Los efectos emocionales de la violencia televisiva

(NOTAS)

Efectos emocionales de la violencia en la TV en los niños

¿Qué programas o contenidos pueden ver los niños en la televisión? ¿Cuáles son los efectos emocionales que tiene la violencia televisiva en los niños? Según los datos del Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos, la violencia expuesta en la televisión puede conducir a los niños a desarrollar conductas agresivas. Gran parte de esas conductas son aprendidas a través de la observación y retenidas en la mente infantil por largos espacios de tiempo. La televisión tiene efectos en las áreas emocionales del niño, influye en sus intereses y motivaciones, y en su formación integral. Cuanto más violencia ve el niño en la televisión, menos sensibilidad emocional tendrá ante la violencia real, y pasará a usar la agresión como respuesta a las situaciones conflictivas en las que se vea inmerso. Más violencia en la televisión, menos sensibilidad de los niños

Además, la observación de escenas de dolor, horror y sufrimiento da lugar a sentimientos que el niño va a descargar después, de forma continua o bien durante o después de la observación de programas de contenido violento. De contenido violento se pueden definir las escenas que impliquen la destrucción, lesiones o daño (físico y/o psicológico) a personas, animales o cosas.

La acción de los actores, los movimientos de la cámara, el ritmo del montaje y el desarrollo de la escena de violencia constituyen una desproporcionada fuerza de impacto en la televisión, hasta el punto de que, en mayor o menor grado, se pueda tomar por real lo ficticio. Los efectos emocionales que determinadas escenas violentas pueden causar en los niños son contradictorios con los valores positivos que los padres intentamos enseñarles en casa. No obstante, si los padres están pendientes de los programas y sus contenidos que sus hijos ven en la televisión, los niños también pueden aprender algo positivo de la televisión. Algunos valores sociales como la cooperación, la amabilidad con los demás y también algunos aspectos relacionados con su escolaridad. Todo dependerá de la orientación y control que tengan de sus padres. Etiquetas: violencia televisiva televisión y los niños efectos de la televisión ver la televisión televisión Enlaces relacionados

Trastornos causados por la televisión

Los niños que miran más de dos horas de televisión al día, cuando cursan primaria, tienen después más dificultades de concentración al llegar al instituto que aquellos que ven poco la televisión. Así lo demuestra, un estudio que ha analizado los efectos a largo plazo del abuso de la televisión en la infancia sobre la capacidad de atención. Televisión para padres. Vídeos que ayudan a educar

Una televisión que enseña a los padres a educar a sus hijos. Analizados en profundidad por algunos educadores infantiles, podemos encontrar temas sobre la mentira, el chupete, el orden, la sinceridad, la lectura, los miedos y el esfuerzo.

Menos televisión para los niños

En tu casa, ¿la televisión está encendida y presente a cualquier hora? Un estudio revela que cuanto menos tiempo de conversación tiene un niño, más pobre es su desarrollo del lenguaje.

Escenas de sexo en televisión delante de los niños ¿cómo debemos actuar?

¿Cómo debemos actuar los padres cuando vemos escenas de sexo en televisión con los niños? La psicóloga Mónica Poblador recomienda naturalidad y nos aconseja sobre la actitud más adecuada.

FUENTE: http://www.guiainfantil.com/educacion/violenciatele.htm

Hablar de actos violentos frente a la pantallas, es el recuento verbal de amenazas, actos y /o consecuencia dañinas, hecho por una persona o personaje que aparece en la pantalla o que es escuchado desde fuera de la pantalla. La violencia incluye también descripciones de las consecuencias del daño físico en contra de un ser o grupo de seres animados que ocurren como resultado de medios violentos.... Los niños ven televisión en un promedio de tres a cuatro horas diarias. La televisión puede ser una influencia poderosa en el desarrollo de un sistema de valores y en la formación del comportamiento. Desgraciadamente, una gran parte de la programación actual es violenta. Cientos de estudios sobre los efectos de la violencia en la televisión en los niños y los adolescentes han encontrado que estos pueden:

volverse "inmunes" al horror de la violencia: La insensibilización es uno de los efectos. A medida que el pequeño está expuesto a tales imágenes, poco a poco va perdiendo la capacidad de respuesta emocional. Desaparece el asombro, elemento fundamental para que el niño sea luego capaz de comprender que la agresión a otra persona es un comportamiento negativo. Como a través de la pantalla no se muestra que los actos violentos tengan alguna consecuencia (rara vez en una película de acción se da importancia a la muerte de algún personaje secundario, por ejemplo), el niño asume que éstos no tienen ninguna trascendencia y se vuelve inmune a ellos. Este efecto, además del hecho de que el pequeño puede encontrar en estas imágenes un camino de resolución para sus conflictos, cobra mayor importancia cuando se trata de niños de hasta 6 ó 7 años: debido a su nivel de desarrollo cognitivo, no pueden distinguir entre realidad y fantasía (ver recuadro). "Los preescolares no son capaces de distinguir entre lo que es real y lo que es ficción, por ello es que son mucho más fáciles de influenciar a través de la pantalla", explica Wendy Josephson, psicóloga social de la Universidad de Winnipeg en Canadá. gradualmente aceptar la violencia como un modo de resolver problemas imitar la violencia que observan en la televisión :El "efecto de imitación",. Después de exponer a niños pequeños a varias imágenes violentas, éstos comenzaron a golpearse y a pelear entre ellos. "Nacemos con una profunda capacidad y deseo de imitar. Diversos estudios han demostrado que bebés emulan los gestos que ven en televisión, por lo que parece sensato pensar que los medios de comunicación juegan un papel determinante en la formación de la personalidad", señala el psicólogo español Rojas Marcos. En ese país, con ver una semana televisión, una persona puede asistir a 670 asesinatos, 420 tiroteos y 30 torturas. Todo esto, versus los dos homicidios y cuatro violaciones que ocurren -en promedio- en la vida real en el mismo período. identificarse con ciertos caracteres, ya sean víctimas o agresores: el

síndrome del mundo hostil.. En cuanto al nivel emocional, se puede generar un miedo constante a ser víctimas de esta violencia. Según la doctora Arancibia, la inseguridad que llegan a sentir los niños desemboca en un miedo casi patológico a ser secuestrados o a ser víctimas de golpes o violaciones. "Debido a las imágenes de la televisión, la gente teme, por ejemplo, caminar sola por una calle oscura", explica. El psicólogo norteamericano, George Gerbner, llamó a este efecto el síndrome del mundo hostil. Los niños que se exponen excesivamente a la violencia en la televisión tienden a ser más agresivos. Algunas veces, el mirar un sólo programa violento puede aumentar la agresividad. Los niños que miran espectáculos en los que la violencia es muy realista, se repite con frecuencia, o no recibe castigo, son los que más tratarán de imitar lo que ven. El impacto de la violencia en la televisión puede ser evidente de inmediato en el comportamiento del niño o puede surgir años más tarde y la gente joven puede verse afectada aun cuando la atmósfera familiar no muestre tendencias violentas. Esto no indica que la violencia en la televisión es la única fuente de agresividad o de comportamiento violento, pero es un contribuyente significativo. Para identificar las secuencias problemáticas, los codificadores revisan cada programa para encontrar cualquier manifestación y/o insinuación visual y/o verbal de violencia. Luego, cada secuencia es analizada en función a la presencia de cada uno los tipos de violencia definidos a continuación: RESPECTO A LOS TIPOS DE VIOLENCIA:

·Violencia narrada: es el recuento verbal de
amenazas, actos y/o consecuencias, hecho por una persona o personaje que aparece en pantalla o que es escuchado desde fuera de la pantalla. ·Violencia visual es la violencia efectuada de manera gráfica es decir, que aparece en pantalla. ·Abuso verbal: es el uso del lenguaje, por parte de una persona o personaje que aparece en pantalla, con la finalidad de agredir o intimidar, pero sin recurrir a la amenaza de fuerza física. RESPECTO A LAS VARIANTES DE VIOLENCIA

·Amenaza creíble: da a entender de manera verbal o no verbal que se pretende
llevar a cabo un acto violento contra un ser o grupo de seres animados con el propósito de intimidarles. ·Acto violento: llevar a cabo una acción que causa daño físico a un ser o grupo de seres animados

·Consecuencia de la violencia: mostrar y/o narrar los daños provocados por un
hecho violento. RESPECTO A LOS CASTIGOS:

·Acción legal: demandas, encarcelamiento, condenas, etc. ·Desprecio social: rechazo de la comunidad. ·Acto violento: respuesta de manera violenta a la acción violenta. · Auto recriminación: cuando el agresor manifiesta sentirse mal consigo mismo
sobre alguna acción violenta realizada. RESPECTO A LOS PREMIOS:

·Reconocimiento implícito: cuando el contexto deja entrever que el agresor sale
bien librado tras perpetrar una acción violenta. ·Reconocimiento explícito: obtención de medallas, con decoraciones y otros reconocimientos públicos por haber ejercido una acción violenta. · Auto reconocimiento: cuando el agresor se da mérito a si mismo por una acción violencia.
FUENTE: http://www.oni.escuelas.edu.ar/2001/bs-as/violencia/paginas/tele.htm

La TV muestra violencia cada 15 minutos
Es la medición que hizo el Comfer al analizar los noticieros; el 67% de los programas de ficción también tiene hechos violentos Un televidente argentino absorbe un acto de violencia cada 15 minutos en cada noticiero que ve y, si para relajarse, se inclina por la ficción el impacto no será menor: en su pantalla irrumpirá un acto violento cada 16 minutos 23 segundos. Así, sin moverse de su hogar, un espectador tiene un consumo de alta intensidad en materia de agresiones en la TV abierta. A esta deducción llegó un grupo de analistas del Comité Federal de Radiodifusión (Comfer) que elaboró un Indice de Violencia de la Televisión Argentina (IVTV), a cuyo informe preliminar tuvo acceso LA NACION. ¿A qué tipo de violencia alude el informe? "A la acción que causa o pretende causar daño a otros o a uno mismo, tanto física como accidental o psicológicamente, incluyendo amenazas y explosiones de cólera contra animales u objetos inanimados", según la definición acordada. La propuesta del Comfer midió, en el verano último, 37 programas de ficción durante una semana y 79 noticieros, durante un mes, todos en la franja horaria de más rating: de 20 a 24.

