MI MUJER INTERIOR

Ser una mujer que realiza sus propias elecciones en la tercera etapa de su vida significa que lo que decidimos hacer o ser debe estar en consonancia con nuestra genuina personalidad anímica. En ese caso lo que hagamos con nuestra vida tendrá sentido y lo sabremos en el fondo de nuestro ser y en lo más intimo de nuestra alma. A nadie más le resultará posible conocer esa verdad interior o juzgarla, sobre todo teniendo en cuenta que el mismo papel y el mismo conjunto de circunstancias puede satisfacer a una mujer y reprimir a otra. (Esto se explica a través de de los arquetipos del inconsciente colectivo, a los que Carl G. Jung, vio como potencialidades inherentes a la mente.

Cuando la base para escoger un papel determinado nos la proporciona un arquetipo activo en lugar de una expectativa externa, se trata de una elección profunda. Del mismo modo, cuando le encontramos un sentido, entonces entra en juego el arquetipo al cual Jung llamó el Yo. Piensa en el Yo como un término genérico que designa todo lo que experimentamos como sagrado, divino o espiritual. Tiene que ver con los valores personales y con la integridad, y con lo que es profundamente justo para cada uno de nosotros en particular. Hay importantes momentos en la vida de las personas en los que las elecciones que realizamos y la identidad que adoptamos se hallan relacionadas. En este momento de sinceridad nos encontramos en una bifurcación de caminos en la cual deberemos escoger la dirección a tomar. La fase de la vejez está asociada con el arquetipo de la mujer sabia, el cual se ha expresado en todas las culturas a través de la mitología y la religión.

Jean Shidona Bolen en la introducción de su libro Las diosas de las Mujer Madura escribe: He escrito Las diosas de la mujer madura para que las mujeres puedan nombrar y reconocer aquello que las inquieta. El origen de estos sentimiento son los arquetipos de la diosa que hay en nuestro interior, los patrones y las energías de la psique. Al saber quienes son las diosas, las mujeres pueden llegar a ser mas conscientes de las potencialidades que hay en ellas, las cuales, una vez reconocidas, son fuente de espiritualidad, sabiduría, compasión y acción.

Baubo: personaje menor entrado en años que aparece en uno de los mitos griegos mas conocidos (Demeter y Perséfone) Uzume: la encontramos en la mitología japonesa y es la diosa de la alegría cuya risa y humor desenfadados devolvió la luz y el calor al mundo. calienta e ilumina nuestro mundo interior. 172) . la diosa de la Sabiduria Meditativa porque aparece en mi como arquetipo importante. Hestia. el arquetipo que nos equilibra. Porque en esta etapa de mi vida soy capaz de valorar lo que ha pasado y soy capaz de verme a mi misma y a los demás con una luz mas objetiva. Este espacio no es perturbado ni por otras personas. considerando lo mucho que los hombres temen que las mujeres se rian de ellos. (Amaterazu. y también es el invisible fuego del hogar alrededor del cual las mujeres sabias se reúnen. convirtiéndolo en un lugar donde expresar la risa curativa de Uzume y Baubo La mitología griega no cuenta con una diosa de humor y no es de sorprender. ni por las emociones. ni por todo lo material que poseo. actuaba de guardiana de la tierra y los campos sembrados de arroz… pag.He elegido para traer aquí esta tarde a Hestia. Es regresar a mi Yo. LA DIOSA DE LA SABIDURIA MEDITATIVA Hestia como el fuego central del hogar. diosa del sol. Siento el anhelo de encontrar un espacio y un tiempo propios para sentirme presente y esto lo he encontrado en el de Hestia. Las dos divinidades supieron aportar la risa curativa a las situaciones desesperadas .

y la tía de Artemisa. diosa del hogar y del templo. Pensemos en lo que significaba para la gente tener fuego. la única fuente de calor en invierno. Apolo Hermes. inhóspito e incluso peligroso que podía ser el mundo sin él. Hestia era el fuego sagrado y central del hogar circular. El fuego del hogar era el centro alrededor del cual todos se reunían en busca de calor y seguridad. alimentarlo. Como arquetipo Hestia es el enclave de la quietud. al que muchos se refieren como el Yo. el centro de la psique. Afrodita y Atenea. y lo frío. Como diosa. nos embargará la sensación de hallarnos en paz con nosotras mismas y con el universo que es a la vez común y sagrado. carente de una imagen y unas características físicas por las cuales poder identificarla en estatuas o pinturas. era Hestia. además mantenía alejados a los animales salvajes y reunía a la gente. Hestia era la hermana mayor de Zeus. Poseidón y Hades. . cuando la soledad es un santuario y el alma reina en el fondo de nuestro ser. de la que podía depender la supervivencia del grupo. La casa y el fuego del hogar iban de la mano. Cuidad del fuego. y estaba presente en las llamas y en las brasas candentes como fuente de luz y calor. Si sabemos que el fuego simbólico de Hestia es el centro espiritual o la presencia interior que ilumina y acoge cuerpo y mente. el único modo de cocer los alimentos.Una de las diosas griegas más importantes. tenebroso. amontonar las brasas y mantener el fuego vivo debió de ser una gran responsabilidad . El fuego del hogar de Hestia Durante muchos milenios el fuego fue la única fuente de luz en la oscuridad. Es con Hestia con quien deseamos estar cuando anhelamos tener tiempo para pasarlo a solas. Ares. y la diosa de mayor edad de las doce divinidades olímpicas primigenias. sagrada incluso. Deméter. Hera. Aunque invisible constituía el centro de cada casa y se la honrraba con las mejores ofrendas en los templos de todas las divinidades.

cada vez que tomes aire. Después. respira tranquila. debe albergar una fuente de luz y calor. El centro del templo está dentro de tu pecho. Una visualización de Hestia Imagínate que tu cuerpo es un templo.En la Grecia clásica Hestia estaba presente en todos los templos de mármol dedicados a dioses y diosas. Siente la luz y el calor que emanan de ese resplandor. Podríamos establecer un símil y decir que para que el cuerpo sea un templo. y en el centro de este espacio hay un fuego vivo en un hogar circular. Pon tus manos sobre este lugar. El fuego que quemaba en el hogar circular del templo invitaba a comparecer a las divinidades a quienes se había dedicado el santuario. con unos rayos que inundan tu cuerpo de una cálida luz interior. En esa quietud se nos aparece Hestia . aguanta y expira esa paz. Aguanta la respiración unos instantes y permanece inmóvil Luego expira lentamente Inspira tranquila.