You are on page 1of 48

PREVENCIÓN DE ACCIDENTES EN CASO DE DESASTRES GUÍA PARA LA POBLACIÓN

Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud Centro Nacional para la Prevención de Accidentes (CENAPRA)

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

1

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población. Centro Nacional para la Prevención de Accidentes (CENAPRA). Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación debe ser reproducida o retransmitida en alguna forma o medio sin el permiso por escrito del Centro Nacional para la Prevención de Accidentes. Dirija su solicitud a: Centro Nacional para la Prevención de Accidentes Guadalajara 46, 3er piso. Colonia Roma Norte, Delegación Cuauhtémoc México, D.F. C.P. 06700 Teléfono: (55) 5553 9447/5553 9691 Fax: (55) 5553 9691 www.cenapra.salud.gob.mx Publicaciones del CENAPRA Las publicaciones del Centro Nacional para la Prevención de Accidentes ofrecen información derivada de la investigación propia y de sus colaboradores. Son investigaciones recientes y pueden ser extracción de trabajos mayores. Los comentarios a la presente publicación o a su autor pueden enviarse a la dirección ya mencionada o a través de correo electrónico a: cenapra@salud.gob.mx. D.R. © Secretaría de Salud Lieja 7, Col. Juárez 06690 México, D.F. Impreso y hecho en México ISBN: PENDIENTE La realización y el cuidado de esta edición estuvieron a cargo del Dr. Arturo Cervantes Trejo, Director General del CENAPRA.
Diseño: Francisco Vital

2

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

Directorio
SECRETARÍA DE SALUD Dr. José Ángel Córdova Villalobos Secretario de Salud Dra. Maki Esther Ortiz Domínguez Subsecretaria de Innovación y Calidad Dr. Mauricio Hernández Ávila Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud Lic. Laura Martínez Ampudia Subsecretaria de Administración y Finanzas Mtro. Salomón Chertorivski Woldenberg Comisionado Nacional de Protección Social en Salud Lic. Miguel Ángel Toscano Velasco Comisionado Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios Dr. Germán Fajardo Dolci Comisionado Nacional de Arbitraje Médico Dr. Julio Sotelo Morales Titular de la Comisión Coordinadora de Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad Dra. Ma. de los Ángeles Fromow Rangel Titular de la Unidad Coordinadora de Vinculación y Participación Social Dra. Jacqueline Arzoz Padrés Titular de la Unidad de Análisis Económico Dr. Arturo Cervantes Trejo Director General del Centro Nacional para la Prevención de Accidentes
Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

3

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES Dr. Arturo Cervantes Trejo Director General Dr. Arturo García Cruz Director para la Prevención de Accidentes Lic. Hugo Barrera Muciño Subdirector para Limitar el Daño por Accidentes Dr. Sergio Rodrigo Rosas Osuna Jefe del Departamento de Atención Prehospitalaria de los Accidentes Lic. Israel Rosas Guzmán Enlace con ONG y OSC Eduardo Lara Torres Enlace Operativo Esperanza Martínez Sánchez Secretaria del Director General Cecilia Ramírez Flores Secretaria del Director General Lic. Francisco de Anda Orellana Coordinador de Capacitación en Seguridad Vial Lic. Pitichi R. López Hernández Coordinadora de Relaciones Gubernamentales e Institucionales Sofía Geisler Coordinadora Operativa de la IMESEVI Lic. Alberto de la Rosa Rábago Responsable de Estadística Lic. Gustavo Zárate Jiménez Asesor Administrativo Lic. Alejandro Laines Ramírez Asesor Administrativo Victoria A. Muro Baez Asesor Administrativo Ernesto Luna Álvarez Asesor Administrativo

4

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

Contenido
Introducción Antecedentes Razones para prepararse ante un desastre Preparación básica Dónde obtener la información mínima indispensable Planeación para emergencias Cuidado de los animales Preparación de suministros Preparación específica de acuerdo con el desastre Inundaciones Huracanes Tormentas eléctricas y rayos Frío extremo Calor extremo Sismos Actividades volcánicas Derrumbes Incendios Recuperación Regreso a casa sin riesgo de accidentes Reincorporación al trabajo y la escuela sin riesgo de accidentes Anexos Bibliografía 7 9 11 13 15 17 21 23 27

41 43 45 46 48

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

5

6

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

Introducción

L

os desastres son una constante en México, y no sólo han afectado a la salud, sino que han ocasionado serios daños a su economía. Nuestro país es conocido por su amplia solidaridad, que se despliega en cuanto se sabe que hay hermanos en desgracia. En épocas cercanas hemos padecido importantes terremotos (Distrito Federal, 1985), destructores huracanes (Paulina, 1997, y Vilma, 2005), devastadoras explosiones (San Juan Ixhuatepec, 1984), grandes inundaciones (Tabasco, 1999 y 2007) y numerosas heladas. Si bien nos hemos sobrepuesto a todos estos eventos, es importante reconocer que han dejado una profunda huella en la moral de nuestra población, en gran parte debido al gran número de víctimas, que hubiera podido reducirse o, en algunos casos, evitarse si hubiésemos tenido el conocimiento mínimo de qué hacer en tales casos. Este conocimiento, sustentado en experiencias previas, está hoy disponible para todos aquellos que, por propio interés, destinen un poco de su tiempo para saber qué hacer antes, durante y después de un desastre. La presente guía es un esfuerzo para que la población en general conozca los principios básicos a este respecto. Con tal propósito, está escrita en lenguaje claro y accesible para todo público. Si usted requiere de mayor información o desea profundizar en el tema, le recomendamos visitar la página web del Centro Nacional para la Prevención de Accidentes (www.cenapra.salud.gob.mx).

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

7

8

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

Antecedentes

L

os desastres han sido definidos como eventos naturales o provocados por el hombre, cuya magnitud y trascendencia pueden derivar en muertes y lesiones, y que no pueden ser manejados mediante los procedimientos y recursos rutinarios. Para fines de salud pública, los desastres se definen de acuerdo con sus efectos en la salud de la población o los riesgos para ésta, así como en función de la afectación a la estructura de servicios de salud. Podemos decir, entonces, que en un desastre se rebasan las capacidades instaladas de la estructura local y se requiere del apoyo de otros actores nacionales e internacionales. Por su ubicación geográfica y su orografía, México es un país expuesto a diversos tipos de desastres naturales y, debido a factores de índole social, es susceptible también de afrontar desastres provocados por el hombre y sus dinámicas de convivencia (diversidad étnica, migración interna y externa, etc.). Los desastres provocados por las fuerzas de la naturaleza más devastadores son los terremotos, las erupciones volcánicas, los huracanes, las inundaciones, los incendios y los tornados.