La primera conclusión ya pone en estado de alerta. Los actos de violencia alcanzan el 67,6% de los 37 ciclos de ficción. El IVTV total de la ficción alcanzó 172,7 puntos. Según explicó el analista Renzo Moyano a LA NACION, es un indicador más bajo que el de la TV norteamericana, pero más alto que el de la europea. Analizado canal por canal, la pole position correspondió a Canal 13, cuyos siete programas de ficción evaluados registraron actos de violencia, lo que equivalió al 100%. Le siguieron el 9 (87,5 %), Telefé (83,3 %), América (55,6 %) y Canal 7 (14,3 %). No obstante, al promediar el IVTV por canal, el 9 alcanza 207,7 puntos de IVTV contra 191,9 puntos del 13 y 191,1 puntos de Telefé. Hay que tener en cuenta que la ficción del canal oficial es prácticamente inexistente y que la inclusión de contenidos de ficción en América es un dato reciente, lo que explica su distancia con las otras estaciones. La programación analizada corresponde al verano, temporada en que los canales abiertos llenan su grilla con películas y enlatados, reservando la producción propia para los lanzamientos de marzo en adelante. En el 79,4% de los casos, el héroe o el villano de la teleserie tuvo un rol protagónico en el suceso violento que se desencadenó y en el 11,8% participó o tuvo que ver con los homicidios ficticios cometidos. En una hora de ficción, un televidente se atosigó con 3,7 acontecimientos que destilan violencia. Mientras el 100% de la ficción extranjera contiene actos de agresión o violencia de distinta índole, sólo la mitad de la producción local difunde representaciones de tenor violento, explicó Moyano. Si el televidente se inclina por películas o series foráneas quedará expuesto a un acto violento -físico, accidental o psicológico- cada nueve minutos. Es prácticamente insignificante la variación que se produce en la franja horaria de protección al menor (una escena violenta cada 19 minutos) o fuera de ella (una cada 13 minutos). Telenovelas, películas y series se llevan los laureles de la agresividad en pantalla.

A sangre y lágrima
En las noticias, el porcentaje de violencia se dispara. El Comfer detectó que el 91,1% de los noticieros incluye hechos violentos: ocupan las primeras posiciones los telediarios de Canal 9 y Canal 13 (100%), seguidos de Telefé (93,3%), según el informe. América y Canal 7 empataron con un 81,3%. Sobre 322 noticias que reflejaron actos de violencia, 100 eran relativas a violencia contra las personas. El informe reflejó también que hay un crecimiento de la tasa de noticias con violencia en los noticieros de mayor audiencia. El IVTV total promedio en los noticieros alcanzó 171,8 puntos. Deducido por cada canal, fue Canal 9 el que se puso a la cabeza con 207,2 puntos. Durante un mes, sus noticieros registraron el mayor número de noticias con violencia. Con 171,6 le siguió Canal 13 y detrás se ubicaron América, con 168 puntos, y Telefé, con 165 puntos.

En las próximas semanas, el equipo que prohijó el IVTV comenzará a medir los índices de violencia de la programación actual y también de la TV por cable. Además, el próximo informe emitirá conclusiones sobre los programas que, no siendo noticieros ni ficción, integran la grilla de los canales: ciclos dedicados a la farándula o a la pseudo investigación periodística con uso de cámaras ocultas. En la Dirección de Fiscalización y Evaluación del Comfer, a cargo de Claudio de Cousandier, los analistas Renzo Moyano, Verónica Gómez Pujolás, Gisela Girolami y Carolina Petrino trabajaron sobre distintos modelos internacionales, con el objeto de fijar un indicador que permita una proyección estadística de la violencia televisiva, así como una herramienta para la industria audiovisual en relación con sus contenidos. La pretensión del Comfer es medir en forma sistemática la violencia y poder comparar el indicador local con el de toros países. . Por Susana Reinoso De la Redacción de LA NACION http://www.lanacion.com.ar/704412-la-tv-muestra-violencia-cada-15-minutos

07.09.2011 | entrevista a guillermo orozco gómez

La violencia en la televisión
El especialista en formación de recepción de crítica de medios, y director del Observatorio Iberoamericano de Ficción Televisiva, participó del Festival Nueva Mirada en Argentina.

Por: Analia Rivas La violencia es el mensaje. Programas especialmente pensados para público infantil o no, novelas, dramas y hasta comedias incluyen en sus tramas la resolución de los conflictos por medio de la violencia. La ausencia de la negociación y la aparición de la solución por imposición de fuerza física o persistente duelo psicológico entre fuertes y débiles, buenos y malos, lindos y feos es un patrón que sobra en la mayoría de las propuestas de la televisión de hoy. ¿Qué pasa cuando el receptor de ese mensaje es un niño o un adolescente? ¿Cómo impacta en sus comportamientos? ¿Y qué rol deben tener los padres frente a ese tipo de entretenimiento mediático? "Hay que tener una mirada distinta sobre los productos comunicativos que están empapando el ambiente en el que se están desarrollando los niños y niñas", advierte Guillermo Orozco Gómez, "La clave es hablar. La televisión no es una pantalla solo para verse, hay que hablarse", enuncia el investigador en Comunicación

Social en la Universidad de Guadalajara, especialista en Pedagogía de la Educación y en formación de receptores críticos, que participó del Seminario "No a la Violencia contra niños y niñas", una de las actividades paralelas del 10º Festival Internacional de Cine Nueva Mirada, que culmina hoy en la Ciudad de Buenos Aires. "Es la primera vez que vengo a este festival. Conozco el trabajo de Susana Velleggia, presidenta de la Asociación Civil Nueva Mirada, que es conocido en toda Latinoamérica, su propuesta pedagógica para la formación de audiencias, el trabajo de intervención en distintos ámbitos", resalta Orozco Gómez. "Me ha impresionado la capacidad que ha tenido esta ONG, no solamente de estudiar y mostrar la educación y la niñez y adolescencia sino también la de vincularse con instituciones gubernamentales y colaborar en la definición de políticas públicas con respecto a los derechos de los niños" -¿Cómo educar a un niño para que pueda utilizar de manera crítica toda esa información que recibe? -Los padres y maestros hemos perdido el control de la información dosificada. Antes, si queríamos que se enteraran de algo a cierta edad se hablaba o si no queríamos que leyeran algún libro lo guardábamos bajo llave, pero la televisión no se puede guardar bajo llave, menos en la actualidad, entonces la estrategia debe ser distinta. No puede ser la estrategia de la censura o prohibición, porque eso no funciona, hay que hablar. Hay que hablar mientras se ve, antes de que se vea y sobre todo después. Consultarles: "¿Qué viste? ¿Qué te gustó? ¿Qué te impactó?" Hay que hablarles y dar juicios. Los adultos y educadores tienen que dar referencias de cómo estuvo, si estuvo bien o no, hay que aportarles un punto de vista distinto al que da la televisión, porque si no se quedan con el punto de vista que da la televisión. -¿Cómo impacta la violencia mediática sobre la audiencia infantil? -Sin importar la edad del receptor, la violencia mediática y en especial la televisiva impacta de varias maneras. Uno es el acostumbramiento a ver violencia, otro es la naturalización de la violencia en las relaciones sociales. ¡Pareciera que no podemos interactuar con los demás sin que lleguemos a la violencia! Los canales comerciales usan la violencia como una estrategia de movilidad y acción para el programa, la incluyen como una herramienta para llamar la atención y captar audiencia. Y por último, también se presenta el modelo de violencia legítima e ilegítima. Hay un patrón: la violencia ejercida por el malo es ilegítima y en cambio el bueno puede ejercerla. La representación es ideológica, muy intencionada y va afectando creencias, valores, posiciones. Cuando la violencia es más simpática, es aceptada, por ejemplo en El Zorro, él podía matar porque era el bueno de la historia pero cualquier otro, no. -Y el público lo acepta. -Se crea una especie de consenso con el público de que a ese personaje sí se lo perdonamos, porque es bueno, simpático y guapo, pero a otro no. El otro no tiene derecho, entonces hay una imposición de racismo, de diferenciación de clase, de quienes sí tienen derecho a ser violentos y de quienes no, lo cual es terrible porque luego hay que convivir con la violencia porque no hay manera de exterminarla. Y según esos programas, para evitar un acto de violencia hay que ser más violento o matar al enemigo, y jamás hay negociación. El impacto no es sólo de un programa es el tipo de contenido reiterativo a lo largo de años, de horas de ver televisión, el mismo patrón de violencia que va dejando que estos niños ya sepan cómo se va a representar la violencia (por la música, los silencios, los sonidos) aun sin verla.<

http://tiempo.infonews.com/notas/violencia-television

LA VIOLENCIA EN LA TELEVISIÓN
Se dice frecuentemente que vivimos en una época violenta. Y es obvio que es así, la violencia es un mal que corroe los cimientos de nuestra sociedad, para abordar con rigurosidad este fenómeno es imprescindible saber cuánta violencia emiten los medios de comunicación, cómo influye la violencia en los telespectadores, que efectos puede provocar ver reiteradamente imágenes violentas y que soluciones o recomendaciones puede haber a este problema.  INTRODUCCIÓN Actualmente vivimos en una sociedad consumista en donde los medios de comunicación devoran la actualidad y la desechan; a información pierde la posibilidad de formación y se convierte en una noticia que envejece rápido. Estamos saturados de información y faltos de conocimiento. Sin embargo, el poder de socialización de los medios es inconmensurable, sobre todo de la televisión que tiene un efecto demoledor y sutil, ya que moldea día a día nuestras creencias y actitudes y nos hace a su imagen y semejanza. Ya nadie pone en duda de que la televisión es la principal fuente de socialización, aunque más que socializar y humanizar desinforma y deshumaniza. El poder de socialización de los medios( no solamente de la televisión) viene al multiplicarse al convertirse en tema de comunicación en la familia, amigos... Se lee poco, se escribe menos, se reflexiona escasamente. Vivimos en la inmediatez, la superficialidad de la imagen momentánea y, aunque criticamos a los medios de comunicación, les demandamos una ración, cada día mayor, de sensaciones. Por eso en la cultura televisiva, la violencia constituye la regla, no la excepción; se transmite la idealización de la supervivencia y admiración hacia el más fuerte, el más insensible, el (educadamente o no) depredador. Llegado a este punto y consciente de que los medios de comunicación reflejan en gran medida nuestro modelo cultural y nuestro sistema de valores, la conclusión que se deriva de ello es que son un problema social. Un problema sería la incidencia que sobre los niños tiene el hecho de que, por ejemplo, durante cualquier semana sin salir de casa hayan podido ver 770 asesinatos, 47 torturas, 28 secuestros.. Y qué decir sobre las películas que transmiten una justicia vengadora como Rambo o Batman o del tipo Freddy Kruder. Sin embargo, es la falta de supervisión por parte de los padres y tutores lo que permite que haya niños con una exposición a la violencia extrema. Con frecuencia se culpa a los medios de comunicación, desplazando así la responsabilidad, cuando en realidad un gran número de personas encuentran la violencia atractiva: la violencia es el disfrute de su contemplación(la violencia no es sólo física, sino también verbal), además la violencia también queda implícita en dibujos animados. Podemos tener el peligro de que los niños, jóvenes e incluso adultos imiten lo que los medios de

