Crepúsculo de los ídolos o Cómo se filosofa con el martillo

Biblioteca Nietzsche

Nietzsche
Crepúsculo de los ídolos o Cómo se filosofa con el martillo
Introducción, traducción y notas de Andrés Sánchez Pascual

Friedrich

El libro de bolsillo Biblioteca de autor Alianza Editorial

1996. o su transformación. M a d r i d .1992.. S. L.116-2001 Impreso en Fernández Ciudad. 1 9 7 6 . S.2000. en «Biblioteca de autor»: 1998 S e g u n d a r e i m p r e s i ó n : 2001 D i s e n o de cubierta: Alianza Editorial Proyecto de colección: Odile Atthalin y Rafael Celda Reservados todos los derechos.A. 1982. interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio. en todo o en parte. Printed in Spain .1991. El contenido de esta obra está protegido por la Ley.1997.1989.: A l i a n z a Editorial. i n t r o d u c c i ó n y n o t a s : A n d r é s Sánchez Pascual © Ed.1994.T Í T U L O ORIGINAL: Gotzen-Datntnerung oder Wie man tnit detn Hatntner philosophirt T R A D U C T O R : A n d r é s Sánchez Pascual P r i m e r a edición en «El libro de bolsillo»: 1973 D e c i m o q u i n t a r e i m p r e s i ó n : 1997 P r i m e r a edición. 28027 Madrid. 91 393 88 88 ISBN: 84-206-3395-X Depósito legal: M. además de las correspondientes indemni­ zaciones por daños y perjuicios. para quienes reprodujeren. plagiaren. sin la preceptiva autorización.1993. 18. cast. 1 9 8 1 .1998. 1 9 7 9 . 2001 Calle Juan Ignacio Luca de Tena. 1 9 7 3 . distribuyeren o comunicaren públicamente.1986. 15. una obra literaria. © De la t r a d u c c i ó n . revisada.1984. que establece penas de prisión y/o multas. teléf. 1 9 8 0 . artística o cientí­ fica.

A Nietzsche le quedaba. una exposición detallada de su filosofía. Nietzsche tomó la decisión de «no imprimir ninguna cosa más durante una serie de años». en este último año Nietzsche dio a la imprenta o dejó preparadas para su impresión nada menos que seis obras. Biblioteca de autorNietzsche. ** F. El Anticristo. por fin. poco más de un año de vida lúcida. Nietzsche. Introducción. a saber: El caso Wagner. Nietzsche. 7 . pese a sus propósitos. en aquel momento. Más allá del bien y del mal. Cre­ púsculo de los ídolos. Pensaba dedicarse a elaborar su proyectada obra La voluntad de poder. t r a d u c c i ó n y notas de A n d r é s Sánchez Pascual. Alianza Editorial.Introducción Génesis de Crepúsculo de los ídolos Tras la publicación de Más allá del bien y del mal* en 1886y mientras corregía las pruebas de La genealogía de la moral** a finales del verano de 1887. Ecce homo. t r a d u c c i ó n y notas de A n d r é s Sánchez Pascual. Ditirambos * F. Alianza Editorial. Sin embargo. a dar. Introducción. La genealogía de la moral. Biblioteca de autorNietzsche.

¿Qué había ocurrido en la vida y en el pensamiento de Nietzsche para que apareciese ese giro tan radical? En el silencio que Nietzsche se había autoimpuesto. Nietzsche mismo lo explica del modo siguiente en una carta escrita a su amigo F. Ninguna viven­ cia. Overbeck desde Sils-Maria el 30 de agosto de 1887: Querido amigo: El resultado de la venta de Más allá es muy instruc­ tivo. El afán de publicar obras adquiere en los últimos meses de lucidez de Nietzsche tal precipitación. que el espectador atento queda angustiado. y antes de que Nietzsche partiera para Venecia.. Pocos días después de la carta mencionada. por largo tiempo. 106 ejemplares vendidos. no digo esto disgustado: pues lo comprendo. no imprimiré ninguna cosa más. esta vez se ha hecho todo lo que un librero hábil y apreciado puede hacer en favor de un libro. el problema del menciona­ do libro. así como de rechazo radical de todo lo que viene de mí. literalmente. nada venido defuera: ninguna cosa nueva . Sin embargo. El estado físico de Nietzsche podría hacer dudar de la posibilidad de realizar esa tarea. no faltan decididos signos de repulsa. . mis únicos deseos. durante una serie de años.ten­ go que recluirme absolutamente en mí mismo y aguardar hasta que me sea lícito hacer caer el último fruto de mi árbol. Apenas la quinta parte de las redaccio­ nes se ha dado por enterada del envío. . me ha parecido necesario ayudar un poco por mi parte a ese Más allá: y así he aprovechado unas pocas buenas semanas para precisar una vez más. Sin embargo.éstos son ahora. han sido enviados asimismo unos 60 ejemplares a revistas y redacciones. devueltos. todos los demás. Con ello creo haber llegado al final de mis esfuerzos para hacer «comprensible» lo que he escrito hasta este momento: y ahora. tal urgencia. y tras las experiencias sufridas en los últimos tiempos estaba bien fundada. ¡Y ni siquiera una recensión que merezca ser tenida en cuenta! Por lo demás.. en forma de tres tratados.8 Andrés Sánchez Pacual de Dioniso y Nietzsche contra Wagner. el cierre de cuentas ha sido lamentable. ¿qué representan esos gritos que son los libros mencionados? Como veremos: la autodestrucción de sus planes literarios. La decisión de Nietzsche de recluirse dentro de síparecía firme.

Allí nos retiramos por una hora a descansar. Éste ha dejado de esa visita un documento vivísimo. con el corazón palpitante. por no haberse traducido nunca al castellano y porque nos ofrece un espléndido retrato del Nietzsche que se dispone a afrontar el que será último año de su vida. en el que Nietzsche solía tomar su almuerzo. pese a hallarse enfermo. helo aquí: La cálida simpatía de que mi amigo me había dado continuas prue­ bas. pro­ fundamente conmovido. procedentes de Chiavenna. el hacer una visita al eremita de Sils-Maria fue para mí una cuestión íntima. «Querido amigo -dijo con melancolía. progresando siempre. incluso cuando nuestros caminos se distanciaron tanto. Noso­ tros nos habíamos albergado en el modesto hotel Z. llegaron a sus manos como prenda de garantía. En una hermosa mañana otoñal. encima de un arroyo de montaña que pasaba rugiendo en lo hondo. y otras cosas por el estilo. tras catorce años de separación. es donde más me gusta estar tumbado y donde tengo mis mejores pensamientos». se informó con delicada preocupa­ ción de si aún estábamos cansados. subimos mi mujer y yo por el puerto de Maloja. donde. y pronto estuvo ante nosotros Sils-Maria. Recuerdo especialmente un paraje cubierto de hierba. dudaba de su realización y sólo quedó tranquilo cuando nuestras maletas. la fluida palabra de otro tiempo no existían ya. «Aquí -dij o-. Y cuando en el otoño de 1887 emprendí con mi mujer un viaje por el Tirol. para poder concentrar mis pensamientos he de tener un cielo azul por encima de mí». me lancé al encuentro del amigo y. Acaso no tenía tampoco su buen día. Menciono esto . man­ tenía una actividad incansable. Suiza. pidió disculpas si es que había venido demasiado pronto. Parecía arrastrarse con dificultad e inclinándose un poco hacia un lado. ¡Pero qué cambios habían acontecido en él durante ese tiempo! La actitud orgullosa. Luego nos llevó a sus lugares predilectos. el paso elástico. Grecia y Turquía. con bastante frecuencia su palabra se volvía tor­ pe y se cortaba.W AlpenrOSe. lo abracé. Italia. mientras señalaba hacia algunas nu­ bes que pasaban-. Apenas había transcurrido ésta. nuestro amigo volvió a estar junto a la puerta. situado junto a un abismo. hizo que cada vez se hiciese más vivo en mí el deseo de volver a ver por fin una vez cara a cara al hombre que. enviadas por delante. Impacientemente aguardaba él nuestra anunciada visita.Introducción 9 recibe la visita de su viejo amigo Paul Deusen. consistente de ordinario en una sencilla chuleta o algo parecido.

» (desde Niza. . Todo ello indicaba un servicio negli­ gente y un huésped sufrido.. con todo. luego venía una rústica mesa. manuscritos. «por fin. y me pa­ recieron significativas de su estado en aquel momento. no se arredra ante su decadencia física. 91 y ss. a su caverna. Cuando nos despe­ dimos tenía lágrimas en los ojos. como él decía. Nietzsche]. no convertirme en un trágico oso gruñón: ésta es la para* Paul Deussen. de amor. a principios de abril de 1888 marcha a Turin..y. objetos de aseo. hasta acabar en la cama. Nietzsche lo había alquilado durante la temporada por un franco diario. pp. A la mañana siguiente me llevó a su vivienda. 6 de enero de 1888). de dinero. una hora valle abajo. cosa que yo no había observado nunca antes en él. Era un cuarto sencillo. aún no arreglada. a Sils-Maria. El mobiliario era de lo más senci­ llo que quepa imaginar. por fin. casi todos ellos bien conocidos por mí desde antiguo. como todos los años. 1901.» (desde Niza. con la bota puesta allí. de protección . por desgracia. o. Nos marchamos por la tarde y Nietzsche nos acompañó hasta la próxima aldea. cascaras de huevo.10 Andrés Sánchez Pacual porque tal preocupación y tal atención exageradas no habían esta­ do antes en correspondencia con el carácter de Nietzsche. sin embargo. de fama. a comienzos de junio. aunque estoy melancólico. Las cartas de estos nueve meses repiten incansables lo mismo: «trabajo mucho. Parte para Venecia. y a conti­ nuación aparecía un sacabotas. en una casa de campesinos. Erinnerungen an Friedrich Nietzsche [Recuerdos de F. no quiero silenciar que toda esta últi­ ma temporada ha sido rica para mí en intuiciones e iluminaciones sintéticas. iban a cumplirse tan pronto. Aquí habló una vez más de los sombríos presagios que. en abigarrada confusión. A un lado estaban sus libros... a tres minutos de la carretera. que han vuelto a crecer mis ánimos para hacer "lo increí­ ble" y para formular hasta sus últimas consecuencias la sensibilidad filosófica que me distingue. No volvería averio en su sano juicio*. que pasaba por todo. sobre la que había una taza de café. Nietzsche. «ausencia de salud. Eeipzig. 20 de diciembre de 1887). donde pasa todo el invierno. va después a Niza. Tiene entonces cuarenta y tres años y está dispuesto a completar la obra de su vida. sube otra vez.

.. Envía el manuscrito a la imprenta. más que durante todo el invierno en Niza. sin duda. El trabajo principal: la elaboración de La voluntad de poder.. a poco de llegar a Sils-Maria decide. escrito en Turin durante la primavera. Más o menos como en un entierro. WII2.» (desde Niza. Pero todo esto no es más que una «distracción». Nietzsche mismo dirá más tarde que este verano contenía para él una gran misión.. el 26 de junio. además no he tenido todavía ánimos para ello.» (desde Niza. publicar El caso Wagner. 20 de abril). Con todo este material y con otro procedente de años anteriores Nietzsche llega a Sils-Maria el 6 de junio de 1888..» (desde Turin.» (desde Turin. 13 de febrero). Va a afrontar la prueba decisiva de su carrera literaria: la de saber si puede «dominar» la inmensa cantidad de apuntes de que dispone... Por lo pronto. «tengo lista la primera redac­ ción de mi Ensayo de una transvaloración: en conjunto ha sido una tortura. a partir de ahora quiero ha­ cer todos los inviernos una redacción de ese tipopara mí .Introducción 11 doja de mi estado actual. El resultado de estos meses de trabajo intenso son los espléndidos cuadernos de apuntes que hoy llevan en Weimar las signaturas Will.. sigue su curso.»(desde Turin.. 1 de febrero).» (desde Niza.. 1 de mayo). WII4. pero después de haber estado día tras día"transvalorando valores" y haber tenido motivos para estar muy serio. pide otra vez el manuscrito para recopiarlo en limpio y sigue mandando nuevos añadidos hasta el 2á de agosto. «me he jurado no tomar nada en serio durante cierto tiempo.la idea de "publicidad" está realmente excluida. 17 de mayo). su problema. nunca he tenido ojos más profundos que en los últimos meses. 26 de febrero). WII5y WII6. Sólo ahora comprendo la historia. «trabajo desde la mañana hasta la noche . remite luego varias adiciones. WII3. No crea usted tampo­ co que yo haya vuelto a hacer "literatura": esa redacción [de la que habla en la carta anterior] era para mí. La lucha interna de Nietzsche fue. «querido amigo. desespe- .un pequeño panfleto so­ bre música ocupa mis dedos -.. «trabajo constantemente.. perdóneme esta carta tal vez de­ masiado jovial. Dentro de diez años lo haré mejor. completamente precisa y determinada. hay una cierta fatalidad e inevitabilidad de ser jovial...

como la siguiente. A todo esto tengo delante de mí cierto libro [Se trata de La genealogía de la moral. con todo. de tal modo que este escrito transcurre como la cosa más natural del mundo.del cual. el estado del pasado verano. Nietzsche pidió a Meta von Salis que le enviase el ejem­ plar que ella poseía. Ciertamente. yo traje aquí arriba más fuerza incluso que el año pasado.. Esto me duele extraordinaria­ mente: pues de la primavera. Tan sólo alguna carta habla de dificultades. para los cuales no había aún un len­ guaje. una prosa como yo no la había escrito en realidad hasta entonces. el cual me permitió seme­ jante improvisación sobre unos temas horribles. La prime­ ra ojeada a ese libro me ha proporcionado una sorpresa: he descu­ bierto un largopro'Zogo a La genealogía. al mismo tiempo. Proble­ mas extremadamente difíciles. Por mi parte me distraigo de la misma inteligente mane­ ra que me he distraído con tanta frecuencia este verano en la lucha con los «espíritus de la naturaleza» .y dúctil y lleno de colorido. Nunca antes me he visto ataviado tan dignamente . No se le nota ningún esfuerzo. «haberse ido al agua».por vez primera desde entonces: un chapo­ teo ruidoso. escrita a su amiga Meta von Salis el22 de agosto: Estimada señorita: tenemos aquí un tiempo igual que el de la mañana en que usted se marchó .El estilo es vehemente y excitante y.y. En comparación con el último verano. óptima. estoy orgulloso) corresponde en todo lo esencial a Turin y fue propiamente esa recreación auténtica. el contenido. es decir. . el gran críti­ co Spitteier dice que. dicho sea entre nosotros. cuya existencia había olvidado. que por vez primera marchó bien. se me había ido de la cabeza... . del cual surgió.12 Andrés Sánchez Pacual rada. en verdad. este verano parece. El «panfleto» contra Wagner ( . había levantado un muro en medio. por así decirlo. ha abandonado todas las esperanzas en mí como escritor. Esto es consecuencia de una actividad mental extrema que ha llenado este invierno y esta primavera y que. una terminología: pero en aquel tiempo tuve que encontrarme en un estado de inspiración casi ininterrumpida. pues no tenía ninguno a mano]. aunque hacia fuera no se deja sentir. Ahora vuelve a revivir delante de mí el libro . desde que ha leído ese escrito mío.conversando un poco con usted. que uno podía permitirse en medio de cosas difíciles. También es­ taba todo preparado para una tarea grande y completamente determinada.casi como un «clásico». En el fondo no tenía en la memoria más que el título de los tres tratados: el resto.. copioso enfinesses.

la lucha debió de tener su punto culminante el día 26 de agosto. Ese día trazó el último plan de La voluntad de poder. que dice así: Esbozo de plan para: voluntad de poder La Ensayo d e u n a t r a n s v a l o r a c i ó n d e t o d o s los v a l o r e s -Sils-Maria último domingo del m e s de a g o s t o de 1888 N O S O T R O S EOS H I P E R B Ó R E O S . Cuando en Crepúsculo de los ídolos dice (véase.Introducción 13 Entre las p e c u l i a r i d a d e s de este v e r a n o está el a b s u r d o i n s o m n i o . p. 35): «¿Puede un asno ser trágico? .Colocación de laprimerapiedra del problema LIBRO PRIMERO: «¿Qué es la verdad?» Capítulo primero. c o m o anteayer. más adelante. Valor de la v e r d a d y del error. he e s t a d o reflexionando d e s d e las d o s de la m a d r u g a d a . c o m o ayer. Capítulo tercero. . T a m b i é n hoy. . Capítulo segundo. LIBRO S E G U N D O : Procedencia de los valores Capítulo primero. Nietzsche traza flan tras plan de su obra. El caso del filósofo».. . .. a las c u a t r o t o m o cacao.. Tos metafisicos.¿Sucumbir bajo un peso que no se puede ni llevar ni arrojar?. Psicología del error. ¿no estaría pensando en sí mismo? Por lo que puede saberse. Todos le resultan deficientes. La v o l u n t a d de v e r d a d (sólo j u s t i f i c a d a en el valor q u e dice sí a la v i d a ) ..

LIBRO TERCERO: Lucha de los valores Capítulo primero. explanada con detalle. PASATIEMPO PSICOLÓGICO LIBRO CUARTO: Elgran mediodía Capítulo primero. «Jerarquía». Capítulo tercero. Los n o m i n e s religiosi. Lo que ocurrió tal vezpueda resumirse en estas pocas palabras: Nietzsche renuncia a ser un «intempestivo». Capítulo segundo. Pensamientos sobre el cristianismo. es decir. cimentada en argumentaciones.14 Andrés Sánchez Pacual Capítulo segundo. renuncia a lo que hasta entonces había constituido la esencia de su vida y de su obra. La «abstracción filosófica» de una obra sabiamente compuesta. Sobre la historia del nihilismo europeo. Los b u e n o s y los mej oradores. hasta el punto de que entender lo que ocurrió en estos últimos días de agosto de 1888 representa el presupuesto necesario para entender rectamente el final de Nietzsche. De «Ociosidad de un psicólogo» a «Crepúsculo de los ídolos» Nietzsche decide de pronto publicar un «compendio» de filosofía. va ahora en contra de sus deseos más íntimos. Capítulo tercero. aparece un cambio radical en los proyectos literarios de Nietzsche. Capítulo tercero. Sobre la fisiología del arte.. Después.. El eterno retorno. Capítulo segundo. que será precisamente Crepúsculo de los ídolos. Por el momento la obra lleva un título distinto: Ociosidad de un . Esa autonegación tan violenta lo reduce al silencio. Nietzsche se niega a sí mismo y emprende una carrera desenfrenada hacia el «tiempo». Los dos c a m i n o s . El principio de la vida.

sino la Transvaloración de todos los valores. p. la Transvaloración de los valores. Por otro lado. Biblioteca de autor-Nietzsche. o incluso dos: el anterior. no puedo lanzar después de ella ninguna cosa jovial y amena. Ecce homo. acaso pueda pro­ ducir también el efecto de abrir algo los oídos para oírme: de tal * F. Más tarde. . Al final El Anticristo no será el «primer libro». Esta es la verdadera base que permite calificar de «impostura» la afirmación de que Níetzsche dejó un libro postumo: La voluntad de poder. Dado que ésta tiene un carácter muy riguroso y serio.] obra de tan pocos días que vacilo en decir su número». sino la totalidad de la Transvalora­ ción. Alianza Editorial. y una Transvaloración de todos los valores. Este escrito.. Se trata de un escrito que en lo que respecta a su formato debe ser en todo hermano gemelo de El caso Wagner. Tampoco me gustaría que siguiera inmediatamente a la petulante/íjrce [farsa] contra Wagner. por otro lado. cuya extensión no es considerable. Está fechada en Síls-María. 123. traducción y notas de Andrés Sánchez Pascual. mas. no era difícil. Me es necesa­ rio publicarlo ahora porque probablemente a finales del año próxi­ mo tendremos que proceder a imprimir mi obra capital. Su título es: Ociosidad de un psicólogo. Ya no será La voluntad de poder. con el título de El Anticristo. En Ecce homo* dirá: «Este escrito [. tiene que quedar un espacio de tiempo entre mi última publicación y aquella obra seria. La carta en que anuncia su nueva obra al editor merece ser reproducida. piensa Níetzsche.. Níetzsche. La tarea debió de resultarle penosa a Níetzsche. arranca páginas de acá y de allá y en brevísimo tiempo envía el manuscrito al editor. el 7 de septiembre de 1888. Sin duda pensará usted que hemos acabado con las impresiones: pero he aquí que acaba de salir hacia usted el más limpio de todos los manuscri­ tos que yo le haya enviado nunca. y dice así: Estimado señor editor: esta vez voy a darle una sorpresa. Destroza el material acumulado para su proyectada obra capital.Introducción 15 psicólogo. publicará una «gran obra» en cuatro libros separados. Introducción. Pronto tendrá listo también el «primer libro» de esa obra.

Pero una vez enviado el manuscrito a la imprenta. por lo tanto. éste solía ser. el conocimiento de algunas de sus cartas resulta imprescindible. Incluso he logrado hacer algo más. igual en todo que el escrito contra Wagner: también idéntico número de ejemplares. durante este tiempo he trabajado mucho . Así. ¡Quién sabe. y he escrito lo que antes me había pasado por la cabeza. el mismo día 7 de septiembre en que envía el libro al editor escribe a su amiga Meta von Salis: Querida amiga. En este caso concreto. Yo dejo Sils el 15 de septiembre y vuelvo a Turin. pues. algo de que yo no me había creído capaz. por ejemplo.hasta el punto de tener motivos para retractarme del suspiro de mi última carta [la antes citada. Desde allí le comunicaré mi dirección. pues en ellas nos ofrece Nietzsche una autointerpretación de su obra. Varias veces me he levantado a las dos de la madrugada.16 Andrés Sánchez Pacual modo que aquella obra capital no tropiece otra vez con el absurdo silencio con que tropezó mi Zaratustra. de todos modos. me sería incluso muy desea­ ble que estos pocos pliegos quedasen listos lo máspronto posible. Nietzsche tenía la buena costumbre de no mencionar a sus amigos la terminación de sus obras hasta haberlas enviado al editor. todos sus conocidos recibían noticia inmediata de la obra a punto de salir a luz.. abría cautelosamente la puerta de la casa y se deslizaba fuera para ir a ca­ zar gamuzas. el primero en tener conocimiento de sus planes de publicación. Nada se opone a que comencemos ense­ guida con la impresión: y teniendo en cuenta que para este invier­ no necesito un profundo recogimiento. Durante las últimas semanas me he encontrado básicamente mejor que durante todo el verano. «em­ pujado por el espíritu». es que mi vida ha caído en cierto desorden durante las últimas sema­ nas. Entonces oía cómo mi casero. acaso yo también andaba a la caza de ga­ muzas! . el señor Durisch. No ha de tener usted miedo de que siga enviándole manuscritos. La consecuencia. del 22 de agosto] que hablaba del «verano que se ha ido al agua». Así.. Ellas serán sin duda la mejor «introducción» a este escrito.

Naumann un manuscri­ to que lleva el título de Ociosidad de un psicólogo.Introducción 17 Dos días más tarde. Nietzsche notifica a su «corrector de pruebas» Peter Gast el nacimiento de su nueva obra: Querido amigo. el 9.y usted se dará enseguida cuenta de ello. de mis heterodoxias filosóficas esenciales: de tal modo que el escrito puede servir como una especie de iniciación. como de modo inconsciente. aunque oculto bajo muchas/iriesses y atenuaciones. garrapatear algo. no me iré tan pronto como creía hace dos días. al­ gunas cuestiones de edición e impresión han de ser todavía aquí li­ quidadas. Es una completa introducción de conjunto a mi filosofía: . Esto ha traído bastante desorden y excepción a mi modo de vivir: frecuentemente me levantaba (o saltaba) de la cama a las dos de la madrugada para. «empujado por el espíritu». Ociosidad de un psicólogo . hoy mi «querida alma» se encuentra en una imprevista situación de libertad .después vendrá la Transvaloración de todos los valores (cuyo primer libro está casi listo). G. Veremos hasta qué punto es hoy realmente posible la «libertad de pensamiento»: tengo un oscuro barrunto de que. como algo que abra el apetito para mi Transvaloración de los valores (cuyo . La fecha próxima. de lo peor y más radical. El título es bastante amable. más limpio y más elaborado que yo he mandado nunca . Por fin. el 12 de septiembre.. Hace pocos días he vuelto a enviar al señor C. de tal modo que algunas cosas de las que yo no me había creído capaz estuvie­ ron listas una mañana..no querría hacer la cuenta de en qué pocos días ha quedado concluido. pero verdadero: esta mañana he enviado a la imprenta el manuscrito más cuidado. es el 16 de septiembre. ¿Quién de nosotros dos andaba más a la caza de gamuzas? Increíble. Bajo ese título inocuo se oculta un resumen.el contenido. a consecuencia de esto. le escribe a Cari Fuchs lo siguiente: Querido amigo. bastante probable. Entonces oía abrirse la puerta de la casa: mi casero se deslizaba fuera para ir a cazar ga­ muzas. Las últimas se­ manas he estado inspirado de la manera más extraña. Todavía queda una curiosidad que anunciar. seré per­ seguido de firme. esbozado de manera muy audaz y muy precisa.

Un día más tarde le escribe a G. etc. el primero.incluida esa ingeniosa nación. que se presenta en todo como un hermano gemelo de El caso Wagner. y de las más desconocidas y sutiles ( . Hay en él mu­ chas cosas sobre el momento presente. a pesar de que dicta condenas muy severas ( . muy jovial. que hasta este año yo no he aprendido a escribir en alemán ..» «Cómo el mundo "verdadero" acabó convirtiéndose en una fábula. Este escrito. el 14.» «Eos "mejoradores" de la humanidad. como antes se ha indicado. En conjunto.» Son cuestiones realmente psicológicas. en francés .» «Eos cuatro grandes errores.» «Ea moral como contranaturaleza. Brandes.a los alemanes se les dice más de una verdad. todas estas cosas son tan sólo recreaciones de mi asunto principal: que se llama Transvaloración de todos los valores.quiero decir. de una seriedad rigurosa.. . su descubridor en Copenhague: Querido amigo. bien que aproximadamente el doble de extenso. . Pero. dicho en­ tre nosotros.» «Ea "razón" en la filosofía. «Sentencias y flechas». tiene que salir lo más pronto posible: porque necesito un tiempo in­ termedio hasta la publicación de la Transvaloración (. no quisiera dejar Sils sin enviarte mis saludos en recuerdo de la máxima sorpresa que este verano. el cual. en especial queda cimentada mi baja opinión sobre la espiritualidad del Reich alemán). dentro de un par de meses aparecerá algo filosófi­ co: bajo el muy benévolo título de Ociosidad de un psicólogo digo a todo el mundo finezas y groserías . en lo principal.ésta. y alejada cien millas de todas las tolerancias y amabilidades). le dice a su amigo Paul Deussen. El último apartado se titula: «Incursiones de un intempesti­ vo»..Europa tendrá necesidad de encontrar todavía una Siberia para enviar a ella al autor de tal ensayo de valoración.. acababa de visitarlo: Querido amigo. sobre pensadores. escritores.). estos otros capítulos: «El problema de Sócrates. Además de los nombrados.me parece. los alemanes. rico en sorpresas. Al día siguiente.18 Andrés Sánchez Pacual primer libro está ya casi completamente elaborado).

Su energía y transparencia son tales que acaso no hayan sido al­ canzadas nunca por ningún filósofo.el primer li­ bro se llama. completamente lis­ to para la imprenta. Sin embargo.. Y por esas mismas fechas escribe a su amigo Overbeck esta importante carta: Querido amigo. En lo que se refiere al contenido.Introducción 19 me ha traído. pausas y distracciones profundas.. está ya en manos del señor C. hasta la mi­ tad. El caso WagneryOciosidad de un psicólogo] no sonmás que simples recreaciones en medio de una tarea desmesuradamente grave y decisiva. a la pasión del problema.. Ya está en manos de mi editor otro manuscrito. Se titula Ociosidad de un psicólogo y me resulta muy querido porque expresa de forma muy breve (acaso también muy ingeniosa) mi heterodoxia filosófica esencial. quede dicho entre nosotros. . Se lla­ ma: Ociosidad de un psicólogo. ¿me permites que cuente algo de mí? En lo princi­ pal siento ahora más que nunca el gran sosiego y la gran certidum­ bre de hallarme en mi camino e incluso en la proximidad de una gran meta.. Un problema para músicos. Para sorpresa mía tengo ya listo en su forma definitiva el primer libro de la Transvaloración de todos los valores.También un segundo manuscrito. incluso desde el punto de vista de la higie­ ne. que contiene una expresión muy rigurosa y sutil de toda mi heterodo­ xia filosófica . si es comprendida. . es muy «tempestivo»: digo mis «donaires» . vamos a esperar todavía un poco. Es una declaración de guerra sin cuartel .escondida bajo mucha gracia y malignidad. Una de ellas te llegará dentro de unos diez días: se llama El caso Wagner. G. esta obra escinde los milenios . escindirá la historia de la humanidad en dos mitades. Naumann. ..En último término estos dos escri­ tos [esto es.mi editor me anuncia que desde hace un par de semanas (desde que apareció el primer anuncio en el Buchhandler-Blatt) han llegado tantos encargos que puede considerarse agotada la edición de mil ejemplares [Escrito al margen: Presuponiendo que los ejemplares pedidos no echen luego a andar como los cangrejos: todos ellos están encargados condicionalmente]. la cual. Por lo demás. Paréceme como si yo hubiera aprendido de golpe a escribir. El Anticristo yjuraría que todo lo que hasta ahora se ha pensado y dicho para criticar al cris­ tianismo es una fútil niñería en comparación con él. El sentido de esa tarea se dice en cin­ co palabras: Transvaloración de todos los valores.Semejante empresa hace necesarias..

junto con el pliego para corregir. quedó sorprendido. le saludo. . El verano pasado escribí y dejé lis­ tos para la imprenta los tres tratados de La genealogía en menos de un mes. En nuestro tiempo. ade­ más. claro está. Eleno de las impresiones más notables. tiene usted cañones como no los ha habi­ do nunca y no necesita más que disparar a ciegas para producir pánico en los alrededores. Para mi modo de vivir no tengo ninguna otra crítica que la medida de mi fuerza de trabajo.. y propiamente.. Ah. por el anuncio de la nueva obra. Estimado señor profesor. Cuando me imagino el efecto que puede producir sobre los otros hombres... me ha causado un asombro ex­ traordinario.. el título Ociosidad de un psicólogo me suena demasiado modesto: ha llevado usted su artillería a las montañas más altas. . de la cual le llegaron al mismo tiempo las primeras galeradas. más singulares. El paso de un gigante [eines Riesen Gang] ante el cual las montañas tiemblan en sus fundamentos. debería sentirme hu­ millado por ellos. y la par­ tícula MU aparece también en Miidigkeit [fatiga]. ejer­ cen sobre mí! Probablemente. le ruego.. Peter Gast se encontraba entonces en Pomeraniay desde allí escribió a Nietzsche. la ociosidad viene de ordinario después del trabajo. el 20 de septiembre. naturalmente.. ella dio lugar a que la Ociosidad de un psicólogo se convirtiese en el Crepús­ culo de los ídolos. no es ya el paso de un ocioso [Müssiggang]..20 Andrés Sánchez Pacual sobre un sinnúmero de pensadores y artistas de la Europa de hoy -sin contar con que en él se dicen a la cara a los alemanes las verda­ des más inexorables en lo referente al espíritu. hasta esta mañana no he recibido su amable carta. Peter Gast. más in­ concebibles. pliego que.. si es que a un hombre inepto le es lícito rogar: ¡un título más brillan­ te. El amanuense de Nietzsche. al gusto y la profundidad. enviado por Naumann. en especial los de la última época. la carta siguiente.¡y no lo estoy!. en éste he concluido en 20 días la mencionada «ociosidad psicológica». y sólo tengo unos momentos para escribir una carta de acompañamiento. más esplendoroso! -¡Ojalá estuviera yo en condiciones de describirle la impresión que todos sus pensamientos.

El nuevo título (que trae consigo modificaciones muy pequeñas en tres o cuatro pasajes) será: Crepúsculo de los ídolos o Cómo se filosofa con el martillo por EN. No es necesaria una última revisión. dónde los músicos para tocarla?» . ¿Dónde están los oídos para oírla.Introducción 21 La respuesta de Nietzsche desde Turin el día 27 de septiembre fue la siguiente: Querido amigo: hoy ha llegado aquí la corrección del pliego segun­ do enviado desde Wurchow el día 24.Una curiosidad que Gersdorff me comuni­ ca y que me ha edificado mucho: Gersdorff ha sido testigo de una fu­ riosa explosión de rabia de Wagner contra Bizet. Gersdorff me pone en guardia con toda seriedad contra las wagne- . que en último término es adivinable de por sí. mis propias reservas se habían antici­ pado a su muy humana objeción: finalmente encontré en las pala­ bras del prólogo la fórmula que acaso satisfaga también a la necesi­ dad sentida por usted. tengo sencillamente que aceptarlo. acerca del dueto de El león (ex ungue leonem): «Esa es la mú­ sica que a mí me gusta. se­ rán probablemente 6 pliegos. Sobre esta base de que Wagner tomó partido también en esto. . el manuscrito estaba mucho mejor preparado que el panfleto contra Wagner. Realmente acaba con detonaciones horribles: no creo que en toda la literatura se encuentre nada paralelo a este primer libro en lo refe­ rente a sonoridad orquestal (incluidos los cañonazos). Por lo demás.. mi malicia en cierto lugar capital será advertida con mucha mayor agudeza. El sentido de las palabras. Lo que escribe acerca de la «artillería pesada». como queda dicho. junto con el envío de Naumann del día 25 (el cuarto pliego).. La primera carta sobre El caso ha sido de Gersdorff. el tema del breve prólogo. También es­ cribe. cuando Minnie Hauck estaba en Ñapóles cantando Carmen. es. La cosa no durará mucho. o un poco más. En lo que se refiere al título. hallándome como me hallo a punto de terminar el primer libro de la Transvaloración.

A partir. una ironía contra Wagner. El contenido de esta obra Ya el título del libro es. El libro se puso a la venta en el mes de enero de 1889. u n a m a l i c i a m á s c o n t r a Wagner. Esto resulta especialmente perceptible en alemán. que aparece ya en el prólogo*. el 30 de septiembre. que el lector encontrará más adelante. como el propio Níetzsche le indica a P. pues. y tras la definición de ídolo. La Gótzendámmerung nietzscheana (contrapuesta a la wagneríana Gótterdámmerung [Crepúsculo de los dioses]) tuvo que producir un sonido chirriante en los oídos de los seguidores de Wagner. como Níetzsche la denomina. cuando la carrera de que este escrito constituye el primer paso -la carrera que tensó el arco de su mente hasta hacerlo saltar-.p o r lo t a n t o . Níetzsche concluye El Anticristo. Crepúsculo de los ídolos.. . será e n t e n ­ d i d o a esa luz.22 Andrés Sánchez Pacual r i a n a s . p. empieza la «gran declaración de guerra». . T a m b i é n el n u e v o t í t u l o . * En Ecce homo (edición citada. deja clara la importancia que su autor le concedía como «resumen de sus heterodoxias filosóficas esenciales». Gast en una de las cartas antes citadas. del título mismo. 123) dirá Níetzsche lo siguiente: «Lo que en el título se d e n o m i n a ídolo es sencillamente lo que hasta ahora fue llamado verdad».. Será el último de sus escritos que llegue a sus manos mientras aún conserva lúcida la consciencia. Las pruebas del último capítulo le fueron enviadas a Níetzsche el día 24 de octubre. había concluido. y ese mismo día redacta el prólogo definitivo a Crepúsculo de los ídolos. Tres días después de escrita la última. en las que Níetzsche comenta e interpreta su propio escrito. Este pequeño manojo de cartas. Y el 25 de ese mismo mes Níetzsche tiene en supoder los primeros ejemplares de la obra. La corrección de pruebas termina a principios de noviembre.

se expresa. Sócrates no «fue libre» de ser dialéctico y racional: tuvo que serlo. en consecuencia. Esta primera parte culmina en el prodigioso aforismo que dice: «Fórmula de mifelicidad: un sí. La «razón» en filosofía es la causa de que nosotros falsifiquemos el testimonio de los sentidos. «La "razón" en la filosofía». en su odio a la vida. una línea recta. al que ya había contrapuesto en Más allá del bien y del mal «esos filósofos nuevos» que están apareciendo en el horizonte. en la intriga. central en esta obra desde el punto de vista de la «metafísica» de Nietzsche. del filósofo típico. una meta». El apartado tercero. . tema central de El nacimiento de la tragedia. Nietzsche ejercita su arco y su puntería. en la insidia. Las «flechas» dan. sin embargo. fue. un criminal. la ciencia: todos quedan tocados. en la diana: la mujer. el arte. además. delfilósofo habido hasta ahora. es. Y la medicina inventada por él para combatir el mal (la dialéctica. un decadent. nos dice Nietzsche. otra cosa que un síntoma de la dolencia que lo corroía.y.Introducción 23 Un primer apartado nos ofrece cuarenta y cuatro breves aforismos. Sus instintos se disgregaban. en un estilo muy jovial. que cuentan entre los más brillantes e ingeniosos de toda la obra níetzscheana. la racionalidad) no fue. una tras otra. Sócrates fue un plebeyo. el filósofo. la moral. un no. por lo tanto. en las que resume toda su metafísica. sin duda. La idiosincrasia del filósofo se resume en esto: en su odio a la noción misma de devenir y. el Reich alemán. en suma: un enfermo. Este describe la idiosincrasia del filósofo: es decir. Y Sócrates quiso morir. esto es: se suicidó por mano de los jueces atenienses. a su vez. Nietzsche vuelve aquí a su primera época: «elproblema Sócrates». El refinamiento de Nietzsche en la malignidad. es sometido una vez más a examen. El segundo apartado es una monografía acerca de Sócrates. feo. La filosofía anterior (con la excepción de Heraclito) ha sido obra del resentimiento. Nietzsche acaba este apartado con «cuatro tesis».

negamos la responsabilidad en Dios: sólo así redimimos el mundo». El apartado sexto. como queda dicho. . en consecuencia. dice Níetzsche con ironía. en el cuarto. la medicina preconizada por la moral equivale a extraer los dientes para que éstos no duelan. nos ofrece en poco más de una página. dice Níetzsche. sobre todo. culmina en el «mediodía» deZaratustra: en el instante de la sombra más corta. a causa de la estupidez existente en ellas. el error de la causalidad falsa. caen bajo este concepto de causas imaginarias. cuatro errores psicológicos. partiendo de las brumas nocturnas y pasando por el amanecer y por la mañana.24 Andrés Sánchez Pacual Ya en el apartado tercero ha rozado Níetzsche el problema del «mundo verdadero»]) del «mundo aparente». se halla en íntima conexión con el tercero y equivale a una aplicación práctica de la «razón» en la filosofía. al hilo de esa cuestión.y es. Todas las prolongadas meditaciones morales de Níetzsche encuentran en este apartado una expresión sumamente precisa. Así como el apartado anterior era. La moral. tiende a aniquilar las pasiones. La habilidad de Níetzsche para combinar la bromay la burla con el ataque serio ofrece aquí una demostración realmente esplendorosa de sí. es el contenido del quinto apartado de esta obra. pues. Estos cuatro errores son: el error de la confusión de la causa con la consecuencia. dedicado a poner de manifiesto «loscuatro grandes errores». que. desde el Nuevo Testamento hasta Schopenhauer. Ahora. una rebelión contra la vida. mantenido hasta ahora en casi todo momento^ asume un tono algo exasperado: «Nosotros negamos a Dios. dice Níetzsche. una aplicación práctica del tercero. La moral y la religión. Un ataque frontal a la «moral» en todas susformas. algo que va contra la naturaleza. El §8 de este apartado abandonapor vezprímera el tono discursivo. Los cuatro grandes errores son. que tienen graves consecuencias morales. el error de las causas imaginarias y el error de la voluntad libre. Tiende. una sorprendente historia de la filosofía. Pero. a castrar al hombre. así ahora el apartado séptimo.

está anegando a su país. en debilitarlos. sí se quiere. incluso de la autobiografía. en su sección final. quiere tener poder sin darse cuenta de que el poder vuelve estúpidos a los hombres. piensa Nietzsche.. Hasta ahora Nietzsche se ha mantenido en un tono más bien teórico. Nietzsche echa una mirada a su patria. con otros temas y con otro tratamiento. Mucho buen humor y mucho respeto de sí. «Lo que los alemanes están perdiendo» (apartado octavo) es la sección más melancólica de todo el libro. «filosófico». Pero Alemania ha elegido. mucha constancia.». Añado que allí todavía se obedece sin que el obedecer humille. A partir de este momento cambia de atmósfera la obra. Este apartado contiene. mucha seguridad en el trato. la amargura que ésta le produce no le impide ser justo. mucha laboriosidad. tiene «virtudes más viriles que las que ningún otro país de Europa puede exhibir. constituye una ejemplificarían concreta de lo que significa la moral como contranaturaleza. discursivo. a partir de 1871. En pocas líneas traza Nietzsche uno de los mejores elogios de Alemania escritos nunca. Alemania.... . en castrarlos. Por vez primera alude aquí también Nietzsche a la moral y la religión indias. en la reciprocidad de los deberes. recién descubiertas por él a través de la lectura del Código de Manú en una traducción francesa. La tesis que Nietzsche deriva del estudio y confrontación de las diferentes morales dice así: «todos los medios con que se ha pretendido hasta ahora hacer moral a la humanidad han sido radicalmente inmorales». La mejora perseguida por la moral y la religión ha consistido siempre en poner enfermos a los hombres. . Y nadie desprecia a su adversario. Lo que viene a continuación es como un «segundo libro» de ella. que más que del freno necesita del acicate. dice. Ahora llega el instante de las confesiones. una vía equivocada: quiere dedicarse a la «gran política». Y así la chabacanería.Introducción «BJC»™ K M U O T E C U p ■*!» ■ 25 dedicado a aquellos que ven su misión en «mejorar» a la humanidad.Y una moderación hereditaria. un penetrante estudio sobre lo que debe ser la educación.

