¡Guerra espiritual es urgentemente necesario!

Deseo que cada cristiano
lo lea y lo practique".
- Warren W. Wiersbe
"Lectura obligatona para aquellos que desean apropiarse de su victoria
sobre las tinieblas".
- Mark 1. Bubeck, Presidente,
International Center for Biblical Counseling
"Para todos los que nos hallamos en lo rudo de la batalla, este libro
iluminador y bíblico resultará un manual de campo indispensable".
- George Grant,
Director ejecutivo de Coral Ridge Ministries
"Guerra espiritual me ha alentado mucho. Si como cristianos leyéramos,
comprendiéramos, y practicáramos los principios transformadores que
se presentan en este libro, no s610 nuestras vidas cambiarían, sino que
juntos transformaríamos dramáticamente al munto".
- Rick Keenan, Fundador,
Abundant Life Ministries
Este imporatante y oportuno libro provee a los cristianos la informaci6n
-las municiones- que necesitan para participar en la guerra espiritual.
El autor muestra, basado en las Escrituras, que el pueblo de Dios puede
derrotar al enemigo debido al carácter de Dios, la certidumbre de sus
promesas, nuestra autoridad como pueblo suyo, y -más que todo-- la
victoria que Cristo ya ha ganado.
El autor no es de los que ven un demonio detrás de cada arbusto, pero
tampoco subestima el conflicto espiritual. Con gran equilibrio y mucha
sensibilidad, insta a la Iglesia a no s610 resistir los ataques del enemigo,
sino también arremeter contra sus puertas y traer tantos cautivos como
le sea posible al reino del Dios de amor.
Timothy M. Warner es profesor en School ofWorldMission and Evan-
gelism at Trinity Divinity School, especializado en el área de la guerra
espiritual. También realiza seminarios sobre este tema en iglesias y
agencias misioneras. El y su esposa Eleanor se ocupan en aconsejar a
personas que sufren debido a ataques demoníacos.
.----------,

.UNILlT
Producto 497271
Categoría: Demonología/ocultismo
ISBN 0-7899-0146-3
111111111"1111111111111
9 780789 901 '160
Victoria sobre los p o ~ e r e s
~ e [as tinieblas
TimothyM. Warner
publicado por
Editorial Unilit
Miami, FI. 33172
© 1996 Derechos reservados
Primera edición 1996
Copyright © 1991 por Timothy M. Warner
publicado en inglés con el título de:
Spiritual Warfare por Crossway Books, una división
de Good News publishers, Wheaton, Illinois
Todos los derechos reservados. Se necesita permiso escrito
de los editores, para la reproducción de porciones de1libro,
excepto para citas breves en artículos de análisis crítico. .
Traducido al español por: Héctor Aguilar
Citas Bíblicas tomadas de la versión Reina Va1era,
Revisión 1960 © Sociedades Bíblicas Unidas,
y La Biblia de las Américas
© 1986 The Lockman Foundation
La Habra, California 90631
Usadas con permiso.
Producto 497271
lSBN-0-7899-0146-3
Impreso en Colombia
Printed in Colombia
Contenido
Introducción............................................................... 5
1. La gloria de Dios .. ...................................... 7
2. Conceptos en conflicto .. ................................... 21
3. El poder y la gloria 31
4. Poder espiritual bueno y malo 43
5. El poder de la cruz .. ....................................... 53
6. Autoridad espiritual................... 67
7. La defensiva cristiana ................................................ 75
8. Ataques en el área física............................................. 85
9. Ataques en el área espiritual...................................... 95
10. La ofensiva cristiana .................................................. 109
11. Haciéndole frente a las maquinaciones de Satanás 117
12. El arma final. 131
Notas............................... 143 ...........................................
Bibliografía 147
Índice general 151
EX LIBRIS ELTROPICAL
Introducción
ESTE LIBRO TUVO SU principio en las clases de Creci-
miento de Iglesia en el Seminario Teológico de Fuller, en el
año 1988. Estoy muy agradecido de los facultativos de la
Escuela de Misiones Mundiales por su invitación, en la cual
me sugerían escribir estos pensamientos.
Las lecciones originales han sido revisadas y colocadas
en capítulos más breves. Se han añadido más ilustraciones e
incluso se han expresado nuevas ideas. Me doy cuenta de que
mis pensamientos siguen ampliándose conforme continúo
estudiando este tema y ministrando en esta área de necesidad
humana. Me rehuso a que me llamen un experto en este
asunto, pero con gusto aporto las ideas aquí expresadas a la
amplia discusión de este tema tan crítico en la actualidad.
Estoy agradecido de todas aquellas personas que me
animaron a escribir, y de Crossway Books por su asistencia
competente para poner el manuscrito en forma de libro.
Confío que Dios lo utilizará para equipar la Iglesia con una
completa confianza en la victoria final de nuestro Señor sobre
nuestro enemigo, y en nuestra suficiencia en Él para que la
Gran Comisión llegué a su cumplimiento.
5
a
La gloria de Dios
Algunas perspectivas actuales
sobre el conflicto
Hay muy pocas dudas de que estamos viviendo en una era de
mayor actividad demoníaca en nuestra sociedad norteameri-
cana de lo que jamás se haya visto antes. No es que Satanás
y los demonios hayan estado inactivos anteriormente en la
historia. Ellos elaboran sus tácticas de acuerdo a la situación
histórica, y las actividades encubiertas servían mejor a sus
propósitos en la historia antigua. Aún continúan operando
secretamente la mayoría de las veces, pero por diferentes
razones es mucho más evidente en nuestra sociedad actual
que en otras épocas. Esto ha creado una tendencia a que los
cristianos occidentales estén más conscientes que nunca de lo
que es la guerra espiritual.
Este tema siempre ha estado presente en las Escrituras,
pero nuestros sistemas erróneos de creencias nos han hecho
ignorar lo que otros ven como algo tan obvio. Los misioneros
son más aptos para tratar a los demonios como seres reales
7
GUERRA ESPIRITUAL
que aquellas personas que conoc.en la cultura oc-
cidental, pero, incluso los ffilsIOneros reaCCIOnan con asom-
bro cuando finalmente se dan cuenta de lo "occidental" que
había sido su visión de la Biblia. El siguiente informe misio-
nero puede ser un poco extremista para algunos, pero muchos
han tenido experiencias similares.
Sus ojos estaban vidriosos, sus ropas rasgadas, su cabello
despeinado, y él estaba desesperado. "Vaya matar a,este
animal", repitió tres veces. Creí que hablaba de ffil. L,a
señora de la casa nos dio una taza de café fuerte, pero el
no la quiso. De pronto cayó al suelo, tirando la vajilla de
la mesa. Conforme lo arrastramos fuera de la casa, me
miró fijamente y me dijo: "Ten misericordia de
Entonces me di cuenta de su problema. Estaba poseldo
por un demonio. Estos períodos empezaron después
que dejó de asistir a una iglesia evangélica y volverse
al espiritismo.
Recordé las palabras de Jesús. "He aquí, te doy la
[autoridad] sobre todo el poder del enemigo, y nada
podrá causarte algún daño". Sentí que debía
al demonio en el nombre de Jesús, pero, ¿y SI no
sucedía nada? Todas las personas allí reunidas se
burlarían de mí...
Allí estaba yo, un misionero derrotado en el interior
de Brasil, listo para empacar mis cosas e irme a casa.
Cuando estuve cara a cara con el enemigo, tuve mie-
do.
l
Muchos misioneros tienen una historia para contar sobre
algún encuentro con el poder demoníaco. Pero con frecuencia
no lo cuentan porque no terminó con una victoria, o por temor
a que los oyentes no tengan un trasfondo con el cual puedan
comprenderlo. Generalmente se está de acuerdo con el
de que en la vida cristiana estamos en una esplfl-
tual, y en especial cuando servimos en el campo mISIOnero.
Desafortunadamente muy pocos, inclusive entre los reclutas
8
La gloria de Dios
misioneros, han recibido algún entrenamiento (ya sea teórico
o práctico) para tratar con los demonios o con el poder
demoníaco.
Crecí en un hogar cristiano, asistí a una universidad
evangélica, donde me gradué en Biblia, pasé tres años en un
seminario teológico, el cual se especializaba en estudios
bíblicos inductivos, y luego enseñé durante dos años en una
escuela bíblica antes de irme al África Occidental como
misionero. Me asignaron a una aldea tribal para evangelizar
y plantar iglesias, sin haber recibido orientación sobre el
ministerio transcultural ni en el seminario ni en la escuela de
candidatos a misioneros a la que asistí antes de partir, ni por
parte de los misioneros después de haber llegado a mi campo
de trabajo. Los cursos sobre misiones eran muy pocos en
aquellos días, y los dos que recuerdo casi no tenían nada que
ver con el servicio misionero en sí, y mucho menos con el
tratar con demonios. Me aterrorizó lo que no sabía; por un
lado, la cultura en general y en particular el sistema de
pensamiento animista y, por otro lado, la posición cristiana
para confrontar a los poderes demoníacos.
Hasta hace muy poco ha habido escasez de libros confia-
bles que estén disponibles sobre el tema de los encuentros
espirituales, en los cuales todos estamos involucrados, e
incluso hay menos libros que se relacionan específicamente
con un contexto misionero o evangelístico. Esta es una de las
razones por la cual hay poco entrenamiento disponible sobre
este tema. Como 10 señala Alan R. Tippet en un artículo que
escribió en 1960, tendemos a dar cursos en las áreas en que
existen buenos libros a disposición de las personas.
2
La emer-
gencia de una literatura confiable sobre la guerra espiritual
nos ayuda a explicar la expansión de cursos universitarios y
de seminarios que tratan con este tema de algún modo.
Sin embargo, el hecho es que ni Dios ni Satanás han
cambiado desde el primer encuentro que tuvieron en el Jardín
del Edén. El conflicto espiritual ha sido parte de la experien-
cia humana a partir de ese momento. Génesis 3: 15 provee un
elemento clave al establecer el contexto sobre el cual se debe
9
GUERRA ESPIRITUAL
ver el resto de la Biblia: "Y pondré enemistad entre ti y la
mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en
la cabeza, y tú le herirás en el calcañar". Un conflicto espiri-
tual cubre el registro bíblico a partir de ese momento, y en la
actualidad estamos involucrados en este conflicto, nos guste
o no. Hemos intentado ignorar al enemigo, pero eso sólo le
da una ventaja estratégica en la batalla que se está librando.
Sin embargo, que quede bien claro desde el principio de
este estudio, que el resultado final de la guerra no está en
duda. El poder soberano de Dios no corre ningún peligro. A
través de la Cruz y de la Resurrección, el Señor Jesucristo
derrotó de manera decisiva a nuestro enemigo. Sin embargo,
por su propia voluntad y sus propias razones, Dios aún no ha
ejecutado el juicio final en contra del enemigo. Pero ya es
hora de que tomemos en serio a nuestro enemigo a causa de
las grandes cosas que están en juego y por las cuales se está
librando esta batalla. La guerra espiritual con frecuencia se
malinterpreta, ya que se asume que la actividad demoníaca en
nuestras vidas sólo empieza con una actividad manifiesta que
claramente se le pueda asignar a los demonios. Sin embargo,
la verdad es que la batalla empieza en el momento en que
nacemos. Satanás tiene un profundo deseo por controlar el
destino de cada persona que hay sobre el planeta Tierra. Él es
quien ciega la mente de los incrédulos, "...para que no les
resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual
es la imagen de Dios" (2
a
Corintios 4: 4).
La batalla toma un significado especial cuando una per-
sona se vuelve de los lugares que controla Satanás y empieza
una vida bajo el señorío de Jesucristo. La esencia del conflicto
antes de la conversión es una cuestión sobre la veracidad de la
salvación. Después de la conversión sigue siendo una cuestión
de veracidad, pero ahora el enfoque cambia a la veracidad de
Dios y de nosotros mismos.
La táctica primaria de Satanás es el engaño o la mentira
con astucia, y en el grado en que creamos cualquiera de sus
mentiras, y vengamos a estar bajo la influencia de este
10
La gloria de Dios
engaño, es el grado en que Satanás o los demonios tienen
control sobre nuestras vidas.
Los argumentos sobre si un demonio puede estar dentro
del cuerpo de un cristiano y si un creyente puede estar
"poseído" por un demonio, a menudo sirve para desviar
nuestra atención de la cuestión fundamental del engaño en
estas áreas básicas de creencias sobre Dios y sobre nosotros
mismos en relación con Dios. El no reconocer este "encuentro
verdadero", como 10 llama Neil Anderson
3
, es continuar atado
al engaño que está dirigiendo la vida de uno.
Conforme escribo esto estoy trabajando con una señora
que acaba de descubrir que tiene dos niveles de creencias.
Uno es el nivel esencialmente intelectual. El nivel en el cual
ella puede enunciar una doctrina cristiana correcta. Pero
también existe un nivel funcional de creencia, el cual, de
hecho, es muy diferente al que ella verbaliza. En este nivel
ella está muy enojada con Dios, y el concepto que tiene de sí
misma es totalmente negativo.
Volveremos a este tema más tarde, pero por ahora nos
servirá para formular muchas preguntas -preguntas tales
como: ¿Cómo sabemos que los demonios están involucrados
en este engaño? ¿Cómo sabemos que no es solamente el
trabajo de la carne? ¿No le estamos dando más actividades a
Satanás de las que se le otorgan en las Escrituras?
Con esas preguntas en mente, puede ser útil revisar bre-
vemente cómo se inició este conflicto espiritual.
Las raíces del conflicto
Los celos de Satanás hacia Dios
La raíz de estos conflictos se encuentran en un evento que
tuvo lugar en el cielo o en los lugares celestiales y el cual
involucró a Dios y uno de sus ángeles principales. La Biblia
no nos hace una narración de los eventos que dieron cabida a
la caída de Satanás de su identidad y función angélica original
a la identidad y función en la que lo encontramos hoy en día.
11
GUERRA ESPIRITUAL
Sin embargo, se nos da una figura clara de su total naturaleza
maligna y de su trabajo basado en los celos y el odio que tiene
hacia Dios.
Hay un acuerdo general entre los escritores evangélicos
de que Satanás probablemente fue uno de los ángeles de más
rango en la jerarquía angelical. Hay algunas evidencias bíbli-
cas que indican que él pudo haber sido un querubín -uno de
los seres más majestuosos ilustrados como guardianes del
trono de Dios (Ezequiel 28:16; Éxodo 25:19; Salmos 18:10;
Hebreos 9:5). En el Antiguo Testamento los querubines son
quienes figurativamente hacían la guardia a cada lado del
trono de misericordia, donde habitaba Dios en medio de su
pueblo. Teniendo cautela, la cual debe utilizarse cuando se
proyectan figuras terrenales a los lugares celestiales, parece-
ría correcto decir que en este estado original Satanás percibía
la gloria de Dios desde una perspectiva que comparten muy
pocos seres creados.
Cómo es que pudo abdicar a tal posición va más allá de
nuestro entendimiento, pero sugiero un escenario posible, el
cual surge de implicaciones de las enseñanzas de las Escritu-
ras, cuando no desde declaraciones directas. No se nos dice
cuándo fueron creados lo ángeles, pero debió ser antes de la
creación de nuestro mundo, ya que cuando se colocaron los
fundamentos de la tierra, "...alababan todas las estrellas del
alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios" (Job 38:7). Sin
embargo, me inclino a creer que la creación de los ángeles fue
realizada en conexión con nuestra creación y no en un mo-
mento indeterminado de la eternidad pasada, y esto, debido a
las declaraciones de Pablo en Colosenses 1: 16, donde los
pone con otros elementos de la creación del mundo, y debido
a la conexión tan cercana con muchas cosas relacionadas al
mundo de abajo incluyendo el clímax de la historia de la
humanidad.
Aparentemente a Lucifer se le asignó, junto con otros
querubines, el cuidar de la gloria de Dios. Obviamente Dios
no necesita "guardias" por causa de alguna debilid,ad inheren-
te en sí mismo. Pero en su infinita omnisciencia, El sabía que
12
La gloria de Dios
algunas de las criaturas que salieron de su mano se alejarían
de Él, incluso se convertirían en sus enemigos. Satanás desa-
fiaría a Dios con respecto a la cuestión de la gloria en el área
de las criaturas humanas de Dios. Por lo tanto, otras de sus
criaturas necesitarían reflejar su gloria y, en cierto sentido, ser
guardianes de la misma entre la población del planeta Tierra.
Asumiendo que Lucifer empezó su existencia como "queru-
bín protector" (Ezequiel 28: 14) en los lugares celestiales, él
conocía la gloria de Dios como muy pocas otras criaturas de
Dios la conocían.
En algún momento de este proceso creativo, Lucifer
permitió que los celos de Dios y de su gloria lo poseyeran
hasta tener un deseo insaciable de ser como Dios, si no es que
de hecho quería tomar el lugar de Dios. Vemos surgir esto en
su intento de que Jesús lo adorara en la tentación del desierto
(Mateo 4:9), en su manifestación como el hombre de pecado
en un día futuro "...se opone y se levanta contra todo lo que
se llama Dios o es objeto de culto" y "...se sienta en el templo
de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios" (2
a
Tesaloni-
censes 2:4), y nuevamente hace lo mismo en la actividad de
la bestia en Apocalipsis 13.
Estoy consciente de los problemas que surgen al aplicar
Isaías 14 a Satanás, pero creo que en Isaías se pide una
hermenéutica metafórica al tratar con los oráculos de las
naciones. En puntos clave de la Escritura, Babilonia es un tipo
o una figura del mundo o del sistema mundial, y el "príncipe"
o "rey" de ese sistema mundial es Satanás.
Incluso si la referencia de Isaías 14 está limitada al rey
humano de Babilonia, él representa a un hombre que está tan
controlado por Satanás que habla las mismas palabras de éste. El
comentario de Geoffrey Grogan sobre el texto es pertinente:
Este mismo pasaje parece ser repetido por el Señor
Jesús en Lucas 10: 18, donde el lenguaje aplicado aquí
al rey de Babilonia se utiliza para Satanás. Nada podía
ser más apropiado, ya que el orgullo del rey de Babi-
lonia era verdaderamente satánico. Cuando Satanás
13
GUERRA ESPIRITUAL
lleva a cabo su maligna voluntad a través de los
gobernantes de este mundo, reproduce en sus
propias cualidades malignas, para que se
en sombras virtuales de las cuales él es la sustancla.
4
Por lo tanto, veo este pasaje como una ventana a través de
la cual se ve a Satanás.
En el pasaje encontramos una serie de
revelan la línea fatal de pensamiento que condujo a la calda
de Lucifer. Primero, este ser creado expresa una insatisfac-
ción con su orden de creación como un ángel y aspira a
al lugar de existencia reservado exclusivamente par.a .DIOS
("... Subiré al cielo", v. 13a). Segundo,
no santas de estar por encima de sus los
ángeles ("...en lo alto, junto a las estrellas de DIOS, levantare
mi trono", v. 13b). Tercero, asumiendo que el "monte del
testimonio" se refiere al trono del Mesías, vemos a Satanás
desafiando a Cristo por su posición de rey con autoridad -un
desafío que efectuó sin éxito en la tentación del desierto ("...y
en el monte del testimonio me sentaré", v.13c), Cuarto, dada
la asociación de nubes con la gloria de Dios en el Antiguo
Testamento (por ejemplo: Éxodo 13: 21; 40: 34-38), él busca
la posición de gloria ocupada por Dios las de
las nubes subiré" v. 14a), Y finalmente, tralCIOna su objetivo
final-ser un Dios como Yavhé y así desafía su posición de
soberanía "y seré semejante al Altísimo", v. 14b). .
Sin embargo, un ser creado no puede elevarse a un mvel
superior del que fue creado por Dios. Así que, en lugar.
empezar un proceso de glorificación por medIO de su rebehon
en contra de Dios Satanás empezó un proceso de degrada-
ción. Como lo di'ce Chafer en su teología de Satanás,
mundo de dolor y de sufrimiento, que está baJo
el dominio de Satanás es, con mucha probabIlIdad, la
cia "de su fracaso en vez de ser la realización de su proPÓSI-
to".5 0, para citar nuevamente a Grogan, una
paradoja, que nada haga a un menos pareCIdo a DIOS que
el apremio de ser igual que El".6 Por lo tanto, en vez de
14
La gloria de Dios
convertirse en glorioso como Dios, Lucifer se convirtió en el
epítome de aquello que no es piadoso.
Los celos de Satanás hacia los hijos de Dios
Pero puede ser que exista otro elemento en la caída de
Satanás, el cual nos ayudará a comprender el conflicto en el
cual estamos involucrados hoy en día. Podría ser que la caída
de Satanás no ocurriera sino hasta después de la creación del
hombre. Como ya hemos dicho, los ángeles ciertamente fue-
ron creados antes que los seres humanos. Sin embargo, podría
ser que, cuando Lucifer vio este nuevo orden de seres creados
"a la imagen de Dios" (Génesis 1:26-27), sus celos se inten-
sificaron. Mientras estas nuevas personas fueron creadas
siendo menores que los ángeles durante su tiempo en la tierra,
también fueron creados con el potencial de la glorificación.
Al ser "a la imagen de Dios", tenían la capacidad de parecerse
a Dios, una cualidad que Lucifer, como ángel, no poseía.
Ciertamente, queda claro en pasajes tales como Romanos
8: 17, 30 y 9:23 que la glorificación es el plan de Dios para su
pueblo. Así que si Lucifer tenía celos de Dios por la cuestión
de la gloria, también tiene celos de la creación superior de
Dios con respecto al mismo tema.
ASatanás le gustaría tener un ataque frontal con Dios para
poder demandar su posición de gloria, pero eso es imposible.
La diferencia entre el nivel de deidad ocupado por Yavhé y el
nivel de ángeles ocupado por Satanás era y sigue siendo tan
grande que el desafío de Satanás fue absurdo.
Esta también podría ser la idea detrás de los pasajes de los
Salmos que describen a Dios riéndose de los enemigos de su
pueblo (Salmos 2:4; 37:13; 59:8). Sin embargo, los hijos de
Dios son vulnerables; y Satanás fue el pionero de la táctica
(utilizada por muchos a partir de ese día) de ir tras su enemigo
atacando o amenazando a los hijos de esa persona. Como los
hijos de Dios están confinados a cuerpos materiales durante
su tiempo en la tierra y en un mundo en el cual incluso los
ángeles caídos tienen cierta medida de poderes sobrenatura-
les, el plan de Satanás se convirtió en utilizar sus poderes
15
GUERRA ESPIRITUAL
angelicales para engañar a los hijos de Dios, y así desviarlos
de reflejar la gloria de Dios aquí en la tierra para que no
puedan alcanzar el potencial con el que Dios los creó, el
potencial de la glorificación después de la muerte.
El primer deseo de Satanás fue el tener a las otras criaturas
de Dios adorándolo y dándole la gloria que por derecho
únicamente se le rinde a Dios. Sin embargo, no sería una labor
fácil de llevar a cabo, especialmente si quería hacerlo de
frente. Su objetivo tendría que ser llevado a cabo con trampas.
La estrategia de Satanás
Por lo tanto, la táctica principal de Satanás en su conflicto con
Dios ha sido desde el principio engañar a los hijos de Dios,
para que crean que el tremendo potencial que reside dentro de
ellos puede obtenerse a través de vivir una vida bajo su propio
control en lugar de estar bajo el control de Dios, y para que
crean que hay una legítima fuente de poder aparte de Yavhé.
No hay duda de que esta criatura humana hecha a la imagen
de Dios tiene un tremendo potencial. Los humanistas, quienes
dicen que hay grandes recursos ocultos dentro nuestro, en
parte tienen la razón. Satanás fue lo suficientemente sabio
como para darse cuenta de esto, y ha intentado convencernos
del engaño del humanismo (por ejemplo, podemos alcanzar
nuestro pleno potencial sin tener una relación con el Creador)
de una manera u otra desde el primer encuentro con Eva en
el Jardín del Edén.
Conforme enfrentamos esta clase de humanismo en el
movimiento de la Nueva Era, encontramos un claro ejemplo
de cómo es que Satanás utiliza sus engaños para seducir a la
gente y lograr que acepten el conocimiento y poder que viene
de él sin reconocer que él mismo es la fuente. C. S. Lewis
tiene un notable discernimiento perceptivo sobre este tema en
su libro Cartas a un diablo novato cuando Escrutopo le
escribe a Orugario:
Nuestra política, por el momento, es lade ocultamos. Por
supuesto, no siempre ha sido así. Nos encontramos,
16
La gloria de Dios
realmente, ante un cruel dilema. Cuando los humanos
no creen en nuestra existencia perdemos todos los
agradables resultados del terrorismo directo, y no
hacemos brujos. Por otra' parte, cuando creen en no-
sotros, no podemos hacerlos materialistas y escépti-
cos. Al menos, no todavía. Tengo grandes esperanzas
de que aprenderemos, con el tiempo, a emotivizar y
mitologizar su ciencia hasta tal punto que lo que es,
en efecto, una creencia en nosotros (aunque no con
ese nombre) se infiltrará en ellos mientras la mente
humana permanece cerrada a la creencia del Enemi-
go. La "Fuerza Vital", la adoración del sexo, y algunos
aspectos del sicoanálisis pueden resultar útiles en este
sentido. Si alguna vez llegamos a producir esta obra
perfecta -El brujo materialista, el hombre que no
usa, sino meramente adora lo que vagamente llama
"fuerzas", al mismo tiempo que niega la existencia de
"espíritus"-, entonces el fin de la guerra estará a la
vista.?
Así que, en el movimiento de la Nueva Era, Dios como
Creador-Sustentador soberano ha sido eliminado del sistema
de creencias individuales; las personas, individual y colecti-
vamente, se han convertido en dioses. Se piensa que los
"poderes latentes de la mente" se desarrollan de diferentes
maneras, y que canalizándolos aumentan ese poder ponién-
dolo a uno en contacto con personas de otras épocas. Todo
esto involucra demostraciones significativas de poder, las
cuales no importa cómo las definan los devotos de la Nueva
Era, en verdad provienen de los demonios. Por lo tanto, al
evangelizar a tales personas debemos estar preparados para
una confrontación con las fuerzas espirituales -unencuentro
de fuerzas- y además se debe estar preparado para confron-
tar el engaño satánico con la verdad y demostrar el poder de
Dios sobre los espíritus engañadores, y no simplemente ha-
blar de ello.
17
GUERRA ESPIRITUAL
Por ejemplo, un joven en una cercana me
llamó pidiendo ayuda con unas que estaba te-
niendo fuera de su cuerpo. Tales expenencIas comenzaron
después de haberse involucrado en la promoción de un pro-
grama que ayudaba a las pers?nas a pleno
potencial y alcanzar sus aspiracIOnes en la vIda. El hder les
aseguró en la primera reunión que el programa no era un
y que, de hecho, no era religioso. Para probar est?, el hder
escribió "DIOS" sobre la pizarra e hizo que cada rrnembro de
la clase pasara a borrar la palabra "DIOS"?e la pizarra,
un simbolismo de que no iban a buscar a DIOS para que hICIese
algo por ellos -ellos 10 iban a hacer por sí mismos-o Luego
hicieron 10 mismo con la palabra "JESUCRISTO". Sin em-
bargo, cuanto más profundizaba el joven
del grupo fue cuando empezó a tener expenencIas mas extra-
ñas. Cuando le preguntó al dirigente del grupo sobre estos
acontecimientos extraños, le dijo que no se preocupara por
ello -tales cosas eran normales.
Cuando el joven reconoció que había sido víctima de un
engaño, renunció al poder que sin había invitado a su
vida, y se reconsagró al señorío de Cnsto y a la verdad de las
Escrituras, y las experiencias fuera de su cuerpo cesaron.
Pero existe otro factor que obra en la situación humana,
el cual Satanás capitaliza para promover su engaño. Aunque
nosotros los humanos fuimos creados con un tremendo po-
tencial no fuimos creados para ser autónomos. Fuimos he-
chos vivir en sociedades humanas y con la necesidad de
tener relaciones de muchas formas. Como 10 señala Margue-
rite Shuster tan perceptivamente en su libro Power, Patho-
logy, Paradox, las personas necesitan poder para sobrellevar
estas relaciones. Ella dice:
La absoluta falta de poder, el no producir ningún
efecto, o el no hacer una diferencia en algún lugar o
en alguien, es no existir. El sentirse impotente es
encontrar el temor de no existir, el temor de que nada
importa, el temor de que todo carezca absolutamente
18
La gloria de Dios
de significado y que no tenga remedio porque uno es
un inúti1.
8
Entonces, tiene sentido el hecho de que el poder es esen-
cial para todos -para la vida misma-o Por 10 tanto, Satanás
puede apelar a esta necesidad de poder en el nivel más
fundamental de la existencia humana, y él utiliza la apelación
de una manera efectiva.
La necesidad de tener poder sobre las circunstancias,
sobre las personas, y sobre el futuro siempre ha sido una
preocupación humana. O encontramos este poder en Dios, o
nos volvemos susceptibles a los ofrecimientos de poder que
Satanás nos hace en estas áreas. La antigua historia de la
magia, hechicería y adivinación, y otras formas de prácticas
de 10 oculto dan testimonio de esto. Y la actual popularidad
de 10 oculto, y específicamente de las enseñanzas de la Nueva
Era, es una evidencia de que el deseo del poder en estas áreas
continúa existiendo.
Así que, por un lado, tenemos a un ángel poderoso y
rebelde que está decidido a tener una guerra con Yavhé por la
cuestión de la gloria, y, por otro lado, tenemos una orden de
seres que fueron dotados singularmente de la imagen de Dios
para que puedan vivir "para la alabanza de su gloria" (Efesios
1: 12; comparar v.6). Satanás sabe que aunque nosotros los
humanos hayamos sido creados a la imagen de Dios para este
gran propósito, necesitamos una continua relación con Dios
para llevarlo a cabo. Además, ahora nos ve como la avenida
a través de la cual puede continuar con su guerra en contra de
Dios. Si logra tentarnos con sus ofrecimientos de poder y de
información o intimidarnos con sus muestras de fuerza, él
puede, o piensa, que puede frustrar el plan de Dios.
Así que los celos que Satanás siente hacia Dios le proveen
de una poderosa motivación en esta guerra. Los celos son una
de las emociones más fuertes para motivar a una acción. Al
permitir que se desarrollen sin control los celos pasan a través
de tres etapas. Primero, vemos 10 que otra persona tiene y 10
deseamos. En la segunda etapa, nos damos cuenta que el
19
GUERRA ESPIRITUAL
objeto de nuestros celos jamás podrá ser nuestro; así que
odiamos a la otra persona por tener 10 que nosotros no
podemos poseer. Y finalmente, ese odio nos lleva a intentar
privar a la otra persona de 10 que tiene, ya sea algo físico o
alguna clase de cosa como la reputación. Lucifer rápidamente
llegó a la tercera etapa, y su ambición actual es privar a Dios
de su gloria y no permitir que nosotros participemos de ella.
El diablo no puede privar a Dios de su gloria en el cielo,
pero sí puede hacer que Dios no tenga la gloria que por
derecho le debe ser dada por las personas de la tierra. Él lleva
a cabo esto manteniendo a las personas ciegas del verdadero
carácter de Dios y de su propósito de crearlos y recrearlos,
haciendo que sigan ignorando el poder que está disponible
para ellos para que logren ese propósito. Ycuando algunas de
las personas de la tierra buscan al Señor e intentan andar en
sus caminos, Satanás puede hacer que no vivan de una manera
que sea "para la alabanza de su gloria". La clave en cualquier
caso es hacer que vivan centrados en sí mismos en lugar de
tener vidas centradas en Dios, que crean las mentiras de
Satanás con respecto a la vida, y que substituyan el poder de
Dios con la clase de poder que tiene Satanás.
20
11
Conceptos en conflicto
DESPUÉS DE UNA CLASE que di como profesor visitante
en otra escuela, un misionero que había asistido a dicha clase
estaba cenando con el director de la universidad. El director
le preguntó qué había aprendido. Su respuesta sorprendió a
su anfitrión. Le dijo: "He cambiado mi concepto".
Probablemente la mayoría de nosotros no tenemos mucha
dificultad con la teoría o la teología del conflicto espiritual,
pero tenemos dificultades considerables cuando empezamos
a aplicarlas. La razón de tal dificultad es que tenemos un
problema con el concepto. Podemos hablar teológicamente
sobre el mundo espiritual sin ningún problema, pero cuando
intentamos traer a los espíritus al sistema de explicación de
los fenómenos en nuestras vidas, tenemos grandes problemas.
Para decirlo claramente, los espíritus no son muy reales
para nosotros. En muchos aspectos de nuestras vidas, si no es
que en todos, somos más humanistas y materialistas de 10 que
nos gustaría admitir. Admito que es una acusación bastante
fuerte. Para probarlo, sólo pregúntese: Si entra en una discu-
sión que fue causada por un argumento, ¿controla mejor sus
emociones cuando llega una persona importante a la cual le
21
GUERRA ESPIRITUAL
gustana Impresionar, o cuando está consciente de que el
Espíritu Santo está presente? Para nosotros las personas son
mucho más reales que los espíritus. Desafortunadamente,
esto se aplica al Espíritu Santo de la misma manera que a los
espíritus demoníacos.
Definición de concepto
Concepto es el sistema de pensamiento que desarrollamos
para explicar el mundo que nos rodea y nuestras experiencias
en el mismo. Está determinado casi completamente por la
sociedad en la que crecemos. En la mayoría de los casos, es
algo que absorbemos subconscientemente más que algo que
adoptamos después de estudiarlo con cuidado, aunque el
estudio puede cambiar el concepto drásticamente. James Sire
define esto como "un juego de presuposiciones o suposicio-
nes que tenemos (consciente o subconscientemente) sobre la
manera básica en que está formado nuestro mundo."1 Es un
juego de categorías que desarrollamos, en las cuales inserta-
mos la información de nuestras experiencias para darles un
significado.
