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EL GENOCIDIO EN EL PENAL “EL FRONTÓN”, COMETIDO POR ALAN GARCÍA Y LA MARINA DE GUERRA DEL PERÚ

Ante un amotinamiento de los presos políticos acusados por “terrorismo”, en tres penales de Lima (Perú), Alan García Pérez, Presidente de la República, aprovechó la oportunidad para exterminarlos, pues eran sus adversarios políticos: durante los días 18 y 19 de Junio de 1,986, Alan García Pérez ordenó el aniquilamiento de los internos del penal de “El frontón”: EL RELATO DEL SOBREVIVIENTE ROLANDO Rolando, de 46 años, estudiante de arqueología, actualmente en el exilio, narró su verdad, no sabemos los sentimientos encontrados que tiene por su vida política e ideológica; sin embargo, podemos notar en su resquebrajada voz la desolación existente, después de una breve plática a modo de introducción, no espera preguntas solo empieza su relato… “El 2 de diciembre de 1981 fui intervenido en mi domicilio por la Policía Técnica, lo que anteriormente se llamaba PIP, me acusaban de ser miembro de Sendero Luminoso por lo tanto era terrorista, fui llevado a sus instalaciones donde me tuvieron detenido quince días, durante ese tiempo, me golpeaban en la nuca y en la boca del estómago obligándome a aceptar todo tipo de culpabilidad en el accionar sedicioso y mencionando apelativos de sujetos desconocidos para mí, ante mi negativa me pasaban electricidad por mis genitales. Después me llevaron al penal de Qenqoro, donde me torturaron durante los meses que me mantuvieron ahí hasta ser trasladado al penal de El Frontón, en la que pase cuatro años encerrado hasta que paso lo que paso con la Marina” cuando me acuerdo siento punzadas en mis piernas torturadas. INV.- Específicamente fue detenido por terrorismo; hubo una investigación profunda que contara con pruebas de su participación en esa organización, o solo fueron indicios? R.E.P.- Pues me acusaron de pertenecer a Sendero Luminoso, sin que existan pruebas de ello, nunca, jamás tuve participación en esa organización, pero era mi palabra contra la de la policía y lo que ellos decían era así y nadie podía contradecirlos; En la cárcel de qenqoro estuve hasta noviembre del año 1982, cuando me trasladan con otros presos en un búfalo de la FAP respondiendo esto al plan de concentración efectuada por el gobierno de Fernando Belaunde, es decir todos los que estábamos presos acusados de ser terroristas deberíamos ser trasladados a nivel nacional al penal de El Frontón. El 14 de noviembre llegué a la carceleta judicial y el 20 me llevan al penal, ingresando al pabellón Azul, previa golpiza… éramos 30 presos acusados de terrorismo y no solo nosotros fuimos victimas de abuso, también nuestros familiares. Sabe, organizaban planes de aniquilamiento en nuestro pabellón, primero aparecieron dos presos envenenados, luego dos con disparos de balas hechos por los guardias republicanos y diversos heridos… y eso no es imaginación como argumentaron en su defensa los implicados, todo lo que le digo consta en las fichas forenses y las denuncias hechas por presos y familiares; como denunciábamos todos estos abusos llegaron hasta el punto de recortarnos el agua durante seis meses, ¿sabe Ud. lo que eso significa para gente que vive en condiciones denigrantes?, sin embargo lo aguantamos, entonces pasaron a recortarnos la visita y hostigar a nuestros familiares, eso significaba recortar los alimentos que nos traían y que preparábamos nosotros mismos aunque sea solo camote y ají amarillo, porque los republicanos solo nos daban cebo con agua. El 4 de Octubre de 1985 se suscita la matanza en Lurigancho donde mueren quemados 35 presos en el pabellón británico, como duró todo el día el asalto a ese penal, ya no tuvieron tiempo para ir al Frontón además de que la opinión pública estaba al tanto de lo que sucedía y no querían complicarse con otro asalto. Nunca cesaron los hostigamientos a nuestros familiares y lo peor fue que la Republicana permitió el ingreso de gente de inteligencia de la Marina, que cometieron torturas con los presos, incluso dos de ellos perdieron la vida y lo pasaron como que murieron en una reyerta. INV.