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EL HUMOR, LA RISA Y LA IRONÍA EN EL MICRORRELATO HISPÁNICO

Gema García Marcos Universidad de Valladolid, España gema.garciamarcos@educa.madrid.org Resumen: Ya sea por el escepticismo filosófico posmoderno, ya sea por la necesidad de los escritores de reducir su expresión al mínimo, el humor, la ironía y el absurdo se cuelan frecuentemente en las pocas palabras que componen los microrrelatos, e incluso llegan a considerarse aspectos distintivos de este género frente a otras formas breves (Zavala, 2006). Aunque es difícil dilucidar unos elementos constantes en los microrrelatos humorísticos, sí trataremos de diferenciar las diversas herramientas que emplean los autores para producir la risa, la crítica y la reflexión con el mínimo de palabras, introduciendo no sólo elementos humorísticos en sentido estricto, sino también otros cómicos o irónicos. Palabras clave: microrrelato, humor, ironía, vanguardia, posmodernidad, brevedad El problema de la definición del humor Definir el humor es una tarea compleja. Fácilmente el concepto del humor se puede confundir con el sarcasmo, la caricatura o la simple comicidad. Por eso, antes de entrar a analizar el humorismo en los microrrelatos y concretar su función en el género, hemos de repasar primero algunas de las definiciones que se le han dado y aclarar cómo utilizaremos el término en nuestro estudio. Dice Pirandello (1999) que le llaman humour a aquellas expresiones que provocan la risa y, al mismo tiempo, mantienen un aire grave. Del mismo modo Fernández Flórez, en su discurso ante la Real Academia de la Lengua (1945), mantiene que el humor si no solemne, sí es serio y que se trata más bien de un temperamento individual o una posición ante la vida, posición que ha de ser necesariamente madura. Por otro lado, y desde una perspectiva social, este concepto se considera una herramienta de gratificación o liberación de la tensión que se produce por las restricciones impuestas, o tal y como Freud lo definiría: “un medio para conseguir placer a pesar de los efectos dolorosos que a ellos se oponen” (cit. Andrés-Suárez, 2010, 120). Más allá de la teoría psicoanalítica y, siguiendo a Pirandello (cit. ant.), podemos sugerir que la diferencia entre la simple comicidad y el humor está en la reflexión de lo contrario. En El acto de la creación (cit. López Cruces, 1993: 1213 y Beltrán, 2002: 237-239), Koestler (1964) describe la lógica de la risa como un mecanismo de bisociación, un salto mental de un plano o contexto a otro, mutuamente excluyentes, incompatibles entre sí. El humor reuniría, por lo tanto, los objetos, ideas e impresiones más irreconciliables y más dispares (lo exagerado y lo normal, lo lógico y lo absurdo…). Ni el cómico ni el escritor satírico ex-

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el humor busca frecuentemente la sorpresa y es difícil cumplir con esta exigencia permanente en las páginas sucesivas de un relato extenso. hay algunas características endémicas como el ingenio. el humorista “no admite la existencia 4 . la ingenuidad e incluso el absurdo. mientras los elementos variables son numerosísimos” (Pirandello. este choque entre dos mundos. el modo solemne con el que se alude a acontecimientos ridículos. Por lo pronto. aunque diferenciamos a nivel teórico el humor de otros conceptos como la ironía o la comicidad. Son muy diversos los estilos humorísticos que adoptan los diferentes autores. diferentes autores se valen de diferentes recursos. sino que además favorece la tarea de comprimir el microrrelato a la mínima expresión. casi daliliano. cualidades que se fortalecen con el advenimiento de las vanguardias. Qué rasgos o qué elementos caracterizan a los escritores humorísticos es una cuestión de cultura y de época. es fácil suponer que se contagie de esa tendencia hacia la subversión y la desacralización de la tradición y se decante por el humor como recurso natural. es complicado concretar una definición. Así. Parece que es un mecanismo más propio de los géneros y las formas breves y lo es por diversas razones. como ya hemos sugerido. Es por ello que la autora se centra en el concepto como estrategia estética y literaria que supone un distanciamiento de la realidad. 