You are on page 1of 3

El perfume añejo de Joly.

Revisamos con detenimiento la historia y a sus cronistas y vemos que el fenómeno no es nuevo y aún así actuamos como si el mismo hubiera llegado ayer a nuestras sociedades occidentales. Si la demagogia y la oclorocracia hundieron la democracia griega de la antigüedad no mucho después de su invención en la ciudad de Pericles, y el caudillismo militar terminó por matar lentamente la república romana, no podíamos esperar que la democracia moderna no tuviese su potencial cáncer casi al nacer en nuestra inestable modernidad. Teóricos y filósofos en ciencias políticas se exprimen las neuronas usando términos como Democracia delegativa, democracias no liberales, “democraturas” y tal vez la más ajustada, autoritarismos electorales para describir sencillamente la degeneración de la democracia moderna, especialmente en muchas sociedades del tercer mundo (aunque el primer mundo no está inmune a este mal). Maurice Joly, un anarquista del siglo XIX, a través de un panfleto para atacar el régimen de Luis Napoleón Bonaparte (Napoleón el Pequeño para Víctor Hugo) nos ha delegado una obra que nos describe aún a más de 150 años de escrito como una democracia moderna degenera en un despotismo de viejo cuño: Diálogos entre Montesquieu y Maquiavelo en el infierno. Hay que dejar claro que la obra de Joly es una crítica que reseña una copia al carbón del régimen bonapartista, que logró su ascenso en la gerencia del Estado francés a raíz de la Revolución burguesa de 1848. La descripción de Joly se basa en el recuento minucioso de las técnicas de confiscación del poder empleados por Luis Napoleón Bonaparte a mitad del siglo XIX, para instalar de facto un principado en Francia sin abolir las instituciones liberales nacidas de la Revolución Francesa y el sufragio universal alcanzado a raíz de de 1848 en Francia. Si la obra de Joly se limitara a sólo el recuento de lo que históricamente se registró como la reconversión de la república de Francia en un sistema despótico de nuevo cuño, no sería en lo más mínimo un tratado de teoría política a ser analizado. Lo sustancial del análisis de Joly es contrastar como un sistema democrático, liberal, representativo y hasta con visos de derecho social puede ser completamente desnaturalizado, a la sombra de las teorías iluministas del siglo XVIII que aseguraban que la existencia de instituciones que regularan efectivamente el poder soberano que se ejerce a través del Estado, garantizando la vacuna contra el despotismo y garantizando la correcta expresión de los deseos de los gobernados. Su obra nos evidencia ante el terror de quienes creemos que la democracia es el modelo político en el actual estado civilizatorio de la humanidad como el más adecuado para reprimir nuestras pulsiones autoritarias y maximizar nuestras potencialidades humanas por medio de la política. Escrita a mitades del siglo XIX, la obra de Joly deja entredicho que la santidad de la democracia representativa moderna, heredada de las Revoluciones políticas del siglo XVIII y de los procesos de consolidación en los siglos XIX y XX, se basan tanto en la existencia de organismos que regulan el poder del Estado como el hecho que quien ejerce del

Joly muestra que estas instituciones pueden conservarse en sus aspectos más básicos pero se pueden desnaturalizar los criterios que tiene cumplir para seguir existiendo. autonomía de las asociaciones y ciudadanía inclusiva. El sufragio puede terminar no garantizando nada. de lo contrario siempre se traducirá en una ratificación formal de quien ejerce el poder político. Algunos teóricos políticos señalan las 6 instituciones básicas que Robert Dahl describía como necesarias para que exista una auténtica democracia en la modernidad: elecciones. La disección hecha por la obra de Joly es evidenciar que los controles al poder pueden ser evadidos si hay una auténtica voluntad de los representantes del poder político de hacerlo y unas condiciones adecuadas para ejecutarlas. cargos elegidos por los gobernados. la subordinación del poder legislativo al poder ejecutivo. la usurpación de los atributos judiciales por parte de la Presidencia de una República. La evolución del sistema trató de suministrar mecanismos adicionales para prevenir el despotismo. los tratados internacionales entorno al uso del poder político y la socialización democrática del ciudadano moderno. la anulación de los partidos políticos a favor de las multitudes como formas de representación política. el uso institucionalizado del sufragio para elegir gobernantes e impulsar iniciativas en la agenda pública. pudiendo de este modo reorganizar la institución del voto a su capricho y asegurarse así que el mismo se incline exclusivamente a los intereses del gobernante de turno. si se le vacía de contenido ante un Estado que no responde a leyes y regulaciones. sino que haya instituciones sólidas e independientes que garanticen el derecho de los ciudadanos a participar en la vida pública de su sociedad. garantizando un sistema que en teoría es democrático. . la legalidad de la Constitución como criterio de acción del Estado. En el Joly de 1864 ya tenemos los puntos con que muchas veces hemos visto que la democracia moderna en el siglo XX y XXI ha degenerado en nuevas formas de dictadura: El sufragio universal como coartada del poder absoluto. El sufragio en sí no garantiza el control de los gobernados sobre los gobernantes sino se acompaña de mecanismos ce control y acato a las leyes. libertad de expresión. Las técnicas de confiscación de poder dentro de las sociedades actuales obligan a que el ejercicio del autoritarismo no puede hacerse de manera abierta. La democracia representativa moderna creó la división de poderes. fiel a su pensamiento anarquista nos recuerda que la existencia de todo poder de un hombre sobre otro hombre siempre implicará el riesgo de su mal uso. Joly. De esta manera democracia no es sólo un sistema político que tenga entre sus bases el apoyo de los gobernados. pero que en sólo una mínima parte garantiza un peso de la ciudadanía en la toma de las decisiones.poder es elegido y revocado por los gobernados. ya que la introducción del pensamiento crítico en las sociedades modernas obligan que al menos se recurra a mantener una apariencia de institucionalidad democrática para no percibir la concentración y uso desmedido del poder. medios alternativos. la descentralización del poder político. la pérdida de la autonomía de la sociedad civil frente al Estado y la degeneración de la libertad expresión para convertir los medios de comunicación en instrumentos para crear un ciudadano sub-informado en democracia. como son el poder de las asociaciones civiles.

. inusual en nuestras sociedades contemporáneas y pueden suceder en cualquier momento dentro de este sistema político. que la extensión de este ensayo no nos permite profundizar más nos advierten que la degeneración de la democracia moderna no es nueva.Detalles como estos. Repasar a este anarquista del siglo XIX puede servirnos como vacuna mental ante este fenómeno en la segunda década del siglo XXI.