Para decirlo de otra manera, es como ver el mundo a
través de un sistema óptico, ya sea bueno o malo. Unas de mis
hermanas estaba estudiando en el Centro de Dificultades del
Aprendizaje en la Universidad de California en Long Beach
en una época cuando el director del centro trabajaba en un
descubrimiento nuevo. Por accidente, el director había obser-
vado que colocando una hoja de acetato de color sobre una
página impresa corregía los problemas visuales que tenía un
niño para ver correctamente las palabras impresas en la pági-
na. Investigaciones posteriores mostraron una clara correla-
ción, en muchos casos, entre los colores y las dificultades en
el aprendizaje orientadas a la visión. Desde aquella ocasión,
mi hermana ha pasado por la emoción de tener a una persona
colocándose lentes de color por primera vez y decir: "¿Así es
22
Conceptos en conflicto
como eso se debería de ver?" Aunque el "eso" fuera un mapa,
un paisaje, una página impresa, o una puesta de sol.
El concepto es un juego de lentes a través de los cuales
vemos al mundo. Conceptos equivocados producirán expli-
caciones erróneas de las experiencias de la vida, de la misma
manera en que sistemas ópticos erróneos producirán un pro-
fundo problema de percepción o problemas tales como la
dislexia. Yde la misma manera que una persona con dislexia
no sabe qué es tener una visión "normal", una persona con un
concepto equivocado no sabe cuál es el factor crítico que hace
falta en su sistema de explicación de este mundo.
Stanley Mooneyham lo pone de la siguiente manera:
En mi propia experiencia viajando al extranjero, ja-
más me he topado personalmente con una posesión
demoníaca que yo pudiera reconocer. Sin embargo,
muchas veces he estado consciente de batallas espiri-
tuales, donde la presencia del mal era muy real, y
estaba consciente de que un conflicto espiritual estaba
teniendo lugar.
Estoy seguro que de haber tenido un trasfondo
cultural diferente y unos "ojos" diferentes para perci-
bir al mundo, habría visto las manifestaciones visibles
de esta actividad demoníaca. Mi cultura occidental
racionalista, orientada a la tecnología, sencillamente
me previno de ver lo que personas de otras culturas
ven y experimentan de una manera más tangible.
2
Uno de mis profesores favoritos en la universidad acos-
tumbraba a decir, "Puede ser que las personas no vivan lo que
profesan, pero siempre vivirán lo que creen". El concepto es
lo que en realidadcreemos. El nivel de "profesión" de nuestra
creencia generalmente es una declaración teórica o teológica
de los dogmas que aceptamos de nuestra religión. Este es el
nivel en el que generalmente muchos eruditos estudian y
discuten la religión, y es lo que se le enseña a los seguido-
res. Sin embargo, los seguidores generalmente practican la
23
GUERRA ESPIRITUAL
religión a un nivel muy diferente -a un nivel que está muy
relacionado con la vida-o A menudo se refiere a esto como
el nivel "popular" de la religión. El concepto encuentra su
expresión de una manera más clara en el nivel popular de
nuestras creencias, y no en el nivel intelectual. Así que, si se
quiere descubrir qué creen en realidad los individuos -,Y saber
en realidad cuáles son sus conceptos- no hay necesIdad de
preguntarles, obsérvelos; especialmente bajo presión y en
situaciones de crisis. Lo que hagan en tales momentos revela
las verdaderas creencias sobre Dios y el poder espiritual.
Conceptos animistas
La mayoría del mundo no occidental y un gran s e g ~ e n t o del
mundo occidental tienen un nivel popular determmado de
creencias religiosas semejante a lo que generalmente llama-
mos animismo. El animismo no es una religión mundial como
el Islam o el Hinduismo. Es decir, no tiene sistemas de
creencia formales basados en un libro santo, o libros, pero
está muy propagada y tiene algunos elementos en común en
la mayoría de sus expresiones.
Uno de esos elementos en común es que todo en el mundo
-animales, vegetales, y minerales- comparten la misma
clase de poder espiritual. Se utilizan diferentes términos para
este poder, pero es algo parecido a la electricidad. En sí
mismo no es ni bueno ni malo; es neutral. De la misma manera
que la electricidad puede alumbrar una habitación o matar a
una persona, este poder espiritual impersonal puede traerle
buena suerte o puede matarlo.
Además del poder impersonal, en el animismo hay una
creencia común en los seres espirituales, los cuales se cree
que están involucrados en todos los aspectos de la vida aquí
en el planeta TIerra. Estos espíritus pueden estar asociados con
objetos naturales, con personas, o con los muertos (ancestros); y
pueden ser de una naturaleza maligna. Una persona que tiene un
concepto animista no puede concebir un concepto del mundo
24
Conceptos en conflicto
puramente científico. Desde su punto de vista lo físico y lo
espiritual son inseparables.
Conceptos occidentales
El concepto del típico cristiano en el mundo occidental, por
otro lado, tiene dos campos funcionales separados. Uno de
ellos es el sobrenatural. Es donde está Dios y cualquier otro
ser espiritual que pueda haber. El otro es un lugar natural. Este
es el mundo creado, el cual opera según las "leyes naturales"
-leyes que fueron establecidas por Dios en la creación pero
que hoy en día operan sin ninguna involucración de los
espíritus. Este concepto nos hace formularnos diferentes cla-
ses de preguntas: ¿Es sobrenaturaJ o es naturaJ? ¿Es reJjgjoso
o es científico? ¿Es espiritual o es sicológico? ¿Es sagrado o
es secular? ¿Es demoníaco o sólo es la carne?
Asumimos que estos dos lugares están claramente sepa-
rados el uno del otro y que, cualquiera que sea la conexión
que exista entre ellos, no funciona muy bien. Aceptamos la
premisa de que por cualquier fenómeno o experiencia en el
ambiente natural hay una causa en el mismo. La causa de
cualquier fenómeno observable o de cualquier experiencia
aquí, en el ambiente normal rara vez ocurrirá desde el campo
de los espíritus. Ocasionalmente puede haber "milagros", que
caen en esta categoría, pero son muy raros. En muchos casos
nos hemos convertido en deístas funcionales. Asumimos que
tenemos un concepto cristiano porque afirmamos,que Dios es
el Creador. Pero también suponemos que ahora El está en su
trono arriba en el Cielo y que el mundo es gobernado por leyes
científicas que no tienen ningún componente espiritual fun-
cional. Eso es el deísmo.
Concepto bíblico
Sin embargo, debo llegar a la conclusión de que este concepto
es parte de la estrategia de Satanás para lograr que actuemos
25
GUERRA ESPIRITUAL
basándonos en un error en lugar de basarnos en la verdad. Las
Escrituras nos enseñan claramente que hay tres órdenes de
seres que son parte de nuestro mundo -llamados Deidad,
ángeles, y seres humanos- y que estas tres órdenes están en
un contacto constante y funcional.
El lugar de Dios ,
El más alto en estos órdenes es Dios mismo. El es sui generis;
Él es el único ocupante del lugar de la Deidad. Satanás ha
intentado de muchas maneras crear la ilusión de que hay otros
"dioses" aparte de Yavhé. Una de esas teorías es el dualismo,
el cual de una u otra forma hacen de Satanás el eterno
contrincante de Dios. Si Satanás no puede alcanzar su meta
original de ser como Dios en su gloria, él se conformará con
estar en el mismo nivel de poder que Dios aunque con una
agenda diferente -un Dios eterno y un Diablo eterno. Sin
embargo, el hecho es que Dios es eterno, pero Satanás no lo
es. Él pertenece al orden de seres llamados ángeles, y no al
orden de ser llamado Dios. Hay un solo Dios, el Creador que
no fue creado.
El lugar de los ángeles
El segundo de estos ambientes de seres es el de los ángeles.
Son un orden creado (Colosenses 1: 16), y, según las declara-
ciones de las Escrituras, ellos llevan a cabo una amplia
variedad de funciones en el universo del cual nuestro mundo
forma parte. El esmerado trato a los ángeles durante la Edad
Media hizo que los reformadores se retractaran ante el tema,
3
y la Ilustración y el aumento de la era industrial y tecnológica
aumentaron esa retracción. Paul Hiebert hace referencia a este
proceso como a "la mistificación de la religión" y la "secula-
rización de la ciencia".4 El mundo llegó a ser visto como dos
lugares funcionales -el natural y el sobrenatural-o Se llegó
a pensar que el ambiente de lo sobrenatural incluía a Dios y
a los ángeles y cualquier otro espíritu que hubiera, y cada vez
se convirtió más en "el otro mundo", mientras que este lugar
natural se convirtió en "este mundo".5
26
Conceptos en conflicto
En el pensamiento del occidental sofisticado, el contacto
entre el ambiente sobrenatural y el "real", (ambiente natural),
cada vez fue siendo menor. Yconforme este concepto llegó a
dominar nuestro sistema de educación formal, más de nuestra
sociedad, incluyendo a los cristianos evangélicos, fueron
influenciados por éste. No solamente nuestro propio concepto
fue inconscientemente moldeado por esto, sino que lo expor-
tamos al segundo y al tercer Mundo a través de nuestros
misioneros, hasta el grado de que Lesslie Newbigin pudo
argumentar correctamente en su libro Ronest Religion for
Secular Man que los misioneros cristianos habían sido una de
las fuerzas más secularizantes del mundo.
6
No es difícil ver cómo Satanás ha sido singularmente
exitoso en privar a Dios de la gloria que Él se merece en este
proceso. Por ejemplo, nosotros los misioneros enseñamos que
no son los espíritus los que hacen crecer o no los frutos; ya
sea que uno practique o no la agricultura científica. Así que
tomamos nuestro fertilizante, fungicida pesticida y nuestras
semillas híbridas, y ponemos en marcha nuestra prueba de
que la religión no tiene nada que ver con la agricultura
-pertenece al lugar de la ciencia.
Lo que deberíamos haber dicho es lo siguiente: Este es un
mundo que ha sido creado y es sostenido por Dios. Si hace-
mos las cosas a la manera de Dios, Él es el responsable de
los resultados. Si no hacemos las cosas a su manera, nos
convertimos en los responsables de los resultados. Dios nos
ha capacitado para aprender cómo poner juntas las cosas que
están bien según la manera en que Él a creado al mundo; y
cuando hacemos lo correcto, Dios nos da una buena cosecha.
La ciencia sencillamente es nuestra correcta observación de
la manera en que Dios ha creado el mundo. Ciertamente, hay
un orden científico sobre el mundo, pero tienen su origen en
el acto de la creación por parte de Dios, y es mantenido por
su poder sustentador. Entonces, los resultados que obtenemos
por practicar la agricultura "científica" son la obra de Dios,
y no la obra de una fuerza impersonal llamada ciencia.
27
GUERRA ESPIRITUAL
.Cómo se relaciona esto con los ángeles? He llegado a la
de que los ángeles, entre otras funciones, son el
personal de Dios que dirige el Vemos a los
haciendo cosas tales como dar dlfecclOn a las personas (Ge-
nesis 22: 11, 15; 31: 11, 12), protegiéndolas del peligro (Géne-
sis 32: 1; 2
0
Reyes 6: 17), ,(Da.niel
5: 19; 12:7), destruyendo enemIgos (GenesIs 19.13,2 Crom-
cas 32: 2' Hechos 12: 23), proveyendo alimento para un
profeta (10 Reyes 19:5-7), y otros actos de
hacia "aquellos que serán herederos de la salvaclOn (He-
breos 1:14). Pero también los vemos controlando lo que
llamamos las fuerzas de la naturaleza en cosas tales como
imponer una plaga sobre el pueblo de Israel (2
0
Samuel. 15,
16), tal vez estando involucrados con las plagas que VImeron
sobre los egipcios y, al menos, estando involucrados la
nube o en el pilar de fuego que guiaron a Israel hasta EgIpto
(Éxodo 14:19; Números 20:16), matando a 185.000 hombres
del enemigo (Isaías 37:36), aparentemente un terre-
moto para que rodara la piedra de la de Cnsto (M.ate.o
28:2), reteniendo los cuatro vientos de la tlerra (ApocalIpsIs
7: 1), dañando la tierra y el mar (Apocalipsis 7:2), y
demás cosas que los ángeles hacen en el libro de APOCalIPSIS.
En las Escrituras no se nos da una teología completa sobre
los ángeles, pero se nos dice 10 suficiente como suponer
que Dios los,utiliza para llevar a cabo sus en el
mundo que El creó. Lejos de ser un mundo Impersonal y
material operado por las leyes "naturales", el mundo es sos-
tenido funcionalmente por el poder de Dios ejercitado por su
autoridad a través de los ángeles. El que los incrédulos se
burlen de tal idea no hace que esto no sea verdad. Laexistencia
de los ángeles y de los demonios es un hecho ya sea que estos
seres sean reconocidos o no por la ciencia. El hecho de que
el punto de vista de algunos no incluya a los ángeles no prueba
que ellos no existan.
El lado malo de esto es que cuando Lucifer cayó y
aparentemente se llevó consigo a una tercera parte de los
ángeles (Apocalipsis 12:4), se convirtieron en empleados
28
Conceptos en conflicto
malhumorados que echan arena sobre los engranajes de las
máquinas que operan para sabotear las operaciones y para
"capturar" al jefe. Los ángeles caídos ahora utilizan los pode-
res que se les delegaron en el ambiente material para crear un
alejamiento y pervenir la buena creación de Dios. El sufri-
miento humano y la fuerza destructiva de la naturaleza no
eran parte de lo que Dios dijo que "era bueno". Eso es la obra
de un enemigo.
Sin embargo, no todos los ángeles desertaron y Dios no
fue destronado. Por lo tanto, está pendiente el tiempo en que
Dios ejecute su juicio final sobre Satanás y sus ángeles, Dios
ha colocado límites en lo que pueden hacer. Obviamente no
pueden hacer todo lo que quieren, de lo contrario ya haría
mucho tiempo gue el mundo se habría convertido en un caos.
Operan como si tuvieran una correa. Fuera del área que cubre
la correa Dios mantiene su absoluta soberanía, y nuestro
enemigo debe asegurarse de tener el permiso de Dios para
hacer cualquier cosa en esa área. Esto está ilustrado cuando
Satanás está negociando con Dios con respecto a Job (Job
1:9-12; 2: 1-6) y en su petición de "zarandear" a Pedro como
si fuera trigo (Lucas 22:31). Sin embargo, dentro del área de
la "correa" Dios ha elegido limitar la expresión de su sobera-
nía a la obediencia y fe de las personas. En el área de la
"correa", el poder de Dios continúa siendo absoluto en el
sentido de que las condiciones para el encuentro son puestas
por Dios, y algún día Dios demostrará su reinado expulsando
a Satanás y a sus ángeles y enviándolos a su juicio final
(Mateo Apocalipsis 20:10).
Mientras tanto, los ataques de Satanás sobre los hijos de
Dios continúan, pero la fe forma un escudo para repeler sus
ataques (Efesios 6: 16). Siempre es el poder de Dios el que
finalmente derrota a estos enemigos, de la misma manera en
que siempre fue Dios el que dio la victoria en las batallas entre
Israel y las naciones paganas del Antiguo Testamento. Pero
ese poder sólo es liberado como respuesta a la obediencia y a
la fe de su pueblo. Israel siempre tenía que enfrentar al
enemigo en obediencia a las instrucciones de Dios antes de
29
GUERRA ESPIRITUAL
que Él viniera para derrotar al enemigo, así que somos noso-
tros los que liberamos el poder de Dios en contra de nuestros
enemigos espirituales a través de la obediencia y de la fe.
Cuando Israel no obedecía y no ejercitaba su fe, se le permitía
al enemigo prevalecer sobre el pueblo de Dios (ver Jueces 3:7,
8, 12). Los mismos principios operan actualmente en nuestra
guerra espiritual igual que cuando Israel estaba en guerra.
El lugar de las personas y las cosas
La cuestión en esta batalla siempre es la gloria de Dios, y el
primer campo de batalla es el tercer lugar o ambiente de los
seres -llamados seres humanos y, está asociado muy de
cerca con la población humana, el resto del mundo creado.
La creación fue diseñada para declarar la gloria de Dios
(Salmo 19), y las personas fueron creadas y recreadas para que
pudieran ser para la alabanza de su gloria (Efesios 1:6, 12).
Satanás y sus fuerzas, siempre que les es posible, han inten-
tado echar a perder el reflejo de la gloria de Dios en la
naturaleza introduciendo enemistad, perversión, e incluso
catástrofes en esta área (comp. Romanos 8:19-21). Buscan
cualquier manera posible para evitar que el pueblo de Dios
haga lo que tiene que hacer para la gloria de Dios (1a Corintios
10: 31). Su táctica principal son las m ~ n t i r a s sobre el carácter
de Dios y sobre nuestra relación con El.
Necesitamos ver la secularización de nuestra sociedad
como un ataque del enemigo al mismo carácter de Dios; y
darnos cuenta de que cuando nosotros como cristianos ope-
ramos con un concepto secularizado, contribuimos a ese
proceso.
30

El poder y la gloria
El modelo del Antiguo Testamento
La escena en el Monte Carmelo era dramática. Elías había
desafiado a los profetas de Baal a una lucha abierta -un
poderoso encuentro- para determinar quién era el Dios
verdadero. Durante horas, los profetas de Baal habían estado
repitiendo sus ceremonias estrafalarias, sin una señal de res-
puesta por parte de Baal. Elías lo reprendía y les insistía,
"¡Gritad más fuerte!" Cuando quedó claro que Baal no res-
pondería, Elías preparó su sacrificio, hizo que lo empaparan
con agua, y luego oró:
Oh Señor, Dios de Abraham, de Isaacy de Israel, que
se sepa hoy que tú eres Dios en Israel, que yo soy tu
siervo y que he hecho todas estas cosas por palabra
tuya. Respóndeme, oh Señor, respóndeme, para que
este pueblo sepa que tú, oh Señor, eres Dios, y que
has hecho volver sus corazones.
1º Reyes 18:36,37 BdlA
31
GUERRA ESPIRITUAL
El Señor le respondió a Elías con fuego del Cielo para que
consumiese el sacrificio y, en buena medida, ".. .la leña, las
piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja"
(v. 38). Cuando el pueblo fue testigo de la demostración del
poder de Dios, "... se postraron y dijeron: ¡El Señor, Él es
Dios, el Señor, Él es Dios!" (v. 39).
Dios ha elegido mostrar su gloria a través de actos de
poder -algunos de ellos al estilo dramático del Monte Car-
mela, y algunos otros por medio de la rutina diaria en la forma
de dar poder para vivir sobre las circunstancias. Sin embargo,
la gloria de Dios es la cuestión fundamental en cualquier
situación y el poder sólo es un medio para alcanzar ese fin.
El primer enfoque de este libro, como debería de ser
también en toda la Iglesia, es la Gran Comisión. La respon-
sabilidad que le es dada a la Iglesia por nuestro Señor de hacer
discípulos en toda tribu y nación bajo el cielo. La salvación
de los perdidos y el traer a los creyentes a la libertad y a la
plenitud en Cristo son los primeros objetivos para el pueblo
de Dios. Sin embargo, tan importantes como son, no son la
cuestión básica. La cuestión básica es la gloria de Dios. Los
creyentes que han hecho todo eso, lo hacen para la gloria de
Dios; son la clase de testigos que traen a otros a la fe. Así que,
Jesús en su oración como Sumo Sacerdote en Juan 17, oró:
"Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me
diste que hiciese" (Juan 17:4). Por lo tanto debemos empezar
son la convicción de que si Dios es glorificado ante el mundo,
El atraerá a las personas hacia sí mismo.
El Antiguo Testamento es muy útil para ayudarnos a
comprender esto. Dios organizó el campamento de la nación
de Israel con el tabernáculo en el medio. En el centro del
tabernáculo estaba el Lugar Santísimo, con el arca del testi-
monio y el propiciatorio. Colocado sobre el Lugar Santísimo
estaba siempre la nube o la columna de fuego -la gloria de
shekinah-. Así que la gloria de Dios siempre era el centro
del campamento de Israel. El propósito de Dios era demostrar
y declarar su gloria a las naciones a través de su propia nación,
Israel. Por lo tanto colocó un recordatorio visible de su gloria
32
El poder y la gloria
en el centro de la nación de Israel, y Él colocó a Israel en el
centro de las demás naciones como un medio para revelarles
su gloria. Cuando Israel mantenía esta perspectiva en su
identidad y en su misión, Dios verdaderamente demostraba
su gloria ~ n ellos, primeramente a través de despliegues de
poderío. El era, como lo dice Wright, un "Dios que actúa". 1
La experiencia de los espías que fueron enviados a Jericó es
un caso que hay que señalar. Rahab les dijo:
Porque hemos oído cómo el Señor secó el agua del
mar Rojo delante de vosotros cuando salisteis de
Egipto, y de lo que hicisteis a los dos reyes de los
amorreos que estaban al otro lado del Jordán, a
Sehón y a Og, a quienes destruisteis por completo.
y cuando lo oímos, se acobardó nuestro corazón, no
quedando ya valor en hombre alguno por causa de
vosotros; porque el Señor vuestro Dios, Él es Dios
arriba en los cielos y abajo en la tierra.
Josué 2: 10,11 BdlA
Los poderosos actos de Dios a favor de su pueblo habla-
ban muy fuerte a sus enemigos. Con frecuencia leemos que
Dios hizo las cosas que hizo para que el mundo supiera que
Yavhé es Dios (lo Samuel17:46; 1° Reyes 18:36,37; 20:13).
Este principio está involucrado en el relato del ataque de
Ben Hadad a Samaria en la época de Eliseo. Después de una
derrota inicial por parte de Israel, le hicieron una advertencia
sobre Israel, "...Sus dioses son dioses de los montes, por eso
fueron más fuertes que nosotros; mejor peleemos contra ellos
en la llanura, pues ¿no seremos más fuertes que ellos?". Aesto
respondió Yavhé, "...Porque los arameos han dicho: El Señor
es un dios de los montes, pero no es un dios de los valles; por
tanto, entregaré a toda esta gran multitud en tu mano, y sabrás
que yo soy el Señor" (l ° Reyes 20:23, 28, BdlA, itálicas del
autor).
No solamente era demostrada la gloria de Dios en sus
hechos poderosos, sino que Israel también cantaba de la gloria
33
GUERRA ESPIRITUAL
de Dios en sus Salmos, y sus profetas también declaraban su
gloria. Los escritos de David y de Isaías son grandes ejemplos
de esto. David tenía un relación singular con Dios, y refleja
su comprensión de Dios al decir: "Proclamad entre las nacio-
nes su gloria, en todos los pueblos sus maravillas" (Salmo
96:3). La proclamación ("proclamad su gloria") y la demos-
tración ("sus maravillas") van de la mano -un principio que
también vemos claramente demostrado en el ministerio de
Jesús. James Kallas tiene una discusión que es especialmente
útil en esta área en su libro The Significance of the Synoptic
Miracles.2 Kallas argumenta convincentemente que la de-
mostración del poder de Jesús sobre los demonios y su habi-
lidad para realizar milagros no eran únicamente para validar
su identidad y mensaje; éstos, de hecho, eran parte de su mensaje.
La victoria sobre los demonios era la evidencia de la presencia
del Reino de Dios (Mateo 12:28); y de la obra que Él inició en
relación con su Reino, nosotros debemos continuarla.
Isaías tenía un concepto claro de la universalidad y
soberanía de Dios, especialmente se refleja en pasajes tales
como los capítulos 40 y 45. Isaías era el profeta de guardia
cuando Senaquerib puso sitio a Jerusalén en los días del rey
Ezequías, y fue Isaías quien mandó la gráfica palabra de Dios
a Senaquerib:
Porque contra mí te airaste,
y tu arrogancia ha subido a mis oídos;
pondré, pues, mi garfio en tu nariz,
y mi freno en tus labios,
y te haré volver por el camino
por donde viniste.
Isaías 37:29
El conflicto entre Israel y las naciones es uno de los temas
principales del Antiguo Testamento. Desde la perspectiva de un
observador casual, parece ser normal el conflicto armado entre
enemigos sobre una variedad de cuestiones. Sin embargo, una
atención más cercana a los registros de las Escrituras indica
34
El poder y la gloria
que la victoria o la derrota siempre fue una cuestión de la
intervención de Dios basada en la fe y la obediencia de Israel.
Podían ir en contra del enemigo con las probabilidades
militares en su contra y ganar de una manera decisiva (por
ejemplo, Jueces 6, 7; 2° Crónicas 20), o podían tener lo que
aparentemente era una superioridad militar convincente y perder
(por ejemplo, Josué 7; Isaías 30: 1-5). La cuestión siempre fue la
obediencia y la fe de Israel. Cuando actuaron basándose en el
verdadero carácter de Dios y en la confiabilidad de sus
promesas y en su verdadera identidad comoel pueblo de Dios,
Dios les dio la victoria. YDios dice a través del salmista:
i0h, si me hubiera oído mi pueblo,
si en mis caminos hubiera andado Israel!
En un momento habría yo derribado a sus enemigos,
y vuelto mi mano contra sus adversarios. 11
Salmos 81:13,14
¿Qué tiene que ver todo esto con el tema de la guerra
espiritual definida como conflicto con los poderes demonía-
cos? Precisamente esto: los dioses de las naciones eran en
realidad ángeles caídos enmascarados como dioses, haciendo
que las personas fuesen cautivos de ellos al mantenerlos
ignorantes de la verdad sobre Yavhé. La cuestión real era
entre Dios y los ángeles, no sólo entre las personas de la
nación de Israel y las personas de las demás naciones. Por ello
es que las batallas siempre fueron ganadas o perdidas basán-
dose en el poder espiritual, y no en el poder militar.
Gloria, adoración, y servicio
Una implicación de esto es el principio de que el servICIO
aceptable siempre está basado en la adoración aceptable; la
verdadera adoración siempre guiará al verdadero servicio. Pue-
den haber actividades por parte del pueblo de Dios a las cuales
se les llame adoración, pero que son totalmente inaceptables
35
GUERRA ESPIRITUAL
para Dios debido a que no son una respuesta al verdadero
carácter de Dios; por lo tanto no da corno resultado en los
adoradores el llevar a cabo los propósitos de Dios. Isaías
1: 10-20 es un claro testimonio de esto. Es correcto decir que
la adoración es la respuesta a Dios razonable y apropiada por
parte del hombre y que una de las pruebas de la verdadera
adoración es el ver si ésta dirige al servicio.
Si realmente hemos estado en la presencia de Dios, corno
obviamente lo había estado David antes de escribir el Salmo
138, la adoración será la respuesta natural a ese encuentro.
Escuchen a David:
Te alabaré con todo mi corazón;
delante de los dioses te cantaré salmos.
Me postraré hacia tu santo templo,
y alabaré tu nombre
por tu misericordia y tu fidelidad;
porque has engrandecido tu nombre,
y tu palabra sobre todas las cosas.
(Versículos 1, 2)
Nótese que David parece ver su adoración, al menos en
este ejemplo, en el contexto de la guerra espiritual cuando él
de alabar aI?ios "delantede los dioses". Pablo nos dice que
sus dioses en realidad eran demonios (la Corintios 10:19,20), y
parece que también está implícito en el Salmo 106: 36, 37:
y sirvieron a sus ídolos,
los cuales fueron causa de su ruina.
Sacrificaron sus hijos y
sus hijas a los demonios. "
Pero la adoración no es un fin en sí mismo mientras aún
estemos en la tierra. Indudablemente Dios es digno de ser
aparte de cualquier otra consideración; no hay otro
motIvo para se necesite adoración de nuestra parte que
una comprenslOn de la grandeza y la gloria de Dios. Pero el
36
El poder y la gloria
estar con Dios a este nivel de intimidad nos pone en contacto
con la perspectiva que Dios tiene del mundo y sus verdaderas
preocupaciones. Además, si no respondernos con un compro-
miso para hacer todo lo que hacernos para la gloria de Dios,
hemos dejado incompleto el acto de adoración. A menos que
reflejemos la soberanía de Dios en todo lo que hacernos, con
nuestra vida negarnos lo que afirmarnos en el llamado tiempo
de adoración.
En la segunda estrofa del Salmo 138, David inmediatamente
refleja la gran preocupación universal de Dios cuando ora:
Todos los reyes de la tierra
te alabarán, Señor,
cuando hayan oído
los dichos de tu boca.
y cantarán de los caminos del Señor,
porque grande es la gloria del Señor.
(Versículos 4, 5; BdIA)
Nótese que el motivo de esta oración es que "grande es la
gloria del Señor". Así que, la adoración, una respuesta a la
gloria de Dios, es un fundamento natural y necesario y una
motivación para la evangelización del mundo. Aquello a lo
que se llama adoración pero que no da corno resultado la
oración ni una expresión del gran amor de Dios por el mundo,
ni su deseo de ver que todas las personas de las naciones vengan
al arrepentimiento, (Juan 3:16; 2
a
Pedro 3:9) probablemente sea
un sustituto de la adoración creado por el hombre, en vez de ser
un encuentro genuino con Yavhé. Y el servicio, inclusive el
servicio misionero, que no tiene sus raíces en la adoración es
muy probable que resulte ser pobre cuando sea probado por
el fuego (la Corintios 3:12-15; Mateo 7:22, 23). Nuestra
tendencia a centramos en los métodos, medios de informa-
ción, estrategias, técnicas, fórmulas, y cosas semejantes, deja
ver nuestro fracaso por no implantar las raíces de nuestros
ministerios en la confianza y en la demostración del poder de
Dios. No es que las demás cosas estén mal. Sólo pienso que
37
GUERRA ESPIRITUAL
Jesús diría lo que Él hizo sobre la relación que hay entre
mostrar misericordia y el diezmo"...Esto era necesario hacer,
sin dejar de hacer aquello" (Mateo 23: 23).
Poder o gloria
Si la gloria es la cuestión que está en juego, ¿por qué no
hablamos sobre un encuentro de gloria en vez de un encuentro
de fuerza? Hay una muy buena razón para esto. Satanás no
puede competir en el nivel de gloria. Cualquier aspecto de él
que sea o que fuese glorioso vino de una gloria reflejada y no
por alguna cualidad propia. Sin embargo, la gloria de Dios se
deriva de cualidades en su misma naturaleza y de esa manera
no depende de ninguna fuente mayor u otra que sea diferente
a sí mismo. Su poder creador y sustentador evidente en
nuestro universo y tomado como un todo, sólo empieza a
definir la gloria de Dios. Por buenos que sean, los actos de
Satanás son engañosos, muestras de poder o falsificaciones
de los poderosos hechos de Dios para impresionar y desviar
a aquellas personas cuya percepción ha sido enormemente
distorsionada por el pecado.
Al no tener la habilidad de crear, Satanás no puede empe-
zar a competir con Dios en el nivel de la gloria. Pero sí tiene
el poder para manipular aquello que Dios ha creado, y los
incautos seres humanos que han perdido el contacto con el
verdadero poder de Dios son fácilmente impresionados por
cualquier demostración que es sobrenatural. En las socieda-
des animistas las demostraciones de poder pueden ser nega-
tivas con tanta frecuencia como las positivas; pero el hecho
de que existe un poder no es un punto de debate con los
animistas. Un misionero que no tiene un evangelio que invo-
lucre un poder, el cual pueda demostrar que sea mayor al poder
de aquellos que tienen un sistema de poder animista, ya sabe
que tendrá o una recepción fría o producirá un cristianismo
sincrético en el cual los convertidos continúan yendo a sus
38
El poder y la gloria
tradicionales fuentes de poder mientras mantienen una más-
cara de cristianismo.
En realidad es nuestro propio sincretismo el que ha pro-
ducido el sincretismo de los campos misioneros. Nos sorpren-
dimos cuando escuchamos que un candidato al obispado de
una iglesia evangélica auspiciada por misioneros norteameri-
canos fue al brujo de la localidad para que hiciera un hechizo
que le ampliara las posibilidades de ganar las elecciones para
el obispado. Aquellos que han estado investigando este fenó-
meno en el lugar me han asegurado que tales prácticas son
algo muy común.
Pero, ¿por qué sucede esto? Sugiero que se debe a que los
misioneros occidentales no llevamos con nosotros una creen-
cia funcional en el poder espiritual ni en los seres espirituales
cuando vamos al campo. Nos han socializado en un punto de
vista secular mucho más profundo del que queremos admitir,
por lo tanto, somos tan sincretistas desde el lado secular del
espectro como los animistas lo son desde su lado, donde las
personas ven a los espíritus y al poder espiritual detrás de todo
lo que sucede.
Así que, debido a la ausencia de un enfoque funcional
cristiano al poder espiritual, las fuerzas demoníacas pueden
involucrarse en un encuentro de poder con resultados bastante
razonables. Muy a menudo los cristianos responden con
temor a situaciones de encuentro de poderes, en vez de tener
confianza en el poder de Dios y en el poder de la Cruz.
Poder verdadero o falso
Entonces, el problema no sólo es que no proveemos la teolo-
gía contextualizada ni la fe funcional para enfrentar al lado
animista del espectro, sino que también podemos convertirnos
en presas fáciles de las demostraciones de poder de Satanás
en nuestra propia situación cultural. Somos como aquellos de
los cuales se habla en Hebreos 5, que deberían de ser maestros
pero que en vez de ello necesitan volver a los rudimentos. El
39
GUERRA ESPIRITUAL
contexto en ese pasaje es lo esencial de la salvación y de la
vida cristiana, y hay pocos que sean tan fundamentales como
los conceptos cuando se trata de poner en práctica en el
mundo la verdad cristiana. Sin embargo, a menudo nosotros
no estamos entre aquellos que "por el uso tienen los sentidos
ejercitados en el discernimiento del bien y del mal" (Hebreos
5: 14) en esta área.