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

9

Los desastres generados por el hombre son fácilmente identificables, y entre ellos destacan los atribuidos a guerras o confrontaciones civiles o insurgentes, ya que pueden dar como resultado el desplazamiento de poblaciones enteras. Asimismo, conviene mencionar los desastres tecnológicos y/o industriales, así como aquellos que provienen de la interacción del hombre y la naturaleza, como el rompimiento de presas, que afecta asentamientos humanos.

Las políticas de salud pública parten de que, si bien es imposible controlar que ocurran o no determinados desastres —por ejemplo, los ciclones—, sí se puede controlar el daño que generan en la población. De igual manera, desde un punto de vista epidemiológico, es sabido que ningún padecimiento se debe al azar, sino que los daños a la salud se presentan particularmente en la población susceptible, es decir, entre quienes carecen de una preparación adecuada, independientemente de su nivel socioeconómico.

Los desastres pueden presentarse súbitamente (terremotos, eventos hidrometeorológicos, actividad volcánica, derrumbes, etc.) o de forma paulatina, como resultado de la interacción del hombre con su ambiente (sequías, cambios de temperatura, enfermedades trasmitidas por vectores, etc.). Estos eventos someten a prueba las capacidades instaladas y su flexibilidad para poder limitar el daño a la población bajo su influencia. Los daños a la salud que suelen presentarse a raíz de un desastre son numerosos y de diversa índole. Tan sólo dos ejemplos: traumatismos originados por los sismos y ahogamientos o electrocuciones como resultado de las inundaciones.

10

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

Razones para prepararse ante un desastre

N

umerosos desastres afectan al país todos los años y tienen la capacidad de provocar daños importantes a la población, que experimenta problemas de salud física o emocional y, en muchas ocasiones, está en riesgo de perder la vida. Por lo tanto, es indispensable que la población esté preparada para limitar el daño hasta donde sea posible. Conviene subrayar que los desastres nos pueden afectar a cada uno de “nosotros” y no sólo a los “otros”. Los desastres generan angustia y miedo en la población, y pueden dar lugar a una situación de caos, por lo que no siempre es posible actuar de la mejor manera frente a tales eventos y, en consecuencia, es altamente probable que aumenten sus efectos. La necesidad de preservar la propia vida y la de los seres queridos, así como las pertenencias, es motivo más que suficiente para que “todos” sepamos qué hacer ante un desastre. La debida preparación reduce el temor y la angustia en los individuos, facilita la instrumentación de los planes de contingencia por parte de las autoridades y, por ende, disminuye el número de víctimas, el tiempo de recuperación y, en la mayoría de los casos, las pérdidas económicas.

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

11

12

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

Preparación básica

C

onocer qué tipo de peligro existe en la zona donde usted vive es medular para enfrentar un desastre. Es correcto decir que un desastre comienza en el momento en que no somos conscientes de que nos encontramos en zona de riesgo. Lo anterior es particularmente cierto si usted vive en la rivera de un río seco, en la ladera de un cerro o montaña, cerca de un volcán o de cualquier otro tipo de riesgo. En tales casos es fundamental prepararse ante la posibilidad de un desastre, lo que incluye: • Disponer de tiempo para participar en simulacros o actividades dirigidas a la limitación de daños. • Platicar con su familia y elaborar un sencillo plan para enfrentar una contingencia. • Practicar dicho plan al menos una vez al año, lo que les permitirá prepararse y estar siempre alertas.

• En caso necesario, diseñar o modificar las áreas de su hogar para evitar algún accidente en caso de desastre, o bien permitir el desalojo inmediato.

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

13

14

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

Dónde obtener la información mínima indispensable

C

onozca los planes de protección civil en su comunidad, particularmente las estrategias de evacuación, así como la ubicación de los refugios que se contemplen ante la posibilidad de una contingencia. Por lo regular, estos planes y estrategias están disponibles en la presidencia municipal, las oficinas del área de protección civil y la Cruz Roja Mexicana o la estación de bomberos. Acérquese a estas instancias no sólo para informarse, sino para participar en simulacros que mucho ayudarán en caso de presentarse una emergencia.

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

15

16

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

Planeación para emergencias

U

na vez que cuente con la información sobre los riesgos que pueden presentarse en su localidad, desarrolle junto con su familia un plan de respuesta en caso de desastre. Platique con los integrantes de su familia sobre qué hacer al respecto, cómo localizarse entre ustedes en caso de que alguno de ustedes no esté en la casa, la localidad, el estado o el país cuando ocurra un desastre o se difunda el aviso de evacuación inmediata. Para elaborar el plan, tome en cuenta las ideas de todos los integrantes de la familia y considere cualquier necesidad especial de alguno de ellos. En este plan considere al menos lo siguiente: • Identificar rutas de escape. • Establecer formas de comunicación con integrantes de la familia inmediata y otros parientes. • Cerrar llaves de gas y agua, lo que incluye desconectar la caja de fusibles y asegurar las chapas de la casa. • Tener a la mano documentos importantes. • Tener a la mano medicamentos o equipos médicos especiales que requiera alguno o varios integrantes de la familia. • Localizar refugios. La forma más fácil de identificar las rutas de escape de su casa es realizando un dibujo y pegándolo a una altura suficiente para que todos los individuos —incluidos los niños— puedan verlo. Si usted vive en un área rural, elija la vía más rápida hacia una carretera o un camino con tránsito frecuente. Acuerde con sus familiares un punto de encuentro en caso de que se presente una emergencia y no estén todos presentes (por ejemplo, la plaza de su municipio, el estacionamiento de un centro comercial, frente a alguna escuela, etc.).

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

17

Asimismo, todos los miembros de la familia deben saber cómo cerrar el gas natural o las llaves de los tanques de gas. Se recomienda mantener éstas en buen estado no sólo porque minimizan el desperdicio de recursos, sino porque también facilitan esta actividad en caso de que se presente un desastre. Por lo tanto, es preciso cambiar llaves oxidadas o corroídas, así como empaques en mal estado. Después de un desastre, el agua se convierte en uno de los recursos más valiosos. Por lo mismo, es preciso que todos los miembros de la familia aprendan a cerrar la llave de paso del agua que proviene tanto de la red como de las cisternas, tinacos u otros recipientes de almacenamiento. Procure que éstos permanezcan con tapa para evitar la contaminación del agua, así como posibles accidentes. De la misma forma, desconecte la luz de su casa antes de desalojarla. Coloque cajas de fusibles y breakers de fácil acceso y enseñe a sus familiares cómo desconectar la corriente. Es comprensible que usted se preocupe por sus pertenencias. En este sentido, conviene que los candados y chapas se encuentren en buen estado para dejar cerradas las puertas y ventanas de su hogar. En caso de evacuación, asegúrese de que tales cerraduras estén puestas, pero no corra riesgos: no pierda tiempo valioso en estos menesteres si tiene que desalojar rápidamente su casa. Resguarde los documentos importantes en un fólder o una bolsa de plástico, de manera que pueda disponer de ellos rápidamente. Considere guardar dinero en una institución bancaria y no en su casa, pues en caso de desastre, probablemente no tendrá tiempo para rescatarlo, además de que lo necesitará casi de inmediato. Si usted o algún de sus familiares requiere equipos especiales (sillas de ruedas, muletas, etc.), tenga éstos a la mano y observe las mismas precauciones

Para comunicarse con sus familiares es indispensable actualizar regularmente (al menos cada año) el directorio de teléfonos o de las casetas telefónicas de las localidades donde dichos familiares se encuentren. Es prudente que alguno de los jefes del hogar se encargue de clausurar los servicios de la casa y colocar candados o chapas. Suele prestarse poca atención a este punto, lo cual es muy lamentable, ya que las fugas y explosiones de gas natural ocasionan muchos de los incendios que ocurren después de un desastre.

