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Stanisław Ignacy Witkiewicz

LA LOCOMOTORA LOCA
Traducción: Jorge SEGOVIA y Violetta BECK

MALDOROR ediciones

La reproducción total o parcial de este libro, no autorizada por los editores, viola derechos de copyright. Cualquier utilización debe ser previamente solicitada.

Título de la edición original:

Szalona lokomotywa Państwowy Instytut Wydawniczy, 1972
© Primera edición: 2009 © Maldoror ediciones © Traducción: Jorge Segovia y Violetta Beck

ISBN 13: 978-84-96817-97-5

MALDOROR ediciones, 2009 maldoror_ediciones@hotmail.com www.maldororediciones.eu

en dos actos y un epílogo (1923) .La locomotora loca Obra sin tesis.

“No more rum” Billy Buns en: “Treasure Island” RLS Recogido de las ordenanzas de un maquinista: “VI.” Del “Manual para maquinistas apasionados” 6 Para la señorita Irena Jankowska . Las mujeres han de permanecer lejos de las máquinas. en ningún caso deben ser llevadas con uno a las locomotoras.

Se aprecia fácilmente la fuerza de voluntad en las mandíbulas y en los arcos ciliares. Camisa gris. pantalón verde metido en altas botas amarillas. 7 . Morena. muy bella y demoníaca. Vestida de manera elegante. Cabellos negros. pero –se podría decir– con un aire de soñador repugnante. muy expresiva. Completamente afeitado. Cara oblonga. Gorra con visera. Perilla oscura. Julia Tomasik — la novia del fogonero. y enfundado en unas polainas amarillas de cuero. 28 años. 28 años. bigote pequeño. Cara de rasgos sombríos y fuertes. Mikołaj Wojtaszek — fogonero. 35 años. aunque de belleza más animal.PERSONAJES Zygfryd Tengier — maquinista. Zofia Tengier — la mujer del maquinista. 18 años. Vestido con camisa oscura y pantalón negro con ribetes rojos. también muy bella. Rubia. recortada en punta.

Doctor Marceli Waśnicki — joven moreno. Linterna roja y verde. Minna. va esposado. Lleva gorra con visera. hermano de Mira — rubio. Jefe de tren – en uniforme austriaco. Jan Gęg oń. Dos gendarmes. la señorita Mira Kapuścińska -— 45 años. condesa de Barnhelm — joven histérica y vulgar. Asegura que es maquinista. con pinta de canallas. Con ropas de viaje. escoltan a la chusma esposada. Empleado de banca y pintor secreto de la escuela formista. Tres viajeros de 3ª clase. pero con un cierto encanto característico de los representantes de antiguas familias en decadencia. Walery Kapuściński. con gafas. barba puntiaguda. Buen conocedor de su profesión.Turbulencjusz Dmidrygier — un señor de edad. con adornos en color naranja. Obesa. 30 años. Con bata blanca. con ropas de viaje. 8 . guardagujas — barba pelirroja. Ropajes fantásticos. Dama de compañía de Minna. Uno de ellos es un ladrón.

la bella Janina Gęgoń — rubia.Su mujer. Sentido del viaje: hacia la derecha. naturalmente. El punto de unión cae un poco a la derecha del centro del escenario. La caldera abierta despide luz y llamas que brotan allí. de un modelo todavía desconocido. La palanca de velocidades está. Se aprecian las manecillas y demás accesorios de mando que brillan a la luz de las linternas. (Muchos viajeros. ACTO PRIMERO La escena presenta la parte de atrás de una locomotora y la parte delantera del ténder. Todos hablan en voz alta y muy claramente). La locomotora debe estar construida de manera que el espacio libre entre el carbón del ténder y la caldera sea bastante grande (como una habi- 9 . El interior de la máquina está perfectamente alumbrado por dos linternas. Aparte de la dirección “derecha” e “izquierda” sobre el escenario. La locomotora puede ser muy grande. se distinguirá el lado derecho e izquierdo de la máquina siguiendo el sentido de la marcha. Campesina. echadora de cartas. del lado derecho.

el cuadro representa la estación. Las mismas imágenes pueden repetirse con ciertas limitaciones. y debe estar rodeado por una barrera separando la máquina del resto del escenario. el fondo permanece inmóvil y representa la estación. Desde que el tren se pone en marcha. Señales con luces rojas y verdes y con las aspas levantadas. El andén debe ser muy alto.10 tación normal). De vez en cuando sale vapor de los grifos delanteros y lo oculta todo. Las personas situadas cerca de la locomotora. se percibe la iluminación de la ciudad cuyos resplandores comienzan a luchar contra la luz crepuscular. a la izquierda se ve el depósito de las máquinas con las señales luminosas y las siluetas de las locomotoras. Los decorados del fondo del escenario han de estar concebidos con ayuda de un aparato cinematográfico proyectando imágenes sobre una pantalla (se instalará ese aparato detrás de la locomotora). Más lejos. Sobre ese fondo se dibujan las siluetas de las . pasada la señal luminosa. el fondo comienza a moverse hacia la izquierda (vista tomada del tren en marcha). deben ser visibles hasta medio cuerpo. y para que el techo de la locomotora no oculte el lugar de la acción a los espectadores de gallinero. Por consiguiente. El primer acto comienza a interpretarse más allá de los edificios de la estación. El crepúsculo de la tarde se apaga en el horizonte. vista del lado del andén. en un andén vacío. en el suelo. Al comienzo. al principio. más de medio metro.

se oye el habitual ruido de las estaciones: silbido de locomotoras. etc. y una botella de chartreuse. coge la cesta. JULIA: (durante ese lapso de tiempo) ¿Dónde anda el señor Tengier? MIKOŁAJ: Ha ido a la cantina con su mujer. los rascacielos. El fogonero Wojtaszek carga el fogón. golpeteo de vagones que chocan. ¿no? J U L I A: ¡Ah! Tal vez. MIKOŁAJ: (descendiendo). nena. sube. porque si me caliento… 11 . te traigo la comida. Creo que esta noche vas a reventar. las nubes. Gracias. Lleva una pequeña cesta al brazo. arrojando gruesos trozos de hulla mientras silba “El Tango Ideal” Esa calma no dura mucho tiempo porque por el lado derecho se acerca Julia. Vale. la máquina comienza a soplar). Pero tú no has venido aquí para verle a él. cierra el fogón. Todo eso lo hace con la habilidad de un mono). MIKOŁAJ: (arroja la pala. Qué sabrás tú. pero no te pases. Durante toda la parada del tren. El fogón de la caldera está abierto. (Desciende. los que más te gustan. las torres. JULIA: Mikołaj. deja la cesta en el ténder y baja otra vez.casas con algunas luces. campanillas y el rumor del gentío. aunque con un gusto rebuscado. a tomarse una cerveza. pijo carbonero. Juleczka. Brotan las llamas. Te traigo los dulces de ciruela. Está elegantemente vestida.

