You are on page 1of 22

Capítulo II.

Materiales y productos volcánicos Vulcanología

1

CAPITULO II MATERIALES Y PRODUCTOS VOLCANICOS EMANACIONES GASEOSAS Los gases son los primeros productos volcánicos que alcanzan la superficie y de hecho predominan en las etapas iniciales de la erupción; su hegemonía continúa con altibajos y en una emanación tranquila puede prolongarse una vez terminada la actividad efusiva. Es importante conocer en cada caso el origen de los volátiles, ya que se plantean serias dudas sobre su carácter juvenil (magmático). Hasta hace pocos años solo se había estudiado la composición de los gases emitidos en emanaciones post o interparoximales, ya que es difícil recoger muestras de gases emitidos en una fase explosiva o muy próxima a un volcán activo. Por esta razón deben distinguirse los volátiles emitidos a gran presión y temperatura, generalmente asociados a eventos explosivos, del resto de las emanaciones que se manifiestan en períodos de inactividad efusiva o incluso en épocas de actividad, pero alejados de las bocas eruptivas. En estos últimos parece indudable la influencia de gases atmosféricos y de elementos contaminantes procedentes de aguas subterráneas o rocas corticales. No deben confundirse los gases magmáticos (juveniles) con los gases o emanaciones volcánicas, ya que es muy probable que estos últimos sean en gran parte debidos a aportes, principalmente acuosos, ajenos a la columna magmática ascendente. El grado de “contaminación” es difícil de apreciar, aunque en algunos casos es evidente, como se observó en la erupción de 1824 en Lanzarote, en cuyas explosiones se emitió agua salada durante algún tiempo. En las emanaciones no relacionadas con bocas eruptivas, el vapor de agua constituye más del 90% del volumen de gases y el resto tampoco es, en gran parte, de origen magmático (ver p.e. Markhinin, 1962). Por el contrario en los gases procedentes de bocas eruptivas el agua no alcanza el 50%, observándose además como hecho característico que la composición de las fase volátiles varía constantemente alternándose el predominio de unas u otras en breve lapso de tiempo; este fenómeno es lógico si se tienen en cuenta la facilidad con que se realizan reacciones mutuas entre estos elementos, lo que hace variar las fases. Además del vapor de agua, cuyo origen puede determinarse en muchos casos mediante análisis isotópicos, el resto de los volátiles varía con la temperatura de salida. Cuando la temperatura es muy elevada (500-1.200ºC) los componentes principales son: CH4, SO3, CO2, H2, H2S, HF y N2. Entre 100 y 500ºC predominan SO2, H2S, CO2, N2 y H2, mientras que por debajo de los 60ºC el principal componente es CO 2, que algunos autores creen que se origina a parir del metamorfismo de rocas carbonatadas. Otros componentes como el NH 3, F, Hg, B, etc. son también de dudoso origen primario. Entre los numerosos tipos de emanaciones relacionadas con el volcanismo destacan por su frecuencia las solfataras de alta temperatura (100 – 300ºC), que se caracterizan por su elevado contenido en SO 2, el cual se oxida en contacto con la atmósfera y da lugar a la formación de cristales de azufre. Las emanaciones que no contienen una proporción elevada de gases sulfurosos se denominan genéricamente fumarolas y presentan una amplia variedad en cuanto a su localización, composición y temperatura, recibiendo denominaciones locales tales como mofetas (ricas en CO2), soffioni, ausoles, etc., en los orificios de salida de estos volátiles se depositan con frecuencia minerales, a la vez que se produce una reacción con la roca, dando lugar a la formación de productos secundarios que en algunas zonas son explotados económicamente. También las lavas en su proceso de enfriamiento desprenden parte de su carga gaseosa y determinadas reacciones químicas, favorecidas por el calor que desprende el magma, tienen el mismo efecto, pero estos fenómenos son de corta vida, aunque deben tenerse en cuenta por su posible toxicidad. Como ejemplo puede citarse que días después de concluida la erupción del volcán Teneguía (La Palma, 1971) se produjo la única víctima, intoxicada con monóxido de carbono desprendido por las lavas a varios kilómetros del centro de emisión. Por su relación directa con el volcanismo, aunque no sean emanaciones magmáticas, debemos citar las columnas de vapor que se forman cuando las lavas alcanzan la costa y evaporan el agua del mar. El mismo fenómeno ocurre cuando las lavas toman contacto con ríos o lagos, así como cuando el magma en su ascenso encuentra un curso o depósito subterráneo de agua. En este último caso es frecuente que los volátiles que escapan por la boca eruptiva se