- ¿Estas torturas que manifiesta fueron denunciados ante las autoridades e instancias respectivas, existe prueba de ello? R.E.P.- Mucho más que pruebas de hostigamiento, abusos y torturas, existe fichas forenses de los muertos, por todo esto presentamos denuncias, Habeas Corpus; sin embargo, estas nunca fueron aceptadas, al contrario argumentaban que solo eran para llamar la atención. INV.- ¿Cómo ocurre la incursión de la Marina en El Frontón? R.E.P.- Pues verá Ud. los días 18 y 19 de junio de 1986, justo cuando se efectuaba un congreso en Lima de la Internacional Socialista, los presos del pabellón azul buscaban el cese de las torturas, amenazas y una investigación con respecto a la masacre de Lurigancho, porque se conoció que la Internacional se había comprometido con Alan García para intervenir los tres penales, Santa Bárbara, Frontón y Lurigancho, en una lucha conjunta por la defensa de la vida de los presos políticos, ya con el antecedente del 85 y la negativa de las autoridades, los presos del pabellón azul con la finalidad de ser escuchados, tomaron 3 republicanos de rehenes y nos encerramos todo el medio día, hasta que llegó la Comisión de Paz, que con un megáfono trataban de disuadir los reclamos y pedían que nos rindamos; todos estábamos en el interior del pabellón, pero a pesar de la seguridad logramos entregar un documento con once puntos y solicitamos la presencia de abogados y periodistas como veedores de las negociaciones. Pero mientras nos mantenían entretenidos con las negociaciones, la Marina de Guerra estaba trayendo en helicópteros tropas que las bajaban en medio del cerro, en la canchita de futbol, y bajaban los oficiales camuflados con chalecos antibalas y luego los de la FOES, (Fuerza de Operaciones Especiales de la Marina) cuando ya habían terminado de bajar los de la Marina, la Comisión de Paz se retiró diciéndonos que analizarían nuestros reclamos y comprometiéndose en la defensa al derecho de vida; ahí nos dimos cuenta de lo que se nos venia encima. Tarde nuestra reacción, a las 5.30 p.m aproximadamente ya la Marina se encontraba dentro del penal, habían ingresado por los baños, algunos presos corrían desesperados buscando en vano ocultarse en algún lugar que los proteja de las balas, otros se arrodillaban en las esquinas y lloraban como niños desvalidos, no falto uno por ahí que con gritos y lisuras quiso imponer dureza ante lo que se avecinaba; mientras que yo que me encontraba apostado en una ventana cuya visión daba a los baños, miraba atontado como los marinos se preparaban elevabando sus fall. Casi a las 6.00 p.m un compañero conocido como Tulich Morales apretaba sus manos en los barrotes de las ventanas mientras gritaba desesperado pidiendo que no nos mataran… fue el primero en caer con los primeros disparos, ocho balas le cercenaron la mano y le quitaron los gritos de auxilio de su boca, a pocos metros calló otro preso, no sabíamos donde correr, tratábamos de protegernos con lo que podíamos y detrás de las paredes, así siguieron los disparos hasta las 8.00 p.m. no se como nadie se alocó con la desesperación, cuando pensamos que los disparos habían cesado un ruido fuerte nos hizo saltar en simultáneo porque vimos como voló la parte posterior del pabellón abriéndose un boquete que permitió que el segundo piso se viniera abajo aplastando cuatro presos, y los que cayeron del piso de arriba con la explosión, unos se metieron abajo y otros