Se acercan los Tengier. Carga. Ella viste con sencillez. En fin. entonces sí que cambiarían las cosas. Yo no te ato. pausadamente. señor Tengier. ¿cuántas atmósferas? MIKOŁAJ: Seis y media. TENGIER: Mikołaj. se ha incorporado un cochecama. Silencio. Una verdadera diablorrubia. Además. Tengo la impresión de que hoy voy a necesitar vapor como para seis compounds. JULIA: No hablará usted en serio. Esta bestia alcanza una velocidad loca cuando coge impulso. dice siempre unas cosas… ZOFIA: Sí. ¡Yo no tengo miedo! MIKOŁAJ: (con un tono enfadado y en voz baja). Yo detesto la blandenguería en los hombres. MIKOŁAJ: Ah… Si pudiera confesártelo todo. Es lo único que me ata. (Con un tono diferente) ¡Pero si la señorita Julia está hoy bellísima. JULIA: Hazlo. pero con gusto. señora. Ya estoy harta de tus continuas amenazas de muerte. Pero en el fondo es dulce como un flan. con su mujer. (Zofia le tira por una manga). todo podría ser distinto si no fuese por esta máquina. Si no fuera por eso estallaría como una bomba. También lleva una pequeña cesta). JULIA: Haz lo que quieras. Déjame en paz… JULIA: Señor Tengier. diablesa. Brota la llama). TENGIER: Carga (Mikołaj sube a la locomotora. . como una diablesa! Qué digo.12 (Por la derecha se acerca Tengier. siempre miente. pelirrubia… nada de eso. pero no tiene fuerza de remolque.

que aparece por el lado izquierdo). Desaparecen las últimas luces de la estación. te… (Sus palabras son interrumpidas por la trompeta del jefe de tren. los decorados pasan a la izquierda. ¡Inyector en marcha! ¡Rápido! Nivel del agua. siete grados. No tengo nada que aprender. señora Zofia. Las mujeres se retiran por la izquierda. Cállate. nunca. A continuación abre el regulador. En tanto se disipa. Ya le tengo dicho que no le cuente esas cosas JULIA: Qué lila eres. corta sus palabras. cacatúa. lanzando un grito salvaje mezclado con el maullido de un gato. Se oye el tren y el silbido cada vez más rápido de la locomotora. maldita harpía. salta a la locomotora. Mikołaj se inclina hacia fuera). Pausa). Mikołaj.ZOFIA: No. TENGIER: ¡Qué tonterías! No las escuches. El vapor se escapa de los grifos de cilindro y lo cubre todo. Ayer lo engañé con el conductor del Norte-Express. JULIA: ¿Quién? ¿Su marido o el conductor? (Mikołaj cierra con estrépito la caldera y se inclina sobre la máquina). Yo ya estoy más que corrompida. 13 . es… (El sonido del pito que él mismo acciona. Después pasan los suburbios y las afueras. MIKOŁAJ: (molesto) Usted terminará corrompiendo a mi novia. Y él ni se inmutó. MIKOŁAJ: (Hace intentos de descender de la máquina). TENGIER: ¡En marcha! (Besa a su mujer. Mikołaj. iluminados por la luna.

las colinas y las aldeas). MIKOŁA J: Eso aún está por ver. pero ahora no se trata de eso. (Mikołaj carga. ¡a quitarse las máscaras! Estamos de nuevo en nuestra isla solitaria. (En ese instante se ve el brillo de las luces de la ciudad. Creo que es demasiado. MIKOŁAJ: Señor Tengier. Durante ese tiempo. como Robinson y Viernes. Pues bien.14 MIKOŁAJ: (mirando el manómetro) Siete atmósferas. De una vez por todas tenemos que hablar sinceramente. (Cierra el fogón). Jugaremos a Robinson como cuando éramos niños. Brota el fuego). y tú. esto no puede seguir así. primero echa carbón. Y eso a ti quizá te resulte más fácil. TENGIER: Tu observación es interesante. Dejemos a un lado las cosas serias: ¿no estará usted ligándome a la novia? TENGIER: (pulsando con más fuerza el regulador). ya lo ves: si quiero. la locomotora sopla cada vez con más frecuencia). (Los movimientos de Tengier para activar el regulador son marcadamente exagerados y llamativos. después pasan los campos. ¡los tubos de la caldera…! TENGIER: Olvídate de los tubos. Desde que subimos a . T E N G I E R: Ahora. también puedes ser un fogonero ordinario. Ya hablaremos. puedo ser un simple maquinista. supongo. los bosques. MIKOŁAJ: Señor Tengier. Querido Mikołaj.

nos encontramos aquí sobre esta bestia de hierro. Incluso la existencia de una pulga contradice todas las leyes de la física.esta máquina. justamente. Entonces. Un barco. porque lo que caldea y lubrifica no es el paisaje. eso sería lo mejor. Además. déjame pensar. a donde nos pueden llevar. la relatividad del movimiento no existe. Recorremos el espacio y tenemos conocimiento de ello. que se puede resolver fácilmente. Dejando a un lado el asunto de la estación. MIKOŁAJ: Señor Tengier. pero yo no soporto el agua ni los problemas que se relacionan con ella… ¡En nuestra época la piratería ya no es posible. como dice Lenart. o usted soslaya el asunto o bien está bromeando. por lo que el punto de vista físico de la relatividad nunca puede adecuarse a lo real. completamente aislados del resto del mundo. no… no quise decir eso. todo va bien. Lo mismo puede decirse de todos los seres vivos que se mueven. ay! MIKOŁAJ: (intrigado). Sabe que no es el paisaje el que se mueve. sino su máquina. si los dos pudiésemos –aunque me sentiría mejor yo solo– si pudiésemos subir a un pequeño planeta o meteoro. TENGIER: Un momento. ¿se trata de conseguir ciertos beneficios materiales por medios poco lícitos? TENGIER: Oh. que finalmente ya sabemos. sería más confortable que rompernos el cuello contra estos raíles. 15 . Es por eso. Pues bien. Para un maquinista. sin ninguna duda.

MIKOŁAJ: Es curioso. Una oscuridad interior me oculta el sentido de la existencia. aunque sólo sea por un instante. aunque no sé en qué medida. No hay nada que hacer. sino la acción quien puede alumbrarla. si dejamos de lado las perversiones psíquicas. Julia es para mí la síntesis de ese encanto del enigma femenino. señor Tengier. cortar con los lazos cotidianos. Ocho y medio. y una falena es poca cosa. a la que sobre todo considero como una cómplice en ciertos asuntos de los que por ahora no quiero hablar. Debemos. Estoy de acuerdo. Hoy necesito sentir el vapor desatado. a pesar –o a causa– de su estupidez. Desde esta mañana se dibuja vagamente un proyecto ante mis ojos. MIKOŁA J: (mirando el manómetro). TENGIER: Yo pienso igual.16 un barco no podríamos llevarlo entre los dos. Entonces todo se iluminará por sí mismo. aunque no sé en qué exactamente. desde esta mañana también estoy pensando en cosas extrañas y fantásticas. Amo a Julia y también a mi mujer. Ya cuando alimentaba esta bestia (golpea la caldera con la mano) algo indefinido ocupaba mi mente. ¿No es demasiado? TENGIER: Podemos llegar hasta los diez. señor Tengier. Lo haremos bruscamente. ¿Pero se encuentra ahí lo esencial? . Pero es muy pequeña nuestra posibilidad de elegir acciones extraordinarias. como usted llama a esas cosas. en el momento menos esperado. No es la contemplación.