121). debido a la evolución que ha sufrido a lo largo de los últimos años (especialmente con las vanguardias literarias). Trataremos el humor desde esta perspectiva. en su obra El microrrelato español. el disparate. la brevedad intensifica el efecto del humor y este se convierte además en un medio para conseguir decir más con menos. tarea ineludible para el autor de microrrelatos. en lo que respecta al humor. es difícil encontrar lo común en las diferentes culturas y en las diferentes épocas. añade además que. no obstante. Merino hace uso de la ironía. 1999. por ejemplo. hablaremos también de ellos en algunos puntos de nuestro trabajo. ya que cumplen la misma función en la práctica.perimentan este sentimiento de lo contrario. Nos encontraremos muy diversos tipos de humor. como una herramienta estética que no sólo supone una actitud del autor ante la realidad. Como vemos. Herramientas humorísticas en el microrrelato Autores como Brasca (1996) o Andrés-Suárez (2010) señalan una marcada tendencia al humor en el género hiperbreve. es este reconocimiento y la reflexión posterior lo que caracteriza al humorista. desde el humor más tierno hasta el más sórdido. es decir. Tanto es así que. 222). AndrésSuárez. “la ciencia no logra aprehender qué es el humorismo. En primer lugar. Veremos aquí algunas de las herramientas más comunes. Por otro lado. Una estética de la elipsis (2010). Parece tratarse de una cuestión de carácter artístico. En el contexto de las vanguardias en el que toma fuerza como género el microrrelato. Arreola parodia los textos fabulísticos o Shua utiliza el lenguaje extrañado y apuesta por la desrealización de las historias. subjetivo. Fernández Molina nos introduce en un espacio surrealista. así como la adopción de una “posición crítica ante el mundo y la existencia” (2010. la distorsión de la realidad o la degradación de los convencionalismos sociales. porque los elementos característicos y constantes de éste son escasos y sobre todo negativos. Estébanez Calderón (1996) incluye la incoherencia.

se mezcla con el humor en algunos textos como consecuencia de utilizar las formas antiguas. una gran carga de ironía. 2007. por lo general. me dijo la dependienta. evitando todas las asechanzas. Verde. apelar a los conocimientos del lector para economizar recursos y palabras. 66-67) De igual manera. Cuando la chica de la tienda lo sacó de la jaula ya le tenía un poco de miedo. La parodia se sitúa entre la imitación y la transgresión de los géneros y está relacionada con la intertextualidad y la brevedad del género del microrrelato. comiéndose mis cecinas y mis quesos. mi casa llena de gorrones bebiéndose mis vinos. Subo a mi estudio y me encuentro con que han instalado allí una especie de telar enorme. Bergson (1973) entiende que este recurso se manifiesta cuando las ideas no se expresan en el estilo que les conviene. Pero con todo. otros pretendían que me quedase. Y mi mujer me dice. y cuando conseguimos eliminar las resistencias y vencer a nuestros adversarios tuve que recorrer una por una las sucursales. estaba tan ciego de ira que también me la llevé a ella por delante.. tijeras. de la que hablaremos más tarde. no sabe a dónde. mirándome con algo de lástima al devolverme el cambio. de improviso. Tras la muerte de mi viejo perro me dio por ir a la pajarería y comprar un dinosaurio. 