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YEWÁ Orisha mayor.

Vive dentro del cementerio, entre las tumbas y los muertos es la encargada de entregarle los cadáveres a Oyá. Es una vieja, considerada virgen, sumamente casta y que prohibe a sus hijos todo comercio carnal. En su presencia nadie puede desnudarse, ni tener amores ni disputas y ni siquiera, hablar en voz alta o comportarse con rudeza. Sus servidores siempre son viejas, vírgenes o mujeres estériles. Se sube muy pocas veces. En esos casos mimetiza la acción de devanar o de hacer un atadijo con cordel, gracias a ciertos movimientos rotativos de los brazos. Goza de gran prestigio, por sus oráculos y sus hijos se someten a la más rígida austeridad. Particularmente adorada en Santiago de Cuba. En el Diloggún siempre habla junto a Obá y Yansá. Sus letras son Osa (9), okana (1), y oyekún. Su número es el 11 y su dia el viernes. Su color el rosado. ATRIBUTOS- Tiene otá, una muñeca, un cesto o una tinajita, siempre lejos de la que representa a Ochún. Vive entre Nácares y caurís. COLLARES- Matipós rosados. ROPA- Viste de rosado, lleva bata ceñida con una franja de la misma tela y una corona adornada con muchos caurís. ANIMALES- Chivas doncellas y también huesos de lechuza, pues como ella, anda por la noche. Palomas y gallinas de guinea. YERBAS QUE LE PERTENECEN- Marilope y panetela. vive entre los muertos, en la fosa del cementerio, convertida en lechuza. Mayor, virgen, sumamente casta. En su presencia nadie puede desnudarse, ni usar palabrotas, ni discutir. Vive en el cementerio junto Con Oyá y Obá. Color de las cuentas: Rosas, pudiéndole intercalar nacar y caracol. Orisha que se recibe. Nuestra señora de los desamparados.