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Capítulo

LA NATURALEZA Y EL
ALCANCE DE LA ECONOMÍA
1.1 LA ECONOMÍA COMO UNA CIENCIA SOCIAL 4
1.2 "EL HOMBRE ECONÓMICO" 7
El supuesto de la racionalidad 7
Las preferencias y el supuesto del interés propio 1 O
1.3 INTERACCIÓN A TRAVÉS DE LOS MERCADOS:
LAS FUNCIONES DEL PRECIO 13
Interacciones a través del mercado e interacciones ajenas
al mercado 13
Funciones del precio. El sistema de mercado 15
1.4 ANÁLISIS POSITIVO VERSUS NORMATIVO; "LO QUE ES"
VERSUS "LO QUE DEBERÍA SER" 17
1.5 ELEMENTOS DEL SISTEMA DE MERCADO 19
Agentes económicos tomadores de decisiones 19
Escasez, objetos de elección y actividades .económicas 19
El flujo circular 20
1.6 MICROECONOMÍA Y MACROECONOMÍA 21
RESUMEN 22
PREGUNTAS 23
Ejemplos
1.1 El ecologista y el economista 5
1.2 Ingresos: licenciatura en economía versus otras licenciaturas 6
1.3 ¿Psicóticos racionales? 8
1.4 ¿Simulación racional de enfermedades? 9
1.5 ¿Estudiantes de economía racionales? 9
1.6 ¿Estudiantes de economía egoístas? 11
l. 7 El crimen como una elección económica: "tres strikes" 13
1.8 Subasta de las oficinas para los profesores 15
1.9 ¿Cuándo están en desacuerdo los economistas? 18
1
Hirshleifer, J., Hirshleifer, D. (2000). La naturaleza y el alcance de la economía. En Microeconomía :teoría
del precio y sus aplicaciones ( pp.1 - 24 )( 590p. )(6a ed). México, D.F. : Pearson Prentice Hall. (C18674)
2 Primera parte Introducción
A
la economía le conciernen las decisiones, es decir, las elecciones entre posibles acciones. Lo primero
que debe apreciarse acerca de las decisiones es que toda acción posible tiene sus ventajas y sus des-
ventajas, sus más y sus menos, sus beneficios y sus costos. ¿Está usted pensando en practicar tenis? El
juego puede adelgazar su figura y mejorar su disposición, pero le quitará tiempo de sus estudios y podría
dañar sus articulaciones. ¿Qué tal si abandonara la universidad para aceptar un trabajo? Quizá usted ga-
naría más dinero ahora, pero tendría un ingreso menor más adelante en su vida. Lo mismo se aplica en
los negocios y el gobierno. No importa si se trata de una pequeña acción, como cuando el tendero de la
esquina decide aumentar el precio de las papas, o de una decisión con mayor trascendencia, como
cuando el Congreso vota sobre una declaración de guerra. Casi siempre hay argumentos válidos, tanto
en favor como en contra. ¿Cómo deben llegar a una decisión los individuos, las empresas o los gobier-
nos que se enfrentan a dichas consideraciones que se contraponen? La economía nos muestra cómo de-
terminar la mejor acción mediante una evaluación sistemática de las ventajas y las desventajas.
La economía también hace hincapié en que las decisiones no se toman en el vacío. Es probable
que otras personas cambien su conducta como respuesta a lo que usted hace. Si un tendero aumenta el
precio de las papas, tal vez los clientes decidan comprar menos papas. De manera que, después de todo,
un precio más alto quizá no incremente las utilidades del abarrotero. Lo mismo es cierto en el caso de
las soluciones propuestas para los problemas sociales. En un caso extremo, imagínese que una ley pre-
tende ayudar a los pobres, y para ello requiere que todos los tenderos reduzcan los precios de los ali-
mentos a la mitad. Antes de concluir que esto es una buena idea, necesitaríamos saber cómo podrían
reaccionar los tenderos. ¿Proporcionarán los comestibles a los precios más bajos, o los compradores en-
contrarán vacíos los anaqueles de la tienda? (A decir verdad, este ejemplo no es realmente extremo,
porque algo similar ocurre cuando la legislación de control de rentas congela el alquiler de los aparta-
mentos durante un periodo de inflación general. Si los ingresos y la mayor parte de los otros precios se
duplican, pero las rentas se congelan, entonces, en términos reales, lo que recibe el casero habrá dismi-
nuido alrededor de 50%.)
Se ha llamado a la economía la "ciencia sombría".
1
Esto se debe probablemente a que a menudo
los economistas son los que deben dar las malas noticias; por ejemplo, dar a conocer que un proyecto o
un programa superficialmente atractivo con frecuencia no resulta ser una idea tan buena una vez que se
toman en cuenta los costos y se consideran las respuestas de todos los individuos afectados.
La tabla 1.1 ofrece una lista de varios problemas sociales que se han percibido, junto con algunas
supuestas "soluciones". También se muestran las posibles consecuencias adversas que podría señalar un
economista. ¿En cuántas de estas consecuencias adversas pensó usted? ¿Puede añadir algunas otras ob-
jeciones posibles? Por otra parte, ¿puede pensar en algunos argumentos que podrían refutar estas obje-
ciones?
Es un hecho real que quienes proponen un plan o un proyecto tienden a pasar por alto las posi-
bles fallas, también es probable que los oponentes ignoren la evidencia en favor. Si usted aprende a pen-
sar como economista, si aprende a sopesar con imparcialidad los pros y los contras, tal vez no será muy
popular, pues las personas comprometidas con un lado del problema por lo general no escuchan losar-
gumentos en contra. Pero sí logrará que sus decisiones privadas sean más eficaces y que sus puntos de
vista sobre los problemas sociales sean más equilibrados.
1
"No es una ciencia alegre ... , no, es deprimente, desolada y de hecho bastante abyecta e inquietante: lo que a
manera de distinción podríamos llamar la ciencia sombría" (Thomas Carlyle, 1795-1881).
Capítulo 1 La naturaleza y el alcance de la economía 3
Tabla 1.1 Cómo encontrar soluciones a los problemas sociales
PROBLEMA
l. Los productores de acero de
nuestro país están amenazados
por la competencia de las
importaciones.
2. Las rentas de los apartamentos están
aumentando, ello deja las viviendas
decorosas fuera del alcance de
los pobres.
3. Los salarios de las mujeres son más
bajos que los de los hombres.
4. La pesca comercial de atún está
matando un gran número de
delfines.
5. Los costos médicos son muy elevados.
6. Muchas personas son adictas
a las drogas.
7. Muchas personas son adictas
a las drogas.
SOLUCIÓN
Imponer una tarifa sobre el acero
importado.
Congelar las rentas de los apartamentos.
Adoptar leyes de "valor comparable" que
requieran una paga igual para los hombres
y mujeres que desempeñan trabajos
semejantes.
Requerir que en la pesca doméstica
se utilicen redes especiales que permitan
que escapen los delfines.
Requerir que el gobierno pague una
parte de las cuentas médicas,
especialmente en el caso de los
pobres.
Hacer que las leyes de narcóticos
sean más enérgicas.
Renunciar a la aplicación de las
leyes de narcóticos.
POSIBLES CONSECUENCIAS
ADVERSAS
a. El precio del acero aumentará,
de manera que las industrias
que lo utilizan tendrán costos
más elevados y deberán aumentar
los precios para los consumidores.
b. Como otros países venderán
menos acero a Estados Unidos,
comprarán una menor cantidad
de las exportaciones
estadounidenses.
a. Los caseros escatimarán en el
mantenimiento y la reparación
de los apartamentos.
b. A la larga, se construirán menos
viviendas para renta.
a. Los empleadores estarán menos
dispuestos a contratar mujeres.
b. En la determinación de salarios
estarán involucrados costosos
procedimientos burocráticos
y judiciales.
a. Los consumidores tendrán que
pagar más por el atún.
b. Las pesquerías que no sean
estadounidenses y que, por tanto,
no están sujetas a las leyes de ese
país, serán las que ganarán la
mayor parte del comercio de atún.
a. Las cuentas de los médicos
y los cargos de los hospitales
se incrementarán aún más.
b. Los impuestos deberán
aumentar.
a. Aumentarán los precios de los
narcóticos en la calle, obligando
a los adictos a robar para
satisfacer su hábito.
b. Los poderosos intereses
financieros en el tráfico
de narcóticos conducirán a una
mayor corrupción de la policía
y los judiciales.
La creciente disponibilidad y los
precios más bajos de los narcóticos
incrementarán el consumo y la
adicción.
4 Primera parte Introducción
~ ~ ~ ~ @ _ l j ~ LA ECONOMÍA COMO UNA CIENCIA SOCIAL
Li -- ,.-1. .,.,., 1' , ..:-'.:
La economía es una ciencia. Es decir, es un conjunto de teorías con la evidencia empírica en favor y en
contra, que se ha construido para ayudarnos a comprender el mundo real y hacer predicciones válidas
acerca de él. De manera específica, la economía es una ciencia social. Nuestro tema es la interacción de
elecciones que hacen los seres humanos. La economía aborda preguntas como: ¿las tarifas más altas ha-
rán que los consumidores tengan mayores ventajas? ¿Un mayor déficit en el presupuesto del gobierno
de este año significa necesariamente impuestos más altos en el futuro? ¿Las sentencias a prisión más
prolongadas harían que se redujera el grado de criminalidad?
Pero, ¿es realmente válida la afirmación de que la economía es una ciencia? Un cínico podría res-
ponder: "Cualquiera que lea los periódicos sabe que los economistas siempre están en desacuerdo. Y
eso no me da mucha confianza en que hayan llegado a una verdad científica. Además, si es verdad que
pueden predecir científicamente los eventos financieros y comerciales, ¿por qué no todos se han enri-
quecido?"
