SUEÑOS PRESTADOS

(Borrowed Dreams)
MAY McGOLDRICK

RESUMEN ¿Casarse con el conde de Aytoun? ¡Imposible! Millicent Wewntwort conserva un recuerdo tan horrible de su primera experiencia matrimonial que se ha jurado no volver a repetirla nunca. Sin embargo no le queda un penique y la propiedad donde tiene refugiados a los esclavos que su difunto marido tenía en Jamaica está amenazada de embargo. De modo que es mejor aceptar la propuesta de la condesa viuda ya que solo se trata de un matrimonio de nombre. A cambio, Millicent disfrutará de una total independencia económica y podrá asegurar el futuro de sus protegidos. Cuando se conoce al que será su marido, no puede evitar un estremecimiento. Paralítico por culpa de un accidente, con el pelo revuelto y sin afeitar, Lyon Pennington, cuarto conde de Aytoun, parece que también ha perdido la razón. Pero ahora es demasiado tarde para dar marcha atrás.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Capitulo 1
Londres, enero 1772 —¡Esta no es la dirección correcta! En vez de girar hacia el antiguo templo, el carruaje se había dirigido hacia el oeste, hacia Fleet Street, y el cochero se estaba abriendo paso con dificultad por un camino entre la intensa circulación de la City. El abogado levantó su bastón para golpear el techo, pero la enguantada mano de Millicent apoyada en la suya, se lo impidió. —Se dirige hacia donde yo le he ordenado, sir Oliver. Tengo un asunto urgente que arreglar en el desembarcadero. —¿En el desembarcadero? Pero…no puede olvidarse de su cita señora. —No me llevará mucho tiempo. El se apoyó en el asiento aliviado. —Entonces me gustaría aprovechar para hacerle algunas preguntas sobre la entrevista a la que hemos sido convocados esta mañana. —Se lo ruego, sir Oliver—dijo tranquilamente Millicent—¿Podría esperar un poco? Me temo que en este momento tengo la cabeza en otra parte. El abogado se tragó las preguntas mientras lady Wentworth se volvía a mirar por el cristal. No tardaron en pasar ante la catedral de San Pablo antes de descender por las calles malolientes hasta el Támesis. Cuando cruzaron Fish Street y sus muelles, Oliver Birch no pudo contener por más tiempo su lengua. —¿Podría al menos decirme de que se trata, lady Wentworth? —Nos dirigimos a una subasta. El hombre miró a la muchedumbre formada por trabajadores, rateros y prostitutas. —Espero, milady, que se quedará en el carruaje y me permitirá que envíe a alguien para que vaya a buscar lo que quiere comprar. —Lo lamento señor, pero debo verlo por mi misma. El abogado se sujetó al asidero de la portezuela cuando el coche entró cabeceando en el patio de un edificio en ruinas de Brook´s Wharf. Elegantes caballeros y vendedores desarrapados se mezclaban de forma extraña para asistir a la venta que parecía estar ya muy avanzada. —Explíqueme al menos lo que ha venido a hacer aquí, lady Wentworth. Birch se bajó el primero. A pesar del fuerte aire, el olor era nauseabundo. —Me enteré de esta venta esta mañana en La Gazette —contestó Millicent quitándose la capucha antes de aceptar la mano que le tendía el abogado. Están liquidando los bienes de un médico difunto llamado Dombey. Volvió

Traducción Rosanic, corrección Cari

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de Jamaica arruinado el mes pasado y sucumbió a una enfermedad hace unos diez días cuando le iban a meter en la cárcel de deudores. A Birch le costaba seguirla mientras ella se abría camino hasta la primera fila. —¿Y puedo preguntarle que es lo que le interesa de las cosas del doctor Dombey? Ella no contestó y el vio la mirada gris de su clienta observando los objetos expuestos en un estrado improvisado. Millicent se volvió con ansiedad hacia las grandes puertas que conducían al interior del establecimiento. El empleado estaba sacando a una africana famélica, envuelta en una vieja manta bajo la cual solo llevaba puesta una camisa sucia. Pusieron una caja encima del estrado y la mujer con las muñecas y los tobillos encadenados fue empujada bruscamente hasta allí. Birch cerró los ojos por un instante para controlar el asco que le provocaba ese vergonzoso y bárbaro comercio que todavía se practicaba en su país. —Vean damas y caballeros, esta esclava era la doncella personal del doctor Dombey—anunció el director de la subasta—Es la única negra que se trajo de Jamaica. Desde luego no es hermosa, con todas esas arrugas debe ser mas vieja que Matusalén, pero, amigos míos, es una verdadera reina africana. De modo que, aunque su valor es de treinta libras empezaremos la subasta con… ¡una libra! Se oyeron unas groseras carcajadas entre la gente. —Bueno, bueno ¿Qué dicen de diez chelines?—preguntó de nuevo el subastador—Les aseguro que tiene buenos dientes. Abrió cruelmente los labios resecos de la desdichada. —¿Diez chelines? ¿Quién la quiere por diez chelines? —¿Para que puede servir?—gritó un hombre. —Cinco, señores ¿Quién ofrece cinco? —Esa mujer solo es una vieja esclava inútil—dijo otro. Intranquilo, Birch se volvió hacia Millicent y vio lágrimas brillando en sus ojos. —Este no es lugar para usted milady—dijo suavemente—No es bueno que presencie esta escena. Lo que usted vino a buscar seguramente ya ha sido vendido. —El anuncio decía que era una hermosa joven—exclamó un hombre lanzando un ejemplar de La Gazette a la anciana africana. —¡Cinco libras!—declaró Millicent con voz alta y clara. Todos los ojos se volvieron hacia ella. Incluso el subastador se desconcertó por un momento. Birch vio que los ajados párpados de la mujer se abrían una fracción de segundo y que su mirada se posaba en Millicent. —Bien señora. La subasta empieza a… —¡Seis libras!
Traducción Rosanic, corrección Cari 3

Esta segunda apuesta dejó una vez más al voceador sin palabras. Los asistentes se volvieron hacia el hombre del fondo que había hablado. —¡Siete!—insistió Millicent. —¡Ocho! El hombre del estrado puso una amplia sonrisa mientras la muchedumbre abría paso a un individuo bien vestido que tenía un periódico enrollado en la mano. —Veo que el secretario del señor Hyde está entre nosotros. Gracias por su apuesta Harry. —¡Diez libras!—continuó Millicent con determinación. Birch dejó vagar su mirada entre los carruajes aparcados en el patio preguntándose desde cual de ellos estaría dando las órdenes Jasper Hyde. Era el propietario de una vasta plantación en las Antillas y no había perdido ni un minuto en hacerse con todas las propiedades de su pretendido amigo Wentworth en el Caribe después de su muerte para cobrarse lo que este le debía. Como si eso no hubiera sido suficiente, desde que regresó a Inglaterra, el señor Hyde se había declarado enemigo de lady Wentworth y se había apoderado de los pagarés y ordenes del pago que el difunto había dejado tras de si. —¡Veinte! Se oyó un murmullo general de incredulidad y la gente se removió. —Treinta. El abogado se volvió hacia Millicent. —Está jugando con usted milady. No creo que sea sensato que… —¡Cincuenta!—estaba diciendo el secretario con la mayor frialdad del mundo. Un grupo de marineros hostigó al hombre que estaba haciendo subir tan descaradamente la subasta. —No puedo dejar que lo haga. El doctor Dombey y esta mujer pasaron mucho tiempo en las plantaciones de Wentworth en Jamaica. Según John y algunos otros en Melbury Hall, ella se convirtió en un personaje muy importante para ellos. Dirigió una señal con la cabeza al voceador. —Sesenta libras. El empleado de Jasper Hyde pareció un poco avergonzado. Miró a la zona de los carruajes y luego el periódico enrollado se levantó antes de que el subastador tuviera tiempo de repetir la apuesta. —Setenta. La muchedumbre se estaba sublevando contra la obstinación del secretario. Algunos marineros avanzaron hacia el amenazantes, mascullando insultos. —Esto solo es un perverso juego para el señor Hyde—murmuró Millicent —Se decían muchas cosas sobre sus barbaridades en Jamaica. Y todavía
Traducción Rosanic, corrección Cari 4

señora?—preguntó el subastador excitado. después de todo el daño que les causó Wentworth. Compró todos los pagarés de su esposo y pudo haber hecho lo mismo con Dombey. al llegar al centro del patio. Sacudió la cabeza en dirección al subastador. —Carece usted de medios. un año antes. ya se estaba batiendo en retirada. Ella apretó los puños. El hombre salió de allí a toda velocidad. —Puede que ya sea el dueño de esta mujer. Sin embargo. se dirigió hacia el coche. Ha podido retrasar una vez el plazo. Este. Millicent puso una mano encima del brazo del abogado. —¡Ciento diez! Se produjo una exclamación general y la gente abrió paso a la mujer que se dirigía directamente hacia el secretario. —Le debo esto a mi gente. muy pálido. sir Oliver. milady—dijo Birch con tono tranquilo pero firme—Piense en los reconocimientos de deuda de su esposo que todavía están en poder de Hyde. que se ocupara de los intereses de lady Wentworth. Birch sintió deseos de perseguirle también. —¿Ciento diez. Mi conciencia no me permitiría dar la espalda cuando tengo la oportunidad de salvar a esa mujer. Ante el tono irónico del secretario y su expresión despectiva. —¿Está bien señora?—preguntó el voceador—¿Renuncia usted? —Ochenta—lanzó ella con voz un poco temblorosa. Esto sería solo un medio para dejarla sin el dinero que le queda. corrección Cari 5 . los marineros perdieron la sangre fría y se lanzaron contra el. Millicent. se dio media vuelta y levantó la mano. —Lo sé. —No puede usted salvar a todo el mundo. No después de haber fallado con los otros. con la cabeza agachada y lágrimas en los ojos. —¡Cien libras! El anuncio del secretario fue ahogado por las protestas de la gente y retrocedió unos pasos en dirección a los carruajes. Millicent—susurró Birch con autoridad. Cuando el conde y la condesa de Stanmore le encargaron. sir Oliver. Unos minutos después volvieron los marineros farfullando. Esta mujer presenció sus salvajadas y el va a hacerle daño. estaba seguro de que todo había sido cuidadosamente amañado. Pero no había podido imaginar hasta que punto. —Lady Wentworth puede quedarse a la negra por ciento diez libras. Al verle huir.fue peor cuando tomó posesión de las tierras de mi marido y de sus esclavos. No rinde cuentas a nadie y se burla de las leyes. ya había sido informado de la enorme compasión que sentía por los esclavos de su difunto marido. pero tiene que pagar el mes próximo. Traducción Rosanic. probablemente la matará.

—Ya somos dos. mientras me ocupo de las formalidades? Acababan de poner un objeto sobre el estrado que poco antes había ocupado la africana y varias personas se acercaron a verlo. —Eso es bastante seco. Nadie hubiera podido decir que Millicent Gregory Wentwoth fuera hermosa. bueno para invitarme. Sin más explicaciones. milady. de que todo se hará con la mayor discreción. ni elegante. Se estaba preguntando cuantas humillaciones iba a tener que soportar aún la desdichada antes de que la llevaran a casa del abogado. me las arreglaré para encontrarle un lugar donde dormir mientras usted se prepara para abandonar Melbury Hall. ¿Conoce a la condesa? Millicent negó con la cabeza.—Dejando a un lado todas las vilezas del señor Hyde. Nos pondremos en camino mañana mismo. —¿Por qué no espera en el coche milady. Millicent vio a un hombre arrastrar a la mujer a través del patio con sir Oliver en los talones. Ciento diez libras representaban siete meses de salario para los veinte criados que tenía empleados en Melbury Hall. —No lo dudo—dijo ella tranquilamente mirando la puerta del almacén donde habían llevado a la mujer. sir Oliver. —Esté segura. Mientras rodaban a través de la ciudad. pero lo que le faltaba en ese aspecto lo compensaba con su humanidad y su dignidad a pesar de toda una vida de opresión y mala suerte. y su lacayo esperó para llevarle mi respuesta. corrección Cari 6 . era necesario que salvara a esa mujer. Se abrió camino hasta el coche. Se estaban acercando a su destino cuando sir Oliver rompió el silencio. Birch inclinó la cabeza con deferencia. llegó hace tres días a Melbury Hall. Millicent pensaba en el dinero que acababa de gastar. Confieso que no se nada de todo ese asunto. sir Oliver—contestó Millicent con cansancio—La nota que me envió para convocarme. según los criterios de la alta sociedad londinense. —No podemos evitar por más tiempo el motivo de la cita con la condesa viuda de Aytoun. Todavía se negaba a pensar en lo que tendría que pagarle a Jasper Hyde el mes siguiente. mucho más interesados por el mueble que por el ser humano que había sido vendido unos minutos antes. —La llevaran a mi despacho esta tarde—anunció Birch poco mas tarde reuniéndose con ella—En vista de que no quiere que la lleven a la casa de su hermana. Se supone que tengo que ir a la casa del conde de Aytoun en Hannover Square hoy a las once con mi abogado. —Se lo agradezco. sin contar con los trabajadores del campo. Traducción Rosanic. La compra de esa mujer le había causado un enorme agujero a sus ahorros. Se masajeó las sienes que le dolían encontrando consuelo en la buena acción que acababa de llevar a cabo.

Conociendo su preocupación por los detalles debí sospechar que no iríamos a esta entrevista sin estar preparados. milady. Dispone de una enorme fortuna. —Como usted quiera milady. Se lo ruego. También dicen que sus criados tienen que pelear para conseguir su sueldo. lady Wentworth—continuó—Si me permitiera que les hiciera comprender en que situación… —No. Su marido murió hace algo más de cinco años. —¿Un escándalo? —Si. Eso no parecía demasiado escandaloso. Causado mas o menos por una mujer llamada Emma Douglas. —Admiro sinceramente su valor. Todos adultos. es el cuarto conde de Aytoun. señor—le cortó ella rápidamente—No me avergüenzo de mi pobreza pero me parece indigno mendigar. —Se lo agradezco. es oficial en la Armada de Su Majestad. condesa de Aytoun. Perfore. pero el año pasado tampoco conocía a Jasper Hyde. los tres hermanos estaban encaprichados con ella pero ella se casó con el mayor y se convirtió en la condesa de Aytoun hace dos años. Lyon Pennington. En cuanto a David. Proviene de una antigua familia y se casó por debajo de su condición. se llama Beatriz. Sir Oliver siempre había sido honesto con ella y sabía que no la traicionaría. Un lacayo con librea dorada abrió Traducción Rosanic. Si lo entendí bien. Sin embargo Millicent no tuvo tiempo de hacer mas preguntas ya que el carruaje se detuvo ante una elegante mansión de Hannover Square. corrección Cari 7 . En resumen. —¿Tiene hijos? —Tres. el mayor. ¿sabe? Pero ninguno de los dos ignora que el estado de sus finanzas es un desastre. parece haber hecho una fortuna en las colonias americanas a pesar del embargo. —Para tranquilizarla un poco—dijo el—la condesa viuda disfruta de un estatus social muy distinto al del señor Hyde o el de su esposo. Es escocesa de nacimiento y tiene sangre de highlander en las venas. no me la imagino prestándole dinero a Wentworth. Millicent hizo un gesto de agradecimiento con la cabeza. Si algo he aprendido en el último año y medio es que es imposible esconderse de las personas a las que mi marido debía dinero. Ni a la media docena de acreedores que empezaron a acosarme cada tres meses desde que murió Wentworth. El segundo.—No. Hizo una ligera pausa. ¿De que más se ha enterado sir Oliver? —Lady Archibald Pennington. Tengo que enfrentarles uno a uno e intentar un arreglo razonable para devolvérselo. —Tiene amigos muy generosos. el más pequeño. no hablemos más del tema. La condesa llevaba una vida apacible hasta el escándalo que golpeó a la familia el verano pasado. es un alivio. pero dicen que es excesivamente…”agarrada”.

Millicent hizo una reverencia. Sentada en un sofá. al cual no habían llamado “joven” desde hacia décadas. un hombre pálido de pie al lado del escritorio sobre el cual estaba abierto un informe y dos criadas. —¿De que tipo de escándalo se trataba?—consiguió murmurar Millicent mientras subían la enorme escalera. la condesa despidió a las criadas haciendo un gesto con la mano. Sir Oliver dio un paso hacia delante. Traducción Rosanic. Lady Aytoun parecía tener mala salud. al ver que tanto el como Millicent obedecían. —Los rumores dan a entender que el conde asesinó a su mujer—susurró Birch. Pero no veo lo que eso puede… —Añádalo a la lista sir Richard—ordenó la condesa al hombre que estaba en el escritorio—Una interesante causa. Por las puertas abiertas que daban al vestíbulo vio unos muebles Chippendale elegantemente colocados y alfombras de seda cubriendo el brillante suelo. observaba a sus visitantes por encima de las gafas. —Pero… Se interrumpió al ver que se abrían las puertas del salón. El abogado. corrección Cari 8 . apoyada en unos cojines y con una manta sobre las rodillas. —Milady. Luego. Millicent se volvió hacia sir Oliver quien parecía tan asombrado como ella. permaneció un instante boquiabierto.la portezuela y otro les escoltó hasta las escaleras de mármol del gran porche. —¿Consiguió a la africana?—insistió la condesa. Un mayordomo de cierta edad fue a informarles de que la condesa viuda les estaba esperando. sin embargo no se avergonzaba de lo que acababa de hacer. En el acogedor recinto había cuatro personas: la condesa. —Ciento diez libras. perdone el retraso. —¿Ganó la subasta? Sorprendida. Siéntense los dos. Otro criado les recibió en el vestíbulo y Millicent le entregó su capa mientras admiraba el recinto semicircular al fondo de la estancia y las pinturas que decoraban el techo. joven. —Yo…Si—balbuceó Millicent—¿Pero como lo sabe? —¿Cuánto? A Millicent el interrogatorio le parecía fuera de lugar. —¿Puedo preguntar milady?… —No malgaste su saliva.

Y está usted muy por encima de todas mis expectativas. Quiero que se case usted con mi hijo. corrección Cari 9 . Ese saco de huesos con color de pergamino es mi abogado. Traducción Rosanic.—Muy bien. lady Wentworth. Les conozco a los dos y ustedes también me conocen. Levantó una ceja señalando al hombre quien saludó y luego tomó asiento. Lady Aytoun se quitó las gafas. el conde de Aytoun. Hoy mismo. Millicent hubiera sido incapaz de adivinar lo que siguió. sir Richard Maitland. —Pero ya basta de andarse con rodeos. —Ahora—continuó ella—llegamos al motivo de mi invitación. —¿Una propuesta? —Desde luego. Con una licencia especial. Está usted aquí porque tengo que hacerle una propuesta. —Algunos de mis empleados llevan un tiempo informándome sobre usted.

lady Wentworth—cortó la condesa—Desde que tuvo un terrible accidente el verano pasado. estar casada significaba pertenecer a un hombre. Las esposas no se beneficiaban de ninguna protección y sus maridos abusaban de ellas tanto mental como físicamente. La viuda hizo un gesto para detenerla. Dio un paso hacia la puerta. Si tiene la bondad de permitir que le explique la triste situación en la que se encuentra mi familia. —Ha cometido usted un error. milady. —Se lo ruego.Capitulo 2 Millicent se puso en pie de un salto olvidándose de su buena educación. —Al menos déjeme terminar. entenderá mejor la razón de mi oferta. —Siéntese lady Wentworth. ha perdido el uso de las piernas y uno de sus brazos ha perdido toda la fuerza. no hay razón para que se asuste— continuó la viuda mas suavemente—Adivino su temor porque sé lo mucho que sufrió durante su matrimonio. Los votos matrimoniales solo eran un medio para que los hombres controlaran a las mujeres y después de la muerte de Wentworth. Lo sé. —Su lacayo debió entregar el mensaje en la dirección equivocada. Había soportado las cadenas de ese “bendito” estado durante cinco interminables años. lady Aytoun. Para Millicent. Millicent miró as u abogado que también se había puesto en pie. he hablado demasiado deprisa. debería saber que mi aversión al matrimonio no tiene nada que ver con lo que pueda usted contarme sobre su familia. Pero lo que le estoy proponiendo no tiene nada que ver con la terrible situación que tuvo usted que soportar bajo la tiranía de su primer marido. —Lo lamento pero no puedo. Hablaba como si su vida fuera del dominio público. Ya que me conoce tan bien. ella se había jurado a si misma no volver a caer en la trampa. en ningún caso estoy dispuesta a… —Mi hijo está enfermo. Cayó en una depresión de la Traducción Rosanic. y de repente tuvo deseos de huir. corrección Cari 10 . —Es completamente inútil. lady Wentworth. Millicent no entendía como la anciana podía estar enterada de su mala suerte. —No lo creo. lady Aytoun. El tema me repugna.

comprar un bote de “poción bienhechora” que les permitiría “recordar los mas pequeños detalles de su vida en breve tiempo” Se lo di a Lyon esperando una respuesta. Las manos de la condesa temblaban cuando se colocó bien la manta sobre las rodillas. a pocos metros. no dejan de decirme cada día que a lo mejor no despierto mañana. La medicina hace progresos cada día sean cuales sean las enfermedades a tratar. Por ese motivo le pedí que viniera a verme hoy. Todavía la última semana leí un artículo en La Gazette. personas que no sean unos perfectos desconocidos. lady Wentworth. a que le purguen. estaba esperando para ver si ella decidía quedarse o irse. Para ser franca. estoy gravemente enferma. Una mujer enferma. Nada. y los médicos. —La compadezco de verdad. —Deben existir otros métodos. Le confieso que algo así habría acabado conmigo. —Francamente. milady. milady. corrección Cari 11 . a que le droguen con opio y a que se convierta en una fuente de murmuraciones para la alta sociedad. —A pesar de mi aspecto. Bien. me estoy muriendo. —Pero seguramente tendrá usted otras posibilidades. lady Wentworth. los que quedan creen que si algo me sucediera habría que internar a Lyon en un manicomio. He tenido una vida muy completa. Contempló a la anciana condesa. La desesperación que se citaba en su voz llegó directamente al corazón de Millicent.cual no puede salir. me da exactamente igual lo que me suceda. Se sentó sin mucha convicción y la condesa se sintió inmediatamente aliviada. a que le sangren. me he gastado una fortuna y no veo ninguna mejoría. Un tal señor Payne afirmaba que las personas que sufren de “perdida de memoria o de distracción” podían por dos chelines y seis peniques. La máscara de energía había desaparecido dejando lugar a una simple mujer. pero no veo como podría ayudarla. así como por la media docena de personas que se ocupan de todas sus necesidades porque no sé como me las hubiera arreglado sin ellos. —He intentado todos los métodos. Amigos. Se lo voy a explicar. Le doy gracias a Dios por la devoción y lealtad de su ayuda de cámara. Lord Aytoun es par del Reino y existen lugares y tratamientos… —Por favor. ¡Pero el conde de Aytoun no está loco!—exclamó con sus azules ojos brillantes de ira—Me niego a que le aten. el diablo se los lleve a todos. Millicent comprobó que Birch. a que le torturen. Traducción Rosanic. familia. Seguramente me hubiera visto obligada a internar a mi hijo en un manicomio. yo… —No se equivoque. Una madre que intentaba asegurar el futuro de su hijo. siéntese. En estos momentos mi principal preocupación es saber que le sucederá a Lyon cuando yo ya no esté aquí. Ha mencionado usted a los miembros de la familia. —Gracias.

Pero los médicos “serios” como dice usted. No soy médico y sería incapaz de… —Necesita una casa nueva. el pasado otoño. Pero— precisó la condesa después de hacer una corta pausa—debe saber que mi intención es que este arreglo sea tan provechoso para usted como para mi hijo. Nadie podía obligarla a hacer algo que no quisiera. Es allí donde tuvo lugar el accidente. Lyon llegó incluso a insistir para que su hermano Perfore asumiera el control de las propiedades.Ya estoy cansada de charlatanes y bufones que cantan las alabanzas de sus preparados de quien—sabe—que. no saben ya que hacer. Los condenados médicos dicen que debe haber alguna enfermedad oculta. Traducción Rosanic. Lyon es el heredero del título y hacia el se dirige la gente que depende de nosotros. Aparte de las sangrías y las purgas. No anda y no levanta el brazo derecho. pero ya se curaron y sin embargo no puede moverlos. Millicent había tenido tiempo de tranquilizarse. —En efecto. esos solo tienen una respuesta: “Sángrele y vuelva a sangrarle”. —Pero Baronsford es la menor de mis preocupaciones. En cuanto a los profesores de la Universidad. También me niego a darle infusiones de bosta de caballo. Por otra parte. Necesito encontrar para mi hijo un lugar en el que nada le recuerde el pasado ni la pérdida que sufrió. milady… —¡Yo también!—respondió la condesa con testarudez—Pero eso ya se acabó y me niego a meter a mi hijo en una casa de locos. —Sigo sin ver como podría su oferta mejorar la vida de su hijo. Durante ese discurso. Sé que desde que murió su marido usted ha acogido en su casa a antiguos esclavos. Perfore no está ahora en Inglaterra y no tiene ningún interés en la mansión de la familia. su única recomendación es mantenerlo sedado. corrección Cari 12 . ¡Se acabó! —Sé que existen innumerables charlatanes. Mire se le rompieron las piernas y los brazos. Ya estoy cansada de darle a mi hijo píldoras de todos los colores que no le hacen ningún bien. pero también debe haber médicos serios. —Lo lamento mucho. De hecho. era la dueña de sus decisiones y de las consecuencias de estas. —¿Por qué? ¿Es violento? —Desde luego que no—aseguró la condesa—Pero fue muy desgraciado en Baronsford. Agitó una mano con impaciencia. Pero eso no da ningún resultado. la casa ancestral de los Aytoun cerca de Edimburgo. de alondras hervidas y de gusanos. gente que se ocupe de el. Se lo he contado para que entendiera porque quiero alejarle de allí.

A cambio Maitland. el conde de Aytoun irá a vivir con usted a Melbury Hall. —Un acuerdo que de matrimonio solo tendrá el nombre. Millicent cogió la hoja y la recorrió rápidamente con los ojos. Pero el precio la horrorizaba. Sopesó los pros y los contras pero la balanza ya se estaba inclinando hacia un lado. antes de llegar al total que era una enorme suma. —Ningún médico cree que haya posibilidades de recuperación. —Sin embargo es una posibilidad. Ahora lady Aytoun le ofrecía la posibilidad de librarse de una vez por todas de las deudas de su marido.Sin esperar la respuesta de la joven. solo tendrá que encontrar sitio para esa gente. Se había pasado noches interminables despierta. Usted sabe que la gente se regodea desvelando públicamente las deudas de sus semejantes por el simple placer de asistir a su ruina. moviéndose en la cama mientras se preguntaba de donde iba a sacar dinero. —Deseo incluir una cláusula que me garantice que no se impedirá el divorcio en el caso de que el conde recobre sus facultades. —¿Qué me propone exactamente. —Envidio su optimismo. lady Aytoun?—preguntó con voz neutra. Un simple contrato de negocios. Millicent no podía creer que hubiera llegado tan lejos. esto es un resumen de todas las deudas que le dejó su difunto esposo. —Considerando la naturaleza del matrimonio y el estado del conde. Otra vez el matrimonio. Nos costó mucho obtenerlas todas y puede que falten algunas. pagará todas sus deudas y usted recibirá cada mes una cantidad suficiente para mantener Melbury Hall. —¿Qué sucedería con el arreglo si el conde de Aytoun se curara? —Me temo que no hay esperanzas. le hizo una seña al abogado para que le entregara una hoja que parecía una lista similar a las que hacían los empleados del Banco. A pesar de todo se negó a mostrar su tristeza. También tendrá de sobra para continuar con sus buenas obras. Le entregó la lista a sir Oliver. Si está de acuerdo con los términos del contrato. ninguno de los médicos que le han visto recientemente cree… La anciana se interrumpió para reafirmar la voz. Millicent estaba completamente aturdida. Traducción Rosanic. mi abogado. corrección Cari 13 . Tenemos un médico que está dispuesto a ir regularmente a verle. Los últimos seis meses habían sido especialmente difíciles. La condesa viuda miró a sir Richard quien se levantó. —Su condición actual es suficiente argumento para una anulación—añadió sir Oliver. pero llegará con su ayuda de cámara y sus criados. un divorcio o una anulación no supondría ningún problema. Su administrador aquí presente las examinará y nos dará su opinión. —Querida.

Acaba de descubrir el valor de la independencia y está intentando aprovecharse del poder que proporciona. milady. —¡Exacto! Y esa actitud es una de las cosas que más me gustan de usted. —Por supuesto.—¿Alguna otra cosa? ¿Todavía tiene dudas? Al oír la pregunta. Su familia fue la que arregló el matrimonio. Siempre había llevado una vida muy discreta y se preguntó que es lo que podían haber descubierto sobre ella. —Mantiene poca correspondencia con su familia. —Estoy muy sorprendida. Además es usted inteligente y está dotada de una profunda compasión. su reputación de bondad y el estado de sus finanzas la convertían en la candidata ideal. parece usted contentarse con su apariencia y no es coqueta. Millicent levantó las cejas. No es que se lo reproche. y me gustaría tener una muestra de lo que ha averiguado. —De acuerdo. corrección Cari 14 . ¿Por qué yo? Usted no me conocía ¿Qué le hizo elegirme? —No ha sido al azar. —En otro orden de cosas. La anciana miró un momento a la joven. está liberando a sus esclavos… —Los esclavos de mi difunto marido—rectificó Millicent. Traducción Rosanic. —Cierto. levantó la barbilla. Sin embargo mi entrevista de hoy con usted ha hecho que mi decisión se vea reforzada. La condesa alisó la manta que tenía encima de las piernas. Durante los cinco años que duró su matrimonio nunca les contó a ninguno de ellos como la trataba su marido. No echará de menos las fiestas y no le reprochará a su esposo por no llevarla a Londres. desde que se quedó viuda. ¿Qué mas? Si. —Si. de vez en cuando va a Londres y apenas ve a los suyos. Su familia consta de dos hermanas mayores y un tío en el cual no confía en absoluto ya que la entregó a Wentworth sin averiguar antes como era. milady. Y ese es en parte el motivo por el que está a punto de ahogarse en deudas. —No me he perdido nada importante viviendo en mis tierras. milady. se ha refugiado en su propiedad en el campo. De hecho nunca se ha relacionado con la alta sociedad londinense y. Tiene poco amigos y su orgullo le impide pedirles ayuda aunque esté en las últimas. —Eso son cosas muy fáciles de averiguar y no dicen nada sobre mi carácter. tiene veintinueve años y esta viuda desde hace año y medio. Aparte de una noche que pasa con su familia. Espero que no se sienta dolida por las investigaciones que llevamos a cabo. mi abogado tenía una difícil tarea por delante. Se llama Millicent Gregory Wentworth. Pero debo confesar que su historia. a Bath o al sitio de moda. A fin de cuentas lo conozco casi todo sobre usted. Siguiendo mis exigencias.

pensó en la historia de su mejor amiga en Filadelfia. un chaleco de seda. para conseguirlo. unos pantalones. —Si añadimos a eso los pocos amaneceres que me quedan por vivir. un marido le resultaría muy útil para conseguir sus metas. pero su orgullo permanece intacto. Con el nombre de señora Ford. no le quedan muchas cosas. Rebecca tuvo que hacer creer a los demás que era viuda para ser aceptada en la ciudad. Rechaza la compasión. Se apresuró a dejarla encima de una mesita al lado del conde. —Ella está aquí—murmuró una joven que llegaba en ese momento con la bandeja del té. Traducción Rosanic. Entonces aceptó. y. —Es cierto. luego hizo una reverencia y fue a reunirse con los dos hombres. para apaciguar la cólera que se estaba apoderando de ella. en la puerta intercambiaban nerviosas miradas. medias y zapatos con hebilla para la boda. Efectivamente. estaba sentado delante de la ventana. lady Wentworth? Volvió al presente y miró directamente a la anciana dama. Lyon Pennington. Millicent. Millicent luchaba mentalmente consigo misma. pero le expliqué a mi hijo que el matrimonio sería considerado como una ayuda financiera por su parte y no como caridad. —¿Por qué hoy? ¿Por qué tan rápido? —Nunca permanece mucho tiempo alejada de Melbury Hall. corrección Cari 15 . Es algo demasiado importante. no quiero tentar a la suerte esperando más tiempo. —¿Qué le parece mi oferta. Los músculos de su rostro estaban tensos bajo la barba hirsuta y sus ojos miraban fijamente un punto más allá del triste paisaje de Hanover Square. —¿Qué opina Su Señoría de su gran proyecto? La condesa viuda hizo una profunda inspiración soltando el aire lentamente. Dos lacayos habían preparado una chaqueta larga de brocado. —No sabía si conseguiría convencerla. Pero no se atrevían a acercarse a el. una corbata negra. cuarto conde de Aytoun. Uno o dos días y poco más. ya se había dado cuenta de que le resultaba imposible contratar y conservar a un buen administrador para Melbury Hall. Incluso para asistir a una subasta en los muelles era indispensable que la acompañara un hombre ya que se suponía que el genero masculino era mucho mas inteligente que el sexo débil. necesitará la presencia de un marido que mantenga a los lobos alejados de su puerta. En mi opinión volverá mañana por la mañana.Pero.

—Si. pero una mirada de este le hizo retroceder. El conde levantó por fin los ojos hacia los tres hombres. —¿Milord? Lyon no parpadeó. corrección Cari 16 . Su madre insiste en que le vistamos. Uno de ellos cogió los pantalones de piel. —¿Qué estáis esperando?—gruñó—¡Su Señoría ya tendría que estar vestido!. —Metedme en la cama—masculló el conde. Traducción Rosanic. Otra criada trajo unas pastas y el ayuda de cámara del conde. el conde se apoyó en los reposabrazos del sillón para levantarse. os retorcería el cuello. Le están esperando. Sin pensar en sus piernas inertes que hacía meses que no soportaban su peso. —Os libráis esta vez—empezó de nuevo—Todo el mundo está abajo y el conde sigue sin estar vestido. —Su Señoría no tenía muchas ganas de vestirse esta mañana—susurró el que se llamaba John. señor. se cayó al suelo.—La condesa viuda piensa que la visitante querrá ver a Su Señoría antes de la ceremonia—continuó en voz baja. Antes de que sus asustados criados tuvieran tiempo de sujetarle. Gibbs les hizo una seña para que le siguieran hasta el sillón del conde. señor Gibbs—añadió el otro—Lord Aytoun estuvo a punto de matarnos a los dos porque intentamos moverle. entró también en la habitación. El ayuda de cámara del conde era tan ancho y largo como los robles de Baronsford y sabían a lo que se arriesgaban si le contrariaban. Solo se tranquilizó cuando le dimos la medicina del nuevo médico. No estaba ni dormido ni despierto. milord—dijo el lacayo cogiendo la manta de encima de las rodillas del conde—El obispo lleva una hora en la biblioteca. os daría una patada en el culo… Gibbs intentó tranquilizarse. pero no tuvo bastante. Uno de los criados se inclinó para desabotonar el camisón del conde. —Lady Wentworth y su abogado han llegado. —Eso va a ser imposible. el otro la camisa y los dos vacilaron antes de acercarse al conde. milord. Las dos doncellas desaparecieron rápidamente. —Solo hace unos minutos que se ha calmado. Gibbs. milord. —Si. Con expresión feroz. Gibbs cerró las persianas y se colocó delante de su señor. —Su Señoría ya había tomado la poción esta mañana—contestó Gibbs conteniendo la voz—No podéis darle mas cuando os venga en gana. —Debemos prepararle. Los dos lacayos se apresuraron a obedecer. —Si tuviera tiempo.

Gibbs lanzó al sirviente una mirada asesina mientras le daba la vuelta con cuidado al conde. milord. —Gibbs—masculló—¿Cree que esa mujer tendrá un solo momento de paz conmigo? Traducción Rosanic. sabiendo que no había que tocarle cuando su ira amenazaba con explotar. Si se entera de que ha decidido renunciar. Lyon era tan robusto como su ayuda de cámara. —El médico dijo que si se lo volvía a romper tendría que amputarlo. —Si me lo permite. concédale un poco de paz en los pocos días que le quedan en el mundo. los meses de inmovilidad le habían debilitado pero sin embargo hacían falta varios hombres para moverle. —Lo único que la hizo salir de la cama esta mañana—continuó—fue su promesa de acceder a sus deseos. corrección Cari 17 . la impresión puede ser fatal para ella. Se lo ruego. —¡Inmediatamente! —Su madre ha tenido una crisis esta noche—insistió Gibbs—Tuvimos que llamar al médico.—¡Señor! —¡Ha caído encima del brazo derecho! —Ayudadme a levantarle—ordenó Gibbs quien estaba ya de rodillas. —Ponme en la cama—gruñó el conde apretando los dientes. pero en cualquier caso los lacayos se sintieron aliviados de que Lyon Pennington no luchara cuando le subieron al sillón. milord—dijo Gibbs moviendo el brazo que no parecía estar roto—Usted aceptó los planes de la condesa viuda. ¿Fue el sedante que le habían administrado los criados o el conde se dio cuenta de que no tenía elección? Gibbs no habría podido decirlo. Se mantenía prudentemente a unos pasos de distancia de su señor. Sobre todo cuando no colaboraba. Golpeó el suelo con su puño útil.

corrección Cari 18 . Hyde notó que su montón de fichas estaba disminuyendo rápidamente. Este resopló contrariado y Winchester se volvió hacia Jasper. tocaban un arpista y un flautista. Luego la clientela se haría cada vez mas escasa. por la tarde. El joven conde había perdido más de trescientas libras esa semana pero ahora parecía que le sonreía la suerte. sonreía con arrogancia. como todos los días. Detrás de el. Hyde estaba observando el cubilete de dados que tenía el conde de Winchelsea. Traducción Rosanic. ya que todos se irían a cenar o bien en busca de otras diversiones típicamente londinenses. Eran casi las tres de la tarde y seguía sin tener noticias de ese condenado secretario ni tampoco de Platt. —Las apuestas ya están hechas—anunció el crupier. —¡Esto hay que celebrarlo!—le dijo al conde de Carlisle que estaba sentado a su izquierda. Empezaba a reconocer a algunos caballeros de los que estaban a su alrededor entre los jugadores o la gente que simplemente bebía mientras miraba a los demás perder fortunas. Fuera cual fuera la hora. —Si no le molesta. al lado de una enorme chimenea. milord. —Siete. voy a hacer la misma apuesta que usted. mientras el director del establecimiento regañaba a un criado demasiado lento. y Hyde echó una ojeada a su alrededor.Capitulo 3 Jasper Hyde sacó su reloj de bolsillo. Los gemidos se mezclaron con las exclamaciones de alegría y Hyde vio que Winchelsea. siempre había un montón de gente en las mesas de juego. pero eso era algo necesario si quería codearse con la nobleza. El mismo había perdido más de lo normal. El White´s estaba lleno a rebosar. taciturno. Lord Winchelsea volvió a agitar los dados para probar suerte.

tiene usted razón Carlisle! Vamos. Hyde. —¡Maldición. —¿Me está acusando?—gruñó Winchelsea acalorado. —¿Por fin se lo llevan a Bedlam con los locos? —No. Se vuelve a casar esta tarde. Y no conseguirá que me pelee con usted al alba en un rincón del bosque. —¡Es usted el diablo en persona. Carlisle! Traducción Rosanic. —Espero que esto no quiera decir que su suerte se ha acabado. Winchelsea agitó los dados. Hyde dobló la apuesta. debería invitarnos a cenar a todos— lanzó lord Carlisle. para ser exactos—contestó Carlisle. —Las apuestas están hechas—mascullaba el crupier. —Parece que el principal enemigo de nuestro amigo se va al campo mañana a primera hora. —Pronto nos enteraremos de que su sastre asedia su casa para que le pague. —Un deseo encantador por su parte. a pesar de mis fervientes consejos—dijo Winchelsea agitando el cubilete—Pero igual esta condenado a ser prisionero el resto de su vida. —¿Puedo saber de que noticia se trata.—Sabia decisión. amigo mío. Hasta hace poco no dejaba usted de quejarse de la herida que le hizo en el hombro. En realidad he reservado un salón privado en el restaurante Clifton antes de que vayamos a Drury Lane. —Yo no lo creo—declaró Winchelsea depositando el cubilete encima de la mesa—Conozco bien el carácter tormentoso de ese hombre y le creo perfectamente capaz de matar a alguien. —No. Si hubiera ganado usted. están todos invitados. —En vista de la buena noticia del día. De modo que sigamos jugando y que Aytoun y su nueva esposa se vayan al diablo. Se oyó un rumor de aprobación y Winchelsea tiró los dados. ¿Quiere unirse a nosotros? —Con mucho gusto. Carlisle sonrió con suficiencia. no le calumniaría de ese modo. —¿Quién iba a ser lo bastante estúpido para concederle la mano de su hija?—preguntó uno de los jugadores—¿No asesinó a su primera esposa? —Solo era un rumor infundado—protestó Carlisle. corrección Cari 19 . Fue Carlisle quien le respondió. —¡Seis!—anunció el crupier. —Se lo llevan. —Conoce usted su temperamento tormentoso porque flirteaba con su mujer—se rió Carlisle—Y dice eso porque fue el único hombre que le retó a duelo. milord?—preguntó Hyde. Encantado con esa propuesta. —¿Aytoun abandona Londres?—se extrañó alguien desde el otro extremo de la mesa.

Se disculpó y se dirigió hacia Platt. —Tenía usted órdenes precisa. El secretario retrocedió hasta llegar a la pared mientras su jefe le hundía dolorosamente la punta de su bastón en el vientre. Los ataques se producían de repente y en los últimos tiempos eran cada vez mas frecuentes. Busqué el coche pero usted ya no estaba. ni usted ni el señor Platt. sin decir nada. —Lady Wentworth asistió a la venta—explicó Platt quien se mantenía a una considerable distancia. Les hizo una señal a sus dos empleados para que le siguieran hasta un saloncito cercano a la entrada. corrección Cari 20 . y preparado para parar el siguiente golpe—Y la gente se puso en contra mía. fuera de sí.Sin preocuparse por el agridulce intercambio de los dos hombres. y… El bastón le golpeó en la muñeca arrancándole un grito. dejándole sin energía. pero para el era otro golpe de mala suerte dentro de una serie de desgracias. con aspecto preocupado. bastaba con subir la apuesta hasta que ganara. No pensé ni por un minuto que usted querría pagar mas de cincuenta libras y sin embargo llegué a ofrecer el doble. Se apoyó en la mesa. Contuvo el aliento cuando un violento dolor le atravesó el pecho y los hombros. Harry. Traducción Rosanic. El dolor del pecho había disminuido un poco pero le seguía costando respirar. patrón!—se disculpó Harry frotándose la cabeza. Pensaron que estaba haciendo que subiera el precio a propósito y se pusieron de parte de lady Wentworth. Un lacayo le entregó a Hyde el bastón y el sombrero y le ayudó a ponerse el abrigo. este. ¿No entendió nada de lo que le dije? Sin embargo las instrucciones estaban muy claras: pujar y conseguir a la negra. —¿Dónde está? Platt cerró la puerta antes de contestar: —Harry no pudo comprar a la esclava. Hyde miraba los dados. Al volverse. ¿Qué le importaba el precio? —¡Pero fue adjudicada en ciento diez libras. Esperó a que pasara la crisis procurando no llamar la atención. pero el precio continuó subiendo. golpeó violentamente al secretario en la cabeza. y todos apostaron. —Eso es lo que hice. le llevó hasta el vestíbulo donde esperaba el secretario. —¡Usted si que es un inútil! Debería despedirle de inmediato. Jasper Hyde. —Desembolsó una fortuna por esa inútil. La ira se apoderó de Hyde como un tornado. Hyde vio con alivio que su hombre de negocios estaba en la puerta. —Eso no soluciona nada—intervino Platt nervioso—Hay otras maneras de recuperar a la esclava. Era evidente que algo no iba bien. señor. Perder cinco guineas de golpe sin duda parecía algo insignificante para todos esos nobles. El cubilete llegó a las manos de Carlisle.

Pero eso fue antes de que el puño de acero de Jasper Hyde se cerrara en torno a sus gargantas. al comienzo de la tarde. Ohenewaa no había podido esconder demasiadas cosas en las mangas de su camisa rota. La había dicho que la dama del puerto ya había firmado los papeles que la liberaban de su condición de esclava. Ohenewaa recordaba muy bien el nombre de Wentworth. por haberla librado de Jasper Hyde. —Entonces cuento con usted—le dijo el plantador a su hombre de negocios—No nos queda demasiado tiempo. —Me llamo Violet—dijo con suavidad. le dio las gracias al Ser supremo. Me comprometo a traerle a la esclava antes de que termine la semana. Traducción Rosanic. sir Oliver Birch. El canto ancestral se inició en su pecho. la corteza de un árbol. La anciana dejó caer unas gotas de agua y depositó un mendrugo de pan como ofrenda al lado. El abogado le había explicado que muchos esclavos liberados vivían en Melbury Hall y que había muchas posibilidades de que Ohenewaa hubiera conocido a algunos en Jamaica. Cogió un puñado de cenizas y se embadurnó el rostro. —¿Puedo entrar? Los ojos azules miraban fijamente los objetos que había en el hogar con curiosidad. unas hojas secas y una pequeña bolsa con mechones de pelo. Llamaron a la puerta y ella dejó de cantar. lady Wentworth estaría encantada de llevársela con ella al campo.Jasper Hyde. Una joven miró con prudencia el interior de la habitación. respirando con dificultad. Recordaba la alegría que sintieron todos al enterarse de su muerte. corrección Cari 21 . Ahora era una mujer libre. había puntualizado. La habían llevado al despacho del abogado. Tenía que dar las gracias por muchas cosas y sabía que los espíritus veían como se arrodillaba delante del altar improvisado. sino es por medio de los acreedores de Dombey. El secretario se pegó a la pared. —Afortunadamente fue lady Wentworth quien la compró—razonó Platt— Nos debe una fortuna y no tiene mas dinero. Cantó como reconocimiento por haber sido liberada de las cadenas. será por medio de su abogado. Quizá ese enorme inglés tenía un alma después de todo. se dejó caer en un sofá y aferró con las dos manos el bastón para luchar contra el dolor que le dominaba. Balanceándose hacia delante y hacia atrás. Los objetos estaban colocados sobre el hogar de ladrillo. Hyde lo pensó un momento y luego se levantó. las manos y los brazos. Ella no lo había entendido demasiado bien ¿una mujer libre? También le había dicho que la dama. Unas pocas piedras. Pagó por esa esclava cinco veces su valor. Onyame. Lo que le sucedería de ahora en adelante era un misterio.

como el “rostro de Dios” en cierto modo. a pesar de su bondad. pero le he traído algo caliente. Ohenewaa miró la puerta entreabierta. Asintió con la cabeza sin levantarse. Milady dice que. la admiro. ¿Puedo entrar?—repitió. encima de la mesilla de noche había una jarra y una palangana. sabía lo cruel y duro que era el mundo. Miró a Ohenewaa por encima del hombro y ésta contestó: —¿No le molesta siendo usted católica? —No. Están seguros de que el espíritu de sus antepasados les acompaña. voy a buscar una caja de yesca. Me ha mandado a preguntarle que es lo que necesita antes de que nos vayamos a Melbury Hall mañana por la mañana. —A usted no el gusta estar sola. Sin embargo eso no le produjo demasiada alegría. Para algunos de ellos sus creencias son mas fuertes que las mías.Llevaba una bandeja pero no pasó de la puerta. Se frotó los brazos. Ohenewaa contempló el bonito vestido de la joven. Desde luego era libre. no se puede confiar en un solterón como sir Oliver. La doncella rodeó con cuidado. Depositó la bandeja encima de la estrecha cama y miró a su alrededor. al contrario. Esto es un altar ¿no? Sé que ustedes consideran el altar como la entrada al paraíso. —¿De verdad? —Para empezar creen que nunca están solos. Francamente no—dijo Violet levantándose—Estoy muy contenta de que venga con nosotros. corrección Cari 22 . pero no tenía ningún sitio donde Traducción Rosanic. la señora Page y Amina. —Lo siento. los objetos dispuestos ante la chimenea antes de poner unos troncos en ella. llegaremos a Melbury Hall mañana por la tarde. no pensé en traerle ropa limpia. —Estaba usted rezando—dijo. Allí lady Wentworth. —Parece que tiene usted pan y agua. La anciana se levantó masajeándose las muñecas y fue a sentarse en el borde de la cama. Cuando la criada se fue. Enseguida vuelvo. Por primera vez en sus sesenta años de vida era libre. casi con respeto. —Soy la doncella de lady Wentworth. —No. se ocuparan de usted. lo cual sucede. pero le dejaré mi abrigo. —¿Dónde aprendió todo eso? —En Melbury Hall tengo muchos amigos africanos y paso muchas horas en su compañía. —¿Le importa si enciendo la chimenea? Hace mucho frío. aunque les separen de sus familias. A Ohenewaa le sorprendió que le pidiera permiso. —Como desee.

Seguramente pensaban que debería estar agradecida por la oportunidad que le ofrecían. había oído hablar mucho de Baronsford. Había enviado a una criada para que se ocupara de sus necesidades. Ohenewaa pensó en el gesto de lady Wentworth. Luego comunique mis instrucciones a Jonah para el resto del personal. Se lavó las manos y la cara. Hacer de una simple casa de campo como Melbury Hall una mansión digna de un conde. era un verdadero desafío que no estaba segura de poder llevar a cabo con éxito. Capitulo 4 —Sé que es algo inesperado.ir. o quizá sean varias carrozas. la incomodidad del viaje no era nada comparada con la angustia que sentía. Y quizá debería estarlo. —¡Pero milady!—protestaba el mayordomo—¿Quiere usted que lo hagamos todo en un día? ¡Es absolutamente imposible! Ya es mas de medio día y no vamos a tener tiempo de… —Señor Draper—cortó Millicent—tendremos aún menos tiempo si lo perdemos discutiendo. solo la muerte. El viaje desde Londres había sido incómodo. Cuando Violet volvió y encendió el fuego. La única cosa que no le habían preguntado era si aceptaba acompañar a esa gente al campo. y realmente necesito la ayuda de todos. La cabeza le daba vueltas ante la tarea que tenía por delante. corrección Cari 23 . Después de la magnificencia de la casa de Londres. Para una esclava nada era seguro. ni dinero para comprar pan. pero lord Aytoun puede llegar en cualquier momento. Tenga la bondad de transmitir mis órdenes a los mozos de establo para que hagan sitio a la carroza del conde. Traducción Rosanic. que estaba colgado en una pared. pero el mundo no había cambiado demasiado. y para sus caballos. Por fin era una mujer libre. ni trabajo para ganar dinero. Como Violet y la africana estaban dentro del carruaje. O a lo mejor no. y espero que le pidan disculpas al personal por esta sobrecarga de trabajo. ella se había visto obligada a ir a caballo acompañada por un lacayo y el viento invernal la había congelado hasta los huesos. Puede que en Melbury Hall encontrara una nueva esperanza. Seguía siendo esclava de la sociedad. Incluso había visto un cuadro de él. el castillo de la familia Aytoun. A pesar de todo. podía imaginar como podía ser el castillo situado en la frontera escocesa. Millicent estaba delante de la chimenea de la biblioteca en compañía del ama de llaves y del mayordomo. Durante los momentos pasados en compañía de la condesa viuda. La señora Page y yo misma tenemos que ocuparnos inmediatamente del alojamiento de todos.

—¿Cree que renunciaría de buena gana a su saloncito a favor de nuestra nueva invitada? Un brillo travieso iluminó los ojos del ama de llaves. Cuando murió. señor Draper. No deja de quejarse de lo pequeñas que son comparadas a las que ocupaba en la casa de sus anteriores señores. más allá del pequeño valle. —Alójela en una de las dos habitaciones del señor Draper. milady. impidiendo el paso? Millicent se reprochó en silencio no haberse ocupado antes de la antigua esclava. Con todos los campesinos que han abandonado las cabañas de los bosques para invadir la zona de los criados. De modo que le aconsejaría que volviera a pensar en su decisión de no usar más las cabañas. una de las primeras cosas que hizo Millicent fue sacarles de esa parte de la propiedad que llamaba el Grove. se levantaban las decrépitas chozas en las que Wentworth alojaba a la mayoría de los negros que mantenía como esclavos en Melbury Hall. Conservar aquí un mayordomo parece ser una tarea muy difícil. este no es el mejor momento para desprenderme de el. Ni siquiera los otros negros han conseguido hacerla entrar en la cocina. Draper se quedó inmóvil en la puerta. Millicent esperaba que fuera lo bastante inteligente como para comprender que tendría que cambiar de actitud en presencia de lord Aytoun. A lo largo del río. —Antes de que mueva a todo el mundo. hacia la puerta. Las dos mujeres se callaron hasta que el hombre cerró la puerta al salir. Aunque el señor Draper tenga el record de permanencia en Melbury Hall desde la muerte de mi marido. Millicent movió la cabeza. Puede usted marcharse. Traducción Rosanic. No quiere separarse de ese harapo que hace las veces de chal. corrección Cari 24 . ¿Quiere usted que se quede aquí. Señora Page. —Le repito que me ocuparé yo misma de esa persona. —Me temo que no puedo permitírmelo en ese momento. —Mas bien creo que presentaría su dimisión con la más mínima indicación. plantada delante de la puerta. —¿Y la mujer africana? Se niega a hablar. —Me ocuparé de ella en cuanto termine con la señora Page. milady—respondió agriamente el mayordomo—le informo de que no hay ni un solo dormitorio libre en el segundo piso. Violet le había dicho que se había negado a comer el día anterior y que tampoco quiso el abrigo que ella le ofreció. Cualquiera de ellas le parecerá un palacio comparada con lo que ha tenido hasta ahora. muy estirado.El mayordomo levantó ligeramente la nariz y se dirigió. ya no queda sitio para la africana.

Espero que le vaya bien al ayuda de cámara del conde. Se preguntó si el conde aceptaría permanecer en una casa superpoblada el tiempo suficiente para que ella pudiera poner en marcha sus proyectos. Luego. Y también la que está al lado de la escalera de servicio. Puedo ocuparme de eso ahora mismo. —Volvamos al tema de las habitaciones. Podría también desecar los barrizales y levantar una pared de piedra para canalizar el río durante la crecida de primavera. Con sus limitados medios no había podido iniciar ninguna construcción. En cuanto al resto de los criados. Hice que airearan la cama mientras estuvo usted en Londres y solo hay que poner sábanas limpias para que todo esté en orden. pero la realidad es que de quien no podría prescindir es de usted. De ese modo podrá oírle cuando le llame su señor. ¿Dónde cree que tomará sus comidas? —Está confinado en su sillón o en la cama. Podrían irse ya. había realojado en las casitas cercanas a la granja a tantos como pudo y a los demás en su propia casa. corrección Cari 25 . milady. Es escocés ¿Qué comen normalmente los escoceses? —No tengo ni idea. Puede que más. Tendremos que esperar a que esté aquí para tomar ese tipo de decisiones. milady. sé que algunos de los campesinos han restaurado la lechería para trasladarse allí. Millicent apoyó una mano en el brazo de su fiel empleada. Pero eso solo era una medida provisional durante la temporada de la siega. Son esos estúpidos individuos que con la excusa de que no tiene usted un hombre que le dé órdenes. —Sin duda. —Hay que encender las chimeneas por si Su Señoría llegara hoy—suspiró Millicent—También tendremos que dejar una pequeña habitación de invitados para el médico del conde. si hiciera falta.—No es culpa suya. —¿Y que debe saber la cocinera sobre lo que le gusta al conde? —No lo sé. —¿Cuántos criados acompañaran al conde. milady? —Media docena por lo menos. creen que es su deber coger el testigo. —Es posible Mary. Después de haber vaciado las cabañas. Ignoro si viajará con su paciente y cuanto tiempo se quedará pero quiero que esté disponible. Ahora su matrimonio le ofrecía una serie de interesantes posibilidades. lo cual nos dejaría sitio para… El ama de llaves continuó detallando sus ideas pero Millicent volvió al problema que la preocupaba desde hacia algún tiempo. ¿Cuánto tiempo se necesitaría para preparar las habitaciones de lord Wentworth para el conde? —Esas habitaciones se han mantenido limpias milady. podría poner a dos de las criadas con Violet. milady. Ni siquiera las restauraciones. Traducción Rosanic. podría segregar parte de los terrenos próximos al río y construir casas decentes para los obreros.

milady. —Ve rápido al patio a ayudar al conde de Aytoun y a su gente. El portero corrió hacia Millicent. No debe inquietarse imaginando lo que puede pasar. corrección Cari 26 . Esta casa es muy hermosa y usted es una anfitriona perfecta. por encima de todo. Salió rezando para que la anciana estuviera todavía con vida. había cuatro criados delante de la puerta visiblemente nerviosos. dos carretas y cerca de media docena de criados a caballo. Algo que ha dicho el mayordomo…He visto que el viejo Moisés se acercaba. ¡seguro! —¿Quiénes? —El señor Draper y Jonah. milady. La verdad es que no sabía gran cosa sobre el. El Buen Dios se ocupara de que todo vaya perfectamente.—¿Y que le parecen los muebles de esta habitación? ¿Cree que le gustará estar aquí por las mañanas? Millicent miró los viejos pero cómodos sillones de la biblioteca y se dio cuenta de que no sabía en absoluto como iba a pasar el día su marido. Se volvió hacia su doncella. Violet? —¡Está muerta milady! Ohenewaa. —¿Si. Traducción Rosanic. —Se preocupa usted demasiado. Usted ya sabe que nadie puede detenerle cuando alguien se mete con Jonah. Y vaya a buscar al señor Draper. Una carroza. Millicent se dio media vuelta y corrió hacia las cocinas. para que Moisés no hiciera anda que pudiera ponerle en peligro. —Dígale a la gente del conde que estaré aquí en un mo… —¡Milady!—gritaba un joven criado que llegaba del jardín—Se van a matar entre los dos. —Temo que esta casa le parezca poco apropiada. ¡Ya está aquí! Su ayuda de cámara me ha dicho que vaya a avisarla. El ama de llaves se apresuró a obedecer. señora Page! Envíe a dos criadas a preparar las habitaciones. Millicent salió de allí con el ama de llaves. —En el patio milady. Un poco mas tranquila. —¡Oh no! Millicent se levantó las faldas y se precipitó hacia el jardín. Millicent se dirigía hacia la puerta cuando una voz angustiada detuvo su impulso. En el vestíbulo de entrada con el techo en arco. Se ha caído delante de la cocina y creo que no respira. Quiero que los dos estén conmigo para recibir al conde. —¡Rápido. ni a el ni a nadie mas. Sin dudarlo. para que el conde no se sintiera ofendido por su ausencia y. no sin antes hacerle una señal al portero.

pero su cuerpo le traicionó y se cayó al suelo. a pesar de sus esfuerzos para evitarlo. ¡Otra traición! Con su mano sana. Estaba en Bedlam. la niebla se levantó de golpe. Su vida estaba acabada. El mas joven de sus hermanos. a vivir bajo el techo de su difunto esposo.La bruma del amanecer se aferraba a los árboles. hacía las veces de testigo. “lord escándalo”. miró por la otra ventanilla y vio las chimeneas de una casa. El hombre que estaba cerca del árbol estiró la mano. ¿Cuántos hombres morían así? se preguntó. No conseguía aclararse la mente y. Dolorosamente aprisionado entre los dos asientos. ante el. señor Draper! La voz de Millicent hizo eco en los muros del jardín. Bedlam. Si le hubieran dado un arma hubiera acabado inmediatamente con su miserable existencia. en el interior. Jonah había querido defender a su señora y ambos estaban a punto de llegar a las manos. pero le habían mentido. La ira reemplazó al miedo a la velocidad del rayo. desvelando el rostro fantasmagórico de su enemigo. notó que el pánico se apoderaba de el. de plata y nácar. un pañuelo revoloteó por un instante y luego tocó el suelo. Su adversario levantó el arma. En ese momento ya no le preocupaba el lugar al que le habían llevado. corrección Cari 27 . Le parecía que llevaba durmiendo una eternidad. el sonido hizo eco antes de desaparecer. una pesadilla como las otras. dirigiendo el cañón hacia el cielo e hizo lo mismo. David. —¡Está usted despedido. Antes de que Lyon tuviera tiempo de apretar el gatillo. el rocío goteaba de sus hojas verde oscuro. Le habían administrado una de esas condenadas drogas antes de emprender el viaje. un deshecho humano. Se oyó el grito de una voz grave. La carroza estaba parada y buscó en vano. ¡No estaba loco! Se levantó del asiento. la presencia de Gibbs. La cortina de la puerta estaba abierta y vio unos muros de ladrillo y una alta verja de hierro forjado. Aspiró el olor a tierra mojada como si fuera la última vez. pensó. Solo era un enfermo. Lyon oyó el lejano murmullo del río y el grito de un pájaro asustado. se arrancó la manta que el habían puesto sobre las rodillas. La pistola. Habían dicho que le llevaban con su esposa al campo. Había oído los gritos del mayordomo en cuanto dejó la casa: la llamó incompetente y perversa por haber llevado al infame escocés. Otro sueño. No iba a dejar que le internaran. Traducción Rosanic. Perfore estaba allí. parecía ser una prolongación del brazo de Lyon. Lyon se despertó cubierto de sudor.

—No sin antes acabar con el. cogía a Draper por el cuello y le tiraba al suelo sin mas esfuerzo aparente que el necesario para tirar una manzana podrida recién arrancada del árbol. Millicent sin embargo sabía que a pesar de su impresionante aspecto era el hombre más dulce del mundo…con la condición de que no hicieran daño a Jonah. Volvió a dirigir su atención a Draper. —¡Yo te enseñaré a abrir tu sucia boca delante de tus superiores! El mayordomo le empujó con violencia. Le lanzó una mirada de advertencia a Moisés. señor Draper. le costaba conservar su puesto de regidor. felicitándose de que por el momento se hubiera contentado con ser un espectador. —¡Desaparezca! ¡Ahora!—gritó Millicent sujetando a Moisés para que no interviniera. —¡Le he ordenado que se fuera! Al tiempo que el mayordomo cerraba el puño. Por fin llegó alguien por el sendero y reconoció a Gibbs. y el insolente es usted. corrección Cari 28 . señor Draper—dijo Jonah. Después de tantos años de golpes y humillaciones. —La señora le ha ordenado que hiciera las maletas. —Esto no tiene nada que ver con usted. Le he oído y Jonah tenía todo el derecho a enfadarse por las cosas poco consideradas que ha dicho de mí. A pesar de su inteligencia y su trabajo. —Exijo que se vaya a hacer las maletas inmediatamente. —Quiero que recoja sus cosas y que abandone inmediatamente Melbury Hall. Traducción Rosanic. Estaba a pocos pasos de los dos hombres. vio con sorpresa que Gibbs pasaba por delante de ella. —En Melbury Hall no hay esclavos. Le puso una mano en el brazo y sacudió la cabeza. el ayuda de cámara del conde. no se podía esperar que reaccionara como un hombre libre. milady—respondió el otro—Es algo entre yo y ese insolente esclavo. al cual había conocido fugazmente en Londres después de la ceremonia de la boda. Rezaba para que un criado viniera a ayudarla. Si Draper llegaba a pegar a Jonah. El mayordomo dio un paso hacia Jonah. no porque no fuera capaz de hacerlo. Moisés le mataría. pero Draper no dio señales de haberla oído. Apretaba los puños y miraba a Jonah con desprecio. sino por falta de confianza en si mismo. Bajo la masa de pelo gris. Millicent se puso enseguida delante de Moisés que ya estaba preparado para atacar. estaba segura. La verdad es que temía que Jonah no se defendiera. su rostro llevaba las cicatrices de los golpes que había recibido por parte de los traficantes de esclavos y de plantadores como Wentworth. expulsado.—Está despedido.