salvaron la rampa hecha con el techo caído, los que quedaron arriba corrieron a los baños para protegerse, mientras los marinos se ponían en línea y empezaban a disparar, algunos presos defienden la parte del boquete lanzando restos de ladrillos, mientras que otros traían cilindros de agua y catres para bloquear la parte caída del techo; el pabellón parecía vacío y los marinos empezaron a rampear en su afán de tomarlo y para eso iluminaron el interior apuntando con sus fall, yo me encontraba escondido con otros cinco detrás de una pared, pudimos ver a Mantilla parado en el tanque de agua, protegido con un chaleco antibalas de color mostaza, cafarena color ocre y su casco color de chaleco; pero no solo lo vi yo, también lo vieron los demás presos porque empezaron a gritar que ahí esta Mantilla (Agustín) y lo insultaban, llamándolo “asesino”. A las 10.00 p.m los marinos impotentes de no poder tomar el pabellón lanzaron gases hacia el segundo piso donde estaban los presos en los baños y la cocina, todo se lleno de gas y aprovecharon los de la Marina para subir por la rampa y apostarse en espera que los compañeros salgan a retomar el pabellón una vez disipado el gas; cuando salen de los baños y la cocina los esperaba una ráfaga de balas donde caen 7, los demás prefieren retroceder y quedarse ahí; luego la Marina baja la rampa para seguir atacando el primer piso, donde nuestros compañeros muertos nos sirvieron de escudos, no se cuantos murieron solo los veía regados en el piso, unos con la cabeza reventada y otros hasta desfigurados por la balas. A lo lejos entre disparo y disparo, las órdenes del jefe de esta acción, Luis Giampietri. Las paredes del pabellón azul fueron voladas con lanzacohetes y se hizo un boquete con la explosión donde mueren tres presos más, eso si los vi caer, porque entre ellos estaba mi coacusado Oscar Chullunqui Prada, con el cráneo destrozado en el lado derecho y por ese boquete meten un cañón y comienzan a disparar al techo de la cocina del segundo piso, donde ya estábamos hacinados la gran mayoría. La balacera fue hasta las 3.00 de la madrugada, hora en que hacen el relevo de Luis Giampietri a Vera Llona, en ese lapso siguen disparando con el cañón y logran hacer un forado en el techo, la desesperación hizo que abriéramos un boquete por la pared de la cocina que da al pasadizo, pero antes que logremos pasar al otro lado un disparo de cañón entro y mato a ocho, yo y otros presos solo nos tiramos al suelo, después quisimos pasar, pero el cuerpo destrozado de un joven puneño de solo 17 años, se da cuenta Ud. solo tenía 17 años y estaba preso por que dicen era terrorista, impedía el ingreso por el boquete por lo que lo jalamos para poder entrar, al no conseguirlo un grupo de quince presos aproximadamente intentaron retomar la cocina pero se encontraron en la puerta con las balas asesinas que los mató a mansalva. Para ese momento ya habían cercado todo el pabellón azul y disparaban a matar hacia la cocina donde nos replegamos casi todos. INV.- ¿En el momento de la balacera estuvo presente Agustín Mantilla y Luis Giampietri? R.E.P.- Claro, a Mantilla no solo lo vi yo, lo vieron todos los presos, protegido con chaleco y escoltado por algunos marinos en el tanque de agua y a Giampietri también, luego le narro como. Las horas se nos hacían interminables, cada disparo era un segundo menos de vida que nos quedaba y también un preso menos. Entre las 6.00 y 11.00 de la mañana, como consigna de culminación y bajo la órdenes de recuperar el principio de autoridad en el penal a como de lugar y sin importar las consecuencias, los FOES se subieron al techo e hicieron un forado, para lanzar a mansalva granadas, eso fue lo último, unos murieron y otros caímos heridos, yo tenia la pantorrilla derecha completamente