Quizá sea algo que puede estar bien aquí. pero posiblemente no ocurriría lo mismo allá abajo. Aunque eso carece de importancia. No hace mucho que he leído un panfleto de su mejor ensayista. Pero hay un abismo entre esas dos cosas. ¡He ahí el problema! MIKO ŁAJ: Ciertamente. yo he pensado lo mismo. También he leído un folleto sobre la teoría de Einstein. sobre esta bestia metálica en movimiento. todo lo que digo en este momento debe parecer absurdo. y las otras. he aquí la pregunta que se impone: ¿hay que mirar desde la máquina a la tierra o desde la tierra a la locomotora? Porque en la tierra. MIKOŁAJ: (riendo) Sí. Traspolar este punto de vista a aquella esfera adormecida en la quietud y a la vez observarlo todo desde esta locomotora recorriendo el espacio. incluso yo comprendo esa diferencia. Transformación de las coordenadas y relatividad de todo: eso me resulta conocido. Pero finalmente. la vida son las mujeres que poseemos. pero no con tanta claridad. Aunque aquí. sobre la tierra relativamente inmóvil. Lo diré claramente: ¿y si se pudiera transferir la vida hasta aquí.. todo se perciba de manera distinta. TENGIER: Entonces. ¿Viajar en una 17 .. como dicen los Formistas. sobre esta locomotora. algo que tiene más que ver con la Forma Pura. eh? Quizá se me reprochase que todo eso podría ser reemplazado por un cochecama o un coche-restaurante.

señor Wojtaszek (Mikołaj obedece la orden. No es más que irrealizable. Aquí yo soy el fogonero. La máquina sopla cada vez más de prisa). TENGIER: (febrilmente) ¿Cómo lo sabes? MIKOŁAJ: No me tutee. por favor. tengo mi propio lugar en el mundo. Eso es posible llevarlo a cabo una sola vez. pero imposible de repetirlo o ejecutarlo en sentido inverso. TENGIER: No me enseñe a conducir la máquina. No soportaría ya a otro jefe. señor Tengier. . 92 a la hora. Mikołaj. diría yo.18 locomotora e instalar en ella un manojo de esposas y novias? A propósito. señor Tengier. TENGIER: No te burles. se lo ruego. Rápido. Más carbón. aunque veladamente. Aquí todo ocurre de la misma manera. Usted está aquí para el fogón. sí. me parece que ya vislumbro mi proyecto MIKOŁAJ: Pero al final de eso está la muerte. igual que sobre la superficie de un cuadro: todo permanece en el mismo lugar como coagulado. Ahora hay que cerrar el regulador. Brota la llama). Sí. aunque en realidad todo se mueve. No es tan absurdo como te parece. Pero en sí mismo… Hmm… (Activa aún más el regulador. debe saber que desde que subo con usted a esta islamáquina no le guardo rencor ni por lo de Julia. Todavía medio kilómetro más y estaremos en la pendiente. ¡Es divertido! (Se ríe). ¿Cómo sabes que mi proyecto es mortal? Yo mismo soy incapaz de ver algo definitivo.

sobre este animal al galope. Te aprecio por el sismógrafo que llevas dentro de ti y del que ignoras su existencia pero que. no obstante. pero matiza un poco más. MIKOŁAJ: Usted sólo piensa en las mujeres. es decir. (Mikołaj obedece la orden. TENGIER: Eso puede muy bien estar ahí.MIKOŁAJ: ¡Eso está allí! (Señala en la dirección del recorrido del tren). MIKOŁAJ: (en el momento de cargar). Se oye el chasquido de las válvulas de la bomba de frenado y el rechinar de las ruedas). en la misma época. Echa carbón. deje actuar al señor Westinghouse. no podría imaginar nada parecido. (Una pausa). continúa ahora. Brota la llama). Nosotros. Cómo un animal tan simple puede exponerlo todo tan sutilmente. porque podríamos descarrilar en la próxima curva. abandonados por toda la humanidad. Si alguien fuera capaz de pensar durante mil años. registra en tu interior la curva de esos temblores incomprensibles para ti mismo (con admiración). Quisiera tenerlas también en la máquina. por ahora. TENGIER: ¿Qué es lo que entiendes por “abandonados por toda la humanidad”? Es cierto. nos entendemos bien. TENGIER: Entonces. Reflexionemos: toda la existencia infinita y nosotros –los dos– solitarios. 19 . debo confesarlo. (Tengier cierra el regulador y acciona los frenos. Se lo repito: cierre ese maldito regulador y haga funcionar los frenos. MIKOŁAJ: (arrojando la pala). El soplo de la máquina se detiene.

TENGIER: (deja de presionar los frenos. señor Travaillac. ¿Acaso me equivoco…? TENGIER: Deje ese revólver. Créeme. Pero se trata sólo de alcanzar los medios que puedan permitirme llegar al corazón de ciertos instantes especiales. Entonces eres ese gran Travaillac al que la policía de todo el mundo busca en vano. la mujer para mí es sólo un símbolo. Ocupo su lugar y vivo con sus papeles. Por lo demás. Justamente. usted es alguien más importante. cesa el ronroneo de los mismos). lo confieso. MIKOŁAJ: (con ademán de llegar al bolsillo trasero del pantalón). un signo visible de ese instante que pasa. Puedo dar la orden para que te arresten en el acto en Dumbell-Junction. Mi nombre es Travaillac. yo soy un seductor nato. Correré un riesgo y le diré sinceramente: yo no soy Wojtaszek. Ah… no hay en la vida absurdo tan grande como para ser digno de explicar el Misterio de la Existencia.20 TENGIER: Es la segunda vez que intentas persuadirme. yo también tenía la intención de presentarme. Wojtaszek. Hace mucho tiempo que Wojtaszek reposa en la tumba. MIKOŁAJ: Ahora usted tergiversa las cosas. Sólo los locos pueden saberlo y aquellos que en cualquier momento pueden volverse locos. TENGIER: (intentando desviar la atención). Ha sido una broma. Yo también quiero presentarme a un criminal como usted: soy el duque Karol . MIKOŁAJ: Por lo que me parece. Me has batido por media distancia.