—Si me lo permite. sino que no se podía hacer caso omiso al enorme tamaño de sus puños. pensó Millicent. Creí que preferiría recibirle usted misma antes de que le lleváramos dentro. Hizo una seña con la cabeza y el lacayo abrió la portezuela. pasó por delante de Millicent. El rostro del mayordomo. La señora Page salió corriendo por la puerta principal. Sin aflojar la presión del pie. había perdido toda su superioridad. A una respetuosa distancia de la carroza. —Eso es lo que iba a hacer. estos hombres seguramente me ayudaran a poner a este perro sarnoso en el camino a Saint—Albans. cuando pasé por delante de la puerta de servicio. El lacayo del conde era un robusto escocés de musculoso pecho y que llevaba el pelo sujeto en una coleta en la nuca. bajo el zapato del escocés. en el pueblo de Knebworth. la mayor parte de los criados se habían puesto en fila para recibir al nuevo señor. Sin embargo recordó lo que Violet le había dicho de la africana y Gibbs sorprendió su mirada ansiosa dirigida a la casa. Lord Aytoun dormía de modo que le deje en la carroza. cretino. pero le pareció que los asientos estaban vacíos. —Por supuesto—murmuró ella. intento disimular su nerviosismo y se acercó a la carroza. Traducción Rosanic. con las prisas. milady. su ama de llaves me encargó que le dijera que la africana está bien y que ha vuelto en si. —¿Su Señoría está en la casa. Gibbs saludó educadamente a la mujer. había salido sin el chal. Desde fuera no podía ver gran cosa. En cuanto usted me lo permita. milady. corrección Cari 29 . —Creo que Jonah y Moisés estarán encantados de ayudarle. señor Gibbs? —No milady. No solo tenía una mirada sombría y amenazadora bajo unas espesas cejas oscuras. —Si quiere volver a la casa. le hizo una reverencia y fue a colocarse entre ellos. Los sirvientes del conde estaban esperando al lado de sus caballos. señor? Puso un zapato sobre la nuca del mayordomo y pisó con fuerza. Muy consciente de las dos filas de miradas que la observaban. Un hombre al cual era mejor no enfrentarse. —He oído que milady le ordenaba que se fuera. —¡Gracias! Millicent solo notó el frío cuando dio la vuelta a la esquina de la casa y recibió el viento en plena cara. Ya me voy señor. señor Gibbs— respondió ella antes de dirigirse a Draper—Le enviaran sus cosas a la posada del Cisne Negro. Con un escalofrío se dio cuenta de que.—Parece que le cuesta un poco obedecer a su señora ¿no. Draper debió ser de la misma opinión ya que su humor belicoso desapareció como por arte de magia.

corrección Cari 30 . Abrió los ojos. pero… —¡Gibbs!—repitió en voz alta. Vaya a buscarle. milord. No tardará en estar aquí. el puño a punto de caer sobre ella… —Le he dicho que vendría enseguida—aseguró ella intentando tranquilizarle. —No tengo intención de llevarle yo sola a la casa. doblar las rodillas del conde y enderezarle los pies. pero se dio cuenta de que la tensión que se veía en sus ojos azules estaba causada sobre todo por el dolor. —Si quisiera pasar su brazo izquierdo alrededor de mi cuello. Lo cual reforzó su determinación. Se enderezó y se sentó en el asiento. golpeada por Wentworth. Volvió a ver a Wentworth con las venas del cuello hinchadas. intente… —Gibbs. El estaba retorcido sobre si mismo. pero creí que estaría más cómodo en el asiento. —Lo siento mucho. He actuado sin pensar. Ella se sintió aliviada al obtener por fin una respuesta. Se ha caído del asiento. —¡Gibbs! El alarido del conde la sobresaltó. —Lo siento. —¡Gibbs! Había tanta furia en su voz que ella volvió a agacharse a su lado. milord. Su expresión era de enfado. milord. podría levantarle un poco y liberar el otro brazo. —Los caminos desde Londres están en mal estado y no hay nada mas desagradable que hacer un largo viaje con destino desconocido y… Se interrumpió al ver una mirada asesina de su esposo. deslumbrado por la luz. El conde no contestó y ella levantó la vista hacia su rostro barbudo. Pero la situación del conde de Aytoun era completamente distinta. —Dígame que puedo hacer para ayudarle. Traducción Rosanic. y se agachó buscándole el brazo derecho.El estaba caído entre los dos asientos en una postura de lo más incómoda. —Su ayuda de cámara ha tenido la bondad de intervenir en una disputa entre dos de mis empleados. Con torpeza intentó encontrar un punto de apoyo firme. —Por favor. Por un momento recordó vívidamente la época en la que ella se encontraba también en un coche. intentando desesperadamente esconder su rostro golpeado de las miradas curiosas. Sabía que no quería que sus nuevos criados le vieran así. Disimular la verdad siempre había sido su forma de evitar la humillación causada por el terrible trato que le dispensaba su marido. —Ahora viene. y ella pasó por encima de sus botas para subir al coche cerrando después la puerta.

ya había oído hablar del valor de esa mujer. Capitulo 5 —No viene ningún médico con ellos—le explicó Millicent al ama de llaves cuando ambas se dirigían a la cocina. corrección Cari 31 . incluidas las de mi marido. Traducción Rosanic. No conozco toda su historia. un traficante de esclavos que residía en Jamaica. De modo que por el momento me gustaría poner a Ohenewa en la habitación que había usted preparado para el médico. la joven se había convertido rápidamente en la mano derecha de Mary. En vano. y ropa.Esta vez no esperó a que él le diera permiso. un poco mas tarde—Pero el señor Gibbs dice que un tal doctor Parker vendrá dos veces al mes desde Londres y que se quedará a dormir aquí. El conde era un peso muerto. Aunque fuera la esclava de Dombey. La señora Page no tardó en ir a dar instrucciones al personal y Millicent se sintió aliviada al comprobar que Amina hablaba en voz baja con la anciana negra. el peinado de Millicent estaba deshecho y sus extremidades estaban hechas un nudo con las del conde. Sin embargo ella sigue mirando la pared. No creí que tuviera tanta prisa por empezar la luna de miel. Mary ni siquiera parpadeó. pero después la pobre fue a colocarse al lado de la puerta. Es extraño. milady. con las mejillas ardiendo. Le cogió de la cintura intentando levantarle lo suficiente para liberar su brazo. milady ¿Quién es? —Está considerada como alguien muy especial. pero sé que pertenecía a un médico llamado Dombey. levantó la vista hacia el ayuda de cámara quien se quedó quieto levantando las cejas. ayudaba a sus semejantes en las plantaciones de caña de azúcar. —Perdone. Sin embargo ella no se dio por vencida. Jadeante. muchos trabajadores vinieron a echar un vistazo a la cocina para verla. —Le hace falta un baño. Antes incluso de irme a Londres. milady. Según Violet no ha pronunciado ni tres palabras desde Londres. En cuanto supieron que estaba aquí. Cuando llegó una de las muchachas consiguió hacer que tragara unas cucharadas de sopa. Cuando Gibbs abrió la puerta. un minuto después. Si me lo permite. Casada con Jonah desde el verano.

—Entonces no quiero entrar en la casa de un esclavista. Porque no me fue posible intervenir cuando Jasper Hyde se apoderó de la plantación de Wentworth. milady— dijo Amina reuniéndose con su ama. y cuyo rostro estaba marcado por la edad y las dificultades. espero demostrar a mi gente. Ohenewa—le dijo con gentileza—No tiene porque quedarse ahí de pie. Millicent se dirigió hacia la anciana que miraba tercamente la pared. reaccionar más rápidamente. no yo!—se defendió Millicent con vehemencia—Desde que murió me esfuerzo en reparar algunas de sus injusticias. ¿Por qué se niega a entrar? —Por orgullo. —¿Qué espera de mi? ¿Qué tendré que hacer para ganarme la vida y el sustento? Millicent lo pensó un momento. Volvió a dirigirse a la anciana. —Mentiría si dijera que no vas a hacer anda. —¡Era mi marido. y a mi misma. —Es cierto. —Parece hambrienta y agotada—contestó Millicent contemplando la delgada figura de la mujer que apenas se sostenía de pie al lado de la puerta. Me pregunto si yendo yo misma hasta allí hubiera podido conservar las plantaciones. Traducción Rosanic. Esa idea me carcome. No sabe lo que le van a exigir aquí. —Todos estamos muy contentos de que esté entre nosotros. la anciana se volvió de nuevo de cara a la pared. Aquí necesitamos ayuda. —Fui a la subasta ayer porque reconocí el nombre de Danbury en el anuncio del periódico. Los oscuros ojos parecían ver hasta lo más profundo de su alma. Trayéndola hasta aquí. —Vi como trataba Wentworth a sus esclavos en Jamaica. —Al darle la libertad estaba sin duda aliviando un poco mi sentimiento de culpabilidad. nada más. Esta vez era ella la que miraba fijamente la pared. que debemos tomar ejemplo de su fuerza y de su valor. lo sabían y era extremadamente importante para ellos. —En Jamaica usted era la única persona en la que ellos podían confiar. —Soy curandera. ¡Hubo tantas vidas que no pude salvar! Hubiera debido ser más fuerte. sea cual sea el color de su piel. Todas las personas que trabajan en Melbury Hall. ¿Quiere entrar por favor? —Me han dicho que era una mujer libre. pero la verdad es que todavía no sé en que podría ayudar. —Yo no tengo esclavos. están aquí por su propia voluntad.—Todos le estamos muy agradecidos por haberla traído aquí. corrección Cari 32 . Ohenewa. Después de dirigir una breve mirada a Millicent.

la luz que salía de las ventanas de las casas. Ned Cranch. Salió del bosque y corrió hasta la pradera que había a los pies del pueblo. El se apoderó de su boca antes de que ella pudiera decir nada y ella sumergió los dedos en la espesa cabellera rubia abriendo mas los labios como el la había enseñado. —Entiendo. el suelo estaba helado. Traducción Rosanic. cada vez que Violet iba al pueblo. La señora Page. el gigante de ojos verdes estaba allí. Se levantó la falda que su señora le había regalado recientemente para sortear una rama rota. nerviosa. Ahogando un pequeño grito. Tenia que estar bonita para Ned.Millicent se dio cuenta de que muchos criados habían interrumpido su trabajo para escuchar el desenlace de la conversación. hasta que le encontremos un empleo ¿aceptaría usted quedarse en Melbury Hall como invitada? —Si paso por esa puerta no será para tranquilizar su conciencia sino para calmar mi hambre. había puesto a la joven sobre aviso. Atravesaba el bosque de ciervos al menos dos veces a la semana desde hacía mas de un mes para encontrarse con el. El levantó la cabeza sin dejar de abrazarla. preciosa. yo también. se volvió hacia Ned. Después de eso. alto. robusto y músculos duros como una roca. —Lo sé. —¡Te he echado tanto de menos Ned!—murmuró besando la sólida columna de su cuello. la noche era oscura y los arbustos amenazadores. Pero Violet no pensaba en el peligro. El aire era muy frío. Sus besos la mareaban. era un albañil que había llegado al pueblo en otoño para construir un granero nuevo. Cada cual tiene un motivo y no son incompatibles de modo que ¿por qué no empezar por ahí? Ohenewa miró los rostros llenos de esperanza que tenía delante y entró al fin en la cocina. —Al menos por el momento. Bajó la voz. Iba a casarse. El no estaba allí y ella miró. Señaló con la barbilla en dirección a Melbury Hall. corrección Cari 33 . Pero Violet tenía dieciocho años y sabía muy bien lo que hacía. Encima de la falda llevaba un delantal que ella misma había bordado y alrededor del cuello llevaba puesto un pañuelo de satén que había comprado en su reciente viaje a Londres. Pero no tuvo que esperar mucho tiempo porque ya unos poderosos brazos la estaban abrazando. que había presenciado un par de veces las galantes entrevistas. saludándola sin olvidarse de decirle un piropo sobre su belleza o su suave perfume. Millicent sonrió. Se habían conocido un domingo por la mañana en la iglesia.

que nunca antes lo he hecho. —Lo que deseo hacer. es quitarte uno a uno los botones del vestido y besarte por todo el cuerpo. —¿Por qué no nos quedamos aquí? Ned la cogió por el final de la espalda y la apretó con fuerza contra el. Entraremos por la puerta de atrás. La verdad es que tengo mucho miedo. Nos quedaremos aquí si eso es lo que quieres. Violet sabía que si no iban más lejos ella no se arriesgaba demasiado. Ned. La gente del pueblo habla ¿sabes? El estaba mordisqueando la suave piel de su cuello y ella tembló.—Con todo lo que ha pasado allí no estaba seguro de que pudieras escapar. luego se separó de ella y la cogió por la muñeca. Pero lo entiendo. —Me estaba muriendo de deseo. Tomó sus labios con una pasión enloquecedora. desde la última vez—susurró el. —A mi habitación en el Cisne Negro. Solo estoy un poco nerviosa. hermosa mía. Al principio solo eran besos. Violet vaciló. Aunque el cuerpo de Violet estaba ardiendo su cabeza continuaba estando fría. Enseguida lamentó sus palabras al ver que los ojos del albañil se velaban. Traducción Rosanic. —Dicen que ha traído a una nueva esclava. Sin embargo no pasaban de ahí. —No tienes porque querida. —¿Ya lo sabes? —Mas o menos. así nadie nos verá. —No deberíamos hacerlo. —Una anciana—asintió jadeante—Se llama Ohenewa. Ned Cranch. Sonriendo la llevó hasta el tronco de un árbol caído y la atrajo a sus rodillas. corrección Cari 34 . —Sabes que yo nunca…en fin. —Ya me lo dirás después. —¿Quién te lo ha dicho?—contestó el riendo—Pero cuéntame ¿es cierto que tu señora ha encontrado otro marido? —Completamente—consiguió contestar cuando lo que deseaba era ronronear de placer al sentir su enorme mano tocar sus pechos. Las caricias de Ned se hacían mas intimas en cada encuentro. —Eres el diablo en persona. Lo que el tenía seguramente en la cabeza era precisamente lo que ella quería evitar hasta que se casaran. Podemos quedarnos aquí si lo deseas pero me temo que hace demasiado frío. —¿Dónde? Había un brillo diabólico en sus ojos. La mano descendía hacia el vientre de Violet. —Ven conmigo. pero después de dos semanas el la tocaba en lugares que la hacían estremecerse de placer. para que notara la fuerza de su deseo.

Desde la cena todo había sido de una tranquilidad absoluta. ese hombre sombrío y silencioso con el rostro cubierto por la barba. ayudado por dos lacayos.—¿No te molesta Ned? ¿Seguro? —Si. Ninguna extraña acusación. Era un milagro que hubiera sobrevivido a su matrimonio… Recordó su primer encuentro con el conde. incrédula. mientras le daba las buenas noches a Mary. —Háblame de Melbury Hall. ¿Qué te parece? —¿De verdad no estás enfadado?—insistió ella sin aliento. Ella se había quedado petrificada. en absoluto querida. Había dicho claramente que quería a alguien compasivo. —¿Lo dices en serio? —Si—aseguró el dirigiendo su atención al cuello de ella—Pero dime lo que sucede en Melbury Hall. Todavía podía verle cogiendo la fusta y dirigiéndose hacia ella. Para conseguir acercarse a su marido. Y todo el mundo creía que había asesinado a su mujer. corrección Cari 35 . Ninguna recriminación. Durante las pocas horas pasadas en Londres después de la boda. había oído hablar de Lyon Pennington en los términos más inquietantes. Se estremeció al recordar la primera vez. había subido a su señor hasta sus habitaciones después de llegar y le habían llevado la cena. antes tenía que desprenderse de la angustia que la invadía. Tenía un carácter explosivo. Se había batido en duelo al menos cuatro veces la primavera anterior a su accidente. Gibbs. Sus azules ojos estaban Traducción Rosanic. La verdad es que no quería decírtelo todavía pero ¿Por qué no? —¿Decirme que? —Te amo. Llevaban casados menos de un mes. Y sé exactamente como hacerte pensar en otra cosa. Sin embargo. Capitulo 6 A Millicent le pareció muy extraño ir a acostarse sin haber vuelto a ver al conde. ángel mío. Yo te besaré en ese rinconcito detrás de la oreja y podrás seguir hablando. cuéntame todo lo que quieras. Los criados del conde sabían cuidar de todas sus necesidades. Violet. Millicent no podía evitar imaginar que no era en eso en lo que la condesa viuda pensaba cuando le pidió que se casara con su hijo. —¿Enfadado? No. Wentworth había matado a su primera esposa y muchas veces había estado a punto de hacer lo mismo con Millicent. Su mano iba subiendo a lo largo de la pierna de ella.

Una vez en el piso superior. Un hombre muy diferente. Si tiene algún periódico favorito. Consiguió no volverse para ver a quien se estaba dirigiendo Gibbs. ¿Cómo se las iba a arreglar para que la anciana se sintiera segura en Melbury Hall? ¿Cómo debía redactar un anuncio para encontrar un sustituto a Draper? ¿Por donde empezar con sus nuevos ingresos? Tenía que pensar en todo eso. Ella sintió una oleada de simpatía. Algunas veces solo con pasar por delante de la puerta. —¿Siempre hay alguien a su lado? —Intentamos hacerlo. llamó suavemente. Había experimentado preocupación e inquietud. el asombrado lacayo se quedó pensativo. Incluso cuando intentó ayudarle dentro del carruaje y el se enfadó. —¿Le gusta su habitación. —Lo que quiero decir es ¿Cómo el gusta pasar el día?—volvió a preguntar ella. milady. La anciana se había quedado en su habitación toda la tarde. pero no miedo. —No milady. arrinconado entre los dos asientos! —¿Qué le gusta hacer a él. Nada de eso. Ella pudo ver la cama y al hombre que dormía en ella y se abstuvo de entrar en la habitación. Se limita a mirar por la ventana. se detuvo brevemente ante la puerta de Ohenewa. eso es todo. Eso no era vivir. —¿Está dormido en conde. —Lo que me gustaría saber es si le gusta leer o que le lean. Al menos cuando está despierto. ¡Su marido le había parecido tan desamparado. Estaba llegando a la habitación del conde cuando recordó todo lo que había soportado en ese dormitorio en los tiempos de Wentworth. comida y ropa. señor Gibbs? Traducción Rosanic. Gibbs pareció sorprendido cuando abrió la puerta y la vio. Una situación muy diferente. Nadie la había llamado así todavía. Ella hizo un gesto de aprobación con la cabeza.inquietos pero no eran hostiles. Si juega a las cartas. Se prometió que le organizaría algo para ocupar su tiempo. señor Gibbs? —Si. no le dio miedo. Gracias. —En la cama o en su sillón. —Lady Aytoun. Millicent tenía demasiadas cosas en la cabeza. pero estaba demasiado cansada para poner sus ideas en orden. Apartando de su mente una vez más sus temores. señor Gibbs? Ante esa inesperada pregunta. Millicent permaneció muda por un instante. allí. milady—respondió el abriendo mas la puerta. —¿Ha comido? —Me temo que el conde no tiene demasiado apetito después de pasar tantas horas en el coche. pero Amina había ido a verla y le había llevado agua para que se lavara. corrección Cari 36 . Sin embargo ha tomado un poco de sopa. le daban sudores fríos. se dijo.

Estaré encantado de serle útil. No dejaba rastros. —Mis disculpas. milady. sino en el hombre que se había encontrado tirado en el suelo de la carroza y en su expresión de desamparo. Su abogado ni siquiera intentó discutir por los intereses de este mes. no dude en decírmelo. Ella giró los talones. Me era imposible negarme. —Ha visto usted que despedía al señor Draper esta tarde. Pero Hyde sabía que era falso.—Es muy cómoda. No creo que el conde tenga ningún inconveniente. si usted cree que la puedo ayudar en lo que sea. —¿Por qué. Buenas noches señor. en nombre de Dios. disminuyendo poco a poco para luego desaparecer. No encontré ningún modo de rechazar el pago en efectivo que cubre todas las deudas de lady Wentworth hacia nosotros. —¿Ofreció usted tomar a la negra como parte del pago? —Si. aceptó usted que ella le pagara?—gruño Jasper Hyde—Sabía usted sin embargo que desde que compró a la esclava las cosas habían cambiado. era completamente legal. pero sir Oliver no quiso ni oír hablar del tema —Entonces no debería haber aceptado el dinero. Quizá pueda ayudarme a encontrar un sustituto. Sin embargo al entrar en su dormitorio no pensaba en el alivio que le proporcionaría una ayuda externa. Platt? Traducción Rosanic. —Desde luego milady. decían. estaba claro que nuestros planes se habían venido abajo. pero… —¡Váyase al diablo usted y sus miserables disculpas!—aulló Hyde dando un puñetazo encima de la mesa—¡Condenados abogados! El señor Platt cruzó los dedos encima del escritorio. y se lo agradezco mucho. El dolor aparecía siempre de repente. —¿No se encuentra bien. —Perfecto. El fuerte dolor que atravesaba el pecho de Jasper Hyde le impidió golpear de nuevo en la mesa. No nos debe absolutamente nada. —Señor Hyde. Su corazón estaba sano. Se dirigía hacia su propia habitación cuando el lacayo la volvió a llamar. Los médicos con los que había hablado de su enfermedad no habían sido capaces de hacer un diagnóstico. —Mire. corrección Cari 37 . Millicent sabía por la condesa viuda que el escocés llevaba al servicio del conde varios años. ni síntomas aparentes. señor. —Lady Aytoun…En vista de que voy a vivir aquí. señor Hyde? —¿Ofreció usted…? Iba recuperando la respiración normal. Su mano se crispó bajo su corazón. —¿Y desde cuando se atiene usted a la legalidad. en el lugar donde el puñal se abría camino entre sus costillas.

—¿Cuál? Platt cruzó sus huesudos dedos. Hyde estaba convencido que la anciana le había echado mal de ojo. apoyado en el escritorio. ¿Entendido? Dio otro puñetazo sobresaltando a Platt. Traducción Rosanic. —Podría usted presentarse bajo un nuevo aspecto.Hyde. miraba fijamente al abogado de forma amenazante. corrección Cari 38 . que ha cambiado. Por ejemplo. —Usted mismo dijo que ella ya no necesitaba dinero. —Continuemos vigilándola de cerca. Si lo entendí bien. ¡Inmediatamente! El abogado sudaba copiosamente. —Es absolutamente necesario que suelte a esa vieja bruja. —¡Ridículo!—explotó Hyde—¡Nunca se dejará engañar! —Solo quería sugerir. Hyde recordaba su última entrevista con el doctor Dombey. Platt. fuera cual cuera el precio que ofreciera. El dolor de su pecho. Sin duda en el futuro no necesitará dinero. No es más que una débil mujer que se encuentra con un marido enfermo. —Pero ya no hay deudas que pudieran servirnos para presionar. que el dinero no era la única manera para convencerla. que desea contratar a la mujer para cuidar de la salud de sus esclavos en Jamaica. prácticamente muerto. señor. —Parece que no nos entendemos—continuó—Usted afirmó que ella estaba al borde del abismo. la suerte que le estaba volviendo la espalda…No necesitaba mas pruebas. nunca me vendería a la negra. —No podemos deshacer lo que está h… Hyde barrió las hojas con el dorso de la mano. que ni siquiera tendría con que pagar a la mujer. —Dentro de quince días. Entonces Hyde había ayudado al buen doctor a partir hacia su última morada. Además. —Cierto. había afirmado que no vendería a Ohenewa a alguien como el. podría decirle que reconoce haberse comportado mal. —Nadie nos detendrá. ayudó al doctor Dombey. —¡No podía imaginar que iba a casarse con el conde de Aytoun ese mismo día! Hyde maldijo su mala estrella. mientras el estuviera con vida. por esa razón debemos encontrar una nueva arma en su contra. quizá podamos hacer otra oferta por la esclava. Ese viejo loco. señor. Los papeles que había encima de la mesa salieron volando y el abogado intentó recogerlos. —Quiero a la vieja esclava.

Pero la suerte no le sonreía tampoco ese día porque la esclava había desaparecido. Y un ordenanza esperaba en la puerta representando a varios de los acreedores de Dombey. —Quizá podamos hacer entrar en razón a lady Wentworth por medio del abogado del conde. Hyde rechazó la idea con un gesto. Una brillante idea estaba tomando forma en su mente. Violet no estaba preocupada por sus botas empapadas, ni por el bajo de su falda y su delantal cubiertos de barro. Ni siquiera se daba cuenta de que estaba tiritando. Sin embargo las lágrimas caían por sus mejillas mientras escapaba a través del bosque. Todavía era de noche cuando subió por la pequeña colina que llevaba a la casa. No odiaba a Ned. El no la había forzado a acompañarle a la posada. Había ido de buen grado, riendo como una tonta, cuando la lluvia empezó a caer. Una vez en la habitación el no la había forzado tampoco. Se había tomado su tiempo, la había acariciado y besado murmurándole palabras de amor en el oído. Y ella, como una mujer de vida alegre, emitía pequeños gemidos de placer. Sin embargo, en cuanto le dejó para perderse en la noche, la vergüenza cayó sobre ella como una ducha de agua helada. El se había aprovechado de ella sin ni siquiera comprometerse definitivamente. Mientras se acercaba a los jardines, recordó las cosas que le había dicho. Que era suyo, que la amaba de verdad, que… Se detuvo para apoyarse en el muro con el rostro entre las manos. El no había prometido casarse con ella. —¡Señor!—gimió en voz alta. ¿Qué sucedería si el le había hecho un hijo? Su madre, viuda desde hacia mucho tiempo, siempre había vivido de forma pobre pero honrada en Saint—Albans. ¡Y su abuela estaba tan orgullosa de ella! Unos años antes había sido ella la que se había atrevido a hablar firmemente con lady Wentworth sobre la forma en la que quería que su nieta fuera tratada si empezaba a trabajar para ella. Violet se secó las lágrimas con rabia. Su abuela siempre la llamaba su pequeña flor inocente. ¿Dónde estaba ahora esa inocencia? Cuando Wentworth estaba vivo, Violet hubiera preferido morir a dejar que la tocara. Muchas veces se había escondido en las cabañas de los esclavos para escapar de el. Estaba aterrorizada pero había conseguido conservar su virginidad. Y ahora acababa de tirarla por los aires como la peor de las rameras.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Tenía que hablar con Ned. Tenía que asegurarse de que el había entendido bien la clase de chica que ella era. A menos que ya fuera demasiado tarde. Casi se ahogó con los sollozos. La mansión se levantaba ante ella, imponente en la oscuridad que precede al alba. Estaba llegando a la verja cuando una alta figura le impidió el paso. Se chocó contra el pecho del hombre que la cogió de los brazos para impedir que cayera al suelo. Dando un pequeño grito, levantó los ojos hacia el rostro cubierto de cicatrices. —¡Moisés! El la soltó. —¿Qué estas haciendo fuera a estas horas?—le preguntó suavemente. Sabía que el estaba de guardia por las noches, pero nunca había vuelto tan tarde y no pensó que tropezaría con el. —¿Violet tiene daño?—preguntó el. Su tono de voz no podía ocultar su preocupación y ella se sintió todavía más culpable. —¿Por qué Violet llora? —No pasa nada. Solo estaba un poco triste, pero ya estoy mejor. De verdad. Puso la mano en su brazo antes de correr hacia la casa. Al llegar a la puerta se dio la vuelta. No podía ver el rostro de Moisés pero sabía que el estaba esperando a verla entrar a la seguridad de la casa.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Capítulo 7
Adosado a las colinas de Chiltern, Solgrave dominaba sobre un largo y estrecho lago metido en un precioso valle. Con su reserva de gamos y sus granjas bien cuidadas, la propiedad de los condes de Stanmore, era verdaderamente magnífica, mucho más que las propiedades vecinas. Pero su esplendor no disminuía en nada el valor de las mansiones cercanas, al contrario, éstas adquirían mayor importancia simplemente por estar situadas en las proximidades. Esa era una de las razones por las que Wentworth había comprado Melbury Hall. Por supuesto, eso fue antes de que se casara con Millicent para subir en la escala social. Ironías de la suerte, unos años mas tarde, Rebecca Neville había vuelto de las Colonias americanas, se había casado con lord Stanmore y había demostrado ser una aliada de Millicent en su lucha por la libertad. Aunque hubieran seguido caminos diferentes, fue el destino quien se encargó de reunir a dos amigas del colegio después de una separación de diez años. Millicent siempre le estaría agradecida a Rebecca y a Stanmore por haberla ayudado a levantarse y a conservar Melbury Hall.

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La señora Trent, el ama de llaves de Solgrave, se mostró amistosa, como siempre, cuando acompañó a Millicent a la biblioteca. Esta acababa de quitarse el sombrero y los guantes cuando su amiga se precipitó hacia ella. —¡Iba a ir a verte esta tarde!—dijo. Las dos mujeres se besaron cariñosamente. —No quería dejar de verte porque he oído decir que solo os quedaríais una noche. —Vamos a ver a mi suegra a Escocia. Estaremos ausentes alrededor de un mes, pero teníamos que detenernos aquí. Rebecca retrocedió sujetando a Millicent a la distancia de un brazo. —Stanmore y yo no podíamos creerlo. ¿Te has vuelto a casar? —En efecto. —Pero no le conocías de antes ¿no? —No. Ante la expresión de asombro de su amiga, Millicent se lo contó todo, sin decir nada sobre el aspecto financiero del arreglo. Rebecca la escuchó atentamente antes de preguntar, escogiendo las palabras: —¿Qué sabes exactamente de ese hombre? ¿Qué sabes de su reputación? —Sir Oliver me ha contado algo y yo he oído muchas cosas después. Pero creo que solo son rumores. —¿Entonces sabes que algunos le acusan de haber tirado a su mujer por el acantilado de Baronsford? —Estoy segura de que ella se resbaló, igual que el resbaló intentando sujetarla. Ella murió, pero el destino del conde fue casi igual de trágico. Aparentemente esta inválido para el resto de su vida. Hablé mucho con la condesa viuda del accidente. Lord Aytoun se ha convertido en otro hombre. Está…tranquilo. Rebecca tomó las manos de su amiga entre las suyas. —Sabes que no me gusta meterme en la vida privada de los demás, pero solo llevas casada una semana y ya pareces cansada. Millicent esbozó una sonrisa. —Eso es culpa mía, no suya. —¿Por qué? Millicent se acerco a la gran ventana que daba al lago. Ella también se hacía la misma pregunta. —Cuando acepté casarme con el, me convencí de que simplemente le estaba ofreciendo un lugar donde se ocuparían de el. Se volvió hacia su amiga. —Tú me conoces, Rebecca, ya no me hago ilusiones en cuanto al amor. Las perdí hace tiempo a causa de lo que sucedió. Pero al mismo tiempo reconozco la importancia de estar casada. Esta unión con el conde de Aytoun es para mí una situación ideal con la cual no me atrevería a haber
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con su larga cabellera rubia flotando al viento mientras ella desaparecía entre la niebla. Te subestimas constantemente—contestó Rebecca con calor—Tu misma dices que se pasa el día aletargado de modo que ¿Cómo puedes saber lo que piensa o lo que siente? En cuanto a mejorar su existencia. corrección Cari 43 . sus acusaciones todavía herían su sentido del honor. sombríos. James. pero no podía dejar que se fuera. simplemente. Le pesaban las piernas como si estuviera corriendo en la arena. un niño con una mano deforme y medio sordo. él resbalaba. sé tú misma. cayó sobre el lodo del camino. No quiere vivir así. —Pero las cosas no son como tú creías. Luego la vio de nuevo. —Pero…pero es que temo haberme casado por encima de mi nivel—soltó Millicent—Estoy segura de que se da cuenta de mis debilidades y de los defectos de Melbury Hall. Rebecca sabía de lo que estaba hablando ya que había vivido sola en las colonias durante diez años y había criado al hijo de su marido. Hay mil maneras de hacer que su vida sea más llevadera. Pasa los días en una especie de letargo. Tenía razón y Millicent debía confesarse a si misma que se estaba preocupando por el futuro mientras que el desafío que debía enfrentar estaba en el presente. cerca del acantilado. El futuro es tan desconocido como el hombre con el cual te has casado. Es tan miserable como el último de los mendigos de los bajos fondos de Londres. La lluvia le caía sobre los ojos y la cara. La lluvia le azotaba. Escucha a tu corazón y ayúdale en la medida de lo posible. contra el cielo tormentoso. Las ramas le arañaban la piel y la ropa. ¿Pero como podía defenderse ante una situación de la cual no sabía nada? Emma tenía Traducción Rosanic. Lyon se los secó para verla mejor. con la falda levantada corría entre los pinos zigzagueando como si fuera una serpiente. Y es así para todos nosotros. Ha perdido el uso de las piernas y de un brazo. —Incluso sin conocerle. yo…me doy cuenta de que siento pena por el. Entre la bruma podía ver a Emma quien. —¿No hay ninguna forma de ayudarle? Un médico diferente o algún modo de despertar su mente.soñado. Nadie puede decir lo que nos espera al final del camino. dudo que eso sea así. Las asombrosas revelaciones de Perfore todavía daban vueltas en su cerebro. Se volvió hacia Baronsford cuyos muros se recortaban. —No. Estoy casada sin tener necesidad de ser esposa. Gané un esposo sin el miedo que implica. Sin embargo puedo ver el dolor en su mirada. No tienes porque preocuparte por nada que no sea eso.

Todo estaba gris y opaco. El camino que bordeaba el acantilado estaba desierto. —Todo esta bien. Cuando ella había hecho que les llevaran unas bebidas calientes y les ofreció entrar en la casa para comer algo. Por la ventana del saloncito. otros pacientes “con un rango demasiado elevado para decir los nombres”. Al lado de los caballos dos lacayos estaban charlando y golpeando el suelo con los pies para calentarse. Una sombra se movió a su lado y unas manos frías se posaron en su frente. Ella nunca habría estado en compañía de lord Aytoun si el no hubiera estado incapacitado. Al fin llegó al borde del bosque. pero le he recomendado a su ayuda de cámara que Traducción Rosanic. milady—dijo con tono apresurado—No hay ninguna medicina nueva. Como mucho estaba en el purgatorio. le estaban esperando y debía regresar a Londres inmediatamente.las respuestas. Vio el rostro preocupado de su esposa. Gibbs le hizo pasar al saloncito donde Millicent le invitó a sentarse. Luego la encontró. A modo de contestación. Se levantó y empezó a correr a toda velocidad hasta que sintió que los pulmones le iban a estallar. cerca de Chiswell Green. A pesar de todo estaba contenta de la presencia del médico porque tenía que hacerle varias preguntas sobre la salud del conde. Según él. Estaba muerto. Si estaba muerto era evidente que no había subido al cielo. El médico había sido un tanto brusco con ella cuando le recibió y había subido directamente al dormitorio del conde con su ayudante. el sacó su reloj de bolsillo. Había resbalado y había caído también por el acantilado. El alarido de Emma resonó en las colinas. Había aceptado un refrigerio pero había rechazado la invitación de Millicent de pasar la noche en la casa. Mientras el enfermero se dirigía directamente al carruaje. Millicent estaba mirando el deslumbrante carruaje en el que había llegado el médico desde Londres. se habían negado. que afrontara la verdad. A Millicent le había dolido el comentario. Lyon se despertó sobresaltado en la más absoluta oscuridad. Todo se confabulaba para recordarle su posición real. que volviera con el. era necesario que se explicara. El doctor Parker no la hizo esperar demasiado. allí abajo. corrección Cari 44 . con el pelo desplegado sobre las rocas y los ojos abiertos que ya no le podían ver. pero no podía ver la otra orilla del río. El doctor Parker les había ordenado que se quedaran al lado de los caballos porque luego tenían que ir a casa de lord Ellington. Continuó paseando por la estancia.

milady. El médico se disponía a irse. Por ejemplo ¿Qué le ha hecho hoy? —Muy bien. El médico se suavizó un poco. No ha habido cambios desde la última vez que le vi. milady. créame. le curó los huesos rotos. —Es cierto. pero… —Me dijeron después de la… desgraciada caída de Su Señoría desde arriba del acantilado que. tengo que irme. puede que solo envíe a mi ayudante cada quince días aproximadamente y la tendré al corriente del estado de salud de lord Aytoun. aprecio mucho que se haya desplazado hasta Melbury Hall. —Ya se lo he dicho. Solo quería saber lo que piensa de la salud de mi marido. —Quería preguntarle sobre el tratamiento que se le está administrando a mi esposo. —Como seguramente sabrá. —No dudaría por nada del mundo de su competencia. hace diez días. ya no me acuerdo. ¿Fue acaso la incompetencia de ese hombre lo que impide que el conde pueda usar sus piernas? No sabría decirlo. frunciendo el ceño. —Estoy segura. —Tengo algunas dudas que esperaba que pudiera usted aclararme—dijo Millicent con la voz cargada de emoción. o Wallace. señor Parker. pero como el conde está bien cuidado. lady Aytoun— replicó secamente el médico— Si insiste en saber los detalles. a la vez que admirable. No sé cuando volveré. Lord Aytoun está bajo mi responsabilidad y me ocuparé de que reciba los cuidados necesarios. En cuanto al tratamiento… La interrumpió haciendo un gesto con su rechoncha mano. —No tiene que preocuparse. —Como le he dicho—declaró con suficiencia— mis clientes pertenecen únicamente a la élite de Inglaterra. doctor Parker. La condesa viuda no habría acudido a usted si no tuviera confianza en su talento.. creo más bien que se trata del shock. Y ahora. corrección Cari 45 . si me disculpa. Traducción Rosanic. nunca me ocupé de las heridas físicas de Su Señoría. Pero después de un accidente así. le diré que le he tomado el pulso y he obtenido una muestra de orina. y aprecio mucho que alguien con tanto renombre como usted se desplace hasta aquí. —Le aseguro que no es necesario. Se volvió hacia ella. Se lo diré a la condesa viuda. —Por supuesto. su preocupación por su reciente marido es comprensible. un cirujano escocés llamado Wilkins. El médico elevó los ojos al cielo como si estuviera ante una niña que estuviera poniendo a prueba su paciencia.aumentara la dosis de la que le dábamos en Londres. y lo que ha decidido hacer para curarle.

—Usted puede hacer algo útil ocupándose de que mi paciente coma algo con regularidad. doctor Parker. parece menos… —En lo que respecta al tratamiento. milady. opio. Al principio pensé que era por lo avanzado de la hora en que le visitaba y le pregunté a su ayuda de cámara. La vida de lord Aytoun es infinitamente más agradable que la de muchos enfermos de este tipo. Y le trato con los mejores medicamentos que hay. no veo porque… —Debe fiarse de esa sabiduría y de esa experiencia. le aseguro que ha demostrado ser el más eficaz. —Estoy segura de que se preocupa mucho por la salud de lord Aytoun. —Con todo el respeto que me merecen su sabiduría y su experiencia. Ahora. Es decir. doctor. el cual está muy indicado para este tipo de casos. —No veo donde quiere llegar. Lyon apretó los dientes y se apartó de John. Demasiado. Y me he dado cuenta de que tiene un sueño agitado y que cuando despierta no es del todo consciente de lo que le rodea. cual era el mejor momento para hacerle compañía. de verdad tengo que irme. lady Aytoun— suspiró el médico mirando de nuevo el reloj. —Sin embargo. sin embargo. —¿De verdad?— se extrañó él. —Gibbs me confirmó que su señor tenía un sueño inquieto y parece ser que está más nervioso todavía cuando está despierto. milady. Traducción Rosanic. aumenté la dosis en varias gotas al día. Desde la segunda noche que mi marido pasó aquí. —De verdad. Hay que obligarle a comer algo. —Lord Aytoun esta tomando medicinas muy fuertes. el caso de un enfermo mental que su familia insiste en conservar a su lado. El doctor la obsequió con una severa mirada.—Ahí exactamente quería llegar. quien estaba intentando hacerle tragar una cucharada de sopa. Gibbs. el conde prefería estar solo. Más exactamente. durante el día. corrección Cari 46 . señor. he pasado muchas horas a su lado cada noche. y me parece que ha reaccionado perfectamente. Además no quiere ni comer ni beber. No puedo evitar pensar que su salud está empeorando. Antes de que Su Señoría abandonara Londres. Es para tranquilizarle. impedir que caiga en la depresión y evitar tener que encerrarle… —¿Por qué habría que encerrarle? —Para impedir que se haga daño a si mismo en los momentos de mayor depresión. Pero me contestó que. lady Aytoun. Ya me he entretenido mucho.

tal cosa no sería demasiado difícil. Le subió a la boca un regusto de bilis y notó como el sudor perlaba su frente. movió la cabeza. Hacía demasiado calor. —El criado continuó hablando. —Solo necesitamos que nos ayude usted un poco. En vista de que la cuchara se dirigía nuevamente hacia su boca. milord. ¡Por fin la voz de Gibbs! —Mi cama. Ahora. de modo que procuren seguir mis instrucciones. e intentó concentrar su atención en la calesa que veía por al ventana. Lo único que deseaba era acortar la visita de ese parásito. las inmensas nauseas que sentía desde esa mañana. Está perdiendo peso. y el doctor Parker dice que hay que obligarle a comer. irritado. volvió otra vez la cabeza para alejarse de John. Después de todo ¿Qué importancia tenía? ¡Condenado médico! Solo era un charlatán igual que los anteriores y a uno le daba la sensación de que podía oír las monedas de oro chocando entre sí dentro de sus bolsillos cada vez que se movía. eran algo nuevo. después de que la duquesa viuda muriera. Y sobre todo. Lyon la apartó con la mano izquierda. de los dedos que se abrían y cerraban. ya estaba harto de preguntarse cual de ellos acabaría por convencer a su familia para que le internaran en Bedlam. Se había acostumbrado tanto a tener calambres en el estómago que casi se habían hecho soportables. antes de la llegada del pomposo médico. conseguía doblar la rodilla. No había pronunciado una sola palabra mientras Parker le auscultaba. Cerró los ojos. milord. —Si. Detrás de él se acercaba Gibbs con un vaso. pero Lyon no le escuchaba. La medicina. De todas maneras. Seguramente Will. con una mirada asesina. el cual seguía enarbolando la cuchara. No había hablado de los estremecimientos que a veces tenía en el brazo derecho. algunas veces. Notó que alguien empujaba su silla de ruedas e intento ver el rostro de John. Luego apareció el gordo médico y se subió al vehículo. —Quiero mi cama. Odiaba a todos los médicos. ni había preguntado porque. Detrás de el había alguien. Ni siquiera había hablado del dolor de sus articulaciones. con su expresión de saberlo todo. Lyon. ¿O fue ayer por la mañana? Todo estaba mezclado en su cerebro. pero antes debe comer algo. corrección Cari 47 . pero pronto se dio por vencido. —Déle esto cuando haya tragado algo de sopa—ordenó Gibbs depositando el vaso sobre el velador— Volveré enseguida. Otra vez la cuchara. Traducción Rosanic. Intentó concentrarse para saber que día era.—Tiene que colaborar. Por otra parte.

Estaba intentando recobrar el aliento cuando uno de los criados le metió un trozo de pan en la boca. —¡Otra palangana!— pidió ella. Traducción Rosanic. milord. Lyon golpeó el tazón con el dorso de la mano. y ella lamentó no poder aliviar un poco su dolor. No supo cual de los dos criados le acercó el vaso a los labios. El olvido. Ella le puso en la frente sus dedos fríos. Vuestra Señoría… —La medicina—consiguió articular Lyon.Lyon observó como salía el ayuda de cámara. —Su Señoría no ha comido nada en todo el día— explicó John. Luchó contra un violento deseo de vomitar. —¡No le obliguen!— dijo secamente una voz femenina. señor Gibbs. y empezó a temblar de modo incontrolable. mientras el otro le sujetaba los hombros al respaldo de la silla. tapándose la boca con la mano— Perdón. Apretó los hombros de su marido con más fuerza para transmitirle un poco de su fuerza. La bilis le subió de nuevo a la garganta y notó un brazo alrededor de los hombros mientras vomitaba. Deseaba gritarle que se llevara a ese par de idiotas. Cuando le dejé hace un par de minutos. En medio de la niebla de su mente enferma. —¡Buen Dios!—exclamó Will a su espalda antes de poder contenerse. Al percibir el fuerte olor que se desprendió de repente. pero todo aparecía distorsionado ante sus ojos. milady. vio que la mujer se dirigía hacia él. —Vayan a buscar una toalla y agua fría. Su Señoría no estaba tan enfermo. y le meteremos en la cama. pero el sabor era más fuerte que el de la bilis. El estómago le dio un vuelco cuando aterrizó en él el líquido. Lyon intentó fijar la vista en el rostro de la mujer. Millicent no sintió asco sino compasión. perdiéndose en la hirsuta barba. pero todavía tenía un sabor amargo en la boca. Eso era lo único que le quedaba. —Le dimos la medicina— continuó el otro— pero el doctor Parker dijo que tenía que comer algo cuando lo hiciéramos. —Nos daremos prisa. —Llévense la comida— ordenó— y tráiganme la palangana inmediatamente. —¡Cielos! Perdóneme. Estaba cambiando el recipiente sucio por el limpio cuando Gibbs se deslizó en la habitación. — Sosténgale los hombros. corrección Cari 48 . La mano izquierda de Lyon se aferraba al borde de la palangana y el sudor le corría por las sienes. Intentó soltarse con desesperación. Opio y brandy. La ancha espalda de Aytoun seguía temblando mientras continuaba vomitando. Coma tan solo un poco. Cerró los ojos. tirándolo al suelo.

Traducción Rosanic. por favor. Sufre permanentemente y su estado requiere cuidados constantes. si usted… —Me quedo aquí. se aclaró la garganta. mantenía los ojos cerrados. —¿Tendría la amabilidad de meter a lord Aytoun en la cama. —¿Y ayer por la noche?— insistió ella. quiero saber lo que se le administra y antes de que se le administre. sumamente pálido. lady Aytoun— dijo Gibbs— Nos ocuparemos nosotros. señor Gibbs? Esperó a que estuviera bien instalado antes de dirigirse a los tres hombres. —¿Qué ha comido hoy? Gibbs se volvió hacia John. llévense todo eso. Pero nunca tanto como ahora. Aytoun parecía encontrarse mejor. Había aceptado la generosidad de la condesa viuda y había prometido cuidar a su marido. milady. Exijo que en ese caso me interrumpan sea lo que sea que esté haciendo. ¿Sucede esto a menudo. Se había casado libremente con ese hombre. Si Su Señoría no se encuentra bien. Le obligó a soltar la palangana y le limpió cuidadosamente la cara mientras Gibbs le incorporaba. antes de que llegara milady. Sin embargo. díganmelo. Sin embargo.Ella empapó una toalla en la jofaina. —Gracias. —Prácticamente nada. avergonzado. se había colocado al lado de su sillón frente al obispo. milady. Solo un poco. —Este no es lugar para usted. sino suya. pero hoy no. Sin embargo se había limitado a proporcionarle una habitación y nada más. había firmado los papeles. milady— dijo Gibbs con tranquilidad— No ha sido por capricho por lo que Su Señoría ha visto a tantos médicos desde el accidente. ¿Está claro. Millicent recordó la consideración que el lacayo tenía por su señor. el cual negó con la cabeza. quiero que se me avise. Por el momento este último parecía estar dormido y ella se apartó de la cama. Voy a modificar mis actividades para pasar más tiempo con él. y John explicó tímidamente: —Le dimos más esta mañana porque él lo exigió— confesó— Y le hemos vuelto a dar hace un momento. Recogieron rápidamente las palanganas y las bandejas y se fueron. si se salta una comida. Si no come. se arrodilló ante su esposo y empezó a mojarle la frente y a limpiarle las comisuras de la boca. si se encuentra mal y no estoy a su lado. señores? Los dos criados asintieron. vayan a buscarme. Millicent tenía ganas de calentarles las orejas a los dos. Lyon. Sin embargo sabía que no era culpa de ellos. —Les agradezco los cuidados que prodigan a Su Señoría. —No sabe usted a lo que se ha comprometido. corrección Cari 49 . a partir de ahora. Ahora. —¿Las medicinas? —Su Señoría tomó una buena dosis ayer por la noche. señor Gibbs? —No. Will. Milord solo ha estado así de enfermo dos o tres veces en los últimos meses.

ocupándose de mi marido todos estos meses. milady. Gibbs. —¿Porque cree que la condesa se hubiera enfadado? —A ese médico le importa más la comida que los pacientes. Gibbs. con el rabo entre las piernas. seguro que se deja morir de hambre. corrección Cari 50 . y tuvo la osadía de quejarse porque Su Señoría estaba medio consciente. Él solo confía en usted y eso debe ser muy cansado. pero me crié en la Higlands. —Lo único que deseo es ayudarle— prosiguió ella— Me gustaría liberarle de alguna de sus obligaciones y ser útil. —Gracias. ¿Cree que se sentiría feliz con la vida que lleva ahora? —¡En absoluto!— declaró el lacayo con vehemencia— Si hubiera podido hacerlo. Apenas le prestó atención a milord. Traducción Rosanic. de haber estado aquí hoy. Él se encogió de hombros. Gibbs asintió con la cabeza. —Con buena salud o sin ella. milady. habría acabado con su vida hace tiempo. El enfermo estaba mascullando en sueños y ella dirigió la vista hacia la cama. —Tiene una sola idea metida en la cabeza: drogar al señor hasta el día del Juicio Final y enviar cada mes la factura a la familia. — Nunca me oirá quejarme. —La solución es muy sencilla: le mandaré una carta a Londres para decirle que en el futuro no vamos a necesitar sus servicios. Perdone mi franqueza. Es lo único que puede controlar. Creo que eso es lo que la condesa viuda pensaba cuando me pidió que me casara con su hijo.—De ninguna manera le estoy criticando. —¿Haría usted eso? —¡Por supuesto! Vamos a buscar un médico mejor lo más rápidamente posible. —No hay ninguno bueno. y allí la gente dice lo que piensa. Creo que esa es la razón por la que se niega a alimentarse. estoy convencido de que la condesa hubiera mandado al diablo al médico. Lo último que quería Millicent era herir al buen hombre. Y los demás solo son charlatanes que solo piensan en el dinero. Soy consciente de la presión que ha tenido que soportar. De todas formas me parece evidente que no le gusta demasiado venir hasta aquí. milady. Si nadie hace algo. Aprecio su sinceridad. Y luego— añadió colérico— nos ordenó que le diéramos más de ese veneno. — Estoy segura de ello. Otros le purgarán dejándole sin fuerzas. —Usted ya estaba con Su Señoría antes del accidente. La mayoría de ellos querrán sangrarle hasta que vuelva en sí o se muera. Y sin duda sería lo que ella misma haría si gozara de buena salud. Gibbs enarcó las cejas. —Y supongo que el doctor Parker entra en la última categoría.

Todo lo que aprendió lo puso en práctica en beneficio de su gente. mirando al enfermo. la envió a buscar a uno de los suyos. La mirada de Ohenewaa se posó en Millicent y luego desapareció como por arte de magia. Desde que llegó. Ellos padecieron la crueldad de Wentworth. hasta que murió. ¿Para qué? Hubiera sido lo mismo que intentar fundir un glaciar. Ohenewaa se dirigió a su habitación. Traducción Rosanic. En el transcurso de su vida había visto a mucha gente enferma. la africana tenía la sensación de que el hielo se estaba derritiendo. Había estado más de cuarenta años a su servicio. con Millicent. o al menos lo que él sabía. A bordo de los barcos de esclavos. Sin embargo. —Tampoco vamos a permitir que siga aletargado— continuó en voz baja — Seguramente hay otro modo de curarle. en todos esos lugares vio cosas que no se podían contar y conoció situaciones inimaginables. había pasado varias veladas con las familias de negros de Melbury Hall. en lugar de bajar al piso de abajo. Se contaban terribles historias sobre Wentworth. Pero también había presenciado los ritos de Okomfo. ya que el resultado dependía de la diosa. Cuando Dombey cayó enfermo. pues peor para ellos. corrección Cari 51 . durante toda su vida había vivido rodeada de dolor y tristeza. muy similar a lo que ella misma había visto en Jamaica. y cerró la puerta. bajo el intenso sol de los campos de caña de azúcar. Ohenewaa ignoraba si podría haberle curado. Se había limitado a hacerle saber que era bienvenida. pero también ella… y muy a menudo por defenderles. Millicent echó una ojeada a la puerta que los criados habían dejado entreabierta y vio a Ohenewaa.— Nada de eso. de Bonsam Komfo. pero de todos modos el no deseaba su ayuda y ella no intentó hacerle cambiar de idea. La anciana había permanecido apartada durante toda la semana. Basta con encontrar la medicina adecuada… y un buen médico. de pié en el pasillo. Siempre estuvo a su lado para ayudarle tanto en las islas como en los barcos. De ese modo aprendió la medicina inglesa. Los Blancos no confiaban en su talento. Él se había traído a sus capataces y el comportamiento de estos había continuado siendo el mismo. y Millicent no había querido forzarla. un hombre de pocas luces que no tenía ninguna confianza en si mismo. todos los que le narraban esas atrocidades. y había observado a los sacerdotes Ashanti y a los hechiceros. sobre el modo brutal de tratar a los esclavos. en los barracones infestados de ratas. Sin embargo. aunque él si que estaba al tanto de su don. no ahorraban los elogios hacia su ama. El destino hizo que fuera vendida al doctor Dombey.

hierbas y pociones. unas hierbas se secaban en la chimenea. —Él se está ahogando en un mar de bruma. se concentró en la razón de su visita. tanto en la cocina como en los bosques y prados de alrededor. Al contrario. Tanto si eran las esposas como si eran las queridas. Usted no le ha visto tal como es— contestó sumergiendo su mirada sombría en la de Millicent— ¿Estaría usted dispuesta a verle y considerarle como una persona completa? ¿Tendría usted el valor de liberar su espíritu? Traducción Rosanic. esas mujeres solo veían a los esclavos cuando tenían que darles una orden o presenciar un sesión de latigazos. Los negros de Melbury Hall le dieron hierbas que habían traído de Jamaica y otras que encontraron allí mismo. Una vez desnudaron a un esclavo y le flagelaron delante de las mujeres blancas y de sus hijos. Se dirigió hacia la mesa donde ya había reunido cuencos y frascos de semillas. a menudo propinados por hombres de su misma raza. quienes contemplaron abiertamente los genitales del hombre mientras el gritaba hasta morir. repartió algunas hierbas sobre las brasas y cogió cuatro piedras. La habitación parecía un templo antiguo y misterioso. —Estoy a punto de desafiar la medicina tradicional británica y me preguntaba si podría usted darme una muestra de su habilidad. el lugar rezumaba paz y serenidad.Ohenewaa conoció a muchas blancas cuando vivió en la isla. Ohenewaa había descubierto otros elementos interesantes. Jonah le compró algunos ingredientes cuando fue a Saint—Albans. Olvidando su sorpresa. se agachó al lado de la chimenea. El ambiente estaba lleno de aromas exóticos. Había cuencos de diferentes tamaños y formas encima de la mesa. corrección Cari 52 . —Usted trabajó con el doctor Dombey— continuó— Si yo decidiera prescindir de esa medicina ¿cree que perjudicaría a mi esposo? ¿Podría morir? Ohenewaa cogió una hoja medio quemada y la sacudió encima de las piedras. sin embargo Millicent no veía en ello nada amenazador ni atemorizante. Millicent se olvidó de preguntar a la mujer como había sabido quien llamaba. antes de ocuparse de sus hierbas. Las cortinas estaban echadas y solo el fuego iluminaba la estancia. Se sentó en el borde de una silla. Ohenewaa seguía mirando fijamente las piedras que tenía ante sí y Millicent se acercó sin hacer ruido. Sorprendida por el espectáculo que veía ante ella. aunque estuvieran en invierno. y sobre el suelo. Esa noche. La recolecta era abundante. que habían vendido su alma para convertirse en vigilantes. Alguien llamó suavemente a la puerta. Y. Ohenewaa tiró las piedras al suelo antes de decirle a lady Aytoun que entrara.

—Su sabiduría no está contaminada por los principios de la medicina inglesa. Ohenewaa asintió con la cabeza. siempre estaba bajo los efectos de las drogas! ¿Estaba dispuesta a enfrentarse a un hombre distinto? Recordó el cuerpo doblado en dos encima de la palangana. un poder. —¿Y que pasa con el dolor? ¿Hay alguna otra cosa que pueda apaciguarlo? No quiero que sufra inútilmente. ¡Evidentemente. Una de ellas llevaba una jofaina y una jarra de agua. sin embargo podía entender la reticencia de Ohenewaa. Millicent se levantó de mala gana. Está usted en lo cierto. que era incapaz de definir. recogiendo las piedras— No. lo primero que hay que curar es su mente. de los olores. No se podía hacer nada por el conde hasta que no hubiera recuperado todas sus capacidades mentales. —Puede usted suprimir el opio— declaró al fin. Será muy importante. Se sorprendió al encontrar en el pasillo a dos mujeres negras esperando. pero ya estaba de nuevo mirando el fuego. Todavía le quedaban mil preguntas que hacer. Millicent las entendía. Se apartó para dejarlas pasar. —Gracias— dijo. empapándose del ambiente. Millicent miró a su alrededor. de la luz de las llamas reflejada en las paredes. la otra una toalla doblada cuidadosamente. eso no le matará. Le había dicho a su amiga Rebecca que lord Aytoun ya no era el de antes. Las antiguas esclavas de Melbury Hall respetaban a Ohenewaa y la trataban como si fuera una reina. Ella también había notado el poder que emanaba de la anciana. En ese lugar había una presencia. —Habrá que esperar a ver. ¿Hay algo más que pueda recomendarme para ayudar a Su Señoría? —Espere a dar el primer paso. Traducción Rosanic. —Si. y Millicent salió de la habitación.Millicent recordó los rumores sobre el escándalo. o una suma sacerdotisa. Volveremos a hablar después. corrección Cari 53 . Ohenewaa contempló durante un buen rato las piedras y luego suspiró para sí.

Seguro que desde que compartes habitación con otras dos doncellas. a Millicent no le quedaba demasiado tiempo libre. Jonah era de gran ayuda. —¿Puedo ayudarla a cambiarse para ir a dormir. milady? —Todavía no estoy lista para ir a acostarme— le contestó Millicent escondiendo la carta— Pareces cansada. Millicent escribió al reverendo Trimble.Capitulo 8 Sin un administrador que la ayudara. Traducción Rosanic. pero Londres estaba demasiado lejos. Levantó la vista cuando llegó Violet. Violet. Lo siento. Este último estaba al tanto de todo lo que sucedía en los alrededores y esperaba que pudiera darle algún consejo. Sir Oliver Birch ya estaba entrevistando a varios interesados. corrección Cari 54 . pero se acercaba la temporada de plantar las semillas y había que tomar algunas decisiones importantes. En el pequeño despacho que utilizaba para llevar el control de los diferentes asuntos de la propiedad. no duermes bien.

pero no la había relacionado con las heridas. Después de haberse separado de Ohenewaa. en esa época. Acababa de perder al hijo que esperaba por culpa de un acceso de ira de su marido. intento encontrar alivio en el olvido que proporciona la enfermedad. y eso estoy haciendo. si no solo al accidente. Seis meses antes se había roto un brazo y las dos piernas y no lograba entender como era posible que todavía no pudiera utilizarlas. En ese momento pensó en las diferentes lesiones que tenía. milady. milady. John? —Le pido disculpas. —¿Dónde están Will y Gibbs? —Will ha ido a buscar un poco de sopa a la cocina. Vete a descansar. pero se ha despertado y esta furioso. —Gracias. Violet. y el señor Gibbs está a su lado. después de tanto tiempo. tanto física como psíquicamente. pedazo de mierda asquerosa. Al pensar que Aytoun había perdido a su mujer y su independencia con la desgraciada caída. empezó a luchar contra su melancolía… Oyó voces en el interior de la habitación de su esposo y llamó a la puerta. Traducción Rosanic. con una palmatoria en la mano. corrección Cari 55 . Reflexionó sobre la depresión. La condesa viuda había hablado de depresión. mientras que Millicent seguía a John hasta el piso de arriba. La criada se fue después de hacer una reverencia. A ella también la afectó. durante uno de los peores momentos de su matrimonio con Wentworth. miserable perro sarnoso? Millicent se detuvo en la entrada. Según Gibbs. por si milord accede a tomar un poco. uno de los médicos había mencionado una especie de parálisis. —Insúlteme si le apetece. No había oído salir tantas palabras seguidas de la boca de su marido en las dos semanas que llevaba en la casa. Solo cuando su amiga Rebecca fue a vivir en las cercanías con lord Stanmore.—No lo sienta. —¿Qué sucede. Millicent comprendía la reacción de su suegra. Wentworth no estaba dispuesto a internarla en Bedlam. La joven nunca se quejaba. vete fuera de mi vista! ¿Lo has entendido. Dijo usted. pero no recibirá una sola gota de ese veneno mientras su mujer no lo autorice. y si no. Millicent vio por encima de su hombro que entraba un criado de su marido. pero ninguno de los dos hombres dejó de hablar cuando entró seguida de John. Millicent había vuelto al dormitorio de su marido y le había mirado mientras dormía. —¡Vas a obedecerme. todavía la necesitaba para ascender en la escala social. milady. Pero. Herida. Estamos cómodas y me siento feliz de que estén conmigo. que la avisáramos antes de darle nada. Sé que estuvo con milord hace apenas una hora. milord. Ella se levantó inmediatamente.

Dice que no quiere tomar nada excepto el laúdano. Es más terco que una mula. No es demasiado buena compañía. el conde no podía dormir. y se acercó a ella mientras el enfermo proseguía con sus insultos. —¿Le ve peor que nunca? —¿Físicamente? No milady. Pero puedo decirle que después de la caída. Will estaba entrando con una criada que llevaba un cuenco de sopa y pan. no es él. Estaba segura de poder hacerse cargo del asunto. milady— contestó Gibbs en voz baja— Las fracturas hace tiempo que se soldaron. Millicent examinó rápidamente la habitación. Créame. corrección Cari 56 . Ella se negaba a dejarse intimidar en su propia casa. Antes de empezar a tomar láudano. era muy desgraciado y se las arreglaba para fastidiar a todo el que pasaba cerca de él. ¿Me oyes? Gibbs se dio la vuelta y vio a Millicent en la puerta. Millicent lanzó una ojeada hacia el lecho desde el cual su marido la insultaba comparándola a un mendrugo de pan mohoso y al queso rancio. —No se tome sus palabras al pie de la letra. —¿Tiene dolores? —Creo que no. Traducción Rosanic. milady. —Su Señoría quiere que le demos el láudano—continuó el lacayo— porque sabe que eso le tranquilizará. De hecho nunca se quejó mientras duró la convalecencia. —¡Sucio individuo asqueroso!— escupió el conde— Soy yo quien te da las ordenes y no esa zorra. disgustado. Me gustaría quedarme a solas con él. Sacudió la cabeza. Sería mejor que esta noche nos deje a solas con él. El conde se calló de repente y ella se dio cuenta de que intentaba respirar. —No tengo ni idea. Pero con esa lengua viperina podría derrotar a un batallón de mercenarios. —Ninguno de ustedes tendrá que soportar el mal humor de Su Señoría esta noche— declaró— Vayan todos a acostarse y recuperen el sueño atrasado. Una sincera preocupación sustituyó a sus deseos de recordarle sus modales.Gibbs se mantenía firme entre la cama y la mesa en la que se encontraba la medicina. Su marido estaba incorporado sobre las almohadas y las cortinas estaban echadas como protección contra el frío. Le adormece. milady. no soy médico. Como si quisiera darle la razón. —¿Por qué está enfadado? —Quiere la medicina. —¿Qué cree que sucedería si no le volviéramos a dar opio? Gibbs pareció un tanto sorprendido. Aytoun soltó otra retahíla de juramentos.

vio como se reunían con ella los dos lacayos del conde. sin embargo. señor—contestó el ama de llaves en voz baja— pero mi señora ya ha estado casada antes. Se había quedado viuda muy joven. en qué? Si me permite preguntarlo. y luchó contra el extraño hormigueo que se apoderaba de ella en cuanto le veía. corrección Cari 57 . debo confesarlo. señor Gibbs. sin embargo. —Estaba bromeando para tranquilizarle. incluso se había convertido en su amiga y en su brazo derecho. todo el mundo se había adaptado muy bien. y sabe a que atenerse. En realidad.Después de pasar un año y medio en ese lugar. La llegada del conde de Aytoun y de sus empleados no había supuesto realmente un problema para ella. Siempre le estaría agradecida por haberle ofrecido ese trabajo en el campo. —Estoy segura de que le traté con educación. señora—contestó el hombre sentándose a su lado. ¿Tiene la noche libre? —Si. En toda la semana pasada ni siquiera se tomó la molestia de contestar al saludo de un pobre hombre solitario. Si. A pesar de su corpulencia y de su actitud autoritaria. —¿Sabe a que atenerse. —Educación—repitió él con un suspiro melodramático— ¿De modo que así son las cosas? Mary se sintió arder. Mary Page seguía considerándose una recién llegada a Melbury Hall. pero no sabe a lo que se arriesga. si a una le gustan los monos peludos” —Está sonriendo— constató él— ¿A que debo agradecer esa maravilla? Traducción Rosanic. Después vio el anuncio de lady Wentworth buscando un ama de llaves. Sentada cerca del fuego. señor Gibbs. Mary notó que se ruborizaba. ya que su marido había muerto en un accidente de coche en Londres. soportado largas y agotadoras horas de trabajo sin haber sido recompensada nunca con el más mínimo agradecimiento. En esta ocasión. —¿Tan grave es? —Si. no me gusta demasiado. —Buenas noches. señor. Amina. Se había sentido impresionada favorablemente por Sir Oliver Birch y todavía más por su señora. con la costura en las rodillas. Gibbs le parecía muy atractivo. —¡Ah! Me alegro de que lo intente. había trabajado durante diez años como doncella. El alto escocés entró unos minutos después. —No quiero ser impertinente. El escocés levantó las cejas. la esposa de Jonah. y a Melbury Hall. Mary Page amaba su trabajo. Y lo hacía bastante bien gracias a la ayuda de los antiguos esclavos que trabajaban tan bien o mejor que los criados ingleses. señora Page. Sonrió al recordar el comentario de Violet cuando llegó a la mansión: “Es bastante guapo. Su señora se ha quedado sola con Su Señoría. sospechó que algo iba mal.

pensó. La muy testaruda iba de un lado a otro de la habitación como si todo estuviera bien. esperó hasta que ella se acercó con el vaso en la mano. para convertirse en alguien competente. ella luchó. La rabia le quemaba la cabeza. —Francamente. milord. los muy cobardes. ¡Le he dicho que vaya a buscar a Gibbs! —Lo lamento. Pero ni siquiera iba a tener esa suerte. —Sobrevivió a un matrimonio con un hombre que era el diablo en persona. Él extendió el brazo. pero muchas mujeres en su lugar. pensó mirando la puerta cerrada. corrección Cari 58 . Todo su pecho estaba contraído por la cólera. —¿Puede arreglárselas solo. No creo que haya tenido que tratar con un individuo tan malhablado como el conde. Él era consciente de su presencia desde el mismo instante que había entrado en la habitación. El conde estará muy bien cuidado. señor Gibbs. Quizá sea algo que cené… Pero volvamos a su señor. Sea lo que sea que haya oído decir sobre el primer matrimonio de lady Aytoun. A Lyon le molestó ver como le servía algo que tenía toda la apariencia de ser agua. milord. solo podrían pensar en la forma de librarse de un marido tan odioso como él. Traducción Rosanic. estando como estaba tan fuera de sí. si hubiera sido capaz de poner su mano sana alrededor de la garganta de esa mujer para estrangularla. y. —Déme algo de beber. ella había prometido ocuparse de él. —Pero si necesita ayuda. Tranquilícese— añadió dándole una palmadita en la mano— No se dejará dominar. yo estoy aquí. habían salido obedientemente del dormitorio en cuanto ella se lo ordenó. Acabó por explotar. apartando una silla… ¡Maldición. colocando un cojín. —¡Vaya a buscar a Gibbs! —¿Necesita algo?—preguntó ella. por quien estoy preocupado es por ella. Desde luego. Rezó para que ella tuviera precisamente esa reacción. Curioso también que todos los insultos que le dedicaba parecían entrarle por un oído y salirle por otro. —Si. Se acercó a los pies de la cama con una sonrisa en el rostro. exasperándole con su voz angelical. o tengo que ayudarle? De pronto parecía menos segura de si misma. como si fuera indiferente a los alaridos de Lyon. Curioso. En ese momento podía agarrarla del cuello. El veneno pondría fin a sus miserias.—No lo sé. esa condenada mujer fingía no enterarse de nada y acababa de poner a sus fieles criados en su contra! Y ellos. pero ha salido y tardará en volver. Créame. hubiera estado feliz de ser condenado a trabajos forzados. la cara y el cuello.