Como una primera respuesta, es muy fácil sobrestimar el grado de divergencia entre las opiniones
de los economistas. La controversia hace noticias; el consenso, por lo común, no. Por ejemplo, la gran
mayoría de los economistas conviene en que los controles de precios conducen a la escasez, en que el li-
bre comercio mejora la división internacional de la mano de obra y en que la excesiva impresión de di-
nero acarreará inflación. Asimismo, el desacuerdo es esencial si queremos que las ciencias progresen.
En la astronomía, el modelo geocéntrico de Ptolomeo se encontró con la oposición del nuevo modelo
heliocéntrico de Copérnico. En la química, Priestley apoyaba la flogístíca de 1a combustión, mientras
que Lavoisier apoyaba la teoría de la oxidación. En biología, la teoría darwiniana de la evolución con-
tradecía el creacionismo. Lo que caracteriza a la ciencia no es el acuerdo universal, sino la buena disposi-
ción para examinar la evidencia. Los aspectos importantes de la economía (por ejemplo, las hipótesis
monetaristas versus las fiscalistas en la macroeconomía y la efectividad de la planeación centralizada pa-
ra lograr el crecimiento económico) están en una revalorización contínua en vista de la evidencia. Los
economistas pueden continuar en desacuerdo, tal vez debido a que los problemas son complejos, o a
que los investigadores no son lo suficientemente hábiles, pero siempre habrá aspectos no resueltos en
cualquier ciencia que tenga vitalidad.
2
Si vemos la otra cara de la moneda, los observadores a menudo exageran el grado en que se han
dominado las ciencias naturales. En la física aplicada, son muy pocos los temas que se han estudiado
tan bien como la resistencia de los materiales. Sin embargo los ingenieros, después de hacer sus mejores
cálculos, por lo común añaden un vasto factor de seguridad (SOo/o o incluso un 100%) antes de cons-
truir un puente o una presa. Aun así, los puentes siguen derrumbándose y el agua continúa arrastrando
las presas. Durante el terremoto de 1994 en Los Ángeles, las autopistas reforzadas, diseñadas para resis-
tir una sacudida todavía más severa de la que en realidad ocurrió, se desplomaron. Para dar otro ejem-
plo, la meteorología es ciertamente una ciencia natural y no obstante, los meteorólogos difícilmente
pueden predecir el clima con más de una semana de anticipación. Si se les permitiera a los economistas
que predicen el grado de desempleo o el índice de inflación un factor de seguridad tan amplio como el
de los ingenieros o los meteorólogos, muy rara vez se equivocarían.
2
Sin embargo, el consenso científico no necesariamente implica un acuerdo general acerca de las políticas. Véase la
sección sobre el análisis positivo versus el normativo.
Capítulo 1 La naturaleza y el alcance de la ecoJWmía 5
...... " "

Ejemplo 1.1 EL ECOLOGISTA Y EL ECONOMISTA
1 (,-1,
En el otoño de 1990, como pago de una apuesta hecha 10 años antes, el ecólogo Paul Ehrlich le envió un che-
que por 576.07 dólares. al economista Julian L. Simon. El perdedor era el autor del éxito de venta de 1968,
The Population Bomb. Aunque Ehrlich no era economista, en ese libro hizo varias predicciones económicas
temerarias. Veamos, por ejemplo, las primeras frases del libro: "La lucha por alimentar a toda la humanidad
ha terminado. En la década de los setenta, cientos de millones de personas morirán de inanición." Y en 1974,
Ehrlich repitió su pronóstico de" ... es probable que un desastre alimenticio alcance a la humanidad en los
años setenta (o a más tardar en la década de los ochenta). Se ha creado una situación que podría provocar la
muerte por inanición de mil millones de personas o más".a
A juzgar por el resultado, esas predicciones fallaron totalmente. A pesar de algunos problemas locales,
resultó que el periodo de los setenta fue de una relativa abundancia. Sin embargo, Ehrlich siguió siendo obje-
to de grandes aclamaciones y continuó repitiendo predicciones similares en libros, discursos y artículos que
recibían atención mundial. En particular, argumentaba que las fuentes accesibles de muchos minerales clave
estarían a punto de agotarse antes de 1985.
Mientras tanto, Julian L. Simon, una de cuyas especialidades es la economía de recursos, había estado
prediciendo correctamente lo contrario: mejoramientos generales en el bienestar a nivel mundial y precios
más bajos de las materias primas. Simon retó a los agoreros como Ehrlich a que respaldaran sus afirmaciones
contrarias con efectivo. El resultado fue una apuesta en 1980 sobre si el precio de cinco metales importantes
(cromo, cobre, níquel, estaño y tungsteno), después de calcular un margen de inflación, subiría o bajaría pa-
ra 1990. (Simon permitió que Ehrlich eligiera los bienes específicos.) Una vez más, se demostró que Ehrlich
estaba equivocado. Las décadas de los setenta y los ochenta fueron un periodo de relativa prosperidad y hubo
un descenso generalizado en los precios de las materias primas.
El error analítico de Ehrlich fue estudiar sólo el lado de la demanda y, de manera específica, la creciente
población mundial. Aun cuando convenía en que la población ciertamente estaba aumentando, Simon, con
su mejor comprensión económica, pudo pronosticar que los desarrollos favorables en el lado de la oferta
-en especial el progreso tecnológico y el creciente comercio internacional- inclinarían la balanza hacia un
aumento en la prosperidad, más que a una disminución.
Así, pues, las predicciones del análisis económico fueron reivindicadas. Sin embargo, un cínico podría
decir que, para efectos prácticos, ¡el perdedor resultó ser el mejor economista! El autor de The Population
Bomb ha recibido regalías sobre más de 3 000 000 de ejemplares vendidos, sin mencionar sus libros y artícu-
los posteriores sobre temas similares. A pesar del repetido fracaso de sus pronósticos, en 1990 recibió una be-
ca para "genios" de la Fundación MacArthur por una suma de $345 000. Ese mismo año viajó a Estocolmo
para compartir la mitad del Premio Crafoord por sus notables contribuciones a la ecología. A un nivel más
popular se dice que Ehrlich ha aparecido 25 veces en "The Tonight Show". Mientras tanto, Julian Simon pu-
blica frecuentemente y disfruta de una excelente reputación entre los economistas, pero no lo invitan a que
se dirija a grandes auditorios entusiastas en las reuniones del "Día de la Tierra".b
Comentario
Desde el punto de vista económico, debemos pensar en los dos protagonistas como si propor-
cionaran bienes diferentes. Simon está ofreciendo un análisis económico correcto, para el cual
la demanda es bastante limitada. Aunque Ehrlich tiene menos éxito en esa línea de negocios, es-
tá ofreciendo principalmente una clase diferente de producto, en ocasiones llamado "despertar
6 Primera parte Introducción
de la conciencia", en donde los prospectos para ganarse la aclamación pública son evidente-
mente mucho mayores.
fiiJ
' The End of Affluence, p. 21.
bPara una historia de la apuesta, junto con los argumentos y análisis de cada lado, véase John Tierney, "Betting the Planet", New York
Times Magazine, 2 de diciembre de 1990.
El cuestionamiento ((¿por qué no se han enriquecido?" plantea un segundo reto a la economía co-
mo ciencia, y podría parecer una insensatez, pero propone aspectos interesantes. En primer lugar, como
lo muestra el ejemplo 1.1, el análisis económico correcto no necesita tener un valor comercial mayor
que el de las aseveraciones incorrectas pero psicológicamente atractivas. De manera más general, el co-
nocimiento científico en cualquier terreno no garantiza el éxito financiero. Si Michael Jordan hubiese
estudiado las ecuaciones de aerodinámica que gobiernan el movimiento de los proyectiles esferoidales,
¿habría mejorado sus anotaciones en el baloncesto? Sin embargo, no debemos llevar este argumento
demasiado lejos. Después de todo, ¿cuál es la utilidad de la economía (o, para el caso, de la aerodinámi-
ca) sino son los resultados obtenidos? De manera que no es ilógico esperar que una mejor compren-
sión de la economía y de los mercados propicien un ingreso más alto en efectivo. Aunque difícilmente
puede esperarse que la mayoría de las personas iguale sus logros en la vida a los de los genios como
Michael Jordan en los deportes, o como Peter Lynch en las finanzas, sí debería haber un efecto obser-
vable de la capacitación en economía sobre el ingreso. Y ciertamente lo hay, como se muestra en el
ejemplo 1.2.
INGRESOS: LICENCIATURA EN ECONOMiA
VERSUS OTRAS LICENCIATURAS
La tabla muestra las ganancias mensuales promedio en 1990 para los individuos con licenciaturas, por áreas
seleccionadas. ·
Ingresos mensuales promedio en Estados Unidos (en dólares)
AREA INGRESOS RANGO
Ingeniería $2953 1
Matemáticas/Estadística 2569 2
Economía 2528 3
Negocios/ Administración 2447 4
Biología 2409 S
Psicología 2021 6
Inglés/Periodismo 1607 7
Enseñanza 1532 8
Economía doméstica 906 9
Fuente: Departamento de Comercio de Estados Unidos, Oficina de Censos, Current Population Reports, Serie P-70, núm. 32 (diciembre
de 1992).
Capítulo 1 La naturaleza y el alcance de la economía 7
Este estudio demuestra que quienes poseen una licenciatura en economía tienen buenos ingresos,
pues en este rubro sólo se encuentran abajo de los ingenieros y los matemáticos/estadísticos. Sin embargo,
con toda justicia, no podríamos asegurar que los ingresos más elevados en realidad se deben específica-
mente a una formación en economía. Tal vez el trabajo de un economista es tan desagradable, como ser
recolector de basura o verdugo, que es necesaria una paga más elevada para inducir a las personas a in-
gresar al terreno. (En el capítulo 12 consideraremos estas fuentes del diferencial de salarios.) Por otra
parte, al observar que las licenciaturas de rango más alto, como la ingeniería o las matemáticas/estadís-
tica representan áreas de estudio muy exigentes, es posible que los ingresos relativamente altos de los
economistas se deban en parte a la selección -usted debe ser bastante inteligente tanto para obtener un
título en ingeniería, matemáticas/estadística como en economía. Aun así, estos datos no contradicen la
idea de que el estudio de la economía es remunerador.
