Colectivo dominicano por la Justicia y la Paz; Los derechos humanos en la iglesia. II Congreso de Justicia y Paz.

Dominicos y Dominicas de España, Madrid, 25-27 de abril de 1986. San Esteban (colección: Ariadna), Salamanca 1986. El derecho a ser uno mismo en la tradición dominicana La tradición doctrinal dominicana se ha caracterizado siempre por una especial sensibilidad por los valores de la individualidad personal. Por ello se ha considerado a sus representantes más cualificados (Tomás de Aquino, Vitoria, etc.) precedentes de las Declaraciones de los Derechos Humanos1, que pretenden garantizar un ámbito de autonomía para el libre desarrollo de cada individuo. El riesgo de individualismo egoísta o de aislacionismo es inherente a estas doctrinas, al menos en sus orígenes. Por ello no resulta extraño que, desde ópticas contrapuestas, tanto el personalismo como el socialismo hayan intentado justamente corregir esa inclinación, reorientando el sentido de las Declaraciones nacidas en la atmósfera de la Ilustración con un talante fuertemente liberal. Al insistir en el carácter relacional de la persona (frente al aislamiento del individuo) la filosofía de los derechos del hombre se socializa y se vuelve más comunitaria. Esta simple alusión a la historia de la doctrina pone de relieve que el ejercicio de los Derechos Fundamentales se manifiesta siempre como una dialéctica entre persona y comunidad, en la que nunca nos es dado alcanzar la síntesis perfecta. De cualquier forma que esa síntesis se realice, siempre podrá ser acusada de privilegiar uno de los dos extremos en detrimento del otro. Dada la temática general de este Congreso quisiera hilvanar unas sencillas reflexiones sobre el estilo dominicano de vivir la tensión entre persona y comunidad; y lo hago con la convicción de que se nos ofrecen tantas posibilidades –mejor diría exigencias– de SER UNO MISMO que, a fuer de fieles a nuestro carisma originario, <nos sabemos especialmente proclives al individualismo˃2. 1. La comunidad dominicana se define por la misión, no por la realización de sus miembros; es profética, no cálida3 Una comunidad llamada cálida insiste sobre todo en la calidad de las relaciones entre sus miembros, valorando primordialmente la ayuda mutua que se prestan. Para este tipo de comunidades el problema fundamental es la integración afectiva y la cohesión entre sus miembros, cuyo número ha de ser forzosamente reducido para posibilitar esos objetivos. La persona queda, por así decirlo, atrapada en la comunitariedad; el sujeto de decisiones no es la persona, sino la comunidad. La comunidad en sí misma se convierte en fin y la situación satisfactoria y gratificante de sus miembros se considera el criterio legitimador de su funcionamiento. Este planteamiento genera conformismo e imposibilita la autocracia. <A causa de las tendencias defensivas, tan típicas de
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Cfr. R. Hernández. Derechos humanos en Francisco de Vitoria: Antología (Salamanca, 1984) Acta Capituli Generalis… Walberberg… 1980, 76, 6 3 Sobre el significado de estos términos. Cfr G. PAIEMENT. Comunicación y conflicto en la comunidad de base, <Concilium˃ No. 109 (1975) 124-125; C. FLORISTÁN, La Iglesia después del Vaticano II, en: El Vaticano II, veinte años después (Madrid,1985) 82-83

V. 1985). al no ser viable. San Domenico ei suoi frati. Constitución fundamental. VICAIRE. es decir. (Turín. ya que no buscamos ajustarnos unos a otros en orden a la formación de nuestra personalidad. III 9 H. sino sólo un medio (¿Qué pensar de esas comunidades [?] que se constituyen para que sus miembros <se sientan a gusto>?). como se insinúa cuando se quiere trasplantar a la comunidad religiosa el modelo de relaciones propio de la familia. según el modelo familiar. emplean un vocabulario bien significativo: incorporación a la Orden. dedicación por entero a la evangelización 8.todo fenómeno grupal. Constitución fundamental. IX. Constitución fundamental. 6 LCO. eso equivale a reconocer que cualquier grupo inferior a ese número difícilmente podrá realizar 4 COMISIÓN EPISCOPAL DE PASTORAL. a la vez que hace posible que cada cual SEA UNO MISMO. Nuestras constituciones. mientras que se suelen ignorar o rechazar aquellos que pondrían en entendimiento la autocomprensión narcisistica del mismo˃4. Constitución fundamental. sino <específicamente… para la predicación y la salvación de las almas˃5. I 11 Cfr. Por ello afirmar que <la comunidad es lo más importante˃. 