SUEÑOS PRESTADOS

(Borrowed Dreams)
MAY McGOLDRICK

RESUMEN ¿Casarse con el conde de Aytoun? ¡Imposible! Millicent Wewntwort conserva un recuerdo tan horrible de su primera experiencia matrimonial que se ha jurado no volver a repetirla nunca. Sin embargo no le queda un penique y la propiedad donde tiene refugiados a los esclavos que su difunto marido tenía en Jamaica está amenazada de embargo. De modo que es mejor aceptar la propuesta de la condesa viuda ya que solo se trata de un matrimonio de nombre. A cambio, Millicent disfrutará de una total independencia económica y podrá asegurar el futuro de sus protegidos. Cuando se conoce al que será su marido, no puede evitar un estremecimiento. Paralítico por culpa de un accidente, con el pelo revuelto y sin afeitar, Lyon Pennington, cuarto conde de Aytoun, parece que también ha perdido la razón. Pero ahora es demasiado tarde para dar marcha atrás.

Traducción Rosanic, corrección Cari

1

Capitulo 1
Londres, enero 1772 —¡Esta no es la dirección correcta! En vez de girar hacia el antiguo templo, el carruaje se había dirigido hacia el oeste, hacia Fleet Street, y el cochero se estaba abriendo paso con dificultad por un camino entre la intensa circulación de la City. El abogado levantó su bastón para golpear el techo, pero la enguantada mano de Millicent apoyada en la suya, se lo impidió. —Se dirige hacia donde yo le he ordenado, sir Oliver. Tengo un asunto urgente que arreglar en el desembarcadero. —¿En el desembarcadero? Pero…no puede olvidarse de su cita señora. —No me llevará mucho tiempo. El se apoyó en el asiento aliviado. —Entonces me gustaría aprovechar para hacerle algunas preguntas sobre la entrevista a la que hemos sido convocados esta mañana. —Se lo ruego, sir Oliver—dijo tranquilamente Millicent—¿Podría esperar un poco? Me temo que en este momento tengo la cabeza en otra parte. El abogado se tragó las preguntas mientras lady Wentworth se volvía a mirar por el cristal. No tardaron en pasar ante la catedral de San Pablo antes de descender por las calles malolientes hasta el Támesis. Cuando cruzaron Fish Street y sus muelles, Oliver Birch no pudo contener por más tiempo su lengua. —¿Podría al menos decirme de que se trata, lady Wentworth? —Nos dirigimos a una subasta. El hombre miró a la muchedumbre formada por trabajadores, rateros y prostitutas. —Espero, milady, que se quedará en el carruaje y me permitirá que envíe a alguien para que vaya a buscar lo que quiere comprar. —Lo lamento señor, pero debo verlo por mi misma. El abogado se sujetó al asidero de la portezuela cuando el coche entró cabeceando en el patio de un edificio en ruinas de Brook´s Wharf. Elegantes caballeros y vendedores desarrapados se mezclaban de forma extraña para asistir a la venta que parecía estar ya muy avanzada. —Explíqueme al menos lo que ha venido a hacer aquí, lady Wentworth. Birch se bajó el primero. A pesar del fuerte aire, el olor era nauseabundo. —Me enteré de esta venta esta mañana en La Gazette —contestó Millicent quitándose la capucha antes de aceptar la mano que le tendía el abogado. Están liquidando los bienes de un médico difunto llamado Dombey. Volvió

Traducción Rosanic, corrección Cari

2

de Jamaica arruinado el mes pasado y sucumbió a una enfermedad hace unos diez días cuando le iban a meter en la cárcel de deudores. A Birch le costaba seguirla mientras ella se abría camino hasta la primera fila. —¿Y puedo preguntarle que es lo que le interesa de las cosas del doctor Dombey? Ella no contestó y el vio la mirada gris de su clienta observando los objetos expuestos en un estrado improvisado. Millicent se volvió con ansiedad hacia las grandes puertas que conducían al interior del establecimiento. El empleado estaba sacando a una africana famélica, envuelta en una vieja manta bajo la cual solo llevaba puesta una camisa sucia. Pusieron una caja encima del estrado y la mujer con las muñecas y los tobillos encadenados fue empujada bruscamente hasta allí. Birch cerró los ojos por un instante para controlar el asco que le provocaba ese vergonzoso y bárbaro comercio que todavía se practicaba en su país. —Vean damas y caballeros, esta esclava era la doncella personal del doctor Dombey—anunció el director de la subasta—Es la única negra que se trajo de Jamaica. Desde luego no es hermosa, con todas esas arrugas debe ser mas vieja que Matusalén, pero, amigos míos, es una verdadera reina africana. De modo que, aunque su valor es de treinta libras empezaremos la subasta con… ¡una libra! Se oyeron unas groseras carcajadas entre la gente. —Bueno, bueno ¿Qué dicen de diez chelines?—preguntó de nuevo el subastador—Les aseguro que tiene buenos dientes. Abrió cruelmente los labios resecos de la desdichada. —¿Diez chelines? ¿Quién la quiere por diez chelines? —¿Para que puede servir?—gritó un hombre. —Cinco, señores ¿Quién ofrece cinco? —Esa mujer solo es una vieja esclava inútil—dijo otro. Intranquilo, Birch se volvió hacia Millicent y vio lágrimas brillando en sus ojos. —Este no es lugar para usted milady—dijo suavemente—No es bueno que presencie esta escena. Lo que usted vino a buscar seguramente ya ha sido vendido. —El anuncio decía que era una hermosa joven—exclamó un hombre lanzando un ejemplar de La Gazette a la anciana africana. —¡Cinco libras!—declaró Millicent con voz alta y clara. Todos los ojos se volvieron hacia ella. Incluso el subastador se desconcertó por un momento. Birch vio que los ajados párpados de la mujer se abrían una fracción de segundo y que su mirada se posaba en Millicent. —Bien señora. La subasta empieza a… —¡Seis libras!
Traducción Rosanic, corrección Cari 3

Esta segunda apuesta dejó una vez más al voceador sin palabras. Los asistentes se volvieron hacia el hombre del fondo que había hablado. —¡Siete!—insistió Millicent. —¡Ocho! El hombre del estrado puso una amplia sonrisa mientras la muchedumbre abría paso a un individuo bien vestido que tenía un periódico enrollado en la mano. —Veo que el secretario del señor Hyde está entre nosotros. Gracias por su apuesta Harry. —¡Diez libras!—continuó Millicent con determinación. Birch dejó vagar su mirada entre los carruajes aparcados en el patio preguntándose desde cual de ellos estaría dando las órdenes Jasper Hyde. Era el propietario de una vasta plantación en las Antillas y no había perdido ni un minuto en hacerse con todas las propiedades de su pretendido amigo Wentworth en el Caribe después de su muerte para cobrarse lo que este le debía. Como si eso no hubiera sido suficiente, desde que regresó a Inglaterra, el señor Hyde se había declarado enemigo de lady Wentworth y se había apoderado de los pagarés y ordenes del pago que el difunto había dejado tras de si. —¡Veinte! Se oyó un murmullo general de incredulidad y la gente se removió. —Treinta. El abogado se volvió hacia Millicent. —Está jugando con usted milady. No creo que sea sensato que… —¡Cincuenta!—estaba diciendo el secretario con la mayor frialdad del mundo. Un grupo de marineros hostigó al hombre que estaba haciendo subir tan descaradamente la subasta. —No puedo dejar que lo haga. El doctor Dombey y esta mujer pasaron mucho tiempo en las plantaciones de Wentworth en Jamaica. Según John y algunos otros en Melbury Hall, ella se convirtió en un personaje muy importante para ellos. Dirigió una señal con la cabeza al voceador. —Sesenta libras. El empleado de Jasper Hyde pareció un poco avergonzado. Miró a la zona de los carruajes y luego el periódico enrollado se levantó antes de que el subastador tuviera tiempo de repetir la apuesta. —Setenta. La muchedumbre se estaba sublevando contra la obstinación del secretario. Algunos marineros avanzaron hacia el amenazantes, mascullando insultos. —Esto solo es un perverso juego para el señor Hyde—murmuró Millicent —Se decían muchas cosas sobre sus barbaridades en Jamaica. Y todavía
Traducción Rosanic, corrección Cari 4

Ante el tono irónico del secretario y su expresión despectiva. No después de haber fallado con los otros. —¿Ciento diez. —¡Ciento diez! Se produjo una exclamación general y la gente abrió paso a la mujer que se dirigía directamente hacia el secretario. al llegar al centro del patio. Sacudió la cabeza en dirección al subastador. después de todo el daño que les causó Wentworth. Birch sintió deseos de perseguirle también. sir Oliver. —Lady Wentworth puede quedarse a la negra por ciento diez libras. Millicent. Este. ya se estaba batiendo en retirada. ya había sido informado de la enorme compasión que sentía por los esclavos de su difunto marido. se dio media vuelta y levantó la mano. Compró todos los pagarés de su esposo y pudo haber hecho lo mismo con Dombey. —¿Está bien señora?—preguntó el voceador—¿Renuncia usted? —Ochenta—lanzó ella con voz un poco temblorosa. que se ocupara de los intereses de lady Wentworth. muy pálido. Sin embargo. se dirigió hacia el coche. señora?—preguntó el subastador excitado. Esta mujer presenció sus salvajadas y el va a hacerle daño. Unos minutos después volvieron los marineros farfullando.fue peor cuando tomó posesión de las tierras de mi marido y de sus esclavos. Mi conciencia no me permitiría dar la espalda cuando tengo la oportunidad de salvar a esa mujer. —¡Cien libras! El anuncio del secretario fue ahogado por las protestas de la gente y retrocedió unos pasos en dirección a los carruajes. Millicent—susurró Birch con autoridad. Traducción Rosanic. Ella apretó los puños. un año antes. estaba seguro de que todo había sido cuidadosamente amañado. —Lo sé. sir Oliver. Millicent puso una mano encima del brazo del abogado. Pero no había podido imaginar hasta que punto. —Carece usted de medios. Cuando el conde y la condesa de Stanmore le encargaron. Esto sería solo un medio para dejarla sin el dinero que le queda. probablemente la matará. Ha podido retrasar una vez el plazo. Al verle huir. pero tiene que pagar el mes próximo. —Puede que ya sea el dueño de esta mujer. corrección Cari 5 . milady—dijo Birch con tono tranquilo pero firme—Piense en los reconocimientos de deuda de su esposo que todavía están en poder de Hyde. No rinde cuentas a nadie y se burla de las leyes. —No puede usted salvar a todo el mundo. los marineros perdieron la sangre fría y se lanzaron contra el. El hombre salió de allí a toda velocidad. con la cabeza agachada y lágrimas en los ojos. —Le debo esto a mi gente.

Se estaba preguntando cuantas humillaciones iba a tener que soportar aún la desdichada antes de que la llevaran a casa del abogado. Se masajeó las sienes que le dolían encontrando consuelo en la buena acción que acababa de llevar a cabo. Millicent vio a un hombre arrastrar a la mujer a través del patio con sir Oliver en los talones. Millicent pensaba en el dinero que acababa de gastar. llegó hace tres días a Melbury Hall. ¿Conoce a la condesa? Millicent negó con la cabeza. Nadie hubiera podido decir que Millicent Gregory Wentwoth fuera hermosa. era necesario que salvara a esa mujer. La compra de esa mujer le había causado un enorme agujero a sus ahorros. corrección Cari 6 . Traducción Rosanic. bueno para invitarme. de que todo se hará con la mayor discreción. milady. Confieso que no se nada de todo ese asunto. —Eso es bastante seco. —¿Por qué no espera en el coche milady. Mientras rodaban a través de la ciudad. mientras me ocupo de las formalidades? Acababan de poner un objeto sobre el estrado que poco antes había ocupado la africana y varias personas se acercaron a verlo. —Esté segura. —Ya somos dos. sin contar con los trabajadores del campo. según los criterios de la alta sociedad londinense. Se estaban acercando a su destino cuando sir Oliver rompió el silencio. me las arreglaré para encontrarle un lugar donde dormir mientras usted se prepara para abandonar Melbury Hall. —Se lo agradezco. Se supone que tengo que ir a la casa del conde de Aytoun en Hannover Square hoy a las once con mi abogado. Birch inclinó la cabeza con deferencia. —La llevaran a mi despacho esta tarde—anunció Birch poco mas tarde reuniéndose con ella—En vista de que no quiere que la lleven a la casa de su hermana. Se abrió camino hasta el coche. Ciento diez libras representaban siete meses de salario para los veinte criados que tenía empleados en Melbury Hall. Nos pondremos en camino mañana mismo.—Dejando a un lado todas las vilezas del señor Hyde. ni elegante. mucho más interesados por el mueble que por el ser humano que había sido vendido unos minutos antes. Todavía se negaba a pensar en lo que tendría que pagarle a Jasper Hyde el mes siguiente. —No podemos evitar por más tiempo el motivo de la cita con la condesa viuda de Aytoun. —No lo dudo—dijo ella tranquilamente mirando la puerta del almacén donde habían llevado a la mujer. sir Oliver—contestó Millicent con cansancio—La nota que me envió para convocarme. pero lo que le faltaba en ese aspecto lo compensaba con su humanidad y su dignidad a pesar de toda una vida de opresión y mala suerte. y su lacayo esperó para llevarle mi respuesta. Sin más explicaciones. sir Oliver.

Su marido murió hace algo más de cinco años. se llama Beatriz. pero el año pasado tampoco conocía a Jasper Hyde. parece haber hecho una fortuna en las colonias americanas a pesar del embargo. —Para tranquilizarla un poco—dijo el—la condesa viuda disfruta de un estatus social muy distinto al del señor Hyde o el de su esposo. corrección Cari 7 . no me la imagino prestándole dinero a Wentworth. —Se lo agradezco. ¿sabe? Pero ninguno de los dos ignora que el estado de sus finanzas es un desastre. señor—le cortó ella rápidamente—No me avergüenzo de mi pobreza pero me parece indigno mendigar. el mayor. Conociendo su preocupación por los detalles debí sospechar que no iríamos a esta entrevista sin estar preparados. no hablemos más del tema. En resumen. ¿De que más se ha enterado sir Oliver? —Lady Archibald Pennington. Un lacayo con librea dorada abrió Traducción Rosanic. Es escocesa de nacimiento y tiene sangre de highlander en las venas. —Tiene amigos muy generosos. Todos adultos. —Como usted quiera milady. Se lo ruego. En cuanto a David. milady. Ni a la media docena de acreedores que empezaron a acosarme cada tres meses desde que murió Wentworth. Millicent hizo un gesto de agradecimiento con la cabeza. pero dicen que es excesivamente…”agarrada”. los tres hermanos estaban encaprichados con ella pero ella se casó con el mayor y se convirtió en la condesa de Aytoun hace dos años. Eso no parecía demasiado escandaloso. También dicen que sus criados tienen que pelear para conseguir su sueldo. Tengo que enfrentarles uno a uno e intentar un arreglo razonable para devolvérselo. Sir Oliver siempre había sido honesto con ella y sabía que no la traicionaría. es el cuarto conde de Aytoun. Si lo entendí bien. el más pequeño. Proviene de una antigua familia y se casó por debajo de su condición. Dispone de una enorme fortuna. lady Wentworth—continuó—Si me permitiera que les hiciera comprender en que situación… —No.—No. Causado mas o menos por una mujer llamada Emma Douglas. Hizo una ligera pausa. —Admiro sinceramente su valor. Perfore. condesa de Aytoun. Lyon Pennington. El segundo. —¿Tiene hijos? —Tres. La condesa llevaba una vida apacible hasta el escándalo que golpeó a la familia el verano pasado. es un alivio. Sin embargo Millicent no tuvo tiempo de hacer mas preguntas ya que el carruaje se detuvo ante una elegante mansión de Hannover Square. es oficial en la Armada de Su Majestad. Si algo he aprendido en el último año y medio es que es imposible esconderse de las personas a las que mi marido debía dinero. —¿Un escándalo? —Si.

—Ciento diez libras. permaneció un instante boquiabierto. al ver que tanto el como Millicent obedecían. —Los rumores dan a entender que el conde asesinó a su mujer—susurró Birch. Lady Aytoun parecía tener mala salud. Otro criado les recibió en el vestíbulo y Millicent le entregó su capa mientras admiraba el recinto semicircular al fondo de la estancia y las pinturas que decoraban el techo. Sir Oliver dio un paso hacia delante. Luego. Por las puertas abiertas que daban al vestíbulo vio unos muebles Chippendale elegantemente colocados y alfombras de seda cubriendo el brillante suelo. —Milady. El abogado. Pero no veo lo que eso puede… —Añádalo a la lista sir Richard—ordenó la condesa al hombre que estaba en el escritorio—Una interesante causa. En el acogedor recinto había cuatro personas: la condesa. Traducción Rosanic. la condesa despidió a las criadas haciendo un gesto con la mano. —Pero… Se interrumpió al ver que se abrían las puertas del salón. —¿Puedo preguntar milady?… —No malgaste su saliva. Sentada en un sofá.la portezuela y otro les escoltó hasta las escaleras de mármol del gran porche. un hombre pálido de pie al lado del escritorio sobre el cual estaba abierto un informe y dos criadas. al cual no habían llamado “joven” desde hacia décadas. observaba a sus visitantes por encima de las gafas. joven. apoyada en unos cojines y con una manta sobre las rodillas. Un mayordomo de cierta edad fue a informarles de que la condesa viuda les estaba esperando. Siéntense los dos. —Yo…Si—balbuceó Millicent—¿Pero como lo sabe? —¿Cuánto? A Millicent el interrogatorio le parecía fuera de lugar. Millicent hizo una reverencia. Millicent se volvió hacia sir Oliver quien parecía tan asombrado como ella. sin embargo no se avergonzaba de lo que acababa de hacer. —¿Ganó la subasta? Sorprendida. corrección Cari 8 . —¿De que tipo de escándalo se trataba?—consiguió murmurar Millicent mientras subían la enorme escalera. —¿Consiguió a la africana?—insistió la condesa. perdone el retraso.

—¿Una propuesta? —Desde luego.—Muy bien. Ese saco de huesos con color de pergamino es mi abogado. Está usted aquí porque tengo que hacerle una propuesta. el conde de Aytoun. Con una licencia especial. lady Wentworth. Traducción Rosanic. Y está usted muy por encima de todas mis expectativas. —Pero ya basta de andarse con rodeos. corrección Cari 9 . —Algunos de mis empleados llevan un tiempo informándome sobre usted. Lady Aytoun se quitó las gafas. Quiero que se case usted con mi hijo. Millicent hubiera sido incapaz de adivinar lo que siguió. —Ahora—continuó ella—llegamos al motivo de mi invitación. sir Richard Maitland. Les conozco a los dos y ustedes también me conocen. Levantó una ceja señalando al hombre quien saludó y luego tomó asiento. Hoy mismo.

lady Wentworth. lady Aytoun. La viuda hizo un gesto para detenerla. Hablaba como si su vida fuera del dominio público. Ya que me conoce tan bien. Lo sé. lady Wentworth—cortó la condesa—Desde que tuvo un terrible accidente el verano pasado. y de repente tuvo deseos de huir. ella se había jurado a si misma no volver a caer en la trampa. Los votos matrimoniales solo eran un medio para que los hombres controlaran a las mujeres y después de la muerte de Wentworth. El tema me repugna. —Se lo ruego. —Siéntese lady Wentworth. debería saber que mi aversión al matrimonio no tiene nada que ver con lo que pueda usted contarme sobre su familia. he hablado demasiado deprisa. corrección Cari 10 . no hay razón para que se asuste— continuó la viuda mas suavemente—Adivino su temor porque sé lo mucho que sufrió durante su matrimonio. Cayó en una depresión de la Traducción Rosanic. lady Aytoun. —Es completamente inútil. —Su lacayo debió entregar el mensaje en la dirección equivocada. Las esposas no se beneficiaban de ninguna protección y sus maridos abusaban de ellas tanto mental como físicamente. —No lo creo.Capitulo 2 Millicent se puso en pie de un salto olvidándose de su buena educación. —Ha cometido usted un error. —Al menos déjeme terminar. Si tiene la bondad de permitir que le explique la triste situación en la que se encuentra mi familia. Pero lo que le estoy proponiendo no tiene nada que ver con la terrible situación que tuvo usted que soportar bajo la tiranía de su primer marido. entenderá mejor la razón de mi oferta. Para Millicent. Había soportado las cadenas de ese “bendito” estado durante cinco interminables años. ha perdido el uso de las piernas y uno de sus brazos ha perdido toda la fuerza. Millicent no entendía como la anciana podía estar enterada de su mala suerte. Dio un paso hacia la puerta. milady. Millicent miró as u abogado que también se había puesto en pie. en ningún caso estoy dispuesta a… —Mi hijo está enfermo. —Lo lamento pero no puedo. estar casada significaba pertenecer a un hombre.

En estos momentos mi principal preocupación es saber que le sucederá a Lyon cuando yo ya no esté aquí. lady Wentworth. Ha mencionado usted a los miembros de la familia. Amigos. me he gastado una fortuna y no veo ninguna mejoría. comprar un bote de “poción bienhechora” que les permitiría “recordar los mas pequeños detalles de su vida en breve tiempo” Se lo di a Lyon esperando una respuesta. Se lo voy a explicar. —A pesar de mi aspecto. personas que no sean unos perfectos desconocidos. Para ser franca. a que le sangren. —Deben existir otros métodos. a pocos metros. me estoy muriendo. estaba esperando para ver si ella decidía quedarse o irse. estoy gravemente enferma. no dejan de decirme cada día que a lo mejor no despierto mañana.cual no puede salir. corrección Cari 11 . el diablo se los lleve a todos. Nada. así como por la media docena de personas que se ocupan de todas sus necesidades porque no sé como me las hubiera arreglado sin ellos. Una mujer enferma. familia. Le confieso que algo así habría acabado conmigo. Una madre que intentaba asegurar el futuro de su hijo. me da exactamente igual lo que me suceda. siéntese. Traducción Rosanic. —Pero seguramente tendrá usted otras posibilidades. los que quedan creen que si algo me sucediera habría que internar a Lyon en un manicomio. a que le droguen con opio y a que se convierta en una fuente de murmuraciones para la alta sociedad. —He intentado todos los métodos. Bien. y los médicos. ¡Pero el conde de Aytoun no está loco!—exclamó con sus azules ojos brillantes de ira—Me niego a que le aten. Millicent comprobó que Birch. Lord Aytoun es par del Reino y existen lugares y tratamientos… —Por favor. milady. —Gracias. Todavía la última semana leí un artículo en La Gazette. —Francamente. Seguramente me hubiera visto obligada a internar a mi hijo en un manicomio. He tenido una vida muy completa. La medicina hace progresos cada día sean cuales sean las enfermedades a tratar. a que le purguen. pero no veo como podría ayudarla. Las manos de la condesa temblaban cuando se colocó bien la manta sobre las rodillas. a que le torturen. Le doy gracias a Dios por la devoción y lealtad de su ayuda de cámara. lady Wentworth. La desesperación que se citaba en su voz llegó directamente al corazón de Millicent. milady. Contempló a la anciana condesa. Un tal señor Payne afirmaba que las personas que sufren de “perdida de memoria o de distracción” podían por dos chelines y seis peniques. Se sentó sin mucha convicción y la condesa se sintió inmediatamente aliviada. Por ese motivo le pedí que viniera a verme hoy. —La compadezco de verdad. La máscara de energía había desaparecido dejando lugar a una simple mujer. yo… —No se equivoque.

no saben ya que hacer. de alondras hervidas y de gusanos. Durante ese discurso. Necesito encontrar para mi hijo un lugar en el que nada le recuerde el pasado ni la pérdida que sufrió. Se lo he contado para que entendiera porque quiero alejarle de allí. Es allí donde tuvo lugar el accidente. De hecho. ¡Se acabó! —Sé que existen innumerables charlatanes. milady… —¡Yo también!—respondió la condesa con testarudez—Pero eso ya se acabó y me niego a meter a mi hijo en una casa de locos. Nadie podía obligarla a hacer algo que no quisiera.Ya estoy cansada de charlatanes y bufones que cantan las alabanzas de sus preparados de quien—sabe—que. pero ya se curaron y sin embargo no puede moverlos. También me niego a darle infusiones de bosta de caballo. Millicent había tenido tiempo de tranquilizarse. Agitó una mano con impaciencia. No soy médico y sería incapaz de… —Necesita una casa nueva. —Sigo sin ver como podría su oferta mejorar la vida de su hijo. Aparte de las sangrías y las purgas. la casa ancestral de los Aytoun cerca de Edimburgo. Ya estoy cansada de darle a mi hijo píldoras de todos los colores que no le hacen ningún bien. Por otra parte. Lyon es el heredero del título y hacia el se dirige la gente que depende de nosotros. Los condenados médicos dicen que debe haber alguna enfermedad oculta. corrección Cari 12 . —Lo lamento mucho. —Pero Baronsford es la menor de mis preocupaciones. Traducción Rosanic. No anda y no levanta el brazo derecho. el pasado otoño. —¿Por qué? ¿Es violento? —Desde luego que no—aseguró la condesa—Pero fue muy desgraciado en Baronsford. En cuanto a los profesores de la Universidad. pero también debe haber médicos serios. era la dueña de sus decisiones y de las consecuencias de estas. Pero eso no da ningún resultado. gente que se ocupe de el. esos solo tienen una respuesta: “Sángrele y vuelva a sangrarle”. Mire se le rompieron las piernas y los brazos. Pero los médicos “serios” como dice usted. —En efecto. Perfore no está ahora en Inglaterra y no tiene ningún interés en la mansión de la familia. Pero— precisó la condesa después de hacer una corta pausa—debe saber que mi intención es que este arreglo sea tan provechoso para usted como para mi hijo. Sé que desde que murió su marido usted ha acogido en su casa a antiguos esclavos. su única recomendación es mantenerlo sedado. Lyon llegó incluso a insistir para que su hermano Perfore asumiera el control de las propiedades.

lady Aytoun?—preguntó con voz neutra. Millicent estaba completamente aturdida. —Querida. Otra vez el matrimonio. ninguno de los médicos que le han visto recientemente cree… La anciana se interrumpió para reafirmar la voz. —Un acuerdo que de matrimonio solo tendrá el nombre. Pero el precio la horrorizaba. —Envidio su optimismo. Usted sabe que la gente se regodea desvelando públicamente las deudas de sus semejantes por el simple placer de asistir a su ruina. Sopesó los pros y los contras pero la balanza ya se estaba inclinando hacia un lado. —¿Qué sucedería con el arreglo si el conde de Aytoun se curara? —Me temo que no hay esperanzas. Los últimos seis meses habían sido especialmente difíciles. —Sin embargo es una posibilidad. solo tendrá que encontrar sitio para esa gente. También tendrá de sobra para continuar con sus buenas obras. Millicent no podía creer que hubiera llegado tan lejos. —¿Qué me propone exactamente. —Su condición actual es suficiente argumento para una anulación—añadió sir Oliver. el conde de Aytoun irá a vivir con usted a Melbury Hall. mi abogado. Tenemos un médico que está dispuesto a ir regularmente a verle. —Ningún médico cree que haya posibilidades de recuperación. antes de llegar al total que era una enorme suma. Ahora lady Aytoun le ofrecía la posibilidad de librarse de una vez por todas de las deudas de su marido. un divorcio o una anulación no supondría ningún problema. A cambio Maitland. Se había pasado noches interminables despierta. Nos costó mucho obtenerlas todas y puede que falten algunas. Traducción Rosanic. Su administrador aquí presente las examinará y nos dará su opinión. A pesar de todo se negó a mostrar su tristeza. Si está de acuerdo con los términos del contrato. Un simple contrato de negocios. corrección Cari 13 . moviéndose en la cama mientras se preguntaba de donde iba a sacar dinero.Sin esperar la respuesta de la joven. Le entregó la lista a sir Oliver. La condesa viuda miró a sir Richard quien se levantó. esto es un resumen de todas las deudas que le dejó su difunto esposo. —Considerando la naturaleza del matrimonio y el estado del conde. le hizo una seña al abogado para que le entregara una hoja que parecía una lista similar a las que hacían los empleados del Banco. pero llegará con su ayuda de cámara y sus criados. pagará todas sus deudas y usted recibirá cada mes una cantidad suficiente para mantener Melbury Hall. Millicent cogió la hoja y la recorrió rápidamente con los ojos. —Deseo incluir una cláusula que me garantice que no se impedirá el divorcio en el caso de que el conde recobre sus facultades.