La economía no es la única ciencia social. La sociología, la antropología, las ciencias políticas, la psi-
cología social y la sociobiología también nos ayudan a comprender la conducta humana. ¿En dónde ter-
mina la economía y empiezan estas otras ciencias? Las fronteras son indefinidas. De hecho, actualmente se
está empleando cada vez más el razonamiento económico en estas otras ciencias, y esto significa pensar en
términos de quienes toman las decisiones, eligiendo la mejor acción disponible, al tiempo que también se
tienen en cuenta las respuestas anticipadas de otros. Los antropólogos emplean técnicas económicas para
analizar las preferencias de búsqueda y las decisiones de espaciamiento de los nacimientos de los pueblos
primitivos, los politólogos utilizan esas técnicas para predecir cuántos y cómo votarán los ciudadanos;
los biólogos para explicar la división del trabajo en las sociedades de insectos, etc. (Nuestro texto utiliza
muchos ejemplos ilustrativos extraídos de algunas ciencias sociales relacionadas.)
Sin embargo, la economía tiene un núcleo central distintivo. En primer lugar, en lo que concierne a
las decisiones individuales, la economía por lo general postula al "hombre económico" como un ser hipo-
tético caracterizado por una conducta racional y con motivaciones egoístas. En segundo, la economía se
concentra sólo en un tipo de interacción humana: el intercambio a través del mercado. Aunque nuestro én-
fasis en este libro será necesariamente sobre la "economía restringida" asociada con estas ideas fundamen-
tales, hay una "economía amplia" que va más allá de estas fronteras. Los economistas también analizan las
interacciones que no se hacen a través del mercado, desde las donaciones de caridad en un extremo, hasta
los conflictos violentos en el otro. Asimismo, la economía no es incapaz de tratar con comportamientos
no racionales ni con motivaciones altruistas. Sin embargo, lo primero es lo primero y debemos empezar
por adquirir una comprensión sólida del núcleo central del razonamiento económico.
r ¿ ~ ~ "EL HOMBRE ECONÓMICO"
,.,.; - ,,
.... . ~ , , , . ..... .
El término de "hombre económico"
3
se utiliza con frecuencia en tono peyorativo, como una crítica im-
plícita del razonamiento económico. Debido a que los seres humanos no siempre son racionales y no
siempre son egoístas, los críticos alegan que la economía se basa en fundamentos incorrectos. Sin em-
bargo, para los economistas, la conducta racional y egoísta es sólo un supuesto. Y sólo está garantizada
hasta el grado en que nos ayuda a comprender lo que ocurre realmente en los mercados y en otras inte-
racciones sociales.
El supuesto de la racionalidad
¿Qué es la conducta racional? Hay por lo menos dos significados que se emplean comúnmente (y que a
menudo se confunden). El primero de ellos se refiere al método, el segundo al resultado. En términos del
método, la conducta racional es la acción seleccionada con base en un pensamiento razonado, más que
3
¡"El hombre económico" también se refiere a la "mujer económica"!
8 Primera parte Introducción
por hábito, prejuicio o emoción. En términos del resultado, la conducta racional es la acción que en rea-
lidad tiene éxito para lograr las metas deseadas. Hay que aprender a diferenciar estos significados, por-
que los buenos métodos en ocasiones conducen a malos resultados, "The best laid scht!mes o' mice and
men/Gang aft a-gley" (Robert Burns). A decir verdad, los métodos aparentemente inferiores que están
disponibles para las criaturas con una capacidad muy limitada de pensamiento a menudo funcionan
muy bien. Cuando vemos que un humano intenta cazar una mosca con un matamoscas, no siempre ga-
na el animal con el cerebro más grande. Sin embargo, en general, esperamos que el pensamiento consi-
derado conduzca a una mejor acción.
Hasta cierto punto, todos nos comportamos irracionalmente ya sea por pasión, irreflexión, defec-
to mental o sólo por una simple perversidad. Dada la frecuencia de la irracionalidad humana, ¿cómo se
puede asumir la racionalidad en la economía? Obviamente, la postulación de la racionalidad sólo es justi-
ficable si su aplicación práctica predice correctamente el comportamiento de las personas. Los econo-
mistas han encontrado que la mayor parte de las teorías que usan el supuesto de la racionalidad funcio-
nan mejor que aquellas que no lo hacen .
........ ... ..
"'"- \
"
Ejemplo 1.3 ¿PSicóricos RACIONALES?
l 1 _,.!, 1
Los psicólogos T. Ayllon y N. H. Azrina estudiaron las respuestas de 44 pacientes de una institución mental
ante cambios en las recompensas. Se permitía que los pacientes trabajaran en una variedad de tareas, por
ejemplo en la lavandería o sirviendo los alimentos. El pago se hacía con fichas que podían cambiarse por ar-
tículos de la cooperativa (ropa, artículos de tocador, cigarros, etc.) o por privilegios en el hospital (por ejem-
plo, privada, permiso de salir de los pabellones).
Durante los primeros 20 días del experimento, les entregaban fichas a los pacientes sólo cuando termi-
naban sus tareas, un sistema que los psicólogos califican como "refuerzo contingente". Después de 20 días, se
anunció que se pagaría automáticainente el mismo número de fichas que antes a cada paciente sin importar
si desempeñaba o no sus tareas; en la jerga de la psicología, esto era un cambio a un sistema de "refuerzo no
contingente". En un día promedio del primer periodo de refuerzo contingente (es decir, cuando les pagaban
a los pacientes por sus servicios), los pacientes trabajaron 45 horas en total, apenas un poco más de una hora
por paciente. Después del cambio al refuerzo no contingente (es decir, al premio gratuito en fichas), el nú-
mero total de horas que trabajaron los pacientes disminuyó a 35 el primer día y a 20 el tercero. Poco después,
el límite inferior disminuyó y de allí en adelante trabajaron muy pocas horas.
Posteriormente, al final del segundo periodo de 20 días se restableció el primer sistema de refuerzo
contingente. El número total de horas trabajadas aumentó de inmediato a 45 por día y siguió cerca de ese ni-
vel hasta el final del experimento, 20 días después.
Comentario
Los sujetos del experimento tal vez eran psicóticos, pero no estúpidos. Se adaptaron a las recom-
pensas en su sociedad. Cuando era necesario trabajar para ganarse esas recompensas, lo hicieron.
Si recibían las recompensas sin trabajar, entonces decidían no trabajar.
' T. Ayllon y N. H. Azrin, "The Measurement and Reinforcement of Behavior of Psychotics", ]ournal of Experimental Analysis of Beha-
vior 8 (noviembre de 1965).
Puesto que incluso los psicóticos pueden hacer elecciones que parecen racionales, es evidente que
lo mismo puede ser válido para las decisiones que toman las personas ordinarias cuando se enfrentan a
las elecciones en la vida.
Capítulo 1 La naturaleza y el alcance de la economía 9
"!'
) _,A . •· . . . . ·. . e¡¡¡
..... -· ).
}'1'fi Ejemplo l. 4 ¿SIMULACIÓN RACIONAL DE ENFERMEDADES?
d 1 . ' 1 1' . b . ' ' b . 1
Después e una es10n, resu ta ogiCo que una persona regrese a tra aJar mas pronto en tanto mas aJa sea a
compensación que recibe por permanecer incapacitada. Bruce D. Meyer, W. Kip Viscusi y David L. Durbina
realizaron un "experimento natural" para poner a prueba esta predicción.
Bajo las regulaciones federales estadounidenses, el programa de compensación de los trabajadores de ca-
da estado reembolsa a los trabajadores lesionados una determinada cantidad llamada "coeficiente de reempla-
zo" (por lo común alrededor de 2/3 del salario antes de la lesión), pero sólo hasta un máximo especificado. En
1980, el estado de Kentucky aumentó su beneficio máximo semanal de $131 a $217, aproximadamente en un
66%. En 1982, el estado de Michigan aumentó su máximo de $181 a $307, alrededor del70o/o. Otras disposicio-
nes de los arreglos de compensación permanecieron esencialmente inalteradas. El punto crucial es que estos
cambios beneficiaron únicamente a los trabajadores con un salario relativamente alto (cuyo ingreso antes de la
lesión era lo bastante alto para verse afectado por los límites del beneficio).
Si el hecho de permanecer incapacitados era simplemente un problema médico, los cambios no habrían
afectado la probabilidad de regresar al trabajo. Pero si estaba involucrado un elemento opcional, desde un punto
de vista racional era más probable que los trabajadores con un salario alto permanecieran incapacitados más tiem-
po que antes, mientras que los trabajadores con un salario más bajo no se verían afectados del todo. De he-
cho, después de autorizar los beneficios más altos, la duración promedio de las "incapacidades temporales totales"
en el caso de los trabajadores con un salario más alto en Kentucky am;nentó de cuatro a cinco semanas; mientras
que en el caso de los trabajadores con salarios más bajos, el tiempo promedio siguió siendo de tres semanas. Asi-
mismo, en Michigan, la duración mediana de los trabajadores con salario alto aumentó de cinco a siete semanas,
mientras que la mediana de la población con salario bajo permaneció constante en cuatro semanas.
Comentario
No debemos precipitamos y concluir que los trabajadores que eligen permanecer más tiempo en
una incapacidad estén fingiendo una enfermedad. Muy bien podría ser que anteriormente, debido
a las responsabilidades familiares y a otras necesidades financieras, los trabajadores regresaran al
trabajo demasiado pronto desde el punto de vista de la salud.
'Bruce D. Meyer, W. Kip Viscusi y David L. Durbin, "Workers' Compensation and Injury Duration: Evidence from a Natural Experi-
ment", American Economic Review 85 (junio de 1995).
