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Venturi en su libro “Complejidad y contradicción en la arquitectura” contribuye a cambiar la página escrita por el movimiento moderno: dejando atrás lo objetivo

, haciendo una retrospectiva hacia la libertad artística, refutando la premisa de “menos es más” argumentando “más es no menos” Venturi buscaba recuperar los símbolos, que se había olvidado en la arquitectura, sacando de su contexto, cosas que eran cotidianas, abriendo así toda una gama de posibilidades de nuevos significados. Tal cómo lo hacen los artistas del Pop art.

Aldo Rossi se centra pues en El acontecer humano: La multi-culturalidad y las acciones a las que se ven expuestos las poblaciones; son los que producen fenómenos que influyen en la generación, desarrollo, permanencia y la metamorfosis de la arquitectura. El Funcionalismo ingenuo: La forma no sigue a la función. La permanencia es lo que separa al lugar que a la persona. La Monumentalidad: está basada en la exigencia de la simplicidad y unidad. Opuesta al desorden de la ciudad moderna con pocas reglas decisivas: simplicidad, unidad, simetría, proporción, claridad tipológica, homogeneidad entre planta y alzado, y negación del desorden. Otros arquitectos sobresalientes son Charles Moore, y en México, Luis Barragán y Juan O’Gorman Charles Moore: Moore pertenece a la generación de arquitectos estadounidenses formada por Robert Venturi, Romualdo Giurgola, Turnbull, Esherick, etc., que destacan por su gran vitalidad e inquietudes. Moore es un artista culto y de una gran sensibilidad, seguidor de Kahn y de Perezzuti.

Luis Barragán: Un viaje por España en 1924-1925, en el que mostraría gran interés por la arquitectura andaluza, despertó su sensibilidad por los espacios de tradición árabe y los jardines mediterráneos. Su evolución arquitectónica se basó en la búsqueda de una síntesis personal de la arquitectura mexicana con las aportaciones de las vanguardias europeas. Desarrolla un estilo propio influenciado por la cultura mediterránea: patios, muros, jardines, terrazas, celosías. El final de este primer periodo coincide con su traslado a la ciudad de México en 1936, cuando el conocimiento detallado de las vanguardias europeas —sobre todo de Le Corbusier y Mies van der Rohe— propició un nuevo dinamismo en el tratamiento de sus elementos arquitectónicos, en especial de los muros y los espacios interiores (encadenamientos ambientales, dobles alturas y manejo del vidrio en la articulación de espacios). Su arquitectura empieza a concebirse como un juego de planos, luz y texturas. En esta etapa destacan el edificio de apartamentos en la plaza Melchor Ocampo (1936-1940), su casa-taller en Tacubaya y dos obras en el campo del paisajismo: los jardines del Pedregal (1945-1950) y los del Predio del Cabrío (1944), ambos en la ciudad de México, donde se percibe la huella profunda de los jardines

de la historia de los Mayas y de los Aztecas y de otras costumbres políticas. iniciada en 1950 bajo la influencia del pintor Jesús Reyes Ferreira y el escultor Mathias Goeritz. proyectadas junto con Mathias Goeritz. de la Revolución Mexicana. valoración del color. se daba una nueva estética en la arquitectura. Las obras más representativas de este tercer periodo son la capilla de las Capuchinas Sacramentarias (1952-1955 en Tlalpan). Juan O’Gorman Muchos de sus trabajos reflejan la historia de México. . el barrio de las Arboledas (1955-1961) o la Casa Gilardi (1972-1980). tratamiento de texturas y luz natural. Su última etapa. las torres de la Ciudad Satélite (1957). O’Gorman pensaba que la arquitectura no debía ser considerada como arte y llegó a perder de vista que tras el sistema de utilidad práctica que había adoptado.islámicos —insistente presencia del sonido del agua—. se caracteriza por su evolución hacia una arquitectura de espacios interiores. tales como separación de la iglesia y del estado.