18

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

para los medicamentos; de preferencia guárdelos en una bolsa de plástico y manténgalos en un lugar fresco, seco y de fácil acceso.

Es importante que los miembros de la familia sepan administrar primeros auxilios y utilizar un extinguidor de incendios o, cuando menos, un extinguidor tipo ABC. Si usted vive en un edificio, un multifamiliar u otra forma de vivienda multitudinaria, es fundamental que realice todos estos pasos junto con sus vecinos. Y es que todos deben tener presente este entorno y prepararse para enfrentar un desastre sin generar o ser parte del caos.

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

19

20

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

Cuidado de los animales

L

os desastres también afectan a los animales, que no sólo son una compañía importante (en el caso de las mascotas), sino parte fundamental de su patrimonio (sobre todo los animales de corral). Por lo tanto, es importante que considere las siguientes recomendaciones: • Durante un desastre, reúna los suministros para su mascota. • Si usted tiene animales grandes, como caballos, ovejas, cabras o cerdos, márquelos con algún distintivo que los identifique como de su propiedad. • En caso de evacuación, trasládelos a corrales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) o alguna zona aledaña; en este último caso, ubíquelos en exteriores y alejados de la población.

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

21

22

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

Preparación de suministros

enga usted en cuenta que, debido a la interrupción de carreteras, pérdida de corriente eléctrica en la localidad u otra eventualidad, es probable que no regrese a su casa en condiciones seguras o que no pueda salir de ella para conseguir víveres y suministros. Por lo tanto, es conveniente que se organice para poder sobrevivir por algún tiempo después de un desastre. Esto significa disponer de la cantidad suficiente de comida, agua y otros suministros para que le duren por lo menos tres días. Las autoridades locales y los socorristas llegarán al lugar después de un desastre, pero tal vez no puedan hacerlo de inmediato. En otras palabras, usted podría recibir la ayuda en unas horas o luego de varios días. Los servicios básicos —electricidad, gas, agua, tratamiento de aguas residuales y teléfonos— pueden interrumpirse hasta una semana o más. Quizás tenga que evacuar de inmediato y llevar consigo sólo lo esencial, de manera que no tendrá oportunidad de ir de compras o conseguir con alguien más los suministros necesarios. De ahí la conveniencia de que entre todos los miembros de la familia preparen un equipo de suministros, es decir, un conjunto de artículos básicos. Considere predominantemente el agua y tenga bajo resguardo alimentos no perecederos, así como una muda de ropa. En cuanto al agua, almacene cuatro litros al día por cada uno de los integrantes de la familia y al menos por tres días. Guárdela en recipientes que puedan cerrarse adecuadamente y desinfectarse con agua hiperclorada. La proporción es de un litro de solución de hipoclorito de sodio al 6% por 100 litros de agua. Por lo que se refiere a los alimentos, se recomienda guardar galletas sin sal, alimentos enlatados con alto contenido de líquidos, mezclas secas y otros produc-

T

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

23

tos básicos que no requieran refrigeración, cocción, agua o preparación especial. Desde luego, asegúrese de incluir un abrelatas manual. En resumen, el equipo básico de víveres y suministros para un desastre debe incluir lo siguiente:

• Radio o televisor portátil de pilas, así como pilas adicionales. • Linterna de pilas, así como pilas adicionales. • Botiquín y manual de primeros auxilios. • Artículos sanitarios e higiénicos (toallas húmedas y papel higiénico). • Cerillos. • Recipiente a prueba de agua. • Silbato. • Ropa adicional. • Accesorios y utensilios de cocina, incluido un abrelatas. • Fotocopias de tarjetas de crédito e identificación. • Dinero en efectivo. • Artículos para atender necesidades especiales, como medicamentos, anteojos, soluciones para lentes de contacto y pilas para aparatos de sordera. • Artículos para bebés, como fórmula, pañales, biberones y chupones.

• Provisión para tres días de alimentos no perecederos. • Blanqueador o un gotero de plata coloidal. • Provisión para tres días de agua (un galón de agua por persona por día).

• Si vive en clima frío, debe pensar en cómo mantener el calor. Es posible que no haya calefacción. Piense en la ropa y los artículos de cama, y asegúrese de incluir una muda completa de ropa y zapatos por persona. Incluya al menos lo siguiente:

24

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

• Suéter o abrigo. • Pantalones largos. • Camisa de manga larga. • Zapatos fuertes y resistentes. • Sombrero y bufanda. • Una cobija por persona Es tan importante reunir los suministros como mantenerlos para que puedan usarse cuando los necesite. He aquí algunas sugerencias para mantener sus suministros preparados y en buenas condiciones:

to en todos los recipientes. • Reconsidere sus necesidades cada año y actualice su equipo conforme vayan cambiando las necesidades familiares. • Guarde los artículos en bolsas de plástico con cierre hermético y coloque todo su equipo de suministros para desastre en uno o dos recipientes fáciles de transportar, como un cesto de basura sin usar, una mochila para acampar o una bolsa de lona. Preparación de alimentos En situaciones de emergencia, las opciones para cocinar incluyen los calentadores que funcionan con velas, las hornillas, las ollas de fondue o una chimenea. Las parrillas para asar al carbón y las estufas de campamentos son sólo para uso en exteriores. Por su parte, muchos alimentos enlatados pueden comerse directamente de la lata sin necesidad de calentarlos.

• Guarde los alimentos enlatados en un lugar fresco y seco. • Guarde las cajas de alimentos en recipientes de plástico o metal herméticamente cerrados para protegerlos contra plagas y prolongar el tiempo que pueden conservarse sin deteriorarse. • Deseche las latas de alimentos que estén infladas, golpeadas o corroídas. • Consuma los alimentos antes de que caduquen y sustitúyalos por suministros frescos. • Coloque los artículos nuevos en el fondo del área de almacenamiento y los que tienen más tiempo en el frente. • Cambie los alimentos almacenados y la provisión de agua cada seis meses. • Asegúrese de anotar la fecha de almacenamien-

Para calentar alimentos en una lata: • Retire la etiqueta. • Lave y desinfecte la lata con la solución hipeclorada. • Abra la lata antes de calentarla.