comunicación nos muestren, sobre todo si se presenta como algo deseoso y de lo que se obtiene beneficios. Hoy la televisión nos muestra en directo guerras, catástrofes y atrocidades. No hay método para dañar, matar o humillar que no sea expuesto, absorbemos una violencia que parece simulada; leemos, vemos y escuchamos noticias de violencia con tal normalidad que lo hacemos mientras comemos. Parece como si nos resultara necesario devorar desastres y sufrimientos. Hemos presenciado guerra reales, en directo, donde el horror y el dolor se han transformado en un juego, donde el espectador pasivo vibra como si de un deporte se tratara ante la estela de un misil que impacta sobre una ciudad. A veces la TV es ese ojo que nos permite entrar en la tragedia de los otros, que nos aproxima la sangre, los celos. Eso explica el éxito de los sensibleros y morbosos realityshows así como los actuales programas de corazón. Obviamente sabemos que la violencia actualmente no se conceptualiza ni como algo positivo ni negativo, no tiene valor en sí misma, sino sólo como fin. Por consiguiente, si la violencia permite obtener resultados positivos será valorada positivamente, pero si no lo permite será negativa. Sin duda este hecho es un buen ejemplo de la necesidad que tenemos hoy en día de socializar a niños y jóvenes postmodernos en otros valores.  COMPORTAMIENTO MIMÉTICO POR LA VISIÓN DE LOS MEDIOS. El 20 de abril de 1999 un par de jóvenes, vestidos como el protagonista de matriz, entraron en el instituto Columbia de Denver y dispararon contra sus compañeros y profesores, el resultado fue escalofriante ya que mataron a trece personas. La reacción inmediata de EEUU fue mirar hacia la televisión y el cine , y responsabilizarlos de lo sucedido.” Ahí demasiada violencia en nuestras pantallas”, vinieron a decir. A favor de esta hipótesis se han realizado una serie de estudios, uno de ellos es el “Columbia Country”, en la que se cogió una muestra de 800 niños de Nueva York. Lo repitieron diez años más tarde con 184 individuos de la misma muestra, que por entonces tenían 18 años. Se encontró que en la variable “ver muchos programas violentos en televisión a la edad de 8 años” y la variable “ ser violento a la edad de 18 años” había una correlación positiva; desde la visión de la violencia al comportamiento real. Parece ser que estos jóvenes se pasaban diez horas al día enfrascados con videojuegos violentos y películas de asesinos en serie y parece que se basaron en la película de Matix y en la película Diario de rebelde( en la cuál el protagonista vestido con un gabán negro entra en una clase y dispara a discreción contra profesores, alumnos, aunque todo era un sueño). Antes de estigmatizar la televisión como principal, cuando no único, responsable de la violencia de nuestra sociedad, es necesario analizar el entorno social en que se mueve. Vivir en un hogar en que se padezcan u observen malos tratos, en el que el alcohol o la

droga estén presentes, haya relaciones aversivas entre padres e hijos, no se tenga el apoyo familiares o de amigos, son circunstancias que pueden crear un entorno favorable en el que la chispa de la televisión prenda con gran facilidad, incrementando creencias, actitudes y comportamientos violentos ya existentes. Los niños son miméticos y la televisión presenta la violencia como natural y cotidiana; nos acerca a un modelo de sociedad donde la vida del otro tiene escaso valor. Hemos de educar a los niños haciéndoles activamente críticos ante la avalancha de mensajes publicitarios y de programas donde la violencia se recrea en sí misma. Otro ejemplo, es un hecho bien conocido en donde los índices de suicidio aumentaron después del suicidio de una celebridad a causa de darle un gran cubrimiento. El tan publicitado suicidio de Kurt Cobain, principal cantante del grupo de rock Nirvana, dio por resultado muchos suicidios de adolescentes, especialmente varones, que buscaban imitar a su ídolo. "Cuando Kurt Cobain murió, yo morí con él", decía la nota que dejó un joven de dieciocho años, que había hecho un pacto con dos amigos para suicidarse cuando Cobain muriera . Esto no significa que hubiera sido mejor no cubrir esta noticia; pero la ciencia ha puesto a nuestro alcance suficientes resultados de investigación como para poder predecir que el cubrimiento sensacionalista e incesante del suicidio de Cobain, estaba destinado a producir un aumento en el número de suicidios entre adolescentes. Los padres deben estar conscientes de que el cubrimiento sensacionalista de los crímenes y suicidios de jóvenes celebridades puede ser emocionalmente devastador para los adolescentes vulnerables. La toma de conciencia y la supervisión de los padres, así como la discusión, son variables esenciales para prevenir más tragedias. 3 ¿CUÁNTA VIOLENCIA TRANSMITE LA TELEVISIÓN? LA TELEVISIÓN COMO GENERADORA DE VIOLENCIA EN LOS NIÑOS. A escala internacional puede aseverarse sin exageración que más de la mitad de los programas de la televisión contienen algún tipo de violencia. Normalmente se trata de violencia física, pues es la más gráfica y fácil de representar. En el caso concreto de España, los niños de primaria ven la televisión 930 horas al año y van a clase 900 horas, muchas son las imágenes violentas que ven los niños en la pantalla de la televisión. La violencia existe en la sociedad y la televisión así lo transmite, incluso agranda, ya que los niveles de audiencia son más elevados ante las informaciones morbosas que expresan la maldad de los hombres. ¿Pero qué diferencia hay entre el público de los primeros tiempos televisivos y el público actual? En los primeros tiempos, los espectadores visualizaban la televisión menos horas al día, había cierta tendencia a pensar de que el abuso de la misma podría ser malo para la salud, además pocas familias se podrían permitir el lujo de tener una televisión y otra característica fundamental era que la televisión nació como un ente moralista, donde determinados valores estaban prohibidos y otros eran ensalzados. La televisión se concebía como una fuente de beneficios y aprendizaje. Desde el comienzo de la televisión y durante muchos años, la violencia en ese medio se encontraba exclusivamente, en series y películas de ficción.

De poco tiempo a la fecha, gran parte del contenido violento está en programas de noticias o de reportajes, algunos de los cuales, precisamente, tienen como tema principal la exposición de hechos dominados por acciones agresivas. Actualmente, sobrepasamos la media de ver la televisión, se ha perdido la vivencia de la calle, barrio, donde los niños crecían educados y cuidados por todos, surge un mayor individualismo que se podía considerar como antisocial donde hay poca comunicación familiar y donde surge la televisión como “ niñera educativa”. Hoy en día la televisión refleja los aspectos fundamentales de la democracia donde prima la libertad de expresión( se habla de todo, se puede ver todo y nada se oculta). En definitiva, últimamente de la televisión podemos extrapolar que el motor de todo es el dinero, el egoísmo, la satisfacción individual. Por otra parte, se han realizado diversas investigaciones en las cuales los resultados obtenidos muestran que la agresión con arma de fuego es la más habitual, ya que aparece en uno de cada tres programas con contenido violento. Este estudio concuerda con estudios realizados en Suecia en el que los niños señalaban como principal fuente de mortalidad recibir un disparo en la cabeza. Los niños son los receptores de los programas más violentos, los dibujos animados son el tercer bloque en importancia de programas violentos. El mayor nivel de violencia se manifiesta en las películas y telefilmes, espacios visionados también por los niños. Los deportes y en concreto el fútbol, son el segundo bloque en cuanto a contenidos violentos. Pero más grave, es el problema de las consecuencias de esa violencia que ven los niños. No existen consecuencias,.o lo que es aún peor, la violencia es gratificada, posee consecuencias positivas porque el agresor alcanza sus objetivos .  EL ATRACTIVO DE LA VIOLENCIA En el mundo actual nos bombardean con anuncios, ofertas, informaciones, modas y distracciones desde las pantallas televisivas y el cine, desde las páginas de las revistas, desde fax o Internet. Para impactarnos, para despertarnos de nuestro sueño colectivo, los medios de comunicación recurren a estímulos cada vez más fuertes y provocadores. La violencia figura entre ellos. La violencia es muy eficaz a la hora de captar la atención; pero, como cualquier otro estímulo, pierde su efecto con la repetición. Según numerosos estudios, las representaciones mediáticas de la violencia tienen una relación compleja con la ansiedad. Las personas que padecen ansiedad prefieren ver programas violentos. Ver programas violentos les aplaca la ansiedad por un tiempo corto, tras el cual caen en estados todavía de mayor ansiedad. Así es cómo estar personas se vuelven adictas a la violencia.

