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25-2-2013

MULA Y BUEY; BURROS Y TOROS BRAVOS (OTROS PESEBRES)
“LA VERDAD OS HARÁ LIBRES”, Afirmaba Jesús, y así
andamos de esclavizados con tanta mentira en el mundo más peligroso que nadie se pueda imaginar. La Madre Teresa de Calcuta afirmaba: “LA PERSONA MÁS PELIGROSA, LA MENTIROSA. Chapoteando en mi particular verdad y con el corazón en un puño, como debe estar el de un “KAMIKAZE BUENO” que va conduciendo en dirección opuesta a todos los demás, voy a intentar trasladar cuanto opino sobre la trajinada pareja de tan cándidos animalitos durante las pasadas Navidades. Cuando hacía mi promesa en mi escrito: TAN, TAN VAN POR EL DESIERTO:http://es.scribd.com/doc/119428758/Tan-Tan-Van-Por-El-Desierto el 7 de enero pasado, nada hacía presagiar la renuncia de Su Santidad. Terminaba yo mi escrito diciendo:

Ya asoman en mi cabeza orejas y astas bastante más profundas de lo que puedan aparentar. Como siempre, expondré mis criterios sobre el tema y pediré ayuda para, si es preciso, cambiar el sentido de mi marcha. “MULA Y ASNOS. BUEY Y TOROS BRAVOS”. Una triste demostración de cómo somos informados. Montes Claros del Cerro y Crespo. Ante el revuelo, y a pesar de dar por bueno cuanto escuché, me hice el propósito de, esas Navidades, hacer más hincapié en tan entrañables animalitos. Lo de “ENTRAÑABLE” sin coña, es la palabra más utilizada por mi en las felicitaciones que cada año remito por correo a mis familiares. A partir de ahora me será difícil no utilizar el vocablo sin una maliciosa sonrisa pensando en coronada testa y no de Oriente precisamente.

2007

La primera vez que pude escuchar cuanto alrededor del Pesebre se decía, no daba crédito, y el dicho: “éramos pocos…” se acuñó en mi sesera, haciéndome prometer que, dijese lo que dijese el Papa yo seguiría con mi tradición. Hasta en el pueblo, por primera vez, pondría a tan inocente pareja. Queda claro que aquello de que “la vida por todo lo malo algo bueno te da” es cierto, con tan estéril pretexto, se puso en el candelero, no candelabro, el humilde PORTAL. Cada año, sobre una pequeña base de mármol, pongo al precioso Bebé, junto a su Madre, María y San José que, además de su cachava, tiene en su egazo un corderito. No hay más figuras.

Así que, ni corta ni perezosa, hice mi acostumbrado montaje. Mis seguidores ya lo conocen pues lo publiqué en plenas Fiestas Navideñas: http://es.scribd.com/doc/120613684/%C2%A1%C2%A1%C2%A1HOLA-NAVIDADSIGUIENDO-LAS-TRADICIONES Merece la pena leer cuanto alrededor de tan original escenario realicé. Fue algo espontáneo lo de utilizar el viejo reloj, y por lo tanto casual, que en su decoración figurase no ya el Bebé por excelencia, sino los dos ángeles. (Para más información imprescindible pinchar el enlace anterior).

2010

Como me había prometido a mí misma, sería el año de LA MULA Y EL BUEY así que, cogí una vaca y un mulo de mi nacimiento principal cuyo vídeo está en: http://es.scribd.com/doc/119755499/VIDEO-DEL-NACIMIENTO-EN-YOUTUBE donde, por supuesto, se puede ver a tan actual pareja, y los añadí al precioso trío en Quintanilla Vivar. Un ovino, clásico ya en los Belenes y un cerdito acababan de completar tan sencilla representación. Se equivocan quienes piensen que lo del gorrino iba con malicia, era en recuerdo de la abuela Magdalena, mi madre, que instruyó a mi hija en eso de la postura de la cerdita para alimentar a sus lechoncitos.

2012

Pero no sólo en ese montaje quería yo reivindicar a esos nobles animales, que si bien muy humildes, desde siempre habían estado conmigo en las Fiestas Navideñas. También me propuse hacerlos presentes en mi terraza y así escogí el precioso lienzo en el que se podía ver a dos parejas bien diferentes acompañando a La Sagrada Familia. Además de la mula y el buey, dos angelitos tañían sus instrumentos. No era un acto de rebeldía, sino de justicia, pero sobre todo de tradición.

