Estudiar y Aprender en la Universidad Blas Pascal ...una vez inscripto él se sintió más ansioso que nunca.

Tomar la decisión de comenzar una carrera a distancia no había sido para nada fácil... Ahora se le presentaban nuevos interrogantes, ¿Cómo se estudia?, ¿Cómo puedo aprender cursando de esta forma, una carrera?, ¿Podré salir exitoso sin asistir a clase y escuchar al profesor? ¿Cómo hago con el tiempo?... Pero allí estaba, era finalmente un nuevo alumno de la Universidad Blas Pascal, ¿Cómo encarar el estudio? ¿Por donde empezar? ¿Cómo serán las evaluaciones? ¿Cómo haré para llegar preparado a cada una de ellas?...preguntas y más preguntas que no lograron quitarle, ni por un momento, la alegría de haber decidido enfrentar este nuevo desafío... Estamos en la tercera parada ¿Baja con nosotros? ¿No se olvida de nada? ¿Trae la máquina de fotos? ¿Qué más ha puesto en el bolso? Quizás sería conveniente un anotador para registrar aquellos datos que comente el guía... Si usted ha decidido continuar con este recorrido, le damos la Bienvenida nuevamente a esta estación donde veremos qué implica estudiar y aprender en la Universidad Blas Pascal. Muy pronto comenzará el cursado de las diferentes asignaturas y es muy posible que entre otras cosas usted se pregunte ¿Cómo empezar a estudiar un tema? ¿Qué recursos son necesarios para ello? ¿Por dónde arrancar? ¿Qué técnicas de estudio son más convenientes? Estos interrogantes suelen ser moneda corriente en el discurso de quienes, como usted, comienzan sus estudios en el nivel superior. Es sabido que aprender en la Universidad no es un logro garantizado, así como visitar un museo, escuchar lo que comenta el guía o sacar fotografías, no implica necesariamente que aprendamos algo de lo que hay en un museo o de lo que ha comentado el guía. Suele suceder que al comenzar a cursar una carrera en el Nivel Superior, los alumnos advierten ciertas dificultades a la hora de estudiar. ¿Por qué incluimos este módulo? Con él pretendemos brindarle una primera orientación en sus procesos de estudio, teniendo siempre presente que las prácticas del lenguaje y del pensamiento -los modos de leer y de escribir, de buscar, adquirir, elaborar y comunicar los conocimientos - no son habilidades que se logran de una vez y para siempre, dado que el aprendizaje está sujeto a múltiples condicionantes. Tal como lo hemos advertido en la carta de presentación, es importante que usted consulte, a lo largo del cursado de las distintas asignaturas, las herramientas que aquí le ofrecemos. Teniendo en cuenta lo anterior, podemos decir que saber interpretar o producir un texto escrito no es algo que necesariamente lo tenemos incorporado al ingresar a la educación superior. ¿Quién no se ha quedado atrapado alguna vez en las redes de un problema con la computadora? ¿Quién no ha olvidado alguna vez aquellos números que hasta hace apenas un momento recordaba? ¿Quién no ha tropezado con una fórmula o ecuación que supuestamente debía aprender, pero cuyo sentido no logra vislumbrar? Posiblemente, todos hayamos pasado por escenarios como éstos, quizás muchas más veces de las que nos gustaría admitir. De alguna manera, es cierto que a veces, nos parece que nuestro aprendizaje falla y tenemos dificultades para desarrollar habilidades que nos interesarían dominar. También solemos tener dificultades para controlar y cambiar nuestras emociones, nuestros hábitos de conducta y actitudes. (POZO, 1996) Suele suceder, a veces, que algunos alumnos se sienten incómodos al descubrir que no saben estudiar, mientras que otros se aferran a sus hábitos de estudio negándose a cambiarlos. Tal es así, que argumentan esta actitud de la siguiente manera: - “si yo llegué hasta aquí estudiando así, no tengo por qué cambiar” - “yo sé que tengo que estudiar a diario, pero igual dejo todo para la última semana”.

- “en teoría yo sé como tengo que estudiar, pero en la práctica los tiempos no me dan” Y usted ¿se siente identificado con alguna de estas dificultades? Vivimos en lo que ha dado en llamarse “la sociedad del conocimiento”, sociedad donde las trabas para acceder a este último parecerían haber disminuido, siendo cada vez más y más variadas las oportunidades para estudiar. Circunscribiendo esta tendencia al nivel superior universitario advertimos que, junto a las posibilidades de una formación permanente, aparecen las dificultades vinculadas a la comprensión, retención y comunicación de la información. ¿Cómo abordar el contenido de las asignaturas? ¿Qué tener en cuenta a la hora de prepararse para rendir un examen? Comprendemos al aprendizaje como un proceso en el que se producen cambios duraderos en las conductas vinculados con aspectos cognitivos (Por Ej: definir qué es un software), sociales (Por Ej: conocer los componentes formales de una carta realizada en la PC), afectivos (Por Ej.: Perder el miedo a los elementos tecnológicos) y psicomotrices (Por Ej.: manejar el teclado de la computadora). (CFR: POZO, Juan Ignacio 1996. Aprendices y Maestros. Ed. Alianza. Madrid) A lo largo de nuestra vida y tras el paso por diferentes instancias de formación, vamos afianzando un estilo de aprendizaje. Cada uno de nosotros encara el trabajo con los contenidos de forma diferente, desarrollando una manera particular de receptar, organizar, sintetizar y comprender la información. Quizás no resulte una novedad destacar que el aprendizaje no se limita a la “adquisición” de nuevos conocimientos sino que implica también aprender a aprender. ¿Qué será esto? Usted quizás, sin advertirlo, ha “aprendido a aprender” en diferentes campos del conocimiento cuando ha prestado atención no sólo a qué aprendía sino a cómo lo aprendía y de qué manera le resultaba más sencillo hacerlo. Lo importante aquí es reconocer que nadie nace sabiendo estudiar. Recuerde que la constancia y la buena voluntad son dos elementos claves para mejorar su desempeño en los estudios. 1. El estudio y sus condicionantes. “El estudio no se mide por el número de páginas leídas en una noche, ni por la cantidad de libros leídos en un semestre. Estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas.” Paulo Freire Tal como hemos mencionado al comenzar esta estación, el propósito de todo proceso de estudio es, o debería ser, el aprendizaje. No obstante, éste no siempre se logra y esto se debe en gran medida a que se desconoce cómo estudiar. Ahora bien ¿Qué entendemos por “estudiar”? En un sentido amplio, podríamos considerar que las tareas de estudio abarcan todo aquello que el alumno realiza para aprender, incluyendo sus hábitos de vida, el manejo de sus tiempos, los espacios donde estudia, los contenidos que estudia, la manera como enfrenta un examen, etc. En este sentido decimos que estudiar es un proceso de adquisición de conceptos, habilidades y actitudes en un determinado orden y por medio de diferentes caminos. Si consideramos lo estudiado en los módulos precedentes, podemos decir que hemos adquirido y desarrollado conceptos, habilidades y actitudes. Por ejemplo, en lo referente a las Tutorías, se han explicado algunos conceptos como “tutoría”, “clases satelitales”, “medios de comunicación”, etc., A su vez, en la Descripción del Diseño Didáctico del CD, se ha fomentado el desarrollo de la habilidad de navegación y de recorrido por el mismo. Finalmente, se ha tratado de motivar la actitud positiva hacia el diálogo y la comunicación por parte del alumno en las tutorías. Por otra parte, desde una perspectiva técnica, estudiar implica realizar diferentes actividades tales como identificar fuentes de información sobre el tema que se quiere trabajar, interpretar la información que se presenta, comprenderla y sistematizarla para su posterior comunicación. Teniendo en cuenta que el objeto principal del proceso de estudio es posibilitar el aprendizaje, a continuación trabajaremos sobre diversas formas básicas de aprender. Lo haremos sin intención de agotarlas dado que existen muchas maneras creativas de complementar diferentes técnicas en los momentos de estudio.