Capítulo II. Materiales y productos volcánicos Vulcanología

2

destaquen por su color blanco. Un fenómeno secundario de las erupciones que expulsan un gran volumen de vapor es la lluvia que acompaña o sucede a la actividad volcánica, al enfriarse y condensarse el vapor de agua emitido. La peligrosidad de estas lluvias se acentúa cuando transportan elementos tóxicos o simplemente perjudiciales para la agricultura, que se ve afectada incluso a grandes distancias. Los volátiles constituyen, sin duda, una de las facetas más importantes del volcanismo y su influencia debió ser mucho mayor en las primeras etapas de desgasificación del planeta, siendo en parte responsables de la constitución de nuestra atmósfera e hidrosfera (ver p.e. Rubey, 1951). Aun en las erupciones actuales, el volumen de gases emitido es generalmente muy superior al de la fracción líquida, sin embargo, el estudio detallado de las fases volátiles se ve dificultado por el carácter fugitivo de los mismos y la imposibilidad de medir en cada caso su volumen, presión, temperatura, etc. Los volátiles son el principal vehículo de transporte hacia la superficie de la energía almacenada en el magma y condicionan en gran medida su presión y su viscosidad, determinando la explosividad de las erupciones. Los magmas pocos viscosos permiten una fácil separación de los elementos volátiles al disminuir la presión hidrostática durante el ascenso del fundido; por esta razón los volcanes basálticos son generalmente poco explosivos y la columna de humo escapa rítmicamente durante toda la erupción, mientras que cuando el magma es muy viscoso los gases de acumulan en el techo de la columna magmática, elevándose la presión de volátiles y provocando fases explosivas de gran violencia. La presión de salida de los gases depende también en parte de la relación entre su volumen y las dimensiones de la boca eruptiva, si bien como la fase volátil es más ligera que el resto de los materiales magmáticos, se mueve con mayor facilidad que éstos, escapando a través de pequeñas fisuras y realizando a veces un complejo recorrido, por lo que la actividad fumaroliana suele ser muy intensa en las cercanías del volcán en los períodos de mayor efusión lávica. En realidad, no todos los gases escapan a la atmósfera, ya que una parte de los mismos queda atrapada en la roca formando parte de los fenocristales y del vidrio. Un análisis de estos elementos volátiles aporta una valiosa información sobre el verdadero carácter de los componentes juveniles. A este respecto, es interesante comparar, más que los valores absolutos, la relación entre distintos elementos (p.e. H2O/Cl, H2O/S, H2O/C) porque si bien en la desgasificación a presión atmosférica la cantidad de agua en el fundido excede a su punto de saturación, a elevadas presiones, bajo las que tiene lugar el proceso de cristalización, otros volátiles alcanzan su punto de saturación antes que el agua. Por otra parte, el agua juvenil que no ha participado en ningún ciclo hidrológico debe presentar una composición isotópica específica. MATERIALES FRAGMENTARIOS Cuando los gases escapan violentamente arrastran en su salida materiales fundidos y sólidos que se fragmentan y caen posteriormente en forma de lluvia (ash-fall), después de haberse enfriado total o parcialmente en el aire. En determinadas circunstancias una masa de fragmentos, antes o después de su caída, desarrolla un movimiento conjunto turbulento, pero que puede ser incluso de carácter fluidal (ash flow). Salvo en ese último caso, los depósitos de estos fragmentos son estáticos y se depositan más o menos cerca del punto de emisión según su tamaño, intensidad de las explosiones, fuerza y dirección del viento, etc. Además de estos materiales fragmentarios (piroclástos), se incluyen aquí los depósitos que se forman como consecuencia de erupciones freáticas y los depósitos en cuya dinámica intervienen aguas meteóricas (lahares). No se describen, sin embargo, los piroclástos generados bajo el nivel del mar, cuyos depósitos no difieren esencialmente de los subaéreos y cuyas características serán tratadas en el volcanismo submarino. En sentido estricto, los materiales y sus depósitos a los que nos referimos en este capítulo, se generan exclusivamente en relación con la dinámica del fenómeno eruptivo; sin embargo, los materiales piroclásticos suelen incluirse también entre las rocas sedimentarias. Esto se debe a que el mecanismo de deposición de los piroclástos implica un transporte más o menos largo en un medio aéreo o acuático, o en una combinación de ambos cuando los fragmentos lanzados al aire por la explosión caen posteriormente al agua. El transporte de los materiales fragmentarios originados en una erupción es siempre rápida, por lo que dichos clastos conservan generalmente la forma, dimensión y mineralogía iniciales, aunque la geometría y estructura del depósito

por lo que al contraerse este último se forman unas grietas en la parte externa de la bomba. aunque se han encontrado ejemplares de varios metros de diámetro y algunas toneladas de peso. afecta a terrenos volcánicos. Las formas regulares las presentan sólo una pequeña parte de los fragmentos expulsados. en el que han intervenido una erosión previa. lo cual depende del carácter de la erupción. Los fragmentos piroclásticos cuyo tamaño está comprendido entre 3 y 30 mm. muy porosos y ligeros. término que se restringe más específicamente a piroclástos finos de composición basáltica. se denominan bloques y están constituidos casi siempre por materiales arrancados del conducto volcánico. arrastre y sedimentación. Generalmente los depósitos de estos materiales son heterométricos. cinder. distinguiéndose de otros depósitos detríticos por su mineralogía inmadura y variable. llamándose pómez a los de composición ácida de cualquier tamaño.Capítulo II. aunque predomine alguno de los tipos citados. lapillis y cenizas. explosividad. El problema se plantea cuando estos procesos erosión. Al material piroclástico vesicular que no puede clasificarse como bombas por su forma irregular. ajeno a la dinámica eruptiva. Téngase en cuenta que los sedimentos que han tenido un área madre volcánica son frecuentes en todas las épocas geológicas y abundan especialmente en cuencas oceánicas. La ambigüedad persiste en los piroclástos paleovolcánicos sometidos a procesos posteriores y en los depósitos subacuáticos en los que el transporte. El estudio de estas últimas pertenece al campo de las rocas sedimentarias. etc. composición del magma. que recuerdan la corteza de pan. cuyos materiales (inicialmente masivos como las coladas o fragmentarios como los piroclástos) se acumulan en depósitos que podrían confundirse con los de piroclástos en sentido estricto. Las bombas adquieren su forma subredondeadas o en uso al girar en su trayectoria. aplastándose ligeramente al caer. Figura 2. Piroclástos de Proyección Aérea Estos piroclástos reciben actualmente el nombre genérico de tephra y se clasifican según su tamaño en bombas. Materiales y productos volcánicos Vulcanología 3 sean similares a las que poseen los depósitos formados como consecuencia de un típico proceso sedimentario. En las formaciones Vulcano-sedimentaria puede ser importante distinguir entre las rocas piroclásticas que se encuentran “in situ”. generalmente próximas al centro eruptivo y aquellas que han sido removidas por la erosión y arrastradas lejos de su emplazamiento original. Otra nomenclatura menos precisa incluye los términos escoria. bien porque su trayectoria sea corte o bien porque su contenido en volátiles sea muy elevado. se le agrupa genéricamente bajo el término de escoria. miden entre 3 y 30 cm. quedando . Estos y otros factores hacen compleja la clasificación y nomenclatura de los productos volcánicos fragmentarios. arenas. aunque la tabulación dimensional no responde a medidas estrictas. La porosidad se debe a una intensa vesiculación.. seguida del transporte y acumulación final del material fragmentado y retrabajado. Se denominan lapillis. etc. La superficie de la bomba se enfría antes que el núcleo. viscosidad.1 Diversos tipos de bombas y bomba semidestruida al caer. Otros fragmentos son proyectados en estado sólido y se caracterizan por su geometría angulosa. de color claro. puede ser importante.