Por otra parte, la estructura de muchas obras actuales nos permite ponernos en el lugar de una malhechor perseguido por la justicia, hecho que nos devuelve a nuestro papel usual de ciudadanos buenos, este aspecto de la violencia suele, además, reconfortarnos, ya que parece confirmar que nuestros prejuicios personales son correctos, aunque en realidad no lo sean. El alejamiento de las estructuras reales de nuestra sociedad, originando una civilización artificial y al mismo tiempo alejada del entorno natural o biológico hace algunas personas recurran a la violencia con el fin de sentirse más vivas. Pero, ¿ por qué nos gusta la violencia? L a respuesta es difícil de responder, ya que por ejemplo la literatura refleja opiniones para todos los grupos, según se tome en consideración teorías activas o pasivas. Existe una teoría en la cuál se dice que la violencia atrae a los mayores por el componente ilusorio que conlleva: vemos reflejado en la pantalla aquello que no existe, lo que sólo unos desalmados serían capaces de hacer. Llama la atención cómo algunas personas son capaces de realizar lo que nadie sería capaz de hacer. Todos tenemos unos llamados sentimientos, que no son sino la inculcación de valores morales y éticos necesarios para que podamos sobrevivir y necesarios para el progreso de la humanidad, sin embargo, el aumento excesivo de la violencia hace que ésta misma deje de ser algo excepcional para convertirse en la norma.  LOS EFECTOS DE LA VIOLENCIA EXHIBIDA POR LOS MEDIOS. La creación de un ambiente violento en los medios de comunicación tiene sus efectos en el mundo real. Un reciente estudio realizado con una muestra de 600 personas puso de manifiesto que los más agresivos habían aprendido ciertas estratégicas cognitivas anormales, entre ellas la propensión a pensar y reaccionar violentamente, a pensar que las reacciones violentas son eficaces. Todas estas reacciones responden a conclusiones que un niño puede obtener lógicamente a partir del hecho de haber visto muchos programas de televisión, incluido dibujos animados. En la población general los efectos de una ambiente más violento incrementan sutilmente la predisposición a responder de forma violenta, siendo ese incremento mayor en las personas que ya tienden hacia la agresión. Se supone que las personas que los medios de comunicación pueden incitar a cometer crímenes violentos,son más susceptibles desde el punto de vista psíquico, aunque todavía no se ha podido corroborar científicamente. Estudios científicos hechos por el National Institute of Mental o la Academy of Sciencie, señalan que ver la violencia es un factor que contribuye de forma importante a la aparición de la violencia y la agresión en el mundo real. Hay tres tipos de efectos provocados por la violencia televisada en los medios; 1/ El aprendizaje de actitudes y conductas agresivas.2/ Insensibilidad ante la violencia. 3/ Temor a ser víctima de la violencia. Por contraposición, no toda manifestación violenta en televisión tiene el mismo riesgo de perjudicar a los espectadores. La investigación científica ha fijado de forma clara que exponerse a la violencia televisada es algo que contribuye a la aparición de una serie de

efectos antisociales o agresivos. Pero los efectos de la violencia no son uniformes, en el caso de todas las representaciones,ya que la violencia puede aparecer de forma explícita y gráfica en la pantalla, o aparecer implícita. Hay diferencias entre los personajes que cometen actos y entre las razones que les llevan a actuar así. Y existen , finalmente, diferencias al presentar las consecuencias de esa violencia, incluyendo entre ellas el dolor y el sufrimiento de las víctimas. Las investigaciones han permitido identificar que algunas representaciones violentas incrementan el riesgo de que se produzcan efectos antisociales, mientras que otras lo disminuyen. Por eso es importante analizar el contexto de las escenificaciones violentas, con el fin de estimar el impacto en las audiencias.  RASGOS DE LA ESCENIFICACIÓN VIOLENTA ¿QUÉ ELEMENTOS AUMENTAN EL RIESGO DE EFECTOS PERJUCIALES EN LOS TELESPECTADORES? Hay que tener en cuenta nueve rasgos; 6. 1/ la naturaleza del agresor, 6.2/ la naturaleza de la víctima, 6.3/la justificación de la violencia, 6.4/ la presencia de armas, 6. 5/ la extensión y carácter gráfico de la violencia, 6. 6/ el grado de realismo de la violencia, 6. 6/ la recompensa o castigo de la violencia,6. 7/ el humor con que se da la violencia. 6.1/ Agresor atractivo; La investigación científica ha puesto de manifiesto que los niños, incluso adultos prestan más atención y aprenden de aquellos modelos que perciben como atractivos. Por ello, el agresor atractivo tiene más probabilidades de que influya más sobre los espectadores que una personaje neutro o no atractivo. 6.2/ Víctima atractiva: igualmente tienen más probabilidad que los espectadores experimenten una mayor reacción ante las víctimas que perciben como agradables o atractivas, no es lo mismo que en una película tiroteen a un policía que protagoniza Brad Pitt que a un criminal malévolo que nadie lo conoce, las reacciones de la audiencia entre un caso u otro diferirán muchísimo. 6.3/ Violencia justificada: La investigación científica considera que la violencia televisiva, motivada por el intento de proteger a alguien o por venganza, podría provocar violencia en los espectadores en la medida en que parezca estar justificada. Por el contrario, la violencia injustificada o simplemente malévola haría que fuera menor el riesgo de que los espectadores la imitasen o aprendiesen de ella. 6.4/ Presencia de armas: La investigación científica ha puesto de manifiesto, que armas tales como las pistolas o los cuchillos, producen en los espectadores más violencia porque esos recursos están asociados con sucesos violentos anteriores almacenados en la memoria. 6.5/ Violencia generalizada: La violencia frecuente y reiterada aumenta la insensibilidad del espectador, sus temores y la posibilidad de que aprenda a comportarse agresivamente.

6.6/ Violencia realista: Hay numerosos estudios que ponen de manifiesto que para los espectadores son más peligrosas las representaciones realistas de la violencia que las irreales, retratar de forma realista actos violentos puede incrementar el sentimiento de temor entre los espectadores. La violencia de los dibujos animados, puede llevar a un niño a parecerle completamente real, aunque para un espectador maduro fuese irreal. 6.7/ Premios y castigos: En concreto, la violencia premiada o la violencia que no es abiertamente castigada favorecen el aprendizaje de actitudes y comportamientos agresivos entre los espectadores. Por el contrario, castigar la violencia es algo que puede servir para inhibir o reducir el aprendizaje de la agresión. El espectáculo y la fama en la televisión puede lograr que un personaje que ha cometido un acto violento pueda llegar a ser más famoso, es el caso de ”Farruquito”, de este chico no se sabía apenas nada, no era un personaje famoso, sin embargo ,cuando atropello y mató a una persona, se hizo un hueco en los medios de comunicación, que empezaron a interesarse más por él. Da miedo que la televisión pueda premiar acciones violentas gratificando a sus agresores, ya que puede incitar a la sociedad acometer actos violentos para llegar a ser famoso. 6.8/ Dolor y Daño; Varios estudios sugieren que los espectadores consideran que las escenas que contienen muestras de dolor y daño son más serias y más violentas que aquellas otras en las que no aparecen consecuencias de este tipo. Parece lógico pensar que la presencia explícita de sangre y dolor inhiba el mimetismo de comportamientos violentos. 6.9/ Humor: Es frecuente encontrar en escenas de violencia en televisión que tengan algún tono de humor, por lo general, varios estudios muestran que la presencia del humor contribuye al aprendizaje de la agresión. Cada uno de los factores expuestos influyen en todos los espectadores, ya sean niños o adultos. Por lo que respecta a la insensibilidad y el temor ante la violencia, el conjunto de rasgos contextuales es algo distinto. En lo que concierne a la insensibilidad ante la violencia, el mayor peligro lo encierran aquellas escenificaciones que contienen acciones violentas reiteradas e impregnadas de humor. En lo que se refiere a inducción de temores en la audiencia, el mayor peligro lo tienen aquellas escenificaciones en las que la violencia no está justificada, queda sin castigo y se ejerce contra una víctima atractiva o agradable. Gracias a los estudios de NTVS( estudio de la violencia en la televisión nacional), empezamos a saber cuál es la escenificación de la violencia que parece más susceptible de ser aprendida. Se trata de aquélla con un agresor atractivo, que actúa con razones moralmente adecuadas, se ve recompensado por sus actos violentos, usa armas convencionales, tiene sentido de humor y sus acciones no llevan aparejadas consecuencias visibles que resulten desagradables.

¿ INFLUYE LA VIOLENCIA DE LAS PANTALLAS EN LA VIOLENCIA REAL? TEORÍAS
Existen diversas teorías que se posicionan con que realmente si que tiene influencia. Esa influencia puede ser de diversos tipos;  La violencia de escenas violentas en las pantallas puede activar en el espectador emociones, pensamientos o incluso, conductas instintivas que estén asociadas con el acto visto. (teoría de la asociación).  La visión de escenas violentas en las pantallas, puede producir la identificación del espectador con el modelo violento y la imitación de la conducta observada (teoría del modelado simbólico). En 1992, por ejemplo, un periódico citaba las palabras de un asesino en serie que mató a su primera víctima, imitando una escena de la película Robocop II:"En la película vi cómo le cortó la garganta a una persona, luego tomó un cuchillo y la rajó desde el pecho hasta el estomago y dejo el cuerpo en cierta posición. A la primera persona que asesiné le hice exactamente lo que percibí en la película" .  La visión de la violencia en las pantallas puede reforzar conductas violentas previas del espectador (teoría del refuerzo).  La visión de violencia en las pantallas puede generar en el espectador un “embotamiento emocional” o indiferencia ante la violencia(teoría de la desensibilización).  PERO, ¿ES VERDAD QUE LA VIOLENCIA INCREMENTA LA AUDIENCIA? Los programadores de televisión suelen recurrir al tópico de que ellos le dan a la audiencia lo que la audiencia quiere ver, y que eso es lo que se debe hacer en puridad democrática. No creo que esta afirmación sea correcta, todo lo contrario la democracia exige educación en las formas, la educación siempre requiere sacrificios. Lamentablemente durante estos últimos años, la programación televisiva se ha conducido por senderos tortuosos de mal gusto, en los que han surgido programas donde la violencia verbal más delirante ha sido el marco en que airear los pasajes más escabrosos de la vida pública y privada de supuestos ídolos sociales, cuyos méritos más relevantes han estado principalmente ligados a su presunta capacidad amatoria. Estos espectáculos, que despiertan nuestra curiosidad más morbosa, están enseñando a niños y adolescentes, que para ganar dinero, todo vale, incluso vender en público los aspectos más sórdidos y rastreros de la propia existencia. Están enseñando que el periodismo del corazón es un oficio cotizado, y que hablar a gritos, descalificando al otro con insultos, es un medio adecuado para intercambiar opiniones.