¡Esto no implica desechar o tirar por la borda la forma en la que usted ha estudiado hasta ahora, por el contrario, lo invitamos a revisarla para potenciar las fortalezas que identifique en ellas y poder abordar con éxito los contenidos propuestos en cada asignatura del Plan de Estudio! ¿Cómo vamos hasta aquí? ¿Cansado? ¿Qué ideas generales podría identificar de lo que ha leído hasta el momento? Si lo desea, puede realizar una pausa antes de seguir adelante. 1.1 La planificación de las tareas de estudio: el ambiente y los tiempos de estudio Usted está en camino, viajando muy tranquilo y cómodo. Al subir al colectivo, luego de la parada anterior, se sienta a su lado una señora con quien establece pronto una charla muy interesante. Entre los temas objeto de conversación surgió la familia y entre otras cosas esta mujer comenzó a relatar algunos aspectos de la convivencia con su hija...usted escucha el relato con mucha atención... (...) ella termina de comer a las 9:40 de la noche. “Comer” es en realidad un decir, dado que no suele pasar en la mesa más de 15 minutos. Es frecuente que luego se siente en su escritorio con el ánimo de estudiar, pero antes dedica un cuarto de hora a buscar por todos lados los libros, cuadernos y una lapicera que escriba. Anoche, ni bien comenzó a escribir se le acabó el cuaderno. En ese momento revolvió todas sus cosas buscando uno nuevo. Entre tanto, pasó por el comedor, observó que en la televisión estaban presentando una película y corrió a echarle un vistazo. En realidad siempre encuentra una excusa para mirar qué pasan por la tele. Cuando se concentra, sólo lo hace por pocos minutos, pero ni bien levanta la vista mira un CD que le prestó un amigo la semana pasada y lo pone en el equipo de música. Minutos más tarde, se da cuenta de que ya casi van a ser las doce y no ha hecho nada productivo. Al día siguiente, ella les dice a sus compañeros "que estudió hasta muy tarde", y menciona lo atareada que estuvo. Como es de esperarse, en la clase y en los exámenes que tuvieron lugar unas semanas después, no le fue como ella hubiese deseado. Usted, luego de escuchar lo que comenta esta señora repara en sus propios hábitos y las condiciones en las que usted encara el estudio. Para orientarlo en este ejercicio, le presentamos una serie de interrogantes. Si desea consultarlos realice un “Click” en el siguiente hipervínculo. hábitos de estudio a) Comencemos por las condiciones Físicas Condiciones físicas “Mens sana in corpore sano” Juvenal, refrán latino antiguo Si bien existen diversas condiciones que inciden en las tareas de estudio, a continuación trabajaremos sobre las condiciones físicas. El antiguo proverbio (Una mente sana en un cuerpo sano) tiene plena vigencia en la actualidad. En esta oportunidad, mencionaremos algunos aspectos vinculados a la salud del cuerpo que le sugerimos tener presentes a la hora de comenzar sus estudios. • Procurar una alimentación equilibrada, sin excesos, intentando realizar una pausa entre el estudio y las comidas. Regular el tiempo dedicado al sueño reparador. Es tan malo dormir poco como dormir demasiado. Realizar actividades físicas al menos dos veces por semana. Esta última es una alternativa

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interesante para entretenerse, ofreciendo muchos beneficios a quienes la practican de manera responsable. • Interrumpir el estudio, al menos cada una hora, para respirar profundamente, caminar un momento y mover los brazos. Es importante alternar momentos de estudio con instancias de descanso y esparcimiento.