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

25

26

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

Preparación específica de acuerdo con el desastre

Inundaciones
Es común pensar que las inundaciones en México se presentan sólo en regiones o estados costeros, como Tabasco o Oaxaca. Sin embargo, pueden verificarse en cualquier estado, como lo demuestran las inundaciones en Guanajuato o el estado de Nuevo León, donde se registraron varias muertes por esta causa. Estos desastres pueden afectar un área pequeña (como ocurrió con el desbordamiento del río Los Perros, en Juchitán, Oaxaca, en 1999) o grandes extensiones (Tabasco, en 1999 y 2007). Tan importante como la extensión afectada es la velocidad. De hecho, este factor resulta más peligroso, particularmente si una inundación no está asociada a las lluvias (como fue el caso del rompimiento del dique en el canal La Compañía, en Chalco, Estado de México), en cuyo caso suele estar acompañada de torrentes de rocas, lodos y escombros que arrasan con lo que encuentran a su paso. Por lo anterior, es sumamente importante tomar las medidas necesarias, especialmente si su casa se ubica en zonas bajas o está cerca de una corriente o una presa (incluso si están secas). Y es que en caso de lluvias intensas, los riachuelos suelen volver a su cauce, con los consecuentes riesgos.

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

27

Antes de una inundación • Si su casa se encuentra en terreno bajo, eleve el calentador de agua (boiler) y los mandos de la electricidad (caja de fusibles y breakers). • Inicie la construcción de barreras (muros de encauzamiento y diques). • Selle aljibes y cisternas • Impermeabilice sótanos y paredes para evitar filtraciones Durante una inundación • Manténgase informado por la radio y/o la televisión. • Tenga presente que la inundación puede ser repentina. Si existe esa posibilidad, trasládese inmediatamente a un terreno más alto; no espere a recibir instrucciones. • Ubique arroyos, canales de drenaje, barrancas y otras áreas que pueden inundarse súbitamente, ya sea con o sin las señales típicas de advertencia, tales como nubarrones de tormenta o lluvias fuertes.

• Si así se lo indican, cierre las llaves de gas y baje los interruptores de luz. Desconecte los equipos eléctricos y electrónicos. • Si usted está mojado o parado sobre agua, no toque los equipos eléctricos.

Si tiene que dejar su casa, recuerde: • No camine sobre agua en movimiento; 30 centímetros de agua en movimiento pueden derribarlo. Si tiene que caminar en el área inundada, hágalo donde el agua no esté en movimiento. Use un palo para verificar la firmeza del suelo frente a usted.

Prepárese para la evacuación • Asegure su casa y traslade los artículos esenciales, sobre todo los aparatos eléctricos, a los pisos más altos.

28

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

• No conduzca en áreas inundadas. Si las aguas suben alrededor de su automóvil, abandone éste y vaya a un terreno más alto (siempre y cuando pueda hacerlo sin peligro). Usted y su vehículo podrían ser arrastrados rápidamente por la corriente. Después de una inundación • Escuche los boletines informativos para saber si puede hacer uso del agua de la comunidad.

• Limpie y desinfecte con solución hiperclorada todo lo que se haya mojado. El barro que dejan las crecidas puede contener aguas negras y sustancias químicas nocivas.

Huracanes
México ha estado expuesto a diversos huracanes. Las consecuencias de varios de ellos han sido considerables, ya que no sólo han afectado vidas humanas (Paulina, en las costas de Guerrero y Oaxaca, en 1997), sino la infraestructura (Vilma, en Quintana Roo, en 2005). Todos los estados costeros del país son susceptibles de los efectos de un huracán, pero éstos pueden sentirse también tierra adentro. Los huracanes se clasifican en cinco categorías según la velocidad del viento, la presión central y el potencial de daños. Aunque los de categoría tres y más altas se consideran huracanes de gran intensidad, los de categorías uno y dos son también sumamente peligrosos y merecen su atención. La temporada de huracanes inicia en el Atlántico en junio y termina en noviembre, mientras que en el Pacífico inicia el 15 de mayo y termina el 30 de

• Evite el contacto con el agua de la inundación, ya que puede estar contaminada con aceite, gasolina o aguas negras. El agua también podría estar eléctricamente cargada debido a líneas eléctricas subterráneas o cables de tensión derribados. • Evite el agua en movimiento. • No se acerque a los cables de tensión caídos y repórtelos a la compañía de luz. • Regrese a su casa sólo cuando las autoridades indiquen que es seguro hacerlo. • No entre si su casa está rodeada de agua. • Tenga sumo cuidado cuando ingrese a su vivienda, ya que puede haber daños ocultos.

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

29

noviembre. En cualquier caso, la época de mayor intensidad comprende desde mediados de agosto hasta finales de octubre. Los huracanes pueden producir lluvias torrenciales generalizadas, lo que deriva en inundaciones que pueden ser muy destructivas e incluso de consecuencias fatales. Las tormentas tropicales que avanzan hacia zonas montañosas tienden a generar lluvias especialmente intensas. La lluvia excesiva puede ocasionar derrumbes de tierra o aludes de lodo, en especial en las regiones montañosas. La intensa precipitación también puede provocar inundaciones repentinas. En ocasiones, el desbordamiento de los ríos y arroyos persiste durante varios días después de la tormenta.

• Instale correas o sujetadores a los tanques de gas y cierre las llaves de agua y gas.

• Asegure objetos que se encuentren fuera del área de la unidad, tales como escaleras, recipientes etc. Prepárese para la evacuación • Obedezca las indicaciones de las autoridades para la evacuación antes de la entrada del huracán. Una vez que éste ha entrado, resguárdese en su casa, siempre y cuando los materiales de construcción así lo permitan (los techos de

Antes del huracán En caso de un posible huracán, prepárese adoptando las siguientes medidas: • Asegure su casa; instale cinta adhesiva en forma de cruz en los cristales de las ventanas para evitar que se rompan como consecuencia de los vientos. Si le es posible, coloque contraventanas permanentes para tormenta, ya que ofrecen la mejor protección a las ventanas.

30

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

palma y las construcciones de madera o adobe no proveen la protección necesaria, en cuyo caso es mejor acudir a un refugio). Aléjese de ventanas y puertas y, si es posible, apuntálelas, ya que la intensidad del viento puede provocarle una lesión. • Traslade los artículos esenciales, sobre todo los equipos eléctricos, a los pisos más altos. • No se fíe de los periodos de calma: puede estar en el ojo del huracán, de manera que es posible que los vientos se vuelvan a presentar en poco tiempo y en sentido contrario. • Si cree que corre peligro, ubique y acuda rápidamente a un refugio. • Si así se le indica, cierre las llaves de gas y baje los interruptores de luz. Además, desconecte los equipos eléctricos y electrónicos. • Si usted está mojado o parado sobre agua, no toque los equipos eléctricos. Después del huracán • Escuche los boletines informativos para saber si puede hacer uso del agua de la comunidad. • Evite el contacto con las aguas de la inundación. El agua puede estar contaminada con aceite, gasolina o aguas negras. También podría estar eléctricamente cargada debido a líneas eléctricas subterráneas o cables de tensión derribados.