Un experimento que involucra a los estudiantes de economía también debería ser interesante .
•.

Ejemplo 1.5 ¿ESTUDIANTES DE ECONOMÍA RACIONALES?


La mayoría de nosotros no nos sentimos inclinados a emprender un trabajo arduo sin un pago adecuado. Da-
vid M. Grethef hizo un experimento con estudiantes universitarios de economía en la UCLA, en el cual se les
pidió que hicieran cálculos matemáticos bastante tediosos. A cada uno de los 49 estudiantes que participaron
en el experimento les pagaron $7 sin importar su desempeño. A otro grupo de 48 estudiantes les pagaron $5 o
$25, dependiendo de la exactitud lograda.
La tabla indica algunos de los resultados obtenidos. Por ejemplo, el primer renglón, muestra que 33 (de
los 48) estudiantes a quienes se recompensó por su exactitud no cometieron ningún error; mientras que sólo 17
(de los 49) estudiantes cuya compensación era independiente de la exactitud, no cometieron ningún error.
10 Primera parte
Introducción
Incentivos y desempeño
RECOMPENSADOS
ERRORES COMETIDOS POR LA EXACTITUD
o
33
1
5
2
3
3
3
4
5
1
6
1
7
1
8 o más
o
Fuente: datos calculados a partir de las gráficas en Grether {1981)', p. 11.
NO RECOMPENSADOS
POR LA EXACTITUD
17
6
10
3
4
1
2
5
'David M. Grether, "Financia! incentive effects and individual decisionmaking", California Institute of Technology. Documento de
trabajo en Ciencias Sociales núm. 401 (septiembre de 1981).
Las preferencias y el supuesto del interés propio
La racionalidad sólo es un concepto útil si se refiere a la forma en que actúan las personas para lograr
sus metas. ¿De dónde provienen las metas? En la tradicional "economía restringida" no hacemos esta
pregunta. Tomamos y tratamos de cumplir estas metas, llamadas comúnmente gustos o preferencias,
conforme se nos presentan. Por ejemplo, en una sociedad los individuos podrían proteger a los niños
pero comerse el ganado; en otra, quizá podrían preservar el ganado pero permitir el infanticidio. En
cualquier forma, el economista científico está preparado para predecir el comportamiento humano pa-
ra tratar de alcanzar las metas dadas.
Sin embargo, en la actualidad las metas y las preferencias de las personas sí tienen fuentes analiza-
bles. Los psicólogos explican las metas en términos de instintos primitivos, reforzados o reprimidos por
la socialización. Los antropólogos estudian la pertinencia a una cultura para la formación de metas; los
sociólogos examinan el papel de la clase o de otra identificación de grupo. Los biólogos sociales argu-
mentan que los gustos y las preferencias son el producto de la evolución del hombre a través del tiem-
po. En parte estimulada por esta línea de trabajo científico, la "economía amplia" ha empezado a estu-
diar las fuentes culturales y biológicas de las preferencias. Para dar sólo un ejemplo, sabemos que los
hombres jóvenes están más dispuestos a correr riesgos que las mujeres jóvenes, esto se evidencia en las es-
tadísticas de accidentes automovilísticos. Supuestamente, el hecho de que los hombres corran riesgos tie-
ne un sentido biológico, porque éstos deben competir más arduamente unos con otros para atraer la aten-
ción del sexo opuesto.
4
(Las fuentes de las preferencias se expondrán con más detalle en el capítulo 3.)
Otra pregunta es si las preferencias son estables. Al analizar los impuestos sobre el licor, los eco-
nomistas por lo común asumen que el ansia fundamental de beber permanecerá inalterada. En teoría,
el impuesto tiene un impacto sólo al hacer que resulte más costoso satisfacer ese deseo. Sin embargo, se
4
Véase Paul H. Rubin y Chris W. Paul II, "An Evolutionary Model of the Taste for Risk", Economic Inquiry 17
(octubre de 1979).
Capítulo 1 La naturaleza y el alcance de la economía 11
ha sabido que el deseo de beber cambia increíblemente. Alrededor de 1850, la notable campaña de abs-
tinencia de bebidas alcohólicas del Padre Matthew, en Irlanda, logró reducir el consumo de licor de ese
país de 12 millones de galones a cinco millones de galones por año (¡pero sólo temporalmente!). Y, por
supuesto, la existencia de la industria de la moda se basa en los gustos siempre cambiantes. Lo esencial
es que muchos de los grandes cambios sociales en la historia humana han seguido a los cambios en las
metas de las personas acerca de su forma de vida. De hecho, el economista puede restar importancia a
estos valores fundamentales sugiriendo que son simplemente "gustos" arbitrarios. Desde los profetas
de la antigua Israel y los ministros de Jesús y Mahoma, hasta la moderna decadencia de las creencias re-
ligiosas, los cambios en el tipo de recompensa que buscan las personas durante la vida han tenido un
enorme efecto en las sociedades occidentales. Los mensajes éticos de Buda y de Confucio han provoca-
do impactos similares en la civilización de Oriente. Por consiguiente, algunos aspectos de la conducta
humana que los economistas todavía no han abordado con éxito, pueden ser muy importantes.
Volvamos ahora a otro aspecto de las preferencias, el supuesto del interés propio. No todos so-
mos siempre egoístas. Pero, al observar el mundo actual, ¿quién puede dudar de que la economía res-
tringida tal vez no esté muy equivocada al suponer que los individuos actúan primordialmente en su
propio beneficio? "No esperamos nuestra cena de la benevolencia del carnicero, del tendero o del pana-
dero, sino de su consideración por su propio interés."
5
¿Qué pasa con las excepciones? La primera prueba es que la buena voluntad se dirige, en su ma-
yor parte, a los familiares más cercanos, como lo demuestra de una manera especial el cuidado amoro-
so que reciben los hijos de sus padres. ¿Qué podemos decir de la bondad hacia los que no son nuestros
familiares? Incluso sin conocer las causas finales, es probable que los economistas afirmen que si dicha
benevolencia se volviera menos costosa (por ejemplo, si se permitieran mayores deducciones de im-
puestos por los donativos a las obras de caridad), ciertamente veríamos más manifestaciones benévolas.
Y aun cuando pueda existir una explicación biológica de la ayuda paterna a los hijos, incluso así los
economistas predecirían que los mayores alicientes financieros evocarían todavía más ayuda.
Una pregunta interesante que ha surgido recientemente es si este enfoque en el interés propio
provoca que los economistas sean más egoístas de lo que podrían ser. Tal vez a los estudiantes de econo- ·
mía les "enseñan a ser egoístas".
6
El ejemplo 1.6 arroja alguna luz sobre este argumento .
..
... _
Ejemplo 1.6
< ...

¿ESTUDIANTES DE ECONOMÍA EGOÍSTAS?
En un estudio realizado en la Universidad George Washington, Anthony M. Yezer, Robert S. Goldfarb y Paul
J. Poppena abordaron dos aspectos: (1) cuando les preguntaban qué harían en situaciones hipotéticas, ¿es
cierto que los estudiantes que tomaban cursos de economía indicaban que se comportarían de una manera
más egoísta, en comparación con los estudiantes de otras carreras? (2) Cuando se trata de una conducta real,
¿es cierto que los estudiantes de economía son en efecto más egoístas?
La tabla A compara el altruismo consignado por los estudiantes de economía versus los estudiantes de
otra carrera. Se pidió a ambos grupos que declararan el porcentaje de probabilidades de que, después de reci-
5
Adam Smith, The Wealth ofNations, libro 1, capítulo 2.
6
Incluso los economistas han presentado este argumento. Véase Robert H. Frank, Thomas Gilovich y Dennis T.
Regan, "Does Studying Economics Inhibit Cooperation?" fournal of Economic Perspectives 7 ( 1993).
12 Primera parte Introducción
bir una factura con un error considerable en su favor, pedirían voluntariamente que les facturaran la canti-
dad correcta adeudada. La misma pregunta se hizo al principio del curso ("Antes") y al final ("Después").
Tabla A Resultados de la pregunta de la encuesta
(Acciones "altruistas" consignadas por los propios estudiantes)
UIU 1 ' t•M •et4iiSR
Dos grupos de economía
Dos grupos de otras carreras
ANTES
53.4%
52.5
DESPUÉS
50.0%
53.8
Fuente: calculada a partir de Yezer, Goldfarb y Poppen (1996), "Pregunta 2", en la tabla 1,
p. 181.
Aunque el efecto es pequeño, estos datos sí proporcionan algún apoyo para el argumento de que la
instrucción en economía condujo a un creciente egoísmo de los estudiantes, calculado por ellos mismos para
una situación hipotética.
Sin embargo, los investigadores no se detuvieron allí, sino que hicieron otro experimento, pero esta
vez con dinero en efectivo. Algunos sobres que contenían $10 se "extraviaron" en los salones de clase de eco-
nomía y de otra carrera. Cada sobre iba dirigido a alguien y también contenía un mensaje en el sentido de
que el dinero era el pago de un préstamo. Como los sobres indicaban el nombre del destinatario y tenían es-
tampillas, la persona altruista sólo debía cerrar el sobre y depositarlo en el buzón. Una persona egoísta sim-
plemente podía conservar el dinero. Los investigadores dejaron 32 sobres en grupos de economía y 32 en
grupos de otras carreras. He aquí los resultados:
Tabla B Resultados del experimento de la "carta extraviada"
32 cartas en los grupos de economía
32 cartas en los grupos de otras carreras
DEVUELTOS
18 (56%)
10 (31%)
Fuente: tomado de la descripción en Yezer, Goldfarb y Poppen (1996), p. 181.
NO DEVUELTOS
14 (44%)
22 (69%)
Por consiguiente, la conducta real de los estudiantes de economía demostró que son menos egoístas. La en-
cuesta hipotética calculada por ellos mismos, consignada en la tabla A, que parecía indicar lo contrario, tal
vez sólo reveló que los estudiantes de economía son más veraces.
