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Jueves 14 de marzo | 2013

OPINIÓN

DEBATES PÚBLICOS NI BLANCO, NI NEGRO
¿
Las últimas semanas han sido una vorágine de debates, columnas, comentarios en portales de internet y sitios web de diarios, además de los cientos de post en redes en sociales.
Qué lo motivó? El sabor constante en el debate naciodel mes pasado, el debate nal. Por este motivo es tan disobre el racismo en Uru- fícil encontrar puntos en común guay gatillado por la infame para forjar alianzas en miras de agresión a Tania Ramírez y la desactivar los mecanismos que campaña para remover la ex- producen estas dinámicas sociapresión “trabajar como un ne- les. El debatir en términos abgro” del diccionario de la Real solutos, tanto planteando que Academia Española. Reciente- el racismo afecta totalmente a mente el centro del debate pú- nuestra sociedad, como planblico ha pasado a ser el trasla- tear que es algo aislado sin cado de la jueza Mariana Mota y rácter estructural, no permite los controversiales fallos de la ver precisamente dónde hay Suprema Corte de Justicia. Sobre discriminación racial, de qué lo sustantivo de ambos temas se modo, con qué efectos, con qué han escrito muchos análisis, al- razón. Considero que los megunos muy buenos, otros no nos beneficiados de este modo tanto y algunos bien intencio- de debatir y por lo tanto consnados pero faltos de rigor. Por truir opinión y eventualmente ello no he de ahondar mucho políticas determinadas, son, en en ese sentido sino que me he este caso, quienes luchan conde ocupar de cómo se han es- tra la desigualdad racial. Esto tructurado ambos debates y se debe a la imposibilidad de el impacto de esto en el proce- decir: “acá está el problema”, so de encontrar soluciones. El “aquí es donde se da más discaso de la agresión a Tania Ra- criminación”, lo acontecido en mírez a la salida de Azabache estas semanas apoya esta idea. generó debates y discusiones espontáneas, reflexiones profundas, agudas, y puso el tema de la segregación racial en nuestro país en la boca de todos nosotros. La segregación racial es una situación que existe en Uruguay, es contrastable empíricamente y el negarlo no resiste el más mínimo análisis. Frente a esta evidencia aun hay personas que niegan la existencia de un fenómeno de segregación basado en la raza. En la vereda opuesta, están los que plantean que el problema racial es el problema fundamental de nuestra sociedad. Claramente ambas posturas no pueden ser verdaderas, frente a lo cual hay dos opciones: o una es la que está más cerca de lo correcto, o ambas están equivocadas. Si entendemos al racismo como algo similar al fenómeno experimentado en los estados del sur de Estados Unidos hasta la década de los 60 (esto es, con lugares para personas negras y otro para personas blancas) claramente aquí no habría racismo. Por otra parte, si planteamos que una sociedad integrada, igualitaria, que respeta la diversidad, es una donde las diferencias materiales entre sus miembros son inexistentes y las físicas no son motivo de diferenciación, tampoco estamos ahí. La imposibilidad de debatir en términos que no sean absolutos es la Luego de debatir hasta el ancla- res plantean que la Corte ha je lingüístico de nuestras prácti- cumplido con su deber, y que cas racistas, el tema se ha des- está en lo acertado. Una situavanecido del tapete, sin lograr ción similar a la descrita líneas una definición en determinado arriba. Nuevamente considero sentido, o una política determi- que ambas posiciones están nada, en fin, algo tangible. Nos equivocadas. La S.C.J no puede hemos quedados con la triviali- poner el Derecho por encima zación del fenómeno, un mano- de la Justicia, por la sencilla rajo de chistes malos sobre el uso zón que la S.C.J, no administra absurdo de las palabras negro y Justicia, se limita a aplicar el afrodescendiente. Derecho. No puede distribuir Justicia: ésta es externa a los EL NUEVO DEBATE tribunales, es una idea con la El nuevo ojo de la tormenta de cual se evalúan las acciones hula opinión pública nacional ha manas. A la vez, tampoco creo sido la remoción de la Jueza que obró correctamente. Los Mariana Mota y las recientes fallos de la Corte en materia de declaraciones de inconstitucio- constitucionalidad deben ir en nalidad por parte de la Supre- sentido de proteger a los indima Corte de Justicia.(S.C.J) Es- viduos de los daños o las privatos hechos también muestran ciones de la legislación. Si exisla imposibilidad de escapar te una ley que ha sido creada a nociones absolutas que no a través del lobby de un sector permiten ser minucioso con la de la sociedad, el cual logró un situación a afrontar. Con res- tratamiento diferencial que pecto a la declaración de in- los demás, los fallos deberían constitucionalidad de la deno- ir en dirección de enmendar minada “Ley interpretativa” de ese error. La discusión sobre el la ley de caducidad, se ha plan- traslado de la Jueza Mariana teado que la Corte puso al De- Mota tiene características simirecho por encima de la Justicia. lares. Dada que la discusión se Por contrapartida otros secto- centra en: la S.C.J está en su facultad de trasladar la funcionaria ó está siendo injustamente trasladada, como parte de un esquema más complejo; no podremos identificar cuáles son los problemas de fondo y si la S.C.J tiene un diseño institucional óptimo. Analizando las dos últimas situaciones en conjunto se puede decir que un tema

>> por Aldo Luissi

fundamental no es ponderado: La S.C.J es un órgano político. Los Ministros de la Corte son electos a través del mecanismo de la venia. Sí en el fondo es político, ¿por qué no es electo? Sí nos interesa que la Corte sea más transparente con su actuación y aceptando la naturaleza política que la compone, ¿qué mejor para crear mecanismos de evaluación, que democratizarla? El debate en términos absolutos no nos permite ver estas sutilezas, del mismo modo que no nos permite reflexionar que los traslados a jueces de esta manera es moneda corriente y el tema cobró relevancia porque los casos involucrados con la jueza, están relacionados con un sector organizado de la sociedad. No por el correcto funcionamiento del sistema republicano de contrapesos institucional. Y es al repensar la relación entre los poderes en este punto es que deberíamos poder ver que la redacción de la ley recientemente declarada inconstitucional es responsabilidad del Parlamento, el cual elaboró un producto inadecuado para solucionar una situación determinada. No es responsabilidad de la corte generar un cuerpo legislativo mejor. Todos estos grises se pierden en el debate entre blanco y negro. Los uruguayos no debatimos bien, lo cual puede significar que no pensamos bien.

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