Darwín. de una equiparación entre el cristiano y el anarquista. por estas tres tareas: aprender a ver. realizado con la más inocente de las sonrisas. con Rousseau. Níetzsche se ensaña con Renán. con Saínte-Beuve. Níetzsche hace la historia de sus estudios.. -yo. va seguida de ataques al arte por el arte. travieso. el último discípulo del filósofo Díoníso. malévolo. Tucídídes). Horacío. Las últimas palabras son un balbuceo: «yo. una breve parada (el § 10): Níetzsche vuelve los ojos a su primera obra.26 Andrés Sánchez Pacual aquí resume Níetzsche toda su experiencia de profesor. El largo apartado titulado «Incursiones de un intempestivo».. de una crítica de la moral de la decadencia. con George Sand. su «educador» en los años jóvenes. con los novelistas franceses del momento. etc. que es el penúltimo y que ocupa por sí solo más de una tercera parte de toda la obra. al final «habla el martillo». de una crítica de la modernidad. según él. en suma: al Níetzsche sarcástíco. que dice: «¡endureceos!» Sí desde el punto de vista del contenido este libro aborda la totalidad de los problemas estudiados por Níetzsche a lo largo de . ofrece una enumeración desús modelos (Salustío. de una exposición de su concepto del genio. de una estremecedora «moral para médicos». Una última confrontación con Schopenhauer. De repente. aprender a pensar. el maestro del eterno retorno. que preludia el Ecce homo. a sus conceptos de lo «díonísíaco»y de lo «apolíneo». para terminar en un panegírico de Goethe: «Goethe es el último alemán por el queyo tengo respeto». Encontramos aquí al Níetzsche irónico. aprender a hablar y a escribir. ataca a Platónypone en lapícota a los filólogos clásicos (representados aquípor el «famoso Lobeck»). Kant. de un inquietante análisis del tipo del criminal. es un verdadero ajuste de cuentas. y las víctimas son Carlyle.». con G Eliot. Pero enseguida toma de nuevo el látigo. La educación se define. El apartado final es un fragmento de autobiografía. Y para que nada falte. de un examen de la cuestión obrera.

Tenemos la sentencia breve y el desarrollo minucioso de un tema en varios apartados. recortado ni falsificado. un libro que. La presente edición Crepúsculo de los ídolos es. Con razón fue esta obra la primera que adquirió notoriedad e hizo «famoso» a su autor. he dado en las notas la traducción de buen número de tales fragmentos. . Hay en ello el derroche de un otoño dema­ siado rico: se tropieza con verdades.. febrero de 1972 . Dado que esta obra se halla en intima conexión con los fragmentos inéditos del último año de vida de Nietzsche. y por todas partes caen al suelo frutos . ellos aclaran y amplifican lo que muchas veces.hay demasiadas. ANDRÉS SÁNCHEZ PASCUAL «Kiek ut». no pudo ser manipulado. también desde el punto de vista de la forma es un muestrario completo de los «estilos» en que él llegó a ser maestro. no presenta problemas en cuanto al texto. es más una interrogación que una respuesta. dada la concisión de la escritura. son decisiones (Ecce homo. incluso se aplasta alguna de ellas con los pies. pp. edición citada. Nietzsche mismo corrigió minuciosamente las pruebas y pudo llegara tener entre sus manos los primeros ejemplares impresos. por fortuna. por lo tanto. 123-124). Pues un gran viento sopla entre los árboles. Su texto.verdades.. pese a haberse puesto a la venta tras la autodestruccíón de Nietzsche.Introducción 27 SMS incursiones por los campos del pensamiento. tenemos el aforismo de largo aliento y el asalto repetido a una misma cuestión desde diversas perspectivas. Pero lo que acaba por cogerse en las manos no es ya nada problemático. La traducción toma como base la edición original.

14de julio de 1998 . A N D R É S SÁNCHEZ PASCUAL Bad Godesberg.28 Andrés Sánchez Pacual NOTA A LA NUEVA EDICIÓN Para esta nueva edición de Crepúsculo de los ídolos se ha revisado la traducción y se han mejorado las notas.

Crepúsculo de los ídolos o Cómo se filosofa con el martillo .

a arrojar de sí una se­ riedad gravosa. ¿qué sería más necesario que lajovialidad? Ninguna cosa en la que no intervenga la petulancia sale bien. La guerra ha sido siempre la gran listeza de todos los espíritus que se han vuelto demasiado in­ teriores. incluso en la herida conti­ núa habiendo una fuerza curativa. virescit volnere virtus" [se crecen los ánimos. se fortalece la fuerza con la herida]. que se ha vuelto demasiado gravosa. que arroja sombras sobre quien lo coloca . ese signo de inte­ rrogación tan negro.Prólogo Seguir manteniendo la jovialidad 1 en medio de un asunto sombrío y sobremanera responsable es hazaña nada peque­ ña: y. Sólo la demasía de la fuerza es la prueba de la fuerza. sin embargo. Una transvaloración2 de todos los valores. 31 .semejante tarea. demasiado profundos. Una sentencia. Todo medio es bueno para esto. cuyo lugar de origen yo mantengo oculto a la curiosidad docta. tan enorme. viene siendo desde hace largo tiempo mi divisa: increscunt animi. todo «caso» es un caso afortuna­ do'. compe­ le en todo instante a correr hacia el sol. la guerra. que es un destino. Ante todo.

.32 Prólogo Otra curación. es auscultar a los ídolos5.. Turin.para mí. Hay más ídolos que realidades en el mundo: éste es mi «mal de ojo» para este mundo... . Tam­ poco más huecos. sobre todo en el caso más aristocrático. esta vez no son ídolos de nuestro tiem­ po. más convencidos. ¿Acaso también una nueva guerra? ¿Y son auscultados nuevos ídolos?. j en lo que se refiere a la auscul­ tación de los ídolos. día en el cual el primer libro de la Transvaloración de todos los valores1" quedó terminado. éste es también mi «mal de oído»'.. Esto no impide que sean los más creídos. a veces incluso más apetecida por mí. Hacer aquí alguna vez pregun­ tas con el martillo7 y oír acaso. sino ídolos eternos los que aquí son tocados con el marti­ llo como con un diapasón. como respuesta. un rincón soleado..no hay en absoluto ídolos más viejos.. una escapada a la ociosidad de un psicólogo».. aquel famo­ so sonido a hueco que habla de entrañas llenas de aire . 30 de septiembre de 1888. viejo psicólogo y cazador de ratas.. También este escrito -el título 8 lo delata. tampoco se dice en modo alguno ídolos. más llenos de aire que éstos. FRIEDRICH NIETZSCHE ...qué delicia para quien tiene todavía orejas por detrás de las ore­ jas.. ante el cual tiene que dejar oír su sonido cabalmente aquello que querría permanecer en silencio. Este pequeño escrito es una gran declaración de guerra. ..es ante todo un es­ parcimiento..

Sentencias y flechas i La ociosidad es el comienzo de toda psicología.... ¿Cómo?. 3 •j Para vivir solo hay que ser un animal o un dios .» . Falta el tercer caso: hay que ser ambas cosas .dice Aristóte­ les".¿No es esto una mentira duplicada?»33 .un filósofo.vicio?" 2 Aun el más animoso de nosotros sólo raras veces tiene áni­ mos para lo que él propiamente sabe'2.. 4 «Toda verdad es simple. ¿se­ ría la psicología un .

Lo que no me mata me hace más fuerte". . . ¡no las dejemos en la estacada después de hechas! .. 10 ¡No cometamos una cobardía con nuestras acciones!. quede dicho de una vez por todas.El remordi­ miento de conciencia es indecoroso 17 . Principio [Princip] del amor al prójimo. 7 A ¿Cómo?.. De la escuela de guerra de la vida.La sabiduría marca límites también al conoci­ miento.34 Crepúsculo de los ídolos 5 Muchas cosas. quiero no saberlas.. de nuestra espiritualidad11. ¿es el hombre sólo un desacierto de Dios? ¿O Dios sólo un desacierto del hombre? 8 . 6 En nuestra propia naturaleza salvaje es donde mejor nos resar­ cimos de nuestra no-naturaleza. 9 Ayúdate a ti mismo: entonces te ayudarán además todos.

pero mejor oídos. 13 El varón ha creado a la mujer .son peor com­ prendidos que los tempestivos 21 .¿pero de qué? De una costilla de su Dios. .. centu­ plicarte?.... sólo el inglés hace eso. ¿andas buscando?. 12 Cuando uno tiene su propio ¿por qué? de la vida se aviene a casi todo ¿cómo? .El ser humano no aspira a la felicidad. . por ejemplo 20 .¡Busca ceros!" - 15 Los hombres postumos -yo.¿Sucumbir bajo un peso que no se puede ni llevar ni arrojar?.Sentencias y flechas 35 11 ¿Puede un asno ser trágico? .y de ahí nuestra autoridad. ¿te gustaría decuplicarte. El caso del filósofo.. 14 ¿Cómo?. Dicho con más rigor: no somos comprendidos jamás . ¿andas buscando adeptos? .de su «ideal» 18 ..

cree que hay ya allí dentro una voluntad (principio [Principjde la «fe»). mirando alrededor por si alguien lo nota y para que al­ guien lo note.«¿La verdad? ¡Oh. panem et Orcen23 [pan y Circe].36 Crepúsculo de los ídolos 16 Entre mujeres.Mas con la virtud se renuncia a las «venta­ jas».. 19 ¿Cómo?. 18 Quien no sabe introducir su voluntad en las cosas introduce en ellas al menos un sentido: es decir... 20 La mujer perfecta incurre en la literatura de la misma mane­ ra que incurre en un pecado pequeño: por probar. su pan y su arte. (en la puerta de la casa de un antisemita).... de pasa­ da. . modesto en sus necesi­ dades: propiamente quiere sólo dos cosas. usted no conoce la ver­ dad! ¿No es ella un atentado a todos nuestros pudeurs [pudo­ res] ?22»- 17 Ése es un artista como a mí me gusta. ¿vosotros habéis elegido la verdad y el pecho alza­ do y a la vez miráis de reojo hacia las ventajas de los hombres sin escrúpulos? . .

. en las que. ¿Se ha res­ friado alguna vez una mujer que se supiese bien vestida? Supongo el caso de que apenas estuviera vestida. uno o bien cae o bien se tiene en pie . 22 «Los hombres malvados no tienen canciones. al final cree también hacia atrás..o bien escapa24.» . 24 > A fuerza de andar buscando los comienzos se convierte uno en un cangrejo. 25 El sentirse contento protege incluso del resfriado. una contradictio in adjecto [contradicción en los términos]. El historiador mira hacia atrás.. antes bien.¿Cómo es que los rusos las tienen? 21 23 «Espíritu alemán»: desde hace dieciocho años 2 '.Sentencias y flechas 37 21 Exponerse sólo a aquellas situaciones en las que no es lícito tener virtudes aparentes. lo mismo que el volatinero sobre su cuerda.

. ¡qué buenos dientes tenía! .¿Y hoy?. porque en ella jamás se llega al fondo. 29 «¡Cuánto tenía que remorder la conciencia en otro tiempo!.¿por qué?. 30 Pocas veces se incurre en una sola precipitación.y esta vez se queda uno de­ masiado corto. En la pri­ mera se va siempre demasiado lejos. y cuando no tiene virtudes masculinas es ella mis­ ma la que sale corriendo. La mujer no es ni siquiera superfi­ cial28. Justo por ello suele incurrirse luego en una segunda .38 Crepúsculo de los ídolos 26 Yo desconfío de todos los sistemáticos y me aparto de su camino. 28 Cuando la mujer tiene virtudes masculinas es para salir co­ rriendo. ¿qué es lo que falta?» Pregunta de un dentista.. 27 Se considera profunda a la mujer . . La voluntad de sistema es una falta de honesti­ dad".

. 35 Hay casos en que nosotros los psicólogos somos como caba­ llos y nos ponemos inquietos: vemos nuestra propia sombra . Demasiado cobardes para mentir. Eso es inteligente.Sin música la vida sería un error". ¡El alemán se imagina a Dios mismo cantando canciones!' 2 34 On nepeutpenser et écríre qu'assís" [No se puede pensar ni es­ cribir más que sentado] (G. En el lenguaje de la moral: humildad. .¡Con esto te tengo. existe un odio similar nacido de la cobardía. por cuanto la mentira está prohibida por un mandamiento divino. - 32 Existe un odio a la mentira y a la simulación nacido de un concepto irritable del honor.. Sólo tienen valor los pensamientos caminados3*.Sentencias y flechas 39 31 El gusano pisado se enrosca2». 33 ¡Qué poco se requiere para ser feliz!". Con ello re­ duce la probabilidad de ser pisado de nuevo. ni­ hilista! La carne del trasero es cabalmente el pecado contra el espíritu santo. Flaubert). . El sonido de una gaita.

39 Habla el desengañado. ¿o que echa una mano? ..¿o que aparta la vista.. Segundo caso de conciencia.. ¿o la cosa misma representada? . ¿o como excepción? Un tercer caso sería el que corre huyendo.. 38 ¿Eres auténtico?. Tercer caso de con­ ciencia.Tan poco como los anarquistas a los príncipes. . nun­ ca encontré más que monos de su ideal. El psicólogo tiene que apartar la vista de si'para llegar a ver algo. se margina?. .. Primer caso de conciencia.Yo buscaba hombres grandes.¿Lo haces como pastor?.40 Crepúsculo de los ídolos oscilar arriba y abajo delante de nosotros. 40 ¿Eres tú uno que se queda mirando?.. ¿o sólo un comediante? ¿Un representante?. 36 ¿Si nosotros los inmoralistas hacemos daño a la virtud? . Moraleja: hay que disparar contra la moral35. Sólo desde que se dispara contra éstos vuelven a estar firmemente asentados en su trono. 37 ¿Vas corriendo delante? .En última instancia no eres más que un comediante simulado.

. 44 Fórmula de mi felicidad: un sí.para esto tuve que pasar sobre ellos. 42 Para mí eran escalones. subí por encima de ellos. un no.. ¿o caminar solo?. Pero opinaban que yo quería po­ nerme a descansar sobre ellos.Sentencias y flechas 41 41 ¿Quieres ir junto a los demás?. . una meta37.. Hay que saber qué se quiere y que se quiere. 43 ¡Qué importa que yo tenga razón! Tengo demasiada razón. Y el que hoy más ríe será también el que reirá al final.. . ¿o precederlos?.. una línea recta.. Cuarto caso de conciencia".

en todo caso.. y nuestros pesimis­ tas los primeros!): «¡Aquí. ¿que se tambalea­ ban?. algo tiene que ser verdadero! El consensus sapientium [consenso de los sa­ bios] prueba la verdad.un tono lleno de duda. en todo caso. Incluso Sócrates estaba harto. lleno de melancolía. ¿décadents [decadentes]? ¿Acaso es que la sabiduría 43 .» . algo tiene que estar enfermo» . lleno de oposición a la vida.es la respuesta que nosotros damos: ¡a esos sapientísimos de todos los tiempos 40 debería examinárselos de cerca primero! ¿Acaso es que ninguno deellos se sostenía ya firme sobre sus piernas?. lleno de cansancio de la vida. ¿acaso es que eran hombres tardíos?..El problema de Sócrates X En todos los tiempos los sapientísimos han juzgado igual sobre la vida: no vale nada. se lo ha dicho.¡oh.En otro tiempo se habría dicho (.¿Continuaremos nosotros ha­ blando así hoy?. ¿Quéprueba esto? ¿Qué indica? . Incluso Sócrates dijo al morir: «vivir significa estar enfermo durante largo tiempo: debo un ga­ llo a Asclepio salvador»». Siempre y en todas partes se ha oído de su boca el mismo tono. y bien alto. ¿nos es lícito hablar así? «Aquí. .

¿y es que todos esos grandes sabios no sólo habrían sido decadents. Los juicios. incluso un reparo contra él. al que un tenue olor a carróñalo entusiasma?.una misma actitud nega­ tiva frente a l a vida.lo que menos prueba es que tuvieran razón en aquello en que coincidían: prueba. antigriegos (El nacimiento de la tragedia. . . no por un muerto.en sí tales juicios son estupideces. es más.Pero vuelvo al problema de Sócrates. Hay que alargar del todo los dedos hacia ella y hacer el intento de agarrar esta sorprendente finesse [finura]. en favor o en contra. y no juez.p a r a tener que adoptar. porque éste es parte.44 Crepúsculo de los ídolos aparece en la tierra como un cuervo. que el valor de la vida'2 no puede ser tasado. no pueden.El que p o / p a r t e de un filósofo se vea un problema en el valor de la vida no deja de ser.¿Cómo?. un signo de interrogación puesto junto a su sabiduría. por una ra­ zón distinta. sino que ni siquiera habrían sido sabios? . únicamente importan como síntomas. para adoptar . esos sapientísimos.. 1872)41. .. antes bien. . en definitiva. una falta de sabiduría. 2 A mí mismo esta irreverencia de pensar que los grandes sa­ bios son tipos decadentes se me ocurrió por vez primera jus­ to en un caso en que a ella se opone del modo más enérgico el prejuicio docto e indocto: yo me di cuenta de que Sócrates y Platón son síntomas de decaimiento. Ese consensus sapíentíum [consen­ so de los sabios] -esto he ido comprendiéndolo cada vez me­ jor. ser verdaderos nunca: únicamente tienen valor como sínto­ mas. instrumentos de la disolución griega. pseudogriegos. incluso objeto de litigio. los juicios de valor sobre la vida. que ellos mismos. coincidían/isio/dgz'cameMíe en algo. pues. No por un viviente.

subterráneo. a lo más bajo del pueblo: Sócrates era plebe. Y Sócrates se li­ mitó a responder: «¡Usted me conoce. estorbada por el cruce. de paso por Atenas. monstruo de alma]. que tan chocante pareció a los amigos de Sócrates.Yo intento averiguar de qué idiosin­ crasia 47 procede aquella ecuación socrática de razón = vir­ tud = felicidad: la ecuación más extravagante que existe y . . Pero el criminal es un decadent. buffo [bufo]. con el nombre «de dentón" de Sócrates». se les ha dado una inter­ pretación religiosa. lleno de segundas inten­ ciones. No olvidemos tam­ poco aquellas alucinaciones acústicas a las que. incluso se ve todavía. todo es a la vez oculto. qué feo era4S. monstrum in animo [monstruo de as­ pecto. Un ex­ tranjero que entendía de rostros. por su ascendencia. es entre los grie­ gos casi una refutación. en sí una objeción. caricatura. En otros casos apa­ rece como una evolución descendente. En él todo es exagerado. ¿Era Sócrates realmente un griego? Con bastante frecuencia la fealdad es expresión de una evo­ lución cruzada. . Mas la fealdad. Los antropólogos en­ tre los criminalistas nos dicen que el criminal típico es feo: monstrum infronte. le dijo a Sócrates a la cara que era un monstrum. Se sabe.Al menos no estaría en contradicción con esto aquel famoso juicio de un fisonomis­ ta.que escondía en su interior todos los vicios y apetitos malos. señor mío! »"- 4 No sólo el desenfreno y la anarquía confesados de los ins­ tintos son un indicio de decadence [decadencia] en Sócra­ tes: también lo son la superfetación de lo lógico" y aquella maldad de raquítico que lo distingue.El p r o b l e m a de Sócrates 45 3 Sócrates pertenecía. ¿Era Sócrates un criminal típico? .

Se sabe que con ella se inspira desconfianza. A la juventud se la prevenía contra ellos. Nada es más fácil de borrar que el efecto de un dialéctico: la experiencia de toda reunión en que haya discursos lo prueba. En todo lugar donde la autoridad sigue formando parte de la buena costumbre y lo que se da no son «razones». Antes de Sócrates la gente. no lle­ van sus razones en la mano de ese modo. que ella persuade poco. con esto queda vencido un gusto aristocrático. lo mismo que los hombres honestos. 5 Con Sócrates el gusto griego da un vuelco a favor de la dia­ léctica: ¿qué es lo que ocurre aquí propiamente? Ante todo. sino órdenes. Es preciso tener que lograr por la fuerza el propio derecho: an­ tes no se hace ningún uso de ella. con la dialéc­ tica la plebe se sitúa arriba. La dialéctica sólo puede ser un recurso obligado. Las cosas honestas. Es indecoroso mostrar los cinco dedos. en especial. comprometían a uno. no lo toma en serio. en la buena sociedad.-Sócrates fue el payaso que se hizo tomar en serio: ¿qué ocurrió aquí propiamente? - 6 A la dialéctica se la elige tan sólo cuando no se tiene ningún otro medio. repudiaba los modales dialécticos: eran considerados como malos modales. Por eso fueron dialécticos los judíos. todos los instintos del heleno antiguo. Poco valioso es lo que necesita ser probado. en manos de quienes no tienen ya otras armas. ¿y también lo fue Sócrates? - . también lo fue el zorro Reinecke 48 : ¿cómo?.46 Crepúsculo de los ídolos que tiene en contra suya. el dialéctico es una especie de payaso: la gente se ríe de él. También se desconfia­ ba de toda exhibición semejante de las propias razones.

. .El p r o b l e m a de Sócrates 47 7 . El dialéctico deja a su adversario la tarea de pro­ bar que no es un idiota: hace rabiar a los demás y al mismo tiempo los deja desamparados.Una razón es que él descubrió una especie nueva de agón [lucha]. ¿toma venganza de los aristócratas a los que fascina? . la idiosincrasia de su caso. La misma especie de degeneración estaba preparándose silen­ ciosamente en todas partes: la vieja Atenas caminaba hacia .Si uno es un dialéctico tiene en la mano un instrumento implacable. Sócrates era también un gran erótico. El dialéctico vuelve impo­ tente el intelecto de su adversario. no era ya un caso excepcional. que en esto él fue el primer maestro de esgrima para los cír­ culos aristocráticos de Atenas. compromete a los demás al vencerlos. ¿disfruta él. como oprimido. ¿de re­ sentimiento plebeyo?. con él puede hacer el papel de tirano. comprendió que su caso. su pro­ pia ferocidad en las cuchilladas del silogismo?. ¿es la dialéctica en Sócrates tan sólo una forma de venganza? 8 He dado a entender con qué cosas podía Sócrates causar re­ pulsión: tanto más queda por aclarar que fascinaba. 9 Pero Sócrates adivinó algo más. Vio lo que había detrás de sus aristocráticos atenienses.¿Es la ironía de Sócrates una expresión de rebeldía?.introdujo una variante en la lucha pugilística entre los jóvenes y los adolescentes.¿Cómo?. Fascinaba en la medida en que removía el instinto agonal de los helenos. .

que los instintos se volvían unos contra otros.. - 10 Cuando se tiene necesidad de hacer de la razón un tirano. como apariencia de cura de ese caso. era su último remedio. ¿Cómo llegó Sócrates a ser dueño de sí? ..48 Crepúsculo de los ídolos su final. una madriguera de todos los apetitos malos. El moralismo de los filósofos griegos a partir de Platón tiene unos condicionamientos patológicos. como hizo Sócrates. hay que inventar un contratirano que sea más fuerte.era de rigueur [de rigor]. Y Sócrates comprendió que todo el mundo tenía necesidad de él. era a los ojos de todos la expresión de ese caso: y. el gran irónico pronunció toda­ vía una frase que da la clave para comprenderlo. pero he llegado a ser dueño de todos»4». por fuerza se da un peligro no pequeño de que otra cosa distinta haga de tirano. «Es verdad. como es fácil comprender. de su cura. En todas partes los instintos se encontraban en anarquía.En el fondo su caso era sólo el caso extremo. El fanatismo con que la reflexión griega entera se lianza a la racionalidad delata una situación apurada: se estaba en peligro. dijo. ni Sócrates ni sus «enfermos» eran libres de ser racionales. .. de su ardid perso­ nal para autoconservarse. que inspiraba miedo. sólo el caso que más saltaba a la vista. «Los instintos quieren hacer de tirano. y lo mismo su .de su remedio. . Entonces se adi­ vinó que la racionalidad era la salvadora. se tenía una sola elección: o bien perecer o bien .. fascinó aún más fuertemente como respuesta.ser absurdamente racionales. en todas partes se estaba a dos pa­ sos del exceso: el monstrum in animo era el peligro general. Sócrates fascinó por ser ese caso extremo . de aque­ llo que entonces comenzaba a volverse calamidad general: que nadie era ya dueño de sí.» Cuando aquel fisonomis­ ta le hubo desvelado a Sócrates quién era él... como solución.su fealdad.

la vida lúcida. ha sido un malentendido. el más inteligente de todos los que se han engañado a sí mismos? ¿Acabó por decirse esto. sin instinto. Hay que ser inteligentes. Razón = virtud = felicidad significa simplemente: hay que imitar a Sócrates e implantar de ma­ nera permanente.y en modo alguno un camino de regreso a la «virtud».la luz diurna de la razón. conduce hacia abajo.Es un autoengano por parte de los filósofos y moralistas el creer que salen ya de la decadence por el hecho de hacerle la guerra. un salvador. a la felicidad.. contra los apetitos oscuros. La luz diurna más des­ lumbrante. como salvación.. Tener que combatir los instintos . Sócrates fue un malentendido: la moral toda del mejoramiento. cla­ ros. fría. lúcidos a cualquier precio: toda concesión a los instintos.. previsora. la racionalidad a cualquier precio.modifican la expresión de ésta. todo esto era sólo una enfermedad distinta . - 12 -¿Llegó a comprender esto él. en la sabiduría de su valor para la muerte?. 11 He dado a entender con qué cosas fascinaba Sócrates: pare­ cía ser un médico. a lo inconsciente.ésa es la fór­ mula de la decadence: mientras la vida asciende es felicidad igual a instinto. El salir es algo que está fuera de su fuer­ za: lo que ellos escogen como remedio... ¿Es necesario mostrar toda­ vía el error que había en su fe en la «racionalidad» a cual­ quier precio? . también la cristiana.. pero no la eliminan. Sócrates quería .. una luz diurna .. a la «salud». opuesta a los instin­ tos.El p r o b l e m a de Sócrates 49 aprecio de la dialéctica. no es a su vez más que una expresión de la decadence . consciente.

se dijo en voz baja a sí mismo: únicamente la muerte es aquí un mé­ dico. Sócrates mismo había estado únicamente enfermo durante largo tiempo 10 . él forzó a Atenas a dársela.... él fue quien se dio la copa de veneno...50 Crepúsculo de los ídolos morir..» .no Atenas. «Sócrates no es un médico. .

se vuelven mortalmente peligrosos para todo.cuando hacen de ella una momia. Ahora bien. Los filósofos creen otorgar un honor a una cosa cuando la deshistorizan. Por ejemplo. . ¡es la 51 . buscan razones de por qué se les retiene. Todo lo que los filósofos han venido manejando desde hace milenios fueron momias conceptuales. «Tiene que haber una ilusión... La muerte. gritan dichosos. de sus manos no salió vivo nada real.. cuando adoran.incluso refutaciones.«Lo tenemos. un engaño en el hecho de que no percibamos lo que es: ¿dónde se escon­ de el engañador? . su odio a la noción misma de devenir.. su egipticismo 12 . . rellenan de paja. todos ellos creen. el cam­ bio.La «razón» en la filosofía i ¿Me pregunta usted qué cosas son idiosincrasia" en los fi­ lósofos?. sub specie aeterni [desde la perspectiva de lo eterno]. la vejez. incluso con desesperación. . su falta de sentido histórico. Matan. así como la procreación y el crecimiento son para ellos objeciones. en lo que es. Mas como no pueden apoderarse de ello. cuando adoran. esos señores idólatras de los conceptos. Lo que es no deviene. lo que deviene no es.

sobre todo. él rechazó su testimonio porque mos­ traban las cosas como si tuviesen duración y unidad. el perecer. Mos­ trando el devenir. El mundo «aparente» es el único: el «mundo verdadero» no es más que un añadido mentiroso. que también en otros aspectos son tan inmorales.. fe en la mentira.. esa la­ mentable idee fixe [idea fija] de los sentidos!. Moraleja: deshacerse del engaño de los sentidos. ¡sujeto a to­ dos los errores de la lógica que existen. ¡Ser filósofo. de la duración.¡Y. el cambio.. la mentira de la coseidad.52 Crepúsculo de los ídolos sensibilidad! Estos sentidos. por ejemplo la mentira de la unidad. ser momia. Tam­ bién Heraclito fue injusto con los sentidos..la historia no es más que fe en los sentidos.» 2 Pongo a un lado. de la substancia. nos engañan acerca del mundo verdadero. Éstos no mienten ni del modo como creen los eleatas ni del modo como creía él. el nombre de Heraclifo". .no mienten de ninguna manera. s con una mími­ ca de sepulturero! . del de­ venir. incluso imposible. a todo el res­ to de la humanidad: todo él es "pueblo". La «razón» es la causa de que nosotros falseemos el testimonio de los sentidos. eso es lo que introduce la mentira. Mientras que el resto del pueblo de los filósofos recha­ zaba el testimonio de los sentidos porque éstos mostraban pluralidad y cambio. Pero Heraclito tendrá eternamente razón al decir que el ser es una ficción vacía.. . Lo que nosotros hacemos de su testimonio.. . con gran reverencia. de la mentira. de la historia [Historie]. fuera el cuerpo. refutado.. los sentidos no mienten. Moraleja: decir no a todo lo que otorga fe a los sentidos.. aun cuando es lo bastante insolente para com­ portarse como si fuera real!. representar el monótono-teísmo .

Moraleja: todo lo que es de primer rango tiene que ser causa sui [causa de sí mismo]. psicología. lo que viene al final -¡por desgra­ cia!. es decir. los más vacíos. metafísica. O ciencia formal. En ellas la realidad no llega a aparecer. armándolos. el último humo de la realidad que se evapora. ¡pues no debería siquiera venir!-. los conceptos más generales.en que hemos aprendido a seguir aguzándolos. teoría del conocimiento. de la que ningún filóso­ fo ha hablado todavía con veneración y gratitud. como algo que pone en entredicho el valor. . los «conceptos supre­ mos». - 4 La otra idiosincrasia de los filósofos no es menos peligrosa: consiste en confundir lo último y lo primero. pensándolos hasta el final. por ejemplo. ni siquiera como problema. El resto es un engendro y todavía-no-ciencia: quiero decir. y tampoco como la cuestión de qué valor tiene en general ese convencionalismo de signos que es la lógica. teolo­ gía. y esa lógica aplicada. no le es lícito provenir de nada. El hecho de proceder de algo distinto es considerado como una objeción. es hasta este momento incluso el más delicado de los instrumentos que es­ tán a nuestra disposición: es capaz de registrar incluso diferen­ cias mínimas de movimiento que ni siquiera el espectroscopio registra. la mate­ mática. como comienzo..¡ Y qué sutiles instrumentos de observación tenemos en nues­ tros sentidos! Esa nariz™. Hoy nosotros poseemos ciencia exactamente en la medida en que nos hemos decidido a aceptar el testimonio de los sentidos.La «razón» en la filosofía 53 3 .. Todos los valores supremos . teo­ ría de los signos: como la lógica. Una vez más esto es sólo expresión de su modo de venerar: a lo superior no le es lícito provenir de lo inferior. Ponen al co­ mienzo.

. En otro tiempo se tomaba la mo­ dificación. no puede estar en contradicción consigo misma.. el cambio. basándonos en una verificación riguro­ sa. dentro de nosotros estemos muy seguros de que es ahí donde está el error.digo nosotros por cortesía. el devenir en general como prueba de apariencia. duración.. 5 . coseidad.. el modo tan distinto como nosotros (. a la inversa.. Ese fetichismo ve en todas partes agentes y acciones: cree que la voluntad es la causa en gene- . necesitados al error. ¡Que la humanidad haya tenido que tomar en serio las dolencias cerebrales de unos en­ fermos tejedores de telarañas! . lo más vacío es puesto como lo primero.) vemos el problema del error y de la apariencia. a nuestro lenguaje.54 Crepúsculo de los ídolos son de primer rango.. ser. Por su génesis el lenguaje pertenece a la época de la forma más rudimentaria de psicología: penetramos en un fetichismo grosero cuando cobramos consciencia de los pre­ supuestos básicos de la metafísica del lenguaje. allí. identidad. dicho con claridad": de la razón. Ocurre con esto lo mismo que con los movimientos de una gran constelación: aquí el error tiene como abogado permanente a nuestro ojo.. Con esto tienen los filósofos su estupendo concepto «Dios». lo per­ fecto . lo incondicionado. por fin.ninguno de ellos puede haber devenido.Contrapongamos a esto. Lo último. en la exacta medida en que el prejuicio de la razón nos fuerza a asignar unidad. lo más tenue. como signo de que ahí tiene que haber algo que nos induce a error.. lo verdadero. causa. ninguno de los conceptos supremos. aun cuando. lo bueno. como ens realissimum [ente realísimo].. substancia.¡Y lo ha pagado caro!. lo existente. nos vemos en cierto modo cogidos en el error. Mas ninguna de esas cosas puede ser tampoco desigual una de otra. como causa en sí.. Hoy. por consi­ guiente tiene que ser causa sui5'.

como derivado. la seguridad. . en efecto. del concepto «yo» es del que se sigue. pues? .de que la voluntad es una facultad. .. para su sorpresa. es introducido subrepticiamente en todas partes como causa.en lugar de en un mundo mucho más bajo: ¡lo cual habría sido la verdad!). Al comien­ zo está ese error grande y funesto de que la voluntad es algo que causa efectos. decían. el concepto «ser». llegó a la consciencia de los filósofos..La «razón» en la filosofía 55 ral. así provoco la contradicción. ¡pues poseemos la razón!».. por ejemplo. Hoy sabemos que no es más que una palabra 18 . 6 Se me estará agradecido si condenso un conocimiento tan esencial.. en cuatro tesis: así facilito la compren­ sión. en un mundo mil veces más ilustrado. ¿De dónde proceden. que el yo es una substancia.así es como crea el concepto «cosa». cada pala­ bra.Y tanto en India como en Grecia se cometió el mismo error: «nosotros tenemos que haber habitado ya alguna vez en un mundo más alto (.. Mucho más tar­ de. De hecho.. nosotros tenemos que haber sido divinos. y proyecta sobre todas las cosas la creencia en la substancia-yo . hasta aho­ ra nada ha tenido una fuerza persuasiva más ingenua que el error acerca del ser. La «razón» en el lenguaje: ¡oh. cuando inventó su átomo. tal como fue formulado. en contradicción con ellas. está. cree que el yo es un ser. en efecto.. tan nuevo. cada frase que nosotros pronunciamos! .. por los eleatas: ¡ese error tiene en favor suyo.. la certeza subjetiva en el manejo de las categorías de la razón: ellos sa­ caron la conclusión de que esas categorías no podían proce­ der de la empiria.También los adversarios de los eleatas sucumbieron a la seducción de su concepto de ser: entre otros Democrito. El ser es añadido con el pensamiento.la empiria entera... . qué vieja hembra en­ gañadora! Temo que no vamos a desembarazarnos de Dios porque continuamos creyendo en la gramática1».. cree en el «yo».

El artista trágico no es un pesimista. Dividir el mundo en un mundo «verdadero» y en un mundo «aparente».. . de empequeñeci­ miento.poniéndolo en contradicción con el mundo real es como se ha construido el «mundo verdade­ ro»: un mundo aparente de hecho. presuponiendo que en no­ sotros no domine un instinto de calumnia. Cuarta tesis. reforzada. El hecho de que el artista esti­ me más la apariencia que la realidad no constituye una obje­ ción contra esta tesis.. Segunda tesis.. Los signos distintivos que han sido asigna­ dos al «ser verdadero» de las cosas son los signos distintivos del no-ser. . Las razones por las que «este» mundo ha sido calificado de aparente fundamentan. sólo que seleccionada.. Inventar fábulas acerca de «otro» mundo distinto de éste no tiene sentido.un síntoma de vida descendente. su rea­ lidad.otra especie distinta de realidad es absolutamente indemostrable.. de recelo frente a la vida: en este último caso toma­ mos venganza de la vida con la fantasmagoría de «otra» vida distinta de ésta. .dice preci­ samente sí incluso a todo lo problemático y terrible. ya sea al modo de Kant (en última instancia. ya sea al modo del cristianismo. co­ rregida. . es únicamente una sugestión de la decadence. un cristiano alevoso).. Pues «la apariencia» significa aquí la realidad una vez más. antes bien. . Tercera tesis. en cuanto es meramente una ilusión óptico-moral. «mejor» que ésta. de la nada.56 Crepúsculo de los ídolos Primera tesis. es dionísíaco".

nórdica. pálida.) 4. . convincente. soy la verdad». se hace cristiana. El mundo verdadero . indemostrable.) 3. pero visto a través de la nie­ bla y el escepticismo. más cap­ ciosa. al piadoso. asequible al sabio. (La forma más antigua de la Idea». Por 57 . al piadoso. . El mundo verdadero. (En el fondo. es ese mundo. Platón. inasequible. pero.. más inaprensible. un consuelo. imprometible. El mundo verdadero.Cómo el «mundo verdadero» acabó convirtiéndose en una fábula 11 Historia de un error 1. pero prome­ tido al sabio. una obli­ gación. sublimizada. la Idea. ya en cuanto pensado.se convierte en una mujer. simple. (Progreso de la Idea: ésta se vuelve más sutil. el viejo Sol.) 2. inasequible por ahora. Transcripción de la te­ sis «yo. al vir­ tuoso.él vive en ese mundo.¿inasequible? En todo caso. El mundo verdadero. relativamente in­ teligente. inal­ canzado.. al virtuoso («al pecador que hace penitencia»). un imperativo. kónigsberguense« s . también desconocido. Y en cuanto inalcanzado.

¡al eliminar el mundo verdadero hemos eliminado también el aparente! (Mediodía.. Hemos eliminado el mundo verdadero: ¿qué mundo ha quedado?.) . obligante: ¿a qué podría obligarnos algo desconocido?.. superflua.. ¡NCiPiT ZARATHUSTRA» [comienza Zaratustra]. Primer bostezo de la razón. que ya ni siquiera obliga.58 Crepúsculo de los ídolos consiguiente. redentor. final del error más largo. ¡No!. instante de la sombra más corta. El «mundo verdadero» ..una Idea que se ha vuelto inútil. retorno del bon sens [buen sen­ tido] y de la jovialidad.) 5. desayuno. punto culminante de la humanidad.) 6. ¿acaso el aparente?. . (Mañana gris. por consiguiente una Idea refutada: ¡elimi­ némosla! (Día claro. rubor avergonzado de Platón. tampoco consolador. ruido endiablado de todos los espíritus libres. Canto del gallo del positivismo.una Idea que ya no sirve para nada.

por 59 . en la que se desposan con el espíritu. Ya no admiramos a los dentistas que extraen los dientes para que no sigan doliendo. en aquel Sermón de la Montaña en el que. La fórmula más famosa de esto se halla en el Nuevo Testamento. tiran de sus víctimas hacia abajo . a causa de la estupidez existente en ella: la gente se conjuraba para aniquilarla. En otro tiempo se hacía la guerra a la pasión misma. dicho sea de paso. Con cierta equidad concedamos. aplicándolo prácticamente a la sexualidad. las cosas no son consideradas en modo alguno desde lo alto. Aniquilar las pasiones y apetitos meramente para prevenir su estupidez y las conse­ cuencias desagradables de ésta es algo que hoy se nos apare­ ce meramente como una forma aguda de estupidez.La moral como contranaturaleza Todas las pasiones tienen una época en la que son meramen­ te nefastas. «si tu ojo te escandaliza.. con el peso de la estupidez. por ejemplo. En él se dice. arráncalo»' 1 : por fortuna ningún cristia­ no actúa de acuerdo con ese precepto. .todos los viejos monstruos de la moral coinciden unánimemente en que ilfaut tuer les passions [es preciso matar las pasiones]. en la que se «espi­ ritualizan».y una época tardía mucho más poste­ rior. en la que..

