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Retos y desafíos de la Educación Intercultural Bilingüe

Desde la creación de la educación intercultural bilingüe se han presentado diversos desafíos para los encargados de impartirla, desde la falta de material didáctico hasta la negación de algunos padres de familia que se oponen a que sus hijos sean educados en su lengua materna, debido a la denigración que han recibido durante años, por lo cual se niegan a que sus hijos pasen por lo mismo. La EIB se considera como un proceso a través del cual se establece una relación entre diferentes culturas que responden a una realidad social, política y económica y que por su interacción en un mismo territorio pueden ser compartidas; esta plantea un cambio de mentalidad de la sociedad y de las estructuras de poder y un replanteo del sistema educativo vigente. En el marco conceptual se expresa que por interculturalidad se entiende como un proyecto social amplio que constituye una alternativa que induce a replantear y reorganizar el orden social, porque plantea la comunicación justa entre las culturas como figuras del mundo, reconoce al otro como diferente buscando comprenderlo y respetarlo

la EIB se entiende como el conjunto de procesos pedagógicos intencionados que se orientan a la formación de personas capaces de comprender la realidad desde diversas ópticas culturales y de intervenir en procesos de transformación social que respeten y se beneficien de la diversidad cultural. Ello implica que todos los alumnos alcancen los objetivos educativos nacionales y asegurar el acceso y permanencia en todos los niveles del Sistema Educativo Nacional; también implica replantear la relación con los otros e involucrar en este proceso a los actores de la educación. La EIB tiene como propósitos que todos los sujetos de la educación fortalezcan el conocimiento y el orgullo por la cultura propia como elemento para

afianzar la identidad; desarrollen su competencia comunicativa en su lengua materna y en una segunda lengua y que conozcan la realidad multicultural y multilingüe del país, y valoren los aportes de los pueblos que lo habitan como riqueza de la nación mexicana. Este tipo de educación pretende el desarrollo personal del individuo al reconocer que cada grupo (étnico, cultural, lingüístico y social) existe de forma autónoma, interrelacionada e interdependiente con la sociedad en su conjunto. Le anima a desarrollar habilidades sociales que lo estimulen a cooperar con otras culturas, comunidades y grupos. Por otro lado, conviene recordar que uno de los elementos constitutivos de la cultura, que en la mayoría de los casos identifica y diferencia unos y otros pueblos, es la lengua. La sociedad exige una educación diversificada, que promueva la identidad individual, el respeto y reconocimiento de las diferencias de los grupos étnicos que conforman a la nación.

La EIB es aquel proceso a través del cual los individuos recuperan los conocimientos, saberes y tecnologías propios de su medio. Este tipo de educación genera posibilidades a futuro de construir una democracia verdaderamente representativa y multicultural. Para alcanzar estos objetivos se requiere una nueva educación, una

cultura pedagógica innovadora, un proceso educativo transformador no sólo de la mentalidad de los educandos sino de la organización social en su conjunto. La participación de la comunidad en el proceso educativo es fundamental para que la escuela alcance los fines y objetivos que esta misma sociedad necesita. “… acercar el conocimiento a nuestros alumnos, ampliar sus saberes y ponerlos en condiciones y posibilidades de aprendizaje a partir de tener en cuenta los conocimientos y valores propios. Esto supone que nuestros alumnos reconocen su propia lógica cultural como una construcción particular, y por tanto, aceptan la

existencia de otras lógicas culturales igualmente validas y dignas de ser comprendidas, respetadas y valoradas (López Sánchez, 2003, p.8).”