291) explica por qué es tan frecuente encontrar microrrelatos en los que se parodian textos o personajes conocidos. como una golfa. Horroroso. Esta ironía. como ocurre en “La vuelta a casa” de Merino que recupera la historia de La Odisea convirtiéndola en un chascarrillo que se cuenta en los pasillos de una prisión. que mi hijo se ha marchado por ahí. creando una contradicción interna y. deja que los demás nos los presenten. ya sean formatos o lecturas tra- 5 . una pistola. ant. El director no se cansa de escuchar este relato. pero aún así pagué por ser su esclavo. por lo tanto. mientras se aleja por el corredor con los visitantes. qué la historia y cómo se forma a su vez: composiciones éstas más o menos idealizadas y quizá tanto más idealizadas cuanto más se empeñan en exhibirnos la realidad. mejor dicho. de quienes me devorarían si pudiesen de los que quisieran destruirme. en parte. Lo peor era levantarse por la mañana. composiciones que el humorista se entretiene en descomponer”. agarré un par de escopetas. texto al que Esteban Erlés da una loca explicación en “Mascota”. unos querían hechizarme con malas mañas. menuda odisea. Por su parte sabe muy bien qué es la leyenda y cómo se forma. (La glorieta de los fugitivos. exclama una vez más. (Por favor. que el microrrelato reinventa. tan tranquila. y me encuentro con que mi mujer ha organizado una fiesta. para que escuchen a este hombre contar la historia de su crimen: Mucho tiempo lejos de casa. asomarse de puntillas al dormitorio y comprobar que. por desgracia. las filiales. sea breve 2. fuera de su medio natural. Pensé que con el tiempo me acostumbraría a su cara de ginecóloga sádica y al cráter de escamas y excrementos que sembraba entre mis sábanas cada noche. Llego por fin a casa. las empresas asociadas. Los autores parodian incluso los textos que pertenecen al propio género. Todavía crecerá bastante. se alude a otros textos y personajes de la literatura. hilos. A veces el tono solemne que exige el texto parodiado se traspone en un tono familiar. él seguía estando allí. Esta afirmación de Pirandello (cit. Yo estaba a punto de explotar. todo está revuelto. 100) Es común encontrarnos con microrrelatos de parodia bíblica que contienen. Al parecer. días y días de reuniones para intentar entrar en la dichosa fusión. zafándose de los cantos seductores. humorística. Exploté. Enorme. llevaba montando estas juergas casi desde que me fui. El director suele llevar a los visitantes distinguidos al pabellón de los condenados a cadena perpetua. El objetivo de este juego es. varillas de madera. o. sino que se trasladan a un tono diferente.de héroes. como “El dinosaurio” de Monterroso. al mismo tiempo que degrada las figuras de Ulises y Penélope. primero en la otra punta del planeta. tratándole a él como un vulgar asesino y a ella. 2009. bajé a la sala y empecé a disparar. lo peor de nuestra convivencia no era tener que dormir en el sofá o salir a la calle en busca de animales perdidos que calmaran su milenaria falta de escrúpulos.

2007). de modo que avisó a Noé para que construyera una gran pecera. Y sentí que mi vida estaba arruinada. Las situaciones absurdas que aparecen en estos textos hacen coincidir en el plano de la realidad elementos oníricos. La prueba filosófica de ello es que el sueño y el chiste comparten. mundo real-mundo paralelo. el ahorro de displacer. 2004: 8). pero también en los microrrelatos se descompone la realidad con el fin de llegar al nonsense. Sánchez Álvarez-Insúa. el ciclo natural de la semana se ve alterado por la presencia de un “día sobrante”. (Las huellas del equilibrista. a saber. Este surrealismo concede también grandes dosis de humor al microrrelato. por el enfrentamiento de ideas irrecon- 6 . Pero. y a veces también de la paradoja. 2010. Ya los “caprichos” de Gómez de la Serna. parece existir una crítica implícita “hacia todo aquel que se sujete a los textos sagrados sin indagar en su verdadera naturaleza” (Alen Lloyd. En “El elefante” de Fernández Molina se presenta como cotidiana una situación disparatada y delirante. Dice Roas (cit. dispuso que todos los océanos se secaran durante un período de cuarenta días y cuarenta noches. Desde entonces no salgo a la calle y cuando me asomo por la mirilla veo siempre ascender a un elefante por el hueco de la escalera. del cielo caen paraguas. son personajes extraños. (Galería de hiperbreves. introducen imágenes que desafían el orden del universo. 