. Los medios radicales les resultan indis­ pensables tan sólo a los degenerados. del orgullo. en todos los sentidos de la palabra: su medicina. en efec­ to. La enemistad radical. tienen necesidad de la Trappe" [la Trapa]. es el castradismo. No pregunta jamás: «¿cómo espiritualizar. como es sabido. es elegido instintivamente.). del ansia de posesión. 1 Ese mismo medio. en la lucha con un apetito. divinizar un apetito?» en todo tiempo ella ha cargado el acento de la disciplina so­ bre el exterminio (de la sensualidad. sólo cuando tales naturalezas no tienen ya firmeza bastante para la cura .60 Crepúsculo de los ídolos otra parte. no deja de ser un síntoma que induce a reflexionar: estamos autorizados a hacer conjeturas sobre el estado general de quien comete tales excesos. su «cura». por quienes están demasiado degenera­ dos para poder imponerse moderación en el apetito: por aquellas naturalezas que. del ansia de dominio. contra los «inteligentes» en favor de los «pobres de espíritu»": ¿cómo aguardar de ella una guerra inteligente contra la pasión? . de un abismo entre ellos y una pasión. embellecer. la debilidad de la vo­ luntad.. o. para hablar en metáfora (y sin me­ táfora . el exterminio. que el concepto «espiritualización de la pasión» no podía ser concebido en modo alguno en el terreno del que brotó el cristianismo. La Iglesia primitiva luchó. dicho con más exactitud. la incapacidad de no reaccionar a un estímulo es sencillamente otra forma de de­ generación.Esa hosti­ lidad.. ese odio llega a su cumbre. la castración. la enemistad a muerte contra la sensualidad. por quienes son demasiado débiles. por lo demás. de algu­ na declaración definitiva de enemistad.La Iglesia combate la pasión con la extirpación. Pero atacar las pasiones en su raíz significa atacar la vida en su raíz: la praxis de la Iglesia es hostil a la vida. del ansia de venganza).

mu­ cho más indulgente.. para renunciar a su «demonio». Sólo se es fecundo al precio de ser rico en antítesis... la aspiración a la «paz del alma». tiene más necesidad de enemigos que de amigos: sólo en la antítesis se siente necesario. en obrar y sacar conclusiones al revés de como la gente obraba y sacaba conclusiones en otro tiempo. sólo en la antítesis llega a ser necesario. tampoco por los ascetas.. Nada se nos ha vuelto más extraño que aque­ lla aspiración de otro tiempo. lo mismo cabe decir de la gran política. sólo se permanece joven a condición de que el alma no se relaje. Especialmente una creación nueva. No de otro modo nos comportamos nosotros con el «enemigo interior»: también aquí hemos espirituali­ zado la enemistad. Échese una ojeada a la historia entera de los sacerdotes y filósofos. Otro triunfo es nues­ tra espiritualización de la enemistad. nosotros los inmoralistas y anticristianos. Casi todos los partidos se dan cuenta de que a su autoconservación le interesa que el partido opuesto no pierda fuerzas. no anhele la paz. ve­ mos nuestra ventaja en que la Iglesia subsista.La moral como contranaruraleza 61 radical. mucho más reflexiva. La Iglesia ha querido siempre la aniquilación de sus enemi­ gos: nosotros. por aquellos que habrían te­ nido necesidad de ser ascetas.. por ejemplo el nuevo Reich. 3 La espiritualización de la sensualidad se llama amor: ella es un gran triunfo sobre el cristianismo. nada nos causa menos envi- . También en el ámbito político la enemistad se ha vuelto ahora más espi­ ritual. incluida la de los artistas: las cosas más venenosas contra los sentidos no han sido dichas por los impotentes. . sino por los ascetas imposibles. también aquí hemos comprendido su valor. Consiste en compren­ der profundamente el valor que posee el tener enemigos: di­ cho con brevedad.... la aspiración cristiana.mucho más inteligente.

de nuestros apetitos. que únicamente no sabe darse un nombre más honorable. Se ha renunciado a la vida grande cuando se ha re­ nunciado a la guerra.. un obstáculo y una enemistad cualesquiera en el camino de la . para el que todas las cosas tienen un sabor nuevo y que está a la espera. Todo naturalismo en la moral. el sentimiento de bienestar pro­ pio de una saciedad infrecuente. O la expresión de la madurez y la maes­ tría en medio del hacer. acaso también únicamente una especie de «paz del alma». O la llegada de una certeza. sin saberlo. O la pereza. la plácida irradiación de una animalidad rica en el terreno moral (o religioso). O el agradecimiento. «Paz del alma» puede ser. la «paz del alma» no es más que un malentendido. O el comienzo de la fatiga. obrar. persuadida por la vanidad a ataviarse con adornos morales. desde luego. he aquí unos cuantos casos. por ejemplo. toda moral sana está regida por un instin­ to de la vida. la respiración tranquila. tras una tensión y una tortura prolongadas..62 Crepúsculo de los ídolos día que la vaca-moral y la grasosa felicidad de la buena con­ ciencia. debidas a la incertidumbre. la primera sombra que arroja el atardecer. de que se acercan vientos del sur. por una digestión feliz (llama­ do a veces «filantropía»). de nuestros vicios..un mandamiento cualquiera de la vida es cumplido con un cierto canon de «debes» y «no debes». Sin divagaciones ni prejuicios. querer...Voy a reducir a fórmula un principio. O el estado que sigue a una intensa satisfacción de nuestra pasión dominante.. . . O la debilidad senil de nuestra voluntad.. toda especie de atardecer. crear. O un signo de que el aire está húmedo. la alcanzada «libertad de la voluntad». incluso de una certeza terrible. En muchos casos. 4 ..otra cosa. O el sosiego del convaleciente. Crepúsculo de los ídolos: ¿quién sabe?. es decir.

casi toda moral hasta ahora enseñada. La moral contranatural. de esos instintos. otra cosa: el carácter inútil.¿de qué vida?... mentiroso de tal rebelión... ilusorio.es una condena.. Sería necesario estar situado fuera de la vida. De ahí se sigue que también aque­ lla contranaturaleza consistente en una moral que concibe a Dios como concepto antitético y como condena de la vida es tan sólo un juicio de valor de la vida . precisamente contra los instintos de la vida. La vida acaba donde comienza el «reino de Dios». como muchos. a veces encubierta. El santo en el que Dios tiene su complacencia" es el castrado ideal. Al decir «Dios ve el corazón»' 8 . 5 Suponiendo que se haya comprendido el carácter criminal de tal rebelión contra la vida. con ello se ha comprendido también. a veces ruidosa e insolente.La moral como contranaturaleza 63 vida quedan con ello eliminados.. por fortuna.. como todos los que la han vivido. es decir. la vida misma es la que valora a través de nosotros cuando establecemos valores. absurdo. la moral dice no a los apetitos más bajos y más altos de la vida y considera a Dios enemigo de la vida. ¿de qué especie de vida? . bajo la óptica de la vida: la vida misma es la que nos compele a establecer valo­ res. por el contrario. . por otro lado. lo hacemos bajo la inspiración. rebelión que se ha vuelto casi sacrosanta en la moral cristiana. venerada y pre­ dicada.. Una condena de la vida por parte del viviente no deja de ser. y. se dirige. más que el síntoma de una especie determinada de vida: la cuestión de si esa condena es justa o injusta no es suscitada en modo alguno con esto. Cuando hablamos de valores. para que fuera lícito tocar el problema del valor de la vida™ en cuanto tal: razones suficientes para comprender que el problema es un problema inaccesible a nosotros. conocerla tan bien como uno. en última instancia.Pero ya he dado la respuesta: de la vida .

núes- . qué ingenuidad es decir: « ¡el hombre debería ser de este y de aquel modo! » La reali­ dad nos muestra una riqueza fascinante de tipos.. realmente. cansada. la exube­ rancia propia de un pródigo juego y mudanza de formas: ¿y cualquier pobre mozo de esquina de moralista dice a esto: «¡no!.. en la medida en que condena. ha habido moralistas consecuentes. lo han querido a su imagen.. que ha producido un daño indecible!. que hace de sí un imperativo: esa moral dice: «¡perece!» .. Y. condenada. Nosotros que somos distintos. La moral..es eljuicio de los condenados. ¡una idiosincrasia de degenerados.. como un mojigato: ¡para ello negaron el mundo! ¡Una tontería nada pequeña! ¡ Una especie nada modesta de inmodestia!. incluso las pasadas.64 Crepúsculo de los ídolos descendente. es decir.. virtuoso. Pero incluso cuando el moralista se dirige nada más que al individuo y le dice: «. una ne­ cesidad más para todo lo que viene y será. se pinta a sí mismo en la pared y dice ¡ecce homo! [¡he ahí el hombre!]. el hombre debería ser de otro modo»?. Él sabe incluso cómo debería ser él. hemos abierto. una ley más. El individuo es. debilitada. un fragmento defatum [hado]. es un error específico con el que no debe tenerse compasión al­ guna. como «ne­ gación de la voluntad de vida» 71 .. Decirle «modifí­ cate» significa demandar que se modifiquen todas las cosas.f tí deberías ser de este y de aquel modo!». por el contrario..es el instinto de decadence mismo. no deja de ponerse en ridículo. 6 Consideremos todavía. por último. ellos han querido al hombre de otro modo. La moral tal como ha sido entendida hasta ahora -tal como ha sido for­ mulada todavía últimamente por Schopenhauer. en sí. no por aten­ ciones. noso­ tros los inmoralistas... de arriba abajo. es decir. ese mentecato y mojigato 72 . consideraciones.. intenciones 7 ' propias de la vida.

del virtuoso. del sacerdote. No nos resulta fácil negar. por la razón enferma del sacerdote.¿qué provecho? . . la cual saca provecho incluso de la repugnante species del mojigato.. los inmoralistas.La moral como contranaturaleza 65 tro corazón a toda especie de intelección. comprensión. Han ido abriéndosenos cada vez más los ojos para ver aquella economía que necesita y sabe aprovechar aun todo aquello que es rechazado por el santo desatino del sacerdote.. buscamos nuestro honor en ser afirmadores. .Pero nosotros mismos. somos aquí la respuesta. aprobación. para ver aquella economía que rige en la ley de la vida.

.No hay error más peligroso que confundir la consecuencia con la causa: yo lo llamo la auténtica corrupción de la razón. tan bien intencionada.Pocos libros han sido tan leídos. los sacerdo­ tes y los legisladores morales son los autores de esa corrup­ ción de la razón. Toda tesis formulada por la religión y la moral lo contiene. Aquel probo italiano veía en su dieta 67 . en el que éste reco­ mienda su escasa dieta como receta de una vida larga y feliz . . la Biblia) haya causado tan­ to daño. toda­ vía hoy se lo imprime anualmente en Inglaterra en muchos millares de ejemplares. lleva el nombre de «religión». como es obvio. Yo no dudo de que es difícil que un li­ bro (exceptuada. de «moral».también virtuosa.Voy a aducir un ejemplo: todo el mundo conoce el libro del famoso Cornaro". Razón de eso: la confusión de la con­ secuencia con la causa. haya acortado tantas vidas como esta curiosa obra. . ese error es uno de los hábitos más viejos y más jó­ venes de la humanidad: entre nosotros está incluso santifi­ cado. Sin embargo.Los cuatro grandes errores i Error de la confusión de la causa con la consecuencia7*.

toda religión es ese imperativo. no hagas esto y aquello . Pero a quien no sea una carpa no sólo le viene bien comer M O l~malmente. . Dicho en una fórmula: su virtud es consecuencia de su felicidad. se arruina­ ría con el regime [régimen] de Cornaro. el gasto exiguo. tiene que realizar ciertas acciones y recela instintiva­ mente de otras.yo lo denomino el gran pecado original de la razón. Una vida larga.La Iglesia y la moral dicen: «una estir­ pe. un «feliz».. Mi ra­ zón restablecida dice: cuando un pueblo sucumbe.. tal cosa tiene como consecuencia el vicio y el lujo (es decir. En mi boca esa fórmula se trans­ forma en su contraria . con su rápido desgaste de fuerza nerviosa. cuando degenera fisiológicamente. su frugalidad no era una «voluntad libre»: se ponía enfermo cuando comía más.» Toda moral. Él no era libre de comer poco o mucho. era la causa de su escasa dieta. aquel retardamiento del metabolismo que. la virtud misma es. una descendencia numerosa no son la recompen­ sa de la virtud. - 2 La fórmula más general que subyace a toda religión y a toda moral dice: «Haz esto y aquello. comporta también una vida larga.. entre otras cosas. como los conoce toda naturaleza . la lentitud extraordinaria del meta­ bolismo. en suma. una descendencia numerosa. lleva a sus relaciones con los hombres y las cosas el orden que él representa fisiológicamente. la necesidad de estímulos cada vez más fuertes y frecuentes. la sinrazón inmortal. un pueblo se arruinan a causa del vicio y del lujo».. Un docto de nuestros días.primer ejemplo de mi «transvalora­ ción de todos los valores»: un hombre bien constituido. el cornarismo. . Crede experto [cree al que lo ha experimentado].68 Crepúsculo de los ídolos la causa de su larga vida: cuando en realidad la condición previa de una vida larga. sino que le es necesario. más bien.¡así serás feliz! En otro caso.

El esfuerzo es una objeción. Final­ mente. libre.En todo tiempo se ha creído saber qué es una causa: mas ¿de dónde sacábamos nosotros nuestro saber. responsables de ella. el dios es típicamente distinto del héroe (en mi lenguaje: los pies ligeros. Todo error. en efecto. Sus amigos dicen: de ello tiene la culpa esta y aquella enfermedad. fácil. nuestra creencia de tener ese saber? Del ámbito de los famosos «hechos internos». tampoco se ponía en duda que todos los antecedentia [antecedentes] de una acción. ¿quién habría discutido que un pensamiento es cau­ sado?.Los cuatro grandes errores 69 agotada). Este joven se vuelve prematuramente pálido y mustio. había que buscarlos en la consciencia y que en ella los hallaríamos de nuevo si los buscábamos . primer atributo de la divinidad)". por consiguiente. De estos tres «he­ chos internos». El lector de periódicos dice: con tal error ese partido se arruina. o. con los que la causalidad parecía quedar .. el hecho de que no haya resistido a la enfermedad fue ya consecuencia de una vida empobrecida. opinábamos que al menos aquí sorprendíamos en el acto a la causalidad. de un agotamiento hereditario. Yo digo: el hecho de que se haya puesto enfer­ mo.ya no posee su seguridad instintiva.y. ¿que el yo causa el pensamiento?. más exactamente. en todo sentido. 3 Error de una causalidad falsa. Creíamos que en el acto de la voluntad nosotros mis­ mos éramos causas. necesario.como «motivos»: de lo contrario. sus causas. no habríamos sido libres para realizar la acción. es consecuencia de una degeneración de los instintos. . Todo lo bueno es instinto .. De igual modo. ninguno de los cuales ha demostrado hasta ahora ser un he­ cho. de una disgregación de la voluntad: con esto queda casi definido lo malo7" (das Schlechte). Mi política superior dice: un partido que comete tales errores está acabado .

¿Cómo puede extrañar que luego volviese a encontrar siem­ pre en las cosas tan sólo aquello que él había escondido dentro de ellas? . La voluntad no mueve ya nada. el mundo como un mundo de causas. en una ficción..simplemente acompaña a los procesos. todo acto. el concepto . la voluntad. el yo. El «mundo interno» está lleno de fantasmas y de fuegos fatuos: la volun­ tad es uno de ellos. Simplemente un fenómeno superficial de la cons­ ciencia. consecuencia de una voluntad.y nosotros ha­ bíamos abusado gentilmente de aquella «empiria». La psicología más antigua y más prolongada ac­ tuaba aquí. de sentir y de querer!. dicho una vez más. El hombre ha proyectado fuera de sí sus tres «he­ chos internos». también puede faltar. aquello en lo que él más firmemente creía. Hoy no creemos ya una sola palabra de todo aquello. el mundo se convirtió para ella en una pluralidad de agentes. más tarde. el espíritu. a todo acontecimiento se le imputó un agente (un «sujeto»).el concepto de ser lo extrajo del concepto de yo. que más bien encubre que re­ presenta los antecedentia de éste.La cosa misma. no ha hecho ninguna otra cosa: todo aconteci­ miento era para ella un acto. . como un mundo de voluntad. ¿Qué se sigue de ahí? ¡No existen en modo alguno causas espirituales! ¡Toda la presunta empiria de ellas se ha ido al diablo! ¡Esto es lo que se sigue de ahí! .70 Crepúsculo de los ídolos garantizada. en un juego de palabras: ¡ha dejado totalmente de pensar. El llamado «motivo»: otro error. como una empiria. puso las «cosas» como existentes guiándose por su propia imagen.. ¡Y nada digamos del yo! Se ha convertido en una fábula.. también la del yo (el «sujeto») como causa nacieron simplemente después de que la volun­ tad hubiera establecido ya la causalidad como dada. Entretanto hemos pensado mejor las cosas. como un mundo de espíritus.. por su concepto del yo como causa. por con­ siguiente tampoco aclara ya nada . había­ mos creado. basándonos en ella. el primero y más convincente es el de la voluntad como causa. la concepción de una consciencia («espíri­ tu») como causa y. un accesorio del acto.

La sensación. entretanto. señores mecanicistas y físicos. Jamás nos basta con establecer el hecho de que nos .De hecho cuando estamos despiertos actua­ mos también así.Los cuatro grandes errores 71 de cosa. ¿Qué ha ocurrido? Las representaciones que fueron engendradas por una situa­ ción determinada son concebidas erróneamente como cau­ sa de ella". . ex­ plosión en el juego y contrajuego de los órganos. . ¡cuánto error..excitan nuestro instinto causal: queremos tener una razón de encontrarnos de este y de aquel modo. toda una pequeña no­ vela. a menudo con cien detalles que transcurren como de manera fulminante. La mayoría de nuestros sentimientos generales -toda especie de obstáculo.. El disparo de cañón se presenta de una forma causal. hasta que el ins­ tinto causal78 le permite pasar a primer plano. se le imputa restrospectivamente una causa (a menudo. por ejemplo. del horrendum pudendum [cosa horrorosa y vergonzosa] de los metafísicos! ¡El error del espíritu como causa. por así decirlo.Para partir del sueño: a una sensación determinada. surgida. la motivación. en la que precisamente el que sueña es el personaje principal). en una espe­ cie de resonancia: aguarda. . tensión. mero reflejo de la creencia en el yo como causa.' — 4 Error de las causas imaginarias. cuánta psicología rudimentaria perduran to­ davía en su átomo! .ahora ya no como un azar.¡Para no decir nada de la «cosa en sí». Lo posterior. el disparo viene después.de encontrarnos bien o encontrar­ nos mal. en una inversión aparente del tiempo. es vivido antes. perdura. . a conse­ cuencia de un lejano disparo de cañón. presión. como en especial el estado del nervus sympaticus*"... confundi­ do con la realidad! ¡Y convertido en medida de la realidad! ¡ Y denominado Dios. E incluso el átomo de ustedes. sino como un «sentido».

El «¿por qué?» debe dar. lo no vivido. más bien. es la primera conse­ cuencia de esa necesidad. Lo nuevo. como . Prueba del placer («de la fuerza») como criterio de verdad 81 .el pri­ mer instinto acude a eliminar esos estados penosos.El reducir algo desconocido a algo conocido alivia. inscrito en el recuerdo. satisface.72 Crepúsculo de los ídolos encontramos de este y de aquel modo: no admitimos ese he­ cho -no cobramos consciencia de él. . Primer axioma: una aclaración cualquiera es mejor que ninguna. liberadora. . . El que quede establecido como causa algo ya conocido. la preocupación. ali­ viadora. el instinto causal está condicionado y es excitado por el sentimiento de miedo. Con lo desconocido vie­ nen dados el peligro. han sido las causas. por lo tanto. evoca estados anterio­ res de igual especie. . Surge así una habituación a una in­ terpretación causal determinada. Des­ de luego la creencia de que las representaciones. . no se es precisamente riguroso con los medios de conseguirlo: la primera repre­ sentación con la que se aclara que lo desconocido es conoci­ do hace tanto bien que se la «tiene por verdadera». pues. una especie de causa . es evocada también por el recuerdo. que en tal caso en­ tra en actividad sin saberlo nosotros.una causa tranquilizadora. si es posi­ ble. Como en el fondo se trata tan sólo de un querer-desembara­ zarse de representaciones opresivas. 5 Aclaración psicológica de esto.El recuerdo.Se busca. no tanto la causa por ella misma cuanto.hasta que hemos dado una especie de motivación. proporciona además un sentimiento de poder. la cual obstaculiza en ver­ dad una investigación de la causa e incluso la excluye. los procesos conscientes concomitantes.no la causalidad de esos estados. así como las interpretaciones causales fusionadas con ellos. . vivido. tranquiliza. lo extraño.Así. queda excluido como causa. la inquietud.

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causa no sólo una especie de aclaraciones, sino una especie escogida y privilegiada de aclaraciones, aquellas con las que de manera más rápida, más frecuente, queda eliminado el sentimiento de lo extraño, nuevo, no vivido, - las aclaracio­ nes más habituales. - Consecuencia: una especie de posición de causas prepondera cada vez más, se concentra en un siste­ ma y sobresale por fin como dominante, es decir, sencilla­ mente excluyente de otras causas y aclaraciones. - El ban­ quero piensa enseguida en el «negocio», el cristiano, en el «pecado», la muchacha, en su amor.

6 El ámbito entero de la moral y la religión cae bajo este concepto de las causas imaginarias. - «Aclaración» de los senti­ mientos generales desagradables. Están condicionados por seres que nos son hostiles (espíritus malvados: el caso más famoso - el malentendido de las histéricas como brujas) 82 . Están condicionados por acciones que no pueden ser dadas por buenas (el sentimiento del «pecado», de la «pecaminosidad», imputado a un malestar fisiológico - la gente en­ cuentra siempre razones de estar descontenta de sí misma). Están condicionados como castigos, como expiación de algo que no deberíamos haber hecho, que no deberíamos haber sido (generalizado de forma impudente por Schopenhauer en una tesis en la que la moral aparece como lo que es, como una auténtica envenenadora y calumniadora de la vida: «todo gran dolor, sea corporal, sea espiritual, enuncia lo que merecemos; pues no podría sobrevenirnos si no lo merecié­ semos». El mundo como voluntady representación, 2,666) 8S . Están condicionados como consecuencias de acciones irre­ flexivas, que han salido mal ( - los afectos, los sentidos, puestos como causa, como «culpables»; malestares fisiológi­ cos interpretados, con ayuda de otros malestares, como «me-

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recidos»). - «Aclaración» de los sentimientos generales agradables. Están condicionados por la confianza en Dios. Están condicionados por la consciencia de acciones buenas (la denominada «buena conciencia», un estado fisiológico que a veces es tan semejante a una digestión feliz que se con­ funde con ella). Están condicionados por el resultado feliz de empresas (- falacia ingenua: el resultado feliz de una empre­ sa no le produce en modo alguno sentimientos generales agradables a un hipocondríaco o a un Pascal). Están condi­ cionados por la fe, la caridad, la esperanza - las virtudes cristianas 84 . - En verdad, todas estas presuntas aclaraciones son estados derivados y, por así decirlo, traducciones de sen­ timientos de placer o de displacer a un dialecto falso: se está en estado de esperar porque el sentimiento fisiológico bási­ co vuelve a ser fuerte y rico; se confía en Dios porque el senti­ miento de plenitud y de fuerza le proporciona a uno calma. La moral y la religión caen en su integridad bajo la psicología del error: en cada caso particular son confundidos la causa y el efecto; o la verdad es confundida con el efecto de lo creído como verdadero; o un estado de consciencia es confundido con la causalidad de ese estado.

7 Error de la voluntad libre'5. - Hoy ya no tenemos compasión alguna con el concepto de «voluntad libre»: sabemos dema­ siado bien lo que es - la más desacreditada artimaña de teó­ logos que existe, destinada a hacer «responsable» ala huma­ nidad en el sentido de los teólogos, es decir, a hacerla dependiente de ellos... Voy a exponer aquí tan sólo la psicolo­ gía de toda atribución de responsabilidad. - En todo lugar en que se anda a la busca de responsabilidad suele ser el ins­ tinto del querer-castigar-y-juzgar el que anda en su busca. Se ha despojado de su inocencia al devenir» cuando este o

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aquel otro modo de ser es atribuido a la voluntad, a las inten­ ciones, a los actos de la responsabilidad: la doctrina de la vo­ luntad ha sido inventada esencialmente con la finalidad de castigar, es decir, de querer-encontrar-culpables. Toda la vie­ ja psicología, la psicología de la voluntad, tiene su presu­ puesto en el hecho de que sus autores, los sacerdotes coloca­ dos en la cúspide de las viejas comunidades, querían otorgarse el derecho de imponer castigos: - querían otorgar­ le a Dios ese derecho... A los seres humanos se los imaginó «libres» para que pudieran ser juzgados, castigados, - para que pudieran ser culpables: por consiguiente, se tuvo que pensar que toda acción era querida y que el origen de toda acción estaba situado en la consciencia (- con lo cual el más radical fraude in psychologicis [en cuestiones psicológicas] quedó convertido en principio de la psicología misma...). Hoy que hemos ingresado en el movimiento opuesto a aquél, hoy que sobre todo nosotros los inmoralistas intentamos con todas nuestras fuerzas expulsar de nuevo del mundo el concepto de culpa y el concepto de castigo y depurar de ellos la psicología, la historia, la naturaleza, las instituciones y sanciones sociales, no hay a nuestros ojos adversarios más radicales que los teólogos, los cuales, con el concepto de «or­ den moral del mundo» 87 , continúan infectando la inocencia del devenir por medio del «castigo» y la «culpa». El cristia­ nismo es una metafísica del verdugo...

8 ¿Cuál puede ser nuestra única doctrina? - Que al ser huma­ no nadie le da sus propiedades, ni Dios, ni la sociedad, ni sus padres y antepasados, ni él mismo ( - el sinsentido de esta noción que aquí acabamos de rechazar ha sido enseñado como «libertad inteligible»88 por Kant, acaso ya también por Platón). Nadie es responsable de existir, de estar hecho de

. se es un fragmento de fatalidad.Que no se haga ya responsable a nadie.. de una voluntad. Se es ne­ cesario. Nosotros negamos a Dios.no hay nada que pueda juzgar. se forma parte del todo. de encontrarse en estas circunstan­ cias. medir.. de una finalidad. que el mundo no sea una unidad ni como sensorium ni como «espíritu». con él no se hace el ensayo de alcanzar un «ideal de hombre» o un «ideal de felicidad» o un «ideal de moralidad». La fatalidad de su ser no puede ser desligada de la fatalidad de todo lo que fue y será. . comparar.. se es en el todo. que no sea lícito atribuir el modo de ser a una causa prima.76 Crepúsculo de los ídolos este o de aquel modo. condenar el todo. ¡Pero no hay nada fuera del todo! . - . El con­ cepto «Dios» ha sido hasta ahora la gran objeción contra la existencia8». .es absurdo querer echar a rodar su ser hacia una finalidad cualquiera.. condenar nuestro ser. sólo esto es la gran liberación.sólo con esto que­ da restablecida otra vez la inocencia del devenir. .. pues esto significaría juz­ gar. en este ambiente. negamos la respon­ sabilidad en Dios: sólo así redimimos al mundo. Nosotros hemos inventado el con­ cepto «finalidad»: en la realidad falta la finalidad. comparar. medir... Él no es la consecuencia de una intención propia.

Los «mejoradores» de la humanidad

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Es conocida mi exigencia al filósofo de que se sitúe más allá del bien y del mal»0, - de que tenga debajo de sí la ilusión del juicio moral. Esta exigencia se deriva de una intuición que yo he sido el primero en formular: la de que no existen hechos morales. El juicio moral tiene en común con el juicio religio­ so esto, el creer en realidades que no lo son. La moral es úni­ camente una interpretación (Ausdeutung) de ciertos fenó­ menos, dicho de manera más precisa, una interpretación equivocada (Missdeutung). El juicio moral, lo mismo que el juicio religioso, corresponde a un nivel de ignorancia en el que todavía falta el concepto de lo real, la distinción entre lo real y lo imaginario: de tal manera que, en ese nivel, la pala­ bra «verdad» designa simplemente cosas que hoy nosotros llamamos «imaginaciones». El juicio moral, en consecuen­ cia, no ha de ser tomado nunca a la letra: como tal, siempre contiene únicamente un sinsentido. Pero en cuanto semiótica no deja de ser inestimable: revela, al menos para el enten­ dido, las realidades más valiosas de culturas e interioridades que no sabían lo bastante para «entenderse» a sí mismas. La
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moral es meramente un hablar por signos, meramente una sintomatología» 1 : hay que saber ya de qué se trata para sacar provecho de ella.

2 Un primer ejemplo, y completamente provisional. En todo tiempo se ha querido «mejorar» a los hombres: a esto sobre todo es a lo que se ha dado el nombre de moral. Pero bajo la misma palabra se esconden las tendencias más diferentes. Tanto la doma de la bestia hombre como la cría'2 de una de­ terminada especie de hombre han sido llamadas «mejora­ miento»: sólo estos termini zoológicos expresan realidades, - realidades, ciertamente, de las que el «mejorador» típico, el sacerdote, nada sabe - nada quiere saber... Llamar a la doma de un animal su «mejoramiento» es algo que a nues­ tros oídos les suena casi como una broma. Quien sabe lo que ocurre en las casas de fieras pone en duda que en ellas la bes­ tia sea «mejorada». Es debilitada, es hecha menos dañina, es convertida, mediante el afecto depresivo del miedo, median­ te el dolor, mediante las heridas, mediante el hambre, en una bestia enfermiza. - Lo mismo ocurre con el hombre doma­ do que el sacerdote ha «mejorado». En la Alta Edad Media, cuando de hecho la Iglesia era ante todo una casa de fieras, se daba caza en todas partes a los más bellos ejemplares de la «bestia rubia»", - se «mejoró», por ejemplo, a los aristocrá­ ticos germanos. Pero ¿qué aspecto ofrecía luego ese germa­ no «mejorado», llevado engañosamente al monasterio? El de una caricatura de hombre, el de un engendro: había sido convertido en un «pecador», estaba metido en la jaula, había sido encerrado entre conceptos todos ellos terribles... Allí yacía ahora, enfermo, mustio, aborreciéndose a sí mismo; lleno de odio contra los impulsos que incitan a vivir, lleno de sospechas contra todo lo que continuaba siendo fuerte y fe-

Los «mej oradores» de la humanidad

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liz. En suma, un «cristiano»... Dicho fisiológicamente: en la lucha con la bestia el ponerla enfermapuede ser el único me­ dio de debilitarla. Esto lo entendió la Iglesia: echó a perder al hombre, lo debilitó, - pero pretendió haberlo «mejorado»...

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Tomemos el otro caso de la llamada moral, el caso de la cría de una determinada raza y especie. El ejemplo más grandio­ so de esto nos lo ofrece la moral india, sancionada como reli­ gión en la «Ley de Manú»»4. La tarea aquí planteada consiste en criar a la vez nada menos que cuatro razas: una sacerdo­ tal, otra guerrera, una de comerciantes y agricultores, y fi­ nalmente una raza de sirvientes, los sudras. Es evidente que aquí no nos encontramos ya entre domadores de animales: una especie cien veces más suave y racional de hombres es el presupuesto para concebir siquiera el plan de tal cría. Vi­ niendo del aire cristiano, que es un aire de enfermos y de cárcel, uno respira aliviado al entrar en este mundo más sano, más elevado, más amplio. ¡Qué miserable es el «Nuevo Testamento» comparado con Manú, qué mal huele! - Pero también esta organización tenía necesidad de ser terrible, esta vez no en lucha con la bestia, sino con su concepto anti­ tético, con el hombre-no-de-cría, el hombre-mestizo, el chandala. Y, de nuevo, para hacerlo inocuo, para hacerlo dé­ bil, esa organización no tenía ningún otro medio que poner­ lo enfermo, - era la lucha con el «gran número». Acaso nada contradiga más a nuestro sentimiento que estas medidas preventivas de la moral india. El tercer edicto, por ejemplo (Avadana-Sastra I), el de «las legumbres impuras», prescribe que el único alimento permitido a los chandalas sean los ajos y las cebollas, en atención a que la Escritura sagrada prohibe darles grano o frutos que tengan granos, darles agua o fuego. Ese mismo edicto establece que el agua que

Asi­ mismo se les prohibe lavar sus ropas y lavarse a si mismos. la humanidad aria. . se prohibe a las mujeres sudras asistir en el parto a las mujeres chandalas. se hace claro cuál es el pueblo en el que el odio. sino únicamente de los accesos a los charcos y de los agujeros hechos por las pisadas de los animales. por un lado. - 4 Estas disposiciones son bastante instructivas: en ellas tene­ mos. se ha perpetuado.. sólo los espíritus malignos. . . y. dónde se ha convertido en genio. como culto. a consecuencia de ello.aprendemos que el concepto «sangre pura» es la antítesis de un concepto banal. puesto que el agua que graciosamente se les concede sólo es lícito utilizarla para aplacar la sed. incesto y crimen ( .. vagarán sin descan­ so de un lado para otro.. Por otra parte.ésta es la consecuencia necesaria del concepto de cría). como vajilla. dón­ de se ha convertido en religión. «la ley del cuchillo». de nuevo. que prescribe la castración para los niños. totalmente pura. como adorno.Manú mismo dice: «los chandalas son fruto de adulterio. y asimismo se prohibe a estas últimas asistirse entre sien ese caso. Como vestidos tendrán sólo los andrajos de los cadáveres. enfermedades sexuales horribles. total­ mente originaria. Finalmente. Desde este punto de vista los Evangelios son un do- . hierro viejo. a la gente de raza». el odio de los chandalas contra esa «humanidad».80 Crepúsculo de los ídolos necesiten no la tomen ni de los ríos ni de las fuentes ni de los estanques.. la amputación de los labios menores de la vulva para las niñas. cacharros rotos.El éxito de tal policía sanitaria no tardó en llegar: epidemias mortíferas. Les está prohibido escribir de iz­ quierda a derecha y servirse de la mano derecha para escri­ bir: el empleo de la mano derecha y de la escritura de izquierda a derecha está reservado a los virtuosos.

. transvalo­ ración de todos los valores arios. rebelión completa de todos los pisoteados. me proporcionó el primer acceso a este problema: la piafraus. y más lo es el libro de Henoch. victoria de los valores chandalas.. Expresándolo en una fór­ mula.venganza in­ mortal de los chandalas como religión del amor. .Los «mejoradores» de la humanidad 81 cumento de primer rango. Este es el gran problema. Ni Manú.. del privilegio: . - . el de la llamada piafraus'5 [mentira piadosa]. ni Platón. el inquietante problema detrás del cual yo he andado durante más largo tiempo: la psicología de los mejo­ radores de la humanidad. de la raza. el evangelio predicado a los pobres. contra la «raza». malogrados. Un hecho pequeño y. No han dudado de otros derechos completamente distintos. representa el movimiento opuesto a toda moral de la cría. 5 La moral de la cria y la moral de la doma son completamente dignas una de otra en los medios de imponerse: nos es lícito sentar como tesis suprema que. ni los maestros judíos y cristianos han dudado ja­ más de su derecho a la mentira".. para hacer moral. en el fondo. a los inferio­ res. modesto. es preciso tener la voluntad incondicional de lo contrario.es la religión antiaria par excellence: el cristianismo. patrimonio hereditario de todos los filósofos y sacerdotes que han «mejorado» la humanidad. El cristianismo. brotado de la raíz judía y sólo comprensible como planta propia de ese terreno. fracasados. miserables. sería lícito decir: todos los medios con que se ha pretendido hasta ahora hacer moral a la humanidad han sido radicalmente inmorales. ni Confucio.

en la reciprocidad de los deberes.y una moderación hereditaria. mucha constancia .tengo.. 83 . y aun menos un gusto delicado.. . Y nadie desprecia a su adversario. mucha seguridad en el trato. Añado que en Alemania todavía se obedece sin que el obedecer humille.. de modo que durante algún tiempo le es lícito in­ cluso gastar con prodigalidad el tesoro de fuerza acumulado. Acaso yo conozca a los alemanes. Mu­ cho buen humor y mucho respeto de sí. acaso precisamente a mí me sea lícito decirles unas cuantas verdades.. es mi deseo ser justo con los alemanes: no quisiera volverme infiel a mí mismo en esto.Lo que los alemanes están perdiendo i Entre alemanes no basta hoy con tener espíritu: hay además que tomarse. pues. que más que del freno necesita del acicate... Como se ve. una aristo­ crática «belleza» de los instintos. No es una cultura elevada la que con esa Alemania ha alcan­ zado el dominio. mucha laboriosi­ dad. La nueva Alema­ nia representa una gran cantidad de capacidades heredadas y adquiridas. pero sí virtudes más viriles que las que ningún otro país de Europa puede exhibir. que arrogarse espíritu»7.

la música.. cuánta cerveza hay en la inteligencia alemana! 101 ¿Cómo es realmente posible que hombres jóvenes que consagran su existencia a las me­ tas más espirituales no sientan dentro de sí el primer instinto de la espiritualidad..¡Cuánta enfadosa pesa­ dez.Los alemanes se aburren ahora con el espíritu. humedad.Lo que el espíritu alemánpodríd ser.. Tal vez el alcoholismo de la juven­ tud docta no sea todavía un signo de interrogación en lo que respecta a ese su ser docta .. yo temo que esto haya sido el final de la filosofía alemana.¿Confesaría yo siquiera qué libros lee hoy la gen­ te?. ¿hay poetas alema­ nes?.. Alemania por encima de todo»»». nuestra congestionada y congestionante música alemana.«Alemania. el alcohol y el cristianismo 100 . pero con la valentía que me es propia incluso en casos desesperados respondo: «¡Sí. los alemanes desconfían ahora del es­ píritu. que por sí solo basta para acabar con toda sutil y audaz movilidad del espíritu.j'beban cerveza?. Yo me sonrojo. la política devora toda seriedad para las cosas verda­ deramente espirituales .. . ¡quién no ha tenido ya sus pensamientos melancólicos sobre ello! Pero este pueblo se ha vuelto estúpido voluntariamente. bata de dormir. casi desde hace un milenio: en ningún otro sitio se ha abusado más viciosa­ mente de los dos grandes narcóticos europeos. el instinto de autoconservación del espíritu .en otro tiempo se los llamó el pueblo de los pensado­ res»8: ¿continúan pensando hoy? . Bismarck!» . Los alema­ nes .. ¿hay buenos libros alemanes?». torpeza.. Se paga caro el llegar al poder: el poder vuelve estúpidos a los hombres.84 Crepúsculo de los ídolos que hacerles también mi objeción. me preguntan en el extranjero. «¿Hay filósofos alemanes?. Últimamente se ha añadido incluso un ter­ cero.a u n careciendo de espíritu se . ¡Maldito instinto de la mediocridad! - 2 .

De nin­ guna otra cosa adolece más nuestra cultura que de la profu­ sión de presuntuosos mozos de esquina y humanidades . yo puse el dedo sobre una de esas degeneraciones . no mera­ mente la intelectualidad. más profundos. convertido en autor de un evangelio de cer­ vecería y de una «nueva fe».. . en un caso que casi se ha hecho famoso.la degene­ ración de nuestro primer librepensador alemán.Acerca del espíritu alemán he dicho esto: que está volvién­ dose más tosco. más ricos.Lo que los alemanes están perdiendo 85 puede ser un gran docto-..¡Dónde no se la encontra­ ría. No en vano había puesto él en verso su promesa solemne a la «encantadora morena» . la profundidad alemana. la pasión alemana en las cosas espirituales. qué espirituali­ dad contentadiza y entibiada! Sería un malentendido pro­ fundo que aquí quisiera replicárseme con la ciencia alemana .. Se ha modificado elpathos. qué espiritualidad yerma. el inteligente David Strauss. Desde hace diecisiete años 10 ' no me he cansado de po­ ner de relieve el influjo desespiritualizador de nuestro cultivo actual de la ciencia.En el fondo lo que a mí me aterra es algo completa­ mente distinto: cómo va hacia abajo cada vez más la serie­ dad alemana. ¿Basta con esto? . El duro hilotismo 104 a que la extensión enorme de las ciencias condena hoy a todo individuo es una razón capital de que naturalezas con unos intereses más completos. pero en todos los demás aspectos continúa siendo un problema. esa blanda degeneración que la cerveza produce en el es­ píritu! Una vez. no encuentren ya ni una educación ni unos educadores adecuados a ellas. . que está volviéndose superficial.y además una prueba de que no se ha leído ni una palabra de mí.fi­ delidad hasta la muerte 102 .De vez en cuando tengo contac­ tos con Universidades alemanas: ¡qué atmósfera la que reina entre sus doctos. 3 ..

