SUEÑOS PRESTADOS

(Borrowed Dreams)
MAY McGOLDRICK

RESUMEN ¿Casarse con el conde de Aytoun? ¡Imposible! Millicent Wewntwort conserva un recuerdo tan horrible de su primera experiencia matrimonial que se ha jurado no volver a repetirla nunca. Sin embargo no le queda un penique y la propiedad donde tiene refugiados a los esclavos que su difunto marido tenía en Jamaica está amenazada de embargo. De modo que es mejor aceptar la propuesta de la condesa viuda ya que solo se trata de un matrimonio de nombre. A cambio, Millicent disfrutará de una total independencia económica y podrá asegurar el futuro de sus protegidos. Cuando se conoce al que será su marido, no puede evitar un estremecimiento. Paralítico por culpa de un accidente, con el pelo revuelto y sin afeitar, Lyon Pennington, cuarto conde de Aytoun, parece que también ha perdido la razón. Pero ahora es demasiado tarde para dar marcha atrás.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Capitulo 1
Londres, enero 1772 —¡Esta no es la dirección correcta! En vez de girar hacia el antiguo templo, el carruaje se había dirigido hacia el oeste, hacia Fleet Street, y el cochero se estaba abriendo paso con dificultad por un camino entre la intensa circulación de la City. El abogado levantó su bastón para golpear el techo, pero la enguantada mano de Millicent apoyada en la suya, se lo impidió. —Se dirige hacia donde yo le he ordenado, sir Oliver. Tengo un asunto urgente que arreglar en el desembarcadero. —¿En el desembarcadero? Pero…no puede olvidarse de su cita señora. —No me llevará mucho tiempo. El se apoyó en el asiento aliviado. —Entonces me gustaría aprovechar para hacerle algunas preguntas sobre la entrevista a la que hemos sido convocados esta mañana. —Se lo ruego, sir Oliver—dijo tranquilamente Millicent—¿Podría esperar un poco? Me temo que en este momento tengo la cabeza en otra parte. El abogado se tragó las preguntas mientras lady Wentworth se volvía a mirar por el cristal. No tardaron en pasar ante la catedral de San Pablo antes de descender por las calles malolientes hasta el Támesis. Cuando cruzaron Fish Street y sus muelles, Oliver Birch no pudo contener por más tiempo su lengua. —¿Podría al menos decirme de que se trata, lady Wentworth? —Nos dirigimos a una subasta. El hombre miró a la muchedumbre formada por trabajadores, rateros y prostitutas. —Espero, milady, que se quedará en el carruaje y me permitirá que envíe a alguien para que vaya a buscar lo que quiere comprar. —Lo lamento señor, pero debo verlo por mi misma. El abogado se sujetó al asidero de la portezuela cuando el coche entró cabeceando en el patio de un edificio en ruinas de Brook´s Wharf. Elegantes caballeros y vendedores desarrapados se mezclaban de forma extraña para asistir a la venta que parecía estar ya muy avanzada. —Explíqueme al menos lo que ha venido a hacer aquí, lady Wentworth. Birch se bajó el primero. A pesar del fuerte aire, el olor era nauseabundo. —Me enteré de esta venta esta mañana en La Gazette —contestó Millicent quitándose la capucha antes de aceptar la mano que le tendía el abogado. Están liquidando los bienes de un médico difunto llamado Dombey. Volvió

Traducción Rosanic, corrección Cari

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de Jamaica arruinado el mes pasado y sucumbió a una enfermedad hace unos diez días cuando le iban a meter en la cárcel de deudores. A Birch le costaba seguirla mientras ella se abría camino hasta la primera fila. —¿Y puedo preguntarle que es lo que le interesa de las cosas del doctor Dombey? Ella no contestó y el vio la mirada gris de su clienta observando los objetos expuestos en un estrado improvisado. Millicent se volvió con ansiedad hacia las grandes puertas que conducían al interior del establecimiento. El empleado estaba sacando a una africana famélica, envuelta en una vieja manta bajo la cual solo llevaba puesta una camisa sucia. Pusieron una caja encima del estrado y la mujer con las muñecas y los tobillos encadenados fue empujada bruscamente hasta allí. Birch cerró los ojos por un instante para controlar el asco que le provocaba ese vergonzoso y bárbaro comercio que todavía se practicaba en su país. —Vean damas y caballeros, esta esclava era la doncella personal del doctor Dombey—anunció el director de la subasta—Es la única negra que se trajo de Jamaica. Desde luego no es hermosa, con todas esas arrugas debe ser mas vieja que Matusalén, pero, amigos míos, es una verdadera reina africana. De modo que, aunque su valor es de treinta libras empezaremos la subasta con… ¡una libra! Se oyeron unas groseras carcajadas entre la gente. —Bueno, bueno ¿Qué dicen de diez chelines?—preguntó de nuevo el subastador—Les aseguro que tiene buenos dientes. Abrió cruelmente los labios resecos de la desdichada. —¿Diez chelines? ¿Quién la quiere por diez chelines? —¿Para que puede servir?—gritó un hombre. —Cinco, señores ¿Quién ofrece cinco? —Esa mujer solo es una vieja esclava inútil—dijo otro. Intranquilo, Birch se volvió hacia Millicent y vio lágrimas brillando en sus ojos. —Este no es lugar para usted milady—dijo suavemente—No es bueno que presencie esta escena. Lo que usted vino a buscar seguramente ya ha sido vendido. —El anuncio decía que era una hermosa joven—exclamó un hombre lanzando un ejemplar de La Gazette a la anciana africana. —¡Cinco libras!—declaró Millicent con voz alta y clara. Todos los ojos se volvieron hacia ella. Incluso el subastador se desconcertó por un momento. Birch vio que los ajados párpados de la mujer se abrían una fracción de segundo y que su mirada se posaba en Millicent. —Bien señora. La subasta empieza a… —¡Seis libras!
Traducción Rosanic, corrección Cari 3

Esta segunda apuesta dejó una vez más al voceador sin palabras. Los asistentes se volvieron hacia el hombre del fondo que había hablado. —¡Siete!—insistió Millicent. —¡Ocho! El hombre del estrado puso una amplia sonrisa mientras la muchedumbre abría paso a un individuo bien vestido que tenía un periódico enrollado en la mano. —Veo que el secretario del señor Hyde está entre nosotros. Gracias por su apuesta Harry. —¡Diez libras!—continuó Millicent con determinación. Birch dejó vagar su mirada entre los carruajes aparcados en el patio preguntándose desde cual de ellos estaría dando las órdenes Jasper Hyde. Era el propietario de una vasta plantación en las Antillas y no había perdido ni un minuto en hacerse con todas las propiedades de su pretendido amigo Wentworth en el Caribe después de su muerte para cobrarse lo que este le debía. Como si eso no hubiera sido suficiente, desde que regresó a Inglaterra, el señor Hyde se había declarado enemigo de lady Wentworth y se había apoderado de los pagarés y ordenes del pago que el difunto había dejado tras de si. —¡Veinte! Se oyó un murmullo general de incredulidad y la gente se removió. —Treinta. El abogado se volvió hacia Millicent. —Está jugando con usted milady. No creo que sea sensato que… —¡Cincuenta!—estaba diciendo el secretario con la mayor frialdad del mundo. Un grupo de marineros hostigó al hombre que estaba haciendo subir tan descaradamente la subasta. —No puedo dejar que lo haga. El doctor Dombey y esta mujer pasaron mucho tiempo en las plantaciones de Wentworth en Jamaica. Según John y algunos otros en Melbury Hall, ella se convirtió en un personaje muy importante para ellos. Dirigió una señal con la cabeza al voceador. —Sesenta libras. El empleado de Jasper Hyde pareció un poco avergonzado. Miró a la zona de los carruajes y luego el periódico enrollado se levantó antes de que el subastador tuviera tiempo de repetir la apuesta. —Setenta. La muchedumbre se estaba sublevando contra la obstinación del secretario. Algunos marineros avanzaron hacia el amenazantes, mascullando insultos. —Esto solo es un perverso juego para el señor Hyde—murmuró Millicent —Se decían muchas cosas sobre sus barbaridades en Jamaica. Y todavía
Traducción Rosanic, corrección Cari 4

Unos minutos después volvieron los marineros farfullando. No rinde cuentas a nadie y se burla de las leyes. los marineros perdieron la sangre fría y se lanzaron contra el. Ella apretó los puños. estaba seguro de que todo había sido cuidadosamente amañado. Compró todos los pagarés de su esposo y pudo haber hecho lo mismo con Dombey. —¡Cien libras! El anuncio del secretario fue ahogado por las protestas de la gente y retrocedió unos pasos en dirección a los carruajes. sir Oliver. después de todo el daño que les causó Wentworth. Traducción Rosanic. Millicent. probablemente la matará. pero tiene que pagar el mes próximo. que se ocupara de los intereses de lady Wentworth. —¿Está bien señora?—preguntó el voceador—¿Renuncia usted? —Ochenta—lanzó ella con voz un poco temblorosa. milady—dijo Birch con tono tranquilo pero firme—Piense en los reconocimientos de deuda de su esposo que todavía están en poder de Hyde. señora?—preguntó el subastador excitado. El hombre salió de allí a toda velocidad. muy pálido. Millicent puso una mano encima del brazo del abogado. —Puede que ya sea el dueño de esta mujer. un año antes. —Lady Wentworth puede quedarse a la negra por ciento diez libras. —Carece usted de medios. se dio media vuelta y levantó la mano. se dirigió hacia el coche. Pero no había podido imaginar hasta que punto.fue peor cuando tomó posesión de las tierras de mi marido y de sus esclavos. al llegar al centro del patio. Birch sintió deseos de perseguirle también. Sin embargo. Millicent—susurró Birch con autoridad. Sacudió la cabeza en dirección al subastador. ya había sido informado de la enorme compasión que sentía por los esclavos de su difunto marido. —¡Ciento diez! Se produjo una exclamación general y la gente abrió paso a la mujer que se dirigía directamente hacia el secretario. No después de haber fallado con los otros. Esta mujer presenció sus salvajadas y el va a hacerle daño. corrección Cari 5 . sir Oliver. —Lo sé. Cuando el conde y la condesa de Stanmore le encargaron. —¿Ciento diez. Al verle huir. Esto sería solo un medio para dejarla sin el dinero que le queda. —Le debo esto a mi gente. con la cabeza agachada y lágrimas en los ojos. Mi conciencia no me permitiría dar la espalda cuando tengo la oportunidad de salvar a esa mujer. Ante el tono irónico del secretario y su expresión despectiva. —No puede usted salvar a todo el mundo. ya se estaba batiendo en retirada. Ha podido retrasar una vez el plazo. Este.

Millicent pensaba en el dinero que acababa de gastar. Se masajeó las sienes que le dolían encontrando consuelo en la buena acción que acababa de llevar a cabo. —Eso es bastante seco. era necesario que salvara a esa mujer. bueno para invitarme. llegó hace tres días a Melbury Hall. Millicent vio a un hombre arrastrar a la mujer a través del patio con sir Oliver en los talones. Ciento diez libras representaban siete meses de salario para los veinte criados que tenía empleados en Melbury Hall. Nadie hubiera podido decir que Millicent Gregory Wentwoth fuera hermosa. Nos pondremos en camino mañana mismo. según los criterios de la alta sociedad londinense.—Dejando a un lado todas las vilezas del señor Hyde. —¿Por qué no espera en el coche milady. —No lo dudo—dijo ella tranquilamente mirando la puerta del almacén donde habían llevado a la mujer. sin contar con los trabajadores del campo. mientras me ocupo de las formalidades? Acababan de poner un objeto sobre el estrado que poco antes había ocupado la africana y varias personas se acercaron a verlo. —Ya somos dos. Mientras rodaban a través de la ciudad. Se estaba preguntando cuantas humillaciones iba a tener que soportar aún la desdichada antes de que la llevaran a casa del abogado. Todavía se negaba a pensar en lo que tendría que pagarle a Jasper Hyde el mes siguiente. sir Oliver. Traducción Rosanic. Sin más explicaciones. de que todo se hará con la mayor discreción. milady. Se supone que tengo que ir a la casa del conde de Aytoun en Hannover Square hoy a las once con mi abogado. ¿Conoce a la condesa? Millicent negó con la cabeza. Confieso que no se nada de todo ese asunto. pero lo que le faltaba en ese aspecto lo compensaba con su humanidad y su dignidad a pesar de toda una vida de opresión y mala suerte. mucho más interesados por el mueble que por el ser humano que había sido vendido unos minutos antes. —Esté segura. —Se lo agradezco. sir Oliver—contestó Millicent con cansancio—La nota que me envió para convocarme. —La llevaran a mi despacho esta tarde—anunció Birch poco mas tarde reuniéndose con ella—En vista de que no quiere que la lleven a la casa de su hermana. —No podemos evitar por más tiempo el motivo de la cita con la condesa viuda de Aytoun. ni elegante. Se abrió camino hasta el coche. corrección Cari 6 . Birch inclinó la cabeza con deferencia. Se estaban acercando a su destino cuando sir Oliver rompió el silencio. y su lacayo esperó para llevarle mi respuesta. La compra de esa mujer le había causado un enorme agujero a sus ahorros. me las arreglaré para encontrarle un lugar donde dormir mientras usted se prepara para abandonar Melbury Hall.

Proviene de una antigua familia y se casó por debajo de su condición. —Para tranquilizarla un poco—dijo el—la condesa viuda disfruta de un estatus social muy distinto al del señor Hyde o el de su esposo. el más pequeño. Un lacayo con librea dorada abrió Traducción Rosanic. lady Wentworth—continuó—Si me permitiera que les hiciera comprender en que situación… —No. se llama Beatriz. Todos adultos. no hablemos más del tema. Hizo una ligera pausa. En cuanto a David. En resumen. —Admiro sinceramente su valor.—No. —Se lo agradezco. Ni a la media docena de acreedores que empezaron a acosarme cada tres meses desde que murió Wentworth. Perfore. Millicent hizo un gesto de agradecimiento con la cabeza. Es escocesa de nacimiento y tiene sangre de highlander en las venas. es un alivio. milady. condesa de Aytoun. pero dicen que es excesivamente…”agarrada”. señor—le cortó ella rápidamente—No me avergüenzo de mi pobreza pero me parece indigno mendigar. La condesa llevaba una vida apacible hasta el escándalo que golpeó a la familia el verano pasado. corrección Cari 7 . Sir Oliver siempre había sido honesto con ella y sabía que no la traicionaría. —¿Tiene hijos? —Tres. —Tiene amigos muy generosos. no me la imagino prestándole dinero a Wentworth. —Como usted quiera milady. Si algo he aprendido en el último año y medio es que es imposible esconderse de las personas a las que mi marido debía dinero. Dispone de una enorme fortuna. es oficial en la Armada de Su Majestad. Se lo ruego. —¿Un escándalo? —Si. Eso no parecía demasiado escandaloso. los tres hermanos estaban encaprichados con ella pero ella se casó con el mayor y se convirtió en la condesa de Aytoun hace dos años. Sin embargo Millicent no tuvo tiempo de hacer mas preguntas ya que el carruaje se detuvo ante una elegante mansión de Hannover Square. Conociendo su preocupación por los detalles debí sospechar que no iríamos a esta entrevista sin estar preparados. ¿De que más se ha enterado sir Oliver? —Lady Archibald Pennington. También dicen que sus criados tienen que pelear para conseguir su sueldo. pero el año pasado tampoco conocía a Jasper Hyde. El segundo. Su marido murió hace algo más de cinco años. ¿sabe? Pero ninguno de los dos ignora que el estado de sus finanzas es un desastre. parece haber hecho una fortuna en las colonias americanas a pesar del embargo. Si lo entendí bien. el mayor. es el cuarto conde de Aytoun. Tengo que enfrentarles uno a uno e intentar un arreglo razonable para devolvérselo. Lyon Pennington. Causado mas o menos por una mujer llamada Emma Douglas.

joven. Siéntense los dos. —¿Ganó la subasta? Sorprendida. —Milady. Millicent hizo una reverencia. Un mayordomo de cierta edad fue a informarles de que la condesa viuda les estaba esperando. la condesa despidió a las criadas haciendo un gesto con la mano. al ver que tanto el como Millicent obedecían. El abogado. un hombre pálido de pie al lado del escritorio sobre el cual estaba abierto un informe y dos criadas. Luego. Sentada en un sofá. En el acogedor recinto había cuatro personas: la condesa. —¿De que tipo de escándalo se trataba?—consiguió murmurar Millicent mientras subían la enorme escalera. sin embargo no se avergonzaba de lo que acababa de hacer. apoyada en unos cojines y con una manta sobre las rodillas.la portezuela y otro les escoltó hasta las escaleras de mármol del gran porche. Por las puertas abiertas que daban al vestíbulo vio unos muebles Chippendale elegantemente colocados y alfombras de seda cubriendo el brillante suelo. —Ciento diez libras. —Los rumores dan a entender que el conde asesinó a su mujer—susurró Birch. Sir Oliver dio un paso hacia delante. corrección Cari 8 . —¿Puedo preguntar milady?… —No malgaste su saliva. Lady Aytoun parecía tener mala salud. Pero no veo lo que eso puede… —Añádalo a la lista sir Richard—ordenó la condesa al hombre que estaba en el escritorio—Una interesante causa. permaneció un instante boquiabierto. —Yo…Si—balbuceó Millicent—¿Pero como lo sabe? —¿Cuánto? A Millicent el interrogatorio le parecía fuera de lugar. Traducción Rosanic. —Pero… Se interrumpió al ver que se abrían las puertas del salón. Millicent se volvió hacia sir Oliver quien parecía tan asombrado como ella. al cual no habían llamado “joven” desde hacia décadas. Otro criado les recibió en el vestíbulo y Millicent le entregó su capa mientras admiraba el recinto semicircular al fondo de la estancia y las pinturas que decoraban el techo. observaba a sus visitantes por encima de las gafas. perdone el retraso. —¿Consiguió a la africana?—insistió la condesa.

Traducción Rosanic. Quiero que se case usted con mi hijo. —Ahora—continuó ella—llegamos al motivo de mi invitación. lady Wentworth. Y está usted muy por encima de todas mis expectativas. Con una licencia especial. sir Richard Maitland. corrección Cari 9 . el conde de Aytoun. Ese saco de huesos con color de pergamino es mi abogado. Lady Aytoun se quitó las gafas. —¿Una propuesta? —Desde luego. Está usted aquí porque tengo que hacerle una propuesta. Hoy mismo. Millicent hubiera sido incapaz de adivinar lo que siguió. Levantó una ceja señalando al hombre quien saludó y luego tomó asiento. Les conozco a los dos y ustedes también me conocen. —Algunos de mis empleados llevan un tiempo informándome sobre usted. —Pero ya basta de andarse con rodeos.—Muy bien.

Para Millicent. —Lo lamento pero no puedo.Capitulo 2 Millicent se puso en pie de un salto olvidándose de su buena educación. corrección Cari 10 . en ningún caso estoy dispuesta a… —Mi hijo está enfermo. lady Wentworth—cortó la condesa—Desde que tuvo un terrible accidente el verano pasado. Había soportado las cadenas de ese “bendito” estado durante cinco interminables años. entenderá mejor la razón de mi oferta. Millicent miró as u abogado que también se había puesto en pie. y de repente tuvo deseos de huir. Dio un paso hacia la puerta. —Siéntese lady Wentworth. lady Wentworth. Millicent no entendía como la anciana podía estar enterada de su mala suerte. —Ha cometido usted un error. —Es completamente inútil. no hay razón para que se asuste— continuó la viuda mas suavemente—Adivino su temor porque sé lo mucho que sufrió durante su matrimonio. La viuda hizo un gesto para detenerla. Las esposas no se beneficiaban de ninguna protección y sus maridos abusaban de ellas tanto mental como físicamente. —No lo creo. he hablado demasiado deprisa. —Su lacayo debió entregar el mensaje en la dirección equivocada. Cayó en una depresión de la Traducción Rosanic. Ya que me conoce tan bien. estar casada significaba pertenecer a un hombre. ha perdido el uso de las piernas y uno de sus brazos ha perdido toda la fuerza. ella se había jurado a si misma no volver a caer en la trampa. Los votos matrimoniales solo eran un medio para que los hombres controlaran a las mujeres y después de la muerte de Wentworth. milady. lady Aytoun. Pero lo que le estoy proponiendo no tiene nada que ver con la terrible situación que tuvo usted que soportar bajo la tiranía de su primer marido. Si tiene la bondad de permitir que le explique la triste situación en la que se encuentra mi familia. El tema me repugna. lady Aytoun. debería saber que mi aversión al matrimonio no tiene nada que ver con lo que pueda usted contarme sobre su familia. —Al menos déjeme terminar. Lo sé. Hablaba como si su vida fuera del dominio público. —Se lo ruego.

estoy gravemente enferma. Ha mencionado usted a los miembros de la familia. —Deben existir otros métodos. Por ese motivo le pedí que viniera a verme hoy. Amigos. En estos momentos mi principal preocupación es saber que le sucederá a Lyon cuando yo ya no esté aquí. La desesperación que se citaba en su voz llegó directamente al corazón de Millicent. —Pero seguramente tendrá usted otras posibilidades. Se lo voy a explicar.cual no puede salir. Una mujer enferma. Lord Aytoun es par del Reino y existen lugares y tratamientos… —Por favor. yo… —No se equivoque. y los médicos. el diablo se los lleve a todos. —A pesar de mi aspecto. corrección Cari 11 . milady. me estoy muriendo. La medicina hace progresos cada día sean cuales sean las enfermedades a tratar. —La compadezco de verdad. Contempló a la anciana condesa. estaba esperando para ver si ella decidía quedarse o irse. He tenido una vida muy completa. Bien. —Gracias. Millicent comprobó que Birch. familia. a que le torturen. Todavía la última semana leí un artículo en La Gazette. Le confieso que algo así habría acabado conmigo. los que quedan creen que si algo me sucediera habría que internar a Lyon en un manicomio. me he gastado una fortuna y no veo ninguna mejoría. milady. me da exactamente igual lo que me suceda. a que le purguen. Para ser franca. siéntese. —He intentado todos los métodos. Las manos de la condesa temblaban cuando se colocó bien la manta sobre las rodillas. ¡Pero el conde de Aytoun no está loco!—exclamó con sus azules ojos brillantes de ira—Me niego a que le aten. a que le sangren. lady Wentworth. así como por la media docena de personas que se ocupan de todas sus necesidades porque no sé como me las hubiera arreglado sin ellos. lady Wentworth. a pocos metros. —Francamente. Se sentó sin mucha convicción y la condesa se sintió inmediatamente aliviada. pero no veo como podría ayudarla. La máscara de energía había desaparecido dejando lugar a una simple mujer. Nada. no dejan de decirme cada día que a lo mejor no despierto mañana. personas que no sean unos perfectos desconocidos. Seguramente me hubiera visto obligada a internar a mi hijo en un manicomio. Un tal señor Payne afirmaba que las personas que sufren de “perdida de memoria o de distracción” podían por dos chelines y seis peniques. Le doy gracias a Dios por la devoción y lealtad de su ayuda de cámara. comprar un bote de “poción bienhechora” que les permitiría “recordar los mas pequeños detalles de su vida en breve tiempo” Se lo di a Lyon esperando una respuesta. Traducción Rosanic. a que le droguen con opio y a que se convierta en una fuente de murmuraciones para la alta sociedad. Una madre que intentaba asegurar el futuro de su hijo.

—Lo lamento mucho. Por otra parte. También me niego a darle infusiones de bosta de caballo. —Sigo sin ver como podría su oferta mejorar la vida de su hijo. era la dueña de sus decisiones y de las consecuencias de estas. Es allí donde tuvo lugar el accidente. Perfore no está ahora en Inglaterra y no tiene ningún interés en la mansión de la familia. Lyon es el heredero del título y hacia el se dirige la gente que depende de nosotros. Millicent había tenido tiempo de tranquilizarse. Nadie podía obligarla a hacer algo que no quisiera. No soy médico y sería incapaz de… —Necesita una casa nueva. Pero— precisó la condesa después de hacer una corta pausa—debe saber que mi intención es que este arreglo sea tan provechoso para usted como para mi hijo. Lyon llegó incluso a insistir para que su hermano Perfore asumiera el control de las propiedades. pero ya se curaron y sin embargo no puede moverlos. milady… —¡Yo también!—respondió la condesa con testarudez—Pero eso ya se acabó y me niego a meter a mi hijo en una casa de locos. Pero eso no da ningún resultado. —¿Por qué? ¿Es violento? —Desde luego que no—aseguró la condesa—Pero fue muy desgraciado en Baronsford. —Pero Baronsford es la menor de mis preocupaciones. su única recomendación es mantenerlo sedado. la casa ancestral de los Aytoun cerca de Edimburgo. Durante ese discurso. —En efecto. Pero los médicos “serios” como dice usted. Sé que desde que murió su marido usted ha acogido en su casa a antiguos esclavos. ¡Se acabó! —Sé que existen innumerables charlatanes. gente que se ocupe de el. de alondras hervidas y de gusanos. Necesito encontrar para mi hijo un lugar en el que nada le recuerde el pasado ni la pérdida que sufrió. el pasado otoño. No anda y no levanta el brazo derecho. De hecho. Traducción Rosanic. corrección Cari 12 . Agitó una mano con impaciencia. no saben ya que hacer.Ya estoy cansada de charlatanes y bufones que cantan las alabanzas de sus preparados de quien—sabe—que. Se lo he contado para que entendiera porque quiero alejarle de allí. Los condenados médicos dicen que debe haber alguna enfermedad oculta. Mire se le rompieron las piernas y los brazos. esos solo tienen una respuesta: “Sángrele y vuelva a sangrarle”. Aparte de las sangrías y las purgas. pero también debe haber médicos serios. En cuanto a los profesores de la Universidad. Ya estoy cansada de darle a mi hijo píldoras de todos los colores que no le hacen ningún bien.

pagará todas sus deudas y usted recibirá cada mes una cantidad suficiente para mantener Melbury Hall. solo tendrá que encontrar sitio para esa gente. —Su condición actual es suficiente argumento para una anulación—añadió sir Oliver. —Deseo incluir una cláusula que me garantice que no se impedirá el divorcio en el caso de que el conde recobre sus facultades. Le entregó la lista a sir Oliver. —Sin embargo es una posibilidad. Nos costó mucho obtenerlas todas y puede que falten algunas. antes de llegar al total que era una enorme suma. ninguno de los médicos que le han visto recientemente cree… La anciana se interrumpió para reafirmar la voz. corrección Cari 13 . Millicent cogió la hoja y la recorrió rápidamente con los ojos. —¿Qué me propone exactamente. —Envidio su optimismo. un divorcio o una anulación no supondría ningún problema. También tendrá de sobra para continuar con sus buenas obras. Sopesó los pros y los contras pero la balanza ya se estaba inclinando hacia un lado. Su administrador aquí presente las examinará y nos dará su opinión. Pero el precio la horrorizaba. —¿Qué sucedería con el arreglo si el conde de Aytoun se curara? —Me temo que no hay esperanzas. Otra vez el matrimonio. Ahora lady Aytoun le ofrecía la posibilidad de librarse de una vez por todas de las deudas de su marido. —Un acuerdo que de matrimonio solo tendrá el nombre. —Ningún médico cree que haya posibilidades de recuperación. Traducción Rosanic. A pesar de todo se negó a mostrar su tristeza. Los últimos seis meses habían sido especialmente difíciles. —Considerando la naturaleza del matrimonio y el estado del conde. pero llegará con su ayuda de cámara y sus criados. Usted sabe que la gente se regodea desvelando públicamente las deudas de sus semejantes por el simple placer de asistir a su ruina. Tenemos un médico que está dispuesto a ir regularmente a verle. el conde de Aytoun irá a vivir con usted a Melbury Hall. Millicent no podía creer que hubiera llegado tan lejos. —Querida. La condesa viuda miró a sir Richard quien se levantó. Se había pasado noches interminables despierta. Un simple contrato de negocios. lady Aytoun?—preguntó con voz neutra. A cambio Maitland. Millicent estaba completamente aturdida. mi abogado. le hizo una seña al abogado para que le entregara una hoja que parecía una lista similar a las que hacían los empleados del Banco. moviéndose en la cama mientras se preguntaba de donde iba a sacar dinero. esto es un resumen de todas las deudas que le dejó su difunto esposo.Sin esperar la respuesta de la joven. Si está de acuerdo con los términos del contrato.

Sin embargo mi entrevista de hoy con usted ha hecho que mi decisión se vea reforzada. La anciana miró un momento a la joven. —No me he perdido nada importante viviendo en mis tierras. —Por supuesto. su reputación de bondad y el estado de sus finanzas la convertían en la candidata ideal. Siguiendo mis exigencias. Traducción Rosanic. Y ese es en parte el motivo por el que está a punto de ahogarse en deudas. parece usted contentarse con su apariencia y no es coqueta. Su familia fue la que arregló el matrimonio. a Bath o al sitio de moda. desde que se quedó viuda. —Eso son cosas muy fáciles de averiguar y no dicen nada sobre mi carácter.—¿Alguna otra cosa? ¿Todavía tiene dudas? Al oír la pregunta. Durante los cinco años que duró su matrimonio nunca les contó a ninguno de ellos como la trataba su marido. —Si. milady. No es que se lo reproche. La condesa alisó la manta que tenía encima de las piernas. A fin de cuentas lo conozco casi todo sobre usted. Siempre había llevado una vida muy discreta y se preguntó que es lo que podían haber descubierto sobre ella. —Cierto. tiene veintinueve años y esta viuda desde hace año y medio. Acaba de descubrir el valor de la independencia y está intentando aprovecharse del poder que proporciona. Tiene poco amigos y su orgullo le impide pedirles ayuda aunque esté en las últimas. Aparte de una noche que pasa con su familia. —De acuerdo. ¿Por qué yo? Usted no me conocía ¿Qué le hizo elegirme? —No ha sido al azar. corrección Cari 14 . Su familia consta de dos hermanas mayores y un tío en el cual no confía en absoluto ya que la entregó a Wentworth sin averiguar antes como era. —¡Exacto! Y esa actitud es una de las cosas que más me gustan de usted. —En otro orden de cosas. —Estoy muy sorprendida. está liberando a sus esclavos… —Los esclavos de mi difunto marido—rectificó Millicent. —Mantiene poca correspondencia con su familia. y me gustaría tener una muestra de lo que ha averiguado. levantó la barbilla. Pero debo confesar que su historia. Espero que no se sienta dolida por las investigaciones que llevamos a cabo. de vez en cuando va a Londres y apenas ve a los suyos. Se llama Millicent Gregory Wentworth. No echará de menos las fiestas y no le reprochará a su esposo por no llevarla a Londres. ¿Qué mas? Si. Millicent levantó las cejas. milady. milady. De hecho nunca se ha relacionado con la alta sociedad londinense y. se ha refugiado en su propiedad en el campo. Además es usted inteligente y está dotada de una profunda compasión. mi abogado tenía una difícil tarea por delante.

pero le expliqué a mi hijo que el matrimonio sería considerado como una ayuda financiera por su parte y no como caridad. Rebecca tuvo que hacer creer a los demás que era viuda para ser aceptada en la ciudad. —¿Por qué hoy? ¿Por qué tan rápido? —Nunca permanece mucho tiempo alejada de Melbury Hall. Se apresuró a dejarla encima de una mesita al lado del conde. en la puerta intercambiaban nerviosas miradas. y. para conseguirlo. Rechaza la compasión. Uno o dos días y poco más. Traducción Rosanic. luego hizo una reverencia y fue a reunirse con los dos hombres. para apaciguar la cólera que se estaba apoderando de ella. corrección Cari 15 . Dos lacayos habían preparado una chaqueta larga de brocado. Millicent. Los músculos de su rostro estaban tensos bajo la barba hirsuta y sus ojos miraban fijamente un punto más allá del triste paisaje de Hanover Square. Con el nombre de señora Ford. —Si añadimos a eso los pocos amaneceres que me quedan por vivir. una corbata negra. —No sabía si conseguiría convencerla. estaba sentado delante de la ventana. no le quedan muchas cosas. Pero no se atrevían a acercarse a el. ya se había dado cuenta de que le resultaba imposible contratar y conservar a un buen administrador para Melbury Hall. medias y zapatos con hebilla para la boda. Millicent luchaba mentalmente consigo misma. un marido le resultaría muy útil para conseguir sus metas. lady Wentworth? Volvió al presente y miró directamente a la anciana dama. no quiero tentar a la suerte esperando más tiempo. un chaleco de seda. Efectivamente. —¿Qué opina Su Señoría de su gran proyecto? La condesa viuda hizo una profunda inspiración soltando el aire lentamente. —Es cierto. En mi opinión volverá mañana por la mañana. unos pantalones. necesitará la presencia de un marido que mantenga a los lobos alejados de su puerta. Entonces aceptó. Lyon Pennington. cuarto conde de Aytoun. pensó en la historia de su mejor amiga en Filadelfia. Es algo demasiado importante. —Ella está aquí—murmuró una joven que llegaba en ese momento con la bandeja del té. Incluso para asistir a una subasta en los muelles era indispensable que la acompañara un hombre ya que se suponía que el genero masculino era mucho mas inteligente que el sexo débil.Pero. —¿Qué le parece mi oferta. pero su orgullo permanece intacto.

—¿Qué estáis esperando?—gruñó—¡Su Señoría ya tendría que estar vestido!. milord. corrección Cari 16 . os daría una patada en el culo… Gibbs intentó tranquilizarse. El ayuda de cámara del conde era tan ancho y largo como los robles de Baronsford y sabían a lo que se arriesgaban si le contrariaban. señor. —Solo hace unos minutos que se ha calmado. pero una mirada de este le hizo retroceder. Le están esperando. se cayó al suelo. —Si tuviera tiempo. —Si. —Su Señoría ya había tomado la poción esta mañana—contestó Gibbs conteniendo la voz—No podéis darle mas cuando os venga en gana. —Su Señoría no tenía muchas ganas de vestirse esta mañana—susurró el que se llamaba John. No estaba ni dormido ni despierto. Gibbs. pero no tuvo bastante. milord—dijo el lacayo cogiendo la manta de encima de las rodillas del conde—El obispo lleva una hora en la biblioteca. El conde levantó por fin los ojos hacia los tres hombres. Los dos lacayos se apresuraron a obedecer. Antes de que sus asustados criados tuvieran tiempo de sujetarle. Gibbs cerró las persianas y se colocó delante de su señor. Traducción Rosanic. —Os libráis esta vez—empezó de nuevo—Todo el mundo está abajo y el conde sigue sin estar vestido. Con expresión feroz. señor Gibbs—añadió el otro—Lord Aytoun estuvo a punto de matarnos a los dos porque intentamos moverle. entró también en la habitación. milord. —Metedme en la cama—masculló el conde. Uno de los criados se inclinó para desabotonar el camisón del conde. Solo se tranquilizó cuando le dimos la medicina del nuevo médico. Las dos doncellas desaparecieron rápidamente. —Eso va a ser imposible. Uno de ellos cogió los pantalones de piel. Su madre insiste en que le vistamos. —Debemos prepararle. el conde se apoyó en los reposabrazos del sillón para levantarse. os retorcería el cuello. Otra criada trajo unas pastas y el ayuda de cámara del conde. —Lady Wentworth y su abogado han llegado.—La condesa viuda piensa que la visitante querrá ver a Su Señoría antes de la ceremonia—continuó en voz baja. Gibbs les hizo una seña para que le siguieran hasta el sillón del conde. Sin pensar en sus piernas inertes que hacía meses que no soportaban su peso. —Si. el otro la camisa y los dos vacilaron antes de acercarse al conde. —¿Milord? Lyon no parpadeó.

—Ponme en la cama—gruñó el conde apretando los dientes. ¿Fue el sedante que le habían administrado los criados o el conde se dio cuenta de que no tenía elección? Gibbs no habría podido decirlo. los meses de inmovilidad le habían debilitado pero sin embargo hacían falta varios hombres para moverle. milord. —El médico dijo que si se lo volvía a romper tendría que amputarlo. Se lo ruego. Si se entera de que ha decidido renunciar. Gibbs lanzó al sirviente una mirada asesina mientras le daba la vuelta con cuidado al conde. milord—dijo Gibbs moviendo el brazo que no parecía estar roto—Usted aceptó los planes de la condesa viuda. sabiendo que no había que tocarle cuando su ira amenazaba con explotar. Se mantenía prudentemente a unos pasos de distancia de su señor. la impresión puede ser fatal para ella. —¡Inmediatamente! —Su madre ha tenido una crisis esta noche—insistió Gibbs—Tuvimos que llamar al médico.—¡Señor! —¡Ha caído encima del brazo derecho! —Ayudadme a levantarle—ordenó Gibbs quien estaba ya de rodillas. —Si me lo permite. Sobre todo cuando no colaboraba. Golpeó el suelo con su puño útil. —Gibbs—masculló—¿Cree que esa mujer tendrá un solo momento de paz conmigo? Traducción Rosanic. —Lo único que la hizo salir de la cama esta mañana—continuó—fue su promesa de acceder a sus deseos. Lyon era tan robusto como su ayuda de cámara. corrección Cari 17 . pero en cualquier caso los lacayos se sintieron aliviados de que Lyon Pennington no luchara cuando le subieron al sillón. concédale un poco de paz en los pocos días que le quedan en el mundo.

taciturno. —Las apuestas ya están hechas—anunció el crupier. sonreía con arrogancia. milord. por la tarde. tocaban un arpista y un flautista. siempre había un montón de gente en las mesas de juego. Los gemidos se mezclaron con las exclamaciones de alegría y Hyde vio que Winchelsea.Capitulo 3 Jasper Hyde sacó su reloj de bolsillo. voy a hacer la misma apuesta que usted. Lord Winchelsea volvió a agitar los dados para probar suerte. Empezaba a reconocer a algunos caballeros de los que estaban a su alrededor entre los jugadores o la gente que simplemente bebía mientras miraba a los demás perder fortunas. pero eso era algo necesario si quería codearse con la nobleza. Hyde notó que su montón de fichas estaba disminuyendo rápidamente. —Siete. Hyde estaba observando el cubilete de dados que tenía el conde de Winchelsea. ya que todos se irían a cenar o bien en busca de otras diversiones típicamente londinenses. como todos los días. —¡Esto hay que celebrarlo!—le dijo al conde de Carlisle que estaba sentado a su izquierda. Eran casi las tres de la tarde y seguía sin tener noticias de ese condenado secretario ni tampoco de Platt. —Si no le molesta. Fuera cual fuera la hora. El joven conde había perdido más de trescientas libras esa semana pero ahora parecía que le sonreía la suerte. al lado de una enorme chimenea. Luego la clientela se haría cada vez mas escasa. mientras el director del establecimiento regañaba a un criado demasiado lento. El White´s estaba lleno a rebosar. y Hyde echó una ojeada a su alrededor. Este resopló contrariado y Winchester se volvió hacia Jasper. Traducción Rosanic. Detrás de el. El mismo había perdido más de lo normal. corrección Cari 18 .

milord?—preguntó Hyde.—Sabia decisión. Hyde dobló la apuesta. —¡Es usted el diablo en persona. están todos invitados. tiene usted razón Carlisle! Vamos. —No. corrección Cari 19 . —Las apuestas están hechas—mascullaba el crupier. —¿Por fin se lo llevan a Bedlam con los locos? —No. —¿Aytoun abandona Londres?—se extrañó alguien desde el otro extremo de la mesa. —Parece que el principal enemigo de nuestro amigo se va al campo mañana a primera hora. —Pronto nos enteraremos de que su sastre asedia su casa para que le pague. ¿Quiere unirse a nosotros? —Con mucho gusto. Hasta hace poco no dejaba usted de quejarse de la herida que le hizo en el hombro. —Se lo llevan. —Espero que esto no quiera decir que su suerte se ha acabado. —Conoce usted su temperamento tormentoso porque flirteaba con su mujer—se rió Carlisle—Y dice eso porque fue el único hombre que le retó a duelo. De modo que sigamos jugando y que Aytoun y su nueva esposa se vayan al diablo. En realidad he reservado un salón privado en el restaurante Clifton antes de que vayamos a Drury Lane. —Un deseo encantador por su parte. debería invitarnos a cenar a todos— lanzó lord Carlisle. a pesar de mis fervientes consejos—dijo Winchelsea agitando el cubilete—Pero igual esta condenado a ser prisionero el resto de su vida. Encantado con esa propuesta. —Yo no lo creo—declaró Winchelsea depositando el cubilete encima de la mesa—Conozco bien el carácter tormentoso de ese hombre y le creo perfectamente capaz de matar a alguien. Winchelsea agitó los dados. Y no conseguirá que me pelee con usted al alba en un rincón del bosque. Se oyó un rumor de aprobación y Winchelsea tiró los dados. Si hubiera ganado usted. —En vista de la buena noticia del día. amigo mío. Carlisle sonrió con suficiencia. —¡Seis!—anunció el crupier. para ser exactos—contestó Carlisle. Fue Carlisle quien le respondió. no le calumniaría de ese modo. —¡Maldición. Se vuelve a casar esta tarde. Hyde. Carlisle! Traducción Rosanic. —¿Puedo saber de que noticia se trata. —¿Me está acusando?—gruñó Winchelsea acalorado. —¿Quién iba a ser lo bastante estúpido para concederle la mano de su hija?—preguntó uno de los jugadores—¿No asesinó a su primera esposa? —Solo era un rumor infundado—protestó Carlisle.

y todos apostaron. con aspecto preocupado. La ira se apoderó de Hyde como un tornado. pero para el era otro golpe de mala suerte dentro de una serie de desgracias. ni usted ni el señor Platt. —Desembolsó una fortuna por esa inútil. No pensé ni por un minuto que usted querría pagar mas de cincuenta libras y sin embargo llegué a ofrecer el doble. golpeó violentamente al secretario en la cabeza. fuera de sí. Les hizo una señal a sus dos empleados para que le siguieran hasta un saloncito cercano a la entrada. ¿No entendió nada de lo que le dije? Sin embargo las instrucciones estaban muy claras: pujar y conseguir a la negra. Jasper Hyde. Traducción Rosanic. Hyde miraba los dados. patrón!—se disculpó Harry frotándose la cabeza. Perder cinco guineas de golpe sin duda parecía algo insignificante para todos esos nobles. —Eso no soluciona nada—intervino Platt nervioso—Hay otras maneras de recuperar a la esclava. y preparado para parar el siguiente golpe—Y la gente se puso en contra mía. Los ataques se producían de repente y en los últimos tiempos eran cada vez mas frecuentes. Se disculpó y se dirigió hacia Platt. este. Un lacayo le entregó a Hyde el bastón y el sombrero y le ayudó a ponerse el abrigo. le llevó hasta el vestíbulo donde esperaba el secretario. sin decir nada. El cubilete llegó a las manos de Carlisle. ¿Qué le importaba el precio? —¡Pero fue adjudicada en ciento diez libras. El dolor del pecho había disminuido un poco pero le seguía costando respirar. Al volverse.Sin preocuparse por el agridulce intercambio de los dos hombres. —Eso es lo que hice. —¿Dónde está? Platt cerró la puerta antes de contestar: —Harry no pudo comprar a la esclava. Pensaron que estaba haciendo que subiera el precio a propósito y se pusieron de parte de lady Wentworth. —Lady Wentworth asistió a la venta—explicó Platt quien se mantenía a una considerable distancia. —Tenía usted órdenes precisa. Esperó a que pasara la crisis procurando no llamar la atención. señor. Busqué el coche pero usted ya no estaba. —¡Usted si que es un inútil! Debería despedirle de inmediato. bastaba con subir la apuesta hasta que ganara. corrección Cari 20 . Era evidente que algo no iba bien. Contuvo el aliento cuando un violento dolor le atravesó el pecho y los hombros. Se apoyó en la mesa. Hyde vio con alivio que su hombre de negocios estaba en la puerta. El secretario retrocedió hasta llegar a la pared mientras su jefe le hundía dolorosamente la punta de su bastón en el vientre. Harry. pero el precio continuó subiendo. y… El bastón le golpeó en la muñeca arrancándole un grito. dejándole sin energía.

La anciana dejó caer unas gotas de agua y depositó un mendrugo de pan como ofrenda al lado. La habían llevado al despacho del abogado. Ella no lo había entendido demasiado bien ¿una mujer libre? También le había dicho que la dama. sir Oliver Birch. Los objetos estaban colocados sobre el hogar de ladrillo. sino es por medio de los acreedores de Dombey.Jasper Hyde. Lo que le sucedería de ahora en adelante era un misterio. Quizá ese enorme inglés tenía un alma después de todo. unas hojas secas y una pequeña bolsa con mechones de pelo. Cantó como reconocimiento por haber sido liberada de las cadenas. se dejó caer en un sofá y aferró con las dos manos el bastón para luchar contra el dolor que le dominaba. El canto ancestral se inició en su pecho. Ohenewaa recordaba muy bien el nombre de Wentworth. Tenía que dar las gracias por muchas cosas y sabía que los espíritus veían como se arrodillaba delante del altar improvisado. lady Wentworth estaría encantada de llevársela con ella al campo. El abogado le había explicado que muchos esclavos liberados vivían en Melbury Hall y que había muchas posibilidades de que Ohenewaa hubiera conocido a algunos en Jamaica. Ohenewaa no había podido esconder demasiadas cosas en las mangas de su camisa rota. Me comprometo a traerle a la esclava antes de que termine la semana. Onyame. Llamaron a la puerta y ella dejó de cantar. Pero eso fue antes de que el puño de acero de Jasper Hyde se cerrara en torno a sus gargantas. Pagó por esa esclava cinco veces su valor. —¿Puedo entrar? Los ojos azules miraban fijamente los objetos que había en el hogar con curiosidad. la corteza de un árbol. Balanceándose hacia delante y hacia atrás. Ahora era una mujer libre. le dio las gracias al Ser supremo. corrección Cari 21 . Recordaba la alegría que sintieron todos al enterarse de su muerte. Traducción Rosanic. había puntualizado. —Entonces cuento con usted—le dijo el plantador a su hombre de negocios—No nos queda demasiado tiempo. será por medio de su abogado. —Me llamo Violet—dijo con suavidad. por haberla librado de Jasper Hyde. Cogió un puñado de cenizas y se embadurnó el rostro. Una joven miró con prudencia el interior de la habitación. respirando con dificultad. El secretario se pegó a la pared. Unas pocas piedras. La había dicho que la dama del puerto ya había firmado los papeles que la liberaban de su condición de esclava. al comienzo de la tarde. Hyde lo pensó un momento y luego se levantó. —Afortunadamente fue lady Wentworth quien la compró—razonó Platt— Nos debe una fortuna y no tiene mas dinero. las manos y los brazos.

La anciana se levantó masajeándose las muñecas y fue a sentarse en el borde de la cama. Sin embargo eso no le produjo demasiada alegría. La doncella rodeó con cuidado. —Soy la doncella de lady Wentworth. Me ha mandado a preguntarle que es lo que necesita antes de que nos vayamos a Melbury Hall mañana por la mañana. casi con respeto. Se frotó los brazos. —¿De verdad? —Para empezar creen que nunca están solos. lo cual sucede. ¿Puedo entrar?—repitió. A Ohenewaa le sorprendió que le pidiera permiso. Depositó la bandeja encima de la estrecha cama y miró a su alrededor. al contrario. Enseguida vuelvo. no se puede confiar en un solterón como sir Oliver. —No. —Parece que tiene usted pan y agua. aunque les separen de sus familias. —Lo siento. Desde luego era libre. Francamente no—dijo Violet levantándose—Estoy muy contenta de que venga con nosotros. como el “rostro de Dios” en cierto modo. llegaremos a Melbury Hall mañana por la tarde. pero le dejaré mi abrigo. Cuando la criada se fue. Allí lady Wentworth. corrección Cari 22 . Ohenewaa contempló el bonito vestido de la joven. Están seguros de que el espíritu de sus antepasados les acompaña. —Como desee. Esto es un altar ¿no? Sé que ustedes consideran el altar como la entrada al paraíso. pero le he traído algo caliente. los objetos dispuestos ante la chimenea antes de poner unos troncos en ella. —¿Dónde aprendió todo eso? —En Melbury Hall tengo muchos amigos africanos y paso muchas horas en su compañía. Miró a Ohenewaa por encima del hombro y ésta contestó: —¿No le molesta siendo usted católica? —No. sabía lo cruel y duro que era el mundo. no pensé en traerle ropa limpia. Milady dice que. la admiro. Asintió con la cabeza sin levantarse. la señora Page y Amina. Para algunos de ellos sus creencias son mas fuertes que las mías. Por primera vez en sus sesenta años de vida era libre. voy a buscar una caja de yesca. pero no tenía ningún sitio donde Traducción Rosanic. —¿Le importa si enciendo la chimenea? Hace mucho frío. se ocuparan de usted. a pesar de su bondad. —Estaba usted rezando—dijo. encima de la mesilla de noche había una jarra y una palangana. Ohenewaa miró la puerta entreabierta. —A usted no el gusta estar sola.Llevaba una bandeja pero no pasó de la puerta.

era un verdadero desafío que no estaba segura de poder llevar a cabo con éxito. y espero que le pidan disculpas al personal por esta sobrecarga de trabajo. ella se había visto obligada a ir a caballo acompañada por un lacayo y el viento invernal la había congelado hasta los huesos. ni dinero para comprar pan. A pesar de todo. La cabeza le daba vueltas ante la tarea que tenía por delante. Después de la magnificencia de la casa de Londres. Cuando Violet volvió y encendió el fuego. O a lo mejor no. Tenga la bondad de transmitir mis órdenes a los mozos de establo para que hagan sitio a la carroza del conde. solo la muerte. Puede que en Melbury Hall encontrara una nueva esperanza. Durante los momentos pasados en compañía de la condesa viuda. que estaba colgado en una pared. Como Violet y la africana estaban dentro del carruaje. la incomodidad del viaje no era nada comparada con la angustia que sentía. La única cosa que no le habían preguntado era si aceptaba acompañar a esa gente al campo. pero el mundo no había cambiado demasiado. Para una esclava nada era seguro. pero lord Aytoun puede llegar en cualquier momento.ir. Seguía siendo esclava de la sociedad. Por fin era una mujer libre. Incluso había visto un cuadro de él. había oído hablar mucho de Baronsford. Millicent estaba delante de la chimenea de la biblioteca en compañía del ama de llaves y del mayordomo. —¡Pero milady!—protestaba el mayordomo—¿Quiere usted que lo hagamos todo en un día? ¡Es absolutamente imposible! Ya es mas de medio día y no vamos a tener tiempo de… —Señor Draper—cortó Millicent—tendremos aún menos tiempo si lo perdemos discutiendo. Y quizá debería estarlo. La señora Page y yo misma tenemos que ocuparnos inmediatamente del alojamiento de todos. Capitulo 4 —Sé que es algo inesperado. Luego comunique mis instrucciones a Jonah para el resto del personal. Había enviado a una criada para que se ocupara de sus necesidades. podía imaginar como podía ser el castillo situado en la frontera escocesa. Ohenewaa pensó en el gesto de lady Wentworth. Seguramente pensaban que debería estar agradecida por la oportunidad que le ofrecían. Hacer de una simple casa de campo como Melbury Hall una mansión digna de un conde. Traducción Rosanic. y realmente necesito la ayuda de todos. corrección Cari 23 . y para sus caballos. o quizá sean varias carrozas. El viaje desde Londres había sido incómodo. Se lavó las manos y la cara. ni trabajo para ganar dinero. el castillo de la familia Aytoun.

Conservar aquí un mayordomo parece ser una tarea muy difícil. De modo que le aconsejaría que volviera a pensar en su decisión de no usar más las cabañas. milady—respondió agriamente el mayordomo—le informo de que no hay ni un solo dormitorio libre en el segundo piso. Las dos mujeres se callaron hasta que el hombre cerró la puerta al salir. Ni siquiera los otros negros han conseguido hacerla entrar en la cocina. Violet le había dicho que se había negado a comer el día anterior y que tampoco quiso el abrigo que ella le ofreció. —Me temo que no puedo permitírmelo en ese momento. Cualquiera de ellas le parecerá un palacio comparada con lo que ha tenido hasta ahora.El mayordomo levantó ligeramente la nariz y se dirigió. Millicent movió la cabeza. este no es el mejor momento para desprenderme de el. ¿Quiere usted que se quede aquí. —Alójela en una de las dos habitaciones del señor Draper. Señora Page. impidiendo el paso? Millicent se reprochó en silencio no haberse ocupado antes de la antigua esclava. Millicent esperaba que fuera lo bastante inteligente como para comprender que tendría que cambiar de actitud en presencia de lord Aytoun. Traducción Rosanic. una de las primeras cosas que hizo Millicent fue sacarles de esa parte de la propiedad que llamaba el Grove. Draper se quedó inmóvil en la puerta. Con todos los campesinos que han abandonado las cabañas de los bosques para invadir la zona de los criados. ya no queda sitio para la africana. No deja de quejarse de lo pequeñas que son comparadas a las que ocupaba en la casa de sus anteriores señores. —Me ocuparé de ella en cuanto termine con la señora Page. A lo largo del río. muy estirado. plantada delante de la puerta. Puede usted marcharse. Cuando murió. —¿Cree que renunciaría de buena gana a su saloncito a favor de nuestra nueva invitada? Un brillo travieso iluminó los ojos del ama de llaves. —Mas bien creo que presentaría su dimisión con la más mínima indicación. —Antes de que mueva a todo el mundo. —Le repito que me ocuparé yo misma de esa persona. No quiere separarse de ese harapo que hace las veces de chal. hacia la puerta. corrección Cari 24 . —¿Y la mujer africana? Se niega a hablar. más allá del pequeño valle. señor Draper. Aunque el señor Draper tenga el record de permanencia en Melbury Hall desde la muerte de mi marido. milady. se levantaban las decrépitas chozas en las que Wentworth alojaba a la mayoría de los negros que mantenía como esclavos en Melbury Hall.

lo cual nos dejaría sitio para… El ama de llaves continuó detallando sus ideas pero Millicent volvió al problema que la preocupaba desde hacia algún tiempo. había realojado en las casitas cercanas a la granja a tantos como pudo y a los demás en su propia casa. podría segregar parte de los terrenos próximos al río y construir casas decentes para los obreros. Con sus limitados medios no había podido iniciar ninguna construcción. Tendremos que esperar a que esté aquí para tomar ese tipo de decisiones. Puede que más. si hiciera falta. Es escocés ¿Qué comen normalmente los escoceses? —No tengo ni idea. —Sin duda. Ahora su matrimonio le ofrecía una serie de interesantes posibilidades. Puedo ocuparme de eso ahora mismo. Después de haber vaciado las cabañas. Luego. creen que es su deber coger el testigo. En cuanto al resto de los criados. Podría también desecar los barrizales y levantar una pared de piedra para canalizar el río durante la crecida de primavera. —Es posible Mary. —Volvamos al tema de las habitaciones. Podrían irse ya. milady. Espero que le vaya bien al ayuda de cámara del conde. Pero eso solo era una medida provisional durante la temporada de la siega. milady? —Media docena por lo menos. milady. Ni siquiera las restauraciones. De ese modo podrá oírle cuando le llame su señor. Hice que airearan la cama mientras estuvo usted en Londres y solo hay que poner sábanas limpias para que todo esté en orden. —¿Y que debe saber la cocinera sobre lo que le gusta al conde? —No lo sé.—No es culpa suya. Son esos estúpidos individuos que con la excusa de que no tiene usted un hombre que le dé órdenes. Millicent apoyó una mano en el brazo de su fiel empleada. —¿Cuántos criados acompañaran al conde. Se preguntó si el conde aceptaría permanecer en una casa superpoblada el tiempo suficiente para que ella pudiera poner en marcha sus proyectos. podría poner a dos de las criadas con Violet. milady. —Hay que encender las chimeneas por si Su Señoría llegara hoy—suspiró Millicent—También tendremos que dejar una pequeña habitación de invitados para el médico del conde. ¿Cuánto tiempo se necesitaría para preparar las habitaciones de lord Wentworth para el conde? —Esas habitaciones se han mantenido limpias milady. sé que algunos de los campesinos han restaurado la lechería para trasladarse allí. Ignoro si viajará con su paciente y cuanto tiempo se quedará pero quiero que esté disponible. corrección Cari 25 . Traducción Rosanic. pero la realidad es que de quien no podría prescindir es de usted. Y también la que está al lado de la escalera de servicio. ¿Dónde cree que tomará sus comidas? —Está confinado en su sillón o en la cama.

había cuatro criados delante de la puerta visiblemente nerviosos. ¡Ya está aquí! Su ayuda de cámara me ha dicho que vaya a avisarla. Se ha caído delante de la cocina y creo que no respira. Millicent se dirigía hacia la puerta cuando una voz angustiada detuvo su impulso. ni a el ni a nadie mas. Quiero que los dos estén conmigo para recibir al conde. La verdad es que no sabía gran cosa sobre el. Violet? —¡Está muerta milady! Ohenewaa. Usted ya sabe que nadie puede detenerle cuando alguien se mete con Jonah. Millicent se dio media vuelta y corrió hacia las cocinas. no sin antes hacerle una señal al portero. corrección Cari 26 . El portero corrió hacia Millicent. El Buen Dios se ocupara de que todo vaya perfectamente. Esta casa es muy hermosa y usted es una anfitriona perfecta. —Dígale a la gente del conde que estaré aquí en un mo… —¡Milady!—gritaba un joven criado que llegaba del jardín—Se van a matar entre los dos. —En el patio milady. No debe inquietarse imaginando lo que puede pasar. dos carretas y cerca de media docena de criados a caballo. Una carroza. milady. —Temo que esta casa le parezca poco apropiada. para que Moisés no hiciera anda que pudiera ponerle en peligro. señora Page! Envíe a dos criadas a preparar las habitaciones. Salió rezando para que la anciana estuviera todavía con vida. —Ve rápido al patio a ayudar al conde de Aytoun y a su gente. Sin dudarlo. —¿Si. Algo que ha dicho el mayordomo…He visto que el viejo Moisés se acercaba. por encima de todo. —¡Rápido. Se volvió hacia su doncella. Millicent salió de allí con el ama de llaves. milady. El ama de llaves se apresuró a obedecer. Traducción Rosanic. En el vestíbulo de entrada con el techo en arco. —¡Oh no! Millicent se levantó las faldas y se precipitó hacia el jardín. para que el conde no se sintiera ofendido por su ausencia y. ¡seguro! —¿Quiénes? —El señor Draper y Jonah. —Se preocupa usted demasiado.—¿Y que le parecen los muebles de esta habitación? ¿Cree que le gustará estar aquí por las mañanas? Millicent miró los viejos pero cómodos sillones de la biblioteca y se dio cuenta de que no sabía en absoluto como iba a pasar el día su marido. Y vaya a buscar al señor Draper. Un poco mas tranquila.

pensó. de plata y nácar. señor Draper! La voz de Millicent hizo eco en los muros del jardín. miró por la otra ventanilla y vio las chimeneas de una casa. Lyon oyó el lejano murmullo del río y el grito de un pájaro asustado. Su vida estaba acabada. Su adversario levantó el arma. Bedlam. Traducción Rosanic. “lord escándalo”. ¡No estaba loco! Se levantó del asiento. La carroza estaba parada y buscó en vano. El mas joven de sus hermanos. No iba a dejar que le internaran. ¿Cuántos hombres morían así? se preguntó. Si le hubieran dado un arma hubiera acabado inmediatamente con su miserable existencia. Le parecía que llevaba durmiendo una eternidad. la niebla se levantó de golpe. Jonah había querido defender a su señora y ambos estaban a punto de llegar a las manos. Estaba en Bedlam. Lyon se despertó cubierto de sudor. se arrancó la manta que el habían puesto sobre las rodillas. hacía las veces de testigo. La pistola. notó que el pánico se apoderaba de el. Le habían administrado una de esas condenadas drogas antes de emprender el viaje. desvelando el rostro fantasmagórico de su enemigo. Se oyó el grito de una voz grave.La bruma del amanecer se aferraba a los árboles. la presencia de Gibbs. el sonido hizo eco antes de desaparecer. Antes de que Lyon tuviera tiempo de apretar el gatillo. Otro sueño. No conseguía aclararse la mente y. Aspiró el olor a tierra mojada como si fuera la última vez. dirigiendo el cañón hacia el cielo e hizo lo mismo. pero le habían mentido. David. Perfore estaba allí. en el interior. el rocío goteaba de sus hojas verde oscuro. ante el. una pesadilla como las otras. Dolorosamente aprisionado entre los dos asientos. corrección Cari 27 . El hombre que estaba cerca del árbol estiró la mano. parecía ser una prolongación del brazo de Lyon. Solo era un enfermo. un pañuelo revoloteó por un instante y luego tocó el suelo. ¡Otra traición! Con su mano sana. Había oído los gritos del mayordomo en cuanto dejó la casa: la llamó incompetente y perversa por haber llevado al infame escocés. a pesar de sus esfuerzos para evitarlo. pero su cuerpo le traicionó y se cayó al suelo. La ira reemplazó al miedo a la velocidad del rayo. —¡Está usted despedido. En ese momento ya no le preocupaba el lugar al que le habían llevado. a vivir bajo el techo de su difunto esposo. Habían dicho que le llevaban con su esposa al campo. La cortina de la puerta estaba abierta y vio unos muros de ladrillo y una alta verja de hierro forjado. un deshecho humano.

al cual había conocido fugazmente en Londres después de la ceremonia de la boda. Le he oído y Jonah tenía todo el derecho a enfadarse por las cosas poco consideradas que ha dicho de mí. Millicent sin embargo sabía que a pesar de su impresionante aspecto era el hombre más dulce del mundo…con la condición de que no hicieran daño a Jonah. milady—respondió el otro—Es algo entre yo y ese insolente esclavo. Por fin llegó alguien por el sendero y reconoció a Gibbs. —¡Desaparezca! ¡Ahora!—gritó Millicent sujetando a Moisés para que no interviniera. sino por falta de confianza en si mismo. —Quiero que recoja sus cosas y que abandone inmediatamente Melbury Hall. La verdad es que temía que Jonah no se defendiera. —La señora le ha ordenado que hiciera las maletas. y el insolente es usted. —Esto no tiene nada que ver con usted. Millicent se puso enseguida delante de Moisés que ya estaba preparado para atacar. —Exijo que se vaya a hacer las maletas inmediatamente. Volvió a dirigir su atención a Draper. —No sin antes acabar con el. le costaba conservar su puesto de regidor. pero Draper no dio señales de haberla oído. señor Draper—dijo Jonah. —¡Yo te enseñaré a abrir tu sucia boca delante de tus superiores! El mayordomo le empujó con violencia. el ayuda de cámara del conde. vio con sorpresa que Gibbs pasaba por delante de ella. A pesar de su inteligencia y su trabajo. Si Draper llegaba a pegar a Jonah. no se podía esperar que reaccionara como un hombre libre. Estaba a pocos pasos de los dos hombres. Le puso una mano en el brazo y sacudió la cabeza. corrección Cari 28 . su rostro llevaba las cicatrices de los golpes que había recibido por parte de los traficantes de esclavos y de plantadores como Wentworth. estaba segura. —En Melbury Hall no hay esclavos. Traducción Rosanic. Después de tantos años de golpes y humillaciones.—Está despedido. no porque no fuera capaz de hacerlo. —¡Le he ordenado que se fuera! Al tiempo que el mayordomo cerraba el puño. felicitándose de que por el momento se hubiera contentado con ser un espectador. Le lanzó una mirada de advertencia a Moisés. Moisés le mataría. señor Draper. Bajo la masa de pelo gris. expulsado. cogía a Draper por el cuello y le tiraba al suelo sin mas esfuerzo aparente que el necesario para tirar una manzana podrida recién arrancada del árbol. Rezaba para que un criado viniera a ayudarla. El mayordomo dio un paso hacia Jonah. Apretaba los puños y miraba a Jonah con desprecio.

pero le pareció que los asientos estaban vacíos. señor Gibbs— respondió ella antes de dirigirse a Draper—Le enviaran sus cosas a la posada del Cisne Negro. señor Gibbs? —No milady. No solo tenía una mirada sombría y amenazadora bajo unas espesas cejas oscuras. El rostro del mayordomo. Hizo una seña con la cabeza y el lacayo abrió la portezuela. había salido sin el chal. pensó Millicent. con las prisas. intento disimular su nerviosismo y se acercó a la carroza. le hizo una reverencia y fue a colocarse entre ellos. Sin embargo recordó lo que Violet le había dicho de la africana y Gibbs sorprendió su mirada ansiosa dirigida a la casa. —Creo que Jonah y Moisés estarán encantados de ayudarle. milady. —¿Su Señoría está en la casa. —He oído que milady le ordenaba que se fuera. su ama de llaves me encargó que le dijera que la africana está bien y que ha vuelto en si. El lacayo del conde era un robusto escocés de musculoso pecho y que llevaba el pelo sujeto en una coleta en la nuca. Lord Aytoun dormía de modo que le deje en la carroza. Un hombre al cual era mejor no enfrentarse. cretino. estos hombres seguramente me ayudaran a poner a este perro sarnoso en el camino a Saint—Albans. —¡Gracias! Millicent solo notó el frío cuando dio la vuelta a la esquina de la casa y recibió el viento en plena cara. señor? Puso un zapato sobre la nuca del mayordomo y pisó con fuerza. La señora Page salió corriendo por la puerta principal. Creí que preferiría recibirle usted misma antes de que le lleváramos dentro. —Si quiere volver a la casa. milady. En cuanto usted me lo permita. A una respetuosa distancia de la carroza. —Por supuesto—murmuró ella. Desde fuera no podía ver gran cosa. corrección Cari 29 . Sin aflojar la presión del pie. Los sirvientes del conde estaban esperando al lado de sus caballos. en el pueblo de Knebworth. había perdido toda su superioridad. Ya me voy señor. Muy consciente de las dos filas de miradas que la observaban. Con un escalofrío se dio cuenta de que. Draper debió ser de la misma opinión ya que su humor belicoso desapareció como por arte de magia. pasó por delante de Millicent. bajo el zapato del escocés. sino que no se podía hacer caso omiso al enorme tamaño de sus puños. la mayor parte de los criados se habían puesto en fila para recibir al nuevo señor.—Parece que le cuesta un poco obedecer a su señora ¿no. cuando pasé por delante de la puerta de servicio. Traducción Rosanic. —Si me lo permite. —Eso es lo que iba a hacer. Gibbs saludó educadamente a la mujer.