Lyon esperó. creí que lo tenía bien sujeto— dijo ella cogiendo una toalla para secar la colcha. Ella levantó la vista hacia él y comprendió que no había sido un accidente. se encontró con el vaso en al mano. Se sintió todavía mas contrariado cuando la vio sentarse en un sillón a una respetable distancia. —Usted no es humana. antes! Lyon estaba arrepentido de no haberla estrangulado cuando tuvo la oportunidad. y contra el destino que le mantenía inmóvil en la cama. porque estoy en el infierno. —De todos modos tiene que intentarlo— insistió ella volviéndose a sentar. por el amor de Dios. mientras no haya comido algo— insistió ella con firmeza— Nadie es capaz de recordar cuando comió usted por última vez. se cayó derramando todo su contenido. —Piense en la comida como si fuera una medicina. ya que se levantó. en manos de esos traidores. ¡Y usted es mi maldición para toda la eternidad! —Diga todo lo que desee. lo cual aumentaba su malestar. Escuche. —¡Es usted una bruja! Ahora ya estoy seguro de que morí al caer por el acantilado. Empezó a temblar convulsivamente. casi a su pesar. Pero no me t… torture de este modo. Volvía a sentirse débil y con nauseas. ¡Necesitaba la medicina inmediatamente! —Si está… pensando en asesinarme. Ella se dirigió hacia la bandeja. Cuando apoyó la cabeza en la almohada para recuperar el aliento. El contemplo la posibilidad de mandarla volando por la habitación. —Lo siento. —Se la daré si antes come un poco. bastante satisfecho por esa pequeña victoria. Retrocedió rápidamente al tiempo que recogía el vaso. Carece por completo de compasión— dijo él volviéndose— ¡Maldición! ¿Es que no se da cuenta de que no puedo moverme? No tengo hambre. pero el cansancio se estaba apoderando de él. ella se acercó con la bandeja. —¡Pedazo de bruja inhumana! ¿Cómo se atreve a d… desafiar a la m… medicina? A Lyon le costaba hablar. pero no obtendrá la medicina hasta que haya comido. corrección Cari 59 . y no quiero que sea otra vez eso. —¡No tengo hambre!—ladró él. Pero en cuanto ella lo soltó. pero necesito mi medicina. antes de caer sobre la alfombra. —No. incluidos Gibbs y Millicent. — Déme algo de beber.Sin embargo. Lyon empezó a echar pestes contra todo el mundo. ha… hágalo ya. los calambres le retorcieron el Traducción Rosanic. El ruego pareció penetrar en su obtuso cerebro. la necesito ahora mismo. —¡No.

—¡Uy. Él seguía mirándola fijamente para que se diera cuenta de las dimensiones de su enfado. Él esperó un buen rato. Ella empezó a contar las gotas de laúdano. Y entonces tendrá su querida droga mucho más tarde. casi sin querer. sin soltar la bandeja.estómago y volvieron las nauseas. Ella no levantó la voz. bebió un sorbo. pero luego la necesidad de tomar el opio. —Me gustaría que comiera. Violet se estiró lánguidamente contra Ned. pudo más que el orgullo. Quería el olvido. Lo que le sacó de sus casillas fue la sonrisa satisfecha de esa mujer. que torpe soy! Recogió el vaso y miró dentro. Traducción Rosanic. Este estalló en el suelo. Se limitó a depositar tranquilamente el vaso en la bandeja y a volcarlo deliberadamente. muy contenta de si misma. Luego retrocedió. aunque la sonrisa desapareció de sus labios. corrección Cari 60 . ¡Y la muy zorra seguía comportándose como si no pasara nada! Apartó el lienzo que tapaba un cuenco de potaje. tiró el cuenco por los aires. —Lady Aytoun pasa mucho tiempo con su nuevo marido. no sucede nada importante. ni protestó. se prometió a si mismo. El la fusiló con la mirada. —Tiene una mano que funciona. pero aparte de eso. el ganador iba a ser él. ensuciando de paso su camisón y las sábanas. Espero que sea suficiente para pasar la noche… ¡La hubiera matado! Y lo haría en cuanto tuviera oportunidad. Coma mientras le preparo la medicina. —He cumplido mi parte del trato— dijo ella— Ahora le toca a usted. Le puso la bandeja encima de las rodillas. bajaré a la cocina a buscar más. —Parece que quedan algunas gotas. Sin decir una sola palabra. Lo único que deseaba era brandy y opio. —Pero se lo advierto— continuó— si tira a propósito la comida. hermosa mía. le puso una cuchara al lado de la mano izquierda y le colocó una servilleta encima del pecho. cuéntame lo que sucede en Melbury Hall. Cogió el cuenco de potaje. Si se iban a enfrentar las voluntades de los dos. ella se dirigió hacia la mesa donde estaban las medicinas. Estaba sentada en el borde de la cama. —Bueno. Cuando él cogió la cuchara. Ni siquiera pareció extrañada. se dijo Lyon. se lo llevó a los labios. y. jugueteando con el vello rubio de su torso. y añadió brandy.

Aprovecharé para ver a mi madre y a mi abuela. Ambos se parecían. —Por supuesto. Estaba saliendo del bosque cuando vio a Moisés. Sin embargo. No. pero inmediatamente después le pedía que le contara cosas de Melbury Hall. —No. —Entonces quizá pueda escaparme el domingo. pero no quería conocer a su familia. le paso los brazos alrededor del cuello con la esperanza de que esta vez la tratara con mayor suavidad. —No tienes la ropa sucia. Los dos eran como dos corderitos. No estás triste. ¿Quieres venir conmigo? —No. y ella se lo había permitido. —¿Tu hombre?— repitió él— ¡Si solo has estado en mi cama dos veces! —Es cierto. Peor aún: empezaba a poner en duda sus palabras. Noche oscura. ahora que eres mi hombre… —¿Qué estás diciendo? Ned rodó sobre ella con esa sonrisa traviesa que la hacia estremecer. rascando al perro entre las orejas. ni siquiera eso. pensó. Decía que era hermosa. provisto de una linterna y seguido por su perro. mi dulce. Al contrario. no estoy triste— replicó ella. Traducción Rosanic. —Hace falta más. Violet regresó apresuradamente a Melbury Hall. Pero tu dijiste que me ambas. ¿Porque estaba tan interesado? Ni trabajaba ni conocía a nadie allí. Todavía estaba dolorida de su anterior unión. Además tampoco estaba sucediendo nada importante en ese momento. Tengo demasiado trabajo para acompañarte. —¿Porque?— preguntó Ned— ¿Estas impaciente por anunciarles que soy un amante maravilloso? Ella enrojeció.—Me va a mandar a comprar a Saint—Albans el próximo sábado. Estaba satisfecha de no haberle contado demasiado. —No. —No hay luna. Se dirigió hacia ellos. La saludó y el perro movió la cola. Violet. cuando estés libre. ¿Quieres que alguien te acompañe? Ella negó con la cabeza. Él lo había hecho de nuevo. Le separó las piernas con la rodilla y penetró profundamente en ella. pero ahora no le gustaba la manera en que la había tratado. corrección Cari 61 . Una hora más tarde y un poco asqueada. Estaba de nuevo preparado para hacerle el amor. mucho más— dijo él empezando a moverse en su interior— Afortunadamente eres inteligente y aprendes rápidamente. mi hermosa Violet. pero no fue nada amable por tu parte hacerme esperar mas de una semana antes de volver a verme. Me gustaría que conocieras a mi familia. pero no protestó. había cosas que nadie debía saber nunca. solo pensaba que. Le había dicho que la amaba. Secretos relativos al día en que murió el señor Wentworth. —Necesito una buena razón para ir a conocer a tu familia. Ella había acudido voluntariamente a encontrarse con él. preciosa. —¿Y esto no es razón suficiente?—preguntó ella en voz baja.

poco después de la salida del sol. pero no medicinas sin consultarme antes. nada de alcohol.—No. La hice con juncos del año pasado y el asa está recubierta de cuero. Y sobretodo. en vez de ser una mujer saliendo del dormitorio de su esposo enfermo. ¿Me esperas un minuto? De pronto. la señora Page se encargará de limpiarlas. gracias. Giró los talones. —Te he hecho una cesta. Él se volvió hacia el establo. Tú y tu perro tenéis que cuidar de Melbury Hall. Estoy bien Moisés. Podrías ponerle unas cintas bonitas y llevártela cuando vayas al pueblo. —Efectivamente Gibbs. Ella nunca desvelaría los secretos de Melbury Hall. ¡Ah! Y hay que cambiar las sábanas. Muy entretenida. Sujetaré la linterna hasta que vuelvas. corrección Cari 62 . milady. En cambio tú tienes una importante misión. Seguramente también encontrará algunos trozos de porcelana alrededor de la cama… —Se diría que ha pasado usted una noche entretenida. nadie debía enterarse nunca de que había sido Moisés quien había matado a Wentworth. —De acuerdo. y aspiró el aire fresco de la noche. voy a buscarla. También hay algunas manchas en la alfombra. milady. ¿Ya ha desayunado? —Si. —Perfecto. —¿De verdad? —Si quieres. Traducción Rosanic. le hizo señas para que la acompañara al pasillo. Cuando llegó Gibbs. Violet se sentía mejor. Contempló al anciano negro que se dirigía a los establos con el perro pegado a sus talones. Ordenaré que le suban sidra y agua por si tiene sed. Sobre todo. Capitulo 9 Le parecía que era un soldado retirándose del campo de batalla. —Ayude al conde a bañarse y a vestirse en cuanto se despierte— dijo en voz baja— Ofrézcale el desayuno.

Cuando llamaron a su puerta. milady— dijo suavemente el lacayo. tres o cuatro veces más dinero. se dijo que debería haberle pedido a la condesa viuda. primero tenía que saber como tranquilizarle. ha tenido su cuota de desgracias. Comprobó. había habido veces en que había llegado a dudarlo. Su incapacidad no atenuaba en absoluto su carácter violento. corrección Cari 63 . Lyon Pennington era la persona más arrogante y cabezota que había conocido en toda su vida. cuando se dirigió a su habitación. —No dude en llamarme si es necesario. Luego recordó las palabras de Gibbs. en el curso de los últimos años. puede que le cambie la suerte. se dejó caer en la cama sin molestarse en desnudarse. le costó unos segundos darse cuenta de donde estaba. milady. como sucedió con los demás. Por eso nunca he perdido la esperanza. Cansada. teniendo a lord Aytoun por marido. Traducción Rosanic. Me merecí lo que obtuve. Más de una vez. con usted. —Estoy segura de eso— contestó ella sinceramente. Se tapó con el cubrecama y cerró los ojos. en el transcurso de la noche. de modo que todavía quedaba algo de esperanza. Pensaba en su propia suerte. pero no hizo caso. En algunos momentos. Millicent apreció en su justo valor la confianza que le demostraba ese hombre. Gibbs. poco antes de que ella saliera de su dormitorio. en Melbury Hall. Sin embargo. milady. que solo había dormido media hora. en el transcurso de la noche. —Lo haré. Gibbs. Y reclamaba su medicina. Pero quiero que sepa que él. —Si. debía estar tan cansado como ella. —Nadie se merece tanta preocupación. No siempre habías ido así. Lyon se había dormido por fin. Pero aquí. Ella se detuvo y le miró. Su Señoría. —No. mirando el reloj de la pared. El mensaje de Will estaba claro: Gibbs quería hacerle saber que el conde se había despertado de tan mal humor como era posible.—Espero que no se haya usted desanimado. Sin embargo. A Millicent le temblaban un poco las piernas. había lamentado que no hubiera perdido el habla al mismo tiempo que lo demás. —Lleva usted con él mucho tiempo ¿no es así?— preguntó. no siempre ha sido así. Esperaba mucho en una sola noche. La noche que acababa de pasar había puesto a prueba sus fuerzas. Puede que también cambiara.

Con los ojos semicerrados. Millicent se sentó en el borde de la cama y utilizó una toalla pequeña para secar el sudor que perlaba la frente de Lyon. ¡También ella es cabezota! —A mi modo de ver. —Él no bebe té. tranquilamente sentada en un rincón de la cocina. Ohenewaa se levantó en silencio y salió de la cocina. La pobrecilla tiene peor aspecto que lord Aytoun. —Es cierto. cuando le he subido la bandeja. Ohenewaa. y una joven criada negra llamada Bess. Los criados. hasta el punto que cualquiera hubiera dicho que estaba dormida. Ella le puso una mano en el cuello para comprobar su pulso. ¿Cuánto habrá que darle? —Te daré lo que necesita para el primer día. —Muy bien. Ni tampoco come. si no sentido común— contestaba Violet— Yo también le vi el día que llegó. Traducción Rosanic. No sabía ni donde estaba ni quien era. La africana encontró a Amina en la sala de los criados. veremos como evoluciona e iremos disminuyendo la dosis progresivamente. Tendré preparado un té para el hombre enfadado. Si la señora no le obligara a beber agua no estoy segura de que siguiera vivo. ya no lo necesitará. ya se habían acostumbrado a su discreta presencia y a sus idas y venidas. ambas apenas habían salido de la adolescencia y estaban sentadas en un banco al lado de la chimenea. Esta mañana. Estaba a punto de incorporarse. Luego. escuchaba la conversación entre Violet. la doncella de lady Aytoun.Ohenewaa. Grita si está despierto y se agita delirante cuando duerme— explicaba la negra en voz baja— Pero ella resiste y no le da la medicina. De repente gritó lo que parecía una advertencia. Y no es de extrañar. cuando él la agarró de la muñeca y retuvo firmemente su brazo contra su pecho. La señora Page dice que milady tampoco se encuentra bien. reconocía a todo el mundo. Se había dormido una hora antes y estaba teniendo una pesadilla. estaba de un humor de perros. Empezó a removerse contra la almohada mascullando palabras incomprensibles. corrección Cari 64 . no es cabezonería. de modo que ya nadie le prestaba atención. —Yo he tenido suerte de que no me llamen demasiadas veces. En una o dos semanas. a estas alturas. Amina sonrió. la anciana permanecía inmóvil. —Me siento muy feliz de que hayas decidido ayudar a milady. —Dicen que se comporta como un loco. pero al menos. las manos cruzadas sobre la falda de muselina blanca que le había dado Amina. Hace ya dos días y dos noches que prácticamente no abandona la cabecera de su cama. Entonces lo mezclaremos con el agua que bebe. —Ven a mi habitación a mediodía.

Para distraerse. Ya no había ninguna relación entre ellos. —Pídele a Ohenewaa que se reúna conmigo en la biblioteca— ordenó. su esposo se había dormido. se trataba de la anciana africana. milord—le dijo ella inclinándose para acariciarle la cara con su mano libre. —El señor Jasper Hyde me ha escrito pidiéndome que organice una entrevista entre ustedes dos. Menos de una hora después de haberla bebido. Mientras bajaba hacia el vestíbulo. ninguna deuda. Se levantó y vio a Will en la puerta. golpeaba enloquecido bajo la palma de su mano. corrección Cari 65 . En el rostro del enfermo. Afirma que no tiene ninguna mala intención. Millicent se tensó al abrirlo. Millicent decidió no dejar que sus propios sentimientos influyeran en la decisión de la curandera. —Emma… ¡No! ¡No! Millicent se soltó como si la hubiera quemado. estaba tan empeñado en conseguir a la anciana. —¡No! Se aferraba a ella con toda la fuerza de su mano útil. también para ella. pensó en la medicina de Ohenewaa. —¡No! ¡Es imposible! —Solo es un sueño. quizá la persona más importante de su vida. Cuando Ohenewaa entró en la estancia pocos minutos después. las lágrimas se mezclaban con el sudor. intentó apartar el nombre de Emma de su mente. pero Ohenewaa se limitó a mirarla con desprecio. Prefiere que sea en Londres. Traducción Rosanic. Se sentó al lado de la ventana y releyó la carta. pensando en la lucha que ese hombre estaba soportando en su interior. Estaba furiosa al ver que él insistía tanto. por favor. Un criado se apresuró a reunirse con ella en el vestíbulo y le entregó un mensaje de Jasper Hyde. Y sin embargo.Ella permaneció inmóvil. Lyon. —No. él seguía haciéndolo. y ella no podía entender por qué razón. Depositó la carta encima del escritorio. —Quédate con el conde—le dijo— Y ven a buscarme cuando se despierte. a desplazarse hasta aquí. incluso mientras dormía. El corazón de Lyon. Una vez más. nada con lo que poder presionarla. Emma había sido la esposa de Aytoun. Está teniendo una pesadilla. Emma. no… —Despierte. pero esta dispuesto. en caso de que no sea posible. No necesitaba que ese nombre se convirtiera en una pesadilla. La infusión había dado resultado.

y otros de la misma calaña. Jasper me quemaría viva. Siguieron años de extrema crueldad. Ohenewaa se volvió hacia Millicent. La africana se acercó a la ventana y dejó vagar la mirada por las grises colinas. Jasper Hyde sabía que el médico no podía hacer nada por él. cansados de las crueldades de las que eran víctimas. Y es cierto. y ella vio las consecuencias. Para él. Y ahora me acusa de brujería. Wentworth. se habían sublevado y habían matado a todos los que se interpusieron en su camino. se usaba con salvajismo.—Es una solicitud muy poco habitual— prosiguió Millicent— y mi primera reacción ha sido negarme categóricamente. los plantadores. —Yo también estoy señalada. Miró a la mujer con una mirada turbada. Me odia porque cree que le he echado una maldición. Traducción Rosanic. Durante diez años. Yo también probé el látigo. en sus manos. que le libere de sus pecados. —Antes de darme una respuesta. corrección Cari 66 . antes de matarme. Los esclavos de varias plantaciones. Sin embargo. La rebelión pronto fue salvajemente aplastada. Vi las cicatrices en la espalda de hombres y mujeres inocentes. había golpeado sin piedad. La lluvia empezó a caer. Vi como se comportó cuando compró las plantaciones de Wentworth. Si le fuera posible. En cada una de esas ocasiones el asunto tenía relación con usted. en parte como represalia y en parte por miedo de que algo así volviera a suceder. Sabía que había sido una revuelta sangrienta. Y cree que estoy castigando su cuerpo para conseguirlo. Vi como se violaba a aquellos que no podían defenderse. Vi su desprecio por el sufrimiento humano. debe saber que el abogado del señor Hyde se puso en contacto con sir Oliver Birch una docena de veces en la última quincena. —Jasper Hyde quiere tenerme porque yo presencié el resultado de sus acciones. en esa época. ocultando las colinas. tenían. pero esa no era la razón por la que había llamado al doctor Parker. luego me dije que el asunto también le concierne a usted. —Hyde dice que no tiene malas intenciones. El látigo. convencidos por algunos de sus antiguos ancianos de que determinados amuletos les hacían invencibles. Cree que basta con castigar al cuerpo para romper el espíritu. se volvieron todavía más represores. quiere que le libere de la maldición. todos los derechos. ya que no cree que haya nada de malo en quemar a una bruja delante de los ojos de los suyos. la venganza no es mala. Estaba en uno de los barcos de esclavos con Dombey cuando estalló la revuelta de 1760 en Jamaica. Jasper Hyde y su padre.

Eso forma parte de su plan. —A lo mejor usted lo ignora. Es. Primero compra a esa bruja negra que asesinó al doctor Dombey y se la lleva a Traducción Rosanic. —Lady Aytoun me escribió una carta donde me decía que las cosas serían más sencillas si contrataba a un médico de las cercanías. si no se hubiera vuelto a casar. Jasper Hyde se levantó. Cuando oí decir que usted era el médico de lord Aytoun. Parker no disimuló su interés. Nada de ejercicio violento. y se muestra extremadamente generosa con sus gastos. De modo que deberá evitar usted cualquier fuente de preocupación. —Ya veo. ¿Es usted amigo de Su Señoría? —No exactamente. comer a determinadas horas. El médico se quitó las gafas y las metió cuidadosamente en su estuche. pero no veo que haya nada más— dijo el médico haciendo un gesto a su ayudante para que abandonara la estancia— Sin embargo. Hyde esperó a que estuvieran solos para interrumpirle. —¿Conoce usted a la nueva condesa? —Esto es algo delicado. El médico levantó las cejas. supe que era el hombre que necesitaba. Melbury Hall está demasiado lejos de Londres y aquí tengo demasiados clientes que me necesitan. —¿Cuándo volverá a verle? Parker se aclaró la voz. señor? Si me permite que se lo pregunte… —Su primer marido me debía mucho dinero y ella todavía más. señor Hyde. Lamento de verdad que lord Aytoun se encuentre de nuevo en una situación tan desagradable. víctima de su falta de cerebro. Me habría visto obligado a apoderarme de Melbury Hall en dos meses. —No se crea ni una palabra. Podría estar incubando algo y tenemos que estar preparados en el caso de que sea así. —¿Le debía mucho dinero. pero el pobre diablo no tiene demasiada elección. —Le agradezco que haya venido a verme con tanta rapidez. y vigilando que las comidas sean ligeras. como todas las mujeres. Solo soy alguien que lamenta que esté en manos de una mujer tan interesada. Al menos en ese aspecto. la información que le habían proporcionado sus investigadores en el Hertfordshire era correcta.—Su corazón late demasiado deprisa. es necesario que tome algunas precauciones. fingiendo indignación. señor. pero debo confesarle que era acreedor suyo antes de que se casara con Su Señoría. —Espero que ella no le haya despedido— comentó Hyde. corrección Cari 67 . y sangrías periódicas. —Yo… Bien… Puede que nunca vuelva a ir.

—¿Pero que estaba diciendo de una bruja?— preguntó. Estoy seguro. luego usted me prometerá que no va a permitir que le aparten de la misión que la familia de Aytoun le confió.Melbury Hall. señor Hyde. ¡Y ahora me entero de que le ha despedido! —No puede decirse que me haya despedido exactamente. a renunciar al láudano. de que su familia le estará eternamente agradecida. Nada de nauseas ni jaquecas. Lyon tenía la mente despejada. Contempló su brazo inerte sobre la sábana y de nuevo experimentó esa sensación de vacío interior. Nunca más montaría Traducción Rosanic. Por primera vez desde hacía días. que es usted el único hombre capaz de terminar con este feo asunto. lejos de los suyos. señor. —¡Perfecto! ¡Esa es una buena forma de asesinar a su segundo marido! —¿Asesinar a su marido?— repitió Parker entendiendo al fin lo que el otro quería decir— ¿De que bruja se trata? ¿Quién es ese Dombey? ¡Hay que detenerla! —Desde luego. Es absolutamente necesario salvar a Su Señoría del mortífero veneno de esa viuda negra. —¿Yo? —Le voy a contar lo que sé sobre lady Aytoun. Luego se casa con el rico lord Aytoun y lo encierra en el campo. Capítulo 10 Las cortinas abiertas permitían que una suave luz azulada llenara la habitación de una atmósfera de serenidad. Centró su atención en la dormida mujer responsable de esa mejoría. le explicaré mis temores. No sin antes haberle obligado. corrección Cari 68 . Una fina capa de nieve cubría el paisaje. Si quiere sentarse. ni ideas confusas. Nunca más podría andar. como siempre. Era la octava noche que pasaba allí. Millicent estaba acurrucada en un incómodo sillón. y la primera vez que él la veía sucumbir al cansancio. señor. Creo. doctor. a los pies de la cama. —¡Si! ¡Si! El médico se sentó. Pero la claridad mental también era una desgracia.

—El doctor Parker acusa a su nuera de ser una pagana. Afirma que está poniendo en peligro la salud del conde al negarse a seguir las instrucciones que él le dio hace quince días. se sumió de nuevo en el sueño. y no a su dueño. ciego… él había sido todas esas cosas. se había comportado como un estúpido. —Hizo bien en no entrevistarse usted misma con el doctor Parker. Era la encarnación de la sencillez. Si Lyon hubiera podido mover las piernas. El cuerpo dislocado de Emma a los pies del acantilado. Ella había pagado el precio de sus pecados. sus ojos mirándole sin verle. y le aconseja a usted que le saque inmediatamente de Melbury Traducción Rosanic. Era a Baronsford a quien ella deseaba. su cabello rubio desplegado como un abanico sobre la almohada. —No – dijo ella suavemente. Egoísta. David. Miró a Millicent con su vestido corriente. Pero ella dobló las piernas bajo el cuerpo y él se limitó a mirarla. con su pequeño rostro pálido. Sir Richard Maitland se sentó frente a su clienta. Pierce tenía razón. —¿Desea algo? –preguntó con voz somnolienta. y su familia había quedado destruida. Desde luego. —La medicina. nunca volvería a dormir con una mujer. vanidoso. Pretende que lord Aytoun está en un gran peligro. Ella murmuró algo entre sueños y luego se despertó sobresaltada. Pensó en maldecir en voz alta para impedir que durmiera. al borde de los acantilados: eran inseparables. —¿Tan malo fue? El abogado asintió. No podía acusar a nadie más que a si mismo de eso. ¡Ella era tan joven cuando se casó con él! Pero fue un loco al creer que era el centro de su mundo. milady. La anciana cerró el libro que estaba leyendo y le lanzó una ojeada por encima de las gafas. Sin embargo. pero al cabo de unos instantes.a caballo. la condesa viuda Beatriz Aytoun. corrección Cari 69 . Emma acudió a él. Ahora le tocaba a él. Lyon no había querido escucharle por puro orgullo. siempre había sabido que Emma se llevaba mejor con su hermano pequeño. con los ojos brillantes y los brazos atrayéndole hacia ella. ¡Si al menos pudiera librarse de esa imagen que le perseguía! Las húmedas rocas. Pero sobre todo. sus cabellos recogidos en un severo moño. Su mujer. No podría sentarse el solo en un sillón a menos que alguien se lo acercara. Desde el principio le había puesto sobre aviso. Desde niños siempre corrían juntos por el campo. le habría empujado el sillón. Volvió a ver a Emma. cuando Lyon heredó Baronsford. Se tapó la cara con el brazo útil. Intentó mantener su mirada.

Maitland. —¿Se lo tiró aposta? —Es difícil decirlo. se compromete a volver a dejar a Su Señoría en el estado en que estaba antes de la interrupción del tratamiento. que si no actuaba usted inmediatamente. corrección Cari 70 . se encontró con una bandeja de pasteles en plena cara. como de costumbre. parece ser que su hijo y su esposa se dedican a diario a batallas dignas del asedio de Edimburgo. —Perfecto. En cualquier caso el resultado fue un enorme cardenal en el pómulo. —¡Que generoso por su parte! ¿Y cuanto pide por ese favor? —Una suma exorbitante. Y me alegra poder decirle que ella es. milady. de momento… más fuerte de lo que pensábamos. —Muy alentador. y la leyó de nuevo.Hall. —¿Y eso?—preguntó ella con una sonrisa tensa— ¿Lyon ha adelgazado? ¿Tiene grandes dolores? ¿Se ha vuelto a romper los huesos? —Afortunadamente. —¿Entonces fue? —Si. dijo haber estado ausente de Londres y que solo se había enterado de que había sido despedido el día que tenía que volver a Melbury Hall. el mensajero que trajo la carta de lady Aytoun me aseguró que la salud de Su Señoría mejoraba día a día. se sintió obligado a ir allí de todos modos. En cualquier caso. —Entonces. A pesar de la dificultad que eso supondrá. ¿Y puso usted al doctor Parker en la puerta? —Desde luego. Realmente perfecto. ¿de que está hablando ese charlatán? —Está preocupado por la salud moral de Su Señoría— dijo Maitland disimulando una carcajada con un acceso de tos— Cuando entró en la habitación de lord Aytoun en Melbury Hall. —¿El doctor Parker mencionó la carta que mi nuera le envió notificándole que ya no necesitaba sus servicios? —Seguramente se le olvidó. Traducción Rosanic. milady. milady. Cuando yo aludí a ella. tiene usted en las manos un informe mucho más fiable que el del doctor Parker. La viuda tomó la carta de Millicent del velador que tenía a su lado. Fue muy elocuente en ese sentido. corría el riesgo de perder la vida. ya que no dijo ni una palabra. —¡Que horror! Pero ¿porque dice que es “difícil decirlo”? —Bien. La condesa viuda se dejó caer contra el respaldo del sillón con una sonrisa. En realidad. —¿Lo tiró Lyon? Sir Richard asintió cortésmente. Declaró que la salud del conde se había deteriorado tanto. por amor de Dios.

Ella se sentó y tomó el primer libro. Era absolutamente necesario que se pusieran de acuerdo en algo. depositando los libros encima de una mesa al lado de su propio asiento— Estoy segura de que estos le gustaran. —¡Ni hablar! Abra ese libro y la desafío a encontrar una sola página que no esté llena de asteriscos. —Escrito por James MacPherson. sin embargo dejó el libro y cogió otro. una epopeya. corrección Cari 71 . de diagramas dibujados a mano y otras estupideces. Los poemas de Ossian. los criados se apartaron al pasar ella. Sin embargo estaba decidida a encontrar un título que a él le pareciera interesante y que también le gustara a ella.Con Gibbs pisándole los talones. Mire la definición de la palabra “avena” Ella no estaba segura de que él tuviera razón. pero no tengo intenciones de darme por vencida. y los rechazaría todos. —¿Con los caballos? —Desde luego. —Vida y opiniones de Tristam Shandy. —Rasselas. —Ese hombre insultó al pueblo escocés en su Diccionario de la lengua inglesa. —Sabe muy bien que milord está jugando con usted— dijo respetuosamente el criado— Podría llevarle cien libros. Él la fusiló con la mirada. por favor— dijo sacando más tomos de la estantería. —Quémelo. y lo hace de maravilla. Millicent abandonó la estancia con un montón de libros nuevos. Pero obedeció. Era evidente que sus disputas con Lyon se habían convertido en una fuente de entretenimiento para todos ellos. Era la tercera vez que lo hacía. ¡Completamente incomprensible! ¿Y usted llama historia a Traducción Rosanic. milady. ¿Qué más ha traído? Millicent le lanzó una mirada asesina. —¡Aquí estoy!— anunció triunfante. —Déjelos encima de la mesa. —Bien. En el vestíbulo. no quiero que me lean esa maldita obra. al compararnos con los caballos. —¿Por qué?— preguntó ella tranquilamente. Un escocés. Copió todo el libro de antiguas leyendas gaélicas. lord Aytoun es muy capaz de tener muy mala idea. y cada una de las veces. los lacayos habían puesto a Lyon en su sillón. él le había criticado la elección. —Efectivamente. Parece muy interesante. Ahora que por fin tiene la mente despejada. de Lawrence Sterne. Cuando entró en la habitación. del doctor Johnson. Millicent entró en la biblioteca. pero un plagiador. cargado con una pila de libros rechazados. al lado de la ventana. —Este está escrito por un escocés.

suponiendo que la haya. —El pendiente falso. Pope. Estaba exactamente en el mimo punto que dos horas antes. —¿Cómo pude olvidarlo?— se burló ella— Por favor. —¡Bromea! —¿Qué quiere decir? —¡Ese individuo era un enano cheposo y malvado! —¿Perdón? —¡Me niego a oír ni una sola línea de un tipo como él! —Y por culpa del aspecto físico de un hombre o de su carácter. el resultado será parecido. Darme laúdano o leerme eso.eso? Una intriga demasiado larga. Si Aytoun era un ejemplo de cómo eran los escoceses. Traducción Rosanic. de M. —¿Aparte de las docenas de tomos que ya he traído? —Aparte de esos ¿Qué otros tiene? Ella se sentó. Pero se preguntaba si el escritor no había querido decir más bien “mulas”. eliminando el libro— Pero le advierto que no va a encontrar nada que decir del siguiente. ¡Nada en absoluto! Él levantó una ceja a modo de interrogación. corrección Cari 72 . usted… Se levantó rápidamente. Era imperativo que ideara algo que le mantuviera la mente ocupada. ella empezó a encontrar algún mérito a la definición de Johnson. él siempre encontraría algún defecto en ellos. dígame ¿Qué le gustaría leer? —No sé nada sobre el contenido de su biblioteca. Ella diría los títulos. milord. Cogió Rasselas y empezó a leer. en su diccionario. de lo contrario. y lo demás por el estilo. sería ella la que necesitaría tomar laúdano. agotada. —Muy bien— contestó ella un poco secamente. —¡No importa!— continuó— Dígame solo una cosa: ¿Leemos para ampliar nuestros horizontes o debemos rebajarnos a juzgar el carácter de los escritores? —No entiendo porque le cuesta tanto hacer algo tan sencillo como encontrar un libro entretenido— dijo él con tranquilidad— Basta con que me pregunte lo que me gustaría escuchar esta mañana.

John. Traducción Rosanic. ese inútil cabeza hueca.Capitulo 11 Como de costumbre. Sin embargo. corrección Cari 73 . Los pobres diablos apenas consiguieron balbucear que la señora había dado instrucciones de que todo el personal se vistiera del mismo modo. Lyon tampoco se privó de soltar pestes contra Gibbs. Long Will. Lyon insultó sin cesar a sus dos lacayos mientras ambos le ayudaban a asearse y le vestían. y su Compañero. sabiendo que ella acudiría a su habitación hacia las diez de la mañana. quien le traía un desayuno que no deseaba tomar. era a Millicent a quien reservaba lo peor de su mal humor. permanecieron mudos cuando les hostigó nada más verles entrar en su habitación vestidos de “paisano” en vez de con la acostumbrada librea. la rutina de todas las mañanas se hizo interminable.

eran los únicos en los que se sentía realmente vivo. El señor Trimble es el pastor. —Si. Naturalmente. Incluso le sugirió que saliera de vez en cuando de la habitación. Él se había negado categóricamente. a modo de cena. solo por un pequeño insulto. y ambos son buenos amigos de su esposa. Eso era extremadamente frustrante. salió de allí con los ojos llenos de lágrimas. pero los momentos en los que se peleaba con ella. declarando que no deseaba ser paseado como una atracción delante de un montón de criados curiosos. —Muy bien. milord. Pero hoy hace un tiempo maravillosamente suave para ser invierno. después de pasar una noche prácticamente en vela. Persistía en leerle en voz alta a pesar de su disgusto por la elección del libro. él había armado tal escándalo y había causado tantos estropicios.Seguramente. John “cabeza hueca” desapareció rápidamente volviendo minutos mas tarde acompañado por Gibbs. tres días antes. pero seguro que ella estaba a punto de lanzar una nueva ofensiva… Pasaron las diez y ella no apareció. estaría ciertamente irritable. Hace dos semanas que lady Aytoun pospuso esa visita para ocuparse de sus necesidades. Voy a ejercitar mi puntería con esos dos inútiles como diana. había convencido a sus propios lacayos para que le llevaran al salón. pero quizá fuera mas sencillo si simplemente me preguntara donde está ella. —¿Necesita algo. Lyon le lanzó una mirada asesina. Lyon le contempló como si tuviera delante al tonto del pueblo. No lo entendía. Una joven criada que entró para reavivar el fuego. pediré tu cabeza servida en una bandeja. —Perdóneme. o casi. lady Aytoun ha ido a Knebworth a visitar al reverendo y a la señora Trimble. de modo que decidió ir a acaballo. milord— continuó Gibbs— Ya que insiste en saberlo. y nada. y cansada por haberse estado ocupando de los asuntos de la propiedad. —Cuando vuelva— insistió Gibbs— le diré que usted se ha aburrido sin ella. Como las doncellas se habían llevado por fin la comida que había dejado sin tocar. corrección Cari 74 . Lyon ese día había ganado. Y luego. Las diez y media. que ella había vuelto a ordenar que le llevaran de regreso a su dormitorio apenas media hora después. Traducción Rosanic. ya que ella nunca obedecía sus órdenes. Tráeme las pistolas de duelo. Su Señoría?— preguntó el hombre con un asomo de ironía. Lyon lanzó una ojeada hacia el brillante sol. —Si lo haces. Entonces descargó su mal humor en los demás. ni siquiera cuando se lo pedía educadamente. ella debía estar harta de encontrarse prisionera día y noche con él. Evidentemente. se dedicó a pensar en su esposa. Cuando volcó una bandeja y amenazó con un tomo de Escoceses.

y creo que ha recuperado parte de su verdadero carácter. Dicen que se trata de las dos piernas y de un brazo. Tormentoso. —¿Y entonces usted lo cambió? —Si. parecía haberse acentuado ese invierno.—Para eso tendría que levantarse. Después de pasar dos semanas en su compañía. —Estoy seguro de que ella daría las órdenes necesarias— concluyó. Odioso. milady— declaró la señora Trimble— El reverendo fue a hablar con los albañiles que están construyendo el granero. A menudo extraño. restaurara las chimeneas del presbiterio. en sus ratos libres. Pero la señora Page nos dijo el domingo pasado que quizá no estuviera todavía preparada para recibir visitas. Y Millicent lo prefería así mil veces. —Bastaría con que le dijera a mi mujer que mi apetito volvería si colgara tu asqueroso cuerpo de un clavo delante de mi chimenea. que están en muy mal estado. provocada por un antiguo accidente en una calesa. muchas gracias. Traducción Rosanic. estaba segura de que la situación de Lyon no era tan seria como para ser considerada “una grave depresión”. Por fortuna. ya que Lyon realmente estaba haciendo progresos desde hacía algunos días. milord. me siento feliz de que haya usted podido venir hoy. Despierto casi las veinticuatro horas del día. querida niña. En cualquier caso. ¿Ha observado alguna mejoría? —Si. Parece que la salud de lord Aytoun sigue preocupándola. —Fuera lo que fuera lo que aquejara a mi esposo cuando llegó a Melbury Hall. se decía Millicent. No era alejarse de la verdad. Millicent asintió. La negra barba parecía esconder la sombra de una sonrisa. A pesar de mi rodilla estuvimos apunto de ir a verla a principios de semana. —Nosotros no envidiamos demasiado su situación. La señora Trimble apretó la mano de Millicent y bajó la voz: —¡Qué Dios la bendiga por haber aceptado tal responsabilidad! Ocuparse de un enfermo es una pesada carga. La cojera de la señora Trimble. estoy convencida de que estaba agravado por el tratamiento que se le estaba administrando. la herida no había afectado para nada a la vivacidad ni al buen humor de la mujer. esperaba poder contratar a uno de ellos para que. corrección Cari 75 . —Están pasando cosas en el pueblo. —¿Y además una grave depresión? Esta vez Millicent sacudió la cabeza. cuando tuvo que tomar esa difícil decisión. Estaban bebiendo té en el salón mientras esperaban el regreso del pastor.

la primavera pronto estará aquí— añadió la buena mujer moviendo la cabeza— Todos los problemas cotidianos de un encargado caerán sobre sus hombros. — En cuanto haga mejor tiempo intentaré convencerle de que me acompañe hasta el pueblo. ¡A Lyon le encantaba desahogarse así! —Lo que me cuenta es mucho menos dramático que los rumores que corren por el pueblo— dijo la señora Trimble dándole unas afectuosas palmaditas en la mano— Me alegro por usted. —Sentí mucho enterarme de que. Y sin duda también sería el día indicado para suplicarle que se afeitara esa horrible barba. y mi mayor problema ha sido encontrar espacio para todos. —De momento me he entrevistado con tres personas. por supuesto. y el ayuda de cámara de lord Aytoun. en medio de todo ese jaleo. y hay mucho que hacer. Y quizá debiera. —Además. —Debe ser difícil encontrar un sustituto. y esperaba que Lyon se hubiera tomado el desayuno. Lanzó una ojeada al reloj de péndulo de la pared. Me gustaría que ocupara el puesto definitivamente. La señora Trimble le sirvió otra taza de té.—Parece usted agotada. rogarle que dejara de romper la vajilla. Le convenía hacerlo el mismo día que le preguntara si Gibbs podía convertirse en administrador a tiempo completo. Era casi mediodía. — Efectivamente. Aprovecharía para aconsejarle que hablara en vez de gritar. El señor Draper y yo jamás nos llevamos bien. —Las cosas no están todavía tan mal. y la situación cada vez empeoraba más. — Y está usted pensando en arreglar las cabañas de la propiedad y construir otras. Pero. un escocés muy competente que lleva años sirviendo a Su Señoría. Espero que pronto podamos conocer a Su Señoría. ¿Puedo preguntarle como se está adaptado a esto? —Lo mejor que puedo— respondió francamente Millicent— Todo el mundo pone algo de su parte. se ha ocupado del trabajo del señor Draper en las ultimas semanas. corrección Cari 76 . ¿Cómo puede soportarlo. —Era algo inevitable. se vio usted obligada a deshacerse de su encargado. pero ninguna parece adecuada. primero habría que convencer a lord Aytoun… La joven se dijo que el simple hecho de preguntárselo haría que volaran por los aires al menos media docena de platos. al mismo tiempo. querida? Millicent sonrió. ¿Cuál habría sido su reacción al comprobar que ella estaba ausente? ¿Se habría dado cuenta Traducción Rosanic. querida.

Por un momento contempló la posibilidad de hacer caso omiso de la pregunta. Pero ya que estamos haciendo preguntas… Señaló el periódico abierto sobre las rodillas de Lyon. pero prefirió entrar. Traducción Rosanic. Se sorprendió al ver un periódico sobre sus rodillas. En realidad se preguntaba con que podría sobornar a Lyon a cambio de que se comportara civilizadamente durante unos minutos. observándole como si formara parte del mobiliario. Puede acercarse a Melbury Hall un día de esta semana. ni penumbra. y volver a bajar al vestíbulo. mientras estuviera en presencia del representante de la Parroquia. Bueno. El hombre estaba solo. animarle u obligarle. —Lo entiendo perfectamente— respondió la señora Trimble con una ancha sonrisa— El reverendo se sentirá apenado por no haberla visto. No había ni frascos de medicina. Ohenewaa había visto a uno de los criados echar pestes entre dientes cuando paso por delante suyo con una bandeja. Lanzó una furtiva mirada al interior de la habitación. luego se fijó en el hombre. Paseó la mirada por los cuadros. —Eso sería perfecto— aprobó Millicent en voz muy baja. y la cogió por sorpresa.siquiera? Si no había comido nada. —Estará encantado de serle útil. ¿Por qué no hace un poco mas de ruido? —Usted hace suficiente por los dos. Quizá así tenga ocasión de conocer a Su Señoría. —¿Por qué vaga por los pasillos como un fantasma?— preguntó él— Usted puede andar y hablar. ni olor a enfermedad. —¿Se enfadaría usted conmigo si acorto la visita?— preguntó Millicent— Es una tontería pero de repente estoy preocupada por mi esposo. y esta convaleciente. —La verdad es que quería pedirle que me ayudara a contratar un albañil para un trabajo en Melbury Hall. Unos minutos antes. Aparte de las nuevas cabañas. corrección Cari 77 . —No entiendo que es lo que puede estar retrasando a mi marido— dijo levantándose con dificultad para acercarse a la ventana. querida. me gustaría construir un dique de piedra para que el río no inunde los bosques cada primavera. Su atención parecía estar dividida entre el diario y el paisaje. y los veladores. —¿Por qué no se lo dice? Parece perfectamente capaz de distraerse solo. debía volver para animarle a hacerlo. La puerta del conde estaba abierta. Estaba muy distinta a como la había visto la primera noche. Nunca le he dejado solo tanto tiempo. La mujer del pastor sorprendió la mirada de su invitada. —¿Y si entra en vez de esconderse entre las sombras? No había movido la cabeza. las alfombras. sentado en un sillón al lado de la ventana.

Hablaré con la cocinera. La observó poner la bandeja delante de la puerta y se recuperó. acababa de obtener una respuesta. En cuanto a la pregunta de si él se merecía los esfuerzos que iba a tener que hacer. Y desde el primer día estaba buscando la forma de agradecerle a Millicent su bondad. e indiferente a las recriminaciones que cayeron sobre ella en cuanto entró en la habitación. ya que no hay ninguna razón para que no coma lo mismo que nosotros. y estoy seguro de que un perro sarnoso se ha meado en la sopa. y las barbaridades que Lyon estaba a punto de decir. —¡Estoy completamente de acuerdo! —¡Demonios. antes de dirigirse hacia la puerta. debe estar harto de sopas y pan seco. En vez de bajar. Lo que hace. sintió en su pelo el olor del bosque y admiró el color de sus mejillas. —Usted no. fuera consciente de ello o no. Ohenewaa era una curandera. —No le ha confesado que se encuentra mejor. casi alegre. Ya había ayudado al conde y a su esposa una vez. Después de todo. eso si es una gran noticia! Traducción Rosanic. Durante los pocos segundos que ella se había inclinado hacia él. antes de ese día. Ohenewaa se dirigió a su habitación. no me extraña que no tenga apetito. Tomó la bandeja que estaba sin tocar. estaba ayudando a su joven esposa a sanar. En realidad. se le atascaron en la garganta. Él tenía un alma y. —No quiero comer nada de lo que me traiga— ladró. —Ni siquiera las moscas que acuden a la mierda se posarían sobre ese pan. La cabalgada y el aire vivificante tuvieron un notable efecto en Millicent. El bálsamo que obtendría serviría para varias cosas. —No le pedí que viniera. lo hace porque quiere. ¿Usted y su jodida cocinera han decidido asesinarme? —Imaginando cosas así. —Puede que necesite usted a alguien a quien atormentar.—Puede que me guste su compañía. He apreciado su visita— concluyó el conde. —Usted la quiere de verdad— observó él con un punto de extrañeza en la voz. Pero la siguiente etapa era bastante más complicada. De hecho. no había estado segura de que fuera sensato fabricar la mezcla especial que estaba pensando. milord. Podría usted decirle que ya no hay razones para que se preocupe por usted día y noche. donde examinó sus hierbas y sus frascos. —Venga a verme en otra ocasión. Ohenewaa le miró fijamente durante un rato. corrección Cari 78 . Parecía mucho más relajada.

los dos comeremos juntos en el comedor. —A pesar de esa barba y de ese pelo revuelto que le dan aspecto de salvaje. Ella se ruborizó ligeramente. si no se lo hubiera impedido su sonrisa. con sus hoyuelos y el brillo malicioso de su mirada. Nuestro mal humor. visto de cerca no me parece tan terrorífico. —Acérquese. Es demasiado pequeña y huele a cerrado. Creo que el humor tiene relación con el lugar donde uno esté. —¡Por supuesto que si!— respondió ella en el mismo tono. no se olvide del suyo! —Muy bien. mil… Lyon. y confieso que el suyo es realmente malo. pero en lugar de batirse en retirada. —¿Qué quiere decir “decidido”?— pudo decir por fin Lyon— ¡No soy una marioneta para que me hagan subir y bajar sus jodidas escaleras tres veces al día. con suspicacia. milord. Ella emitió un grito de sorpresa. El la miró detenidamente. bajo la mirada burlona de los cretinos de los criados! —Desde luego que no lo es. a pesar de sus defectos. está muy a gusto haciendo el papel de oso malhumorado enseñando los dientes por todo. Sin embargo. —¡Y deje de llamarme “milord”. mi querida esposa— dijo Lyon en voz baja y amenazante— le enseñaré hasta que punto estoy bien. —¡Nadie me toca la barba! Traducción Rosanic. —¿Qué está tramando? —No deberían servirle la comida en esta habitación. Lyon la hubiera llamado loca. — ¡Hablando de mal humor. le puso las manos sobre los hombros y se inclinó hasta estar nariz con nariz. —Antes estaba muy a gusto sumido en la inconsciencia y la desnutrición. corrección Cari 79 . Si me dejara afeitarle… Él la agarró con la mano izquierda haciéndola caer sobre sus rodillas. —¡Decidido! Dio unas palmadas y fue a llamar. Nunca había visto que una marioneta lanzara juramentos con tanto ímpetu y con tanta vehemencia. —¡No lo haré!— dijo él con más fuerza. nadie le verá. Era condenadamente bonita. Ahora. por el amor de Dios! Es usted mi esposa. Quiero que me llame Lyon cuando estemos a solas y Aytoun en público. —Como guste— declaró Millicent con una luminosa sonrisa— Pero a partir de esta noche.—Le aseguro que solo es el principio. le prometo que. —Estoy muy a gusto aquí. aparte de mí y los criados que le ayuden a desplazarse.

impulsivamente le dio un beso salvaje. ese incidente era algo normal. —No podemos vivir el resto de la vida en esta habitación. Por fin. Era asombroso. Estaban casados ¿y que? Besarla solo había sido un impulso. Estaba completamente confundido. Quería quedarse ahí. Se preguntó si ella se habría dado por vencida al fin. Él no estaba de acuerdo en eso. Comeré donde usted coma. No la necesito. estoy harto de ver su cara y de oír su estúpido parloteo. No dejaba de mirarla mientras se decía que era su esposa. ¡Y ahora se dedicaba a jugar con él! —Nadie le pidió que estuviera tanto tiempo en mi dormitorio. Lo único que deseaba era que le dejara en paz. Intentaba convencerse de que ella se merecía de sobra esa malévola parrafada. pero deseaba estar con ella. Se colocó el pelo con nerviosismo y se arregló la ropa. solo… con una única excepción: Millicent. Sin embargo. ella se dirigió a él con una sonrisa plantada en el rostro. allí estaré yo. milord. “dormiré donde usted duerma” —¡Haga lo que quiera y que el diablo se la lleve!— exclamó irritado— No quiero seguir hablando. retrocedió hasta el otro extremo de la habitación. había esperado verla entrar. ella se aferró a sus hombros y pareció fundirse con él. por fin. Estaba muy satisfecho con mi soledad. Traducción Rosanic.Ella se quedó boquiabierta. no conseguía explicarse realmente a si mismo lo que acababa de suceder. Él se fijó de pronto que sus ojos grises estaban veteados de plata y que su piel parecía muy suave. no usted! —Se equivoca— protestó ella— Soy su esposa. cayó sobre su boca e. Lyon estaba intentando recobrar la sangre fría. Lyon. —Creo que nos vendría bien a los dos salir un poco. corrección Cari 80 . Durante largo rato no oyó nada. d… Se interrumpió. ¡Lárguese! Se volvió hacia la ventana sin esperar respuesta. Completamente roja. pero el sabía que estaba profundamente afectada. con la mano en la boca. pero el adivinó lo que había estado a punto de decir. ¡Los labios de ella eran tan carnosos y sensibles! Iba a profundizar el beso cuando ella se separó de él y se levantó. En lugar de protestar. —La verdad es que tengo una buena razón para desear que salga de esta habitación— dijo ella con su tono habitual. ¿Es que no iba a abandonar nunca? —¿Y cual es. Después de tres semanas de vida en común. Un error. Cada vez que esa mañana se había abierto la puerta. señora?— preguntó sin mirarla. ¡Soy yo quien vive aquí. Donde usted esté. A los dos… Lyon sintió que la ira le embargaba. Mirar el jardín y las colinas era su única escapatoria. Su mirada.

A pesar de la expresión neutra que se suponía que ocultaba sus emociones. corrección Cari 81 . está usted aquí. A menos que Gibbs haya hablado tan bien de usted movido por una ciega lealtad. sin duda debería retirar el ofrecimiento. Él resopló despectivamente. Dice que no dudaba en supervisar personalmente todo lo relativo a su propiedad de la frontera y sus tierras de las Highlands. como esposo mío. O quizá sea yo quien interpretó mal sus palabras. gracias. entonces acepto… con mucha alegría. Casi. sino de… negocios. —No. Dejó vagar su mirada sobre ella. —Teniendo en cuenta todo eso— prosiguió ella— le ofrezco la posibilidad de meterse en mis asuntos. Pero pensándolo bien. Me encantaría poder tener su opinión. Sus críticas casi me están dejando sin respiración. Traducción Rosanic. Es usted educado y evidentemente muy astuto cuando se trata de conseguir lo que desea. a pesar de la sencillez de su vestido azul y el austero peinado. antes de su accidente.—Según Gibbs. —Ahora ya tiene dinero. También sabe que. —Debería mejorar la calidad de sus lisonjas. seguía usted de cerca los asuntos de la familia Aytoun. Por otra parte. —Ya tengo uno excelente. Hay algunos problemas en la propiedad. —Me gustaría que conociera un poco Melbury Hall. No sé en que estaría yo pensando… —Tampoco yo. —De acuerdo— suspiró— Si abandonar esta habitación significa que no me va usted a molestar más con su estúpido e incesante parloteo. la ley considera a las mujeres como seres débiles. en el mejor de los casos. en ese preciso instante supo que el hecho de estar encerrado en un dormitorio con Millicent. No importa. le excitaba terriblemente. No sería la primera vez que alguien se equivoca respecto de la capacidad de un hombre. y necesito ayuda. Lyon se volvió hacia ella y vio que se alisaba una arruga imaginaria de la falda. La astucia no es un rasgo demasiado noble. con la fama de tirano que se ha forjado en esta casa. Pero como sabe. Contrate un administrador mejor. —No se trata de una obligación social. Ayudó a muchos de sus pares con menos talento que usted. Después de todo. es usted el responsable de todo lo que hago y de todos mis movimientos. Sabía donde quería ir a parar. No le demos más vueltas. Su nueva maniobra era transparente. tendría que estar loca para desear que interviniera en asuntos de los cuales posiblemente no sepa nada.

Traducción Rosanic. luego había llamado a la señora Page y a la cocinera.Capitulo 12 Para Millicent hubiera sido menos agotador preparar una cena para la familia real que organizar la de su esposo. pero también sabía que la elección del vestido podía transmitir algún tipo de mensaje al conde. ¿Cómo iba a vestirse? Desde luego. el comedor. Quería que todo estuviera perfecto: las carnes. tenía que estar presentable. corrección Cari 82 . Había hecho innumerables preguntas a Gibbs sobre los gustos de su marido. el vino. Una nueva preocupación vino a sumarse a las otras.

Creo que estoy lista. Violet tenía muy buen gusto para los colores y los conjuntos. Le dije que a las siete y no puedo permitirme llegar con retraso. corrección Cari 83 . —Gracias. ¿Estás enferma? —No. milady. —¿Para ir a ver a tus padres? —Si. Violet. fueran regalos de su esposo o recuerdos de familia. Si había insistido en añadir una cláusula de anulación del contrato. —Si está usted segura de no querer llevar peluca. — No veo por que no. había sido por esa misma razón. Con ese vestido hubieran quedado perfectos. y Millicent notó que la joven había adelgazado. Esa era una de las razones por las cuales no lo había dudado mucho a la hora de casarse con Aytoun. un beso no era suficiente para hacerla cambiar de opinión al respecto… Se obligó a si misma a olvidar el asunto mientras Violet se ocupaba de sacar una enagua. —Prefiero la cinta. Millicent contempló el profundo escote y asintió. —Al menos deje que le ponga una cinta en el cuello. De todos modos. —¡Espere! Tiene que cambiarse los zapatos. —Es una lástima que ya no tenga los zafiros que le regaló el señor Wentworth cuando se casaron. podría trenzarle en el pelo unas cintas y… — No tenemos tiempo. milady… pero me preguntaba si podría tomarme dos días de descanso. pero parecía estar a gusto. Con la enfermedad de este. Millicent se decía a menudo que la doncella estaba desperdiciando su talento permaneciendo a su servicio. milady. pensó mirándose en el espejo. Violet. No les veía ninguna utilidad. milady. Desde que Wentworth había abusado de ella. medias y otras prendas íntimas.No había tenido demasiado tiempo de entretenerse con el incidente de la mañana. Millicent no lamentaba en absoluto haber vendido sus joyas cuando murió su marido. pero todavía estaba conmocionada por el beso de Lyon… y por su propia reacción. esta semana. No quiero arriesgarme a que el conde cambie de opinión. El escote cuadrado resulta demasiado revelador sin ninguna joya. Violet se arrodilló para ponerle los escarpines. Aceptó el vestido azul que la doncella sostenía ante ella. milady. Todo había sido vendido a beneficio de la propiedad. no corría el riesgo de que le impusiera sus atenciones. se había guardado mucho de tener cualquier contacto físico con un hombre. Traducción Rosanic. —Sin duda no es el momento de hablar de esto. Fue al armario a buscar un par de escarpines a juego con el vestido.

En lugar de sentarse enfrente de él en el otro extremo de la larga mesa. no creo que ese sea un agradable tema de conversación – respondió ella con tanta ligereza como le fue posible – Y creo que no debe escuchar los comentarios de los criados. —¿Y bien? ¿Cuáles eran sus otros defectos? — Lo siento. si alguno de los criados puede llevarte cuando vaya a hacer la compra mañana y recogerte al día siguiente. Me pareció entender que su difunto marido tenía algunos problemas con el alcohol. Una pequeña arruga cruzó su frente y Lyon notó que se había ruborizado. expuesto por el escote. Era exquisita. Pero está usted lleno de sorpresas. Me temía que se pasara toda la velada perfeccionando su sarcasmo. A pesar de todos sus esfuerzos. dulcemente satinado a la luz de las velas. Ya son casi las siete. — Al vino. Cuando los criados quitaron la mesa. De inmediato alejó la idea. —¿A que se debe eso? Traducción Rosanic. Era obvio que estaba feliz. milady. Lyon no podía poner objeciones a nada. El reloj de la chimenea empezó a dar la hora y Millicent se apresuró a salir de la habitación. Él siguió con la mirada la elegancia de sus movimientos cuando le volvió a llenar el vaso de vino. Pregúntale a la señora Page. corrección Cari 84 . todo el personal de la casa es relativamente nuevo. — No se preocupe. — Tenía muchos problemas. — De vez en cuando me gusta variar mi actitud. Millicent les indicó con un gesto que se fueran. No solo Lyon había permitido que los lacayos le llevaran a la planta baja. Durante un breve instante de locura se preguntó si su piel sería tan suave como parecía. me sorprende que confíe en mí hasta ese punto – dijo. — Gracias. Con excepción de algunos que son leales. si no que además había comido un poco de pescado y de carne.—Trabajas demasiado Violet. y se quedaron a solas. pero no pudo evitar insistir en él. — ¿Qué otros defectos tenía? Contempló la tierna curva de su cuello. —Francamente. incluido Gibbs. Una docena de velas proporcionaba una luz dorada a la estancia. — Lamento mucho saber que su vida fue difícil. lo haré. — ¿Se refiere al vino o al riesgo de que rompa el vaso?— preguntó ella con ligereza. Notaba que el tema no le gustaba. Contempló a la mujer sentada a su lado. había preferido hacerlo a su lado. el fuego crepitaba en el hogar y la comida y el vino eran excelentes.

Punto. de modo que él la sujetó por la muñeca. esas personas fueron traídas desde Jamaica para trabajar aquí. He bajado. — Probablemente haya notado que en Melbury Hall viven muchos negros. — Siéntese Millicent. corrección Cari 85 . ¿Dejar fuera su vida privada cuando lo que realmente le interesaba era su personalidad? La verdad que se escondía detrás de sus ojos grises. tan tristes a veces. pero necesito estar al corriente de su situación. y ellos se defendían afirmando que eran criminales o prisioneros de guerra. Le brillaban los ojos a la luz de las velas. Cada vez se encontraba mejor y deseaba saberlo todo sobre ella. — Durante los cinco años que estuve casada con Wentworth. Lyon conocía a muchos hombres que habían conseguido su fortuna en las plantaciones de caña de azúcar del Caribe. — ¿El principio de qué? — Está intentando escapar. — Muy bien – cedió ella – Mientras dejemos mi primer matrimonio y mi vida privada fuera de la conversación. — Me molestaría tener que repetir cosas que ya sabe.— Supongo que es la evolución normal en una casa como esta. y a Millicent. Millicent era viuda y su madre conocía sus dificultades financieras. al punto donde se encontraban. pero la paciencia no era su fuerte. eran maltratados por unos crueles capataces a los que habían traído al mismo tiempo que a ellos. La mayoría de ellos… Rectificó: — No. Se oían muchas cosas sobre el brutal tratamiento que infligían a sus esclavos. como si estuviera conteniendo las lágrimas. Había utilizado como excusa los asuntos de la propiedad. Ella estaba a punto de levantarse. de modo que él tenía todo el derecho a saber qué era lo que había llevado a Melbury Hall. mientras él esperaba la respuesta. Él asintió. Pero ya no podía echarse atrás. Millicent bebió otro sorbo de vino. Usted quiso que yo bajara aquí. Sabía que para eso tendría que ser paciente. — ¿Qué evolución exactamente? Ella se ruborizó de nuevo. pero no estaba de acuerdo. Lyon Traducción Rosanic. me pidió ayuda. Antes de ese día no había querido saber más. no veo ningún problema en ponerle al corriente de lo que sucede en Melbury Hall. todos ellos. — Esclavos liberados. De nuestra situación. era un enigma que cada vez le intrigaba más. Su madre y Maitland no le habían contado gran cosa antes de la boda. La condesa viuda estaba buscando a alguien que se ocupara de él. De modo que ¿Por qué no…? — Empiece por el principio. pero las cosas habían cambiado.

y Lyon no había conocido a muchas. ¿Era por Melbury Hall? Millicent no respondió de inmediato. haciéndola parecer casi hermosa. —¿En la casa? —No.sabía que eso solo eran excusas. —De modo que les liberó. Su mirada reflejaba la pasión que traslucían sus palabras. corrección Cari 86 . ¿Sigue teniendo esa fuente de ingresos? —¡No! Perdí las plantaciones en beneficio de un amigo de Wentworth al que debía un montón de dinero. incluso si todavía fueran mías – añadió con pasión— no utilizaría ese dinero. Permití que los que habían sido fieles a mi marido se fueran y me pareció justo sustituirles por esclavos liberados. —¿Y les paga? —¡Por supuesto! Trabajan igual que todo el mundo. y él comprendió que no estaba segura de cuanto debía contarle. —No quisiera aburrirle con los detalles de cómo eran las cosas y como son ahora. Se masajeó las sienes distraídamente. Pero. —No. había pensado en liberar a los negros que trabajan en ellas. sobre todo. Había heredado otras deudas. gracias a su generosidad ya han sido canceladas e incluso me ha sobrado suficiente para llevar a cabo algunas reparaciones urgentes. —No la estaba criticando –precisó él tranquilamente— Se casó usted conmigo porque estaba al borde de la ruina. Pero esa no es mi principal preocupación. —Deudas que le dejó su marido. en las cabañas de la propiedad. —¿Todos los liberados permanecieron con usted? —Casi todos. La observó Traducción Rosanic. es conocer su opinión sobre Melbury Hall y sus granjas. Una inteligencia despierta unida a una enorme compasión. Ya antes de saber que no iba a heredarlas. —Eso no es extraño dada la extensión de las tierras y la calidad de las granjas. —Exactamente. Sin embargo. era una rara cualidad en una mujer. Unas sumas desorbitadas a las que no podía hacer frente con las rentas. Lo que me gustaría. porque él mismo había visto a niños encadenados en los muelles de Bristol. —Después de la muerte de Wentworth intenté devolverles a esos pobres desgraciados algo de todo aquello de lo que se habían visto privados. de modo que tienen derecho al mismo sueldo que cualquier otra persona. Mi marido utilizaba los beneficios de sus plantaciones para mantenerla. me he dado cuenta de que no es posible que Melbury Hall haya sido financieramente independiente nunca. Al examinar los libros de cuentas de los últimos años.

Lyon. algo que no le sucedía desde hacía seis meses. y no pudo evitar mirar fijamente sus labios. Melbury Hall ha sido víctima de varios administradores incompetentes. —Les tiene cariño a sus empleados —dijo— y respeto su deseo de sacarlos adelante. Eso por si solo bastaría para explicar porque las rentas son tan exiguas. con todos los problemas económicos que tenía. También la admiro por lo que está intentando hacer. Se había acercado a él. ni ningún interés por acostarse con una mujer. —Me gustaría encontrar alguno. ningún deseo. las cosas serían diferentes. pero he permanecido durante mucho tiempo enterrada bajo un montón de deudas para poder ocuparme de eso. A lo mejor era a causa del vino. corrección Cari 87 . La sombra de una sonrisa que se insinuó en los labios de ella le apreció tan refrescante como una brisa de verano. entonces después de verlos le daré mi opinión. Nada más llegar se enteró de que iba a cumplir treinta años y que no había tenido hijos de su primer matrimonio. hay uno en la biblioteca. Ella le puso una mano en el brazo. La volvió a ver apretada contra él. si es que tiene alguno. últimamente. en vez de compadecerse de si mismo.con renovado interés. muchas veces me pareció estar como un barco a la deriva. El contacto de su rodilla contra el muslo de él le quemó cuando se agachó para recoger la servilleta que él había dejado caer al suelo. —Entiendo. Sin embargo. —Le agradeceré todo el tiempo que quiera dedicarme. Será un enorme placer para mí revisar los libros y los registros. Era la primera vez desde hacía un mes que pensaba en alguien que no fuera él. el deseo se estaba apoderando de él. También me gustaría ver un mapa de sus tierras. Estaba sorprendido al notar que por segunda vez en ese día. Traducción Rosanic. ¿Le molestaría que mirara por encima de su hombro y le haga los centenares de preguntas que me surjan? —Supongo que soportaré muchas. No le había quedado ninguna sensación. —Gibbs me dijo que. pero centenares… La risa cristalina de Millicent permaneció un instante suspendida entre ellos y a Lyon le dio un vuelco el corazón. —Si. permitiéndole admirar las curvas de sus pechos. Si hubiera usted tenido un buen administrador. —Espero no estar abusando demasiado de su generosidad —continuó ella — si le digo que Gibbs me ha ayudado mucho en el trabajo diario. Lyon no la estaba escuchando. Sus lacayos me dijeron que se había hecho cargo con mucha eficiencia de Baronsford y de su casa de Londres… ¿Le molestaría si le pido que asuma el cargo de administrador? Sé que él ni se plantearía siquiera aceptar sin su consentimiento. —La verdad. más temprano por la mañana. —Bien.

