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Las organizaciones Internacionales en Europa: del plan Marshall a los inicios de la UE

1. La integración Europea: una vieja aspiración La idea de una integración de todo el continente comienza con el Imperio Romano, lo que se va a conseguir no sólo a través del control político y militar, sino de tres factores esenciales:

La lengua (latín)

El Derecho Romano

La religión. El cristianismo llega a ser la religión oficial del Imperio en el año 380 (Edicto de Tesalónica). Durante y tras las invasiones bárbaras, y a pesar de la fuerte fragmentación racial que se produce en Europa, esos tres factores van a seguir presentes como forma de vínculo cultural, político y social entre buena parte de las regiones europeas.

Edad Media: Carlomagno como ejemplo de integración Europea. La Iglesia sigue siendo el punto en común, más aún después de la Reconquista. Además, la Autoridad Papal va mediar en los conflictos que se producen en Europa.

Edad Moderna: el reinado de Carlos I llega a ser un gran imperio que domina varias zonas estratégicas de Europa y las Américas. Edad Contemporánea: el principal hito integrador es la expansión del Imperio napoleónico. Tras su caída, la creación de la Santa Alianza, aunque no concebida como un proyecto integrador, pone en evidencia la necesidad de institucionalizar las relaciones multilaterales europeas. Todo ello en el marco de la Revolución Industrial, que globaliza las relaciones entre las naciones. Tras la I Guerra Mundial comienzan a surgir los primeros movimientos e ideologías de integración europea, sobre todo desde Francia. Ej.: Briand recoge la idea de Victor Hugo.

Después de la II GM estos movimientos comienzan a consolidarse avivados por la ayuda económica del Plan Marshall y el estímulo de EEUU. Había tres motivos fundamentales para crear una organización regional europea:

Económicos: crear un mercado común favorecería una más rápida reconstrucción de los países europeos y su crecimiento. Geopolíticos: EEUU pensaba que una organización en Europa ayudaría a frenar el avance comunista. Europa, a su vez, pensó que a través de una OI podría recuperar la hegemonía perdida. Pacifistas: evitar que volvieran a repetirse las catástrofes de las dos guerras. En base a ello, se creó en el seno de la ONU la Comisión Económica para europa (ECE), que pronto demostró no ser suficiente. Mientras, las posturas de integración europea se bifurcan entre el federalismo (Francia, Italia, RFA y BENELUX) y el funcionalismo (R. Unido, Austria, Suiza, países escandinavos...)

2. Organizaciones de inspiración funcionalista 2.1. Organización Europea de Cooperación Económica (OECE) Creada en 1948 para administrar las ayudas del plan Marshall entre los países beneficiarios, estimular el comercio, conceder créditos... En 1958 España se incorpora y en 1960 lo hacen dos países no europeos (EEUU y Canadá): pasa a ser la OCDE, con sede en París. En la actualidad tiene 38 miembros. 2.2. El Consejo de Europa

Inicios: El Comité Internacional de Coordinación de los Movimientos para la Unidad Europea convoca el primer Congreso Europeo (La Haya, mayo de 1948). En 1949 se firma el Tratado de Londres, con el que queda fundado el Consejo de Europa con sede en Estrasburgo.

Objetivos: (1) protección de los DDHH, la Democracia y el Estado de Derecho. (2) Progreso económico y social conjunto. (3) Cooperación judicial, cultural y social conjunta. Miembros: 47 países europeos. Todos menos Bielorrusia y Kazajistán. Observadores: Vaticano, EEUU, Canadá, México, Israel y Japón. España entra en 1977. Estructura
a) Comité de Ministros. Conformado por los ministros de Asuntos Exteriores de cada país miembro. Realizan recomendaciones, llegan a acuerdos, adoptan medidas de carácter interno y aprueban la entrada de nuevos Estados al Consejo de Europa. b) Asamblea Consultiva. Órgano deliberante que realiza recomendaciones al Comité de Ministros. Ahora: 636 miembros (318 + 318 suplentes). c) Secretario General. Cara visible principal de la organización, representante, mediador. El actual es el noruego Thorbjørn Jagland.

2. Organizaciones de inspiración federal 2.1. Comunidad Europea del Carbón y el Acero (CECA) Se funda a través del Tratado de París el 18 de abril de 1951. Firmado por seis países: Francia, Alemania Occidental, Italia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo. Expiró en 2002. Su principal cometido es crear un mercado común europeo. Fue la antesala de la CEE. Mejoró el comercio y el crecimiento de los países integrados en ella y además creó unas estructuras que servirían de base para la arquitectura comunitaria:

La Alta Autoridad. Lo que después sería la Comisión Europea. La Asamblea, precursora del Parlamento Europeo. Consejo de Ministros. Predecesor del Consejo de la UE.

2.2. Comunidad Europea de Energía Atómica (EURATOM) Es una de las dos instituciones creadas a partir del Tratado de Roma (25 de marzo de 1957) por los países de la CECA para potenciar el desarrollo nuclear en sus estados miembro y promover la seguridad y la protección.

2.3. Comunidad Económica Europea (CEE) También creada a través de este tratado (que es la primera piedra en la construcción de la UE) tiene tres objetivos fundamentales:
2.3.1. Mercado Común: Perfecciona los objetivos de la CECA basándose en las cuatro libertades: la libre circulación de personas, de servicios, de mercancías y de capitales. 2.3.2. Unión Aduanera: arancel exterior común. 2.3.3. Políticas comunes 2.3.4. Creación de Instituciones: el Consejo, la Comisión y el Parlamento Europeo, el Comité Económico y Social...

Ante la potencia de las instituciones que la vertiente más federalista estaba creando (sobre todo la CEE), los países profuncionalistas crean la EFTA (Asociación Europea de Libre Mercado) a través de la Convención de Estocolmo en 1960.

Miembros fundacionales: Reino Unido, Irlanda, Austria, Suiza, Noruega, Suecia, Dinamarca y Portugal. En 1973 Reino Unido abandonará la EFTA para integrarse en la CEE, ejemplo que seguirán otros muchos. En la actualidad, la EFTA sólo está conformada por Noruega, Islandia, Liechtenstein y Suiza. Islandia solicitó en 2009 su adhesión a la UE.