¿Qué iba yo a hacer con los maleados toro y buey de mi tía abuela que de sus manos fueron a parar a las de mi madre, y de las de ella a las mías? Fue mi hija la que recompuso las orejas de la mula. Orejas, pero de burro habría que poner a más de uno y de cara a la pared, aunque hoy ya no se lleve ese modo de educar. Cuando cada año desembalo mis nacimientos, un montón de bonitos recuerdos acuden a mi mente que me hacen sentir tan bien…Por eso lo de no renunciar ni a la mula ni al buey era, en mi caso, algo loable y respetable. Así que cuando pude leer de primera mano cuanto escribió al respecto el entonces Papa, no pude por menos que sentirme orgullosa y contenta por coincidir con Su Santidad, pero al mismo tiempo ofuscada y escandalizada al comprobar de qué modo se nos “desinforma”. Tal vez haya algo que yo desconozco al respecto. Aún hoy, me parece increíble que no haya llegado a mis oídos versión diferente. Comentando el tema con un amigo sacerdote, me puse en alerta. Estaba segura de que no me estaba mintiendo, así que tomé la decisión de pedirle a los Reyes Magos que me trajeran el libro: “LA

INFANCIA DE JESÚS”. Nada mejor para deshacer el entuerto que verlo de primera mano. Como siempre, cumplieron mis deseos y siguiendo el consejo, miré ávida de curiosidad la página 77 aquella mañana del 6 de enero. No lo podía creer; imaginé que seguramente las palabras del Pontífice serían un tanto ambiguas y se les podría aplicar significados diferentes. Pero no era así. Rodeada por mis diferentes Belenes, con los animales a porfía en mi hogar, leía y volvía a leer, teniendo la certeza de que algo se me estaba escapando.

La afirmación no podía ser más clara. Para evitar cualquier duda, nada mejor que reproducir la página 77 para que puedan ser analizada. Interesante aunque pasara desapercibida para los medios la anterior:

Por favor, si alguien puede aportarme otra versión, que lo haga como una Obra de Misericordia, y si me apuran, hasta de dos. “ENSEÑAR AL QUE NO SABE” y “CORREGIR AL QUE YERRA”. No puedo creer que ni siquiera por parte de la Iglesia, no haya habido un desmentido o aclaración sobre el tema y estoy plenamente segura de que muchos cristianos estarán en la creencia de que el Papa dijo lo que no dijo, según mi humilde opinión es todo lo contrario. El recorte de la famosa revista “Pronto” de la que soy fiel seguidora desde mi adolescencia, vuelve sobre el tema con verdades a medias y así se puede ver que se ha olvidado de la “colmada laguna”, y bastante más en cuanto a la humanidad se refiere.

También se habló de que en el mismo libro los Reyes Magos podían proceder de Andalucía. Deberé investigar. Quien realizó el artículo no había leído el párrafo en cuestión, ya que más claro no puede ser: “NINGUNA REPRESENTACÍÓN DEL NACIMIENTO RENUNCIARÁ A LA MULA Y EL BUEY”. Así que, desde el Vaticano no se hizo más que seguir cuanto el Papa afirmaba y con lo que concluía, con un buen espacio separador en blanco. Lo del pesebre es bastante más profundo, claramente dice al comienzo de la página 76 que el asno conoce el pesebre de su dueño. Yo añadiría que hasta los burros lo hacen. Demasiados pesebres y amos para mi gusto. Ambos cuadrúpedos son de humilde linaje, destinados a la carga o al tiro. El buey es un toro castrado, no se espera de él descendencia, sin embargo hay toros muy especiales que no hacen otra cosa en el final de sus días que procrear con un buen número de vacas. Uno de ellos es el indultado por José María Manzanares por su buena faena en la plaza, apodado Arrojado, fue en la feria de Sevilla en el año 2011. Las imágenes no son buenas, técnicamente hablando, pero me son muy útiles para aplicarlas a la vida de la fe. En este año dedicado a ella de modo tan especial, recordar que la fe sin obras es una fe muerta.

No vendría mal un poco más de arrojo a la hora de defender lo nuestro. Al igual que la higuera del evangelio del domingo, Dios espera nuestros frutos; ella tenía el plazo de un año. Yo, con mis limitaciones, intentaré estar en la tónica que me caracteriza defendiendo lo que creo justo. Prefiero perderme que nunca embarcar quedándome en puerto seguro.

El buey de uno de mis nacimientos está en paradero desconocido, por eso y sólo por eso no está con el precioso grupo. Yo no pienso parar en mis justas reivindicaciones. Siguiendo el consejo del que fuera Papa, utilizaré cuanto la ciencia me vaya poniendo a tiro, entre ello INTERNET ¿? Con el final del evangelio y las palabras del Pontífice por ese medio difundidas, me despido, agradeciéndole cuanto de bueno hizo por la Iglesia y pidiendo al Paráclito que la ilumine en tan especiales momentos.

Para siempre en nuestras retinas las imágenes que siguen:

“Gracias por vuestro amor y cercanía. Que experimentéis siempre la alegría de tener a Cristo como el centro de vuestra vida”.
Con estas preciosas palabras y como pesebre el de Belén, mi ¡Hasta pronto! Montes Claros del Cerro y Crespo.