A modo le síntesis le proponemos la lectura de la siguiente frase de Jean Guitton: “La regla de oro del trabajo intelectual puede resumirse en lo siguiente: no toleres ni medio trabajo ni medio descanso. Entrégate por entero o bien relájate por completo” Jean Guitton b) ¿Qué podríamos decir con relación al lugar o ambiente donde estudiamos? Acompáñenos para que juntos conozcamos acerca de las Condiciones ambientales. En primer lugar, consideramos importante el hecho de estudiar siempre en el mismo lugar, preferentemente en un espacio cómodo y bien aireado. Los diferentes medios de calefacción consumen oxígeno y como ésta suele ser la causa de adormecimiento, debería ser evitada con un adecuado control. En la mesa de estudio deben estar todos los elementos que van a ser utilizados, evitando de esta forma realizar desplazamientos que provocan distracción. Conviene que la mesa no esté atascada de objetos, está muy bien descartar cada día aquello que no utilizamos habitualmente. En educación a distancia, en muchas ocasiones usted va a estudiar vinculado a medios tecnológicos, por ejemplo una PC. Si usted trabaja con la PC en su casa trate de mantener estas condiciones. En caso contrario, si tiene que elegir un cyber para hacerlo, busque, dentro de sus posibilidades, aquel que le ayude más en esta tarea. Lo invitamos ahora a observar la habitación donde usted se encuentra en este momento. ¿Es grande, pequeña, pintada de un color claro? ¿Es adecuada para estudiar? De no ser así, ¿Qué cambiaría? ... ¿Qué podríamos decir con respecto a la iluminación? Una buena iluminación es clave. La lectura prolongada en condiciones inadecuadas puede afectar la visión, uno de los instrumentos fundamentales para quienes estudian. Desde luego, la luz natural es la mejor, y debe procurarse que llegue al lugar elegido para estudiar, evitando que los rayos del sol incidan directamente sobre las páginas donde se trabaja. Es conveniente el uso de las lámparas de mesa provistas de pantallas que contribuyan a una adecuada iluminación. Los expertos aconsejan que la fuente de luz debe estar del lado opuesto a la mano con la que se escribe, de modo que no se proyecte la sombra de la mano sobre la página en la que se escribe. C) ¿Y acerca de la postura? ¿Cómo está sentado usted en este momento? ¿Se siente cómodo para estudiar? ¿Considera que podría adoptar una mejor postura? ¿Qué recomiendan los expertos en la materia? Es importante considerar que el estar sentado correctamente ayuda a la concentración, lo cual facilita en gran medida la comprensión de un contenido. La elección

de una silla que resulte adecuada es fundamental. A su vez, debería mantenerse apoyada la espalda sobre el respaldar y conservar una postura erguida en la mayor medida de lo posible. Al leer, debe procurarse no inclinar la cabeza sobre el libro, sino sostener este último casi a la altura de los ojos, a unos treinta centímetros de distancia. ¿Cómo vamos hasta aquí? Posiblemente usted se encuentre un tanto cansado, ¿Por qué no nos tomamos unos minutos para pararnos y estirar un poco las piernas? ¿Hace cuánto tiempo que está sentado allí? Quizás sean las primeras horas de la mañana, o una cálida tarde, o bien quizás usted haya decidido o debido esperar hasta altas horas de la noche para poder comenzar la lectura de este material. En realidad, más allá de la hora que sea o el momento del día elegido para estudiar, lo importante es que usted esté allí, en el horario que usted consideró más adecuado. Ahora bien, si las condiciones que lo acompañan en este momento son las adecuadas, seguramente usted lo aprovechará para estudiar y comprender lo que hasta aquí se viene planteando y lo que sigue a continuación, sin mayores dificultades y contratiempos. Como alumno de la Modalidad a Distancia, es probable que usted no cuente con demasiado tiempo para dedicar al estudio. Es entonces donde cada instante tiene que ser aprovechado en su totalidad. Es por ello, que generar espacios y ambientes adecuados para esta tarea resultará beneficioso en el aprovechamiento del tiempo y en el avance en la formación emprendida. d) Algunos aspectos vinculados a las horas de estudio y los momentos del día... Salvo raras y justificadas excepciones, se debería estudiar siempre dentro del mismo horario, y no permitir estar en esas horas ocupado por otros intereses. Lo ideal es saber elegir ese espacio de tiempo, reconociendo cuál es el momento del día en el que gozamos de mayor lucidez. Es conveniente distribuir adecuadamente el tiempo, otorgando a cada tema o materia, la dedicación el espacio que demanda, sin intentar asimilar demasiado de una vez, ya que las consecuencias de esto último es la pérdida de eficacia en la labor. Con esto queremos decir que al abarcar muchas tareas en simultáneo, poco es lo que se termina aprendiendo y mucho el tiempo perdido en intentarlo. Al comenzar el cuatrimestre es fundamental organizar sus tiempos y planificar cómo llevará adelante el estudio y las tareas que prevé realizar. Para ello es importante fijar metas y medios para alcanzarlas. Recuerde siempre que el estudio diario es uno de los requisitos fundamentales para llevar al día las materias. A su vez, al planificar su estudio, le sugerimos identificar aquellos campos o temas donde se presentan mayores dificultades, y señalar aquellas prioridades inmediatas como pueden ser las fechas de un examen o entregas de parciales. Si usted se detiene en el diseño de este CD, podrá identificar que se presenta una Agenda con un cronograma tentativo para avanzar en el estudio de los distintos Módulos durante las semanas previstas. Así también lo encontrará en cada asignatura que curse en la Carrera. Este instrumento se elabora en función de la extensión y complejidad de cada Módulo. Consideramos sumamente importante tener en cuenta el tiempo sugerido para planificar las tareas de estudio que llevará adelante, los docentes son expertos en el contenido, por lo que también conocen los tiempos aproximados que podría llegar a insumirle el estudio de cada uno de los módulos que ellos mismos han diseñado. A partir de estas sugerencias, le proponemos comenzar a elaborar un “horario de trabajo diario” que es algo completamente personal. Recuerde que estudiar en la modalidad a distancia implica muchos desafíos, entre los que se encuentra la autogestión de sus propios procesos de estudio. A su vez, numerosas investigaciones realizadas dan cuenta de la importancia de planificar las actividades del día,

de la semana y del mes, a los fines de poder organizar mejor su trabajo. Dentro de esta planificación, es importante que considere los días y horarios en que los profesores tutores estarán disponibles para su atención. De este modo, si usted, mientras estudia, se encuentra con una dificultad, podrá consultar para obtener una respuesta. Recuerde que las actividades de recreación y esparcimiento no deberían quedar fuera de su planificación, ya que ellas contribuyen a tu bienestar físico y mental. Tenga siempre presente que la motivación, el esfuerzo, y las condiciones ambientales son algunos de los factores que inciden en los procesos de aprendizaje. El conocimiento de las principales técnicas de estudio le posibilitará optimizar estos últimos. Supongamos que tenemos el ambiente preparado, la iluminación correcta, los elementos necesarios y la predisposición para comenzar a estudiar. Pero, ¿Cómo hacemos?... En los apartados que se presentan a continuación, trabajaremos cuestiones vinculadas a la lectura y escritura en el nivel universitario. 2. La lectura en la Universidad y Herramientas clave para la comprensión lectora los textos de estudio.