Comentario
Los resultados sugieren que el estudio de la economía no hace que una persona sea más egoísta.
Sin embargo, la instrucción en economía puede hacer que los estudiantes estén más dispuestos
a admitir y aceptar que, en determinadas circunstancias, se comportarán en una forma egoísta.
'Anthony M. Yezer, Robert S. Goldfarb y Paul Poppen, "Does Studying Economics Discourage Cooperation: Watch What We Do,
Not What We Say or How We Play", ]ournal ofEconomic Perspectives 10 (invierno de 1996).
Capítulo 1 La naturaleza y el alcance de la economía 13
. ·*
INTERACCIÓN A TRAVÉS DE LOS MERCADOS: LAS FUNCIONES DEL PRECIO
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Interacciones a través del mercado e interacciones ajenas al mercado
Vayamos ahora de la naturaleza humana a la interacción de los individuos. Si los consumidores quieren
pan, tienen que trabajar para pagar el precio de una hogaza. Una alternativa sería simplemente robar
el pan. Como otra opción más, los consumidores podrían tratar de persuadir a los panaderos de que tie-
nen la obligación de obsequiar el pan como una obra de caridad. Tal vez hasta organizarían un movi-
miento político encaminado a obligar a los panaderos a hacerlo. La "economía restringida" se concentra
en la primera de estas formas de interacción, es decir, en el intercambio voluntario a través del mercado. En
su mayor parte, el crimen le ha dejado a la sociología, la utilización del poder estatal a la ciencia política y
la técnica de persuasión a la psicología. Pero la "economía amplia", como ya se ha expuesto, avanza au-
dazmente más allá de estas fronteras.

.... - )
Ejemplo ]] EL CRIMEN COMO UNA ELECCIÓN ECONÓMICA: "TRES STRIKES"
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1
El crimen en ocasiones sí resulta productivo. Para la mentalidad de un criminal, es muy lógico -aunque
por supuesto no es ético- robar en lugar de trabajar porque cree que vale la pena correr los riesgos por las
ganancias que obtendrá. Sin embargo, la criminología moderna (que hasta una época bastante reciente no
utilizaba el análisis económico) por lo común considera a los criminales como individuos con motivaciones
"desviadas". Conforme a este punto de vista tradicional, la solución al crimen radica en el ámbito psicológi-
co; por ejemplo, mejorar la salud mental de los criminales potenciales o proporcionarles mejores modelos de
comportamiento. El análisis económico, sin negar necesariamente que los criminales tienen alguna "desvia-
ción" psicológica, sugiere que éstos también responden a los incentivos.
Como un factor que tiende a reducir el crimen, el encarcelamiento tiene dos efectos principales: priva-
ción de la libertad y disuasión. La privación de la libertad refleja el hecho de que una persona que está en la
cárcel simplemente no se encuentra en posición de cometer crímenes contra los demás miembros de la socie-
dad. Contrariamente, la disuasión opera mediante los cálculos del criminal potencial acerca de los costos y los
beneficios de sus acciones.
Esta distinción se ha vuelto decisiva al correlacionarla con las llamadas leyes de los "tres strikes", es de-
cir, las propuestas para sentenciar a los criminales reincidentes a prisión perpetua. Si la privación de la libertad
es la consideración fundamental, las leyes de los "tres strikes" tendrán muy poco efecto sobre el índice de cri-
minalidad. Debido a que se sabe que la propensión a cometer crímenes disminuye con la edad, dichas leyes
llenarían las cárceles de presos en edad avanzada, que de cualquier manera ya no cometerían ilícitos. Por otra
parte, si la disuasión es un factor importante, la amenaza de la cadena perpetua desalentaría incluso a los cri-
minales jóvenes.
Un estudio realizado por Steven Levitf trató de distinguir los dos efectos, utilizando datos del periodo
1970--1992. Su análisis correlacionó el número de crímenes en una categoría (por ejemplo, el asalto) y los índi-
ces de arrestos en otra (por ejemplo, el robo con allanamiento de morada). Si el encarcelamiento es la principal
fuerza operante, un índice más elevado de arrestos por asalto significa una disminución tanto en los asaltos co-
mo en los robos con allanamiento de morada, suponiendo únicamente que la misma persona tenga cierta incli-
nación a cometer ambos tipos de crímenes. Si la disuasión es la fuerza predominante, un índice más elevado de
arrestos por asalto conduciría a que los criminales cometieran menos asaltos, pero el número de robos con alla-
namiento de morada y otros crímenes permanecería igual o incluso se incrementaría.
La evidencia sugirió que el factor de disuasión era más importante que el encarcelamiento para reducir
el índice de criminalidad. Por consiguiente, el estudio proporciona un punto de apoyo para las leyes de los
14 Primera parte Introducción
"tres strikes", aun cuando el efecto sobre los índices de criminalidad no es la única consideración en la eva-
luación de dicha legislación. (Otros elementos que deben ponderarse son los costos de construcción de más
cárceles y enfrentarse a una población mayor de presos.) La evidencia reciente de los estados de Washington
y California tiende a confirmar que los índices más elevados de encarcelamiento, asociados con los "tres stri-
kes", han reducido el número de actos ilícitos.
•steven Levitt, "Why Do Increased Arrest Rates Appear to Reduce Crime: Deterrence, Incapacitation, or Measurernent Error?" Docu-
mento de trabajo núm. 5268, National Bureau of Econornic Research, 1995.
Estos resultados sugieren que el análisis económico es aplicable al crimen como una forma de
conducta ajena al mercado. Otra forma de interacción importante que tampoco pertenece al mercado y
tal vez no muy alejada del crimen, es la política. El enfoque económico a la política se estudiará más de-
talladamente en la séptima parte de este texto.
En contraste con otros tipos de transacciones humanas, las interacciones de mercado tienen dos
características decisivas: son mutuas y al mismo tiempo voluntarias. Entre las posibles interacciones aje-
nas al mercado, los donativos de caridad son una transacción voluntaria, pero más unilateral que mu-
tua. Por otra parte, es obvio que el hurto es involuntario de parte de la víctima.
¿Pero es la interacción de mercado realmente voluntaria? Si Bob Cratchit tiene hambre y Ebene-
zer Scrooge se encuentra en posición de ofrecerle pan, ¿sv relación puede ser realmente voluntaria? ¿Los
Cratchits de este mundo no deben ser sólo "esclavos asalariados" de los Scrooges? Como otra objeción,
supongamos que un asaltante de caminos amenaza a sus víctimas, "¡Su dinero o su vida!" ¿No está ofre-
ciendo un trato voluntario? Entonces, ¿cómo podemos distinguir la extorsión criminal del intercambio
en el mercado?
La explicación se basa en el concepto de la propiedad. De hecho, el asaltante de caminos está pro-
poniendo un trato de mercado: revenderles a las víctimas su propia vida. Sin embargo, en nuestro siste-
ma legal las personas son propietarias de su vida. La transacción aparentemente voluntaria propuesta
por el asaltante de caminos se basa en apoderarse de algo a lo cual no tiene ningún derecho, las vidas de
las víctimas. En cuanto al argumento del esclavo asalariado, es cierto que las personas dotadas con amplios
recursos podrán comprar más de lo que quieren en el mercado que los individuos empobrecidos. Inde-
pendientemente de que esto pueda o no ser injusto, no significa que los individuos con recursos limita-
dos estén esclavizados. Al ser dueños de su vida, pueden negociar con diferentes patrones para obtener
beneficios en los mejores términos. Por el contrario, los esclavos no pueden vender su mano de obra ni
comerciar con ella, puesto que legalmente no es suya.
Para encontrar ejemplos de interacciones ajenas al mercado, no necesitamos llegar a algo tan ex-
tremo como el crimen o la política. Con mucha frecuencia, los recursos se asignan en formas perfecta-
mente legales, sin utilizar los mercados. Observe la asignación de asientos en su salón de clases. Algunos
son más deseables que otros. ¿Quiénes obtienen los mejores asientos? Una posible regla es asignarlos
conforme van llegando los alumnos. O bien, el profesor podría hacer las asignaciones sobre la base que
prefiera. En situaciones menos amistosas, como los conciertos de rack, un buen asiento podría depen-
der de su habilidad para empujar y pisotear a otros. Todo lo anterior representa formas ajenas al merca-
. do para asignar un recurso escaso. En muchos casos hay una alternativa del mercado, como lo muestra
el ejemplo 1.8.
Capítulo 1 La naturaleza y el alcance de la economía 15
______ _

Ejemplo 1.8 SUBASTA DE LAS OFICINAS PARA LOS PROFESORES
'\..,"'
' ."..t, En 1993, cuando la Escuela de Administración y Negocios de la Universidad Estatal de Arizona se mudó a un
nuevo edificio, surgió el problema de asignar las oficinas a los profesores.
3
El Departamento de Administra-
ción otorgó prioridad de elección a los maestros que tenían más antigüedad. El Departamento de Finanzas
siguió la regla de atender al primero que llegaba: se colocó una hoja de firmas afuera de la oficina del presi-
dente y las oficinas se concedieron según el orden de las firmas. El Departamento de Estadística utilizó una
técnica aleatoria: lanzar los dados.
El Departamento de Economía decidió emplear un método de mercado: una subasta. (Las recaudacio-
nes de la subasta, alrededor de $3 200, se destinaron a un fondo para apoyar las becas de estudiantes de pos-
grado y las investigaciones para tesis.) El individuo que ofreció la postura más alta pagó $500 por el derecho a
ser el primero en elegir entre todas las oficinas disponibles y se procedió de una manera similar en el caso de
las otras ofertas en orden descendente por cantidad ofrecida.