73) Hemos visto cómo el humorista descompone los textos. En ellos conviven elementos oníricos y simbólicos con los más corrientes en mundos que se rigen por leyes físicas propias: “así. pero en otras ocasiones procede del contraste entre dualidades como realidad y ficción. únicos. leí sobre ella. 126). Sin embargo. etc. un hombre que puede atravesar los espejos (“Mis facultades”) y otro que se despierta con una tercera pierna (“La tercera pierna”) o un señor que sale envuelto en papel de celofán de la peluquería (“Una equivocación”). de Salas Calvo. incongruentes o ilógicos. llueve hacia arriba. Donde una selección de los peces más virtuosos pudieran salvarse de la catástrofe. pero que motivan la risa en el lector. según Freud (cit. sus habitantes tienen un comportamiento anómalo y sufren todo tipo de alteraciones físicas y psicológicas” (Andrés Suárez. desde la perspectiva de la parodia. En su antología Las huellas del equilibrista. Así en microrrelatos como “La sequía universal”. por cuanto supone una desrealización de la historia. Creí que era una broma o una alucinación y cerré la puerta sin preocuparme. Rivas.dicionales. la misma maquinaria psicológica. nos encontramos con un niño que crece hacia abajo (“Crecer hacia abajo”). 2008. 2001. sueño y vigilia. 302) que esta dimensión ilógica esta asociada a la brevedad inherente a los microrrelatos. Así. al cerrarla entonces. que ponen en entredicho la lógica habitual. Otro buen ejemplo son los microrrelatos de Fernández Molina. Al abrir la puerta vi subir por el hueco de la escalera a un elefante. hechos inauditos y personajes extravagantes. 2005: 209) Aquí el humor tiene su germen en el choque entre lo cotidiano y lo absurdo. el Todopoderoso resolvió ser compasivo. Ocurrió que Yavhé quiso poner fin a la corrupción reinante en los orbes submarinos. textos precursores del moderno microrrelato. disparatados. como en un anuncio luminoso: “Cada vez que abras la puerta verás a un elefante”. Círculo Cultural Faraoni.

al mismo tiempo.) Plánteme también a mí. Errata Donde dice: La mate porque era mía. El hombre. En el siguiente ejemplo de Max Aub vemos cómo un tema tan serio como la violencia de género se convierte en un disparate. pero tan sincera que provoca una amarga sonrisa de condescendencia en el lector. CAMPESINO: (Sin ceder en su sorpresa. El rabo todavía me tembló durante un rato. sea breve 2.) ¿Cómo? HOMBRE: Que me plante. CAMPESINO: (Sorprendido. entristece. en una confesión dura. Se aproxima la hora solemne del ocaso. Debe decir: La maté porque no era mía. 7 . (La otra mirada. y que se convertirían en ironía.) Oiga. 110) A pesar de la dificultad para definirlo. muchos autores coinciden en una peculiar disposición del humor a la benignidad. En “El sueño” de Mateo Díez son las dimensiones del sueño y la vigilia las que tienden a aproximarse. Desperté sobresaltado. El pez volador de G.) ¿Por qué? HOMBRE: Estoy cansado. Antología del microrrelato hispánico. 2004. Navarro o Las historias mínimas de Tomeo). 2009: 207) La frontera entre el humor y la seriedad también se desdibuja.ciliables. Pero esta indulgencia en la visión de las situaciones dolorosas que muchos atribuyen al humorismo no es una particularidad imprescindible o inherente al concepto. En España se encuentran más textos absurdos en los que predomina la estética del sinsentido (En Cejunta y Gamud. de manera que divierte aquello que. Andrés-Suárez (2010) sugiere que hay una notable diferencia entre el humor que se presenta hoy día en los microrrelatos en España y en Hispanoamérica. (Por favor. 216). CAMPESINO: Qué. si fueran tratados con ternura. que ha recorrido todos los caminos del mundo. X CAMPESINO plantando árboles y HOMBRE solitario. de Fernández Molina. De acuerdo con esta idea. Mi madre me estaba lamiendo. de manera que “no es del todo fácil establecer una dicotomía” (Lagmanovich. 2005. suspira profundamente. HOMBRE: (Con voz cansada. HOMBRE: (Tras un largo silencio. sino que hay sentimientos de lo contrario que provocan también el despecho y la risa del escritor. en una equivocación. Soñé que un niño me comía.