• Evite el agua en movimiento. • No se acerque a los cables de tensión caídos y repórtelos a la compañía de luz. • Regrese a su casa sólo cuando las autoridades indiquen que es seguro hacerlo. • Tenga sumo cuidado cuando entre en su casa; puede haber daños ocultos. Revise cuidadosamente la instalación y, si detecta fugas de gas, pida apoyo de personal profesional. • Limpie y desinfecte todo lo que se haya mojado. El barro que dejan las crecidas puede contener aguas negras y sustancias químicas nocivas.

Tormentas eléctricas y rayos
En México, las tormentas eléctricas se presentan predominantemente en el norte del país. Si usted vive en esta región, debe estar preparado, ya que todas las tormentas eléctricas son peligrosas y todas producen rayos. Aunque la mayor parte de las víctimas de los rayos sobrevive, pueden presentar una variedad de síntomas debilitantes y de largo plazo. Otros peligros asociados con las tormentas eléctricas son los tornados, vientos fuertes acompañados de granizo e inundaciones repentinas. Estas últimas ocasionan más víctimas mortales que cualquier otro peligro relacionado con una tormenta eléctrica. Las tormentas eléctricas secas, que no producen lluvia que llegue al suelo, predominan en el noreste del país. Las gotas de lluvia se evaporan al caer, pero los rayos pueden llegar al suelo y provocar incendios forestales. Típicamente, las tormentas eléctricas producen fuertes lluvias durante un periodo breve, de entre 30 minutos y una hora, y las condiciones cálidas y húmedas son muy favorables para su desarrollo. Los rayos caen a menudo, aun cuando no esté lloviendo fuertemente, y pueden presentarse hasta a 20 kilómetros de distancia de una precipitación.

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

31

La mayoría de las muertes y lesiones debidas a rayos ocurren cuando la gente permanece en la calle en la tarde o la noche durante los meses de verano. Prepárese • Retire árboles y ramas muertos o muy secos, dado que podrían caerse y causar lesiones o daños durante una tormenta eléctrica.

minutos en el interior después de haber oído el último trueno. • Posponga las actividades en exteriores (siembra, arreglos en la fachada, etc.). Entre en la casa o resguárdese en un edificio o automóvil. Si bien es posible que resulte lesionado en caso de que un rayo caiga sobre el vehículo, estará más seguro dentro que fuera de éste. • Los zapatos con suela de goma y las llantas de hule no protegen contra los rayos. En cambio, el bastidor de acero de un vehículo con toldo provee mayor protección si usted no está tocando metal. • Cerciórese de que los recipientes y utensilios que se encuentren en el exterior de la casa estén firmemente sujetados, pues debido a los vientos pueden convertirse en “proyectiles” y ocasionar traumatismos o accidentes de mayores consecuencias.

• Aplique la regla de seguridad 30/30 con respecto a los rayos: guarézcase en interiores si, después de ver un rayo, no puede contar hasta 30 antes de oír el trueno; permanezca 30

• Cierre puertas, persianas o cortinas. • Evite bañarse, ya que las tuberías del agua y los accesorios de baño pueden conducir electricidad. • El metal de las líneas telefónicas puede conducir electricidad, por lo que se aconseja que use el teléfono alámbrico sólo en caso de emergencia. Los teléfonos inalámbricos y celulares pueden usarse sin peligro.

32

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

Frío extremo
Las nevadas y el frío intenso pueden paralizar regiones enteras. Y es que las tormentas invernales suelen venir acompañadas de inundaciones, cierre de autopistas, bloqueo de caminos, cables de alta tensión caídos e hipotermia. Prepárese • Incluya lo siguiente en su equipo de suministros para desastre: sal de grano (para derretir el hielo en las vías de paso), palas y rastrillos para quitar la nieve.

(asbesto, madera, metal, etc.), elimine cuidadosamente la nieve o el hielo que se acumulen, pues el sobrepeso puede provocar un derrumbe. Durante una tormenta invernal o en condiciones de frío extremo • Esté al pendiente a través de los medios de comunicación (sobre todo radio y televisión) de las condiciones actuales y los pronósticos.

• Dado que es posible que se presenten bloqueos de carreteras, pérdida de servicios de comunicación, etc., prepárese para pasar unos días de posible aislamiento. • Mantenga en buenas condiciones calentadores y/o calentones, resistencias eléctricas y materiales combustibles. • Cualquier casa en zona templada está también expuesta a un evento de este tipo, por lo que es conveniente tener ropa térmica, o bien utilizar varias capas de ropa ligera y caliente, en vez de una sola capa de ropa gruesa. Prefiera como ropa exterior aquella que sea repelente al agua. • Si su casa está construida con techos de lámina

• Beba líquidos en abundancia. Si presenta signos o síntomas de congelación, tome bebidas calientes y no alcohólicas. • Si usa algún sistema eléctrico para calentar las áreas, procure poner protecciones para evitar quemaduras (sobre todo en los menores) y otros accidentes. • Ponga los calefactores al menos a un metro de distancia del material inflamable (sillones, cortinas, etc.). Siga la misma indicación si utiliza un sistema de calefacción basado en combustibles (petróleo, gas natural, leña etc.). En este caso, además, asegúrese de que las áreas calentadas tengan una ventilación adecuada y ductos de escape para los gases que se despiden por la combustión. Recuerde que el monóxido de carbono no se detecta de inmediato, pero es responsable de intoxicaciones y muertes.

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

33

• De ser necesario abandone su casa y alójese en otro sitio más seguro.

ce temperaturas nocturnas más altas. Es lo que se conoce como “efecto de isla de calor urbano”. Antes del calor extremo

• Conduzca sólo si es absolutamente necesario. Si tiene que trasladarse, hágalo de día y, preferentemente, con alguien más. En cualquier caso, comunique su itinerario a otras personas. No se aparte de las carreteras principales; evite los atajos por caminos secundarios.

• Si le es posible, instale acondicionadores de aire ceñidos a las ventanas y aíslelos.

