Rol académico bajo la ineficacia administrativa de la UPR

Para difusión inmediata Por: Daniel Matos (Vicepresidente Consejo General de Estudiantes UPR Carolina Miembro del movimiento 11 Recintos por 1 UPR) La Junta de Síndicos, Presidente Miguel Muñoz y Rectores de los 11 recintos de la Universidad de Puerto Rico se han expuesto a una perspectiva panorámica de continuas irregularidades que afectan a la UPR y se han amparado por un escudo de subterfugios utilizando la autonomía universitaria. Estos falsos atuendos bajo rangos autoritarios han desviado los recursos de los fines originales de la universidad y han malversado el servicio académico aún bajo los reclamos y las exigencias de la comunidad universitaria. Bajo sus agendas político partidistas han dirigido sus "progresos sustantivos" en función de los objetivos del gobierno, materializando la formación de los estudiantes mediante botas y macanas, aumento en los costos de estudio, disminuciones en las ofertas académicas, limitación de becas, exenciones y servicios. La Junta de Síndicos ha presentado factores para la producción infecciosa de la irresponsabilidad administrativa, tales como: cargos públicos ocupados por grupos de interés político al servicio del interés minoritario, puestos por fidelidad y comportamientos de obediencia que mantienen y fomentan conflictos de intereses. Por lo tanto la Junta de Síndicos y Miguel Muñoz no son los únicos culpables de la desmoralización de la UPR, también añadimos a los rectores de cada recinto que han defendido su fidelidad a los ideales políticos, y han practicado y participado en la agenda nefasta de estos individuos. Además, los rectores han generado una gratitud excesiva hacia la incompetencia, al punto de cubrir las faltas sin oponerse a las malas decisiones de la administración central, aun así sabiendo que las decisiones podrían afectar el prestigio de la Universidad de Puerto Rico. Ningún organismo al interior de la institución ha sido tan desacreditado como la Junta de Síndicos, los mismos han ejercido el poder sin medir el alcance de sus actos, actos que le han costado millones a la Universidad de Puerto Rico. Han tomado nuestro patrimonio público como si fuera de su exclusiva pertenencia y sus operaciones simplemente se han convertido en un espectáculo. Cayendo incluso en situaciones tal como la huelga 2010, en la que algunos protagonistas se arrepintieron por sus acciones y confesaron públicamente la agenda malintencionada de la Junta de Síndicos y el gobierno de Luis Fortuño.

Claramente podemos decir que los cuatro nombramientos, añadidos a la Junta de Síndicos mediante la ley 65 (2010), fue un ataque del gobierno hacia la comunidad universitaria y en contra del progreso de la ciudadanía; logrando con ello tomar el control de la Universidad. El fin de esta innovación burocrática dictatorial fue politizar aún más la universidad, disminuir los servicios académicos para hacerla más pequeña, menos democrática y menos accesible para la clase trabajadora y los menos aventajados. Ahora bien, el endeudamiento y la corrupción siguen siendo la orden del día en la Universidad de Puerto Rico. Mientras tanto, el nuevo gobierno se ha cruzado de brazos esperando a que la Junta de Síndicos termine con su agenda de desmantelamiento académico. Tras destacar todos estos elementos que caracterizan la situación actual de la UPR, tanto la Junta de Síndicos, el presidente Miguel Muñoz y el Gobernador Alejandro García Padilla, hacen oídos sordos a nuestros reclamos. El actual gobierno no ha manifestado aperturas a la discusión sobre reforma universitaria, solo se han inclinado a presentar cambios cosméticos que en nada ayudan a la gobernanza y las finanzas de laUPR. La comunidad grita por la destitución del Presidente Miguel Muñoz y por la reestructuración de la Junta de Síndicos pero al parecer el gobernador se ha querido esconder detrás del eufemismo conocido como "autonomía universitaria". Por lo tanto, no cabe duda que la frustración de la comunidad se traducirá próximamente en múltiples manifestaciones y acciones concertadas por protección de nuestro patrimonio. En solo 2 meses hemos observado que este nuevo gobierno es nada diferente al anterior, seguiremos viendo las mismas personas incapaces de administrar la Universidad y sumisos al gobierno, veremos las mismas agendas de control político, veremos las mismas prácticas de represión y veremos cómo le dan la espalda a la comunidad universitaria. La Junta de Síndicos y Miguel Muñoz han condenado la producción de la capacidad y utilidades de la casa de estudios; la universidad no escapara de esa condena, hasta tanto se eliminen los cuadros políticos del interior de la Universidad. Queremos fuera a estos payasos que gobiernan a espaldas de la Comunidad Universitaria.

La verdadera UPR Nosotros, la comunidad universidad hemos jugado un papel activo, organizado y estratégico; hemos regenerado un sistema democrático, muy bien organizado y efectivo. Hemos defendido el interés de la mayoría, hemos denunciado las irregularidades e ilegalidades de los administradores, hemos mantenido la universidad como herramienta para el desarrollo del capital intelectual, hemos luchado y hemos vencido ante la represión del estado y la administración universitaria. El siguiente paso: democratizar a la propia institución para que deje de ser un espacio de

producción de la élite dominante. Reformar la universidad para que sea el actor principal de los cambios sociales y económicos de la isla. Reproducir la conciencia pública destacando la importancia de la Universidad Pública y pedir cuentas sobre lo que es suyo y el manejo del mismo. ¿Cómo empezamos? reformando la universidad desde abajo, ajustarnos al papel principal abordado, fusiones tales como fin social, gobernanza, recursos, recursos y financiamiento, procesos y naturaleza de la UPR. Todo este esfuerzo ha sido y es para las futuras generaciones. ¡Vamos arriba UPR! Daniel Matos (787-552-2039) Vicepresidente del Consejo General de Estudiantes Carolina daniel_matos_pr@hotmail.com

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