marco superior izquierdo. Para llamar la atención. Ismael sabe que puede llegar su salvación. por fin. De pronto un pequeño halo de luz se cuela bajo la puerta. Bien distinta es la sonrisa. Es una sonrisa más tierna. aunque se compadezca igualmente del ser humano. es que deberías ver el periódico desde el sueño para que no te despierte la tristeza y el mundo acabe de hacerse antes de que abras los ojos y sonrías. Al otro lado de la puerta sus padres escuchan en silencio. apenas sin respirar. El microrrelato hispánico. sea breve 2. esperando el milagro de una nueva primavera que le haga. CAMPESINO: ¿Está hablando en serio? HOMBRE: Yo no sé ya hablar de otra forma. mientras sus pulmones luchan por tragar un poco más de aire. (La otra mirada. 212) Parece que los autores hispanoamericanos suelen apostar por esta condescendencia y dulzura en la expresión. sin embargo. A los escritores de microrrelato les gustan los desenlaces 8 . 174) Algunos autores españoles muestran predilección por el humor negro. pero no se atreve a moverse: ello aceleraría más su estrangulamiento. gordiano Ismael Godínez. Pausa. más comprensiva. lanza unos gemidos sofocados. 2005. sal a la calle y llama al muchacho que agita periódicos en la esquina. como Roas. El CAMPESINO encoge los hombros. que se cuenta con una frialdad estremecedora. La historia supone un total despropósito que conmueve al mismo tiempo que hace sonreír al lector. carga al HOMBRE sobre sus espaldas. auspiciada por las mentiras de los políticos. en este caso. lúcido aún. y se arrepiente de haber cedido a aquel estúpido arrebato. El asunto. de la decadente situación en la que vivimos. Entonces no habrá más tristeza en el mundo. felices de saber que Ismael. levanta la mirada al cielo y se queda muy quieto. La doble ironía: el arrepentimiento del suicida y la fatal equivocación de los padres (que descubre al lector la posible razón del suicidio) subraya la incapacidad del ser humano para frenar ciertos acontecimientos inadmisibles o trágicos. le traslada al pequeño hoyo y le entierra hasta los tobillos.CAMPESINO: ¿Y cómo quiere que le plante? HOMBRE: Como si fuese un manzano. por fin. Un último apunte señalaría los finales inesperados de los textos del género como responsables. (Por favor. supone un guiño a la vacía apariencia de la vida. en diez centímetros cuadrados verás a un presidente que sonríe. que producen en el lector textos como el de la colombiana Arciniegas “Antídoto para la tristeza”. 2005. Antología del microrrelato hispánico. El HOMBRE. que ha abierto los brazos en cruz. nota cómo su cuerpo se mece como un pelele colgado del techo de la habitación. en algunos casos. ha traído a casa a una amiguita. del efecto humorístico. En la primera página. Veamos como ejemplo la oscura historia que se reproduce a continuación: Córtame el nudo. 120) Este relato. (La otra mirada. 2009. pienso ahora. Sus manos actúan de forma autónoma intentando detener la terrible opresión de su cuello. Si te despiertas triste y la tristeza no se te pasa mientras te lavas los dientes. fructificar.