“El alumno es un constructor mental activo de significados y de sentidos, a partir de relacionar los nuevos conocimientos que pone a su alcance la propuesta de enseñanza, con sus conocimientos previos, básicamente vinculados a su cotidianeidad, cultura y aprendizajes escolares” (Mena, M; 2005) ¿Ha escuchado alguna vez hablar de métodos, estrategias y técnicas para estudiar mejor? ¿se acuerda de alguna? Veamos un poco de que tratan... Las técnicas de estudio consisten, básicamente, en diferentes formas de iniciar y de llevar adelante el estudio. Ellas nos van a permitir organizar y ordenar la información y los nuevos conocimientos que estamos estudiando. No obstante, no son recetas mágicas que garantizan el aprendizaje. Sin duda, estudiar metódicamente posibilita ahorrar esfuerzos que no son realmente necesarios en nuestro trabajo. Sin embargo, el empleo de las técnicas para estudiar no es sencillo y los efectos no son inmediatos sino que se requiere de un tiempo considerable para ejercitarlas. Tal como usted sabrá, no es sencillo modificar los hábitos de estudio. El estudio tiene como propósito principal la incorporación de información nueva a la estructura de conocimientos y experiencias existentes, para poder utilizarla luego. En este sentido, decimos que es sumamente importante comprender la información que se lee y poder comunicarla de diferentes formas, utilizando diversos soportes. Leer no es una tarea simple. ¿Ha experimentado alguna vez la situación de leer un texto y no descifrar su significado? ¿Le ha pasado alguna vez, no poder avanzar en el estudio por falta de compresión? En tal caso, puede estar seguro que esto no le ha ocurrido tan sólo a usted ya que son habituales las dificultades ante las que se enfrentan los alumnos para comprender los significados y el sentido de un texto. Tendiendo en cuenta esto, la UBP ofrece a sus alumnos herramientas para que desde los inicios de su formación profesional en la Universidad, entren en contacto con algunas pautas clave para orientarlos en las lecturas. En primer lugar hablaremos de la lectura. La comprendemos como un acto de comunicación donde es fundamental que intentemos comprender el significado del mensaje que el emisor ha elaborado. De esta forma, a ese mensaje, nosotros le vamos a dar un sentido según los saberes y experiencias previos. Veamos cómo podemos explicar esto a través de un ejemplo. Le proponemos que lea la siguiente frase de Julio Cortázar. La idea es que allí, tu u otro lector es quién decide... El lector es el cómplice, el tiene que decidir.

Julio Cortazar ¿Entendió el sentido que el autor le atribuye a la frase? Procuremos ver juntos algunas pistas... ¿De qué “idea” nos está hablando el autor? Cuando el mismo se refiere al “allí” nos imaginamos un determinado lugar al que está haciendo referencia. Tratamos de entender que nos quiere decir con la palabra “cómplice” y qué implica tomar “decisiones”. Más allá de la intención del autor en el monto de escribir esta idea, nosotros, como lectores, le vamos a atribuir un sentido, según los conocimientos previos que tenemos sobre los significados de esas palabras. No sólo los significados del diccionario, sino aquellos que le atribuimos desde nuestra propia experiencia. Así, en base a ello, interpretaremos el sentido de complicidad como expresión de solidaridad o camaradería o, en su defecto, relacionada a los vínculos establecidos entre personas que se asocian para cometer actos ilícitos. En los momentos de estudio, la lectura de textos escritos se constituye en una actividad fundamental, convirtiéndose en el medio por excelencia para llevar a cabo los procesos de aprendizaje. Pero... ¿son todos los textos iguales? En la UBP, en la Modalidad a Distancia, usted podrá encontrarse con una variedad de textos, que van a tener diferentes estructuras y finalidades dentro de cada asignatura. Por ejemplo, usted puede encontrarse con artículos periodísticos (noticias, editoriales, reportajes, entrevistas, etc.), libros de texto, narraciones (cuentos, novelas, relatos, anécdotas, casos, etc.), textos jurídicos (fallos, leyes, decretos y normas, contratos, etc.), textos académicos (síntesis de trabajos científicos, papers, informes, tesis, etc.). Le recomendamos tener en cuenta las particularidades de cada uno de ellos para una mejor comprensión de los mismos. Ahora bien, ¿Qué hacemos para comprender un texto? La comprensión alude a la facultad o capacidad para conocer y entender las cosas. A su vez, implica entender al conocimiento como una construcción que posibilita resolver problemas y tomar decisiones. Conocer y comprender los conceptos y la terminología de cada disciplina es una condición indispensable para aprender sus contenidos. Tal como usted sabrá, leer reiteradas veces un texto no nos garantiza su comprensión. Para que esto último sea posible es necesario poner en juego ciertas estrategias que nos posibiliten comprender el contenido de diferentes clases de textos. ¿Se anima a continuar en esta estación con una serie de indicaciones generales que nos ayudarán a leer mejor? 2.1. ¿Cuáles son los momentos claves en la lectura de los textos? Con respecto a la lectura de los textos, podemos decir que hay tres momentos fundamentales: ¿Nos acompaña? Veamos juntos a cada uno de ellos. A. Lectura global o exploratoria: Una primera aproximación al texto El primer encuentro con el texto nos posibilita realizar una mirada o percepción global del mismo, ya se trate de un capítulo, un documento o un artículo. Esta primera lectura rápida nos resultará de utilidad para familiarizarnos con el material de estudio y poder tener una visión de conjunto. Se trata de ojear, de familiarizarse con el tema central al que refiere el texto. Se inicia a partir de la título y previo a una lectura detenida. En esta instancia, es importante formular preguntas, plantear interrogantes y formular posibles hipótesis sobre el contenido global del mismo. Una vez frente al texto, puede identificar imágenes, títulos, subtítulos y otros elementos que pudieran ofrecerle más pistas sobre el contenido del mismo. Por ejemplo:

A su vez, es importante considerar algunos datos contextuales del material que estamos leyendo, tales como la fecha de elaboración o los datos del autor. Tiene una mayor importancia si el autor es experto en la temática que se está desarrollando y si el mismo contenido está actualizado. Recuerde que la lectura del Índice es fundamental para conocer el contenido del texto a leer.