A fin de cuentas lo conozco casi todo sobre usted. Se llama Millicent Gregory Wentworth. La anciana miró un momento a la joven. de vez en cuando va a Londres y apenas ve a los suyos. No echará de menos las fiestas y no le reprochará a su esposo por no llevarla a Londres. La condesa alisó la manta que tenía encima de las piernas. No es que se lo reproche. —No me he perdido nada importante viviendo en mis tierras. Espero que no se sienta dolida por las investigaciones que llevamos a cabo. Traducción Rosanic. desde que se quedó viuda. —Si. —¡Exacto! Y esa actitud es una de las cosas que más me gustan de usted. y me gustaría tener una muestra de lo que ha averiguado. parece usted contentarse con su apariencia y no es coqueta. milady. De hecho nunca se ha relacionado con la alta sociedad londinense y. a Bath o al sitio de moda. levantó la barbilla. está liberando a sus esclavos… —Los esclavos de mi difunto marido—rectificó Millicent. —Eso son cosas muy fáciles de averiguar y no dicen nada sobre mi carácter. Siempre había llevado una vida muy discreta y se preguntó que es lo que podían haber descubierto sobre ella. —Mantiene poca correspondencia con su familia.—¿Alguna otra cosa? ¿Todavía tiene dudas? Al oír la pregunta. milady. corrección Cari 14 . ¿Por qué yo? Usted no me conocía ¿Qué le hizo elegirme? —No ha sido al azar. Siguiendo mis exigencias. su reputación de bondad y el estado de sus finanzas la convertían en la candidata ideal. Acaba de descubrir el valor de la independencia y está intentando aprovecharse del poder que proporciona. Su familia fue la que arregló el matrimonio. mi abogado tenía una difícil tarea por delante. milady. Aparte de una noche que pasa con su familia. Sin embargo mi entrevista de hoy con usted ha hecho que mi decisión se vea reforzada. se ha refugiado en su propiedad en el campo. Durante los cinco años que duró su matrimonio nunca les contó a ninguno de ellos como la trataba su marido. —Cierto. —En otro orden de cosas. Tiene poco amigos y su orgullo le impide pedirles ayuda aunque esté en las últimas. tiene veintinueve años y esta viuda desde hace año y medio. —Estoy muy sorprendida. Millicent levantó las cejas. Su familia consta de dos hermanas mayores y un tío en el cual no confía en absoluto ya que la entregó a Wentworth sin averiguar antes como era. Pero debo confesar que su historia. Además es usted inteligente y está dotada de una profunda compasión. ¿Qué mas? Si. Y ese es en parte el motivo por el que está a punto de ahogarse en deudas. —Por supuesto. —De acuerdo.

ya se había dado cuenta de que le resultaba imposible contratar y conservar a un buen administrador para Melbury Hall. Uno o dos días y poco más. Pero no se atrevían a acercarse a el.Pero. Millicent. corrección Cari 15 . en la puerta intercambiaban nerviosas miradas. cuarto conde de Aytoun. —No sabía si conseguiría convencerla. —¿Por qué hoy? ¿Por qué tan rápido? —Nunca permanece mucho tiempo alejada de Melbury Hall. —Si añadimos a eso los pocos amaneceres que me quedan por vivir. necesitará la presencia de un marido que mantenga a los lobos alejados de su puerta. Efectivamente. no quiero tentar a la suerte esperando más tiempo. pero le expliqué a mi hijo que el matrimonio sería considerado como una ayuda financiera por su parte y no como caridad. lady Wentworth? Volvió al presente y miró directamente a la anciana dama. pensó en la historia de su mejor amiga en Filadelfia. estaba sentado delante de la ventana. Lyon Pennington. para conseguirlo. Es algo demasiado importante. para apaciguar la cólera que se estaba apoderando de ella. un chaleco de seda. Con el nombre de señora Ford. Traducción Rosanic. y. medias y zapatos con hebilla para la boda. —¿Qué opina Su Señoría de su gran proyecto? La condesa viuda hizo una profunda inspiración soltando el aire lentamente. Los músculos de su rostro estaban tensos bajo la barba hirsuta y sus ojos miraban fijamente un punto más allá del triste paisaje de Hanover Square. Rechaza la compasión. una corbata negra. —Es cierto. un marido le resultaría muy útil para conseguir sus metas. —¿Qué le parece mi oferta. unos pantalones. no le quedan muchas cosas. En mi opinión volverá mañana por la mañana. Dos lacayos habían preparado una chaqueta larga de brocado. Millicent luchaba mentalmente consigo misma. Incluso para asistir a una subasta en los muelles era indispensable que la acompañara un hombre ya que se suponía que el genero masculino era mucho mas inteligente que el sexo débil. Entonces aceptó. pero su orgullo permanece intacto. Rebecca tuvo que hacer creer a los demás que era viuda para ser aceptada en la ciudad. luego hizo una reverencia y fue a reunirse con los dos hombres. —Ella está aquí—murmuró una joven que llegaba en ese momento con la bandeja del té. Se apresuró a dejarla encima de una mesita al lado del conde.

—Lady Wentworth y su abogado han llegado. Antes de que sus asustados criados tuvieran tiempo de sujetarle. Otra criada trajo unas pastas y el ayuda de cámara del conde. corrección Cari 16 . el conde se apoyó en los reposabrazos del sillón para levantarse. —¿Milord? Lyon no parpadeó.—La condesa viuda piensa que la visitante querrá ver a Su Señoría antes de la ceremonia—continuó en voz baja. se cayó al suelo. El ayuda de cámara del conde era tan ancho y largo como los robles de Baronsford y sabían a lo que se arriesgaban si le contrariaban. Uno de los criados se inclinó para desabotonar el camisón del conde. No estaba ni dormido ni despierto. Gibbs cerró las persianas y se colocó delante de su señor. —Eso va a ser imposible. —Metedme en la cama—masculló el conde. el otro la camisa y los dos vacilaron antes de acercarse al conde. Le están esperando. —Si. —Solo hace unos minutos que se ha calmado. milord. —¿Qué estáis esperando?—gruñó—¡Su Señoría ya tendría que estar vestido!. —Su Señoría ya había tomado la poción esta mañana—contestó Gibbs conteniendo la voz—No podéis darle mas cuando os venga en gana. Con expresión feroz. Traducción Rosanic. Sin pensar en sus piernas inertes que hacía meses que no soportaban su peso. señor. milord. Las dos doncellas desaparecieron rápidamente. —Debemos prepararle. pero una mirada de este le hizo retroceder. entró también en la habitación. El conde levantó por fin los ojos hacia los tres hombres. Uno de ellos cogió los pantalones de piel. Solo se tranquilizó cuando le dimos la medicina del nuevo médico. Su madre insiste en que le vistamos. —Os libráis esta vez—empezó de nuevo—Todo el mundo está abajo y el conde sigue sin estar vestido. Gibbs les hizo una seña para que le siguieran hasta el sillón del conde. —Su Señoría no tenía muchas ganas de vestirse esta mañana—susurró el que se llamaba John. os retorcería el cuello. señor Gibbs—añadió el otro—Lord Aytoun estuvo a punto de matarnos a los dos porque intentamos moverle. —Si. pero no tuvo bastante. Gibbs. —Si tuviera tiempo. os daría una patada en el culo… Gibbs intentó tranquilizarse. Los dos lacayos se apresuraron a obedecer. milord—dijo el lacayo cogiendo la manta de encima de las rodillas del conde—El obispo lleva una hora en la biblioteca.

Se mantenía prudentemente a unos pasos de distancia de su señor. —Lo único que la hizo salir de la cama esta mañana—continuó—fue su promesa de acceder a sus deseos. sabiendo que no había que tocarle cuando su ira amenazaba con explotar. —Gibbs—masculló—¿Cree que esa mujer tendrá un solo momento de paz conmigo? Traducción Rosanic. Gibbs lanzó al sirviente una mirada asesina mientras le daba la vuelta con cuidado al conde. —Ponme en la cama—gruñó el conde apretando los dientes. los meses de inmovilidad le habían debilitado pero sin embargo hacían falta varios hombres para moverle. Golpeó el suelo con su puño útil. milord. Sobre todo cuando no colaboraba. —Si me lo permite.—¡Señor! —¡Ha caído encima del brazo derecho! —Ayudadme a levantarle—ordenó Gibbs quien estaba ya de rodillas. —¡Inmediatamente! —Su madre ha tenido una crisis esta noche—insistió Gibbs—Tuvimos que llamar al médico. Lyon era tan robusto como su ayuda de cámara. pero en cualquier caso los lacayos se sintieron aliviados de que Lyon Pennington no luchara cuando le subieron al sillón. —El médico dijo que si se lo volvía a romper tendría que amputarlo. la impresión puede ser fatal para ella. milord—dijo Gibbs moviendo el brazo que no parecía estar roto—Usted aceptó los planes de la condesa viuda. Si se entera de que ha decidido renunciar. concédale un poco de paz en los pocos días que le quedan en el mundo. Se lo ruego. corrección Cari 17 . ¿Fue el sedante que le habían administrado los criados o el conde se dio cuenta de que no tenía elección? Gibbs no habría podido decirlo.

Capitulo 3 Jasper Hyde sacó su reloj de bolsillo. El mismo había perdido más de lo normal. tocaban un arpista y un flautista. corrección Cari 18 . —¡Esto hay que celebrarlo!—le dijo al conde de Carlisle que estaba sentado a su izquierda. como todos los días. Traducción Rosanic. Fuera cual fuera la hora. Hyde notó que su montón de fichas estaba disminuyendo rápidamente. —Las apuestas ya están hechas—anunció el crupier. Detrás de el. y Hyde echó una ojeada a su alrededor. —Si no le molesta. El White´s estaba lleno a rebosar. mientras el director del establecimiento regañaba a un criado demasiado lento. taciturno. pero eso era algo necesario si quería codearse con la nobleza. —Siete. siempre había un montón de gente en las mesas de juego. Este resopló contrariado y Winchester se volvió hacia Jasper. Eran casi las tres de la tarde y seguía sin tener noticias de ese condenado secretario ni tampoco de Platt. voy a hacer la misma apuesta que usted. sonreía con arrogancia. ya que todos se irían a cenar o bien en busca de otras diversiones típicamente londinenses. El joven conde había perdido más de trescientas libras esa semana pero ahora parecía que le sonreía la suerte. al lado de una enorme chimenea. Lord Winchelsea volvió a agitar los dados para probar suerte. Los gemidos se mezclaron con las exclamaciones de alegría y Hyde vio que Winchelsea. Luego la clientela se haría cada vez mas escasa. milord. Hyde estaba observando el cubilete de dados que tenía el conde de Winchelsea. Empezaba a reconocer a algunos caballeros de los que estaban a su alrededor entre los jugadores o la gente que simplemente bebía mientras miraba a los demás perder fortunas. por la tarde.

tiene usted razón Carlisle! Vamos. —En vista de la buena noticia del día. Se vuelve a casar esta tarde. En realidad he reservado un salón privado en el restaurante Clifton antes de que vayamos a Drury Lane. Si hubiera ganado usted. —Espero que esto no quiera decir que su suerte se ha acabado. Winchelsea agitó los dados. —No. —¿Por fin se lo llevan a Bedlam con los locos? —No. Encantado con esa propuesta. Y no conseguirá que me pelee con usted al alba en un rincón del bosque. ¿Quiere unirse a nosotros? —Con mucho gusto. a pesar de mis fervientes consejos—dijo Winchelsea agitando el cubilete—Pero igual esta condenado a ser prisionero el resto de su vida. no le calumniaría de ese modo. —Parece que el principal enemigo de nuestro amigo se va al campo mañana a primera hora. —Se lo llevan. —¿Aytoun abandona Londres?—se extrañó alguien desde el otro extremo de la mesa. —¡Maldición. Carlisle! Traducción Rosanic. —Un deseo encantador por su parte. Hyde dobló la apuesta. De modo que sigamos jugando y que Aytoun y su nueva esposa se vayan al diablo. Carlisle sonrió con suficiencia. Se oyó un rumor de aprobación y Winchelsea tiró los dados. Hasta hace poco no dejaba usted de quejarse de la herida que le hizo en el hombro. Hyde. —Pronto nos enteraremos de que su sastre asedia su casa para que le pague. —¡Seis!—anunció el crupier.—Sabia decisión. —¿Me está acusando?—gruñó Winchelsea acalorado. corrección Cari 19 . están todos invitados. Fue Carlisle quien le respondió. milord?—preguntó Hyde. para ser exactos—contestó Carlisle. —¡Es usted el diablo en persona. —Yo no lo creo—declaró Winchelsea depositando el cubilete encima de la mesa—Conozco bien el carácter tormentoso de ese hombre y le creo perfectamente capaz de matar a alguien. —Las apuestas están hechas—mascullaba el crupier. —¿Puedo saber de que noticia se trata. —¿Quién iba a ser lo bastante estúpido para concederle la mano de su hija?—preguntó uno de los jugadores—¿No asesinó a su primera esposa? —Solo era un rumor infundado—protestó Carlisle. debería invitarnos a cenar a todos— lanzó lord Carlisle. amigo mío. —Conoce usted su temperamento tormentoso porque flirteaba con su mujer—se rió Carlisle—Y dice eso porque fue el único hombre que le retó a duelo.

Al volverse. —Tenía usted órdenes precisa. Traducción Rosanic. corrección Cari 20 . —¡Usted si que es un inútil! Debería despedirle de inmediato. Se disculpó y se dirigió hacia Platt. ¿No entendió nada de lo que le dije? Sin embargo las instrucciones estaban muy claras: pujar y conseguir a la negra. —Desembolsó una fortuna por esa inútil. La ira se apoderó de Hyde como un tornado. sin decir nada. este. El secretario retrocedió hasta llegar a la pared mientras su jefe le hundía dolorosamente la punta de su bastón en el vientre. señor. y todos apostaron. ni usted ni el señor Platt. pero el precio continuó subiendo. —Lady Wentworth asistió a la venta—explicó Platt quien se mantenía a una considerable distancia. —¿Dónde está? Platt cerró la puerta antes de contestar: —Harry no pudo comprar a la esclava. Busqué el coche pero usted ya no estaba. pero para el era otro golpe de mala suerte dentro de una serie de desgracias.Sin preocuparse por el agridulce intercambio de los dos hombres. Harry. con aspecto preocupado. bastaba con subir la apuesta hasta que ganara. Les hizo una señal a sus dos empleados para que le siguieran hasta un saloncito cercano a la entrada. El cubilete llegó a las manos de Carlisle. Pensaron que estaba haciendo que subiera el precio a propósito y se pusieron de parte de lady Wentworth. patrón!—se disculpó Harry frotándose la cabeza. Hyde miraba los dados. ¿Qué le importaba el precio? —¡Pero fue adjudicada en ciento diez libras. Hyde vio con alivio que su hombre de negocios estaba en la puerta. Esperó a que pasara la crisis procurando no llamar la atención. Perder cinco guineas de golpe sin duda parecía algo insignificante para todos esos nobles. fuera de sí. —Eso es lo que hice. y… El bastón le golpeó en la muñeca arrancándole un grito. Los ataques se producían de repente y en los últimos tiempos eran cada vez mas frecuentes. golpeó violentamente al secretario en la cabeza. le llevó hasta el vestíbulo donde esperaba el secretario. Se apoyó en la mesa. y preparado para parar el siguiente golpe—Y la gente se puso en contra mía. No pensé ni por un minuto que usted querría pagar mas de cincuenta libras y sin embargo llegué a ofrecer el doble. Un lacayo le entregó a Hyde el bastón y el sombrero y le ayudó a ponerse el abrigo. Contuvo el aliento cuando un violento dolor le atravesó el pecho y los hombros. Era evidente que algo no iba bien. —Eso no soluciona nada—intervino Platt nervioso—Hay otras maneras de recuperar a la esclava. El dolor del pecho había disminuido un poco pero le seguía costando respirar. dejándole sin energía. Jasper Hyde.

Los objetos estaban colocados sobre el hogar de ladrillo. Ohenewaa recordaba muy bien el nombre de Wentworth. Lo que le sucedería de ahora en adelante era un misterio. Tenía que dar las gracias por muchas cosas y sabía que los espíritus veían como se arrodillaba delante del altar improvisado. —Afortunadamente fue lady Wentworth quien la compró—razonó Platt— Nos debe una fortuna y no tiene mas dinero. le dio las gracias al Ser supremo. Recordaba la alegría que sintieron todos al enterarse de su muerte. Llamaron a la puerta y ella dejó de cantar. Me comprometo a traerle a la esclava antes de que termine la semana. por haberla librado de Jasper Hyde. respirando con dificultad. Balanceándose hacia delante y hacia atrás. El canto ancestral se inició en su pecho. El secretario se pegó a la pared. será por medio de su abogado. Onyame. corrección Cari 21 . —Me llamo Violet—dijo con suavidad. la corteza de un árbol. Pero eso fue antes de que el puño de acero de Jasper Hyde se cerrara en torno a sus gargantas. lady Wentworth estaría encantada de llevársela con ella al campo. Unas pocas piedras. Ella no lo había entendido demasiado bien ¿una mujer libre? También le había dicho que la dama. las manos y los brazos. Hyde lo pensó un momento y luego se levantó. al comienzo de la tarde. se dejó caer en un sofá y aferró con las dos manos el bastón para luchar contra el dolor que le dominaba. Quizá ese enorme inglés tenía un alma después de todo. La habían llevado al despacho del abogado.Jasper Hyde. unas hojas secas y una pequeña bolsa con mechones de pelo. Una joven miró con prudencia el interior de la habitación. La había dicho que la dama del puerto ya había firmado los papeles que la liberaban de su condición de esclava. Cantó como reconocimiento por haber sido liberada de las cadenas. sir Oliver Birch. Ahora era una mujer libre. Cogió un puñado de cenizas y se embadurnó el rostro. El abogado le había explicado que muchos esclavos liberados vivían en Melbury Hall y que había muchas posibilidades de que Ohenewaa hubiera conocido a algunos en Jamaica. sino es por medio de los acreedores de Dombey. —¿Puedo entrar? Los ojos azules miraban fijamente los objetos que había en el hogar con curiosidad. Pagó por esa esclava cinco veces su valor. Traducción Rosanic. —Entonces cuento con usted—le dijo el plantador a su hombre de negocios—No nos queda demasiado tiempo. Ohenewaa no había podido esconder demasiadas cosas en las mangas de su camisa rota. había puntualizado. La anciana dejó caer unas gotas de agua y depositó un mendrugo de pan como ofrenda al lado.

encima de la mesilla de noche había una jarra y una palangana. La anciana se levantó masajeándose las muñecas y fue a sentarse en el borde de la cama. Están seguros de que el espíritu de sus antepasados les acompaña. corrección Cari 22 . se ocuparan de usted. Ohenewaa contempló el bonito vestido de la joven.Llevaba una bandeja pero no pasó de la puerta. la admiro. Esto es un altar ¿no? Sé que ustedes consideran el altar como la entrada al paraíso. pero no tenía ningún sitio donde Traducción Rosanic. Para algunos de ellos sus creencias son mas fuertes que las mías. —Como desee. la señora Page y Amina. casi con respeto. —Estaba usted rezando—dijo. —No. voy a buscar una caja de yesca. no se puede confiar en un solterón como sir Oliver. no pensé en traerle ropa limpia. al contrario. a pesar de su bondad. A Ohenewaa le sorprendió que le pidiera permiso. pero le he traído algo caliente. Allí lady Wentworth. Enseguida vuelvo. llegaremos a Melbury Hall mañana por la tarde. como el “rostro de Dios” en cierto modo. Francamente no—dijo Violet levantándose—Estoy muy contenta de que venga con nosotros. Me ha mandado a preguntarle que es lo que necesita antes de que nos vayamos a Melbury Hall mañana por la mañana. Desde luego era libre. —¿Dónde aprendió todo eso? —En Melbury Hall tengo muchos amigos africanos y paso muchas horas en su compañía. los objetos dispuestos ante la chimenea antes de poner unos troncos en ella. Cuando la criada se fue. sabía lo cruel y duro que era el mundo. Sin embargo eso no le produjo demasiada alegría. Depositó la bandeja encima de la estrecha cama y miró a su alrededor. Miró a Ohenewaa por encima del hombro y ésta contestó: —¿No le molesta siendo usted católica? —No. aunque les separen de sus familias. Asintió con la cabeza sin levantarse. —Soy la doncella de lady Wentworth. pero le dejaré mi abrigo. La doncella rodeó con cuidado. —A usted no el gusta estar sola. Se frotó los brazos. —Parece que tiene usted pan y agua. —Lo siento. Milady dice que. lo cual sucede. Por primera vez en sus sesenta años de vida era libre. Ohenewaa miró la puerta entreabierta. —¿Le importa si enciendo la chimenea? Hace mucho frío. ¿Puedo entrar?—repitió. —¿De verdad? —Para empezar creen que nunca están solos.

Millicent estaba delante de la chimenea de la biblioteca en compañía del ama de llaves y del mayordomo. Como Violet y la africana estaban dentro del carruaje. Durante los momentos pasados en compañía de la condesa viuda. y espero que le pidan disculpas al personal por esta sobrecarga de trabajo. El viaje desde Londres había sido incómodo. Se lavó las manos y la cara. Capitulo 4 —Sé que es algo inesperado. solo la muerte. Había enviado a una criada para que se ocupara de sus necesidades. y realmente necesito la ayuda de todos. ni trabajo para ganar dinero. Seguía siendo esclava de la sociedad. Ohenewaa pensó en el gesto de lady Wentworth. podía imaginar como podía ser el castillo situado en la frontera escocesa. la incomodidad del viaje no era nada comparada con la angustia que sentía. —¡Pero milady!—protestaba el mayordomo—¿Quiere usted que lo hagamos todo en un día? ¡Es absolutamente imposible! Ya es mas de medio día y no vamos a tener tiempo de… —Señor Draper—cortó Millicent—tendremos aún menos tiempo si lo perdemos discutiendo. Hacer de una simple casa de campo como Melbury Hall una mansión digna de un conde. corrección Cari 23 . Seguramente pensaban que debería estar agradecida por la oportunidad que le ofrecían. era un verdadero desafío que no estaba segura de poder llevar a cabo con éxito. el castillo de la familia Aytoun. La única cosa que no le habían preguntado era si aceptaba acompañar a esa gente al campo. había oído hablar mucho de Baronsford. Traducción Rosanic. pero el mundo no había cambiado demasiado. que estaba colgado en una pared. O a lo mejor no. La señora Page y yo misma tenemos que ocuparnos inmediatamente del alojamiento de todos. Por fin era una mujer libre. Puede que en Melbury Hall encontrara una nueva esperanza. Cuando Violet volvió y encendió el fuego. Y quizá debería estarlo. pero lord Aytoun puede llegar en cualquier momento. Para una esclava nada era seguro. ella se había visto obligada a ir a caballo acompañada por un lacayo y el viento invernal la había congelado hasta los huesos.ir. A pesar de todo. o quizá sean varias carrozas. Después de la magnificencia de la casa de Londres. ni dinero para comprar pan. Tenga la bondad de transmitir mis órdenes a los mozos de establo para que hagan sitio a la carroza del conde. Incluso había visto un cuadro de él. y para sus caballos. Luego comunique mis instrucciones a Jonah para el resto del personal. La cabeza le daba vueltas ante la tarea que tenía por delante.

Con todos los campesinos que han abandonado las cabañas de los bosques para invadir la zona de los criados. —¿Cree que renunciaría de buena gana a su saloncito a favor de nuestra nueva invitada? Un brillo travieso iluminó los ojos del ama de llaves.El mayordomo levantó ligeramente la nariz y se dirigió. Conservar aquí un mayordomo parece ser una tarea muy difícil. ya no queda sitio para la africana. hacia la puerta. Aunque el señor Draper tenga el record de permanencia en Melbury Hall desde la muerte de mi marido. —Alójela en una de las dos habitaciones del señor Draper. No quiere separarse de ese harapo que hace las veces de chal. Señora Page. señor Draper. —Antes de que mueva a todo el mundo. Cuando murió. milady—respondió agriamente el mayordomo—le informo de que no hay ni un solo dormitorio libre en el segundo piso. ¿Quiere usted que se quede aquí. Cualquiera de ellas le parecerá un palacio comparada con lo que ha tenido hasta ahora. —Mas bien creo que presentaría su dimisión con la más mínima indicación. —Me temo que no puedo permitírmelo en ese momento. A lo largo del río. plantada delante de la puerta. impidiendo el paso? Millicent se reprochó en silencio no haberse ocupado antes de la antigua esclava. Puede usted marcharse. muy estirado. Ni siquiera los otros negros han conseguido hacerla entrar en la cocina. Violet le había dicho que se había negado a comer el día anterior y que tampoco quiso el abrigo que ella le ofreció. más allá del pequeño valle. De modo que le aconsejaría que volviera a pensar en su decisión de no usar más las cabañas. se levantaban las decrépitas chozas en las que Wentworth alojaba a la mayoría de los negros que mantenía como esclavos en Melbury Hall. este no es el mejor momento para desprenderme de el. Traducción Rosanic. Las dos mujeres se callaron hasta que el hombre cerró la puerta al salir. Millicent esperaba que fuera lo bastante inteligente como para comprender que tendría que cambiar de actitud en presencia de lord Aytoun. No deja de quejarse de lo pequeñas que son comparadas a las que ocupaba en la casa de sus anteriores señores. Draper se quedó inmóvil en la puerta. milady. Millicent movió la cabeza. una de las primeras cosas que hizo Millicent fue sacarles de esa parte de la propiedad que llamaba el Grove. corrección Cari 24 . —Me ocuparé de ella en cuanto termine con la señora Page. —Le repito que me ocuparé yo misma de esa persona. —¿Y la mujer africana? Se niega a hablar.