que carece de moral y que ha perdido el sentido ético…! ¡Yo no. Yo no me considero un funcionario corrupto ¡No. incapaz de soportar la idea de esposo abandonado. 2006: 23) Aunque se ofrece alguna pista hacia la mitad del texto (“hubiera podido cortarle la yugular con la velocidad de un rayo”). yo no me considero un funcionario corrupto. 2008. 222) Detrás del microrrelato de Sequera se adivina una dura crítica hacia los funcionarios del estado venezolano. También el protagonista es un funcionario corrupto. yo todavía me sonrojo. (Un extraño envío. no deja de sorprendernos que el relato está contado desde la perspectiva de un can. Por otro lado. Pero. Porque ningún perro de mi categoría soportaría vivir con un dueño que no le permite contemplar. mientras enfurecido me daba puntapiés en las costillas y riñones. yo también me iría dejándole totalmente solo. Ironía y microrrelato Como hemos ido viendo. me insultaba y me perseguía por toda la casa. porque un funcionario corrupto es un individuo que no tiene vergüenza. 2005. Antología del microrrelato hispánico. yo no soy. el abandono) y el humor (la idea absurda de que un animal disfrute del desnudo de una mujer) y la ironía que se desprende del texto (el perro muestra más dignidad y orgullo que su amo) lo que hace de este microrrelato un excelente ejemplo para entender no sólo el procedimiento de “la perspectiva infrecuente”. En definitiva. la proximidad de la seriedad de los temas (el maltrato animal. cuando me sobornan…! (La otra mirada. aunque lo 9 . bien frente a la sociedad actual. Pizarro (1996) lo describiría así: “El narrador realiza una transposición de lo real a lo ideal enunciando lo que debiera ser y de ese modo finge creer que así es en el plano de la realidad”. escondido tras las cortinas del dormitorio. El recurso de la ironía es manejado por muchos escritores de microrrelatos para disfrazar sus críticas e impregnarnos de cierto escepticismo. La ironía como recurso retórico se define como una figura que consiste en dar a entender lo contrario de lo que se dice. Yo no me defendía. el humor y la ironía están a veces estrechamente ligados. la ironía trata de hacer escuchar al lector una verdad fingiendo decir lo contrario. Veamos para ilustrar esta idea “Cuestión de orgullo” de Otxoa: Realmente aquel hombre se obstinaba en no querer entender.que suponen un salto mental para el lector. para entenderlo hemos de olvidarnos de la significación literal y reconstruir el texto desde la idea de la ironía. es este enfoque inesperado. ya que en cuanto se cansara y dejara de golpearme. sabía perfectamente que hubiera podido cortarle la yugular con la velocidad de un rayo. las catástrofes o los extraños acontecimientos son un buen ejemplo de esta tendencia. cómo su mujer se desnuda todas las noches. Koch (2006) señala “la perspectiva infrecuente o única” como uno de los procedimientos comunes en este tipo de finales. 313) sin una excesiva justificación para las muertes. pero en el fondo me daba lástima. sino también buena parte de los efectos humorísticos que hemos tratado de explicar. bien frente a los géneros tradicionales. Los “caprichos” ramonianos que se resuelven de forma “pueril o arbitraria” (Rivas.

