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El giro cultural en la investigación histórica

DONALD R. KELLEY
Rutgers University

La novedad es uno de los más viejos tópicos en la historiografía occidental. Al menos desde Tácito, los antiguos han batallado contra los modernos y los han despreciado, y éstos, a su vez, han respondido con igual actitud. Esta disputa generacional continuó en las universidades medievales, en las polémicas de los humanistas del Renacimiento, en la «Batalla de los Libros» que estalló en el siglo xvil y en los movimientos jóvenes de los siglos XIX y XX. Continúa hoy en los debates sobre la Modernidad y la Postmodernidad, en el énfasis que se pone sobre la innovación y en los anuncios de «nuevos y mejores» productos culturales de todo tipo y, de un modo más general, en lo que Wyndham Lewis denominó «el demon del progreso en las artes». Los historiadores también siguen este esquema diacrónico y dialéctico: lo nuevo repetidamente luchando con lo viejo. Desde el siglo xvi ha habido innumerables «nuevas historias»1. Recientemente, este proceso de modernización intelectual ha producido, entre otras, la nueva historia económica, la nueva historia social, la nueva historia militar, el nuevo historicismo y, ahora, la nueva historia cultural, así denominada al menos desde el volumen editado por Lynn Hunt en 19892. Por supuesto, a cada una de estas nuevas historias corresponde al menos una antigua historia; a cada nueva ola de modernidad corresponde un reflujo de antigüedad; y, a la hora de valorar
D- R. Kelley, «Horizons of Intellectual History: Retrospect, Circumspect, Prospect», Journal of the History of Ideas, 48 (1987), 143-69, recogido en The History of Ideas: Canon and janations, ed. D. R. Kelley (Rochester, 1990); Hervé Couteau-Begarie, Le Phenoméne «nouvelle moire» (París, 1983); e Ignacio Olábarri, « " N e w " New History: a Longue Durée Structure», History and Theory, 34:1 (febrero 1995), 1-29. The New Cultural History (Berkeley, 1989).

Metacritic of Kant». The Decline of the Germán Mandarins. G. la costumbre y muchas otras capacidades y hábitos adquiridos por el hombre como miembro de una sociedad»7. 137-44. Stocking. The Germán Academic Community. es importante. introdujeron los intereses y la terminología de la historia cultural (Kulturgeschichte). sin el cual la «razón» no podría en absoluto expresarse3. 1905). no olvidar las distintas trayectorias de larga duración que periódicamente producen la novedad y confinan otras prácticas a un ámbito de desuso o desprecio. Race. Gustav Klemm y C. etc. 1964). Adelung. generales y especiales (incluyendo historias culturales de la literatura. y Geschichtliche Grundbegriffe. pienso que es necesario señalar que la primera «nueva» historia cultural. Véase también W. colecciones de museos y.. Fritz K. volúmenes lujosamente ilustrados. Researches into the Early History of Mankind and the Development of Civilization (1865). al menos. por supuesto. Éstas son las palabras de Henne am Rhyn que. abogados e incluso tenderos. surgió a fines del xvm en oposición a la historia política y militar convencional («tambores y trompetas») y a la filosofía académica convencional. 1870). Ringer. tesis doctoral. Lo que dio especial legitimidad a la historia cultural en este tiempo fue su alianza con la nueva ciencia de la antropología que hizo del concepto de «Cultura» (con mayúscula) su categoría central. que ha cautivado la imaginación de los investigadores durante dos siglos. VIII. 9. Se promovió la historia cultural por medio de cursos universitarios (impartidos por. es aquel complejo conjunto que incluye el conocimiento. Por contraste. fue objeto de una crítica feroz por los historiadores políticos e intelectuales más convencionales. Como insistió Klemm. en 1870. Journal of the History of Ideas. comenzando por un artículo en la American HistoriVolker Hartmann. la moral. Paul Bohannan (Chicago. Gegenwart und Zukunft (Danzig. Ver también George W. 3. El trabajo de Herder era parte de su «metacrítica» de la filosofía kantiana. 1. Geschichte der deutscnen Kulturgeschichtschreibung (Leipzig. administradores. Hacia la mitad de siglo. Herder fue reconocido como el fundador de «lo que denominamos historia cultural»4. «Metakritik». Culture. M. . 1968). B. como historiadores. preferida por la mayor parte de los autores ingleses y franceses. artículos. 