destrozada, luxaciones en los brazos y golpes fuertes en mi cuerpo, como pude me quite el pasador de mi zapato y me hice un torniquete para parar la hemorragia, las granadas unas tras otras seguían invadiendo el pabellón, pero también unos y otros seguían cayendo destrozados, yo me cobije debajo de mis compañeros muertos y así rampé hasta buscar un lugar donde protegerme, una granada explotó en la puerta y las esquirlas se incrustaron en mi espalda mientras que a otro compañero una madera grande se incrustó en su pulmón, el dolor era insoportable pero no quería gritar para evitar que me escucharan y me dispararan, luego se me nubló la visión, me senté y perdí el conocimiento. Cuando desperté ya era casi la 1.00 de la tarde, porque otro preso llamado Nelson me echó agua desesperadamente, me sentía débil había perdido sangre a pesar de estar con torniquete, tenia sed y el compañero me ayudo a beber agua, me dijo que algunos habían logrado salvarse y que estaban echando agua a todos los cadáveres para que no fueran quemados, porque los compañeros del primer piso habían sido rematados; a los pocos minutos apareció el delegado del pabellón, era un trujillano que estaba buscando sobrevivientes, me dijo que saldríamos directo a enfermería y le dijo a Nelson que me ayude. No sabe, salimos por encima de los cadáveres destrozados, se me hizo difícil pasar el boquete del primer piso, por lo que empecé a arrastrarme siendo visto por un soldado, que me ordenó echarme de bruces, pero no podía por las esquirlas de la espalda, acercándose otro oficial que me puso el pié en el pecho obligándome a obedecer en medio de gritos de dolor y punzadas en la espalda, me voltee de costado y el oficial me cogió por los cabellos y me levantó la cabeza mirándome y diciendo “se nos adelantaron porque este trabajo era para nosotros” todos los que logramos sobrevivir del segundo piso salimos, menos el trujillano que después apareció decapitado y sin corazón. Mientras salíamos éramos apuntados y uno fue rematado porque intentó correr hacia el medio del patio, nos arrastramos hasta la pared de prevención y los marinos empezaron a separar a los presos que iba señalando un “soplón” y llevados atrás del pabellón, hacia los unipersonales que daba a la playa donde fueron asesinados de cinco en cinco. Yo también fui desvestido y casi iba a ser asesinado, pero el “soplón” que estaba con pasamontañas se retractó y dijo “no jefe, el no es” y así como yo a los 37 que no fuimos ajusticiados nos trasladaron a prevención, aislándonos, prohibiéndonos las visitas y las entrevistas de los abogados, de la mentirosa Comisión de Paz, menos de la prensa; todos los que sobrevivimos fuimos victimas de torturas, unos cortados sus dedos, otros pasados con corrientes en las fosas nasales, yo fui hincado con un cuchillo en los genitales, aún tengo las huellas, mientras me retorcía en el suelo por el dolor en mis genitales apareció Luis Giampietri y como me encontraba a un costado de la puerta, este empezó a patearme en la cara y en la cabeza, al ver mi espalda ensangrentada por las esquirlas también me propinó patadas en la zona, cansado de patearme me cogió de los cabellos y me golpeó la cabeza en las puerta que era de fierro preguntándome mi nombre, ante cada grito mío era una chancada en la puerta… No lo puedo olvidar, su rostro es inolvidable, como también lo es los cuerpos destrozados y mutilados de los presos del pabellón azul, la desesperación de todos por salvar sus vidas ante las feroces abatidas de los marinos, que nos tenían cercados en el interior del pabellón. Si Giampietri no ordenó rematarnos en prevención era porque gente del INPE y algunos familiares declararon que había sobrevivientes y porque no tenían pruebas de que todos eran terroristas. Nunca fui terrorista, la Comisión de la Verdad y Reconciliación me dio la razón, hoy estoy lejos de mi país de mi familia solo y protegiendo mi vida ante un testimonio que debelará la responsabilidad de quien hoy es el gran vicepresidente del Perú".