Calor extremo
En condiciones de calor extremo y alta humedad, la evaporación disminuye y el cuerpo tiene que trabajar más para mantener su temperatura normal. La mayoría de los trastornos ocurren debido a que la víctima ha estado expuesta al calor excesivo o ha hecho demasiado ejercicio para su edad o condición física. Los ancianos, los niños pequeños, los enfermos y las personas obesas o con sobrepeso tienen mayores probabilidades de sucumbir al calor extremo. Contrario a lo que pudiera suponerse, es en las zonas urbanas donde se pueden presentar más consecuencias de una ola de calor. Además, el asfalto y el concreto retienen el calor por más tiempo y lo liberan paulatinamente por la noche, lo cual produ• Instale reflectores temporales en las ventanas (para usarse entre éstas y las cortinas), con la finalidad de reflejar el calor hacia el exterior. El cartón forrado de papel de aluminio funciona para tal propósito.

34

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

• Coloque espuma en los cantos de las puertas y ventanas para que retenga el aire fresco y cubra las ventanas que reciben los rayos solares por la mañana o por la tarde con cortinas, pantallas, toldos o persianas. (Las cortinas o persianas reducen hasta en 80 por ciento el calor que entra en una casa.) Durante una emergencia por calor • Permanezca en interiores todo el tiempo que sea posible y limite al máximo la exposición al sol. Si no tiene aire acondicionado, permanezca en el piso bajo lejos de la luz del sol. • La circulación del aire enfría el cuerpo porque

Es común que una contingencia por calor coincida con la falta de agua. Si usted se encuentre en una unidad hospitalaria, es posible que no haya problema de suministro. Si esto no es así, realice pequeñas acciones encaminadas a ahorrar agua, tales como las siguientes: • No tire agua que pueda reutilizar (la que emplea para bañarse puede aprovecharse, por ejemplo, para el inodoro).

aumenta el índice de evaporación del sudor. Por lo mismo, manténgase hidratado. Evite las bebidas carbonatadas y, en caso necesario, prepare suero oral. • Ingiera comidas bien balanceadas, ligeras y regulares. No consuma bebidas alcohólicas. • Vístase con ropa suelta, ligera y de colores claros que cubran tanta piel como sea posible. Protéjase la cara y la cabeza con un sombrero de ala ancha o, al menos, con una gorra. El calor extremo condiciona sequías, que pueden afectar regiones territoriales extensas y grandes sectores de la población, además de crear condiciones ambientales que aumentan el riesgo de incendios

• Reemplace los empaques de las llaves de agua que goteen. ¡Una gota por segundo se traduce en un desperdicio de 2,700 galones de agua al año! • Utilice un inodoro de bajo consumo de agua. • Reemplace la regadera por una versión ahorradora. • Evite dejar abierta la llave del agua mientras se cepilla los dientes, se lava la cara o se afeita. • Guarde el agua potable en el refrigerador. No deje correr el agua mientras espera a que salga fría. • Utilice la lavadora de ropa sólo cuando esté completamente llena, o bien ajuste el nivel de agua al tamaño de la carga.

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

35

Sismos
En México ha habido sismos de gran magnitud, lo que ha dado lugar a daños materiales de altos costos y, lo que es más importante, la pérdida de vidas humanas.

Los sismos son un movimiento repentino de tierra ocasionado por la liberación brusca de presión acumulada a través de mucho tiempo. Si el terremoto afecta zonas habitadas puede causar muchas muertes, numerosos heridos y cuantiosos daños materiales. Antes de un terremoto • Repare los cables eléctricos defectuosos, las tuberías de gas con fugas y las conexiones de los servicios públicos. Sujete con pernos y asegure a la pared el calentador de agua, el refrigerador, la caldera y los aparatos que usen gas. • Coloque los objetos grandes y pesados en los estantes inferiores. Fije a las paredes los estantes, espejos y marcos grandes para retratos. Apuntale los objetos altos o aquellos cuya parte superior sea pesada. • Almacene las botellas o frascos, la cristalería y otros artículos frágiles en estantes inferiores o

en gabinetes que puedan cerrarse completamente. • Ubique lugares seguros en cada habitación (por ejemplo, debajo de una mesa sólida o contra una pared interior). • Participe en los simulacros, ya que podrá saber cómo evitar al máximo las consecuencias de un sismo. Durante un terremoto • Reduzca sus movimientos a unos cuantos pasos para ir a un lugar cercano que sea seguro.

36

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

• Permanezca en interiores hasta que el temblor haya pasado y cerciórese de que no hay peligro para salir. • Aléjese de vidrios, ventanas, paredes exteriores y todo aquello que pueda caerse. • Refúgiese bajo el marco de una puerta sólo si ésta se encuentra cerca y está bien apuntalada. En caso contrario, refúgiese debajo de un escritorio o mesa sólidos. • No use elevadores. • Si se encuentra en la calle, quédese donde está, si bien alejado de edificios y cables de luz. • En caso de quedar atrapado bajo escombros, golpee con piedras los que le queden más próximos. Grite sólo en caso indispensable, ya que puede inhalar polvos peligrosos. Después de un terremoto • Prepárese para los temblores secundarios. Por lo general, las ondas de choque secundarias son menos violentas que el terremoto principal, pero pueden ser suficientemente fuertes para causar más daños en las estructuras debilitadas. • Abra los estantes con cuidado, ya que los objetos se le pueden caer encima.

• Si vive en una zona costera, tenga en cuenta que existe la posibilidad de que se produzcan tsunamis, también conocidos como olas sísmicas. Cuando las autoridades locales emitan una advertencia de tsunami, dé por un hecho que se acerca una serie de olas peligrosas.

Actividades volcánicas
Un volcán es un respiradero a través del cual la roca fundida escapa a la superficie de la tierra. Una erupción, que puede ser moderada o explosiva, tiene lugar cuando la presión de los gases dentro de la roca fundida es demasiado fuerte. Como consecuencia puede haber ríos de lava, paisajes arrasados, gases venenosos, lluvia de fragmentos de roca y cenizas.

• A menos que las autoridades se lo soliciten, no se acerque a las zonas dañadas.

Debido a su intenso calor, los ríos de lava también ocasionan incendios. Aunque la lava destruye todo a su paso, suele desplazarse con suficiente lentitud, de modo que la gente puede desalojar el área sin problema. Por su parte, la ceniza volcánica fresca, hecha de roca pulverizada, puede ser abrasiva, ácida, arenosa, gaseosa y olorosa. La acumulación de cenizas mezcladas con agua puede ser muy pesada y derrumbar techos.

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

37

Las erupciones volcánicas pueden venir acompañadas de otros riesgos naturales, como terremotos, aludes de lodo e inundaciones repentinas, desprendimiento de rocas, derrumbe de tierra y lluvia ácida. Durante una erupción • Desaloje inmediatamente el área y siga las instrucciones del personal de protección civil. • Use mangas largas y pantalones.

• Use gafas protectoras. • No salga de la unidad hasta que las cenizas se hallan asentado o a menos que el techo esté en peligro de derrumbarse. • Cierre puertas y ventanas. • Quite la ceniza de techos planos o con poco declive; para ello cúbrase con una mascarilla o un pañuelo mojado.