1971). Jr. G. 1890-1933 (Cambridge. monografías. Kolb. 1853). antiguos y modernos. Kulturgeschichte der neueren Zeit (Leipzig.. médicos. presentaba una segunda ola de nueva historia cultural. Ernst Schaumkell. y «Einleitung» a Hellwald. en lo que Kolb denominó Lebensphilosophie. padre de la antropología moderna: «Cultura o civilización. en ella argumentaba que el objeto de la crítica debe ser la razón humana y no la razón «pura» y debe conllevar el análisis no del espíritu trascendente sino el de sus concretas manifestaciones culturales. Lamprecht fue recibido con mayor agrado. anticipando el proyecto de Wilhelm Dilthey de completar el sistema kantiano a través de una «crítica de la razón histórica»5. como respuesta. libros de texto. por medio de la fundación de su propia publicación especializada. la medicina. Mass. 1890. «Zivilization». Tylor se refería en particular a la concepción de Klemm de «CulturaHistoria». que atribuye este término a los discípulos y editores de Dilthey. aunque su «nuevo método de historia». la creencia. En el siglo siguiente. 2. especialmente. se preguntaba Honegger en su Allgemeine Kulturgeschichte (1882). Lo que querían era estudiar tanto la vida privada como la pública. Alexander.). 27 (1966).). En este sentido. y. como Georg von Below despreciativamente lo denominó. En la famosa formulación de Edward Tylor. Kulturgeschichte. y el ritmo de publicación se incrementó posteriormente 6 . que estaba llevando a cabo su propio «giro» hacia el idealismo y hacia una concepción de la razón inquietantemente abstracta y ahistórica. «Vernunft und Sprache». maestros.). especialmente las del lenguaje. que atrajeron la participación no sólo de estudiosos sino también de periodistas.36 DONALD R.a ed. y cf. 145-46. 133. and Evolution (Chicago. El desarrollo de la historia cultural fue espectacular. La influencia fue mutua: «¿Qué es la cultura?». el arte. 4 Henne am Rhyn. 561. investigadores como J. En Estados Unidos.a ed. J. en Samtliche Werke (Sttutgart. temas de estas publicaciones eran universales y locales. II. Los «Verstand und Erfahrung». señalando especialmente a investigadores como Wilhelm Wachsmuth. Ello requería el estudio de la cultura de la razón (Kultur der Vernunft) y del entero proceso histórico que había llevado a ella. La tercera ola de una historia cultural innovadora llegó con el paso al siglo xx. 336. KELLEY GIRO CVLTVRALEN LA INVESTIGACIÓN HISTÓRICA i7 «nuevas direcciones» en la investigación histórica. tomada en su amplio sentido etnográfico. ofreció una paráfrasis de la definición dada por Tylor en 18658. libreros. Herder. la historia cultural se había convertido en parte de una más amplia «cultura popular» y tanto en un género literario como en una disciplina académica promocionada por medio de lecciones universitarias. con los trabajos y la influencia de Karl Lamprecht. «Johann Georg Hamann. 1969). la ley. especialmente en Alemania: unos cien títulos con el término «cultura» aparecieron antes de 1870. se interesaban por la guerra y por la paz y se dirigían tanto a un público general como al especializado. C. dicha historia cultural fue abordada desde un «punto de vista completamente nuevo» que requería que los investigadores fueran «científicos» y que pusieran al frente de la investigación moderna en muchos campos. F. Eichhorn y. 377. XXXVII. el comercio. J. que él sustituyó por la más convencional de «civilización». al menos nominalmente. 18 profesores y 14 universidades) y al menos 44 sociedades históricas. Die Kultur der Vergangenheit. 5 G. tanto la baja como la alta cultura. Kolb. 1885. Die deutsche Kulturgeschichtschreibung von ihren Anfangen bis Wilhelm Heinrich Riehl (Marburg. 69-90. Culturgeschichte der Menscheit (Leipzig. De este modo. la historia cultural aspiraba no ya a criticar sino incluso a ocupar el lugar de la filosofía como disciplina que fundamenta las ciencias humanas. ed.

expresado a través del concepto de «historia sintética». después del giro lingüístico. 373. en palabras de Louis Montrose. the Renaissance. Como han escrito recientemente dos investigadores ingleses: «Las cuestiones de canon. el nuevo historicismo revela. 81 (1898). primera versión de 1900. es un libro. 1993). Aunque no tan abiertamente marxista en su inspiración como sus compañeros británicos. S. Sobre Lamprecht. es una red lingüística arrojada hacia atrás» ha escrito Georg Steiner. nacionalidades. Estos son. discípulo de Robinson— «a la luz de los conocimientos y los métodos del siglo XX»13. 119. seguido por otro manifiesto. y una vez más esto suponía dar gran importancia a la antropología. the Middle Ages. Men and Ideas: History. proclamó en 1912 su propia versión de la «nueva historia» que igualmente se presentaba en oposición a la historia política convencional11. Iniciada por especialistas en historia de la cultura como Stephen Greenblatt. instituciones e ideas y las fuentes potenciales de la historiografía cultural 14 . Por ejemplo. Ha habido innovaciones. Historische Zeitschrift. como propuso Gadamer. o quizá retornos. que examinaba una amplia gama de técnicas de análisis cultural. todavía más. 12 «The Task of Cultural History». cinco movimientos que proponían nuevos acercamientos a la condición humana.. American Progressive History: An Experiment in Modernization (Chicago. lo sepan ellos o no. Okla. en 1940 en Estados Unidos. Estas visiones tuvieron eco en otros investigadores. Eliot según la cual «el gran poeta. el lingüístico. discursos y. 3 (1898). el giro hacia el interior y el giro hacia el exterior. quien lanzó su propio manifiesto en favor de la historia cultural en 192612. y Ernst Breisach. Garre» Barden y John Cumming (Nueva York. 789. Pero también podría sugerir que la historia. Lo que nosotros debemos imaginar es a enanos. 