Esta instancia de lectura global, por lo general, es breve y usted no debería destinarle mucho tiempo para realizarla. B. Lectura comprensiva o analítica Otro encuentro del lector con el texto es el momento de realizar una lectura comprensiva o analítica del mismo. En esta oportunidad es importante que usted se aboque de lleno a la lectura. ¿Qué implica esto último? Principalmente, realizar una lectura lenta y detenida, lo que demanda a su vez mucha concentración. Esto permitirá ir entendiendo el contenido del texto a medida que va realizando la lectura. Hay que tratar de balancear la velocidad y la comprensión. El procedimiento consiste en leer cada sección titulada e ir analizando cada párrafo para descubrir la jerarquía de las ideas, es decir, identificar las ideas principales y secundarias. En su conjunto, estas últimas constituyen la lógica que el autor ha querido utilizar para presentar el tema. Se debe leer todo, incluyendo los materiales no verbales tales como tablas, gráficos, fórmulas, diagramas y mapas y utilizar todo el tiempo que se considere necesario para entender. Es importante comprender que la lectura comprensiva es la base para los momentos posteriores de estudio. En esta instancia, usted deberá procurar encontrar respuestas a las preguntas que se planteaban al momento de realizar la lectura global o exploratoria. A su vez, se abre aquí la posibilidad de formular e intentar dar respuesta a nuevos interrogantes. A continuación, se presentan algunas técnicas que orientan sobre cómo encarar la lectura comprensiva de un texto y el estudio de los materiales. Numerosos autores insisten en señalar que la lectura tiene que ser activa, es decir, que deben encontrarse las propias maneras de resaltar los conceptos más importantes, poner señales - una cruz, una estrella - para personalizar el texto y hacerlo propio. B.1. El Subrayado El objetivo del subrayado es destacar las ideas más importantes de un texto a los fines de poder recordar luego el contenido del mismo con tan sólo leer aquello que ha sido subrayado. La memoria retiene, en mayor medida, aquello que se resalta visualmente. Por esto, es necesario que usted no sólo conozca en qué se basa la técnica, sino que también la domine y esté preparado para comenzar a implementarla. Es importante evitar subrayar TODO, sino más bien tener en cuenta sólo las ideas principales y secundarias, y las palabras que sean específicas de esa materia. Entendemos que las ideas principales son aquellas que en caso de estar ausentes del texto, el mismo carece de sentido. Observe el siguiente texto. En él hemos señalado con color amarillo las ideas principales Textos en Internet En una primera instancia, decimos que todos los textos publicados en Internet son textos virtuales, cabe señalar que el procesamiento electrónico del texto representa el cambio más importante en la tecnología de la información desde el desarrollo del libro impreso. Por su parte, el procesamiento de textos informatizados nos proporciona textos electrónicos en vez de físicos, donde junto con lo verbal y visual pueden incorporarse lo sonoro y la animación. Ahora bien, usted puede hacer la lectura de las ideas principales de manera correcta “los textos publicados en Internet son textos virtuales... nos proporciona textos electrónicos...donde...pueden incorporarse lo sonoro y la animación” En base a la clave que indicamos para detectar las ideas principales, le proponemos la relectura del mismo texto pero con la omisión de aquellas ideas resaltadas en el texto anterior. Textos en Internet En una primera instancia, decimos que todos los textos publicados en Internet son textos virtuales, cabe señalar que el procesamiento electrónico del texto representa el cambio más importante en la tecnología de la información desde el desarrollo del libro impreso. Por su parte, el procesamiento de textos informatizados nos proporciona textos electrónicos en vez de físicos, donde junto con lo verbal y visual pueden incorporarse lo sonoro y la animación. Como puede comprobar, el texto carece de sentido y no se comprende. Las ideas secundarias son aquellas que complementan o brindan información ampliatoria asociada a la idea central que plantea el autor de un texto. Cuando uno realiza un subrayado, también intervienen los conocimientos o saberes previos. Es lógico que si nos encontramos con una temática novedosa, serán más los elementos a