En España estos programas han llegado a reemplazar la programación infantil vespertina, es la antítesis del servicio que las pantallas deberían prestar. Cabe decir, que es verdad que hay que defender el derecho a la libertad de expresión , pero a la vez hay que proteger la infancia. En definitiva, se pone en duda que la violencia vende ya que se han hecho experimentos en Finlandia donde se ha emitido un mismo filme con y sin cortes(eliminando la violencia) y las audiencias han sido muy parecidas. Por otra parte, hay que decir que la violencia en los medios de comunicación es un negocio financiero de grandes dimensiones: atrae espectadores y la forma de producir las películas violentas es muy barata por la poca inversión que se hace en ellas, y porque se trata de historias vulgares, mundanas y pobremente escenificadas. Por otra parte , las historias espectaculares de éxito cuestan mucho más y requieren más talento. 9. ¿ LA CULPA LA TIENE LOS DIRECTIVOS QUE PROGRAMAN LA VIOLENCIA EN LA TELEVISIÓN O QUIÉN ES EL RESPONSABLE? El entorno social y la existencia real de violencia cotidiana, la falta de contexto explicativo que sería especialmente pertinente para los espectadores jóvenes, la gana de lucro fácil que supone la divulgación de programas de contenido violento y la ausencia de reglas suficientes para ubicar y acotar la transmisión de esos mensajes son elementos que, sumados, contribuyen a que la violencia ya existente en el entorno social se exacerbe en su propagación mediática. La culpa, después de todo, no es sólo de los medios. Pero ellos, en ese proceso de propagación de imágenes, no son precisamente inocentes. Sin embargo, los directivos de las cadenas de televisión son muy hábiles a la hora de explotar nuestra sensación de que la televisión es una especie de pegamento cultural que nos aglutina como sociedad. En una entrevista de TV Guía, Judy Price, vicepresidente de programación infantil de la CBS, dijo: "Ningún niño puede ser el único de su grupo que no vea los Power Rangers". Esta afirmación pone de relieve uno de los objetivos fundamentales de la publicidad en los medios de comunicación. Además de hacer que las cosas parezcan conocidas y deseables, los medios deben crear la sensación de que existe una necesidad social. "Ningún niño puede ser el único de su grupo que no vea los Power Rangers" implica que si a un niño se le impide participar de esta experiencia, al mismo tiempo se le estará impidiendo tomar parte en la vida social de su grupo.. Esa manipulación de los directivos de la industria del espectáculo es preocupante pero reveladora. Los ejecutivos de los medios de comunicación exigen que los padres se "responsabilicen" más por sus hijos a la hora de ver televisión. Pero los productores de películas y programas de televisión no pueden obviar su responsabilidad y esperar, así , que sean los padres, gobiernos y otros los que ejerzan el control de las emisiones. El argumento de que se le da a la gente lo que quiere ver no es válido en una sociedad consciente y moderna. No es realista esperar que los padres controlen completamente lo que los niños ven en una sociedad en la que cada casa tiene múltiples aparatos de televisión, vídeos, etc, y en la que los dos progenitores trabajan.

Pero los padres también tienen su cuota de responsabilidad, ya que en los últimos tiempos los padres han dejado de lado a sus hijos, para dejarlos al cuidados de entidades terceras como la televisión, que educa a sus hijos a la vez que los entretiene. Pero el niño no tiene a su lado a nadie que le haga comentarios críticos acerca de las imágenes que ve en la televisión.. Por otra parte las escuelas y universidades deberían orientar a los alumnos acerca de las consecuencias que trae consigo la visualización de imágenes de violencia. Tampoco se salvan los políticos que suelen considerar que a mayor telebasura y violencia habrá mayor audiencia, por ello deberían fomentar la educación crítica y organizar consejos formados por personas intelectuales que fueran capaz analizar contenidos televisivos y que dieran las recomendaciones pertinentes. Como conclusión, se puede entender que existen tres responsables; los políticos, los padres de los niños que los dejan al cuidado del televisor y la industria(directores, programadores, publicitas) que su mayor objetivo es lucrarse a costa de imponer una programación con contenidos lascivos y sin control. 10.¿ QUÉ PODEMOS HACER?¿ CUÁL ES LA SOLUCIÓN UN MEJOR COTROL PATERNAL, MÁS CONTROL GUBERNAMENTAL, ENTRENAR A LOS NIÑOS PARA QUE NO LES AFECTE LA VIOLENCIA DE LOS MEDIOS, CHIPS ELECTÓNICOS QUE CORTEN LAS ESCENAS VIOLENTAS? Todo ello puede ser necesario. En cualquier caso , ya es hora de que cada sociedad tome en serio este problema y actúe en consecuencia. La televisión, en sí misma, no debe ser satanizada. Puede ser un instrumento eficaz para el desarrollo y enriquecimiento humano. Programas excelentes han demostrado que la televisión les puede enseñar a los niños nuevas habilidades, ampliar su visión del mundo y promover actitudes y conductas prosociales. Sin embargo, la televisión comercial tiene objetivos diferentes del desarrollo personal y cultural. Su objetivo es hacerse a la audiencia a los publicistas. Por otra parte en EEUU se ha inventado un aparato llamado Chip- V que conectado a la televisión evita la visión de imágenes violentas, pero como todo aparato tecnológico presenta sus ventajas y sus inconvenientes; lo malo es que se transmite a través de un canal de transmisión a través del cuál se subtitulan los programas, por lo que no ha dado un resultado convincente. Aunque no hay que desestimar esta medida, parece más lógico educar moralmente a los niños para que ellos mismos sean críticos con los contenidos que observan. Para eso la labor educativa de los padres debe ser indispensable. Algunas consideraciones que deberían tener los padres para proteger a los niños del exceso de la violencia son;
 

Prestando mayor atención a los programas que ven los niños. Estableciendo límites en el tiempo que pasan viendo televisión.

Evitando que vean aquellos programas conocidos como violentos. Deben cambiar el canal, o apagar el televisor cuando aparecen escenas ofensivas, y explicarle al niño aquello que consideran malo o inadecuado del programa. Señalar al niño que aunque el actor no se lastimó, hirió o murió durante el programa, la violencia puede producir dolor o muerte si sucede en la vida real. Desaprobando los episodios violentos que suceden frente a los niños, enfatizando el hecho de que esa no es la mejor forma de resolver un problema.

Los padres deben utilizar estas medidas para prevenir los efectos dañinos que la televisión puede tener en otras áreas como el estereotipo racial o sexual. Aparte del contenido del programa de televisión el tiempo que los niños dedican a esta actividad debe limitarse ya que los saca de actividades más provechosas como lo son el jugar con sus amigos, la interacción familiar, el estudio y la lectura. Lo que nunca debe ocurrir es que los padres dejen desatendidos a sus hijos por la televisión, una muestra de ello se publicó en el periódico ABC en una carta que un niño escribió al director en la cuál decía; Señor, Vos que sois bueno y protegéis a todos los chicos de la Tierra, quiero pedirle un gran favor: transformándome en un televisor. Para que mis padres me cuiden como lo cuidan a él, para que me miren con el mismo interés con que mi mamá mira su telenovela preferida o papá el noticiero. Quiero hablar como algunos animadores, que cuando lo hacen, toda la familia calla, para escucharles con atención y sin interrumpirles. Quiero sentir sobre mí la preocupación que tienen mis padres cuando la tele se rompe y rápidamente llaman al técnico. Quiero ser televisor para ser el mejor amigo de mis padres y su héroe favorito. Señor, por favor, déjame ser televisor, aunque sólo sea por un día. Parece mentira que un niño fuese capaz de querer ser un televisor sólo para que sus padres le prestasen atención y le dieran un mayor cuido, esto es lo que está ocurriendo actualmente,la sociedad está amnésica o hipnotizada con los programas de televisión, sin prestar atención al cuidado de sus hijos. Por consiguiente, los medios de comunicación deberían de ser utilizados para difundir a los ciudadanos sus conocimientos referidos a la prevención de los malos tratos y a la mejora de la vida. La violencia ha saltado de la sección de sucesos a la de sociedad y, ciertamente en muchas ocasiones a los violentos no les pasa nada. Se debe ser intolerante ante cierto tipo de tolerancia y dar una respuesta penal( buscando la socialización, no la represión) frente a los delitos, sobre todo los violentos

No hay que silenciar la violencia, los medios de comunicación han de realizar funciones de prevención: desenmarañando la falsa conjunción de sexo y violencia; denunciando inmediata y sistemáticamente las agresiones sexuales; haciendo saber que el grado de reincidencia es muy alto, en especial hasta la primera condena. Deben explicar a los observadores de la violencia( vista en el televisor, escuchada en la radio, leída en los periódicos) que no aprecian el castigo, por la lógica demora en los procesos legales, pero que la respuesta penal finalmente llega. No han de transmitir que la violencia es normal, o convertir su información en un espectáculo.  CONCLUSIÓN Y RECOMENDACIONES A CADA UNO DE LOS PRÍNCIPALES RESPONSABLES DE LA VIOLENCIA EN LA TELEVISIÓN Se han elaborado algunas recomendaciones que harían depurar las imágenes más violentas, e inculcar a los niños una crítica de los programas televisivos más violentos. Recomendaciones para la industria: Producir más programas sin escenas violentas y aumentar la programación cultural, haciendo reportajes, series con mayor valor educativo que fomenten valores positivos para nuestra sociedad. Procurar que todo programa que contenga violencia cumpla ciertas normas;

El agresor de la película o serie no debe quedar sin castigo, se debe inculcar que todo acto violento conlleva una serie de demoras. No debería de transcurrir mucho tiempo entre la acción violenta que ha cometido un personaje y su castigo, ya que si no puede descolocar al espectador y puede llegar a disociar la escena violenta con el castigo por ella. El protagonista bueno no debería ser aún más violento que el protagonista malo, y ha de recurrir a alternativas distintas de la violencia para resolver el conflicto, es decir, se debe dialogar primero, la violencia no se debe justificar nunca, aunque haya sido para proteger o defender a alguien.

-Se deberían mostrar las consecuencias negativas que la violencia puede llegar a tener a corto y a largo plazo, se debería mostrar como el camino de la violencia conlleva malas consecuencias en un futuro. - No se debe embellecer ni depurar la violencia, tampoco se deberían hacer programas donde la violencia y el humor están unidos, la violencia se debe tratar como un gran problema donde la risa no tiene cabida.

Se debería tener en cuenta la hora en que se emiten los programas con más escenas violentas, yo pienso que se deberían marcar unas franjas horarias para adultos y otra para niños, por ejemplo que las escenas o series más violentas o fuertes se emitieran a partir de las doce. También cada película o cada serie debería poner las indicaciones pertinentes para recomendar hasta que edad es viable que la vean. Se debería evitar todo tipo de escenificación violenta que, demás incluya elementos discriminatorios contra grupos minoritarios, étnicos o raciales.