156. 11 (1905-6). y el posterior tratamiento en Die deutsche Geschichtschreibung von den Befreiungskriegen bis zu unsern Tagen (Munich. mente aquí a tres grandes giros que han afectado al estudio de la historia en los últimos años. En esos momentos.. 1940). escribe su tiempo». No sólo la filosofía sino también la investigación histórica han sido afectadas por este giro lingüístico. como la Naturaleza de Galileo. . género. respectivamente. mantenía una noción elitista e ingenuamente evolucionista del cambio histórico. Truth and Method. en el que se cita a Lamprecht. que subyace no sólo en la gran serie de volúmenes sobre la Evolution de l'Humanité sino también en los esfuerzos de los jóvenes compañeros de Berr que llevaron a la formación de Anuales y su programa 10 . pero al menos ha debido quedar claro que la actual moda de la «nueva historia cultural» ha sido precedida por. 5. respuesta del lector. Dow. a hombros no sólo de gigantes sino de muchas otras generaciones de gigantes y de enanos —no lejos de las pirámides que para Bacon eran todos los conocimientos—.38 DONALD R. sino también al antiguo y estereotipado historicismo que. los nuevos historicistas también tiene un programa político que consiste en buscar los grupos marginales y escuchar las voces suprimidas que se pueden descubrir en los textos literarios. Fue en el despertar de estas discusiones cuando James Harvey Robinson. 62. «la recopilación de la obra del espíritu humano. tanto la historicidad del texto como la textualidad de la historia . escribiéndose a sí mismo. diarios y cartas personales) como lo son otros textos más obviamente "literarios"» 18 . son tan aplicables a los materiales tradicionales de la historia política (leyes. Leer la historia fuera de un texto o leer la historia como un texto: en ambos casos estamos impelidos a adoptar un modelo de lenguaje más que un is i7 . ed. La historia de la historiografía cultural y sus innovaciones durante dos siglos es más compleja de lo que he podido comenzar a sugerir. también 7 (1901-2). 633. 1984). 17-76. 217. 14 The Cultural Approach to History. Permítanme referirme breve9 Earle W. La primera: se le ha dado a la literatura un puesto privilegiado como portadora y en cierto modo correlativa de la cultura. 1912). 9 (1903-4). que se sitúa en oposición no sólo al formalismo en la literatura y en la crítica literaria. «Renaissance Literary Studies and the Subject of History».. La Sybthése en histoire (París.. una expresión acuñada por Gustav Bergman en 1964 y hecha famosa por la colección de ensayos publicada por Rorty con dicho título en 1967. 13 A History of Historical Writing (Norman. apareció un volumen (editado por la American Historical Association) sobre «el acercamiento cultural a la historia». 1982). y esta visión puede aplicarse a sus recientes trabajos sobre historia cultural al menos de dos formas15. que se iban alejando de una orientación histórica convencional para acercarse a otra. tr. Caroline Ware (Nueva York. 1937). 5. tr. en la introducción a su Culture and Politics in Early Stuart Lngland (Stanford. 1993). 95. medios para realizar grupos sociales. ver Georg von Below. es el llamado «nuevo historicismo». recepción. «La historia. 1977). «Die neue historische Methode». American Historical Review. James S. «el gran libro oscuro». 193-273. 1911). al menos. incluyendo a Johan Huizinga. los materialistas culturales. English Literary Renaissance. 11 The New History: Essays Illustrating the Modern Historical Outlook (Nueva York. 1924). cuyo texto hemos de entender» 16 . pero han tomado la forma no tanto de inicios originales como de giros. KELLEY CULTURAL EN LA INVESTIGACIÓN HISTÓRICA Í9 cal Review de 1898 que alababa la «nueva historia»9. escrita en lenguajes del pasado. Henri Berr ya estaba trabajando en su programa. Comienzo por el «giro lingüístico». Un movimiento destacado de la historiografía cultural de los 80 y los 90. 12 (1906-7). de acuerdo con la antigua fe historicista de T. Una vez más. «Features of the New History: Apropos of Lamprecht's "Deutsche Geschichte"». Holmes y Hans van Marle (Princeton. supuestamente. que sugieren algunos de los aspectos de un giro cultural más general. 1898). 10 La Synthése de connaissance et l'histoire (París. Eso implicaría que la narrativa y la poesía representan los indicadores más sensibles del clima y del cambio cultural. esta historiografía innovadora fue llevada adelante —como expuso Harry Elmer Barnes. Kevin Sharpe y Peter Lake. Extraterritoriality (Nueva York. de la Universidad de Columbia.