vamos. vamos. A mí me aburren todos esos crímenes. amo a tu novia. Los crímenes de hoy ocasionan una cierta atrofia de la individualidad. TENGIER-TREFALDI: No. que en la actualidad emergemos juntos de esa agitada papilla de la corrupción internacional. Mi mujer me chantajea. Y para comenzar una vida normal soy demasiado complicado. De lo contrario. enseguida. sin jactancia. hace mucho tiempo que estaría pudriéndome en la carcel. Travaillac: esto no puede seguir así. sino de las consecuencias interiores. lo cual me tranquiliza un poco. No hablo. TRAVAILLAC: ¿Pero cómo? Entonces ¿se trata 21 . Tenemos que hacer algo verdaderamente infernal. mi intuición no me engaña jamás. a pesar de mi aparente simplicidad. (Se estrechan las manos). Aquí. y sobre todo sus consecuencias. sobre esta máquina. pero no para los otros. Sólo la pequeña Julia…. MIKOŁAJ-TRAVAILLAC: No.Trefaldi. sino para nosotros mismos. Siempre soñaba con usted en los momentos de intenso trabajo. y a menos que ocurra el más horrible de los accidentes. evidentemente. A mí me pueden arrestar igualmente en cualquier estación. cuando menos corro a toda la velocidad. Sin esperar a mañana. sin más tardanza. Podríamos decir. Escúchame. Es un gran placer conocer a un colega de tal envergadura. sin querer ofenderte. no podré dejar de amarla. Sencillamente. no. de la prisión.

en un vagón cualquiera de nuestro tren hay alguien que lee las mismas cosas. Gracias a eso aún está viva. será algo así como un . la princesa di Boscotrecase. y. TRAVAILLAC: Entonces. pues: sigamos a toda pastilla sin detenernos. Yo tampoco soy el mismo de antes… TRAVAILLAC: Cada vez estoy más convencido de que nosotros tenemos que dedicarnos a un transformismo constante. Con su complicidad yo asesiné a mi tía. una historia parecida sacada de la biblioteca criminal. Pero reflexionemos. la cantante del BeastlyHole de Nueva York? ¿La cómplice de todos vuestros crímenes? TREFALDI: La misma. con la mayor sinceridad! ¡Estoy dispuesto a todo! TREFALDI: Hemos de tomar la decisión esta misma noche. Dejó de gustarme. Aunque esa coincidencia no disminuye la grandeza de nuestros pensamientos ni la singularidad de nuestro encuentro. Pero ya me cansé de ella. dilo. un poco más allá. Pues. Y ya veremos qué resulta de eso. He aquí.22 de Erna Abracadabra. Aquí nosotros charlamos de este modo. hasta rompernos el cráneo. Aunque ahora se tiñe el pelo de negro y su nariz es de parafina. Desde el instante en que te has convertido en mi fogonero. ¡Qué curioso! TREFALDI: Es posible. TRAVAILLAC: ¡Entonces. pues. Es precisamente lo que me viene atormentando desde hace tres meses. ahora ya sé de qué se trata. manos a la obra. Karol.

¿Así que la amas tanto. mi estimado Karol? TREFALDI: Sí. pulso al regulador. pero de una forma muy común –¿comprendes?–. TRAVAILLAC: Bueno. a pesar de tu edad. es verdad. fatalmente perdidos en otro tiempo.duelo o un juicio de Dios. Pero entonces yo tenía. Entonces. Hace doscientos años seguramente hubieras sido un pavoroso canalla en lo más alto de la sociedad. No soy un “esnob. TRAVAILLAC: Todavía no acierto a comprender 23 . definitiva y lamentablemente extinguida. al fin y al cabo. pero ¿y el tren? ¿Y la vida de tantas personas? TREFALDI: ¿Es así como habla el hombre o más bien la bestia que tiene sobre su conciencia al menos treinta de los más horribles asesinatos. no se trata de seducirla para quitársela a un subordinado sino a un colega de categoría más alta. ciertas metas reales. Está bien. Eso se corresponde con mi ambición. TRAVAILLAC: Yo no tiendo a la aristocracia. el problema del sentido de esta comedia repugnante que ha sido nuestra existencia tras la época de los crímenes. Tenemos que arreglar esto de una manera que sea digna de hombres de antaño. TREFALDI: ¿Es que la meta de esta noche no es la más real de todas las que nos son conocidas? Vamos a resolver el problema más esencial. o quizá los más maravillosos? TRAVAILLAC: Si.” TREFALDI: Es igual.

la seguridad es absoluta. aparece Julia). nos encontraremos con el nº 50. como furiosa). Pero imagina. Entre las estaciones nada podrá detener al otro tren. con el cual debemos de cruzarnos según el horario. me impondré llevarlo a término porque no hay nada en la vida que pueda saciarme. estoy de acuerdo. pero ahora ya es demasiado tarde para esas reflexiones. (Se estrechan las manos. Dejo marchar la máquina a toda la velocidad. Evidentemente. TREFALDI: No pensemos más. En el ténder. O más bien. en que todo estará lleno de encanto si uno de nosotros logra sobrevivir a esta historia. si pasamos de Dumbell-Junction sin catástrofe. No podemos retornar a nuestra vida anterior. La máquina comienza a soplar. TREFALDI: (abre el regulador a fondo. Estoy dispuesto a todo. pero me seduce en cierta medida. TRAVAILLAC: Bien. La máquina sopla cada vez más de prisa y el paisaje comienza a pasar con una rapidez de vértigo). pero el asunto será difícil si sobrevivimos los dos. se tambalea a causa del movimiento de la plataforma entre el ténder y la locomotora. sobre el carbón amontonado. ¡No . entonces.24 la plena significación de este plan. JULIA: (se endereza. Es necesario que algo ocurra. No he pensado en la posibilidad de la mutilación. El superviviente culpará al muerto. Por lo tanto. Quería daros una sorpresa. Todos los terrenos del crimen están ya explotados.

te amo a mi manera. Como ves. Tú has sido mi compañera del alma y mi cómplice. Si resulta papilla. Nuestros sueños se cumplen. Mikołaj? Seguro que ya te has bebido todo el chartreuse. Veremos si eres digna de lo que se arriesga. No es culpa mía. ¿Por qué vais como endemoniados? La estación está muy cerca. hasta que nos rompamos la crisma. Si nos libramos de ello. Quizá perezcas accidentalmente. (Las dos mujeres lo escuchan completamente estupefactas). ABRACADABRA: ¿Así que Travaillac. 25 . Erna.os esperábais esto. bajo la hulla o en cualquier otro sitio. a todo vapor. Tú eres la única a quien mi conciencia no me ha permitido matar. escucha: amo a Julia. alias Erna Abracadabra). No puedo vivir bajo este chantaje. Tengo el presentimiento de que vas a perecer. TRAVAILLAC: Lo sabrás muy pronto. JULIA: ¿De lo que se arriesga? ¿Qué es lo que dices. y con Travaillac yo me someto al juicio de Dios. eh! La señora Tengier me sigue. Tenéis que ocultarnos antes de llegar a la estación. aún mejor. Zygfryd? ¿Estás loco? Tienes alucinaciones. Hay que decírselo todo (sobre el ténder aparece Zofia Tengier. Tú has venido aquí por tu propio deseo. TREFALDI: Está hecho. He dejado marchar el tren completamente suelto. Ha sido muy difícil pasar los topes. pues muy bien. Hemos subido en el último momento.