Comentario
La subasta condujo a una publicidad adversa. Según parece, algunos ciudadanos, dentro y fuera
de la universidad, pensaban que los profesores no tenían ningún derecho de subastar una pro-
piedad pública en su propio beneficio. Sin embargo, este argumento era erróneo. No se estaban
subastando las oficinas mismas, sólo el derecho de elegir antes que los demás. Además, las ga-
nancias no se emplearon en beneficio de los participantes, sino en el de los estudiantes gradua-
dos. Por consiguiente, las oficinas en ningún sentido se estaban convirtiendo en propiedad de
los profesores. Una vez que se aclaró esto, la oposición se disipó.
•Esta exposición se basa en William J. Boyes y Stephen K. Happel, "Auctions asan Allocation Mechanism in Academia: The Case of
Faculty Offices", ]o u mal of Economic Perspectives 3 (verano de 1989 ).
En la actualidad, hay una gran diversidad de recursos escasos que se asignan en otras formas, y en
las que las subastas podrían emplearse con ventaja. Entre las posibilidades están los derechos de tomar
agua en los arroyos, de cazar animales escasos o de emitir contaminantes hacia la atmósfera. ¿Puede us-
ted pensar en otros ejemplos?
Funciones del precio. El sistema de mercado
La característica clave del mercado es el precio, es decir, los términos conforme a los cuales se intercam-
bian los bienes. Los compradores exitosos deben estar dispuestos a pagar por lo menos el precio de
mercado, mientras que los vendedores exitosos son aquellos dispuestos a aceptar el precio de mercado
o menos.
El precio de mercado es una forma de racionamiento de los bienes o los recursos. Como ya hemos
sugerido, hay muchas formas posibles de hacerlo: servir al primero que llega, o mediante dictadura,
violencia, lotería, etc. Sin embargo, el precio tiene una característica de la que carecen esos métodos:
otorga los bienes a aquellos dispuestos a pagar el precio más alto. Los economistas no afirman que este
principio sea necesariamente ideal en un sentido ético. Entre otras cosas, porque la disposición de pagar
es una función de la riqueza. Por consiguiente, cualquiera que haya obtenido la riqueza, incluso en una
forma no ética, tiene el poder de comprar una gran cantidad de los bienes deseados. (Por otra parte,
16 Primera parte Introducción
cualquiera de los otros métodos concebibles para la asignación de recursos también podría estar sujeto
a objeciones éticas.) Haciendo a un lado la ética, hay un sentido, que explicaremos en los capítulos si-
guientes, en el cual es "eficiente" que los bienes vayan a aquellos más dispuestos a pagar.
Desde el punto de vista de los proveedores, los precios tienen una función adicional de igual im-
portancia: guiar la producción. Cuando el precio actual de mercado de un bien como las papas fritas, el
vino o las computadoras excede al costo de producción, su manufactura es lucrativa. Los individuos y
las empresas fabricantes de ese bien aumentarán la producción, y los nuevos proveedores tendrán un
incentivo para ingresar a la industria. En consecuencia, se producirá un mayor número de esos bienes
precisamente cuando sea mayor la disposición de los consumidores para pagarlos.
Adam Smith expresó esta idea en términos de la famosa imagen de la "mano invisible":
Pero sólo en bien de la utilidad es por lo que cualquier hombre emplea [su] capital ... Por
consiguiente, siempre tratará de utilizarlo para apoyar aquella industria que tenga más
probabilidades de fabricar productos con mayor valor, o intentará intercambiarlo por una mayor
cantidad, ya sea de dinero o de otros bienes ... En este caso, como en muchos otros, está guiado por
una mano invisible para promover un fin que no era parte de su intención.
7
Adam Smith quería decir que una persona está guiada por su propio interés cuando destina sus
recursos a cualquier actividad en la cual ganará más. Sin embargo, para que usted tenga mayores ga-
nancias en un mundo de rivalidad comercial, debe producir algo que las personas quieran comprar.
Por tanto, el hecho de buscar su propia ventaja lo llevará automáticamente a producir bienes o servicios
que otros desean.
El sociólogo alemán Georg Simmel (1858-1918) expresó un pensamiento similar, subrayando el
papel de la competencia en la carrera para servir al público:
[La competencia] logra lo que por lo común sólo puede lograr el amor: adivinar los deseos más
profundos del otro, incluso antes de que él mismo esté consciente de ellos. La tensión antagónica
con el competidor agudiza la sensibilidad del hombre de negocios a las tendencias del público,
incluso hasta el punto de la clarividencia.
8
Tal vez esto parece obvio. No obstante, muchas personas, en la época de Adam Sniith y también
en la nuestra, creen que la única forma de ayudar a otros es mediante la benevolencia, "haciendo el
bien" intencionalmente. Los individuos más refinados reconocen, como lo hizo Adam Smith, que a
menudo se puede ayudar más a las personas mediante el comercio que con una ayuda caritativa.
Aun así, no es fácil comprender exactamente de qué manera esa búsqueda desvinculada del pro-
pio interés evita un daño mutuo, o incluso el caos total. ¿Cómo es posible alimentar con regularidad a
la ciudad de Nueva York haciendo que todos los embarques de alimentos de todos los rincones de la
tierra converjan allí, sin que ningún dictador benévolo se asegure de que los agricultores de Kansas, los
pescadores de Nueva Inglaterra o los cultivadores de naranja de Florida entreguen realmente los ali-
mentos en la ciudad? Sin embargo, aunque a nadie se le ordene hacerlo y ninguno de esos proveedores
esté necesariamente motivado por un sentimiento particular de amor y de interés hacia los neoyorqui-
nos, la ciudad recibe los alimentos. ¿Por qué? Simplemente porque a los agricultores de Kansas les re-
7
Smith, The Wealth of Nations, libro 4, capítulo 2.
8
Georg Simmel, Conjlict and the Web of Group-Affiliations, traducido por Kurt H. Wolff (Nueva York: Free Press,
1955), p. 62.
Capítulo 1 La naturaleza y el alcance de la economía 17
sulta más lucrativo enviar su trigo a Nueva York que consumirlo ellos mismos, y sucede algo similar en
los otros casos mencionados.
Adam Smith también señaló: "En la sociedad civilizada, [el hombre] necesita en todo momento
la cooperación y la ayuda de grandes multitudes, mientras que su vida entera es apenas suficiente para
ganarse la amistad de unas cuantas personas."
9
La mano invisible del propio interés es la que guía a un
individuo a trabajar en beneficio de personas prácticamente desconocidas para él. El resultado es una
economía ordenada que ha surgido espontáneamente, sin que nadie la haya planeado así.
ANÁLISIS POSITIVO VERSUS NORMATIVO; "LO QUE ES" VERSUS
"LO QUE DEBERÍA SER"
En su aspecto científico, la economía es estrictamente positiva. Responde a preguntas como: "¿Es esto o
aquello realmente cierto del mundo actual?" La economía también tiene un aspecto normativo, que
aborda preguntas del tipo: "¿Qué debería hacerse?" Dado un objetivo social, los economistas pueden
utilizar su conocimiento de "lo que es" para analizar el problema y sugerir formas de lograr "lo que de-
b
, ,,
ena ser .
Adam Smith tenía en parte un objetivo normativo cuando escribió The Wealth of Nations (La
riqueza de las naciones). Se oponía a los "mercantilistas"
10
que en aquel entonces predominaban políti-
camente, argumentando en favor de una política de "libertad natural": el libre comercio entre las nacio-
nes y ellaissez-faire dentro de ellas. Sin embargo, sus recomendaciones de política no son lo que nos
interesa principalmente. Su tesis fundamental era la positiva: que la economía sigue leyes científica-
mente determinables. Hace mucho tiempo, las personas pensaban que los ángeles regían el curso de los
planetas. Con el tiempo, los descubrimientos en astronomía condujeron a la idea científica de la gravi-
tación para explicar los movimientos planetarios. De manera similar, hoy en día a muchas personas les
parece totalmente incomprensible que, por ejemplo, el agua sea de precio bajo y los brillantes costosos.
Smith planteó el concepto de la economía de mercado como un mecanismo, impulsado por el interés
propio de los participantes e integrado de tal manera que cada uno está guiado para servir a los deseos
de otros. Más adelante veremos la influencia de esta idea en la diferencia de precio entre el agua y los
brillantes, expresada anteriormente.
La distinción entre el análisis positivo y el normativo arroja una nueva luz sobre la pregunta plan-
teada anteriormente con respecto a las divergencias entre los economistas. Ellos pueden estar en desa-
cuerdo acerca de los aspectos de la política, porque buscan diferentes metas normativas: uno puede es-
tar más interesado en la igualdad social, otro en la libertad individual. Incluso la comprensión científica
completa de la realidad económica no resolverá esos conflictos filosóficos. Con frecuencia, el desacuer-
do entre los economistas radica más en los medios que en las metas; es decir, no en lo que hacemos sino
en cómo lo hacemos. El progreso científico en la economía positiva a lo largo del tiempo tenderá a eli-
minar esta fuente de desacuerdo.
9
Smith, The Wealth ofNations, libro 1, capítulo 2.
10
Los mercantilistas creían que el bienestar nacional requería la acumulación de oro y plata. Para lograr este fin,
recomendaban regulaciones que alentaran las exportaciones y desalentaran las importaciones.
18 Primera parte Introducción
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E1emplo 1.9 ¿CUÁNDO ESTÁN EN DESACUERDO LOS ECONOMISTAS?
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A finales de la década de los setenta, 600 miembros de la American Economic Association respondieron a
una mezcla de preguntas de temas positivos y normativos. La siguiente tabla resume los resultados de seis
preguntas, divididas igualmente entre positivas y normativas.
Acuerdo entre los economistas
DEACUERDO DEACUERDO ENDESACUERDO 1NDICEDEL
PROPOSICIÓN EN LO GENERAL CON RESERVAS EN LO GENERAL CONSENSO"
Aspectos positivos
Un salario mínimo incrementa 68% 33% lO% 58%
al desempleo entre los trabajadores
jóvenes y los no calificados.