Philosophy and History: Essays Presented to Ernst Cassirer. 84-108. lo que conlleva una apertura más que una clausura para la investigación histórica 25 . Ciertamente. de lenguas. Journal of the History of Ideas. La historia es una cuestión no de demostración sino. 309-23. ha necesitado modificaciones. por supuesto. Hemos de contar muchas historias. La cuestión del lenguaje en la historia se aborda frecuenteente en términos de la relación entre texto y contexto y es generalmente la formulación de Quentin Skinner de 1969 la que se invoca —rechazando así el formalismo de los Nuevos Críticos del período de postguerra en favor de un método histórico que enfatiza la intención original del autor de un texto concreto— 20 . sin embargo. 1985). Por ejemplo. 324-32. sino un campo de actividad pasada que sólo puede ser representado a través de la interpretación de pistas. 49 U*»H) 367-86. la escolástica. y no hay un punto de Arquímedes desde el que mirar —y menos aún modificar— a la humanidad en su transcurrir. (1Q8s\ l s c u s i o n c o n S a r a h S. por supuesto. no racional sino conmemorativa e imaginativa. ¿ F h e R e v e n ge of Literature». El primero: ha sugerido que hay múltiples «lenguajes» que necesitan ser distinguidos examinando textos y contextos 21 . 1988). y John Pocock —entre otros— las ha propuesto en. como propuso Peter Laslett? ¿Era el producto de un compromiso activo en un movimiento político. . económicas. William J. en la obra colectiva Meaning and Context: Quentin Skinner and His Critics (Princeton. aunque ese es el contexto primario en el que se lee. J. en expresión de Huizinga. la hermenéutica. las incursiones de la teoría y crítica literarias— 24 . Podemos hacer muchas preguntas. ed. el reciente acercamiento tiene implicaciones epistemológicas más que meramente artísticas. políticas o filosóficas? ¿Era su trabajo una respuesta al libro Patriarcha de Robert Filmer. las motivaciones que subyacen al texto de Locke: Two treatises on Government. The Languages of Political Theory in Early-Modern Europe. por ejemplo. De un modo distinto a anteriores convergencias entre historia y literatura. la lección enseñada es rara vez en principio. 50 (1989). Estas concepciones nos llevan más y más lejos del intencionalismo de Skinner y sugieren lo que Paul Ricoeur ha denominado «la autonomía semántica del texto» 22 . con las ideas sobre el lenguaje ordinario de Wittgenstein —para horror de investigadores clásicos como John Monfasani. quizá nunca— la misma lección que se aprende. 6. especialmente cuando va unido a la nueva y superficial visión proposicional del lenguaje y la comunicación.40 DONALD R. también en Ranaissance Essays II. la traducción y la recepción se producen a través de diferentes lenguajes y diferentes contextos temporales? La cuestión importante aquí es si después del acto del autor o «suceso textual» —como lo denomina Pocock— los textos conllevan tantos significados como contextos tengan. 51992). el discurso intelectual. con lo que esto dice de las condiciones y posibilidades hermenéuticas —tanto como de sus límites— del estudio y de la escritura de la historia. sobre el pasado. No es proposicional sino narrativa. la metanarrativa. la verdad completa. Lo que Donald Levine ha llamado «el vuelo desde la ambigüedad» ha oscurecido esta condición de la interpretación de los textos y de su fortuna semántica. tales contenidos originales. «un rendir cuentas ante uno mismo»19. dos aspectos. incluyendo el derecho romano e inglés. El discurso político es una Babel 19 «A Definition of the Concept of History». incrementa esta confusión. 1976). El acto del autor en sí 23 !"terPretation Theory: Discourse and the Surplus of Meaning (Fort Worth. El intencionalismo de Skinner. De acuerdo con este modelo la historia no es un proceso que ha de ser explicado. pero la cuestión del contexto ha atraído mucha menos atención o ha sido dejada de lado. R. mas no hemos de unir causa y efecto de una manera rigurosa. no apodíctica sino heurística. Estas son algunas de las condiciones de lo que Linda Orr ha llamado «la venganza de la literatura» —con lo que también quiere significar. 1993). en especial las de Lorenzo Valla. mejor dicho. Klibansky y H. ¿Cuáles eran las propias «intenciones» de Locke? ¿Se movía primeramente por consideraciones religiosas. nos ha recordado que los textos no sólo se escriben sino que también se leen y. Richard Waswo y Sarah Gravelle han unido visiones humanistas del lenguaje. Gravelle y Richard Waswo. 1987). 21 «The Concept of a Language and the Métier d'historien: Some Considerations on Practice». como solían hacer los historiadores científicos. 20 «Meaning and Understanding in the History of Ideas». En segundo lugar. al menos. 19-38. 25. tanto verdaderas como probables. ¿Cuánto más es este el caso cuado la comunicación. se leen mal. 1936). generalmente más vasto. principalmente pistas lingüísticas. Anthony Pagden (Cambridge. ed. 2 The Flightfrom Amhiguity (Chicago. KELLEY GIRO CULTURALEN LA INVESTIGACIÓN HISTÓRICA 41 modelo de ciencia. lo que sería decir que son los lectores los que suministran estos contextos. t-onnell (Rochester. ed. Ralph Cohén (CharlottesWlle. Aquí la cuestión es establecer. Locke no estaba escribiendo para los teóricos de la política del siglo XX. Studies in Historical Change. vin . el republicanismo clásico y la economía política. El estudio de los textos ha generado una amplia literatura teórica y una disciplina especial. ed. quien limita el significado histórico a la intención del autor y a los resultados de una convencional y retrospectiva Quellensforschung—23. mas no hemos de contar La historia. como han sugerido recientemente algunos investigadores? ¿O quizá todas las razones apuntadas hasta ahora? Para Skinner es función del historiador restaurar tal contexto original o. Siguiendo la brecha abierta por los críticos literaios. algunos historiadores la han tomado como una invitación a seleccionar sus propios contextos. determinados no por el autor original sino por posteriores lectores y críticos. en el que personalmente había invertido. como ha sostenido recientemente Richard Ashcraft? ¿O reflejaba su preocupación por el Nuevo Mundo. Patón (Oxford. tan beneficioso en los últimos años 60. filosóficos y teológicos y como incluso todavía se está haciendo en algunos ámbitos. como sabe cualquier profesor.