1984) 51-54 12 LCO. Servicio Pastoral a las Pequeñas Comunidades Cristianas. <dedicándonos por entero a la evangelización íntegra de la palabra de Dios>6. 5 Libro de Constituciones y Ordenaciones de la Orden de los Frailes Predicadores (Madrid. En 1551 este número se rebajó a seis en los conventos de las Indias y esa disposición no se extendió a toda la Orden hasta 196810. participar en la vida común de Cristo y de los Apóstoles. ya que de esa forma estamos enfocando nuestra vida hacia dentro. FERRUA. 16. es muy frecuente que de manera habitual se realice una selección gratificante de los datos. 28. Cuando se exige que el convento. que sólo utilizan el término familia 4 veces y referido siempre a la Orden en toda su universalidad7. VII . <Ecclesia>. 8 Cfr. 10-17 abril. 260. quizás estemos pidiendo algo que. Nuestra comunidad brota de la séquela Salvatoris. supone una inversión de valores. Sí. LCO. 10 Crf. cuente con la presencia habitual de seis frailes asignados. El problema fundamental nunca podrá residir en la relación interpersonal. No podemos hablar de entrega de una persona a otra. únicamente puede generar frustraciones. <Este ir en pos y siguiendo los pasos del Maestro significa asociarse a la vida de los Doce. en: La renovación de los Dominicos (Guadalajara. Constitución fundamental. Hasta entonces la Orden siempre había sido contraria a las casas pequeñas y repetidas veces prohibió su erección11. Nuestra comunidad no es fin en sí misma. escogiendo y aceptando aquellos que consolidan y aprueban la propia imagen del grupo. Constitución fundamental. queremos indicar un número de personas que permita una vida <como de familia>.II. Por ello. III 7 Cfr.141. tanto como en su ministerio>9. según la <regla apostólica>. 1971) 18. VICAIRE. H. No nos incorporamos a una comunidad dominicana para alcanzar unas relaciones personales gratificantes. 1982. cuando hoy hablamos de <comunidades pequeñas>. 21 (469). <célula fundamental de la fraternidad dominicana˃12. y esa entrega es la única que exige. LCO. originariamente el convento debía contar al menos con doce frailes. LCO. II (En adelante utilizaremos la sigla LCO). consagración total a Dios. Nos dedicamos a una misión como expresión de una entrega personal y sin reservas a Dios.

II 17 Sobre el sentido de la iluminación del espíritu. Si. En el cual la diversidad significa complementariedad y enriquecimiento. sino que se desea y se alienta… aquí está la culminación de la generosidad. Así es la vida de la comunidad se integra perfectamente la libertad tanto para iniciar una obra como para desempeñar cualquier función18. pero nunca puede manipularse. Por ello se recomienda <a los Priores Provinciales que no se constituyan comunidades cuyos miembros se escojan sólo en razón de su afinidad mental. VI 16 LCO. ni se quiere que los frailes trabajen en parroquias <mostrando con su espíritu de abnegación la imagen auténtica de aquel pluralismo. cultural. cuando <abraza˃20. II 19 LCO. Entonces se plantea la cuestión del mínimo en el cual necesariamente todos hemos de coincidir. en. para legitimar exclusiones personales o funcionales entre los miembros de una comunidad. No se trata de ceder a la magia de un número. 18 Cfr. encubriendo motivaciones acaso inconfesables. como parece. etc. La diversidad. I . es pluralista La opción por el pluralismo interno es tan tajante en nuestras Constituciones que se convierte en condición <para que cada convento sea en verdad una comunidad de hermanos>13. 4. que parece ser propio del carisma dominicano˃. En este clima debe surgir <el amor fraterno y la amistad sincera>19. 39 d). El verdadero punto de partida en la aceptación personal y mutua entre personas de diversa índole y carácter. ha de concretarse en aspiraciones o tendencias (no en logros) y verificarse por la capacidad (no por la situación actual) de las personas. 79. 126. narcisista. que <se abrazan como miembros de un mismo cuerpo˃. 13 14 LCO. <es consciente de que abarca a un ser libre. Actas del Capitulo General… Roma… 1983. Tommaso nel suo VII centenario. porque el bien común de la Orden se descubre también <en la iluminación interna del Espíritu Santo˃16 en cada uno de los frailes17. Actas del Capitulo Provincial de la Provincia de España de la Orden de Predicadores… León… 1982. En todo caso es un tema que tiene gran relevancia en el discernimiento vocacional. al no desear nada para sí. 2. Acta Capituli Generalis… Walberberg… 1980. 