Un precio límite en las rentas 78 20 2 76
reduce la cantidad y la calidad
de viviendas disponibles.
La causa fundamental del aumento 11 14 75 64
en los precios del petróleo durante
los últimos tres años es el poder
monopólico de las grandes
compañías petroleras.
Aspectos normativos
La distribución del ingreso en 40 31 29 11
Estados U nidos debería ser
más equilibrada.
Las leyes antimonopolio deberían 49 36 15 34
aplicarse con energía para reducir
el nivel actual del poder
monopólico.
El poder económico de los 32 38 30 2
sindicatos laborales debería
reducirse significativamente.
•La columna titulada "índice del consenso" se construyó a partir de los datos originales, comparando "De acuerdo en lo general" con "En
desacuerdo en lo general", restando la cifra más pequeña de la más grande. (Para este cálculo se omitió la columna central "De acuerdo
con reservas".)
Fuente: adaptada de J. R. Keari, Clayne L. Pope, Gordon C. Whiting y Larry T. Wimmer, "A Confusion of Economists", American Econo-
mic Review69, Documentos y Actas (mayo de 1979), p. 28.
Comentario
Observe que el consenso entre los economistas es bastante elevado para los aspectos positivos, pero
considerablemente menor cuando se trata de los aspectos normativos de las políticas públicas.
Capítulo 1 La naturaleza y el alcance de la economía 19
/ "f ....... )
~ ~ S ELEMENTOS DEL SISTEMA DE MERCADO
.,-1'\..:..
Agentes económicos tomadores de decisiones
La economía estudia tres agentes principales en la toma de decisiones: individuos, empresas y go-
biernos.
Los individuos son las unidades básicas de los sistemas sociales. Las decisiones de consumo de los
individuos se abordan en la segunda parte del texto y sus decisiones de oferta de recursos en la cuarta
parte. De hecho, al reconocer el apoyo y la unión dentro de la familia, algunos economistas consideran
que el "hogar" es la unidad de consumo efectiva. Excepto donde se especifique lo contrario, en este tex-
to se asumirá que los individuos son quienes toman las decisiones de sus familias o de sus hogares.
Las empresas son unidades artificiales; en última instancia, cada empresa es propiedad de, o es ad-
ministrada en beneficio de uno o más individuos. Lo más sorprendente es que este hecho a menudo se
pasa por alto. Por ejemplo, en ocasiones se argumenta que es posible determinar los impuestos de una
corporación sin ningún costo para "las personas". Pero el hecho de exigirle el pago de impuestos a
una corporación perjudicará a muchas personas: los propietarios de la compañía percibirán menores
utilidades, sus trabajadores tal vez prescindirán de aumentos salariales y sus clientes quizá deberán pa-
gar precios más altos. Sin embargo, aunque eso afecta a mucha gente, los impuestos pagados por una
corporación (o también por los individuos) permiten que el gobierno ayude a otras personas. (Como
de costumbre, cada elección de una política implica tanto costos como beneficios.) Al economista le re-
sulta conveniente pensar en la empresa como si fuera un conjunto de individuos reunidos con el fin de
producir algo, es decir, convertir los insumos o recursos en bienes deseados. Las decisiones de oferta del
mercado se expondrán al principio de la tercera parte y sus decisiones de demanda de recursos en la
cuarta parte.
Los gobiernos también toman decisiones económicas. La función más importante de un gobierno
es establecer el sistema legal dentro del cual funcionará toda la economía. Lo mismo que las empresas,
los gobiernos son agrupaciones artificiales. Pero a diferencia de las empresas y de los individuos, tienen
el derecho legal de apoderarse de la propiedad sin previa autorización (por ejemplo, mediante la fija-
ción de impuestos). Además, la toma de decisiones del gobierno está más determinada por procesos
políticos que del mercado, un tema que examinaremos en la séptima parte.
En las complejas economías modernas hay algunas unidades más que toman decisiones. Los sin-
dicatos y los cárteles son organizaciones de vendedores en los mercados. También hay asociaciones vo-
luntarias, como clubes, fundaciones e instituciones religiosas, mediante las cuales se unen los indivi-
duos para ciertas elecciones de consumo.
Escasez, objetos de elección y actividades económicas
La fuente de todos los problemas económicos es la escasez. Incluso si todos los bienes materiales estu-
vieran presentes en cantidades ilimitadas, no dispondríamos del tiempo suficiente para disfrutar de
ellos. Además, todos deseamos ciertos bienes intangibles como poder, amor y prestigio. Nunca habrá
una cantidad suficiente de todo eso. La escasez es lo que nos obliga a tomar decisiones económicas, por
ejemplo en dónde trabajar, qué producir, cuánto debemos vender, con el fin de obtener lo que más de-
seamos.
Los objetos de la elección económica se llaman productos o bienes. Por lo común, dentro de estos
términos se incluyen los servicios, así como los artículos físicos o las mercancías. Los servicios represen-
tan un flujo de beneficios a lo largo de un periodo, que podría derivarse de los bienes físicos (por ejem-
20 Primera parte Introducción
plo, el refugio proporcionado por una casa) o bien de las actividades humanas (por ejemplo, el entrete-
nimiento que proporcionan los ejecutantes de un concierto).
El consumo es la actividad económica fundamental y en cierto sentido la explicación para todas
las demás. En sus decisiones de consumo, los individuos eligen los bienes que más les agradan, confor-
me a sus ingresos y a los precios que deben pagar.
La producción de los individuos y de las empresas es otra actividad económica importante. General-
mente, pensamos en la producción como la conversión de los insumas en productos, o la transformación
de los recursos en bienes de consumo. Pero fundamentalmente, la producción es cualquier actividad que
aumenta algunos bienes al total de la sociedad (lo que necesariamente significa renunciar a la oportunidad
de producir otros bienes con los mismos recursos). La producción puede significar un cambio de la forma
física de la materia prima, como cuando la mano de obra convierte el cuero en zapatos. O bien, la produc-
ción puede significar simplemente el traslado de bienes entre regiones (por ejemplo, enviar naranjas de Flo-
rida a Maine), o en diferentes etapas (por ejemplo, almacenar papas después de la cosecha para distribuir el .
consumo a lo largo del año).
Para que sea económicamente racional, la producción debe representar la transformación de una
forma menos deseada a otra más deseada. Quemar una silla Chippendale antigua para obtener calor es
una producción, pero sería un error hacerlo en condiciones ordinarias. (Por otra parte, una persona
que corriese el peligro de morir por congelamiento podría encontrar que la conversión de la silla a calor
es extremadamente conveniente.)
La tercera actividad económica importante es el intercambio (que expondremos en la quinta par-
te). Para el individuo, el intercambio, lo mismo que la producción, también es una especie de conver-
sión, el intercambio de algunos objetos por otros. Sin embargo, desde el punto de vista social, el inter-
cambio se distingue de la producción porque los totales de los bienes no resultan afectados. En el
proceso del comercio, los bienes y los servicios no se crean ni se destruyen, sino que sólo se intercam-
bian entre los individuos.
El flujo circular
En un mundo simplificado, con sólo dos tipos de agentes económicos, los individuos y las empresas, las
relaciones se pueden describir como en la figura 1.1. Los individuos y las empresas muestran una duali-
dad y por consiguiente hacen sus transacciones en dos formas distintas. Los individuos consumen los
bienes, mientras que las empresas los producen. El diagrama muestra un flujo "rear, de bienes de consu-
mo (en la parte superior) de las empresas hacia los individuos. Para permitir la producción debe existir
un flujo "real,, de servicios (en la parte inferior) de los individuos que poseen los recursos, hacia las em-
presas que emplean los servicios de esos recursos. En una economía autoritaria, un dictador podría admi-
nistrar directamente estos flujos de bienes y recursos. En una economía de empresas privadas, las rela-
ciones se basan en el intercambio y, por tanto, deben ser mutuas y voluntarias. De allí que los flujos
"reales, se vean compensados por los flujos "financieros, inyectados por los demandantes, que por lo
general asumen la forma de pagos en dinero. El intercambio de bienes de consumo entre los individuos y
las empresas que los producen a cambio de pagos financieros tiene lugar en el "mercado de productos,,.
(De hecho, habrá un sinnúmero de mercados de productos, uno para cada tipo de bien de consumo.)
Los ingresos obtenidos de las ventas a los consumidores proporcionan a las empresas los medios pa-
ra comprar los servicios a los propietarios de los recursos (la parte inferior del diagrama). Esto cierra el
círculo; los pagos de las empresas por los servicios se convierten en ingresos para los individuos, disponi-
bles una vez más para gastarlos en bienes de consumo. La compra y la venta de servicios productivos se
lleva a cabo en el "mercado de factores,, que, en realidad, se compone de cierto número de mercados dis-
tintos para los diversos tipos de servicios productivos.
Capítulo 1 La naturaleza y el alcance de la economía 21
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FIGURA 1.1
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El flujo circular de la actividad económica
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La producción, o transformación física de los recursos en productos, tiene lugar dentro del recua-
dro que representa a las empresas como agentes económicos. Y el consumo de los bienes producidos se
efectúa dentro del recuadro de los individuos. Nuevamente se cierra el círculo, pues el consumo es ne-
cesario para recrear el principal recurso productivo, la fuerza de trabajo, para el siguiente ciclo.
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Y MACROECONOMÍA
Un distinguido profesor de lógica, deplorando la división del tema entre el razonamiento deductivo y el
razonamiento inductivo, declaró en una ocasión: "En nuestros libros de texto sobre la deducción, expli-
camos todo acerca de las falsedades lógicas; después, en nuestros libros de texto sobre la inducción, las
cometemos." La teoría económica tiene una división similar. En la microeconomía vemos cómo y por
qué opera la mano invisible (es decir, de qué manera el interés individual conduce a las personas a ser-
virse unas a otras en un sistema espontáneo de cooperación productiva). En la macroeconomía, exami-
namos por qué en ocasiones se puede estropear la coordinación del mercado.