de un sobreviviente. pero ningún proyectil le comprometió órgano vital alguno. pero más allá yo no he visto. . sólo algunos casos: Los exámenes practicados en el cadáver del interno Alfonso González Toribio. junto con sus rehenes. argumentando que la lista de sobrevivientes ya estaba hecha. de manera que le era imposible dar ni un paso. Entonces nos dijeron que nos tirásemos al suelo y empezaron a revisarnos... durante el desarrollo del develamiento habría permanecido postrado. Mejía recordó que. . estuvo en El Frontón más de 24 horas. le cayeron como doce proyectiles en diferentes partes del cuerpo: en el brazo izquierdo.. que fueron sacados de los túneles. "Días antes de que ocurrieran los hechos.. De cinco en cinco "En mi celda éramos un promedio de 20 personas. Hay que llevarla al hospital".¿Ustedes avisaron que los heridos iban a salir? ..Hacia la parte de atrás. (Entonces) determinan esconder. cada uno va tomando posición. se dio cuenta de que otro preso que también estaba herido se encontraba debajo de él. Devuélvanlo (hasta los escombros) y mátenlo".. Julián preguntó qué garantías nos daban.Hacia esta rampa (señala el patio). "Nos animamos a salir porque desde abajo veíamos que los compañeros del segundo piso habían sido tendidos en el piso. desaparecer los cadáveres. Vimos que había unas cámaras filmadoras. En ese momento empezamos a escuchar ráfagas de metralleta.. de los socavones sacaron como cuarenta sobrevivientes sanos.. les dijo. escuché y a veces alzaba la cabeza para ver y veía todo el movimiento y seguían las detonaciones fuertes. cuando lo encontraron vivo.. En consecuencia.... Y agregó: "Cuando salí había en el piso una masa de aproximadamente 20 personas. y una ráfaga de seis balazos en la cabeza. Me quedé agarrado de una mano. este interno. Entre cadáveres y heridos Relató que en la noche. Entonces decidieron separarlos en grupos y los llevaron a tres celdas que estaban cerca de allí. Después vi que sacaron a Julián.A la parte de atrás. pero no era de él".. cuando se inició el ataque por parte de la Marina. los iban fusilando. a pesar que ya había pasado todo. Uno me coge del pie y me comienza a arrastrar y después me suelta. y le pidió que lo salvara.. También sacaron a otro porque le encontraron un fierro con el que hacíamos trabajos en piedra.¿Si usted no resultó herido. ¿pero usted vio los fusilamientos? . El testimonio también está en poder de la Comisión de la Verdad. atado en un catre. hacia dónde los llevaron? . Eso dio una luz de que podían quedar sobrevivientes". su hombre de confianza y entonces viceministro del Interior. El oficial. . vimos a Alan García en una lancha a 30 metros de distancia de la orilla". se lo llevaron a la parte de atrás. heridas de bayoneta. y probablemente cuando ya se habían rendido.¿Quiénes eran los líderes de ese grupo? .Claro. a ellos los aniquilaron. dijo. Entonces bajamos y sacamos a los heridos. al parecer. Y escuchamos que dijeron por megáfono: Alto el fuego. Entonces a este grupo de cuarenta.TESTIMONIO DEL SOBREVIVIENTE JESÚS MEJÍA Alfrado Alí Alava / Unidad de Investigación El programa "Cuarto Poder" de Canal 4 difundió anoche un estremecedor testimonio -tomado por Bruno de Olazábal.¿Cómo se llamaba Julián? . Además. Tal fue el hecho de no haber disparado que gritó: "¡Llévense a esta mierda!".