175-187. debe definirse en términos de ideal. Por ello la fraternidad dominicana tampoco puede arrancar de una simple tolerancia de la diversidad inevitable.todas las exigencias de una comunidad dominicana. Este amor. ni retener egoísta. La fraternidad dominicana no arranca de la homogeneidad de las personas. la libertad y la independencia no son algo que <se tolera o se soporta. 15 LCO. La comunidad dominicana no es homogénea. y hace a este sentirse tal˃. 20. 28. Le Saint Esprit dans la théologie thomiste de l'agir morale. I) Ni siquiera parece aceptable aunque se refiera sólo a los encargados de la parroquia dentro de una comunidad más amplia. Desde esta convicción <la gracia personal de los frailes˃ Debe ser afirmar y promovida de modo singular15. Constitución fundamental. II 20 LCO. 4 I. LCO. de trabajo.>14. 18. Desde esta perspectiva no se entiende que un Capitulo Provincial Ordene crear <equipos homogéneos> para el servicio parroquial (cfr. sino de garantizar la puesta en práctica de un determinado esquema de vida.

2. REGAMEY. en: la figura de María (Salamanca. No hace falta resaltar que este testimonio sería imposible. Este amor es la expresión de una esperanza activa de que cada cual SEA UNO MISMO gracias a nuestra ayuda fraterna. 26 R. con ampliación específica a la vida común de los consagrados. Pero con esto no os movemos todavía en el plano de lo externo y por ello resulta francamente insuficiente. Nos reunimos en comunidad personas de muy distinta índole. interesarse verdaderamente por ellos. a estos rasgos exteriores de unidad les confiere el carácter de signo cuasi-sacramental. La comunión dominicana se rige por la unanimidad (recibida y todavía buscada). N. Éstos dos rasgos visibles de unanimidad convierten a nuestras comunidades en <testimonio de la reconciliación universal en Cristo predicada por nuestra palabra˃24. 24 LCO. sino fruto del único Espíritu. P. nos incapacita para comprender el estilo peculiar que les quiso imprimir Domingo de Guzmán. Domingo quiere que esta unidad de bienes y costumbres <fomente y refleje la interior unidad que ha de haber entre los corazones˃25. que tengan todas las cosas en común y que se comporten en casa todos de la misma manera23. se construye y se consolida en la unidad de la Fe y contemplación. Como consecuencia de estos datos de fe. I 23 La fórmula de la regla de San Agustín: ut unánimes habitelis in domo significa. prólogo. II 25 Libro de las costumbres. El “afecto materno” en la devoción a María. ESCALLADA. tanto si los frailes que forman una comunidad constituyesen un grupo homogéneo.posesiva o dominadora mente. 3. En todo caso se trata de una uniformidad mínima en comparación con las órdenes monásticas. como si no se diesen siquiera esos elementos visibles de coincidencia. De esta actitud brota una ternura. Este congregarse no es obra nuestra. según las primitivas constituciones.: Santo Domingo de Guzmán visto por sus contemporáneos (Madrid. 3.285-6 22 Cfr. Ce que crovait Saint Dominique (Paris. reconociéndoles la capacidad de ir creando una unidad más profunda. que los frailes deben ser uniformes la observantia canonicae religionis. no por la mayoría (ya lograda) Sería demasiado precipitado sospechar que esta afirmación es frontalmente opuesta a la anterior. es algo que se cimienta. 1978) 125. Perder de vista el carácter originaria y finalmente teologal de nuestras comunidades. Justamente en la armonización entre ambas descubrimos otro rasgo característico del estilo dominicano. En otras palabras. <que supone un crecimiento constante en la atención y sensibilidad para con los otros. pero sobre todos ejerce su atractivo determinante la única misión que somos destinados. Sobre un aspecto de la vida cristiana. cada uno mira al otro como proyecto lleno de posibilidades˃. que deben caracterizarse por una uniformitas exterius servata in moribus. 1966) 737. Esta construcción 21 A. exige que sus frailes tengan de hecho y visiblemente dos rasgos: pobreza y uniformidad de costumbres. que <se debe estar continuamente construyendo en virtud de la caridad apostólica˃26. en la unidad de oración y en la unidad de eucaristía22. 1985) 281. ayudarlos en el desarrollo de su propia creatividad˃21. LCO. Cargado de esperanza. .