destacar que si nos encontramos con una ya conocida. B.2. El Resumen y la Síntesis El subrayado es una técnica muy valiosa, pero no es la única que podemos incorporar en el trabajo con un texto escrito. A medida que vamos avanzando en la lectura, es importante ir realizando un resumen o bien una síntesis. Ambas son actividades muy importantes dentro del estudio y pueden realizarse luego de concluir el subrayado. Transcribir las ideas contenidas en el libro a un cuaderno de notas con nuestras propias palabras y de manera abreviada nos ofrece sin duda, importantes beneficios. Entre otros, nos ayuda a recordar mejor, controlar si estamos comprendiendo, identificar las ideas principales y a mantenernos atentos y concentrados. Es interesante realizar una distinción entre el resumen y la síntesis. Ambos dependen mucho del número de veces que se haya leído el texto y de la comprensión del mismo El primero, se caracteriza por seguir paso a paso la exposición del libro, y suele escribirse respetando lo dicho por el autor, sin agregar otros datos u opiniones personales. El resumen debe ser breve pero completo. Luego de finalizado el resumen, es conveniente leerlo varias veces y completarlo con aquellas cuestiones que considere pertinentes. Por su parte, la síntesis consiste en expresar lo que dice el autor, mencionando también otras opiniones, e incluso las propias. A su vez, en la síntesis puede añadirse información extraída de otras fuentes. En la redacción es necesario incorporar las ideas fundamentales, utilizando el vocabulario propio, al que estamos habituados. Recuerde que es importante encontrar la manera de articular los distintos párrafos a los fines de dotar de coherencia al nuevo texto que creamos. Tanto el Resumen como la Síntesis se utilizan para condensar el contenido de un texto que luego hay que comentar o estudiar. Así también, facilita su compresión y ayuda a lograr mayor concentración mientras se estudia. Para ejemplificar ambas técnicas le presentamos a continuación un texto referido al tema “Globalización” donde hemos realizado, a partir del subrayado, un resumen y una síntesis del mismo. Globalización Globalización o Mundialización es un término moderno usado para describir los cambios en las sociedades y la economía mundial que resultan en un incremento sustancial del comercio cultural (aunque según algunos autores y el movimiento antiglobalización, la competitividad en un único modelo de mercado tiende a suprimir las realidades culturales de menor poder). El término fue utilizado por primera vez, por Theodore Levitt en The Globalization of Markets para describir las transformaciones que venía sufriendo la economía internacional desde mediados de la década de los 60. Toni Comín define este proceso como «un proceso fundamentalmente económico que consiste en la creciente integración de las distintas economías nacionales en un único mercado capitalista mundial». La globalización es el proceso por el cual la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo unifica mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de transformaciones sociales, económicas y políticas que les dan un carácter global. Así, los modos de producción y de movimientos de capital se configuran a escala planetaria, mientras los gobiernos van perdiendo atribuciones ante lo que se ha denominado la «sociedad en red». En este marco se registra un gran incremento del comercio internacional y las inversiones, debido a la caída de las barreras arancelarias y la interdependencia de las naciones. Texto A La globalización es un proceso fundamentalmente económico que consiste en la creciente integración de las distintas economías nacionales en un único mercado capitalista mundial. Este proceso unifica mercados, sociedad y culturas incrementando el comercio internacional y las inversiones.

Texto B Hoy en día se plantea el término globalización en diferentes ámbitos. Desde lo económico tiene que ver con la integración de las distintas economías nacionales en un único mercado. También integra sociedades y culturas. Su consecuencia es crecimiento del comercio internacional y de las inversiones. Hay autores que prefieren hablar de mundialización. ¿Ha podido identificar cuál de los dos es un resumen y cuál una síntesis? Seguramente no habrá tenido mayores inconvenientes ya que se trata de textos breves y sencillos. El primero (A) es un resumen, mientras que el segundo (B) corresponde a una síntesis. B.3. Notas marginales

Al emprender la lectura comprensiva es un recurso muy valioso hacer comentarios escribiendo ideas globales y significativas en los márgenes de la hoja. Estas notas pueden consistir en la titulación de un párrafo, un signo de admiración, un par de líneas verticales junto a un párrafo que nos ha parecido muy importante, un signo de interrogación junto a un párrafo que no entendemos, o bien, pueden ser toda clase de observaciones como por ejemplo: “no estoy de acuerdo con la postura de este autor”, “ver Pág. 58”, “importante”, “revisar idea”, entre otras. Tal como hemos podido observar, las notas marginales pueden reflejar nuestras opiniones, remitirnos a otras páginas, a otros materiales de estudio. En el caso de los contenidos de las asignaturas, las notas marginales pueden remitirnos a los distintos componentes de las mismas, como por ejemplo el Glosario, algún Microobjetivo, o bien al Mapa Conceptual. Es importante que usted advierta la posibilidad de relacionar a través de esta técnica los contenidos, con su propia opinión, la visión del docente-tutor y, por qué no, el aporte de algún compañero. Finalmente, es importante resaltar que estas anotaciones no sólo son interesantes para sintetizar e identificar la información más relevante que plantea el texto, sino que también nos permiten hacer asociaciones y valoraciones, logrando así mejores aprendizajes. A continuación, le presentamos un ejemplo que ilustra las notas marginales.

B.4. Algunos recursos gráficos ¿Hay alguna forma de presentar la información que no sea sólo con palabras? A continuación brindamos una serie de técnicas que comparten la característica de ser sistemas que expresan gráficamente distintas ideas o conceptos que se diferencian por el nivel de jerarquía. Si usted utiliza frecuentemente esta técnica de síntesis, ya sabrá acerca del valor indiscutible de los esquemas como un recurso visual que, articulado con otras formas básicas, fortalecen el proceso de aprendizaje. Resulta interesante detenerse un momento en algunas de las formas de realización de estos esquemas. Mapa Observe el siguiente esquema. Conceptual

¿Le resulta familiar? ¿Entiende claramente cuál es el tema que se está desarrollando? ¿Puede identificar el sentido de la ubicación de los puntos centrales y claves? Podrá advertir entonces, que le hemos presentado un mapa conceptual en el que se explica en qué consiste el mismo.

Tal como usted puede observar, esta clase de esquema, proporciona un resumen esquemático de la información, ordenándola de manera jerárquica. Ahora bien, ¿Cómo elaborar un mapa conceptual? Para su elaboración es importante llevar a cabo un análisis profundo de las ideas y conceptos más importantes. A su vez, es necesario darles a los mismos una organización jerárquica. El mapa conceptual se constituye a los fines de representar gráficamente la integración de lo aprendido, ya que posibilita identificar las relaciones entre los conceptos clave. Por ejemplo: Si estamos hablando de las ramas en las que se divide el Derecho Penal. El concepto “Derecho Penal” será globalizador de los conceptos “Derecho Penal Común”, “Derecho Penal Contravencional o Administrativo” y “Derecho Penal Disciplinario”. Es decir que un nivel de globalidad implica que un concepto es abarcativo con respecto a los demás. A su vez, si estamos hablando de los conceptos “Paraná”, “Danubio”, Támesis” y “Amazonas”, los mismos se pueden organizar según el nivel de “inclusividad” dentro del concepto “Ríos”. Es decir, están “incluidos” dentro de ese concepto general. Todo mapa conceptual se caracteriza por los siguientes componentes: • Conceptos clave: generalmente son sustantivos o frases sustantivadas que surgen de las ideas centrales que hemos detectado en el texto. Preferentemente, para poder distinguirlos, se los representa con determinadas figuras geométricas. Conectores o palabras enlace: son palabras que se colocan junto a las líneas y flechas que permiten vincular un concepto con otro. Generalmente se trata de verbos o preposiciones.