(Se abalanza sobre Julia). Karol! ¡Cierra el regulador! ¡Quiero vivir! TREFALDI: (corta la cuerda del pito en dos sitios).26 TREFALDI: (indicando a Travaillac). ¡Sálvame. víbora. (A Travaillac). El célebre Travaillac. Tú eres la culpable de esto. Déjeme. Míralo bien. ate a esta mujer enseguida. hay que inmovilizarlo. ¡Oh. no Wojtaszek. ABRACADABRA: ¡Dios mío! ¡Se ha vuelto loco! Señor Wojtaszek. Has sido tú quien me ha convencido de venir. Pero qué lastima. (A los hombres) ¡Ahora estoy con vosotros! Esto me gusta. (Travaillac retiene a Erna). Travaillac. TREFALDI: (a Julia) En cuanto a saber si yo soy un asesino. ¿No recuerdas lo que leímos sobre él en el “Buldog-Magazine”? Todo está descubierto. ABRACADABRA: ¡Cierra el regulador! ¡Frena! ¡Quiero vivir todavía! ¡Ya basta de cachondeo! (Travaillac la amordaza y la arroja sobre el carbón). yo no he querido nada. Me parece que llega con eso. Es la primera vez en su vida que no sabe comportarse como es debido (le arroja la cuerda). yo no sabía nada de esto. duque de Trefaldi. JULIA: Voy a ayudaros. ABRACADABRA: Es aún peor que él. JULIA: Pero señora. Este es Travaillac. que usted no sea un criminal como Mikołaj. carroña. señor Tengier. ¿no? . puedo presentarme: soy Karol. por qué me habré dejado arrastrar en esta estúpida aventura.

TREFALDI: (mirando los aparatos) Ocho atmósferas y media. Travaillac! Sin esa acción ya no podríamos seguir viviendo. Amo verdaderamente ahora por primera vez. qué hermoso es esto ahora! Qué feliz soy. con algo como en el cine. Tengo el presentimiento de que pasaremos la estación sin ningún accidente. ¿No es eso? TRAVAILLAC: ¡Es evidente! (Se inclina por el otro lado de la máquina). es espléndido! ¡Soberbio! ¡Dos crimina- 27 . préstame atención o de lo contrario mataré al señor duque y detendré el tren. 122 kilómetros a la hora. como antes del principio del mundo. TREFALDI: ¡He aquí la mujer que es digna de nosotros! ¿Podríamos. Siempre he soñado con algo extraordinario. y este momento también. no cuento? ¿Y mis crímenes. no llevar a cabo lo que teníamos intención de hacer? ¡Tenemos que conseguirlo. Sois extraordinarios. TRAVAILLAC: ¿Y yo. ¡Me imagino las caras de esos imbéciles! ABRACADABRA: (intenta decir algo. pero a ambos. Algo se está creando. no significan nada? Julia. pues. Se ven ya las señales de Dumbell-Junction. JULIA: (abraza a Travaillac) Os amo a los dos.JULIA: No… Es… usted es… Es como para no creerlo! ¡Trefaldi! ¡El más infernal! ¡Ah. con la boca amordazada) Ahrrmbunglohramkopr… JULIA: (juntando las manos en señal de admiración) ¡Oh.

28 . y yo con ellos.les un minuto antes de la catástrofe. No podré soportar hasta el fin. amo a los dos. (Un terrible pitido de la máquina la interrumpe). y ellos me aman! ¡Ah. esto es la vida! Quisera estallar en migajas.

aunque me hayan dicho que soy una histérica. a la derecha. Durante el entreacto el cinematógrafo se ha cambiado: en un cierto momento debe pasar una ciudad iluminada. Por el lado derecho de la máquina. inclinado hacia fuera. Todo está envuelto en el vapor que sale de los grifos cilíndricos. no diré nada. apoyado sobre el regulador. merece la pena morir incluso diez veces. Dentro de medio minuto vamos a pasar el primer semáforo de DumbellJunction. es como si mi 29 . Mi cabeza gira como un obús siguiendo una espiral en el abismo infinito del Universo. debemos decírnoslo ahora. TRAVAILLAC: Yo diré sólo esto: 11 atmósferas y 130 kilómetros a la hora. TREFALDI: En cuanto a mí. después la estación con las luces. Tengo la impresión de que algo ha absorbido todos los pensamientos de mi cabeza.ACTO II El decorado es el mismo que el del primer acto. Por esto. Para mí nada ha poseído. TREFALDI: Lo que tenemos que decirnos. El paisaje pasa a una velocidad inaudita. No soy más que la prolongación de este regulador. jamás. tanto encanto como lo que ocurre ahora. No sé si a esta velocidad no descarrilaremos en el primer cruce. Trefaldi. JULIA: Yo digo que me siento maravillosamente bien.

pero lo tengo. en el mismo nudo de la muerte que se encuentra en mí. briznas. Ahora os poseo a los dos. No existo mas que como una proyección móvil del vacío sin fondo sobre una pantalla. ¡ay!. Se podría poner sobre nosotros un cartel: ¡no tocar: alta tensión. JULIA: Ah. No. peligro de muerte! Cualquiera que en este instante me tocara. en vosotros. Los verdaderos hombres son siempre así.30 cerebro estuviese ensartado contra este triángulo de hierro. Karol: afirmas que no tienes nada que decir y charlas como un feriante. Creo que si la máquina se detuviera súbitamente. en una habi- . ¿Quizá sea esto el comienzo de la locura mecanizada? TRAVAILLAC: Admiro tu modestia. incluso. restos. el momento es verdaderamente importante. Este es un momento único en el cual podemos saciarnos hasta la médula. incluso los titanes como vosotros. caería fulminado. ¿Es que podría poseeros así en la vida. Soy yo mismo quien corre como un toro en el espacio para ir a lanzarme contra el borde de mi destino. Ya no espero nada definido. O más bien me he identificado por completo con la máquina. Una colisión. y en esta máquina infernal. Pero ahora lo tengo todo. ya no significaría nada. En la vida cotidiana sólo tenemos retazos. lo único que es posible. TREFALDI: Toda mi dialéctica es negativa. no. me moriría. dejar ya de analizaros. yo no puedo decir nada positivo.

La muchedumbre vocea en el andén y lanza gritos desesperados. Primer semáforo. oca plebeya y corrompida. esa encarnación del más vil chantaje no ensucie este momento único con su presencia! (Entre Travaillac y Julia arrojan a Abracadabra por la izquierda).tación cualquiera. Todos se abalanzan hacia el lado izquierdo de la máquina y se inclinan hacia fuera). La ruta está libre. ¡Se acerca el momento decisivo! TREFALDI: (empuja el regulador. después la estación iluminada. sería feliz. TREFALDI: (con una voz atronadora) ¡La estación está cerca! No puedo dejar el regulador. Se escucha el golpeteo de las ruedas en los cruces. ¡Arrojad fuera esa masa sin alma! ¡Que esa fiera vulgar. (El semáforo pasa. Si no fuera por este vacío espantoso de la cabeza. El otro semáforo indica que la línea está ocupada. a una hora cualquiera de una noche normal y corriente? A B R A C A D A B R A: (se libera. Todo va bien. Julia estalla en una risa loca y salvaje). Se zarandean. Eso quiere decir que el nº 50 va en dirección a Dumbell-Junction. De nuevo pasa un 31 . ¡Se ha hecho trizas contra la bomba! He ahí la estación. TRAVAILLAC: (se inclina hacia fuera para ver si todo ha ido bien). haciendo un esfuerzo poderosísimo se quita la mordaza y grita) ¡Lo sé! ¡Mona podrida! ¡Sé muy bien con lo qué sueñas. pedazo de carroña vulgar nunca saciada! (Travaillac la retiene.