Se enderezó y se sentó en el asiento. —¡Gibbs! Había tanta furia en su voz que ella volvió a agacharse a su lado. —No tengo intención de llevarle yo sola a la casa. Traducción Rosanic. podría levantarle un poco y liberar el otro brazo. Abrió los ojos. Su expresión era de enfado.El estaba caído entre los dos asientos en una postura de lo más incómoda. Disimular la verdad siempre había sido su forma de evitar la humillación causada por el terrible trato que le dispensaba su marido. milord. Volvió a ver a Wentworth con las venas del cuello hinchadas. —Lo siento mucho. —Dígame que puedo hacer para ayudarle. y ella pasó por encima de sus botas para subir al coche cerrando después la puerta. Se ha caído del asiento. y se agachó buscándole el brazo derecho. Vaya a buscarle. deslumbrado por la luz. Pero la situación del conde de Aytoun era completamente distinta. el puño a punto de caer sobre ella… —Le he dicho que vendría enseguida—aseguró ella intentando tranquilizarle. Por un momento recordó vívidamente la época en la que ella se encontraba también en un coche. Con torpeza intentó encontrar un punto de apoyo firme. pero creí que estaría más cómodo en el asiento. No tardará en estar aquí. golpeada por Wentworth. —¡Gibbs! El alarido del conde la sobresaltó. —Lo siento. Lo cual reforzó su determinación. Sabía que no quería que sus nuevos criados le vieran así. He actuado sin pensar. El conde no contestó y ella levantó la vista hacia su rostro barbudo. —Si quisiera pasar su brazo izquierdo alrededor de mi cuello. —Los caminos desde Londres están en mal estado y no hay nada mas desagradable que hacer un largo viaje con destino desconocido y… Se interrumpió al ver una mirada asesina de su esposo. Ella se sintió aliviada al obtener por fin una respuesta. pero se dio cuenta de que la tensión que se veía en sus ojos azules estaba causada sobre todo por el dolor. milord. El estaba retorcido sobre si mismo. intentando desesperadamente esconder su rostro golpeado de las miradas curiosas. doblar las rodillas del conde y enderezarle los pies. pero… —¡Gibbs!—repitió en voz alta. intente… —Gibbs. —Su ayuda de cámara ha tenido la bondad de intervenir en una disputa entre dos de mis empleados. corrección Cari 30 . —Por favor. —Ahora viene. milord.

Traducción Rosanic. el peinado de Millicent estaba deshecho y sus extremidades estaban hechas un nudo con las del conde. Según Violet no ha pronunciado ni tres palabras desde Londres. un minuto después. la joven se había convertido rápidamente en la mano derecha de Mary. milady. Aunque fuera la esclava de Dombey. incluidas las de mi marido. ayudaba a sus semejantes en las plantaciones de caña de azúcar. —Perdone. Antes incluso de irme a Londres. un poco mas tarde—Pero el señor Gibbs dice que un tal doctor Parker vendrá dos veces al mes desde Londres y que se quedará a dormir aquí. Cuando Gibbs abrió la puerta. Cuando llegó una de las muchachas consiguió hacer que tragara unas cucharadas de sopa. Sin embargo ella no se dio por vencida.Esta vez no esperó a que él le diera permiso. pero después la pobre fue a colocarse al lado de la puerta. De modo que por el momento me gustaría poner a Ohenewa en la habitación que había usted preparado para el médico. No creí que tuviera tanta prisa por empezar la luna de miel. muchos trabajadores vinieron a echar un vistazo a la cocina para verla. corrección Cari 31 . Sin embargo ella sigue mirando la pared. El conde era un peso muerto. Mary ni siquiera parpadeó. En vano. milady ¿Quién es? —Está considerada como alguien muy especial. Jadeante. ya había oído hablar del valor de esa mujer. En cuanto supieron que estaba aquí. Casada con Jonah desde el verano. pero sé que pertenecía a un médico llamado Dombey. y ropa. Capitulo 5 —No viene ningún médico con ellos—le explicó Millicent al ama de llaves cuando ambas se dirigían a la cocina. Le cogió de la cintura intentando levantarle lo suficiente para liberar su brazo. Si me lo permite. con las mejillas ardiendo. un traficante de esclavos que residía en Jamaica. La señora Page no tardó en ir a dar instrucciones al personal y Millicent se sintió aliviada al comprobar que Amina hablaba en voz baja con la anciana negra. levantó la vista hacia el ayuda de cámara quien se quedó quieto levantando las cejas. —Le hace falta un baño. Es extraño. No conozco toda su historia. milady.

lo sabían y era extremadamente importante para ellos. Aquí necesitamos ayuda. Después de dirigir una breve mirada a Millicent. Ohenewa. ¿Quiere entrar por favor? —Me han dicho que era una mujer libre. —Parece hambrienta y agotada—contestó Millicent contemplando la delgada figura de la mujer que apenas se sostenía de pie al lado de la puerta. —Fui a la subasta ayer porque reconocí el nombre de Danbury en el anuncio del periódico. espero demostrar a mi gente. ¿Por qué se niega a entrar? —Por orgullo. sea cual sea el color de su piel. —Al darle la libertad estaba sin duda aliviando un poco mi sentimiento de culpabilidad. Ohenewa—le dijo con gentileza—No tiene porque quedarse ahí de pie. —Es cierto. Esta vez era ella la que miraba fijamente la pared. —Todos estamos muy contentos de que esté entre nosotros. —Mentiría si dijera que no vas a hacer anda. Volvió a dirigirse a la anciana. Trayéndola hasta aquí. Traducción Rosanic. nada más. Los oscuros ojos parecían ver hasta lo más profundo de su alma. —Yo no tengo esclavos. milady— dijo Amina reuniéndose con su ama. pero la verdad es que todavía no sé en que podría ayudar. Esa idea me carcome. ¡Hubo tantas vidas que no pude salvar! Hubiera debido ser más fuerte. —Vi como trataba Wentworth a sus esclavos en Jamaica. y a mi misma. no yo!—se defendió Millicent con vehemencia—Desde que murió me esfuerzo en reparar algunas de sus injusticias. Porque no me fue posible intervenir cuando Jasper Hyde se apoderó de la plantación de Wentworth. reaccionar más rápidamente. Me pregunto si yendo yo misma hasta allí hubiera podido conservar las plantaciones. que debemos tomar ejemplo de su fuerza y de su valor. Millicent se dirigió hacia la anciana que miraba tercamente la pared. la anciana se volvió de nuevo de cara a la pared. —Entonces no quiero entrar en la casa de un esclavista.—Todos le estamos muy agradecidos por haberla traído aquí. No sabe lo que le van a exigir aquí. Todas las personas que trabajan en Melbury Hall. —Soy curandera. están aquí por su propia voluntad. y cuyo rostro estaba marcado por la edad y las dificultades. —¿Qué espera de mi? ¿Qué tendré que hacer para ganarme la vida y el sustento? Millicent lo pensó un momento. —En Jamaica usted era la única persona en la que ellos podían confiar. corrección Cari 32 . —¡Era mi marido.

Señaló con la barbilla en dirección a Melbury Hall. el gigante de ojos verdes estaba allí. —Entiendo. Ned Cranch. —Al menos por el momento. Se levantó la falda que su señora le había regalado recientemente para sortear una rama rota. nerviosa. El no estaba allí y ella miró. alto. Iba a casarse. el suelo estaba helado. El aire era muy frío. Se habían conocido un domingo por la mañana en la iglesia. Atravesaba el bosque de ciervos al menos dos veces a la semana desde hacía mas de un mes para encontrarse con el. saludándola sin olvidarse de decirle un piropo sobre su belleza o su suave perfume. era un albañil que había llegado al pueblo en otoño para construir un granero nuevo. Salió del bosque y corrió hasta la pradera que había a los pies del pueblo. Pero no tuvo que esperar mucho tiempo porque ya unos poderosos brazos la estaban abrazando. Ahogando un pequeño grito. hasta que le encontremos un empleo ¿aceptaría usted quedarse en Melbury Hall como invitada? —Si paso por esa puerta no será para tranquilizar su conciencia sino para calmar mi hambre. —¡Te he echado tanto de menos Ned!—murmuró besando la sólida columna de su cuello. El se apoderó de su boca antes de que ella pudiera decir nada y ella sumergió los dedos en la espesa cabellera rubia abriendo mas los labios como el la había enseñado. —Lo sé. yo también. que había presenciado un par de veces las galantes entrevistas. preciosa. Encima de la falda llevaba un delantal que ella misma había bordado y alrededor del cuello llevaba puesto un pañuelo de satén que había comprado en su reciente viaje a Londres. corrección Cari 33 .Millicent se dio cuenta de que muchos criados habían interrumpido su trabajo para escuchar el desenlace de la conversación. Pero Violet tenía dieciocho años y sabía muy bien lo que hacía. cada vez que Violet iba al pueblo. La señora Page. Después de eso. El levantó la cabeza sin dejar de abrazarla. Cada cual tiene un motivo y no son incompatibles de modo que ¿por qué no empezar por ahí? Ohenewa miró los rostros llenos de esperanza que tenía delante y entró al fin en la cocina. robusto y músculos duros como una roca. la noche era oscura y los arbustos amenazadores. había puesto a la joven sobre aviso. Tenia que estar bonita para Ned. Millicent sonrió. Pero Violet no pensaba en el peligro. Bajó la voz. Traducción Rosanic. Sus besos la mareaban. se volvió hacia Ned. la luz que salía de las ventanas de las casas.

—¿Por qué no nos quedamos aquí? Ned la cogió por el final de la espalda y la apretó con fuerza contra el. así nadie nos verá. —Una anciana—asintió jadeante—Se llama Ohenewa. es quitarte uno a uno los botones del vestido y besarte por todo el cuerpo.—Con todo lo que ha pasado allí no estaba seguro de que pudieras escapar. para que notara la fuerza de su deseo. La gente del pueblo habla ¿sabes? El estaba mordisqueando la suave piel de su cuello y ella tembló. —No deberíamos hacerlo. Enseguida lamentó sus palabras al ver que los ojos del albañil se velaban. —Eres el diablo en persona. Solo estoy un poco nerviosa. —No tienes porque querida. que nunca antes lo he hecho. Pero lo entiendo. Entraremos por la puerta de atrás. Las caricias de Ned se hacían mas intimas en cada encuentro. —Me estaba muriendo de deseo. —¿Quién te lo ha dicho?—contestó el riendo—Pero cuéntame ¿es cierto que tu señora ha encontrado otro marido? —Completamente—consiguió contestar cuando lo que deseaba era ronronear de placer al sentir su enorme mano tocar sus pechos. La verdad es que tengo mucho miedo. pero después de dos semanas el la tocaba en lugares que la hacían estremecerse de placer. Ned. —¿Dónde? Había un brillo diabólico en sus ojos. Violet sabía que si no iban más lejos ella no se arriesgaba demasiado. —Sabes que yo nunca…en fin. —Dicen que ha traído a una nueva esclava. Sin embargo no pasaban de ahí. Sonriendo la llevó hasta el tronco de un árbol caído y la atrajo a sus rodillas. Aunque el cuerpo de Violet estaba ardiendo su cabeza continuaba estando fría. luego se separó de ella y la cogió por la muñeca. Traducción Rosanic. hermosa mía. Violet vaciló. Nos quedaremos aquí si eso es lo que quieres. corrección Cari 34 . —¿Ya lo sabes? —Mas o menos. La mano descendía hacia el vientre de Violet. Lo que el tenía seguramente en la cabeza era precisamente lo que ella quería evitar hasta que se casaran. Al principio solo eran besos. Tomó sus labios con una pasión enloquecedora. —A mi habitación en el Cisne Negro. —Ya me lo dirás después. —Ven conmigo. —Lo que deseo hacer. Podemos quedarnos aquí si lo deseas pero me temo que hace demasiado frío. Ned Cranch. desde la última vez—susurró el.

Era un milagro que hubiera sobrevivido a su matrimonio… Recordó su primer encuentro con el conde. Durante las pocas horas pasadas en Londres después de la boda. —Háblame de Melbury Hall. mientras le daba las buenas noches a Mary. Se estremeció al recordar la primera vez. corrección Cari 35 . Sus azules ojos estaban Traducción Rosanic. Había dicho claramente que quería a alguien compasivo. antes tenía que desprenderse de la angustia que la invadía. Capitulo 6 A Millicent le pareció muy extraño ir a acostarse sin haber vuelto a ver al conde. Para conseguir acercarse a su marido. Y todo el mundo creía que había asesinado a su mujer. Sin embargo. había subido a su señor hasta sus habitaciones después de llegar y le habían llevado la cena. ese hombre sombrío y silencioso con el rostro cubierto por la barba. Ella se había quedado petrificada. La verdad es que no quería decírtelo todavía pero ¿Por qué no? —¿Decirme que? —Te amo. Ninguna recriminación. Ninguna extraña acusación. en absoluto querida. Violet.—¿No te molesta Ned? ¿Seguro? —Si. ¿Qué te parece? —¿De verdad no estás enfadado?—insistió ella sin aliento. Su mano iba subiendo a lo largo de la pierna de ella. ángel mío. había oído hablar de Lyon Pennington en los términos más inquietantes. —¿Enfadado? No. Gibbs. —¿Lo dices en serio? —Si—aseguró el dirigiendo su atención al cuello de ella—Pero dime lo que sucede en Melbury Hall. Millicent no podía evitar imaginar que no era en eso en lo que la condesa viuda pensaba cuando le pidió que se casara con su hijo. Tenía un carácter explosivo. Wentworth había matado a su primera esposa y muchas veces había estado a punto de hacer lo mismo con Millicent. Todavía podía verle cogiendo la fusta y dirigiéndose hacia ella. Desde la cena todo había sido de una tranquilidad absoluta. incrédula. cuéntame todo lo que quieras. Y sé exactamente como hacerte pensar en otra cosa. Llevaban casados menos de un mes. Se había batido en duelo al menos cuatro veces la primavera anterior a su accidente. ayudado por dos lacayos. Yo te besaré en ese rinconcito detrás de la oreja y podrás seguir hablando. Los criados del conde sabían cuidar de todas sus necesidades.

Ella hizo un gesto de aprobación con la cabeza. Consiguió no volverse para ver a quien se estaba dirigiendo Gibbs. eso es todo. —Lo que me gustaría saber es si le gusta leer o que le lean. Millicent permaneció muda por un instante. —¿Siempre hay alguien a su lado? —Intentamos hacerlo.inquietos pero no eran hostiles. Al menos cuando está despierto. Incluso cuando intentó ayudarle dentro del carruaje y el se enfadó. se dijo. La anciana se había quedado en su habitación toda la tarde. —Lady Aytoun. milady. Apartando de su mente una vez más sus temores. Se limita a mirar por la ventana. —Lo que quiero decir es ¿Cómo el gusta pasar el día?—volvió a preguntar ella. arrinconado entre los dos asientos! —¿Qué le gusta hacer a él. Se prometió que le organizaría algo para ocupar su tiempo. pero no miedo. milady—respondió el abriendo mas la puerta. Una situación muy diferente. Algunas veces solo con pasar por delante de la puerta. —¿Está dormido en conde. Un hombre muy diferente. Ella pudo ver la cama y al hombre que dormía en ella y se abstuvo de entrar en la habitación. Si juega a las cartas. corrección Cari 36 . señor Gibbs? —Si. ¡Su marido le había parecido tan desamparado. el asombrado lacayo se quedó pensativo. Gibbs pareció sorprendido cuando abrió la puerta y la vio. Si tiene algún periódico favorito. Eso no era vivir. allí. —En la cama o en su sillón. Una vez en el piso superior. pero estaba demasiado cansada para poner sus ideas en orden. señor Gibbs? Ante esa inesperada pregunta. se detuvo brevemente ante la puerta de Ohenewa. le daban sudores fríos. pero Amina había ido a verla y le había llevado agua para que se lavara. llamó suavemente. —¿Ha comido? —Me temo que el conde no tiene demasiado apetito después de pasar tantas horas en el coche. Nadie la había llamado así todavía. —¿Le gusta su habitación. Millicent tenía demasiadas cosas en la cabeza. —No milady. Nada de eso. Había experimentado preocupación e inquietud. Sin embargo ha tomado un poco de sopa. Ella sintió una oleada de simpatía. Estaba llegando a la habitación del conde cuando recordó todo lo que había soportado en ese dormitorio en los tiempos de Wentworth. señor Gibbs? Traducción Rosanic. Gracias. comida y ropa. no le dio miedo. ¿Cómo se las iba a arreglar para que la anciana se sintiera segura en Melbury Hall? ¿Cómo debía redactar un anuncio para encontrar un sustituto a Draper? ¿Por donde empezar con sus nuevos ingresos? Tenía que pensar en todo eso.

No dejaba rastros. —¿Y desde cuando se atiene usted a la legalidad. en el lugar donde el puñal se abría camino entre sus costillas. sino en el hombre que se había encontrado tirado en el suelo de la carroza y en su expresión de desamparo. Quizá pueda ayudarme a encontrar un sustituto. Platt? Traducción Rosanic. Me era imposible negarme. Se dirigía hacia su propia habitación cuando el lacayo la volvió a llamar. —Perfecto. aceptó usted que ella le pagara?—gruño Jasper Hyde—Sabía usted sin embargo que desde que compró a la esclava las cosas habían cambiado. era completamente legal. Su corazón estaba sano. —Ha visto usted que despedía al señor Draper esta tarde. —Lady Aytoun…En vista de que voy a vivir aquí. estaba claro que nuestros planes se habían venido abajo.—Es muy cómoda. —Desde luego milady. Los médicos con los que había hablado de su enfermedad no habían sido capaces de hacer un diagnóstico. Ella giró los talones. —Mire. decían. Sin embargo al entrar en su dormitorio no pensaba en el alivio que le proporcionaría una ayuda externa. —Señor Hyde. corrección Cari 37 . ni síntomas aparentes. —¿No se encuentra bien. —Mis disculpas. El fuerte dolor que atravesaba el pecho de Jasper Hyde le impidió golpear de nuevo en la mesa. pero sir Oliver no quiso ni oír hablar del tema —Entonces no debería haber aceptado el dinero. pero… —¡Váyase al diablo usted y sus miserables disculpas!—aulló Hyde dando un puñetazo encima de la mesa—¡Condenados abogados! El señor Platt cruzó los dedos encima del escritorio. y se lo agradezco mucho. No encontré ningún modo de rechazar el pago en efectivo que cubre todas las deudas de lady Wentworth hacia nosotros. —¿Ofreció usted tomar a la negra como parte del pago? —Si. No creo que el conde tenga ningún inconveniente. milady. Su abogado ni siquiera intentó discutir por los intereses de este mes. señor. Estaré encantado de serle útil. Buenas noches señor. —¿Por qué. No nos debe absolutamente nada. El dolor aparecía siempre de repente. si usted cree que la puedo ayudar en lo que sea. Millicent sabía por la condesa viuda que el escocés llevaba al servicio del conde varios años. no dude en decírmelo. Su mano se crispó bajo su corazón. en nombre de Dios. Pero Hyde sabía que era falso. señor Hyde? —¿Ofreció usted…? Iba recuperando la respiración normal. disminuyendo poco a poco para luego desaparecer.

Hyde estaba convencido que la anciana le había echado mal de ojo. quizá podamos hacer otra oferta por la esclava. Platt. —Podría usted presentarse bajo un nuevo aspecto. —Dentro de quince días. Entonces Hyde había ayudado al buen doctor a partir hacia su última morada. Por ejemplo. —Nadie nos detendrá. fuera cual cuera el precio que ofreciera. que ni siquiera tendría con que pagar a la mujer. Además. nunca me vendería a la negra. —Usted mismo dijo que ella ya no necesitaba dinero. prácticamente muerto. Sin duda en el futuro no necesitará dinero. —No podemos deshacer lo que está h… Hyde barrió las hojas con el dorso de la mano. Traducción Rosanic. —Cierto. corrección Cari 38 . No es más que una débil mujer que se encuentra con un marido enfermo. Los papeles que había encima de la mesa salieron volando y el abogado intentó recogerlos. por esa razón debemos encontrar una nueva arma en su contra. Ese viejo loco. la suerte que le estaba volviendo la espalda…No necesitaba mas pruebas. —¿Cuál? Platt cruzó sus huesudos dedos. apoyado en el escritorio. ¿Entendido? Dio otro puñetazo sobresaltando a Platt. que el dinero no era la única manera para convencerla. señor. —¡Ridículo!—explotó Hyde—¡Nunca se dejará engañar! —Solo quería sugerir. —¡No podía imaginar que iba a casarse con el conde de Aytoun ese mismo día! Hyde maldijo su mala estrella. mientras el estuviera con vida. había afirmado que no vendería a Ohenewa a alguien como el. que desea contratar a la mujer para cuidar de la salud de sus esclavos en Jamaica. podría decirle que reconoce haberse comportado mal. —Parece que no nos entendemos—continuó—Usted afirmó que ella estaba al borde del abismo. —Continuemos vigilándola de cerca. que ha cambiado. —Quiero a la vieja esclava. —Pero ya no hay deudas que pudieran servirnos para presionar. El dolor de su pecho. miraba fijamente al abogado de forma amenazante. Si lo entendí bien. —Es absolutamente necesario que suelte a esa vieja bruja. Hyde recordaba su última entrevista con el doctor Dombey. señor. ¡Inmediatamente! El abogado sudaba copiosamente.Hyde. ayudó al doctor Dombey.

Pero la suerte no le sonreía tampoco ese día porque la esclava había desaparecido. Y un ordenanza esperaba en la puerta representando a varios de los acreedores de Dombey. —Quizá podamos hacer entrar en razón a lady Wentworth por medio del abogado del conde. Hyde rechazó la idea con un gesto. Una brillante idea estaba tomando forma en su mente. Violet no estaba preocupada por sus botas empapadas, ni por el bajo de su falda y su delantal cubiertos de barro. Ni siquiera se daba cuenta de que estaba tiritando. Sin embargo las lágrimas caían por sus mejillas mientras escapaba a través del bosque. Todavía era de noche cuando subió por la pequeña colina que llevaba a la casa. No odiaba a Ned. El no la había forzado a acompañarle a la posada. Había ido de buen grado, riendo como una tonta, cuando la lluvia empezó a caer. Una vez en la habitación el no la había forzado tampoco. Se había tomado su tiempo, la había acariciado y besado murmurándole palabras de amor en el oído. Y ella, como una mujer de vida alegre, emitía pequeños gemidos de placer. Sin embargo, en cuanto le dejó para perderse en la noche, la vergüenza cayó sobre ella como una ducha de agua helada. El se había aprovechado de ella sin ni siquiera comprometerse definitivamente. Mientras se acercaba a los jardines, recordó las cosas que le había dicho. Que era suyo, que la amaba de verdad, que… Se detuvo para apoyarse en el muro con el rostro entre las manos. El no había prometido casarse con ella. —¡Señor!—gimió en voz alta. ¿Qué sucedería si el le había hecho un hijo? Su madre, viuda desde hacia mucho tiempo, siempre había vivido de forma pobre pero honrada en Saint—Albans. ¡Y su abuela estaba tan orgullosa de ella! Unos años antes había sido ella la que se había atrevido a hablar firmemente con lady Wentworth sobre la forma en la que quería que su nieta fuera tratada si empezaba a trabajar para ella. Violet se secó las lágrimas con rabia. Su abuela siempre la llamaba su pequeña flor inocente. ¿Dónde estaba ahora esa inocencia? Cuando Wentworth estaba vivo, Violet hubiera preferido morir a dejar que la tocara. Muchas veces se había escondido en las cabañas de los esclavos para escapar de el. Estaba aterrorizada pero había conseguido conservar su virginidad. Y ahora acababa de tirarla por los aires como la peor de las rameras.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Tenía que hablar con Ned. Tenía que asegurarse de que el había entendido bien la clase de chica que ella era. A menos que ya fuera demasiado tarde. Casi se ahogó con los sollozos. La mansión se levantaba ante ella, imponente en la oscuridad que precede al alba. Estaba llegando a la verja cuando una alta figura le impidió el paso. Se chocó contra el pecho del hombre que la cogió de los brazos para impedir que cayera al suelo. Dando un pequeño grito, levantó los ojos hacia el rostro cubierto de cicatrices. —¡Moisés! El la soltó. —¿Qué estas haciendo fuera a estas horas?—le preguntó suavemente. Sabía que el estaba de guardia por las noches, pero nunca había vuelto tan tarde y no pensó que tropezaría con el. —¿Violet tiene daño?—preguntó el. Su tono de voz no podía ocultar su preocupación y ella se sintió todavía más culpable. —¿Por qué Violet llora? —No pasa nada. Solo estaba un poco triste, pero ya estoy mejor. De verdad. Puso la mano en su brazo antes de correr hacia la casa. Al llegar a la puerta se dio la vuelta. No podía ver el rostro de Moisés pero sabía que el estaba esperando a verla entrar a la seguridad de la casa.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Capítulo 7
Adosado a las colinas de Chiltern, Solgrave dominaba sobre un largo y estrecho lago metido en un precioso valle. Con su reserva de gamos y sus granjas bien cuidadas, la propiedad de los condes de Stanmore, era verdaderamente magnífica, mucho más que las propiedades vecinas. Pero su esplendor no disminuía en nada el valor de las mansiones cercanas, al contrario, éstas adquirían mayor importancia simplemente por estar situadas en las proximidades. Esa era una de las razones por las que Wentworth había comprado Melbury Hall. Por supuesto, eso fue antes de que se casara con Millicent para subir en la escala social. Ironías de la suerte, unos años mas tarde, Rebecca Neville había vuelto de las Colonias americanas, se había casado con lord Stanmore y había demostrado ser una aliada de Millicent en su lucha por la libertad. Aunque hubieran seguido caminos diferentes, fue el destino quien se encargó de reunir a dos amigas del colegio después de una separación de diez años. Millicent siempre le estaría agradecida a Rebecca y a Stanmore por haberla ayudado a levantarse y a conservar Melbury Hall.

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La señora Trent, el ama de llaves de Solgrave, se mostró amistosa, como siempre, cuando acompañó a Millicent a la biblioteca. Esta acababa de quitarse el sombrero y los guantes cuando su amiga se precipitó hacia ella. —¡Iba a ir a verte esta tarde!—dijo. Las dos mujeres se besaron cariñosamente. —No quería dejar de verte porque he oído decir que solo os quedaríais una noche. —Vamos a ver a mi suegra a Escocia. Estaremos ausentes alrededor de un mes, pero teníamos que detenernos aquí. Rebecca retrocedió sujetando a Millicent a la distancia de un brazo. —Stanmore y yo no podíamos creerlo. ¿Te has vuelto a casar? —En efecto. —Pero no le conocías de antes ¿no? —No. Ante la expresión de asombro de su amiga, Millicent se lo contó todo, sin decir nada sobre el aspecto financiero del arreglo. Rebecca la escuchó atentamente antes de preguntar, escogiendo las palabras: —¿Qué sabes exactamente de ese hombre? ¿Qué sabes de su reputación? —Sir Oliver me ha contado algo y yo he oído muchas cosas después. Pero creo que solo son rumores. —¿Entonces sabes que algunos le acusan de haber tirado a su mujer por el acantilado de Baronsford? —Estoy segura de que ella se resbaló, igual que el resbaló intentando sujetarla. Ella murió, pero el destino del conde fue casi igual de trágico. Aparentemente esta inválido para el resto de su vida. Hablé mucho con la condesa viuda del accidente. Lord Aytoun se ha convertido en otro hombre. Está…tranquilo. Rebecca tomó las manos de su amiga entre las suyas. —Sabes que no me gusta meterme en la vida privada de los demás, pero solo llevas casada una semana y ya pareces cansada. Millicent esbozó una sonrisa. —Eso es culpa mía, no suya. —¿Por qué? Millicent se acerco a la gran ventana que daba al lago. Ella también se hacía la misma pregunta. —Cuando acepté casarme con el, me convencí de que simplemente le estaba ofreciendo un lugar donde se ocuparían de el. Se volvió hacia su amiga. —Tú me conoces, Rebecca, ya no me hago ilusiones en cuanto al amor. Las perdí hace tiempo a causa de lo que sucedió. Pero al mismo tiempo reconozco la importancia de estar casada. Esta unión con el conde de Aytoun es para mí una situación ideal con la cual no me atrevería a haber
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simplemente. Gané un esposo sin el miedo que implica. dudo que eso sea así. Tenía razón y Millicent debía confesarse a si misma que se estaba preocupando por el futuro mientras que el desafío que debía enfrentar estaba en el presente. contra el cielo tormentoso. El futuro es tan desconocido como el hombre con el cual te has casado. cayó sobre el lodo del camino. La lluvia le caía sobre los ojos y la cara. un niño con una mano deforme y medio sordo. Y es así para todos nosotros. Las ramas le arañaban la piel y la ropa. con la falda levantada corría entre los pinos zigzagueando como si fuera una serpiente. sus acusaciones todavía herían su sentido del honor. yo…me doy cuenta de que siento pena por el. sé tú misma. Entre la bruma podía ver a Emma quien. pero no podía dejar que se fuera. Lyon se los secó para verla mejor. —Pero…pero es que temo haberme casado por encima de mi nivel—soltó Millicent—Estoy segura de que se da cuenta de mis debilidades y de los defectos de Melbury Hall. con su larga cabellera rubia flotando al viento mientras ella desaparecía entre la niebla. Se volvió hacia Baronsford cuyos muros se recortaban. James.soñado. No tienes porque preocuparte por nada que no sea eso. Escucha a tu corazón y ayúdale en la medida de lo posible. corrección Cari 43 . —No. él resbalaba. sombríos. —¿No hay ninguna forma de ayudarle? Un médico diferente o algún modo de despertar su mente. Luego la vio de nuevo. Rebecca sabía de lo que estaba hablando ya que había vivido sola en las colonias durante diez años y había criado al hijo de su marido. ¿Pero como podía defenderse ante una situación de la cual no sabía nada? Emma tenía Traducción Rosanic. Nadie puede decir lo que nos espera al final del camino. Es tan miserable como el último de los mendigos de los bajos fondos de Londres. —Pero las cosas no son como tú creías. La lluvia le azotaba. Ha perdido el uso de las piernas y de un brazo. Estoy casada sin tener necesidad de ser esposa. Le pesaban las piernas como si estuviera corriendo en la arena. Sin embargo puedo ver el dolor en su mirada. —Incluso sin conocerle. No quiere vivir así. Hay mil maneras de hacer que su vida sea más llevadera. Te subestimas constantemente—contestó Rebecca con calor—Tu misma dices que se pasa el día aletargado de modo que ¿Cómo puedes saber lo que piensa o lo que siente? En cuanto a mejorar su existencia. cerca del acantilado. Pasa los días en una especie de letargo. Las asombrosas revelaciones de Perfore todavía daban vueltas en su cerebro.

Todo estaba gris y opaco. Una sombra se movió a su lado y unas manos frías se posaron en su frente. Vio el rostro preocupado de su esposa. milady—dijo con tono apresurado—No hay ninguna medicina nueva. era necesario que se explicara. que volviera con el. Al lado de los caballos dos lacayos estaban charlando y golpeando el suelo con los pies para calentarse. Como mucho estaba en el purgatorio. que afrontara la verdad. con el pelo desplegado sobre las rocas y los ojos abiertos que ya no le podían ver. El camino que bordeaba el acantilado estaba desierto. otros pacientes “con un rango demasiado elevado para decir los nombres”. Luego la encontró. pero no podía ver la otra orilla del río. El doctor Parker no la hizo esperar demasiado. Continuó paseando por la estancia. El médico había sido un tanto brusco con ella cuando le recibió y había subido directamente al dormitorio del conde con su ayudante. Si estaba muerto era evidente que no había subido al cielo. A pesar de todo estaba contenta de la presencia del médico porque tenía que hacerle varias preguntas sobre la salud del conde. Había aceptado un refrigerio pero había rechazado la invitación de Millicent de pasar la noche en la casa. se habían negado. Según él. el sacó su reloj de bolsillo. Ella nunca habría estado en compañía de lord Aytoun si el no hubiera estado incapacitado. Gibbs le hizo pasar al saloncito donde Millicent le invitó a sentarse. Mientras el enfermero se dirigía directamente al carruaje. El doctor Parker les había ordenado que se quedaran al lado de los caballos porque luego tenían que ir a casa de lord Ellington. El alarido de Emma resonó en las colinas. A modo de contestación. Había resbalado y había caído también por el acantilado. Cuando ella había hecho que les llevaran unas bebidas calientes y les ofreció entrar en la casa para comer algo. Todo se confabulaba para recordarle su posición real. Por la ventana del saloncito. allí abajo. Se levantó y empezó a correr a toda velocidad hasta que sintió que los pulmones le iban a estallar. corrección Cari 44 . cerca de Chiswell Green. Estaba muerto. Al fin llegó al borde del bosque. —Todo esta bien. le estaban esperando y debía regresar a Londres inmediatamente. A Millicent le había dolido el comentario. Lyon se despertó sobresaltado en la más absoluta oscuridad. pero le he recomendado a su ayuda de cámara que Traducción Rosanic. Millicent estaba mirando el deslumbrante carruaje en el que había llegado el médico desde Londres.las respuestas.

—Quería preguntarle sobre el tratamiento que se le está administrando a mi esposo. milady. creo más bien que se trata del shock. corrección Cari 45 . señor Parker. Por ejemplo ¿Qué le ha hecho hoy? —Muy bien. Pero después de un accidente así. —Le aseguro que no es necesario. a la vez que admirable. El médico se disponía a irse. —Como seguramente sabrá. ya no me acuerdo. puede que solo envíe a mi ayudante cada quince días aproximadamente y la tendré al corriente del estado de salud de lord Aytoun. El médico elevó los ojos al cielo como si estuviera ante una niña que estuviera poniendo a prueba su paciencia. lady Aytoun— replicó secamente el médico— Si insiste en saber los detalles. —Como le he dicho—declaró con suficiencia— mis clientes pertenecen únicamente a la élite de Inglaterra. si me disculpa. tengo que irme. pero como el conde está bien cuidado. Lord Aytoun está bajo mi responsabilidad y me ocuparé de que reciba los cuidados necesarios. doctor Parker. —No tiene que preocuparse. aprecio mucho que se haya desplazado hasta Melbury Hall.aumentara la dosis de la que le dábamos en Londres. hace diez días. —Por supuesto. milady. —Estoy segura. su preocupación por su reciente marido es comprensible. Solo quería saber lo que piensa de la salud de mi marido. No sé cuando volveré. le curó los huesos rotos. En cuanto al tratamiento… La interrumpió haciendo un gesto con su rechoncha mano. o Wallace. Traducción Rosanic. Se lo diré a la condesa viuda. —Ya se lo he dicho. le diré que le he tomado el pulso y he obtenido una muestra de orina. La condesa viuda no habría acudido a usted si no tuviera confianza en su talento. pero… —Me dijeron después de la… desgraciada caída de Su Señoría desde arriba del acantilado que. frunciendo el ceño. un cirujano escocés llamado Wilkins. —Tengo algunas dudas que esperaba que pudiera usted aclararme—dijo Millicent con la voz cargada de emoción. —No dudaría por nada del mundo de su competencia. nunca me ocupé de las heridas físicas de Su Señoría. No ha habido cambios desde la última vez que le vi. y lo que ha decidido hacer para curarle. —Es cierto. ¿Fue acaso la incompetencia de ese hombre lo que impide que el conde pueda usar sus piernas? No sabría decirlo.. créame. El médico se suavizó un poco. Y ahora. y aprecio mucho que alguien con tanto renombre como usted se desplace hasta aquí. Se volvió hacia ella.

Hay que obligarle a comer algo. Al principio pensé que era por lo avanzado de la hora en que le visitaba y le pregunté a su ayuda de cámara. El doctor la obsequió con una severa mirada. —De verdad. Traducción Rosanic. Y me he dado cuenta de que tiene un sueño agitado y que cuando despierta no es del todo consciente de lo que le rodea. lady Aytoun— suspiró el médico mirando de nuevo el reloj. milady. Es para tranquilizarle. Desde la segunda noche que mi marido pasó aquí. cual era el mejor momento para hacerle compañía. —No veo donde quiere llegar. el conde prefería estar solo.—Ahí exactamente quería llegar. Ahora. —¿De verdad?— se extrañó él. Antes de que Su Señoría abandonara Londres. le aseguro que ha demostrado ser el más eficaz. aumenté la dosis en varias gotas al día. corrección Cari 46 . Demasiado. señor. La vida de lord Aytoun es infinitamente más agradable que la de muchos enfermos de este tipo. Además no quiere ni comer ni beber. —Con todo el respeto que me merecen su sabiduría y su experiencia. Lyon apretó los dientes y se apartó de John. Pero me contestó que. —Sin embargo. —Usted puede hacer algo útil ocupándose de que mi paciente coma algo con regularidad. durante el día. doctor. No puedo evitar pensar que su salud está empeorando. —Estoy segura de que se preocupa mucho por la salud de lord Aytoun. Más exactamente. impedir que caiga en la depresión y evitar tener que encerrarle… —¿Por qué habría que encerrarle? —Para impedir que se haga daño a si mismo en los momentos de mayor depresión. milady. Y le trato con los mejores medicamentos que hay. lady Aytoun. opio. Ya me he entretenido mucho. —Lord Aytoun esta tomando medicinas muy fuertes. doctor Parker. de verdad tengo que irme. parece menos… —En lo que respecta al tratamiento. el cual está muy indicado para este tipo de casos. —Gibbs me confirmó que su señor tenía un sueño inquieto y parece ser que está más nervioso todavía cuando está despierto. el caso de un enfermo mental que su familia insiste en conservar a su lado. Gibbs. no veo porque… —Debe fiarse de esa sabiduría y de esa experiencia. Es decir. he pasado muchas horas a su lado cada noche. quien estaba intentando hacerle tragar una cucharada de sopa. sin embargo. y me parece que ha reaccionado perfectamente.

e intentó concentrar su atención en la calesa que veía por al ventana. antes de la llegada del pomposo médico. milord.—Tiene que colaborar. Detrás de el había alguien. pero antes debe comer algo. Traducción Rosanic. ya estaba harto de preguntarse cual de ellos acabaría por convencer a su familia para que le internaran en Bedlam. movió la cabeza. con su expresión de saberlo todo. Luego apareció el gordo médico y se subió al vehículo. ni había preguntado porque. Notó que alguien empujaba su silla de ruedas e intento ver el rostro de John. Y sobre todo. Está perdiendo peso. —Quiero mi cama. ¿O fue ayer por la mañana? Todo estaba mezclado en su cerebro. Hacía demasiado calor. irritado. En vista de que la cuchara se dirigía nuevamente hacia su boca. ¡Por fin la voz de Gibbs! —Mi cama. y el doctor Parker dice que hay que obligarle a comer. eran algo nuevo. Seguramente Will. La medicina. Ni siquiera había hablado del dolor de sus articulaciones. Lyon. Lyon la apartó con la mano izquierda. Detrás de él se acercaba Gibbs con un vaso. No había pronunciado una sola palabra mientras Parker le auscultaba. —El criado continuó hablando. Se había acostumbrado tanto a tener calambres en el estómago que casi se habían hecho soportables. el cual seguía enarbolando la cuchara. las inmensas nauseas que sentía desde esa mañana. de los dedos que se abrían y cerraban. No había hablado de los estremecimientos que a veces tenía en el brazo derecho. Cerró los ojos. —Si. Otra vez la cuchara. Lo único que deseaba era acortar la visita de ese parásito. Intentó concentrarse para saber que día era. volvió otra vez la cabeza para alejarse de John. Por otra parte. pero Lyon no le escuchaba. pero pronto se dio por vencido. tal cosa no sería demasiado difícil. con una mirada asesina. conseguía doblar la rodilla. milord. —Déle esto cuando haya tragado algo de sopa—ordenó Gibbs depositando el vaso sobre el velador— Volveré enseguida. Le subió a la boca un regusto de bilis y notó como el sudor perlaba su frente. corrección Cari 47 . Después de todo ¿Qué importancia tenía? ¡Condenado médico! Solo era un charlatán igual que los anteriores y a uno le daba la sensación de que podía oír las monedas de oro chocando entre sí dentro de sus bolsillos cada vez que se movía. De todas maneras. Odiaba a todos los médicos. de modo que procuren seguir mis instrucciones. Ahora. algunas veces. después de que la duquesa viuda muriera. —Solo necesitamos que nos ayude usted un poco.

Estaba cambiando el recipiente sucio por el limpio cuando Gibbs se deslizó en la habitación. —¡Otra palangana!— pidió ella. Ella le puso en la frente sus dedos fríos. —Vayan a buscar una toalla y agua fría. tirándolo al suelo. La ancha espalda de Aytoun seguía temblando mientras continuaba vomitando. vio que la mujer se dirigía hacia él. perdiéndose en la hirsuta barba. —Le dimos la medicina— continuó el otro— pero el doctor Parker dijo que tenía que comer algo cuando lo hiciéramos. mientras el otro le sujetaba los hombros al respaldo de la silla. El estómago le dio un vuelco cuando aterrizó en él el líquido. Traducción Rosanic. Su Señoría no estaba tan enfermo. Vuestra Señoría… —La medicina—consiguió articular Lyon. milord. milady. Cerró los ojos. Estaba intentando recobrar el aliento cuando uno de los criados le metió un trozo de pan en la boca. corrección Cari 48 . pero todavía tenía un sabor amargo en la boca. pero el sabor era más fuerte que el de la bilis. Cuando le dejé hace un par de minutos. — Sosténgale los hombros. Opio y brandy. y empezó a temblar de modo incontrolable. La mano izquierda de Lyon se aferraba al borde de la palangana y el sudor le corría por las sienes. Lyon intentó fijar la vista en el rostro de la mujer. Eso era lo único que le quedaba. pero todo aparecía distorsionado ante sus ojos. —Nos daremos prisa. El olvido. Coma tan solo un poco. En medio de la niebla de su mente enferma. Lyon golpeó el tazón con el dorso de la mano. y le meteremos en la cama. —¡No le obliguen!— dijo secamente una voz femenina. Deseaba gritarle que se llevara a ese par de idiotas. Apretó los hombros de su marido con más fuerza para transmitirle un poco de su fuerza. señor Gibbs. Millicent no sintió asco sino compasión. —¡Buen Dios!—exclamó Will a su espalda antes de poder contenerse. La bilis le subió de nuevo a la garganta y notó un brazo alrededor de los hombros mientras vomitaba.Lyon observó como salía el ayuda de cámara. Al percibir el fuerte olor que se desprendió de repente. —Su Señoría no ha comido nada en todo el día— explicó John. Luchó contra un violento deseo de vomitar. No supo cual de los dos criados le acercó el vaso a los labios. —¡Cielos! Perdóneme. —Llévense la comida— ordenó— y tráiganme la palangana inmediatamente. tapándose la boca con la mano— Perdón. y ella lamentó no poder aliviar un poco su dolor. Intentó soltarse con desesperación.

mantenía los ojos cerrados. Había aceptado la generosidad de la condesa viuda y había prometido cuidar a su marido. si se encuentra mal y no estoy a su lado. Voy a modificar mis actividades para pasar más tiempo con él. se arrodilló ante su esposo y empezó a mojarle la frente y a limpiarle las comisuras de la boca. Milord solo ha estado así de enfermo dos o tres veces en los últimos meses. señores? Los dos criados asintieron. —Gracias. ¿Sucede esto a menudo. Will. —¿Las medicinas? —Su Señoría tomó una buena dosis ayer por la noche. milady. —Les agradezco los cuidados que prodigan a Su Señoría. —Este no es lugar para usted. Sufre permanentemente y su estado requiere cuidados constantes. milady. se había colocado al lado de su sillón frente al obispo. Le obligó a soltar la palangana y le limpió cuidadosamente la cara mientras Gibbs le incorporaba. había firmado los papeles. Se había casado libremente con ese hombre. Recogieron rápidamente las palanganas y las bandejas y se fueron. —¿Y ayer por la noche?— insistió ella. si se salta una comida. Millicent recordó la consideración que el lacayo tenía por su señor. Sin embargo sabía que no era culpa de ellos. el cual negó con la cabeza. vayan a buscarme.Ella empapó una toalla en la jofaina. Por el momento este último parecía estar dormido y ella se apartó de la cama. Sin embargo. lady Aytoun— dijo Gibbs— Nos ocuparemos nosotros. quiero saber lo que se le administra y antes de que se le administre. Pero nunca tanto como ahora. pero hoy no. díganmelo. antes de que llegara milady. si usted… —Me quedo aquí. sumamente pálido. —No sabe usted a lo que se ha comprometido. Millicent tenía ganas de calentarles las orejas a los dos. Ahora. sino suya. ¿Está claro. Si Su Señoría no se encuentra bien. Exijo que en ese caso me interrumpan sea lo que sea que esté haciendo. avergonzado. y John explicó tímidamente: —Le dimos más esta mañana porque él lo exigió— confesó— Y le hemos vuelto a dar hace un momento. Si no come. Traducción Rosanic. milady— dijo Gibbs con tranquilidad— No ha sido por capricho por lo que Su Señoría ha visto a tantos médicos desde el accidente. a partir de ahora. Aytoun parecía encontrarse mejor. Sin embargo. corrección Cari 49 . —Prácticamente nada. quiero que se me avise. señor Gibbs? Esperó a que estuviera bien instalado antes de dirigirse a los tres hombres. Sin embargo se había limitado a proporcionarle una habitación y nada más. —¿Tendría la amabilidad de meter a lord Aytoun en la cama. por favor. señor Gibbs? —No. Lyon. —¿Qué ha comido hoy? Gibbs se volvió hacia John. llévense todo eso. se aclaró la garganta. Solo un poco.

Perdone mi franqueza. seguro que se deja morir de hambre. Apenas le prestó atención a milord. ¿Cree que se sentiría feliz con la vida que lleva ahora? —¡En absoluto!— declaró el lacayo con vehemencia— Si hubiera podido hacerlo. habría acabado con su vida hace tiempo. Traducción Rosanic. —Y supongo que el doctor Parker entra en la última categoría. de haber estado aquí hoy. Gibbs. Gibbs enarcó las cejas. y allí la gente dice lo que piensa. La mayoría de ellos querrán sangrarle hasta que vuelva en sí o se muera. Otros le purgarán dejándole sin fuerzas. corrección Cari 50 . De todas formas me parece evidente que no le gusta demasiado venir hasta aquí. Aprecio su sinceridad. Creo que eso es lo que la condesa viuda pensaba cuando me pidió que me casara con su hijo. milady. —Con buena salud o sin ella. Y luego— añadió colérico— nos ordenó que le diéramos más de ese veneno. El enfermo estaba mascullando en sueños y ella dirigió la vista hacia la cama. ocupándose de mi marido todos estos meses. con el rabo entre las piernas. milady.—De ninguna manera le estoy criticando. pero me crié en la Higlands. Es lo único que puede controlar. Soy consciente de la presión que ha tenido que soportar. —¿Haría usted eso? —¡Por supuesto! Vamos a buscar un médico mejor lo más rápidamente posible. —Gracias. — Estoy segura de ello. Creo que esa es la razón por la que se niega a alimentarse. y tuvo la osadía de quejarse porque Su Señoría estaba medio consciente. —Usted ya estaba con Su Señoría antes del accidente. Gibbs. Lo último que quería Millicent era herir al buen hombre. Si nadie hace algo. —Lo único que deseo es ayudarle— prosiguió ella— Me gustaría liberarle de alguna de sus obligaciones y ser útil. Gibbs asintió con la cabeza. —La solución es muy sencilla: le mandaré una carta a Londres para decirle que en el futuro no vamos a necesitar sus servicios. Él se encogió de hombros. — Nunca me oirá quejarme. —No hay ninguno bueno. —Tiene una sola idea metida en la cabeza: drogar al señor hasta el día del Juicio Final y enviar cada mes la factura a la familia. estoy convencido de que la condesa hubiera mandado al diablo al médico. —¿Porque cree que la condesa se hubiera enfadado? —A ese médico le importa más la comida que los pacientes. milady. Y sin duda sería lo que ella misma haría si gozara de buena salud. Él solo confía en usted y eso debe ser muy cansado. Y los demás solo son charlatanes que solo piensan en el dinero.

La anciana había permanecido apartada durante toda la semana. Ellos padecieron la crueldad de Wentworth. Pero también había presenciado los ritos de Okomfo. hasta que murió. Sin embargo. había pasado varias veladas con las familias de negros de Melbury Hall. o al menos lo que él sabía. Traducción Rosanic. pues peor para ellos. Se había limitado a hacerle saber que era bienvenida. de pié en el pasillo. En el transcurso de su vida había visto a mucha gente enferma. Cuando Dombey cayó enfermo. Ohenewaa ignoraba si podría haberle curado. aunque él si que estaba al tanto de su don. muy similar a lo que ella misma había visto en Jamaica. Él se había traído a sus capataces y el comportamiento de estos había continuado siendo el mismo.— Nada de eso. pero también ella… y muy a menudo por defenderles. todos los que le narraban esas atrocidades. mirando al enfermo. Sin embargo. Todo lo que aprendió lo puso en práctica en beneficio de su gente. pero de todos modos el no deseaba su ayuda y ella no intentó hacerle cambiar de idea. en los barracones infestados de ratas. y cerró la puerta. la envió a buscar a uno de los suyos. ya que el resultado dependía de la diosa. De ese modo aprendió la medicina inglesa. no ahorraban los elogios hacia su ama. El destino hizo que fuera vendida al doctor Dombey. —Tampoco vamos a permitir que siga aletargado— continuó en voz baja — Seguramente hay otro modo de curarle. Siempre estuvo a su lado para ayudarle tanto en las islas como en los barcos. Millicent echó una ojeada a la puerta que los criados habían dejado entreabierta y vio a Ohenewaa. y Millicent no había querido forzarla. Había estado más de cuarenta años a su servicio. Basta con encontrar la medicina adecuada… y un buen médico. Se contaban terribles historias sobre Wentworth. Ohenewaa se dirigió a su habitación. con Millicent. durante toda su vida había vivido rodeada de dolor y tristeza. en todos esos lugares vio cosas que no se podían contar y conoció situaciones inimaginables. de Bonsam Komfo. ¿Para qué? Hubiera sido lo mismo que intentar fundir un glaciar. la africana tenía la sensación de que el hielo se estaba derritiendo. La mirada de Ohenewaa se posó en Millicent y luego desapareció como por arte de magia. sobre el modo brutal de tratar a los esclavos. Los Blancos no confiaban en su talento. Desde que llegó. y había observado a los sacerdotes Ashanti y a los hechiceros. un hombre de pocas luces que no tenía ninguna confianza en si mismo. corrección Cari 51 . bajo el intenso sol de los campos de caña de azúcar. A bordo de los barcos de esclavos. en lugar de bajar al piso de abajo.

quienes contemplaron abiertamente los genitales del hombre mientras el gritaba hasta morir. Había cuencos de diferentes tamaños y formas encima de la mesa.Ohenewaa conoció a muchas blancas cuando vivió en la isla. Alguien llamó suavemente a la puerta. Olvidando su sorpresa. que habían vendido su alma para convertirse en vigilantes. Sorprendida por el espectáculo que veía ante ella. Una vez desnudaron a un esclavo y le flagelaron delante de las mujeres blancas y de sus hijos. —Usted trabajó con el doctor Dombey— continuó— Si yo decidiera prescindir de esa medicina ¿cree que perjudicaría a mi esposo? ¿Podría morir? Ohenewaa cogió una hoja medio quemada y la sacudió encima de las piedras. El ambiente estaba lleno de aromas exóticos. Ohenewaa seguía mirando fijamente las piedras que tenía ante sí y Millicent se acercó sin hacer ruido. el lugar rezumaba paz y serenidad. Ohenewaa tiró las piedras al suelo antes de decirle a lady Aytoun que entrara. La recolecta era abundante. unas hierbas se secaban en la chimenea. Las cortinas estaban echadas y solo el fuego iluminaba la estancia. sin embargo Millicent no veía en ello nada amenazador ni atemorizante. se concentró en la razón de su visita. Tanto si eran las esposas como si eran las queridas. antes de ocuparse de sus hierbas. se agachó al lado de la chimenea. repartió algunas hierbas sobre las brasas y cogió cuatro piedras. hierbas y pociones. Al contrario. Se dirigió hacia la mesa donde ya había reunido cuencos y frascos de semillas. Usted no le ha visto tal como es— contestó sumergiendo su mirada sombría en la de Millicent— ¿Estaría usted dispuesta a verle y considerarle como una persona completa? ¿Tendría usted el valor de liberar su espíritu? Traducción Rosanic. tanto en la cocina como en los bosques y prados de alrededor. Millicent se olvidó de preguntar a la mujer como había sabido quien llamaba. Se sentó en el borde de una silla. a menudo propinados por hombres de su misma raza. —Estoy a punto de desafiar la medicina tradicional británica y me preguntaba si podría usted darme una muestra de su habilidad. esas mujeres solo veían a los esclavos cuando tenían que darles una orden o presenciar un sesión de latigazos. Ohenewaa había descubierto otros elementos interesantes. aunque estuvieran en invierno. y sobre el suelo. Los negros de Melbury Hall le dieron hierbas que habían traído de Jamaica y otras que encontraron allí mismo. Esa noche. Y. corrección Cari 52 . Jonah le compró algunos ingredientes cuando fue a Saint—Albans. La habitación parecía un templo antiguo y misterioso. —Él se está ahogando en un mar de bruma.

—Puede usted suprimir el opio— declaró al fin. pero ya estaba de nuevo mirando el fuego. sin embargo podía entender la reticencia de Ohenewaa. recogiendo las piedras— No. Se sorprendió al encontrar en el pasillo a dos mujeres negras esperando. la otra una toalla doblada cuidadosamente. lo primero que hay que curar es su mente. Las antiguas esclavas de Melbury Hall respetaban a Ohenewaa y la trataban como si fuera una reina. Traducción Rosanic. de los olores. un poder. y Millicent salió de la habitación. —Si. ¿Hay algo más que pueda recomendarme para ayudar a Su Señoría? —Espere a dar el primer paso. Le había dicho a su amiga Rebecca que lord Aytoun ya no era el de antes. Una de ellas llevaba una jofaina y una jarra de agua. de la luz de las llamas reflejada en las paredes. Millicent miró a su alrededor. —Habrá que esperar a ver.Millicent recordó los rumores sobre el escándalo. No se podía hacer nada por el conde hasta que no hubiera recuperado todas sus capacidades mentales. Ohenewaa asintió con la cabeza. Todavía le quedaban mil preguntas que hacer. Ella también había notado el poder que emanaba de la anciana. Será muy importante. Millicent las entendía. empapándose del ambiente. que era incapaz de definir. —¿Y que pasa con el dolor? ¿Hay alguna otra cosa que pueda apaciguarlo? No quiero que sufra inútilmente. Volveremos a hablar después. eso no le matará. En ese lugar había una presencia. —Gracias— dijo. Se apartó para dejarlas pasar. siempre estaba bajo los efectos de las drogas! ¿Estaba dispuesta a enfrentarse a un hombre distinto? Recordó el cuerpo doblado en dos encima de la palangana. Ohenewaa contempló durante un buen rato las piedras y luego suspiró para sí. o una suma sacerdotisa. —Su sabiduría no está contaminada por los principios de la medicina inglesa. Está usted en lo cierto. ¡Evidentemente. corrección Cari 53 . Millicent se levantó de mala gana.

En el pequeño despacho que utilizaba para llevar el control de los diferentes asuntos de la propiedad. pero se acercaba la temporada de plantar las semillas y había que tomar algunas decisiones importantes. a Millicent no le quedaba demasiado tiempo libre. Jonah era de gran ayuda. Traducción Rosanic. Sir Oliver Birch ya estaba entrevistando a varios interesados. Este último estaba al tanto de todo lo que sucedía en los alrededores y esperaba que pudiera darle algún consejo. Seguro que desde que compartes habitación con otras dos doncellas. Levantó la vista cuando llegó Violet. Millicent escribió al reverendo Trimble. Violet. pero Londres estaba demasiado lejos. no duermes bien. —¿Puedo ayudarla a cambiarse para ir a dormir. milady? —Todavía no estoy lista para ir a acostarme— le contestó Millicent escondiendo la carta— Pareces cansada. Lo siento. corrección Cari 54 .Capitulo 8 Sin un administrador que la ayudara.

John? —Le pido disculpas. Pero. miserable perro sarnoso? Millicent se detuvo en la entrada. Traducción Rosanic. —¿Dónde están Will y Gibbs? —Will ha ido a buscar un poco de sopa a la cocina. Millicent vio por encima de su hombro que entraba un criado de su marido. No había oído salir tantas palabras seguidas de la boca de su marido en las dos semanas que llevaba en la casa. milord. A ella también la afectó. con una palmatoria en la mano. si no solo al accidente. Reflexionó sobre la depresión. pero se ha despertado y esta furioso. Millicent comprendía la reacción de su suegra. —¿Qué sucede. todavía la necesitaba para ascender en la escala social. Wentworth no estaba dispuesto a internarla en Bedlam. Ella se levantó inmediatamente. En ese momento pensó en las diferentes lesiones que tenía. milady. Estamos cómodas y me siento feliz de que estén conmigo. corrección Cari 55 . Después de haberse separado de Ohenewaa. vete fuera de mi vista! ¿Lo has entendido. pero ninguno de los dos hombres dejó de hablar cuando entró seguida de John. que la avisáramos antes de darle nada. —Insúlteme si le apetece. La condesa viuda había hablado de depresión. y el señor Gibbs está a su lado. Según Gibbs. durante uno de los peores momentos de su matrimonio con Wentworth.—No lo sienta. Herida. y eso estoy haciendo. mientras que Millicent seguía a John hasta el piso de arriba. pero no recibirá una sola gota de ese veneno mientras su mujer no lo autorice. después de tanto tiempo. Solo cuando su amiga Rebecca fue a vivir en las cercanías con lord Stanmore. Sé que estuvo con milord hace apenas una hora. y si no. La criada se fue después de hacer una reverencia. Seis meses antes se había roto un brazo y las dos piernas y no lograba entender como era posible que todavía no pudiera utilizarlas. pedazo de mierda asquerosa. empezó a luchar contra su melancolía… Oyó voces en el interior de la habitación de su esposo y llamó a la puerta. tanto física como psíquicamente. milady. —Gracias. uno de los médicos había mencionado una especie de parálisis. Al pensar que Aytoun había perdido a su mujer y su independencia con la desgraciada caída. Acababa de perder al hijo que esperaba por culpa de un acceso de ira de su marido. —¡Vas a obedecerme. Millicent había vuelto al dormitorio de su marido y le había mirado mientras dormía. por si milord accede a tomar un poco. pero no la había relacionado con las heridas. Dijo usted. Violet. en esa época. Vete a descansar. intento encontrar alivio en el olvido que proporciona la enfermedad. La joven nunca se quejaba. milady.

—¿Tiene dolores? —Creo que no. El conde se calló de repente y ella se dio cuenta de que intentaba respirar. corrección Cari 56 . —¿Por qué está enfadado? —Quiere la medicina. milady. Pero con esa lengua viperina podría derrotar a un batallón de mercenarios. —No tengo ni idea. Me gustaría quedarme a solas con él. —Su Señoría quiere que le demos el láudano—continuó el lacayo— porque sabe que eso le tranquilizará. era muy desgraciado y se las arreglaba para fastidiar a todo el que pasaba cerca de él. Créame. ¿Me oyes? Gibbs se dio la vuelta y vio a Millicent en la puerta. Will estaba entrando con una criada que llevaba un cuenco de sopa y pan. Le adormece. no soy médico. —¡Sucio individuo asqueroso!— escupió el conde— Soy yo quien te da las ordenes y no esa zorra. Su marido estaba incorporado sobre las almohadas y las cortinas estaban echadas como protección contra el frío. Ella se negaba a dejarse intimidar en su propia casa. Sacudió la cabeza. y se acercó a ella mientras el enfermo proseguía con sus insultos. Como si quisiera darle la razón. Una sincera preocupación sustituyó a sus deseos de recordarle sus modales. Traducción Rosanic. —Ninguno de ustedes tendrá que soportar el mal humor de Su Señoría esta noche— declaró— Vayan todos a acostarse y recuperen el sueño atrasado. milady— contestó Gibbs en voz baja— Las fracturas hace tiempo que se soldaron. Millicent examinó rápidamente la habitación. no es él.Gibbs se mantenía firme entre la cama y la mesa en la que se encontraba la medicina. —¿Qué cree que sucedería si no le volviéramos a dar opio? Gibbs pareció un tanto sorprendido. Aytoun soltó otra retahíla de juramentos. disgustado. Es más terco que una mula. Dice que no quiere tomar nada excepto el laúdano. No es demasiado buena compañía. milady. Antes de empezar a tomar láudano. Sería mejor que esta noche nos deje a solas con él. De hecho nunca se quejó mientras duró la convalecencia. el conde no podía dormir. —¿Le ve peor que nunca? —¿Físicamente? No milady. —No se tome sus palabras al pie de la letra. Pero puedo decirle que después de la caída. Estaba segura de poder hacerse cargo del asunto. Millicent lanzó una ojeada hacia el lecho desde el cual su marido la insultaba comparándola a un mendrugo de pan mohoso y al queso rancio.

señora Page. ya que su marido había muerto en un accidente de coche en Londres. con la costura en las rodillas. y sabe a que atenerse. señor Gibbs. Mary notó que se ruborizaba. —Estoy segura de que le traté con educación. había trabajado durante diez años como doncella. no me gusta demasiado. la esposa de Jonah. si a una le gustan los monos peludos” —Está sonriendo— constató él— ¿A que debo agradecer esa maravilla? Traducción Rosanic. Se había quedado viuda muy joven. Mary Page seguía considerándose una recién llegada a Melbury Hall. El escocés levantó las cejas. Después vio el anuncio de lady Wentworth buscando un ama de llaves. Y lo hacía bastante bien gracias a la ayuda de los antiguos esclavos que trabajaban tan bien o mejor que los criados ingleses. Gibbs le parecía muy atractivo. y luchó contra el extraño hormigueo que se apoderaba de ella en cuanto le veía. Se había sentido impresionada favorablemente por Sir Oliver Birch y todavía más por su señora. incluso se había convertido en su amiga y en su brazo derecho. —Estaba bromeando para tranquilizarle. La llegada del conde de Aytoun y de sus empleados no había supuesto realmente un problema para ella. ¿Tiene la noche libre? —Si. pero no sabe a lo que se arriesga. debo confesarlo. Siempre le estaría agradecida por haberle ofrecido ese trabajo en el campo.Después de pasar un año y medio en ese lugar. Sonrió al recordar el comentario de Violet cuando llegó a la mansión: “Es bastante guapo. señor. Amina. Si. En esta ocasión. señor—contestó el ama de llaves en voz baja— pero mi señora ya ha estado casada antes. En realidad. corrección Cari 57 . Mary Page amaba su trabajo. Sentada cerca del fuego. en qué? Si me permite preguntarlo. —¿Sabe a que atenerse. —¿Tan grave es? —Si. Su señora se ha quedado sola con Su Señoría. En toda la semana pasada ni siquiera se tomó la molestia de contestar al saludo de un pobre hombre solitario. sospechó que algo iba mal. sin embargo. —Buenas noches. todo el mundo se había adaptado muy bien. soportado largas y agotadoras horas de trabajo sin haber sido recompensada nunca con el más mínimo agradecimiento. —¡Ah! Me alegro de que lo intente. A pesar de su corpulencia y de su actitud autoritaria. y a Melbury Hall. señor Gibbs. —Educación—repitió él con un suspiro melodramático— ¿De modo que así son las cosas? Mary se sintió arder. señora—contestó el hombre sentándose a su lado. El alto escocés entró unos minutos después. sin embargo. vio como se reunían con ella los dos lacayos del conde. —No quiero ser impertinente.