A Goethe el corazón se le alegró frente al fenómeno Napoleón. seriedad..Todavía ando buscando un alemán con quien yo pueda ser serio a mi manera. los auténticos invernaderos para esta especie de atrofia de los instintos del espíritu.. Si uno se dedica al poder.¡cuánto más uno con el que pueda permitirme ser jovial! Crepúsculo de los ídolos: ¡ay. lo uno pros­ pera a costa de lo otro. incluso antipolítico107. esto rige para los pueblos. al par­ lamentarismo.. entonces esas cosas faltan por el otro lado.esto rige para los indivi­ duos.n o nos engañemos sobre esto. Ya hoy se ha . La cultura y el Estado . . nuestras Universidades son. a la gran política. . Lo uno vive de lo otro. voluntad.La jovialidad es en nosotros lo más incompren­ sible. sino que tampoco falta una razón suficiente de ello. Alemania es considerada cada vez más como el país plano de Euro­ pa101. en definiti­ va. Nadie puede. . Todas las épocas grandes de la cul­ tura son épocas de decadencia política: lo que es grande en el sentido de la cultura ha sido apolítico. ala economía. Y Europa entera tiene ya una no­ ción de esto . . contra su volun­ tad.frente a las «guerras de liberación» 108 se le entristeció. 4 Hágase un cálculo aproximado: no sólo resulta evidente que la cultura alemana está decayendo..si uno disipa por ese lado la cantidad de entendimiento. al comercio mundial. autosuperación que él es.son antagonistas: el «Estado de cultura» 1 " no pasa de ser una idea moderna. a los intereses militares. gastar más de lo que tiene . .. En el instante mismo en que Alemania surge en el horizonte como gran potencia.. quién comprenderá hoy de qué seriedad se resarce aquí un eremita! .la gran política no engaña a nadie. Francia adquiere una nueva importancia como potencia cultural.86 Crepúsculo de los ídolos fragmentarias.

es la finalidad. vuestro Schopenhauer? . casi todas las cuestiones psicológicas y artísticas son examinadas allí de una manera incompara­ blemente más sutil y radical que en Alemania. Faltan. los educadores. .En la historia de la cultura europea la aparición del «Reich» en el horizonte significa ante todo una cosa: un desplazamiento del centro de gravedad.a los alemanes no se los tiene ya en cuenta. En todas partes se sabe ya esto: en lo principal -y la cultura continúa siendo lo principal. . descontadas las excepciones de las ex­ cepciones. la formación misma -y no el Reich. Se ha olvidado que la educación. .Lo que los alemanes están perdiendo 87 trasladado a París mucha nueva seriedad. vuestro Hegel.no los doctos zopencos que los Institutos y la Universidad ofrecen hoy a la juventud como «nodrizas superiores». la cuestión del pesimismo.. dulces. . - 5 Al sistema entero de educación superior en Alemania se le ha ido de las manos lo principal: tanto la finalidad como los medios de lograrla. vuestro Heinrich Heine. mucha nuevapasión del espíritu. ¿como contaban vuestro Goethe. aristocráticos. Hay necesidad de educadores que estén educados ellos mismos.El que ya no haya ni un solo filósofo alemán es algo que no cesa de provocar asombro. primera condición previa de la educación: de ahila decadencia de la cultura alemana. de espíritus su­ periores. por ejemplo. culturas que se hayan vuelto maduras.Una de esas rarísimas excepciones es mi venerado amigo Jakob . probados en cada instante.los alema­ nes son incluso incapaces de esa especie de seriedad.. que para lo­ grar esa finalidad son precisos educadores -y no profesores de Instituto y doctos de Universidad. La gente pregunta: ¿podéis mostrar aunque sólo sea un espíritu que cuente para Europa?. la cuestión Wagner. proba­ dos por la palabra y el silencio.

a los treinta años se es. no piensa en absoluto en haber «acabado». . no conoce todavía la respuesta a la «pregunta principal»: ¿qué profesión? . Ninguna de las cosas grandes. permítaseme decirlo. no ama las «profe­ siones». en sus maestros.. con la menor pérdida posible de tiempo. como acaban de hacerlo los catedráti­ cos de Heidelberg. precisamente porque se sabe con una vocación" 2 . . . todas ellas.Nadie es ya libre. . . convertidos en unos estúpidos. un gran número de jóvenes. como si se llegase tarde a algo si el joven de veinti­ trés años no ha «acabado» ya. están organizadas para la mediocridad más ambigua. nuestros profesores de Instituto sobrecargados. en el sentido de una cultura elevada.Una especie su­ perior de hombre. en sus planes de enseñanza.el democratismo de la «cul­ tura general». acaso se tengan causas. Tiene tiempo. de dar a sus hi­ jos una educación aristocrática: nuestras escuelas «superio­ res».pero no hay ra­ zones. puede ser jamás bien común: pulchrum estpaucorum homínum110 [lo bello es cosa de pocos hombres].son cosas que de antemano se contradicen.¿Qué es lo que condiciona la decaden­ cia de la cultura alemana? El hecho de que la «educación su­ perior» no sea ya unprivilegio . ninguna de las cosas bellas. la cual se ha vuelto común111. un niño. Toda educación superior pertenece sólo a la excepción: hay que ser privilegiado para tener derecho a un privilegio tan alto... es decir.88 Crepúsculo de los ídolos Burckhardt de Basilea10»: a él en primer lugar debe Basilea su primacía humanística. un principiante. su ruina. . aprovechable para el servicio del Estado. en las metas de su enseñanza. son un escándalo: para tomar la defensa de esas situaciones. «Educación superior» y gran número .Nuestros Institutos repletos.Lo que las «escuelas superiores» de Alemania logran de hecho es un adiestramiento brutal para hacer utilizable. en la Alemania de ahora.. Y en todas partes reina una prisa in­ decorosa. Sin olvidar que los privilegios militares imponen formalmente una concurrencia excesiva a las escuelas superiores.

en suma. a lanzarse de un salto dentro de otros hombres y otras cosas. a rodear y a abarcar el caso particular desde todos los lados.Lo que los alemanes están perdiendo 89 6 .casi todo lo que la tosquedad afilosófica designa con el nombre de «vicio» es meramente esa incapacidad fi­ siológica de no reaccionar. el poder diferir la deci­ sión. A lo extraño. toda vulgaridad descansa en la incapacidad de oponer resistencia a un estímulo . es mal gusto.habi­ tuar el ojo a la calma. el servil tenderse-boca-abajo ante todo hecho pequeño. Ésta es la primera enseñanza preliminar para la espiritualidad: no reaccionar enseguida a un estímulo. a la paciencia.Una aplicación práctica del ha­ ber-aprendido-a-ver: en cuanto discente en general. En muchos casos ese tener que es ya enfermedad. sólo contra su voluntad tiene que ver con la contradicción y la crítica. se sigue todo impulso. es algo noaristocrático par excellence. sino controlar los ins­ tintos que ponen obstáculos. se ha de aprender apensar. desconfiado.Para no apartarme de mi manera de ser.Aprender a ver . tal como yo entiendo esto. a dejar-que-las-cosasse-nos-acerquen. El tener abiertas todas las puertas. precisamente. se ha de aprender a hablar y escribir: la meta en estas tres cosas es una cultura aristocrática. Se ha de aprender a ver. se habrá llegado a ser lento. . decadencia. - . que dice síy que sólo de manera indirecta.se tiene que reaccionar. síntoma de agota­ miento. a lo nuevo de toda especie se lo dejará acercarse con una calma hostil"'. es ya casi lo que el modo afilosófico de hablar denomina voluntad fuerte: lo esencial en esto es.se retraerá de ello la mano. el poder no «querer». aprender a aplazar el juicio. Toda no-espiritualidad. reacio. voy a señalar enseguida las tres tareas en razón de las cuales se tiene necesidad de educadores. que aislan. el estar siempre dispuesto a meterse. . . la famosa «objetividad» moderna. Aprender a ver. .

entre alemanes.esto es alemán hasta tal grado que en el extranjero se lo confunde con el ser alemán en cuanto tal. . ... como práctica..que el pensar ha de ser aprendi­ do como ha de ser aprendido el bailar. sobre todo a aquel lisiado conceptual.. como oficio. el saber bailar con los pies. . El alemán no tiene dedos para percibir las nuances [matices]..La tiesa torpeza del gesto espiritual. ¡Quién conoce ya por experiencia. con los conceptos.90 Crepúsculo de los ídolos 7 Aprender a pensar: en nuestras escuelas no se tiene ya la me­ nor noción de esto. elgran Kant. incluso en­ tre los auténticos doctos de la filosofía comienza a caer en desuso la lógica como teoría. ¿he de decir todavía que también hay que saber bailar con la pluma. un plan de enseñanza. Incluso en las Universidades. con las palabras. el más deforme que ha existido. No puede descontarse. una voluntad de maestría.Pero en este punto me convertiría en un completo enigma para los lectores alemanes. Léanse libros alemanes: ni el más lejano recuerdo ya de que para pensar se requiere una técnica. El mero hecho de que los alemanes hayan soportado a sus filósofos. ese sutil estremecimiento que los pies ligeros en lo espiri­ tual114 transfunden a todos los músculos! . proporciona una noción no escasa de la gracia alemana.que hay que aprender a escribir? . en efecto.. de la educación aristocrática el bailar en todas sus formas. la mano tosca al agcirraLr . como una especie de baile.

Carlyle: o el pesimismo como almuerzo mal digerido.Lesfréres de Goncourt: o los dos Ayax en lucha con Homero. . Música de Offenbach . tan pronto como aventura alguna vez un sí o un no de índole 91 .Víctor Hugo: o el faro junto al mar del sinsentido. .Zola: o «la alegría de heder».Dante: o la hiena que hace poesía en los sepul­ cros.detrás de las mujeres120. Testimonio.Michelet: o el entusiasmo que se quita la bata. .Séneca: o el torero"7 de la virtud. o la corrupción de la razón por el «pe­ cado original» (el cristianismo).. .Incursiones de un i n t e m p e s t i v o 1 1 5 X Mis imposibles'"'. . . . dicho con claridad: la vaca lechera con un «estilo bello». el cual. . George Sana: o la láctea ubertas [abundancia de leche]. -Rousseau: o el retorno a la naturaleza in impuris naturalibus [en un es­ tado natural impuro].Schiller: o el trompetero moral de Sáckingen1'8.. .Kant: o el cant11' [la gazmoñería] como carácter inteligi­ ble. . 2 Renán121.John Stuart Mili: o la claridad ofensiva.Liszt: o la escuela de la facilidad para correr .Teología. Renán. .

un aristocratismo del espíritu: pero a la vez se postra de rodillas.como todos los sacerdotes. enferma de la voluntad. eso es algo que se palpa. Como psicólogo.. . un espíritu que enerva. pero refrenado por el miedo. . sorprendiendo secretos ajenos. Ese espíritu de Re­ nán. Un re­ volucionario. Renán tiene su inventiva en la seduc­ ción. un genio de la médisance [maledicencia]. toda la modernidad. ante la doctrina con­ traria a aquél. ante el évangile des humbles122 [evangelio de los humildes]. Él quisiera asociar.. ¡De qué sirven todo el librepensamiento. con una ambición nada pequeña. Plebeyo en los instintos más básicos y emparentado con el ressentiment de Rousseau: por consiguiente.92 Crepúsculo de los ídolos un poco general.pues por debajo de todo romantisme [romanticismo] gruñe y codicia el instinto rousseauniano de venganza.. católico e incluso sacerdote! Al igual que el jesuíta y el confesor. sutil.. se vuelve peligroso tan sólo cuando ama. en una sola cosa la science j la noblesse: pero la science es cosa de la democracia. no le falta a su espiritualidad esa amplia sonrisa satisfe­ cha propia del cura.Nada viril en él. Academia. un román­ tico. toda la burla y toda la flexibilidad de un torcecuello cuando en las propias entrañas se ha continuado siendo cristiano. Sin libertad frente a todo lo que tiene fortaleza (opinión pública. yerra el blanco con una regularidad peno­ sa.en el fondo una fémina. . lleno de una rabia pequeña contra todos los espíritus viriles. Él desea representar. curioso. . con un ansia femenina de venganza y una sensualidad de fémina. Nadie lo iguala en el adorar de una manera mortalmente peligrosa. inagotablemente rico en medios para ello: nadie entiende mejor que él de mezclar veneno en la alabanza. - 3 Sainte-Beuve123. es una fatalidad más para la po­ bre Francia enferma. por ejemplo. aburrido. y no sólo de rodillas. . Vaga de un lado para otro.

para gustar del cual hay que ser ya un francés . A. - 4 La imitatio Christi [Imitación de Cristo] es uno de los libros que yo no tomo en las manos sin sentir una resistencia fisio­ lógica: exhala unparfum propio de lo eterno femenino.por ello. se inspiró en ese libro. porque se siente constantemente pi­ sado. contra todo lo que tiene fe en sí mismo.En algunos aspec­ tos. Bastante poeta y semimujer para sentir toda­ vía lo grande como poder.. sin élpoder de la mirada filo­ sófica.aquí él es maestro.. Irritado contra todo lo grande que hay en los hombres y en las cosas. rechazando en todos los asuntos principales la tarea de juzgar. . el placer de sí mismo. apoyo ni espina dorsal. Eliot.. como aquel famoso gusano124. que quiso llevar a sus franceses a Roma por el rodeo de la ciencia.o un wagneriano. . . constantemente retorcido. con la lengua del libertin cosmopolita para hablar de muchas cosas distintas. Como crítico. .Se han desprendido del Dios cristiano y creen tan­ to más tener que conservar la moral cristiana: ésa es una de­ ducción inglesa. Comte.. pero sin el valor de hacer confesión de libertinage. sin filosofía. 5 G. cubriéndose con la «objetividad» como con una máscara.Me dicen que aquel inteligentísimo jesuíta. no vamos a tomársela a mal a las mujercillas . Ese santo tiene una manera de hablar del amor que in­ cluso las parisienses se sienten curiosas. una forma anticipada de Baudelaire. sin criterio.Incursiones de un intempestivo 93 Corte. De modo distinto se comporta con todas aque­ llas cosas en que la instancia suprema es un gusto sutil. Lo creo: «lareligión del corazón». Como historiador. incluso Port-Royal). expe­ rimentado: aquí tiene realmente el coraje de ser él mismo. .

Yo no sopor- . . «in­ tuitivamente». Si se arranca de él un con­ cepto capital.. exageradas. las cosas son distintas. hay que poner una y otra vez de relieve este punto. Para el inglés la moral no es todavía un problema. En Inglaterra uno tiene que recobrar de una manera aterradora. 6 George Sand. Ésta no es en modo alguno algo evidente de por sí: a pesar de los memos ingleses.He leído las primeras Lettres d'un voyageur [Cartas de un viajero]: como todo lo que desciende de Rous­ seau121. Ésa es allí la penitencia que se paga. un fuelle.94 Crepúsculo de los ídolos morales a la Eliot. no pue­ de saber qué es bueno. el honor perdido por toda pequeña emancipación de la teolo­ gía. siendo un fanático de la moral. que somos distintos. se despedaza con ello también el todo: ya no se tiene entre los dedos una cosa necesaria. falsas. que es el único que lo sabe. afectadas. su origen es trascendente. opinan que ya no tienen necesidad del cristianismo como garantía de la moral. de todo derecho a la crítica. la fe en Dios.Para nosotros. Si de hecho los ingleses creen que ellos saben de por sí. La moral cristiana es un mandato. hasta el punto de que no se percibe ya el carácter muy condicionado de su derecho a existir.. está más allá de toda crítica. qué es bueno y qué es malo. qué es malo para él: cree en Dios. El cristianismo es un sistema. . por consi­ guiente. si. . una vi­ sión coherente y total de las cosas. tiene verdad tan sólo en el caso de que Dios sea la verdad. El cristianismo presupone que el ser humano no sabe. Cuando uno aban­ dona la fe cristiana pierde el derecho a apoyarse en la moral cristiana.depende totalmente de la fe en Dios. eso mismo es simplemente consecuencia del dominio del juicio cristiano de valor y expre­ sión de la fortaleza y profundidad de ese juicio: hasta el pun­ to de que se ha olvidado el origen de la moral inglesa.

.y escri­ bía.. con unos modales de jóvenes ineducados. cier­ tamente.¡Qué fría tiene que haber sido. esa fecunda vaca de escribir.. cuando es un Cjuerertener-vivencias. algo que resulta forzado y que exagera las cosas. . Un psicólogo nato se guarda. grandes y pequeños? Esa gente anda. por instinto.¡No cultivar una psicología de cha­ marilero! ¡No observar jamás por observar! Eso da una óp­ tica falsa. por ejemplo. la conclusión. . tampoco la ambi­ ción plebeya de tener sentimientos generosos. a su camera obscura.. ¡Fría como Hugo.no resulta bien. continúa siendo la coquetería femenina expresada con unos modales masculinos.encomienda a su instinto. lo «vivido».Pero Renán la venera. toda mirada se convierte entonces en «mal de oj o »"«. Éste no trabaja jamás «según la naturaleza». la «natura­ leza». El tener vivencias. al acecho de la realidad.¿Qué es lo que resulta cuando se obra de otro modo? ¿Cuando se cultiva. como todos los román­ ticos.. como Balzac. el resultado: no conoce ese arbitrario abs­ traer del caso individual. Hasta su consciencia llega sólo lo universal.. en todo caso.. por así decirlo.. un mirar bizco. Lo peor. el cribar y exprimir el «caso». una psicología de chamarilero. . y que. esa artista insoportable! Se daba cuerda como un reloj . lo mismo que también Rousseau. 7 Moral para psicólogos. con todo. . lo mismo puede decirse del pintor nato. En la vivencia no es lícito mirar hacia sí. su maestro. .Incursiones de un intempestivo 95 to ese multicolor estilo de papel pintado. Pero véase . sólo fue posible al decaer el gusto francés! . en cuanto se ponían a hacer poesía! ¡Y qué complacida de sí misma habrá estado tumbada al hacerlo. de ver por ver. que tenía en sí algo alemán en el mal sentido de la palabra. esa gente se lleva a casa cada noche un puñado de curiosidades. a la manera de los romanciers [novelistas] parisienses.

Todas las especies de embriaguez. un mosaico en el mejor de los casos. o la debida al influjo de los narcóticos. todos los afectos fuertes. no es un modelo. fatalismo. la embriaguez en la destrucción. al ojo del psicólogo.. .un montón de borro­ nes. la embriaguez de una voluntad . debili­ dad. . por fin. de los antiartísticos. 8 Para la psicología del artista. algo turbulento. de los hombres de hechos.96 Crepúsculo de los ídolos qué es lo que acaba saliendo de ahí . deforma. . de todo movimiento extremado. tienen la fuerza de lograr esto: sobre todo la embriaguez de la excitación sexual.. la embriaguez de la voluntad. La naturaleza es el azar.La naturaleza. por ejemplo la embriaguez pri­ maveral. Ella exagera.Para que haya arte. la embriaguez de la crueldad.eso es propio de un género distinto de espíritus. por muy distintos que sean sus condicionamientos. El estudio «según la natu­ raleza» me parece un mal signo: delata sumisión. la embriaguez de la fiesta. La embriaguez tiene que haber intensificado primero la excita­ bilidad de la máquina entera: antes de esto no se da arte nin­ guno. que es la forma más antigua y originaria de embriaguez. evaluada artísti­ camente. deja huecos. de colores chillones. y en todo caso algo que es resultado de sumar varias cosas. Hay que saber quién se es. la embriaguez debida a cier­ tos influjos meteorológicos. para que haya algún hacer y contemplar estéticos. de la pieza de virtuosismo. de la victoria. Asimismo la embriaguez de que van seguidos todos los apetitos gran­ des.ese yacer-por-el-polvo ante los petitsfaits [hechos pequeños] es indigno de un artista entero12: Ver lo que es . de la rivalidad. Lo peor aquí lo logran los Goncourt: no ponen juntas tres frases que no hagan sencillamente daño al ojo. resulta indispensa­ ble una condición fisiológica previa: la embriaguez™.

idealizar es el nombre que se da a ese proceso. De este sentimiento hacemos partícipes a las cosas. 9 En este estado uno enriquece todas las cosas con su propia plenitud: lo que uno ve. Éste es. Un enorme extraer los rasgos capitales es. en el arte el hombre se goza a sí mismo como perfección.arte. sobrecargado de energía. Este tenerque-transformar las cosas en algo perfecto es . No se sea pueril y no se me replique con Rafael o con cualquiera de los cristianos homeopáticos del siglo xix: Rafael decía sí. El hombre de ese es­ tado transfórmalas cosas hasta que ellas reflejan el poder de él. sin embargo. en un placer en sí. volviese tuberculosas todas las cosas. consumirlas. Y de hecho la histo­ ria abunda en tales antiartistas. prieto. Desprendámo­ nos aquí de un prejuicio. de tal modo que los demás desaparezcan ante ellos.. . lo que uno quiere.un modo de ser que empobreciera. Incluso todo lo que el hombre de ese estado no es se convierte para él. adelgaza­ ra. lo decisivo. lo ve henchido. el caso del cristiano auténtico. por ejemplo. en un sustraer o restar lo pequeño. fuerte. por consiguiente Rafael no era un cristia- . lo accesorio.Estaría permitido ima­ ginarse un estado antitético.. . de Pascal por ejemplo: un cris­ tiano que a la vez sea un artista es algo que no se da. las forzamos a que tomen de nosotros. antes bien. como se cree comúnmente. tienen que acoger en sí las cosas. . Rafael hacía sí.Lo esencial en la embriaguez es el sentimiento de plenitud y de intensificación de las fuer­ zas. . hacerlas más flacas. las violentamos. un antiartisticismo específico del instinto. por necesidad. . en tales famélicos de vida: los cuales.hasta que son reflejos de la perfección de él. el idealizar no consiste.Incursiones de un intempestivo 97 sobrecargada y henchida.

La música. .98 Crepúsculo de los ídolos 10 ¿Qué significan los conceptos antitéticos apolíneo y dionisiaco. transformar. pero no es. posee el más alto grado del instinto de comprensión y de adivinación. Se introduce en toda piel. más que el residuo de un mundo expresivo mucho más pleno del afecto. lo que queda excitado e intensificado es el siste­ ma entero de los afectos: de modo que ese sistema descarga de una vez todos sus medios de expresión y al mismo tiempo hace que se manifieste la fuerza de representar.La embriaguez apolínea mantiene excitado ante todo el ojo. en cambio. concebidos ambos como especies de embriaguez? . es también una excitación y una descarga globales de los afectos. en todo caso el estado dionisiaco primordial. Al hombre dionisiaco le re­ sulta imposible no comprender una sugestión cualquiera. el poeta épico son visionarios par excellence. Para hacer posible la música como arte separado se ha inmovilizado a un gran número de sentidos. el escultor.de modo pare­ cido a como ocurre con ciertos histéricos. El pintor. que a la menor seña asumen cualquier papel). transfigurar. sobre todo el sentido muscular (al me­ nos relativamente: pues en cierto grado todo ritmo continúa hablando a nuestros músculos): de modo que el hombre ya no imita y representa enseguida corporalmente todo lo que siente. la mú- . introducidos por mí en la estética 1 ' 0 . Sin embargo. En el estado dionisiaco. tal como la entendemos hoy. ése es propiamente el estado dionisiaco normal. un mero residuum del histrionismo dionisiaco. Lo esencial continúa siendo la facilidad de la meta­ morfosis. de modo que éste ad­ quiere la fuerza de ver visiones. reproducir. toda especie de mímica y de histrionismo. sin embargo. la incapacidad de no reaccionar (. de igual modo que posee el más alto grado del arte de la comunica­ ción. en todo afecto: se transforma permanentemente. él no pasa por alto ningún signo de afecto.

El arquitecto"2 no re­ presenta ni un estado dionisiaco ni un estado apolíneo: aquí los que demandan arte son el gran acto de voluntad. 12 He leído la vida de Thomas Carlyle"'.Carlyle.Incursiones de un intempestivo 99 sica es la especificación. El poder que no tiene ya ne­ cesidad de ninguna prueba. que reposa en sí. la volun­ tad que traslada montañas. el actor de teatro. . el poeta Lírico son radicalmente afines en sus instintos. que vive sin tener consciencia de que exista contradicción contra él. la voluntad de poder. el bailarín. la victoria sobre la fuerza de la gravedad. al bailarín 1 " . elocuencia que unas veces persuade e incluso lisonjea y otras veces se limita a dictar órde­ nes. que difí­ cilmente da una respuesta. esa interpretación heroico-moral de estados dispépticos. la arquitectura es una especie de elocuen­ cia del poder expresada en formas. el músico. El poeta lírico fue quien más largo tiempo permaneció unido al músico. es&farce [farsa] in­ consciente e involuntaria. El más alto sentimiento de poder y de seguridad se expresa en aquello que posee gran estilo1". fatalista.hasta llegar incluso a la contradicción. un varón de palabras y . la embriaguez de la gran voluntad. el arquitecto ha estado en todo momento bajo la su­ gestión del poder. una ley entre leyes: esto ha­ bla de sí mismo en la forma del gran estilo. el mimo. que desdeña el agradar. Los hombres más poderosos han inspirado siempre a los ar­ quitectos. de ese esta­ do a costa de las facultades más afines a ella. que no siente testigos a su alrede­ dor. pero poco a poco han ido especializándose y separán­ dose unos de otros . 11 El actor de teatro. En la arquitectónica deben adquirir visibili­ dad el orgullo. lentamente conseguida. y de suyo son una sola cosa.

dijo de él. .. Una constante y apasionada falta de honradez para consigo mis­ mo .Es verdad que en Inglaterra se lo admi­ ra cabalmente por su honradez. que deja atrás lo que de indigerible hay en las cosas. eso es algo in­ glés. más bien. sin embargo: «no nos da bastante que morder» 1 ": lo cual acaso esté dicho con razón.Carlyle. que lo amaba mucho.. y teniendo en cuenta que los ingleses son el pueblo del cant [gazmoñería] perfecto. un rétor por necesidad. Ahorabien. y a veces roza la trascenden- . . errabundo. Alguien que ins­ tintivamente se alimenta sólo de ambrosía. es. por ello es y continúa siendo interesante. refinado que Carlyle. . En el fondo Carlyle es un ateo inglés que busca su honor en no serlo. Su espíritu encuentra siempre razones para estar contento e incluso agradecido. .Emerson posee aquella jovialidad benigna e ingeniosa que quita los ánimos a toda seriedad. no sabe en modo algu­ no qué viejo es ya y qué joven será aún.podría decir de sí mismo. Comparado con Carlyle. le es lícito permitirse el hermoso lujo del escepticismo: está bastante seguro.Mucho más ilustrado.100 Crepúsculo de los ídolos ademanes fuertes.eso es su frofrium [peculiaridad]. multiforme.¡en esto. El anhelo de una fe fuerte no es prueba de una fe fuerte. un hombre de gusto. . 13 Emerson™. constantemente desasosegado por el anhelo de tener una fe fuerte y por el sentimiento de la incapacidad de tenerla ( .. un ro­ mántico típico!). sobre todo más feliz. Si uno tiene esa fe. bastante firme. con una frase de Lope de Vega: «yo me sucedo ami mismo»137. y no sólo comprensible. es incluso algo razonable. pero no en detrimento de Emer­ son. lo contrario. bastante ligado para hacer­ lo.. Carlyle aturde algo que él lleva dentro de sí con elfortissimo de su veneración a los hombres de fe fuerte y con su rabia contra los que son menos sencillos: necesita ruido.

la paciencia. .donde se lucha.En lo que se refiere a la famosa «lucha por la vida». . tarnen estlaudanda voluptas1" [sin embargo. decía agra­ decido.nos quedará necesariamente el Reich»11'. la situación de hambre. la simulación...Pero suponiendo que esa lucha exista -y de hecho se da-.«¡de­ jad que se extinga!. es de alabar la voluptuosidad].. como se ve.) Yo entiendo por espíritu. Se da... - 14 Anti-Darwin. de los privi­ legiados. Ut desint vires [aunque fáltenlas energías]. a mí a veces me parece más aseverada que proba­ da. sino más bien la riqueza. pero como excepción. Las especies no van creciendo en perfección: los débiles dominan una y otra vez a los fuertes. .¡eso es inglés!).Incursiones de un intempestivo 101 cia jovial de aquel hombre de bien que volvió de una cita amorosa tamquam re bene gesta [como de una cosa bien he­ cha]. los débiles tienen más espíritu.es que ellos son el gran número. Quien tiene fortaleza prescinde del espíritu (. Darwin ha olvi­ dado el espíritu (. al revés de como lo desea la escue­ la de Darwin. la astucia. el gran dominio de sí mismo y todo lo que es mimicry [mimetismo] (esto último abarca una gran parte de la llamada virtud). . No debe confundirse a Malthus con la naturaleza. se lucha por el poder. Hay que tener necesidad del espíritu para llegar a adquirirlo.se lo pierde cuando ya no se tiene necesidad de él. . es que ellos son también más inteligentes. termina.. al revés de como acaso sería lícito desearlo con ella: a saber. . en detrimento de los fuertes. la previsión.. se piensa ahora en Alemania . la exuberancia. de las excepciones afortunadas.. incluso la prodigalidad absurda. el aspecto de conjunto de la vida no es la situación menesterosa. por desgracia.

bien es cierto que sólo entre catedráticos de Universidad. 16 El tacto psicológico de los alemanes me parece puesto en entredicho por toda una serie de casos de los que mi mo­ destia me impide presentar un catálogo. yo he oído con mis propios oídos. ¡Mirad con mayor cuidado! Acaso él quiera incluso una ventaja peor: sentirse superior a los hombres.102 Crepúsculo de los ídolos 15 Casuística de psicólogos.no era él el tipo de la ho­ nestidad intelectual. En un caso no me faltará una gran ocasión de alegar las pruebas de mi tesis: a los alemanes yo les guardo rencor por haberse equivoca­ do acerca de Kant y de su «filosofía de las puertas trase­ ras» 140 . . diga lo que diga la apa­ riencia. o también gran­ des.Ése es un conocedor de hom­ bres: ¿para qué estudia propiamente a los hombres? Quie­ re obtener sobre ellos ventajas pequeñas. Ese «impersonal» es un despreciador de hombres.. Aquél de allá es también un conocedor de hombres: y vosotros decís que él no quiere nada para sí mismo.temo que digan «Schiller y Goethe».. y aquel primero es la species más humana.Pero hay otras «y» peores que ésa. ¿No se conoce todavía a ese Schiller? . tener derecho a mi­ rarlos desde arriba.. ..La otra cosa que no me gusta oír es una «y» tristemente famosa: los alemanes dicen «Goethe y Schiller». se sitúa dentro de ellos. . no seguir confundiéndose con ellos.. como yo la denomino. Al menos se equipara a ellos. ...¡es un politikus!.. . que es un gran «impersonal». «Schopenhauery Hartmann». .

o se provee.Ninguna cosa me pare­ ce más infrecuente hoy que la hipocresía auténtica. es decir. . ¿De qué modo se compromete hoy uno? Si es consecuente. Es gran­ de mi sospecha de que a esa planta no le resulta propicia la suave atmósfera de nuestra cultura. 18 Sobre la «conciencia intelectual»1*'. La hipocresía es propia de las edades de fe fuerte: cuando la gente no se desprendía de la fe que tenía ni aun en el caso de que se viera necesitada a hacer ostentación de una fe distinta. . No cabe duda de que hoy es posible un número mucho mayor de convicciones que en otro tiempo: posible. se guardan.en ningún caso deja de ser honorable. inocuo. suponiendo que sean los más valerosos. Hoy la gente se des­ prende de su fe. Los pocos hipócritas que yo he llegado a conocer remedaban . de una segunda fe..degeneran en virtud.. Si tiene menos de cinco significados. . de comprometerse. permi­ tido.. Es grande mi miedo de que el hombre mo­ derno sea sencillamente demasiado cómodo para algunos vicios: hasta el punto de que justo éstos se extingan. De ahí surge la tolerancia para consigo mismo. lo cual es aún más habitual. Si camina en línea recta. En nues­ tra tibia atmósfera todas las cosas malvadas que están con­ dicionadas por una voluntad fuerte -y acaso no haya nada malvado sin fortaleza de voluntad. Si es auténtico. es decir.. como todo el mundo hoy.Incursiones de un intempestivo 103 17 Los hombres más espirituales. son también los que viven con mucho las trage­ dias más dolorosas: pero ellos honran la vidajusto porque ésta les opone su hostilidad máxima.La tolerancia para consigo mismo permite tener varias convicciones: ellas mismas conviven pacíficamente.

como lo es hoy un hombre de cada diez.. ¿acaso incluso un as­ pecto hilarante?. En el fondo el hombre se mira en el espejo de las cosas. en casos escogidos se ado­ ra a sí mismo en lo bello.. preguntó Ariadna en una ocasión. a su filosófico amante. sigue irradiando en tales sublimidades. . Divino. nada en absoluto nos garantiza que precisamente el hom­ bre proporcione el modelo de lo bello. Pero nada. «En- . Únicamente él le ha hecho al mundo el regalo de la belleza. En lo bello el hombre se pone a sí mismo como medida de la perfección. considera bello todo aquello que le devuelve su imagen: el juicio «bello» es su vanidad específica.Nada está más condicionado.. - 19 Bello y feo. ¡ay!. que nuestro sentimiento de lo bello. acaso una pequeña suspicacia le susurre al escéptico estas preguntas al oído: ¿está realmente embellecido el m u n d o porque precisamente el hombre lo considere be­ llo? El hombre lo ha humanizado: eso es todo. El más hondo de sus instintos. ... dema­ siado humana. ¿acaso un aspecto un poco arbitrario?.104 Crepúsculo de los ídolos la hipocresía: eran. «Oh Dioniso. Sólo de ese modo puede una es­ pecie decir sí a sí misma. De hecho.. Quien se lo imaginase desligado del placer del hombre por el hom­ bre perdería enseguida el suelo y el terreno bajo sus pies. sólo que de una belleza muy humana. comediantes. no es siquiera un concepto. digamos más restringido. en uno de aquellos fa­ mosos diálogos en Naxos.olvida que él es la causa de ella. El hombre cree que el mundo mis­ mo está sobrecargado de belleza. el de autoconservación y autoexpansión. ¿Quién sabe qué as­ pecto ofrece el hombre a los ojos de un juez más alto del gusto? ¿Acaso un aspecto atrevido?. Lo «bello en sí» no es más que una palabra. ¿por qué me tiras de las orejas?».

. . de parálisis. Todo indicio de agota­ miento. su coraje. visión a lo lejos.con esto queda delimitado el reino del juicio estético. Aquí él odia desde el instinto más profundo de la especie. A causa de él es prc/M/ic/o el arte. sólo el hombre es bello: sobre esta ingenuidad descansa toda estética. impotencia. excepto el hom­ bre que degenera.todo eso provoca una reacción idéntica. Su sentimiento de poder.es el odio más profundo que existe. sube con lo bello... de hecho en presencia de lo feo el hombre pierde energía. el juicio de valor «feo». de pesadez.todo eso baja con lo feo. el color. . de la descomposi­ ción. Añadamos enseguida su segunda verdad: nada es feo. la forma de la disolución. toda especie de falta de libertad.Incursiones de un intempestivo 105 cuentro una especie de humor en tus orejas. Lo feo es concebido como señal y síntoma de degeneración: lo que se asemeja.. su orgullo .Calculadas las cosas fisiológicamente.. Le trae a la memoria de­ cadencia. su voluntad de poder. Un odio irrumpe aquí: ¿a quién odia aquí el hombre? Pero no cabe duda: a la decadencia de su tipo. en ese odio hay estremecimiento. Tanto en un caso como en otro nosotros sacamos una conclusión: las premisas de ella se hallan acumuladas en cantidad enorme en el instinto. a la degeneración produce en nosotros el juicio «feo». de vejez. de fatiga. . previsión. todo lo feo debilita y acongoja al hombre. en forma de convulsión. ella es su primera verdad. peligro. Ariadna: ¿por qué no son aún más largas?» 142 20 Nada es bello. Puede medirse su efecto con el dinamómetro. sobre todo el olor. aun cuando esto esté tan atenuado que sea sólo un sím­ bolo . profundidad. En general cuando el hombre está deprimido es que ventea la proximidad de algo «feo». aunque sea desde muy lejos.

. La belleza es para él el quedar redimido de la «voluntad» por algunos instantes ella atrae hacia una redención para siempre.a saber. nihilista ( . Ha interpreta­ do sucesivamente el arte. Schopenhauer es en esto nada más que el heredero de la interpretación cristiana: sólo que él supo dar por bueno también lo rechazado por el cristianismo.el más grande fraude psicológico que. en un sentido cristiano. en última instancia? Porque ve en ella un puente por el que se llega más lejos. como caminos de «redención». En especial . el último alemán que me­ rece ser tenido en cuenta ( . la voluntad de verdad. . descontado el cristianismo.) 22 Voy a tomar un único caso. hay en la histo­ ria. como formas previas de «re­ dención». es un caso de primer rango para un psicólogo: a saber. la gran compasión. como estimulantes de la necesidad de «reden­ ción». es decir. Schopenhauer habla de la belleza con un ardor melancólico 144 ... las grandes autoafirmaciones de la «voluntad de vida».¿por qué. las formas más exuberantes de la vida. como Hegel.que es un acontecimiento europeo. «nacional»). en favor de una total desvaloración nihilista de la vida. como intento ma­ lignamente genial de lanzar a la lucha. el genio. como Goethe. los grandes hechos culturales de la humani­ dad. el conocimiento. la tragedia como derivaciones de la «negación». el heroísmo. y no tan sólo un acontecimiento local. la belleza. cabalmente las instancias opuestas... como Heinrich Heine.. o se adquiere sed de llegar más lejos. Vistas las cosas con mayor rigor.106 Crepúsculo de los ídolos 21 Schopenhauer™.. o de la necesi­ dad de negación. de la «voluntad» .Schopenhauer.

23 Platón va más allá.Incursiones de un intempestivo 107 Schopenhauer ensalza la belleza como lo que redime del «foco de la voluntad».Por fortuna también le contradice un filósofo.la de que lo proprium de su efecto consiste precisamente en eso. el amor intellectualis deiM7 a la manera de Spinoza. ¡Extraño santo! Alguien te con­ tradice. como un perfec­ cionamiento e interiorización de la vieja gimnástica agonal y de sus presupuestos.Recordaré además. que también . Con una inocencia tal que para tenerla hay que ser un griego y no un «cristiano». en contra de Schopenhauer y en honor de Platón. es el que transporta el alma del filósofo a un frenesí erótico y no le deja reposo hasta haber plantado la semilla de todas las cosas elevadas en un terreno tan bello 1 ". dice. en el color.. Al menos se adivina que en Atenas se filosofaba de otro modo. desde lo más sensual hasta lo más espiritual. La filosofía a la manera de Platón habría que definirla más bien como una competición erótica. ¿Para que hay en absoluto belleza en el sonido.en la belleza ve negado el instinto de procreación. Nada menos que una autoridad como la del divino Platón ( . me temo. sobre todo públicamente. es la naturaleza. Nada es menos griego que la telaraña conceptual tejida por un eremita. en el movi­ miento rítmico de la naturaleza?. . ¿qué es lo que hace manifestarse a la belleza? . ¡También éste es un extraño santo! . . supo­ niendo que se lo demos a Platón.así lo llama Schopenhauer mismo) sostiene una tesis distinta: la de que toda belleza incita a la procreación 141 . en el perfume. la sexualidad.. de la dialéctica.. . ¿Qué fue lo que acabó brotando de esa erótica filosófica de Platón? Una nueva forma artística del agón griego...no damos crédito a nuestros oídos.. dice que no existi­ ría en modo alguno una filosofía platónica si en Atenas no hubiera jóvenes tan bellos: el espectáculo de éstos.

L'art pour l'art quiere decir: « ¡que el diablo se lleve la moral!» Pero incluso esa hostilidad delata la prepotencia del prejui­ cio. . de sentido. ¿no pone de relieve? Con todo eso fortalece o debilita ciertas valoracio­ nes. de meta. ¿no alaba?.. ¿un azar? ¿Algo en lo que el instinto del artista no habría participado en modo alguno? O: ¿no es esto el presupuesto para que el artistapweda14».? ¿Tiende su instinto básico hacia el arte.. 24 L'art pour Vart*' [el arte por el arte]. Un psicólogo pregunta. de ello no se sigue todavía. veneró como la gran utilidad .. no se sigue l'art pour l'art -un gu­ sano que se muerde la cola-. Es lícito buscar en ella por todas partes la galantería. ni de lejos. en suma. como l'art pour l'art? ..no se buscará nunca en vano. en cambio: ¿qué es lo que todo arte hace?. los sentidos. ¿no glorifica?. hacia la vida?. ¿no selecciona?. la rivalidad de los sexos.La lucha contra la fina­ lidad en el arte es siempre una lucha contra la tendencia moralizante en el arte.El arte es el gran estimulante para vivir: ¿cómo podría concebírselo como algo carente de finalidad. de meta. ..así habla la mera pasión. ¿hacia un ideal de vida ? . que el arte en cuanto tal carezca de finalidad.¿no parece con ello quitarnos el gusto por ésta? Y de hecho ha habido filósofos que le han atribuido ese senti­ do: Schopenhauer enseñó que el propósito general del arte era «desligarse de la voluntad».108 Crepúsculo de los ídolos toda la cultura y toda la literatura superiores de la Francia clásica brotaron del terreno del interés sexual. .. duras. «¡Es preferible ninguna finali­ dad a una finalidad moral!» .Todavía queda una pregunta: el arte pone de manifiesto también muchas cosas feas. la «mujer». ¿Es que esto es sólo algo marginal?. contra su subordinación a la moral. problemáticas de la vida. Cuando del arte se ha excluido la finalidad de predicar moral y de mejorar al hombre. o tiende más bien hacia el sentido del arte.

. A los corazones que son capaces de una hospitalidad aristocrática se los reconoce en las muchas ventanas cubiertas con cortinas y en los muchos postigos cerrados: sus mejores ha­ bitaciones las tienen vacías. ¿Por qué? . el hombre heroico.Porque aguardan huéspedes con los que uno no «se da por satisfecho». ensalza con la tragedia su existencia. Lo comunica.¿no es precisamente el estado sin miedo frente a lo terrible y problemático? .Incursiones de un intempestivo 109 de la tragedia el «disponer a la resignación»110.es una óptica de pesimista y un «mal de ojo» -: hay que apelar a los artistas mismos.. . un genio de la comunicación. pero es nada más que liberal111. ¿ Qué es lo que el artista trágico nos comunica acerca de sí mismo? Lo que él muestra . ante un infortunio sublime.únicamente a él le ofrece el ar­ tista trágico la bebida de esa crueldad dulcísima. quien lo conoce lo venera con los máximos ho­ nores. ante un problema que causa espanto ese estado victorioso es el que el artista escoge. tener casa abierta en el propio corazón. La valentía y li­ bertad del sentimiento ante un enemigo poderoso. quien va buscando el sufrimiento. el que él glori­ fica. 26 No nos estimamos ya bastante cuando nos comunicamos" 2 .Ese mismo estado es una aspira­ ción elevada. No podrían comunicarse si quisieran. eso es liberal. suponiendo que sea un artista.Pero esto -ya lo he dado a entender. Ante la tragedia lo que hay de guerrero en nuestra alma celebra sus saturnales. Nuestras vivencias auténticas no son en modo alguno char­ latanas. tiene que comunicarlo. - 25 Darse por satisfecho con los hombres. Es que les fal- .. quien está habituado al sufrimiento.