ofrece un nuevo tipo de legitimidad al conceptualmente moribundo sujeto como una premisa esencial para la historia cultural. Nuestro lenguaje puede ser concebido como un residuo de metáforas somáticas. De acuerdo con Pocock —siguiendo a Saussure—. el omnicomprensivo método de los métodos. no puede prescindir del aspecto material y corporal de la experiencia humana como se sugirió en la reciente colección de ensayos The Languages of Psyche. invocando el mundo metafórico de Hans Blumenberg— «el único compendio visual. como se argumentaba recientemente en un artículo publicado en JHI. coordinado por G. dar forma a la cultura. que tendió a asumir que.. por ejemplo. Recientes estudios sobre el género han derribado completamente este noble sueño de los filósofos. En la Ilustración ya hubo una especie de giro carnal. en términos culturales. con sus modos propios. de distintos modos. 27 Véase mi artículo en Journal ofthe History of ¡deas. que había sido un elemento central para el simbolismo político. KELLEY GIRO CULTURALEN LA INVESTIGACIÓN HISTÓRICA 43 mismo es llevado a cabo en una multiplicidad de contextos. 26 campo semántico de un particular momento cultural. Consideremos el caso de El Príncipe de Maquiavelo. 653-76. S. pero actualmente la tecnología facilita la investigación a la hora de determinar un campo semántico. nuestras percepciones no pueden elevarse por encima de este nivel de percepción. Rodgers. el entusiasmo. la nueva introspección no es la abstracta y descarnada reflexión de los cartesianos. todo lo dicho anteriormente? Y ¿qué hemos de decir sobre los más extensos contextos que se encuentran más allá de los horizontes de la conciencia del autor? Algunos investigadores.. . y Mark Olsen. que centró la atención en la condición psicológica del pensamiento y del comportamiento y. Louis-George Harvey y Daniel T. «Composing Modernity in Machiavelli's Prince». . la melancolía y la locura podrían limitar o subvertir la razón y. la estructura organizadora de las estructuras para nuestras relaciones y nuestros discursos sobre los mundos sociales y naturales»29. como Gadamer (siguiendo a Heidegger) expresó la idea. en los modos en que la sexualidad. empleada por Keith Baker y otros en el estudio de la cultura política y de los diversos lenguajes del Antiguo Régimen en Francia)— 27 . Se emplea la lexicografía histórica para lanzar una más amplia «red lingüística» en el Robert Hariman. una vez más. cuya pérdida ha sido proclamada tan a menudo después de Nietzsche (por no mencionar a Hume). social y eclesiológico. Body Criticism: Imagining the Unseen in Englightenment Art and Medicine (Cambridge. la filosofía moderna.q8 *"e Mind Has No Sex? Women in the Origins of Modern Science (Cambridge. positivamente. 391-409. han evitado esta cuestión invocando clichés de libros de texto tales como el Renacimiento. en palabras de Poullain de la Barre (1673) tomadas como título de un libro de Londa Schiebinger. y aunque los filósofos y los científicos se lamenten de esta situación. requiere un sentido de las limitaciones y de las posibilidades lingüísticas de un particular momento cultural. «Sprache spricht». por muy complejas que sean las terminologías y las tecnologías que ideemos. 153-59. En el caso de los textos informatizados —como los disponibles en Past Masters (una colección de textos informatizados de filósofos desde Platón a Wittgenstein) y ARTFL (una base de datos que recoge el Trésor de la langue francaise. sus placeres. El dualismo de carne y espíritu —como el dualismo de letra y espíritu— discurre a lo largo de la historia de Occidente. entre otras cosas. 56 (1995).42 DONALD R. el deseo. la formación del mapa de una «nueva ruta» en el pensamiento político? ¿Es un trabajo pionero en la teoría política renacentista? ¿Un trabajo científico o un trabajo artístico? ¿Es posible. Journal ofthe History of Ideas. En este sentido. La historia cultural. «la mente no tiene sexo»28. El hecho es que los contextos deben ser establecidos a través de los textos —o sus equivalentes hermenéuticos en algunas áreas de la historia del arte o la arqueología—. De forma negativa. la misión del historiador es determinar no sólo la parole sino también la langue (tanto la acción del autor en un contexto particular como el más amplio campo semántico o el horizonte en el que los actos de habla y los sucesos textuales ocurren). al margen de que éstos puedan o no ser determinados por los posteriores lectores. tanto la antigua como la actual. más bien es la exploración. mientras que la interpretación de la evidencia textual arroja luz sobre los hechos textuales en ese campo. del cuerpo humano —sus funciones y sus cambios. continúa representando —como Barbara Stafford ha intentado mostrar en su reciente trabajo sobre «la crítica del cuerpo». el Absolutismo y el Humanismo cívico. incluyendo muchos de los nuevos historicistas. que debería ser considerado como la postuma venganza del sujeto. Lo mismo debe decirse también. análogo al giro lingüístico. Al mismo tiempo. el cuerpo. Mass. Sin embargo. Ambos esfuerzos requieren una amplia familiaridad con las fuentes. en consonancia con la innovación retórica de Maquiavelo. la tecnología se une a la hermenéutica y se convierte en cómplice en la «venganza de la literatura» y en la expansión imperialista de la crítica literaria. desórdenes y tormentos—. ¿Es primeramente un calculado intento por parte del autor de volver a recibir el favor de los Médicis o una contribución del (o una subversión al) género ya estandarizado del consejo a los príncipes? ¿Es un ejercicio de retórica humanística o. la determinación de los contextos culturales exige evitar el anacronismo. El segundo es lo que yo vengo denominando el giro hacia adentro. una precoz expresión de modernismo político26? ¿O. incluyendo significados «no buscados» por el autor. Rousseau. 50 (1989). la tradición cristiana marginó el aspecto carnal de la humanidad en favor de la parte superior de la naturaleza humana. lbid. 49 (1988).