Materiales y productos volcánicos Vulcanología 4 los huecos separados por ligeras membranas vítreas. Las formas del lapilli dan lugar a nuevas denominaciones.3 Fragmentos de pómez en una toba. Estos materiales suelen acumularse en las proximidades de las bocas eruptivas. constituyendo el cono volcánico. forma pisolitos o gotas de lluvia cuando se concentra en torno a núcleos húmedos y rueda adquiriendo formas esferoidales. Esta disposición permite distinguir los piroclástos originados en diferentes fases explosivas cuyos productos se depositan en capas sucesivas. Este material. Figura 2. La continuidad y gran extensión de estas placas de tephra permite en algunos casos utilizarlas como niveles-guía de gran valor estratigráfico y cronológico. En los depósitos de tephra existe una cierta selección granulométrica. a esto se debe el que la pómez y los lapillis muy ligeros floten en el agua. En el mecanismo de formación de estos depósitos interviene además el medio de . esencialmente vítreos. extraordinariamente fino. El nombre de cinder se aplica preferentemente a los depósitos en los que predominan escorias sueltas y lapillis. Las cenizas y arenas son fragmentos pulverizados. Figura 2. puesto que los fragmentos más pesados son los primeros que caen y ocupen la base del depósito cuyo techo está formado por una capa de piroclástos más finos. que por su poco peso se mantienen en suspensión durante mucho tiempo y son arrastrados largas distancias por corrientes de aire. conociéndose como cabellos de Pelé (divinidad Hawaiana) a los fragmentos finamente aciculares o filamentoso y lágrimas de Pelé a los pequeños goterones vítreos. dando lugar a una estratificación que tiende a la horizontalidad.Capítulo II.2 Grandes bloques.

Materiales y productos volcánicos Vulcanología 5 transporte marino. Cuando los piroclástos son masivos y conservan elevadas temperaturas pueden soldarse adquiriendo gran consistencia. El mismo fenómeno de compactación de los fragmentos puede desarrollarse en un proceso posterior al circular fluidos y formarse un cemento que consolide el depósito. moldes de vegetales. Si predominan los cantos angulosos heterogéneos se denominan brechas volcánicas. .Capítulo II. Por otra parte. Figura 2. cuando el material piroclástico acumulado no se ha consolidado es fácilmente removible y se forman depósitos volcano-sedimentarios alejados del emplazamiento original. aunque este último término se emplea frecuentemente en un sentido mucho más amplio. reservándose el término de aglomerado volcánico para las acumulaciones de bombas y lapilli.5 En la superior se observa un aglomerado poligenético y en la inferior. Figura 2.4 En la superior se observa alternancia de piroclástos ácidos (claros) y basálticos (oscuros) y en la inferior se observa depósitos de proyección aérea estratificado. estos depósitos soldados reciben genéricamente el nombre de tobas.

centro y base del depósito causan un zonado del mismo en cuanto a estructura. hace referencia al aspecto flameado. cuya dimensión máxima coincide con la dirección del movimiento. por lo que pueden desarrollar un corto desplazamiento a favor de la pendiente. clastolava. durante el flujo laminar. sillar. La mayoría de los autores interpretan estos fragmentos de vidrio como restos de las paredes o septos de burbujas de gases liberados en la emisión. 1867). ya que suelen encontrarse desconectados de sus centros de emisión.. Los volátiles quedan atrapados en los planos de flujo y la compactación produce una típica foliación que se pone de manifiesto con la alteración de la roca.6 Pómez estirado y aspecto flameado de una roca ignimbrítica. eutaxita. etc. Este mecanismo dinámico es equivalente a una fluidización y da lugar a depósitos que presentan a la vez caracteres lávicos y piroclásticos. común a estos depósitos que se patentiza por el aplastamiento y estiramiento de los fragmentos vítreos o de pómez. se observan caracteres fluidales. Los fragmentos de pómez igualmente englobados en la matriz suelen aparecer estirados y a veces su aplastamiento produce un veteado típico piel de serpiente. ash-flow. Estos materiales reciben diferentes nombres en la bibliografía (ignimbrita. owharoita. El término eutaxita (Fritsch y Reiss. En las zonas de máxima soldadura y estiramiento de los fragmentos de pómez.). Las variaciones en la concentración de volátiles. etc. petrográfico. quimismo. Entre los aspectos estructurales y texturales de estos depósitos destaca la presencia de fragmentos de rocas y pómez así como de vidrio (shards). Figura 2. puesto que a las denominaciones locales u originales se superponen otras con significado genético. Este carácter fluidal de algunos depósitos puede ser de escasa entidad cuando se debe a la rápida acumulación de piroclástos que conservan elevadas temperaturas y plasticidad. etc. Este problema se plantea frecuentemente en la nomenclatura volcanológica. estructural. aun plásticos. Pero en otros casos la masa de fragmentos ha experimentado un movimiento conjunto antes de caer. dependiendo de la topografía por la que discurren y de la distancia al centro de emisión. por lo que su interpretación es a veces dudosa. incluso dentro de la misma unidad. Las pequeñas esquirlas vítreas se distinguen normalmente de la matriz envolvente por un grado de cristalización y desvitrificación distintas y también por su menor oxidación. desplazándose sobre el suelo suspendido en una fase gaseosa que se mueve a gran velocidad. Las texturas de flujo laminar se reflejan también en la disposición paralela de los fenocristales. El aplastamiento de los fragmentos de pómez y de los shards se debe en parte a la presión de carga. pero existe un estiramiento pronunciado cuya dirección coincide con la del movimiento del material y que se debe a la fluidez del mismo. grado de compactación. especialmente en tobas de composición ácida. existen en ocasiones fuertes replegamientos muy apretados que pueden compararse por su forma y tamaños a los pliegues ptigmáticos de las rocas metamórficas. piperno. cristalinidad. tufolava. Materiales y productos volcánicos Vulcanología 6 Ignimbritas y nubes ardientes En determinados depósitos piroclásticos soldados. donde se forma un bandeado laminar.Capítulo II. o un bandeado alternante en el que las bandas correspondientes a la matriz suelen ser más anchas y claras. que les confiere un índice de refracción y color diferentes. estas formaciones alcanzan decenas de kilómetros de extensión y su potencia oscila entre unos pocos centímetros y varios centenares de metros. lo cual indica que el conjunto de fragmentos se ha movió unitariamente. Las medidas de estos replegamientos varían desde pocos milímetros . así como la diferente rapidez del enfriamiento en el techo. actualmente en desuso. debido a que presentan importantes variaciones estructurales y petrográficas.