Lo invitamos a consultar un ejemplo

El Organigrama Por su parte, un organigrama es otro recurso gráfico que muestra una jerarquía que no es conceptual, sino de unidades o funciones administrativas. Generalmente se utiliza para representar de manera gráfica la estructura de una empresa, institución u organización. Le proponemos considerar, a modo de ejemplificación, el Organigrama de un hotel.

¿Advierte usted las diferencias entre el organigrama y las otras representaciones gráficas? ¿Qué aspectos pueden tener en común? El Cuadro comparativo Como su nombre lo indica, son cuadros o tablas, que se caracterizan por presentar distintos aspectos a relacionar sobre una misma temática, estableciendo semejanzas y diferencias. Este tipo de cuadros, llamados frecuentemente cuadros de doble entrada, permiten organizar la información conforme a criterios previamente establecidos y visualizar con mayor facilidad las cuestiones a comparar. Por ejemplo le presentamos un cuadro comparativo sobre especies en peligro de extinción: Animal Ballena Azul Oso Hormiguero espinoso Gorila Oriental Cuadro Sinóptico Veamos ahora otro tipo de cuadro. Se trata de los llamados cuadros sinópticos. Son una manera de representar gráficamente la relación entre diversas ideas y contenidos, planteando Nombre científico Alimentación Hábitat Anatomía

sus niveles de jerarquía. El cuadro sinóptico comienza por una palabra central, que indica el tema general, y se subdivide mediante un signo llamado “llave”, en diversos subtemas. Estos últimos pueden continuar subdividiéndose. Las diferentes palabras que conforman este gráfico deben colocarse respetando esa distribución lógica. Si esto se logra, la elaboración de cuadros sinópticos suele ser de mucha ayuda. Es importante incorporar en ellos sólo palabras que expresen ideas más generales, que representen un lugar, un personaje o un hecho; no deben incluirse definiciones ni explicaciones, ya que para ello contamos con el resumen o la síntesis. A continuación, a modo de ejemplificación, le mostramos un cuadro sinóptico referido a las distintas teorías de la Comunicación. Hemos finalizado un primer tramo en el recorrido propuesto para esta estación. Hasta esta instancia, desarrollamos, de manera particular, algunos recursos que le podrán ayudar a realizar mejor la lectura comprensiva propia de la actividad de estudiar. Hemos visto, por un lado, algunos recursos vinculados con la recuperación y el trabajo con los textos (subrayado, resumen, síntesis, notas marginales), así como otros más vinculados con aspectos visuales o gráficos (mapa conceptual, organigrama, cuadros comparativos y sinópticos). ¿Se anima a seguir un paso adelante? C. La revisión de lo leído y comunicación de lo comprendido. Luego de la lectura global y de la analítica, nos detenemos en la Revisión de lo leído y en la comunicación de lo aprendido. Este es el momento clave en la lectura de textos que consiste básicamente en expresar, de manera comprensible, el contenido de lo que se ha leído. Haber reconocido algo como cierto no asegura que usted será capaz de recordarlo y reproducirlo en instancias ulteriores. Si usted no organiza o codifica la información de una manera personal, posiblemente no será capaz de retener lo leído y, por ende, la información leída no será recordada. Mientras realiza la lectura, le sugerimos detenerse de vez en cuando para expresar las ideas más relevantes de lo que ha leído hasta el momento. Un aspecto a considerar es que, si bien usted puede expresar con sus propias palabras lo aprendido, debe tener en cuenta, en un estudio de nivel superior, la precisión conceptual, utilizando un vocabulario acorde a la disciplina de que se trate. Por ejemplo, si usted está estudiando un tema relacionado con el derecho, no es lo mismo hablar de “robo” que de “hurto” o de “desfalco”, aunque en otros contextos (periodístico) se los pueda tomar como sinónimos. Finalmente, le recordamos que estos temas desarrollados, son simples herramientas. Usted, a lo largo de la carrera, irá evaluando la efectividad de las mismas, de acuerdo a sus propias inquietudes como así también de acuerdo a las diferentes experiencias previas y a los logros obtenidos hasta el presente. 3. La escritura en la Universidad y Herramientas clave para emprender la tarea. la producción de textos escritos.

A la casa de las palabras, acudían los poetas. Las palabras, guardadas en viejos frascos de cristal, esperaban a los poetas y se les ofrecían, locas de ganas de ser elegidas: ellas rogaban a los poetas que las miraran, que las olieran, que las lamieran. Los poetas abrían los frascos, probaban palabras con el dedo y entonces se relamían o fruncían la nariz. Los poetas andaban en busca de palabras que no conocían, y también buscaban palabras que conocían y habían perdido. . En la casa de las palabras había una mesa de los colores. En grandes fuentes se ofrecían los colores y cada poeta se servía del color que le hacía falta: amarillo limón o amarillo sol, azul de mar o de humo, rojo lacre, rojo sangre, rojo vino. Eduardo Galeano “El libro de los abrazos” (1997)