. «Porque». es decir. tenemos estudios históricos de (y aquí ofrezco una pequeña lista que un trabajo informatizado aumentaría enormemente): la cultura del deseo. excepto la costa de Sudamérica. se comunica con los enanos saturnianos? Para Voltaire esto era menos difícil que para los filósofos europeos comunicarse entre sí. el paradigma de tales encuentros con lo extraño es el descubrimiento del Nuevo Mundo. Terra Cognita: The Mental Discovery of KuDn™ Brunswick. 31 Micromegas. incluso entonces. Representan nuevos —o no tan nuevos— objetivos de la investigación historiográfica y de su poder. 30 The Body and Society: Men. 1988). edad y condición psicológica como de clase y lugar. m u n d ° ' G o r m a n . como ocurrió con el territorio sobre el que desembarcó. la cultura del narcisismo. la cultura de la redención. cap. la cultura del amor. Colón seguramente navegó hacia el oeste tal año y el jueves 12 de octubre descubrió y «tomó posesión» de una isla del Caribe. Peter Brown ha intentado combinar el giro hacia el interior y el giro hacia el exterior adentrándose en la cuestión del cuerpo en la cultura —extraña a nosotros— de la temprana Cristiandad y tratar de reconstruir imaginativamente la sexualidad de una cultura basada en la renuncia sexual 30 . la cultura de la incredulidad. 192-214. divididos como estaban en varios grupos y acostumbrados a disputas en referencia a la autoridad antigua. 1992). 7. para la cual son centrales tanto las fuentes literarias como la teoría de la literatura. Actualmente. desde el saber medieval hasta la filosofía aristotélica. pocos historiadores están dispuestos a conceder que el encuentro de Colón sea calificado de «descubrimiento» y. Karen Ordahl Rena m a n ' C h a p e l H i l 1 ' 1 9 9 5 ' . y esto en su cuarto viaje. Aunque recientes investigadores como Stephen Greenblatt y Tzvetan Todorov han popularizado esta noción representacionista (y neo-historicista). incluyendo no solamente la estructura social y la cultura material del hogar sino también los sentimientos privados de los individuos. si no la inconmensurabilidad cultural. el «giro hacia adentro» propone abrir las ventanas que miran hacia el mundo privado. la cultura de la protesta. ^ B r i a n Copenhaver. En estos términos. Pero ¿fue en realidad un descubrimiento? No se trata de que los «hechos» fundamentales estén en discusión. El tercero es el «giro hacia el exterior». 1961V . El propio Colón no proclamó tal descubrimiento.44 DONALD R. desde luego. la cultura del contenido. La nueva historia cultural afronta este mundo de la intimidad. Los intrusos y los intérpretes europeos encontraron. todavía no ha habido un acuerdo sobre el sentido de este hecho ya que la acción de Colón no es sólo un hecho. le respondió «es razonable que citemos lo que no entendemos en un lenguaje que no entendemos». el inicial encuentro físico estaba prácticamente vacío de significación y de nomenclatura. ¿Cómo se interpreta al realmente Otro? ¿Cómo el gigante sirio Micromegas. «The Historiography of Discovery in the Jour^T^) T h C S o u r c e s a n d Composition of Polydore Vergil's De inventoribus rerum I-III». Women and Sexual Renunciation in Early Christianity (Nueva York. acuñó la expresión «invención de América» y quien proporcionó los argumentos para esta interpretación32. La empresa hermenéutica ha sido requerida para encontrar el Yo en el Tú. En otras palabras. La cuestión es que el acto de Colón recibió una definición sólo retrospectivamente. la sexualidad y los desórdenes mentales no a través de técnicas de medición sino de imaginación. es y siempre ha sido un problema que fundamentalmente pone en cuestión las fuentes de la investigación y de la explicación históricas y que mina seriamente cualquier acercamiento realista a la historiografía. ¿Por qué citar a Aristóteles?. Los significados que llegó a adquirir fueron modelados principalmente a partir de las expectativas culturales y prejuicios por observadores del viejo mundo. tr. bajo la égida de la moderna antropología. la cultura del dolor. por el Otro cultural. lo que encontró no fue «América». . Era un mundo de increíble alteridad. la cultura de la sensibilidad. por supuesto. pensó que había llegado a Catay. etc. había un «espacio imaginario» que había de ser estructurado por «previas estructuras» europeas. la cultura del placer. America in European Consciousness (ed. pero la exploración de la «alteridad» —como ha sido denominada más pretenciosamente— es un esfuerzo imaginativo que enfatiza no las semejanzas sino más bien las diferencias. ofrhhiV/dTd ( N u e v a Y o r k ' 1982>< Stephen Greenblatt. Fue muchos años antes de que tuviera una confusa idea de que había encontrado el «nuevo mundo» —un mundo desconocido por Ptolomeo y los antiguos— e. preguntó Micromegas a un ser terrestre 31 . Eviatar Zerubavel. no tenía noción de su forma y localización. el Yo en el Tú y solamente los esfuerzos de los historiadores de la cultura y de los antropólogos han permitido apreciar la profunda alteridad de un continente innominado escondido tras las invenciones europeas. Por esta razón. una generación atrás. Esto sugiere la dificultad del antropólogo o del historiador cultural cuando se enfrenta a la Alteridad. con muy distintas experiencias del tiempo y la distancia y distintas convicciones morales. la fascinación. fue Edmundo O'Gorman quien. En la historia europea. 1991). Marvellous Possessions: The Wonder Amer"¡JVorl ( c h i c a g o . Nunca llegó a ver la tierra continental. definidos tanto en términos de género. The Conquest of America: the Question ofthe Other. The invention of America (Indiana University Press: Bloomington. nal oj the Warburg and Courtauld Institutes. Rich H e u" Se t a m b i é n T z v e t a n Todorov. se ha convertido en algo común entre los historiadores escribir sobre la «invención» y no sobre el «descubrimiento» de América. 41 (1978). la hermenéutica «fusión de los horizontes» —según la famosa expresión de Gadamer— se hace doblemente difícil por la yuxtaposición de dos esferas extrañas a nosotros: el mundo privado de la experiencia sexual y una cultura turbulenta todavía amenazada por la religión pagana. Sin embargo. Al principio no había América ni como nombre ni como concepción. KELLEY GIRO CULTURAL EN LA INVESTIGACIÓN HISTÓRICA 4? Más concretamente. En este caso.

«Interpretaron and the Sciences of Man». la hermenéutica por encima del análisis causal como el acceso principal al conocimiento de la condición humana. 1973). «Cultura es una de las dos o tres palabras más complejas de la lengua inglesa» escribió en cierta ocasión Raymond Williams34. «Es interesante que. el «giro antropológico» —que parece prevalecer en la investigación histórica contemporánea—. KELLEY GIRO CULTURAL EN LA INVESTIGACIÓN HISTÓRICA 47 Estos son sólo unos pocos ejemplos del giro cultural —o. admitió a J. por tanto. Podemos sospechar que algo es significativo. en cambio.. Las potencialidades de la historia cultural surgen de las mismas fuentes que sus puntos flacos.4ñ DONALD R. La historia cultural rechaza el reduccionismo de la historia económica y política. 44 (1972). La primera regla de la ciencia social interpretativa es la de que observar es. y C. Comunicación en respuesta a Hexter. étnica o local a sus ambiciones universalistas. sin embargo. ya sean políticas. 37 38 . «El programa de la nueva historia». como dice Geertz. reconoce el papel fundamental de la imaginación en la reconstrucción histórica y. 15-57. privado y público. 63.. Taylor. «es interesante». en palabras de Peter Burke. La historia cultural emergió del naufragio de la historia científica y marxista que buscaba los mecanismos ocultos del cambio histórico tras la superficie del comportamiento colectivo. algo que no tiene ningún sentido irrelevante nara la comprensión.. A History of Historical Writing (Nueva York. pero no siempre podemos saber esto de un hecho o de un argumento razonable hasta que haya sido más estudiado. es decir. 1971). real e imaginado. la debilidad de la historia cultural. una frase escogida por Paul Veyne como crucial para el discurso histórico 36 . hacia lo que se ha llamado «ciencia social interpretativa» 35 . 1955). Por un lado.. 34 35 33 son simplistas.. para la especulación. P e r ° el aspecto positivo es una conciencia más crítica del sentido del trabajo el historiador. se oponía a estrechas visiones de la historia como la historia simplemente del «homo economicus» o el privilegio de lo público sobre la vida privada. abandona el «noble sueño» de la objetividad. escribió Barnes. se vuelve. al menos. «es registrar todo lo que ha sucedido en el pasado» 37 . a expensas de excluir otra experiencia.. C. compartida con la antropología. aunque elitista. 379. por supuesto.». que no proporcionan color o. desde el punto de vista teórico si no del práctico 33 . incluso desde su comienzo hace unos dos siglos. reemplazando a antiguas y poco ingeniosas expresiones como «Es significativo que. Geertz.. 480-539.la ciencia social interpretativa sitúa la comprensión (Verstehen) por encima de la explicación y. Culture and Society 1780-1950 (Nueva York. 1937). de su ansia de experiencia y de su ambición de abarcar la totalidad de la condición humana. Esto es cierto —creo— no sólo en el sentido de que muchos nuevos historiadores de la cultura como Natalie Davis y Lynn Hunt han abandonado las concepciones materialistas de la práctica histórica socio-económica y/o de la teoría marxista (o marxiana). otras fuentes. Philosophical Papers II (Cambridge. la moderna ciencia social —de derechas. por el otro. «Fernand Braudel and the Monde Braudellien». 79. H. y especialmente su rechazo a reducir tal comportamiento a motivaciones y orientaciones únicas. «C'est interessant. Dejando a un lado la socio-biología. Era un sueño imposible. Y todavía menos pueden los historiadores evitar los problemas de la inconmensurabilidad en las descripciones que dan de los modelos y fenómenos culturales. ha sido dicha predisposición al esfuerzo de abarcar «la historia de todo» (l'histoire de tout). Desde el principio.». comparte esta ambigüedad. el mundo entero. El ideal de «humanidad» de la Ilustración y lo que Cari Becker denominó la «nueva historia» del siglo XVIII39. Hexter. Representada por Clifford Geertz y Charles Taylor. económicas o sociobiológicas.. Philosophy and the Human Sciences.. ya sean explicativas o hegemónicas. hemos de admirarnos por la variedad y riqueza del estudio de la cultura. por principio. densidad a la descripción.» o (antigua expresión favorita de los marxistas) «No es sorprendente que. su curiosidad por todos los aspectos del comportamiento humano. 1990). de izquierdas y wertheifreit— nunca ha sido capaz de acomodar la especificidad de la cultura nacional. La explicación no sólo requiere algún tipo de reducción de la experiencia. en privado. la debilidad de la historia cultural es también una fuente de fuerza: es decir.. Es verdad que esta nueva distribución trae consigo una especie de relativismo cultural detestable para los historiadores de las viejas escuelas.y euro-céntrica. Y. Esta es la actitud que impregna el estudio histórico de muchas áreas del comportamiento histórico raramente consideradas por investigadores de otra generación. Sin embargo. 1960). podemos decepcionarnos por su incapacidad de ofrecer explicaciones útiles del cambio. podría ser tomada como lema de la nueva historia cultural.» las cosas fueran así y así. se convierte en un campo para la investigación antropológica o. pero. pasada y presente. The Interpretation of Culture (Nueva York. natural y social. The Heavenly City of the Eighteenth Century Phiiosophers (New Haven. sino también de que la historia cultural contiene una poderosa y efectiva crítica fenomenológica de tales métodos. abría una línea de argumentación que ha sido continuada en la teoría y en la práctica de la historia postrankiana y postmarxista. en famosa expresión de Berr. y. individual y colectivo. racionalista y etno. al menos implícitamente. quien advirtió su rabelesiano-gargantuesco apetito de información)38. sino que también confirma unas nociones de la causalidad que The French Historical Revolution: The Aúnales School 1929-89 (Stanford. a factores cruciales. y de las fuentes. En este sentido. y la historia cultural. Los ojos de los historiadores de la cultura siempre han sido mayores que sus estómagos (como Fernand Braudel una vez. No sólo los objetos de estudio de la historia cultural. sino Comment on écrit l'histoire: essais d'épistémologie (París. 1985). y aún entonces. vumal of Modem History. sin aspirar a una explicación rigurosa.

1984). El presupuesto de la «nueva historia cultural» —esto es. puesto que. Men and Ideas: History. Lanham. Glasgow. o postmodernos. que —como escribe Lynn Hunt— «las representaciones del mundo social son ellos mismos los componentes de la realidad social»— es una visión familiar para los primeros historiadores culturales. pueden también tener un carácter diferente.48 DONALD R. que es más distante. La afirmación categórica de Hume de que todos los novelistas son «mentirosos de profesión»1 no tiene hoy mucha aceptación. la distinción entre ellas no es. el modelo continúa: somos modernos. Camus o incluso Sagan vienen a la mente— lleva a un contacto más íntimo entre el lector y el personaje de la novela que el que se pretende en la novela anglosajona. Un ejemplo de esto lo encontramos al contrastar la novela anglosajona con la francesa. sin embargo.. 3. p. D. tr. que en primer lugar hace relación a las diferentes perspectivas desde las cuales se han escrito ambos tipos de novelas. A N K E R S M I T Universidad de Groningen Hoy en día apenas nadie pondría en duda que la verdad literaria existe. KELLEY también los trabajos de los propios historiadores culturales. James S. La novela francesa —autores tan diversos como Mauriac. parece ser un hecho que la novela expresa verdades acerca del hombre y de la «condition humaine»2. Es más fácil identificarse con los personajes de la novela francesa que con los de la novela anglosajona.. y que la novela es capaz de expresar dicha verdad. Tanto si se está de acuerdo con Mellor en que ciertas verdades siempre se dan por supuestas en la novela o con Heidegger en que la novela es capaz de mostrarnos una nueva visión de las cosas. L. La verdad en la literatura y en la historia F. the Renaissance. La novela anglosajona crea una impresión de verdad y credibilidad porque parece incluir una permutación aceptable de 40 «The Task of Cultural History». Esta especie de autoconciencia crítica es también uno de los beneficios de la Vieja historia cultural que ha sido heredado por la Nueva. sigo creyendo que se puede descubrir una diferencia sistemática. en expresión común. vol. t-ebik. B. Hunt. Así. 169. 1984. 7. quizá (aunque espero que no) olvide lo que nosotros y los antiguos hemos hecho. 1982. Sartre. indudablemente sin garantía. 22. Holmes y Hans van Marle (Princeton. 2 Hume. Fictional narrative and truth. . «la disciplina histórica es un proceso cultural» 40 . fácil de definir. por lo tanto. pero sólo por un poco de tiempo —hasta que otra generación venga a subirse sobre nuestros hombros y entonces. están sujetos a las condiciones de su ambiente cultural y son «construidos culturalmente». como nos ha recordado Johan Huizinga. Lo que resulta interesante a este respecto es que estas «verdades novelísticas» pueden ser mostradas en la novela de formas diferentes y. R. The New Cultural History. Traducción de BEGOÑA GONZÁLEZ CUESTA. Tomando todas las precauciones necesarias al hacer tales generalizaciones. Dos clases diferentes de verdad se corresponden con esta diferencia. the Middle Ages. A Treatise of human nature I.