foam-lava. sobre todo aquellos de forma más o menos redondeada que no llegan a adoptar una posición estable. son tristemente famosos los que se originan al desbordarse los lagos que ocupan numerosos centros eruptivos en Indonesia. donde los piroclástos formaron una nube incandescente que se derramó en avalancha y descendió a gran velocidad por las pendientes.Capítulo II. en los niveles más vítreos puede desarrollarse ampliamente una textura perlítica y en fases posteriores una alteración fumaroliana e hidrotermal. Otros muchos términos (tufo-lava. Otras características presentan los típicos lahares de Islandia provocados por el deshielo de glaciares (jokulhaup) o los ríos de lodo en Centroamérica. si bien estos pliegues mayores son de tendencia mucho más suave. por lo que tiene un significado más amplio. lo que indica una influencia directa de estos cantos sobre las bandas de matriz y fragmentos de pómez. que modifican con mayor o menor intensidad las texturas primarias. Materiales y productos volcánicos Vulcanología 7 hasta centímetros e incluso pueden alcanzar el metro. En ambos casos es aplicable casi siempre el término ash-flow que no hace referencia al mecanismo de erupción sino a la dinámica experimentada por la masa piroclástica y a su carácter fragmentario en origen. estos depósitos se clasifican como nubes ardientes si responden a erupciones como la acaecida en el Mont Pelé en el año 1902. 1967 y Araña 1971). no implicaba en principio una definición genética de estos depósitos. Durante el lento enfriamiento de estas unidades se desarrollan la desvitrificación normal y la cristalización a partir de la fase gaseosa. incluso para depósitos no soldados o de composición basáltica. . al que se calcula un volumen mínimo de 60 km3 (Anguita. formándose previamente una nube ardiente a cierta altura que luego desciende e inicia su movimiento rasante. 1923 y Marshal. que engloba los grandes bloques que encuentra a su paso. Los pliegues son especialmente frecuentes alrededor de los fragmentos de rocas incluidas. lo que se pone de manifiesto por una zona de matriz más o menos porosa o por un hueco alrededor de ellos. La procedencia del agua permite establecer diferentes tipos de lahares. Los fragmentos de rocas y fenocristales giran aun en los últimos momentos del flujo ya viscoso. que arrastran con facilidad grandes masas de piroclástos sueltos. cuyo carácter totalmente fluidal se ha comprobado posteriormente. Un lahar de este tipo destruyó en el año 79 la ciudad de Herculano. 1973) y que se caracteriza por la heterogeneidad y proporción relativa de sus componentes clásicos. (Fenner. las erupciones volcánicas están asociadas a grandes tormentas de lluvia. Atendiendo al mecanismo eruptivo. Esto hace que tengamos que aceptar como más apropiado el nombre de rocas ignimbríticas para todas aquellas formaciones que presentan en una u otra medida algunas de las características genéticas. Un ejemplo externo de estos potentes depósitos de nube ardiente lo constituye el aglomerado Roque Nublo en la isla de Gran Canaria. aunque su aplicación no esté generalizada (Smith 1960). que quedó sepultada bajo una capa fangosa de varios metros de espesor. al ser arrastrada por el agua una considerable masa de piroclástos no consolidados. pero su uso se ha generalizado para una gran variedad de los mismos. formándose auténticos ríos de lodo mud flow. Frecuentemente. La topografía preexistente condiciona la violencia y peligrosidad de estos fenómenos que pueden devastar regiones relativamente alejadas de los centros eruptivos. obligándoles a plegarse y adaptarse a ellos. etc. En otros casos la erupción es vertical. 1935). mecánicas o estructurales de estos depósitos que participan a la vez de la doble condición de lavas y piroclástos (Locardi y Mittempergher. Estos depósitos engloban también moldes de vegetales. También la palabra reoignimbrita se utilizó para definir un tipo especial reflejado por determinadas formaciones del Monta Amiata. Por otra parte. cuando se conoce o se puede interpretar.) han sido acuñados para resaltar la ambivalencia de estos depósitos. El término ignimbrita. lo cual indicaría una temperatura relativamente baja. siendo a recristalización mayor en los fragmentos de pómez que en los shards y en éstos mayores que en la matriz. Lahares Entre las masas de productos fragmentarios que se desplazan deben incluirse los lahares. que son avalanchas o corrientes fangosas de material volcánico removido por las aguas superficiales o por las procedentes del rápido deshielo. producidos en muchos casos por lluvias posteriores a la erupción.

se encuentra también en áreas sin otra aparente actividad volcánica. MATERIALES LAVICOS Se denominan lavas a los fundidos. si no es muy fluida. puede producirse la evaporación de acuíferos o bolsas de agua subterránea. viscosidad y volumen. Los fragmentos expulsados en una erupción freática son trozos de rocas superficiales. Materiales y productos volcánicos Vulcanología 8 Figura 2. Es frecuente que las erupciones freáticas vayan acompañadas simultánea o sucesivamente por una actividad efusiva cuyos piroclástos se mezclan con los productos de la erupción freática. si bien este condicionamiento topográfico es relativo.7 Aspecto parcial de un lahar. la cual condiciona la dirección de la colada. que fluyen por las bocas eruptivas y se derraman sobre la superficie formando corrientes o coladas. . temperatura. formando verdaderas morrenas laterales y frontales. en cuyo caso la elevada temperatura que se requiere en el subsuelo para evaporar un acuífero hay que buscarla en la presencia de cuerpos intrusivos superficiales. así como de la topografía.Capítulo II. o en la vertical de una cámara magmática. aun ricos en volátiles. La presión del vapor confinado provoca la explosión que destruye la cobertura cuyos fragmentos son proyectados con gran violencia y se depositan formando edificios similares a los de origen volcánico. ya que la lava. excava su propio cauce. totalmente ajenas al fenómeno magmático que indirectamente produjo la formación de vapor y consiguiente explosión. Erupciones freáticas Como consecuencia del aumento de temperatura en el entorno de los conductos volcánicos. El flujo de las lavas depende de su composición. Este fenómeno eruptivo es frecuente en las regiones costeras y en zonas con situación hidrológica favorable.