(Grandes cuentos fantásticos. Nunca fue tan feliz. esta versión de los hechos nunca fue escuchada. Alen Lloyd. efectos que no son traducibles de una a otra lengua. como los que producen los juegos de palabras. se había llenado los bolsillos de piedras. Ocurrió durante una de aquellas noches en las que un fuerte viento no lograba llevárselo. La oficial fue la del suicidio. la afirmación: “yo todavía me sonrojo” es un enunciado inútil si tenemos en cuenta el conjunto del texto y su único papel es poner en evidencia la ironía de la que hablamos. Al amanecer. (Un extraño envío. Pero la suerte no estaba de su lado.niegue de forma reiterada. loco de contento. “Eres un monstruo”. las situaciones. es la hipérbole. 93) La historia de este hombre “tan delgado que se lo llevaba el viento” está cargada de ironía y ambigüedad. quitándoles “su carácter de lugar común” (Lagmanovich. en un arma para la crítica y una forma de develar las trampas de la política y de la sociedad. el lenguaje y. ant. un caso de ironía inestable más difícil de determinar en cuanto a su significación. Dicen que debió resbalar y caer al mar mientras cantaba. La exageración en textos como el que sigue constituye un desajuste con lo real que avisa al lector de que no debe atender al sentido literal de las palabras: De las apariencias Era un hombre tan delgado que a menudo se lo llevaba el viento. o tal y como vemos en este ejemplo. 2010. llenos de pesadas piedras sus bolsillos. pero aún no hemos mencionado efectos relacionados con la comicidad en el lenguaje. 2004: 237) 10 . concepto que Bergson (cit. en casos como este “el eslabón que niega al anterior es negado a su vez por el siguiente”. Hemos analizado ya cómo se vinculan el contenido del texto y el humor. le gritó ella. El pobre hombre. es decir. porque como explica Alen Lloyd (2010. De todas formas. Otra. Así que en previsión de este tipo de catástrofes. los temas o los personajes. como ocurre con frecuencia en los textos del género. sin embargo. Brasca (2001) habla del “sentido dislocado”. 2004). caminaba completamente ebrio como un ángel frágil junto a los embarcaderos. Dice Bravo (cit. La lítotes que reside en la voz del narrador-protagonista del relato de Sequera es una de las herramientas básicas para conseguir la ironía en un texto. Pero es. también él participa en sobornos y otros asuntos delictivos. Él asintió con lo que parecía su cabeza. se produciría cuando el autor se concentra en la materialidad de expresiones o metáforas cotidianas. Bergson describe dos vías para provocar la risa del lector: por un lado. Recursos cómicos en el lenguaje En su estudio Le rire (1973). por otro.) definiría como el efecto que se consigue cuando se finge o se obliga a entender una palabra o expresión en sentido propio. 124) que en época actual la ironía “ha desbordado el cauce de la retórica para transformarse en una visión del mundo”. No le salva la vergüenza. celebraba su dicha con los marineros por las tabernas del puerto. 122). 2006. aunque originariamente se empleara en sentido figurado.

y cuando los terminaba. Entender esta palabra en sentido figurado. ¿o. El resultado se consigue al dar una vuelta de tuerca a la palabra y enfrentar al lector a un verdadero monstruo (en el sentido literal. una obsesión a la que sus padres contribuyeron de un modo decisivo. pero al llegar al final descubrimos que el protagonista es una polilla y que el autor ha jugado en el texto con los sentidos literales y metafóricos de las palabras y ha introducido cierta ironía para producir la ambigüedad: ¿se trata de una polilla con propiedades humanas. mostrándole los beneficios que la literatura podía proporcionarle. un pelagallos y un pelagatos. en el valor que tendría para un hablante extranjero). es decir. Devoraba cualquier volumen que cayera en sus dominios sin importar tema o autor: Geografía. Álvarez-Insúa. sin remisión. expresar dos significados independientes superpuestos que dan lugar al equívoco. a formar parte de su ser. y entraba. espantoso. lexemas o familias de palabras de manera obsesiva. 2007) denomina “placer de disparatar” cuando aparece en la lengua oral y que llega al punto de descomponer las palabras o repetir términos.Ese “Monstruo” de Olgoso que nos evoca en un primer momento a un amante rudo. Círculo Cultural Faroni. nos conduce a imaginarnos a un ávido lector. Historia. ansioso. Buscaba por las estanterías de la amplia biblioteca los ejemplares más voluminosos. Desgraciadamente. vagabundo. Veamos un ejemplo de Hervás Rodrigo: Amor a la literatura Desde pequeño siempre había tenido esa obsesión por los libros. la adquisición de un nuevo aerosol antipolillas acabó cierto día con su ilustrada vida. Desde un punto de vista distinto. cuando aún no había acabado de engullir por completo una interesante descripción del motor de explosión en la Enciclopedia Británica. se convierte en la siguiente frase en un ser fantástico. Ciencias. Poesía… Todo lo asimilaba de una manera compulsiva. 