El lenguaje. perdonamos todo. comunica­ ble. y. Con el lenguaje se vulgariza ya el que habla. quej'aie eu tant d'esprít?^ [yo me veré. y acaso entre nosotros nos ria­ mos del aspecto que con esto ofrecemos. aun cuando ésta hable en latín. hablar consigo mis­ ma también en francés: je me verraije me lirai. en secreto. somos justos de una manera absurda. bastante culta para entender la voz de la natu­ raleza.je m'extasierai etje dirai: Possible. un pequeño vicio de afecto.. 27 « ¡Este retrato es encantadoramente bello!» 1 ". bas­ tante vanidosa y gansa para. 28 Los «impersonales» toman la palabra. . me leeré.«Nada nos resulta más fácil que ser sabios. excitada. Tal vez esto nos resulte amargo. mediano.. pacientes. parece. justo por ello deberíamos cultivarnos de cuando en cuando un pequeño afecto.De una moral para sordomudos y otros filósofos. Pero ¡qué remedio! . La mujer li­ terata. ha sido inventado sólo para decir lo ordinario. con una dolorosa curiosi­ dad.. árida de corazón y de entrañas. al imperativo que desde las profundidades de su orga­ nización susurra aut líberi aut libri1" [o hijos o libros]: la mujer literata. En todo ha­ blar hay una pizca de desprecio. insatisfecha. . Las cosas para expresar las cuales tenemos pa­ labras las hemos dejado ya también muy atrás. me extasiaré y diré: ¿Es posible que yo haya tenido tanto ingenio?]. Nosotros chorreamos aceite de indulgencia y simpatía. que en todo tiempo presta oídos. por otro lado. superiores.110 Crepúsculo de los ídolos ta la palabra.. Justo por ello deberíamos mostrarnos un poco más severos con nosotros mismos.

Llegar a ser personal . de los ventisqueros.. nos encontra­ mos en todas las clases de la sociedad. . precisa del veraneo.«¿Quién es su modelo en esto?» . nuestro modo de hacer penitencia». La tonteríapura restablece157...como una especie de vacaciones para el espíritu... .. erigido en juez del funcionario estatal como fe­ nómeno. que deja que las cosas vayan como van: esa figura típica con la que ahora. .«¿Cuál es el medio para ello?» . que tiene una mirada bonachona. Italia. .. del baño de mar. en la edad del trabajo (¡y del Reich! . el ingenio y el ánimo. incluido el libro. sobre todo el periódi­ co. reivindica hoy para sí precisamente el arte..«¿Quién es el hombre perfecto?» . Esto lo entendió Wagner.Con el concepto del deber.«¿Cómo se consigue eso?» .El trabajador fatigado y que respi­ ra pesadamente. con los «instintos salvajes adormecidos».La de Kant: el funcionario estatal como cosa en sí.. En tales edades el arte tiene de­ recho a la tontería pura.«¿Cuál es la tarea de todo sis­ tema escolar superior?» .Incursiones de un intempestivo 111 No nos queda ya ninguna otra especie de autosuperación: ésta es nuestra ascética.) . .Hacer del hombre una máquina.El funcionario estatal..tanto más la naturaleza bella. .virtud del «impersonal». . . 29 De un examen de doctorado. . El hombre del atardecer. - 30 El derecho a la estupidez.El filólogo: éste enseña a ser un empollón. . de que habla Fausto 1 ".«¿Cuál es la filosofía que proporciona la fórmula suprema del funcio­ nario estatal?» .El hombre tiene que aprender a aburrirse. de Bayreuth.

fatigas constantes 118 . Pero el filósofo desprecia al hombre deseante.Nada repugna más al gusto de un fi­ lósofo que el hombre. Si un filósofo pu­ diera ser nihilista. todos los ideales del hombre. lo cansado. lo enfermo.. también al hombre «deseable» . no merece estima? ¿Tiene que expiar el ser tan excelente como realidad? ¿Tiene que compensar su obrar. extraviado en apu­ radas situaciones laberínticas ¡qué digno de admiración se le aparece el hombre! Todavía le infunde ánimos. si lo que ve es este animal. ¿cómo es que. lo cobarde.. un género de vida sencillísimo. las reglas de conservación y defen­ sa en general contra la extrema vulnerabilidad de esa máquina sutil. llamada genio. cuando éste desea. el más resistente.. El hombre. lo absurdo.La historia de las cosas que él ha conside- . el más astuto. . la tensión de cabeza y de voluntad que hay en todo obrar. perma­ nencia ininterrumpida al aire libre... que en cuanto realidad es tan digno de veneración.y en general todas las cosas que se consideran deseables. cuando desea. a grandes rasgos.és­ tas son.112 Crepúsculo de los ídolos 31 Todavía un problema de dieta. el más valiente. .sino sólo lo abyecto.. con un relajamiento de los miembros en lo imagina­ rio y absurdo? . lo sería porque detrás de todos los idea­ les del hombre encuentra la nada. - 32 Habla el inmoralista.Los medios con que Julio César se defendió de sus achaques y del dolor de cabeza: marchas enormes. todas las clases de heces de la copa completamente bebida de su vida. O ni siquiera la nada to­ davía . y que trabaja a una presión altísima. Si el filósofo ve al hombre sólo en su obrar.

el «individuo».es la entera y única línea hombre hasta llegar a sí mismo. entonces le corresponde poco valor. no causas de ésta). Si representa el ascenso de la línea. El hombre aislado. . Lo que justifica al hombre es su realidad. no es un átomo. soñado. Cuando se ha toma­ do una decisión sobre esto se tiene también un canon para saber lo valioso que es su egoísmo.. . puede carecer de valor y ser despreciable. y la primera equidad quiere que él sustraiga lo menos posible a los bien constituidos. derivaciones de la de­ cadencia. que es una solemne mentira?. un error: no es nada de por sí.y por amor a la vida en su conjunto. ... en efecto. la deca­ dencia. Si representa la evolución descendente. ¿con cualquier hombre ideal?.. Él no es más que el parásito de éstos. la degeneración crónica. a grandes rasgos.las en­ fermedades son ya.. Y sólo el hombre ideal re­ pugna al gusto del filósofo. es lícito que sea incluso extremada la preocupación por conservar.El egoísmo vale lo que valga fi­ siológicamente quien lo tiene: puede ser muy valioso. . Es lícito someter a exa­ men a todo individuo para ver si representa la línea ascen­ dente o la línea descendente de la vida. es. ¿Cuánto más va­ lioso es el hombre real. por crear su optimum de con­ diciones. comparado con cualquier hombre meramente deseado. el estar enfermo (. tal como lo han concebido hasta ahora el pueblo y el filósofo. .. no es algo simplemente heredado de otro tiempo. que con él da un paso hacia delante.Incursiones de un intempestivo 113 rado deseables ha sido hasta ahora lapartie honteuse [parte vergonzosa] del hombre: debemos guardarnos de leer de­ masiado tiempo en ella. un «eslabón de la cadena». 33 Valor natural del egoísmo. entonces su valor es efectivamente extraordina­ rio.ella lo justificará eternamente.

ambos son decadents. también tú deberías serlo»: con esta lógica se hace la revolución. cuando en­ sucia el «mundo».Cuando el anarquista. «Si yo soy una canaille. contra su sufrimiento. como un privilegio ilícito. digámoslo una vez más. diga­ mos también lo indigno en eso. reclama con bella indignación «derecho». Además.El quejarse no sirve de nada en ningún caso: es algo que proviene de la debilidad. la miel de la venganza" 0 . «justicia».dicho brevemente. lo último. entonces las encuentra dentro de sí.. El cris­ tiano y el anarquista . el cristiano. Un instinto causal domina en él: alguien tiene que ser culpable de que él se en­ cuentre mal.114 Crepúsculo de los ídolos 34 El cristiano y el anarquista. la «bella indignación» misma le hace bien. incluso la mala condición (Schlechtigkeit)'*' de uno mismo. de vida. son causas oca­ sionales: quien sufre encuentra en todas partes causas para satisfacer su pequeña venganza. como una injusticia. para todos los pobres diablos es un placer el lanzar in­ jurias.Pero también cuando el cristiano condena. Atri­ buir el propio malestar a los demás o a sí mismo -lo primero lo hace el socialista.no constituye ninguna auténtica diferencia.. cuando calumnia. lo hace partiendo del mismo instinto por . . está en que alguien debe ser culpable de que uno mismo sufra . a los que son de otro modo se les reprocha. . únicamente a la presión de su incultura. Ya la queja. está sometido. Lo común.esto produce una pequeña embriaguez de poder. al hacer esto. como vocero de capas decadentes de la sociedad. puede otorgar un encanto a la vida. en que el que sufre se receta a sí mismo.de qué es pobre él.si es cristiano... la cual no sabe comprender por qué sufre propia­ mente él. . el malestar. Los objetos de esa necesidad de venganza. «igualdad de derechos». por ejemplo. . que es una necesidad de placer. . por razón del cual se la soporta: en toda queja hay una dosis sutil de venganza. ... el quejarse.

. si no fuera un medio para ensuciar el más acá?. . sólo que imaginada como una cosa un poco más remota.. «No buscar el propio provecho» . la mentira moral en boca del decadent dice: «Nada vale nada. fisio­ lógico: «yo ya no sé encontrar mi provecho». seratraído por motivos «desinteresados» es algo que casi nos da la fórmula de la decadence. un mal indicio. . ensucia la so­ ciedad: el «juicio final» mismo continúa siendo el dulce consuelo de la venganza . 35 Crítica de la moral de la decadence. nacida de la pobredumbre. Elegir instintivamente lo dañoso para uno mismo. calumnia.. ..» Tal juicio no deja de ser en última instancia un gran peligro.El hombre está acabado cuando se vuelve altruista..esto no es más que la hoja de parra moral para encubrir un hecho completamente distinto. esto rige especialmente para los pueblos.¿para qué un más allá. .. ¡Disgrega­ ción de los instintos! . Esto rige para el individuo. tiene efec­ tos contagiosos.. unas veces como religión (cristianismo).Una moral «altruis­ ta». envenena con sus exhalaciones la vida durante milenios. El propio «más allá» .pronto proliferará en el entero suelo mórbido de la sociedad en forma de una vegetación tropi­ cal de conceptos. Faltan las cosas mejores cuando comienza a faltar el egoís­ mo.la revolución. no deja de ser. otras como filosofía (Schopenhauer). una moral en la que el egoísmo se atrofia -.. en cualquier circunstancia..la vida ya no vale nada. a saber. tal como también el obrero socialista la aguarda. En determinadas circunstancias semejante vegetación de árboles venenosos.En vez de decir ingenuamente: «yo ya no valgo nada»...Incursiones de un intempestivo 115 el que el obrero socialista condena.

de la vida ascendente. con lucidez y alegría. a la que asista todavía aquel que se despide 1 ' 1 . por su parte. habrían de ser los intermediarios de ese desprecio.El enfermo es un parásito de la socie­ dad. el derecho a la vida se ha perdido. Sólo que es una muerte en las condiciones más des­ preciables. La muerte elegida libremente. entre hijos y testigos: de modo que aún resulte posible una despedida real. al derecho a nacer. Crear una responsabilidad nueva. más que una muerte «no natural». es algo que debería acarrear un profundo desprecio en la sociedad. en última instancia. para dictar juicios de valor sobre el hombre y su pasado! Pese a todas las cobardías del prejuicio. Los médicos.. sino cada día una nueva dosis de náusea frente a su paciente.116 Crepúsculo de los ídolos 36 Moral para médicos. en lo que se refiere al dere­ cho a la procreación. así como una tasación real de lo con­ seguido y querido. . Morir con orgullo cuando ya no es posible vivir con orgullo. . la del médico. en una cobarde dependen­ cia de los médicos y de los medicamentos. una suma de la vida . El continuar vegetando.. Hallándose en cierto estado es indecoroso seguir vi­ viendo..por ejemplo. la muerte realizada a tiempo. una muerte no libre. .no recetas.todo ello en antíte­ sis a la lamentable y horrible comedia que el cristianismo ha hecho de la hora de la muerte. un suicidio. aquí es importante restablecer ante todo la apreciación correcta. No se perece jamás por causa de otro. para todos aquellos casos en que el in­ terés supremo de la vida. y de la manera misma de morir. exige el aplastamiento y la eliminación sin consideraciones de la vida degenerante . una muerte a destiempo.. es decir. de la llamada muerte natural: la cual no es. después de que el sentido de la vida. sino sólo por causa de sí mismo. ¡No debe olvidársele jamás al cristianismo que ha abusado de la debilidad del moribundo para estuprar su conciencia. fisio­ lógica. al derecho a vivir.

como hizo Schopenhauer. la ferocidad toda de la estupidización moral.Incursiones de un intempestivo 117 una muerte propia de un cobarde. hay que negar primero a Schopenhauer. un consejo para los se­ ñores pesimistas y demás decadents. La sociedad. por amor a la vida. sin azar.. por muy contagioso que sea. la anemia y demás virtudes -. Se lo con­ trae del mismo modo que se contrae el cólera: hay que estar ya predispuesto de manera bastante morbosa para él. 37 Si nos hemos vuelto más morales. no negar la vida simplemente con «voluntad y representación». ¡qué digo!... sin sorpresa.. El pe­ simismo no produce de suyo un solo decadent más. El pesimismo.Contra mi concepto «más allá del bien y del mal» se ha lanzado a la acción. Se debería. verde] da la prueba de sí mismo tan sólo mediante la autorrefutación de los señores pesimistas: hay que llegar un poco más allá en la propia lógica. Finalmente. es considerada en Alemania como la moral misma: yo podría contar preciosas historias acerca de . la morbosidad de una época. Cuando uno se suprime a sí mismo hace la cosa más estimable que existe: con ello casi merece vivir.podemos enmendarlo. No está en nuestra mano el impedir haber nacido: pero ese error -pues a veces es un error. como es sabido. . de una estirpe en su conjunto: es la expresión de esa morbosidad. en la cifra global de muertes. pur. sin embargo. consciente. recorda­ ré el resultado de la estadística según la cual los años en que el cólera causa estragos no se distinguen. se ha liberado a la vida de una objeción. no aumenta. El pesimismo.. di­ cho sea de paso. libre.. la cual. . como era de aguardar. de otros años. la vida misma saca más ventaja de esto que de una «vida» cualquiera vivida en la renuncia. vert [puro...querer la muerte de otra manera. se ha liberado a los otros del espectáculo de uno mismo.

en la disposición a ayudar. que «enten­ dió» que el sentido de mi obra consistía en que con ella yo proponía la eliminación de todos los sentimientos decentes. y ni siquiera con el pensamiento. Nosotros los hombres modernos. la cual es más tardía. muy delicados. se dice. más débil. de que nosotros los modernos.: a nosotros mismos nos inspiraría me­ nosprecio. muy vulnerables. ¡Muy agradecido!1™ . como una especie de superhombre. y engendra necesariamente una moral más rica en consideraciones.. no sin ex­ presar su estima por el valor de tal atrevimiento. Si prescindiésemos men­ talmente de nuestra constitución delicada y tardía. que damos y recibimos cien consideraciones.. El hecho de que todo el mundo lo crea es ya una ob­ jeción contra ello. . más delicada. también nuestra moral de la «humanización» perdería enseguida su valor -en sí ninguna moral tiene valor. llegó tan lejos. del Bund. con nuestra humanidad tan forrada de algodón.. Pero con esta incapacidad no queda pro­ bado ningún progreso. en la confianza mutua. para no hablar de nuestros músculos. por otro lado. no soporta­ rían esa realidad.Como respuesta. es un progreso positivo y que con ello estamos muy por encima de los hombres del Renacimiento. sino sólo que nosotros tenemos una constitución distinta. que es lo que yo hago. Ante todo se me invitó a reflexionar sobre la «innega­ ble superioridad» de nuestro tiempo en el juicio ético. tiene que pensar así. sobre el progreso que nosotros hemos realmente alcanzado aquí: comparado con nosotros. Pero toda época piensa así.. Lo cierto es que nosotros no nos colocaríamos de hecho. me permito suscitar la cuestión de sí nosotros nos hemos vuelto realmente más morales. nos imaginamos de hecho que esa delicada humanidad que nosotros representamos. Un redactor suizo.118 Crepúsculo de los ídolos esto" 2 . más vulnerable. que esa unanimi­ dad alcanzada en la indulgencia. en situaciones renacentistas: nuestros nervios. un César Borgia no puede ser presentado en modo alguno como un «hombre supe­ rior». No dudemos. de nues­ tro envejecimiento fisiológico.

demasiado tardíos: nuestra moral de la simpatía. contra la cual yo soy el primero en haber puesto en guardia. la índole dura y terrible de la costumbre puede ser. Aquí nos ayudamos unos a otros.. más plena.. cada uno es un enfermo y cada uno es un enfermero. a la inversa. más desbordante. proporcionaría­ mos a los contemporáneos de César Borgia una comedia que los haría morir de risa. Las épocas fuertes. De hecho nosotros con nuestras «vir­ tudes» modernas somos. eso sería para nosotros un veneno. es una expresión más de la sobreexcitabilidad fisiológica que es propia de todo lo que es decadent. «moral de viejas». se le habría dado otro nombre. Ese movimiento que.es el auténtico movimiento de decadence en la moral.. sobremanera cómi­ cos. ésta es. La suavización de nuestras cos­ tumbres -ésta es mi tesis. aquí.. sin quererlo. exigir mucho y también derrochar mucho. acaso «cobardía». en el «amor al prójimo». es algo que cuesta cien veces más esfuerzo.. El decrecimiento de los instintos hostiles y suscitadores de desconfianza -y en eso consistiría. más pródiga. tan tardía. «mezquin­ dad».. una conse­ cuencia del exceso de vida: entonces. es lícito osar mucho. y en cuanto tal es profundamente afín a la moral cristiana. nuestro «progreso».representa tan sólo una de las consecuencias en el decrecimiento general de la vitalidad: lograr que salga adelante una existencia tan condicionada. en la falta de . más cuidado. en efecto.somos nosotros igualmente demasiado viejos. eso que podría llamarse Vimpressionisme inórale. en efecto. Para ser indiferentes -también esto es una forma de fortaleza. Lo que en otro tiempo constituía el condimento de la vida. con la schopenhaueriana moral de la compasión. si se quiere.es una consecuencia de la decadencia. hasta cierto grado. mi innovación. las culturas aristocráticas ven algo desprecia­ ble en la compasión.Incursiones de un intempestivo 119 que no quiere chocar con ninguna piedra. ha intentado presentarse como científico -¡un ensayo muy desafortuna­ do!. A esto se lo llama luego «virtud» -: entre hombres que todavía conocieron una vida distinta.

. necesidades derivadas de la decadencia.y. de destacarse . de la legalidad. el efecto inconsciente de la decadence ha lle­ gado a dominar hasta en los ideales de las ciencias particula­ res. económicos. separadora. creadora de abismos.A las épocas hay que medirlas por sus fuerzas positivas . . la envergadura en­ tre los extremos se hacen cada vez más pequeñas hoy.¡ve en la victoria del altruismo una cosa deseable!. es decir.120 Crepúsculo de los ídolos un sí-mismo y de un sentimiento de sí.. La «igualdad».. en esto. son derivaciones. . con total inocen­ cia.los extremos mismos se difuminan hasta acabar siendo seme­ jantes. el decreci­ miento de toda fuerza organizadora. La vida decadente. La tensión. Mi objeción contra la sociología toda en Inglaterra y en Francia continúa siendo que ella conoce por experiencia sólo las formas decadentes de la sociedad y. no excluido en modo alguno el «Reich alemán». Todas nuestras teorías políticas y todas nuestras constituciones estatales.eso que yo llamo el patitos de la distancia™. se formula a sí misma en la sociología de hoy como un ideal. de la falta de pretensiones. con nuestra angustiada solicitud por nosotros mismos y con nuestro amor al prójimo. pero también el se­ ñor Herbert Spencer 1 " es un decadent. . la época del Renacimiento. tan pródiga y tan rica en fatalidades... Nuestras virtudes están condicionadas. toma sus propios instintos de decadencia como norma del juicio sociológico de valor. Nuestros socialistas son unos decadents. es propio de toda época fuerte. entre unos estamentos y otros. . y nosotros. vienen provocadas por nuestra debilidad. del cientificismo -coleccionadores... muestra ser la última época grande. con nuestras virtu­ des del trabajo. la multiplicidad de los tipos.. la voluntad de ser uno mismo.. maquinalesresultamos ser una época débil. es parte esencial de la decadencia: el abismo entre unos hombres y otros. subordinadora y sobreordenadora. nosotros los modernos.. un cierto asemejamiento efectivo. que en la teoría de la «igualdad de derechos» no hace otra cosa que ex­ presarse.

La libertad significa que los instintos viriles. animalización gregaria. a la priva­ ción.A veces el valor de una cosa reside no en lo que con ella se alcanza. dominen a otros instintos. los cristianos. qué es lo que ellas llevan a cabo: socavan la voluntad de poder. Volverse más indiferente a la fatiga.. es la guerra la que causa esos efectos. Estar dispuesto a sacrificar a la causa propia hombres. vuelven cobar­ des. incluso a la vida. Vistas las cosas con más rigor. son la nivelación de las mon­ tañas y valles elevada a la categoría de moral. . la guerra por conquistar las instituciones liberales. a la dureza. pequeños y ávidos de placeres a los hombres. Es sabido. . . Esas mismas instituciones.en lo que nos cuesta. Liberalismo: dicho claramente.con ellas alcanza el triunfo siempre el animal de rebaño. Voy a dar un ejemplo. por el esfuerzo . hace perdurar los instintos no liberales.¿Por qué se mide la libertad. El hombre libre es un guerrero. las mujeres. Las insti­ tuciones liberales 1 " dejan de ser liberales tan pronto como han sido alcanzadas: no hay luego cosa que cause perjuicios más molestos y radicales a la libertad que las instituciones li­ berales. pisotea la despreciable especie de bienestar con que sueñan los tende­ ros. causan efectos completamente distintos. tanto en los individuos como en los pue­ blos? Por la resistencia que hay que superar. por ejemplo a los de la «felicidad». Y la guerra educa para la libertad. incluido uno mismo. los instintos que disfrutan con la guerra y la victoria. la cual. en efecto. sino en lo que por ella se paga. Pues ¿qué es la libertad? Tener voluntad de autorresponsabilidad. los ingleses y demás demócratas. las vacas. por ser guerra. y mucho más el espíritu que ha llegado a ser libre. . entonces fomentan poderosamente de hecho la libertad. Mantener la distancia que nos separa.Incursiones de un intempestivo 121 38 Mi concepto de libertad.. El hombre que ha llegado a ser libre. mientras todavía no han sido conquistadas.

. El tipo supremo de hombres libres habría que buscarlo allí donde constantemente se su­ pera la resistencia suprema: a dos pasos de la tiranía. que llegaron a valer algo.Nuestras instituciones no valen ya nada: sobre esto existe unanimidad. nuestras virtudes.que es lo que nos compele a ser fuertes.. nuestras armas de defensa y ataque. I. basta para verlo dar unos pasos por la historia. estamos per­ diendo las instituciones mismas. Después de haber perdido todos los instintos de los que brotan las instituciones. el peligro.122 Crepúsculo de los ídolos que cuesta permanecer arriba. que se quiere. Esto es psicológica­ mente verdadero. si por «tiranos» entendemos aquí unos instintos inexorables y terribles. Los pueblos que valieron algo. esto es también políticamente verdadero. que provocan contra sí el máximo de autoridad y de disciplina -el tipo más bello. Pero esto no depende de ellas. El democratismo ha sido en todo tiempo la forma de decadencia de la fuerza organizadora: ya en Humano. . Ju­ lio César-. jamás se llega a serlo. en los umbrales del peligro de la esclavitud. Primer axioma: hay que tener necesidad de ser fuerte: de lo contrario. que es lo que nos hace conocer nuestros recursos. como el «Reich . la especie más fuerte de hombre habida hasta aho­ ra. demasiado humano. porque nosotros no servi­ mos ya para ellas. 318leB. no llegaron nunca a ello bajo instituciones liberales: el gran peligro fue lo que hizo de ellos algo merecedor de respeto. 39 Crítica de la modernidad. concibieron la libertad exactamente en el mismo sentido en que yo concibo la palabra libertad: como algo que se tiene y no se tiene. que se conquista.. .. nuestro espíritu..Aquellos grandes invernaderos para cultivar la espe­ cie fuerte. las comunidades aristocráticas a la manera de Roma y de Venecia 1 ". sino de nosotros. dije que la democracia moderna y todas sus realidades a medias.

de nuestros partidos políticos: ellos prefieren instintivamente lo que dis­ grega. La gente vive para el hoy. Para que haya instituciones tiene que haber una especie de voluntad... Se desprecia.consistía en su indisolubilidad por principio: con ello adquiría un acento que sabía hacerse oír frente al azar del sentimiento.Incursiones de un intempestivo 123 alemán». La razón del matrimonio . de responsabilidad para con siglos futuros. sin em­ bargo. vive con mucha prisa. que puede aguardar. el matrimonio moderno. se rechaza aquello que hace de las instituciones instituciones: la gente cree estar expuesta al peligro de una nueva esclavitud allí donde se deja oír simplemente la pala­ bra «autoridad». de instinto.vive muy irresponsablemen­ te: justo a esto es a lo que llama «libertad». que sea antiliberal hasta la maldad: una voluntad de tradición. de solidaridad entre cadenas gene­ racionales futuras y pasadas in infinitum [hasta el infinito]. Testimonio. Es evidente que al matrimonio moderno se le ha ido de las manos toda la razón: esto no constituye. sino contra la modernidad. que todavía puede prometer algo. lo que acelera el final. de que brota el futuro: acaso ninguna otra cosa le vaya tan a contrapelo a su «espíritu moderno». las cuales han entrado en una fase crí­ tica con la fundación del Reich alemán 1 ". mientras que hoy cojea de ambas piernas. La razón del matrimonio .Rusia. se odia. la única potencia que hoy tiene den­ tro de sí duración.. . el concepto antitético de la misera­ ble división europea en pequeños Estados y de la miserable nerviosidad europea. una objeción contra el matrimonio.consistía en la res­ ponsabilidad jurídica exclusiva del varón: con ello el matri­ monio tenía un centro de gravedad. eran X&forma decadente de Estado. .. de autoridad. Occidente entero carece ya de aquellos instintos de que brotan las institucio­ nes. A tal extremo llega la decadence en el ins­ tinto de los valores propio de nuestros políticos. de la pa­ sión y del instante. Si esa voluntad existe. se fundan cosas como el Imperium Romanum: o como Rusia. de imperativo. Consistía asimismo en la responsabilidad .

El matri­ monio moderno ha perdido su sentido. un matrimo­ nio no se lo funda. para no preguntar de manera cada vez más inmodesta. sobre el «amor». El matrimonio como institución comprende ya en sí la afirmación de la forma más grande.124 Crepúsculo de los ídolos de las familias en cuanto a la elección de los cónyuges. En última instancia tiene a su favor el gran nú­ mero. hasta las generaciones más remotas. Con la creciente indulgencia en favor del matrimonio por amor se ha eliminado precisamente el fundamento del matrimonio. un tipo de . sobre el instinto de propiedad (mujer e hijo como propiedad). Una institución no se la funda nunca jamás sobre una idiosincrasia.Yo no alcanzo a ver qué es lo que quiere hacerse con el obrero europeo después de haber hecho de él una cuestión. la familia. Sobre cier­ tas cosas no se pregunta: primer imperativo del instinto. . - 40 La cuestión obrera. en el fondo la degenera­ ción de los instintos. y necesita hijos y herederos para man­ tener también fisiológicamente unas dimensiones ya al­ canzadas de poder. que es hoy la causa de todas las estupi­ deces. consiste en que haya una cuestión obrera. en­ tonces el matrimonio no tiene ningún sentido. . influencia. para preparar unas tareas prolongadas.se lo funda sobre el instinto sexual.La estupidez. de organización: si la sociedad misma no puede responder de sí como un todo. como se ha dicho. sobre el instinto de dominio. el cual se organiza constantemente la forma mínima de dominio.por consiguiente se lo elimina. aquello que hace de él una institución. Ha desaparecido completamente la esperanza de que una especie de hombre modesta y satisfecha de sí. más duradera. . Ese obrero se encuentra demasiado bien para no hacer cada vez más preguntas. . . riqueza. una solidaridad de instintos entre los siglos.

¿Qué se ha he­ cho? . para aniquilar en germen incluso el presupues­ to de eso. los instintos en virtud de los cuales un obrero deviene posible como estamento. es decir.En tiempos como los actua­ les estar abandonado a los instintos propios es una fatalidad más. . para permitir a otro sistema diferente cobrar energías. - . se le ha dado el derecho de asociación.. dominar. Pero esto es un síntoma de decadence: nuestro moderno con­ cepto de «libertad» es una prueba más de la degeneración de los instintos. Esos instintos se contradicen.han sido destruidos de raíz.. uno al menos de esos sistemas de instintos quedase paralizado.)? ¿Pero qué es lo que se quiere ?. Ocurre lo contrario: quienes más fogosamente reclaman independencia.Incursiones de un rntempestivo 125 chino. laisser aller [dejar ir]. bajo una presión férrea. Hoy ha­ bría que empezar por hacer posible al individuo castrándolo: posible. hay que querer también los medios: si se quiere esclavos. Se le ha hecho al obrero apto para el servicio militar. se es un ne­ cio si se los educa para señores 170 . el derecho político al voto: ¿cómo puede extrañar que el obrero sienta ya hoy su existencia como una situación menesterosa (dicho moralmente.esto rige in politicis [en cuestiones políticas].. con la irreflexión más irresponsable. desarrollo libre. son precisamente aquellos para los cuales ningún freno sería demasiado riguroso . se estorban. »171. eso habría sido realmente una necesidad. volvemos a preguntar.. se destruyen unos a otros. La razón de la educación querría que. como una injusticia . yo he definido ya lo moderno como la autocontradicción fisiológica. forme aquí un estamento: y eso habría tenido una ra­ zón.Todo. - 41 «Libertad que yo no amo. deviene posible él mismo. entero. . volverse fuerte. esto rige en el arte. Si se quiere una finalidad.

quisieron retrotraer la humanidad a una medida anterior de vir­ tud. . Es . a saber: aquéllas por las cuales su oficio recibe la sanciónpúb/ica. acaso ellos digan lo con­ trario.). en­ tonces la hipocresía se convierte pronto. si una fe es más útil. . por instinto. hacerla dar vueltas hacia atrás como si fuera un tornillo. avanzar paso a paso hacía la decadence ( . en esto son prácticos.Lo que antes no se sabía. . Saben qué es lo que ellos tienen que probar. . Pero nadie es li­ bre de ser un cangrejo. ninguna vuelta atrás en cualquier sentido y grado.126 Crepúsculo de los ídolos 42 Donde es necesaria la fe. 43 Dicho al oído de los conservadores.se reconocen entre ellos mismos en que coin­ ciden sobre «las verdades». sí podría saberse. verdades de la razón práctica. más convincente que la hipocresía consciente. .Nada es más infrecuente entre mo­ ralistas y santos que la honestidad 172 ...dicho kantianamente. de decir la verdad. .ésta es mi definición del «progreso» moderno.«No mentirás» . quiero decir.no es posible nin­ guna involución. más eficaz.. Pero todos los sacerdotes y moralistas han creído en ello. La moral ha sido siempre un lecho de Procusto. señor filósofo.dicho con clari­ dad: guárdese usted. También entre los filósofos. lo que hoy sí se sabe. en inocencia: primera tesis para comprender a los grandes santos. .. No hay remedio: hay que ir hacia de­ lante. Al menos nosotros los fisiólogos sabemos esto. que son otra especie diferente de santos. Incluso los políticos han imitado en esto a los predicadores de la virtud: todavía hoy existen partidos que sueñan como meta el que todas las cosas caminen como los cangrejos. acaso incluso lo crean. En efecto. el oficio entero comporta que ellos sólo permitan cier­ tas verdades.

él fue allí el único dueño. histórica y fisiológicamente. son explosivos en los cuales está acumulada una fuerza enorme. habría engendrado de sí el tipo antitético del de Napoleón: incluso lo ha engendrado. más larga. embal­ sar la degeneración misma. que durante largo tiempo se haya estado juntando. de que con vistas a ellos ha estado reuniéndose durante un tiempo más largo. y aun más la Francia de la época anterior a la Revolución. basta el estímulo más fortuito para hacer surgir el «genio».Tómese el caso de Na­ poleón. Si la tensión en la masa se ha vuelto demasiado grande. . de que son más antiguos. . relati­ vamente. hacerla más vehe­ mente y repentina: más no puede hacerse. más floja. Entre un genio y su época existe la misma relación que entre lo fuerte y lo débil. más infantil. Los grandes hombres son necesarios. y. su presupuesto es siempre. lo mismo que las grandes épocas. heredero de una civilización más fuerte.Los grandes hombres. conjuntarla. el gran destino. más antigua que la que en Francia es­ taba evaporándose y haciéndose pedazos.Incursiones de un intempestivo 127 posible poner obstáculos a esa evolución. el he­ cho de que casi siempre lleguen a hacerse dueños de ella depende tan sólo de que son más fuertes. la «opinión pública»! .El hecho de que en Francia (tam­ bién en Alemania: pero esto no importa nada) se piense hoy . ¡Qué importan entonces el ambiente.que durante largo tiempo no haya tenido lugar ninguna explosión. ahorrando y guardan­ do con vistas a ellos174. con ellos. Y como Napoleón era distinto. - 44 Mi concepto del genio173. menos adulta. . el «espíritu de la época». la época en que aparecen. la «acción». amontonando. la época. La Francia de la Revolución. más insegura. mucho más joven. tam­ bién que entre lo viejo y lo joven: la época es siempre. contingente. él llegó a hacerse allí el dueño.

. se les ha regalado. y en ella crean in­ cluso los fisiólogos. a la manera de Buckle. - 45 El criminal y lo que le es afín1™. la esterilidad.es necesaria­ mente un derrochador: en darse del todo está su grandeza. El gran hom­ bre es un final. en su acción. involuntaria. El instinto de autoconservación queda en suspenso. a una causa grande. Él se derrama. pero esto es algo que no acongo­ jará a nadie. se alaba en esto el «heroís­ mo» del gran hombre. no se economiza. . por así decirlo. que le inspira a uno pensamientos tristes.El peligro que hay en los grandes hombres y en las grandes épocas es extraordinario: los siguen muy de cer­ ca el agotamiento de todo tipo. . la gran época. es un final. se des­ borda. se gasta.. a cambio..de manera fatal.. o el religioso. a la manera de Carlyle 1 ". Al inglés sólo le están abiertos dos caminos para entenderse con el genio y con el «gran hombre»: o el democrático. a una patria: todas estas cosas son malentendidos. el hecho de que allí la teo­ ría del milieu"5.El tipo del criminal es el tipo del hombre fuerte situado en unas condiciones desfavo­ rables. el Renacimiento por ejemplo. haya llegado a ser sacrosanta y casi científica. Lo que le falta es . A esto se lo llama «sacrificarse». la gratitud humana: malentiende a sus benefactores. Tal es. una verdadera teoría de neuróticos. su indiferencia frente a su propio bien. El genio -en su obra.. Pero como es mucho lo que a tales explosivos se debe.. su entrega a una idea. en efecto. es algo que «no da buen olor»1™.128 Crepúsculo de los ídolos sobre esto de manera muy distinta. como involuntario es el desbordamiento de un río sobre sus orillas. . por ejemplo una especie de moral superior. un hombre fuerte puesto enfermo.. la arrolladura presión de las fuerzas que se desbor­ dan le prohibe toda salvaguarda y toda previsión de ese tipo.Tampoco en Inglaterra se piensa de modo distinto. irreme­ diable. también mu­ cho.

Sus virtudes han sido proscritas por la sociedad: sus instintos más enérgicos. que saben que no producen la impresión de ser be- . el único psicólogo. Para el problema que aquí se presenta es de importan­ cia el testimonio de Dostoievski 1 " . más o menos. mézclanse pronto con los afec­ tos depresivos. ése se vuelve anémico. una previsión. también su senti­ miento se vuelve contra esos instintos . de estar tallados de la mejor. calamidades. persecución. del que yo he tenido que apren­ der algo: él es uno de los más bellos golpes de suerte de mi vida.Incursiones de un intempestivo 129 la selva virgen. por alguna razón. más dura y más valiosa madera que llega a crecer en tierra rusa. una naturaleza y una forma de existir más li­ bres y peligrosas. que tenía diez veces derecho a menospre­ ciar a los superficiales alemanes.los siente como una fatalidad. en las que sea legal todo lo que en el instin­ to del hombre fuerte es arma de ataque y de defensa.de Dostoievski. con la sospecha. todos ellos autores de crímenes graves. llegado de las montañas o de las aventuras del mar. dicho sea de paso. en nuestra domesticada. Este hombre profundo. y como la única cosecha que obtiene de sus instintos es siem­ pre peligro. mediocre. recibió una impresión muy distinta de la que él mismo aguardaba de los presidiarios de Siberia. Pero ésta es casi la receta de la degeneración fisiológica. que le son innatos. en medio de los cuales vivió durante largo tiempo. castrada sociedad donde un hombre venido de la naturaleza. O casi necesa­ riamente: pues hay casos en que ese hombre muestra ser más fuerte que la sociedad: el corso Napoleón es el caso más fa­ moso. una astucia prolongadas. Es en nuestra sociedad. Quien tie­ ne que hacer a escondidas. páralos que no había ya ningún camino de vuelta a la sociedad . el miedo. aquello que él mejor puede hacer. les falte la aprobación pública. con una tensión. degenera necesariamente en criminal. aquello que más le gustaría hacer. el deshonor. Generalicemos el caso del criminal: imaginemos unas natu­ ralezas a las que.le dieron la im­ presión. aun más que el descubrimiento de Stendhal.

Mientras el sacerdote fue considerado como el tipo supremo. Se acerca el tiempo -lo prometo.. Pero casi todas las formas de existencia que hoy nosotros consideramos distinguidas han vivido en otro tiempo en esa atmósfera semisepulcral: el hombre de ciencia. la «existencia catilinaria» 180 . impenetrable de existencia. el espíritu libre. sino porque ellos mismos sienten el abismo terrible que los separa de todo lo tradicional y respe­ tado. bajo el régimen de costumbres más suave que jamás haya dominado en la tierra. en ellas todo se vuelve más pálido que en aquellas otras sobre cuya existencia brilla la luz del día. más indecorosa de hombre. todo estar al margen. Llamo la atención sobre el hecho de que todavía hoy. el mercader. como uno de sus desarrollos.. como nuestro chandala. un sentimiento de odio. Todas esas naturalezas tienen en sus pensamientos y en sus acciones el color de lo subterráneo. útiles. como la especie más mendaz.. el ac­ tor de teatro. toda for­ ma inhabitual. nos sugieren aquel tipo que el criminal conduce a su perfección. sino como excluido. puede ser amor el que se contradiga. el genio. ven­ ganza y rebelión contra todo lo que ya es. 46 Aquí la perspectiva es libre"1. . . todo pro­ longado.la forma de preexistencia de todo César. el gran descubridor. es posible en el hombre dedicado al conocimiento una cortesía . toda espe­ cie valiosa de hombres estuvo desvalorizada...imaginemos ese sentimiento del chandala de no ser considerado como igual. in­ digno. el artista.. lo que ya no deviene.130 Crepúsculo de los ídolos neficiosas... al menos en Europa.Puede ser altura de alma el que un filósofo calle. Catilina . demasiado prolongado estar por debajo.en que el sacerdote será considerado como el hombre más bajo. Casi todo genio conoce. Todos los innovadores del espíritu llevan durante algún tiempo en la frente el signo pálido y fatalista del chandala: no porque pro­ duzcan esa impresión. impurificador.

. a la pereza. . es preciso haber hecho y haber dejado de hacer muchas cosas por amor a él -el siglo xvii de Francia es digno de ad­ miración en ambos aspectos-. es un comienzo.También la belleza de una raza o de una familia. Es preciso haber hecho grandes sacrificios al buen gus­ to. a la opinión.Incursiones de un intempestivo 131 que mienta. Todo lo bueno es herencia: lo que no es heredado es imperfecto.. .en esto consiste el gran . al hábito.Pues no debemos equivocarnos sobre la metódica en este punto: una mera disciplina de los sentimientos y los pensamientos es casi igual a cero ( . los varones y los muchachos eran muy superiores en belleza a las mujeres 18 ': ¡pero qué trabajo y qué esfuerzo al servicio de la belleza se había exigido allí. Una mujer que ama sacrifica su honor. el resultado final del trabajo acumulado de generacio­ nes. el lugar. lo mismo que el genio. el sexo masculi­ no! . qu'íls ressentent"2 [es indigno de los grandes corazones el propagar la turbación que ellos sienten]: sólo hay que añadir que puede ser asimis­ mo grandeza de alma el no tener miedo de las cosas más indignas. es preciso ha­ ber preferido la belleza a la ventaja. No sin sutileza se ha dicho: il est indigne des grands coeurs de répandre le trouble. es preciso haber tenido en el buen gusto un principio de selección para elegir las compa­ ñías.Las cosas buenas son sobremanera costosas: y siempre rige la ley de que quien las tiene es distin­ to de quien las adquiere. la satisfacción sexual. 47 La belleza no es un azar. en tiempo de Cicerón. un hombre dedicado al conocimiento que «ama» sacrifica acaso su hu­ manidad. su gracia y su bondad en los ademanes todos son cosas que se adquieren con trabajo: son. que expresa su sorpresa por ello. desde siglos. En Atenas.. Regla suprema: es preciso no «dejarse ir» ni siquie­ ra delante de sí mismo.. el vestido. un dios que amaba se hizo judío.

libre. que tenía necesidad de la «dignidad» moral para soportar su propio aspecto. idealista y canaille en una sola persona. un obligarse a vivir únicamente con hombres que no se «dejan ir» bastan perfectamente para que uno llegue a ser impor­ tante y selecto: en dos. La obser­ vancia rigurosa de ademanes importantes y selectos.¿adonde. la fisiología. el resto es consecuencia de ello. . También ese engendro que se ha plantado junto al umbral de la época moderna quería la «vuelta a la naturaleza» .. tal como yo la entiendo (por ejemplo. - 48 Progreso en el sentido en que yo lo entiendo. preguntamos . Por esto los griegos continúan siendo el primer acontecimiento cultural de la historia . el ademán. aunque propiamente no es un volver. que ha despreciado el cuerpo.. Para decirlo con una metáfora: Napoleón fue un fragmento de «vuelta a la naturaleza». ha sido hasta ahora la más grande desgracia de la humanidad. que tiene derecho a jugar con grandes tareas. Es decisivo para la suerte de los pueblos y de la hu­ manidad el que se comience la cultura por el lugar justo . que juega. lo hicieron. incluso terrible. sino un ascender .Pero Rousseau ¿adonde quería él propiamente volver? Rousseau. en tres generaciones está ya todo interiorizado. en cuestiones estratégicas). que es totalmente ilusoria): es preciso persuadir primero al cuerpo.También yo ha­ blo de una «vuelta a la naturaleza». enfermo de una vanidad desenfrenada y de un autodesprecio desenfrenado 184 . . como los milita­ res saben.supieron lo que era necesario.no por el «alma» (ésa fue la funesta superstición de los sacerdo­ tes y semisacerdotes): el lugar justo es el cuerpo.132 Crepúsculo de los ídolos malentendido de la formación alemana.. el cristianismo. la dieta.. in rebus tacticis [en cuestiones tácticas]. ese primer hombre moderno.un ascender a la naturaleza y a la naturalidad elevada. y aun más.