Cuando el paquete se ha formado con los productos de varias erupciones separadas en el tiempo. pudiendo llegar a tener una velocidad de salida superior a los 100 km/hora que decrece rápidamente al iniciarse el enfriamiento. etc. En estas lavas. es común la formación de curiosas rugosidades superficiales debido a que la costra. lavas en tripas.Capítulo II. es arrastrada o removida por la masa líquida que continúa fluyendo bajo la superficie (lavas cordadas. que al enfriarse presentan una costra lisa. aun plástica. Algunas coladas muy fluidas alcanzan una longitud superior al centenar de kilómetros mientras que las lavas muy viscosas dan lenguas cortas y potentes. En regiones de intenso volcanismo. los distintos periodos efusivos quedan delimitados por niveles de almagres. las coladas sucesivas se apilan en paquetes de más de mil metros de potencia y la base escoriácea de cada colada permite distinguir las diferentes unidades emitidas en una misma erupción. si bien lo que influye en el desplazamiento de la colada es la pendiente del terreno y el empuje de los materiales que continúan saliendo de las bocas eruptivas.).8 Colada de lava. Materiales y productos volcánicos Vulcanología 9 Figura 2. que son los suelos orgánicos que se forman durante los lapsos de inactividad volcánica. de corteza continua vítrea y porosa. 1953 y 1968). Estos suelos adquieren una típica tonalidad rojizo-amarillenta al ser rubefactados por lavas calientes que discurren sobre ellos. se denominan pahoehoe. . Las lavas poco viscosas avanzan con gran rapidez. Caractéres de las Coladas Las coladas muy fluidas. palabra hawaiana que hace referencia al aspecto y carácter del a superficie sobre la que se puede caminar sin dificultad (Macdonald. o se acumulan formando tortas o sombreros sobre las bocas de salida.

. ya sólidos. difícilmente transitable. son numerosos y de gran tamaño se denominan lavas en bloques. las cuales presentan un aspecto caótico. que también se conocen con el nombre castellano de malpaís. de significado opuesto a pahoehoe. Cuando los fragmentos que transporta.9 Lavas pahoehoe (en tripas y cordadas). El vocablo hawaiano aa. rompiendo constantemente la costra enfriada y englobando sus fragmentos. Materiales y productos volcánicos Vulcanología 10 Figura 2.Capítulo II. define las coladas de superficie áspera y rota. Estas lavas han experimentado un régimen más turbulento.

la formación de bolas implica una lenta infiltración de la humedad. es la conocida con el nombre de “grano de millo” o “pineapple”. En general. pero también en estos materiales se forman esporádicamente núcleos con diámetros superiores a los dos metros. . Figura 2. se forman diaclasas o grietas de enfriamiento que dan lugar a una disyunción lajeada. Otros tipos de disyunción se desarrollan cuando la meteorización actúa a favor de las microfracturas generadas durante el enfriamiento. facilita una disyunción en bolas (kieffer. que se manifiesta con la alteración de la roca en ambiente húmedo. Una disyunción superficial a pequeña escala. En las rocas básicas o intermedias las bolas son pequeñas y aplastadas con delgadas escamas. ya que la parte superficial y la que está en contacto con el suelo se enfrían más rápidamente.10 Contraste entre coladas aa (malpaís) y las coladas pahoehoe. que no es homogéneo.Capítulo II. Esta disyunción es menos frecuente en rocas volcánicas ácidas. Materiales y productos volcánicos Vulcanología 11 Figura 2. Una vez detenida la colada continúa el proceso de enfriamiento y solidificación. este hecho provoca la formación de un cinturón de retracción a un tercio aproximadamente de la base. Asimismo. Un ambiente húmedo permanente en la base de colada. que progresa al alterarse sucesivamente las capas más externas de las columnas formadas como consecuencia del enfriamiento. asociada a la existencia de diaclasas verticales. 1968). porque la roca se disgrega como una mazorca.11 Colada en bloques.

Este proceso crea un vacío o cavidad bajo la costra superficial.Capítulo II. Figura 2. formándose los tubos o túneles volcánicos. Materiales y productos volcánicos Vulcanología 12 Figura 2. Tubos Volcánicos Las lavas basálticas muy fluidas que continúan circulando bajo una costra ya solidificada. Otras teorías sobre la formación de túneles volcánicos han sido expuestas por Ollier y Brown (1965) para las cavernas de lava de Vitoria.12 Disyunción columnar o prismática. pueden experimentar un descenso de nivel al disminuir el caudal o ahondar su propio cauce subterráneo. Estas cavernas longitudinales de pequeñas dimensiones son muy frecuentes en algunos paisajes volcánicos y se ponen de manifiesto al desplomarse parcial o totalmente el techo.13 Disyunción en bolas. .

donde algunas lavas son conducidas a varios kilómetros de la costa. mientras que en las lavas pahoehoe son también muy frecuentes los de pequeñas dimensiones. en Islandia. Figura 2.14 Campo de volcanes donde se observa un largo túnel con su techo desplomado. Hernández Pacheco (1910) el nombre de estalafitos para designar las formas estalactíticas y estalagmíticas que se forman al descender el nivel de la corriente lávica subterránea y gotear el material fundido que quedó adosado al techo y paredes del túnel. fluyendo en tubos submarinos. Materiales y productos volcánicos Vulcanología 13 Una famosa gruta volcánica es la Surtshellir. en Lanzarote. En las lavas aa pueden desarrollarse grandes tubos volcánicos.15 Pequeños tubos volcánicos en coladas pahoehoe. Con el nombre de jameos se denominan en Lanzarote a las simas o ventanas que se producen al desplomarse parte del techo de un túnel volcánico y que sirven de acceso al mismo. . Algunos tramos del tubo tienen 20 metros de altura al existir galerías superpuestas y su extremo se prolonga en un túnel submarino que hoy se encuentra a varios metros bajo el nivel del mar (Bravo. pero la más espectacular es sin duda la Cueva de los Verdes. de 2. También en esta isla propuso E. que supera los 6 Km.Capítulo II. 1964).200 metros de longitud. Prolongaciones submarinas de tubos volcánicos se han observado también en Hawai. Con una pendiente del 5%. Figura 2.

Materiales y productos volcánicos Vulcanología 14 Figura 2. las lavas que fluyen por su interior pueden alcanzar mayores distancias al tener un cauce favorable y conservar elevadas temperaturas al comportarse las paredes del túnel como perfectos aislantes. El estudio de tubos volcánicos durante su formación en la isla de Hawai (Peterson y Swnson. 1974) ha sugerido que éstos juegan un importante papel en la construcción de los escudos de tipo hawaiano. . debido a que las aguas que se filtran en las cuevas se congelan durante el invierno y no llegan a deshelarse en verano. Lanzarote.17 Planta y perfil de la cueva de los verdes. Una gruta de este tipo es la “Cueva del Hielo” en el Pico del Teide (Tenerife).Capítulo II. En efecto. En zonas volcánicas extintas el carácter aislante de los tubos da lugar a un curioso fenómeno que consiste en la presencia permanente de hielo en el interior de algunas grutas volcánicas.16 Techo de un túnel con estalafitos. Figura 2.

pero pasan desapercibidos al desarrollarse a gran profundidad. pero este factor parece tener menos importancia de la que se le ha concedido hasta ahora. Figura 2.100 m. Zinder y Fraser. Carlisle. debido al ambiente acuático en que se desarrollan y depositan (ver p. de profundidad la presión hidrostática supera la presión crítica del agua y no se forma vapor al entrar la lava en contacto con el agua. probablemente debido a que el magma incorporó suficiente agua de mar durante su ascenso. . 1963). aunque también existen modificaciones químicas y mineralógicas al reaccionar el magma con el agua del mar. McBirney. Las características del volcanismo submarino dependen de la profundidad a la cual se desarrolla. Materiales y productos volcánicos Vulcanología 15 VOLCANISMO SUBMARINO Los materiales emitidos en erupciones submarinas tienen algunos caracteres típicos. 1963. Cuando las lavas entran en contacto con el agua se forma una delgada capa vítrea. éstos no pueden desencadenar paroxismos explosivos.. al continuar fluyendo magma se individualizan en el frente y superficie de la colada unas protuberancias o bolsas que se separan y ruedan por la pendiente costera o por las suaves laderas de los edificios piroclásticos submarinos. para disminuir su viscosidad. ya que cuando la presión de la columna de agua es superior a la de los volátiles. Las pocas diferencias con los productos volcánicos subaéreos son de tipo morfológico y estructural. Asimismo a unos 2. Probablemente estas últimas constituyen la faceta más importante y activa del volcanismo actual. 1974) y Aleutianas. 1963. todavía plástica.Capítulo II. Asimismo se pensaba que los magmas basálticos eran los únicos que adquirían estructuras peculiares en ambiente subacuático.18 Lavas alhodilladas.e. que encierra el material fundido. pero las mismas estructuras están presentes en rocas más silíceas de las Islas Canarias (Hernández-Pacheco y Fernández Santín. También la estructura de las coladas varía según se trate de erupciones esporádicas localizadas en mares someros o de erupciones tranquilas y prolongadas a lo largo de fisuras en los fondos oceánicos.

generación de carbonatos. se observan pillows erosionadas y en la inferior. albitización de plagioclasas. más cristalino.Capítulo II. Cada pillow tiene la parte superior convexa. . Estas bolsas o almohadillas –pillows. se observa la estructura radial. quedando un núcleo que se enfría más lentamente y que es.se acumulan al pie de la pendiente en depósitos con una típica disposición lavas almohadilladas o pillow lavas. mientras que la base es puntiaguda o en forma de quilla por encajarse sobre el empedrado de pillows previamente depositadas. La costa vítrea de los pillows se solidifica progresivamente hacia el interior en capas concéntricas. tales como la serpentinización y cloritización de olivinos y piroxenos.19 En la superior. al quedar englobadas en una masa piroclástica o en productos procedentes de la descomposición de la corteza vítrea. ceolitización. etc. Si la erupción es rápida. La última etapa de solidificación hace que aparezcan las fracturas radiales de retracción típicas de las pillows. la base de estos depósitos no presenta este carácter o bien está formada por pillows alargadas y aplastadas por el peso acumulado sobre ellas. Otras almohadillas aparecen aisladas y conservan forma esferoidales. por tanto. Todos estos materiales submarinos pueden estar sujetos a procesos pneumatolítico-hidrotermales (espilitización) que implican importantes cambios químico-mineralógicos. anfibolitización. Materiales y productos volcánicos Vulcanología 16 Figura 2.

haciéndose más patentes los caracteres petrográficos de su emplazamiento en los niveles más profundos. fácilmente alterable. Por ejemplo. no todos los materiales magmáticos alcanzan la superficie. Materiales y productos volcánicos Vulcanología 17 En las erupciones que tienen lugar en aguas someras. y tienen como característica general su disposición vertical o subvertical que corta las estructuras de las formaciones que atraviesan. El rápido enfriamiento de estos fragmentos condiciona su carácter vítreo. Son groseramente cilíndricos y presentan notables variaciones en la vertical. que corresponden a volcanes monogénicos. Son todavía poco conocidos los mecanismos de formación y depósito de los materiales piroclásticos submarinos. convirtiéndose en cenizas que pueden ser proyectadas a grandes distancias (Tazieff. la explosividad se multiplica debido a la rápida vaporización del agua del mar. 1968 y 1973).Capítulo II.20 Pillow brecha. para los que la denominación de hialoclastitas (Ritman. que al aumentar el volumen destruye en sucesivas explosiones los materiales en los que está ocluida. que rellenan los principales conductos del magma. FACIES SUBVOLCANICAS En una erupción volcánica. ya que parte de ellos se enfrían y solidifican en los conductos al no encontrar fácil salida o cesar las condiciones que impulsaban el movimiento ascendente del magma. Este tipo de nubes anulares puede originarse por la onda expansiva de los primeros gases que alcanzan el techo del conducto y sus efectos destructivos deben ser responsables de muchos depósitos piroclásticos submarinos. . por lo que la cristalización del fundido es más perfecta. Las grandes chimeneas pueden presentar también una diferente cristalización de centro a borde y es muy común la disyunción columnar. Figura 2. en especial de los anillos de ceniza (ash-rings). según Bonatti (1970) los seamounts y guyots están constituidos principalmente por brechas y cenizas volcánicas. si bien existe una gran variedad de depósitos con diferente significado genético y dinámico. 1973) es generalmente aceptada. mientras que los bordes y niveles superiores tienen más aspecto de brecha volcánica. Estos materiales se ponen de manifiesto cuando la erosión desmonta la cobertura de rocas encajantes menos resistentes. Normalmente en condiciones subvolcánicas el enfriamiento es más lento que en las lavas. por lo que pueden confundirse con los vidrios palagoníticos resultantes de la descomposición de tobas y lavas submarinas. Una característica frecuentemente observada en las erupciones submarinas de aguas someras y en las freáticas es la formación de una nube rasante –base surge. Los cuerpos subvolcánicos más característicos son las chimeneas o necks.que irradia del centro eruptivo como en las explosiones nucleares (Moore. especialmente en las zonas más profundas y en el núcleo de los cuerpos intrusitos. 1962. 1967).

Los “pipes” son típicos del volcanismo en zonas continentales estables y han sido puestas de manifiesto por una intensa erosión de las formaciones sedimentarias en las que han intruido. las fracturas que rellenan parten de niveles superiores del conducto principal y los diques siguen una pauta radial desde el centro eruptivo. 3. En ocasiones las familias de diques lineares presentan sistemáticos desplazamientos transversales a la dirección principal (diques escalonados) que pueden ser el reflejo de esfuerzos tectónicos regionales activos durante la intrusión. La generación y sucesiva intrusión de esta brecha se explica por fenómenos explosivos a distinto nivel de la columna magmática ascendente. Billings. Su disposición. Los diques circulares (ring dikes). 5. Las “pipes” constituyen un interesante tipo de conductos que suele culminar en una pequeña depresión o diatrema. Chimenea. longitud. acompañado de una potente intrusión central. . Los diques constituyen las facies subvolcánica más común. Con un mecanismo inverso al anterior. están asociados a calderas de hundimiento y se disponen periféricamente a las mismas e inclinados hacia el exterior. Dique cónico. aunque el proceso desencadenante de estas explosiones y consiguiente brechificación de la roca encajante admite diferentes hipótesis. la encontramos asociada a las grandes fracturas en escalón y fallas transformantes. forma y espesor dependen de dichas grietas o fracturas que en muchas ocasiones son conductos de alimentación y salida de lavas. 2. La brecha está a su vez intruida generalmente por un neck en posición más o menos excéntricas. Una disposición geométrica similar. Dique circular. 1943 y Hernán 1974). pero en algunas ocasiones estas estructuras corresponden a un volcanismo abortado y no alcanzaron la superficie ni alimentaron fuentes de lava. 4. pero más frecuentemente. en la que coexisten fragmentos procedentes de diversa profundidad.21 Cuerpos intrusivos subvolcánicos: 1. Los diques directamente conectados con las cámaras profundas son de mayor envergadura y siguen tendencias lineares de varios kilómetros. cuyo conjunto responde a un cono invertido. Los pipes se adelgazan en sus raíces y están ocupados por una brecha intrusita. a veces groseramente estratificada. Materiales y productos volcánicos Vulcanología 18 Figura 2. 1937. son estructuras planares formadas al solidificarse el magma que rellena las numerosas fracturas que acompañan a la erupción. Sill. pero a mayor escala. están relacionados los diques cónicos (cone sheets). incluso subcorticales. o también de una heterogeneidad en la competencia de las sucesivas formaciones atravesadas. Los diques suelen agruparse en familias cuyas pautas están determinadas por accidentes tectonovolcánicos que se resuelven en la apertura de grietas dispuestas geométricamente (Anderson.Capítulo II. Los términos chimenea y neck hacen referencia a la conexión entre las lavas y su fuente de alimentación. Dique radial. aunque en la mayoría de los casos parece que el conducto no alcanzó la superficie.

Capítulo II. donde los diques constituyen en amplios sectores más del 90% de la roca visible en los afloramientos (López. En general. tales fenómenos deben estar asociados a un importante proceso de distención. . los diques no son tan abundantes y suelen aparecer aislados destacando como grandes paredones debido a una erosión diferencial.22 Distribución de diques en la región central de Gran Canaria. como ocurre p.e.23 Distribución y orientación de diques de Fuerteventura. 1969 y 1970). la intrusión filoniana es de tal intensidad que desaparece casi totalmente la roca encajante. Figura 2. Materiales y productos volcánicos Vulcanología 19 Figura 2. Ruiz. en Fuerteventura (Islas Canarias). cuya convergencia en profundidad (cone sheet) se ha determinado con base al rumbo y buzamiento de los diques. En algunas regiones.

25 Dique digitado intrusivo en hialoclastitas (pseudodique). en algunos casos. o simultánea si está acompañada por procesos de inmiscibilidad o desmezcla. porque pueden tener una gran dispersión lateral y no ser visibles sus raíces. pero los cristales ya se encontraban en el magma y su concentración en el núcleo del dique se explica por la mecánica de fluidos. Un mecanismo similar de doble intrusión separada por un breve lapso de tiempo. puede originar diques compuestos. La intrusión magmática puede desviarse de la verticalidad e incluso disponerse horizontalmente entre capas sedimentarias o volcánicas si encuentra condiciones favorables para ello. Algunos sills intruyen en sedimentos todavía húmedos y adquieren caracteres de lavas submarinas con las que pueden llegar a confundirse (pillow-sills). son frecuentes en las pillow lavas.24 Sill. Figura 2. 1970). Materiales y productos volcánicos Vulcanología 20 La textura típica de los diques refleja una mayor cristalinidad hacia el centro.e. la zona central más cristalina se ha inyectado en una etapa posterior. 1957) y analógicos (Rubia et al. La intrusión filoniana provoca un aumento temporal de la temperatura en la roca encajante. 1973). Los pseudo-diques se forman cuando bajo lavas previamente solidificadas circula material fundido que puede resalir a través de grietas abiertas en la cobertera sólida. Este efecto térmico que depende en gran medida de la magnitud del dique y de la conductividad de la roca encajante se refleja frecuentemente en fenómenos de termometamorfismo cuya intensidad varía con las características litológicas y ambientales de las formaciones afectadas por la intrusión (ver p. Maury y Mervoyer. es decir formados por rocas de quimismo diferente asociadas en un dique único.. Estas intrusiones concordantes se denominan sills y si se emplazan entre una serie volcánica de similar composición son difíciles de distinguir.Capítulo II. en tanto que los bordes son más vítreos debido a su rápido enfriamiento. Estos falsos diques. o bien es sincrónica con la zona de borde. . No obstante. ya que carecen de raíces profundas. Figura 2. habiéndose estudiado la distribución de isotermas en el dique y su entorno con modelos matemáticos (Jaeger. cuya estructura disgregada permite una fácil inyección de material fluido entre las pillows.

