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Crónica # 4

Shanghai Hace casi 5 años vinimos por primera vez a Shanghai con mi querido socio Manuel Rocha. Con esta vez ajusto el quinto en estos años, es decir un viaje por año. Cada vez que vengo me digo a mi mismo que no puede ser que haya cambiado tanto en un año. Y cada año quedo más maravillado de ver el cambio experimentado por esta megalópolis. Esta vez nos quedamos en un hotel muy central, el Meridien, comprado por la cadena dueña de los Sheratons. Ubicado en el mismo corazón de la parte vieja de la ciudad, al lado del People’s Park, del Museo y de la oficina de Planeación Municipal, a un paso del famoso Bund, o sea el malecón al lado del río, el mismo río Yangze que aquí tiene su propio nombre y que funciona como el punto de entrada de todo el comercio de esta rica región de China. Esta parte de la ciudad, con sus edificios neoclásicos de comienzos del siglo XX, al lado de rascacielos modernos, con calles estrechas al lado de grandes avenidas, incluidas las peatonales y de comercios finos, como la Nanjin, equivalente a la Quinta avenida de NY, presenta una oportunidad fascinante para caminarla, algo que no se puede hacer en Beijing. Es, a pesar de su enorme tamaño y sus mas de 18 millones de habitantes, una ciudad paradójicamente, tiene escala humana. Si, parece una contradicción de términos, pero Shanghai es una ciudad para caminarla. Ya sea en los antiguos barrios Franceses, Americanos o Ingleses, donde inclusive había que pasar por puestos de control fronterizo si quería uno ir de uno al otro, como si fueran países distintos, todo dentro de la misma ciudad! Caminar por Shanghai es placentero. Nos tocó además unos bellos días, si aceptamos que “bello” en estas ciudades es tener una bruma manejable, un smog no muy molesto y el poder tomar unas cuantas fotos. Luego de haber evacuado los juegos Olímpicos cuya sede principal fue Beijing, China se enfoca ahora con el mismo empeño hacia la Feria Mundial del 2010, esta vez en Shanghai. Y quieren hacer de este evento algo tan importante e impactante ante el mundo, guardadas las proporciones, como lo fueron para Beijing y para el país, los Olímpicos. Por ello, una visita obligada en esta ciudad es la de la Oficina de Planeación Municipal, donde se han diseñado los grandes cambios urbanísticos y de planeación estratégica de esta ciudad, desde hace mas de 20 años. Tienen allí la maqueta urbana más grande del mundo con todos y cada uno de los edificios actuales, con los aceptados para ser construidos y con los actualmente en construcción. Es difícil describir este fenómeno. Lo mejor es mostrarlo. El visitar esta maqueta da una impresión de volar en un helicóptero por encima de la ciudad y de ubicarse en todos y cada uno de los barrios y puntos importantes de la ciudad. El más impactante y moderno, cruzando el río, se llama el Pudong, hasta hace unos 15 años un sembrado de arroz y un muladar deshabitado. Hoy día está construida allí una

nueva ciudad con los rascacielos más altos, modernos, impresionantes, impactantes que uno pueda ver casi en el mundo, tal vez con la excepción de Dubai. Cuando vinimos hace 4 años y medio, estuvimos mirando la ciudad desde el Lobby del Hotel Hyatt, un lobby en el piso 57 del edificio, con un atrio que se proyecta hacia arriba hasta el piso 82! Eso nos había impactado enormemente. Pues bien, en esto cuatro años construyeron un rascacielos al lado del Hyatt de ciento dos pisos y 450 mts de altura! Una majestuosidad de edificación, que tiene un mirador en el piso más alto, con un “hueco” en el espacio y un “puente” encima de este orificio, que tiene piso de vidrio transparente reforzado obviamente, pero que le da a uno la sensación de estar caminando en el espacio a 45º mts de altura sobre Shanghai….. ; subimos al mirador por medio de un sistema de ascensores que viajan a velocidades impresionantes y que ni se sienten cuando arrancan o cuando están a punto de frenar al terminar de subir o de bajar. La rapidez con que construyeron este rascacielos y la manera como lo vienen manejando con turismo masivo, en este caso turismo de los mismos Chinos, ha sido uno de los puntos que más me impactaron esta vez. Llevamos a nuestros amigos los Restrepo y los Mejía a cenar a nuestro restaurante favorito, HOMES, propiedad de tres jóvenes graduados de la escuela de culinaria donde Chin-Chin, el marido de Jessica la gerente en Shanghai de la empresa de nuestro querido amigo Robert Liu, la de los camiones y buses Chinos para América Latina, ha sido uno de los profesores de culinaria China. Una vez más estos chicos se lucieron cocinando para nosotros una cena gourmet, diseñada a larga distancia por Robert Liu y Chin-Chin, quienes estaban desgraciadamente en Chang Chung, la ciudad al norte de China donde se fabrican los camiones. Pues el bandido de Robert había acordado por adelantado que la cena sería cortesía de él y la vergüenza que sentí al haberlo metido en este problema no fue poca. El siempre tan amable y tan hospitalario tuvo a bien diseñar un menú de lujo y la gente de HOMES nos atendió como a unos príncipes. Ninguno habla ni una gota de Inglés, el restaurante no es para turistas. Estos chicos, de 27 a 30 años, abrieron el restaurante en el 2002. Cuando los visitamos en el 2005 por primera vez, tenía ya tres pisos con salas privadas y públicas. El año pasado que vine con Robert, ya tenían tres restaurantes y un hotel, todos para Chinos en ascenso. Y ahora que estuvimos nosotros, lo acababan de remodelar con todos los pisos divididos en salas privadas para fiestas de diferentes tamaños y condiciones. Esta es la afluencia de la nueva China. Impactante. Siempre cambiante. Pero tal vez lo que mas me impactó esta vez, y puede parecer vanal y superficial, es escuchar la cantidad tan enorme de gente que ya comienza a hablar Inglés como su segundo idioma. Hace cuatro años nadie o casi nadie, hablaba Ingles, ni siquiera en los grandes hoteles como el Hyatt, aquí en la foto. Esta vez, hay un impresionante número de gentes que hablan Inglés. Esto indica una vez más que cuando en China se deciden a hacer algo, se le meten con toda la fuerza para lograrlo. Hay en este momento un plan

por medio del cual todos los niños de primaria reciben 5 horas de clase semanal de Inglés, y esto quiere decir que hay mas de 310 millones de niños estudiando y aprendiendo Inglés en China! Es decir hay más niños en China aprendiendo Inglés, que la totalidad de la población de los Estados Unidos!. Creo que el Chairman Mao se debe estar revolcando en su tumba al ver cómo ha cambiado su país en estos 19 años, desde cuando Den Xiao Ping, su sucesor, declaró que “no importaba si el gato era blanco o negro con tal de que cazara ratones” y disparó así una nueva era en China, la de un sistema político centralizado, comunista, pero un sistema financiero salvajemente capitalista! Pero no importa cuánta modernidad se vea en Shanghai, especialmente en Pudong, el poder caminar por el Bund, por sus amplias avenidas o por sus estrechas calles con frondosos árboles plantados por los franceses, ingleses o gringos, esta ciudad tiene una magia, un “duende”, un misterio, una etérea magnificencia que cautiva y que domina. Es la ciudad por excelencia donde el pasado y el futuro se encuentran.