¿Hacia dónde salieron? . Los jalaron y se los llevaron.. A todos los conocí. los marinos lanzaron su cuerpo a una ruma de cadáveres y.. coincide con el de Julio Yovera.Sí. pues se había asustado.. de la parte posterior. le tuvieron que amputar parte del pie derecho. pero no daba con la suya. A esos. el torso y las piernas. más o menos. Después a David.En el segundo piso. creyéndolo muerto. algunas balas le rozaron el cuero cabelludo. y por qué en el Consejo de Ministros ordenó restablecer el orden "con la máxima energía que permite la ley. Jesús Mejía dijo que. Mejía narró que todos los senderistas fueron llevados hasta una cancha de fulbito. según el testigo.¿Pero usted los vio salir? . Allí nomás comenzaron las ráfagas. . Milagrosamente se salvó de morir. los senderistas del segundo piso decidieron salir.. dijo Jesús Mejía. Había dos más que eran delegados que también salieron ilesos.¿Quién dijo eso? . Este corte fue efectuado con arma blanca. en donde encontraron a unos 30 presos más tendidos en el piso.. El testigo refirió que temía por su vida. mover algún cadáver para ayudarlo. Una de ellas le dijo a su hermano. Y no obstante. creo. mátame tú mismo". Afirmó que tras los bombardeos. recibió un disparo en la nuca como tiro de gracia. El testigo contó que los marinos no sabían qué hacer. Terminaron las ráfagas y entonces comenzaron con nosotros". actuando con crueldad: varios internos fueron ultimados con explosivos. "Yo trataba. "Mátame tu mismo" Mejía contó que los efectivos lo llevaron.El jefe de los marinos. la prensa". Pero Mejía sí los vio.. quisieron matarlo. preservando en lo posible la vida de los rehenes". .¿A los que estaban en los túneles.. habría recibido varios impactos de bala en el tórax.. Éramos 32. emplazó al oficial y le dijo: "No seas cobarde. . Jesús Mejía relató que en ese momento..Walter. posiblemente una bayoneta. Los marinos se pusieron a conversar. En los detalles medulares.. Le encontraron una lija en el bolsillo y por eso lo sacaron y lo mataron delante de nosotros. de allí sale Mejía al siguiente día. sí. Entonces nos tiramos encima de los cadáveres. En cuanto al cadáver del interno Edgar Sicha Romaní: su hueso sacro fue partido en dos.Claro. . Nos dijeron que no nos iba a pasar nada. Mejía afirmó que en la noche del 20 de junio pudo salir rampando y cuando los vigías lo encontraron se quedaron pasmados. Éramos treinta los que estábamos amontonados allí. "Yo he sido fusilado. Había delegados que nosotros nombrábamos por su capacidad. de manera longitudinal. "¿Esta es tu mano?". Así sea cierto. Los peritajes antropológicos de las víctimas de "El Frontón" Se desprende de los peritajes médicos efectuados por el Centro Andino de Investigaciones antropológicas. cuando levantábamos la cabeza veíamos a los que iban saliendo. Lo quiso cargar. Y después (los marinos) empezaron a gritar a los de la primera celda: "¡Salgan de cinco en cinco!". quien hasta ahora no ha explicado por qué Agustín Mantilla. Vayan como ejemplo.. hasta su jefe. como podía. terminaron fusilados. los fusilaron. otro sobreviviente ubicado por El Comercio.. se escondieron en los sótanos del denominado Pabellón Azul.El fusilamiento fue en la parte de atrás. . ya no hay sobrevivientes. hasta que uno de ellos dijo: "La lista de sobrevivientes ya está hecha. Un marino lo separó y delante de nosotros le disparó una carga de fusil en la yugular. pues en los últimos meses había recibido llamadas amenazantes. Después los arrojaron en una improvisada fosa y luego se produjo la demolición total del pabellón para desaparecer a los ejecutados. Mejía dijo que en total fueron fusilados unos 40 presos.. . "Justo en ese momento (cuando acabaron los disparos) se escuchó el ruido de un helicóptero y los mismos marinos comenzaron a gritar: "La prensa. en esa situación. Julián dio la voz. Luego. que los marinos que atacaron a los internos encerrados en el Pabellón Azul de "El Frontón" se ensañaron con los presos rendidos. Tenían barba. respeten mi vida". sostuvo. . dijo.. pero mi pie se