Los desprendimientos de escombros y lodo son ríos de roca, tierra y otros materiales comúnmente saturados de agua que se presentan durante la época de lluvias fuertes. Pueden avanzar rápidamente por declives, con poca o ninguna advertencia, a velocidades de avalancha. También pueden viajar grandes distancias desde su origen y aumentar de tamaño a medida que recogen árboles, piedras y otros materiales que actúan como proyectiles y son capaces de sepultar poblaciones completas. Los problemas de derrumbes de tierra son causados por la mala administración del uso del suelo, en especial en regiones montañosas, barrancas y costas.

Derrumbes
Los derrumbes de tierra ocurren en todo el territorio nacional y por lo general se deben al reblandecimiento de la tierra, lo cual es facilitado por tormentas, terremotos, erupciones volcánicas, etc. Los derrumbes pueden ser pequeños o grandes y ocurrir de manera lenta o súbita.
38

Antes de un derrumbe o desprendimiento de tierra Si su casa se encuentra cerca de una pendiente, preste mucha atención, principalmente en la época de lluvias. Típicamente, las señales iniciales de reblandecimiento de la tierra son: cuarteaduras en el yeso o ladrillos, puertas o ventanas atoradas, tuberías rotas o pequeños desprendimientos. Si usted advierte alguna o varias de dichas señales, salga de la casa y dé aviso a las autoridades para que hagan revisar el inmueble y le indiquen si puede volver a ocuparlo.

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

Durante un derrumbe de tierra o desprendimiento de escombros • Apártese del camino o de la casa tan rápidamente como sea posible.

los gases emitidos en los incendios es responsable de la mayoría de las muertes asociadas con éstos, y ello sin contar las quemaduras, que por sí mismas pueden lesionar gravemente a una persona. • Manténgase alejado del área de deslizamiento. Puede haber peligro de otros derrumbes. • Tenga cuidado con las los caminos dañados y las líneas de electricidad, agua, gas y drenaje que estén rotas. • Regrese a su casa sólo después de que las autoridades lo hayan autorizado. Antes de un incendio • Asegúrese de que las ventanas pueden abrirse sin problema.

Incendios
Para protegerse de un incendio es importante recordar que el fuego se propaga rápidamente, así que no hay tiempo para recoger objetos valiosos ni para llamar por teléfono. En sólo dos minutos, un incendio puede amenazar la vida; en cinco minutos, una casa puede quedar completamente devorada por las llamas y, muy importante, el calor y los humos producidos por el incendio pueden ser tan peligrosos como las llamas. El aire caliente puede quemar las vías respiratorias, en tanto que el humo es capaz de producir intoxicación. La inhalación de

• Tenga presentes las rutas de evacuación. • Almacene los líquidos inflamables en áreas de almacenamiento bien ventiladas.

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

39

• Sea cuidadoso con los calentadores (eléctricos y de combustible) y manténgalos siempre en buen estado. • Tenga cuidado al utilizar fuentes alternas de calefacción. • Si el cableado eléctrico se encuentra en mal estado, repórtelo de inmediato. Una gran cantidad de incendios ocurren por chispas debidas a cortocircuitos. • No sobrecargue los tomacorrientes conectando varios equipos a la vez, sobre todo si éstos son de gran demanda (por ejemplo, los calentadores eléctricos). • Aprenda a usar extintores de incendio.

capacidad de escapar de un incendio (por ejemplo, para bajar escaleras y andar a gatas). Agáchese y gatee sobre el piso bajo el humo hasta su salida; el humo denso y los gases venenosos se acumulan primero en el techo. • Cierre las puertas al salir a medida que escapa para demorar la propagación del incendio. • Una vez que haya salido y se encuentre a salvo, quédese afuera. No vuelva a entrar.

Durante un incendio • Si la ropa que lleva puesta se prende, deténgase, tírese al suelo y ruede hasta que el fuego se apague. • Compruebe que las puertas cerradas no estén calientes antes de abrirlas. Si está intentando escapar a través de una puerta cerrada, coloque el dorso de la mano para sentir la perilla y el resquicio entre la puerta y el marco antes de abrirla. Nunca use la palma de la mano o los dedos para ver si la puerta está caliente, ya que una quemadura en esas áreas podría afectar su
40
CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

Recuperación

L

a recuperación tras un desastre suele ser gradual. La seguridad es, junto con el bienestar físico y mental, una de las principales preocupaciones. En los últimos años, en México se ha puesto énfasis no sólo en atender los problemas de salud física después de un desastre, sino también las relativas a la salud mental de la población afectada. Si hay asistencia de este tipo disponible, solicítela; esto agiliza el proceso y lo hace menos estresante. Su primera preocupación luego del evento es la salud y seguridad de su familia. Una vez que atienda estos aspectos, es probable que quiera auxiliar a otras personas. En tal caso, identifique las lesiones y no intente mover a las víctimas gravemente heridas, a menos que se encuentren en peligro de muerte o de sufrir más lesiones. Si tiene que mover a una persona inconsciente, primero estabilice el cuello y la espalda, y proceda a pedir ayuda de inmediato. Si la víctima no está respirando, colóquela cuidadosamente en posición para recibir respiración artificial. Despeje la vía respiratoria y comience a administrarle respiración artificial de boca a boca. Mantenga la temperatura del cuerpo con frazadas. Asegúrese de que la persona no se ponga demasiado caliente. Nunca intente darle líquidos a una persona inconsciente. Asimismo, tenga presente que no debe hacer demasiadas cosas a la vez. Tómese su tiempo, descanse, beba abundante agua limpia y aliméntese bien. Si trabaja con escombros, use botas y guantes de trabajo fuertes y resistentes, y lávese frecuentemente las manos con jabón y agua limpia. Después de un desastre existirán nuevos riesgos. Esté pendiente de caminos dañados por el agua, edificios contaminados, fugas de gas, agua contaminada, vidrios rotos, cables dañados y pisos resbaladizos. Informe a las autoridades locales sobre cualquier riesgo para la salud y la seguridad, incluyendo derrames de sustancias químicas, cables eléctricos caídos, calles y carreteras arrasadas por el agua o animales muertos.

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

41

42

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

Regreso a casa sin riesgo de accidentes

E

l regreso a casa puede ser muy difícil tanto física como emocionalmente. Es importante que éste se dé a la brevedad posible, ya que la normalización de actividades facilita la reincorporación. Recuerde: • Lleve consigo un radio de pilas para poder escuchar las últimas noticias sobre la emergencia. • Use una linterna de pilas para inspeccionar una casa dañada en caso de que no haya luz natural suficiente. La linterna debe prenderse afuera, antes de entrar en la casa, ya que, si hay una fuga de gas, la pila puede producir una chispa y causar un incendio. • Esté pendiente de animales, especialmente serpientes venenosas. Use un palo para mover los escombros. • Use el teléfono sólo para reportar emergencias que ponen en peligro la vida. • No salga a las calles. Si tiene que salir, esté pendiente de objetos caídos y cables eléctricos derribados, así como de paredes, puentes, calles y aceras debilitados. • Si en su casa descubre fugas de gas y daños estructurales, o si tiene dudas acerca de la seguridad, solicite una revisión.