¿Le resulta fácil escribir? Cuando tiene el papel o la pantalla de la computadora frente a sus ojos, ¿le vienen rápido a la mente las ideas que tiene que expresar por escrito? En la modalidad a distancia, la producción frecuente de mensajes escritos es una tarea fundamental para la cual es preciso prepararse; este es el motivo fundamental por el que incorporamos este contenido en el Curso de Ambientación. Los procesos de comunicación exigen ciertas habilidades vinculadas a la oralidad y a la escritura. Con relación a esta última, es importante advertir que generalmente, a diferencia de la oralidad, el lenguaje escrito entabla una comunicación diferida, ya que emisor y receptor no comparten ni espacio ni tiempo. Esta característica de la escritura, exige por parte de quien redacta, minimizar las ambigüedades o interpretaciones erróneas de su texto, a fin de disminuir las posibilidades que el lector malentienda sus palabras. En el presente tramo del recorrido por esta estación, esperamos brindarle algunas orientaciones prácticas a tener en cuenta a la hora de escribir diferentes clases de textos en la Universidad. Alunas pistas para comenzar la escritura... ¿Cómo iniciamos? Para empezar, es importante reconocer que quien escribe puede tomarse el tiempo que considere necesario para pensar qué es lo que quisiera transmitir, por qué lo quiere transmitir, y cómo lo quiere decir. Todo esto implica que puede planificar los contenidos, aclarar para sí mismo cuáles son sus propósitos y anticipar la organización de su texto. ¿... y luego? En segundo lugar, es el momento de la escritura. Es allí donde todas las ideas se van organizando y el texto toma forma. Pero ahí no termina todo... Una vez redactado, usted puede revisarlo, volver sobre su escrito cuantas veces quiera para releerlo, pensarlo de nuevo, objetarlo, cambiarlo. En este momento se pone en juego un proceso de ir y venir, de pensar, escribir y cuestionar lo escrito. Esta revisión permite mejorar el producto escrito y desarrollar los conocimientos de quien escribe. Le presentamos, a continuación, algunas pistas para elaborar un texto: • Definir qué se quiere comunicar en el texto a producir. ¿Qué aspectos del contenido elegido se van a considerar? ¿Cuáles se van a omitir? ¿Qué subtemas se vinculan e interrelacionan con él? Para esto es muy útil elaborar un esquema o un índice donde se señalen estos aspectos. Planificar detenidamente el sentido y la organización de lo que va a escribirse. Valorar la adecuación y pertinencia en el uso del contenido disciplinar. ¿Se emplea de forma pertinente el vocabulario específico de la asignatura? Elaborar párrafos y oraciones cortos.

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En un primer momento, a la hora de escribir, solemos estar muy preocupados por explicar bien las ideas que queremos transmitir, es necesario que una vez terminado el texto, se lo corrija detenidamente. Es importante revisar aquello que se ha producido con el fin de que se pueda comunicar realmente aquello que se propuso originariamente. Para ello es importante tener en cuenta algunas sugerencias: • • • Corroborar que el texto elaborado sea coherente y pueda ser comprendido con facilidad por los potenciales lectores. Revisar la redacción, considerando las reglas gramaticales y ortográficas. Chequear que toda oración tenga sujeto y predicado y como mínimo un verbo.

4. La evaluación en la Universidad: un momento clave Vamos llegando al final de esta estación. ¿Cómo se siente? ¿Cansado?, ¿Abrumado por tanta información? ¿Es suficiente el tiempo que usted está dedicando a recorrer cada lugar que figura en el mapa? No quisiéramos que regrese al camino sin antes conversar un poco acerca de un tema tan polémico como lo es la evaluación.

Una vez llegado a esta instancia se le pueden presentar algunos interrogantes ¿Cómo enfrentarla? ¿Cuando comenzar a prepararse para este momento? ¿Qué debo tener en cuenta? ¡Sabemos lo difícil que es tener presente esto último cuando estudiamos y más aún cuando nos enfrentamos al examen final! En aquellas oportunidades, los alumnos suelen expresar frases como las siguientes: “Se me hizo una laguna” “Lo sabía pero me olvidé” “Me preguntó justo lo de la última unidad que no alcancé a estudiar” Todas estas afirmaciones y otras semejantes atribuyen la responsabilidad de las dificultades del examen a quienes generalmente no la tienen: la memoria y el docente. Es importante que usted, como alumno universitario, comprenda que los parciales y el examen final de cada asignatura son medios para aprender y no un trámite más a cumplimentar. Partimos de considerar a la evaluación como una instancia más del proceso de aprendizaje, valioso tanto para usted como para el docente-tutor. ¿Cómo prepararse entonces para el examen final? Más allá del hecho de que cada alumno tiene una manera particular de estudiar, le sugerimos una serie de pistas a tener en cuenta para ello: • Para preparar un examen correctamente es necesario revisar y organizar los contenidos trabajados. Es importante elaborar una planificación donde se establezcan las diferentes acciones a realizar. Aquí resulta sumamente interesante poner en práctica las técnicas de estudio abordadas previamente. Es importante considerar de manera particular las indicaciones y las sugerencias que el docente tutor ha ido realizando a lo largo del cursado. Si bien es cierto que no vamos a tener la información acerca de los temas sobre los que se va a evaluar, si uno se comunica asiduamente, va a detectar cuáles son los centrales, dónde están las acentuaciones, qué es superfluo y qué no, etc. Asimismo, resulta fundamental revisar los parciales y las actividades propuestos en la asignatura. La realización de los mismos puede ser una manera muy conveniente de preparar la evaluación.

Con el examen en mano... Es importante conocer cuánto tiempo se dispone para realizar el examen, y tenerlo siempre presente. En el caso de los exámenes finales el tiempo aproximado es de dos horas como máximo. En un primer momento es importante hacer una primera lectura general de todas las preguntas. Luego, le sugerimos leer detenidamente cada interrogante para conocer qué se está preguntando. Es importante comenzar con la lectura de los criterios de evaluación y de acreditación del examen. Los primeros lo orientarán sobre aquellos aspectos en los que usted será evaluado, mientras que los de acreditación le posibilitarán conocer el puntaje que corresponde a cada consigna enunciada. Es importante que usted intente contestar todo, comenzando por aquello en lo que se sienta más seguro para luego avanzar con el resto de las consignas. Antes de entregar, no olvide repasar las respuestas elaboradas. Finalizando... Llegados a este punto, esperamos que los contenidos del presente módulo le brinden algunas ideas para comprometerse, interesarse y aprender mejor, confiando siempre en sus propias capacidades para progresar. Posiblemente usted se encuentre un tanto cansada/o luego de la lectura de los apartados anteriores. Quizás

sea productivo hacer una pausa y revisar si ha quedado claro lo que hemos trabajado hasta aquí. ¿Por qué no estirar un poco los brazos, ponerse de pie y caminar un rato?
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