Podría también desecar los barrizales y levantar una pared de piedra para canalizar el río durante la crecida de primavera. ¿Cuánto tiempo se necesitaría para preparar las habitaciones de lord Wentworth para el conde? —Esas habitaciones se han mantenido limpias milady.—No es culpa suya. Tendremos que esperar a que esté aquí para tomar ese tipo de decisiones. Luego. Podrían irse ya. —Volvamos al tema de las habitaciones. De ese modo podrá oírle cuando le llame su señor. Son esos estúpidos individuos que con la excusa de que no tiene usted un hombre que le dé órdenes. Y también la que está al lado de la escalera de servicio. había realojado en las casitas cercanas a la granja a tantos como pudo y a los demás en su propia casa. Es escocés ¿Qué comen normalmente los escoceses? —No tengo ni idea. Traducción Rosanic. —¿Y que debe saber la cocinera sobre lo que le gusta al conde? —No lo sé. sé que algunos de los campesinos han restaurado la lechería para trasladarse allí. corrección Cari 25 . Hice que airearan la cama mientras estuvo usted en Londres y solo hay que poner sábanas limpias para que todo esté en orden. pero la realidad es que de quien no podría prescindir es de usted. Espero que le vaya bien al ayuda de cámara del conde. milady. Millicent apoyó una mano en el brazo de su fiel empleada. Pero eso solo era una medida provisional durante la temporada de la siega. Puede que más. En cuanto al resto de los criados. lo cual nos dejaría sitio para… El ama de llaves continuó detallando sus ideas pero Millicent volvió al problema que la preocupaba desde hacia algún tiempo. Ni siquiera las restauraciones. Puedo ocuparme de eso ahora mismo. podría segregar parte de los terrenos próximos al río y construir casas decentes para los obreros. —¿Cuántos criados acompañaran al conde. —Hay que encender las chimeneas por si Su Señoría llegara hoy—suspiró Millicent—También tendremos que dejar una pequeña habitación de invitados para el médico del conde. si hiciera falta. Después de haber vaciado las cabañas. milady. Ignoro si viajará con su paciente y cuanto tiempo se quedará pero quiero que esté disponible. Con sus limitados medios no había podido iniciar ninguna construcción. podría poner a dos de las criadas con Violet. creen que es su deber coger el testigo. —Es posible Mary. —Sin duda. milady? —Media docena por lo menos. milady. Se preguntó si el conde aceptaría permanecer en una casa superpoblada el tiempo suficiente para que ella pudiera poner en marcha sus proyectos. Ahora su matrimonio le ofrecía una serie de interesantes posibilidades. ¿Dónde cree que tomará sus comidas? —Está confinado en su sillón o en la cama.

señora Page! Envíe a dos criadas a preparar las habitaciones. no sin antes hacerle una señal al portero. había cuatro criados delante de la puerta visiblemente nerviosos. Quiero que los dos estén conmigo para recibir al conde. para que Moisés no hiciera anda que pudiera ponerle en peligro. Y vaya a buscar al señor Draper. corrección Cari 26 . —¡Rápido. ¡Ya está aquí! Su ayuda de cámara me ha dicho que vaya a avisarla. milady. Algo que ha dicho el mayordomo…He visto que el viejo Moisés se acercaba. ni a el ni a nadie mas. —Dígale a la gente del conde que estaré aquí en un mo… —¡Milady!—gritaba un joven criado que llegaba del jardín—Se van a matar entre los dos. Usted ya sabe que nadie puede detenerle cuando alguien se mete con Jonah. milady. Esta casa es muy hermosa y usted es una anfitriona perfecta. Millicent se dio media vuelta y corrió hacia las cocinas. ¡seguro! —¿Quiénes? —El señor Draper y Jonah. —En el patio milady. No debe inquietarse imaginando lo que puede pasar. Millicent se dirigía hacia la puerta cuando una voz angustiada detuvo su impulso. —Ve rápido al patio a ayudar al conde de Aytoun y a su gente. Traducción Rosanic. por encima de todo. Un poco mas tranquila. La verdad es que no sabía gran cosa sobre el. El portero corrió hacia Millicent. —¡Oh no! Millicent se levantó las faldas y se precipitó hacia el jardín. Millicent salió de allí con el ama de llaves. para que el conde no se sintiera ofendido por su ausencia y. Sin dudarlo. Se ha caído delante de la cocina y creo que no respira. En el vestíbulo de entrada con el techo en arco. Una carroza. —Temo que esta casa le parezca poco apropiada. —¿Si. —Se preocupa usted demasiado. dos carretas y cerca de media docena de criados a caballo.—¿Y que le parecen los muebles de esta habitación? ¿Cree que le gustará estar aquí por las mañanas? Millicent miró los viejos pero cómodos sillones de la biblioteca y se dio cuenta de que no sabía en absoluto como iba a pasar el día su marido. Se volvió hacia su doncella. El Buen Dios se ocupara de que todo vaya perfectamente. El ama de llaves se apresuró a obedecer. Violet? —¡Está muerta milady! Ohenewaa. Salió rezando para que la anciana estuviera todavía con vida.

El mas joven de sus hermanos. el sonido hizo eco antes de desaparecer. notó que el pánico se apoderaba de el. Jonah había querido defender a su señora y ambos estaban a punto de llegar a las manos. un deshecho humano. —¡Está usted despedido. Su adversario levantó el arma. parecía ser una prolongación del brazo de Lyon. Le parecía que llevaba durmiendo una eternidad. a vivir bajo el techo de su difunto esposo. Antes de que Lyon tuviera tiempo de apretar el gatillo. hacía las veces de testigo. La cortina de la puerta estaba abierta y vio unos muros de ladrillo y una alta verja de hierro forjado. el rocío goteaba de sus hojas verde oscuro.La bruma del amanecer se aferraba a los árboles. Le habían administrado una de esas condenadas drogas antes de emprender el viaje. David. se arrancó la manta que el habían puesto sobre las rodillas. Solo era un enfermo. la presencia de Gibbs. ¡No estaba loco! Se levantó del asiento. “lord escándalo”. La pistola. No conseguía aclararse la mente y. miró por la otra ventanilla y vio las chimeneas de una casa. señor Draper! La voz de Millicent hizo eco en los muros del jardín. Estaba en Bedlam. ante el. Bedlam. ¿Cuántos hombres morían así? se preguntó. El hombre que estaba cerca del árbol estiró la mano. dirigiendo el cañón hacia el cielo e hizo lo mismo. La ira reemplazó al miedo a la velocidad del rayo. Aspiró el olor a tierra mojada como si fuera la última vez. Había oído los gritos del mayordomo en cuanto dejó la casa: la llamó incompetente y perversa por haber llevado al infame escocés. una pesadilla como las otras. Traducción Rosanic. pero le habían mentido. pensó. Habían dicho que le llevaban con su esposa al campo. Otro sueño. de plata y nácar. un pañuelo revoloteó por un instante y luego tocó el suelo. Dolorosamente aprisionado entre los dos asientos. corrección Cari 27 . Lyon oyó el lejano murmullo del río y el grito de un pájaro asustado. Si le hubieran dado un arma hubiera acabado inmediatamente con su miserable existencia. pero su cuerpo le traicionó y se cayó al suelo. la niebla se levantó de golpe. Lyon se despertó cubierto de sudor. No iba a dejar que le internaran. a pesar de sus esfuerzos para evitarlo. La carroza estaba parada y buscó en vano. ¡Otra traición! Con su mano sana. En ese momento ya no le preocupaba el lugar al que le habían llevado. Su vida estaba acabada. Se oyó el grito de una voz grave. en el interior. desvelando el rostro fantasmagórico de su enemigo. Perfore estaba allí.

Millicent se puso enseguida delante de Moisés que ya estaba preparado para atacar. cogía a Draper por el cuello y le tiraba al suelo sin mas esfuerzo aparente que el necesario para tirar una manzana podrida recién arrancada del árbol. no porque no fuera capaz de hacerlo. Le lanzó una mirada de advertencia a Moisés. y el insolente es usted. corrección Cari 28 . —¡Le he ordenado que se fuera! Al tiempo que el mayordomo cerraba el puño.—Está despedido. El mayordomo dio un paso hacia Jonah. Por fin llegó alguien por el sendero y reconoció a Gibbs. —En Melbury Hall no hay esclavos. no se podía esperar que reaccionara como un hombre libre. Estaba a pocos pasos de los dos hombres. —Quiero que recoja sus cosas y que abandone inmediatamente Melbury Hall. le costaba conservar su puesto de regidor. Moisés le mataría. —No sin antes acabar con el. —Exijo que se vaya a hacer las maletas inmediatamente. expulsado. sino por falta de confianza en si mismo. —Esto no tiene nada que ver con usted. Volvió a dirigir su atención a Draper. pero Draper no dio señales de haberla oído. señor Draper. —¡Desaparezca! ¡Ahora!—gritó Millicent sujetando a Moisés para que no interviniera. Si Draper llegaba a pegar a Jonah. el ayuda de cámara del conde. al cual había conocido fugazmente en Londres después de la ceremonia de la boda. señor Draper—dijo Jonah. Apretaba los puños y miraba a Jonah con desprecio. La verdad es que temía que Jonah no se defendiera. Rezaba para que un criado viniera a ayudarla. Le he oído y Jonah tenía todo el derecho a enfadarse por las cosas poco consideradas que ha dicho de mí. su rostro llevaba las cicatrices de los golpes que había recibido por parte de los traficantes de esclavos y de plantadores como Wentworth. —¡Yo te enseñaré a abrir tu sucia boca delante de tus superiores! El mayordomo le empujó con violencia. estaba segura. A pesar de su inteligencia y su trabajo. milady—respondió el otro—Es algo entre yo y ese insolente esclavo. Bajo la masa de pelo gris. Después de tantos años de golpes y humillaciones. Traducción Rosanic. Le puso una mano en el brazo y sacudió la cabeza. Millicent sin embargo sabía que a pesar de su impresionante aspecto era el hombre más dulce del mundo…con la condición de que no hicieran daño a Jonah. felicitándose de que por el momento se hubiera contentado con ser un espectador. vio con sorpresa que Gibbs pasaba por delante de ella. —La señora le ha ordenado que hiciera las maletas.

—¿Su Señoría está en la casa. El lacayo del conde era un robusto escocés de musculoso pecho y que llevaba el pelo sujeto en una coleta en la nuca. Lord Aytoun dormía de modo que le deje en la carroza. intento disimular su nerviosismo y se acercó a la carroza. —He oído que milady le ordenaba que se fuera. había salido sin el chal. señor Gibbs? —No milady. con las prisas. —Creo que Jonah y Moisés estarán encantados de ayudarle. Creí que preferiría recibirle usted misma antes de que le lleváramos dentro. —Si me lo permite. Muy consciente de las dos filas de miradas que la observaban. le hizo una reverencia y fue a colocarse entre ellos. cretino. Sin embargo recordó lo que Violet le había dicho de la africana y Gibbs sorprendió su mirada ansiosa dirigida a la casa. Sin aflojar la presión del pie. bajo el zapato del escocés. —Por supuesto—murmuró ella. su ama de llaves me encargó que le dijera que la africana está bien y que ha vuelto en si. Traducción Rosanic. A una respetuosa distancia de la carroza. milady. señor Gibbs— respondió ella antes de dirigirse a Draper—Le enviaran sus cosas a la posada del Cisne Negro. —¡Gracias! Millicent solo notó el frío cuando dio la vuelta a la esquina de la casa y recibió el viento en plena cara. pasó por delante de Millicent. Un hombre al cual era mejor no enfrentarse. —Eso es lo que iba a hacer. cuando pasé por delante de la puerta de servicio. Ya me voy señor. Desde fuera no podía ver gran cosa. —Si quiere volver a la casa. sino que no se podía hacer caso omiso al enorme tamaño de sus puños. milady. en el pueblo de Knebworth. Hizo una seña con la cabeza y el lacayo abrió la portezuela. corrección Cari 29 . pensó Millicent. Gibbs saludó educadamente a la mujer. No solo tenía una mirada sombría y amenazadora bajo unas espesas cejas oscuras. En cuanto usted me lo permita. El rostro del mayordomo.—Parece que le cuesta un poco obedecer a su señora ¿no. había perdido toda su superioridad. estos hombres seguramente me ayudaran a poner a este perro sarnoso en el camino a Saint—Albans. Draper debió ser de la misma opinión ya que su humor belicoso desapareció como por arte de magia. Con un escalofrío se dio cuenta de que. señor? Puso un zapato sobre la nuca del mayordomo y pisó con fuerza. pero le pareció que los asientos estaban vacíos. La señora Page salió corriendo por la puerta principal. la mayor parte de los criados se habían puesto en fila para recibir al nuevo señor. Los sirvientes del conde estaban esperando al lado de sus caballos.

El estaba retorcido sobre si mismo. —Lo siento mucho. corrección Cari 30 . intentando desesperadamente esconder su rostro golpeado de las miradas curiosas. —¡Gibbs! El alarido del conde la sobresaltó. Sabía que no quería que sus nuevos criados le vieran así. —Por favor. Disimular la verdad siempre había sido su forma de evitar la humillación causada por el terrible trato que le dispensaba su marido. —Ahora viene. pero se dio cuenta de que la tensión que se veía en sus ojos azules estaba causada sobre todo por el dolor. He actuado sin pensar. Volvió a ver a Wentworth con las venas del cuello hinchadas. No tardará en estar aquí. Con torpeza intentó encontrar un punto de apoyo firme. y ella pasó por encima de sus botas para subir al coche cerrando después la puerta. Ella se sintió aliviada al obtener por fin una respuesta. Se enderezó y se sentó en el asiento. pero… —¡Gibbs!—repitió en voz alta. El conde no contestó y ella levantó la vista hacia su rostro barbudo. Traducción Rosanic. Abrió los ojos. milord. Se ha caído del asiento. y se agachó buscándole el brazo derecho. podría levantarle un poco y liberar el otro brazo. Su expresión era de enfado. milord. —Los caminos desde Londres están en mal estado y no hay nada mas desagradable que hacer un largo viaje con destino desconocido y… Se interrumpió al ver una mirada asesina de su esposo. Vaya a buscarle. Pero la situación del conde de Aytoun era completamente distinta. —Su ayuda de cámara ha tenido la bondad de intervenir en una disputa entre dos de mis empleados. golpeada por Wentworth. Por un momento recordó vívidamente la época en la que ella se encontraba también en un coche. el puño a punto de caer sobre ella… —Le he dicho que vendría enseguida—aseguró ella intentando tranquilizarle. deslumbrado por la luz.El estaba caído entre los dos asientos en una postura de lo más incómoda. milord. Lo cual reforzó su determinación. —No tengo intención de llevarle yo sola a la casa. pero creí que estaría más cómodo en el asiento. —Lo siento. —¡Gibbs! Había tanta furia en su voz que ella volvió a agacharse a su lado. intente… —Gibbs. —Dígame que puedo hacer para ayudarle. —Si quisiera pasar su brazo izquierdo alrededor de mi cuello. doblar las rodillas del conde y enderezarle los pies.

Traducción Rosanic. levantó la vista hacia el ayuda de cámara quien se quedó quieto levantando las cejas. y ropa. muchos trabajadores vinieron a echar un vistazo a la cocina para verla. El conde era un peso muerto. pero sé que pertenecía a un médico llamado Dombey. No conozco toda su historia. un minuto después. Capitulo 5 —No viene ningún médico con ellos—le explicó Millicent al ama de llaves cuando ambas se dirigían a la cocina. La señora Page no tardó en ir a dar instrucciones al personal y Millicent se sintió aliviada al comprobar que Amina hablaba en voz baja con la anciana negra. Mary ni siquiera parpadeó. Le cogió de la cintura intentando levantarle lo suficiente para liberar su brazo. ayudaba a sus semejantes en las plantaciones de caña de azúcar. un poco mas tarde—Pero el señor Gibbs dice que un tal doctor Parker vendrá dos veces al mes desde Londres y que se quedará a dormir aquí. milady. pero después la pobre fue a colocarse al lado de la puerta.Esta vez no esperó a que él le diera permiso. En cuanto supieron que estaba aquí. milady ¿Quién es? —Está considerada como alguien muy especial. Antes incluso de irme a Londres. corrección Cari 31 . la joven se había convertido rápidamente en la mano derecha de Mary. Cuando llegó una de las muchachas consiguió hacer que tragara unas cucharadas de sopa. De modo que por el momento me gustaría poner a Ohenewa en la habitación que había usted preparado para el médico. En vano. ya había oído hablar del valor de esa mujer. Jadeante. con las mejillas ardiendo. Cuando Gibbs abrió la puerta. No creí que tuviera tanta prisa por empezar la luna de miel. Sin embargo ella no se dio por vencida. —Le hace falta un baño. Casada con Jonah desde el verano. —Perdone. milady. Aunque fuera la esclava de Dombey. un traficante de esclavos que residía en Jamaica. Según Violet no ha pronunciado ni tres palabras desde Londres. Sin embargo ella sigue mirando la pared. Si me lo permite. incluidas las de mi marido. el peinado de Millicent estaba deshecho y sus extremidades estaban hechas un nudo con las del conde. Es extraño.

Volvió a dirigirse a la anciana. sea cual sea el color de su piel. lo sabían y era extremadamente importante para ellos. Porque no me fue posible intervenir cuando Jasper Hyde se apoderó de la plantación de Wentworth. corrección Cari 32 .—Todos le estamos muy agradecidos por haberla traído aquí. reaccionar más rápidamente. —En Jamaica usted era la única persona en la que ellos podían confiar. —Parece hambrienta y agotada—contestó Millicent contemplando la delgada figura de la mujer que apenas se sostenía de pie al lado de la puerta. —Soy curandera. y a mi misma. ¡Hubo tantas vidas que no pude salvar! Hubiera debido ser más fuerte. —¿Qué espera de mi? ¿Qué tendré que hacer para ganarme la vida y el sustento? Millicent lo pensó un momento. Ohenewa—le dijo con gentileza—No tiene porque quedarse ahí de pie. Trayéndola hasta aquí. —Al darle la libertad estaba sin duda aliviando un poco mi sentimiento de culpabilidad. y cuyo rostro estaba marcado por la edad y las dificultades. Los oscuros ojos parecían ver hasta lo más profundo de su alma. ¿Quiere entrar por favor? —Me han dicho que era una mujer libre. —Todos estamos muy contentos de que esté entre nosotros. Aquí necesitamos ayuda. —Es cierto. espero demostrar a mi gente. están aquí por su propia voluntad. Millicent se dirigió hacia la anciana que miraba tercamente la pared. Después de dirigir una breve mirada a Millicent. que debemos tomar ejemplo de su fuerza y de su valor. Ohenewa. Esta vez era ella la que miraba fijamente la pared. —Mentiría si dijera que no vas a hacer anda. —Entonces no quiero entrar en la casa de un esclavista. —Yo no tengo esclavos. la anciana se volvió de nuevo de cara a la pared. Me pregunto si yendo yo misma hasta allí hubiera podido conservar las plantaciones. milady— dijo Amina reuniéndose con su ama. nada más. Esa idea me carcome. Traducción Rosanic. pero la verdad es que todavía no sé en que podría ayudar. No sabe lo que le van a exigir aquí. —¡Era mi marido. —Fui a la subasta ayer porque reconocí el nombre de Danbury en el anuncio del periódico. ¿Por qué se niega a entrar? —Por orgullo. —Vi como trataba Wentworth a sus esclavos en Jamaica. no yo!—se defendió Millicent con vehemencia—Desde que murió me esfuerzo en reparar algunas de sus injusticias. Todas las personas que trabajan en Melbury Hall.

se volvió hacia Ned. Ned Cranch. que había presenciado un par de veces las galantes entrevistas. cada vez que Violet iba al pueblo. la noche era oscura y los arbustos amenazadores. había puesto a la joven sobre aviso. Ahogando un pequeño grito. Sus besos la mareaban. nerviosa. alto. Se levantó la falda que su señora le había regalado recientemente para sortear una rama rota. Después de eso. Pero Violet tenía dieciocho años y sabía muy bien lo que hacía. Iba a casarse. El se apoderó de su boca antes de que ella pudiera decir nada y ella sumergió los dedos en la espesa cabellera rubia abriendo mas los labios como el la había enseñado. yo también. la luz que salía de las ventanas de las casas. El no estaba allí y ella miró. Se habían conocido un domingo por la mañana en la iglesia. robusto y músculos duros como una roca. corrección Cari 33 . Encima de la falda llevaba un delantal que ella misma había bordado y alrededor del cuello llevaba puesto un pañuelo de satén que había comprado en su reciente viaje a Londres. El aire era muy frío. Bajó la voz. el suelo estaba helado. —Lo sé. Tenia que estar bonita para Ned. Atravesaba el bosque de ciervos al menos dos veces a la semana desde hacía mas de un mes para encontrarse con el. preciosa. era un albañil que había llegado al pueblo en otoño para construir un granero nuevo. —Entiendo. el gigante de ojos verdes estaba allí. saludándola sin olvidarse de decirle un piropo sobre su belleza o su suave perfume. —Al menos por el momento.Millicent se dio cuenta de que muchos criados habían interrumpido su trabajo para escuchar el desenlace de la conversación. Salió del bosque y corrió hasta la pradera que había a los pies del pueblo. hasta que le encontremos un empleo ¿aceptaría usted quedarse en Melbury Hall como invitada? —Si paso por esa puerta no será para tranquilizar su conciencia sino para calmar mi hambre. Pero no tuvo que esperar mucho tiempo porque ya unos poderosos brazos la estaban abrazando. Pero Violet no pensaba en el peligro. —¡Te he echado tanto de menos Ned!—murmuró besando la sólida columna de su cuello. Señaló con la barbilla en dirección a Melbury Hall. Cada cual tiene un motivo y no son incompatibles de modo que ¿por qué no empezar por ahí? Ohenewa miró los rostros llenos de esperanza que tenía delante y entró al fin en la cocina. Traducción Rosanic. La señora Page. El levantó la cabeza sin dejar de abrazarla. Millicent sonrió.

luego se separó de ella y la cogió por la muñeca. —A mi habitación en el Cisne Negro. Aunque el cuerpo de Violet estaba ardiendo su cabeza continuaba estando fría. Al principio solo eran besos. —Ya me lo dirás después. —No tienes porque querida. pero después de dos semanas el la tocaba en lugares que la hacían estremecerse de placer. Sonriendo la llevó hasta el tronco de un árbol caído y la atrajo a sus rodillas. Traducción Rosanic. Violet sabía que si no iban más lejos ella no se arriesgaba demasiado. —No deberíamos hacerlo. —¿Ya lo sabes? —Mas o menos. Sin embargo no pasaban de ahí. —Eres el diablo en persona. —Me estaba muriendo de deseo. Pero lo entiendo. así nadie nos verá. —¿Por qué no nos quedamos aquí? Ned la cogió por el final de la espalda y la apretó con fuerza contra el. —Una anciana—asintió jadeante—Se llama Ohenewa. Violet vaciló. —¿Dónde? Había un brillo diabólico en sus ojos. —Ven conmigo. Ned Cranch. —Dicen que ha traído a una nueva esclava. —Sabes que yo nunca…en fin. es quitarte uno a uno los botones del vestido y besarte por todo el cuerpo.—Con todo lo que ha pasado allí no estaba seguro de que pudieras escapar. Lo que el tenía seguramente en la cabeza era precisamente lo que ella quería evitar hasta que se casaran. Podemos quedarnos aquí si lo deseas pero me temo que hace demasiado frío. desde la última vez—susurró el. —Lo que deseo hacer. Solo estoy un poco nerviosa. para que notara la fuerza de su deseo. hermosa mía. La gente del pueblo habla ¿sabes? El estaba mordisqueando la suave piel de su cuello y ella tembló. Tomó sus labios con una pasión enloquecedora. Entraremos por la puerta de atrás. Enseguida lamentó sus palabras al ver que los ojos del albañil se velaban. Nos quedaremos aquí si eso es lo que quieres. La mano descendía hacia el vientre de Violet. La verdad es que tengo mucho miedo. corrección Cari 34 . —¿Quién te lo ha dicho?—contestó el riendo—Pero cuéntame ¿es cierto que tu señora ha encontrado otro marido? —Completamente—consiguió contestar cuando lo que deseaba era ronronear de placer al sentir su enorme mano tocar sus pechos. Las caricias de Ned se hacían mas intimas en cada encuentro. que nunca antes lo he hecho. Ned.

antes tenía que desprenderse de la angustia que la invadía. Sus azules ojos estaban Traducción Rosanic. Wentworth había matado a su primera esposa y muchas veces había estado a punto de hacer lo mismo con Millicent. Ninguna extraña acusación. ayudado por dos lacayos. Llevaban casados menos de un mes.—¿No te molesta Ned? ¿Seguro? —Si. Se había batido en duelo al menos cuatro veces la primavera anterior a su accidente. Los criados del conde sabían cuidar de todas sus necesidades. había subido a su señor hasta sus habitaciones después de llegar y le habían llevado la cena. Se estremeció al recordar la primera vez. Todavía podía verle cogiendo la fusta y dirigiéndose hacia ella. Ella se había quedado petrificada. Y sé exactamente como hacerte pensar en otra cosa. Capitulo 6 A Millicent le pareció muy extraño ir a acostarse sin haber vuelto a ver al conde. Para conseguir acercarse a su marido. Millicent no podía evitar imaginar que no era en eso en lo que la condesa viuda pensaba cuando le pidió que se casara con su hijo. Violet. Tenía un carácter explosivo. corrección Cari 35 . —¿Lo dices en serio? —Si—aseguró el dirigiendo su atención al cuello de ella—Pero dime lo que sucede en Melbury Hall. Ninguna recriminación. Durante las pocas horas pasadas en Londres después de la boda. —¿Enfadado? No. había oído hablar de Lyon Pennington en los términos más inquietantes. ese hombre sombrío y silencioso con el rostro cubierto por la barba. Su mano iba subiendo a lo largo de la pierna de ella. Era un milagro que hubiera sobrevivido a su matrimonio… Recordó su primer encuentro con el conde. —Háblame de Melbury Hall. mientras le daba las buenas noches a Mary. Desde la cena todo había sido de una tranquilidad absoluta. Gibbs. ¿Qué te parece? —¿De verdad no estás enfadado?—insistió ella sin aliento. Había dicho claramente que quería a alguien compasivo. incrédula. Yo te besaré en ese rinconcito detrás de la oreja y podrás seguir hablando. Y todo el mundo creía que había asesinado a su mujer. en absoluto querida. La verdad es que no quería decírtelo todavía pero ¿Por qué no? —¿Decirme que? —Te amo. cuéntame todo lo que quieras. Sin embargo. ángel mío.

Se limita a mirar por la ventana. Gibbs pareció sorprendido cuando abrió la puerta y la vio. Si tiene algún periódico favorito. allí. llamó suavemente. el asombrado lacayo se quedó pensativo. pero Amina había ido a verla y le había llevado agua para que se lavara. Apartando de su mente una vez más sus temores. arrinconado entre los dos asientos! —¿Qué le gusta hacer a él. Ella hizo un gesto de aprobación con la cabeza. Si juega a las cartas. Nada de eso. eso es todo. —¿Está dormido en conde. —En la cama o en su sillón. señor Gibbs? Ante esa inesperada pregunta. Ella sintió una oleada de simpatía. le daban sudores fríos. Había experimentado preocupación e inquietud. se dijo. se detuvo brevemente ante la puerta de Ohenewa. Ella pudo ver la cama y al hombre que dormía en ella y se abstuvo de entrar en la habitación. comida y ropa.inquietos pero no eran hostiles. Millicent permaneció muda por un instante. Gracias. señor Gibbs? Traducción Rosanic. Se prometió que le organizaría algo para ocupar su tiempo. ¡Su marido le había parecido tan desamparado. Estaba llegando a la habitación del conde cuando recordó todo lo que había soportado en ese dormitorio en los tiempos de Wentworth. —¿Le gusta su habitación. Nadie la había llamado así todavía. —¿Ha comido? —Me temo que el conde no tiene demasiado apetito después de pasar tantas horas en el coche. milady—respondió el abriendo mas la puerta. milady. Una vez en el piso superior. —Lo que quiero decir es ¿Cómo el gusta pasar el día?—volvió a preguntar ella. Una situación muy diferente. Algunas veces solo con pasar por delante de la puerta. Sin embargo ha tomado un poco de sopa. Un hombre muy diferente. —No milady. Incluso cuando intentó ayudarle dentro del carruaje y el se enfadó. —Lady Aytoun. Millicent tenía demasiadas cosas en la cabeza. señor Gibbs? —Si. ¿Cómo se las iba a arreglar para que la anciana se sintiera segura en Melbury Hall? ¿Cómo debía redactar un anuncio para encontrar un sustituto a Draper? ¿Por donde empezar con sus nuevos ingresos? Tenía que pensar en todo eso. Al menos cuando está despierto. La anciana se había quedado en su habitación toda la tarde. pero estaba demasiado cansada para poner sus ideas en orden. —Lo que me gustaría saber es si le gusta leer o que le lean. corrección Cari 36 . Eso no era vivir. Consiguió no volverse para ver a quien se estaba dirigiendo Gibbs. —¿Siempre hay alguien a su lado? —Intentamos hacerlo. no le dio miedo. pero no miedo.

—¿No se encuentra bien. Millicent sabía por la condesa viuda que el escocés llevaba al servicio del conde varios años. —¿Por qué. Su corazón estaba sano. corrección Cari 37 .—Es muy cómoda. en el lugar donde el puñal se abría camino entre sus costillas. en nombre de Dios. —Ha visto usted que despedía al señor Draper esta tarde. —Lady Aytoun…En vista de que voy a vivir aquí. Pero Hyde sabía que era falso. Sin embargo al entrar en su dormitorio no pensaba en el alivio que le proporcionaría una ayuda externa. —¿Y desde cuando se atiene usted a la legalidad. —Perfecto. No creo que el conde tenga ningún inconveniente. Buenas noches señor. Ella giró los talones. disminuyendo poco a poco para luego desaparecer. El dolor aparecía siempre de repente. sino en el hombre que se había encontrado tirado en el suelo de la carroza y en su expresión de desamparo. El fuerte dolor que atravesaba el pecho de Jasper Hyde le impidió golpear de nuevo en la mesa. —¿Ofreció usted tomar a la negra como parte del pago? —Si. Estaré encantado de serle útil. Su mano se crispó bajo su corazón. Los médicos con los que había hablado de su enfermedad no habían sido capaces de hacer un diagnóstico. —Mis disculpas. Quizá pueda ayudarme a encontrar un sustituto. y se lo agradezco mucho. Se dirigía hacia su propia habitación cuando el lacayo la volvió a llamar. Me era imposible negarme. señor Hyde? —¿Ofreció usted…? Iba recuperando la respiración normal. milady. —Señor Hyde. señor. estaba claro que nuestros planes se habían venido abajo. —Desde luego milady. decían. Su abogado ni siquiera intentó discutir por los intereses de este mes. —Mire. No dejaba rastros. aceptó usted que ella le pagara?—gruño Jasper Hyde—Sabía usted sin embargo que desde que compró a la esclava las cosas habían cambiado. pero sir Oliver no quiso ni oír hablar del tema —Entonces no debería haber aceptado el dinero. No encontré ningún modo de rechazar el pago en efectivo que cubre todas las deudas de lady Wentworth hacia nosotros. pero… —¡Váyase al diablo usted y sus miserables disculpas!—aulló Hyde dando un puñetazo encima de la mesa—¡Condenados abogados! El señor Platt cruzó los dedos encima del escritorio. era completamente legal. ni síntomas aparentes. si usted cree que la puedo ayudar en lo que sea. Platt? Traducción Rosanic. No nos debe absolutamente nada. no dude en decírmelo.

Entonces Hyde había ayudado al buen doctor a partir hacia su última morada. —Cierto. —Dentro de quince días. —No podemos deshacer lo que está h… Hyde barrió las hojas con el dorso de la mano. —Nadie nos detendrá. Ese viejo loco. la suerte que le estaba volviendo la espalda…No necesitaba mas pruebas. fuera cual cuera el precio que ofreciera. Platt. No es más que una débil mujer que se encuentra con un marido enfermo. —Es absolutamente necesario que suelte a esa vieja bruja. Además. podría decirle que reconoce haberse comportado mal. El dolor de su pecho. que ha cambiado. había afirmado que no vendería a Ohenewa a alguien como el. que desea contratar a la mujer para cuidar de la salud de sus esclavos en Jamaica. ¿Entendido? Dio otro puñetazo sobresaltando a Platt. Hyde estaba convencido que la anciana le había echado mal de ojo. —Usted mismo dijo que ella ya no necesitaba dinero. Los papeles que había encima de la mesa salieron volando y el abogado intentó recogerlos. —¿Cuál? Platt cruzó sus huesudos dedos. —Pero ya no hay deudas que pudieran servirnos para presionar. —Parece que no nos entendemos—continuó—Usted afirmó que ella estaba al borde del abismo. señor. —¡Ridículo!—explotó Hyde—¡Nunca se dejará engañar! —Solo quería sugerir. Por ejemplo. Hyde recordaba su última entrevista con el doctor Dombey. —Continuemos vigilándola de cerca. —¡No podía imaginar que iba a casarse con el conde de Aytoun ese mismo día! Hyde maldijo su mala estrella. —Quiero a la vieja esclava. Traducción Rosanic. señor. prácticamente muerto. ¡Inmediatamente! El abogado sudaba copiosamente. miraba fijamente al abogado de forma amenazante. Sin duda en el futuro no necesitará dinero. Si lo entendí bien. nunca me vendería a la negra. quizá podamos hacer otra oferta por la esclava. por esa razón debemos encontrar una nueva arma en su contra. que el dinero no era la única manera para convencerla. mientras el estuviera con vida. que ni siquiera tendría con que pagar a la mujer. —Podría usted presentarse bajo un nuevo aspecto. corrección Cari 38 .Hyde. ayudó al doctor Dombey. apoyado en el escritorio.

Pero la suerte no le sonreía tampoco ese día porque la esclava había desaparecido. Y un ordenanza esperaba en la puerta representando a varios de los acreedores de Dombey. —Quizá podamos hacer entrar en razón a lady Wentworth por medio del abogado del conde. Hyde rechazó la idea con un gesto. Una brillante idea estaba tomando forma en su mente. Violet no estaba preocupada por sus botas empapadas, ni por el bajo de su falda y su delantal cubiertos de barro. Ni siquiera se daba cuenta de que estaba tiritando. Sin embargo las lágrimas caían por sus mejillas mientras escapaba a través del bosque. Todavía era de noche cuando subió por la pequeña colina que llevaba a la casa. No odiaba a Ned. El no la había forzado a acompañarle a la posada. Había ido de buen grado, riendo como una tonta, cuando la lluvia empezó a caer. Una vez en la habitación el no la había forzado tampoco. Se había tomado su tiempo, la había acariciado y besado murmurándole palabras de amor en el oído. Y ella, como una mujer de vida alegre, emitía pequeños gemidos de placer. Sin embargo, en cuanto le dejó para perderse en la noche, la vergüenza cayó sobre ella como una ducha de agua helada. El se había aprovechado de ella sin ni siquiera comprometerse definitivamente. Mientras se acercaba a los jardines, recordó las cosas que le había dicho. Que era suyo, que la amaba de verdad, que… Se detuvo para apoyarse en el muro con el rostro entre las manos. El no había prometido casarse con ella. —¡Señor!—gimió en voz alta. ¿Qué sucedería si el le había hecho un hijo? Su madre, viuda desde hacia mucho tiempo, siempre había vivido de forma pobre pero honrada en Saint—Albans. ¡Y su abuela estaba tan orgullosa de ella! Unos años antes había sido ella la que se había atrevido a hablar firmemente con lady Wentworth sobre la forma en la que quería que su nieta fuera tratada si empezaba a trabajar para ella. Violet se secó las lágrimas con rabia. Su abuela siempre la llamaba su pequeña flor inocente. ¿Dónde estaba ahora esa inocencia? Cuando Wentworth estaba vivo, Violet hubiera preferido morir a dejar que la tocara. Muchas veces se había escondido en las cabañas de los esclavos para escapar de el. Estaba aterrorizada pero había conseguido conservar su virginidad. Y ahora acababa de tirarla por los aires como la peor de las rameras.

Traducción Rosanic, corrección Cari

39

Tenía que hablar con Ned. Tenía que asegurarse de que el había entendido bien la clase de chica que ella era. A menos que ya fuera demasiado tarde. Casi se ahogó con los sollozos. La mansión se levantaba ante ella, imponente en la oscuridad que precede al alba. Estaba llegando a la verja cuando una alta figura le impidió el paso. Se chocó contra el pecho del hombre que la cogió de los brazos para impedir que cayera al suelo. Dando un pequeño grito, levantó los ojos hacia el rostro cubierto de cicatrices. —¡Moisés! El la soltó. —¿Qué estas haciendo fuera a estas horas?—le preguntó suavemente. Sabía que el estaba de guardia por las noches, pero nunca había vuelto tan tarde y no pensó que tropezaría con el. —¿Violet tiene daño?—preguntó el. Su tono de voz no podía ocultar su preocupación y ella se sintió todavía más culpable. —¿Por qué Violet llora? —No pasa nada. Solo estaba un poco triste, pero ya estoy mejor. De verdad. Puso la mano en su brazo antes de correr hacia la casa. Al llegar a la puerta se dio la vuelta. No podía ver el rostro de Moisés pero sabía que el estaba esperando a verla entrar a la seguridad de la casa.

Traducción Rosanic, corrección Cari

40

Capítulo 7
Adosado a las colinas de Chiltern, Solgrave dominaba sobre un largo y estrecho lago metido en un precioso valle. Con su reserva de gamos y sus granjas bien cuidadas, la propiedad de los condes de Stanmore, era verdaderamente magnífica, mucho más que las propiedades vecinas. Pero su esplendor no disminuía en nada el valor de las mansiones cercanas, al contrario, éstas adquirían mayor importancia simplemente por estar situadas en las proximidades. Esa era una de las razones por las que Wentworth había comprado Melbury Hall. Por supuesto, eso fue antes de que se casara con Millicent para subir en la escala social. Ironías de la suerte, unos años mas tarde, Rebecca Neville había vuelto de las Colonias americanas, se había casado con lord Stanmore y había demostrado ser una aliada de Millicent en su lucha por la libertad. Aunque hubieran seguido caminos diferentes, fue el destino quien se encargó de reunir a dos amigas del colegio después de una separación de diez años. Millicent siempre le estaría agradecida a Rebecca y a Stanmore por haberla ayudado a levantarse y a conservar Melbury Hall.

Traducción Rosanic, corrección Cari

41

La señora Trent, el ama de llaves de Solgrave, se mostró amistosa, como siempre, cuando acompañó a Millicent a la biblioteca. Esta acababa de quitarse el sombrero y los guantes cuando su amiga se precipitó hacia ella. —¡Iba a ir a verte esta tarde!—dijo. Las dos mujeres se besaron cariñosamente. —No quería dejar de verte porque he oído decir que solo os quedaríais una noche. —Vamos a ver a mi suegra a Escocia. Estaremos ausentes alrededor de un mes, pero teníamos que detenernos aquí. Rebecca retrocedió sujetando a Millicent a la distancia de un brazo. —Stanmore y yo no podíamos creerlo. ¿Te has vuelto a casar? —En efecto. —Pero no le conocías de antes ¿no? —No. Ante la expresión de asombro de su amiga, Millicent se lo contó todo, sin decir nada sobre el aspecto financiero del arreglo. Rebecca la escuchó atentamente antes de preguntar, escogiendo las palabras: —¿Qué sabes exactamente de ese hombre? ¿Qué sabes de su reputación? —Sir Oliver me ha contado algo y yo he oído muchas cosas después. Pero creo que solo son rumores. —¿Entonces sabes que algunos le acusan de haber tirado a su mujer por el acantilado de Baronsford? —Estoy segura de que ella se resbaló, igual que el resbaló intentando sujetarla. Ella murió, pero el destino del conde fue casi igual de trágico. Aparentemente esta inválido para el resto de su vida. Hablé mucho con la condesa viuda del accidente. Lord Aytoun se ha convertido en otro hombre. Está…tranquilo. Rebecca tomó las manos de su amiga entre las suyas. —Sabes que no me gusta meterme en la vida privada de los demás, pero solo llevas casada una semana y ya pareces cansada. Millicent esbozó una sonrisa. —Eso es culpa mía, no suya. —¿Por qué? Millicent se acerco a la gran ventana que daba al lago. Ella también se hacía la misma pregunta. —Cuando acepté casarme con el, me convencí de que simplemente le estaba ofreciendo un lugar donde se ocuparían de el. Se volvió hacia su amiga. —Tú me conoces, Rebecca, ya no me hago ilusiones en cuanto al amor. Las perdí hace tiempo a causa de lo que sucedió. Pero al mismo tiempo reconozco la importancia de estar casada. Esta unión con el conde de Aytoun es para mí una situación ideal con la cual no me atrevería a haber
Traducción Rosanic, corrección Cari 42

contra el cielo tormentoso. cerca del acantilado. Nadie puede decir lo que nos espera al final del camino. corrección Cari 43 . Se volvió hacia Baronsford cuyos muros se recortaban. con su larga cabellera rubia flotando al viento mientras ella desaparecía entre la niebla. Es tan miserable como el último de los mendigos de los bajos fondos de Londres. Tenía razón y Millicent debía confesarse a si misma que se estaba preocupando por el futuro mientras que el desafío que debía enfrentar estaba en el presente. simplemente. La lluvia le azotaba.soñado. —No. un niño con una mano deforme y medio sordo. Entre la bruma podía ver a Emma quien. Estoy casada sin tener necesidad de ser esposa. pero no podía dejar que se fuera. dudo que eso sea así. Las asombrosas revelaciones de Perfore todavía daban vueltas en su cerebro. cayó sobre el lodo del camino. Gané un esposo sin el miedo que implica. Pasa los días en una especie de letargo. con la falda levantada corría entre los pinos zigzagueando como si fuera una serpiente. No quiere vivir así. él resbalaba. Rebecca sabía de lo que estaba hablando ya que había vivido sola en las colonias durante diez años y había criado al hijo de su marido. Te subestimas constantemente—contestó Rebecca con calor—Tu misma dices que se pasa el día aletargado de modo que ¿Cómo puedes saber lo que piensa o lo que siente? En cuanto a mejorar su existencia. Las ramas le arañaban la piel y la ropa. —Incluso sin conocerle. —Pero las cosas no son como tú creías. Y es así para todos nosotros. James. El futuro es tan desconocido como el hombre con el cual te has casado. yo…me doy cuenta de que siento pena por el. Lyon se los secó para verla mejor. —Pero…pero es que temo haberme casado por encima de mi nivel—soltó Millicent—Estoy segura de que se da cuenta de mis debilidades y de los defectos de Melbury Hall. Luego la vio de nuevo. sé tú misma. Hay mil maneras de hacer que su vida sea más llevadera. Escucha a tu corazón y ayúdale en la medida de lo posible. Le pesaban las piernas como si estuviera corriendo en la arena. No tienes porque preocuparte por nada que no sea eso. Sin embargo puedo ver el dolor en su mirada. sus acusaciones todavía herían su sentido del honor. La lluvia le caía sobre los ojos y la cara. —¿No hay ninguna forma de ayudarle? Un médico diferente o algún modo de despertar su mente. sombríos. ¿Pero como podía defenderse ante una situación de la cual no sabía nada? Emma tenía Traducción Rosanic. Ha perdido el uso de las piernas y de un brazo.

Gibbs le hizo pasar al saloncito donde Millicent le invitó a sentarse. Había aceptado un refrigerio pero había rechazado la invitación de Millicent de pasar la noche en la casa. que afrontara la verdad. Al fin llegó al borde del bosque. Estaba muerto. allí abajo. A modo de contestación. Luego la encontró. El camino que bordeaba el acantilado estaba desierto. Vio el rostro preocupado de su esposa. Al lado de los caballos dos lacayos estaban charlando y golpeando el suelo con los pies para calentarse. le estaban esperando y debía regresar a Londres inmediatamente. el sacó su reloj de bolsillo. Todo estaba gris y opaco. Continuó paseando por la estancia. Había resbalado y había caído también por el acantilado. A Millicent le había dolido el comentario. Cuando ella había hecho que les llevaran unas bebidas calientes y les ofreció entrar en la casa para comer algo. El doctor Parker no la hizo esperar demasiado. cerca de Chiswell Green. Lyon se despertó sobresaltado en la más absoluta oscuridad. Millicent estaba mirando el deslumbrante carruaje en el que había llegado el médico desde Londres. pero le he recomendado a su ayuda de cámara que Traducción Rosanic. Se levantó y empezó a correr a toda velocidad hasta que sintió que los pulmones le iban a estallar. era necesario que se explicara. Como mucho estaba en el purgatorio. pero no podía ver la otra orilla del río. El médico había sido un tanto brusco con ella cuando le recibió y había subido directamente al dormitorio del conde con su ayudante.las respuestas. Una sombra se movió a su lado y unas manos frías se posaron en su frente. Ella nunca habría estado en compañía de lord Aytoun si el no hubiera estado incapacitado. El doctor Parker les había ordenado que se quedaran al lado de los caballos porque luego tenían que ir a casa de lord Ellington. que volviera con el. Todo se confabulaba para recordarle su posición real. milady—dijo con tono apresurado—No hay ninguna medicina nueva. corrección Cari 44 . Por la ventana del saloncito. otros pacientes “con un rango demasiado elevado para decir los nombres”. El alarido de Emma resonó en las colinas. —Todo esta bien. se habían negado. con el pelo desplegado sobre las rocas y los ojos abiertos que ya no le podían ver. Si estaba muerto era evidente que no había subido al cielo. Según él. A pesar de todo estaba contenta de la presencia del médico porque tenía que hacerle varias preguntas sobre la salud del conde. Mientras el enfermero se dirigía directamente al carruaje.

hace diez días. Pero después de un accidente así. —Tengo algunas dudas que esperaba que pudiera usted aclararme—dijo Millicent con la voz cargada de emoción. No ha habido cambios desde la última vez que le vi. milady. y lo que ha decidido hacer para curarle. pero como el conde está bien cuidado. Solo quería saber lo que piensa de la salud de mi marido. doctor Parker. ¿Fue acaso la incompetencia de ese hombre lo que impide que el conde pueda usar sus piernas? No sabría decirlo. puede que solo envíe a mi ayudante cada quince días aproximadamente y la tendré al corriente del estado de salud de lord Aytoun. señor Parker. —Quería preguntarle sobre el tratamiento que se le está administrando a mi esposo. Por ejemplo ¿Qué le ha hecho hoy? —Muy bien. tengo que irme. pero… —Me dijeron después de la… desgraciada caída de Su Señoría desde arriba del acantilado que. Traducción Rosanic. Lord Aytoun está bajo mi responsabilidad y me ocuparé de que reciba los cuidados necesarios. frunciendo el ceño. si me disculpa. —Como seguramente sabrá. El médico se suavizó un poco. corrección Cari 45 . aprecio mucho que se haya desplazado hasta Melbury Hall. lady Aytoun— replicó secamente el médico— Si insiste en saber los detalles. Se volvió hacia ella. El médico elevó los ojos al cielo como si estuviera ante una niña que estuviera poniendo a prueba su paciencia. y aprecio mucho que alguien con tanto renombre como usted se desplace hasta aquí.. Se lo diré a la condesa viuda. —No dudaría por nada del mundo de su competencia. créame. le diré que le he tomado el pulso y he obtenido una muestra de orina. creo más bien que se trata del shock. o Wallace. La condesa viuda no habría acudido a usted si no tuviera confianza en su talento. milady. —Es cierto. —Por supuesto. a la vez que admirable. le curó los huesos rotos. su preocupación por su reciente marido es comprensible. —Como le he dicho—declaró con suficiencia— mis clientes pertenecen únicamente a la élite de Inglaterra. En cuanto al tratamiento… La interrumpió haciendo un gesto con su rechoncha mano. un cirujano escocés llamado Wilkins. —Estoy segura. —Ya se lo he dicho.aumentara la dosis de la que le dábamos en Londres. ya no me acuerdo. No sé cuando volveré. El médico se disponía a irse. nunca me ocupé de las heridas físicas de Su Señoría. —No tiene que preocuparse. Y ahora. —Le aseguro que no es necesario.

—Estoy segura de que se preocupa mucho por la salud de lord Aytoun. La vida de lord Aytoun es infinitamente más agradable que la de muchos enfermos de este tipo. Ahora. parece menos… —En lo que respecta al tratamiento. —Gibbs me confirmó que su señor tenía un sueño inquieto y parece ser que está más nervioso todavía cuando está despierto. y me parece que ha reaccionado perfectamente. milady. quien estaba intentando hacerle tragar una cucharada de sopa. —No veo donde quiere llegar. le aseguro que ha demostrado ser el más eficaz. —De verdad. el caso de un enfermo mental que su familia insiste en conservar a su lado. lady Aytoun— suspiró el médico mirando de nuevo el reloj. impedir que caiga en la depresión y evitar tener que encerrarle… —¿Por qué habría que encerrarle? —Para impedir que se haga daño a si mismo en los momentos de mayor depresión. milady. aumenté la dosis en varias gotas al día. doctor. El doctor la obsequió con una severa mirada. Desde la segunda noche que mi marido pasó aquí. Lyon apretó los dientes y se apartó de John. Más exactamente. opio. Además no quiere ni comer ni beber. —Usted puede hacer algo útil ocupándose de que mi paciente coma algo con regularidad. Demasiado. corrección Cari 46 . doctor Parker. cual era el mejor momento para hacerle compañía. no veo porque… —Debe fiarse de esa sabiduría y de esa experiencia. lady Aytoun. Gibbs.—Ahí exactamente quería llegar. Hay que obligarle a comer algo. Ya me he entretenido mucho. Y me he dado cuenta de que tiene un sueño agitado y que cuando despierta no es del todo consciente de lo que le rodea. No puedo evitar pensar que su salud está empeorando. de verdad tengo que irme. Es decir. Es para tranquilizarle. Pero me contestó que. —Sin embargo. Al principio pensé que era por lo avanzado de la hora en que le visitaba y le pregunté a su ayuda de cámara. Antes de que Su Señoría abandonara Londres. el conde prefería estar solo. —Con todo el respeto que me merecen su sabiduría y su experiencia. sin embargo. —Lord Aytoun esta tomando medicinas muy fuertes. Traducción Rosanic. —¿De verdad?— se extrañó él. Y le trato con los mejores medicamentos que hay. el cual está muy indicado para este tipo de casos. señor. durante el día. he pasado muchas horas a su lado cada noche.

—Si. y el doctor Parker dice que hay que obligarle a comer. Lyon. volvió otra vez la cabeza para alejarse de John. Intentó concentrarse para saber que día era. con una mirada asesina. En vista de que la cuchara se dirigía nuevamente hacia su boca. el cual seguía enarbolando la cuchara. Luego apareció el gordo médico y se subió al vehículo. Se había acostumbrado tanto a tener calambres en el estómago que casi se habían hecho soportables. ¡Por fin la voz de Gibbs! —Mi cama. Lo único que deseaba era acortar la visita de ese parásito. pero Lyon no le escuchaba. Otra vez la cuchara. Cerró los ojos. Está perdiendo peso. después de que la duquesa viuda muriera. con su expresión de saberlo todo. De todas maneras. Le subió a la boca un regusto de bilis y notó como el sudor perlaba su frente. ¿O fue ayer por la mañana? Todo estaba mezclado en su cerebro. Seguramente Will. irritado. conseguía doblar la rodilla. No había pronunciado una sola palabra mientras Parker le auscultaba. de los dedos que se abrían y cerraban. —Quiero mi cama. Y sobre todo. ni había preguntado porque. ya estaba harto de preguntarse cual de ellos acabaría por convencer a su familia para que le internaran en Bedlam. Detrás de el había alguien. movió la cabeza. pero antes debe comer algo. —Déle esto cuando haya tragado algo de sopa—ordenó Gibbs depositando el vaso sobre el velador— Volveré enseguida. Después de todo ¿Qué importancia tenía? ¡Condenado médico! Solo era un charlatán igual que los anteriores y a uno le daba la sensación de que podía oír las monedas de oro chocando entre sí dentro de sus bolsillos cada vez que se movía. Lyon la apartó con la mano izquierda. Odiaba a todos los médicos. las inmensas nauseas que sentía desde esa mañana. Traducción Rosanic. —Solo necesitamos que nos ayude usted un poco. de modo que procuren seguir mis instrucciones. corrección Cari 47 . milord. —El criado continuó hablando. milord. No había hablado de los estremecimientos que a veces tenía en el brazo derecho. pero pronto se dio por vencido. Notó que alguien empujaba su silla de ruedas e intento ver el rostro de John. Ni siquiera había hablado del dolor de sus articulaciones. eran algo nuevo. Por otra parte. Ahora. Detrás de él se acercaba Gibbs con un vaso. antes de la llegada del pomposo médico.—Tiene que colaborar. Hacía demasiado calor. algunas veces. La medicina. tal cosa no sería demasiado difícil. e intentó concentrar su atención en la calesa que veía por al ventana.

milord. Cerró los ojos. Opio y brandy. —¡Otra palangana!— pidió ella.Lyon observó como salía el ayuda de cámara. vio que la mujer se dirigía hacia él. Luchó contra un violento deseo de vomitar. La ancha espalda de Aytoun seguía temblando mientras continuaba vomitando. —Llévense la comida— ordenó— y tráiganme la palangana inmediatamente. y ella lamentó no poder aliviar un poco su dolor. —Vayan a buscar una toalla y agua fría. pero el sabor era más fuerte que el de la bilis. tapándose la boca con la mano— Perdón. —Su Señoría no ha comido nada en todo el día— explicó John. tirándolo al suelo. Intentó soltarse con desesperación. —Nos daremos prisa. —¡No le obliguen!— dijo secamente una voz femenina. pero todavía tenía un sabor amargo en la boca. No supo cual de los dos criados le acercó el vaso a los labios. Estaba cambiando el recipiente sucio por el limpio cuando Gibbs se deslizó en la habitación. milady. y empezó a temblar de modo incontrolable. Su Señoría no estaba tan enfermo. La mano izquierda de Lyon se aferraba al borde de la palangana y el sudor le corría por las sienes. Lyon intentó fijar la vista en el rostro de la mujer. — Sosténgale los hombros. Millicent no sintió asco sino compasión. La bilis le subió de nuevo a la garganta y notó un brazo alrededor de los hombros mientras vomitaba. Coma tan solo un poco. Apretó los hombros de su marido con más fuerza para transmitirle un poco de su fuerza. —¡Buen Dios!—exclamó Will a su espalda antes de poder contenerse. Al percibir el fuerte olor que se desprendió de repente. Lyon golpeó el tazón con el dorso de la mano. Ella le puso en la frente sus dedos fríos. El estómago le dio un vuelco cuando aterrizó en él el líquido. Vuestra Señoría… —La medicina—consiguió articular Lyon. mientras el otro le sujetaba los hombros al respaldo de la silla. El olvido. Cuando le dejé hace un par de minutos. —Le dimos la medicina— continuó el otro— pero el doctor Parker dijo que tenía que comer algo cuando lo hiciéramos. —¡Cielos! Perdóneme. En medio de la niebla de su mente enferma. perdiéndose en la hirsuta barba. Deseaba gritarle que se llevara a ese par de idiotas. Eso era lo único que le quedaba. y le meteremos en la cama. Estaba intentando recobrar el aliento cuando uno de los criados le metió un trozo de pan en la boca. pero todo aparecía distorsionado ante sus ojos. señor Gibbs. corrección Cari 48 . Traducción Rosanic.

si se encuentra mal y no estoy a su lado. milady. Recogieron rápidamente las palanganas y las bandejas y se fueron. señores? Los dos criados asintieron. por favor. Había aceptado la generosidad de la condesa viuda y había prometido cuidar a su marido. —Gracias. Sin embargo. milady— dijo Gibbs con tranquilidad— No ha sido por capricho por lo que Su Señoría ha visto a tantos médicos desde el accidente. sino suya. Si no come. Ahora. —¿Tendría la amabilidad de meter a lord Aytoun en la cama. ¿Está claro. Por el momento este último parecía estar dormido y ella se apartó de la cama. Lyon. vayan a buscarme. quiero que se me avise. quiero saber lo que se le administra y antes de que se le administre. —Este no es lugar para usted. Sin embargo. —Prácticamente nada. lady Aytoun— dijo Gibbs— Nos ocuparemos nosotros. y John explicó tímidamente: —Le dimos más esta mañana porque él lo exigió— confesó— Y le hemos vuelto a dar hace un momento. —¿Las medicinas? —Su Señoría tomó una buena dosis ayer por la noche. sumamente pálido. ¿Sucede esto a menudo. Sin embargo se había limitado a proporcionarle una habitación y nada más. Si Su Señoría no se encuentra bien. se aclaró la garganta. avergonzado. —¿Qué ha comido hoy? Gibbs se volvió hacia John. —No sabe usted a lo que se ha comprometido. Se había casado libremente con ese hombre. el cual negó con la cabeza. Pero nunca tanto como ahora. mantenía los ojos cerrados. Millicent recordó la consideración que el lacayo tenía por su señor. Exijo que en ese caso me interrumpan sea lo que sea que esté haciendo. pero hoy no. Millicent tenía ganas de calentarles las orejas a los dos. corrección Cari 49 . se arrodilló ante su esposo y empezó a mojarle la frente y a limpiarle las comisuras de la boca. a partir de ahora. si usted… —Me quedo aquí. se había colocado al lado de su sillón frente al obispo. milady. Solo un poco. Le obligó a soltar la palangana y le limpió cuidadosamente la cara mientras Gibbs le incorporaba. —¿Y ayer por la noche?— insistió ella. había firmado los papeles. Aytoun parecía encontrarse mejor. Milord solo ha estado así de enfermo dos o tres veces en los últimos meses. antes de que llegara milady. señor Gibbs? Esperó a que estuviera bien instalado antes de dirigirse a los tres hombres. díganmelo.Ella empapó una toalla en la jofaina. llévense todo eso. Traducción Rosanic. señor Gibbs? —No. Will. Voy a modificar mis actividades para pasar más tiempo con él. si se salta una comida. Sufre permanentemente y su estado requiere cuidados constantes. —Les agradezco los cuidados que prodigan a Su Señoría. Sin embargo sabía que no era culpa de ellos.

Y luego— añadió colérico— nos ordenó que le diéramos más de ese veneno. Creo que eso es lo que la condesa viuda pensaba cuando me pidió que me casara con su hijo. Y los demás solo son charlatanes que solo piensan en el dinero. Él se encogió de hombros. y allí la gente dice lo que piensa. Gibbs enarcó las cejas. milady. La mayoría de ellos querrán sangrarle hasta que vuelva en sí o se muera. —¿Haría usted eso? —¡Por supuesto! Vamos a buscar un médico mejor lo más rápidamente posible. de haber estado aquí hoy. Otros le purgarán dejándole sin fuerzas. Gibbs. —Tiene una sola idea metida en la cabeza: drogar al señor hasta el día del Juicio Final y enviar cada mes la factura a la familia. Es lo único que puede controlar. Gibbs asintió con la cabeza. corrección Cari 50 . y tuvo la osadía de quejarse porque Su Señoría estaba medio consciente. Creo que esa es la razón por la que se niega a alimentarse. Él solo confía en usted y eso debe ser muy cansado. milady. Lo último que quería Millicent era herir al buen hombre. — Estoy segura de ello. milady. —¿Porque cree que la condesa se hubiera enfadado? —A ese médico le importa más la comida que los pacientes. El enfermo estaba mascullando en sueños y ella dirigió la vista hacia la cama. Aprecio su sinceridad. —Con buena salud o sin ella. —Lo único que deseo es ayudarle— prosiguió ella— Me gustaría liberarle de alguna de sus obligaciones y ser útil. —Usted ya estaba con Su Señoría antes del accidente. Gibbs. ¿Cree que se sentiría feliz con la vida que lleva ahora? —¡En absoluto!— declaró el lacayo con vehemencia— Si hubiera podido hacerlo. estoy convencido de que la condesa hubiera mandado al diablo al médico. Y sin duda sería lo que ella misma haría si gozara de buena salud. pero me crié en la Higlands. —No hay ninguno bueno. habría acabado con su vida hace tiempo. Apenas le prestó atención a milord. De todas formas me parece evidente que no le gusta demasiado venir hasta aquí.—De ninguna manera le estoy criticando. Soy consciente de la presión que ha tenido que soportar. Traducción Rosanic. —Y supongo que el doctor Parker entra en la última categoría. con el rabo entre las piernas. ocupándose de mi marido todos estos meses. seguro que se deja morir de hambre. Si nadie hace algo. —La solución es muy sencilla: le mandaré una carta a Londres para decirle que en el futuro no vamos a necesitar sus servicios. —Gracias. Perdone mi franqueza. — Nunca me oirá quejarme.

Traducción Rosanic.— Nada de eso. Sin embargo. Él se había traído a sus capataces y el comportamiento de estos había continuado siendo el mismo. Desde que llegó. Siempre estuvo a su lado para ayudarle tanto en las islas como en los barcos. la envió a buscar a uno de los suyos. Pero también había presenciado los ritos de Okomfo. en todos esos lugares vio cosas que no se podían contar y conoció situaciones inimaginables. Ohenewaa ignoraba si podría haberle curado. Cuando Dombey cayó enfermo. sobre el modo brutal de tratar a los esclavos. mirando al enfermo. y había observado a los sacerdotes Ashanti y a los hechiceros. de pié en el pasillo. Basta con encontrar la medicina adecuada… y un buen médico. en lugar de bajar al piso de abajo. —Tampoco vamos a permitir que siga aletargado— continuó en voz baja — Seguramente hay otro modo de curarle. pero también ella… y muy a menudo por defenderles. corrección Cari 51 . con Millicent. o al menos lo que él sabía. Millicent echó una ojeada a la puerta que los criados habían dejado entreabierta y vio a Ohenewaa. El destino hizo que fuera vendida al doctor Dombey. aunque él si que estaba al tanto de su don. Todo lo que aprendió lo puso en práctica en beneficio de su gente. había pasado varias veladas con las familias de negros de Melbury Hall. bajo el intenso sol de los campos de caña de azúcar. muy similar a lo que ella misma había visto en Jamaica. De ese modo aprendió la medicina inglesa. ¿Para qué? Hubiera sido lo mismo que intentar fundir un glaciar. la africana tenía la sensación de que el hielo se estaba derritiendo. y Millicent no había querido forzarla. Se había limitado a hacerle saber que era bienvenida. en los barracones infestados de ratas. pero de todos modos el no deseaba su ayuda y ella no intentó hacerle cambiar de idea. Sin embargo. En el transcurso de su vida había visto a mucha gente enferma. Los Blancos no confiaban en su talento. de Bonsam Komfo. todos los que le narraban esas atrocidades. ya que el resultado dependía de la diosa. Ohenewaa se dirigió a su habitación. no ahorraban los elogios hacia su ama. pues peor para ellos. La mirada de Ohenewaa se posó en Millicent y luego desapareció como por arte de magia. Había estado más de cuarenta años a su servicio. y cerró la puerta. hasta que murió. A bordo de los barcos de esclavos. un hombre de pocas luces que no tenía ninguna confianza en si mismo. Ellos padecieron la crueldad de Wentworth. Se contaban terribles historias sobre Wentworth. La anciana había permanecido apartada durante toda la semana. durante toda su vida había vivido rodeada de dolor y tristeza.

—Usted trabajó con el doctor Dombey— continuó— Si yo decidiera prescindir de esa medicina ¿cree que perjudicaría a mi esposo? ¿Podría morir? Ohenewaa cogió una hoja medio quemada y la sacudió encima de las piedras. que habían vendido su alma para convertirse en vigilantes. corrección Cari 52 . hierbas y pociones. Esa noche.Ohenewaa conoció a muchas blancas cuando vivió en la isla. quienes contemplaron abiertamente los genitales del hombre mientras el gritaba hasta morir. Los negros de Melbury Hall le dieron hierbas que habían traído de Jamaica y otras que encontraron allí mismo. esas mujeres solo veían a los esclavos cuando tenían que darles una orden o presenciar un sesión de latigazos. Olvidando su sorpresa. La habitación parecía un templo antiguo y misterioso. Se dirigió hacia la mesa donde ya había reunido cuencos y frascos de semillas. Usted no le ha visto tal como es— contestó sumergiendo su mirada sombría en la de Millicent— ¿Estaría usted dispuesta a verle y considerarle como una persona completa? ¿Tendría usted el valor de liberar su espíritu? Traducción Rosanic. Y. el lugar rezumaba paz y serenidad. El ambiente estaba lleno de aromas exóticos. —Él se está ahogando en un mar de bruma. a menudo propinados por hombres de su misma raza. y sobre el suelo. Alguien llamó suavemente a la puerta. Millicent se olvidó de preguntar a la mujer como había sabido quien llamaba. Había cuencos de diferentes tamaños y formas encima de la mesa. repartió algunas hierbas sobre las brasas y cogió cuatro piedras. antes de ocuparse de sus hierbas. Ohenewaa tiró las piedras al suelo antes de decirle a lady Aytoun que entrara. Jonah le compró algunos ingredientes cuando fue a Saint—Albans. Sorprendida por el espectáculo que veía ante ella. Tanto si eran las esposas como si eran las queridas. —Estoy a punto de desafiar la medicina tradicional británica y me preguntaba si podría usted darme una muestra de su habilidad. Ohenewaa había descubierto otros elementos interesantes. Ohenewaa seguía mirando fijamente las piedras que tenía ante sí y Millicent se acercó sin hacer ruido. Al contrario. La recolecta era abundante. sin embargo Millicent no veía en ello nada amenazador ni atemorizante. Las cortinas estaban echadas y solo el fuego iluminaba la estancia. se concentró en la razón de su visita. unas hierbas se secaban en la chimenea. tanto en la cocina como en los bosques y prados de alrededor. aunque estuvieran en invierno. Una vez desnudaron a un esclavo y le flagelaron delante de las mujeres blancas y de sus hijos. Se sentó en el borde de una silla. se agachó al lado de la chimenea.

o una suma sacerdotisa. que era incapaz de definir. Millicent las entendía. —Su sabiduría no está contaminada por los principios de la medicina inglesa. Ohenewaa contempló durante un buen rato las piedras y luego suspiró para sí. siempre estaba bajo los efectos de las drogas! ¿Estaba dispuesta a enfrentarse a un hombre distinto? Recordó el cuerpo doblado en dos encima de la palangana. recogiendo las piedras— No. Se sorprendió al encontrar en el pasillo a dos mujeres negras esperando. de los olores. Millicent se levantó de mala gana. ¡Evidentemente. ¿Hay algo más que pueda recomendarme para ayudar a Su Señoría? —Espere a dar el primer paso. pero ya estaba de nuevo mirando el fuego. Le había dicho a su amiga Rebecca que lord Aytoun ya no era el de antes. —Habrá que esperar a ver. En ese lugar había una presencia. —Si. Traducción Rosanic. Volveremos a hablar después. corrección Cari 53 . —Puede usted suprimir el opio— declaró al fin. Ohenewaa asintió con la cabeza. Millicent miró a su alrededor. Se apartó para dejarlas pasar. Todavía le quedaban mil preguntas que hacer. —¿Y que pasa con el dolor? ¿Hay alguna otra cosa que pueda apaciguarlo? No quiero que sufra inútilmente. de la luz de las llamas reflejada en las paredes. empapándose del ambiente. eso no le matará. No se podía hacer nada por el conde hasta que no hubiera recuperado todas sus capacidades mentales. un poder. sin embargo podía entender la reticencia de Ohenewaa. Las antiguas esclavas de Melbury Hall respetaban a Ohenewaa y la trataban como si fuera una reina. y Millicent salió de la habitación. Ella también había notado el poder que emanaba de la anciana. lo primero que hay que curar es su mente. la otra una toalla doblada cuidadosamente. Será muy importante. Una de ellas llevaba una jofaina y una jarra de agua. —Gracias— dijo.Millicent recordó los rumores sobre el escándalo. Está usted en lo cierto.

Jonah era de gran ayuda. Sir Oliver Birch ya estaba entrevistando a varios interesados. Este último estaba al tanto de todo lo que sucedía en los alrededores y esperaba que pudiera darle algún consejo. a Millicent no le quedaba demasiado tiempo libre. —¿Puedo ayudarla a cambiarse para ir a dormir. Seguro que desde que compartes habitación con otras dos doncellas. Violet. Millicent escribió al reverendo Trimble. pero Londres estaba demasiado lejos. no duermes bien. Levantó la vista cuando llegó Violet. Lo siento. En el pequeño despacho que utilizaba para llevar el control de los diferentes asuntos de la propiedad. milady? —Todavía no estoy lista para ir a acostarme— le contestó Millicent escondiendo la carta— Pareces cansada. Traducción Rosanic.Capitulo 8 Sin un administrador que la ayudara. corrección Cari 54 . pero se acercaba la temporada de plantar las semillas y había que tomar algunas decisiones importantes.

Estamos cómodas y me siento feliz de que estén conmigo. mientras que Millicent seguía a John hasta el piso de arriba. En ese momento pensó en las diferentes lesiones que tenía. Traducción Rosanic. milord. Millicent comprendía la reacción de su suegra. —Insúlteme si le apetece. Pero. después de tanto tiempo. Violet. —¿Dónde están Will y Gibbs? —Will ha ido a buscar un poco de sopa a la cocina. milady. vete fuera de mi vista! ¿Lo has entendido. por si milord accede a tomar un poco. —Gracias. Reflexionó sobre la depresión. que la avisáramos antes de darle nada. Dijo usted. durante uno de los peores momentos de su matrimonio con Wentworth. —¡Vas a obedecerme. y eso estoy haciendo. en esa época. pedazo de mierda asquerosa. Herida. Acababa de perder al hijo que esperaba por culpa de un acceso de ira de su marido. milady. Después de haberse separado de Ohenewaa. intento encontrar alivio en el olvido que proporciona la enfermedad. A ella también la afectó. empezó a luchar contra su melancolía… Oyó voces en el interior de la habitación de su esposo y llamó a la puerta. y el señor Gibbs está a su lado. si no solo al accidente. No había oído salir tantas palabras seguidas de la boca de su marido en las dos semanas que llevaba en la casa. milady. corrección Cari 55 . Ella se levantó inmediatamente. Sé que estuvo con milord hace apenas una hora. La joven nunca se quejaba. pero ninguno de los dos hombres dejó de hablar cuando entró seguida de John.—No lo sienta. y si no. Millicent había vuelto al dormitorio de su marido y le había mirado mientras dormía. todavía la necesitaba para ascender en la escala social. con una palmatoria en la mano. La condesa viuda había hablado de depresión. pero no recibirá una sola gota de ese veneno mientras su mujer no lo autorice. pero no la había relacionado con las heridas. Al pensar que Aytoun había perdido a su mujer y su independencia con la desgraciada caída. Solo cuando su amiga Rebecca fue a vivir en las cercanías con lord Stanmore. —¿Qué sucede. Millicent vio por encima de su hombro que entraba un criado de su marido. uno de los médicos había mencionado una especie de parálisis. tanto física como psíquicamente. La criada se fue después de hacer una reverencia. Según Gibbs. pero se ha despertado y esta furioso. Wentworth no estaba dispuesto a internarla en Bedlam. miserable perro sarnoso? Millicent se detuvo en la entrada. Vete a descansar. Seis meses antes se había roto un brazo y las dos piernas y no lograba entender como era posible que todavía no pudiera utilizarlas. John? —Le pido disculpas.

—¿Le ve peor que nunca? —¿Físicamente? No milady. disgustado. no es él. —No tengo ni idea. Me gustaría quedarme a solas con él. Antes de empezar a tomar láudano. Una sincera preocupación sustituyó a sus deseos de recordarle sus modales. —¿Por qué está enfadado? —Quiere la medicina. —Ninguno de ustedes tendrá que soportar el mal humor de Su Señoría esta noche— declaró— Vayan todos a acostarse y recuperen el sueño atrasado. milady. Aytoun soltó otra retahíla de juramentos. milady. No es demasiado buena compañía. Traducción Rosanic. Créame.Gibbs se mantenía firme entre la cama y la mesa en la que se encontraba la medicina. ¿Me oyes? Gibbs se dio la vuelta y vio a Millicent en la puerta. El conde se calló de repente y ella se dio cuenta de que intentaba respirar. Estaba segura de poder hacerse cargo del asunto. —¡Sucio individuo asqueroso!— escupió el conde— Soy yo quien te da las ordenes y no esa zorra. y se acercó a ella mientras el enfermo proseguía con sus insultos. —Su Señoría quiere que le demos el láudano—continuó el lacayo— porque sabe que eso le tranquilizará. —¿Qué cree que sucedería si no le volviéramos a dar opio? Gibbs pareció un tanto sorprendido. Sacudió la cabeza. Will estaba entrando con una criada que llevaba un cuenco de sopa y pan. Le adormece. Sería mejor que esta noche nos deje a solas con él. corrección Cari 56 . Millicent lanzó una ojeada hacia el lecho desde el cual su marido la insultaba comparándola a un mendrugo de pan mohoso y al queso rancio. —¿Tiene dolores? —Creo que no. Como si quisiera darle la razón. Pero con esa lengua viperina podría derrotar a un batallón de mercenarios. —No se tome sus palabras al pie de la letra. Su marido estaba incorporado sobre las almohadas y las cortinas estaban echadas como protección contra el frío. Es más terco que una mula. Ella se negaba a dejarse intimidar en su propia casa. el conde no podía dormir. no soy médico. Millicent examinó rápidamente la habitación. Dice que no quiere tomar nada excepto el laúdano. De hecho nunca se quejó mientras duró la convalecencia. milady— contestó Gibbs en voz baja— Las fracturas hace tiempo que se soldaron. era muy desgraciado y se las arreglaba para fastidiar a todo el que pasaba cerca de él. Pero puedo decirle que después de la caída.

Sentada cerca del fuego. Después vio el anuncio de lady Wentworth buscando un ama de llaves. —Estaba bromeando para tranquilizarle. Si. En esta ocasión. sin embargo. todo el mundo se había adaptado muy bien. incluso se había convertido en su amiga y en su brazo derecho. la esposa de Jonah. Gibbs le parecía muy atractivo. En toda la semana pasada ni siquiera se tomó la molestia de contestar al saludo de un pobre hombre solitario. señora Page. El alto escocés entró unos minutos después. —No quiero ser impertinente. Su señora se ha quedado sola con Su Señoría. La llegada del conde de Aytoun y de sus empleados no había supuesto realmente un problema para ella. —¿Tan grave es? —Si. —Buenas noches. debo confesarlo. ya que su marido había muerto en un accidente de coche en Londres. Sonrió al recordar el comentario de Violet cuando llegó a la mansión: “Es bastante guapo. pero no sabe a lo que se arriesga.Después de pasar un año y medio en ese lugar. Y lo hacía bastante bien gracias a la ayuda de los antiguos esclavos que trabajaban tan bien o mejor que los criados ingleses. había trabajado durante diez años como doncella. —¡Ah! Me alegro de que lo intente. Se había sentido impresionada favorablemente por Sir Oliver Birch y todavía más por su señora. vio como se reunían con ella los dos lacayos del conde. Mary Page amaba su trabajo. A pesar de su corpulencia y de su actitud autoritaria. —Educación—repitió él con un suspiro melodramático— ¿De modo que así son las cosas? Mary se sintió arder. señora—contestó el hombre sentándose a su lado. y a Melbury Hall. si a una le gustan los monos peludos” —Está sonriendo— constató él— ¿A que debo agradecer esa maravilla? Traducción Rosanic. y luchó contra el extraño hormigueo que se apoderaba de ella en cuanto le veía. Amina. sospechó que algo iba mal. sin embargo. El escocés levantó las cejas. soportado largas y agotadoras horas de trabajo sin haber sido recompensada nunca con el más mínimo agradecimiento. ¿Tiene la noche libre? —Si. Siempre le estaría agradecida por haberle ofrecido ese trabajo en el campo. señor. —Estoy segura de que le traté con educación. —¿Sabe a que atenerse. señor Gibbs. Se había quedado viuda muy joven. no me gusta demasiado. Mary notó que se ruborizaba. Mary Page seguía considerándose una recién llegada a Melbury Hall. con la costura en las rodillas. En realidad. señor—contestó el ama de llaves en voz baja— pero mi señora ya ha estado casada antes. en qué? Si me permite preguntarlo. corrección Cari 57 . y sabe a que atenerse. señor Gibbs.

—Sobrevivió a un matrimonio con un hombre que era el diablo en persona. Acabó por explotar. corrección Cari 58 . hubiera estado feliz de ser condenado a trabajos forzados. como si fuera indiferente a los alaridos de Lyon. esa condenada mujer fingía no enterarse de nada y acababa de poner a sus fieles criados en su contra! Y ellos. ella había prometido ocuparse de él. Pero ni siquiera iba a tener esa suerte. —¡Vaya a buscar a Gibbs! —¿Necesita algo?—preguntó ella. los muy cobardes. ¡Le he dicho que vaya a buscar a Gibbs! —Lo lamento. Él extendió el brazo. yo estoy aquí. pero muchas mujeres en su lugar. Sea lo que sea que haya oído decir sobre el primer matrimonio de lady Aytoun. Se acercó a los pies de la cama con una sonrisa en el rostro. milord. habían salido obedientemente del dormitorio en cuanto ella se lo ordenó. El veneno pondría fin a sus miserias. El conde estará muy bien cuidado. la cara y el cuello. Tranquilícese— añadió dándole una palmadita en la mano— No se dejará dominar. o tengo que ayudarle? De pronto parecía menos segura de si misma. Curioso. Desde luego. para convertirse en alguien competente. La rabia le quemaba la cabeza. Todo su pecho estaba contraído por la cólera. —Déme algo de beber. Él era consciente de su presencia desde el mismo instante que había entrado en la habitación. pero ha salido y tardará en volver. estando como estaba tan fuera de sí. Rezó para que ella tuviera precisamente esa reacción. pensó. —Si. solo podrían pensar en la forma de librarse de un marido tan odioso como él. Traducción Rosanic. exasperándole con su voz angelical.—No lo sé. A Lyon le molestó ver como le servía algo que tenía toda la apariencia de ser agua. —Pero si necesita ayuda. ella luchó. si hubiera sido capaz de poner su mano sana alrededor de la garganta de esa mujer para estrangularla. apartando una silla… ¡Maldición. No creo que haya tenido que tratar con un individuo tan malhablado como el conde. señor Gibbs. milord. pensó mirando la puerta cerrada. —Francamente. colocando un cojín. En ese momento podía agarrarla del cuello. Curioso también que todos los insultos que le dedicaba parecían entrarle por un oído y salirle por otro. —¿Puede arreglárselas solo. y. La muy testaruda iba de un lado a otro de la habitación como si todo estuviera bien. Créame. por quien estoy preocupado es por ella. esperó hasta que ella se acercó con el vaso en la mano. Quizá sea algo que cené… Pero volvamos a su señor.

Ella levantó la vista hacia él y comprendió que no había sido un accidente. pero necesito mi medicina. ella se acercó con la bandeja. Pero en cuanto ella lo soltó. lo cual aumentaba su malestar. Escuche. Empezó a temblar convulsivamente. —¡No tengo hambre!—ladró él. El contemplo la posibilidad de mandarla volando por la habitación. —Se la daré si antes come un poco. Se sintió todavía mas contrariado cuando la vio sentarse en un sillón a una respetable distancia. Lyon esperó. pero no obtendrá la medicina hasta que haya comido. se encontró con el vaso en al mano. Volvía a sentirse débil y con nauseas. Ella se dirigió hacia la bandeja. —¡No. —¡Es usted una bruja! Ahora ya estoy seguro de que morí al caer por el acantilado. —Piense en la comida como si fuera una medicina. la necesito ahora mismo. ya que se levantó. —Lo siento. y no quiero que sea otra vez eso. Retrocedió rápidamente al tiempo que recogía el vaso. — Déme algo de beber. mientras no haya comido algo— insistió ella con firmeza— Nadie es capaz de recordar cuando comió usted por última vez. y contra el destino que le mantenía inmóvil en la cama. Lyon empezó a echar pestes contra todo el mundo. —Usted no es humana. Carece por completo de compasión— dijo él volviéndose— ¡Maldición! ¿Es que no se da cuenta de que no puedo moverme? No tengo hambre. por el amor de Dios. El ruego pareció penetrar en su obtuso cerebro. pero el cansancio se estaba apoderando de él. ¡Necesitaba la medicina inmediatamente! —Si está… pensando en asesinarme. —No. en manos de esos traidores. —De todos modos tiene que intentarlo— insistió ella volviéndose a sentar. los calambres le retorcieron el Traducción Rosanic. —¡Pedazo de bruja inhumana! ¿Cómo se atreve a d… desafiar a la m… medicina? A Lyon le costaba hablar. bastante satisfecho por esa pequeña victoria. incluidos Gibbs y Millicent. ¡Y usted es mi maldición para toda la eternidad! —Diga todo lo que desee. antes de caer sobre la alfombra. creí que lo tenía bien sujeto— dijo ella cogiendo una toalla para secar la colcha. casi a su pesar. corrección Cari 59 . porque estoy en el infierno. Cuando apoyó la cabeza en la almohada para recuperar el aliento. se cayó derramando todo su contenido. antes! Lyon estaba arrepentido de no haberla estrangulado cuando tuvo la oportunidad.Sin embargo. ha… hágalo ya. Pero no me t… torture de este modo.

se lo llevó a los labios. Lo único que deseaba era brandy y opio. Este estalló en el suelo. Le puso la bandeja encima de las rodillas. Sin decir una sola palabra. Traducción Rosanic. no sucede nada importante. —He cumplido mi parte del trato— dijo ella— Ahora le toca a usted. se prometió a si mismo. ¡Y la muy zorra seguía comportándose como si no pasara nada! Apartó el lienzo que tapaba un cuenco de potaje. y añadió brandy. Coma mientras le preparo la medicina. corrección Cari 60 . pero aparte de eso. pero luego la necesidad de tomar el opio. pudo más que el orgullo. ensuciando de paso su camisón y las sábanas. —Me gustaría que comiera. —¡Uy. —Pero se lo advierto— continuó— si tira a propósito la comida. —Bueno. Cogió el cuenco de potaje. tiró el cuenco por los aires. le puso una cuchara al lado de la mano izquierda y le colocó una servilleta encima del pecho. bebió un sorbo. Se limitó a depositar tranquilamente el vaso en la bandeja y a volcarlo deliberadamente. Y entonces tendrá su querida droga mucho más tarde. Ella no levantó la voz. se dijo Lyon. cuéntame lo que sucede en Melbury Hall. —Parece que quedan algunas gotas. ni protestó. —Tiene una mano que funciona. Ni siquiera pareció extrañada.estómago y volvieron las nauseas. Ella empezó a contar las gotas de laúdano. Espero que sea suficiente para pasar la noche… ¡La hubiera matado! Y lo haría en cuanto tuviera oportunidad. muy contenta de si misma. Violet se estiró lánguidamente contra Ned. jugueteando con el vello rubio de su torso. Él seguía mirándola fijamente para que se diera cuenta de las dimensiones de su enfado. —Lady Aytoun pasa mucho tiempo con su nuevo marido. Luego retrocedió. Él esperó un buen rato. Quería el olvido. y. ella se dirigió hacia la mesa donde estaban las medicinas. Estaba sentada en el borde de la cama. hermosa mía. bajaré a la cocina a buscar más. el ganador iba a ser él. Cuando él cogió la cuchara. aunque la sonrisa desapareció de sus labios. Lo que le sacó de sus casillas fue la sonrisa satisfecha de esa mujer. Si se iban a enfrentar las voluntades de los dos. sin soltar la bandeja. El la fusiló con la mirada. casi sin querer. que torpe soy! Recogió el vaso y miró dentro.

Tengo demasiado trabajo para acompañarte. Al contrario. No. ¿Porque estaba tan interesado? Ni trabajaba ni conocía a nadie allí. No estás triste. —¿Tu hombre?— repitió él— ¡Si solo has estado en mi cama dos veces! —Es cierto.—Me va a mandar a comprar a Saint—Albans el próximo sábado. ¿Quieres que alguien te acompañe? Ella negó con la cabeza. ni siquiera eso. Me gustaría que conocieras a mi familia. Él lo había hecho de nuevo. pero no protestó. preciosa. Pero tu dijiste que me ambas. —Entonces quizá pueda escaparme el domingo. Estaba de nuevo preparado para hacerle el amor. Los dos eran como dos corderitos. Además tampoco estaba sucediendo nada importante en ese momento. Decía que era hermosa. mucho más— dijo él empezando a moverse en su interior— Afortunadamente eres inteligente y aprendes rápidamente. Le separó las piernas con la rodilla y penetró profundamente en ella. pero no fue nada amable por tu parte hacerme esperar mas de una semana antes de volver a verme. ¿Quieres venir conmigo? —No. había cosas que nadie debía saber nunca. Peor aún: empezaba a poner en duda sus palabras. —Necesito una buena razón para ir a conocer a tu familia. cuando estés libre. Le había dicho que la amaba. y ella se lo había permitido. Traducción Rosanic. mi dulce. —Hace falta más. Secretos relativos al día en que murió el señor Wentworth. Aprovecharé para ver a mi madre y a mi abuela. —No. mi hermosa Violet. Estaba saliendo del bosque cuando vio a Moisés. La saludó y el perro movió la cola. Estaba satisfecha de no haberle contado demasiado. solo pensaba que. pero ahora no le gustaba la manera en que la había tratado. no estoy triste— replicó ella. Se dirigió hacia ellos. pero no quería conocer a su familia. Violet regresó apresuradamente a Melbury Hall. pensó. —¿Porque?— preguntó Ned— ¿Estas impaciente por anunciarles que soy un amante maravilloso? Ella enrojeció. rascando al perro entre las orejas. Ella había acudido voluntariamente a encontrarse con él. Noche oscura. —Por supuesto. —No tienes la ropa sucia. Ambos se parecían. —No hay luna. le paso los brazos alrededor del cuello con la esperanza de que esta vez la tratara con mayor suavidad. —No. —¿Y esto no es razón suficiente?—preguntó ella en voz baja. Todavía estaba dolorida de su anterior unión. corrección Cari 61 . Violet. ahora que eres mi hombre… —¿Qué estás diciendo? Ned rodó sobre ella con esa sonrisa traviesa que la hacia estremecer. Sin embargo. pero inmediatamente después le pedía que le contara cosas de Melbury Hall. Una hora más tarde y un poco asqueada. provisto de una linterna y seguido por su perro.

Capitulo 9 Le parecía que era un soldado retirándose del campo de batalla. Violet se sentía mejor.—No. Estoy bien Moisés. Giró los talones. corrección Cari 62 . milady. —Te he hecho una cesta. Muy entretenida. Ordenaré que le suban sidra y agua por si tiene sed. ¿Ya ha desayunado? —Si. —Ayude al conde a bañarse y a vestirse en cuanto se despierte— dijo en voz baja— Ofrézcale el desayuno. —¿De verdad? —Si quieres. en vez de ser una mujer saliendo del dormitorio de su esposo enfermo. Tú y tu perro tenéis que cuidar de Melbury Hall. Y sobretodo. y aspiró el aire fresco de la noche. Traducción Rosanic. le hizo señas para que la acompañara al pasillo. ¿Me esperas un minuto? De pronto. gracias. Seguramente también encontrará algunos trozos de porcelana alrededor de la cama… —Se diría que ha pasado usted una noche entretenida. Podrías ponerle unas cintas bonitas y llevártela cuando vayas al pueblo. La hice con juncos del año pasado y el asa está recubierta de cuero. También hay algunas manchas en la alfombra. En cambio tú tienes una importante misión. Cuando llegó Gibbs. nada de alcohol. milady. Ella nunca desvelaría los secretos de Melbury Hall. pero no medicinas sin consultarme antes. voy a buscarla. nadie debía enterarse nunca de que había sido Moisés quien había matado a Wentworth. poco después de la salida del sol. ¡Ah! Y hay que cambiar las sábanas. la señora Page se encargará de limpiarlas. —De acuerdo. —Efectivamente Gibbs. Sujetaré la linterna hasta que vuelvas. Él se volvió hacia el establo. Sobre todo. —Perfecto. Contempló al anciano negro que se dirigía a los establos con el perro pegado a sus talones.

Sin embargo. había lamentado que no hubiera perdido el habla al mismo tiempo que lo demás. Comprobó. Gibbs. —Estoy segura de eso— contestó ella sinceramente. Millicent apreció en su justo valor la confianza que le demostraba ese hombre. Más de una vez. puede que le cambie la suerte. en el transcurso de la noche. se dejó caer en la cama sin molestarse en desnudarse. Se tapó con el cubrecama y cerró los ojos. Esperaba mucho en una sola noche. en el transcurso de la noche. —Lo haré. pero no hizo caso. —No. poco antes de que ella saliera de su dormitorio. Gibbs. le costó unos segundos darse cuenta de donde estaba. cuando se dirigió a su habitación. en el curso de los últimos años. debía estar tan cansado como ella. Y reclamaba su medicina. en Melbury Hall. ha tenido su cuota de desgracias. de modo que todavía quedaba algo de esperanza. Pensaba en su propia suerte. Lyon se había dormido por fin. teniendo a lord Aytoun por marido. Cansada. —No dude en llamarme si es necesario. Cuando llamaron a su puerta. En algunos momentos. no siempre ha sido así. primero tenía que saber como tranquilizarle. tres o cuatro veces más dinero. Traducción Rosanic. —Nadie se merece tanta preocupación. Su incapacidad no atenuaba en absoluto su carácter violento. Por eso nunca he perdido la esperanza. como sucedió con los demás. mirando el reloj de la pared. Lyon Pennington era la persona más arrogante y cabezota que había conocido en toda su vida. Pero aquí. La noche que acababa de pasar había puesto a prueba sus fuerzas. que solo había dormido media hora. había habido veces en que había llegado a dudarlo. se dijo que debería haberle pedido a la condesa viuda. —Lleva usted con él mucho tiempo ¿no es así?— preguntó. con usted. milady— dijo suavemente el lacayo. Sin embargo. No siempre habías ido así. —Si. El mensaje de Will estaba claro: Gibbs quería hacerle saber que el conde se había despertado de tan mal humor como era posible. Puede que también cambiara. Luego recordó las palabras de Gibbs. corrección Cari 63 . milady. Ella se detuvo y le miró. Pero quiero que sepa que él.—Espero que no se haya usted desanimado. Me merecí lo que obtuve. milady. Su Señoría. A Millicent le temblaban un poco las piernas.

La africana encontró a Amina en la sala de los criados.Ohenewaa. ambas apenas habían salido de la adolescencia y estaban sentadas en un banco al lado de la chimenea. De repente gritó lo que parecía una advertencia. cuando le he subido la bandeja. Se había dormido una hora antes y estaba teniendo una pesadilla. —Dicen que se comporta como un loco. Tendré preparado un té para el hombre enfadado. reconocía a todo el mundo. estaba de un humor de perros. —Ven a mi habitación a mediodía. Ni tampoco come. La señora Page dice que milady tampoco se encuentra bien. Grita si está despierto y se agita delirante cuando duerme— explicaba la negra en voz baja— Pero ella resiste y no le da la medicina. Luego. Con los ojos semicerrados. En una o dos semanas. a estas alturas. cuando él la agarró de la muñeca y retuvo firmemente su brazo contra su pecho. ¿Cuánto habrá que darle? —Te daré lo que necesita para el primer día. —Él no bebe té. si no sentido común— contestaba Violet— Yo también le vi el día que llegó. Ohenewaa se levantó en silencio y salió de la cocina. Traducción Rosanic. —Muy bien. la anciana permanecía inmóvil. Millicent se sentó en el borde de la cama y utilizó una toalla pequeña para secar el sudor que perlaba la frente de Lyon. —Yo he tenido suerte de que no me llamen demasiadas veces. La pobrecilla tiene peor aspecto que lord Aytoun. y una joven criada negra llamada Bess. Esta mañana. escuchaba la conversación entre Violet. Ohenewaa. pero al menos. Y no es de extrañar. de modo que ya nadie le prestaba atención. —Me siento muy feliz de que hayas decidido ayudar a milady. veremos como evoluciona e iremos disminuyendo la dosis progresivamente. no es cabezonería. tranquilamente sentada en un rincón de la cocina. corrección Cari 64 . Los criados. Estaba a punto de incorporarse. Entonces lo mezclaremos con el agua que bebe. No sabía ni donde estaba ni quien era. ya no lo necesitará. ¡También ella es cabezota! —A mi modo de ver. Amina sonrió. ya se habían acostumbrado a su discreta presencia y a sus idas y venidas. —Es cierto. Si la señora no le obligara a beber agua no estoy segura de que siguiera vivo. Hace ya dos días y dos noches que prácticamente no abandona la cabecera de su cama. las manos cruzadas sobre la falda de muselina blanca que le había dado Amina. Ella le puso una mano en el cuello para comprobar su pulso. hasta el punto que cualquiera hubiera dicho que estaba dormida. Empezó a removerse contra la almohada mascullando palabras incomprensibles. la doncella de lady Aytoun.

—El señor Jasper Hyde me ha escrito pidiéndome que organice una entrevista entre ustedes dos. Mientras bajaba hacia el vestíbulo. —Pídele a Ohenewaa que se reúna conmigo en la biblioteca— ordenó. Afirma que no tiene ninguna mala intención. pensando en la lucha que ese hombre estaba soportando en su interior. quizá la persona más importante de su vida.Ella permaneció inmóvil. Ya no había ninguna relación entre ellos. a desplazarse hasta aquí. no… —Despierte. Millicent decidió no dejar que sus propios sentimientos influyeran en la decisión de la curandera. también para ella. las lágrimas se mezclaban con el sudor. Emma. Menos de una hora después de haberla bebido. y ella no podía entender por qué razón. por favor. No necesitaba que ese nombre se convirtiera en una pesadilla. —¡No! Se aferraba a ella con toda la fuerza de su mano útil. milord—le dijo ella inclinándose para acariciarle la cara con su mano libre. en caso de que no sea posible. Una vez más. —No. Emma había sido la esposa de Aytoun. —Quédate con el conde—le dijo— Y ven a buscarme cuando se despierte. —¡No! ¡Es imposible! —Solo es un sueño. Prefiere que sea en Londres. Un criado se apresuró a reunirse con ella en el vestíbulo y le entregó un mensaje de Jasper Hyde. El corazón de Lyon. golpeaba enloquecido bajo la palma de su mano. ninguna deuda. estaba tan empeñado en conseguir a la anciana. Y sin embargo. él seguía haciéndolo. Se sentó al lado de la ventana y releyó la carta. La infusión había dado resultado. pero Ohenewaa se limitó a mirarla con desprecio. nada con lo que poder presionarla. Está teniendo una pesadilla. Lyon. Cuando Ohenewaa entró en la estancia pocos minutos después. Estaba furiosa al ver que él insistía tanto. Traducción Rosanic. su esposo se había dormido. Depositó la carta encima del escritorio. Se levantó y vio a Will en la puerta. Millicent se tensó al abrirlo. intentó apartar el nombre de Emma de su mente. pero esta dispuesto. Para distraerse. corrección Cari 65 . se trataba de la anciana africana. incluso mientras dormía. pensó en la medicina de Ohenewaa. En el rostro del enfermo. —Emma… ¡No! ¡No! Millicent se soltó como si la hubiera quemado.

había golpeado sin piedad. Y ahora me acusa de brujería. se volvieron todavía más represores. en sus manos. La africana se acercó a la ventana y dejó vagar la mirada por las grises colinas. quiere que le libere de la maldición. tenían. se usaba con salvajismo. y otros de la misma calaña. en parte como represalia y en parte por miedo de que algo así volviera a suceder. En cada una de esas ocasiones el asunto tenía relación con usted. que le libere de sus pecados. Durante diez años. Me odia porque cree que le he echado una maldición. convencidos por algunos de sus antiguos ancianos de que determinados amuletos les hacían invencibles. debe saber que el abogado del señor Hyde se puso en contacto con sir Oliver Birch una docena de veces en la última quincena. La rebelión pronto fue salvajemente aplastada. Sin embargo. El látigo. Jasper Hyde y su padre. Para él. Sabía que había sido una revuelta sangrienta. ya que no cree que haya nada de malo en quemar a una bruja delante de los ojos de los suyos. Y es cierto. corrección Cari 66 . —Antes de darme una respuesta. pero esa no era la razón por la que había llamado al doctor Parker. ocultando las colinas. —Hyde dice que no tiene malas intenciones. la venganza no es mala. Wentworth. los plantadores. Siguieron años de extrema crueldad. Si le fuera posible. Miró a la mujer con una mirada turbada. Yo también probé el látigo. Jasper Hyde sabía que el médico no podía hacer nada por él. Traducción Rosanic. —Yo también estoy señalada. Vi las cicatrices en la espalda de hombres y mujeres inocentes. Los esclavos de varias plantaciones. Cree que basta con castigar al cuerpo para romper el espíritu. Vi como se violaba a aquellos que no podían defenderse. —Jasper Hyde quiere tenerme porque yo presencié el resultado de sus acciones. Ohenewaa se volvió hacia Millicent. y ella vio las consecuencias. en esa época. La lluvia empezó a caer. Y cree que estoy castigando su cuerpo para conseguirlo. antes de matarme.—Es una solicitud muy poco habitual— prosiguió Millicent— y mi primera reacción ha sido negarme categóricamente. cansados de las crueldades de las que eran víctimas. luego me dije que el asunto también le concierne a usted. Vi como se comportó cuando compró las plantaciones de Wentworth. Jasper me quemaría viva. todos los derechos. Vi su desprecio por el sufrimiento humano. Estaba en uno de los barcos de esclavos con Dombey cuando estalló la revuelta de 1760 en Jamaica. se habían sublevado y habían matado a todos los que se interpusieron en su camino.

De modo que deberá evitar usted cualquier fuente de preocupación. pero el pobre diablo no tiene demasiada elección. ¿Es usted amigo de Su Señoría? —No exactamente. víctima de su falta de cerebro. —Le agradezco que haya venido a verme con tanta rapidez. Hyde esperó a que estuvieran solos para interrumpirle. —Ya veo. Podría estar incubando algo y tenemos que estar preparados en el caso de que sea así. señor. comer a determinadas horas. Eso forma parte de su plan. —¿Conoce usted a la nueva condesa? —Esto es algo delicado. señor Hyde. Al menos en ese aspecto. —No se crea ni una palabra. y sangrías periódicas. Lamento de verdad que lord Aytoun se encuentre de nuevo en una situación tan desagradable. El médico se quitó las gafas y las metió cuidadosamente en su estuche. —A lo mejor usted lo ignora. supe que era el hombre que necesitaba. y vigilando que las comidas sean ligeras. Cuando oí decir que usted era el médico de lord Aytoun. —Lady Aytoun me escribió una carta donde me decía que las cosas serían más sencillas si contrataba a un médico de las cercanías. señor? Si me permite que se lo pregunte… —Su primer marido me debía mucho dinero y ella todavía más. si no se hubiera vuelto a casar. —¿Cuándo volverá a verle? Parker se aclaró la voz. corrección Cari 67 . Nada de ejercicio violento. pero no veo que haya nada más— dijo el médico haciendo un gesto a su ayudante para que abandonara la estancia— Sin embargo. Solo soy alguien que lamenta que esté en manos de una mujer tan interesada. fingiendo indignación. —Espero que ella no le haya despedido— comentó Hyde. la información que le habían proporcionado sus investigadores en el Hertfordshire era correcta. Jasper Hyde se levantó. y se muestra extremadamente generosa con sus gastos. Es. como todas las mujeres. —Yo… Bien… Puede que nunca vuelva a ir. Primero compra a esa bruja negra que asesinó al doctor Dombey y se la lleva a Traducción Rosanic. Melbury Hall está demasiado lejos de Londres y aquí tengo demasiados clientes que me necesitan. Me habría visto obligado a apoderarme de Melbury Hall en dos meses. pero debo confesarle que era acreedor suyo antes de que se casara con Su Señoría. es necesario que tome algunas precauciones. Parker no disimuló su interés. El médico levantó las cejas.—Su corazón late demasiado deprisa. —¿Le debía mucho dinero.

como siempre. y la primera vez que él la veía sucumbir al cansancio. —¡Perfecto! ¡Esa es una buena forma de asesinar a su segundo marido! —¿Asesinar a su marido?— repitió Parker entendiendo al fin lo que el otro quería decir— ¿De que bruja se trata? ¿Quién es ese Dombey? ¡Hay que detenerla! —Desde luego. Contempló su brazo inerte sobre la sábana y de nuevo experimentó esa sensación de vacío interior. señor. No sin antes haberle obligado. Nada de nauseas ni jaquecas. ni ideas confusas. doctor. corrección Cari 68 . Era la octava noche que pasaba allí. señor. Por primera vez desde hacía días. —¡Si! ¡Si! El médico se sentó.Melbury Hall. Millicent estaba acurrucada en un incómodo sillón. le explicaré mis temores. Centró su atención en la dormida mujer responsable de esa mejoría. —¿Yo? —Le voy a contar lo que sé sobre lady Aytoun. a los pies de la cama. señor Hyde. ¡Y ahora me entero de que le ha despedido! —No puede decirse que me haya despedido exactamente. Una fina capa de nieve cubría el paisaje. —¿Pero que estaba diciendo de una bruja?— preguntó. Nunca más montaría Traducción Rosanic. Estoy seguro. Creo. de que su familia le estará eternamente agradecida. a renunciar al láudano. luego usted me prometerá que no va a permitir que le aparten de la misión que la familia de Aytoun le confió. lejos de los suyos. Luego se casa con el rico lord Aytoun y lo encierra en el campo. Lyon tenía la mente despejada. Si quiere sentarse. Nunca más podría andar. Es absolutamente necesario salvar a Su Señoría del mortífero veneno de esa viuda negra. Pero la claridad mental también era una desgracia. que es usted el único hombre capaz de terminar con este feo asunto. Capítulo 10 Las cortinas abiertas permitían que una suave luz azulada llenara la habitación de una atmósfera de serenidad.

milady. nunca volvería a dormir con una mujer. Intentó mantener su mirada. Sir Richard Maitland se sentó frente a su clienta. Pensó en maldecir en voz alta para impedir que durmiera. sus ojos mirándole sin verle.a caballo. Ella murmuró algo entre sueños y luego se despertó sobresaltada. Era a Baronsford a quien ella deseaba. —El doctor Parker acusa a su nuera de ser una pagana. Volvió a ver a Emma. cuando Lyon heredó Baronsford. David. siempre había sabido que Emma se llevaba mejor con su hermano pequeño. con los ojos brillantes y los brazos atrayéndole hacia ella. sus cabellos recogidos en un severo moño. y no a su dueño. pero al cabo de unos instantes. —La medicina. No podría sentarse el solo en un sillón a menos que alguien se lo acercara. Pero sobre todo. corrección Cari 69 . No podía acusar a nadie más que a si mismo de eso. —No – dijo ella suavemente. Era la encarnación de la sencillez. Pierce tenía razón. y le aconseja a usted que le saque inmediatamente de Melbury Traducción Rosanic. ¡Ella era tan joven cuando se casó con él! Pero fue un loco al creer que era el centro de su mundo. vanidoso. Pero ella dobló las piernas bajo el cuerpo y él se limitó a mirarla. al borde de los acantilados: eran inseparables. Su mujer. Se tapó la cara con el brazo útil. se había comportado como un estúpido. Sin embargo. y su familia había quedado destruida. Desde luego. ¡Si al menos pudiera librarse de esa imagen que le perseguía! Las húmedas rocas. le habría empujado el sillón. ciego… él había sido todas esas cosas. se sumió de nuevo en el sueño. —Hizo bien en no entrevistarse usted misma con el doctor Parker. Egoísta. Si Lyon hubiera podido mover las piernas. Lyon no había querido escucharle por puro orgullo. la condesa viuda Beatriz Aytoun. Miró a Millicent con su vestido corriente. El cuerpo dislocado de Emma a los pies del acantilado. con su pequeño rostro pálido. —¿Desea algo? –preguntó con voz somnolienta. su cabello rubio desplegado como un abanico sobre la almohada. Afirma que está poniendo en peligro la salud del conde al negarse a seguir las instrucciones que él le dio hace quince días. La anciana cerró el libro que estaba leyendo y le lanzó una ojeada por encima de las gafas. Desde niños siempre corrían juntos por el campo. Pretende que lord Aytoun está en un gran peligro. Ahora le tocaba a él. Desde el principio le había puesto sobre aviso. —¿Tan malo fue? El abogado asintió. Emma acudió a él. Ella había pagado el precio de sus pecados.

¿de que está hablando ese charlatán? —Está preocupado por la salud moral de Su Señoría— dijo Maitland disimulando una carcajada con un acceso de tos— Cuando entró en la habitación de lord Aytoun en Melbury Hall. Maitland. —¿Entonces fue? —Si. —Entonces. Traducción Rosanic. ya que no dijo ni una palabra. Y me alegra poder decirle que ella es. —Muy alentador. En realidad. Realmente perfecto. —¿El doctor Parker mencionó la carta que mi nuera le envió notificándole que ya no necesitaba sus servicios? —Seguramente se le olvidó. En cualquier caso. Cuando yo aludí a ella. se sintió obligado a ir allí de todos modos. de momento… más fuerte de lo que pensábamos. dijo haber estado ausente de Londres y que solo se había enterado de que había sido despedido el día que tenía que volver a Melbury Hall. —¿Y eso?—preguntó ella con una sonrisa tensa— ¿Lyon ha adelgazado? ¿Tiene grandes dolores? ¿Se ha vuelto a romper los huesos? —Afortunadamente. En cualquier caso el resultado fue un enorme cardenal en el pómulo. corrección Cari 70 . Fue muy elocuente en ese sentido. parece ser que su hijo y su esposa se dedican a diario a batallas dignas del asedio de Edimburgo. y la leyó de nuevo. —¡Que horror! Pero ¿porque dice que es “difícil decirlo”? —Bien. milady. por amor de Dios. el mensajero que trajo la carta de lady Aytoun me aseguró que la salud de Su Señoría mejoraba día a día. ¿Y puso usted al doctor Parker en la puerta? —Desde luego. Declaró que la salud del conde se había deteriorado tanto. como de costumbre. —¿Se lo tiró aposta? —Es difícil decirlo. milady. se compromete a volver a dejar a Su Señoría en el estado en que estaba antes de la interrupción del tratamiento. tiene usted en las manos un informe mucho más fiable que el del doctor Parker. —¿Lo tiró Lyon? Sir Richard asintió cortésmente. A pesar de la dificultad que eso supondrá. se encontró con una bandeja de pasteles en plena cara. corría el riesgo de perder la vida. milady. —Perfecto. —¡Que generoso por su parte! ¿Y cuanto pide por ese favor? —Una suma exorbitante. La condesa viuda se dejó caer contra el respaldo del sillón con una sonrisa. que si no actuaba usted inmediatamente.Hall. La viuda tomó la carta de Millicent del velador que tenía a su lado.

Era absolutamente necesario que se pusieran de acuerdo en algo. milady. Ella se sentó y tomó el primer libro. —Efectivamente. ¿Qué más ha traído? Millicent le lanzó una mirada asesina. Él la fusiló con la mirada. Era la tercera vez que lo hacía. una epopeya. En el vestíbulo. al compararnos con los caballos. no quiero que me lean esa maldita obra. Millicent abandonó la estancia con un montón de libros nuevos. los lacayos habían puesto a Lyon en su sillón. depositando los libros encima de una mesa al lado de su propio asiento— Estoy segura de que estos le gustaran. él le había criticado la elección. —¡Ni hablar! Abra ese libro y la desafío a encontrar una sola página que no esté llena de asteriscos. y cada una de las veces.Con Gibbs pisándole los talones. y lo hace de maravilla. —¿Con los caballos? —Desde luego. del doctor Johnson. por favor— dijo sacando más tomos de la estantería. Copió todo el libro de antiguas leyendas gaélicas. corrección Cari 71 . Sin embargo estaba decidida a encontrar un título que a él le pareciera interesante y que también le gustara a ella. —Vida y opiniones de Tristam Shandy. Era evidente que sus disputas con Lyon se habían convertido en una fuente de entretenimiento para todos ellos. de diagramas dibujados a mano y otras estupideces. de Lawrence Sterne. pero un plagiador. ¡Completamente incomprensible! ¿Y usted llama historia a Traducción Rosanic. sin embargo dejó el libro y cogió otro. y los rechazaría todos. —Escrito por James MacPherson. Cuando entró en la habitación. —Déjelos encima de la mesa. —¿Por qué?— preguntó ella tranquilamente. al lado de la ventana. —Bien. Los poemas de Ossian. Mire la definición de la palabra “avena” Ella no estaba segura de que él tuviera razón. Ahora que por fin tiene la mente despejada. lord Aytoun es muy capaz de tener muy mala idea. pero no tengo intenciones de darme por vencida. —Este está escrito por un escocés. Un escocés. cargado con una pila de libros rechazados. —Ese hombre insultó al pueblo escocés en su Diccionario de la lengua inglesa. Parece muy interesante. Millicent entró en la biblioteca. —¡Aquí estoy!— anunció triunfante. —Quémelo. —Sabe muy bien que milord está jugando con usted— dijo respetuosamente el criado— Podría llevarle cien libros. los criados se apartaron al pasar ella. —Rasselas. Pero obedeció.

¡Nada en absoluto! Él levantó una ceja a modo de interrogación. corrección Cari 72 . Era imperativo que ideara algo que le mantuviera la mente ocupada. milord. Cogió Rasselas y empezó a leer. Ella diría los títulos. de lo contrario. Pope. Darme laúdano o leerme eso. sería ella la que necesitaría tomar laúdano. agotada. —¡No importa!— continuó— Dígame solo una cosa: ¿Leemos para ampliar nuestros horizontes o debemos rebajarnos a juzgar el carácter de los escritores? —No entiendo porque le cuesta tanto hacer algo tan sencillo como encontrar un libro entretenido— dijo él con tranquilidad— Basta con que me pregunte lo que me gustaría escuchar esta mañana. —El pendiente falso. —Muy bien— contestó ella un poco secamente. ella empezó a encontrar algún mérito a la definición de Johnson. el resultado será parecido. Traducción Rosanic. de M. —¿Cómo pude olvidarlo?— se burló ella— Por favor. dígame ¿Qué le gustaría leer? —No sé nada sobre el contenido de su biblioteca. Pero se preguntaba si el escritor no había querido decir más bien “mulas”. —¿Aparte de las docenas de tomos que ya he traído? —Aparte de esos ¿Qué otros tiene? Ella se sentó. —¡Bromea! —¿Qué quiere decir? —¡Ese individuo era un enano cheposo y malvado! —¿Perdón? —¡Me niego a oír ni una sola línea de un tipo como él! —Y por culpa del aspecto físico de un hombre o de su carácter. usted… Se levantó rápidamente.eso? Una intriga demasiado larga. suponiendo que la haya. y lo demás por el estilo. eliminando el libro— Pero le advierto que no va a encontrar nada que decir del siguiente. Estaba exactamente en el mimo punto que dos horas antes. Si Aytoun era un ejemplo de cómo eran los escoceses. él siempre encontraría algún defecto en ellos. en su diccionario.

Los pobres diablos apenas consiguieron balbucear que la señora había dado instrucciones de que todo el personal se vistiera del mismo modo. quien le traía un desayuno que no deseaba tomar. Traducción Rosanic. y su Compañero. sabiendo que ella acudiría a su habitación hacia las diez de la mañana. Lyon insultó sin cesar a sus dos lacayos mientras ambos le ayudaban a asearse y le vestían. corrección Cari 73 . Sin embargo. la rutina de todas las mañanas se hizo interminable. ese inútil cabeza hueca. permanecieron mudos cuando les hostigó nada más verles entrar en su habitación vestidos de “paisano” en vez de con la acostumbrada librea. Lyon tampoco se privó de soltar pestes contra Gibbs. John. era a Millicent a quien reservaba lo peor de su mal humor. Long Will.Capitulo 11 Como de costumbre.

Persistía en leerle en voz alta a pesar de su disgusto por la elección del libro. pero quizá fuera mas sencillo si simplemente me preguntara donde está ella. y cansada por haberse estado ocupando de los asuntos de la propiedad. pero los momentos en los que se peleaba con ella. Pero hoy hace un tiempo maravillosamente suave para ser invierno. declarando que no deseaba ser paseado como una atracción delante de un montón de criados curiosos. milord. lady Aytoun ha ido a Knebworth a visitar al reverendo y a la señora Trimble. Él se había negado categóricamente. —Cuando vuelva— insistió Gibbs— le diré que usted se ha aburrido sin ella. solo por un pequeño insulto. Entonces descargó su mal humor en los demás. eran los únicos en los que se sentía realmente vivo. Incluso le sugirió que saliera de vez en cuando de la habitación. salió de allí con los ojos llenos de lágrimas. Hace dos semanas que lady Aytoun pospuso esa visita para ocuparse de sus necesidades. Cuando volcó una bandeja y amenazó con un tomo de Escoceses. El señor Trimble es el pastor. Voy a ejercitar mi puntería con esos dos inútiles como diana. Evidentemente. —Si lo haces. ni siquiera cuando se lo pedía educadamente. o casi. después de pasar una noche prácticamente en vela. se dedicó a pensar en su esposa. Traducción Rosanic. —Si. tres días antes. Eso era extremadamente frustrante. John “cabeza hueca” desapareció rápidamente volviendo minutos mas tarde acompañado por Gibbs. Y luego. ya que ella nunca obedecía sus órdenes. Lyon le lanzó una mirada asesina. corrección Cari 74 . a modo de cena. ella debía estar harta de encontrarse prisionera día y noche con él. de modo que decidió ir a acaballo. él había armado tal escándalo y había causado tantos estropicios. Su Señoría?— preguntó el hombre con un asomo de ironía. —¿Necesita algo. y nada. Como las doncellas se habían llevado por fin la comida que había dejado sin tocar. Lyon lanzó una ojeada hacia el brillante sol. Naturalmente. estaría ciertamente irritable.Seguramente. que ella había vuelto a ordenar que le llevaran de regreso a su dormitorio apenas media hora después. —Perdóneme. Lyon ese día había ganado. pediré tu cabeza servida en una bandeja. milord— continuó Gibbs— Ya que insiste en saberlo. Una joven criada que entró para reavivar el fuego. había convencido a sus propios lacayos para que le llevaran al salón. Las diez y media. Lyon le contempló como si tuviera delante al tonto del pueblo. Tráeme las pistolas de duelo. pero seguro que ella estaba a punto de lanzar una nueva ofensiva… Pasaron las diez y ella no apareció. y ambos son buenos amigos de su esposa. —Muy bien. No lo entendía.

parecía haberse acentuado ese invierno. En cualquier caso. esperaba poder contratar a uno de ellos para que. A pesar de mi rodilla estuvimos apunto de ir a verla a principios de semana. La señora Trimble apretó la mano de Millicent y bajó la voz: —¡Qué Dios la bendiga por haber aceptado tal responsabilidad! Ocuparse de un enfermo es una pesada carga. —Estoy seguro de que ella daría las órdenes necesarias— concluyó. la herida no había afectado para nada a la vivacidad ni al buen humor de la mujer. en sus ratos libres. milady— declaró la señora Trimble— El reverendo fue a hablar con los albañiles que están construyendo el granero. Millicent asintió. —Bastaría con que le dijera a mi mujer que mi apetito volvería si colgara tu asqueroso cuerpo de un clavo delante de mi chimenea. —Fuera lo que fuera lo que aquejara a mi esposo cuando llegó a Melbury Hall. Después de pasar dos semanas en su compañía. que están en muy mal estado. querida niña. Tormentoso. Odioso. ¿Ha observado alguna mejoría? —Si. —¿Y entonces usted lo cambió? —Si. Pero la señora Page nos dijo el domingo pasado que quizá no estuviera todavía preparada para recibir visitas. cuando tuvo que tomar esa difícil decisión. estaba segura de que la situación de Lyon no era tan seria como para ser considerada “una grave depresión”. ya que Lyon realmente estaba haciendo progresos desde hacía algunos días. y creo que ha recuperado parte de su verdadero carácter. A menudo extraño. Y Millicent lo prefería así mil veces. se decía Millicent. milord. provocada por un antiguo accidente en una calesa. Despierto casi las veinticuatro horas del día. —Nosotros no envidiamos demasiado su situación. muchas gracias. Traducción Rosanic. estoy convencida de que estaba agravado por el tratamiento que se le estaba administrando. corrección Cari 75 . me siento feliz de que haya usted podido venir hoy. La negra barba parecía esconder la sombra de una sonrisa. No era alejarse de la verdad. Dicen que se trata de las dos piernas y de un brazo. Parece que la salud de lord Aytoun sigue preocupándola. Por fortuna. restaurara las chimeneas del presbiterio. Estaban bebiendo té en el salón mientras esperaban el regreso del pastor. La cojera de la señora Trimble. —Están pasando cosas en el pueblo. —¿Y además una grave depresión? Esta vez Millicent sacudió la cabeza.—Para eso tendría que levantarse.

¿Puedo preguntarle como se está adaptado a esto? —Lo mejor que puedo— respondió francamente Millicent— Todo el mundo pone algo de su parte. ¿Cuál habría sido su reacción al comprobar que ella estaba ausente? ¿Se habría dado cuenta Traducción Rosanic. pero ninguna parece adecuada. y mi mayor problema ha sido encontrar espacio para todos. ¡A Lyon le encantaba desahogarse así! —Lo que me cuenta es mucho menos dramático que los rumores que corren por el pueblo— dijo la señora Trimble dándole unas afectuosas palmaditas en la mano— Me alegro por usted. se ha ocupado del trabajo del señor Draper en las ultimas semanas. ¿Cómo puede soportarlo.—Parece usted agotada. — Efectivamente. Le convenía hacerlo el mismo día que le preguntara si Gibbs podía convertirse en administrador a tiempo completo. la primavera pronto estará aquí— añadió la buena mujer moviendo la cabeza— Todos los problemas cotidianos de un encargado caerán sobre sus hombros. Aprovecharía para aconsejarle que hablara en vez de gritar. al mismo tiempo. Pero. Me gustaría que ocupara el puesto definitivamente. un escocés muy competente que lleva años sirviendo a Su Señoría. El señor Draper y yo jamás nos llevamos bien. en medio de todo ese jaleo. Y quizá debiera. rogarle que dejara de romper la vajilla. querida? Millicent sonrió. y esperaba que Lyon se hubiera tomado el desayuno. La señora Trimble le sirvió otra taza de té. Era casi mediodía. —Sentí mucho enterarme de que. Y sin duda también sería el día indicado para suplicarle que se afeitara esa horrible barba. —Debe ser difícil encontrar un sustituto. y el ayuda de cámara de lord Aytoun. por supuesto. Espero que pronto podamos conocer a Su Señoría. —Las cosas no están todavía tan mal. se vio usted obligada a deshacerse de su encargado. Lanzó una ojeada al reloj de péndulo de la pared. primero habría que convencer a lord Aytoun… La joven se dijo que el simple hecho de preguntárselo haría que volaran por los aires al menos media docena de platos. —De momento me he entrevistado con tres personas. y hay mucho que hacer. —Era algo inevitable. y la situación cada vez empeoraba más. — En cuanto haga mejor tiempo intentaré convencerle de que me acompañe hasta el pueblo. querida. corrección Cari 76 . —Además. — Y está usted pensando en arreglar las cabañas de la propiedad y construir otras.

mientras estuviera en presencia del representante de la Parroquia. Ohenewaa había visto a uno de los criados echar pestes entre dientes cuando paso por delante suyo con una bandeja. Nunca le he dejado solo tanto tiempo. y esta convaleciente. Puede acercarse a Melbury Hall un día de esta semana. —¿Por qué vaga por los pasillos como un fantasma?— preguntó él— Usted puede andar y hablar. luego se fijó en el hombre. —Eso sería perfecto— aprobó Millicent en voz muy baja. —La verdad es que quería pedirle que me ayudara a contratar un albañil para un trabajo en Melbury Hall. Se sorprendió al ver un periódico sobre sus rodillas. Quizá así tenga ocasión de conocer a Su Señoría. ni penumbra. las alfombras. Su atención parecía estar dividida entre el diario y el paisaje. Unos minutos antes. corrección Cari 77 . No había ni frascos de medicina. Pero ya que estamos haciendo preguntas… Señaló el periódico abierto sobre las rodillas de Lyon. —¿Y si entra en vez de esconderse entre las sombras? No había movido la cabeza. —Estará encantado de serle útil. Aparte de las nuevas cabañas. Bueno. Por un momento contempló la posibilidad de hacer caso omiso de la pregunta. —¿Se enfadaría usted conmigo si acorto la visita?— preguntó Millicent— Es una tontería pero de repente estoy preocupada por mi esposo. y los veladores. y la cogió por sorpresa. —No entiendo que es lo que puede estar retrasando a mi marido— dijo levantándose con dificultad para acercarse a la ventana. Lanzó una furtiva mirada al interior de la habitación. ¿Por qué no hace un poco mas de ruido? —Usted hace suficiente por los dos.siquiera? Si no había comido nada. observándole como si formara parte del mobiliario. —Lo entiendo perfectamente— respondió la señora Trimble con una ancha sonrisa— El reverendo se sentirá apenado por no haberla visto. pero prefirió entrar. me gustaría construir un dique de piedra para que el río no inunde los bosques cada primavera. querida. Estaba muy distinta a como la había visto la primera noche. y volver a bajar al vestíbulo. ni olor a enfermedad. debía volver para animarle a hacerlo. sentado en un sillón al lado de la ventana. —¿Por qué no se lo dice? Parece perfectamente capaz de distraerse solo. La mujer del pastor sorprendió la mirada de su invitada. Paseó la mirada por los cuadros. La puerta del conde estaba abierta. Traducción Rosanic. En realidad se preguntaba con que podría sobornar a Lyon a cambio de que se comportara civilizadamente durante unos minutos. El hombre estaba solo. animarle u obligarle.

Tomó la bandeja que estaba sin tocar. —Usted la quiere de verdad— observó él con un punto de extrañeza en la voz. Y desde el primer día estaba buscando la forma de agradecerle a Millicent su bondad. debe estar harto de sopas y pan seco. sintió en su pelo el olor del bosque y admiró el color de sus mejillas. —Usted no. acababa de obtener una respuesta. Durante los pocos segundos que ella se había inclinado hacia él. —Ni siquiera las moscas que acuden a la mierda se posarían sobre ese pan.—Puede que me guste su compañía. Parecía mucho más relajada. Pero la siguiente etapa era bastante más complicada. —No le ha confesado que se encuentra mejor. Él tenía un alma y. —Venga a verme en otra ocasión. y estoy seguro de que un perro sarnoso se ha meado en la sopa. —No le pedí que viniera. antes de dirigirse hacia la puerta. estaba ayudando a su joven esposa a sanar. Ohenewaa se dirigió a su habitación. casi alegre. Lo que hace. Hablaré con la cocinera. no me extraña que no tenga apetito. La observó poner la bandeja delante de la puerta y se recuperó. Podría usted decirle que ya no hay razones para que se preocupe por usted día y noche. De hecho. El bálsamo que obtendría serviría para varias cosas. En cuanto a la pregunta de si él se merecía los esfuerzos que iba a tener que hacer. Después de todo. fuera consciente de ello o no. La cabalgada y el aire vivificante tuvieron un notable efecto en Millicent. En vez de bajar. He apreciado su visita— concluyó el conde. no había estado segura de que fuera sensato fabricar la mezcla especial que estaba pensando. ya que no hay ninguna razón para que no coma lo mismo que nosotros. corrección Cari 78 . —No quiero comer nada de lo que me traiga— ladró. antes de ese día. ¿Usted y su jodida cocinera han decidido asesinarme? —Imaginando cosas así. se le atascaron en la garganta. —¡Estoy completamente de acuerdo! —¡Demonios. En realidad. e indiferente a las recriminaciones que cayeron sobre ella en cuanto entró en la habitación. eso si es una gran noticia! Traducción Rosanic. donde examinó sus hierbas y sus frascos. milord. lo hace porque quiere. Ohenewaa le miró fijamente durante un rato. y las barbaridades que Lyon estaba a punto de decir. Ohenewaa era una curandera. —Puede que necesite usted a alguien a quien atormentar. Ya había ayudado al conde y a su esposa una vez.

milord. Lyon la hubiera llamado loca. —¡Y deje de llamarme “milord”. no se olvide del suyo! —Muy bien. Ahora. mi querida esposa— dijo Lyon en voz baja y amenazante— le enseñaré hasta que punto estoy bien. mil… Lyon. —¡No lo haré!— dijo él con más fuerza. está muy a gusto haciendo el papel de oso malhumorado enseñando los dientes por todo. aparte de mí y los criados que le ayuden a desplazarse. con suspicacia. los dos comeremos juntos en el comedor. le prometo que. Ella se ruborizó ligeramente. Si me dejara afeitarle… Él la agarró con la mano izquierda haciéndola caer sobre sus rodillas. Es demasiado pequeña y huele a cerrado. El la miró detenidamente. —A pesar de esa barba y de ese pelo revuelto que le dan aspecto de salvaje.—Le aseguro que solo es el principio. pero en lugar de batirse en retirada. Sin embargo. a pesar de sus defectos. con sus hoyuelos y el brillo malicioso de su mirada. nadie le verá. —¿Qué está tramando? —No deberían servirle la comida en esta habitación. corrección Cari 79 . —¿Qué quiere decir “decidido”?— pudo decir por fin Lyon— ¡No soy una marioneta para que me hagan subir y bajar sus jodidas escaleras tres veces al día. —Acérquese. Creo que el humor tiene relación con el lugar donde uno esté. —¡Nadie me toca la barba! Traducción Rosanic. Nuestro mal humor. —Como guste— declaró Millicent con una luminosa sonrisa— Pero a partir de esta noche. Nunca había visto que una marioneta lanzara juramentos con tanto ímpetu y con tanta vehemencia. si no se lo hubiera impedido su sonrisa. visto de cerca no me parece tan terrorífico. le puso las manos sobre los hombros y se inclinó hasta estar nariz con nariz. Quiero que me llame Lyon cuando estemos a solas y Aytoun en público. y confieso que el suyo es realmente malo. bajo la mirada burlona de los cretinos de los criados! —Desde luego que no lo es. Era condenadamente bonita. por el amor de Dios! Es usted mi esposa. —¡Por supuesto que si!— respondió ella en el mismo tono. — ¡Hablando de mal humor. —Estoy muy a gusto aquí. —Antes estaba muy a gusto sumido en la inconsciencia y la desnutrición. Ella emitió un grito de sorpresa. —¡Decidido! Dio unas palmadas y fue a llamar.

No dejaba de mirarla mientras se decía que era su esposa. Completamente roja. Traducción Rosanic. Donde usted esté. Su mirada. “dormiré donde usted duerma” —¡Haga lo que quiera y que el diablo se la lleve!— exclamó irritado— No quiero seguir hablando. señora?— preguntó sin mirarla. allí estaré yo. Lyon. cayó sobre su boca e. por fin. estoy harto de ver su cara y de oír su estúpido parloteo. d… Se interrumpió. Lyon estaba intentando recobrar la sangre fría. Sin embargo. solo… con una única excepción: Millicent. ¿Es que no iba a abandonar nunca? —¿Y cual es. No la necesito. Quería quedarse ahí. Un error. Comeré donde usted coma. Durante largo rato no oyó nada. Cada vez que esa mañana se había abierto la puerta. Después de tres semanas de vida en común. —La verdad es que tengo una buena razón para desear que salga de esta habitación— dijo ella con su tono habitual. A los dos… Lyon sintió que la ira le embargaba. Él se fijó de pronto que sus ojos grises estaban veteados de plata y que su piel parecía muy suave. Estaban casados ¿y que? Besarla solo había sido un impulso. ¡Los labios de ella eran tan carnosos y sensibles! Iba a profundizar el beso cuando ella se separó de él y se levantó. En lugar de protestar. Estaba completamente confundido. no usted! —Se equivoca— protestó ella— Soy su esposa. Estaba muy satisfecho con mi soledad. milord. Lo único que deseaba era que le dejara en paz. corrección Cari 80 . impulsivamente le dio un beso salvaje. ¡Y ahora se dedicaba a jugar con él! —Nadie le pidió que estuviera tanto tiempo en mi dormitorio. pero el adivinó lo que había estado a punto de decir. ella se dirigió a él con una sonrisa plantada en el rostro. ella se aferró a sus hombros y pareció fundirse con él. Se colocó el pelo con nerviosismo y se arregló la ropa. había esperado verla entrar. Se preguntó si ella se habría dado por vencida al fin. Por fin. no conseguía explicarse realmente a si mismo lo que acababa de suceder. ¡Lárguese! Se volvió hacia la ventana sin esperar respuesta. con la mano en la boca.Ella se quedó boquiabierta. ese incidente era algo normal. retrocedió hasta el otro extremo de la habitación. Mirar el jardín y las colinas era su única escapatoria. Él no estaba de acuerdo en eso. ¡Soy yo quien vive aquí. —No podemos vivir el resto de la vida en esta habitación. Intentaba convencerse de que ella se merecía de sobra esa malévola parrafada. Era asombroso. —Creo que nos vendría bien a los dos salir un poco. pero el sabía que estaba profundamente afectada. pero deseaba estar con ella.

Sus críticas casi me están dejando sin respiración. —De acuerdo— suspiró— Si abandonar esta habitación significa que no me va usted a molestar más con su estúpido e incesante parloteo. O quizá sea yo quien interpretó mal sus palabras. A pesar de la expresión neutra que se suponía que ocultaba sus emociones. —No. No sé en que estaría yo pensando… —Tampoco yo. como esposo mío.—Según Gibbs. Pero pensándolo bien. antes de su accidente. en ese preciso instante supo que el hecho de estar encerrado en un dormitorio con Millicent. corrección Cari 81 . en el mejor de los casos. y necesito ayuda. —Me gustaría que conociera un poco Melbury Hall. Casi. Hay algunos problemas en la propiedad. Dejó vagar su mirada sobre ella. Pero como sabe. entonces acepto… con mucha alegría. Traducción Rosanic. a pesar de la sencillez de su vestido azul y el austero peinado. —Ahora ya tiene dinero. Lyon se volvió hacia ella y vio que se alisaba una arruga imaginaria de la falda. Sabía donde quería ir a parar. No le demos más vueltas. Dice que no dudaba en supervisar personalmente todo lo relativo a su propiedad de la frontera y sus tierras de las Highlands. Me encantaría poder tener su opinión. También sabe que. es usted el responsable de todo lo que hago y de todos mis movimientos. sino de… negocios. le excitaba terriblemente. —No se trata de una obligación social. Él resopló despectivamente. Por otra parte. Su nueva maniobra era transparente. —Teniendo en cuenta todo eso— prosiguió ella— le ofrezco la posibilidad de meterse en mis asuntos. No importa. —Debería mejorar la calidad de sus lisonjas. seguía usted de cerca los asuntos de la familia Aytoun. con la fama de tirano que se ha forjado en esta casa. No sería la primera vez que alguien se equivoca respecto de la capacidad de un hombre. la ley considera a las mujeres como seres débiles. La astucia no es un rasgo demasiado noble. tendría que estar loca para desear que interviniera en asuntos de los cuales posiblemente no sepa nada. A menos que Gibbs haya hablado tan bien de usted movido por una ciega lealtad. está usted aquí. gracias. Después de todo. Ayudó a muchos de sus pares con menos talento que usted. Es usted educado y evidentemente muy astuto cuando se trata de conseguir lo que desea. sin duda debería retirar el ofrecimiento. —Ya tengo uno excelente. Contrate un administrador mejor.

Había hecho innumerables preguntas a Gibbs sobre los gustos de su marido. el vino. Quería que todo estuviera perfecto: las carnes.Capitulo 12 Para Millicent hubiera sido menos agotador preparar una cena para la familia real que organizar la de su esposo. pero también sabía que la elección del vestido podía transmitir algún tipo de mensaje al conde. luego había llamado a la señora Page y a la cocinera. ¿Cómo iba a vestirse? Desde luego. corrección Cari 82 . Traducción Rosanic. Una nueva preocupación vino a sumarse a las otras. tenía que estar presentable. el comedor.

Traducción Rosanic. Millicent contempló el profundo escote y asintió. pero parecía estar a gusto. podría trenzarle en el pelo unas cintas y… — No tenemos tiempo. milady. ¿Estás enferma? —No. un beso no era suficiente para hacerla cambiar de opinión al respecto… Se obligó a si misma a olvidar el asunto mientras Violet se ocupaba de sacar una enagua. Desde que Wentworth había abusado de ella. El escote cuadrado resulta demasiado revelador sin ninguna joya. Si había insistido en añadir una cláusula de anulación del contrato. Millicent se decía a menudo que la doncella estaba desperdiciando su talento permaneciendo a su servicio. Violet. —Al menos deje que le ponga una cinta en el cuello. no corría el riesgo de que le impusiera sus atenciones. —¿Para ir a ver a tus padres? —Si. —Si está usted segura de no querer llevar peluca. Violet. —Prefiero la cinta. había sido por esa misma razón. pensó mirándose en el espejo.No había tenido demasiado tiempo de entretenerse con el incidente de la mañana. No les veía ninguna utilidad. —¡Espere! Tiene que cambiarse los zapatos. No quiero arriesgarme a que el conde cambie de opinión. esta semana. Fue al armario a buscar un par de escarpines a juego con el vestido. milady. pero todavía estaba conmocionada por el beso de Lyon… y por su propia reacción. se había guardado mucho de tener cualquier contacto físico con un hombre. Millicent no lamentaba en absoluto haber vendido sus joyas cuando murió su marido. Creo que estoy lista. —Gracias. Aceptó el vestido azul que la doncella sostenía ante ella. fueran regalos de su esposo o recuerdos de familia. Todo había sido vendido a beneficio de la propiedad. Le dije que a las siete y no puedo permitirme llegar con retraso. corrección Cari 83 . Violet se arrodilló para ponerle los escarpines. Con ese vestido hubieran quedado perfectos. y Millicent notó que la joven había adelgazado. medias y otras prendas íntimas. — No veo por que no. milady. Violet tenía muy buen gusto para los colores y los conjuntos. —Sin duda no es el momento de hablar de esto. —Es una lástima que ya no tenga los zafiros que le regaló el señor Wentworth cuando se casaron. Esa era una de las razones por las cuales no lo había dudado mucho a la hora de casarse con Aytoun. milady. De todos modos. Con la enfermedad de este. milady… pero me preguntaba si podría tomarme dos días de descanso.