resbalaba en la masa de sangre. por los marinos. le dijo: "Ya te jodiste. ratificando la versión de otro ex senderista que hace un mes entrevistó el mismo periodista. le preguntaba.Mejía. Uno de los marinos dijo: "Si esta persona ha sobrevivido es porque Dios no ha querido que muera.. ponen de manifiesto que sufrió la fractura de sus dos piernas provocada por el estallido de explosivos. pero no disparó. Por ejemplo.. él y unos 80 senderistas. Se descuenta que el reportaje incomodará a García. en grupos de cinco en cinco. que era ingeniero y después a otro de barbita que se llamaba Cirilo. . el hombro derecho.De acuerdo a su nivel. .. no sabían qué hacer. cuando aun contaba con vida. El que lo alumbró con la linterna lo agarró a patadas.Éramos 170 prisioneros. .. en total. en la parte de la cocina. .¿Cuántos eran en el Pabellón Azul? . y momentos después también lo hicieron ellos.. dónde se hallaba entonces? .¿Adónde? . Lo único que yo quería era abrazarlo de la mano hasta que muriera. y no se mencionó las de los presos.. Se resistían a salir. De ese grupo hay un sobreviviente. y disparos desde muy corta distancia. empezaron a disparar al aire: no lo podían creer. en medio del cerro de cadáveres. Sacó su pistola y me apuntó. quien reveló haber presenciado unas 40 ejecuciones durante la debelación del motín en El Frontón (19 de junio de 1986). Metí mis manos entre los cadáveres buscando encontrar la mano de mi compañero para jalarlo de sus brazos. Pero tuvo tanta suerte que los escombros no lo aplastaron. Jesús Mejía Huertas relató que. Recuerdo que uno de ellos era arquitecto. cuando sintió que la vida se le iba. que contestó su teléfono: "Dile a Lázaro que no se meta en problemas". "Lázaro" es el apodo que le pusieron los marinos cuando apareció entre los muertos. Allí se levantó el compañero Peter para pretender cargar a Segundo Chávez que estaba mortalmente herido y sangraba del estómago. El testigo señaló que en ese momento exigió a sus captores que respetaran su vida. pues era pura sangre la que jalaba. otro sobreviviente ubicado por El Comercio aseguró que vio que los marinos mataron a dos sobrevivientes rendidos y que varios de ellos. narró el testigo.¿Estamos hablando de unos 70 sobrevivientes? . Hay que matarlo". Yo caí entre los últimos cadáveres". Así me salvé". Uno de ellos era Segundo Chávez Willy. Las ráfagas no cesaron hasta que se acabaron las cacerinas".¿Quién es? ¿Jesús Mejía? . Se los llevaron a la parte de atrás del pabellón y no regresaron Julio Yovera Márquez. pero lo peor vendría después. había uno conocido como Julián.Esa es la versión que dan algunas personas. en el último reducto.

que sufrió los efectos letales de una explosión en el lado izquierdo de su cuerpo. Además. Presenta una profunda herida punzo-cortante delante del pabellón de la oreja izquierda: se dirige hacia la zona interna de la cavidad craneana. contra presos descalzos y rendidos. y además. el Poder Judicial falló con respecto a algunos internos. lo premió por su accionar genocida. Mantilla fue encarcelado por otro delito menor. A esta letrina de barbarie institucionalizada. y el Capitán de navío Juan Carlos Vega Llona. muestran que fallecieron por el estallido de explosivos lanzados desde una corta distancia. en la Comisión de la Verdad. Las actas que hablan Las actas de las sesiones del Consejo de Ministros del 18 y 19 de junio de 1986. desde el 18 de junio a las 2:50 de la tarde. Mariano Sulca Tanta y Claudencio Mendoza Reyes. ejecutores de la matanza y de las ejecuciones extra-judiciales. expresó "su felicitación al Comando Conjunto de la Fuerza Armada por el cumplimiento eficiente de lo dispuesto por el Gobierno". No prescriben delitos de lesa humanidad Respecto del caso El Frontón. Mientras el mar de Grau hoy está en poder