como en un globo lleno de gas congelado. no garantizo el sesgo que tomará la catástrofe. Alguien ha subido al tren en marcha. Y si nuestra presión interior baja. ¡Al fin comprendo lo que es la grandeza! ¡Qué reconocida os estoy! ¡Cómo os amo a los dos! TREFALDI: Si el nº 50 viene con retraso esto puede resultar un mal asunto. solos. Ya no soportaremos la tensión mucho tiempo. En esta espera se condensa toda la vida. o quizá vaya completamente mal. TREFALDI: ¡Escuchad! Alguien sube por la parte trasera del ténder. . Nosotros podemos soportarlo. aparte de nosotros. Si se prolonga. hacia el lado derecho. Habitualmente las mujeres son más resistentes que los hombres. ¿Quién puede ser más loco que nosotros? No existe nadie. Trefaldi). De último. Julia en el centro. TRAVAILLAC: Sí. inmensos.(Todos miran hacia la izquierda). TRAVAILLAC: (inclinado hacia el lado izquierdo. no marchará tan fácilmente. Somos únicos. JULIA: No digas eso. yo resistiría incluso tres horas. después algunas chimeneas de fábricas sobre el fondo de luces de la ciudad y comienza a desfilar el paisaje con la luna). Puede estropearlo todo… JULIA: (los abraza con éxtasis). pero no por mucho tiempo. VOZ: (llegando de la parte invisible del ténder). Posiblemente un loco.32 semáforo.

El ganado humano siempre lo echa todo a perder. 33 . JULIA: (con amargura) Nada podrá ser bello en este mundo. qué insaciabilidad! (En el ténder. diablos? Pero en fin. Sus manos también están ensangrentadas). Las cosas se aclararán por sí solas. ¿En qué podemos ayudarles? Díganlo pronto porque el nº 50 ya ha salido de la estación más cercana y avanza en dirección hacia nosotros. Quizá se haya estropeado el freno de la máquina. vestido con chaqué. la. Ya se habló de ello en la estación. ¿Una mujer aquí? ¿Qué hace usted aquí. aquí! Ya os dije que no todo estaba perdido.¡Están aquí. se arrastra hacia la locomotora Walery Kapuściński. Con la cabeza herida y atada por un pañuelo manchado de sangre. KAPUŚCIŃS K I: Soy Walery Kapuściński. sobre los trozos de carbón. ¿Disparo o no? No quiero cometer ningún nuevo crimen. TREFALDI: No dispares. la. El teléfono del guardagujas nº 20 no funciona. no tiene importancia. ¡Todos conmigo! ¡Vamos a ayudarles! TRAVAILLAC: (intentando alcanzar el bolsillo trasero) ¡Qué diablos! Ahora el trabajo va a ser más duro. JULIA: Mikołaj. ¡esto retrocede! ¡Va a la deriva! TREFALDI: Ves perfectamente que sigo marchando a 115 por hora y todavía te quejas. (Con desesperación) Oh. ¡Oh. No hay nada que pueda detenerlo. es toda una banda la que llega.

aparecen en la locomotora: Minna de Barhelm. Estamos perdidos si nadie toma una decisión. contagiosa. No puedo hacer más. ¡lárguense! (Arroja los fusiles hacia fuera. Todos están asustados). KAPUŚCIŃSKI. ¡Rápido! (Arrastrándose lentamente sobre el carbón. un empleado del ferrocarril. entregan sus fusiles) ¡Perfecto! Y ahora. Es una demencia general. para detener el tren. . ¿Qué dice? Esa mujer es una loca. son unos locos. pero nos las arreglaremos. Ja. yo. ja… Pero siempre hemos puesto toda nuestra esperanza en la velocidad. ¿Y usted también ha perdido el sentido? ¿No puede detener la máquina? Dígame lo que tengo qué hacer. Estoy completamente roto. ese cretino tren de mercancías no podrá nunca retroceder a 130. Denme sus fusiles. por el lado izquierdo. Turbulencjusz Dmidrygier. (Los gendarmes. los tres canallas y los dos gendarmes. Yo estoy agotado a consecuenca de la captura del tren. y saca el revólver de su bolsillo). TRAVAILLAC: (a los gendarmes) Han hecho bien en venir aquí.34 TREFALDI: Entonces. La situación se complica cada vez más. ¿ciertamente no todo está perdido? ¡Qué hijos de perra! ¡Sangue del cane! Y yo he olvidado ese teléfono. Nos hacen falta dos palancas a mí y a mi jefe. Se ha averiado el regulador. El otro. su dama de compañía Mira Kapuścińska. muy asustados. ¡No se muevan o les meto una bala en la cabeza! KAPUŚCIŃSKI: Sí.

Dios mío. ¿Quién podía esperar esto? En una línea de tanta solvencia. Julia permanece cerca de él. Los dos se han vuelto locos. para salvarnos a todos. pero ninguno de nosotros tiene armas. señor Dmidrygier. no es más que un empleado de banca. En estos momentos. Nadie parece saber nada. El alcohol es el culpable de estas cosas. (Llega el jefe de tren con una linterna). MIRA KAPUŚCIŃSKA: ¡Os lo ruego. no perda- 35 . con los brazos cruzados. En los últimos vagones nadie tenía billete para Dumbell-Junction. Walery. A cien por hora. qué ocurre en este tren. DMIDRYGIER: Sí. DMIDRYGIER: Por el amor de Dios. porque por las noches pinta cuadros formistas. pero al menos se ha atrevido a subir al tren en marcha para salvarme. De todas formas moriremos si alguien de ustedes no viene en ayuda. Es cierto que dicen de él que está loco. os lo suplico! Mi hermano. Yo tampoco tengo armas. allí… Es para volverse loco. cada segundo nos acerca a la muerte. protegida por el revólver de Travaillac). JEFE DE TREN: Oh.MINNA: ¿Es que nadie tiene coraje para enfrentarse a estos asesinos? Dentro de cinco segundos quizá sea demasiado tarde. Se habrán creído que no tenían que detenerse en la estación. Me esperaba con las flores en la estación… ¿Comprenden? Yo he sido la primera en dar la alarma en nuestro vagón. (Trefaldi está de pie. La muerte aquí.

36 mos el tiempo con habladurías. yo también le conozco a usted personalmente. Eso hace que nuestra situación sea más entretenida. DMIDRYGIER: (a los gendarmes) Quítenle las esposas. Mi tío es procurador en el tribunal de apelación. ¡Tengo que vivir! ¿Comprendes? ¿Lo entiendes? (Los tres locos estallan en una risa infernal. TREFALDI: Es la lucha de siete predestinados en . No me he presentado. JEFE DE TREN: Yo no sé nada. Desde hace dos minutos amo a ese fogonero. Es mi tipo. TRAVAILLAC: ¿Sabeis? Esta señorita nos viene al pelo. MINNA: (al tercer canalla) Sálvenos y conseguiré que abandone la cárcel. Perdóneme y haga que me suelten las manos. aunque de manera muy especial. le conozco personalmente. Durante este tiempo los gendarmes libran de las esposas al III Canalla). Sólo sé perforar billetes o controlar si los mismos ya están bien perforados. Usted tiene que ayudarnos. Al fin lo he encontrado. Después de todo. pero a pesar de eso yo le robé una noche en la calle. Tengo que quitárselo a esta joven y vivir con él hasta que la muerte nos separe. ¿no es así? III CANALLA: (esposado) Señor Dmidrygier. tiene que hacer algo. Antaño fui maquinista. No sé donde están las palancas de mando. Esto no es una representación teatral. La especialización es el gran desastre de nuestra época.

y es que nos hayan estropeado una aventura tan maravillosa. Si no fuera así. MINNA: ¡Despreciable mentirosa! Ahora sé muy bien con qué artificios retiene a este bello fogonero. Eso me incita a la resistencia. TRAVAILLAC: ¡Karol! Ponte a toda prisa cerca del regulador. Llevados por la desesperación son capaces de hacer cualquier cosa. salvo los tópicos ordinarios con los que los autores dramáticos poco hábiles llenan el vacío de sus piezas. Karol. Travaillac. Entonces. JULIA: Admiro tu heroísmo. JEFE DE TREN: (alumbrando con la linterna) ¿Karol…? Toda la vida se ha llamado Zygfryd. 37 . por haber confesado tu culpa. Sólo hay una cosa que me enfurece. quizá hubiese retrocedido ante la hora de mi muerte. Mi pequeña Julia: ¿no nos traicionarás en caso de que nosotros nos salvemos? JULIA: ¡Nunca en la vida! Yo soy una supermujer. no soy de este mundo. siento curiosidad por ver si tendrán el valor suficiente. TREFALDI: (deslizándose a lo largo de la caldera. Sin embargo. Pero es necesario dejarle algunas migajas a este pobre azar. llegarás a conocer muchas cosas interesantes. por el lado izquierdo de la máquina) ¡No toda. esperemos. no se puede decir nada interesante.un único punto casi matemáticamente definido. Sabes. lo confieso. Sobre eso. amigo! Si sobrevives. es mejor que hayan venido aquí.

muy excitados.38 DMIDRYGIER: Resulta espantoso que nuestra vida. una broma abominable. JULIA: Sí. Se me hace difícil creer que me encuentro en un tren. He aquí la influencia del arte contemporáneo. Aparte de ellos. III CANALLA: (al que han soltado) ¡Lárguense de aquí! ¿Y estos. TRAVAILLAC: (a Dmidrygier) Entonces. los criminales y tal vez los artistas. si nadie se atreve. esperan la liberación del canalla). y sobre todo los que lo son por el crimen mismo.. ¿te habías creído que éramos maniquíes sin voluntad. traten de arrinconarlos. los otros dos canallas y los dos gendarmes se empujan animándose mutuamente. Yo intentaré detener la máquina. ¿Quizá los locos? Pero a esos no los conozco en absoluto. porque delante hay algo que pita. MINNA: Ah. sin razón ni interés. Nadie se decide). (Dmidrygier. se encuentre en manos de tales gentes. somos todavía algo en este envilecido mundo. Cobardes de mierda. como tú? Nosotros.? M I N N A: Esto es una broma. III CANALLA: (liberado) Ahora. en un estado semejante de civilización. los criminales. no está loca? ¿Eh. Más rápido. . lo haré yo misma. Aunque a los artistas sólo los conozco por sus obras. (Kapuściński cae desvanecido sobre el carbón. Todos. no hay nada más. es que no son locos? ¿Y usted misma.

(Ruido en la máquina. quien cae sobre la barrera. TRAVAILLAC: (gritando) ¡Julia! ¡No temas! ¡Serás mía! Mi jefe se reventó las tripas. Los otros. Minna coge la pala y golpea a Trefaldi en la cabeza. decididos. ¡Para mí! ¡Eres mío! Moriremos juntos. MINNA: No. ¡Demasiado tarde! El nº 50 se nos viene encima a gran velocidad. Bonita pieza. miran en todos los sentidos y abandonan a Travaillac).III CANALLA: (con las manos en los bolsillos) Sólo los mayores cobardes se hacen valientes ante el miedo. en mis tiempos no existían. ¡Pite. DMIDRYGIER: (inclinado hacia fuera. La ha diñado. 39 . No quedará de nosotros más que una papilla. tú eres para mí. después abre de nuevo el regulador para la contra presión y dice): Una corredera sistema Heisinger von Waldeck. Los demás lanzan gritos de alegría). Gritos desesperados. Travaillac es inmovilizado. (Mientras habla. El III Canalla cierra el regulador y gira la corredera en sentido inverso. Este efectúa dos disparos de revólver que no alcanzan a nadie. por el lado izquierdo de la máquina. grita con desesperación). Se agarra la cabeza con las manos. No podremos detenernos. señor X! ¡Más rápido! (El III Canalla hace salir de la máquina un pitido horrendo. Julia permanece apoyada contra la caldera. Llenos de pánico. se arrojan sobre Travaillac.

la aparta de Travaillac.1 40 1. El vapor lo oculta todo y se ve la máquina que estalla en pedazos). (N.Yo mismo he visto la explosión y el derrumbamiento de un edificio en la pieza de Bjornson “Más allá de las fuerzas humanas”. Sé que desde un punto de vista técnico se puede realizar. Al mismo tiempo. del autor) .(Abraza a Travaillac que se agita. en el teatro de Cracovia. espantoso ruido y estruendo. Mira. La dama de compañía.

Se retiran cadáveres y heridos). Tiene el abrigo hecho jirones) Pe-pe-pe-pe-pe-pepe… Ah. ah… Dios mío. Dentro de poco todo saldrá por ahí. 41 . GUARDAGUJAS: ¿Qué ha ocurrido? ¿Cómo hay tanta gente en la locomotora? ¿Han disparado? ¿Ha sido un asalto? JEFE DE TREN: (se agarra la cabeza. Y además el teléfono dejó de funcionar a partir de las cinco de la tarde. Mi mujer está trastornada. Dios mío… GUARDAGUJAS: Pero intente hablar un lenguaje humano. Hoy ha sufrido un acceso de locura. Nubes blancas atraviesan el cielo. Noche. claro de luna. Ustedes han debido pasar la estación de largo o bien mi reloj marcha mal. El guardagujas Gęgoń. para ustedes y para el nº 50. con una linterna roja en la mano. Después habla). sin gorra. Cuando vi lo que ocurría accioné inmediatamente la señal de alarma. ¡Yo no quiero ser responsable de esto! (El jefe de tren extiende los brazos y farfulla algo sin que nadie le entienda. De la máquina destruida no queda más que un amasijo de hierros. Nutrido grupo de viajeros. Gemidos y gritos. habla con el jefe de tren. JEFE DE TREN: ¡Mmmisttterrrio! ¡Es un milagro que me haya salvado! Tengo el cerebro hecho puré y un agujero en la cabeza.EPÍLOGO (Paisaje inmóvil.