. con las que todavía sigue causando efectos y persuadiendo a ponerse de su lado a todo lo superficial y mediocre. irreal y revolucionario ( . Ésta no es. lo que de ahí se sigue. en última instancia. Pero si no existe ve­ neno más venenoso que ése: pues ella parece ser predicada por la justicia misma.no un acontecimiento alemán. ... de tal modo que la Revolución como espectáculo ha seducido incluso a los espíritus más nobles. mientras que es el final de la justicia. Recurrió a la historia. la idolatría de la naturaleza. 49 Goethe .las llamadas «verdades» de la Revolución. quería volver Rousseau? .Goethe llevaba dentro de sí los instintos más fuertes de él: la sentimentalidad. no igualar jamás a los desiguales»181.Yo sólo veo a uno que la sintió tal como se debe sentirla. eso me importa poco: lo que yo odio es su inmoralidad rousseauniana . idealista.El hecho de que en torno a aquella doctrina de la igualdad haya habido acontecimientos tan horribles y sangrientos ha dado a esta «idea moderna» par excellence una especie de aureola y de resplandor..ése sería el verdadero discurso de la justicia: y.Yo odio a Rousseau in­ cluso en la Revolución: ésta es la expresión histórico-universal de esa duplicidad de idealista y canaille. una razón para apreciarla más. mediante un ascenso hasta la naturalidad del Renacimiento. una especie de autosuperación por parte de aquel siglo.este último es sólo una forma del carácter irreal).Incursiones de un intempestivo 133 otra vez. La farce [farsa] sangrienta con que esa Revolución se representó. «Igualdad para los iguales. a la ciencia . el carácter antihistórico. .. con náusea -Goethe 1 ". desigualdad para los desiguales . ¡La doctrina de laigualdad!. su «in­ moralidad». . sino un aconteci­ miento europeo: un intento grandioso de superar el siglo xvín mediante una vuelta a la naturaleza..

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natural, a la Antigüedad, asimismo a Spinoza, y sobre todo a la actividad práctica; se rodeó nada más que de horizontes cerrados; no se desligó de la vida, se introdujo en ella; no fue apocado y tomó sobre sí, a su cargo, dentro de sí, todo lo po­ sible. Lo que él quería era totalidad; combatió la desunión entre razón, sensibilidad, sentimiento, voluntad ( - desu­ nión predicada, con una escolástica espantosa, por Kant, el antípoda de Goethe), se impuso una disciplina de totalidad, se creó a sí mismo... En medio de una época de sentimientos irreales, Goethe fue un realista convencido: dijo sí a todo lo que en ella le era afín, - no tuvo vivencia más grande que la de aquel ens realissimum [ser realísimo] llamado Napoleón. El hombre concebido por Goethe era un hombre fuerte, de cultura elevada, hábil en todas las actividades corporales, que se tiene a sí mismo a raya, que siente respeto de sí mis­ mo, al que le es lícita la osadía de permitirse el ámbito entero y la entera riqueza de la naturalidad, que es lo bastante fuerte para esa libertad; el hombre de la tolerancia, no por debili­ dad, sino por fortaleza, porque sabe emplear en provecho propio incluso aquello que haría perecer a una naturaleza media; el hombre para el cual no hay ya nada prohibido, a no ser la debilidad, llámese ésta vicio o virtud... Con un fatalis­ mo alegre y confiado ese espíritu que ha llegado a ser libre está inmerso en el todo y abriga la creencia de que sólo lo in­ dividual es reprobable, de que en el conjunto todo se redime y se afirma - ese espíritu no niega ya... Pero tal creencia es la más alta de todas las creencias posibles: yo la he bautizado con el nombre de Dioniso. -

50 Podría decirse que en cierto sentido el siglo xix también se ha esforzado en lograr todo aquello que Goethe se esforzó en lograr como persona: una universalidad en el com-

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prender, en el dar por bueno, un dejar-que-se-nos-acerquen las cosas, cualesquiera que sean, un realismo teme­ rario, un respeto a todos los hechos. ¿Cómo es que el re­ sultado global no es un Goethe, sino un caos, un sollozo nihilista, un no-saber-adónde-ir, un instinto de cansan­ cio, que in praxi [en la práctica] invita constantemente a regresar al siglo xvm? ( - en forma, por ejemplo, de ro­ manticismo del sentimiento, de altruismo, de hiper-sentimentalidad, de feminismo en el gusto, de socialismo en la política). ¿No es el siglo x i x , sobre todo en su final, sim­ plemente un siglo x v m reforzado, vuelto grosero, es decir, un siglo de decadence? ¿De tal modo que Goethe habría sido, no sólo para Alemania, sino para Europa entera, nada más que un episodio, una bella inutilidad? - Pero se malentiende a los grandes hombres cuando se los mira desde la mísera perspectiva de un provecho público. Aca­ so el que no se sepa extraer de ellos ningún provecho/orme parte incluso de la grandeza...

51 Goethe es el último alemán por el que yo tengo respeto: él habría sentido tres cosas que yo siento, - también nos en­ tendemos en lo que se refiere a la «cruz» 187 ... A menudo me preguntan para qué escribo yo propiamente en alemán: en ningún otro lugar, me dicen, soy peor leído que en mi patria. Pero en última instancia, ¿quién sabe si yo deseo siquiera ser leído hoy? - Crear cosas en las que el tiempo intentará en vano hincar sus dientes; esforzarse por lograr, en la forma, en la substancia, una pequeña in­ mortalidad - yo no he sido todavía nunca bastante mo­ desto para exigir menos de mí. El aforismo 188 , la sentencia, en los que yo soy el primer maestro entre alemanes, son las formas de la «eternidad»; es mi ambición decir en diez

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frases lo que todos los demás dicen en un libro, - lo que to­ dos los demás no dicen en un libro... Yo he dado a la humanidad el libro más profundo que ella posee, mi Zaratustra: dentro de poco voy a darle el más in­ dependiente' 8 ». -

en esto me adiviné a mí mismo. una palabra sobre aquel mundo para penetrar en el cual yo he buscado accesos.el mundo anti­ guo. Esto rige para cul­ turas enteras. lo que más le place es no decir absolutamente nada. con la mayor substancia posible en el fondo. Mi gusto. riguroso.rige también para lugares y paisajes. y ello incluso en mi Zaratustra. de un solo golpe estuve yo a punto. No he olvidado el asombro de mi venerado profesor Corssen1»1 cuando tuvo que dar la nota más alta de todas a su peor latinista -. del epigrama como estilo.. que tal vez sea la antítesis de un gusto toleran­ te. En el fondo son poquísimos los libros antiguos que cuentan en mi vida. se des­ pertó casi de manera instantánea al contacto con Salustio1»0.Lo que yo debo a los antiguos Para concluir. . rige para libros. también aquí está lejos de decir sí en bloque: en general no le gusta decir sí. también contra el «sentimiento bello» . algo más le gusta decir no. una fría malicia contra la «palabra bella». entre ellos no están los más famo­ sos.. Mi sentido del estilo. Prieto. para penetrar en el cual acaso yo haya encontrado un acceso nuevo . una ambi137 . Se re­ conocerá en mí.

todas las formas del estilo. Platón entre­ mezcla.Lo mismo me pasó en mi primer contacto con Horacio 1 ". logrado de ese modo. es también demasiado fluido para causar un efecto im­ perativo. si se quiere creerme. En relación con Platón yo soy un escéptico radical y nunca he sido capaz de estar de acuerdo con la admiración por el Platón artista. para decirlo derechamente. aquí tengo de mi parte a los más refinados jueces del gusto entre los antiguos mismos. donde cada una de ellas. . en la energía de los signos . como sonoridad. ni siquiera es posible quererlo. ... que es tradicional entre los doctos. a mi parecer. derrama su fuerza a derecha y a iz­ quierda y sobre el conjunto. ellos no pueden ser para nosotros lo que son los romanos. como lugar. De los griegos no se aprende . En comparación con ello el resto entero de la poesía se transforma en algo dema­ siado popular. Hasta hoy no he sentido con ningún poeta aquel arroba­ miento artístico que desde el comienzo me proporcionó una oda horaciana.en mera charlatanería sentimental. en ciertos idiomas.todo eso es romano y. No se me ponga la objeción de Pla­ tón.138 Crepúsculo de los ídolos ción muy seria de lograr un estilo romano. En última instancia. un efecto «clásico». ¡Quién habría aprendido ja­ más a escribir de un griego! ¡Quién lo habría aprendido jamás sin los romanos!. Ese mosaico de palabras.. Lo que en ellas se alcanzó es algo que. aristocrático par excellence.su modo de ser es demasiado extra­ ño. un aere perennius1'2 [perennidad más duradera que el bronce] en el estilo. 2 A los griegos no les debo en modo alguno impresiones tan intensas como ésas. y. ese mínimum en la extensión y el número de signos. ese máximum. como concepto. con ello es un primer decadent del estilo1»4: tiene sobre su conciencia una culpa semejante a la de los cínicos que inventaron la sa- ..

. en la praxis de la Iglesia! . que es el premio que el joven «de formación clá­ sica» obtiene de su adiestramiento en la enseñanza media para la vida. .¿o de los judíos en Egipto?.Mi recrea­ ción. acaso.. tan moralizado. mi predilección..) En la gran fatalidad del cris­ tianismo Platón es aquella ambigüedad y fascinación llama­ da el «ideal». Del deplorable embellecimiento de los griegos con los colo­ res del ideal. que hizo posible a las naturalezas más nobles de la Antigüedad el malentenderse a sí mismas y el poner el pie en el puente que Llevaba hacia la «cruz».. idealismo.no en la «razón». En él alcanza su expresión perfecta la cultura de los sofistas. . Es preciso examinar con detalle cada una de sus líneas y descifrar sus pensamientos ocultos con igual clari­ dad que sus palabras: hay pocos pensadores tan ricos de pensamientos ocultos. Tucídides y. la dura expresión «patraña superior». quiero decir. pueda actuar como un atractivo es preciso que uno no haya leído jamás a buenos franceses. el Príncipe de Maquiavelo son los más afines a mí por su voluntad incondi­ cional de no dejarse embaucar en nada y de ver la razón en la realidad.a Fontenelle por ejemplo. esa especie espantosamente autosatisfecha y pueril de dialéctica. la cultura de los realistas'^: ese inestimable movimiento en medio de la patraña de . mi desconfianza con respecto a Platón va a lo hondo: lo encuen­ tro tan descarriado de todos los instintos fundamentales de los helenos. Para que el diálogo plató­ nico.En última instancia. ninguna otra cosa cura más radicalmente que Tucídides. si gusta más al oído. más que ninguna otra palabra. o. ¡Y cuánto Pla­ tón continúa habiendo en el concepto «Iglesia». Se ha pagado caro el que ese ateniense fuese a la escuela de los egipcios 1 " (. mi cura de todo platonismo ha sido en todo tiempo Tucídides'". y aun menos en la «moral».Lo que yo debo a los antiguos 139 tura Menippea™ [sátira menipea]. . en el sistema.. tan cristiano anticipadamente -él tiene ya el concepto «bueno» como concepto supremoque a propósito del fenómeno entero Platón preferiría usar. Platón es aburrido. en la orga­ nización..

. «áureas medio­ cridades» y demás perfecciones. no existió desde el comienzo.140 Crepúsculo de los ídolos la moral y del ideal propio de las escuelas socráticas. El coraje frente a la realidad es lo que en última instan­ cia diferencia a naturalezas tales como Tucídides y Platón: Platón es un cobarde frente a la realidad. mostrarse por encima: .de esa «simplicidad elevada»200. el temerario realismo e inmoralismo que es propio del heleno fue una necesidad. que en­ tonces comenzaba a irrumpir por todas partes. la calma en la grandeza. la simplicidad elevada . no una natu­ raleza. Yo he visto su más fuerte instinto. yo he visto a los griegos temblar ante la violencia indomable de ese instinto. los sentimientos ideales. . Tucídides tiene dominio de sí. rigurosa. . como la gran suma. Se tenía necesidad de ser fuerte: el peligro se hallaba cerca. La mag­ nífica agilidad corporal. la voluntad de poder.. Fue una consecuencia. 3 De ventear en los griegos «almas bellas»1»».por consi­ guiente. La enorme tensión en el inte­ rior se descargaba luego en una enemistad terrible y brutal hacia el exterior: las ciudades se despedazaban unas a otras para que los habitantes de cada una de ellas encontrasen tre­ gua de sí mismos. huye al ideal. tiene también dominio de las cosas. Y con las fiestas y las artes no se quería tampoco otra cosa que sentirse a sí mismo por encima.. Tucídides. la última revelación de aquella objetividad fuerte. que es en el fondo una niaiserie allemande [bobería alemana]. he estado yo preservado por el psicólogo que llevo dentro de mí. La filosofía griega como decadence del instinto griego. que el heleno antiguo tenía en su ins­ tinto.por consiguiente. . de admirar en ellos.yo he visto a todas sus instituciones brotar de medidas defensivas para asegurarse unos a otros contra su materia explosiva interior. dura. por ejemplo.estaba al acecho en todas partes.

Quien profundiza en los griegos. se dio enseguida cuenta de que esto tenía importancia: Burckhardt añadió a su Cultura de los griegos un capítulo es­ pecial sobre el mencionado fenómeno 202 .. ¡Juzgar a los griegos por sus filósofos. y se per­ suadió de que era científico siendo frivolo e infantil hasta la náusea. utilizar. todavía rico e incluso desbordante.. los decadents del mundo griego.al instinto agonal. el movimiento de oposición al gusto antiguo. como Jakob Burckhardt de Basilea. en el fondo. Las virtudes socráticas fueron predicadas porque los griegos las habían perdido: como to­ dos ellos eran irritables. heléni­ co!. por ejemplo. el más profundo conocedor de su cultura que hoy vive. al valor de la raza. que se introdujo a rastras en ese mundo de estados misteriosos con la venera­ ble seguridad de un gusano desecado entre libros. 4 Yo fui el primero que. tenían unas cuantas razones de más para hacerse predi­ car la moral.Lo que yo debo a los antiguos 141 son medios para glorificarse a sí mismo y a veces para inspi­ rar miedo de sí. tomé en serio 201 aquel maravilloso fenómeno que lleva el nombre de Dioniso: el cual sólo es explicable por una demasía de fuerza. véase la casi regocijante pobreza de instintos mostrada por los filólogos alemanes cuando se acercan a lo dionisiaco. aristo­ crático (.Lobeck ha dado a entender. que propiamente ninguna de esas curiosi- . con un gran desplie­ gue de erudición. a la autoridad de la tradición). miedosos inconstantes. . a la polis.. la mojigatería de las escuelas socráticas para explicar qué es. para comprender el instinto helénico más antiguo. No es que esto haya proporcionado alguna ayuda: pero les caen tan bien a los decadents las palabras y los gestos grandes. Los filósofos son.. Si se quiere la antí­ tesis de esto. a la manera alemana... comedian­ tes. en efecto. Sobre todo el famoso Lobeck™.

y en el otoño se marchitan. Por consiguiente. por ejemplo. el eterno retorno de la vida. el sí triunfante dicho a la vida por encima de la muerte y del cambio. ¿ Qué es lo que el heleno se garantizaba a sí mismo con esos misterios? La vida eterna. reían. Lobeck encuentra en ella una ocasión de alcan­ zar un grado más alto de ingeniosidad. Más tarde vinieron otros y buscaron alguna razón que explicase ese comportamiento sorprendente. De manera com­ pletamente distinta nos sentimos impresionados al examinar el concepto «griego» que Winckelmann y Goethe se forma­ ron.142 Crepúsculo de los ídolos dades tiene importancia. Pues sólo en los misterios dionisiacos. prometido y consagrado en el pasado. Por otra parte se creyó que las bufonadas que tenían lugar en los días de fiesta formaban parte también. cuando no tenían otra cosa que hacer. el fu­ turo. De hecho yo no dudo de que. 1. necesariamente. que a veces el hombre vive de frutos. que las plantas flo­ recen en la primavera. como. se senta­ ban. En lo que se refiere a aquella chocante riqueza de ritos.su «voluntad de vida». por principio. dado que a veces el hombre encuentra también placer en ello. símbolos y mi­ tos de origen orgiástico. aque­ llas innumerables leyendas festivas y mitos.Esto es una charlatanería despreciable. de que el mundo antiguo pulula li­ teralmente. «Los griegos -dice en Aglaophamus. lloraban y se lamentaban.672-. corrían de un lado para otro. Goethe no entendió a los griegos. de la celebración festiva. acaso los sacerdo­ tes comunicasen a los participantes en tales orgías algo no carente de valor. . que el vino incita al pla­ cer. para explicar tales usos. y lo encontramos incompatible con el elemento de que brota el arte dionisiaco.con el orgiasmo 204 . y así surgieron. o. y se las conservó como una parte imprescindible del culto». dice. Goethe habría excluido algo así de las posibilidades del alma griega. De hecho. saltaban. la vida verdadera como supervivencia colectiva mediante la pro- . . a un Lobeck no se lo tomará en serio ni un solo instante. en la psicología del estado dionisiaco se expresa el hecho fundamental del instinto helénico .

En la doctrina de los misterios el dolor queda santificado: los «dolores de la parturienta» santifi­ can el dolor en cuanto tal. mediante los misterios de la sexualidad. antes bien. la de las Dionisias.. que se basa en el resentimien­ to contra la vida. todo lo que es una garantía del futuro.. El decir sí a la vida incluso en sus problemas más extraños y . Cada uno de los detalles del acto de la procrea­ ción. es sentida como la vía sagrada.. el del futuro de la vida.. el auténtico sentido profundo que hay dentro de toda la piedad antigua. . Todo esto significa la palabra Dioniso: yo no conozco una simbólica más alta que esta simbólica griega. sobre el presupuesto de nuestra vida201. ha hecho de la sexualidad algo impuro: ha arrojado basura sobre el comienzo. me dio la clave para enten­ der el concepto de sentimiento trágico. 5 La psicología del orgiasmo entendido como un desbordante sentimiento de vida y de fuerza. que ha de ser considerada. Para que exis­ ta el placer del crear.Lo que yo debo a los antiguos 143 creación..todo devenir y crecer. del nacimiento despertaba los sentimien­ tos más elevados y solemnes. En ella el ins­ tinto más profundo de la vida.. La tragedia está tan lejos de ser una prueba del pesimismo de los helenos en el senti­ do de Schopenhauer. la procreación. dentro del cual el dolor mis­ mo actúa como un estimulante.la vía misma hacia la vida. tiene que existir también eterna­ mente el «tormento de la parturienta». el de la eternidad de la vida.. Sólo el cristianismo. para que la voluntad de vida se afirme eternamente a sí misma.. es sentido religiosamente. . implica dolor. como un rechazo y una contra-instancia decisivos de aquél. Por ello el símbolo sexual era para los griegos el símbolo venerable en sí. sentimiento que ha sido malentendido tanto por Aristóteles™ como especial­ mente por nuestros pesimistas. del embarazo.

El nacimiento de la tragedia fue mi primera transvaloración de todos los valores: con esto vuel­ vo a situarme yo otra vez en el terreno del que brotan mi querer. . no para purificar­ se de un afecto peligroso mediante una vehemente descarga de ese efecto -así lo entendió Aristóteles-: sino para. eso fue lo que yo adiviné como puente que lleva a la psicología del poeta trágico.yo.. . Y con esto vuelvo a tocar el sitio de que en otro tiempo partí . más allá del espanto y la compasión.ese placer que incluye en sí también úplacerdel destruir. mi poder . . regocijándose de su propia inagotabilidad al sacrificar a sus tipos más altos..144 Crepúsculo de los ídolos duros. ser nosotros mismos el eter­ no placer del devenir.. el maestro del eterno retorno 207 . el último discípulo del filósofo Dioniso.. No para de­ sembarazarse del espanto y la compasión.a eso fue a lo que yo llamé dionisiaco. . la voluntad de vida.yo.

tan poco resistentes y tan dispuestos a ceder? ¿Por qué hay tanta negación. . más nobles que el bronce.díp en otro tiempo el carbón de cocina al diamante. Sólo lo totalmente duro es lo más noble de todo. ¿no somos parientes cercanos?» ¿Por qué tan blandos? Oh hermanos míos.902™ «¡Por qué tan duro! . Y bienaventuranza tiene que pareceres a vosotros el imprimir vuestra mano sobre milenios como sí fuesen cera.mis hermanos? ¿Por qué tan blandos. oh hermanos míos. escribir sobre la voluntad de milenios como sobre bronce. . 3.crear conmigo? Los creadores son duros. tanta renegación en vuestro corazón? ¿Y tan poco destino en vuestra mirada? Y sí no queréis ser destinos ni inexorables: ¿cómo podríais algún día . en efecto. coloco yo sobre vosotros: ¡endureceos! .Habla el martillo Así habló Zaratustra.vencer conmigo? Y sí vuestra dureza no quiere levantar chispas y cortar y sajar: ¿cómo podríais algún día .145 . así os pregunto yo a vosotros:¿no sois vosotros . Esta nueva tabla.más duros que el bronce.bienaventuranza.

pues «jovialidad» es siempre. sobre t o d o c u a n d o se habla de la «serenidad griega» (griechische Heiterkeit). En esta traducción de las obras completas de Nietzsche se ha verti­ do s i s t e m á t i c a m e n t e Heiterkeit p o r «jovialidad». traducidas y anota­ das por A n d r é s Sánchez Pascual: Ecce homo. que es un sentido muy nietzscheano. aquí. a las obras publicadas en Alianza Editorial. Para quienes o p i n e n que «serenidad» sería u n a t r a d u c c i ó n más adecuada. Con i n d e p e n d e n c i a del p r o b l e m á t i c o concepto «serenidad grie­ ga». La genealogía de la moral. la s u s t i t u c i ó n no ofrece n i n g u n a dificultad. Heiterkeit no designa en m o d o alguno la «serenidad». «des­ pejado de nubes o nieblas». Bi­ blioteca de autor-Nietzsche. esto es: «claro». suele verterse o r d i n a r i a m e n t e por «serenidad». que aquí se t r a d u c e por «joviali­ dad». Así habló Zaratustra. todas ellas prologadas. 147 . Ea Heiterkeit habría que concebirla más bien en el sentido que tiene c u a n d o se aplica al «cielo sereno».Notas del traductor* El t é r m i n o a l e m á n Heiterkeit. * Eas citas de Nietzsche que aparecen en las notas siguientes remiten. «falta de t u r b a c i ó n física o moral» (Diccionario de la Real Acade­ m i a ) . Más allá del bieny del maly El Anticristo. En El Eibro de Bolsillo de Alianza Editorial están publicados El nacimiento de la tragedia y Consideraciones intempestivas I. «sosiego». si se entiende este t é r m i n o castellano como «apacibilidad». si no se indica lo contrario. Heiterkeit.

juego de palabras entre bóser Blick (literal: « m i r a d a malvada». 3. sin duda. p p . 9. 7. Transvaloración: Umwertung. más a d e c u a d a que las hasta a h o r a usuales en España. Charles Andler ha defendido (Nietzsche.: «mal de oído»). En alemán. parece que el concepto «ídolos». a su obra El caso Wagner. por los d i m a n a n ­ tes de la afirmación de la vida.. « t r a n s m u t a c i ó n de los valores». Noches áticas. t o m o II. Tas palabras con que acaba El caso Wagner son p r e c i s a m e n t e éstas: «El caso Wagner es p a r a el filósofo un caso afortunado. N a d a m á s lejos de Nietzsche. Aun concedien­ do la parte de razón que le asiste a Andler en su propuesta. sería «dioses falsos» y no «ídolos». nota 1) que l a t r a d u c c i ó n correc­ ta de la palabra Gótzen. a u n q u e nueva. eso se percibe con el oído. que está siempre en lucha con verdades feas. Se t r a t a de «cambiar» y «sustituir» u n o s valores por otros. 18. que eran un tanto chillonas: «inversión de los valores». El verso aquí citado por Nietzsche nos ha sido t r a n s m i t i d o por Aulo Gelio. publica­ da i n m e d i a t a m e n t e antes de Crepúsculo de los ídolos. 6. 14. t o d a s las cuales sugieren algo así como «anarquía». 145). El fi­ nal de Crepúsculo de los ídolos será un fragmento de Asíhabló Zaratustra. Por otro lado en Más allá del bien y del mal (edición citada. p. figurado . como es sabido. Nietzsche alude aquí. a saber. Nietzsche alude aquí al primitivo título de esta obra: Ociosidad de unpsicólogo. figurado: «mal de ojo») y bóses Ohr (literal: «oído mal­ vado». . p.e n la expresión forjada por Nietzsche. en­ globa t a m b i é n el de «dioses falsos» y resulta además obligado en la mayoría de las ocasiones. 1958.. 137-138 y 161). C o r r e s p o n d e al p o e m a de Purio de Anzio Eos Anales. « d e r r u m ­ b a m i e n t o de los valores». 8. p. al que Nietzsche da aquí el título de «Habla el martillo» (véa­ se la p. 586. París. sa vie etsapensée. 5.148 Notas 2.v e r a n o de 1888: «Para un guerrero del conocimiento. está inspirado por la gratitud. 4. 2. El sentido concreto que tenía p a r a Nietzsche la p a l a b r a «ociosi­ dad» se aclara en este fragmento inédito de la p r i m a v e r a .4. «subversión de los valores». Esta t r a d u c c i ó n literal del famoso t é r m i n o nietzscheano parece.este escrito. al m e n o s en el título de la o b r a (GótzenDámmerung).». Véase la «Introducción»." edición. 96) Nietzsche había hablado de «un martillo divino». la creencia de que no existe ninguna verdad es . los inventados por los resentidos. El símbolo del «martillo» aparece en Nietzsche.11. en Asíhabló Zaratustra (véase edición citada. entendido en su sentido más amplio. a s e m e ­ janza de la a n t e r i o r .

. El día 10 de n o v i e m b r e de 1887. 12. es clara la intención a n t i s c h o p e n h a u e r i a n a de esta sentencia: p a r a Schopenhauer la simplicidad era el distintivo de lo verdadero. aquellas comidas que.. reu- 10.. El Anticristo. Nietzsche realiza aquí un juego de palabras basado en el conocido proverbio alemán (también usual en otras lenguas) Müssiggang ist aller Easter Anfang [Ea o c i o s i d a d e s el comienzo de t o d o s los v i ­ cios].» Esta aseveración de Aristóteles se encuentra en su Política. dos veces por mes.» En un fragmento inédito del otoño de 1887 esta sentencia es am­ pliada del m o d o siguiente: «El más a n i m o s o de todos n o s o t r o s no tiene ánimos bastantes p a r a lo que él propiamente sabe. 14. Nietzsche le escribía a su amigo Peter Gast lo siguiente: «Querido amigo. a la vez que vuelve a aludir al primitivo título de la obra. .» Esto es. antes de que Nietzsche decidiera hacer de él la entera Transvaloración. deberá m a n t e n e r con el todo político la m i s ­ ma relación que las otras partes m a n t i e n e n con su respectivo todo. en qué lugar juzga "aquí está laverdad". manifiesto que la ciudad existe por naturaleza y que es a n t e r i o r al i n d i v i d u o . en concreto. Véase a este propósito la nota 14 del tra­ ductor a la citada edición de Ecce homo.. del Journal de los h e r m a n o s G o n c o u r t . 13.El nihilismo es nuestra especie de ociosidad. 15. .Notas 149 un gran b a ñ o y un relajamiento de los m i e m b r o s . en t o d o caso. que cualquier sutilidad u obtusidad de ojo y de espíritu. Un fragmento inédito de aquella época dice así: «Ea ociosidad de Zaratustra es. Ha aparecido el segundo t o m o del Journal des Goncourt: es la novedad m á s interesante. 1253 a 29. o quien. sin e m b a r ­ go.. E n c o n t r a m o s aquí la p r i m e r a «reminiscencia» de las lecturas francesas de Nietzsche en esta época. El grado y fortaleza de la valen­ tía de u n o m i s m o son los que deciden sobre en qué lugar se detie­ ne o no se detiene todavía. no es parte de la ciudad. 11. pues si el i n d i v i d u o no p u e d e de p o r sí bastarse a sí m i s m o . desde Niza. Q u i e n sea incapaz de entrar en esa participación c o m ú n . Se refiere a los años 1862-1865: en él se describen de m a n e r a m u y gráfica los famosos diners chezMagny. pues. el comienzo de t o d o s los vicios. Por lo d e m á s . dentro del contexto siguiente: «Es.. lo deciden más. no necesite de ella. a causa de su propia suficiencia.» En alemán Nietzsche realiza un juego de palabras con los t é r m i n o s einfach [simple] y zwiefach [duplicado]. sino un animal o un dios. Ya en el o t o ñ o de 1881 Nietzsche había aplicado ese m i s m o p r o ­ verbio a «la ociosidad de Z a r a t u s t r a » .

que es sin d u d a un a n t e c e d e n t e de esta sentencia de Nietzsche. lo m i s m o que el m o r d i s c o del p e r r o a u n a piedra. 41) dice Nietzsche de sí: «A mí me falta un criterio fiable acerca de qué sea un r e m o r ­ dimiento de conciencia». nos hace más fuer­ tes. que dice: «Lo q u e no nos mata . p. Renán. El texto completo de esos apuntes p u e d e verse a h o r a en el s e g u n d o v o l u m e n de la sección octava de la edición critica de las Obras de Nietzsche p u b l i c a d a p o r la editorial Walter de G r u y t e r de Berlín. p. en Ecce homo (edición citada. u n a estupidez». etc. Nietzsche escribe esta nota: . Schérer.co­ nozco de m e m o r i a a esos señores.) Pesimismo exasperado. Y en Así habló Xaratustra (segunda parte.man hat von Xeit zu Xeit das Bedürfnis d'un encanaillement de l'esprit [de vez en c u a n d o t e n e m o s necesidad de un e n c a n a l l a m i e n t o del e s p í r i t u ] . Por fin. p. Véase t a m b i é n la sentencia 29 (p. Flaubert. a l t e r n a n d o con m u c h o alborozo y b u e n h u m o r . 140 de la edición citada) se dice: «Los r e m o r d i m i e n t o s de con­ ciencia enseñan a m o r d e r » . 28)."la forcé"». 106107). Un análisis más detallado del r e m o r d i m i e n t o de conciencia p u e d e verse en La genealogía de la moral (edición citada. por ejemplo. C o m o iremos señalando en su m o m e n t o . « D é l o s compasivos». Taine. tanto que p r o p i a m e n t e estoyya harto de ellos. demasiado humano). que dice así: «Remordimiento de conciencia. Nietzsche repite literalmente esta frase en Ecce homo (véase edi­ ción citada. p. Así. Nietzsche m e t a m o r fosea en Crepúsculo de los ídolos n u m e r o s a s expresiones ingenio­ sas que aparecen en el citado Journal En u n o de sus c u a d e r n o s inéditos (signatura W 1 1 3 : n o v i e m b r e de 1887 a m a r z o de 1888) t o m ó n u m e r o s o s apuntes del t o m o I deljournal ( c o r r e s p o n d i e n ­ te a los años 1851-1861). Gavarni. cinismo. Ilfaut tuer le Wagnerisme [Hay que m a t a r el w a g n e r i s m o ] » . La «estupidez» del r e m o r d i m i e n t o de conciencia había sido seña­ lada ya por Nietzsche en el aforismo 38 de «El c a m i n a n t e y su som­ bra» (tomo II de Humano. yo m i s m o no estaría mal allí . nihilismo. los Goncourt. 38) de este m i s m o a p a r t a d o . El sentido concreto que esta frase tenía p a r a Nietzsche se aclara en un apunte inédito de la primavera de 1888.matárnoslo nosotros. T h é o p h i l e Gautier.Notas nían a la pandilla más ingeniosa y escéptica de los espíritus pari­ sienses de entonces (Sainte-Beuve. aveces Turguéniev. . con referencia a la pá­ gina 392 del citado Journal. Hay que ser más radical: en el fondo a todos ellos les falta lo principal . El r e m o r d i m i e n t o de conciencia es.

Sin e m b a r g o . por ejemplo. Tempestivo: zeitgemass. C o m o es sabido. Stendhal. dicho con más rigor: no son c o m p r e n ­ didos j a m á s : y de ahí su autoridad (comprendre c'est égaler [com­ p r e n d e r es igualar])». Gavarni [El v a r ó n ha creado a la mujer d á n d o l e todas sus poesías. La gaya ciencia. Gavarni es el p s e u d ó n i m o de Sulpice-Guillaume Chevalier (18041866). § 365. pero mejor oí­ dos que los tempestivos.. Nietzsche había a n o t a d o en el citado c u a d e r n o : . que c o r r e s p o n d e a u n a frase de Gavarni (pági­ na 387 del Journal des Goncourt). amplía esta sentencia de m a n e r a m u y interesante. 29. e d i c i ó n citada. véase. colaborador de la revista Charivari.sie suchen eine Nuil. no comprendidos jamás).p r o b l e m a de la comprensibilidad y de la autoridad».dificultad de su comprensión. En el c u a d e r n o de a p u n t e s citado en la nota 15 Nietzsche había anotado la siguiente frase: DerMann hat das Weibgemacht. parece necesario no intentar suavizar la expresión nietzscheana. um ihren Werth zu verzehnfachen [buscan un cero p a r a decu­ plicar su v a l o r ] . Napoleón.Notas 151 18. en cierto senti­ do. que me parece del t o d o errónea. con grave riesgo de equívoco. Por otro lado. Un fragmento inédito del otoño de 1887. 19. ¿Goethe? ¿Shakespeare? ¿Beethoven? Maquiavelo: Eos hombres p o s t u m o s son peor c o m p r e n d i d o s . Ecce homo. G a v a r n i ] . al que Nietzsche p u s o el título de «Eos " p o s t u m o s " . ¿Epicuro? Schopenhauer. El t é r m i n o castellano es t a n poco usual como el correspondiente alemán. Dice así: «Lospostumos (.. re- . 2 1 . 63. Nietzsche se refiere con este apunte a la página 283 del Journal des Goncourt m e n c i o n a d o en dicha nota.. antecedente de esta sentencia. edi­ ción citada. Ea perífrasis «el que se a m o l d a a su é p o ­ ca» complica i n n e c e s a r i a m e n t e la t r a d u c c i ó n . sobre el que los h e r m a n o s G o n c o u r t p u b l i c a r o n en 1870 un estudio titulado Gavarni: el hombre y la obra. y el «prólogo» a El Anticristo. indem er ihr alie seine Poesien giebt. dibujante y caricaturista francés.. p. la t r a d u c c i ó n m á s corriente es la de «actual». O. Sobre los h o m b r e s « p o s t u m o s » habla Nietzsche en otras oca­ siones. 20. p.

aforismo 265 («Opiniones y sentencias mezcla­ das»). está dicha en sentido totalmente irónico y se dirige. C o m o es bien sabido. con u n a simplicidad conmovedora. del pueblo bajo.Notas cuérdese que Nietzsche ha hecho famoso el t é r m i n o opuesto a éste en el título de sus Consideraciones intempestivas. de Joh. Co­ r r e s p o n d e a un verso de la poesía Die Gesánge [Eos cánticos] (1804). mejor. como claramente se advierte. Esta sentencia. el alma del mujik. Ea expresión Bóse Menschen haben keine Lieder [Eos h o m b r e s malvados no tienen canciones] es m u y popular en Alemania. Sobre la relación entre el «pudor» de la mujer y la verdad y la cien­ cia. demasiado humano. Gottfr.Mas ¿cómo es que las clases d o m i n a n ­ tes de Rusia no están representadas en su música? ¿Basta con decir "los h o m b r e s malvados no tienen canciones"?» Nietzsche escribe esta o b r a en 1888 y. Una advertencia sobre la p a l a b r a «espíritu» (Geist). todas las cuales son m e l o ­ días tristes. Sobre «la música como Circe» véase el final deEl caso Wagner. . en sus escritos autobiográficos juveniles. conjunta- . Más adelante (véase p. aforismos 127 y 204 (edición citada. Yo cambiaría la felicidad de Occidente entero p o r la forma rusa de estar triste. fecha de la guerra franco-prusiana. contra Wagner: panem et Circen (burlesca d e f o r m a c i ó n del conocido panem et circenses) quiere significar. aforismo 416. 110 y 149). véase Más allá del bien y del mal. como el propio Nietzsche traduce. como el de los m a t e m á t i c o s o. alude al año 1870. al que Nietzsche califi­ có u n a vez. N a d a habla más a mi corazón que las suaves melodías de esa música. p a n y un arte que convierte a sus cultivadores en animales (como hacía la Circe mitológica). En un fragmento inédito de julio-agosto de 1883 ofrece Nietz­ sche la siguiente ampliación de esta sentencia: «Ea música rusa saca a la luz. I. sin duda. También Humano. el t é r m i n o alemán Geist tiene u n a extensión m u c h o m á s amplia que el castellano espíritu. Geist significa. p p . Seume (1763-1810). 85) volverá a referirse a esa m i s m a fecha. y II. 291 del Journal des Goncourt) h a b í a escrito Nietzsche: «Para los clowns y los volatineros su oficio es su deber: son los ú n i c o s actores cuyo talento es indiscutido y absoluto. comme le saut périlleux [como el salto m o r t a l ] . Pues en esto no hay u n a falsa apariencia de talento: u n o o bien cae o bien se tiene en pie». en consecuencia. de « h o m b r e y p o e t a de sentimientos v e r d a d e r a m e n t e patrióticos». En el c u a d e r n o a que nos h e m o s referido en notas anteriores (y con referencia a la p.

Al m e n o s p a r a n o s o t r o s los p e n s a d o r e s la v o l u n t a d de sistema es algo que c o m p r o m e t e . etc. u n a forma de n u e s t r a i n m o r a l i d a d . «cultura».Quizá se adi­ vine. Eos necios inteligentes hablan mejor». Acaso el conjunto de significaciones que en esta o b r a tiene la palabra Geist se plasme. 325. 31. de la cuarta parte de Así habló Zaratustra (véase p. Nietzsche alude aquí. si se echa u n a m i r a d a detrás de este libro.. 32. Y en la dirigida a G. ¡con qué poco basta p a r a ser feliz! Así dije yo en otro t i e m p o y me creí sabio. de un m o d o semejante a lo que ocurre en la mujer. 28. Nietzsche se inspira en el Journal des Goncourt. Brandes el 27 de m a r z o de 1888. Nietzsche utiliza aquí un refrán m u y conocido en Alemania: Auch der Wurm krümmt sich. 30. c a m b i a n d o el sentido. en el esprit francés. 131 de la edición citada) dice Nietzsche: «En el alemán.. de 15 de enero de 1888. lo repite: «Sin música la vida sería p a r a mí un error».. . En su poesía Des Deutschen Vaterland [Ea patria del alemán] dice éste: Soweit die deutsche Zunge klingt Und Gott im Himmel Lieder singt [Mientras la lengua alemana resuene y cante canciones al Dios del cielo]. d o n d e Gavarni. mejor que en n i n g ú n otro t é r m i n o . no lo tiene: eso es t o d o . un trabajo p e n o s o . Pero no por ello se es ya superficial». sino p o r q u e es su­ perficial». no se llega n u n c a al fondo. a u n o s versos m u y populares en Alemania del poeta Ernst Moritz A r n d t (1769-1860). En u n a carta a Peter Gast. no p o r q u e sea profunda. 377 de la edición citada). . 27. a costa de m u c h o esfuerzo. dice Nietzsche: «Ea vida sin música es sencillamente un error. Para evitar equívocos y p a r a no introducir en la versión in­ terpretaciones del traductor. tal como suele entendérselo al usarlo dentro de un contexto castellano. 29. p. he t r a s l a d a d o siempre sistemática­ mente Geist por espíritu. Sin duda. qué sistemático he eludido yo m i s m o . p a r a esta sentencia. wenn man ihn tritt [también el gusano se enrosca c u a n d o lo p i s a n ] . En el capítulo titulado «A mediodía».» En Ecce homo (p. a la p r e g u n t a de si él ha c o m p r e n d i d o alguna vez a l a mujer.Notas 153 mente: «ingenio». «inteligencia». se dice: «Para ser feliz. Un fragmento inédito de julio-agosto de 1888 dice así: «Yo descon­ fío de todos los sistemáticos y me aparto de su camino. r e s p o n d e : «Una mujer es algo impenetrable. un exilio». además de «espí­ ritu». Pero era u n a blasfemia: esto lo he aprendido ahora.