Para algunos, el interrogante es si verdaderamente es
cierto que algunas de aquellas cosas que parecen ser demos-
traciones de poder sobrenatural vienen de parte de los demo-
nios, o si sencillamente son trucos de personas que saben
cómo crear ilusiones. Debido a que somos propensos a dar
respuestas fáciles y para tomar una posición, tendemos a
resolver este problema relegando todas las aparentes demos-
traciones de poder sobrenatural de los demonios al lugar de
la magia o del ilusionismo y asumimos que cualquier cosa
sobrenatural que parezca producir algo bueno es de Dios.
Probablemente ya es obvio a estas alturas que no me encuen-
tro entre aquellos que dicen que Satanás y los demonios no
son capaces de manipular al mundo físico (al menos dentro
de aquello que anteriormente nos referimos como al "área de
la correa"), ni estoy entre aquellos que piensan que aparente-
mente todos los resultados sobrenaturales son producidos por
trucos humanos.
Por ejemplo, puede haber pocas dudas de que algunas veces
existe una conexión entre la actividad demoníaca y las enferme-
dades. Por ejemplo, Neil Anderson cuenta sobre una joven que
vino a él con síntomas que las autoridades médicas habían
diagnosticado como esclerosis múltiple. Hablando con ella des-
cubrió que en una época de desánimo y autocompasión ella le
pidió a Dios un "aguijón en la carne", pensando que esto la haría
más espiritual. La función de un aguijón en la carne no es el
hacerlo a uno más espiritual, así que Dios no pudo haber contes-
tado esa oración. Inconscientemente había pedido un "men-
sajero de Satanás", y Satanás había respondido su petición.
Cuando ella renunció a esta oración y oró para que fuera
40
El poder y la gloria
removida cualquier influencia por parte de Satanás, los sínto-
mas de la esclerosis múltiple desaparecieron.
3
.,
Estoy consciente de que muchos propondrían
nes muy diferentes a esta "remisión espontánea,de los smto-
mas". La cuestión es, la remisión no fue espontanea; fue una
respuesta directa a renunciar a una incitación previa a
Satanás para que colocara un "aguijón" en la persona.
que es complicada la relación de los
espirituales y físicos de la vida humana, y
cuál es el que predomina en una determmada sltuacIOn..
problema en muchos casos es que naturaleza
tual es ignorada al tratar con el sufnmlento humano. Sm
embargo, puesto que la persona es un ser
espiritual hecho a la imagen de Dios, no hay de
la vida que pueda ser tratada correctamente SI se relaCIOna
con la naturaleza espiritual o con el mundo espmtual. Nuestro
concepto secularizado, que cuando trata el espiri-
tuallo hace como si fuera "otro mundo" y no necesanamente
relacionado con el cuerpo físico, con frecuencia ha eliminado
un elemento esencial en el proceso de curación. También le
ha permitido a Satanás utilizar su poder limitado para que
alcance resultados fuera de proporciones comparados con
poder que tiene. En este sólo mI
posición de que nada ha cambIado desde la epoca de Jesus en
lo que respecta a la actividad demoníaca que afecta al cuerpo
humano y a la vida humana en general. Asumo que el Nuevo
Testamento es exacto cuando declara que una tercera parte de
las sanidades de Jesús, y que están registradas en los Evange-
lios involucraron el echar fuera demonios.
Los demonios son ángeles caídos, y es consistente con la
naturaleza de los ángeles que los demonios funcionen de la
manera en que lo hacen. Cuando les p.odría
haber quitado el poder o confinarlos de mmedIato al abIsmo.
En lugar de eso, eligió mostrar su poder sobre. tomando
el mal que harían en la vida de las personas
fortalecerlos en sus vidas. De una manera sumlar, El no qUIto
su imagen de sus hijos humanos cuando pecaron. Más bien,
41
GUERRA ESPIRITUAL
demostró su gracia proveyendo nuestra redención y capaci-
tándonos para la gloria a pesar de lo peor que el enemigo
pudiera hacer con nosotros.
Poder para vivir para
la gloria de Dios
Como ya lo dijimos antes, la guerra espiritual no empieza con
la demostración del poder demoníaco. Comienza en el mo-
mento en que resolvemos cambiar del poder de Satanás al
poder Dios y andar en su verdad. Entre más grandes sean
nuestros pasos de fe y de obediencia, el enemigo estará más
motivado para intentar desviarnos. Su objetivo es neutralizar-
nos en términos de un testimonio eficaz --el hacer que no
vivamos vidas que le den gloria a Dios.
Nuestra posición en la batalla debe ser tanto a la defensiva
como a la ofensiva. Debemos estar preparados para defender-
nos en contra de los ataques demoníacos, y debemos estar
equipados para presionar en la batalla contra el enemigo,
invadiendo su territorio a través de diferentes formas de
ministerio cristiano. Pero nuestra preocupación suprema debe
ser que "si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo
todo para la gloria de Dios" (la Corintios 10: 31). Si Satanás
puede hacer que los siervos de Dios vivan esencialmente una
vida sin poder y que no sean la gloria de Dios, él gana otra
batalla en esta guerra. Por otro lado, cuando demostramos el
poder para vivir una importante victoria sobre las circunstan-
cias de la vida y sobre los ataques del enemigo, entonces
vivimos para la gloria de Dios, y las personas que no son
salvas, que sufren y que se encuentran a nuestro derredor nos
buscarán para hallar la fuente de nuestro poder.
No fue únicamente en los tiempos del Antiguo Testamen-
to que la gloria de Dios atrajo a las naciones hacia Él. Esto
aún da resultado hoy en día, y la demostración de su gloria a
través del poder para suplir en cada circunstancia de la vida
es algo básico en nuestro testimonio ante el mundo.
42
11
Poder espiritual
bueno y malo
UN ANTIGUO YCONOCIDO DICHO afirma que "el poder
corrompe, y el poder absoluto corrompe por completo". Este
temor hacia el poder no nos es útil cuando se habla sobre el
poder en los lugares espirituales. Sin embargo, como la ma-
yoría de las generalizaciones, ésta necesita una buena califi-
cación. Para empezar, sólo Dios tiene el poder absoluto, y no
lo corrompe. En segundo lugar, el poder es una parte esencial
de la vida; usado de la manera apropiada no corrompe. Es
verdad, por supuesto, que a casi cualquier clase de poder se
le puede dar un mal uso, pero no es el poder en sí lo que
corrompe. Es la fascinación, el tener un deseo desordenado,
o el mal uso del poder lo que corrompe.
El problema del balance
Puesto que el poder es esencial para la vida, como intentamos
mostrarlo en el capítulo uno, podemos estar seguros de que
Satanás intentará pervertir de alguna manera el uso del poder.
Esto nos lleva a lo que virtualmente se ha convertido en una
43
GUERRA ESPIRITUAL
filosofía de la vida para mí -unafilosofía que desarrollé hace
un buen número de años y que he procurado seguir desde
entonces-o Su relevancia con el tema en cuestión es bastante
obvia. Puede ser declarada de la siguiente manera: "La vida
cristiana es el emocionante proceso de intentar mantener el
balance".
Detrás de esta filosofía esta la premisa de que el mal
siempre es una perversión de lo bueno. Cuando terminó la
creación, "vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era
bueno en gran manera" (Génesis 1: 31). No había mal en el
mundo cuando salió de la mano de Dios. Satanás salió al
escenario más tarde con celos de Dios y empezó a maquinar
para ver cómo podía pervertir lo bueno que Dios había hecho.
Él no es creador, así que no pudo crear un mundo que
compitiera. Sólo podía intentar deshacer aquello que Dios
había hecho.
Whittaker Chambers, en un artÍCulo titulado "The Devil"
(El diablo), hace un relato de una conversación imaginaria
con Satanás, en la cual Satanás se enorgullece de la manera
en que ha guiado a las personas para que utilicen sus habili-
dades para que el mundo llegue al borde de la autodestruc-
ción. Entonces Chambers le pregunta: "¿Y qué ganas con
eso?", a lo cual Satanás responde:
Amigo, tú no comprendes el secreto del diablo. Pero
debido a que la desvergüenza es parte de mis sentimien-
tos, no hay razón por la cual no te lo pueda decir. El
diablo es estéril. Poseo el deseo de crear (de aquí surge
mi orgullo), pero soy incapaz de crear (de aquí surge mi
envidia). Ycon una envidia elevada a tal poder, que las
mentes mortales pueden sentirlo, odio al Creador y su
creación. Mi mayor obra jamás dejará de ser una
perversión -un ingenioso desorden del gran diseño
de otro, una perversión del orden para que se convier-
ta en un caos, para que pase de vida a muerte. ¿Por
qué?... Tal vez es muy sencillo, como todo artesano lo
sabe, nada que sea permanente, grande o pequeño,
44
Poder espiritual bueno y malo
jamás puede ser creado sin amor. Pero soy tan incapaz
de amar como lo soy de ser bondadoso. 1
Chambers comunica bien su punto. La perversión es la esen-
cia de la obra de Satanás. Tiene los poderes de un ángel, pero
sólo es el poder de un ángel -no es el poder de Dios-. En
el análisis final, cualquier poder que Satanás tenga es el
de Dios que le ha sido delgado como ángel. Así como DIOS
no nos ha retirado la habilidad de utilizar mal el poder de
señorear la tierra, de la misma manera no ha retirado a
ángeles caídos el poder angelical. Sencillamente ahora utIh-
zan el poder para frustrar los propósitos de Dios la
creación en lugar de utilizarlos para apoyar tales proposltoS.
Una de las perversiones de Satanás se relaciona con el
concepto de poder. Él engañará a algunas personas para que
busquen el poder con la motivación equivocada y para que lo
utilicen con propósitos erróneos. Esto es lo que nos lleva a la
idea de que el poder corrompe. Esto ser
especialmente en relación con el poder espmtual. Satanas
sido sorpresivamente exitoso para que
nan a la vida cristiana, y en especial los servICIOS de la IgleSIa,
como una dieta constante de demostraciones espectaculares
de poder espiritual. El problema es que a menudo no se
pregunta de dónde proviene el poder o si resultados van
en armonía con las enseñanzas de las Escnturas. Por otro
lado el diablo hará que otras personas reaccionen al mal uso
del y acepten una vida relativamente sin poder como
algo normal.
Los movimientos de avivamiento a menudo han estado
acompañados por demostraciones genuinas de poder, tales
como el temblar ante la convicción del pecado. Sm embargo,
también es cierto que Satanás siempre ha intentado
los movimientos de avivamiento imitando tales manIfestacIO-
nes físicas y desviando la atención a esas manifestaciones,
logrando de esa forma que se alejen de la verdadera obra
espiritual que se está llevando a cabo.
45
GUERRA ESPIRITUAL
La manera más fácil para evitar ese extremo es sencilla-
mente el retiramos de la preocupación con las demostraciones
de poder espiritual. Pero eso también es parte del plan de
Satanás. Una iglesia sin poder sirve muy bien a los propósitos
del diablo. Pocos argumentos tienen tanto peso entre los
incrédulos como el que se basa en la impotencia de la Iglesia
en el área del poder espiritual. Satanás no se preocupa mucho
de las actividades religiosas en sí. Las actividades que no
estén sacando a personas de su reino para meterlas en el reino
de Dios y que no estén liberando a las personas de las
ataduras, en las cuales tiene a algunos de los hijos de Dios, no
representan ninguna amenaza para Satanás. Tales actividades
sin poder pueden, de hecho, servir muy bien a su causa.
Relacionado con esto está el tema de los demonios. Por
un lado están aquellos que quieren ver a los demonios como
la causa que está detrás de cualquier problema humano, y
éstos son quienes proponen respuestas simplistas a situacio-
nes humanas complejas. Los animistas, por ejemplo, otorgan
el máximo de causas al mundo espiritual, y ven espíritus en
donde no hay ninguno. En nuestra propia sociedad existen
aquellos que quieren resolver todos los problemas humanos
echando fuera demonios. La ira, por ejemplo, siempre se
piensa que es un demonio -si el demonio de la ira es echado
fuera, la ira desaparecerá-o Desafortunadamente es pasada
por alto la cuestión más básica del perdón. Sin embargo, con
mayor frecuencia, la tendencia ha sido el no otorgarle ninguna
causa al mundo espiritual. La involucración demoníaca ni
siquiera se considera al analizar los problemas humanos. C.S.
Lewis lo puso claramente de esta forma:
Hay dos extremos iguales y opuestos sobre los
diablos (demonios) en los cuales puede caer nuestra
raza. Uno es el no creer en su existencia. El otro es
creer, y sentir un interés en ellos que sea excesivo
y no saludable. Ellos están igualmente complacidos
con ambos errores y vitorean a un materialista y a un
mago con el mismo deleite?
46
Poder espiritual bueno y malo
Desde el punto de vista de cada extremo, el punto de
balance bíblico parece estar muy lejano, incluso tal vez "se
ha abandonado". Por ello es que digo que la vida cristiana es
el emocionante proceso de intentar mantener el balance.
Algunas veces digo que es la excitante "lucha" por el balance,
ya que creo que esto es una gran parte de la guerra espiritual
en la cual estamos involucrados. Alguien lo ha puesto de la
siguiente manera:
El diablo... siempre envía los errores por el mundo en
pares -pares de opuestos-o Y siempre nos anima a
que pasemos mucho tiempo pensando cuál es el peor.
Por supuesto ya saben el porqué. Él se basa en nuestro
gran disgusto hacia un error para llevamos gradual-
mente alIado opuesto... Tenemos que mantener nues-
tra mirada en la meta y pasar por el medio de los dos
errores. No tenemos nada que ver con ninguno de
ellos.
3
Para añadir a la confusión, a todo el mundo le gusta pensar
que su concepto es el más balanceado. El problema con
frecuencia proviene de una definición equivocada de los
extremos. Para aquellos que se encuentran en un extremo, el
centro les parece el otro extremo, y el aparente balance aún
está muy lejano en una dirección.
Con esto no quiero implicar que siempre deberíamos estar
en medio del camino en cualquier tema, ya que como hemos
dicho, los cabos del espectro podrían no haber sido definidos
correctamente. Ni tampoco quiero decir que todo el mundo
deba estar precisamente en la misma posición con respec[o a
cualquier tema, ni que el balance sea el molde en el cual deben
encajar todos. Creo, sin embargo, que grandes segmentos de
la Iglesia se han acostumbrado tanto a operar sin ninguna
demostración del poder espiritual que les molesta cualquier
demostración. Y de esa manera un punto de vista balanceado
puede ser catalogado como extremista.
47
GUERRA ESPIRITUAL
Con esta extensa introducción que le da una perspectiva
a nuestra discusión sobre el tema que tratamos, continuemos
y veamos la base de la confianza cristiana en la victoria de la
guerra espiritual.
El papel de Dios
versus
el papel de Satanás
Hemos definido a los primeros combatientes en este conflicto
como Dios, los ángeles santos, y los creyentes por un lado; y
Satanás, los ángeles caídos, y los incrédulos por el otro lado.
Se podría hacer la pregunta: "¿Con qué bases presumen los
cristianos que entran en combate con Satanás y sus fuerzas?
¿Acaso no es un conflicto entre Dios y Satanás en el cual Dios
peleará basándose en su soberanía sin la involucración de los
cristianos de la tierra?"
En cierto sentido, Dios y Satanás son los primeros com-
batientes, y ciertamente es verdad que Dios ejerce control
desde su posición de soberano. Pero en los tiempos del
Antiguo Testamento, Dios normalmente no le dio la victoria
a Israel cuand5l el ejército estaba sentado en el campamento,
aun cuando El siempre fue quien proveyó el margen del
triunfo en cualquier batalla contra los enemigos de Israel (ver
Salmos 44:3). De la misma manera, hoy en día Él es quien
provee del poder necesario en nuestra batalla espiritual. Pero
Dios. no !e proveyó a de manera separada a su fe y
obedIencIa, y hoy en día El no provee el poder separado de
nuestros pasos de fe y obediencia.
I.srael tuvo que conquistar al enemigo en alguna
medIda. De la mIsma forma, es el poder actual de Dios el cual
provee el margen de la victoria en nuestros encuentros contra
el enemigo espiritual, pero casi siempre Él nos da, a sus hijos,
algo que hacer en la batalla. No podemos dar por sentada
48
Poder espiritual bueno y malo
nuestra protección del enemigo sin una fe activa y una obe-
diencia valiente de nuestra parte.
La estrategia
misionera de Dios
La estrategia de Dios en el Antiguo Testamento fue el colocar
su nación especial, Israel, en medio de las otras naciones, y a
través de Israel demostrar su gloria a los pueblos alrededor de
ellos. De esta manera, Él se revelaría a aquellas naciones. En
el Nuevo Testamento, la estrategia cambia. Ahora Dios ha
ordenado que la Iglesia sea implantada en cada nación y que
su verdad sea proclamada y su gloria sea demostrada por la
Iglesia que se encuentra dentro de cada nación como el medio
de atraer a las personas hacia Él. Pero la iglesia no sólo debe
ser su testigo a la nación en la cual se encuentra; debe tener
un enfoque misionero desde su mismo principio y participar
en el trabajo de plantar la Iglesia en las naciones y entre los
pueblos donde no existe ninguna iglesia, tanto a través de la
oración como a través de la actividad de enviar misioneros.
El centro de la comisión para hacer esto es, "...haced
discípulos a todas las naciones" (Mateo 28: 19). Esto es como
si un comandante en jefe ordenara a sus tropas liberar prisio-
neros de guerra en los campos del enemigo. Para poder hacer
esto, es necesario vencer el poder por medio del cual el
enemigo mantiene a esos prisioneros. La unidad del ejército
con la cual trabajé durante la Segunda Guerra Mundial tuvo
la experiencia de liberar a muchos prisioneros y a trabajado-
res esclavos. Para poder lograrlo, tuvimos que derrotar a las
tropas que los cuidaban. Hubiera sido una tontería el suponer
que el enemigo iba a permitimos invadir su territorio y liberar
a los cautivos sin ninguna resistencia.
El ir ofensivamente contra nuestro enemigo espiritual
forma parte de la comisión dada a la Iglesia como lo era la
comisión de Israel de enfrentar al enemigo humano para
liberar la Tierra Prometida, y lo mismo sucedió con nuestra
49
GUERRA ESPIRITUAL
comisión de liberar el territorio tomado por el enemigo como
Fuerzas Aliadas durante la Segunda Guerra Mundial. Solía
pensar que sólo eran los misioneros de ultramar los que
enfrentaban al enemigo directamente. Más tarde veremos
cómo es que cada creyente obediente está involucrado en esta
guerra.
La autoridad espiritual detrás
de la Comisión
Tal invasión del territorio enemigo no se lleva a cabo en una
iniciativa de persona a persona. Se realiza bajo el mando de
aquél que tiene la autoridad final en el Reino de Dios. Por esto
es que Jesús inició su Gran Comisión a la Iglesia con las
palabras, "Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra"
(Mateo 28: 18). Es debido a que Él tiene tal autoridad, que nos
puede comisionar para entrar en esta batalla. YPablo deja en
claro que la primera batalla es en contra de las fuerzas
espirituales, y no en contra de las humanas (Efesios 6: 12). Las
dimensiones humanas siempre están involucradas, pero es
nuestro encuentro con las fuerzas espirituales lo que determi-
na quién gana en una determinada escaramuza espiritual. La
razón por la cual muchas iglesias ven a tan pocos prisioneros
liberados es que están luchando contra el enemigo equivoca-
do, o están peleando con las armas equivocadas.
Este es uno de los engaños de algunos que se unen a la
Teología de la Liberación. Dicen que las estructuras sociales
y políticas son demoníacas, pero luego proponen que la
manera de acabar con ellas es con una acción social, política
e incluso militar. Si en realidad estas estructuras son demo-
níacas, serán derrotadas con armas espirituales, no con las
armas del mundo. De hecho, algunas estructuras necesitan
cambiar, pero las estructuras buenas no hacen que las perso-
nas malas se vuelvan buenas, aunque las personas buenas
pueden redimir incluso las estructuras malas. Entonces,
las consideraciones más básicas no son las de cambiar las
50
Poder espiritual bueno y malo
estructuras, sino el poner a las personas en contacto con el
poder que los capacite para que se pongan por encima de
cualquier circunstancia. La Iglesia en la China Comunista es
un buen ejemplo de esto. Sin derrocar a un sistema político
opresivo, uno de los movimientos de avivamiento más grande
de la historia ha tenido lugar, existe una poderosa Iglesia a
pesar del sistema.
Esto no quiere decir que no debemos trabajar por el
establecimiento de la justicia. Sino para decir que las fuerzas
demoníacas, ya sea que estén en un sistema (y las personas
que operan el sistema) como el gobierno de la China Comu-
nista, o aquellas que nos atacan personalmente, deben ser
vencidas con el poder que proviene de Dios, no con las armas
de la carne o del mundo.
El poder de Dios, entonces, es algo esencial para la
victoria en esta guerra. En realidad no existe ninguna otra
fuente de poder para el creyente. No existe ninguna fuerza ni
en nosotros ni de nosotros. Cuando Dios vive y trabaja a
través nuestro, tenemos el poder de acabar con todos los
ataques del enemigo. Su poder es bueno y no es algo a lo que
se le debe temer o rehuir.
51
11
El poder de la cruz
A LA UNIDAD DEL EJÉRCITO en la cual serví d u r ~ n t e la
Segunda Guerra Mundial se le asignó la «limpieza" del resto
de tropas enemigas en el área de Rubr. Las principales líneas
de batalla se habían movido hacia el oriente, y el resultado
final de la guerra no estaba seriamente en duda. No había
ninguna duda con respecto a nuestra habilidad para vencer la
resistencia que enfrentábamos en nuestro cometido. Sin em-
bargo, seguía siendo la guerra. Se utilizaban armas y muni-
ciones reales. Todavía había personas heridas e incluso asesi-
nadas. Pero, aun así, no teníamos miedo de que el enemigo
fuera a lanzar una fuerte ofensiva contra nosotros, la cual
amenazara nuestra posición de superioridad militar.
Esto ilustra un hecho muy singular sobre la guerra espiri-
tual en la cual estamos involucrados ---el resultado final
jamás está en duda-o La batalla decisiva ya ha sido librada
y ganada. Esa batalla se libró y se ganó en la cruz. La Resu-
rrección siguió de manera inmediata como una demostración
53
GUERRA ESPIRITUAL
del poder que estaría a disposición para la Iglesia en su batalla
contra Satanás y sus fuerzas (Efesios 1: 19, 20). Creo que esta
victoria al menos es parte de lo que Jesús tenía en mente
cuando clamó desde la cruz, "Consumado es" (Juan 19:30).
La verdad de la victoria también es mencionada claramente
por Pablo en Colosenses 2: 15, "Y despojando a los principa-
dos y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando
sobre ellos en la cruz".
En la economía de Dios, Jesús fue, por supuesto, el
"...Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo"
(Apocalipsis 13:8). En la eternidad de Dios jamás ha existido
un momento cuando Satanás no haya estado bajo el control
de Dios. Pero desde la perspectiva del tiempo, como lo ven
las personas de la tierra, algo importante sucedió en la cruz.
Antes de la cruz operábamos basándonos en tipos y "som-
bras" (Colosenses 2:16, 17; Hebreos 8:5; 10:1). Pero desde la
encarnación y la muerte de Cristo, operamos basándonos en
el hecho histórico. Si había alguna base para algún interro-
gante antes del Calvario, ciertamente ahora no existe ninguna.
En la cruz Dios permitió que Cristo se volviera pecado por
nosotros (2
a
Corintios 5:21) para que así Satanás pudiera
imponer la pena de muerte en Cristo (aunque también es
cierto que Jesús eligió este papel; no fue algo que le impusie-
ran, ver Juan 19: 17, 18). Pero Dio.s utilizó este evento para
demostrar que El es capaz de tomar lo peor que Satanás puede
hacer y convertirlo en una victoria. Se suponía que la cruz era
una victoria para Satanás y una derrota para Dios. En vez de
ello, ahora la cruz de ha convertido en el símbolo cristiano de
la victoria. Se despliega con orgullo porque allí el enemigo
fue vencido de una vez por todas.
La sentencia de muerte para Satanás ha sido proclamada.
Sencillamente no ha sido ejecutada. Jesús nos dice claramente
que el "fuego eterno" ha sido "preparado para el diablo y sus
ángeles" (Mateo 25:41). En Apocalipsis se nos dice que en
algún momento del futuro el diablo será "lanzado en el lago
de fuego y azufre" (Apocalipsis 20: 10).
54
El poder de la cruz
El escritor a los Hebreos habla de lo que pasó en la cruz de la
siguiente manera:
Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y
sangre, él también participó de lo mismo, para des-
truir por medio de la muerte al que tenía el imperio de
la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que
por el temor de la muerte estaban durante toda la vida
sujetos a servidumbre.
Hebreos 2: 14, 15
En Apocalipsis 12 leemos sobre la guerra del cielo. Cual-
quiera que sea su posición en la escatología cronológica de
los eventos, el hecho de la victoria nuevamente es registrado,
y el mensaje a los habitantes de la tierra (v.12) es:
¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! Porque
el diablo ha descendido a vosotros con gran ira,
sabiendo que tiene poco tiempo.
Satanás sabe que ha sido derrotado. Sabe que su tiempo
está limitado. En el versículo 11 se nos dice que las personas
de la tierra ".. .le han vencido por medio de la sangre del
Cordero y de la palabra del testimonio de ellos...". El enemigo
utiliza dos bases para atacarnos. Una es el pecado por nuestra
parte, pero Cristo, a través de la cruz, ha provisto del perdón
y la limpieza de todos nuestros pecados. Si estamos de acuer-
do con Dios con respecto a nuestros pecados y su remedio
para éste, Satanás ya no puede mantenernos cautivos a través
de la culpa.
La otra base principal de ataque es el yo. Su meta es hacer
que siempre estemos centrados en nosotros mismos en lugar
de estar centrados en Dios. Pero el yo también va a la cruz
con Cristo, y los hijos de Dios "...menospreciaron sus vidas
hasta la muerte" (Apocalipsis 12: 11). Así que si yo he sido
crucificado juntamente con Cristo (Gálatas 2:20), si mi yo ha
ido a la cruz y diariamente reconozco que estoy muerto a las
55
GUERRA ESPIRITUAL
demandas de mi vieja naturaleza, la cruz es la base de mi
victoria. Sólo resta que yo me apropie de esa victoria por la
fe. Por ello es que Pablo dice: "Pero lejos esté de mí gloriar-
me, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el
mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo" (Gálatas 6: 14).
Donald Jacobs, el antropólogo y misionólogo menonita,
dice que se ha hecho un gran daño a la causa de Cristo debido
a que la demoniología y el concepto de la victoria por la
propiciación no han sido considerados respetables durante la
era de las misiones modernas.
l
John Newport, en un docu-
mento dado en el simposio sobre demoniología de la Socie-
dad Médica Cristiana, que se llevó a cabo en la Universidad
de Notre Dame en 1975, dijo lo siguiente:
Afortunadamente... la victoria, o el punto de vista
triunfante de la expiación está volviendo en sí misma.
Todos los conceptos de la expiación, el sacrificio,
sustitución, propiciación y redención, tienen validez.
Sin embargo, los conceptos triunfantes deben tomar
su lugar apropiado. Gran parte del Nuevo Testamen-
to... tiene que ver con el poder de Satanás y los
demonios, y este concepto de la victoria debería de ser
visto como algo muy importante.
2
Newport cita la interpretación de Colosenses 2: 15 realizada
por George Ladd, y dice que Ladd
comprende que el versículo quiere decir que Cristo ha
desarmado a las potestades espirituales, quitándoles
sus insignias de rango o sus armas. Por lo cual el
versículo declara que por su muerte Cristo triunfó
sobre sus enemigos espirituales, ganando un triunfo
divino sobre las potestades cósmicas.
3
Este concepto de la cruz forma las bases preliminares para el
ejercicio de poder sobre las fuerzas del enemigo. El Cristo que
56
El poder de la cruz
logró esta victoria y que la confirmó por medio de su resu-
rrección es aquel que dijo, "...Toda potestad me es dada en el
cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas
las naciones" (Mateo 28:18, 19). Se nos ha delegado por
medio de esta comisión el poner en vigor la victoria ganada
en la cruz en nuestro ministerio de plantar la Iglesia alrededor
del mundo y en nuestra vida diaria. Nuestro fracaso en clamar
esa victoria cuando somos confrontados por las atrincheradas
fuerzas del mal ha contribuido significativamente a los gran-
des problemas del sincretismo que ahora plaga la Iglesia casi
en todas partes del mundo.
Actualmente, sin embargo, grandes segmentos de la Igle-
sia parecen haber perdido de vista esta crítica verdad sobre la
cruz y las bases claras de la victoria que ésta provee. Con la
secularización de nuestro concepto, la realidad de la guerra
espiritual casi ha desaparecido de nuestro pensamiento; y en
lugar de arriesgarnos a la burla de nuestros compañeros,
buscamos el tener que ver tan poco como sea posible con el
mundo de los demonios, y estamos contentos con dejarlos en
el campo de la teoría o de la teología. El traerlos a la vida
cotidiana sería arriesgarnos al ridículo; yeso es algo que no
nos gusta a ninguno de nosotros y muy pocos lo enfrentamos
de la manera correcta.
El mundo, la carne, y el diablo
Algunos quieren señalar que algunos de los pasajes citados
no dicen nada sobre los demonios. Hablan del mundo y de la
carne. ¿Cómo podemos utilizar tales versículos para hablar
de la guerra espiritual?
Nuestro concepto occidental vuelve a involucrarse aquí una
vez más. Tenemos una fuerte tendencia a querer analizar todo y
colocar las partes en categorías exclusivas claras y recíprocas.
Así que formulamos preguntas tales como, ¿Cómo sabe si es
el mundo, la carne, o el diablo? Mi respuesta es que, hasta
cierto punto, la mayoría de las situaciones involucrarán algo
57
GUERRA ESPIRITUAL
de cada elemento. Note como Pablo trata estos tres aspectos
del mal en Efesios 2:
y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos
en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvis-
teis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este
mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire,
el espíritu que ahora opera en los hijos de desobe-
diencia, entre los cuales también todos nosotros vivi-
mos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne,
haciendo la voluntad de la carne y de los pensamien-
tos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo
que los demás.
(vs. 1-3)
Los tres elementos son tratados como trabajando juntos
de una forma tan cercana que no se puede hablar de uno sin
hablar del otro. La carne son las cualidades terrenales que
tenemos, las cuales nos capacitan para responder a la tenta-
ción. El mundo es el entorno en el que vivimos y el cual está
bajo el control del "príncipe de la potestad del aire". Satanás
y los demonios saben qué partes de nuestra carne son espe-
cialmente vulnerables, y utilizan el estímulo del mundo que
nos rodea para que se levanten pensamientos pecaminosos
dentro nuestro. El diablo sería un tonto si no intentase sacar
ventaja del mundo y la carne en su meta de destruirnos. Uno
no tiene que "estirar" las Escrituras para verlo trabajando en
todas estas relaciones.
Nuestra posición en Cristo
Hay otro factor importante involucrado en nuestra posi-
ción de victoria, y éste es la relación con Dios, la cual viene
como resultado de haber sido trasladados a su familia. El
principio de esta nueva relación a menudo es ilustrada a
través de la metáfora del nacimiento. En Gálatas (4: 4-7) y en
58
El poder de la cruz
Efesios (1:5) Pablo utiliza la metáfora de la adopción para
ayudarnos a comprender esta nueva relación. Nos dice que
fuimos esclavos, pero que Dios nos adoptó en su familia y nos
dio "la adopción de hijos" (Gálatas 4:5). Esta metáfora está
llena de significado. Dos de mis cuatro hijos son míos por
adopción. No tuve nada que ver con su concepción o naci-
miento, más sin embargo su acta de nacimiento dice que yo
soy su padre. Francamente, cuando llegaron las nuevas actas
de nacimiento me sorprendí. No sabía que la adopción llegaba
tan lejos.
Ese es el concepto detrás de la oración de Pablo, empe-
zando en el versículo 15 de Efesios 1. Una de las peticiones
en esa oración es que estos nuevos cristianos puedan cono-
cer ".. .las riquezas de la gloria de su herencia en los santos"
(v. 18). El hecho fue que ellos necesitaban aprender a pensar
como santos en lugar de pensar como pecadores, y como
príncipes y princesas, en vez de pensar como comunes o
plebeyos. Necesitaban reconocer que los recursos de su Padre
adoptivo estaban a su disposición. Ya no era un monarca
distante con quien necesitaban tener una audiencia para ha-
blar con Él. Era su Padre, y eran bienvenidos en el salón,del
trono en cualquier momento que necesitasen hablar con El.
Cuando adopté a dos de mis hijos (una niña y un niño),
fui a un juez y éste me dijo, "¿Ha entendido que estos niños
deben ser herederos iguales que cualquier otro hijo que
hayan concebido usted y su esposa?" Mi pronta respuesta
fue, "Lo entiendo, su señoría, y lo acepto con gusto". Así
que estos dos hijos tienen tanto derecho a mi nombre y a
mis recursos como los dos hijos que nacieron dentro de
nuestra familia. Nuestra adopción a la familia de Dios nos trae
a la misma relación con Él que la que mis hijos adoptivos
tienen conmigo. Pablo nos dice claramente que debido a que
somos hijos de Dios somos "herederos de Dios y coherederos
con Cristo" (Romanos 8: 17).
Una de las principales tácticas que Satanás tiene con
nosotros es el hacer que no comprendamos las implicaciones
de esta nueva relación con nuestro Padre Celestial. A través
59
GUERRA ESPIRITUAL
de la cruz, los reclamos que Satanás hace sobre nosotros
quedan completamente cancelados. Así como las actas de
nacimiento de mi hijo y de mi hija no hacen mención de su
padre biológico sino que me mencionan únicamente a mí
como su padre, así nosotros somos únicamente hijos espiri-
tuales de Dios. Nuestro enemigo ya no tiene ningún derecho
sobre nosotros. De hecho, con los recursos de Dios a mi
disposición, soy más que un contrincante para el enemigo en
sus intentos de ponerme nuevamente bajo ataduras.