químicas o simplemente de caudal. puesto que están localizadas en zonas de baja pluviosidad y ausencia total de aguas superficiales.e. 1972 y Einarsson. que periódicamente parece dar muestras de una actividad magmática que ya se considera extinguida en la zona. se forman barrizales que burbujean constantemente. lanzando su columna de agua a más de 20 metros de altura. 1973). Materiales y productos volcánicos Vulcanología 21 Distinto carácter tienen otras manifestaciones filonianas de origen no intrusivo. amarillos. En Yellowstone (EE. lo que sumado a la acción de los volátiles.. sale a gran presión. da lugar a la formación de productos hidrotermales. presión barométrica y esfuerzos tectónicos (Rinehart. pero puede explicarse por la presencia de grietas poco profundas en conexión con un acuífero sometido a elevadas temperaturas. 1972). además de las erupciones freáticas ya citadas. Algunas fuertes anomalías térmicas no están aparentemente asociadas a procesos hidrotermales. que se generan de una manera indirecta revelando su indudable relación con procesos magmáticos. Las periódicas fluctuaciones en la erupción han sido relacionadas con mareas terrestres. El lapso entre dos erupciones se debe al tiempo que necesita el nuevo aporte de agua para alcanzar su temperatura de ebullición. que alcanzan hasta 500 m. como los diques o venas de reemplazamiento que se originan por procesos metasomáticos. Su mecanismo no está definitivamente aclarado. PRODUCTOS SECUNDARIOS Y OTROS FENOMENOS ASOCIADOS AL VOLCANISMO Existe una variada gama de productos y fenómenos asociados al volcanismo. pero parece más probable que sea un sistema de fracturas en un medio poroso el que controla el fenómeno. La energía acumulada en los magmas se desprende solo en una pequeña parte durante las erupciones. de donde procede su nombre. Estos depósitos son de color claro..UU. Esporádicamente interviene una mayor cantidad de agua en el proceso y el lodo se desborda en pequeñas “coladas”. que a su vez facilitan la lixiviación de determinados elementos en las rocas y la reacción de otros. relacionada con un sistema hidrotermal alimentado por agua marina que se calienta en acuíferos profundos. Detalladas investigaciones han sido realizadas en los geyseres de Islandia. Cuando el agua contenida en la grietas se calienta sobre su punto de ebullición. en la región volcánica de Olot (Gerona). En algunos casos. pueden incluirse las anomalías térmicas superficiales. dando la impresión de ser lagunas de lodo hirviente. En un sentido u otro. la energía de un magma profundo. sin embargo. Esta anomalía “seca” parece estar. las fuentes termales. Este exceso de calor se refleja en la presencia de numerosas fuentes termales. Una espectacular variedad de las fuentes termales son los geyseres. 1967). Dentro de este grupo. White. No deben confundirse estos pequeños volcanes de barro con los “mud volcanoes” (Jakubov et al. de altura y cuya discutida génesis parece más relacionada con bolsadas de gas e hidrocarburos que con procesos magmáticos. . muy frecuentes en Islandia. azules y verdosos. las aguas subterráneas o superficiales reflejan en sus variaciones térmicas. próximos a bolsadas magmáticas (Araña et al.Capítulo II.UU. pero la presencia de algas y de óxidos y sulfuros de hierro y manganeso les dan frecuentemente un brillante colorido de tonos marrones. aunque no necesariamente con períodos efusivos. puesto que en su mayoría se transmite constantemente en forma de calor por conducción a través de las roas o transportada por volátiles. a la vez que se produce su vaporización. Cuando los fluidos hidrotermales descomponen las rocas superficiales. este fenómeno se concentra en un punto alrededor del cual se levanta un pequeño edificio cónico (volcán de barro) formado al acumularse los borbotones de lodo en los bordes del orificio por el que escapan los gases. los geyseres y los volcanes de barro. Japón y EE. Este puede ser el caso del Lago de Bañolas. Los geyseres expulsan esporádicamente vapor y agua a temperaturas elevadas y sólo parecen explicarse en un contexto volcánico.) se encuentra el famoso Old Faithful que actúan durante unos 4 minutos cada hora. 1964). (ver p. donde se miden temperaturas de 100ºC en superficie y de 300º C a pocos metros de profundidad. Otro producto frecuentemente asociado a formaciones basálticas en regiones con clima árido es el caliche (horizontes carbonáticos muy cementaos) que se forman al precipitar calcita las aguas que en verano ascienden hacia la superficie. Un ejemplo espectacular lo constituyen las Montañas del Fuego (Lanzarote). 1971). En las Canarias Orientales se han formado potentes niveles de caliche que son explotados como caleras (Bravo. En las proximidades de las fuentes termales se forman terrazas de sínter (silíceas) o travertino (carbonáticas) al precipitar los minerales que las aguas calientes disuelven y arrastran del subsuelo.

Materiales y productos volcánicos Vulcanología 22 ENCLAVES Entre los productos emitidos por una erupción deben distinguirse aquellos que se han generado en el proceso magmático y los materiales extraños que el magma recoge durante su ascenso arrancándolos del conducto y transportándolos hasta la superficie. Brouse. principalmente árboles. Figura 2. Fuster et al. puede modificarse la composición del líquido magmático original. ya que el magma ha perdido gran parte de su energía calorífica. Estos materiales xenolíticos proporcionan información sobre la litología de las capas atravesadas por la columna magmática (ver p. La capacidad de asimilación de un magma depende en gran parte de su temperatura y cantidad y la de la roca asimilada. 1970). canto de basalto con numerosas inclusiones de rocas ultrabásicas.e. Cuando la proporción de materiales extraños es elevada y la fusión de los mismos se desarrolla a gran escala. a la derecha. No siempre los enclaves que se encuentran en las rocas volcánicas proceden del conducto. ya que las lavas en su recorrido arrastran y engloban cantos y fragmentos de rocas superficiales. Es posible que los fragmentos arrancados a cierta profundidad permanezcan un tiempo considerable en contacto con el magma. Los enclaves tienen especial interés cuando procedente de zonas profundas de la corteza o del manto superior. Las lavas y piroclástos pueden englobar también materia orgánica. En este sentido el volcanismo contribuye decisivamente a un mejor conocimiento de las capas internas de la Tierra. sin destruirlos totalmente. 1969 y Muñoz.Capítulo II. 1973). puesto que permiten el estudio de rocas cuya observación directa no es posible (ver p.26 A la izquierda. la datación de los residuos carbonizados permite conocer la edad de muchas erupciones prehistóricas.. fragmento de granito incluido en una bomba basáltica. donde la proporción de enclaves gnéisicos alcanza hasta un 20% del total de la roca. como ocurre en algunos volcanes calco-alcalinos en el Sureste de España. . en estos casos la posibilidad de reacción es muy escasa. Determinadas series volcánicas se caracterizan por la gran cantidad de materiales xenolíticos. produciéndose una reacción que culmina con la fusión total o parcial del xenolito.e.