Sólo estas decisiones obligan bajo pena de pecado. profundizando en ella y predicándola. pues. pero no se consigue unanimidad más que en uno inferior. La dificultad de llevar a la práctica esta revolución se percibe. por ejemplo. 30 S. 31 LCO. Domingo antepone las decisiones del superior. quizá objetivamente excelente. <Cidal> no. en esa mentalidad que. tan rico en posibilidades. orienta con mayor seguridad en el descubrimiento de la voluntad de Dios. corre el riesgo de no servir para nada. 27 28 V. . pero <la obediencia dominicana es primero personal. Este rasgo manifiesta una concepción tan novedosa que Domingo quiso <que sus propias leyes no obliguen a culpa>31. 10 (1984) pagina 27. con aires de progresismo. Esta búsqueda de la unanimidad –aunque no se logre– garantiza la presencia del señor y de su Espíritu y. En el Capítulo conventual – y lo mismo en el provincial o general – el prior. y a una institución después>30.constante de la unidad no se asegura aplicando sencillamente la ley de la mayoría. Es un estilo muy poco eficaz. el complejo montaje de que dispone. nadie debe invocar el apoyo mayoritario para presumir la legitimidad (y menos aún la obligatoriedad) de su postura. pero eso precisamente le acerca al Evangelio. 96 29 LCO. Historia de Santo Domingo (Barcelona. Si la mayoría quiere un objetivo. en vez de ser fraternidades de hombres que viven de la fe. Es ahí donde se verifica de la manera más excelente lo que precisamente el fraile predicador quiere vivir y anunciar. 17. TUGWELL. Es inútil insistir acerca de lo que esta táctica de búsqueda exige de cada uno y de la comunidad entera. DE COUESNONGLE. No hay que temer que cada cual afirme su personalidad. por esto mismo. Presente y futuro de la vida religiosa (Salamanca. los conventos. <Nuestra ley propia es la ley de la unanimidad. Constitución fundamental. VICAIRE. <A las normas universales de la comunidad. I. con un título meramente honorífico de representación externa. que cada uno SEA EL MISMO. Actas del Capitulo General… Roma… 1983. ofrecerían la imagen de grupos uniformes con una superficial colaboración religiosa>27. 1982) 43-44 Cfr. si todos están buscando solidariamente la identidad apostólica de la comunidad28. Entonces. H. no para conformarse con él. las individualiza. Con ello se pretende que las decisiones comunitarias sean inmediatamente obligatorias para todos en todos los casos. al aplicar las leyes generales a las circunstancias del momento. 4. Notas sobre la identidad dominicana. es una oblatio sui a una persona. VI 32 M. lejos de contentarse con una votación rápida. es preferible quedarse con el segundo. considera ideal que no exista superior en las comunidades o que éste sea sencillamente uno más. sino para desde él seguir luchando por alcanzar todos unánimemente el superior. que prescinden de las circunstancias de persona y lugar. por lo que hacen manifiesta su obligatoriedad>32. La comunidad dominicana coloca a las personas por encima de las leyes En la comunidad dominicana <el principio de unidad se obtiene por la obediencia>29. Mientras todos están buscando. sin esa vivencia. 1964) 483. debe dar oportunidad a una extensa información del caso suscitar una búsqueda en común y hasta provocar un intercambio de suerte que se tienda a generar un parecer unánime. En nuestras comunidades no debería haber minorías a las que se impone el criterio mayoritario.

al cual todos deben obligatoriamente atenerse. quien la tiene no puede sentirse marginado. . pedir parecer y prestar atención cuando la decisión final ya está sabida de antemano. 1982) 109. <no debe entenderse como una concesión a la debilidad humana. que sólo cabe esperar que él mismo. a <pedirles su parecer˃ y a <prestar diligente atención a las dotes peculiares de los frailes˃36. es decir. Frecuentemente se desvirtúa interpretando que se refiere sólo a la legislación general de las Constituciones o Estatutos provinciales. Es una lástima que se vaya perdiendo paulatinamente. Si quiere ser algo más que <un programa o esquema de vida apostólica>33. 78. preocupada por guardar el equilibrio entre elementos de vida riquísimos y a veces opuestos˃37. <La autoridad para mandar lo que se ha de hacer˃ obliga a los superiores a <oír con agrado a sus súbditos˃. Dominique ou la grace de la Parole (París. VICAIRE. 1889) 46 35 LCO. a las disposiciones emanadas de la propia comunidad. nos impide cumplir las leyes <sapienter˃35. 338 38 G. si cabe. la moderación de quienes la usan˃38. sino como hombres libres bajo la gracia˃ (REGLA DE SAN AGUSTÍN).En este contexto me parece desmesurada la importancia que se viene concediendo al llamado <proyecto comunitario>. La dispensa es comprender a fondo la situación y las personas. Constitución fundamental. I-II 37 M. Domingo coloca solemnemente en el pórtico de sus Constituciones la ley de la dispensa. et omnes regulas cum cultellino suo delere˃. porque perdemos la posibilidad de que la obediencia sea un ejercicio de la libertad. La dispensa proclama la necesidad de buscar constantemente lo fundamental. Opera de vita regulari. Cuando se llega al convencimiento de la necesidad de la dispensa. Si el superior abdica de sus funciones o las delega en la comunidad. pero por medio de la libertad. <Si hoc crederetur. Si a la necesidad de la decisión personal y libre añadimos la posibilidad de la dispensa. La exigencia de tomar decisiones libres no puede escamotearse recurriendo a lo comunitariamente acordado. el discernimiento del superior. En nuestra obediencia el superior no se puede limitar a exigir el exacto cumplimiento de la ley o a urgir la ejecución de lo que la comunidad haya establecido. II (Romae. ipse vellet ire semper per claustra. 20. Sólo si existe una búsqueda conjunta. Sería una burla oír. por absurdo afán de homogeneidad. ni los demás marginarle. se está llevando a cabo una inversión tan profunda de la intuición de Domingo. según su deseo. borre las reglas raspándolas con un cuchillo˃ 34. Tiene un carácter absolutamente universal y afecta también con mayor razón. y aspira a convertirse en el principio inmediatamente regulador de la vida concreta de cada fraile. se puede actuar <no como esclavos bajo la ley. Para llegar a extraer todas las virtualidades de esa concepción personal de la obediencia. el sentido de esta institución tan entrañablemente dominicana. con su propia mano. VI. sino más bien como un principio de flexibilidad. por parte del superior y del súbdito. del sentido concreto de la ley en cada momento. HUMBERTO DE ROMANS. <vaya por los conventos y. es una adaptación al fin de la Orden que permite tender a él con total concentración. Historia…. no 33 34 Acta Capitulari Generalis… Walberberg… 1980. una planificación del apostolado. BEDOUELLE. <una de las innovaciones más características de la Orden dominicana. 36 LCO. precisamente vive la comunión con sus hermanos situándose fuera de los cauces comunes. H.

p. Uno de los síntomas que apuntan hacia ese rejuvenecimiento es el relieve concedido a la predicación itinerante. de Couesnongle. Y las nuevas Constituciones. Relatio Magistri Ordinis de Statu Ordinis. <Si un cierto entusiasmo de juventud (no confundirlo con la juventud cronológica) es característico de la manera dominicana de abordar los problemas. 37. Esta podría ser una objeción contra el compromiso en tareas a largo plazo> 40. que dejemos de conceder más peso (<gravitas>) a quien sólo tiene más años o lleva más tiempo en su trabajo. característica de la más sana tradición dominicana. 4. quiere ser sólo expresión de la libertad frente a las estructuras. c. exijan una presencia estable y duradera de los frailes 42. no importante o influyente>. que no tiene por qué llevar las cosas a su término. es considerado hombre maduro>39.podemos negar el cumplimiento de nuestras Constituciones posibilita que cada fraile SEA UNO MISMO sin romper la comunidad de vida y de misión. después de terminada la formación. a la que el P. En términos de ideal –del que estamos bastante lejos. . Es preciso tomar conciencia de que. Así la primitiva legislación no aceptó poner las elecciones en manos de los miembros cualificados (<sanior pars>) de la comunidad. Notas sobre la identidad… 27. lo típicamente dominicano no es asumir responsabilidades a largo plazo en el cuidado pastoral de la Iglesia. sino que se realizaban mediante un voto sencillamente mayoritario. 