39. pues estaba cubierto con un velo. Flaubert a G. Eso es lo que yo he hecho. 34. obra que él tenía en su biblio­ teca. un no. y dijo. Véase Ecce homo. Die Weisesten allerZeiten [los sapientísimos de todos los tiempos] 33.. la curación de la enfermedad que es el vivir. 45 de la edición citada: «Estar sentado el m e ­ nor t i e m p o posible. pagádselo y no lo descuidéis. Todos los prejuicios proceden de los intestinos. es decir. p. el artículo de p r i m e r a necesidad para un rebaño.» En Atenas o f r e n d a b a n un gallo a Asclepio.» Das Problem des Sokrates. «el p r o b l e m a que Sócrates plantea». pero conviene advertir que el significado es: «el p r o b l e m a que Sócrates es». La carne del trasero -ya lo he dicho en otra o c a s i ó n . S a n d ] . 35. pues.. y éstas fue­ r o n sus últimas palabras: C r i t ó n .» El § 1 de El Anticristo (edición citada... 37. u n a meta.» Este «cuarto caso de conciencia» es amplificado del m o d o siguien­ te en un fragmento inédito de julio-agosto de 1888: «No d e b e m o s querer de n o s o t r o s n a d a que no p o d a m o s hacer.En el segundo caso lo que se quiere es ser un pastor: un pastor. 32) t e r m i n a de igual m a n e ­ ra: «Fórmula de nuestra felicidad: un sí.. no hay m e d i o mejor de causar beneficio a u n a causa que perseguirla y hostigarla con mil perros. Un fragmento inédito del otoño de 1887 dice lo siguiente: «¿Si yo he causado d a ñ o con esto a la virtud?. . 38..154 Notas Nietzsche cambia el dativo en nominativo. p. 118a: «Ya estaba frío el bajo vientre c u a n d o Sócrates se descubrió.a n i n g ú n p e n s a m i e n t o en el cual no celebren u n a fiesta t a m ­ bién los músculos. La m u e r t e sería.es el auténti­ co pecado contra el espíritu santo».. Véase Fedón. u n a línea recta. Pues eso es lo que ha o c u r r i d o siempre y lo que seguirá o c u r r i e n d o . P r e g u n t é m o n o s a nosotros m i s m o s : ¿quieres ir j u n t o a los demás? ¿O precederlos? ¿O caminar solos? . en agradecimiento. d e b e m o s un gallo a A s d e p i o . 40. haciendo que sea Dios el que cante canciones. La frase de Flaubert la t o m a Nietzsche del prólogo de Guy de Maupassant a las Lettres de Gustave Flaubert a George Sand [Cartas de G. como se verá por la lectura. Paris. 36. según Sócrates.. o si se quiere: «Sócrates c o m o problema». no dar crédito a n i n g ú n p e n s a m i e n t o que no haya nacido al aire libre y p u d i e n d o nosotros m o v e r n o s con liber­ tad. 1884. Tan poco como los anarquistas a los príncipes: sólo desde que se dispara contra és­ tos vuelven a estar firmemente asentados en su trono. precisamente quienes habían reco­ b r a d o la salud. . Traduzco literalmente.

página 32. edi­ ción citada. . que no h a b í a n o b s e r v a d o tales vicios en Sócrates. Para Sócrates es u n a «aparición» que le habla sobre t o d o en sueños. Nietzsche alude aquí a la noticia t r a n s m i t i d a por Cicerón en Tusculanas. Ea genealogía de la moral. y Teeteto. 215. V. c. calificándolo de «anarquista». «idiota» y «mujeriego» (mulierosus). de Jenofonte. 47.80. edición citada. Nietzsche alude aquí sin d u d a al título del libro de E. La expresión «idiosincrasia» la emplea Nietzsche en esta obra en su habitual sentido de «peculiaridad». pp. pero p u e d e n curarse. 44. vuelve Cicerón a repetir esta noticia. y nota 17 del traductor. Véase El nacimiento de la tragedia. pero haciendo hincapié en lo que en ella hay de «idiota». D ü h r i n g (1833-1921) Nietzsche habla siempre con desprecio. edición citada. véase. 41. p a r a evitar confusiones con el « d e m o n i o » (Teufel. por así decirlo. 1865. pero fue éste mismo quien lo defendió. Sobre el filósofo a l e m á n E. Véase edición citada. 117 y s. En el verano de 1875 Nietzsche leyó con s u m o interés esta obra e hizo un am­ plísimo extracto de ella. El banquete. Amplias o b ­ servaciones de Nietzsche acerca del «demón» socrático p u e d e n verse en El nacimiento de la tragedia. habiéndole atribuido a Sócrates m u c h o s vicios Zópiro.226. 31. pero que los había vencido gracias a la razón». 143 e. 96. c o m o se dice de Sócrates. Transcribo así el Saiucov griego. de Platón. edición citada. en alemán) de la teología cristiana. p. Alianza Editorial. Sobre la fealdad de Sócrates. D ü h r i n g : Der Wert des Eebens. 117. De la «superfetación de lo lógico» en Sócrates h a b í a hablado ya Nietzsche en El nacimiento de la tragedia. 5 1 . cuyo contexto es el siguiente: «Pero aquellos de quienes se dice que son por naturaleza iracundos o misericordio­ sos o envidiosos o alguna otra cosa similar. p p . Zópiro fue un tracio que pasaba por ser el inventor de métodos fisiognómicos. IV.19. p a r a los griegos clásicos el « d e m ó n » es algo i n t e r m e d i o entre lo divino y lo mortal. Véase Ecce homo. pues dijo que tales vicios eran innatos en él. 42. [El valor de la vida. 10. 45. p. C o m o es sabido. «agitador». «vocinglero». El Libro de Bolsillo. Véase luego l a p . El banquete. u n a mala constitución anímica. 37. 2. Más allá del bien y del mal.] Breslau. En u n a reunión. según cuenta él m i s m o . procedente de su Koptisches Lied [ Canción c o p t a ] . 43. En De jato. 46. aquí Zópiro califica a Sócrates de «estúpido».Notas 155 es expresión de Goethe. el cual se jactaba de conocer la naturaleza de cada u n o por sus rasgos fisonómicos. tienen. popularizada en Alemania. riéronse de él los otros.

.. a la petrificación. La burla verbal del «monótono-teísmo» volverá Nietzsche a repe­ tirla en El Anticristo (ed.Los dos m á x i m o s asesinatos jurídicos de la historia universal son.» 56. Sobre el «suicidio» de este último véase El Anticristo. 118). Véase. Q u e no fue Atenas quien condenó a Sócrates. en a m b o s casos se hicieron clavar la e s p a d a en el pecho m e d i a n t e la m a n o de la injusticia h u m a n a . En Ecce homo (edición citada. Véase antes n o t a 44. . por lo tanto. 54. 49). d o n d e habla de «ese deplo­ rable Dios. p.156 Notas 48. y «Reinhart» en la alemana) es. con el m u n d o egipcio. También lo había dicho con t o d a claridad en el aforismo 94 del t o m o II de Humano. a las muertes de Sócrates y de Cristo.» Nietzsche vuelve a usar el t é r m i n o egipticismo en la carta citada luego en la nota 94. Y ello.la m e n t i r a como mentira. sino éste quien pidió la m u e r t e y.. En a m b o s casos los afectados quisie­ ron morir.e n oler. p a r a decirlo sin circunloquios. 50. demasiado humano. suici­ dios velados y bien velados. 63. Véase el aforismo 323 de «Opiniones y sen­ tencias mezcladas»:«. El «zorro Reinecke» (llamado «Renart» en la t r a d i c i ó n medieval francesa. p. 151) yEcce homo (edición citada. a través de sus aventuras con los h o m b r e s y animales. Véase t a m b i é n Más allá del bien y del mal (edición citada. 49. «Opiniones y sentencias mezcladas».159 y 188). El gran respeto de Nietzsche por Heraclito se e n c u e n t r a atestigua­ do en la totalidad de su obra. ya desde la primera. 52. 79). Véase El nacimiento de la tragedia (edición citada. p. a partir de d e t e r m i n a d o m o m e n t o . 104. p. pp. Egipticismo: tendencia a la p e r m a n e n c i a estática. Véase antes n o t a 47. . es algo que Nietzsche había expresado ya en El nacimiento de la tragedia (edición citada. Véase antes nota 39. como se sabe. Goethe popularizó en Alema­ nia este personaje con su p o e m a en hexámetros Reinecke Fuchs [El zorro Reinecke ] (1793). La polémica de Nietzsche con el concepto de causa sui. 5 1 .. como aquí indica Nietzsche. se intensifica en las obras finales. del m o n ó t o n o . citada. se suicidó. claro está. Mi genio está en mi nariz. m a n t e n i d a a lo largo de t o d a su obra. citada. cuyo texto es el siguiente: «Asesinatos jurídicos. ello es p r u e b a de q u e quiere petrificarse y de que le gustaría convertirse del t o d o en un monumento: como o c u r r i ó . C u a n d o un pueblo tiene m u c h a s cosas fi­ jas. ed. a la intemporalidad. 53. d e ­ bido a que he sido el p r i m e r o en sentir . 136) dice Nietzsche a propósito de su «nariz»: «Yo soy el p r i m e r o que ha descubierto la verdad.. p. 55.. p. » Nietzsche se refiere.t e í s m o cristiano». un c o n s u m a d o «dialéc­ tico».

Notas 157 por ejemplo. Ea lectura de Teichmüller por Nietzsche está atestiguada p o r u n a tarjeta postal enviada por éste a su amigo Overbeck desde Genova (23 de o c t u b r e de 1883) en que le dice: «Viejo y q u e r i d o amigo. 2040. Nietzsche intentó ser n o m b r a d o sucesor suyo en la cátedra de filosofía. 63. A los «lazos de la g r a m á t i c a (o metafísica del pueblo)» alude Nietzsche en el § 354 de La gaya ciencia. el § 15 de Más allá del bien y del mal (p. al leer a Teichmüller me q u e d o cada vez m á s a s o m b r a d o de qué poco conozco yo a Platón y de cuánto TTXCITCOV'I^EI [platoniza] Zaratustra». Véase. 60. titulado Die wirkliche und die scheinbare Welt [El m u n d o real y el m u n d o aparente] y publicado en 1882. Teichmüller (1832-1888).44-45 y 65. escrito por Nietzs­ che en el verano de 1870 (incluido en El nacimiento de la tragedia. 58. Probablemente Nietzsche t o m a esta contraposición del libro del filósofo G. 41 -43 de la edición citada). fue colega de Nietzsche en aquella Universi­ dad. en realidad: auf deutsch [en a l e m á n ] .° 164 de l a c o - 57. p o r otro. y nota 1 del traductor ( p á g i n a 4 4 3 ) . El p r o b l e m a de la relación entre el lenguaje y la gramática por un lado. y sobre t o d o el i m p o r t a n t e estudio Sobre verdady mentira en sentido extramural (1873). que anticipa el texto de lo que será luego el§ 1 del «Prólogo de Zaratustra». Teichmüller. como ha indicado con razón E. a su marcha. titulado Incipit tragoedia [ comienza la tragedia]. Traducción de Andrés Sánchez Pascual. p. y el p e n s a m i e n t o y la filosofía. catedrático de filosofía en Basilea. edición citada. p r e o c u p ó a Nietz­ sche desde m u y t e m p r a n o . 64. 31-32 de la edición citada).p e s i m i s m o del artista trágico véase Ecce homo (edi­ ción citada. 33. p p . Véase t a m b i é n el § 10 de Más allá del bien y del mal (pp. 59. edición citada. 254 y ss. Este capítulo es. M a n t e n e m o s con mayúscula la palabra «Idea» (Idee) p a r a subra­ yar el carácter platónico que Nietzsche le da aquí. Esta expresión es eco del § 342 de La gaya ciencia. Sobre el n o . u n a apretada «historia de la filosofía» al hilo de la contraposición entre « m u n d o verdadero» y « m u n d o aparente». 38 de la edi­ ción citada). ) .). . Kónigsberguense = k a n t i a n a . asi como el § 21 (página 45). Sobre el t e m a de la «voluntad» y la «voluntad libre» véase el largo § 19 de Más allá del bien y del mal (pp. p p . Fink (véase La filosofía de Nietzsche. en realidad. Por otra parte. pp. p o r ejemplo. Véase Asíhabló Zaratustra. mas no lo consiguió. 7 5 y s s . 61. 62. la parte final del ensayo titulado La visión dionisiaco del mundo. Pero d o n d e más incisivamente toca este t e m a es en Más allá del bien y del mal (véase edición citada. N. Nietzsche dice.

5. G w i n n e r en su o b r a Arthur Schopenhauer aus persónlichem Umgange dargestellt. Expresión evangélica. 68. Nietzsche alude a Schopenhauer. Teipzig. Schopenhauer. 67. 71. No olvidar la species más aristocrática: la de los pensadores de mediodía. p p . En cuanto al «mediodía». titulada Schopenhauer como educador. Ein Blick aufsein Echen. Una m i r a d a a su vida. 168) según la cual. titulado precisamente «Sobre la d o c t r i n a de la nega­ ción de la voluntad de vida». Sin duda. la aliteración. 69. Véase Evangelio de Mateo. que se refiere al § 68 del p r i m e r t o m o . al hablar de «la s o m b r a más corta» Nietzsche alude claramente. al hablar de la «duplicidad extraordinaria­ m e n t e peligrosa» de la naturaleza de Schopenhauer. 66. seinen Charakter und seine Eehre [A.158 Notas lección Alianza Universidad. 16.29. 73. Véase Evangelio de Lucas.. 1862. p. se habría titulado «El gran mediodía». También en el § 3 de la tercera de sus Consideraciones intempestivas.. Absienten. Este habla repetidas veces de Ta Trapa y de su f u n d a d o r en El mundo como voluntady representación. exclamó: «Esto es obra de la gracia». Nietzsche emplea aquí u n o de sus juegos predilectos de palabras. 5. «el gran fun­ dador de Ta Trapa». Véase el § 68 del segundo t o m o de El mundo como voluntady representación.3: «Bienaventurados los pobres de es­ píritu.aquellos en que c o n s t a n t e m e n t e el gran Pan d u e r m e . Entonces t o d a luz cae perpendicular. Nietzsche había m e n ­ cionado la Trappe. el libro cuarto de esa obra. existen buhos de noche. Según el último plan trazado por Nietzsche paraLí? voluntad de poder (véase antes. Un conciso frag­ mento inédito de la primavera-verano de 1888 dice lo siguiente: «Existen pensadores de m a ñ a n a . 72.17. sabido es que constituye u n o de los símbolos de la filosofía nietzscheana. a Platón y a su «alegoría de la caverna». 70. y dice: Schlucker undMucker. 65. a su ca­ rácter y a su d o c t r i n a ] . al m e n c i o n a r aquí Ta Trapa. allí. Nietzsche emplea u n a vez m á s u n a aliteración: Hinsichten. pp. p o r q u e de ellos es el reino de los cielos».» Palabras de Cristo en Evangelio de Mateo.). . u n a vez más. 3. existen pensadores de t a r d e . Véase antes n o t a 42. pero Dios ve vuestros corazones. cita la a n é c d o t a ( n a r r a d a por W. . al con­ templar u n a vez Schopenhauer un retrato de Raneé. expuesto a base de un trato personal con él. p o r q u e lo que es estimable para los h o m b r e s es a b o m i n a b l e ante Dios» (palabras de Jesús a los fariseos). luego desechada. 174 y s. 13-14). Rücksichten. «Introducción».15: «Vosotros sois los que os las dais de justos delante de los h o m b r e s . véase Evangelio de Mateo.

33 y ss. d o n d e Nietzsche dice: «"Eo b u e n o es li­ gero. t o d o lo divino corre con pies delicados": artículo p r i m e r o de mi estética». la nota 19 del t r a d u c t o r ) . 78. con­ fundidos] .276). Véase t a m b i é n Así habló Zaratustra (edición citada. a lo que Nietzsche dice: Irrthum der Verwechslung von Ursache und Folge. 76. 77.. Nietzsche tenía en su biblioteca la t r a d u c c i ó n alemana de este libro. en la edición ci­ tada. como siempre.la conocida "vida larga y feliz"». «bueno y malo».he realizado m u c h a s observaciones y ensayos y quiero obtener el p r e m i o de eüos . Posiblemente Nietzsche forja el tér­ m i n o Ursachentrieb a imitación de Schopenhauer. Lómalo tiene aquí el sentido técnico que Nietzsche da a esta pala­ bra en La genealogía de la moral. se ti­ tula: Ursache und Wirkung verwechselt [Ea causa y el efecto. ha llegado el segundo libro de Teichmüller. t r a t a d o p r i m e r o : «Bueno y mal­ vado». Eos m é t o d o s p r o p u g n a d o s por él los expone en su ohraDiscorsi della vita sobria (1558). t a m b i é n t o m a de él expresiones c o m p u e s t a s con Trieb. « m e j o r a n d o » a Nietzsche. Por ello. pero que luego se sometió a un r é g i m e n m u y severo que le permitió vivir noventa y un años. [instinto artístico]. la totali­ dad de las t r a d u c c i o n e s castellanas anteriores. h a n t r a d u c i d o este título por «error de la confusión en­ tre la causa y el efecto». En u n a tarjeta postal enviada a su amigo Overbeck d e s ­ de Genova el 27 de octubre de 1883 le dice: «Querido amigo. Véase edición citada. Instinto causal: Ursachentrieb. pp.¡agua para mi m o l i n o ! Acaso al­ g u n a vez haga yo un r e s u m e n de mis experiencias . . Ea palabra Trieb la t o m a Nietzsche del vocabulario de Schopenhauer. Me atengo aquí. que aparece con frecuencia en El nacimiento de la tragedia (véase.Notas 159 74. § 1. Véase también Aurora. y n o t a 15 del traductor. aquí se traducirá siempre Trieb por instinto. por ejemplo. así como el del magnífico C o r n a r o . t o m o I. El m o d o de expresarse de Nietzsche en la titulación de este § 1 no les ha parecido m u y preciso a otros traductores. p. Alvise C o r n a r o (1475-1566) es un extraño personaje italiano del que se dice que llevó u n a v i d a completamente licenciosa hasta los cuarenta años de edad. que Nietzsche vuelve a usar luego varias veces. por ejemplo Kunsttrieb. 75. demasiado humano. El § 608 de Humano. Véase El caso Wagner. cuyo § 121 se titula Ursache und Wirkung. Por vez p r i m e r a aparece aquí este t é r m i n o . Si Nietzsche hubiera querido decir «causa y efecto» habría escrito sin m á s : Ursache und Wirkung en vez de Ursache una Folge. Pese a los equívocos a que pudiera dar lugar.

cuyo título es precisamente «La p r u e b a del placer». § 9. p á g i n a s 63 y ss. en el § 23 de El Anticristo. el § 13 de Humano. titulado «Dónde surgió la d o c t r i n a de la libertad de la volun­ tad». siendo así que deberían avergonzarse de ella.("por sus frutos". Véase Epístola primera a los tesalonicenses. titulado «De la nulidad y el sufri­ miento de lavida». Si la fe no hiciese felices [a los h o m ­ bres]. § 11 («La creencia en la libertad de la voluntad. un p e n s a m i e n t o es p r o b a d o por su efecto. «El c a m i n a n t e y su s o m b r a » . La negación de la «voluntad libre» es expuesta a m e n u d o en la obra de Nietzsche. 84. p.160 Notas 79. También en La genealogía de la moral (edición citada.. capítulo 46. tiene su abogado y su evangelista constante en el lenguaje»). 1. de la cual están m u y orgullosas todas las religiones. a este p r o p ó s i t o . 80. La paginación indicada por Nietzsche se refiere a la edición que él poseía: la de Frauenstádt.3. 8 1 . titulado «Lógica del sueño». Unas considera­ ciones de Nietzsche sobre las «tres v i r t u d e s cristianas» p u e d e n verse en La genealogía de la moral (edición citada. Y un estudio más detallado. no sería creída: ¡Qué poco valiosa será. demasiado humano. por ejemplo. la p r u e b a de la fuerza). Sobre la «prueba del placer» véase el § 120 de Humano. 83. en los flemáticos hay demasiado poco fosfato de hierro». I. demasiado humano. 85.o t o ñ o de 1881: «Acaso las diferencias de t e m p e r a m e n t o se e n c u e n t r e n condicionadas por la diferente dis­ t r i b u c i ó n y cantidad de las sales orgánicas más que p o r n i n g u n a otra cosa. I. Cf. p.» 82. 164) alu­ de Nietzsche al nervus sympathicus como a u n a de las «causas fi­ siológicas» de los sentimientos generales. Humano.. al m e ­ lancólico le faltan fosfato y sulfato de potasio. por lo tanto!» Y en un fragmento inédito de la p r i m a v e r a de 1888 se matiza este mismo pensamiento: «"La p r u e b a de la fuerza": es decir. La gaya cien- . El bilioso tiene demasiado poco sulfato de sodio.). como ingenuamente dice la Bi­ blia). Véase. . Nietzsche alude a la «histeria de las brujas» t a m b i é n e n l a genealogía de la moral (edición citada. La frase de Schopenhauer se e n c u e n t r a en el libro cuarto. I. demasiado humano. § 18 («La creencia en la libertad de la voluntad es un error originario de t o d o lo orgánico»). dice así: «La o p i n i ó n agradable es a c e p t a d a como v e r d a d e r a : ésta es la p r u e b a del placer (o. 183). II. asimismo este frag­ mento inédito del v e r a n o . El p r o b l e m a de la «lógica» e m p l e a d a en el s u e ñ o p r e o c u p ó a Nietzsche ya t e m p r a n a m e n t e . como dice la Iglesia. Véase.

Manou-Moise-Mahomet [Los legisladores religiosos. y en el § 56 de Aurora.Notas 161 cia.M a h o m a ] . p. y. referida a «las aristocracias r o m a n a . 90. Zahmung: d o m a . t i t u l a d o «La injusticia m u n d a n a » . 92. Nietzsche conoció esta obra en la p r i m a v e r a de 1888 en la t r a d u c c i ó n francesa de Louis JacoUiot. II «El cami­ n a n t e y su s o m b r a » . Sobre este p r o b l e m a véase ante t o d o el «Prólogo» a Ea genealogía de la moral (edición citada. . ) . 41 y s s . 49.M o i s é s . 21 y s s . demasiado humano. a Peter Gast: «Querido amigo. titulado «El apóstata del espíritu libre». I. los héroes homéricos. Ea genealogía de la moral (p.La profunda impresión que el conocimiento de esta obra causó en Nietzsche se p o n e de manifiesto en la carta siguiente. Véase t a m b i é n Ecce homo (edición citada. Véase. Más allá del bien y del mal. 87. 55). morales y sociales. á r a b e . escrita desde Turin. 137). La polémica de Nietzsche contra el «orden moral del m u n d o » . 93. edición citada. d o n d e aparece este m i s m o pensamiento. en fin. 89. sobre t o d o en los fragmentos p o s t u ­ m o s . . p r o p u g n a la inocencia de todas las acciones y opiniones. Züchtung: cría. Véase Ecce homo. japonesa. ) .242). p p .. se acentúa sobre todo en El Anticristo (§§26. germánica. que recorre su obra entera. Ya en el § 81 de Humano. p. realizada en la India bajo r i g u r o s í s i m o control de 86. véase e d i c i ó n citada. M a n ú . el 31 de mayo de 1888. en parte todavía vigente. aparece por vez p r i m e r a en Ea genealogía de la moral (edi­ ción citada. 94. A estas últimas s e m a n a s les debo u n a enseñanza esencial: he encontrado el Código de Manú en u n a t r a d u c ­ ción francesa. 70 de la edición citada). 91. 38 y 49). había defendido Nietzsche la «inocencia total» de los h o m b r e s . el § 18 y el § 19 de Más allá del bien y del mal (edición citada. Y en especial. que ha d a d o lugar a tantos malenten­ didos. p. La expresión «bestia rubia». demasiado humano. Sobre la cría de h o m b r e s enten­ dida en sentido zoológico había hablado ya Nietzsche en Más allá del bien y del mal. La «inocencia del devenir» es u n a de las fórmulas en que se resu­ me la filosofía de Nietzsche. titulado precisamente «La fá­ bula de la libertad inteligible». pp. 220) y § 262 (p. titulada Ees legislateurs religieux. El «Código de Manú» o «Ley de M a n ú » . § 251 (p. § 345 («La superstición de la voluntad libre»). Un ataque a fondo a la «libertad inteligible» puede verse en el § 39 de Humano. 88. París. en general. 1876.. es el más antiguo de la India y c o m p r e n d e las antiguas p r e s c r i p ­ ciones religiosas. los vikingos escandi­ navos».

T a m b i é n lo hace en La genealogía de la moral (página 200 de la edición citada). También los chinos pa­ recen haber p r o d u c i d o su Confucio y su Lao-tse bajo la impresión de este a n t i q u í s i m o Código clásico.Los j u d í o s parecen t a m b i é n aquí simples "inter­ mediarios".pero con valores pesimistas.57 y 58. p. § 299.n o pesimis­ ta. no inventan nada. 711) h a b í a c o m b a t i d o ya Nietzsche en el t o m o II de Humano.. basado en los Vedas. Contra lapiafraus (expresión que procede de Ovidio. III (p. que proceden del terreno de la decadence racial. 177 de la edición citada).» Todas las citas q u e Nietzsche hace luego del Código de Maná proceden de la traducción francesa citada. demasiado humano. en la idea de casta y en u n a ascendencia antiquísima .completa de la m a n e r a más notable mis ideas sobre la religión. «Opiniones y sentencias mezcladas». C o n o c i d a s p a l a b r a s iniciales del antiguo h i m n o oficial alemán. un código sacerdotal de la moral. sen­ cillamente bien instruido por un b r a m a n . Nietzsche alude a ella en varias ocasiones. extrae Nietzsche notables consecuencias de esa obra. p u e b l o de pensadores y poetas» era frase m u y difun­ d i d a en el siglo x i x . Fue c o m p u e s t a la letra en 1822 por Heinrich Hoffmann von Fallersleben (1798-1874). pero incluso Platón me parece. 106). La o r g a n i z a c i ó n medieval ofrece el aspecto de un extraño tanteo destinado a recuperar todas las ideas sobre las que reposaba la antiquísima sociedad ario-india . en La genealogía de la moral (p. profesor d é l a Universidad de Breslau. 129 de la edición citada) polemiza Nietzsche con esta frase. . «Alemania.. IX. Confieso mi impresión de que todas las otras grandes legislaciones morales que p o s e e m o s me parecen un r e m e d o e incluso u n a caricatura de ésta: ante t o d o el egipticismo. . § § 56. En Ecce homo ( p .Notas los más altos sacerdotes y doctos de allí. También en El Anticristo. en t o d o s los p u n t o s capitales. Metamorfosis. Sobre el c o n c e p t o de «espíritu» (Geist) recuérdese la advertencia hecha en la n o t a 26. Por ejemplo. aun c u a n d o sí s a c e r d o t a l . Se atribuye a Karl M u s á u s (1735-1787). la cual a p r e n d e de sus señores los principios en que se basan los sacerdotes p a r a alcanzar luego el d o m i n i o y organizar un pueblo. Este p r o d u c t o absoluta­ mente ario. Los judíos aparecen en este aspecto c o m o u n a raza de chandalas. 81 de la edición citada). Véase t a m b i é n el § 105 de Más allá del bien y del mal (edi­ ción citada. y nota 103 del t r a d u c t o r allí. Sobre el «derecho a la mentira» véase La genealogía de la moral.

Notas

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100. En La genealogía de la moral (edición citada, p. 184), dice Nietz­ sche, refiriéndose al «ideal ascético»: «Yo no sabría señalar n a d a que haya d a ñ a d o t a n d e s t r u c t o r a m e n t e como este ideal la saludy el vigor racial, sobre t o d o de los e u r o p e o s ; es lícito llamarlo, sin n i n g u n a exageración, la auténtica fatalidad en la historia de la salud del h o m b r e e u r o p e o . A lo s u m o p o d r í a c o m p a r a r s e con el influjo específicamente g e r m á ­ nico: me refiero al e n v e n e n a m i e n t o alcohólico de Europa, q u e h a s t a hoy ha m a r c h a d o r i g u r o s a m e n t e al m i s m o paso q u e la p r e p o n d e r a n c i a política y racial de los g e r m a n o s ( - d o n d e és­ tos i n o c u l a r o n su s a n g r e , i n o c u l a r o n t a m b i é n sus v i c i o s ) . C o m o tercer elemento de la serie habría que m e n c i o n a r la sífilis - magno sedpróxima intervalo [a gran distancia, pero m u y p r ó ­ xima].» 101. El odio de Nietzsche a la cerveza y a su mal influjo sobre la inteli­ gencia alemana está atestiguado a lo largo de t o d a su obra. Véase, por ejemplo, el § 324 de «Opiniones y sentencias mezcladas», en el t o m o II de Humano, demasiado humano. Véase t a m b i é n Ecce homo, edición citada, p. 43. 102. Nietzsche alude aquí a la p r i m e r a de sus Consideraciones intempestivas, titulada D. Strauss, el confesor y el escritor (1873), así como a la poesía de D. Strauss titulada «A la encantadora m o r e n a (Braune)». Braune es la designación alemana de lo que en castella­ no suele llamarse «cerveza negra». También en Ecce homo (edi­ ción citada, p. 84) alude Nietzsche al «evangelio de cervecería». 103. Véase antes nota 26. 104. Hilotismo: «esclavitud». Los «hilotas» eran, como es bien sabido, los esclavos de la antigua Esparta, propiedad del Estado. 105. Nietzsche vuelve a usar esta m i s m a expresión en el «prólogo» a Nietzsche contra Wagner y en Ecce homo (p. 66 de la edición cita­ d a ) . El significado de esa palabra (Flachland) es, en p r i m e r t é r m i ­ no, geográfico, pero Nietzsche le da además un significado burlón, en cuanto «país sin cumbres» e incluso «país estúpido» (por seme­ janza con Flachkopf). 106. Ya en la tercera de sus conferencias tituladas Sobre elfuturo de nuestros establecimientos de enseñanza, de 1872, se había referido Nietzsche polémicamente al concepto de Kultur-Staat Véase edi­ ción de Obras de Nietzsche por Schlechta (III, p. 225). 107. En los aforismos § 465 («Resurrección del espíritu») y§ 481 («La gran política y sus daños») del t o m o I de Humano demasiado humano, Nietzsche había expuesto ya opiniones similares, d a n d o ra­ zones más detalladas.

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Notas

108. Freiheitskriege [guerras de l i b e r a c i ó n ] es el término alemán usual p a r a designar las tres c a m p a ñ a s de 1813 (primavera y o t o ñ o ) , 1814 y 1815 que liberaron a A l e m a n i a del dominio napoleónico y acarrearon la caída de este I m p e r i o . En el § 244 de Más allá del bien y del mal (p. 209 de la e d i c i ó n c i t a d a ) dice Nietzsche: «Es cierto que no fueron las " g u e r r a s de liberación" las que le hi­ cieron alzar los ojos con mayor a l e g r í a , así como t a m p o c o lo fue la Revolución francesa, - el a c o n t e c i m i e n t o que le hizo cambiar de pensamiento sobre su Fausto, es m á s , sobre el entero p r o b l e m a "hombre", fue la aparición de N a p o l e ó n . » 109. Jakob Burckhardt (1818-1897), el c o n o c i d o autor de la cultura del Renacimiento en Italia y de Historia de la cultura griega, fue colega de Nietzsche en la Universidad y en el Pádagogium de Basilea. Nietzsche se gloriaba de tenerlo como> «amigo», a u n q u e la actitud de Burckhardt fue siempre, m á s b i e n , esquiva, Al publicarse Crepúsculo de los ídolos Nietzsche hizo q u e el primer ejemplar envia­ do por su editor estuviese d e s t i n a d o a Burckhardt. Y en u n a carta a su amigo Overbeck (22 de d i c i e m b r e de 1888), le dice, h a b l a n d o de este libro, que «J. Burckhardt a p a r e c e dos veces en él, con h o n o ­ res extraordinarios». Véase la s e g u n d a cita más adelante, p. 141. 110. En El caso Wagner, § 6, había u s a d o ya Nietzsche esta sentencia la­ tina, forjada por él, sin duda, s i g u i e n d o la expresión de Horacio en Sátiras, 1,9,44. 111. Nietzsche realiza en alemán un j u e g o de palabras entre los t é r m i ­ nos allgemein (general) ygemein ( c o m ú n ; pero t a m b i é n vil, bajo, abyecto). Es un juego de p a l a b r a s u s a d o porNietzsche con fre­ cuencia. 112. También aquí hay un juego de p a l a b r a s , en alemán, entre Berufe (profesiones) y berufen ( d o t a d o de u n a vocación). 113. Véase, sobre el mismo tema, Eccehom o (p. 56 de la edición citada). 114. Ya antes en este libro (véase la p. 69) ha mencionado Nietzsche los «pies ligeros» como «primer a t r i b u t o de la divinidad». Véase asi­ mismo la nota 77. 115. Sobre «intempestivo» (unzeitgemass) véase antes n o t a 2 1 . Por lo demás, en los primeros a p a r t a d o s de e s t a s «Incursiones» aparecen numerosas reminiscencias de las l e c t u r a s francesas de Nietzsche por esta época, sobre todo de los tres v o l ú m e n e s dd Journal de los her­ manos Goncourt aparecidos en 1 8 8 7 - 1 8 8 8 . (Véase antes n o t a 15.) Esas reminiscencias llegan a veces al c a l c o verbal Parece innece­ sario decir que Nietzsche no « p l a g i a » , sino que, con u n a maestría inigualable, utiliza suscitaciones aj e n a s p a r a decir lo que él quiere decir.

Notas

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116. Mis imposibles: Meine Unmóglichen. El adjetivo unmóglich, apar­ te de su significado p r i m a r i o , «imposible [de hacer]», tiene en ale­ m á n un segundo sentido: «imposible [de tolerar o soportar]», que es el que aquí le da Nietzsche. «Mis imposibles» significa, pues: «los h o m b r e s que a mí me resultan insoportables». 117. En el original Nietzsche dice Toreador. Eas referencias a Séneca no son escasas en la o b r a de Nietzsche. En Humano, demasiado humano, I, § 282, Nietzsche lo e n u m e r a entre «los grandes moralis­ tas (Pascal, Epicteto, Séneca, Plutarco)»; en el «prólogo enverso» a La gaya ciencia, titulado «Broma, ardid y venganza», la poesía n ú ­ m e r o 34 lleva el título «Séneca et hoc genus omne»; y en un frag­ m e n t o inédito dice lo siguiente: «Yo no quiero persuadir a nadie a la filosofía: es necesario, es tal vez deseable que el filósofo sea u n a planta escasa. Nada me r e p u g n a tanto como el elogio doctrinario de la filosofía, tal como se da en Séneca o aun más en Cicerón.» 118. En esta calificación de Schiller por Nietzsche c u l m i n a el aprecio cada vez m e n o r en que el s e g u n d o fue t e n i e n d o al p r i m e r o , a quien, sin embargo, alabó m u c h o en sus escritos anteriores (véa­ se, p o r ejemplo, El nacimiento de la tragedia, edición citada, p p . 5 4 , 7 5 , 7 6 y 8 1 . «El t r o m p e t e r o de Sáckingen» JDer Trompeter von Sackingen], obra de J. V. von Scheffel (1826-1886), fue m u y cono­ cida en su t i e m p o y alcanzó m á x i m a p o p u l a r i d a d c u a n d o en 1884 se estrenó como ópera cómica. 119. Nietzsche zahiere en más de u n a ocasión a Kant, aprovechándose de la semejanza verbal de su apellido con la palabra inglesa cant. 120. «Facilidad p a r a correr»: Gelaufigkeit. Ea ironía de Nietzsche aquí, que casi se pierde en castellano, se basa en que Gelaufigkeit desig­ na en alemán la habilidad pianística de u n a persona, esto es, la «fa­ cilidad p a r a correr sobre las teclas del piano». Y conocido es el vir­ t u o s i s m o con que Eiszt hacía eso. 121. El conocido filólogo, h i s t o r i a d o r y filósofo francés E. R e n á n (1823-1892) fue, a pesar de los malos modales con que Nietzsche suele tratarlo (véase, por ejemplo, el § 48 de Más allá del bien y del mal, edición citada, p. 81), u n o de los autores que más influyeron, de un m o d o u otro, en su concepción de los orígenes del cristianis­ m o . En los p r i m e r o s meses de 1888 Nietzsche leyó con d e t e n i ­ m i e n t o su Vie de Jesús (Histoire des origines du christianisme. Libre premier), París, 1883, y de esa lectura q u e d a n n u m e r o s o s apuntes en sus c u a d e r n o s inéditos. 122. Ea expresión francesa citada es de Renán y aparece en su Vie de Jesús. Nietzsche había aludido ya a ella en el «Epílogo» de El caso Wagnery volverá a hacerlo en otros pasajes.

Véase antes nota 6. v i d a y e n e m i g o s ] . p. que cul­ m i n a en la que aquí aparece. escrita el 24 de n o v i e m b r e de 1887. a ella pertenece t a m b i é n Schiller. § 125. así como los tres siguientes. que tiene el gusto de presentarse en su autobiografía precisamente como Rousseau del siglo xix. p á g i n a s 41 y ss. 128. a propósito de la cuestión de si existen «clásicos ale­ manes». e incluso Sainte-Beuve. 1881. A lo largo de su obra son n u m e r o s a s las referencias de Nietzsche a Rafael. p p . En u n a carta a su amigo Peter Gast. constituyen un r e s u m e n y puesta a p u n t o de lo dicho por Nietz­ sche en la citada obra.) Todo aquel que ha tenido necesidad de la "dignidad moral". Eeben undFeinde [Causa. 130. 57 y s. estas categorías estéticas constituyen la base t e ó ­ rica de El nacimiento de la tragedia. 29. La «autobiografía» de D ü h r i n g a que Nietzsche se refiere es la obra de éste Sache.). ha sido un venerador de Rousseau. en Francia. hasta des­ cender a nuestro querido Dühring. Rafael es m e n c i o n a d o ya por Nietzsche en El nacimiento de la tragedia (véase edición citada. George Sand. Véase edición citada.» La referencia a Gluck. En Ecce homo (edición citada. d o n d e ofrece u n a interpre­ tación de su cuadro llamado Ea Transfiguración. . Carlsruhe. 127. En el § 48 de Más allá del bieny del mal (edición citada.-J. En El caminante y su sombra.hay toda u n a familia Rousseau. 129. el símbolo de lo dionisiaco.166 Notas 123. Este § 8. p p . Nietzsche h a b í a citado ya a Sainte-Beuve. etc. hace Nietzsche las siguientes consideraciones sobre la «fa­ milia» Rousseau: «El hecho de que Gluck tuviera entre sus primeros adictos a Rousseau es algo que da que pensar: al menos para mí. alude a lo que le había co­ m u n i c a d o Peter Gast en la suya del 12 de noviembre de 1887: «Me ha interesado en Gluck el hecho de que u n o de sus primeros adic­ tos en París fuera J. Véase antes nota 29. en esta carta. todo lo que ese h o m b r e ha apreciado es algo problemático. 45) se burla Nietzsche de la a d o ­ ración a lospetitsfaits llamándola: «esepetit faitalisme». 126. en Inglaterra. 125. asimismo lo son t o ­ dos los que lo han apreciado a él (. 81) dice Nietzsche. en El nacimiento de la tragedia (edición citada. véase la página 341. p. a pesar de t o d a su hostilidad contra los jesuítas!)» 124. Como es sabido. en parte Kant. La «embriaguez» (en su sentido más amplio) es p a r a Nietzsche. «¡Qué olor jesuítico despide ese amable e in­ teligente cicerone de Port-Royal. laEliot.). Rousseau». Sainte-Beuve. faute de mieu [a fal­ ta de otra cosa mej or]. 40 y s s .

demasiado humano. fue m u y influido por él en su p r i m e r a época. «El c a m i n a n t e y su sombra».» 134. se siente incluso har­ to con la comida que su maestro le sirve por arte de magia. Ecce Homo (edición citada. 133. Historiador de l a l i t e r a t u r a y filóso­ fo escocés.. C o r o n a n verdes renuevos? Pues eso habéis de pensar. escena XI).» 137. que lo c o n s i d e r a b a un «maestro de la prosa». En el §8 de El caso Wagner Nietzsche aplica esta m i s m a sentencia a Wagner.» . 132.Notas 167 131.. En el § 217 de Humano. p. Nietzsche. que tanto en los libros como en la música exigimos ante t o d o substancia. Nietzsche cita esta frase en castellano. demasiado humano. T h o m a s Carlyle (1795-1881). 65). En un c u a d e r n o de finales de 1867 se e n c u e n t r a este fragmento inédito: «"Yo me sucedo a mí m i s m o " . (acto I. se titula «El gran estilo» y dice así: «El gran estilo surge c u a n d o lo bello obtiene la victoria sobre lo monstruoso. como aquel anciano de Eope de Vega. tal vez. habla casi siempre de él con desprecio. El § 96 de Humano. Yo me sucedo a mí mismo. con su crédulo estómago. 62 y 209-210. y a los que apenas se nos sirve con mesas m e r a ­ mente "representadas". que lo m e n c i o n a varias ve­ ces. 136. Sobre esta u n i d a d primordial de las diversas facultades artísticas y su posterior separación véase El nacimiento de la tragedia. Ralph Waldo Emerson (1803-1882). Eas referencias de Nietzsche a la a r q u i t e c t u r a y a los arquitectos son escasísimas en su obra. G r a n conocedor de la literatura alemana. m o r a l i s t a y crítico n o r t e a m e ­ r i c a n o . por ejemplo. lo p a s a m o s mucho peor aquí.. Dice así: «El wagneriano. Dedicó varios libros a expo­ ner su concepto del «héroe».» El citado verso de Eope de Vega se encuentra en su comedia ¡Si no vieran las mujeres!. 135. edi­ ción citada. Pero n o s o t r o s . Véase. Sartus Resartus. dentro del siguiente contexto (palabras del villano Belardo al e m p e r a d o r O t ó n ) : «¿No habéis visto un árbol viejo Cuyo tronco. su obra más difundida es. Y que p a s a n d o los t i e m p o s . a u n q u e a r r u g a d o .. digo yo. t o m o I. p p . II. s o n r i e n d o igual que él: pues yo ya no sé en absoluto qué viejo s o y y a y qué joven seré todavía. Nietzsche. Dicho con claridad: Wagner no nos da bastante que morder. dice: «Nosotros no c o m p r e n d e m o s ya la arquitec­ tura».

las «puertas traseras» sirven p a r a que por ellas entre la aparentemente expulsada teología.4. 111. «breves coloquios entre Teseo. El significado de esta m o r d a z frase ha sido interpretado de varias m a n e r a s . Nietzsche tenía el propósito de «entremezclar» en «el libro perfecto». ¿de qué le sirve a h o r a el no h a b e r sido devorado por el Minotauro? Lo que lo devora es peor . ¿cómo p o d r í a amarlo Teseo?". Ultimo acto. En t o d o caso. A c o n t i n u a ­ ción vienen los siguientes apuntes: « . eres un laberinto: Teseo se ha extravia­ do dentro de ti. Epístolas del Ponto. Para u n o s . Los «famosos diálogos en Naxos» a que aquí alude Nietzsche no llegaron a ser escritos por él. y el § 335. Más tarde aparece el siguiente fragmento: «"Ariadna. En Más allá del bieny del mal (edi­ ción citada. La­ m e n t o de Ariadna. dijo Dioniso: a n o ser de los d i o ­ ses". 269) aparece la p r i m e r a alusión a ellos. conocidísimo en Alemania.79. difundida. "No se es celoso si se es un dios.. 142. Con el cambio de voluntas por voluptas Nietzsche deforma aquí sarcásticamente la conocida frase de Ovidio. dijo Dioniso. Dioniso y A r i a d n a » . ya no tiene hilo alguno. Naturalmente. El h é r o e que se a d m i r a a sí m i s m o . Boda de Dioniso y Ariadna. 139. Celos de Teseo por el sueño de Ariadna.. en S c h o p e n h a u e r ) . Véase Ea gaya ciencia. aunque no crea­ da por Nietzsche (pues tiene un antecedente. alude a u n a de las condiciones exigidas por él p a r a la «honradez» en cosas del espíritu. al m e n o s verbal. La expresión «conciencia intelectual». t i t u l a d o «¡Arriba la física!». Para otros es Kant m i s m o el que por esas p u e r t a s traseras (de la ética) i n t r o d u c e la metafísica. el § 2. que se vuelve a b s u r d o . Según un fragmento inédito del o t o ñ o de 1887.» «Dioniso sin celos: "Lo que yo amo en ti. Nietzsche cita aquí irónicamente u n a s palabras del coral luterano Ein'feste Burg ist unser Gott [Una firme fortaleza es nuestro Dios].168 Notas 138. t i t u l a d o «La conciencia intelectual». 140. mientras que Nietzsche lo aplica aquí al «Reich alemán». § § 4 y 6. Nietzsche se basa sin d u d a en lo dicho p o r Schopenhauer en su o b r a El fundamento de la moral. dijo A r i a d n a . el Reich a que Lutero se refiere es el «reino de Dios». del cual traza allí el plan. p.Teseo está volviéndose a b s u r d o . 141.» Estos apuntes c o r r e s p o n d e n a lo que Nietzsche titula allí «Dra­ ma satírico». Teseo está volviéndose v i r t u o s o .

edición citada. el único a quien yo tengo que enfrentarme» (véa­ se La genealogía de la moral. «Pues no es ."¡Cosas delicadas!. U n a amplia discusión sobre este m i s m o t e m a se e n c u e n t r a t a m ­ bién en La genealogía de la moral. y sobre t o d o el diálogo de Diotima con Sócrates: «Es esta acción [del amor] la procreación en la belle­ za tanto según el cuerpo como según el alma» (206 b ) . Asimismo existe el siguiente a p u n t e inédito: «La historia ocurrió. titulado «Lamento de Ariad­ na». Nietzsche se dis­ tanció p o s t e r i o r m e n t e de él.. Dice así: «Un rayo. 144. El banquete.Notas 169 que un Minotauro". 136 y si­ guientes.. tienes mis orejas: ¡Introduce en ellas u n a palabra inteligente! ¿No hay que odiarse p r i m e r o . pero siguió c o n s i d e r á n d o l o como «mi gran maestro. tú m i s m a eres el Laberinto: de ti no se vuelve a salir". ¡Adonde se quiere ir!" .."¡Alemán!". "¡sencillamente alemán! ¡Dejad de lado el cerdo. "Dioniso. r e s p o n d i ó Ariadna. p.. durante mi p r i m e r a estancia en Naxos: "Pero señor m í o ! " dijo ella. Ariadna!. Nietzsche hace de él su antípoda. el último diálogo entre Dioniso y A r i a d n a es el que cie­ rra u n o de los Ditirambos de Dioniso..» Por fin. Tú me adulas. Yo soy tu Laberinto».. Dioniso se hace visible con u n a belleza e s m e r a l d i n a . 143. ex­ clamó ella horrorizada. por causa mía deben perecer t o d o s los héroes: éste es mi último a m o r p a r a con Teseo: "yo lo hago pere­ cer". diosa mía! ¡Subestimáis la dificul­ tad de decir en alemán cosas delicadas!" . en efecto.» Otro a p u n t e inédito de esta m i s m a época dice lo siguiente: «"Oh Ariadna. edición citada. c u a n d o se pretende amarse?. "¡habláis un a l e m á n de cer­ dos!" . 26).Así se p u s o de manifiesto que en su f o r m a c i ó n filosófica A r i a d n a llevaba dos m i l e n i o s de r e ­ traso. p p . Dioniso: ¡Sé inteligente. ... A. Como es bien sabido. pero estoy cansada de mi compasión. tú me adulas. en general.. Al convertirlo aquí en el «heredero de la i n t e r p r e t a c i ó n cristiana». respondí yo de b u e n humor. Tienes orejas pequeñas. 145. eres divino"». Véase.. Schopenhauer fue el filósofo que m á s in­ fluyó sobre Nietzsche en sus p r i m e r o s t i e m p o s ...y al decir esto ju­ gaba impacientemente con el famoso hilo que en otro t i e m p o guió a su Teseo a través del Laberinto.

ya enEl nacimiento de la tragedia (véase edición citada. 157. El m e n o s p r e c i o de Nietzsche por lo «liberal» es constante en sus escritos.q u e se pierde totalmente en castellano. entre kónnen [poder] y Künstler [artista]. 158. . en el prólogo a su novela Mademoiselle de Maupin. c o m o tú crees.182 del Fausto: Entschlafen sind nun wilde Triebe [Se h a n a d o r m e c i d o los instintos salvajes]. amor de la belleza. 48.. Ea citada expresión latina procede de la Ética de Spinoza. 92). el largo discurso de Sócrates (244 a-256 e). Con ella se rechaza t o d a heteronomía del arte. 150.Amor de la generación y del parto en la belleza» (206 d). 148. ¿qué es? . 121 y la n o t a 166. tras haberle pedido el envío de cuanto estu­ viese ya impreso de su obra Dialogues surte commerce des bles. Expresión m u y c o n o c i d a en Alemania. por ejemplo. Nietzsche alude aquí al verso 1. p r o c e d e de la ó p e r a de Mozart Ea flauta mágica (aria de T a m i n o ) . p. Una aplicación de esta m i s m a idea p u e d e verse enEcce homo. 155. según le dice a su amigo Peter Gast en u n a carta escrita el 13 de ese m e s . procedía del áraheparsi (puro) y/ai (tonto). . p. Véase. en elFedro.Entonces. 152. en Niza. 156.entre Spinne [araña] y Spinoza. En más de u n a ocasión emplea Nietzsche ese m i s m o juego de palabras.v e r a n o de 1888 dice Nietzsche: «En realidad n u n c a será bastante la seriedad con que se plantee a las mujeres jóvenes esta alternativa de conciencia: aut Wagner aut liberi [o Wagner o hijos]». Gautier (1811-1872). en su carta de 18 de septiembre de 1769. p p . En ale­ m á n hay un malicioso juego de palabras . que se pierde en castellano. Traducción de Euis Gil. Nietzsche había vuelto a leer a Plutar­ co. § 32. En un fragmento inédito de la p r i m a v e r a . Son palabras de Galiani a M a d a m e d'Espinay. por ejemplo.s i g u i e n d o en ello u n a arriesgada eti­ mología de G ó r r e s . Sócrates. 151. que. Véanse aquí la p. 153. de idéntica raíz en ale­ mán. Nietzsche usa en varias otras ocasiones esta m i s m a ironía. 149. 147. Aquí Nietzsche hace un r e s u m e n del capítulo 17 de la 146. En febrero de 1888. Véase El mundo como voluntad y representación. E'artpour l'art es frase acuñada en 1818 por el filósofo francés Víc­ tor Cousin (1792-1867) y difundida sobre t o d o por T h . Nietzsche establece aquí u n a relación. según la creencia de Wagner .170 Notas el amor. En Más allá del bien y del mal (véase. 160 y 225 de la edición citada) alude igualmente Nietzsche a ella. edi­ ción citada. Sarcásticamente alude aquí Nietzsche al n o m b r e de Parsifal. I. 154.

Es u n a condición de la «aristocracia» y de la «auto-supe­ ración» del h o m b r e . § 373.Notas 171 Vida de César. 164. 63). Algunas de estas historias las cuenta Nietzsche en Ecce homo (véase edición citada. p. 118-121). 163.q u e se pierde t o t a l m e n t e en c a s t e l l a n o . de Plutarco. 162. . se­ gún se dice). en Lagaya ciencia. Sobre este t e m a véase Asi habló Zaratustra.¡una h u m a n i d a d que tuviera c o m o perspectivas últimas las perspectivas de Spen­ cer nos parecería digna de desprecio. p o r q u e con ser de complexión flaca. p. había citado Nietzsche ya este pasaje homérico en La genealogía de la moral (ed. de piel blanca y delicada y estar sujeto a dolores de cabeza y al mal epiléptico (habiendo sido en C ó r d o b a donde este mal lo acometió por p r i m e r a vez. I n m e d i a t a m e n t e después (p. pareciendo que eran superiores a sus fuerzas físicas. Muy agradecido: sehr verbunden. Nietzsche alude aquí alas conocidas palabras de Aquiles en su diá­ logo con Tetis (Ilíada. digna de ser aniquilada!». constituye casi n u e s t r a n á u s e a . 64). Nietzsche polemizó con el libe­ ralismo ya desde el principio de su carrera literaria (véase lo que 159. «De la m u e r t e libre» (edición citada. citada. 122) va a decir Nietzsche: «Los p u e ­ blos que valieron algo. 109). cuyos párrafos principales a este r e s ­ pecto dicen así: «Pero su sufrimiento y tolerancia en las fatigas. fue a su vez m u y influido p o r el d a r w i n i s m o . con las comidas frugales y con t o m a r el sueño en cualquier parte combatía sus males y conserva­ ba su cuerpo casi inaccesible a ellos. 165. filósofo inglés. 232). 161. y hablan­ do t a m b i é n de la venganza. 160. p. XVIII. p p . En sentido parecido. sino que. no llegaron n u n c a a ello bajo instituciones liberales». p r e c u r s o r de Darw i n con su idea de que t o d a evolución orgánica es un paso de la « h o m o g e n e i d a d a la h e t e r o g e n e i d a d » . no buscó en su delicadeza pretexto para l a v i d a m u e ­ lle. Así. H e r b e r t Spencer (1820-1903). haciendo de la milicia u n a medicina p a r a su debili­ dad. dice que la «final conciliación de "egoísmo" y " a l t r u i s m o " realizada por el p e d a n t e inglés Her­ bert Spencer.entre el título del periódico Bund y verbunden. Nietzsche hace aquí un juego de palabras . no dejaron de causar a d m i r a ­ ción..» Véase antes n o t a 76. Nietzsche habla siempre m u y negativamente de él. La expresión «pathos de la distancia» la emplea Nietzsche por vez p r i m e r a en Más allá del bien y del mal (véase e d i c i ó n citada. que llegaron a valer algo.. con los continuos viajes. 166. ya partir de ese m o m e n t o aparece en todas sus obras p o s ­ teriores.

allí dice «una antiguapo/is griega o Venecia». 170. tercero de los «Cinco prólogos a cinco libros no escritos»). En Humano. 119). muy p o ­ pular en Alemania. del ambiente. La h o n e s t i d a d (Rechtschaffenheit) es p a r a Nietzsche lo opuesto a lapiafraus. «El caminante y su sombra». Aurora.Un genio no es explicable p o r t a l e s condiciones de su génesis. 173. Véase antes n o t a 95. 176. 171. demasiado humano. página 242) alude Nietzsche a Venecia como «una institución. En un fragmento inédito dice Nietzsche lo siguiente: «Contra la teoría del influjo del milieu y de las causas externas: la fuerza interna es infinitamente superior. Milieus idénticos p u e d e n ser interpre­ tados y aprovechados de m a n e r a antitética: no existen los hechos. a que se ha referido varias veces en este libro. p.231 y 233.216y257). En Ecce homo (edición citada. 172. d e s t i n a d a a la cría». 219) y volverá a ex­ ponerlas enEcce homo (véase edición citada. Véase. por su polémica con el socialismo. demasiado humano. I. de la poesía de Max von Schenkendorf (17831817) titulada l i b e r t a d . Las opiniones de Nietzsche sobre el obrero y sobre la cuestión obrera están determinadas. añadiéndole un no. Schopenhauer como educador. puede verse un c o m p l e m e n t o de la opinión aquí expresada. § § 157. aplicándolo allí a «las naturalezas superiores». en su obra se e n c u e n t r a n i n n u m e ­ rables referencias a él. § § 3y 6. 30) Nietzsche repite literalmente este ultimo párrafo. muchas cosas que pa­ recen ser un influjo venido de fuera son tan sólo u n a a c o m o d a c i ó n de esa fuerza desde dentro. en El Estado griego [ 1872]. 169. Nietzsche cita aquí. esto es. p. 174.172 Notas dice. p. § 286. pp. ya voluntaria. 168. 153. . por ejemplo. Human o. Mas allá del bien y del mal (edición citada. titulado «Religión y go­ bierno». por ejemplo. sobre el desarrollo y las peculiaridades del ser h u m a n o . En el siglo x i x fueron sobre t o d o C o m t e y T a i n e quienes defendie­ ron la llamada «teoría del milieu [medio]». § 548. de un lado. por su visión de la «aristo­ cracia» griega. La cita de Nietzsche c o r r e s p o n d e al § 472. t a m b i é n en castellano se 167. En vez de n o m b r a r l a j u n t a ­ mente con Roma. . El p r o b l e m a del «genio» es u n o de los que p r e o c u p a r o n a Nietz­ sche a lo largo de t o d a su vida. el verso p r i m e r o . y de otro. También en los fragmentos p o s t u m o s se enfrenta a él en varias ocasiones. También en Más allá del bien y del mal (edición citada. ya involuntaria. II. Ideas similares sobre Rusia las había expuesto ya Nietzsche en Más allá del bien y del mal (véase edición citada.» Traduzco literalmente el refrán alemán. 175.

muy poco alemana. en otra car­ ta a Overbeck aparece esta esclarecedora noticia: «De Dostoievski yo no conocía ni el n o m b r e hasta hace pocas s e m a n a s . un alarde genial de psicolo­ gía. (Son dos relatos. Th. 178. pp. t a m b i é n el p r o b l e m a del «criminal» preocupó a Nietzsche a lo largo de t o d a su vida. de u n a música m u y ex­ traña. p á g i n a 40). con el sentido de «no presagiar n a d a bueno». autor déla Historia de la civilización en Inglaterra. Fórster-Nietzsche. puesto que en la p r i m e r a línea del prólogo a la segunda edición de Aurora. E. enAsthablóZaratustra. » Nietzsche conoció a Dostoievski. recién t r a d u c i d a al francés (¡algo igual de casual me o c u r r i ó con S c h o p e n h a u e r c u a n d o yo tenía veintiún años. en u n a carta a Peter Gast. Buckle (1821-1862).Notas 173 usa u n a expresión similar. Overbeck. H. el 12 de febrero de 1887. Por fin. mi alegría fue extraordina­ ria: tengo que r e t r o t r a e r m e a mi conocimiento de Rouge etNoirde Stendhal p a r a recordar u n a alegría igual. Nietzsche amplía la anterior alusión: «¿Conoce usted a Dostoievski? Excepto Stendhal. el capítulo titulado «Del pálido delincuen­ te» (edición citada. El conocimiento de Dostoievski por Nietzsche ha dado lugar a va­ riadas discusiones. propiamente u n a pieza de música. u n a especie de autoescarnio del 7vcoiH o a u x ó v . pero corre- . fecha­ do en «Ruta junto a Genova. 179. Al igual que el p r o b l e m a del «genio». En La genealogía de la moral (edición citada. y con Stendhal c u a n d o tenía treinta y cinco!) El instinto de afinidad (¿o qué n o m ­ bre le daré?) dejó oír su voz enseguida. 70-72). el pri­ mero. el segundo.¡yo un h o m b r e inculto que no lee "periódicos"! Un zarpazo casual en u n a t i e n d a de libros me p u s o ante los ojos su obra L'esprit souterrain. Taine? ¿Y de que me e n c u e n t r a infiniment suggestifl ¿Y de Dostoievski?» Al día siguiente. por lo tanto. En ella Buckle subraya ante todo la importancia del medio y niega que los «grandes hombres» sean las «causas» de los grandes hechos histó­ ricos. Véase. en las primeras semanas de 1887. a su amigo F. m o t e j á n d o l o de «plebeyo». en u n a nota escrita al margen. historiador inglés. el 23 de febrero de 1887. nadie me ha causado tanto contento y sorpresa: un psicólogo con el que "yo me entiendo"». motivadas sobre t o d o por los intentos de ocul­ tación llevados a cabo por la h e r m a n a . 177. en el otoño del año 1886». obra leída por Nietzsche. El n o m b r e de Dostoievski aparece citado por vez p r i m e r a por Nietzsche en u n a carta escrita desde Niza. Nietzsche lo zahiere. dice Nietzsche: «¿Te he hablado de H. En ella. o más bien en las últimas de 1886. Sobre Carlyle véase antes n o t a 134. pocos días más tarde.

L esprit souterrain. Lo p r i m e r o que he conocido de éL que acaba de aparecer en t r a d u c c i ó n francesa.» Nietzsche vuelve a aludir a Dostoievski en otras cartas. Les possédés y Humilles et offenses. La maison des morts. »Hasta ahora es poco lo que sé de su posición. Este t i e m p o fue decisivo: descubrió la fuerza de su intuición psicológi­ ca. es u n o de los "libros más h u m a n o s " que hay. a los veintisiete años condenado a muerte. que contiene dos relatos: el p r i m e r o . un libro que se abre en u n a libre­ ría. fueron: La maison des morts. con el m á x i m o respeto por el artista Dostoievski. encadenado. 180. Tin El Anticristo Nietzsche m e n c i o n a a Dostoievski en rela­ ción con Jesús. queda más completa en esta otra carta a P. indultado en el cadalso. se llama L'esprit souterrain. su fama.174 Notas gido a finales de este ano.su li­ bro de recuerdos de ese tiempo. pese a su ascendencia aristocrática. En su juventud le fue mal: enfermedad. de 7 de m a r z o de 1887: «Con Dostoievski me ha o c u r r i d o lo m i s m o que a n t e r i o r m e n t e con Stendhal: el contacto más casual. el s e g u n d o . aparece u n a clara alusión al «espíritu subterráneo». y en los fragmentos inéditos escritos desde el o t o ñ o de 1887 a enero de 1889 el n o m b r e del novelista ruso aparece n a d a m e n o s que doce veces. También he n o t a d o ya cómo la m á s reciente generación de novelistas france­ ses está completamente tiranizada por el influjo de Dostoievski y por los celos con respecto a él (por ejemplo.y el instinto que repen­ t i n a m e n t e dice que aquí he tropezado con alguien afín. es más. Entretanto. desconocimiento incluso del n o m b r e . po­ breza. que p r o n t o se hizo muy po­ pular en A l e m a n i a .un terrible y cruel escarnio del LvcoBi oavTÓv. q u e y o quedé totalmente ebrio de contento. en medio de autores de graves crímenes. pero trazado con u n a audacia t a n ligera y con tanto deleite de fuerza su­ perior. a quien pregunté en mi última carta. luego cuatro años en Siberia. Crime et chátiment. La expresión «existencia catilinaria». La descripción de su encuentro con la obra de Dostoievski he cha por Nietzsche a Overbeck en la carta antes citada. su his­ toria: m u r i ó en 1881. to­ das ellas en traducción francesa. Las obras de Dostoievski leídas por Nietzsche. u n a especie de música desconocida. su corazón se endulzó y se profundizó con ello . en u n a sesión del Parlamento celebrada el 30 de septiembre de 1862 dijo éste las si­ guientes p a l a b r a s : «Hay en el país t o d a u n a m u c h e d u m b r e de . he leído además Humilles et offenses (lo único que Overbeck cono­ cía). Gast. fue forjada p o r Bismarck. Paul Bourget). un v e r d a d e r o alarde genial de psicología . por recomendación de Overbeck.

entonces es c u a n d o debe e m p e ­ zar su interpretación. como me m a n d a Dios.Notas 175 existencias catilinarias que t i e n e n un gran interés en hacer revo­ luciones». el ajo y la t ]. las chinches. 181. acto V. wie es ein Gott mir gebeut. IV.11. d o n d e Nietzsche expone esta m i s m a doctrina.. antes bien. Wanzen und Knoblauch und í. que dice así: Vieles kann ich ertragen. Die meisten beschwerlichen Dinge Duld ich mit ruhigem Mut. p a r t e II. Véase antes n o t a 125. Conocidos versos del «Doctor Marianus» (hablando desde la cel­ da más alta y más pura) en el Fausto. Véase. el libro más independiente que existe. La mayor parte de las molestias las tolero con ánimo t r a n q u i l o . 209). 184. p p . Y en un frag­ mento inédito de julio-agosto de 1888 dice lo siguiente: «He dado . la carta a Meta von Salis. 187. Pero algunas me resultan tan repugnantes como el v e n e n o y la ser­ piente. Sobre Goethe y la Revolución francesa véase t a m b i é n Más allá del bieny del mal (edición citada. Viere: Rauch des Tabaks.» 189. si está bien a c u ñ a d o y fundido. 182. Nietzsche se refiere aquí a la Transvaloración de los valores. [ Yo puedo soportar muchas cosas. 188. de 7 de septiembre de 1888: «El año p r ó x i m o me decidiré a dar a la imprenta la Transvaloración de los valores. 186. página 30): «En otros casos la forma aforística p r o d u c e dificultad: se debe esto a que hoy no se da suficiente importancia a tal forma. Véase Tusculanas. Wenige sind mir jedoch wie Gift und Schlange zuwider. Sobre sus aforismos y las dificultades que ofrecen al lector dice Nietzsche en La genealogía de la moral (edición citada. «De las tarántulas» (edición citada. pues en varias cartas y apuntes la califica de ese m i s m o m o d o . 155-158). Son cuatro: el h u m o del tabaco. Palabras de Clotilde de Vaux. 185. Véase Ast habló Zaratustra. no q u e d a ya "descifrado" por el hecho de leerlo. y p a r a realizarla se necesita un arte de la in­ terpretación. 183.». p. 6. Un afo­ r i s m o . por ejemplo.. versos 11.990-91: Hier ist die Aussicht frei Der Geist erhoben. Nietzsche alude aquí al conocido n ú m e r o 66 de los Epigramas venecianos.

La descripción de su encuentro con la obra de Dostoievski he cha por Nietzsche a Overbeck en la carta antes citada. que contiene dos relatos: el p r i m e r o . es u n o de los "libros más h u m a n o s " que hay. indultado en el cadalso. Gast. queda más completa en esta otra carta a P. En su j u v e n t u d le fue mal: enfermedad. u n a especie de música desconocida. pese a su ascendencia aristocrática. desconocimiento incluso del n o m b r e . en m e d i o de autores de graves crímenes. es más. que acaba de aparecer en t r a d u c c i ó n francesa. luego cuatro años en Siberia. pero trazado con u n a audacia tan ligera y con tanto deleite de fuerza su­ perior. un v e r d a d e r o alarde genial de psicología . »Hasta ahora es poco lo que sé de su posición. el s e g u n d o . a quien pregunté en mi última carta.» Nietzsche vuelve a aludir a Dostoievski en otras cartas. L esprit souterrain. y en los fragmentos inéditos escritos desde el o t o ñ o de 1887 a enero de 1889 el n o m b r e del novelista r u s o aparece n a d a m e n o s que doce veces. a los veintisiete años condenado a muerte. por recomendación de Overbeck. fue forjada por Bismarck. Lo p r i m e r o que he conocido de él. su his­ toria: m u r i ó en 1881. En El Anticristo Nietzsche m e n c i o n a a Dostoievski en rela­ ción con Jesús. po­ breza.su li­ bro de recuerdos de ese t i e m p o . Tambiénhe n o t a d o ya cómo la más reciente generación de novelistas france­ ses está completamente tiranizada por el influjo de Dostoievski y por los celos con respecto a él (por ejemplo. La maison des morts.174 Notas gido a finales de este ano. Crime et chátiment. de 7 de marzo de 1887: «Con Dostoievski me ha o c u r r i d o lo m i s m o que a n t e r i o r m e n t e con Stendhal: el contacto más casual. se llama L'esprit souterrain. Este t i e m p o fue decisivo: descubrió la fuerza de su intuición psicológi­ ca. que p r o n t o se hizo muy po­ pular en A l e m a n i a . 180. su corazón se endulzó y se profundizó con ello . La expresión «existencia catilinaria». con el m á x i m o respeto por el artista Dostoievski. encadenado. Las obras de Dostoievski leídas por Nietzsche.un terrible y cruel escarnio del LvcoBi oaoTÓv. que yo quedé totalmente ebrio de contento. un libro que se abre en u n a libre­ ría. to­ das ellas en traducción francesa. Les possédés y Humiliés et offenses.y el instinto que repen­ t i n a m e n t e dice que aquí he tropezado con alguien afín. Paul Bourget). fueron: La maison des morts. Entretanto. aparece u n a clara alusión al «espíritu subterráneo». he leído además Humiliés et offenses (lo único que Overbeck cono­ cía). su fama. en u n a sesión del Parlamento celebrada el 30 de septiembre de 1862 dijo éste las si­ guientes p a l a b r a s : «Hay en el país t o d a u n a m u c h e d u m b r e de .

Véase. 187. 1 8 1 . página 30): «En otros casos la forma aforística p r o d u c e dificultad: se debe esto a que hoy no se da suficiente importancia a tal forma. Sobre sus aforismos y las dificultades que ofrecen al lector dice Nietzsche en La genealogía de la moral (edición citada. [ Yo puedo soportar muchas cosas. La mayor parte de las molestias las tolero con á n i m o tranquilo. 183. la carta a Meta von Salis. wie es ein Gott mir gebeut. Palabras de Clotilde de Vaux.» 189. y p a r a realizarla se necesita un arte de la in­ terpretación. Véase Así habló Zaratustra. Son cuatro: el h u m o del tabaco. entonces es c u a n d o debe e m p e ­ zar su interpretación. como me m a n d a Dios. versos 11. des Tabaks. mir jedoch wie Gift und Schlange zuwider.». 188. 184. p. Véase antes n o t a 125. acto V. de 7 de septiembre de 1888: «El año p r ó x i m o me decidiré a dar a la imprenta la Transvaloración de los valores.11. 186. p a r t e II. «De las tarántulas» (edición citada. el ajo y l a t ].990-91: Hier ist die Aussicht frei Der Geist erhoben. 155-158). Véase Tusculanas. por ejemplo. Y en un frag­ mento inédito de julio-agosto de 1888 dice lo siguiente: «He dado ..Notas 175 existencias catilinarias que t i e n e n un gran interés en hacer revo­ luciones». que dice así: Vieles kann Duld ich mit Wenige sind Viere: Rauch ich ertragen. 209). Die meisten beschwerlichen Dinge ruhigem Mut. 6. 185. Conocidos versos del «Doctor Marianus» (hablando desde la cel­ da m á s alta y m á s pura) en el Fausto. las chinches. antes bien. Nietzsche se refiere aquí a la Transvaloración de los valores. pues en varias cartas y apuntes la califica de ese m i s m o m o d o . si está bien a c u ñ a d o y fundido. Un afo­ r i s m o . IV. no q u e d a ya "descifrado" por el hecho de leerlo. el libro más independiente que existe. Pero algunas me resultan t a n repugnantes como el v e n e n o y la ser­ piente. d o n d e Nietzsche expone esta m i s m a doctrina. Wanzen und Knoblauch und t. pp. Sobre Goethe y la Revolución francesa véase t a m b i é n Más allá del bieny del mal (edición citada. Nietzsche alude aquí al conocido n ú m e r o 66 de los Epigramas venecianos. 182..

es más. q u e y o quedé totalmente ebrio de contento. y en los fragmentos inéditos escritos desde el o t o ñ o de 1887 a enero de 1889 el n o m b r e del novelista ruso aparece n a d a m e n o s que doce veces. to­ das ellas en traducción francesa. También he n o t a d o ya cómo la m á s reciente generación de novelistas france­ ses está completamente tiranizada por el influjo de Dostoievski y por los celos con respecto a él (por ejemplo. que p r o n t o se hizo muy po­ pular en A l e m a n i a . un libro que se abre en u n a libre­ ría. en u n a sesión del Parlamento celebrada el 30 de septiembre de 1862 dijo éste las si­ guientes p a l a b r a s : «Hay en el país t o d a u n a m u c h e d u m b r e de . que contiene dos relatos: el p r i m e r o . su fama. luego cuatro años en Siberia. En El Anticristo Nietzsche m e n c i o n a a Dostoievski en rela­ ción con Jesús. es u n o de los "libros más h u m a n o s " que hay. Gast. a quien pregunté en mi última carta. »Hasta ahora es poco lo que sé de su posición. se llama L'esprit souterrain. Lo p r i m e r o que he conocido de él. encadenado. L esprit souterrain.un terrible y cruel escarnio del LvcoBi oaoTÓv. Este t i e m p o fue decisivo: descubrió la fuerza de su intuición psicológi­ ca. fueron: La maison des morts. Les possédés y Humilles et offenses. que acaba de aparecer en t r a d u c c i ó n francesa. con el m á x i m o respeto por el artista Dostoievski. Crime et chátiment. he leído además Humilles et offenses (lo único que Overbeck cono­ cía).174 Notas gido a finales de este ano. su corazón se endulzó y se profundizó con ello . Paul Bourget).» Nietzsche vuelve a aludir a Dostoievski en otras cartas. fue forjada p o r Bismarck. u n a especie de música desconocida.y el instinto que repen­ t i n a m e n t e dice que aquí he tropezado con alguien afín. por recomendación de Overbeck. desconocimiento incluso del n o m b r e . pero trazado con u n a audacia tan ligera y con tanto deleite de fuerza su­ perior. pese a su ascendencia aristocrática. Las obras de Dostoievski leídas por Nietzsche.su li­ bro de recuerdos de ese t i e m p o . aparece u n a clara alusión al «espíritu subterráneo». po­ breza. La descripción de su encuentro con la o b r a de Dostoievski he cha por Nietzsche a Overbeck en la carta antes citada. un v e r d a d e r o alarde genial de psicología . en medio de autores de graves crímenes. su his­ toria: m u r i ó en 1881. En su juventud le fue mal: enfermedad. La expresión «existencia catilinaria». Entretanto. 180. a los veintisiete años c o n d e n a d o a muerte. indultado en el cadalso. de 7 de marzo de 1887: «Con Dostoievski me ha o c u r r i d o lo m i s m o que a n t e r i o r m e n t e con Stendhal: el contacto más casual. queda más completa en esta otra carta a P. el s e g u n d o . La maison des morts.

el ajo y la f ]. p a r t e II. y p a r a realizarla se necesita un arte de la in­ terpretación. Sobre Goethe y la Revolución francesa véase t a m b i é n Más allá del bieny del mal (edición citada. Véase.» 189. Son cuatro: el h u m o del tabaco. La mayor parte de las molestias las tolero con á n i m o tranquilo. 188. Viere: Rauch des Tabaks. 209). Palabras de Clotilde de Vaux.». de 7 de septiembre de 1888: «El año p r ó x i m o me decidiré a dar a la imprenta la Transvaloración de los valores. no q u e d a ya "descifrado" por el hecho de leerlo.. si está bien a c u ñ a d o y fundido.Notas 175 existencias catilinarias que t i e n e n un gran interés en hacer revo­ luciones». versos 11. acto V. p. la carta a Meta von Salis. Véase antes n o t a 125.11. Nietzsche se refiere aquí a la Transvaloración de los valores. como me m a n d a Dios. Die meisten beschwerlichen Dinge Duld ich mit ruhigem Mut. 183. 182. por ejemplo. el libro más independiente que existe. antes bien. 187. Wanzen und Knoblauch und í. página 30): «En otros casos la forma aforística p r o d u c e dificultad: se debe esto a que hoy no se da suficiente importancia a tal forma. 184. Conocidos versos del «Doctor Marianus» (hablando desde la cel­ da m á s alta y más pura) en el Fausto. Véase Tusculanas.990-91: Hier ist die Aussicht frei Der Geist erhoben. 186. 185. Pero algunas me resultan t a n repugnantes como el v e n e n o y la ser­ piente. d o n d e Nietzsche expone esta m i s m a doctrina. las chinches. 6. [ Yo puedo soportar muchas cosas. entonces es c u a n d o debe e m p e ­ zar su interpretación. Nietzsche alude aquí al conocido n ú m e r o 66 de los Epigramas venecianos. Un afo­ r i s m o . 155-158). pues en varias cartas y apuntes la califica de ese m i s m o m o d o .. Véase Así habló Zaratustra. wie es ein Gott mir gebeut. que dice así: Vieles kann ich ertragen. 181. «De las tarántulas» (edición citada. Sobre sus aforismos y las dificultades que ofrecen al lector dice Nietzsche en La genealogía de la moral (edición citada. Y en un frag­ mento inédito de julio-agosto de 1888 dicelo siguiente: «He dado . Wenige sind mir jedoch wie Gift und Schlange zuwider. pp. IV.

§ § 31 y 144. II. Por ejemplo. género predilecto de los filósofos cínicos de la A n ­ tigüedad.261 y 474. t a m b i é n Tucídides es citado n u ­ merosas veces en sus obras por Nietzsche. Wilhelm Paul Corssen (1820-1875) fue profesor de historia en Pforta d u r a n t e la época en que Nietzsche estudió en aquella insti­ tución docente. § 109. El m á s destacado cultivador de ella fue Menipo de Gádara. él p o n í a la ambición de su p l u m a en «imitar en rigor y concisión a mi modelo Salustio». Humano. en Humano.a los alemanes?» A propósito de Salustio dice Nietzsche en Ecce homo (edición cita­ da. «Opiniones y sentencias mezcla­ das». Sobre este p u n t o véase ya El nacimiento de la tragedia (edición ci­ tada. 196. en sus ejercicios escolares. titulado «Increencia en el " m o n u m e n t u m aere perennius"». Véase Diógenes Eaercio. se caracterizaba por su a b i g a r r a m i e n t o y confusión de estilos. El aprecio de Nietzsche por Horacio se manifiesta t a m b i é n en otros m u c h o s lugares de sus obras. cuyos escritos. 194. II.con éste les doy el más i n d e p e n d i e n t e . «El caminante y su sombra». 193. I. Eos sofistas». p. Véase. ¿Cómo?.6. Al igual q u e o c u r r e con Horacio. e s t a b a n g o b e r n a d a s por principios filantrópicos y honestos? ¿Acaso se le hace a Tucídides algún r e p r o c h e por el discurso que 190. V a r r ó n escribió u n a obra titulada precisamente Saturae Menippeae. ¿quieres arrojar perlas . 192. I. »¿Se cree acaso que aquellas p e q u e ñ a s ciudades libres griegas. § 168 (donde manifiesta su predi­ lección p o r Tucídides frente a Platón). que con g u s t o se h a b r í a n devorado u n a s a otras por rabia y por ce­ los. Véase. el § 22 de Humano. § § 49 y 276. . Eos r o m a ­ nos imitaron ese estilo (en el que se entremezclaban prosa y verso) en su satura. 197. 198. .176 Notas a los alemanes el libro más profundo que ellos poseen. me dice a esto mi mala conciencia. no conservados. Aurora. 191. llenaban trece libros. 44) que.tienen el valor que poseen t o d o s los espíritus fuertes p a r a saber su i n m o r a l i d a d . por ejemplo. § § 86 y 313. . 111. tomo I. 120-121 y 223-224. demasiado humano. 195. demasiado humano. Dice así este frag­ m e n t o : «Eos sofistas no son otra cosa que realistas: los valores y prácticas c o n o c i d o s por t o d o s los formulan ellos elevándolos al r a n g o de valores. sin embargo. Es el único de sus profesores de Pforta que Nietzs­ che cita en sus o b r a s . titulado «Ea lucha de la ciencia. Ea «diatriba». demasiado humano. mi 'Laralustra. etc. pp. «El caminante y su sombra». Esta concisa i n d i c a c i ó n es desarrollada a m p l i a m e n t e por Nietz­ sche en un i m p o r t a n t e fragmento inédito de la primavera de 1888. §§ 92.

205. Recuérdese q u e E / nacimiento de la tragedia contiene ya u n a polé­ mica latente contra W i n c k e l m a n n y Goethe.Notas p o n e en boca de los enviados atenienses. 202. cuando tratab m e d o s acerca de la r u i n a o la sumisión? 177 »Hablar de la virtud en medio de esa terrible tensió posible más que a los tartufos perfectos . cuando adoptar el partido de la v i r t u d y la justicia. «El ú l t i m o discípulo del filósofo Dioniso» es definición que Nietzsche se había aplicado ya a sí mismo en Más allá del bien y del mal (edición citada. edición citada.47. 203. En El nacimiento de la tragedia (1872). p. Nietzsche repite estas ideas en Ecce homo (véase edición citada. Véase antes n o t a 109. eremitas. que a partir de la obra de Winckelmann Gedanken über die Nachahmung der griechischen Werke in der Malerei und Bildhauerkunst [Pensamientos sobre la imitación de las obras griegas en la pintura y la escultura] (1755). «El maestro del eterno retorno» es la definición que sus animales le d a n a Zaratustra: «Pues tus anima- . 268). dirigida contra la Simbólica de Creuzer. gentes que negaban para poder vivir.pero su h o n o r estaba en no cultivar ninguna p a t r a ñ a con grandes palabras y virtudes. p. es utilizada muv frecuentemente por Nietzsche. Ch.o a hombres ' n ° !E m a r g e n . 207. llegó a convertirse en el tópico de la conversación alemana para referirse a los griegos. Nietzsche había leído la obra de Eobeck en sus años de estudiante. 201. pero siempre con ironía.205. popularizada en Alema nia sobre t o d o a partir del Wilhelm Meister. fueron judíos o yo no sé q u e ° Ea táctica empleada por Grote para la defensa de los sofistas es fal sa: quiere elevarlos a la categoría de hombres de honor y a están dartes de la moral . cfr. Eobeck (1781-1860). Simplicidad elevada: hohe Einfalt Nietzsche se burla aquí de la ex­ presión edle Einfalt und stille Grosse [noble sencillez y tranquila g r a n d e z a ] . V ease El Anticristo. 46. Su obra más importante es Aglaophamus seu de Theologiae mysticae Graecorum causis. p p . pp. fugitivos y emigrantes de la realidad '»°d ellos.. 206.. »Eos sofistas eran griegos: Sócrates y Platón.» 199. 77). 200. § 45. Ea expresión «alma bella» (schóne Seele). 87-89. A. de Goethe (cuyo sexto libro se titula «Confesiones de un alma bella»). 204. fue profesor en Witt e n b e r g y en Kónigsberg. Ea polémica de Nietzsche contra Aristóteles en este punto se desa­ rrolla asimismo a lo largo de El nacimiento de la tragedia. filólogo alemán. Se le deben importantes obras de gramá­ tica y de lexicografía.

Véase Así habló Zaratustra. quiéin eres tú y quién tienes que llegar a ser: tú eres el maestro del eterno reltorno . edición citada.178 Notas les saben bien. 308. § 29 (edi­ ción citada. 299-300). 208. «De taablas viejas y nuevas».¡ése es tu destino!» Véase Así habló Zaratustra. oh Zaratustra. . p. p p .

51 .57 . 31 33 . Habla el martillo Notas del traductor.índice Introducción de Andrés Sánchez Pascual C R E P Ú S C U L O DE LOS Í D O L O S 7 29 Prólogo Sentencias y flechas El problema de Sócrates La «razón» enla filosofía Cómo el «mundo verdadero» acabó convirtiéndose en una fábula La moral como contranaturaleza Los cuatro grandes errores Los «mejoradores» de lahumanidad Lo que los alemanes están perdiendo Incursiones de un intempestivo Lo que yo debo a los antiguos.43 .59 67 77 83 91 13 7 14 5 14 7 .

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