Ser un heredero no significa únicamente que algún día
recibiremos una herencia -nuestra relación familiar nos da
privilegios únicos ahora mismo-o Podemos actuar en el
nombre de nuestro Padre de la manera en que no pueden
hacerlo aquellos que no están en la familia. Los siete hijos de
Esceva descubrieron el aspecto negativo de esta verdad de
manera difícil. Cuando intentaron utilizar el nombre de Jesús
para echar fuera demonios sin haberse convertido primero en
hijos de Dios a través de la fe en Cristo, los demonios los
vencieron a ellos (Hechos 19: 13-16).
Este concepto de nuestra relación familiar con Dios se
puede ver en el intercambio entre Jesús y los setenta y dos de
Lucas 10. Ellos habían estado fuera llevando a cabo su
cometido, y las cosas obviamente les habían salido bien. De
hecho, a su regreso informaron con emoción a Jesús: "Señor,
aun los demonios se nos sujetan en tu nombre" (itálicas
añadidas por el autor). Jesús respondió:
Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. He
aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpio-
nes, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os
dañará. Pero no os regocijéis de que los espíritus se
os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres
están escritos en los cielos.
Lucas 10: 17-20
Creo que Jesús les estaba diciendo: "En verdad tenéis la
autoridad para echar fuera demonios --esencialmente la
60
El poder de la cruz
misma autoridad que yo tengo--. Pero no os regocijéis por
ello, como si eso los marcara como una clase de personas
especiales o super espirituales. Más bien, céntrense en su
relación familiar con Dios, ya que es esta relación la que les
da la autoridad". El poder para resistir al diablo no es un don
que se le da a creyentes especiales. Es el privilegio y la
responsabilidad de cada hijo de Dios. Por esto es que Santiago
podía decir: "Someteos ... a Dios. Resistid al diablo, y él huirá
de vosotros" (Santiago 4:7).
Muchas personas luchan con áreas de ataduras en sus
vidas debido a que jamás se han identificado claramente
como quiénes son "en Cristo". Dependen de su relación con
otras personas para su sentido de identidad en lugar de depen-
der de su relación con el Señor. Intentan vivir basándose en
las mentiras de Satanás en lugar de vivir basados en las
verdades de Dios. Sin embargo, las mentiras de Satanás son
tan engañosas que no se puede reconocer de dónde provienen.
El grado en el que intentemos vivir nuestra vida basados en
las mentiras es el grado en el cual Satanás nos tiene atados a
él. La verdad de nuestra victoria en Cristo es un punto de
inicio esencial para clamar la victoria en la vida diaria.
Sí, el resultado final de la guerra ya se ha decidido. Dios
nos ha permitido leer el fin del libro. Pero aún hay batallas
que se siguen librando, y necesitamos tener claras las bases
de nuestra victoria. Para una ayuda muy práctica con estos
conceptos, vea los libros de Neil Anderson, Victoria sobre la
oscuridad y Rompiendo las cadenas (Editorial Unilit).
El ministerio del Espíritu Santo
La cruz provee todo el poder que necesitamos para ser victo-
riosos en esta guerra, pero es el ministerio del Espíritu Santo
el que hace efectivo ese poder en nuestras vidas. La cruz
derrotó al enemigo y nos proveyó de la base para la vida
espiritual a los que creemos. El Espíritu es esa vida. Cuando
61
El poder de la cruz
------------------------
GUERRA ESPIRITUAL
Él mora en nosotros, tenemos vida; cuando Él no mora en
nosotros, permanecemos en la muerte espiritual.
. Es mi comprensión de la Escritura que recibimos al Espí-
ntu cuando nos convertimos. Nos bautiza en el Cuerpo
de la Iglesia (la Corintios 12:13). Apartados de su
presenCIa no pertenecemos a Cristo (Romanos 8:9). El pro-
es que a menudo nos rehusamos a entregarle la direc-
CI?n de nuestras vidas a otra persona, ipcluso al Espíritu de
DIOS. Queremos las "bendiciones" que El nos pueda dar pero
la cuestión de autoridad puede no quedar resuelta. Po; raro
que tenemos la habilidad de restringir la operación
del Espmtu Santo en nuestras vidas y no puede hacer lo que
le hacer. Esta es una de las maneras en que podemos
contnstar "al Espíritu Santo de Dios" (Efesios 4: 30). Nues-
tros vag?s conceptos de lo que son los espíritus y cómo es que
Involucrarse en los asuntos de la vida cotidiana con-
tnbuyen a este problema.
Por otro lado, estar lleno del Espíritu no significa estar
lleno del Espíritu de los pies a la cabeza. Esta no es la clase
de donde nosotros estamos pasivos y el Espíritu está
haCIendo algo. Es una cooperación activa entre nuestra volun-
tad y la voluntad de Dios. Es nuestra respuesta hacia Dios con
fe y obediencia fe que de una manera activa se apropia
de las promesas de DIOS y una obediencia que camina "con-
forme al Espíritu" (Romanos 8:1, 4; Gálatas 5:25).
El punto es no necesitamos una experiencia especial
o nueva del Espmtu Santo para que participemos victoriosa-
mente en la guerra espiritual. Simplemente necesitamos dar-
nos de quién dentro nuestro y lo que Él puede
hacer SI le es permItIdo por nuestra fe y nuestra obediencia.
ConSIdere como un ejemplo lo que algunas veces se le
llama el llamado misionero. Dios puede hablarle a una per-
sona que. le sirva como misionero transcultural, pero hay
reSIstenCia a ese llamado. La lucha continúa por algún
tlemp.o, y luego, en un acto de sumisión, se liberan todas las
emOCIOnes, y la persona llama a esa experiencia emocional
un "llamamiento". El verdadero llamado fue mucho tiempo
antes de la sumisión, y si la cuestión del señorío hubiera sido
confrontada honestamente en ese momento, jamás hubiese
habido una experiencia crítica. El Señorío significa decirle a
Dios: "de antemano te doy el consentimiento de mi voluntad
para que hagas cualquier cosa que Tú digas. Si es el servirte
en un área de ministerio de alto riesgo, creo que Tú eres más
capaz que yo para tomar esa decisión y que eres abundante-
mente capaz de darme los recursos para hacer aquello que me
pides hacer". Con mucha frecuencia nuestra actitud, si no es
que nuestras palabras, dice: "muéstrame lo que quieres que
haga, y yo decidiré si lo quiero hacer o no". Esa es la actitud
que crea la crisis en la experiencia.
Similarmente, el Espíritu Santo ha estado presente todo el
tiempo, desde el día en que nos hizo nuevas criaturas en
Cristo. Él ha estado listo para efectuar sus planes en nosotros,
pero nosotros no hemos estado listos para permitírselo. El
conflicto entre nuestras equivocadas creencias y nuestros
deseos egoístas por un lado y el Espíritu Santo por el otro,
llegan finalmente a un punto de decisión, el cual puede
involucrar una gran experiencia de liberación emocional y
posiblemente una demostración del poder del Espíritu. Pero
si nunca hubiera existido el conflicto, la experiencia emocio-
nal jamás podría haber ocurrido y la demostración de poder
hubiera venido mucho más pronto. Si hubiésemos estado
instruidos de una manera más adecuada, y si hubiésemos
estado más preparados para hacer un compromiso más com-
pleto e inteligente un poco antes, en el proceso de la conver-
sión y santificación, la experiencia no hubiese sido de una
naturaleza de crisis.
Un problema relacionado, del cual Satanás intentará sacar
ventaja, puede ser el hecho de que a algunas personas les
gusta tener experiencias emocionales e intentan recrearlas
con regularidad. Las emociones son reales y una parte muy
importante de nuestras vidas, y necesitamos saber cómo vivir
con ellas. Sin embargo, jamás debemos permitir que sean el
criterio para decir que algo es verdadero o espiritualmente
62
63
GUERRA ESPIRITUAL
maduro, ni siquiera para el éxito de un servicio de "adora-
ción".
Esto nos trae nuevamente a que nos demos cuenta de que
en el análisis final, el actor principal en todo esto es Dios. El
alcanzar la victoria sobre nuestro enemigo no es tanto lo que
yo hago como lo que Dios hace a través mío como su agente.
Pero así como Dios no actuó para dar la victoria sobre los
enemigos de Israel sino hasta que Israel dio los pasos de
obediencia requeridos por Dios, igualmente Dios no actúa en
los encuentros que enfrentamos hasta que nos movemos
dentro de la obediencia a lo que Él nos ha revelado en su
Palabra a través de la guía de su Espíritu.
Hechos 1:8 deja en claro que existe una relación vital
entre el ministerio del Espíritu en nuestras vidas y la obra del
poder espiritual. Este versículo algunas veces es dado como
una forma de la Gran Comisión, y hay un cierto sentido en el
cual esto es correcto. Pero de hecho es una oración declara-
tiva, no un mandamiento. Declara el hecho de que: cuando el
Espíritu Santo viene sobre nosotros, en verdad recibiremos
poder y seremos testigos hasta lo último de la tierra. Esa es la
función del Espíritu --el darnos el poder para testificar de
Cristo entre todas las naciones-o Podemos cooperar con Él
al llevar a cabo ese propósito, o podemos contristarlo resis-
tiéndonos a Él.
Así como muchos cristianos no reconocen su nueva vida
en Cristo, sino que prefieren vivir mucho más abajo de sus
privilegios como hijos de Dios, hay otros que toman del
mundo su criterio del éxito y de la "buena vida" en lugar de
tomarlo del Espíritu y terminan con una vida egoísta en lugar
de vivir al servicio de los demás. Esto obviamente dañará el
flujo de su poder a través de ellos, pero eso no significa que
no esté allí.
La verdad es, si estoy "en Cristo", estoy en Cristo. No
entra primero una parte mía y gradualmente el resto. Soy una
nueva creación, punto. No hay nada que pueda hacer y que
me justifique más delante de Dios de lo que ya estoy. Si no
creo eso, viviré una fe débil. Así que si el Espíritu Santo vive
64
El poder de la cruz
dentro mío, dándome esa nueva vida, sólo es mi falla en
confiar en Él y obedecerle, lo que impide que su poder fluya
a través mío.
Conclusión
Una de las necesidades más grandes en la iglesia hoy en día
es el llevar la verdad sobre la victoria de Cristo, y el poder del
Espíritu Santo, del campo de la teoría o de la creencia que se
profesa al campo de la experiencia práctica. No. debemos
permitir que el temor nos motive cuando se menCI?ne a los
demonios y debemos empezar a tratar a los demOnIOS como
los enemigos derrotados que son. Satanás a menudo ha logra-
do que pensemos que si estudiamos mucho este tema,
puede suceder algo horrible. Lo opuesto es verdad. Entre mas
sepamos sobre nuestra victoria en Cristo, y entre más conoz-
camos sobre nuestro enemigo derrotado, tendremos más con-
fianza en el conflicto en el cual nos encontramos y que no
puede ser eludido. Un hombre al cual me hace
no mucho tiempo: "Crecí en una buena IglesIa evangehca con
la idea normal que la cosa más segura de hacer con el
de Satanás y los demonios era el dejarlo en paz. El estudIo en
esa área sólo generaría problemas. Me he dado cuenta de que
es completamente lo opuesto. Jamás he tenido tanta confianza
en mi andar con Cristo como la tengo actualmente". iAmén!
65
Autoridad espiritual
DICKHILLIS, DIRECTORPORMUCHOTIEMPOde Over-
seas Crusades (en América Latina más conocido como SE-
PAL), era un misionero relativamente nuevo en China cuando
un joven soldado chino vino a su puerta preguntándole: "¿Su
Cristo es todopoderoso?"
"Claro que lo es", respondió Hillis sin vacilar.
"Bien", respondió el soldado. "Mi esposa está en el patio
y está poseída por un demonio. El demonio le ha ordenado
dos veces que se mate, una vez ahorcándose y otra vez le dijo
que saltara a un foso. Ambas veces le obedeció, pero pude
rescatarla. Pero ahora no sé que hacer, ya que debo regresar a
mi batallón. Había escuchado que Cristo era capaz de sanar a
aquellos que están poseídos por un demonio, y por eso se la
he traído."
La esposa de Hillis estaba a su lado e intentó animarlo con
la verdad de que "Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los
siglos" (Hebreos 13:8). La educación teológica de Hillis no
lo había preparado para tratar con los demonios, pero sabía
que tenía que hacer algo. Así que los Hillis y una "mujer de
la Biblia" (una mujer obrera de la iglesia) llevaron a la esposa
67
GUERRA ESPIRITUAL
del soldado al campamento de mujeres y empezaron a orar
por ella. Hillis dice: "Confieso que oré con duda, preguntán-
dome si necesitaba algún don especial de sanidad". Para
empeorar las cosas, nos dice Hillis, "la mujer poseída tomaba
palabras de nuestras oraciones y hacía poemas ridículos con
ellas... Gritaba y daba alaridos y se burlaba de lo que estába-
mos haciendo".
Lucharon en oración durante tres días sin ningún resulta-
do. Ese día vino el soldado para llevarse a su esposa, pero el
misionero le pidió más tiempo. El Señor también lo guió a
preguntar si tenían algún ídolo en su casa. Cuando el soldado
respondió afirmativamente, se le dijo que fuera a su casa y los
destruyera. El resultado fue que a la mañana siguiente los
demonios se estaban quejando de que su casa había sido
destruida. Y así Hillis se enteró de que el soldado se había
deshecho de los ídolos, pero los demonios permanecían den-
tro de la mujer.
Hillis informó luego:
En nuestra lectura de las Escrituras, estábamos leyen-
do Efesios 1 y 2, Yde pronto Dios me reveló que no
solamente estábamos identificados con Cristo en su
muerte y resurrección, sino que estábamos "sentados
con Cristo en los lugares celestiales y por encima de
los principados y potestades"; que nosotros habíamos
ascendidojunto con Él. Tomando esta nueva posición,
el jefe de correos, quien también era cristiano, mi
esposa y yo cantamos en presencia de la mujer: "Hay
poder en la sangre", y después de que cantamos, le
mandamos al demonio que saliera de ella en el nom-
bre de Jesús. ¡Instantáneamente fue sanada!
El joven misionero aprendió dos importantes lecciones.
La primera fue la necesidad de comprender claramente la
posición del creyente en Cristo -sentados con Él en los
lugares celestiales- y las implicaciones de eso para nues-
tros encuentros con el enemigo. La segunda fue que "no es
68
Autoridad espiritual
suficiente con orar o cantar, aunque creo que Satanás detesta
tanto las oraciones como los cantos. Debemos resistir al
diablo y mandarle que se aleje. I
Autoridad delegada
Ahora se puede hacer la pregunta, "Pero, ¿qué hay con el
ejercicio de la autoridad? ¿En realidad un cristiano tiene el
derecho de ejercitar autoridad espiritual sobre los demonios?"
Probablemente ese fue el interrogante en la mente de los
setenta al regresar de su período de ministerio, y Jesús dejó
bien claro que les estaba dando el derecho de utilizar su
autoridad al tratar con los demonios. Esa también es una de
las razones por la cual la Gran Comisión empieza con una
declaración de la autoridad de Jesús. La clara implicación es
que aquellos que salen a hacer discípulos operan con una
autoridad delegada sobre Satanás y los demonios.
El uso de la autoridad
Nuestra cultura tiende a interponerse en este asunto, de la
misma manera que se interpone en primer lugar a la realidad
de los demonios. Se ha empezado a sospechar grandemente
del ejercicio de autoridad conforme los derechos individuales
han empezado a ascender. Cuando se unen los dos problemas,
hay muy pocos cristianos que están preparados para r e p e l ~ r
los ataques del enemigo o para invadir el territorio del enellli-
go con la confianza de que ellos tienen autoridad para vencer
a nuestro enemigo espiritual.
Si nos encontramos con el enemigo, somos aptos para
hacer lo primero que Dick Hillis hizo la primera vez que se
encontró cara a cara con un demonio en China. Corremos
hacia nuestro Padre y le decimos: "Padre, hazte cargo por mí
de este toro tan grande". Si en realidad fuésemos niños, Dios
lo podría hacer. Pero, cuando somos adultos, Él prefiere decir,
69
GUERRA ESPIRITUAL
"Te he delegado la autoridad que necesitas para resistir al
enemigo. Utiliza esa autoridad".
La mayoría de nosotros parece preferir un estado de
infancia espiritual en lugar de ser un adulto espiritual cuando
se refiere a tratar con el enemigo. Es como un niño que a los
cuatro años viene corriendo a su padre y le dice: "Papá, él me
pegó", y papá se levanta y va a arreglar las cosas. Eso está
bien a los cuatro años; pero si eso aún sucede a los veinticua-
tro años, hay un problema. La paternidad exitosa prepara al
hijo para que enfrente los conflictos como un adulto respon-
sable.
Sucede lo mismo con nuestro crecimiento en la familia de
Dios. Hay ocasiones cuando legítimamente podemos ir a
Dios y pedirle que se haga cargo de la situación por nosotros.
Pero llega un momento cuando nuestro Padre Celestial nos
dice: "Te he creado a mi imagen con una mente y con una
voluntad; te he delgado mi autoridad, espero que utilices esos
dones de una manera responsable. Sin embargo, para eso se
necesita práctica -así que empieza a aprender haciéndolo.
Ya no haré más por ti aquello para lo cual te he preparado".
Este principio está involucrado en Hebreos 5, cuando
aquellos que reciben la carta parecen haber escogido la infan-
cia espiritual como un estado perpetuo. El escritor dice,
Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto
tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a
enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las
palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que
tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido...
pero el alimento sólido es para los que han alcanzado
madurez, para los que por el uso tienen los sentidos
ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.
Hebreos 5: 12-14
Unade las señalesdela madurez espiritual es laconfianzapara
resistir al enemigo con la autoridad de Cristo, verdaderamente,
70
Autoridad espiritual
tener confianza en que esa autoridad es eficaz en contra de las
potestades del infierno. .
Nuestra primera experiencia con una persona endemoma-
da tuvo la forma de un desafío directo hacia nosotros. La
joven nos había sido enviada por un consejero debido a que
sus síntomas no cedían ante una consejería cristiana normal.
En este caso empezamos probando su habilidad para hablar
en lenguas (un don espiritual a menudo falsificado por el
enemigo); y cuando le preguntamos al espíritu que le daba las
lenguas si confesaba que Jesucristo era el Hijo de Dios
encamado, una voz muy diferente a la de esta diminuta chica
dijo: "Soy muy fuerte; no pueden hacerme nada". Mi
ta fue: "Tienes razón, yo no puedo hacer nada. Pero Cnsto SI
puede, y en su nombre te pido que la dejes". Si fuera a
esa situación hoy en día, es probable que ayudara a esa Joven
para que ejerciera esa autoridad por el!a misma, en
su propia relación con Cristo. Pero SI lo hace el consejero o
el que lo está recibiendo, es imperativo que estem?s prepara-
dos para actuar con autoridad cuando sea necesano.
Confieso que conforme me acercaba a ese primer encuen-
tro había temores predecibles. Pensé en mi interior, "pareceré
un tonto si no sucede nada". Cuando le dije a la persona: "No
voy a hablar contigo; me voy a dirigir a cualquier espíritu que
pueda estar presente", fue un sentimiento extraño el estar
hablando con algo o con alguien que no podía ver, aun cuando
hago esto en oración todo el tiempo. Hubiese sido mucho
más fácil decir: "Bueno, oraremos por ti y le pediremos a
Dios que te libere de cualquier cosa que te esté molestan-
do". Francamente pienso que una oración así hubiera he-
cho muy poco bien. Creo que se necesitaba una confronta-
ción directa. Incidentalmente hubo otras confrontaciones con
demonios que poseían a esta persona, por el trasfondo con lo
oculto por parte de su madre y de su abuela. El punto que
quiero dejar en claro es sencillamente que a menudo se
requiere de autoridad.
71
GUERRA ESPIRITUAL
La analogía del policía
Alguien podría preguntar, ¿Pero qué pasa con pasajes como
el de Judas, el cual nos dice que incluso Miguel "... no se
atrevió a proferir juicio de maldición contra él (Satanás), sino
que dijo: El Señor te reprenda" (v.9)? El contexto aquí es el
problema de los hombres quienes "...rechazan la autoridad y
blasfeman de las potestades superiores" (v. 8). Ellos ya han
rechazado la idea de vivir bajo la autoridad de Dios y están
actuando en su supuesta autoridad propia. Eso verdaderamen-
te es una tontería. No hay ninguna base para que un ser
humano asuma una posición de autoridad basándose en su
propia identidad.
Sin embargo, si actúo como el agente de aquel que tiene
todo el poder y que por lo tanto tiene el derecho para autorizar
a otros para que actúen en su nombre y se basen en su poder,
tenemos una situación completamente diferente. John Mac-
Millan en su libro titulado La autoridad del creyente,2 utiliza
la figura de un policía para ilustrar esta relación. Si un hombre
viene a mi puerta y me dice que le gustaría revisar mi casa, es
probable que le responda: "¿Y quién es usted?" Si se identi-
fica un cualquiera, no sentiré obligación alguna
para dejarlo SIqUIera entrar en mi casa.
Pero si ese mismo hombre viene a mi puerta vestido con
uniforme de policía y me enseña una placa y una orden de
la yo pienso que es válida, no le pediré una
IdentlficaclOn personal. Yo me relacionaré con él basándome
en a la autori?ad del estado. En su identidad propia
no tIene nmguna autondad para pedir revisar mi casa. Sin
embargo, como representante del gobierno tiene todo el dere-
cho de hacerlo.
. O, para ponerlo de otra manera, si un policía ha sido
a dirigir el tráfico en un cruce muy transitado, no
tlene para detener los camiones y otros vehículos que
se aproXImen al cruce; se necesitaría un objeto físico muy
grande para detenerlos cuando se acerquen al lugar donde se
72
Autoridad espiritual
encuentra. Pero su autoridad delegada, sin embargo, le da el
derecho de elevar su mano y tocar su silbato para controlar el
flujo de tráfico.
La autoridad es un poder delegado. Cuando suponemos
que el derecho para ejercer autoridad reside en nosotros de
una manera personal, estamos en problemas. Nadie es com-
petente para ejercer autoridad hasta que haya aprendido pri-
mero a vivir bajo autoridad. Toda la autoridad fluye de Dios.
Por esto es que Santiago dice: "Someteos, pues, a Dios;
resistid al diablo, y huirá de vosotros" (4:7).
Otro factor importante es que no importa si el policía tiene
una semana de haber salido de la academia de policía o si es
un veterano con veinte años de servicio. La placa tiene la
misma autoridad. Por eso es que los setenta de Lucas 10
podían echar demonios aun cuando era su primera experien-
cia en el ministerio. El veterano con veinte años de experien-
cia puede tener mucha más sabiduría y habilidad en el uso de
la autoridad, y está más capacitado para que le asignen casos
difíciles, pero la autoridad es la misma.
Siempre habrá peligros con el posible mal uso del concep-
to de autoridad. Como ya lo hemos mencionado, una persona
puede llegar a creer que la autoridad de hecho reside en sí
mismo. Así que, al tratar con los demonios es importante que
comprendamos claramente que operamos con una autoridad
delegada.
Otro problema con el uso de la autoridad es que fácilmen-
te se degenera en el uso de una fórmula. Algunas personas
parecen pensar que si tan sólo dicen las palabras correctas al
utilizar el nombre de Jesús, tienen garantizado el éxito. Sin
embargo, las Escrituras lo dejan bien claro, la autoridad no
reside en decir las palabras correctas, ni siquiera en utilizar el
nombre de Jesús. La experiencia de los siete hijos de Esceva
lo deja completamente claro. Cuando intentaron utilizar el
nombre de Jesús como habían escuchado que Pablo lo utili-
zaba, descubrieron que la autoridad no residía en una fórmula
mágica, ni siquiera en el nombre de Jesús. El poder sólo
73
GUERRA ESPIRITUAL
respaldaba la autoridad cuando la persona que utilizaba el
nombre vivía y servía bajo la autoridad del Señor Jesucristo.
Jesús también afirmó esto de una manera clara en su
Sermón del Monte, cuando dijo, "Muchos me dirán en aquel
día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu
nombre echarnos fuera demonios, y en tu nombre hicimos
muchos milagros? y entonces les declararé: Nunca os conocí;
apartaos de mí, hacedores de maldad" (Mateo 7: 22, 23,
itálicas añadidas por el autor).
La eficacia del ejercicio de la autoridad en el nombre
del Señor Jesucristo depende de la fe del creyente y el
grado en el cual el creyente está viviendo bajo la autoridad
de Dios. No podernos esperar ser eficaces resistiendo al
Diablo si primero no estarnos sometidos a Dios verdadera-
mente. Pedro confirma esto cuando dice: "Humillaos, pues,
bajo la poderosa mano de Dios..." entonces podremos "resistir"
al enemigo quien "anda alrededor buscando a quien devorar"
(la Pedro 5:6-9).
74

La defensiva cristiana
UN TRADUCTOR DE WYCLIFFE ESCRIBE:
la del amazonas en 1963 para empezar un
Ill1msteno entre el pueblo Apurina.... Hasta donde sé
yo fui el primero en desafiar el dominio de
este pueblo, un dominio completo a través de
los sIglos. Mi principal propósito al estar allí era ver
si podía sacar a las personas de la casa de Satanás y
llevarlos a la casa de Jesús, ver si podía transferirlos
del reino de las tinieblas al reino de la luz. Pero,
desafortunadamente, a pesar de mi título de Maestría
en Teología y de haber leído toda la Biblia varias
veces, no estaba consciente de estas verdades (sobre
la guerra espiritual). ¡Me propinaron una buena pali-
za!; la recibí sin misericordia, hasta que ya no podía
más. Satanás "trapeó" el suelo conmigo. No sabía
cómo defenderme, en realidad no comprendía lo que
sucedía, era un escéptico con respecto a la actividad
de los demonios. Oh sí, sabía que existían Satanás y
los demonios, ya que la Biblia es clara y enfática en
75
GUERRA ESPIRITUAL
ese aspecto, pero sabía muy poco sobre su manera de
operar y virtualmente nada sobre el uso de nuestras
armas, ya fueran para defender o para atacar. Mi
trasfondo teológico, tanto el formal como el informal
era estrictamente tradicional... Mis profesores
transmitieron la idea de que un siervo de Cristo era
intocable o que estaba exento del ataque demoníaco;
esa clase de cosas no serían ningún problema para
nosotros.
l
Pero no es sólo en el campo misionero donde ocurren tales
ataques. Un pastor me llamó para tener ayuda en consejería
con un endemoniado que había venido a verlo. Pero mientras
hablábamos el uno con el otro, me dijo que había un extraño
espíritu de pesadez en sus servicios desde que se habían
pasado a esa iglesia. Después descubrieron que algunas per-
que se habían involucrado en actividades ocultas y que
hablan rechazado el consejo de la iglesia en relación con el
tema, se habían vuelto hostiles hacia la iglesia y habían puesto
mal.diciones con sus poderes ocultos. Cuando el pastor y los
anCIanos clamaron el poder de la Cruz en contra de esta
y rededicaron el edificio y el terreno para la gloria
de DIOS, mformaron que el cambio del espíritu en el servicio
del próximo domingo fue "increíble".
Sí, .los cristianos llegan a estar bajo el ataque de los
demomos. Las advertencias en el Nuevo Testamento sobre el
conflicto con Satanás y los demonios, están dirigidas a los
creyentes. Este es un conflicto en el que estamos involucrados
queramos o no. Y lo que está en juego en la batalla es muy
grande -lagloria de Dios-. Si fracasamos por nuestra parte
en ser buenos soldados (2
a
Timoteo 2: 4) dará como resultado
un testimonio pobre al mundo sobre el carácter del Dios al
Nuestro enemigo está comprometido a volver-
meflcaces en nU,estra vida personal y en nuestro ministe-
no para el Señor. El "como león rugiente, anda alrededor
b.uscando a quien devorar" (la Pedro 5:8). Él sabe que ya ha
sIdo derrotado en la cruz y que su tiempo está limitado
76
La defensiva cristiana
(Apocalipsis 12:12), pero utiliza todos los medios que puede
para impedir que los creyentes de la tierra crean, o al menos
para que no actúen sobre sus creencias.
El cristiano y los demonios
Una de las primeras preguntas que se hizo en conexión con la
idea de los ataques demoníacos sobre un cristiano es si tal
cosa es posible, y si lo es hasta qué grado.
Sólo la eternidad revelará el número de creyentes que han
tenido vidas improductivas y frustradas y el número de obre-
ros cristianos que han sido obligados a dejar el ministerio
debido a los ataques del enemigo. Esto sucede aun a pesar del
hecho de que todas las advertencias del Nuevo Testamento,
en lo que se refiere a la actividad demoníaca, están dirigidas
a los creyentes. Pedro le escribía a los cristianos cuando dijo:
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el
diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando
a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe,
sabiendo que los mismos padecimientos se van cum-
pliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.
1ª Pedro 5: 8, 9
¿Cómo es que el "resistir" se cambió por "ignorar" en
tantos segmentos de la iglesia? No lo sé. Sin embargo, cuando
lo hizo, Satanás y sus fuerzas obtuvieron una gran ventaja
estratégica.
No voy a hacer un ensayo sobre los varios conceptos que
hablan sobre el grado en que un cristiano puede ser afectado
por los demonios. Este tema ya ha sido cubierto por muchos
escritores de la guerra espiritual. (Ver en especial el libro de
C. Fred Dickason, Demon Possession and the Christian,
Crossway, 1989). Sin embargo, yo me encuentro entre aque-
llos que creen que el uso de la palabra "posesión", al traducir
77
GUERRA ESPIRITUAL
la expresión utilizada en el Nuevo Testamento en griego para
indicar una relación entre los demonios y las personas, no es
muy afortunada, si no es que no está garantizada. Obtuvimos
la palabra demonio al transliterar la palabra griega daimon.
Deberíamos haber hecho lo mismo con la palabra griega
daimonizomai -una forma verbal de la misma raíz griega-o
Vendría a ser en español "demonizar", y entonces podríamos
hablar del grado en el que una persona puede estar "demoni-
zada" en lugar de estar limitados a la opción de una cosa u
otra que es impuesta por el concepto poseído o no poseído.
Mi estudio y mi experiencia me han convencido de que un
cristiano puede ser atacado por los demonios y puede estar
afectado mentalmente y algunas veces físicamente a niveles
importantes, pero esto no constituye posesión o propiedad.
Me doy cuenta de que estos términos son definidos de una
manera diferente por diferentes personas, pero la "posesión"
espiritual implica claramente propiedad, y parecería incluir el
control del destino eterno de uno. En cualquier caso sería
imposible ser pertenencia y estar bajo el control de Satanás y
tener una relación de salvación con Cristo al mismo tiempo.
Así que si la pregunta es, "¿Puede un cristiano estar poseído
por un demonio?" la respuesta claramente es no.
Razones para que existan ataques
sobre los cristianos
Una pregunta previa que debería hacerse es: ¿Por qué un
demonio quiere atacar a un cristiano si sabe que el Cristo que
mora en él convierte a la persona en un contrincante superior
para tal demonio (ver Romanos 8:35-37); la Juan 4:4)? La
respuesta obvia, es para impedir que el cristiano crea y actúe
en esa verdad. Pero hay muchas otras razones para que los
demonios también se centren en los creyentes.
Al hablar de la caída de Satanás, indicamos que sus celos
hacia nosotros como corona de la creación de Dios pudo
haber jugado algún papel en su continua rebelión en contra
78
La defensiva cristiana
de Dios. Sea verdad esto o no, es una buena razón para que
ahora él nos odie. Puede ser útil en este momento ver otras
razones para que Satanás odie a los creyentes.
La más obvia de éstas es que hemos sido creados a la
imagen de Dios. Esto nos une a Dios de una manera muy
singular. Satanás pensó que había destruido esta unión al
hacer que Adán y Eva siguieran sus sugerencias de que al
desobedecer a Dios de alguna manera serían como Dios. La
simiente del humanismo fue plantada justo en el Jardín del
Edén. Sin embargo, Dios no quedó contento como para dejar
que ese proceso siguiera sin ningún desafío. De inmediato Él
proveyó el medio de reconciliación a través del "...Cordero
que fue inmolado desde el principio del mundo" (Apocalipsis
13:8) y por lo tanto, Él es nuestro hacedor tanto por la
creación como por la recreación. Pedro nos dice que, "Como
todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han
sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de
aquel que nos llamó por su gloria y excelencia". Ya través de
su propia gloria y excelencia "... nos ha dado preciosas y
grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser
participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la
corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscen-
cia" (2
a
Pedro 1:3, 4, itálicas añadidas por el autor). Esta
participación de la "naturaleza divina" es suficiente razón
para que Satanás tenga celos de nosotros.
Ya hemos mencionado que en Efesios 1 Pablo utiliza la
figura de la adopción para hablar de nuestra relación con el
Señor. Esto también tiene que enfurecer a Satanás. La idea de
que hemos dejado a su familia y sido adoptados en la familia
de Dios es una afrenta obvia hacia él. Por la virtud de tal
adopción, nos convertimos en herederos de Dios. Pablo es
muy explícito en Romanos 8: 17, y también ora específica-
mente que los cristianos de Éfeso conozcan ".. .la herencia
en los santos... " de Dios (Efesios 1:18). Aunque eso tiene
implicaciones para la próxima vida, ciertamente también
tiene importantes implicaciones para esta vida. A Satanás le
79
GUERRA ESPIRITUAL
encantaría mantenemos ignorantes de lo que significa ser
herederos de Dios.
En nuestro papel como hijos de Dios y como sus herede-
ros, somos sus primeros representantes aquí en la tierra. Si
Satanás puede lograr que vivamos nuestra vida en un nivel
menor al de la gloria de Dios, puede impedir que cumplamos
el propósito para el cual fuimos creados y recreados. Un
cristiano que no sabe cómo apropiarse del poder de Dios para
vencer los ataques del enemigo, ciertamente no está viviendo
una vida para la gloria de Dios. Así que Satanás está bastante
contento con sólo hacer que los cristianos vivan una vida
espiritualmente ineficaz. El no reconocer esto como parte del
combate espiritual, es no ver la primera táctica del enemigo.
Satanás no se ve amenazado con las actividades religiosas,
pero sí es amenazado y se enoja por la demostración del poder
de Dios para vivir vidas piadosas y victoriosas.
Sin embargo, hay más razones para que Satanás nos odie.
No sólo Dios nos ha hecho a su imagen y nos dado "todo lo
que necesitamos para la vida y la piedad", sino que Él nos ha
comisionado con su autoridad para invadir el territorio del
enemigo y reclamarlo para el Señor. Incluso una vida piadosa
vivida en el aislamiento del mundo no es la misma amenaza
para Satanás de lo que lo es un ministerio activo y poderoso.
Así que una búsqueda egoísta de la santidad puede ser anima-
da siempre y cuando uno no se motive a evangelizar a los
pueblos no alcanzados del mundo.
La prueba final de cualquier avivamiento espiritual es si
se convierte o no en misionero. Puede ser que Satanás no
pueda impedir el avivamiento en un iglesia local, pero si
puede mantenerlo allí y hacer que las personas se centren en
su propia santidad, al menos puede evitar que se lleve a cabo
el propósito final de Dios.
Ya que los creyentes son el ejército poderoso de Dios y
los comisionados espirituales, Satanás debe intentar neutrali-
zarlos a cualquier costo. Esto tiene muchas implicaciones,
pero sólo mencionaremos en este momento que hay amplias
razones por las cuales Satanás está al ataque en contra de los
80
La defensiva cristiana
cristianos, en especial de aquellos que presionan en la línea
de batalla de la guerra espiritual.
El grado de control
demoníaco
Asumiendo que hay una motivación adecuada para el ataque,
y por las advertencias bíblicas de que estemos preparados
para el mismo, entonces podemos preguntar hasta qué grado
los demonios pueden influir o afectar a los cristianos.
Necesitamos empezar esta discusión reconociendo que la
Biblia no hace ninguna declaración clara o didáctica sobre el
tema. En ningún lugar dice que un creyente no puede tener un
espír!tu maligno dentro de él, y en ningún lugar dice que sí
pueda tenerlo. Esta ausencia de una enseñanza clara puede ser
frustrante, pero no está sin precedente en otras áreas claves de
doctrina. Por ejemplo, no hay ningún pasaje didáctico del cual
se pueda enseñar la doctrina de la trinidad. En tales casos, uno
tiene que tomar lo que se enseña en diferentes pasajes de la
Escritura que se relacionen con el tema, considerar lo que la
Iglesia ha enseñado a través de los siglos, y evaluar las
experiencias presentes a la luz de las primeras dos.
No estoy proponiendo que se revise el trato tan bueno que le
da a esta pregunta Fred Dickason en su libro Demon Possession
and the Christian. Sin embargo, unas pocas reflexiones sobre
el tema serán útiles para proveer un escenario para el resto de
nuestra discusión.
Ante la ausencia de declaraciones categóricas sobre el
tema, volvemos atrás para razonar como una de las proposi-
ciones a la pregunta hecha. Esto nos lleva al argumento de
que puesto que mi cuerpo es el templo del Espíritu Santo, un
espíritu maligno no puede estar en él. Esta forma de pensar
está basada en la ley de que dos objetos no pueden o ~ u p a r
el mismo lugar al mismo tiempo. El mal razonamIento
de este argumento se debe a que los espíritus no ocupan
espacio, como tampoco es cuestión de espacio el ser llenos
81
GUERRA ESPIRITUAL
del Espíritu. Es más bien una cuestión del grado en el que mi
vida está bajo la guía que viene de Dios a través del ministerio
de "el Espíritu de sabiduría y de revelación" (Efesios 1: 17).
Además, si Dios y un espíritu maligno no pueden estar en el
mismo lugar y al mismo tiempo, entonces, dada la omnipre-
sencia de Dios, los demonios no pueden estar en ningún lugar.
El punto al que quiero llegar es que la lógica basada en
las analogías físicas nos falla cuando tratamos con el mundo
espiritual. La manera en que interactúan el mundo espiritual
y nuestros cuerpos físicos también es un área de estudio, la
cual desconcierta a los científicos. Ellos, por supuesto, gene-
ralmente no hablan de los espíritus, pero sí reconocen una
p,a:te no material de la persona que parece controlar la parte
flSlca de ella. Hay una charla, por ejemplo, sobre la mente y
el cerebro y cómo interactúan. Sir John Eccles, en su libro The
Neurophysiological Basis of the MincP dice: "En esta discu-
sión sobre el funcionamiento del cerebro, inicialmente se lo
consideró como una "máquina" que operaba según las leyes
de la física y de la química". Sin embargo, él continúa y
expresa la frustración de los científicos al decir, "Parecería
que es (el cerebro) la clase de máquina que un "fantasma"
podría operar, si por fantasma queremos decir en primer lugar
un "agente" cuya acción ha escapado incluso a la detección
de los más delicados instrumentos físicos".3 El cerebro huma-
no es claramente parte del cuerpo físico, y permanecerá con
el cuerpo después de morir. Sin embargo, es la sala de contro-
les ,del resto del cuerpo, y cualquiera que lo controle, contro-
lara el cuerpo.
La cuestión por ahora, es el grado en el que lo controlo
por mi propia s ~ q u e , el Espíritu Santo lo controla a través de
mi sumisión a El, o un demonio lo controla a través de las
mentiras, con las cuales él me engaña para que las crea.
Generalmente entendemos que entre más saludable sea en mi
pensamiento, serán más sanas las expresiones de mi vida a
través de mi cuerpo. Por eso, somos amonestados por Salo-
món, "Sobre toda cosa guardada, guardo tu corazón; porque
de él mana la vida" (Proverbios 4:23).
82
La defensiva cristiana
Si somos creyentes, el Espíritu Santo se convierte en una
parte importante de nuestras vidas, hasta tal grado como para
no querer "contristarlo" (Efesios 4:30). Esta influencia puede
ir desde la ayuda con los procesos más básicos de la vida hasta
los dones sobrenaturales exhibidos por Jonathan Goforth en
China. El dominio de Goforth de chino era tan malo que a los
chinos no les gustaba que intentara predicar en su lengua.
Preferían que utilizara un intérprete. Entonces, una noche
Dios le dio el don de hablar chino y esa noche las personas
no querían que dejara de predicar. El Espíritu Santo enviaba
estímulos al cerebro de Goforth que claramente no eran
"naturales". El Espíritu Santo puede hacer eso, y ese don
continuó a través de toda su vida.
4
Los espíritus malignos también tienen acceso a nuestro
cerebro. Pueden tentarnos introduciendo pensamientos a
nuestra mente. Incluso Satanás hizo eso con Jesús. Los demo-
nios fueron mucho más lejos que eso con el endemoniado
gadareno. No hay razón para creer que en tales casos los
demonios pasan por encima del cerebro. Así que la cuestión
no es si hay un demonio en mi cuerpo causando una actividad
no deseada, sino si tiene acceso a mi mente a través de mi
fracaso en utilizar mis defensas en contra de él.
Estamos hablando sobre la relación entre mi espíritu, el
Espíritu Santo y un espíritu maligno. Esa no es una cuestión
de espacio. Es una cuestión espiritual. Dónde se localiza el
demonio -dentro o fuera- no es la cuestión real, el caso es,
¿a quién le cedo el control?
Cuando me convierto en creyente, el Espíritu Santo viene
a vivir dentro mío. Un demonio jamás puede obligarlo a que
se marche (la Juan 4:4). Conforme "andemos también por el
espíritu" (Gálatas 5:25), andando en fe y en obediencia no
necesito temer una invasión demoníaca. Eso no quiere decir
que no necesito estar preparado para los ataques del enemigo,
sino que no necesito vivir en temor. Sin embargo, si no busco
la verdad y no ando en obediencia, puedo darle pie al enemigo
para que tenga éxito en su ataque.
83
GUERRA ESPIRITUAL
Esto puede parecerse a un país con un enemigo al que le
gustaría derrocar al gobierno y transferir el control a un grupo
rebelde. El enemigo no tiene los recursos para lanzar un
ataque directo; así que colocan una base desde la cual pueden
conducir oleadas de guerrilla en el país. Esto no derrota al
gobierno, pero mantiene al país al filo y le obliga a utilizar
muchos más recursos de los normales para protegerse de los
ataques de la guerrilla.
Como sucede con el ejército de la guerrilla, los demonios
no pueden derrocar al gobierno espiritual de nuestra vida, si
esa vida está en manos del Espíritu Santo. Pero si damos pie
al enemigo creyendo sus engaños o a través de pecados sin
confesar, no nos debería sorprender si el enemigo toma ven-
taja de esa oportunidad para aumentar su nivel de ataque. Si
la relación entre creyentes y demonios se ve ante esta luz, la
relación caerá a lo largo de un espectro que va desde el nivel
de victoria experimentado por Jesús mismo, hasta el enemigo
atrincherado que está acampando sobre el mismo terreno que
no ha sido puesto bajo el gobierno de la verdad y del señorío
de Cristo. Así como existen grados de relación con el Espíritu
Santo, que van desde el cristiano "mundano" de la Corintios
3, hasta el maduro, el siervo fructífero de Cristo, así mismo
hay grados de relación con Satanás y los demonios. Las
buenas nuevas en todo esto es que tenemos la verdad sobre la
derrota de este enemigo y el triunfo de nuestro Señor, y
cuando andamos en esa verdad, nos hará libres (Juan 8:32).
No tengo ninguna base para creer que mi protección es
automática sin importar cómo tomo esa verdad, pero tengo
toda la razón al creer que el Dios Soberano quien es la fuente
de la verdad jamás fallará.
84
Ataques en el área física
LA GUERRA ESPIRITUAL, COMO CASI cualquier otra
clase de guerra, tiene una dimensión tanto ofensiva como
defensiva. Ambas no son mutuamente exclusivas. De hecho,
a menudo están relacionadas muy de cerca. Parece ser razo-
nable que Satanás esta preocupado principalmente por
cualquier creyente que está comprometido a llevar a cabo
los propósitos de Dios en la tierra, y que entre más agresivo
se vuelva en el lado ofensivo, más fuertes son los contraata-
ques. Esto sería cierto especialmente en aquellos que buscan
levantar un testimonio para el Señor entre un grupo de perso-
nas que sólo han conocido el reinado del "dios de este siglo"
(2a Corintios 4:4). Cuanto más activos nos volvamos en esta
clase de ministerio y entre más eficaces seamos en declarar y
demostrar la gloria de Dios y en desafiar el poder de Satanás,
más oposición demoníaca podemos esperar. Así que los ata-
ques a nivel defensivo pueden ser el resultado del nivel
ofensivo. Sin embargo, puede ser útil verlos por separado.
El problema frecuentemente es que incluso los o b r ~ r o s
cristianos reflejan el concepto prevaleciente y no conSIde-
ran los ataques demoníacos como una causa posible de los
85
GUERRA ESPIRITUAL
problemas personales que se enfrentan, o tal vez no están
conscientes de la naturaleza de tales ataques. Como resultado
no toman una acción efectiva en contra de los atacantes.
Con esto como trasfondo, veremos algunas de las clases
de encuentros que pueden ser categorizados como ataques
demoníacos contra el cristiano. Muchas de las ilustraciones
provienen de experiencias misioneras, en parte debido a que
ésta es el área por la que tengo un interés especial y en parte
como una base para que los cristianos que se encuentran en
casa comprendan mejor cómo orar por los misioneros.
Ataques que involucran
el cuerpo físico
En las Escrituras queda claro que los demonios tienen la
habilidad de atacar el cuerpo humano de diferentes maneras
especialmente a través de enfermedades (Mateo 9:32, 33;
13:16; 2
a
Corintios 12:7, etc.). Job es un ejemplo
clasIco de esto, y lo encontramos también en muchas ocasio-
nes en el ministerio de Jesús. Sin embargo, este no es un
que se limita a los tiempos de Jesús, ni tampoco
esta no creyente. Cualquiera que no haya
aprendIdo a utilIzar la armadura espiritual y las armas, de una
manera efectiva, está abierto a tal ataque.
Por ejemplo, una joven misionera que había estado ense-
ñando en Colombia, América del Sur, se vio obligada a
regresa,r a debido a que se debilitó tanto físicamente que
no trabajar de una manera normal. Después de dos años
de Ir de doctor en doctor y de clínica en clínica sin recibir
?inguna ayuda, se desanimó tanto que incluso renunció a
Intentar ser cristiana. Aunque había estado en el territorio de
Satanás, donde se sabía que prevalecía mucho la actividad
demoníaca, nadie había sugerido de una manera seria que la
causa de sus problemas podría ser demoníaca. Pero la mañana
en que ella decidió colocar su Biblia en la estantería el Señor
le dijo: "¿Por qué no ayunas y oras y los echas Ella
86
Ataques en el área física
sabía muy poco acerca de tratar con demonios, pero pensó
que no tenía nada que perder sino su problema, así que
decidió intentarlo.
Sus primeros intentos en la oración fueron inútiles. No le
salía ninguna palabra. Por lo tanto, decidió escribir en una
tarjeta un mandamiento básico en contra de los demonios y
leerlo cada treinta minutos durante el día. Después de leerlo
la primera vez, fue capaz de orar; y durante todo el día estuvo
leyendo su Biblia, orando, y leyendo el mandamiento contra
los demonios cada treinta minutos. Al final del día era una
nueva persona. Ella dijo: "El cambio fue tan grande, que
difícilmente podía asimilarlo". Sin embargo, le tomó una
semana antes de poder aceptar que la sanidad era real y
permanente. Desde aquella ocasión ha vivido una vida cris-
tiana productiva.
l
No estoy sugiriendo que todos los problemas físicos sean
demoníacos, ni que el método que utilizó esta joven sea el
modelo que todos deben emplear para resistir al enemigo. Yo
sugeriría, sin embargo, que hay más problemas físicos que
tienen una involucración demoníaca de los que nosotros recono-
cemos. Y como resultado, Satanás gana otro combate en la
guerra espiritual sacando a un soldado cristiano del conflicto.
Un pastor de mi clase estaba desarrollando los síntomas
de una enfermedad de invalidez. Había pasado a través de
todas las pruebas médicas de rutina, pero el médico le dijo
que no podía encontrar una confirmación científica que de
hecho él tuviera la enfermedad. Una pista de que esto podría
ser algo más que un problema médico le vino en forma de una
voz que le decía que veía a alguien en una silla de ruedas: "Ese
eres tú dentro de cinco años a partir de hoy". Ahora ya han
pasado cinco años, y el pastor tiene un ministerio completo
sin ninguna señal de la enfermedad. Su ruta hacia la libertad
fue el tomar el terreno que los demonios habían tomado en
forma de relaciones familiares rotas. Cuando eso se resolvió,
su poder se acabó y fue liberado.
En una aldea de Sierra Leona, donde yo trabajaba, a los
primeros misioneros se les dio "la colina del diablo" para que
87
GUERRA ESPIRITUAL
construyeran la casa de la misión. Nadie tomó el peligro de
esto en serio, ya que "los demonios no le pueden hacer nada
a los cristianos". Cuando yo estaba en el campo misionero
tenía una teología no muy funcional sobre tales cosas, pero
recuerdo vívidamente el observar cómo la familia que vivía
en esa casa pasaba a través de ataques de enfermedades
físicas, las cuales finalmente las sacaron fuera del campo
misionero. Un ocupante reciente de la casa me dijo que hasta
hace dos años las personas que venían de visita se enfermaban
al llegar, pero perdían los síntomas al salir de la aldea. ¿Por
qué sucedía el cambio? Hace dos años finalmente limpiaron
la colina en un encuentro de fuerzas. Apartir de ese momento
no ha habido más ataques físicos. Sólo Dios sabe cuántos de
sus siervos han sido echados a un lado por no haber recono-
cido las artimañas del enemigo.
Ataques que involucran los apetitos
Sin embargo, los ataques no están limitados a las enfermeda-
des. Pueden venir a través del área de los apetitos físicos. W.L.
McLeod cuenta de una mujer que vino a él con un compulsivo
desorden por la comida. Durante cuatro años había batallado
con algo en su interior que literalmente la forzaba a correr
hacia la comida, llenarse la boca, vomitarla, y volverlo a
hacer. Ella y su esposo informaban que "las cuentas" de
comida eran enormes. Un poco de investigación reveló que
ella también estaba involucrada en cuatro clases diferentes de
actividades ocultas. Cuando vio lo que las Escrituras dicen
sobre tal actividad, renunció a su participación considerán-
dolo como un pecado, luego pidió libertad de los demonios
que le causaban ese comportamiento compulsivo, y fue
hberada.
2
. / queda muy poca duda de que Satanás y su
ejercito de demonios están lanzando todo su ataque sobre los
obreros cristianos en el área de los apetitos sexuales, y parece
ser que no hay nadie que sea inmune a esto. El mundo provee
88
Ataques en el área física
suficientes estímulos sobre este tema en la dirección equivo-
cada, y el diablo está contento en sacar ventaja de la situación.
Aunado a esto está el hecho de que pocos cristianos están
conscientes de las dimensiones espirituales de esta batalla.
Muchos piensan que sólo es cuestión de la carne y que tienen
esa área de su vida bajo control. Tenía un colega ministro que,
cuando lo confronté sobre la aventura que tenía con la esposa
de otro hombre me dijo: "Jamás pensé que podría ser tentado
en esta m:ea". Son los que han bajado la guardia por
haber temdo demasIada confianza, y de esa manera se volvie-
ron vulnerables.
Un misionero experimentado vino a mi buscando ayuda
después de una de mis clases. Me contó que unos pensamien-
sexuales perversos venían a su mente casi cada vez que
mtentaba orar. Sentía demasiada vergüenza para contárselo a
alguien, así que intentaba soportarlos como si fueran "su
cruz". Le pregunté si esos pensamientos provenían de Dios.
O?viamente. no era así. Luego le pregunté si eran sus pensa-
mIentos -SI le gustaban y si soñaba con ellos-o Me contestó
lo que los "Entonces, ¿de dónde crees
que VIenen?" le pregunté. El jamás había considerado que
tales pensamientos vinieran de un enemigo. Le dije cómo
cómo rehusarse a poseerlos, o cómo hacer para
no dejar que lo controlaran, y que resistiera al espíritu que los
enviaba, basándose en su posición en Cristo. Volvió casi un
año después y pasó por mi oficina para decirme: "Sólo quiero
agradecerle por lo que me enseñó el año pasado. Creí que iba
a orar por mí, echar fuera un demonio, y hacer que mi
problema se fuera, pero me alegro que no haya sido así. He
aprendido mucho este año. Ha cambiado mi vida, mi matri-
monio, mi familia y voy a regresar al campo misionero con
una actitud completamente nueva en mi ministerio".
En este momento algunos están seguros de poder acusar-
me de ver un demonio detrás de cada problema humano o
podrían decir, "¿No cree que es más angustiante para una
persona el sugerirle que es probable que tenga un problema
con demonios?" Al contrario, lo angustiante es la sugerencia
89
GUERRA ESPIRITUAL
de que hay algo fundamentalmente mal en ellos por tener
dicho problema, y el descubrir que es algo o alguien fuera de
ellos lo que causa la situación es de un gran alivio. Eso no
quiere decir que no se debe aceptar una
personal. Siempre la hay. Pero el ignorar a un enemIgo sm
escrúpulos, el cual siempre busca sacar ventaja de una situa-
ción difícil, empeorándola, y el fallar en apropiamos de la
victoria de Cristo es una tontería.
Sabemos que tenemos que luchar contra la carne. Lo que
hemos fallado en reconocer es que el diablo y sus demonios
sacan ventaja de la carne para colocamos bajo presión, la cual
no podemos soportar a través de las disciplinas cristianas
normales. Se necesita el uso hábil de las armas espirituales
para destruir tales fortalezas del enemigo. Satanás ha conven-
cido a muchos líderes cristianos de que ellos no están sujetos
a las tentaciones en el área sexual. Incluso cuando ha habido
una historia familiar de debilidad en esta área, algunos fallan
en reconocer la actividad del enemigo, y por ello hemos visto
trágicas consecuencias tanto en las personas involucradas
como en la causa de Cristo.
Ataques que involucran
objetos físicos
Los demonios no sólo pueden afectar al cuerpo humano,
también pueden afectar los objetos físicos. Necesitamos reco-
nocer la clara distinción que hacen las Escrituras entre el
objeto como tal y el demonio detrás del objeto. Esto se ve de
una manera más clara en los pasajes que tratan con la idola-
tría. Algunos pasajes tratan a los ídolos con menosprecio ya
que en su propia identidad, como piezas de madera, metal, o
piedra, los ídolos no tienen ningún poder en 10 absoluto.
Jeremías 10:3-5 es un ejemplo de tales pasajes -pasajes que
deberían ser leídos con sarcasmo:
90
Ataques en el área física
Porque las costumbres de los pueblos son vanidad;
porque leño del bosque cortaron, obra de manos de
artífice con buril. Con plata y oro lo adornaron; con
clavos y martillo lo afirman para que no se mueva.
Derechos están como palmera, y no hablan; son
llevados, porque no pueden andar. No tengáis temor
de ellos, porque ni pueden hacer mal, ni para hacer
bien tienen poder.
Vean Salmos 115:4-8; Isaías 40: 18-20; 41 :7,21-24; 44:9-20;
Jeremías 10: 14, 15, para más ejemplos de este tipo de pasajes.
Otra clase de pasajes, sin embargo, claramente relacio-
nan a los ídolos con los demonios. Ver, por ejemplo, Leví-
tico 17:7 ("ídolos de cabras" = demonios); Deuteronomio
32:17; 2° Crónicas 11:15 (ídolos cabra y becerros =demo-
nios); Salmos 106:37; Apocalipsis 9:20. Esto se hace explíci-
to en la Corintios 10:19-21 donde Pablo dice:
¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o que sea
algo lo que se sacrifica a los ídolos? Antes digo que
lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacri-
fican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis
partícipes con los demonios...
Cuando se hace un objeto con propósitos ocultos, o cuan-
do las personas ven un objeto con la anticipación de que tiene
poder, los demonios suplirán sus expectativas al margen de
las cualidades inherentes en el objeto mismo. 0, en otros
casos, una persona que se involucra en la práctica de lo oculto
puede invitar a los demonios para que le den poder a un
objeto, y de esta manera los demonios pasan a estar asociados
con el objeto. La práctica de ignorar tal poder demoníaco o
de asumir que los demonios no pueden hacerle daño a un
cristiano ha llevado a muchos problemas a los misioneros.
Por ejemplo, una joven compartió conmigo la siguiente
historia, introduciéndola con el comentario: "Es bueno poder
hablar con alguien de esto y que no piense que estoy loca".
Estaba estudiando francés, preparándose para su servicio en
91
GUERRA ESPIRITUAL
África. Por naturaleza tenía mucha energía, muy desenvuelta;
pero se había vuelto muy deprimida y tenía dificultad para
estudiar y dormir. Después de batallar con esto durante algún
tiempo, un misionero que había estado tratando le preguntó
dónde se estaba hospedando. Al examinar su habitación,
descubrieron que el ocupante anterior había colocado muchos
objetos ocultistas en el cuarto. Aparentemente algunos de los
espíritus asociados con aquellos objetos se habían apegado a
la habitación y a sus muebles. Oraron, mandándole a los
espíritus que se marcharan, y esa noche la nueva misionera
durmió normalmente y fue capaz de continuar con su estudio
del idioma.
Un misionero en Filipinas se había mudado a la casa de
una misión que previamente había estado ocupada por una
familia que tenía problemas poco acostumbrados con su hijo
de cinco años -problemas que parecían ocurrir sólo cuando
el niño estaba en casa-o Había un gran árbol en el jardín
delantero bajo el cual el nuevo misionero había colocado una
caja de arena para que su hijojugara. El pastor local le advirtió
al misionero que se sabía que un espíritu maligno vivía en ese
árbol y que por lo tanto no era un buen lugar para colocar la
caja de arena. El misionero dijo: "Sentimos que aunque eso
fuese verdad, no nos molestaría ya que éramos creyentes".
Un día los misioneros escucharon a su hijo gritar y llorar. La
esposa corrió para ver que su niño de 16 kilos estaba tratando
de ahogar a su perro pastor alemán de 34 kilos. El niño fue
disciplinado de la manera apropiada y lo amonestaron por tratar
al perro de esa manera, y se olvidó el incidente. Unos tres días
después sucedió lo mismo. Conforme empezaron a disciplinar
a su hijo él les dijo: "Pero mami, no quiero matar a mi perrito;
algo me hizo hacerlo". Un interrogatorio reveló que algo
había bajado del árbol, tomado sus manos, y lo obligó a querer
ahogar al perro. El misionero comenzó a pensar seriamente
en la presencia del demonio, y la próxima vez que sucedió él
y su esposa mandaron al demonio en el nombre de Jesús que
se marchara y le pidieron a Dios que colocara un cerco de
protección alrededor de ellos. Eso resolvió su problema.
92
Ataques en el área física
La cuestión es, Satanás va a utilizar cualquier avenida que
pueda para evitar que los misioneros (o cualquier obrero
cristiano) lleven a cabo sus ministerios. Ycuando las personas
locales vean que los misioneros no son capaces de enfrentar
un encuentro que claramente perciben que es demoníaco, la
causa del evangelio es dañada. En la mente de las personas,
el poder del demonio se supone que es mayor que el poder del
Cristo a quien sirven los misioneros. Sin embargo, un encuen-
tro exitoso de tal desafío es un poderoso testimonio para el
evangelio.
Otto Koning, un misionero en Nueva Guinea, cuenta que
fue a una aldea por primera vez para efectuar servicios en ella.
El pueblo había construido un lugar especial para la reunión
y estaba lleno de personas curiosas. Pero el dirigir el servicio
era otra cuestión. Los bebés lloraban, los perros de afuera
ladraban, y para colmo, un cerdo pasó rozando las paredes de
palma del lugar, causando una gran confusión entre las per-
sonas. Koning finalmente se dio por vencido y derrotado se
volvió a casa.
Comprensiblemente no tenía muchos deseos de volver a la
aldea, pero había prometido que lo haría. Afortunadamente
también había estado aprendiendo sobre la guerra espiritual y la
realidad de las interferencias demoníacas en los intentos de llevar
el evangelio a una nueva aldea. Así que empezó a preguntarse si
los demonios habrían estado detrás de las interrupciones en la
aldea y si podían ser atados antes de que él volviera a ir. Valía la
pena el intento; así que le ordenó a los demonios que no
utilizaran a los animales para interrumpir el servicio. Esta
vez incluso los bebés no parecían llorar mucho, y los anima-
les se quedaron al otro lado de la aldea. El resultado fue que
el evangelio fue escuchado y el pueblo vino a Cristo.
La típica mentalidad occidental atribuiría esto a la coinci-
dencia, pero cualquiera que ha estado en la batalla no tienen
ninguna dificultad en comprender la realidad del poder de los
demonios para utilizar animales u otros objetos del mundo
físico para dañar la obra de Dios y a sus siervos. El compren-
der esto es el primer paso para reclamar la victoria sobre ellos.
93
Ataques en
el área espiritual
NO ES ÚNICAMENTE en el área física donde los creyentes
pueden esperar los ataques del enemigo. El objetivo principal
de Satanás, como ya lo hemos mencionado, es el hacer que
los siervos de Dios sean espiritualmente ineficaces. En cierto
sentido toda la guerra espiritual es cuestión de eficacia o
ineficacia espiritual. La raíz de esta cuestión es el nivel de
madurez de nuestra vida personal y como grupo de cristianos.
Es importante que nos demos cuenta de las tácticas que utiliza
Satanás para turbar nuestras vidas en esta área.
Una de las tácticas a la que le ha sacado mayor provecho
ha sido el promocionar que cambiemos de una creencia
práctica en los demonios y en los problemas causados en el
mundo por estos mismos, a la suposición de que hay una
explicación científica de todos esos fenómenos. Con esa
inclinación, a menudo también parece haber la correspon-
diente tendencia a cuestionar la actividad sobrenatural de
Dios. La obra espiritual, ya sea de espíritus malignos o del
Espíritu Santo, a menudo se cuestiona. Su meta final siempre
95
GUERRA ESPIRITUAL
es hacer que dudemos del carácter de Dios y que rechacemos
su autoridad en nuestra vida. Esto con frecuencia se manifies-
ta en un cuestionamiento de la autoridad de la Palabra de
Dios. Cuando esa autoridad ya no existe no está muy lejos
nuestra desviación hacia el universalismo -una doctrina la
cual es el enemigo mortal de la evangelización mundial.
Sin embargo, existen otras maneras de dañar la autoridad
de la Palabra de Dios. Amigos míos que provienen de un
sólido tronco cristiano y que tenían un verdadero corazón por
Dios se involucraron en un grupo donde los dones espirituales
aparentemente estaban en operación. Al principio las profe-
cías iban en armonía con las Escrituras, y era una experiencia
estremecedora el ver ese tipo de poder. Gradualmente las
palabras empezaron a ser más especiales y no según la com-
prensión normal de la verdad bíblica. Para este tiempo, sin
embargo, ya confiaban en las profecías hasta tal grado que
temían el cuestionarlas. Finalmente, al menos cinco hogares
se rompieron por divorcios ordenados "por el espíritu", y
cuando se confrontó esto con la base de las Escrituras las
personas no estaban dispuestas a escuchar. Con la apariencia
de una super espiritualidad, la autoridad de la Palabra de Dios
había sido dañada. Es obvio, sin embargo, que el espíritu que
daba las instrucciones no era el Espíritu Santo.
Esta parece ser una situación similar a la que motivó a
Pablo escribir a los Corintios, "Pero temo que como la ser-
piente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de
alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo"
(2
a
Corintios 11 :3).
Esta clase de engaño no sólo afecta a los individuos
involucrados, sino a todos aquellos que están listos para
aceptar casi cualquier cosa sobrenatural como de Dios, los
cuales terminan en el mismo equipo de ministerio que aque-
llos que no permiten ninguna demostración de poder en forma
de dones espirituales o encuentro de poderes, y el ministerio
sufre grandemente. He encontrado tales situaciones en mis
viajes y he escuchado de muchas más.
96
Ataques en el área espiritual
Sin embargo, el engaño de Satanás no necesita ser tan dramá-
tico como lo es el falsificar los dones espirituales. Se ha vuelto
un experto en darle a los creyentes conceptos equivocados de
Dios y por lo tanto conceptos erróneos sobre sí mismos.
He aprendido a no dar nada por sentado en esta área. La
mayoría de los cristianos que buscan ayuda saben las respues-
tas correctas desde el nivel teológico, pero incluso las perso-
nas dentro del ministerio a tiempo completo pueden ser
víctimas de creencias erróneas sobre Dios en el nivel funcio-
nal o práctico. He escuchado cosas que me han asombrado de
boca de personas que se encuentran en el servicio cristiano.
El problema es que a menudo no mantenemos un clima en la
Iglesia en el cual las personas se atrevan a ser honestas. Como
resultado, mantienen escondidos sus verdaderos pensamien-
tos y no tratan con el problema real. Los dos libros de Neil
Anderson, a los que nos referimos anteriormente, tratan con
mucha perspicacia este problema.
Existen, por supuesto, muchas áreas de la vida espiritual
en las cuales podemos volvemos vulnerables. Pero la mayoría
de ellas se resolverán si empezamos con el compromiso de
decir la verdad sobre todas las cosas de nuestra vida, si somos
honestos sobre nuestras emociones y pensamientos, y si vivi-
mos como la nueva persona en la que nos convertimos cuando
estamos "en Cristo".
Ataques a la mente
Relacionado con esto, y verdaderamente yaciendo detrás de
todas las áreas de encuentro que hemos discutido, está la sique
humana y en especial la mente. Este es el verdadero campo
de batalla en la mayoría de los casos. Tal v ~ z jamás sea
correcto el decir: "El diablo me hizo hacerlo". El pudo haber
empezado el proceso, tal como lo hizo con Eva, pero
somos responsables por lo que hacemos con aquello que él
pone en nuestra mente. El fallar en reconocer la fuente de tal
97
GUERRA ESPIRITUAL
pensamiento y rechazarlo es el verdadero problema. John
Newport dice:
Los ángeles caídos no pueden actuar directamente
sobre la voluntad, pero sí pueden actuar sobre la
imaginación, pensamientos, emociones, y deseos.
Cuando encuentran una pasión viva y activa en noso-
tros, pueden jugar con esas pasiones y fantasías y así
intensificar la pasión. Evidentemente también pueden
inyectar fantasías y sentimientos, los cuales no tienen
el derecho de poseer ningún lugar en nuestro propio
carácter o experiencia.'
Esto se relaciona con la pregunta que frecuentemente se
hace: "¿Cómo se sabe si es un demonio o si es sólo la carne?"
Mi respuesta a tal pregunta es que casi siempre son ambas
cosas, al menos hasta cierto punto. Un demonio que tiene a
su cargo el acosarme sería un tonto si me ve con un problema
emocional o mental y no intenta complicarlo. Es cierto que
soy "atraído y seducido" por mi propia concupiscencia (San-
tiago 1: 14). La carne siempre está involucrada. Pero Satanás
no es tonto para no sacar ventaja de la lucha que hay dentro
mío. Así que debo estar preparado para tratar con mi parte,
pero también debo estar preparado para tratar con el enemigo.