Recomendaciones para los padres; Se debería procurar ver la televisión con los hijos, haciéndoles las observaciones pertinentes con respecto a las escenas que consideren más fuertes o que se exime algún tipo de violencia ya sea física como verbal, y cuando sea el caso se debería contrarrestar su influencia negativa en la sociedad. Se debería ser más conscientes de los riesgos que conlleva la televisión, sin hacer ninguna excepción, a esto me refiero por los dibujos animados ya que actualmente muchos de ellos conllevan contenidos violentos e impropios para los niños. Recomendaciones para los políticos; Deberían seguir respectando la libertad de expresión, sin fomentar ninguna censura, aunque si deberían censurar algunas imágenes que son muy violentas y en las que no se recibe el castigo y en las que se puede herir los sentimientos de los telespectadores. Se debería impulsar la creación de algún consejo presidido por personas intelectuales, que analizaran los contenidos de cada programa, que velaran por la calidad, los contenidos y lo moralmente ético que se visualiza en cada programa. Se debería imponer una serie de multas o sanciones para quién incumpla las normas, es decir, que pongan programas violentos en una franja horaria tildada para los niños o poner imágenes violentas que hieran la sensibilidad de los telespectadores, entonces se debería multar. Las instituciones dedicadas a la enseñanza tal como colegios, institutos y universidades deberían promover un espíritu crítico acerca de los programas televisivos, impulsando más la lectura, las vida con los amigos, y además deberían capacitar a los alumnos para elegir racionalmente una programación adecuada. A través de la Fiscalía o del Defensor del menor se debería potenciar la labor de vigilancia de los productos que los medios de comunicación ofrecen a los menores para su consumo. Como conclusión, resaltar que es hora que se tenga en cuenta el problema que contrae la violencia en la televisión, todas las recomendaciones y prevenciones anteriormente citadas

son pocas para las consecuencias a largo plazo e incluso a corto que puede llevar a un niño a asimilar imágenes violentas sin las críticas pertinentes al respecto y de forma reiterativa. Se debe de actuar ya, poner solución a este problema. Los padres necesitan tener un mayor control de sus hijos y no dejarlos al cuidado de la “canguro televisión”. También la sociedad que es en general el público que ve la televisión debería presionar a los productores, directores y legisladores para que se ocupen de la violencia en la televisión. El futuro de nuestros niños y de la sociedad esta en nuestras manos, la televisión puede llegar a ser un aparato tecnológico que nos sirva de provecho, es decir, que nos de cultura, que nos enseñe y nos de una serie de valores que nos hagan mejor ciudadanos, pero lo que no se puede consentir es la disparidad de programas basura, como programas del corazón, really- shows que nos enseñan las atrocidades amorosas de unos y otros, los insultos...estos programas han llegado a quitar el espacio dedicado a los niños, ahora los programas culturales y de más aprendizaje se muestran a altas horas de la madrugada, se ha llegado a una televisión para el entretenimiento y el espectáculo. En fin, esto no puede seguir así porque cada vez más se están extendiendo los efectos deletéreos de la violencia en la televisión. BIBLIOGRAFÍA SOBRE LA VIOLENCIA EN LA TELEVISIÓN -Clemente, M y Vidal Vázquez(1997): Investigación de contenidos violentos emitidos por Tele Madrid y Onda Madrid susceptibles de afectar a los menores( Estudio solicitado por la Institución del Defensor del Menor) - Clemente Díaz, Miguel y Vidal Vázquez, Miguel Ángel. Violencia y televisión. Editorial Noesis, Madrid 1996. -Fagoaga, Concha. La violencia en medios de comunicación. Dirección General de la Mujer, CAM, Madrid, 1999. -Mander, Jerry. Cuatro buenas razones para eliminar la televisión. Gedisa, Barcelona, 1981. -Sanmartín, José. La violencia y sus claves. Editorial ARIEL, Barcelona 2000. -Sontog, Susan. Ante el dolor de los demás. Alfaguara. Madrid 2003. -Sanmartín, José. Ética y televisión. Editorial ARIEL . 1998 -Urra, Javier (1995) Menores: la transformación de la realidad, editorial siglo XXI ÍNDICE  INTRODUCCIÓN ......................................................................página 2.

2.COMPORTAMIENTO MIMÉTICO POR LA VISIÓN DE LOS MEDIOS........................................................ página 3. 3.¿CUÁNTA VIOLENCIA TRANSMITE LA TELEVISIÓN? LA TELEVISIÓN COMO GENERADORA DE VIOLENCIA EN LOS NIÑOS..............................páginas 3 y 4. 4.EL ATRACTIVO DE LA VIOLENCIA....................................................páginas 4 y 5. 5.LOS EFECTOS DE LA VIOLENCIA EXHIBIDA POR LOS MEDIOS...................página 5. 6.RASGOS DE LA ESCENIFICACIÓN VIOLENTA ¿QUÉ ELEMENTOS AUMENTAN EL RIESGO DE EFECTOS PERJUCIALES EN LOS TELESPECTADORES?............................páginas 5, 6, 7. 7.¿ INFLUYE LA VIOLENCIA DE LAS PANTALLAS EN LA VIOLENCIA REAL? TEORÍAS........................................................página 7 8.PERO, ¿ES VERDAD QUE LA VIOLENCIA INCREMENTA LA AUDIENCIA?.....página 7. 9.¿ LA CULPA LA TIENE LOS DIRECTIVOS QUE PROGRAMAN LA VIOLENCIA EN LA TELEVISIÓN O QUIÉN ES EL RESPONSABLE?.........................página 8 10.¿ QUÉ PODEMOS HACER?¿ CUÁL ES LA SOLUCIÓN UN MEJOR COTROL PATERNAL, MÁS CONTROL GUBERNAMENTAL, ENTRENAR A LOS NIÑOS PARA QUE NO LES AFECTE LA VIOLENCIA DE LOS MEDIOS, CHIPS ELECTÓNICOS QUE CORTEN LAS ESCENAS VIOLENTAS?..................................páginas 9 y 10. 11. CONCLUSIÓN Y RECOMENDACIONES A CADA UNO DE LOS PRÍNCIPALES RESPONSABLES DE LA VIOLENCIA EN LA TELEVISIÓN........................................................páginas 10 y 11. FUENTE: http://html.rincondelvago.com/violencia-en-television.html

Sábado 21 de julio 2012

La violencia en la TV influencia a los niños
Una investigación de la Universidad de Michigan, Estados Unidos, realizo estudios sobre la agresividad que los niños obtienen debido a la influencia de la TV Muchos infantes pasan un promedio de 3-4 horas diarias viendo televisión. Esta puede ser una influencia muy poderosa en el desarrollo del sistema de valores, en la formación del carácter

Una investigación de la Universidad de Michigan, Estados Unidos, realizo estudios sobre la agresividad que los niños obtienen debido a la influencia de la TV

Muchos infantes pasan un promedio de 3-4 horas diarias viendo televisión. Esta puede ser una influencia muy poderosa en el desarrollo del sistema de valores, en la formación del carácter y en la conducta. La exposición extensa de los niños antes la televisión con imágenes con violencia causa mayor agresividad en ellos, así se trate de un solo programa. Sin embargo, esto no quiere

decir que la violencia que se ve en la televisión sea la única causa negativa de conducta en los niños, pero tiene un factor significativo. Formas de Proteger a tus hijos de los excesos violentos en la televisión. Prestando mayor atención a los programas que ven. Estableciendo límite en el tiempo que ven televisión Evitar que vean programas violentos. Deben cambiar canal o apagar el televisor cuando aparezcan escenas ofensivas, y explicarle al niño aquello que consideran malo o inadecuado de la programación. Señalar al niño que aunque el actor no se lastimó, hirió o murió durante el programa, la violencia puede producir dolor o muerte si sucede en la vida real. Desaprobando los episodios violentos que suceden frente a los niños, enfatizando el hecho de que esa no es la mejor manera de resolver un problema. Para contrarrestar la presión que ejercen los padres, compañeros y amigos, debe comunicarse con otros papás para poner en vigor reglas similares sobre el tiempo y tipo de programa que deben ver los niños. Un buen sitio para abordar este tema podrían ser las reuniones de padres que se realizan en la escuela. Los padres deben utilizar estas medidas para prevenir los efectos dañinos que la televisión puede ocasionar en ellos, tales como el estereotipo racial o sexual, así mismo como la pérdida del tiempo. Nada mejor que guiarlos hacia juegos más provechosos que permitan la interacción familiar y con amigos, al tiempo que son educativos para su desarrollo intelectual. Si los padres tienen dificultades serias estableciendo controles y límites o preocupación genuina en cuanto a la reacción del niño a la televisión, les aconsejo que lo consulten con un psiquiatra para que reciban ayuda especializada. La violencia genera niños más agresivos Las personas que ven violencia en la televisión durante su niñez se comportan con mayor agresividad aún 15 años después, según uno de los pocos estudios sobre violencia televisiva que analiza el comportamiento de los niños hasta que llegan a ser adultos. Uno de los investigadores del Instituto para la Investigación Social de la Universidad de Michigan, Estados Unidos, quien ha realizado estudios sobre la agresividad que los niños obtienen debido a la influencia de la TV, dijo que la violencia en la televisión sugiere a los niños pequeños lo que es correcto usar para la agresividad en algunas situaciones violentas, sobre todo cuando utilizan héroes carismáticos. Según los análisis de los estudios, refutó la idea de que los niños agresivos buscan programas violentos en la televisión, o que los hallazgos se deberían al nivel

socioeconómico, la inteligencia de los participantes en el estudio, o bien las prácticas educativas de sus padres. En el estudio participaron 329 adultos que fueron observados desde niños a fines de la década de 1970, con el fin de analizar el comportamiento agresivo en su adultez, los investigadores los entrevistaron a ellos y a sus parejas o amigos, y estudiaron sus historias legales. Cuando eran niños los participantes fueron seleccionados por estar expuestos a violencia en la televisión después de que eligieran sus ocho programas favoritos de un total de 80 series populares para personas de su edad, y

después de que indicaran con qué frecuencia los veían. Los programas fueron evaluados por los investigadores según la cantidad de violencia física que en ellos se mostraba. Más violencia, menos sensibilidad Además, la observación de escenas de dolor, horror y sufrimiento dan lugar a sentimientos que posiblemente el niño después descargue de forma continua o bien durante o después de la observación de programas de contenido violento. De contenido violento se pueden definir las escenas que impliquen la destrucción, lesiones o daño físico a personas, animales o cosas. La acción de los actores, los movimientos de cámara, el ritmo del montaje y el desarrollo de la escena de violencia constituyen una desproporcionada fuerza de impacto en la televisión, hasta el punto de que, en mayor o menor grado, se pueda tomar por real lo ficticio.