167 42 Cfr. V. por desgracia– parece que la Orden va tomando cada vez más conciencia de este rasgo típico de su carisma originario. Sólo falta que nosotros acabemos de una vez con la distinción entre iniciados y experimentados. por su naturaleza. TUGWELL. Todo él está orientado a inyectar una nueva savia evangélica. Este gesto que bien puede ser considerado como profético. han acabado felizmente con las prerrogativas de los <graviores patres> a la hora de tomar decisiones. Hay un gesto de Domingo de Guzmán y ha llamado frecuentemente (y no siempre de manera favorable) la atención. S. que nos atrevamos a hacer nuestra la oración que Santo Tomás recitaba diariamente: <fac me maturum. ha dado origen a que nuestra Constitución fundamental afirme que <cada uno. por mucho que se hable de inserción en la Iglesia local. La comunidad dominicana es para jóvenes (=pasión por el futuro). se sigue que es típicamente dominicano abrir vías nuevas dejando a otros la preocupación de explorar las detrás de nosotros. Los Capítulos generales recomiendan cautela a la hora de aceptar instituciones que. no para viejos (=instalación en el pasado) La afirmación se formula desprovista de toda connotación cronológica. General. VI. por su parte. <hazme maduro. 41 Acta Capituli Generalis… Romae… 1983. llamó <prioridad de prioridades>41. No es sólo una clase de predicación. 5. Tanto el gesto de Domingo como la afirmación de las Constituciones son expresión de la igualdad entre los frailes. sine gravitate>. Actas del Capitulo General… Roma… 1983. sino el carácter de todo nuestro apostolado. me refiero a su costumbre de enviar a predicar a jóvenes. Constitución fundamental. sobre quienes podría recaer la sospecha de inexperiencia. 39 40 LCO.

3. GUILLERMO DE Tocco.o 14. nueva formulación47? Finalmente. nuevos argumentos. Acta Capituli Generalis. nuevas conclusiones. p. Y por ello se aconseja en las parroquias se acepten normalmente con carácter temporal y sin detrimento del pluralismo y el carácter itinerante de nuestro apostolado44. ¿Cómo no recordar aquí el ejemplo que en este aspecto nos dejó Santo Tomás. para evitar el inmovilismo que envejece nuestras instituciones. Si una de las señales más claras de juventud en la búsqueda de lo nuevo. quas Deus dignatus esset noviter inspirare». 155. nuevas razones. 1983. Si llevamos a la práctica esta libertad frente a las estructuras. ... V. novum modum et clarum determinandi inveniens. estaremos haciendo 43 44 Acta Capituli Generalis… Waberberg… 1980. al menos. et novis rationibus dubia diffinire. la palabra aparezca casi como un leit-motiv en los tres últimos Capítulos generales. Es significativo que al principio de movilidad sólo se le reconozca explícitamente una excepción en los frailes dedicados al estudio en los Centros institucionales so. ut non dubitaret novas opiniones docere et scribere.ya que la planificación de nuestro apostolado <puede encontrar obstáculos en las cargas que imponen las parroquias y otras obras>43. et novas adducens in determinationibus rationes. ut nemo qui ipsum audisset nova docere. . Acta Capituli Generalis . porque las personas al cabo del tiempo tienden a instalarse. nueva presentación. Vita s. y así poder dar una nueva dimensión a nuestro ministerio46. 15. Resultan verdaderamente sugerentes las reflexiones del P. 37. dubitaret quod eum Deus novi luminis radiis illustraret. opciones apostólicas y modo de vivir. Relatio . 46 Cfr. 1. En ellos se expresa una firme voluntad de infundir nueva vida a nuestro apostolado. se recomienda el principio de movilidad periódica de los frailes 48. Romae . 41 45 Cfr. encontrar nuevos lugares de evangelización. Thomae Aqui• natis.. buscar nuevas formas de predicación45. General sobre la estabilidad de los frailes como síntoma de envejecimiento de las comunidades 49. Cfr. nuevo orden. c) 5. nuevo método. se consideran dueños y señores de la situación y difícilmente aceptan en plano de igualdad a los nuevos miembros. en quien todo era nuevo: nuevos problemas.. no podemos menos de alegrarnos que. Actas del Capítulo General… Roma… 1983. Una comunidad que no renueva sus componentes se esclerotiza. Para ello es necesario adquirir una nueva mentalidad y establecer una nueva relación con el mundo. 47 «Erat enim frater Thomas novos in sua lectione movens articulos. Qui statim tam certi coepit esse iudicii. Quezonopol 1977.. 17.. La razón no puede ser otra que el carácter profundamente renovador del estudio 51. n. irrenunciable en nuestro estilo de apostolado. Actas de Capitulo General… Roma… 1983.