—Sobrevivió a un matrimonio con un hombre que era el diablo en persona. pero ha salido y tardará en volver. El veneno pondría fin a sus miserias. Curioso. milord. para convertirse en alguien competente. —¡Vaya a buscar a Gibbs! —¿Necesita algo?—preguntó ella. —Pero si necesita ayuda. solo podrían pensar en la forma de librarse de un marido tan odioso como él. hubiera estado feliz de ser condenado a trabajos forzados. ella había prometido ocuparse de él. pensó mirando la puerta cerrada. yo estoy aquí. Quizá sea algo que cené… Pero volvamos a su señor. habían salido obedientemente del dormitorio en cuanto ella se lo ordenó. El conde estará muy bien cuidado. pensó. Créame. Rezó para que ella tuviera precisamente esa reacción. Acabó por explotar. pero muchas mujeres en su lugar. milord. los muy cobardes. ella luchó. Sea lo que sea que haya oído decir sobre el primer matrimonio de lady Aytoun. No creo que haya tenido que tratar con un individuo tan malhablado como el conde. Él extendió el brazo. exasperándole con su voz angelical. apartando una silla… ¡Maldición. Pero ni siquiera iba a tener esa suerte. Curioso también que todos los insultos que le dedicaba parecían entrarle por un oído y salirle por otro. —Francamente. Todo su pecho estaba contraído por la cólera. La rabia le quemaba la cabeza. como si fuera indiferente a los alaridos de Lyon. si hubiera sido capaz de poner su mano sana alrededor de la garganta de esa mujer para estrangularla. y. ¡Le he dicho que vaya a buscar a Gibbs! —Lo lamento. colocando un cojín. esa condenada mujer fingía no enterarse de nada y acababa de poner a sus fieles criados en su contra! Y ellos. La muy testaruda iba de un lado a otro de la habitación como si todo estuviera bien. Traducción Rosanic. corrección Cari 58 . —Si. Tranquilícese— añadió dándole una palmadita en la mano— No se dejará dominar. Se acercó a los pies de la cama con una sonrisa en el rostro. estando como estaba tan fuera de sí. A Lyon le molestó ver como le servía algo que tenía toda la apariencia de ser agua. Desde luego. o tengo que ayudarle? De pronto parecía menos segura de si misma. esperó hasta que ella se acercó con el vaso en la mano. señor Gibbs. —¿Puede arreglárselas solo. Él era consciente de su presencia desde el mismo instante que había entrado en la habitación. la cara y el cuello. —Déme algo de beber. por quien estoy preocupado es por ella. En ese momento podía agarrarla del cuello.—No lo sé.

por el amor de Dios. ¡Y usted es mi maldición para toda la eternidad! —Diga todo lo que desee. la necesito ahora mismo. —Piense en la comida como si fuera una medicina. casi a su pesar. Lyon empezó a echar pestes contra todo el mundo. Cuando apoyó la cabeza en la almohada para recuperar el aliento. porque estoy en el infierno. mientras no haya comido algo— insistió ella con firmeza— Nadie es capaz de recordar cuando comió usted por última vez. ya que se levantó. lo cual aumentaba su malestar. —Usted no es humana. ha… hágalo ya. —De todos modos tiene que intentarlo— insistió ella volviéndose a sentar. antes! Lyon estaba arrepentido de no haberla estrangulado cuando tuvo la oportunidad. y contra el destino que le mantenía inmóvil en la cama. pero necesito mi medicina. Retrocedió rápidamente al tiempo que recogía el vaso. Empezó a temblar convulsivamente. los calambres le retorcieron el Traducción Rosanic. —Lo siento. —¡No. Ella levantó la vista hacia él y comprendió que no había sido un accidente. pero el cansancio se estaba apoderando de él. Pero no me t… torture de este modo. se encontró con el vaso en al mano. se cayó derramando todo su contenido. Se sintió todavía mas contrariado cuando la vio sentarse en un sillón a una respetable distancia. Pero en cuanto ella lo soltó. —¡Pedazo de bruja inhumana! ¿Cómo se atreve a d… desafiar a la m… medicina? A Lyon le costaba hablar. —No.Sin embargo. ella se acercó con la bandeja. Carece por completo de compasión— dijo él volviéndose— ¡Maldición! ¿Es que no se da cuenta de que no puedo moverme? No tengo hambre. —¡No tengo hambre!—ladró él. antes de caer sobre la alfombra. incluidos Gibbs y Millicent. Escuche. Ella se dirigió hacia la bandeja. y no quiero que sea otra vez eso. —Se la daré si antes come un poco. El contemplo la posibilidad de mandarla volando por la habitación. ¡Necesitaba la medicina inmediatamente! —Si está… pensando en asesinarme. creí que lo tenía bien sujeto— dijo ella cogiendo una toalla para secar la colcha. — Déme algo de beber. Volvía a sentirse débil y con nauseas. bastante satisfecho por esa pequeña victoria. pero no obtendrá la medicina hasta que haya comido. corrección Cari 59 . en manos de esos traidores. —¡Es usted una bruja! Ahora ya estoy seguro de que morí al caer por el acantilado. Lyon esperó. El ruego pareció penetrar en su obtuso cerebro.

se prometió a si mismo. el ganador iba a ser él. jugueteando con el vello rubio de su torso. bebió un sorbo. Y entonces tendrá su querida droga mucho más tarde. —Bueno. Luego retrocedió. Se limitó a depositar tranquilamente el vaso en la bandeja y a volcarlo deliberadamente. y. Traducción Rosanic. Le puso la bandeja encima de las rodillas. hermosa mía. Lo único que deseaba era brandy y opio. Estaba sentada en el borde de la cama. bajaré a la cocina a buscar más. y añadió brandy. Quería el olvido. Este estalló en el suelo. ensuciando de paso su camisón y las sábanas. Ella no levantó la voz. Ella empezó a contar las gotas de laúdano. se dijo Lyon. casi sin querer. se lo llevó a los labios. pero aparte de eso. aunque la sonrisa desapareció de sus labios. —Me gustaría que comiera. El la fusiló con la mirada. Él seguía mirándola fijamente para que se diera cuenta de las dimensiones de su enfado. Cuando él cogió la cuchara. Espero que sea suficiente para pasar la noche… ¡La hubiera matado! Y lo haría en cuanto tuviera oportunidad. que torpe soy! Recogió el vaso y miró dentro. —Parece que quedan algunas gotas. —Lady Aytoun pasa mucho tiempo con su nuevo marido. cuéntame lo que sucede en Melbury Hall.estómago y volvieron las nauseas. Si se iban a enfrentar las voluntades de los dos. tiró el cuenco por los aires. ¡Y la muy zorra seguía comportándose como si no pasara nada! Apartó el lienzo que tapaba un cuenco de potaje. Lo que le sacó de sus casillas fue la sonrisa satisfecha de esa mujer. Sin decir una sola palabra. Ni siquiera pareció extrañada. ella se dirigió hacia la mesa donde estaban las medicinas. —Pero se lo advierto— continuó— si tira a propósito la comida. ni protestó. Él esperó un buen rato. le puso una cuchara al lado de la mano izquierda y le colocó una servilleta encima del pecho. muy contenta de si misma. no sucede nada importante. —¡Uy. pudo más que el orgullo. Cogió el cuenco de potaje. —Tiene una mano que funciona. pero luego la necesidad de tomar el opio. Coma mientras le preparo la medicina. Violet se estiró lánguidamente contra Ned. sin soltar la bandeja. corrección Cari 60 . —He cumplido mi parte del trato— dijo ella— Ahora le toca a usted.

le paso los brazos alrededor del cuello con la esperanza de que esta vez la tratara con mayor suavidad. La saludó y el perro movió la cola. y ella se lo había permitido. Violet. pero inmediatamente después le pedía que le contara cosas de Melbury Hall. ¿Quieres que alguien te acompañe? Ella negó con la cabeza. Le separó las piernas con la rodilla y penetró profundamente en ella. corrección Cari 61 . —¿Y esto no es razón suficiente?—preguntó ella en voz baja. Traducción Rosanic. ahora que eres mi hombre… —¿Qué estás diciendo? Ned rodó sobre ella con esa sonrisa traviesa que la hacia estremecer. pero no quería conocer a su familia. Estaba saliendo del bosque cuando vio a Moisés. —¿Tu hombre?— repitió él— ¡Si solo has estado en mi cama dos veces! —Es cierto. preciosa. —¿Porque?— preguntó Ned— ¿Estas impaciente por anunciarles que soy un amante maravilloso? Ella enrojeció. solo pensaba que. Peor aún: empezaba a poner en duda sus palabras. ni siquiera eso. Violet regresó apresuradamente a Melbury Hall. Sin embargo. Se dirigió hacia ellos. Ella había acudido voluntariamente a encontrarse con él. pero no fue nada amable por tu parte hacerme esperar mas de una semana antes de volver a verme. mucho más— dijo él empezando a moverse en su interior— Afortunadamente eres inteligente y aprendes rápidamente. Aprovecharé para ver a mi madre y a mi abuela. Además tampoco estaba sucediendo nada importante en ese momento. cuando estés libre. mi dulce. Estaba satisfecha de no haberle contado demasiado. mi hermosa Violet. Ambos se parecían. pero ahora no le gustaba la manera en que la había tratado. ¿Quieres venir conmigo? —No. —Entonces quizá pueda escaparme el domingo. Todavía estaba dolorida de su anterior unión. —Necesito una buena razón para ir a conocer a tu familia. No. Noche oscura. rascando al perro entre las orejas. Pero tu dijiste que me ambas. Estaba de nuevo preparado para hacerle el amor. Le había dicho que la amaba. pensó. —Hace falta más. Los dos eran como dos corderitos. pero no protestó.—Me va a mandar a comprar a Saint—Albans el próximo sábado. —No. —No. no estoy triste— replicó ella. había cosas que nadie debía saber nunca. Una hora más tarde y un poco asqueada. —Por supuesto. Él lo había hecho de nuevo. ¿Porque estaba tan interesado? Ni trabajaba ni conocía a nadie allí. Al contrario. provisto de una linterna y seguido por su perro. Decía que era hermosa. No estás triste. Secretos relativos al día en que murió el señor Wentworth. Me gustaría que conocieras a mi familia. Tengo demasiado trabajo para acompañarte. —No hay luna. —No tienes la ropa sucia.

La hice con juncos del año pasado y el asa está recubierta de cuero. Sujetaré la linterna hasta que vuelvas. y aspiró el aire fresco de la noche. nadie debía enterarse nunca de que había sido Moisés quien había matado a Wentworth. gracias. ¿Me esperas un minuto? De pronto. —Perfecto. Sobre todo. Y sobretodo. ¡Ah! Y hay que cambiar las sábanas. —Te he hecho una cesta. Ella nunca desvelaría los secretos de Melbury Hall. la señora Page se encargará de limpiarlas. —De acuerdo. en vez de ser una mujer saliendo del dormitorio de su esposo enfermo. ¿Ya ha desayunado? —Si. nada de alcohol. milady. pero no medicinas sin consultarme antes. Tú y tu perro tenéis que cuidar de Melbury Hall. Traducción Rosanic. También hay algunas manchas en la alfombra. Ordenaré que le suban sidra y agua por si tiene sed. En cambio tú tienes una importante misión. voy a buscarla. Podrías ponerle unas cintas bonitas y llevártela cuando vayas al pueblo. Giró los talones. le hizo señas para que la acompañara al pasillo. Muy entretenida.—No. Estoy bien Moisés. Cuando llegó Gibbs. corrección Cari 62 . —Ayude al conde a bañarse y a vestirse en cuanto se despierte— dijo en voz baja— Ofrézcale el desayuno. milady. —Efectivamente Gibbs. —¿De verdad? —Si quieres. Violet se sentía mejor. poco después de la salida del sol. Seguramente también encontrará algunos trozos de porcelana alrededor de la cama… —Se diría que ha pasado usted una noche entretenida. Contempló al anciano negro que se dirigía a los establos con el perro pegado a sus talones. Él se volvió hacia el establo. Capitulo 9 Le parecía que era un soldado retirándose del campo de batalla.

Luego recordó las palabras de Gibbs. primero tenía que saber como tranquilizarle.—Espero que no se haya usted desanimado. que solo había dormido media hora. Traducción Rosanic. cuando se dirigió a su habitación. Por eso nunca he perdido la esperanza. en el transcurso de la noche. tres o cuatro veces más dinero. milady. —No. se dejó caer en la cama sin molestarse en desnudarse. Esperaba mucho en una sola noche. A Millicent le temblaban un poco las piernas. poco antes de que ella saliera de su dormitorio. —Nadie se merece tanta preocupación. en el curso de los últimos años. Pensaba en su propia suerte. se dijo que debería haberle pedido a la condesa viuda. en el transcurso de la noche. como sucedió con los demás. —Lo haré. —Si. Más de una vez. Pero aquí. Ella se detuvo y le miró. Lyon Pennington era la persona más arrogante y cabezota que había conocido en toda su vida. teniendo a lord Aytoun por marido. No siempre habías ido así. le costó unos segundos darse cuenta de donde estaba. Millicent apreció en su justo valor la confianza que le demostraba ese hombre. —Estoy segura de eso— contestó ella sinceramente. milady— dijo suavemente el lacayo. En algunos momentos. mirando el reloj de la pared. Pero quiero que sepa que él. milady. Se tapó con el cubrecama y cerró los ojos. El mensaje de Will estaba claro: Gibbs quería hacerle saber que el conde se había despertado de tan mal humor como era posible. puede que le cambie la suerte. había habido veces en que había llegado a dudarlo. no siempre ha sido así. había lamentado que no hubiera perdido el habla al mismo tiempo que lo demás. con usted. Gibbs. ha tenido su cuota de desgracias. corrección Cari 63 . Cuando llamaron a su puerta. Cansada. La noche que acababa de pasar había puesto a prueba sus fuerzas. de modo que todavía quedaba algo de esperanza. —Lleva usted con él mucho tiempo ¿no es así?— preguntó. —No dude en llamarme si es necesario. Puede que también cambiara. Comprobó. debía estar tan cansado como ella. Gibbs. Y reclamaba su medicina. pero no hizo caso. en Melbury Hall. Sin embargo. Sin embargo. Lyon se había dormido por fin. Su Señoría. Su incapacidad no atenuaba en absoluto su carácter violento. Me merecí lo que obtuve.

La pobrecilla tiene peor aspecto que lord Aytoun. No sabía ni donde estaba ni quien era. ¡También ella es cabezota! —A mi modo de ver. Amina sonrió. hasta el punto que cualquiera hubiera dicho que estaba dormida. Se había dormido una hora antes y estaba teniendo una pesadilla. no es cabezonería. —Ven a mi habitación a mediodía. Tendré preparado un té para el hombre enfadado. Estaba a punto de incorporarse. Traducción Rosanic. Y no es de extrañar. —Muy bien. Hace ya dos días y dos noches que prácticamente no abandona la cabecera de su cama. cuando él la agarró de la muñeca y retuvo firmemente su brazo contra su pecho. la doncella de lady Aytoun.Ohenewaa. ambas apenas habían salido de la adolescencia y estaban sentadas en un banco al lado de la chimenea. estaba de un humor de perros. a estas alturas. —Dicen que se comporta como un loco. y una joven criada negra llamada Bess. ya no lo necesitará. Los criados. cuando le he subido la bandeja. pero al menos. de modo que ya nadie le prestaba atención. corrección Cari 64 . las manos cruzadas sobre la falda de muselina blanca que le había dado Amina. Luego. La africana encontró a Amina en la sala de los criados. Entonces lo mezclaremos con el agua que bebe. Ella le puso una mano en el cuello para comprobar su pulso. Millicent se sentó en el borde de la cama y utilizó una toalla pequeña para secar el sudor que perlaba la frente de Lyon. —Él no bebe té. Grita si está despierto y se agita delirante cuando duerme— explicaba la negra en voz baja— Pero ella resiste y no le da la medicina. reconocía a todo el mundo. —Es cierto. Ohenewaa se levantó en silencio y salió de la cocina. si no sentido común— contestaba Violet— Yo también le vi el día que llegó. la anciana permanecía inmóvil. ya se habían acostumbrado a su discreta presencia y a sus idas y venidas. —Me siento muy feliz de que hayas decidido ayudar a milady. veremos como evoluciona e iremos disminuyendo la dosis progresivamente. Si la señora no le obligara a beber agua no estoy segura de que siguiera vivo. Empezó a removerse contra la almohada mascullando palabras incomprensibles. La señora Page dice que milady tampoco se encuentra bien. Con los ojos semicerrados. tranquilamente sentada en un rincón de la cocina. ¿Cuánto habrá que darle? —Te daré lo que necesita para el primer día. En una o dos semanas. escuchaba la conversación entre Violet. Esta mañana. Ohenewaa. Ni tampoco come. —Yo he tenido suerte de que no me llamen demasiadas veces. De repente gritó lo que parecía una advertencia.

No necesitaba que ese nombre se convirtiera en una pesadilla. En el rostro del enfermo. Se levantó y vio a Will en la puerta. no… —Despierte. Un criado se apresuró a reunirse con ella en el vestíbulo y le entregó un mensaje de Jasper Hyde.Ella permaneció inmóvil. milord—le dijo ella inclinándose para acariciarle la cara con su mano libre. —¡No! Se aferraba a ella con toda la fuerza de su mano útil. —No. Y sin embargo. Afirma que no tiene ninguna mala intención. pensando en la lucha que ese hombre estaba soportando en su interior. golpeaba enloquecido bajo la palma de su mano. también para ella. pensó en la medicina de Ohenewaa. La infusión había dado resultado. su esposo se había dormido. corrección Cari 65 . —Quédate con el conde—le dijo— Y ven a buscarme cuando se despierte. —Emma… ¡No! ¡No! Millicent se soltó como si la hubiera quemado. Menos de una hora después de haberla bebido. —El señor Jasper Hyde me ha escrito pidiéndome que organice una entrevista entre ustedes dos. él seguía haciéndolo. por favor. las lágrimas se mezclaban con el sudor. Para distraerse. —Pídele a Ohenewaa que se reúna conmigo en la biblioteca— ordenó. estaba tan empeñado en conseguir a la anciana. Se sentó al lado de la ventana y releyó la carta. nada con lo que poder presionarla. Emma. Ya no había ninguna relación entre ellos. en caso de que no sea posible. Depositó la carta encima del escritorio. se trataba de la anciana africana. quizá la persona más importante de su vida. El corazón de Lyon. ninguna deuda. Una vez más. a desplazarse hasta aquí. Prefiere que sea en Londres. Lyon. Millicent decidió no dejar que sus propios sentimientos influyeran en la decisión de la curandera. Traducción Rosanic. pero esta dispuesto. Millicent se tensó al abrirlo. Estaba furiosa al ver que él insistía tanto. intentó apartar el nombre de Emma de su mente. Está teniendo una pesadilla. y ella no podía entender por qué razón. Emma había sido la esposa de Aytoun. pero Ohenewaa se limitó a mirarla con desprecio. incluso mientras dormía. Cuando Ohenewaa entró en la estancia pocos minutos después. Mientras bajaba hacia el vestíbulo. —¡No! ¡Es imposible! —Solo es un sueño.

se usaba con salvajismo. Sabía que había sido una revuelta sangrienta. Y es cierto. debe saber que el abogado del señor Hyde se puso en contacto con sir Oliver Birch una docena de veces en la última quincena. y otros de la misma calaña. Jasper me quemaría viva. que le libere de sus pecados. Yo también probé el látigo. en sus manos. —Antes de darme una respuesta. en parte como represalia y en parte por miedo de que algo así volviera a suceder.—Es una solicitud muy poco habitual— prosiguió Millicent— y mi primera reacción ha sido negarme categóricamente. Me odia porque cree que le he echado una maldición. Vi las cicatrices en la espalda de hombres y mujeres inocentes. —Jasper Hyde quiere tenerme porque yo presencié el resultado de sus acciones. Estaba en uno de los barcos de esclavos con Dombey cuando estalló la revuelta de 1760 en Jamaica. luego me dije que el asunto también le concierne a usted. Cree que basta con castigar al cuerpo para romper el espíritu. Los esclavos de varias plantaciones. La lluvia empezó a caer. quiere que le libere de la maldición. Ohenewaa se volvió hacia Millicent. corrección Cari 66 . Vi como se violaba a aquellos que no podían defenderse. había golpeado sin piedad. los plantadores. Sin embargo. convencidos por algunos de sus antiguos ancianos de que determinados amuletos les hacían invencibles. Para él. todos los derechos. la venganza no es mala. Jasper Hyde sabía que el médico no podía hacer nada por él. Y cree que estoy castigando su cuerpo para conseguirlo. Wentworth. Siguieron años de extrema crueldad. se habían sublevado y habían matado a todos los que se interpusieron en su camino. Durante diez años. Jasper Hyde y su padre. La africana se acercó a la ventana y dejó vagar la mirada por las grises colinas. en esa época. antes de matarme. Traducción Rosanic. Si le fuera posible. Y ahora me acusa de brujería. pero esa no era la razón por la que había llamado al doctor Parker. —Yo también estoy señalada. se volvieron todavía más represores. La rebelión pronto fue salvajemente aplastada. cansados de las crueldades de las que eran víctimas. El látigo. Vi su desprecio por el sufrimiento humano. —Hyde dice que no tiene malas intenciones. y ella vio las consecuencias. ocultando las colinas. ya que no cree que haya nada de malo en quemar a una bruja delante de los ojos de los suyos. Vi como se comportó cuando compró las plantaciones de Wentworth. tenían. En cada una de esas ocasiones el asunto tenía relación con usted. Miró a la mujer con una mirada turbada.

y sangrías periódicas. Primero compra a esa bruja negra que asesinó al doctor Dombey y se la lleva a Traducción Rosanic. —Yo… Bien… Puede que nunca vuelva a ir. comer a determinadas horas. —Lady Aytoun me escribió una carta donde me decía que las cosas serían más sencillas si contrataba a un médico de las cercanías. Me habría visto obligado a apoderarme de Melbury Hall en dos meses. Lamento de verdad que lord Aytoun se encuentre de nuevo en una situación tan desagradable. es necesario que tome algunas precauciones. El médico se quitó las gafas y las metió cuidadosamente en su estuche. y vigilando que las comidas sean ligeras. Jasper Hyde se levantó. si no se hubiera vuelto a casar. ¿Es usted amigo de Su Señoría? —No exactamente. —A lo mejor usted lo ignora. fingiendo indignación. El médico levantó las cejas. Al menos en ese aspecto. la información que le habían proporcionado sus investigadores en el Hertfordshire era correcta. —¿Cuándo volverá a verle? Parker se aclaró la voz. señor Hyde. Hyde esperó a que estuvieran solos para interrumpirle. —Espero que ella no le haya despedido— comentó Hyde.—Su corazón late demasiado deprisa. pero no veo que haya nada más— dijo el médico haciendo un gesto a su ayudante para que abandonara la estancia— Sin embargo. Podría estar incubando algo y tenemos que estar preparados en el caso de que sea así. señor? Si me permite que se lo pregunte… —Su primer marido me debía mucho dinero y ella todavía más. Parker no disimuló su interés. y se muestra extremadamente generosa con sus gastos. Solo soy alguien que lamenta que esté en manos de una mujer tan interesada. Nada de ejercicio violento. —¿Conoce usted a la nueva condesa? —Esto es algo delicado. De modo que deberá evitar usted cualquier fuente de preocupación. —Le agradezco que haya venido a verme con tanta rapidez. señor. —¿Le debía mucho dinero. Es. supe que era el hombre que necesitaba. víctima de su falta de cerebro. Eso forma parte de su plan. pero el pobre diablo no tiene demasiada elección. corrección Cari 67 . como todas las mujeres. pero debo confesarle que era acreedor suyo antes de que se casara con Su Señoría. Melbury Hall está demasiado lejos de Londres y aquí tengo demasiados clientes que me necesitan. Cuando oí decir que usted era el médico de lord Aytoun. —Ya veo. —No se crea ni una palabra.

le explicaré mis temores. Pero la claridad mental también era una desgracia. Estoy seguro. Lyon tenía la mente despejada. señor Hyde. de que su familia le estará eternamente agradecida. —¿Yo? —Le voy a contar lo que sé sobre lady Aytoun. corrección Cari 68 . señor. luego usted me prometerá que no va a permitir que le aparten de la misión que la familia de Aytoun le confió. Capítulo 10 Las cortinas abiertas permitían que una suave luz azulada llenara la habitación de una atmósfera de serenidad. a renunciar al láudano.Melbury Hall. Era la octava noche que pasaba allí. que es usted el único hombre capaz de terminar con este feo asunto. Por primera vez desde hacía días. Luego se casa con el rico lord Aytoun y lo encierra en el campo. como siempre. —¡Perfecto! ¡Esa es una buena forma de asesinar a su segundo marido! —¿Asesinar a su marido?— repitió Parker entendiendo al fin lo que el otro quería decir— ¿De que bruja se trata? ¿Quién es ese Dombey? ¡Hay que detenerla! —Desde luego. Es absolutamente necesario salvar a Su Señoría del mortífero veneno de esa viuda negra. —¡Si! ¡Si! El médico se sentó. Millicent estaba acurrucada en un incómodo sillón. y la primera vez que él la veía sucumbir al cansancio. Contempló su brazo inerte sobre la sábana y de nuevo experimentó esa sensación de vacío interior. Si quiere sentarse. doctor. lejos de los suyos. Nunca más podría andar. Centró su atención en la dormida mujer responsable de esa mejoría. No sin antes haberle obligado. ni ideas confusas. señor. Nunca más montaría Traducción Rosanic. a los pies de la cama. —¿Pero que estaba diciendo de una bruja?— preguntó. Una fina capa de nieve cubría el paisaje. Creo. ¡Y ahora me entero de que le ha despedido! —No puede decirse que me haya despedido exactamente. Nada de nauseas ni jaquecas.

Desde luego. Afirma que está poniendo en peligro la salud del conde al negarse a seguir las instrucciones que él le dio hace quince días. corrección Cari 69 . No podría sentarse el solo en un sillón a menos que alguien se lo acercara. —La medicina. y su familia había quedado destruida. Su mujer. y no a su dueño. sus cabellos recogidos en un severo moño. Se tapó la cara con el brazo útil. con los ojos brillantes y los brazos atrayéndole hacia ella. su cabello rubio desplegado como un abanico sobre la almohada. Ella murmuró algo entre sueños y luego se despertó sobresaltada. Pero sobre todo. Egoísta. ¡Ella era tan joven cuando se casó con él! Pero fue un loco al creer que era el centro de su mundo. Era a Baronsford a quien ella deseaba. Lyon no había querido escucharle por puro orgullo. Volvió a ver a Emma. Era la encarnación de la sencillez. al borde de los acantilados: eran inseparables. sus ojos mirándole sin verle.a caballo. pero al cabo de unos instantes. Miró a Millicent con su vestido corriente. con su pequeño rostro pálido. Pero ella dobló las piernas bajo el cuerpo y él se limitó a mirarla. Pretende que lord Aytoun está en un gran peligro. Desde niños siempre corrían juntos por el campo. —¿Tan malo fue? El abogado asintió. milady. le habría empujado el sillón. La anciana cerró el libro que estaba leyendo y le lanzó una ojeada por encima de las gafas. siempre había sabido que Emma se llevaba mejor con su hermano pequeño. —¿Desea algo? –preguntó con voz somnolienta. se sumió de nuevo en el sueño. cuando Lyon heredó Baronsford. Sin embargo. Sir Richard Maitland se sentó frente a su clienta. y le aconseja a usted que le saque inmediatamente de Melbury Traducción Rosanic. —No – dijo ella suavemente. la condesa viuda Beatriz Aytoun. Intentó mantener su mirada. Ella había pagado el precio de sus pecados. Desde el principio le había puesto sobre aviso. Emma acudió a él. Si Lyon hubiera podido mover las piernas. Pierce tenía razón. se había comportado como un estúpido. —Hizo bien en no entrevistarse usted misma con el doctor Parker. ciego… él había sido todas esas cosas. No podía acusar a nadie más que a si mismo de eso. ¡Si al menos pudiera librarse de esa imagen que le perseguía! Las húmedas rocas. David. vanidoso. Pensó en maldecir en voz alta para impedir que durmiera. nunca volvería a dormir con una mujer. Ahora le tocaba a él. —El doctor Parker acusa a su nuera de ser una pagana. El cuerpo dislocado de Emma a los pies del acantilado.

parece ser que su hijo y su esposa se dedican a diario a batallas dignas del asedio de Edimburgo. ¿de que está hablando ese charlatán? —Está preocupado por la salud moral de Su Señoría— dijo Maitland disimulando una carcajada con un acceso de tos— Cuando entró en la habitación de lord Aytoun en Melbury Hall. y la leyó de nuevo. ya que no dijo ni una palabra. En cualquier caso. Traducción Rosanic. que si no actuaba usted inmediatamente. como de costumbre. La viuda tomó la carta de Millicent del velador que tenía a su lado. de momento… más fuerte de lo que pensábamos. Realmente perfecto. La condesa viuda se dejó caer contra el respaldo del sillón con una sonrisa. milady. milady. —¿El doctor Parker mencionó la carta que mi nuera le envió notificándole que ya no necesitaba sus servicios? —Seguramente se le olvidó. Maitland. —¿Entonces fue? —Si. —Entonces. se sintió obligado a ir allí de todos modos. milady. —¿Se lo tiró aposta? —Es difícil decirlo. dijo haber estado ausente de Londres y que solo se había enterado de que había sido despedido el día que tenía que volver a Melbury Hall. tiene usted en las manos un informe mucho más fiable que el del doctor Parker. —¡Que generoso por su parte! ¿Y cuanto pide por ese favor? —Una suma exorbitante. se compromete a volver a dejar a Su Señoría en el estado en que estaba antes de la interrupción del tratamiento. —Muy alentador. por amor de Dios. ¿Y puso usted al doctor Parker en la puerta? —Desde luego. Cuando yo aludí a ella. —Perfecto. —¡Que horror! Pero ¿porque dice que es “difícil decirlo”? —Bien. se encontró con una bandeja de pasteles en plena cara. corría el riesgo de perder la vida. Fue muy elocuente en ese sentido. el mensajero que trajo la carta de lady Aytoun me aseguró que la salud de Su Señoría mejoraba día a día. —¿Y eso?—preguntó ella con una sonrisa tensa— ¿Lyon ha adelgazado? ¿Tiene grandes dolores? ¿Se ha vuelto a romper los huesos? —Afortunadamente. En realidad. —¿Lo tiró Lyon? Sir Richard asintió cortésmente. A pesar de la dificultad que eso supondrá. corrección Cari 70 . En cualquier caso el resultado fue un enorme cardenal en el pómulo. Y me alegra poder decirle que ella es.Hall. Declaró que la salud del conde se había deteriorado tanto.

Era absolutamente necesario que se pusieran de acuerdo en algo. Era evidente que sus disputas con Lyon se habían convertido en una fuente de entretenimiento para todos ellos. —Déjelos encima de la mesa. —Este está escrito por un escocés. y cada una de las veces. milady. —Vida y opiniones de Tristam Shandy. de diagramas dibujados a mano y otras estupideces. del doctor Johnson. al compararnos con los caballos. —¿Por qué?— preguntó ella tranquilamente. al lado de la ventana. depositando los libros encima de una mesa al lado de su propio asiento— Estoy segura de que estos le gustaran. ¡Completamente incomprensible! ¿Y usted llama historia a Traducción Rosanic. lord Aytoun es muy capaz de tener muy mala idea. Sin embargo estaba decidida a encontrar un título que a él le pareciera interesante y que también le gustara a ella. —¡Ni hablar! Abra ese libro y la desafío a encontrar una sola página que no esté llena de asteriscos. los criados se apartaron al pasar ella. Pero obedeció. Los poemas de Ossian. y los rechazaría todos. —¿Con los caballos? —Desde luego. y lo hace de maravilla. Copió todo el libro de antiguas leyendas gaélicas. Mire la definición de la palabra “avena” Ella no estaba segura de que él tuviera razón. Era la tercera vez que lo hacía. Ella se sentó y tomó el primer libro. Un escocés. Ahora que por fin tiene la mente despejada. —Bien. Él la fusiló con la mirada. Millicent abandonó la estancia con un montón de libros nuevos. —Quémelo.Con Gibbs pisándole los talones. —Efectivamente. Parece muy interesante. —Escrito por James MacPherson. Cuando entró en la habitación. pero un plagiador. no quiero que me lean esa maldita obra. —¡Aquí estoy!— anunció triunfante. por favor— dijo sacando más tomos de la estantería. una epopeya. de Lawrence Sterne. ¿Qué más ha traído? Millicent le lanzó una mirada asesina. él le había criticado la elección. pero no tengo intenciones de darme por vencida. —Ese hombre insultó al pueblo escocés en su Diccionario de la lengua inglesa. —Rasselas. sin embargo dejó el libro y cogió otro. —Sabe muy bien que milord está jugando con usted— dijo respetuosamente el criado— Podría llevarle cien libros. cargado con una pila de libros rechazados. Millicent entró en la biblioteca. corrección Cari 71 . En el vestíbulo. los lacayos habían puesto a Lyon en su sillón.

Pero se preguntaba si el escritor no había querido decir más bien “mulas”. Cogió Rasselas y empezó a leer. en su diccionario. el resultado será parecido. agotada. —Muy bien— contestó ella un poco secamente.eso? Una intriga demasiado larga. —El pendiente falso. Era imperativo que ideara algo que le mantuviera la mente ocupada. Pope. sería ella la que necesitaría tomar laúdano. Si Aytoun era un ejemplo de cómo eran los escoceses. usted… Se levantó rápidamente. milord. Estaba exactamente en el mimo punto que dos horas antes. dígame ¿Qué le gustaría leer? —No sé nada sobre el contenido de su biblioteca. Ella diría los títulos. —¡Bromea! —¿Qué quiere decir? —¡Ese individuo era un enano cheposo y malvado! —¿Perdón? —¡Me niego a oír ni una sola línea de un tipo como él! —Y por culpa del aspecto físico de un hombre o de su carácter. —¿Cómo pude olvidarlo?— se burló ella— Por favor. él siempre encontraría algún defecto en ellos. Traducción Rosanic. —¿Aparte de las docenas de tomos que ya he traído? —Aparte de esos ¿Qué otros tiene? Ella se sentó. y lo demás por el estilo. ¡Nada en absoluto! Él levantó una ceja a modo de interrogación. Darme laúdano o leerme eso. —¡No importa!— continuó— Dígame solo una cosa: ¿Leemos para ampliar nuestros horizontes o debemos rebajarnos a juzgar el carácter de los escritores? —No entiendo porque le cuesta tanto hacer algo tan sencillo como encontrar un libro entretenido— dijo él con tranquilidad— Basta con que me pregunte lo que me gustaría escuchar esta mañana. eliminando el libro— Pero le advierto que no va a encontrar nada que decir del siguiente. corrección Cari 72 . de M. ella empezó a encontrar algún mérito a la definición de Johnson. suponiendo que la haya. de lo contrario.

Capitulo 11 Como de costumbre. John. ese inútil cabeza hueca. Traducción Rosanic. Lyon insultó sin cesar a sus dos lacayos mientras ambos le ayudaban a asearse y le vestían. quien le traía un desayuno que no deseaba tomar. y su Compañero. permanecieron mudos cuando les hostigó nada más verles entrar en su habitación vestidos de “paisano” en vez de con la acostumbrada librea. Los pobres diablos apenas consiguieron balbucear que la señora había dado instrucciones de que todo el personal se vistiera del mismo modo. la rutina de todas las mañanas se hizo interminable. sabiendo que ella acudiría a su habitación hacia las diez de la mañana. Sin embargo. Long Will. Lyon tampoco se privó de soltar pestes contra Gibbs. corrección Cari 73 . era a Millicent a quien reservaba lo peor de su mal humor.

Naturalmente. Incluso le sugirió que saliera de vez en cuando de la habitación. Las diez y media.Seguramente. —Si lo haces. Su Señoría?— preguntó el hombre con un asomo de ironía. Persistía en leerle en voz alta a pesar de su disgusto por la elección del libro. —Si. y ambos son buenos amigos de su esposa. ni siquiera cuando se lo pedía educadamente. tres días antes. que ella había vuelto a ordenar que le llevaran de regreso a su dormitorio apenas media hora después. corrección Cari 74 . pero quizá fuera mas sencillo si simplemente me preguntara donde está ella. —Perdóneme. No lo entendía. pediré tu cabeza servida en una bandeja. pero seguro que ella estaba a punto de lanzar una nueva ofensiva… Pasaron las diez y ella no apareció. Y luego. Traducción Rosanic. Eso era extremadamente frustrante. de modo que decidió ir a acaballo. John “cabeza hueca” desapareció rápidamente volviendo minutos mas tarde acompañado por Gibbs. a modo de cena. —¿Necesita algo. ella debía estar harta de encontrarse prisionera día y noche con él. declarando que no deseaba ser paseado como una atracción delante de un montón de criados curiosos. y nada. Como las doncellas se habían llevado por fin la comida que había dejado sin tocar. Pero hoy hace un tiempo maravillosamente suave para ser invierno. él había armado tal escándalo y había causado tantos estropicios. lady Aytoun ha ido a Knebworth a visitar al reverendo y a la señora Trimble. salió de allí con los ojos llenos de lágrimas. o casi. Lyon lanzó una ojeada hacia el brillante sol. pero los momentos en los que se peleaba con ella. Voy a ejercitar mi puntería con esos dos inútiles como diana. eran los únicos en los que se sentía realmente vivo. Evidentemente. —Muy bien. Una joven criada que entró para reavivar el fuego. Entonces descargó su mal humor en los demás. Él se había negado categóricamente. Lyon le contempló como si tuviera delante al tonto del pueblo. había convencido a sus propios lacayos para que le llevaran al salón. estaría ciertamente irritable. y cansada por haberse estado ocupando de los asuntos de la propiedad. —Cuando vuelva— insistió Gibbs— le diré que usted se ha aburrido sin ella. después de pasar una noche prácticamente en vela. Lyon ese día había ganado. Hace dos semanas que lady Aytoun pospuso esa visita para ocuparse de sus necesidades. milord. solo por un pequeño insulto. Tráeme las pistolas de duelo. milord— continuó Gibbs— Ya que insiste en saberlo. se dedicó a pensar en su esposa. ya que ella nunca obedecía sus órdenes. Cuando volcó una bandeja y amenazó con un tomo de Escoceses. Lyon le lanzó una mirada asesina. El señor Trimble es el pastor.

y creo que ha recuperado parte de su verdadero carácter. esperaba poder contratar a uno de ellos para que. la herida no había afectado para nada a la vivacidad ni al buen humor de la mujer. cuando tuvo que tomar esa difícil decisión. Después de pasar dos semanas en su compañía. querida niña. La negra barba parecía esconder la sombra de una sonrisa. Y Millicent lo prefería así mil veces. No era alejarse de la verdad. —Bastaría con que le dijera a mi mujer que mi apetito volvería si colgara tu asqueroso cuerpo de un clavo delante de mi chimenea. estaba segura de que la situación de Lyon no era tan seria como para ser considerada “una grave depresión”.—Para eso tendría que levantarse. —Estoy seguro de que ella daría las órdenes necesarias— concluyó. corrección Cari 75 . ¿Ha observado alguna mejoría? —Si. Traducción Rosanic. Millicent asintió. milady— declaró la señora Trimble— El reverendo fue a hablar con los albañiles que están construyendo el granero. Despierto casi las veinticuatro horas del día. en sus ratos libres. Por fortuna. Dicen que se trata de las dos piernas y de un brazo. provocada por un antiguo accidente en una calesa. A menudo extraño. En cualquier caso. milord. Parece que la salud de lord Aytoun sigue preocupándola. La señora Trimble apretó la mano de Millicent y bajó la voz: —¡Qué Dios la bendiga por haber aceptado tal responsabilidad! Ocuparse de un enfermo es una pesada carga. La cojera de la señora Trimble. ya que Lyon realmente estaba haciendo progresos desde hacía algunos días. Pero la señora Page nos dijo el domingo pasado que quizá no estuviera todavía preparada para recibir visitas. se decía Millicent. —Nosotros no envidiamos demasiado su situación. muchas gracias. estoy convencida de que estaba agravado por el tratamiento que se le estaba administrando. parecía haberse acentuado ese invierno. restaurara las chimeneas del presbiterio. —¿Y además una grave depresión? Esta vez Millicent sacudió la cabeza. —Fuera lo que fuera lo que aquejara a mi esposo cuando llegó a Melbury Hall. —Están pasando cosas en el pueblo. —¿Y entonces usted lo cambió? —Si. Tormentoso. Estaban bebiendo té en el salón mientras esperaban el regreso del pastor. que están en muy mal estado. Odioso. me siento feliz de que haya usted podido venir hoy. A pesar de mi rodilla estuvimos apunto de ir a verla a principios de semana.

Pero. y el ayuda de cámara de lord Aytoun. —Las cosas no están todavía tan mal. —Era algo inevitable. Lanzó una ojeada al reloj de péndulo de la pared. y mi mayor problema ha sido encontrar espacio para todos. Aprovecharía para aconsejarle que hablara en vez de gritar. Y quizá debiera. — Efectivamente. y hay mucho que hacer. al mismo tiempo. ¿Cómo puede soportarlo. El señor Draper y yo jamás nos llevamos bien. —Además. Y sin duda también sería el día indicado para suplicarle que se afeitara esa horrible barba. —Debe ser difícil encontrar un sustituto. Espero que pronto podamos conocer a Su Señoría. en medio de todo ese jaleo. un escocés muy competente que lleva años sirviendo a Su Señoría. ¡A Lyon le encantaba desahogarse así! —Lo que me cuenta es mucho menos dramático que los rumores que corren por el pueblo— dijo la señora Trimble dándole unas afectuosas palmaditas en la mano— Me alegro por usted. — Y está usted pensando en arreglar las cabañas de la propiedad y construir otras. primero habría que convencer a lord Aytoun… La joven se dijo que el simple hecho de preguntárselo haría que volaran por los aires al menos media docena de platos. y esperaba que Lyon se hubiera tomado el desayuno. la primavera pronto estará aquí— añadió la buena mujer moviendo la cabeza— Todos los problemas cotidianos de un encargado caerán sobre sus hombros. Era casi mediodía. y la situación cada vez empeoraba más. ¿Cuál habría sido su reacción al comprobar que ella estaba ausente? ¿Se habría dado cuenta Traducción Rosanic. rogarle que dejara de romper la vajilla. por supuesto.—Parece usted agotada. pero ninguna parece adecuada. se ha ocupado del trabajo del señor Draper en las ultimas semanas. Me gustaría que ocupara el puesto definitivamente. corrección Cari 76 . — En cuanto haga mejor tiempo intentaré convencerle de que me acompañe hasta el pueblo. —Sentí mucho enterarme de que. ¿Puedo preguntarle como se está adaptado a esto? —Lo mejor que puedo— respondió francamente Millicent— Todo el mundo pone algo de su parte. querida. Le convenía hacerlo el mismo día que le preguntara si Gibbs podía convertirse en administrador a tiempo completo. querida? Millicent sonrió. —De momento me he entrevistado con tres personas. La señora Trimble le sirvió otra taza de té. se vio usted obligada a deshacerse de su encargado.

Quizá así tenga ocasión de conocer a Su Señoría. Se sorprendió al ver un periódico sobre sus rodillas. querida. observándole como si formara parte del mobiliario. —Lo entiendo perfectamente— respondió la señora Trimble con una ancha sonrisa— El reverendo se sentirá apenado por no haberla visto. Puede acercarse a Melbury Hall un día de esta semana. y la cogió por sorpresa. y esta convaleciente. las alfombras. Lanzó una furtiva mirada al interior de la habitación. Nunca le he dejado solo tanto tiempo. Ohenewaa había visto a uno de los criados echar pestes entre dientes cuando paso por delante suyo con una bandeja. pero prefirió entrar. luego se fijó en el hombre. animarle u obligarle. mientras estuviera en presencia del representante de la Parroquia. —No entiendo que es lo que puede estar retrasando a mi marido— dijo levantándose con dificultad para acercarse a la ventana. Unos minutos antes. ni olor a enfermedad. —Eso sería perfecto— aprobó Millicent en voz muy baja. El hombre estaba solo. corrección Cari 77 . y los veladores. —¿Se enfadaría usted conmigo si acorto la visita?— preguntó Millicent— Es una tontería pero de repente estoy preocupada por mi esposo. ¿Por qué no hace un poco mas de ruido? —Usted hace suficiente por los dos. Aparte de las nuevas cabañas. Bueno. No había ni frascos de medicina. Traducción Rosanic. La puerta del conde estaba abierta. me gustaría construir un dique de piedra para que el río no inunde los bosques cada primavera. —¿Por qué no se lo dice? Parece perfectamente capaz de distraerse solo. La mujer del pastor sorprendió la mirada de su invitada. Su atención parecía estar dividida entre el diario y el paisaje. —Estará encantado de serle útil. Pero ya que estamos haciendo preguntas… Señaló el periódico abierto sobre las rodillas de Lyon. —¿Por qué vaga por los pasillos como un fantasma?— preguntó él— Usted puede andar y hablar. En realidad se preguntaba con que podría sobornar a Lyon a cambio de que se comportara civilizadamente durante unos minutos. Por un momento contempló la posibilidad de hacer caso omiso de la pregunta. debía volver para animarle a hacerlo. —¿Y si entra en vez de esconderse entre las sombras? No había movido la cabeza. ni penumbra. Estaba muy distinta a como la había visto la primera noche. —La verdad es que quería pedirle que me ayudara a contratar un albañil para un trabajo en Melbury Hall.siquiera? Si no había comido nada. Paseó la mirada por los cuadros. sentado en un sillón al lado de la ventana. y volver a bajar al vestíbulo.

Después de todo. Lo que hace. —Usted no. ¿Usted y su jodida cocinera han decidido asesinarme? —Imaginando cosas así. —No quiero comer nada de lo que me traiga— ladró. Hablaré con la cocinera. e indiferente a las recriminaciones que cayeron sobre ella en cuanto entró en la habitación. Ohenewaa era una curandera. acababa de obtener una respuesta.—Puede que me guste su compañía. —Puede que necesite usted a alguien a quien atormentar. La observó poner la bandeja delante de la puerta y se recuperó. Ohenewaa se dirigió a su habitación. Pero la siguiente etapa era bastante más complicada. lo hace porque quiere. En vez de bajar. Ya había ayudado al conde y a su esposa una vez. Durante los pocos segundos que ella se había inclinado hacia él. —Ni siquiera las moscas que acuden a la mierda se posarían sobre ese pan. fuera consciente de ello o no. Ohenewaa le miró fijamente durante un rato. antes de ese día. ya que no hay ninguna razón para que no coma lo mismo que nosotros. Y desde el primer día estaba buscando la forma de agradecerle a Millicent su bondad. —Venga a verme en otra ocasión. —¡Estoy completamente de acuerdo! —¡Demonios. estaba ayudando a su joven esposa a sanar. En cuanto a la pregunta de si él se merecía los esfuerzos que iba a tener que hacer. antes de dirigirse hacia la puerta. He apreciado su visita— concluyó el conde. Parecía mucho más relajada. De hecho. —Usted la quiere de verdad— observó él con un punto de extrañeza en la voz. eso si es una gran noticia! Traducción Rosanic. La cabalgada y el aire vivificante tuvieron un notable efecto en Millicent. y estoy seguro de que un perro sarnoso se ha meado en la sopa. corrección Cari 78 . milord. no me extraña que no tenga apetito. El bálsamo que obtendría serviría para varias cosas. casi alegre. donde examinó sus hierbas y sus frascos. —No le ha confesado que se encuentra mejor. —No le pedí que viniera. Podría usted decirle que ya no hay razones para que se preocupe por usted día y noche. Tomó la bandeja que estaba sin tocar. no había estado segura de que fuera sensato fabricar la mezcla especial que estaba pensando. debe estar harto de sopas y pan seco. y las barbaridades que Lyon estaba a punto de decir. Él tenía un alma y. sintió en su pelo el olor del bosque y admiró el color de sus mejillas. se le atascaron en la garganta. En realidad.

—¿Qué quiere decir “decidido”?— pudo decir por fin Lyon— ¡No soy una marioneta para que me hagan subir y bajar sus jodidas escaleras tres veces al día. aparte de mí y los criados que le ayuden a desplazarse. Ella emitió un grito de sorpresa. si no se lo hubiera impedido su sonrisa. a pesar de sus defectos. Nuestro mal humor. —¡No lo haré!— dijo él con más fuerza. —Como guste— declaró Millicent con una luminosa sonrisa— Pero a partir de esta noche. —¡Por supuesto que si!— respondió ella en el mismo tono. Si me dejara afeitarle… Él la agarró con la mano izquierda haciéndola caer sobre sus rodillas. pero en lugar de batirse en retirada. por el amor de Dios! Es usted mi esposa. le puso las manos sobre los hombros y se inclinó hasta estar nariz con nariz. — ¡Hablando de mal humor. mi querida esposa— dijo Lyon en voz baja y amenazante— le enseñaré hasta que punto estoy bien. —¡Decidido! Dio unas palmadas y fue a llamar. Creo que el humor tiene relación con el lugar donde uno esté. —Antes estaba muy a gusto sumido en la inconsciencia y la desnutrición. le prometo que. Ella se ruborizó ligeramente. —A pesar de esa barba y de ese pelo revuelto que le dan aspecto de salvaje. está muy a gusto haciendo el papel de oso malhumorado enseñando los dientes por todo. nadie le verá. —¡Y deje de llamarme “milord”. milord. —Acérquese. los dos comeremos juntos en el comedor. Era condenadamente bonita. —¡Nadie me toca la barba! Traducción Rosanic. no se olvide del suyo! —Muy bien. visto de cerca no me parece tan terrorífico. Nunca había visto que una marioneta lanzara juramentos con tanto ímpetu y con tanta vehemencia. bajo la mirada burlona de los cretinos de los criados! —Desde luego que no lo es. Es demasiado pequeña y huele a cerrado. —¿Qué está tramando? —No deberían servirle la comida en esta habitación. con suspicacia. y confieso que el suyo es realmente malo. Ahora. El la miró detenidamente. Quiero que me llame Lyon cuando estemos a solas y Aytoun en público. corrección Cari 79 . mil… Lyon. con sus hoyuelos y el brillo malicioso de su mirada. —Estoy muy a gusto aquí. Lyon la hubiera llamado loca. Sin embargo.—Le aseguro que solo es el principio.

Se colocó el pelo con nerviosismo y se arregló la ropa. Lyon estaba intentando recobrar la sangre fría. ese incidente era algo normal. cayó sobre su boca e. estoy harto de ver su cara y de oír su estúpido parloteo. ¡Los labios de ella eran tan carnosos y sensibles! Iba a profundizar el beso cuando ella se separó de él y se levantó. retrocedió hasta el otro extremo de la habitación. “dormiré donde usted duerma” —¡Haga lo que quiera y que el diablo se la lleve!— exclamó irritado— No quiero seguir hablando. Él no estaba de acuerdo en eso. Su mirada. solo… con una única excepción: Millicent. Lo único que deseaba era que le dejara en paz. Estaba muy satisfecho con mi soledad. Estaba completamente confundido. señora?— preguntó sin mirarla.Ella se quedó boquiabierta. Donde usted esté. Traducción Rosanic. Él se fijó de pronto que sus ojos grises estaban veteados de plata y que su piel parecía muy suave. Mirar el jardín y las colinas era su única escapatoria. Lyon. ella se aferró a sus hombros y pareció fundirse con él. Durante largo rato no oyó nada. d… Se interrumpió. con la mano en la boca. pero deseaba estar con ella. impulsivamente le dio un beso salvaje. pero el sabía que estaba profundamente afectada. Intentaba convencerse de que ella se merecía de sobra esa malévola parrafada. no usted! —Se equivoca— protestó ella— Soy su esposa. Un error. ella se dirigió a él con una sonrisa plantada en el rostro. No dejaba de mirarla mientras se decía que era su esposa. No la necesito. Estaban casados ¿y que? Besarla solo había sido un impulso. —Creo que nos vendría bien a los dos salir un poco. milord. —No podemos vivir el resto de la vida en esta habitación. ¡Soy yo quien vive aquí. ¿Es que no iba a abandonar nunca? —¿Y cual es. En lugar de protestar. Comeré donde usted coma. por fin. Era asombroso. allí estaré yo. Se preguntó si ella se habría dado por vencida al fin. había esperado verla entrar. Por fin. A los dos… Lyon sintió que la ira le embargaba. Completamente roja. Después de tres semanas de vida en común. ¡Lárguese! Se volvió hacia la ventana sin esperar respuesta. pero el adivinó lo que había estado a punto de decir. Sin embargo. Quería quedarse ahí. ¡Y ahora se dedicaba a jugar con él! —Nadie le pidió que estuviera tanto tiempo en mi dormitorio. corrección Cari 80 . Cada vez que esa mañana se había abierto la puerta. —La verdad es que tengo una buena razón para desear que salga de esta habitación— dijo ella con su tono habitual. no conseguía explicarse realmente a si mismo lo que acababa de suceder.

le excitaba terriblemente. gracias. No importa. A pesar de la expresión neutra que se suponía que ocultaba sus emociones. como esposo mío. en ese preciso instante supo que el hecho de estar encerrado en un dormitorio con Millicent. y necesito ayuda. con la fama de tirano que se ha forjado en esta casa. entonces acepto… con mucha alegría. corrección Cari 81 . sino de… negocios. Me encantaría poder tener su opinión. sin duda debería retirar el ofrecimiento.—Según Gibbs. —De acuerdo— suspiró— Si abandonar esta habitación significa que no me va usted a molestar más con su estúpido e incesante parloteo. La astucia no es un rasgo demasiado noble. No sé en que estaría yo pensando… —Tampoco yo. Sus críticas casi me están dejando sin respiración. Dejó vagar su mirada sobre ella. También sabe que. seguía usted de cerca los asuntos de la familia Aytoun. No le demos más vueltas. O quizá sea yo quien interpretó mal sus palabras. a pesar de la sencillez de su vestido azul y el austero peinado. Casi. —Debería mejorar la calidad de sus lisonjas. —Ahora ya tiene dinero. Traducción Rosanic. Dice que no dudaba en supervisar personalmente todo lo relativo a su propiedad de la frontera y sus tierras de las Highlands. A menos que Gibbs haya hablado tan bien de usted movido por una ciega lealtad. Lyon se volvió hacia ella y vio que se alisaba una arruga imaginaria de la falda. —No. —Teniendo en cuenta todo eso— prosiguió ella— le ofrezco la posibilidad de meterse en mis asuntos. Es usted educado y evidentemente muy astuto cuando se trata de conseguir lo que desea. —Ya tengo uno excelente. —Me gustaría que conociera un poco Melbury Hall. Contrate un administrador mejor. Por otra parte. No sería la primera vez que alguien se equivoca respecto de la capacidad de un hombre. antes de su accidente. Su nueva maniobra era transparente. Ayudó a muchos de sus pares con menos talento que usted. —No se trata de una obligación social. Él resopló despectivamente. Después de todo. está usted aquí. Pero pensándolo bien. tendría que estar loca para desear que interviniera en asuntos de los cuales posiblemente no sepa nada. en el mejor de los casos. Pero como sabe. es usted el responsable de todo lo que hago y de todos mis movimientos. la ley considera a las mujeres como seres débiles. Hay algunos problemas en la propiedad. Sabía donde quería ir a parar.

tenía que estar presentable.Capitulo 12 Para Millicent hubiera sido menos agotador preparar una cena para la familia real que organizar la de su esposo. Una nueva preocupación vino a sumarse a las otras. pero también sabía que la elección del vestido podía transmitir algún tipo de mensaje al conde. el vino. corrección Cari 82 . Traducción Rosanic. ¿Cómo iba a vestirse? Desde luego. Había hecho innumerables preguntas a Gibbs sobre los gustos de su marido. el comedor. Quería que todo estuviera perfecto: las carnes. luego había llamado a la señora Page y a la cocinera.

Millicent contempló el profundo escote y asintió. —Gracias. —Es una lástima que ya no tenga los zafiros que le regaló el señor Wentworth cuando se casaron.No había tenido demasiado tiempo de entretenerse con el incidente de la mañana. Violet. Todo había sido vendido a beneficio de la propiedad. Con la enfermedad de este. Desde que Wentworth había abusado de ella. podría trenzarle en el pelo unas cintas y… — No tenemos tiempo. Millicent se decía a menudo que la doncella estaba desperdiciando su talento permaneciendo a su servicio. pero parecía estar a gusto. pensó mirándose en el espejo. pero todavía estaba conmocionada por el beso de Lyon… y por su propia reacción. milady. —¿Para ir a ver a tus padres? —Si. — No veo por que no. esta semana. milady. y Millicent notó que la joven había adelgazado. —Sin duda no es el momento de hablar de esto. —¡Espere! Tiene que cambiarse los zapatos. Aceptó el vestido azul que la doncella sostenía ante ella. se había guardado mucho de tener cualquier contacto físico con un hombre. medias y otras prendas íntimas. Le dije que a las siete y no puedo permitirme llegar con retraso. milady… pero me preguntaba si podría tomarme dos días de descanso. milady. ¿Estás enferma? —No. Esa era una de las razones por las cuales no lo había dudado mucho a la hora de casarse con Aytoun. corrección Cari 83 . —Prefiero la cinta. El escote cuadrado resulta demasiado revelador sin ninguna joya. No les veía ninguna utilidad. Millicent no lamentaba en absoluto haber vendido sus joyas cuando murió su marido. —Si está usted segura de no querer llevar peluca. Si había insistido en añadir una cláusula de anulación del contrato. No quiero arriesgarme a que el conde cambie de opinión. Violet. fueran regalos de su esposo o recuerdos de familia. Violet se arrodilló para ponerle los escarpines. Fue al armario a buscar un par de escarpines a juego con el vestido. había sido por esa misma razón. Traducción Rosanic. Violet tenía muy buen gusto para los colores y los conjuntos. Con ese vestido hubieran quedado perfectos. un beso no era suficiente para hacerla cambiar de opinión al respecto… Se obligó a si misma a olvidar el asunto mientras Violet se ocupaba de sacar una enagua. milady. —Al menos deje que le ponga una cinta en el cuello. De todos modos. Creo que estoy lista. no corría el riesgo de que le impusiera sus atenciones.

expuesto por el escote. me sorprende que confíe en mí hasta ese punto – dijo. Contempló a la mujer sentada a su lado. Una pequeña arruga cruzó su frente y Lyon notó que se había ruborizado. A pesar de todos sus esfuerzos. el fuego crepitaba en el hogar y la comida y el vino eran excelentes. —¿A que se debe eso? Traducción Rosanic. —Francamente. Pregúntale a la señora Page. milady. Ya son casi las siete. Él siguió con la mirada la elegancia de sus movimientos cuando le volvió a llenar el vaso de vino. lo haré. — De vez en cuando me gusta variar mi actitud. — Al vino. Era exquisita. Era obvio que estaba feliz. y se quedaron a solas. — Tenía muchos problemas. De inmediato alejó la idea. Con excepción de algunos que son leales. Lyon no podía poner objeciones a nada. — ¿Se refiere al vino o al riesgo de que rompa el vaso?— preguntó ella con ligereza. no creo que ese sea un agradable tema de conversación – respondió ella con tanta ligereza como le fue posible – Y creo que no debe escuchar los comentarios de los criados. Me pareció entender que su difunto marido tenía algunos problemas con el alcohol. Notaba que el tema no le gustaba. — ¿Qué otros defectos tenía? Contempló la tierna curva de su cuello. — No se preocupe. incluido Gibbs. No solo Lyon había permitido que los lacayos le llevaran a la planta baja. corrección Cari 84 . Me temía que se pasara toda la velada perfeccionando su sarcasmo. — Lamento mucho saber que su vida fue difícil. Cuando los criados quitaron la mesa. Durante un breve instante de locura se preguntó si su piel sería tan suave como parecía. todo el personal de la casa es relativamente nuevo. Millicent les indicó con un gesto que se fueran. En lugar de sentarse enfrente de él en el otro extremo de la larga mesa. —¿Y bien? ¿Cuáles eran sus otros defectos? — Lo siento.—Trabajas demasiado Violet. — Gracias. Una docena de velas proporcionaba una luz dorada a la estancia. si no que además había comido un poco de pescado y de carne. Pero está usted lleno de sorpresas. si alguno de los criados puede llevarte cuando vaya a hacer la compra mañana y recogerte al día siguiente. había preferido hacerlo a su lado. pero no pudo evitar insistir en él. dulcemente satinado a la luz de las velas. El reloj de la chimenea empezó a dar la hora y Millicent se apresuró a salir de la habitación.

Usted quiso que yo bajara aquí. Su madre y Maitland no le habían contado gran cosa antes de la boda. pero necesito estar al corriente de su situación. y ellos se defendían afirmando que eran criminales o prisioneros de guerra. — Me molestaría tener que repetir cosas que ya sabe. — Esclavos liberados. — ¿El principio de qué? — Está intentando escapar. de modo que él tenía todo el derecho a saber qué era lo que había llevado a Melbury Hall. no veo ningún problema en ponerle al corriente de lo que sucede en Melbury Hall. — Siéntese Millicent. ¿Dejar fuera su vida privada cuando lo que realmente le interesaba era su personalidad? La verdad que se escondía detrás de sus ojos grises. Cada vez se encontraba mejor y deseaba saberlo todo sobre ella. Antes de ese día no había querido saber más. De modo que ¿Por qué no…? — Empiece por el principio. era un enigma que cada vez le intrigaba más. Pero ya no podía echarse atrás. Ella estaba a punto de levantarse. de modo que él la sujetó por la muñeca. Le brillaban los ojos a la luz de las velas. — Durante los cinco años que estuve casada con Wentworth. y a Millicent. Millicent era viuda y su madre conocía sus dificultades financieras. corrección Cari 85 . esas personas fueron traídas desde Jamaica para trabajar aquí. Él asintió. todos ellos. pero la paciencia no era su fuerte. Millicent bebió otro sorbo de vino. mientras él esperaba la respuesta.— Supongo que es la evolución normal en una casa como esta. pero no estaba de acuerdo. pero las cosas habían cambiado. Sabía que para eso tendría que ser paciente. eran maltratados por unos crueles capataces a los que habían traído al mismo tiempo que a ellos. — Muy bien – cedió ella – Mientras dejemos mi primer matrimonio y mi vida privada fuera de la conversación. De nuestra situación. Había utilizado como excusa los asuntos de la propiedad. La condesa viuda estaba buscando a alguien que se ocupara de él. al punto donde se encontraban. Lyon conocía a muchos hombres que habían conseguido su fortuna en las plantaciones de caña de azúcar del Caribe. He bajado. La mayoría de ellos… Rectificó: — No. como si estuviera conteniendo las lágrimas. — ¿Qué evolución exactamente? Ella se ruborizó de nuevo. me pidió ayuda. Se oían muchas cosas sobre el brutal tratamiento que infligían a sus esclavos. Punto. — Probablemente haya notado que en Melbury Hall viven muchos negros. tan tristes a veces. Lyon Traducción Rosanic.

—Después de la muerte de Wentworth intenté devolverles a esos pobres desgraciados algo de todo aquello de lo que se habían visto privados. —¿Todos los liberados permanecieron con usted? —Casi todos. sobre todo. incluso si todavía fueran mías – añadió con pasión— no utilizaría ese dinero. Permití que los que habían sido fieles a mi marido se fueran y me pareció justo sustituirles por esclavos liberados. Al examinar los libros de cuentas de los últimos años. Pero esa no es mi principal preocupación. ¿Era por Melbury Hall? Millicent no respondió de inmediato. —¿En la casa? —No. había pensado en liberar a los negros que trabajan en ellas. de modo que tienen derecho al mismo sueldo que cualquier otra persona. ¿Sigue teniendo esa fuente de ingresos? —¡No! Perdí las plantaciones en beneficio de un amigo de Wentworth al que debía un montón de dinero. Ya antes de saber que no iba a heredarlas. —No quisiera aburrirle con los detalles de cómo eran las cosas y como son ahora. La observó Traducción Rosanic. Se masajeó las sienes distraídamente.sabía que eso solo eran excusas. Lo que me gustaría. en las cabañas de la propiedad. Una inteligencia despierta unida a una enorme compasión. Pero. haciéndola parecer casi hermosa. Había heredado otras deudas. —No la estaba criticando –precisó él tranquilamente— Se casó usted conmigo porque estaba al borde de la ruina. —Deudas que le dejó su marido. corrección Cari 86 . es conocer su opinión sobre Melbury Hall y sus granjas. —No. era una rara cualidad en una mujer. Sin embargo. —Eso no es extraño dada la extensión de las tierras y la calidad de las granjas. —¿Y les paga? —¡Por supuesto! Trabajan igual que todo el mundo. Unas sumas desorbitadas a las que no podía hacer frente con las rentas. Su mirada reflejaba la pasión que traslucían sus palabras. me he dado cuenta de que no es posible que Melbury Hall haya sido financieramente independiente nunca. —Exactamente. gracias a su generosidad ya han sido canceladas e incluso me ha sobrado suficiente para llevar a cabo algunas reparaciones urgentes. porque él mismo había visto a niños encadenados en los muelles de Bristol. —De modo que les liberó. y él comprendió que no estaba segura de cuanto debía contarle. Mi marido utilizaba los beneficios de sus plantaciones para mantenerla. y Lyon no había conocido a muchas.

Sin embargo. La sombra de una sonrisa que se insinuó en los labios de ella le apreció tan refrescante como una brisa de verano. pero centenares… La risa cristalina de Millicent permaneció un instante suspendida entre ellos y a Lyon le dio un vuelco el corazón. —Entiendo. Sus lacayos me dijeron que se había hecho cargo con mucha eficiencia de Baronsford y de su casa de Londres… ¿Le molestaría si le pido que asuma el cargo de administrador? Sé que él ni se plantearía siquiera aceptar sin su consentimiento. últimamente. También la admiro por lo que está intentando hacer. La volvió a ver apretada contra él. —Si. y no pudo evitar mirar fijamente sus labios. si es que tiene alguno. muchas veces me pareció estar como un barco a la deriva. pero he permanecido durante mucho tiempo enterrada bajo un montón de deudas para poder ocuparme de eso. más temprano por la mañana. —Les tiene cariño a sus empleados —dijo— y respeto su deseo de sacarlos adelante. El contacto de su rodilla contra el muslo de él le quemó cuando se agachó para recoger la servilleta que él había dejado caer al suelo. Ella le puso una mano en el brazo. Si hubiera usted tenido un buen administrador. —Gibbs me dijo que. También me gustaría ver un mapa de sus tierras. —Espero no estar abusando demasiado de su generosidad —continuó ella — si le digo que Gibbs me ha ayudado mucho en el trabajo diario.con renovado interés. —Me gustaría encontrar alguno. A lo mejor era a causa del vino. en vez de compadecerse de si mismo. algo que no le sucedía desde hacía seis meses. Melbury Hall ha sido víctima de varios administradores incompetentes. Traducción Rosanic. corrección Cari 87 . Era la primera vez desde hacía un mes que pensaba en alguien que no fuera él. el deseo se estaba apoderando de él. hay uno en la biblioteca. Estaba sorprendido al notar que por segunda vez en ese día. —Bien. las cosas serían diferentes. —Le agradeceré todo el tiempo que quiera dedicarme. Eso por si solo bastaría para explicar porque las rentas son tan exiguas. Será un enorme placer para mí revisar los libros y los registros. Lyon no la estaba escuchando. Nada más llegar se enteró de que iba a cumplir treinta años y que no había tenido hijos de su primer matrimonio. Se había acercado a él. ni ningún interés por acostarse con una mujer. —La verdad. Lyon. ¿Le molestaría que mirara por encima de su hombro y le haga los centenares de preguntas que me surjan? —Supongo que soportaré muchas. entonces después de verlos le daré mi opinión. con todos los problemas económicos que tenía. permitiéndole admirar las curvas de sus pechos. No le había quedado ninguna sensación. ningún deseo.

Inmediatamente. —No quiero que se quede. Sus músculos se habían movido solos. ya empezaba a acostumbrarse a sus cambios de humor. solo un ligero corte… sin embargo continuó mirándolas fijamente. tanto moral como físicamente. —Pues no me voy a ir a ninguna parte. — ¡Santo Dios. Y además. él todavía estaba convaleciente. cuando se había apoderado de sus labios. No era nada. un trozo de cristal cayó sobre las piernas de Lyon. — ¡Peor para usted! Cerró los ojos negándose a mirarla. La respuesta de su cuerpo no le aliviaba en absoluto. — ¿Qué sucede? —preguntó ella preocupada. está usted sangrando! Lo siento muchísimo… Lyon contemplaba las gotas de sangre que se estaban formando en su mano derecha. paseando por la habitación o mirando por la ventana. Gibbs tomaba el relevo. La brusquedad de su tono la hizo vacilar. Antes de que Millicent pudiera reaccionar. ¡Estaré encantado de dejar de ver su sucia cara! Irritado. sin que él hubiera querido moverlos conscientemente. Su mano y sus dedos habían cobrado vida. —Llame a John y a Hill —gruñó— Si no quiere que vuelva a hacerlo. enviándolo contra una copa cuyo pie se rompió. Ya se había convertido en un hábito. corrección Cari 88 . Luego. y mi intención no era privarle de… —Me importa un bledo lo que le proponga.cuando había atraído a Millicent hacia él. Los chicos se iban y Millicent se quedaba a pasar la noche dando cabezadas en un sillón. Traducción Rosanic. apartó el plato de un manotazo. Sabía que quedaba muy poco del hombre que había sido una vez. a pesar de las agradables horas que acababan de pasar los dos juntos. Afortunadamente. No entendía porque se había levantado repentinamente ese muro entre ellos y estaba segura de que no tenía nada que ver con el tema de Gibbs. Los dos lacayos la saludaron y se fueron cerrando la puerta a sus espaldas. ella no se estaba dando cuenta de nada. Se obligó a si misma a recordar que. había tenido la impresión de… Le entraron sudores fríos. —No debería haberle hablado de mis planes para Gibbs —dijo apenada— Sé lo valioso que es para usted. llámeles inmediatamente. Millicent permaneció en la oscuridad mientras los dos criados se ocupaban de su señor a la luz de una única vela. —Estoy cansado. Quiero que me lleven a mi dormitorio. al amanecer. —Estoy preparado para subir —dijo secamente. La velada había sido maravillosa hasta que sucedió… quien sabe qué.

Su mirada se posó en los labios de él y se preguntó si volvería a besarla alguna vez. La anciana intercambió algunas palabras con Moisés. La cocinera le tendió una taza humeante que la otra cogió mientras continuaba hablando suavemente a Moisés. turbada. La criada que había subido al piso. Lyon se había despertado varias veces. Él tenía el brazo izquierdo encima de la colcha y el derecho debajo de las sábanas. ella no le había resultado de demasiada utilidad. el cual estaba en el umbral de la puerta de servicio retorciéndose las manos. lo más extraño de todo. corrección Cari 89 . pero lo que más le había llamado la atención a Gibbs desde su llegada fue la sensación de que todos ellos formaban una verdadera familia. pero permaneció apartado. Y. Gibbs se acercó al ama de llaves. Se dejó caer en el sillón que había a los pies de la cama y observó su pálido rostro. regresó con Ohenewaa. Contempló la oscura barba. La señora Page le dio una orden en voz baja a una criada. Traducción Rosanic. Se ocultó en las sombras. preguntándose como sería antes del accidente. más reservada en cuanto él estaba cerca y le había ido conquistando poco a poco. Era simpática. Alguien trajo una manta y la señora Page se la puso sobre los hombros si dejar de tranquilizarle y de acariciarle la espalda. En el transcurso de las últimas noches. El ama de llaves cogió al enorme negro de la mano y le llevó hasta un banco al lado de la chimenea. las largas pestañas que ensombrecían sus mejillas demacradas y el recuerdo del beso que habían compartido volvió a su memoria junto con un extraño calor. limitándose a mirar. Estaba cansada y él no la quería a su lado. El personal de Melbury Hall se componía de negros y blancos a partes iguales. No pudo por menos que admirar la manera rápida y eficaz que tenía de arreglar las cosas. Y sin embargo no había otro lugar en Melbury Hall en el que ella quisiera estar. Gibbs no tenía ningún inconveniente en dejarse cazar. Moisés hablaba con voz rota. También se vio obligado a reconocer que esa no era la única cualidad que le fascinaba de ella. En la sala de los criados todo el mundo parecía estar preocupado por Moisés. pero la verdad es que aparte del placer que le proporcionaba atormentarla. Gibbs entró en la estancia en mitad de la escena. luego él se libró de la manta y ambos salieron de allí. Era evidente que la imparcialidad de lady Aytoun era compartida por todos. y a Gibbs le pareció ver lágrimas en sus ojos. Se acercó a él con decisión. la cual se apresuró a subir al piso superior. Ella recordó la pequeña herida pero decidió que no merecía la pena molestarle.Millicent se dio cuenta de que le dolía más su indiferencia que su agresividad.

—Uno de los perros del establo. —Señora Page. —¡No sé de que me está hablando! —¿De verdad? —Dijo él inclinándose para mirarla a los ojos— El domingo pasado no quiso regresar conmigo desde el pueblo. Algunos decían que habría que liberarle pero Moisés quería que antes le viera Ohenewaa. señor Gibbs? —Una mano acariciadora en mi espalda y palabras dulce en mis oídos. —¿Y que es lo que un hombre como usted puede querer de una vieja viuda como yo? —¿Vieja? ¡Nada de eso! La cogió de la mano y la llevó al hueco de las escaleras. señor Gibbs. si yo le confesara toda mi devoción ¿me trataría usted con el mismo cariño que a Moisés hace un momento? Ella se ruborizó ligeramente. Se negó dos veces a pasear conmigo por el jardín. El escocés la siguió hasta el vestíbulo. —¿Se refiere usted a África? —Eso creo. No ha encontrado el… —Me encantaría tomar el té con usted mañana por la tarde. —Si. —Desde que llegué no son muchas las veces que he visto a Moisés. —¿Té? —Té —repitió ella con una sonrisa. pero además se la considera una anciana. —¿Qué es lo que significa esa mujer para ellos? ¿Es una curandera? Mary asintió. pero parece que todo el mundo le mima. Luego la joven se dirigió hacia las cocinas y Gibbs se lanzó. al atardecer. Mary elevó sus verdes ojos hacia él con una tierna sonrisa. Ella esbozó una tímida sonrisa. corrección Cari 90 . y no se le puede reprochar que sea un poco lento. Traducción Rosanic. —¡Se lo merece! —Aseguró afectuosamente Mary— A pesar de su cuerpo lleno de cicatrices y de su retraso mental. Pero Moisés está totalmente volcado en la señora y en todos los que se portan bien con él. Se detuvo al pie de las escaleras para decirle algo a Amina.— ¿Qué es lo que tenía tan afectado a Moisés? —Preguntó por fin. —¿Sabe? —Continuó— Me estoy volviendo loco intentando conseguir su aprecio. una sabia. ha caído en la trampa de un furtivo. por el que siente especial cariño. es la persona más buena que he conocido en mi vida. En su lugar creo que yo me hubiera vuelto loca. He oído hablar de todo lo que tuvo que soportar mientras fue esclavo de Wentwoth. Amina me dijo que era como una especie de puente entre ellos y su pasado. —¿Una taza de sidra caliente y una manta encima de sus hombros congelados.

se echó hacia atrás y dejó su sitio a Jonah. Desde donde ella estaba vio que los hombros del viejo se sacudían por los sollozos. Solo para mí. No hay que hacer nada que haga que el perro muerda. Ohenewaa se acercó. Moisés estaba acuclillado sobre una bala de paja.Él besó su mano muy serio. —¿Quieres salir afuera conmigo? No soporto ver esto. con Moisés lloriqueando y pareciendo sentir más dolor que el perro… En uno de los establos. —Entonces que sea té. Tengo la sensación de que va a convertirme en un caballero. Moisés se estremeció. Le dijo algo a Jonah. —¿Cómo está Moisés? —Está hecho polvo y eso no le va bien. —No esperaría menos del futuro administrador de Melbury Hall — respondió ella liberando la mano—. Sería usted perfecto para el puesto. ¿Me enseñaras algún día como consigues trenzar todos esos juncos? —¿Crees que va a poder salvar a mi perro. —Esta mañana me llevé al pueblo la cesta que me regalaste —dijo ella para distraerle—. Jonah quiere que Ohenewaa examine la pata del perro. Pero. A pesar de eso. Moisés gimió tanto como el perro. Moisés tiene que tranquilizarse. cuya pata era un amasijo de carne y hueso. Violet? —Si. —Lo sé. que se acercó a él. Su dolor afectó a Violet. Violet iba trotando para mantenerse al paso de Amina. le cogió del brazo. —Me lo regaló la señora. Al ver que él vacilaba. corrección Cari 91 . y espero que piense en ello detenidamente. —Moisés… Él la miró lleno de angustia. Le tiró de la mango. Violet se estremeció y observó a Ohenewaa que estaba preparando unas vendas rodeada de frascos. pero para eso. estoy segura de que lo conseguirá. a pocos metros del perro. al lado de su perro. Te necesito. Traducción Rosanic. —No va a salir de ésta —añadió otro—. Cuando acarició la cabeza del perro. señor Gibbs. Se me parte el corazón. Sería mejor cortarle la garganta para que el pobre animal deje de sufrir. —Te lo ruego. una docena de personas estaban agrupadas alrededor de una linterna. Cuando le tocó la pata. Moisés. Por fin logró que él saliera del establo arrastrando los pies y se sentó a su lado encima de un murete. Moisés. el cual a su vez se lo transmitió a Moisés. —Habría que amputársela —le dijo a Violet un mozo de cuadra.

Ohenewaa iba a dirigirse a su habitación cuando Millicent la detuvo. —Lo sé. Apenas había tenido oportunidad de darle las gracias por la infusión que le había ayudado durante las primeras noches sin láudano. Esa era la razón por la que tenía que verla esa noche. La respuesta de Millicent al plantador había sido muy clara: Ohenewaa no tenía ningún deseo de verle. pero Moisés ya sabe como curarle. Ya había oído hablar antes de esos horrores. Moisés. y el hecho de que supiera de medicina no la convertía en una mala persona. ¡Era tan bueno y amable! Le apretó el brazo con más fuerza y apoyó la mejilla en su hombro. Ohenewaa llegaba en ese momento al final de las escaleras con los ojos brillando como los de un gato. corrección Cari 92 . —Y ruidoso —repitió Millicent sonriendo—. Era más de medianoche cuando Millicent vio salir del establo la frágil silueta de Ohenewaa. ¿Me ayudará? Por Traducción Rosanic. —¿Podría usted echarle una ojeada a mi marido cuando le venga bien? Hasta ahora ningún médico inglés ha podido conseguir ninguna mejoría ni física ni mental. Estaba tan ocupada con Lyon que no había pasado demasiado tiempo con la anciana. La anciana no era una bruja. Necesitaba saber su opinión. —Y ruidoso. Recordó el día que ambas habían hablado de la carta de Jasper Hyde. Pero nosotras somos capaces de hacerlo mejor. —¡Afortunadamente estaba usted aquí! Gracias. Por eso no puedo evitar pensar que a lo mejor hay algo más que no han visto. Dos horas antes. salió al oscuro pasillo dejando la puerta entreabierta. Lo había sabido desde el primer día. Violet. —Mejor. Millicent estaba convencida de que se podía confiar en ella. Lyon está despierto. —Mientras yo viva. Y sabía que la ignorancia y la superstición podían llevar a un hombre como Hyde a creer que Ohenewaa era la culpable de todos sus males. consciente y es inteligente. también tendrás una amiga. Moisés.—Nunca había tenido nada que fuera mío. Tenía razón al decir que no la necesitaba. —¿Ha muerto el perro? —Tiene una pata rota. Ya no tenía pesadillas y no se obligaba a sí mismo a mantenerse despierto solo para molestarla… Abrió la puerta sin hacer ruido. —¿Cómo está Moisés? —Preguntó Millicent a media voz. Había prestado atención a las palabras de Ohenewaa. Lyon estaba tranquilamente dormido. Violet le había contado el accidente.

a pesar de su prolongada visita. La anciana la observó un instante antes de asentir con la cabeza. —Cuando llegue el momento. No había otra palabra para describir su reacción ante el irreprochable comportamiento de Lyon con el reverendo Trimble. cuando yo sea capaz de convencerle de que acepte. cuando llegue el momento. Capitulo 13 Millicent estaba anonadada.supuesto. Traducción Rosanic. corrección Cari 93 .

Parpadeó para alejar las lágrimas e intentó no pensar más en él. corrección Cari 94 . Había estado preparada para intervenir en cuanto su marido mostrara algún síntoma de molestia o de cansancio. las tropas británicas tuvieron que intervenir para sofocar la rebelión. los cambios en la industria.Instalado en un sillón de la biblioteca. Cunningham… Millicent inclinó la cabeza. incluso cuando Wentworth les tenía a todos bajo sus garras. Con su vigilancia y sus intervenciones. en su amigo. todavía no conseguía librarse de un terrible sentimiento de culpa. Le tenía mucho afecto a Trimble. Gracias a Trimble y a Cunningham. Pero Wentworth había creído que Cunnigham quería huir con Millicent y le había matado. luchas sociales. Millicent había permanecido llena de asombro por la actitud de Lyon. Ambos hombres parecían dos viejos camaradas de los días de Universidad. el maestro de la escuela. En esos días ella temía por su propia vida y no había podido ni imaginar que la víctima iba a ser Cunningham. Traducción Rosanic. Millicent no tenía ni la más mínima idea de a que se refería y echó una mirada desesperada a su marido. Cuando volvió a levantar la cabeza vio que Lyon la estaba mirando y que la conversación se había convertido en un monólogo. Ella le había rogado que acudiera a Melbury Hall al amanecer para ayudar a una Violet aterrorizada a librarse de la lujuria de su amo. y mantenían animadas discusiones sobre política. el pastor encadenaba los temas de conversación uno tras otro. la posibilidad de vida en otros planetas… Después de hablar sobre la agricultura en las Highlands. Después de todos esos años. El reverendo explicó que en una zona llamada Carolina. El corazón le dio un vuelco cuando recordó que el joven maestro había muerto intentando protegerla. pasaron a hablar con toda naturalidad de las revueltas de los esclavos en las colonias. Él incluso se había convencido a sí mismo de estar enamorado de ella. pero Millicent le había abierto los ojos. en el hombre que había sido su salvación durante los años de horror. ambos también habían salvado muchas vidas. como si se dispusiera a pasar allí todo el invierno. Y la situación no parecía que fuera a mejorar. lady Aytoun? —Insistió el pastor. quien había sido su aliado y el de los empleados de Melbury Hall desde hacía mucho tiempo. pero Millicent no se había enterado y se hizo un pesado silencio. El reverendo acababa de hacer una pregunta. —¿Se comprobaron sus referencias como albañil? —Preguntó Lyon sin dejar de mirarla. para que el otro no se ofendiera. se pudo alfabetizar a los esclavos de la propiedad. Durante ese tiempo. —¿Le parece bien.

pero el grueso volumen se le deslizó de entre los dedos y le cayó encima de la Traducción Rosanic. Estoy deseando que la señora Trimble le conozca. Bien. —Sería estupendo. señora. De lo contrario no hubiera sido contratado para construir el granero. es asombroso… —Creo que lord y lady Stanmore regresaran a Solgrave dentro de unos quince días. Extendió la mano para cogerlo. ¡Que hombre más inteligente! Se expresa de un modo excelente y tiene algunas ideas asombrosamente modernas. cuando haya terminado su trabajo en el pueblo. ¿podríamos disponer de él a tiempo completo? —Eso es lo que él dice. milord. El libro que el pastor le había llevado a Lyon. —Fue un placer. Me confesó que necesitaba con urgencia algo más de dinero. —¿Usted que opina Millicent? Estaba usted impaciente por llevar a cabo sus planes… Ella le dirigió una sonrisa de agradecimiento antes de volverse hacia el reverendo. ¡Increíble! —Efectivamente. —Señora. Se levantó de mala gana y se despidió del conde. A propósito ¿Cómo se llama ese albañil? —Ned Cranch. si está disponible. —Oí decir que tenía mujer y dos hijos en Coventry. aunque la visita está siendo muy agradable. —Estoy seguro de que lo estará. debería ir pensando en volver a casa. El vicario de Wakefield. y su trabajo parece satisfactorio. milord. Gracias por haberse preocupado. Parece que están esperando el tercero. ¡Sería un enorme placer verles a todos juntos! ¡Realmente maravilloso! —Trasmita mis saludos a la señora Trimble dijo Millicent antes de que el buen hombre empezara a hablar de nuevo—. Esta deseando empezar a trabajar en su casa. corrección Cari 95 . que no tardará en nacer. —¿Si? El reverendo asintió con la cabeza. la felicito de nuevo por su matrimonio. estaba encima de la mesa. —Dígale que tendremos trabajo para él a partir de la semana que viene. Lord Aytoun no tiene nada que ver con su reputación. —Y más tarde. luego ella le acompañó al vestíbulo.—Eso creo. —Y ahora que el granero ya está prácticamente terminado ¿cree usted que estaría dispuesto a trabajar aquí dos veces por semana? —En efecto. de Goldsmith. Tiene muchas bocas que alimentar.

Sin embargo su expresión cambió cuando Lyon se limitó a hacer un gesto con la cabeza antes de mirar el libro que tenía a los pies. su pierna. Violet gritó cuando Ned la empujó con fuerza contra la pared. —Voy a intentar alcanzar al vicario para que cene con nosotros. Se había movido. Habíamos planeado venir juntos. pero él apretó todavía más. Ned. En tu habitación en la aldea siempre nos escondemos. —Gracias por haber sido tan amable con el reverendo Trimble. corrección Cari 96 . Pero oí decir que ibas a Saint Albans y pensé que te alegrarías de que me reuniera contigo.pierna. para que pudieras conocer a mis… —Tú lo habías planeado —bramó él— no yo. —Supongo que yo no tengo… —¡Millicent! Ella se dio la vuelta. no pudo volver a mover el pie. A pesar de que hizo un esfuerzo para concentrarse. antes de incorporarse. Millicent entró en la estancia con una sonrisa en los labios. Todavía acuclillada al lado del sillón. Se agachó para recoger el libro. Las sensaciones que había sentido en esa extremidad eran muy reales. Luego la sensación desapareció. y el tomo acabó en el suelo. Su pie izquierdo hizo un movimiento brusco. Le observó atentamente por un instante. te mereces un buen escarmiento por haberte metido en mi dormitorio a escondidas! —Quería darte una sorpresa. ¡Diablos. Pero me gustaría que me leyeras ese libro. Luego me di cuenta de cómo hacia el pastor para ponerte de tan buen humor. —Lo siento. Se encaminó hacia la puerta. pero le fue imposible. Ned —murmuró ella sollozando—. incrédulo. Sus ojos lanzaban destellos de ira y ella intentó deslizar una mano entre la de Ned y su garganta. Intentó volver a hacerlo. le puso una mano en el brazo. Pensé que aquí… Tengo dos días de permiso y… Traducción Rosanic. —Viéndote con él me pareció que no eras el mismo hombre con el que me he casado. —¿Ha sucedido algo…? —No. —¿Quieres leerlo? —No. lo siento —gimió—. Lyon miró. —No pasa nada —aseguró él—.

Traducción Rosanic. no soy una puta. pero él no le soltó el brazo. Ella se liberó con cuidado y corrió hacia la puerta. Bajó la mirada hacia sus botas relucientes. —Muy bien. en la penumbra. corrección Cari 97 . nerviosa. Cuando llamó a la puerta de Ned. Se sintió aliviada cuando él dejó caer de nuevo el brazo sin golpearla. Una vez en el fétido pasillo. Y además con suerte —añadió echando una ojeada a la puerta de Ned. Ha llegado antes de lo convenido. Había bajado ya media escalera cuando oyó que Ned decía: —Entre. pequeña zorra. Le había creído cuando él había dicho que la amaba. inclinada hacia delante mientras un cliente. señor. o… Levantó su enorme puño y Violet se encogió. —¡Que preciosidad! —exclamó él—. ¡Que estúpida había sido! Se dijo intentando recobrarse. Lamento haberte molestado tanto. —Me estas dando miedo. En el descansillo chocó contra un hombre. dio curso libre a su tristeza. A sus espaldas una mujer lanzó una lasciva carcajada y Violet se dio la vuelta. Solo vine para darte una alegría. señor Platt. antes de que decida darte una lección! Estaba loco de rabia. Le dieron ganas de vomitar de repente. Se lo había creído todo como una idiota. —Cuidado con lo que dices. —O quizás lo que haga sea atarte a la cama y amordazarte para poseerte de cien maneras distintas sin tener que oír tus lloriqueos. con los pantalones bajados hasta las rodillas. No nos llevará más de un minuto… Violet liberó la barbilla y retrocedió un paso. la sujetaba por las caderas y la penetraba con violencia. Ella no era muy distinta a esa mujer. La cogió de la barbilla con rudeza. —El albañil acaba de poseerme. la vio. Ned Cranch —protestó ella entre sollozos— No deberías decir esas cosas. Al fondo del pasillo. Unas manos enguantadas la ayudaron a recobrar el equilibrio. Me voy —añadió envolviéndose con fuerza en su capa—. Espérame aquí. Ven conmigo.—Aquí bastaría con que diera un silbido y un montón de tipos subirían desde el bar para que nos sirvieras de puta a todos. ¿Podría llevarme a otro sitio? De repente el hombre pareció un poco asqueado. Fui una estúpida al creer en tus dulces palabras. —¡Sal de aquí. Él la obligó a levantar la cabeza y ella se encontró con una fría e irónica mirada. Se había convertido en una perdida. Se alejó por el oscuro pasillo. Se tapó la cabeza con la capucha y se apresuró a irse. Lloró con más fuerza. Ahora me doy cuenta de que solo lo hiciste para conseguir lo que querías de mí. pequeña. ella huyó a toda velocidad.

Otra estaba fregando el suelo. Traducción Rosanic. El ama de llaves había abierto todas las ventanas y estaba eliminando el humo a base de mover el delantal. contra la pared. Gibbs había acorralado a los dos lacayos. y les estaba fustigando como un fiscal en un juicio por asesinato. eso es todo.Capitulo 14 Dos criadas estaban limpiando la cera y las cenizas que manchaban la mesa. —¡Suéltales Gibbs! Esa condenada vela se cayó en la mesa. corrección Cari 98 . que parecían perros apaleados. Estas convirtiendo una tontería en un asunto de Estado.

y además puede permitirse comprar más —murmuró Millicent distraídamente. Estaban todos ocupados y nadie tenía tiempo para mirarle. No se trataba de una pregunta. —¿Se conocen? —Preguntó Millicent mientras John y Will depositaban a su señor en la cama. —¡No lo hice a propósito! —Ladró en beneficio de la anciana. prendiendo fuego a los papeles que estaban desparramados encima de la mesa. ahora ni se lo planteaba.Lyon echó una tormentosa mirada a la mujer que le estaba cortando la manga de la chaqueta con expresión seria. señora Page. —¿Dónde va? ¡Santo Dios! ¿No estará pensando en dejarme a solas con ella? ¡Millicent! Ella disimuló una sonrisa antes de lanzar con tono impaciente: —¡No me voy a ningún sitio! Se detuvo en el umbral de la puerta para darle instrucciones a la criada que esperaba en el pasillo. Lyon no vaciló en expresar su descontento. Estaba revisando las cuentas de la propiedad cuando sin darse cuenta había volcado el candelabro. Sin embargo no se había percatado de que también la manga de su señor estaba en llamas. corrección Cari 99 . Aquí hace demasiado frío. Ha movido el brazo —añadió volviendo a dirigirse a su marido. —¡Desde hace mucho! Lyon observó con suspicacia la conversación que mantenían las dos mujeres en voz baja. La tela parecía estar pegada a la piel. Si alguna vez Lyon había sido reticente a exhibir su enfermedad delante de todo el mundo. Ohenewaa estaba esperando en la habitación. Ella le dirigió una mirada indescifrable y luego los lacayos levantaron el sillón. Lyon se estremeció de dolor al ver su camisa quemada. quitándole la manga y dejando que el brazo reposara en el sillón. y Millicent desistió de su intento de separarla. Gibbs. —Que alguien vaya en busca de Ohenewaa. Lyon contemplaba incrédulo la febril agitación que se había desatado delante de sus ojos. —Está equivocada. Traducción Rosanic. pero Will estaba presente y había echado hacia atrás el sillón antes de apagar el fuego. hay que llevar al conde a su dormitorio. luego su esposa se dirigió hacia la puerta y la negra se acercó a él. Millicent subió las escaleras a su lado. Los párpados de ésta estaban semicerrados pero la sombría mirada seguía siendo escéptica. —¿Se da usted cuenta —continuó— de que está echando a perder mi ropa? —Que está completamente carbonizada. Millicent acababa de salir de la habitación.

Movió todos los dedos de Lyon. Traducción Rosanic. evitando la quemadura. —¿Qué es lo que está tramando esa mujer? —Gruñó Lyon. con la ayuda de una pequeña toalla. Con la ayuda de Millicent se libró de la chaqueta. Se lo ruego. cuando Gibbs fue a preguntar como iban las cosas. los músculos. Millicent se sentó en el borde de la cama. Lyon creyó que el martirio se había terminado. —No me importa. Ohenewaa le indicó a Millicent que colocara la toalla directamente en la quemadura. luego examinó la quemadura durante unos segundos antes de coger un par de tijeritas y recortar la camisa. Me quedaré con usted. Ayúdeme a quitarme esto. corrección Cari 100 .Ohenewaa les hizo una seña a John y a Will para que se apartaran. —De acuerdo. —A ella le gustaba ese perro y es evidente que cree que a usted no le gusta. no la quiero. Y por que yo se lo eh pedido —añadió ella suavemente— No le va a hacer daño. Un poco después. Siguiendo las indicaciones de Ohenewaa puso el brazo de Lyon encima del cuenco u. Una vez limpiada la herida. —¡Y un cuerno! —Volveré dentro de unos minutos. Le examinó el brazo y la mano dándole pequeños golpecitos. subió hasta el codo. —Como desee. —Es solo leche. permita que ella le cure. Abandonó la habitación y Millicent cogió las tijeras. hasta que se vio obligada a detenerse por la manga. Después de repetir el proceso dos o tres veces. aferrándose a la cama con la mano sana. Pero deje de cortarme la ropa. —¡No me voy a beber eso! —Gruñó Lyon— Sea lo que sea. recorrió la línea de los huesos. pero Ohenewaa no opinaba lo mismo. también va a ser capaz de curarme a mí. —Quítele la camisa y la chaqueta. —Espero que no crea que porque haya curado a un perro la semana pasada. —¿Por qué? —Por que sabe tanto o más que los médicos a los que usted ha consultado hasta ahora. Él suspiró. —Esa vieja bruja me lo dijo ella misma. —¡Maldición! —Juró él. —Ohenewaa va a examinarte como lo haría cualquier médico. el dolor cedió. Al cabo de unos minutos. Lyon. La criada regresó con un gran cuenco lleno de un líquido blanco. derramó el líquido encima de la herida. la tela de la camisa empezó a despegarse. las dos mujeres destaparon la llaga. Con el mayor cuidado. Millicent le tranquilizó y les despidió a él y a los lacayos.

Ella se llevó el frasquito a la nariz. Llevaban un mes casado. ¡Parecía tan suave! Estaba igual que la noche que le había despertado de su pesadilla. No tenía una explicación lógica para las reacciones de su cuerpo. y recordó que había deseado con locura atraerla hacia él para besarla. ya había visto a los lacayos cuando le cambiaban o incluso cuando le bañaban. Traducción Rosanic. Y todavía lo deseaba. —Lo he visto —repitió ella—. corrección Cari 101 . Ni siquiera él tenía control sobre sus movimientos. Sostuvo la mirada de sorpresa de él. he visto como se movían los músculos de su pierna. —Esos movimientos fueron involuntarios. Millicent tenía la garganta seca. Por favor. De modo que se limitó a admirar los rizos que habían escapado de su peinado y que le enmarcaban el rostro. cuando ha tenido una pesadilla. Estoy convencida de que ella sabe cosas que sus eminentes médicos no son capaces de imaginar. se le movió la mano. Ohenewaa reapareció provista de varios frascos que alineó encima de la mesa. tapado por el largo cabello. pasaba las noches a la cabecera de su cama. Lyon. El cuello de Lyon. Secará el posible pus que se forme y acelerará la cicatrización. cuando John le estaba ayudando a levantarse. Y esta noche.—No es el mejor momento para ponerse desagradable —susurró Millicent —. cuando se cortó con el vaso. tenía usted el pie torcido y lo enderezó. —El olor me resulta familiar… —Se trata de una decocción de corteza de olmo. Ohenewaa se acercó con un frasquito y trapos limpios. el cual deseó con mayor intensidad apretarla contra él. pero no quería decírselo a Millicent por miedo a que se hiciera falsas ilusiones. —¿Y cuales serían según usted esas cosas? —Esas sensaciones que aparecen y desaparecen. La semana pasada. Sin embargo ninguna de esas ocasiones le había parecido tan íntima como ese momento en el que ella le retiró la camisa. Tenía unos hombros anchos y un pecho musculoso en el que sin embargo se marcaban las costillas. pero sería una locura si no le diéramos la posibilidad de ayudarnos. era robusto. —Como quiera. No sé si le curara por completo. consecuencia de las semanas en las que se había negado en redondo a comer. —Échele esta pomada con cuidado y véndele con esto. pero a pesar de todo creo que está perdiendo el tiempo. Hace tres días. —Voy a aferrarme a cualquier oportunidad por ínfima que sea. Millicent se inclinó sobre Lyon. las mismas que usted pretende ignorar… o que intenta disimular. Aquí hay mucha gente que cree en ella. no significan nada.

Entonces su cuerpo me dirá que es lo que le duele. le quito los zapatos y las medias. Ohenewaa volvió a la mesa y Millicent tuvo de repente mucho calor. Millicent también se sintió invadida por una gran calma. Quitele los zapatos. La piel de Lyon estaba muy caliente. Se dirigió a los pies de la cama. —Cierre los ojos. Millicent empezó a trabajar mientras la curandera examinaba el cuerpo de Lyon. Traducción Rosanic. Ohenewaa estaba posando suavemente la palma de la mano sobre su torso haciendo unos lentos movimientos circulares. Remonto hasta el botón que cerraba el calzón por debajo de la rodilla y lo soltó con dedos temblorosos. Realmente era relajante. La estaba provocando pero tenía la voz un poco velada. Puede hacerlo usted misma. corrección Cari 102 . Para colmo el no dejaba de mirarla. —Permita que me hable su cuerpo. Lyon cerró los ojos y se puso en manos de la anciana. —No —protesto Lyon entreabriendo los ojos—. Lyon estaba tumbado encima de la cama de modo que cogió una manta y se la puso sobre el estomago. —Esta muy tenso. las medias y los pantalones. Millicent se acerco a la manta y deslizo las manos por debajo. Permita que su espíritu vuelva a los momentos de mayor paz de su existencia. Cuando ella termino de vendar la herida. —Si sigue subiendo un poco mas se dará cuenta de que efectivamente mi cuerpo tiene algo que decirle… Espero que no le moleste. —Antes me acusaba de hablar demasiado —replicó él mirando hacia el techo. A Millicent le sorprendió que no protestara. —En caso de que haya pensado en usar las tijeras —dijo el en voz baja— le ordeno que lo olvide inmediatamente.Feliz de tener algo que hacer. Al cabo de unos minutos. —intento bromear con ella. Instintivamente paso la mano por una de sus pantorrillas en la que la falta de ejercicio había atrofiado la musculatura. la negra le indico que no se moviera. Relájese. —Ahora comprobare las piernas. Si se había sentido turbada al quitarle la camisa. Ohenewaa se detuvo. Millicent se ruborizo. Con el corazón a toda velocidad y el rostro enrojecido. Ella cogió aire. —Iré a buscar a uno de los lacayos —dijo poniéndose de pie de un salto. — ¡Llame a Gibbs! Al oír la brusca orden dio un salto hacia atrás y corrió hacia la puerta. Mirando los gestos de la curandera. no quería ni pensar en como seria quitarle los pantalones.

las granjas de Baronsford serán las siguientes en verse afectadas. sir Richard. —Hay que avisar al conde Aytoun. Sir Richard depositó sobre la mesa la carta que acababa de recibir de Escocia. Si mejora tiene todo el derecho a saber lo que sucede. Y. señora. ¿Acaso ha olvidado su último acceso de ira? Juró que nunca volvería a poner los pies allí. Están convencidos de que enterrará usted a los miembros de su familia. Escríbale a Walter y pídale que baje los alquileres. Si es necesario dígales que me estoy muriendo y que tienen que empezar a preparar el duelo. corrección Cari 103 . Y tampoco creo que sea una buena idea que vaya él en este momento. si él decidiera ir allí? —No. pero su larga ausencia alimenta los rumores entre los granjeros.—Las noticias de la frontera son alarmantes. —Como usted ordene. señora. Muchos de ellos temen que con la enfermedad de Su Señoría. estoy convencida de que no. —Gracias a Millicent el estado de Lyon mejora día a día. pero sabe tan bien como yo que Baronsford ya no es responsabilidad suya. ¿Cómo podemos mantenerle ignorante de lo que se va a encontrar cuando llegue? —Está usted hablando del hombre que era antes. Traducción Rosanic. estoy seguro de que de todos modos deseará volver a Baronsford antes de la siembra. Según esta carta parece que doscientos inquilinos se han refugiado en Baronsford desde San Miguel. — ¡No! —Exclamó la condesa viuda con decisión— Todavía no está preparado. Los granjeros de Baronsford saben más de sus argucias que sus propios hijos. Ponerle al corriente de estos problemas solo serviría para retrasar su curación total. Encuentre usted otra manera de tranquilizar a los granjeros. Ya andan diciendo que el conde no volverá jamás. El conde Dumbfries ha empezado a vaciar las granjas subiendo los alquileres hasta cantidades exorbitantes. —Eso no dará resultado. La anciana cerró de golpe el libro que tenía en las manos y lanzó una furibunda mirada al abogado. —¿Cree usted que ella se negaría a acompañarle a Baronsford. su matrimonio con una inglesa y el hecho de que le haya entregado sus tierras a Perfore. Mi contacto dice que cerca de quinientos granjeros han llegado a Glasgow con la esperanza de poder embarcar hacia las colonias. sabe usted muy bien que no vamos a poder mantener en secreto la situación. En cuanto al conde. Hágales saber que su señor está cada vez más recuperado. conociéndole. ni por él ni para su gente. Haga lo que sea para tranquilizarles.

Capitulo 15 Lyon tiró la servilleta encima del plato para ocultar lo que quedaba del desayuno. corrección Cari 104 . pero era el dolor el que hablaba por él. Todos recordamos al hombre que fue. usted y yo. y estoy seguro de que. Sin embargo no podemos ahogarle con problemas a los que todavía no está preparado para enfrentarse. con el tiempo. y me niego a ver que retrocede aunque solo sea por un día. Perfore.—No lo he olvidado. —A mi también me gustaría creerlo —admitió Beatriz—. volverá a serlo. Traducción Rosanic. Parece que está haciendo progresos. sabemos que él es el único capaz de salvar Barensford. —¿Qué tortura me tiene reservada para hoy. madame de Sade? —Algo terriblemente doloroso. El regalo que le hizo a su hermano fue tan solo un gesto de frustración. Los granjeros.

—Solo son las diez y media y hace una mañana estupenda. —¡No! —Pues lo estará a menos que duerma de verdad durante unas horas. —Tengo otras cosas que hacer en este momento. —Está muy pálida. no pienses nada! —Gruñó Lyon. Lo hará ahora mismo. Hemos encontrado un sitio encantador protegido por el muro del jardín y… —Hoy no voy a salir y tampoco voy a bajar al vestíbulo. —Me refiero a que parece agotada. Pronto lo descubrirá. al frío aire del invierno. Lyon la observaba atentamente. Gibbs empezó a reavivar el fuego. El nuevo albañil tiene… Traducción Rosanic. —Gracias. en una cama de verdad —Dijo él en un tono que no admitía réplica—. Ella le miró sorprendida. En silencio. pero sé que le gusta… —Porque está usted a punto de enfermar. —La tortura de hoy será salir al cruel mundo exterior. —¿Por qué? —Porque ya no tendremos a nadie con quien meternos. —¡Estupendo! ¿Cuándo empezamos? —No se impaciente.Él se percató de sus ojeras mientras ella se agachaba para coger la bandeja. —No parece encontrarse demasiado bien —dijo él. es de nacimiento. —¿Por qué? Le he dicho ya que no necesito una niñera. en tanto Millicent ordenaba la habitación. Cuando lo haga seguiré los planes que ha hecho para mi jornada de hoy. Prométame que se irá a su habitación a descansar durante unas horas. La sujetó por la muñeca cuando ella cogió la taza y el plato que él había depositado encima de la mesilla de noche. Debería pedirle que la practicara un poco con usted. Al sol. —Eso no puedo remediarlo. —No podemos permitirnos que caiga usted enferma —repitió él. —No. pero estoy perfectamente. Ella se enfrentó a él con las manos en las caderas. —¿Por qué? Sé que es usted demasiado cabezota para admitirlo. Le prometo que me acostaré en mi cama esta noche. Ella intentó soltarse pero él se lo impidió. Gibbs se aclaró la garganta en el umbral de la puerta. corrección Cari 105 . parecía bailar dentro del vestido. Parecía estar cada día más agotada. sobre todo cuando estoy embrutecido por la magia negra que esa bruja practica conmigo. —¿Ha vuelto a pasar aquí la noche? —Si. Parece que unas cuantas horas seguidas de sueño le han sentado bien. —¡No digas nada.

Muy a su pesar le dieron ganas de sacar las uñas. y esta parecía compartir sus sentimientos. Gibbs era estricto pero tenía sentido del humor y era evidente que tenía debilidad por la señora Page. Encendió un candelabro y consultó la hora. Ella permaneció inmóvil por un instante. Durante unos instantes no supo que hora era. —¿Si. Aunque no se hubiera anunciado oficialmente. delante de la puerta de servicio. incluida Violet. Lo cual les parecía muy bien a todos. milord? —Dígale a ese hombre que le pagaremos el jornal y despídale hasta mañana. Se levantó y la frialdad del suelo bajo sus pies desnudos la despertó por completo. enfrentada a la atractiva sonrisa y los ojos claros que solo la miraban a ella. ni que día y menos aún como había llegado a la cama. Violet estuvo a punto de olvidar incluso su nombre. Luego recordó que había ido a descansar un poco antes del mediodía. y desde luego olvidó todas sus anteriores decisiones. Se había prometido a si misma que nunca más iría sola al pueblo mientras él se encontrara allí trabajando. Había aprendido una dolorosa lección y estaba contenta de tener un trabajo decente y una cama donde dormir después de la gran estupidez que había cometido. Horas antes debían haber encendido el fuego de la chimenea. —Todo lo demás puede esperar o se encargará de ello otra persona. Se quedaría allí. pensó Lyon. Debía estar realmente cansada. había llorado hasta quedarse sin lágrimas. corrección Cari 106 . cuando regresó de Saint Albans. Ella esperó su reacción conteniendo el aliento. Había hecho un esfuerzo y se había recogido el pelo en una coleta. Fue dolorosamente consciente de su propia impotencia. porque ya solo quedaban brasas en el hogar. A Violet le dio un vuelco el corazón al ver a Ned. ¿Cómo era posible que ya fuera media noche? Traducción Rosanic.—Gibbs. llevaba la chaqueta de lana abierta por delante de su poderoso pecho y vio que dos mozas de cocina soltaban risitas y le miraban de reojo cuando pasó por delante de ellas. Mientras el escocés hablaba con él. Ned paseó la mirada por la estancia y se detuvo al verla. con el sombrero en la mano. Pero ahora. Gibbs siguió la mirada de Ned y la joven se fue rápidamente de allí. lo cual era una buena señal. Millicent abrió los ojos en la penumbra que la rodeaba. El domingo. No quería volver a verle. si no empezaba a discutir. hablando con Gibbs. Se volvió hacia su mujer. Hubiera dado cualquier cosa por acompañarla hasta su dormitorio y ocuparse de ella igual que ella se había ocupado de él. todo el mundo en Melbury Hall sabía que él sería el próximo administrador.

preguntándose si alguien se habría acordado de cambiarle la venda a Lyon. Cerró sin hacer ruido y avanzó de puntillas. escuchando. No me había dado cuenta de que estaba tan cansada hasta que me metí entre las sábanas. Se aseó rápidamente. —¿Ha dormido usted bien? Se sobresaltó. Traducción Rosanic. la llenaba de una sensación de paz completamente nueva. Gracias. a su lado. recordó que debería haber ido a buscar más hierbas para su marido. Cogió unas vendas limpias y el frasquito que Ohenewaa había dejado encima de la mesilla de noche. pero decidió ir a echar una ojeada a Lyon para asegurarse de que estaba durmiendo sin pesadillas. —Pensaba que le encontraría dormido. Estar allí. con la mano al tiempo que se encaminaba hacia la puerta. —¿Le sigue doliendo? —No demasiado. Se lo alisó con impaciencia. Tenía el pelo tan revuelto que hubiera aterrorizado a un fantasma. que no he dejado de ser de utilidad. —O sea. completamente despierto. —No hay peligro de que algo así suceda alguna vez. —Ya veo. Millicent tenía frío en los pies. —No puedo dormir. No permití que hubiera nadie a mí alrededor. ¿Le ha cambiado alguien la venda? —No. Toda la casa estaba durmiendo… Se sobresaltó cuando la asaltó una repentina idea y recogió su chal. corrección Cari 107 . La herida de Lyon no se había infectado y le aplicó un poco de ungüento antes de volver a vendarla. La hechicera trajo sus pociones al caer la noche. No se oía ni un solo ruido. Lyon no se movió. El la estaba mirando. ¿Cómo había podido perder tanto tiempo en la cama? Abrió la puerta muy lentamente y se deslizó en el dormitorio de su esposo. —¡Demasiado bien! ¡No puedo creerlo! Le ordené a la señora Page que me despertara a primera hora de la tarde. El pasillo estaba en penumbra. A lo mejor era consecuencia de la intimidad que proporcionaba estar a solas con él en el silencio de la noche. Millicent se sentía maravillosamente feliz y tranquila. se refrescó la boca y comprobó su aspecto en el espejo. —Parece ser que tiene más autoridad que yo —comentó ella con una sonrisa—. ¿Eran sus palabras o la forma de decirlas? El caso es que ella se sintió inmediatamente reconfortada por dentro. Al pasar por delante de la puerta de la habitación de Ohenewaa. de manera que los dobló por debajo de su cuerpo.Permaneció inmóvil. Posó suavemente el brazo de Lyon sobre sus rodillas e inspeccionó la herida. y serle de utilidad. —Prohibí que nadie la molestara.

—Aquí —indicó guiándole la mano a la garganta. Millicent estaba ardiendo. —¿Lo nota? —Si. por la abertura del camisón. ella era incapaz de descifrar la expresión de su rostro. Y además durmió usted de un tirón. Cogió un poco más pero esta vez se lo aplicó en el pecho. —No fueron horas. calentando todo mi cuerpo. —¿Por qué? —¿Qué médico digno de tal nombre se negaría a decirle a uno lo que tiene exactamente y si es capaz de curarlo o no? Esa mujer se pasó horas examinándome y sigue sin decir nada. “No se las beba ni las huela. —¿Se lo ha aplicado alguien hoy? Él la miró con asombro. creo que Ohenewaa es una charlatana. —¿Le dio alguna indicación? —Claro.Millicent reparó en la media docena de frascos que había encima de la mesa. corrección Cari 108 . —Esta haciendo efecto rápidamente. Todos los frascos tienen lo mismo. le levantó la manga del camisón tanto como pudo y luego metió los dedos en el ungüento. Voy a probarlo en su brazo. Un frasco para cada noche”. Estaba a punto de aplicarle otra vez en el brazo cuando él le sujetó la muñeca. Notaba los músculos de él bajo sus dedos. La idea de que Gibbs. De todos modos. Era algo más que simplemente la sensualidad de Traducción Rosanic. con la barba ocultando gran parte de sus rasgos. sea lo que sea. Pronto notó que la piel de Lyon empezaba a calentarse. —Solo estoy usando las yemas de los dedos pero noto como el calor sube por mis manos y mis brazos. Millicent se acercó a las medicinas. Limítese a ponérselas. Tenía la consistencia del aceite pero no resultaba desagradable. En la penumbra. El ungüento olía a bosque. —Está frío —dijo empezando a darle un suave masaje y evitando cuidadosamente la quemadura. ¿Lo nota? Él no respondió y ella continuó masajeando el brazo hasta el hombro para que la pomada penetrara bien. Pero la mano de él permanecía encima de la suya guiándola en círculos cada vez más grandes. —¿Le dijo algo más? —¿Realmente tiene usted la intención de embadurnarme con eso? — Preguntó él al verla coger uno de los frascos. —Esa especie de pomada. Sin darle tiempo a discutir. hay que aplicarla sobre la piel. —No ponga esa expresión de horror. Johnn o Will me toqueteen me da nauseas.

Sus manos encontraron el camino hasta su cuello. El brazo de Lyon se crispó contra ella repentinamente y emitió un gruñido de frustración. de esa manera. Lyon… —¡Espera! No te muevas. empujada por la curiosidad y por la sensación de poder que la invadió de repente. ni la habían besado. corrección Cari 109 . —Métete debajo de las sábanas. Y ahora había estado a punto de hacer lo mismo. atraída sin remisión. acariciándole con su cuerpo. suavemente al principio. Lágrimas de confusión le anegaron los ojos. ¿Qué estaba sucediendo? Millicent. Se apretó más contra Lyon. Era una intimidad. guiadas por el recuerdo de su único beso. —Lo siento… Intentó incorporarse pero él se lo impidió. se apoyó sobre su pecho. —¿Qué he hecho? Lo lamento. mientras él le secaba las lágrimas que caían por sus mejillas. Entonces él la sujetó por la nuca. Se miraron a los ojos. La crueldad y la tristeza del pasado la obligaban a enfrentarse a sensaciones completamente desconocidas hasta ahora. al tiempo que su mano se crispaba entre el cabello de Millicent. Le encantaba notar la reacción de él a la caricia. No iba a huir. Se tumbó encima de él y le cogió el rostro entre las manos… El beso se hizo eterno. Ella respondió con igual pasión. Hubiera sido más sencillo huir. Estaba tan falto de aliento como ella. pero no lo hizo. una silenciosa conciencia de la presencia de la otra persona. Le miró. aplastada bajo el cuerpo de Wentworth mientras él encontraba su placer con ella. —¿Por qué no cierra los ojos mientras la pomada hace su efecto? —Prefiero mirarla. acongojada. Se separó de él jadeando. Traducción Rosanic. provocando a Lyon con la lengua. La alegría que se apoderó de ella no tenía nada que ver con la angustia que había sentido en cada una de las agresiones sexuales de Wentworth. nunca antes había besado.tocarle. Reuniendo todo su valor. volvió a hacerlo. Sin decir una sola palabra. Ella abrió los labios y sus lenguas se entremezclaron. Millicent no se atrevía a mirarle. Un gruñido sordo escapó de la garganta de Lyon. Recordó lo impotente que se sentía. demorándose un poco más. buscando algo más. posó sus labios sobre los de él. métete conmigo en la cama. refugiarse en su dormitorio. Aunque hubiera estado casada durante cinco años. —Estás temblando. Había estado a punto de violarle. no iba a dejarse intimidar.

El sol del atardecer entraba a raudales por las enormes ventanas de su despacho. Era un acto aislado. —¿Si? —Ladró. Traducción Rosanic. Debía haberse quedado dormido después de un almuerzo tardío. y todo por culpa de las maldiciones de esa hechicera. Y también a los que estaban a su lado. Lyon le cogió la mano y se la puso encima del pecho. Tiradles al mar a los tres. Jasper Hyde lo podía notar en la vena que palpitaba en su sien. corrección Cari 110 . Le clavaba sus largas uñas en el cuerpo. Tenía costras en el rostro y en el cuello. Estaba paseando por el puente cuando llegó la respuesta. —¡Maldita seas. Los esclavos se habían amotinado y se habían apoderado del barco después de cortarles el cuello al capitán y a toda la tripulación. Ohenewaa! —masculló. —Llevadle al alojamiento de proa y ponedle en cuarentena —le ordenó al capitán que esperaba sus órdenes—. La noticia le había llegado esa mañana. Un barco de esclavos. había perdido el barco. había atracado en una playa cerca de Acra. Doscientos diecisiete esclavos habían desaparecido entre los matorrales. —¿Y quien demonios es? Harry se volvió hacia el hombre que estaba a su espalda. Y que se advierta al equipaje. Quiero que se revise a todos los esclavos. Hyde ya lo sabía pero no necesitaba que nadie le contara los detalles: el esclavo tenía la varicela. cubierto de sudor. Harry asomó la cabeza. —Matadle. quería arrebatarle la vida y el dinero. Repentinamente lleno de pánico. Nada. que le había costado más de veinte mil libras. después de pasar una noche dominado por el dolor y la fiebre. Era como si alguien le estuviera retorciendo un puñal en el corazón. El corazón del negrito latía a toda velocidad. La bruja estaba por todos lados. Alguien llamó a la puerta. en la costa africana. Hyde corría el riesgo de perder todo el cargamento de esclavos. Jasper Hyde se despertó sobresaltado. Se aferró la camisa y apoyó la cabeza contra el respaldo del sillón. Pero de pronto notó un punzante dolor en el pecho. Se arrancó la peluca. Había escapado ileso de la varicela.Sin decir una sola palabra se deslizó entre las sábanas y se acurrucó contra el cálido cuerpo de él. señor. se tocó el cuello y el rostro buscando granos. —El señor Boarham quiere verle. pero que podía poner en peligro la salud de todos.

O bien estaba intentando valorar el precio del mobiliario o bien se temía que fuera una trampa. Llovía sin parar y el barro llegaba hasta los tobillos. El hombre entró con cuidado en el despacho. Incluso al primo del mayordomo del primer ministro. como amigo de Dombey. Al día siguiente era día de mercado. Se encontraba bien. —¿Cuánto le debía? Boarham apretó el viejo tricornio contra su corazón. Aquí hay cincuenta libras. ya veo de que se trata. Al fin se decidió a acercarse y le saludó con nerviosismo. y he curado a gente muy importante. señor. señor Boarham… —Era más. ¿Necesita que le haga una sangría? —No. —Eh… Creo que dos guineas. sin embargo Dombrey estaba muy bien cuando me fui. señor Boarham. pero ahora que lo dice… —Esperaba poder pagarle una parte. —Había un montón de acreedores llamando a su puerta. Abrió una cajita y sacó un saco de monedas. —No —repitió Hyde—. Usted le mandó llamar. —Creía que era más.—Es el médico que sangró al doctor Dombey antes de su muerte. se sacó una bolita de cera y la lanzó volando a través de la estancia. mirando a su alrededor. —A su servicio. —Tengo las mejores sanguijuelas de Londres. Por eso. Hyde se percató de que le temblaba la mano cuando le hizo un gesto para indicar que dejara pasar al médico. quería arreglar la situación. No me acuerdo demasiado bien. los hombros estrechos y un vientre prominente. Traducción Rosanic. señor. Estaba usted con el doctor Dombey cuando murió ¿no es así? —¿El doctor Dombey? Ah. si. Le dejó a su esclava algo de dinero para usted. Le dije a su esclava negra que le preparara arroz para la cena. No me gusta perderme los días de mercado y… —El doctor Dombey le debía dinero ¿verdad? —En realidad… El individuo se metió un dedo en la oreja. No señor. y yo no le cobraba demasiado. Conservaba puesto el tricornio sobre una peluca polvorienta. Hyde sacó un puñado de monedas y los ojos de su interlocutor brillaron ante la visión del oro. No volví a ver a Dombey antes de que muriera. señor. señor. un ajado sombrero grasiento. Me sorprendió verla añadir un huevo. el día de su muerte no estuve pero le visité el día anterior. demasiado estrecho para su cabeza. señor. sin duda —rectificó rápidamente el otro—. corrección Cari 111 . Tenía el rostro lleno de marcas.

—Puede que sea eso. Y usted va a ayudarme a demostrarlo. buen hombre. Hyde iba apilando las monedas delante de sí. señor —dijo Boarham mirando fijamente la pequeña pirámide que se iba formando—. Incluso puede que recuerde que la muerte se produjo por culpa de la esclava… —¿La anciana. Capitulo 16 —¡Ya era hora! ¿Dónde diablos se ha metido ella? —bramó Lyon en cuanto Gibbs llegó a la biblioteca seguido de Will. señor? —Exactamente. señor. Tenía todo el aspecto de ser una envenenadora. corrección Cari 112 . Pero es muy importante que haga un esfuerzo por recordar. Traducción Rosanic. —¿Sabia usted que era una hechicera? El médico pareció sorprendido. —La recuerdo muy bien. se lo aseguro. —¿Lo era de verdad? —Si.

¡maldición! Aunque así fuera. Estaba empezando a depender de Millicent y se daba cuenta de ello. Los dos lacayos levantaron el sillón con mucho cuidado. la noche anterior le había proporcionado una paz que hacía meses que no sentía. corrección Cari 113 . los libros de cuentas. aunque no es comparable al tiempo que tuvimos cuando rodeamos el Cabo de Buena Esperanza en la ruta de las Indias. Hacía frío. Una pareja de cardenales revoloteaban alrededor de una parra. sin embargo. mientras los criados le preparaban para pasar el día solo había asomado al cabeza por la puerta mascullando que tenía muchas cosas que hacer. pero a pesar de todo tuvieron que soportar que les llamara inútiles cuando lo inclinaron ligeramente. Se reunirá con usted en el jardín.—Su esposa esta terminado de hablar con el albañil. Luego. Lyon tiró el sombrero que Gibbs acababa de ponerle encima de las rodillas. el Traducción Rosanic. ¡Ni siquiera había ido a verle mientras desayunaba! Ahora acababan de dar las once y su paciencia estaba a punto de agotarse. Pero. ella estaba hecha de carne y hueso y era condenadamente más agradable perderse en sus besos que en el letargo producido por las drogas. pero después de haber revisado. Quizá solo fuera como un sustituto a la adicción al opio. señor. le había llenado de asombro. Anteriormente siempre había sentido deseos de huir del amor pero esta mujer que se acurrucaba contra él había modificado radicalmente su actitud. Era evidente que la finca necesitaba muchas mejoras. Pudo ver que los arriates de flores estaban llenos de malas hierbas. era consciente de que la renovación de los jardines no era prioritaria para Millicent. Los muros de piedra le protegían del viento y el sol entraba a raudales. en efecto. Y luego nada de nada. A Lyon le estaba costando analizar sus sentimientos. —¡Dile que si esta preocupada. Lady Aytoun insiste en que se ponga usted un sombrero. Gibbs recogió el sombrero con expresión de mártir y el pequeño grupo salió de la habitación. Había experimentado una intensa sensación de calor cada vez que se había despertado en el transcurso de la noche notando el cuerpo de ella al lado del suyo. La explosiva reacción de su cuerpo cuando ella le había besado. —¿Cuándo? ¿La semana que viene? Lyon estaba de mal humor desde que se había despertado esa mañana y había descubierto que Millicent ya no estaba a su lado. —Fuera hace un poco de frío. y Lyon hizo algunas inspiraciones para acostumbrar a los pulmones a la temperatura. Inclinó instintivamente la cabeza cuando los porteadores atravesaron el arco que conducía al jardín propiamente dicho. solo tiene que venir a comprobarlo por si misma. durante los últimos días. Le llevaron al jardín. Le depositaron al lado de un banco.

Llevaba el sombrero de Lyon en la mano y una manta y los periódicos debajo del brazo. Ella le besaba con un ardor que no había experimentado con ninguna mujer. él Traducción Rosanic. Últimamente había soñado demasiado a menudo con su boca. —Eso me parece a mí —dijo ella devolviéndole la sonrisa—. —Esta capa es suficiente y deja de protestar. Él no pudo contener una sonrisa. Sin embargo. Él contempló su capa. esta mañana. —No puedes pillar un catarro en tu primera salida. —¿Y donde está la lógica de esa observación? —Muy sencillo. Os llamaré cuando Su Señoría esté listo para entrar en casa. —Gracias —añadió Millicent—. —¿No tienes nada de más abrigo que ponerte? —Preguntó él irritado— Tus criados van mejor vestidos que tú. Así eres mucho más agradable. corrección Cari 114 . Los tres hombres hicieron una reverencia antes de retirarse. Puedo coser dos cintas al sombrero y atártelas detrás de las orejas. —¡No me pongo sombrero en la barba! —Pues deberías hacerlo si quieres disimular tu mal carácter. —Bueno. atrayéndola hacia si. pero él sujetó la cinta que le ataba la capa y.macho con plumas de vivos colores y la hembra buscando los pocos granos que quedaban en las espigas. —Muy ingenioso. apareciendo por el sendero casi sin aliento. Y gracias. Se inclinó sobre él para colocarle el sombrero en la cabeza. ya estoy fuera. Hace un día magnífico y quiero que ambos lo disfrutemos. Daba y tomaba con una pasión que muchas otras no conseguían nunca ni siquiera cuando hacían el amor. A menos que la culpa sea el pelo largo y toda esa barba que llevas. le acarició los labios. —Dejadnos —ordenó a los lacayos. es todavía más agradable —replicó en voz baja. Millicent depositó los periódicos encima del banco y empezó a desdoblar la manta. Deseaba más. —Esto. algo desgastada. tendrían que ser lo bastante largas como para poder entrecruzarlas por delante para que el sombrero te tapara la boca antes de unirlas en un bonito lazo encima de tu cabeza. ¿Dónde está ella? —¡Aquí! —Exclamó Millicent. —Has debido crecer porque el gorro parece quedarte pequeño. —¡Muy elegante! —Por descontado. cuya capucha bordeada de encaje enmarcaba su cara. Le puso el sombrero en la cabeza y retrocedió para ver si estaba bien puesto.

Su intento de bromear no la relajó. suspendidas en el aire de la mañana. —De modo —continuó él— que no les parecería extraño encontrarte durmiendo en mi cama. —¿Por qué me abandonaste en mitad de la noche? —Permanecí a tu lado hasta que amaneció —contestó ella ruborizándose —. Escuchar de sus labios que también ella había tenido ganas de verle por la mañana. tímidamente. Mientras escuchaba distraído su voz. Millicent se sentó en el banco. Ella evitaba mirarle. —¿Qué te gustaría que te leyera? ¿Las noticias de las colonias o las del continente? —Lo que más te apetezca a ti. David. En cualquier caso. No recuerdo demasiado bien la ceremonia. ¡Cuantas veces se había acordado de él desde que estaba clavado a ese sillón! Seguramente David creía que Lyon había empujado a Emma desde Traducción Rosanic. Se dio media vuelta y abrió el periódico dedicándole toda su atención. —A menos que te parezca degradante dormir con un paralítico. se dio cuenta de que lo que de verdad quería enterarse era de su historia. aunque me da exactamente igual lo que puedan pensar mis criados. Lyon hubiera apostado que era la primera vez en su vida que ella hablaba de algo tan íntimo. Millicent. No me pareció adecuado que tus lacayos me encontraran allí cuando entraran. —No me gusta hablar de mi primer matrimonio. no sería más extraño que encontrarte dormida en un sillón como ha sido el caso últimamente.podía notar su reticencia. fuera de su alcance. En realidad lo que le apetecía era oírla hablar de su vida. Las palabras flotaron entre ellos. No había nada que le interesara más que poder entender la razón por la que ella cerraba herméticamente las puertas de su pasado. —Estamos casados. —¿Entonces porque huiste como si fueras una ladrona? —No estoy acostumbrada —murmuró ella completamente colorada—. pero he visto los documentos. Pero tampoco a él le gustaba hablar de su vida… —¡No quiero seguir escuchando cosas del mundo exterior! —Ladró cuando Millicent empezaba a leer un artículo que hablaba del regimiento de su hermano pequeño. corrección Cari 115 . —¿Así es como sucedían las cosas con tu anterior marido? ¿Hacíais el amor y luego cada uno se retiraba a su habitación? —¿Hacer el amor? Había empalidecido de repente. —¡Al contrario! Me encanta… compartir tu cama. ¿Cómo podía haberlo sabido? Creí que tenía que irme mientras todavía era de noche. Era obvio que estaba nerviosa.

—Olvida el periódico. Millicent se enteró de que la anciana le había hecho Traducción Rosanic. y se preguntó como era posible que su madre y el abogado hubieran sido tan perspicaces. O si no. Está pensando en aceptar mi invitación para venir a Melbury Hall. —¿Cuánto hace que te carteas con esa vieja metomentodo? ¿Y porque eres tan cruel como para invitarla a venir? —Dos veces a la semana desde que nos casamos y porque me encanta torturarte. —¡Perfecto! Vamos —dijo ella cruzando las manos encima de las rodillas —. Millicent tenía valor. así podré interrumpirte cuando quiera y hacerte un montón de preguntas estúpidas sin ninguna razón en especial. Quizá puedas decirme lo que has descubierto en los libros de cuentas de Melbury Hall. ¿Te gusta la contestación? Él dio un resoplido de disgusto. Millicent parecía desconcertada cuando dobló el periódico y lo depositó al lado de los otros encima del banco. por favor. Capitulo 17 El interés de Ohenewaa por Lyon no se limitó a la exploración que le hizo el día de la quemadura. No pudo ocultar una sonrisa. —Muy bien —dijo—. Esta mañana he recibido otra carta de tu madre. háblame del pueblo.lo alto del acantilado. o incluso de lo que ese demonio de Gibbs tendrá que hacer si accede a ocupar el puesto de administrador. Pero de eso a asesinarla… Intentó apartar esos inoportunos pensamientos y su voz se dulcificó. milord? —Te diré lo que he sacado en claro y luego podrás empezar con la tortura. Era normal que pensara lo peor ya que Lyon había destruido todos sus sueños al casarse con ella. ¿Está usted preparado para la Inquisición. señora Torquemada. y cuéntame lo que has hablado con el albañil. corrección Cari 116 .

—Lo que necesitaría —dijo pensativamente Ohenewaa— es poder hablar con el médico que le puso los huesos en su sitio… ¿Es usted consciente de que los médicos la mandarían directamente a Bedlam si supieran que ha confiado la salud de su marido a una vieja esclava? —¡Me da lo mismo! —Aseguró amablemente Millicent— ¿Quiere contarme lo que ha visto hasta ahora? —Si. su marido ya lo sabe. Nadie quería amputárselas. —A pesar de su horrible carácter. Mientras duraron las operaciones permaneció dos días inconsciente. y debe saber que lo que le voy a decir a usted. Estaba tan mal que la familia empezó a pensar en los funerales. concentrado en los libros. lo cual le evitó un montón de dolores. Ohenewaa abrió los ojos un poco más que de costumbre y enarcó sus cejas grises. El aire fresco había hecho que tuviera mejor aspecto y le había despertado el apetito. mientras Ohenewaa veía a Lyon. —Jamás lo he creído. En ese momento él estaba otra vez en la biblioteca. en compañía de Gibbs. La antigua esclava estaba en su rincón favorito. En esa época el mayor temor era por sus extremidades rotas. en la cocina. Millicent había ido a ocuparse de sus cosas con la señora Page. He estado hablando con los que estaban entonces a su servicio. cuando Millicent se sentó a su lado. Incluso le pedí permiso para contárselo. Las dos horas que Lyon había pasado en el jardín le habían sentado muy bien. —El conde sufrió un fuerte golpe en la cabeza el verano pasado cuando se cayó del acantilado.un sin fin de preguntas a Gibbs. Dolores de todas clases. Eso confirmaría la opinión del primer médico. Respiraba con dificultad. ¿Cómo era posible que se atrevieran a decir que la había empujado cuando él mismo había estado a punto de perder la vida? —El señor Gibbs dice que cuando recobró la consciencia fueron necesarias dos semanas antes de que pudiera controlar los músculos o que tuviera alguna sensación en el cuerpo. maldición!” —Con menos amabilidad pero el sentido fue el mismo. Traducción Rosanic. pero Millicent se calló esperando a que la otra continuara. Luego había hablado con John y con Will. pensó Millicent. —No me extraña. no esta aquejado de locura. Al volver a la casa. según lo que había contado Gibbs. —Creo que lo que le pasa es lo que el viejo Dombey hubiera llamado “parálisis psíquica”. y ella estaba impaciente por saber como evolucionaba su estado. corrección Cari 117 . —Y supongo que su respuesta fue: “¡Haga lo que quiera. Ese mismo día los acantilados se habían cobrado la vida de su esposa. todos ellos eran los que se habían ocupado del conde tras su accidente.

Teniendo en cuenta la gravedad de sus lesiones. —Desde luego le salvaron las piernas y los brazos. pudo mover el brazo izquierdo. Fue entonces cuando la condesa viuda se había encargado de las cosas a pesar de su mala salud y su avanzada edad. Millicent se acercó a la ventana para contemplar el lugar donde Lyon y ella habían pasado parte de la mañana. Siempre estaba drogado. incluso la más noble. se ha recuperado bastante rápidamente. su estado se agravó y los diferentes remedios que le prescribieron los médicos no arreglaron la situación. Y se morirá. morirá. Un mes después del accidente. Millicent era capaz de comprender perfectamente que una situación así efectivamente podría haber acabado con su vida. —Eso parece. esta vez del sillón. ¿Hay algún modo de estimular su cuerpo sin entorpecerle el cerebro? Traducción Rosanic. el conde era capaz de sentarse. Si le ata usted las patas a un león y le mete en un agujero oscuro. ni para fortalecerlas. —A mi marido no le sobra paciencia precisamente. todavía resonaba en su mente como la más hermosa de las melodías. —Pero poco a poco volvieron las sensaciones y el movimiento.Sus hermanos habían planeado su entierro en lugar de hacerle revivir. corrección Cari 118 . Luego se volvió a caer. No le quitaron la escayola de ese brazo hasta pocos días antes de su boda con usted. Al mes siguiente. En lugar de mejorar. Nadie intentó despertar su cerebro. —¿Qué podemos hacer por él? —Su marido se niega a creerlo. Si se mata el espíritu de cualquier criatura. —¿Quiere decir que en los dos primeros meses hubo una mejoría y desde entonces nada? Se volvió hacia Ohenewaa. Le había oído reír una vez y esa risa grave. pero no hay nada que indique que no pueda volver a mover sus extremidades. Sin duda la irritación por estar enfermo y una severa melancolía le han impedido sanar. Ohenewaa no podía ocultar su desprecio. y se volvió a fracturar el brazo derecho. Se trata de un hombre cuyo espíritu no puede ser encadenado. Después de llevar más de un mes viviendo con Lyon. acabará perdiendo el apetito. —No se hizo nada para ejercitar sus extremidades. Estuviera donde estuviera. fuera lo que fuera que estuviera haciendo. Se limitaron a tenerle confinado en la cama o en el sillón. como prisionero. pensó Millicent. También entendía mejor porque la condesa viuda le había suplicado que se casara con su hijo. cuando le quitaron las escayolas. pero al mismo tiempo le privaron de la fuerza para vivir que necesitaba –concluyó la antigua esclava. desde ahora él formaba parte de su vida.

El sol de media tarde entraba a raudales a través de las ventanas en el despacho. Según Millicente. El cuerpo de su esposo esta en vías de recuperación. —En las granjas del este hay terrenos que seguramente podrían resultar productivos. se curaría más rápido. Eso no era lo que se había esperado un mes antes. Tenía que ser difícil pasar de ser esclavo a tener autoridad. —Gibbs y mi esposa hablan muy bien de usted. —Es usted la única persona capaz de conseguir que acepte lo que todavía ser niega a creer. corrección Cari 119 .—Ya le he administrado un ungüento que es excelente para las articulaciones. Millicent confiaba por completo en él. —¿Se refiere a que otra persona las ponga en movimiento por él? La negra se encogió de hombros. pero Jonah todavía no manifestaba toda la seguridad que debía mostrar. —También haría falta hacer que moviera las articulaciones. La evaluación que hizo de la situación fue precisa y muy meditada. También notó lo bien que se llevaban los dos hombres y se alegró por ello. —Sé que nadie podría obligarle a hacerlo si a él no le apetece. Lyon se estiró de placer. Sería mejor haber usado lo que yo llamo “calmante del leopardo” pero no tengo todos los ingredientes que necesito. pero tenía un aspecto robusto y una mirada franca e inteligente. Pero si se le pudiera convencer. —¿Cree que puede llegar a curarse por completo? Ohenewaa asintió con la cabeza. Levantó la vista cuando llegaron Gibbs y Jonah. Enviaré a alguien al pueblo. Jonah. Millicent estaba asombrada. Este último no estaba gordo. se callara. —¿A que se refiere? —Las pomadas solo calientan las articulaciones. —¡El calmante del leopardo! Incluso el nombre le pega –bromeó Millicent—. ¿Qué le parecería si uniéramos nuestras fuerzas para llevar esta propiedad? Los tres empezaron a hablar de las granjas. Pero están en barbecho y los edificios Traducción Rosanic. milord —concluyó—. La situación estaba cambiando muy rápidamente. Pero para que vuelva a andar sería necesario que la vocecita que le dice que es imposible. Jonah me ha dicho que a lo mejor los encontraba en la farmacia de Saint Albans. que era muy sincero hablando. Sin embargo se las había arreglado para erigirse en jefe de los criados de Melbury Hall. había sido muy rebelde cuando estuvo a las órdenes de Wentworth y lo había pagado muy caro. Lyon les animó a hablar abiertamente y el antiguo esclavo no tardó en dar sus opiniones sin dudar. Jonah —declaró—. pero él se niega a creerlo.

Gibbs! No tienes ni dos dedos de frente. La gente que estaba cerca se estaban preparando para tirarle desde lo alto de las murallas. Cuando el regimiento había sido enviado a la India. Al final se les ocurrió la idea de restaurar las granjas más alejadas y alquilarlas. —Lo digo en serio. siempre le estaré agradecido. Gibbs se había enrolado también para ser su ordenanza. En Solgrave. —Es cuestión de responsabilidad y de lealtad.son una ruina. hace más de diez años de eso —añadió—. —Además. Hacía diez años que eran inseparables. Lyon estaba seguro de que haría un buen trabajo. corrección Cari 120 . milord. La verdad es que sabía lo que le pasaba a su ayuda de cámara. ¿Tienes idea de la cantidad de veces que me has devuelto el favor desde entonces? —No. Gibbs. dime la verdad. de modo que hay demasiados prados por aquí. Pero nunca tuve la oportunidad de devolverle lo que hizo por mí. la finca de al lado. milord. Lyon recordaba perfectamente la noche del cumpleaños del rey Jorge. aunque solo sea por eso. Un trabajo que harás perfectamente bien. —Estoy impresionado con tus evidentes dotes de administrador. Después de todos estos años no quiero que piense que he olvidado todo lo que le debo. —Me gustaría estar seguro. cuando había encontrado en Edimburgo a un Highlander algo borracho que se negaba a beber a la salud del rey. Durante hora y media discutieron las formas de mejorar el rendimiento de la propiedad. Siempre me ha tratado de igual a igual y. Conoces muy bien la casa y a sus habitantes. Gibbs le seguía a todas partes. Cuando Jonah se fue. al tiempo que ayudaban a los granjeros en los trabajos de restauración o a construir edificios anejos. milord. Fui muy feliz siéndole de utilidad. Solo se utilizan para alimentar a las ovejas. con su permiso. El señor Wentworth daba mucha importancia a los caballos. No vas a tener ningún problema. avena y trigo. Miró a Gibbs con aprobación. Traducción Rosanic. Te está ofreciendo un puesto importante en su casa. eso es todo. ¿Quién hubiera creído que un tipo como tú llegaría a tener un trabajo así? El escocés le lanzó una mirada asesina pero no contestó. Puede que su mujer debiera buscar a otro para el puesto. —Solo te ayudé a salir de un apuro. Has establecido una relación de confianza con Jonah y eso te va a ser de una enorme ayuda. El precio de la lana está cayendo. cultivan centeno. besugo de las Highlands. lo cual. ¿No le parece que espera demasiado de mí? —¡Que estúpido eres. me parece una estupidez. Los hombres nacen para ser lo que son. Cuando Lyon compró un cargo de oficial. cebada. De modo que. Había ejercido de testigo en sus duelos con algunos tipos… El escocés levantó la cabeza con el ceño fruncido. Millicent no te está pidiendo que le vendas tu alma al diablo. Gibbs había permanecido a su lado.

cabeza dura! Al contrario. incómoda y desconcertada y el hecho de que se hubiera prácticamente derretido entre sus brazos no ayudaba nada. había exigido el divorcio si el conde recuperaba la salud. corrección Cari 121 . luego despidió a los dos lacayos y terminó de ponerle la pomada en las extremidades. —¿Y que hay de malo en eso? —¡Había por lo menos una docena de criados alrededor nuestro! —¿Y? Millicent se había sentido molesta. —Si está usted seguro. Gibbs miró a su señor y luego a la puerta. Millicent estaba haciendo un esfuerzo por suprimir cualquier aspecto de intimidad. —Por todos los demonios.Lyon emitió un suspiro de exasperación. nada —murmuró ella empezando a masajear la otra pierna. —Y. milord… —¡Fuera! Le vio girar el pomo de la puerta y luego echar una ojeada por encima del hombro. La larga conversación que había mantenido con Ohenewaa le había abierto los ojos sobre la precariedad de su situación. El día que se había entrevistado con la condesa viuda. —¿Por qué no les pides a todos los criados que te sirvan de acompañantes? Ella le miró con sorpresa en los ojos. —No sé de qué estás hablando. si de verdad cree… —Creo que vas a tener que vértelas conmigo si no vas inmediatamente a decirle a mi mujer que aceptas el puesto que te ha ofrecido. Cuando hubo terminado de masajear una pierna tenía el rostro en llamas y el sudor le perlaba las sienes. milord. y más rápido de lo que nadie esperaba. ella cambió la venda de su marido. Con la puerta de la habitación abierta y más de una docena de velas encendidas por todas partes. —Gracias. Los lacayos le habían puesto a Lyon un camisón de manga larga y le habían dejado tumbado en la cama. vas a ser condenadamente útil. Mientras John estaba todavía en el dormitorio. Su esposa y usted estarán orgullosos de mí. Y se estaba recuperando. —¡No vas a abandonarme. —¿No? —Se burló él— Estás mas nerviosa que una gata desde que me has dado las gracias por haber convencido a Gibbs de que se convierta en tu administrador. —Me sentaste en tus rodillas y… me besaste. Traducción Rosanic.

—Estaré aquí siempre que me necesites. —No sueñes demasiado pequeña. pero mañana… Se interrumpió mientras le tapaba con la manta. —Mañana será otro día. —Hoy no. También echaba de menos la sensación del vello de su torso contra sus pechos y la boca que mordisqueaba la de ella. agraciada con un físico del montón y con unos orígenes tan solo honorables. —Bueno. Odiaba reconocerlo pero echaba de menos esas manos. No tengo ningún control de mis malditas piernas. Se había tocado el ala del sombrero y le había dado los buenos días. Le ayudaría pero tenía que protegerse a sí misma y a su corazón. estoy aquí.No era tonta. Te necesito. —No estas obligada a hacer esto si te incomoda. Suponiendo que lleguemos hasta allí. Le había dirigido una sonrisa al entrar en la sala de los criados por la noche. sabía que nunca sería aceptada en la alta sociedad. Debió emitir algún sonido porque Ned levantó los ojos hacia ella. El chico que envié a Saint Albans pudo encontrar las hierbas y el resto de las cosas que necesitaba Ohenewaa. —No veo que… —La pasada noche dormí como hacía meses que no dormía. Pienso en mañana sabiendo que todo seguirá igual. lleno de sorpresas y de promesas —terminó. milord. pues yo estoy completamente decidida a hacerte cambiar de opinión. corrección Cari 122 . no había podido evitar el matrimonio con un plantador ansioso por escalar puestos en la escala social. Entonces quédate aquí. Completamente seguro de que seguiré siendo un patético paralítico. Quiero que estés a mi lado. o te llevaré al granero. en mi cama. Solo necesitaré que Will y John me ayuden todos los días para… —Será perder el tiempo. y te preparará otro ungüento para mañana. —¿Cómo? ¿Siendo distante? ¿Huyendo? —No. —Eso es lo que llevo meses haciendo. Depositó ante él una jarra de cerveza y se sentó en el otro lado de la mesa con los ojos fijos en sus callosas manos. Siendo soltera. —Perfecto. Cuando Lyon estuviera completamente recuperado la consideraría indigna de ser su esposa. Él la sujetó por la muñeca. Violet no veía nada de malo en servirle la cena a Ned Cranch. —No me molesta —contestó ella aguantando su mirada burlona—. Era evidente que había recuperado su buena educación y estaba contenta de cómo se comportaba con ella. confinado en un sillón. Traducción Rosanic.

corrección Cari 123 . —¿Y eso que significa? ¡Que es una bruja! —¡No! —replicó ella secamente—. siguió la mirada de Ned y vio que Will le abría la puerta a Ohenewaa la cual llevaba una bandeja. —Es una curandera de mucho talento. El conde solo toma las medicinas de Ohenewaa. Solo poseía los harapos que llevaba encima. Empujó el plato medio lleno. Él clavó el tenedor en un trozo de carne. Era guapo. —Las cosas que se cuentan de sus curaciones so impresionantes. ¡Eso es confianza! —¿Cómo? ¿Esa mujer es la que se encarga de la salud del conde? — preguntó Ned ofuscado. Es Ohenewaa y conoce muy bien las hierbas y las medicinas. —Aquí no entra ningún médico. Violet se inclinó hacia delante y bajó la voz. la reina de Saba? Sorprendida por su tono. Violet asintió vigorosamente. Efectivamente tenía el aspecto de una reina. Hace todo lo que ella dice. Eso debería darte una idea de lo importante que es. Las mujeres que viven en Melbury Hall dicen que le enseñó más ella al médico que este a ella. —¿Si? ¿Y que? —Para lady Aytoun tiene más valor que todos esos médicos que se ocuparon de Su Señoría después de su accidente. incluida mi señora. —¿Quién se cree esa que es. —Lady Aytoun la compro en una subasta. Contempló con admiración a la anciana que desaparecía elegantemente dentro de la cocina con Will pisándole los talones.Ella enrojeció y desvió la vista hacia la mesa. cuando los hechiceros no empujan a los esclavos a la rebelión. Fue la esclava de un médico inglés durante cuarenta años antes de que lady Aytoun la trajera aquí. encantador y era su primer y único amante. Sin embargo no podía olvidar su brutalidad y que no había vacilado en echarla de su habitación en Saint Albans. La mayoría de los negros de aquí la conocen por… —¿Y a tu señora no le da miedo verla cerca de la comida? En las islas. La señora ha puesto la vida de su marido en manos de la curandera. Pero le costaba ser fría y reservada con él como hacía la señora Page con el señor Gibbs. Más que al doctor que viene de Londres. envenenan a sus amos. —¿Qué sucedería si decidiera envenenarnos a todos con sus infusiones? —¡No digas eso! —Protestó Violet frunciendo el ceño— Todo el mundo confía en ella. Traducción Rosanic.

situaban muy por encima del resto de la gente. Estaba tumbada boca abajo en el borde de la cama y se incorporó apoyándose en los codos. Los párpados. Millicent había aceptado dormir con él. Se preguntó como sería sin la barba. una educación perfecta y una familia honorable. Millicent debería haber salido corriendo. demasiado inteligente. éxito y clase. Su ancha frente denotaba inteligencia y su nariz era recta.Capitulo 18 El colchón se hundió un poco y Millicent se despertó sobresaltada. corrección Cari 124 . Había permanecido sentada junto a las solteronas durante cinco temporadas consecutivas. se había acostado a propósito en el lado derecho de la cama para no correr el riesgo de que Lyon la rozara con el brazo bueno. Y los que lo hacían eran unos patanes que pensaban que su principal atractivo era su dote. se preguntó como podía ayudarle sin que él se diera cuenta. Y hubiera hecho bien. Seguramente sería el hombre más guapo que hubiera visto en su vida. Los hombres como Lyon Pennigton. Era demasiado tranquila. provistos de largas pestañas escondían unos ojos que variaban desde el azul más claro al más oscuro según el humor del que estuviera. fascinada por un dios. no eran suficientes. llena de esperanzas. demasiado todo excepto excepcional. Luego. cuando alcanzó la avanzada edad Traducción Rosanic. Había salido al mercado del matrimonio a los dieciocho años. él consiguió volverse hacia la derecha. Era demasiado insignificante. Nunca había pasado una noche entera en la cama de ningún hombre y permaneció con los ojos abiertos contemplando a su marido a la luz del amanecer. Años de vida cómoda. pero él había rodado sobre si mismo y el brazo izquierdo descansaba ahora encima de la espalda de ella. después de todo era su esposa y además ¿Qué podía él hacerle si se deslizaba entre las sábanas cuando ya estaba dormido y ella permanecía a una distancia respetable? Al verle tan cerca de ella se percató de que se había equivocado. pero se había desilusionado rápidamente. La seguridad de Millicent en si misma no había tardado en desaparecer. Como simple mortal que era. Lyon estaba durmiendo e intentaba darse la vuelta. ni siquiera reparaban en ella. de ese modo no tendría que soportar la humillación de tener que presentarla como su esposa… Millicent conocía bien las costumbres de la sociedad a la que pertenecía Lyon. Volvió a apoyar la cabeza en la almohada pero no consiguió volver a dormirse. Antes de que su adormecido cerebro tuviera tiempo de dar con una solución. Era demasiado delgada. aquellos cuya fortuna. La respiración acompasada de su marido le indicó que seguía dormido.

corrección Cari 125 . incapaz de decidir si deseaba que la acariciara o no. pudo sentir el calor de su muslo sobre los suyos. una de sus piernas se colocó encima de las de ella. ¿Se trataba de un sueño? Pronto se encontró tumbada de espaldas con su marido medio tumbado encima de ella. Él se sobresaltó y su muslo acarició el de Millicent. Supo entonces que no deseaba que se detuviera… —Lyon… Posó los labios sobre los de su marido. —Lyon —le llamó suavemente. ¡Había movido la pierna! Asombrada. se sorprendió a si misma arqueándose para acercarse más. Él la obligó a volverse hacia él antes de que ella supiera lo que estaba sucediendo. pero su mano izquierda se deslizó por debajo del camisón de Millicent. se dijo. Él no se despertó. No se resistió. a lo largo de su pierna. para luego subir. Ohenewaa tenía razón. La curación de Lyon solo dependía de él mismo. Le daría mucha vergüenza si Lyon se despertaba y la veía llorando. luego su mano descendió hasta su vientre para volver a subir al otro pecho. Y fue exactamente lo que hizo. El calor que sus caricias provocaban en todo su cuerpo la llenaba de placer y se acercó más mientras él acariciaba la sensible aureola. Ella tenía la garganta seca y su voz fue apenas audible cuando repitió su nombre. él la retuvo por la cintura y la atrajo contra su pecho. Ya había dejado de apiadarse de si misma. Cerró los ojos para evitar que se le derramasen las lágrimas. Lanzó una ojeada por encima del hombro y vio que él seguía dormido. pero cuando iba a salir de la cama. con una lentitud enloquecedora. Volvió la cabeza con el corazón en un puño y se encontró con su cara a pocos centímetros de la suya. La hubiera vendido al mismísimo diablo con tal de librarse de ella. había sido sorprendentemente fuerte como para mantenerse a sí misma sin ayuda. su tío tomó cartas en el asunto. su cadera y su vientre para acabar cerrándose sobre un pecho. se preguntó como iba a despertarle para decírselo. Él se estiró un poco. para gran sorpresa de Millicent. Lyon murmuró algo en sueños y. Estuvo a punto de detenerle cien veces y cien veces renunció a hacerlo. Y ese era el recuerdo que deseaba que permaneciera en la mente de lord Aytoun cuando sus caminos se separaran. Una mujer fuerte e independiente. Rodó sobre si misma con cuidado para darle la espalda. Como se le había subido el camisón durante la noche. Estaba murmurando palabras sin sentido y tenía el ceño fruncido. Después del fallecimiento de Wentworth. Tenía el corazón desbocado y una bola de fuego se había apoderado de su vientre. Millicent Traducción Rosanic.de veintitrés años.

Había estado soñando. asombrado. Su cuerpo… El cerebro de Lyon se despertó por completo. y él se apoderó de su boca. Una mujer había acudido a su cama. vio lágrimas asomando por las esquinas de sus ojos y caer por sus mejillas. Él la acarició con renovado vigor. — ¡Es imposible! —Insistió con cabezonería. Ella tenía los párpados cerrados pero. Se aferró a él mientras los espasmos de la pasión continuaban sacudiéndola. Te diste la vuelta mientras dormías. Lo que estaba experimentando ahora era una anticipación y un deseo tal que tenía ganas de gritar. Estaba tumbado de lado y apartó las sábanas con una mano. en Londres. pero. Luego la mano de Lyon bajó hasta el centro de su feminidad y ella miró fijamente al techo separando instintivamente las piernas y arqueándose hacia él. Le entró una enorme frustración. jugueteó con sus labios con la punta de la lengua. Simplemente lo hiciste. ¡Era imposible! — ¿Cómo? Intentó moverse en vano. No me has hecho daño. Se dio cuenta. — ¿Cómo lo hice? —Estabas dormido. —Te moviste —dijo ella bajándose el camisón—. No. Estaba en Baronsford. Le besó. Ella le devolvió el beso. Traducción Rosanic. estábamos… estábamos… Él vio que las lágrimas anegaban de nuevo sus ojos grises. de que su rostro estaba a pocos centímetros del de Millicent.jadeaba y se estremecía de excitación. Se le escapó un gemido cuando él encontró el punto más sensible. Ella movía la cabeza de un lado a otro sobre la almohada. en el instante en que él la penetró con los dedos. Pero eso había sido antes. volviendo a intentar moverse— Soy incapaz de mover esta jodida pierna. Le latía el corazón con una velocidad que hasta ese momento solo había asociado con el miedo o el dolor. corrección Cari 126 . Él parecía a punto de despertar y suplicó con todas su fuerzas que no la rechazara cuando volviera a la realidad. Lyon vio que su pierna la mantenía prisionera. Era Millicent. Él emitió una especie de gruñido y ella empezó a temblar cuando él le apretó un pezón endurecido por el deseo. Lyon se despertó del todo al oír el grito de una mujer. incluso a la débil luz del amanecer. — ¡Dios Santo! —Masculló— Millicent… Yo no… Estaba… ¡Diablos! ¿Te he hecho daño? ¡Señor! Yo… Ella se limpió las lágrimas y le miró. explotó con la violencia de un volcán en erupción. Se sorprendió al encontrar su propia mano entre los muslos de ella y se apartó rápidamente. Su cuerpo estaba todavía dolorosamente excitado. —No te eches la culpa.

—Cálmate —dijo ella. — ¡Millicent. lo que sea que haya hecho. incapaz de hablar. Que un día simplemente te moverías. —Fue una casualidad. —Duerme bien. El pelo de Millicent caía como una cascada de rizos alrededor de su rostro y él se preguntó porque nunca le había dicho que le gustaba verla así y lo hermosa que era. Te prometo que no volverá a pasar. No mencionó las otras ocasiones en las que inconscientemente había movido la mano o un pie. — ¿Tienes suficiente calor? —preguntó. el rostro de Millicent. espera! —la llamó él con tono enfadado. — ¿Por qué? —Ya es casi de día. —No —replicó pacientemente Millicent. —Fui… Me comporté… groseramente contigo ¿verdad? Ella volvió a sacudir la cabeza con fuerza pero no levantó la vista del suelo y Lyon se maldijo a si mismo. — ¿Quieres beber algo? ¿Un vaso de agua? —No —contestó él. Tu cuerpo se está curando. reprochándose el haber sido tan audaz con ella y sin tan siquiera haberse despertado. Ella retrocedió un paso. segundos después. tapándole con las sábanas—. Ohenewaa dijo que esto sucedería. —Te suplico que me perdones. liberándose por fin y ayudándole a rodar sobre la espalda—. — ¡No! —Rugió Lyon. Es un enorme avance. — ¿Qué más? Dímelo. había sido incapaz de volver a hacerlo. Lyon ya no estaba pensando en sí mismo si no que se esforzaba por ver. corrección Cari 127 . ¿Qué te he hecho? Ella sacudió la cabeza. — ¿Que quieres? — ¿Qué es lo que acaba de suceder? —Te diste la vuelta mientras dormías. — ¿Dónde vas? —A mi habitación —contestó ella dirigiéndose hacia la puerta. Dale tiempo. a la débil luz. aunque supiera que nadie había podido colocarle en esa postura. Había llorado y había una sombra de tristeza en sus ojos. —Si. Estás recuperando las fuerzas pero hay que dar tiempo al tiempo. moviste la pierna. Ella se levantó. Traducción Rosanic. Parecía evidente que la había tocado sin su consentimiento. Siempre le había sucedido sin previo aviso y.

con el gorro calado hasta los ojos. Le había hecho daño. La tristeza le congeló el corazón y las lágrimas se hicieron más copiosas. había matado al hijo que esperaba. Esa idea la aterrorizaba. Sus extremidades empezaban a funcionar. había estado a punto de matarla a ella también. —Como le decía. Y también Lyon Pennington era su marido. Lyon por su parte. —Las alabanzas del señor Platt me convencieron de venir a conocerle en persona —estaba diciendo Jasper Hyde analizando la expresión adusta del albañil—. Por favor. debería estarle agradecida porque le había demostrado que existía otra cosa aparte del dolor y la humillación en las relaciones entre un hombre y una mujer. maltratado física y psíquicamente durante los cinco años que había durado su matrimonio. Un mozo. se había disculpado por haber devuelto a ese mismo cuerpo a la vida. Se arrepentía de haberla tocado sin su permiso. Enterró la cara en la almohada. Por el contrario. corrección Cari 128 . Decía que era su deber de marido “educarla”. Estaba recuperando las fuerzas. vuelve a dormirte —murmuró ella antes de salir de la habitación. hablaba con el cochero. no me arrepiento. Se sintió aliviada al ver el pasillo desierto. recogiendo cosas que mete en un enorme mantel que lleva atado Traducción Rosanic. pero consiguió contener las lágrimas hasta que estuvo en la seguridad de su dormitorio. Incluso dormido le había enseñado a Millicent un paraíso de estrellas cuya existencia ni siquiera había sospechado. ¡Él se había disculpado! Wentworth la había pegado. Pero la he estado observando — continuó Ned Cranch bajando la voz— y no hay nadie que la vigile. No tenía derecho a estar triste solo porque él la hubiera llevado a las cimas del éxtasis. — ¿Cuáles? —Abandona la casa al amanecer y pasea por el parque.—No ha pasado nada. Algún día simplemente se iría. cada vez confía más en la negra. La había aplastado como si fuera una brizna de paja en el granero. Dudo que acceda a separarse de ella a ningún precio. Las cortinas echadas preservaban la identidad de los dos hombres que charlaban en el interior del vehículo. Entonces Millicent tendría que continuar viviendo sin él. Luego ya no tuvo ningún motivo para poner freno a sus emociones. en dirección a Solgrave. ¿Quién era ella para desearle tanto? En una esquina de una calleja de Saint Albans estaba detenido un carruaje. señor Hyde. Y. Además tiene sus costumbres. ahora que me lo ha contado todo en cuanto a la esclava y la influencia que ejerce sobre lady Aytoun.

pero intentó ignorarlos. Tuvo dificultades para levantar el brazo y lanzarle a Ned una bolsa repleta de monedas. Hyde hizo un gesto en dirección a la portezuela para indicar que la entrevista había terminado. Apenas había salido cuando Hyde se arrancó la corbata y el falso cuello. señor Hyde. De hecho —continuó Ned bajando todavía más la voz— podría cortarle la garganta con la misma facilidad y dejar que creyeran que fue atacada por un gitano o un malhechor. —Perfecto. El dolor iba en aumento y Hyde se masajeó el pecho. Regresa a Melbury Hall cuando todo está preparado para llevarle el desayuno al conde. el dolor le desgarraba el pecho provocando una quemadura parecida a la que soportaban los esclavos cuando se les marcaba con hierros al rojo vivo. Ya no podía hablar y no le quedaban fuerzas. Ned descendió del carruaje. señor Cranch. —Si lo desea. Hyde notaba que los primeros dolores se insinuaban ya a la altura de las costillas. Ni que nadie supiera hasta que punto tenía poder sobre él Ohenewaa. de lo contrario hubiera vuelto a llamar a Ned Cranch para pedirle que le cortara la garganta a la hechicera. Suponiendo que eso pudiera hacer que acabara la maldición de esa diabólica mujer. —Pero es una buena idea —continuó—. señor. corrección Cari 129 . No quería que nadie le viera retorcerse de dolor. puedo secuestrarla en el bosque uno de estos días. Pero mientras tanto tengo otros planes que es posible que arreglen el problema de una vez por todas. —No lo olvidaré.al cuello. — ¿La próxima vez vendrá usted o enviará al señor Platt? —Ya se lo haré saber. Solo tiene que decir una palabra. —Gracias señor. Casi no podía respirar. Traducción Rosanic. De momento limítese a vigilarla.

Millicent no se ha quejado de ti! —No me extraña. — ¿Un vicario rural y su mujer son tan condenadamente importantes? Traducción Rosanic. Las cosas no podían continuar así. —A lo mejor le lleva toda la mañana porque quiere que sea un éxito. O bien estaba demasiado cansada o tenía que escribir alguna carta. ya no dormía con él. Innumerables veces se había maldecido a si mismo pensando en la noche en la que. milord. Gibbs se sentó delante del escritorio. —Intento liberar a lady Aytoun de algunas de sus tareas —Se defendió. milord. Hacía tres días que Millicent no paraba quieta. dormido. la echaba de menos en todo. —Gracias. la había tocado. Pero el problema no se iba a resolver permaneciendo separado de ella. no deja de alabarte. señor. — ¡Maldición Gibbs. —Por el contrario. — ¿Dónde está ahora? —preguntó Lyon. — ¿Va a tardar mucho? —No… Gibbs lo pensó mejor.Capitulo 19 —Eres como la mala hierba Gibbs —se quejaba Lyon cuando el nuevo administrador entró en la biblioteca. Estaba completamente seguro de que eso es lo que tenía la culpa. a la hora de la cena. milord. — ¿Es que no te has dado cuenta de que si aceptabas el puesto de administrador era para que ella tuviera más tiempo libre? ¡Y en lugar de eso le das más trabajo! —No es de las que se toman a la ligera lo que creen que es su obligación. Gibbs parecía abatido. Nunca escatima los elogios. impaciente. Los papeles que había encima del escritorio se movieron. corrección Cari 130 . o cuando se ocupaba de vigilar que le administraran las infusiones de Ohenewaa. era prácticamente invisible. Cualquier excusa era buena para no quedarse durante demasiado tiempo con él. —Está preparando el menú para la comida de mañana con el reverendo Trimble y su esposa. desde sus discusiones hasta los besos que le hacían arder. —Ella es así. sacó pluma y papel y se preparó para escribir al dictado las cartas de Lyon. Y lo que era todavía peor. A excepción de unos breves instantes.

Lady Aytoun va a ocuparse de dar la clase a los niños de Melbury Hall y a algunos de los adultos. que viene aquí los jueves por la tarde. —Si. a Knebworth? —Por lo que yo sé empezaron a tomar las lecciones aquí en los tiempos de ese cretino de Wentworth. — ¿Y porque no van a la escuela del pueblo. —Milord. corrección Cari 131 . Quiero hacerle compañía durante su trabajo diario. Por si quiere saberlo —añadió rápidamente— también va a ocuparse de los más pequeños el viernes por la mañana. Cuando levantó la mirada comprobó que todo el mundo se había levantado con los ojos vueltos hacia la puerta. Algunos de los alumnos han superado con mucho la edad de ir a la escuela y es la primera vez que tienen la oportunidad de aprender. —Y supongo que no tienes ni idea de donde irá la señora cuando termine de hablar con la cocinera. Nadie se movió y los dos lacayos del conde mantuvieron la cabeza gacha. —He venido a verte. Lyon hizo una mueca al ver la expresión de asombro de Gibbs. Millicent estaba inclinada sobre el hombro de una alumna cuando oyó que crujían los bancos y algunos murmullos de asombro. — ¿Qué está haciendo aquí. milord. Va a hacer un gran esfuerzo para tener el placer de conocerle. Rodeó la mesa para acercarse a él. —Podrías haber enviado a alguien a buscarme. quiero que lo dispongas todo para que me lleven a donde está mi mujer. Sentaos y continuad con lo que estabais haciendo. —dijo pasmada. El maestro de la escuela. Si esperas un minuto terminaré y… Traducción Rosanic. a escribir y aritmética. El reverendo y un escocés llamado Cunningham eran quienes las impartían.. Los lacayos depositaron cuidadosamente a su señor en el umbral de la entrada de la sala de los criados. —Acompáñame.—Milord. —Si. pero les gusta estar aquí este día en que todos se reúnen en Melbury Hall. está enfermo. La mayoría de los jóvenes van al pueblo. la señora Trimble es coja y apenas sale de su casa. milord? —preguntó Millicent. Lyon emitió una seca carcajada.. Lady Aytoun insistió en que se les siguiera enseñando a leer. Tanto blancos como negros y corretean por todos lados. —Cuando hayamos terminado con el correo. — ¿Aquí hay niños? —Se extrañó Lyon. —No os preocupéis por mí —les dijo él a los criados—. milord. Son principalmente los hijos de los granjeros pero algunos viven en Melbury Hall.

milord —respondió ella con una sonrisa mientras Moisés se sentaba por fin. Apenas se hubo instalado cuando Lyon se dirigió al antiguo esclavo. —Todo irá bien —le tranquilizó. Ella sintió como desaparecía el nudo que se le había formado en la garganta. — ¿Le cortaron la pata? —No. la misma Millicent estaba sorprendida por su audacia. A un gesto de ella todos se sentaron. Lyon no iba a dejar nunca de sorprenderla. La idea se le ocurrió de repente. Echo de menos tu compañía. El hombre estaba tan aturdido como ella. Prometo no molestar. Moisés miraba fijamente las piernas de su señor. Algunos mascullaron que la lección de escritura ya había terminado y que le tocaba el turno a la lectura. Casi podía notar el gusto salado de las lágrimas en su boca. Millicent les entregó una Biblia para cada dos personas y les pidió que leyeran tres líneas cada uno en voz alta. —Me dijeron que tu perro estaba herido. —Como quieras. Traducción Rosanic. Moisés seguía de pie. y sin pararse a considerarla dijo: —Lord Aytoun ¿querría ser el compañero de Moisés? Se hizo un silencio total en la estancia. Era evidente que estaba lleno de temor y no tenía compañero. Lyon miró primero a Moisés y luego a su esposa. ¿Cómo se encuentra? —Mejor. —Estaría encantado. —Mejor. pero comprendo que debes asumir tus responsabilidades. A mi tampoco me las cortaron. me limitaré a quedarme aquí.— ¡No! Prefiero ver como les enseñas. Intentó recobrar la compostura volviéndose hacia los alumnos. excepto Moisés que no apartaba los ojos de Lyon. milord. — ¿Por donde íbamos? —pregunto a toda la clase. corrección Cari 132 . No podía encontrar ninguna razón válida para negarse. Si la maestra no tiene inconveniente… —Ninguno. Él les dio una breve orden a los lacayos y Millicent se apresuró a hacerle un sitio al lado de Moisés. milord. —Antes de que empecemos a leer —declaró Lyon— me gustaría que me contaras de que va esto. Millicent se quedó boquiabierta durante un segundo. De modo que continúa.

Había pasado un día estupendo estando cerca de ella. Que… que me he caído. Subió la almohada. John estaba apunto de retirarse también y ya nadie le molestaría hasta el día siguiente. Seguro que está durmiendo. llamar a un médico o cualquier otra cosa.Capitulo 20 — ¿Necesita usted alguna otra cosa. indeciso. No había tenido tiempo de lamentar lo que había perdido. —Ve a buscarla. Lyon estaba en camisón. Ohenewaa había acudido en su acostumbrada visita vespertina y luego se había ido. hacía meses que no se había encontrado tan bien. No recordaba haber deseado nunca nada con tanta intensidad como ver a Millicent en ese preciso momento. corrección Cari 133 . —Lo ignoro. pero que me duele mucho. — ¡Espera! El otro se dio la vuelta. Lyon se desplazó hasta el borde de la cama. ya que solo había deseado tocarla. El lacayo se rascó la cabeza. Y eso es lo que pensaba hacer inmediatamente aunque para eso tuviera que tenderle una trampa. Y deja de preocuparte. ¡Maldición. Traducción Rosanic. — ¿Y si le digo que se ha cortado usted la mano o que se ha quemado como la otra vez. Era evidente que John dudaba si proferir tal mentira. John se dirigió rápidamente hacia la puerta. milord. maldición! — ¿Dónde está lady Aytoun? —gruñó. Si… —Haz lo que te he dicho. milord? Caer sobre ese brazo… — ¡Fuera. arréglatelas para que nadie se mueva. — ¿Milord? —Ve a buscarla y dile que necesito verla. milord. milord? Las cortinas estaban echadas y habían apagado todas las velas excepto la de la mesilla de noche. de recrearse en su precaria salud. Encima del brazo malo. preocupándose por el bienestar de todos. Asumo toda las consecuencias… ¡Espera! Sean cuales sean las órdenes. —Dile que es urgente. pedazo de tonto! Cuando el lacayo se hubo ido. También era la primera vez en muchos meses que se sentía casi normal. Quería que ella estuviera a su alcance cuando llegara a ver que le había pasado. Los habitantes de la casa formaban una verdadera familia y ella era como la reina. —Podría pedirle a Gibbs que se encargue de hacerlo. Que me has vuelto a meter en la cama.

Oyó su voz llena de angustia acercándose por el pasillo y se apresuró a esconder el brazo derecho bajo las sábanas. La puerta se abrió de golpe y ella se precipitó a la cabecera de la cama con el pelo suelto. — ¡Enciende las velas! —Le ordenó a John que se había detenido en el umbral de la puerta— Dile a Ohenewaa que venga de inmediato y envía a Gibbs a buscar a un médico a Saint Albans. Se inclinó sobre Lyon y levantó la sábana con precaución. — ¿Te duele mucho? Él la agarró por la cintura con el brazo sano para atraerla hacia sí. —Puedes irte, John. Dile a todo el mundo que no necesito nada. El lacayo obedeció en seguida. — ¿Cómo puedes decir eso cuando es posible que te hayas roto algo? Sin esperar respuesta le levantó la manga para examinarle el brazo. — ¿Dónde te duele? —En ningún sitio —confesó él contemplándola. Ella se había puesto apresuradamente una bata por encima del camisón sin perder el tiempo en anudarse el cinturón. Lyon le acarició la espalda. —No veo nada —dijo ella volviéndose hacia la puerta—. ¿Dónde se ha metido Ohenewaa? —No va a venir. — ¿Qué quieres decir? Intentó liberarse pero Lyon la tenía firmemente sujeta. —Le ordené a John que no la llamara, ni a ella ni a nadie más. Ella recordó lo que acababa de decirle al lacayo y volvió a prestarle atención. Sus enormes ojos grises parecían casi plateados, sus labios llenos eran tentadores, y él se moría de ganas de probarlos. — ¿Por qué? —preguntó ella con voz débil. —Porque lo único que me duele en este momento solo tú puedes remediarlo. — ¿Te has caído? —No. Ella posó las manos sobre la almohada y le miró a los ojos. —Me has tendido una trampa. —Me confieso culpable. Tenía ganas de ver a mi esposa. —Hemos estado juntos todo el día. —Te necesitaba —dijo él suavemente. —Si hubieras enviado a alguien a buscarme hubiera venido. —Estoy seguro de ello, pero mañana y con treinta y seis personas a nuestro alrededor. —Treinta y seis no, solo una. —Esa es una de más —replicó él acariciándole el pelo—. Debo decirte que no me gusta que estés lejos de mi cama. — ¿De verdad?
Traducción Rosanic, corrección Cari 134

Le temblaba la voz y no era capaz de apartar los ojos de la boca de Lyon. —Te echaba de menos —susurró él cuando ella se movió un poco rozándole con sus senos—. Te necesito, necesito tu risa y esto… La atrajo hacia él hasta que sus respiraciones se confundieron. — ¿Esto? —Esto. Ella cerró los ojos y él jugueteó con su boca, siguiendo el contorno de sus labios. —También echo de menos otras cosas cuando no estás cerca de mí. — ¿Cuáles? Los corazones de ambos latían rápidamente, al unísono. —Tu cuerpo encantador. Ella estaba perdiendo terreno y no tardó en encontrarse tumbada a su lado. Entonces él aprovechó para profundizar el beso imitando los movimientos del amor que quería hacerle. La deseaba con locura, quería hacerla suya. Millicent le cogió el rostro entre las manos con un pequeño gemido y le devolvió el beso con la misma pasión. Lyon se fue volviendo cada vez más exigente; le acarició los senos y ella notó como se hinchaban bajo la tela del camisón. Él gruñó, frustrado. —Hazme el amor, Millicent —gimió. Ella le miró a los ojos. —Yo… yo no… —Te diré lo que tienes que hacer. Ayúdame —susurró sin dejar de acariciarla—. La otra noche empecé pero no terminé. Espero no haberte hecho daño. Si ambos estamos despiertos, seguro que todo irá mejor. Ella se incorporó un poco. — ¡Espera! —dijo él amargamente—. De acuerdo, como quieras. Estoy seguro de que cuando te casaste conmigo no pensabas en esto. ¿Qué mujer desearía tener un marido paralítico, que apenas es un hombre? Un hombre incapaz de hacerle el amor. No… no tengo derecho a imponerte un cuerpo mutilado que no puede adorarte como te mereces. Solo te suplico que te quedes. Me contentaré con eso. Y no exigiré nada de… —Me encantan tus exigencias. Le obligó a tumbarse sobre la almohada y le besó, súbitamente enardecida. — ¿Qué tengo que hacer? —preguntó en un murmullo. La inocente pregunta le llegó al corazón. —Quítate la bata y el camisón. Millicent se puso de rodillas y obedeció temblando. Él contuvo la respiración cuando ella se soltó los botones delanteros del camisón. —Estoy muy asustada… —Yo también —aseguró él muy suavemente. Le deslizó la tela por los hombros y ella no protestó.
Traducción Rosanic, corrección Cari 135

¡Era perfecta! Admiró su piel bajo la dorada luz y los redondos senos cuyos rígidos pezones acarició. —Eres un verdadero tesoro. Un exquisito y magnífico tesoro. Quiero sentirte contra mí. — ¿Qué tengo que hacer ahora? —Quítame el camisón —contestó él sentándose, con la voz ronca de deseo. Ella le levantó el camisón por la espalda sin atreverse a ir más lejos. Él le acarició el muslo y deslizó la mano entre sus piernas, pero ella las cerró de inmediato, tensa. —No tengas miedo —murmuró él incorporándose lo suficiente para tomar un pezón en la boca. Ella gimió mientras el jugueteaba con el vello que había entre sus muslos. —Entrégate a mi, Millicent. Ella por fin se relajó con un suspiro, y él penetró en su intimidad. No tardó en sentir como se estremecía con sus caricias y siguió y siguió hasta que ella gritó su nombre con un sollozo de placer. Se derrumbó sobre él, tapándole la cara con el pelo y aprisionando su mano. Cuando los espasmo remitieron, Lyon sonrió. Nunca había disfrutado más proporcionándole placer a una mujer. Desde luego, siempre había pensado en sus compañeras de cama, pero nunca hasta ese punto. Era una experiencia completamente nueva y enriquecedora. Mientras esa idea le cruzaba por la cabeza, ella movió una rodilla y él se colocó debajo de su cuerpo. —Tómame en tu interior. La mano de Millicent se desplazó lentamente entre sus cuerpos y, cuando ella cogió su virilidad, él cerró los ojos emitiendo un gemido. Le guió hasta su interior. —Ahora Millicent. Sus miradas se unieron al mismo tiempo que sus cuerpos. Lyon no se atrevía a moverse por temor a perder el control. Creyó que nunca volvería a experimentar esas sensaciones. El placer del sexo de ella aprisionando el suyo era increíble. Había vuelto a la vida y había sido gracias a Millicent. —Eres tan hermosa… Ella le contestó con una solitaria lágrima que rodó por su mejilla cayendo en la boca de él. La degustó y luego la besó, dominado por la pasión. Enterró los dedos entre sus cabellos. Cuando levantó el torso, él estuvo a punto de gritar de frustración. Ya estaba asqueada por su incapacidad para hacerle el amor, pensó. Sin embargo, en su rostro solo podía ver sorpresa y pasión. La oleada de ternura que le invadió estuvo a punto de ahogarle. Tumbado bajo su
Traducción Rosanic, corrección Cari 136

cuerpo, la vio tomar su rostro entre las manos para besarle los ojos, los labios y la barba. Luego empezó a moverse, tímidamente al principio. La mano de Lyon se crispó sobre sus caderas para animarla. Estaba claro que no era una experta en el amor. Simplemente, seguía su instinto y el ritmo que le imponía su propio cuerpo. Sus bocas volvieron a unirse y Lyon la dejó llevar la batuta. La presión se acentuaba cada vez más, la sangre resonaba en sus oídos; pero no quería abandonarse al orgasmo. No obtendría un verdadero placer si ella no lo obtenía también. Millicent aceleró el ritmo, sus mejillas enrojecieron… —Lyon —susurró contra sus labios—. Nunca… nunca he sentido… algo así. Él deslizó la mano entre ellos y, en cuanto la tocó, ella se estremeció con un grito. También Lyon había alcanzado el punto de no retorno y explotó violentamente en medio de una lluvia de fuegos artificiales. Los sonidos que salían del dormitorio eran muy explícitos: gemido de mujer y gruñidos de hombre. Violet se apoyó en la pared con la mano temblorosa y se acercó de puntillas a la puerta cerrada. Ya no sentía ni las manos ni los pies, ni el peso de la cesta que llevaba desde que había salido de Melbury Hall. Con total desprecio por sus principios y lo que le decía la voz de la razón, había ido hasta allí. Y ahora estaba asqueada delante de la puerta. Rogó que Ned hubiera salido y que fuera otro el que estuviera usando la habitación. Al no verle en la cena de los criados se había dicho que él se alegraría de que le llevara la cena a la posada. Pero ahora deseaba que no estuviera allí. Los sonidos subieron de volumen y la cadencia aumentó. — ¡Neddy! —Gritó una voz de mujer— ¡Oh Dios, Neddy! Violet tuvo un desvanecimiento y el contenido de la cesta se desparramó en el suelo a sus pies. Luego la sangre empezó a circular nuevamente por sus venas y llamó con fuerza a la puerta. Oyó un juramento ahogado y, un segundo después, Ned llenaba el umbral de la puerta con su elevada estatura. — ¡Joder! ¿Qué quieres? Tenía el torso desnudo y el pantalón abierto sobre sus caderas no ocultaba demasiado. Estaba loco de cólera, pero a ella le dio igual. —Te he traído la cena. Él bajó la mirada y le dio una patada a la cesta que estaba en el suelo. —Ya he cenado. ¡Lárgate! — ¿Quién está en tu habitación? — ¿A ti que te importa?
Traducción Rosanic, corrección Cari 137

pedazo de zorra! ¡Puta! Ned la sujetó por el hombro. Me hiciste creer que tus intenciones eran honestas… — ¿Desflorado? ¿Intenciones honestas? —Se burló él— ¿Es eso lo que has aprendido en los libros? Son palabras muy importantes para que las use alguien como tú. No volverás a encontrar trabajo en los alrededores… Ned levantó el puño y ella se protegió el rostro. Una mujer del pueblo. incluso hasta Saint Albans porque quisiste. Traducción Rosanic. estaba desparramada por el suelo. También le diré que me violaste y te pondrá de patitas en la puerta. Ned la dejó entrar. corrección Cari 138 . Con una maliciosa sonrisa. Te abriste de piernas de buena gana y deseabas hacerlo desde la primera vez que me viste. tapada con la sábana. dejó caer de nuevo el brazo. Solo eres un perro vicioso y como tal serás tratado. Y ahora te comportas como una perra en celo porque ves que estoy con otra. con los ojos ardiendo a causa de las lágrimas. —Cambiarás de idea cuando lady Aytoun se entere de que me has seducido y me has golpeado. El derecho que tiene una mujer a la que tú deshonraste y desfloraste mintiendo. solo tienes que esperar a que te toque el turno! Ella se levantó para hacerle frente. la miraba con asombro. era en lo único que pensaba. — ¡Te lo merecías. al igual que la camisa y las botas de Ned. Le cedieron las rodillas y se desplomó tapándose la boca con la mano. — ¡Sal de aquí! —gritó pasando por delante de Ned y yendo a sacudir a la joven que estaba hecha una bola bajo las mantas— ¡Fuera. —Me… me has pegado —balbuceó con incredulidad. Su ropa. Pero con una expresión de maldad. ahogándose con las lágrimas— ¿Cómo te atreves? Él la dominaba con toda su estatura. —Yo era virgen y tú me poseíste.— ¿Quién está ahí? —insistió ella empujando la puerta con todas sus fuerzas. Violet no podía apartar de su mente la imagen de ella y Ned haciendo el amor en esa misma cama. — ¿Pero quien te crees que eres? Ella no vio venir el golpe y se encontró de repente pegada a la pared. medio atontada. Me seguiste por todas partes. El puñal de los celos la golpeó con la fuerza de un látigo. Se limpió el labio ensangrentado con el dorso de la mano. Hacía semanas que soñaba con que él le pidiera que se casaran. ¡Muy bien. No podrás volver al pueblo. golfa! ¿Con que derecho vienes aquí a montarme una escena? —Con el que me da ser tu amante.

—Entiendo lo que quieres decir. — ¡Y no vuelvas nunca más o conseguirás algo más que un labio partido! Le cerró la puerta en las narices. incluida tu maravillosa lady Aytoun van a prestar oídos sin preguntarte que viniste a hacer esta noche a mi casa? ¿Por qué te acostaste con un hombre casado? Yo no te he obligado a venir. Lyon le estaba acariciando la espalda cuando ella notó que le retumbaba el pecho con la risa. Le apoyó la mano en el pecho. La empujó con tanta fuerza que la mandó al suelo del pasillo. aunque todavía estuvieran unidos. —Estás mintiendo —murmuró—.— ¿Y crees que toda esa gente. Traducción Rosanic. A Millicent esas palabras le supieron a gloria. — ¿Qué pasa? Los ojos azules de él desbordaban ternura. Levantó la cabeza. no tenía ningún deseo de moverse. Solo quiero conocer mejor a mi esposa. Nunca en mi vida… — ¿Me hablarás algún día de tu vida? —la interrumpió él. Ahogó un sollozo. Sal de aquí porque tengo a una muchacha que me está esperando y ella si que sabe lo que es un hombre. Continuó vociferando pero Violet ya no le escuchaba. Millicent estaba degustando el sabor salado del cuello de Lyon. — ¿Cortejarte yo? —Se carcajeó él empujándola con violencia hacia la puerta— Este es todo el cortejo que obtendrás de mi a partir de hoy. corrección Cari 139 . Se sentía feliz y. —Al final no te he quitado esto —observó señalando su camisón. —Estaba pensando que nada. —Pero tengo calor. ha sido ni siquiera parecido a lo que acabamos de experimentar. Ella ni siquiera soportaba pensar en ello. Intentó apartarse pero Lyon la retuvo por la cintura. Millicent. acurrucada contra él. Ha sido como si fuera la primera vez. Se había quedado en lo de “hombre casado”. en toda mi vida. Te advierto que no cuentes nada de esto en Melbury o te arrepentirás. —Lo sé. —Soy demasiado puritano. Ahora ya puedes quitármelo. —He podido comprobar hasta que punto —bromeó. Has venido tu solita como la puta que eres. permitiendo que sus dedos recorrieran el borde del camisón que seguía enroscado a la altura de sus caderas. pedazo de estúpida. —No te estoy exigiendo nada. —Esos años han dejado de existir para mí. Es imposible que me cortejaras estando casado. Ella se echó a reír.

Le deshizo los lazos del cuello y levantó la tela tanto como pudo. —Primero tengo que terminar de desnudarte. y he creído que tenía la obligación de contárselo. milady. sin embargo impidió que la mano de Lyon fuera más lejos. — ¿Por qué? —Hace un mes en lo único que pensaba era en acabar con mi vida. y he decidido que debía decírselo por el bien de lord Aytoun. —Pero no del todo. Fingiendo enfado se puso a horcajadas sobre él y liberó su brazo derecho. aquí estoy intentando decidir cual sería la mejor manera para convencerte de que volviéramos a hacer el amor. Capitulo 21 —Está usted haciendo acusaciones muy graves —le dijo secamente la condesa viuda al médico. este se apartó por si mismo. —Ya casi lo eh conseguido. la cual abandonó rápidamente la estancia. —De acuerdo. — ¿Sin escrúpulos? El doctor Tate le hizo una seña a su ayudante para que se fuera junto con su maletín y la viuda aprovechó para murmurar unas palabras al oído de una de sus doncellas. Le estaba acariciando los pechos y la curva del vientre. se tumbó encima de él y le levantó un hombro y luego el otro para que el camisón se deslizara sobre su torso. —Eres milagrosa. — ¿Cuándo fue la última vez que habló usted con el doctor Parker? — preguntó ella. Ella sintió que renacía su deseo. Traducción Rosanic. — ¿De verdad? El contacto del sexo de él entre sus piernas la hacía arder. Y ahora. No podemos permitir que Su Señoría sea victima de personas sin escrúpulos. el doctor Parker. —Después —gruñó él apartándole la mano para poder acariciarla como quería. Antes de que pudiera hacer lo mismo con el izquierdo.— ¿Es un reto? —Te he visto las intenciones —la provocó él. corrección Cari 140 . He pensado mucho en la seriedad del problema y también en la fuente. —No son acusaciones. tan solo una información que ha llegado a mis oídos.

— ¿Quién lo sospecha? —La familia de ese hombre. y en su condición de esclava. ¿Es así? Traducción Rosanic. —Estaba muy preocupado. milady. estoy seguro de que sir Richard se lo podrá confirmar. El médico se volvió hacia Maitland buscando su apoyo. ¿Qué mas da que sea acusada oficialmente o no? —La diferencia son las acusaciones falsas —contestó tranquilamente el abogado—. A su edad. ya ha sufrido bastante sin necesidad de que nadie la calumnie. —En resumen. Se sospecha que asesinó al médico al que sirvió durante años. Beatriz le pidió a un criado que le colocara bien los cojines y luego volvió a dirigir la atención al médico. teme que de un momento a otro vaya usted a recibir una triste noticia. Por las autoridades. señor. — ¿Y ha sido capaz de emitir un diagnóstico así sin ir ni una sola vez a Melbury Hall? —Un buen médico ve más allá de las apariencias cuando se trata de sus pacientes. —Piense en la gravedad del asunto. —La información se refiere a una esclava que vive en la misma casa que lord Aytoun… —Su información es falsa —le cortó la anciana—.—Hace dos días. —Perdón. Lo que en principio se consideró como una muerte natural pudo ser debida al veneno. no tiene ni idea. milady. Llamaron a la puerta y entró sir Richard. milady… Me llegaron alarmantes noticias sobre ella. — ¿Y que fue exactamente lo que le dijo sobre el estado de salud de mi hijo? El médico enderezó los hombros. Si el doctor Dombey murió por culpa de las diabólicas pociones que le administró esa esclava. —Milady. cree que la vida de lord Aytoun corre un grave peligro. — ¿Podría usted resumir en pocas palabras lo que me acaba de decir a mí. La mujer a la que se refiere ya no es una esclava si no una persona libre. para que lo sepa sir Richard? Tate se inclinó con rigidez. corrección Cari 141 . señor. —Aunque lo hicieran. ese tipo de cosas llevan su tiempo. Sin los cuidados apropiados y las visitas regulares de un médico cualificado. supongo —respondió el médico secándose las manos en los pantalones—. si hicieran una investigación… —Que no es el caso —cortó lady Aytoun. Para ser completamente honesto. Las palabras “poción diabólica” implican que está usted añadiendo brujería al delito de asesinato. Incluso los detectives de Bow Street.

la condesa viuda debería sacar rápidamente a su hijo de las garras de esa mujer antes de que vuelva a hacerlo. Él se sentó en el sillón de siempre. —Cierto. le han asignado la mejor habitación de invitados. Pero para ser completamente franca. También se la ha visto en la farmacia de Saint Albans. al lado de la ventana. Sir Richard volvió a entrar después de dar un discreto golpe a la puerta. Por primera vez desde hacía meses. señor. Hay gente en el pueblo cercano a Melbury Hall que dicen que la mujer es una gran curandera. — ¡No me diga que se ha creído todas esas tonterías! Él negó con la cabeza a modo de respuesta. señor. —Esta mañana he recibido una carta de su hijo. Derrotado. Maitland. Millicent le estaba haciendo mucho bien. milady. Su nuera le ha prohibido al doctor Parker que vaya a Melbury Hall. más que por lealtad a mi familia. desde que llegó a la casa. murmuró unas vagas disculpas y retrocedió hasta la puerta. Acompáñele. —Al contrario. amigo mío. Dígame que es lo que le preocupa. —Milady… —Seguro que yo misma encajo en esa descripción. —¿De Lyon? Traducción Rosanic. —Me limito a repetir lo que me han dicho —se defendió Tate—. la condesa viuda se dio cuenta de que algo no iba bien. Si ha engañado a su nuera. —Entonces no se quede parado ahí como una estatua. no creo en los rumores que lanzan los canallas y tampoco sospecho que todas las ancianas de ojos penetrantes sean brujas. Parece que. cosa que sabemos que es frecuente en las islas. solo para que la vieja esclava tenga libertad de acción. doctor Tate. —Mi hijo no está entre las “garras” de esa mujer. si… — ¡Basta! —Gritó la condesa viuda— Es obvio que está usted aquí por algún tipo de lealtad con sus compañeros de profesión. La condesa despidió a las doncellas con un gesto de impaciencia y se puso a mirar por la ventana con expresión sombría. Al ver sus hombros encorvados. Todos los informes que le llegaban de Melbury Hall indicaban que el estado de salud de Lyon estaba mejorando. milady. corrección Cari 142 . Y ahora. Aparentemente. No quería creer ni una palabra de toda esa sarta de estupideces. le sugiero que se marche antes de que me enfade de verdad. — ¿Ahora está usted acusando a lady Aytoun? —preguntó sir Richard. —Llevo ya algún tiempo siendo su médico. se permitió tener esperanzas de que todo se arreglara para su hijo. Demasiado quizá.—Lo único que quiero decir es que si se piensa en la más que probable posibilidad de que esa mujer asesinara a su amo.

milady… —Nada de discusiones. —También me pide que contrate un ayuda de cámara porque Gibbs ha sido nombrado administrador de la propiedad. De ese modo podré comprobar su mejoría y veré si hay algo extraño. sir Richard. La respuesta de la anciana no se hizo esperar. Tendré la excusa de llevarle a lord Aytoun lo que me ha pedido. —Pero usted no se encuentra… — ¿Quién lo dice? Millicent me invitó hace tiempo y acepté ir a visitarla cualquier día. —Pero. en Londres. — ¡Esa es una excelente noticia! Y una prueba más de que esos idiotas no saben lo que dicen. esto nos permitirá abandonar esta siniestra ciudad. —La urgencia del problema no nos permite esperar a que esté usted lo bastante bien para… —Iré esta misma semana. Pero pensándolo mejor… — ¡Suéltalo de una vez! —Su Señoría. milady. —Señal de que se encuentra mejor. — ¿Y? Son suyas de modo que puede hacer lo que quiera con ellas. Además. ¿Qué es lo que le molesta entonces? —Antes de que escuchara las acusaciones de Tate no me molestaba nada. — ¡Estupendo! Ya es hora de que ese enorme escocés utilice un poco su cerebro. La única diferencia es que no vamos a tener tiempo de avisarla. permítame que la acompañe. corrección Cari 143 . Es la primera vez que le escribe desde su matrimonio ¿no? —En efecto. La mejoría que se ha producido en Lyon es notoria. —Al menos. milady — sugirió Maitland—. — ¿Qué es lo que quiere exactamente? —Habla de las joyas que están aquí. —A lo mejor no deberíamos tomarnos todo esto a la ligera. No olvido el hecho de que los médicos siempre se apresuran a dar noticias alarmantes. Iré yo. Traducción Rosanic. Haga todos los preparativos necesarios. en la carta. Pero me parece que el mejor modo de forjarnos una opinión es que me acerque a comprobarlo por mi mismo. La única persona que puede poner punto final a toda esa cantidad de estupideces soy yo. —No es necesario que se moleste. sir Richard. pide que se le envíe algo de la herencia Aytoun a Melbury Hall.—De Lyon. suponiendo que tenga. —Como quiera.

A decir verdad. no es nada. para lamerle las manos antes de volver a tumbarse en la paja. Violet se detuvo. El perro de Moisés. Pero mientras se dirigía hacia los establos se dio cuenta de que aunque hubiera sido engañada llevaba la señal de su vergüenza marcada en la cara. estaba depositada en un tonel al lado de la cama. —Tengo que ir al establo. Entra. efectivamente Ned estaba casado. Al parecer. Violet negó con la cabeza dirigiéndose hacia la salida. Deseaba quedarse en Melbury Hall pero temía el momento en el que la echarían de allí. —Tengo que ir a ver como está el perro de Moisés y prometí ocuparme de que estuviera cómodo. buscando una excusa para no entrar. No tenía ningún derecho a golpearla. la ropa estaba ordenada y la pila de ropa que había que repasar. ¿Cómo había podido echar a perder su vida en tan poco tiempo? Las dos jóvenes bajaron juntas. pero es posible que se lo hubiera merecido… ¡Ned! Se corrigió. vino dando saltitos con su pata rota sólidamente entablillada. Le dio una arcada al pensar que el mundo era muy injusto. corrección Cari 144 . no empezaría a decirme que tuviera más cuidado y todo eso. Solo había dos mozos trabajando en silencio dentro del establo. — ¿Entonces porque me has pedido que fuera yo a ayudar a lady Aytoun a vestirse esta mañana? —Me sentía como una tonta y ya sabes como es —contestó Violet poniéndose un poco más de polvos blancos encima del morado—. Siempre se preocupa por todo. al menos eso es lo que habían oído decir varios criados. ni siquiera has desayunado. Eso es lo Traducción Rosanic. —Vamos. Violet había visto contusiones peores que las suyas en el rostro de su señora en los tiempos de su primer matrimonio y sabía que lady Aytoun no se dejaría engañar con el cuento de la puerta. limpia. Violet. me reuniré contigo después. La pequeña estancia era luminosa. Había sido maltratada. Hasta ahora no se había dado cuenta de la horrible manera en que la había tratado Ned. —Seguro que Moisés ya está allí… Violet ya se había ido y se estaba poniendo el chal sobre la cabeza. dedal e hilo y empezó a trabajar. Violet sacó aguja. Se tragó las lágrimas con el corazón en un puño.—He chocado contra el quicio de la puerta —le explicó Violet a la compañera que le miraba el cardenal de feo aspecto que tenía en la comisura de la boca—. pero en el umbral de la puerta de la sala donde desayunaban los criados. iré yo al establo en tu lugar. Ella cruzó el espacio para ir hasta la habitación contigua que era la que le habían asignado a Moisés. De verdad. Esa mañana estaba ya resignada. Bess. Pensé que si esperaba uno o dos días.

la vida era sencilla. Ella agarró el enorme puño de Moisés entre sus manos y sacudió la cabeza. —Los condes de Stanmore creen que ya es hora. Gracias a Millicent nadie lloriqueaba por el sufrimiento pasado y lo que hubiera podido ser. Estás aquí y ya me encuentro mejor. teniendo en cuenta el crecimiento que esta experimentando Knebworth. Se concentró en el perfil de su esposa. —Violet esta herida —dijo arrodillándose ante ella para apartarle el chal —. Moisés. Se preguntó si estaría pensando en lo mismo que él llevaba haciendo desde por la mañana… en su noche de amor. ¿Quién Violet? Ella agachó la cabeza. En Melbury Hall las alegrías eran sencillas. —… se ocuparan de los anexos y de la restauración de la escuela. pero Moisés parecía hervir de ira. pero él se la volvió a levantar cogiéndola suavemente por la barbilla. sentada al lado de la ventana en compañía de la señora Trimble. Ahora sé que estoy bien aquí.que les sucedía a las mujeres como ella. El pequeño grupo se había mostrado inquieto y ruidoso y ella paciente y animosa. corrección Cari 145 . antes de que llegaran los invitados. ¿Cómo había podido parecerle insulsa? Cada vez que la miraba descubría un nuevo aspecto de su belleza. Y aunque sea algo sin Traducción Rosanic. Esa mañana. Le mataré. —No quiero que mates a nadie por mí. Ambos parecían preocupados. Las mujeres lo bastante locas como para entregarse a un hombre sin pensar en las consecuencias. Admiró su rostro radiante. Lyon hizo un gesto con la cabeza al reverendo sin haber escuchado nada de lo que el otro le decía. Su vida había cambiado. Las lágrimas le caían por las mejillas. —Nadie hace daño a Violet. Había creado un oasis de paz donde todos trabajaban y progresaban contentos. Estaba a años luz de la visión que tenía Emma sobre Baronsford. Él tampoco quería revivir el pasado. Todo había cambiado. Se oyeron voces en el establo y se tapó más la cara con el chal. Amina le traía un plato de sopa y Jonah una taza de madera. como si debajo de cada capa que la protegía apareciera una mujer diferente. Debería haber sospechado que Bess no iba a mantener la boca cerrada. No tardaron en entrar Amina y Jonah seguidos de Moisés. Desde que se habían casado estaba cambiando a ojos vista. Sacudió la cabeza. La mujer del pastor estaba hablando mientras la mente de Millicent estaba en otro sitio. Lyon se reunió con Millicent en el comedor de los criados donde ella estaba dando la lección a los niños.

pero quería saber fuera como fuera. el papel que había desempeñado Cunningham en su vida. ¿Sería por el mismo motivo? Ella se levantó de repente y se acercó a la ventana. —Los que lo presenciaron —dijo tranquilamente el reverendo— vieron a Wentworth disparar a Cunningham. le contaré toda la historia. Intentaré convencer a mi esposa para que me lleve. Millicent. lord Stanmore y yo somos contrarios a la esclavitud y Wentworth nos consideraba sus enemigos. —Tengo entendido que era joven. —A principios de la semana que viene —prometió—. Parecía evidente que Millicent no había amado a su primer marido. — ¿Cómo murió? El reverendo vaciló un poco. Y también era escocés. Traducción Rosanic. —Cuénteme lo que sepa. milord. —Yo no estaba presente cuando sucedió. Una excelente idea. — ¿Un duelo? —No. Lyon recordó que también había tenido esa mirada de dolor durante la última visita del pastor. corrección Cari 146 . —De un disparo de fusil. —Por supuesto. — ¿Entonces se trató de un asesinato? —insistió Lyon. cuando me haga usted el honor de venir a visitarme a Knebworth. —Debía ser aproximadamente de su edad. Todavía tengo mucho que saber sobre mi nueva casa y mis nuevos vecinos. después de echar un rápido vistazo a Millicent. milord. se miró las manos. Pero lo que se esconde tras esa desgracia es demasiado triste para hablar de ello en una tarde tan hermosa como esta. Lyon quiso convencerse a si mismo de que se trataba de simple curiosidad y no de celos lo que le incitó a continuar. ¿Cuándo murió? —Hace año y medio. descompuesta. Lyon deseaba entender. Algún día.precedentes llamar “Cunningham” a la escuela. Trimble se aclaró la garganta y. El desgraciado episodio se produjo por una diferencia de opinión entre ambos sobre la manera en que se trataba a los negros en Melbury Hall. milord… Se hizo un pesado silencio. milord. — ¿Si? ¿Un accidente de caza? —No creo. Cunningham. empezó a explicar: —Fue un altercado en el cual Cunningham murió en el bosque de Melbury Hall. a ellos les parece que será como rendirle un homenaje a su memoria.

Por supuesto. Después de la ceremonia me pusieron en tus manos. Ella se negó a morder el anzuelo. Seguramente conseguiste las respuestas a todas tus preguntas. —Creo que ya lo sabes todo sobre mí. Nos lanzamos ambos a este matrimonio sin saber prácticamente nada el uno del otro. —Lo siento si crees que he ido demasiado lejos. La falta de confianza fue lo que amargó su matrimonio con Wentworth. Ese hombre no era Wentworth. No se trataba de acusaciones ni de falta de confianza. — ¿Cómo puedo arrepentirme de la mejor noche de mi vida? Él la miró durante lo que pareció una eternidad y luego extendió una mano hacia ella. —“Mucho tiempo” fueron menos de dos horas. Él la sentó sobre sus rodillas y Millicent le rodeó el cuello con los brazos. sin embargo tampoco quería que el pasado se interpusiera entre ellos. Gibbs me ha comentado que el día de nuestra boda pasaste mucho tiempo hablando con mi madre. Y a pesar de eso las circunstancias han cambiado tanto desde el primer día… La apretó más contra él. Se apoyó en la puerta. —Ambos hemos estado casados antes. —Lo que quieras —le aseguró. espero lo mismo por tu parte.—No tenías derecho a hacerle tantas preguntas al vicario —le dijo Millicent ligeramente irritada después de haber acompañado a los invitados a su carruaje. Y ¿Cómo hubiera podido encontrar respuestas cuando ni siquiera sabía en que iba a consistir nuestro… compromiso? ¿Cómo hubiera podido hacer las preguntas adecuadas? — ¿Te arrepientes de lo de esta noche? Millicent se volvió y la vulnerabilidad que leyó en el rostro de Lyon le abrió los ojos. corrección Cari 147 . —Si quieres saber cosas de Knebworth me encantará contártelas. — ¿Aunque te afecte directamente? —Si —contestó ella decidida a ir hasta el final—. lo único que quería era conocerla mejor. — ¿Me contestarías? — ¡Por supuesto! — ¿Puedo preguntar cualquier cosa? —la desafió él con sus ojos azules más penetrantes que nunca. pero no hay nada en nuestra relación que haya seguido los cauces normales. Traducción Rosanic. Y creo que no me equivoco al decir que los dos queremos que esta vez hayamos acertado. es conmigo con quien debes hablar. pero ni tú ni yo sabíamos en lo que nos estábamos metiendo. —Ven aquí —dijo con voz temblorosa. Ella no lo dudó ni un segundo. Y si crees que te estamos escondiendo algo.

— ¿Mientras tu larga lengua me lanzaba insultos? —le provocó ella. —Y tu me estás devolviendo la salud —dijo él jugueteando con los botones de su recatado vestido— Has conseguido hacer que me olvide de mi temor a quedarme inválido para siempre. Deseada. —Ese día. La besó con una pasión que no dejaba ninguna duda sobre su sinceridad. con tus voluptuosas curvas pegadas a mi cuerpo. —A tu lado me siento querida —susurró contra su boca—. — ¿Sabes la suerte que tengo de ser tu marido? Millicent no pudo contener las lágrimas. un tesoro. —Y tú intentaste levantarme. No preguntaba pero esperaba que me lo confesaran. Se negaba a pensar que su unión podía no durar demasiado. Pronto cumpliré treinta años y no hay nada en mi vida de lo que pueda estar orgullosa. me obligaste a darme cuenta de que mi virilidad no estaba definitivamente muerta. Me convencí a mi mismo de que los fantasmas eran reales y reaccioné ferozmente cuando esas sombras hubieran podido ser aclaradas con facilidad. le cogió la mano y la posó sobre su evidente excitación.Millicent asintió contra su cuello. — ¡Estás equivocada! Basta con ver Melbury Hall tal como está ahora. Estoy divagando. Cuando miro hacia atrás solo veo fracasos. ¿Recuerdas el día de mi llegada a Melbury Hall? —Te habías caído del asiento del carruaje. Lo que has conseguido se refleja en los ojos de todos sus habitantes. —Eso también está olvidado —respondió el sonriendo—. —Y ahora lo estoy haciendo de nuevo. —Lo que la condesa viuda seguramente no te dijo sobre mi matrimonio es que no era tan idílico como ella hubiera deseado. Tú no me has hecho ninguna pregunta pero yo te estoy dando explicaciones. Después de mucho pensarlo he llegado a la conclusión de que la fuente de los problemas fue mi falta de confianza. Eres una maravilla. Suspiró. Soltó un botón y pasó a ocuparse de otro. corrección Cari 148 . Traducción Rosanic. —Entonces fue cuando descubrí que tenías un carácter asqueroso. —No estás divagando —replicó Millicent incorporándose para mirarle a los ojos—. —Si Gibbs no hubiera llegado a tiempo también hubieras descubierto otra cosa… — ¿Qué? Con los ojos llenos de malicia. Me convertí en un maestro en no hacer preguntas y actuar a la menor sospecha. No quería hablar de mi pasado porque es una larga serie de desdichas y trágicos acontecimientos.

Por fin los rizos quedaron libres cayendo sobre sus hombros y echó la cabeza hacia atrás. Sacó las piernas del vestido y se acercó lentamente a él. Apoyó la espalda en la puerta. —Creo que no puedo ir más lejos. que te desnudes y que vuelvas a mi lado? — ¿Desnudarme? —susurró ella. Lyon dejó al descubierto un hombro y un seno. Todavía no. Y estoy luchando contra algo en mi interior que quiere salir a la luz. Millicent hundió los dedos en su pelo. —Llevo soñando con esto toda la mañana —confesó él. — ¿Quieres hacer el amor aquí? — ¿No es lo bastante excitante para ti? Ella fue a echar el cerrojo a la puerta. Estoy demasiado incómoda por… —Ve aquí. aburrida y fea –murmuró ella—. — ¿Quieres ser mis manos? Ahogándose en la magia de sus ojos azules. El cariñoso apelativo le reconfortó el corazón. Cuando le acarició el vientre. —Tienes un pelo maravilloso. Todavía era de día. —Termina de desabrocharte el vestido. Lyon le abrió el corpiño dejando al descubierto el encaje de su camisa. —Siempre me pareció que era vulgar. Le temblaba todo el cuerpo y sin embargo él no la había tocado. cualquiera podía pasar por delante de la ventana o llamar a la puerta… Y además. Quiero contemplar ti bonito cuerpo. — ¡Eres tan hermosa! Se inclinó hacia ella y le pegó la tela contra la cintura mientras se apoderaba nuevamente de sus labios. pero al volverse le entraron escrúpulos. No luches contra la pasión que está despertando en ti. Quítate las horquillas. mi amor. Ella se las quitó una a una.Ella acarició la dureza que se notaba a través de la tela de los pantalones. —Toda entera. Ella obedeció con dedos temblorosos. era tranquilizador estar en la semioscuridad del dormitorio donde sus defectos se difuminaban con la penumbra. —Me haces tener ideas lascivas. El emitió un suspiro de placer. Ella contuvo el aliento. obedientemente y el aprovechó para entretenerse con sus pechos. —No ofrezcas resistencia —dijo él acariciándole los pechos—. Debajo de la camisa se podían notar sus pezones erguidos. asintió sin pensarlo. corrección Cari 149 . —Ábrete el corpiño. El último botón era el de la cintura. tocarte y besarte por todas partes antes de sumergirme en tu interior. Obedeció. Traducción Rosanic. — ¿Por casualidad esas ideas te están diciendo que cierres la puerta con llave.

Los ojos de Millicent se llenaron de lágrimas. Él le cogió el rostro entre las manos y luego las hizo resbalar a lo largo de su cuerpo arrastrando la camisa hasta que no fue más que un montón a sus pies. el carruaje y cada una de las habitaciones de la casa… Ahora deja que te mire. se sentía efectivamente hermosa. Millicent. Entonces. supo que no solo le amaba por la felicidad que le proporcionaba a su cuerpo. introduciéndole profundamente en su interior. —Eres preciosa. Le deslizó la otra hombrera y se la volvió a sentar en las rodillas. —Ahora hazme el amor. —Y probablemente sepan también lo que estamos haciendo ahora. Se puso de pie entre las piernas de Lyon. Millicent desabrochó la camisa de Lyon y siguió con las yemas de los dedos los contornos de su musculoso pecho. Millicent estaba más allá de todo pudor. —Quizá debiéramos esperar a que… —No esperaremos nada en absoluto.El sonido de dos criados que pasaron por detrás de la puerta cerrada. Sería mejor que dejaras de preocuparte de los demás porque tengo la intención de probar las ventajas que ofrece el jardín. —Pero si la señora Page viene a buscarme o si Gibbs te necesita… ¿Qué vamos a hacer? —Les diré que le estoy haciendo el amor a mi mujer y que se vayan al diablo. en el preciso instante en el que subieron juntos al paraíso. Traducción Rosanic. Ella le desabrochó los botones de los calzoncillos y se puso a horcajadas sobre él. les devolvió un poco a la realidad. corrección Cari 150 . —Me parece que todo el mundo sabe ya lo que hemos estado haciendo esta noche. Él acarició por fin su intimidad y ella gritó su nombre cuando el orgasmo se apoderó de su cuerpo. Bajo la tierna y admirada mirada de Lyon.

ya lo verá. Si no hubiera fracasado miserablemente en la subasta no estaríamos en esta situación. señor. llenando el ambiente de efluvios a desperdicios y excrementos varios que Harry no quería ni siquiera imaginar. —Lo veré. efectivamente. pedazo de inútil.Capitulo 22 Cuando el coche se detuvo cerca de Fleet Bridge la peste que emanaba del canal les cortó la respiración. está noche no fallaré. Y si lo fastidia todo. El hombre lanzó un vistazo al que le había contratado. Londres no era Jamaica. los perros darán cuenta de su cuerpo en este apestoso canal. — ¿Lo ha entendido? —Estaba diciendo Hyde cada vez más furioso— La culpa es toda suya. corrección Cari 151 . —Si. Traducción Rosanic. el cual estaba sentado frente a él con el bastón entre las rodillas y una pistola en la mano.

¿Lo ha entendido bien? — ¿Les digo que se queden con la guinea aunque al final no les necesite? — ¡Pedazo de idiota! ¿Cree acaso que se la iban a devolver? Tendrá suerte si sale vivo de ese antro. señor. corrección Cari 152 . Les pagará una guinea a cada uno con la promesa de darles más después. señor. —Se le ve un poco distinto. Harry sentía nauseas solo de pensar en la porquería que flotaba en las oscuras aguas. —Si. Harry miró hacia fuera. pero ese Platt parece estar convencido de poder hacerse con la mujer gracias a los testigos que la acusan de bruja. planes de emergencia. y solo me fiaré de mi mismo para librarme de esa bruja. No tenía ningún deseo de meterse en ese nido de ratas.—Si. Suba por el camino hasta la señal con forma de cordero. con el pelo cortado y sin barba. No. No le pago para pensar. Recuerde la señal del cordero e intente vigilar su espalda. Traducción Rosanic. Nos volveremos a poner en contacto con ellos dentro de unos quince días y tendrán que estar preparados para partir. señor. Tengo planes. —Ahora lárguese —ladró Hyde—. —Recuerde lo que le he dicho. Allí encontrará a los hombres que necesita. —Escúcheme bien. ¿No deberíamos esperar un poco antes de… darles dinero a esos criminales. pero que habrá una recompensa mucho mayor si tienen que acompañarnos para secuestrar a la esclava. de lo contrario se va a morir de espanto al ver su nuevo aspecto. señor. no confío en ninguno de ustedes. —Con su permiso —dijo Will con una ligera vacilación mientras le afeitaba la garganta a Lyon—. Les dirá que se queden con lo que les va a dar esta noche. Solo tienen que esperar a que les digamos cuando ha llegado el momento. milord. Y no voy a dejar este asunto en manos de estúpidos como usted o como Platt o ese vanidoso de Cranch que cree que ha nacido para conquistar el mundo. —No le decepcionaré. Pero no recibirán nada si se lo cuentan a alguien. Su patrón tenía razón en lo que respectaba a Ned Cranch. —Le ruego que me disculpe. ¿Lo sabe lady Aytoun? —Se diría que tienes miedo. Media docena. —Por lo menos. En la esquina verá una taberna propiedad de un hombre al que llaman El Turco. Harry asintió débilmente con la cabeza. para ver si su plan da resultado? El bastón de Hyde le inmovilizó contra el respaldo del asiento. Estaba pensando que sería mejor avisar a lady Aytoun. El albañil sabía como seducir a las chicas pero solo era un fanfarrón.

Pero había decidido esperar hasta estar seguro para darle la noticia. En realidad la mejoría era mínima. Will que estaba concentrado en no cortarle no se dio cuenta de nada. Estaba en deuda con ella y esperaba poder compensarla con creces. Lyon no hubiera podido decir porque. corrección Cari 153 . No había puerta cerrada que impidiera a la anciana negra entrar donde le daba la gana. Vagaba como una aparición por todas partes y él había terminado por acostumbrarse. A veces. Lyon vio a Ohenewaa entrando en la habitación. todavía no le he dicho nada. También a ella le debía mucho. le costaba un montón no enseñárselo a Millicent. Y no solo por su aspecto. Los cuatro o cinco últimos días habían sido milagrosos. Traducción Rosanic. cuando hacían el amor. Al contrario que los médicos que le habían tratado desde su accidente. pero ya empezaba a pensar en hacerlo. — ¡Largo de aquí. pájaro de mal agüero! Will abandonó la habitación con una amplia sonrisa. Will. Feliz. — ¿Esto forma parte de la curación? —le preguntó él tocándose el mentón sin barba. Tenía otras cosas para sorprenderla. pero su recuperación había avanzado a pasos agigantados. —No. pero parece usted un hombre distinto. El lacayo le limpió la cara y retrocedió para admirar su trabajo. Pero lo haré esta tarde. También a ella tenía que enseñarle su mejoría. El movimiento de los dedos de su mano derecha. estirando los pies tanto como le fue posible y volvió a encogerlos. Seguía preparándole los ungüentos que luego Millicent le aplicaba. No quisiéramos que le eche de Melbury Hall confundiéndole con otra persona. —Maldición. Estoy seguro que se sentirá feliz. su capacidad para doblar las rodillas y torcer los tobillos… Todavía no se atrevía a ponerse de pie. milord. ¿Se lo ha dicho? —Eso es lo que yo le estaba preguntando a Su Señoría —intervino el lacayo recogiendo sus cosas —.— ¿Morir de espanto? La risa de Lyon resonó en el cuarto. —Un poco. parecía ser constante y definitiva. lleva pidiéndome que me afeite desde el primer día. Ohenewaa creía que iba a curarse y le había devuelto las esperanzas. Detrás de él. al menos eso es lo que Lyon esperaba. Ohenewaa no repitió la pregunta y Lyon no fingió no haberla entendido. Totalmente feliz. Con todo el respeto. pero al contrario que en veces anteriores. Puso a prueba su último descubrimiento. Movió los dedos de la mano derecha. En ese momento le estaba mirando las piernas.

Su esposa aprecia las pequeñas cosas de la vida. Ni sus conocimientos. También he aprendido que. —No hay ninguna magia en lo que veo o en lo que hago. — ¡Dios mío. —A lo largo de mi vida he conocido a muchos médicos —prosiguió él—. — ¿Le ha hablado alguien de su primer matrimonio? La anciana le miró con los ojos semicerrados sin decir nada. encontrará la respuesta. Y está permitiendo que entre el presente. pero ninguno de ellos tenía la confianza en si mismos que tiene usted. Por el bien de su esposa. Lyon la observó durante un rato mientras ella estaba atareada con sus frascos y sus vasijas. no yo. Y lo que he aprendido es que las personas o se curan o se mueren. Remordimientos. yo no podía permitirlo. como andar o levantarla en mis brazos. La mujer se dirigió hacia la puerta con sorprendente gracia. —Todo llegará. lo está por los recuerdos. no estamos preparados! ¿Dónde vamos a alojarles? Millicent estaba muy nerviosa mientras contemplaba los carruajes que entraban en el patio. —Recuérdelo —concluyó desde el umbral—.—Esperaba poder hacer un movimiento digno de tal nombre. a veces. a dejar que el dolor desaparezca. Y no le carcomían por dentro. no les esperábamos. pero he visto muchos sufrimientos de verdad. pero Ohenewaa tenía razón: ya no dejaba que dirigieran su vida. Es distinta a lo que está usted acostumbrado. — ¿Usted cree que la culpabilidad es la que me ha impedido hasta ahora tener alguna mejoría? —Es usted quien ha pronunciado la palabra culpabilidad. Lyon pensaba que nunca se recuperaría por completo de las heridas del pasado. pero supongo que no va a ser posible todavía. Tiene que ejercitar su paciencia del mismo modo que los músculos. Las pequeñas alegrías sin una recompensa pero las grandes pueden provocar un verdadero terremoto. tristezas… Si busca en el fondo de su corazón. arrepentimientos. —La cena… —La cocinera se ocupará de eso —dijo rápidamente la señora Page—. Ohenewaa? Los ojos oscuros se encontraron con los suyos. Paso a paso. No faltará de nada. Está empezando a curarse porque ha empezado a abrir la puerta. — ¿Es usted capaz de curar las almas tan bien como los cuerpos. Luego se volvió hacia la mesa. Y también a algunos curanderos. Se estaba destruyendo a sí mismo. cuando el sufrimiento no está causado por razones físicas. Traducción Rosanic. Pero todo esto —continuó señalando los frascos— solo son chucherías para hacer que piense de otra forma. corrección Cari 154 .

—No serviremos la cena hasta que haya descansado. Hace tiempo que esperábamos que viniera a visitarnos. ¡Y justamente esa noche era cuando llegaban visitas inesperadas! Lady Aytoun y sir Richard ya se habían quitado los abrigos cuando llegó al final de las escaleras. Gibbs. puede dormir con su marido y de ese modo podremos preparar la habitación para la condesa viuda. —Si. Aunque hubiera sido ella misma quien invitara a la madre de Lyon a visitarles. Rodeada por dos doncellas y apoyada en un bastón con pomo de plata. Si a usted no le molesta. Se detuvo en lo alto de las escaleras y se alisó el vestido de terciopelo verde con la mano. Espero que haya tenido un buen viaje. eso debería ser suficiente —murmuró Millicent apresurándose a ir a recibir a los recién llegados. avise a Su Señoría de que la condesa viuda y sir Richard acaban de llegar. Les escoltó hasta el salón. —Su Señoría no tardará en bajar a reunirse con nosotros. —Hace bien. No tanto para impresionarla como para demostrarle su eficacia. de manera que su vestido tenía un profundo escote y su peinado era de todo menos práctico.—Por favor. —Horrible e interminable. — ¿Podremos realojar a todos sin mover a Ohenewaa? —Seguro. —No voy a disculparme por venir sin avisar. milady. Millicent vio la mirada de entendimiento que intercambiaban la anciana y su abogado. El señor Gibbs irá a las habitaciones del administrador y dejará su habitación libre para sir Richard. milady. la condesa viuda interrumpió las palabras de bienvenida de Millicent haciendo un gesto con la mano. Bájele al salón en seguida. ¿Por qué había tenido que elegir precisamente ese día? Siguiendo un impulso le había pedido a Violet que le buscara algo diferente para cenar con Lyon. Al borde del pánico. Millicent se volvió hacia el ama de llaves. Quería que la madre de Lyon se quedara tranquila. Hubiera preferido que la advirtieran para que todo estuviera en orden para recibir a su suegra. Traducción Rosanic. corrección Cari 155 . Cogió una bocanada de aire y se colocó un mechón de pelo detrás de la oreja. pero ¿le gustaría tomar una copa de vino en el salón mientras le suben el equipaje? Millicent estaba haciendo un esfuerzo por ignorar la mirada penetrante de su suegra que la estaba mirando de arriba abajo. —Bien. milady. —Primero me gustaría ver a mi hijo. —Un buen fuego les hará entrar en calor. su llegada sin previo aviso la había cogido por sorpresa.

Su transparente mirada se posó sobre los recién llegados antes de mirarla a ella. Nuevamente los dos invitados intercambiaron una mirada de entendimiento. pero el caballero elegante. — ¿Entonces es que contrató un médico de los alrededores para que se ocupara de él? —No. Volvió. —Como comprobará dentro de unos instantes —continuó Millicent—. la atención a los invitados. sabrá que acababa de contratar a la ayudante de un médico que había muerto.Sir Richard examinaba la escalera de mármol y los frescos que decoraban los techos. Sin embargo no podía dejar de percatarse de la incertidumbre que se leía en su expresión. El vestido se le pegaba al cuerpo como una segunda piel. Les hizo una seña a los criados para que abrieran las puertas del salón. No fue necesario hacerlo. De hecho. sir Richard. Nos dimos cuenta de que la experiencia y los conocimientos de Ohenewaa con las hierbas medicinales le eran beneficiosos a su hijo. su salud ha mejorado mucho… sobretodo en cuanto a su estado de ánimo. —Si. Millicent no vio ninguna razón para ocultar la verdad. como le escribí a lady Aytoun. el peinado era perfecto y los pequeños rizos que enmarcaban su rostro ponían de relieve la elegancia de sus rasgos y la sensualidad de su boca. de mala gana. Estaba sencillamente preciosa. Alguien había. Estaba a punto de suceder lo que tanto había temido. Lo que más hubiera deseado era poder estar a solas con ella para decirle lo hermosa que la encontraba. Traducción Rosanic. — ¿Cómo se encuentra lord Aytoun sin que le visite ningún médico de Londres? —preguntó. —Muy bien. —La anciana negra. perfectamente peinado y afeitado que les esperaba sentado en su sillón al lado de la chimenea no podía ser su esposo. — ¿Y eso que significa? —preguntó secamente la condesa viuda. Ya no toma sedantes y tampoco depende de las drogas. Pero ha seguido en tratamiento. con el corazón en un puño. corrección Cari 156 . —Si recuerda el día que nos conocimos. Su Señoría ahora controla perfectamente sus pensamientos y es consciente de sus actos. Ohenewaa cree que no tardará mucho en recobrar el uso de sus extremidades. Millicent retrocedió un paso. Esperaba que su marido ya estuviera allí. Lyon solo tenía ojos para su mujer.

Lyon adivinó su nerviosismo. Había pensado abandonar completamente los negocios y que Perfore se encargara de todo y trajera a David de vuelta.. pretendía mantener a salvo a su familia. —Si quieren ustedes acompañar a Su Señoría. Los recién llegados parecían estar clavados al suelo y. madre. Cuando se quedaron solos. —Yo… yo… En vez de contestar. dirigiéndose después a Maitland—. La condesa viuda le miraba con incredulidad. Pero Perfore se había negado a volver de las colonias. Estaré con ustedes dentro de unos minutos. Millicent también parecía estarlo. corrección Cari 157 . Era su manera de arreglar el futuro de todos. — ¿Qué tal va todo en Baronsford? —preguntó.—Lo siento. Maitland —continuó Lyon—. un joven al que Walter Truscott enseñó y que estaba empleado en Baronsford para… —Me acuerdo de él —le cortó Lyon— ¿Se han tenido noticias de Perfore? Maitland sacudió la cabeza y Lyon lamentó haber hecho la pregunta. yo tengo que ocuparme de unos pequeños problemas. madre. supongo que debes encontrarte bien. al igual que las preguntas de Ohenewaa. pero no sabía si era por la inapropiada llegada de su madre o era que él la había contrariado de alguna manera sin querer. También hemos traído con nosotros a Peter Howitt. seis meses antes. —Yo no puedo decir lo mismo de ti —declaró Beatriz. Se llevó una mano a la barbilla. Pasa por favor. dijo: —Pareces encontrarte muy bien. —Parece no estar peor que la última vez que le vi. milord. Decidió no preocuparla más y dirigió la atención hacia su madre y el abogado quienes al fin se habían acercado. madre. Las palabras de Long Will le volvieron a la mente. pensándolo bien. pero no puedo levantarme para darte la bienvenida. de ese modo la gente de Baronsford volvería a retomar su pacífica existencia. Traducción Rosanic. Ven a sentarte cerca de la chimenea. cuando te paseas de este modo en pleno invierno. En cuanto a ti. —Mi salud no se debe al clima —la corrigió Lyon. Al poner la responsabilidad de la propiedad en manos de su hermano menor. y le he traído lo que me pidió. dejándose caer en uno de los sillones antes de despedir a sus doncellas. Es evidente que el clima de Hertfordshire te ha sentado bien. —Pareces un poco cansada. pero aparte de eso no has cambiado demasiado desde que me fui. se volvió a los invitados. —Efectivamente. Supongo que recibió mi mensaje. — ¿Qué te parece? —le preguntó a Millicent.

impresionada. esa mujer tiene pensado enterrarte. Y aunque este matrimonio me pareció absurdo al principio. esa mujer ha hecho un milagro —murmuró la anciana. Hacía tanto tiempo que no se había preocupado del estado de la propiedad que Maitland se temía que la anciana estuviera demasiado cansada para aguantar una conversación que prometía ser muy larga. —No te equivocaste —aseguró Lyon con la voz llena de ternura —. cuando tengamos más tiempo —contestó el abogado con una mirada de preocupación a la condesa viuda. Aturde a cualquiera que quiere escucharle sobre el peligro al que te expone Millicent —explicó su madre sonriendo—. como la gente que en ellas vivía. Viendo la bondad de Millicent con todos los habitantes de Melbury Hall. —Me pidió usted que… —Por supuesto —le cortó Beatriz con su habitual franqueza—. corrección Cari 158 . Traducción Rosanic. No se habían visto desde el día que partió con destino a Hertfordshire. milord! —exclamó Maitland. en esa época. según el doctor Tate. — ¡Eso es maravilloso. —Pero creo que solo es cuestión de tiempo —añadió. ya que Lyon tenía miles de preguntas. voy a aprovechar la oportunidad para darte las gracias efusivamente por haberla escogido a ella. Lyon respetó su deseo. Odiaría pensar que me había equivocado con Millicent. hay algunos cosas que me gustaría dejar solucionadas ya —dijo la condesa viuda observándole atentamente—. —Bruja o no. —En efecto. a lo sumo dentro de quince días. No era tanto las tierras lo que le preocupaba. Lyon tuvo la satisfacción de ver sus expresiones de asombro cuando estiró lentamente un pie. —Antes de que me cuente los detalles. Maitland vaciló. milord. — ¿A quien? —El doctor Parker rebuzna como un asno al que le hubiera picado un tábano cada vez que se menciona el tratamiento que te administra tu mujer. —Entonces esa es la razón de vuestra visita. Seguro que nada agradable. Y. Lyon estaba tan drogado que no recordaba lo que le había dicho a su madre. esto… Lyon se dirigió a su madre.—Quizá pudiéramos hablar de eso más tarde. milord. Y ahora. —De modo que han oído hablar de Ohenewaa. ¿Hasta donde llega la mejoría que estoy viendo? —Todavía no puedo andar si es eso lo que preguntas. y. podía darse cuenta de hasta que punto su gente debía sentirse abandonada. Tenía razón. pero de una manera bastante menos halagüeña según lo que ha dicho de ella su esposa.

a mi modo de ver.—Gracias a Millicent y a su cabezonería he podido hacer tantos progresos. Sin embargo. Es una luchadora. A Lyon le dio la sensación de que el salón se oscurecía de repente. El alivio de los dos visitantes era casi palpable. Por culpa de la vergüenza que todavía le da enfrentarse a la sociedad. es posible que ya no desee lo que exigió hace dos meses. La quería demasiado. No me ha dado ningún respiro. Si usted llegaba a curarse. —Cuando la vi hace un momento. Poco a poco iban encajando las piezas del rompecabezas. — ¿De que estás hablando? —La condesa hizo poner una cláusula adicional en el contrato. —De modo que ha renunciado a esas estupideces de la anulación o el divorcio. Ya no es la misma mujer que conocí en Londres. Tuve que recurrir a toda mi fuerza de persuasión para convencerla de que volviera a casarse. Aunque estuviera sin dinero. era feliz. Muy feliz. pero ni el uno ni el otro habían hablado de su futuro. Por culpa del terrible trato que recibió por parte del monstruo de su marido. casi no la reconocí —continuó su madre con voz tranquilizadora—. pero no se había imaginado que hubiera agredido a Millicent. Recientemente habían compartido una desbordante pasión. Hizo falta una buena dosis de trabajo y de valor para hacerse cargo de esta propiedad. — ¿Por qué? —Por culpa de su primer matrimonio —contestó lady Aytoun bajando la voz—. Había aceptado el desafío de ocuparse de él porque estaba enfermo. para que una mujer no desee encontrarse nuevamente expuesta al matrimonio. Está radiante de alegría. —Por fuerza has debido notar que tu esposa es muy orgullosa —continuó su madre—. Lyon cerró el puño lleno de ira. A pesar de los rumores que circulaban en esa época. corrección Cari 159 . Siempre le había parecido evidente que Wentworth era un ser malvado y sin escrúpulos. Ha cambiado tanto como tú. madre. —No lo sabía… —Es una razón suficiente. no levantaron ni un dedo para sacarla de esa terrible situación. podría solicitar el divorcio. Millicent crecía cuando se sabía necesaria. La convirtió en un hogar para ella y para todos los que trabajaban aquí. Recobrar la salud para perder a Millicent era un precio que Lyon no estaba dispuesto a pagar. Pero la duda ya estaba plantada en el cerebro de Lyon. Llamaron a la puerta y entraron dos criadas con la bandeja del té. La condesa viuda se dejó caer contra el respaldo del sillón como si acabaran de quitarle un enorme peso de encima. Por culpa de la falta de cariño que ha padecido por parte de su familia. Traducción Rosanic. milord – explicó Maitland—.

madre. —Si. Lyon la miró salir del salón preguntándose de que podía enterarse que fuera peor que la cláusula que Millicent había exigido que se incluyera en el contrato. situadas detrás de los establos. pero las otras. —… jamás tuvo un marido. La noche anterior había sido el olor de los nabos y el día anterior ni siquiera pudo retener en el estómago una simple taza de té. corrección Cari 160 . No tenía a nadie a quien confiarle sus problemas. El vínculo entre ellas se había creado cuando. Cuando se habían convertido en mujeres libres. —Aquí seguimos los horarios del campo. y menos que a nadie a Ned. Llevaba quince días con náuseas y ya no podía negarlo por más tiempo: estaba embarazada. Se sentía segura entre sus amigas y quería olvidar su angustia aunque solo fuera por una o dos horas. — ¿Vas a venir esta noche? Se separó de la pared al oír la voz de Amina. Fueron juntas a las cabañas recién restauradas. Traducción Rosanic. Violet prestó atención a la conversación. temiendo a su señor. El viento le enviaba ráfagas de lluvia y levantó la cara enfebrecida para recibir el frescor de la tormenta. Creo que ya está preparado para escucharle. Estoy un poco cansada y me gustaría descansar antes de la cena. ahora tiene la oportunidad de poner a lord Aytoun al corriente de los espinosos asuntos de Baronsford. Amina y Jonah vivían allí y casi todas las noches se reunían con ellos otras antiguas esclavas. Durante dos horas cosían mientras charlaban. una de ella se había ido a Londres. Sir Richard. a pesar de su nuevo estatus o de su matrimonio. Esta noche estaba especialmente contenta. pero dejó a un niño cuando la vendieron al doctor Dombey. Cenamos a las siete. Violet era bienvenida cada vez que deseaba estar con ellas. te estaba esperando —mintió. Violet había buscado refugio al fondo de la choza que compartían cuatro negras en los bosques. Violet había sido bien recibida por todas en la época anterior a la muerte de Wentworth. Violet se incorporó y se limpió la boca con el dorso de la mano antes de apoyarse en le pared de piedra.—Voy a dejaros un momento –anunció lady Aytoun—. —Perfecto —dijo ella levantándose—. continuaban reuniéndose casi todas las noches. Esa noche le había sentado mal el queso. Tener un hijo fuera del matrimonio… Iba a perder el trabajo y a cubrir a su familia de vergüenza. contentas por estar juntas.

—Si. pequeña —contestó la mayor de ellas—. —Si. —No lo sé. Fue entonces cuando tú y yo —dijo dirigiéndose a otra mujer— acabamos en las cocinas. Le hubiera gustado que Ohenewaa también muriera. La cogieron y la marcaron con un hierro al rojo vivo. cuando el amo se fijó en ella. Oí decir que Ohenewaa era una princesa Ashanti. Todavía no había crecido del todo cuando se quedó embarazada por primera vez. Y dejamos de pensar en ella como en la puta del amo. —Lo más sorprendente es que cada vez que la atrapaban era más fuerte. Cuando ambos iban y venían de África. a la que secuestraron cerca de un río sagrado en África. —Le llamaron para atender a la mujer del amo que estaba en la cama con fiebre y allí se encontró con Ohenewaa. Por desgracia el niño murió al nacer. Con cada latigazo se acercaba más a nosotros. Y siendo tan inteligente como era aprendió todo lo posible de Dombey. Volvió a huir. Gracias a Dios nunca la golpearon como al resto de nosotras. Esta vez fue un niño. Algunos de nosotros fuimos vendidos a otras plantaciones justo después de eso. Puede que tuviera algo más de compasión que los demás. — ¿Pudo quedarse con él? — ¡Nada de eso! Para entonces el amo ya se había cansado de ella de modo que se quedó con el niño y entregó a Ohenewaa al capataz y a sus hombres. — ¿Problemas? —preguntó Violet. —Fue hace mucho tiempo. ella se pasaba toda la Traducción Rosanic. La trajeron de vuelta y la azotaron hasta hacerle sangre. La esposa del amo se negó a que la ayudáramos en el parto. Era muy joven cuando empezó a sobresalir. de modo que solo la veíamos cuando el médico iba a nuestra plantación. —No sé que edad tenía exactamente. fue antes de que aprendiera como poner término al embarazo desde el principio. le acompañaba siempre —añadió la más mayor de todas—. Pero no solo de él. Después de eso vimos a Ohenewaa muy pocas veces. —Tuvo suerte de no perder la vida —comentó Amina. —Dijiste que había dejado un niño —le recordó Amina. —Me extraña que Dombey la comprara. Pero ella era demasiado fuerte para ellos y se fugó. doce o trece años.—Nunca oí hablar de ello —dijo Amina posando su costura en las rodillas. No era mala persona. —Me acuerdo de Dombey —dijo Amina—. quizá. Pero volvió a escapar. Recuerdo que esa noche lloraba de dolor y de miedo. Dombey se la llevaba a todas partes. corrección Cari 161 . de modo que la convirtieron en criada en vez de mandarla a trabajar a los campos como hice yo antes de que me enviaran a las cocinas. Ella también estaba enferma porque le costó recuperarse de la última sesión de latigazos. Sus problemas comenzaron cuando creció. Cuando era pequeña era muy hermosa.

—Sobre todo para las mujeres. Traducción Rosanic. Como Dombey no era especialmente cuidadoso con los esclavos.travesía entre la gente de nuestro pueblo. Si no hubiera estado tan afectada las hubiera subido con alegría. Allí fue donde empezó todo. Un verdadero dios. Pero también estaban su seguridad y su poder. como de costumbre. Había retrasado cuanto le fue posible el momento de ir a la habitación de matrimonio. cansados por el viaje. Lyon evolucionaba demasiado rápido y ella no estaba segura de tener fuerzas para seguirle. habían llevado a su señor al dormitorio para cambiarle. —Creo que no llegó a saberlo nunca. La condesa viuda y sir Richard. —Si. Pero por primera vez desde su matrimonio. A lo mejor se convirtió en criado o en lacayo o en algo por el estilo. Y aprovechó para aprender todo lo que pudo sobre la tierra de la que habíamos sido raptados. ella se pasaba todo el tiempo en la bodega curando a los enfermos y consolando a los demás. ¿Quién sabe? — ¿Y de que plantación se trataba? —Insistió Amina— ¿Quién era el amo de Ohenewaa? —Era la plantación de Hyde. —Era asombroso estar trabajando en una plantación y ver llegar a nuevos esclavos que ya la conocían —dijo la segunda mujer retomando su costura —. Desde luego era mucho más hermoso de lo que había creído. se habían retirado inmediatamente después de cenar. La joven subió lentamente las escaleras. Se convirtió en un enlace entre todos nosotros. Las dos ancianas se encogieron de hombros. — ¿Qué le sucedió a su hijo? —preguntó Amina. Esa sensación de inseguridad no se debía solo a su aspecto físico. se sentía perdida. Capitulo 23 Había sido una tonta al creer que podía funcionar. y los lacayos. pequeña. sabía como solucionar nuestros problemas. corrección Cari 162 . Millicent abandonó el libro y se restregó los ojos.

—Yo… Gracias —balbuceó ella cada vez más emocionada. Era Violet. —Ya lo sé —contestó ella con una voz que le pareció extraña—. Traducción Rosanic. Estaba recostado contra las almohadas con un libro abierto encima de las piernas. de un hombre que se preparaba para hacerse cargo de su propia vida. Déjanos. —Me estaba preguntando si ibas a subir de una vez o si iba tener que ir a buscarte yo mismo. —Sir Richard y tu habéis estado hablando un buen rato en la biblioteca. milady? —Si. —Ya me las arreglaré —murmuró—. —Me hubiera gustado verlo —contestó ella apoyándose en la puerta. — ¿Es un desafío? La sombra de una sonrisa que jugueteaba en sus labios puso nerviosa a Millicent. mientras hablaban de las cada vez más frecuentes revueltas en las colonias. Cerró la puerta y cruzó la habitación tan despreocupadamente como pudo para volver a la seguridad del biombo. El biombo le pareció un refugio y acababa de parapetarse tras él cuando alguien llamó a la puerta. corrección Cari 163 . La llegada de Beatriz y de su abogado había despertado al hombre que dormitaba en su interior. Se apresuró a abrir. pero esperaba encontrarle dormido. había visto a un hombre inteligente. Esa noche la habitación le parecía demasiado pequeña y la cama demasiado estrecha.Intuía que estaba recuperando su virilidad. Alguien había encendido una docena de velas y él parecía tan despierto como a medio día. Miró el biombo que separaba un rincón del dormitorio y el camisón que Violet había dejado encima del sofá. ¿Piensas acostarte? Millicent se separó por fin de la puerta. cuarto conde de Aytoun. un miembro de la élite. casi salvaje. Violet había llevado algunas de sus cosas a la habitación de Lyon. Y eso la atemorizaba. Esta noche había demostrado tener la fuerza. —Dije que te ayudaría. —No he tenido ocasión de decirte lo hermosa que estabas esta noche. Millicent notó que enrojecía. — ¿Está ya lista para cambiarse. un aristócrata muy lejos de su alcance. Lyon cerró el libro. Pero puedo hacerlo sola. —Agradable y preocupante. Lord Pennington. — ¡No! —Protestó Lyon— Ya me ocuparé yo de tu señora. El primer vistazo la sacó de su error. Cuando le había mirado en el transcurso de la cena. la cuál prefirió refugiarse en terreno más seguro. pasa. era un hombre con el cual no tenía derecho a soñar. Ha debido ser muy agradable para ti volver a tener noticias de tus negocios. Puedes ir a acostarte.

Tenía el tono de un niño caprichoso y ella no pudo contener una pequeña carcajada. El dinero se había depreciado y los propietarios de las tierras habían subido los alquileres. Era tan testarudo como ella. —En los últimos meses he estado tan alejado de Baronsford. — ¡Eres despiadado para negociar! —Ya que lo mencionas tengo algo que pedirte. Necesitan alimentar a sus familias. Ella le miró por encima del hombro. Ella se tensó. corrección Cari 164 . habían empezado a emigrar. —El daño ya está hecho —dijo—. —Si desabrochas los primeros botones yo me ocuparé de lo demás. Lo actuales problemas habían comenzado unos diez años antes. — ¡Ni de broma! —Gruñó él fingiendo estar ofendido— Es lo “demás” lo que me ha tenido obsesionado durante todo el día. La mayoría de ellos están hambrientos y buscan trabajo desesperadamente. Otros solo quieren ganar el suficiente dinero para pagarse el pasaje a las colonias. —Sir Richard me ha contado que centenares de hombres atraviesan todos los meses las tierras de Baronsford. No me había enterado de que las dificultades de las Highlands han llegado hasta la frontera. Traducción Rosanic. que no me he preocupado de la situación en que estaba la propiedad. El tono de su voz había cambiado. necesitaba ayuda. que o lo tomas o lo dejas. Ven aquí. —No volveré a afeitarme en la vida aunque me lo supliques de rodillas. En los periódicos que le mandaba la condesa viuda. O sea. Después de todo ese hombre le había hecho el amor un montón de veces a lo largo de la semana. tanto moral como físicamente. al no poder ganarse la vida.—Los botones están en la espalda… Ella maldijo interiormente. — ¿Y bien? —insistió él. Comprendió de repente lo ridículo de la situación. Los pequeños granjeros. Salió de su refugio con el camisón apretado contra el pecho. milady —dijo él dejando el libro en la mesilla —. — ¿Te refieres al éxodo rural? Millicent estaba más o menos al tanto. —Sus deseos son órdenes. Ella se sentó en el borde de la cama ofreciéndole la espalda. Millicent cerró los ojos sin decir palabra. Él tenía razón. Era su marido. mientras Lyon continuaba soltando los botones del vestido. había leído algunos de los debates del Parlamento. Ahora ya sé que eres terriblemente guapo de modo que da lo mismo que sigas afeitándote. — ¿De que se trata? —Necesito ir a Escocia y me gustaría que vinieras conmigo.

Se dijo que con la marcha de los grandes terratenientes la vida de los pequeños granjeros mejoraría. Se han limitado a poner en la calle a familias enteras y han tirado las casas. creo que es principalmente cosa mía y que debo hablar directamente con los granjeros. Los nuevos dueños están reagrupando las granjas y generalmente abandonan el cultivo para criar ovejas a gran escala. Ella había notado la misma preocupación en la actitud de los negros de Melbury Hall cuando murió Wentworth. Pero nunca les hubiera abandonado. —Hay que ir allí y explicarles que nunca les dejarás desprotegidos. —Tus empleados son gente experimentada y no hay ninguna razón para que no confíes en ellos. Lyon la retuvo con firmeza. —Supongo que estaba demasiado ocupado para volver de las colonias y arreglar el asunto. y se marchara. Tu madre… —Esta noche me ha dicho que no iría más lejos de esta casa. Están decididos a sacar el mayor provecho posible a su inversión. —Estaríamos lejos unos quince días. Después del accidente dejé mis asuntos en manos de mi hermano Perfore. — ¡Eso es horrible! —Se escandalizó Millicent— ¿Y dices que Baronsford se ha visto afectado? —Algunos de mis vecinos han adoptado esas prácticas —dijo él cogiendo su mano—. A los recién llegados les importan un pimiento los desgraciados que trabajan la tierra desde hace años. Millicent ya lo sabía.—Leí una intervención en la Cámara de los Lores —dijo tranquilamente Millicent—. han empezado a correr rumores entre los inquilinos. —Yo también lo creo y mi gustaría que vinieras conmigo. pero prefirió guardar silencio. Como yo he estado mucho tiempo ausente. —La subida de los alquileres no es su única preocupación —añadió Lyon —. La verdad es que está tan satisfecha por mi recuperación que tiene pensado quedarse Traducción Rosanic. —En realidad las granjas que fueron abandonadas por los grandes terratenientes se vendieron al mejor postor. La propiedad no funcionará si… —Sabes que lo hará. —La gente no va a soportarlo durante demasiado tiempo. —Pueden acompañarte otras personas. De todos modos. Aunque se hubieran sentido aliviados por el fallecimiento del tirano. incluyéndoles a ellos. —Eso es imposible —protestó ella—. No puedo alejarme de Melbury Hall durante tanto tiempo. a lo sumo un mes. muchos de ellos habían temido que Millicent lo vendiera todo. Parece ser que temen que Baronsford sea la siguiente propiedad en caer en manos de los adinerados reformadores. —Aquí me necesitan. Al ver que ella hacia amago de levantarse. corrección Cari 165 .

el mundo exterior parece aterrador —dijo con voz ronca—. temo no estar a la altura de lo que mi gente espera de mí. Pero debes saber que voy a insistir para intentar convencerte. Te lo confesaré todo —continuó en voz baja —: Mi madre no se queda solo por el cariño que nos tiene a nosotros. Capitulo 24 Traducción Rosanic. —Tiene a Maitland. —Si. Alguien tiene que hacerle compañía. — ¡Ahí lo tienes! Una razón más para que me quede. —Dime que es lo que te preocupa. Ya no soy el mismo hombre que conocieron. te voy a sobornar. no tenía las cualidades necesarias para ser la esposa de un conde en una propiedad como Baronsford. También están Gibbs y la señora Page que se ocuparán de ella de maravilla. corrección Cari 166 . con la cabeza apoyada en su pecho. —Tengo miedo —confesó ella. Lyon parecía dolido por su reticencia. Y ella le necesitaba a él. — ¿Cuándo tienes pensado partir? —A principios de la semana que viene sería prefecto. Yo también tengo mis propios temores. Sin embargo se sentía invadida por una especie de pánico. pero los suyos amenazaban en convertirla en una estatua. Te necesito Millicent. — ¿Me dejas que lo piense unos días? Él rozó sus labios. Él la atrajo hacia sí con un abrazo salvaje.algún tiempo en Melbury Hall. Ella levantó la cabeza para enfrentar su hermosa mirada azul. Millicent. Él tenía razón y ella lo sabía: Melbury Hall se las arreglaba perfectamente por si mismo. —Cuando cerramos la puerta. lo que sea con tal de tenerte a mi lado. Creo que quiere ver si Ohenewaa puede hacer algo por su salud. Temo al pasado. podía oír los atronadores latidos de su corazón. Los problemas de Lyon eran infinitamente más importantes. Y todo se resumía en un solo problema. Cree que el clima también podría sentarle bien a ella.

Si nos disculpa. hacía tiempo que no se encontraba tan bien. — ¿Qué travesura ibais a hacer? — ¿Travesura? —Repitió James lanzando una mirada de complicidad a su amigo—. A pesar de los diez años que Rebecca había pasado en América. Seguro que la cocinera les estaba esperando esta mañana porque la he visto horneando pasteles. milady. Lady Stanmore era todavía más interesante. —Es el hijo mayor de lord Stanmore —explicó la doncella que acompañaba a la condesa. Cuando vieron a la anciana se pararon en seco. Fue más o menos en esa época cuando Millicent perdió a su marido. a la escuela de Knebworth —seguía diciendo su acompañante—. Ninguna. La condesa viuda lanzó una ojeada al otro chaval que se mantenía a una respetuosa distancia. Se despidió y retrocedió hasta la verja donde se reunió con su amigo. No se entretuvo en mirar su mano deforme. tenemos algo importante que hacer. El otro. Traducción Rosanic. pegado al muro del jardín. Inmediatamente salieron corriendo dando gritos de alegría. a pesar de las personas de otra raza que vivían en Melbury Hall. Lady Aytoun observó a James Wakefield. — ¿Cómo se llama tu amigo? —Israel. corrección Cari 167 . tú! ¿Cómo te llamas? —James Wakefield. persiguiéndose como dos cachorros salvajes. Se llenó los pulmones de aire fresco y pensó que. la condesa viuda se enteró de que la buena amistad que unía a ambas mujeres había empezado en la escuela para señoritas de Oxford. Beatriz había oído hablar mucho de esa importante familia escocesa. Ambos habían salido corriendo del bosque para franquear la verja.— ¡Eh. —Ya veo. milady. riéndose. habían vuelto a reanudar su amistad cuando se había casado con lord Stanmore. ¡Que vida tan maravillosa! Pensó la anciana levantando el rostro al sol. un chico alto y musculoso a pesar de no tener más de doce o trece años. Israel. Son muy buenos amigos y vienen a menudo a Melbury Hall. tenía unos asombrosos ojos verdes en una atractiva cara. Aunque no le conocía. Israel. Cuando hizo averiguaciones sobre Millicent. —El joven Wakefield va a Eton y el otro chico. La madre de lord Stanmore había sido una Buchanan de los alrededores de loch Lhomond. Antes vivía en Melbury Hall pero ahora vive con nosotros en Solgrave.

no me gusta que me den órdenes. Ohenewaa le contestó sin mirar hacia el lugar donde ella se encontraba. —Tiene usted un carácter seco —comentó Ohenewaa. — ¿Qué pasa ahora? La joven se detuvo a medio camino y gritó: —Milady. Traducción Rosanic. —No era una orden si no una petición. que ella no hizo nada. La doncella vaciló un instante y luego regresó junto a lady Aytoun. —Será mejor que lo sepa desde ahora. —Pregunta porque quiere usted hablar con ella. Tan solo quería pasar algo de tiempo con usted y conocerla… Pero de todas formas no se me da bien pedir tranquilamente lo que deseo.En el extremo del bosque por donde habían aparecido los dos chicos vio a una anciana negra que se agachaba para recoger algo y luego lo metía cuidadosamente en un cesto. Ella también bajó un trecho de la colina para acercarse. tú —intervino Ohenewaa que ya había llegado donde ellas. — ¡No te he dicho que le dijeras eso! —dijo Beatriz irritada. —Por favor. dice que se curó el solo. — ¡Santo Dios! Dile que por mi hijo. La chica hizo una reverencia y se dirigió hacia la casa. —Además. La criada se apresuró a obedecer. Por su rostro lleno de arrugas adivinó que se trataba de Ohenewaa. —Vuelve a la casa para que te descansen las cuerdas vocales. corrección Cari 168 . La otra se apresuró de nuevo a acercarse a Ohenewaa y Beatriz notó que la mujer había dado algunos pasos hacia el jardín. —Quiere saber porque quiere darle las gracias. Pero dejó de protestar cuando vio que Ohenewaa se acercaba. — ¿Qué mas le digo? —preguntó la criada con voz ronca. — ¡Modesta! —gritó la criada en dirección a Ohenewaa. milady. milady. —Si. vaya a pedirle que venga a hablar conmigo un momento. —Dígale que para darle las gracias. La chica se volvió hacia Ohenewaa. modesta —retrucó la condesa viuda avanzando un poco. Había querido conocerla desde que llegó dos días antes. —Lo sé. Ohenewaa se volvió hacia la condesa viuda. pero no había tenido oportunidad de hacerlo. La doncella regresó de nuevo. —Debería usted entrar en casa y descansar… — ¡Ella no! —Ladró la condesa viuda que ya había llegado a su altura— ¡Tú! — ¿Yo? —preguntó la criada desconcertada. —Y es un poco brusca. La criada salió corriendo y volvió jadeando. Beatriz la vio acercarse a la anciana y decirle algo.

— ¡No puedo aceptarlo. Millicent entró en tromba en la biblioteca. —Cuando es necesario. —Tú me has dado mucho más de lo que merezco —dijo él atrayéndola a sus rodillas. —Tú tampoco estás mal. Lyon sabía porque lo hacía: estaba retrasando el momento de contestar a su petición. —Ya me has dado suficiente. es demasiado! Traducción Rosanic. Y ahora dígame que desea de mí. Le entregó el estuche y ella lo abrió despacio. Lo volvió a cerrar con un grito. Creo que deberíamos coger dos coches para ir a Solgrave. — ¿Cómo es posible que me conozca usted tan bien? —Conozco a su hijo —contestó la negra encogiéndose de hombros—. Ella se quedó petrificada. Ábrelo por favor. Ella miró con curiosidad un estuche que reposaba encima del escritorio. —Esta noche estás especialmente hermosa. La viuda frunció el ceño. — ¿Y cual es el motivo? —No necesito tener ninguna razón para hacerle un regalo a mi esposa. —Si está usted dispuesta a soportar la presencia de una pobre anciana ¿me permite que la acompañe mientras recoge sus plantas? —Dicho así ¿por qué no? Dos pares de ojos de pobres ancianas seguro que ven más que los de una sola. —Pero yo no tengo nada para ti. —Tengo un pequeño regalo para ti. Millicent se acercó a él. Desde que habían llegado sus huéspedes. corrección Cari 169 . porque… —Hace días que espero la oportunidad de quedarme a solas contigo. —Sir Richard acaba de subir para cambiarse de ropa para la cena —dijo —. Ella sonrió ruborizándose. Lyon y ella habían estado ocupados todo el tiempo. El vestido azul oscuro tenía un profundo escote y llevaba una cinta del mismo color en el cuello.—Efectivamente. No espero que… —Me gusta hacerlo. Lady Aytoun no tardará en bajar. —Y testaruda. a veces. Lyon la contempló con admiración. Lyon. Ni siquiera se habían visto demasiado en su habitación porque Millicent seguía acostándose tarde y levantándose al amanecer.

en cierto modo.Lyon sacudió la cabeza y lo volvió a abrir. estaba aterrorizada ante la idea de acompañarle a Baronsford. corrección Cari 170 . —Cuando duerme —corrigió Rebecca acariciando el pelo negro de su hijo—. ¡Que rápido había pasado el año! —Parece un ángel —murmuró. —¡Estás embarazada otra vez! —Exclamó Millicent— ¿Es eso? La joven madre se levantó sonriendo. Interceptó con el dedo una lágrima que se derramaba de los ojos color gris —plateado de ella. —No puedo creer que haya crecido tanto desde la última vez que le vi. Pareces. Y tú también has cambiado. Dejó suavemente al niño en su cuna. Traducción Rosanic. charlando con lord Stanmore. ¡Si le hubieras visto hace media hora! La señora Trent vino a pedirme ayuda. Sacó de su lecho de terciopelo uno de los collares de diamantes y lo depositó en la palma de su mano. él era como esas piedras. Llevaba tres días evitando darle una respuesta a Lyon. Acabamos de saberlo. La cena estaba prevista para una hora después y Millicent había dejado a Lyon. —Solo es una hilera de frías piedras. —No se me da muy bien guardar secretos. — Dijo enternecida por la visión de la criatura—. — ¿Puedes ponértelo para mí esta noche? —Es demasiado bonito. A pesar de la camaradería que se había instalado entre ellos. Por si mismas no son nada. pero cobrarán vida cuando las lleves cerca de tu corazón. mi amor. pero necesitaba la opinión de su amiga. Lyon. Acarició el precioso collar. No sabía como sacar el tema. —Eres tan hermosa… Ella se inclinó para besarle en los labios y Lyon se percató de que. Ella le daba vida conservándole cerca de su corazón. no sé… ¿Estás… Rebecca se ruborizó. —Claro que puedes. a su suegra y a sir Richard. —¿Cuándo nacerá? —A finales de otoño. La redonda carita del niño que dormía tranquilamente contra el pecho de Rebecca tenía fascinada a Millicent. No soy la persona más adecuada para lucirlo. pues prefirió ir a la guardería con Rebecca.

—Háblame de tu matrimonio. Quiero hacer lo mejor para ambos pero mi corazón me lo impide. quiero decirte que Lyon Pennington es un marido maravilloso y que le quiero mucho. —Él… Lyon tiene que irse a Baronsford y quiere que yo le acompañe. —¿Amor? —susurró Millicent. Te digo por experiencia que es amor.—Naturalmente Stanmore está encantado. Millicent respiró varias veces para tranquilizarse. pero todavía le queda un largo camino por recorrer. Está muy excitado. y… y… ya no sé ni lo que siento —confesó secándose las lágrimas—. A la gente que no tiene nada mejor que hacer le encanta matar el tiempo propagando habladurías. hasta hace poco. —En cualquier caso no te dejes influenciar si oyes más cosas —aconsejó Rebecca—. —¿Qué te pasa Millicent? —preguntó con preocupación Rebecca. sencillamente. —Me parece evidente que tú le amas. Mucho. Rebecca la abrazó. Salieron de la habitación sin hacer ruido. —Siéntate a mi lado. —No les permitiré que le hagan daño. luego se detuvieron en el tocador de al lado. pero le gustaría estar seguro de que va a ser otro niño. —¿Y que tiene eso de malo? —El problema es que me metí en este matrimonio sabiendo que no duraría eternamente. Cuéntame lo que te preocupa. Después de haber pasado unos minutos con él en el vestíbulo vi que no era en absoluto lo que se dice de él. —¡Me alegro tanto! ¡Y pensar que estaba completamente equivocada respecto a Aytoun! Cuando estuvimos en Escocia recibimos una carta del reverendo y de su esposa poniendo por las nubes a tu marido. corrección Cari 171 . estoy segura de que ese cariño es mutuo. Traducción Rosanic. es mi marido. Millicent. Rebecca cogió las manos de su amiga. No puedo decirte cuanto. —Parece extraño. En cualquier caso. No puedo defender al hombre que. Rebecca. pero lo soy. Exigí que se incluyera una cláusula en el contrato en la que dijera que si la salud de Lyon mejoraba yo me vería libre de ese matrimonio. —Estoy tan confusa y tengo tanto miedo. —No se si hay algo de verdad en los rumores o si son solo calumnias. —A juzgar por el modo en que te mira. Ha mejorado mucho. Rebecca asió el brazo de su amiga. Tienes un maravilloso aspecto y pareces feliz. Rebecca la llevó hasta un sofá. El mismo sir Oliver la redactó. y que él te corresponde. dejando al niño al cuidado de la niñera. Hicimos que James viniera desde Eton para celebrarlo con él. Se le llenaron los ojos de lágrimas y se dio la vuelta.

—Me gusta —dijo él—. Una vez que Lyon estuvo cómodamente sentado en el asiento. corrección Cari 172 . También quería protegerle a él. ¡Ojalá hubiera más como él. Se llevó la mano de su esposa a los labios. Lyon la atrajo hacia él. ni clase ni encanto! —Si consiguiera convencerme de eso a mi misma… —¡Tienes que hacerlo! No puedes dejar que Wentworth siga amargándote la vida. Ve con él aunque solo sea para demostrarte a ti misma que has vencido al fantasma de Wentworth. E incluso ahora. por querer estar conmigo. como tú. Dile al cochero que pase primero por Londres. Durante el tiempo que estuviste casada con él. cuando no le conocías. —¿Por qué? —Por tu sonrisa. Espero que no te importe. y encanto para que pueda sentirse orgulloso de ella en público. Millicent se reunió con él y cerró la portezuela del carruaje. Mira.—Estabas intentando protegerte a ti misma. desde la tumba. —Mandé a los demás en el otro carruaje. ese cerdo no dejó de rebajarte hasta conseguir que perdieras toda la confianza en ti misma. pero eso fue antes. —Me va a parecer un trayecto muy corto. Te aplastó tanto física como mentalmente. Parecía haberse liberado de alguna preocupación que la tenía inquieta desde hacía algún tiempo. Tenía que enfrentarse a su futuro sin miedo. Se obligó a apartar el pesimismo que la rodeaba como una nube. te sigue haciendo daño porque tú se lo permites. Esas son las barbaridades que te decía. —No lo entiendes. —Tu marido te necesita. Rebecca es encantadora y natural. por conquistarme. que tenga clase. —Creo que tú también les has gustado. Pero era muy difícil. quiere que estés a su lado en Baronsford — insistió Rebecca mirándola a los ojos—. sus ideas progresistas y la manera en que las dice. —¿Volvemos solos? —preguntó Lyon cuando el coche empezó a moverse. hacen que me alegre de que se siente en la Cámara de los Lores. Millicent soltó una cristalina carcajada que a él le encantó. En cuanto a Stanmore. La verdad que encerraban esas palabras estremeció a Millicent. Algo había pasado cuando las dos mujeres se habían quedado a solas. es un conde y yo solo soy… Necesita una mujer que sea hermosa. Traducción Rosanic. pero quería tenerte para mí sola en el camino de vuelta. no alguien que… —¡Basta! —La cortó Rebecca— ¿Qué estás diciendo? ¡A ti no te falta ni belleza. Los dos. —Gracias.

Ella le rozó los labios. La chica evitó la mirada de su señora mientras se enrollaba una cinta alrededor del dedo. Lo único que puede ayudarnos en casos así es confiar Traducción Rosanic. —No vale la pena. Lo cierto es que estaba preocupada por ti. —Violet. —No puedo hacer gran cosa en un trayecto tan corto. No le des más vueltas. milady. Violet tenía nauseas continuamente desde hacía quince días. milady. sabes que si tienes algún problema puedes contar conmigo. Lo entiendo perfectamente. sobre todo ahora que está a punto de irse de viaje. Ya le he preparado todas sus cosas y Bess será una doncella perfecta. pero como tu madre y sir Richard han mencionado que se iban a acostar pronto. No se preocupe usted por mí. —Todos cometemos errores —continuó Millicent con la esperanza de que se abriera—. ¿Por qué no te tomas unas vacaciones mientras estamos fuera y vas a Saint Albans a ocuparte de tu abuela? —Se lo agradezco muchísimo. —De todas maneras me molesta. podemos irnos a la cama en cuanto lleguemos. También tenía un sospechoso morado en la comisura del labio. Pero Millicent no tenía tiempo para profundizar en el tema. No podré volver a tiempo si… —No te disculpes. corrección Cari 173 . Había algo que no estaba bien. Es joven y tiene muchas ganas de demostrar de lo que es capaz. Eso aliviará a mi madre. Millicent contempló la palidez de su cara. pero mi abuela se ha puesto enferma y Baronsford está demasiado lejos. Últimamente pareces distinta. Con el movimiento del coche… El carruaje ya estaba entrando en el camino de entrada a la casa. A veces nos encontramos metidos en situaciones que no podemos controlar. —¿Vas a venir? —Si lo sigues deseando… Él se apoderó de sus labios con pasión. pero me temo que tendremos que conformarnos con la cama. —¡Y yo que me creía demasiado atrevida! —¿Es un desafío? Ella se echó a reír apretándose más contra él. A cambio tendremos todo el tiempo del mundo para poner en práctica tu idea del coche durante el viaje a Baronsford. —No sé si podré esperar tanto —gruñó él—. Violet —dijo amablemente Millicent—. —Es tentador. milady —insistió Violet ordenando los cepillos del pelo en el tocador. Le deslizó una mano por debajo de la chaqueta. —Lo siento mucho.

en otras personas. La soledad es terrible y yo lo sé demasiado bien. Por favor, te ruego que recuerdes que estoy aquí si necesitas ayuda. —Lo recordaré milady —murmuró Violet antes de huir haciendo una breve reverencia. Por mucho que le repitieron que todo iría bien durante su ausencia, Lyon notó la preocupación de Millicent cuando por fin se montó en el coche y se sentó frente a él. —Beatriz y sir Richard han sido muy amables aceptando quedarse dos semanas más. —Espero que sigas pensando lo mismo cuando volvamos. He notado una cierta expresión en la cara de mi madre… Parece encantada de estar aquí, y puede ser que no nos vayamos a librar de ella tan pronto. Millicent sonrió. —Si quiere puede quedarse para siempre. Le debo mucho más de lo que se imagina. Se inclinó hacia delante para coger la mano de su marido, antes de volverse a mirar por la ventanilla. El personal de la casa estaba formado en la entrada para desearles buen viaje y Millicent les dijo adiós con la mano. —No veo a Moisés —dijo preocupada— ¿Le ves tú? —Si, está detrás de Jonah y Gibbs. Ella suspiró aliviada. —Gibbs y Jonah se respetan mucho. Como Moisés siente devoción por Jonah, eso quiere decir que también le gusta Gibbs. No sé si nuestro nuevo administrador se da cuenta de que se ha ganado un protector para toda la vida. —Es el tipo de fidelidad que mi rústico escocés reconoce perfectamente. El cochero dio un grito y caballos y carruajes echaron a andar. Millicent continuó mirando por la ventanilla hasta que, en una curva del camino, les perdió a todos de vista. Lyon no dejaba de mirarla. —En la época de Wentworth no me costaba nada irme de Melbury Hall durante varios meses —dijo ella—. Y ahora sin embargo, me da la impresión de que estoy desertando. Él entrelazó sus dedos con los suyos. —La otra noche oí a Stanmore y a Rebecca comentar lo culpables que se sentían cada vez que dejaban a James en Eton. Aunque se ha integrado perfectamente y ha hecho buenos amigos, siguen preocupándose. Debe ser lo normal en una familia. Ella sonrió.

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—Ya me has dicho más de una vez que Melbury Hall es como una familia para mí. ¿Te molesta? —En absoluto. Me considero privilegiado por formar parte de ella. Le apretó más la mano y ella miró sus dedos unidos. —Vuelve a hacerlo —dijo. —Es como hacer el amor, querida. Necesito tiempo para recuperarme antes de volver a hacerlo. Ella se acurrucó contra él sin soltarle. —¡He aquí una descarada mentira! Nunca has necesitado recuperarte cuando hacíamos el amor. Vuelve a apretarme la mano, Lyon, por favor. Para él no era ninguna novedad el poder mover la mano, pero ahora, al ver la alegría de su mujer, se sintió feliz de poder compartir sus progresos con ella. Le apretó suavemente los dedos. La risa de Millicent llenó el habitáculo del carruaje. —¡Otra vez! —le pidió ella. —Eso es todo lo que puedo hacer de momento. —¡No! Empiezo ya a conocerte, sé que puedes hacer mucho más. Puedo oír desde aquí como maquinan los engranajes de tu cerebro. —Lo que estás oyendo, querida, son los gruñidos de un hombre hambriento. —¡Hemos comido una hora antes de salir! —Sexualmente hambriento —precisó él apoderándose de sus labios—. Supongo que recordarás las promesas que me hiciste sobre el balanceo de los carruajes y… —¡Pero es de día! —protestó ella fingiendo asombro. —¿Y para que sirven las cortinas según tú? Deslizó la mano por su rodilla. —¿Quieres que te enseñe algo más? —Es usted el diablo en persona, lord Aytoun —dijo ella corriendo las cortinas—. Un demonio tentador que conoce todas mis debilidades.

Capitulo 25

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Esa tarde Gibbs se encontró a la condesa viuda en el salón con un libro encima de las rodillas y cómodamente sentada cerca de la ventana. Levantó los ojos al verle llegar. —Gibbs, no me digas que has venido a lloriquear por la ausencia de mi hijo. —No, milady. —Mejor. Espero que no lo hagas. —Eso depende de cómo me trate usted —respondió el administrador con una semi sonrisa. —Por lo que he visto, anda por aquí cierta dama con cierta influenza en tu humor —continuó ella entrecerrando los ojos—. De modo que dime, ¿la señora Page te aprecia tanto como tu a ella? —Creo que me soporta relativamente bien. Beatriz sonrió. —Ya sabía yo que por algo me gustaba esa mujer. Es evidente que está en su sano juicio. —Si, tenía la esperanza de que usted le hablara bien de mí. —¿Bien? Eso es negociable. Pero no has venido por eso ¿verdad? — añadió dejando a un lado el libro. —No, milady. Se aclaró la garganta y enderezó los hombros. —Acaba de llegar un mensajero de Londres preguntando por lady Aytoun. —¿Trae noticias de su familia? —No, milady. —¿Entonces de que se trata? ¡Suéltalo de una vez Gibbs! —Le envía un tal señor Platt que es quien se ocupa de los asuntos de Jasper Hyde. —¡Otra vez ese hombre tan desagradable! La condesa viuda se quitó con irritación las gafas. —Millicent no se merece realmente que la moleste un hombre de su calaña. ¿Le has dicho que lady Aytoun se ha ido a Escocia? —No, milady. —¡Estupendo! Les hizo una señal a las doncellas para que les dejaran a solas. —¿Te ha dicho que es lo que quiere? —preguntó cuando ellas se hubieron ido. Gibbs le entregó un sobre cerrado. —Está dirigido a “lady Aytoun” —observó Beatriz— También podría tratarse de mí ¿no? —Sin ninguna duda, milady.
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—E incluso aunque la destinataria fuera Millicent, en las presentes circunstancias es normal que yo me haga cargo. —Desde luego, milady. —Podría tratarse de algo muy urgente. —Eso opino yo también, milady. —¿Y acaso mi nuera no dejó Melbury Hall a mi cuidado? —Por supuesto que si, milady. Rompió el sello de lacre y leyó rápidamente el contenido del mensaje. —¡Ese individuo es realmente vil y desagradable! ¡Nunca se da por vencido! —escupió frunciendo el ceño. —¿Qué es lo que quiere? —A Ohenewaa —murmuró ella releyendo la carta. Gibbs empezó a enfadarse. —La señora Page me ha dicho que este mismo mensajero había venido ya una vez desde Londres con una oferta para llevarse a Ohenewaa con el señor Hyde. Lady Aytoun le despidió con una patada en el culo… ¡OH, perdón, milady! —Esta vez añade una razón de peso a su demanda. —¡A lady Aytoun le importa un pimiento! Ohenewaa no se va a ir a ninguna parte. —Ya lo sé, Gibbs —le tranquilizó la anciana guardando la carta entre las hojas del libro—. Pero hay que actuar con rapidez para desbaratar los planes de ese infame personaje. ¿Sabe que Millicent no está aquí? —No, milady. —Dile al mensajero que lady Aytoun está de acuerdo en entrevistarse con su abogado. No necesariamente para aceptar su propuesta, pero en cualquier caso la entrevista deberá tener lugar aquí, en Melbury Hall. —Muy bien, milady. —De todas formas arréglatelas para retrasar el encuentro tanto como te sea posible. Busca una disculpa, dile que no podrá ser antes de quince días. Incluso más si puedes. —¿Cuándo las ranas críen pelo, por ejemplo? —Ese plazo me parece perfecto, Gibbs. —¿Puedo preguntar que planea hacer, milady? —Primero tengo que hablar con Ohenewaa. Luego enviaré a sir Richard a Londres para verificar el trasfondo de las acusaciones a las que alude ese tal Platt. Los ojos de Beatriz estaban brillantes de desafío y excitación. —Cuando hayamos terminado con Platt y con Hyde, ni el uno ni el otro se atreverán a volver a dirigirle la palabra a Millicent. La lluvia había estado golpeando los cristales durante toda la noche y esa mañana, cuando cruzaban el río Wear, el viento azotaba el carruaje mientras avanzaba por el puente de piedra. Millicent se arrebujó con el
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Se habían detenido en Peterborough. La aprensión de Millicent se iba incrementando al mismo ritmo que la fuerza del viento. —Si. cuando se iba a enfrentar con los fantasmas del pasado. Se dio cuenta de que su reticencia para ir a Baronsford no estaba solo causada por la falta de confianza en si misma si no también por el dolor de Lyon. —¿Qué te gustaría saber? —¿Tú y tus hermanos crecisteis aquí? Él volvió la cabeza. Mencionó una reserva de pastos. me lo dijo Gibbs. cuya expresión se iba ensombreciendo minuto a minuto. magníficos jardines. huertos… Pero solo era una descripción del exterior. La restauró Robert Adams. Me describió Baronsford como un castillo de cuento de hadas con kilómetros y kilómetros de senderos que serpenteaban entre las colinas que dominan al río Tweed. La había asegurado que llegarían a Baronsford a media tarde. estaba muy serio. comprendiendo que no iba a poder obligarle a confiar en ella si él no deseaba hacerlo.abrigo e intentó sonreír a Lyon quien la miraba atentamente. Porque era evidente que él estaba sufriendo. y habían abandonado los caminos transitables durante la última parte del viaje. Desde que habían entrado en Escocia. —¿Era un hogar de verdad? —¿Qué quieres decir? —Gibbs me contó la reacción que tuvo cuando vio por primera vez la propiedad —explicó ella—. subiendo colinas y descendiendo a los valles. en Doncaster. Millicent estaba fascinada por las antiguas abadías y los innumerables castillos en ruinas. Pero en ese momento estaba casi segura de que lo que tenía de ese humor a su marido era una disputa familiar. había sentido curiosidad por los otros dos Pennington. Iban atravesando pueblos por caminos llenos de baches. Desde que había conocido a la condesa viuda acompañada de sir Oliver. todos crecimos aquí. lo fue —contestó Lyon después de una breve vacilación. Si bien Lyon había estado de buen humor durante los tres primeros días de viaje. Ella esperó a que continuara pero el prefirió callar y ella volvió a mirar por la ventana. desde que se habían subido al coche esa mañana. ¿Pero era el hogar de una familia? —Hubo una época en que sí. —Si. un lago. en Durham. —¿Y si me hablaras de Baronsford? A él le costó un poco salir de sus sombríos pensamientos. corrección Cari 178 . —Supongo que el interior es igual de impresionante. Al menos no ahora. Traducción Rosanic. Apartó la vista del paisaje para volverse hacia su marido.

—Un administrador no se habría atrevido a decir una mentira como esa. corrección Cari 179 . Es la vieja casamentera que se las arregló para pagar las deudas de Millicent. No tiene nada que ver con Ohenewaa. —¿Dónde está Ohenewaa? —En Melbury Hall. hubiera ido a Hertforshire creyendo que iba a ver a lady Aytoun. mejor —aseguró Hyde levantándose—. Millicent había preferido quedarse dentro del coche mientras los lacayos bajaban a Lyon. Quieren Traducción Rosanic. Lyon le tendió la mano y ella se aferró como a un salvavidas. de modo que será más fácil convencerla de que se libre de ella. La lluvia. rodeado por la niebla y la lluvia. —¡Lo harás! —Ladró Hyde— Si hubieras ido antes habrías encontrado a lady Aytoun. la madre del conde. Todos nuestros problemas empezaron por su culpa y no pienso perder el tiempo hablando con ella. —¿Y si resulta que no es posible? —Entonces seguiremos mi plan alternativo. se levantaba un inmenso castillo. Solo debes saber que cogeré lo que es mío y nada ni nadie podrá impedírmelo. que todavía está allí. y este comprendía su temor. ahora estaba aterrorizada por la reunión de criados uniformados. ¿Quién está a cargo de la propiedad en este momento? —Ned le dijo a Harry que la condesa viuda. Irás y te reunirás con la vieja. No le dijeron al mensajero que lord Aytoun y su mujer se habían ido a Escocia —estaba explicando Platt —. en lo alto de una elevación rocosa. Los rostros serios de los criados alineados en la entrada daban la sensación de que estaba teniendo lugar un entierro en vez de una bienvenida. Pero no importa.Las rodillas de ambos se tocaron y ella le miró notándole muy tenso. Están aquí para darnos la bienvenida no para juzgarte. han contestado que lady Aytoun aceptaba hablar contigo. Si Harry no se hubiera topado con Ned Cranch en el pueblo. Si antes había estado nerviosa. —Siento mucho esta condenada puesta en escena —masculló él entre dientes—. Harper Hyde había tenido una crisis un poco antes. ya había pasado pero no podía librarse de un terrible presentimiento. Quiero que todo se desarrolle en paz. tupida y helada. Siguió la dirección de su mirada. A lo lejos. —¿No estará pensando en utilizar la fuerza? —Cuanto menos sepas. —Mintieron. seguía cayendo. pero ordenó a los lacayos que le depositaran en el suelo empapado mientras Millicent se bajaba.

tienes toda mi simpatía por haber tenido que soportar todo ese viaje encerrada con un oso. Millicent. Ahora llévatela a un sitio donde esté protegida de este diluvio. de lo contrario te hubiera estrangulado con mis propias manos. junto con Howitt. Cuando desapareció en el interior de la casa. En cuanto hayamos terminado con las formalidades le pediré a Howitt que te enseñe tus habitaciones y podrás descansar. —Tienes suerte de que no hayan venido. Por favor perdóname pero la gente estaba esperando el regreso de Aytoun con impaciencia y de no ser por la lluvia esto sería una fiesta. pero Walter ya le estaba ofreciendo el brazo y no pudo discutir. —Por favor. corrección Cari 180 . —Estoy aquí —contestó una voz grave justo a su espalda. —Gracias. ni donde le llevaban. Ella no tenía demasiadas ganas de pasar por esa experiencia sin él. y al mayordomo. eso es todo. Millicent. Lyon la contempló mientras se dirigía hacia el castillo. se acercó a ellos. Había en sus ojos un brillo travieso que encantó a Lyon. para que pases revista a las tropas. condenado estúpido? ¿A asustar a mí esposa? —Milady —dijo Walter Truscott haciendo una cortés reverencia. el joven secretario que sir Richard había traído desde Londres con él. recibiendo a su paso los saludos y las reverencias de los criados. llámeme Millicent. Ahora les miraba a todos a la cara y respondía a sus saludos de bienvenida haciendo Traducción Rosanic. levantó la cara hacia la lluvia y respiró profundamente. Los lacayos levantaron el sillón y comprobó que todos los ojos estaban fijos en él. —Se las ha arreglado muy bien —intervino Lyon apretando la mano de su mujer. —Me encanta ver que vuelves a ser el mismo de siempre. Cuando había abandonado Baronsford estaba tan drogado que ni siquiera sabía su nombre. milady… Millicent se resistía a soltar la mano de su marido y él sabía que tenía miedo a pasar por delante de toda esa gente sin primero haber sido presentada oficialmente. el ama de llaves. —¿A que estás jugando. Campbell. Estaba en casa. También los granjeros y la gente del pueblo están deseando verle de nuevo.ver hasta que punto estoy inutilizado. Levantó los ojos hacia el rostro moreno y sonriente de su primo. —Si lo desea. Peter Howitt. ni donde estaba. Aytoun. —Este patán de Walter va a presentarte a la señora MacAlister. Luego te acompañará. Aytoun. —Encantado de tenerte de nuevo entre nosotros. —¡Santo Dios! ¿Dónde te has metido Truscott? —gruñó Lyon.

La primera vez que Violet le había visto estaba tumbado de espaldas en el suelo tapándose la cara con un brazo. Moisés había levantado el brazo y a ella le había sorprendido descubrir su rostro marcado con profundas cicatrices. Lleváoslo de aquí. Centenares de cuadros recubrían las paredes. Las rosas rojas que estaban pintadas ofrecían una perfecta tela de fondo para la mujer vestida de blanco. milord —contestó la alta y delgada mujer—. Lyon contempló las enormes escaleras. Violet había sorprendido cuchicheos. escondida entre las sombras. A pesar de sus temores. le había llamado y le había preguntado si necesitaba ayuda. pero lo peor es que no tenía orejas. Luego recibiré a la gente del pueblo y a los granjeros que lo soliciten. —¿Dónde ha alojado a mi esposa. Violet ya no tenía ninguna razón para estar allí. Pero lo que más la enfermó fue lo que a pesar de todo seguía sintiendo por él solo con mirarle. pero el no se movió en absoluto. Por fin franqueó el umbral de la puerta principal con el mayordomo y el ama de llaves al lado. Contempló detenidamente su expresión de orgullo. Le había observado durante un rato. Moisés. Traducción Rosanic.un gesto con la cabeza. Generaciones enteras de Aytoun… Su mirada se detuvo ante un retrato de tamaño natural de una mujer que estaba en el primer descansillo. —Bien. señora MacAlister? —En el ala oeste. Debían habérselas cortado mucho tiempo antes porque las heridas ya habían cicatrizado. milord. se había acercado a él. Los lacayos depositaron el sillón en el suelo y le quitaron el abrigo empapado. El gigantesco hombretón se agachó para acariciarle. —Descolgad ese cuadro —les ordenó a los criados—. corrección Cari 181 . Espero que sea de su gusto. mientras esperaba la cena había estado coqueteando descaradamente con una de las criadas. Pero estaba. mirando a Ned Cranch. —Muy bien. Esa noche. Tengo pensado pasar un par de horas con usted y Truscott. Ocúpese de que tenga ropa seca —dijo antes de dirigirse al mayordomo—. roces y visto las mejillas ruborizadas de la chica y le habían entrado nauseas. Cuando vivía Wentworth solía estar sujeto con cadenas en la orilla llena de barro del río. La habitación de los condes había sido limpiada y aireada y la ropa de lady Aytoun ya estaba guardada. con una linterna en la mano estaba cruzando el patio y su perro salió cojeando de la cuadra. que se iba de Melbury Hall. Campbell. En las habitaciones que dan al lago.

Suspiró de alivio cuando Moisés recogió la linterna y continuó con su ronda. Violet murmuró que se encontraba mal desde hacía varios días. corrección Cari 182 . —Quería… Esperaba que pudiera usted ayudarme a curar mi enfermedad. Contempló en tensión como Ned Cranch se dirigía despreocupadamente hacia Moisés. esperó a la chica y ambos desaparecieron juntos entre las sombras. Ohenewaa que también había llevado en su seno un hijo ilegítimo. Recordó las palabras de su amiga: “Fue antes de que supiera como poner fin a un embarazo desde el principio…” Desde el principio. tan atontado. Violet sintió unas repentinas ganas de gritar. Le había llevado agua y se había quedado un rato con él. Era Ohenewaa volviendo a su habitación. Se dirigió a la habitación de la anciana. Había hablado con él. Con el rostro lleno de lágrimas dejó caer las cortinas y desapareció en la oscuridad del dormitorio pensando que ojalá pudiera dar marcha atrás y borrar todos sus errores. Se preguntó que es lo que podía querer Ned de él siendo como eran dos personas tan distintas. retorciéndose las manos bajo el delantal. Ned intentó acariciarle la cabeza pero el animal se apartó. Un niño cuyo padre era Ned Cranch. Quería quedarse dormida y despertar libre de él. —No pierdas ni un solo minuto con él. tan perdido. Moisés era bueno e ingenuo y Ned perverso y astuto. Se negaba a mirarse el vientre y a pensar en el niño que estaba creciendo dentro. Iba a cerrar las cortinas cuando vio a la criada con la que había coqueteado saliendo por la puerta de servicio. Quería olvidar.Parecía tan viejo. Moisés —murmuró ella. pero Moisés no lo había olvidado y desde ese día ambos habían trabado una sólida amistad. Ya no se acordaba de que. —¿Y como llamas tú a esa… enfermedad? Violet agachó la cabeza sin contestar. Ned se había dado la vuelta. No podía haber dejado de notar los ojos enrojecidos y la voz temblorosa de la joven que había llamado a su puerta. Oyó que una puerta se cerraba en el pasillo. El antiguo esclavo hablaba con total sinceridad y el otro parecía mentir sin cesar. Un sollozó le subió a la garganta. pero ahora la mujer necesitaba saber toda la verdad. —¿Qué deseas exactamente de mi? —Preguntó Ohenewaa. Ned encendió su pipa y avanzó lentamente por el sendero. El anciano negro no parecía estar preocupado pero el perro desconfiaba del albañil y se le erizó el pelo. preparado para atacar. Traducción Rosanic. que ella se olvidó de su miedo. de destruir todas las partes de su cuerpo que él había tocado.

Pero era una decepción saber que había elegido a Ned. —No puedo. —¿Entonces como puedes creer que voy a aceptar compararte a una de ellas? Violet contuvo un sollozo. las palabras que yo usaría para describir un don del cielo. pequeña. —¿Crees que el hijo que llevas dentro va a correr la misma suerte que los de esas desgraciadas? Violet negó con la cabeza. Usted ayudaba a las mujeres de las plantaciones. —No. He oído lo que decían las otras mujeres. le creí cuando me dijo que me amaba y que teníamos un futuro juntos. —¿Lo sabe? ¡No lo quiero Ohenewaa! Se lo suplico. Me dijeron que conocía usted el modo de librarme de la enfermedad que sufro. pero no sabía… —¿Fuiste con ese hombre porque quisiste? —Si. —Sé que puede usted ayudarme —contestó por fin Violet en voz baja—. pero no descubrí hasta después su vileza. —¿Ese niño es una maldición. Se secó las lágrimas que continuaban derramándose por su cara. —¿Por qué? —Sollozó Violet — ¿Qué importa si consentí o no en ese momento? Fui una estúpida. Ohenewaa. y sabía perfectamente que estaba embarazada. un hombre sin corazón y sin escrúpulos. Yo no… —¿Fuiste violada? La brusca pregunta pilló por sorpresa a Violet. ayúdeme a librarme de esta maldición. subida a la fuerza a un barco de esclavos? ¿Puedes imaginar los horrores que esas mujeres tenían que soportar? —Yo… he leído algunas historias. ¿Por qué no puede considerarme como a una de las mujeres a las que ayudaba en Jamaica o a bordo de los barcos de esclavos? Se lo suplico. —No puedo ayudarte. ciertamente. pequeña? ¿Una enfermedad? —Se lo ruego… Traducción Rosanic. Ohenewaa se acercó a ella. proporcióneme una nueva vida. —¿Cómo te atreves a compararte a esas mujeres? —Contestó Ohenewaa con dureza— No puedo hacerlo ¿y sabes porque? Violet estaba desconcertada. —¿Puedes siquiera llegar a imaginarte la situación en que se encuentra una negra? ¿Una joven arrancada de su hogar y de su familia. —¿Enfermedad? ¿Sufrimiento? Esas no son. —No me diga eso —suplicó Violet—.Ohenewaa veía mucho más que el resto de las personas. corrección Cari 183 . pero me cuesta imaginarlo ni siquiera en mis peores pesadillas.

—¿Entonces para que has venido? —Yo… No debería haberlo hecho.—¿Le odiaras con la excusa de que te va a recordar tu error? —¡No! No podría odiarle jamás. Violet estalló en llanto y se tapó la cara con las manos. No sé lo que debo hacer… Sin decir nada. —No. no quiero hacerlo —sollozó. Capitulo 26 Traducción Rosanic. Ohenewaa la estrechó entre sus brazos. corrección Cari 184 .

Estaba por todas partes. Perdió la cuenta del número de dormitorios. Y resultó evidente cuando la señora MacAlister la condujo al ala este. Debería haber tenido calor. Traducción Rosanic. De hecho. Millicent también oyó hablar de las recepciones. Las seis lujosas habitaciones que daban al lago habían sido decoradas por Emma con una clara intención. había oído algunas cosas y dedujo que Emma se había ocupado de la decoración de Baronsford mucho más que las anteriores condesas. pero eso no era lo que más le afectaba. con todos los asuntos pendientes que estaban esperando la llegada de su marido. al final de la jornada. corrección Cari 185 . por supuesto. En Baronsford se sentía insignificante y esa era una sensación que odiaba. Pasó por fin a la antecámara donde Bess la ayudó a cambiarse para dormir. Mientras la doncella guardaba el vestido en el armario. volvió a sus habitaciones dejando a Lyon hablando con Truscott. Ciertamente. pero estaba congelada. Después de tomar una rápida cena con su marido en el comedor pequeño. se dejó caer en un sillón delante de la chimenea.“Abrumador” fue la palabra que le vino a la mente a Millicent mientras el ama de llaves le enseñaba el castillo. Era el recuerdo de Emma. Ningún miembro de la familia. de las veladas y de la vajilla importada de Francia. Luego. ya no sabía donde estaba el antiguo comedor y se hubiera perdido si hubiera tenido que buscar el salón del segundo piso. En el saloncito adyacente al dormitorio. En esa casa no se sentía útil para nada. El cansancio del viaje tenía que haber desaparecido ya. ni siquiera sabía cuando tendría una oportunidad de pasar un rato con él. Todo ese piso era para uso exclusivo del matrimonio. Había sido innegablemente hermosa. Millicent empezó a arrepentirse de su decisión de acompañar a Lyon. ni amigo ni invitado tenía derecho a alojarse en ellas. en que saloncito privado se suponía que iba a revisar la correspondencia. Dos horas después a Millicent todavía le daba vueltas la cabeza por todo lo que había visto y oído. Baronsford era impresionante. Baronsford era magnífico y muy cómodo. Desde el momento en el que entró en el vestíbulo se topó con su retrato a tamaño natural. —Los platos de Wedgwood no eran lo bastante elegantes para ella —le explicó la señora MacAlister. Y no solo eso. el salón de la torre antigua era únicamente para Emma. No. pero cada vez estaba más tensa. Pero demasiado grande. no recordaba si la armería estaba en el ala este o en el ala oeste ni en que piso estaba la biblioteca y. Sin duda alguna.

Cogió un libro al azar. aparecía y la miraba de esa manera suya… Volvió a leer el primer párrafo y tampoco esta vez entendió nada. era una cosa. no sirvió para tranquilizarla. —¿Te gusta este lugar? Traducción Rosanic. con todos esos dormitorios vacíos era algo completamente distinto. apoyándose en el quicio de la puerta. Los lacayos iban del dormitorio a otra antecámara. —Mañana seguiré —contestó ella suavemente. Lyon estaba sentado en la cama y los lacayos habían desaparecido. —¡Es impresionante! Lyon le deslizó el camisón de los hombros. como si llevara un camisón transparente. Y hemos cenado juntos. —Había demasiada gente a nuestro alrededor. Bess fue a abrir y Millicent se sorprendió al ver a Will y a John que traían a Lyon. Ella se acercó lentamente. —Mañana seguiré.Llamaron a la puerta. Compartir la cama en Melbury Hall. Mis habitaciones están donde estén las tuyas. Me habían dicho que las habitaciones del señor de la casa estaban en el ala este. —Te informaron mal. Lyon no dejaba de asombrarla. —Entonces ven a acostarte. Era tan atractivo que nunca se cansaría de él. —Me sorprende que estés aquí esta noche. Asió el cinturón de su salto de cama en cuanto la tuvo al alcance de la mano. —¿Tu no has terminado con lo tuyo? Millicent depositó la pluma y se acercó a la puerta que comunicaba con el dormitorio. —Es condenadamente grande. donde no había habitaciones suficientes. y la manera que él la miraba. corrección Cari 186 . —Me alegro de que todavía no estés dormida. aunque viviera cien años. —He visitado Baronsford. —Te he echado de menos —murmuró. Justo cuando se estaba sintiendo completamente inútil. Se levantó y se dirigió al pequeño secreter sin saber si ponerse a escribir. —Solo hemos estado separados esta tarde —protestó ella—. pero aquí. pero tampoco se le ocurría nada. Me hubiera fastidiado que estos dos brutos te despertaran al meterme en la cama. —¿Ya has terminado de trabajar por hoy? —preguntó. Cuentame lo que has estado haciendo. pero los renglones bailaban ante sus ojos. Millicent despidió a Bess y fue al tocador a esperar a que terminaran. Millicent se quedó muda por la sorpresa.

—Baronsford no necesita de mi aprobación. —¡Por supuesto que si! De ahora en adelante eres su dueña. —Nunca deseé una posición tan elevada. Lyon se apoderó de uno de sus mechones de pelo para atraerla suavemente hacia él. —Seguro que hay otras posiciones que deseas —susurró. La cogió por la cintura y ella se acurrucó contra él. —Dímelo –insistió dándole besos ligeros como mariposas. —Deseo esto. —¿Esta cama? Esta noche es toda tuya, querida. —Me gustaría que tu corazón me perteneciera. Él se puso serio y ella se arrepintió de haber dicho tal cosa en voz alta. Intentó que sus ojos brillaran de nuevo. —Esto es lo que sucede cuando estoy lejos de Melbury Hall. Digo bobadas y cosas que debería callar. Yo… —Mi corazón ya es tuyo, Millicent. Ella, desconcertada, notó como él le secaba una lágrima que resbalaba por su mejilla. —Eres la única mujer que me prefiere a mí, incluso lisiado, antes que a este castillo. —¡No eres un lisiado! —Exclamó ella escandalizada— Te amo como eres. —¿Y no me abandonarás nunca? —Me quedaré a tu lado tanto tiempo como desees. —¿O necesite? —Si —contestó ella mirándole a los ojos—. Quiero sentirme útil. Quiero dar. —Y recibir. ¿Acaso no forma eso parte del matrimonio? —Me temo que con un hombre como tú y en un lugar como este salgo yo ganando. Tienes un título, dinero y todos los medios posibles para dar mas de lo que vas a recibir. —Y eso te molesta. —¡Por supuesto! Quiero poner algo de mi parte. Quiero saber que doy tanto como recibo. —Entonces es posible que mi enfermedad equilibre la balanza para toda la vida. —No sé lo que quieres decir. —Si que lo sabes, Millicent. La sujetó de la muñeca. —Si no nos hubiéramos casado en estas condiciones… —empezó él. Sacudió la cabeza. —Vayamos todavía más lejos. Supongamos que nunca hubiera tenido ese accidente. Si hubiera deseado cortejarte…
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—No lo hubieras hecho. —¿Por qué? —Porque soy vulgar, porque no hay nada en mí que se salga de lo corriente, Lyon. Y eso por no mencionar que nunca hubiera estado en tu ambiente. —Te equivocas de medio a medio. Pero ¿Qué hubieras respondido si te hubiera pedido que te casaras conmigo? —Me habría negado porque no te hubiera conocido. —¿Y si hubiéramos tenido una apasionada aventura, que hubieras dicho? —Que no. No provenimos del mismo… —¿Del mismo qué, Millicent? —La cortó secamente— ¿En que etapa de nuestra relación te hubieras encontrado lo bastante a gusto como para otorgarme tu confianza? —Te hubiera dicho que te amaba y eso hubiera bastado. —Ese es el caso, que no es suficiente en absoluto. Hubiera querido tener un futuro contigo, hubiera querido saber que tu amor por mi era más fuerte que ese absurdo miedo con el que vives desde hace años. La emoción se había apoderado de ella. —Estoy aquí ahora, Lyon ¿No es suficiente? —¿Seguirás aquí mañana? —Si. —¿Y pasado, y el mes que viene y el año próximo? —Estaré aquí mientras me desees. —¿Y te necesite? —Y me necesites. La lluvia martilleaba sobre el techo del carruaje que esperaba al señor de Baronsford para llevarle al pueblo. En el pasado no necesitaba un carruaje ya que tanto los aldeanos como los granjeros estaban acostumbrados a ver a su señor cabalgando por prados y colinas, deteniéndose para intercambiar unas palabras con ellos, lloviera o hiciera sol. Aytoun siempre había sido madrugador y sabía que les gustaba ese encuentro diario. No necesitaban ningún tipo de formalidades para comunicar sus alegrías o sus penas, y los problemas se solventaban a menudo antes de que llegaran demasiado lejos. Lyon quería volver a hacer lo mismo aunque fuera yendo en coche, y, en lugar de ir solo, se llevó a los lacayos y al secretario, Peter Howitt. Sería algo diferente, pero le habían dicho que también la vida en los alrededores había cambiado. Los pueblos estaban llenos de familias errantes y en los ojos de todos se podía leer la preocupación por el futuro, según le contó Truscott.

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Esa mañana, antes de partir, había mandado llamar a Walter, al ama de llaves y al mayordomo a su despacho. —Quiero que reunáis a toda la gente que esté disponible para limpiar la casa de arriba abajo. Buscad y eliminad todo lo que tenga algo que ver con mi anterior esposa; cuadros, ropa, objetos personales, todo lo que pueda recordar su existencia a vuestra nueva señora. Ninguno de ellos pareció sorprenderse por la orden. —A lo mejor lleva mucho tiempo, milord —observó a pesar de todo el mayordomo— ¿Qué debemos hacer cuando lo hayamos retirado todo? —Guardadlo todo en una de las habitaciones del ala este si así lo deseas, y ciérrala después con llave. Se volvió hacia el secretario. —Envía una carta a lady Douglas, la madre de Emma, y dile que es libre de venir a buscar lo que quiera… empezando por ese condenado retrato. —Muy bien, milord. Luego se dirigió a la señora MacAlister. —Quiero que le pida a la condesa su opinión acerca de todo. Debe ser consultada antes de tomar cualquier decisión relativa al mantenimiento de la casa. Los menús, como colocar a los invitados en las recepciones, la compra de ropa de casa, la elección del vino, absolutamente todo. —Si, milord. Espero no decepcionarle. —No se preocupe, señora MacAlister. No hay mejor ama de llaves en el Reino. —Gracias, milord. —Comprobará que lady Aytoun es muy distinta a… la anterior señora. Cuento con usted para que se encuentre en Baronsford como en su casa. Luego se dirigió a Campbell. —Prohíbo terminantemente que los criados hagan comentarios en su presencia. Nada de comparaciones entre la condesa y Emma en lo que se refiere a su comportamiento, su forma de vestirse, sus reacciones… Millicent es una persona de carne y hueso y quiero que se la trate como corresponde. Lo sé, es inglesa, pero no hay una esposa mejor que ella y quiero que todo el mundo lo sepa. Les contempló a todos. —Emma Douglas Aytoun está muerta —dijo bruscamente—. Ya es hora de que su alma descanse en paz. A partir de ahora, Baronsford tiene una nueva señora. Millicent se entretuvo en sus habitaciones tanto como le fue posible. Lyon le había dicho que pasaría la mayor parte del la mañana en el pueblo, de modo que pidió que le subieran el desayuno. Sin embargo, después de escribirle una carta a la señora Page y otra a Gibbs, se dio cuenta de que se
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sentía atraída por la ventana que daba a los jardines, el lago y el cielo azul en el que había algunas nubes. Cedió a la tentación y se puso un traje de amazona y salió de la habitación. En el pasillo estuvo a punto de chocar con una criada. —¡Oh, milady, está usted aquí! La señora MacAlister me ha mandado a buscarla. Pregunta si esta tarde podría dedicarle unos minutos para planear las comidas de la semana. —Dígale que le concederé tanto tiempo como quiera. Estaba pensando en dar un paseo a caballo pero iré en cuanto vuelva si quiere. —No, milady, cuando usted quiera. Tal y como está la casa de revuelta esta mañana, estoy segura de que la señora MacAlister… —¿Hay algún problema? —Están limpiando a fondo los salones y las habitaciones de la torre antigua, están rebuscando en los armarios como si el mismísimo rey hubiera perdido la corona allí. Creo que la señora MacAlister no tendrá ni un minuto disponible hasta que haya terminado con todo ese jaleo. —¿Y sabes a que se debe tanto movimiento? La chica vaciló un instante, miró a su alrededor y al final contestó bajando la voz: —Fueron las órdenes que dio milord esta mañana. —¿Dio esas órdenes? —Si, milady. No le gustaba que las cosas de lady Aytoun todavía estuvieran aquí y dijo que había que sacarlas todas. No quiere nada que recuerde a su esposa anterior. Estaban de pie delante de las escaleras y Millicent se volvió hacia el lugar donde estaba el retrato de Emma el día anterior. Había sido sustituido por otro cuadro. Se sintió dividida entre la incertidumbre y la culpa. Tenía que hablar con Lyon y preguntarle que es lo que había desencadenado esa decisión tan drástica. La noche anterior había tenido la sensación de haber dado un gran paso hacia delante en su matrimonio. Había sido maravilloso poder abrirle su corazón. Empezó a bajar las escaleras. —Dígale a la señora MacAlister que estaré encantada de verla esta tarde. Una vez en el vestíbulo, le preguntó a uno de los lacayos si sabía donde estaban Truscott o Howitt. Le contestó que el secretario se había ido al pueblo con el señor pero que Truscott estaba precisamente en la entrada, preparado para salir a caballo. Efectivamente le estaba dando órdenes a un mozo de cuadra. —Buenos días, Walter. ¿Puedo acompañarte al pueblo? El alto escocés se volvió hacia ella. —Claro, Millicent. Haré que preparen el coche.
Traducción Rosanic, corrección Cari 190

y tres criado vestidos con librea se habían encargado de llevarle ante un gigante escocés que le miraba con evidente hostilidad. Traducción Rosanic. Platt tenía la sensación de ser un delincuente frente a un tribunal. Le recibirá en el salón —dijo Gibbs abriendo una puerta— Milady. pero se mantendrá callado. Flanqueado por los tres criados. Lady Aytoun le miró por encima de las gafas. claro. pero moviendo la cabeza con autoridad le señaló que le siguiera. Un mozo de cuadra se apresuró a ir en busca de una montura. Gibbs no contestó.—No. —Me estaba preguntando —continuó Millicent completamente decidida a ser directa— si sería muy complicado que pasáramos por los acantilados. milady —dijo él haciendo una profunda reverencia. el señor Platt. Solo hablará cuando se le indique y de no ser así. —Ha sido muy amable por su parte aceptar que se retrasara este encuentro. Había también dos criadas. señor… —balbuceó Platt. Platt pensó que no le habían dado otra opción. Dos lacayos le habían escoltado desde el carruaje hasta la puerta. No era la primera visita de Platt a Melbury Hall. El aludido volvió a crecerse al ver a la frágil anciana sentada en un sofá con un plaid sobre las rodillas. se apresuró a seguirle. ¿Lo ha entendido bien? —¡Oiga! —Protestó Platt indignado— Me ofende que me… Gibbs se dio media vuelta y le fusiló con la mirada. La cordial acogida que se le dispensó entonces no tenía nada que ver con esta. corrección Cari 191 . —Me importa un pimiento que se sienta “ofendido”. Necesito saber una cosa. —¿Señor Platt? —Para servirla. en los tiempos de Wentworth. pálido de miedo. Ese tal Gibbs no dijo nada. mantendrá la lengua quieta y se limitará a escuchar. prefiero ir a caballo si no te importa. —Como quieras. —Se atendrá a los hechos —gruñó el escocés por encima del hombro—. Me gustaría ver donde ocurrió el accidente. Cuatro años antes. señor —empezó—. ¿De acuerdo? —Claro. El sudor le cubría la frente y esperó a que el administrador le diera la espalda para secársela con la manga. había acudido en nombre de Jasper Hyde. De modo que dígame ¿a quien voy a ver hoy? —A la condesa viuda. ¿De que sería capaz ese enorme escocés? —Escuche. —Sé que lady Aytoun está en Escocia.

milady. milady. Oí decir que el señor Hyde y Wentworth se conocían. —Efectivamente. La amistad es el esqueleto en el que se sustenta la alta burguesía. simplemente ofreciéndose a pagar lo que ella le debía a Jasper Hyde. milady. Cada vez que vengo aquí me quedo embelesado por la casa. —Si. la base de nuestra superioridad moral sobre el resto de las naciones. Wentworth se hubiera aprovechado todo lo que hubiera podido. —En fin. milady. —¿De que asunto se trata? —Lo mencionaba en mi carta. señor Platt. Incluso eran muy buenos amigos. el señor Hyde. Estuve aquí en la época del señor Wentworth. Si hubiera sido Hyde el primero en morir. —No. —Claro —contestó amablemente la condesa viuda—. Se hubiera hecho con la propiedad por una miseria. —De modo que esta no es su primera visita. Hyde y Wentworth eran iguales. Debo confesar que sin éxito. Sin duda es una de las bases de la civilización británica. Tú también Gibbs. estamos desvariando ¿verdad? —Continuó la anciana con una dulce sonrisa—. —Podéis iros —les dijo la condesa a las doncellas—. Si no lo hace me va a dar tortícolis. Siempre le había gustado Melbury Hall. milady… Platt le dirigió una altiva mirada al gorila que se dirigía hacia la puerta y luego examinó la decoración del salón. —Yo también lo creo. —La amistad es algo muy importante. —¿Y porque Gibbs? Este buen hombre me parece de fiar. —Perdóneme. Mi cliente. Traducción Rosanic. —Preferiría quedarme. Iba a decirme usted el motivo de su visita. —Pero por favor. La estancia era luminosa y cálida.—Entre que mi nuera está en Escocia y mi frágil estado de salud — explicó la condesa viuda con voz débil— no estaba preparada para recibir visitas… —Lo entiendo perfectamente. corrección Cari 192 . —Y además también es tan británico eso de despojar a sus amigos cuando mueren ¿verdad Platt? ¡Es tan ético eso de lanzarse sobre sus despojos como un buitre dejando a la viuda sin nada! Platt tosió. —Si insiste. —¿Qué puedo hacer por usted Platt? Él volvió a centrarse en su anfitriona. Platt obedeció. ha intentado repetidamente arreglar un pequeño asunto con su nuera. A decir verdad. siéntese —le ofreció ella señalando un asiento enfrente del suyo—. milady. si la anciana no se hubiera entrometido le hubiera hecho una oferta a Millicent por ella.

Mi memoria… Platt notaba como el sudor empezaba a empaparle la nuca. En ese salón hacía demasiado calor. La condesa viuda asintió con la cabeza. —¿Y cuales son? —Se mencionaban en la carta. por favor. —Debe usted estar equivocado. mi nuera rechazó la oferta de Hyde ¿no es así? —Hay nuevas circunstancias que puede que modifiquen su respuesta. estimado señor? Él la miraba boquiabierto. Se inclinó hacia delante. Por favor. Mi cliente actúa en nombre de la justicia. —Veo que voy a tener que ser completamente sincero con usted. señor. por qué un hombre así desea tanto a esa anciana en concreto? —Por filantropía. El señor Hyde se ofrece a pagar todos los gastos en los que tuvo que incurrir a causa de esa tal Ohenewaa para… darle un trabajo. —¡Ah.—Soy una anciana. un hombre que debe tener centenares de esclavos. corrección Cari 193 . Mi nuera no posee a ningún ser humano. señor Platt? —¿Perdón? —¿Son ambos idiotas. pero es posible que su nuera esté dando refugio a una asesina. milady. milady. —Se trata de una esclava negra que lleva el pagano nombre de Ohenewaa. si le he entendido bien. No quería que se viera implicada pero no me deja otra elección. milady — contestó Platt. señor. Desde que compró a esa esclava. —¿Y que va a hacer con ellas? —Se las entregará a las… autoridades si se niegan a su petición. —Dígame los nombres. ¿Y quien ha conseguido esas pruebas? —Bueno… las autoridades. Mi cliente desea comprársela a lady Aytoun. incómodo. —Se lo ruego. Quiere que se haga justicia sin que su familia se vea afectada por otro escándalo. —Ya veo. recuérdemelo. pensativamente. —Permítame repetir la petición de mi cliente —dijo Platt con paciencia—. Traducción Rosanic. Tanto los nombres de los testigos como las pruebas los consiguieron los empleados del señor Hyde. se han descubierto ciertas pruebas que parecen señalar a Ohenewaa como la asesina del doctor Dombey. Lamento mucho decirle esto. estimado señor. —¿Y por que razón un adinerado plantador como Hyde. y me falla la memoria. y me ocuparé de que… —Me he expresado mal. un hombre que ha hecho su fortuna explotando a unos desgraciados seres humanos. —Es bueno eso de tener un “amigo” como Hyde —dijo Beatriz con aprobación— ¿Acaso su cliente es un completo cretino. Las razones que tiene son personales. por filantropía! Y.

Los testimonios de Boarham y de otros del mismo estilo no se mantendrían ni un minuto ante un tribunal. Confieso que no conozco muy bien los vericuetos de la Ley en lo que pudiera considerarse como una extorsión. Recordó lo que había dicho Hyde sobre que tenía otros planes… Se sentía más que aliviado de no saber de que se trataba. —… y el doctor Billings —añadió Ohenewaa. no tenemos intenciones de… —No me fío nada de ese “nosotros”. —El doctor Dombey murió de muerte natural. importante miembro de la Cámara de los Lores. —En cuanto a sus supuestas pruebas —continuó la condesa viuda— en vista de que no sabemos exactamente cuales son. Sir Richard estaba allí. el conde de Stanmore. milady —aseguró sir Richard. —Efectivamente. No vacilaría en vender a su propia madre si con eso obtuviera algún beneficio. aquí presente podrá confirmarle que eso es lo que está usted haciendo. aunque precipitada por la cantidad de alcohol que bebía.—¿Cree que mi nuera creería que Ohenewaa estaría más segura entre sus garras que en manos del sistema penal inglés? —Milady. Los médicos se ocuparon de él desde que llegamos a Londres. señor —intervino secamente sir Richard—. —También tenemos su testimonio. —De hecho le pedí a nuestro vecino. le vamos a decir lo que nosotros sabemos. —Haga lo que quiera. señor —le cortó secamente la anciana— Pero volviendo a sus acusaciones… Maitland ¿lo ha anotado todo? Platt se dio la vuelta rápidamente y vio que alguien había abierto la puerta que comunicaba con la habitación de al lado. Por ejemplo el doctor Gisborne… —Del cual obra en mi poder una declaración —intervino sir Richard—. Traducción Rosanic. sentado ante el escritorio y una mujer negra estaba a su lado. Pero me parece que sir Richard. Platt se puso de pie de un salto. ni la cantidad que ha pagado a esos “testigos”. corrección Cari 194 . La aludida miró a Platt desdeñosamente. ya era hora de que se librara de este asunto y que fuera su cliente quien se encargara. Hemos estado investigando sobre ese hombre y el tribunal le considerara como el testigo pagado que es en realidad. En ella indica claramente el motivo de la muerte de Dombey. Empiece usted Ohenewaa. al cual llamaron alguna vez para sangrar al doctor Dombey —se defendió Platt. Es terminante sobre el asunto. —Hablé con un médico llamado Boarham. Platt se pasó un dedo por el cuello de la camisa. La condesa viuda agitó una hoja de papel. que se reuniera con nosotros. Estaba claro que acababan de fracasar.

Que Hyde hiciera lo que quisiera. Platt sacudió la cabeza y se aclaró la garganta. corrección Cari 195 . estaba haciendo un magnífico trabajo. Walter. había sido mal informado por gente sin escrúpulos. Sabiendo el cariño que Walter sentía por la propiedad. Walter Truscott era el segundo hijo de William. No era de los que hacían falsos halagos y hablaba con franqueza. milady. Capitulo 27 Durante el viaje. y. Buenos días a todos. Retrocedió hacia la puerta rogando por que el enorme escocés no le estuviera esperando en el pasillo. —No la molestaré más.—Si quiere volver a sentarse. Lyon había hablado mucho de su primo. Cogió el abrigo que le entregaba el lacayo y salió llamando a su cochero. Su carácter tenía algo de la condesa viuda y de Lyon al mismo tiempo. Así podrá usted decirle lo que ha descubierto sobre Ohenewaa. — ¿Le molestaría que nos acercáramos a pie hasta el borde? Dejaron los caballos al cuidado del mozo que iba con ellos y Walter la condujo a través de un claro en la vegetación. Miró hacia abajo y se le revolvió el estómago al ver las Traducción Rosanic. que había fallecido años antes dejando la responsabilidad de criar a su hijo en manos de su hermana mayor. estamos esperando la llegada de lord Stanmore en cualquier momento. él no podía perder el tiempo. Al pasar chocó contra una criada que le miró con sorpresa y luego entrecerró los ojos al reconocerle. —No es necesario. el hermano pequeño de la condesa viuda. —Hay un estrecho sendero que bordea el acantilado. milady. ahora me doy cuenta. El comportamiento educado y el interés que Walter le demostró supusieron una gran sorpresa para Millicent que se sintió aliviada de encontrar un amigo en él. respetuoso y desde el primer momento quedó claro que quería que se sintiera a gusto. Hizo una rígida reverencia y se apresuró a salir. Sujetó una rama y Millicent pasó por debajo encontrándose de repente frente al vacío. Estoy hablando en nombre de un cliente que. pero para él ese asunto se había acabado. Lyon le encomendó la tarea de administrarla en cuanto heredó el título. que se había criado en Baronsford era como un hermano para Lyon. señor Platt —dijo la condesa viuda—. Era amable. Sin embargo. —A caballo no iremos mucho más lejos —anunció cuando llegaron a unos matorrales cerca de los acantilados. por lo que le había dicho a Millicent.

—Todavía no ha conocido usted al resto de la familia. Pero ya se había producido un distanciamiento entre ellos mucho antes. No había ninguna acusación en el tono de su voz. verdad? —No.rocas. pero no tenía derecho a sonsacar a Walter. A Millicent le daba igual saber quién tenía qué. pero hemos tenido un invierno especialmente húmedo. Millicent levantó la cabeza de golpe. Ni siquiera le había contado a Lyon porque ya no se hablaba con sus dos hermanas mayores. tiene tres años menos que Lyon. Allí fue donde encontraron a Emma. — ¿Cuánto hace que no se ven? —Desde que Emma murió. Millicent se podía imaginar el estado en el que habían encontrado los dos cuerpos que habían caído sobre esas rocas. —Si y no. algunas de las cuales sobresalían del agua y otras estaban justo al pié del precipicio. El río siempre tiene un cauce rápido. Perfore es el hermano mediano. — ¿Quién? Él se encogió de hombros sin contestar. — ¿No creerá que fue Lyon. No. Por otra parte tampoco ella había conservado el contacto con su familia. Millicent se frotó los brazos. — ¿La corriente es siempre tan fuerte? Walter la hizo retroceder un paso. — ¿Fue aquí donde cayeron? —No —contestó el escocés señalando un lugar un poco más abajo— A unos cien metros de aquí. corrección Cari 196 . Hay un caminito de piedra que lleva a una pequeña playa. el más pequeño. estaba helada. Traducción Rosanic. —Aytoun no habla mucho de ellos ¿verdad? —Solo le he oído mencionar el nombre de Perfore y fue hablando de Baronsford. —Claro. Millicent deseaba saber más. Aytoun debía estar intentando bajar a buscarla cuando resbaló. — ¿Quién les encontró? —Perfore. En cierto modo había terminado unos dos años antes con su desastrosa unión y se amoldaba a ella lo mejor que podía. las respuestas tenía que dárselas su marido. Empezaron a recorrer el acantilado. Creo que la empujaron. Ella levantó los ojos hacia su acompañante. por eso ahora es tan alto y abundante. Luego viene David. Lo que le preocupaba era que la familia estuviera tan distanciada. — ¿Qué cree usted que le sucedió a Emma? ¿Resbaló? —No.

estaban hechizados por ella. después de todo lo que tuvo que pasar. todos nosotros veníamos a nadar a este río. la verdad es que creo que la consideraba más como a una hermana pequeña y creía tener la obligación de guiarla. cada uno de ellos a su manera. sin decir nada. Se casó con Aytoun por el título. Volvió a ser él mismo hace poco. salvaje. —Pero ambos estaban aquí. en el verano. De los tres hermanos el único que yo diría que siempre estuvo enamorado de ella fue David. eran inseparables. La cuidó desde que empezó a andar. Yo también la vi. —Pero… Si Lyon se cayó ¿Por qué no ella? —Él estaba bajando para salvarla. pero no la de Emma. intrépida. de modo que desde pequeña pasaba aquí mucho tiempo. Se lo merece. No creo probable que resbalara a pesar del mal tiempo que hizo ese día. Perfore siempre tuvo alma de caballero. Por supuesto siempre supimos todos que sería Lyon el ganador… o el perdedor. —Los que estábamos más cerca de Emma por la edad. —Voy a contarle esto porque sé que nunca se lo va a preguntar a él. no por amor. Pero naturalmente sabía que nunca podría tenerla. Ahora estaba mirando hacia el horizonte. Pero ella era bastante obstinada y era imposible hacerlo. Traducción Rosanic. —Era hermosa. Todos querían cambiarla o protegerla. Y a pesar de la curiosidad que sentía nunca me hubiera atrevido ha preguntarle algo que hubiera podido retrasar su curación. Estoy seguro de que la caída de Lyon fue un accidente. Levantó la cara al viento antes de continuar. de modo que se lanza en su busca. corrección Cari 197 . Era el único de los tres hermanos que iba a heredar. —Emma creció en estas colinas. asimiló la sorprendente noticia. Emma decidió convertirse en condesa y en la señora de Baronsford desde que era pequeña. si alguien hubiera empujado a Emma ¿no le habría visto Lyon? Walter la miró con simpatía. —Supongo que no se lo contó todo ¿no? —Le costó mucho reponerse. no le quitaba la vista de encima. cuando crecieron se convirtió en su ideal de mujer. Cuando eran pequeños. Millicent contuvo sus preguntas y se concentró en cada una de las palabras de Truscott. Era una Douglas y sus padres y los de Lyon eran vecinos. Mira hacia abajo y ve unos ojos que le miran fijamente desde abajo. —Es usted una mujer buena y generosa. “Luego estaba Perfore. Creo que los tres Pennington. éramos David y yo. Él era su protector.Millicent. o al menos eso era lo que se creía. Conocía cada roca y cada falla del acantilado tan bien como conocía a los Pennington.

— ¿Quién sabe? A Emma le encantaba jugar con los hombres. corrección Cari 198 . Cuanto más mariposeaba ella. todos sin excepción. Como no sabía como hacerlo empezó a jugar al peligroso juego de los celos y pronto descubrió que él no se dejaba manipular tan fácilmente. y desde luego tampoco utilizando los mismos métodos que Emma. — ¿Y era cierto? Los rumores no siempre son ciertos pero se propagan rápidamente. pero solo aparentemente.Walter le dio una patada a una piedra que rebotó en las rocas antes de hundirse en las revueltas aguas del río. pedía su ayuda. y ella se doblegó a lo que se esperaba que hiciera. — ¿Sabe porque a Lyon le llamaban “Lord Escándalo” entre la alta sociedad? — ¿Por su explosivo temperamento? ¿Por sus duelos? —Los duelos fueron para proteger la reputación de su esposa. —Aytoun se esforzó por hacerla feliz mientras desempeñaba su papel de condesa. pero quería estar segura de que era importante para él. Era consciente de la atracción que sentían por ella David y Perfore. si tenía algún problema. No en lo referente a dominar a su marido. es decir. era dominar a Aytoun. Para salvar lo que pudo de su honor. Si tenía alguna queja se desahogaba con sus cuñados. Todos los hombres contra los que se enfrentó. se sospechaba que habían tenido relaciones íntimas con Emma. de modo que les utilizó en cuanto se casó para irritar a Aytoun. ya no era suficiente. Millicent se volvió a mirar el castillo que. convertirse en la señora de Baronsford. Millicent recordó la conversación que había mantenido con su marido la noche anterior. Lo que antes de su matrimonio le pareció lo más grandioso. De un modo algo perverso también era eso lo que ella esperaba de ese matrimonio. más distante se mostraba él. No había nada de cariño entre ellos. En cualquier caso. —Uno de los defectos imperdonables de Emma era enfrentar a los miembros de la familia entre sí. Y — añadió frunciendo el ceño— era tan ambiciosa como rebelde. lo que más deseaba. —Pero sobre todo. era espectacular. Que era la única mujer a la que él deseaba. Nunca se sabía si estaba diciendo la verdad o si mentía solo para obtener una reacción. Y. Miró a Millicent. — ¿Es que estaban ciegos? —Preguntó Millicent enfadada— ¿Acaso no veían su juego? Traducción Rosanic. le gustaba ser el centro del universo. la culpa siempre era de Lyon. incluso a esa distancia. por supuesto. Se convirtió rápidamente en un lastre del cual Lyon era responsable.

mientras la mayoría de los invitados habían salido a cazar. No sé cual fue el motivo ni quien de los dos la empezó. en esa época sus disputas eran algo habitual. En resumen. Fue Emma quien lo planeó. lo cual era extraño porque no estaba en los mejores términos con su suegra. Salió apresuradamente de la cocina para dirigirse hacia el seto. Y les encontró a los dos ahí abajo. — ¿Qué sucedió el día del accidente? —Habían invitado a todo el mundo para celebrar el cumpleaños de la condesa viuda. Traducción Rosanic. Emma se fue corriendo mientras Perfore y Aytoun se quedaban en el jardín mirándose el uno al otro como dos perros rabiosos. corrección Cari 199 . acudieron todos. Había reconocido de inmediato al hombre que salía del salón de la condesa viuda. le había preguntado a la señora Page el nombre del visitante.—Emma formaba parte de la familia desde hacía tanto tiempo que no se les ocurría dudar de su sinceridad. Para estar segura de que no se equivocaba. Emma y Aytoun tuvieron una pelea. —Jonah me ha dicho que el albañil ha terminado la primera parte del dique —anunció Amina— ¿Te pasa algo Violet? —Nada. La otra había contestado que se trataba de un tal Platt. No sé lo que se dijeron ni porque Aytoun salió de repente en persecución de su mujer. — ¿Esta usted seguro de que la empujó alguien? —Completamente. Era el mismo hombre con el que había chocado cuando fue a encontrarse con Ned en su habitación. El caso es que al cabo de unos segundos también Perfore salió corriendo en dirección al río. Lo único que pudo hacer es mantenerse callada y permitir que su hijo se las arreglara solo. gracias —respondió ella apretándose el chal que llevaba sobre los hombros. que era el abogado del señor Hyde. Millicent se estremeció. — ¿Pero porque? —Porque había mucha gente que había acabado odiándola. y la enfurecía que conociera a Ned. Truscott se detuvo en seco y miró hacia el fondo del precipicio donde había una pequeña playa. Violet sabía que Hyde era el canalla que había intentado arruinar a su señora antes de que ésta se casara con el conde. incluso la familia de Emma. — ¿Y la condesa viuda? ¿Es que no se daba cuenta? —Para cuando lo hizo Emma ya se había casado con Aytoun. Pero en esa ocasión. —La mañana de la fiesta.

Y deseaba con toda su alma que fuera para siempre. su abogado.El ama de llaves había añadido que Platt se había encontrado con la horma de su zapato y que ya no había motivos para preocuparse. ¿Cómo decírselo sin explicar también que estaba ella haciendo allí? Ned era un traidor. Ned. Todavía estaban en peligro. Violet estaba demasiado avergonzada para confesarle a la señora Page que había visto a ese hombre con anterioridad. Me gustaría estar aquí cuando recibas el correctivo que te mereces. pequeña? ¿Tantas ganas tenías de verme? Ella se soltó de un tirón. En una curva del camino se dio de bruces con el demonio en persona. —¿De verdad deseas que todo el mundo sepa lo nuestro? ¿Qué todos se enteren de que te has acostado con un hombre casado? —Ya se lo he dicho —replicó ella soltándose de nuevo— Y mientras estamos hablando. Traducción Rosanic. Quédate y espérales. cuando Jonah entró en su casa quejándose de que el albañil había desaparecido sin terminar el trabajo. Te he descubierto. Pero dime ¿Qué quieres decir con eso? —Todo el mundo lo sabe —mintió ella— Todos saben que te paga Jasper Hyde y que estás aquí para espiar a lady Aytoun y a Melbury Hall. El único consuelo que le quedaba es que no recordaba haber dicho nada que pusiera en peligro a su señora. el cual la retuvo por el brazo. Esa noche. corrección Cari 200 . entrando en tu habitación? Ned entrecerró los ojos y la sujetó con fuerza por el brazo. —Cree lo que quieras. parecía evidente que estaban planeando algo sucio. — ¿No? ¿Entonces porque vi al señor Platt. —Viniendo de una puta. encontrándose en secreto con Ned. —Se acabó. metiendo las narices en todas partes. —¡Mentirosa! Ella se alejó. el señor Gibbs ha mandado a los criados a buscarte. Con Ned Cranch en Melbury Hall. Una vez que llegó a la orilla del bosque. se levantó la falda y echó a correr. negándose a dejarse intimidad. — ¿Qué sucede. esto es el colmo. a Violet le dio la sensación de que respiraba mejor. —No conozco a ningún Jasper. conozco tu verdadero rostro. Ned. Bastaría con que gritara para que todos vinieran corriendo. Ahora que era capaz de pensar con claridad recordaba todas las preguntas que le había hecho Ned sobre Melbury Hall. Ned Cranch se había ido sin despedirse.

No debería haberse entretenido tanto con ellos. Lyon observaba al ama de llaves. pues hubiera sido mejor que la trajera de vuelta a casa. Los lacayos estaban a punto de volver a mover el sillón pero la mujer no dejó de hablar. Y luego bordeó el río. —Si. allá donde permite usted que se queden los gitanos en verano. pero cuando llegó usted ya se había ido a algún sitio. En cuanto dejaron el sillón en el vestíbulo de entrada. milord —le contestó la señora MacAlister—. —Creo que no se lo dirá —declaró el ama de llaves con una mirada casi de reproche— pero hoy se ha excedido más de lo necesario. preguntó por Millicent. —¿Le sucede algo? —preguntó intentando disimular su preocupación en tanto los lacayos le quitaban el sombrero. —Todavía no se ha ido a acostar. corrección Cari 201 .Capitulo 28 Las visitas que hicieron a las propiedades vecinas les retrasaron de modo que Lyon volvió tarde. si quiere saber mi opinión —continuó el ama de llaves visiblemente molesta—. —Bueno. cuando Walter fue a buscarme a casa de lord Dumfries me dijo que ella había decidido quedarse en el pueblo. Cuando volvió estaba muy preocupada por la situación de los aldeanos. los guantes y la capa. sorprendido por su interés por Millicent. Traducción Rosanic. Apenas había terminado de desayunar se fue con el señor Truscott con la esperanza de encontrarse con usted en el pueblo. Le está esperando en la biblioteca.

Apenas se enteraron de que la puerta se cerraba. se sentó al lado de Lyon y le rodeó el cuello con los brazos. Es concienzuda. Hace un momento. Las horas que habían estado separados le habían parecido larguísimas y. necesitaba algo de tiempo para acostumbrarme a todo. eficaz y. ¿Qué le parecería si alojara en ellas a algunos invitados? —¿Invitados? Lyon se calló por un segundo antes de estallar en una alegre carcajada. nunca le volvería la espalda a la gente necesitada. en cuanto vio que su marido entraba en la estancia. —¿De verdad? —Si. también es amable. Y volvió a dejarlo en el estante. corrección Cari 202 . Con Emma no demostraba tener demasiada paciencia y Traducción Rosanic. —Yo también te he echado de menos. —Mi falta de modales ha debido decepcionar a la señora MacAlister. —Y eso es lo que hiciste. lo apretó contra su pecho. y más. —¿Decepcionarla? Se deshace en elogios contigo. —Lamento no haber estado en el pueblo esta mañana cuando tú llegaste. Ella sacudió la cabeza. La besó con tal ternura que ella se derritió literalmente. asombrada una vez más de su recuperación. se lo metió debajo del brazo. La nueva señora dice que. —Juro que eres la primera señora de Baronsford que ha descubierto esa cualidad en ella. aunque fuera la mismísima reina en persona. Le cogió el rostro con la mano derecha y ella frotó la cara contra la palma. —Lady Aytoun me preguntó cuantas habitaciones había en Baronsford. Campbell tosió para atraer la atención de Lyon. Nunca odié más este sillón que hoy. si he entendido bien lo que me han dicho. milord. pero Millicent. incapaz de aguantar más. —Así está mejor. —Me imagino lo que respondió. milord —replicó la señora MacAlister con un asomo de orgullo en la voz—. Depositó el libro en el estante. Los lacayos todavía estaban presentes. intenté decirle que como señora de Baronsford no debía ocuparse por si misma de las necesidades de los vagabundos. se dio cuenta de que él estaba tan complacido como ella de volver a verla. en el vestíbulo me ha dicho más cosas que durante todo un año.—Milord. Estoy segura de que nos llevaremos bien. Millicent estaba intentando parecer despreocupada mientras los criados sentaban a Lyon en el sofá. Él la apretó contra sí y luego la apartó un poco para dirigirle una sonrisa. —Me alegro. —No importa. a pesar de su modo de ser un poco brusco. —No creo que pueda hacerlo. lo volvió a coger.

Les vamos a llenar el estómago y al mismo tiempo intentaremos impedir que echen a sus granjeros. —¿Para poder comparar tu castillo con sus mansiones? —le provocó ella. Y —añadió señalando el sillón— la mayoría de ellos querrán aprovechar la ocasión para mirarme desde arriba. —¿Es algo complicado? —Mucho —suspiró él—. Traducción Rosanic. —Muy complicado. Él se rió abrazándola con fuerza. —¿Y te he dicho ya que sería pronto? Ella agachó la cabeza imaginándose a si misma en medio de un salón lleno de gente elegante en el cual nadie notaría su presencia. Tenemos que dar una fiesta en cuanto sea posible. y así sucesivamente. supongo que tu madre estaba contenta con su trabajo. —¿Cuántas personas serán? —Unas cien. Millicent se desplomó contra el respaldo del asiento. Tenemos que traerles aquí e intentar convencerles a todos a la vez. el barón Truc solo quería oír hablar de ti. —En vista de que sigue aquí. —Mejor todavía. corrección Cari 203 . —¡Que se vayan al cuerno! Me las ingeniaré para que te instalen en un pedestal a tres metros de altura. —¿Por qué? —Se mueren de ganas por conocer a la nueva condesa de Baronsford. Quiero invitar a los vecinos. pero es difícil convencerles uno a uno. —Si —contestó ella sonriendo. Intentaremos que algunos den trabajo a algunas familias. Sir Machin está en Londres. —¿Quiere eso decir que aceptas organizarlo todo? —Por supuesto. Hay que hacer lo que sea para ayudar a esos desventurados. quizá algo más. —Ese es el motivo de la fiesta que quiero celebrar.Emma la habría despedido cien veces si yo no la hubiera convencido de no hacerlo. Pero como a ti te gusta la señora MacAlister creo que no vas a tener inconveniente en lo que te voy a pedir. en efecto. ambas tienen un carácter tan parecido que apenas se soportaban. La besó y ella sintió todo su deseo y su amor. —Seguro. —Parece ser que le preguntaste a Campbell cuantas habitaciones tenía el castillo. De eso es de lo que me he estado ocupando al ir a visitarles. En cuanto a mi madre. —¿Crees que podrán venir a pesar de sus ocupaciones? —Apostaría a que vendrán todos.

Los brazos de Lyon se cerraron a su alrededor y ella apoyó la cabeza por debajo de su barbilla. desesperadas… Entonces pensé que se nos ofrecía una segunda oportunidad para encontrar la felicidad y deseo de todo corazón que lo logremos. —Querrás decir. establecí una especie de vínculo con los trabajadores negros que Wentworth tenía como esclavos. Cogió aire. Solo quiero la verdad. al igual que su tierra. Millicent recordó las palabras de Truscott: Emma amaba más a Baronsford que a su marido. Se imaginó lo mucho que este debió sufrir. —Truscott te habló de Emma. Hay tantas cosas que no sabemos el uno del otro… Después de salir del pueblo. Ya has conseguido que todos te respeten. —Permanecí casada con él cinco largos años y todavía me pregunto como es posible que sobreviviera. pero quiero decirte que ya has causado una fuerte sensación. —Le pedí a Walter que me llevara al acantilado. que también era mi tutor. donde murió. La gente se da cuenta de que te preocupa su bienestar. sus perros. un ser humano con todas sus virtudes y defectos. sin embargo continuó: —Durante esos años cuando yo estaba en Melbury Hall en vez de en Londres intentando esconderme de él. Ella dibujó el contorno de sus labios con el dedo. estaba asustado ante la idea de que me convirtiera en una solterona y tuviera que mantenerme el resto de su vida. familias enteras. igual que al señor Traducción Rosanic. Para mi marido yo solo era una posesión más. sus esclavos. Quería ver el lugar donde te caíste y perdiste a Emma. como el resto de nosotros… Y al mismo tiempo supe que era importante que te hablara de mí… Él no la soltaba y eso le proporcionó la fuerza para continuar. —También comprendí —prosiguió ella— que Emma no era la criatura sobrenatural que mi mente había creado. Su voz se hizo repentinamente dura.—Ya sé que es solo el segundo día que estás en Baronsford. corrección Cari 204 . temblorosamente. —No quiero que haya secretos entre nosotros. Tuve también la suerte de conocer al reverendo Trimble y a su esposa. Creía tener sobre todo ello derecho de vida y de muerte. —A la edad de veintitrés años me lanzaron a los brazos de Wentworth. No quiero que haya malentendidos. ni suposiciones. Después de saber algo más sobre ella. Lyon. Tenía que irme de su casa y no le importaba ni con quien ni su mala reputación. Notó que Lyon se tensaba de ira. paseando por el río. me di cuenta de que solo era una mujer de carne y hueso. Mi tío. sus caballos y su ganado. a falta de algo mejor. me crucé con gente a la que habían echado de sus casas. —Y de su relación con tus hermanos.

—Aunque no tenía nada que temer de mi amistad con Cunningham.Cunningham. Incluso planeamos mi huida a Filadelfia o a cualquier otro lugar de las colonias. Él quiso cogerla entre sus brazos. Envié a Jonah al pueblo para que le pidiera a Cunningham que viniera a buscar a Violet. Habíamos escondido a Violet en el bosque para protegerla de la lujuria de Wentworth. —La primera esposa de Wentworth poseía plantaciones en Jamaica. Al mismo tiempo presentí que carecía por completo de valor para Wentworth. También perdí un hijo. Wentworth. En resumen. —Estas temblando… —Era el mes de junio. —Ahora llegamos al verano de hace dos años. Me encontré por casualidad con una vieja amiga del colegio de Knebworth. Pero no lo éramos. Prefería creer que éramos amantes. antes de que pudiéramos poner en marcha el plan. —Millicent… —Luego seguiré hablándote de él. Y eso hizo. pero justo antes de que decidiera regresar a Inglaterra. tengo que contártelo todo. Se negaba a entender que era solo la compasión lo que le empujaba a visitarme. Había vivido durante diez años en América. Wentworth no podía soportarlo. Esas buenas personas. me quedé embarazada. con la ayuda de lord Stanmore. Fue así como hizo una pequeña fortuna. aunque sospecho que al final Cunningham confundió la piedad con el amor. en uno de sus momentos de borrachera. Ya lo había hecho. Pero un día. Millicent recordaba sus encuentros secretos en el bosque o en la iglesia del pueblo. Apoyó la mano en el puño crispado de Lyon. No iba a tardar mucho en asesinarme. Después de perder al niño me hundí en la desesperación durante varios meses. pero antes deja que te cuente otra cosa. Wentworth estaba convencido de que como amo y señor. el maestro del pueblo. intentaban mejorar la situación de los esclavos. Él siempre repetía que tenía el derecho de “tocar y castigar como le diera la gana”. Wentworth se enfureció porque lord Stanmore había acogido bajo su protección a un niño esclavo que había sido cruelmente golpeado por el capataz. Y no se privaba de hacerlo. hasta el punto de que una vez tuve que guardar cama durante varias semanas. Se incorporó con un sollozo. podía utilizarme cuando quisiera. me dijo que ya no la necesitaba. corrección Cari 205 . La furia de Lyon era palpable. —Ella me ayudó a comprender que tenía que encontrar el modo de poner fin a ese matrimonio. —Déjame terminar. Luego todo se vino abajo. o correría la misma suerte que la primera mujer de Wentworth. ella murió… misteriosamente. pero ella sacudió la cabeza. Pero Traducción Rosanic. Rebecca.

Quiso matar a todas las personas a las que yo quería y luego matarme a mi. —No lo sé exactamente. Una de las Traducción Rosanic. Y creo que Violet se enteró por una de las mujeres que estaban escondidas en los alrededores. Stanmore llegó justo a tiempo para salvar a Moisés. —Stanmore me cayó bien en cuanto le conocí. No sé que fue lo que le dijo al juez. Ohenewaa no ha salido de su habitación y. La casa estaba en silencio y las puertas bien cerradas. Mary Page entró en la estancia. No ha dejado de trabajar en todo el día. señora Page. Para que no le condenaran por haber matado a un blanco. Moisés estaba haciendo su ronda y sin embargo el escocés no podía librarse de un mal presentimiento. —Después de asesinar a Cunningham. Nadie lo sabe —añadió mirando a su marido a los ojos—. —Parece usted tan inquieto como yo. —¿Quién más lo sabe? —preguntó Lyon preocupado. Wentworth mató a Cunningham. Nadie dirá nada jamás. estaba cantando sus himnos africanos. contemplaba las llamas que se iban consumiendo. —Tan solo los pocos negros que estaban ese día en los bosques. dijeron que era yo quien huía con el profesor. cada vez que he pasado por delante de su puerta.Wentworth y su capataz. Mary. Ella apagó una vela que se estaba agotando y dejó una pila de platos en la mesa antes de reunirse con él. —¿Y fue Stanmore quien mató a Wentworth? Esa era la versión oficial. Todos los criados tienen la misma sensación. he perdido la cuenta de las veces que la he visto mirar por la ventana. Las sombras bailaban en las paredes del salón de los criados. dulce como un ángel protegiendo su rincón del paraíso. y para que yo no me viera envuelta en el escándalo que iba a producirse. Notaba que se sentía atraída por él y era la primera vez en su vida que Gibbs compartía tal sentimiento. sentado frente a la chimenea. pero Millicent quería llegar hasta el final con la confesión. Esa mañana. pero nunca se nos molestó por ese asunto. Y no soy la única. señor Gibbs. —Venga a sentarse a mi lado. Lyon le acariciaba suavemente la espalda. Él cogió su mano y entrelazó sus dedos con los de ella. Wentworth se volvió completamente loco. Violet no ha cenado nada. —Dime que es lo que te preocupa. corrección Cari 206 . pero fue Moisés quien mató a Wentworth. ¿Qué pasó con el capataz? —Estaba a punto de matar a Moisés cuando le atravesó la espada de Stanmore. Decidió empezar por Jonah. y Gibbs. un animal llamado Mickelby. pero no me encuentro a gusto. se echó toda la culpa.

—Eso me parece bastante improbable. Ahora no consigues quedarte dormido. Permanecieron así. me alegro de que hayas ido. La posibilidad de que Lyon fuera el responsable de la muerte de Emma era algo que podía explicar la depresión en la que había caído después. pero te aseguro que me siento mejor contigo a mi lado. Mary. —No es eso lo que me impide dormir. Lo que me extraña es que no haya venido a buscar el dinero que se le debía. —¿Lo ves Gibbs? —Preguntó el ama de llaves muy seria— Todo el mundo se comporta de forma extraña. —Lo que me mantiene despierto es que debería contártelo todo… Debería decirte lo que sucedió ese día. —¿Quieres contármelo? Él tomó su mano con la mirada fija en el techo. hace diez años que no me separaba de Su Señoría. a pesar de los fantasmas. Mary. Le acarició suavemente la mejilla. Lo siento. en silencio. mirando el fuego. Estaba pensando en lo que Truscott te contó sobre Emma. Y me siento aliviado que sepas tanto de ella. corrección Cari 207 . —¿De verdad crees que se trata de eso? ¿Crees que nos estamos preocupando por nada? Él le dio un beso en la frente. —No lo sé. —A lo mejor es solo por la ausencia de lord y lady Aytoun. Él volvió la cabeza hacia ella. Las brasas encendidas apenas iluminaban la habitación y. Seguro que volverá pero eso no explica porque se fue sin avisar. —No debería haberle pedido que me llevara al acantilado.criadas cree haber visto a Ned Cranch vagando por los bosques con un hacha en la mano. Por lo que me has dicho. Hubiera sido mejor que esperara a que tú… —No. confiaba plenamente en ese hombre. Traducción Rosanic. —No quería aburrirte con la historia de mi vida —dijo Millicent poco después—. Hasta entonces Millicent no se había dado cuenta de lo complejos que eran sus sentimientos. Sin embargo nunca quiso creerlo. El albañil se fue y también abandonó su habitación en la posada. Él le acarició la palma de la mano con la yema del dedo. a tu señora no le gusta demasiado alejarse mucho tiempo de aquí. —Yo también Angus —contestó ella en voz baja apretándose más contra él. En cuanto a mi. —¿Qué mosca crees que le picó? —Puede que se enterara que su mujer había dado a luz.

Había sido milagroso que Lyon sobreviviera a esa época. —El día que murió. si no a Baronsford. —¿De que se trataba? Lyon la miró sombriamente. David y yo nos fuimos alejando cada vez más. en Bath o en Bristol. Millicent se quedó paralizada. Perfore. pero bien podía haber sido un siglo. no me había dado cuenta.—Nos habíamos peleado. Cuando ella estaba en Londres. Cuando Emma dejó de atender a razones también lo hice yo. En lugar de eso otros mas imbéciles que yo fueron quienes perdieron la vida. Nuestro matrimonio fue un error desde el principio. pensaba que nuestro matrimonio sería soportable con la condición de que Emma no nos deshonrara a ambos públicamente… Por su culpa mis hermanos llegaron a odiarme. —Cosa que hacías. La vi crecer. —La arrogancia lleva a cometer muchos errores. —Walter me dijo que la casa estaba llena de gente para celebrar el cumpleaños de tu madre. pero eso no era más que una excusa para tenernos a todos a su alrededor. Emma tenía que decir algo y necesitaba público. Nos separaban diez años. No nos entendíamos. vi su vitalidad. corrección Cari 208 . No era a mi a quien quería. Ponía en entredicho mi honor y mi virilidad y esperaba mi reacción. Y yo. Creí que me quería. Pasamos la mayor parte de nuestro matrimonio separados. Pero eso no era suficiente para ella de modo que empezó a hablar de aventuras. Se rió sin alegría. Fue lo más escandaloso que se le ocurrió. cegado por mi orgullo. —Todo lo que Truscott te contó es cierto. ni siquiera hablábamos el mismo idioma. el día del accidente. pero no sabía que decir. —¡Era un estúpido! Creo que esperaba que en uno de esos duelos encontrara la muerte. Millicent apoyó los labios en su corazón. Y era culpa mía. no comprendíamos lo que el otro necesitaba. Siempre supe lo que ella deseaba. Y. con los testigos suficientes como para que la noticia se propagara a la velocidad del rayo. las familias de ambos estaban aquí y esperábamos a doscientos invitados para el baile que se daba en honor a la condesa viuda. —¿Qué hiciste tú? Traducción Rosanic. tenía que haber sospechado que estaba planeando algo. estúpido de mí. vi como explotaba su belleza. Nos peleábamos continuamente. A Millicent le hubiera gustado consolarle. Cuando ella venía aquí con amigos. yo me iba a las Highlands. —Quería el divorcio. yo me quedaba en Baronsford. —Si.

solo pensaba: no puede estar muerta. Pero sé que el niño no era mío. Puede que se marcharan porque se sentían algo responsable del fracaso de vuestro matrimonio. quería alcanzarla. —¿Su estado? —Perfore me anunció que estaba embarazada. y creen todavía. Lyon la miró a los ojos antes de apretarla nuevamente contra su pecho. Creyeron. Traducción Rosanic. —Tú corriste detrás de ella. Luego huyó. Me dije a mi mismo que era otra de sus tretas. —Lo siento Lyon. Empezó a sermonearme por el modo en que la trataba e insinuó que no la merecía. —Gracias por confiar en mí. —¿Fue él quien te convenció de que la siguieras? —No exactamente. Cuando llegué estaba ahí. corrección Cari 209 . —Corrí tras ella. O quizá necesitaban asimilar su tristeza. En esta ocasión fue Millicent la que se enfureció. Siento todo lo que tuviste que soportar. Me preguntó como podía tratarla así en su estado. —Mientras resbalaba por el acantilado. Lo único que habían hecho era envenenar vuestras relaciones. y no lo hice precisamente con tranquilidad… Nos peleamos. Estaba furioso porque había visto a Emma dirigirse hacia los acantilados. Que nunca iba a ser capaz de hacerlo y que no quería morder el anzuelo. lo que mas me dolió fue darme cuenta de que mis hermanos se habían ido. —Cuando me desperté. Iba a decirlo en público y yo tendría que aguantar el escándalo que con toda seguridad se produciría. Entonces bajé al jardín y me tropecé con Perfore. Pero antes de que pudiera llegar oí un alarido. que fui yo quien la empujó. Se masajeó las sienes. me dijo que no iba a ceder. Ella le había dicho que íbamos a anunciarlo esa misma noche. no buscaba ninguna explicación. —No lo hice de inmediato. Millicent besó la lágrima que se formó en la esquina de uno de sus párpados. —¿Llegaste a saber si Emma estaba realmente embarazada? —Me lo confirmaron más tarde —asintió él—.—Le contesté que no. que estaba jugando conmigo otra vez. caída encima de las rocas. —No puedes saber lo que piensan —murmuró Millicent para consolarle—. Se le rompió la voz y cerró los ojos.

—¿La porcelana? —Magnífica. con sus hornos nuevos. —¡Absolutamente nada! —le aseguró Millicent mientras una criada quitaba las paneras llenas y las sustituía por otras vacías. Millicent cogió otra hogaza de pan de uno de los hornos y la envolvió en un paño limpio antes de dejarla en la panera. Seguro que hay algo que no es de su agrado. Y en ese momento. Traducción Rosanic. —Me encanta su elección. ofrecía un gran contraste con los tres hogares abiertos provistos de espetones. —Notable. ovejas y bueyes del mismo modo que se había estado haciendo durante siglos. La parte donde se hacían los dulces. corrección Cari 210 . Bajo los arcos de piedra se asaban cerdos. —¿La elección de los platos para la cena? —insistió el ama de llaves. sus mesas de trabajo de madera y las rejillas cerradas donde se leudaban las masas. un apetitoso olor a porridge salía de los calderos colgados encima. —¿Los postres? —Excepcionales. señora MacAlister. —Seguramente no sea perfecta pero sin duda es una fiesta grandiosa.Capitulo 29 En las cocinas de Baronsford se mezclaban lo moderno con lo antiguo.

Confío en usted por completo y admiro su eficacia y su preocupación por los detalles. —Lo sé —replicó la señora MacAlister casi traviesa— Su Señoría me dio órdenes al respecto. Y bien. Hace muchos años que no veíamos a la señora de la casa en las cocinas. milady? —Muy bien. le apuntó con una pistola para demostrarle su enfado. Usted gana. Cuando. milady. así usted puede ir a entretenerse un poco con la modista.—¿Los pasteles con frambuesas frescas? Millicent la miró. —Pero… —“Confío en usted por completo” —la imitó el ama de llaves poniendo el acento ingles de Millicent— “Es usted una joya. —Me fue imposible llegar antes con toda la información que quería. —Eso no estaba en el menú que me ha presentado esta mañana ¿Dónde ha encontrado frambuesas en pleno mes de marzo? —Solo lo he dicho para asegurarme de que me estaba escuchando. Pero se sentirá satisfecho de saber que he hecho mi trabajo. Jasper Hyde iba de un lado a otro de la habitación que había alquilado en la posada de Saint Albans. Cada vez estaba más impaciente. —Dije que no la necesitaba. Es usted una joya. corrección Cari 211 . Antes de que Millicent pudiera responder al cumplido la mujer ya se había vuelto y estaba envolviendo una hogaza de pan. señora MacAlister. Me dijo que tenía que ocuparme de su guardarropa y eso es lo que he hecho. entró Ned Cranch acompañado de Harry. La alegre carcajada de Millicent arrancó una especie de sonrisa al ama de llaves. milady. cogerla y regresar tranquilamente. —No podemos simplemente ir a Melbury Hall. —Es usted demasiado buena. ¿lo dijo en serio o no. —No entiendo porque no quiere creerme cuando le digo que estoy encantada con su manera de hacer las cosas. verrré a la modista — contestó Millicent parodiando el acento escocés del ama de llaves. Traducción Rosanic. El albañil no parecía nada asustado por la amenaza. señora MacAllister”. milady. —Podemos encargarnos de preparar las cestas con comida para los vagabundos. señor Hyde —se defendió Ned—. señora MacAlisterrr. con media hora de retraso. —¡Habla! —Ladró Hyde— O te agujereo la piel. Llegó ayer de Edimburgo.

Estos han probado la libertad y se protegen entre ellos a cualquier precio. —¿Qué hará una vez dentro? El albañil estaba muy seguro de si mismo. señor Cranch. He estado vigilando la casa y he comprobado que la negra ya no sale al bosque. —Entonces ¿Qué propone usted que hagamos? —Una distracción. —Se lo diré. Nos encontraremos todos en la taberna cerca de la fábrica de ladrillos donde estoy escondido. —Unos pocos esclavos no pueden hacer nada frente a los delincuentes que hemos contratado. corrección Cari 212 . así es. señor Hyde. —Me había dicho que sus amiguitas vivían en la casa. me deslizaré hasta los establos y les prenderé fuego. a menos que quiera escañar las colinas de Chiltern. —Puede que si y puede que no. Será entonces cuando sus hombres entren en acción. De hecho tengo dos. Nos encontramos en la taberna y les explico a sus hombres la distribución de la casa. Con el desorden que se producirá no quedará nadie en el interior de la casa. Estoy seguro de que se huelen algo y quieren protegerla. Esos esclavos liberados no se parecen a los que hacía usted trabajar en sus campos. Pero en esa casa las criadas son extrañas. Cogemos a Ohenewaa y nos largamos. Y hay algo más: el camino que sale de Melbury Hall pasa al lado de Solgrave y atraviesa el pueblo de Knebworth. —Y así era… bueno. Luego nos separamos y nos volvemos a encontrar en el bosque. Forzosamente tendrá que acudir la gente de Solgrave y del pueblo para ayudar. Traducción Rosanic. Mientras hablaré con mi amiguita de Knebworth y ella encontrará el modo de que yo pueda entrar por la noche en Melbury Hall en cuanto esté usted preparado. Hyde miró pensativamente por la ventana. Incluso cuando pasea por el jardín esta rodeada de un puñado de negros. Demasiado leales a su señora como para fiarse de ellas. cerca de las casas en ruinas que hay en la parte de atrás de Melbury. ¿Qué le parece? —Concluyó con una sonrisa triunfante. Nos cogeran en una emboscada. mandaran a alguien atravesando el bosque para avisar al conde o al pueblo. —Debería usted ir a buscar a sus hombres y traerlos aquí. pero tenemos que modificar los planes.—¿Estabas dispuesto a hacerlo tú solo y ahora dices que no lo conseguirían media docena de hombres? —Si. La excusa era plausible. señor. El insolente albañil tuvo la cara dura de sentarse sin pedir permiso. Una vez allí. A la más mínima señal de alarma. Hyde empezó a enfurecerse. La situación ha cambiado desde que el conde y su esposa se fueron a Escocia.

—No es gran cosa. Mírela. Cuando la pequeña cogió el queso. Incendie la casa. La pobre pequeña está aterrorizada. nunca lo ha mencionado. Millicent se incorporó de mala gana. y no me hará más caso que a usted. pero comparto la carreta con ella desde que la encontré en el camino de Glasgow. ni mía ni de nadie de los alrededores. La niña seguía con la mirada al lacayo que llevaba la última cesta. queso y carne seca. una pequeña mano rozó la de Millicent. pero deberías comer algo de pan. —Me gustaría llevarla a Baronsford. Traducción Rosanic. ¿Quiere preguntarle si quiere venir conmigo? —Entiende todo lo que se le dice. Millicent se dio cuenta de su vientre. Al menos allí tendrá a su hijo en una cama y tendrá un fuego con el que calentarse. —¿Es familia suya? —No. No sé si es un elfo o si la han echado de casa por culpa del niño que lleva en el vientre. —No va a salir —intervino una anciana. milady. Millicent se la quitó de las manos. No. Millicent se fijó en ella cuando entregaba una cesta de comida a una familia formada por cinco personas que estaba apelotonada alrededor de un mísero fuego. milady. Estoy casi segura de que no ha dejado a ningún marido a la espalda. no necesito una habitación seca durante un día. Lo único que sabe decir es que se llama Jo. —¿Se sentiría más segura si viene también usted? La anciana negó con la cabeza. una pequeña envuelta en una manta con la cara de un ángel. Tengo que estar aquí cuando baje el nivel de agua del río. señor Cranch.—Olvídese de los establos. Se abrigó más con el chal y volvió a acercarse al fuego. Jo se había metido más entre las ruedas y se había tapado la cabeza con la manta. Un delgado brazo salió de debajo de la manta. —¿Sabe usted si tiene familia? —Estoy segura de que no tiene a nadie. verdad? La niña escondió la comida debajo del plaid. —No puedo moverme de aquí. —¿Por qué no vienes a la casa conmigo? —Le ofreció suavemente Millicent— Este no es lugar para tener un hijo. Estaba hecha una bola debajo de una carreta para protegerse de la lluvia. En cualquier caso. —¿Te queda poco para dar a luz. La chica pareció aterrada y se metió más debajo del carro. se agachó en el barro y le entregó la cesta a la niña. corrección Cari 213 .

Cuando cogió la mano que le tendía Lyon para subir al carruaje. Jo. Lyon le besó el pelo. Han sobrevivido a muchas guerras. estaba segura de estar también embarazada. —No puedes derrumbarte cada vez que vienes aquí. Han sido separados de sus familias y de su tierra. Y no hay nada esperándoles al final del camino. estuvo segura de que nunca había amado a nadie como a ese hombre. Traducción Rosanic. como bien dices. Lyon! Esa gente ya no tiene nada. pero la emoción le impedía respirar. Volvió a mirar a la futura madre. y la diferencia entre su situación y la de esa desventurada era abrumadora. —Esta no es la hermosa Escocia de la que te habían hablado ¿verdad mi amor? —¡Es tan terrible. El lacayo le tocó el brazo. querida. que tenía pocas esperanzas de un futuro para ella y para su hijo. Y a pesar de todo siguen conservando su orgullo. Y ahora están siendo expulsados de sus casas por los mismos que se enriquecieron con su trabajo. con un marido y un hogar. Millicent. Subió la lodosa pendiente para reunirse con él. sobrevivirán. —Hay algo más —murmuró él. corrección Cari 214 . Le secó dulcemente las lágrimas. Él la apretó contra su cuerpo y la puerta se cerró. milady? —Le agradecería que llevara estas cestas vacías a las cocinas para que las llenen y vuelvan a traerla aquí junto con unas mantas. se apresuró a ayudarla para que no resbalara. Con un poco de ayuda por parte de gente compasiva. —Es un pueblo fuerte. —¿Puedo ayudarla. Cuando Lyon se separó de ella. En cuanto la vio. Aunque hubiera hecho caso omiso de los síntomas. Pero son fuertes y orgullosos. El carruaje estaba regresando lentamente hacia el castillo.Millicent quería ser fuerte. —Está aquí Su Señoría. pudo por fin dar libertad a su llanto. a ataques de soldados en busca de botín y a toda clase de traiciones. Levantó los ojos y vio el carruaje de Lyon que se detenía al lado del suyo. Peter Howitt. —Me ocuparé de eso inmediatamente. Millicent le besó y. estaba retrasando darle a Lyon la noticia de su embarazo porque esperaba el momento apropiado. Esa gente necesita que tú también seas fuerte. se aferraba a unas pocas migas de pan debajo de una carreta. Entonces lloró sin contenerse por la miseria que acababa de presenciar. en ese instante. Millicent no pudo evitar que las lágrimas se derramaran de nuevo. milady.

Está a punto de dar a luz. si fueras un caballero dulce. La furibunda mirada de Millicent iba de Lyon a su secretario el cual estaba fuera del carruaje esperando a que ella bajara. Está todavía más preocupado por mi comportamiento de esta noche que Truscott. Es el mejor modo de llegar a los propietarios. —Deberías haberla llevado a Baronsford. No todos cambiaran de idea. —Nuestra relación es un peligro —murmuró—. La única razón por la que Howitt te acompaña es porque no deja de darme la lata. juntos. Millicent le rodeó el cuello con los brazos. sin marido y sin familia. Con unas cuantas palabras haces de mi lo que quieres. Capitulo 30 —Ya es bastante penoso que todos los miembros de esta casa anden de puntillas desde hace varios días. —Bueno. ¿Cómo es posible? ¡Esos propietarios echan a la gente! ¡Son compatriotas suyos. Tú me amas tal como soy y con eso me basta. —Había una niña. miembros de sus clanes! ¿Cómo pueden ser tan injustos con otro ser humano? Los ojos de Lyon brillaron de emoción. Pero fue en vano. pero ahora me está poniendo una escolta para que me vigile como si no fuera capaz de actuar correctamente. Tú y yo. Traducción Rosanic. nos esforzaremos por mejorar la situación. del mismo modo que nosotros no podemos salvar a todos esos desgraciados que están en el río… pero lo intentaremos. corrección Cari 215 . —Dentro de tres días es la fiesta. cortés y agradable estarían menos preocupados ¿no? Él sonrió. Campbell y la señora MacAllister juntos. —Los patanes deben tener un buen guía. —Te equivocas completamente —dijo Lyon sujetándole la barbilla para obligarla a mirarle—.Ella asintió y cerró los ojos para apartar la imagen de la pequeña bajo la carreta. —Lo intenté pero no quiere. tranquilo.

Se apoderó de sus labios con pasión y ella se derritió por un instante en la magia de su beso. ¿Se ha invitado al rey y nadie me ha dicho nada? Él emitió un tembloroso suspiro. corrección Cari 216 . ciertamente. —A decir verdad. pero le daría la noticia esa misma noche. Howitt —le cortó ella suavemente—. Miró como se alejaba el coche en dirección al pueblo. pero de repente se fijó en Howitt que no sabía donde mirar mientras esperaba fuera del carruaje. —Nada. En la actitud del personal de la casa había. milady —dijo el secretario—. Dos criados estaban llegando con más cestas de comida y mantas. Millicent se bajó con los ojos brillantes. con Lyon herido y Emma muerta. —Recuérdame que mañana le despida. La atrajo hacia sí para darle otro beso y ella se dejó envolver por su suavidad. hubiera estado fuera de lugar celebrar fiestas en el castillo. —¡Pero todavía me queda mucho camino por recorrer! Ella se inclinó hacia él. De modo que si nos separamos iremos mas rápido y… —Una excelente idea. Uno de mis principales defectos es la timidez… —Pare. —A pesar del trágico suceso —continuó el secretario— muchos de los invitados que se quedaron a pasar la noche tuvieron un comportamiento… poco amistoso. Después de ese funesto día. milady. —En cualquier caso. después de la reunión. milady —contestó él evitando mirarla—. fue el día de… el día del accidente. —Creo que tu secretario se está impacientando. Pero antes de empezar me gustaría que me explicara que es lo que le incomoda tanto. Todavía no le había dicho nada a Lyon de su embarazo. algo de superstición. Entonces perfeccionaré mi técnica para hacer lo que quiera contigo. Él deslizó una mano bajo su capa. —Creo que los invitados empezaran a llegar al principio de la tarde. —Entonces dejaremos que nuestra corte de criados se ocupen de ellos hasta que estemos listos para verles. —Le prometí a la señora MacAlister que la llevaría de vuelta a mediodía. Toda la casa está con los nervios de punta. Tenía que haberlo sospechado. —¿Murmuraban por lo que había sucedido? Traducción Rosanic. Un segundo carruaje estaba esperando a pocos metros de allí. la última vez que se celebró una fiesta tan importante en Baronsford. ya dominas perfectamente la técnica.—Regresa pronto de visitar a los vagabundos para que podamos disfrutar de una siesta.

—¿Has mandado a alguien al río? —Hace una hora. señor Howitt —dijo Millicent conteniendo las lágrimas de emoción—.—Hablaban de escándalo sin disimulos. No te preocupes. Devuélveme a mi esposa. Vamos a ocuparnos de nuestra misión aquí y volveremos a Baronsford con tiempo suficiente para prepararnos. el día y a los invitados. Millicent no podía sospechar que olvidaría tan rápidamente esa promesa y también la hora. Sin embargo no dejó de sorprenderse cuando vio que su primo acompañaba a los dos lacayos que le subían al piso superior. Solo me importa ella. entendemos y apoyamos lo que Su Señoría y usted pretenden hacer y al mismo tiempo deseamos demostrarle a toda esa gente que estamos mejor desde que usted llegó y que es una bendita suerte que sea nuestra señora. Lo haremos lo mejor que podamos. corrección Cari 217 . Lyon estaba a punto de contestarle que era un gusano asqueroso cuando Walter Truscott apareció en el umbral de la puerta. sus pares le considerarían un traidor. Por eso es por lo que estamos decididos a que esta sea una fiesta perfecta. El cambio ocurrió en cuanto se acercó a la carreta de la anciana y preguntó por Jo. te la traeré. Ahora démonos prisa. había hecho una cuestión de honor llegar mucho antes que el resto de los invitados. Después de pasar dos horas escuchando sus tonterías en la biblioteca. Mientras se dirigía hacia el río. si Lyon hablaba esa noche a favor de los granjeros. —¿Qué sucede Walter? —Millicent todavía no ha vuelto. Le pido disculpas. Voy a acercarme yo a caballo. un hombre regordete con las ideas más bien confusas. —¿Está Howitt con ella? —Creo que si. Todavía no ha vuelto —contestó Walter frunciendo el ceño—. —Estoy emocionada. Desistió de la idea por miedo a arruinar la alfombra persa. El conde de Dumfries. Aunque fuera en gran parte responsable de los problemas que había en la frontera. Ha debido perder la noción del tiempo. Traducción Rosanic. El resto de los invitados estaba empezando a llegar y lord Aytoun tenía que empezar a prepararse. Lyon tenía ganas de coger una pistola y pegarle un tiro entre ceja y ceja. No hemos sabido nada. Walter. el conde sugería que. —¡Date prisa! —Exclamó Lyon— Necesito saber que está sana y salva y me importan un pimiento todos los pavos reales que tienen que venir aquí esta noche.

mientras los criados envolvían a Jo en un sudario y la llevaban a la iglesia del pueblo. Quizá algún día esta niña pueda vengar a su madre. La anciana negó con la cabeza. La he oído. —Si. Después de lo que pareció una eternidad. Él sabía lo que había que hacer y se encargó de todo. corrección Cari 218 . Millicent había conseguido reconstruir algo del pasado de Jo. Algunos agacharon la cabeza antes de volver a sus ocupaciones. —Podemos ir por detrás si quieres. El carruaje se detuvo delante de las enormes puertas de Baronsford. La anciana que había compartido su carromato con Jo se reunió con ella. Pero puede que regrese algún día solo para ver como está. —Siempre será bienvenida. He oído lo que le contaba de su vida. A lo mejor… pero antes tenía que pasar mucho tiempo. se diría que ya ha llegado casi todo el mundo —dijo Howitt mirando por la ventanilla. —No.El médico que Millicent había mandado llamar a Melrose había llegado demasiado tarde. Según las pocas palabras que había murmurado cuando se acercaba el final. —¿Quiere venirse a vivir con nosotros a Baronsford? Así la verá crecer. —¡Y pensar que todo el mundo quería a toda costa evitar otro escándalo! —Le dijo a Howitt. Los espectadores se limitaban a mirarla en silencio. —¿Se va a quedar con la recién nacida? —Creo que será lo mejor. Percibió la mirada seria de Truscott que bajaba por la colina. Sintió alivio al ver aparecer a Truscott. Has actuado como te dictaba tu conciencia y no está mal que puedan comprobar lo que ha hecho su avaricia con toda esa gente inocente. Entraremos por la puerta principal. —Por la cantidad de carruajes y de mozos que hay. Iba a cuidarla muy bien. Nadie tiene porque saber que has vuelto hasta que tengas oportunidad de cambiarte de ropa. —No te preocupes por eso Millicent. Esperaba oír alguna protesta pero para su sorpresa no se produjo ninguna. Ya era hora de irse. Lyon y ella la educarían junto a su propio hijo. La pequeña vivirá a través de su hija. Ella oyó los murmullos incluso Traducción Rosanic. se abrió la capa y contempló al diminuto bebé que dormía con los puñitos cerrados. intranquilo. Una historia llena de sufrimiento y traición. Jo había muerto. Una vez dentro del coche. con su diminuta hija envuelta en un tartán en un brazo y aferrando con la otra mano la de Millicent. gracias. Truscott se removió. —No —decidió Millicent —. se encontró al borde del río con la criatura arropada bajo su capa. Walter Truscott le dio una amistosa palmada en la mano. y Truscott se bajó para ayudar a Millicent.

están enfermos y sin embargo conservan su orgullo. pero sus palabras hicieron que Millicent llorara con más fuerza. Llegó al descansillo temblando como una hoja. Cogió a la niña con ternura. como una ola. sin mirar atrás. murió entre el lodo al borde del río. no era una mujer —se corrigió a si misma—.antes de subir los escalones. atravesó el gentío para ir en busca de su marido. a pesar de todo. ¿Acaso se había vuelto loca para dar semejante espectáculo delante de toda la nobleza de los alrededores? La señora MacAlister la había seguido. —Este es el motivo de mi retraso. —Me he retrasado. pero nadie se presentó. Hay al menos cincuenta familias más. Unos serviciales criados se apresuraron a cerrar la puerta de su dormitorio cuando entró en él. Le encontró justo detrás de las puertas del gran salón. todos a la vez. nadie que la quisiera o que la ayudara. Desde allí podía hablar a los invitados. Espero que lo comprendas. y empezaron a peinarla. como la calma que precede a la tormenta. Se miró la suya llena de manchas y las botas embarradas. Volvió a cerrarse la capa y. Al contrario. ¿Cómo iba Traducción Rosanic. Algunos invitados rezagados estaban en el vestíbulo quitándose las capas. cruzó el vestíbulo en dirección a las escaleras. Finalmente. Sacudió la cabeza. empezaron a murmurar y el rumor fue creciendo llegando hasta el salón y la sala de baile. Luego. Millicent se había detenido al pie de la inmensa escalera. volvió a hacerse el silencio. Tienen hambre. No tenía hogar. milady. justo cuando estalló en desgarradores sollozos. después de echar un vistazo al lugar de donde se había quitado el retrato de Emma. —Me ocuparé de ese angelito. en el campamento de los vagabundos —le anunció—. Incluso los músicos dejaron de tocar. era poco más que una niña. Se abrió cuidadosamente la capa para enseñársela a Lyon. —A partir de ahora ya me las arreglaré —le dijo a Truscott mientras se disponía a entrar. —No. Le temblaba la voz. y. con lo poco que poseen amontonado en viejas carretas o en su propia espalda. corrección Cari 219 . Estaba más elegante que nunca. mientras daba a luz a esta niñita. Las doncellas le quitaron la ropa y le pusieron otra seca y limpia. Entró y los criados la saludaron. ni familia. seguía hablando como si estuviera a solas con su marido en vez de rodeada de gente. Es lo único que les queda. —Estaba en el río. esta noche ha muerto una mujer joven. Millicent estaba en una especie de nube. todos los invitados presentes se quedaron callados. Usted tiene que cambiarse.

dejaron de moverla de un lado a otro y se apartaron a la vez. las doncellas. Las dos doncellas la sujetaron justo cuando se desplomaba. Si. Millicent se lo agradeció con un gesto y el ama de llaves desapareció con la niña. —Estoy bien. Cuando volvió en sí estaba tumbada en un sofá y Lyon estaba ladrando órdenes a su lado. Millicent se giró para ver de quien se trataba. que habían recuperado el movimiento. Estaba preparada para enfrentarse a todo. —Debo estar soñando… —No. Se levantó lentamente. Traducción Rosanic. mi amor. Se quedó sin aliento y las lágrimas le nublaron la vista. Te lo explicaré más tarde. Creo que esta criaturita no va tardar en despertarse y tendrá hambre. Le apretó con fuerza por temor a que se cayera cuando en realidad era ella la que apenas se tenía de pie. —Estás de pié. Tú… —Quería darte una sorpresa. Bebió un sorbo de vino que alguien le acercó a los labios. Era Lyon que estaba de pie en el umbral de la puerta. pero en lo único que podía pensar era en las piernas de Lyon. aterrorizada por la idea de tener que salir de esa habitación. pero no suponía que iba a asustarte.a superar Lyon la vergüenza que acababa de hacerle pasar? ¿Y cómo iba a disculparla ante los demás? El vestido que le pusieron estaba veteado de hilos de plata y contempló distraídamente las hábiles manos que la estaban peinando. Aspiró profundamente. Se secó las lágrimas y se aferró a su brazo. La atrajo hacia sí. corrección Cari 220 . muy bien. De repente. —¿Estás segura de que te encuentras bien? —Si. —¿Cómo? ¿Cuándo? Las lágrimas se negaban a dejar de manar. Tomó la mano de su marido y se levantó a pesar de las objeciones de éste. —Deberíamos bajar. Millicent vio a través del espejo la imagen de una mujer extrañamente familiar. Millicent se acordó entonces de los invitados y de la importancia de esa recepción. Llamaron a la puerta y alguien fue a abrir. —Una de las criadas de la cocina esta criando a su hijo de dos meses — anunció la señora MacAlister—. Extendió una mano hacia él al mismo tiempo que todo a su alrededor empezaba a dar vueltas.

—Has estado perfecta —le murmuró él al oído. Algunas veces se sorprendía a sí misma hablando con apasionamiento. unos a sus casas y otros a dormir. Ahora. en el salón de Baronsford. —No volveré a sentarme en esa cosa —protestó él. — ¡Y tú estás de pie! Apenas puedo creerlo. tengo más sorpresas que enseñarte. Millicent le abrazó muy fuerte. hablando de mil cosas. todos los invitados se habían quedado pasmados. Pero Lyon no tenía fuerzas para subir solo las escaleras. la persona más importante para ella de toda la velada. Millicent se desplomó contra el pecho de su esposo. —Solo es para subir las escaleras durante unos pocos días. Es la forma más rápida de llegar al dormitorio —le engatusó ella en voz baja. Al retroceder un poco le vio como se apoyaba en el bastón y les hizo señas a los lacayos para que trajeran su sillón. Traducción Rosanic. estaba evidentemente orgulloso de ella. Por primera vez en su vida. era que Lyon. lo más importante de todo. con la niña en brazos. —No te olvides de que además he andado —dijo él. Cuando había vuelto con su esposa después de haber subido a buscarla. Ya se había retirado todo el mundo. —Te amo. Muchos de ellos le miraron como si se hubiera producido un milagro. estaba feliz siendo quien era y como era. — ¡Nunca lo olvidaré! ¿Cuánto tiempo hace que guardas ese secreto? —Ocurrió poco a poco y estaba esperando el momento adecuado para que vieras un progreso significativo. Otros se quedaron boquiabiertos. En cuanto a los criados. Lyon.Capitulo 31 Quince días antes la velada le habría parecido a Millicent un sueño. —En ese caso —respondió él con una sonrisa maliciosa—. desde política hasta las condiciones de los desplazados y lo que se podía hacer para mejorar su situación. Conservaré el recuerdo de esta noche toda mi vida. corrección Cari 221 . todos ellos habían salido de la zona de servicio para contemplar la curación de su señor. orgullosamente cogida del brazo de su marido. Cuando oyó que el carruaje del conde se iba. Y. Ella se ruborizó. Al verte esta noche. se sentía como un ser humano. no pude esperar más. enfrentándote a los lobos con valor. toda una vida de preocupaciones saltó por los aires mientras se mantenía. cuando el conde de Dumfries decidió despedirse por fin. Le traían sin cuidado las críticas o las frases de aprobación.

—Cuando mencionaste que querías una casa llena de niños… —Lo decía de corazón. — ¿Qué más hay? —Quiero hacerte feliz. me imagino que con una recién nacida en casa las noches van a ser menos tranquilas que hasta ahora. Lo que más eché de menos mientras estuve casado con Emma fue a mi familia. Le cogió el rostro entre las manos. —Será mejor que aprovechemos para dormir esta noche. —Esta noche me he acercado a verla una vez —le contó ella subiendo delante de él—. mi amor. ella le miró a los ojos. La besó con una pasión que la hizo estremecer. Cuando le quitó el camisón. se puso en manos de Bess. —Es algo que he estado esperando durante toda mi vida. había decidido que educarían a la niña como si fuera de ambos. — ¿Cuándo podré ver al nuevo miembro de la familia? En esta ocasión ella no pudo contener las lágrimas. No quiero que te preocupes por herederos y tonterías por el estilo. Me sentía aislado y solo. Me habían abandonado y eso me destrozaba por dentro. corrección Cari 222 . Después del accidente me di cuenta de que mis hermanos habían cortado los pocos vínculos que nos unían. Le pediré a la señora MacAlister que nos la traiga en cuanto se despierte. Entre Traducción Rosanic. La señora MacAlister le mandó decir que la niña estaba durmiendo y que era mejor esperar al día siguiente para que el conde la conociera. —He decidido acabar con ese distanciamiento. —Pero solo es una pequeña parte de lo que deseo del futuro. —Eso ya lo has logrado. Él lo había comprendido. No me importa como lleguen aquí —repitió él—. Sin necesidad de tener que preguntárselo. Te amo y te prometo que te compensaré por toda la tristeza de tu pasado. — ¿De verdad? —Preguntó Millicent colocándose a su lado—. —Es una buena decisión. Estaba tranquilamente durmiendo. — ¿Ya le has escogido un nombre? —Pensaba llamarla Josephine. ¿Lo dices en serio? ¿Te gustaría tener un hijo propio? — ¡Un montón de ellos! Y me importa un bledo de donde provengan. si es que ellos lo desean también. Su madre se llamaba Jo. —Un nombre muy bonito. Una vez en sus habitaciones.Will y John trajeron el sillón y Lyon entregó el bastón a Millicent antes de sentarse en él sin ayuda. — ¿Te molesta? Él rió mientras le tendía una mano. Millicent entró en el dormitorio y se encontró a su marido acostado.

—Te diré lo que es bueno para mí —murmuró antes de obligarle a callar con un beso. ¡Nuestro hijo! ¿Cómo te encuentras? No comes lo suficiente y no descansas lo bastante. Necesitamos que te cuide un buen médico. —Quiero que mi mujer y mi hijo reciban el mejor de los cuidados. —Esta noche. Ella le hizo callar poniéndole un dedo en los labios. — ¿Es cierto eso? —Preguntó— ¿Llevas a nuestro hijo? Ella asintió secando la lágrima que caía por su mejilla. La hizo rodar en la cama para colocarse encima de ella. luego le embargó la emoción. Hay niños negros que han sido arrancados de su tierra. —Si mi amor. corrección Cari 223 . con mi peso encima —vaciló. A mi modo de ver. Traducción Rosanic. Ella le rodeó el cuello con los brazos. no nos costará demasiado llenar la casa. hubiera debido sospechar que no solo era por la preocupación. ¿Crees que nos quedará energía suficiente para criarle? Las palabras de Millicent tardaron un poco en penetrar en el cerebro de Lyon. cuando has estado a punto de desmayarte. —Y también está el que crece dentro de mí. En este momento algo de los dos esta empezando a vivir. Algunos vagan por Londres en plena noche. —A lo mejor esta no es la postura que más te conviene. Y… Ohenewaa. ella podría… — ¡Detente! —Le regañó ella suavemente— No hace falta ponerse así.todos esos pobres hay chavales hambrientos y huérfanos.

— ¿Cuándo volverá? —Esta noche —contestó la mujer con la misma mirada inquieta—. al menos las señales no se ven a menos que yo misma las enseñe. — ¿Por qué te golpeó? —Preguntó. — ¡Déjame en paz! —Va a volver —dijo la mujer. Llegará antes de la cena y yo tengo que coger la carreta de mi padre. —Te lo ruego. — ¡Te prohíbo que me dirijas la palabra! —Por favor. una mujer que la sujetó de un brazo. Violet… Sé como te llamas y que trabajas en Melbury Hall. Dio un salto hacia atrás hasta que la reconoció. Dio unos pasos más en dirección a la parroquia. Nos utilizó a las dos. luego se detuvo y desanduvo el camino. El cielo estaba azul. La otra no se había movido del sitio. desde detrás de la carreta donde se ocultaba. Me contestó que no era asunto mío y que. Violet se soltó y se dio media vuelta para seguir su camino. Me ha Traducción Rosanic. si no le obedecía. El culpable era Ned. —Yo quería saber porque tenía tanto empeño en que le llevara a Melbury Hall. Volvió a sujetarla del brazo pero Violet se soltó de un tirón. si no guardaba silencio. —Se portó mejor conmigo que contigo.Capitulo 32 Violet le pidió al mozo que la esperara con el carruaje cerca de las tiendas que rodeaban la plaza del mercado en Knebworth. Llevaba en un brazo la cesta de comida que la señora Page había preparado para la señora Trimble y en el otro un paquete de periódicos que tenía que entregar al nuevo maestro de la escuela. de las casas salía el apetitoso olor de los desayunos y para ella ese ambiente le resultó relajante. La última vez que había visto a esa mujer había sido en la cama de Ned Cranch. Violet no pudo evitar sentir compasión por ella. Pero estuvo a punto de estrangularme porque sí. —Si estás mintiendo te juro que… La mujer se abrió el chal que le cubría los hombros dejando ver unas marcas rojas y oscuras. Me utilizó. Todos los sentidos de Violet se pusieron alerta y olvidó su ira. Tengo que decirte algo muy importante. Es un canalla. mirando con nerviosismo a su alrededor—. Comprobó que los escasos viandantes no les estaban prestando ninguna atención. Pasaba por delante de la herrería y los establos cuando repentinamente salió a su encuentro. corrección Cari 224 . Y está planeando hacer algo malo en Melbury Hall. me mataría.

—Luego le dices al mozo que me está esperando en los alrededores del mercado que tuve que irme a Saint Albans. Él entrelazó sus dedos con los de ella. pero preferiría que el primer acercamiento no tuviera nada que ver con la propiedad ni con la herencia. corrió para alcanzar al carromato. Le entregó la cesta y los periódicos a la otra mujer y le dijo rápidamente lo que tenía que hacer. — ¡No puedo hablarle de Ned. El último día del viaje. Hemos hecho todo lo que hemos podido… por ahora. — ¿Dónde está ahora? —En Saint Albans. habíamos planeado estar aquí quince días. Estoy segura de que sus intenciones no son nada buenas. Millicent le había confiado de mala gana a Josephine a la nodriza. el herrero. Dile también que en Melbury Hall tienen que prepararse para hacer frente a un problema esta noche. Traducción Rosanic. —Antes de que nos fuéramos. sin mencionar a ese cretino. corres el riesgo de que no vea las cosas igual y lo venda todo. al lado de la fábrica de ladrillos. Y por si fuera poco. Lyon ayudó a su mujer a subir al carruaje después de haber estado descansando mientras cambiaban los caballos. Como renunciaste hace meses a la propiedad. lo he hecho nada más llegar a Baronsford. Conocía al cochero. Walter Truscott me dijo que el estado de ánimo de los granjeros era mejor. Sin decir más. —Truscott también me dijo —continuó Millicent con tono vacilante— que debería convencerte para que te acercaras a tu hermano Perfore.ordenado que le esconda debajo de un toldo en la parte de atrás. —No es cierto. —Por desgracia es algo que puede acabar de repente si algún otro propietario decide echar a sus granjeros. Y parece que incluso ha mejorado en las propiedades vecinas. Quiere estar allí a la hora de la cena para poder salir de la carreta sin que nadie le vea. corrección Cari 225 . —Perfore jamás haría una cosa así —replicó Lyon con firmeza—. entre las barras de hierro y las cajas de clavos que llevo cada quince días a Melbury Hall en nombre de mi padre. Yo me ocupo de él. Violet vio que por la calle pasaba el carromato que llevaba la leche desde Solgrave a Saint Albans todas las mañanas. —He molestado a todo el mundo —dijo por centésima vez—. pero no te olvides de advertirles de que corren peligro. Por supuesto tengo que ponerme en contacto con él. Creo que tiene una habitación alquilada en la taberna. me mataría! —Dile solo que te acabo de decir. a media mañana.

Los hombres cantaban a gritos y soltaban sonoras carcajadas viendo a dos parroquianos completamente borrachos que bailaban empujando a todos los presentes y recibiendo a cambio alegres palmadas. —… Os quedareis en el bosque hasta que veáis salir las llamas de la casa —estaba diciendo Ned—.Tenía que pensar bien cual sería el mejor modo de acercarse de nuevo a su hermano. Violet se acercó. abrazaba a una chica. pegada a la pared. Se escondió mejor cuando entró un hombre bronceado. Seguramente se trataba de Jasper Hyde en persona. tocaba una alegre giga. Tenía que detenerles pero no se le ocurría como hacerlo. Vio que Ned le decía algo a Jasper Hyde mientras señalaba hacia el techo. en tanto Ned seguía hablando. Harry y el señor saben a quien estamos buscando. La sala estaba llena hasta los topes y un violinista. Violet escuchaba con el corazón en un puño. —Estoy segura de que harás lo que creas mejor —le dijo ella. Querían secuestrar a Ohenewaa y para conseguirlo iban a quemar Melbury Hall. Violet comprendió que se dirigía a su habitación. medio derrumbado Traducción Rosanic. el cual respondió con una sonrisa. corrección Cari 226 . Ned parecía haber terminado su discurso ya que los hombres estaban pidiendo cerveza mientras charlaban entre ellos. la cogéis y volvéis rápidamente al bosque. había dos miserables monedas. El ruido iba aumentando de volumen por la llegada de más clientes y tenía la sensación de que ni siquiera podía oír sus propios pensamientos. Sus rasgos eran duros. siguió su mirada y vio que entraban media docena de hombres con mala pinta. no quería apresurar las cosas. Cuando Ned dirigió la atención a la puerta. Al mirar alrededor de la estancia se fijó en un hombre que estaba roncando. En cuanto os señalen quien es. No podéis utilizar el camino para salir de allí. con una jarra de cerveza en la mano. Ahora a Violet ya no le parecía tan guapo. El hombre se apoyó en su bastón e indicó a los demás que se sentaran en una mesa aparte donde se les unió Ned. Detrás de ellos estaba el empleado de Jasper Hyde. sentado en un taburete. le llegaron retazos de la conversación. Se suponía que iba a volver a Knebworth al cabo de dos horas y Violet estaba intrigada por descubrir que es lo que estaba planeando. luego se levantó y una chica se colgó de su brazo. Millicent depositó un beso en la mandíbula apretada de su marido. En el ajado sombrero que tenía en el suelo. Violet le espiaba escondida en un rincón de la taberna. A pesar del ruido reinante. el mismo que había ido varias veces a Melbury Hall. Ned. sus manos y piernas pesadas y sus movimientos carecían de elegancia.

— ¿Y porque debería importarme? ¡Solo es una esclava! La estaba mirando desde lo alto de su estatura cuando una repentina idea le cruzó la mente. no es cierto. — ¡Ah! —Tengo algo de dinero.encima de un banco. Es un tonto por creer que es una hechicera. primero sorprendido y luego furioso. —Me parece que te gustan esos asquerosos esclavos. Cuando la alta figura de Ned apareció. He venido para impedir que hagas daño. Volvió a clavar el cuchillo y él volvió a tambalearse. — ¡Largo de aquí. aparte de la tenue luz que llegaba desde la taberna. — ¡Joder! ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Sigues queriendo pegarte a mí? ¿Es eso? ¿No has tenido suficiente. puta! Lo que voy a ganar con este trabajo no lo vas a ganar tú en toda tu vida. sobre todo el idiota de Moisés. Hyde estaba impartiendo órdenes a sus hombres. no muy lejos de ella. que había conseguido librarse de la chica. Hay demasiada gente cuyo futuro depende de esa propiedad. salió de golpe de la oscuridad. Violet se abrió camino hasta la puerta para llegar antes que el albañil. Cuando chocó contra la pared. Al lado de su mano había un puñal. Los ojos de él brillaron en la oscuridad. Por eso quieres salvarles. Si lo haces por eso. —Tu solo eres una ramera avariciosa que ha venido a reclamar su parte ¿verdad? —No. No puedes destruir Melbury Hall. Ned. Se acercó y él ni se movió cuando ella le cogió la daga y se lo escondió en la manga. No puedes… Se estremeció de dolor cuando le agarró un mechón de pelo y tiró con fuerza. — ¡Ned! Él se dio la vuelta. El estrecho descansillo que había al pie de las escaleras estaba oscuro. prefiero su vida a la tuya. zorra? ¡Estoy hasta las narices de ti! —No se trata de mí —dijo ella acercándose a él—. Te gustaría dejar que te… Le clavó el puñal en el pecho con todas sus fuerzas. —El único cerdo eres tú —gruñó— Si. Incluso antes que la mía. se encaminaba hacia la puerta que conducía a las escaleras. notó que la hoja entraba más profundamente. Los ojos de Ned se pusieron vidriosos y se le doblaron las rodillas. Para evitar que asesines a gente buena. Notó que sus dedos se crispaban antes de tambalearse sin soltarla. Cuando cayó lentamente al Traducción Rosanic. —Solo quiere a Ohenewaa. Ned. No destruyas tantas vidas por una estupidez como esa. te lo entregaré todo. corrección Cari 227 . Violet se agazapó allí aferrando el puñal.

Unas burbujas rosadas aparecieron en las comisuras de sus labios. pero no tenía otra elección. como entre la bruma. luego. No podía involucrar a nadie en su deshonra. Le dio una palmadita en la cabeza y subió las escaleras con paso inestable. Ante la idea de no volver a verles nunca le pareció como si una plancha de acero le aplastara el corazón. al padre de su hijo… Se envolvió con la capa y entró en el ruidoso ambiente de la taberna. Nunca hubiera podido llegar a Melbury a tiempo. En el exterior el aire era frío y por fin volvió a la realidad. con último estremecimiento. Traducción Rosanic. preciosa —dijo un borracho con una grosera carcajada. Ni para Melbury Hall. Diez chelines y algunos peniques. La diligencia del correo estaba a punto de salir de Saint Albans. Encontrar un lugar donde no sería una vergüenza para su madre y su abuela. dejó de respirar. Violet cayó con él. Les había avisado y había hecho todo lo que había podido. Acababa de matar a un hombre y el alarido que se empezaba a formar en su cerebro era más fuerte que la música. —Móntale bien. Violet contó el dinero que llevaba. corrección Cari 228 . los gritos y las risas.suelo. andaría tanto tiempo como sus piernas la sujetaran. Suficiente para abandonar el pueblo. Había gente por todas partes pero la veía borrosa. Ya solo le quedaba irse. Ella pudo por fin liberar su pelo y vio la mancha que empezaba a formarse en la camisa de Ned. Y cuando el conductor se negara a llevarla más lejos. De pie a su lado contempló por un instante al hombre que había creído amar. El cochero estaba subiéndose en el asiento y los dos caballos piafaban impacientes.

Me temo que se ha metido en problemas. Ohenewaa. — ¿Para ir a visitar a su madre y a su abuela? —No creo. pero no creo que Violet lo supiera cuando él empezó a cortejarla. milady —contestó la señora Page. El chico que la acompañaba trajo un mensaje de su parte diciendo que estuviéramos preparados para tener problemas. La condesa viuda. El único que no había tenido ocasión de acunar a la niña había sido sir Richard. Traducción Rosanic. — ¿Y donde está Violet? —Ha ido a hacer unos recados al pueblo esta mañana y desde allí se ha ido a Saint Albans. La señora Page y Gibbs habían aparecido hacía dos horas para comentar las noticias recién llegadas de Baronsford. Una extraña forma de actuar la de ese individuo… y me temo que Violet se ha dejado conquistar por él. —Por supuesto. corrección Cari 229 . el que nos dejó de repente sin terminar el trabajo justo antes de que usted se fuera a Escocia. Todos habían reaccionado igual. — ¿Cuándo fue? La señora Page le reveló que. —Le está trayendo la alegría a esta casa ¿y cree que nos molesta? Nada de eso. —Salimos dos días antes de lo previsto —continuó—. Millicent recordó el morado en la cara de Violet y su rechazo por la comida. Ned Cranch buscaba cualquier excusa para acercarse a la joven. Dijo que iba a Saint Albans para ver a Ned Cranch. — ¿Cómo? Está casado ¿no? —Si. visiblemente preocupada—. desde Navidad. Amina. ¿Puedo cogerla? Millicent le entregó a la dormida Jo. Gibbs se lo contará todo. y ni siquiera nos dio tiempo para enviar un mensajero para que avisara. — ¿Quiere cuidar de la niña mientras hablo con Gibbs? Alguien debe ir a Saint Albans a buscarla. incluso Gibbs. quien estaba secuestrado por Lyon en la biblioteca. milady. — ¿El albañil? —Si. Mary miraba extasiada a la criatura que su señora tenía en los brazos. —Y Violet no se encontraba bien últimamente —añadió en un murmullo —.Capitulo 33 —Siempre me quejo de la gente que llega a Melbury Hall sin avisar y ahora estoy haciendo lo mismo —se disculpó Millicent.

prende fuego a esas viejas cabañas. pero tenía el presentimiento de que la aventura iba a terminar mal como le sucedía desde hacía algún tiempo. — ¿Hay algún lugar donde podamos escondernos que esté más cerca de la casa? —Los establos. pero todavía hay dos mozos ocupándose de los caballos. También están los jardines de detrás de la casa.Todo el mundo podía cometer errores. regresó corriendo. Uno de los hombres que había enviado a espiar la casa. Acabaría con ese asunto cualquiera que fuera el peligro. no querría que se enterara de su desdicha. Había que traerla de regreso a Melbury Hall. aumentaba. Traducción Rosanic. Vosotros cuatro. cerca de la entrada del servicio. el dolor iba en aumento y soñaba con los distintos modos de tortura que iba a aplicarle a Cranch si no aparecía pronto. Y no se arrepentía. Los pinchazos en el pecho empezaban a aparecer. Los hombres de Londres se estaban impacientando y Jasper Hyde lo sabía. El dolor iba en aumento. Estaba segura de que Violet no iría a casa de su madre. —Vosotros dos id a vigilar la entrada principal. con Ned Cranch o sin él. este se disponía a subir a su habitación. — ¡Condenado matarife de mierda! —masculló entre dientes. Y los coches están parados delante. y miraban de vez en cuando en su dirección mientras hablaban en voz baja entre ellos. —No hay rastro de él. A medida que pasaba el tiempo. Había pensado llegar a Saint Albans mientras sus hombres terminaban el trabajo. luego ve a los establos e incéndialos también. Harry. Después de haber estado sosteniendo la mano de Jo mientras moría dando a luz a su hija. el peligro de ser descubiertos por los guardias o por los perros. La última vez que Hyde había visto al albañil. nunca iba a permitir que se volviera a producir una desgracia como esa. ni de ninguna carreta que haya venido del pueblo. — ¡Así se habla! —Exclamó uno de los hombres— No hemos venido para estar sin hacer nada. el tiempo iba pasando… Hyde reunió a los hombres. —Creía que había salido de la taberna antes que nosotros —gimió Harry. Estaban formando un círculo a cierta distancia. Ya se había hecho de noche y por entre las ramas de los árboles habían visto llegar a varios carruajes con una escolta a caballo. de modo que prefirió quedarse. venid conmigo a la parte de atrás de la casa. Pero no he podido entrar en los establos por si ese negro bobalicón estaba allí. Y seguían sin tener noticias de Ned Cranch. corrección Cari 230 .

a su izquierda. se podía oír el ruido del incendio y Hyde intentó apresurar el paso. luego nada. Allí estaba Tano. — ¿Qué dice? —preguntó el hombre que estaba más cerca de él. Uno de sus hombres se le acercó. le miraban acusadores. Le costaba respirar y el cansancio le aplastaba el corazón. pero Hyde continuó andando. Recordó una noche parecida a esa. Se puso de pie con esfuerzo. Hyde retrocedió. Tano. Como niños que eran. —No veo a ninguna vieja —le dijo uno de los hombres al oído. que llevaba el nombre de un río sagrado. pensaban igual y compartían los mismos sueños… y el mismo padre. El cerebro le estaba jugando una mala pasada a Hyde llevándole hacia atrás inexorablemente. Llegaron a la orilla del bosque y los gritos que llegaban de los establos se hacían más fuertes. — ¡Maldita seas Ohenewaa! —grito en la noche. con la pistola en la mano. ¡No! ¡No podía ser él! —Tano —susurró. Hyde se detuvo. estatura y valor. así ella tendrá que… Se interrumpió. huían relinchando de miedo. rechazando la mano que le ofrecía el hombre. Los caballos. nada. Préndele fuego también. sujeto con cadenas. El dolor se estaba volviendo insoportable. cuyos establos habían abierto. hubo un movimiento. Entre los árboles a su derecha.Hyde. Ya se podían escuchar los gritos de alarma. Seguro que estaba teniendo alucinaciones. Por un momento creyó ver a alguien correr delante de él en el bosque. Y le vio claramente. llevándose una mano al pecho. Con Tano. —Deslízate hasta la casa sin que te vean. También allí había tenido éxito Harry. intentó correr pero sus pies se habían vuelto de plomo y cayó de rodillas. abiertos completamente. Sigue andando. pero era Tano. Se volvió rápidamente apuntando con la pistola. Vio la sombra que pasaba más cerca de él. —Nada. Tano había superado a Hyde en fuerza. gritando. A través de los últimos árboles podía ver como salía la gente de la casa. Sus ojos negros. algunas cosas les acercaban. a pesar de todo lo que les separaba. Desde niños. — ¡Ya ha llegado! —avisó uno de los hombres por encima del hombro. colgado. Efectivamente. Traducción Rosanic. Tano era un esclavo y Jasper sería algún día su amo. Los criados corrían hacia todas partes. Cada vez le dolía más. Era un niño y corría con los pies desnudos por las praderas que dominaban los campos de caña de azúcar con su amigo. abandonado hasta que la muerte fuera a buscarle. Sin embargo. tuvo que apoyarse en el bastón para seguir a sus hombres a través del bosque. tenía dos años menos que él. Le habían bautizado como Thomas. corrección Cari 231 . Sin embargo eso no importaba demasiado ya que Jasper era blanco y Tano negro.

En medio de la humareda vio a Ohenewaa que se acercaba a él. Hyde dejó caer el bastón y empuñó la pistola con las dos manos. y sin embargo seguía acercándose. El dolor explotó dentro de su pecho al mismo tiempo que la detonación de una pistola. a la altura del corazón. Tano se había rebelado abiertamente. —Mujer. Ayúdame. Lyon apartó la pistola de este de una patada. después de una revuelta especialmente sangrienta. —Está aquí. tres blancos heridos y dos docenas de esclavos habían desaparecido en los bosques del oeste de la isla. Millicent vio a Jasper Hyde caer de rodillas y se volvió hacia Lyon quien bajó su arma. —Fue Tano quien te embrujó. me has embrujado. corrección Cari 232 . La respiración de Jasper era entrecortada. ¡Era demasiado! Ordenó que encadenaran a Tano y le colgaran de las cadenas. — ¡Vas a morir bruja! Una mujer dio un estridente grito en algún lugar a su derecha y volvió la cabeza. Es como un hierro al rojo vivo… ¿Puedes oír… el ruido de las cadenas? Se le escapó una lágrima. Después de la muerte de su padre. había perdido la paciencia. Uno de sus capataces había sido asesinado. Pero el negro salía reforzado de cada castigo. Moisés sujetaba al empleado de Hyde por el cuello y Gibbs llegaba corriendo de los establos. Tano. Quiere… llevarme… con él. —Me duele mucho. Ohenewaa no decía nada. —Libérame —imploró él con voz apenas audible— Te lo ruego… déjame vivir. Tano había muerto y ella le había lanzado un hechizo a Hyde. Jasper comprobó que estaba en medio de todos los problemas que causaban los esclavos. El dolor del pecho se incrementó. Todos se acercaron corriendo hacia Ohenewaa quien se había agachado al lado de Hyde. A pesar de sus manos temblorosas. Traducción Rosanic. El año anterior. Jasper salió de entre los árboles y la apuntó con la pistola. Ella sacudió la cabeza. pero tenía un agujero en el pecho. Algunos mozos perseguían a un grupo de hombres que huían. estaba seguro. Les había visto. Mantenía los ojos abiertos. Al cabo de un tiempo le resultó imposible cerrar los ojos. —Es demasiado tarde. Ohenewaa seguía avanzando con los ojos brillando de ira. Por el rabillo del ojo vio a alguien a su lado.

luego se volvió hacia Millicent. —Te perdona. —Te lo suplico. Traducción Rosanic.—Entonces… perdóname. Vete en paz. Tano… perdóname. corrección Cari 233 . Tano era mi hijo. La anciana le cerró los párpados y le tocó la frente. Levantó los ojos al cielo. Hyde dejó de respirar y sus ojos se volvieron vidriosos. — ¿Quién es Tano? —preguntó esta. Millicent vio que de los ojos de Ohenewaa caía una lágrima en el pecho del moribundo al tiempo que le ponía una mano encima de la cabeza. —Mi hijo —respondió Ohenewaa—.

No es más que una vieja caprichosa y no me lo quiere decir por pura maldad. Luego ocúpese de su hijo pequeño. —Creía que no quería usted meterse en mis problemas. — ¿Por qué? —Tiene usted el poder de hacer que cese la pelea entre sus tres chicos. Le encantaba ver las primeras flores que nacían en el jardín. corrección Cari 234 . Sé que está perfectamente bien. —Es usted débil. —Escriba una carta a Perfore y haga que le llegue al mismo tiempo que la de Lyon. —Pero debe saber que me parece que está siendo especialmente cabezota. Ohenewaa dejó su cesta llena de hierbas a su lado en el banco y lanzó una mirada fulminante a su amiga. Lo ha hecho bastante bien sin necesidad de magia. son hombres. pero aunque así fuera. Puede que lo piense. Ellos dieron comienzo a la pelea. Y si no hace usted nada para ayudar a su hijo y a sus hermanos… — ¿Me lanzará un hechizo? —No sé de hechizos. mis días están contados. Lo que les devolverá al seno familiar es el matrimonio. —Me estoy haciendo vieja. Tomó una bocanada de aire fresco. igual que hice con Lyon. Traducción Rosanic. Mi mala salud… —Guarde ese cuento para los demás. de modo que serán ellos quienes la terminen. —No sé nada de magia negra. —Está usted subestimando su intuición y el estupendo trabajo de sir Richard. ciega y tozuda. No hablemos más de cartas.Epílogo —Debería escribirle a su hijo. conmigo no funciona. — ¿Aunque le prometiera utilizarlos solo para hacer el bien? — ¿Por ejemplo? La anciana se encogió de hombros. —Podría usarlos para encontrar a las mujeres ideales para Perfore y David. —Sigo pensando que sabe de magia. Ohenewaa entrecerró los ojos. ¿Cómo se llama? —David. —Entonces enséñeme algo más de magia. —Así es. La condesa viuda levantó la vista por encima de sus gafas. desde luego que no le enseñaría mis secretos. —Ya no son chicos.

Los establos apenas se habían visto afectados y ya ni siquiera se notaba. Josephine. satisfecha. echó una ojeada por encima del hombro en dirección a las dos mujeres. Millicent al oír esa risa. No la encontraron en Saint Albans. pero sus piernas iban recuperando las fuerzas día a día.La señora Page y Gibbs fingían contemplar la rosaleda. —Se dejarían matar antes que admitir que se han convertido en grandes amigas —comentó Lyon quien había seguido su mirada. —Quizá pasen por aquí para dejárnosla un rato —dijo Ohenewaa con voz llena de esperanza. —Se lo merecía —decretó Ohenewaa. iba por buen camino. Ohenewaa asintió con la cabeza. — ¿Tiene pensado quedarse tanto tiempo? —Tanto como usted. Millicent está muy preocupada. pero ella no se dejaba engañar. Desde hacía algún tiempo Gibbs andaba más ligero y alegre. Él todavía se apoyaba en un bastón. —Será un poco difícil cuando nazca su propio hijo en otoño. pero que final más horrible para él. Para ayudarles. habían eliminado lo que quedaba de las cabañas y la construcción de nuevas casas en un terreno más elevado. — ¿Hay noticias de Violet? —preguntó Ohenewaa. Traducción Rosanic. —Esa criatura es perfecta. —No. Sin duda se trataba de amor. —Joseph fue el profeta que vendieron como esclavo ¿no es así? —En efecto. corrección Cari 235 . después del largo viaje de vuelta revoloteaban por encima de las chimeneas. Se sentó en un banco. — ¿Puedo sostenerla ahora? Millicent le entregó a la niña antes de sentarse a su lado. Ambas mujeres permanecieron un momento en silencio observando el movimiento de los criados que entraban y salían de Melbury Hall. Me gusta incluso su nombre. La condesa viuda estalló en carcajadas al ver que Ohenewaa fruncía el ceño. Su esposa llevaba a la niña en brazos. Después del incendio. ser apuñalado por algún borracho en una taberna. —Cierto. en el otro extremo del jardín. Las golondrinas. —Por lo menos no se fue con el albañil. Millicent se volvió hacia el bosque donde tiempo atrás vivían los esclavos. Dos recién nacidos en la misma casa… —Por eso estamos nosotras aquí. Lyon y Millicent estaban paseando por un sendero.

por estas fechas. tendré a uno en cada brazo.Pensó que la vida estaba cambiando. La casa emanaba alegría y prosperidad. — ¿Quién hubiera podido imaginarlo? —murmuró Millicent disfrutando de su felicidad y de la realización de todos sus sueños. Sus ojos azules rebosaban amor cuando la miró. Las flores empezaban a brotar. Traducción Rosanic. corrección Cari 236 . —El próximo año. la niña tenía la cabeza apoyada contra su pecho y él estaba acariciándole la espalda con su enorme mano. los campos estaban más verdes y los juncos asomaban a lo largo de los muros y de los macizos de flores. Melbury Hall estaba reviviendo. Se volvió hacia su marido.

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