2001: 93) La doble acepción del término “devorar” supone una doble lectura. De medio pelo Era un pelafustán. holgazán. volvía. personificada?. por el contrario. opción que toma fuerza cuando el autor habla de los “beneficios de la literatura” o de la “ilustrada vida” del personaje. 2001: 123) 11 . en una situación que exigiría un sentido figurado. Las cuatro perras que ganaba en este mísero negocio las gastaba en pelarse. debemos entender que el término “devorar” está empleado en su sentido más material y el insecto incluye en su dieta las páginas de los libros? Todo es posible. con los cuales se entretenía durante largo tiempo. sea breve 2. El pelanas —sin que nadie lo supiese— era un pelantrín y en su pequeña hacienda cultivaba almendros para conseguir peladillas. (Por favor. siempre iba a un barbero distinto para no levantar sospechas. es decir. cruel o déspota. en un mismo texto. y recuerda a un fenómeno que Freud (ct. Así queda ilustrado en este texto de Aguado. a por otro. (Galería de hiperbreves. El lenguaje se convierte en un objeto lúdico en algunos microrrelatos. pobre y tres veces despreciable. Bergson (1973) justifica la comicidad de este recurso por la existencia de lo mecánico en lo viviente. se aprovechan esos dobles sentidos de las palabras o las expresiones para. A veces. la repetición provocaría la risa en el lector por el contraste que supone con el curso cambiante de la vida.

refleja la crisis de identidad del ser humano y protesta contra los males contemporáneos. triste. 2010. el humor es un arma de crítica contra la sociedad. Provocan la risa. 12 . El humor opera como recurso para comprimir el texto y es además la clave del significado de los relatos. pero sus funciones van más allá del texto impreso. la llave maestra hacia la plena adquisición de sentido. como en las situaciones. con un concepto del humor más clásico.Todos estos recursos se relacionan con la comicidad entendida de forma lúdica. según Pirandello (1999). las desigualdades. acercando al microrrelato al arte del graffiti como forma de reivindicación. la sonrisa en el microrrelato viene con frecuencia acompañada de la reflexión o el examen de conceptos pasivamente aceptados. al enfrentarse los dobles sentidos de las palabras o la lógica de la gramática con su uso alterado y si este advertimiento de la contradicción no es el arma común que los escritores emplean para reducir el microrrelato al mínimo sugiriendo más de lo que parece en un primer vistazo. Si bien el microrrelato se ha confundido con el chiste. 121). una expresión vacía que no deja en el receptor ninguna huella emotiva o intelectual. Son muchos los recursos que producen un efecto humorístico en los textos del género. estoica. ni la sonrisa tierna o escéptica que supone el humor en un sentido más riguroso. tal y como lo hemos tratado en la discusión del capítulo inicial. una sonrisa comprensiva. y como hemos comprobado. El humor en los microrrelatos es escéptico. Sin embargo. a veces desemboca en el absurdo. pero una sonrisa al fin y al cabo. Conclusiones La aparición del humor en el género del microrrelato tiene mucho que ver con las vanguardias. aunque otras veces está impregnado de ternura y de una profunda comprensión hacia la problemática del ser humano. 1996). Ante las injusticias. pero nunca la reflexión en el lector. irreverente. una reflexión que es. es necesario aclarar que este último no es más que un juego lingüístico. no falta el humor negro. que lo consideran como una modalidad ideal para “la desacralización de todos los modelos de la tradición” (Andrés-Suárez. el elemento imprescindible del humor dentro del ámbito de lo estético. pero también con el escepticismo posmoderno y la contemporánea tendencia de distanciamiento de la realidad en la literatura (Noguerol. el sufrimiento. desde la manipulación del propio lenguaje hasta la ironía más punzante. Pero su frecuente aparición en el microrrelato nos hace plantearnos si no existe también un advertimiento de contrarios en el propio lenguaje. el escritor de microrrelatos dibuja una sonrisa en los labios del lector. como herramienta de reflexión.

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