22 Primera parte Introducción
La microeconomía se concentra primordialmente en el equilibrio de mercados particulares, con-
siderando a este equilibrio como un todo. Sin embargo, parece que el equilibrio de mercado no siempre
es sólido. El flujo circular de la actividad económica se puede interrumpir, y tal vez conduzca a la infla-
ción o al desempleo en gran escala. La macroeconomía investiga las causas por las que puede ocurrir
esa interrupción.
Durante algún tiempo, a partir de la década de los treinta, la macroeconomía trató de desarrollar
modelos de razonamiento que, en su mayor parte, eran independientes de cualquier base microeco-
nómica. Algunos teóricos incluso desecharon la microeconomía clásica como obsoleta o no pertinen-
te. Actualmente, se reconoce que para el progreso de la macroeconomía es preciso un análisis más pro-
fundo de la relación lógica del tema con las teorías microeconómicas de la producción, el consumo y el
intercambio. Por consiguiente, es necesario estudiar la microeconomía para una comprensión adecua-
da de la macroeconomía.
RESUMEN El fundamento de la economía es el estudio de la conducta racional y del interés propio de los individuos
y las empresas, a medida que interactúan unos con otros a través de un intercambio de mercado. La con-
ducta racional consiste en la elección apropiada de los medios para lograr determinados fines, lo que
requiere la comparación de los beneficios y los costos (ventajas y desventajas) de todas las acciones po-
sibles. Por lo general, los economistas no preguntan por qué las personas tienen ciertos gustos, necesi-
dades y deseos, pues para su criterio éstos son hechos que deben explicar las otras ciencias sociales. Los
individuos pueden tratar de satisfacer sus deseos de varias maneras, por ejemplo, mediante la persua-
sión, por la fuerza, el robo, o solicitando la ayuda del gobierno. La economía estudia principalmente la
forma en que las personas tratan de lograr sus fines mediante el intercambio voluntario. Sin embargo,
la economía avanza inevitablemente hacia el exterior desde su limitado núcleo hasta explicaciones más
amplias. Las interacciones ajenas al mercado (como el crimen y la política), las acciones que no son de
interés propio (por ejemplo, la benevolencia en la familia) e incluso hasta cierto grado la conducta no
racional, están sujetas al análisis económico.
El principio de Adam Smith de la "mano invisible" muestra la forma en que aun las personas in-
teresadas sólo en su propio bienestar, se ven llevadas a cooperar unas con otras a través del intercam-
bio. La economía de mercado es un orden espontáneo, un arreglo no planeado, pero sí integrado, cuya
conducta sigue leyes científicamente determinables.
Los principales agentes de la toma de decisiones en el sistema económico son los individuos (que
posiblemente actúan en nombre de sus familias o de sus hogares), las empresas y los gobiernos. Los in-
dividuos son los únicos agentes que consumen. Aunque los individuos también pueden producir bienes
y servicios, en las economías modernas la mayor parte de la producción se lleva a cabo en las empresas,
que son agentes artificiales creados por los individuos para ese propósito. La producción transforma la
forma física, la ubicación o la disponibilidad de los bienes. El intercambio dirige los bienes y servicios
existentes entre los agentes económicos para lograr una mejor armonía con los deseos individuales.
El flujo circular de la actividad económica resume las interacciones de mercado entre los agentes
económicos. En el mercado de productos, los individuos como consumidores compran los bienes de
consumo de las empresas; en el mercado de factores, los individuos como dueños de los recursos son
quienes proporcionan los servicios de producción a las empresas. En el flujo circular "real", los recursos
pasan de los propietarios individuales a las empresas y son convertidos por éstas en bienes de consumo,
después de lo cual los bienes vuelven a los individuos para completar el círculo. En el flujo "financiero",
las empresas pagan en unidades monetarias a medida que contratan los recursos, proporcionando así a
los individuos un ingreso para la compra de bienes de consumo; estas compras equivalen a dinero, que
una vez más regresa a las empresas, lo que permite que se inicie el siguiente ciclo.
PREGUNTAS
Capítulo 1 La naturaleza y el alcance de la economía 23
Para repaso
tl. a. ¿En qué aspectos puede considerarse que la economía es una ciencia?
b. Proporcione un ejemplo de una predicción que pueda hacer con confianza la econo-
mía científica moderna.
c. ¿Hay predicciones que la ciencia económica aún no se atreve a hacer?
t2. a. ¿Qué es la conducta racional?
b. Proporcione ejemplos de una conducta racional y de una irracional.
c. ¿Puede ser útil el postulado de racionalidad del economista incluso cuando hay ele-
mentos irracionales que influyen poderosamente en la conducta?
3. ¿El economista supone preferencias estables? Proporcione un ejemplo de un cambio de
preferencias que haya tenido importantes efectos económicos.
t4. ¿El economista supone que todos somos egoístas? Proporcione un ejemplo de una con-
ducta altruista que tenga importantes consecuencias económicas.
S. Se dice que las transacciones de mercado son al mismo tiempo mutuas y voluntarias. Pro-
porcione un ejemplo de una transacción interpersonal ajena al mercado que no sea volun-
taria y un ejemplo de una que sea voluntaria, pero no mutua.
6. ¿Cuáles son los aspectos positivos en la economía? ¿Cuáles son los normativos? Propor-
cione un ejemplo de cada uno.
t7. a. ¿En qué forma la "mano invisible" conduce a los individuos con un interés propio a
cooperar voluntariamente en una economía de mercado?
b. ¿Una conducta de interés propio conduciría a una cooperación voluntaria en una
economía monástica, en la cual todo el ingreso se divide en forma igualitaria?
c. ¿En una dictadura, las autoridades políticas se apropian de la "tajada del león" en la
producción?
d. ¿En una economía sin ninguna propiedad, cualquier persona podría tratar de apode-
rarse de lo que quisiera?
t8. a. En el flujo circular de la actividad económica, enumere las diferencias entre los cir-
cuitos real y financiero. ¿Cuál es la relación entre los dos?
b. Distinga entre el mercado de productos y el mercado de factores. ¿En qué forma se
relacionan?
9. "El principio de la mano invisible afirma que la conducta del interés propio de parte de
los propietarios de los recursos conduce inevitablemente al caos." ¿Verdadero o falso y
por qué?
10. ¿Cuál es la diferencia entre producción e intercambio?
Para una reflexión y discusión adicionales
tl. a. En condiciones normales, ¿usted esperaría que el índice de criminalidad disminuyera
en las jurisdicciones que aplican la pena capital?
b. Si se incrementara la exención de impuestos que se concede por cada hijo, ¿usted es-
peraría que aumentara el índice de natalidad?
tLas respuestas a estas preguntas aparecen al final del libro.
24 Primera parte Introducción
t2. El psiquiatra T. S. Szasz argumenta que la enfermedad mental es el resultado de recom-
pensar a las personas por su incapacidad. No sólo se motiva al paciente para que se "enfer-
me", sino que hay una ventaja financiera en las profesiones de la salud al declarar que los
problemas personales son "enfermedades". ¿Cómo se podría hacer para que la enferme-
dad mental ofreciera menos "recompensas"? ¿El hacerlo reduciría las enfermedades men-
tales?
3. Si el gobierno incrementara los pagos de asistencia a los desempleados, ¿cree usted que
aumentará el desempleo?
4. En términos del flujo circular de la actividad económica, explique por qué algunos indivi-
duos son ricos (aquellos que se encuentran en posición de consumir grandes cantidades
de productos en el mercado) y otros son pobres.
tS. Si la mano invisible conduce a los individuos a servir a sus propios intereses al servir a
otros, ¿por qué conduce a algunas personas a una vida criminal? ¿Por qué algunos políti-
cos corruptos piensan que es ventajoso servir a sus intereses particulares a costa de sus vo-
tantes? ¿Por qué los dictadores se apropian del poder? {Sugerencia: ¿el principio de lama-
no invisible se aplica a toda clase de interacciones sociales, o sólo es válido cuando los
individuos interactúan en una forma particular?)
t6. Una ley aplicada en una forma efectiva que requiriera que los conductores utilicen cintu-
rones de seguridad, ¿tendería a reducir el número de muertes de los conductores? ¿De
muertes de peatones?
t7. El doctor Samuel Johnson decía: "Hay muy pocas formas en las cuales un hombre puede
estar empleado más inocentemente que en obtener dinero." Pero Charles Baudelaire, el
escritor francés, declaró: "El comercio es satánico, porque es la forma más baja y más vil
del egoísmo." ¿Qué piensa usted que tenía en mente cada uno de ellos?
8. Clasifique cada una de las siguientes declaraciones como positiva o como normativa. (La
clasificación de "positiva versus normativa" ¿tiene alguna relación con la verdad o la false-
dad?)
a. Se debería prohibir fumar en lugares públicos cerrados.
b. La prohibición de fumar en lugares públicos reduciría la demanda de cigarros.
c. La legislación para limitar los lugares en donde está permitido fumar tropezaría con
la oposición de la industria tabacalera.
d. Los derechos de los no fumadores de respirar un aire puro son más importantes que
los derechos de los fumadores de contaminar el aire.
e. Las leyes antitabaquismo no tendrán ningún efecto sobre las ventas de cigarros, por-
que los fumadores encenderán tantos cigarros como antes, pero limitarán su hábito a
las áreas legales.
t9. Es posible que algún día se llegue a predecir el lugar y el momento en que ocurran los te-
rremotos, con semanas o incluso meses de anticipación. Algunos escritores de renombre
han argumentado que dichas predicciones deberían guardarse en secreto, o incluso que
deberían prohibirse las investigaciones que conducen a tales pronósticos. Supuestamente,
el pánico causado por la predicción sería más nocivo que el terremoto mismo. ¿Qué im-
plica este punto de vista acerca de la racionalidad individual? ¿Usted favorecería la predic-
ción de un terremoto, o se opondría a ella?