Una táctica de la cual Satanás saca mucho provecho es la
de colocar un pensamiento en nuestra mente y luego acusarnos
por tenerlo. Nos dice: "Se supone que eres un buen cristiano,
pero en vista de lo que estás pensando debe haber algo
realmente malo en ti". Muchas personas, incluso misioneros,
evangelistas o pastores, viven con un impregnado sentido de
culpabilidad y de poco valor sencillamente porque no reco-
nocen esta táctica del enemigo. En realidad, este fue el pro-
blema del "misionero experimentado" con los perversos pen-
samientos sexuales, el cual se mencionó en el capítulo 8.
Una táctica relacionada es el iniciar una reacción emocio-
nal y luego utilizar el mismo enfoque de acusación. Satanás
tiene convencidas a muchas personas de que son lo que
98
Ataques en el área espiritual
sienten -ya sean tales sentimientos "buenos" o "malos"-.
Los sentimientos no carecen de importancia. Son una parte
muy real de nuestra vida, pero no son la ?: la
o de la espiritualidad. Por eso es que la medItaClOn CrIstIana
es tan importante. El meditar en la Palabra de Dios, de día. y
de noche, construye un filtro en la mente por
del cual aquello que es contrarIO a la verdad se mantIene
fuera. Así que, cuando el enemigo intenta acusarnos por un
pensamiento que él mismo colocó mente, P?demos
decirle: "Reconozco de dónde VIllO dICho pensamIento, y
puesto que no viene de Dios yo Me rehuso a se:
controlado por él". Mi esposa les dma que desde que aprendI
a hacer esto es mucho más fácil vivir conmigo. No estoy
diciendo que he llegado a la perfección, pero estoy aprendien-
do y creciendo. ., . ,
Una noche me fui a la cama desammado. Una sItuaclOn
en particular pasaba por mi mente una y otra vez. Es? es algo
muy raro en mí. Generalmente me duermo antes de Irme a la
cama en vez de no dormirme después de irme a la cama.
("Predico" que Dios está ocupado animándonos; y que
nás está ocupado desanimándonos. La palabra clave es am-
mo la actitud con la cual debo enfrentar las circunstancias de
la De todas formas, el Señor me dijo esa noche: "¿Por
qué no practicas lo que predicas?" Yle dije: "Está bien, Señor.
Enseño que el desánimo siempre es del diablo. Así que estoy
pecando si permito que el desánimo me controle. Perdóname.
Resisto a cualquier espíritu que me está poniendo bajo pre-
sión, y elijo pensar tus pensamientos". .
Con eso empecé a meditar en un salmo, pero antes de Ir
demasiado lejos, ya estaba dormido.
Esta verdad tiene una aplicación especial en las relaciones
interpersonales. Una vez más, no quiero sugerir que hay una
respuesta sencilla a todas las pero cre?
que muchos conflictos de igleSiaS e ffil-
sioneras involucran más que sólo confhctos de personahdad.
Para ayudarnos a mi esposa y a mí a est?,
creo que el Señor nos permitió pasar por CIerta experIenCIa
99
GUERRA ESPIRITUAL
hace algunos años. Tenemos una historia muy romántica sobre
cómo fue que el Señor nos unió después de la muerte prematura
de nuestras respectivas parejas, y muchas personas nos han
hablado sobre la manera en que nuestra relación les ha ministra-
do. Debo añadir que esto no es el caso de la historia que dice: "Y
vivieron felices para siempre"; hemos tenido que trab'Úar en
nuestra relación. Pero digo esto como trasfondo del hecho que
repentinamente empezamos a tener actitudes compulsivas de
crítica de uno hacia otro. No había ningún gran problema invo-
lucrado, ni era algo para lo cual necesitáramos sentarnos y
resolverlo; sólo una actitud compulsiva de criticarnos. Sata-
nás estaba sacando gran ventaja de esto, porque ya no podía-
mos funcionar eficazmente como un equipo de ministerio.
Finalmente el Señor nos dirigió a cada uno en particular a
identificar lo que sucedía. Estábamos bajo el ataque del enemigo.
Cuando reconocí eso, nuevamente dije: "Señor, sé que esto no
proviene de ti. Perdóname por haber permitido que me controla-
ra. y le ordeno al espíritu que está causando esto que se marche".
Se fue de inmediato. Mi esposa hizo lo mismo, aun cuando no
había comunicación entre los dos, y regresamos a la normalidad
-no a la perfección, sólo a la normalidad-o Un nivel de
compulsión con frecuencia es evidencia de una involucración
demoníaca, pero a menudo no se reconoce.
Sé de situaciones misioneras en donde en ciertas estaciones
parece haber una cantidad inusual de esta clase de tensión. Los
misioneros dicen algo parecido a lo siguiente: "Parece que no
importa quién esté aquí, no pueden llevarse bien unos con
otros". Sin embargo, muy rara vez se considera a los poderes
demoníacos como la causa que contribuye a dicha situación.
Ataques basados en
conexiones con lo oculto
La actividad demoníaca en los cristianos puede tener sus
raíces en causas muy variadas. Sin embargo, la suposición
común de que los cristianos de alguna manera son inmunes a
100
Ataques en el área espiritual
tales ataques, a menudo ha hecho que se pasen por los
problemas básicos como, por ejemplo, la
cosas que parecen inocentes pero que no obstante son practI-
cas ocultas. .
Una misionera en África estaba experimentando "una debI-
lidad física y nerviosa", la cual no podía ser diagnosticada ni
tratada con éxito en el campo misionero ni después de haber
vuelto a Canadá. Mientras estaba en África había estado involu-
crada en una actividad muy peculiar, la cual le había
muchas satisfacciones. Había descubierto que podía locahzar
sitios para pozos nuevos de agua por medio de una
o varilla mágica. Supuso que puesto que a un fm, lo
de la varilla estaba bien. Sin embargo, a traves de un hbro que
estaba leyendo se enteró de que esto tenía co?exi?nes con el
ocultismo. Así es, como su esposo relata la hlstona:
...para cerciorarse tomó una vara y se dirigió a ?n
lugar donde sabía que funcionaría. Cuando a
"brincar" ella dijo: "Si esto es un don ,?e lo
acepto, pero si es de Satanás, lo rechazo. I?e
diato la vara se quedó quieta... Ella se y le
pidió a Dios que la perdonara y ,la de
todos los efectos malignos. La condlclon de, de.blhdad
física y nerviosa desapareció, y volvió a con
una buena salud para continuar con su servICIO.
Ataques basados en maldiciones
Las maldiciones por parte de los practicantes de las artes
negras también pueden estar involucradas. Por unos
misioneros que estaban de descanso de su servICIO en Suda-
mérica, se turbaron cuando su hijo e hija adolescentes se
volvieron rebeldes y se involucraron en una conducta la cual
llevó al hijo a ser arrestado por robo. Mientras hablaba con
un pastor de una de las iglesias que los apoyaba, efollpezaron
a atar cabos que tal vez habían pasado por alto antenormente.
101
GUERRA ESPIRITUAL
En el campo donde trabajaban habían estado teniendo
estudios bíblicos para niños, y los hijos del médico brujo de
la localidad estaban asistiendo. Habían sido aconsejados por
su padre para que interrumpieran la clase, y finalmente el
misionero les tuvo que prohibir que vinieran. Como resultado
el médico brujo vino y puso una maldición en la familia del
misionero. Los misioneros lo habían visto en la calle llevando
a cabo sus encantamientos, pero supusieron que no podían
hacerles daño ya que eran cristianos.
Sin embargo, al mirar hacia atrás empezaron a tomar en
serio las maldiciones. Renunciaron a ellas en el nombre de
Jesús y ordenaron a cualquier demonio que llevaba a cabo la
maldición que fuera a la cruz a presentar sus reclamos. La
rebelión de los niños desapareció de inmediato, y la familia
pudo volver al campo, con sus hijos participando activamente
en el ministerio junto con sus padres.
3
Ataques basados en
el pecado personal
La causa de los ataques del enemigo puede ser el pecado
personal que uno ha intentado encubrir. Desafortunadamente
nuestras iglesias, a menudo, no han animado a la honestidad
cuando se trata de cierta clase de pecado. Más bien, se nos
enseña, por medio del ejemplo de otros, a utilizar una máscara
cuando venimos a la iglesia, una máscara que dice: "Todo en
mi vida está bien". Detrás de la máscara puede haber una
persona que está desesperadamente lastimada. Pero jugamos
nuestro juego, donde la regla básica es: "Si no me quitas mi
máscara, no te quitaré la tuya".
El pecado que probablemente causa más daño que cual-
quier otro es la falta de perdón y todas las actitudes que lo
rodean. Por ejemplo, una pareja misionera tuvo que volver a
casa porque el esposo se deprimió tanto que sencillamente no
podía trabajar. Dos años de tratamiento siquiátrico no produ-
jeron ninguna mejoría.
102
Ataques en el área espiritual
Cuando vinieron a mi amigo buscando consejo, al princi-
pio la esposa tuvo que hablar todo el tiempo. El
que el consejero llegara a la conclusión de que el resentnmen-
to estaba involucrado. Aunque inicialmente esto fue firme-
mente negado, el misionero fue enviado a casa para que
hiciese una lista de cualquier persona contra la cual tenía
resentimiento. Al siguiente día volvió con una larga lista.
Trabajaron con ella persona por persona y él estuvo de acuer-
do en dar seguimiento a cualquier situación que necesitara
una confesión personal y reconciliación. En ese momento los
demonios detrás del problema surgieron y fueron echados
fuera, y el misionero expresó una profunda paz.
Al regresar la pareja al día siguiente, obviamente él era
una persona diferente. En vez de un retiro.obligato-
rio en los Estados Unidos, estaban lIstos para contmuar con
su ministerio en el campo, un paso que han tomado subse-
cuentemente.
El tomar la decisión de no perdonar es permitir que
alguien más, que no es el Señor, controle nuestra vida. Es
elegir ser una víctima cuando Cristo quiere liberarnos. Tam-
bién es darle pie al enemigo para que pueda colocar una base
de guerrilla desde la cual puede operar dentro de nuestras
vidas (Efesios 4:26, 27).
El perdón es una elección que tomamos basándonos en
las claras enseñanzas de las Escrituras de que debemos per-
donar desde lo profundo de nuestro corazón (Mateo 6: 14, 15;
18:35; Efesios 4:32) y con la lógica que la amargura por la
falta de perdón hace mucho más daño al que guarda la
amargura que a la persona a la que se rehusa perdonar.
Uno de los mayores problemas que la mayoría de las
personas tienen con el perdón es aquello que tiene que ver con
el dolor.
No podemos pretender que el dolor no Sí existe, y
no desaparecerá con sólo desearlo. La elecclOn que
mos es si vamos a continuar permitiendo que ese dolor SIga
controlando nuestra vida. El perdón dice: "Aceptaré el do!or
como parte del precio del perdón, y confiaré en que el Senor
103
GUERRA ESPIRITUAL
me va a dar la gracia que necesito para soportarlo". A
menudo es sorprendente lo que Dios hace con nosotros
cuando elegimos hacer las cosas a su manera. Muchas perso-
nas quisieran decir: "Dios, quítame el dolor, y perdonaré".
Pero Dios dice: "Tú perdona, y yo me encargo del dolor".
Satanás intentará decirte que como has decidido perdonar
pero en ocasiones todavía puedes sentir el dolor, en realidad
aún no has perdonado. Esa es otra de sus mentiras.
Nuestro sistema de memoria está hecho de tal forma que
las emociones a menudo van junto con los recuerdos. Puedo
recordar, por ejemplo, una ocasión cuando mi esposa, mis
cuatro hijos y mi suegra, íbamos en el auto hacia Cleveland,
Ohio. Llegamos a una autopista principal desde una carretera
alterna por la cual viajábamos, pero la señal de "Alto" estaba
parcialmente escondida por un árbol. Cuando la vi y presioné
el freno, descubrí que había arena sobre la carretera, y literal-
mente me deslicé hasta quedar cruzado en la autopista. Cuan-
do pienso lo que podría haber sucedido si un "camión"
hubiese estado pasando por la misma intersección en ese
momento, literalmente me da escalofrío.
¿Significa eso que en este momento corro peligro? En lo
absoluto. Similarmente, los recuerdos de un pecado pasado o
de un abuso puede encender las emociones, pero eso no
significa que estoy controlado por dichas emociones. En tales
momentos necesitamos decir algo parecido a la frase que creo
que dijo en cierta ocasión Clara Barton sobre algo que sucedió
en su pasado: "Característicamente recuerdo haber olvidado
eso". Simplemente podemos renovar nuestra decisión de per-
donar y seguir adelante en la vida con la fuerza del Señor.
Otras áreas clave de nuestra vida en la cual necesitamos
trabajar son: la rebelión en contra de la autoridad, orgullo o
egoísmo, y el pecado carnal. Tales cosas siempre necesitan
ser enfrentadas de una manera honesta en la vida de un
creyente, haya evidencia de actividad demoníaca o no. No
obstante, es seguro el asumir que Satanás siempre sacará
ventaja de la persona que le deja la puerta abierta a través de
tales pecados.
104
Ataques en el área espiritual
Ataques basados en pecados
de los ancestros
Existe otra base para los ataques demoníacos que necesita ser
identificada. Es una que ha sido hallada por cualquier conse-
jero experimentado una y otra vez. Fred Dickason dice que la
mayoría de las personas a quienes ha ministrado tenían cierta
medida de ataduras debidas al pecado de sus antecesores.
4
Cuando Dios dice que el pecado de los padres visita a los
hijos hasta la tercera o cuarta generación (Exodo 20:5), tam-
bién dijo que visita con bendiciones a los hijos de aquellos
que le aman y guardan sus mandamientos (20:6). Esto es
operativo primeramente en el nivel de generaciones. Una
generación vive con el efecto del bien o del mal realizado por
la generación previa.
Que esto tiene una aplicación en el nivel personal es
aceptado en el área física. Un niño que nace de padres que han
contaminado sus cuerpos con drogas, puede venir al mundo
con una dependencia de las drogas de la cual el niño no tienen
ninguna responsabilidad. Es víctima del pecado de sus padres.
Casi todos los consejeros también han visto a niños que
son víctimas del pecado de sus padres en el área emocional a
través de toda clase de abusos, y el hecho bien conocido es
que los niños de los cuales se ha abusado tienden a convertirse
en padres abusivos si las consecuencias de tal abuso no son
sanadas en su propia vida.
El mismo principio se aplica en el área espiritual. Los
demonios reclaman que si un padre les estuvo dando lugar a
través de pecado sin confesar, tienen el derecho de acosar a la
descendencia de esas personas. Esto no convierte al niño en
culpable del pecado de sus padres; cada cual es responsable
por sus propios pecados. Pero las consecuencias del pecado
aún siguen presentes y deben ser tratadas. Esto se puede llevar
a cabo por un simple acto de fe en la provisión de la cruz para
tratar con el pecado. El renunciar a los pecados de los padres
o de los antecesores debería ser una parte estándar del proceso
105
GUERRA ESPIRITUAL
de conversión y discipulado. En un hogar cristiano la renun-
cia debe hacerse una vez, y luego el énfasis se debe hacer en
las promesas de las bendiciones "... a millares, a los que me
aman y guardan mis mandamientos" (Éxodo 20:6).
Dean Hochstetler, el laico menonita que ha sido ordenado
oficialmente por su iglesia en el ministerio de liberación, ha
estado ayudando durante muchos años a personas en las áreas
de ataduras demoníacas en su vida. Un día, un hombre que
había llegado a donde él estaba empezó a contarle sobre el
extraño comportamiento de su esposa. Compraba cosas caras,
las pagaba con su tarjeta de crédito, y luego quemaba las
notas; como resultado, constantemente estaban plagados de
grandes deudas. En ocasiones ella incluso robaba artículos.
El dinero no era el problema. Tenían lo suficiente para com-
prar lo que necesitaban.
Dean le sugirió que ambos vinieran a su casa para conti-
nuar hablando sobre el problema. En la conversación salió a
la luz que la madre de la mujer había practicado la sanidad
mágica, una práctica llamada "powwowing" en esa área del
norte de Indiana. (Nota del traductor: "Powwowing" es una
ceremonia hechicera propia de los indios de Norteamérica).
Esta, por supuesto, es una práctica del ocultismo y abre la
puerta a la actividad demoníaca. La mujer renunció a esta
actividad como un pecado y pidió la cancelación del lugar que
les había dado su madre a través de tales prácticas; a los
demonios que la acosaban se les ordenó que se marcharan.
Cerca de dos semanas más tarde regresó la pareja, y la
esposa dijo: "¿Por qué no supe esto hace cincuenta años? ¿Por
qué tuve que vivir con esto durante toda mi vida?" El esposo
comentó que por el cambio era como tener una esposa nueva.
En la Primera Iglesia (la iglesia primitiva), esto hubiese sido
tratado como parte del proceso de conversión y bautismo. Es
para nuestro perjuicio que hayamos abandonado la práctica
de que todo candidato al bautismo renuncie al diablo y a todas
sus obras. No estoy sugiriendo que todos los problemas sean
demoníacos. Estoy sugiriendo que la actividad demoníaca es
el componente de muchos más problemas de lo que estamos
106
Ataques en el área espiritual
preparados para reconocer y tratar. Los problemas casi siem-
pre tienen su base en la experiencia humana, pero Satanás
saca ventaja de esas experiencias para intensificarlas y que
parezcan que no tienen solución. La suposición de que los
creyentes tienen una protección automática contra los demo-
nios ha probado estar equivocada una y otra vez, y cada
derrota ha significado otra batalla en esta guerra ganada por
el enemigo.
La guerra espiritual, entonces, no empieza cuando demos-
tramos el poder a favor de otros. Empieza demostrando el
poder para enfrentar los problemas en nuestra propia vida.
Muchas personas jamás llegan al punto de ser capaces de
ayudar a otros precisamente porque no ganan el primer en-
cuentro o, habiendo de cualquier manera entrado al ministe-
rio, no saben cómo resistir los ataques del enemigo. El intento
por buscar un lugar seguro donde el enemigo no tenga que ser
confrontado cara a cara, en realidad es lo mismo que rendirse
al enemigo y perder la batalla.
El ganar en la guerra espiritual a un nivel personal es un
primer paso necesario para ganar en el nivel de un ministerio, y
es a ese tipo de encuentros que vamos a pasar a continuación.
107
La ofensiva cristiana
La necesidad de la ofensiva espiritual
El antiguo adagio atlético, "Una buena defensa es la mejor
ofensiva" puede cambiarse aquí para que diga: "Una buena
ofensiva es la mejor defensa". Es demasiado fácil desarrollar
una postura a la defensiva hacia nuestro enemigo espiritual
con un énfasis en sólo detener sus ataques. Esto, a la larga,
puede acreditarle más poder del que realmente se merece.
Nuestra comisión no es únicamente el repeler los ataques del
enemigo, sino invadir su territorio, liberar a aquellos que él
ha mantenido cautivos, y traerlos a la libertad del Reino de
Dios. Nosotros, al igual que Pablo, somos enviados al mundo
"para que abras sus ojos, para que se conviertan de las
tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que
reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia
entre los santificados" (Hechos 26: 18).
Como soldados en esta batalla espiritual, tenemos la con-
fianza de que la victoria decisiva fue ganada en la cruz y que
sólo es cuestión de tiempo antes de que el enemigo sea
109
GUERRA ESPIRITUAL
completamente dominado. El problema es que la Iglesia a
menudo no actúa según ese hecho. En lugar de obedecer su
comisión de moverse en contra del enemigo, los cristianos
intentan tener que ver tan poco con la batalla como les sea
posible.
El Antiguo Testamento ilustra una situación similar. Los
hijos de Israel habían sido informados yor Dios que Él les
daría la tierra de Canaán. Prometió que El enviaría a su ángel
por delante de ellos para echar al enemigo. Les enseñó su
habilidad para hacerlo al demostrarles su poder sobre los
dioses de Egipto, sacándolos de la cautividad, y dándoles la
victoria sobre cualquier clase concebible de enemigo -hu-
manos y naturales- cuando iban en camino al Monte Sinaí.
Israel, sin embargo, eligió muy a menudo el enfocarse en 10
negativo; la fuerza del enemigo que encontraba, las pruebas
a través del desierto, y el mal reporte de los diez espías que
se centraron en las ciudades amuralladas y en los gigantes en
vez de centrarse en el poder de Dios. Como resultado pasaron
treinta y ocho años innecesarios vagando por el desierto.
Acostumbrábamos cantar un coro que decía: "Mi Señor
conoce el camino a través del desierto; todo lo que tengo que
hacer es seguirlo". La idea está muy bien si tenemos en mente
el desierto entre la Tierra de Gosén en Egipto y Cades Barnea.
Pero si estamos hablando sobre el desierto entre Cades Bar-
nea y Sitim, la idea es muy mala. Israel no debería haber
estado en el desierto librando todas esas batallas sin sentido.
Deberían haber entrado a la Tierra Prometida en Cades Bar-
nea y marchar dentro de Canaán para reclamar su herencia.
El vagar por el desierto es una ilustración de la mediocridad
espiritual -un desierto en el cual se encuentra actualmente
gran parte, sino es que la mayoría, de la iglesia occidental.
Hay un sentido en el que de cierta forma es más fácil estar
en el desierto que en la tierra de Canaán. En el desierto tenían
maná para comer, sus zapatos y su ropa no se gastaban, y
tenían pocas cosas que hacer aparte de seguir a la nube cuando
se En Canaán había batallas que debían efectuarse,
enemIgos para echar fuera, labores del campo, y todo un
110
La ofensiva cristiana
nuevo estilo de vida que aprender. Los Israelitas bien pudie-
ron haber preguntado: "¿Quién necesita eso?"
De la misma manera, muchos están muy contentos con ir
a la iglesia los domingos para recoger su maná espiritual, pero
en realidad no tienen interés en hacer su propio trabajo. Están
contentos de que alguien esté haciendo algo con los paganos
en otros países, en las grandes ciudades y en las casas, pero
¿quién necesita la clase de problemas que van asociados con
ese tipo de ministerio? Tales personas dicen: "Esta cuestión
de los demonios no puede hacer otra cosa sino complicarle la
vida a uno, así que 10 mejor es tener que ver con ellos tan poco
como sea posible. Alguien necesita encargarse de ese tipo de
problemas, pero no yo".
La conquista de Canaán tiene algo más que enseñamos
que el hecho de la guerra. Nos da un modelo para la batalla.
Es especialmente importante que notemos que Israel jamás
ganó un conflicto por tener más soldados, más armas eficaces,
o.una que la del enemigo. Fue el Señor quien
hizo la dIferenCia en cada ocasión. Fue Dios quien echó al
de delante de Israel. En cada batalla fue el poder
espmtual el que determinó quién ganaba. Pero Dios no actuó
mientras Israel estaba sentado en el campamento, al menos no
mucha :recuencia: Siempre le dio a Israel algo para que
hiCIese. Teman que salir y tener contacto con el enemigo, y las
órdenes de Dios a menudo involucraban cosas sencillas para los
humanos, cosas de alto riesgo como el marchar trece veces
de una ciudad con doble muralla, tocar las trompe-
tas, .y gotar esperando que algo sucediera (Josué 6), o el
coro frente del ejército en contra del "gran
ejercIto de Aman, Moab, y del monte de Seir (2° Crónicas
20). En otras ocasiones sus órdenes involucraban un encuen-
tro armado. Parece que nunca hizo que se enfrentaran al
enemigo de la misma manera. El propósito obvio en esto fue
el mantenerlos conscientes de que no era la fuerza humana o
la inteligencia lo que estaba logrando la victoria -¡era Dios!
Cualquiera que ha estado involucrado en encuentros di-
rectos con el mundo demoníaco reconocerá las similitudes.
111
GUERRA ESPIRITUAL
Siempre es Dios quien hace la diferencia, y no nosotros; y
parece tener un infinito número de formas para hacerlo. Los
manuales de "Cómo Hacerlo" tienen un valor limitado en esta
guerra. Es imperativo que sea una relación abierta con nuestro
Señor la que nos dé la habilidad para discernir su guía.
Cuando Israel no se molestó en preguntarle a Dios qué era
lo que tenía que hacer, se metieron en problemas. Su derrota
en Hai y el engaño por parte de los gabaonitas son claros
ejemplos de eso (Josué 7, 9). (Josué 9: 14 dice: "Ylos hombres
e Israel tomaron de sus provisiones, y no pidieron el consejo
del Señor", BdlA). En efecto, cuando el pueblo falló en hacer
las cosas a la manera de Dios, Él incluso le permitió al
enemigo avergonzarlos con una vergonzosa derrota (comp.
Jueces 2: 10-15). De la misma forma, actualmente algunos
que han pensado que su protección era automática o que se
habían tomado a la ligera la idea de la guerra espiritual se han
encontrado tratando con una derrota la cual jamás pensaron
que fuera posible.
Encuentro de fuerzas
La guerra espiritual en esta dimensión, con frecuencia es
referida como un encuentro de poderes en la literatura misio-
nológica. La frase probablemente fue utilizada primeramente
por Alan Tippett. Uno de los primeros usos del término fue
en su libro Verdict Theology, publicado en 1969. Un capítulo
del libro se titula "El universalismo o encuentro de poderes",
y en éste Tippett dice: "Las Escrituras nos dejan con una clara
ilustración de una pelea que se está librando, de un conflicto
de poderes, con un veredicto de victoria o derrota para el alma
humana".] En su libro People Movements in Southern Poly-
nesia, publicado en 1972, el término se repite varias veces.
Aunque da ilustraciones de encuentros de poderes, no da una
definición general del término.
112
La ofensiva cristiana
Tippett deja en claro, sin embargo, que él ve una relación
importante entre el encuentro de poderes y el crecimiento de
la Iglesia. En una declaración a modo de resumen dice:
En el nivel de la conversión del paganismo... no
importa cuántos elementos puedan estar entrelazados
en la compleja conversión de una sociedad comunal,
la acción del grupo... debe centrarse en un encuentro
con un sitio material de poder en un punto específico
de tiempo... Donde ocurren tales demostraciones las
iglesias empiezan a crecer?
La gran pregunta en los círculos misioneros tiende a ser
¿qué lugar de preminencia debe tener el encuentro de poderes
en el ministerio evangelístico o misionero?, si es que debe
tener algún lugar. ¿Serán normativas?; es decir, ¿se debe
esperar que estén presentes constantemente? ¿Ocurren oca-
sionalmente? ¿O estamos desenfocados por hablar de estas
cosas? La filosofía balanceada enunciada anteriormente me
coloca en algún lugar cercano al centro de este espectro de
conceptos. La falta de poder de grandes segmentos de la
iglesia evangélica contemporánea no parece encajar en los
requisitos bíblicos para demostrar la gloria de Dios. Por otro
lado, la expectativa de que la vida de iglesia es una
batalla de manifestaciones sobrenaturales parece no encajar
en la figura de la Iglesia que se encuentra en las Escrituras.
Algunas ilustraciones de encuentros de poderes serían
vistos de una manera más exacta como encuentros de la
verdad con la superstición. Los conceptos animistas del poder
a menudo no son bíblicos, y su sistema de explicación del
mundo en el cual viven a menudo está lleno de información
errónea y de suposiciones equivocadas.
Nuestros conceptos occidentales tienden a poner
yoría de las referencias a la actividad sobrenatural o actiVIdad
espiritual en la categoría de la superstición. Si el concepto que
se menciona en este libro es exacto, hay un verdadero
poder de los espíritus al cual debemos estar preparados para
113
GUERRA ESPIRITUAL
enfrentar. Si podemos demostrar que el cristianismo nos da el
poder para vencer a los espíritus malignos que operan en
nuestro mundo, esto proveerá de una respuesta tanto a las
supersticiones como a los espíritus reales con los cuales
estamos en confrontación.
El encuentro de poderes algunas veces se presenta como
un componente necesario en el evangelismo eficaz y en la
plantación de iglesias. Dependiendo de la definición que uno
tenga del encuentro de poderes, eso puede ser o no ser verdad.
Si se incluye a la oración en el concepto de encuentro de
poderes, de acuerdo que tal encuentro es necesario, y
p.resentare más tarde un caso de esta situación. Sin embargo,
SI el encuentro de poderes se ve únicamente como encuentros
abiertos. ent!"e el ejercido por los espíritus malignos y el
poder ejercIdo por DIOS a través de sus siervos, entonces no
creo que tal encuentro de poderes sea siempre necesario.
veces s.e tiene la idea que cuando las personas
a DIOS mIlagros, están más aptos para creer. Hay
ejemplo bíblIcos de que eso haya sucedido (Hechos 5:12-14;
8:4-8; 13:11,12), pero también hay ejemplo de que eso no
sucede (Juan 6:36; 7:5; 15:24; Hechos 14:8; 16:16-24). A
no siempre le fue bien a pesar de sus milagros, y Pablo
paso a través de toda clase de sufrimiento por mano de
aquellos que vieron las señales y maravillas que él hacía.
Siempre existirán aquellos que rechazan la verdad sin
importar cuál sea la forma en que se presente. Jesús nos dijo
que esperáramos eso (Mateo 7:13, 14; Juan 15:18-25). Pero
El echando.fuera demonios y sanando a personas, y
le ordeno a sus segUIdores que hicieran lo mismo. Y Él está
a través de su pueblo -nocon el mismo
nIvelo don que El poseía, pero sigue sanando-. Además Él
hoy en día, le sigue dando la victoria a las personas sobre el
poder de los espíritus malignos.
. es que, vivimos en un mundo donde el poder
espmtual SIgue siendo real detrás de lo que sucede, y necesi-
operar en la esfera del poder de
DIOS y baja su dIVInO lIderazgo. Como aprendimos de la
114
La ofensiva cristiana
experiencia de Israel en el Antiguo Testamento, no debemos
hacer nuestras propias contribuciones a la situación ni calcu-
lar los recursos humanos necesarios para llevar a cabo un
determinado trabajo y esperar tener éxito por ello. Más bien
debemos buscar su evaluación de la situación y buscar en Él
los recursos necesarios para llevar a cabo su propósito. A
menos que podamos demostrar su poder para enfrentar las
circunstancias de la vida, no tendremos un mensaje que
atraiga mucho al resto del mundo. Como ya lo hemos dicho,
tal demostración puede ser cualquier cosa que vaya desde
soportar las presiones de la vida diaria hasta echar fuera
demonios, pero el poder debe estar presente.
115
m
Haciéndole frente a
las maquinaciones
de Satanás
EL ENCUENTRO DE PODERES primeramente se ha pen-
sado en términos del ministerio cristiano, pero eso está cam-
biando. La mayoría de las áreas de las cuales antes hablába-
mos sólo en situaciones transculturales ahora las estamos
enfrentando en nuestras propias culturas. Probablemente, es
cierto que aquellos que trabajan con las víctimas de la cre-
ciente oleada de actividades del ocultismo en este país, lo
vean más que aquellos que no están tan involucrados, pero no
hay ninguna duda de que la abierta actividad demoníaca está
aumentando. De cualquier manera, los cristianos necesitan al
menos estar conscientes de la dimensión de nuestra guerra
como una base para la oración.
Ahora consideraremos la forma en la cual debería estar
involucrada la iglesia para desafiar agresivamente la afir-
mación del diablo como "el dios de esta era [o mundo]"
(2
a
Corintios 4:4) y en rescatar a personas de sus garras.
117
GUERRA ESPIRITUAL
Evangelismo
La Iglesia tiene muchas funciones legítimas, pero ninguna es
más básica que el evangelismo -el llevar a las personas"...de
la potestad de las tinieblas .... al reino de su amado Hijo"
(Colosenses 1: 13). Y esto siempre es un encuentro de pode-
res. Involucra el mudarse de una esfera de poder a otra -de
la de Satanás a la de Dios. Aunque el poder espiritual siempre
está involucrado en la conversión, en el mundo animista esto
será entendido de una manera más clara que en la mayoría de
los lugares del mundo occidental.
Como ya lo hemos mencionado antes, la búsqueda del
poder a menudo es un factor clave en la decisión de un
individuo o grupo para dejar una religión no cristiana y
abrazar el cristianismo. Aunque esto puede ser menos cierto
en Occidente, las cosas se están poniendo de la misma mane-
ra. Pablo describe la conversión vista desde una perspectiva
como el mudarse "...de la potestad de Satanás a Dios..."
(Hechos 26: 18). Es en este sentido que el evangelismo invo-
lucra un encuentro de poderes. Necesitamos, por lo tanto,
incluir en nuestra teología de la conversión el concepto de
poder -el mudarnos de una área de poder (la de Satanás) a
otra área de poder (la de Dios) y el definir en qué lugar se va
a buscar el poder para hacerle frente a las crisis de la vida.
Nuestra teología obviamente necesita incluir muchas cosas
más, y las bases de la salvación deben ser mucho más amplias.
Pero ya que aquí es donde muchas personas empiezan a
pensar en la vida, necesitamos estar preparados para tomarlos
donde se encuentren.
Existen evidencias de que en la iglesia primitiva la prepa-
ración de los convertidos para el bautismo incluía una ense-
ñanza clara sobre el tema de las relaciones con Satanás y con
los demonios, que los candidatos pasaban a través de una
forma de exorcismo (o liberación), y que el mismo servicio
de bautismo era una dramatización de este "cambio de ban-
do". Se nos dice que después de la ceremonia de apertura, los
118
Haciéndole frente a las maquinaciones de Satanás
candidatos entraban al bautisterio, se arrodillaban en señal de
un reconocimiento humilde de su esclavitud al pecado y a
Satanás y volteaban su rostro hacia Occidente (la región
donde oculta el sol y por lo tanto las tinieblas de los
demonios). Luego los candidatos hacían una fuerte y valiente
declaración como si el diablo mismo estuviera presente: "Te
reprendo Satanás, a ti, a tu servicio y a todas tus obras". Y
luego le soplaban al diablo como un sím?olo de ,que lo
echaban fuera. Se informa que San AmbrosIo le pedIa a los
candidatos que escupieran en la cara de.l demonio un
claro acto de renuncia y de su incuestIOnable posIcIon en
Cristo.
l
Luego, la persona que estaba siendo bautizada .se v?lvía
hacia el Oriente, el símbolo del Cristo resucitado y vIct?n?So,
y afirmaban su nueva lealtad con palabras como las
tes: "Entro a tu servicio, oh Cristo". Esto con frecuencIa
incluía la imposición de manos y la unción con aceite para
enfatizar tres verdades claves: liberación de las potestades
demoníacas, limpieza por la sangre de Cristo y la llenura del
Espíritu Santo. Nosotros aún hablando las
últimas dos verdades, pero la ehmmacIOn de la renunCIa al
diablo por parte de los candidatos al bautismo es otro
del concepto occidental con su falta de un concepto
sobre los demonios. Sin embargo, no es difícil ver lo funcIO-
nal que sería, tal concepto y tal ceremonia de bautismo,.
los convertidos que vienen a Cristo de la práctica del amrrus-
mo y de muchas de las religiones . ,
Se necesita aclarar que esto no es solo cuestIOn de contex-
tualizar el cristianismo al sistema de creencias de las personas
a las que uno está ministrando. Un rompimiento
herencia espiritual impía y el establecer la herenCia
de uno basándonos en la adopción dentro de la farruha de
Dios, ser parte del proceso de en todos los
lugares. A menudo se convierte en uno de los pnmeros pasos
en el proceso de consejería. . . , '
Por ejemplo, una pareja de estudIantes Villa §l un dIa
diciéndome que les gustaría ser misioneros en Afnca, pero
119
GUERRA ESPIRITUAL
que las condiciones físicas de la esposa probablemente se los
impediría. Al hablar con ellos, descubrí que ella tenía algo de
historia en actividades ocultas dentro de su familia, incluyen-
do la práctica de una forma de sanidad mágica. Les aconsejé
que renunciaran a esto y a cualquier otra cosa de su pasado
que Dios les pudiera mostrar, y que afirmaran su posición en
Cristo en contra de cualquier potestad demoníaca que estu-
viera obrando. Lo hicieron, e inmediatamente la condición de
la esposa empezó a mejorar. Fueron al África por un período
corto con un equipo de estudiantes, y la esposa prosperó allí.
Actualmente están asignados permanentemente en Africa.
El fallo de no tratar con esta cuestión crítica en el momen-
to de la conversión y en el bautismo está conectado de una
manera cercana al sincretismo que se ha desarrollado en la
mayoría de los campos misioneros. Cuando fracasamos en
tomar en serio la obra de Satanás y de los demonios, y no
aplicamos el poder de la Cruz en contra de ellos, continúan
con su acoso en contra de las personas aun cuando tales
personas se hayan vuelto creyentes. La protección no es
automática, y a los demonios les gusta sacar ventaja de
cualquier debilidad o de cualquier creencia equivocada de
nuestra parte.
La destrucción de los objetos
del ocultismo
Relacionado muy de cerca con esta renuncia de la herencia
espiritual de uno, y la involucración personal con actividades
del ocultismo, está la limpieza de la persona y de la habitación
de cualquier objeto que se relacione a tal sistema de creencias.
Esto es lo que estaba por detrás de la quema de libros relacio-
nados con la adivinación en Hechos 19. Esto no es solamente
algo simbólico del rompimiento de uno con tales prácticas; es
un desafío abierto a las potestades demoníacas que se encuen-
tran detrás de ello para que se defiendan, si es que pueden. Ya
hemos discutido la relación entre los objetos físicos y los
120
Haciéndole frente a las maquinaciones de Satanás
demonios; mencionamos que los objetos no tienen poder en
sí mismos. También echamos un vistazo breve a la supersti-
ción. El suponer, sin embargo, que jamás hay un poder
involucrado, le permite a los demonios continuar mediando
su poder a través de los objetos.
También relacionado con esto es el desafío del poder que
se piensa que reside en tótems de animales, aves o reptiles.
Alan Tippett habla sobre esta forma de encuentro de poderes
en sus escritos sobre este tema. Nos relata, por ejemplo, sobre
el jefe de una tribu en Polinesia, quien se volvió creyente pero
que no había tenido éxito en convencer a otros líderes de que
había hecho la decisión correcta y que deberían seguirlo.
Finalmente decidió demostrar el poder de su nueva fe, desa-
fiando los espíritus detrás de una tortuga sagrada, comiéndose
la carne de dicha tortuga. Cuando lo hizo y no le sucedió nada,
cambió la respuesta de estas personas. Tippett informa:
La demostración [del poder de Cristo] se convirtió en
un punto de referencia de una acción subsecuente por
parte de las personas que deseaban cambiar su reli-
gión. Lo que habían oído sin una gran convicción, por
parte de misioneros que pasaban por allí, de pronto se
convirtió en algo dramáticamente relevante. Una gran
puerta abierta para los misioneros.
2
Algunos dirían que en primer lugar la "demostración"
mostró que no había ningún poder en el animal tótem, que
desde el principio sólo era superstición. No hemos tenido
éxito para convencer de tal hecho a las personas que vienen
de un sistema de creencia animista, incluso después de una
amplia educación. Por ejemplo, un estudiante africano me
contó que en su país, el cual es una de las naciones más
avanzadas en África tanto en educación como en términos de
porcentaje de personas que profesan ser cristianas, un reco-
nocido abogado murió y su esposa estaba haciendo los arre-
glos para su sepelio cuando los líderes de la tribu del hombre
llegaron a pedir el cuerpo.
121
GUERRA ESPIRITUAL
Insistieron en que debía ser sepultado en el territorio de la
tribu o que tendrían grandes problemas con los espíritus. La
esposa no era de esa tribu, e insistía en que fuese sepultado
en la ciudad que trabajaba y donde había muerto. Finalmente
el caso terminó en la suprema corte de ese país, y los líderes
cristianos que fueron llamados como testigos afirmaron que
era importante sepultar el cuerpo en el territorio de la tribu
para evitar problemas con el mundo espiritual.
Esta clase de sincretismo está presente en grandes seg-
mentos de la Iglesia, y está allí porque no hemos tratado de la
manera correcta con el tema del poder espiritual. Si el poder
de los espíritus es real, se necesita un poder verdadero para
vencerlos. Cristo provee de ese poder, y por lo tanto no hay
ninguna base para temer lo que los espíritus -reales o ima-
ginarios- puedan hacemos. Una teología buena sobre este
punto se encarga de lo real de este caso y también de las
supersticiones.
Sanidad
Otro aspecto de ministerio el cual involucra la demostración
de poder es la sanidad. Este tema se ha discutido ampliamen-
te, y no intentaré ni siquiera hacer un resumen de las demás
posiciones, ni tampoco supongo que lo que yo diga va a
terminar con las discusiones. Estoy convencido, sin embargo,
de que el misionero que no está preparado para confiar en
Dios para que sane las condiciones físicas se encontrará con
muchas dificultades para convencer a las personas con una
base animista en su sistema de creencia, que el cristianismo
en realidad es una religión de poder.
. No puede h ~ b ~ r ~ u d a de que el poder era una parte
mtegral en el rmmsteno de Jesús, y estoy de acuerdo con
James Kallas, quien argumenta en su libro The Significance
of the Synoptic Miracles que la sanidad y el trato con los
demonios no eran aspectos del ministerio sólo para Él, para
así confirmar su identidad como Mesías y para darle validez
122
Haciéndole frente a las maquinaciones de Satanás
a su mensaje, aunque ambas cosas sirvieron para tales fines.
No obstante, fueron una parte integral de su ministerio. El
hacer retroceder el poder del usurpador "dios de este mundo"
fue llevado a cabo por medio de la demostración del poder de
Dios, al igual que por la proclamación de su verdad, yesos
dos elementos de ministerio continúan siendo válidos hoy en
día, especialmente en las fronteras de las misiones donde la
Iglesia apenas está siendo plantada.
Estoy consciente de los argumentos que dicen que tales
"milagros" fueron singulares de cierto período de la historia
bíblica y que no se puede esperar que sucedan en la actuali-
dad. Sin embargo, creo que el argumento no es convincente,
especialmente cuando se habla de plantar la Iglesia en áreas
del mundo donde no ha existido previamente. Parece ser que
actualmente Dios está utilizando la sanidad y el echar fuera
demonios para atestiguar acerca de la veracidad del mensaje
del Evangelio, tal y como lo hizo en tiempos apostólicos, y
que tales ministerios aún siguen siendo una parte vital de
nuestro ministerio, y que no es sólo la confirmación del
mensaje verbal. Nuestra fe debe estar basada en la verdad, no
únicamente en los milagros; pero parte de la verdad es que
verdaderamente Dios continúa trabajando con poder en todas
las áreas de la vida.
La experiencia de la iglesia en China continental es un
ejemplo dramático de esto. Por ejemplo, en 1983, apareció el
siguiente informe:
En cierta aldea de la provincia de Henan .... había
solamente seis cristianos hace un año. Actualmente
ese número se ha incrementado a más de mil.. ..
Los de la aldea dieron dos razones de este extraor-
dinario fenómeno: (l) aparecieron muchas señales y
milagros; una joven de la aldea, declarada muerta en
un hospital y quien no mostró signos de vida durante
tres días, se recuperó, y un hombre que estuvo inváli-
do durante dieciocho años fue sanado; 2) había bue-
nos líderes que hablaban con valor y con autoridad.
3
123
GUERRA ESPIRITUAL
Fueron de tanto significado estas demostraciones de po-
der que los oficiales de provincia He?an
pusieron ciertas normas para las IglesIas, las cuales mclUlan:
"No orar por los enfermos ni exorcizar demonios".4
Relatos similares se pueden mencionar de otras muchas
partes del mundo. Parece muy evidente que Dios está prepa-
rado para hacer, y de hecho está haciendo, mucho más allá de
nuestros conceptos o de 10 que nuestra fe veía como algo
posible. Para terminar con el trabajo de colocar iglesias entre
todos los pueblos, se requiere que estemos en contacto con
nuestro Comandante. Él continúa dando la victoria sobre el
enemigo a través de su divino poder.
Habiendo dicho esto, sin embargo, debemos reconocer
que los sufrimientos humanos son causados por muchas cosas
diferentes, y es necesario tener en cuenta la causa cuando se
busca la sanidad.
El sufrimiento físico puede ser causado por una herida,
por enfermedades transmitidas genéticamente, por organis-
mos en nuestro medio ambiente, por las emOCIOnes, por la
piel, por los demonios y por la divina providencia. La provi-
dencia está involucrada hasta cierto grado en todos los casos.
Mi punto es, sin embargo, que Dios siempre quiere tratar con
las causas básicas, no únicamente con los síntomas. Por
ejemplo, no servirá de nada que oremos por una enfermedad
que es causada por el pecado si no estamos dispuestos a tratar
con el pecado. .
Una clásica ilustración de esto nos la da DaVId Seamands.
Seamands fue la segunda generación de misioneros en la
India. Él también tuvo problemas con serios ataques de asma.
En el pasado había estado orando por ello sin ningún cambio.
Entonces, un día leyó que el resentimiento podía causar tal
cosa como el asma. Eso era interesante, pero él estaba seguro
de que había tratado con eso hace mucho tiempo, y estaba
seguro de que ya no tenía ningún resentimiento. Conforme
intentó continuar con su lectura, el Señor continuaba dicién-
dole: "¿Qué hay con lo de tu madre?" Ya desesperado le
preguntó a su esposa si había notado alguna relación tensa con
124
Haciéndole frente a las maquinaciones de Satanás
su madre. Ella le dijo que sí, pero que era algo demasiado
delicado como para haberlo mencionado. Así que Seamands
empezó a tratar con sus sentimientos hacia su madre. Confor-
me 10 hacía, se dio cuenta de que ya no tenía los ataques de
asma.
5
La sanidad en este caso no fue una cuestión de milagro
como respuesta a su fe; fue un acto de Dios como respuesta a
su obediencia. Pero sin la obediencia, en forma de perdón,
Dios no podría haber contestado a la oración de sanidad.
La experiencia de Pablo en Listra nos provee de un buen
modelo bíblico de cómo es que la sanidadencaja en el ministerio.
Las Escrituras nos dicen que uno de los hombres que estaban
sentados escuchando la predicación de Pablo era un imposibili-
tado de nacimiento, y que cuando Pablo se encontró con su
mirada "...vio que tenía fe para ser sanado" (Hechos 14:8-10).
Pablo no dijo: ''Tengo el don de sanidad, así que iré a sanar a unas
cuantas personas" -aparentemente él no fue por Listra sanando
a todo el mundo-. Simplemente respondió a la incitación
del Espíritu Santo. El Espíritu le estaba dando el don de
sanidad, como Él quería (la Corintios 12:11).
Una ilustración contemporánea de esto viene del aviva-
miento en Indonesia hace unos cuantos años. Después de
informar sobre casos de sanidad que él mismo había investi-
gado, Kurt Koch dice: "Esto no significa que los miembros
del equipo puedan sanar cuando ellos quieran, sino más bien
que ellos le consultan al Señor con respecto a cada caso en
particular".
6
Se ha hecho mucho daño a personas cuando
amigos bien intencionados han intentado pedir la sanidad de
ellos o echar fuera demonios antes de hablar con Dios sobre
el caso y de haber llegado a la base del problema. Algunas
veces olvidamos la lección de la batalla de Hai; no puedes
esperar que Dios actúe con poder cuando no se ha tratado con
el pecado.
Verdaderamente es cierto que la vida cristiana es el emo-
cionante proceso de intentar guardar el balance, y jamás ha
sido tan verdadero como lo es en esta área del ministerio.
125
GUERRA ESPIRITUAL
Una confrontación abierta
Otro tipo de encuentro de poderes el cual se puede convertir
en parte del ministerio cristiano es la confrontación abierta
con los practicantes de las artes del ocultismo. Pablo en-
frentó esto en Pafos, con Elimas el mago. El encuentro de
poderes demostró claramente que el poder de Dios era
inucho mayor que cualquier otro poder conocido por Elimas,
y tuvo un papel importante en el procónsul que vino a la fe.
Lucas nos dice que "entonces el procónsul, viendo lo que
había sucedido, creyó, maravillado de la doctrina del Señor"
(Hechos 13: 12).
Aprendí esto primeramente a través de la literatura misio-
nera hace muchos años, específicamente la biografía de John
Paton. Paton fue un misionero pionero en las Nuevas Islas
Hébridas. Esto fue antes de los días de los aviones y la radio.
Cuando un barco te dejaba en una de esas islas, por lo menos
estabas allí hasta que otro barco hiciera una escala. No había
muchas opciones disponibles en una emergencia. En tal situa-
ción, una noche Paton estaba hablando en una aldea a un
pequeño grupo de personas. En el círculo reconoció a tres
hombre quienes se sabía que eran los magos más poderosos
del área. Ellos habían demostrado su poder muchas veces.
Cuando Paton terminó su mensaje, estos hombres le dije-
ron: "Misionero, no necesitamos a su Jehová. Podemos ma-
tarlo a usted con el poder de Nahak" -"Nahak" era el nombre
de uno de los espíritus de quien obtenían su poder-o ¿Qué
hace un misionero en ese momento? Verdaderamente las
opciones de Paton eran pocas. Él tampoco tenía el lujo de un
salón bien iluminado, con varios compañeros cristianos para
tomar una decisión. El misionero, sin embargo, no vaciló.
Sabía que estas personas creían y practicaban una magia
contagiosa. (Esto quiere decir la creencia de que algo que ha
estado en contacto con el cuerpo de una persona continúa
estando en contacto con ella y por lo tanto puede ser tratada
como la extensión del cuerpo de uno). Así que Paton tomó
126
Haciéndole frente a las maquinaciones de Satanás
tres trozos de fruta, mordió cada una de ellas, y le dio el resto
a los tres magos con este mensaje público:
Me han visto comer de este fruto; me han visto darle
los restos a vuestros "hombres sagrados"; han dicho
que me pueden matar por Nahak, pero yo los desafío
a que lo hagan si es que pueden, sin flechas ni lanzas,
sin garrote y sin fusil; porque yo niego que tengan
algún poder en mi contra .... por medio de su magia.?
Cuando después de una semana estos tres hombres ende-
moniados no pudieron hacerle ningún daño a Paton -cuando
intentaron recurrir a las lanzas, Dios detuvo sus brazos en el
aire para que no pudieran lanzarlas-, pueden estar seguros
de que el pueblo "escuchó" el Evangelio con una claridad que
no podían haberla escuchado antes cuando salía de la boca del
misionero.
Abou había sido un mago musulmán en Burkina Faso
antes de su conversión, pero después de recibir una enseñanza
básica de los misioneros menonitas que lo habían llevado a
Cristo, empezó a ministrar a su pueblo. Sin embargo, no pasó
mucho tiempo hasta que los magos empezaron a intentar
librarse de Abou. El cambio en su vida y la credibilidad de su
testimonio estaba teniendo un profundo impacto en su pue-
blo. Después de muchos dramáticos intentos fallidos para
acabar con su vida, una mujer de nombre Makoura, con la
reputación de ser la mago más poderosa en toda el área, invitó
a predicar a Abou en su aldea. Se decía que su poder provenía
de un espíritu maligno que le había dado la capacidad de
asesinar a cientos de personas. Su verdadero propósito con la
invitación obviamente era otro que el escuchar predicar a
Abou. Lorent Entz informa sobre lo sucedido ese día:
Este viaje se efectuó en una bicicleta prestada. Abou
llevabaunareproductora de cintas de laBibliayunamuda
de ropa De pronto, con un ruido explosivo, la bicicleta
quedó envuelta en llamas. Abou milagrosamente
127
GUERRA ESPIRITUAL
escapó ileso junto con su material de enseñanza cris-
tiano, pero todo lo demás se quemó. Incluso la arena
no apagó de inmediato el fuego. Así que Abou conti-
nuó a pie hasta su destino.
Al llegar, Makoura exclamó: "¿Qué haces aquí? Se
supone que deberías estar muerto". Abou respondió:
"Usted me invitó, y yo he venido con el poder de
Jesús". Abou fue invitado a compartir esta fuente de
poder con Makoura. Pasó la noche en la casa del
espíritu maligno que ya no podía continuar viviendo
allí; este no había sido victorioso en el encuentro de
poderes con el Jesús de Abou".8
Muchas personas no tienen un concepto de categorías en
el cual insertar tal historia junto con su significado. El hecho
es, sin embargo, que más tarde Makoura se convirtió en
cristiana, como lo hicieron muchos otros del área -algo que
pienso que no hubiera sucedido si alguien no hubiese estado
preparado para confrontar personalmente al ene!11Ígo con una
demostración del poder de Cristo.
La Biblia no nos da la comisión de ir a la caza del "león"
para crear tales situaciones, pero está muy claro que debemos
estar preparados con la fe y el valor que se requiere, para hacer
frente a tales confrontaciones de una manera victoriosa cuan-
do las encontramos.
Echar fuera demonios
Uno de los encuentros de poderes más obvios es el echar fuera
demonios. Desafortunadamente, no hay muchos misioneros,
evangelistas o pastores que entren en este ministerio de ma-
nera preparada para enfrentar los problemas demoníacos. En
el campo misionero, a menudo se supone que los pastores
nacionales están capacitados para encargarse de tales situa-
ciones, pero eso no siempre es verdad, especialmente si
han sido educados en escuelas misioneras de misioneros
128
Haciéndole frente a las maquinaciones de Satanás
occidentales. Sin embargo, es cierto que la demostración de
poder en tales confrontaciones puede ser la clave para liberar
a un grupo que aparentemente se resiste al Evangelio.
Por ejemplo, ha habido un testimonio cristiano entre los
chinos de Kalimantan Occidental (antiguamente Borneo) du-
rante muchos años. Inmigrantes de China han traído su fe
consigo, y había un par de débiles congregaciones de creyen-
tes. El control comunista de China había traído división a la
comunidad, la cual se desbordó en las iglesias. El superinten-
dente de Overseas Missionary Fellowship (antiguamente Mi-
sion al Interior de la China) en Indonesia durante ese tiempo
dice sobre la situación:
Al ser mercaderes y de finanzas, pocos tenían tiempo
para las cosas espirituales y mostraban poco interés en
el Evangelio. Por otro lado, los ancianos y los jóve-
nes, los pobres y los ricos, vivían toda su vida sujetos
a esclavitud, eran esclavos de Satanás y de sus emisa-
rios, y tenían un constante temor de los espíritus
malignos, los cuales eran tan reales para ellos como
las riquezas que poseían.
9
Cuando la OMF decidió entrar en este campo en 1952, se
les dijo que "era imposible esperar algún resultado espiritual
trabajando bajo tales condiciones", y durante los primeros
años de ministerio parecía que esa era la verdad. Habían visto
un total de cinco convertidos durante ese tiempo. George
Steed, el superintendente del campo, dice:
Sin embargo, algo empezó a suceder. En los próximos
años, más de 1.500 hombres y mujeres vinieron a
tener una experiencia de salvación y de la gracia de
Dios. Las barreras políticas se derribaron, corazones
endurecidos por años de rechazo al Evangelio fueron
suavizados; vidas que habían sido entregadas por
completo al servicio del diablo eran renovadas y ren-
didas al Señor para servirlo voluntariamente. Los
129
GUERRA ESPIRITUAL
jóvenes se unieron para formar brigadas evangelísti-
cas y respondían a invitaciones urgentes para llevar el
Evangelio a las aldeas en el campo. Otros jóvenes
dedicaron sus vidas al servicio completo y buscaron
entrenamiento en escuelas y universidades bíblicas. 10
Kalimantan Occidental se convirtió en uno de los resplan-
decientes puntos de la obra de OMF, y la Iglesia floreció.
Cuando se le preguntó qué había llevado a esto, Steed respon-
dió:
No pasamos por alto los años de preparación y de
paciencia, de sembrar la semilla fielmente, o el regar
la semilla por medio de las oraciones fieles de los
santos alrededor del mundo; pero creemos que no es
una coincidencia que cuando los siervos del Señor
comenzaron a desafiar abiertamente a las potestades
de las tinieblas y, en el nombre de nuestro Señor
victorioso, le ordenaron a los demonios que salieran
de aquellos que estaban poseídos, las puertas del
infierno empezaron a ceder y los cautivos fueron
liberados ".11
No propongo que esto sea el "curalotodo" para los cam-
pos difíciles, pero esto permanece para que se vea cómo
muchos "grupos resistentes" pueden abrirse al Evangelio a
través de una disposición de tomar en serio el control demo-
níaco que existe sobre los pueblos.
La guerra en la cual estamos involucrados todos los
cristianos ciertamente demanda que tomemos una postura a
la ofensiva en relación con el enemigo. Se nos ha comisiona-
do para que invadamos su territorio, no sólo esperar a que nos
ataquen.
130
El arma final
"LA ORACIÓN ESTÁ DONDE ESTÁ LA ACCIÓN. Cual-
quier iglesia sin un buen programa de oración, organizado y
sistemático, simplemente está operando un molino religio-
SO".l Son palabras fuertes, pero nos llevan al corazón de la
guerra espiritual en la cual estamos involucrados. El progra-
ma de oración de la iglesia no sólo necesita estar bien organi-
zado y ser sistemático, sino que también necesita estar basado
en una teología y conceptos correctos. Muy a menudo los
pastores sólo hablan de cuántas personas hay en una reunión
de oración, pero no dicen si las personas realmente están
aprendiendo a orar y si las oraciones están siendo respondi-
das. Lo fundamental en la oración está entre si oramos a un
Dios que t i e n ~ el control soberano sobre el universo y si
creemos que El es capaz de darnos la victoria sobre las
potestades de las tinieblas con las cuales luchamos.
Solía ver la oración como una actividad de apoyo espiri-
tual, algo así como el cuerpo de intendencia en el ejército, que
envía provisiones a las tropas en la línea de batalla en tiempo
de guerra. En una de nuestras tareas de combate durante
la Segunda Guerra Mundial, las tropas que se suponía debían
131
GUERRA ESPIRITUAL
aprovisionamos con materiales para nuestras actividades en
el frente de batalla no tenían el mismo sentido de urgencia que
aquellos que nos encontrábamos al frente de la batalla; como
resultado sufrimos racionamiento en nuestra unidad hasta el
grado en que las unidades de artillería usaban primeramente
las armas y municiones confiscadas. (Al capellán para el cual
trabajaba como ay ú;ia:l.te ni siquiera se le daba una ración de
gasolina ya que no se le consideraba estratégico para la
operación de la unidad). Las personas que no oran por aque-
llos que están en la línea de batalla del ministerio espiritual,
algunas veces son comparadas con las tropas de aprovisiona-
miento que fallaron en enviamos lo necesario. Ahora veo esa
ilustración de una manera un poco diferente.
La oración no es una actividad de la retaguardia; la
oración es estar al frente de la guerra espiritual. Es nuestra
arma final en nuestra ".. .lucha... contra principados, contra
potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este
siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones
celestes" (Efesios 6: 12). Es como lo dice S.D.Gordon en su
libro Quiet Talks on Prayer: "La oración está dando el golpe
de la victoria contra el enemigo oculto. El servicio está
reuniendo los resultados de ese golpe entre las (personas) que
vemos y tocamos".2 En cierto sentido sería correcto decir que
la oración no es sencillamente un arma que utilizamos; es la
batalla misma. Por ello es que se nos dificulta tanto la oración
con perseverancia.
Anteriormente dijimos que hay una manera para que cada
cristiano esté involucrado en presionar en el frente de batalla
en contra del enemigo. No son sólo los misioneros y los
obreros de tiempo completo los que hacen esto. ¡Más bien son
todos los cristianos que oran!
Otro concepto clave, sin embargo, necesita ser considera-
do antes de ver de una manera más específica a la oración
como la última arma dentro de la batalla en la cual todos
estamos involucrados.
132
El arma final
Tratando con demonios
territoriales
Un área de la guerra espiritual que apenas se está empezando
a tomar con seriedad es la confrontación de demonios asocia-
dos con lugares específicos o con unidades geopolíticas. Todo
el concepto de los dioses de las naciones en el Antiguo
Testamento, incluyendo las referencias en Daniel al príncipe
de Persia y al príncipe de Grecia (Daniel 10: 13, 20), nos
provee de una perspectiva bíblica sobre esto. La declaración
de Jesús sobre "atar al hombre fuerte" (Mateo 12:29) y las
referencias del Nuevo Testamento a las potestades y princi-
pados también pueden aplicarse a este tema.
He llegado a creer que Satanás verdaderamente asigna un
demonio o un cuerpo de demonios a cada unidad geopolítica
del mundo, y que éstos se encuentran entre los principados y
potestades contra las cuales luchamos. A mí, este concepto
primeramente me vino en el contexto misionero cuando leí
sobre un misionero que iba a una aldea india norteamericana
en Canadá. Un veterano de tal ministerio le dijo que era mejor
que estuviera preparado para batallar con los demonios de la
aldea a su llegada. La visión y el entrenamiento que el joven
misionero tenía no lo habían preparado para tales conceptos,
y el nuevo misionero y su familia se mudaron sin pensarlo
más. Sin embargo, no pasó mucho tiempo antes de que su
esposa enfermara y tuviera que ser trasladada en un avión.
Posteriormente su hijo enfermó y también tuvieron que lle-
várselo. El joven estaba de pie y solo en su habitación con su
espalda contra la estufa para mantenerse caliente cuando
escuchó un horrible ruido que parecía salir de la tubería de la
estufa. De pronto, algo saltó sobre su espalda. Aunque no
podía ver nada, apenas si pudo agarrarse de una silla para
sentarse. La "cosa" se identificó como el demonio de la aldea,
y continuó la batalla. El misionero sabía lo suficiente como
para clamar su posición en Cristo, y le dijo: "De acuerdo,
ángel guardián de esta aldea, peleemos. Jesucristo me envió
133
GUERRA ESPIRITUAL
aquí. Tal vez muera, pero no me iré. En la mano del Señor
está la vida y la muerte". Después de treinta minutos de lucha,
clamando la victoria legal del Calvario y todo el tiempo
tratando de respirar, el demonio se fue, tal y como había
venido, y el misionero se quedó para continuar con su minis-
terio.
3
Aquellos que están asociados con la traducción de la
Biblia me han contado que sus equipos de traducción parecen
experimentar dificultades especiales en dos momentos de su
trabajo. El primero es cuando entran a una nueva tribu, y el
otro es cuando el Nuevo Testamento completo es entregado.
Es obvio el por qué Satanás provoca dificultades especiales
en estas dos ocasiones. No se va a quedar tranquilamente
sentado viendo que su territorio está siendo invadido por el
ejército del Señor contra el cual él se ha revelado, ni al ver
que la verdad de Dios se pone al alcance para desenmascarar
las mentiras a través de las cuales él ha mantenido el control
de las personas de esa tribu o nación.
No sabemos cómo se relaciona esto con muchos otros
problemas de los misioneros, porque ni siquiera se ha visto
como algo que está en el área de las posibilidades. Más
recientemente, sin embargo, algunas otras cosas han llamado
nuestra atención. Por ejemplo, hay una ciudad en la frontera
entre Brasil y Uruguay en la cual la calle principal es la
frontera internacional. De un lado de la calle es Brasil y del
otro es Uruguay. Ralph Mahoney, de World MAP, cuenta de
un misionero que estaba en esta ciudad repartiendo folletos.
En la calle del lado de Uruguay la gente no respondía.
Rutinariamente se rehusaban a tomar los tratados o si no los
tiraban de inmediato. Pero luego notó que una persona que
había rehusado el tratado en el lado de Uruguay cruzó alIado
de Brasil y lo aceptó, e incluso le dio las gracias al misionero
de una manera profusa. Esto despertó su curiosidad; así que
realizó una observación estructurada y descubrió que el mis-
mo patrón era seguido por varias personas más.
134
El arma final
Peter Wagner informa que:
Más tarde, conforme (el misionero) estaba orando
sobre el incidente, las palabra de Jesús vinieron a su
mente: "Ninguno puede entrar en la casa de un hom-
bre fuerte y saquear sus bienes, si antes no le ata, y
entonces podrá saquear su casa" (Marcos 3:27). ¿Po-
dría ser que el "hombre fuerte" del lado de Brasil
había sido atado mientras que el "hombre fuerte" del
lado uruguayo continuaba ejerciendo su poder?4
La idea de un espíritu en particular asociado a un área geo-
gráfica en particular o a un grupo cultural es generalmente un
concepto familiar entre los pueblos tribales.
Nuestros conceptos de un doble nivel dan como resultado
una tendencia a separar el mundo espiritual del natural, y hace
que nos parezca rara la idea de que un espíritu tenga tanto que
ver con los asuntos de un lugar en particular como para ser
considerado el espíritu que está en control. Sin embargo,
existen indicaciones bíblicas de que el plan de Dios incluyó
la asignación de un ángel a cada nación.
5
Satanás, siendo un
falsificador, simplemente ha copiado este patrón asignando a
uno de sus ángeles caídos para que haga un patrón paralelo al
del gobierno de Dios.
Este concepto no parece ser prominente en el Nuevo
Testamento, pero dependiendo una vez más de los conceptos
que uno tenga, se puede ver que "los principados y potesta-
des" del Nuevo Testamento encajan bien en este patrón.
Nuestras "lentes" culturales pueden hacer que nos cueste
trabajo enfocar esto.
De cualquier manera, los espíritus territoriales no deben
ser el enfoque primario de nuestra vida o ministerio ya que
no son presentados de esa manera en las Escrituras. Pero el
comprender que esto verdaderamente es parte de la e s t r u c t u ~ a
del reino del enemigo le da perspectiva a nuestra estrategIa
para la batalla y, creo yo, en especial a nuestras oraciones.
135
GUERRA ESPIRITUAL
La oración como una guerra
El sorprendente movimiento de avivamiento que ha estado en
proceso en Argentina ilustra este punto. Edgardo Silvoso, al
escribir en Global Church Growth, informa que 3.000 perso-
nas, y posiblemente hasta 8.000, cada día estaban haciendo
una decisión por Cristo en Argentina en el momento en el que
él escribía el artículo. Uno de los elementos clave en la tarea
evangelística que parece ser algo nuevo es el papel de la
oración. No se organizan únicamente brigadas de oración
para apoyar a los evangelistas y no es únicamente la oración
una parte prominente del servicio, sino que al menos uno de
los evangelistas pasa varios días, hasta dos semanas, en ayuno
y oración, para atar "al hombre fuerte" o al "príncipe" que
controla las tinieblas de ese "cosmos" en particular, antes de
empezar la cruzada.
6
Tan pronto como el Señor le da la seguridad
de que esto ha sido hecho, empieza a predicar. Los resultados
hablan por sí mismos. Esta es una ilustración dramática de la
declaración de S.D. Gordon: "La intercesión está ganando la
victoria sobre el jefe, y el servicio está tomando el campo
después de que el jefe ha sido echado fuera."?
Hay otros elementos en los ministerios de evangelización
en Argentina los cuales ayudan a tener tal respuesta. Uno de
ellos es la seriedad con la cual los obreros toman todo el
concepto de la guerra espiritual. Esto se refleja en la manera
en que oran, pero también se ve, entre otras cosas, en el uso
de una tienda de "cuidado intensivo" en donde se ministra a
los endemoniados. Muchos evangélicos simplemente han
decidido ignorar las manifestaciones demoníacas o evitar las
confrontaciones o el ministerio a los espiritistas. Pero en
donde el desafío se hace de frente, el poder de Dios es
claramente demostrado, y muchos son atraídos a Él.
Silvoso informa que cuando Carlos Anacondia, uno de los
principales evangelistas de Argentina, fue a la ciudad de
Córdoba, le dijeron que era un centro educativo sofisticado y
que su estilo de evangelismo no sería recibido. Se llevaron a
cabo las reuniones de oración, y empezó la cruzada. Después
136
El arma final
de dos meses, se habían registrado más de 50.000 decisiones
por Cristo en la ciudad de Córdoba.
8
Lo que verdaderamente está en juego en aquello a lo que
se llama "oración de guerra" sigue siendo la gloria de Dios.
Mi observación de las oraciones que escucho en la mayoría
de las iglesias a las que vaya en las cuales ministro (y, muy
a menudo, incluso en mis propias oraciones) es que son
oraciones relativamente "pequeñas". Pedimos por nuestras
necesidades diarias y por "gotas de misericordia", pero muy
rara vez pedimos por naciones enteras. No hay muchas per-
sonas que oren como John Knox: "¡Dame a Escocia o mori-
ré!" ¿No se debe esto a que hemos perdido el concepto de
Yavhé como el Señor de las naciones? ¿Acaso no son nuestras
oraciones el reflejo de nuestro concepto de Aquel a quien
oramos? Una estrofa algo familiar dice así:
Vienes a un Rey;
trae grandes peticiones contigo.
Porque su gracia y su poder son tales
que nadie jamás puede pedir demasiado.
Si la mayoría de nuestras oraciones en realidad son un
reflejo del concepto de la gloria y del poder de nuestro Dios,
nuestra teología tiene una seria necesidad de un repaso.
En el análisis final, el interrogante no es si existen demo-
nios asignados a las "naciones", sino si nuestro Dios es lo
suficientemente grande como para hacerse cargo de cualquie-
ra o de todos ellos. Muchos de los grandes guerreros de
oración en la historia de la Iglesia no han reflejado un con-
cepto consciente de espíritus territoriales, pero han movi,?? el
corazón de Dios para que venza el poder de tales espmtus
-los espíritus que atan la mente de los incrédulos- y para
que libere a aquellos que son sus cautivos.
También es probable que Paul Billheimer esté en lo co-
rrecto al decir que la clase de oración más poderosa es la
alabanza. La alabanza, él sostiene, es la mejor manera para
desarrollar la fe ya que se centra en el carácter de Dios, y es
137
GUERRA ESPIRITUAL
la fe la que finalmente vence al enemigo.
9
Así que la oración
de guerra no es una clase de oración negativa --es orar en
contra de los espíritus territoriales-o Es una clase muy
positiva de oración en la forma de afirmación del poder
soberano de Dios, de la naturaleza infinita de su amor, y la
victoria del Calvario sobre todos los enemigos de Dios.
Sin embargo, Jesús enseñó que no podemos saquear la
"casa de un hombre fuerte" a menos que primero lo atemos
(Mateo 12:29). Ese concepto parece estar en el contexto del
ministerio a individuos, pero el principio es el mismo en el
ministerio a grupos de personas. A algunos les gustaría redu-
cir esta cuestión de "atar" a una sola orden autoritaria excla-
mada por el cristiano. Creo que el atar, especialmente al tratar
con los demonios territoriales, es un proceso. Ese proceso está
prevaleciendo, la oración intercesora --es la clase de oración
descrita por Wesley Duewel en su libro La oración poderosa
que prevalece10 y por Thomas White en el documento que
entregó en Lausanne n.
Algunas veces el atar se presenta de tal manera que parece
que podemos ir por todos lados atando a los espíritus que
controlan cualquier área que elijamos. Creo que ese no es el
caso. Sin embargo, creo que cuando Dios le da la comisión a
una iglesia o a un equipo misionero para ministrar en una
localidad en particular, esa iglesia o esos misioneros y el
equipo de oración que ministra con ellos pueden pedir la
autoridad de nuestro Señor a través de la oración intercesora
sobre todo espíritu del enemigo que pida ese territorio para
Satanás. Dios continúa siendo el Dios de las naciones, y aún
continúa respondiendo las oraciones de su pueblo a altos
niveles de p o d ~ r espiritual.
Nuestros conceptos a menudo se interponen aquí y en
otras áreas de nuestra guerra espiritual. Simplemente no esta-
mos convencidos de que los espíritus hagan cosas en este
mundo para bien o para mal.
Algunas veces escuchamos a las personas decir: "No
puedo predicar; no puedo enseñar, no puedo cantar; todo lo
que puedo hacer es orar". Eso es como si un soldado dijese,
138
El arma final
"No tengo una ametralladora, ni una bazuca, ni un cañón;
todo lo que tengo son unos misiles intercontinentales".
Gordon está en lo correcto cuando dice: "La oración está
dando el golpe de la victoria al enemigo escondido. El servi-
cio está reuniendo los resultados de ese golpe entre las perso-
nas que vemos y tocamos". Gran cantidad de cristianos se han
desanimado mucho porque tienen dificultades para mantener
una vida de oración. Se culpan a sí mismos y a su falta de
disciplina por sus problemas -y estos factores verdadera-
mente contribuyen a los problemas. Nuestro fallo en recono-
cer los aspectos de la oración de guerra, sin embargo, más a
menudo es la causa de nuestros problemas y es un testimonio
del éxito de la estrategia de Satanás para evitar que la Iglesia
comprenda el papel tan crítico que juega la oración en esta
batalla y de esa manera produce una oración ineficaz y
desánimo. Esto es verdaderamente especial conforme se rela-
ciona con la intercesión genuina.
El fundador del seminario al que asistía acostumbraba
decir: "La oración trabaja; la oración es trabajo; y la oración
lleva al trabajo". La oración es incluso más importante que el
trabajo. Es la guerra. Uno no va al frente de batalla en una
guerra pensando que no le van a dar ningún tiro. Estuve en el
frente de batalla en la Segunda Guerra Mundial. Estaba del
lado que recibía el fuego del enemigo. Vi a mis amigos caer
heridos o muertos. La guerra no es un juego ni es divertida.
No puedes apagarla de la manera en que se apaga un televisor.
Así que cuando empezamos a tomar en serio la intercesión
por los grupos no alcanzados del mundo (y de nuestra nación
y barrio), podemos esperar el encontrarnos en la línea del
frente de batalla --cara a cara con el enemigo.
En Lucas 18, Jesús les dijo a sus discípulos una parábola
sobre ".. .la necesidad de orar siempre, y no desmayar" (v.1).
La parábola habla sobre una viuda que llevaba su caso al juez.
El lenguaje indica que ella sabía que tenía a la ley de su lado,
y demandaba justicia. Aunque el juez intentaba ignorarla, su
persistencia finalmente dio su fruto y se hizo justicia.
La parábola termina con la interrogante de alguna manera
139
GUERRA ESPIRITUAL
extraña "...pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe
en la tierra?" (Y. 8b).
Parece que la fe no fuese la cuestión en la parábola. Era la
suma persistencia de la viuda. El personaje que a menudo se pasa
por alto en la parábola es el adversario; la fe mencionada es la
clase de fe que se necesita para enfrentar al adversario. Basada
en este modelo, la oración se convierte en encontrar la volun-
tad de Dios e insistir en ella en contra del enemigo.
El paralelo del Antiguo Testamento es la oración de Da-
niel en el capítulo 10. Cuando el ángel vino con la respuesta
a la oración de Daniel, dijo: ".... no temas; porque desde el
primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte
en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa
de tus palabras yo he venido. Mas el príncipe del reino de
Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Mi-
guel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme..."
(Y.12,13). En la parábola, Jesús dijo que Dios vengaría a los
suyos "en breve", yen Daniel se nos dice que Dios empezó
su respuesta la primera vez que Daniel oró. Sin embargo, la
respuesta de Daniel fue retrasada debido a la guerra en las
regiones espirituales; así que tuvo que ayunar y orar durante
veintiún días. Jesús nos pregunta si tenemos la clase de fe que
está dispuesta a perseverar en la oración como lo hizo Daniel.
Esa es la clase de oración que ata al hombre fuerte y que ve
la voluntad de Dios realizada.
En este modelo, laoración no somos sóloJesús y yo teniendo
una visita amistosa. Si empieza de esa manera, pronto involucra-
rá a un enemigo que está decidido a evitar que la visita llegue al
punto de liberar el poder de Dios en contra de él y que se le
reclame territorio para la causa de Cristo. Satanás no es amena-
zado excesivamente por la clase de oración que permanece
dentro de la comunidad cristiana. Mientras no lo estemos
echando de la vida de las personas, dejará que seamos tan
religiosos como queramos. Pero si empezamos a tomarnos en
serio nuestro llamamiento al servicio cristiano y en especial a
nuestra comisión de la evangelización mundial -10 digo
como advertencia- todo el infierno se puede desencadenar.
140
El arma final
Por esto es que las personas me dicen: "Cuando era un
cristiano carnal y no me ocupaba de mi vida cristiana, no tenía
estos problemas. Y ahora que he consagrado mi vida a Cristo
y me estoy involucrando más en el ministerio parece que los
problemas no se acaban. ¿Cómo puede ser esto?" Mi respues-
ta es: "Bienvenido a la guerra".
Sí, la oración verdaderamente es dar el último golpe
contra el enemigo, y podemos esperar que se lance un con-
traataque en contra nuestra. Pero eso debería servir para
convencemos de que la oración es de alta prioridad en la
guerra espiritual. Debemos asegurarnos de que cuando el
Hijo del Hombre venga halle fe en la tierra.
Conclusión
El hecho es que estamos involucrados en una guerra espiritual
nos guste o no. Podemos estar ganando o perdiendo pero no
hay forma de que declaremos ser neutrales. Muchas veces le
he dicho al Señor que me gustaría que me diera una baja
honrosa; pero esa baja sólo se otorga cuando estamos listos
para irnos a casa, y ese tiempo aún no me ha llegado. Cuando
estuve en el ejército durante la guerra, vi a muchos hombres
que estaban más preocupados en cómo salir del trabajo que
en cómo podían hacer que la guerra terminara. Ya he mencio-
nado la ocasión en que estábamos al frente de la batalla casi
sin provisiones, incluyendo municiones, debido a que las
tropas que se encargaban de las provisiones no tenían la
misma perspectiva de la guerra que aquellos que estaban en
el frente. Muy a menudo, esa es la figura de la Iglesia.
Que la Iglesia de Cristo pueda reconocer la realidad de la
guerra en la que estamos involucrados, el incomparable
poder que está a nuestra disposición a través de la cruz, y la
inevitable responsabilidad de apropiarnos del poder para
llevar a cabo la comisión de nuestro Señor hasta que su
regreso señale el fin de la guerra.
141
Notas
Capítulo 1: La gloria de Dios
1. Attacklrom the Spirit World (Wheaton, IL: Tyndale House, 1973),
pgs.203-204.
2. Alan R, Tippet, «Probing Missionary Inadequacies at the Popu-
lar Level», en International Review 01Missions 49 (octubre 1960),
pp. 411-419.
3. C. Peter Wagner y F. Douglas Pennoyer, Wrestling with Dark Angels
(Ventura, CA; Regal, 1990), p. 129.
4. Geoffrey Grogan, «Isaiah» en The Expositor's Bible Commentary,
volúmen 6, editor Frank Gaebelein (Grand Rapids, MI: Zonder-
van/Regency Reference Library, 1986), p. 105.
5. Lewis Sperry Chafer, Satan: His Motive and Methods (Grand Rapids,
MI: Zondervan, 1919), p. 74.
6. Grogan, «Isaiah», p. 106.
7. C.S. Lewis, The Screwtape Letters (New York:Mcmillan, 1961), pp.
32,33.
8. Marguerite Shuster, Power, Pathology, Paradox (Grand Rapids. MI:
Zondervan/Academie Books, 1987), p. 156.
Capítulo 2: Conceptos en conflicto
l. James Sire, The Universe Next Door (Downer Grave, IL: InterVarsity
Press, 1976), p. 17.
2. John W. Montgomery, editor; Demon Posession (Minneapolis: Bet-
hany House, 1976), p. 215.
3. Ver Alan R. Tippett, «Evangelización entre los Animistas», en Let the
Earth Hear His Voice (Minneapolis: Warldwide Publications, 1975),
pp. 167, 168.
143
GUERRA ESPIRITUAL
4. Paul Hiebert, «The Flaw of the Excluded Middle», en Missiology 10
(enero de 1982), pp. 35-47.
5. Ibid.
6. Lesslie Newbigib, Ronest Religion for Secular Man (London: SCM
Press, 1986).
Capítulo 3: El poder y la gloria.
1. G. Emest Wright, The God Who Acts (Chicago: H. Regnery, 1952).
2. James Kallas, The Significance ofthe Synoptic Gospels (Greenwich,
CT: Seabury Press, 1961).
3. Neil Anderson, The Bondage Braker, (Eugene, OR: Harvest House,
1990), pp. 29, 30.
Capítulo 4: Poder espiritual bueno y malo
l. Whittaker Chambers, «The Devil», en Life, 2 de febrero de 1948, pp.
84,85.
2. C.S. Lewis, The Screwtape Letters (New York: MacMillan, 1961),
pp. 9.
3. Autor desconocido.
Capítulo 5: El poder de la cruz
1. Donald Jacobs, Demons, (Scottsdale, PA: Herald Press, 1972), p. 34.
2. John W. Montgomery, editor; Demon Possession (Minneapolis: Bet-
hany House, 1976), p. 335.
3. Ibid.
Capítulo 6: Autoridad espiritual
1. Demon Experiences in Many Lands (Chicago: Moody Press, 1960),
pp. 37-40.
2. John MacMillan, The Authoryty of the Believer (Harrisburgh, PA:
Christian Puhlications, 1980).
Capítulo 7: La defensiva cristiana
l. Wilbur N. Pickering, «Spiritual Warfare». Documento no publicado,
1987, p. 3.
2. John Eccles, The Neurophysiolgical Basis of teh Mind (Oxford,
1953).
3. Idem., pág. 285.
144
Notas
4. Rosalind Goforth, Goforth of China (Grand Rapids, MI: Zondervan,
1937), pp. 87, 88.
Capítulo 8: Ataques en el área física
1. Victory over the Powers of Darkness, (Goldenrod, FL; World-wide
Keswick, sin fecha).
2. W. L. McLeod, Fellowship with the Fallen (Prince Albert, SK:
Northem Canada Mission Press, sin fecha), p. 84.
Capítulo 9: Ataques en el área espiritual
1. John w. Montgomery, editor; Demon Possession (Minneapolis: Bet-
hany House, 1976), p. 337.
2. Clifton y Alma McElheran, Let the Oppressed Go Free (Calgary, AB:
publicado por el autor, 1984), pp. 17, 18.
3. Leroy Smith, «Effectively Resisting Satan», audiocaste de la serie
Workshop on Protection (Houston, TX: Calvary Baptist Church
[6511 Uvalde, 77049]).
4. e. Fred Dickason, Demon Possession and the Christian (Westchester,
IL: Crossway, 1989), p. 162.
Capítulo 10: La ofensiva cristiana
1. Alan R. Tippet, Veredict Theology in Missionary Theology (Licoln,
IL: Licoln Christian College Press, 1969), p. 88.
2. Alan R. Tippett, People Movements in Souther Polynesia (Chicago:
Moody Press, 1971), p. 169.
Capítulo 11: Haciédole frente a las maquinaciones de Satanás
1. F. Van der Meer, Augustine the Bishop (New York: Harper and Row,
1965), pág. 364; E.e. Whiater, The Baptismal Lithurgy (London:
SPCK, 1981), pp. 17,36,37.
2. Alan R. Tippett, People Movements in Southern Polynesia (Chicago:
Moody Press, 1971), p. 19.
3. Chinese Around the World, agosto 1983, p. 16.
4. e. Peter Wagner, On the Crest of the Wave (Ventura, CA: Regal
Books, 1983), p. 136.
5. David Seamands, Realing ofMemories (Wheaton, IL: Victor Books,
1985), pp. 152-154.
6. Kurt Koch, Revival in Indonesia (Grand Rapids, MI: Kregel, 1972),
p.150.
145
GUERRA ESPIRITUAL
7. James Patvn, The Story 01John G. Poton (NewYork: American Tract
Society, 1909), pp. 125, 126.
8. Loren Entz, «Challenge to Abou's Jesus», en Evangelical Missions
Quarterly 22 (enero 1986), p. 49.
9. Robert Peterson, Are Demons fbr Real? (Chicago: Moody Press,
1972), p. 8.
10. Ibid.
ll. Jbid., pp. 8, 9.
Capítulo 12: El arma final
1. Paul Billheimer, Destined For the Throne (Fort Washington, PA:
Christian Literature Crusade, 1975), p. 18.
2. S. D. Gordon, Quiet Talks on Prayer (Grand Rapids, MI: Baker,
1980), p. 19. El título de este libro no refleja la poderosa verdad que
contiene.
3. Attackfrom the Spirit World (Chicago: Moody Press, 1973), pp. 127,
128.
4. C. Peter Wagner, «The Key to Victory is Binding the "Strong Man"»,
en Ministries Today, noviembre-diciembre de 1986, p. 84.
5. Ver, C. Peter Wagner «Territorial Spirits and World Missions», en
Evangelical Missions Quarterly 25 Gu1io de 1989), pp. 278, 288. Y
Thomas White, «A Model for Discovering, Penetrating and Overco-
ming Ruling Principa1ities and Powers», un documento presentado
en Lausane II Congress on World Evange1ization, Manila, julio 11-20
de 1990.
6. Edgar Silvoso, «Prayer Power: The Tumaround in Argentina» en
Global Church Growth, 24 Gu1io-setiembre 1987), p. 5.
7. Gordon, Quiet Talks on Prayer, p. 17.
8. Edgar Silvoso, «Spiritual Warfare in Argentina ant the "Plan Resis-
tencia"», un documento presentado en Lausane II Congress on World
Evangelization, Manila, julio 11-20 de 1990.
9. Billheimer, Destinedfor the Throne, p. 126.
10. Wes1ey Duewe1, Mighty, Prevailing Prayer (Grand Rapids, MI: Zon-
dervanlFrancis Asbury, 1990); John Dawson, Taking Our Cities for
God (Lake Mary, FL: Creation House, 1990).
146
Bibliografía
Anderson, Neil. Victoria sobre la oscuridad, Editorial Unitit,
1990.
__Rompiendo las cadenas, Editorial Unilit, 1994.
Attack from the Spirit World. Wheaton, IL: Tyndale House,
1973.
Billheimer, Paul. Destined jor the Throne. Ft. Washington,
PA: Christian Literature Crusade, 1975.
Bubeck, Mark l. The Adversary. Chicago: Moody Press,
1974.
__Overcoming the Adversary. Chicago: Moody Press,
1984.
Chafer, Lewis Sperry. Satan: His Motive and Methods. Grand
Rapids, MI: Zondervan, 1919.
Chambers, Whittaker. «The Devil» en Lije, 2 de febrero de
1948, pp. 84, 85.
Chinese Around the World, agosto 1983, p. 16.
Dawson, John. Taking Our Cities Jor God: How to Brake
Spiritual Stronholds. Lake Mary, FL: Creation House,
1989.
Demon Experiences in Many Lands. Chicago, Moody Press,
1960.
Dickason, C. Fred. Angels: Elect and Evit. Chicago: Moody
Press, 1975.
147
GUERRA ESPIRITUAL
__ Demon Possession and the Christian. Westchester, IL:
Crossway Books, 1989. (Edición Original Chicago:
Moody Press, 1987.)
Duewel, Wesley L. La oración poderosa que prevalece, Edi-
torial Unilit, 199S.
Entz Loren. «Challenges to Abou's Jesus» en Evangelical
Missions Quarterly 22 (enero 1986), pp. 46-S0.
Goforth, Rosalind. Goforth of China. Grand Rapids, MI:
Zondervan, 1937.
Gordon, S. D. Quiet Talks on Prayer ,Grand Rapids, MI:
Baker, 1980). (Edición original Old Tappan, NJ: Revell,
1904).
Graham, Billy. Angels: God's Secrets Agents. Garden City,
NY: Doubleday, 1975.
Grogan, Geoffrey. «Isaiah», en The Expositor 's Bible Com-
mentary, volúmen 6, Frank Gaebelein, ed. Grand Rapids,
MI: Zondervan/ Regency Reference Library, 1986.
Henry, Rodney. The Filipino Spirit World. Manila: OMF
Publications, 1986.
Hiebert, Paul. «The Flaw of the Excluded Middle», en Mis-
siology 10 (enero 1982), pp. 35-47.
Jacobs, Donald, Demons. Scottsdale, PA: Herald Press, 1972.
Kallas, James. The Significance of the Synoptic Miracles.
Greenwich, CT: Seabury Press, 1961.
Koch, Kurt. Revival in Indonesia. Grand Rapids, MI: Kregel,
1972.
Kraft, Charles. Christianity with Power: Your Worldview and
Your Experience of the Supematural. Ann Arbor, MI.
Servant, 1989.
Lewis, C. S. The Screwtape Letters. New York: MacMillan,
1961.
McElheran, Clifton y Alma. Let the Oppressed Go Free.
Publicado por los autores (380S Marlborough Drive
N.E., G204, Calgary, AB T2ASM7, Canadá), 1984.
McLeod, W. L. Fellowship with the Fallen. Prince Albert,
SK: Northem Canada Mission Press, 1984.
148
Bibliografía
MacMillan, John. The Authority of the Believer. Harrisburg,
PA: Christian Publications, 1980.
Montgomery, John W., editor; Demon Possession. Minneapo-
lis: Bethany House, 1976.
Newbigin, Lesslie. Honest Religion for Secular Man. Lon-
don: SCM Press, 1986.
Newport, John P. «Satan and Demons: A Theological Pers-
pective», en J.W. Montgomery, editor., Demons Pose-
sion. Minneapolis: Bethany House, 1976.
Paton, James. The Story of John G. Paton. New York: Ame-
rican Tract Society, 1909.
Penn Lewis, Jessie, War on the Saints (edición completa)
New York: Thomas E. Lowe, 1905.
Peterson, Robert. Are Deamons for Real? Chicago: Moody
Press, 1972. (Publicdo originalmente como Roaring
Lion, London: OMF Books, 1968.)
Peretti, Frank E. This Present Darkness. Westchester, IL:
Crossway Books, 1986.
__Piercing the Darkness. Westchester, IL: Crossway
Books, 1986.
Pickering, Wilbur N. «Spiritual Warfare», Manuscrito sin
publicar, 1987.
Seamands, David. Healing ofMemories. Wheaton, IL: Victor
Books, 1985.
Shuster, Marguerite. PoWer, Pathology, Paradox, Grand Ra-
pids, MI: Zondervan/Academie Books, 1987.
Silvoso, Edgardo. «Prayer Power: The Tumaround in Argen-
tina», en Church Global Growth 24 Gulio-setiembre
1987) pp. 4, 5.
__«Spiritual Warfare in Argentina and the "Plan Resisten-
cia"». Escrito presentado en Spiritual Warfare track
workshop en Lausane 11 Congreso sobre la Evangeliza-
ción del Mundo, realizado en Manila, Filipinas, julio
11-20, de1989.
Tippett, Alan R. «Probing Missionary Inadequacies at the
Popular Level», en Intemational Review ofMissions 49
(octubre de 1960), pp. 411-419.
149
~
Indice general
GUERRA ESPIRITUAL
__Verdict Theology in Missionary Theory. Lincoln, IL:
Lincoln Christian College Press, ] 97].
__People Movements in Southern Polynesia, Chicago:
Moody Press, 1971.
__«Evangelization Among Animist», en Let the Earth Hear
His Voice. Minneapolis; Worldwide Publication, ]975.
Van der Meer, F. Augustine the Bishop. New York: Haroer and
Row, 1965.
Victory over the Powers ofDarkness, Goldenrod, FL: World-
wide Keswick, sin fecha.
Wagner C. Peter. On the Crest of the Wave. Ventura, CA:
Reagal, ] 983.
__«The Key to Victory Is Binding the "Strong Man"», en
Ministries Today, noviembre-diciembre de] 986, p. 84.
__«Territorial Spirits and World Missions», en Evagelical
Missions Quarterly 25 (julio] 989), pp. 278-288.
--y Pennoyer, F. Douglas, editores; Wrestling with the
DarkAngels. Ventura, CA: Regal, 1990.
Whittaker, E. C. The Baptismal Liturgy. London: SPKC,
1981.
White, Thomas B. «A Model for Disceming Penetrating and
Overcoming Ruling Principalities and Powers». Corva-
l1is, OR: Frontline Ministries, 1989. Escrito presentado
en Spiritual Warfare track workshop en Lausane 11 en
World Evangelization realizado en Manila, Filipinas,
julio ll-20de 1989.
__The Believer's Guide to Spiritual Waifare. Ann Arbor,
MI: Vine/Servant Publications, 1990.
Wimber, John. Power Evangelism. San Francisco: Harper and
Row, 1986.
Wright, G. Emest. The God Who Acts. Chicago: H. Regnery,
1952.
150
Abou, 127
Adán, 79
Adivinación, 19
Adopción, 59, 79,119
Adoración 35,36,37,63
"Aguijón en la carne", 40, 41
Ambrosio, San, 119
Anacondia, Carlos, 136
Anderson, Neil, 11,40,61,97
Ángeles 11, 12, 14, 15,26,28,29,
45,48,54,98,110,135,140
Animista, 9, 24, 28, 39,46, 113,
118, 122
Argentina 136
Asesoramiento, 70, 71, 76, 102, 105,
106,119
Autoridad de los creyentes, 8, 60, 69,
70,71,72,73,74,80,119,123,124,
138 La autoridad de los creyentes,
(John MacMillan), 72
Avivamiento, 45, 50, 80, 125, 135
Balance, 44, 46, 47,113, 125
Barton, Clara, 104
Bautismo, 106, 118, 119, en el
Ben-Hadad, 33
Billheimer, Paul, 137
Brasil, 8, 134
Burkina Faso, 127
Canalización, 17
Calvario, 54, 134, 138
Carne, la, 11,25,57,58,89,90,98,
104
Celestiales, lugares, 11, 12,68, 134
Celos del diablo, 11, 15, 19,44, 78,
79
Cielo, 54, 60
Colombia, 86
Comisión, la gran, 32, 50, 57, 64, 69,
110, 141
Conceptos, 21 (Capítulo 2), 40,57,
85,112, 1l3, 119, 123, 128, 131,
133, 135, 138
Conversión, 10,63, 105, 106, 115,
118,119,120
151
GUERRA ESPIRITUAL
índice general
Cruz, la , 10, 39, 53, (Capítulo 5), 76,
102, 104, 109, 120, 141
Cuerpo de Cristo, 62
Chafer, Lewis Sperry, 14
Chambers, Whittaker, 44
China, 50, 67, 69, 83,123,129
Daniel, el profeta, 140
David, 34, 36, 37
Deidad,26
Deístas, deistas funcionales, 25
Demonio, poseído por un, 8, 10, 23,
67,68,77,78
Demon Possession and the Christian
(Los cristianos y la posesión demo-
níaca), C. Fred Dickason, 77, 81
Dickason, C. Fred, 77, 81, 105
Dioses de las naciones, vea Espíritus
territoriales
Dualismo, 26
Duewel, Wesley, 138
Eccles, Sir John, 82
Echar fuera demonios, 41, 46, 60,73,
86,103,114,115,123,125,128
Elías, 31
Elimas, 126
Eliseo,33
Emociones, las, 19,21,41,62,63,
97,98,104,105,124
"En Cristo", 60, 64, 68, 89, 97, 119,
133
Endemoniada, una persona, 71, 76,
78, 128, 136
Enfermedad,40,86, 87, 88, 124
Engaño, táctica primaria del diablo,
10,11,16,17,18,19,20,26,30,38,
40,61,82,84,96,103,134
Entz, Loren, 127
Espíritu, 63
Espíritus, territoriales, 35, 36, 132,
133,135,137,138
Espíritu Santo, el, 21, 22, 61, 62, 63,
64,65,81,82,83,84,95,96,119,
125
Eva, 16,79,96,97
Evangelismo, evangelización del
mundo, 9, 17,37, 80, 96, 98, 113,
114, 117, 118, 128, 129, 136, 140
Exorcismo, 118, 124
Experiencias fuera del cuerpo, 18, 19
Fe, 29,32,35,42,48,56,62,64,74,
77, 83,105,109,121,123,124,128,
137,140,141
Filipinas, 92
Fuerzas, encuentro de, 17, 31 38, 39,
88,93,96,112,113, 114, 117, 118,
120, 126, 128
Gadareno endemoniado, 83
Global Church Growth, 136
Gloria de Dios, 14, 15, 16, 19,20,
26,30,32,33,34,37,38,42,48,76,
7 ~ 8 0 , 8 5 , 113, 137
Gordon, S.P., 132, 136, 139
Gorforth, Jonathan, 83
Greece, prince, 133
Grogan, Geoffrey
Hechicería, 19, 120, 125, 126, 127
Hiebert, Paul, 26
Honest Religion for Secular Man
(Leslie Newbigin), 27
Humanismo, 16,21,79
Idolatría, 90, 91
Imagen de Dios, creados a la, 10, 15,
16,19,41,70,79,80
Israel, Antiguo Testamento, 29, 30,
32,33,34,35,49,64, 110, lll, 112,
115
Jacobs, Donald, 56
Job,29,86
152
Kallas, James, 44, 122
Koch, Kurt, 125
Kolimantan Occidental (Borneo),
129, 130
Koning, Otto, 93
Knox, John, 137
Ladd, George, 56
La oración poderosa que prevalece,
(Wesley Duewel), 138
Lausanne n, 138
Lewis, C.S., 16, 46
Liberación, 106, 118, 119
Liberación, Teología de la, 50
Lucas, 126
Magia, magos, 17, 19,39,40
Mahoney, Ralph 134
Makoura, 127, 128
McLeod, w.L., 72
Meditar en la Palabra, 99, 100
Miguel, el arcángel, 72, 140
Milagros, 25, 34, 114, 122, 123, 125
Misioneros, misiones, 7, 8,9,21,26,
37,38,39,49,62,67,68,76,80,86,
87,88,89,92,93,98,99,100, 101,
102,103,112,113,117,119,120,
121, 122, 124, 125, 126, 127, 128,
129, 130
Mooneyham, Stanley, 23
Mundo, el, mundanalidad, 57, 58, 84
Natural, el lugar, 25, 26, 27, 83, 100
Neurophysiological Basis ofthe
Mind, the (Sir Johnn Ecles), 84
Newbigin, Leslie, 27
Newport, John, 56, 98
Nueva Era, movimiento de la, 16, 17,
19
Nueva Guinea, 93
Nuevas Islas Hébridas, 126
Obediencia, 29, 35,42, 48, 49, 62,
63,64,83,123
Ocultismo, el, 19,71,75,88,91,92,
101,103,106,117,119,120,125
Oración, 37,40,49,58,59,67,68,
69,71,79,86,87,89,92,114,117,
124, 129, 131 (Capítulo 12)
"Oración de guerra", 137, 138, 139,
140
Overseas Crusades, 67
Overseas Missionary Fellowship (Mi-
sión al interior de la China), 129, 130
Pablo, 36,50,58,59,60, 73, 79,91,
96,109,114,118,125
Padre Celestial, 59, 60, 69, 70
Palabra de Dios, la, 99,100 autori-
dad de, 95, 96
Paton, John, 126
Pedro, 29, 79
People Movements in Southerm Poly-
nesia (Alan Tippett), 12
Perdón, falta de, 102, 103
Perdón,46,55, 101, 103, 104, 109,
125
Persia, príncipe de, 133, 140
Poder espiritual, 18,24,35,39,42,
43 (Capítulo 4),53,56,61,63,64,
107, lll, 114, 118, 121, 122, 123,
128, 138, 141,
de Dios, 10, 17, 19,20,27,28,29,
32,33,38,39,412,43,48,50,64,
79,80, 110, 114, 115, 118, 122, 123,
125, 136, 137, 138, 140,
de Jesús, 34,93, 121, 122,127,128
de la cruz, 39, 53 (Capítulo 5), 76,
120, 141
del Espíritu, 63,
Polinesia, 121
Power, Pathology, Paradox (Margue-
rite Shuster), 18
Powwowing, 106
153
GUERRA ESPIRITUAL
Querubín, vea ángeles
Quiet Talks on Prayer (S D. Gordon),
132
Rabdomancia o varilla mágica, 101
Rahab,33
Recreados, 20, 30, 79, 80
Redención, 42, 50
Reformadores, los, 26
Reino de Dios, 34, 47, 50, 75, 109,
107
Religión, nivel de la, 24, 119
Renunciar al mal, 18, 40, 41, 88, 102,
105,106,118,119,120
Resistiendo al diablo, 60, 69, 70, 73,
74,77,79,99, 107
Resurrección de Jesucristo, 10, 53,
56,68, 119
Rompiendo las cadenas, (Neil Ander-
son),63
Sanidad, 41, 67, 68, 87, 106, 114,
119,122,123,124,125
Sennacherib, 34
Señorío de Jesucristo, 10, 18,62,73,
75, 84
Sincretismo, 39, 57, 120, 121
Soberanía de Dios, 10, 14, 17,29,34,
37,38,84,131,138
Sobrenatural, 25, 26, 27, 40, 95, 96,
113, 114
Sociedad Médica Cristiana, 56
Sumo Sacerdote, oración de Jesús, 32
Sufrimiento, 14,28,41,77,114,124
Testimonio, 32, 42, 64, 76, 85,93
Tippett, Alan, 9,112,113,120,121
Universalismo, 96
Uruguay, 134, 135
Varilla mágica o rabdomancia, 101
Verdict Theology (Alan Tippett), 112
Victoria, 29, 34, 35,42,47,48,50,
53,54,55,56,57,58,61,62,63,64,
65, 80, 84,90,94, 109, 110, 112,
114,119,123,128,129,131,132
Victoria sobre la obscuridad (Neil
Anderson), 63
Victoria por la propiciación, 56
Warner, Peter,134
World MAP, 134
Wright, C. Ernest, 33
Wycliffe Bible Translators, 75
Yo, el, 55, 63, 64, 80, 104
154

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful