SUEÑOS PRESTADOS

(Borrowed Dreams)
MAY McGOLDRICK

RESUMEN ¿Casarse con el conde de Aytoun? ¡Imposible! Millicent Wewntwort conserva un recuerdo tan horrible de su primera experiencia matrimonial que se ha jurado no volver a repetirla nunca. Sin embargo no le queda un penique y la propiedad donde tiene refugiados a los esclavos que su difunto marido tenía en Jamaica está amenazada de embargo. De modo que es mejor aceptar la propuesta de la condesa viuda ya que solo se trata de un matrimonio de nombre. A cambio, Millicent disfrutará de una total independencia económica y podrá asegurar el futuro de sus protegidos. Cuando se conoce al que será su marido, no puede evitar un estremecimiento. Paralítico por culpa de un accidente, con el pelo revuelto y sin afeitar, Lyon Pennington, cuarto conde de Aytoun, parece que también ha perdido la razón. Pero ahora es demasiado tarde para dar marcha atrás.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Capitulo 1
Londres, enero 1772 —¡Esta no es la dirección correcta! En vez de girar hacia el antiguo templo, el carruaje se había dirigido hacia el oeste, hacia Fleet Street, y el cochero se estaba abriendo paso con dificultad por un camino entre la intensa circulación de la City. El abogado levantó su bastón para golpear el techo, pero la enguantada mano de Millicent apoyada en la suya, se lo impidió. —Se dirige hacia donde yo le he ordenado, sir Oliver. Tengo un asunto urgente que arreglar en el desembarcadero. —¿En el desembarcadero? Pero…no puede olvidarse de su cita señora. —No me llevará mucho tiempo. El se apoyó en el asiento aliviado. —Entonces me gustaría aprovechar para hacerle algunas preguntas sobre la entrevista a la que hemos sido convocados esta mañana. —Se lo ruego, sir Oliver—dijo tranquilamente Millicent—¿Podría esperar un poco? Me temo que en este momento tengo la cabeza en otra parte. El abogado se tragó las preguntas mientras lady Wentworth se volvía a mirar por el cristal. No tardaron en pasar ante la catedral de San Pablo antes de descender por las calles malolientes hasta el Támesis. Cuando cruzaron Fish Street y sus muelles, Oliver Birch no pudo contener por más tiempo su lengua. —¿Podría al menos decirme de que se trata, lady Wentworth? —Nos dirigimos a una subasta. El hombre miró a la muchedumbre formada por trabajadores, rateros y prostitutas. —Espero, milady, que se quedará en el carruaje y me permitirá que envíe a alguien para que vaya a buscar lo que quiere comprar. —Lo lamento señor, pero debo verlo por mi misma. El abogado se sujetó al asidero de la portezuela cuando el coche entró cabeceando en el patio de un edificio en ruinas de Brook´s Wharf. Elegantes caballeros y vendedores desarrapados se mezclaban de forma extraña para asistir a la venta que parecía estar ya muy avanzada. —Explíqueme al menos lo que ha venido a hacer aquí, lady Wentworth. Birch se bajó el primero. A pesar del fuerte aire, el olor era nauseabundo. —Me enteré de esta venta esta mañana en La Gazette —contestó Millicent quitándose la capucha antes de aceptar la mano que le tendía el abogado. Están liquidando los bienes de un médico difunto llamado Dombey. Volvió

Traducción Rosanic, corrección Cari

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de Jamaica arruinado el mes pasado y sucumbió a una enfermedad hace unos diez días cuando le iban a meter en la cárcel de deudores. A Birch le costaba seguirla mientras ella se abría camino hasta la primera fila. —¿Y puedo preguntarle que es lo que le interesa de las cosas del doctor Dombey? Ella no contestó y el vio la mirada gris de su clienta observando los objetos expuestos en un estrado improvisado. Millicent se volvió con ansiedad hacia las grandes puertas que conducían al interior del establecimiento. El empleado estaba sacando a una africana famélica, envuelta en una vieja manta bajo la cual solo llevaba puesta una camisa sucia. Pusieron una caja encima del estrado y la mujer con las muñecas y los tobillos encadenados fue empujada bruscamente hasta allí. Birch cerró los ojos por un instante para controlar el asco que le provocaba ese vergonzoso y bárbaro comercio que todavía se practicaba en su país. —Vean damas y caballeros, esta esclava era la doncella personal del doctor Dombey—anunció el director de la subasta—Es la única negra que se trajo de Jamaica. Desde luego no es hermosa, con todas esas arrugas debe ser mas vieja que Matusalén, pero, amigos míos, es una verdadera reina africana. De modo que, aunque su valor es de treinta libras empezaremos la subasta con… ¡una libra! Se oyeron unas groseras carcajadas entre la gente. —Bueno, bueno ¿Qué dicen de diez chelines?—preguntó de nuevo el subastador—Les aseguro que tiene buenos dientes. Abrió cruelmente los labios resecos de la desdichada. —¿Diez chelines? ¿Quién la quiere por diez chelines? —¿Para que puede servir?—gritó un hombre. —Cinco, señores ¿Quién ofrece cinco? —Esa mujer solo es una vieja esclava inútil—dijo otro. Intranquilo, Birch se volvió hacia Millicent y vio lágrimas brillando en sus ojos. —Este no es lugar para usted milady—dijo suavemente—No es bueno que presencie esta escena. Lo que usted vino a buscar seguramente ya ha sido vendido. —El anuncio decía que era una hermosa joven—exclamó un hombre lanzando un ejemplar de La Gazette a la anciana africana. —¡Cinco libras!—declaró Millicent con voz alta y clara. Todos los ojos se volvieron hacia ella. Incluso el subastador se desconcertó por un momento. Birch vio que los ajados párpados de la mujer se abrían una fracción de segundo y que su mirada se posaba en Millicent. —Bien señora. La subasta empieza a… —¡Seis libras!
Traducción Rosanic, corrección Cari 3

Esta segunda apuesta dejó una vez más al voceador sin palabras. Los asistentes se volvieron hacia el hombre del fondo que había hablado. —¡Siete!—insistió Millicent. —¡Ocho! El hombre del estrado puso una amplia sonrisa mientras la muchedumbre abría paso a un individuo bien vestido que tenía un periódico enrollado en la mano. —Veo que el secretario del señor Hyde está entre nosotros. Gracias por su apuesta Harry. —¡Diez libras!—continuó Millicent con determinación. Birch dejó vagar su mirada entre los carruajes aparcados en el patio preguntándose desde cual de ellos estaría dando las órdenes Jasper Hyde. Era el propietario de una vasta plantación en las Antillas y no había perdido ni un minuto en hacerse con todas las propiedades de su pretendido amigo Wentworth en el Caribe después de su muerte para cobrarse lo que este le debía. Como si eso no hubiera sido suficiente, desde que regresó a Inglaterra, el señor Hyde se había declarado enemigo de lady Wentworth y se había apoderado de los pagarés y ordenes del pago que el difunto había dejado tras de si. —¡Veinte! Se oyó un murmullo general de incredulidad y la gente se removió. —Treinta. El abogado se volvió hacia Millicent. —Está jugando con usted milady. No creo que sea sensato que… —¡Cincuenta!—estaba diciendo el secretario con la mayor frialdad del mundo. Un grupo de marineros hostigó al hombre que estaba haciendo subir tan descaradamente la subasta. —No puedo dejar que lo haga. El doctor Dombey y esta mujer pasaron mucho tiempo en las plantaciones de Wentworth en Jamaica. Según John y algunos otros en Melbury Hall, ella se convirtió en un personaje muy importante para ellos. Dirigió una señal con la cabeza al voceador. —Sesenta libras. El empleado de Jasper Hyde pareció un poco avergonzado. Miró a la zona de los carruajes y luego el periódico enrollado se levantó antes de que el subastador tuviera tiempo de repetir la apuesta. —Setenta. La muchedumbre se estaba sublevando contra la obstinación del secretario. Algunos marineros avanzaron hacia el amenazantes, mascullando insultos. —Esto solo es un perverso juego para el señor Hyde—murmuró Millicent —Se decían muchas cosas sobre sus barbaridades en Jamaica. Y todavía
Traducción Rosanic, corrección Cari 4

un año antes. Sacudió la cabeza en dirección al subastador. El hombre salió de allí a toda velocidad. No después de haber fallado con los otros. estaba seguro de que todo había sido cuidadosamente amañado. —Carece usted de medios. se dirigió hacia el coche. Millicent puso una mano encima del brazo del abogado. que se ocupara de los intereses de lady Wentworth. Millicent. Unos minutos después volvieron los marineros farfullando. Mi conciencia no me permitiría dar la espalda cuando tengo la oportunidad de salvar a esa mujer. —Lo sé.fue peor cuando tomó posesión de las tierras de mi marido y de sus esclavos. Millicent—susurró Birch con autoridad. Traducción Rosanic. —Le debo esto a mi gente. —¡Cien libras! El anuncio del secretario fue ahogado por las protestas de la gente y retrocedió unos pasos en dirección a los carruajes. No rinde cuentas a nadie y se burla de las leyes. Compró todos los pagarés de su esposo y pudo haber hecho lo mismo con Dombey. —¡Ciento diez! Se produjo una exclamación general y la gente abrió paso a la mujer que se dirigía directamente hacia el secretario. los marineros perdieron la sangre fría y se lanzaron contra el. ya se estaba batiendo en retirada. muy pálido. con la cabeza agachada y lágrimas en los ojos. señora?—preguntó el subastador excitado. después de todo el daño que les causó Wentworth. al llegar al centro del patio. Sin embargo. probablemente la matará. sir Oliver. pero tiene que pagar el mes próximo. —¿Ciento diez. —¿Está bien señora?—preguntó el voceador—¿Renuncia usted? —Ochenta—lanzó ella con voz un poco temblorosa. Esto sería solo un medio para dejarla sin el dinero que le queda. Ante el tono irónico del secretario y su expresión despectiva. se dio media vuelta y levantó la mano. corrección Cari 5 . —Lady Wentworth puede quedarse a la negra por ciento diez libras. sir Oliver. Este. —Puede que ya sea el dueño de esta mujer. Al verle huir. Cuando el conde y la condesa de Stanmore le encargaron. ya había sido informado de la enorme compasión que sentía por los esclavos de su difunto marido. milady—dijo Birch con tono tranquilo pero firme—Piense en los reconocimientos de deuda de su esposo que todavía están en poder de Hyde. Ha podido retrasar una vez el plazo. Pero no había podido imaginar hasta que punto. Esta mujer presenció sus salvajadas y el va a hacerle daño. —No puede usted salvar a todo el mundo. Ella apretó los puños. Birch sintió deseos de perseguirle también.

—Se lo agradezco. pero lo que le faltaba en ese aspecto lo compensaba con su humanidad y su dignidad a pesar de toda una vida de opresión y mala suerte. era necesario que salvara a esa mujer. corrección Cari 6 . —Esté segura. me las arreglaré para encontrarle un lugar donde dormir mientras usted se prepara para abandonar Melbury Hall. Ciento diez libras representaban siete meses de salario para los veinte criados que tenía empleados en Melbury Hall. La compra de esa mujer le había causado un enorme agujero a sus ahorros. Nadie hubiera podido decir que Millicent Gregory Wentwoth fuera hermosa. Confieso que no se nada de todo ese asunto. Se estaba preguntando cuantas humillaciones iba a tener que soportar aún la desdichada antes de que la llevaran a casa del abogado. Se supone que tengo que ir a la casa del conde de Aytoun en Hannover Square hoy a las once con mi abogado. Birch inclinó la cabeza con deferencia. milady. Se estaban acercando a su destino cuando sir Oliver rompió el silencio. Millicent vio a un hombre arrastrar a la mujer a través del patio con sir Oliver en los talones. —La llevaran a mi despacho esta tarde—anunció Birch poco mas tarde reuniéndose con ella—En vista de que no quiere que la lleven a la casa de su hermana. —Ya somos dos. Mientras rodaban a través de la ciudad. mientras me ocupo de las formalidades? Acababan de poner un objeto sobre el estrado que poco antes había ocupado la africana y varias personas se acercaron a verlo. Millicent pensaba en el dinero que acababa de gastar. según los criterios de la alta sociedad londinense. —No lo dudo—dijo ella tranquilamente mirando la puerta del almacén donde habían llevado a la mujer. y su lacayo esperó para llevarle mi respuesta.—Dejando a un lado todas las vilezas del señor Hyde. —Eso es bastante seco. llegó hace tres días a Melbury Hall. sir Oliver—contestó Millicent con cansancio—La nota que me envió para convocarme. —¿Por qué no espera en el coche milady. —No podemos evitar por más tiempo el motivo de la cita con la condesa viuda de Aytoun. Sin más explicaciones. de que todo se hará con la mayor discreción. bueno para invitarme. ni elegante. mucho más interesados por el mueble que por el ser humano que había sido vendido unos minutos antes. ¿Conoce a la condesa? Millicent negó con la cabeza. Nos pondremos en camino mañana mismo. sin contar con los trabajadores del campo. Todavía se negaba a pensar en lo que tendría que pagarle a Jasper Hyde el mes siguiente. Se abrió camino hasta el coche. Traducción Rosanic. sir Oliver. Se masajeó las sienes que le dolían encontrando consuelo en la buena acción que acababa de llevar a cabo.

—Tiene amigos muy generosos. es un alivio. se llama Beatriz. Se lo ruego. Dispone de una enorme fortuna. Sir Oliver siempre había sido honesto con ella y sabía que no la traicionaría. Su marido murió hace algo más de cinco años. condesa de Aytoun. En cuanto a David. ¿De que más se ha enterado sir Oliver? —Lady Archibald Pennington. ¿sabe? Pero ninguno de los dos ignora que el estado de sus finanzas es un desastre. Es escocesa de nacimiento y tiene sangre de highlander en las venas. Millicent hizo un gesto de agradecimiento con la cabeza. Causado mas o menos por una mujer llamada Emma Douglas. Sin embargo Millicent no tuvo tiempo de hacer mas preguntas ya que el carruaje se detuvo ante una elegante mansión de Hannover Square. Perfore. señor—le cortó ella rápidamente—No me avergüenzo de mi pobreza pero me parece indigno mendigar. También dicen que sus criados tienen que pelear para conseguir su sueldo. el mayor. Eso no parecía demasiado escandaloso. En resumen.—No. Un lacayo con librea dorada abrió Traducción Rosanic. —¿Tiene hijos? —Tres. Ni a la media docena de acreedores que empezaron a acosarme cada tres meses desde que murió Wentworth. —¿Un escándalo? —Si. el más pequeño. Hizo una ligera pausa. lady Wentworth—continuó—Si me permitiera que les hiciera comprender en que situación… —No. Conociendo su preocupación por los detalles debí sospechar que no iríamos a esta entrevista sin estar preparados. El segundo. no hablemos más del tema. los tres hermanos estaban encaprichados con ella pero ella se casó con el mayor y se convirtió en la condesa de Aytoun hace dos años. —Para tranquilizarla un poco—dijo el—la condesa viuda disfruta de un estatus social muy distinto al del señor Hyde o el de su esposo. Lyon Pennington. Si algo he aprendido en el último año y medio es que es imposible esconderse de las personas a las que mi marido debía dinero. milady. parece haber hecho una fortuna en las colonias americanas a pesar del embargo. corrección Cari 7 . La condesa llevaba una vida apacible hasta el escándalo que golpeó a la familia el verano pasado. —Se lo agradezco. Si lo entendí bien. es oficial en la Armada de Su Majestad. pero dicen que es excesivamente…”agarrada”. es el cuarto conde de Aytoun. Proviene de una antigua familia y se casó por debajo de su condición. pero el año pasado tampoco conocía a Jasper Hyde. Tengo que enfrentarles uno a uno e intentar un arreglo razonable para devolvérselo. —Como usted quiera milady. no me la imagino prestándole dinero a Wentworth. —Admiro sinceramente su valor. Todos adultos.

observaba a sus visitantes por encima de las gafas. —Los rumores dan a entender que el conde asesinó a su mujer—susurró Birch. al cual no habían llamado “joven” desde hacia décadas. Sentada en un sofá. Luego. sin embargo no se avergonzaba de lo que acababa de hacer. —¿Ganó la subasta? Sorprendida. Por las puertas abiertas que daban al vestíbulo vio unos muebles Chippendale elegantemente colocados y alfombras de seda cubriendo el brillante suelo. corrección Cari 8 . En el acogedor recinto había cuatro personas: la condesa. Pero no veo lo que eso puede… —Añádalo a la lista sir Richard—ordenó la condesa al hombre que estaba en el escritorio—Una interesante causa. —Milady. —¿Consiguió a la africana?—insistió la condesa. Otro criado les recibió en el vestíbulo y Millicent le entregó su capa mientras admiraba el recinto semicircular al fondo de la estancia y las pinturas que decoraban el techo. apoyada en unos cojines y con una manta sobre las rodillas. El abogado. Sir Oliver dio un paso hacia delante. Millicent se volvió hacia sir Oliver quien parecía tan asombrado como ella. joven. un hombre pálido de pie al lado del escritorio sobre el cual estaba abierto un informe y dos criadas. Siéntense los dos. —¿Puedo preguntar milady?… —No malgaste su saliva. —Yo…Si—balbuceó Millicent—¿Pero como lo sabe? —¿Cuánto? A Millicent el interrogatorio le parecía fuera de lugar. —Pero… Se interrumpió al ver que se abrían las puertas del salón. perdone el retraso. Traducción Rosanic. Lady Aytoun parecía tener mala salud. la condesa despidió a las criadas haciendo un gesto con la mano. —Ciento diez libras. Un mayordomo de cierta edad fue a informarles de que la condesa viuda les estaba esperando. al ver que tanto el como Millicent obedecían. permaneció un instante boquiabierto. —¿De que tipo de escándalo se trataba?—consiguió murmurar Millicent mientras subían la enorme escalera.la portezuela y otro les escoltó hasta las escaleras de mármol del gran porche. Millicent hizo una reverencia.

—Muy bien. —Ahora—continuó ella—llegamos al motivo de mi invitación. lady Wentworth. Quiero que se case usted con mi hijo. —Algunos de mis empleados llevan un tiempo informándome sobre usted. sir Richard Maitland. Traducción Rosanic. Millicent hubiera sido incapaz de adivinar lo que siguió. Con una licencia especial. Hoy mismo. —Pero ya basta de andarse con rodeos. —¿Una propuesta? —Desde luego. Lady Aytoun se quitó las gafas. Y está usted muy por encima de todas mis expectativas. Les conozco a los dos y ustedes también me conocen. corrección Cari 9 . el conde de Aytoun. Ese saco de huesos con color de pergamino es mi abogado. Está usted aquí porque tengo que hacerle una propuesta. Levantó una ceja señalando al hombre quien saludó y luego tomó asiento.

he hablado demasiado deprisa. no hay razón para que se asuste— continuó la viuda mas suavemente—Adivino su temor porque sé lo mucho que sufrió durante su matrimonio. —No lo creo. Pero lo que le estoy proponiendo no tiene nada que ver con la terrible situación que tuvo usted que soportar bajo la tiranía de su primer marido. Lo sé. Hablaba como si su vida fuera del dominio público. —Ha cometido usted un error. Ya que me conoce tan bien. —Siéntese lady Wentworth. milady. El tema me repugna. Dio un paso hacia la puerta. Las esposas no se beneficiaban de ninguna protección y sus maridos abusaban de ellas tanto mental como físicamente. Había soportado las cadenas de ese “bendito” estado durante cinco interminables años. lady Wentworth—cortó la condesa—Desde que tuvo un terrible accidente el verano pasado. Millicent miró as u abogado que también se había puesto en pie. lady Wentworth. Para Millicent. —Su lacayo debió entregar el mensaje en la dirección equivocada. La viuda hizo un gesto para detenerla. Si tiene la bondad de permitir que le explique la triste situación en la que se encuentra mi familia. ha perdido el uso de las piernas y uno de sus brazos ha perdido toda la fuerza. estar casada significaba pertenecer a un hombre. ella se había jurado a si misma no volver a caer en la trampa.Capitulo 2 Millicent se puso en pie de un salto olvidándose de su buena educación. Cayó en una depresión de la Traducción Rosanic. lady Aytoun. lady Aytoun. en ningún caso estoy dispuesta a… —Mi hijo está enfermo. entenderá mejor la razón de mi oferta. Millicent no entendía como la anciana podía estar enterada de su mala suerte. Los votos matrimoniales solo eran un medio para que los hombres controlaran a las mujeres y después de la muerte de Wentworth. —Al menos déjeme terminar. corrección Cari 10 . debería saber que mi aversión al matrimonio no tiene nada que ver con lo que pueda usted contarme sobre su familia. —Se lo ruego. y de repente tuvo deseos de huir. —Lo lamento pero no puedo. —Es completamente inútil.

a que le droguen con opio y a que se convierta en una fuente de murmuraciones para la alta sociedad. a que le sangren. Le doy gracias a Dios por la devoción y lealtad de su ayuda de cámara. Seguramente me hubiera visto obligada a internar a mi hijo en un manicomio. Nada. estaba esperando para ver si ella decidía quedarse o irse. personas que no sean unos perfectos desconocidos. Se lo voy a explicar. En estos momentos mi principal preocupación es saber que le sucederá a Lyon cuando yo ya no esté aquí. Bien. a pocos metros. me da exactamente igual lo que me suceda. el diablo se los lleve a todos. La desesperación que se citaba en su voz llegó directamente al corazón de Millicent. —Deben existir otros métodos. comprar un bote de “poción bienhechora” que les permitiría “recordar los mas pequeños detalles de su vida en breve tiempo” Se lo di a Lyon esperando una respuesta. milady. Para ser franca. —Francamente. —La compadezco de verdad. a que le torturen. Un tal señor Payne afirmaba que las personas que sufren de “perdida de memoria o de distracción” podían por dos chelines y seis peniques. lady Wentworth. Las manos de la condesa temblaban cuando se colocó bien la manta sobre las rodillas. Amigos. corrección Cari 11 . Todavía la última semana leí un artículo en La Gazette. a que le purguen. pero no veo como podría ayudarla. He tenido una vida muy completa. así como por la media docena de personas que se ocupan de todas sus necesidades porque no sé como me las hubiera arreglado sin ellos. La máscara de energía había desaparecido dejando lugar a una simple mujer. Traducción Rosanic. La medicina hace progresos cada día sean cuales sean las enfermedades a tratar. Ha mencionado usted a los miembros de la familia. Millicent comprobó que Birch. —Pero seguramente tendrá usted otras posibilidades. no dejan de decirme cada día que a lo mejor no despierto mañana. familia. Lord Aytoun es par del Reino y existen lugares y tratamientos… —Por favor. —Gracias.cual no puede salir. yo… —No se equivoque. siéntese. me he gastado una fortuna y no veo ninguna mejoría. milady. y los médicos. —He intentado todos los métodos. —A pesar de mi aspecto. ¡Pero el conde de Aytoun no está loco!—exclamó con sus azules ojos brillantes de ira—Me niego a que le aten. me estoy muriendo. estoy gravemente enferma. Le confieso que algo así habría acabado conmigo. Una madre que intentaba asegurar el futuro de su hijo. Se sentó sin mucha convicción y la condesa se sintió inmediatamente aliviada. Contempló a la anciana condesa. lady Wentworth. los que quedan creen que si algo me sucediera habría que internar a Lyon en un manicomio. Por ese motivo le pedí que viniera a verme hoy. Una mujer enferma.

Nadie podía obligarla a hacer algo que no quisiera. —Lo lamento mucho. Pero eso no da ningún resultado. Perfore no está ahora en Inglaterra y no tiene ningún interés en la mansión de la familia. su única recomendación es mantenerlo sedado. Por otra parte. pero también debe haber médicos serios. pero ya se curaron y sin embargo no puede moverlos. el pasado otoño. Lyon llegó incluso a insistir para que su hermano Perfore asumiera el control de las propiedades. Pero los médicos “serios” como dice usted. esos solo tienen una respuesta: “Sángrele y vuelva a sangrarle”. milady… —¡Yo también!—respondió la condesa con testarudez—Pero eso ya se acabó y me niego a meter a mi hijo en una casa de locos. Pero— precisó la condesa después de hacer una corta pausa—debe saber que mi intención es que este arreglo sea tan provechoso para usted como para mi hijo. —¿Por qué? ¿Es violento? —Desde luego que no—aseguró la condesa—Pero fue muy desgraciado en Baronsford. Necesito encontrar para mi hijo un lugar en el que nada le recuerde el pasado ni la pérdida que sufrió. —En efecto. ¡Se acabó! —Sé que existen innumerables charlatanes. era la dueña de sus decisiones y de las consecuencias de estas. Es allí donde tuvo lugar el accidente. Traducción Rosanic. Los condenados médicos dicen que debe haber alguna enfermedad oculta. de alondras hervidas y de gusanos. Aparte de las sangrías y las purgas. Millicent había tenido tiempo de tranquilizarse. —Sigo sin ver como podría su oferta mejorar la vida de su hijo. la casa ancestral de los Aytoun cerca de Edimburgo. Ya estoy cansada de darle a mi hijo píldoras de todos los colores que no le hacen ningún bien. No anda y no levanta el brazo derecho. También me niego a darle infusiones de bosta de caballo. De hecho. no saben ya que hacer. En cuanto a los profesores de la Universidad. corrección Cari 12 . Agitó una mano con impaciencia. Sé que desde que murió su marido usted ha acogido en su casa a antiguos esclavos. Se lo he contado para que entendiera porque quiero alejarle de allí. Lyon es el heredero del título y hacia el se dirige la gente que depende de nosotros. gente que se ocupe de el. No soy médico y sería incapaz de… —Necesita una casa nueva.Ya estoy cansada de charlatanes y bufones que cantan las alabanzas de sus preparados de quien—sabe—que. —Pero Baronsford es la menor de mis preocupaciones. Durante ese discurso. Mire se le rompieron las piernas y los brazos.

Su administrador aquí presente las examinará y nos dará su opinión. —Envidio su optimismo. un divorcio o una anulación no supondría ningún problema. antes de llegar al total que era una enorme suma. A pesar de todo se negó a mostrar su tristeza. Le entregó la lista a sir Oliver. Nos costó mucho obtenerlas todas y puede que falten algunas. Si está de acuerdo con los términos del contrato. También tendrá de sobra para continuar con sus buenas obras. —Considerando la naturaleza del matrimonio y el estado del conde. solo tendrá que encontrar sitio para esa gente. ninguno de los médicos que le han visto recientemente cree… La anciana se interrumpió para reafirmar la voz. Traducción Rosanic. Otra vez el matrimonio. A cambio Maitland. —¿Qué sucedería con el arreglo si el conde de Aytoun se curara? —Me temo que no hay esperanzas. moviéndose en la cama mientras se preguntaba de donde iba a sacar dinero. le hizo una seña al abogado para que le entregara una hoja que parecía una lista similar a las que hacían los empleados del Banco. —Un acuerdo que de matrimonio solo tendrá el nombre. esto es un resumen de todas las deudas que le dejó su difunto esposo. Tenemos un médico que está dispuesto a ir regularmente a verle. —Su condición actual es suficiente argumento para una anulación—añadió sir Oliver. Sopesó los pros y los contras pero la balanza ya se estaba inclinando hacia un lado. pagará todas sus deudas y usted recibirá cada mes una cantidad suficiente para mantener Melbury Hall. —Sin embargo es una posibilidad. Millicent no podía creer que hubiera llegado tan lejos. —Querida. pero llegará con su ayuda de cámara y sus criados. Usted sabe que la gente se regodea desvelando públicamente las deudas de sus semejantes por el simple placer de asistir a su ruina. Los últimos seis meses habían sido especialmente difíciles. Pero el precio la horrorizaba. el conde de Aytoun irá a vivir con usted a Melbury Hall. Millicent estaba completamente aturdida. corrección Cari 13 . —Deseo incluir una cláusula que me garantice que no se impedirá el divorcio en el caso de que el conde recobre sus facultades.Sin esperar la respuesta de la joven. Millicent cogió la hoja y la recorrió rápidamente con los ojos. mi abogado. La condesa viuda miró a sir Richard quien se levantó. —¿Qué me propone exactamente. Se había pasado noches interminables despierta. lady Aytoun?—preguntó con voz neutra. Un simple contrato de negocios. Ahora lady Aytoun le ofrecía la posibilidad de librarse de una vez por todas de las deudas de su marido. —Ningún médico cree que haya posibilidades de recuperación.

corrección Cari 14 . su reputación de bondad y el estado de sus finanzas la convertían en la candidata ideal. de vez en cuando va a Londres y apenas ve a los suyos. Durante los cinco años que duró su matrimonio nunca les contó a ninguno de ellos como la trataba su marido. levantó la barbilla. Se llama Millicent Gregory Wentworth.—¿Alguna otra cosa? ¿Todavía tiene dudas? Al oír la pregunta. —En otro orden de cosas. Tiene poco amigos y su orgullo le impide pedirles ayuda aunque esté en las últimas. parece usted contentarse con su apariencia y no es coqueta. a Bath o al sitio de moda. No echará de menos las fiestas y no le reprochará a su esposo por no llevarla a Londres. —Eso son cosas muy fáciles de averiguar y no dicen nada sobre mi carácter. mi abogado tenía una difícil tarea por delante. No es que se lo reproche. Aparte de una noche que pasa con su familia. A fin de cuentas lo conozco casi todo sobre usted. y me gustaría tener una muestra de lo que ha averiguado. está liberando a sus esclavos… —Los esclavos de mi difunto marido—rectificó Millicent. Pero debo confesar que su historia. ¿Por qué yo? Usted no me conocía ¿Qué le hizo elegirme? —No ha sido al azar. Además es usted inteligente y está dotada de una profunda compasión. —No me he perdido nada importante viviendo en mis tierras. Millicent levantó las cejas. ¿Qué mas? Si. desde que se quedó viuda. Espero que no se sienta dolida por las investigaciones que llevamos a cabo. Acaba de descubrir el valor de la independencia y está intentando aprovecharse del poder que proporciona. Sin embargo mi entrevista de hoy con usted ha hecho que mi decisión se vea reforzada. —Por supuesto. Siempre había llevado una vida muy discreta y se preguntó que es lo que podían haber descubierto sobre ella. De hecho nunca se ha relacionado con la alta sociedad londinense y. —Estoy muy sorprendida. —Si. Y ese es en parte el motivo por el que está a punto de ahogarse en deudas. La condesa alisó la manta que tenía encima de las piernas. milady. —¡Exacto! Y esa actitud es una de las cosas que más me gustan de usted. La anciana miró un momento a la joven. tiene veintinueve años y esta viuda desde hace año y medio. —De acuerdo. Siguiendo mis exigencias. Su familia fue la que arregló el matrimonio. Su familia consta de dos hermanas mayores y un tío en el cual no confía en absoluto ya que la entregó a Wentworth sin averiguar antes como era. milady. milady. —Cierto. se ha refugiado en su propiedad en el campo. Traducción Rosanic. —Mantiene poca correspondencia con su familia.

Es algo demasiado importante. lady Wentworth? Volvió al presente y miró directamente a la anciana dama. —No sabía si conseguiría convencerla. luego hizo una reverencia y fue a reunirse con los dos hombres. pero le expliqué a mi hijo que el matrimonio sería considerado como una ayuda financiera por su parte y no como caridad. un marido le resultaría muy útil para conseguir sus metas. corrección Cari 15 . En mi opinión volverá mañana por la mañana. —¿Qué opina Su Señoría de su gran proyecto? La condesa viuda hizo una profunda inspiración soltando el aire lentamente. Pero no se atrevían a acercarse a el. en la puerta intercambiaban nerviosas miradas. unos pantalones.Pero. —Es cierto. pero su orgullo permanece intacto. no le quedan muchas cosas. Lyon Pennington. ya se había dado cuenta de que le resultaba imposible contratar y conservar a un buen administrador para Melbury Hall. Los músculos de su rostro estaban tensos bajo la barba hirsuta y sus ojos miraban fijamente un punto más allá del triste paisaje de Hanover Square. Millicent luchaba mentalmente consigo misma. Rechaza la compasión. Millicent. Dos lacayos habían preparado una chaqueta larga de brocado. Efectivamente. y. —¿Qué le parece mi oferta. necesitará la presencia de un marido que mantenga a los lobos alejados de su puerta. estaba sentado delante de la ventana. —¿Por qué hoy? ¿Por qué tan rápido? —Nunca permanece mucho tiempo alejada de Melbury Hall. para apaciguar la cólera que se estaba apoderando de ella. una corbata negra. Uno o dos días y poco más. Entonces aceptó. —Ella está aquí—murmuró una joven que llegaba en ese momento con la bandeja del té. Con el nombre de señora Ford. no quiero tentar a la suerte esperando más tiempo. para conseguirlo. cuarto conde de Aytoun. un chaleco de seda. Incluso para asistir a una subasta en los muelles era indispensable que la acompañara un hombre ya que se suponía que el genero masculino era mucho mas inteligente que el sexo débil. —Si añadimos a eso los pocos amaneceres que me quedan por vivir. Rebecca tuvo que hacer creer a los demás que era viuda para ser aceptada en la ciudad. pensó en la historia de su mejor amiga en Filadelfia. Se apresuró a dejarla encima de una mesita al lado del conde. Traducción Rosanic. medias y zapatos con hebilla para la boda.

el conde se apoyó en los reposabrazos del sillón para levantarse. corrección Cari 16 . —Solo hace unos minutos que se ha calmado. pero una mirada de este le hizo retroceder. os retorcería el cuello. —Si tuviera tiempo. Con expresión feroz. Sin pensar en sus piernas inertes que hacía meses que no soportaban su peso. Otra criada trajo unas pastas y el ayuda de cámara del conde. el otro la camisa y los dos vacilaron antes de acercarse al conde. —Si.—La condesa viuda piensa que la visitante querrá ver a Su Señoría antes de la ceremonia—continuó en voz baja. pero no tuvo bastante. No estaba ni dormido ni despierto. milord. —Lady Wentworth y su abogado han llegado. —Os libráis esta vez—empezó de nuevo—Todo el mundo está abajo y el conde sigue sin estar vestido. se cayó al suelo. —¿Milord? Lyon no parpadeó. —Su Señoría ya había tomado la poción esta mañana—contestó Gibbs conteniendo la voz—No podéis darle mas cuando os venga en gana. —Si. El ayuda de cámara del conde era tan ancho y largo como los robles de Baronsford y sabían a lo que se arriesgaban si le contrariaban. Gibbs cerró las persianas y se colocó delante de su señor. —¿Qué estáis esperando?—gruñó—¡Su Señoría ya tendría que estar vestido!. Su madre insiste en que le vistamos. —Su Señoría no tenía muchas ganas de vestirse esta mañana—susurró el que se llamaba John. Gibbs les hizo una seña para que le siguieran hasta el sillón del conde. —Debemos prepararle. Solo se tranquilizó cuando le dimos la medicina del nuevo médico. Las dos doncellas desaparecieron rápidamente. milord—dijo el lacayo cogiendo la manta de encima de las rodillas del conde—El obispo lleva una hora en la biblioteca. milord. Uno de ellos cogió los pantalones de piel. Gibbs. —Eso va a ser imposible. os daría una patada en el culo… Gibbs intentó tranquilizarse. entró también en la habitación. Traducción Rosanic. El conde levantó por fin los ojos hacia los tres hombres. Antes de que sus asustados criados tuvieran tiempo de sujetarle. —Metedme en la cama—masculló el conde. señor Gibbs—añadió el otro—Lord Aytoun estuvo a punto de matarnos a los dos porque intentamos moverle. Los dos lacayos se apresuraron a obedecer. Le están esperando. señor. Uno de los criados se inclinó para desabotonar el camisón del conde.

pero en cualquier caso los lacayos se sintieron aliviados de que Lyon Pennington no luchara cuando le subieron al sillón. milord. Se lo ruego. los meses de inmovilidad le habían debilitado pero sin embargo hacían falta varios hombres para moverle. —Ponme en la cama—gruñó el conde apretando los dientes. sabiendo que no había que tocarle cuando su ira amenazaba con explotar. Sobre todo cuando no colaboraba. —Gibbs—masculló—¿Cree que esa mujer tendrá un solo momento de paz conmigo? Traducción Rosanic. —Si me lo permite. milord—dijo Gibbs moviendo el brazo que no parecía estar roto—Usted aceptó los planes de la condesa viuda. Se mantenía prudentemente a unos pasos de distancia de su señor. Gibbs lanzó al sirviente una mirada asesina mientras le daba la vuelta con cuidado al conde. ¿Fue el sedante que le habían administrado los criados o el conde se dio cuenta de que no tenía elección? Gibbs no habría podido decirlo. Golpeó el suelo con su puño útil. concédale un poco de paz en los pocos días que le quedan en el mundo. la impresión puede ser fatal para ella. Lyon era tan robusto como su ayuda de cámara.—¡Señor! —¡Ha caído encima del brazo derecho! —Ayudadme a levantarle—ordenó Gibbs quien estaba ya de rodillas. —El médico dijo que si se lo volvía a romper tendría que amputarlo. corrección Cari 17 . —Lo único que la hizo salir de la cama esta mañana—continuó—fue su promesa de acceder a sus deseos. Si se entera de que ha decidido renunciar. —¡Inmediatamente! —Su madre ha tenido una crisis esta noche—insistió Gibbs—Tuvimos que llamar al médico.

corrección Cari 18 . Fuera cual fuera la hora. El White´s estaba lleno a rebosar. tocaban un arpista y un flautista. Hyde estaba observando el cubilete de dados que tenía el conde de Winchelsea. —Siete. y Hyde echó una ojeada a su alrededor. Detrás de el. —¡Esto hay que celebrarlo!—le dijo al conde de Carlisle que estaba sentado a su izquierda. mientras el director del establecimiento regañaba a un criado demasiado lento. por la tarde. —Las apuestas ya están hechas—anunció el crupier. ya que todos se irían a cenar o bien en busca de otras diversiones típicamente londinenses. Eran casi las tres de la tarde y seguía sin tener noticias de ese condenado secretario ni tampoco de Platt. milord.Capitulo 3 Jasper Hyde sacó su reloj de bolsillo. pero eso era algo necesario si quería codearse con la nobleza. taciturno. Traducción Rosanic. El mismo había perdido más de lo normal. Lord Winchelsea volvió a agitar los dados para probar suerte. Este resopló contrariado y Winchester se volvió hacia Jasper. Luego la clientela se haría cada vez mas escasa. —Si no le molesta. siempre había un montón de gente en las mesas de juego. voy a hacer la misma apuesta que usted. Los gemidos se mezclaron con las exclamaciones de alegría y Hyde vio que Winchelsea. como todos los días. al lado de una enorme chimenea. El joven conde había perdido más de trescientas libras esa semana pero ahora parecía que le sonreía la suerte. sonreía con arrogancia. Hyde notó que su montón de fichas estaba disminuyendo rápidamente. Empezaba a reconocer a algunos caballeros de los que estaban a su alrededor entre los jugadores o la gente que simplemente bebía mientras miraba a los demás perder fortunas.

—¿Aytoun abandona Londres?—se extrañó alguien desde el otro extremo de la mesa. —¡Es usted el diablo en persona. —Un deseo encantador por su parte. —¿Por fin se lo llevan a Bedlam con los locos? —No. Se vuelve a casar esta tarde. —Conoce usted su temperamento tormentoso porque flirteaba con su mujer—se rió Carlisle—Y dice eso porque fue el único hombre que le retó a duelo. —No. —¡Maldición. no le calumniaría de ese modo. —Se lo llevan. tiene usted razón Carlisle! Vamos. —¿Quién iba a ser lo bastante estúpido para concederle la mano de su hija?—preguntó uno de los jugadores—¿No asesinó a su primera esposa? —Solo era un rumor infundado—protestó Carlisle. debería invitarnos a cenar a todos— lanzó lord Carlisle.—Sabia decisión. Carlisle sonrió con suficiencia. —Yo no lo creo—declaró Winchelsea depositando el cubilete encima de la mesa—Conozco bien el carácter tormentoso de ese hombre y le creo perfectamente capaz de matar a alguien. Hasta hace poco no dejaba usted de quejarse de la herida que le hizo en el hombro. Encantado con esa propuesta. —¿Me está acusando?—gruñó Winchelsea acalorado. —Parece que el principal enemigo de nuestro amigo se va al campo mañana a primera hora. Se oyó un rumor de aprobación y Winchelsea tiró los dados. a pesar de mis fervientes consejos—dijo Winchelsea agitando el cubilete—Pero igual esta condenado a ser prisionero el resto de su vida. ¿Quiere unirse a nosotros? —Con mucho gusto. —¿Puedo saber de que noticia se trata. —Espero que esto no quiera decir que su suerte se ha acabado. Hyde dobló la apuesta. amigo mío. corrección Cari 19 . Si hubiera ganado usted. para ser exactos—contestó Carlisle. —Las apuestas están hechas—mascullaba el crupier. Carlisle! Traducción Rosanic. milord?—preguntó Hyde. están todos invitados. De modo que sigamos jugando y que Aytoun y su nueva esposa se vayan al diablo. —Pronto nos enteraremos de que su sastre asedia su casa para que le pague. Y no conseguirá que me pelee con usted al alba en un rincón del bosque. Hyde. Fue Carlisle quien le respondió. Winchelsea agitó los dados. —En vista de la buena noticia del día. En realidad he reservado un salón privado en el restaurante Clifton antes de que vayamos a Drury Lane. —¡Seis!—anunció el crupier.

Harry. No pensé ni por un minuto que usted querría pagar mas de cincuenta libras y sin embargo llegué a ofrecer el doble. La ira se apoderó de Hyde como un tornado. ¿Qué le importaba el precio? —¡Pero fue adjudicada en ciento diez libras. este. Hyde miraba los dados. —Lady Wentworth asistió a la venta—explicó Platt quien se mantenía a una considerable distancia. Jasper Hyde. —¡Usted si que es un inútil! Debería despedirle de inmediato. Les hizo una señal a sus dos empleados para que le siguieran hasta un saloncito cercano a la entrada. Un lacayo le entregó a Hyde el bastón y el sombrero y le ayudó a ponerse el abrigo. Se disculpó y se dirigió hacia Platt. El cubilete llegó a las manos de Carlisle. pero el precio continuó subiendo. ni usted ni el señor Platt. patrón!—se disculpó Harry frotándose la cabeza. —¿Dónde está? Platt cerró la puerta antes de contestar: —Harry no pudo comprar a la esclava. Traducción Rosanic. —Eso es lo que hice. señor. El dolor del pecho había disminuido un poco pero le seguía costando respirar. sin decir nada. Perder cinco guineas de golpe sin duda parecía algo insignificante para todos esos nobles.Sin preocuparse por el agridulce intercambio de los dos hombres. —Eso no soluciona nada—intervino Platt nervioso—Hay otras maneras de recuperar a la esclava. Al volverse. y preparado para parar el siguiente golpe—Y la gente se puso en contra mía. —Desembolsó una fortuna por esa inútil. pero para el era otro golpe de mala suerte dentro de una serie de desgracias. Era evidente que algo no iba bien. y todos apostaron. Contuvo el aliento cuando un violento dolor le atravesó el pecho y los hombros. corrección Cari 20 . El secretario retrocedió hasta llegar a la pared mientras su jefe le hundía dolorosamente la punta de su bastón en el vientre. Pensaron que estaba haciendo que subiera el precio a propósito y se pusieron de parte de lady Wentworth. dejándole sin energía. Se apoyó en la mesa. fuera de sí. con aspecto preocupado. Hyde vio con alivio que su hombre de negocios estaba en la puerta. y… El bastón le golpeó en la muñeca arrancándole un grito. Los ataques se producían de repente y en los últimos tiempos eran cada vez mas frecuentes. Busqué el coche pero usted ya no estaba. le llevó hasta el vestíbulo donde esperaba el secretario. Esperó a que pasara la crisis procurando no llamar la atención. golpeó violentamente al secretario en la cabeza. bastaba con subir la apuesta hasta que ganara. ¿No entendió nada de lo que le dije? Sin embargo las instrucciones estaban muy claras: pujar y conseguir a la negra. —Tenía usted órdenes precisa.

corrección Cari 21 . le dio las gracias al Ser supremo. Los objetos estaban colocados sobre el hogar de ladrillo. se dejó caer en un sofá y aferró con las dos manos el bastón para luchar contra el dolor que le dominaba. Pero eso fue antes de que el puño de acero de Jasper Hyde se cerrara en torno a sus gargantas. lady Wentworth estaría encantada de llevársela con ella al campo. por haberla librado de Jasper Hyde. Onyame. El abogado le había explicado que muchos esclavos liberados vivían en Melbury Hall y que había muchas posibilidades de que Ohenewaa hubiera conocido a algunos en Jamaica. El secretario se pegó a la pared. Ohenewaa no había podido esconder demasiadas cosas en las mangas de su camisa rota. Recordaba la alegría que sintieron todos al enterarse de su muerte. Cogió un puñado de cenizas y se embadurnó el rostro. —Me llamo Violet—dijo con suavidad. El canto ancestral se inició en su pecho. al comienzo de la tarde. Llamaron a la puerta y ella dejó de cantar. Balanceándose hacia delante y hacia atrás. unas hojas secas y una pequeña bolsa con mechones de pelo. Tenía que dar las gracias por muchas cosas y sabía que los espíritus veían como se arrodillaba delante del altar improvisado. Ahora era una mujer libre. Me comprometo a traerle a la esclava antes de que termine la semana. Quizá ese enorme inglés tenía un alma después de todo. sir Oliver Birch. Unas pocas piedras. había puntualizado. la corteza de un árbol. Cantó como reconocimiento por haber sido liberada de las cadenas. Pagó por esa esclava cinco veces su valor. —¿Puedo entrar? Los ojos azules miraban fijamente los objetos que había en el hogar con curiosidad. La anciana dejó caer unas gotas de agua y depositó un mendrugo de pan como ofrenda al lado. —Entonces cuento con usted—le dijo el plantador a su hombre de negocios—No nos queda demasiado tiempo. —Afortunadamente fue lady Wentworth quien la compró—razonó Platt— Nos debe una fortuna y no tiene mas dinero. Lo que le sucedería de ahora en adelante era un misterio. será por medio de su abogado. las manos y los brazos.Jasper Hyde. Hyde lo pensó un momento y luego se levantó. sino es por medio de los acreedores de Dombey. La habían llevado al despacho del abogado. Una joven miró con prudencia el interior de la habitación. respirando con dificultad. La había dicho que la dama del puerto ya había firmado los papeles que la liberaban de su condición de esclava. Ohenewaa recordaba muy bien el nombre de Wentworth. Ella no lo había entendido demasiado bien ¿una mujer libre? También le había dicho que la dama. Traducción Rosanic.

llegaremos a Melbury Hall mañana por la tarde. Enseguida vuelvo. casi con respeto. —A usted no el gusta estar sola. —No. pero no tenía ningún sitio donde Traducción Rosanic. voy a buscar una caja de yesca. pero le dejaré mi abrigo. a pesar de su bondad. —¿Le importa si enciendo la chimenea? Hace mucho frío. —Estaba usted rezando—dijo. Miró a Ohenewaa por encima del hombro y ésta contestó: —¿No le molesta siendo usted católica? —No. los objetos dispuestos ante la chimenea antes de poner unos troncos en ella. Allí lady Wentworth. —¿De verdad? —Para empezar creen que nunca están solos. Depositó la bandeja encima de la estrecha cama y miró a su alrededor. sabía lo cruel y duro que era el mundo. —Como desee. Por primera vez en sus sesenta años de vida era libre. la señora Page y Amina. corrección Cari 22 . no pensé en traerle ropa limpia. no se puede confiar en un solterón como sir Oliver. —Lo siento. Asintió con la cabeza sin levantarse. al contrario. lo cual sucede. Ohenewaa miró la puerta entreabierta. Desde luego era libre.Llevaba una bandeja pero no pasó de la puerta. Cuando la criada se fue. Se frotó los brazos. Para algunos de ellos sus creencias son mas fuertes que las mías. la admiro. La doncella rodeó con cuidado. Ohenewaa contempló el bonito vestido de la joven. como el “rostro de Dios” en cierto modo. Francamente no—dijo Violet levantándose—Estoy muy contenta de que venga con nosotros. Me ha mandado a preguntarle que es lo que necesita antes de que nos vayamos a Melbury Hall mañana por la mañana. La anciana se levantó masajeándose las muñecas y fue a sentarse en el borde de la cama. encima de la mesilla de noche había una jarra y una palangana. Están seguros de que el espíritu de sus antepasados les acompaña. —Soy la doncella de lady Wentworth. A Ohenewaa le sorprendió que le pidiera permiso. —Parece que tiene usted pan y agua. aunque les separen de sus familias. Esto es un altar ¿no? Sé que ustedes consideran el altar como la entrada al paraíso. pero le he traído algo caliente. Sin embargo eso no le produjo demasiada alegría. —¿Dónde aprendió todo eso? —En Melbury Hall tengo muchos amigos africanos y paso muchas horas en su compañía. se ocuparan de usted. Milady dice que. ¿Puedo entrar?—repitió.

que estaba colgado en una pared. Traducción Rosanic. solo la muerte. Tenga la bondad de transmitir mis órdenes a los mozos de establo para que hagan sitio a la carroza del conde. La única cosa que no le habían preguntado era si aceptaba acompañar a esa gente al campo. La cabeza le daba vueltas ante la tarea que tenía por delante. y realmente necesito la ayuda de todos. corrección Cari 23 . Por fin era una mujer libre. La señora Page y yo misma tenemos que ocuparnos inmediatamente del alojamiento de todos. la incomodidad del viaje no era nada comparada con la angustia que sentía. era un verdadero desafío que no estaba segura de poder llevar a cabo con éxito. Y quizá debería estarlo. o quizá sean varias carrozas. El viaje desde Londres había sido incómodo. pero lord Aytoun puede llegar en cualquier momento. O a lo mejor no. Había enviado a una criada para que se ocupara de sus necesidades. Se lavó las manos y la cara. Después de la magnificencia de la casa de Londres. Hacer de una simple casa de campo como Melbury Hall una mansión digna de un conde. había oído hablar mucho de Baronsford. Luego comunique mis instrucciones a Jonah para el resto del personal. Para una esclava nada era seguro. A pesar de todo. —¡Pero milady!—protestaba el mayordomo—¿Quiere usted que lo hagamos todo en un día? ¡Es absolutamente imposible! Ya es mas de medio día y no vamos a tener tiempo de… —Señor Draper—cortó Millicent—tendremos aún menos tiempo si lo perdemos discutiendo. ni dinero para comprar pan. Seguía siendo esclava de la sociedad. Como Violet y la africana estaban dentro del carruaje. Millicent estaba delante de la chimenea de la biblioteca en compañía del ama de llaves y del mayordomo. Seguramente pensaban que debería estar agradecida por la oportunidad que le ofrecían. Capitulo 4 —Sé que es algo inesperado. Puede que en Melbury Hall encontrara una nueva esperanza. podía imaginar como podía ser el castillo situado en la frontera escocesa. y para sus caballos. Cuando Violet volvió y encendió el fuego. y espero que le pidan disculpas al personal por esta sobrecarga de trabajo. pero el mundo no había cambiado demasiado. Durante los momentos pasados en compañía de la condesa viuda. el castillo de la familia Aytoun. ni trabajo para ganar dinero. ella se había visto obligada a ir a caballo acompañada por un lacayo y el viento invernal la había congelado hasta los huesos. Ohenewaa pensó en el gesto de lady Wentworth.ir. Incluso había visto un cuadro de él.

hacia la puerta. Cuando murió. —Me temo que no puedo permitírmelo en ese momento. ¿Quiere usted que se quede aquí. Draper se quedó inmóvil en la puerta. —¿Y la mujer africana? Se niega a hablar. A lo largo del río. milady—respondió agriamente el mayordomo—le informo de que no hay ni un solo dormitorio libre en el segundo piso. —Le repito que me ocuparé yo misma de esa persona. Millicent movió la cabeza. ya no queda sitio para la africana. —Me ocuparé de ella en cuanto termine con la señora Page. Puede usted marcharse. —¿Cree que renunciaría de buena gana a su saloncito a favor de nuestra nueva invitada? Un brillo travieso iluminó los ojos del ama de llaves. Con todos los campesinos que han abandonado las cabañas de los bosques para invadir la zona de los criados. No deja de quejarse de lo pequeñas que son comparadas a las que ocupaba en la casa de sus anteriores señores. Millicent esperaba que fuera lo bastante inteligente como para comprender que tendría que cambiar de actitud en presencia de lord Aytoun. plantada delante de la puerta. milady. Cualquiera de ellas le parecerá un palacio comparada con lo que ha tenido hasta ahora. este no es el mejor momento para desprenderme de el. Las dos mujeres se callaron hasta que el hombre cerró la puerta al salir. una de las primeras cosas que hizo Millicent fue sacarles de esa parte de la propiedad que llamaba el Grove. Ni siquiera los otros negros han conseguido hacerla entrar en la cocina.El mayordomo levantó ligeramente la nariz y se dirigió. muy estirado. —Antes de que mueva a todo el mundo. Traducción Rosanic. —Alójela en una de las dos habitaciones del señor Draper. se levantaban las decrépitas chozas en las que Wentworth alojaba a la mayoría de los negros que mantenía como esclavos en Melbury Hall. corrección Cari 24 . más allá del pequeño valle. No quiere separarse de ese harapo que hace las veces de chal. señor Draper. Conservar aquí un mayordomo parece ser una tarea muy difícil. De modo que le aconsejaría que volviera a pensar en su decisión de no usar más las cabañas. Señora Page. Aunque el señor Draper tenga el record de permanencia en Melbury Hall desde la muerte de mi marido. Violet le había dicho que se había negado a comer el día anterior y que tampoco quiso el abrigo que ella le ofreció. —Mas bien creo que presentaría su dimisión con la más mínima indicación. impidiendo el paso? Millicent se reprochó en silencio no haberse ocupado antes de la antigua esclava.

milady. podría segregar parte de los terrenos próximos al río y construir casas decentes para los obreros. Tendremos que esperar a que esté aquí para tomar ese tipo de decisiones. milady? —Media docena por lo menos. ¿Dónde cree que tomará sus comidas? —Está confinado en su sillón o en la cama. había realojado en las casitas cercanas a la granja a tantos como pudo y a los demás en su propia casa. Pero eso solo era una medida provisional durante la temporada de la siega. —Sin duda. podría poner a dos de las criadas con Violet. Y también la que está al lado de la escalera de servicio. Puede que más. De ese modo podrá oírle cuando le llame su señor. —Hay que encender las chimeneas por si Su Señoría llegara hoy—suspiró Millicent—También tendremos que dejar una pequeña habitación de invitados para el médico del conde. Podrían irse ya. Millicent apoyó una mano en el brazo de su fiel empleada. si hiciera falta.—No es culpa suya. Con sus limitados medios no había podido iniciar ninguna construcción. —¿Y que debe saber la cocinera sobre lo que le gusta al conde? —No lo sé. sé que algunos de los campesinos han restaurado la lechería para trasladarse allí. Ignoro si viajará con su paciente y cuanto tiempo se quedará pero quiero que esté disponible. Luego. creen que es su deber coger el testigo. En cuanto al resto de los criados. pero la realidad es que de quien no podría prescindir es de usted. Es escocés ¿Qué comen normalmente los escoceses? —No tengo ni idea. milady. Ni siquiera las restauraciones. Espero que le vaya bien al ayuda de cámara del conde. Se preguntó si el conde aceptaría permanecer en una casa superpoblada el tiempo suficiente para que ella pudiera poner en marcha sus proyectos. —Es posible Mary. milady. Hice que airearan la cama mientras estuvo usted en Londres y solo hay que poner sábanas limpias para que todo esté en orden. Después de haber vaciado las cabañas. corrección Cari 25 . Traducción Rosanic. —Volvamos al tema de las habitaciones. lo cual nos dejaría sitio para… El ama de llaves continuó detallando sus ideas pero Millicent volvió al problema que la preocupaba desde hacia algún tiempo. Ahora su matrimonio le ofrecía una serie de interesantes posibilidades. Son esos estúpidos individuos que con la excusa de que no tiene usted un hombre que le dé órdenes. Podría también desecar los barrizales y levantar una pared de piedra para canalizar el río durante la crecida de primavera. ¿Cuánto tiempo se necesitaría para preparar las habitaciones de lord Wentworth para el conde? —Esas habitaciones se han mantenido limpias milady. —¿Cuántos criados acompañaran al conde. Puedo ocuparme de eso ahora mismo.

—Temo que esta casa le parezca poco apropiada. Se volvió hacia su doncella. ¡seguro! —¿Quiénes? —El señor Draper y Jonah. por encima de todo. había cuatro criados delante de la puerta visiblemente nerviosos. —¿Si. milady. ni a el ni a nadie mas. milady. Esta casa es muy hermosa y usted es una anfitriona perfecta. —Ve rápido al patio a ayudar al conde de Aytoun y a su gente. no sin antes hacerle una señal al portero. Violet? —¡Está muerta milady! Ohenewaa. corrección Cari 26 . Traducción Rosanic. Una carroza. —Se preocupa usted demasiado. En el vestíbulo de entrada con el techo en arco. —¡Rápido. señora Page! Envíe a dos criadas a preparar las habitaciones. —En el patio milady. ¡Ya está aquí! Su ayuda de cámara me ha dicho que vaya a avisarla. El Buen Dios se ocupara de que todo vaya perfectamente. Millicent se dio media vuelta y corrió hacia las cocinas. dos carretas y cerca de media docena de criados a caballo. Algo que ha dicho el mayordomo…He visto que el viejo Moisés se acercaba. Millicent salió de allí con el ama de llaves. Usted ya sabe que nadie puede detenerle cuando alguien se mete con Jonah. Quiero que los dos estén conmigo para recibir al conde. El ama de llaves se apresuró a obedecer. para que el conde no se sintiera ofendido por su ausencia y.—¿Y que le parecen los muebles de esta habitación? ¿Cree que le gustará estar aquí por las mañanas? Millicent miró los viejos pero cómodos sillones de la biblioteca y se dio cuenta de que no sabía en absoluto como iba a pasar el día su marido. Sin dudarlo. —¡Oh no! Millicent se levantó las faldas y se precipitó hacia el jardín. Salió rezando para que la anciana estuviera todavía con vida. Un poco mas tranquila. para que Moisés no hiciera anda que pudiera ponerle en peligro. No debe inquietarse imaginando lo que puede pasar. —Dígale a la gente del conde que estaré aquí en un mo… —¡Milady!—gritaba un joven criado que llegaba del jardín—Se van a matar entre los dos. La verdad es que no sabía gran cosa sobre el. Y vaya a buscar al señor Draper. El portero corrió hacia Millicent. Millicent se dirigía hacia la puerta cuando una voz angustiada detuvo su impulso. Se ha caído delante de la cocina y creo que no respira.

parecía ser una prolongación del brazo de Lyon. el rocío goteaba de sus hojas verde oscuro. la niebla se levantó de golpe. pero su cuerpo le traicionó y se cayó al suelo. El mas joven de sus hermanos. Aspiró el olor a tierra mojada como si fuera la última vez. Había oído los gritos del mayordomo en cuanto dejó la casa: la llamó incompetente y perversa por haber llevado al infame escocés. En ese momento ya no le preocupaba el lugar al que le habían llevado. un deshecho humano. Lyon oyó el lejano murmullo del río y el grito de un pájaro asustado. Su vida estaba acabada. un pañuelo revoloteó por un instante y luego tocó el suelo. —¡Está usted despedido. La cortina de la puerta estaba abierta y vio unos muros de ladrillo y una alta verja de hierro forjado. el sonido hizo eco antes de desaparecer. Dolorosamente aprisionado entre los dos asientos. No conseguía aclararse la mente y. desvelando el rostro fantasmagórico de su enemigo. a pesar de sus esfuerzos para evitarlo. pensó. Jonah había querido defender a su señora y ambos estaban a punto de llegar a las manos. ¡Otra traición! Con su mano sana. El hombre que estaba cerca del árbol estiró la mano. Lyon se despertó cubierto de sudor. una pesadilla como las otras. Le habían administrado una de esas condenadas drogas antes de emprender el viaje. Solo era un enfermo. señor Draper! La voz de Millicent hizo eco en los muros del jardín. de plata y nácar. Perfore estaba allí. corrección Cari 27 . ¡No estaba loco! Se levantó del asiento. en el interior. pero le habían mentido. miró por la otra ventanilla y vio las chimeneas de una casa. Antes de que Lyon tuviera tiempo de apretar el gatillo. hacía las veces de testigo. ante el. Si le hubieran dado un arma hubiera acabado inmediatamente con su miserable existencia. Otro sueño. David.La bruma del amanecer se aferraba a los árboles. La ira reemplazó al miedo a la velocidad del rayo. Su adversario levantó el arma. notó que el pánico se apoderaba de el. La carroza estaba parada y buscó en vano. ¿Cuántos hombres morían así? se preguntó. “lord escándalo”. la presencia de Gibbs. Bedlam. a vivir bajo el techo de su difunto esposo. Traducción Rosanic. Habían dicho que le llevaban con su esposa al campo. se arrancó la manta que el habían puesto sobre las rodillas. dirigiendo el cañón hacia el cielo e hizo lo mismo. Se oyó el grito de una voz grave. No iba a dejar que le internaran. Estaba en Bedlam. Le parecía que llevaba durmiendo una eternidad. La pistola.

El mayordomo dio un paso hacia Jonah. —No sin antes acabar con el.—Está despedido. pero Draper no dio señales de haberla oído. Bajo la masa de pelo gris. felicitándose de que por el momento se hubiera contentado con ser un espectador. Traducción Rosanic. no porque no fuera capaz de hacerlo. y el insolente es usted. vio con sorpresa que Gibbs pasaba por delante de ella. corrección Cari 28 . Estaba a pocos pasos de los dos hombres. Le he oído y Jonah tenía todo el derecho a enfadarse por las cosas poco consideradas que ha dicho de mí. le costaba conservar su puesto de regidor. el ayuda de cámara del conde. Volvió a dirigir su atención a Draper. sino por falta de confianza en si mismo. señor Draper. expulsado. Después de tantos años de golpes y humillaciones. A pesar de su inteligencia y su trabajo. Le lanzó una mirada de advertencia a Moisés. su rostro llevaba las cicatrices de los golpes que había recibido por parte de los traficantes de esclavos y de plantadores como Wentworth. La verdad es que temía que Jonah no se defendiera. Millicent sin embargo sabía que a pesar de su impresionante aspecto era el hombre más dulce del mundo…con la condición de que no hicieran daño a Jonah. —Esto no tiene nada que ver con usted. Le puso una mano en el brazo y sacudió la cabeza. al cual había conocido fugazmente en Londres después de la ceremonia de la boda. no se podía esperar que reaccionara como un hombre libre. —¡Desaparezca! ¡Ahora!—gritó Millicent sujetando a Moisés para que no interviniera. —Quiero que recoja sus cosas y que abandone inmediatamente Melbury Hall. Moisés le mataría. Rezaba para que un criado viniera a ayudarla. milady—respondió el otro—Es algo entre yo y ese insolente esclavo. —¡Yo te enseñaré a abrir tu sucia boca delante de tus superiores! El mayordomo le empujó con violencia. —Exijo que se vaya a hacer las maletas inmediatamente. Por fin llegó alguien por el sendero y reconoció a Gibbs. Apretaba los puños y miraba a Jonah con desprecio. Si Draper llegaba a pegar a Jonah. estaba segura. señor Draper—dijo Jonah. cogía a Draper por el cuello y le tiraba al suelo sin mas esfuerzo aparente que el necesario para tirar una manzana podrida recién arrancada del árbol. Millicent se puso enseguida delante de Moisés que ya estaba preparado para atacar. —¡Le he ordenado que se fuera! Al tiempo que el mayordomo cerraba el puño. —En Melbury Hall no hay esclavos. —La señora le ha ordenado que hiciera las maletas.

El lacayo del conde era un robusto escocés de musculoso pecho y que llevaba el pelo sujeto en una coleta en la nuca. cretino. —Si me lo permite. estos hombres seguramente me ayudaran a poner a este perro sarnoso en el camino a Saint—Albans. Muy consciente de las dos filas de miradas que la observaban. pensó Millicent. Ya me voy señor. intento disimular su nerviosismo y se acercó a la carroza. Traducción Rosanic. Gibbs saludó educadamente a la mujer. bajo el zapato del escocés. Sin aflojar la presión del pie. —¡Gracias! Millicent solo notó el frío cuando dio la vuelta a la esquina de la casa y recibió el viento en plena cara. —Eso es lo que iba a hacer.—Parece que le cuesta un poco obedecer a su señora ¿no. con las prisas. había salido sin el chal. Hizo una seña con la cabeza y el lacayo abrió la portezuela. —Por supuesto—murmuró ella. señor Gibbs— respondió ella antes de dirigirse a Draper—Le enviaran sus cosas a la posada del Cisne Negro. —Si quiere volver a la casa. En cuanto usted me lo permita. No solo tenía una mirada sombría y amenazadora bajo unas espesas cejas oscuras. corrección Cari 29 . Sin embargo recordó lo que Violet le había dicho de la africana y Gibbs sorprendió su mirada ansiosa dirigida a la casa. la mayor parte de los criados se habían puesto en fila para recibir al nuevo señor. La señora Page salió corriendo por la puerta principal. señor Gibbs? —No milady. milady. sino que no se podía hacer caso omiso al enorme tamaño de sus puños. Desde fuera no podía ver gran cosa. pero le pareció que los asientos estaban vacíos. había perdido toda su superioridad. Los sirvientes del conde estaban esperando al lado de sus caballos. Draper debió ser de la misma opinión ya que su humor belicoso desapareció como por arte de magia. le hizo una reverencia y fue a colocarse entre ellos. señor? Puso un zapato sobre la nuca del mayordomo y pisó con fuerza. —Creo que Jonah y Moisés estarán encantados de ayudarle. Con un escalofrío se dio cuenta de que. —He oído que milady le ordenaba que se fuera. Lord Aytoun dormía de modo que le deje en la carroza. cuando pasé por delante de la puerta de servicio. Creí que preferiría recibirle usted misma antes de que le lleváramos dentro. pasó por delante de Millicent. A una respetuosa distancia de la carroza. milady. Un hombre al cual era mejor no enfrentarse. su ama de llaves me encargó que le dijera que la africana está bien y que ha vuelto en si. —¿Su Señoría está en la casa. El rostro del mayordomo. en el pueblo de Knebworth.

—Los caminos desde Londres están en mal estado y no hay nada mas desagradable que hacer un largo viaje con destino desconocido y… Se interrumpió al ver una mirada asesina de su esposo. No tardará en estar aquí. Disimular la verdad siempre había sido su forma de evitar la humillación causada por el terrible trato que le dispensaba su marido. Ella se sintió aliviada al obtener por fin una respuesta. y se agachó buscándole el brazo derecho. deslumbrado por la luz. Se ha caído del asiento. pero… —¡Gibbs!—repitió en voz alta. —No tengo intención de llevarle yo sola a la casa. —Por favor. —Ahora viene. pero creí que estaría más cómodo en el asiento. intente… —Gibbs. Su expresión era de enfado. milord. Volvió a ver a Wentworth con las venas del cuello hinchadas. Traducción Rosanic. El estaba retorcido sobre si mismo. Sabía que no quería que sus nuevos criados le vieran así. pero se dio cuenta de que la tensión que se veía en sus ojos azules estaba causada sobre todo por el dolor. Con torpeza intentó encontrar un punto de apoyo firme. corrección Cari 30 . milord.El estaba caído entre los dos asientos en una postura de lo más incómoda. intentando desesperadamente esconder su rostro golpeado de las miradas curiosas. —Su ayuda de cámara ha tenido la bondad de intervenir en una disputa entre dos de mis empleados. Pero la situación del conde de Aytoun era completamente distinta. podría levantarle un poco y liberar el otro brazo. Lo cual reforzó su determinación. Por un momento recordó vívidamente la época en la que ella se encontraba también en un coche. El conde no contestó y ella levantó la vista hacia su rostro barbudo. Se enderezó y se sentó en el asiento. —¡Gibbs! El alarido del conde la sobresaltó. Abrió los ojos. —Dígame que puedo hacer para ayudarle. el puño a punto de caer sobre ella… —Le he dicho que vendría enseguida—aseguró ella intentando tranquilizarle. y ella pasó por encima de sus botas para subir al coche cerrando después la puerta. doblar las rodillas del conde y enderezarle los pies. —Lo siento mucho. —Si quisiera pasar su brazo izquierdo alrededor de mi cuello. —Lo siento. golpeada por Wentworth. milord. Vaya a buscarle. —¡Gibbs! Había tanta furia en su voz que ella volvió a agacharse a su lado. He actuado sin pensar.

un minuto después. ya había oído hablar del valor de esa mujer. un poco mas tarde—Pero el señor Gibbs dice que un tal doctor Parker vendrá dos veces al mes desde Londres y que se quedará a dormir aquí. Antes incluso de irme a Londres. No creí que tuviera tanta prisa por empezar la luna de miel. Aunque fuera la esclava de Dombey. con las mejillas ardiendo. incluidas las de mi marido. Cuando llegó una de las muchachas consiguió hacer que tragara unas cucharadas de sopa. corrección Cari 31 . No conozco toda su historia. levantó la vista hacia el ayuda de cámara quien se quedó quieto levantando las cejas. milady. pero sé que pertenecía a un médico llamado Dombey. y ropa. En cuanto supieron que estaba aquí. De modo que por el momento me gustaría poner a Ohenewa en la habitación que había usted preparado para el médico. Según Violet no ha pronunciado ni tres palabras desde Londres. milady ¿Quién es? —Está considerada como alguien muy especial. Es extraño.Esta vez no esperó a que él le diera permiso. Jadeante. un traficante de esclavos que residía en Jamaica. Sin embargo ella no se dio por vencida. En vano. pero después la pobre fue a colocarse al lado de la puerta. la joven se había convertido rápidamente en la mano derecha de Mary. El conde era un peso muerto. ayudaba a sus semejantes en las plantaciones de caña de azúcar. muchos trabajadores vinieron a echar un vistazo a la cocina para verla. Mary ni siquiera parpadeó. Si me lo permite. milady. Traducción Rosanic. —Le hace falta un baño. Le cogió de la cintura intentando levantarle lo suficiente para liberar su brazo. Capitulo 5 —No viene ningún médico con ellos—le explicó Millicent al ama de llaves cuando ambas se dirigían a la cocina. La señora Page no tardó en ir a dar instrucciones al personal y Millicent se sintió aliviada al comprobar que Amina hablaba en voz baja con la anciana negra. —Perdone. el peinado de Millicent estaba deshecho y sus extremidades estaban hechas un nudo con las del conde. Sin embargo ella sigue mirando la pared. Casada con Jonah desde el verano. Cuando Gibbs abrió la puerta.

pero la verdad es que todavía no sé en que podría ayudar. —Parece hambrienta y agotada—contestó Millicent contemplando la delgada figura de la mujer que apenas se sostenía de pie al lado de la puerta. —Fui a la subasta ayer porque reconocí el nombre de Danbury en el anuncio del periódico. Traducción Rosanic. y a mi misma. —Yo no tengo esclavos. Porque no me fue posible intervenir cuando Jasper Hyde se apoderó de la plantación de Wentworth. y cuyo rostro estaba marcado por la edad y las dificultades. No sabe lo que le van a exigir aquí. Esa idea me carcome. —Entonces no quiero entrar en la casa de un esclavista. lo sabían y era extremadamente importante para ellos. —¿Qué espera de mi? ¿Qué tendré que hacer para ganarme la vida y el sustento? Millicent lo pensó un momento. Volvió a dirigirse a la anciana. —Es cierto. que debemos tomar ejemplo de su fuerza y de su valor. Trayéndola hasta aquí. —En Jamaica usted era la única persona en la que ellos podían confiar. —Soy curandera. Después de dirigir una breve mirada a Millicent. —¡Era mi marido. Ohenewa—le dijo con gentileza—No tiene porque quedarse ahí de pie. nada más. Aquí necesitamos ayuda. —Vi como trataba Wentworth a sus esclavos en Jamaica. Ohenewa. milady— dijo Amina reuniéndose con su ama. ¡Hubo tantas vidas que no pude salvar! Hubiera debido ser más fuerte. están aquí por su propia voluntad. Todas las personas que trabajan en Melbury Hall. Millicent se dirigió hacia la anciana que miraba tercamente la pared. —Mentiría si dijera que no vas a hacer anda. ¿Quiere entrar por favor? —Me han dicho que era una mujer libre. sea cual sea el color de su piel.—Todos le estamos muy agradecidos por haberla traído aquí. —Todos estamos muy contentos de que esté entre nosotros. Me pregunto si yendo yo misma hasta allí hubiera podido conservar las plantaciones. corrección Cari 32 . —Al darle la libertad estaba sin duda aliviando un poco mi sentimiento de culpabilidad. Esta vez era ella la que miraba fijamente la pared. Los oscuros ojos parecían ver hasta lo más profundo de su alma. la anciana se volvió de nuevo de cara a la pared. reaccionar más rápidamente. ¿Por qué se niega a entrar? —Por orgullo. espero demostrar a mi gente. no yo!—se defendió Millicent con vehemencia—Desde que murió me esfuerzo en reparar algunas de sus injusticias.

El se apoderó de su boca antes de que ella pudiera decir nada y ella sumergió los dedos en la espesa cabellera rubia abriendo mas los labios como el la había enseñado. la luz que salía de las ventanas de las casas. que había presenciado un par de veces las galantes entrevistas. Después de eso. era un albañil que había llegado al pueblo en otoño para construir un granero nuevo. alto. Señaló con la barbilla en dirección a Melbury Hall. La señora Page. —Entiendo.Millicent se dio cuenta de que muchos criados habían interrumpido su trabajo para escuchar el desenlace de la conversación. preciosa. hasta que le encontremos un empleo ¿aceptaría usted quedarse en Melbury Hall como invitada? —Si paso por esa puerta no será para tranquilizar su conciencia sino para calmar mi hambre. Traducción Rosanic. el gigante de ojos verdes estaba allí. Ahogando un pequeño grito. yo también. —Al menos por el momento. Millicent sonrió. Sus besos la mareaban. —¡Te he echado tanto de menos Ned!—murmuró besando la sólida columna de su cuello. Se habían conocido un domingo por la mañana en la iglesia. Iba a casarse. Se levantó la falda que su señora le había regalado recientemente para sortear una rama rota. había puesto a la joven sobre aviso. la noche era oscura y los arbustos amenazadores. el suelo estaba helado. El aire era muy frío. robusto y músculos duros como una roca. Atravesaba el bosque de ciervos al menos dos veces a la semana desde hacía mas de un mes para encontrarse con el. Cada cual tiene un motivo y no son incompatibles de modo que ¿por qué no empezar por ahí? Ohenewa miró los rostros llenos de esperanza que tenía delante y entró al fin en la cocina. se volvió hacia Ned. —Lo sé. Pero Violet no pensaba en el peligro. Ned Cranch. saludándola sin olvidarse de decirle un piropo sobre su belleza o su suave perfume. Salió del bosque y corrió hasta la pradera que había a los pies del pueblo. El levantó la cabeza sin dejar de abrazarla. corrección Cari 33 . El no estaba allí y ella miró. cada vez que Violet iba al pueblo. Bajó la voz. Pero Violet tenía dieciocho años y sabía muy bien lo que hacía. nerviosa. Pero no tuvo que esperar mucho tiempo porque ya unos poderosos brazos la estaban abrazando. Tenia que estar bonita para Ned. Encima de la falda llevaba un delantal que ella misma había bordado y alrededor del cuello llevaba puesto un pañuelo de satén que había comprado en su reciente viaje a Londres.

que nunca antes lo he hecho. Traducción Rosanic. hermosa mía. —Ya me lo dirás después. —A mi habitación en el Cisne Negro. —¿Quién te lo ha dicho?—contestó el riendo—Pero cuéntame ¿es cierto que tu señora ha encontrado otro marido? —Completamente—consiguió contestar cuando lo que deseaba era ronronear de placer al sentir su enorme mano tocar sus pechos. La gente del pueblo habla ¿sabes? El estaba mordisqueando la suave piel de su cuello y ella tembló. —Sabes que yo nunca…en fin. Violet vaciló. —Lo que deseo hacer. Ned Cranch. Al principio solo eran besos. Pero lo entiendo. —Ven conmigo. La mano descendía hacia el vientre de Violet. —Me estaba muriendo de deseo. Podemos quedarnos aquí si lo deseas pero me temo que hace demasiado frío. Sonriendo la llevó hasta el tronco de un árbol caído y la atrajo a sus rodillas. Entraremos por la puerta de atrás. —No tienes porque querida. desde la última vez—susurró el.—Con todo lo que ha pasado allí no estaba seguro de que pudieras escapar. —Dicen que ha traído a una nueva esclava. así nadie nos verá. La verdad es que tengo mucho miedo. Solo estoy un poco nerviosa. Sin embargo no pasaban de ahí. Tomó sus labios con una pasión enloquecedora. Violet sabía que si no iban más lejos ella no se arriesgaba demasiado. —¿Ya lo sabes? —Mas o menos. luego se separó de ella y la cogió por la muñeca. —No deberíamos hacerlo. Aunque el cuerpo de Violet estaba ardiendo su cabeza continuaba estando fría. Las caricias de Ned se hacían mas intimas en cada encuentro. —Una anciana—asintió jadeante—Se llama Ohenewa. es quitarte uno a uno los botones del vestido y besarte por todo el cuerpo. Nos quedaremos aquí si eso es lo que quieres. —¿Por qué no nos quedamos aquí? Ned la cogió por el final de la espalda y la apretó con fuerza contra el. Enseguida lamentó sus palabras al ver que los ojos del albañil se velaban. Lo que el tenía seguramente en la cabeza era precisamente lo que ella quería evitar hasta que se casaran. pero después de dos semanas el la tocaba en lugares que la hacían estremecerse de placer. —Eres el diablo en persona. corrección Cari 34 . —¿Dónde? Había un brillo diabólico en sus ojos. Ned. para que notara la fuerza de su deseo.

Tenía un carácter explosivo. corrección Cari 35 . Llevaban casados menos de un mes. Los criados del conde sabían cuidar de todas sus necesidades. Desde la cena todo había sido de una tranquilidad absoluta. Era un milagro que hubiera sobrevivido a su matrimonio… Recordó su primer encuentro con el conde. Sin embargo. Todavía podía verle cogiendo la fusta y dirigiéndose hacia ella. —Háblame de Melbury Hall. ángel mío. Se estremeció al recordar la primera vez. ¿Qué te parece? —¿De verdad no estás enfadado?—insistió ella sin aliento. Ninguna extraña acusación. había subido a su señor hasta sus habitaciones después de llegar y le habían llevado la cena. antes tenía que desprenderse de la angustia que la invadía. ese hombre sombrío y silencioso con el rostro cubierto por la barba. Había dicho claramente que quería a alguien compasivo. Sus azules ojos estaban Traducción Rosanic. Wentworth había matado a su primera esposa y muchas veces había estado a punto de hacer lo mismo con Millicent. en absoluto querida.—¿No te molesta Ned? ¿Seguro? —Si. Para conseguir acercarse a su marido. Violet. Su mano iba subiendo a lo largo de la pierna de ella. cuéntame todo lo que quieras. Yo te besaré en ese rinconcito detrás de la oreja y podrás seguir hablando. Durante las pocas horas pasadas en Londres después de la boda. incrédula. Ninguna recriminación. Ella se había quedado petrificada. —¿Lo dices en serio? —Si—aseguró el dirigiendo su atención al cuello de ella—Pero dime lo que sucede en Melbury Hall. Se había batido en duelo al menos cuatro veces la primavera anterior a su accidente. Gibbs. —¿Enfadado? No. Y todo el mundo creía que había asesinado a su mujer. Y sé exactamente como hacerte pensar en otra cosa. mientras le daba las buenas noches a Mary. ayudado por dos lacayos. había oído hablar de Lyon Pennington en los términos más inquietantes. La verdad es que no quería decírtelo todavía pero ¿Por qué no? —¿Decirme que? —Te amo. Millicent no podía evitar imaginar que no era en eso en lo que la condesa viuda pensaba cuando le pidió que se casara con su hijo. Capitulo 6 A Millicent le pareció muy extraño ir a acostarse sin haber vuelto a ver al conde.

Apartando de su mente una vez más sus temores. Una situación muy diferente. Estaba llegando a la habitación del conde cuando recordó todo lo que había soportado en ese dormitorio en los tiempos de Wentworth. Si tiene algún periódico favorito. no le dio miedo. Algunas veces solo con pasar por delante de la puerta. pero Amina había ido a verla y le había llevado agua para que se lavara. Al menos cuando está despierto. Nada de eso. —Lady Aytoun. ¡Su marido le había parecido tan desamparado. pero no miedo. Consiguió no volverse para ver a quien se estaba dirigiendo Gibbs. —Lo que quiero decir es ¿Cómo el gusta pasar el día?—volvió a preguntar ella. Gibbs pareció sorprendido cuando abrió la puerta y la vio. Incluso cuando intentó ayudarle dentro del carruaje y el se enfadó. Gracias. se dijo. La anciana se había quedado en su habitación toda la tarde. llamó suavemente. Una vez en el piso superior. Ella pudo ver la cama y al hombre que dormía en ella y se abstuvo de entrar en la habitación. se detuvo brevemente ante la puerta de Ohenewa. —¿Le gusta su habitación. Millicent tenía demasiadas cosas en la cabeza. Se prometió que le organizaría algo para ocupar su tiempo. arrinconado entre los dos asientos! —¿Qué le gusta hacer a él. Se limita a mirar por la ventana. Había experimentado preocupación e inquietud. milady.inquietos pero no eran hostiles. señor Gibbs? —Si. le daban sudores fríos. —¿Está dormido en conde. Millicent permaneció muda por un instante. Sin embargo ha tomado un poco de sopa. Un hombre muy diferente. allí. Eso no era vivir. —No milady. Si juega a las cartas. corrección Cari 36 . pero estaba demasiado cansada para poner sus ideas en orden. señor Gibbs? Traducción Rosanic. el asombrado lacayo se quedó pensativo. Ella hizo un gesto de aprobación con la cabeza. Nadie la había llamado así todavía. señor Gibbs? Ante esa inesperada pregunta. ¿Cómo se las iba a arreglar para que la anciana se sintiera segura en Melbury Hall? ¿Cómo debía redactar un anuncio para encontrar un sustituto a Draper? ¿Por donde empezar con sus nuevos ingresos? Tenía que pensar en todo eso. —En la cama o en su sillón. eso es todo. milady—respondió el abriendo mas la puerta. Ella sintió una oleada de simpatía. —¿Siempre hay alguien a su lado? —Intentamos hacerlo. comida y ropa. —Lo que me gustaría saber es si le gusta leer o que le lean. —¿Ha comido? —Me temo que el conde no tiene demasiado apetito después de pasar tantas horas en el coche.

señor Hyde? —¿Ofreció usted…? Iba recuperando la respiración normal. —Mire. señor. No encontré ningún modo de rechazar el pago en efectivo que cubre todas las deudas de lady Wentworth hacia nosotros. Buenas noches señor. era completamente legal. Su corazón estaba sano. corrección Cari 37 . Estaré encantado de serle útil. aceptó usted que ella le pagara?—gruño Jasper Hyde—Sabía usted sin embargo que desde que compró a la esclava las cosas habían cambiado. Su abogado ni siquiera intentó discutir por los intereses de este mes. No dejaba rastros. El dolor aparecía siempre de repente. —¿No se encuentra bien. El fuerte dolor que atravesaba el pecho de Jasper Hyde le impidió golpear de nuevo en la mesa. sino en el hombre que se había encontrado tirado en el suelo de la carroza y en su expresión de desamparo. en el lugar donde el puñal se abría camino entre sus costillas. disminuyendo poco a poco para luego desaparecer. No nos debe absolutamente nada. Los médicos con los que había hablado de su enfermedad no habían sido capaces de hacer un diagnóstico. milady. ni síntomas aparentes. —Señor Hyde. Pero Hyde sabía que era falso. pero… —¡Váyase al diablo usted y sus miserables disculpas!—aulló Hyde dando un puñetazo encima de la mesa—¡Condenados abogados! El señor Platt cruzó los dedos encima del escritorio. Me era imposible negarme. —¿Ofreció usted tomar a la negra como parte del pago? —Si.—Es muy cómoda. No creo que el conde tenga ningún inconveniente. —Mis disculpas. decían. no dude en decírmelo. Sin embargo al entrar en su dormitorio no pensaba en el alivio que le proporcionaría una ayuda externa. Se dirigía hacia su propia habitación cuando el lacayo la volvió a llamar. Platt? Traducción Rosanic. Quizá pueda ayudarme a encontrar un sustituto. Su mano se crispó bajo su corazón. estaba claro que nuestros planes se habían venido abajo. en nombre de Dios. —Desde luego milady. —¿Por qué. si usted cree que la puedo ayudar en lo que sea. pero sir Oliver no quiso ni oír hablar del tema —Entonces no debería haber aceptado el dinero. y se lo agradezco mucho. —Lady Aytoun…En vista de que voy a vivir aquí. Millicent sabía por la condesa viuda que el escocés llevaba al servicio del conde varios años. —Perfecto. Ella giró los talones. —¿Y desde cuando se atiene usted a la legalidad. —Ha visto usted que despedía al señor Draper esta tarde.

Hyde recordaba su última entrevista con el doctor Dombey. El dolor de su pecho. —Podría usted presentarse bajo un nuevo aspecto. que ha cambiado. —Nadie nos detendrá. No es más que una débil mujer que se encuentra con un marido enfermo. ayudó al doctor Dombey. ¡Inmediatamente! El abogado sudaba copiosamente. —No podemos deshacer lo que está h… Hyde barrió las hojas con el dorso de la mano. que desea contratar a la mujer para cuidar de la salud de sus esclavos en Jamaica. por esa razón debemos encontrar una nueva arma en su contra. fuera cual cuera el precio que ofreciera. quizá podamos hacer otra oferta por la esclava. que ni siquiera tendría con que pagar a la mujer. —Parece que no nos entendemos—continuó—Usted afirmó que ella estaba al borde del abismo. Entonces Hyde había ayudado al buen doctor a partir hacia su última morada. —Continuemos vigilándola de cerca. —¿Cuál? Platt cruzó sus huesudos dedos. corrección Cari 38 . —Pero ya no hay deudas que pudieran servirnos para presionar. señor. —Dentro de quince días. ¿Entendido? Dio otro puñetazo sobresaltando a Platt. Traducción Rosanic. mientras el estuviera con vida. podría decirle que reconoce haberse comportado mal. —Es absolutamente necesario que suelte a esa vieja bruja. Ese viejo loco. apoyado en el escritorio. señor. Sin duda en el futuro no necesitará dinero. prácticamente muerto. miraba fijamente al abogado de forma amenazante. Los papeles que había encima de la mesa salieron volando y el abogado intentó recogerlos. Hyde estaba convencido que la anciana le había echado mal de ojo. Además. —¡No podía imaginar que iba a casarse con el conde de Aytoun ese mismo día! Hyde maldijo su mala estrella. —Usted mismo dijo que ella ya no necesitaba dinero. nunca me vendería a la negra. la suerte que le estaba volviendo la espalda…No necesitaba mas pruebas. —Quiero a la vieja esclava. —¡Ridículo!—explotó Hyde—¡Nunca se dejará engañar! —Solo quería sugerir. había afirmado que no vendería a Ohenewa a alguien como el. que el dinero no era la única manera para convencerla. —Cierto. Por ejemplo. Platt.Hyde. Si lo entendí bien.

Pero la suerte no le sonreía tampoco ese día porque la esclava había desaparecido. Y un ordenanza esperaba en la puerta representando a varios de los acreedores de Dombey. —Quizá podamos hacer entrar en razón a lady Wentworth por medio del abogado del conde. Hyde rechazó la idea con un gesto. Una brillante idea estaba tomando forma en su mente. Violet no estaba preocupada por sus botas empapadas, ni por el bajo de su falda y su delantal cubiertos de barro. Ni siquiera se daba cuenta de que estaba tiritando. Sin embargo las lágrimas caían por sus mejillas mientras escapaba a través del bosque. Todavía era de noche cuando subió por la pequeña colina que llevaba a la casa. No odiaba a Ned. El no la había forzado a acompañarle a la posada. Había ido de buen grado, riendo como una tonta, cuando la lluvia empezó a caer. Una vez en la habitación el no la había forzado tampoco. Se había tomado su tiempo, la había acariciado y besado murmurándole palabras de amor en el oído. Y ella, como una mujer de vida alegre, emitía pequeños gemidos de placer. Sin embargo, en cuanto le dejó para perderse en la noche, la vergüenza cayó sobre ella como una ducha de agua helada. El se había aprovechado de ella sin ni siquiera comprometerse definitivamente. Mientras se acercaba a los jardines, recordó las cosas que le había dicho. Que era suyo, que la amaba de verdad, que… Se detuvo para apoyarse en el muro con el rostro entre las manos. El no había prometido casarse con ella. —¡Señor!—gimió en voz alta. ¿Qué sucedería si el le había hecho un hijo? Su madre, viuda desde hacia mucho tiempo, siempre había vivido de forma pobre pero honrada en Saint—Albans. ¡Y su abuela estaba tan orgullosa de ella! Unos años antes había sido ella la que se había atrevido a hablar firmemente con lady Wentworth sobre la forma en la que quería que su nieta fuera tratada si empezaba a trabajar para ella. Violet se secó las lágrimas con rabia. Su abuela siempre la llamaba su pequeña flor inocente. ¿Dónde estaba ahora esa inocencia? Cuando Wentworth estaba vivo, Violet hubiera preferido morir a dejar que la tocara. Muchas veces se había escondido en las cabañas de los esclavos para escapar de el. Estaba aterrorizada pero había conseguido conservar su virginidad. Y ahora acababa de tirarla por los aires como la peor de las rameras.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Tenía que hablar con Ned. Tenía que asegurarse de que el había entendido bien la clase de chica que ella era. A menos que ya fuera demasiado tarde. Casi se ahogó con los sollozos. La mansión se levantaba ante ella, imponente en la oscuridad que precede al alba. Estaba llegando a la verja cuando una alta figura le impidió el paso. Se chocó contra el pecho del hombre que la cogió de los brazos para impedir que cayera al suelo. Dando un pequeño grito, levantó los ojos hacia el rostro cubierto de cicatrices. —¡Moisés! El la soltó. —¿Qué estas haciendo fuera a estas horas?—le preguntó suavemente. Sabía que el estaba de guardia por las noches, pero nunca había vuelto tan tarde y no pensó que tropezaría con el. —¿Violet tiene daño?—preguntó el. Su tono de voz no podía ocultar su preocupación y ella se sintió todavía más culpable. —¿Por qué Violet llora? —No pasa nada. Solo estaba un poco triste, pero ya estoy mejor. De verdad. Puso la mano en su brazo antes de correr hacia la casa. Al llegar a la puerta se dio la vuelta. No podía ver el rostro de Moisés pero sabía que el estaba esperando a verla entrar a la seguridad de la casa.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Capítulo 7
Adosado a las colinas de Chiltern, Solgrave dominaba sobre un largo y estrecho lago metido en un precioso valle. Con su reserva de gamos y sus granjas bien cuidadas, la propiedad de los condes de Stanmore, era verdaderamente magnífica, mucho más que las propiedades vecinas. Pero su esplendor no disminuía en nada el valor de las mansiones cercanas, al contrario, éstas adquirían mayor importancia simplemente por estar situadas en las proximidades. Esa era una de las razones por las que Wentworth había comprado Melbury Hall. Por supuesto, eso fue antes de que se casara con Millicent para subir en la escala social. Ironías de la suerte, unos años mas tarde, Rebecca Neville había vuelto de las Colonias americanas, se había casado con lord Stanmore y había demostrado ser una aliada de Millicent en su lucha por la libertad. Aunque hubieran seguido caminos diferentes, fue el destino quien se encargó de reunir a dos amigas del colegio después de una separación de diez años. Millicent siempre le estaría agradecida a Rebecca y a Stanmore por haberla ayudado a levantarse y a conservar Melbury Hall.

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La señora Trent, el ama de llaves de Solgrave, se mostró amistosa, como siempre, cuando acompañó a Millicent a la biblioteca. Esta acababa de quitarse el sombrero y los guantes cuando su amiga se precipitó hacia ella. —¡Iba a ir a verte esta tarde!—dijo. Las dos mujeres se besaron cariñosamente. —No quería dejar de verte porque he oído decir que solo os quedaríais una noche. —Vamos a ver a mi suegra a Escocia. Estaremos ausentes alrededor de un mes, pero teníamos que detenernos aquí. Rebecca retrocedió sujetando a Millicent a la distancia de un brazo. —Stanmore y yo no podíamos creerlo. ¿Te has vuelto a casar? —En efecto. —Pero no le conocías de antes ¿no? —No. Ante la expresión de asombro de su amiga, Millicent se lo contó todo, sin decir nada sobre el aspecto financiero del arreglo. Rebecca la escuchó atentamente antes de preguntar, escogiendo las palabras: —¿Qué sabes exactamente de ese hombre? ¿Qué sabes de su reputación? —Sir Oliver me ha contado algo y yo he oído muchas cosas después. Pero creo que solo son rumores. —¿Entonces sabes que algunos le acusan de haber tirado a su mujer por el acantilado de Baronsford? —Estoy segura de que ella se resbaló, igual que el resbaló intentando sujetarla. Ella murió, pero el destino del conde fue casi igual de trágico. Aparentemente esta inválido para el resto de su vida. Hablé mucho con la condesa viuda del accidente. Lord Aytoun se ha convertido en otro hombre. Está…tranquilo. Rebecca tomó las manos de su amiga entre las suyas. —Sabes que no me gusta meterme en la vida privada de los demás, pero solo llevas casada una semana y ya pareces cansada. Millicent esbozó una sonrisa. —Eso es culpa mía, no suya. —¿Por qué? Millicent se acerco a la gran ventana que daba al lago. Ella también se hacía la misma pregunta. —Cuando acepté casarme con el, me convencí de que simplemente le estaba ofreciendo un lugar donde se ocuparían de el. Se volvió hacia su amiga. —Tú me conoces, Rebecca, ya no me hago ilusiones en cuanto al amor. Las perdí hace tiempo a causa de lo que sucedió. Pero al mismo tiempo reconozco la importancia de estar casada. Esta unión con el conde de Aytoun es para mí una situación ideal con la cual no me atrevería a haber
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con su larga cabellera rubia flotando al viento mientras ella desaparecía entre la niebla. Entre la bruma podía ver a Emma quien. Escucha a tu corazón y ayúdale en la medida de lo posible. Tenía razón y Millicent debía confesarse a si misma que se estaba preocupando por el futuro mientras que el desafío que debía enfrentar estaba en el presente. corrección Cari 43 . un niño con una mano deforme y medio sordo. cayó sobre el lodo del camino. Rebecca sabía de lo que estaba hablando ya que había vivido sola en las colonias durante diez años y había criado al hijo de su marido. James. Es tan miserable como el último de los mendigos de los bajos fondos de Londres. Las ramas le arañaban la piel y la ropa. Nadie puede decir lo que nos espera al final del camino. Luego la vio de nuevo. Gané un esposo sin el miedo que implica. Lyon se los secó para verla mejor. —Incluso sin conocerle. Pasa los días en una especie de letargo. sombríos. Ha perdido el uso de las piernas y de un brazo. dudo que eso sea así. sé tú misma.soñado. Y es así para todos nosotros. —¿No hay ninguna forma de ayudarle? Un médico diferente o algún modo de despertar su mente. —No. —Pero las cosas no son como tú creías. Estoy casada sin tener necesidad de ser esposa. ¿Pero como podía defenderse ante una situación de la cual no sabía nada? Emma tenía Traducción Rosanic. contra el cielo tormentoso. cerca del acantilado. El futuro es tan desconocido como el hombre con el cual te has casado. Le pesaban las piernas como si estuviera corriendo en la arena. No quiere vivir así. Sin embargo puedo ver el dolor en su mirada. La lluvia le caía sobre los ojos y la cara. con la falda levantada corría entre los pinos zigzagueando como si fuera una serpiente. Te subestimas constantemente—contestó Rebecca con calor—Tu misma dices que se pasa el día aletargado de modo que ¿Cómo puedes saber lo que piensa o lo que siente? En cuanto a mejorar su existencia. simplemente. yo…me doy cuenta de que siento pena por el. Hay mil maneras de hacer que su vida sea más llevadera. Se volvió hacia Baronsford cuyos muros se recortaban. él resbalaba. La lluvia le azotaba. sus acusaciones todavía herían su sentido del honor. Las asombrosas revelaciones de Perfore todavía daban vueltas en su cerebro. —Pero…pero es que temo haberme casado por encima de mi nivel—soltó Millicent—Estoy segura de que se da cuenta de mis debilidades y de los defectos de Melbury Hall. pero no podía dejar que se fuera. No tienes porque preocuparte por nada que no sea eso.

allí abajo. Si estaba muerto era evidente que no había subido al cielo. Se levantó y empezó a correr a toda velocidad hasta que sintió que los pulmones le iban a estallar. Lyon se despertó sobresaltado en la más absoluta oscuridad. corrección Cari 44 .las respuestas. Mientras el enfermero se dirigía directamente al carruaje. el sacó su reloj de bolsillo. se habían negado. otros pacientes “con un rango demasiado elevado para decir los nombres”. cerca de Chiswell Green. era necesario que se explicara. que afrontara la verdad. Vio el rostro preocupado de su esposa. El médico había sido un tanto brusco con ella cuando le recibió y había subido directamente al dormitorio del conde con su ayudante. El alarido de Emma resonó en las colinas. Por la ventana del saloncito. Ella nunca habría estado en compañía de lord Aytoun si el no hubiera estado incapacitado. Cuando ella había hecho que les llevaran unas bebidas calientes y les ofreció entrar en la casa para comer algo. Al lado de los caballos dos lacayos estaban charlando y golpeando el suelo con los pies para calentarse. Una sombra se movió a su lado y unas manos frías se posaron en su frente. —Todo esta bien. A modo de contestación. Había resbalado y había caído también por el acantilado. Todo se confabulaba para recordarle su posición real. Luego la encontró. El doctor Parker no la hizo esperar demasiado. que volviera con el. le estaban esperando y debía regresar a Londres inmediatamente. pero no podía ver la otra orilla del río. pero le he recomendado a su ayuda de cámara que Traducción Rosanic. milady—dijo con tono apresurado—No hay ninguna medicina nueva. Estaba muerto. con el pelo desplegado sobre las rocas y los ojos abiertos que ya no le podían ver. Había aceptado un refrigerio pero había rechazado la invitación de Millicent de pasar la noche en la casa. El doctor Parker les había ordenado que se quedaran al lado de los caballos porque luego tenían que ir a casa de lord Ellington. Según él. Al fin llegó al borde del bosque. Todo estaba gris y opaco. A Millicent le había dolido el comentario. Continuó paseando por la estancia. El camino que bordeaba el acantilado estaba desierto. Millicent estaba mirando el deslumbrante carruaje en el que había llegado el médico desde Londres. Gibbs le hizo pasar al saloncito donde Millicent le invitó a sentarse. A pesar de todo estaba contenta de la presencia del médico porque tenía que hacerle varias preguntas sobre la salud del conde. Como mucho estaba en el purgatorio.

o Wallace. señor Parker. —Ya se lo he dicho.. aprecio mucho que se haya desplazado hasta Melbury Hall. nunca me ocupé de las heridas físicas de Su Señoría. si me disculpa. a la vez que admirable. No ha habido cambios desde la última vez que le vi. Por ejemplo ¿Qué le ha hecho hoy? —Muy bien. hace diez días. —Estoy segura. —No dudaría por nada del mundo de su competencia. Se volvió hacia ella. El médico se disponía a irse. pero… —Me dijeron después de la… desgraciada caída de Su Señoría desde arriba del acantilado que. milady. Solo quería saber lo que piensa de la salud de mi marido. La condesa viuda no habría acudido a usted si no tuviera confianza en su talento. pero como el conde está bien cuidado. le curó los huesos rotos. frunciendo el ceño. puede que solo envíe a mi ayudante cada quince días aproximadamente y la tendré al corriente del estado de salud de lord Aytoun. —Como seguramente sabrá. ya no me acuerdo. ¿Fue acaso la incompetencia de ese hombre lo que impide que el conde pueda usar sus piernas? No sabría decirlo. No sé cuando volveré. Traducción Rosanic. créame. le diré que le he tomado el pulso y he obtenido una muestra de orina. El médico elevó los ojos al cielo como si estuviera ante una niña que estuviera poniendo a prueba su paciencia. —Tengo algunas dudas que esperaba que pudiera usted aclararme—dijo Millicent con la voz cargada de emoción. Pero después de un accidente así. tengo que irme. —No tiene que preocuparse. El médico se suavizó un poco. Lord Aytoun está bajo mi responsabilidad y me ocuparé de que reciba los cuidados necesarios. un cirujano escocés llamado Wilkins. milady. Y ahora.aumentara la dosis de la que le dábamos en Londres. —Le aseguro que no es necesario. y lo que ha decidido hacer para curarle. doctor Parker. y aprecio mucho que alguien con tanto renombre como usted se desplace hasta aquí. creo más bien que se trata del shock. su preocupación por su reciente marido es comprensible. —Quería preguntarle sobre el tratamiento que se le está administrando a mi esposo. lady Aytoun— replicó secamente el médico— Si insiste en saber los detalles. —Como le he dicho—declaró con suficiencia— mis clientes pertenecen únicamente a la élite de Inglaterra. En cuanto al tratamiento… La interrumpió haciendo un gesto con su rechoncha mano. Se lo diré a la condesa viuda. —Es cierto. —Por supuesto. corrección Cari 45 .

La vida de lord Aytoun es infinitamente más agradable que la de muchos enfermos de este tipo. Pero me contestó que. impedir que caiga en la depresión y evitar tener que encerrarle… —¿Por qué habría que encerrarle? —Para impedir que se haga daño a si mismo en los momentos de mayor depresión. quien estaba intentando hacerle tragar una cucharada de sopa. Ya me he entretenido mucho. —De verdad. Más exactamente. Y me he dado cuenta de que tiene un sueño agitado y que cuando despierta no es del todo consciente de lo que le rodea. Desde la segunda noche que mi marido pasó aquí. —Lord Aytoun esta tomando medicinas muy fuertes. opio. el conde prefería estar solo. —Gibbs me confirmó que su señor tenía un sueño inquieto y parece ser que está más nervioso todavía cuando está despierto. Gibbs. Demasiado. lady Aytoun. Hay que obligarle a comer algo. Al principio pensé que era por lo avanzado de la hora en que le visitaba y le pregunté a su ayuda de cámara. —Usted puede hacer algo útil ocupándose de que mi paciente coma algo con regularidad. durante el día. y me parece que ha reaccionado perfectamente. el cual está muy indicado para este tipo de casos. Y le trato con los mejores medicamentos que hay. no veo porque… —Debe fiarse de esa sabiduría y de esa experiencia. doctor Parker. doctor. Traducción Rosanic. Es decir. No puedo evitar pensar que su salud está empeorando. le aseguro que ha demostrado ser el más eficaz. parece menos… —En lo que respecta al tratamiento. Lyon apretó los dientes y se apartó de John. de verdad tengo que irme. —Sin embargo. —Estoy segura de que se preocupa mucho por la salud de lord Aytoun.—Ahí exactamente quería llegar. —No veo donde quiere llegar. —¿De verdad?— se extrañó él. aumenté la dosis en varias gotas al día. Es para tranquilizarle. Ahora. —Con todo el respeto que me merecen su sabiduría y su experiencia. El doctor la obsequió con una severa mirada. Antes de que Su Señoría abandonara Londres. sin embargo. cual era el mejor momento para hacerle compañía. señor. Además no quiere ni comer ni beber. lady Aytoun— suspiró el médico mirando de nuevo el reloj. corrección Cari 46 . milady. milady. el caso de un enfermo mental que su familia insiste en conservar a su lado. he pasado muchas horas a su lado cada noche.

pero antes debe comer algo. Traducción Rosanic. ¡Por fin la voz de Gibbs! —Mi cama. Está perdiendo peso. de modo que procuren seguir mis instrucciones. corrección Cari 47 . Detrás de el había alguien. el cual seguía enarbolando la cuchara. Por otra parte. ¿O fue ayer por la mañana? Todo estaba mezclado en su cerebro. irritado. antes de la llegada del pomposo médico. de los dedos que se abrían y cerraban. Luego apareció el gordo médico y se subió al vehículo. y el doctor Parker dice que hay que obligarle a comer. eran algo nuevo. conseguía doblar la rodilla. —El criado continuó hablando. La medicina. Lyon la apartó con la mano izquierda. Cerró los ojos. No había pronunciado una sola palabra mientras Parker le auscultaba. Ahora. tal cosa no sería demasiado difícil. Intentó concentrarse para saber que día era. No había hablado de los estremecimientos que a veces tenía en el brazo derecho. con su expresión de saberlo todo. Después de todo ¿Qué importancia tenía? ¡Condenado médico! Solo era un charlatán igual que los anteriores y a uno le daba la sensación de que podía oír las monedas de oro chocando entre sí dentro de sus bolsillos cada vez que se movía. Ni siquiera había hablado del dolor de sus articulaciones. después de que la duquesa viuda muriera. Otra vez la cuchara. las inmensas nauseas que sentía desde esa mañana. Notó que alguien empujaba su silla de ruedas e intento ver el rostro de John. volvió otra vez la cabeza para alejarse de John.—Tiene que colaborar. —Solo necesitamos que nos ayude usted un poco. Lyon. ya estaba harto de preguntarse cual de ellos acabaría por convencer a su familia para que le internaran en Bedlam. milord. Detrás de él se acercaba Gibbs con un vaso. pero pronto se dio por vencido. Odiaba a todos los médicos. De todas maneras. pero Lyon no le escuchaba. —Déle esto cuando haya tragado algo de sopa—ordenó Gibbs depositando el vaso sobre el velador— Volveré enseguida. Seguramente Will. e intentó concentrar su atención en la calesa que veía por al ventana. Hacía demasiado calor. milord. con una mirada asesina. En vista de que la cuchara se dirigía nuevamente hacia su boca. Y sobre todo. Lo único que deseaba era acortar la visita de ese parásito. Le subió a la boca un regusto de bilis y notó como el sudor perlaba su frente. algunas veces. —Quiero mi cama. movió la cabeza. —Si. Se había acostumbrado tanto a tener calambres en el estómago que casi se habían hecho soportables. ni había preguntado porque.

Vuestra Señoría… —La medicina—consiguió articular Lyon.Lyon observó como salía el ayuda de cámara. mientras el otro le sujetaba los hombros al respaldo de la silla. —¡No le obliguen!— dijo secamente una voz femenina. La mano izquierda de Lyon se aferraba al borde de la palangana y el sudor le corría por las sienes. Eso era lo único que le quedaba. milord. Coma tan solo un poco. —¡Cielos! Perdóneme. milady. —Vayan a buscar una toalla y agua fría. Intentó soltarse con desesperación. —Llévense la comida— ordenó— y tráiganme la palangana inmediatamente. perdiéndose en la hirsuta barba. Estaba intentando recobrar el aliento cuando uno de los criados le metió un trozo de pan en la boca. Estaba cambiando el recipiente sucio por el limpio cuando Gibbs se deslizó en la habitación. Millicent no sintió asco sino compasión. La ancha espalda de Aytoun seguía temblando mientras continuaba vomitando. Lyon golpeó el tazón con el dorso de la mano. pero el sabor era más fuerte que el de la bilis. —¡Buen Dios!—exclamó Will a su espalda antes de poder contenerse. Cuando le dejé hace un par de minutos. corrección Cari 48 . —Nos daremos prisa. En medio de la niebla de su mente enferma. La bilis le subió de nuevo a la garganta y notó un brazo alrededor de los hombros mientras vomitaba. Ella le puso en la frente sus dedos fríos. Traducción Rosanic. y ella lamentó no poder aliviar un poco su dolor. y le meteremos en la cama. Lyon intentó fijar la vista en el rostro de la mujer. Al percibir el fuerte olor que se desprendió de repente. tirándolo al suelo. Deseaba gritarle que se llevara a ese par de idiotas. El olvido. y empezó a temblar de modo incontrolable. —Su Señoría no ha comido nada en todo el día— explicó John. pero todo aparecía distorsionado ante sus ojos. vio que la mujer se dirigía hacia él. Cerró los ojos. — Sosténgale los hombros. señor Gibbs. No supo cual de los dos criados le acercó el vaso a los labios. Luchó contra un violento deseo de vomitar. Apretó los hombros de su marido con más fuerza para transmitirle un poco de su fuerza. pero todavía tenía un sabor amargo en la boca. Opio y brandy. tapándose la boca con la mano— Perdón. Su Señoría no estaba tan enfermo. —¡Otra palangana!— pidió ella. El estómago le dio un vuelco cuando aterrizó en él el líquido. —Le dimos la medicina— continuó el otro— pero el doctor Parker dijo que tenía que comer algo cuando lo hiciéramos.

Sin embargo sabía que no era culpa de ellos. —¿Las medicinas? —Su Señoría tomó una buena dosis ayer por la noche. ¿Está claro. Milord solo ha estado así de enfermo dos o tres veces en los últimos meses. Voy a modificar mis actividades para pasar más tiempo con él. lady Aytoun— dijo Gibbs— Nos ocuparemos nosotros. milady. Exijo que en ese caso me interrumpan sea lo que sea que esté haciendo. Solo un poco. quiero saber lo que se le administra y antes de que se le administre. Sin embargo. Aytoun parecía encontrarse mejor. si usted… —Me quedo aquí. Por el momento este último parecía estar dormido y ella se apartó de la cama. —¿Tendría la amabilidad de meter a lord Aytoun en la cama. Sufre permanentemente y su estado requiere cuidados constantes. Le obligó a soltar la palangana y le limpió cuidadosamente la cara mientras Gibbs le incorporaba. Si no come. Sin embargo se había limitado a proporcionarle una habitación y nada más. vayan a buscarme. —Prácticamente nada. sumamente pálido. se arrodilló ante su esposo y empezó a mojarle la frente y a limpiarle las comisuras de la boca. sino suya. Will. quiero que se me avise. pero hoy no. a partir de ahora. Lyon. Recogieron rápidamente las palanganas y las bandejas y se fueron. señor Gibbs? Esperó a que estuviera bien instalado antes de dirigirse a los tres hombres. Se había casado libremente con ese hombre. por favor. había firmado los papeles. y John explicó tímidamente: —Le dimos más esta mañana porque él lo exigió— confesó— Y le hemos vuelto a dar hace un momento. señores? Los dos criados asintieron.Ella empapó una toalla en la jofaina. mantenía los ojos cerrados. llévense todo eso. el cual negó con la cabeza. Ahora. se aclaró la garganta. —¿Y ayer por la noche?— insistió ella. —No sabe usted a lo que se ha comprometido. señor Gibbs? —No. —¿Qué ha comido hoy? Gibbs se volvió hacia John. —Les agradezco los cuidados que prodigan a Su Señoría. Había aceptado la generosidad de la condesa viuda y había prometido cuidar a su marido. Millicent recordó la consideración que el lacayo tenía por su señor. —Gracias. antes de que llegara milady. milady. díganmelo. Millicent tenía ganas de calentarles las orejas a los dos. se había colocado al lado de su sillón frente al obispo. Pero nunca tanto como ahora. corrección Cari 49 . Sin embargo. si se encuentra mal y no estoy a su lado. Traducción Rosanic. ¿Sucede esto a menudo. Si Su Señoría no se encuentra bien. avergonzado. si se salta una comida. —Este no es lugar para usted. milady— dijo Gibbs con tranquilidad— No ha sido por capricho por lo que Su Señoría ha visto a tantos médicos desde el accidente.

—No hay ninguno bueno. —La solución es muy sencilla: le mandaré una carta a Londres para decirle que en el futuro no vamos a necesitar sus servicios. Es lo único que puede controlar. — Estoy segura de ello. Gibbs asintió con la cabeza. corrección Cari 50 . milady. Soy consciente de la presión que ha tenido que soportar. Y sin duda sería lo que ella misma haría si gozara de buena salud. y tuvo la osadía de quejarse porque Su Señoría estaba medio consciente. —¿Porque cree que la condesa se hubiera enfadado? —A ese médico le importa más la comida que los pacientes. Lo último que quería Millicent era herir al buen hombre. —Gracias. y allí la gente dice lo que piensa.—De ninguna manera le estoy criticando. estoy convencido de que la condesa hubiera mandado al diablo al médico. pero me crié en la Higlands. Aprecio su sinceridad. Traducción Rosanic. Otros le purgarán dejándole sin fuerzas. ocupándose de mi marido todos estos meses. De todas formas me parece evidente que no le gusta demasiado venir hasta aquí. milady. Apenas le prestó atención a milord. milady. de haber estado aquí hoy. ¿Cree que se sentiría feliz con la vida que lleva ahora? —¡En absoluto!— declaró el lacayo con vehemencia— Si hubiera podido hacerlo. El enfermo estaba mascullando en sueños y ella dirigió la vista hacia la cama. —¿Haría usted eso? —¡Por supuesto! Vamos a buscar un médico mejor lo más rápidamente posible. Y los demás solo son charlatanes que solo piensan en el dinero. Él se encogió de hombros. Creo que esa es la razón por la que se niega a alimentarse. La mayoría de ellos querrán sangrarle hasta que vuelva en sí o se muera. Y luego— añadió colérico— nos ordenó que le diéramos más de ese veneno. Él solo confía en usted y eso debe ser muy cansado. Gibbs. Si nadie hace algo. habría acabado con su vida hace tiempo. Creo que eso es lo que la condesa viuda pensaba cuando me pidió que me casara con su hijo. Perdone mi franqueza. seguro que se deja morir de hambre. Gibbs enarcó las cejas. —Tiene una sola idea metida en la cabeza: drogar al señor hasta el día del Juicio Final y enviar cada mes la factura a la familia. —Lo único que deseo es ayudarle— prosiguió ella— Me gustaría liberarle de alguna de sus obligaciones y ser útil. —Con buena salud o sin ella. — Nunca me oirá quejarme. —Y supongo que el doctor Parker entra en la última categoría. —Usted ya estaba con Su Señoría antes del accidente. Gibbs. con el rabo entre las piernas.

La mirada de Ohenewaa se posó en Millicent y luego desapareció como por arte de magia. muy similar a lo que ella misma había visto en Jamaica. y había observado a los sacerdotes Ashanti y a los hechiceros. pero también ella… y muy a menudo por defenderles. ya que el resultado dependía de la diosa. Él se había traído a sus capataces y el comportamiento de estos había continuado siendo el mismo. La anciana había permanecido apartada durante toda la semana. de Bonsam Komfo. no ahorraban los elogios hacia su ama. El destino hizo que fuera vendida al doctor Dombey. Desde que llegó. Había estado más de cuarenta años a su servicio. Basta con encontrar la medicina adecuada… y un buen médico. Pero también había presenciado los ritos de Okomfo. Ohenewaa se dirigió a su habitación. Los Blancos no confiaban en su talento. A bordo de los barcos de esclavos. la envió a buscar a uno de los suyos. bajo el intenso sol de los campos de caña de azúcar. y Millicent no había querido forzarla. en todos esos lugares vio cosas que no se podían contar y conoció situaciones inimaginables. Sin embargo. Siempre estuvo a su lado para ayudarle tanto en las islas como en los barcos. había pasado varias veladas con las familias de negros de Melbury Hall. —Tampoco vamos a permitir que siga aletargado— continuó en voz baja — Seguramente hay otro modo de curarle. aunque él si que estaba al tanto de su don. hasta que murió. en los barracones infestados de ratas. Se había limitado a hacerle saber que era bienvenida. Ellos padecieron la crueldad de Wentworth. de pié en el pasillo. Millicent echó una ojeada a la puerta que los criados habían dejado entreabierta y vio a Ohenewaa. un hombre de pocas luces que no tenía ninguna confianza en si mismo. Todo lo que aprendió lo puso en práctica en beneficio de su gente. y cerró la puerta. todos los que le narraban esas atrocidades. sobre el modo brutal de tratar a los esclavos. con Millicent. Se contaban terribles historias sobre Wentworth. ¿Para qué? Hubiera sido lo mismo que intentar fundir un glaciar. la africana tenía la sensación de que el hielo se estaba derritiendo. mirando al enfermo. durante toda su vida había vivido rodeada de dolor y tristeza. o al menos lo que él sabía. pero de todos modos el no deseaba su ayuda y ella no intentó hacerle cambiar de idea. Cuando Dombey cayó enfermo. En el transcurso de su vida había visto a mucha gente enferma. Sin embargo. Traducción Rosanic. pues peor para ellos.— Nada de eso. en lugar de bajar al piso de abajo. Ohenewaa ignoraba si podría haberle curado. corrección Cari 51 . De ese modo aprendió la medicina inglesa.

se concentró en la razón de su visita. Ohenewaa había descubierto otros elementos interesantes. La recolecta era abundante. quienes contemplaron abiertamente los genitales del hombre mientras el gritaba hasta morir. se agachó al lado de la chimenea. Alguien llamó suavemente a la puerta. aunque estuvieran en invierno. —Estoy a punto de desafiar la medicina tradicional británica y me preguntaba si podría usted darme una muestra de su habilidad. Esa noche. hierbas y pociones. Al contrario. Se dirigió hacia la mesa donde ya había reunido cuencos y frascos de semillas. Tanto si eran las esposas como si eran las queridas. repartió algunas hierbas sobre las brasas y cogió cuatro piedras. Sorprendida por el espectáculo que veía ante ella. antes de ocuparse de sus hierbas. El ambiente estaba lleno de aromas exóticos. La habitación parecía un templo antiguo y misterioso. sin embargo Millicent no veía en ello nada amenazador ni atemorizante.Ohenewaa conoció a muchas blancas cuando vivió en la isla. Ohenewaa tiró las piedras al suelo antes de decirle a lady Aytoun que entrara. Había cuencos de diferentes tamaños y formas encima de la mesa. Ohenewaa seguía mirando fijamente las piedras que tenía ante sí y Millicent se acercó sin hacer ruido. Jonah le compró algunos ingredientes cuando fue a Saint—Albans. Una vez desnudaron a un esclavo y le flagelaron delante de las mujeres blancas y de sus hijos. —Usted trabajó con el doctor Dombey— continuó— Si yo decidiera prescindir de esa medicina ¿cree que perjudicaría a mi esposo? ¿Podría morir? Ohenewaa cogió una hoja medio quemada y la sacudió encima de las piedras. Millicent se olvidó de preguntar a la mujer como había sabido quien llamaba. tanto en la cocina como en los bosques y prados de alrededor. Las cortinas estaban echadas y solo el fuego iluminaba la estancia. Usted no le ha visto tal como es— contestó sumergiendo su mirada sombría en la de Millicent— ¿Estaría usted dispuesta a verle y considerarle como una persona completa? ¿Tendría usted el valor de liberar su espíritu? Traducción Rosanic. a menudo propinados por hombres de su misma raza. unas hierbas se secaban en la chimenea. —Él se está ahogando en un mar de bruma. Y. Los negros de Melbury Hall le dieron hierbas que habían traído de Jamaica y otras que encontraron allí mismo. esas mujeres solo veían a los esclavos cuando tenían que darles una orden o presenciar un sesión de latigazos. corrección Cari 52 . Olvidando su sorpresa. y sobre el suelo. que habían vendido su alma para convertirse en vigilantes. el lugar rezumaba paz y serenidad. Se sentó en el borde de una silla.

Traducción Rosanic. —¿Y que pasa con el dolor? ¿Hay alguna otra cosa que pueda apaciguarlo? No quiero que sufra inútilmente. y Millicent salió de la habitación. empapándose del ambiente. —Gracias— dijo. Las antiguas esclavas de Melbury Hall respetaban a Ohenewaa y la trataban como si fuera una reina. —Si. un poder. que era incapaz de definir. No se podía hacer nada por el conde hasta que no hubiera recuperado todas sus capacidades mentales. Volveremos a hablar después. En ese lugar había una presencia. Se sorprendió al encontrar en el pasillo a dos mujeres negras esperando. sin embargo podía entender la reticencia de Ohenewaa. de los olores. recogiendo las piedras— No. —Su sabiduría no está contaminada por los principios de la medicina inglesa. Ella también había notado el poder que emanaba de la anciana. la otra una toalla doblada cuidadosamente. Será muy importante.Millicent recordó los rumores sobre el escándalo. Todavía le quedaban mil preguntas que hacer. de la luz de las llamas reflejada en las paredes. Ohenewaa contempló durante un buen rato las piedras y luego suspiró para sí. Millicent las entendía. ¡Evidentemente. siempre estaba bajo los efectos de las drogas! ¿Estaba dispuesta a enfrentarse a un hombre distinto? Recordó el cuerpo doblado en dos encima de la palangana. Una de ellas llevaba una jofaina y una jarra de agua. Ohenewaa asintió con la cabeza. Millicent se levantó de mala gana. Millicent miró a su alrededor. pero ya estaba de nuevo mirando el fuego. —Habrá que esperar a ver. Le había dicho a su amiga Rebecca que lord Aytoun ya no era el de antes. —Puede usted suprimir el opio— declaró al fin. Se apartó para dejarlas pasar. Está usted en lo cierto. o una suma sacerdotisa. ¿Hay algo más que pueda recomendarme para ayudar a Su Señoría? —Espere a dar el primer paso. lo primero que hay que curar es su mente. eso no le matará. corrección Cari 53 .

Millicent escribió al reverendo Trimble. pero Londres estaba demasiado lejos. milady? —Todavía no estoy lista para ir a acostarme— le contestó Millicent escondiendo la carta— Pareces cansada. no duermes bien. Traducción Rosanic. Lo siento.Capitulo 8 Sin un administrador que la ayudara. —¿Puedo ayudarla a cambiarse para ir a dormir. Violet. Sir Oliver Birch ya estaba entrevistando a varios interesados. a Millicent no le quedaba demasiado tiempo libre. Seguro que desde que compartes habitación con otras dos doncellas. pero se acercaba la temporada de plantar las semillas y había que tomar algunas decisiones importantes. Levantó la vista cuando llegó Violet. Este último estaba al tanto de todo lo que sucedía en los alrededores y esperaba que pudiera darle algún consejo. Jonah era de gran ayuda. corrección Cari 54 . En el pequeño despacho que utilizaba para llevar el control de los diferentes asuntos de la propiedad.

pero se ha despertado y esta furioso. Ella se levantó inmediatamente. y si no. pero no recibirá una sola gota de ese veneno mientras su mujer no lo autorice. y eso estoy haciendo. Después de haberse separado de Ohenewaa. tanto física como psíquicamente. todavía la necesitaba para ascender en la escala social. que la avisáramos antes de darle nada. Sé que estuvo con milord hace apenas una hora. —¿Qué sucede. —Insúlteme si le apetece. después de tanto tiempo. pero ninguno de los dos hombres dejó de hablar cuando entró seguida de John. En ese momento pensó en las diferentes lesiones que tenía. pero no la había relacionado con las heridas. Millicent había vuelto al dormitorio de su marido y le había mirado mientras dormía. Violet. —Gracias. John? —Le pido disculpas. Traducción Rosanic. corrección Cari 55 . durante uno de los peores momentos de su matrimonio con Wentworth. si no solo al accidente. —¿Dónde están Will y Gibbs? —Will ha ido a buscar un poco de sopa a la cocina. mientras que Millicent seguía a John hasta el piso de arriba. Pero. milady. milady. Millicent comprendía la reacción de su suegra. intento encontrar alivio en el olvido que proporciona la enfermedad. miserable perro sarnoso? Millicent se detuvo en la entrada. Dijo usted. con una palmatoria en la mano. —¡Vas a obedecerme. La joven nunca se quejaba. y el señor Gibbs está a su lado. Reflexionó sobre la depresión. empezó a luchar contra su melancolía… Oyó voces en el interior de la habitación de su esposo y llamó a la puerta. No había oído salir tantas palabras seguidas de la boca de su marido en las dos semanas que llevaba en la casa. Estamos cómodas y me siento feliz de que estén conmigo. por si milord accede a tomar un poco. uno de los médicos había mencionado una especie de parálisis. La condesa viuda había hablado de depresión. Millicent vio por encima de su hombro que entraba un criado de su marido. milord. Seis meses antes se había roto un brazo y las dos piernas y no lograba entender como era posible que todavía no pudiera utilizarlas. Al pensar que Aytoun había perdido a su mujer y su independencia con la desgraciada caída. La criada se fue después de hacer una reverencia. Herida. Vete a descansar. en esa época. pedazo de mierda asquerosa. A ella también la afectó. vete fuera de mi vista! ¿Lo has entendido. milady.—No lo sienta. Acababa de perder al hijo que esperaba por culpa de un acceso de ira de su marido. Según Gibbs. Solo cuando su amiga Rebecca fue a vivir en las cercanías con lord Stanmore. Wentworth no estaba dispuesto a internarla en Bedlam.

corrección Cari 56 . milady. milady— contestó Gibbs en voz baja— Las fracturas hace tiempo que se soldaron. y se acercó a ella mientras el enfermo proseguía con sus insultos. —¿Le ve peor que nunca? —¿Físicamente? No milady. Es más terco que una mula. disgustado. ¿Me oyes? Gibbs se dio la vuelta y vio a Millicent en la puerta. Antes de empezar a tomar láudano. —No tengo ni idea. Pero con esa lengua viperina podría derrotar a un batallón de mercenarios.Gibbs se mantenía firme entre la cama y la mesa en la que se encontraba la medicina. Créame. Traducción Rosanic. De hecho nunca se quejó mientras duró la convalecencia. era muy desgraciado y se las arreglaba para fastidiar a todo el que pasaba cerca de él. Will estaba entrando con una criada que llevaba un cuenco de sopa y pan. Millicent examinó rápidamente la habitación. Me gustaría quedarme a solas con él. no soy médico. Ella se negaba a dejarse intimidar en su propia casa. no es él. Sería mejor que esta noche nos deje a solas con él. —No se tome sus palabras al pie de la letra. —Su Señoría quiere que le demos el láudano—continuó el lacayo— porque sabe que eso le tranquilizará. Aytoun soltó otra retahíla de juramentos. Pero puedo decirle que después de la caída. No es demasiado buena compañía. Estaba segura de poder hacerse cargo del asunto. —¿Qué cree que sucedería si no le volviéramos a dar opio? Gibbs pareció un tanto sorprendido. —Ninguno de ustedes tendrá que soportar el mal humor de Su Señoría esta noche— declaró— Vayan todos a acostarse y recuperen el sueño atrasado. el conde no podía dormir. Su marido estaba incorporado sobre las almohadas y las cortinas estaban echadas como protección contra el frío. —¿Por qué está enfadado? —Quiere la medicina. Millicent lanzó una ojeada hacia el lecho desde el cual su marido la insultaba comparándola a un mendrugo de pan mohoso y al queso rancio. Dice que no quiere tomar nada excepto el laúdano. —¡Sucio individuo asqueroso!— escupió el conde— Soy yo quien te da las ordenes y no esa zorra. Una sincera preocupación sustituyó a sus deseos de recordarle sus modales. Sacudió la cabeza. Como si quisiera darle la razón. —¿Tiene dolores? —Creo que no. El conde se calló de repente y ella se dio cuenta de que intentaba respirar. milady. Le adormece.

El escocés levantó las cejas. y a Melbury Hall. —Estoy segura de que le traté con educación. Amina.Después de pasar un año y medio en ese lugar. —¿Sabe a que atenerse. —Educación—repitió él con un suspiro melodramático— ¿De modo que así son las cosas? Mary se sintió arder. ¿Tiene la noche libre? —Si. pero no sabe a lo que se arriesga. sin embargo. vio como se reunían con ella los dos lacayos del conde. Mary notó que se ruborizaba. En esta ocasión. Sonrió al recordar el comentario de Violet cuando llegó a la mansión: “Es bastante guapo. señora Page. debo confesarlo. —Estaba bromeando para tranquilizarle. Mary Page seguía considerándose una recién llegada a Melbury Hall. Su señora se ha quedado sola con Su Señoría. Se había sentido impresionada favorablemente por Sir Oliver Birch y todavía más por su señora. no me gusta demasiado. Mary Page amaba su trabajo. Si. señor Gibbs. En toda la semana pasada ni siquiera se tomó la molestia de contestar al saludo de un pobre hombre solitario. ya que su marido había muerto en un accidente de coche en Londres. Y lo hacía bastante bien gracias a la ayuda de los antiguos esclavos que trabajaban tan bien o mejor que los criados ingleses. Siempre le estaría agradecida por haberle ofrecido ese trabajo en el campo. —¿Tan grave es? —Si. Sentada cerca del fuego. señor Gibbs. soportado largas y agotadoras horas de trabajo sin haber sido recompensada nunca con el más mínimo agradecimiento. señora—contestó el hombre sentándose a su lado. incluso se había convertido en su amiga y en su brazo derecho. había trabajado durante diez años como doncella. —Buenas noches. El alto escocés entró unos minutos después. A pesar de su corpulencia y de su actitud autoritaria. En realidad. Gibbs le parecía muy atractivo. sospechó que algo iba mal. y luchó contra el extraño hormigueo que se apoderaba de ella en cuanto le veía. si a una le gustan los monos peludos” —Está sonriendo— constató él— ¿A que debo agradecer esa maravilla? Traducción Rosanic. Después vio el anuncio de lady Wentworth buscando un ama de llaves. la esposa de Jonah. señor—contestó el ama de llaves en voz baja— pero mi señora ya ha estado casada antes. —¡Ah! Me alegro de que lo intente. —No quiero ser impertinente. sin embargo. y sabe a que atenerse. todo el mundo se había adaptado muy bien. en qué? Si me permite preguntarlo. con la costura en las rodillas. señor. Se había quedado viuda muy joven. corrección Cari 57 . La llegada del conde de Aytoun y de sus empleados no había supuesto realmente un problema para ella.

Créame. Desde luego. —¿Puede arreglárselas solo. yo estoy aquí. El veneno pondría fin a sus miserias. Sea lo que sea que haya oído decir sobre el primer matrimonio de lady Aytoun. El conde estará muy bien cuidado. o tengo que ayudarle? De pronto parecía menos segura de si misma. Traducción Rosanic. Él era consciente de su presencia desde el mismo instante que había entrado en la habitación. pero muchas mujeres en su lugar. Tranquilícese— añadió dándole una palmadita en la mano— No se dejará dominar. corrección Cari 58 . los muy cobardes. estando como estaba tan fuera de sí. esa condenada mujer fingía no enterarse de nada y acababa de poner a sus fieles criados en su contra! Y ellos. solo podrían pensar en la forma de librarse de un marido tan odioso como él. —Déme algo de beber. A Lyon le molestó ver como le servía algo que tenía toda la apariencia de ser agua. ella había prometido ocuparse de él. hubiera estado feliz de ser condenado a trabajos forzados. como si fuera indiferente a los alaridos de Lyon. Se acercó a los pies de la cama con una sonrisa en el rostro. por quien estoy preocupado es por ella. Acabó por explotar. La rabia le quemaba la cabeza. pensó. —Pero si necesita ayuda. Él extendió el brazo. Rezó para que ella tuviera precisamente esa reacción. En ese momento podía agarrarla del cuello. pero ha salido y tardará en volver. milord. apartando una silla… ¡Maldición.—No lo sé. ella luchó. —Si. Todo su pecho estaba contraído por la cólera. No creo que haya tenido que tratar con un individuo tan malhablado como el conde. —Sobrevivió a un matrimonio con un hombre que era el diablo en persona. milord. la cara y el cuello. —¡Vaya a buscar a Gibbs! —¿Necesita algo?—preguntó ella. si hubiera sido capaz de poner su mano sana alrededor de la garganta de esa mujer para estrangularla. ¡Le he dicho que vaya a buscar a Gibbs! —Lo lamento. Curioso también que todos los insultos que le dedicaba parecían entrarle por un oído y salirle por otro. y. —Francamente. Quizá sea algo que cené… Pero volvamos a su señor. Curioso. Pero ni siquiera iba a tener esa suerte. pensó mirando la puerta cerrada. señor Gibbs. habían salido obedientemente del dormitorio en cuanto ella se lo ordenó. para convertirse en alguien competente. exasperándole con su voz angelical. La muy testaruda iba de un lado a otro de la habitación como si todo estuviera bien. esperó hasta que ella se acercó con el vaso en la mano. colocando un cojín.

pero no obtendrá la medicina hasta que haya comido. Carece por completo de compasión— dijo él volviéndose— ¡Maldición! ¿Es que no se da cuenta de que no puedo moverme? No tengo hambre. Ella levantó la vista hacia él y comprendió que no había sido un accidente. lo cual aumentaba su malestar. antes! Lyon estaba arrepentido de no haberla estrangulado cuando tuvo la oportunidad. ¡Y usted es mi maldición para toda la eternidad! —Diga todo lo que desee. —Se la daré si antes come un poco. pero el cansancio se estaba apoderando de él. Pero no me t… torture de este modo. —Lo siento. ha… hágalo ya. —¡No. El contemplo la posibilidad de mandarla volando por la habitación. Lyon esperó. ya que se levantó. Retrocedió rápidamente al tiempo que recogía el vaso. El ruego pareció penetrar en su obtuso cerebro. Empezó a temblar convulsivamente. por el amor de Dios. se encontró con el vaso en al mano. Se sintió todavía mas contrariado cuando la vio sentarse en un sillón a una respetable distancia. la necesito ahora mismo. porque estoy en el infierno. Cuando apoyó la cabeza en la almohada para recuperar el aliento. —¡No tengo hambre!—ladró él. incluidos Gibbs y Millicent. creí que lo tenía bien sujeto— dijo ella cogiendo una toalla para secar la colcha. bastante satisfecho por esa pequeña victoria. —No. —¡Pedazo de bruja inhumana! ¿Cómo se atreve a d… desafiar a la m… medicina? A Lyon le costaba hablar. ella se acercó con la bandeja. corrección Cari 59 . ¡Necesitaba la medicina inmediatamente! —Si está… pensando en asesinarme. y contra el destino que le mantenía inmóvil en la cama. — Déme algo de beber. en manos de esos traidores. —Usted no es humana. casi a su pesar. mientras no haya comido algo— insistió ella con firmeza— Nadie es capaz de recordar cuando comió usted por última vez. Volvía a sentirse débil y con nauseas. —Piense en la comida como si fuera una medicina. pero necesito mi medicina. Ella se dirigió hacia la bandeja. se cayó derramando todo su contenido. los calambres le retorcieron el Traducción Rosanic.Sin embargo. Pero en cuanto ella lo soltó. Lyon empezó a echar pestes contra todo el mundo. —De todos modos tiene que intentarlo— insistió ella volviéndose a sentar. antes de caer sobre la alfombra. —¡Es usted una bruja! Ahora ya estoy seguro de que morí al caer por el acantilado. y no quiero que sea otra vez eso. Escuche.

se prometió a si mismo. ensuciando de paso su camisón y las sábanas. pero luego la necesidad de tomar el opio. Se limitó a depositar tranquilamente el vaso en la bandeja y a volcarlo deliberadamente. se dijo Lyon. sin soltar la bandeja. Él seguía mirándola fijamente para que se diera cuenta de las dimensiones de su enfado. Él esperó un buen rato. ella se dirigió hacia la mesa donde estaban las medicinas. —Me gustaría que comiera. —He cumplido mi parte del trato— dijo ella— Ahora le toca a usted. Y entonces tendrá su querida droga mucho más tarde. muy contenta de si misma. el ganador iba a ser él. Lo único que deseaba era brandy y opio. Luego retrocedió.estómago y volvieron las nauseas. Si se iban a enfrentar las voluntades de los dos. Lo que le sacó de sus casillas fue la sonrisa satisfecha de esa mujer. Cogió el cuenco de potaje. El la fusiló con la mirada. Traducción Rosanic. Sin decir una sola palabra. Ella empezó a contar las gotas de laúdano. bajaré a la cocina a buscar más. le puso una cuchara al lado de la mano izquierda y le colocó una servilleta encima del pecho. Estaba sentada en el borde de la cama. ni protestó. Coma mientras le preparo la medicina. pero aparte de eso. —Lady Aytoun pasa mucho tiempo con su nuevo marido. —¡Uy. hermosa mía. —Parece que quedan algunas gotas. corrección Cari 60 . jugueteando con el vello rubio de su torso. tiró el cuenco por los aires. y añadió brandy. casi sin querer. que torpe soy! Recogió el vaso y miró dentro. pudo más que el orgullo. Este estalló en el suelo. Ni siquiera pareció extrañada. Quería el olvido. no sucede nada importante. Cuando él cogió la cuchara. se lo llevó a los labios. Violet se estiró lánguidamente contra Ned. cuéntame lo que sucede en Melbury Hall. —Pero se lo advierto— continuó— si tira a propósito la comida. ¡Y la muy zorra seguía comportándose como si no pasara nada! Apartó el lienzo que tapaba un cuenco de potaje. Le puso la bandeja encima de las rodillas. —Bueno. aunque la sonrisa desapareció de sus labios. Espero que sea suficiente para pasar la noche… ¡La hubiera matado! Y lo haría en cuanto tuviera oportunidad. bebió un sorbo. Ella no levantó la voz. —Tiene una mano que funciona. y.

Violet regresó apresuradamente a Melbury Hall. Todavía estaba dolorida de su anterior unión. Estaba de nuevo preparado para hacerle el amor. Ambos se parecían.—Me va a mandar a comprar a Saint—Albans el próximo sábado. —No. pero no quería conocer a su familia. Además tampoco estaba sucediendo nada importante en ese momento. Una hora más tarde y un poco asqueada. Los dos eran como dos corderitos. había cosas que nadie debía saber nunca. Se dirigió hacia ellos. ahora que eres mi hombre… —¿Qué estás diciendo? Ned rodó sobre ella con esa sonrisa traviesa que la hacia estremecer. Ella había acudido voluntariamente a encontrarse con él. pero inmediatamente después le pedía que le contara cosas de Melbury Hall. mi hermosa Violet. No. Secretos relativos al día en que murió el señor Wentworth. y ella se lo había permitido. provisto de una linterna y seguido por su perro. Violet. preciosa. —No hay luna. ¿Porque estaba tan interesado? Ni trabajaba ni conocía a nadie allí. solo pensaba que. pensó. Decía que era hermosa. Tengo demasiado trabajo para acompañarte. mi dulce. Le había dicho que la amaba. pero no protestó. —¿Tu hombre?— repitió él— ¡Si solo has estado en mi cama dos veces! —Es cierto. No estás triste. —¿Y esto no es razón suficiente?—preguntó ella en voz baja. pero ahora no le gustaba la manera en que la había tratado. Le separó las piernas con la rodilla y penetró profundamente en ella. ¿Quieres que alguien te acompañe? Ella negó con la cabeza. Sin embargo. Me gustaría que conocieras a mi familia. —Necesito una buena razón para ir a conocer a tu familia. no estoy triste— replicó ella. pero no fue nada amable por tu parte hacerme esperar mas de una semana antes de volver a verme. Peor aún: empezaba a poner en duda sus palabras. rascando al perro entre las orejas. corrección Cari 61 . Aprovecharé para ver a mi madre y a mi abuela. Al contrario. ¿Quieres venir conmigo? —No. Estaba satisfecha de no haberle contado demasiado. Él lo había hecho de nuevo. —Entonces quizá pueda escaparme el domingo. —Hace falta más. —¿Porque?— preguntó Ned— ¿Estas impaciente por anunciarles que soy un amante maravilloso? Ella enrojeció. La saludó y el perro movió la cola. cuando estés libre. mucho más— dijo él empezando a moverse en su interior— Afortunadamente eres inteligente y aprendes rápidamente. Estaba saliendo del bosque cuando vio a Moisés. Noche oscura. —No tienes la ropa sucia. ni siquiera eso. Traducción Rosanic. Pero tu dijiste que me ambas. le paso los brazos alrededor del cuello con la esperanza de que esta vez la tratara con mayor suavidad. —Por supuesto. —No.

También hay algunas manchas en la alfombra. gracias. Capitulo 9 Le parecía que era un soldado retirándose del campo de batalla. milady. —De acuerdo. —Te he hecho una cesta. Él se volvió hacia el establo. Tú y tu perro tenéis que cuidar de Melbury Hall. Sobre todo. voy a buscarla. —¿De verdad? —Si quieres. —Efectivamente Gibbs. Podrías ponerle unas cintas bonitas y llevártela cuando vayas al pueblo. Violet se sentía mejor. —Ayude al conde a bañarse y a vestirse en cuanto se despierte— dijo en voz baja— Ofrézcale el desayuno. ¿Ya ha desayunado? —Si. Traducción Rosanic. ¡Ah! Y hay que cambiar las sábanas. milady. La hice con juncos del año pasado y el asa está recubierta de cuero. Estoy bien Moisés. Giró los talones. poco después de la salida del sol. Y sobretodo. corrección Cari 62 . nada de alcohol. Seguramente también encontrará algunos trozos de porcelana alrededor de la cama… —Se diría que ha pasado usted una noche entretenida. la señora Page se encargará de limpiarlas. Ordenaré que le suban sidra y agua por si tiene sed. ¿Me esperas un minuto? De pronto. le hizo señas para que la acompañara al pasillo. nadie debía enterarse nunca de que había sido Moisés quien había matado a Wentworth. Muy entretenida. Contempló al anciano negro que se dirigía a los establos con el perro pegado a sus talones. y aspiró el aire fresco de la noche. pero no medicinas sin consultarme antes. En cambio tú tienes una importante misión. Ella nunca desvelaría los secretos de Melbury Hall. Cuando llegó Gibbs. —Perfecto. en vez de ser una mujer saliendo del dormitorio de su esposo enfermo. Sujetaré la linterna hasta que vuelvas.—No.

Luego recordó las palabras de Gibbs. milady. cuando se dirigió a su habitación. con usted. milady— dijo suavemente el lacayo. Ella se detuvo y le miró. se dejó caer en la cama sin molestarse en desnudarse. Su Señoría. no siempre ha sido así. Su incapacidad no atenuaba en absoluto su carácter violento. —No dude en llamarme si es necesario. El mensaje de Will estaba claro: Gibbs quería hacerle saber que el conde se había despertado de tan mal humor como era posible. se dijo que debería haberle pedido a la condesa viuda. En algunos momentos. Comprobó. Traducción Rosanic. teniendo a lord Aytoun por marido. Pensaba en su propia suerte. Puede que también cambiara. debía estar tan cansado como ella. en el transcurso de la noche. Sin embargo. poco antes de que ella saliera de su dormitorio. en el transcurso de la noche. pero no hizo caso. corrección Cari 63 . Más de una vez. —Nadie se merece tanta preocupación. Gibbs. como sucedió con los demás. que solo había dormido media hora. Se tapó con el cubrecama y cerró los ojos. Cuando llamaron a su puerta. La noche que acababa de pasar había puesto a prueba sus fuerzas. le costó unos segundos darse cuenta de donde estaba. de modo que todavía quedaba algo de esperanza. Lyon se había dormido por fin. No siempre habías ido así. Lyon Pennington era la persona más arrogante y cabezota que había conocido en toda su vida. primero tenía que saber como tranquilizarle. —Lo haré. —Estoy segura de eso— contestó ella sinceramente. —Lleva usted con él mucho tiempo ¿no es así?— preguntó. Sin embargo. mirando el reloj de la pared. Cansada. A Millicent le temblaban un poco las piernas. Pero aquí. en Melbury Hall. Esperaba mucho en una sola noche. había lamentado que no hubiera perdido el habla al mismo tiempo que lo demás.—Espero que no se haya usted desanimado. Y reclamaba su medicina. había habido veces en que había llegado a dudarlo. tres o cuatro veces más dinero. Millicent apreció en su justo valor la confianza que le demostraba ese hombre. puede que le cambie la suerte. milady. —Si. Pero quiero que sepa que él. ha tenido su cuota de desgracias. —No. Por eso nunca he perdido la esperanza. en el curso de los últimos años. Gibbs. Me merecí lo que obtuve.

Si la señora no le obligara a beber agua no estoy segura de que siguiera vivo. veremos como evoluciona e iremos disminuyendo la dosis progresivamente. la anciana permanecía inmóvil. Hace ya dos días y dos noches que prácticamente no abandona la cabecera de su cama. Estaba a punto de incorporarse. pero al menos. ¿Cuánto habrá que darle? —Te daré lo que necesita para el primer día. Y no es de extrañar. hasta el punto que cualquiera hubiera dicho que estaba dormida. Amina sonrió. —Muy bien. —Dicen que se comporta como un loco. En una o dos semanas. Los criados. cuando él la agarró de la muñeca y retuvo firmemente su brazo contra su pecho. Ella le puso una mano en el cuello para comprobar su pulso. Luego. —Me siento muy feliz de que hayas decidido ayudar a milady. Ni tampoco come. la doncella de lady Aytoun. Traducción Rosanic. Esta mañana. La africana encontró a Amina en la sala de los criados. Millicent se sentó en el borde de la cama y utilizó una toalla pequeña para secar el sudor que perlaba la frente de Lyon. escuchaba la conversación entre Violet. —Yo he tenido suerte de que no me llamen demasiadas veces. ya se habían acostumbrado a su discreta presencia y a sus idas y venidas. Ohenewaa. —Es cierto. Empezó a removerse contra la almohada mascullando palabras incomprensibles. a estas alturas. no es cabezonería. ¡También ella es cabezota! —A mi modo de ver. Ohenewaa se levantó en silencio y salió de la cocina. las manos cruzadas sobre la falda de muselina blanca que le había dado Amina. si no sentido común— contestaba Violet— Yo también le vi el día que llegó. Se había dormido una hora antes y estaba teniendo una pesadilla. de modo que ya nadie le prestaba atención.Ohenewaa. estaba de un humor de perros. Entonces lo mezclaremos con el agua que bebe. reconocía a todo el mundo. ambas apenas habían salido de la adolescencia y estaban sentadas en un banco al lado de la chimenea. y una joven criada negra llamada Bess. corrección Cari 64 . Con los ojos semicerrados. No sabía ni donde estaba ni quien era. La pobrecilla tiene peor aspecto que lord Aytoun. —Él no bebe té. De repente gritó lo que parecía una advertencia. ya no lo necesitará. La señora Page dice que milady tampoco se encuentra bien. cuando le he subido la bandeja. —Ven a mi habitación a mediodía. Grita si está despierto y se agita delirante cuando duerme— explicaba la negra en voz baja— Pero ella resiste y no le da la medicina. tranquilamente sentada en un rincón de la cocina. Tendré preparado un té para el hombre enfadado.

se trataba de la anciana africana. Mientras bajaba hacia el vestíbulo. Emma. En el rostro del enfermo. Prefiere que sea en Londres. Cuando Ohenewaa entró en la estancia pocos minutos después. Afirma que no tiene ninguna mala intención. Se levantó y vio a Will en la puerta. Millicent se tensó al abrirlo. nada con lo que poder presionarla. las lágrimas se mezclaban con el sudor. —Quédate con el conde—le dijo— Y ven a buscarme cuando se despierte. Una vez más.Ella permaneció inmóvil. pero esta dispuesto. —¡No! ¡Es imposible! —Solo es un sueño. Traducción Rosanic. quizá la persona más importante de su vida. Depositó la carta encima del escritorio. pensando en la lucha que ese hombre estaba soportando en su interior. intentó apartar el nombre de Emma de su mente. ninguna deuda. Ya no había ninguna relación entre ellos. a desplazarse hasta aquí. No necesitaba que ese nombre se convirtiera en una pesadilla. milord—le dijo ella inclinándose para acariciarle la cara con su mano libre. Emma había sido la esposa de Aytoun. Millicent decidió no dejar que sus propios sentimientos influyeran en la decisión de la curandera. también para ella. —Pídele a Ohenewaa que se reúna conmigo en la biblioteca— ordenó. no… —Despierte. —No. Se sentó al lado de la ventana y releyó la carta. La infusión había dado resultado. pensó en la medicina de Ohenewaa. Para distraerse. en caso de que no sea posible. Lyon. Está teniendo una pesadilla. corrección Cari 65 . —Emma… ¡No! ¡No! Millicent se soltó como si la hubiera quemado. estaba tan empeñado en conseguir a la anciana. incluso mientras dormía. —El señor Jasper Hyde me ha escrito pidiéndome que organice una entrevista entre ustedes dos. su esposo se había dormido. por favor. —¡No! Se aferraba a ella con toda la fuerza de su mano útil. él seguía haciéndolo. Menos de una hora después de haberla bebido. y ella no podía entender por qué razón. El corazón de Lyon. Estaba furiosa al ver que él insistía tanto. Un criado se apresuró a reunirse con ella en el vestíbulo y le entregó un mensaje de Jasper Hyde. pero Ohenewaa se limitó a mirarla con desprecio. golpeaba enloquecido bajo la palma de su mano. Y sin embargo.

la venganza no es mala. quiere que le libere de la maldición. Sabía que había sido una revuelta sangrienta. —Jasper Hyde quiere tenerme porque yo presencié el resultado de sus acciones. todos los derechos. los plantadores. en parte como represalia y en parte por miedo de que algo así volviera a suceder. El látigo. pero esa no era la razón por la que había llamado al doctor Parker. La rebelión pronto fue salvajemente aplastada. En cada una de esas ocasiones el asunto tenía relación con usted. se volvieron todavía más represores. Sin embargo. Wentworth. Vi las cicatrices en la espalda de hombres y mujeres inocentes. luego me dije que el asunto también le concierne a usted. Y ahora me acusa de brujería. se habían sublevado y habían matado a todos los que se interpusieron en su camino. —Antes de darme una respuesta. ya que no cree que haya nada de malo en quemar a una bruja delante de los ojos de los suyos. Estaba en uno de los barcos de esclavos con Dombey cuando estalló la revuelta de 1760 en Jamaica. —Hyde dice que no tiene malas intenciones. La africana se acercó a la ventana y dejó vagar la mirada por las grises colinas.—Es una solicitud muy poco habitual— prosiguió Millicent— y mi primera reacción ha sido negarme categóricamente. Miró a la mujer con una mirada turbada. La lluvia empezó a caer. Traducción Rosanic. Vi su desprecio por el sufrimiento humano. Cree que basta con castigar al cuerpo para romper el espíritu. corrección Cari 66 . Ohenewaa se volvió hacia Millicent. —Yo también estoy señalada. Y cree que estoy castigando su cuerpo para conseguirlo. Para él. debe saber que el abogado del señor Hyde se puso en contacto con sir Oliver Birch una docena de veces en la última quincena. antes de matarme. Vi como se comportó cuando compró las plantaciones de Wentworth. en sus manos. había golpeado sin piedad. convencidos por algunos de sus antiguos ancianos de que determinados amuletos les hacían invencibles. se usaba con salvajismo. Vi como se violaba a aquellos que no podían defenderse. Y es cierto. Los esclavos de varias plantaciones. Siguieron años de extrema crueldad. Me odia porque cree que le he echado una maldición. en esa época. que le libere de sus pecados. Si le fuera posible. ocultando las colinas. Yo también probé el látigo. Jasper me quemaría viva. cansados de las crueldades de las que eran víctimas. Jasper Hyde y su padre. y ella vio las consecuencias. Jasper Hyde sabía que el médico no podía hacer nada por él. Durante diez años. y otros de la misma calaña. tenían.

Es. y sangrías periódicas. —Lady Aytoun me escribió una carta donde me decía que las cosas serían más sencillas si contrataba a un médico de las cercanías. —¿Conoce usted a la nueva condesa? —Esto es algo delicado. comer a determinadas horas. Jasper Hyde se levantó. pero el pobre diablo no tiene demasiada elección. pero no veo que haya nada más— dijo el médico haciendo un gesto a su ayudante para que abandonara la estancia— Sin embargo. Nada de ejercicio violento. corrección Cari 67 . Me habría visto obligado a apoderarme de Melbury Hall en dos meses. Lamento de verdad que lord Aytoun se encuentre de nuevo en una situación tan desagradable. El médico se quitó las gafas y las metió cuidadosamente en su estuche. —¿Cuándo volverá a verle? Parker se aclaró la voz. El médico levantó las cejas. De modo que deberá evitar usted cualquier fuente de preocupación. y se muestra extremadamente generosa con sus gastos. Podría estar incubando algo y tenemos que estar preparados en el caso de que sea así. —Ya veo. es necesario que tome algunas precauciones. señor? Si me permite que se lo pregunte… —Su primer marido me debía mucho dinero y ella todavía más. ¿Es usted amigo de Su Señoría? —No exactamente. —¿Le debía mucho dinero. Parker no disimuló su interés. —No se crea ni una palabra. pero debo confesarle que era acreedor suyo antes de que se casara con Su Señoría. Cuando oí decir que usted era el médico de lord Aytoun. víctima de su falta de cerebro. Solo soy alguien que lamenta que esté en manos de una mujer tan interesada. supe que era el hombre que necesitaba. la información que le habían proporcionado sus investigadores en el Hertfordshire era correcta. señor. —Le agradezco que haya venido a verme con tanta rapidez. Al menos en ese aspecto. señor Hyde. Melbury Hall está demasiado lejos de Londres y aquí tengo demasiados clientes que me necesitan. Eso forma parte de su plan. si no se hubiera vuelto a casar. —Yo… Bien… Puede que nunca vuelva a ir. fingiendo indignación. —A lo mejor usted lo ignora. y vigilando que las comidas sean ligeras. Hyde esperó a que estuvieran solos para interrumpirle.—Su corazón late demasiado deprisa. como todas las mujeres. Primero compra a esa bruja negra que asesinó al doctor Dombey y se la lleva a Traducción Rosanic. —Espero que ella no le haya despedido— comentó Hyde.

Es absolutamente necesario salvar a Su Señoría del mortífero veneno de esa viuda negra. de que su familia le estará eternamente agradecida. Por primera vez desde hacía días. señor. Millicent estaba acurrucada en un incómodo sillón. Nada de nauseas ni jaquecas. —¡Perfecto! ¡Esa es una buena forma de asesinar a su segundo marido! —¿Asesinar a su marido?— repitió Parker entendiendo al fin lo que el otro quería decir— ¿De que bruja se trata? ¿Quién es ese Dombey? ¡Hay que detenerla! —Desde luego. —¿Yo? —Le voy a contar lo que sé sobre lady Aytoun. Lyon tenía la mente despejada. lejos de los suyos. ¡Y ahora me entero de que le ha despedido! —No puede decirse que me haya despedido exactamente. Nunca más montaría Traducción Rosanic. Era la octava noche que pasaba allí. a los pies de la cama. señor Hyde. Creo. corrección Cari 68 . Capítulo 10 Las cortinas abiertas permitían que una suave luz azulada llenara la habitación de una atmósfera de serenidad. Si quiere sentarse. No sin antes haberle obligado. Pero la claridad mental también era una desgracia. doctor. Estoy seguro. luego usted me prometerá que no va a permitir que le aparten de la misión que la familia de Aytoun le confió. señor. a renunciar al láudano. como siempre. Centró su atención en la dormida mujer responsable de esa mejoría.Melbury Hall. Una fina capa de nieve cubría el paisaje. ni ideas confusas. que es usted el único hombre capaz de terminar con este feo asunto. Luego se casa con el rico lord Aytoun y lo encierra en el campo. —¡Si! ¡Si! El médico se sentó. —¿Pero que estaba diciendo de una bruja?— preguntó. le explicaré mis temores. Nunca más podría andar. y la primera vez que él la veía sucumbir al cansancio. Contempló su brazo inerte sobre la sábana y de nuevo experimentó esa sensación de vacío interior.

con su pequeño rostro pálido. Era la encarnación de la sencillez. ¡Si al menos pudiera librarse de esa imagen que le perseguía! Las húmedas rocas. No podría sentarse el solo en un sillón a menos que alguien se lo acercara. Desde niños siempre corrían juntos por el campo. —Hizo bien en no entrevistarse usted misma con el doctor Parker. El cuerpo dislocado de Emma a los pies del acantilado. Era a Baronsford a quien ella deseaba. Se tapó la cara con el brazo útil. le habría empujado el sillón. Ella murmuró algo entre sueños y luego se despertó sobresaltada.a caballo. Emma acudió a él. Su mujer. se había comportado como un estúpido. No podía acusar a nadie más que a si mismo de eso. —La medicina. Intentó mantener su mirada. Si Lyon hubiera podido mover las piernas. sus cabellos recogidos en un severo moño. Volvió a ver a Emma. sus ojos mirándole sin verle. Egoísta. nunca volvería a dormir con una mujer. Pero ella dobló las piernas bajo el cuerpo y él se limitó a mirarla. vanidoso. Desde el principio le había puesto sobre aviso. la condesa viuda Beatriz Aytoun. ¡Ella era tan joven cuando se casó con él! Pero fue un loco al creer que era el centro de su mundo. y no a su dueño. Pretende que lord Aytoun está en un gran peligro. —¿Tan malo fue? El abogado asintió. ciego… él había sido todas esas cosas. siempre había sabido que Emma se llevaba mejor con su hermano pequeño. Miró a Millicent con su vestido corriente. milady. Ella había pagado el precio de sus pecados. su cabello rubio desplegado como un abanico sobre la almohada. —No – dijo ella suavemente. —El doctor Parker acusa a su nuera de ser una pagana. al borde de los acantilados: eran inseparables. La anciana cerró el libro que estaba leyendo y le lanzó una ojeada por encima de las gafas. Pero sobre todo. pero al cabo de unos instantes. Pierce tenía razón. y le aconseja a usted que le saque inmediatamente de Melbury Traducción Rosanic. David. corrección Cari 69 . Pensó en maldecir en voz alta para impedir que durmiera. cuando Lyon heredó Baronsford. Desde luego. Sin embargo. Lyon no había querido escucharle por puro orgullo. —¿Desea algo? –preguntó con voz somnolienta. Afirma que está poniendo en peligro la salud del conde al negarse a seguir las instrucciones que él le dio hace quince días. Ahora le tocaba a él. con los ojos brillantes y los brazos atrayéndole hacia ella. Sir Richard Maitland se sentó frente a su clienta. se sumió de nuevo en el sueño. y su familia había quedado destruida.

—¿Entonces fue? —Si. —Entonces. se compromete a volver a dejar a Su Señoría en el estado en que estaba antes de la interrupción del tratamiento. Traducción Rosanic.Hall. En realidad. ya que no dijo ni una palabra. el mensajero que trajo la carta de lady Aytoun me aseguró que la salud de Su Señoría mejoraba día a día. dijo haber estado ausente de Londres y que solo se había enterado de que había sido despedido el día que tenía que volver a Melbury Hall. —¡Que horror! Pero ¿porque dice que es “difícil decirlo”? —Bien. Realmente perfecto. —¿Lo tiró Lyon? Sir Richard asintió cortésmente. ¿Y puso usted al doctor Parker en la puerta? —Desde luego. Cuando yo aludí a ella. La condesa viuda se dejó caer contra el respaldo del sillón con una sonrisa. por amor de Dios. La viuda tomó la carta de Millicent del velador que tenía a su lado. que si no actuaba usted inmediatamente. de momento… más fuerte de lo que pensábamos. corrección Cari 70 . —Perfecto. Maitland. se sintió obligado a ir allí de todos modos. milady. Fue muy elocuente en ese sentido. —¡Que generoso por su parte! ¿Y cuanto pide por ese favor? —Una suma exorbitante. se encontró con una bandeja de pasteles en plena cara. —¿Y eso?—preguntó ella con una sonrisa tensa— ¿Lyon ha adelgazado? ¿Tiene grandes dolores? ¿Se ha vuelto a romper los huesos? —Afortunadamente. milady. En cualquier caso. Declaró que la salud del conde se había deteriorado tanto. como de costumbre. —¿Se lo tiró aposta? —Es difícil decirlo. —Muy alentador. milady. corría el riesgo de perder la vida. Y me alegra poder decirle que ella es. ¿de que está hablando ese charlatán? —Está preocupado por la salud moral de Su Señoría— dijo Maitland disimulando una carcajada con un acceso de tos— Cuando entró en la habitación de lord Aytoun en Melbury Hall. A pesar de la dificultad que eso supondrá. parece ser que su hijo y su esposa se dedican a diario a batallas dignas del asedio de Edimburgo. —¿El doctor Parker mencionó la carta que mi nuera le envió notificándole que ya no necesitaba sus servicios? —Seguramente se le olvidó. En cualquier caso el resultado fue un enorme cardenal en el pómulo. tiene usted en las manos un informe mucho más fiable que el del doctor Parker. y la leyó de nuevo.

—Déjelos encima de la mesa. —¿Por qué?— preguntó ella tranquilamente. ¡Completamente incomprensible! ¿Y usted llama historia a Traducción Rosanic. —¡Aquí estoy!— anunció triunfante. —¡Ni hablar! Abra ese libro y la desafío a encontrar una sola página que no esté llena de asteriscos. —Efectivamente. Él la fusiló con la mirada. al compararnos con los caballos. Copió todo el libro de antiguas leyendas gaélicas. no quiero que me lean esa maldita obra. Ella se sentó y tomó el primer libro. —Este está escrito por un escocés. Cuando entró en la habitación. del doctor Johnson. Ahora que por fin tiene la mente despejada. Era absolutamente necesario que se pusieran de acuerdo en algo. y los rechazaría todos. Era evidente que sus disputas con Lyon se habían convertido en una fuente de entretenimiento para todos ellos. En el vestíbulo. —Rasselas. depositando los libros encima de una mesa al lado de su propio asiento— Estoy segura de que estos le gustaran. una epopeya.Con Gibbs pisándole los talones. Un escocés. pero un plagiador. cargado con una pila de libros rechazados. al lado de la ventana. Parece muy interesante. y cada una de las veces. —Bien. —Sabe muy bien que milord está jugando con usted— dijo respetuosamente el criado— Podría llevarle cien libros. Millicent entró en la biblioteca. Los poemas de Ossian. —Ese hombre insultó al pueblo escocés en su Diccionario de la lengua inglesa. y lo hace de maravilla. Sin embargo estaba decidida a encontrar un título que a él le pareciera interesante y que también le gustara a ella. de Lawrence Sterne. —Vida y opiniones de Tristam Shandy. los criados se apartaron al pasar ella. corrección Cari 71 . Millicent abandonó la estancia con un montón de libros nuevos. de diagramas dibujados a mano y otras estupideces. Pero obedeció. los lacayos habían puesto a Lyon en su sillón. lord Aytoun es muy capaz de tener muy mala idea. ¿Qué más ha traído? Millicent le lanzó una mirada asesina. Era la tercera vez que lo hacía. —Escrito por James MacPherson. por favor— dijo sacando más tomos de la estantería. Mire la definición de la palabra “avena” Ella no estaba segura de que él tuviera razón. él le había criticado la elección. pero no tengo intenciones de darme por vencida. —Quémelo. —¿Con los caballos? —Desde luego. sin embargo dejó el libro y cogió otro. milady.

el resultado será parecido. —Muy bien— contestó ella un poco secamente. agotada. ¡Nada en absoluto! Él levantó una ceja a modo de interrogación. de lo contrario. Estaba exactamente en el mimo punto que dos horas antes. y lo demás por el estilo. —El pendiente falso. ella empezó a encontrar algún mérito a la definición de Johnson. Si Aytoun era un ejemplo de cómo eran los escoceses. usted… Se levantó rápidamente. milord. él siempre encontraría algún defecto en ellos. Traducción Rosanic. —¡Bromea! —¿Qué quiere decir? —¡Ese individuo era un enano cheposo y malvado! —¿Perdón? —¡Me niego a oír ni una sola línea de un tipo como él! —Y por culpa del aspecto físico de un hombre o de su carácter. —¿Aparte de las docenas de tomos que ya he traído? —Aparte de esos ¿Qué otros tiene? Ella se sentó.eso? Una intriga demasiado larga. Darme laúdano o leerme eso. —¡No importa!— continuó— Dígame solo una cosa: ¿Leemos para ampliar nuestros horizontes o debemos rebajarnos a juzgar el carácter de los escritores? —No entiendo porque le cuesta tanto hacer algo tan sencillo como encontrar un libro entretenido— dijo él con tranquilidad— Basta con que me pregunte lo que me gustaría escuchar esta mañana. Ella diría los títulos. —¿Cómo pude olvidarlo?— se burló ella— Por favor. eliminando el libro— Pero le advierto que no va a encontrar nada que decir del siguiente. corrección Cari 72 . Pope. Cogió Rasselas y empezó a leer. Pero se preguntaba si el escritor no había querido decir más bien “mulas”. en su diccionario. de M. dígame ¿Qué le gustaría leer? —No sé nada sobre el contenido de su biblioteca. Era imperativo que ideara algo que le mantuviera la mente ocupada. suponiendo que la haya. sería ella la que necesitaría tomar laúdano.

quien le traía un desayuno que no deseaba tomar. sabiendo que ella acudiría a su habitación hacia las diez de la mañana. John. la rutina de todas las mañanas se hizo interminable. era a Millicent a quien reservaba lo peor de su mal humor. corrección Cari 73 . permanecieron mudos cuando les hostigó nada más verles entrar en su habitación vestidos de “paisano” en vez de con la acostumbrada librea. Lyon tampoco se privó de soltar pestes contra Gibbs. Traducción Rosanic. Los pobres diablos apenas consiguieron balbucear que la señora había dado instrucciones de que todo el personal se vistiera del mismo modo. Long Will. Sin embargo.Capitulo 11 Como de costumbre. ese inútil cabeza hueca. Lyon insultó sin cesar a sus dos lacayos mientras ambos le ayudaban a asearse y le vestían. y su Compañero.

Persistía en leerle en voz alta a pesar de su disgusto por la elección del libro. o casi. John “cabeza hueca” desapareció rápidamente volviendo minutos mas tarde acompañado por Gibbs. y nada. eran los únicos en los que se sentía realmente vivo. Eso era extremadamente frustrante. pero seguro que ella estaba a punto de lanzar una nueva ofensiva… Pasaron las diez y ella no apareció. Su Señoría?— preguntó el hombre con un asomo de ironía. de modo que decidió ir a acaballo. y cansada por haberse estado ocupando de los asuntos de la propiedad. milord. lady Aytoun ha ido a Knebworth a visitar al reverendo y a la señora Trimble. Cuando volcó una bandeja y amenazó con un tomo de Escoceses. pero quizá fuera mas sencillo si simplemente me preguntara donde está ella. se dedicó a pensar en su esposa. y ambos son buenos amigos de su esposa. Una joven criada que entró para reavivar el fuego. —Perdóneme. milord— continuó Gibbs— Ya que insiste en saberlo. Y luego. estaría ciertamente irritable. tres días antes. Las diez y media. a modo de cena. pediré tu cabeza servida en una bandeja. Traducción Rosanic. Lyon lanzó una ojeada hacia el brillante sol. Hace dos semanas que lady Aytoun pospuso esa visita para ocuparse de sus necesidades. Como las doncellas se habían llevado por fin la comida que había dejado sin tocar. ya que ella nunca obedecía sus órdenes. declarando que no deseaba ser paseado como una atracción delante de un montón de criados curiosos. Evidentemente. No lo entendía. después de pasar una noche prácticamente en vela. —Muy bien. Voy a ejercitar mi puntería con esos dos inútiles como diana. —Cuando vuelva— insistió Gibbs— le diré que usted se ha aburrido sin ella. ni siquiera cuando se lo pedía educadamente. él había armado tal escándalo y había causado tantos estropicios. Lyon le lanzó una mirada asesina. —¿Necesita algo. —Si lo haces. Él se había negado categóricamente. Naturalmente. Pero hoy hace un tiempo maravillosamente suave para ser invierno. salió de allí con los ojos llenos de lágrimas. ella debía estar harta de encontrarse prisionera día y noche con él. había convencido a sus propios lacayos para que le llevaran al salón. Entonces descargó su mal humor en los demás. que ella había vuelto a ordenar que le llevaran de regreso a su dormitorio apenas media hora después. Lyon le contempló como si tuviera delante al tonto del pueblo. —Si. El señor Trimble es el pastor. pero los momentos en los que se peleaba con ella. corrección Cari 74 . solo por un pequeño insulto. Tráeme las pistolas de duelo.Seguramente. Incluso le sugirió que saliera de vez en cuando de la habitación. Lyon ese día había ganado.

La cojera de la señora Trimble. —Nosotros no envidiamos demasiado su situación. Traducción Rosanic. Millicent asintió. —¿Y entonces usted lo cambió? —Si. Parece que la salud de lord Aytoun sigue preocupándola. corrección Cari 75 . ya que Lyon realmente estaba haciendo progresos desde hacía algunos días. A pesar de mi rodilla estuvimos apunto de ir a verla a principios de semana. restaurara las chimeneas del presbiterio. Odioso. Tormentoso. Despierto casi las veinticuatro horas del día. cuando tuvo que tomar esa difícil decisión. provocada por un antiguo accidente en una calesa. esperaba poder contratar a uno de ellos para que. en sus ratos libres. Pero la señora Page nos dijo el domingo pasado que quizá no estuviera todavía preparada para recibir visitas. milady— declaró la señora Trimble— El reverendo fue a hablar con los albañiles que están construyendo el granero. Después de pasar dos semanas en su compañía. —Estoy seguro de que ella daría las órdenes necesarias— concluyó. En cualquier caso. Estaban bebiendo té en el salón mientras esperaban el regreso del pastor. —Están pasando cosas en el pueblo. estoy convencida de que estaba agravado por el tratamiento que se le estaba administrando.—Para eso tendría que levantarse. ¿Ha observado alguna mejoría? —Si. —Bastaría con que le dijera a mi mujer que mi apetito volvería si colgara tu asqueroso cuerpo de un clavo delante de mi chimenea. La señora Trimble apretó la mano de Millicent y bajó la voz: —¡Qué Dios la bendiga por haber aceptado tal responsabilidad! Ocuparse de un enfermo es una pesada carga. muchas gracias. Y Millicent lo prefería así mil veces. estaba segura de que la situación de Lyon no era tan seria como para ser considerada “una grave depresión”. Dicen que se trata de las dos piernas y de un brazo. parecía haberse acentuado ese invierno. No era alejarse de la verdad. —Fuera lo que fuera lo que aquejara a mi esposo cuando llegó a Melbury Hall. A menudo extraño. y creo que ha recuperado parte de su verdadero carácter. —¿Y además una grave depresión? Esta vez Millicent sacudió la cabeza. milord. la herida no había afectado para nada a la vivacidad ni al buen humor de la mujer. La negra barba parecía esconder la sombra de una sonrisa. Por fortuna. querida niña. se decía Millicent. que están en muy mal estado. me siento feliz de que haya usted podido venir hoy.

— Y está usted pensando en arreglar las cabañas de la propiedad y construir otras. y la situación cada vez empeoraba más. —Era algo inevitable. rogarle que dejara de romper la vajilla. Aprovecharía para aconsejarle que hablara en vez de gritar. por supuesto. —Además. ¿Cómo puede soportarlo. Me gustaría que ocupara el puesto definitivamente. ¡A Lyon le encantaba desahogarse así! —Lo que me cuenta es mucho menos dramático que los rumores que corren por el pueblo— dijo la señora Trimble dándole unas afectuosas palmaditas en la mano— Me alegro por usted. El señor Draper y yo jamás nos llevamos bien. —De momento me he entrevistado con tres personas. — Efectivamente. —Las cosas no están todavía tan mal. Era casi mediodía. Le convenía hacerlo el mismo día que le preguntara si Gibbs podía convertirse en administrador a tiempo completo. Espero que pronto podamos conocer a Su Señoría. se ha ocupado del trabajo del señor Draper en las ultimas semanas. primero habría que convencer a lord Aytoun… La joven se dijo que el simple hecho de preguntárselo haría que volaran por los aires al menos media docena de platos.—Parece usted agotada. — En cuanto haga mejor tiempo intentaré convencerle de que me acompañe hasta el pueblo. un escocés muy competente que lleva años sirviendo a Su Señoría. en medio de todo ese jaleo. Pero. Lanzó una ojeada al reloj de péndulo de la pared. pero ninguna parece adecuada. —Debe ser difícil encontrar un sustituto. querida. al mismo tiempo. ¿Cuál habría sido su reacción al comprobar que ella estaba ausente? ¿Se habría dado cuenta Traducción Rosanic. la primavera pronto estará aquí— añadió la buena mujer moviendo la cabeza— Todos los problemas cotidianos de un encargado caerán sobre sus hombros. corrección Cari 76 . y el ayuda de cámara de lord Aytoun. querida? Millicent sonrió. Y sin duda también sería el día indicado para suplicarle que se afeitara esa horrible barba. —Sentí mucho enterarme de que. Y quizá debiera. La señora Trimble le sirvió otra taza de té. y hay mucho que hacer. y esperaba que Lyon se hubiera tomado el desayuno. y mi mayor problema ha sido encontrar espacio para todos. se vio usted obligada a deshacerse de su encargado. ¿Puedo preguntarle como se está adaptado a esto? —Lo mejor que puedo— respondió francamente Millicent— Todo el mundo pone algo de su parte.

pero prefirió entrar. —¿Y si entra en vez de esconderse entre las sombras? No había movido la cabeza. querida. animarle u obligarle. Ohenewaa había visto a uno de los criados echar pestes entre dientes cuando paso por delante suyo con una bandeja. —Estará encantado de serle útil. ¿Por qué no hace un poco mas de ruido? —Usted hace suficiente por los dos. Por un momento contempló la posibilidad de hacer caso omiso de la pregunta. corrección Cari 77 . Estaba muy distinta a como la había visto la primera noche. Lanzó una furtiva mirada al interior de la habitación. Pero ya que estamos haciendo preguntas… Señaló el periódico abierto sobre las rodillas de Lyon. La mujer del pastor sorprendió la mirada de su invitada. Bueno. Nunca le he dejado solo tanto tiempo. Unos minutos antes. ni penumbra. La puerta del conde estaba abierta. Puede acercarse a Melbury Hall un día de esta semana. y volver a bajar al vestíbulo. Traducción Rosanic. Su atención parecía estar dividida entre el diario y el paisaje. Quizá así tenga ocasión de conocer a Su Señoría. Aparte de las nuevas cabañas. El hombre estaba solo. —La verdad es que quería pedirle que me ayudara a contratar un albañil para un trabajo en Melbury Hall. —¿Se enfadaría usted conmigo si acorto la visita?— preguntó Millicent— Es una tontería pero de repente estoy preocupada por mi esposo. las alfombras. me gustaría construir un dique de piedra para que el río no inunde los bosques cada primavera. —Eso sería perfecto— aprobó Millicent en voz muy baja. ni olor a enfermedad. Paseó la mirada por los cuadros. No había ni frascos de medicina. y los veladores. debía volver para animarle a hacerlo. En realidad se preguntaba con que podría sobornar a Lyon a cambio de que se comportara civilizadamente durante unos minutos. —Lo entiendo perfectamente— respondió la señora Trimble con una ancha sonrisa— El reverendo se sentirá apenado por no haberla visto. Se sorprendió al ver un periódico sobre sus rodillas. mientras estuviera en presencia del representante de la Parroquia. —¿Por qué no se lo dice? Parece perfectamente capaz de distraerse solo. y esta convaleciente.siquiera? Si no había comido nada. —No entiendo que es lo que puede estar retrasando a mi marido— dijo levantándose con dificultad para acercarse a la ventana. sentado en un sillón al lado de la ventana. observándole como si formara parte del mobiliario. y la cogió por sorpresa. luego se fijó en el hombre. —¿Por qué vaga por los pasillos como un fantasma?— preguntó él— Usted puede andar y hablar.

Tomó la bandeja que estaba sin tocar. En cuanto a la pregunta de si él se merecía los esfuerzos que iba a tener que hacer. —Usted la quiere de verdad— observó él con un punto de extrañeza en la voz. estaba ayudando a su joven esposa a sanar. milord. La observó poner la bandeja delante de la puerta y se recuperó. El bálsamo que obtendría serviría para varias cosas. —Ni siquiera las moscas que acuden a la mierda se posarían sobre ese pan. sintió en su pelo el olor del bosque y admiró el color de sus mejillas. —No le pedí que viniera. Ohenewaa se dirigió a su habitación. Parecía mucho más relajada. y las barbaridades que Lyon estaba a punto de decir. corrección Cari 78 . Hablaré con la cocinera. no me extraña que no tenga apetito. lo hace porque quiere. donde examinó sus hierbas y sus frascos. debe estar harto de sopas y pan seco. En vez de bajar. —Venga a verme en otra ocasión. De hecho. He apreciado su visita— concluyó el conde. Ohenewaa era una curandera. no había estado segura de que fuera sensato fabricar la mezcla especial que estaba pensando. Durante los pocos segundos que ella se había inclinado hacia él. antes de dirigirse hacia la puerta. —¡Estoy completamente de acuerdo! —¡Demonios. —Usted no. Después de todo. Él tenía un alma y. e indiferente a las recriminaciones que cayeron sobre ella en cuanto entró en la habitación. casi alegre. —Puede que necesite usted a alguien a quien atormentar. Ya había ayudado al conde y a su esposa una vez. En realidad. acababa de obtener una respuesta. ¿Usted y su jodida cocinera han decidido asesinarme? —Imaginando cosas así. La cabalgada y el aire vivificante tuvieron un notable efecto en Millicent. y estoy seguro de que un perro sarnoso se ha meado en la sopa. Lo que hace. se le atascaron en la garganta. eso si es una gran noticia! Traducción Rosanic. Podría usted decirle que ya no hay razones para que se preocupe por usted día y noche.—Puede que me guste su compañía. ya que no hay ninguna razón para que no coma lo mismo que nosotros. antes de ese día. Y desde el primer día estaba buscando la forma de agradecerle a Millicent su bondad. —No quiero comer nada de lo que me traiga— ladró. Pero la siguiente etapa era bastante más complicada. —No le ha confesado que se encuentra mejor. fuera consciente de ello o no. Ohenewaa le miró fijamente durante un rato.

—Estoy muy a gusto aquí. —¡Y deje de llamarme “milord”. Ahora. nadie le verá. con sus hoyuelos y el brillo malicioso de su mirada. visto de cerca no me parece tan terrorífico.—Le aseguro que solo es el principio. Ella se ruborizó ligeramente. El la miró detenidamente. —A pesar de esa barba y de ese pelo revuelto que le dan aspecto de salvaje. —Acérquese. —Como guste— declaró Millicent con una luminosa sonrisa— Pero a partir de esta noche. está muy a gusto haciendo el papel de oso malhumorado enseñando los dientes por todo. mi querida esposa— dijo Lyon en voz baja y amenazante— le enseñaré hasta que punto estoy bien. y confieso que el suyo es realmente malo. no se olvide del suyo! —Muy bien. corrección Cari 79 . le prometo que. por el amor de Dios! Es usted mi esposa. a pesar de sus defectos. Quiero que me llame Lyon cuando estemos a solas y Aytoun en público. —¿Qué está tramando? —No deberían servirle la comida en esta habitación. —¡Decidido! Dio unas palmadas y fue a llamar. Nuestro mal humor. Es demasiado pequeña y huele a cerrado. —¡Por supuesto que si!— respondió ella en el mismo tono. —¡Nadie me toca la barba! Traducción Rosanic. los dos comeremos juntos en el comedor. Sin embargo. milord. Era condenadamente bonita. bajo la mirada burlona de los cretinos de los criados! —Desde luego que no lo es. Nunca había visto que una marioneta lanzara juramentos con tanto ímpetu y con tanta vehemencia. pero en lugar de batirse en retirada. —¿Qué quiere decir “decidido”?— pudo decir por fin Lyon— ¡No soy una marioneta para que me hagan subir y bajar sus jodidas escaleras tres veces al día. si no se lo hubiera impedido su sonrisa. aparte de mí y los criados que le ayuden a desplazarse. le puso las manos sobre los hombros y se inclinó hasta estar nariz con nariz. Si me dejara afeitarle… Él la agarró con la mano izquierda haciéndola caer sobre sus rodillas. Ella emitió un grito de sorpresa. Lyon la hubiera llamado loca. —Antes estaba muy a gusto sumido en la inconsciencia y la desnutrición. mil… Lyon. Creo que el humor tiene relación con el lugar donde uno esté. — ¡Hablando de mal humor. —¡No lo haré!— dijo él con más fuerza. con suspicacia.

¡Lárguese! Se volvió hacia la ventana sin esperar respuesta. estoy harto de ver su cara y de oír su estúpido parloteo. Se preguntó si ella se habría dado por vencida al fin. pero deseaba estar con ella. Lyon estaba intentando recobrar la sangre fría. pero el sabía que estaba profundamente afectada. No la necesito. A los dos… Lyon sintió que la ira le embargaba. Después de tres semanas de vida en común. Estaba muy satisfecho con mi soledad. —No podemos vivir el resto de la vida en esta habitación. corrección Cari 80 . Estaba completamente confundido. d… Se interrumpió. ella se aferró a sus hombros y pareció fundirse con él. Su mirada. Cada vez que esa mañana se había abierto la puerta. No dejaba de mirarla mientras se decía que era su esposa. ese incidente era algo normal. ¿Es que no iba a abandonar nunca? —¿Y cual es. señora?— preguntó sin mirarla. Se colocó el pelo con nerviosismo y se arregló la ropa. milord. Él se fijó de pronto que sus ojos grises estaban veteados de plata y que su piel parecía muy suave.Ella se quedó boquiabierta. Comeré donde usted coma. Lo único que deseaba era que le dejara en paz. ¡Soy yo quien vive aquí. Mirar el jardín y las colinas era su única escapatoria. Un error. Por fin. Lyon. Durante largo rato no oyó nada. ¡Los labios de ella eran tan carnosos y sensibles! Iba a profundizar el beso cuando ella se separó de él y se levantó. —Creo que nos vendría bien a los dos salir un poco. ¡Y ahora se dedicaba a jugar con él! —Nadie le pidió que estuviera tanto tiempo en mi dormitorio. solo… con una única excepción: Millicent. Donde usted esté. Él no estaba de acuerdo en eso. ella se dirigió a él con una sonrisa plantada en el rostro. cayó sobre su boca e. Era asombroso. por fin. había esperado verla entrar. —La verdad es que tengo una buena razón para desear que salga de esta habitación— dijo ella con su tono habitual. Sin embargo. Intentaba convencerse de que ella se merecía de sobra esa malévola parrafada. Quería quedarse ahí. allí estaré yo. pero el adivinó lo que había estado a punto de decir. no conseguía explicarse realmente a si mismo lo que acababa de suceder. Traducción Rosanic. impulsivamente le dio un beso salvaje. con la mano en la boca. Estaban casados ¿y que? Besarla solo había sido un impulso. En lugar de protestar. retrocedió hasta el otro extremo de la habitación. no usted! —Se equivoca— protestó ella— Soy su esposa. “dormiré donde usted duerma” —¡Haga lo que quiera y que el diablo se la lleve!— exclamó irritado— No quiero seguir hablando. Completamente roja.

está usted aquí. Dejó vagar su mirada sobre ella. corrección Cari 81 . Pero pensándolo bien. le excitaba terriblemente. a pesar de la sencillez de su vestido azul y el austero peinado. sin duda debería retirar el ofrecimiento. No sería la primera vez que alguien se equivoca respecto de la capacidad de un hombre. —Ya tengo uno excelente. No sé en que estaría yo pensando… —Tampoco yo. la ley considera a las mujeres como seres débiles. en el mejor de los casos. Dice que no dudaba en supervisar personalmente todo lo relativo a su propiedad de la frontera y sus tierras de las Highlands. Él resopló despectivamente. No importa. tendría que estar loca para desear que interviniera en asuntos de los cuales posiblemente no sepa nada. La astucia no es un rasgo demasiado noble. —De acuerdo— suspiró— Si abandonar esta habitación significa que no me va usted a molestar más con su estúpido e incesante parloteo. antes de su accidente. Sabía donde quería ir a parar. seguía usted de cerca los asuntos de la familia Aytoun. Es usted educado y evidentemente muy astuto cuando se trata de conseguir lo que desea. y necesito ayuda. Después de todo. Hay algunos problemas en la propiedad. A pesar de la expresión neutra que se suponía que ocultaba sus emociones. con la fama de tirano que se ha forjado en esta casa.—Según Gibbs. sino de… negocios. —Me gustaría que conociera un poco Melbury Hall. —Teniendo en cuenta todo eso— prosiguió ella— le ofrezco la posibilidad de meterse en mis asuntos. No le demos más vueltas. Me encantaría poder tener su opinión. Casi. es usted el responsable de todo lo que hago y de todos mis movimientos. como esposo mío. Traducción Rosanic. Ayudó a muchos de sus pares con menos talento que usted. —No. Por otra parte. Contrate un administrador mejor. También sabe que. —No se trata de una obligación social. gracias. Su nueva maniobra era transparente. A menos que Gibbs haya hablado tan bien de usted movido por una ciega lealtad. —Ahora ya tiene dinero. Lyon se volvió hacia ella y vio que se alisaba una arruga imaginaria de la falda. Sus críticas casi me están dejando sin respiración. Pero como sabe. entonces acepto… con mucha alegría. en ese preciso instante supo que el hecho de estar encerrado en un dormitorio con Millicent. O quizá sea yo quien interpretó mal sus palabras. —Debería mejorar la calidad de sus lisonjas.

luego había llamado a la señora Page y a la cocinera.Capitulo 12 Para Millicent hubiera sido menos agotador preparar una cena para la familia real que organizar la de su esposo. Había hecho innumerables preguntas a Gibbs sobre los gustos de su marido. ¿Cómo iba a vestirse? Desde luego. el vino. el comedor. Una nueva preocupación vino a sumarse a las otras. Quería que todo estuviera perfecto: las carnes. pero también sabía que la elección del vestido podía transmitir algún tipo de mensaje al conde. Traducción Rosanic. corrección Cari 82 . tenía que estar presentable.

pero parecía estar a gusto. milady. Violet. pensó mirándose en el espejo. — No veo por que no. Le dije que a las siete y no puedo permitirme llegar con retraso. no corría el riesgo de que le impusiera sus atenciones. Con ese vestido hubieran quedado perfectos. Fue al armario a buscar un par de escarpines a juego con el vestido. Todo había sido vendido a beneficio de la propiedad. milady. Millicent contempló el profundo escote y asintió. Aceptó el vestido azul que la doncella sostenía ante ella. había sido por esa misma razón. podría trenzarle en el pelo unas cintas y… — No tenemos tiempo. un beso no era suficiente para hacerla cambiar de opinión al respecto… Se obligó a si misma a olvidar el asunto mientras Violet se ocupaba de sacar una enagua. Violet se arrodilló para ponerle los escarpines. se había guardado mucho de tener cualquier contacto físico con un hombre. —Es una lástima que ya no tenga los zafiros que le regaló el señor Wentworth cuando se casaron. —Al menos deje que le ponga una cinta en el cuello. Millicent no lamentaba en absoluto haber vendido sus joyas cuando murió su marido. ¿Estás enferma? —No. milady… pero me preguntaba si podría tomarme dos días de descanso. Violet tenía muy buen gusto para los colores y los conjuntos. El escote cuadrado resulta demasiado revelador sin ninguna joya. Con la enfermedad de este. milady. —Gracias. milady. Si había insistido en añadir una cláusula de anulación del contrato. Traducción Rosanic. Violet.No había tenido demasiado tiempo de entretenerse con el incidente de la mañana. —Si está usted segura de no querer llevar peluca. y Millicent notó que la joven había adelgazado. No quiero arriesgarme a que el conde cambie de opinión. —¿Para ir a ver a tus padres? —Si. esta semana. De todos modos. medias y otras prendas íntimas. No les veía ninguna utilidad. Millicent se decía a menudo que la doncella estaba desperdiciando su talento permaneciendo a su servicio. Desde que Wentworth había abusado de ella. —Prefiero la cinta. fueran regalos de su esposo o recuerdos de familia. —Sin duda no es el momento de hablar de esto. Esa era una de las razones por las cuales no lo había dudado mucho a la hora de casarse con Aytoun. corrección Cari 83 . Creo que estoy lista. pero todavía estaba conmocionada por el beso de Lyon… y por su propia reacción. —¡Espere! Tiene que cambiarse los zapatos.

— Gracias. no creo que ese sea un agradable tema de conversación – respondió ella con tanta ligereza como le fue posible – Y creo que no debe escuchar los comentarios de los criados. En lugar de sentarse enfrente de él en el otro extremo de la larga mesa. —¿Y bien? ¿Cuáles eran sus otros defectos? — Lo siento. A pesar de todos sus esfuerzos. — No se preocupe. —Francamente. Era obvio que estaba feliz. Ya son casi las siete.—Trabajas demasiado Violet. todo el personal de la casa es relativamente nuevo. Con excepción de algunos que son leales. y se quedaron a solas. Cuando los criados quitaron la mesa. — Lamento mucho saber que su vida fue difícil. corrección Cari 84 . el fuego crepitaba en el hogar y la comida y el vino eran excelentes. expuesto por el escote. —¿A que se debe eso? Traducción Rosanic. dulcemente satinado a la luz de las velas. Una pequeña arruga cruzó su frente y Lyon notó que se había ruborizado. Una docena de velas proporcionaba una luz dorada a la estancia. Me pareció entender que su difunto marido tenía algunos problemas con el alcohol. Notaba que el tema no le gustaba. Lyon no podía poner objeciones a nada. Me temía que se pasara toda la velada perfeccionando su sarcasmo. Él siguió con la mirada la elegancia de sus movimientos cuando le volvió a llenar el vaso de vino. si no que además había comido un poco de pescado y de carne. — ¿Se refiere al vino o al riesgo de que rompa el vaso?— preguntó ella con ligereza. Pregúntale a la señora Page. incluido Gibbs. pero no pudo evitar insistir en él. — De vez en cuando me gusta variar mi actitud. No solo Lyon había permitido que los lacayos le llevaran a la planta baja. De inmediato alejó la idea. lo haré. Era exquisita. milady. — Al vino. Contempló a la mujer sentada a su lado. Millicent les indicó con un gesto que se fueran. — Tenía muchos problemas. El reloj de la chimenea empezó a dar la hora y Millicent se apresuró a salir de la habitación. había preferido hacerlo a su lado. — ¿Qué otros defectos tenía? Contempló la tierna curva de su cuello. si alguno de los criados puede llevarte cuando vaya a hacer la compra mañana y recogerte al día siguiente. Pero está usted lleno de sorpresas. Durante un breve instante de locura se preguntó si su piel sería tan suave como parecía. me sorprende que confíe en mí hasta ese punto – dijo.

Su madre y Maitland no le habían contado gran cosa antes de la boda. pero la paciencia no era su fuerte. pero las cosas habían cambiado. — Siéntese Millicent. De nuestra situación. de modo que él la sujetó por la muñeca. La mayoría de ellos… Rectificó: — No. tan tristes a veces. Punto. — Esclavos liberados. Sabía que para eso tendría que ser paciente. — ¿El principio de qué? — Está intentando escapar. pero necesito estar al corriente de su situación. todos ellos. — Muy bien – cedió ella – Mientras dejemos mi primer matrimonio y mi vida privada fuera de la conversación. Millicent bebió otro sorbo de vino. La condesa viuda estaba buscando a alguien que se ocupara de él. no veo ningún problema en ponerle al corriente de lo que sucede en Melbury Hall. como si estuviera conteniendo las lágrimas.— Supongo que es la evolución normal en una casa como esta. — ¿Qué evolución exactamente? Ella se ruborizó de nuevo. esas personas fueron traídas desde Jamaica para trabajar aquí. pero no estaba de acuerdo. — Me molestaría tener que repetir cosas que ya sabe. era un enigma que cada vez le intrigaba más. Cada vez se encontraba mejor y deseaba saberlo todo sobre ella. Lyon conocía a muchos hombres que habían conseguido su fortuna en las plantaciones de caña de azúcar del Caribe. Lyon Traducción Rosanic. Le brillaban los ojos a la luz de las velas. y a Millicent. Él asintió. Ella estaba a punto de levantarse. de modo que él tenía todo el derecho a saber qué era lo que había llevado a Melbury Hall. Millicent era viuda y su madre conocía sus dificultades financieras. me pidió ayuda. — Durante los cinco años que estuve casada con Wentworth. Se oían muchas cosas sobre el brutal tratamiento que infligían a sus esclavos. mientras él esperaba la respuesta. Pero ya no podía echarse atrás. al punto donde se encontraban. eran maltratados por unos crueles capataces a los que habían traído al mismo tiempo que a ellos. y ellos se defendían afirmando que eran criminales o prisioneros de guerra. ¿Dejar fuera su vida privada cuando lo que realmente le interesaba era su personalidad? La verdad que se escondía detrás de sus ojos grises. Había utilizado como excusa los asuntos de la propiedad. corrección Cari 85 . Antes de ese día no había querido saber más. De modo que ¿Por qué no…? — Empiece por el principio. — Probablemente haya notado que en Melbury Hall viven muchos negros. He bajado. Usted quiso que yo bajara aquí.

Sin embargo. había pensado en liberar a los negros que trabajan en ellas. —No la estaba criticando –precisó él tranquilamente— Se casó usted conmigo porque estaba al borde de la ruina. —Deudas que le dejó su marido. haciéndola parecer casi hermosa. porque él mismo había visto a niños encadenados en los muelles de Bristol. ¿Sigue teniendo esa fuente de ingresos? —¡No! Perdí las plantaciones en beneficio de un amigo de Wentworth al que debía un montón de dinero. y Lyon no había conocido a muchas. Se masajeó las sienes distraídamente. —¿Todos los liberados permanecieron con usted? —Casi todos. de modo que tienen derecho al mismo sueldo que cualquier otra persona. corrección Cari 86 . —No. La observó Traducción Rosanic. —¿En la casa? —No. gracias a su generosidad ya han sido canceladas e incluso me ha sobrado suficiente para llevar a cabo algunas reparaciones urgentes. Lo que me gustaría. Mi marido utilizaba los beneficios de sus plantaciones para mantenerla. Al examinar los libros de cuentas de los últimos años. me he dado cuenta de que no es posible que Melbury Hall haya sido financieramente independiente nunca. Ya antes de saber que no iba a heredarlas. —Exactamente. Su mirada reflejaba la pasión que traslucían sus palabras. incluso si todavía fueran mías – añadió con pasión— no utilizaría ese dinero. en las cabañas de la propiedad. Había heredado otras deudas. Permití que los que habían sido fieles a mi marido se fueran y me pareció justo sustituirles por esclavos liberados. Una inteligencia despierta unida a una enorme compasión. —Eso no es extraño dada la extensión de las tierras y la calidad de las granjas. Pero.sabía que eso solo eran excusas. sobre todo. ¿Era por Melbury Hall? Millicent no respondió de inmediato. —¿Y les paga? —¡Por supuesto! Trabajan igual que todo el mundo. Pero esa no es mi principal preocupación. —No quisiera aburrirle con los detalles de cómo eran las cosas y como son ahora. Unas sumas desorbitadas a las que no podía hacer frente con las rentas. —De modo que les liberó. es conocer su opinión sobre Melbury Hall y sus granjas. y él comprendió que no estaba segura de cuanto debía contarle. era una rara cualidad en una mujer. —Después de la muerte de Wentworth intenté devolverles a esos pobres desgraciados algo de todo aquello de lo que se habían visto privados.

—La verdad. ni ningún interés por acostarse con una mujer. Sus lacayos me dijeron que se había hecho cargo con mucha eficiencia de Baronsford y de su casa de Londres… ¿Le molestaría si le pido que asuma el cargo de administrador? Sé que él ni se plantearía siquiera aceptar sin su consentimiento. si es que tiene alguno. —Si. —Espero no estar abusando demasiado de su generosidad —continuó ella — si le digo que Gibbs me ha ayudado mucho en el trabajo diario. Traducción Rosanic. —Le agradeceré todo el tiempo que quiera dedicarme. ¿Le molestaría que mirara por encima de su hombro y le haga los centenares de preguntas que me surjan? —Supongo que soportaré muchas. El contacto de su rodilla contra el muslo de él le quemó cuando se agachó para recoger la servilleta que él había dejado caer al suelo. La volvió a ver apretada contra él. Era la primera vez desde hacía un mes que pensaba en alguien que no fuera él. las cosas serían diferentes. Sin embargo. Será un enorme placer para mí revisar los libros y los registros. —Les tiene cariño a sus empleados —dijo— y respeto su deseo de sacarlos adelante. A lo mejor era a causa del vino. más temprano por la mañana. pero centenares… La risa cristalina de Millicent permaneció un instante suspendida entre ellos y a Lyon le dio un vuelco el corazón. algo que no le sucedía desde hacía seis meses. ningún deseo. pero he permanecido durante mucho tiempo enterrada bajo un montón de deudas para poder ocuparme de eso. También la admiro por lo que está intentando hacer. y no pudo evitar mirar fijamente sus labios. También me gustaría ver un mapa de sus tierras. corrección Cari 87 . Eso por si solo bastaría para explicar porque las rentas son tan exiguas. Nada más llegar se enteró de que iba a cumplir treinta años y que no había tenido hijos de su primer matrimonio. No le había quedado ninguna sensación. Lyon. —Gibbs me dijo que. el deseo se estaba apoderando de él. —Entiendo.con renovado interés. muchas veces me pareció estar como un barco a la deriva. Ella le puso una mano en el brazo. en vez de compadecerse de si mismo. con todos los problemas económicos que tenía. Si hubiera usted tenido un buen administrador. últimamente. hay uno en la biblioteca. Se había acercado a él. Lyon no la estaba escuchando. —Bien. Melbury Hall ha sido víctima de varios administradores incompetentes. —Me gustaría encontrar alguno. permitiéndole admirar las curvas de sus pechos. La sombra de una sonrisa que se insinuó en los labios de ella le apreció tan refrescante como una brisa de verano. entonces después de verlos le daré mi opinión. Estaba sorprendido al notar que por segunda vez en ese día.

al amanecer. Y además. cuando se había apoderado de sus labios. Los chicos se iban y Millicent se quedaba a pasar la noche dando cabezadas en un sillón. él todavía estaba convaleciente. Traducción Rosanic. —Llame a John y a Hill —gruñó— Si no quiere que vuelva a hacerlo. tanto moral como físicamente.cuando había atraído a Millicent hacia él. y mi intención no era privarle de… —Me importa un bledo lo que le proponga. apartó el plato de un manotazo. — ¿Qué sucede? —preguntó ella preocupada. está usted sangrando! Lo siento muchísimo… Lyon contemplaba las gotas de sangre que se estaban formando en su mano derecha. No entendía porque se había levantado repentinamente ese muro entre ellos y estaba segura de que no tenía nada que ver con el tema de Gibbs. — ¡Peor para usted! Cerró los ojos negándose a mirarla. enviándolo contra una copa cuyo pie se rompió. —No debería haberle hablado de mis planes para Gibbs —dijo apenada— Sé lo valioso que es para usted. — ¡Santo Dios. Gibbs tomaba el relevo. había tenido la impresión de… Le entraron sudores fríos. —Estoy preparado para subir —dijo secamente. —No quiero que se quede. a pesar de las agradables horas que acababan de pasar los dos juntos. La velada había sido maravillosa hasta que sucedió… quien sabe qué. ella no se estaba dando cuenta de nada. ya empezaba a acostumbrarse a sus cambios de humor. —Pues no me voy a ir a ninguna parte. sin que él hubiera querido moverlos conscientemente. Se obligó a si misma a recordar que. Antes de que Millicent pudiera reaccionar. paseando por la habitación o mirando por la ventana. un trozo de cristal cayó sobre las piernas de Lyon. No era nada. Ya se había convertido en un hábito. Sus músculos se habían movido solos. Los dos lacayos la saludaron y se fueron cerrando la puerta a sus espaldas. Quiero que me lleven a mi dormitorio. Su mano y sus dedos habían cobrado vida. Millicent permaneció en la oscuridad mientras los dos criados se ocupaban de su señor a la luz de una única vela. —Estoy cansado. llámeles inmediatamente. corrección Cari 88 . Afortunadamente. Sabía que quedaba muy poco del hombre que había sido una vez. La brusquedad de su tono la hizo vacilar. Luego. Inmediatamente. ¡Estaré encantado de dejar de ver su sucia cara! Irritado. La respuesta de su cuerpo no le aliviaba en absoluto. solo un ligero corte… sin embargo continuó mirándolas fijamente.

No pudo por menos que admirar la manera rápida y eficaz que tenía de arreglar las cosas. Traducción Rosanic. las largas pestañas que ensombrecían sus mejillas demacradas y el recuerdo del beso que habían compartido volvió a su memoria junto con un extraño calor. Se dejó caer en el sillón que había a los pies de la cama y observó su pálido rostro. Su mirada se posó en los labios de él y se preguntó si volvería a besarla alguna vez. La cocinera le tendió una taza humeante que la otra cogió mientras continuaba hablando suavemente a Moisés. lo más extraño de todo. Contempló la oscura barba. regresó con Ohenewaa. preguntándose como sería antes del accidente. corrección Cari 89 . más reservada en cuanto él estaba cerca y le había ido conquistando poco a poco. Era simpática. Gibbs no tenía ningún inconveniente en dejarse cazar.Millicent se dio cuenta de que le dolía más su indiferencia que su agresividad. pero la verdad es que aparte del placer que le proporcionaba atormentarla. Y sin embargo no había otro lugar en Melbury Hall en el que ella quisiera estar. Él tenía el brazo izquierdo encima de la colcha y el derecho debajo de las sábanas. el cual estaba en el umbral de la puerta de servicio retorciéndose las manos. Se ocultó en las sombras. En el transcurso de las últimas noches. pero permaneció apartado. La señora Page le dio una orden en voz baja a una criada. luego él se libró de la manta y ambos salieron de allí. Lyon se había despertado varias veces. Ella recordó la pequeña herida pero decidió que no merecía la pena molestarle. Gibbs se acercó al ama de llaves. La anciana intercambió algunas palabras con Moisés. En la sala de los criados todo el mundo parecía estar preocupado por Moisés. El ama de llaves cogió al enorme negro de la mano y le llevó hasta un banco al lado de la chimenea. Y. Se acercó a él con decisión. El personal de Melbury Hall se componía de negros y blancos a partes iguales. limitándose a mirar. También se vio obligado a reconocer que esa no era la única cualidad que le fascinaba de ella. Gibbs entró en la estancia en mitad de la escena. Era evidente que la imparcialidad de lady Aytoun era compartida por todos. la cual se apresuró a subir al piso superior. ella no le había resultado de demasiada utilidad. Alguien trajo una manta y la señora Page se la puso sobre los hombros si dejar de tranquilizarle y de acariciarle la espalda. La criada que había subido al piso. Moisés hablaba con voz rota. turbada. Estaba cansada y él no la quería a su lado. y a Gibbs le pareció ver lágrimas en sus ojos. pero lo que más le había llamado la atención a Gibbs desde su llegada fue la sensación de que todos ellos formaban una verdadera familia.

corrección Cari 90 . si yo le confesara toda mi devoción ¿me trataría usted con el mismo cariño que a Moisés hace un momento? Ella se ruborizó ligeramente. Pero Moisés está totalmente volcado en la señora y en todos los que se portan bien con él. —Si. Traducción Rosanic. y no se le puede reprochar que sea un poco lento. El escocés la siguió hasta el vestíbulo. Se negó dos veces a pasear conmigo por el jardín. —Señora Page. No ha encontrado el… —Me encantaría tomar el té con usted mañana por la tarde. —Uno de los perros del establo. He oído hablar de todo lo que tuvo que soportar mientras fue esclavo de Wentwoth. —¿Se refiere usted a África? —Eso creo. Mary elevó sus verdes ojos hacia él con una tierna sonrisa. señor Gibbs? —Una mano acariciadora en mi espalda y palabras dulce en mis oídos. Algunos decían que habría que liberarle pero Moisés quería que antes le viera Ohenewaa. Ella esbozó una tímida sonrisa. —¿Qué es lo que significa esa mujer para ellos? ¿Es una curandera? Mary asintió. —Desde que llegué no son muchas las veces que he visto a Moisés. En su lugar creo que yo me hubiera vuelto loca. —¿Sabe? —Continuó— Me estoy volviendo loco intentando conseguir su aprecio. Amina me dijo que era como una especie de puente entre ellos y su pasado. —¡Se lo merece! —Aseguró afectuosamente Mary— A pesar de su cuerpo lleno de cicatrices y de su retraso mental. señor Gibbs. Se detuvo al pie de las escaleras para decirle algo a Amina. por el que siente especial cariño. ha caído en la trampa de un furtivo. —¿Y que es lo que un hombre como usted puede querer de una vieja viuda como yo? —¿Vieja? ¡Nada de eso! La cogió de la mano y la llevó al hueco de las escaleras. una sabia. pero además se la considera una anciana. Luego la joven se dirigió hacia las cocinas y Gibbs se lanzó. —¡No sé de que me está hablando! —¿De verdad? —Dijo él inclinándose para mirarla a los ojos— El domingo pasado no quiso regresar conmigo desde el pueblo. —¿Una taza de sidra caliente y una manta encima de sus hombros congelados. al atardecer. pero parece que todo el mundo le mima.— ¿Qué es lo que tenía tan afectado a Moisés? —Preguntó por fin. —¿Té? —Té —repitió ella con una sonrisa. es la persona más buena que he conocido en mi vida.

Al ver que él vacilaba. y espero que piense en ello detenidamente. Sería usted perfecto para el puesto. Cuando le tocó la pata. A pesar de eso. Su dolor afectó a Violet. Le dijo algo a Jonah. al lado de su perro. No hay que hacer nada que haga que el perro muerda. —Me lo regaló la señora. Jonah quiere que Ohenewaa examine la pata del perro. el cual a su vez se lo transmitió a Moisés. estoy segura de que lo conseguirá. Por fin logró que él saliera del establo arrastrando los pies y se sentó a su lado encima de un murete. Pero. con Moisés lloriqueando y pareciendo sentir más dolor que el perro… En uno de los establos. Violet? —Si. Cuando acarició la cabeza del perro. —Entonces que sea té. corrección Cari 91 . Moisés. una docena de personas estaban agrupadas alrededor de una linterna. que se acercó a él. —Lo sé. —Moisés… Él la miró lleno de angustia. se echó hacia atrás y dejó su sitio a Jonah. Violet se estremeció y observó a Ohenewaa que estaba preparando unas vendas rodeada de frascos. Traducción Rosanic. Moisés. ¿Me enseñaras algún día como consigues trenzar todos esos juncos? —¿Crees que va a poder salvar a mi perro. Moisés se estremeció. Desde donde ella estaba vio que los hombros del viejo se sacudían por los sollozos. Te necesito. —Te lo ruego. —No va a salir de ésta —añadió otro—. Moisés estaba acuclillado sobre una bala de paja. Moisés gimió tanto como el perro. Solo para mí. Le tiró de la mango. —Esta mañana me llevé al pueblo la cesta que me regalaste —dijo ella para distraerle—. Se me parte el corazón. Ohenewaa se acercó. —Habría que amputársela —le dijo a Violet un mozo de cuadra. señor Gibbs. le cogió del brazo.Él besó su mano muy serio. cuya pata era un amasijo de carne y hueso. —No esperaría menos del futuro administrador de Melbury Hall — respondió ella liberando la mano—. Violet iba trotando para mantenerse al paso de Amina. Sería mejor cortarle la garganta para que el pobre animal deje de sufrir. —¿Quieres salir afuera conmigo? No soporto ver esto. a pocos metros del perro. Moisés tiene que tranquilizarse. —¿Cómo está Moisés? —Está hecho polvo y eso no le va bien. pero para eso. Tengo la sensación de que va a convertirme en un caballero.

Ohenewaa llegaba en ese momento al final de las escaleras con los ojos brillando como los de un gato. Pero nosotras somos capaces de hacerlo mejor. Había prestado atención a las palabras de Ohenewaa. La respuesta de Millicent al plantador había sido muy clara: Ohenewaa no tenía ningún deseo de verle. —Mejor. Y sabía que la ignorancia y la superstición podían llevar a un hombre como Hyde a creer que Ohenewaa era la culpable de todos sus males. La anciana no era una bruja. Era más de medianoche cuando Millicent vio salir del establo la frágil silueta de Ohenewaa. salió al oscuro pasillo dejando la puerta entreabierta. —¿Podría usted echarle una ojeada a mi marido cuando le venga bien? Hasta ahora ningún médico inglés ha podido conseguir ninguna mejoría ni física ni mental. Lo había sabido desde el primer día. Estaba tan ocupada con Lyon que no había pasado demasiado tiempo con la anciana. Lyon está despierto. Millicent estaba convencida de que se podía confiar en ella. corrección Cari 92 . —¡Afortunadamente estaba usted aquí! Gracias. Necesitaba saber su opinión. Moisés. Lyon estaba tranquilamente dormido. Ya no tenía pesadillas y no se obligaba a sí mismo a mantenerse despierto solo para molestarla… Abrió la puerta sin hacer ruido. —Y ruidoso. —Y ruidoso —repitió Millicent sonriendo—. Esa era la razón por la que tenía que verla esa noche. Por eso no puedo evitar pensar que a lo mejor hay algo más que no han visto. consciente y es inteligente. Tenía razón al decir que no la necesitaba. —¿Ha muerto el perro? —Tiene una pata rota.—Nunca había tenido nada que fuera mío. Apenas había tenido oportunidad de darle las gracias por la infusión que le había ayudado durante las primeras noches sin láudano. —Mientras yo viva. Dos horas antes. Ya había oído hablar antes de esos horrores. pero Moisés ya sabe como curarle. —¿Cómo está Moisés? —Preguntó Millicent a media voz. ¿Me ayudará? Por Traducción Rosanic. Violet le había contado el accidente. Recordó el día que ambas habían hablado de la carta de Jasper Hyde. —Lo sé. Moisés. también tendrás una amiga. Violet. Ohenewaa iba a dirigirse a su habitación cuando Millicent la detuvo. ¡Era tan bueno y amable! Le apretó el brazo con más fuerza y apoyó la mejilla en su hombro. y el hecho de que supiera de medicina no la convertía en una mala persona.

No había otra palabra para describir su reacción ante el irreprochable comportamiento de Lyon con el reverendo Trimble. —Cuando llegue el momento. La anciana la observó un instante antes de asentir con la cabeza. cuando yo sea capaz de convencerle de que acepte. corrección Cari 93 . Traducción Rosanic. a pesar de su prolongada visita. cuando llegue el momento.supuesto. Capitulo 13 Millicent estaba anonadada.

en su amigo. Después de todos esos años. el pastor encadenaba los temas de conversación uno tras otro. pasaron a hablar con toda naturalidad de las revueltas de los esclavos en las colonias. pero Millicent no se había enterado y se hizo un pesado silencio. Con su vigilancia y sus intervenciones. Ambos hombres parecían dos viejos camaradas de los días de Universidad. El corazón le dio un vuelco cuando recordó que el joven maestro había muerto intentando protegerla. Cunningham… Millicent inclinó la cabeza. para que el otro no se ofendiera. todavía no conseguía librarse de un terrible sentimiento de culpa. Él incluso se había convencido a sí mismo de estar enamorado de ella. incluso cuando Wentworth les tenía a todos bajo sus garras. las tropas británicas tuvieron que intervenir para sofocar la rebelión. Durante ese tiempo. En esos días ella temía por su propia vida y no había podido ni imaginar que la víctima iba a ser Cunningham. corrección Cari 94 . como si se dispusiera a pasar allí todo el invierno. Millicent había permanecido llena de asombro por la actitud de Lyon. Había estado preparada para intervenir en cuanto su marido mostrara algún síntoma de molestia o de cansancio. Le tenía mucho afecto a Trimble. Parpadeó para alejar las lágrimas e intentó no pensar más en él. y mantenían animadas discusiones sobre política. Cuando volvió a levantar la cabeza vio que Lyon la estaba mirando y que la conversación se había convertido en un monólogo. ambos también habían salvado muchas vidas. luchas sociales. Millicent no tenía ni la más mínima idea de a que se refería y echó una mirada desesperada a su marido. Gracias a Trimble y a Cunningham. en el hombre que había sido su salvación durante los años de horror. —¿Se comprobaron sus referencias como albañil? —Preguntó Lyon sin dejar de mirarla. Traducción Rosanic. Y la situación no parecía que fuera a mejorar. pero Millicent le había abierto los ojos. —¿Le parece bien. El reverendo explicó que en una zona llamada Carolina. El reverendo acababa de hacer una pregunta. quien había sido su aliado y el de los empleados de Melbury Hall desde hacía mucho tiempo. se pudo alfabetizar a los esclavos de la propiedad. Ella le había rogado que acudiera a Melbury Hall al amanecer para ayudar a una Violet aterrorizada a librarse de la lujuria de su amo. lady Aytoun? —Insistió el pastor. el maestro de la escuela. Pero Wentworth había creído que Cunnigham quería huir con Millicent y le había matado. los cambios en la industria. la posibilidad de vida en otros planetas… Después de hablar sobre la agricultura en las Highlands.Instalado en un sillón de la biblioteca.

Gracias por haberse preocupado. —¿Usted que opina Millicent? Estaba usted impaciente por llevar a cabo sus planes… Ella le dirigió una sonrisa de agradecimiento antes de volverse hacia el reverendo. si está disponible. De lo contrario no hubiera sido contratado para construir el granero. ¡Que hombre más inteligente! Se expresa de un modo excelente y tiene algunas ideas asombrosamente modernas. cuando haya terminado su trabajo en el pueblo. debería ir pensando en volver a casa. Tiene muchas bocas que alimentar. Lord Aytoun no tiene nada que ver con su reputación. Esta deseando empezar a trabajar en su casa. pero el grueso volumen se le deslizó de entre los dedos y le cayó encima de la Traducción Rosanic. aunque la visita está siendo muy agradable. milord. es asombroso… —Creo que lord y lady Stanmore regresaran a Solgrave dentro de unos quince días. —Sería estupendo. —Oí decir que tenía mujer y dos hijos en Coventry. El vicario de Wakefield. —Fue un placer. Bien. ¿podríamos disponer de él a tiempo completo? —Eso es lo que él dice. A propósito ¿Cómo se llama ese albañil? —Ned Cranch. —Señora. ¡Increíble! —Efectivamente. estaba encima de la mesa. corrección Cari 95 . la felicito de nuevo por su matrimonio. —¿Si? El reverendo asintió con la cabeza. Se levantó de mala gana y se despidió del conde. Extendió la mano para cogerlo. luego ella le acompañó al vestíbulo. milord. —Estoy seguro de que lo estará. y su trabajo parece satisfactorio. que no tardará en nacer. —Y más tarde.—Eso creo. El libro que el pastor le había llevado a Lyon. ¡Sería un enorme placer verles a todos juntos! ¡Realmente maravilloso! —Trasmita mis saludos a la señora Trimble dijo Millicent antes de que el buen hombre empezara a hablar de nuevo—. de Goldsmith. Estoy deseando que la señora Trimble le conozca. señora. —Dígale que tendremos trabajo para él a partir de la semana que viene. Parece que están esperando el tercero. —Y ahora que el granero ya está prácticamente terminado ¿cree usted que estaría dispuesto a trabajar aquí dos veces por semana? —En efecto. Me confesó que necesitaba con urgencia algo más de dinero.

Le observó atentamente por un instante. Lyon miró. Millicent entró en la estancia con una sonrisa en los labios. pero él apretó todavía más. A pesar de que hizo un esfuerzo para concentrarse. —No pasa nada —aseguró él—. Luego me di cuenta de cómo hacia el pastor para ponerte de tan buen humor. Pero oí decir que ibas a Saint Albans y pensé que te alegrarías de que me reuniera contigo. no pudo volver a mover el pie. su pierna. —Viéndote con él me pareció que no eras el mismo hombre con el que me he casado. Se encaminó hacia la puerta. Habíamos planeado venir juntos. incrédulo.pierna. lo siento —gimió—. para que pudieras conocer a mis… —Tú lo habías planeado —bramó él— no yo. antes de incorporarse. Ned. Sin embargo su expresión cambió cuando Lyon se limitó a hacer un gesto con la cabeza antes de mirar el libro que tenía a los pies. Sus ojos lanzaban destellos de ira y ella intentó deslizar una mano entre la de Ned y su garganta. —Supongo que yo no tengo… —¡Millicent! Ella se dio la vuelta. Todavía acuclillada al lado del sillón. —¿Ha sucedido algo…? —No. Las sensaciones que había sentido en esa extremidad eran muy reales. corrección Cari 96 . Intentó volver a hacerlo. Se había movido. Se agachó para recoger el libro. Luego la sensación desapareció. te mereces un buen escarmiento por haberte metido en mi dormitorio a escondidas! —Quería darte una sorpresa. Su pie izquierdo hizo un movimiento brusco. ¡Diablos. —Gracias por haber sido tan amable con el reverendo Trimble. —Voy a intentar alcanzar al vicario para que cene con nosotros. En tu habitación en la aldea siempre nos escondemos. pero le fue imposible. —¿Quieres leerlo? —No. Violet gritó cuando Ned la empujó con fuerza contra la pared. Ned —murmuró ella sollozando—. Pero me gustaría que me leyeras ese libro. Pensé que aquí… Tengo dos días de permiso y… Traducción Rosanic. y el tomo acabó en el suelo. —Lo siento. le puso una mano en el brazo.

pequeña zorra. Él la obligó a levantar la cabeza y ella se encontró con una fría e irónica mirada. Cuando llamó a la puerta de Ned. —O quizás lo que haga sea atarte a la cama y amordazarte para poseerte de cien maneras distintas sin tener que oír tus lloriqueos. Una vez en el fétido pasillo. dio curso libre a su tristeza. Le dieron ganas de vomitar de repente. En el descansillo chocó contra un hombre. Me voy —añadió envolviéndose con fuerza en su capa—. —¡Que preciosidad! —exclamó él—. Fui una estúpida al creer en tus dulces palabras. —Cuidado con lo que dices. antes de que decida darte una lección! Estaba loco de rabia. Se sintió aliviada cuando él dejó caer de nuevo el brazo sin golpearla. A sus espaldas una mujer lanzó una lasciva carcajada y Violet se dio la vuelta. ¿Podría llevarme a otro sitio? De repente el hombre pareció un poco asqueado. la vio. Espérame aquí. —Muy bien. Ella se liberó con cuidado y corrió hacia la puerta. Ha llegado antes de lo convenido. señor. Bajó la mirada hacia sus botas relucientes. Lloró con más fuerza. ¡Que estúpida había sido! Se dijo intentando recobrarse. pequeña. inclinada hacia delante mientras un cliente. Unas manos enguantadas la ayudaron a recobrar el equilibrio. en la penumbra. Ven conmigo. Se alejó por el oscuro pasillo. señor Platt. Se tapó la cabeza con la capucha y se apresuró a irse. Se lo había creído todo como una idiota. pero él no le soltó el brazo. La cogió de la barbilla con rudeza. Ella no era muy distinta a esa mujer. Había bajado ya media escalera cuando oyó que Ned decía: —Entre. ella huyó a toda velocidad. Al fondo del pasillo. o… Levantó su enorme puño y Violet se encogió. Traducción Rosanic.—Aquí bastaría con que diera un silbido y un montón de tipos subirían desde el bar para que nos sirvieras de puta a todos. con los pantalones bajados hasta las rodillas. —¡Sal de aquí. Solo vine para darte una alegría. corrección Cari 97 . Ned Cranch —protestó ella entre sollozos— No deberías decir esas cosas. Se había convertido en una perdida. Lamento haberte molestado tanto. Y además con suerte —añadió echando una ojeada a la puerta de Ned. —El albañil acaba de poseerme. no soy una puta. nerviosa. la sujetaba por las caderas y la penetraba con violencia. —Me estas dando miedo. Ahora me doy cuenta de que solo lo hiciste para conseguir lo que querías de mí. No nos llevará más de un minuto… Violet liberó la barbilla y retrocedió un paso. Le había creído cuando él había dicho que la amaba.

—¡Suéltales Gibbs! Esa condenada vela se cayó en la mesa. eso es todo. contra la pared. Traducción Rosanic. El ama de llaves había abierto todas las ventanas y estaba eliminando el humo a base de mover el delantal. y les estaba fustigando como un fiscal en un juicio por asesinato. Estas convirtiendo una tontería en un asunto de Estado. Otra estaba fregando el suelo. corrección Cari 98 .Capitulo 14 Dos criadas estaban limpiando la cera y las cenizas que manchaban la mesa. que parecían perros apaleados. Gibbs había acorralado a los dos lacayos.

pero Will estaba presente y había echado hacia atrás el sillón antes de apagar el fuego. Los párpados de ésta estaban semicerrados pero la sombría mirada seguía siendo escéptica. ahora ni se lo planteaba. Ohenewaa estaba esperando en la habitación. No se trataba de una pregunta.Lyon echó una tormentosa mirada a la mujer que le estaba cortando la manga de la chaqueta con expresión seria. —¿Dónde va? ¡Santo Dios! ¿No estará pensando en dejarme a solas con ella? ¡Millicent! Ella disimuló una sonrisa antes de lanzar con tono impaciente: —¡No me voy a ningún sitio! Se detuvo en el umbral de la puerta para darle instrucciones a la criada que esperaba en el pasillo. y Millicent desistió de su intento de separarla. Aquí hace demasiado frío. y además puede permitirse comprar más —murmuró Millicent distraídamente. Ha movido el brazo —añadió volviendo a dirigirse a su marido. Lyon se estremeció de dolor al ver su camisa quemada. —Que alguien vaya en busca de Ohenewaa. Traducción Rosanic. —¡Desde hace mucho! Lyon observó con suspicacia la conversación que mantenían las dos mujeres en voz baja. Estaban todos ocupados y nadie tenía tiempo para mirarle. —Está equivocada. Lyon contemplaba incrédulo la febril agitación que se había desatado delante de sus ojos. Lyon no vaciló en expresar su descontento. —¿Se da usted cuenta —continuó— de que está echando a perder mi ropa? —Que está completamente carbonizada. —¡No lo hice a propósito! —Ladró en beneficio de la anciana. hay que llevar al conde a su dormitorio. Sin embargo no se había percatado de que también la manga de su señor estaba en llamas. Ella le dirigió una mirada indescifrable y luego los lacayos levantaron el sillón. señora Page. Millicent acababa de salir de la habitación. La tela parecía estar pegada a la piel. —¿Se conocen? —Preguntó Millicent mientras John y Will depositaban a su señor en la cama. prendiendo fuego a los papeles que estaban desparramados encima de la mesa. quitándole la manga y dejando que el brazo reposara en el sillón. Si alguna vez Lyon había sido reticente a exhibir su enfermedad delante de todo el mundo. Estaba revisando las cuentas de la propiedad cuando sin darse cuenta había volcado el candelabro. Gibbs. corrección Cari 99 . luego su esposa se dirigió hacia la puerta y la negra se acercó a él. Millicent subió las escaleras a su lado.

las dos mujeres destaparon la llaga. Ayúdeme a quitarme esto. Abandonó la habitación y Millicent cogió las tijeras. Se lo ruego. Con el mayor cuidado. no la quiero. —De acuerdo. La criada regresó con un gran cuenco lleno de un líquido blanco. —Como desee. —¿Por qué? —Por que sabe tanto o más que los médicos a los que usted ha consultado hasta ahora. el dolor cedió. permita que ella le cure. Lyon creyó que el martirio se había terminado. —No me importa. pero Ohenewaa no opinaba lo mismo. Ohenewaa le indicó a Millicent que colocara la toalla directamente en la quemadura. con la ayuda de una pequeña toalla. —¡No me voy a beber eso! —Gruñó Lyon— Sea lo que sea. Con la ayuda de Millicent se libró de la chaqueta. la tela de la camisa empezó a despegarse. —¡Y un cuerno! —Volveré dentro de unos minutos.Ohenewaa les hizo una seña a John y a Will para que se apartaran. corrección Cari 100 . Movió todos los dedos de Lyon. derramó el líquido encima de la herida. aferrándose a la cama con la mano sana. —Quítele la camisa y la chaqueta. Al cabo de unos minutos. Una vez limpiada la herida. hasta que se vio obligada a detenerse por la manga. Le examinó el brazo y la mano dándole pequeños golpecitos. —Es solo leche. Y por que yo se lo eh pedido —añadió ella suavemente— No le va a hacer daño. también va a ser capaz de curarme a mí. —A ella le gustaba ese perro y es evidente que cree que a usted no le gusta. Pero deje de cortarme la ropa. Él suspiró. Siguiendo las indicaciones de Ohenewaa puso el brazo de Lyon encima del cuenco u. Traducción Rosanic. los músculos. —Ohenewaa va a examinarte como lo haría cualquier médico. evitando la quemadura. Me quedaré con usted. recorrió la línea de los huesos. —¿Qué es lo que está tramando esa mujer? —Gruñó Lyon. Millicent se sentó en el borde de la cama. —¡Maldición! —Juró él. —Espero que no crea que porque haya curado a un perro la semana pasada. luego examinó la quemadura durante unos segundos antes de coger un par de tijeritas y recortar la camisa. cuando Gibbs fue a preguntar como iban las cosas. Después de repetir el proceso dos o tres veces. Millicent le tranquilizó y les despidió a él y a los lacayos. subió hasta el codo. Lyon. Un poco después. —Esa vieja bruja me lo dijo ella misma.

he visto como se movían los músculos de su pierna. La semana pasada. Por favor. —Échele esta pomada con cuidado y véndele con esto. se le movió la mano. Ohenewaa se acercó con un frasquito y trapos limpios. cuando se cortó con el vaso. cuando ha tenido una pesadilla. Y esta noche. corrección Cari 101 . No tenía una explicación lógica para las reacciones de su cuerpo. —Voy a aferrarme a cualquier oportunidad por ínfima que sea. Sostuvo la mirada de sorpresa de él. y recordó que había deseado con locura atraerla hacia él para besarla. Ni siquiera él tenía control sobre sus movimientos. el cual deseó con mayor intensidad apretarla contra él. Traducción Rosanic. pero sería una locura si no le diéramos la posibilidad de ayudarnos. El cuello de Lyon. Tenía unos hombros anchos y un pecho musculoso en el que sin embargo se marcaban las costillas. —Esos movimientos fueron involuntarios. —El olor me resulta familiar… —Se trata de una decocción de corteza de olmo. De modo que se limitó a admirar los rizos que habían escapado de su peinado y que le enmarcaban el rostro. no significan nada. pero a pesar de todo creo que está perdiendo el tiempo. cuando John le estaba ayudando a levantarse. Lyon. Sin embargo ninguna de esas ocasiones le había parecido tan íntima como ese momento en el que ella le retiró la camisa. Estoy convencida de que ella sabe cosas que sus eminentes médicos no son capaces de imaginar. Aquí hay mucha gente que cree en ella. Llevaban un mes casado. pero no quería decírselo a Millicent por miedo a que se hiciera falsas ilusiones. —¿Y cuales serían según usted esas cosas? —Esas sensaciones que aparecen y desaparecen. tapado por el largo cabello. Secará el posible pus que se forme y acelerará la cicatrización. ya había visto a los lacayos cuando le cambiaban o incluso cuando le bañaban. ¡Parecía tan suave! Estaba igual que la noche que le había despertado de su pesadilla. No sé si le curara por completo. —Como quiera. consecuencia de las semanas en las que se había negado en redondo a comer. las mismas que usted pretende ignorar… o que intenta disimular. Millicent se inclinó sobre Lyon. —Lo he visto —repitió ella—.—No es el mejor momento para ponerse desagradable —susurró Millicent —. tenía usted el pie torcido y lo enderezó. Ohenewaa reapareció provista de varios frascos que alineó encima de la mesa. pasaba las noches a la cabecera de su cama. Millicent tenía la garganta seca. era robusto. Hace tres días. Ella se llevó el frasquito a la nariz. Y todavía lo deseaba.

A Millicent le sorprendió que no protestara. —Si sigue subiendo un poco mas se dará cuenta de que efectivamente mi cuerpo tiene algo que decirle… Espero que no le moleste. Mirando los gestos de la curandera. Si se había sentido turbada al quitarle la camisa. — ¡Llame a Gibbs! Al oír la brusca orden dio un salto hacia atrás y corrió hacia la puerta. las medias y los pantalones. —intento bromear con ella. Instintivamente paso la mano por una de sus pantorrillas en la que la falta de ejercicio había atrofiado la musculatura. Puede hacerlo usted misma. Lyon estaba tumbado encima de la cama de modo que cogió una manta y se la puso sobre el estomago. —Cierre los ojos. Al cabo de unos minutos. Ohenewaa se detuvo. —Permita que me hable su cuerpo. Ella cogió aire. Millicent se acerco a la manta y deslizo las manos por debajo. la negra le indico que no se moviera. Cuando ella termino de vendar la herida. Ohenewaa volvió a la mesa y Millicent tuvo de repente mucho calor. Millicent empezó a trabajar mientras la curandera examinaba el cuerpo de Lyon. Realmente era relajante. Con el corazón a toda velocidad y el rostro enrojecido. —Esta muy tenso. Lyon cerró los ojos y se puso en manos de la anciana. no quería ni pensar en como seria quitarle los pantalones. La piel de Lyon estaba muy caliente. Relájese. —Ahora comprobare las piernas. —Antes me acusaba de hablar demasiado —replicó él mirando hacia el techo. Se dirigió a los pies de la cama. Millicent se ruborizo. Ohenewaa estaba posando suavemente la palma de la mano sobre su torso haciendo unos lentos movimientos circulares. Permita que su espíritu vuelva a los momentos de mayor paz de su existencia. corrección Cari 102 . —En caso de que haya pensado en usar las tijeras —dijo el en voz baja— le ordeno que lo olvide inmediatamente. —Iré a buscar a uno de los lacayos —dijo poniéndose de pie de un salto.Feliz de tener algo que hacer. Entonces su cuerpo me dirá que es lo que le duele. Quitele los zapatos. Remonto hasta el botón que cerraba el calzón por debajo de la rodilla y lo soltó con dedos temblorosos. Millicent también se sintió invadida por una gran calma. —No —protesto Lyon entreabriendo los ojos—. Para colmo el no dejaba de mirarla. Traducción Rosanic. le quito los zapatos y las medias. La estaba provocando pero tenía la voz un poco velada.

ni por él ni para su gente. Si mejora tiene todo el derecho a saber lo que sucede. ¿Acaso ha olvidado su último acceso de ira? Juró que nunca volvería a poner los pies allí. Están convencidos de que enterrará usted a los miembros de su familia. estoy convencida de que no. Ya andan diciendo que el conde no volverá jamás. —Hay que avisar al conde Aytoun. —Como usted ordene. ¿Cómo podemos mantenerle ignorante de lo que se va a encontrar cuando llegue? —Está usted hablando del hombre que era antes. Ponerle al corriente de estos problemas solo serviría para retrasar su curación total. Mi contacto dice que cerca de quinientos granjeros han llegado a Glasgow con la esperanza de poder embarcar hacia las colonias. estoy seguro de que de todos modos deseará volver a Baronsford antes de la siembra. Según esta carta parece que doscientos inquilinos se han refugiado en Baronsford desde San Miguel. Hágales saber que su señor está cada vez más recuperado. En cuanto al conde. —Eso no dará resultado. Escríbale a Walter y pídale que baje los alquileres. La anciana cerró de golpe el libro que tenía en las manos y lanzó una furibunda mirada al abogado. señora.—Las noticias de la frontera son alarmantes. —Gracias a Millicent el estado de Lyon mejora día a día. si él decidiera ir allí? —No. su matrimonio con una inglesa y el hecho de que le haya entregado sus tierras a Perfore. Haga lo que sea para tranquilizarles. Si es necesario dígales que me estoy muriendo y que tienen que empezar a preparar el duelo. pero su larga ausencia alimenta los rumores entre los granjeros. sir Richard. Los granjeros de Baronsford saben más de sus argucias que sus propios hijos. señora. Sir Richard depositó sobre la mesa la carta que acababa de recibir de Escocia. conociéndole. sabe usted muy bien que no vamos a poder mantener en secreto la situación. pero sabe tan bien como yo que Baronsford ya no es responsabilidad suya. Traducción Rosanic. Y. —¿Cree usted que ella se negaría a acompañarle a Baronsford. Y tampoco creo que sea una buena idea que vaya él en este momento. corrección Cari 103 . Muchos de ellos temen que con la enfermedad de Su Señoría. — ¡No! —Exclamó la condesa viuda con decisión— Todavía no está preparado. El conde Dumbfries ha empezado a vaciar las granjas subiendo los alquileres hasta cantidades exorbitantes. las granjas de Baronsford serán las siguientes en verse afectadas. Encuentre usted otra manera de tranquilizar a los granjeros.

Sin embargo no podemos ahogarle con problemas a los que todavía no está preparado para enfrentarse. y me niego a ver que retrocede aunque solo sea por un día. corrección Cari 104 . madame de Sade? —Algo terriblemente doloroso. pero era el dolor el que hablaba por él. —¿Qué tortura me tiene reservada para hoy.—No lo he olvidado. usted y yo. Traducción Rosanic. con el tiempo. Parece que está haciendo progresos. Los granjeros. —A mi también me gustaría creerlo —admitió Beatriz—. volverá a serlo. El regalo que le hizo a su hermano fue tan solo un gesto de frustración. Todos recordamos al hombre que fue. sabemos que él es el único capaz de salvar Barensford. y estoy seguro de que. Perfore. Capitulo 15 Lyon tiró la servilleta encima del plato para ocultar lo que quedaba del desayuno.

—¿Por qué? Sé que es usted demasiado cabezota para admitirlo. es de nacimiento. Parecía estar cada día más agotada. —Me refiero a que parece agotada. —¿Por qué? —Porque ya no tendremos a nadie con quien meternos. en una cama de verdad —Dijo él en un tono que no admitía réplica—. corrección Cari 105 . Le prometo que me acostaré en mi cama esta noche. —No parece encontrarse demasiado bien —dijo él. Parece que unas cuantas horas seguidas de sueño le han sentado bien.Él se percató de sus ojeras mientras ella se agachaba para coger la bandeja. —Solo son las diez y media y hace una mañana estupenda. —Está muy pálida. —Gracias. La sujetó por la muñeca cuando ella cogió la taza y el plato que él había depositado encima de la mesilla de noche. no pienses nada! —Gruñó Lyon. —No. parecía bailar dentro del vestido. —¿Por qué? Le he dicho ya que no necesito una niñera. en tanto Millicent ordenaba la habitación. Gibbs se aclaró la garganta en el umbral de la puerta. Debería pedirle que la practicara un poco con usted. —¡Estupendo! ¿Cuándo empezamos? —No se impaciente. Ella intentó soltarse pero él se lo impidió. Pronto lo descubrirá. pero sé que le gusta… —Porque está usted a punto de enfermar. pero estoy perfectamente. —Eso no puedo remediarlo. Ella le miró sorprendida. Cuando lo haga seguiré los planes que ha hecho para mi jornada de hoy. —La tortura de hoy será salir al cruel mundo exterior. al frío aire del invierno. El nuevo albañil tiene… Traducción Rosanic. Gibbs empezó a reavivar el fuego. —No podemos permitirnos que caiga usted enferma —repitió él. Al sol. Hemos encontrado un sitio encantador protegido por el muro del jardín y… —Hoy no voy a salir y tampoco voy a bajar al vestíbulo. Ella se enfrentó a él con las manos en las caderas. Lyon la observaba atentamente. sobre todo cuando estoy embrutecido por la magia negra que esa bruja practica conmigo. —¡No digas nada. —¿Ha vuelto a pasar aquí la noche? —Si. Lo hará ahora mismo. —¡No! —Pues lo estará a menos que duerma de verdad durante unas horas. —Tengo otras cosas que hacer en este momento. En silencio. Prométame que se irá a su habitación a descansar durante unas horas.

Se volvió hacia su mujer. Violet estuvo a punto de olvidar incluso su nombre. lo cual era una buena señal. Ella permaneció inmóvil por un instante. ¿Cómo era posible que ya fuera media noche? Traducción Rosanic. Debía estar realmente cansada. y esta parecía compartir sus sentimientos. delante de la puerta de servicio. —¿Si. hablando con Gibbs. incluida Violet. A Violet le dio un vuelco el corazón al ver a Ned. llevaba la chaqueta de lana abierta por delante de su poderoso pecho y vio que dos mozas de cocina soltaban risitas y le miraban de reojo cuando pasó por delante de ellas. Millicent abrió los ojos en la penumbra que la rodeaba. Hubiera dado cualquier cosa por acompañarla hasta su dormitorio y ocuparse de ella igual que ella se había ocupado de él. Se levantó y la frialdad del suelo bajo sus pies desnudos la despertó por completo. El domingo. Pero ahora. Había hecho un esfuerzo y se había recogido el pelo en una coleta. —Todo lo demás puede esperar o se encargará de ello otra persona. Luego recordó que había ido a descansar un poco antes del mediodía. Gibbs siguió la mirada de Ned y la joven se fue rápidamente de allí. Gibbs era estricto pero tenía sentido del humor y era evidente que tenía debilidad por la señora Page. Aunque no se hubiera anunciado oficialmente. Ella esperó su reacción conteniendo el aliento. Ned paseó la mirada por la estancia y se detuvo al verla. Horas antes debían haber encendido el fuego de la chimenea. con el sombrero en la mano. corrección Cari 106 . enfrentada a la atractiva sonrisa y los ojos claros que solo la miraban a ella. pensó Lyon. ni que día y menos aún como había llegado a la cama. Se había prometido a si misma que nunca más iría sola al pueblo mientras él se encontrara allí trabajando. milord? —Dígale a ese hombre que le pagaremos el jornal y despídale hasta mañana. Se quedaría allí.—Gibbs. cuando regresó de Saint Albans. si no empezaba a discutir. y desde luego olvidó todas sus anteriores decisiones. Durante unos instantes no supo que hora era. había llorado hasta quedarse sin lágrimas. Había aprendido una dolorosa lección y estaba contenta de tener un trabajo decente y una cama donde dormir después de la gran estupidez que había cometido. Mientras el escocés hablaba con él. Muy a su pesar le dieron ganas de sacar las uñas. porque ya solo quedaban brasas en el hogar. Lo cual les parecía muy bien a todos. Fue dolorosamente consciente de su propia impotencia. No quería volver a verle. Encendió un candelabro y consultó la hora. todo el mundo en Melbury Hall sabía que él sería el próximo administrador.

pero decidió ir a echar una ojeada a Lyon para asegurarse de que estaba durmiendo sin pesadillas. —No hay peligro de que algo así suceda alguna vez. Cogió unas vendas limpias y el frasquito que Ohenewaa había dejado encima de la mesilla de noche. La herida de Lyon no se había infectado y le aplicó un poco de ungüento antes de volver a vendarla. —No puedo dormir. ¿Eran sus palabras o la forma de decirlas? El caso es que ella se sintió inmediatamente reconfortada por dentro. No permití que hubiera nadie a mí alrededor. Al pasar por delante de la puerta de la habitación de Ohenewaa. Toda la casa estaba durmiendo… Se sobresaltó cuando la asaltó una repentina idea y recogió su chal. a su lado. Millicent se sentía maravillosamente feliz y tranquila. se refrescó la boca y comprobó su aspecto en el espejo. No me había dado cuenta de que estaba tan cansada hasta que me metí entre las sábanas. Posó suavemente el brazo de Lyon sobre sus rodillas e inspeccionó la herida. —¡Demasiado bien! ¡No puedo creerlo! Le ordené a la señora Page que me despertara a primera hora de la tarde. escuchando. de manera que los dobló por debajo de su cuerpo. con la mano al tiempo que se encaminaba hacia la puerta. El pasillo estaba en penumbra. Estar allí. —Parece ser que tiene más autoridad que yo —comentó ella con una sonrisa—. —Pensaba que le encontraría dormido. —¿Ha dormido usted bien? Se sobresaltó. Traducción Rosanic. Lyon no se movió. Cerró sin hacer ruido y avanzó de puntillas. —¿Le sigue doliendo? —No demasiado. que no he dejado de ser de utilidad. ¿Le ha cambiado alguien la venda? —No. Gracias. El la estaba mirando. —Prohibí que nadie la molestara. Se aseó rápidamente. ¿Cómo había podido perder tanto tiempo en la cama? Abrió la puerta muy lentamente y se deslizó en el dormitorio de su esposo. preguntándose si alguien se habría acordado de cambiarle la venda a Lyon. completamente despierto. la llenaba de una sensación de paz completamente nueva. Se lo alisó con impaciencia. Tenía el pelo tan revuelto que hubiera aterrorizado a un fantasma. corrección Cari 107 . No se oía ni un solo ruido. —Ya veo. recordó que debería haber ido a buscar más hierbas para su marido. —O sea. y serle de utilidad.Permaneció inmóvil. A lo mejor era consecuencia de la intimidad que proporcionaba estar a solas con él en el silencio de la noche. Millicent tenía frío en los pies. La hechicera trajo sus pociones al caer la noche.

La idea de que Gibbs. —¿Lo nota? —Si. Millicent estaba ardiendo. Notaba los músculos de él bajo sus dedos. En la penumbra. Johnn o Will me toqueteen me da nauseas.Millicent reparó en la media docena de frascos que había encima de la mesa. —¿Le dio alguna indicación? —Claro. Y además durmió usted de un tirón. Cogió un poco más pero esta vez se lo aplicó en el pecho. Pero la mano de él permanecía encima de la suya guiándola en círculos cada vez más grandes. ¿Lo nota? Él no respondió y ella continuó masajeando el brazo hasta el hombro para que la pomada penetrara bien. —¿Por qué? —¿Qué médico digno de tal nombre se negaría a decirle a uno lo que tiene exactamente y si es capaz de curarlo o no? Esa mujer se pasó horas examinándome y sigue sin decir nada. Un frasco para cada noche”. por la abertura del camisón. Estaba a punto de aplicarle otra vez en el brazo cuando él le sujetó la muñeca. calentando todo mi cuerpo. Millicent se acercó a las medicinas. Limítese a ponérselas. Tenía la consistencia del aceite pero no resultaba desagradable. con la barba ocultando gran parte de sus rasgos. —Está frío —dijo empezando a darle un suave masaje y evitando cuidadosamente la quemadura. —¿Se lo ha aplicado alguien hoy? Él la miró con asombro. De todos modos. Pronto notó que la piel de Lyon empezaba a calentarse. El ungüento olía a bosque. creo que Ohenewaa es una charlatana. “No se las beba ni las huela. —No fueron horas. —¿Le dijo algo más? —¿Realmente tiene usted la intención de embadurnarme con eso? — Preguntó él al verla coger uno de los frascos. —No ponga esa expresión de horror. sea lo que sea. corrección Cari 108 . —Esta haciendo efecto rápidamente. —Solo estoy usando las yemas de los dedos pero noto como el calor sube por mis manos y mis brazos. —Aquí —indicó guiándole la mano a la garganta. hay que aplicarla sobre la piel. —Esa especie de pomada. le levantó la manga del camisón tanto como pudo y luego metió los dedos en el ungüento. Era algo más que simplemente la sensualidad de Traducción Rosanic. ella era incapaz de descifrar la expresión de su rostro. Todos los frascos tienen lo mismo. Sin darle tiempo a discutir. Voy a probarlo en su brazo.

corrección Cari 109 . Un gruñido sordo escapó de la garganta de Lyon. guiadas por el recuerdo de su único beso. métete conmigo en la cama. atraída sin remisión.tocarle. empujada por la curiosidad y por la sensación de poder que la invadió de repente. Había estado a punto de violarle. al tiempo que su mano se crispaba entre el cabello de Millicent. Le encantaba notar la reacción de él a la caricia. Sus manos encontraron el camino hasta su cuello. ni la habían besado. Se tumbó encima de él y le cogió el rostro entre las manos… El beso se hizo eterno. Sin decir una sola palabra. posó sus labios sobre los de él. Hubiera sido más sencillo huir. pero no lo hizo. —Estás temblando. Millicent no se atrevía a mirarle. mientras él le secaba las lágrimas que caían por sus mejillas. suavemente al principio. Entonces él la sujetó por la nuca. El brazo de Lyon se crispó contra ella repentinamente y emitió un gruñido de frustración. Ella respondió con igual pasión. Se apretó más contra Lyon. Lyon… —¡Espera! No te muevas. volvió a hacerlo. La crueldad y la tristeza del pasado la obligaban a enfrentarse a sensaciones completamente desconocidas hasta ahora. de esa manera. provocando a Lyon con la lengua. ¿Qué estaba sucediendo? Millicent. —Lo siento… Intentó incorporarse pero él se lo impidió. Se miraron a los ojos. No iba a huir. Y ahora había estado a punto de hacer lo mismo. Recordó lo impotente que se sentía. refugiarse en su dormitorio. una silenciosa conciencia de la presencia de la otra persona. Reuniendo todo su valor. buscando algo más. —¿Qué he hecho? Lo lamento. no iba a dejarse intimidar. nunca antes había besado. Le miró. Estaba tan falto de aliento como ella. aplastada bajo el cuerpo de Wentworth mientras él encontraba su placer con ella. acariciándole con su cuerpo. Se separó de él jadeando. —¿Por qué no cierra los ojos mientras la pomada hace su efecto? —Prefiero mirarla. se apoyó sobre su pecho. demorándose un poco más. Lágrimas de confusión le anegaron los ojos. Aunque hubiera estado casada durante cinco años. La alegría que se apoderó de ella no tenía nada que ver con la angustia que había sentido en cada una de las agresiones sexuales de Wentworth. acongojada. —Métete debajo de las sábanas. Traducción Rosanic. Ella abrió los labios y sus lenguas se entremezclaron. Era una intimidad.

Jasper Hyde se despertó sobresaltado. Estaba paseando por el puente cuando llegó la respuesta. Harry asomó la cabeza. pero que podía poner en peligro la salud de todos. —¡Maldita seas.Sin decir una sola palabra se deslizó entre las sábanas y se acurrucó contra el cálido cuerpo de él. Doscientos diecisiete esclavos habían desaparecido entre los matorrales. —Llevadle al alojamiento de proa y ponedle en cuarentena —le ordenó al capitán que esperaba sus órdenes—. Tiradles al mar a los tres. Tenía costras en el rostro y en el cuello. Debía haberse quedado dormido después de un almuerzo tardío. había atracado en una playa cerca de Acra. Era como si alguien le estuviera retorciendo un puñal en el corazón. Pero de pronto notó un punzante dolor en el pecho. Un barco de esclavos. Lyon le cogió la mano y se la puso encima del pecho. cubierto de sudor. que le había costado más de veinte mil libras. Hyde ya lo sabía pero no necesitaba que nadie le contara los detalles: el esclavo tenía la varicela. El sol del atardecer entraba a raudales por las enormes ventanas de su despacho. La bruja estaba por todos lados. Se arrancó la peluca. Nada. corrección Cari 110 . quería arrebatarle la vida y el dinero. Le clavaba sus largas uñas en el cuerpo. Los esclavos se habían amotinado y se habían apoderado del barco después de cortarles el cuello al capitán y a toda la tripulación. Había escapado ileso de la varicela. Hyde corría el riesgo de perder todo el cargamento de esclavos. señor. Se aferró la camisa y apoyó la cabeza contra el respaldo del sillón. después de pasar una noche dominado por el dolor y la fiebre. —¿Si? —Ladró. —El señor Boarham quiere verle. —¿Y quien demonios es? Harry se volvió hacia el hombre que estaba a su espalda. Ohenewaa! —masculló. se tocó el cuello y el rostro buscando granos. en la costa africana. Y que se advierta al equipaje. El corazón del negrito latía a toda velocidad. Jasper Hyde lo podía notar en la vena que palpitaba en su sien. Alguien llamó a la puerta. La noticia le había llegado esa mañana. Repentinamente lleno de pánico. —Matadle. Y también a los que estaban a su lado. había perdido el barco. Traducción Rosanic. Quiero que se revise a todos los esclavos. y todo por culpa de las maldiciones de esa hechicera. Era un acto aislado.

corrección Cari 111 . Hyde se percató de que le temblaba la mano cuando le hizo un gesto para indicar que dejara pasar al médico. si. No señor. ya veo de que se trata. El hombre entró con cuidado en el despacho. señor. señor. Llovía sin parar y el barro llegaba hasta los tobillos. No volví a ver a Dombey antes de que muriera. pero ahora que lo dice… —Esperaba poder pagarle una parte. —Tengo las mejores sanguijuelas de Londres. quería arreglar la situación. Al fin se decidió a acercarse y le saludó con nerviosismo. señor Boarham… —Era más. Incluso al primo del mayordomo del primer ministro. señor. como amigo de Dombey. Aquí hay cincuenta libras. y he curado a gente muy importante. Conservaba puesto el tricornio sobre una peluca polvorienta. Abrió una cajita y sacó un saco de monedas. sin duda —rectificó rápidamente el otro—. Me sorprendió verla añadir un huevo. Traducción Rosanic. No me acuerdo demasiado bien. un ajado sombrero grasiento. sin embargo Dombrey estaba muy bien cuando me fui. Le dije a su esclava negra que le preparara arroz para la cena. señor. Estaba usted con el doctor Dombey cuando murió ¿no es así? —¿El doctor Dombey? Ah. —¿Cuánto le debía? Boarham apretó el viejo tricornio contra su corazón. señor. —Había un montón de acreedores llamando a su puerta. Usted le mandó llamar. el día de su muerte no estuve pero le visité el día anterior. y yo no le cobraba demasiado. O bien estaba intentando valorar el precio del mobiliario o bien se temía que fuera una trampa. se sacó una bolita de cera y la lanzó volando a través de la estancia. Tenía el rostro lleno de marcas. demasiado estrecho para su cabeza. Hyde sacó un puñado de monedas y los ojos de su interlocutor brillaron ante la visión del oro. Se encontraba bien. los hombros estrechos y un vientre prominente. No me gusta perderme los días de mercado y… —El doctor Dombey le debía dinero ¿verdad? —En realidad… El individuo se metió un dedo en la oreja. —Creía que era más. señor Boarham. Le dejó a su esclava algo de dinero para usted. —A su servicio. —Eh… Creo que dos guineas. mirando a su alrededor. —No —repitió Hyde—.—Es el médico que sangró al doctor Dombey antes de su muerte. Al día siguiente era día de mercado. Por eso. ¿Necesita que le haga una sangría? —No.

corrección Cari 112 . Y usted va a ayudarme a demostrarlo. —¿Lo era de verdad? —Si. Incluso puede que recuerde que la muerte se produjo por culpa de la esclava… —¿La anciana. Traducción Rosanic. Tenía todo el aspecto de ser una envenenadora. señor —dijo Boarham mirando fijamente la pequeña pirámide que se iba formando—. —La recuerdo muy bien.—Puede que sea eso. señor? —Exactamente. —¿Sabia usted que era una hechicera? El médico pareció sorprendido. Capitulo 16 —¡Ya era hora! ¿Dónde diablos se ha metido ella? —bramó Lyon en cuanto Gibbs llegó a la biblioteca seguido de Will. Pero es muy importante que haga un esfuerzo por recordar. Hyde iba apilando las monedas delante de sí. señor. se lo aseguro. buen hombre.

pero después de haber revisado. y Lyon hizo algunas inspiraciones para acostumbrar a los pulmones a la temperatura. aunque no es comparable al tiempo que tuvimos cuando rodeamos el Cabo de Buena Esperanza en la ruta de las Indias. en efecto. solo tiene que venir a comprobarlo por si misma. Le depositaron al lado de un banco. ¡Ni siquiera había ido a verle mientras desayunaba! Ahora acababan de dar las once y su paciencia estaba a punto de agotarse. ¡maldición! Aunque así fuera. —Fuera hace un poco de frío. Los muros de piedra le protegían del viento y el sol entraba a raudales. sin embargo.—Su esposa esta terminado de hablar con el albañil. Había experimentado una intensa sensación de calor cada vez que se había despertado en el transcurso de la noche notando el cuerpo de ella al lado del suyo. Hacía frío. A Lyon le estaba costando analizar sus sentimientos. Se reunirá con usted en el jardín. Luego. Pero. era consciente de que la renovación de los jardines no era prioritaria para Millicent. Le llevaron al jardín. pero a pesar de todo tuvieron que soportar que les llamara inútiles cuando lo inclinaron ligeramente. Quizá solo fuera como un sustituto a la adicción al opio. Anteriormente siempre había sentido deseos de huir del amor pero esta mujer que se acurrucaba contra él había modificado radicalmente su actitud. los libros de cuentas. Pudo ver que los arriates de flores estaban llenos de malas hierbas. durante los últimos días. Y luego nada de nada. Inclinó instintivamente la cabeza cuando los porteadores atravesaron el arco que conducía al jardín propiamente dicho. le había llenado de asombro. —¡Dile que si esta preocupada. Los dos lacayos levantaron el sillón con mucho cuidado. mientras los criados le preparaban para pasar el día solo había asomado al cabeza por la puerta mascullando que tenía muchas cosas que hacer. Una pareja de cardenales revoloteaban alrededor de una parra. señor. —¿Cuándo? ¿La semana que viene? Lyon estaba de mal humor desde que se había despertado esa mañana y había descubierto que Millicent ya no estaba a su lado. Gibbs recogió el sombrero con expresión de mártir y el pequeño grupo salió de la habitación. Estaba empezando a depender de Millicent y se daba cuenta de ello. Era evidente que la finca necesitaba muchas mejoras. corrección Cari 113 . la noche anterior le había proporcionado una paz que hacía meses que no sentía. el Traducción Rosanic. Lyon tiró el sombrero que Gibbs acababa de ponerle encima de las rodillas. ella estaba hecha de carne y hueso y era condenadamente más agradable perderse en sus besos que en el letargo producido por las drogas. La explosiva reacción de su cuerpo cuando ella le había besado. Lady Aytoun insiste en que se ponga usted un sombrero.

Él contempló su capa. Se inclinó sobre él para colocarle el sombrero en la cabeza. —¿No tienes nada de más abrigo que ponerte? —Preguntó él irritado— Tus criados van mejor vestidos que tú. Los tres hombres hicieron una reverencia antes de retirarse.macho con plumas de vivos colores y la hembra buscando los pocos granos que quedaban en las espigas. —¡Muy elegante! —Por descontado. atrayéndola hacia si. Daba y tomaba con una pasión que muchas otras no conseguían nunca ni siquiera cuando hacían el amor. Últimamente había soñado demasiado a menudo con su boca. Puedo coser dos cintas al sombrero y atártelas detrás de las orejas. Millicent depositó los periódicos encima del banco y empezó a desdoblar la manta. le acarició los labios. Os llamaré cuando Su Señoría esté listo para entrar en casa. cuya capucha bordeada de encaje enmarcaba su cara. esta mañana. —Eso me parece a mí —dijo ella devolviéndole la sonrisa—. corrección Cari 114 . A menos que la culpa sea el pelo largo y toda esa barba que llevas. —Esto. Y gracias. —¡No me pongo sombrero en la barba! —Pues deberías hacerlo si quieres disimular tu mal carácter. Ella le besaba con un ardor que no había experimentado con ninguna mujer. tendrían que ser lo bastante largas como para poder entrecruzarlas por delante para que el sombrero te tapara la boca antes de unirlas en un bonito lazo encima de tu cabeza. Así eres mucho más agradable. —¿Y donde está la lógica de esa observación? —Muy sencillo. —No puedes pillar un catarro en tu primera salida. —Esta capa es suficiente y deja de protestar. —Gracias —añadió Millicent—. —Muy ingenioso. ya estoy fuera. Sin embargo. Le puso el sombrero en la cabeza y retrocedió para ver si estaba bien puesto. Hace un día magnífico y quiero que ambos lo disfrutemos. —Dejadnos —ordenó a los lacayos. apareciendo por el sendero casi sin aliento. pero él sujetó la cinta que le ataba la capa y. es todavía más agradable —replicó en voz baja. él Traducción Rosanic. —Has debido crecer porque el gorro parece quedarte pequeño. algo desgastada. Él no pudo contener una sonrisa. ¿Dónde está ella? —¡Aquí! —Exclamó Millicent. Deseaba más. —Bueno. Llevaba el sombrero de Lyon en la mano y una manta y los periódicos debajo del brazo.

Pero tampoco a él le gustaba hablar de su vida… —¡No quiero seguir escuchando cosas del mundo exterior! —Ladró cuando Millicent empezaba a leer un artículo que hablaba del regimiento de su hermano pequeño. Millicent se sentó en el banco. —De modo —continuó él— que no les parecería extraño encontrarte durmiendo en mi cama. corrección Cari 115 . No me pareció adecuado que tus lacayos me encontraran allí cuando entraran. se dio cuenta de que lo que de verdad quería enterarse era de su historia. David. no sería más extraño que encontrarte dormida en un sillón como ha sido el caso últimamente. ¿Cómo podía haberlo sabido? Creí que tenía que irme mientras todavía era de noche. —¿Qué te gustaría que te leyera? ¿Las noticias de las colonias o las del continente? —Lo que más te apetezca a ti. No recuerdo demasiado bien la ceremonia. Escuchar de sus labios que también ella había tenido ganas de verle por la mañana. tímidamente. —¡Al contrario! Me encanta… compartir tu cama. pero he visto los documentos. —A menos que te parezca degradante dormir con un paralítico. En realidad lo que le apetecía era oírla hablar de su vida. Las palabras flotaron entre ellos. Ella evitaba mirarle. —Estamos casados. fuera de su alcance. —¿Entonces porque huiste como si fueras una ladrona? —No estoy acostumbrada —murmuró ella completamente colorada—. Mientras escuchaba distraído su voz. —No me gusta hablar de mi primer matrimonio. Lyon hubiera apostado que era la primera vez en su vida que ella hablaba de algo tan íntimo. suspendidas en el aire de la mañana. Era obvio que estaba nerviosa. Su intento de bromear no la relajó.podía notar su reticencia. Millicent. No había nada que le interesara más que poder entender la razón por la que ella cerraba herméticamente las puertas de su pasado. Se dio media vuelta y abrió el periódico dedicándole toda su atención. aunque me da exactamente igual lo que puedan pensar mis criados. —¿Así es como sucedían las cosas con tu anterior marido? ¿Hacíais el amor y luego cada uno se retiraba a su habitación? —¿Hacer el amor? Había empalidecido de repente. —¿Por qué me abandonaste en mitad de la noche? —Permanecí a tu lado hasta que amaneció —contestó ella ruborizándose —. En cualquier caso. ¡Cuantas veces se había acordado de él desde que estaba clavado a ese sillón! Seguramente David creía que Lyon había empujado a Emma desde Traducción Rosanic.

y se preguntó como era posible que su madre y el abogado hubieran sido tan perspicaces. corrección Cari 116 . Millicent se enteró de que la anciana le había hecho Traducción Rosanic. por favor. señora Torquemada. milord? —Te diré lo que he sacado en claro y luego podrás empezar con la tortura. o incluso de lo que ese demonio de Gibbs tendrá que hacer si accede a ocupar el puesto de administrador. y cuéntame lo que has hablado con el albañil. Capitulo 17 El interés de Ohenewaa por Lyon no se limitó a la exploración que le hizo el día de la quemadura. Millicent tenía valor. —¿Cuánto hace que te carteas con esa vieja metomentodo? ¿Y porque eres tan cruel como para invitarla a venir? —Dos veces a la semana desde que nos casamos y porque me encanta torturarte. Era normal que pensara lo peor ya que Lyon había destruido todos sus sueños al casarse con ella. Millicent parecía desconcertada cuando dobló el periódico y lo depositó al lado de los otros encima del banco. —Muy bien —dijo—. así podré interrumpirte cuando quiera y hacerte un montón de preguntas estúpidas sin ninguna razón en especial. Pero de eso a asesinarla… Intentó apartar esos inoportunos pensamientos y su voz se dulcificó. ¿Te gusta la contestación? Él dio un resoplido de disgusto.lo alto del acantilado. ¿Está usted preparado para la Inquisición. háblame del pueblo. Está pensando en aceptar mi invitación para venir a Melbury Hall. No pudo ocultar una sonrisa. Quizá puedas decirme lo que has descubierto en los libros de cuentas de Melbury Hall. O si no. —Olvida el periódico. —¡Perfecto! Vamos —dijo ella cruzando las manos encima de las rodillas —. Esta mañana he recibido otra carta de tu madre.

—No me extraña. corrección Cari 117 . y debe saber que lo que le voy a decir a usted. Incluso le pedí permiso para contárselo. —El conde sufrió un fuerte golpe en la cabeza el verano pasado cuando se cayó del acantilado. pensó Millicent. concentrado en los libros.un sin fin de preguntas a Gibbs. En esa época el mayor temor era por sus extremidades rotas. no esta aquejado de locura. ¿Cómo era posible que se atrevieran a decir que la había empujado cuando él mismo había estado a punto de perder la vida? —El señor Gibbs dice que cuando recobró la consciencia fueron necesarias dos semanas antes de que pudiera controlar los músculos o que tuviera alguna sensación en el cuerpo. todos ellos eran los que se habían ocupado del conde tras su accidente. su marido ya lo sabe. Luego había hablado con John y con Will. La antigua esclava estaba en su rincón favorito. en la cocina. Ese mismo día los acantilados se habían cobrado la vida de su esposa. Respiraba con dificultad. Ohenewaa abrió los ojos un poco más que de costumbre y enarcó sus cejas grises. Estaba tan mal que la familia empezó a pensar en los funerales. en compañía de Gibbs. —Jamás lo he creído. Millicent había ido a ocuparse de sus cosas con la señora Page. —Lo que necesitaría —dijo pensativamente Ohenewaa— es poder hablar con el médico que le puso los huesos en su sitio… ¿Es usted consciente de que los médicos la mandarían directamente a Bedlam si supieran que ha confiado la salud de su marido a una vieja esclava? —¡Me da lo mismo! —Aseguró amablemente Millicent— ¿Quiere contarme lo que ha visto hasta ahora? —Si. cuando Millicent se sentó a su lado. Eso confirmaría la opinión del primer médico. maldición!” —Con menos amabilidad pero el sentido fue el mismo. Las dos horas que Lyon había pasado en el jardín le habían sentado muy bien. —Y supongo que su respuesta fue: “¡Haga lo que quiera. En ese momento él estaba otra vez en la biblioteca. Traducción Rosanic. Dolores de todas clases. —A pesar de su horrible carácter. Mientras duraron las operaciones permaneció dos días inconsciente. mientras Ohenewaa veía a Lyon. El aire fresco había hecho que tuviera mejor aspecto y le había despertado el apetito. Nadie quería amputárselas. y ella estaba impaciente por saber como evolucionaba su estado. He estado hablando con los que estaban entonces a su servicio. según lo que había contado Gibbs. lo cual le evitó un montón de dolores. —Creo que lo que le pasa es lo que el viejo Dombey hubiera llamado “parálisis psíquica”. Al volver a la casa. pero Millicent se calló esperando a que la otra continuara.

Estuviera donde estuviera. En lugar de mejorar. Un mes después del accidente. y se volvió a fracturar el brazo derecho. También entendía mejor porque la condesa viuda le había suplicado que se casara con su hijo. su estado se agravó y los diferentes remedios que le prescribieron los médicos no arreglaron la situación. el conde era capaz de sentarse. Fue entonces cuando la condesa viuda se había encargado de las cosas a pesar de su mala salud y su avanzada edad. Siempre estaba drogado. pero no hay nada que indique que no pueda volver a mover sus extremidades. pensó Millicent. desde ahora él formaba parte de su vida. Millicent era capaz de comprender perfectamente que una situación así efectivamente podría haber acabado con su vida. acabará perdiendo el apetito. Millicent se acercó a la ventana para contemplar el lugar donde Lyon y ella habían pasado parte de la mañana. Se trata de un hombre cuyo espíritu no puede ser encadenado. corrección Cari 118 . —Desde luego le salvaron las piernas y los brazos. No le quitaron la escayola de ese brazo hasta pocos días antes de su boda con usted. pudo mover el brazo izquierdo. Teniendo en cuenta la gravedad de sus lesiones. fuera lo que fuera que estuviera haciendo. —¿Qué podemos hacer por él? —Su marido se niega a creerlo.Sus hermanos habían planeado su entierro en lugar de hacerle revivir. Nadie intentó despertar su cerebro. cuando le quitaron las escayolas. Ohenewaa no podía ocultar su desprecio. Y se morirá. —Eso parece. —Pero poco a poco volvieron las sensaciones y el movimiento. Después de llevar más de un mes viviendo con Lyon. Le había oído reír una vez y esa risa grave. Si se mata el espíritu de cualquier criatura. incluso la más noble. —¿Quiere decir que en los dos primeros meses hubo una mejoría y desde entonces nada? Se volvió hacia Ohenewaa. —No se hizo nada para ejercitar sus extremidades. Se limitaron a tenerle confinado en la cama o en el sillón. Al mes siguiente. Sin duda la irritación por estar enfermo y una severa melancolía le han impedido sanar. Si le ata usted las patas a un león y le mete en un agujero oscuro. morirá. Luego se volvió a caer. esta vez del sillón. se ha recuperado bastante rápidamente. ni para fortalecerlas. como prisionero. todavía resonaba en su mente como la más hermosa de las melodías. —A mi marido no le sobra paciencia precisamente. ¿Hay algún modo de estimular su cuerpo sin entorpecerle el cerebro? Traducción Rosanic. pero al mismo tiempo le privaron de la fuerza para vivir que necesitaba –concluyó la antigua esclava.

—¿Se refiere a que otra persona las ponga en movimiento por él? La negra se encogió de hombros. Millicent estaba asombrada. —Gibbs y mi esposa hablan muy bien de usted. Millicent confiaba por completo en él.—Ya le he administrado un ungüento que es excelente para las articulaciones. —¿Cree que puede llegar a curarse por completo? Ohenewaa asintió con la cabeza. se curaría más rápido. que era muy sincero hablando. —También haría falta hacer que moviera las articulaciones. Eso no era lo que se había esperado un mes antes. Pero están en barbecho y los edificios Traducción Rosanic. pero tenía un aspecto robusto y una mirada franca e inteligente. corrección Cari 119 . Jonah. Este último no estaba gordo. pero él se niega a creerlo. —¡El calmante del leopardo! Incluso el nombre le pega –bromeó Millicent—. La situación estaba cambiando muy rápidamente. Según Millicente. había sido muy rebelde cuando estuvo a las órdenes de Wentworth y lo había pagado muy caro. Pero para que vuelva a andar sería necesario que la vocecita que le dice que es imposible. Enviaré a alguien al pueblo. Sin embargo se las había arreglado para erigirse en jefe de los criados de Melbury Hall. Levantó la vista cuando llegaron Gibbs y Jonah. —Sé que nadie podría obligarle a hacerlo si a él no le apetece. Lyon se estiró de placer. pero Jonah todavía no manifestaba toda la seguridad que debía mostrar. milord —concluyó—. La evaluación que hizo de la situación fue precisa y muy meditada. También notó lo bien que se llevaban los dos hombres y se alegró por ello. —En las granjas del este hay terrenos que seguramente podrían resultar productivos. Jonah me ha dicho que a lo mejor los encontraba en la farmacia de Saint Albans. Tenía que ser difícil pasar de ser esclavo a tener autoridad. —Es usted la única persona capaz de conseguir que acepte lo que todavía ser niega a creer. El sol de media tarde entraba a raudales a través de las ventanas en el despacho. ¿Qué le parecería si uniéramos nuestras fuerzas para llevar esta propiedad? Los tres empezaron a hablar de las granjas. se callara. Pero si se le pudiera convencer. Lyon les animó a hablar abiertamente y el antiguo esclavo no tardó en dar sus opiniones sin dudar. Sería mejor haber usado lo que yo llamo “calmante del leopardo” pero no tengo todos los ingredientes que necesito. —¿A que se refiere? —Las pomadas solo calientan las articulaciones. El cuerpo de su esposo esta en vías de recuperación. Jonah —declaró—.

Al final se les ocurrió la idea de restaurar las granjas más alejadas y alquilarlas. lo cual. Durante hora y media discutieron las formas de mejorar el rendimiento de la propiedad. Cuando Lyon compró un cargo de oficial. Miró a Gibbs con aprobación. con su permiso. Fui muy feliz siéndole de utilidad. —Lo digo en serio. Conoces muy bien la casa y a sus habitantes. me parece una estupidez. milord. Gibbs se había enrolado también para ser su ordenanza. eso es todo. —Es cuestión de responsabilidad y de lealtad. hace más de diez años de eso —añadió—. Solo se utilizan para alimentar a las ovejas. avena y trigo. la finca de al lado. corrección Cari 120 .son una ruina. cuando había encontrado en Edimburgo a un Highlander algo borracho que se negaba a beber a la salud del rey. Has establecido una relación de confianza con Jonah y eso te va a ser de una enorme ayuda. ¿Quién hubiera creído que un tipo como tú llegaría a tener un trabajo así? El escocés le lanzó una mirada asesina pero no contestó. Gibbs! No tienes ni dos dedos de frente. Pero nunca tuve la oportunidad de devolverle lo que hizo por mí. cebada. —Además. —Me gustaría estar seguro. Millicent no te está pidiendo que le vendas tu alma al diablo. —Solo te ayudé a salir de un apuro. besugo de las Highlands. Hacía diez años que eran inseparables. al tiempo que ayudaban a los granjeros en los trabajos de restauración o a construir edificios anejos. El precio de la lana está cayendo. Un trabajo que harás perfectamente bien. —Estoy impresionado con tus evidentes dotes de administrador. El señor Wentworth daba mucha importancia a los caballos. Gibbs le seguía a todas partes. Lyon recordaba perfectamente la noche del cumpleaños del rey Jorge. La gente que estaba cerca se estaban preparando para tirarle desde lo alto de las murallas. Los hombres nacen para ser lo que son. Después de todos estos años no quiero que piense que he olvidado todo lo que le debo. cultivan centeno. de modo que hay demasiados prados por aquí. dime la verdad. En Solgrave. De modo que. Cuando Jonah se fue. Puede que su mujer debiera buscar a otro para el puesto. ¿No le parece que espera demasiado de mí? —¡Que estúpido eres. Gibbs había permanecido a su lado. Lyon estaba seguro de que haría un buen trabajo. Cuando el regimiento había sido enviado a la India. La verdad es que sabía lo que le pasaba a su ayuda de cámara. milord. siempre le estaré agradecido. aunque solo sea por eso. Siempre me ha tratado de igual a igual y. milord. Gibbs. ¿Tienes idea de la cantidad de veces que me has devuelto el favor desde entonces? —No. Traducción Rosanic. No vas a tener ningún problema. Había ejercido de testigo en sus duelos con algunos tipos… El escocés levantó la cabeza con el ceño fruncido. Te está ofreciendo un puesto importante en su casa.

corrección Cari 121 . si de verdad cree… —Creo que vas a tener que vértelas conmigo si no vas inmediatamente a decirle a mi mujer que aceptas el puesto que te ha ofrecido. Con la puerta de la habitación abierta y más de una docena de velas encendidas por todas partes. La larga conversación que había mantenido con Ohenewaa le había abierto los ojos sobre la precariedad de su situación. Su esposa y usted estarán orgullosos de mí. vas a ser condenadamente útil. Gibbs miró a su señor y luego a la puerta. Traducción Rosanic. —¡No vas a abandonarme. —Gracias. Millicent estaba haciendo un esfuerzo por suprimir cualquier aspecto de intimidad. ella cambió la venda de su marido. —¿No? —Se burló él— Estás mas nerviosa que una gata desde que me has dado las gracias por haber convencido a Gibbs de que se convierta en tu administrador. —Me sentaste en tus rodillas y… me besaste. El día que se había entrevistado con la condesa viuda. —Por todos los demonios. Cuando hubo terminado de masajear una pierna tenía el rostro en llamas y el sudor le perlaba las sienes. —Si está usted seguro.Lyon emitió un suspiro de exasperación. —¿Por qué no les pides a todos los criados que te sirvan de acompañantes? Ella le miró con sorpresa en los ojos. nada —murmuró ella empezando a masajear la otra pierna. —Y. Los lacayos le habían puesto a Lyon un camisón de manga larga y le habían dejado tumbado en la cama. —¿Y que hay de malo en eso? —¡Había por lo menos una docena de criados alrededor nuestro! —¿Y? Millicent se había sentido molesta. milord… —¡Fuera! Le vio girar el pomo de la puerta y luego echar una ojeada por encima del hombro. cabeza dura! Al contrario. había exigido el divorcio si el conde recuperaba la salud. Mientras John estaba todavía en el dormitorio. Y se estaba recuperando. incómoda y desconcertada y el hecho de que se hubiera prácticamente derretido entre sus brazos no ayudaba nada. milord. y más rápido de lo que nadie esperaba. luego despidió a los dos lacayos y terminó de ponerle la pomada en las extremidades. —No sé de qué estás hablando.

lleno de sorpresas y de promesas —terminó. estoy aquí. y te preparará otro ungüento para mañana. —Estaré aquí siempre que me necesites. Traducción Rosanic. —Perfecto. Suponiendo que lleguemos hasta allí. en mi cama. Entonces quédate aquí. —No me molesta —contestó ella aguantando su mirada burlona—. —Eso es lo que llevo meses haciendo. Quiero que estés a mi lado. Siendo soltera. agraciada con un físico del montón y con unos orígenes tan solo honorables. Le había dirigido una sonrisa al entrar en la sala de los criados por la noche. Cuando Lyon estuviera completamente recuperado la consideraría indigna de ser su esposa.No era tonta. —No estas obligada a hacer esto si te incomoda. Te necesito. Solo necesitaré que Will y John me ayuden todos los días para… —Será perder el tiempo. No tengo ningún control de mis malditas piernas. pues yo estoy completamente decidida a hacerte cambiar de opinión. El chico que envié a Saint Albans pudo encontrar las hierbas y el resto de las cosas que necesitaba Ohenewaa. pero mañana… Se interrumpió mientras le tapaba con la manta. —No sueñes demasiado pequeña. —Hoy no. Odiaba reconocerlo pero echaba de menos esas manos. También echaba de menos la sensación del vello de su torso contra sus pechos y la boca que mordisqueaba la de ella. Le ayudaría pero tenía que protegerse a sí misma y a su corazón. no había podido evitar el matrimonio con un plantador ansioso por escalar puestos en la escala social. milord. Violet no veía nada de malo en servirle la cena a Ned Cranch. Era evidente que había recuperado su buena educación y estaba contenta de cómo se comportaba con ella. —Bueno. —Mañana será otro día. Completamente seguro de que seguiré siendo un patético paralítico. sabía que nunca sería aceptada en la alta sociedad. Pienso en mañana sabiendo que todo seguirá igual. confinado en un sillón. —¿Cómo? ¿Siendo distante? ¿Huyendo? —No. corrección Cari 122 . o te llevaré al granero. Se había tocado el ala del sombrero y le había dado los buenos días. Debió emitir algún sonido porque Ned levantó los ojos hacia ella. Depositó ante él una jarra de cerveza y se sentó en el otro lado de la mesa con los ojos fijos en sus callosas manos. Él la sujetó por la muñeca. —No veo que… —La pasada noche dormí como hacía meses que no dormía.

—¿Quién se cree esa que es. Hace todo lo que ella dice. Contempló con admiración a la anciana que desaparecía elegantemente dentro de la cocina con Will pisándole los talones. —Aquí no entra ningún médico. —Las cosas que se cuentan de sus curaciones so impresionantes. Traducción Rosanic. Sin embargo no podía olvidar su brutalidad y que no había vacilado en echarla de su habitación en Saint Albans. Las mujeres que viven en Melbury Hall dicen que le enseñó más ella al médico que este a ella. Empujó el plato medio lleno. Eso debería darte una idea de lo importante que es. El conde solo toma las medicinas de Ohenewaa. incluida mi señora. ¡Eso es confianza! —¿Cómo? ¿Esa mujer es la que se encarga de la salud del conde? — preguntó Ned ofuscado. —Es una curandera de mucho talento. —¿Si? ¿Y que? —Para lady Aytoun tiene más valor que todos esos médicos que se ocuparon de Su Señoría después de su accidente. envenenan a sus amos. Era guapo. —Lady Aytoun la compro en una subasta. Es Ohenewaa y conoce muy bien las hierbas y las medicinas. Más que al doctor que viene de Londres. encantador y era su primer y único amante. —¿Qué sucedería si decidiera envenenarnos a todos con sus infusiones? —¡No digas eso! —Protestó Violet frunciendo el ceño— Todo el mundo confía en ella.Ella enrojeció y desvió la vista hacia la mesa. cuando los hechiceros no empujan a los esclavos a la rebelión. Efectivamente tenía el aspecto de una reina. Solo poseía los harapos que llevaba encima. Pero le costaba ser fría y reservada con él como hacía la señora Page con el señor Gibbs. La mayoría de los negros de aquí la conocen por… —¿Y a tu señora no le da miedo verla cerca de la comida? En las islas. Fue la esclava de un médico inglés durante cuarenta años antes de que lady Aytoun la trajera aquí. corrección Cari 123 . La señora ha puesto la vida de su marido en manos de la curandera. siguió la mirada de Ned y vio que Will le abría la puerta a Ohenewaa la cual llevaba una bandeja. —¿Y eso que significa? ¡Que es una bruja! —¡No! —replicó ella secamente—. Violet se inclinó hacia delante y bajó la voz. la reina de Saba? Sorprendida por su tono. Violet asintió vigorosamente. Él clavó el tenedor en un trozo de carne.

fascinada por un dios. Estaba tumbada boca abajo en el borde de la cama y se incorporó apoyándose en los codos. pero él había rodado sobre si mismo y el brazo izquierdo descansaba ahora encima de la espalda de ella. Su ancha frente denotaba inteligencia y su nariz era recta. Seguramente sería el hombre más guapo que hubiera visto en su vida. Como simple mortal que era. La seguridad de Millicent en si misma no había tardado en desaparecer. Se preguntó como sería sin la barba. aquellos cuya fortuna. demasiado inteligente. Era demasiado delgada. ni siquiera reparaban en ella. una educación perfecta y una familia honorable. Era demasiado insignificante. de ese modo no tendría que soportar la humillación de tener que presentarla como su esposa… Millicent conocía bien las costumbres de la sociedad a la que pertenecía Lyon. Volvió a apoyar la cabeza en la almohada pero no consiguió volver a dormirse. demasiado todo excepto excepcional. La respiración acompasada de su marido le indicó que seguía dormido. Y los que lo hacían eran unos patanes que pensaban que su principal atractivo era su dote. Había permanecido sentada junto a las solteronas durante cinco temporadas consecutivas. Los párpados. no eran suficientes. provistos de largas pestañas escondían unos ojos que variaban desde el azul más claro al más oscuro según el humor del que estuviera. Los hombres como Lyon Pennigton. se preguntó como podía ayudarle sin que él se diera cuenta. Luego. Millicent había aceptado dormir con él. éxito y clase. él consiguió volverse hacia la derecha. Era demasiado tranquila. se había acostado a propósito en el lado derecho de la cama para no correr el riesgo de que Lyon la rozara con el brazo bueno. Millicent debería haber salido corriendo. situaban muy por encima del resto de la gente. Lyon estaba durmiendo e intentaba darse la vuelta.Capitulo 18 El colchón se hundió un poco y Millicent se despertó sobresaltada. Antes de que su adormecido cerebro tuviera tiempo de dar con una solución. pero se había desilusionado rápidamente. Había salido al mercado del matrimonio a los dieciocho años. corrección Cari 124 . llena de esperanzas. después de todo era su esposa y además ¿Qué podía él hacerle si se deslizaba entre las sábanas cuando ya estaba dormido y ella permanecía a una distancia respetable? Al verle tan cerca de ella se percató de que se había equivocado. Años de vida cómoda. cuando alcanzó la avanzada edad Traducción Rosanic. Y hubiera hecho bien. Nunca había pasado una noche entera en la cama de ningún hombre y permaneció con los ojos abiertos contemplando a su marido a la luz del amanecer.

Estuvo a punto de detenerle cien veces y cien veces renunció a hacerlo. Él se estiró un poco. Rodó sobre si misma con cuidado para darle la espalda. su cadera y su vientre para acabar cerrándose sobre un pecho. ¿Se trataba de un sueño? Pronto se encontró tumbada de espaldas con su marido medio tumbado encima de ella. Una mujer fuerte e independiente. había sido sorprendentemente fuerte como para mantenerse a sí misma sin ayuda. Lanzó una ojeada por encima del hombro y vio que él seguía dormido. —Lyon —le llamó suavemente. Y fue exactamente lo que hizo. su tío tomó cartas en el asunto. Volvió la cabeza con el corazón en un puño y se encontró con su cara a pocos centímetros de la suya. se preguntó como iba a despertarle para decírselo. Supo entonces que no deseaba que se detuviera… —Lyon… Posó los labios sobre los de su marido. Y ese era el recuerdo que deseaba que permaneciera en la mente de lord Aytoun cuando sus caminos se separaran. Después del fallecimiento de Wentworth. No se resistió. Ohenewaa tenía razón. se dijo. Como se le había subido el camisón durante la noche. pudo sentir el calor de su muslo sobre los suyos. Él la obligó a volverse hacia él antes de que ella supiera lo que estaba sucediendo. pero su mano izquierda se deslizó por debajo del camisón de Millicent. Él no se despertó. El calor que sus caricias provocaban en todo su cuerpo la llenaba de placer y se acercó más mientras él acariciaba la sensible aureola. para luego subir. Millicent Traducción Rosanic. a lo largo de su pierna. para gran sorpresa de Millicent. Ya había dejado de apiadarse de si misma. se sorprendió a si misma arqueándose para acercarse más. La curación de Lyon solo dependía de él mismo. él la retuvo por la cintura y la atrajo contra su pecho. una de sus piernas se colocó encima de las de ella. La hubiera vendido al mismísimo diablo con tal de librarse de ella. con una lentitud enloquecedora. Lyon murmuró algo en sueños y. incapaz de decidir si deseaba que la acariciara o no. Él se sobresaltó y su muslo acarició el de Millicent.de veintitrés años. pero cuando iba a salir de la cama. Cerró los ojos para evitar que se le derramasen las lágrimas. ¡Había movido la pierna! Asombrada. Estaba murmurando palabras sin sentido y tenía el ceño fruncido. Le daría mucha vergüenza si Lyon se despertaba y la veía llorando. corrección Cari 125 . Tenía el corazón desbocado y una bola de fuego se había apoderado de su vientre. luego su mano descendió hasta su vientre para volver a subir al otro pecho. Ella tenía la garganta seca y su voz fue apenas audible cuando repitió su nombre.

estábamos… estábamos… Él vio que las lágrimas anegaban de nuevo sus ojos grises. Se le escapó un gemido cuando él encontró el punto más sensible. Pero eso había sido antes. No me has hecho daño. —Te moviste —dijo ella bajándose el camisón—. Te diste la vuelta mientras dormías.jadeaba y se estremecía de excitación. Se sorprendió al encontrar su propia mano entre los muslos de ella y se apartó rápidamente. Traducción Rosanic. volviendo a intentar moverse— Soy incapaz de mover esta jodida pierna. pero. asombrado. Él parecía a punto de despertar y suplicó con todas su fuerzas que no la rechazara cuando volviera a la realidad. Le entró una enorme frustración. incluso a la débil luz del amanecer. Se aferró a él mientras los espasmos de la pasión continuaban sacudiéndola. Ella movía la cabeza de un lado a otro sobre la almohada. ¡Era imposible! — ¿Cómo? Intentó moverse en vano. Su cuerpo… El cerebro de Lyon se despertó por completo. Era Millicent. —No te eches la culpa. Estaba en Baronsford. — ¡Dios Santo! —Masculló— Millicent… Yo no… Estaba… ¡Diablos! ¿Te he hecho daño? ¡Señor! Yo… Ella se limpió las lágrimas y le miró. corrección Cari 126 . No. jugueteó con sus labios con la punta de la lengua. Lyon vio que su pierna la mantenía prisionera. en el instante en que él la penetró con los dedos. Lyon se despertó del todo al oír el grito de una mujer. — ¿Cómo lo hice? —Estabas dormido. vio lágrimas asomando por las esquinas de sus ojos y caer por sus mejillas. y él se apoderó de su boca. Lo que estaba experimentando ahora era una anticipación y un deseo tal que tenía ganas de gritar. de que su rostro estaba a pocos centímetros del de Millicent. Luego la mano de Lyon bajó hasta el centro de su feminidad y ella miró fijamente al techo separando instintivamente las piernas y arqueándose hacia él. explotó con la violencia de un volcán en erupción. Ella le devolvió el beso. en Londres. Había estado soñando. Estaba tumbado de lado y apartó las sábanas con una mano. Le latía el corazón con una velocidad que hasta ese momento solo había asociado con el miedo o el dolor. Se dio cuenta. Ella tenía los párpados cerrados pero. Le besó. Su cuerpo estaba todavía dolorosamente excitado. Simplemente lo hiciste. Él emitió una especie de gruñido y ella empezó a temblar cuando él le apretó un pezón endurecido por el deseo. Una mujer había acudido a su cama. — ¡Es imposible! —Insistió con cabezonería. Él la acarició con renovado vigor.

—Cálmate —dijo ella. Había llorado y había una sombra de tristeza en sus ojos. Ohenewaa dijo que esto sucedería. Lyon ya no estaba pensando en sí mismo si no que se esforzaba por ver. Traducción Rosanic. segundos después. liberándose por fin y ayudándole a rodar sobre la espalda—. — ¿Quieres beber algo? ¿Un vaso de agua? —No —contestó él. — ¿Que quieres? — ¿Qué es lo que acaba de suceder? —Te diste la vuelta mientras dormías. Que un día simplemente te moverías. — ¡Millicent. El pelo de Millicent caía como una cascada de rizos alrededor de su rostro y él se preguntó porque nunca le había dicho que le gustaba verla así y lo hermosa que era. Parecía evidente que la había tocado sin su consentimiento. —Fui… Me comporté… groseramente contigo ¿verdad? Ella volvió a sacudir la cabeza con fuerza pero no levantó la vista del suelo y Lyon se maldijo a si mismo. moviste la pierna. había sido incapaz de volver a hacerlo. — ¿Dónde vas? —A mi habitación —contestó ella dirigiéndose hacia la puerta. corrección Cari 127 . —No —replicó pacientemente Millicent. el rostro de Millicent. incapaz de hablar. a la débil luz. —Te suplico que me perdones. —Si. Siempre le había sucedido sin previo aviso y. —Fue una casualidad. Dale tiempo. — ¿Por qué? —Ya es casi de día. Te prometo que no volverá a pasar. No mencionó las otras ocasiones en las que inconscientemente había movido la mano o un pie. — ¡No! —Rugió Lyon. — ¿Qué más? Dímelo. espera! —la llamó él con tono enfadado. aunque supiera que nadie había podido colocarle en esa postura. ¿Qué te he hecho? Ella sacudió la cabeza. Estás recuperando las fuerzas pero hay que dar tiempo al tiempo. Ella retrocedió un paso. reprochándose el haber sido tan audaz con ella y sin tan siquiera haberse despertado. Tu cuerpo se está curando. Es un enorme avance. —Duerme bien. — ¿Tienes suficiente calor? —preguntó. Ella se levantó. tapándole con las sábanas—. lo que sea que haya hecho.

Estaba recuperando las fuerzas. ¡Él se había disculpado! Wentworth la había pegado. Sus extremidades empezaban a funcionar. Incluso dormido le había enseñado a Millicent un paraíso de estrellas cuya existencia ni siquiera había sospechado. Un mozo. Se sintió aliviada al ver el pasillo desierto. No tenía derecho a estar triste solo porque él la hubiera llevado a las cimas del éxtasis. Decía que era su deber de marido “educarla”. hablaba con el cochero. — ¿Cuáles? —Abandona la casa al amanecer y pasea por el parque. Pero la he estado observando — continuó Ned Cranch bajando la voz— y no hay nadie que la vigile. maltratado física y psíquicamente durante los cinco años que había durado su matrimonio. no me arrepiento. Enterró la cara en la almohada. La tristeza le congeló el corazón y las lágrimas se hicieron más copiosas. debería estarle agradecida porque le había demostrado que existía otra cosa aparte del dolor y la humillación en las relaciones entre un hombre y una mujer. —Como le decía. Entonces Millicent tendría que continuar viviendo sin él. había estado a punto de matarla a ella también. había matado al hijo que esperaba. Por el contrario. cada vez confía más en la negra. Se arrepentía de haberla tocado sin su permiso. en dirección a Solgrave. corrección Cari 128 . La había aplastado como si fuera una brizna de paja en el granero. vuelve a dormirte —murmuró ella antes de salir de la habitación.—No ha pasado nada. recogiendo cosas que mete en un enorme mantel que lleva atado Traducción Rosanic. ¿Quién era ella para desearle tanto? En una esquina de una calleja de Saint Albans estaba detenido un carruaje. se había disculpado por haber devuelto a ese mismo cuerpo a la vida. Esa idea la aterrorizaba. Luego ya no tuvo ningún motivo para poner freno a sus emociones. —Las alabanzas del señor Platt me convencieron de venir a conocerle en persona —estaba diciendo Jasper Hyde analizando la expresión adusta del albañil—. Las cortinas echadas preservaban la identidad de los dos hombres que charlaban en el interior del vehículo. Lyon por su parte. pero consiguió contener las lágrimas hasta que estuvo en la seguridad de su dormitorio. Además tiene sus costumbres. con el gorro calado hasta los ojos. Por favor. Algún día simplemente se iría. Y. Dudo que acceda a separarse de ella a ningún precio. Le había hecho daño. señor Hyde. ahora que me lo ha contado todo en cuanto a la esclava y la influencia que ejerce sobre lady Aytoun. Y también Lyon Pennington era su marido.

De momento limítese a vigilarla. puedo secuestrarla en el bosque uno de estos días. El dolor iba en aumento y Hyde se masajeó el pecho. —Perfecto. Solo tiene que decir una palabra. Pero mientras tanto tengo otros planes que es posible que arreglen el problema de una vez por todas. No quería que nadie le viera retorcerse de dolor. Tuvo dificultades para levantar el brazo y lanzarle a Ned una bolsa repleta de monedas. De hecho —continuó Ned bajando todavía más la voz— podría cortarle la garganta con la misma facilidad y dejar que creyeran que fue atacada por un gitano o un malhechor. de lo contrario hubiera vuelto a llamar a Ned Cranch para pedirle que le cortara la garganta a la hechicera. —No lo olvidaré. señor Cranch. señor. —Gracias señor. —Si lo desea. Ni que nadie supiera hasta que punto tenía poder sobre él Ohenewaa. Suponiendo que eso pudiera hacer que acabara la maldición de esa diabólica mujer. Ya no podía hablar y no le quedaban fuerzas. el dolor le desgarraba el pecho provocando una quemadura parecida a la que soportaban los esclavos cuando se les marcaba con hierros al rojo vivo. Casi no podía respirar. Hyde notaba que los primeros dolores se insinuaban ya a la altura de las costillas. señor Hyde. — ¿La próxima vez vendrá usted o enviará al señor Platt? —Ya se lo haré saber. Regresa a Melbury Hall cuando todo está preparado para llevarle el desayuno al conde.al cuello. —Pero es una buena idea —continuó—. Ned descendió del carruaje. Traducción Rosanic. Hyde hizo un gesto en dirección a la portezuela para indicar que la entrevista había terminado. pero intentó ignorarlos. corrección Cari 129 . Apenas había salido cuando Hyde se arrancó la corbata y el falso cuello.

—A lo mejor le lleva toda la mañana porque quiere que sea un éxito. O bien estaba demasiado cansada o tenía que escribir alguna carta. o cuando se ocupaba de vigilar que le administraran las infusiones de Ohenewaa. Gibbs se sentó delante del escritorio. milord.Capitulo 19 —Eres como la mala hierba Gibbs —se quejaba Lyon cuando el nuevo administrador entró en la biblioteca. Las cosas no podían continuar así. desde sus discusiones hasta los besos que le hacían arder. Los papeles que había encima del escritorio se movieron. dormido. —Intento liberar a lady Aytoun de algunas de sus tareas —Se defendió. la había tocado. Y lo que era todavía peor. A excepción de unos breves instantes. — ¿Dónde está ahora? —preguntó Lyon. era prácticamente invisible. milord. no deja de alabarte. a la hora de la cena. Cualquier excusa era buena para no quedarse durante demasiado tiempo con él. Millicent no se ha quejado de ti! —No me extraña. milord. Estaba completamente seguro de que eso es lo que tenía la culpa. — ¿Es que no te has dado cuenta de que si aceptabas el puesto de administrador era para que ella tuviera más tiempo libre? ¡Y en lugar de eso le das más trabajo! —No es de las que se toman a la ligera lo que creen que es su obligación. — ¿Va a tardar mucho? —No… Gibbs lo pensó mejor. corrección Cari 130 . —Gracias. — ¡Maldición Gibbs. —Está preparando el menú para la comida de mañana con el reverendo Trimble y su esposa. Nunca escatima los elogios. sacó pluma y papel y se preparó para escribir al dictado las cartas de Lyon. Hacía tres días que Millicent no paraba quieta. —Por el contrario. Pero el problema no se iba a resolver permaneciendo separado de ella. —Ella es así. señor. impaciente. — ¿Un vicario rural y su mujer son tan condenadamente importantes? Traducción Rosanic. ya no dormía con él. Gibbs parecía abatido. la echaba de menos en todo. Innumerables veces se había maldecido a si mismo pensando en la noche en la que.

milord. —Y supongo que no tienes ni idea de donde irá la señora cuando termine de hablar con la cocinera. Los lacayos depositaron cuidadosamente a su señor en el umbral de la entrada de la sala de los criados. Lyon emitió una seca carcajada. a Knebworth? —Por lo que yo sé empezaron a tomar las lecciones aquí en los tiempos de ese cretino de Wentworth. — ¿Y porque no van a la escuela del pueblo. Lyon hizo una mueca al ver la expresión de asombro de Gibbs. La mayoría de los jóvenes van al pueblo. la señora Trimble es coja y apenas sale de su casa. Va a hacer un gran esfuerzo para tener el placer de conocerle. Son principalmente los hijos de los granjeros pero algunos viven en Melbury Hall. que viene aquí los jueves por la tarde. Tanto blancos como negros y corretean por todos lados. Millicent estaba inclinada sobre el hombro de una alumna cuando oyó que crujían los bancos y algunos murmullos de asombro.—Milord. — ¿Aquí hay niños? —Se extrañó Lyon.. Nadie se movió y los dos lacayos del conde mantuvieron la cabeza gacha. Lady Aytoun insistió en que se les siguiera enseñando a leer. corrección Cari 131 . Si esperas un minuto terminaré y… Traducción Rosanic. pero les gusta estar aquí este día en que todos se reúnen en Melbury Hall. —Si. —dijo pasmada. Algunos de los alumnos han superado con mucho la edad de ir a la escuela y es la primera vez que tienen la oportunidad de aprender. —Si. a escribir y aritmética.. Rodeó la mesa para acercarse a él. Por si quiere saberlo —añadió rápidamente— también va a ocuparse de los más pequeños el viernes por la mañana. Sentaos y continuad con lo que estabais haciendo. —Cuando hayamos terminado con el correo. El reverendo y un escocés llamado Cunningham eran quienes las impartían. Quiero hacerle compañía durante su trabajo diario. está enfermo. —Podrías haber enviado a alguien a buscarme. milord. —Acompáñame. El maestro de la escuela. — ¿Qué está haciendo aquí. milord? —preguntó Millicent. —He venido a verte. Lady Aytoun va a ocuparse de dar la clase a los niños de Melbury Hall y a algunos de los adultos. quiero que lo dispongas todo para que me lleven a donde está mi mujer. Cuando levantó la mirada comprobó que todo el mundo se había levantado con los ojos vueltos hacia la puerta. —Milord. —No os preocupéis por mí —les dijo él a los criados—.

—Todo irá bien —le tranquilizó. y sin pararse a considerarla dijo: —Lord Aytoun ¿querría ser el compañero de Moisés? Se hizo un silencio total en la estancia. —Estaría encantado. Era evidente que estaba lleno de temor y no tenía compañero. A un gesto de ella todos se sentaron. Algunos mascullaron que la lección de escritura ya había terminado y que le tocaba el turno a la lectura. corrección Cari 132 . —Me dijeron que tu perro estaba herido. —Como quieras. No podía encontrar ninguna razón válida para negarse. Prometo no molestar. Lyon miró primero a Moisés y luego a su esposa. Echo de menos tu compañía. Traducción Rosanic. —Mejor. Apenas se hubo instalado cuando Lyon se dirigió al antiguo esclavo. milord. Moisés miraba fijamente las piernas de su señor. Ella sintió como desaparecía el nudo que se le había formado en la garganta. Millicent les entregó una Biblia para cada dos personas y les pidió que leyeran tres líneas cada uno en voz alta. A mi tampoco me las cortaron. — ¿Le cortaron la pata? —No. —Antes de que empecemos a leer —declaró Lyon— me gustaría que me contaras de que va esto. Si la maestra no tiene inconveniente… —Ninguno. pero comprendo que debes asumir tus responsabilidades. De modo que continúa. milord —respondió ella con una sonrisa mientras Moisés se sentaba por fin. — ¿Por donde íbamos? —pregunto a toda la clase. Lyon no iba a dejar nunca de sorprenderla. milord. ¿Cómo se encuentra? —Mejor. excepto Moisés que no apartaba los ojos de Lyon. la misma Millicent estaba sorprendida por su audacia. Moisés seguía de pie. Millicent se quedó boquiabierta durante un segundo. Él les dio una breve orden a los lacayos y Millicent se apresuró a hacerle un sitio al lado de Moisés. me limitaré a quedarme aquí. La idea se le ocurrió de repente. Casi podía notar el gusto salado de las lágrimas en su boca. El hombre estaba tan aturdido como ella. Intentó recobrar la compostura volviéndose hacia los alumnos.— ¡No! Prefiero ver como les enseñas.

—Dile que es urgente. Asumo toda las consecuencias… ¡Espera! Sean cuales sean las órdenes. También era la primera vez en muchos meses que se sentía casi normal. arréglatelas para que nadie se mueva. milord? Las cortinas estaban echadas y habían apagado todas las velas excepto la de la mesilla de noche. ¡Maldición. Lyon se desplazó hasta el borde de la cama. Que me has vuelto a meter en la cama. No había tenido tiempo de lamentar lo que había perdido. Si… —Haz lo que te he dicho. milord? Caer sobre ese brazo… — ¡Fuera. John estaba apunto de retirarse también y ya nadie le molestaría hasta el día siguiente. de recrearse en su precaria salud. —Podría pedirle a Gibbs que se encargue de hacerlo. Quería que ella estuviera a su alcance cuando llegara a ver que le había pasado. Traducción Rosanic. corrección Cari 133 . ya que solo había deseado tocarla. Que… que me he caído. preocupándose por el bienestar de todos. pedazo de tonto! Cuando el lacayo se hubo ido. Lyon estaba en camisón. Subió la almohada. — ¿Y si le digo que se ha cortado usted la mano o que se ha quemado como la otra vez. milord. — ¡Espera! El otro se dio la vuelta. Ohenewaa había acudido en su acostumbrada visita vespertina y luego se había ido. milord.Capitulo 20 — ¿Necesita usted alguna otra cosa. — ¿Milord? —Ve a buscarla y dile que necesito verla. pero que me duele mucho. No recordaba haber deseado nunca nada con tanta intensidad como ver a Millicent en ese preciso momento. Y deja de preocuparte. indeciso. Encima del brazo malo. John se dirigió rápidamente hacia la puerta. maldición! — ¿Dónde está lady Aytoun? —gruñó. Los habitantes de la casa formaban una verdadera familia y ella era como la reina. Era evidente que John dudaba si proferir tal mentira. Había pasado un día estupendo estando cerca de ella. llamar a un médico o cualquier otra cosa. Seguro que está durmiendo. hacía meses que no se había encontrado tan bien. El lacayo se rascó la cabeza. —Ve a buscarla. —Lo ignoro. Y eso es lo que pensaba hacer inmediatamente aunque para eso tuviera que tenderle una trampa.

Oyó su voz llena de angustia acercándose por el pasillo y se apresuró a esconder el brazo derecho bajo las sábanas. La puerta se abrió de golpe y ella se precipitó a la cabecera de la cama con el pelo suelto. — ¡Enciende las velas! —Le ordenó a John que se había detenido en el umbral de la puerta— Dile a Ohenewaa que venga de inmediato y envía a Gibbs a buscar a un médico a Saint Albans. Se inclinó sobre Lyon y levantó la sábana con precaución. — ¿Te duele mucho? Él la agarró por la cintura con el brazo sano para atraerla hacia sí. —Puedes irte, John. Dile a todo el mundo que no necesito nada. El lacayo obedeció en seguida. — ¿Cómo puedes decir eso cuando es posible que te hayas roto algo? Sin esperar respuesta le levantó la manga para examinarle el brazo. — ¿Dónde te duele? —En ningún sitio —confesó él contemplándola. Ella se había puesto apresuradamente una bata por encima del camisón sin perder el tiempo en anudarse el cinturón. Lyon le acarició la espalda. —No veo nada —dijo ella volviéndose hacia la puerta—. ¿Dónde se ha metido Ohenewaa? —No va a venir. — ¿Qué quieres decir? Intentó liberarse pero Lyon la tenía firmemente sujeta. —Le ordené a John que no la llamara, ni a ella ni a nadie más. Ella recordó lo que acababa de decirle al lacayo y volvió a prestarle atención. Sus enormes ojos grises parecían casi plateados, sus labios llenos eran tentadores, y él se moría de ganas de probarlos. — ¿Por qué? —preguntó ella con voz débil. —Porque lo único que me duele en este momento solo tú puedes remediarlo. — ¿Te has caído? —No. Ella posó las manos sobre la almohada y le miró a los ojos. —Me has tendido una trampa. —Me confieso culpable. Tenía ganas de ver a mi esposa. —Hemos estado juntos todo el día. —Te necesitaba —dijo él suavemente. —Si hubieras enviado a alguien a buscarme hubiera venido. —Estoy seguro de ello, pero mañana y con treinta y seis personas a nuestro alrededor. —Treinta y seis no, solo una. —Esa es una de más —replicó él acariciándole el pelo—. Debo decirte que no me gusta que estés lejos de mi cama. — ¿De verdad?
Traducción Rosanic, corrección Cari 134

Le temblaba la voz y no era capaz de apartar los ojos de la boca de Lyon. —Te echaba de menos —susurró él cuando ella se movió un poco rozándole con sus senos—. Te necesito, necesito tu risa y esto… La atrajo hacia él hasta que sus respiraciones se confundieron. — ¿Esto? —Esto. Ella cerró los ojos y él jugueteó con su boca, siguiendo el contorno de sus labios. —También echo de menos otras cosas cuando no estás cerca de mí. — ¿Cuáles? Los corazones de ambos latían rápidamente, al unísono. —Tu cuerpo encantador. Ella estaba perdiendo terreno y no tardó en encontrarse tumbada a su lado. Entonces él aprovechó para profundizar el beso imitando los movimientos del amor que quería hacerle. La deseaba con locura, quería hacerla suya. Millicent le cogió el rostro entre las manos con un pequeño gemido y le devolvió el beso con la misma pasión. Lyon se fue volviendo cada vez más exigente; le acarició los senos y ella notó como se hinchaban bajo la tela del camisón. Él gruñó, frustrado. —Hazme el amor, Millicent —gimió. Ella le miró a los ojos. —Yo… yo no… —Te diré lo que tienes que hacer. Ayúdame —susurró sin dejar de acariciarla—. La otra noche empecé pero no terminé. Espero no haberte hecho daño. Si ambos estamos despiertos, seguro que todo irá mejor. Ella se incorporó un poco. — ¡Espera! —dijo él amargamente—. De acuerdo, como quieras. Estoy seguro de que cuando te casaste conmigo no pensabas en esto. ¿Qué mujer desearía tener un marido paralítico, que apenas es un hombre? Un hombre incapaz de hacerle el amor. No… no tengo derecho a imponerte un cuerpo mutilado que no puede adorarte como te mereces. Solo te suplico que te quedes. Me contentaré con eso. Y no exigiré nada de… —Me encantan tus exigencias. Le obligó a tumbarse sobre la almohada y le besó, súbitamente enardecida. — ¿Qué tengo que hacer? —preguntó en un murmullo. La inocente pregunta le llegó al corazón. —Quítate la bata y el camisón. Millicent se puso de rodillas y obedeció temblando. Él contuvo la respiración cuando ella se soltó los botones delanteros del camisón. —Estoy muy asustada… —Yo también —aseguró él muy suavemente. Le deslizó la tela por los hombros y ella no protestó.
Traducción Rosanic, corrección Cari 135

¡Era perfecta! Admiró su piel bajo la dorada luz y los redondos senos cuyos rígidos pezones acarició. —Eres un verdadero tesoro. Un exquisito y magnífico tesoro. Quiero sentirte contra mí. — ¿Qué tengo que hacer ahora? —Quítame el camisón —contestó él sentándose, con la voz ronca de deseo. Ella le levantó el camisón por la espalda sin atreverse a ir más lejos. Él le acarició el muslo y deslizó la mano entre sus piernas, pero ella las cerró de inmediato, tensa. —No tengas miedo —murmuró él incorporándose lo suficiente para tomar un pezón en la boca. Ella gimió mientras el jugueteaba con el vello que había entre sus muslos. —Entrégate a mi, Millicent. Ella por fin se relajó con un suspiro, y él penetró en su intimidad. No tardó en sentir como se estremecía con sus caricias y siguió y siguió hasta que ella gritó su nombre con un sollozo de placer. Se derrumbó sobre él, tapándole la cara con el pelo y aprisionando su mano. Cuando los espasmo remitieron, Lyon sonrió. Nunca había disfrutado más proporcionándole placer a una mujer. Desde luego, siempre había pensado en sus compañeras de cama, pero nunca hasta ese punto. Era una experiencia completamente nueva y enriquecedora. Mientras esa idea le cruzaba por la cabeza, ella movió una rodilla y él se colocó debajo de su cuerpo. —Tómame en tu interior. La mano de Millicent se desplazó lentamente entre sus cuerpos y, cuando ella cogió su virilidad, él cerró los ojos emitiendo un gemido. Le guió hasta su interior. —Ahora Millicent. Sus miradas se unieron al mismo tiempo que sus cuerpos. Lyon no se atrevía a moverse por temor a perder el control. Creyó que nunca volvería a experimentar esas sensaciones. El placer del sexo de ella aprisionando el suyo era increíble. Había vuelto a la vida y había sido gracias a Millicent. —Eres tan hermosa… Ella le contestó con una solitaria lágrima que rodó por su mejilla cayendo en la boca de él. La degustó y luego la besó, dominado por la pasión. Enterró los dedos entre sus cabellos. Cuando levantó el torso, él estuvo a punto de gritar de frustración. Ya estaba asqueada por su incapacidad para hacerle el amor, pensó. Sin embargo, en su rostro solo podía ver sorpresa y pasión. La oleada de ternura que le invadió estuvo a punto de ahogarle. Tumbado bajo su
Traducción Rosanic, corrección Cari 136

cuerpo, la vio tomar su rostro entre las manos para besarle los ojos, los labios y la barba. Luego empezó a moverse, tímidamente al principio. La mano de Lyon se crispó sobre sus caderas para animarla. Estaba claro que no era una experta en el amor. Simplemente, seguía su instinto y el ritmo que le imponía su propio cuerpo. Sus bocas volvieron a unirse y Lyon la dejó llevar la batuta. La presión se acentuaba cada vez más, la sangre resonaba en sus oídos; pero no quería abandonarse al orgasmo. No obtendría un verdadero placer si ella no lo obtenía también. Millicent aceleró el ritmo, sus mejillas enrojecieron… —Lyon —susurró contra sus labios—. Nunca… nunca he sentido… algo así. Él deslizó la mano entre ellos y, en cuanto la tocó, ella se estremeció con un grito. También Lyon había alcanzado el punto de no retorno y explotó violentamente en medio de una lluvia de fuegos artificiales. Los sonidos que salían del dormitorio eran muy explícitos: gemido de mujer y gruñidos de hombre. Violet se apoyó en la pared con la mano temblorosa y se acercó de puntillas a la puerta cerrada. Ya no sentía ni las manos ni los pies, ni el peso de la cesta que llevaba desde que había salido de Melbury Hall. Con total desprecio por sus principios y lo que le decía la voz de la razón, había ido hasta allí. Y ahora estaba asqueada delante de la puerta. Rogó que Ned hubiera salido y que fuera otro el que estuviera usando la habitación. Al no verle en la cena de los criados se había dicho que él se alegraría de que le llevara la cena a la posada. Pero ahora deseaba que no estuviera allí. Los sonidos subieron de volumen y la cadencia aumentó. — ¡Neddy! —Gritó una voz de mujer— ¡Oh Dios, Neddy! Violet tuvo un desvanecimiento y el contenido de la cesta se desparramó en el suelo a sus pies. Luego la sangre empezó a circular nuevamente por sus venas y llamó con fuerza a la puerta. Oyó un juramento ahogado y, un segundo después, Ned llenaba el umbral de la puerta con su elevada estatura. — ¡Joder! ¿Qué quieres? Tenía el torso desnudo y el pantalón abierto sobre sus caderas no ocultaba demasiado. Estaba loco de cólera, pero a ella le dio igual. —Te he traído la cena. Él bajó la mirada y le dio una patada a la cesta que estaba en el suelo. —Ya he cenado. ¡Lárgate! — ¿Quién está en tu habitación? — ¿A ti que te importa?
Traducción Rosanic, corrección Cari 137

medio atontada. pedazo de zorra! ¡Puta! Ned la sujetó por el hombro. incluso hasta Saint Albans porque quisiste. era en lo único que pensaba. con los ojos ardiendo a causa de las lágrimas. ahogándose con las lágrimas— ¿Cómo te atreves? Él la dominaba con toda su estatura. Ned la dejó entrar. solo tienes que esperar a que te toque el turno! Ella se levantó para hacerle frente. Se limpió el labio ensangrentado con el dorso de la mano. dejó caer de nuevo el brazo. — ¡Te lo merecías. El puñal de los celos la golpeó con la fuerza de un látigo. estaba desparramada por el suelo. —Cambiarás de idea cuando lady Aytoun se entere de que me has seducido y me has golpeado. Solo eres un perro vicioso y como tal serás tratado. Me seguiste por todas partes. — ¿Pero quien te crees que eres? Ella no vio venir el golpe y se encontró de repente pegada a la pared. Y ahora te comportas como una perra en celo porque ves que estoy con otra. Una mujer del pueblo. Hacía semanas que soñaba con que él le pidiera que se casaran. Pero con una expresión de maldad. También le diré que me violaste y te pondrá de patitas en la puerta. al igual que la camisa y las botas de Ned. Le cedieron las rodillas y se desplomó tapándose la boca con la mano. la miraba con asombro. golfa! ¿Con que derecho vienes aquí a montarme una escena? —Con el que me da ser tu amante. El derecho que tiene una mujer a la que tú deshonraste y desfloraste mintiendo. Me hiciste creer que tus intenciones eran honestas… — ¿Desflorado? ¿Intenciones honestas? —Se burló él— ¿Es eso lo que has aprendido en los libros? Son palabras muy importantes para que las use alguien como tú. ¡Muy bien. Traducción Rosanic. —Yo era virgen y tú me poseíste. Violet no podía apartar de su mente la imagen de ella y Ned haciendo el amor en esa misma cama. Con una maliciosa sonrisa. Su ropa. — ¡Sal de aquí! —gritó pasando por delante de Ned y yendo a sacudir a la joven que estaba hecha una bola bajo las mantas— ¡Fuera.— ¿Quién está ahí? —insistió ella empujando la puerta con todas sus fuerzas. No volverás a encontrar trabajo en los alrededores… Ned levantó el puño y ella se protegió el rostro. Te abriste de piernas de buena gana y deseabas hacerlo desde la primera vez que me viste. tapada con la sábana. —Me… me has pegado —balbuceó con incredulidad. corrección Cari 138 . No podrás volver al pueblo.

Ella se echó a reír. — ¿Cortejarte yo? —Se carcajeó él empujándola con violencia hacia la puerta— Este es todo el cortejo que obtendrás de mi a partir de hoy. no tenía ningún deseo de moverse. aunque todavía estuvieran unidos. —No te estoy exigiendo nada. —He podido comprobar hasta que punto —bromeó. —Al final no te he quitado esto —observó señalando su camisón. Ella ni siquiera soportaba pensar en ello. Continuó vociferando pero Violet ya no le escuchaba. —Esos años han dejado de existir para mí. —Estaba pensando que nada. corrección Cari 139 . Sal de aquí porque tengo a una muchacha que me está esperando y ella si que sabe lo que es un hombre. Nunca en mi vida… — ¿Me hablarás algún día de tu vida? —la interrumpió él. —Lo sé. —Soy demasiado puritano. Lyon le estaba acariciando la espalda cuando ella notó que le retumbaba el pecho con la risa. incluida tu maravillosa lady Aytoun van a prestar oídos sin preguntarte que viniste a hacer esta noche a mi casa? ¿Por qué te acostaste con un hombre casado? Yo no te he obligado a venir. Se sentía feliz y. Te advierto que no cuentes nada de esto en Melbury o te arrepentirás.— ¿Y crees que toda esa gente. Traducción Rosanic. Es imposible que me cortejaras estando casado. La empujó con tanta fuerza que la mandó al suelo del pasillo. Millicent estaba degustando el sabor salado del cuello de Lyon. —Estás mintiendo —murmuró—. Has venido tu solita como la puta que eres. Millicent. pedazo de estúpida. —Entiendo lo que quieres decir. — ¡Y no vuelvas nunca más o conseguirás algo más que un labio partido! Le cerró la puerta en las narices. ha sido ni siquiera parecido a lo que acabamos de experimentar. Levantó la cabeza. — ¿Qué pasa? Los ojos azules de él desbordaban ternura. Le apoyó la mano en el pecho. permitiendo que sus dedos recorrieran el borde del camisón que seguía enroscado a la altura de sus caderas. Ahora ya puedes quitármelo. Se había quedado en lo de “hombre casado”. A Millicent esas palabras le supieron a gloria. acurrucada contra él. en toda mi vida. Ahogó un sollozo. Intentó apartarse pero Lyon la retuvo por la cintura. Ha sido como si fuera la primera vez. Solo quiero conocer mejor a mi esposa. —Pero tengo calor.

Antes de que pudiera hacer lo mismo con el izquierdo. el doctor Parker. sin embargo impidió que la mano de Lyon fuera más lejos. No podemos permitir que Su Señoría sea victima de personas sin escrúpulos. —Pero no del todo. —Primero tengo que terminar de desnudarte. Y ahora. Capitulo 21 —Está usted haciendo acusaciones muy graves —le dijo secamente la condesa viuda al médico. milady. — ¿Cuándo fue la última vez que habló usted con el doctor Parker? — preguntó ella. este se apartó por si mismo. la cual abandonó rápidamente la estancia. y he decidido que debía decírselo por el bien de lord Aytoun. — ¿De verdad? El contacto del sexo de él entre sus piernas la hacía arder. se tumbó encima de él y le levantó un hombro y luego el otro para que el camisón se deslizara sobre su torso. —No son acusaciones. — ¿Por qué? —Hace un mes en lo único que pensaba era en acabar con mi vida. —Después —gruñó él apartándole la mano para poder acariciarla como quería. —Ya casi lo eh conseguido. Le deshizo los lazos del cuello y levantó la tela tanto como pudo. He pensado mucho en la seriedad del problema y también en la fuente.— ¿Es un reto? —Te he visto las intenciones —la provocó él. Le estaba acariciando los pechos y la curva del vientre. —De acuerdo. —Eres milagrosa. — ¿Sin escrúpulos? El doctor Tate le hizo una seña a su ayudante para que se fuera junto con su maletín y la viuda aprovechó para murmurar unas palabras al oído de una de sus doncellas. corrección Cari 140 . aquí estoy intentando decidir cual sería la mejor manera para convencerte de que volviéramos a hacer el amor. tan solo una información que ha llegado a mis oídos. Fingiendo enfado se puso a horcajadas sobre él y liberó su brazo derecho. Traducción Rosanic. y he creído que tenía la obligación de contárselo. Ella sintió que renacía su deseo.

El médico se volvió hacia Maitland buscando su apoyo. — ¿Podría usted resumir en pocas palabras lo que me acaba de decir a mí. corrección Cari 141 .—Hace dos días. —Estaba muy preocupado. milady. —Piense en la gravedad del asunto. supongo —respondió el médico secándose las manos en los pantalones—. ese tipo de cosas llevan su tiempo. ¿Es así? Traducción Rosanic. señor. milady. Se sospecha que asesinó al médico al que sirvió durante años. A su edad. —Milady. teme que de un momento a otro vaya usted a recibir una triste noticia. Llamaron a la puerta y entró sir Richard. estoy seguro de que sir Richard se lo podrá confirmar. —Perdón. Para ser completamente honesto. — ¿Y que fue exactamente lo que le dijo sobre el estado de salud de mi hijo? El médico enderezó los hombros. ¿Qué mas da que sea acusada oficialmente o no? —La diferencia son las acusaciones falsas —contestó tranquilamente el abogado—. y en su condición de esclava. Beatriz le pidió a un criado que le colocara bien los cojines y luego volvió a dirigir la atención al médico. — ¿Quién lo sospecha? —La familia de ese hombre. si hicieran una investigación… —Que no es el caso —cortó lady Aytoun. —Aunque lo hicieran. Lo que en principio se consideró como una muerte natural pudo ser debida al veneno. Las palabras “poción diabólica” implican que está usted añadiendo brujería al delito de asesinato. milady… Me llegaron alarmantes noticias sobre ella. —La información se refiere a una esclava que vive en la misma casa que lord Aytoun… —Su información es falsa —le cortó la anciana—. —En resumen. señor. Si el doctor Dombey murió por culpa de las diabólicas pociones que le administró esa esclava. no tiene ni idea. La mujer a la que se refiere ya no es una esclava si no una persona libre. para que lo sepa sir Richard? Tate se inclinó con rigidez. Incluso los detectives de Bow Street. cree que la vida de lord Aytoun corre un grave peligro. — ¿Y ha sido capaz de emitir un diagnóstico así sin ir ni una sola vez a Melbury Hall? —Un buen médico ve más allá de las apariencias cuando se trata de sus pacientes. Por las autoridades. Sin los cuidados apropiados y las visitas regulares de un médico cualificado. ya ha sufrido bastante sin necesidad de que nadie la calumnie.

si… — ¡Basta! —Gritó la condesa viuda— Es obvio que está usted aquí por algún tipo de lealtad con sus compañeros de profesión. Dígame que es lo que le preocupa.—Lo único que quiero decir es que si se piensa en la más que probable posibilidad de que esa mujer asesinara a su amo. milady. corrección Cari 142 . murmuró unas vagas disculpas y retrocedió hasta la puerta. Derrotado. —Mi hijo no está entre las “garras” de esa mujer. Si ha engañado a su nuera. desde que llegó a la casa. Maitland. No quería creer ni una palabra de toda esa sarta de estupideces. no creo en los rumores que lanzan los canallas y tampoco sospecho que todas las ancianas de ojos penetrantes sean brujas. —Cierto. Acompáñele. solo para que la vieja esclava tenga libertad de acción. Hay gente en el pueblo cercano a Melbury Hall que dicen que la mujer es una gran curandera. Pero para ser completamente franca. Millicent le estaba haciendo mucho bien. señor. le han asignado la mejor habitación de invitados. Él se sentó en el sillón de siempre. — ¿Ahora está usted acusando a lady Aytoun? —preguntó sir Richard. Sir Richard volvió a entrar después de dar un discreto golpe a la puerta. al lado de la ventana. Su nuera le ha prohibido al doctor Parker que vaya a Melbury Hall. También se la ha visto en la farmacia de Saint Albans. más que por lealtad a mi familia. Demasiado quizá. —Llevo ya algún tiempo siendo su médico. le sugiero que se marche antes de que me enfade de verdad. la condesa viuda se dio cuenta de que algo no iba bien. —Esta mañana he recibido una carta de su hijo. —Al contrario. —Me limito a repetir lo que me han dicho —se defendió Tate—. — ¡No me diga que se ha creído todas esas tonterías! Él negó con la cabeza a modo de respuesta. se permitió tener esperanzas de que todo se arreglara para su hijo. Todos los informes que le llegaban de Melbury Hall indicaban que el estado de salud de Lyon estaba mejorando. Al ver sus hombros encorvados. —Milady… —Seguro que yo misma encajo en esa descripción. Y ahora. Por primera vez desde hacía meses. —¿De Lyon? Traducción Rosanic. doctor Tate. La condesa despidió a las doncellas con un gesto de impaciencia y se puso a mirar por la ventana con expresión sombría. cosa que sabemos que es frecuente en las islas. la condesa viuda debería sacar rápidamente a su hijo de las garras de esa mujer antes de que vuelva a hacerlo. Aparentemente. milady. señor. amigo mío. —Entonces no se quede parado ahí como una estatua. Parece que.

Traducción Rosanic. Iré yo. —Como quiera. — ¿Qué es lo que quiere exactamente? —Habla de las joyas que están aquí. ¿Qué es lo que le molesta entonces? —Antes de que escuchara las acusaciones de Tate no me molestaba nada. —Al menos. milady… —Nada de discusiones. esto nos permitirá abandonar esta siniestra ciudad. sir Richard. La única diferencia es que no vamos a tener tiempo de avisarla. —Señal de que se encuentra mejor. No olvido el hecho de que los médicos siempre se apresuran a dar noticias alarmantes. permítame que la acompañe. Es la primera vez que le escribe desde su matrimonio ¿no? —En efecto. — ¡Esa es una excelente noticia! Y una prueba más de que esos idiotas no saben lo que dicen. Haga todos los preparativos necesarios. milady — sugirió Maitland—. La respuesta de la anciana no se hizo esperar. —Pero. —No es necesario que se moleste. La única persona que puede poner punto final a toda esa cantidad de estupideces soy yo. —También me pide que contrate un ayuda de cámara porque Gibbs ha sido nombrado administrador de la propiedad. — ¿Y? Son suyas de modo que puede hacer lo que quiera con ellas. suponiendo que tenga. — ¡Estupendo! Ya es hora de que ese enorme escocés utilice un poco su cerebro. pide que se le envíe algo de la herencia Aytoun a Melbury Hall. La mejoría que se ha producido en Lyon es notoria. —La urgencia del problema no nos permite esperar a que esté usted lo bastante bien para… —Iré esta misma semana. Pero pensándolo mejor… — ¡Suéltalo de una vez! —Su Señoría. corrección Cari 143 . milady. en Londres. Además. De ese modo podré comprobar su mejoría y veré si hay algo extraño. en la carta. —A lo mejor no deberíamos tomarnos todo esto a la ligera. sir Richard.—De Lyon. —Pero usted no se encuentra… — ¿Quién lo dice? Millicent me invitó hace tiempo y acepté ir a visitarla cualquier día. Pero me parece que el mejor modo de forjarnos una opinión es que me acerque a comprobarlo por mi mismo. Tendré la excusa de llevarle a lord Aytoun lo que me ha pedido.

Entra. Le dio una arcada al pensar que el mundo era muy injusto. limpia. Esa mañana estaba ya resignada. Violet sacó aguja. dedal e hilo y empezó a trabajar. —Seguro que Moisés ya está allí… Violet ya se había ido y se estaba poniendo el chal sobre la cabeza. La pequeña estancia era luminosa. Al parecer. Había sido maltratada. ni siquiera has desayunado. Violet había visto contusiones peores que las suyas en el rostro de su señora en los tiempos de su primer matrimonio y sabía que lady Aytoun no se dejaría engañar con el cuento de la puerta. Violet se detuvo. Bess. pero en el umbral de la puerta de la sala donde desayunaban los criados. pero es posible que se lo hubiera merecido… ¡Ned! Se corrigió. Solo había dos mozos trabajando en silencio dentro del establo. Eso es lo Traducción Rosanic. —Tengo que ir al establo.—He chocado contra el quicio de la puerta —le explicó Violet a la compañera que le miraba el cardenal de feo aspecto que tenía en la comisura de la boca—. estaba depositada en un tonel al lado de la cama. no es nada. buscando una excusa para no entrar. De verdad. no empezaría a decirme que tuviera más cuidado y todo eso. iré yo al establo en tu lugar. Violet. — ¿Entonces porque me has pedido que fuera yo a ayudar a lady Aytoun a vestirse esta mañana? —Me sentía como una tonta y ya sabes como es —contestó Violet poniéndose un poco más de polvos blancos encima del morado—. Se tragó las lágrimas con el corazón en un puño. al menos eso es lo que habían oído decir varios criados. ¿Cómo había podido echar a perder su vida en tan poco tiempo? Las dos jóvenes bajaron juntas. Hasta ahora no se había dado cuenta de la horrible manera en que la había tratado Ned. —Tengo que ir a ver como está el perro de Moisés y prometí ocuparme de que estuviera cómodo. Pensé que si esperaba uno o dos días. corrección Cari 144 . Violet negó con la cabeza dirigiéndose hacia la salida. vino dando saltitos con su pata rota sólidamente entablillada. —Vamos. A decir verdad. Ella cruzó el espacio para ir hasta la habitación contigua que era la que le habían asignado a Moisés. para lamerle las manos antes de volver a tumbarse en la paja. Pero mientras se dirigía hacia los establos se dio cuenta de que aunque hubiera sido engañada llevaba la señal de su vergüenza marcada en la cara. la ropa estaba ordenada y la pila de ropa que había que repasar. efectivamente Ned estaba casado. No tenía ningún derecho a golpearla. El perro de Moisés. Deseaba quedarse en Melbury Hall pero temía el momento en el que la echarían de allí. Siempre se preocupa por todo. me reuniré contigo después.

que les sucedía a las mujeres como ella. Sacudió la cabeza. Se concentró en el perfil de su esposa. —Los condes de Stanmore creen que ya es hora. El pequeño grupo se había mostrado inquieto y ruidoso y ella paciente y animosa. Las lágrimas le caían por las mejillas. Moisés. la vida era sencilla. Su vida había cambiado. Amina le traía un plato de sopa y Jonah una taza de madera. Todo había cambiado. Las mujeres lo bastante locas como para entregarse a un hombre sin pensar en las consecuencias. corrección Cari 145 . Ambos parecían preocupados. Gracias a Millicent nadie lloriqueaba por el sufrimiento pasado y lo que hubiera podido ser. Debería haber sospechado que Bess no iba a mantener la boca cerrada. Se oyeron voces en el establo y se tapó más la cara con el chal. Le mataré. Ahora sé que estoy bien aquí. —… se ocuparan de los anexos y de la restauración de la escuela. ¿Cómo había podido parecerle insulsa? Cada vez que la miraba descubría un nuevo aspecto de su belleza. Lyon se reunió con Millicent en el comedor de los criados donde ella estaba dando la lección a los niños. Él tampoco quería revivir el pasado. Y aunque sea algo sin Traducción Rosanic. pero él se la volvió a levantar cogiéndola suavemente por la barbilla. —No quiero que mates a nadie por mí. La mujer del pastor estaba hablando mientras la mente de Millicent estaba en otro sitio. sentada al lado de la ventana en compañía de la señora Trimble. antes de que llegaran los invitados. ¿Quién Violet? Ella agachó la cabeza. como si debajo de cada capa que la protegía apareciera una mujer diferente. Admiró su rostro radiante. pero Moisés parecía hervir de ira. —Nadie hace daño a Violet. No tardaron en entrar Amina y Jonah seguidos de Moisés. Se preguntó si estaría pensando en lo mismo que él llevaba haciendo desde por la mañana… en su noche de amor. En Melbury Hall las alegrías eran sencillas. —Violet esta herida —dijo arrodillándose ante ella para apartarle el chal —. Lyon hizo un gesto con la cabeza al reverendo sin haber escuchado nada de lo que el otro le decía. Había creado un oasis de paz donde todos trabajaban y progresaban contentos. Desde que se habían casado estaba cambiando a ojos vista. Esa mañana. teniendo en cuenta el crecimiento que esta experimentando Knebworth. Estás aquí y ya me encuentro mejor. Estaba a años luz de la visión que tenía Emma sobre Baronsford. Ella agarró el enorme puño de Moisés entre sus manos y sacudió la cabeza.

después de echar un rápido vistazo a Millicent. —A principios de la semana que viene —prometió—. se miró las manos. Algún día. el papel que había desempeñado Cunningham en su vida.precedentes llamar “Cunningham” a la escuela. Una excelente idea. Cunningham. ¿Cuándo murió? —Hace año y medio. lord Stanmore y yo somos contrarios a la esclavitud y Wentworth nos consideraba sus enemigos. Intentaré convencer a mi esposa para que me lleve. —Por supuesto. pero quería saber fuera como fuera. — ¿Si? ¿Un accidente de caza? —No creo. le contaré toda la historia. descompuesta. Millicent. Trimble se aclaró la garganta y. milord. a ellos les parece que será como rendirle un homenaje a su memoria. Todavía tengo mucho que saber sobre mi nueva casa y mis nuevos vecinos. cuando me haga usted el honor de venir a visitarme a Knebworth. —Yo no estaba presente cuando sucedió. Pero lo que se esconde tras esa desgracia es demasiado triste para hablar de ello en una tarde tan hermosa como esta. empezó a explicar: —Fue un altercado en el cual Cunningham murió en el bosque de Melbury Hall. Parecía evidente que Millicent no había amado a su primer marido. — ¿Cómo murió? El reverendo vaciló un poco. —Tengo entendido que era joven. milord. — ¿Entonces se trató de un asesinato? —insistió Lyon. Lyon deseaba entender. —Debía ser aproximadamente de su edad. corrección Cari 146 . —De un disparo de fusil. Traducción Rosanic. —Cuénteme lo que sepa. Y también era escocés. El desgraciado episodio se produjo por una diferencia de opinión entre ambos sobre la manera en que se trataba a los negros en Melbury Hall. — ¿Un duelo? —No. milord… Se hizo un pesado silencio. Lyon recordó que también había tenido esa mirada de dolor durante la última visita del pastor. milord. ¿Sería por el mismo motivo? Ella se levantó de repente y se acercó a la ventana. Lyon quiso convencerse a si mismo de que se trataba de simple curiosidad y no de celos lo que le incitó a continuar. —Los que lo presenciaron —dijo tranquilamente el reverendo— vieron a Wentworth disparar a Cunningham.

Y ¿Cómo hubiera podido encontrar respuestas cuando ni siquiera sabía en que iba a consistir nuestro… compromiso? ¿Cómo hubiera podido hacer las preguntas adecuadas? — ¿Te arrepientes de lo de esta noche? Millicent se volvió y la vulnerabilidad que leyó en el rostro de Lyon le abrió los ojos. es conmigo con quien debes hablar. Nos lanzamos ambos a este matrimonio sin saber prácticamente nada el uno del otro. corrección Cari 147 . Él la sentó sobre sus rodillas y Millicent le rodeó el cuello con los brazos. —Ven aquí —dijo con voz temblorosa. Y a pesar de eso las circunstancias han cambiado tanto desde el primer día… La apretó más contra él. —Lo siento si crees que he ido demasiado lejos. Gibbs me ha comentado que el día de nuestra boda pasaste mucho tiempo hablando con mi madre. —Lo que quieras —le aseguró. sin embargo tampoco quería que el pasado se interpusiera entre ellos. Ella se negó a morder el anzuelo. Traducción Rosanic. No se trataba de acusaciones ni de falta de confianza. —“Mucho tiempo” fueron menos de dos horas. Se apoyó en la puerta. Y creo que no me equivoco al decir que los dos queremos que esta vez hayamos acertado. Seguramente conseguiste las respuestas a todas tus preguntas. espero lo mismo por tu parte. — ¿Me contestarías? — ¡Por supuesto! — ¿Puedo preguntar cualquier cosa? —la desafió él con sus ojos azules más penetrantes que nunca. — ¿Aunque te afecte directamente? —Si —contestó ella decidida a ir hasta el final—. lo único que quería era conocerla mejor. —Si quieres saber cosas de Knebworth me encantará contártelas. —Creo que ya lo sabes todo sobre mí. Ella no lo dudó ni un segundo. Ese hombre no era Wentworth. La falta de confianza fue lo que amargó su matrimonio con Wentworth. Después de la ceremonia me pusieron en tus manos. Y si crees que te estamos escondiendo algo.—No tenías derecho a hacerle tantas preguntas al vicario —le dijo Millicent ligeramente irritada después de haber acompañado a los invitados a su carruaje. pero no hay nada en nuestra relación que haya seguido los cauces normales. — ¿Cómo puedo arrepentirme de la mejor noche de mi vida? Él la miró durante lo que pareció una eternidad y luego extendió una mano hacia ella. —Ambos hemos estado casados antes. Por supuesto. pero ni tú ni yo sabíamos en lo que nos estábamos metiendo.

Millicent asintió contra su cuello. Estoy divagando. — ¡Estás equivocada! Basta con ver Melbury Hall tal como está ahora. Soltó un botón y pasó a ocuparse de otro. Eres una maravilla. —Entonces fue cuando descubrí que tenías un carácter asqueroso. —No estás divagando —replicó Millicent incorporándose para mirarle a los ojos—. —Si Gibbs no hubiera llegado a tiempo también hubieras descubierto otra cosa… — ¿Qué? Con los ojos llenos de malicia. —Eso también está olvidado —respondió el sonriendo—. —Y tu me estás devolviendo la salud —dijo él jugueteando con los botones de su recatado vestido— Has conseguido hacer que me olvide de mi temor a quedarme inválido para siempre. No quería hablar de mi pasado porque es una larga serie de desdichas y trágicos acontecimientos. —Y ahora lo estoy haciendo de nuevo. Lo que has conseguido se refleja en los ojos de todos sus habitantes. Me convencí a mi mismo de que los fantasmas eran reales y reaccioné ferozmente cuando esas sombras hubieran podido ser aclaradas con facilidad. le cogió la mano y la posó sobre su evidente excitación. me obligaste a darme cuenta de que mi virilidad no estaba definitivamente muerta. Después de mucho pensarlo he llegado a la conclusión de que la fuente de los problemas fue mi falta de confianza. Tú no me has hecho ninguna pregunta pero yo te estoy dando explicaciones. ¿Recuerdas el día de mi llegada a Melbury Hall? —Te habías caído del asiento del carruaje. un tesoro. —A tu lado me siento querida —susurró contra su boca—. Pronto cumpliré treinta años y no hay nada en mi vida de lo que pueda estar orgullosa. Deseada. La besó con una pasión que no dejaba ninguna duda sobre su sinceridad. No preguntaba pero esperaba que me lo confesaran. Cuando miro hacia atrás solo veo fracasos. — ¿Sabes la suerte que tengo de ser tu marido? Millicent no pudo contener las lágrimas. Me convertí en un maestro en no hacer preguntas y actuar a la menor sospecha. Se negaba a pensar que su unión podía no durar demasiado. —Y tú intentaste levantarme. —Lo que la condesa viuda seguramente no te dijo sobre mi matrimonio es que no era tan idílico como ella hubiera deseado. —Ese día. Suspiró. Traducción Rosanic. corrección Cari 148 . con tus voluptuosas curvas pegadas a mi cuerpo. — ¿Mientras tu larga lengua me lanzaba insultos? —le provocó ella.

No luches contra la pasión que está despertando en ti. El último botón era el de la cintura. —Termina de desabrocharte el vestido. — ¿Quieres ser mis manos? Ahogándose en la magia de sus ojos azules. — ¡Eres tan hermosa! Se inclinó hacia ella y le pegó la tela contra la cintura mientras se apoderaba nuevamente de sus labios. Estoy demasiado incómoda por… —Ve aquí. —No ofrezcas resistencia —dijo él acariciándole los pechos—. Obedeció. Ella obedeció con dedos temblorosos. Debajo de la camisa se podían notar sus pezones erguidos. aburrida y fea –murmuró ella—. Lyon le abrió el corpiño dejando al descubierto el encaje de su camisa. que te desnudes y que vuelvas a mi lado? — ¿Desnudarme? —susurró ella. mi amor. —Ábrete el corpiño. asintió sin pensarlo. corrección Cari 149 . —Tienes un pelo maravilloso. —Llevo soñando con esto toda la mañana —confesó él. — ¿Por casualidad esas ideas te están diciendo que cierres la puerta con llave. —Creo que no puedo ir más lejos. obedientemente y el aprovechó para entretenerse con sus pechos. —Siempre me pareció que era vulgar. Y estoy luchando contra algo en mi interior que quiere salir a la luz. Sacó las piernas del vestido y se acercó lentamente a él. Lyon dejó al descubierto un hombro y un seno. pero al volverse le entraron escrúpulos. Quítate las horquillas. era tranquilizador estar en la semioscuridad del dormitorio donde sus defectos se difuminaban con la penumbra. Millicent hundió los dedos en su pelo. tocarte y besarte por todas partes antes de sumergirme en tu interior. Ella se las quitó una a una. Ella contuvo el aliento. Todavía no. Le temblaba todo el cuerpo y sin embargo él no la había tocado. Cuando le acarició el vientre. El emitió un suspiro de placer. —Me haces tener ideas lascivas. El cariñoso apelativo le reconfortó el corazón.Ella acarició la dureza que se notaba a través de la tela de los pantalones. Todavía era de día. — ¿Quieres hacer el amor aquí? — ¿No es lo bastante excitante para ti? Ella fue a echar el cerrojo a la puerta. Quiero contemplar ti bonito cuerpo. Apoyó la espalda en la puerta. Traducción Rosanic. —Toda entera. Por fin los rizos quedaron libres cayendo sobre sus hombros y echó la cabeza hacia atrás. cualquiera podía pasar por delante de la ventana o llamar a la puerta… Y además.

supo que no solo le amaba por la felicidad que le proporcionaba a su cuerpo. Ella le desabrochó los botones de los calzoncillos y se puso a horcajadas sobre él. Le deslizó la otra hombrera y se la volvió a sentar en las rodillas.El sonido de dos criados que pasaron por detrás de la puerta cerrada. Millicent estaba más allá de todo pudor. les devolvió un poco a la realidad. —Eres preciosa. —Me parece que todo el mundo sabe ya lo que hemos estado haciendo esta noche. Millicent desabrochó la camisa de Lyon y siguió con las yemas de los dedos los contornos de su musculoso pecho. Entonces. Se puso de pie entre las piernas de Lyon. corrección Cari 150 . Él acarició por fin su intimidad y ella gritó su nombre cuando el orgasmo se apoderó de su cuerpo. Traducción Rosanic. —Y probablemente sepan también lo que estamos haciendo ahora. —Quizá debiéramos esperar a que… —No esperaremos nada en absoluto. —Ahora hazme el amor. introduciéndole profundamente en su interior. el carruaje y cada una de las habitaciones de la casa… Ahora deja que te mire. en el preciso instante en el que subieron juntos al paraíso. Él le cogió el rostro entre las manos y luego las hizo resbalar a lo largo de su cuerpo arrastrando la camisa hasta que no fue más que un montón a sus pies. —Pero si la señora Page viene a buscarme o si Gibbs te necesita… ¿Qué vamos a hacer? —Les diré que le estoy haciendo el amor a mi mujer y que se vayan al diablo. Millicent. Bajo la tierna y admirada mirada de Lyon. Los ojos de Millicent se llenaron de lágrimas. Sería mejor que dejaras de preocuparte de los demás porque tengo la intención de probar las ventajas que ofrece el jardín. se sentía efectivamente hermosa.

Londres no era Jamaica. Y si lo fastidia todo. llenando el ambiente de efluvios a desperdicios y excrementos varios que Harry no quería ni siquiera imaginar. efectivamente. los perros darán cuenta de su cuerpo en este apestoso canal. está noche no fallaré. — ¿Lo ha entendido? —Estaba diciendo Hyde cada vez más furioso— La culpa es toda suya. ya lo verá. El hombre lanzó un vistazo al que le había contratado. señor. Traducción Rosanic. —Si. Si no hubiera fracasado miserablemente en la subasta no estaríamos en esta situación. corrección Cari 151 . el cual estaba sentado frente a él con el bastón entre las rodillas y una pistola en la mano.Capitulo 22 Cuando el coche se detuvo cerca de Fleet Bridge la peste que emanaba del canal les cortó la respiración. —Lo veré. pedazo de inútil.

¿Lo sabe lady Aytoun? —Se diría que tienes miedo. ¿No deberíamos esperar un poco antes de… darles dinero a esos criminales. Solo tienen que esperar a que les digamos cuando ha llegado el momento. Traducción Rosanic. —Con su permiso —dijo Will con una ligera vacilación mientras le afeitaba la garganta a Lyon—. —Escúcheme bien. —No le decepcionaré. Estaba pensando que sería mejor avisar a lady Aytoun. Media docena. para ver si su plan da resultado? El bastón de Hyde le inmovilizó contra el respaldo del asiento. —Le ruego que me disculpe. Allí encontrará a los hombres que necesita. señor. y solo me fiaré de mi mismo para librarme de esa bruja. Harry miró hacia fuera. Les pagará una guinea a cada uno con la promesa de darles más después. milord. —Si. Harry asintió débilmente con la cabeza. Les dirá que se queden con lo que les va a dar esta noche. planes de emergencia. señor. Nos volveremos a poner en contacto con ellos dentro de unos quince días y tendrán que estar preparados para partir. corrección Cari 152 . Suba por el camino hasta la señal con forma de cordero. En la esquina verá una taberna propiedad de un hombre al que llaman El Turco. señor. No le pago para pensar. Y no voy a dejar este asunto en manos de estúpidos como usted o como Platt o ese vanidoso de Cranch que cree que ha nacido para conquistar el mundo. No tenía ningún deseo de meterse en ese nido de ratas. Recuerde la señal del cordero e intente vigilar su espalda. Tengo planes. de lo contrario se va a morir de espanto al ver su nuevo aspecto. —Por lo menos. pero ese Platt parece estar convencido de poder hacerse con la mujer gracias a los testigos que la acusan de bruja. con el pelo cortado y sin barba. Su patrón tenía razón en lo que respectaba a Ned Cranch. Pero no recibirán nada si se lo cuentan a alguien. —Se le ve un poco distinto. pero que habrá una recompensa mucho mayor si tienen que acompañarnos para secuestrar a la esclava. Harry sentía nauseas solo de pensar en la porquería que flotaba en las oscuras aguas. ¿Lo ha entendido bien? — ¿Les digo que se queden con la guinea aunque al final no les necesite? — ¡Pedazo de idiota! ¿Cree acaso que se la iban a devolver? Tendrá suerte si sale vivo de ese antro. —Ahora lárguese —ladró Hyde—. No. no confío en ninguno de ustedes. señor.—Si. El albañil sabía como seducir a las chicas pero solo era un fanfarrón. —Recuerde lo que le he dicho.

No había puerta cerrada que impidiera a la anciana negra entrar donde le daba la gana. Ohenewaa creía que iba a curarse y le había devuelto las esperanzas. Puso a prueba su último descubrimiento. Ohenewaa no repitió la pregunta y Lyon no fingió no haberla entendido. su capacidad para doblar las rodillas y torcer los tobillos… Todavía no se atrevía a ponerse de pie. pero ya empezaba a pensar en hacerlo. cuando hacían el amor. Seguía preparándole los ungüentos que luego Millicent le aplicaba. Con todo el respeto. Pero había decidido esperar hasta estar seguro para darle la noticia. Lyon vio a Ohenewaa entrando en la habitación. En ese momento le estaba mirando las piernas. lleva pidiéndome que me afeite desde el primer día. No quisiéramos que le eche de Melbury Hall confundiéndole con otra persona. —No. Estaba en deuda con ella y esperaba poder compensarla con creces. Detrás de él. corrección Cari 153 . pero su recuperación había avanzado a pasos agigantados. Los cuatro o cinco últimos días habían sido milagrosos. Pero lo haré esta tarde. Tenía otras cosas para sorprenderla. pero parece usted un hombre distinto. al menos eso es lo que Lyon esperaba. También a ella le debía mucho. — ¿Esto forma parte de la curación? —le preguntó él tocándose el mentón sin barba. También a ella tenía que enseñarle su mejoría. Al contrario que los médicos que le habían tratado desde su accidente. —Un poco. Totalmente feliz. pero al contrario que en veces anteriores. estirando los pies tanto como le fue posible y volvió a encogerlos. En realidad la mejoría era mínima. Will que estaba concentrado en no cortarle no se dio cuenta de nada. El lacayo le limpió la cara y retrocedió para admirar su trabajo. A veces. todavía no le he dicho nada. —Maldición. Traducción Rosanic. parecía ser constante y definitiva. Will. milord. Lyon no hubiera podido decir porque. Vagaba como una aparición por todas partes y él había terminado por acostumbrarse. ¿Se lo ha dicho? —Eso es lo que yo le estaba preguntando a Su Señoría —intervino el lacayo recogiendo sus cosas —. Movió los dedos de la mano derecha. Estoy seguro que se sentirá feliz. Feliz.— ¿Morir de espanto? La risa de Lyon resonó en el cuarto. pájaro de mal agüero! Will abandonó la habitación con una amplia sonrisa. — ¡Largo de aquí. El movimiento de los dedos de su mano derecha. le costaba un montón no enseñárselo a Millicent. Y no solo por su aspecto.

como andar o levantarla en mis brazos. no yo. También he aprendido que. Y lo que he aprendido es que las personas o se curan o se mueren. —Todo llegará. pero ninguno de ellos tenía la confianza en si mismos que tiene usted. Y no le carcomían por dentro. — ¿Es usted capaz de curar las almas tan bien como los cuerpos. —A lo largo de mi vida he conocido a muchos médicos —prosiguió él—. corrección Cari 154 . —La cena… —La cocinera se ocupará de eso —dijo rápidamente la señora Page—. cuando el sufrimiento no está causado por razones físicas. Y también a algunos curanderos. a veces. Y está permitiendo que entre el presente. Ni sus conocimientos. Es distinta a lo que está usted acostumbrado. no estamos preparados! ¿Dónde vamos a alojarles? Millicent estaba muy nerviosa mientras contemplaba los carruajes que entraban en el patio.—Esperaba poder hacer un movimiento digno de tal nombre. Luego se volvió hacia la mesa. tristezas… Si busca en el fondo de su corazón. pero supongo que no va a ser posible todavía. — ¿Usted cree que la culpabilidad es la que me ha impedido hasta ahora tener alguna mejoría? —Es usted quien ha pronunciado la palabra culpabilidad. Pero todo esto —continuó señalando los frascos— solo son chucherías para hacer que piense de otra forma. — ¿Le ha hablado alguien de su primer matrimonio? La anciana le miró con los ojos semicerrados sin decir nada. Su esposa aprecia las pequeñas cosas de la vida. no les esperábamos. yo no podía permitirlo. Está empezando a curarse porque ha empezado a abrir la puerta. Remordimientos. No faltará de nada. — ¡Dios mío. lo está por los recuerdos. Ohenewaa? Los ojos oscuros se encontraron con los suyos. Paso a paso. Las pequeñas alegrías sin una recompensa pero las grandes pueden provocar un verdadero terremoto. pero he visto muchos sufrimientos de verdad. encontrará la respuesta. —Recuérdelo —concluyó desde el umbral—. Lyon la observó durante un rato mientras ella estaba atareada con sus frascos y sus vasijas. Por el bien de su esposa. La mujer se dirigió hacia la puerta con sorprendente gracia. arrepentimientos. Tiene que ejercitar su paciencia del mismo modo que los músculos. —No hay ninguna magia en lo que veo o en lo que hago. pero Ohenewaa tenía razón: ya no dejaba que dirigieran su vida. a dejar que el dolor desaparezca. Lyon pensaba que nunca se recuperaría por completo de las heridas del pasado. Traducción Rosanic. Se estaba destruyendo a sí mismo.

—Hace bien. —Su Señoría no tardará en bajar a reunirse con nosotros. ¿Por qué había tenido que elegir precisamente ese día? Siguiendo un impulso le había pedido a Violet que le buscara algo diferente para cenar con Lyon. milady. Millicent se volvió hacia el ama de llaves. —Horrible e interminable. —Si. Millicent vio la mirada de entendimiento que intercambiaban la anciana y su abogado. —Primero me gustaría ver a mi hijo. Al borde del pánico. puede dormir con su marido y de ese modo podremos preparar la habitación para la condesa viuda. pero ¿le gustaría tomar una copa de vino en el salón mientras le suben el equipaje? Millicent estaba haciendo un esfuerzo por ignorar la mirada penetrante de su suegra que la estaba mirando de arriba abajo. —No serviremos la cena hasta que haya descansado. Hubiera preferido que la advirtieran para que todo estuviera en orden para recibir a su suegra.—Por favor. Rodeada por dos doncellas y apoyada en un bastón con pomo de plata. Gibbs. Aunque hubiera sido ella misma quien invitara a la madre de Lyon a visitarles. ¡Y justamente esa noche era cuando llegaban visitas inesperadas! Lady Aytoun y sir Richard ya se habían quitado los abrigos cuando llegó al final de las escaleras. Les escoltó hasta el salón. Si a usted no le molesta. Traducción Rosanic. Cogió una bocanada de aire y se colocó un mechón de pelo detrás de la oreja. Espero que haya tenido un buen viaje. avise a Su Señoría de que la condesa viuda y sir Richard acaban de llegar. No tanto para impresionarla como para demostrarle su eficacia. milady. —No voy a disculparme por venir sin avisar. —Bien. eso debería ser suficiente —murmuró Millicent apresurándose a ir a recibir a los recién llegados. de manera que su vestido tenía un profundo escote y su peinado era de todo menos práctico. corrección Cari 155 . Bájele al salón en seguida. El señor Gibbs irá a las habitaciones del administrador y dejará su habitación libre para sir Richard. la condesa viuda interrumpió las palabras de bienvenida de Millicent haciendo un gesto con la mano. Quería que la madre de Lyon se quedara tranquila. — ¿Podremos realojar a todos sin mover a Ohenewaa? —Seguro. Se detuvo en lo alto de las escaleras y se alisó el vestido de terciopelo verde con la mano. Hace tiempo que esperábamos que viniera a visitarnos. milady. su llegada sin previo aviso la había cogido por sorpresa. —Un buen fuego les hará entrar en calor.

No fue necesario hacerlo. Estaba sencillamente preciosa. Su transparente mirada se posó sobre los recién llegados antes de mirarla a ella. —Si recuerda el día que nos conocimos. Ya no toma sedantes y tampoco depende de las drogas. su salud ha mejorado mucho… sobretodo en cuanto a su estado de ánimo. sir Richard. Lyon solo tenía ojos para su mujer. Nos dimos cuenta de que la experiencia y los conocimientos de Ohenewaa con las hierbas medicinales le eran beneficiosos a su hijo. —Muy bien. De hecho. —La anciana negra. Volvió. Les hizo una seña a los criados para que abrieran las puertas del salón. el peinado era perfecto y los pequeños rizos que enmarcaban su rostro ponían de relieve la elegancia de sus rasgos y la sensualidad de su boca. de mala gana. Su Señoría ahora controla perfectamente sus pensamientos y es consciente de sus actos. Millicent no vio ninguna razón para ocultar la verdad. Millicent retrocedió un paso. — ¿Cómo se encuentra lord Aytoun sin que le visite ningún médico de Londres? —preguntó. sabrá que acababa de contratar a la ayudante de un médico que había muerto. corrección Cari 156 . Ohenewaa cree que no tardará mucho en recobrar el uso de sus extremidades. la atención a los invitados. Sin embargo no podía dejar de percatarse de la incertidumbre que se leía en su expresión. Pero ha seguido en tratamiento. pero el caballero elegante. Estaba a punto de suceder lo que tanto había temido. con el corazón en un puño.Sir Richard examinaba la escalera de mármol y los frescos que decoraban los techos. Nuevamente los dos invitados intercambiaron una mirada de entendimiento. como le escribí a lady Aytoun. —Si. Lo que más hubiera deseado era poder estar a solas con ella para decirle lo hermosa que la encontraba. —Como comprobará dentro de unos instantes —continuó Millicent—. perfectamente peinado y afeitado que les esperaba sentado en su sillón al lado de la chimenea no podía ser su esposo. Traducción Rosanic. — ¿Entonces es que contrató un médico de los alrededores para que se ocupara de él? —No. El vestido se le pegaba al cuerpo como una segunda piel. Alguien había. — ¿Y eso que significa? —preguntó secamente la condesa viuda. Esperaba que su marido ya estuviera allí.

Era su manera de arreglar el futuro de todos. Estaré con ustedes dentro de unos minutos. de ese modo la gente de Baronsford volvería a retomar su pacífica existencia. También hemos traído con nosotros a Peter Howitt. Traducción Rosanic. se volvió a los invitados. — ¿Qué tal va todo en Baronsford? —preguntó. Pero Perfore se había negado a volver de las colonias. —Yo… yo… En vez de contestar. pero no sabía si era por la inapropiada llegada de su madre o era que él la había contrariado de alguna manera sin querer. un joven al que Walter Truscott enseñó y que estaba empleado en Baronsford para… —Me acuerdo de él —le cortó Lyon— ¿Se han tenido noticias de Perfore? Maitland sacudió la cabeza y Lyon lamentó haber hecho la pregunta. —Pareces un poco cansada. Los recién llegados parecían estar clavados al suelo y. pero aparte de eso no has cambiado demasiado desde que me fui.—Lo siento. Las palabras de Long Will le volvieron a la mente. Maitland —continuó Lyon—. dirigiéndose después a Maitland—. madre. pretendía mantener a salvo a su familia. madre. Decidió no preocuparla más y dirigió la atención hacia su madre y el abogado quienes al fin se habían acercado. Pasa por favor. supongo que debes encontrarte bien. En cuanto a ti. —Si quieren ustedes acompañar a Su Señoría. yo tengo que ocuparme de unos pequeños problemas. seis meses antes. Al poner la responsabilidad de la propiedad en manos de su hermano menor. corrección Cari 157 . Cuando se quedaron solos. —Parece no estar peor que la última vez que le vi. Supongo que recibió mi mensaje. —Yo no puedo decir lo mismo de ti —declaró Beatriz. cuando te paseas de este modo en pleno invierno. —Mi salud no se debe al clima —la corrigió Lyon. Millicent también parecía estarlo. madre. Se llevó una mano a la barbilla. —Efectivamente. Lyon adivinó su nerviosismo. dejándose caer en uno de los sillones antes de despedir a sus doncellas.. dijo: —Pareces encontrarte muy bien. y le he traído lo que me pidió. Ven a sentarte cerca de la chimenea. milord. Había pensado abandonar completamente los negocios y que Perfore se encargara de todo y trajera a David de vuelta. pensándolo bien. pero no puedo levantarme para darte la bienvenida. Es evidente que el clima de Hertfordshire te ha sentado bien. al igual que las preguntas de Ohenewaa. — ¿Qué te parece? —le preguntó a Millicent. La condesa viuda le miraba con incredulidad.

No se habían visto desde el día que partió con destino a Hertfordshire. —De modo que han oído hablar de Ohenewaa. Lyon estaba tan drogado que no recordaba lo que le había dicho a su madre. Maitland vaciló. milord. según el doctor Tate. pero de una manera bastante menos halagüeña según lo que ha dicho de ella su esposa. Seguro que nada agradable. a lo sumo dentro de quince días. —Bruja o no. No era tanto las tierras lo que le preocupaba. hay algunos cosas que me gustaría dejar solucionadas ya —dijo la condesa viuda observándole atentamente—. impresionada. —No te equivocaste —aseguró Lyon con la voz llena de ternura —. Y ahora. ¿Hasta donde llega la mejoría que estoy viendo? —Todavía no puedo andar si es eso lo que preguntas. en esa época. — ¿A quien? —El doctor Parker rebuzna como un asno al que le hubiera picado un tábano cada vez que se menciona el tratamiento que te administra tu mujer. Hacía tanto tiempo que no se había preocupado del estado de la propiedad que Maitland se temía que la anciana estuviera demasiado cansada para aguantar una conversación que prometía ser muy larga. —En efecto. Odiaría pensar que me había equivocado con Millicent. Traducción Rosanic. Y. esa mujer ha hecho un milagro —murmuró la anciana. cuando tengamos más tiempo —contestó el abogado con una mirada de preocupación a la condesa viuda. ya que Lyon tenía miles de preguntas. esa mujer tiene pensado enterrarte. —Entonces esa es la razón de vuestra visita. —Me pidió usted que… —Por supuesto —le cortó Beatriz con su habitual franqueza—. Aturde a cualquiera que quiere escucharle sobre el peligro al que te expone Millicent —explicó su madre sonriendo—. Lyon respetó su deseo. esto… Lyon se dirigió a su madre. corrección Cari 158 . —Pero creo que solo es cuestión de tiempo —añadió. voy a aprovechar la oportunidad para darte las gracias efusivamente por haberla escogido a ella. milord. Viendo la bondad de Millicent con todos los habitantes de Melbury Hall. — ¡Eso es maravilloso. Tenía razón. podía darse cuenta de hasta que punto su gente debía sentirse abandonada. —Antes de que me cuente los detalles.—Quizá pudiéramos hablar de eso más tarde. Lyon tuvo la satisfacción de ver sus expresiones de asombro cuando estiró lentamente un pie. y. Y aunque este matrimonio me pareció absurdo al principio. milord! —exclamó Maitland. como la gente que en ellas vivía.

Hizo falta una buena dosis de trabajo y de valor para hacerse cargo de esta propiedad. pero ni el uno ni el otro habían hablado de su futuro. no levantaron ni un dedo para sacarla de esa terrible situación. La quería demasiado. Recientemente habían compartido una desbordante pasión. La condesa viuda se dejó caer contra el respaldo del sillón como si acabaran de quitarle un enorme peso de encima. Traducción Rosanic. A Lyon le dio la sensación de que el salón se oscurecía de repente. podría solicitar el divorcio. era feliz. Aunque estuviera sin dinero. a mi modo de ver. Llamaron a la puerta y entraron dos criadas con la bandeja del té. Sin embargo. — ¿Por qué? —Por culpa de su primer matrimonio —contestó lady Aytoun bajando la voz—. es posible que ya no desee lo que exigió hace dos meses. La convirtió en un hogar para ella y para todos los que trabajaban aquí. Siempre le había parecido evidente que Wentworth era un ser malvado y sin escrúpulos. Lyon cerró el puño lleno de ira.—Gracias a Millicent y a su cabezonería he podido hacer tantos progresos. corrección Cari 159 . A pesar de los rumores que circulaban en esa época. Está radiante de alegría. Si usted llegaba a curarse. Poco a poco iban encajando las piezas del rompecabezas. Tuve que recurrir a toda mi fuerza de persuasión para convencerla de que volviera a casarse. Ya no es la misma mujer que conocí en Londres. —Cuando la vi hace un momento. El alivio de los dos visitantes era casi palpable. —No lo sabía… —Es una razón suficiente. Recobrar la salud para perder a Millicent era un precio que Lyon no estaba dispuesto a pagar. —Por fuerza has debido notar que tu esposa es muy orgullosa —continuó su madre—. Había aceptado el desafío de ocuparse de él porque estaba enfermo. — ¿De que estás hablando? —La condesa hizo poner una cláusula adicional en el contrato. Ha cambiado tanto como tú. milord – explicó Maitland—. Muy feliz. para que una mujer no desee encontrarse nuevamente expuesta al matrimonio. pero no se había imaginado que hubiera agredido a Millicent. casi no la reconocí —continuó su madre con voz tranquilizadora—. Es una luchadora. Millicent crecía cuando se sabía necesaria. Por culpa del terrible trato que recibió por parte del monstruo de su marido. Pero la duda ya estaba plantada en el cerebro de Lyon. —De modo que ha renunciado a esas estupideces de la anulación o el divorcio. Por culpa de la falta de cariño que ha padecido por parte de su familia. madre. Por culpa de la vergüenza que todavía le da enfrentarse a la sociedad. No me ha dado ningún respiro.

Amina y Jonah vivían allí y casi todas las noches se reunían con ellos otras antiguas esclavas. y menos que a nadie a Ned. — ¿Vas a venir esta noche? Se separó de la pared al oír la voz de Amina. Tener un hijo fuera del matrimonio… Iba a perder el trabajo y a cubrir a su familia de vergüenza. Esta noche estaba especialmente contenta. No tenía a nadie a quien confiarle sus problemas. —… jamás tuvo un marido. —Si.—Voy a dejaros un momento –anunció lady Aytoun—. —Aquí seguimos los horarios del campo. El vínculo entre ellas se había creado cuando. Esa noche le había sentado mal el queso. te estaba esperando —mintió. Lyon la miró salir del salón preguntándose de que podía enterarse que fuera peor que la cláusula que Millicent había exigido que se incluyera en el contrato. Violet había buscado refugio al fondo de la choza que compartían cuatro negras en los bosques. a pesar de su nuevo estatus o de su matrimonio. madre. Violet había sido bien recibida por todas en la época anterior a la muerte de Wentworth. contentas por estar juntas. Violet se incorporó y se limpió la boca con el dorso de la mano antes de apoyarse en le pared de piedra. Sir Richard. ahora tiene la oportunidad de poner a lord Aytoun al corriente de los espinosos asuntos de Baronsford. Llevaba quince días con náuseas y ya no podía negarlo por más tiempo: estaba embarazada. situadas detrás de los establos. Se sentía segura entre sus amigas y quería olvidar su angustia aunque solo fuera por una o dos horas. Creo que ya está preparado para escucharle. —Perfecto —dijo ella levantándose—. Cenamos a las siete. Traducción Rosanic. corrección Cari 160 . El viento le enviaba ráfagas de lluvia y levantó la cara enfebrecida para recibir el frescor de la tormenta. Cuando se habían convertido en mujeres libres. continuaban reuniéndose casi todas las noches. pero dejó a un niño cuando la vendieron al doctor Dombey. pero las otras. Durante dos horas cosían mientras charlaban. Violet prestó atención a la conversación. una de ella se había ido a Londres. Violet era bienvenida cada vez que deseaba estar con ellas. Fueron juntas a las cabañas recién restauradas. temiendo a su señor. Estoy un poco cansada y me gustaría descansar antes de la cena. La noche anterior había sido el olor de los nabos y el día anterior ni siquiera pudo retener en el estómago una simple taza de té.

—Tuvo suerte de no perder la vida —comentó Amina. cuando el amo se fijó en ella. Recuerdo que esa noche lloraba de dolor y de miedo. Esta vez fue un niño. Fue entonces cuando tú y yo —dijo dirigiéndose a otra mujer— acabamos en las cocinas. — ¿Pudo quedarse con él? — ¡Nada de eso! Para entonces el amo ya se había cansado de ella de modo que se quedó con el niño y entregó a Ohenewaa al capataz y a sus hombres. Ella también estaba enferma porque le costó recuperarse de la última sesión de latigazos. —Dijiste que había dejado un niño —le recordó Amina. le acompañaba siempre —añadió la más mayor de todas—. —Lo más sorprendente es que cada vez que la atrapaban era más fuerte. Con cada latigazo se acercaba más a nosotros. La trajeron de vuelta y la azotaron hasta hacerle sangre. —No lo sé. Cuando era pequeña era muy hermosa. Puede que tuviera algo más de compasión que los demás. Pero no solo de él. ella se pasaba toda la Traducción Rosanic. fue antes de que aprendiera como poner término al embarazo desde el principio. Sus problemas comenzaron cuando creció. Por desgracia el niño murió al nacer. pequeña —contestó la mayor de ellas—. de modo que solo la veíamos cuando el médico iba a nuestra plantación. Pero ella era demasiado fuerte para ellos y se fugó. —Me acuerdo de Dombey —dijo Amina—. Y siendo tan inteligente como era aprendió todo lo posible de Dombey. Cuando ambos iban y venían de África. Después de eso vimos a Ohenewaa muy pocas veces. —Fue hace mucho tiempo. doce o trece años. Dombey se la llevaba a todas partes. Gracias a Dios nunca la golpearon como al resto de nosotras. Pero volvió a escapar. La cogieron y la marcaron con un hierro al rojo vivo. No era mala persona. Oí decir que Ohenewaa era una princesa Ashanti. de modo que la convirtieron en criada en vez de mandarla a trabajar a los campos como hice yo antes de que me enviaran a las cocinas. Volvió a huir. —Si. —Me extraña que Dombey la comprara. —No sé que edad tenía exactamente. —Le llamaron para atender a la mujer del amo que estaba en la cama con fiebre y allí se encontró con Ohenewaa. —Si. Le hubiera gustado que Ohenewaa también muriera. Y dejamos de pensar en ella como en la puta del amo. corrección Cari 161 . Todavía no había crecido del todo cuando se quedó embarazada por primera vez. Era muy joven cuando empezó a sobresalir.—Nunca oí hablar de ello —dijo Amina posando su costura en las rodillas. a la que secuestraron cerca de un río sagrado en África. — ¿Problemas? —preguntó Violet. La esposa del amo se negó a que la ayudáramos en el parto. Algunos de nosotros fuimos vendidos a otras plantaciones justo después de eso. quizá.

Traducción Rosanic. Esa sensación de inseguridad no se debía solo a su aspecto físico. —Creo que no llegó a saberlo nunca. Lyon evolucionaba demasiado rápido y ella no estaba segura de tener fuerzas para seguirle. Allí fue donde empezó todo. La condesa viuda y sir Richard. habían llevado a su señor al dormitorio para cambiarle. — ¿Qué le sucedió a su hijo? —preguntó Amina. Y aprovechó para aprender todo lo que pudo sobre la tierra de la que habíamos sido raptados.travesía entre la gente de nuestro pueblo. cansados por el viaje. Las dos ancianas se encogieron de hombros. Millicent abandonó el libro y se restregó los ojos. A lo mejor se convirtió en criado o en lacayo o en algo por el estilo. se habían retirado inmediatamente después de cenar. como de costumbre. se sentía perdida. Se convirtió en un enlace entre todos nosotros. Como Dombey no era especialmente cuidadoso con los esclavos. Había retrasado cuanto le fue posible el momento de ir a la habitación de matrimonio. La joven subió lentamente las escaleras. y los lacayos. Un verdadero dios. Desde luego era mucho más hermoso de lo que había creído. sabía como solucionar nuestros problemas. corrección Cari 162 . —Era asombroso estar trabajando en una plantación y ver llegar a nuevos esclavos que ya la conocían —dijo la segunda mujer retomando su costura —. —Si. ella se pasaba todo el tiempo en la bodega curando a los enfermos y consolando a los demás. —Sobre todo para las mujeres. ¿Quién sabe? — ¿Y de que plantación se trataba? —Insistió Amina— ¿Quién era el amo de Ohenewaa? —Era la plantación de Hyde. Pero por primera vez desde su matrimonio. Capitulo 23 Había sido una tonta al creer que podía funcionar. pequeña. Si no hubiera estado tan afectada las hubiera subido con alegría. Pero también estaban su seguridad y su poder.

pero esperaba encontrarle dormido. —No he tenido ocasión de decirte lo hermosa que estabas esta noche. mientras hablaban de las cada vez más frecuentes revueltas en las colonias. — ¿Está ya lista para cambiarse. Esa noche la habitación le parecía demasiado pequeña y la cama demasiado estrecha. Puedes ir a acostarte.Intuía que estaba recuperando su virilidad. corrección Cari 163 . casi salvaje. — ¿Es un desafío? La sombra de una sonrisa que jugueteaba en sus labios puso nerviosa a Millicent. Y eso la atemorizaba. pasa. la cuál prefirió refugiarse en terreno más seguro. Esta noche había demostrado tener la fuerza. Pero puedo hacerlo sola. Ha debido ser muy agradable para ti volver a tener noticias de tus negocios. Déjanos. Lord Pennington. —Agradable y preocupante. —Ya lo sé —contestó ella con una voz que le pareció extraña—. era un hombre con el cual no tenía derecho a soñar. Cuando le había mirado en el transcurso de la cena. ¿Piensas acostarte? Millicent se separó por fin de la puerta. —Me hubiera gustado verlo —contestó ella apoyándose en la puerta. —Yo… Gracias —balbuceó ella cada vez más emocionada. Alguien había encendido una docena de velas y él parecía tan despierto como a medio día. —Ya me las arreglaré —murmuró—. de un hombre que se preparaba para hacerse cargo de su propia vida. un miembro de la élite. un aristócrata muy lejos de su alcance. Violet había llevado algunas de sus cosas a la habitación de Lyon. La llegada de Beatriz y de su abogado había despertado al hombre que dormitaba en su interior. Traducción Rosanic. Estaba recostado contra las almohadas con un libro abierto encima de las piernas. milady? —Si. Se apresuró a abrir. El biombo le pareció un refugio y acababa de parapetarse tras él cuando alguien llamó a la puerta. —Me estaba preguntando si ibas a subir de una vez o si iba tener que ir a buscarte yo mismo. cuarto conde de Aytoun. — ¡No! —Protestó Lyon— Ya me ocuparé yo de tu señora. —Sir Richard y tu habéis estado hablando un buen rato en la biblioteca. Miró el biombo que separaba un rincón del dormitorio y el camisón que Violet había dejado encima del sofá. Cerró la puerta y cruzó la habitación tan despreocupadamente como pudo para volver a la seguridad del biombo. El primer vistazo la sacó de su error. —Dije que te ayudaría. Lyon cerró el libro. Era Violet. Millicent notó que enrojecía. había visto a un hombre inteligente.

Después de todo ese hombre le había hecho el amor un montón de veces a lo largo de la semana. Traducción Rosanic. —No volveré a afeitarme en la vida aunque me lo supliques de rodillas. —El daño ya está hecho —dijo—. — ¿Te refieres al éxodo rural? Millicent estaba más o menos al tanto. Era su marido. Otros solo quieren ganar el suficiente dinero para pagarse el pasaje a las colonias. Salió de su refugio con el camisón apretado contra el pecho. Comprendió de repente lo ridículo de la situación. mientras Lyon continuaba soltando los botones del vestido. habían empezado a emigrar. Necesitan alimentar a sus familias. al no poder ganarse la vida. La mayoría de ellos están hambrientos y buscan trabajo desesperadamente. Los pequeños granjeros. Ella le miró por encima del hombro. Era tan testarudo como ella. —Sus deseos son órdenes.—Los botones están en la espalda… Ella maldijo interiormente. Millicent cerró los ojos sin decir palabra. Él tenía razón. había leído algunos de los debates del Parlamento. corrección Cari 164 . —Si desabrochas los primeros botones yo me ocuparé de lo demás. Ella se tensó. Ven aquí. No me había enterado de que las dificultades de las Highlands han llegado hasta la frontera. que no me he preocupado de la situación en que estaba la propiedad. que o lo tomas o lo dejas. Ahora ya sé que eres terriblemente guapo de modo que da lo mismo que sigas afeitándote. Ella se sentó en el borde de la cama ofreciéndole la espalda. — ¿Y bien? —insistió él. En los periódicos que le mandaba la condesa viuda. Lo actuales problemas habían comenzado unos diez años antes. — ¿De que se trata? —Necesito ir a Escocia y me gustaría que vinieras conmigo. milady —dijo él dejando el libro en la mesilla —. O sea. — ¡Eres despiadado para negociar! —Ya que lo mencionas tengo algo que pedirte. El tono de su voz había cambiado. El dinero se había depreciado y los propietarios de las tierras habían subido los alquileres. —En los últimos meses he estado tan alejado de Baronsford. necesitaba ayuda. Tenía el tono de un niño caprichoso y ella no pudo contener una pequeña carcajada. — ¡Ni de broma! —Gruñó él fingiendo estar ofendido— Es lo “demás” lo que me ha tenido obsesionado durante todo el día. tanto moral como físicamente. —Sir Richard me ha contado que centenares de hombres atraviesan todos los meses las tierras de Baronsford.

—Hay que ir allí y explicarles que nunca les dejarás desprotegidos. Se han limitado a poner en la calle a familias enteras y han tirado las casas. La propiedad no funcionará si… —Sabes que lo hará. Parece ser que temen que Baronsford sea la siguiente propiedad en caer en manos de los adinerados reformadores. Ella había notado la misma preocupación en la actitud de los negros de Melbury Hall cuando murió Wentworth. —Yo también lo creo y mi gustaría que vinieras conmigo. La verdad es que está tan satisfecha por mi recuperación que tiene pensado quedarse Traducción Rosanic. creo que es principalmente cosa mía y que debo hablar directamente con los granjeros. y se marchara.—Leí una intervención en la Cámara de los Lores —dijo tranquilamente Millicent—. Están decididos a sacar el mayor provecho posible a su inversión. Tu madre… —Esta noche me ha dicho que no iría más lejos de esta casa. muchos de ellos habían temido que Millicent lo vendiera todo. corrección Cari 165 . Se dijo que con la marcha de los grandes terratenientes la vida de los pequeños granjeros mejoraría. — ¡Eso es horrible! —Se escandalizó Millicent— ¿Y dices que Baronsford se ha visto afectado? —Algunos de mis vecinos han adoptado esas prácticas —dijo él cogiendo su mano—. a lo sumo un mes. Aunque se hubieran sentido aliviados por el fallecimiento del tirano. No puedo alejarme de Melbury Hall durante tanto tiempo. Lyon la retuvo con firmeza. Como yo he estado mucho tiempo ausente. —Aquí me necesitan. A los recién llegados les importan un pimiento los desgraciados que trabajan la tierra desde hace años. pero prefirió guardar silencio. —Pueden acompañarte otras personas. Pero nunca les hubiera abandonado. —Tus empleados son gente experimentada y no hay ninguna razón para que no confíes en ellos. —En realidad las granjas que fueron abandonadas por los grandes terratenientes se vendieron al mejor postor. Los nuevos dueños están reagrupando las granjas y generalmente abandonan el cultivo para criar ovejas a gran escala. Millicent ya lo sabía. De todos modos. incluyéndoles a ellos. —La subida de los alquileres no es su única preocupación —añadió Lyon —. Al ver que ella hacia amago de levantarse. —Supongo que estaba demasiado ocupado para volver de las colonias y arreglar el asunto. —Eso es imposible —protestó ella—. Después del accidente dejé mis asuntos en manos de mi hermano Perfore. —La gente no va a soportarlo durante demasiado tiempo. han empezado a correr rumores entre los inquilinos. —Estaríamos lejos unos quince días.

te voy a sobornar. También están Gibbs y la señora Page que se ocuparán de ella de maravilla. Cree que el clima también podría sentarle bien a ella. podía oír los atronadores latidos de su corazón. Y ella le necesitaba a él. — ¿Me dejas que lo piense unos días? Él rozó sus labios. —Tengo miedo —confesó ella. Millicent. —Si. Ella levantó la cabeza para enfrentar su hermosa mirada azul. — ¡Ahí lo tienes! Una razón más para que me quede. corrección Cari 166 .algún tiempo en Melbury Hall. Lyon parecía dolido por su reticencia. Sin embargo se sentía invadida por una especie de pánico. temo no estar a la altura de lo que mi gente espera de mí. Pero debes saber que voy a insistir para intentar convencerte. Alguien tiene que hacerle compañía. — ¿Cuándo tienes pensado partir? —A principios de la semana que viene sería prefecto. —Cuando cerramos la puerta. —Dime que es lo que te preocupa. Yo también tengo mis propios temores. —Tiene a Maitland. pero los suyos amenazaban en convertirla en una estatua. Creo que quiere ver si Ohenewaa puede hacer algo por su salud. Ya no soy el mismo hombre que conocieron. Y todo se resumía en un solo problema. Te lo confesaré todo —continuó en voz baja —: Mi madre no se queda solo por el cariño que nos tiene a nosotros. Temo al pasado. no tenía las cualidades necesarias para ser la esposa de un conde en una propiedad como Baronsford. Capitulo 24 Traducción Rosanic. con la cabeza apoyada en su pecho. Él la atrajo hacia sí con un abrazo salvaje. Él tenía razón y ella lo sabía: Melbury Hall se las arreglaba perfectamente por si mismo. lo que sea con tal de tenerte a mi lado. Los problemas de Lyon eran infinitamente más importantes. Te necesito Millicent. el mundo exterior parece aterrador —dijo con voz ronca—.

habían vuelto a reanudar su amistad cuando se había casado con lord Stanmore. Beatriz había oído hablar mucho de esa importante familia escocesa. Israel. Israel. Si nos disculpa. Aunque no le conocía. El otro. milady. Traducción Rosanic. la condesa viuda se enteró de que la buena amistad que unía a ambas mujeres había empezado en la escuela para señoritas de Oxford. tú! ¿Cómo te llamas? —James Wakefield. La madre de lord Stanmore había sido una Buchanan de los alrededores de loch Lhomond. riéndose. Lady Stanmore era todavía más interesante. Son muy buenos amigos y vienen a menudo a Melbury Hall. Se despidió y retrocedió hasta la verja donde se reunió con su amigo. corrección Cari 167 . La condesa viuda lanzó una ojeada al otro chaval que se mantenía a una respetuosa distancia. Cuando vieron a la anciana se pararon en seco. A pesar de los diez años que Rebecca había pasado en América. Ninguna. Inmediatamente salieron corriendo dando gritos de alegría. milady.— ¡Eh. un chico alto y musculoso a pesar de no tener más de doce o trece años. Lady Aytoun observó a James Wakefield. Ambos habían salido corriendo del bosque para franquear la verja. Cuando hizo averiguaciones sobre Millicent. Se llenó los pulmones de aire fresco y pensó que. —Ya veo. ¡Que vida tan maravillosa! Pensó la anciana levantando el rostro al sol. pegado al muro del jardín. hacía tiempo que no se encontraba tan bien. tenía unos asombrosos ojos verdes en una atractiva cara. Antes vivía en Melbury Hall pero ahora vive con nosotros en Solgrave. — ¿Qué travesura ibais a hacer? — ¿Travesura? —Repitió James lanzando una mirada de complicidad a su amigo—. a la escuela de Knebworth —seguía diciendo su acompañante—. persiguiéndose como dos cachorros salvajes. No se entretuvo en mirar su mano deforme. a pesar de las personas de otra raza que vivían en Melbury Hall. — ¿Cómo se llama tu amigo? —Israel. —Es el hijo mayor de lord Stanmore —explicó la doncella que acompañaba a la condesa. Fue más o menos en esa época cuando Millicent perdió a su marido. tenemos algo importante que hacer. Seguro que la cocinera les estaba esperando esta mañana porque la he visto horneando pasteles. —El joven Wakefield va a Eton y el otro chico.

La criada salió corriendo y volvió jadeando. La chica hizo una reverencia y se dirigió hacia la casa. tú —intervino Ohenewaa que ya había llegado donde ellas. — ¡No te he dicho que le dijeras eso! —dijo Beatriz irritada. —Debería usted entrar en casa y descansar… — ¡Ella no! —Ladró la condesa viuda que ya había llegado a su altura— ¡Tú! — ¿Yo? —preguntó la criada desconcertada. Beatriz la vio acercarse a la anciana y decirle algo. —Por favor. Por su rostro lleno de arrugas adivinó que se trataba de Ohenewaa. — ¿Qué mas le digo? —preguntó la criada con voz ronca. —Será mejor que lo sepa desde ahora. Había querido conocerla desde que llegó dos días antes. Traducción Rosanic. —No era una orden si no una petición. La doncella vaciló un instante y luego regresó junto a lady Aytoun. —Tiene usted un carácter seco —comentó Ohenewaa. Pero dejó de protestar cuando vio que Ohenewaa se acercaba. dice que se curó el solo. —Y es un poco brusca. La otra se apresuró de nuevo a acercarse a Ohenewaa y Beatriz notó que la mujer había dado algunos pasos hacia el jardín. La doncella regresó de nuevo. pero no había tenido oportunidad de hacerlo. — ¡Modesta! —gritó la criada en dirección a Ohenewaa. —Pregunta porque quiere usted hablar con ella. corrección Cari 168 . —Lo sé. Tan solo quería pasar algo de tiempo con usted y conocerla… Pero de todas formas no se me da bien pedir tranquilamente lo que deseo. milady. Ohenewaa se volvió hacia la condesa viuda.En el extremo del bosque por donde habían aparecido los dos chicos vio a una anciana negra que se agachaba para recoger algo y luego lo metía cuidadosamente en un cesto. —Además. no me gusta que me den órdenes. La chica se volvió hacia Ohenewaa. que ella no hizo nada. —Quiere saber porque quiere darle las gracias. modesta —retrucó la condesa viuda avanzando un poco. — ¿Qué pasa ahora? La joven se detuvo a medio camino y gritó: —Milady. —Dígale que para darle las gracias. Ohenewaa le contestó sin mirar hacia el lugar donde ella se encontraba. Ella también bajó un trecho de la colina para acercarse. milady. —Si. — ¡Santo Dios! Dile que por mi hijo. La criada se apresuró a obedecer. —Vuelve a la casa para que te descansen las cuerdas vocales. vaya a pedirle que venga a hablar conmigo un momento.

Lyon la contempló con admiración. Lyon. —Sir Richard acaba de subir para cambiarse de ropa para la cena —dijo —. Ella miró con curiosidad un estuche que reposaba encima del escritorio. —Y testaruda. —Esta noche estás especialmente hermosa. —Cuando es necesario. —Ya me has dado suficiente. porque… —Hace días que espero la oportunidad de quedarme a solas contigo. Le entregó el estuche y ella lo abrió despacio. Lyon sabía porque lo hacía: estaba retrasando el momento de contestar a su petición.—Efectivamente. — ¿Y cual es el motivo? —No necesito tener ninguna razón para hacerle un regalo a mi esposa. Millicent se acercó a él. —Pero yo no tengo nada para ti. —Tú me has dado mucho más de lo que merezco —dijo él atrayéndola a sus rodillas. es demasiado! Traducción Rosanic. Millicent entró en tromba en la biblioteca. a veces. El vestido azul oscuro tenía un profundo escote y llevaba una cinta del mismo color en el cuello. —Tengo un pequeño regalo para ti. No espero que… —Me gusta hacerlo. Y ahora dígame que desea de mí. Lady Aytoun no tardará en bajar. Ábrelo por favor. —Si está usted dispuesta a soportar la presencia de una pobre anciana ¿me permite que la acompañe mientras recoge sus plantas? —Dicho así ¿por qué no? Dos pares de ojos de pobres ancianas seguro que ven más que los de una sola. La viuda frunció el ceño. Ella se quedó petrificada. — ¿Cómo es posible que me conozca usted tan bien? —Conozco a su hijo —contestó la negra encogiéndose de hombros—. corrección Cari 169 . Ni siquiera se habían visto demasiado en su habitación porque Millicent seguía acostándose tarde y levantándose al amanecer. —Tú tampoco estás mal. Creo que deberíamos coger dos coches para ir a Solgrave. Lyon y ella habían estado ocupados todo el tiempo. Ella sonrió ruborizándose. Lo volvió a cerrar con un grito. Desde que habían llegado sus huéspedes. — ¡No puedo aceptarlo.

La cena estaba prevista para una hora después y Millicent había dejado a Lyon. estaba aterrorizada ante la idea de acompañarle a Baronsford. —No se me da muy bien guardar secretos. Sacó de su lecho de terciopelo uno de los collares de diamantes y lo depositó en la palma de su mano. —No puedo creer que haya crecido tanto desde la última vez que le vi. pero cobrarán vida cuando las lleves cerca de tu corazón. ¡Si le hubieras visto hace media hora! La señora Trent vino a pedirme ayuda. corrección Cari 170 . —Eres tan hermosa… Ella se inclinó para besarle en los labios y Lyon se percató de que. a su suegra y a sir Richard. pero necesitaba la opinión de su amiga. pues prefirió ir a la guardería con Rebecca. Llevaba tres días evitando darle una respuesta a Lyon. en cierto modo. Interceptó con el dedo una lágrima que se derramaba de los ojos color gris —plateado de ella. —Solo es una hilera de frías piedras. charlando con lord Stanmore. — ¿Puedes ponértelo para mí esta noche? —Es demasiado bonito. A pesar de la camaradería que se había instalado entre ellos. La redonda carita del niño que dormía tranquilamente contra el pecho de Rebecca tenía fascinada a Millicent. ¡Que rápido había pasado el año! —Parece un ángel —murmuró. Traducción Rosanic.Lyon sacudió la cabeza y lo volvió a abrir. Y tú también has cambiado. Dejó suavemente al niño en su cuna. Acabamos de saberlo. —¡Estás embarazada otra vez! —Exclamó Millicent— ¿Es eso? La joven madre se levantó sonriendo. —Cuando duerme —corrigió Rebecca acariciando el pelo negro de su hijo—. mi amor. Lyon. él era como esas piedras. Ella le daba vida conservándole cerca de su corazón. no sé… ¿Estás… Rebecca se ruborizó. No sabía como sacar el tema. No soy la persona más adecuada para lucirlo. Por si mismas no son nada. —¿Cuándo nacerá? —A finales de otoño. —Claro que puedes. Pareces. — Dijo enternecida por la visión de la criatura—. Acarició el precioso collar.

—¿Amor? —susurró Millicent. luego se detuvieron en el tocador de al lado. —En cualquier caso no te dejes influenciar si oyes más cosas —aconsejó Rebecca—. —No se si hay algo de verdad en los rumores o si son solo calumnias.—Naturalmente Stanmore está encantado. dejando al niño al cuidado de la niñera. —No les permitiré que le hagan daño. En cualquier caso. Ha mejorado mucho. y que él te corresponde. El mismo sir Oliver la redactó. Rebecca la abrazó. Millicent. Después de haber pasado unos minutos con él en el vestíbulo vi que no era en absoluto lo que se dice de él. —Siéntate a mi lado. Se le llenaron los ojos de lágrimas y se dio la vuelta. Está muy excitado. Tienes un maravilloso aspecto y pareces feliz. —¿Y que tiene eso de malo? —El problema es que me metí en este matrimonio sabiendo que no duraría eternamente. Exigí que se incluyera una cláusula en el contrato en la que dijera que si la salud de Lyon mejoraba yo me vería libre de ese matrimonio. Millicent respiró varias veces para tranquilizarse. Rebecca la llevó hasta un sofá. —Parece extraño. —Me parece evidente que tú le amas. Quiero hacer lo mejor para ambos pero mi corazón me lo impide. Mucho. No puedo decirte cuanto. —Estoy tan confusa y tengo tanto miedo. Traducción Rosanic. sencillamente. —¿Qué te pasa Millicent? —preguntó con preocupación Rebecca. y… y… ya no sé ni lo que siento —confesó secándose las lágrimas—. —Él… Lyon tiene que irse a Baronsford y quiere que yo le acompañe. es mi marido. pero todavía le queda un largo camino por recorrer. No puedo defender al hombre que. A la gente que no tiene nada mejor que hacer le encanta matar el tiempo propagando habladurías. —¡Me alegro tanto! ¡Y pensar que estaba completamente equivocada respecto a Aytoun! Cuando estuvimos en Escocia recibimos una carta del reverendo y de su esposa poniendo por las nubes a tu marido. estoy segura de que ese cariño es mutuo. quiero decirte que Lyon Pennington es un marido maravilloso y que le quiero mucho. Rebecca cogió las manos de su amiga. Rebecca asió el brazo de su amiga. corrección Cari 171 . Cuéntame lo que te preocupa. pero le gustaría estar seguro de que va a ser otro niño. Hicimos que James viniera desde Eton para celebrarlo con él. Te digo por experiencia que es amor. Rebecca. —A juzgar por el modo en que te mira. pero lo soy. —Háblame de tu matrimonio. Salieron de la habitación sin hacer ruido. hasta hace poco.

es un conde y yo solo soy… Necesita una mujer que sea hermosa. Los dos. Te aplastó tanto física como mentalmente. —Me gusta —dijo él—. como tú. Se llevó la mano de su esposa a los labios. te sigue haciendo daño porque tú se lo permites. Pero era muy difícil. ¡Ojalá hubiera más como él. pero quería tenerte para mí sola en el camino de vuelta. —No lo entiendes. Millicent soltó una cristalina carcajada que a él le encantó. —Mandé a los demás en el otro carruaje. por conquistarme. Traducción Rosanic. —¿Volvemos solos? —preguntó Lyon cuando el coche empezó a moverse. sus ideas progresistas y la manera en que las dice. ese cerdo no dejó de rebajarte hasta conseguir que perdieras toda la confianza en ti misma. Algo había pasado cuando las dos mujeres se habían quedado a solas. Se obligó a apartar el pesimismo que la rodeaba como una nube. quiere que estés a su lado en Baronsford — insistió Rebecca mirándola a los ojos—. y encanto para que pueda sentirse orgulloso de ella en público. Lyon la atrajo hacia él. Espero que no te importe. La verdad que encerraban esas palabras estremeció a Millicent. hacen que me alegre de que se siente en la Cámara de los Lores. En cuanto a Stanmore. —Gracias. Una vez que Lyon estuvo cómodamente sentado en el asiento. Ve con él aunque solo sea para demostrarte a ti misma que has vencido al fantasma de Wentworth. Durante el tiempo que estuviste casada con él. cuando no le conocías. que tenga clase. E incluso ahora. —Creo que tú también les has gustado. Tenía que enfrentarse a su futuro sin miedo. corrección Cari 172 . Millicent se reunió con él y cerró la portezuela del carruaje. —Me va a parecer un trayecto muy corto. pero eso fue antes. desde la tumba. Parecía haberse liberado de alguna preocupación que la tenía inquieta desde hacía algún tiempo. ni clase ni encanto! —Si consiguiera convencerme de eso a mi misma… —¡Tienes que hacerlo! No puedes dejar que Wentworth siga amargándote la vida. no alguien que… —¡Basta! —La cortó Rebecca— ¿Qué estás diciendo? ¡A ti no te falta ni belleza. —Tu marido te necesita. Mira. Dile al cochero que pase primero por Londres. —¿Por qué? —Por tu sonrisa. por querer estar conmigo.—Estabas intentando protegerte a ti misma. Rebecca es encantadora y natural. Esas son las barbaridades que te decía. También quería protegerle a él.

—¡Y yo que me creía demasiado atrevida! —¿Es un desafío? Ella se echó a reír apretándose más contra él. podemos irnos a la cama en cuanto lleguemos. milady. —No vale la pena. Violet tenía nauseas continuamente desde hacía quince días. Lo único que puede ayudarnos en casos así es confiar Traducción Rosanic. Es joven y tiene muchas ganas de demostrar de lo que es capaz. Pero Millicent no tenía tiempo para profundizar en el tema. Con el movimiento del coche… El carruaje ya estaba entrando en el camino de entrada a la casa. —Todos cometemos errores —continuó Millicent con la esperanza de que se abriera—. —¿Vas a venir? —Si lo sigues deseando… Él se apoderó de sus labios con pasión. sabes que si tienes algún problema puedes contar conmigo. Eso aliviará a mi madre. pero como tu madre y sir Richard han mencionado que se iban a acostar pronto. Lo cierto es que estaba preocupada por ti. Le deslizó una mano por debajo de la chaqueta. ¿Por qué no te tomas unas vacaciones mientras estamos fuera y vas a Saint Albans a ocuparte de tu abuela? —Se lo agradezco muchísimo. No se preocupe usted por mí. Violet —dijo amablemente Millicent—. —No sé si podré esperar tanto —gruñó él—. A cambio tendremos todo el tiempo del mundo para poner en práctica tu idea del coche durante el viaje a Baronsford.Ella le rozó los labios. sobre todo ahora que está a punto de irse de viaje. No podré volver a tiempo si… —No te disculpes. milady. —No puedo hacer gran cosa en un trayecto tan corto. La chica evitó la mirada de su señora mientras se enrollaba una cinta alrededor del dedo. corrección Cari 173 . —Lo siento mucho. Ya le he preparado todas sus cosas y Bess será una doncella perfecta. Últimamente pareces distinta. Lo entiendo perfectamente. —De todas maneras me molesta. milady —insistió Violet ordenando los cepillos del pelo en el tocador. También tenía un sospechoso morado en la comisura del labio. Había algo que no estaba bien. A veces nos encontramos metidos en situaciones que no podemos controlar. No le des más vueltas. pero me temo que tendremos que conformarnos con la cama. —Violet. Millicent contempló la palidez de su cara. pero mi abuela se ha puesto enferma y Baronsford está demasiado lejos. —Es tentador.

en otras personas. La soledad es terrible y yo lo sé demasiado bien. Por favor, te ruego que recuerdes que estoy aquí si necesitas ayuda. —Lo recordaré milady —murmuró Violet antes de huir haciendo una breve reverencia. Por mucho que le repitieron que todo iría bien durante su ausencia, Lyon notó la preocupación de Millicent cuando por fin se montó en el coche y se sentó frente a él. —Beatriz y sir Richard han sido muy amables aceptando quedarse dos semanas más. —Espero que sigas pensando lo mismo cuando volvamos. He notado una cierta expresión en la cara de mi madre… Parece encantada de estar aquí, y puede ser que no nos vayamos a librar de ella tan pronto. Millicent sonrió. —Si quiere puede quedarse para siempre. Le debo mucho más de lo que se imagina. Se inclinó hacia delante para coger la mano de su marido, antes de volverse a mirar por la ventanilla. El personal de la casa estaba formado en la entrada para desearles buen viaje y Millicent les dijo adiós con la mano. —No veo a Moisés —dijo preocupada— ¿Le ves tú? —Si, está detrás de Jonah y Gibbs. Ella suspiró aliviada. —Gibbs y Jonah se respetan mucho. Como Moisés siente devoción por Jonah, eso quiere decir que también le gusta Gibbs. No sé si nuestro nuevo administrador se da cuenta de que se ha ganado un protector para toda la vida. —Es el tipo de fidelidad que mi rústico escocés reconoce perfectamente. El cochero dio un grito y caballos y carruajes echaron a andar. Millicent continuó mirando por la ventanilla hasta que, en una curva del camino, les perdió a todos de vista. Lyon no dejaba de mirarla. —En la época de Wentworth no me costaba nada irme de Melbury Hall durante varios meses —dijo ella—. Y ahora sin embargo, me da la impresión de que estoy desertando. Él entrelazó sus dedos con los suyos. —La otra noche oí a Stanmore y a Rebecca comentar lo culpables que se sentían cada vez que dejaban a James en Eton. Aunque se ha integrado perfectamente y ha hecho buenos amigos, siguen preocupándose. Debe ser lo normal en una familia. Ella sonrió.

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—Ya me has dicho más de una vez que Melbury Hall es como una familia para mí. ¿Te molesta? —En absoluto. Me considero privilegiado por formar parte de ella. Le apretó más la mano y ella miró sus dedos unidos. —Vuelve a hacerlo —dijo. —Es como hacer el amor, querida. Necesito tiempo para recuperarme antes de volver a hacerlo. Ella se acurrucó contra él sin soltarle. —¡He aquí una descarada mentira! Nunca has necesitado recuperarte cuando hacíamos el amor. Vuelve a apretarme la mano, Lyon, por favor. Para él no era ninguna novedad el poder mover la mano, pero ahora, al ver la alegría de su mujer, se sintió feliz de poder compartir sus progresos con ella. Le apretó suavemente los dedos. La risa de Millicent llenó el habitáculo del carruaje. —¡Otra vez! —le pidió ella. —Eso es todo lo que puedo hacer de momento. —¡No! Empiezo ya a conocerte, sé que puedes hacer mucho más. Puedo oír desde aquí como maquinan los engranajes de tu cerebro. —Lo que estás oyendo, querida, son los gruñidos de un hombre hambriento. —¡Hemos comido una hora antes de salir! —Sexualmente hambriento —precisó él apoderándose de sus labios—. Supongo que recordarás las promesas que me hiciste sobre el balanceo de los carruajes y… —¡Pero es de día! —protestó ella fingiendo asombro. —¿Y para que sirven las cortinas según tú? Deslizó la mano por su rodilla. —¿Quieres que te enseñe algo más? —Es usted el diablo en persona, lord Aytoun —dijo ella corriendo las cortinas—. Un demonio tentador que conoce todas mis debilidades.

Capitulo 25

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Esa tarde Gibbs se encontró a la condesa viuda en el salón con un libro encima de las rodillas y cómodamente sentada cerca de la ventana. Levantó los ojos al verle llegar. —Gibbs, no me digas que has venido a lloriquear por la ausencia de mi hijo. —No, milady. —Mejor. Espero que no lo hagas. —Eso depende de cómo me trate usted —respondió el administrador con una semi sonrisa. —Por lo que he visto, anda por aquí cierta dama con cierta influenza en tu humor —continuó ella entrecerrando los ojos—. De modo que dime, ¿la señora Page te aprecia tanto como tu a ella? —Creo que me soporta relativamente bien. Beatriz sonrió. —Ya sabía yo que por algo me gustaba esa mujer. Es evidente que está en su sano juicio. —Si, tenía la esperanza de que usted le hablara bien de mí. —¿Bien? Eso es negociable. Pero no has venido por eso ¿verdad? — añadió dejando a un lado el libro. —No, milady. Se aclaró la garganta y enderezó los hombros. —Acaba de llegar un mensajero de Londres preguntando por lady Aytoun. —¿Trae noticias de su familia? —No, milady. —¿Entonces de que se trata? ¡Suéltalo de una vez Gibbs! —Le envía un tal señor Platt que es quien se ocupa de los asuntos de Jasper Hyde. —¡Otra vez ese hombre tan desagradable! La condesa viuda se quitó con irritación las gafas. —Millicent no se merece realmente que la moleste un hombre de su calaña. ¿Le has dicho que lady Aytoun se ha ido a Escocia? —No, milady. —¡Estupendo! Les hizo una señal a las doncellas para que les dejaran a solas. —¿Te ha dicho que es lo que quiere? —preguntó cuando ellas se hubieron ido. Gibbs le entregó un sobre cerrado. —Está dirigido a “lady Aytoun” —observó Beatriz— También podría tratarse de mí ¿no? —Sin ninguna duda, milady.
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—E incluso aunque la destinataria fuera Millicent, en las presentes circunstancias es normal que yo me haga cargo. —Desde luego, milady. —Podría tratarse de algo muy urgente. —Eso opino yo también, milady. —¿Y acaso mi nuera no dejó Melbury Hall a mi cuidado? —Por supuesto que si, milady. Rompió el sello de lacre y leyó rápidamente el contenido del mensaje. —¡Ese individuo es realmente vil y desagradable! ¡Nunca se da por vencido! —escupió frunciendo el ceño. —¿Qué es lo que quiere? —A Ohenewaa —murmuró ella releyendo la carta. Gibbs empezó a enfadarse. —La señora Page me ha dicho que este mismo mensajero había venido ya una vez desde Londres con una oferta para llevarse a Ohenewaa con el señor Hyde. Lady Aytoun le despidió con una patada en el culo… ¡OH, perdón, milady! —Esta vez añade una razón de peso a su demanda. —¡A lady Aytoun le importa un pimiento! Ohenewaa no se va a ir a ninguna parte. —Ya lo sé, Gibbs —le tranquilizó la anciana guardando la carta entre las hojas del libro—. Pero hay que actuar con rapidez para desbaratar los planes de ese infame personaje. ¿Sabe que Millicent no está aquí? —No, milady. —Dile al mensajero que lady Aytoun está de acuerdo en entrevistarse con su abogado. No necesariamente para aceptar su propuesta, pero en cualquier caso la entrevista deberá tener lugar aquí, en Melbury Hall. —Muy bien, milady. —De todas formas arréglatelas para retrasar el encuentro tanto como te sea posible. Busca una disculpa, dile que no podrá ser antes de quince días. Incluso más si puedes. —¿Cuándo las ranas críen pelo, por ejemplo? —Ese plazo me parece perfecto, Gibbs. —¿Puedo preguntar que planea hacer, milady? —Primero tengo que hablar con Ohenewaa. Luego enviaré a sir Richard a Londres para verificar el trasfondo de las acusaciones a las que alude ese tal Platt. Los ojos de Beatriz estaban brillantes de desafío y excitación. —Cuando hayamos terminado con Platt y con Hyde, ni el uno ni el otro se atreverán a volver a dirigirle la palabra a Millicent. La lluvia había estado golpeando los cristales durante toda la noche y esa mañana, cuando cruzaban el río Wear, el viento azotaba el carruaje mientras avanzaba por el puente de piedra. Millicent se arrebujó con el
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un lago. —Si. Ella esperó a que continuara pero el prefirió callar y ella volvió a mirar por la ventana. todos crecimos aquí. Mencionó una reserva de pastos. subiendo colinas y descendiendo a los valles. Se habían detenido en Peterborough. ¿Pero era el hogar de una familia? —Hubo una época en que sí. en Durham. La había asegurado que llegarían a Baronsford a media tarde. estaba muy serio. huertos… Pero solo era una descripción del exterior. Iban atravesando pueblos por caminos llenos de baches. corrección Cari 178 . magníficos jardines. me lo dijo Gibbs. Porque era evidente que él estaba sufriendo. Traducción Rosanic. había sentido curiosidad por los otros dos Pennington. Desde que habían entrado en Escocia. cuando se iba a enfrentar con los fantasmas del pasado. Desde que había conocido a la condesa viuda acompañada de sir Oliver. La restauró Robert Adams. —¿Qué te gustaría saber? —¿Tú y tus hermanos crecisteis aquí? Él volvió la cabeza. comprendiendo que no iba a poder obligarle a confiar en ella si él no deseaba hacerlo. —¿Era un hogar de verdad? —¿Qué quieres decir? —Gibbs me contó la reacción que tuvo cuando vio por primera vez la propiedad —explicó ella—. Millicent estaba fascinada por las antiguas abadías y los innumerables castillos en ruinas. en Doncaster. cuya expresión se iba ensombreciendo minuto a minuto. —Si. desde que se habían subido al coche esa mañana. La aprensión de Millicent se iba incrementando al mismo ritmo que la fuerza del viento. y habían abandonado los caminos transitables durante la última parte del viaje. Apartó la vista del paisaje para volverse hacia su marido. Si bien Lyon había estado de buen humor durante los tres primeros días de viaje. Me describió Baronsford como un castillo de cuento de hadas con kilómetros y kilómetros de senderos que serpenteaban entre las colinas que dominan al río Tweed. Al menos no ahora. Pero en ese momento estaba casi segura de que lo que tenía de ese humor a su marido era una disputa familiar. lo fue —contestó Lyon después de una breve vacilación. Se dio cuenta de que su reticencia para ir a Baronsford no estaba solo causada por la falta de confianza en si misma si no también por el dolor de Lyon. —Supongo que el interior es igual de impresionante.abrigo e intentó sonreír a Lyon quien la miraba atentamente. —¿Y si me hablaras de Baronsford? A él le costó un poco salir de sus sombríos pensamientos.

que todavía está allí. y este comprendía su temor. Los rostros serios de los criados alineados en la entrada daban la sensación de que estaba teniendo lugar un entierro en vez de una bienvenida. —¡Lo harás! —Ladró Hyde— Si hubieras ido antes habrías encontrado a lady Aytoun. Harper Hyde había tenido una crisis un poco antes. —¿Dónde está Ohenewaa? —En Melbury Hall. en lo alto de una elevación rocosa. rodeado por la niebla y la lluvia. se levantaba un inmenso castillo. ya había pasado pero no podía librarse de un terrible presentimiento. —¿No estará pensando en utilizar la fuerza? —Cuanto menos sepas. Pero no importa. han contestado que lady Aytoun aceptaba hablar contigo. Todos nuestros problemas empezaron por su culpa y no pienso perder el tiempo hablando con ella. Siguió la dirección de su mirada. ahora estaba aterrorizada por la reunión de criados uniformados. mejor —aseguró Hyde levantándose—. Quiero que todo se desarrolle en paz. Están aquí para darnos la bienvenida no para juzgarte. seguía cayendo. Lyon le tendió la mano y ella se aferró como a un salvavidas. pero ordenó a los lacayos que le depositaran en el suelo empapado mientras Millicent se bajaba. Es la vieja casamentera que se las arregló para pagar las deudas de Millicent. La lluvia. Si antes había estado nerviosa. Millicent había preferido quedarse dentro del coche mientras los lacayos bajaban a Lyon. A lo lejos. corrección Cari 179 . No tiene nada que ver con Ohenewaa. de modo que será más fácil convencerla de que se libre de ella. —¿Y si resulta que no es posible? —Entonces seguiremos mi plan alternativo. Quieren Traducción Rosanic. Si Harry no se hubiera topado con Ned Cranch en el pueblo. ¿Quién está a cargo de la propiedad en este momento? —Ned le dijo a Harry que la condesa viuda.Las rodillas de ambos se tocaron y ella le miró notándole muy tenso. hubiera ido a Hertforshire creyendo que iba a ver a lady Aytoun. tupida y helada. —Siento mucho esta condenada puesta en escena —masculló él entre dientes—. la madre del conde. —Mintieron. Solo debes saber que cogeré lo que es mío y nada ni nadie podrá impedírmelo. Irás y te reunirás con la vieja. —Un administrador no se habría atrevido a decir una mentira como esa. No le dijeron al mensajero que lord Aytoun y su mujer se habían ido a Escocia —estaba explicando Platt —.

ni donde estaba. —Tienes suerte de que no hayan venido. Cuando había abandonado Baronsford estaba tan drogado que ni siquiera sabía su nombre. —Se las ha arreglado muy bien —intervino Lyon apretando la mano de su mujer. —Si lo desea. Cuando desapareció en el interior de la casa. Ella no tenía demasiadas ganas de pasar por esa experiencia sin él. junto con Howitt. Millicent. llámeme Millicent. Había en sus ojos un brillo travieso que encantó a Lyon. ni donde le llevaban. —Estoy aquí —contestó una voz grave justo a su espalda. y al mayordomo. Peter Howitt. Ahora les miraba a todos a la cara y respondía a sus saludos de bienvenida haciendo Traducción Rosanic. Los lacayos levantaron el sillón y comprobó que todos los ojos estaban fijos en él. En cuanto hayamos terminado con las formalidades le pediré a Howitt que te enseñe tus habitaciones y podrás descansar. Lyon la contempló mientras se dirigía hacia el castillo. Estaba en casa. el ama de llaves. de lo contrario te hubiera estrangulado con mis propias manos. Campbell. —Me encanta ver que vuelves a ser el mismo de siempre. Aytoun. corrección Cari 180 . —Por favor.ver hasta que punto estoy inutilizado. —¡Santo Dios! ¿Dónde te has metido Truscott? —gruñó Lyon. —Gracias. milady… Millicent se resistía a soltar la mano de su marido y él sabía que tenía miedo a pasar por delante de toda esa gente sin primero haber sido presentada oficialmente. el joven secretario que sir Richard había traído desde Londres con él. eso es todo. Levantó los ojos hacia el rostro moreno y sonriente de su primo. Aytoun. condenado estúpido? ¿A asustar a mí esposa? —Milady —dijo Walter Truscott haciendo una cortés reverencia. Por favor perdóname pero la gente estaba esperando el regreso de Aytoun con impaciencia y de no ser por la lluvia esto sería una fiesta. levantó la cara hacia la lluvia y respiró profundamente. para que pases revista a las tropas. tienes toda mi simpatía por haber tenido que soportar todo ese viaje encerrada con un oso. También los granjeros y la gente del pueblo están deseando verle de nuevo. —Este patán de Walter va a presentarte a la señora MacAlister. Ahora llévatela a un sitio donde esté protegida de este diluvio. —¿A que estás jugando. se acercó a ellos. Luego te acompañará. recibiendo a su paso los saludos y las reverencias de los criados. Millicent. —Encantado de tenerte de nuevo entre nosotros. pero Walter ya le estaba ofreciendo el brazo y no pudo discutir.

Le había observado durante un rato. Violet ya no tenía ninguna razón para estar allí. mirando a Ned Cranch. —¿Dónde ha alojado a mi esposa. milord —contestó la alta y delgada mujer—. Pero lo que más la enfermó fue lo que a pesar de todo seguía sintiendo por él solo con mirarle. con una linterna en la mano estaba cruzando el patio y su perro salió cojeando de la cuadra. Ocúpese de que tenga ropa seca —dijo antes de dirigirse al mayordomo—. La primera vez que Violet le había visto estaba tumbado de espaldas en el suelo tapándose la cara con un brazo. —Muy bien. Espero que sea de su gusto. mientras esperaba la cena había estado coqueteando descaradamente con una de las criadas. que se iba de Melbury Hall. Contempló detenidamente su expresión de orgullo. corrección Cari 181 . —Bien. Violet había sorprendido cuchicheos. Moisés había levantado el brazo y a ella le había sorprendido descubrir su rostro marcado con profundas cicatrices. roces y visto las mejillas ruborizadas de la chica y le habían entrado nauseas. milord. pero el no se movió en absoluto. Los lacayos depositaron el sillón en el suelo y le quitaron el abrigo empapado. Por fin franqueó el umbral de la puerta principal con el mayordomo y el ama de llaves al lado. Moisés. Tengo pensado pasar un par de horas con usted y Truscott.un gesto con la cabeza. Generaciones enteras de Aytoun… Su mirada se detuvo ante un retrato de tamaño natural de una mujer que estaba en el primer descansillo. Centenares de cuadros recubrían las paredes. Esa noche. escondida entre las sombras. En las habitaciones que dan al lago. Cuando vivía Wentworth solía estar sujeto con cadenas en la orilla llena de barro del río. A pesar de sus temores. pero lo peor es que no tenía orejas. Traducción Rosanic. Luego recibiré a la gente del pueblo y a los granjeros que lo soliciten. La habitación de los condes había sido limpiada y aireada y la ropa de lady Aytoun ya estaba guardada. Lleváoslo de aquí. Pero estaba. Las rosas rojas que estaban pintadas ofrecían una perfecta tela de fondo para la mujer vestida de blanco. Campbell. El gigantesco hombretón se agachó para acariciarle. le había llamado y le había preguntado si necesitaba ayuda. señora MacAlister? —En el ala oeste. Debían habérselas cortado mucho tiempo antes porque las heridas ya habían cicatrizado. Lyon contempló las enormes escaleras. —Descolgad ese cuadro —les ordenó a los criados—. se había acercado a él.

—¿Y como llamas tú a esa… enfermedad? Violet agachó la cabeza sin contestar. Violet murmuró que se encontraba mal desde hacía varios días. Traducción Rosanic. Ned intentó acariciarle la cabeza pero el animal se apartó. Iba a cerrar las cortinas cuando vio a la criada con la que había coqueteado saliendo por la puerta de servicio. Se dirigió a la habitación de la anciana. corrección Cari 182 . —¿Qué deseas exactamente de mi? —Preguntó Ohenewaa. de destruir todas las partes de su cuerpo que él había tocado. que ella se olvidó de su miedo. El antiguo esclavo hablaba con total sinceridad y el otro parecía mentir sin cesar. Recordó las palabras de su amiga: “Fue antes de que supiera como poner fin a un embarazo desde el principio…” Desde el principio. tan atontado. Con el rostro lleno de lágrimas dejó caer las cortinas y desapareció en la oscuridad del dormitorio pensando que ojalá pudiera dar marcha atrás y borrar todos sus errores. Ned se había dado la vuelta. Un sollozó le subió a la garganta. Ohenewaa que también había llevado en su seno un hijo ilegítimo. —No pierdas ni un solo minuto con él. Quería quedarse dormida y despertar libre de él. Ya no se acordaba de que. El anciano negro no parecía estar preocupado pero el perro desconfiaba del albañil y se le erizó el pelo. No podía haber dejado de notar los ojos enrojecidos y la voz temblorosa de la joven que había llamado a su puerta. Moisés —murmuró ella. retorciéndose las manos bajo el delantal. Oyó que una puerta se cerraba en el pasillo. Quería olvidar. Suspiró de alivio cuando Moisés recogió la linterna y continuó con su ronda. Se preguntó que es lo que podía querer Ned de él siendo como eran dos personas tan distintas. Le había llevado agua y se había quedado un rato con él. Era Ohenewaa volviendo a su habitación. Un niño cuyo padre era Ned Cranch. preparado para atacar. Violet sintió unas repentinas ganas de gritar. pero Moisés no lo había olvidado y desde ese día ambos habían trabado una sólida amistad. Contempló en tensión como Ned Cranch se dirigía despreocupadamente hacia Moisés. Había hablado con él. Moisés era bueno e ingenuo y Ned perverso y astuto. pero ahora la mujer necesitaba saber toda la verdad. Se negaba a mirarse el vientre y a pensar en el niño que estaba creciendo dentro. —Quería… Esperaba que pudiera usted ayudarme a curar mi enfermedad.Parecía tan viejo. Ned encendió su pipa y avanzó lentamente por el sendero. tan perdido. esperó a la chica y ambos desaparecieron juntos entre las sombras.

ayúdeme a librarme de esta maldición. He oído lo que decían las otras mujeres. Se secó las lágrimas que continuaban derramándose por su cara. subida a la fuerza a un barco de esclavos? ¿Puedes imaginar los horrores que esas mujeres tenían que soportar? —Yo… he leído algunas historias. —No puedo. corrección Cari 183 . ciertamente. —¿Lo sabe? ¡No lo quiero Ohenewaa! Se lo suplico. Ohenewaa se acercó a ella. un hombre sin corazón y sin escrúpulos. ¿Por qué no puede considerarme como a una de las mujeres a las que ayudaba en Jamaica o a bordo de los barcos de esclavos? Se lo suplico. Yo no… —¿Fuiste violada? La brusca pregunta pilló por sorpresa a Violet. —No puedo ayudarte. Usted ayudaba a las mujeres de las plantaciones. y sabía perfectamente que estaba embarazada. —¿Cómo te atreves a compararte a esas mujeres? —Contestó Ohenewaa con dureza— No puedo hacerlo ¿y sabes porque? Violet estaba desconcertada. —No. las palabras que yo usaría para describir un don del cielo. le creí cuando me dijo que me amaba y que teníamos un futuro juntos. pero me cuesta imaginarlo ni siquiera en mis peores pesadillas. —¿Crees que el hijo que llevas dentro va a correr la misma suerte que los de esas desgraciadas? Violet negó con la cabeza. —¿Enfermedad? ¿Sufrimiento? Esas no son. proporcióneme una nueva vida.Ohenewaa veía mucho más que el resto de las personas. —¿Ese niño es una maldición. —¿Entonces como puedes creer que voy a aceptar compararte a una de ellas? Violet contuvo un sollozo. —¿Por qué? —Sollozó Violet — ¿Qué importa si consentí o no en ese momento? Fui una estúpida. —¿Puedes siquiera llegar a imaginarte la situación en que se encuentra una negra? ¿Una joven arrancada de su hogar y de su familia. Ohenewaa. Me dijeron que conocía usted el modo de librarme de la enfermedad que sufro. pequeña? ¿Una enfermedad? —Se lo ruego… Traducción Rosanic. pero no sabía… —¿Fuiste con ese hombre porque quisiste? —Si. —No me diga eso —suplicó Violet—. pequeña. Pero era una decepción saber que había elegido a Ned. —Sé que puede usted ayudarme —contestó por fin Violet en voz baja—. pero no descubrí hasta después su vileza.

—¿Entonces para que has venido? —Yo… No debería haberlo hecho. corrección Cari 184 . no quiero hacerlo —sollozó. Ohenewaa la estrechó entre sus brazos. Violet estalló en llanto y se tapó la cara con las manos. Capitulo 26 Traducción Rosanic.—¿Le odiaras con la excusa de que te va a recordar tu error? —¡No! No podría odiarle jamás. No sé lo que debo hacer… Sin decir nada. —No.

pero cada vez estaba más tensa. Las seis lujosas habitaciones que daban al lago habían sido decoradas por Emma con una clara intención. ni siquiera sabía cuando tendría una oportunidad de pasar un rato con él. Mientras la doncella guardaba el vestido en el armario. Había sido innegablemente hermosa. Sin duda alguna. Estaba por todas partes. Pero demasiado grande. de las veladas y de la vajilla importada de Francia. Luego. De hecho. volvió a sus habitaciones dejando a Lyon hablando con Truscott. —Los platos de Wedgwood no eran lo bastante elegantes para ella —le explicó la señora MacAlister. En Baronsford se sentía insignificante y esa era una sensación que odiaba. Después de tomar una rápida cena con su marido en el comedor pequeño. Ciertamente. Millicent también oyó hablar de las recepciones. Todo ese piso era para uso exclusivo del matrimonio.“Abrumador” fue la palabra que le vino a la mente a Millicent mientras el ama de llaves le enseñaba el castillo. se dejó caer en un sillón delante de la chimenea. por supuesto. pero eso no era lo que más le afectaba. Era el recuerdo de Emma. Millicent empezó a arrepentirse de su decisión de acompañar a Lyon. Perdió la cuenta del número de dormitorios. ya no sabía donde estaba el antiguo comedor y se hubiera perdido si hubiera tenido que buscar el salón del segundo piso. con todos los asuntos pendientes que estaban esperando la llegada de su marido. en que saloncito privado se suponía que iba a revisar la correspondencia. al final de la jornada. En esa casa no se sentía útil para nada. corrección Cari 185 . Ningún miembro de la familia. Debería haber tenido calor. ni amigo ni invitado tenía derecho a alojarse en ellas. Y resultó evidente cuando la señora MacAlister la condujo al ala este. El cansancio del viaje tenía que haber desaparecido ya. Y no solo eso. pero estaba congelada. había oído algunas cosas y dedujo que Emma se había ocupado de la decoración de Baronsford mucho más que las anteriores condesas. el salón de la torre antigua era únicamente para Emma. Dos horas después a Millicent todavía le daba vueltas la cabeza por todo lo que había visto y oído. Baronsford era impresionante. Pasó por fin a la antecámara donde Bess la ayudó a cambiarse para dormir. En el saloncito adyacente al dormitorio. no recordaba si la armería estaba en el ala este o en el ala oeste ni en que piso estaba la biblioteca y. Traducción Rosanic. Desde el momento en el que entró en el vestíbulo se topó con su retrato a tamaño natural. No. Baronsford era magnífico y muy cómodo.

corrección Cari 186 . Lyon estaba sentado en la cama y los lacayos habían desaparecido. apoyándose en el quicio de la puerta. y la manera que él la miraba. con todos esos dormitorios vacíos era algo completamente distinto. —¿Tu no has terminado con lo tuyo? Millicent depositó la pluma y se acercó a la puerta que comunicaba con el dormitorio. Los lacayos iban del dormitorio a otra antecámara. Mis habitaciones están donde estén las tuyas. —Te informaron mal. Era tan atractivo que nunca se cansaría de él. —Te he echado de menos —murmuró. donde no había habitaciones suficientes. Me habían dicho que las habitaciones del señor de la casa estaban en el ala este. aunque viviera cien años. pero tampoco se le ocurría nada. Me hubiera fastidiado que estos dos brutos te despertaran al meterme en la cama. —Entonces ven a acostarte. Lyon no dejaba de asombrarla. Millicent despidió a Bess y fue al tocador a esperar a que terminaran. Justo cuando se estaba sintiendo completamente inútil. pero los renglones bailaban ante sus ojos. —Es condenadamente grande. Millicent se quedó muda por la sorpresa. no sirvió para tranquilizarla.Llamaron a la puerta. Ella se acercó lentamente. —He visitado Baronsford. Cogió un libro al azar. pero aquí. —Me alegro de que todavía no estés dormida. —Me sorprende que estés aquí esta noche. —Había demasiada gente a nuestro alrededor. Se levantó y se dirigió al pequeño secreter sin saber si ponerse a escribir. Asió el cinturón de su salto de cama en cuanto la tuvo al alcance de la mano. —¡Es impresionante! Lyon le deslizó el camisón de los hombros. —¿Te gusta este lugar? Traducción Rosanic. —Mañana seguiré —contestó ella suavemente. era una cosa. Bess fue a abrir y Millicent se sorprendió al ver a Will y a John que traían a Lyon. aparecía y la miraba de esa manera suya… Volvió a leer el primer párrafo y tampoco esta vez entendió nada. como si llevara un camisón transparente. —Solo hemos estado separados esta tarde —protestó ella—. Compartir la cama en Melbury Hall. —¿Ya has terminado de trabajar por hoy? —preguntó. Cuentame lo que has estado haciendo. Y hemos cenado juntos. —Mañana seguiré.

—Baronsford no necesita de mi aprobación. —¡Por supuesto que si! De ahora en adelante eres su dueña. —Nunca deseé una posición tan elevada. Lyon se apoderó de uno de sus mechones de pelo para atraerla suavemente hacia él. —Seguro que hay otras posiciones que deseas —susurró. La cogió por la cintura y ella se acurrucó contra él. —Dímelo –insistió dándole besos ligeros como mariposas. —Deseo esto. —¿Esta cama? Esta noche es toda tuya, querida. —Me gustaría que tu corazón me perteneciera. Él se puso serio y ella se arrepintió de haber dicho tal cosa en voz alta. Intentó que sus ojos brillaran de nuevo. —Esto es lo que sucede cuando estoy lejos de Melbury Hall. Digo bobadas y cosas que debería callar. Yo… —Mi corazón ya es tuyo, Millicent. Ella, desconcertada, notó como él le secaba una lágrima que resbalaba por su mejilla. —Eres la única mujer que me prefiere a mí, incluso lisiado, antes que a este castillo. —¡No eres un lisiado! —Exclamó ella escandalizada— Te amo como eres. —¿Y no me abandonarás nunca? —Me quedaré a tu lado tanto tiempo como desees. —¿O necesite? —Si —contestó ella mirándole a los ojos—. Quiero sentirme útil. Quiero dar. —Y recibir. ¿Acaso no forma eso parte del matrimonio? —Me temo que con un hombre como tú y en un lugar como este salgo yo ganando. Tienes un título, dinero y todos los medios posibles para dar mas de lo que vas a recibir. —Y eso te molesta. —¡Por supuesto! Quiero poner algo de mi parte. Quiero saber que doy tanto como recibo. —Entonces es posible que mi enfermedad equilibre la balanza para toda la vida. —No sé lo que quieres decir. —Si que lo sabes, Millicent. La sujetó de la muñeca. —Si no nos hubiéramos casado en estas condiciones… —empezó él. Sacudió la cabeza. —Vayamos todavía más lejos. Supongamos que nunca hubiera tenido ese accidente. Si hubiera deseado cortejarte…
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—No lo hubieras hecho. —¿Por qué? —Porque soy vulgar, porque no hay nada en mí que se salga de lo corriente, Lyon. Y eso por no mencionar que nunca hubiera estado en tu ambiente. —Te equivocas de medio a medio. Pero ¿Qué hubieras respondido si te hubiera pedido que te casaras conmigo? —Me habría negado porque no te hubiera conocido. —¿Y si hubiéramos tenido una apasionada aventura, que hubieras dicho? —Que no. No provenimos del mismo… —¿Del mismo qué, Millicent? —La cortó secamente— ¿En que etapa de nuestra relación te hubieras encontrado lo bastante a gusto como para otorgarme tu confianza? —Te hubiera dicho que te amaba y eso hubiera bastado. —Ese es el caso, que no es suficiente en absoluto. Hubiera querido tener un futuro contigo, hubiera querido saber que tu amor por mi era más fuerte que ese absurdo miedo con el que vives desde hace años. La emoción se había apoderado de ella. —Estoy aquí ahora, Lyon ¿No es suficiente? —¿Seguirás aquí mañana? —Si. —¿Y pasado, y el mes que viene y el año próximo? —Estaré aquí mientras me desees. —¿Y te necesite? —Y me necesites. La lluvia martilleaba sobre el techo del carruaje que esperaba al señor de Baronsford para llevarle al pueblo. En el pasado no necesitaba un carruaje ya que tanto los aldeanos como los granjeros estaban acostumbrados a ver a su señor cabalgando por prados y colinas, deteniéndose para intercambiar unas palabras con ellos, lloviera o hiciera sol. Aytoun siempre había sido madrugador y sabía que les gustaba ese encuentro diario. No necesitaban ningún tipo de formalidades para comunicar sus alegrías o sus penas, y los problemas se solventaban a menudo antes de que llegaran demasiado lejos. Lyon quería volver a hacer lo mismo aunque fuera yendo en coche, y, en lugar de ir solo, se llevó a los lacayos y al secretario, Peter Howitt. Sería algo diferente, pero le habían dicho que también la vida en los alrededores había cambiado. Los pueblos estaban llenos de familias errantes y en los ojos de todos se podía leer la preocupación por el futuro, según le contó Truscott.

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Esa mañana, antes de partir, había mandado llamar a Walter, al ama de llaves y al mayordomo a su despacho. —Quiero que reunáis a toda la gente que esté disponible para limpiar la casa de arriba abajo. Buscad y eliminad todo lo que tenga algo que ver con mi anterior esposa; cuadros, ropa, objetos personales, todo lo que pueda recordar su existencia a vuestra nueva señora. Ninguno de ellos pareció sorprenderse por la orden. —A lo mejor lleva mucho tiempo, milord —observó a pesar de todo el mayordomo— ¿Qué debemos hacer cuando lo hayamos retirado todo? —Guardadlo todo en una de las habitaciones del ala este si así lo deseas, y ciérrala después con llave. Se volvió hacia el secretario. —Envía una carta a lady Douglas, la madre de Emma, y dile que es libre de venir a buscar lo que quiera… empezando por ese condenado retrato. —Muy bien, milord. Luego se dirigió a la señora MacAlister. —Quiero que le pida a la condesa su opinión acerca de todo. Debe ser consultada antes de tomar cualquier decisión relativa al mantenimiento de la casa. Los menús, como colocar a los invitados en las recepciones, la compra de ropa de casa, la elección del vino, absolutamente todo. —Si, milord. Espero no decepcionarle. —No se preocupe, señora MacAlister. No hay mejor ama de llaves en el Reino. —Gracias, milord. —Comprobará que lady Aytoun es muy distinta a… la anterior señora. Cuento con usted para que se encuentre en Baronsford como en su casa. Luego se dirigió a Campbell. —Prohíbo terminantemente que los criados hagan comentarios en su presencia. Nada de comparaciones entre la condesa y Emma en lo que se refiere a su comportamiento, su forma de vestirse, sus reacciones… Millicent es una persona de carne y hueso y quiero que se la trate como corresponde. Lo sé, es inglesa, pero no hay una esposa mejor que ella y quiero que todo el mundo lo sepa. Les contempló a todos. —Emma Douglas Aytoun está muerta —dijo bruscamente—. Ya es hora de que su alma descanse en paz. A partir de ahora, Baronsford tiene una nueva señora. Millicent se entretuvo en sus habitaciones tanto como le fue posible. Lyon le había dicho que pasaría la mayor parte del la mañana en el pueblo, de modo que pidió que le subieran el desayuno. Sin embargo, después de escribirle una carta a la señora Page y otra a Gibbs, se dio cuenta de que se
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sentía atraída por la ventana que daba a los jardines, el lago y el cielo azul en el que había algunas nubes. Cedió a la tentación y se puso un traje de amazona y salió de la habitación. En el pasillo estuvo a punto de chocar con una criada. —¡Oh, milady, está usted aquí! La señora MacAlister me ha mandado a buscarla. Pregunta si esta tarde podría dedicarle unos minutos para planear las comidas de la semana. —Dígale que le concederé tanto tiempo como quiera. Estaba pensando en dar un paseo a caballo pero iré en cuanto vuelva si quiere. —No, milady, cuando usted quiera. Tal y como está la casa de revuelta esta mañana, estoy segura de que la señora MacAlister… —¿Hay algún problema? —Están limpiando a fondo los salones y las habitaciones de la torre antigua, están rebuscando en los armarios como si el mismísimo rey hubiera perdido la corona allí. Creo que la señora MacAlister no tendrá ni un minuto disponible hasta que haya terminado con todo ese jaleo. —¿Y sabes a que se debe tanto movimiento? La chica vaciló un instante, miró a su alrededor y al final contestó bajando la voz: —Fueron las órdenes que dio milord esta mañana. —¿Dio esas órdenes? —Si, milady. No le gustaba que las cosas de lady Aytoun todavía estuvieran aquí y dijo que había que sacarlas todas. No quiere nada que recuerde a su esposa anterior. Estaban de pie delante de las escaleras y Millicent se volvió hacia el lugar donde estaba el retrato de Emma el día anterior. Había sido sustituido por otro cuadro. Se sintió dividida entre la incertidumbre y la culpa. Tenía que hablar con Lyon y preguntarle que es lo que había desencadenado esa decisión tan drástica. La noche anterior había tenido la sensación de haber dado un gran paso hacia delante en su matrimonio. Había sido maravilloso poder abrirle su corazón. Empezó a bajar las escaleras. —Dígale a la señora MacAlister que estaré encantada de verla esta tarde. Una vez en el vestíbulo, le preguntó a uno de los lacayos si sabía donde estaban Truscott o Howitt. Le contestó que el secretario se había ido al pueblo con el señor pero que Truscott estaba precisamente en la entrada, preparado para salir a caballo. Efectivamente le estaba dando órdenes a un mozo de cuadra. —Buenos días, Walter. ¿Puedo acompañarte al pueblo? El alto escocés se volvió hacia ella. —Claro, Millicent. Haré que preparen el coche.
Traducción Rosanic, corrección Cari 190

No era la primera visita de Platt a Melbury Hall. Solo hablará cuando se le indique y de no ser así. De modo que dígame ¿a quien voy a ver hoy? —A la condesa viuda. pero se mantendrá callado. ¿Lo ha entendido bien? —¡Oiga! —Protestó Platt indignado— Me ofende que me… Gibbs se dio media vuelta y le fusiló con la mirada. milady —dijo él haciendo una profunda reverencia.—No. Flanqueado por los tres criados. ¿De acuerdo? —Claro. corrección Cari 191 . El aludido volvió a crecerse al ver a la frágil anciana sentada en un sofá con un plaid sobre las rodillas. y tres criado vestidos con librea se habían encargado de llevarle ante un gigante escocés que le miraba con evidente hostilidad. —Me estaba preguntando —continuó Millicent completamente decidida a ser directa— si sería muy complicado que pasáramos por los acantilados. claro. Me gustaría ver donde ocurrió el accidente. señor —empezó—. —Me importa un pimiento que se sienta “ofendido”. Platt pensó que no le habían dado otra opción. prefiero ir a caballo si no te importa. Gibbs no contestó. señor… —balbuceó Platt. Le recibirá en el salón —dijo Gibbs abriendo una puerta— Milady. Un mozo de cuadra se apresuró a ir en busca de una montura. —¿Señor Platt? —Para servirla. el señor Platt. Ese tal Gibbs no dijo nada. Necesito saber una cosa. en los tiempos de Wentworth. El sudor le cubría la frente y esperó a que el administrador le diera la espalda para secársela con la manga. Lady Aytoun le miró por encima de las gafas. La cordial acogida que se le dispensó entonces no tenía nada que ver con esta. Platt tenía la sensación de ser un delincuente frente a un tribunal. pálido de miedo. Había también dos criadas. había acudido en nombre de Jasper Hyde. pero moviendo la cabeza con autoridad le señaló que le siguiera. —Sé que lady Aytoun está en Escocia. ¿De que sería capaz ese enorme escocés? —Escuche. Traducción Rosanic. —Ha sido muy amable por su parte aceptar que se retrasara este encuentro. Cuatro años antes. —Se atendrá a los hechos —gruñó el escocés por encima del hombro—. Dos lacayos le habían escoltado desde el carruaje hasta la puerta. se apresuró a seguirle. —Como quieras. mantendrá la lengua quieta y se limitará a escuchar.

ha intentado repetidamente arreglar un pequeño asunto con su nuera. —Si insiste. Si hubiera sido Hyde el primero en morir. Estuve aquí en la época del señor Wentworth. —Yo también lo creo. —Pero por favor. el señor Hyde. Incluso eran muy buenos amigos. Si no lo hace me va a dar tortícolis. La amistad es el esqueleto en el que se sustenta la alta burguesía. milady.—Entre que mi nuera está en Escocia y mi frágil estado de salud — explicó la condesa viuda con voz débil— no estaba preparada para recibir visitas… —Lo entiendo perfectamente. —Preferiría quedarme. estamos desvariando ¿verdad? —Continuó la anciana con una dulce sonrisa—. —Claro —contestó amablemente la condesa viuda—. milady… Platt le dirigió una altiva mirada al gorila que se dirigía hacia la puerta y luego examinó la decoración del salón. Mi cliente. milady. señor Platt. Hyde y Wentworth eran iguales. —De modo que esta no es su primera visita. Oí decir que el señor Hyde y Wentworth se conocían. Platt obedeció. Cada vez que vengo aquí me quedo embelesado por la casa. —La amistad es algo muy importante. —¿De que asunto se trata? —Lo mencionaba en mi carta. Traducción Rosanic. Sin duda es una de las bases de la civilización británica. Iba a decirme usted el motivo de su visita. —¿Qué puedo hacer por usted Platt? Él volvió a centrarse en su anfitriona. si la anciana no se hubiera entrometido le hubiera hecho una oferta a Millicent por ella. milady. corrección Cari 192 . Se hubiera hecho con la propiedad por una miseria. Tú también Gibbs. —En fin. —Y además también es tan británico eso de despojar a sus amigos cuando mueren ¿verdad Platt? ¡Es tan ético eso de lanzarse sobre sus despojos como un buitre dejando a la viuda sin nada! Platt tosió. siéntese —le ofreció ella señalando un asiento enfrente del suyo—. Siempre le había gustado Melbury Hall. —No. —¿Y porque Gibbs? Este buen hombre me parece de fiar. —Perdóneme. la base de nuestra superioridad moral sobre el resto de las naciones. Wentworth se hubiera aprovechado todo lo que hubiera podido. Debo confesar que sin éxito. —Podéis iros —les dijo la condesa a las doncellas—. milady. simplemente ofreciéndose a pagar lo que ella le debía a Jasper Hyde. —Efectivamente. —Si. A decir verdad. milady. La estancia era luminosa y cálida.

señor. ¿Y quien ha conseguido esas pruebas? —Bueno… las autoridades. Mi cliente desea comprársela a lady Aytoun. mi nuera rechazó la oferta de Hyde ¿no es así? —Hay nuevas circunstancias que puede que modifiquen su respuesta. —Debe usted estar equivocado. estimado señor. y me falla la memoria. —Ya veo. Mi memoria… Platt notaba como el sudor empezaba a empaparle la nuca. señor. por qué un hombre así desea tanto a esa anciana en concreto? —Por filantropía. —Se trata de una esclava negra que lleva el pagano nombre de Ohenewaa. —Dígame los nombres. Por favor. pero es posible que su nuera esté dando refugio a una asesina. Tanto los nombres de los testigos como las pruebas los consiguieron los empleados del señor Hyde. —Permítame repetir la petición de mi cliente —dijo Platt con paciencia—. —Veo que voy a tener que ser completamente sincero con usted. pensativamente. Las razones que tiene son personales. estimado señor? Él la miraba boquiabierto. Mi cliente actúa en nombre de la justicia. —Es bueno eso de tener un “amigo” como Hyde —dijo Beatriz con aprobación— ¿Acaso su cliente es un completo cretino. y me ocuparé de que… —Me he expresado mal. corrección Cari 193 . recuérdemelo. señor Platt? —¿Perdón? —¿Son ambos idiotas. incómodo. milady — contestó Platt. —Se lo ruego. un hombre que debe tener centenares de esclavos. —¿Y por que razón un adinerado plantador como Hyde. —¿Y que va a hacer con ellas? —Se las entregará a las… autoridades si se niegan a su petición. si le he entendido bien. Desde que compró a esa esclava. Traducción Rosanic. No quería que se viera implicada pero no me deja otra elección. —¿Y cuales son? —Se mencionaban en la carta. milady. por favor. se han descubierto ciertas pruebas que parecen señalar a Ohenewaa como la asesina del doctor Dombey. El señor Hyde se ofrece a pagar todos los gastos en los que tuvo que incurrir a causa de esa tal Ohenewaa para… darle un trabajo. Lamento mucho decirle esto. por filantropía! Y. milady. Se inclinó hacia delante. Mi nuera no posee a ningún ser humano. La condesa viuda asintió con la cabeza. un hombre que ha hecho su fortuna explotando a unos desgraciados seres humanos. —¡Ah. Quiere que se haga justicia sin que su familia se vea afectada por otro escándalo. En ese salón hacía demasiado calor.—Soy una anciana.

Los testimonios de Boarham y de otros del mismo estilo no se mantendrían ni un minuto ante un tribunal. corrección Cari 194 . —De hecho le pedí a nuestro vecino. señor —intervino secamente sir Richard—. —Hablé con un médico llamado Boarham. le vamos a decir lo que nosotros sabemos. Estaba claro que acababan de fracasar. Por ejemplo el doctor Gisborne… —Del cual obra en mi poder una declaración —intervino sir Richard—. La aludida miró a Platt desdeñosamente. La condesa viuda agitó una hoja de papel. ya era hora de que se librara de este asunto y que fuera su cliente quien se encargara. aquí presente podrá confirmarle que eso es lo que está usted haciendo. En ella indica claramente el motivo de la muerte de Dombey. Hemos estado investigando sobre ese hombre y el tribunal le considerara como el testigo pagado que es en realidad. no tenemos intenciones de… —No me fío nada de ese “nosotros”. No vacilaría en vender a su propia madre si con eso obtuviera algún beneficio. importante miembro de la Cámara de los Lores. Es terminante sobre el asunto. que se reuniera con nosotros. —Efectivamente. aunque precipitada por la cantidad de alcohol que bebía. Sir Richard estaba allí. Recordó lo que había dicho Hyde sobre que tenía otros planes… Se sentía más que aliviado de no saber de que se trataba. señor —le cortó secamente la anciana— Pero volviendo a sus acusaciones… Maitland ¿lo ha anotado todo? Platt se dio la vuelta rápidamente y vio que alguien había abierto la puerta que comunicaba con la habitación de al lado. milady —aseguró sir Richard. Pero me parece que sir Richard. ni la cantidad que ha pagado a esos “testigos”.—¿Cree que mi nuera creería que Ohenewaa estaría más segura entre sus garras que en manos del sistema penal inglés? —Milady. Confieso que no conozco muy bien los vericuetos de la Ley en lo que pudiera considerarse como una extorsión. —Haga lo que quiera. —… y el doctor Billings —añadió Ohenewaa. —En cuanto a sus supuestas pruebas —continuó la condesa viuda— en vista de que no sabemos exactamente cuales son. Platt se pasó un dedo por el cuello de la camisa. el conde de Stanmore. —También tenemos su testimonio. Platt se puso de pie de un salto. Traducción Rosanic. Los médicos se ocuparon de él desde que llegamos a Londres. Empiece usted Ohenewaa. al cual llamaron alguna vez para sangrar al doctor Dombey —se defendió Platt. —El doctor Dombey murió de muerte natural. sentado ante el escritorio y una mujer negra estaba a su lado.

Lyon había hablado mucho de su primo. estaba haciendo un magnífico trabajo. Lyon le encomendó la tarea de administrarla en cuanto heredó el título. Al pasar chocó contra una criada que le miró con sorpresa y luego entrecerró los ojos al reconocerle. Miró hacia abajo y se le revolvió el estómago al ver las Traducción Rosanic. Retrocedió hacia la puerta rogando por que el enorme escocés no le estuviera esperando en el pasillo. —No la molestaré más. Walter Truscott era el segundo hijo de William. corrección Cari 195 . — ¿Le molestaría que nos acercáramos a pie hasta el borde? Dejaron los caballos al cuidado del mozo que iba con ellos y Walter la condujo a través de un claro en la vegetación. Cogió el abrigo que le entregaba el lacayo y salió llamando a su cochero. el hermano pequeño de la condesa viuda. ahora me doy cuenta. —A caballo no iremos mucho más lejos —anunció cuando llegaron a unos matorrales cerca de los acantilados. El comportamiento educado y el interés que Walter le demostró supusieron una gran sorpresa para Millicent que se sintió aliviada de encontrar un amigo en él. Walter. Que Hyde hiciera lo que quisiera. Así podrá usted decirle lo que ha descubierto sobre Ohenewaa. Era amable. pero para él ese asunto se había acabado. Platt sacudió la cabeza y se aclaró la garganta. —Hay un estrecho sendero que bordea el acantilado. Sabiendo el cariño que Walter sentía por la propiedad.—Si quiere volver a sentarse. Sujetó una rama y Millicent pasó por debajo encontrándose de repente frente al vacío. Estoy hablando en nombre de un cliente que. Su carácter tenía algo de la condesa viuda y de Lyon al mismo tiempo. estamos esperando la llegada de lord Stanmore en cualquier momento. señor Platt —dijo la condesa viuda—. que había fallecido años antes dejando la responsabilidad de criar a su hijo en manos de su hermana mayor. que se había criado en Baronsford era como un hermano para Lyon. No era de los que hacían falsos halagos y hablaba con franqueza. y. milady. Buenos días a todos. Sin embargo. él no podía perder el tiempo. Hizo una rígida reverencia y se apresuró a salir. Capitulo 27 Durante el viaje. había sido mal informado por gente sin escrúpulos. milady. respetuoso y desde el primer momento quedó claro que quería que se sintiera a gusto. —No es necesario. por lo que le había dicho a Millicent.

Por otra parte tampoco ella había conservado el contacto con su familia. Luego viene David. Pero ya se había producido un distanciamiento entre ellos mucho antes. Perfore es el hermano mediano. Allí fue donde encontraron a Emma. verdad? —No. No. A Millicent le daba igual saber quién tenía qué. El río siempre tiene un cauce rápido. estaba helada. Traducción Rosanic. —Todavía no ha conocido usted al resto de la familia. tiene tres años menos que Lyon. — ¿La corriente es siempre tan fuerte? Walter la hizo retroceder un paso. — ¿No creerá que fue Lyon. pero no tenía derecho a sonsacar a Walter. No había ninguna acusación en el tono de su voz. Millicent se podía imaginar el estado en el que habían encontrado los dos cuerpos que habían caído sobre esas rocas. por eso ahora es tan alto y abundante.rocas. Millicent deseaba saber más. En cierto modo había terminado unos dos años antes con su desastrosa unión y se amoldaba a ella lo mejor que podía. —Claro. — ¿Qué cree usted que le sucedió a Emma? ¿Resbaló? —No. — ¿Fue aquí donde cayeron? —No —contestó el escocés señalando un lugar un poco más abajo— A unos cien metros de aquí. Hay un caminito de piedra que lleva a una pequeña playa. Aytoun debía estar intentando bajar a buscarla cuando resbaló. —Aytoun no habla mucho de ellos ¿verdad? —Solo le he oído mencionar el nombre de Perfore y fue hablando de Baronsford. corrección Cari 196 . — ¿Quién? Él se encogió de hombros sin contestar. —Si y no. pero hemos tenido un invierno especialmente húmedo. Ella levantó los ojos hacia su acompañante. las respuestas tenía que dárselas su marido. Lo que le preocupaba era que la familia estuviera tan distanciada. — ¿Quién les encontró? —Perfore. el más pequeño. Empezaron a recorrer el acantilado. algunas de las cuales sobresalían del agua y otras estaban justo al pié del precipicio. Ni siquiera le había contado a Lyon porque ya no se hablaba con sus dos hermanas mayores. Creo que la empujaron. — ¿Cuánto hace que no se ven? —Desde que Emma murió. Millicent levantó la cabeza de golpe. Millicent se frotó los brazos.

Millicent contuvo sus preguntas y se concentró en cada una de las palabras de Truscott. Él era su protector. —Era hermosa. no le quitaba la vista de encima. Se lo merece.Millicent. Era una Douglas y sus padres y los de Lyon eran vecinos. Pero ella era bastante obstinada y era imposible hacerlo. de modo que se lanza en su busca. salvaje. Volvió a ser él mismo hace poco. Creo que los tres Pennington. después de todo lo que tuvo que pasar. Conocía cada roca y cada falla del acantilado tan bien como conocía a los Pennington. Estoy seguro de que la caída de Lyon fue un accidente. —Voy a contarle esto porque sé que nunca se lo va a preguntar a él. Levantó la cara al viento antes de continuar. Cuando eran pequeños. corrección Cari 197 . Traducción Rosanic. Y a pesar de la curiosidad que sentía nunca me hubiera atrevido ha preguntarle algo que hubiera podido retrasar su curación. intrépida. “Luego estaba Perfore. si alguien hubiera empujado a Emma ¿no le habría visto Lyon? Walter la miró con simpatía. —Emma creció en estas colinas. Todos querían cambiarla o protegerla. todos nosotros veníamos a nadar a este río. o al menos eso era lo que se creía. Ahora estaba mirando hacia el horizonte. —Es usted una mujer buena y generosa. Por supuesto siempre supimos todos que sería Lyon el ganador… o el perdedor. en el verano. pero no la de Emma. De los tres hermanos el único que yo diría que siempre estuvo enamorado de ella fue David. —Los que estábamos más cerca de Emma por la edad. —Supongo que no se lo contó todo ¿no? —Le costó mucho reponerse. de modo que desde pequeña pasaba aquí mucho tiempo. Yo también la vi. cada uno de ellos a su manera. cuando crecieron se convirtió en su ideal de mujer. sin decir nada. Mira hacia abajo y ve unos ojos que le miran fijamente desde abajo. —Pero… Si Lyon se cayó ¿Por qué no ella? —Él estaba bajando para salvarla. eran inseparables. Se casó con Aytoun por el título. asimiló la sorprendente noticia. éramos David y yo. —Pero ambos estaban aquí. Perfore siempre tuvo alma de caballero. estaban hechizados por ella. la verdad es que creo que la consideraba más como a una hermana pequeña y creía tener la obligación de guiarla. Emma decidió convertirse en condesa y en la señora de Baronsford desde que era pequeña. no por amor. Era el único de los tres hermanos que iba a heredar. No creo probable que resbalara a pesar del mal tiempo que hizo ese día. Pero naturalmente sabía que nunca podría tenerla. La cuidó desde que empezó a andar.

De un modo algo perverso también era eso lo que ella esperaba de ese matrimonio. la culpa siempre era de Lyon. Todos los hombres contra los que se enfrentó. — ¿Sabe porque a Lyon le llamaban “Lord Escándalo” entre la alta sociedad? — ¿Por su explosivo temperamento? ¿Por sus duelos? —Los duelos fueron para proteger la reputación de su esposa. Millicent recordó la conversación que había mantenido con su marido la noche anterior. era dominar a Aytoun. se sospechaba que habían tenido relaciones íntimas con Emma. si tenía algún problema. pedía su ayuda. En cualquier caso. Si tenía alguna queja se desahogaba con sus cuñados. corrección Cari 198 . Como no sabía como hacerlo empezó a jugar al peligroso juego de los celos y pronto descubrió que él no se dejaba manipular tan fácilmente. incluso a esa distancia. de modo que les utilizó en cuanto se casó para irritar a Aytoun. es decir. No en lo referente a dominar a su marido. convertirse en la señora de Baronsford. todos sin excepción. por supuesto. Nunca se sabía si estaba diciendo la verdad o si mentía solo para obtener una reacción. pero quería estar segura de que era importante para él. — ¿Quién sabe? A Emma le encantaba jugar con los hombres.Walter le dio una patada a una piedra que rebotó en las rocas antes de hundirse en las revueltas aguas del río. Y. — ¿Y era cierto? Los rumores no siempre son ciertos pero se propagan rápidamente. —Aytoun se esforzó por hacerla feliz mientras desempeñaba su papel de condesa. —Pero sobre todo. lo que más deseaba. Millicent se volvió a mirar el castillo que. y desde luego tampoco utilizando los mismos métodos que Emma. ya no era suficiente. No había nada de cariño entre ellos. Lo que antes de su matrimonio le pareció lo más grandioso. pero solo aparentemente. —Uno de los defectos imperdonables de Emma era enfrentar a los miembros de la familia entre sí. Se convirtió rápidamente en un lastre del cual Lyon era responsable. Que era la única mujer a la que él deseaba. y ella se doblegó a lo que se esperaba que hiciera. — ¿Es que estaban ciegos? —Preguntó Millicent enfadada— ¿Acaso no veían su juego? Traducción Rosanic. Era consciente de la atracción que sentían por ella David y Perfore. Y — añadió frunciendo el ceño— era tan ambiciosa como rebelde. Cuanto más mariposeaba ella. Miró a Millicent. le gustaba ser el centro del universo. más distante se mostraba él. Para salvar lo que pudo de su honor. era espectacular.

Fue Emma quien lo planeó. No sé cual fue el motivo ni quien de los dos la empezó. en esa época sus disputas eran algo habitual. Emma se fue corriendo mientras Perfore y Aytoun se quedaban en el jardín mirándose el uno al otro como dos perros rabiosos. corrección Cari 199 . Emma y Aytoun tuvieron una pelea. Y les encontró a los dos ahí abajo. acudieron todos. La otra había contestado que se trataba de un tal Platt. lo cual era extraño porque no estaba en los mejores términos con su suegra.—Emma formaba parte de la familia desde hacía tanto tiempo que no se les ocurría dudar de su sinceridad. Lo único que pudo hacer es mantenerse callada y permitir que su hijo se las arreglara solo. Era el mismo hombre con el que había chocado cuando fue a encontrarse con Ned en su habitación. — ¿Qué sucedió el día del accidente? —Habían invitado a todo el mundo para celebrar el cumpleaños de la condesa viuda. — ¿Esta usted seguro de que la empujó alguien? —Completamente. gracias —respondió ella apretándose el chal que llevaba sobre los hombros. Traducción Rosanic. — ¿Pero porque? —Porque había mucha gente que había acabado odiándola. Truscott se detuvo en seco y miró hacia el fondo del precipicio donde había una pequeña playa. En resumen. Millicent se estremeció. y la enfurecía que conociera a Ned. No sé lo que se dijeron ni porque Aytoun salió de repente en persecución de su mujer. Pero en esa ocasión. le había preguntado a la señora Page el nombre del visitante. — ¿Y la condesa viuda? ¿Es que no se daba cuenta? —Para cuando lo hizo Emma ya se había casado con Aytoun. Había reconocido de inmediato al hombre que salía del salón de la condesa viuda. que era el abogado del señor Hyde. —La mañana de la fiesta. Salió apresuradamente de la cocina para dirigirse hacia el seto. Para estar segura de que no se equivocaba. —Jonah me ha dicho que el albañil ha terminado la primera parte del dique —anunció Amina— ¿Te pasa algo Violet? —Nada. incluso la familia de Emma. mientras la mayoría de los invitados habían salido a cazar. Violet sabía que Hyde era el canalla que había intentado arruinar a su señora antes de que ésta se casara con el conde. El caso es que al cabo de unos segundos también Perfore salió corriendo en dirección al río.

Todavía estaban en peligro. Ned. cuando Jonah entró en su casa quejándose de que el albañil había desaparecido sin terminar el trabajo. Ahora que era capaz de pensar con claridad recordaba todas las preguntas que le había hecho Ned sobre Melbury Hall.El ama de llaves había añadido que Platt se había encontrado con la horma de su zapato y que ya no había motivos para preocuparse. —Se acabó. Ned. el señor Gibbs ha mandado a los criados a buscarte. Violet estaba demasiado avergonzada para confesarle a la señora Page que había visto a ese hombre con anterioridad. Quédate y espérales. pequeña? ¿Tantas ganas tenías de verme? Ella se soltó de un tirón. corrección Cari 200 . a Violet le dio la sensación de que respiraba mejor. metiendo las narices en todas partes. —Cree lo que quieras. —Viniendo de una puta. Esa noche. —¿De verdad deseas que todo el mundo sepa lo nuestro? ¿Qué todos se enteren de que te has acostado con un hombre casado? —Ya se lo he dicho —replicó ella soltándose de nuevo— Y mientras estamos hablando. Te he descubierto. parecía evidente que estaban planeando algo sucio. El único consuelo que le quedaba es que no recordaba haber dicho nada que pusiera en peligro a su señora. Y deseaba con toda su alma que fuera para siempre. —¡Mentirosa! Ella se alejó. ¿Cómo decírselo sin explicar también que estaba ella haciendo allí? Ned era un traidor. su abogado. Ned Cranch se había ido sin despedirse. Traducción Rosanic. Me gustaría estar aquí cuando recibas el correctivo que te mereces. Pero dime ¿Qué quieres decir con eso? —Todo el mundo lo sabe —mintió ella— Todos saben que te paga Jasper Hyde y que estás aquí para espiar a lady Aytoun y a Melbury Hall. entrando en tu habitación? Ned entrecerró los ojos y la sujetó con fuerza por el brazo. el cual la retuvo por el brazo. — ¿No? ¿Entonces porque vi al señor Platt. — ¿Qué sucede. esto es el colmo. Con Ned Cranch en Melbury Hall. se levantó la falda y echó a correr. encontrándose en secreto con Ned. negándose a dejarse intimidad. Bastaría con que gritara para que todos vinieran corriendo. En una curva del camino se dio de bruces con el demonio en persona. —No conozco a ningún Jasper. conozco tu verdadero rostro. Una vez que llegó a la orilla del bosque.

En cuanto dejaron el sillón en el vestíbulo de entrada. corrección Cari 201 . Traducción Rosanic. Cuando volvió estaba muy preocupada por la situación de los aldeanos. Y luego bordeó el río. milord —le contestó la señora MacAlister—. No debería haberse entretenido tanto con ellos. —Si. Apenas había terminado de desayunar se fue con el señor Truscott con la esperanza de encontrarse con usted en el pueblo.Capitulo 28 Las visitas que hicieron a las propiedades vecinas les retrasaron de modo que Lyon volvió tarde. preguntó por Millicent. sorprendido por su interés por Millicent. pero cuando llegó usted ya se había ido a algún sitio. —Creo que no se lo dirá —declaró el ama de llaves con una mirada casi de reproche— pero hoy se ha excedido más de lo necesario. pues hubiera sido mejor que la trajera de vuelta a casa. Los lacayos estaban a punto de volver a mover el sillón pero la mujer no dejó de hablar. Le está esperando en la biblioteca. los guantes y la capa. —¿Le sucede algo? —preguntó intentando disimular su preocupación en tanto los lacayos le quitaban el sombrero. Lyon observaba al ama de llaves. allá donde permite usted que se queden los gitanos en verano. —Todavía no se ha ido a acostar. si quiere saber mi opinión —continuó el ama de llaves visiblemente molesta—. —Bueno. cuando Walter fue a buscarme a casa de lord Dumfries me dijo que ella había decidido quedarse en el pueblo.

—¿De verdad? —Si. Millicent estaba intentando parecer despreocupada mientras los criados sentaban a Lyon en el sofá. Le cogió el rostro con la mano derecha y ella frotó la cara contra la palma. se lo metió debajo del brazo. eficaz y. Depositó el libro en el estante. lo apretó contra su pecho. pero Millicent. ¿Qué le parecería si alojara en ellas a algunos invitados? —¿Invitados? Lyon se calló por un segundo antes de estallar en una alegre carcajada. Hace un momento. milord. también es amable. se dio cuenta de que él estaba tan complacido como ella de volver a verla. y más. en el vestíbulo me ha dicho más cosas que durante todo un año. se sentó al lado de Lyon y le rodeó el cuello con los brazos. —Yo también te he echado de menos. —Y eso es lo que hiciste. —¿Decepcionarla? Se deshace en elogios contigo. si he entendido bien lo que me han dicho. Ella sacudió la cabeza. —No creo que pueda hacerlo. Es concienzuda.—Milord. necesitaba algo de tiempo para acostumbrarme a todo. Los lacayos todavía estaban presentes. intenté decirle que como señora de Baronsford no debía ocuparse por si misma de las necesidades de los vagabundos. La nueva señora dice que. —Mi falta de modales ha debido decepcionar a la señora MacAlister. Él la apretó contra sí y luego la apartó un poco para dirigirle una sonrisa. Campbell tosió para atraer la atención de Lyon. —Lamento no haber estado en el pueblo esta mañana cuando tú llegaste. —No importa. nunca le volvería la espalda a la gente necesitada. asombrada una vez más de su recuperación. —Juro que eres la primera señora de Baronsford que ha descubierto esa cualidad en ella. aunque fuera la mismísima reina en persona. Y volvió a dejarlo en el estante. incapaz de aguantar más. La besó con tal ternura que ella se derritió literalmente. —Me imagino lo que respondió. Las horas que habían estado separados le habían parecido larguísimas y. Apenas se enteraron de que la puerta se cerraba. milord —replicó la señora MacAlister con un asomo de orgullo en la voz—. en cuanto vio que su marido entraba en la estancia. —Así está mejor. Con Emma no demostraba tener demasiada paciencia y Traducción Rosanic. Estoy segura de que nos llevaremos bien. —Me alegro. lo volvió a coger. a pesar de su modo de ser un poco brusco. corrección Cari 202 . Nunca odié más este sillón que hoy. —Lady Aytoun me preguntó cuantas habitaciones había en Baronsford.

—Mejor todavía. —¿Y te he dicho ya que sería pronto? Ella agachó la cabeza imaginándose a si misma en medio de un salón lleno de gente elegante en el cual nadie notaría su presencia. —En vista de que sigue aquí. —¿Por qué? —Se mueren de ganas por conocer a la nueva condesa de Baronsford. Tenemos que traerles aquí e intentar convencerles a todos a la vez. —¿Para poder comparar tu castillo con sus mansiones? —le provocó ella. Y —añadió señalando el sillón— la mayoría de ellos querrán aprovechar la ocasión para mirarme desde arriba. Traducción Rosanic. supongo que tu madre estaba contenta con su trabajo. —Parece ser que le preguntaste a Campbell cuantas habitaciones tenía el castillo. Pero como a ti te gusta la señora MacAlister creo que no vas a tener inconveniente en lo que te voy a pedir. —¿Quiere eso decir que aceptas organizarlo todo? —Por supuesto. pero es difícil convencerles uno a uno. Les vamos a llenar el estómago y al mismo tiempo intentaremos impedir que echen a sus granjeros. en efecto. —Muy complicado. el barón Truc solo quería oír hablar de ti. Tenemos que dar una fiesta en cuanto sea posible. —Ese es el motivo de la fiesta que quiero celebrar. De eso es de lo que me he estado ocupando al ir a visitarles.Emma la habría despedido cien veces si yo no la hubiera convencido de no hacerlo. —¡Que se vayan al cuerno! Me las ingeniaré para que te instalen en un pedestal a tres metros de altura. —¿Cuántas personas serán? —Unas cien. ambas tienen un carácter tan parecido que apenas se soportaban. —¿Crees que podrán venir a pesar de sus ocupaciones? —Apostaría a que vendrán todos. —¿Es algo complicado? —Mucho —suspiró él—. Quiero invitar a los vecinos. y así sucesivamente. En cuanto a mi madre. corrección Cari 203 . Hay que hacer lo que sea para ayudar a esos desventurados. Millicent se desplomó contra el respaldo del asiento. La besó y ella sintió todo su deseo y su amor. —Si —contestó ella sonriendo. Él se rió abrazándola con fuerza. —Seguro. Sir Machin está en Londres. Intentaremos que algunos den trabajo a algunas familias. quizá algo más.

estaba asustado ante la idea de que me convirtiera en una solterona y tuviera que mantenerme el resto de su vida. a falta de algo mejor. —Le pedí a Walter que me llevara al acantilado. —No quiero que haya secretos entre nosotros. Para mi marido yo solo era una posesión más. Los brazos de Lyon se cerraron a su alrededor y ella apoyó la cabeza por debajo de su barbilla. ni suposiciones. Solo quiero la verdad. sus caballos y su ganado. Después de saber algo más sobre ella. me di cuenta de que solo era una mujer de carne y hueso. No quiero que haya malentendidos. —Truscott te habló de Emma. Creía tener sobre todo ello derecho de vida y de muerte. Se imaginó lo mucho que este debió sufrir. —Querrás decir. donde murió. un ser humano con todas sus virtudes y defectos. pero quiero decirte que ya has causado una fuerte sensación. —Y de su relación con tus hermanos. Millicent recordó las palabras de Truscott: Emma amaba más a Baronsford que a su marido. Ella dibujó el contorno de sus labios con el dedo. Mi tío. —Permanecí casada con él cinco largos años y todavía me pregunto como es posible que sobreviviera. Lyon. —También comprendí —prosiguió ella— que Emma no era la criatura sobrenatural que mi mente había creado. —A la edad de veintitrés años me lanzaron a los brazos de Wentworth. Ya has conseguido que todos te respeten. que también era mi tutor. Notó que Lyon se tensaba de ira. Cogió aire. La gente se da cuenta de que te preocupa su bienestar. sus esclavos.—Ya sé que es solo el segundo día que estás en Baronsford. temblorosamente. Tuve también la suerte de conocer al reverendo Trimble y a su esposa. como el resto de nosotros… Y al mismo tiempo supe que era importante que te hablara de mí… Él no la soltaba y eso le proporcionó la fuerza para continuar. sin embargo continuó: —Durante esos años cuando yo estaba en Melbury Hall en vez de en Londres intentando esconderme de él. familias enteras. Hay tantas cosas que no sabemos el uno del otro… Después de salir del pueblo. Quería ver el lugar donde te caíste y perdiste a Emma. igual que al señor Traducción Rosanic. establecí una especie de vínculo con los trabajadores negros que Wentworth tenía como esclavos. paseando por el río. sus perros. al igual que su tierra. desesperadas… Entonces pensé que se nos ofrecía una segunda oportunidad para encontrar la felicidad y deseo de todo corazón que lo logremos. corrección Cari 204 . Su voz se hizo repentinamente dura. Tenía que irme de su casa y no le importaba ni con quien ni su mala reputación. me crucé con gente a la que habían echado de sus casas.

pero ella sacudió la cabeza. Envié a Jonah al pueblo para que le pidiera a Cunningham que viniera a buscar a Violet. —Estas temblando… —Era el mes de junio. ella murió… misteriosamente. Luego todo se vino abajo. —Millicent… —Luego seguiré hablándote de él. Prefería creer que éramos amantes. Pero Traducción Rosanic. tengo que contártelo todo. No iba a tardar mucho en asesinarme. Se incorporó con un sollozo. —Ella me ayudó a comprender que tenía que encontrar el modo de poner fin a ese matrimonio. Y eso hizo. intentaban mejorar la situación de los esclavos. me dijo que ya no la necesitaba. aunque sospecho que al final Cunningham confundió la piedad con el amor. Habíamos escondido a Violet en el bosque para protegerla de la lujuria de Wentworth. Y no se privaba de hacerlo. Millicent recordaba sus encuentros secretos en el bosque o en la iglesia del pueblo. Él siempre repetía que tenía el derecho de “tocar y castigar como le diera la gana”. con la ayuda de lord Stanmore. podía utilizarme cuando quisiera. antes de que pudiéramos poner en marcha el plan. Él quiso cogerla entre sus brazos. La furia de Lyon era palpable. Fue así como hizo una pequeña fortuna. Incluso planeamos mi huida a Filadelfia o a cualquier otro lugar de las colonias. Después de perder al niño me hundí en la desesperación durante varios meses. Me encontré por casualidad con una vieja amiga del colegio de Knebworth. Pero un día. Al mismo tiempo presentí que carecía por completo de valor para Wentworth. en uno de sus momentos de borrachera. —La primera esposa de Wentworth poseía plantaciones en Jamaica. Pero no lo éramos. Apoyó la mano en el puño crispado de Lyon. Wentworth se enfureció porque lord Stanmore había acogido bajo su protección a un niño esclavo que había sido cruelmente golpeado por el capataz. Wentworth. me quedé embarazada. hasta el punto de que una vez tuve que guardar cama durante varias semanas. Wentworth estaba convencido de que como amo y señor. Esas buenas personas. —Ahora llegamos al verano de hace dos años. pero antes deja que te cuente otra cosa. Wentworth no podía soportarlo. —Déjame terminar. —Aunque no tenía nada que temer de mi amistad con Cunningham. También perdí un hijo. Ya lo había hecho. Se negaba a entender que era solo la compasión lo que le empujaba a visitarme. el maestro del pueblo. Rebecca. o correría la misma suerte que la primera mujer de Wentworth. Había vivido durante diez años en América. En resumen. pero justo antes de que decidiera regresar a Inglaterra.Cunningham. corrección Cari 205 .

Stanmore llegó justo a tiempo para salvar a Moisés. corrección Cari 206 . Y no soy la única. Una de las Traducción Rosanic. Esa mañana. Violet no ha cenado nada. La casa estaba en silencio y las puertas bien cerradas. Nadie lo sabe —añadió mirando a su marido a los ojos—. Lyon le acariciaba suavemente la espalda. estaba cantando sus himnos africanos. Y creo que Violet se enteró por una de las mujeres que estaban escondidas en los alrededores. y para que yo no me viera envuelta en el escándalo que iba a producirse. se echó toda la culpa. ¿Qué pasó con el capataz? —Estaba a punto de matar a Moisés cuando le atravesó la espada de Stanmore. Decidió empezar por Jonah. un animal llamado Mickelby. pero fue Moisés quien mató a Wentworth. Para que no le condenaran por haber matado a un blanco.Wentworth y su capataz. he perdido la cuenta de las veces que la he visto mirar por la ventana. Él cogió su mano y entrelazó sus dedos con los de ella. —¿Quién más lo sabe? —preguntó Lyon preocupado. pero nunca se nos molestó por ese asunto. —Después de asesinar a Cunningham. dijeron que era yo quien huía con el profesor. No sé que fue lo que le dijo al juez. —Venga a sentarse a mi lado. señor Gibbs. dulce como un ángel protegiendo su rincón del paraíso. —Dime que es lo que te preocupa. sentado frente a la chimenea. pero Millicent quería llegar hasta el final con la confesión. —Parece usted tan inquieto como yo. No ha dejado de trabajar en todo el día. Ella apagó una vela que se estaba agotando y dejó una pila de platos en la mesa antes de reunirse con él. y Gibbs. Mary. Mary Page entró en la estancia. Notaba que se sentía atraída por él y era la primera vez en su vida que Gibbs compartía tal sentimiento. cada vez que he pasado por delante de su puerta. Las sombras bailaban en las paredes del salón de los criados. Quiso matar a todas las personas a las que yo quería y luego matarme a mi. —Stanmore me cayó bien en cuanto le conocí. Wentworth mató a Cunningham. contemplaba las llamas que se iban consumiendo. Moisés estaba haciendo su ronda y sin embargo el escocés no podía librarse de un mal presentimiento. señora Page. —Tan solo los pocos negros que estaban ese día en los bosques. Ohenewaa no ha salido de su habitación y. pero no me encuentro a gusto. Todos los criados tienen la misma sensación. Wentworth se volvió completamente loco. Nadie dirá nada jamás. —No lo sé exactamente. —¿Y fue Stanmore quien mató a Wentworth? Esa era la versión oficial.

—A lo mejor es solo por la ausencia de lord y lady Aytoun. En cuanto a mi. Hasta entonces Millicent no se había dado cuenta de lo complejos que eran sus sentimientos. —No quería aburrirte con la historia de mi vida —dijo Millicent poco después—. —¿De verdad crees que se trata de eso? ¿Crees que nos estamos preocupando por nada? Él le dio un beso en la frente. a pesar de los fantasmas. —No lo sé. —No es eso lo que me impide dormir. Le acarició suavemente la mejilla. Ahora no consigues quedarte dormido. pero te aseguro que me siento mejor contigo a mi lado. Por lo que me has dicho. —Yo también Angus —contestó ella en voz baja apretándose más contra él. Mary. me alegro de que hayas ido. Estaba pensando en lo que Truscott te contó sobre Emma. Traducción Rosanic. a tu señora no le gusta demasiado alejarse mucho tiempo de aquí. Y me siento aliviado que sepas tanto de ella. —No debería haberle pedido que me llevara al acantilado. mirando el fuego. confiaba plenamente en ese hombre. Mary. en silencio. —¿Lo ves Gibbs? —Preguntó el ama de llaves muy seria— Todo el mundo se comporta de forma extraña. corrección Cari 207 . hace diez años que no me separaba de Su Señoría. —Lo que me mantiene despierto es que debería contártelo todo… Debería decirte lo que sucedió ese día. El albañil se fue y también abandonó su habitación en la posada. Sin embargo nunca quiso creerlo. Hubiera sido mejor que esperara a que tú… —No. La posibilidad de que Lyon fuera el responsable de la muerte de Emma era algo que podía explicar la depresión en la que había caído después. —¿Qué mosca crees que le picó? —Puede que se enterara que su mujer había dado a luz. Él le acarició la palma de la mano con la yema del dedo. —Eso me parece bastante improbable. Las brasas encendidas apenas iluminaban la habitación y. —¿Quieres contármelo? Él tomó su mano con la mirada fija en el techo. Lo siento. Seguro que volverá pero eso no explica porque se fue sin avisar. Permanecieron así. Lo que me extraña es que no haya venido a buscar el dinero que se le debía.criadas cree haber visto a Ned Cranch vagando por los bosques con un hacha en la mano. Él volvió la cabeza hacia ella.

no me había dado cuenta. Siempre supe lo que ella deseaba. Perfore. Millicent apoyó los labios en su corazón. Nuestro matrimonio fue un error desde el principio. Nos separaban diez años. el día del accidente. Y yo. Millicent se quedó paralizada. Cuando Emma dejó de atender a razones también lo hice yo. pero eso no era más que una excusa para tenernos a todos a su alrededor. —¡Era un estúpido! Creo que esperaba que en uno de esos duelos encontrara la muerte. —La arrogancia lleva a cometer muchos errores. Pero eso no era suficiente para ella de modo que empezó a hablar de aventuras. —El día que murió. —¿Qué hiciste tú? Traducción Rosanic. estúpido de mí. —Cosa que hacías. yo me quedaba en Baronsford. si no a Baronsford. corrección Cari 208 . Emma tenía que decir algo y necesitaba público. Cuando ella venía aquí con amigos. Creí que me quería.—Nos habíamos peleado. vi como explotaba su belleza. pensaba que nuestro matrimonio sería soportable con la condición de que Emma no nos deshonrara a ambos públicamente… Por su culpa mis hermanos llegaron a odiarme. las familias de ambos estaban aquí y esperábamos a doscientos invitados para el baile que se daba en honor a la condesa viuda. —Quería el divorcio. A Millicent le hubiera gustado consolarle. Ponía en entredicho mi honor y mi virilidad y esperaba mi reacción. Fue lo más escandaloso que se le ocurrió. Había sido milagroso que Lyon sobreviviera a esa época. La vi crecer. Se rió sin alegría. pero no sabía que decir. Y era culpa mía. ni siquiera hablábamos el mismo idioma. tenía que haber sospechado que estaba planeando algo. en Bath o en Bristol. cegado por mi orgullo. vi su vitalidad. —Walter me dijo que la casa estaba llena de gente para celebrar el cumpleaños de tu madre. —Todo lo que Truscott te contó es cierto. no comprendíamos lo que el otro necesitaba. —Si. —¿De que se trataba? Lyon la miró sombriamente. con los testigos suficientes como para que la noticia se propagara a la velocidad del rayo. pero bien podía haber sido un siglo. Pasamos la mayor parte de nuestro matrimonio separados. Nos peleábamos continuamente. En lugar de eso otros mas imbéciles que yo fueron quienes perdieron la vida. No era a mi a quien quería. Cuando ella estaba en Londres. Y. yo me iba a las Highlands. David y yo nos fuimos alejando cada vez más. No nos entendíamos.

Traducción Rosanic. O quizá necesitaban asimilar su tristeza. Se le rompió la voz y cerró los ojos. Estaba furioso porque había visto a Emma dirigirse hacia los acantilados. Ella le había dicho que íbamos a anunciarlo esa misma noche. —¿Su estado? —Perfore me anunció que estaba embarazada. —Lo siento Lyon. —No lo hice de inmediato. —Corrí tras ella. Luego huyó. corrección Cari 209 . —No puedes saber lo que piensan —murmuró Millicent para consolarle—. Lyon la miró a los ojos antes de apretarla nuevamente contra su pecho. —Mientras resbalaba por el acantilado. —¿Llegaste a saber si Emma estaba realmente embarazada? —Me lo confirmaron más tarde —asintió él—. Que nunca iba a ser capaz de hacerlo y que no quería morder el anzuelo. —Tú corriste detrás de ella. Iba a decirlo en público y yo tendría que aguantar el escándalo que con toda seguridad se produciría. —¿Fue él quien te convenció de que la siguieras? —No exactamente. y no lo hice precisamente con tranquilidad… Nos peleamos. —Gracias por confiar en mí. Lo único que habían hecho era envenenar vuestras relaciones. quería alcanzarla. Se masajeó las sienes. y creen todavía. que fui yo quien la empujó. caída encima de las rocas. Pero antes de que pudiera llegar oí un alarido. solo pensaba: no puede estar muerta. —Cuando me desperté. Millicent besó la lágrima que se formó en la esquina de uno de sus párpados. que estaba jugando conmigo otra vez. Pero sé que el niño no era mío. Cuando llegué estaba ahí. Me dije a mi mismo que era otra de sus tretas. Entonces bajé al jardín y me tropecé con Perfore. lo que mas me dolió fue darme cuenta de que mis hermanos se habían ido. En esta ocasión fue Millicent la que se enfureció.—Le contesté que no. me dijo que no iba a ceder. Me preguntó como podía tratarla así en su estado. no buscaba ninguna explicación. Empezó a sermonearme por el modo en que la trataba e insinuó que no la merecía. Puede que se marcharan porque se sentían algo responsable del fracaso de vuestro matrimonio. Creyeron. Siento todo lo que tuviste que soportar.

sus mesas de trabajo de madera y las rejillas cerradas donde se leudaban las masas. —¿Los postres? —Excepcionales. Bajo los arcos de piedra se asaban cerdos. Y en ese momento. con sus hornos nuevos. corrección Cari 210 .Capitulo 29 En las cocinas de Baronsford se mezclaban lo moderno con lo antiguo. ovejas y bueyes del mismo modo que se había estado haciendo durante siglos. La parte donde se hacían los dulces. —¿La elección de los platos para la cena? —insistió el ama de llaves. —Notable. —Me encanta su elección. ofrecía un gran contraste con los tres hogares abiertos provistos de espetones. —¡Absolutamente nada! —le aseguró Millicent mientras una criada quitaba las paneras llenas y las sustituía por otras vacías. Seguro que hay algo que no es de su agrado. Millicent cogió otra hogaza de pan de uno de los hornos y la envolvió en un paño limpio antes de dejarla en la panera. señora MacAlister. Traducción Rosanic. —¿La porcelana? —Magnífica. un apetitoso olor a porridge salía de los calderos colgados encima. —Seguramente no sea perfecta pero sin duda es una fiesta grandiosa.

Usted gana. señora MacAlister. corrección Cari 211 . milady. así usted puede ir a entretenerse un poco con la modista. entró Ned Cranch acompañado de Harry. milady? —Muy bien. Llegó ayer de Edimburgo.—¿Los pasteles con frambuesas frescas? Millicent la miró. con media hora de retraso. señora MacAllister”. Confío en usted por completo y admiro su eficacia y su preocupación por los detalles. —Dije que no la necesitaba. cogerla y regresar tranquilamente. Cada vez estaba más impaciente. milady. le apuntó con una pistola para demostrarle su enfado. Es usted una joya. Me dijo que tenía que ocuparme de su guardarropa y eso es lo que he hecho. —Podemos encargarnos de preparar las cestas con comida para los vagabundos. Traducción Rosanic. La alegre carcajada de Millicent arrancó una especie de sonrisa al ama de llaves. Cuando. El albañil no parecía nada asustado por la amenaza. Y bien. —Es usted demasiado buena. Jasper Hyde iba de un lado a otro de la habitación que había alquilado en la posada de Saint Albans. —Me fue imposible llegar antes con toda la información que quería. —Lo sé —replicó la señora MacAlister casi traviesa— Su Señoría me dio órdenes al respecto. señor Hyde —se defendió Ned—. —No entiendo porque no quiere creerme cuando le digo que estoy encantada con su manera de hacer las cosas. —No podemos simplemente ir a Melbury Hall. —¡Habla! —Ladró Hyde— O te agujereo la piel. ¿lo dijo en serio o no. —Pero… —“Confío en usted por completo” —la imitó el ama de llaves poniendo el acento ingles de Millicent— “Es usted una joya. milady. Pero se sentirá satisfecho de saber que he hecho mi trabajo. Antes de que Millicent pudiera responder al cumplido la mujer ya se había vuelto y estaba envolviendo una hogaza de pan. verrré a la modista — contestó Millicent parodiando el acento escocés del ama de llaves. Hace muchos años que no veíamos a la señora de la casa en las cocinas. señora MacAlisterrr. —Eso no estaba en el menú que me ha presentado esta mañana ¿Dónde ha encontrado frambuesas en pleno mes de marzo? —Solo lo he dicho para asegurarme de que me estaba escuchando.

Nos encontraremos todos en la taberna cerca de la fábrica de ladrillos donde estoy escondido. señor Cranch. Pero en esa casa las criadas son extrañas. señor Hyde. A la más mínima señal de alarma.—¿Estabas dispuesto a hacerlo tú solo y ahora dices que no lo conseguirían media docena de hombres? —Si. He estado vigilando la casa y he comprobado que la negra ya no sale al bosque. —Se lo diré. Será entonces cuando sus hombres entren en acción. La situación ha cambiado desde que el conde y su esposa se fueron a Escocia. De hecho tengo dos. Demasiado leales a su señora como para fiarse de ellas. Una vez allí. Hyde empezó a enfurecerse. Hyde miró pensativamente por la ventana. —Me había dicho que sus amiguitas vivían en la casa. cerca de las casas en ruinas que hay en la parte de atrás de Melbury. Nos encontramos en la taberna y les explico a sus hombres la distribución de la casa. Cogemos a Ohenewaa y nos largamos. a menos que quiera escañar las colinas de Chiltern. Estoy seguro de que se huelen algo y quieren protegerla. Forzosamente tendrá que acudir la gente de Solgrave y del pueblo para ayudar. Esos esclavos liberados no se parecen a los que hacía usted trabajar en sus campos. ¿Qué le parece? —Concluyó con una sonrisa triunfante. Y hay algo más: el camino que sale de Melbury Hall pasa al lado de Solgrave y atraviesa el pueblo de Knebworth. Mientras hablaré con mi amiguita de Knebworth y ella encontrará el modo de que yo pueda entrar por la noche en Melbury Hall en cuanto esté usted preparado. El insolente albañil tuvo la cara dura de sentarse sin pedir permiso. señor. —Puede que si y puede que no. Con el desorden que se producirá no quedará nadie en el interior de la casa. La excusa era plausible. —Y así era… bueno. mandaran a alguien atravesando el bosque para avisar al conde o al pueblo. así es. Luego nos separamos y nos volvemos a encontrar en el bosque. Nos cogeran en una emboscada. —Entonces ¿Qué propone usted que hagamos? —Una distracción. —Debería usted ir a buscar a sus hombres y traerlos aquí. me deslizaré hasta los establos y les prenderé fuego. —Unos pocos esclavos no pueden hacer nada frente a los delincuentes que hemos contratado. corrección Cari 212 . Incluso cuando pasea por el jardín esta rodeada de un puñado de negros. Estos han probado la libertad y se protegen entre ellos a cualquier precio. Traducción Rosanic. —¿Qué hará una vez dentro? El albañil estaba muy seguro de si mismo. pero tenemos que modificar los planes.

Estoy casi segura de que no ha dejado a ningún marido a la espalda. —¿Sabe usted si tiene familia? —Estoy segura de que no tiene a nadie. Incendie la casa. Un delgado brazo salió de debajo de la manta. Jo se había metido más entre las ruedas y se había tapado la cabeza con la manta. —No puedo moverme de aquí. Millicent se la quitó de las manos. —Me gustaría llevarla a Baronsford. milady. una pequeña envuelta en una manta con la cara de un ángel. nunca lo ha mencionado. La niña seguía con la mirada al lacayo que llevaba la última cesta. Se abrigó más con el chal y volvió a acercarse al fuego. Traducción Rosanic. Millicent se incorporó de mala gana. Tengo que estar aquí cuando baje el nivel de agua del río. milady. —¿Es familia suya? —No. ni mía ni de nadie de los alrededores. —No va a salir —intervino una anciana. La chica pareció aterrada y se metió más debajo del carro. queso y carne seca. Lo único que sabe decir es que se llama Jo. corrección Cari 213 . Al menos allí tendrá a su hijo en una cama y tendrá un fuego con el que calentarse. Cuando la pequeña cogió el queso. —No es gran cosa. señor Cranch. no necesito una habitación seca durante un día. —¿Te queda poco para dar a luz. una pequeña mano rozó la de Millicent. Millicent se dio cuenta de su vientre. La pobre pequeña está aterrorizada. Estaba hecha una bola debajo de una carreta para protegerse de la lluvia. pero comparto la carreta con ella desde que la encontré en el camino de Glasgow. —¿Por qué no vienes a la casa conmigo? —Le ofreció suavemente Millicent— Este no es lugar para tener un hijo. se agachó en el barro y le entregó la cesta a la niña. pero deberías comer algo de pan.—Olvídese de los establos. verdad? La niña escondió la comida debajo del plaid. No sé si es un elfo o si la han echado de casa por culpa del niño que lleva en el vientre. y no me hará más caso que a usted. Mírela. En cualquier caso. Millicent se fijó en ella cuando entregaba una cesta de comida a una familia formada por cinco personas que estaba apelotonada alrededor de un mísero fuego. ¿Quiere preguntarle si quiere venir conmigo? —Entiende todo lo que se le dice. —¿Se sentiría más segura si viene también usted? La anciana negó con la cabeza. No.

Él la apretó contra su cuerpo y la puerta se cerró. —Hay algo más —murmuró él. Con un poco de ayuda por parte de gente compasiva. Millicent no pudo evitar que las lágrimas se derramaran de nuevo. Peter Howitt. El lacayo le tocó el brazo. estaba retrasando darle a Lyon la noticia de su embarazo porque esperaba el momento apropiado. El carruaje estaba regresando lentamente hacia el castillo. En cuanto la vio. Y ahora están siendo expulsados de sus casas por los mismos que se enriquecieron con su trabajo. milady. —No puedes derrumbarte cada vez que vienes aquí. Volvió a mirar a la futura madre. estuvo segura de que nunca había amado a nadie como a ese hombre. Jo. se apresuró a ayudarla para que no resbalara. Han sido separados de sus familias y de su tierra. Entonces lloró sin contenerse por la miseria que acababa de presenciar. Han sobrevivido a muchas guerras. Lyon le besó el pelo. Esa gente necesita que tú también seas fuerte. sobrevivirán. pero la emoción le impedía respirar.Millicent quería ser fuerte. estaba segura de estar también embarazada. que tenía pocas esperanzas de un futuro para ella y para su hijo. —Esta no es la hermosa Escocia de la que te habían hablado ¿verdad mi amor? —¡Es tan terrible. Subió la lodosa pendiente para reunirse con él. a ataques de soldados en busca de botín y a toda clase de traiciones. —Está aquí Su Señoría. corrección Cari 214 . querida. Aunque hubiera hecho caso omiso de los síntomas. Traducción Rosanic. Cuando cogió la mano que le tendía Lyon para subir al carruaje. Millicent le besó y. Lyon! Esa gente ya no tiene nada. —¿Puedo ayudarla. Millicent. como bien dices. en ese instante. —Me ocuparé de eso inmediatamente. Levantó los ojos y vio el carruaje de Lyon que se detenía al lado del suyo. pudo por fin dar libertad a su llanto. Y no hay nada esperándoles al final del camino. se aferraba a unas pocas migas de pan debajo de una carreta. Le secó dulcemente las lágrimas. Cuando Lyon se separó de ella. con un marido y un hogar. milady? —Le agradecería que llevara estas cestas vacías a las cocinas para que las llenen y vuelvan a traerla aquí junto con unas mantas. Y a pesar de todo siguen conservando su orgullo. —Es un pueblo fuerte. Pero son fuertes y orgullosos. y la diferencia entre su situación y la de esa desventurada era abrumadora.

—Nuestra relación es un peligro —murmuró—. Con unas cuantas palabras haces de mi lo que quieres. Campbell y la señora MacAllister juntos. Es el mejor modo de llegar a los propietarios. cortés y agradable estarían menos preocupados ¿no? Él sonrió. —Lo intenté pero no quiere. pero ahora me está poniendo una escolta para que me vigile como si no fuera capaz de actuar correctamente. sin marido y sin familia. corrección Cari 215 . si fueras un caballero dulce. juntos. No todos cambiaran de idea. Está todavía más preocupado por mi comportamiento de esta noche que Truscott. La furibunda mirada de Millicent iba de Lyon a su secretario el cual estaba fuera del carruaje esperando a que ella bajara. Está a punto de dar a luz. Traducción Rosanic.Ella asintió y cerró los ojos para apartar la imagen de la pequeña bajo la carreta. La única razón por la que Howitt te acompaña es porque no deja de darme la lata. nos esforzaremos por mejorar la situación. ¿Cómo es posible? ¡Esos propietarios echan a la gente! ¡Son compatriotas suyos. —Bueno. miembros de sus clanes! ¿Cómo pueden ser tan injustos con otro ser humano? Los ojos de Lyon brillaron de emoción. —Los patanes deben tener un buen guía. —Te equivocas completamente —dijo Lyon sujetándole la barbilla para obligarla a mirarle—. —Dentro de tres días es la fiesta. del mismo modo que nosotros no podemos salvar a todos esos desgraciados que están en el río… pero lo intentaremos. tranquilo. Millicent le rodeó el cuello con los brazos. Tú y yo. Pero fue en vano. Capitulo 30 —Ya es bastante penoso que todos los miembros de esta casa anden de puntillas desde hace varios días. Tú me amas tal como soy y con eso me basta. —Había una niña. —Deberías haberla llevado a Baronsford.

corrección Cari 216 . Después de ese funesto día. fue el día de… el día del accidente. —En cualquier caso. —Nada. Todavía no le había dicho nada a Lyon de su embarazo. pero de repente se fijó en Howitt que no sabía donde mirar mientras esperaba fuera del carruaje. la última vez que se celebró una fiesta tan importante en Baronsford. algo de superstición. Toda la casa está con los nervios de punta. pero le daría la noticia esa misma noche. Un segundo carruaje estaba esperando a pocos metros de allí. Pero antes de empezar me gustaría que me explicara que es lo que le incomoda tanto. Howitt —le cortó ella suavemente—. —A decir verdad. con Lyon herido y Emma muerta. —Le prometí a la señora MacAlister que la llevaría de vuelta a mediodía. hubiera estado fuera de lugar celebrar fiestas en el castillo. —¡Pero todavía me queda mucho camino por recorrer! Ella se inclinó hacia él. La atrajo hacia sí para darle otro beso y ella se dejó envolver por su suavidad. Se apoderó de sus labios con pasión y ella se derritió por un instante en la magia de su beso. —Recuérdame que mañana le despida. Miró como se alejaba el coche en dirección al pueblo. —Creo que los invitados empezaran a llegar al principio de la tarde. —Entonces dejaremos que nuestra corte de criados se ocupen de ellos hasta que estemos listos para verles. ¿Se ha invitado al rey y nadie me ha dicho nada? Él emitió un tembloroso suspiro. —Creo que tu secretario se está impacientando. —A pesar del trágico suceso —continuó el secretario— muchos de los invitados que se quedaron a pasar la noche tuvieron un comportamiento… poco amistoso. milady —contestó él evitando mirarla—. —¿Murmuraban por lo que había sucedido? Traducción Rosanic. después de la reunión. Uno de mis principales defectos es la timidez… —Pare. Entonces perfeccionaré mi técnica para hacer lo que quiera contigo. En la actitud del personal de la casa había. De modo que si nos separamos iremos mas rápido y… —Una excelente idea.—Regresa pronto de visitar a los vagabundos para que podamos disfrutar de una siesta. Él deslizó una mano bajo su capa. ciertamente. Tenía que haberlo sospechado. ya dominas perfectamente la técnica. Dos criados estaban llegando con más cestas de comida y mantas. milady. Millicent se bajó con los ojos brillantes. milady —dijo el secretario—.

si Lyon hablaba esa noche a favor de los granjeros. Le pido disculpas. un hombre regordete con las ideas más bien confusas. —Estoy emocionada. —¿Está Howitt con ella? —Creo que si. El cambio ocurrió en cuanto se acercó a la carreta de la anciana y preguntó por Jo. Traducción Rosanic. Sin embargo no dejó de sorprenderse cuando vio que su primo acompañaba a los dos lacayos que le subían al piso superior. Walter. te la traeré. El resto de los invitados estaba empezando a llegar y lord Aytoun tenía que empezar a prepararse. Vamos a ocuparnos de nuestra misión aquí y volveremos a Baronsford con tiempo suficiente para prepararnos. El conde de Dumfries. —¡Date prisa! —Exclamó Lyon— Necesito saber que está sana y salva y me importan un pimiento todos los pavos reales que tienen que venir aquí esta noche. Lo haremos lo mejor que podamos. Lyon tenía ganas de coger una pistola y pegarle un tiro entre ceja y ceja. Aunque fuera en gran parte responsable de los problemas que había en la frontera. entendemos y apoyamos lo que Su Señoría y usted pretenden hacer y al mismo tiempo deseamos demostrarle a toda esa gente que estamos mejor desde que usted llegó y que es una bendita suerte que sea nuestra señora. corrección Cari 217 . Ha debido perder la noción del tiempo. Millicent no podía sospechar que olvidaría tan rápidamente esa promesa y también la hora. Mientras se dirigía hacia el río. Lyon estaba a punto de contestarle que era un gusano asqueroso cuando Walter Truscott apareció en el umbral de la puerta. Voy a acercarme yo a caballo. el día y a los invitados. Por eso es por lo que estamos decididos a que esta sea una fiesta perfecta. Todavía no ha vuelto —contestó Walter frunciendo el ceño—. Devuélveme a mi esposa. sus pares le considerarían un traidor. No te preocupes. No hemos sabido nada. Desistió de la idea por miedo a arruinar la alfombra persa. —¿Qué sucede Walter? —Millicent todavía no ha vuelto. Ahora démonos prisa. había hecho una cuestión de honor llegar mucho antes que el resto de los invitados. —¿Has mandado a alguien al río? —Hace una hora. Solo me importa ella. señor Howitt —dijo Millicent conteniendo las lágrimas de emoción—. el conde sugería que. Después de pasar dos horas escuchando sus tonterías en la biblioteca.—Hablaban de escándalo sin disimulos.

He oído lo que le contaba de su vida. Ya era hora de irse. se abrió la capa y contempló al diminuto bebé que dormía con los puñitos cerrados. Percibió la mirada seria de Truscott que bajaba por la colina. Truscott se removió. mientras los criados envolvían a Jo en un sudario y la llevaban a la iglesia del pueblo. La pequeña vivirá a través de su hija. intranquilo. corrección Cari 218 . —No te preocupes por eso Millicent. Lyon y ella la educarían junto a su propio hijo. La anciana negó con la cabeza. se diría que ya ha llegado casi todo el mundo —dijo Howitt mirando por la ventanilla. —Si. Iba a cuidarla muy bien. Los espectadores se limitaban a mirarla en silencio. —¿Se va a quedar con la recién nacida? —Creo que será lo mejor. —No. —Siempre será bienvenida. —¿Quiere venirse a vivir con nosotros a Baronsford? Así la verá crecer. Algunos agacharon la cabeza antes de volver a sus ocupaciones. Quizá algún día esta niña pueda vengar a su madre. La he oído. Jo había muerto. Después de lo que pareció una eternidad. Has actuado como te dictaba tu conciencia y no está mal que puedan comprobar lo que ha hecho su avaricia con toda esa gente inocente. La anciana que había compartido su carromato con Jo se reunió con ella. Una vez dentro del coche. Entraremos por la puerta principal. Él sabía lo que había que hacer y se encargó de todo.El médico que Millicent había mandado llamar a Melrose había llegado demasiado tarde. —¡Y pensar que todo el mundo quería a toda costa evitar otro escándalo! —Le dijo a Howitt. —No —decidió Millicent —. gracias. con su diminuta hija envuelta en un tartán en un brazo y aferrando con la otra mano la de Millicent. Sintió alivio al ver aparecer a Truscott. Esperaba oír alguna protesta pero para su sorpresa no se produjo ninguna. A lo mejor… pero antes tenía que pasar mucho tiempo. Millicent había conseguido reconstruir algo del pasado de Jo. y Truscott se bajó para ayudar a Millicent. Nadie tiene porque saber que has vuelto hasta que tengas oportunidad de cambiarte de ropa. Pero puede que regrese algún día solo para ver como está. Walter Truscott le dio una amistosa palmada en la mano. Una historia llena de sufrimiento y traición. —Por la cantidad de carruajes y de mozos que hay. Según las pocas palabras que había murmurado cuando se acercaba el final. El carruaje se detuvo delante de las enormes puertas de Baronsford. —Podemos ir por detrás si quieres. Ella oyó los murmullos incluso Traducción Rosanic. se encontró al borde del río con la criatura arropada bajo su capa.

¿Cómo iba Traducción Rosanic. en el campamento de los vagabundos —le anunció—. ¿Acaso se había vuelto loca para dar semejante espectáculo delante de toda la nobleza de los alrededores? La señora MacAlister la había seguido. Usted tiene que cambiarse. Es lo único que les queda. seguía hablando como si estuviera a solas con su marido en vez de rodeada de gente. —A partir de ahora ya me las arreglaré —le dijo a Truscott mientras se disponía a entrar.antes de subir los escalones. No tenía hogar. era poco más que una niña. Luego. atravesó el gentío para ir en busca de su marido. están enfermos y sin embargo conservan su orgullo. Incluso los músicos dejaron de tocar. Unos serviciales criados se apresuraron a cerrar la puerta de su dormitorio cuando entró en él. Cogió a la niña con ternura. Hay al menos cincuenta familias más. cruzó el vestíbulo en dirección a las escaleras. Desde allí podía hablar a los invitados. nadie que la quisiera o que la ayudara. volvió a hacerse el silencio. —Me he retrasado. sin mirar atrás. Las doncellas le quitaron la ropa y le pusieron otra seca y limpia. Espero que lo comprendas. corrección Cari 219 . esta noche ha muerto una mujer joven. Sacudió la cabeza. no era una mujer —se corrigió a si misma—. murió entre el lodo al borde del río. y empezaron a peinarla. Se miró la suya llena de manchas y las botas embarradas. —Me ocuparé de ese angelito. todos los invitados presentes se quedaron callados. Volvió a cerrarse la capa y. Millicent se había detenido al pie de la inmensa escalera. —Estaba en el río. justo cuando estalló en desgarradores sollozos. empezaron a murmurar y el rumor fue creciendo llegando hasta el salón y la sala de baile. Se abrió cuidadosamente la capa para enseñársela a Lyon. a pesar de todo. y. después de echar un vistazo al lugar de donde se había quitado el retrato de Emma. Llegó al descansillo temblando como una hoja. Le temblaba la voz. con lo poco que poseen amontonado en viejas carretas o en su propia espalda. ni familia. todos a la vez. milady. Le encontró justo detrás de las puertas del gran salón. Millicent estaba en una especie de nube. Finalmente. pero sus palabras hicieron que Millicent llorara con más fuerza. Entró y los criados la saludaron. —No. mientras daba a luz a esta niñita. como una ola. Tienen hambre. pero nadie se presentó. Algunos invitados rezagados estaban en el vestíbulo quitándose las capas. Al contrario. —Este es el motivo de mi retraso. como la calma que precede a la tormenta. Estaba más elegante que nunca.

corrección Cari 220 . Cuando volvió en sí estaba tumbada en un sofá y Lyon estaba ladrando órdenes a su lado. muy bien. —Una de las criadas de la cocina esta criando a su hijo de dos meses — anunció la señora MacAlister—. Te lo explicaré más tarde. La atrajo hacia sí. —¿Cómo? ¿Cuándo? Las lágrimas se negaban a dejar de manar.a superar Lyon la vergüenza que acababa de hacerle pasar? ¿Y cómo iba a disculparla ante los demás? El vestido que le pusieron estaba veteado de hilos de plata y contempló distraídamente las hábiles manos que la estaban peinando. —¿Estás segura de que te encuentras bien? —Si. dejaron de moverla de un lado a otro y se apartaron a la vez. —Estás de pié. Millicent se giró para ver de quien se trataba. que habían recuperado el movimiento. —Debo estar soñando… —No. pero en lo único que podía pensar era en las piernas de Lyon. —Deberíamos bajar. Estaba preparada para enfrentarse a todo. Era Lyon que estaba de pie en el umbral de la puerta. Le apretó con fuerza por temor a que se cayera cuando en realidad era ella la que apenas se tenía de pie. pero no suponía que iba a asustarte. Se levantó lentamente. Millicent se acordó entonces de los invitados y de la importancia de esa recepción. mi amor. Millicent se lo agradeció con un gesto y el ama de llaves desapareció con la niña. aterrorizada por la idea de tener que salir de esa habitación. Llamaron a la puerta y alguien fue a abrir. Traducción Rosanic. Las dos doncellas la sujetaron justo cuando se desplomaba. Tú… —Quería darte una sorpresa. Creo que esta criaturita no va tardar en despertarse y tendrá hambre. las doncellas. De repente. Se secó las lágrimas y se aferró a su brazo. —Estoy bien. Si. Bebió un sorbo de vino que alguien le acercó a los labios. Aspiró profundamente. Millicent vio a través del espejo la imagen de una mujer extrañamente familiar. Tomó la mano de su marido y se levantó a pesar de las objeciones de éste. Se quedó sin aliento y las lágrimas le nublaron la vista. Extendió una mano hacia él al mismo tiempo que todo a su alrededor empezaba a dar vueltas.

En cuanto a los criados. —Has estado perfecta —le murmuró él al oído. estaba feliz siendo quien era y como era. Lyon. enfrentándote a los lobos con valor. la persona más importante para ella de toda la velada. era que Lyon. Conservaré el recuerdo de esta noche toda mi vida. se sentía como un ser humano. Pero Lyon no tenía fuerzas para subir solo las escaleras. lo más importante de todo. Muchos de ellos le miraron como si se hubiera producido un milagro. Y. Cuando oyó que el carruaje del conde se iba. corrección Cari 221 . Al verte esta noche. orgullosamente cogida del brazo de su marido. —Solo es para subir las escaleras durante unos pocos días. estaba evidentemente orgulloso de ella. en el salón de Baronsford. toda una vida de preocupaciones saltó por los aires mientras se mantenía. desde política hasta las condiciones de los desplazados y lo que se podía hacer para mejorar su situación. todos los invitados se habían quedado pasmados. Otros se quedaron boquiabiertos. Ahora. hablando de mil cosas.Capitulo 31 Quince días antes la velada le habría parecido a Millicent un sueño. Le traían sin cuidado las críticas o las frases de aprobación. no pude esperar más. con la niña en brazos. Algunas veces se sorprendía a sí misma hablando con apasionamiento. Traducción Rosanic. Millicent le abrazó muy fuerte. cuando el conde de Dumfries decidió despedirse por fin. unos a sus casas y otros a dormir. Es la forma más rápida de llegar al dormitorio —le engatusó ella en voz baja. —No volveré a sentarme en esa cosa —protestó él. todos ellos habían salido de la zona de servicio para contemplar la curación de su señor. Por primera vez en su vida. —No te olvides de que además he andado —dijo él. —Te amo. Ya se había retirado todo el mundo. — ¡Nunca lo olvidaré! ¿Cuánto tiempo hace que guardas ese secreto? —Ocurrió poco a poco y estaba esperando el momento adecuado para que vieras un progreso significativo. Cuando había vuelto con su esposa después de haber subido a buscarla. —En ese caso —respondió él con una sonrisa maliciosa—. Al retroceder un poco le vio como se apoyaba en el bastón y les hizo señas a los lacayos para que trajeran su sillón. Millicent se desplomó contra el pecho de su esposo. Ella se ruborizó. — ¡Y tú estás de pie! Apenas puedo creerlo. tengo más sorpresas que enseñarte.

—Es una buena decisión. se puso en manos de Bess. —Pero solo es una pequeña parte de lo que deseo del futuro. La besó con una pasión que la hizo estremecer. Sin necesidad de tener que preguntárselo. Su madre se llamaba Jo. Te amo y te prometo que te compensaré por toda la tristeza de tu pasado. Le cogió el rostro entre las manos. Después del accidente me di cuenta de que mis hermanos habían cortado los pocos vínculos que nos unían. — ¿Qué más hay? —Quiero hacerte feliz. Entre Traducción Rosanic. Me habían abandonado y eso me destrozaba por dentro. corrección Cari 222 .Will y John trajeron el sillón y Lyon entregó el bastón a Millicent antes de sentarse en él sin ayuda. —He decidido acabar con ese distanciamiento. Cuando le quitó el camisón. Me sentía aislado y solo. —Un nombre muy bonito. mi amor. Él lo había comprendido. — ¿Cuándo podré ver al nuevo miembro de la familia? En esta ocasión ella no pudo contener las lágrimas. — ¿Te molesta? Él rió mientras le tendía una mano. — ¿De verdad? —Preguntó Millicent colocándose a su lado—. si es que ellos lo desean también. —Esta noche me he acercado a verla una vez —le contó ella subiendo delante de él—. — ¿Ya le has escogido un nombre? —Pensaba llamarla Josephine. Millicent entró en el dormitorio y se encontró a su marido acostado. había decidido que educarían a la niña como si fuera de ambos. No me importa como lleguen aquí —repitió él—. Una vez en sus habitaciones. Lo que más eché de menos mientras estuve casado con Emma fue a mi familia. ella le miró a los ojos. Estaba tranquilamente durmiendo. —Eso ya lo has logrado. ¿Lo dices en serio? ¿Te gustaría tener un hijo propio? — ¡Un montón de ellos! Y me importa un bledo de donde provengan. Le pediré a la señora MacAlister que nos la traiga en cuanto se despierte. —Será mejor que aprovechemos para dormir esta noche. me imagino que con una recién nacida en casa las noches van a ser menos tranquilas que hasta ahora. La señora MacAlister le mandó decir que la niña estaba durmiendo y que era mejor esperar al día siguiente para que el conde la conociera. No quiero que te preocupes por herederos y tonterías por el estilo. —Es algo que he estado esperando durante toda mi vida. —Cuando mencionaste que querías una casa llena de niños… —Lo decía de corazón.

—Si mi amor. A mi modo de ver. hubiera debido sospechar que no solo era por la preocupación. Ella le rodeó el cuello con los brazos.todos esos pobres hay chavales hambrientos y huérfanos. Y… Ohenewaa. Ella le hizo callar poniéndole un dedo en los labios. Traducción Rosanic. ¿Crees que nos quedará energía suficiente para criarle? Las palabras de Millicent tardaron un poco en penetrar en el cerebro de Lyon. no nos costará demasiado llenar la casa. —Y también está el que crece dentro de mí. luego le embargó la emoción. ¡Nuestro hijo! ¿Cómo te encuentras? No comes lo suficiente y no descansas lo bastante. con mi peso encima —vaciló. La hizo rodar en la cama para colocarse encima de ella. —Esta noche. Hay niños negros que han sido arrancados de su tierra. En este momento algo de los dos esta empezando a vivir. —Te diré lo que es bueno para mí —murmuró antes de obligarle a callar con un beso. Necesitamos que te cuide un buen médico. corrección Cari 223 . —A lo mejor esta no es la postura que más te conviene. cuando has estado a punto de desmayarte. —Quiero que mi mujer y mi hijo reciban el mejor de los cuidados. ella podría… — ¡Detente! —Le regañó ella suavemente— No hace falta ponerse así. Algunos vagan por Londres en plena noche. — ¿Es cierto eso? —Preguntó— ¿Llevas a nuestro hijo? Ella asintió secando la lágrima que caía por su mejilla.

si no le obedecía. Violet… Sé como te llamas y que trabajas en Melbury Hall. Pasaba por delante de la herrería y los establos cuando repentinamente salió a su encuentro. Nos utilizó a las dos. Me utilizó.Capitulo 32 Violet le pidió al mozo que la esperara con el carruaje cerca de las tiendas que rodeaban la plaza del mercado en Knebworth. Me contestó que no era asunto mío y que. — ¡Déjame en paz! —Va a volver —dijo la mujer. de las casas salía el apetitoso olor de los desayunos y para ella ese ambiente le resultó relajante. —Te lo ruego. Tengo que decirte algo muy importante. Me ha Traducción Rosanic. El cielo estaba azul. luego se detuvo y desanduvo el camino. Y está planeando hacer algo malo en Melbury Hall. si no guardaba silencio. desde detrás de la carreta donde se ocultaba. —Se portó mejor conmigo que contigo. Llevaba en un brazo la cesta de comida que la señora Page había preparado para la señora Trimble y en el otro un paquete de periódicos que tenía que entregar al nuevo maestro de la escuela. —Si estás mintiendo te juro que… La mujer se abrió el chal que le cubría los hombros dejando ver unas marcas rojas y oscuras. Todos los sentidos de Violet se pusieron alerta y olvidó su ira. Es un canalla. Llegará antes de la cena y yo tengo que coger la carreta de mi padre. Violet se soltó y se dio media vuelta para seguir su camino. La última vez que había visto a esa mujer había sido en la cama de Ned Cranch. me mataría. —Yo quería saber porque tenía tanto empeño en que le llevara a Melbury Hall. Dio un salto hacia atrás hasta que la reconoció. al menos las señales no se ven a menos que yo misma las enseñe. Violet no pudo evitar sentir compasión por ella. corrección Cari 224 . El culpable era Ned. — ¿Cuándo volverá? —Esta noche —contestó la mujer con la misma mirada inquieta—. Comprobó que los escasos viandantes no les estaban prestando ninguna atención. — ¿Por qué te golpeó? —Preguntó. Dio unos pasos más en dirección a la parroquia. Volvió a sujetarla del brazo pero Violet se soltó de un tirón. — ¡Te prohíbo que me dirijas la palabra! —Por favor. una mujer que la sujetó de un brazo. Pero estuvo a punto de estrangularme porque sí. mirando con nerviosismo a su alrededor—. La otra no se había movido del sitio.

Estoy segura de que sus intenciones no son nada buenas. pero preferiría que el primer acercamiento no tuviera nada que ver con la propiedad ni con la herencia. pero no te olvides de advertirles de que corren peligro. Le entregó la cesta y los periódicos a la otra mujer y le dijo rápidamente lo que tenía que hacer. el herrero. habíamos planeado estar aquí quince días. Como renunciaste hace meses a la propiedad. —Perfore jamás haría una cosa así —replicó Lyon con firmeza—. Sin decir más.ordenado que le esconda debajo de un toldo en la parte de atrás. Conocía al cochero. Creo que tiene una habitación alquilada en la taberna. Dile también que en Melbury Hall tienen que prepararse para hacer frente a un problema esta noche. al lado de la fábrica de ladrillos. —He molestado a todo el mundo —dijo por centésima vez—. — ¡No puedo hablarle de Ned. lo he hecho nada más llegar a Baronsford. —Luego le dices al mozo que me está esperando en los alrededores del mercado que tuve que irme a Saint Albans. corrió para alcanzar al carromato. entre las barras de hierro y las cajas de clavos que llevo cada quince días a Melbury Hall en nombre de mi padre. Millicent le había confiado de mala gana a Josephine a la nodriza. Traducción Rosanic. Yo me ocupo de él. Hemos hecho todo lo que hemos podido… por ahora. —Por desgracia es algo que puede acabar de repente si algún otro propietario decide echar a sus granjeros. corres el riesgo de que no vea las cosas igual y lo venda todo. Lyon ayudó a su mujer a subir al carruaje después de haber estado descansando mientras cambiaban los caballos. Y por si fuera poco. Walter Truscott me dijo que el estado de ánimo de los granjeros era mejor. corrección Cari 225 . Él entrelazó sus dedos con los de ella. —Antes de que nos fuéramos. Violet vio que por la calle pasaba el carromato que llevaba la leche desde Solgrave a Saint Albans todas las mañanas. —Truscott también me dijo —continuó Millicent con tono vacilante— que debería convencerte para que te acercaras a tu hermano Perfore. sin mencionar a ese cretino. Quiere estar allí a la hora de la cena para poder salir de la carreta sin que nadie le vea. me mataría! —Dile solo que te acabo de decir. Por supuesto tengo que ponerme en contacto con él. — ¿Dónde está ahora? —En Saint Albans. —No es cierto. Y parece que incluso ha mejorado en las propiedades vecinas. a media mañana. El último día del viaje.

Sus rasgos eran duros. siguió su mirada y vio que entraban media docena de hombres con mala pinta. Vio que Ned le decía algo a Jasper Hyde mientras señalaba hacia el techo. Harry y el señor saben a quien estamos buscando. en tanto Ned seguía hablando. Violet se acercó. con una jarra de cerveza en la mano. Cuando Ned dirigió la atención a la puerta. abrazaba a una chica. El ruido iba aumentando de volumen por la llegada de más clientes y tenía la sensación de que ni siquiera podía oír sus propios pensamientos. Seguramente se trataba de Jasper Hyde en persona. pegada a la pared. Los hombres cantaban a gritos y soltaban sonoras carcajadas viendo a dos parroquianos completamente borrachos que bailaban empujando a todos los presentes y recibiendo a cambio alegres palmadas. el cual respondió con una sonrisa. Se suponía que iba a volver a Knebworth al cabo de dos horas y Violet estaba intrigada por descubrir que es lo que estaba planeando. Al mirar alrededor de la estancia se fijó en un hombre que estaba roncando. —Estoy segura de que harás lo que creas mejor —le dijo ella. no quería apresurar las cosas. No podéis utilizar el camino para salir de allí. A pesar del ruido reinante. sus manos y piernas pesadas y sus movimientos carecían de elegancia. Millicent depositó un beso en la mandíbula apretada de su marido. Ned parecía haber terminado su discurso ya que los hombres estaban pidiendo cerveza mientras charlaban entre ellos. Violet le espiaba escondida en un rincón de la taberna. Querían secuestrar a Ohenewaa y para conseguirlo iban a quemar Melbury Hall. Se escondió mejor cuando entró un hombre bronceado. Ahora a Violet ya no le parecía tan guapo. luego se levantó y una chica se colgó de su brazo. había dos miserables monedas. Violet escuchaba con el corazón en un puño. La sala estaba llena hasta los topes y un violinista. En el ajado sombrero que tenía en el suelo. medio derrumbado Traducción Rosanic. tocaba una alegre giga.Tenía que pensar bien cual sería el mejor modo de acercarse de nuevo a su hermano. El hombre se apoyó en su bastón e indicó a los demás que se sentaran en una mesa aparte donde se les unió Ned. Tenía que detenerles pero no se le ocurría como hacerlo. el mismo que había ido varias veces a Melbury Hall. Ned. —… Os quedareis en el bosque hasta que veáis salir las llamas de la casa —estaba diciendo Ned—. Detrás de ellos estaba el empleado de Jasper Hyde. En cuanto os señalen quien es. le llegaron retazos de la conversación. Violet comprendió que se dirigía a su habitación. sentado en un taburete. la cogéis y volvéis rápidamente al bosque. corrección Cari 226 .

— ¡Ned! Él se dio la vuelta. Violet se abrió camino hasta la puerta para llegar antes que el albañil. Cuando la alta figura de Ned apareció. El estrecho descansillo que había al pie de las escaleras estaba oscuro. Es un tonto por creer que es una hechicera. — ¡Joder! ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Sigues queriendo pegarte a mí? ¿Es eso? ¿No has tenido suficiente. Ned. no muy lejos de ella. —Tu solo eres una ramera avariciosa que ha venido a reclamar su parte ¿verdad? —No. — ¿Y porque debería importarme? ¡Solo es una esclava! La estaba mirando desde lo alto de su estatura cuando una repentina idea le cruzó la mente. zorra? ¡Estoy hasta las narices de ti! —No se trata de mí —dijo ella acercándose a él—. Hyde estaba impartiendo órdenes a sus hombres. Se acercó y él ni se movió cuando ella le cogió la daga y se lo escondió en la manga. que había conseguido librarse de la chica. No destruyas tantas vidas por una estupidez como esa. Si lo haces por eso. Notó que sus dedos se crispaban antes de tambalearse sin soltarla. Cuando chocó contra la pared. Violet se agazapó allí aferrando el puñal. Por eso quieres salvarles. — ¡Largo de aquí. No puedes destruir Melbury Hall. se encaminaba hacia la puerta que conducía a las escaleras. salió de golpe de la oscuridad.encima de un banco. —Me parece que te gustan esos asquerosos esclavos. aparte de la tenue luz que llegaba desde la taberna. sobre todo el idiota de Moisés. Al lado de su mano había un puñal. Para evitar que asesines a gente buena. corrección Cari 227 . Volvió a clavar el cuchillo y él volvió a tambalearse. Cuando cayó lentamente al Traducción Rosanic. Te gustaría dejar que te… Le clavó el puñal en el pecho con todas sus fuerzas. prefiero su vida a la tuya. —El único cerdo eres tú —gruñó— Si. Incluso antes que la mía. —Solo quiere a Ohenewaa. Los ojos de él brillaron en la oscuridad. te lo entregaré todo. no es cierto. He venido para impedir que hagas daño. No puedes… Se estremeció de dolor cuando le agarró un mechón de pelo y tiró con fuerza. Hay demasiada gente cuyo futuro depende de esa propiedad. notó que la hoja entraba más profundamente. — ¡Ah! —Tengo algo de dinero. Los ojos de Ned se pusieron vidriosos y se le doblaron las rodillas. primero sorprendido y luego furioso. Ned. puta! Lo que voy a ganar con este trabajo no lo vas a ganar tú en toda tu vida.

La diligencia del correo estaba a punto de salir de Saint Albans. Acababa de matar a un hombre y el alarido que se empezaba a formar en su cerebro era más fuerte que la música. los gritos y las risas. pero no tenía otra elección. Había gente por todas partes pero la veía borrosa. preciosa —dijo un borracho con una grosera carcajada. Ella pudo por fin liberar su pelo y vio la mancha que empezaba a formarse en la camisa de Ned. Ya solo le quedaba irse. Diez chelines y algunos peniques. El cochero estaba subiéndose en el asiento y los dos caballos piafaban impacientes. dejó de respirar. No podía involucrar a nadie en su deshonra.suelo. Ante la idea de no volver a verles nunca le pareció como si una plancha de acero le aplastara el corazón. con último estremecimiento. Nunca hubiera podido llegar a Melbury a tiempo. al padre de su hijo… Se envolvió con la capa y entró en el ruidoso ambiente de la taberna. andaría tanto tiempo como sus piernas la sujetaran. Ni para Melbury Hall. —Móntale bien. Le dio una palmadita en la cabeza y subió las escaleras con paso inestable. Les había avisado y había hecho todo lo que había podido. Suficiente para abandonar el pueblo. Violet contó el dinero que llevaba. De pie a su lado contempló por un instante al hombre que había creído amar. Y cuando el conductor se negara a llevarla más lejos. En el exterior el aire era frío y por fin volvió a la realidad. Unas burbujas rosadas aparecieron en las comisuras de sus labios. corrección Cari 228 . Traducción Rosanic. Encontrar un lugar donde no sería una vergüenza para su madre y su abuela. como entre la bruma. Violet cayó con él. luego.

Millicent recordó el morado en la cara de Violet y su rechazo por la comida. Gibbs se lo contará todo. Todos habían reaccionado igual. desde Navidad. El chico que la acompañaba trajo un mensaje de su parte diciendo que estuviéramos preparados para tener problemas. Ohenewaa. Mary miraba extasiada a la criatura que su señora tenía en los brazos. — ¿Cuándo fue? La señora Page le reveló que. La señora Page y Gibbs habían aparecido hacía dos horas para comentar las noticias recién llegadas de Baronsford. Traducción Rosanic. quien estaba secuestrado por Lyon en la biblioteca. — ¿Para ir a visitar a su madre y a su abuela? —No creo.Capitulo 33 —Siempre me quejo de la gente que llega a Melbury Hall sin avisar y ahora estoy haciendo lo mismo —se disculpó Millicent. La condesa viuda. Dijo que iba a Saint Albans para ver a Ned Cranch. el que nos dejó de repente sin terminar el trabajo justo antes de que usted se fuera a Escocia. —Y Violet no se encontraba bien últimamente —añadió en un murmullo —. y ni siquiera nos dio tiempo para enviar un mensajero para que avisara. —Salimos dos días antes de lo previsto —continuó—. Me temo que se ha metido en problemas. incluso Gibbs. —Por supuesto. pero no creo que Violet lo supiera cuando él empezó a cortejarla. ¿Puedo cogerla? Millicent le entregó a la dormida Jo. — ¿El albañil? —Si. —Le está trayendo la alegría a esta casa ¿y cree que nos molesta? Nada de eso. El único que no había tenido ocasión de acunar a la niña había sido sir Richard. — ¿Quiere cuidar de la niña mientras hablo con Gibbs? Alguien debe ir a Saint Albans a buscarla. — ¿Y donde está Violet? —Ha ido a hacer unos recados al pueblo esta mañana y desde allí se ha ido a Saint Albans. corrección Cari 229 . visiblemente preocupada—. — ¿Cómo? Está casado ¿no? —Si. milady. milady —contestó la señora Page. Una extraña forma de actuar la de ese individuo… y me temo que Violet se ha dejado conquistar por él. Amina. Ned Cranch buscaba cualquier excusa para acercarse a la joven.

pero todavía hay dos mozos ocupándose de los caballos. no querría que se enterara de su desdicha. La última vez que Hyde había visto al albañil.Todo el mundo podía cometer errores. A medida que pasaba el tiempo. — ¿Hay algún lugar donde podamos escondernos que esté más cerca de la casa? —Los establos. el dolor iba en aumento y soñaba con los distintos modos de tortura que iba a aplicarle a Cranch si no aparecía pronto. luego ve a los establos e incéndialos también. este se disponía a subir a su habitación. ni de ninguna carreta que haya venido del pueblo. el tiempo iba pasando… Hyde reunió a los hombres. Y los coches están parados delante. Estaban formando un círculo a cierta distancia. Había pensado llegar a Saint Albans mientras sus hombres terminaban el trabajo. Estaba segura de que Violet no iría a casa de su madre. —No hay rastro de él. Acabaría con ese asunto cualquiera que fuera el peligro. corrección Cari 230 . Traducción Rosanic. Y no se arrepentía. Pero no he podido entrar en los establos por si ese negro bobalicón estaba allí. Ya se había hecho de noche y por entre las ramas de los árboles habían visto llegar a varios carruajes con una escolta a caballo. — ¡Así se habla! —Exclamó uno de los hombres— No hemos venido para estar sin hacer nada. prende fuego a esas viejas cabañas. con Ned Cranch o sin él. venid conmigo a la parte de atrás de la casa. nunca iba a permitir que se volviera a producir una desgracia como esa. También están los jardines de detrás de la casa. Los pinchazos en el pecho empezaban a aparecer. aumentaba. Los hombres de Londres se estaban impacientando y Jasper Hyde lo sabía. cerca de la entrada del servicio. —Vosotros dos id a vigilar la entrada principal. Harry. pero tenía el presentimiento de que la aventura iba a terminar mal como le sucedía desde hacía algún tiempo. —Creía que había salido de la taberna antes que nosotros —gimió Harry. Había que traerla de regreso a Melbury Hall. regresó corriendo. El dolor iba en aumento. Y seguían sin tener noticias de Ned Cranch. — ¡Condenado matarife de mierda! —masculló entre dientes. Uno de los hombres que había enviado a espiar la casa. y miraban de vez en cuando en su dirección mientras hablaban en voz baja entre ellos. Después de haber estado sosteniendo la mano de Jo mientras moría dando a luz a su hija. el peligro de ser descubiertos por los guardias o por los perros. Vosotros cuatro. de modo que prefirió quedarse.

cuyos establos habían abierto. El dolor se estaba volviendo insoportable. Hyde retrocedió. El cerebro le estaba jugando una mala pasada a Hyde llevándole hacia atrás inexorablemente. pero era Tano. tuvo que apoyarse en el bastón para seguir a sus hombres a través del bosque. a su izquierda. Préndele fuego también. Seguro que estaba teniendo alucinaciones. Efectivamente. Sigue andando. Sin embargo. pensaban igual y compartían los mismos sueños… y el mismo padre. algunas cosas les acercaban. También allí había tenido éxito Harry. huían relinchando de miedo. nada. que llevaba el nombre de un río sagrado. —Nada. Entre los árboles a su derecha. Y le vio claramente. Recordó una noche parecida a esa. Le habían bautizado como Thomas. Por un momento creyó ver a alguien correr delante de él en el bosque. Le costaba respirar y el cansancio le aplastaba el corazón. intentó correr pero sus pies se habían vuelto de plomo y cayó de rodillas. sujeto con cadenas. Era un niño y corría con los pies desnudos por las praderas que dominaban los campos de caña de azúcar con su amigo. abiertos completamente. — ¡Maldita seas Ohenewaa! —grito en la noche. Sin embargo eso no importaba demasiado ya que Jasper era blanco y Tano negro. tenía dos años menos que él. abandonado hasta que la muerte fuera a buscarle. se podía oír el ruido del incendio y Hyde intentó apresurar el paso. Los criados corrían hacia todas partes. con la pistola en la mano. le miraban acusadores. Traducción Rosanic. hubo un movimiento. Tano había superado a Hyde en fuerza. Llegaron a la orilla del bosque y los gritos que llegaban de los establos se hacían más fuertes. Sus ojos negros. —Deslízate hasta la casa sin que te vean. —No veo a ninguna vieja —le dijo uno de los hombres al oído. Uno de sus hombres se le acercó. A través de los últimos árboles podía ver como salía la gente de la casa. Tano. ¡No! ¡No podía ser él! —Tano —susurró. así ella tendrá que… Se interrumpió. — ¡Ya ha llegado! —avisó uno de los hombres por encima del hombro. estatura y valor. Se puso de pie con esfuerzo. pero Hyde continuó andando. colgado. Ya se podían escuchar los gritos de alarma.Hyde. — ¿Qué dice? —preguntó el hombre que estaba más cerca de él. Con Tano. Como niños que eran. rechazando la mano que le ofrecía el hombre. Cada vez le dolía más. Vio la sombra que pasaba más cerca de él. Hyde se detuvo. corrección Cari 231 . Desde niños. llevándose una mano al pecho. Allí estaba Tano. a pesar de todo lo que les separaba. Los caballos. Se volvió rápidamente apuntando con la pistola. gritando. Tano era un esclavo y Jasper sería algún día su amo. luego nada.

Hyde dejó caer el bastón y empuñó la pistola con las dos manos. Al cabo de un tiempo le resultó imposible cerrar los ojos. Algunos mozos perseguían a un grupo de hombres que huían. Todos se acercaron corriendo hacia Ohenewaa quien se había agachado al lado de Hyde. —Es demasiado tarde. Ohenewaa seguía avanzando con los ojos brillando de ira. estaba seguro. había perdido la paciencia.En medio de la humareda vio a Ohenewaa que se acercaba a él. Es como un hierro al rojo vivo… ¿Puedes oír… el ruido de las cadenas? Se le escapó una lágrima. Por el rabillo del ojo vio a alguien a su lado. —Está aquí. pero tenía un agujero en el pecho. Traducción Rosanic. —Mujer. La respiración de Jasper era entrecortada. Jasper salió de entre los árboles y la apuntó con la pistola. Ella sacudió la cabeza. Mantenía los ojos abiertos. Tano había muerto y ella le había lanzado un hechizo a Hyde. Jasper comprobó que estaba en medio de todos los problemas que causaban los esclavos. Uno de sus capataces había sido asesinado. El dolor explotó dentro de su pecho al mismo tiempo que la detonación de una pistola. — ¡Vas a morir bruja! Una mujer dio un estridente grito en algún lugar a su derecha y volvió la cabeza. A pesar de sus manos temblorosas. Les había visto. a la altura del corazón. ¡Era demasiado! Ordenó que encadenaran a Tano y le colgaran de las cadenas. después de una revuelta especialmente sangrienta. El dolor del pecho se incrementó. —Libérame —imploró él con voz apenas audible— Te lo ruego… déjame vivir. y sin embargo seguía acercándose. corrección Cari 232 . —Me duele mucho. me has embrujado. tres blancos heridos y dos docenas de esclavos habían desaparecido en los bosques del oeste de la isla. El año anterior. Después de la muerte de su padre. Quiere… llevarme… con él. —Fue Tano quien te embrujó. Pero el negro salía reforzado de cada castigo. Ayúdame. Moisés sujetaba al empleado de Hyde por el cuello y Gibbs llegaba corriendo de los establos. Ohenewaa no decía nada. Tano se había rebelado abiertamente. Millicent vio a Jasper Hyde caer de rodillas y se volvió hacia Lyon quien bajó su arma. Lyon apartó la pistola de este de una patada. Tano.

Tano era mi hijo. Millicent vio que de los ojos de Ohenewaa caía una lágrima en el pecho del moribundo al tiempo que le ponía una mano encima de la cabeza. Vete en paz. corrección Cari 233 . luego se volvió hacia Millicent.—Entonces… perdóname. —Te perdona. Levantó los ojos al cielo. Hyde dejó de respirar y sus ojos se volvieron vidriosos. La anciana le cerró los párpados y le tocó la frente. — ¿Quién es Tano? —preguntó esta. —Te lo suplico. Tano… perdóname. Traducción Rosanic. —Mi hijo —respondió Ohenewaa—.

—Así es. Lo que les devolverá al seno familiar es el matrimonio. mis días están contados. Y si no hace usted nada para ayudar a su hijo y a sus hermanos… — ¿Me lanzará un hechizo? —No sé de hechizos. —No sé nada de magia negra. Lo ha hecho bastante bien sin necesidad de magia. Tomó una bocanada de aire fresco. —Está usted subestimando su intuición y el estupendo trabajo de sir Richard. No es más que una vieja caprichosa y no me lo quiere decir por pura maldad. — ¿Por qué? —Tiene usted el poder de hacer que cese la pelea entre sus tres chicos. Ohenewaa dejó su cesta llena de hierbas a su lado en el banco y lanzó una mirada fulminante a su amiga. igual que hice con Lyon. —Sigo pensando que sabe de magia. desde luego que no le enseñaría mis secretos. pero aunque así fuera. conmigo no funciona. —Me estoy haciendo vieja. ¿Cómo se llama? —David. —Pero debe saber que me parece que está siendo especialmente cabezota. Ellos dieron comienzo a la pelea. Sé que está perfectamente bien. corrección Cari 234 . Ohenewaa entrecerró los ojos. Mi mala salud… —Guarde ese cuento para los demás. — ¿Aunque le prometiera utilizarlos solo para hacer el bien? — ¿Por ejemplo? La anciana se encogió de hombros. son hombres. —Escriba una carta a Perfore y haga que le llegue al mismo tiempo que la de Lyon. —Creía que no quería usted meterse en mis problemas. —Ya no son chicos.Epílogo —Debería escribirle a su hijo. —Es usted débil. ciega y tozuda. No hablemos más de cartas. La condesa viuda levantó la vista por encima de sus gafas. Le encantaba ver las primeras flores que nacían en el jardín. Puede que lo piense. —Entonces enséñeme algo más de magia. —Podría usarlos para encontrar a las mujeres ideales para Perfore y David. Traducción Rosanic. de modo que serán ellos quienes la terminen. Luego ocúpese de su hijo pequeño.

Para ayudarles. Él todavía se apoyaba en un bastón. Traducción Rosanic. habían eliminado lo que quedaba de las cabañas y la construcción de nuevas casas en un terreno más elevado. —No. —Por lo menos no se fue con el albañil. La condesa viuda estalló en carcajadas al ver que Ohenewaa fruncía el ceño. corrección Cari 235 . Ohenewaa asintió con la cabeza. en el otro extremo del jardín. Ambas mujeres permanecieron un momento en silencio observando el movimiento de los criados que entraban y salían de Melbury Hall. Josephine. iba por buen camino. Las golondrinas. Millicent se volvió hacia el bosque donde tiempo atrás vivían los esclavos. —Quizá pasen por aquí para dejárnosla un rato —dijo Ohenewaa con voz llena de esperanza. Lyon y Millicent estaban paseando por un sendero. — ¿Puedo sostenerla ahora? Millicent le entregó a la niña antes de sentarse a su lado. Sin duda se trataba de amor. — ¿Tiene pensado quedarse tanto tiempo? —Tanto como usted. Después del incendio. — ¿Hay noticias de Violet? —preguntó Ohenewaa.La señora Page y Gibbs fingían contemplar la rosaleda. pero sus piernas iban recuperando las fuerzas día a día. echó una ojeada por encima del hombro en dirección a las dos mujeres. —Cierto. pero ella no se dejaba engañar. Millicent al oír esa risa. —Se dejarían matar antes que admitir que se han convertido en grandes amigas —comentó Lyon quien había seguido su mirada. —Se lo merecía —decretó Ohenewaa. No la encontraron en Saint Albans. Desde hacía algún tiempo Gibbs andaba más ligero y alegre. pero que final más horrible para él. satisfecha. Dos recién nacidos en la misma casa… —Por eso estamos nosotras aquí. después del largo viaje de vuelta revoloteaban por encima de las chimeneas. Millicent está muy preocupada. —Joseph fue el profeta que vendieron como esclavo ¿no es así? —En efecto. Se sentó en un banco. Los establos apenas se habían visto afectados y ya ni siquiera se notaba. ser apuñalado por algún borracho en una taberna. —Será un poco difícil cuando nazca su propio hijo en otoño. —Esa criatura es perfecta. Me gusta incluso su nombre. Su esposa llevaba a la niña en brazos.

tendré a uno en cada brazo. Sus ojos azules rebosaban amor cuando la miró. —El próximo año. la niña tenía la cabeza apoyada contra su pecho y él estaba acariciándole la espalda con su enorme mano. — ¿Quién hubiera podido imaginarlo? —murmuró Millicent disfrutando de su felicidad y de la realización de todos sus sueños. Las flores empezaban a brotar. los campos estaban más verdes y los juncos asomaban a lo largo de los muros y de los macizos de flores.Pensó que la vida estaba cambiando. Se volvió hacia su marido. La casa emanaba alegría y prosperidad. por estas fechas. Melbury Hall estaba reviviendo. Traducción Rosanic. corrección Cari 236 .

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