de los chilenos. Agustín Mantilla. supo luchar con honor y decencia.El recluso César Rojas Yupanqui: los exámenes ponen de manifiesto. habría sido masacrado a bayonetazos. pero con autoridad para restablecer el orden". los marinos peruanos. Antes de culminar la sesión. después del genocidio. se ensañan con civiles descalzos e indefensos. y le comprometió la cavidad ocular de ese lado izquierdo. a pesar de conocer el número elevado de muertos. El caso del interno Alejandro Chancasanampa Castro: este interno. A Luis Giampietri. Los exámenes de los cuerpos de los internos Roberto Durand Sandoval. una herida punzo-penetrante en la cabeza. producto de un bayonetazo. en la columna vertebral. y ocasionadas también por el aplastamiento producido por la caída de bloques de cemento. Precisaron que Mantilla estaba en el penal cuando se produjeron los fusilamientos. Poco más de 24 horas. a un costo muy elevado de muertos". pero jamás por el genocidio de el Frontón. que después de asesinados. como el hecho de que el presidente de la República. en su gran mayoría. . quien se ocupó de coordinar las operaciones de El Frontón e informar al poder civil. pero no había nada probado. desde Tarapacá hasta Tacna. ¡¡ Qué vergüenza!! Alan García Pérez. en la pelvis y en el cráneo. el que ordenó la matanza y felicitó a sus ejecutores por "haber restablecido el orden". incapaces de enfrentarse a un enemigo armado. según los peritos. manifestó que "el saldo de la acción es lamentable pero ha servido para demostrar al país que la autoridad del Gobierno se ha impuesto". ni menos castigados. Y agregó que aquello era una muestra "de cómo debe actuar un gobierno democrático en el marco de la ley. o porque alguien lo señaló ante la policía. Es más: el estado peruano lo premió a Alan García. reeligiéndolo Presidente de la República. hasta el 19 a las 3:15.el cadáver presenta lesiones de arma blanca en las costillas. dos marinos (cuyos nombres no se han revelado) afirmaron haber recibido órdenes de que no quedaran sobrevivientes. ¿Esta es la "moral" de los herederos de Miguel Grau? El comandante Miguel Grau. Algunos medios de prensa sostienen que. que a nadie se le puede calificar de “senderista” o delincuente. Tan es así. El presidente García dijo a los asistentes que "el orden había sido restablecido y la autoridad restaurada en los penales. para despedazar presos encerrados e indefensos. el cargo de Vice-presidente de la República. Adviértase que los internos. declarándolos inocentes. que terminó aplastado por grandes moles de concreto.Según se evidencia por los exámenes. ejecuciones extra-judiciales. mientras no haya de por medio una sentencia judicial condenatoria. ninguno de estos criminales fueron procesados. presididas por Alan García para tratar el tema de los motines en los penales. A esta impunidad es a lo que llaman "sistema democrático". ¿Sabía entonces el presidente que en Lurigancho habían sido ejecutados 124 terroristas y en El Frontón habían muerto 122. el abogado Carlos Rivera (del IDL) dijo que los crímenes de guerra y de lesa humanidad son imprescriptibles de acuerdo a lo señalado por los convenios internacionales que han suscrito los países miembros de la ONU. contienen datos reveladores. estaban allí en la condición de inculpados: estaban allí por alguna sospecha. es a lo que algunos llaman “sociedad civilizada”. según el peritaje. Luis Giampietri. Todas estas son señales de ensañamiento y enorme crueldad. Ahora bien: el uso de cohetes anti-acorazados. Presenta además. algunos probablemente fusilados? En la sesión del día 19 también estuvo el viceministro del Interior Agustín Mantilla. Por una elemental cultura jurídica sabemos. el cuerpo muestra lesiones ocasionadas por explosivos arrojados a distancia media. permitiéndole que ejerza.