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

43

No entre si: • Huele a gas. • Todavía hay agua de la inundación en su casa. • Su casa resultó dañada por un incendio y las autoridades no le han indicado que puede entrar sin peligro.

Le sugerimos familiarizarse con los anexos de esta guía, particularmente con las listas de insumos y de actividades sobre lo que debe hacer antes de entrar en su casa.

44

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

Reincorporación al trabajo y escuela sin riesgo de accidentes

C

uando se presenta un desastre, las actividades laborales y escolares son las primeras en suspenderse. Sin embargo, son casi siempre las últimas en normalizarse. Es común que las escuelas y áreas laborales sean revisadas antes de permitir el reingreso de los estudiantes y trabajadores. No obstante lo anterior, es muy importante que siga los siguientes consejos para evitar accidentes o, más aun, para hacerle frente a un nuevo desastre. Si existen áreas restringidas (zona de cisternas, áreas en reparación o con materiales de construcción), respételas en todo momento. No permita que los niños se acerquen a ellas por curiosidad o como parte de sus juegos. Es habitual que las cisternas, por ejemplo, se encuentren en proceso de desinfección después de una inundación y queden abiertas. De la misma manera, el material de construcción puede caerse y provocar algún accidente. Dado que ha experimentado las consecuencias de un desastre, es muy recomendable que se prepare y organice con su comunidad planes de protección en casos de desastres. Asimismo, se debe enseñar a los niños las conductas básicas para enfrentar desastres, así como los cuidados que hay que tener. En su trabajo intégrese a las brigadas de protección e infórmese sobre los planes. Y recuerde: un desastre comienza en el momento en que no somos conscientes de que nos encontramos en zona de riesgo.

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

45

Anexos

Lista para cotejo de insumos en caso de desastre

Botiquín
Tiras adhesivas, varios tamaños Gasas estériles de 5 x 9 pulgadas Rollos de vendas ajustables Ungüento antibacterial Tijeras (pequeñas, personales) Torundas de algodón Alcohol Termómetro Analgésicos Artículos femeninos Espejo Blanqueador líquido o plata coloidal

Herramientas y otros artículos
Pala pequeña Radio o televisor de pilas y pilas adicionales Linterna y pilas adicionales Cuchillo para múltiples usos Utensilios para comer a la intemperie Vasos y platos de papel y cubiertos de plástico Papel de aluminio y envoltura de plástico Silbato Extintor de incendios pequeño Papel, bolígrafos y lápices Agujas e hilo Gafas o lentes adicionales Bolsas de plástico para basura Recipiente de plástico con cierre hermético Lista de número telefónicos

Alimentos
Leche en polvo Jugos, leche y sopa enlatados Alimentos con alto contenido calórico, como mermelada, galletas, barras de granola, frutas secas y caramelos macizos Café instantáneo Leche en polvo Agua, cuatro litros por persona (calculados para tres días)

Ropa personal y de cama
Muda completa de ropa Zapatos o botas resistentes Equipo para lluvia Gorra y guantes Calcetines adicionales Ropa interior adicional Cobija térmica o bolsa de dormir

46

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

Lista de cotejo para la reincorporación al hogar y el trabajo
Revise
¿Hay vidrios rotos?

Realice
Si aún quedan vidrios colgando, termine de tirarlos con un palo largo. Cuídese de que no le reboten astillas. Si no existen vidrios colgantes, use guantes de carnaza e inicie la limpieza. Abra una ventana y salga inmediatamente. Cierre la toma principal de gas desde el exterior. No fume ni use aceite, linternas de gas, velas o antorchas para iluminar el interior. Si los aparatos electrodomésticos están mojados, desconecte la electricidad en la caja de fusibles. Desenchufe los enseres y deje que se sequen. Solicite que personal de protección civil revise la unidad; es posible que aún exista material en combustión. Salga inmediatamente, ya que el inmueble podría derrumbarse. Solicite la revisión del personal de protección civil. Si es posible, desconecte la electricidad en la caja de fusibles. No encienda las luces hasta que esté seguro de que pueden usarse sin peligro. Verifique el sistema eléctrico sólo si el piso está seco. Use un palo para mover los escombros, dado que puede haber animales peligrosos, especialmente serpientes venenosas. No se acerque a los animales que hayan buscado refugio en su casa. Después de una inundación, animales como las serpientes, tlacoaches y mapaches a menudo se refugian en las partes altas de las casas. En esta situación, abra una ventana u otra ruta de escape para permitir que el animal salga por sí solo. Si no es así, llame a alguna autoridad municipal para que le auxilie. No intente capturar o tocar al animal. Saque el agua gradualmente para evitar daños. Tenga cuidado de que no existan animales. Use un rastrillo, escoba o jalador de agua; no emplee las manos.

¿Huele a gas?

¿Hay enseres electrodomésticos? ¿Huele a humo? ¿Hay grietas?

¿Hay cables sueltos?

¿Hay escombros?

¿Hay animales?

¿Todavía hay agua de la inundación en el edificio?

¿Hay alimentos en la casa o en Tire a la basura todos los alimentos y otros productos que su área de trabajo? suponga contaminados o que entraron en contacto con el agua de la inundación. ¿Hay muebles abiertos? Tenga cuidado con los objetos que podrían caerse.

Prevención de accidentes en caso de desastres. Guía para la población.

47

Colaboradores
Dra. Susana Camarena Carrillo Lic. Blanca Estela Jiménez Vargas Dr. Víctor Gómez Bocanegra Dr. Carlos Alberto Pantoja Meléndez

Bibliografía
Administración sanitaria de emergencia con posterioridad a los desastres naturales. OPS. Are You Ready? Federal Emergency Management Agency. P.O. Box 2012 Jessup, MD 207942012. Boroschek Krauskopf, Rubén y Rodrigo Retamales Saavedra, Collaborating Center for Disaster Mitigation in Health Facilities, OMS, OPS. Extreme Heat. U.S. Department of Health And Human Services, Centers for Disease Control and Prevention. Health Management of Natural Disasters, versión preliminar, OPS. Jackson , Brian A., John C. Baker y M. Susan Ridgely, Protecting Emergency Responders, Department of Health and Human Services. Centers for Disease Control and Prevention. Norma Oficial Mexicana NOM-016-SSA2-1994, Para la vigilancia, prevención, control, manejo y tratamiento del cólera. http://weather.unisys.com/hurricane/index. html

Agradecimientos
Lic. Marlene Torres Medina Dr. Alfonso Vallejos Paras

48

CENTRO NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DE ACCIDENTES