Los efectos emocionales que determinadas escenas violentas pueden causar en los niños son contradictorios con los valores positivos que los padres intentamos enseñarles a nuestros hijos en casa. No obstante, si los padres están pendientes de los programas y sus contenidos que sus hijos ven en televisión, los niños también pueden aprender algo positivo de la pantalla. Algunos valores sociales como cooperación, la amabilidad con los demás y también algunos aspectos relacionados con su escolaridad. Todo dependerá de la orientación y control que tengan sus padres. FUENTE: http://www.arcauniversal.com.ar/la-violencia-en-la-tv-influencia-a-los-ninos

Efectos de Violencia en la Televisión Pueden Impactar los Valores Familiares
Hace sesenta años, la televisión era vista como una curiosidad desconocida. La televisión era en blanco y negro con figuras fantasmas tan pequeñas que eran muy difíciles de ver. Hoy, esa curiosidad se ha convertido en la compañía de muchos, incluyendo nuestros hijos. La televisión ha reemplazado los documentos escritos. Los programas de televisión reportan las noticias y el clima, nos persuaden para comprar ciertos productos y también nos muestra programas que glorifican la violencia. La televisión ha afectado nuestro sistema familiar de valores tanto positiva como negativamente. La violencia en la televisión ha sido relacionada a la agresividad en el comportamiento de los niños, aunque no está realmente claro cuál es el impacto que tiene la violencia en televisión. Esto se debe a que los niños que son más afectados por la violencia en la televisión son aquellos que ya están en riesgo de comportamiento violento. Otros factores individuales y familiares pueden ser la causa de comportamiento violento. Los niños que son agresivos o tienen una naturaleza agresiva son atraídos y tienden a mirar programas violentos en la televisión. Algunos niños no muestran ningún sentimiento hacia el horror y se convierten en personas insensibles al dolor o sufrimiento de otros. Ellos pueden aceptar gradualmente la violencia como una manera de resolver sus problemas. Ellos pueden imitar la violencia que miran en la televisión y pueden comportarse de manera agresiva y dañina con otros. También pueden convertirse en personas temerosas al mundo que los rodea. Las familias pueden edificar sobre sus fortalezas para convertirse en "inteligentes" miradores de televisión. Aquí tiene algunas sugerencias: 1) ¿Quién realmente importante en la televisión? ¿Cómo son los personajes representados en la televisión? Seleccione una semana y grabe todos los personajes de los programas.

Asegúrese de incluir caricaturas. Busque a los héroes, heroínas, y personajes buenos y malos. Describa a los personajes por edad, sexo, raza o antecedentes étnicos. ¿Existen ciertas características que son comunes para los personajes buenos, personajes malos o víctimas? Ayude a sus niños a ver y a hablar acerca de las diferencias que existen. Si queremos que los niños conozcan nuestros valores, ellos necesitan verlos y oírlos, para ayudarles a filtrar y distinguir los mensajes que ven y escuchan en la televisión. 2) La televisión es un negocio para hacer dinero. Mantenga un diario durante una semana sobre los anuncios comerciales en televisión y cómo estos influyen en el televidente. Hable acerca del producto, el mensaje, la manera en que éste luce muy glamoroso y antojadizo. ¿Está el comercial realmente produciendo resultados? Cada actividad puede ayudar a reforzar el sistema de valores de su familia a través de una comunicación abierta que incluye comentarios de cada uno. ¿Tienen los programas violentos publicidad de productos usados regularmente por las familias? Los anuncios nos motivan a usar productos con mas frecuencia. La violencia en la televisión captura nuestra atención y nos mantiene viendo. Los adultos pueden influir positivamente en la manera en que la televisión afecta a los niños proveyendo una guía y fijando límites en los programas de televisión que los niños miran.

Adaptado al español por Dr. German Cutz, Especialista en programas de Extensión en español, Extension de la Universidad de Illinois. FUENTE: http://urbanext.illinois.edu/familyworks_sp/values-04.html

INVESTIGACIONES SOBRE LAS RELACIONES ENTRE LA TELEVISIÓN Y LA VIOLENCIA
Se han realizado más de tres mil estudios que encuentran una relación causal entre la exposición a imágenes de violencia y el miedo, la desensibilización, la agresión y la violencia. De esos tres mil estudios, 85 se han especializado en la conexión de la televisión con comportamientos violentos. De esos 85 estudios, sólo uno no encontró una conexión causal, y ese estudio fue realizado por una cadena de TV. Entre los estudios mas notables encontramos: • En un estudio realizado a 875 chicos durante 22 años, comenzando a principios de los 60’. Los Dres. Rowell Huesmann y Leonard D. Eron (director de FTI desde julio de 1992) de la Universidad de Michigan consideran que lo que ven en televisión chicos de 8 años puede predecir la seriedad de actos criminales cometidos por ellos a la edad de 30 años. Los resultados indican que aún habiendo controlado la agresividad, inteligencia y el status socio-

económico a la edad de 8 años, lo que veían por TV a esa edad se corresponde significativamente con la seriedad de los crímenes que cometieron a los 30. El estudio encontró que los patrones de la televisión infantil fueron una predicción de agresiones posteriores mayor que la clase social, el comportamiento de los padres, la crianza y otras variables incluidas en el estudio. Como resultado de este y otros estudios, los autores comunicaron al Congreso en 1992 que la “violencia en la televisión afecta a jóvenes de todas las edades, de ambos géneros, en todos los niveles socio-económicos y en todos los niveles de inteligencia. El efecto no se limita a chicos que tienen disposición de ser agresivos y no se limita a este país. • La Dra. Aletha Huston, cofundadora y codirectora del Centro para la Investigación de la Influencia de la Televisión en Niños de la Universidad de Kansas, condujo en 1972 un estudio requerido por el cirujano general. En un período de 9 semanas con grupos de chicos de 4 años a los que se mostraban dibujos animados con escenas de violencia, encontró que estos chicos eran más propensos a pegar, a insultar, a desobedecer las reglas en clase y a ser impacientes ante frustraciones menores, que otros dos grupos a los que no se les mostró violencia sino programas Pro- sociales en los que se buscaban soluciones no violentas a los conflictos. • En 1973, los Dres. Lesley A. Joy, Meredith M. Kimball y Merle L. Zabrack, de la Universidad de British Columbia, realizaron un estudio en un pequeño pueblo canadiense (Notel) que recibía señal de televisión por primera vez debido a problemas con la recepción de la señal. Los investigadores utilizaron grupos de chicos de otras comunidades, que ya tenían TV, chicos de primer y segundo grado fueron observados durante dos años y medio objetivamente en cuanto a la agresión física. En chicos de las otras comunidades, los niveles de agresión física no cambiaron mucho. Sin embargo, en los chicos de Notel aumentaron un 160% desde que se introdujo la TV en el pueblo. • En 1998, los Dres. Daniel G. Linz y Edward Donnerstein de la Universidad de California en Santa Bárbara, y el Dr. Steven Penrod de la Universidad de Wisconsin, investigaron los efectos de películas sexualmente violentas en jóvenes. Se dividieron en cuatro grupos, uno de los cuales no veía películas. El segundo grupo veía films no violentos categoría X, el tercer grupo veía películas sexys para teenagers y el cuarto grupo veía los llamados “slasher films” o películas mordaces con escenas de violencia no sexual hacia mujeres. Posteriormente, todos los jóvenes formaron un panel y se les hizo preguntas designadas para medir su empatía y respeto por una víctima de violación. Los que vieron los films mordaces mostraron menos empatía por la víctima y por víctimas de violaciones en general. En otros experimentos, estos investigadores han demostrado que siendo expuestos a escenas violentas de naturaleza sexual, algunos hombres se han excitado sexualmente y han aumentado su agresión hacia las mujeres. La investigación también indica que esta excitación y otras actitudes pueden tener una relación con agresiones del mundo real contra las mujeres. • En 1990, Comstock y Paik analizaron los resultados de más de 1000 comparaciones derivadas de 185 experimentos distintos sobre violencia en televisión, y usaron los métodos más avanzados de análisis estadístico. Las conclusiones son: los datos de una década y media fortalecen más que debilitan el hecho de que la violencia en televisión aumenta un comportamiento agresivo y antisocial. • En 1992, el Dr. Brandon S. Centerwall de la Universidad de Washington publicó resultados de sus estudios sobre ver televisión y las estadísticas de crímenes en Estados Unidos, Canada y Sudáfrica. Centerwall encontró que los niveles de homicidio en americanos de raza blanca se habían duplicado desde que se introdujo la TV en 1950 a 1975, que fue la primera generación de chicos que crecieron con la TV y llegaron a la adolescencia. Centerwall encontró que la distribución de edades, urbanización, condiciones económicas, consumo de alcohol, castigos, desasosiego civil y la facilidad de tener armas no podía explicar el aumento. Tampoco la experiencia estadounidense durante la guerra de Vietnam, ya que las estadísticas canadienses eran iguales que las de Estados Unidos. En contraste, en Sudáfrica el número de homicidios permaneció igual mientras el país no tuvo TV, entre 1950 y 1975. Pero en 1987, la primera generación sudafricana criada con TV (hecha en Estados Unidos y violenta) llegó a adultos y el nivel de homicidios en Sudáfrica se duplicó. En Estados Unidos y Canadá los niveles se mantuvieron estables entre 1975 y 1987. Centerwall concluye en el Journal de la Asociación Médica Americana de junio de 1992 que si “hipotéticamente la tecnología de la televisión no se hubiera desarrollado, hoy habría 10000 homicidios menos en Estados Unidos, 70000 violaciones menos y 700000 asaltos menos. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- ---------

TELEVISIÓN, VIOLENCIA E INFANCIA
El impacto de los medios El temor por los posibles efectos que los programas con contenidos de violencia puedan generar especialmente en niños y jóvenes es bien conocido. Televisión, violencia e infancia investiga este tema y lo focaliza en los menores. Para ello, la autora, María del Carmen García Galera, releva en primer término las distintas teorías que han investigado las audiencias y los efectos de los medios sobre ellas para luego contrastarlas con una investigación empírica realizada en España. El libro está organizado en seis capítulos. El primero aborda una aproximación a la violencia de los programas de televisión. En él, se define este concepto, normalmente generalizado y por lo tanto poco riguroso a la hora de aplicarlo a productos televisivos específicos. Luego, se relevan las principales características de la violencia televisiva. En el segundo capítulo, la autora explora distintas teorías sobre los efectos en las audiencias, como las “del modelaje”, “del reforzamiento” y “de la catarsis”, entre otras. Ya en los siguientes capítulos, se concentra específicamente en la infancia y en la percepción que los niños tienen de ella a través de la televisión. El capítulo sexto despliega los resultados empíricos de su propia investigación. Para la autora, la televisión no es la única variable que interviene en los procesos de violencia que se observan en los niños. Estos eligen lo que les gusta ver y lo que satisface sus necesidades personales, eligen lo que los entretiene y los divierte. Por ello, advierte, “El niño puede llegar a considerar la violencia como algo divertido y ponerlo en práctica en sus relaciones con los demás. De igual forma, el niño puede desensibilizarse ante la continua exposición a argumentos violentos, con lo cual puede llegar a ser insensible ante el sufrimiento humano. Asimismo, puede creer que la violencia es un medio para conseguir determinados fines”. Pero se ha constatado que no todos se ven afectados de igual forma. Son determinadas características personales y sociales las que pueden derivar en el desarrollo de la violencia, más allá de la televisión que se vea. "El hecho de que exista - concluye - un grupo de niños en quienes la violencia televisiva deja su huella puede resultar verdaderamente preocupante tanto para padres como para educadores. Hay razones y hechos que nos llevan a creer que el niño, en un momento determinado, puede hacer uso de la violencia en la misma manera en que lo ha visto repetidas veces en televisión”. María del Carmen García Galera es profesora de Sociología del Cine y la Televisión, Estructura Social y Sociología en el Centro Universitario Francisco de Vitoria y doctora por el departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. María del Carmen García Galera.

Televisión, violencia e infancia, Editorial Gedisa, Barcelona, 2003

FUENTE: http://www.fundtv.org/21_violencia.html

TELEVISION Y VIOLENCIA: SU IMPACTO SOBRE NIÑOS Y ADOLESCENTES
La adolescencia es la etapa de la vida comprendida entre los 10 y los 19 años de edad, de acuerdo con la definición de la Organización Mundial de la Salud. Durante este período de la vida se producen una gran cantidad de cambios físicos, psicológicos y sociales normales, que conducen a su inserción positiva y productiva en la sociedad, y un muy reducido grupo de ellos y ellas adoptan conductas hostiles y violentas que se manifiestan de varias formas que preocupan a la sociedad. A su vez, también ellos son blanco de violencia por parte de la sociedad, de sus padres y otros adultos. Estas conductas no deseables tienen varios orígenes o causas: entre ellas, la violencia del medio (barrio, comunidad) en que viven y se desarrollan cuando niños, la violencia doméstica familiar (psicológica, física, sexual o por negligencia) que sufren desde edades muy tempranas y la exposición a los medios de comunicación masiva y sobre todo la televisión que les ofrece como producto de consumo diario, las más variadas formas de violencia psicológica, física, sexual, autoinfligida o contra terceros y sus propiedades. Es sobre esta exposición indiscriminada a la que se expone a los niños de todas las clases sociales y sus efectos que deseo poner en su conocimiento un artículo publicado por la Academia Americana de Psiquiatría de la Niñez y Adolescencia1. ¨Los niños y la violencia en la televisión¨. ¨Muchos niños pasan un promedio de 3-4 horas

diarias viendo televisión. La televisión puede ser una influencia muy poderosa en el desarrollo del sistema de valores, en la formación del carácter y en la conducta. Lamentablemente muchos de los programas de televisión contienen un alto grado de violencia. Los psiquiatras de niños y adolescentes que han estudiado los efectos de la violencia en la televisión han encontrado que éstos pueden:
   

Imitar la violencia que observan en la televisión, Identificarse con ciertos tipos, caracteres, víctimas y/o victimarios Tornarse ¨inmunes¨ al horror de la violencia; y Gradualmente aceptar la violencia como manera de resolver problemas.

De manera que la exposición extensa a programas de televisión que contengan violencia causa mayor agresividad en los niños. En ocasiones, el ver tan sólo un programa violento puede aumentar la agresividad. Los niños que ven espectáculos en los que la violencia es presentada de forma muy realista, repetida, o sin ser castigada, tienen mayor probabilidad de imitar lo que ven. El impacto de la violencia en la televisión puede reflejarse en la conducta del niño inmediatamente o manifestarse más tarde en su desarrollo. Las jóvenes pueden afectarse aun cuando en la atmósfera familiar no haya tendencia hacia la violencia. Esto no quiere decir que la violencia que se ve en la televisión es la única causa de conducta violenta o agresiva, pero no hay duda de que es un factor significativo. Los padres pueden proteger a los niños del exceso de violencia en la televisión:
  

Prestando mayor atención a los programas que ven los niños. Estableciendo límites en el tiempo que pasan viendo televisión. Evitando que vean aquellos programas conocidos como violentos. Deben cambiar el canal, o apagar el televisor cuando aparecen escenas ofensivas, y explicarle al niño aquello que consideran malo o inadecuado del programa. Señalar al niño que aunque el actor no se lastimó, hirió o murió durante el programa, la violencia puede producir dolor o muerte si sucede en la vida real. Desaprobando los episodios violentos que suceden frente a los niños, enfatizando el hecho de que esa no es la mejor forma de resolver un problema. Para contrarrestar la presión que ejercen los pares, compañeros y amigos, debe comunicarse con otros padres para poner en vigor reglas similares sobre el tiempo y tipo de programa que deben ver los niños.

Los padres deben utilizar estas medidas para prevenir los efectos dañinos que la televisión puede tener en otras áreas como el estereotipo racial o sexual. Aparte

del contenido del programa de televisión el tiempo que los niños dedican a esta actividad debe limitarse ya que los saca de actividades más provechosas como lo son el jugar con sus amigos, la interacción familiar, el estudio y la lectura. Si los padres tienen dificultades serias estableciendo controles y límites o preocupación genuina en cuanto a la reacción del niño a la televisión, deben consultar a un Psiquiatra de niños y adolescentes para que les ayude con el problema.¨ Para lograr el desarrollo positivo de nuestros adolescentes se hace necesario que los padres brinden afecto a sus hijos, que mantengan un diálogo abierto y receptivo, y al mismo tiempo establecer límites conjuntamente con ellos, en las múltiples situaciones que se presentan en diario vivir y convivir.

Dr. Solum Donas Consultor OPS/OMS Salud Integral del Adolescente 02 de julio de 1998 FUENTE: http://www.binasss.sa.cr/adolescencia/television.htm

Los Niños y la Violencia en la Television
No. 13 (Revisado 4/99) Los niños americanos miran televisión por un promedio de tres a cuatro horas diarias. La televisión puede ser una influencia poderosa en el desarrollo de un sistema de valores y en la formación del comportamiento. Desgraciadamente, una gran parte de la programación actual es violenta. Cientos de estudios sobre los efectos de la violencia en la televisión en los niños y los adolescentes han encontrado que los niños pueden:
   

volverse "inmunes" al horror de la violencia gradualmente aceptar la violencia como un modo de resolver problemas imitar la violencia que observan en la televisión identificarse con ciertos caracteres, ya sean víctimas o agresores

Los niños que se exponen excesivamente a la violencia en la televisión tienden a ser más agresivos. Algunas veces, el mirar un sólo programa violento puede aumentar la agresividad. Los niños que miran espectáculos en los que la violencia es muy realista, se repite con frecuencia o no recibe castigo, son los que más tratarán de imitar lo que ven. Los niños con problemas emocionales, de comportamiento, de aprendizaje o del control de sus impulsos puede que sean más fácilmente influenciados por la violencia en la TV. El impacto de la violencia en la televisión puede ser evidente de inmediato en el comportamiento del niño o puede surgir años más tarde y la gente joven puede verse afectada aun cuando la atmósfera familiar no muestre tendencias violentas.

Esto no indica que la violencia en la televisión sea la única fuente de agresividad o de comportamiento violento, pero es ciertamente un factor contribuyente significativo. Los padres pueden proteger a los niños de la violencia excesiva en la televisión de la siguiente manera:
   

 

prestándole atención a los programas que los niños ven en la televisión y mirando algunos con ellos estableciendo límites a la cantidad de tiempo que pueden estar mirando televisión; considerando quitar el televisor del cuarto del niño señalándoles que, aunque el actor no se ha hecho daño ni se ha muerto, tal violencia en la vida real resulta en dolor o en muerte negándose a dejar que los niños miren programas que se sabe contienen violencia y cambiando el canal o apagando la televisión cuando se presenta algo ofensivo, explicandoles qué hay de malo en el programa no dando su aprobación a los episodios violentos frente a sus hijos, enfatizando la creeencia de que tal comportamiento no es la mejor manera de resolver un problema contrarrestando la presión que ejercen sus amigos y compañeros de clase, comunicándose con otros padres y poniéndose de acuerdo para establecer reglas similares sobre la cantidad de tiempo y el tipo de programa que los niños pueden mirar.

Los padres deben de también tomar ciertas medidas para prevenir los efectos dañinos de la televisión en temas tales como los asuntos raciales y los estereotipos sexuales. La cantidad de tiempo que los niños miran televisión, sin importar el contenido, debe de ser moderada, ya que reduce el tiempo para que los niños lleven a cabo otras actividades de mayor beneficio, tales como leer y jugar con sus amigos, y desarrollar aficiones. Si los padres tienen dificultades serias estableciendo límites, o mucha preocupación sobre cómo su niño está reaccionando a la televisión, ellos deben de ponerse en contacto con un psiquiatra de niños y adolescentes para una consulta y ayuda. Para información adicional vea Información para la familia: #40 La influencia de la música y de los videos de "rock" #55 Comprendiendo el comportamiento violento de niños y adolecentes #59 Los niños y el "internet" y #67 Los niños y las noticias. Vea también: Your Child (1998 Harper Collins)/Your Adolescent (1999 Harper Collins). Información para la Familia Tabla de Contenido Cómo Conseguir un Siquiatra de Niños y Adolescentes FUENTE: http://www.aacap.org/page.ww?section=Informacion+para+la+Familia&name=los+Ninos+ y+la+Violencia+en+la+Television+No.+13

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful