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UN NUEVO MODELO

Por Eugene Gendlin.

“A New Model”. Journal of Consciousness Studies, 6(2-3), 232-237, (1999).

http://www.focusing.org/gendlin/docs/gol_2142.html

Traducción: Luis Robles Campos (*)

Varela y Shear invitan a:

1. Reexaminar la noción de “conciencia”.


2. Atención para cambiar el contenido.
3. Distinguir el contenido del proceso.
4. Metodología sistemática de primera-persona.
5. Transformaciones somáticas.
6. Vincular primera-, segunda-, y tercera-persona.

En casa el científico mira a los ojos del niño, y éste lo mira de vuelta. Pero el
científico piensa: “¡No es triste que sólo seas una maquina!” Esto no sucedería si se
reconociera que nuestra ciencia utiliza un determinado acercamiento, el modelo en el
que todo lo estudiado es dividido en unidades estables y bien definidas, y luego
reconstruido. Decimos que hemos “explicado” algo cuando podemos reconstruirlo a
partir de estas unidades. Este es el modelo más exitoso de la historia hasta ahora,
pero no es el único modelo. Hay otros.

Ahora tenemos un segundo modelo exitoso, que no reemplaza pero interactúa


con el primero. La ecología toma la visión opuesta: cada cosa es parte del todo. Usted
no puede conocer ninguna unidad porque ésta forma parte en el todo y usted nunca
puede conocer totalmente el todo. Así que no toque ese pez, podría cambiarlo todo.

No es triste que parezcamos desaparecer cuando somos reducidos, y


reconstruidos como máquinas. Esta es simplemente una característica obvia del
modelo de unidades. Tampoco necesitamos quejarnos de que el modelo holístico nos
evapora en el cosmos. Para incluirnos, podemos agregar un tercer modelo al lado de
estos dos. Los términos básicos no necesitan ser unidades ni tampoco el todo; los
términos básicos pueden ser procesos.

En el nuevo modelo, un proceso no consiste en unidades estables que se


localizan en unidades de tiempo que determinan el futuro a partir del pasado. El
proceso crea una serie de nuevos todos siempre frescamente creados. Pone al modelo
holístico en ruedas, por así decirlo. Se hace así mismo como una sucesión de todos que
no pueden predecirse, deducirse, o construirse a partir de los anteriores, porque el
proceso crea sus propios próximos pasos. Sus “contenidos” no están separados de él;
si no que surgen del proceso que los crea y los re-crea.

Como los otros modelos, este puede ser usado para estudiar cualquier cosa. Los
nuevos conceptos para un proceso físico con “tiempo retroactivo” pueden resolver
algunas anomalías (Gendlin & Lemke, 1983; Gendlin, 1997b, IV). En lugar de reducir
los cuerpos vivientes a la biología actual, podemos crear una nueva biología para
estudiar eso que los otros modelos pierden en cada tipo de cuerpo viviente (Gendlin,
1997b, V; Matsuno, 1989). Nosotros los humanos vivimos desde cuerpos que son
auto-conscientes de las situaciones. Note la singular frase “auto-conscientes de las
situaciones”. “Conciencia”, “sí mismo” y “situación” no son tres objetos con definiciones
lógicas separadas. Con los hábitos actuales la ausencia de tales definiciones puede
hacer parecer que todo es arbitrario, pero eso no así. En lugar de diferenciar unidades
y objetos, podemos ser muy precisos acerca de diferentes tipos de procesos, cómo
posibilitar que ellos y sus diferentes efectos sucedan. No predecimos el futuro a partir
de pasado, pero podemos decir muy exactamente en qué manera los pasos de cada
tipo de proceso no son arbitrarios.

Debemos reconocer que las mismas palabras y frases tienen significados


diferentes en los diferentes modelos. 300 años de éxito del reduccionismo han dado
más que palabras, un significado del modelo de unidades. Usando las palabras de
nuevas maneras podemos cambiar esto.

1. Permítanos re-examinar la “conciencia”.

Actualmente esta noción está formada y delimitada para encajar en el modelo


de unidades. Podemos ver esto si lo comparamos con una noción pre-moderna. Por
ejemplo, Aristóteles: “Cuando vemos (el color, la forma o el movimiento), también
vemos que estamos viendo (el color, la forma o el movimiento)”. En los tiempos
modernos las percepciones están establecidas como si fueran “objetos” independientes
que existen por sí solos de antemano. La conciencia-del-rojo es dividida en dos
componentes: El “objeto rojo” es separado y parece existir independientemente (la luz
roja y los eventos del cerebro como cosas de tercera-persona existiendo por sí solas),
dejando a la conciencia ser una mera conciencia “de”, lo cual no agrega nada ahora.
Podemos quedar perplejos, intentando pensar sobre esta mitad vacía, esta mera sobra,
lo cual no hace ninguna diferencia. Así que permítanos no aceptar el proyecto de
mostrar que esta conciencia representa una diferencia, ya que sus contenidos (qué
realmente crea y recrea) parecen independientes. Permítanos redefinir la “conciencia”
en un modelo de proceso: la conciencia es el sí-mismo-sintiente que crea y se re-crea
a si-mismo-y-a-su-ambiente. Es un proceso de interacción organísmica-medio-
ambiental.

2. Los contenidos cambian en el proceso.

Permítanos ahora no caer en la engañosa discusión de los “qualia”1, como si


debiéramos encontrar contenidos “estables”, objetos internos, entidades estáticas
modeladas sobre los “objetos” de tercera-persona.

La manera del proceso determina los contenidos producidos. Por ejemplo, si


nuestra actitud es de bienvenida, incluso los recuerdos de larga data surgen como
parte de un novedoso vivir hacia adelante, en lugar de una constricción y detención. La
filosofía del experiencing ha rechazado ampliamente las viejas asunciones. El contenido
experiencial no yace allí, a la espera de “hacerse conciente”. No consiste en “objetos”
que preceden la atención y que permanecen inalterados por ella. ¡Si no que
justamente lo contrario! El proceso debería crear y cambiar los “objetos”.

1
Nota del Traductor:
(Singular quale) Término filosófico que define las cualidades sensoriales de las experiencias mentales y que
constituyen el enlace explicativo que existe entre las cualidades subjetivas de nuestra percepción y el
sistema físico que llamamos cerebro.
3. Los contenidos surgen en el proceso corporal.

El modelo de unidades de tercera-persona crea los objetos a partir de la


percepción, pero permítanos no comenzar con la percepción. Un proceso en marcha
más profundo comienza con el cuerpo. El cuerpo viviente es una interacción con su
ambiente. El cuerpo de una planta "conoce" la luz, la tierra, y el agua porque se hace a
sí misma con ellos. Los animales hacen más; ellos interactúan entre sí. Los cuerpos
humanos son interacciones en situaciones elaboradas en el lenguaje. Nuestros cuerpos
se sienten a sí mismos y, por lo tanto, a sus situaciones. El próximo paso de acción se
forma a partir de aquello (Sheets-Johnstone, 1998). Permítanos empezar con el
cuerpo, en lugar de los cinco sentidos. Su cuerpo siente lo que está detrás de sus
espaldas ahora mismo, sin verlo, oírlo, u olerlo. Usted no sólo siente las cosas que
están allí, sino que también su situación, lo que pasaría si usted se diera la vuelta de
repente, o si usted golpeara en la pared dónde viven sus vecinos.

El cuerpo se da cuenta de la situación más abarcativamente que la cognición. Si


un piloto experimentado dice: “No sé por qué, pero no me siento cómodo con el clima”,
no despega.

Por ejemplo, un investigador busca “una idea”. No es realmente una idea. Es


una prolífica sensación corporal adquirida en el laboratorio. Si ésta es nueva, la
sensación corporal es inarticulada al principio. “Ella” será llevada adelante por muchos
pensamientos y movimientos imprecisos en el laboratorio, hasta que “ella” se
desarrolle en un proyecto factible. “Ella” permanece estática sólo cuando nada surge
para llevarla adelante. El “Llevar adelante” es un concepto útil, ya que muchos
procesos no son predecibles desde las unidades pre-existentes, ni tampoco arbitrarios.
La autobiografía de Einstein reporta que durante quince años él fue “guiado por un
sentimiento acerca de la respuesta”. Obviamente el sentimiento no contenía la teoría
acabada. Ningún científico o programador sabio ignora tal “sensación”. No consiste en
unidades lógicas, pero nuevas unidades lógicas pueden obtenerse desde ella. Todo
programa de computadora “se cae” eventualmente (se hace inutilizable). Entonces el
programador debe “zambullirse dentro” de una sensación aún incierta para desarrollar
otro programa (Stern, 1998). Cuando pensamos frescamente, seguimos una sensación
experiencial que lleva a los pasos del “llevar adelante”. Después decimos que esta
sensación “era” el experimento que diseñamos ahora, o la teoría que escribimos en
treinta páginas, pero más tempranamente no podíamos decir explícitamente lo que
“queríamos decir”. Podríamos pensar hasta cierto punto, pero después de eso sólo
tenemos un “…”. Ni siquiera hay una palabra en el lenguaje para tal “...”, esos “puntos
suspensivos”, que es nuestro cuerpo planta-animal-humano auto-conciente de una
situación.

El sentir implícito nunca puede ser igualado con su eventual explicación verbal.
El proceso de explicar es en sí mismo un experienciar profundo que desarrolla y
cambia “el contenido”. La explicación no es igual a la representación, no es como
tomar una fotografía. Siempre crea más partes y términos que los que teníamos antes.
Podemos explicar el proceso de explicación. Este es sólo un tipo de proceso, pero es de
especial interés. El “Llevar adelante” es uno de los tantos conceptos que pueden ser
creados desde el proceso. Esta filosofía sostiene que el experienciar es “no-numérico” y
“multi-esquemático”. Es un ordenamiento activo que puede crear y responder a
muchos esquemas y que es más intrincado que un esquema. Cuando funciona con
relación a las inferencias lógicas, tiene ciertas “características” singulares pero
precisas, y realiza muchas funciones indispensables en toda la cognición (Gendlin,
1997a,; Levin, 1997).

4. Metodología sistemática.

Podemos medir el rol del experienciar en ciertos tipos de procesos. Como sólo
un ejemplo, considere la Escala Experiencial. Describe siete modos de expresión
verbal. En estudios de psicoterapia se correlaciona con un resultado exitoso (según el
terapeuta, el cliente, y mediciones psicométricas). Se puntúan segmentos aleatorios de
cuatro minutos de grabación de la hora de terapia. El método necesita mejora. En cada
grupo de evaluadores ellos eran confiables con los demás, pero otro grupo de
evaluadores de los mismos datos podría no correlacionar con el primero. Los
evaluadores no deben trabajar en la misma sala; sus comentarios influyen en los
demás. Ahora, con segmentos de entrenamiento estándares, cada uno se entrena y
puntúa solo. Sólo la Escala determina las puntuaciones. El proceso se mide ahora
fiablemente por evaluadores en cualquier parte (Klein et al., 1989).

Se ha dicho que los terapeutas responden al “sentimiento”. Ellos oyen rabia,


tristeza, y alegría, pero cuando la terapia marcha bien, ellos oyen el “...”, seguido por
complejidades no categorizables, como las siguientes en esta transcripción:

Silencio... “Desearía que mi gran descarga de energía no tenga que ser siempre
solamente sexual... “

(Las respuestas del terapeuta tras cada paso están omitidas).

Silencio... “Decir esto es muy difícil para mí, pero siento que eso es…“

Silencio... “Hay cierto camino del cual no me quiero alejar siendo solamente sexual...“

Silencio... “Bueno… quizá no quiero tener esa gran energía en absoluto... Eso es”
(empieza a llorar).

Silencio... “Es tan importante tener un amanera de descargarse después de todo”


(sollozos).

Silencio... “Hay más allí... ¿Qué es eso? ... ¿por qué hay tanto miedo?”

Un paso grande ahora:

Silencio... (sollozos) “Podría vivir en relación a esa energía todo el tiempo. Siempre he
estado oculta. Y eso está diciendo: "No hagas más eso. ¡Mira! Deja que tu energía sea
visible, vive con ella".

Silencio... “¡Eso sería una especie de cambio en quién yo soy! Estar con eso durante el
día”.

Silencio... (gran suspiro) (llorando) “Tomarlo en serio...“ (gran suspiro, respiración,


más tranquilo).

Silencio... (risas)... “Esa vieja manera todavía quiere hundirme en ese agujero oscuro,
pero es un poco más libre ahora. Cambió un poco. Es como: "Oh, quizás haya una
salida“.
5. Transformaciones somáticas.

Muchos pequeños pasos del llevar adelante llevan a uno más grande. Tal paso
es tanto una evaluación física como un alivio físico. (Si no, el proceso continúa). Tales
pasos cambian el modo en que el cuerpo lleva la situación. Son pasos de cambio físico.

El proceso-viviente implica y promulga sus propios próximos pasos. Si su


implicancia no puede llevarse adelante, el cuerpo viviente continúa para implicar
alguna forma hacia adelante, hasta que un nuevo paso pueda formarse. Esta
capacidad para nuevos pasos de vida-hacia-adelante es uno de los hechos más
importantes y menos conocidos que la metodología-de-proceso ha mostrado hasta
ahora.

¿Dónde se dirige su atención en aquel silencio entre los pasos? Como cliente
(primera-persona) yo atiendo los puntos suspensivos, ese lóbrego límite físicamente-
sentido acerca de lo que he estado diciendo. Para el que evalúa (tercera-persona)
estas verbalizaciones son reconocibles como el Nivel 7 de la Escala Experiencial. Estas
frases no están ligadas por el razonamiento ni por la narrativa; ellas tienen sus
características observables bien-definidas.

A partir de esta filosofía se ha desarrollado una red mundial para enseñar esta
explicación corporal, popularmente llamada “Focusing” (Gendlin, 1981). Las personas
se focalizan y hablan desde (llevan adelante) más de lo que ellas están enfrentando, lo
cual sienten físicamente pero que al principio no pueden decir. Los nuevos pasos y
frases que son más intrincadas que el lenguaje usual “surgen” desde la lóbrega
“sensación” corporal.

Más de 60 estudios (pequeños y grandes) han encontrado que la Escala predice


éxito o fracaso ya en una fase temprana de la terapia, y que las instrucciones de
Focusing pueden revertir una predicción de fracaso. Las medidas estándares muestran
si el Focusing fue aprendido o no. El Focusing también correlaciona con las medidas de
salud, falta de quejas sicosomáticas, mejor funcionamiento del sistema inmunológico,
y otras variables (Hendricks, en prensa).

Cuando las personas aprenden a contactar este nivel corporal, lo hacen para
muchos propósitos, por ejemplo: para reducir la tensión, predisponerse para una
próxima tarea, para descubrir por qué algo les da miedo, es desagradable o difícil,
encontrar lo que está mal en una situación, para buscar una “idea”, pero especialmente
para vivir y hablar “desde allí”.

El proceso es más fácil y más profundo con un compañero de Focusing que


presta atención pero que no agrega nada. Los compañeros se turnan; cada uno es
primera y segunda persona. Nuestra red ofrece compañeros de escucha. El Focusing se
usa actualmente en muy diversos contextos (por ej., Boukydis, 1990; Grindler, 1984;
McMahon, 1993; Perl, 1994).

Un químico industrial viene a aprender Focusing. Le enseñamos a encontrar el


sentido corporal del proyecto en el que está trabajando. Después de uno ronda de
Focusing se va corriendo al auto. ¿Qué está haciendo ahí? ¡Él está con su teléfono
móvil dándoles nuevas instrucciones a sus ayudantes del laboratorio! Él regresa
inmensamente entusiasmado. Ahora le gustaría focalizarse en su otro proyecto. Y de
nuevo corre hacia afuera para llamar. Desde entonces, estamos fundando juntos una
compañía para llevar el Focusing a los científicos.

Todo esto es sólo un ejemplo del conocimiento existente que puede obtenerse
sólo en el modelo procesal. Este modelo es necesario para el conocimiento acerca de
muchos otros tipos de procesos.

6. Los procedimientos de tercera-persona pueden ser empleados por


cualquier modelo.

Ellos pueden dar objetividad a los procesos de primera-persona. Cuando yo


empecé a investigar como filósofo, me dijeron que la investigación objetiva es
imposible en algo tan “subjetivo”. Yo les pregunté a los terapeutas: “¿Ustedes notan
cuándo los clientes se dan cuenta de algo y no pueden decir todavía?“ Todos ellos
dijeron: “Sí”. Y dije: “Entonces, eso tiene indicadores observables y podemos
“operacionalizarlos”.

Tanto la primera como la tercera-persona contribuyen a los procedimientos


operacionales observables. Debemos dudar de todas las teorías, pero los
procedimientos y los resultados tienen una verdad aparte de las teorías (Gendlin,
1995,; 1997c). Si alguien dice “No consigo nada con estas cosas subjetivas”, bien, pero
estos números de la escala predicen esos otros números. Una vez que esto se
encuentra y se replica muchas veces, las personas se interesan en cómo usted
desarrolló esto. De repente ellas entienden aquello que antes insistían que no lograban
captar.

Yo no estoy de acuerdo que la validación sea siempre por mediciones de


tercera-persona o por mediciones de primera-persona. Se necesita la validación
igualmente en la otra dirección. Las razones teóricas actuales para las medidas
“objetivas” son a menudo bastante pobres. Yo les aconsejo a los estudiantes que se
prueben en cualquier medida que ellos usen. Es la única manera de averiguar lo que la
medida mide, y si nuestras predicciones teóricas aplicarían a ella. La primera- y
tercera-persona se calibran y se adicionan recíprocamente.

Lo que los diferentes modelos aportan es verdaderamente diferente. Si ellos


fueran ampliamente correlacionados, no necesitaríamos más que un modelo. Pero ellos
no lo están, y no necesitan correlacionarse excepto en unas cuantas circunstancias. La
ingeniería neurológica puede parecer como “ciencia” a solas, porque nuestro otro
conocimiento no se relaciona fácilmente con ella (y no debería). La póliza social no
debe estar basada exclusivamente en la ciencia del modelo de unidades, como si fuera
la única ciencia sobre los cuerpos humanos.

Los científicos del modelo de unidades están rediseñando las plantas, los
animales, y ahora a nosotros. Su bisnieto puede permanecer vivo indefinidamente
cuándo ellos quiten los genes que causan el envejecimiento, pero ¿quién sabe qué otra
cosa más quitarán? Yo no denigro nuestra maravillosa ciencia de unidades; ¡No podría
escribir en contra de ella en una computadora! Pero los cuerpos de los seres humanos
son capaces de una inmensa variedad de tipos de procesos, y por lo tanto también
tipos de “sí mismos”, tipos de “contenidos”, y tipos de resultados observables. En
ciertos tipos de proceso encontramos que el cuerpo tiene una capacidad para generar
nuevos pasos de vida-hacia-adelante. Esto no debe perderse. Antes de que los
científicos del modelo de unidades nos rediseñen sin siquiera querer entender cuán
seres humanos somos (y ellos son), permítanos establecer una ciencia de primera-
persona no dentro de, pero sí alrededor de la ciencia de la tercera-persona.
Referencias.

• Boukydis, C.F.Z. (1990), “Client-centered / experiential practice with parents and


infants”, in Client-Centered and Experiential Psychotherapy in the Nineties, ed. G.
Lietar, J. Rombauts R. VanBalen (Leuven: University of Leuven Press).
• Corea, G. (1985), The Mother Machine (New York: Harper and Row).
• Gendlin, E.T. (1981), Focusing (New York: Bantam Books).
http://www.focusing.org/.
• Gendlin, E.T. (1995), “Crossing and dipping: some terms for approaching the
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• Gendlin, E.T. (1997a), Experiencing and the Creation of Meaning (New York: Free
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• Gendlin, E.T. (1997b), A Process Model IV, V (http://www.focusing.org/, and
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• Gendlin, E.T. (1997c), “The responsive order: A new empiricism”, Man and World,
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• Gendlin, E.T. and Lemke, J. (1983), “A critique of relativity and localization”,
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• Grindler, D. (1984), “Focusing with a cancer patient”, in Imagination and Healing,
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• Hendricks, M. (in press), “Research basis of focusing-oriented / experiential
psychotherapy”, in Research Bases of Humanistic Psychotherapy, ed. D. Cian & J.
Seeman (Washington, DC: American Psychological Association).
• Klein, M.H., Mathieu, P.L., Kiesler, D.J. and Gendlin (1989), The Experiencing
Scale: A Research and Training Manual (Madison: Bureau of Audio-Visual
Instruction, The University of Wisconsin).
• Levin, D.M., (ed. 1997), Language Beyond Postmodernism: Saying and Thinking
in Gendlin”s Philosophy (Evanston, IL: Northwestern University Press).
• Matsuno, K. (1989), Protobiology (Boca Ratan: CRC Press).
• McMahon, E.M. (1993), Beyond the Myth of Dominance (Kansas City: Sheed &
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• Perl, S. (1994), “A writer”s way of knowing”, in Writing and the Domain Beyond
the Cognitive, ed. A. Brand and R. Graves (Portsmouth: Boynton-Cook Press).
• Sheets-Johnstone, M. (1998), “Consciousness: A natural history”, Journal of
Consciousness Studies, 5 (2), pp. 260-94.
• Sterner, W. (1997), “Logical meaning creation”, delivered at “After
Postmodernism” Conference (http://www.focusing.org/apm.htm).

(*) Luis Robles Campos (2007).


Psicólogo Universidad de Tarapacá, Arica – Chile.
Fousing Trainer acreditado, Focusing Institute, New York.
luisrobles1977@gmail.com