La velada había sido maravillosa hasta que sucedió… quien sabe qué. Y además. Los dos lacayos la saludaron y se fueron cerrando la puerta a sus espaldas. Luego. —Pues no me voy a ir a ninguna parte. —Estoy cansado. —No debería haberle hablado de mis planes para Gibbs —dijo apenada— Sé lo valioso que es para usted. Sabía que quedaba muy poco del hombre que había sido una vez. él todavía estaba convaleciente. cuando se había apoderado de sus labios. paseando por la habitación o mirando por la ventana. —No quiero que se quede. Millicent permaneció en la oscuridad mientras los dos criados se ocupaban de su señor a la luz de una única vela. Ya se había convertido en un hábito. Su mano y sus dedos habían cobrado vida. —Estoy preparado para subir —dijo secamente. llámeles inmediatamente. — ¡Santo Dios. ¡Estaré encantado de dejar de ver su sucia cara! Irritado. ella no se estaba dando cuenta de nada. No era nada. apartó el plato de un manotazo. Afortunadamente. enviándolo contra una copa cuyo pie se rompió. solo un ligero corte… sin embargo continuó mirándolas fijamente. — ¡Peor para usted! Cerró los ojos negándose a mirarla. Sus músculos se habían movido solos. Antes de que Millicent pudiera reaccionar. Quiero que me lleven a mi dormitorio. Traducción Rosanic. Los chicos se iban y Millicent se quedaba a pasar la noche dando cabezadas en un sillón. y mi intención no era privarle de… —Me importa un bledo lo que le proponga. había tenido la impresión de… Le entraron sudores fríos. está usted sangrando! Lo siento muchísimo… Lyon contemplaba las gotas de sangre que se estaban formando en su mano derecha. —Llame a John y a Hill —gruñó— Si no quiere que vuelva a hacerlo. La brusquedad de su tono la hizo vacilar. corrección Cari 88 . ya empezaba a acostumbrarse a sus cambios de humor. — ¿Qué sucede? —preguntó ella preocupada. La respuesta de su cuerpo no le aliviaba en absoluto. Inmediatamente.cuando había atraído a Millicent hacia él. un trozo de cristal cayó sobre las piernas de Lyon. Gibbs tomaba el relevo. tanto moral como físicamente. Se obligó a si misma a recordar que. No entendía porque se había levantado repentinamente ese muro entre ellos y estaba segura de que no tenía nada que ver con el tema de Gibbs. sin que él hubiera querido moverlos conscientemente. a pesar de las agradables horas que acababan de pasar los dos juntos. al amanecer.

pero permaneció apartado. Su mirada se posó en los labios de él y se preguntó si volvería a besarla alguna vez. luego él se libró de la manta y ambos salieron de allí. Se acercó a él con decisión. El personal de Melbury Hall se componía de negros y blancos a partes iguales. ella no le había resultado de demasiada utilidad. La anciana intercambió algunas palabras con Moisés. La señora Page le dio una orden en voz baja a una criada. pero la verdad es que aparte del placer que le proporcionaba atormentarla. Era simpática. el cual estaba en el umbral de la puerta de servicio retorciéndose las manos.Millicent se dio cuenta de que le dolía más su indiferencia que su agresividad. Traducción Rosanic. Él tenía el brazo izquierdo encima de la colcha y el derecho debajo de las sábanas. La criada que había subido al piso. Estaba cansada y él no la quería a su lado. Ella recordó la pequeña herida pero decidió que no merecía la pena molestarle. En el transcurso de las últimas noches. Gibbs no tenía ningún inconveniente en dejarse cazar. lo más extraño de todo. En la sala de los criados todo el mundo parecía estar preocupado por Moisés. Moisés hablaba con voz rota. Se dejó caer en el sillón que había a los pies de la cama y observó su pálido rostro. pero lo que más le había llamado la atención a Gibbs desde su llegada fue la sensación de que todos ellos formaban una verdadera familia. corrección Cari 89 . Era evidente que la imparcialidad de lady Aytoun era compartida por todos. El ama de llaves cogió al enorme negro de la mano y le llevó hasta un banco al lado de la chimenea. Contempló la oscura barba. Lyon se había despertado varias veces. regresó con Ohenewaa. limitándose a mirar. más reservada en cuanto él estaba cerca y le había ido conquistando poco a poco. y a Gibbs le pareció ver lágrimas en sus ojos. Se ocultó en las sombras. Alguien trajo una manta y la señora Page se la puso sobre los hombros si dejar de tranquilizarle y de acariciarle la espalda. Gibbs entró en la estancia en mitad de la escena. turbada. Gibbs se acercó al ama de llaves. Y. las largas pestañas que ensombrecían sus mejillas demacradas y el recuerdo del beso que habían compartido volvió a su memoria junto con un extraño calor. La cocinera le tendió una taza humeante que la otra cogió mientras continuaba hablando suavemente a Moisés. Y sin embargo no había otro lugar en Melbury Hall en el que ella quisiera estar. preguntándose como sería antes del accidente. También se vio obligado a reconocer que esa no era la única cualidad que le fascinaba de ella. la cual se apresuró a subir al piso superior. No pudo por menos que admirar la manera rápida y eficaz que tenía de arreglar las cosas.

ha caído en la trampa de un furtivo. —¡Se lo merece! —Aseguró afectuosamente Mary— A pesar de su cuerpo lleno de cicatrices y de su retraso mental. Traducción Rosanic. pero además se la considera una anciana. He oído hablar de todo lo que tuvo que soportar mientras fue esclavo de Wentwoth. Ella esbozó una tímida sonrisa. —Si. —¿Y que es lo que un hombre como usted puede querer de una vieja viuda como yo? —¿Vieja? ¡Nada de eso! La cogió de la mano y la llevó al hueco de las escaleras. —¿Sabe? —Continuó— Me estoy volviendo loco intentando conseguir su aprecio. Pero Moisés está totalmente volcado en la señora y en todos los que se portan bien con él. Algunos decían que habría que liberarle pero Moisés quería que antes le viera Ohenewaa. —Desde que llegué no son muchas las veces que he visto a Moisés. una sabia. —Señora Page. En su lugar creo que yo me hubiera vuelto loca. No ha encontrado el… —Me encantaría tomar el té con usted mañana por la tarde. Mary elevó sus verdes ojos hacia él con una tierna sonrisa. Luego la joven se dirigió hacia las cocinas y Gibbs se lanzó. al atardecer.— ¿Qué es lo que tenía tan afectado a Moisés? —Preguntó por fin. —¿Se refiere usted a África? —Eso creo. —¿Té? —Té —repitió ella con una sonrisa. —¡No sé de que me está hablando! —¿De verdad? —Dijo él inclinándose para mirarla a los ojos— El domingo pasado no quiso regresar conmigo desde el pueblo. El escocés la siguió hasta el vestíbulo. pero parece que todo el mundo le mima. es la persona más buena que he conocido en mi vida. señor Gibbs? —Una mano acariciadora en mi espalda y palabras dulce en mis oídos. Se detuvo al pie de las escaleras para decirle algo a Amina. Amina me dijo que era como una especie de puente entre ellos y su pasado. Se negó dos veces a pasear conmigo por el jardín. y no se le puede reprochar que sea un poco lento. —¿Qué es lo que significa esa mujer para ellos? ¿Es una curandera? Mary asintió. señor Gibbs. —Uno de los perros del establo. si yo le confesara toda mi devoción ¿me trataría usted con el mismo cariño que a Moisés hace un momento? Ella se ruborizó ligeramente. por el que siente especial cariño. —¿Una taza de sidra caliente y una manta encima de sus hombros congelados. corrección Cari 90 .

—¿Cómo está Moisés? —Está hecho polvo y eso no le va bien. Jonah quiere que Ohenewaa examine la pata del perro. —Moisés… Él la miró lleno de angustia. el cual a su vez se lo transmitió a Moisés. Al ver que él vacilaba. Violet? —Si. Cuando acarició la cabeza del perro. Sería mejor cortarle la garganta para que el pobre animal deje de sufrir. Sería usted perfecto para el puesto. Ohenewaa se acercó. —Entonces que sea té. y espero que piense en ello detenidamente. Traducción Rosanic. pero para eso. —No esperaría menos del futuro administrador de Melbury Hall — respondió ella liberando la mano—. corrección Cari 91 . Se me parte el corazón. Desde donde ella estaba vio que los hombros del viejo se sacudían por los sollozos. Moisés gimió tanto como el perro. una docena de personas estaban agrupadas alrededor de una linterna. Moisés. le cogió del brazo. Moisés estaba acuclillado sobre una bala de paja. ¿Me enseñaras algún día como consigues trenzar todos esos juncos? —¿Crees que va a poder salvar a mi perro. Moisés tiene que tranquilizarse. Moisés se estremeció. —No va a salir de ésta —añadió otro—. Te necesito. —Me lo regaló la señora. cuya pata era un amasijo de carne y hueso. Tengo la sensación de que va a convertirme en un caballero. No hay que hacer nada que haga que el perro muerda.Él besó su mano muy serio. —Lo sé. —¿Quieres salir afuera conmigo? No soporto ver esto. Cuando le tocó la pata. con Moisés lloriqueando y pareciendo sentir más dolor que el perro… En uno de los establos. Le dijo algo a Jonah. Por fin logró que él saliera del establo arrastrando los pies y se sentó a su lado encima de un murete. —Habría que amputársela —le dijo a Violet un mozo de cuadra. Violet se estremeció y observó a Ohenewaa que estaba preparando unas vendas rodeada de frascos. a pocos metros del perro. que se acercó a él. estoy segura de que lo conseguirá. señor Gibbs. Le tiró de la mango. Pero. al lado de su perro. Violet iba trotando para mantenerse al paso de Amina. A pesar de eso. —Te lo ruego. Solo para mí. se echó hacia atrás y dejó su sitio a Jonah. —Esta mañana me llevé al pueblo la cesta que me regalaste —dijo ella para distraerle—. Su dolor afectó a Violet. Moisés.

Era más de medianoche cuando Millicent vio salir del establo la frágil silueta de Ohenewaa. —¿Ha muerto el perro? —Tiene una pata rota. salió al oscuro pasillo dejando la puerta entreabierta. La respuesta de Millicent al plantador había sido muy clara: Ohenewaa no tenía ningún deseo de verle. consciente y es inteligente. Ya había oído hablar antes de esos horrores. —Lo sé. —¿Cómo está Moisés? —Preguntó Millicent a media voz. Violet le había contado el accidente. Tenía razón al decir que no la necesitaba. —¿Podría usted echarle una ojeada a mi marido cuando le venga bien? Hasta ahora ningún médico inglés ha podido conseguir ninguna mejoría ni física ni mental. Lyon está despierto. Necesitaba saber su opinión. Dos horas antes. —Mientras yo viva. ¡Era tan bueno y amable! Le apretó el brazo con más fuerza y apoyó la mejilla en su hombro. también tendrás una amiga. Moisés. Ya no tenía pesadillas y no se obligaba a sí mismo a mantenerse despierto solo para molestarla… Abrió la puerta sin hacer ruido. Esa era la razón por la que tenía que verla esa noche. —Y ruidoso. Ohenewaa iba a dirigirse a su habitación cuando Millicent la detuvo. corrección Cari 92 . y el hecho de que supiera de medicina no la convertía en una mala persona. Por eso no puedo evitar pensar que a lo mejor hay algo más que no han visto. —Mejor. Lo había sabido desde el primer día. Y sabía que la ignorancia y la superstición podían llevar a un hombre como Hyde a creer que Ohenewaa era la culpable de todos sus males. Recordó el día que ambas habían hablado de la carta de Jasper Hyde. Apenas había tenido oportunidad de darle las gracias por la infusión que le había ayudado durante las primeras noches sin láudano. Lyon estaba tranquilamente dormido. —Y ruidoso —repitió Millicent sonriendo—. Ohenewaa llegaba en ese momento al final de las escaleras con los ojos brillando como los de un gato. pero Moisés ya sabe como curarle. Millicent estaba convencida de que se podía confiar en ella. Violet. ¿Me ayudará? Por Traducción Rosanic. Pero nosotras somos capaces de hacerlo mejor. La anciana no era una bruja.—Nunca había tenido nada que fuera mío. Estaba tan ocupada con Lyon que no había pasado demasiado tiempo con la anciana. Había prestado atención a las palabras de Ohenewaa. Moisés. —¡Afortunadamente estaba usted aquí! Gracias.

Capitulo 13 Millicent estaba anonadada. a pesar de su prolongada visita. corrección Cari 93 . La anciana la observó un instante antes de asentir con la cabeza. No había otra palabra para describir su reacción ante el irreprochable comportamiento de Lyon con el reverendo Trimble. cuando llegue el momento. Traducción Rosanic.supuesto. cuando yo sea capaz de convencerle de que acepte. —Cuando llegue el momento.

Parpadeó para alejar las lágrimas e intentó no pensar más en él. El corazón le dio un vuelco cuando recordó que el joven maestro había muerto intentando protegerla. en el hombre que había sido su salvación durante los años de horror. Cunningham… Millicent inclinó la cabeza. Ella le había rogado que acudiera a Melbury Hall al amanecer para ayudar a una Violet aterrorizada a librarse de la lujuria de su amo. pasaron a hablar con toda naturalidad de las revueltas de los esclavos en las colonias. luchas sociales. En esos días ella temía por su propia vida y no había podido ni imaginar que la víctima iba a ser Cunningham. El reverendo explicó que en una zona llamada Carolina. la posibilidad de vida en otros planetas… Después de hablar sobre la agricultura en las Highlands. los cambios en la industria. lady Aytoun? —Insistió el pastor. Millicent no tenía ni la más mínima idea de a que se refería y echó una mirada desesperada a su marido. pero Millicent le había abierto los ojos. todavía no conseguía librarse de un terrible sentimiento de culpa. incluso cuando Wentworth les tenía a todos bajo sus garras. pero Millicent no se había enterado y se hizo un pesado silencio. —¿Le parece bien. y mantenían animadas discusiones sobre política. para que el otro no se ofendiera. —¿Se comprobaron sus referencias como albañil? —Preguntó Lyon sin dejar de mirarla. quien había sido su aliado y el de los empleados de Melbury Hall desde hacía mucho tiempo. El reverendo acababa de hacer una pregunta. Y la situación no parecía que fuera a mejorar. como si se dispusiera a pasar allí todo el invierno. Le tenía mucho afecto a Trimble. corrección Cari 94 . Traducción Rosanic. Gracias a Trimble y a Cunningham. Con su vigilancia y sus intervenciones. el maestro de la escuela. Millicent había permanecido llena de asombro por la actitud de Lyon. Había estado preparada para intervenir en cuanto su marido mostrara algún síntoma de molestia o de cansancio. ambos también habían salvado muchas vidas. el pastor encadenaba los temas de conversación uno tras otro. Cuando volvió a levantar la cabeza vio que Lyon la estaba mirando y que la conversación se había convertido en un monólogo. Pero Wentworth había creído que Cunnigham quería huir con Millicent y le había matado. Durante ese tiempo. se pudo alfabetizar a los esclavos de la propiedad. Él incluso se había convencido a sí mismo de estar enamorado de ella.Instalado en un sillón de la biblioteca. Ambos hombres parecían dos viejos camaradas de los días de Universidad. las tropas británicas tuvieron que intervenir para sofocar la rebelión. en su amigo. Después de todos esos años.

¡Sería un enorme placer verles a todos juntos! ¡Realmente maravilloso! —Trasmita mis saludos a la señora Trimble dijo Millicent antes de que el buen hombre empezara a hablar de nuevo—. corrección Cari 95 . milord. Estoy deseando que la señora Trimble le conozca. A propósito ¿Cómo se llama ese albañil? —Ned Cranch. —Fue un placer. Lord Aytoun no tiene nada que ver con su reputación. Se levantó de mala gana y se despidió del conde. milord. señora.—Eso creo. que no tardará en nacer. —Oí decir que tenía mujer y dos hijos en Coventry. luego ella le acompañó al vestíbulo. si está disponible. debería ir pensando en volver a casa. —Y ahora que el granero ya está prácticamente terminado ¿cree usted que estaría dispuesto a trabajar aquí dos veces por semana? —En efecto. ¿podríamos disponer de él a tiempo completo? —Eso es lo que él dice. aunque la visita está siendo muy agradable. El vicario de Wakefield. Esta deseando empezar a trabajar en su casa. El libro que el pastor le había llevado a Lyon. —Dígale que tendremos trabajo para él a partir de la semana que viene. y su trabajo parece satisfactorio. pero el grueso volumen se le deslizó de entre los dedos y le cayó encima de la Traducción Rosanic. De lo contrario no hubiera sido contratado para construir el granero. —¿Si? El reverendo asintió con la cabeza. Me confesó que necesitaba con urgencia algo más de dinero. ¡Que hombre más inteligente! Se expresa de un modo excelente y tiene algunas ideas asombrosamente modernas. de Goldsmith. Parece que están esperando el tercero. —¿Usted que opina Millicent? Estaba usted impaciente por llevar a cabo sus planes… Ella le dirigió una sonrisa de agradecimiento antes de volverse hacia el reverendo. es asombroso… —Creo que lord y lady Stanmore regresaran a Solgrave dentro de unos quince días. Tiene muchas bocas que alimentar. Extendió la mano para cogerlo. estaba encima de la mesa. —Señora. la felicito de nuevo por su matrimonio. Bien. —Y más tarde. —Sería estupendo. Gracias por haberse preocupado. ¡Increíble! —Efectivamente. —Estoy seguro de que lo estará. cuando haya terminado su trabajo en el pueblo.

incrédulo. ¡Diablos. —Gracias por haber sido tan amable con el reverendo Trimble. su pierna. Su pie izquierdo hizo un movimiento brusco. Violet gritó cuando Ned la empujó con fuerza contra la pared. le puso una mano en el brazo. Pero oí decir que ibas a Saint Albans y pensé que te alegrarías de que me reuniera contigo. —Voy a intentar alcanzar al vicario para que cene con nosotros. —Viéndote con él me pareció que no eras el mismo hombre con el que me he casado. Habíamos planeado venir juntos. Luego me di cuenta de cómo hacia el pastor para ponerte de tan buen humor. En tu habitación en la aldea siempre nos escondemos. antes de incorporarse. te mereces un buen escarmiento por haberte metido en mi dormitorio a escondidas! —Quería darte una sorpresa.pierna. Sus ojos lanzaban destellos de ira y ella intentó deslizar una mano entre la de Ned y su garganta. pero le fue imposible. pero él apretó todavía más. Intentó volver a hacerlo. —¿Quieres leerlo? —No. Se agachó para recoger el libro. —Lo siento. —Supongo que yo no tengo… —¡Millicent! Ella se dio la vuelta. Todavía acuclillada al lado del sillón. Ned —murmuró ella sollozando—. para que pudieras conocer a mis… —Tú lo habías planeado —bramó él— no yo. Lyon miró. lo siento —gimió—. —¿Ha sucedido algo…? —No. Las sensaciones que había sentido en esa extremidad eran muy reales. A pesar de que hizo un esfuerzo para concentrarse. Se había movido. Se encaminó hacia la puerta. Luego la sensación desapareció. Le observó atentamente por un instante. Pensé que aquí… Tengo dos días de permiso y… Traducción Rosanic. Ned. Pero me gustaría que me leyeras ese libro. Sin embargo su expresión cambió cuando Lyon se limitó a hacer un gesto con la cabeza antes de mirar el libro que tenía a los pies. —No pasa nada —aseguró él—. no pudo volver a mover el pie. Millicent entró en la estancia con una sonrisa en los labios. corrección Cari 96 . y el tomo acabó en el suelo.

o… Levantó su enorme puño y Violet se encogió. Se sintió aliviada cuando él dejó caer de nuevo el brazo sin golpearla. Unas manos enguantadas la ayudaron a recobrar el equilibrio. —Cuidado con lo que dices. Bajó la mirada hacia sus botas relucientes. Ha llegado antes de lo convenido. Lamento haberte molestado tanto. —¡Que preciosidad! —exclamó él—. Solo vine para darte una alegría. inclinada hacia delante mientras un cliente. La cogió de la barbilla con rudeza. Lloró con más fuerza. Al fondo del pasillo. no soy una puta. Me voy —añadió envolviéndose con fuerza en su capa—. —Muy bien. Fui una estúpida al creer en tus dulces palabras. Le había creído cuando él había dicho que la amaba. —Me estas dando miedo. Ella se liberó con cuidado y corrió hacia la puerta.—Aquí bastaría con que diera un silbido y un montón de tipos subirían desde el bar para que nos sirvieras de puta a todos. Ven conmigo. nerviosa. Una vez en el fétido pasillo. Ned Cranch —protestó ella entre sollozos— No deberías decir esas cosas. Se alejó por el oscuro pasillo. Se lo había creído todo como una idiota. señor. ¡Que estúpida había sido! Se dijo intentando recobrarse. Se tapó la cabeza con la capucha y se apresuró a irse. corrección Cari 97 . en la penumbra. la vio. Traducción Rosanic. con los pantalones bajados hasta las rodillas. Y además con suerte —añadió echando una ojeada a la puerta de Ned. Ahora me doy cuenta de que solo lo hiciste para conseguir lo que querías de mí. No nos llevará más de un minuto… Violet liberó la barbilla y retrocedió un paso. ella huyó a toda velocidad. pequeña zorra. —O quizás lo que haga sea atarte a la cama y amordazarte para poseerte de cien maneras distintas sin tener que oír tus lloriqueos. Ella no era muy distinta a esa mujer. antes de que decida darte una lección! Estaba loco de rabia. señor Platt. A sus espaldas una mujer lanzó una lasciva carcajada y Violet se dio la vuelta. —El albañil acaba de poseerme. dio curso libre a su tristeza. Él la obligó a levantar la cabeza y ella se encontró con una fría e irónica mirada. la sujetaba por las caderas y la penetraba con violencia. Se había convertido en una perdida. Cuando llamó a la puerta de Ned. —¡Sal de aquí. pequeña. Había bajado ya media escalera cuando oyó que Ned decía: —Entre. pero él no le soltó el brazo. En el descansillo chocó contra un hombre. ¿Podría llevarme a otro sitio? De repente el hombre pareció un poco asqueado. Espérame aquí. Le dieron ganas de vomitar de repente.

que parecían perros apaleados.Capitulo 14 Dos criadas estaban limpiando la cera y las cenizas que manchaban la mesa. —¡Suéltales Gibbs! Esa condenada vela se cayó en la mesa. El ama de llaves había abierto todas las ventanas y estaba eliminando el humo a base de mover el delantal. eso es todo. y les estaba fustigando como un fiscal en un juicio por asesinato. Gibbs había acorralado a los dos lacayos. corrección Cari 98 . contra la pared. Estas convirtiendo una tontería en un asunto de Estado. Otra estaba fregando el suelo. Traducción Rosanic.

y además puede permitirse comprar más —murmuró Millicent distraídamente. —Está equivocada. Millicent subió las escaleras a su lado. —¡Desde hace mucho! Lyon observó con suspicacia la conversación que mantenían las dos mujeres en voz baja. Si alguna vez Lyon había sido reticente a exhibir su enfermedad delante de todo el mundo. Estaban todos ocupados y nadie tenía tiempo para mirarle. Lyon contemplaba incrédulo la febril agitación que se había desatado delante de sus ojos. No se trataba de una pregunta. —¡No lo hice a propósito! —Ladró en beneficio de la anciana. prendiendo fuego a los papeles que estaban desparramados encima de la mesa. Traducción Rosanic. Aquí hace demasiado frío. Estaba revisando las cuentas de la propiedad cuando sin darse cuenta había volcado el candelabro. quitándole la manga y dejando que el brazo reposara en el sillón. señora Page. ahora ni se lo planteaba. Sin embargo no se había percatado de que también la manga de su señor estaba en llamas. Ohenewaa estaba esperando en la habitación. corrección Cari 99 . Gibbs. hay que llevar al conde a su dormitorio. luego su esposa se dirigió hacia la puerta y la negra se acercó a él.Lyon echó una tormentosa mirada a la mujer que le estaba cortando la manga de la chaqueta con expresión seria. Ella le dirigió una mirada indescifrable y luego los lacayos levantaron el sillón. —¿Dónde va? ¡Santo Dios! ¿No estará pensando en dejarme a solas con ella? ¡Millicent! Ella disimuló una sonrisa antes de lanzar con tono impaciente: —¡No me voy a ningún sitio! Se detuvo en el umbral de la puerta para darle instrucciones a la criada que esperaba en el pasillo. La tela parecía estar pegada a la piel. Los párpados de ésta estaban semicerrados pero la sombría mirada seguía siendo escéptica. —¿Se conocen? —Preguntó Millicent mientras John y Will depositaban a su señor en la cama. —¿Se da usted cuenta —continuó— de que está echando a perder mi ropa? —Que está completamente carbonizada. Ha movido el brazo —añadió volviendo a dirigirse a su marido. —Que alguien vaya en busca de Ohenewaa. pero Will estaba presente y había echado hacia atrás el sillón antes de apagar el fuego. Lyon no vaciló en expresar su descontento. Lyon se estremeció de dolor al ver su camisa quemada. Millicent acababa de salir de la habitación. y Millicent desistió de su intento de separarla.

—Espero que no crea que porque haya curado a un perro la semana pasada. corrección Cari 100 . Siguiendo las indicaciones de Ohenewaa puso el brazo de Lyon encima del cuenco u. La criada regresó con un gran cuenco lleno de un líquido blanco. Se lo ruego. la tela de la camisa empezó a despegarse. Abandonó la habitación y Millicent cogió las tijeras. —Esa vieja bruja me lo dijo ella misma. Un poco después. Con la ayuda de Millicent se libró de la chaqueta. Él suspiró. Y por que yo se lo eh pedido —añadió ella suavemente— No le va a hacer daño. Lyon. recorrió la línea de los huesos. Ohenewaa le indicó a Millicent que colocara la toalla directamente en la quemadura. Movió todos los dedos de Lyon. no la quiero. Lyon creyó que el martirio se había terminado. aferrándose a la cama con la mano sana. Le examinó el brazo y la mano dándole pequeños golpecitos. —Es solo leche.Ohenewaa les hizo una seña a John y a Will para que se apartaran. Traducción Rosanic. subió hasta el codo. también va a ser capaz de curarme a mí. —¡Y un cuerno! —Volveré dentro de unos minutos. evitando la quemadura. Al cabo de unos minutos. Me quedaré con usted. cuando Gibbs fue a preguntar como iban las cosas. Ayúdeme a quitarme esto. pero Ohenewaa no opinaba lo mismo. —A ella le gustaba ese perro y es evidente que cree que a usted no le gusta. —¿Por qué? —Por que sabe tanto o más que los médicos a los que usted ha consultado hasta ahora. —No me importa. —¿Qué es lo que está tramando esa mujer? —Gruñó Lyon. Con el mayor cuidado. permita que ella le cure. el dolor cedió. luego examinó la quemadura durante unos segundos antes de coger un par de tijeritas y recortar la camisa. hasta que se vio obligada a detenerse por la manga. —Como desee. Después de repetir el proceso dos o tres veces. —¡No me voy a beber eso! —Gruñó Lyon— Sea lo que sea. Una vez limpiada la herida. los músculos. Millicent se sentó en el borde de la cama. Pero deje de cortarme la ropa. las dos mujeres destaparon la llaga. —Ohenewaa va a examinarte como lo haría cualquier médico. Millicent le tranquilizó y les despidió a él y a los lacayos. —De acuerdo. —¡Maldición! —Juró él. con la ayuda de una pequeña toalla. —Quítele la camisa y la chaqueta. derramó el líquido encima de la herida.

Secará el posible pus que se forme y acelerará la cicatrización. —¿Y cuales serían según usted esas cosas? —Esas sensaciones que aparecen y desaparecen. No tenía una explicación lógica para las reacciones de su cuerpo. Lyon. pero a pesar de todo creo que está perdiendo el tiempo. Ohenewaa se acercó con un frasquito y trapos limpios. he visto como se movían los músculos de su pierna. Millicent se inclinó sobre Lyon. Y todavía lo deseaba. y recordó que había deseado con locura atraerla hacia él para besarla. el cual deseó con mayor intensidad apretarla contra él. ya había visto a los lacayos cuando le cambiaban o incluso cuando le bañaban. De modo que se limitó a admirar los rizos que habían escapado de su peinado y que le enmarcaban el rostro. La semana pasada. pasaba las noches a la cabecera de su cama. tenía usted el pie torcido y lo enderezó. —Como quiera. —El olor me resulta familiar… —Se trata de una decocción de corteza de olmo. —Esos movimientos fueron involuntarios. cuando se cortó con el vaso. No sé si le curara por completo. cuando John le estaba ayudando a levantarse. ¡Parecía tan suave! Estaba igual que la noche que le había despertado de su pesadilla.—No es el mejor momento para ponerse desagradable —susurró Millicent —. Llevaban un mes casado. Sostuvo la mirada de sorpresa de él. Sin embargo ninguna de esas ocasiones le había parecido tan íntima como ese momento en el que ella le retiró la camisa. Hace tres días. era robusto. consecuencia de las semanas en las que se había negado en redondo a comer. —Lo he visto —repitió ella—. Estoy convencida de que ella sabe cosas que sus eminentes médicos no son capaces de imaginar. Millicent tenía la garganta seca. Ni siquiera él tenía control sobre sus movimientos. tapado por el largo cabello. Ohenewaa reapareció provista de varios frascos que alineó encima de la mesa. se le movió la mano. El cuello de Lyon. no significan nada. corrección Cari 101 . pero sería una locura si no le diéramos la posibilidad de ayudarnos. —Échele esta pomada con cuidado y véndele con esto. Por favor. Y esta noche. pero no quería decírselo a Millicent por miedo a que se hiciera falsas ilusiones. Aquí hay mucha gente que cree en ella. Traducción Rosanic. las mismas que usted pretende ignorar… o que intenta disimular. —Voy a aferrarme a cualquier oportunidad por ínfima que sea. cuando ha tenido una pesadilla. Tenía unos hombros anchos y un pecho musculoso en el que sin embargo se marcaban las costillas. Ella se llevó el frasquito a la nariz.

—Cierre los ojos. Con el corazón a toda velocidad y el rostro enrojecido. Ohenewaa se detuvo. — ¡Llame a Gibbs! Al oír la brusca orden dio un salto hacia atrás y corrió hacia la puerta. Para colmo el no dejaba de mirarla. A Millicent le sorprendió que no protestara. —Permita que me hable su cuerpo. —Antes me acusaba de hablar demasiado —replicó él mirando hacia el techo.Feliz de tener algo que hacer. —Si sigue subiendo un poco mas se dará cuenta de que efectivamente mi cuerpo tiene algo que decirle… Espero que no le moleste. Ohenewaa volvió a la mesa y Millicent tuvo de repente mucho calor. corrección Cari 102 . —Iré a buscar a uno de los lacayos —dijo poniéndose de pie de un salto. Se dirigió a los pies de la cama. Ella cogió aire. Lyon cerró los ojos y se puso en manos de la anciana. —intento bromear con ella. —En caso de que haya pensado en usar las tijeras —dijo el en voz baja— le ordeno que lo olvide inmediatamente. Millicent empezó a trabajar mientras la curandera examinaba el cuerpo de Lyon. Permita que su espíritu vuelva a los momentos de mayor paz de su existencia. Millicent también se sintió invadida por una gran calma. Al cabo de unos minutos. Remonto hasta el botón que cerraba el calzón por debajo de la rodilla y lo soltó con dedos temblorosos. Realmente era relajante. Lyon estaba tumbado encima de la cama de modo que cogió una manta y se la puso sobre el estomago. Traducción Rosanic. Millicent se acerco a la manta y deslizo las manos por debajo. Mirando los gestos de la curandera. Cuando ella termino de vendar la herida. Quitele los zapatos. las medias y los pantalones. Instintivamente paso la mano por una de sus pantorrillas en la que la falta de ejercicio había atrofiado la musculatura. La estaba provocando pero tenía la voz un poco velada. Relájese. —No —protesto Lyon entreabriendo los ojos—. Millicent se ruborizo. Ohenewaa estaba posando suavemente la palma de la mano sobre su torso haciendo unos lentos movimientos circulares. —Esta muy tenso. Si se había sentido turbada al quitarle la camisa. no quería ni pensar en como seria quitarle los pantalones. —Ahora comprobare las piernas. la negra le indico que no se moviera. Entonces su cuerpo me dirá que es lo que le duele. Puede hacerlo usted misma. La piel de Lyon estaba muy caliente. le quito los zapatos y las medias.

— ¡No! —Exclamó la condesa viuda con decisión— Todavía no está preparado. pero su larga ausencia alimenta los rumores entre los granjeros. Muchos de ellos temen que con la enfermedad de Su Señoría. señora.—Las noticias de la frontera son alarmantes. Sir Richard depositó sobre la mesa la carta que acababa de recibir de Escocia. Encuentre usted otra manera de tranquilizar a los granjeros. La anciana cerró de golpe el libro que tenía en las manos y lanzó una furibunda mirada al abogado. ¿Acaso ha olvidado su último acceso de ira? Juró que nunca volvería a poner los pies allí. El conde Dumbfries ha empezado a vaciar las granjas subiendo los alquileres hasta cantidades exorbitantes. ¿Cómo podemos mantenerle ignorante de lo que se va a encontrar cuando llegue? —Está usted hablando del hombre que era antes. Si es necesario dígales que me estoy muriendo y que tienen que empezar a preparar el duelo. estoy convencida de que no. —Hay que avisar al conde Aytoun. Ponerle al corriente de estos problemas solo serviría para retrasar su curación total. sabe usted muy bien que no vamos a poder mantener en secreto la situación. Los granjeros de Baronsford saben más de sus argucias que sus propios hijos. estoy seguro de que de todos modos deseará volver a Baronsford antes de la siembra. —¿Cree usted que ella se negaría a acompañarle a Baronsford. Haga lo que sea para tranquilizarles. señora. En cuanto al conde. su matrimonio con una inglesa y el hecho de que le haya entregado sus tierras a Perfore. Ya andan diciendo que el conde no volverá jamás. —Como usted ordene. Escríbale a Walter y pídale que baje los alquileres. pero sabe tan bien como yo que Baronsford ya no es responsabilidad suya. Si mejora tiene todo el derecho a saber lo que sucede. Mi contacto dice que cerca de quinientos granjeros han llegado a Glasgow con la esperanza de poder embarcar hacia las colonias. —Gracias a Millicent el estado de Lyon mejora día a día. corrección Cari 103 . Y. —Eso no dará resultado. Según esta carta parece que doscientos inquilinos se han refugiado en Baronsford desde San Miguel. Hágales saber que su señor está cada vez más recuperado. las granjas de Baronsford serán las siguientes en verse afectadas. si él decidiera ir allí? —No. conociéndole. Traducción Rosanic. Están convencidos de que enterrará usted a los miembros de su familia. ni por él ni para su gente. sir Richard. Y tampoco creo que sea una buena idea que vaya él en este momento.

—¿Qué tortura me tiene reservada para hoy. sabemos que él es el único capaz de salvar Barensford. Parece que está haciendo progresos. Los granjeros. y estoy seguro de que. Traducción Rosanic. El regalo que le hizo a su hermano fue tan solo un gesto de frustración. corrección Cari 104 . Capitulo 15 Lyon tiró la servilleta encima del plato para ocultar lo que quedaba del desayuno. pero era el dolor el que hablaba por él.—No lo he olvidado. Todos recordamos al hombre que fue. volverá a serlo. Perfore. y me niego a ver que retrocede aunque solo sea por un día. usted y yo. con el tiempo. —A mi también me gustaría creerlo —admitió Beatriz—. Sin embargo no podemos ahogarle con problemas a los que todavía no está preparado para enfrentarse. madame de Sade? —Algo terriblemente doloroso.

es de nacimiento. —No. en tanto Millicent ordenaba la habitación. Gibbs empezó a reavivar el fuego. Parece que unas cuantas horas seguidas de sueño le han sentado bien. Hemos encontrado un sitio encantador protegido por el muro del jardín y… —Hoy no voy a salir y tampoco voy a bajar al vestíbulo. —No parece encontrarse demasiado bien —dijo él. —La tortura de hoy será salir al cruel mundo exterior. Al sol. —Gracias. Gibbs se aclaró la garganta en el umbral de la puerta. Ella le miró sorprendida. en una cama de verdad —Dijo él en un tono que no admitía réplica—. —Eso no puedo remediarlo. —¿Por qué? Sé que es usted demasiado cabezota para admitirlo. parecía bailar dentro del vestido. —¡No digas nada. pero sé que le gusta… —Porque está usted a punto de enfermar. corrección Cari 105 . sobre todo cuando estoy embrutecido por la magia negra que esa bruja practica conmigo. —No podemos permitirnos que caiga usted enferma —repitió él. La sujetó por la muñeca cuando ella cogió la taza y el plato que él había depositado encima de la mesilla de noche. Prométame que se irá a su habitación a descansar durante unas horas. En silencio. pero estoy perfectamente. —Me refiero a que parece agotada. Ella intentó soltarse pero él se lo impidió. Pronto lo descubrirá. —¡Estupendo! ¿Cuándo empezamos? —No se impaciente. —¿Por qué? —Porque ya no tendremos a nadie con quien meternos. al frío aire del invierno. Ella se enfrentó a él con las manos en las caderas. —¡No! —Pues lo estará a menos que duerma de verdad durante unas horas. —Solo son las diez y media y hace una mañana estupenda. no pienses nada! —Gruñó Lyon. Le prometo que me acostaré en mi cama esta noche. —¿Ha vuelto a pasar aquí la noche? —Si. Debería pedirle que la practicara un poco con usted. —¿Por qué? Le he dicho ya que no necesito una niñera.Él se percató de sus ojeras mientras ella se agachaba para coger la bandeja. El nuevo albañil tiene… Traducción Rosanic. Lo hará ahora mismo. —Está muy pálida. Parecía estar cada día más agotada. Lyon la observaba atentamente. Cuando lo haga seguiré los planes que ha hecho para mi jornada de hoy. —Tengo otras cosas que hacer en este momento.

incluida Violet. Ella esperó su reacción conteniendo el aliento. llevaba la chaqueta de lana abierta por delante de su poderoso pecho y vio que dos mozas de cocina soltaban risitas y le miraban de reojo cuando pasó por delante de ellas. Fue dolorosamente consciente de su propia impotencia. —¿Si. ¿Cómo era posible que ya fuera media noche? Traducción Rosanic. milord? —Dígale a ese hombre que le pagaremos el jornal y despídale hasta mañana. Mientras el escocés hablaba con él. corrección Cari 106 . y esta parecía compartir sus sentimientos. todo el mundo en Melbury Hall sabía que él sería el próximo administrador. Gibbs siguió la mirada de Ned y la joven se fue rápidamente de allí. Hubiera dado cualquier cosa por acompañarla hasta su dormitorio y ocuparse de ella igual que ella se había ocupado de él. Se quedaría allí. pensó Lyon. con el sombrero en la mano. Gibbs era estricto pero tenía sentido del humor y era evidente que tenía debilidad por la señora Page. Debía estar realmente cansada. No quería volver a verle. Ella permaneció inmóvil por un instante. El domingo. y desde luego olvidó todas sus anteriores decisiones. Se volvió hacia su mujer. Violet estuvo a punto de olvidar incluso su nombre. lo cual era una buena señal. Aunque no se hubiera anunciado oficialmente. porque ya solo quedaban brasas en el hogar. Lo cual les parecía muy bien a todos. Pero ahora. Había aprendido una dolorosa lección y estaba contenta de tener un trabajo decente y una cama donde dormir después de la gran estupidez que había cometido. había llorado hasta quedarse sin lágrimas. Luego recordó que había ido a descansar un poco antes del mediodía. cuando regresó de Saint Albans. —Todo lo demás puede esperar o se encargará de ello otra persona. Millicent abrió los ojos en la penumbra que la rodeaba. A Violet le dio un vuelco el corazón al ver a Ned. Ned paseó la mirada por la estancia y se detuvo al verla. Había hecho un esfuerzo y se había recogido el pelo en una coleta.—Gibbs. enfrentada a la atractiva sonrisa y los ojos claros que solo la miraban a ella. Durante unos instantes no supo que hora era. delante de la puerta de servicio. Horas antes debían haber encendido el fuego de la chimenea. hablando con Gibbs. ni que día y menos aún como había llegado a la cama. Muy a su pesar le dieron ganas de sacar las uñas. Encendió un candelabro y consultó la hora. Se había prometido a si misma que nunca más iría sola al pueblo mientras él se encontrara allí trabajando. Se levantó y la frialdad del suelo bajo sus pies desnudos la despertó por completo. si no empezaba a discutir.

la llenaba de una sensación de paz completamente nueva. Estar allí. Posó suavemente el brazo de Lyon sobre sus rodillas e inspeccionó la herida. —Pensaba que le encontraría dormido. completamente despierto. Millicent se sentía maravillosamente feliz y tranquila. pero decidió ir a echar una ojeada a Lyon para asegurarse de que estaba durmiendo sin pesadillas. No me había dado cuenta de que estaba tan cansada hasta que me metí entre las sábanas. con la mano al tiempo que se encaminaba hacia la puerta. —¿Ha dormido usted bien? Se sobresaltó. La herida de Lyon no se había infectado y le aplicó un poco de ungüento antes de volver a vendarla. —O sea. El la estaba mirando. ¿Eran sus palabras o la forma de decirlas? El caso es que ella se sintió inmediatamente reconfortada por dentro.Permaneció inmóvil. La hechicera trajo sus pociones al caer la noche. ¿Le ha cambiado alguien la venda? —No. escuchando. se refrescó la boca y comprobó su aspecto en el espejo. No permití que hubiera nadie a mí alrededor. —Ya veo. de manera que los dobló por debajo de su cuerpo. Al pasar por delante de la puerta de la habitación de Ohenewaa. y serle de utilidad. ¿Cómo había podido perder tanto tiempo en la cama? Abrió la puerta muy lentamente y se deslizó en el dormitorio de su esposo. Tenía el pelo tan revuelto que hubiera aterrorizado a un fantasma. Se aseó rápidamente. El pasillo estaba en penumbra. Se lo alisó con impaciencia. —¿Le sigue doliendo? —No demasiado. Gracias. —Parece ser que tiene más autoridad que yo —comentó ella con una sonrisa—. que no he dejado de ser de utilidad. Lyon no se movió. Millicent tenía frío en los pies. Cogió unas vendas limpias y el frasquito que Ohenewaa había dejado encima de la mesilla de noche. a su lado. —No hay peligro de que algo así suceda alguna vez. No se oía ni un solo ruido. —Prohibí que nadie la molestara. Toda la casa estaba durmiendo… Se sobresaltó cuando la asaltó una repentina idea y recogió su chal. A lo mejor era consecuencia de la intimidad que proporcionaba estar a solas con él en el silencio de la noche. Traducción Rosanic. corrección Cari 107 . preguntándose si alguien se habría acordado de cambiarle la venda a Lyon. —¡Demasiado bien! ¡No puedo creerlo! Le ordené a la señora Page que me despertara a primera hora de la tarde. —No puedo dormir. recordó que debería haber ido a buscar más hierbas para su marido. Cerró sin hacer ruido y avanzó de puntillas.

por la abertura del camisón. —¿Le dio alguna indicación? —Claro. ella era incapaz de descifrar la expresión de su rostro. Sin darle tiempo a discutir. —¿Se lo ha aplicado alguien hoy? Él la miró con asombro. Pero la mano de él permanecía encima de la suya guiándola en círculos cada vez más grandes. —No fueron horas. La idea de que Gibbs. Johnn o Will me toqueteen me da nauseas. sea lo que sea. Cogió un poco más pero esta vez se lo aplicó en el pecho. —Esta haciendo efecto rápidamente.Millicent reparó en la media docena de frascos que había encima de la mesa. Pronto notó que la piel de Lyon empezaba a calentarse. De todos modos. Todos los frascos tienen lo mismo. Millicent estaba ardiendo. “No se las beba ni las huela. En la penumbra. creo que Ohenewaa es una charlatana. corrección Cari 108 . Estaba a punto de aplicarle otra vez en el brazo cuando él le sujetó la muñeca. —¿Por qué? —¿Qué médico digno de tal nombre se negaría a decirle a uno lo que tiene exactamente y si es capaz de curarlo o no? Esa mujer se pasó horas examinándome y sigue sin decir nada. Y además durmió usted de un tirón. —¿Lo nota? —Si. le levantó la manga del camisón tanto como pudo y luego metió los dedos en el ungüento. —Esa especie de pomada. Era algo más que simplemente la sensualidad de Traducción Rosanic. Voy a probarlo en su brazo. —Aquí —indicó guiándole la mano a la garganta. hay que aplicarla sobre la piel. —¿Le dijo algo más? —¿Realmente tiene usted la intención de embadurnarme con eso? — Preguntó él al verla coger uno de los frascos. —Solo estoy usando las yemas de los dedos pero noto como el calor sube por mis manos y mis brazos. Notaba los músculos de él bajo sus dedos. Millicent se acercó a las medicinas. Tenía la consistencia del aceite pero no resultaba desagradable. El ungüento olía a bosque. —No ponga esa expresión de horror. Limítese a ponérselas. ¿Lo nota? Él no respondió y ella continuó masajeando el brazo hasta el hombro para que la pomada penetrara bien. Un frasco para cada noche”. calentando todo mi cuerpo. con la barba ocultando gran parte de sus rasgos. —Está frío —dijo empezando a darle un suave masaje y evitando cuidadosamente la quemadura.

—Estás temblando. posó sus labios sobre los de él. de esa manera. Aunque hubiera estado casada durante cinco años. Le miró. Millicent no se atrevía a mirarle. al tiempo que su mano se crispaba entre el cabello de Millicent. Reuniendo todo su valor. Sus manos encontraron el camino hasta su cuello. buscando algo más. —¿Qué he hecho? Lo lamento. La alegría que se apoderó de ella no tenía nada que ver con la angustia que había sentido en cada una de las agresiones sexuales de Wentworth. guiadas por el recuerdo de su único beso. Sin decir una sola palabra. corrección Cari 109 . suavemente al principio. Había estado a punto de violarle. provocando a Lyon con la lengua. empujada por la curiosidad y por la sensación de poder que la invadió de repente. Se apretó más contra Lyon. Entonces él la sujetó por la nuca. métete conmigo en la cama. —Métete debajo de las sábanas. Traducción Rosanic. una silenciosa conciencia de la presencia de la otra persona. No iba a huir. Se separó de él jadeando. volvió a hacerlo. acongojada.tocarle. ni la habían besado. El brazo de Lyon se crispó contra ella repentinamente y emitió un gruñido de frustración. Ella respondió con igual pasión. Un gruñido sordo escapó de la garganta de Lyon. Estaba tan falto de aliento como ella. Y ahora había estado a punto de hacer lo mismo. nunca antes había besado. acariciándole con su cuerpo. La crueldad y la tristeza del pasado la obligaban a enfrentarse a sensaciones completamente desconocidas hasta ahora. ¿Qué estaba sucediendo? Millicent. Le encantaba notar la reacción de él a la caricia. no iba a dejarse intimidar. Recordó lo impotente que se sentía. —Lo siento… Intentó incorporarse pero él se lo impidió. Lágrimas de confusión le anegaron los ojos. aplastada bajo el cuerpo de Wentworth mientras él encontraba su placer con ella. —¿Por qué no cierra los ojos mientras la pomada hace su efecto? —Prefiero mirarla. Ella abrió los labios y sus lenguas se entremezclaron. Se tumbó encima de él y le cogió el rostro entre las manos… El beso se hizo eterno. Lyon… —¡Espera! No te muevas. mientras él le secaba las lágrimas que caían por sus mejillas. refugiarse en su dormitorio. Era una intimidad. se apoyó sobre su pecho. Hubiera sido más sencillo huir. pero no lo hizo. demorándose un poco más. Se miraron a los ojos. atraída sin remisión.

señor. Tiradles al mar a los tres. El sol del atardecer entraba a raudales por las enormes ventanas de su despacho. y todo por culpa de las maldiciones de esa hechicera.Sin decir una sola palabra se deslizó entre las sábanas y se acurrucó contra el cálido cuerpo de él. Nada. —¡Maldita seas. en la costa africana. Y también a los que estaban a su lado. —¿Y quien demonios es? Harry se volvió hacia el hombre que estaba a su espalda. —El señor Boarham quiere verle. —Matadle. Harry asomó la cabeza. Debía haberse quedado dormido después de un almuerzo tardío. Hyde ya lo sabía pero no necesitaba que nadie le contara los detalles: el esclavo tenía la varicela. Había escapado ileso de la varicela. —Llevadle al alojamiento de proa y ponedle en cuarentena —le ordenó al capitán que esperaba sus órdenes—. Se aferró la camisa y apoyó la cabeza contra el respaldo del sillón. pero que podía poner en peligro la salud de todos. El corazón del negrito latía a toda velocidad. La noticia le había llegado esa mañana. Doscientos diecisiete esclavos habían desaparecido entre los matorrales. Era como si alguien le estuviera retorciendo un puñal en el corazón. había perdido el barco. —¿Si? —Ladró. se tocó el cuello y el rostro buscando granos. Ohenewaa! —masculló. La bruja estaba por todos lados. Los esclavos se habían amotinado y se habían apoderado del barco después de cortarles el cuello al capitán y a toda la tripulación. Pero de pronto notó un punzante dolor en el pecho. Jasper Hyde se despertó sobresaltado. Tenía costras en el rostro y en el cuello. cubierto de sudor. quería arrebatarle la vida y el dinero. Se arrancó la peluca. Hyde corría el riesgo de perder todo el cargamento de esclavos. Repentinamente lleno de pánico. Le clavaba sus largas uñas en el cuerpo. corrección Cari 110 . Alguien llamó a la puerta. Jasper Hyde lo podía notar en la vena que palpitaba en su sien. Estaba paseando por el puente cuando llegó la respuesta. que le había costado más de veinte mil libras. había atracado en una playa cerca de Acra. Un barco de esclavos. Era un acto aislado. Quiero que se revise a todos los esclavos. Y que se advierta al equipaje. Lyon le cogió la mano y se la puso encima del pecho. después de pasar una noche dominado por el dolor y la fiebre. Traducción Rosanic.

señor. si. No me gusta perderme los días de mercado y… —El doctor Dombey le debía dinero ¿verdad? —En realidad… El individuo se metió un dedo en la oreja. Le dejó a su esclava algo de dinero para usted. señor Boarham. —A su servicio. Incluso al primo del mayordomo del primer ministro. señor Boarham… —Era más. Llovía sin parar y el barro llegaba hasta los tobillos. Tenía el rostro lleno de marcas. —No —repitió Hyde—. señor. señor. ya veo de que se trata. los hombros estrechos y un vientre prominente. Aquí hay cincuenta libras. —Tengo las mejores sanguijuelas de Londres. como amigo de Dombey. Conservaba puesto el tricornio sobre una peluca polvorienta. ¿Necesita que le haga una sangría? —No. Le dije a su esclava negra que le preparara arroz para la cena. No volví a ver a Dombey antes de que muriera. y yo no le cobraba demasiado. Estaba usted con el doctor Dombey cuando murió ¿no es así? —¿El doctor Dombey? Ah. Hyde se percató de que le temblaba la mano cuando le hizo un gesto para indicar que dejara pasar al médico. y he curado a gente muy importante. Traducción Rosanic. —Eh… Creo que dos guineas. sin duda —rectificó rápidamente el otro—. corrección Cari 111 . quería arreglar la situación. señor. Me sorprendió verla añadir un huevo.—Es el médico que sangró al doctor Dombey antes de su muerte. Por eso. Hyde sacó un puñado de monedas y los ojos de su interlocutor brillaron ante la visión del oro. demasiado estrecho para su cabeza. Al fin se decidió a acercarse y le saludó con nerviosismo. Usted le mandó llamar. pero ahora que lo dice… —Esperaba poder pagarle una parte. Se encontraba bien. se sacó una bolita de cera y la lanzó volando a través de la estancia. un ajado sombrero grasiento. Abrió una cajita y sacó un saco de monedas. —¿Cuánto le debía? Boarham apretó el viejo tricornio contra su corazón. O bien estaba intentando valorar el precio del mobiliario o bien se temía que fuera una trampa. El hombre entró con cuidado en el despacho. el día de su muerte no estuve pero le visité el día anterior. mirando a su alrededor. No señor. Al día siguiente era día de mercado. señor. —Creía que era más. —Había un montón de acreedores llamando a su puerta. No me acuerdo demasiado bien. sin embargo Dombrey estaba muy bien cuando me fui.

señor —dijo Boarham mirando fijamente la pequeña pirámide que se iba formando—. buen hombre. se lo aseguro. Hyde iba apilando las monedas delante de sí. Traducción Rosanic. señor? —Exactamente. Tenía todo el aspecto de ser una envenenadora. señor. Incluso puede que recuerde que la muerte se produjo por culpa de la esclava… —¿La anciana. —¿Lo era de verdad? —Si.—Puede que sea eso. —¿Sabia usted que era una hechicera? El médico pareció sorprendido. Pero es muy importante que haga un esfuerzo por recordar. Capitulo 16 —¡Ya era hora! ¿Dónde diablos se ha metido ella? —bramó Lyon en cuanto Gibbs llegó a la biblioteca seguido de Will. —La recuerdo muy bien. corrección Cari 112 . Y usted va a ayudarme a demostrarlo.

Pudo ver que los arriates de flores estaban llenos de malas hierbas. Hacía frío. Los dos lacayos levantaron el sillón con mucho cuidado. mientras los criados le preparaban para pasar el día solo había asomado al cabeza por la puerta mascullando que tenía muchas cosas que hacer. Gibbs recogió el sombrero con expresión de mártir y el pequeño grupo salió de la habitación. A Lyon le estaba costando analizar sus sentimientos. aunque no es comparable al tiempo que tuvimos cuando rodeamos el Cabo de Buena Esperanza en la ruta de las Indias. —¿Cuándo? ¿La semana que viene? Lyon estaba de mal humor desde que se había despertado esa mañana y había descubierto que Millicent ya no estaba a su lado. sin embargo. Anteriormente siempre había sentido deseos de huir del amor pero esta mujer que se acurrucaba contra él había modificado radicalmente su actitud. Le llevaron al jardín. Inclinó instintivamente la cabeza cuando los porteadores atravesaron el arco que conducía al jardín propiamente dicho. Le depositaron al lado de un banco. Lyon tiró el sombrero que Gibbs acababa de ponerle encima de las rodillas. La explosiva reacción de su cuerpo cuando ella le había besado. ella estaba hecha de carne y hueso y era condenadamente más agradable perderse en sus besos que en el letargo producido por las drogas. el Traducción Rosanic. ¡Ni siquiera había ido a verle mientras desayunaba! Ahora acababan de dar las once y su paciencia estaba a punto de agotarse. Era evidente que la finca necesitaba muchas mejoras. era consciente de que la renovación de los jardines no era prioritaria para Millicent. los libros de cuentas. Había experimentado una intensa sensación de calor cada vez que se había despertado en el transcurso de la noche notando el cuerpo de ella al lado del suyo. pero después de haber revisado. Pero. Luego. Lady Aytoun insiste en que se ponga usted un sombrero. y Lyon hizo algunas inspiraciones para acostumbrar a los pulmones a la temperatura. en efecto. Una pareja de cardenales revoloteaban alrededor de una parra. —¡Dile que si esta preocupada. Quizá solo fuera como un sustituto a la adicción al opio. Se reunirá con usted en el jardín. Estaba empezando a depender de Millicent y se daba cuenta de ello. señor. la noche anterior le había proporcionado una paz que hacía meses que no sentía. Los muros de piedra le protegían del viento y el sol entraba a raudales. —Fuera hace un poco de frío. durante los últimos días. le había llenado de asombro. pero a pesar de todo tuvieron que soportar que les llamara inútiles cuando lo inclinaron ligeramente. ¡maldición! Aunque así fuera.—Su esposa esta terminado de hablar con el albañil. Y luego nada de nada. solo tiene que venir a comprobarlo por si misma. corrección Cari 113 .

Puedo coser dos cintas al sombrero y atártelas detrás de las orejas. Los tres hombres hicieron una reverencia antes de retirarse. corrección Cari 114 . tendrían que ser lo bastante largas como para poder entrecruzarlas por delante para que el sombrero te tapara la boca antes de unirlas en un bonito lazo encima de tu cabeza. es todavía más agradable —replicó en voz baja. cuya capucha bordeada de encaje enmarcaba su cara. A menos que la culpa sea el pelo largo y toda esa barba que llevas. Últimamente había soñado demasiado a menudo con su boca. Se inclinó sobre él para colocarle el sombrero en la cabeza. ya estoy fuera. Él contempló su capa. —Eso me parece a mí —dijo ella devolviéndole la sonrisa—. Así eres mucho más agradable. —¿No tienes nada de más abrigo que ponerte? —Preguntó él irritado— Tus criados van mejor vestidos que tú. —Esto. algo desgastada. apareciendo por el sendero casi sin aliento. Él no pudo contener una sonrisa. —Has debido crecer porque el gorro parece quedarte pequeño. esta mañana. Sin embargo. él Traducción Rosanic. Hace un día magnífico y quiero que ambos lo disfrutemos. —¡Muy elegante! —Por descontado. Y gracias. le acarició los labios. —Gracias —añadió Millicent—. —Esta capa es suficiente y deja de protestar. Llevaba el sombrero de Lyon en la mano y una manta y los periódicos debajo del brazo. atrayéndola hacia si. —¡No me pongo sombrero en la barba! —Pues deberías hacerlo si quieres disimular tu mal carácter. Daba y tomaba con una pasión que muchas otras no conseguían nunca ni siquiera cuando hacían el amor. pero él sujetó la cinta que le ataba la capa y. Ella le besaba con un ardor que no había experimentado con ninguna mujer. ¿Dónde está ella? —¡Aquí! —Exclamó Millicent. —Bueno.macho con plumas de vivos colores y la hembra buscando los pocos granos que quedaban en las espigas. —¿Y donde está la lógica de esa observación? —Muy sencillo. —Muy ingenioso. —No puedes pillar un catarro en tu primera salida. Deseaba más. Le puso el sombrero en la cabeza y retrocedió para ver si estaba bien puesto. Os llamaré cuando Su Señoría esté listo para entrar en casa. Millicent depositó los periódicos encima del banco y empezó a desdoblar la manta. —Dejadnos —ordenó a los lacayos.

Millicent se sentó en el banco. —¿Qué te gustaría que te leyera? ¿Las noticias de las colonias o las del continente? —Lo que más te apetezca a ti. —A menos que te parezca degradante dormir con un paralítico. No me pareció adecuado que tus lacayos me encontraran allí cuando entraran. Pero tampoco a él le gustaba hablar de su vida… —¡No quiero seguir escuchando cosas del mundo exterior! —Ladró cuando Millicent empezaba a leer un artículo que hablaba del regimiento de su hermano pequeño. —¿Así es como sucedían las cosas con tu anterior marido? ¿Hacíais el amor y luego cada uno se retiraba a su habitación? —¿Hacer el amor? Había empalidecido de repente. Mientras escuchaba distraído su voz. Lyon hubiera apostado que era la primera vez en su vida que ella hablaba de algo tan íntimo. ¿Cómo podía haberlo sabido? Creí que tenía que irme mientras todavía era de noche. Escuchar de sus labios que también ella había tenido ganas de verle por la mañana. En realidad lo que le apetecía era oírla hablar de su vida. Millicent. ¡Cuantas veces se había acordado de él desde que estaba clavado a ese sillón! Seguramente David creía que Lyon había empujado a Emma desde Traducción Rosanic.podía notar su reticencia. —¡Al contrario! Me encanta… compartir tu cama. suspendidas en el aire de la mañana. aunque me da exactamente igual lo que puedan pensar mis criados. En cualquier caso. —¿Por qué me abandonaste en mitad de la noche? —Permanecí a tu lado hasta que amaneció —contestó ella ruborizándose —. tímidamente. pero he visto los documentos. no sería más extraño que encontrarte dormida en un sillón como ha sido el caso últimamente. —¿Entonces porque huiste como si fueras una ladrona? —No estoy acostumbrada —murmuró ella completamente colorada—. corrección Cari 115 . David. No recuerdo demasiado bien la ceremonia. Era obvio que estaba nerviosa. —De modo —continuó él— que no les parecería extraño encontrarte durmiendo en mi cama. No había nada que le interesara más que poder entender la razón por la que ella cerraba herméticamente las puertas de su pasado. Se dio media vuelta y abrió el periódico dedicándole toda su atención. Las palabras flotaron entre ellos. fuera de su alcance. se dio cuenta de que lo que de verdad quería enterarse era de su historia. Ella evitaba mirarle. —No me gusta hablar de mi primer matrimonio. Su intento de bromear no la relajó. —Estamos casados.

milord? —Te diré lo que he sacado en claro y luego podrás empezar con la tortura. Esta mañana he recibido otra carta de tu madre. Capitulo 17 El interés de Ohenewaa por Lyon no se limitó a la exploración que le hizo el día de la quemadura. así podré interrumpirte cuando quiera y hacerte un montón de preguntas estúpidas sin ninguna razón en especial. háblame del pueblo. Millicent se enteró de que la anciana le había hecho Traducción Rosanic. No pudo ocultar una sonrisa. ¿Está usted preparado para la Inquisición. Está pensando en aceptar mi invitación para venir a Melbury Hall. Pero de eso a asesinarla… Intentó apartar esos inoportunos pensamientos y su voz se dulcificó. —¿Cuánto hace que te carteas con esa vieja metomentodo? ¿Y porque eres tan cruel como para invitarla a venir? —Dos veces a la semana desde que nos casamos y porque me encanta torturarte. ¿Te gusta la contestación? Él dio un resoplido de disgusto. o incluso de lo que ese demonio de Gibbs tendrá que hacer si accede a ocupar el puesto de administrador. Millicent tenía valor. Quizá puedas decirme lo que has descubierto en los libros de cuentas de Melbury Hall.lo alto del acantilado. Millicent parecía desconcertada cuando dobló el periódico y lo depositó al lado de los otros encima del banco. señora Torquemada. O si no. —Olvida el periódico. por favor. y cuéntame lo que has hablado con el albañil. Era normal que pensara lo peor ya que Lyon había destruido todos sus sueños al casarse con ella. —¡Perfecto! Vamos —dijo ella cruzando las manos encima de las rodillas —. —Muy bien —dijo—. corrección Cari 116 . y se preguntó como era posible que su madre y el abogado hubieran sido tan perspicaces.

Traducción Rosanic. pero Millicent se calló esperando a que la otra continuara. Al volver a la casa. cuando Millicent se sentó a su lado. concentrado en los libros. —A pesar de su horrible carácter. Mientras duraron las operaciones permaneció dos días inconsciente. Nadie quería amputárselas. He estado hablando con los que estaban entonces a su servicio. Incluso le pedí permiso para contárselo. según lo que había contado Gibbs. Las dos horas que Lyon había pasado en el jardín le habían sentado muy bien. ¿Cómo era posible que se atrevieran a decir que la había empujado cuando él mismo había estado a punto de perder la vida? —El señor Gibbs dice que cuando recobró la consciencia fueron necesarias dos semanas antes de que pudiera controlar los músculos o que tuviera alguna sensación en el cuerpo. —Y supongo que su respuesta fue: “¡Haga lo que quiera. Luego había hablado con John y con Will. El aire fresco había hecho que tuviera mejor aspecto y le había despertado el apetito. Ese mismo día los acantilados se habían cobrado la vida de su esposa. —No me extraña. en la cocina. —El conde sufrió un fuerte golpe en la cabeza el verano pasado cuando se cayó del acantilado. y ella estaba impaciente por saber como evolucionaba su estado. En ese momento él estaba otra vez en la biblioteca. en compañía de Gibbs. lo cual le evitó un montón de dolores. —Lo que necesitaría —dijo pensativamente Ohenewaa— es poder hablar con el médico que le puso los huesos en su sitio… ¿Es usted consciente de que los médicos la mandarían directamente a Bedlam si supieran que ha confiado la salud de su marido a una vieja esclava? —¡Me da lo mismo! —Aseguró amablemente Millicent— ¿Quiere contarme lo que ha visto hasta ahora? —Si. La antigua esclava estaba en su rincón favorito. corrección Cari 117 . todos ellos eran los que se habían ocupado del conde tras su accidente. maldición!” —Con menos amabilidad pero el sentido fue el mismo. Millicent había ido a ocuparse de sus cosas con la señora Page. —Jamás lo he creído. —Creo que lo que le pasa es lo que el viejo Dombey hubiera llamado “parálisis psíquica”. pensó Millicent. y debe saber que lo que le voy a decir a usted. su marido ya lo sabe. Ohenewaa abrió los ojos un poco más que de costumbre y enarcó sus cejas grises. no esta aquejado de locura. Respiraba con dificultad. En esa época el mayor temor era por sus extremidades rotas. mientras Ohenewaa veía a Lyon. Dolores de todas clases.un sin fin de preguntas a Gibbs. Eso confirmaría la opinión del primer médico. Estaba tan mal que la familia empezó a pensar en los funerales.

—Desde luego le salvaron las piernas y los brazos. desde ahora él formaba parte de su vida. cuando le quitaron las escayolas. Teniendo en cuenta la gravedad de sus lesiones. el conde era capaz de sentarse. Le había oído reír una vez y esa risa grave. y se volvió a fracturar el brazo derecho. Fue entonces cuando la condesa viuda se había encargado de las cosas a pesar de su mala salud y su avanzada edad. No le quitaron la escayola de ese brazo hasta pocos días antes de su boda con usted. Luego se volvió a caer. Millicent era capaz de comprender perfectamente que una situación así efectivamente podría haber acabado con su vida. su estado se agravó y los diferentes remedios que le prescribieron los médicos no arreglaron la situación. Ohenewaa no podía ocultar su desprecio. Después de llevar más de un mes viviendo con Lyon. pero no hay nada que indique que no pueda volver a mover sus extremidades. esta vez del sillón. Sin duda la irritación por estar enfermo y una severa melancolía le han impedido sanar. Si se mata el espíritu de cualquier criatura. morirá. incluso la más noble. —¿Quiere decir que en los dos primeros meses hubo una mejoría y desde entonces nada? Se volvió hacia Ohenewaa. se ha recuperado bastante rápidamente. Se trata de un hombre cuyo espíritu no puede ser encadenado. También entendía mejor porque la condesa viuda le había suplicado que se casara con su hijo. como prisionero. Un mes después del accidente. —¿Qué podemos hacer por él? —Su marido se niega a creerlo. pero al mismo tiempo le privaron de la fuerza para vivir que necesitaba –concluyó la antigua esclava. pensó Millicent. Siempre estaba drogado. pudo mover el brazo izquierdo. acabará perdiendo el apetito. —No se hizo nada para ejercitar sus extremidades. fuera lo que fuera que estuviera haciendo. —Eso parece. —Pero poco a poco volvieron las sensaciones y el movimiento. Se limitaron a tenerle confinado en la cama o en el sillón. todavía resonaba en su mente como la más hermosa de las melodías. ni para fortalecerlas. ¿Hay algún modo de estimular su cuerpo sin entorpecerle el cerebro? Traducción Rosanic. Y se morirá. Si le ata usted las patas a un león y le mete en un agujero oscuro.Sus hermanos habían planeado su entierro en lugar de hacerle revivir. Al mes siguiente. Nadie intentó despertar su cerebro. —A mi marido no le sobra paciencia precisamente. Millicent se acercó a la ventana para contemplar el lugar donde Lyon y ella habían pasado parte de la mañana. Estuviera donde estuviera. corrección Cari 118 . En lugar de mejorar.

se callara. Lyon les animó a hablar abiertamente y el antiguo esclavo no tardó en dar sus opiniones sin dudar. corrección Cari 119 . Lyon se estiró de placer. El cuerpo de su esposo esta en vías de recuperación. La situación estaba cambiando muy rápidamente. Jonah —declaró—. Levantó la vista cuando llegaron Gibbs y Jonah. Pero están en barbecho y los edificios Traducción Rosanic. Según Millicente. —¡El calmante del leopardo! Incluso el nombre le pega –bromeó Millicent—. Sin embargo se las había arreglado para erigirse en jefe de los criados de Melbury Hall. —Gibbs y mi esposa hablan muy bien de usted. —¿Cree que puede llegar a curarse por completo? Ohenewaa asintió con la cabeza. —¿A que se refiere? —Las pomadas solo calientan las articulaciones. —En las granjas del este hay terrenos que seguramente podrían resultar productivos. La evaluación que hizo de la situación fue precisa y muy meditada. —Sé que nadie podría obligarle a hacerlo si a él no le apetece. Tenía que ser difícil pasar de ser esclavo a tener autoridad. pero él se niega a creerlo.—Ya le he administrado un ungüento que es excelente para las articulaciones. ¿Qué le parecería si uniéramos nuestras fuerzas para llevar esta propiedad? Los tres empezaron a hablar de las granjas. Eso no era lo que se había esperado un mes antes. Sería mejor haber usado lo que yo llamo “calmante del leopardo” pero no tengo todos los ingredientes que necesito. Pero si se le pudiera convencer. —¿Se refiere a que otra persona las ponga en movimiento por él? La negra se encogió de hombros. Pero para que vuelva a andar sería necesario que la vocecita que le dice que es imposible. —Es usted la única persona capaz de conseguir que acepte lo que todavía ser niega a creer. que era muy sincero hablando. Millicent confiaba por completo en él. El sol de media tarde entraba a raudales a través de las ventanas en el despacho. pero Jonah todavía no manifestaba toda la seguridad que debía mostrar. Enviaré a alguien al pueblo. se curaría más rápido. Este último no estaba gordo. milord —concluyó—. Millicent estaba asombrada. pero tenía un aspecto robusto y una mirada franca e inteligente. Jonah. —También haría falta hacer que moviera las articulaciones. Jonah me ha dicho que a lo mejor los encontraba en la farmacia de Saint Albans. También notó lo bien que se llevaban los dos hombres y se alegró por ello. había sido muy rebelde cuando estuvo a las órdenes de Wentworth y lo había pagado muy caro.

Cuando Jonah se fue. Hacía diez años que eran inseparables. Durante hora y media discutieron las formas de mejorar el rendimiento de la propiedad. cebada. milord. —Estoy impresionado con tus evidentes dotes de administrador. de modo que hay demasiados prados por aquí. La gente que estaba cerca se estaban preparando para tirarle desde lo alto de las murallas. No vas a tener ningún problema. lo cual. milord. Gibbs se había enrolado también para ser su ordenanza. Gibbs le seguía a todas partes. hace más de diez años de eso —añadió—. avena y trigo. besugo de las Highlands. Millicent no te está pidiendo que le vendas tu alma al diablo. con su permiso. Puede que su mujer debiera buscar a otro para el puesto. eso es todo. Gibbs. Te está ofreciendo un puesto importante en su casa. De modo que.son una ruina. Los hombres nacen para ser lo que son. dime la verdad. —Además. Conoces muy bien la casa y a sus habitantes. Había ejercido de testigo en sus duelos con algunos tipos… El escocés levantó la cabeza con el ceño fruncido. aunque solo sea por eso. me parece una estupidez. Fui muy feliz siéndole de utilidad. ¿Tienes idea de la cantidad de veces que me has devuelto el favor desde entonces? —No. Después de todos estos años no quiero que piense que he olvidado todo lo que le debo. la finca de al lado. Lyon estaba seguro de que haría un buen trabajo. corrección Cari 120 . ¿Quién hubiera creído que un tipo como tú llegaría a tener un trabajo así? El escocés le lanzó una mirada asesina pero no contestó. ¿No le parece que espera demasiado de mí? —¡Que estúpido eres. Un trabajo que harás perfectamente bien. Lyon recordaba perfectamente la noche del cumpleaños del rey Jorge. Pero nunca tuve la oportunidad de devolverle lo que hizo por mí. —Me gustaría estar seguro. Solo se utilizan para alimentar a las ovejas. Cuando Lyon compró un cargo de oficial. —Solo te ayudé a salir de un apuro. Cuando el regimiento había sido enviado a la India. —Es cuestión de responsabilidad y de lealtad. Has establecido una relación de confianza con Jonah y eso te va a ser de una enorme ayuda. El señor Wentworth daba mucha importancia a los caballos. El precio de la lana está cayendo. La verdad es que sabía lo que le pasaba a su ayuda de cámara. cultivan centeno. Gibbs había permanecido a su lado. al tiempo que ayudaban a los granjeros en los trabajos de restauración o a construir edificios anejos. cuando había encontrado en Edimburgo a un Highlander algo borracho que se negaba a beber a la salud del rey. milord. siempre le estaré agradecido. —Lo digo en serio. Traducción Rosanic. Gibbs! No tienes ni dos dedos de frente. Siempre me ha tratado de igual a igual y. En Solgrave. Al final se les ocurrió la idea de restaurar las granjas más alejadas y alquilarlas. Miró a Gibbs con aprobación.

—Me sentaste en tus rodillas y… me besaste. si de verdad cree… —Creo que vas a tener que vértelas conmigo si no vas inmediatamente a decirle a mi mujer que aceptas el puesto que te ha ofrecido. Gibbs miró a su señor y luego a la puerta. había exigido el divorcio si el conde recuperaba la salud. Millicent estaba haciendo un esfuerzo por suprimir cualquier aspecto de intimidad. vas a ser condenadamente útil. —Y. —¿Y que hay de malo en eso? —¡Había por lo menos una docena de criados alrededor nuestro! —¿Y? Millicent se había sentido molesta. —Gracias. Cuando hubo terminado de masajear una pierna tenía el rostro en llamas y el sudor le perlaba las sienes. nada —murmuró ella empezando a masajear la otra pierna. La larga conversación que había mantenido con Ohenewaa le había abierto los ojos sobre la precariedad de su situación. —Por todos los demonios. El día que se había entrevistado con la condesa viuda. milord. cabeza dura! Al contrario. Y se estaba recuperando. —¿No? —Se burló él— Estás mas nerviosa que una gata desde que me has dado las gracias por haber convencido a Gibbs de que se convierta en tu administrador. corrección Cari 121 . —¡No vas a abandonarme. —Si está usted seguro. —¿Por qué no les pides a todos los criados que te sirvan de acompañantes? Ella le miró con sorpresa en los ojos. Los lacayos le habían puesto a Lyon un camisón de manga larga y le habían dejado tumbado en la cama. Con la puerta de la habitación abierta y más de una docena de velas encendidas por todas partes. ella cambió la venda de su marido. —No sé de qué estás hablando. Mientras John estaba todavía en el dormitorio. Traducción Rosanic. luego despidió a los dos lacayos y terminó de ponerle la pomada en las extremidades.Lyon emitió un suspiro de exasperación. milord… —¡Fuera! Le vio girar el pomo de la puerta y luego echar una ojeada por encima del hombro. y más rápido de lo que nadie esperaba. Su esposa y usted estarán orgullosos de mí. incómoda y desconcertada y el hecho de que se hubiera prácticamente derretido entre sus brazos no ayudaba nada.

y te preparará otro ungüento para mañana. pero mañana… Se interrumpió mientras le tapaba con la manta. Siendo soltera. sabía que nunca sería aceptada en la alta sociedad. Te necesito. —No estas obligada a hacer esto si te incomoda. agraciada con un físico del montón y con unos orígenes tan solo honorables. Odiaba reconocerlo pero echaba de menos esas manos. Depositó ante él una jarra de cerveza y se sentó en el otro lado de la mesa con los ojos fijos en sus callosas manos. No tengo ningún control de mis malditas piernas. milord. Quiero que estés a mi lado. También echaba de menos la sensación del vello de su torso contra sus pechos y la boca que mordisqueaba la de ella. no había podido evitar el matrimonio con un plantador ansioso por escalar puestos en la escala social. Entonces quédate aquí. —No me molesta —contestó ella aguantando su mirada burlona—. Traducción Rosanic. —No sueñes demasiado pequeña.No era tonta. Cuando Lyon estuviera completamente recuperado la consideraría indigna de ser su esposa. confinado en un sillón. Debió emitir algún sonido porque Ned levantó los ojos hacia ella. —Mañana será otro día. —Eso es lo que llevo meses haciendo. Suponiendo que lleguemos hasta allí. Le ayudaría pero tenía que protegerse a sí misma y a su corazón. estoy aquí. —¿Cómo? ¿Siendo distante? ¿Huyendo? —No. —Hoy no. —Bueno. —Perfecto. —No veo que… —La pasada noche dormí como hacía meses que no dormía. —Estaré aquí siempre que me necesites. lleno de sorpresas y de promesas —terminó. Se había tocado el ala del sombrero y le había dado los buenos días. o te llevaré al granero. Violet no veía nada de malo en servirle la cena a Ned Cranch. pues yo estoy completamente decidida a hacerte cambiar de opinión. Solo necesitaré que Will y John me ayuden todos los días para… —Será perder el tiempo. Él la sujetó por la muñeca. Pienso en mañana sabiendo que todo seguirá igual. El chico que envié a Saint Albans pudo encontrar las hierbas y el resto de las cosas que necesitaba Ohenewaa. Completamente seguro de que seguiré siendo un patético paralítico. Era evidente que había recuperado su buena educación y estaba contenta de cómo se comportaba con ella. Le había dirigido una sonrisa al entrar en la sala de los criados por la noche. en mi cama. corrección Cari 122 .

Hace todo lo que ella dice. El conde solo toma las medicinas de Ohenewaa.Ella enrojeció y desvió la vista hacia la mesa. —Lady Aytoun la compro en una subasta. Violet asintió vigorosamente. Pero le costaba ser fría y reservada con él como hacía la señora Page con el señor Gibbs. Contempló con admiración a la anciana que desaparecía elegantemente dentro de la cocina con Will pisándole los talones. Era guapo. Efectivamente tenía el aspecto de una reina. —Las cosas que se cuentan de sus curaciones so impresionantes. —¿Qué sucedería si decidiera envenenarnos a todos con sus infusiones? —¡No digas eso! —Protestó Violet frunciendo el ceño— Todo el mundo confía en ella. Traducción Rosanic. La mayoría de los negros de aquí la conocen por… —¿Y a tu señora no le da miedo verla cerca de la comida? En las islas. La señora ha puesto la vida de su marido en manos de la curandera. corrección Cari 123 . envenenan a sus amos. —¿Si? ¿Y que? —Para lady Aytoun tiene más valor que todos esos médicos que se ocuparon de Su Señoría después de su accidente. Violet se inclinó hacia delante y bajó la voz. cuando los hechiceros no empujan a los esclavos a la rebelión. incluida mi señora. Fue la esclava de un médico inglés durante cuarenta años antes de que lady Aytoun la trajera aquí. Más que al doctor que viene de Londres. la reina de Saba? Sorprendida por su tono. Empujó el plato medio lleno. encantador y era su primer y único amante. Es Ohenewaa y conoce muy bien las hierbas y las medicinas. ¡Eso es confianza! —¿Cómo? ¿Esa mujer es la que se encarga de la salud del conde? — preguntó Ned ofuscado. —¿Y eso que significa? ¡Que es una bruja! —¡No! —replicó ella secamente—. Las mujeres que viven en Melbury Hall dicen que le enseñó más ella al médico que este a ella. Él clavó el tenedor en un trozo de carne. —Es una curandera de mucho talento. Solo poseía los harapos que llevaba encima. siguió la mirada de Ned y vio que Will le abría la puerta a Ohenewaa la cual llevaba una bandeja. Eso debería darte una idea de lo importante que es. —¿Quién se cree esa que es. Sin embargo no podía olvidar su brutalidad y que no había vacilado en echarla de su habitación en Saint Albans. —Aquí no entra ningún médico.

Los párpados. se preguntó como podía ayudarle sin que él se diera cuenta. Estaba tumbada boca abajo en el borde de la cama y se incorporó apoyándose en los codos. éxito y clase. Y hubiera hecho bien. Como simple mortal que era. una educación perfecta y una familia honorable. Su ancha frente denotaba inteligencia y su nariz era recta. demasiado inteligente. Seguramente sería el hombre más guapo que hubiera visto en su vida. Los hombres como Lyon Pennigton. de ese modo no tendría que soportar la humillación de tener que presentarla como su esposa… Millicent conocía bien las costumbres de la sociedad a la que pertenecía Lyon. Nunca había pasado una noche entera en la cama de ningún hombre y permaneció con los ojos abiertos contemplando a su marido a la luz del amanecer. pero se había desilusionado rápidamente. situaban muy por encima del resto de la gente. Era demasiado delgada. él consiguió volverse hacia la derecha. Era demasiado insignificante. Millicent debería haber salido corriendo. Millicent había aceptado dormir con él. se había acostado a propósito en el lado derecho de la cama para no correr el riesgo de que Lyon la rozara con el brazo bueno. corrección Cari 124 .Capitulo 18 El colchón se hundió un poco y Millicent se despertó sobresaltada. Había permanecido sentada junto a las solteronas durante cinco temporadas consecutivas. Se preguntó como sería sin la barba. no eran suficientes. aquellos cuya fortuna. Luego. Antes de que su adormecido cerebro tuviera tiempo de dar con una solución. llena de esperanzas. Volvió a apoyar la cabeza en la almohada pero no consiguió volver a dormirse. pero él había rodado sobre si mismo y el brazo izquierdo descansaba ahora encima de la espalda de ella. Había salido al mercado del matrimonio a los dieciocho años. cuando alcanzó la avanzada edad Traducción Rosanic. Y los que lo hacían eran unos patanes que pensaban que su principal atractivo era su dote. Era demasiado tranquila. ni siquiera reparaban en ella. después de todo era su esposa y además ¿Qué podía él hacerle si se deslizaba entre las sábanas cuando ya estaba dormido y ella permanecía a una distancia respetable? Al verle tan cerca de ella se percató de que se había equivocado. fascinada por un dios. Años de vida cómoda. demasiado todo excepto excepcional. provistos de largas pestañas escondían unos ojos que variaban desde el azul más claro al más oscuro según el humor del que estuviera. Lyon estaba durmiendo e intentaba darse la vuelta. La seguridad de Millicent en si misma no había tardado en desaparecer. La respiración acompasada de su marido le indicó que seguía dormido.

incapaz de decidir si deseaba que la acariciara o no. corrección Cari 125 . Después del fallecimiento de Wentworth. su tío tomó cartas en el asunto. luego su mano descendió hasta su vientre para volver a subir al otro pecho. para gran sorpresa de Millicent. Ella tenía la garganta seca y su voz fue apenas audible cuando repitió su nombre. Tenía el corazón desbocado y una bola de fuego se había apoderado de su vientre. Y fue exactamente lo que hizo. Le daría mucha vergüenza si Lyon se despertaba y la veía llorando. El calor que sus caricias provocaban en todo su cuerpo la llenaba de placer y se acercó más mientras él acariciaba la sensible aureola. pudo sentir el calor de su muslo sobre los suyos. Y ese era el recuerdo que deseaba que permaneciera en la mente de lord Aytoun cuando sus caminos se separaran. para luego subir. La hubiera vendido al mismísimo diablo con tal de librarse de ella. Supo entonces que no deseaba que se detuviera… —Lyon… Posó los labios sobre los de su marido. a lo largo de su pierna.de veintitrés años. él la retuvo por la cintura y la atrajo contra su pecho. pero su mano izquierda se deslizó por debajo del camisón de Millicent. con una lentitud enloquecedora. Ya había dejado de apiadarse de si misma. Lyon murmuró algo en sueños y. Cerró los ojos para evitar que se le derramasen las lágrimas. ¡Había movido la pierna! Asombrada. Estaba murmurando palabras sin sentido y tenía el ceño fruncido. Lanzó una ojeada por encima del hombro y vio que él seguía dormido. Él la obligó a volverse hacia él antes de que ella supiera lo que estaba sucediendo. Volvió la cabeza con el corazón en un puño y se encontró con su cara a pocos centímetros de la suya. La curación de Lyon solo dependía de él mismo. Como se le había subido el camisón durante la noche. Millicent Traducción Rosanic. ¿Se trataba de un sueño? Pronto se encontró tumbada de espaldas con su marido medio tumbado encima de ella. —Lyon —le llamó suavemente. Una mujer fuerte e independiente. se dijo. Él se sobresaltó y su muslo acarició el de Millicent. Él no se despertó. Ohenewaa tenía razón. se sorprendió a si misma arqueándose para acercarse más. Rodó sobre si misma con cuidado para darle la espalda. había sido sorprendentemente fuerte como para mantenerse a sí misma sin ayuda. No se resistió. Estuvo a punto de detenerle cien veces y cien veces renunció a hacerlo. su cadera y su vientre para acabar cerrándose sobre un pecho. Él se estiró un poco. se preguntó como iba a despertarle para decírselo. pero cuando iba a salir de la cama. una de sus piernas se colocó encima de las de ella.

Le latía el corazón con una velocidad que hasta ese momento solo había asociado con el miedo o el dolor. Simplemente lo hiciste. Estaba en Baronsford. Se sorprendió al encontrar su propia mano entre los muslos de ella y se apartó rápidamente. Era Millicent. incluso a la débil luz del amanecer. jugueteó con sus labios con la punta de la lengua. —No te eches la culpa. Él parecía a punto de despertar y suplicó con todas su fuerzas que no la rechazara cuando volviera a la realidad. ¡Era imposible! — ¿Cómo? Intentó moverse en vano. corrección Cari 126 . de que su rostro estaba a pocos centímetros del de Millicent. Lyon se despertó del todo al oír el grito de una mujer. Se aferró a él mientras los espasmos de la pasión continuaban sacudiéndola. No me has hecho daño. asombrado. en el instante en que él la penetró con los dedos. Lo que estaba experimentando ahora era una anticipación y un deseo tal que tenía ganas de gritar. Luego la mano de Lyon bajó hasta el centro de su feminidad y ella miró fijamente al techo separando instintivamente las piernas y arqueándose hacia él. explotó con la violencia de un volcán en erupción. Su cuerpo estaba todavía dolorosamente excitado. en Londres. Estaba tumbado de lado y apartó las sábanas con una mano. y él se apoderó de su boca. No. Ella le devolvió el beso. volviendo a intentar moverse— Soy incapaz de mover esta jodida pierna. — ¿Cómo lo hice? —Estabas dormido. Te diste la vuelta mientras dormías. — ¡Dios Santo! —Masculló— Millicent… Yo no… Estaba… ¡Diablos! ¿Te he hecho daño? ¡Señor! Yo… Ella se limpió las lágrimas y le miró. Traducción Rosanic. Le entró una enorme frustración. —Te moviste —dijo ella bajándose el camisón—. Se dio cuenta. vio lágrimas asomando por las esquinas de sus ojos y caer por sus mejillas.jadeaba y se estremecía de excitación. Una mujer había acudido a su cama. Él la acarició con renovado vigor. Lyon vio que su pierna la mantenía prisionera. Ella movía la cabeza de un lado a otro sobre la almohada. pero. Él emitió una especie de gruñido y ella empezó a temblar cuando él le apretó un pezón endurecido por el deseo. Se le escapó un gemido cuando él encontró el punto más sensible. Le besó. estábamos… estábamos… Él vio que las lágrimas anegaban de nuevo sus ojos grises. Ella tenía los párpados cerrados pero. Había estado soñando. Su cuerpo… El cerebro de Lyon se despertó por completo. Pero eso había sido antes. — ¡Es imposible! —Insistió con cabezonería.

—Fui… Me comporté… groseramente contigo ¿verdad? Ella volvió a sacudir la cabeza con fuerza pero no levantó la vista del suelo y Lyon se maldijo a si mismo. Ella se levantó. Ella retrocedió un paso. ¿Qué te he hecho? Ella sacudió la cabeza. Tu cuerpo se está curando. — ¡Millicent. lo que sea que haya hecho. tapándole con las sábanas—. aunque supiera que nadie había podido colocarle en esa postura. Parecía evidente que la había tocado sin su consentimiento. Ohenewaa dijo que esto sucedería. — ¿Tienes suficiente calor? —preguntó. El pelo de Millicent caía como una cascada de rizos alrededor de su rostro y él se preguntó porque nunca le había dicho que le gustaba verla así y lo hermosa que era. reprochándose el haber sido tan audaz con ella y sin tan siquiera haberse despertado. —Si. Lyon ya no estaba pensando en sí mismo si no que se esforzaba por ver. Te prometo que no volverá a pasar. — ¡No! —Rugió Lyon. — ¿Que quieres? — ¿Qué es lo que acaba de suceder? —Te diste la vuelta mientras dormías. liberándose por fin y ayudándole a rodar sobre la espalda—. Que un día simplemente te moverías. a la débil luz. segundos después. espera! —la llamó él con tono enfadado. Dale tiempo. Siempre le había sucedido sin previo aviso y. Traducción Rosanic. Estás recuperando las fuerzas pero hay que dar tiempo al tiempo. moviste la pierna. — ¿Quieres beber algo? ¿Un vaso de agua? —No —contestó él. había sido incapaz de volver a hacerlo. —Te suplico que me perdones. —Fue una casualidad.—Cálmate —dijo ella. el rostro de Millicent. No mencionó las otras ocasiones en las que inconscientemente había movido la mano o un pie. Es un enorme avance. — ¿Por qué? —Ya es casi de día. corrección Cari 127 . —Duerme bien. —No —replicó pacientemente Millicent. Había llorado y había una sombra de tristeza en sus ojos. incapaz de hablar. — ¿Qué más? Dímelo. — ¿Dónde vas? —A mi habitación —contestó ella dirigiéndose hacia la puerta.

había estado a punto de matarla a ella también. Se arrepentía de haberla tocado sin su permiso. recogiendo cosas que mete en un enorme mantel que lleva atado Traducción Rosanic. Lyon por su parte. ¿Quién era ella para desearle tanto? En una esquina de una calleja de Saint Albans estaba detenido un carruaje. La había aplastado como si fuera una brizna de paja en el granero. señor Hyde. había matado al hijo que esperaba. Sus extremidades empezaban a funcionar. cada vez confía más en la negra. no me arrepiento. Entonces Millicent tendría que continuar viviendo sin él. hablaba con el cochero. Un mozo. Pero la he estado observando — continuó Ned Cranch bajando la voz— y no hay nadie que la vigile. Decía que era su deber de marido “educarla”. en dirección a Solgrave. ¡Él se había disculpado! Wentworth la había pegado. se había disculpado por haber devuelto a ese mismo cuerpo a la vida. ahora que me lo ha contado todo en cuanto a la esclava y la influencia que ejerce sobre lady Aytoun. Por favor. corrección Cari 128 . —Las alabanzas del señor Platt me convencieron de venir a conocerle en persona —estaba diciendo Jasper Hyde analizando la expresión adusta del albañil—. Incluso dormido le había enseñado a Millicent un paraíso de estrellas cuya existencia ni siquiera había sospechado. La tristeza le congeló el corazón y las lágrimas se hicieron más copiosas. Luego ya no tuvo ningún motivo para poner freno a sus emociones. Algún día simplemente se iría.—No ha pasado nada. Y también Lyon Pennington era su marido. Dudo que acceda a separarse de ella a ningún precio. Y. Estaba recuperando las fuerzas. No tenía derecho a estar triste solo porque él la hubiera llevado a las cimas del éxtasis. maltratado física y psíquicamente durante los cinco años que había durado su matrimonio. — ¿Cuáles? —Abandona la casa al amanecer y pasea por el parque. Además tiene sus costumbres. con el gorro calado hasta los ojos. Esa idea la aterrorizaba. Se sintió aliviada al ver el pasillo desierto. debería estarle agradecida porque le había demostrado que existía otra cosa aparte del dolor y la humillación en las relaciones entre un hombre y una mujer. Por el contrario. Las cortinas echadas preservaban la identidad de los dos hombres que charlaban en el interior del vehículo. Le había hecho daño. pero consiguió contener las lágrimas hasta que estuvo en la seguridad de su dormitorio. vuelve a dormirte —murmuró ella antes de salir de la habitación. Enterró la cara en la almohada. —Como le decía.

Solo tiene que decir una palabra. señor. señor Hyde. Pero mientras tanto tengo otros planes que es posible que arreglen el problema de una vez por todas. No quería que nadie le viera retorcerse de dolor. pero intentó ignorarlos. Ned descendió del carruaje. De momento limítese a vigilarla. Hyde notaba que los primeros dolores se insinuaban ya a la altura de las costillas. Ya no podía hablar y no le quedaban fuerzas. de lo contrario hubiera vuelto a llamar a Ned Cranch para pedirle que le cortara la garganta a la hechicera. Regresa a Melbury Hall cuando todo está preparado para llevarle el desayuno al conde. señor Cranch. —Gracias señor. Tuvo dificultades para levantar el brazo y lanzarle a Ned una bolsa repleta de monedas. El dolor iba en aumento y Hyde se masajeó el pecho. Hyde hizo un gesto en dirección a la portezuela para indicar que la entrevista había terminado. De hecho —continuó Ned bajando todavía más la voz— podría cortarle la garganta con la misma facilidad y dejar que creyeran que fue atacada por un gitano o un malhechor. Traducción Rosanic. corrección Cari 129 . —Si lo desea. —Pero es una buena idea —continuó—. el dolor le desgarraba el pecho provocando una quemadura parecida a la que soportaban los esclavos cuando se les marcaba con hierros al rojo vivo. Apenas había salido cuando Hyde se arrancó la corbata y el falso cuello. puedo secuestrarla en el bosque uno de estos días. —Perfecto. —No lo olvidaré. — ¿La próxima vez vendrá usted o enviará al señor Platt? —Ya se lo haré saber.al cuello. Casi no podía respirar. Ni que nadie supiera hasta que punto tenía poder sobre él Ohenewaa. Suponiendo que eso pudiera hacer que acabara la maldición de esa diabólica mujer.

o cuando se ocupaba de vigilar que le administraran las infusiones de Ohenewaa. era prácticamente invisible. Gibbs se sentó delante del escritorio. desde sus discusiones hasta los besos que le hacían arder. A excepción de unos breves instantes. la echaba de menos en todo. Y lo que era todavía peor. —Está preparando el menú para la comida de mañana con el reverendo Trimble y su esposa. —A lo mejor le lleva toda la mañana porque quiere que sea un éxito. milord. ya no dormía con él. Pero el problema no se iba a resolver permaneciendo separado de ella. a la hora de la cena. la había tocado. Cualquier excusa era buena para no quedarse durante demasiado tiempo con él. — ¿Va a tardar mucho? —No… Gibbs lo pensó mejor. Estaba completamente seguro de que eso es lo que tenía la culpa. milord. milord. Nunca escatima los elogios. Millicent no se ha quejado de ti! —No me extraña. Hacía tres días que Millicent no paraba quieta. impaciente. — ¿Dónde está ahora? —preguntó Lyon. — ¿Es que no te has dado cuenta de que si aceptabas el puesto de administrador era para que ella tuviera más tiempo libre? ¡Y en lugar de eso le das más trabajo! —No es de las que se toman a la ligera lo que creen que es su obligación. —Por el contrario. — ¡Maldición Gibbs. no deja de alabarte. —Intento liberar a lady Aytoun de algunas de sus tareas —Se defendió. sacó pluma y papel y se preparó para escribir al dictado las cartas de Lyon. dormido. corrección Cari 130 . —Ella es así. —Gracias. Gibbs parecía abatido.Capitulo 19 —Eres como la mala hierba Gibbs —se quejaba Lyon cuando el nuevo administrador entró en la biblioteca. O bien estaba demasiado cansada o tenía que escribir alguna carta. señor. Los papeles que había encima del escritorio se movieron. Las cosas no podían continuar así. — ¿Un vicario rural y su mujer son tan condenadamente importantes? Traducción Rosanic. Innumerables veces se había maldecido a si mismo pensando en la noche en la que.

—Cuando hayamos terminado con el correo.. Quiero hacerle compañía durante su trabajo diario. la señora Trimble es coja y apenas sale de su casa. —Acompáñame. Si esperas un minuto terminaré y… Traducción Rosanic. Lady Aytoun va a ocuparse de dar la clase a los niños de Melbury Hall y a algunos de los adultos. Lyon hizo una mueca al ver la expresión de asombro de Gibbs. corrección Cari 131 . Algunos de los alumnos han superado con mucho la edad de ir a la escuela y es la primera vez que tienen la oportunidad de aprender. El maestro de la escuela. Son principalmente los hijos de los granjeros pero algunos viven en Melbury Hall. —Si. Rodeó la mesa para acercarse a él.—Milord. Millicent estaba inclinada sobre el hombro de una alumna cuando oyó que crujían los bancos y algunos murmullos de asombro. a Knebworth? —Por lo que yo sé empezaron a tomar las lecciones aquí en los tiempos de ese cretino de Wentworth. —Si. —dijo pasmada. Tanto blancos como negros y corretean por todos lados. milord. pero les gusta estar aquí este día en que todos se reúnen en Melbury Hall. a escribir y aritmética. —He venido a verte. — ¿Aquí hay niños? —Se extrañó Lyon. Sentaos y continuad con lo que estabais haciendo. milord? —preguntó Millicent. Lyon emitió una seca carcajada. —Y supongo que no tienes ni idea de donde irá la señora cuando termine de hablar con la cocinera. que viene aquí los jueves por la tarde. — ¿Qué está haciendo aquí. — ¿Y porque no van a la escuela del pueblo. quiero que lo dispongas todo para que me lleven a donde está mi mujer. Por si quiere saberlo —añadió rápidamente— también va a ocuparse de los más pequeños el viernes por la mañana. Los lacayos depositaron cuidadosamente a su señor en el umbral de la entrada de la sala de los criados. Va a hacer un gran esfuerzo para tener el placer de conocerle. Cuando levantó la mirada comprobó que todo el mundo se había levantado con los ojos vueltos hacia la puerta. está enfermo. Lady Aytoun insistió en que se les siguiera enseñando a leer. Nadie se movió y los dos lacayos del conde mantuvieron la cabeza gacha. milord. La mayoría de los jóvenes van al pueblo. —Milord.. El reverendo y un escocés llamado Cunningham eran quienes las impartían. —No os preocupéis por mí —les dijo él a los criados—. —Podrías haber enviado a alguien a buscarme.

Apenas se hubo instalado cuando Lyon se dirigió al antiguo esclavo. — ¿Le cortaron la pata? —No. la misma Millicent estaba sorprendida por su audacia. La idea se le ocurrió de repente. Algunos mascullaron que la lección de escritura ya había terminado y que le tocaba el turno a la lectura. Traducción Rosanic. —Como quieras. A un gesto de ella todos se sentaron. Moisés miraba fijamente las piernas de su señor. — ¿Por donde íbamos? —pregunto a toda la clase. Casi podía notar el gusto salado de las lágrimas en su boca. A mi tampoco me las cortaron. y sin pararse a considerarla dijo: —Lord Aytoun ¿querría ser el compañero de Moisés? Se hizo un silencio total en la estancia. me limitaré a quedarme aquí. Él les dio una breve orden a los lacayos y Millicent se apresuró a hacerle un sitio al lado de Moisés. Si la maestra no tiene inconveniente… —Ninguno. milord. Lyon miró primero a Moisés y luego a su esposa. El hombre estaba tan aturdido como ella. Ella sintió como desaparecía el nudo que se le había formado en la garganta. excepto Moisés que no apartaba los ojos de Lyon. Moisés seguía de pie. Era evidente que estaba lleno de temor y no tenía compañero. —Estaría encantado. Intentó recobrar la compostura volviéndose hacia los alumnos. —Todo irá bien —le tranquilizó. ¿Cómo se encuentra? —Mejor. —Me dijeron que tu perro estaba herido. —Mejor. milord —respondió ella con una sonrisa mientras Moisés se sentaba por fin. corrección Cari 132 . Echo de menos tu compañía. No podía encontrar ninguna razón válida para negarse. Prometo no molestar. Millicent se quedó boquiabierta durante un segundo. De modo que continúa. pero comprendo que debes asumir tus responsabilidades. milord.— ¡No! Prefiero ver como les enseñas. Lyon no iba a dejar nunca de sorprenderla. Millicent les entregó una Biblia para cada dos personas y les pidió que leyeran tres líneas cada uno en voz alta. —Antes de que empecemos a leer —declaró Lyon— me gustaría que me contaras de que va esto.

Había pasado un día estupendo estando cerca de ella. —Lo ignoro. Si… —Haz lo que te he dicho. pedazo de tonto! Cuando el lacayo se hubo ido. Lyon se desplazó hasta el borde de la cama. corrección Cari 133 . Que… que me he caído. Encima del brazo malo. Los habitantes de la casa formaban una verdadera familia y ella era como la reina. Traducción Rosanic. —Ve a buscarla. Y eso es lo que pensaba hacer inmediatamente aunque para eso tuviera que tenderle una trampa. Quería que ella estuviera a su alcance cuando llegara a ver que le había pasado. Era evidente que John dudaba si proferir tal mentira. milord? Caer sobre ese brazo… — ¡Fuera. Subió la almohada.Capitulo 20 — ¿Necesita usted alguna otra cosa. milord. Lyon estaba en camisón. — ¡Espera! El otro se dio la vuelta. indeciso. maldición! — ¿Dónde está lady Aytoun? —gruñó. Que me has vuelto a meter en la cama. También era la primera vez en muchos meses que se sentía casi normal. ¡Maldición. hacía meses que no se había encontrado tan bien. milord. arréglatelas para que nadie se mueva. No había tenido tiempo de lamentar lo que había perdido. milord? Las cortinas estaban echadas y habían apagado todas las velas excepto la de la mesilla de noche. John se dirigió rápidamente hacia la puerta. preocupándose por el bienestar de todos. El lacayo se rascó la cabeza. —Dile que es urgente. Ohenewaa había acudido en su acostumbrada visita vespertina y luego se había ido. Seguro que está durmiendo. Asumo toda las consecuencias… ¡Espera! Sean cuales sean las órdenes. llamar a un médico o cualquier otra cosa. — ¿Milord? —Ve a buscarla y dile que necesito verla. pero que me duele mucho. Y deja de preocuparte. — ¿Y si le digo que se ha cortado usted la mano o que se ha quemado como la otra vez. ya que solo había deseado tocarla. No recordaba haber deseado nunca nada con tanta intensidad como ver a Millicent en ese preciso momento. John estaba apunto de retirarse también y ya nadie le molestaría hasta el día siguiente. de recrearse en su precaria salud. —Podría pedirle a Gibbs que se encargue de hacerlo.

Oyó su voz llena de angustia acercándose por el pasillo y se apresuró a esconder el brazo derecho bajo las sábanas. La puerta se abrió de golpe y ella se precipitó a la cabecera de la cama con el pelo suelto. — ¡Enciende las velas! —Le ordenó a John que se había detenido en el umbral de la puerta— Dile a Ohenewaa que venga de inmediato y envía a Gibbs a buscar a un médico a Saint Albans. Se inclinó sobre Lyon y levantó la sábana con precaución. — ¿Te duele mucho? Él la agarró por la cintura con el brazo sano para atraerla hacia sí. —Puedes irte, John. Dile a todo el mundo que no necesito nada. El lacayo obedeció en seguida. — ¿Cómo puedes decir eso cuando es posible que te hayas roto algo? Sin esperar respuesta le levantó la manga para examinarle el brazo. — ¿Dónde te duele? —En ningún sitio —confesó él contemplándola. Ella se había puesto apresuradamente una bata por encima del camisón sin perder el tiempo en anudarse el cinturón. Lyon le acarició la espalda. —No veo nada —dijo ella volviéndose hacia la puerta—. ¿Dónde se ha metido Ohenewaa? —No va a venir. — ¿Qué quieres decir? Intentó liberarse pero Lyon la tenía firmemente sujeta. —Le ordené a John que no la llamara, ni a ella ni a nadie más. Ella recordó lo que acababa de decirle al lacayo y volvió a prestarle atención. Sus enormes ojos grises parecían casi plateados, sus labios llenos eran tentadores, y él se moría de ganas de probarlos. — ¿Por qué? —preguntó ella con voz débil. —Porque lo único que me duele en este momento solo tú puedes remediarlo. — ¿Te has caído? —No. Ella posó las manos sobre la almohada y le miró a los ojos. —Me has tendido una trampa. —Me confieso culpable. Tenía ganas de ver a mi esposa. —Hemos estado juntos todo el día. —Te necesitaba —dijo él suavemente. —Si hubieras enviado a alguien a buscarme hubiera venido. —Estoy seguro de ello, pero mañana y con treinta y seis personas a nuestro alrededor. —Treinta y seis no, solo una. —Esa es una de más —replicó él acariciándole el pelo—. Debo decirte que no me gusta que estés lejos de mi cama. — ¿De verdad?
Traducción Rosanic, corrección Cari 134

Le temblaba la voz y no era capaz de apartar los ojos de la boca de Lyon. —Te echaba de menos —susurró él cuando ella se movió un poco rozándole con sus senos—. Te necesito, necesito tu risa y esto… La atrajo hacia él hasta que sus respiraciones se confundieron. — ¿Esto? —Esto. Ella cerró los ojos y él jugueteó con su boca, siguiendo el contorno de sus labios. —También echo de menos otras cosas cuando no estás cerca de mí. — ¿Cuáles? Los corazones de ambos latían rápidamente, al unísono. —Tu cuerpo encantador. Ella estaba perdiendo terreno y no tardó en encontrarse tumbada a su lado. Entonces él aprovechó para profundizar el beso imitando los movimientos del amor que quería hacerle. La deseaba con locura, quería hacerla suya. Millicent le cogió el rostro entre las manos con un pequeño gemido y le devolvió el beso con la misma pasión. Lyon se fue volviendo cada vez más exigente; le acarició los senos y ella notó como se hinchaban bajo la tela del camisón. Él gruñó, frustrado. —Hazme el amor, Millicent —gimió. Ella le miró a los ojos. —Yo… yo no… —Te diré lo que tienes que hacer. Ayúdame —susurró sin dejar de acariciarla—. La otra noche empecé pero no terminé. Espero no haberte hecho daño. Si ambos estamos despiertos, seguro que todo irá mejor. Ella se incorporó un poco. — ¡Espera! —dijo él amargamente—. De acuerdo, como quieras. Estoy seguro de que cuando te casaste conmigo no pensabas en esto. ¿Qué mujer desearía tener un marido paralítico, que apenas es un hombre? Un hombre incapaz de hacerle el amor. No… no tengo derecho a imponerte un cuerpo mutilado que no puede adorarte como te mereces. Solo te suplico que te quedes. Me contentaré con eso. Y no exigiré nada de… —Me encantan tus exigencias. Le obligó a tumbarse sobre la almohada y le besó, súbitamente enardecida. — ¿Qué tengo que hacer? —preguntó en un murmullo. La inocente pregunta le llegó al corazón. —Quítate la bata y el camisón. Millicent se puso de rodillas y obedeció temblando. Él contuvo la respiración cuando ella se soltó los botones delanteros del camisón. —Estoy muy asustada… —Yo también —aseguró él muy suavemente. Le deslizó la tela por los hombros y ella no protestó.
Traducción Rosanic, corrección Cari 135

¡Era perfecta! Admiró su piel bajo la dorada luz y los redondos senos cuyos rígidos pezones acarició. —Eres un verdadero tesoro. Un exquisito y magnífico tesoro. Quiero sentirte contra mí. — ¿Qué tengo que hacer ahora? —Quítame el camisón —contestó él sentándose, con la voz ronca de deseo. Ella le levantó el camisón por la espalda sin atreverse a ir más lejos. Él le acarició el muslo y deslizó la mano entre sus piernas, pero ella las cerró de inmediato, tensa. —No tengas miedo —murmuró él incorporándose lo suficiente para tomar un pezón en la boca. Ella gimió mientras el jugueteaba con el vello que había entre sus muslos. —Entrégate a mi, Millicent. Ella por fin se relajó con un suspiro, y él penetró en su intimidad. No tardó en sentir como se estremecía con sus caricias y siguió y siguió hasta que ella gritó su nombre con un sollozo de placer. Se derrumbó sobre él, tapándole la cara con el pelo y aprisionando su mano. Cuando los espasmo remitieron, Lyon sonrió. Nunca había disfrutado más proporcionándole placer a una mujer. Desde luego, siempre había pensado en sus compañeras de cama, pero nunca hasta ese punto. Era una experiencia completamente nueva y enriquecedora. Mientras esa idea le cruzaba por la cabeza, ella movió una rodilla y él se colocó debajo de su cuerpo. —Tómame en tu interior. La mano de Millicent se desplazó lentamente entre sus cuerpos y, cuando ella cogió su virilidad, él cerró los ojos emitiendo un gemido. Le guió hasta su interior. —Ahora Millicent. Sus miradas se unieron al mismo tiempo que sus cuerpos. Lyon no se atrevía a moverse por temor a perder el control. Creyó que nunca volvería a experimentar esas sensaciones. El placer del sexo de ella aprisionando el suyo era increíble. Había vuelto a la vida y había sido gracias a Millicent. —Eres tan hermosa… Ella le contestó con una solitaria lágrima que rodó por su mejilla cayendo en la boca de él. La degustó y luego la besó, dominado por la pasión. Enterró los dedos entre sus cabellos. Cuando levantó el torso, él estuvo a punto de gritar de frustración. Ya estaba asqueada por su incapacidad para hacerle el amor, pensó. Sin embargo, en su rostro solo podía ver sorpresa y pasión. La oleada de ternura que le invadió estuvo a punto de ahogarle. Tumbado bajo su
Traducción Rosanic, corrección Cari 136

cuerpo, la vio tomar su rostro entre las manos para besarle los ojos, los labios y la barba. Luego empezó a moverse, tímidamente al principio. La mano de Lyon se crispó sobre sus caderas para animarla. Estaba claro que no era una experta en el amor. Simplemente, seguía su instinto y el ritmo que le imponía su propio cuerpo. Sus bocas volvieron a unirse y Lyon la dejó llevar la batuta. La presión se acentuaba cada vez más, la sangre resonaba en sus oídos; pero no quería abandonarse al orgasmo. No obtendría un verdadero placer si ella no lo obtenía también. Millicent aceleró el ritmo, sus mejillas enrojecieron… —Lyon —susurró contra sus labios—. Nunca… nunca he sentido… algo así. Él deslizó la mano entre ellos y, en cuanto la tocó, ella se estremeció con un grito. También Lyon había alcanzado el punto de no retorno y explotó violentamente en medio de una lluvia de fuegos artificiales. Los sonidos que salían del dormitorio eran muy explícitos: gemido de mujer y gruñidos de hombre. Violet se apoyó en la pared con la mano temblorosa y se acercó de puntillas a la puerta cerrada. Ya no sentía ni las manos ni los pies, ni el peso de la cesta que llevaba desde que había salido de Melbury Hall. Con total desprecio por sus principios y lo que le decía la voz de la razón, había ido hasta allí. Y ahora estaba asqueada delante de la puerta. Rogó que Ned hubiera salido y que fuera otro el que estuviera usando la habitación. Al no verle en la cena de los criados se había dicho que él se alegraría de que le llevara la cena a la posada. Pero ahora deseaba que no estuviera allí. Los sonidos subieron de volumen y la cadencia aumentó. — ¡Neddy! —Gritó una voz de mujer— ¡Oh Dios, Neddy! Violet tuvo un desvanecimiento y el contenido de la cesta se desparramó en el suelo a sus pies. Luego la sangre empezó a circular nuevamente por sus venas y llamó con fuerza a la puerta. Oyó un juramento ahogado y, un segundo después, Ned llenaba el umbral de la puerta con su elevada estatura. — ¡Joder! ¿Qué quieres? Tenía el torso desnudo y el pantalón abierto sobre sus caderas no ocultaba demasiado. Estaba loco de cólera, pero a ella le dio igual. —Te he traído la cena. Él bajó la mirada y le dio una patada a la cesta que estaba en el suelo. —Ya he cenado. ¡Lárgate! — ¿Quién está en tu habitación? — ¿A ti que te importa?
Traducción Rosanic, corrección Cari 137

solo tienes que esperar a que te toque el turno! Ella se levantó para hacerle frente. —Me… me has pegado —balbuceó con incredulidad. ¡Muy bien. Con una maliciosa sonrisa. Solo eres un perro vicioso y como tal serás tratado. El puñal de los celos la golpeó con la fuerza de un látigo. —Yo era virgen y tú me poseíste. golfa! ¿Con que derecho vienes aquí a montarme una escena? —Con el que me da ser tu amante. — ¿Pero quien te crees que eres? Ella no vio venir el golpe y se encontró de repente pegada a la pared. El derecho que tiene una mujer a la que tú deshonraste y desfloraste mintiendo. medio atontada. Hacía semanas que soñaba con que él le pidiera que se casaran. Una mujer del pueblo. También le diré que me violaste y te pondrá de patitas en la puerta. —Cambiarás de idea cuando lady Aytoun se entere de que me has seducido y me has golpeado. Y ahora te comportas como una perra en celo porque ves que estoy con otra. — ¡Sal de aquí! —gritó pasando por delante de Ned y yendo a sacudir a la joven que estaba hecha una bola bajo las mantas— ¡Fuera. era en lo único que pensaba. Le cedieron las rodillas y se desplomó tapándose la boca con la mano. Traducción Rosanic. Pero con una expresión de maldad.— ¿Quién está ahí? —insistió ella empujando la puerta con todas sus fuerzas. incluso hasta Saint Albans porque quisiste. pedazo de zorra! ¡Puta! Ned la sujetó por el hombro. Me hiciste creer que tus intenciones eran honestas… — ¿Desflorado? ¿Intenciones honestas? —Se burló él— ¿Es eso lo que has aprendido en los libros? Son palabras muy importantes para que las use alguien como tú. Violet no podía apartar de su mente la imagen de ella y Ned haciendo el amor en esa misma cama. la miraba con asombro. al igual que la camisa y las botas de Ned. — ¡Te lo merecías. estaba desparramada por el suelo. Te abriste de piernas de buena gana y deseabas hacerlo desde la primera vez que me viste. No volverás a encontrar trabajo en los alrededores… Ned levantó el puño y ella se protegió el rostro. No podrás volver al pueblo. Ned la dejó entrar. con los ojos ardiendo a causa de las lágrimas. Se limpió el labio ensangrentado con el dorso de la mano. dejó caer de nuevo el brazo. Me seguiste por todas partes. corrección Cari 138 . Su ropa. ahogándose con las lágrimas— ¿Cómo te atreves? Él la dominaba con toda su estatura. tapada con la sábana.

Ahogó un sollozo. pedazo de estúpida. Intentó apartarse pero Lyon la retuvo por la cintura. Ahora ya puedes quitármelo. Has venido tu solita como la puta que eres. —Estás mintiendo —murmuró—. aunque todavía estuvieran unidos. —He podido comprobar hasta que punto —bromeó. Levantó la cabeza. —Pero tengo calor. Ella ni siquiera soportaba pensar en ello. A Millicent esas palabras le supieron a gloria. —Esos años han dejado de existir para mí. — ¡Y no vuelvas nunca más o conseguirás algo más que un labio partido! Le cerró la puerta en las narices. Se sentía feliz y. —Estaba pensando que nada. Continuó vociferando pero Violet ya no le escuchaba. Millicent estaba degustando el sabor salado del cuello de Lyon. Es imposible que me cortejaras estando casado. Ella se echó a reír. ha sido ni siquiera parecido a lo que acabamos de experimentar. Lyon le estaba acariciando la espalda cuando ella notó que le retumbaba el pecho con la risa. Nunca en mi vida… — ¿Me hablarás algún día de tu vida? —la interrumpió él. Se había quedado en lo de “hombre casado”. — ¿Qué pasa? Los ojos azules de él desbordaban ternura. Solo quiero conocer mejor a mi esposa. Traducción Rosanic. Le apoyó la mano en el pecho. Ha sido como si fuera la primera vez. permitiendo que sus dedos recorrieran el borde del camisón que seguía enroscado a la altura de sus caderas. La empujó con tanta fuerza que la mandó al suelo del pasillo.— ¿Y crees que toda esa gente. en toda mi vida. —Entiendo lo que quieres decir. acurrucada contra él. —Soy demasiado puritano. incluida tu maravillosa lady Aytoun van a prestar oídos sin preguntarte que viniste a hacer esta noche a mi casa? ¿Por qué te acostaste con un hombre casado? Yo no te he obligado a venir. corrección Cari 139 . —Lo sé. —No te estoy exigiendo nada. Sal de aquí porque tengo a una muchacha que me está esperando y ella si que sabe lo que es un hombre. — ¿Cortejarte yo? —Se carcajeó él empujándola con violencia hacia la puerta— Este es todo el cortejo que obtendrás de mi a partir de hoy. Millicent. Te advierto que no cuentes nada de esto en Melbury o te arrepentirás. —Al final no te he quitado esto —observó señalando su camisón. no tenía ningún deseo de moverse.

corrección Cari 140 . Le deshizo los lazos del cuello y levantó la tela tanto como pudo. Capitulo 21 —Está usted haciendo acusaciones muy graves —le dijo secamente la condesa viuda al médico. Traducción Rosanic. No podemos permitir que Su Señoría sea victima de personas sin escrúpulos. — ¿De verdad? El contacto del sexo de él entre sus piernas la hacía arder. —Pero no del todo. —Ya casi lo eh conseguido. He pensado mucho en la seriedad del problema y también en la fuente. — ¿Sin escrúpulos? El doctor Tate le hizo una seña a su ayudante para que se fuera junto con su maletín y la viuda aprovechó para murmurar unas palabras al oído de una de sus doncellas. este se apartó por si mismo. milady. —Eres milagrosa. Ella sintió que renacía su deseo. tan solo una información que ha llegado a mis oídos.— ¿Es un reto? —Te he visto las intenciones —la provocó él. Antes de que pudiera hacer lo mismo con el izquierdo. el doctor Parker. — ¿Cuándo fue la última vez que habló usted con el doctor Parker? — preguntó ella. Y ahora. —Después —gruñó él apartándole la mano para poder acariciarla como quería. la cual abandonó rápidamente la estancia. y he decidido que debía decírselo por el bien de lord Aytoun. y he creído que tenía la obligación de contárselo. —No son acusaciones. sin embargo impidió que la mano de Lyon fuera más lejos. — ¿Por qué? —Hace un mes en lo único que pensaba era en acabar con mi vida. —Primero tengo que terminar de desnudarte. —De acuerdo. Le estaba acariciando los pechos y la curva del vientre. Fingiendo enfado se puso a horcajadas sobre él y liberó su brazo derecho. aquí estoy intentando decidir cual sería la mejor manera para convencerte de que volviéramos a hacer el amor. se tumbó encima de él y le levantó un hombro y luego el otro para que el camisón se deslizara sobre su torso.

— ¿Podría usted resumir en pocas palabras lo que me acaba de decir a mí. corrección Cari 141 . milady. Llamaron a la puerta y entró sir Richard. Beatriz le pidió a un criado que le colocara bien los cojines y luego volvió a dirigir la atención al médico. —En resumen. El médico se volvió hacia Maitland buscando su apoyo. y en su condición de esclava. teme que de un momento a otro vaya usted a recibir una triste noticia. —Estaba muy preocupado. si hicieran una investigación… —Que no es el caso —cortó lady Aytoun. estoy seguro de que sir Richard se lo podrá confirmar. milady. — ¿Y que fue exactamente lo que le dijo sobre el estado de salud de mi hijo? El médico enderezó los hombros. —Milady. La mujer a la que se refiere ya no es una esclava si no una persona libre. milady… Me llegaron alarmantes noticias sobre ella. —Perdón. Si el doctor Dombey murió por culpa de las diabólicas pociones que le administró esa esclava. —Aunque lo hicieran. señor. A su edad. supongo —respondió el médico secándose las manos en los pantalones—. ese tipo de cosas llevan su tiempo. ¿Qué mas da que sea acusada oficialmente o no? —La diferencia son las acusaciones falsas —contestó tranquilamente el abogado—. —Piense en la gravedad del asunto. Lo que en principio se consideró como una muerte natural pudo ser debida al veneno. cree que la vida de lord Aytoun corre un grave peligro. Sin los cuidados apropiados y las visitas regulares de un médico cualificado. Por las autoridades. no tiene ni idea. Las palabras “poción diabólica” implican que está usted añadiendo brujería al delito de asesinato. para que lo sepa sir Richard? Tate se inclinó con rigidez. ya ha sufrido bastante sin necesidad de que nadie la calumnie. Se sospecha que asesinó al médico al que sirvió durante años. señor. —La información se refiere a una esclava que vive en la misma casa que lord Aytoun… —Su información es falsa —le cortó la anciana—. ¿Es así? Traducción Rosanic. Para ser completamente honesto. — ¿Quién lo sospecha? —La familia de ese hombre.—Hace dos días. Incluso los detectives de Bow Street. — ¿Y ha sido capaz de emitir un diagnóstico así sin ir ni una sola vez a Melbury Hall? —Un buen médico ve más allá de las apariencias cuando se trata de sus pacientes.

milady. Parece que. si… — ¡Basta! —Gritó la condesa viuda— Es obvio que está usted aquí por algún tipo de lealtad con sus compañeros de profesión. más que por lealtad a mi familia. señor. Y ahora. — ¡No me diga que se ha creído todas esas tonterías! Él negó con la cabeza a modo de respuesta. —Mi hijo no está entre las “garras” de esa mujer. —Llevo ya algún tiempo siendo su médico. —Esta mañana he recibido una carta de su hijo. no creo en los rumores que lanzan los canallas y tampoco sospecho que todas las ancianas de ojos penetrantes sean brujas. Dígame que es lo que le preocupa. —Me limito a repetir lo que me han dicho —se defendió Tate—. al lado de la ventana. la condesa viuda debería sacar rápidamente a su hijo de las garras de esa mujer antes de que vuelva a hacerlo. murmuró unas vagas disculpas y retrocedió hasta la puerta. Por primera vez desde hacía meses. Pero para ser completamente franca. cosa que sabemos que es frecuente en las islas. señor. Sir Richard volvió a entrar después de dar un discreto golpe a la puerta. doctor Tate. —Entonces no se quede parado ahí como una estatua. No quería creer ni una palabra de toda esa sarta de estupideces.—Lo único que quiero decir es que si se piensa en la más que probable posibilidad de que esa mujer asesinara a su amo. se permitió tener esperanzas de que todo se arreglara para su hijo. solo para que la vieja esclava tenga libertad de acción. —¿De Lyon? Traducción Rosanic. Aparentemente. milady. Él se sentó en el sillón de siempre. Millicent le estaba haciendo mucho bien. También se la ha visto en la farmacia de Saint Albans. —Cierto. amigo mío. Al ver sus hombros encorvados. Acompáñele. le han asignado la mejor habitación de invitados. Hay gente en el pueblo cercano a Melbury Hall que dicen que la mujer es una gran curandera. La condesa despidió a las doncellas con un gesto de impaciencia y se puso a mirar por la ventana con expresión sombría. la condesa viuda se dio cuenta de que algo no iba bien. desde que llegó a la casa. Todos los informes que le llegaban de Melbury Hall indicaban que el estado de salud de Lyon estaba mejorando. Si ha engañado a su nuera. —Milady… —Seguro que yo misma encajo en esa descripción. — ¿Ahora está usted acusando a lady Aytoun? —preguntó sir Richard. Maitland. le sugiero que se marche antes de que me enfade de verdad. Su nuera le ha prohibido al doctor Parker que vaya a Melbury Hall. —Al contrario. Derrotado. Demasiado quizá. corrección Cari 142 .

pide que se le envíe algo de la herencia Aytoun a Melbury Hall. en la carta. sir Richard. —También me pide que contrate un ayuda de cámara porque Gibbs ha sido nombrado administrador de la propiedad. milady. —Al menos. Traducción Rosanic. — ¡Esa es una excelente noticia! Y una prueba más de que esos idiotas no saben lo que dicen. Además. Es la primera vez que le escribe desde su matrimonio ¿no? —En efecto. en Londres. suponiendo que tenga. sir Richard. — ¿Qué es lo que quiere exactamente? —Habla de las joyas que están aquí. La única diferencia es que no vamos a tener tiempo de avisarla. permítame que la acompañe. Pero pensándolo mejor… — ¡Suéltalo de una vez! —Su Señoría. La única persona que puede poner punto final a toda esa cantidad de estupideces soy yo. La respuesta de la anciana no se hizo esperar. La mejoría que se ha producido en Lyon es notoria. —La urgencia del problema no nos permite esperar a que esté usted lo bastante bien para… —Iré esta misma semana. milady… —Nada de discusiones. esto nos permitirá abandonar esta siniestra ciudad. —Pero usted no se encuentra… — ¿Quién lo dice? Millicent me invitó hace tiempo y acepté ir a visitarla cualquier día. — ¡Estupendo! Ya es hora de que ese enorme escocés utilice un poco su cerebro. Haga todos los preparativos necesarios. —Como quiera. No olvido el hecho de que los médicos siempre se apresuran a dar noticias alarmantes. De ese modo podré comprobar su mejoría y veré si hay algo extraño. milady — sugirió Maitland—. —Señal de que se encuentra mejor. —A lo mejor no deberíamos tomarnos todo esto a la ligera. Tendré la excusa de llevarle a lord Aytoun lo que me ha pedido. —No es necesario que se moleste. Pero me parece que el mejor modo de forjarnos una opinión es que me acerque a comprobarlo por mi mismo. Iré yo. —Pero. ¿Qué es lo que le molesta entonces? —Antes de que escuchara las acusaciones de Tate no me molestaba nada.—De Lyon. corrección Cari 143 . — ¿Y? Son suyas de modo que puede hacer lo que quiera con ellas.

A decir verdad. dedal e hilo y empezó a trabajar. Violet sacó aguja. efectivamente Ned estaba casado. Le dio una arcada al pensar que el mundo era muy injusto. No tenía ningún derecho a golpearla. Violet negó con la cabeza dirigiéndose hacia la salida. estaba depositada en un tonel al lado de la cama.—He chocado contra el quicio de la puerta —le explicó Violet a la compañera que le miraba el cardenal de feo aspecto que tenía en la comisura de la boca—. no es nada. vino dando saltitos con su pata rota sólidamente entablillada. corrección Cari 144 . Ella cruzó el espacio para ir hasta la habitación contigua que era la que le habían asignado a Moisés. ni siquiera has desayunado. Hasta ahora no se había dado cuenta de la horrible manera en que la había tratado Ned. Se tragó las lágrimas con el corazón en un puño. Esa mañana estaba ya resignada. Deseaba quedarse en Melbury Hall pero temía el momento en el que la echarían de allí. la ropa estaba ordenada y la pila de ropa que había que repasar. no empezaría a decirme que tuviera más cuidado y todo eso. Bess. pero en el umbral de la puerta de la sala donde desayunaban los criados. para lamerle las manos antes de volver a tumbarse en la paja. Violet se detuvo. ¿Cómo había podido echar a perder su vida en tan poco tiempo? Las dos jóvenes bajaron juntas. — ¿Entonces porque me has pedido que fuera yo a ayudar a lady Aytoun a vestirse esta mañana? —Me sentía como una tonta y ya sabes como es —contestó Violet poniéndose un poco más de polvos blancos encima del morado—. —Tengo que ir a ver como está el perro de Moisés y prometí ocuparme de que estuviera cómodo. Violet había visto contusiones peores que las suyas en el rostro de su señora en los tiempos de su primer matrimonio y sabía que lady Aytoun no se dejaría engañar con el cuento de la puerta. Pero mientras se dirigía hacia los establos se dio cuenta de que aunque hubiera sido engañada llevaba la señal de su vergüenza marcada en la cara. —Seguro que Moisés ya está allí… Violet ya se había ido y se estaba poniendo el chal sobre la cabeza. Siempre se preocupa por todo. Solo había dos mozos trabajando en silencio dentro del establo. Al parecer. Pensé que si esperaba uno o dos días. buscando una excusa para no entrar. —Tengo que ir al establo. limpia. De verdad. —Vamos. pero es posible que se lo hubiera merecido… ¡Ned! Se corrigió. El perro de Moisés. iré yo al establo en tu lugar. me reuniré contigo después. Había sido maltratada. La pequeña estancia era luminosa. Entra. al menos eso es lo que habían oído decir varios criados. Eso es lo Traducción Rosanic. Violet.

—Los condes de Stanmore creen que ya es hora. —… se ocuparan de los anexos y de la restauración de la escuela. teniendo en cuenta el crecimiento que esta experimentando Knebworth. corrección Cari 145 . ¿Quién Violet? Ella agachó la cabeza. Le mataré. Ella agarró el enorme puño de Moisés entre sus manos y sacudió la cabeza. Se oyeron voces en el establo y se tapó más la cara con el chal. Lyon hizo un gesto con la cabeza al reverendo sin haber escuchado nada de lo que el otro le decía.que les sucedía a las mujeres como ella. Las lágrimas le caían por las mejillas. Y aunque sea algo sin Traducción Rosanic. —No quiero que mates a nadie por mí. pero Moisés parecía hervir de ira. Las mujeres lo bastante locas como para entregarse a un hombre sin pensar en las consecuencias. Admiró su rostro radiante. Desde que se habían casado estaba cambiando a ojos vista. Sacudió la cabeza. Se preguntó si estaría pensando en lo mismo que él llevaba haciendo desde por la mañana… en su noche de amor. No tardaron en entrar Amina y Jonah seguidos de Moisés. Se concentró en el perfil de su esposa. Estaba a años luz de la visión que tenía Emma sobre Baronsford. Lyon se reunió con Millicent en el comedor de los criados donde ella estaba dando la lección a los niños. Esa mañana. Amina le traía un plato de sopa y Jonah una taza de madera. Debería haber sospechado que Bess no iba a mantener la boca cerrada. ¿Cómo había podido parecerle insulsa? Cada vez que la miraba descubría un nuevo aspecto de su belleza. Gracias a Millicent nadie lloriqueaba por el sufrimiento pasado y lo que hubiera podido ser. Su vida había cambiado. La mujer del pastor estaba hablando mientras la mente de Millicent estaba en otro sitio. Estás aquí y ya me encuentro mejor. Todo había cambiado. Él tampoco quería revivir el pasado. Había creado un oasis de paz donde todos trabajaban y progresaban contentos. sentada al lado de la ventana en compañía de la señora Trimble. En Melbury Hall las alegrías eran sencillas. Ahora sé que estoy bien aquí. —Nadie hace daño a Violet. como si debajo de cada capa que la protegía apareciera una mujer diferente. antes de que llegaran los invitados. El pequeño grupo se había mostrado inquieto y ruidoso y ella paciente y animosa. Moisés. —Violet esta herida —dijo arrodillándose ante ella para apartarle el chal —. pero él se la volvió a levantar cogiéndola suavemente por la barbilla. Ambos parecían preocupados. la vida era sencilla.

empezó a explicar: —Fue un altercado en el cual Cunningham murió en el bosque de Melbury Hall. Millicent. — ¿Si? ¿Un accidente de caza? —No creo. Lyon quiso convencerse a si mismo de que se trataba de simple curiosidad y no de celos lo que le incitó a continuar. milord. Intentaré convencer a mi esposa para que me lleve. — ¿Entonces se trató de un asesinato? —insistió Lyon. después de echar un rápido vistazo a Millicent. — ¿Cómo murió? El reverendo vaciló un poco. —Yo no estaba presente cuando sucedió. —De un disparo de fusil. ¿Sería por el mismo motivo? Ella se levantó de repente y se acercó a la ventana.precedentes llamar “Cunningham” a la escuela. —Por supuesto. el papel que había desempeñado Cunningham en su vida. —Cuénteme lo que sepa. Pero lo que se esconde tras esa desgracia es demasiado triste para hablar de ello en una tarde tan hermosa como esta. —Debía ser aproximadamente de su edad. Y también era escocés. Algún día. Lyon recordó que también había tenido esa mirada de dolor durante la última visita del pastor. le contaré toda la historia. Una excelente idea. Lyon deseaba entender. Trimble se aclaró la garganta y. —Los que lo presenciaron —dijo tranquilamente el reverendo— vieron a Wentworth disparar a Cunningham. El desgraciado episodio se produjo por una diferencia de opinión entre ambos sobre la manera en que se trataba a los negros en Melbury Hall. pero quería saber fuera como fuera. —A principios de la semana que viene —prometió—. lord Stanmore y yo somos contrarios a la esclavitud y Wentworth nos consideraba sus enemigos. Cunningham. corrección Cari 146 . —Tengo entendido que era joven. cuando me haga usted el honor de venir a visitarme a Knebworth. milord… Se hizo un pesado silencio. — ¿Un duelo? —No. ¿Cuándo murió? —Hace año y medio. Parecía evidente que Millicent no había amado a su primer marido. a ellos les parece que será como rendirle un homenaje a su memoria. Todavía tengo mucho que saber sobre mi nueva casa y mis nuevos vecinos. se miró las manos. milord. milord. Traducción Rosanic. descompuesta.

es conmigo con quien debes hablar. — ¿Me contestarías? — ¡Por supuesto! — ¿Puedo preguntar cualquier cosa? —la desafió él con sus ojos azules más penetrantes que nunca. — ¿Aunque te afecte directamente? —Si —contestó ella decidida a ir hasta el final—. —Ven aquí —dijo con voz temblorosa. Y ¿Cómo hubiera podido encontrar respuestas cuando ni siquiera sabía en que iba a consistir nuestro… compromiso? ¿Cómo hubiera podido hacer las preguntas adecuadas? — ¿Te arrepientes de lo de esta noche? Millicent se volvió y la vulnerabilidad que leyó en el rostro de Lyon le abrió los ojos. —Creo que ya lo sabes todo sobre mí. Ese hombre no era Wentworth. Traducción Rosanic. Ella no lo dudó ni un segundo. —Si quieres saber cosas de Knebworth me encantará contártelas. corrección Cari 147 . lo único que quería era conocerla mejor. Ella se negó a morder el anzuelo. La falta de confianza fue lo que amargó su matrimonio con Wentworth. sin embargo tampoco quería que el pasado se interpusiera entre ellos. — ¿Cómo puedo arrepentirme de la mejor noche de mi vida? Él la miró durante lo que pareció una eternidad y luego extendió una mano hacia ella. Después de la ceremonia me pusieron en tus manos. Nos lanzamos ambos a este matrimonio sin saber prácticamente nada el uno del otro. espero lo mismo por tu parte. Y a pesar de eso las circunstancias han cambiado tanto desde el primer día… La apretó más contra él. —Lo que quieras —le aseguró. Gibbs me ha comentado que el día de nuestra boda pasaste mucho tiempo hablando con mi madre. Y creo que no me equivoco al decir que los dos queremos que esta vez hayamos acertado. Por supuesto. pero ni tú ni yo sabíamos en lo que nos estábamos metiendo.—No tenías derecho a hacerle tantas preguntas al vicario —le dijo Millicent ligeramente irritada después de haber acompañado a los invitados a su carruaje. Él la sentó sobre sus rodillas y Millicent le rodeó el cuello con los brazos. No se trataba de acusaciones ni de falta de confianza. Seguramente conseguiste las respuestas a todas tus preguntas. Y si crees que te estamos escondiendo algo. —“Mucho tiempo” fueron menos de dos horas. —Ambos hemos estado casados antes. pero no hay nada en nuestra relación que haya seguido los cauces normales. Se apoyó en la puerta. —Lo siento si crees que he ido demasiado lejos.

Me convencí a mi mismo de que los fantasmas eran reales y reaccioné ferozmente cuando esas sombras hubieran podido ser aclaradas con facilidad. corrección Cari 148 . — ¿Mientras tu larga lengua me lanzaba insultos? —le provocó ella. me obligaste a darme cuenta de que mi virilidad no estaba definitivamente muerta. —Lo que la condesa viuda seguramente no te dijo sobre mi matrimonio es que no era tan idílico como ella hubiera deseado. No preguntaba pero esperaba que me lo confesaran. le cogió la mano y la posó sobre su evidente excitación. — ¡Estás equivocada! Basta con ver Melbury Hall tal como está ahora. La besó con una pasión que no dejaba ninguna duda sobre su sinceridad.Millicent asintió contra su cuello. Soltó un botón y pasó a ocuparse de otro. con tus voluptuosas curvas pegadas a mi cuerpo. —Entonces fue cuando descubrí que tenías un carácter asqueroso. Deseada. Traducción Rosanic. Suspiró. Cuando miro hacia atrás solo veo fracasos. Tú no me has hecho ninguna pregunta pero yo te estoy dando explicaciones. —Si Gibbs no hubiera llegado a tiempo también hubieras descubierto otra cosa… — ¿Qué? Con los ojos llenos de malicia. —Ese día. — ¿Sabes la suerte que tengo de ser tu marido? Millicent no pudo contener las lágrimas. —Y ahora lo estoy haciendo de nuevo. —Y tu me estás devolviendo la salud —dijo él jugueteando con los botones de su recatado vestido— Has conseguido hacer que me olvide de mi temor a quedarme inválido para siempre. Lo que has conseguido se refleja en los ojos de todos sus habitantes. —No estás divagando —replicó Millicent incorporándose para mirarle a los ojos—. ¿Recuerdas el día de mi llegada a Melbury Hall? —Te habías caído del asiento del carruaje. —Y tú intentaste levantarme. Después de mucho pensarlo he llegado a la conclusión de que la fuente de los problemas fue mi falta de confianza. —A tu lado me siento querida —susurró contra su boca—. Se negaba a pensar que su unión podía no durar demasiado. Me convertí en un maestro en no hacer preguntas y actuar a la menor sospecha. Estoy divagando. Eres una maravilla. un tesoro. —Eso también está olvidado —respondió el sonriendo—. No quería hablar de mi pasado porque es una larga serie de desdichas y trágicos acontecimientos. Pronto cumpliré treinta años y no hay nada en mi vida de lo que pueda estar orgullosa.

—No ofrezcas resistencia —dijo él acariciándole los pechos—. corrección Cari 149 . pero al volverse le entraron escrúpulos. —Llevo soñando con esto toda la mañana —confesó él. —Termina de desabrocharte el vestido. Estoy demasiado incómoda por… —Ve aquí. Cuando le acarició el vientre. Sacó las piernas del vestido y se acercó lentamente a él. Lyon le abrió el corpiño dejando al descubierto el encaje de su camisa. tocarte y besarte por todas partes antes de sumergirme en tu interior. Apoyó la espalda en la puerta. Lyon dejó al descubierto un hombro y un seno. Obedeció. era tranquilizador estar en la semioscuridad del dormitorio donde sus defectos se difuminaban con la penumbra. Ella se las quitó una a una. — ¡Eres tan hermosa! Se inclinó hacia ella y le pegó la tela contra la cintura mientras se apoderaba nuevamente de sus labios. — ¿Quieres hacer el amor aquí? — ¿No es lo bastante excitante para ti? Ella fue a echar el cerrojo a la puerta. —Siempre me pareció que era vulgar.Ella acarició la dureza que se notaba a través de la tela de los pantalones. —Ábrete el corpiño. Ella contuvo el aliento. Quítate las horquillas. Le temblaba todo el cuerpo y sin embargo él no la había tocado. Millicent hundió los dedos en su pelo. Debajo de la camisa se podían notar sus pezones erguidos. —Me haces tener ideas lascivas. El último botón era el de la cintura. —Tienes un pelo maravilloso. Todavía era de día. mi amor. Ella obedeció con dedos temblorosos. Y estoy luchando contra algo en mi interior que quiere salir a la luz. aburrida y fea –murmuró ella—. —Creo que no puedo ir más lejos. — ¿Quieres ser mis manos? Ahogándose en la magia de sus ojos azules. Todavía no. El cariñoso apelativo le reconfortó el corazón. —Toda entera. No luches contra la pasión que está despertando en ti. asintió sin pensarlo. Quiero contemplar ti bonito cuerpo. El emitió un suspiro de placer. Traducción Rosanic. cualquiera podía pasar por delante de la ventana o llamar a la puerta… Y además. Por fin los rizos quedaron libres cayendo sobre sus hombros y echó la cabeza hacia atrás. que te desnudes y que vuelvas a mi lado? — ¿Desnudarme? —susurró ella. obedientemente y el aprovechó para entretenerse con sus pechos. — ¿Por casualidad esas ideas te están diciendo que cierres la puerta con llave.

—Pero si la señora Page viene a buscarme o si Gibbs te necesita… ¿Qué vamos a hacer? —Les diré que le estoy haciendo el amor a mi mujer y que se vayan al diablo. el carruaje y cada una de las habitaciones de la casa… Ahora deja que te mire. Millicent desabrochó la camisa de Lyon y siguió con las yemas de los dedos los contornos de su musculoso pecho. Traducción Rosanic. les devolvió un poco a la realidad. introduciéndole profundamente en su interior. —Eres preciosa. —Ahora hazme el amor. Bajo la tierna y admirada mirada de Lyon. se sentía efectivamente hermosa. corrección Cari 150 . Él le cogió el rostro entre las manos y luego las hizo resbalar a lo largo de su cuerpo arrastrando la camisa hasta que no fue más que un montón a sus pies. Se puso de pie entre las piernas de Lyon. —Quizá debiéramos esperar a que… —No esperaremos nada en absoluto.El sonido de dos criados que pasaron por detrás de la puerta cerrada. Los ojos de Millicent se llenaron de lágrimas. Millicent estaba más allá de todo pudor. Le deslizó la otra hombrera y se la volvió a sentar en las rodillas. Millicent. —Me parece que todo el mundo sabe ya lo que hemos estado haciendo esta noche. Sería mejor que dejaras de preocuparte de los demás porque tengo la intención de probar las ventajas que ofrece el jardín. Él acarició por fin su intimidad y ella gritó su nombre cuando el orgasmo se apoderó de su cuerpo. Ella le desabrochó los botones de los calzoncillos y se puso a horcajadas sobre él. Entonces. en el preciso instante en el que subieron juntos al paraíso. supo que no solo le amaba por la felicidad que le proporcionaba a su cuerpo. —Y probablemente sepan también lo que estamos haciendo ahora.

—Lo veré. Londres no era Jamaica. el cual estaba sentado frente a él con el bastón entre las rodillas y una pistola en la mano. El hombre lanzó un vistazo al que le había contratado. llenando el ambiente de efluvios a desperdicios y excrementos varios que Harry no quería ni siquiera imaginar. ya lo verá. efectivamente. Traducción Rosanic. Y si lo fastidia todo. —Si. señor. está noche no fallaré. — ¿Lo ha entendido? —Estaba diciendo Hyde cada vez más furioso— La culpa es toda suya. los perros darán cuenta de su cuerpo en este apestoso canal. Si no hubiera fracasado miserablemente en la subasta no estaríamos en esta situación. pedazo de inútil.Capitulo 22 Cuando el coche se detuvo cerca de Fleet Bridge la peste que emanaba del canal les cortó la respiración. corrección Cari 151 .

planes de emergencia. con el pelo cortado y sin barba. Media docena. milord. Y no voy a dejar este asunto en manos de estúpidos como usted o como Platt o ese vanidoso de Cranch que cree que ha nacido para conquistar el mundo. de lo contrario se va a morir de espanto al ver su nuevo aspecto. Harry asintió débilmente con la cabeza. Solo tienen que esperar a que les digamos cuando ha llegado el momento. No. —Por lo menos. Traducción Rosanic. Su patrón tenía razón en lo que respectaba a Ned Cranch. Nos volveremos a poner en contacto con ellos dentro de unos quince días y tendrán que estar preparados para partir. No tenía ningún deseo de meterse en ese nido de ratas. El albañil sabía como seducir a las chicas pero solo era un fanfarrón. pero ese Platt parece estar convencido de poder hacerse con la mujer gracias a los testigos que la acusan de bruja. corrección Cari 152 . señor. —Si. Suba por el camino hasta la señal con forma de cordero. señor. Les pagará una guinea a cada uno con la promesa de darles más después. ¿No deberíamos esperar un poco antes de… darles dinero a esos criminales. Pero no recibirán nada si se lo cuentan a alguien. ¿Lo sabe lady Aytoun? —Se diría que tienes miedo. Harry miró hacia fuera. —Con su permiso —dijo Will con una ligera vacilación mientras le afeitaba la garganta a Lyon—. señor. —Ahora lárguese —ladró Hyde—. y solo me fiaré de mi mismo para librarme de esa bruja. No le pago para pensar. para ver si su plan da resultado? El bastón de Hyde le inmovilizó contra el respaldo del asiento. señor. Harry sentía nauseas solo de pensar en la porquería que flotaba en las oscuras aguas. Les dirá que se queden con lo que les va a dar esta noche. —Escúcheme bien. no confío en ninguno de ustedes. Estaba pensando que sería mejor avisar a lady Aytoun.—Si. pero que habrá una recompensa mucho mayor si tienen que acompañarnos para secuestrar a la esclava. Recuerde la señal del cordero e intente vigilar su espalda. Tengo planes. En la esquina verá una taberna propiedad de un hombre al que llaman El Turco. —Le ruego que me disculpe. Allí encontrará a los hombres que necesita. ¿Lo ha entendido bien? — ¿Les digo que se queden con la guinea aunque al final no les necesite? — ¡Pedazo de idiota! ¿Cree acaso que se la iban a devolver? Tendrá suerte si sale vivo de ese antro. —Recuerde lo que le he dicho. —Se le ve un poco distinto. —No le decepcionaré.

Feliz. corrección Cari 153 . Puso a prueba su último descubrimiento. ¿Se lo ha dicho? —Eso es lo que yo le estaba preguntando a Su Señoría —intervino el lacayo recogiendo sus cosas —. —Un poco. lleva pidiéndome que me afeite desde el primer día. En ese momento le estaba mirando las piernas. pero su recuperación había avanzado a pasos agigantados. Detrás de él. le costaba un montón no enseñárselo a Millicent. — ¿Esto forma parte de la curación? —le preguntó él tocándose el mentón sin barba. pero al contrario que en veces anteriores. Estaba en deuda con ella y esperaba poder compensarla con creces. todavía no le he dicho nada. al menos eso es lo que Lyon esperaba. Movió los dedos de la mano derecha. —No. Seguía preparándole los ungüentos que luego Millicent le aplicaba. El movimiento de los dedos de su mano derecha. También a ella le debía mucho. También a ella tenía que enseñarle su mejoría. A veces. —Maldición. Y no solo por su aspecto. pájaro de mal agüero! Will abandonó la habitación con una amplia sonrisa. No quisiéramos que le eche de Melbury Hall confundiéndole con otra persona. Lyon no hubiera podido decir porque. Totalmente feliz. su capacidad para doblar las rodillas y torcer los tobillos… Todavía no se atrevía a ponerse de pie. cuando hacían el amor. Will que estaba concentrado en no cortarle no se dio cuenta de nada. parecía ser constante y definitiva. — ¡Largo de aquí. Tenía otras cosas para sorprenderla. Will. Pero había decidido esperar hasta estar seguro para darle la noticia. Ohenewaa no repitió la pregunta y Lyon no fingió no haberla entendido. Con todo el respeto. Ohenewaa creía que iba a curarse y le había devuelto las esperanzas. Los cuatro o cinco últimos días habían sido milagrosos. Al contrario que los médicos que le habían tratado desde su accidente. Estoy seguro que se sentirá feliz. Pero lo haré esta tarde. milord. pero parece usted un hombre distinto. El lacayo le limpió la cara y retrocedió para admirar su trabajo. En realidad la mejoría era mínima. No había puerta cerrada que impidiera a la anciana negra entrar donde le daba la gana. pero ya empezaba a pensar en hacerlo.— ¿Morir de espanto? La risa de Lyon resonó en el cuarto. estirando los pies tanto como le fue posible y volvió a encogerlos. Vagaba como una aparición por todas partes y él había terminado por acostumbrarse. Traducción Rosanic. Lyon vio a Ohenewaa entrando en la habitación.

La mujer se dirigió hacia la puerta con sorprendente gracia. Lyon la observó durante un rato mientras ella estaba atareada con sus frascos y sus vasijas. — ¿Es usted capaz de curar las almas tan bien como los cuerpos. También he aprendido que. cuando el sufrimiento no está causado por razones físicas. Y no le carcomían por dentro. pero ninguno de ellos tenía la confianza en si mismos que tiene usted. Ohenewaa? Los ojos oscuros se encontraron con los suyos. Se estaba destruyendo a sí mismo. Paso a paso. pero Ohenewaa tenía razón: ya no dejaba que dirigieran su vida. — ¿Usted cree que la culpabilidad es la que me ha impedido hasta ahora tener alguna mejoría? —Es usted quien ha pronunciado la palabra culpabilidad. no yo. a dejar que el dolor desaparezca. a veces. Traducción Rosanic. —A lo largo de mi vida he conocido a muchos médicos —prosiguió él—. Su esposa aprecia las pequeñas cosas de la vida. Pero todo esto —continuó señalando los frascos— solo son chucherías para hacer que piense de otra forma. Es distinta a lo que está usted acostumbrado. arrepentimientos. Está empezando a curarse porque ha empezado a abrir la puerta. lo está por los recuerdos. — ¿Le ha hablado alguien de su primer matrimonio? La anciana le miró con los ojos semicerrados sin decir nada. pero supongo que no va a ser posible todavía. tristezas… Si busca en el fondo de su corazón. Ni sus conocimientos. Y está permitiendo que entre el presente. — ¡Dios mío. pero he visto muchos sufrimientos de verdad. encontrará la respuesta. Y lo que he aprendido es que las personas o se curan o se mueren. como andar o levantarla en mis brazos. no estamos preparados! ¿Dónde vamos a alojarles? Millicent estaba muy nerviosa mientras contemplaba los carruajes que entraban en el patio. Remordimientos. Lyon pensaba que nunca se recuperaría por completo de las heridas del pasado. Y también a algunos curanderos. No faltará de nada. —No hay ninguna magia en lo que veo o en lo que hago. Por el bien de su esposa. Luego se volvió hacia la mesa.—Esperaba poder hacer un movimiento digno de tal nombre. —Recuérdelo —concluyó desde el umbral—. —La cena… —La cocinera se ocupará de eso —dijo rápidamente la señora Page—. no les esperábamos. Tiene que ejercitar su paciencia del mismo modo que los músculos. Las pequeñas alegrías sin una recompensa pero las grandes pueden provocar un verdadero terremoto. corrección Cari 154 . —Todo llegará. yo no podía permitirlo.

milady. —Un buen fuego les hará entrar en calor.—Por favor. Hubiera preferido que la advirtieran para que todo estuviera en orden para recibir a su suegra. —Primero me gustaría ver a mi hijo. No tanto para impresionarla como para demostrarle su eficacia. — ¿Podremos realojar a todos sin mover a Ohenewaa? —Seguro. Al borde del pánico. Si a usted no le molesta. ¡Y justamente esa noche era cuando llegaban visitas inesperadas! Lady Aytoun y sir Richard ya se habían quitado los abrigos cuando llegó al final de las escaleras. Gibbs. —Hace bien. —No voy a disculparme por venir sin avisar. Espero que haya tenido un buen viaje. —Horrible e interminable. de manera que su vestido tenía un profundo escote y su peinado era de todo menos práctico. Se detuvo en lo alto de las escaleras y se alisó el vestido de terciopelo verde con la mano. corrección Cari 155 . Traducción Rosanic. milady. Bájele al salón en seguida. milady. ¿Por qué había tenido que elegir precisamente ese día? Siguiendo un impulso le había pedido a Violet que le buscara algo diferente para cenar con Lyon. la condesa viuda interrumpió las palabras de bienvenida de Millicent haciendo un gesto con la mano. Millicent se volvió hacia el ama de llaves. —Bien. su llegada sin previo aviso la había cogido por sorpresa. eso debería ser suficiente —murmuró Millicent apresurándose a ir a recibir a los recién llegados. pero ¿le gustaría tomar una copa de vino en el salón mientras le suben el equipaje? Millicent estaba haciendo un esfuerzo por ignorar la mirada penetrante de su suegra que la estaba mirando de arriba abajo. El señor Gibbs irá a las habitaciones del administrador y dejará su habitación libre para sir Richard. Les escoltó hasta el salón. puede dormir con su marido y de ese modo podremos preparar la habitación para la condesa viuda. Quería que la madre de Lyon se quedara tranquila. —Su Señoría no tardará en bajar a reunirse con nosotros. avise a Su Señoría de que la condesa viuda y sir Richard acaban de llegar. Aunque hubiera sido ella misma quien invitara a la madre de Lyon a visitarles. Cogió una bocanada de aire y se colocó un mechón de pelo detrás de la oreja. —No serviremos la cena hasta que haya descansado. Millicent vio la mirada de entendimiento que intercambiaban la anciana y su abogado. —Si. Rodeada por dos doncellas y apoyada en un bastón con pomo de plata. Hace tiempo que esperábamos que viniera a visitarnos.

El vestido se le pegaba al cuerpo como una segunda piel. Les hizo una seña a los criados para que abrieran las puertas del salón. Pero ha seguido en tratamiento. Lyon solo tenía ojos para su mujer. de mala gana. Sin embargo no podía dejar de percatarse de la incertidumbre que se leía en su expresión. De hecho. su salud ha mejorado mucho… sobretodo en cuanto a su estado de ánimo. Millicent retrocedió un paso. sabrá que acababa de contratar a la ayudante de un médico que había muerto. —Muy bien. Nuevamente los dos invitados intercambiaron una mirada de entendimiento. Estaba sencillamente preciosa. Nos dimos cuenta de que la experiencia y los conocimientos de Ohenewaa con las hierbas medicinales le eran beneficiosos a su hijo. Traducción Rosanic. —Si recuerda el día que nos conocimos. — ¿Y eso que significa? —preguntó secamente la condesa viuda. Alguien había. Su Señoría ahora controla perfectamente sus pensamientos y es consciente de sus actos. la atención a los invitados. Ohenewaa cree que no tardará mucho en recobrar el uso de sus extremidades. con el corazón en un puño. — ¿Cómo se encuentra lord Aytoun sin que le visite ningún médico de Londres? —preguntó. —Como comprobará dentro de unos instantes —continuó Millicent—. —La anciana negra. No fue necesario hacerlo. perfectamente peinado y afeitado que les esperaba sentado en su sillón al lado de la chimenea no podía ser su esposo. Volvió. como le escribí a lady Aytoun. Su transparente mirada se posó sobre los recién llegados antes de mirarla a ella. — ¿Entonces es que contrató un médico de los alrededores para que se ocupara de él? —No. Estaba a punto de suceder lo que tanto había temido. Esperaba que su marido ya estuviera allí. Millicent no vio ninguna razón para ocultar la verdad. —Si. Lo que más hubiera deseado era poder estar a solas con ella para decirle lo hermosa que la encontraba. sir Richard. el peinado era perfecto y los pequeños rizos que enmarcaban su rostro ponían de relieve la elegancia de sus rasgos y la sensualidad de su boca.Sir Richard examinaba la escalera de mármol y los frescos que decoraban los techos. corrección Cari 156 . Ya no toma sedantes y tampoco depende de las drogas. pero el caballero elegante.

Había pensado abandonar completamente los negocios y que Perfore se encargara de todo y trajera a David de vuelta. un joven al que Walter Truscott enseñó y que estaba empleado en Baronsford para… —Me acuerdo de él —le cortó Lyon— ¿Se han tenido noticias de Perfore? Maitland sacudió la cabeza y Lyon lamentó haber hecho la pregunta. La condesa viuda le miraba con incredulidad. Los recién llegados parecían estar clavados al suelo y. — ¿Qué te parece? —le preguntó a Millicent. pensándolo bien. —Efectivamente. dijo: —Pareces encontrarte muy bien. supongo que debes encontrarte bien. madre. pretendía mantener a salvo a su familia. pero aparte de eso no has cambiado demasiado desde que me fui. Pasa por favor. dejándose caer en uno de los sillones antes de despedir a sus doncellas. Es evidente que el clima de Hertfordshire te ha sentado bien. Millicent también parecía estarlo. cuando te paseas de este modo en pleno invierno. milord. Las palabras de Long Will le volvieron a la mente. madre. Pero Perfore se había negado a volver de las colonias. de ese modo la gente de Baronsford volvería a retomar su pacífica existencia. Maitland —continuó Lyon—. —Yo no puedo decir lo mismo de ti —declaró Beatriz. Ven a sentarte cerca de la chimenea. yo tengo que ocuparme de unos pequeños problemas. —Parece no estar peor que la última vez que le vi. pero no sabía si era por la inapropiada llegada de su madre o era que él la había contrariado de alguna manera sin querer. madre. y le he traído lo que me pidió. En cuanto a ti. — ¿Qué tal va todo en Baronsford? —preguntó. También hemos traído con nosotros a Peter Howitt. Estaré con ustedes dentro de unos minutos. Se llevó una mano a la barbilla. Lyon adivinó su nerviosismo. —Yo… yo… En vez de contestar. Supongo que recibió mi mensaje. se volvió a los invitados. corrección Cari 157 . Cuando se quedaron solos. —Pareces un poco cansada.. dirigiéndose después a Maitland—. Traducción Rosanic. al igual que las preguntas de Ohenewaa. —Mi salud no se debe al clima —la corrigió Lyon. Decidió no preocuparla más y dirigió la atención hacia su madre y el abogado quienes al fin se habían acercado. —Si quieren ustedes acompañar a Su Señoría.—Lo siento. Era su manera de arreglar el futuro de todos. seis meses antes. Al poner la responsabilidad de la propiedad en manos de su hermano menor. pero no puedo levantarme para darte la bienvenida.

—Antes de que me cuente los detalles. Viendo la bondad de Millicent con todos los habitantes de Melbury Hall. —Bruja o no. Odiaría pensar que me había equivocado con Millicent. —Entonces esa es la razón de vuestra visita. voy a aprovechar la oportunidad para darte las gracias efusivamente por haberla escogido a ella. esa mujer ha hecho un milagro —murmuró la anciana. ya que Lyon tenía miles de preguntas. —En efecto. Traducción Rosanic. Hacía tanto tiempo que no se había preocupado del estado de la propiedad que Maitland se temía que la anciana estuviera demasiado cansada para aguantar una conversación que prometía ser muy larga. ¿Hasta donde llega la mejoría que estoy viendo? —Todavía no puedo andar si es eso lo que preguntas. esto… Lyon se dirigió a su madre. y. Lyon respetó su deseo. —Pero creo que solo es cuestión de tiempo —añadió. en esa época. —Me pidió usted que… —Por supuesto —le cortó Beatriz con su habitual franqueza—. —De modo que han oído hablar de Ohenewaa. Lyon tuvo la satisfacción de ver sus expresiones de asombro cuando estiró lentamente un pie. —No te equivocaste —aseguró Lyon con la voz llena de ternura —. corrección Cari 158 . Y ahora. — ¿A quien? —El doctor Parker rebuzna como un asno al que le hubiera picado un tábano cada vez que se menciona el tratamiento que te administra tu mujer. milord. Y. Lyon estaba tan drogado que no recordaba lo que le había dicho a su madre. como la gente que en ellas vivía. a lo sumo dentro de quince días. Seguro que nada agradable. Tenía razón. esa mujer tiene pensado enterrarte. Aturde a cualquiera que quiere escucharle sobre el peligro al que te expone Millicent —explicó su madre sonriendo—. impresionada. — ¡Eso es maravilloso. pero de una manera bastante menos halagüeña según lo que ha dicho de ella su esposa. Maitland vaciló. podía darse cuenta de hasta que punto su gente debía sentirse abandonada.—Quizá pudiéramos hablar de eso más tarde. No se habían visto desde el día que partió con destino a Hertfordshire. milord! —exclamó Maitland. cuando tengamos más tiempo —contestó el abogado con una mirada de preocupación a la condesa viuda. según el doctor Tate. Y aunque este matrimonio me pareció absurdo al principio. hay algunos cosas que me gustaría dejar solucionadas ya —dijo la condesa viuda observándole atentamente—. No era tanto las tierras lo que le preocupaba. milord.

Por culpa de la vergüenza que todavía le da enfrentarse a la sociedad. casi no la reconocí —continuó su madre con voz tranquilizadora—. Muy feliz. Sin embargo. corrección Cari 159 . Está radiante de alegría. Pero la duda ya estaba plantada en el cerebro de Lyon. pero no se había imaginado que hubiera agredido a Millicent. —De modo que ha renunciado a esas estupideces de la anulación o el divorcio. El alivio de los dos visitantes era casi palpable. Aunque estuviera sin dinero. La quería demasiado. pero ni el uno ni el otro habían hablado de su futuro. Por culpa de la falta de cariño que ha padecido por parte de su familia. Hizo falta una buena dosis de trabajo y de valor para hacerse cargo de esta propiedad. Siempre le había parecido evidente que Wentworth era un ser malvado y sin escrúpulos. podría solicitar el divorcio. Recientemente habían compartido una desbordante pasión. Poco a poco iban encajando las piezas del rompecabezas. es posible que ya no desee lo que exigió hace dos meses. Tuve que recurrir a toda mi fuerza de persuasión para convencerla de que volviera a casarse.—Gracias a Millicent y a su cabezonería he podido hacer tantos progresos. milord – explicó Maitland—. No me ha dado ningún respiro. Es una luchadora. Llamaron a la puerta y entraron dos criadas con la bandeja del té. —Por fuerza has debido notar que tu esposa es muy orgullosa —continuó su madre—. Millicent crecía cuando se sabía necesaria. A pesar de los rumores que circulaban en esa época. era feliz. Había aceptado el desafío de ocuparse de él porque estaba enfermo. Si usted llegaba a curarse. — ¿De que estás hablando? —La condesa hizo poner una cláusula adicional en el contrato. Por culpa del terrible trato que recibió por parte del monstruo de su marido. — ¿Por qué? —Por culpa de su primer matrimonio —contestó lady Aytoun bajando la voz—. —No lo sabía… —Es una razón suficiente. no levantaron ni un dedo para sacarla de esa terrible situación. a mi modo de ver. —Cuando la vi hace un momento. Recobrar la salud para perder a Millicent era un precio que Lyon no estaba dispuesto a pagar. para que una mujer no desee encontrarse nuevamente expuesta al matrimonio. Ha cambiado tanto como tú. La condesa viuda se dejó caer contra el respaldo del sillón como si acabaran de quitarle un enorme peso de encima. madre. Lyon cerró el puño lleno de ira. Ya no es la misma mujer que conocí en Londres. Traducción Rosanic. A Lyon le dio la sensación de que el salón se oscurecía de repente. La convirtió en un hogar para ella y para todos los que trabajaban aquí.

Fueron juntas a las cabañas recién restauradas. una de ella se había ido a Londres. No tenía a nadie a quien confiarle sus problemas. —Aquí seguimos los horarios del campo. corrección Cari 160 . La noche anterior había sido el olor de los nabos y el día anterior ni siquiera pudo retener en el estómago una simple taza de té. Se sentía segura entre sus amigas y quería olvidar su angustia aunque solo fuera por una o dos horas. El viento le enviaba ráfagas de lluvia y levantó la cara enfebrecida para recibir el frescor de la tormenta. Estoy un poco cansada y me gustaría descansar antes de la cena. temiendo a su señor. El vínculo entre ellas se había creado cuando. Sir Richard. Cuando se habían convertido en mujeres libres. y menos que a nadie a Ned. —… jamás tuvo un marido. Esa noche le había sentado mal el queso. Violet era bienvenida cada vez que deseaba estar con ellas. pero dejó a un niño cuando la vendieron al doctor Dombey. —Si. Violet había sido bien recibida por todas en la época anterior a la muerte de Wentworth. Llevaba quince días con náuseas y ya no podía negarlo por más tiempo: estaba embarazada. — ¿Vas a venir esta noche? Se separó de la pared al oír la voz de Amina. Traducción Rosanic. continuaban reuniéndose casi todas las noches. situadas detrás de los establos. pero las otras. te estaba esperando —mintió. Esta noche estaba especialmente contenta. a pesar de su nuevo estatus o de su matrimonio. madre. —Perfecto —dijo ella levantándose—. ahora tiene la oportunidad de poner a lord Aytoun al corriente de los espinosos asuntos de Baronsford. contentas por estar juntas. Tener un hijo fuera del matrimonio… Iba a perder el trabajo y a cubrir a su familia de vergüenza. Amina y Jonah vivían allí y casi todas las noches se reunían con ellos otras antiguas esclavas. Violet prestó atención a la conversación. Creo que ya está preparado para escucharle. Cenamos a las siete. Violet había buscado refugio al fondo de la choza que compartían cuatro negras en los bosques.—Voy a dejaros un momento –anunció lady Aytoun—. Durante dos horas cosían mientras charlaban. Violet se incorporó y se limpió la boca con el dorso de la mano antes de apoyarse en le pared de piedra. Lyon la miró salir del salón preguntándose de que podía enterarse que fuera peor que la cláusula que Millicent había exigido que se incluyera en el contrato.

Fue entonces cuando tú y yo —dijo dirigiéndose a otra mujer— acabamos en las cocinas. fue antes de que aprendiera como poner término al embarazo desde el principio. Algunos de nosotros fuimos vendidos a otras plantaciones justo después de eso. Esta vez fue un niño. Volvió a huir. Pero volvió a escapar. —Me extraña que Dombey la comprara. a la que secuestraron cerca de un río sagrado en África. de modo que la convirtieron en criada en vez de mandarla a trabajar a los campos como hice yo antes de que me enviaran a las cocinas. Ella también estaba enferma porque le costó recuperarse de la última sesión de latigazos. Todavía no había crecido del todo cuando se quedó embarazada por primera vez. ella se pasaba toda la Traducción Rosanic.—Nunca oí hablar de ello —dijo Amina posando su costura en las rodillas. — ¿Pudo quedarse con él? — ¡Nada de eso! Para entonces el amo ya se había cansado de ella de modo que se quedó con el niño y entregó a Ohenewaa al capataz y a sus hombres. Y dejamos de pensar en ella como en la puta del amo. La esposa del amo se negó a que la ayudáramos en el parto. pequeña —contestó la mayor de ellas—. Le hubiera gustado que Ohenewaa también muriera. —No lo sé. Sus problemas comenzaron cuando creció. —Lo más sorprendente es que cada vez que la atrapaban era más fuerte. Con cada latigazo se acercaba más a nosotros. Puede que tuviera algo más de compasión que los demás. Gracias a Dios nunca la golpearon como al resto de nosotras. —Le llamaron para atender a la mujer del amo que estaba en la cama con fiebre y allí se encontró con Ohenewaa. Cuando ambos iban y venían de África. corrección Cari 161 . de modo que solo la veíamos cuando el médico iba a nuestra plantación. —No sé que edad tenía exactamente. Era muy joven cuando empezó a sobresalir. —Si. —Fue hace mucho tiempo. Dombey se la llevaba a todas partes. quizá. Por desgracia el niño murió al nacer. doce o trece años. No era mala persona. le acompañaba siempre —añadió la más mayor de todas—. —Tuvo suerte de no perder la vida —comentó Amina. La cogieron y la marcaron con un hierro al rojo vivo. Cuando era pequeña era muy hermosa. Pero no solo de él. — ¿Problemas? —preguntó Violet. —Dijiste que había dejado un niño —le recordó Amina. —Si. Después de eso vimos a Ohenewaa muy pocas veces. Oí decir que Ohenewaa era una princesa Ashanti. Y siendo tan inteligente como era aprendió todo lo posible de Dombey. —Me acuerdo de Dombey —dijo Amina—. cuando el amo se fijó en ella. La trajeron de vuelta y la azotaron hasta hacerle sangre. Recuerdo que esa noche lloraba de dolor y de miedo. Pero ella era demasiado fuerte para ellos y se fugó.

—Era asombroso estar trabajando en una plantación y ver llegar a nuevos esclavos que ya la conocían —dijo la segunda mujer retomando su costura —. Había retrasado cuanto le fue posible el momento de ir a la habitación de matrimonio. Esa sensación de inseguridad no se debía solo a su aspecto físico.travesía entre la gente de nuestro pueblo. ella se pasaba todo el tiempo en la bodega curando a los enfermos y consolando a los demás. Las dos ancianas se encogieron de hombros. y los lacayos. La condesa viuda y sir Richard. Lyon evolucionaba demasiado rápido y ella no estaba segura de tener fuerzas para seguirle. La joven subió lentamente las escaleras. pequeña. Un verdadero dios. —Si. Traducción Rosanic. se sentía perdida. Desde luego era mucho más hermoso de lo que había creído. Pero también estaban su seguridad y su poder. habían llevado a su señor al dormitorio para cambiarle. A lo mejor se convirtió en criado o en lacayo o en algo por el estilo. Pero por primera vez desde su matrimonio. — ¿Qué le sucedió a su hijo? —preguntó Amina. Se convirtió en un enlace entre todos nosotros. Millicent abandonó el libro y se restregó los ojos. como de costumbre. corrección Cari 162 . Capitulo 23 Había sido una tonta al creer que podía funcionar. —Creo que no llegó a saberlo nunca. —Sobre todo para las mujeres. sabía como solucionar nuestros problemas. Y aprovechó para aprender todo lo que pudo sobre la tierra de la que habíamos sido raptados. Allí fue donde empezó todo. ¿Quién sabe? — ¿Y de que plantación se trataba? —Insistió Amina— ¿Quién era el amo de Ohenewaa? —Era la plantación de Hyde. cansados por el viaje. se habían retirado inmediatamente después de cenar. Si no hubiera estado tan afectada las hubiera subido con alegría. Como Dombey no era especialmente cuidadoso con los esclavos.

Intuía que estaba recuperando su virilidad. Ha debido ser muy agradable para ti volver a tener noticias de tus negocios. —Agradable y preocupante. había visto a un hombre inteligente. ¿Piensas acostarte? Millicent se separó por fin de la puerta. casi salvaje. —Sir Richard y tu habéis estado hablando un buen rato en la biblioteca. milady? —Si. Esa noche la habitación le parecía demasiado pequeña y la cama demasiado estrecha. Lyon cerró el libro. Cerró la puerta y cruzó la habitación tan despreocupadamente como pudo para volver a la seguridad del biombo. un miembro de la élite. Cuando le había mirado en el transcurso de la cena. —Yo… Gracias —balbuceó ella cada vez más emocionada. El biombo le pareció un refugio y acababa de parapetarse tras él cuando alguien llamó a la puerta. era un hombre con el cual no tenía derecho a soñar. pero esperaba encontrarle dormido. Era Violet. —Ya me las arreglaré —murmuró—. Esta noche había demostrado tener la fuerza. Alguien había encendido una docena de velas y él parecía tan despierto como a medio día. Puedes ir a acostarte. —Dije que te ayudaría. Traducción Rosanic. pasa. la cuál prefirió refugiarse en terreno más seguro. Millicent notó que enrojecía. un aristócrata muy lejos de su alcance. corrección Cari 163 . — ¡No! —Protestó Lyon— Ya me ocuparé yo de tu señora. Se apresuró a abrir. — ¿Está ya lista para cambiarse. Y eso la atemorizaba. —Ya lo sé —contestó ella con una voz que le pareció extraña—. —Me hubiera gustado verlo —contestó ella apoyándose en la puerta. —No he tenido ocasión de decirte lo hermosa que estabas esta noche. mientras hablaban de las cada vez más frecuentes revueltas en las colonias. Déjanos. Miró el biombo que separaba un rincón del dormitorio y el camisón que Violet había dejado encima del sofá. — ¿Es un desafío? La sombra de una sonrisa que jugueteaba en sus labios puso nerviosa a Millicent. de un hombre que se preparaba para hacerse cargo de su propia vida. La llegada de Beatriz y de su abogado había despertado al hombre que dormitaba en su interior. Pero puedo hacerlo sola. Estaba recostado contra las almohadas con un libro abierto encima de las piernas. Violet había llevado algunas de sus cosas a la habitación de Lyon. El primer vistazo la sacó de su error. cuarto conde de Aytoun. —Me estaba preguntando si ibas a subir de una vez o si iba tener que ir a buscarte yo mismo. Lord Pennington.

—Sir Richard me ha contado que centenares de hombres atraviesan todos los meses las tierras de Baronsford. Él tenía razón. Ven aquí. Necesitan alimentar a sus familias. que no me he preocupado de la situación en que estaba la propiedad. En los periódicos que le mandaba la condesa viuda. milady —dijo él dejando el libro en la mesilla —. necesitaba ayuda. Comprendió de repente lo ridículo de la situación. habían empezado a emigrar. —Si desabrochas los primeros botones yo me ocuparé de lo demás. —En los últimos meses he estado tan alejado de Baronsford. — ¿Y bien? —insistió él. Otros solo quieren ganar el suficiente dinero para pagarse el pasaje a las colonias. Ella se tensó. La mayoría de ellos están hambrientos y buscan trabajo desesperadamente. Millicent cerró los ojos sin decir palabra. Los pequeños granjeros. que o lo tomas o lo dejas. Era su marido. O sea. Ahora ya sé que eres terriblemente guapo de modo que da lo mismo que sigas afeitándote. al no poder ganarse la vida. Traducción Rosanic. Lo actuales problemas habían comenzado unos diez años antes. —El daño ya está hecho —dijo—. Tenía el tono de un niño caprichoso y ella no pudo contener una pequeña carcajada. mientras Lyon continuaba soltando los botones del vestido. Después de todo ese hombre le había hecho el amor un montón de veces a lo largo de la semana. tanto moral como físicamente. — ¿De que se trata? —Necesito ir a Escocia y me gustaría que vinieras conmigo. — ¡Eres despiadado para negociar! —Ya que lo mencionas tengo algo que pedirte. — ¡Ni de broma! —Gruñó él fingiendo estar ofendido— Es lo “demás” lo que me ha tenido obsesionado durante todo el día. había leído algunos de los debates del Parlamento. Ella se sentó en el borde de la cama ofreciéndole la espalda.—Los botones están en la espalda… Ella maldijo interiormente. No me había enterado de que las dificultades de las Highlands han llegado hasta la frontera. Ella le miró por encima del hombro. —Sus deseos son órdenes. El tono de su voz había cambiado. Salió de su refugio con el camisón apretado contra el pecho. — ¿Te refieres al éxodo rural? Millicent estaba más o menos al tanto. —No volveré a afeitarme en la vida aunque me lo supliques de rodillas. corrección Cari 164 . El dinero se había depreciado y los propietarios de las tierras habían subido los alquileres. Era tan testarudo como ella.

—Estaríamos lejos unos quince días. incluyéndoles a ellos. Aunque se hubieran sentido aliviados por el fallecimiento del tirano. corrección Cari 165 . Se dijo que con la marcha de los grandes terratenientes la vida de los pequeños granjeros mejoraría.—Leí una intervención en la Cámara de los Lores —dijo tranquilamente Millicent—. han empezado a correr rumores entre los inquilinos. —Hay que ir allí y explicarles que nunca les dejarás desprotegidos. La propiedad no funcionará si… —Sabes que lo hará. De todos modos. y se marchara. Tu madre… —Esta noche me ha dicho que no iría más lejos de esta casa. Están decididos a sacar el mayor provecho posible a su inversión. Los nuevos dueños están reagrupando las granjas y generalmente abandonan el cultivo para criar ovejas a gran escala. Pero nunca les hubiera abandonado. —Pueden acompañarte otras personas. a lo sumo un mes. —En realidad las granjas que fueron abandonadas por los grandes terratenientes se vendieron al mejor postor. —La subida de los alquileres no es su única preocupación —añadió Lyon —. —Tus empleados son gente experimentada y no hay ninguna razón para que no confíes en ellos. Ella había notado la misma preocupación en la actitud de los negros de Melbury Hall cuando murió Wentworth. Parece ser que temen que Baronsford sea la siguiente propiedad en caer en manos de los adinerados reformadores. La verdad es que está tan satisfecha por mi recuperación que tiene pensado quedarse Traducción Rosanic. Se han limitado a poner en la calle a familias enteras y han tirado las casas. — ¡Eso es horrible! —Se escandalizó Millicent— ¿Y dices que Baronsford se ha visto afectado? —Algunos de mis vecinos han adoptado esas prácticas —dijo él cogiendo su mano—. muchos de ellos habían temido que Millicent lo vendiera todo. A los recién llegados les importan un pimiento los desgraciados que trabajan la tierra desde hace años. —Supongo que estaba demasiado ocupado para volver de las colonias y arreglar el asunto. —Eso es imposible —protestó ella—. Millicent ya lo sabía. Como yo he estado mucho tiempo ausente. Después del accidente dejé mis asuntos en manos de mi hermano Perfore. creo que es principalmente cosa mía y que debo hablar directamente con los granjeros. Al ver que ella hacia amago de levantarse. No puedo alejarme de Melbury Hall durante tanto tiempo. —Yo también lo creo y mi gustaría que vinieras conmigo. —La gente no va a soportarlo durante demasiado tiempo. Lyon la retuvo con firmeza. pero prefirió guardar silencio. —Aquí me necesitan.

no tenía las cualidades necesarias para ser la esposa de un conde en una propiedad como Baronsford. Lyon parecía dolido por su reticencia. Te lo confesaré todo —continuó en voz baja —: Mi madre no se queda solo por el cariño que nos tiene a nosotros. lo que sea con tal de tenerte a mi lado. —Cuando cerramos la puerta. Sin embargo se sentía invadida por una especie de pánico. Te necesito Millicent. corrección Cari 166 . Creo que quiere ver si Ohenewaa puede hacer algo por su salud. pero los suyos amenazaban en convertirla en una estatua. Él tenía razón y ella lo sabía: Melbury Hall se las arreglaba perfectamente por si mismo. Él la atrajo hacia sí con un abrazo salvaje. También están Gibbs y la señora Page que se ocuparán de ella de maravilla. Temo al pasado. Pero debes saber que voy a insistir para intentar convencerte. Alguien tiene que hacerle compañía. — ¿Me dejas que lo piense unos días? Él rozó sus labios. temo no estar a la altura de lo que mi gente espera de mí. —Tengo miedo —confesó ella. Los problemas de Lyon eran infinitamente más importantes. te voy a sobornar. con la cabeza apoyada en su pecho. Yo también tengo mis propios temores. —Si. Cree que el clima también podría sentarle bien a ella. —Dime que es lo que te preocupa. Ya no soy el mismo hombre que conocieron. Ella levantó la cabeza para enfrentar su hermosa mirada azul.algún tiempo en Melbury Hall. podía oír los atronadores latidos de su corazón. Capitulo 24 Traducción Rosanic. Y ella le necesitaba a él. — ¡Ahí lo tienes! Una razón más para que me quede. el mundo exterior parece aterrador —dijo con voz ronca—. — ¿Cuándo tienes pensado partir? —A principios de la semana que viene sería prefecto. Millicent. —Tiene a Maitland. Y todo se resumía en un solo problema.

Cuando hizo averiguaciones sobre Millicent. habían vuelto a reanudar su amistad cuando se había casado con lord Stanmore. tenemos algo importante que hacer. Israel. La madre de lord Stanmore había sido una Buchanan de los alrededores de loch Lhomond. persiguiéndose como dos cachorros salvajes. Son muy buenos amigos y vienen a menudo a Melbury Hall. Traducción Rosanic. Beatriz había oído hablar mucho de esa importante familia escocesa. Lady Stanmore era todavía más interesante. Fue más o menos en esa época cuando Millicent perdió a su marido.— ¡Eh. —El joven Wakefield va a Eton y el otro chico. la condesa viuda se enteró de que la buena amistad que unía a ambas mujeres había empezado en la escuela para señoritas de Oxford. Aunque no le conocía. a la escuela de Knebworth —seguía diciendo su acompañante—. tú! ¿Cómo te llamas? —James Wakefield. Cuando vieron a la anciana se pararon en seco. un chico alto y musculoso a pesar de no tener más de doce o trece años. El otro. riéndose. Si nos disculpa. corrección Cari 167 . A pesar de los diez años que Rebecca había pasado en América. a pesar de las personas de otra raza que vivían en Melbury Hall. Israel. hacía tiempo que no se encontraba tan bien. ¡Que vida tan maravillosa! Pensó la anciana levantando el rostro al sol. Antes vivía en Melbury Hall pero ahora vive con nosotros en Solgrave. Se despidió y retrocedió hasta la verja donde se reunió con su amigo. La condesa viuda lanzó una ojeada al otro chaval que se mantenía a una respetuosa distancia. Ninguna. Ambos habían salido corriendo del bosque para franquear la verja. pegado al muro del jardín. No se entretuvo en mirar su mano deforme. Seguro que la cocinera les estaba esperando esta mañana porque la he visto horneando pasteles. Se llenó los pulmones de aire fresco y pensó que. milady. Inmediatamente salieron corriendo dando gritos de alegría. —Ya veo. —Es el hijo mayor de lord Stanmore —explicó la doncella que acompañaba a la condesa. Lady Aytoun observó a James Wakefield. milady. tenía unos asombrosos ojos verdes en una atractiva cara. — ¿Cómo se llama tu amigo? —Israel. — ¿Qué travesura ibais a hacer? — ¿Travesura? —Repitió James lanzando una mirada de complicidad a su amigo—.

—No era una orden si no una petición. corrección Cari 168 . La chica hizo una reverencia y se dirigió hacia la casa. Beatriz la vio acercarse a la anciana y decirle algo. —Quiere saber porque quiere darle las gracias. Tan solo quería pasar algo de tiempo con usted y conocerla… Pero de todas formas no se me da bien pedir tranquilamente lo que deseo. La otra se apresuró de nuevo a acercarse a Ohenewaa y Beatriz notó que la mujer había dado algunos pasos hacia el jardín. dice que se curó el solo. tú —intervino Ohenewaa que ya había llegado donde ellas. Traducción Rosanic. —Vuelve a la casa para que te descansen las cuerdas vocales. — ¿Qué mas le digo? —preguntó la criada con voz ronca. La chica se volvió hacia Ohenewaa. modesta —retrucó la condesa viuda avanzando un poco. milady. — ¿Qué pasa ahora? La joven se detuvo a medio camino y gritó: —Milady. Por su rostro lleno de arrugas adivinó que se trataba de Ohenewaa. — ¡No te he dicho que le dijeras eso! —dijo Beatriz irritada. — ¡Santo Dios! Dile que por mi hijo. que ella no hizo nada. —Dígale que para darle las gracias. pero no había tenido oportunidad de hacerlo. La criada salió corriendo y volvió jadeando.En el extremo del bosque por donde habían aparecido los dos chicos vio a una anciana negra que se agachaba para recoger algo y luego lo metía cuidadosamente en un cesto. La criada se apresuró a obedecer. —Será mejor que lo sepa desde ahora. —Y es un poco brusca. La doncella regresó de nuevo. Ohenewaa le contestó sin mirar hacia el lugar donde ella se encontraba. Ohenewaa se volvió hacia la condesa viuda. —Lo sé. —Debería usted entrar en casa y descansar… — ¡Ella no! —Ladró la condesa viuda que ya había llegado a su altura— ¡Tú! — ¿Yo? —preguntó la criada desconcertada. no me gusta que me den órdenes. — ¡Modesta! —gritó la criada en dirección a Ohenewaa. —Si. Pero dejó de protestar cuando vio que Ohenewaa se acercaba. —Pregunta porque quiere usted hablar con ella. La doncella vaciló un instante y luego regresó junto a lady Aytoun. —Tiene usted un carácter seco —comentó Ohenewaa. Ella también bajó un trecho de la colina para acercarse. Había querido conocerla desde que llegó dos días antes. —Además. vaya a pedirle que venga a hablar conmigo un momento. —Por favor. milady.

Millicent entró en tromba en la biblioteca. No espero que… —Me gusta hacerlo. Millicent se acercó a él. Le entregó el estuche y ella lo abrió despacio. Lyon sabía porque lo hacía: estaba retrasando el momento de contestar a su petición. Y ahora dígame que desea de mí. — ¿Cómo es posible que me conozca usted tan bien? —Conozco a su hijo —contestó la negra encogiéndose de hombros—. Ella sonrió ruborizándose. Ábrelo por favor.—Efectivamente. Lyon y ella habían estado ocupados todo el tiempo. Ella se quedó petrificada. Creo que deberíamos coger dos coches para ir a Solgrave. Desde que habían llegado sus huéspedes. —Pero yo no tengo nada para ti. corrección Cari 169 . —Esta noche estás especialmente hermosa. —Cuando es necesario. —Ya me has dado suficiente. —Y testaruda. —Tengo un pequeño regalo para ti. Ella miró con curiosidad un estuche que reposaba encima del escritorio. a veces. Lyon. Lo volvió a cerrar con un grito. Lady Aytoun no tardará en bajar. — ¿Y cual es el motivo? —No necesito tener ninguna razón para hacerle un regalo a mi esposa. —Sir Richard acaba de subir para cambiarse de ropa para la cena —dijo —. La viuda frunció el ceño. Lyon la contempló con admiración. es demasiado! Traducción Rosanic. El vestido azul oscuro tenía un profundo escote y llevaba una cinta del mismo color en el cuello. —Si está usted dispuesta a soportar la presencia de una pobre anciana ¿me permite que la acompañe mientras recoge sus plantas? —Dicho así ¿por qué no? Dos pares de ojos de pobres ancianas seguro que ven más que los de una sola. porque… —Hace días que espero la oportunidad de quedarme a solas contigo. —Tú tampoco estás mal. Ni siquiera se habían visto demasiado en su habitación porque Millicent seguía acostándose tarde y levantándose al amanecer. — ¡No puedo aceptarlo. —Tú me has dado mucho más de lo que merezco —dijo él atrayéndola a sus rodillas.

La redonda carita del niño que dormía tranquilamente contra el pecho de Rebecca tenía fascinada a Millicent. —Claro que puedes. La cena estaba prevista para una hora después y Millicent había dejado a Lyon. Acabamos de saberlo. pues prefirió ir a la guardería con Rebecca. Y tú también has cambiado. No sabía como sacar el tema. —Cuando duerme —corrigió Rebecca acariciando el pelo negro de su hijo—. —Eres tan hermosa… Ella se inclinó para besarle en los labios y Lyon se percató de que. Por si mismas no son nada. Acarició el precioso collar. Ella le daba vida conservándole cerca de su corazón. charlando con lord Stanmore. ¡Si le hubieras visto hace media hora! La señora Trent vino a pedirme ayuda. él era como esas piedras. —No puedo creer que haya crecido tanto desde la última vez que le vi. a su suegra y a sir Richard. en cierto modo. ¡Que rápido había pasado el año! —Parece un ángel —murmuró. Llevaba tres días evitando darle una respuesta a Lyon. mi amor. A pesar de la camaradería que se había instalado entre ellos.Lyon sacudió la cabeza y lo volvió a abrir. — Dijo enternecida por la visión de la criatura—. pero necesitaba la opinión de su amiga. —Solo es una hilera de frías piedras. pero cobrarán vida cuando las lleves cerca de tu corazón. Traducción Rosanic. estaba aterrorizada ante la idea de acompañarle a Baronsford. —No se me da muy bien guardar secretos. — ¿Puedes ponértelo para mí esta noche? —Es demasiado bonito. Sacó de su lecho de terciopelo uno de los collares de diamantes y lo depositó en la palma de su mano. No soy la persona más adecuada para lucirlo. corrección Cari 170 . —¿Cuándo nacerá? —A finales de otoño. Pareces. Lyon. Interceptó con el dedo una lágrima que se derramaba de los ojos color gris —plateado de ella. no sé… ¿Estás… Rebecca se ruborizó. Dejó suavemente al niño en su cuna. —¡Estás embarazada otra vez! —Exclamó Millicent— ¿Es eso? La joven madre se levantó sonriendo.

—Me parece evidente que tú le amas. —Siéntate a mi lado. En cualquier caso. —¿Amor? —susurró Millicent. Quiero hacer lo mejor para ambos pero mi corazón me lo impide. y que él te corresponde. Tienes un maravilloso aspecto y pareces feliz. dejando al niño al cuidado de la niñera. A la gente que no tiene nada mejor que hacer le encanta matar el tiempo propagando habladurías. Cuéntame lo que te preocupa. Millicent. Rebecca la llevó hasta un sofá. Traducción Rosanic. hasta hace poco. Ha mejorado mucho. Exigí que se incluyera una cláusula en el contrato en la que dijera que si la salud de Lyon mejoraba yo me vería libre de ese matrimonio. sencillamente. corrección Cari 171 .—Naturalmente Stanmore está encantado. Rebecca. Rebecca cogió las manos de su amiga. Millicent respiró varias veces para tranquilizarse. Rebecca asió el brazo de su amiga. —En cualquier caso no te dejes influenciar si oyes más cosas —aconsejó Rebecca—. Te digo por experiencia que es amor. y… y… ya no sé ni lo que siento —confesó secándose las lágrimas—. es mi marido. Mucho. —No se si hay algo de verdad en los rumores o si son solo calumnias. Se le llenaron los ojos de lágrimas y se dio la vuelta. —Parece extraño. quiero decirte que Lyon Pennington es un marido maravilloso y que le quiero mucho. No puedo defender al hombre que. —Él… Lyon tiene que irse a Baronsford y quiere que yo le acompañe. No puedo decirte cuanto. —¡Me alegro tanto! ¡Y pensar que estaba completamente equivocada respecto a Aytoun! Cuando estuvimos en Escocia recibimos una carta del reverendo y de su esposa poniendo por las nubes a tu marido. —Estoy tan confusa y tengo tanto miedo. Después de haber pasado unos minutos con él en el vestíbulo vi que no era en absoluto lo que se dice de él. Salieron de la habitación sin hacer ruido. —No les permitiré que le hagan daño. El mismo sir Oliver la redactó. —¿Qué te pasa Millicent? —preguntó con preocupación Rebecca. Hicimos que James viniera desde Eton para celebrarlo con él. Está muy excitado. —¿Y que tiene eso de malo? —El problema es que me metí en este matrimonio sabiendo que no duraría eternamente. pero lo soy. pero todavía le queda un largo camino por recorrer. estoy segura de que ese cariño es mutuo. pero le gustaría estar seguro de que va a ser otro niño. —Háblame de tu matrimonio. —A juzgar por el modo en que te mira. Rebecca la abrazó. luego se detuvieron en el tocador de al lado.

Esas son las barbaridades que te decía. Una vez que Lyon estuvo cómodamente sentado en el asiento. Tenía que enfrentarse a su futuro sin miedo. cuando no le conocías. En cuanto a Stanmore. Espero que no te importe. Lyon la atrajo hacia él. por querer estar conmigo. —Me gusta —dijo él—. Mira.—Estabas intentando protegerte a ti misma. También quería protegerle a él. Te aplastó tanto física como mentalmente. Pero era muy difícil. desde la tumba. Se llevó la mano de su esposa a los labios. es un conde y yo solo soy… Necesita una mujer que sea hermosa. que tenga clase. pero eso fue antes. corrección Cari 172 . —¿Por qué? —Por tu sonrisa. ese cerdo no dejó de rebajarte hasta conseguir que perdieras toda la confianza en ti misma. no alguien que… —¡Basta! —La cortó Rebecca— ¿Qué estás diciendo? ¡A ti no te falta ni belleza. Traducción Rosanic. Se obligó a apartar el pesimismo que la rodeaba como una nube. —Me va a parecer un trayecto muy corto. Durante el tiempo que estuviste casada con él. sus ideas progresistas y la manera en que las dice. Parecía haberse liberado de alguna preocupación que la tenía inquieta desde hacía algún tiempo. Algo había pasado cuando las dos mujeres se habían quedado a solas. Millicent soltó una cristalina carcajada que a él le encantó. E incluso ahora. —¿Volvemos solos? —preguntó Lyon cuando el coche empezó a moverse. pero quería tenerte para mí sola en el camino de vuelta. quiere que estés a su lado en Baronsford — insistió Rebecca mirándola a los ojos—. Dile al cochero que pase primero por Londres. te sigue haciendo daño porque tú se lo permites. y encanto para que pueda sentirse orgulloso de ella en público. Rebecca es encantadora y natural. ni clase ni encanto! —Si consiguiera convencerme de eso a mi misma… —¡Tienes que hacerlo! No puedes dejar que Wentworth siga amargándote la vida. hacen que me alegre de que se siente en la Cámara de los Lores. como tú. —Creo que tú también les has gustado. —No lo entiendes. —Tu marido te necesita. —Gracias. Los dos. Millicent se reunió con él y cerró la portezuela del carruaje. por conquistarme. ¡Ojalá hubiera más como él. —Mandé a los demás en el otro carruaje. Ve con él aunque solo sea para demostrarte a ti misma que has vencido al fantasma de Wentworth. La verdad que encerraban esas palabras estremeció a Millicent.

Eso aliviará a mi madre. podemos irnos a la cama en cuanto lleguemos. Violet —dijo amablemente Millicent—. corrección Cari 173 . A veces nos encontramos metidos en situaciones que no podemos controlar. Violet tenía nauseas continuamente desde hacía quince días. Es joven y tiene muchas ganas de demostrar de lo que es capaz. —¿Vas a venir? —Si lo sigues deseando… Él se apoderó de sus labios con pasión. —Violet. —Lo siento mucho. milady. No le des más vueltas. —No vale la pena. Lo único que puede ayudarnos en casos así es confiar Traducción Rosanic. También tenía un sospechoso morado en la comisura del labio. sobre todo ahora que está a punto de irse de viaje. Ya le he preparado todas sus cosas y Bess será una doncella perfecta. —Todos cometemos errores —continuó Millicent con la esperanza de que se abriera—. pero mi abuela se ha puesto enferma y Baronsford está demasiado lejos. ¿Por qué no te tomas unas vacaciones mientras estamos fuera y vas a Saint Albans a ocuparte de tu abuela? —Se lo agradezco muchísimo. —Es tentador. Millicent contempló la palidez de su cara. Últimamente pareces distinta. A cambio tendremos todo el tiempo del mundo para poner en práctica tu idea del coche durante el viaje a Baronsford. Pero Millicent no tenía tiempo para profundizar en el tema. —¡Y yo que me creía demasiado atrevida! —¿Es un desafío? Ella se echó a reír apretándose más contra él. Había algo que no estaba bien. Lo cierto es que estaba preocupada por ti. milady —insistió Violet ordenando los cepillos del pelo en el tocador. Le deslizó una mano por debajo de la chaqueta. Con el movimiento del coche… El carruaje ya estaba entrando en el camino de entrada a la casa. —No sé si podré esperar tanto —gruñó él—. pero me temo que tendremos que conformarnos con la cama. pero como tu madre y sir Richard han mencionado que se iban a acostar pronto. —De todas maneras me molesta. —No puedo hacer gran cosa en un trayecto tan corto. Lo entiendo perfectamente.Ella le rozó los labios. milady. No se preocupe usted por mí. No podré volver a tiempo si… —No te disculpes. La chica evitó la mirada de su señora mientras se enrollaba una cinta alrededor del dedo. sabes que si tienes algún problema puedes contar conmigo.

en otras personas. La soledad es terrible y yo lo sé demasiado bien. Por favor, te ruego que recuerdes que estoy aquí si necesitas ayuda. —Lo recordaré milady —murmuró Violet antes de huir haciendo una breve reverencia. Por mucho que le repitieron que todo iría bien durante su ausencia, Lyon notó la preocupación de Millicent cuando por fin se montó en el coche y se sentó frente a él. —Beatriz y sir Richard han sido muy amables aceptando quedarse dos semanas más. —Espero que sigas pensando lo mismo cuando volvamos. He notado una cierta expresión en la cara de mi madre… Parece encantada de estar aquí, y puede ser que no nos vayamos a librar de ella tan pronto. Millicent sonrió. —Si quiere puede quedarse para siempre. Le debo mucho más de lo que se imagina. Se inclinó hacia delante para coger la mano de su marido, antes de volverse a mirar por la ventanilla. El personal de la casa estaba formado en la entrada para desearles buen viaje y Millicent les dijo adiós con la mano. —No veo a Moisés —dijo preocupada— ¿Le ves tú? —Si, está detrás de Jonah y Gibbs. Ella suspiró aliviada. —Gibbs y Jonah se respetan mucho. Como Moisés siente devoción por Jonah, eso quiere decir que también le gusta Gibbs. No sé si nuestro nuevo administrador se da cuenta de que se ha ganado un protector para toda la vida. —Es el tipo de fidelidad que mi rústico escocés reconoce perfectamente. El cochero dio un grito y caballos y carruajes echaron a andar. Millicent continuó mirando por la ventanilla hasta que, en una curva del camino, les perdió a todos de vista. Lyon no dejaba de mirarla. —En la época de Wentworth no me costaba nada irme de Melbury Hall durante varios meses —dijo ella—. Y ahora sin embargo, me da la impresión de que estoy desertando. Él entrelazó sus dedos con los suyos. —La otra noche oí a Stanmore y a Rebecca comentar lo culpables que se sentían cada vez que dejaban a James en Eton. Aunque se ha integrado perfectamente y ha hecho buenos amigos, siguen preocupándose. Debe ser lo normal en una familia. Ella sonrió.

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—Ya me has dicho más de una vez que Melbury Hall es como una familia para mí. ¿Te molesta? —En absoluto. Me considero privilegiado por formar parte de ella. Le apretó más la mano y ella miró sus dedos unidos. —Vuelve a hacerlo —dijo. —Es como hacer el amor, querida. Necesito tiempo para recuperarme antes de volver a hacerlo. Ella se acurrucó contra él sin soltarle. —¡He aquí una descarada mentira! Nunca has necesitado recuperarte cuando hacíamos el amor. Vuelve a apretarme la mano, Lyon, por favor. Para él no era ninguna novedad el poder mover la mano, pero ahora, al ver la alegría de su mujer, se sintió feliz de poder compartir sus progresos con ella. Le apretó suavemente los dedos. La risa de Millicent llenó el habitáculo del carruaje. —¡Otra vez! —le pidió ella. —Eso es todo lo que puedo hacer de momento. —¡No! Empiezo ya a conocerte, sé que puedes hacer mucho más. Puedo oír desde aquí como maquinan los engranajes de tu cerebro. —Lo que estás oyendo, querida, son los gruñidos de un hombre hambriento. —¡Hemos comido una hora antes de salir! —Sexualmente hambriento —precisó él apoderándose de sus labios—. Supongo que recordarás las promesas que me hiciste sobre el balanceo de los carruajes y… —¡Pero es de día! —protestó ella fingiendo asombro. —¿Y para que sirven las cortinas según tú? Deslizó la mano por su rodilla. —¿Quieres que te enseñe algo más? —Es usted el diablo en persona, lord Aytoun —dijo ella corriendo las cortinas—. Un demonio tentador que conoce todas mis debilidades.

Capitulo 25

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Esa tarde Gibbs se encontró a la condesa viuda en el salón con un libro encima de las rodillas y cómodamente sentada cerca de la ventana. Levantó los ojos al verle llegar. —Gibbs, no me digas que has venido a lloriquear por la ausencia de mi hijo. —No, milady. —Mejor. Espero que no lo hagas. —Eso depende de cómo me trate usted —respondió el administrador con una semi sonrisa. —Por lo que he visto, anda por aquí cierta dama con cierta influenza en tu humor —continuó ella entrecerrando los ojos—. De modo que dime, ¿la señora Page te aprecia tanto como tu a ella? —Creo que me soporta relativamente bien. Beatriz sonrió. —Ya sabía yo que por algo me gustaba esa mujer. Es evidente que está en su sano juicio. —Si, tenía la esperanza de que usted le hablara bien de mí. —¿Bien? Eso es negociable. Pero no has venido por eso ¿verdad? — añadió dejando a un lado el libro. —No, milady. Se aclaró la garganta y enderezó los hombros. —Acaba de llegar un mensajero de Londres preguntando por lady Aytoun. —¿Trae noticias de su familia? —No, milady. —¿Entonces de que se trata? ¡Suéltalo de una vez Gibbs! —Le envía un tal señor Platt que es quien se ocupa de los asuntos de Jasper Hyde. —¡Otra vez ese hombre tan desagradable! La condesa viuda se quitó con irritación las gafas. —Millicent no se merece realmente que la moleste un hombre de su calaña. ¿Le has dicho que lady Aytoun se ha ido a Escocia? —No, milady. —¡Estupendo! Les hizo una señal a las doncellas para que les dejaran a solas. —¿Te ha dicho que es lo que quiere? —preguntó cuando ellas se hubieron ido. Gibbs le entregó un sobre cerrado. —Está dirigido a “lady Aytoun” —observó Beatriz— También podría tratarse de mí ¿no? —Sin ninguna duda, milady.
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—E incluso aunque la destinataria fuera Millicent, en las presentes circunstancias es normal que yo me haga cargo. —Desde luego, milady. —Podría tratarse de algo muy urgente. —Eso opino yo también, milady. —¿Y acaso mi nuera no dejó Melbury Hall a mi cuidado? —Por supuesto que si, milady. Rompió el sello de lacre y leyó rápidamente el contenido del mensaje. —¡Ese individuo es realmente vil y desagradable! ¡Nunca se da por vencido! —escupió frunciendo el ceño. —¿Qué es lo que quiere? —A Ohenewaa —murmuró ella releyendo la carta. Gibbs empezó a enfadarse. —La señora Page me ha dicho que este mismo mensajero había venido ya una vez desde Londres con una oferta para llevarse a Ohenewaa con el señor Hyde. Lady Aytoun le despidió con una patada en el culo… ¡OH, perdón, milady! —Esta vez añade una razón de peso a su demanda. —¡A lady Aytoun le importa un pimiento! Ohenewaa no se va a ir a ninguna parte. —Ya lo sé, Gibbs —le tranquilizó la anciana guardando la carta entre las hojas del libro—. Pero hay que actuar con rapidez para desbaratar los planes de ese infame personaje. ¿Sabe que Millicent no está aquí? —No, milady. —Dile al mensajero que lady Aytoun está de acuerdo en entrevistarse con su abogado. No necesariamente para aceptar su propuesta, pero en cualquier caso la entrevista deberá tener lugar aquí, en Melbury Hall. —Muy bien, milady. —De todas formas arréglatelas para retrasar el encuentro tanto como te sea posible. Busca una disculpa, dile que no podrá ser antes de quince días. Incluso más si puedes. —¿Cuándo las ranas críen pelo, por ejemplo? —Ese plazo me parece perfecto, Gibbs. —¿Puedo preguntar que planea hacer, milady? —Primero tengo que hablar con Ohenewaa. Luego enviaré a sir Richard a Londres para verificar el trasfondo de las acusaciones a las que alude ese tal Platt. Los ojos de Beatriz estaban brillantes de desafío y excitación. —Cuando hayamos terminado con Platt y con Hyde, ni el uno ni el otro se atreverán a volver a dirigirle la palabra a Millicent. La lluvia había estado golpeando los cristales durante toda la noche y esa mañana, cuando cruzaban el río Wear, el viento azotaba el carruaje mientras avanzaba por el puente de piedra. Millicent se arrebujó con el
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La había asegurado que llegarían a Baronsford a media tarde. magníficos jardines. cuando se iba a enfrentar con los fantasmas del pasado. Se dio cuenta de que su reticencia para ir a Baronsford no estaba solo causada por la falta de confianza en si misma si no también por el dolor de Lyon. comprendiendo que no iba a poder obligarle a confiar en ella si él no deseaba hacerlo. Desde que había conocido a la condesa viuda acompañada de sir Oliver. —¿Y si me hablaras de Baronsford? A él le costó un poco salir de sus sombríos pensamientos. huertos… Pero solo era una descripción del exterior. un lago. —Si. y habían abandonado los caminos transitables durante la última parte del viaje. Si bien Lyon había estado de buen humor durante los tres primeros días de viaje. Desde que habían entrado en Escocia. había sentido curiosidad por los otros dos Pennington. en Doncaster. subiendo colinas y descendiendo a los valles. Millicent estaba fascinada por las antiguas abadías y los innumerables castillos en ruinas. Me describió Baronsford como un castillo de cuento de hadas con kilómetros y kilómetros de senderos que serpenteaban entre las colinas que dominan al río Tweed. Se habían detenido en Peterborough. Porque era evidente que él estaba sufriendo. Mencionó una reserva de pastos. Traducción Rosanic. Al menos no ahora.abrigo e intentó sonreír a Lyon quien la miraba atentamente. estaba muy serio. Ella esperó a que continuara pero el prefirió callar y ella volvió a mirar por la ventana. La restauró Robert Adams. La aprensión de Millicent se iba incrementando al mismo ritmo que la fuerza del viento. ¿Pero era el hogar de una familia? —Hubo una época en que sí. corrección Cari 178 . Apartó la vista del paisaje para volverse hacia su marido. Iban atravesando pueblos por caminos llenos de baches. lo fue —contestó Lyon después de una breve vacilación. me lo dijo Gibbs. —Supongo que el interior es igual de impresionante. —¿Era un hogar de verdad? —¿Qué quieres decir? —Gibbs me contó la reacción que tuvo cuando vio por primera vez la propiedad —explicó ella—. en Durham. todos crecimos aquí. desde que se habían subido al coche esa mañana. —¿Qué te gustaría saber? —¿Tú y tus hermanos crecisteis aquí? Él volvió la cabeza. —Si. cuya expresión se iba ensombreciendo minuto a minuto. Pero en ese momento estaba casi segura de que lo que tenía de ese humor a su marido era una disputa familiar.

—¿Dónde está Ohenewaa? —En Melbury Hall. tupida y helada. —¿Y si resulta que no es posible? —Entonces seguiremos mi plan alternativo. ya había pasado pero no podía librarse de un terrible presentimiento. —Siento mucho esta condenada puesta en escena —masculló él entre dientes—. No tiene nada que ver con Ohenewaa. mejor —aseguró Hyde levantándose—. rodeado por la niebla y la lluvia. Si antes había estado nerviosa. Los rostros serios de los criados alineados en la entrada daban la sensación de que estaba teniendo lugar un entierro en vez de una bienvenida. Están aquí para darnos la bienvenida no para juzgarte.Las rodillas de ambos se tocaron y ella le miró notándole muy tenso. Quieren Traducción Rosanic. ¿Quién está a cargo de la propiedad en este momento? —Ned le dijo a Harry que la condesa viuda. Es la vieja casamentera que se las arregló para pagar las deudas de Millicent. Siguió la dirección de su mirada. —¿No estará pensando en utilizar la fuerza? —Cuanto menos sepas. pero ordenó a los lacayos que le depositaran en el suelo empapado mientras Millicent se bajaba. seguía cayendo. han contestado que lady Aytoun aceptaba hablar contigo. A lo lejos. No le dijeron al mensajero que lord Aytoun y su mujer se habían ido a Escocia —estaba explicando Platt —. en lo alto de una elevación rocosa. Solo debes saber que cogeré lo que es mío y nada ni nadie podrá impedírmelo. ahora estaba aterrorizada por la reunión de criados uniformados. Si Harry no se hubiera topado con Ned Cranch en el pueblo. de modo que será más fácil convencerla de que se libre de ella. Harper Hyde había tenido una crisis un poco antes. —Mintieron. —Un administrador no se habría atrevido a decir una mentira como esa. —¡Lo harás! —Ladró Hyde— Si hubieras ido antes habrías encontrado a lady Aytoun. hubiera ido a Hertforshire creyendo que iba a ver a lady Aytoun. Todos nuestros problemas empezaron por su culpa y no pienso perder el tiempo hablando con ella. que todavía está allí. y este comprendía su temor. Pero no importa. la madre del conde. Quiero que todo se desarrolle en paz. se levantaba un inmenso castillo. corrección Cari 179 . Millicent había preferido quedarse dentro del coche mientras los lacayos bajaban a Lyon. Lyon le tendió la mano y ella se aferró como a un salvavidas. Irás y te reunirás con la vieja. La lluvia.

También los granjeros y la gente del pueblo están deseando verle de nuevo. Cuando había abandonado Baronsford estaba tan drogado que ni siquiera sabía su nombre. para que pases revista a las tropas.ver hasta que punto estoy inutilizado. llámeme Millicent. junto con Howitt. —Si lo desea. Luego te acompañará. recibiendo a su paso los saludos y las reverencias de los criados. se acercó a ellos. tienes toda mi simpatía por haber tenido que soportar todo ese viaje encerrada con un oso. Aytoun. Millicent. condenado estúpido? ¿A asustar a mí esposa? —Milady —dijo Walter Truscott haciendo una cortés reverencia. corrección Cari 180 . pero Walter ya le estaba ofreciendo el brazo y no pudo discutir. —Me encanta ver que vuelves a ser el mismo de siempre. de lo contrario te hubiera estrangulado con mis propias manos. —Por favor. —Gracias. el ama de llaves. Ahora les miraba a todos a la cara y respondía a sus saludos de bienvenida haciendo Traducción Rosanic. —Tienes suerte de que no hayan venido. Campbell. —Encantado de tenerte de nuevo entre nosotros. levantó la cara hacia la lluvia y respiró profundamente. el joven secretario que sir Richard había traído desde Londres con él. Los lacayos levantaron el sillón y comprobó que todos los ojos estaban fijos en él. ni donde le llevaban. Peter Howitt. —Estoy aquí —contestó una voz grave justo a su espalda. —Este patán de Walter va a presentarte a la señora MacAlister. Había en sus ojos un brillo travieso que encantó a Lyon. y al mayordomo. —Se las ha arreglado muy bien —intervino Lyon apretando la mano de su mujer. Millicent. Estaba en casa. —¿A que estás jugando. Por favor perdóname pero la gente estaba esperando el regreso de Aytoun con impaciencia y de no ser por la lluvia esto sería una fiesta. Cuando desapareció en el interior de la casa. milady… Millicent se resistía a soltar la mano de su marido y él sabía que tenía miedo a pasar por delante de toda esa gente sin primero haber sido presentada oficialmente. eso es todo. ni donde estaba. Aytoun. Levantó los ojos hacia el rostro moreno y sonriente de su primo. Lyon la contempló mientras se dirigía hacia el castillo. —¡Santo Dios! ¿Dónde te has metido Truscott? —gruñó Lyon. En cuanto hayamos terminado con las formalidades le pediré a Howitt que te enseñe tus habitaciones y podrás descansar. Ella no tenía demasiadas ganas de pasar por esa experiencia sin él. Ahora llévatela a un sitio donde esté protegida de este diluvio.

Centenares de cuadros recubrían las paredes. milord. con una linterna en la mano estaba cruzando el patio y su perro salió cojeando de la cuadra. Cuando vivía Wentworth solía estar sujeto con cadenas en la orilla llena de barro del río. —¿Dónde ha alojado a mi esposa. Ocúpese de que tenga ropa seca —dijo antes de dirigirse al mayordomo—. Debían habérselas cortado mucho tiempo antes porque las heridas ya habían cicatrizado. se había acercado a él. Tengo pensado pasar un par de horas con usted y Truscott. La habitación de los condes había sido limpiada y aireada y la ropa de lady Aytoun ya estaba guardada. Lyon contempló las enormes escaleras. Pero estaba. Moisés había levantado el brazo y a ella le había sorprendido descubrir su rostro marcado con profundas cicatrices. Violet había sorprendido cuchicheos. pero el no se movió en absoluto. Contempló detenidamente su expresión de orgullo. Espero que sea de su gusto. milord —contestó la alta y delgada mujer—. Los lacayos depositaron el sillón en el suelo y le quitaron el abrigo empapado.un gesto con la cabeza. —Bien. Por fin franqueó el umbral de la puerta principal con el mayordomo y el ama de llaves al lado. El gigantesco hombretón se agachó para acariciarle. Las rosas rojas que estaban pintadas ofrecían una perfecta tela de fondo para la mujer vestida de blanco. Violet ya no tenía ninguna razón para estar allí. Pero lo que más la enfermó fue lo que a pesar de todo seguía sintiendo por él solo con mirarle. Lleváoslo de aquí. Luego recibiré a la gente del pueblo y a los granjeros que lo soliciten. Campbell. Traducción Rosanic. señora MacAlister? —En el ala oeste. Le había observado durante un rato. —Descolgad ese cuadro —les ordenó a los criados—. Esa noche. En las habitaciones que dan al lago. —Muy bien. mientras esperaba la cena había estado coqueteando descaradamente con una de las criadas. Moisés. escondida entre las sombras. pero lo peor es que no tenía orejas. que se iba de Melbury Hall. mirando a Ned Cranch. le había llamado y le había preguntado si necesitaba ayuda. La primera vez que Violet le había visto estaba tumbado de espaldas en el suelo tapándose la cara con un brazo. roces y visto las mejillas ruborizadas de la chica y le habían entrado nauseas. corrección Cari 181 . A pesar de sus temores. Generaciones enteras de Aytoun… Su mirada se detuvo ante un retrato de tamaño natural de una mujer que estaba en el primer descansillo.

Moisés —murmuró ella. Ohenewaa que también había llevado en su seno un hijo ilegítimo. retorciéndose las manos bajo el delantal. preparado para atacar. Ned se había dado la vuelta. Se dirigió a la habitación de la anciana. que ella se olvidó de su miedo. Había hablado con él. Un niño cuyo padre era Ned Cranch. Con el rostro lleno de lágrimas dejó caer las cortinas y desapareció en la oscuridad del dormitorio pensando que ojalá pudiera dar marcha atrás y borrar todos sus errores. esperó a la chica y ambos desaparecieron juntos entre las sombras. —¿Y como llamas tú a esa… enfermedad? Violet agachó la cabeza sin contestar.Parecía tan viejo. Moisés era bueno e ingenuo y Ned perverso y astuto. El anciano negro no parecía estar preocupado pero el perro desconfiaba del albañil y se le erizó el pelo. Se preguntó que es lo que podía querer Ned de él siendo como eran dos personas tan distintas. pero Moisés no lo había olvidado y desde ese día ambos habían trabado una sólida amistad. —Quería… Esperaba que pudiera usted ayudarme a curar mi enfermedad. Suspiró de alivio cuando Moisés recogió la linterna y continuó con su ronda. Violet sintió unas repentinas ganas de gritar. —¿Qué deseas exactamente de mi? —Preguntó Ohenewaa. Se negaba a mirarse el vientre y a pensar en el niño que estaba creciendo dentro. Ned encendió su pipa y avanzó lentamente por el sendero. tan perdido. —No pierdas ni un solo minuto con él. Oyó que una puerta se cerraba en el pasillo. Le había llevado agua y se había quedado un rato con él. Recordó las palabras de su amiga: “Fue antes de que supiera como poner fin a un embarazo desde el principio…” Desde el principio. pero ahora la mujer necesitaba saber toda la verdad. Contempló en tensión como Ned Cranch se dirigía despreocupadamente hacia Moisés. de destruir todas las partes de su cuerpo que él había tocado. Violet murmuró que se encontraba mal desde hacía varios días. Iba a cerrar las cortinas cuando vio a la criada con la que había coqueteado saliendo por la puerta de servicio. Era Ohenewaa volviendo a su habitación. El antiguo esclavo hablaba con total sinceridad y el otro parecía mentir sin cesar. Traducción Rosanic. tan atontado. Ya no se acordaba de que. Un sollozó le subió a la garganta. corrección Cari 182 . No podía haber dejado de notar los ojos enrojecidos y la voz temblorosa de la joven que había llamado a su puerta. Quería olvidar. Quería quedarse dormida y despertar libre de él. Ned intentó acariciarle la cabeza pero el animal se apartó.

un hombre sin corazón y sin escrúpulos. pequeña. Ohenewaa se acercó a ella. —No puedo. —¿Cómo te atreves a compararte a esas mujeres? —Contestó Ohenewaa con dureza— No puedo hacerlo ¿y sabes porque? Violet estaba desconcertada. —¿Entonces como puedes creer que voy a aceptar compararte a una de ellas? Violet contuvo un sollozo. —¿Crees que el hijo que llevas dentro va a correr la misma suerte que los de esas desgraciadas? Violet negó con la cabeza. Pero era una decepción saber que había elegido a Ned. pequeña? ¿Una enfermedad? —Se lo ruego… Traducción Rosanic. —¿Lo sabe? ¡No lo quiero Ohenewaa! Se lo suplico. —¿Por qué? —Sollozó Violet — ¿Qué importa si consentí o no en ese momento? Fui una estúpida. pero me cuesta imaginarlo ni siquiera en mis peores pesadillas. —No me diga eso —suplicó Violet—. —No puedo ayudarte. Ohenewaa. Usted ayudaba a las mujeres de las plantaciones. subida a la fuerza a un barco de esclavos? ¿Puedes imaginar los horrores que esas mujeres tenían que soportar? —Yo… he leído algunas historias. ¿Por qué no puede considerarme como a una de las mujeres a las que ayudaba en Jamaica o a bordo de los barcos de esclavos? Se lo suplico. ayúdeme a librarme de esta maldición. —Sé que puede usted ayudarme —contestó por fin Violet en voz baja—. las palabras que yo usaría para describir un don del cielo. Yo no… —¿Fuiste violada? La brusca pregunta pilló por sorpresa a Violet. Se secó las lágrimas que continuaban derramándose por su cara. Me dijeron que conocía usted el modo de librarme de la enfermedad que sufro. —No. —¿Puedes siquiera llegar a imaginarte la situación en que se encuentra una negra? ¿Una joven arrancada de su hogar y de su familia.Ohenewaa veía mucho más que el resto de las personas. —¿Ese niño es una maldición. He oído lo que decían las otras mujeres. ciertamente. le creí cuando me dijo que me amaba y que teníamos un futuro juntos. pero no descubrí hasta después su vileza. proporcióneme una nueva vida. —¿Enfermedad? ¿Sufrimiento? Esas no son. y sabía perfectamente que estaba embarazada. corrección Cari 183 . pero no sabía… —¿Fuiste con ese hombre porque quisiste? —Si.

No sé lo que debo hacer… Sin decir nada.—¿Le odiaras con la excusa de que te va a recordar tu error? —¡No! No podría odiarle jamás. Ohenewaa la estrechó entre sus brazos. corrección Cari 184 . no quiero hacerlo —sollozó. Capitulo 26 Traducción Rosanic. —¿Entonces para que has venido? —Yo… No debería haberlo hecho. —No. Violet estalló en llanto y se tapó la cara con las manos.

Baronsford era impresionante. pero cada vez estaba más tensa. De hecho. Estaba por todas partes. No. Debería haber tenido calor. al final de la jornada. Baronsford era magnífico y muy cómodo. ya no sabía donde estaba el antiguo comedor y se hubiera perdido si hubiera tenido que buscar el salón del segundo piso. no recordaba si la armería estaba en el ala este o en el ala oeste ni en que piso estaba la biblioteca y. el salón de la torre antigua era únicamente para Emma. Y no solo eso. Pasó por fin a la antecámara donde Bess la ayudó a cambiarse para dormir. Millicent empezó a arrepentirse de su decisión de acompañar a Lyon. Y resultó evidente cuando la señora MacAlister la condujo al ala este. En Baronsford se sentía insignificante y esa era una sensación que odiaba. ni siquiera sabía cuando tendría una oportunidad de pasar un rato con él. por supuesto. se dejó caer en un sillón delante de la chimenea. pero estaba congelada. El cansancio del viaje tenía que haber desaparecido ya. había oído algunas cosas y dedujo que Emma se había ocupado de la decoración de Baronsford mucho más que las anteriores condesas. Dos horas después a Millicent todavía le daba vueltas la cabeza por todo lo que había visto y oído. Había sido innegablemente hermosa. —Los platos de Wedgwood no eran lo bastante elegantes para ella —le explicó la señora MacAlister. Las seis lujosas habitaciones que daban al lago habían sido decoradas por Emma con una clara intención. corrección Cari 185 . Desde el momento en el que entró en el vestíbulo se topó con su retrato a tamaño natural. volvió a sus habitaciones dejando a Lyon hablando con Truscott. Luego. Traducción Rosanic. Mientras la doncella guardaba el vestido en el armario. con todos los asuntos pendientes que estaban esperando la llegada de su marido. Después de tomar una rápida cena con su marido en el comedor pequeño. Sin duda alguna. Ningún miembro de la familia. En el saloncito adyacente al dormitorio. ni amigo ni invitado tenía derecho a alojarse en ellas.“Abrumador” fue la palabra que le vino a la mente a Millicent mientras el ama de llaves le enseñaba el castillo. pero eso no era lo que más le afectaba. Pero demasiado grande. de las veladas y de la vajilla importada de Francia. Todo ese piso era para uso exclusivo del matrimonio. Ciertamente. En esa casa no se sentía útil para nada. Era el recuerdo de Emma. Millicent también oyó hablar de las recepciones. Perdió la cuenta del número de dormitorios. en que saloncito privado se suponía que iba a revisar la correspondencia.

—Había demasiada gente a nuestro alrededor. Lyon no dejaba de asombrarla. Cuentame lo que has estado haciendo. —¿Te gusta este lugar? Traducción Rosanic. corrección Cari 186 . no sirvió para tranquilizarla. —He visitado Baronsford. pero los renglones bailaban ante sus ojos. con todos esos dormitorios vacíos era algo completamente distinto. aunque viviera cien años. —Es condenadamente grande. como si llevara un camisón transparente. —¿Tu no has terminado con lo tuyo? Millicent depositó la pluma y se acercó a la puerta que comunicaba con el dormitorio. —Mañana seguiré —contestó ella suavemente. —Mañana seguiré. Justo cuando se estaba sintiendo completamente inútil.Llamaron a la puerta. —Solo hemos estado separados esta tarde —protestó ella—. pero aquí. Ella se acercó lentamente. Se levantó y se dirigió al pequeño secreter sin saber si ponerse a escribir. —Me sorprende que estés aquí esta noche. apoyándose en el quicio de la puerta. Era tan atractivo que nunca se cansaría de él. era una cosa. Asió el cinturón de su salto de cama en cuanto la tuvo al alcance de la mano. Cogió un libro al azar. —Te informaron mal. —¡Es impresionante! Lyon le deslizó el camisón de los hombros. pero tampoco se le ocurría nada. Los lacayos iban del dormitorio a otra antecámara. Bess fue a abrir y Millicent se sorprendió al ver a Will y a John que traían a Lyon. y la manera que él la miraba. Mis habitaciones están donde estén las tuyas. Me hubiera fastidiado que estos dos brutos te despertaran al meterme en la cama. aparecía y la miraba de esa manera suya… Volvió a leer el primer párrafo y tampoco esta vez entendió nada. Compartir la cama en Melbury Hall. Y hemos cenado juntos. Lyon estaba sentado en la cama y los lacayos habían desaparecido. Millicent se quedó muda por la sorpresa. —Me alegro de que todavía no estés dormida. donde no había habitaciones suficientes. —¿Ya has terminado de trabajar por hoy? —preguntó. Me habían dicho que las habitaciones del señor de la casa estaban en el ala este. —Te he echado de menos —murmuró. —Entonces ven a acostarte. Millicent despidió a Bess y fue al tocador a esperar a que terminaran.

—Baronsford no necesita de mi aprobación. —¡Por supuesto que si! De ahora en adelante eres su dueña. —Nunca deseé una posición tan elevada. Lyon se apoderó de uno de sus mechones de pelo para atraerla suavemente hacia él. —Seguro que hay otras posiciones que deseas —susurró. La cogió por la cintura y ella se acurrucó contra él. —Dímelo –insistió dándole besos ligeros como mariposas. —Deseo esto. —¿Esta cama? Esta noche es toda tuya, querida. —Me gustaría que tu corazón me perteneciera. Él se puso serio y ella se arrepintió de haber dicho tal cosa en voz alta. Intentó que sus ojos brillaran de nuevo. —Esto es lo que sucede cuando estoy lejos de Melbury Hall. Digo bobadas y cosas que debería callar. Yo… —Mi corazón ya es tuyo, Millicent. Ella, desconcertada, notó como él le secaba una lágrima que resbalaba por su mejilla. —Eres la única mujer que me prefiere a mí, incluso lisiado, antes que a este castillo. —¡No eres un lisiado! —Exclamó ella escandalizada— Te amo como eres. —¿Y no me abandonarás nunca? —Me quedaré a tu lado tanto tiempo como desees. —¿O necesite? —Si —contestó ella mirándole a los ojos—. Quiero sentirme útil. Quiero dar. —Y recibir. ¿Acaso no forma eso parte del matrimonio? —Me temo que con un hombre como tú y en un lugar como este salgo yo ganando. Tienes un título, dinero y todos los medios posibles para dar mas de lo que vas a recibir. —Y eso te molesta. —¡Por supuesto! Quiero poner algo de mi parte. Quiero saber que doy tanto como recibo. —Entonces es posible que mi enfermedad equilibre la balanza para toda la vida. —No sé lo que quieres decir. —Si que lo sabes, Millicent. La sujetó de la muñeca. —Si no nos hubiéramos casado en estas condiciones… —empezó él. Sacudió la cabeza. —Vayamos todavía más lejos. Supongamos que nunca hubiera tenido ese accidente. Si hubiera deseado cortejarte…
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—No lo hubieras hecho. —¿Por qué? —Porque soy vulgar, porque no hay nada en mí que se salga de lo corriente, Lyon. Y eso por no mencionar que nunca hubiera estado en tu ambiente. —Te equivocas de medio a medio. Pero ¿Qué hubieras respondido si te hubiera pedido que te casaras conmigo? —Me habría negado porque no te hubiera conocido. —¿Y si hubiéramos tenido una apasionada aventura, que hubieras dicho? —Que no. No provenimos del mismo… —¿Del mismo qué, Millicent? —La cortó secamente— ¿En que etapa de nuestra relación te hubieras encontrado lo bastante a gusto como para otorgarme tu confianza? —Te hubiera dicho que te amaba y eso hubiera bastado. —Ese es el caso, que no es suficiente en absoluto. Hubiera querido tener un futuro contigo, hubiera querido saber que tu amor por mi era más fuerte que ese absurdo miedo con el que vives desde hace años. La emoción se había apoderado de ella. —Estoy aquí ahora, Lyon ¿No es suficiente? —¿Seguirás aquí mañana? —Si. —¿Y pasado, y el mes que viene y el año próximo? —Estaré aquí mientras me desees. —¿Y te necesite? —Y me necesites. La lluvia martilleaba sobre el techo del carruaje que esperaba al señor de Baronsford para llevarle al pueblo. En el pasado no necesitaba un carruaje ya que tanto los aldeanos como los granjeros estaban acostumbrados a ver a su señor cabalgando por prados y colinas, deteniéndose para intercambiar unas palabras con ellos, lloviera o hiciera sol. Aytoun siempre había sido madrugador y sabía que les gustaba ese encuentro diario. No necesitaban ningún tipo de formalidades para comunicar sus alegrías o sus penas, y los problemas se solventaban a menudo antes de que llegaran demasiado lejos. Lyon quería volver a hacer lo mismo aunque fuera yendo en coche, y, en lugar de ir solo, se llevó a los lacayos y al secretario, Peter Howitt. Sería algo diferente, pero le habían dicho que también la vida en los alrededores había cambiado. Los pueblos estaban llenos de familias errantes y en los ojos de todos se podía leer la preocupación por el futuro, según le contó Truscott.

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Esa mañana, antes de partir, había mandado llamar a Walter, al ama de llaves y al mayordomo a su despacho. —Quiero que reunáis a toda la gente que esté disponible para limpiar la casa de arriba abajo. Buscad y eliminad todo lo que tenga algo que ver con mi anterior esposa; cuadros, ropa, objetos personales, todo lo que pueda recordar su existencia a vuestra nueva señora. Ninguno de ellos pareció sorprenderse por la orden. —A lo mejor lleva mucho tiempo, milord —observó a pesar de todo el mayordomo— ¿Qué debemos hacer cuando lo hayamos retirado todo? —Guardadlo todo en una de las habitaciones del ala este si así lo deseas, y ciérrala después con llave. Se volvió hacia el secretario. —Envía una carta a lady Douglas, la madre de Emma, y dile que es libre de venir a buscar lo que quiera… empezando por ese condenado retrato. —Muy bien, milord. Luego se dirigió a la señora MacAlister. —Quiero que le pida a la condesa su opinión acerca de todo. Debe ser consultada antes de tomar cualquier decisión relativa al mantenimiento de la casa. Los menús, como colocar a los invitados en las recepciones, la compra de ropa de casa, la elección del vino, absolutamente todo. —Si, milord. Espero no decepcionarle. —No se preocupe, señora MacAlister. No hay mejor ama de llaves en el Reino. —Gracias, milord. —Comprobará que lady Aytoun es muy distinta a… la anterior señora. Cuento con usted para que se encuentre en Baronsford como en su casa. Luego se dirigió a Campbell. —Prohíbo terminantemente que los criados hagan comentarios en su presencia. Nada de comparaciones entre la condesa y Emma en lo que se refiere a su comportamiento, su forma de vestirse, sus reacciones… Millicent es una persona de carne y hueso y quiero que se la trate como corresponde. Lo sé, es inglesa, pero no hay una esposa mejor que ella y quiero que todo el mundo lo sepa. Les contempló a todos. —Emma Douglas Aytoun está muerta —dijo bruscamente—. Ya es hora de que su alma descanse en paz. A partir de ahora, Baronsford tiene una nueva señora. Millicent se entretuvo en sus habitaciones tanto como le fue posible. Lyon le había dicho que pasaría la mayor parte del la mañana en el pueblo, de modo que pidió que le subieran el desayuno. Sin embargo, después de escribirle una carta a la señora Page y otra a Gibbs, se dio cuenta de que se
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sentía atraída por la ventana que daba a los jardines, el lago y el cielo azul en el que había algunas nubes. Cedió a la tentación y se puso un traje de amazona y salió de la habitación. En el pasillo estuvo a punto de chocar con una criada. —¡Oh, milady, está usted aquí! La señora MacAlister me ha mandado a buscarla. Pregunta si esta tarde podría dedicarle unos minutos para planear las comidas de la semana. —Dígale que le concederé tanto tiempo como quiera. Estaba pensando en dar un paseo a caballo pero iré en cuanto vuelva si quiere. —No, milady, cuando usted quiera. Tal y como está la casa de revuelta esta mañana, estoy segura de que la señora MacAlister… —¿Hay algún problema? —Están limpiando a fondo los salones y las habitaciones de la torre antigua, están rebuscando en los armarios como si el mismísimo rey hubiera perdido la corona allí. Creo que la señora MacAlister no tendrá ni un minuto disponible hasta que haya terminado con todo ese jaleo. —¿Y sabes a que se debe tanto movimiento? La chica vaciló un instante, miró a su alrededor y al final contestó bajando la voz: —Fueron las órdenes que dio milord esta mañana. —¿Dio esas órdenes? —Si, milady. No le gustaba que las cosas de lady Aytoun todavía estuvieran aquí y dijo que había que sacarlas todas. No quiere nada que recuerde a su esposa anterior. Estaban de pie delante de las escaleras y Millicent se volvió hacia el lugar donde estaba el retrato de Emma el día anterior. Había sido sustituido por otro cuadro. Se sintió dividida entre la incertidumbre y la culpa. Tenía que hablar con Lyon y preguntarle que es lo que había desencadenado esa decisión tan drástica. La noche anterior había tenido la sensación de haber dado un gran paso hacia delante en su matrimonio. Había sido maravilloso poder abrirle su corazón. Empezó a bajar las escaleras. —Dígale a la señora MacAlister que estaré encantada de verla esta tarde. Una vez en el vestíbulo, le preguntó a uno de los lacayos si sabía donde estaban Truscott o Howitt. Le contestó que el secretario se había ido al pueblo con el señor pero que Truscott estaba precisamente en la entrada, preparado para salir a caballo. Efectivamente le estaba dando órdenes a un mozo de cuadra. —Buenos días, Walter. ¿Puedo acompañarte al pueblo? El alto escocés se volvió hacia ella. —Claro, Millicent. Haré que preparen el coche.
Traducción Rosanic, corrección Cari 190

Flanqueado por los tres criados. Gibbs no contestó. —Se atendrá a los hechos —gruñó el escocés por encima del hombro—. Me gustaría ver donde ocurrió el accidente. —Me estaba preguntando —continuó Millicent completamente decidida a ser directa— si sería muy complicado que pasáramos por los acantilados. No era la primera visita de Platt a Melbury Hall. El aludido volvió a crecerse al ver a la frágil anciana sentada en un sofá con un plaid sobre las rodillas. —Como quieras. y tres criado vestidos con librea se habían encargado de llevarle ante un gigante escocés que le miraba con evidente hostilidad. en los tiempos de Wentworth. Solo hablará cuando se le indique y de no ser así. —Me importa un pimiento que se sienta “ofendido”. De modo que dígame ¿a quien voy a ver hoy? —A la condesa viuda. señor —empezó—. había acudido en nombre de Jasper Hyde. ¿De acuerdo? —Claro. Le recibirá en el salón —dijo Gibbs abriendo una puerta— Milady. pero se mantendrá callado. mantendrá la lengua quieta y se limitará a escuchar. señor… —balbuceó Platt. —Sé que lady Aytoun está en Escocia. pero moviendo la cabeza con autoridad le señaló que le siguiera. —¿Señor Platt? —Para servirla. milady —dijo él haciendo una profunda reverencia. claro. Había también dos criadas. La cordial acogida que se le dispensó entonces no tenía nada que ver con esta.—No. Platt pensó que no le habían dado otra opción. pálido de miedo. Ese tal Gibbs no dijo nada. Un mozo de cuadra se apresuró a ir en busca de una montura. Cuatro años antes. prefiero ir a caballo si no te importa. corrección Cari 191 . Dos lacayos le habían escoltado desde el carruaje hasta la puerta. Lady Aytoun le miró por encima de las gafas. Platt tenía la sensación de ser un delincuente frente a un tribunal. El sudor le cubría la frente y esperó a que el administrador le diera la espalda para secársela con la manga. ¿Lo ha entendido bien? —¡Oiga! —Protestó Platt indignado— Me ofende que me… Gibbs se dio media vuelta y le fusiló con la mirada. el señor Platt. Traducción Rosanic. —Ha sido muy amable por su parte aceptar que se retrasara este encuentro. Necesito saber una cosa. ¿De que sería capaz ese enorme escocés? —Escuche. se apresuró a seguirle.

Siempre le había gustado Melbury Hall. Sin duda es una de las bases de la civilización británica. —Efectivamente. Se hubiera hecho con la propiedad por una miseria. —Si insiste. Cada vez que vengo aquí me quedo embelesado por la casa. milady. La estancia era luminosa y cálida. —Podéis iros —les dijo la condesa a las doncellas—. —En fin. Estuve aquí en la época del señor Wentworth. —La amistad es algo muy importante. —Pero por favor. siéntese —le ofreció ella señalando un asiento enfrente del suyo—. —¿De que asunto se trata? —Lo mencionaba en mi carta. Si hubiera sido Hyde el primero en morir. —Claro —contestó amablemente la condesa viuda—. Si no lo hace me va a dar tortícolis. —¿Y porque Gibbs? Este buen hombre me parece de fiar. milady… Platt le dirigió una altiva mirada al gorila que se dirigía hacia la puerta y luego examinó la decoración del salón. milady. La amistad es el esqueleto en el que se sustenta la alta burguesía.—Entre que mi nuera está en Escocia y mi frágil estado de salud — explicó la condesa viuda con voz débil— no estaba preparada para recibir visitas… —Lo entiendo perfectamente. estamos desvariando ¿verdad? —Continuó la anciana con una dulce sonrisa—. la base de nuestra superioridad moral sobre el resto de las naciones. si la anciana no se hubiera entrometido le hubiera hecho una oferta a Millicent por ella. Hyde y Wentworth eran iguales. milady. Debo confesar que sin éxito. Oí decir que el señor Hyde y Wentworth se conocían. —Perdóneme. Tú también Gibbs. Platt obedeció. Wentworth se hubiera aprovechado todo lo que hubiera podido. Iba a decirme usted el motivo de su visita. Mi cliente. Traducción Rosanic. A decir verdad. —De modo que esta no es su primera visita. ha intentado repetidamente arreglar un pequeño asunto con su nuera. corrección Cari 192 . —Y además también es tan británico eso de despojar a sus amigos cuando mueren ¿verdad Platt? ¡Es tan ético eso de lanzarse sobre sus despojos como un buitre dejando a la viuda sin nada! Platt tosió. Incluso eran muy buenos amigos. —No. —Si. —Yo también lo creo. simplemente ofreciéndose a pagar lo que ella le debía a Jasper Hyde. —Preferiría quedarme. el señor Hyde. milady. señor Platt. —¿Qué puedo hacer por usted Platt? Él volvió a centrarse en su anfitriona. milady.

El señor Hyde se ofrece a pagar todos los gastos en los que tuvo que incurrir a causa de esa tal Ohenewaa para… darle un trabajo. pero es posible que su nuera esté dando refugio a una asesina. Las razones que tiene son personales. —¿Y por que razón un adinerado plantador como Hyde. recuérdemelo. si le he entendido bien. —Es bueno eso de tener un “amigo” como Hyde —dijo Beatriz con aprobación— ¿Acaso su cliente es un completo cretino. —Debe usted estar equivocado. y me ocuparé de que… —Me he expresado mal. —Veo que voy a tener que ser completamente sincero con usted. —Se trata de una esclava negra que lleva el pagano nombre de Ohenewaa. milady. ¿Y quien ha conseguido esas pruebas? —Bueno… las autoridades. señor. señor Platt? —¿Perdón? —¿Son ambos idiotas. se han descubierto ciertas pruebas que parecen señalar a Ohenewaa como la asesina del doctor Dombey. Mi nuera no posee a ningún ser humano. Quiere que se haga justicia sin que su familia se vea afectada por otro escándalo. por favor. Mi cliente actúa en nombre de la justicia. un hombre que ha hecho su fortuna explotando a unos desgraciados seres humanos. Por favor. estimado señor? Él la miraba boquiabierto. señor.—Soy una anciana. No quería que se viera implicada pero no me deja otra elección. Tanto los nombres de los testigos como las pruebas los consiguieron los empleados del señor Hyde. Lamento mucho decirle esto. estimado señor. —Ya veo. —¡Ah. mi nuera rechazó la oferta de Hyde ¿no es así? —Hay nuevas circunstancias que puede que modifiquen su respuesta. Mi memoria… Platt notaba como el sudor empezaba a empaparle la nuca. y me falla la memoria. La condesa viuda asintió con la cabeza. En ese salón hacía demasiado calor. un hombre que debe tener centenares de esclavos. —¿Y que va a hacer con ellas? —Se las entregará a las… autoridades si se niegan a su petición. —¿Y cuales son? —Se mencionaban en la carta. pensativamente. Traducción Rosanic. —Dígame los nombres. —Se lo ruego. Se inclinó hacia delante. por qué un hombre así desea tanto a esa anciana en concreto? —Por filantropía. milady. Desde que compró a esa esclava. Mi cliente desea comprársela a lady Aytoun. —Permítame repetir la petición de mi cliente —dijo Platt con paciencia—. por filantropía! Y. milady — contestó Platt. corrección Cari 193 . incómodo.

ya era hora de que se librara de este asunto y que fuera su cliente quien se encargara. importante miembro de la Cámara de los Lores. milady —aseguró sir Richard. La condesa viuda agitó una hoja de papel. Confieso que no conozco muy bien los vericuetos de la Ley en lo que pudiera considerarse como una extorsión. Hemos estado investigando sobre ese hombre y el tribunal le considerara como el testigo pagado que es en realidad. el conde de Stanmore. —Hablé con un médico llamado Boarham. señor —intervino secamente sir Richard—. aunque precipitada por la cantidad de alcohol que bebía. al cual llamaron alguna vez para sangrar al doctor Dombey —se defendió Platt. La aludida miró a Platt desdeñosamente. Pero me parece que sir Richard. Por ejemplo el doctor Gisborne… —Del cual obra en mi poder una declaración —intervino sir Richard—. Platt se puso de pie de un salto. Traducción Rosanic. Los testimonios de Boarham y de otros del mismo estilo no se mantendrían ni un minuto ante un tribunal. —Efectivamente. Platt se pasó un dedo por el cuello de la camisa. —De hecho le pedí a nuestro vecino. corrección Cari 194 . —Haga lo que quiera. Sir Richard estaba allí. En ella indica claramente el motivo de la muerte de Dombey. ni la cantidad que ha pagado a esos “testigos”. Es terminante sobre el asunto. que se reuniera con nosotros. Estaba claro que acababan de fracasar. señor —le cortó secamente la anciana— Pero volviendo a sus acusaciones… Maitland ¿lo ha anotado todo? Platt se dio la vuelta rápidamente y vio que alguien había abierto la puerta que comunicaba con la habitación de al lado. —… y el doctor Billings —añadió Ohenewaa. Empiece usted Ohenewaa.—¿Cree que mi nuera creería que Ohenewaa estaría más segura entre sus garras que en manos del sistema penal inglés? —Milady. Los médicos se ocuparon de él desde que llegamos a Londres. —En cuanto a sus supuestas pruebas —continuó la condesa viuda— en vista de que no sabemos exactamente cuales son. no tenemos intenciones de… —No me fío nada de ese “nosotros”. sentado ante el escritorio y una mujer negra estaba a su lado. le vamos a decir lo que nosotros sabemos. —El doctor Dombey murió de muerte natural. No vacilaría en vender a su propia madre si con eso obtuviera algún beneficio. aquí presente podrá confirmarle que eso es lo que está usted haciendo. —También tenemos su testimonio. Recordó lo que había dicho Hyde sobre que tenía otros planes… Se sentía más que aliviado de no saber de que se trataba.

Buenos días a todos. Al pasar chocó contra una criada que le miró con sorpresa y luego entrecerró los ojos al reconocerle. —No la molestaré más. el hermano pequeño de la condesa viuda. Capitulo 27 Durante el viaje. Su carácter tenía algo de la condesa viuda y de Lyon al mismo tiempo. —Hay un estrecho sendero que bordea el acantilado. Platt sacudió la cabeza y se aclaró la garganta. Lyon le encomendó la tarea de administrarla en cuanto heredó el título. Sin embargo. corrección Cari 195 . y. había sido mal informado por gente sin escrúpulos. señor Platt —dijo la condesa viuda—. que había fallecido años antes dejando la responsabilidad de criar a su hijo en manos de su hermana mayor. Sujetó una rama y Millicent pasó por debajo encontrándose de repente frente al vacío. —No es necesario. por lo que le había dicho a Millicent. Era amable. Hizo una rígida reverencia y se apresuró a salir. él no podía perder el tiempo. Walter. No era de los que hacían falsos halagos y hablaba con franqueza. Cogió el abrigo que le entregaba el lacayo y salió llamando a su cochero. — ¿Le molestaría que nos acercáramos a pie hasta el borde? Dejaron los caballos al cuidado del mozo que iba con ellos y Walter la condujo a través de un claro en la vegetación. milady. Estoy hablando en nombre de un cliente que. Walter Truscott era el segundo hijo de William. —A caballo no iremos mucho más lejos —anunció cuando llegaron a unos matorrales cerca de los acantilados. Que Hyde hiciera lo que quisiera.—Si quiere volver a sentarse. estamos esperando la llegada de lord Stanmore en cualquier momento. milady. estaba haciendo un magnífico trabajo. Lyon había hablado mucho de su primo. ahora me doy cuenta. pero para él ese asunto se había acabado. que se había criado en Baronsford era como un hermano para Lyon. respetuoso y desde el primer momento quedó claro que quería que se sintiera a gusto. Sabiendo el cariño que Walter sentía por la propiedad. Retrocedió hacia la puerta rogando por que el enorme escocés no le estuviera esperando en el pasillo. El comportamiento educado y el interés que Walter le demostró supusieron una gran sorpresa para Millicent que se sintió aliviada de encontrar un amigo en él. Miró hacia abajo y se le revolvió el estómago al ver las Traducción Rosanic. Así podrá usted decirle lo que ha descubierto sobre Ohenewaa.

Empezaron a recorrer el acantilado. Millicent se frotó los brazos. En cierto modo había terminado unos dos años antes con su desastrosa unión y se amoldaba a ella lo mejor que podía. estaba helada. El río siempre tiene un cauce rápido. Ella levantó los ojos hacia su acompañante. —Todavía no ha conocido usted al resto de la familia. Allí fue donde encontraron a Emma. Hay un caminito de piedra que lleva a una pequeña playa. Millicent se podía imaginar el estado en el que habían encontrado los dos cuerpos que habían caído sobre esas rocas. No. Creo que la empujaron. Lo que le preocupaba era que la familia estuviera tan distanciada. — ¿La corriente es siempre tan fuerte? Walter la hizo retroceder un paso. las respuestas tenía que dárselas su marido. — ¿Cuánto hace que no se ven? —Desde que Emma murió. —Si y no. — ¿Quién les encontró? —Perfore. Millicent levantó la cabeza de golpe. Pero ya se había producido un distanciamiento entre ellos mucho antes. — ¿No creerá que fue Lyon. Perfore es el hermano mediano. Por otra parte tampoco ella había conservado el contacto con su familia. —Claro. Aytoun debía estar intentando bajar a buscarla cuando resbaló. tiene tres años menos que Lyon. — ¿Quién? Él se encogió de hombros sin contestar. Traducción Rosanic. pero no tenía derecho a sonsacar a Walter. verdad? —No. — ¿Fue aquí donde cayeron? —No —contestó el escocés señalando un lugar un poco más abajo— A unos cien metros de aquí. — ¿Qué cree usted que le sucedió a Emma? ¿Resbaló? —No. Luego viene David. No había ninguna acusación en el tono de su voz. el más pequeño.rocas. algunas de las cuales sobresalían del agua y otras estaban justo al pié del precipicio. pero hemos tenido un invierno especialmente húmedo. —Aytoun no habla mucho de ellos ¿verdad? —Solo le he oído mencionar el nombre de Perfore y fue hablando de Baronsford. Millicent deseaba saber más. por eso ahora es tan alto y abundante. Ni siquiera le había contado a Lyon porque ya no se hablaba con sus dos hermanas mayores. A Millicent le daba igual saber quién tenía qué. corrección Cari 196 .

Era el único de los tres hermanos que iba a heredar. estaban hechizados por ella. Emma decidió convertirse en condesa y en la señora de Baronsford desde que era pequeña.Millicent. intrépida. Él era su protector. si alguien hubiera empujado a Emma ¿no le habría visto Lyon? Walter la miró con simpatía. Levantó la cara al viento antes de continuar. Creo que los tres Pennington. Se lo merece. Por supuesto siempre supimos todos que sería Lyon el ganador… o el perdedor. Pero naturalmente sabía que nunca podría tenerla. La cuidó desde que empezó a andar. Estoy seguro de que la caída de Lyon fue un accidente. —Pero ambos estaban aquí. Y a pesar de la curiosidad que sentía nunca me hubiera atrevido ha preguntarle algo que hubiera podido retrasar su curación. Perfore siempre tuvo alma de caballero. Ahora estaba mirando hacia el horizonte. en el verano. corrección Cari 197 . después de todo lo que tuvo que pasar. Traducción Rosanic. de modo que desde pequeña pasaba aquí mucho tiempo. Todos querían cambiarla o protegerla. Mira hacia abajo y ve unos ojos que le miran fijamente desde abajo. pero no la de Emma. salvaje. Yo también la vi. Era una Douglas y sus padres y los de Lyon eran vecinos. de modo que se lanza en su busca. la verdad es que creo que la consideraba más como a una hermana pequeña y creía tener la obligación de guiarla. Pero ella era bastante obstinada y era imposible hacerlo. Conocía cada roca y cada falla del acantilado tan bien como conocía a los Pennington. no le quitaba la vista de encima. o al menos eso era lo que se creía. —Pero… Si Lyon se cayó ¿Por qué no ella? —Él estaba bajando para salvarla. no por amor. —Voy a contarle esto porque sé que nunca se lo va a preguntar a él. cada uno de ellos a su manera. —Supongo que no se lo contó todo ¿no? —Le costó mucho reponerse. —Es usted una mujer buena y generosa. —Era hermosa. cuando crecieron se convirtió en su ideal de mujer. Volvió a ser él mismo hace poco. asimiló la sorprendente noticia. eran inseparables. —Los que estábamos más cerca de Emma por la edad. Se casó con Aytoun por el título. éramos David y yo. Millicent contuvo sus preguntas y se concentró en cada una de las palabras de Truscott. todos nosotros veníamos a nadar a este río. —Emma creció en estas colinas. “Luego estaba Perfore. No creo probable que resbalara a pesar del mal tiempo que hizo ese día. De los tres hermanos el único que yo diría que siempre estuvo enamorado de ella fue David. sin decir nada. Cuando eran pequeños.

era dominar a Aytoun. todos sin excepción. Nunca se sabía si estaba diciendo la verdad o si mentía solo para obtener una reacción. pedía su ayuda. De un modo algo perverso también era eso lo que ella esperaba de ese matrimonio. pero quería estar segura de que era importante para él. si tenía algún problema. es decir. Y — añadió frunciendo el ceño— era tan ambiciosa como rebelde. se sospechaba que habían tenido relaciones íntimas con Emma. — ¿Quién sabe? A Emma le encantaba jugar con los hombres. de modo que les utilizó en cuanto se casó para irritar a Aytoun. Y. convertirse en la señora de Baronsford. corrección Cari 198 . —Uno de los defectos imperdonables de Emma era enfrentar a los miembros de la familia entre sí. incluso a esa distancia. No en lo referente a dominar a su marido. ya no era suficiente. Si tenía alguna queja se desahogaba con sus cuñados. No había nada de cariño entre ellos. Se convirtió rápidamente en un lastre del cual Lyon era responsable. y desde luego tampoco utilizando los mismos métodos que Emma. En cualquier caso. pero solo aparentemente. Era consciente de la atracción que sentían por ella David y Perfore. Para salvar lo que pudo de su honor. le gustaba ser el centro del universo. y ella se doblegó a lo que se esperaba que hiciera.Walter le dio una patada a una piedra que rebotó en las rocas antes de hundirse en las revueltas aguas del río. lo que más deseaba. —Aytoun se esforzó por hacerla feliz mientras desempeñaba su papel de condesa. —Pero sobre todo. la culpa siempre era de Lyon. era espectacular. — ¿Sabe porque a Lyon le llamaban “Lord Escándalo” entre la alta sociedad? — ¿Por su explosivo temperamento? ¿Por sus duelos? —Los duelos fueron para proteger la reputación de su esposa. Millicent recordó la conversación que había mantenido con su marido la noche anterior. Como no sabía como hacerlo empezó a jugar al peligroso juego de los celos y pronto descubrió que él no se dejaba manipular tan fácilmente. más distante se mostraba él. Lo que antes de su matrimonio le pareció lo más grandioso. — ¿Y era cierto? Los rumores no siempre son ciertos pero se propagan rápidamente. Miró a Millicent. — ¿Es que estaban ciegos? —Preguntó Millicent enfadada— ¿Acaso no veían su juego? Traducción Rosanic. por supuesto. Millicent se volvió a mirar el castillo que. Cuanto más mariposeaba ella. Que era la única mujer a la que él deseaba. Todos los hombres contra los que se enfrentó.

le había preguntado a la señora Page el nombre del visitante. La otra había contestado que se trataba de un tal Platt. Fue Emma quien lo planeó. No sé cual fue el motivo ni quien de los dos la empezó. Y les encontró a los dos ahí abajo. Era el mismo hombre con el que había chocado cuando fue a encontrarse con Ned en su habitación. El caso es que al cabo de unos segundos también Perfore salió corriendo en dirección al río. No sé lo que se dijeron ni porque Aytoun salió de repente en persecución de su mujer. — ¿Y la condesa viuda? ¿Es que no se daba cuenta? —Para cuando lo hizo Emma ya se había casado con Aytoun. Había reconocido de inmediato al hombre que salía del salón de la condesa viuda. — ¿Pero porque? —Porque había mucha gente que había acabado odiándola. corrección Cari 199 . Emma se fue corriendo mientras Perfore y Aytoun se quedaban en el jardín mirándose el uno al otro como dos perros rabiosos. incluso la familia de Emma. Pero en esa ocasión. que era el abogado del señor Hyde. Truscott se detuvo en seco y miró hacia el fondo del precipicio donde había una pequeña playa. Violet sabía que Hyde era el canalla que había intentado arruinar a su señora antes de que ésta se casara con el conde. — ¿Esta usted seguro de que la empujó alguien? —Completamente. —Jonah me ha dicho que el albañil ha terminado la primera parte del dique —anunció Amina— ¿Te pasa algo Violet? —Nada. en esa época sus disputas eran algo habitual. —La mañana de la fiesta. Lo único que pudo hacer es mantenerse callada y permitir que su hijo se las arreglara solo. En resumen. Emma y Aytoun tuvieron una pelea. Millicent se estremeció. Para estar segura de que no se equivocaba. — ¿Qué sucedió el día del accidente? —Habían invitado a todo el mundo para celebrar el cumpleaños de la condesa viuda. lo cual era extraño porque no estaba en los mejores términos con su suegra. y la enfurecía que conociera a Ned. mientras la mayoría de los invitados habían salido a cazar. gracias —respondió ella apretándose el chal que llevaba sobre los hombros.—Emma formaba parte de la familia desde hacía tanto tiempo que no se les ocurría dudar de su sinceridad. acudieron todos. Traducción Rosanic. Salió apresuradamente de la cocina para dirigirse hacia el seto.

pequeña? ¿Tantas ganas tenías de verme? Ella se soltó de un tirón. Pero dime ¿Qué quieres decir con eso? —Todo el mundo lo sabe —mintió ella— Todos saben que te paga Jasper Hyde y que estás aquí para espiar a lady Aytoun y a Melbury Hall. el señor Gibbs ha mandado a los criados a buscarte. ¿Cómo decírselo sin explicar también que estaba ella haciendo allí? Ned era un traidor. Violet estaba demasiado avergonzada para confesarle a la señora Page que había visto a ese hombre con anterioridad. — ¿No? ¿Entonces porque vi al señor Platt. metiendo las narices en todas partes. —No conozco a ningún Jasper. Ned. esto es el colmo. Traducción Rosanic. se levantó la falda y echó a correr. Me gustaría estar aquí cuando recibas el correctivo que te mereces. Quédate y espérales. Y deseaba con toda su alma que fuera para siempre. —Cree lo que quieras. —Viniendo de una puta. encontrándose en secreto con Ned.El ama de llaves había añadido que Platt se había encontrado con la horma de su zapato y que ya no había motivos para preocuparse. Todavía estaban en peligro. —Se acabó. Bastaría con que gritara para que todos vinieran corriendo. el cual la retuvo por el brazo. Una vez que llegó a la orilla del bosque. cuando Jonah entró en su casa quejándose de que el albañil había desaparecido sin terminar el trabajo. parecía evidente que estaban planeando algo sucio. En una curva del camino se dio de bruces con el demonio en persona. entrando en tu habitación? Ned entrecerró los ojos y la sujetó con fuerza por el brazo. —¡Mentirosa! Ella se alejó. Te he descubierto. Esa noche. corrección Cari 200 . a Violet le dio la sensación de que respiraba mejor. Con Ned Cranch en Melbury Hall. Ahora que era capaz de pensar con claridad recordaba todas las preguntas que le había hecho Ned sobre Melbury Hall. El único consuelo que le quedaba es que no recordaba haber dicho nada que pusiera en peligro a su señora. Ned. negándose a dejarse intimidad. —¿De verdad deseas que todo el mundo sepa lo nuestro? ¿Qué todos se enteren de que te has acostado con un hombre casado? —Ya se lo he dicho —replicó ella soltándose de nuevo— Y mientras estamos hablando. conozco tu verdadero rostro. — ¿Qué sucede. su abogado. Ned Cranch se había ido sin despedirse.

—Todavía no se ha ido a acostar. preguntó por Millicent. pues hubiera sido mejor que la trajera de vuelta a casa. si quiere saber mi opinión —continuó el ama de llaves visiblemente molesta—. —Bueno. Lyon observaba al ama de llaves. Traducción Rosanic.Capitulo 28 Las visitas que hicieron a las propiedades vecinas les retrasaron de modo que Lyon volvió tarde. allá donde permite usted que se queden los gitanos en verano. cuando Walter fue a buscarme a casa de lord Dumfries me dijo que ella había decidido quedarse en el pueblo. Le está esperando en la biblioteca. milord —le contestó la señora MacAlister—. —Creo que no se lo dirá —declaró el ama de llaves con una mirada casi de reproche— pero hoy se ha excedido más de lo necesario. corrección Cari 201 . sorprendido por su interés por Millicent. No debería haberse entretenido tanto con ellos. Y luego bordeó el río. los guantes y la capa. Apenas había terminado de desayunar se fue con el señor Truscott con la esperanza de encontrarse con usted en el pueblo. Los lacayos estaban a punto de volver a mover el sillón pero la mujer no dejó de hablar. pero cuando llegó usted ya se había ido a algún sitio. Cuando volvió estaba muy preocupada por la situación de los aldeanos. —¿Le sucede algo? —preguntó intentando disimular su preocupación en tanto los lacayos le quitaban el sombrero. En cuanto dejaron el sillón en el vestíbulo de entrada. —Si.

nunca le volvería la espalda a la gente necesitada. lo volvió a coger. Es concienzuda. aunque fuera la mismísima reina en persona. y más. intenté decirle que como señora de Baronsford no debía ocuparse por si misma de las necesidades de los vagabundos. —Y eso es lo que hiciste. Con Emma no demostraba tener demasiada paciencia y Traducción Rosanic. corrección Cari 202 . —Me imagino lo que respondió. —Me alegro. pero Millicent. eficaz y. Le cogió el rostro con la mano derecha y ella frotó la cara contra la palma. Y volvió a dejarlo en el estante. milord. Depositó el libro en el estante. Millicent estaba intentando parecer despreocupada mientras los criados sentaban a Lyon en el sofá. incapaz de aguantar más. —Yo también te he echado de menos. —Juro que eres la primera señora de Baronsford que ha descubierto esa cualidad en ella. se sentó al lado de Lyon y le rodeó el cuello con los brazos. La nueva señora dice que. si he entendido bien lo que me han dicho. Ella sacudió la cabeza. —Así está mejor. asombrada una vez más de su recuperación. en cuanto vio que su marido entraba en la estancia. necesitaba algo de tiempo para acostumbrarme a todo. lo apretó contra su pecho. —Lamento no haber estado en el pueblo esta mañana cuando tú llegaste. —No importa. se dio cuenta de que él estaba tan complacido como ella de volver a verla. a pesar de su modo de ser un poco brusco. Estoy segura de que nos llevaremos bien. —No creo que pueda hacerlo. —¿De verdad? —Si. Campbell tosió para atraer la atención de Lyon. Las horas que habían estado separados le habían parecido larguísimas y. —¿Decepcionarla? Se deshace en elogios contigo. —Lady Aytoun me preguntó cuantas habitaciones había en Baronsford. Nunca odié más este sillón que hoy. Los lacayos todavía estaban presentes. se lo metió debajo del brazo. también es amable. en el vestíbulo me ha dicho más cosas que durante todo un año. ¿Qué le parecería si alojara en ellas a algunos invitados? —¿Invitados? Lyon se calló por un segundo antes de estallar en una alegre carcajada. —Mi falta de modales ha debido decepcionar a la señora MacAlister. Él la apretó contra sí y luego la apartó un poco para dirigirle una sonrisa.—Milord. Hace un momento. milord —replicó la señora MacAlister con un asomo de orgullo en la voz—. Apenas se enteraron de que la puerta se cerraba. La besó con tal ternura que ella se derritió literalmente.

De eso es de lo que me he estado ocupando al ir a visitarles. quizá algo más. Pero como a ti te gusta la señora MacAlister creo que no vas a tener inconveniente en lo que te voy a pedir. —Mejor todavía. y así sucesivamente. —¿Por qué? —Se mueren de ganas por conocer a la nueva condesa de Baronsford. Intentaremos que algunos den trabajo a algunas familias. el barón Truc solo quería oír hablar de ti. Tenemos que traerles aquí e intentar convencerles a todos a la vez. Traducción Rosanic. Y —añadió señalando el sillón— la mayoría de ellos querrán aprovechar la ocasión para mirarme desde arriba. La besó y ella sintió todo su deseo y su amor. —Parece ser que le preguntaste a Campbell cuantas habitaciones tenía el castillo. Les vamos a llenar el estómago y al mismo tiempo intentaremos impedir que echen a sus granjeros. —¿Crees que podrán venir a pesar de sus ocupaciones? —Apostaría a que vendrán todos. En cuanto a mi madre. Él se rió abrazándola con fuerza. Hay que hacer lo que sea para ayudar a esos desventurados.Emma la habría despedido cien veces si yo no la hubiera convencido de no hacerlo. —¡Que se vayan al cuerno! Me las ingeniaré para que te instalen en un pedestal a tres metros de altura. —Si —contestó ella sonriendo. Quiero invitar a los vecinos. —Muy complicado. corrección Cari 203 . —Seguro. —¿Quiere eso decir que aceptas organizarlo todo? —Por supuesto. —¿Es algo complicado? —Mucho —suspiró él—. —¿Cuántas personas serán? —Unas cien. en efecto. Tenemos que dar una fiesta en cuanto sea posible. —¿Y te he dicho ya que sería pronto? Ella agachó la cabeza imaginándose a si misma en medio de un salón lleno de gente elegante en el cual nadie notaría su presencia. —En vista de que sigue aquí. pero es difícil convencerles uno a uno. ambas tienen un carácter tan parecido que apenas se soportaban. —¿Para poder comparar tu castillo con sus mansiones? —le provocó ella. Millicent se desplomó contra el respaldo del asiento. supongo que tu madre estaba contenta con su trabajo. Sir Machin está en Londres. —Ese es el motivo de la fiesta que quiero celebrar.

—A la edad de veintitrés años me lanzaron a los brazos de Wentworth. temblorosamente. sus perros. Ya has conseguido que todos te respeten. al igual que su tierra. Para mi marido yo solo era una posesión más. ni suposiciones. Notó que Lyon se tensaba de ira. pero quiero decirte que ya has causado una fuerte sensación. que también era mi tutor. No quiero que haya malentendidos. Los brazos de Lyon se cerraron a su alrededor y ella apoyó la cabeza por debajo de su barbilla. La gente se da cuenta de que te preocupa su bienestar. —Le pedí a Walter que me llevara al acantilado. —Permanecí casada con él cinco largos años y todavía me pregunto como es posible que sobreviviera. Solo quiero la verdad. —Querrás decir. sus esclavos. estaba asustado ante la idea de que me convirtiera en una solterona y tuviera que mantenerme el resto de su vida. Se imaginó lo mucho que este debió sufrir. Quería ver el lugar donde te caíste y perdiste a Emma. Hay tantas cosas que no sabemos el uno del otro… Después de salir del pueblo. Lyon. un ser humano con todas sus virtudes y defectos. donde murió. Su voz se hizo repentinamente dura. Después de saber algo más sobre ella. Cogió aire.—Ya sé que es solo el segundo día que estás en Baronsford. corrección Cari 204 . me crucé con gente a la que habían echado de sus casas. —Y de su relación con tus hermanos. Ella dibujó el contorno de sus labios con el dedo. Creía tener sobre todo ello derecho de vida y de muerte. —Truscott te habló de Emma. —También comprendí —prosiguió ella— que Emma no era la criatura sobrenatural que mi mente había creado. Tuve también la suerte de conocer al reverendo Trimble y a su esposa. —No quiero que haya secretos entre nosotros. sin embargo continuó: —Durante esos años cuando yo estaba en Melbury Hall en vez de en Londres intentando esconderme de él. como el resto de nosotros… Y al mismo tiempo supe que era importante que te hablara de mí… Él no la soltaba y eso le proporcionó la fuerza para continuar. me di cuenta de que solo era una mujer de carne y hueso. Millicent recordó las palabras de Truscott: Emma amaba más a Baronsford que a su marido. establecí una especie de vínculo con los trabajadores negros que Wentworth tenía como esclavos. familias enteras. desesperadas… Entonces pensé que se nos ofrecía una segunda oportunidad para encontrar la felicidad y deseo de todo corazón que lo logremos. paseando por el río. igual que al señor Traducción Rosanic. sus caballos y su ganado. a falta de algo mejor. Tenía que irme de su casa y no le importaba ni con quien ni su mala reputación. Mi tío.

Él siempre repetía que tenía el derecho de “tocar y castigar como le diera la gana”. En resumen. pero ella sacudió la cabeza. en uno de sus momentos de borrachera. Se negaba a entender que era solo la compasión lo que le empujaba a visitarme. Envié a Jonah al pueblo para que le pidiera a Cunningham que viniera a buscar a Violet. antes de que pudiéramos poner en marcha el plan. aunque sospecho que al final Cunningham confundió la piedad con el amor. —Ahora llegamos al verano de hace dos años. También perdí un hijo. Esas buenas personas. intentaban mejorar la situación de los esclavos. pero justo antes de que decidiera regresar a Inglaterra. La furia de Lyon era palpable. hasta el punto de que una vez tuve que guardar cama durante varias semanas. Prefería creer que éramos amantes. Y eso hizo. ella murió… misteriosamente. —Millicent… —Luego seguiré hablándote de él. —Estas temblando… —Era el mes de junio. —Déjame terminar. Luego todo se vino abajo. pero antes deja que te cuente otra cosa. Habíamos escondido a Violet en el bosque para protegerla de la lujuria de Wentworth. podía utilizarme cuando quisiera. me quedé embarazada. Y no se privaba de hacerlo. Ya lo había hecho. o correría la misma suerte que la primera mujer de Wentworth.Cunningham. Wentworth. Wentworth se enfureció porque lord Stanmore había acogido bajo su protección a un niño esclavo que había sido cruelmente golpeado por el capataz. Él quiso cogerla entre sus brazos. con la ayuda de lord Stanmore. Me encontré por casualidad con una vieja amiga del colegio de Knebworth. Wentworth estaba convencido de que como amo y señor. Pero Traducción Rosanic. —La primera esposa de Wentworth poseía plantaciones en Jamaica. me dijo que ya no la necesitaba. Millicent recordaba sus encuentros secretos en el bosque o en la iglesia del pueblo. corrección Cari 205 . el maestro del pueblo. —Aunque no tenía nada que temer de mi amistad con Cunningham. Después de perder al niño me hundí en la desesperación durante varios meses. No iba a tardar mucho en asesinarme. Wentworth no podía soportarlo. Rebecca. Apoyó la mano en el puño crispado de Lyon. Pero un día. Incluso planeamos mi huida a Filadelfia o a cualquier otro lugar de las colonias. Pero no lo éramos. tengo que contártelo todo. —Ella me ayudó a comprender que tenía que encontrar el modo de poner fin a ese matrimonio. Se incorporó con un sollozo. Al mismo tiempo presentí que carecía por completo de valor para Wentworth. Fue así como hizo una pequeña fortuna. Había vivido durante diez años en América.

se echó toda la culpa. contemplaba las llamas que se iban consumiendo. —¿Y fue Stanmore quien mató a Wentworth? Esa era la versión oficial. estaba cantando sus himnos africanos. pero Millicent quería llegar hasta el final con la confesión. Y no soy la única. Lyon le acariciaba suavemente la espalda. Él cogió su mano y entrelazó sus dedos con los de ella. Ella apagó una vela que se estaba agotando y dejó una pila de platos en la mesa antes de reunirse con él. señora Page.Wentworth y su capataz. No sé que fue lo que le dijo al juez. Para que no le condenaran por haber matado a un blanco. Esa mañana. dulce como un ángel protegiendo su rincón del paraíso. cada vez que he pasado por delante de su puerta. señor Gibbs. Nadie dirá nada jamás. Ohenewaa no ha salido de su habitación y. —Stanmore me cayó bien en cuanto le conocí. ¿Qué pasó con el capataz? —Estaba a punto de matar a Moisés cuando le atravesó la espada de Stanmore. —Dime que es lo que te preocupa. dijeron que era yo quien huía con el profesor. Mary. Wentworth mató a Cunningham. —Tan solo los pocos negros que estaban ese día en los bosques. sentado frente a la chimenea. y para que yo no me viera envuelta en el escándalo que iba a producirse. Notaba que se sentía atraída por él y era la primera vez en su vida que Gibbs compartía tal sentimiento. Stanmore llegó justo a tiempo para salvar a Moisés. —Parece usted tan inquieto como yo. Violet no ha cenado nada. pero fue Moisés quien mató a Wentworth. Una de las Traducción Rosanic. —No lo sé exactamente. Wentworth se volvió completamente loco. —Después de asesinar a Cunningham. Decidió empezar por Jonah. Quiso matar a todas las personas a las que yo quería y luego matarme a mi. pero no me encuentro a gusto. —Venga a sentarse a mi lado. Mary Page entró en la estancia. un animal llamado Mickelby. La casa estaba en silencio y las puertas bien cerradas. Y creo que Violet se enteró por una de las mujeres que estaban escondidas en los alrededores. y Gibbs. Moisés estaba haciendo su ronda y sin embargo el escocés no podía librarse de un mal presentimiento. pero nunca se nos molestó por ese asunto. corrección Cari 206 . No ha dejado de trabajar en todo el día. Todos los criados tienen la misma sensación. Las sombras bailaban en las paredes del salón de los criados. —¿Quién más lo sabe? —preguntó Lyon preocupado. Nadie lo sabe —añadió mirando a su marido a los ojos—. he perdido la cuenta de las veces que la he visto mirar por la ventana.

corrección Cari 207 . Mary. Sin embargo nunca quiso creerlo. —No lo sé. —¿Qué mosca crees que le picó? —Puede que se enterara que su mujer había dado a luz. El albañil se fue y también abandonó su habitación en la posada. Permanecieron así. confiaba plenamente en ese hombre. Y me siento aliviado que sepas tanto de ella. Mary. —Yo también Angus —contestó ella en voz baja apretándose más contra él. Las brasas encendidas apenas iluminaban la habitación y. a pesar de los fantasmas. —Lo que me mantiene despierto es que debería contártelo todo… Debería decirte lo que sucedió ese día. Él volvió la cabeza hacia ella. —No quería aburrirte con la historia de mi vida —dijo Millicent poco después—. —Eso me parece bastante improbable. a tu señora no le gusta demasiado alejarse mucho tiempo de aquí. me alegro de que hayas ido. —¿Quieres contármelo? Él tomó su mano con la mirada fija en el techo. Hasta entonces Millicent no se había dado cuenta de lo complejos que eran sus sentimientos.criadas cree haber visto a Ned Cranch vagando por los bosques con un hacha en la mano. Lo que me extraña es que no haya venido a buscar el dinero que se le debía. —A lo mejor es solo por la ausencia de lord y lady Aytoun. —¿Lo ves Gibbs? —Preguntó el ama de llaves muy seria— Todo el mundo se comporta de forma extraña. La posibilidad de que Lyon fuera el responsable de la muerte de Emma era algo que podía explicar la depresión en la que había caído después. pero te aseguro que me siento mejor contigo a mi lado. Traducción Rosanic. —No debería haberle pedido que me llevara al acantilado. —No es eso lo que me impide dormir. Ahora no consigues quedarte dormido. en silencio. Le acarició suavemente la mejilla. Él le acarició la palma de la mano con la yema del dedo. Hubiera sido mejor que esperara a que tú… —No. Por lo que me has dicho. Estaba pensando en lo que Truscott te contó sobre Emma. En cuanto a mi. —¿De verdad crees que se trata de eso? ¿Crees que nos estamos preocupando por nada? Él le dio un beso en la frente. Seguro que volverá pero eso no explica porque se fue sin avisar. mirando el fuego. hace diez años que no me separaba de Su Señoría. Lo siento.

Pero eso no era suficiente para ella de modo que empezó a hablar de aventuras. Siempre supe lo que ella deseaba. David y yo nos fuimos alejando cada vez más. Nuestro matrimonio fue un error desde el principio. si no a Baronsford. vi su vitalidad. el día del accidente. Cuando ella venía aquí con amigos. Cuando ella estaba en Londres. estúpido de mí. Fue lo más escandaloso que se le ocurrió. Pasamos la mayor parte de nuestro matrimonio separados. —Si. Nos peleábamos continuamente. yo me quedaba en Baronsford. —Cosa que hacías. en Bath o en Bristol. Creí que me quería. En lugar de eso otros mas imbéciles que yo fueron quienes perdieron la vida. —El día que murió. con los testigos suficientes como para que la noticia se propagara a la velocidad del rayo. —La arrogancia lleva a cometer muchos errores. Se rió sin alegría. A Millicent le hubiera gustado consolarle. ni siquiera hablábamos el mismo idioma. yo me iba a las Highlands. Y. —Quería el divorcio. pero eso no era más que una excusa para tenernos a todos a su alrededor. no comprendíamos lo que el otro necesitaba. Perfore.—Nos habíamos peleado. Había sido milagroso que Lyon sobreviviera a esa época. vi como explotaba su belleza. tenía que haber sospechado que estaba planeando algo. —¿Qué hiciste tú? Traducción Rosanic. pero bien podía haber sido un siglo. Nos separaban diez años. cegado por mi orgullo. —Walter me dijo que la casa estaba llena de gente para celebrar el cumpleaños de tu madre. —Todo lo que Truscott te contó es cierto. No nos entendíamos. Cuando Emma dejó de atender a razones también lo hice yo. Millicent se quedó paralizada. las familias de ambos estaban aquí y esperábamos a doscientos invitados para el baile que se daba en honor a la condesa viuda. pensaba que nuestro matrimonio sería soportable con la condición de que Emma no nos deshonrara a ambos públicamente… Por su culpa mis hermanos llegaron a odiarme. no me había dado cuenta. Y era culpa mía. —¿De que se trataba? Lyon la miró sombriamente. No era a mi a quien quería. corrección Cari 208 . —¡Era un estúpido! Creo que esperaba que en uno de esos duelos encontrara la muerte. Y yo. La vi crecer. Millicent apoyó los labios en su corazón. Emma tenía que decir algo y necesitaba público. Ponía en entredicho mi honor y mi virilidad y esperaba mi reacción. pero no sabía que decir.

Me dije a mi mismo que era otra de sus tretas. —Lo siento Lyon. —Tú corriste detrás de ella. —Mientras resbalaba por el acantilado. —Cuando me desperté. Se le rompió la voz y cerró los ojos. Ella le había dicho que íbamos a anunciarlo esa misma noche. Entonces bajé al jardín y me tropecé con Perfore. —¿Fue él quien te convenció de que la siguieras? —No exactamente. y no lo hice precisamente con tranquilidad… Nos peleamos. Luego huyó.—Le contesté que no. Que nunca iba a ser capaz de hacerlo y que no quería morder el anzuelo. Estaba furioso porque había visto a Emma dirigirse hacia los acantilados. y creen todavía. Pero antes de que pudiera llegar oí un alarido. quería alcanzarla. me dijo que no iba a ceder. Creyeron. —¿Su estado? —Perfore me anunció que estaba embarazada. Lyon la miró a los ojos antes de apretarla nuevamente contra su pecho. —Corrí tras ella. corrección Cari 209 . Millicent besó la lágrima que se formó en la esquina de uno de sus párpados. —No puedes saber lo que piensan —murmuró Millicent para consolarle—. O quizá necesitaban asimilar su tristeza. En esta ocasión fue Millicent la que se enfureció. lo que mas me dolió fue darme cuenta de que mis hermanos se habían ido. Iba a decirlo en público y yo tendría que aguantar el escándalo que con toda seguridad se produciría. —No lo hice de inmediato. que estaba jugando conmigo otra vez. Pero sé que el niño no era mío. Se masajeó las sienes. Empezó a sermonearme por el modo en que la trataba e insinuó que no la merecía. Siento todo lo que tuviste que soportar. Cuando llegué estaba ahí. caída encima de las rocas. —Gracias por confiar en mí. no buscaba ninguna explicación. —¿Llegaste a saber si Emma estaba realmente embarazada? —Me lo confirmaron más tarde —asintió él—. solo pensaba: no puede estar muerta. que fui yo quien la empujó. Lo único que habían hecho era envenenar vuestras relaciones. Me preguntó como podía tratarla así en su estado. Traducción Rosanic. Puede que se marcharan porque se sentían algo responsable del fracaso de vuestro matrimonio.

ovejas y bueyes del mismo modo que se había estado haciendo durante siglos. —Notable. sus mesas de trabajo de madera y las rejillas cerradas donde se leudaban las masas. señora MacAlister. —¿Los postres? —Excepcionales. La parte donde se hacían los dulces. —¿La elección de los platos para la cena? —insistió el ama de llaves. —Seguramente no sea perfecta pero sin duda es una fiesta grandiosa. —¿La porcelana? —Magnífica.Capitulo 29 En las cocinas de Baronsford se mezclaban lo moderno con lo antiguo. con sus hornos nuevos. Traducción Rosanic. corrección Cari 210 . Y en ese momento. —¡Absolutamente nada! —le aseguró Millicent mientras una criada quitaba las paneras llenas y las sustituía por otras vacías. un apetitoso olor a porridge salía de los calderos colgados encima. ofrecía un gran contraste con los tres hogares abiertos provistos de espetones. Bajo los arcos de piedra se asaban cerdos. Seguro que hay algo que no es de su agrado. —Me encanta su elección. Millicent cogió otra hogaza de pan de uno de los hornos y la envolvió en un paño limpio antes de dejarla en la panera.

Antes de que Millicent pudiera responder al cumplido la mujer ya se había vuelto y estaba envolviendo una hogaza de pan. corrección Cari 211 . Confío en usted por completo y admiro su eficacia y su preocupación por los detalles. ¿lo dijo en serio o no. verrré a la modista — contestó Millicent parodiando el acento escocés del ama de llaves. señora MacAlister. El albañil no parecía nada asustado por la amenaza. —Eso no estaba en el menú que me ha presentado esta mañana ¿Dónde ha encontrado frambuesas en pleno mes de marzo? —Solo lo he dicho para asegurarme de que me estaba escuchando. cogerla y regresar tranquilamente. —Podemos encargarnos de preparar las cestas con comida para los vagabundos.—¿Los pasteles con frambuesas frescas? Millicent la miró. —Me fue imposible llegar antes con toda la información que quería. señor Hyde —se defendió Ned—. milady. —¡Habla! —Ladró Hyde— O te agujereo la piel. entró Ned Cranch acompañado de Harry. le apuntó con una pistola para demostrarle su enfado. milady? —Muy bien. —No entiendo porque no quiere creerme cuando le digo que estoy encantada con su manera de hacer las cosas. Y bien. —No podemos simplemente ir a Melbury Hall. —Pero… —“Confío en usted por completo” —la imitó el ama de llaves poniendo el acento ingles de Millicent— “Es usted una joya. Es usted una joya. señora MacAlisterrr. señora MacAllister”. Cada vez estaba más impaciente. —Lo sé —replicó la señora MacAlister casi traviesa— Su Señoría me dio órdenes al respecto. La alegre carcajada de Millicent arrancó una especie de sonrisa al ama de llaves. Llegó ayer de Edimburgo. con media hora de retraso. Me dijo que tenía que ocuparme de su guardarropa y eso es lo que he hecho. Usted gana. Traducción Rosanic. Cuando. Jasper Hyde iba de un lado a otro de la habitación que había alquilado en la posada de Saint Albans. Hace muchos años que no veíamos a la señora de la casa en las cocinas. Pero se sentirá satisfecho de saber que he hecho mi trabajo. —Dije que no la necesitaba. milady. —Es usted demasiado buena. milady. así usted puede ir a entretenerse un poco con la modista.

Pero en esa casa las criadas son extrañas. así es. Incluso cuando pasea por el jardín esta rodeada de un puñado de negros. Estoy seguro de que se huelen algo y quieren protegerla. señor Hyde. De hecho tengo dos. Cogemos a Ohenewaa y nos largamos. ¿Qué le parece? —Concluyó con una sonrisa triunfante. La situación ha cambiado desde que el conde y su esposa se fueron a Escocia. Mientras hablaré con mi amiguita de Knebworth y ella encontrará el modo de que yo pueda entrar por la noche en Melbury Hall en cuanto esté usted preparado. —Unos pocos esclavos no pueden hacer nada frente a los delincuentes que hemos contratado. señor. —Entonces ¿Qué propone usted que hagamos? —Una distracción. A la más mínima señal de alarma. Hyde miró pensativamente por la ventana. —Y así era… bueno. —Debería usted ir a buscar a sus hombres y traerlos aquí. Nos encontramos en la taberna y les explico a sus hombres la distribución de la casa. —Se lo diré. mandaran a alguien atravesando el bosque para avisar al conde o al pueblo. Esos esclavos liberados no se parecen a los que hacía usted trabajar en sus campos. Y hay algo más: el camino que sale de Melbury Hall pasa al lado de Solgrave y atraviesa el pueblo de Knebworth. Una vez allí. Demasiado leales a su señora como para fiarse de ellas. La excusa era plausible. —Puede que si y puede que no. a menos que quiera escañar las colinas de Chiltern. Con el desorden que se producirá no quedará nadie en el interior de la casa. cerca de las casas en ruinas que hay en la parte de atrás de Melbury. corrección Cari 212 . He estado vigilando la casa y he comprobado que la negra ya no sale al bosque. Hyde empezó a enfurecerse. —Me había dicho que sus amiguitas vivían en la casa. —¿Qué hará una vez dentro? El albañil estaba muy seguro de si mismo. El insolente albañil tuvo la cara dura de sentarse sin pedir permiso. Será entonces cuando sus hombres entren en acción. Forzosamente tendrá que acudir la gente de Solgrave y del pueblo para ayudar. Nos cogeran en una emboscada. pero tenemos que modificar los planes. Traducción Rosanic. Luego nos separamos y nos volvemos a encontrar en el bosque. me deslizaré hasta los establos y les prenderé fuego. Estos han probado la libertad y se protegen entre ellos a cualquier precio. Nos encontraremos todos en la taberna cerca de la fábrica de ladrillos donde estoy escondido. señor Cranch.—¿Estabas dispuesto a hacerlo tú solo y ahora dices que no lo conseguirían media docena de hombres? —Si.

No sé si es un elfo o si la han echado de casa por culpa del niño que lleva en el vientre. pero comparto la carreta con ella desde que la encontré en el camino de Glasgow. Millicent se fijó en ella cuando entregaba una cesta de comida a una familia formada por cinco personas que estaba apelotonada alrededor de un mísero fuego. —¿Sabe usted si tiene familia? —Estoy segura de que no tiene a nadie. señor Cranch. Estaba hecha una bola debajo de una carreta para protegerse de la lluvia. queso y carne seca. Millicent se dio cuenta de su vientre. Tengo que estar aquí cuando baje el nivel de agua del río. —¿Por qué no vienes a la casa conmigo? —Le ofreció suavemente Millicent— Este no es lugar para tener un hijo. Traducción Rosanic. En cualquier caso. Incendie la casa. Un delgado brazo salió de debajo de la manta. no necesito una habitación seca durante un día. pero deberías comer algo de pan. —No es gran cosa. Al menos allí tendrá a su hijo en una cama y tendrá un fuego con el que calentarse. corrección Cari 213 . —¿Es familia suya? —No. una pequeña mano rozó la de Millicent.—Olvídese de los establos. —No puedo moverme de aquí. —¿Se sentiría más segura si viene también usted? La anciana negó con la cabeza. Estoy casi segura de que no ha dejado a ningún marido a la espalda. nunca lo ha mencionado. milady. —Me gustaría llevarla a Baronsford. No. —¿Te queda poco para dar a luz. una pequeña envuelta en una manta con la cara de un ángel. —No va a salir —intervino una anciana. ni mía ni de nadie de los alrededores. Cuando la pequeña cogió el queso. Se abrigó más con el chal y volvió a acercarse al fuego. La chica pareció aterrada y se metió más debajo del carro. y no me hará más caso que a usted. verdad? La niña escondió la comida debajo del plaid. Millicent se incorporó de mala gana. Mírela. milady. Jo se había metido más entre las ruedas y se había tapado la cabeza con la manta. Millicent se la quitó de las manos. ¿Quiere preguntarle si quiere venir conmigo? —Entiende todo lo que se le dice. La niña seguía con la mirada al lacayo que llevaba la última cesta. La pobre pequeña está aterrorizada. Lo único que sabe decir es que se llama Jo. se agachó en el barro y le entregó la cesta a la niña.

—¿Puedo ayudarla. estaba segura de estar también embarazada. Millicent le besó y. —Me ocuparé de eso inmediatamente. Y ahora están siendo expulsados de sus casas por los mismos que se enriquecieron con su trabajo. Peter Howitt. Traducción Rosanic. Lyon le besó el pelo. El carruaje estaba regresando lentamente hacia el castillo. se aferraba a unas pocas migas de pan debajo de una carreta. se apresuró a ayudarla para que no resbalara. Esa gente necesita que tú también seas fuerte.Millicent quería ser fuerte. Aunque hubiera hecho caso omiso de los síntomas. querida. Volvió a mirar a la futura madre. Subió la lodosa pendiente para reunirse con él. Han sido separados de sus familias y de su tierra. estuvo segura de que nunca había amado a nadie como a ese hombre. Millicent no pudo evitar que las lágrimas se derramaran de nuevo. En cuanto la vio. —Hay algo más —murmuró él. sobrevivirán. Le secó dulcemente las lágrimas. Han sobrevivido a muchas guerras. Y no hay nada esperándoles al final del camino. milady. Lyon! Esa gente ya no tiene nada. El lacayo le tocó el brazo. corrección Cari 214 . —Esta no es la hermosa Escocia de la que te habían hablado ¿verdad mi amor? —¡Es tan terrible. Entonces lloró sin contenerse por la miseria que acababa de presenciar. que tenía pocas esperanzas de un futuro para ella y para su hijo. —Está aquí Su Señoría. como bien dices. Con un poco de ayuda por parte de gente compasiva. con un marido y un hogar. milady? —Le agradecería que llevara estas cestas vacías a las cocinas para que las llenen y vuelvan a traerla aquí junto con unas mantas. Levantó los ojos y vio el carruaje de Lyon que se detenía al lado del suyo. en ese instante. y la diferencia entre su situación y la de esa desventurada era abrumadora. Pero son fuertes y orgullosos. Millicent. Jo. pudo por fin dar libertad a su llanto. a ataques de soldados en busca de botín y a toda clase de traiciones. Él la apretó contra su cuerpo y la puerta se cerró. Cuando cogió la mano que le tendía Lyon para subir al carruaje. —No puedes derrumbarte cada vez que vienes aquí. estaba retrasando darle a Lyon la noticia de su embarazo porque esperaba el momento apropiado. Cuando Lyon se separó de ella. pero la emoción le impedía respirar. Y a pesar de todo siguen conservando su orgullo. —Es un pueblo fuerte.

pero ahora me está poniendo una escolta para que me vigile como si no fuera capaz de actuar correctamente. —Dentro de tres días es la fiesta. —Bueno. Millicent le rodeó el cuello con los brazos. Tú y yo. Pero fue en vano. ¿Cómo es posible? ¡Esos propietarios echan a la gente! ¡Son compatriotas suyos. Es el mejor modo de llegar a los propietarios. miembros de sus clanes! ¿Cómo pueden ser tan injustos con otro ser humano? Los ojos de Lyon brillaron de emoción. —Te equivocas completamente —dijo Lyon sujetándole la barbilla para obligarla a mirarle—. La furibunda mirada de Millicent iba de Lyon a su secretario el cual estaba fuera del carruaje esperando a que ella bajara. La única razón por la que Howitt te acompaña es porque no deja de darme la lata. tranquilo. Campbell y la señora MacAllister juntos. juntos. Traducción Rosanic. Capitulo 30 —Ya es bastante penoso que todos los miembros de esta casa anden de puntillas desde hace varios días. Con unas cuantas palabras haces de mi lo que quieres. No todos cambiaran de idea. si fueras un caballero dulce. —Deberías haberla llevado a Baronsford. Tú me amas tal como soy y con eso me basta. —Nuestra relación es un peligro —murmuró—. corrección Cari 215 . —Los patanes deben tener un buen guía. Está todavía más preocupado por mi comportamiento de esta noche que Truscott.Ella asintió y cerró los ojos para apartar la imagen de la pequeña bajo la carreta. —Lo intenté pero no quiere. —Había una niña. del mismo modo que nosotros no podemos salvar a todos esos desgraciados que están en el río… pero lo intentaremos. Está a punto de dar a luz. sin marido y sin familia. nos esforzaremos por mejorar la situación. cortés y agradable estarían menos preocupados ¿no? Él sonrió.

ya dominas perfectamente la técnica. —A decir verdad. Él deslizó una mano bajo su capa. Miró como se alejaba el coche en dirección al pueblo. —¿Murmuraban por lo que había sucedido? Traducción Rosanic. —A pesar del trágico suceso —continuó el secretario— muchos de los invitados que se quedaron a pasar la noche tuvieron un comportamiento… poco amistoso. Uno de mis principales defectos es la timidez… —Pare. —Creo que tu secretario se está impacientando. hubiera estado fuera de lugar celebrar fiestas en el castillo. fue el día de… el día del accidente. De modo que si nos separamos iremos mas rápido y… —Una excelente idea. Millicent se bajó con los ojos brillantes. Se apoderó de sus labios con pasión y ella se derritió por un instante en la magia de su beso. Toda la casa está con los nervios de punta. pero le daría la noticia esa misma noche. —¡Pero todavía me queda mucho camino por recorrer! Ella se inclinó hacia él. Dos criados estaban llegando con más cestas de comida y mantas.—Regresa pronto de visitar a los vagabundos para que podamos disfrutar de una siesta. ciertamente. la última vez que se celebró una fiesta tan importante en Baronsford. —En cualquier caso. Después de ese funesto día. —Entonces dejaremos que nuestra corte de criados se ocupen de ellos hasta que estemos listos para verles. Un segundo carruaje estaba esperando a pocos metros de allí. después de la reunión. Pero antes de empezar me gustaría que me explicara que es lo que le incomoda tanto. —Recuérdame que mañana le despida. pero de repente se fijó en Howitt que no sabía donde mirar mientras esperaba fuera del carruaje. En la actitud del personal de la casa había. con Lyon herido y Emma muerta. algo de superstición. —Creo que los invitados empezaran a llegar al principio de la tarde. milady —contestó él evitando mirarla—. Entonces perfeccionaré mi técnica para hacer lo que quiera contigo. corrección Cari 216 . —Nada. Tenía que haberlo sospechado. milady. milady —dijo el secretario—. La atrajo hacia sí para darle otro beso y ella se dejó envolver por su suavidad. ¿Se ha invitado al rey y nadie me ha dicho nada? Él emitió un tembloroso suspiro. Todavía no le había dicho nada a Lyon de su embarazo. —Le prometí a la señora MacAlister que la llevaría de vuelta a mediodía. Howitt —le cortó ella suavemente—.

Sin embargo no dejó de sorprenderse cuando vio que su primo acompañaba a los dos lacayos que le subían al piso superior. Después de pasar dos horas escuchando sus tonterías en la biblioteca. El cambio ocurrió en cuanto se acercó a la carreta de la anciana y preguntó por Jo. Devuélveme a mi esposa. Vamos a ocuparnos de nuestra misión aquí y volveremos a Baronsford con tiempo suficiente para prepararnos. El conde de Dumfries. señor Howitt —dijo Millicent conteniendo las lágrimas de emoción—. Voy a acercarme yo a caballo. sus pares le considerarían un traidor. Desistió de la idea por miedo a arruinar la alfombra persa. Mientras se dirigía hacia el río. Lyon estaba a punto de contestarle que era un gusano asqueroso cuando Walter Truscott apareció en el umbral de la puerta. corrección Cari 217 . El resto de los invitados estaba empezando a llegar y lord Aytoun tenía que empezar a prepararse. había hecho una cuestión de honor llegar mucho antes que el resto de los invitados. Por eso es por lo que estamos decididos a que esta sea una fiesta perfecta. —¿Está Howitt con ella? —Creo que si. —Estoy emocionada.—Hablaban de escándalo sin disimulos. Traducción Rosanic. Ahora démonos prisa. un hombre regordete con las ideas más bien confusas. No te preocupes. Millicent no podía sospechar que olvidaría tan rápidamente esa promesa y también la hora. —¿Qué sucede Walter? —Millicent todavía no ha vuelto. Le pido disculpas. si Lyon hablaba esa noche a favor de los granjeros. Lyon tenía ganas de coger una pistola y pegarle un tiro entre ceja y ceja. Aunque fuera en gran parte responsable de los problemas que había en la frontera. el día y a los invitados. —¿Has mandado a alguien al río? —Hace una hora. Solo me importa ella. te la traeré. —¡Date prisa! —Exclamó Lyon— Necesito saber que está sana y salva y me importan un pimiento todos los pavos reales que tienen que venir aquí esta noche. No hemos sabido nada. Ha debido perder la noción del tiempo. Todavía no ha vuelto —contestó Walter frunciendo el ceño—. entendemos y apoyamos lo que Su Señoría y usted pretenden hacer y al mismo tiempo deseamos demostrarle a toda esa gente que estamos mejor desde que usted llegó y que es una bendita suerte que sea nuestra señora. el conde sugería que. Lo haremos lo mejor que podamos. Walter.

Has actuado como te dictaba tu conciencia y no está mal que puedan comprobar lo que ha hecho su avaricia con toda esa gente inocente. se abrió la capa y contempló al diminuto bebé que dormía con los puñitos cerrados. —Si. Nadie tiene porque saber que has vuelto hasta que tengas oportunidad de cambiarte de ropa. Después de lo que pareció una eternidad. —¿Se va a quedar con la recién nacida? —Creo que será lo mejor. Percibió la mirada seria de Truscott que bajaba por la colina. Ella oyó los murmullos incluso Traducción Rosanic. se encontró al borde del río con la criatura arropada bajo su capa. —¿Quiere venirse a vivir con nosotros a Baronsford? Así la verá crecer. Jo había muerto. —Podemos ir por detrás si quieres.El médico que Millicent había mandado llamar a Melrose había llegado demasiado tarde. Iba a cuidarla muy bien. La anciana que había compartido su carromato con Jo se reunió con ella. Lyon y ella la educarían junto a su propio hijo. La he oído. He oído lo que le contaba de su vida. y Truscott se bajó para ayudar a Millicent. Quizá algún día esta niña pueda vengar a su madre. —Por la cantidad de carruajes y de mozos que hay. Pero puede que regrese algún día solo para ver como está. —¡Y pensar que todo el mundo quería a toda costa evitar otro escándalo! —Le dijo a Howitt. gracias. corrección Cari 218 . Una vez dentro del coche. Ya era hora de irse. Millicent había conseguido reconstruir algo del pasado de Jo. Él sabía lo que había que hacer y se encargó de todo. mientras los criados envolvían a Jo en un sudario y la llevaban a la iglesia del pueblo. A lo mejor… pero antes tenía que pasar mucho tiempo. —No te preocupes por eso Millicent. con su diminuta hija envuelta en un tartán en un brazo y aferrando con la otra mano la de Millicent. intranquilo. Sintió alivio al ver aparecer a Truscott. Walter Truscott le dio una amistosa palmada en la mano. Truscott se removió. La anciana negó con la cabeza. El carruaje se detuvo delante de las enormes puertas de Baronsford. Los espectadores se limitaban a mirarla en silencio. Esperaba oír alguna protesta pero para su sorpresa no se produjo ninguna. Entraremos por la puerta principal. —No. se diría que ya ha llegado casi todo el mundo —dijo Howitt mirando por la ventanilla. —No —decidió Millicent —. La pequeña vivirá a través de su hija. Algunos agacharon la cabeza antes de volver a sus ocupaciones. Una historia llena de sufrimiento y traición. Según las pocas palabras que había murmurado cuando se acercaba el final. —Siempre será bienvenida.

Estaba más elegante que nunca. como una ola. mientras daba a luz a esta niñita. —A partir de ahora ya me las arreglaré —le dijo a Truscott mientras se disponía a entrar. todos los invitados presentes se quedaron callados. volvió a hacerse el silencio. milady. Hay al menos cincuenta familias más. justo cuando estalló en desgarradores sollozos. —Estaba en el río. —Este es el motivo de mi retraso. en el campamento de los vagabundos —le anunció—. como la calma que precede a la tormenta. Entró y los criados la saludaron. pero sus palabras hicieron que Millicent llorara con más fuerza. seguía hablando como si estuviera a solas con su marido en vez de rodeada de gente. pero nadie se presentó. con lo poco que poseen amontonado en viejas carretas o en su propia espalda. nadie que la quisiera o que la ayudara. Las doncellas le quitaron la ropa y le pusieron otra seca y limpia. Se miró la suya llena de manchas y las botas embarradas. Tienen hambre. esta noche ha muerto una mujer joven. —No. atravesó el gentío para ir en busca de su marido. Usted tiene que cambiarse. todos a la vez. Luego. Espero que lo comprendas. Incluso los músicos dejaron de tocar. murió entre el lodo al borde del río. sin mirar atrás. Es lo único que les queda. ni familia. era poco más que una niña. empezaron a murmurar y el rumor fue creciendo llegando hasta el salón y la sala de baile. cruzó el vestíbulo en dirección a las escaleras. corrección Cari 219 . Al contrario. Llegó al descansillo temblando como una hoja. Sacudió la cabeza. —Me he retrasado. a pesar de todo. y empezaron a peinarla. ¿Acaso se había vuelto loca para dar semejante espectáculo delante de toda la nobleza de los alrededores? La señora MacAlister la había seguido. Le temblaba la voz. ¿Cómo iba Traducción Rosanic. después de echar un vistazo al lugar de donde se había quitado el retrato de Emma. No tenía hogar. Finalmente. Millicent estaba en una especie de nube. Millicent se había detenido al pie de la inmensa escalera. Unos serviciales criados se apresuraron a cerrar la puerta de su dormitorio cuando entró en él. Volvió a cerrarse la capa y. Cogió a la niña con ternura. Algunos invitados rezagados estaban en el vestíbulo quitándose las capas. están enfermos y sin embargo conservan su orgullo. Le encontró justo detrás de las puertas del gran salón. Desde allí podía hablar a los invitados. —Me ocuparé de ese angelito. Se abrió cuidadosamente la capa para enseñársela a Lyon. y. no era una mujer —se corrigió a si misma—.antes de subir los escalones.

—Debo estar soñando… —No. —Estás de pié. pero en lo único que podía pensar era en las piernas de Lyon. Cuando volvió en sí estaba tumbada en un sofá y Lyon estaba ladrando órdenes a su lado. Llamaron a la puerta y alguien fue a abrir. Era Lyon que estaba de pie en el umbral de la puerta. Millicent se acordó entonces de los invitados y de la importancia de esa recepción. Las dos doncellas la sujetaron justo cuando se desplomaba. Te lo explicaré más tarde. mi amor. Se quedó sin aliento y las lágrimas le nublaron la vista. dejaron de moverla de un lado a otro y se apartaron a la vez. Aspiró profundamente. Estaba preparada para enfrentarse a todo. las doncellas. Bebió un sorbo de vino que alguien le acercó a los labios. Millicent vio a través del espejo la imagen de una mujer extrañamente familiar. —Deberíamos bajar. Tú… —Quería darte una sorpresa. Se secó las lágrimas y se aferró a su brazo. aterrorizada por la idea de tener que salir de esa habitación.a superar Lyon la vergüenza que acababa de hacerle pasar? ¿Y cómo iba a disculparla ante los demás? El vestido que le pusieron estaba veteado de hilos de plata y contempló distraídamente las hábiles manos que la estaban peinando. Tomó la mano de su marido y se levantó a pesar de las objeciones de éste. Le apretó con fuerza por temor a que se cayera cuando en realidad era ella la que apenas se tenía de pie. Si. La atrajo hacia sí. Se levantó lentamente. De repente. corrección Cari 220 . Millicent se giró para ver de quien se trataba. —Una de las criadas de la cocina esta criando a su hijo de dos meses — anunció la señora MacAlister—. —¿Cómo? ¿Cuándo? Las lágrimas se negaban a dejar de manar. —Estoy bien. Creo que esta criaturita no va tardar en despertarse y tendrá hambre. que habían recuperado el movimiento. pero no suponía que iba a asustarte. muy bien. Millicent se lo agradeció con un gesto y el ama de llaves desapareció con la niña. —¿Estás segura de que te encuentras bien? —Si. Traducción Rosanic. Extendió una mano hacia él al mismo tiempo que todo a su alrededor empezaba a dar vueltas.

enfrentándote a los lobos con valor. unos a sus casas y otros a dormir. era que Lyon. Traducción Rosanic. todos ellos habían salido de la zona de servicio para contemplar la curación de su señor. corrección Cari 221 . Cuando oyó que el carruaje del conde se iba. Al retroceder un poco le vio como se apoyaba en el bastón y les hizo señas a los lacayos para que trajeran su sillón. —Solo es para subir las escaleras durante unos pocos días. Ya se había retirado todo el mundo. Algunas veces se sorprendía a sí misma hablando con apasionamiento. —No te olvides de que además he andado —dijo él. — ¡Nunca lo olvidaré! ¿Cuánto tiempo hace que guardas ese secreto? —Ocurrió poco a poco y estaba esperando el momento adecuado para que vieras un progreso significativo. Lyon. —Te amo. orgullosamente cogida del brazo de su marido. Es la forma más rápida de llegar al dormitorio —le engatusó ella en voz baja. estaba feliz siendo quien era y como era. En cuanto a los criados. —No volveré a sentarme en esa cosa —protestó él. se sentía como un ser humano. lo más importante de todo. toda una vida de preocupaciones saltó por los aires mientras se mantenía. estaba evidentemente orgulloso de ella. Por primera vez en su vida. Cuando había vuelto con su esposa después de haber subido a buscarla. Pero Lyon no tenía fuerzas para subir solo las escaleras. en el salón de Baronsford. — ¡Y tú estás de pie! Apenas puedo creerlo. Millicent le abrazó muy fuerte. Muchos de ellos le miraron como si se hubiera producido un milagro. desde política hasta las condiciones de los desplazados y lo que se podía hacer para mejorar su situación. —En ese caso —respondió él con una sonrisa maliciosa—. Conservaré el recuerdo de esta noche toda mi vida. Millicent se desplomó contra el pecho de su esposo.Capitulo 31 Quince días antes la velada le habría parecido a Millicent un sueño. Ahora. con la niña en brazos. hablando de mil cosas. Y. todos los invitados se habían quedado pasmados. la persona más importante para ella de toda la velada. Ella se ruborizó. Al verte esta noche. Le traían sin cuidado las críticas o las frases de aprobación. tengo más sorpresas que enseñarte. —Has estado perfecta —le murmuró él al oído. no pude esperar más. Otros se quedaron boquiabiertos. cuando el conde de Dumfries decidió despedirse por fin.

Sin necesidad de tener que preguntárselo. — ¿Ya le has escogido un nombre? —Pensaba llamarla Josephine. — ¿Te molesta? Él rió mientras le tendía una mano. Lo que más eché de menos mientras estuve casado con Emma fue a mi familia. Le cogió el rostro entre las manos. Una vez en sus habitaciones. — ¿Cuándo podré ver al nuevo miembro de la familia? En esta ocasión ella no pudo contener las lágrimas. —Es algo que he estado esperando durante toda mi vida. —He decidido acabar con ese distanciamiento. Me sentía aislado y solo. —Cuando mencionaste que querías una casa llena de niños… —Lo decía de corazón. Estaba tranquilamente durmiendo. —Un nombre muy bonito. me imagino que con una recién nacida en casa las noches van a ser menos tranquilas que hasta ahora. —Eso ya lo has logrado. Su madre se llamaba Jo. Entre Traducción Rosanic. Le pediré a la señora MacAlister que nos la traiga en cuanto se despierte. Después del accidente me di cuenta de que mis hermanos habían cortado los pocos vínculos que nos unían. Te amo y te prometo que te compensaré por toda la tristeza de tu pasado. —Esta noche me he acercado a verla una vez —le contó ella subiendo delante de él—. No quiero que te preocupes por herederos y tonterías por el estilo. ¿Lo dices en serio? ¿Te gustaría tener un hijo propio? — ¡Un montón de ellos! Y me importa un bledo de donde provengan. — ¿De verdad? —Preguntó Millicent colocándose a su lado—. si es que ellos lo desean también. Cuando le quitó el camisón. —Pero solo es una pequeña parte de lo que deseo del futuro. Me habían abandonado y eso me destrozaba por dentro. No me importa como lleguen aquí —repitió él—. ella le miró a los ojos. Millicent entró en el dormitorio y se encontró a su marido acostado. —Será mejor que aprovechemos para dormir esta noche. —Es una buena decisión. había decidido que educarían a la niña como si fuera de ambos. Él lo había comprendido.Will y John trajeron el sillón y Lyon entregó el bastón a Millicent antes de sentarse en él sin ayuda. se puso en manos de Bess. — ¿Qué más hay? —Quiero hacerte feliz. La besó con una pasión que la hizo estremecer. corrección Cari 222 . mi amor. La señora MacAlister le mandó decir que la niña estaba durmiendo y que era mejor esperar al día siguiente para que el conde la conociera.

Algunos vagan por Londres en plena noche. —Esta noche. Hay niños negros que han sido arrancados de su tierra. Necesitamos que te cuide un buen médico. La hizo rodar en la cama para colocarse encima de ella. cuando has estado a punto de desmayarte. Y… Ohenewaa. luego le embargó la emoción. —Y también está el que crece dentro de mí. Traducción Rosanic. Ella le rodeó el cuello con los brazos. hubiera debido sospechar que no solo era por la preocupación. —Te diré lo que es bueno para mí —murmuró antes de obligarle a callar con un beso. A mi modo de ver. Ella le hizo callar poniéndole un dedo en los labios. no nos costará demasiado llenar la casa. con mi peso encima —vaciló. corrección Cari 223 . —Quiero que mi mujer y mi hijo reciban el mejor de los cuidados.todos esos pobres hay chavales hambrientos y huérfanos. ella podría… — ¡Detente! —Le regañó ella suavemente— No hace falta ponerse así. —A lo mejor esta no es la postura que más te conviene. ¡Nuestro hijo! ¿Cómo te encuentras? No comes lo suficiente y no descansas lo bastante. ¿Crees que nos quedará energía suficiente para criarle? Las palabras de Millicent tardaron un poco en penetrar en el cerebro de Lyon. — ¿Es cierto eso? —Preguntó— ¿Llevas a nuestro hijo? Ella asintió secando la lágrima que caía por su mejilla. En este momento algo de los dos esta empezando a vivir. —Si mi amor.

Violet no pudo evitar sentir compasión por ella. una mujer que la sujetó de un brazo. Pero estuvo a punto de estrangularme porque sí. —Yo quería saber porque tenía tanto empeño en que le llevara a Melbury Hall. Llegará antes de la cena y yo tengo que coger la carreta de mi padre. La otra no se había movido del sitio. mirando con nerviosismo a su alrededor—. —Te lo ruego. El culpable era Ned. —Si estás mintiendo te juro que… La mujer se abrió el chal que le cubría los hombros dejando ver unas marcas rojas y oscuras. si no guardaba silencio. Me utilizó. de las casas salía el apetitoso olor de los desayunos y para ella ese ambiente le resultó relajante. me mataría. Volvió a sujetarla del brazo pero Violet se soltó de un tirón. El cielo estaba azul. Es un canalla. Dio unos pasos más en dirección a la parroquia. — ¿Cuándo volverá? —Esta noche —contestó la mujer con la misma mirada inquieta—. desde detrás de la carreta donde se ocultaba. Violet… Sé como te llamas y que trabajas en Melbury Hall. Y está planeando hacer algo malo en Melbury Hall. luego se detuvo y desanduvo el camino. — ¡Te prohíbo que me dirijas la palabra! —Por favor. Comprobó que los escasos viandantes no les estaban prestando ninguna atención. Dio un salto hacia atrás hasta que la reconoció. Nos utilizó a las dos. Tengo que decirte algo muy importante. Todos los sentidos de Violet se pusieron alerta y olvidó su ira. Violet se soltó y se dio media vuelta para seguir su camino. Me ha Traducción Rosanic. Me contestó que no era asunto mío y que. si no le obedecía.Capitulo 32 Violet le pidió al mozo que la esperara con el carruaje cerca de las tiendas que rodeaban la plaza del mercado en Knebworth. La última vez que había visto a esa mujer había sido en la cama de Ned Cranch. — ¡Déjame en paz! —Va a volver —dijo la mujer. —Se portó mejor conmigo que contigo. corrección Cari 224 . Llevaba en un brazo la cesta de comida que la señora Page había preparado para la señora Trimble y en el otro un paquete de periódicos que tenía que entregar al nuevo maestro de la escuela. Pasaba por delante de la herrería y los establos cuando repentinamente salió a su encuentro. — ¿Por qué te golpeó? —Preguntó. al menos las señales no se ven a menos que yo misma las enseñe.

Él entrelazó sus dedos con los de ella. Le entregó la cesta y los periódicos a la otra mujer y le dijo rápidamente lo que tenía que hacer. a media mañana. al lado de la fábrica de ladrillos.ordenado que le esconda debajo de un toldo en la parte de atrás. —No es cierto. corrió para alcanzar al carromato. Y parece que incluso ha mejorado en las propiedades vecinas. Traducción Rosanic. Millicent le había confiado de mala gana a Josephine a la nodriza. Estoy segura de que sus intenciones no son nada buenas. Como renunciaste hace meses a la propiedad. —Antes de que nos fuéramos. Sin decir más. Por supuesto tengo que ponerme en contacto con él. Conocía al cochero. Yo me ocupo de él. Violet vio que por la calle pasaba el carromato que llevaba la leche desde Solgrave a Saint Albans todas las mañanas. Creo que tiene una habitación alquilada en la taberna. pero preferiría que el primer acercamiento no tuviera nada que ver con la propiedad ni con la herencia. Hemos hecho todo lo que hemos podido… por ahora. Walter Truscott me dijo que el estado de ánimo de los granjeros era mejor. entre las barras de hierro y las cajas de clavos que llevo cada quince días a Melbury Hall en nombre de mi padre. sin mencionar a ese cretino. Dile también que en Melbury Hall tienen que prepararse para hacer frente a un problema esta noche. — ¿Dónde está ahora? —En Saint Albans. —Por desgracia es algo que puede acabar de repente si algún otro propietario decide echar a sus granjeros. corrección Cari 225 . —He molestado a todo el mundo —dijo por centésima vez—. el herrero. corres el riesgo de que no vea las cosas igual y lo venda todo. Y por si fuera poco. —Perfore jamás haría una cosa así —replicó Lyon con firmeza—. me mataría! —Dile solo que te acabo de decir. habíamos planeado estar aquí quince días. pero no te olvides de advertirles de que corren peligro. Quiere estar allí a la hora de la cena para poder salir de la carreta sin que nadie le vea. El último día del viaje. —Luego le dices al mozo que me está esperando en los alrededores del mercado que tuve que irme a Saint Albans. —Truscott también me dijo —continuó Millicent con tono vacilante— que debería convencerte para que te acercaras a tu hermano Perfore. — ¡No puedo hablarle de Ned. lo he hecho nada más llegar a Baronsford. Lyon ayudó a su mujer a subir al carruaje después de haber estado descansando mientras cambiaban los caballos.

Harry y el señor saben a quien estamos buscando. sentado en un taburete. Ned. El ruido iba aumentando de volumen por la llegada de más clientes y tenía la sensación de que ni siquiera podía oír sus propios pensamientos. Seguramente se trataba de Jasper Hyde en persona. con una jarra de cerveza en la mano. la cogéis y volvéis rápidamente al bosque. luego se levantó y una chica se colgó de su brazo. en tanto Ned seguía hablando. Detrás de ellos estaba el empleado de Jasper Hyde. medio derrumbado Traducción Rosanic. había dos miserables monedas. pegada a la pared. tocaba una alegre giga. no quería apresurar las cosas. Querían secuestrar a Ohenewaa y para conseguirlo iban a quemar Melbury Hall.Tenía que pensar bien cual sería el mejor modo de acercarse de nuevo a su hermano. No podéis utilizar el camino para salir de allí. corrección Cari 226 . Al mirar alrededor de la estancia se fijó en un hombre que estaba roncando. Violet le espiaba escondida en un rincón de la taberna. La sala estaba llena hasta los topes y un violinista. el cual respondió con una sonrisa. Cuando Ned dirigió la atención a la puerta. siguió su mirada y vio que entraban media docena de hombres con mala pinta. abrazaba a una chica. Violet escuchaba con el corazón en un puño. Violet se acercó. El hombre se apoyó en su bastón e indicó a los demás que se sentaran en una mesa aparte donde se les unió Ned. En el ajado sombrero que tenía en el suelo. Ned parecía haber terminado su discurso ya que los hombres estaban pidiendo cerveza mientras charlaban entre ellos. Sus rasgos eran duros. —Estoy segura de que harás lo que creas mejor —le dijo ella. Millicent depositó un beso en la mandíbula apretada de su marido. Tenía que detenerles pero no se le ocurría como hacerlo. Ahora a Violet ya no le parecía tan guapo. —… Os quedareis en el bosque hasta que veáis salir las llamas de la casa —estaba diciendo Ned—. Violet comprendió que se dirigía a su habitación. sus manos y piernas pesadas y sus movimientos carecían de elegancia. Se escondió mejor cuando entró un hombre bronceado. le llegaron retazos de la conversación. Se suponía que iba a volver a Knebworth al cabo de dos horas y Violet estaba intrigada por descubrir que es lo que estaba planeando. A pesar del ruido reinante. el mismo que había ido varias veces a Melbury Hall. Los hombres cantaban a gritos y soltaban sonoras carcajadas viendo a dos parroquianos completamente borrachos que bailaban empujando a todos los presentes y recibiendo a cambio alegres palmadas. En cuanto os señalen quien es. Vio que Ned le decía algo a Jasper Hyde mientras señalaba hacia el techo.

encima de un banco. Te gustaría dejar que te… Le clavó el puñal en el pecho con todas sus fuerzas. puta! Lo que voy a ganar con este trabajo no lo vas a ganar tú en toda tu vida. — ¡Joder! ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Sigues queriendo pegarte a mí? ¿Es eso? ¿No has tenido suficiente. Cuando chocó contra la pared. notó que la hoja entraba más profundamente. no es cierto. te lo entregaré todo. Para evitar que asesines a gente buena. Volvió a clavar el cuchillo y él volvió a tambalearse. corrección Cari 227 . Se acercó y él ni se movió cuando ella le cogió la daga y se lo escondió en la manga. se encaminaba hacia la puerta que conducía a las escaleras. Ned. Por eso quieres salvarles. — ¡Largo de aquí. Incluso antes que la mía. que había conseguido librarse de la chica. zorra? ¡Estoy hasta las narices de ti! —No se trata de mí —dijo ella acercándose a él—. Los ojos de él brillaron en la oscuridad. No puedes… Se estremeció de dolor cuando le agarró un mechón de pelo y tiró con fuerza. No destruyas tantas vidas por una estupidez como esa. Hay demasiada gente cuyo futuro depende de esa propiedad. —El único cerdo eres tú —gruñó— Si. —Solo quiere a Ohenewaa. — ¡Ah! —Tengo algo de dinero. Al lado de su mano había un puñal. Violet se abrió camino hasta la puerta para llegar antes que el albañil. No puedes destruir Melbury Hall. salió de golpe de la oscuridad. Es un tonto por creer que es una hechicera. primero sorprendido y luego furioso. no muy lejos de ella. Si lo haces por eso. Cuando la alta figura de Ned apareció. — ¡Ned! Él se dio la vuelta. Cuando cayó lentamente al Traducción Rosanic. — ¿Y porque debería importarme? ¡Solo es una esclava! La estaba mirando desde lo alto de su estatura cuando una repentina idea le cruzó la mente. Violet se agazapó allí aferrando el puñal. Notó que sus dedos se crispaban antes de tambalearse sin soltarla. Hyde estaba impartiendo órdenes a sus hombres. sobre todo el idiota de Moisés. He venido para impedir que hagas daño. El estrecho descansillo que había al pie de las escaleras estaba oscuro. aparte de la tenue luz que llegaba desde la taberna. prefiero su vida a la tuya. —Tu solo eres una ramera avariciosa que ha venido a reclamar su parte ¿verdad? —No. —Me parece que te gustan esos asquerosos esclavos. Ned. Los ojos de Ned se pusieron vidriosos y se le doblaron las rodillas.

andaría tanto tiempo como sus piernas la sujetaran. Y cuando el conductor se negara a llevarla más lejos. Le dio una palmadita en la cabeza y subió las escaleras con paso inestable. Ante la idea de no volver a verles nunca le pareció como si una plancha de acero le aplastara el corazón. Acababa de matar a un hombre y el alarido que se empezaba a formar en su cerebro era más fuerte que la música. El cochero estaba subiéndose en el asiento y los dos caballos piafaban impacientes. preciosa —dijo un borracho con una grosera carcajada.suelo. dejó de respirar. La diligencia del correo estaba a punto de salir de Saint Albans. Violet cayó con él. Diez chelines y algunos peniques. con último estremecimiento. Unas burbujas rosadas aparecieron en las comisuras de sus labios. Nunca hubiera podido llegar a Melbury a tiempo. Les había avisado y había hecho todo lo que había podido. Ni para Melbury Hall. De pie a su lado contempló por un instante al hombre que había creído amar. como entre la bruma. pero no tenía otra elección. los gritos y las risas. Encontrar un lugar donde no sería una vergüenza para su madre y su abuela. Suficiente para abandonar el pueblo. corrección Cari 228 . En el exterior el aire era frío y por fin volvió a la realidad. —Móntale bien. Ella pudo por fin liberar su pelo y vio la mancha que empezaba a formarse en la camisa de Ned. al padre de su hijo… Se envolvió con la capa y entró en el ruidoso ambiente de la taberna. luego. Había gente por todas partes pero la veía borrosa. Violet contó el dinero que llevaba. No podía involucrar a nadie en su deshonra. Ya solo le quedaba irse. Traducción Rosanic.

Me temo que se ha metido en problemas. Todos habían reaccionado igual. La condesa viuda. El chico que la acompañaba trajo un mensaje de su parte diciendo que estuviéramos preparados para tener problemas. y ni siquiera nos dio tiempo para enviar un mensajero para que avisara. — ¿Quiere cuidar de la niña mientras hablo con Gibbs? Alguien debe ir a Saint Albans a buscarla. — ¿Cuándo fue? La señora Page le reveló que. ¿Puedo cogerla? Millicent le entregó a la dormida Jo. El único que no había tenido ocasión de acunar a la niña había sido sir Richard. milady. Mary miraba extasiada a la criatura que su señora tenía en los brazos. Gibbs se lo contará todo. milady —contestó la señora Page. — ¿El albañil? —Si. visiblemente preocupada—. Ohenewaa. Ned Cranch buscaba cualquier excusa para acercarse a la joven. incluso Gibbs. quien estaba secuestrado por Lyon en la biblioteca. —Y Violet no se encontraba bien últimamente —añadió en un murmullo —. corrección Cari 229 . —Le está trayendo la alegría a esta casa ¿y cree que nos molesta? Nada de eso. Amina. —Por supuesto. pero no creo que Violet lo supiera cuando él empezó a cortejarla. — ¿Para ir a visitar a su madre y a su abuela? —No creo. Traducción Rosanic. — ¿Cómo? Está casado ¿no? —Si.Capitulo 33 —Siempre me quejo de la gente que llega a Melbury Hall sin avisar y ahora estoy haciendo lo mismo —se disculpó Millicent. Dijo que iba a Saint Albans para ver a Ned Cranch. desde Navidad. Una extraña forma de actuar la de ese individuo… y me temo que Violet se ha dejado conquistar por él. Millicent recordó el morado en la cara de Violet y su rechazo por la comida. el que nos dejó de repente sin terminar el trabajo justo antes de que usted se fuera a Escocia. —Salimos dos días antes de lo previsto —continuó—. — ¿Y donde está Violet? —Ha ido a hacer unos recados al pueblo esta mañana y desde allí se ha ido a Saint Albans. La señora Page y Gibbs habían aparecido hacía dos horas para comentar las noticias recién llegadas de Baronsford.

Uno de los hombres que había enviado a espiar la casa. aumentaba. con Ned Cranch o sin él. Había que traerla de regreso a Melbury Hall. de modo que prefirió quedarse. Pero no he podido entrar en los establos por si ese negro bobalicón estaba allí. La última vez que Hyde había visto al albañil. Acabaría con ese asunto cualquiera que fuera el peligro. También están los jardines de detrás de la casa. pero todavía hay dos mozos ocupándose de los caballos. ni de ninguna carreta que haya venido del pueblo. pero tenía el presentimiento de que la aventura iba a terminar mal como le sucedía desde hacía algún tiempo. Y no se arrepentía. este se disponía a subir a su habitación. luego ve a los establos e incéndialos también. el peligro de ser descubiertos por los guardias o por los perros. venid conmigo a la parte de atrás de la casa. Estaba segura de que Violet no iría a casa de su madre. —No hay rastro de él. Los hombres de Londres se estaban impacientando y Jasper Hyde lo sabía.Todo el mundo podía cometer errores. regresó corriendo. El dolor iba en aumento. el tiempo iba pasando… Hyde reunió a los hombres. corrección Cari 230 . el dolor iba en aumento y soñaba con los distintos modos de tortura que iba a aplicarle a Cranch si no aparecía pronto. Vosotros cuatro. — ¿Hay algún lugar donde podamos escondernos que esté más cerca de la casa? —Los establos. —Creía que había salido de la taberna antes que nosotros —gimió Harry. Ya se había hecho de noche y por entre las ramas de los árboles habían visto llegar a varios carruajes con una escolta a caballo. Traducción Rosanic. nunca iba a permitir que se volviera a producir una desgracia como esa. Estaban formando un círculo a cierta distancia. y miraban de vez en cuando en su dirección mientras hablaban en voz baja entre ellos. Había pensado llegar a Saint Albans mientras sus hombres terminaban el trabajo. Y los coches están parados delante. no querría que se enterara de su desdicha. prende fuego a esas viejas cabañas. —Vosotros dos id a vigilar la entrada principal. A medida que pasaba el tiempo. — ¡Así se habla! —Exclamó uno de los hombres— No hemos venido para estar sin hacer nada. Y seguían sin tener noticias de Ned Cranch. Harry. — ¡Condenado matarife de mierda! —masculló entre dientes. Después de haber estado sosteniendo la mano de Jo mientras moría dando a luz a su hija. Los pinchazos en el pecho empezaban a aparecer. cerca de la entrada del servicio.

Llegaron a la orilla del bosque y los gritos que llegaban de los establos se hacían más fuertes. Desde niños. Traducción Rosanic. También allí había tenido éxito Harry. Se puso de pie con esfuerzo. se podía oír el ruido del incendio y Hyde intentó apresurar el paso. El dolor se estaba volviendo insoportable. Entre los árboles a su derecha. tenía dos años menos que él. Seguro que estaba teniendo alucinaciones. algunas cosas les acercaban. Efectivamente. llevándose una mano al pecho. Tano había superado a Hyde en fuerza. Ya se podían escuchar los gritos de alarma. Y le vio claramente. pensaban igual y compartían los mismos sueños… y el mismo padre. Tano era un esclavo y Jasper sería algún día su amo. Uno de sus hombres se le acercó. le miraban acusadores. nada. Hyde retrocedió. Le habían bautizado como Thomas. con la pistola en la mano. Los caballos. pero era Tano. ¡No! ¡No podía ser él! —Tano —susurró. Sin embargo eso no importaba demasiado ya que Jasper era blanco y Tano negro. pero Hyde continuó andando. Recordó una noche parecida a esa. —Deslízate hasta la casa sin que te vean. intentó correr pero sus pies se habían vuelto de plomo y cayó de rodillas. Se volvió rápidamente apuntando con la pistola. rechazando la mano que le ofrecía el hombre. tuvo que apoyarse en el bastón para seguir a sus hombres a través del bosque. Como niños que eran. Era un niño y corría con los pies desnudos por las praderas que dominaban los campos de caña de azúcar con su amigo. Sus ojos negros. Por un momento creyó ver a alguien correr delante de él en el bosque. Sigue andando. así ella tendrá que… Se interrumpió. —Nada. A través de los últimos árboles podía ver como salía la gente de la casa. —No veo a ninguna vieja —le dijo uno de los hombres al oído. huían relinchando de miedo. abandonado hasta que la muerte fuera a buscarle. — ¿Qué dice? —preguntó el hombre que estaba más cerca de él. cuyos establos habían abierto. Cada vez le dolía más. colgado. Préndele fuego también. a su izquierda. Allí estaba Tano. Con Tano. — ¡Ya ha llegado! —avisó uno de los hombres por encima del hombro. a pesar de todo lo que les separaba. sujeto con cadenas. Los criados corrían hacia todas partes. corrección Cari 231 .Hyde. hubo un movimiento. Vio la sombra que pasaba más cerca de él. Sin embargo. Hyde se detuvo. abiertos completamente. Le costaba respirar y el cansancio le aplastaba el corazón. luego nada. Tano. — ¡Maldita seas Ohenewaa! —grito en la noche. estatura y valor. gritando. que llevaba el nombre de un río sagrado. El cerebro le estaba jugando una mala pasada a Hyde llevándole hacia atrás inexorablemente.

Moisés sujetaba al empleado de Hyde por el cuello y Gibbs llegaba corriendo de los establos. —Fue Tano quien te embrujó. Jasper comprobó que estaba en medio de todos los problemas que causaban los esclavos. a la altura del corazón. Pero el negro salía reforzado de cada castigo. Millicent vio a Jasper Hyde caer de rodillas y se volvió hacia Lyon quien bajó su arma. Tano. Jasper salió de entre los árboles y la apuntó con la pistola. Uno de sus capataces había sido asesinado. Traducción Rosanic.En medio de la humareda vio a Ohenewaa que se acercaba a él. Después de la muerte de su padre. estaba seguro. Lyon apartó la pistola de este de una patada. Mantenía los ojos abiertos. —Libérame —imploró él con voz apenas audible— Te lo ruego… déjame vivir. —Me duele mucho. Ohenewaa no decía nada. Por el rabillo del ojo vio a alguien a su lado. Al cabo de un tiempo le resultó imposible cerrar los ojos. Tano se había rebelado abiertamente. —Es demasiado tarde. El dolor del pecho se incrementó. Algunos mozos perseguían a un grupo de hombres que huían. La respiración de Jasper era entrecortada. me has embrujado. pero tenía un agujero en el pecho. había perdido la paciencia. El año anterior. Les había visto. Ella sacudió la cabeza. —Está aquí. El dolor explotó dentro de su pecho al mismo tiempo que la detonación de una pistola. después de una revuelta especialmente sangrienta. Todos se acercaron corriendo hacia Ohenewaa quien se había agachado al lado de Hyde. Quiere… llevarme… con él. corrección Cari 232 . Ohenewaa seguía avanzando con los ojos brillando de ira. Es como un hierro al rojo vivo… ¿Puedes oír… el ruido de las cadenas? Se le escapó una lágrima. A pesar de sus manos temblorosas. ¡Era demasiado! Ordenó que encadenaran a Tano y le colgaran de las cadenas. —Mujer. Ayúdame. tres blancos heridos y dos docenas de esclavos habían desaparecido en los bosques del oeste de la isla. y sin embargo seguía acercándose. Tano había muerto y ella le había lanzado un hechizo a Hyde. Hyde dejó caer el bastón y empuñó la pistola con las dos manos. — ¡Vas a morir bruja! Una mujer dio un estridente grito en algún lugar a su derecha y volvió la cabeza.

La anciana le cerró los párpados y le tocó la frente. Levantó los ojos al cielo. — ¿Quién es Tano? —preguntó esta. Tano era mi hijo. Hyde dejó de respirar y sus ojos se volvieron vidriosos. —Te perdona. Vete en paz. Millicent vio que de los ojos de Ohenewaa caía una lágrima en el pecho del moribundo al tiempo que le ponía una mano encima de la cabeza. —Te lo suplico. Tano… perdóname. —Mi hijo —respondió Ohenewaa—. Traducción Rosanic.—Entonces… perdóname. luego se volvió hacia Millicent. corrección Cari 233 .

Tomó una bocanada de aire fresco. No es más que una vieja caprichosa y no me lo quiere decir por pura maldad. Luego ocúpese de su hijo pequeño. Ellos dieron comienzo a la pelea. Lo ha hecho bastante bien sin necesidad de magia. —Me estoy haciendo vieja. Le encantaba ver las primeras flores que nacían en el jardín. son hombres. igual que hice con Lyon. —Escriba una carta a Perfore y haga que le llegue al mismo tiempo que la de Lyon. Ohenewaa entrecerró los ojos. Y si no hace usted nada para ayudar a su hijo y a sus hermanos… — ¿Me lanzará un hechizo? —No sé de hechizos. —Ya no son chicos. No hablemos más de cartas. —Pero debe saber que me parece que está siendo especialmente cabezota. —Podría usarlos para encontrar a las mujeres ideales para Perfore y David. —Creía que no quería usted meterse en mis problemas. — ¿Aunque le prometiera utilizarlos solo para hacer el bien? — ¿Por ejemplo? La anciana se encogió de hombros. Sé que está perfectamente bien. Puede que lo piense. ¿Cómo se llama? —David. ciega y tozuda. La condesa viuda levantó la vista por encima de sus gafas. — ¿Por qué? —Tiene usted el poder de hacer que cese la pelea entre sus tres chicos. corrección Cari 234 . mis días están contados. de modo que serán ellos quienes la terminen. —Es usted débil. Ohenewaa dejó su cesta llena de hierbas a su lado en el banco y lanzó una mirada fulminante a su amiga. —Sigo pensando que sabe de magia. Traducción Rosanic. —Entonces enséñeme algo más de magia. Mi mala salud… —Guarde ese cuento para los demás.Epílogo —Debería escribirle a su hijo. —Así es. conmigo no funciona. Lo que les devolverá al seno familiar es el matrimonio. —Está usted subestimando su intuición y el estupendo trabajo de sir Richard. pero aunque así fuera. desde luego que no le enseñaría mis secretos. —No sé nada de magia negra.

después del largo viaje de vuelta revoloteaban por encima de las chimeneas. Desde hacía algún tiempo Gibbs andaba más ligero y alegre. Sin duda se trataba de amor. Su esposa llevaba a la niña en brazos. Dos recién nacidos en la misma casa… —Por eso estamos nosotras aquí. pero que final más horrible para él. Josephine. —Cierto. Lyon y Millicent estaban paseando por un sendero. —Se lo merecía —decretó Ohenewaa. —Joseph fue el profeta que vendieron como esclavo ¿no es así? —En efecto. Millicent se volvió hacia el bosque donde tiempo atrás vivían los esclavos. Millicent al oír esa risa. —Se dejarían matar antes que admitir que se han convertido en grandes amigas —comentó Lyon quien había seguido su mirada. echó una ojeada por encima del hombro en dirección a las dos mujeres. pero sus piernas iban recuperando las fuerzas día a día. Él todavía se apoyaba en un bastón. Ambas mujeres permanecieron un momento en silencio observando el movimiento de los criados que entraban y salían de Melbury Hall. Para ayudarles. —Por lo menos no se fue con el albañil. Se sentó en un banco. iba por buen camino.La señora Page y Gibbs fingían contemplar la rosaleda. Las golondrinas. satisfecha. corrección Cari 235 . La condesa viuda estalló en carcajadas al ver que Ohenewaa fruncía el ceño. Me gusta incluso su nombre. ser apuñalado por algún borracho en una taberna. — ¿Hay noticias de Violet? —preguntó Ohenewaa. Después del incendio. Los establos apenas se habían visto afectados y ya ni siquiera se notaba. —Esa criatura es perfecta. habían eliminado lo que quedaba de las cabañas y la construcción de nuevas casas en un terreno más elevado. — ¿Puedo sostenerla ahora? Millicent le entregó a la niña antes de sentarse a su lado. —Será un poco difícil cuando nazca su propio hijo en otoño. — ¿Tiene pensado quedarse tanto tiempo? —Tanto como usted. —Quizá pasen por aquí para dejárnosla un rato —dijo Ohenewaa con voz llena de esperanza. pero ella no se dejaba engañar. Traducción Rosanic. en el otro extremo del jardín. Millicent está muy preocupada. Ohenewaa asintió con la cabeza. —No. No la encontraron en Saint Albans.

— ¿Quién hubiera podido imaginarlo? —murmuró Millicent disfrutando de su felicidad y de la realización de todos sus sueños. Se volvió hacia su marido. Melbury Hall estaba reviviendo. tendré a uno en cada brazo. Las flores empezaban a brotar. por estas fechas.Pensó que la vida estaba cambiando. la niña tenía la cabeza apoyada contra su pecho y él estaba acariciándole la espalda con su enorme mano. Traducción Rosanic. Sus ojos azules rebosaban amor cuando la miró. —El próximo año. La casa emanaba alegría y prosperidad. los campos estaban más verdes y los juncos asomaban a lo largo de los muros y de los macizos de flores. corrección Cari 236 .

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