Todo es a la vez extraño y abominable. sufro un “shoc” nervioso debido al golpe que me ha sacudido esta dama (señala a Minna). blando e impersonal se abre ante mí (se sienta sobre los escombros). Además. ¡Tengo mucho miedo! No sé si estas personas viven en realidad (señala a los presentes). que tengo las tripas al aire? Me estoy muriendo. En mi cerebro se han introducido palabras sin significado. sino de otra manera. fantoche. (Señala a Trefaldi) ¡Y éste es el pricipal culpable! ¡Deténganle! TREFALDI: ¿Es que no ves. JULIA: (como enloquecida) ¡Ya no queda belleza en la vida! ¡Todo es una mierda! ¡Todo lo bello se ha acabado de una vez para siempre! ¡Esto es demasiado! ¡Matadme! ¡No quiero más. Por lo menos treinta centímetros del regulador han entrado en mi vientre. I GENDARME. Nada es ya como aquello. GUARDAGUJAS: Se ha vuelto loca a causa del “shoc” nervioso. No sé lo que ocurrirá dentro de un momento. Un abismo negro. Sí.42 (Apartan a Julia que corre gritando hacia la delantera del escenario). estos tres canallas y mi colega ya no son más que papilla. (Sacan de entre los escombros a Trefaldi. no quiero ni ver ni saber! No sé si soy yo en realidad. y los cadáveres de los tres canallas y del segundo gendarme). (Sacan a Travaillac y Minna sanos y salvos). . Habla igual que mi mujer. sí.

Me he manchado por completo con las entrañas de la señorita Mira. JEFE DE TREN: Vamos a tomar una cerveza. Eres mi tipo de hombre. TRAVAILLAC: Sí. está bien. jefe! Para mí todo comienza de nuevo. Mi tío es procurador del Tribunal de apelación. (Al gendarme). Verdaderamente. Tengo la impresión de haber soñado. Yo respondo por este señor. después de esto sólo deseo estar tranquilo. aunque sea condesa. Tienes que vivir y ser libre. (Sale por la izquierda con Minna). pero ¿y la responsabilidad? Hay testigos. querido. Toda de blanco. picados como un repollo. por el fogonero. Vamos. olvida a la que te empujó a tan horribles cosas. ¡Adiós. ¡ay! Los momentos que hemos vivido tenemos que agradecérselos a la sugestión de Julia. Conmigo te tranquilizarás completamente. con el cabello revuelto. Las cosas no han salido como esperábamos. (Llega Janina Gęgoń. TRAVAILLAC: Si es así. Los dos Kapuściński están hechos picadillo. 43 . Permanecerás seis meses en un hospital para alienados y te repondrás. Me he hartado ya de mujeres histéricas para el resto de mi vida. DMIDRYGIER: (saliendo de entre los restos).MINNA: Estamos sanos y salvos. (El gendarme saluda). Después te sacaré de allí. Lo contempla todo tranquilamente). adornada con flores como Ofelia. No encontraré jamás a otro como tú. MINNA: No es nada.

44 señor Gęgoń. GUARDAGUJAS: Janina. He esperado siempre. Es vergonzoso escuchar lo que cuentas. No sabes qué suplicio es esperar y observar los trenes que pasan. él tiene que vivir para . tranquilízate y vete a casa. Ah. Es el mayor criminal del mundo. el célebre duque Trefaldi. Fue con él con quien engañé a mi marido en sueños. Cuando menos. Por fin. Julia la abraza. Hoy a las cinco he cortado el teléfono. El tren de auxilios se ocupará del resto. Tenía la barba oscura y ojos brillantes como los de un gato. ah. ¡Siempre que lo de hoy no se convierta en una epidemia para los maquinistas del mundo entero! JANINA GĘGOŃ: (acercándose a Julia y abrazándola) Yo también lo sé todo. Un espíritu me ha dicho la otra noche que lo hiciera así. (Cae al suelo con un grito salvaje. Los demás son una pandilla de cretinos. Por el lado derecho entran corriendo el doctor Marcel Waśnicki y dos gendarmes). Antes de que todo esto se aclare vamos a empezar el nuevo barril. que van a cualquier parte y llevan a tanta gente. Sólo lo sabemos las dos. no he esperado en vano. tanta gente. A cada tren que pasaba. como ella. TREFALDI: (alzándose) ¡Janina! ¿Por qué no te habré conocido antes! ¡Seguramente te hubiera seducido! JANINA: ¡Es él! Es con quien he soñado la otra noche. DOCTOR WAŚNICKI: (señalando a Trefaldi) Ante todo salvemos a éste. el rey de los asesinos.

doctor. Allí es donde debió ser arrestado. DOCTOR WAŚN I C K I: (alzándose). enseguida. Ni siquiera para satisfacción del tribunal puedo aplazar la hora de mi muerte. (Examina a Trefaldi) ¡Hijo de perra! No hay nada que hacer. TREFALDI: Demasiado tarde. (Muere. Muero sin pena. Adiós. olvide a esos asesinos y ocúpese de estas mujeres. Primero la justicia. cerca de T r e f a l d i ) . puede consolarse. (De rodillas. Tiene las entrañas de fuera. Enseguida.expiar sus crímenes. (Indica a su esposa y a Julia) Las dos están completamente locas. pero juro que no sabía nada. 45 TELÓN . La policía recibió el telegrama. Hemos venido en una draisina desde Dumbell-Junction. pues nosotros no podemos hacer absolutamente nada por ellos. La gente no sospechaba nada. por consiguiente. después los heridos y finalmente los enfermos mentales. GUARDAGUJAS: Doctor. Tenía una ilusión. Todos se descubren).

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Pintor y escritor polaco. cabe destacar Los pragmá ticos (1919). Sonata de Belcebú (1925) y Los zapateros (1934). de ensayos como Las nue vas formas de la pintura. y novelas. calificada como superexpresionista y precursora del teatro del absurdo (Beckett. conocido como Witkacy (1885—1939). célebre pintor y escritor. ISBN 13: 978-84-96817-97-5 . El loco y la monja (1923). La locomotora loca (1923). Adoptó el seudónimo Witkacy para distinguirse de su padre. a veces obsesionalmente. Stanisław Witkiewicz. Escritos estéti cos.Stanisław Ignacy Witkiewicz. (1919). es considerada como su obra maestra. Como escritor destacó en su producción teatral. Estudió en la Academia de Bellas Artes de Cracovia y durante la I Guerra Mundial fue oficial ruso. Entre los años 1918-1926 escribió unas 30 piezas de teatro. La Madre (1924). Entre ellas. asimismo. (1922). La dramaturgía de Witkacy se caracteriza por una recurrencia de motivos que se encadenan y enlazan. La nueva liberación (1920). La galli na acuática (1922). de las cuales Insaciabilidad (1930). Es autor. Ionesco). actuando como comisario político tras el estallido de la revolución.