—¿Y bien? ¿Cuáles eran sus otros defectos? — Lo siento. Él siguió con la mirada la elegancia de sus movimientos cuando le volvió a llenar el vaso de vino. no creo que ese sea un agradable tema de conversación – respondió ella con tanta ligereza como le fue posible – Y creo que no debe escuchar los comentarios de los criados. Millicent les indicó con un gesto que se fueran. Contempló a la mujer sentada a su lado. todo el personal de la casa es relativamente nuevo. Era exquisita. dulcemente satinado a la luz de las velas. — ¿Se refiere al vino o al riesgo de que rompa el vaso?— preguntó ella con ligereza. el fuego crepitaba en el hogar y la comida y el vino eran excelentes. Una pequeña arruga cruzó su frente y Lyon notó que se había ruborizado. Pregúntale a la señora Page. — Al vino. expuesto por el escote. Ya son casi las siete. Notaba que el tema no le gustaba. — No se preocupe. Una docena de velas proporcionaba una luz dorada a la estancia. pero no pudo evitar insistir en él. — ¿Qué otros defectos tenía? Contempló la tierna curva de su cuello. milady. — Gracias. Me pareció entender que su difunto marido tenía algunos problemas con el alcohol. —Francamente. Era obvio que estaba feliz. me sorprende que confíe en mí hasta ese punto – dijo.—Trabajas demasiado Violet. En lugar de sentarse enfrente de él en el otro extremo de la larga mesa. corrección Cari 84 . — Lamento mucho saber que su vida fue difícil. Pero está usted lleno de sorpresas. Durante un breve instante de locura se preguntó si su piel sería tan suave como parecía. Lyon no podía poner objeciones a nada. y se quedaron a solas. —¿A que se debe eso? Traducción Rosanic. — De vez en cuando me gusta variar mi actitud. Me temía que se pasara toda la velada perfeccionando su sarcasmo. A pesar de todos sus esfuerzos. Con excepción de algunos que son leales. si no que además había comido un poco de pescado y de carne. Cuando los criados quitaron la mesa. No solo Lyon había permitido que los lacayos le llevaran a la planta baja. si alguno de los criados puede llevarte cuando vaya a hacer la compra mañana y recogerte al día siguiente. — Tenía muchos problemas. De inmediato alejó la idea. había preferido hacerlo a su lado. lo haré. El reloj de la chimenea empezó a dar la hora y Millicent se apresuró a salir de la habitación. incluido Gibbs.

Le brillaban los ojos a la luz de las velas. — Siéntese Millicent. pero necesito estar al corriente de su situación. era un enigma que cada vez le intrigaba más. pero las cosas habían cambiado. no veo ningún problema en ponerle al corriente de lo que sucede en Melbury Hall. de modo que él tenía todo el derecho a saber qué era lo que había llevado a Melbury Hall. me pidió ayuda. y a Millicent. Ella estaba a punto de levantarse. como si estuviera conteniendo las lágrimas. La condesa viuda estaba buscando a alguien que se ocupara de él. — Probablemente haya notado que en Melbury Hall viven muchos negros. He bajado. Millicent bebió otro sorbo de vino. — Esclavos liberados. ¿Dejar fuera su vida privada cuando lo que realmente le interesaba era su personalidad? La verdad que se escondía detrás de sus ojos grises. Sabía que para eso tendría que ser paciente. y ellos se defendían afirmando que eran criminales o prisioneros de guerra. Antes de ese día no había querido saber más. Lyon Traducción Rosanic. corrección Cari 85 . Lyon conocía a muchos hombres que habían conseguido su fortuna en las plantaciones de caña de azúcar del Caribe. mientras él esperaba la respuesta. de modo que él la sujetó por la muñeca. — Durante los cinco años que estuve casada con Wentworth. todos ellos. — Muy bien – cedió ella – Mientras dejemos mi primer matrimonio y mi vida privada fuera de la conversación. Cada vez se encontraba mejor y deseaba saberlo todo sobre ella. De modo que ¿Por qué no…? — Empiece por el principio. Se oían muchas cosas sobre el brutal tratamiento que infligían a sus esclavos. De nuestra situación. Él asintió. Su madre y Maitland no le habían contado gran cosa antes de la boda. — ¿El principio de qué? — Está intentando escapar. tan tristes a veces. Había utilizado como excusa los asuntos de la propiedad. pero la paciencia no era su fuerte. — Me molestaría tener que repetir cosas que ya sabe. Pero ya no podía echarse atrás. Punto. Usted quiso que yo bajara aquí. La mayoría de ellos… Rectificó: — No. al punto donde se encontraban. eran maltratados por unos crueles capataces a los que habían traído al mismo tiempo que a ellos.— Supongo que es la evolución normal en una casa como esta. — ¿Qué evolución exactamente? Ella se ruborizó de nuevo. esas personas fueron traídas desde Jamaica para trabajar aquí. Millicent era viuda y su madre conocía sus dificultades financieras. pero no estaba de acuerdo.

había pensado en liberar a los negros que trabajan en ellas. Mi marido utilizaba los beneficios de sus plantaciones para mantenerla. —Deudas que le dejó su marido. —No la estaba criticando –precisó él tranquilamente— Se casó usted conmigo porque estaba al borde de la ruina. haciéndola parecer casi hermosa. y Lyon no había conocido a muchas. Ya antes de saber que no iba a heredarlas. Sin embargo. Pero esa no es mi principal preocupación. —¿En la casa? —No. Permití que los que habían sido fieles a mi marido se fueran y me pareció justo sustituirles por esclavos liberados. era una rara cualidad en una mujer. en las cabañas de la propiedad. me he dado cuenta de que no es posible que Melbury Hall haya sido financieramente independiente nunca. sobre todo. de modo que tienen derecho al mismo sueldo que cualquier otra persona. Al examinar los libros de cuentas de los últimos años. es conocer su opinión sobre Melbury Hall y sus granjas. Una inteligencia despierta unida a una enorme compasión. —No quisiera aburrirle con los detalles de cómo eran las cosas y como son ahora. —De modo que les liberó. corrección Cari 86 . —¿Todos los liberados permanecieron con usted? —Casi todos. gracias a su generosidad ya han sido canceladas e incluso me ha sobrado suficiente para llevar a cabo algunas reparaciones urgentes. —No. Unas sumas desorbitadas a las que no podía hacer frente con las rentas. y él comprendió que no estaba segura de cuanto debía contarle. —Exactamente. —Eso no es extraño dada la extensión de las tierras y la calidad de las granjas. Su mirada reflejaba la pasión que traslucían sus palabras. Había heredado otras deudas. La observó Traducción Rosanic. —Después de la muerte de Wentworth intenté devolverles a esos pobres desgraciados algo de todo aquello de lo que se habían visto privados.sabía que eso solo eran excusas. Se masajeó las sienes distraídamente. ¿Sigue teniendo esa fuente de ingresos? —¡No! Perdí las plantaciones en beneficio de un amigo de Wentworth al que debía un montón de dinero. ¿Era por Melbury Hall? Millicent no respondió de inmediato. —¿Y les paga? —¡Por supuesto! Trabajan igual que todo el mundo. porque él mismo había visto a niños encadenados en los muelles de Bristol. Pero. Lo que me gustaría. incluso si todavía fueran mías – añadió con pasión— no utilizaría ese dinero.

si es que tiene alguno. Traducción Rosanic. —Les tiene cariño a sus empleados —dijo— y respeto su deseo de sacarlos adelante. permitiéndole admirar las curvas de sus pechos. Eso por si solo bastaría para explicar porque las rentas son tan exiguas. Si hubiera usted tenido un buen administrador. Era la primera vez desde hacía un mes que pensaba en alguien que no fuera él. También la admiro por lo que está intentando hacer. Nada más llegar se enteró de que iba a cumplir treinta años y que no había tenido hijos de su primer matrimonio. —Si. Lyon no la estaba escuchando. ¿Le molestaría que mirara por encima de su hombro y le haga los centenares de preguntas que me surjan? —Supongo que soportaré muchas. muchas veces me pareció estar como un barco a la deriva. en vez de compadecerse de si mismo. Será un enorme placer para mí revisar los libros y los registros. La volvió a ver apretada contra él. últimamente. ningún deseo. Sin embargo. —Entiendo. con todos los problemas económicos que tenía. A lo mejor era a causa del vino. pero he permanecido durante mucho tiempo enterrada bajo un montón de deudas para poder ocuparme de eso. Estaba sorprendido al notar que por segunda vez en ese día. pero centenares… La risa cristalina de Millicent permaneció un instante suspendida entre ellos y a Lyon le dio un vuelco el corazón. corrección Cari 87 . algo que no le sucedía desde hacía seis meses. las cosas serían diferentes. Sus lacayos me dijeron que se había hecho cargo con mucha eficiencia de Baronsford y de su casa de Londres… ¿Le molestaría si le pido que asuma el cargo de administrador? Sé que él ni se plantearía siquiera aceptar sin su consentimiento. —Gibbs me dijo que. La sombra de una sonrisa que se insinuó en los labios de ella le apreció tan refrescante como una brisa de verano. Melbury Hall ha sido víctima de varios administradores incompetentes. —Me gustaría encontrar alguno. No le había quedado ninguna sensación. y no pudo evitar mirar fijamente sus labios. —Le agradeceré todo el tiempo que quiera dedicarme. entonces después de verlos le daré mi opinión. ni ningún interés por acostarse con una mujer. Ella le puso una mano en el brazo. El contacto de su rodilla contra el muslo de él le quemó cuando se agachó para recoger la servilleta que él había dejado caer al suelo. más temprano por la mañana. el deseo se estaba apoderando de él. —Bien. También me gustaría ver un mapa de sus tierras. hay uno en la biblioteca. —Espero no estar abusando demasiado de su generosidad —continuó ella — si le digo que Gibbs me ha ayudado mucho en el trabajo diario.con renovado interés. —La verdad. Lyon. Se había acercado a él.

¡Estaré encantado de dejar de ver su sucia cara! Irritado. — ¡Peor para usted! Cerró los ojos negándose a mirarla. —No debería haberle hablado de mis planes para Gibbs —dijo apenada— Sé lo valioso que es para usted. Sabía que quedaba muy poco del hombre que había sido una vez. Se obligó a si misma a recordar que.cuando había atraído a Millicent hacia él. —Pues no me voy a ir a ninguna parte. enviándolo contra una copa cuyo pie se rompió. Afortunadamente. No era nada. Los chicos se iban y Millicent se quedaba a pasar la noche dando cabezadas en un sillón. llámeles inmediatamente. Los dos lacayos la saludaron y se fueron cerrando la puerta a sus espaldas. Antes de que Millicent pudiera reaccionar. él todavía estaba convaleciente. Gibbs tomaba el relevo. Inmediatamente. Y además. apartó el plato de un manotazo. Millicent permaneció en la oscuridad mientras los dos criados se ocupaban de su señor a la luz de una única vela. La velada había sido maravillosa hasta que sucedió… quien sabe qué. solo un ligero corte… sin embargo continuó mirándolas fijamente. —Llame a John y a Hill —gruñó— Si no quiere que vuelva a hacerlo. sin que él hubiera querido moverlos conscientemente. paseando por la habitación o mirando por la ventana. — ¡Santo Dios. a pesar de las agradables horas que acababan de pasar los dos juntos. —Estoy cansado. un trozo de cristal cayó sobre las piernas de Lyon. Quiero que me lleven a mi dormitorio. cuando se había apoderado de sus labios. Luego. había tenido la impresión de… Le entraron sudores fríos. —No quiero que se quede. ya empezaba a acostumbrarse a sus cambios de humor. está usted sangrando! Lo siento muchísimo… Lyon contemplaba las gotas de sangre que se estaban formando en su mano derecha. — ¿Qué sucede? —preguntó ella preocupada. ella no se estaba dando cuenta de nada. La respuesta de su cuerpo no le aliviaba en absoluto. Ya se había convertido en un hábito. No entendía porque se había levantado repentinamente ese muro entre ellos y estaba segura de que no tenía nada que ver con el tema de Gibbs. corrección Cari 88 . tanto moral como físicamente. —Estoy preparado para subir —dijo secamente. Su mano y sus dedos habían cobrado vida. La brusquedad de su tono la hizo vacilar. Sus músculos se habían movido solos. al amanecer. Traducción Rosanic. y mi intención no era privarle de… —Me importa un bledo lo que le proponga.

regresó con Ohenewaa. La criada que había subido al piso.Millicent se dio cuenta de que le dolía más su indiferencia que su agresividad. Se dejó caer en el sillón que había a los pies de la cama y observó su pálido rostro. Él tenía el brazo izquierdo encima de la colcha y el derecho debajo de las sábanas. La cocinera le tendió una taza humeante que la otra cogió mientras continuaba hablando suavemente a Moisés. Traducción Rosanic. Gibbs se acercó al ama de llaves. corrección Cari 89 . más reservada en cuanto él estaba cerca y le había ido conquistando poco a poco. el cual estaba en el umbral de la puerta de servicio retorciéndose las manos. El ama de llaves cogió al enorme negro de la mano y le llevó hasta un banco al lado de la chimenea. pero permaneció apartado. Estaba cansada y él no la quería a su lado. También se vio obligado a reconocer que esa no era la única cualidad que le fascinaba de ella. La señora Page le dio una orden en voz baja a una criada. Gibbs no tenía ningún inconveniente en dejarse cazar. El personal de Melbury Hall se componía de negros y blancos a partes iguales. la cual se apresuró a subir al piso superior. Su mirada se posó en los labios de él y se preguntó si volvería a besarla alguna vez. turbada. En el transcurso de las últimas noches. Lyon se había despertado varias veces. Era evidente que la imparcialidad de lady Aytoun era compartida por todos. ella no le había resultado de demasiada utilidad. y a Gibbs le pareció ver lágrimas en sus ojos. lo más extraño de todo. Gibbs entró en la estancia en mitad de la escena. No pudo por menos que admirar la manera rápida y eficaz que tenía de arreglar las cosas. luego él se libró de la manta y ambos salieron de allí. limitándose a mirar. Alguien trajo una manta y la señora Page se la puso sobre los hombros si dejar de tranquilizarle y de acariciarle la espalda. Contempló la oscura barba. Ella recordó la pequeña herida pero decidió que no merecía la pena molestarle. La anciana intercambió algunas palabras con Moisés. pero lo que más le había llamado la atención a Gibbs desde su llegada fue la sensación de que todos ellos formaban una verdadera familia. Se ocultó en las sombras. Y. Y sin embargo no había otro lugar en Melbury Hall en el que ella quisiera estar. preguntándose como sería antes del accidente. Moisés hablaba con voz rota. Se acercó a él con decisión. En la sala de los criados todo el mundo parecía estar preocupado por Moisés. las largas pestañas que ensombrecían sus mejillas demacradas y el recuerdo del beso que habían compartido volvió a su memoria junto con un extraño calor. pero la verdad es que aparte del placer que le proporcionaba atormentarla. Era simpática.

Ella esbozó una tímida sonrisa. Algunos decían que habría que liberarle pero Moisés quería que antes le viera Ohenewaa. una sabia. He oído hablar de todo lo que tuvo que soportar mientras fue esclavo de Wentwoth. —¿Sabe? —Continuó— Me estoy volviendo loco intentando conseguir su aprecio. Amina me dijo que era como una especie de puente entre ellos y su pasado. señor Gibbs. En su lugar creo que yo me hubiera vuelto loca. —Uno de los perros del establo. Traducción Rosanic. El escocés la siguió hasta el vestíbulo. —¡No sé de que me está hablando! —¿De verdad? —Dijo él inclinándose para mirarla a los ojos— El domingo pasado no quiso regresar conmigo desde el pueblo. —Desde que llegué no son muchas las veces que he visto a Moisés. Mary elevó sus verdes ojos hacia él con una tierna sonrisa. —¿Y que es lo que un hombre como usted puede querer de una vieja viuda como yo? —¿Vieja? ¡Nada de eso! La cogió de la mano y la llevó al hueco de las escaleras. —Si.— ¿Qué es lo que tenía tan afectado a Moisés? —Preguntó por fin. —Señora Page. si yo le confesara toda mi devoción ¿me trataría usted con el mismo cariño que a Moisés hace un momento? Ella se ruborizó ligeramente. y no se le puede reprochar que sea un poco lento. —¿Té? —Té —repitió ella con una sonrisa. —¿Una taza de sidra caliente y una manta encima de sus hombros congelados. Se negó dos veces a pasear conmigo por el jardín. pero además se la considera una anciana. No ha encontrado el… —Me encantaría tomar el té con usted mañana por la tarde. Pero Moisés está totalmente volcado en la señora y en todos los que se portan bien con él. al atardecer. señor Gibbs? —Una mano acariciadora en mi espalda y palabras dulce en mis oídos. —¿Qué es lo que significa esa mujer para ellos? ¿Es una curandera? Mary asintió. —¡Se lo merece! —Aseguró afectuosamente Mary— A pesar de su cuerpo lleno de cicatrices y de su retraso mental. corrección Cari 90 . es la persona más buena que he conocido en mi vida. ha caído en la trampa de un furtivo. Luego la joven se dirigió hacia las cocinas y Gibbs se lanzó. —¿Se refiere usted a África? —Eso creo. pero parece que todo el mundo le mima. por el que siente especial cariño. Se detuvo al pie de las escaleras para decirle algo a Amina.

y espero que piense en ello detenidamente. el cual a su vez se lo transmitió a Moisés. —¿Cómo está Moisés? —Está hecho polvo y eso no le va bien. corrección Cari 91 . señor Gibbs. —No va a salir de ésta —añadió otro—. Tengo la sensación de que va a convertirme en un caballero. Traducción Rosanic. Su dolor afectó a Violet. —Te lo ruego. Al ver que él vacilaba. Moisés tiene que tranquilizarse. Se me parte el corazón. Sería mejor cortarle la garganta para que el pobre animal deje de sufrir. Le tiró de la mango. a pocos metros del perro. Jonah quiere que Ohenewaa examine la pata del perro. Moisés estaba acuclillado sobre una bala de paja. estoy segura de que lo conseguirá. le cogió del brazo. —Me lo regaló la señora. Cuando le tocó la pata. al lado de su perro. Moisés. —No esperaría menos del futuro administrador de Melbury Hall — respondió ella liberando la mano—. —Moisés… Él la miró lleno de angustia. Por fin logró que él saliera del establo arrastrando los pies y se sentó a su lado encima de un murete. ¿Me enseñaras algún día como consigues trenzar todos esos juncos? —¿Crees que va a poder salvar a mi perro. Moisés. Pero. Violet iba trotando para mantenerse al paso de Amina. que se acercó a él. Te necesito. Le dijo algo a Jonah. —Habría que amputársela —le dijo a Violet un mozo de cuadra. Violet se estremeció y observó a Ohenewaa que estaba preparando unas vendas rodeada de frascos. Desde donde ella estaba vio que los hombros del viejo se sacudían por los sollozos. No hay que hacer nada que haga que el perro muerda. Cuando acarició la cabeza del perro. Violet? —Si. A pesar de eso. Solo para mí. con Moisés lloriqueando y pareciendo sentir más dolor que el perro… En uno de los establos. Ohenewaa se acercó. cuya pata era un amasijo de carne y hueso. una docena de personas estaban agrupadas alrededor de una linterna. —Entonces que sea té. —¿Quieres salir afuera conmigo? No soporto ver esto. se echó hacia atrás y dejó su sitio a Jonah. —Esta mañana me llevé al pueblo la cesta que me regalaste —dijo ella para distraerle—. pero para eso. Moisés gimió tanto como el perro. Moisés se estremeció. —Lo sé. Sería usted perfecto para el puesto.Él besó su mano muy serio.

Era más de medianoche cuando Millicent vio salir del establo la frágil silueta de Ohenewaa. —¿Podría usted echarle una ojeada a mi marido cuando le venga bien? Hasta ahora ningún médico inglés ha podido conseguir ninguna mejoría ni física ni mental. —Y ruidoso —repitió Millicent sonriendo—. La anciana no era una bruja. Por eso no puedo evitar pensar que a lo mejor hay algo más que no han visto. —Mientras yo viva. Millicent estaba convencida de que se podía confiar en ella. pero Moisés ya sabe como curarle. Violet. Necesitaba saber su opinión.—Nunca había tenido nada que fuera mío. Ya había oído hablar antes de esos horrores. consciente y es inteligente. Tenía razón al decir que no la necesitaba. —Y ruidoso. Ya no tenía pesadillas y no se obligaba a sí mismo a mantenerse despierto solo para molestarla… Abrió la puerta sin hacer ruido. Estaba tan ocupada con Lyon que no había pasado demasiado tiempo con la anciana. Apenas había tenido oportunidad de darle las gracias por la infusión que le había ayudado durante las primeras noches sin láudano. Ohenewaa llegaba en ese momento al final de las escaleras con los ojos brillando como los de un gato. Lyon estaba tranquilamente dormido. Moisés. también tendrás una amiga. Lyon está despierto. —Lo sé. —¿Cómo está Moisés? —Preguntó Millicent a media voz. Lo había sabido desde el primer día. —¿Ha muerto el perro? —Tiene una pata rota. Moisés. ¡Era tan bueno y amable! Le apretó el brazo con más fuerza y apoyó la mejilla en su hombro. Recordó el día que ambas habían hablado de la carta de Jasper Hyde. ¿Me ayudará? Por Traducción Rosanic. Y sabía que la ignorancia y la superstición podían llevar a un hombre como Hyde a creer que Ohenewaa era la culpable de todos sus males. Dos horas antes. corrección Cari 92 . Esa era la razón por la que tenía que verla esa noche. salió al oscuro pasillo dejando la puerta entreabierta. Violet le había contado el accidente. Ohenewaa iba a dirigirse a su habitación cuando Millicent la detuvo. Había prestado atención a las palabras de Ohenewaa. y el hecho de que supiera de medicina no la convertía en una mala persona. —¡Afortunadamente estaba usted aquí! Gracias. —Mejor. Pero nosotras somos capaces de hacerlo mejor. La respuesta de Millicent al plantador había sido muy clara: Ohenewaa no tenía ningún deseo de verle.

supuesto. —Cuando llegue el momento. cuando llegue el momento. a pesar de su prolongada visita. cuando yo sea capaz de convencerle de que acepte. Capitulo 13 Millicent estaba anonadada. corrección Cari 93 . Traducción Rosanic. No había otra palabra para describir su reacción ante el irreprochable comportamiento de Lyon con el reverendo Trimble. La anciana la observó un instante antes de asentir con la cabeza.

Después de todos esos años. incluso cuando Wentworth les tenía a todos bajo sus garras. para que el otro no se ofendiera. lady Aytoun? —Insistió el pastor. en el hombre que había sido su salvación durante los años de horror. Él incluso se había convencido a sí mismo de estar enamorado de ella. ambos también habían salvado muchas vidas. el maestro de la escuela. Había estado preparada para intervenir en cuanto su marido mostrara algún síntoma de molestia o de cansancio. Parpadeó para alejar las lágrimas e intentó no pensar más en él. pero Millicent le había abierto los ojos. Ella le había rogado que acudiera a Melbury Hall al amanecer para ayudar a una Violet aterrorizada a librarse de la lujuria de su amo. todavía no conseguía librarse de un terrible sentimiento de culpa. Durante ese tiempo. Le tenía mucho afecto a Trimble. Y la situación no parecía que fuera a mejorar. la posibilidad de vida en otros planetas… Después de hablar sobre la agricultura en las Highlands. Cunningham… Millicent inclinó la cabeza. el pastor encadenaba los temas de conversación uno tras otro. como si se dispusiera a pasar allí todo el invierno. En esos días ella temía por su propia vida y no había podido ni imaginar que la víctima iba a ser Cunningham. luchas sociales. y mantenían animadas discusiones sobre política. las tropas británicas tuvieron que intervenir para sofocar la rebelión. se pudo alfabetizar a los esclavos de la propiedad. El corazón le dio un vuelco cuando recordó que el joven maestro había muerto intentando protegerla. pero Millicent no se había enterado y se hizo un pesado silencio. Cuando volvió a levantar la cabeza vio que Lyon la estaba mirando y que la conversación se había convertido en un monólogo. —¿Le parece bien. Con su vigilancia y sus intervenciones. en su amigo. corrección Cari 94 . los cambios en la industria. —¿Se comprobaron sus referencias como albañil? —Preguntó Lyon sin dejar de mirarla. Millicent no tenía ni la más mínima idea de a que se refería y echó una mirada desesperada a su marido. Pero Wentworth había creído que Cunnigham quería huir con Millicent y le había matado. El reverendo acababa de hacer una pregunta. El reverendo explicó que en una zona llamada Carolina. Gracias a Trimble y a Cunningham. Millicent había permanecido llena de asombro por la actitud de Lyon. quien había sido su aliado y el de los empleados de Melbury Hall desde hacía mucho tiempo. pasaron a hablar con toda naturalidad de las revueltas de los esclavos en las colonias. Ambos hombres parecían dos viejos camaradas de los días de Universidad.Instalado en un sillón de la biblioteca. Traducción Rosanic.

Tiene muchas bocas que alimentar. ¡Increíble! —Efectivamente. y su trabajo parece satisfactorio. que no tardará en nacer. cuando haya terminado su trabajo en el pueblo. pero el grueso volumen se le deslizó de entre los dedos y le cayó encima de la Traducción Rosanic. —¿Si? El reverendo asintió con la cabeza. es asombroso… —Creo que lord y lady Stanmore regresaran a Solgrave dentro de unos quince días. de Goldsmith. Lord Aytoun no tiene nada que ver con su reputación. aunque la visita está siendo muy agradable. Me confesó que necesitaba con urgencia algo más de dinero. si está disponible. —Señora. la felicito de nuevo por su matrimonio. ¿podríamos disponer de él a tiempo completo? —Eso es lo que él dice. Gracias por haberse preocupado. El vicario de Wakefield. —¿Usted que opina Millicent? Estaba usted impaciente por llevar a cabo sus planes… Ella le dirigió una sonrisa de agradecimiento antes de volverse hacia el reverendo. A propósito ¿Cómo se llama ese albañil? —Ned Cranch. —Y ahora que el granero ya está prácticamente terminado ¿cree usted que estaría dispuesto a trabajar aquí dos veces por semana? —En efecto. milord. señora. estaba encima de la mesa. debería ir pensando en volver a casa. Extendió la mano para cogerlo. El libro que el pastor le había llevado a Lyon. —Estoy seguro de que lo estará. —Dígale que tendremos trabajo para él a partir de la semana que viene. —Oí decir que tenía mujer y dos hijos en Coventry. ¡Que hombre más inteligente! Se expresa de un modo excelente y tiene algunas ideas asombrosamente modernas. corrección Cari 95 . —Sería estupendo.—Eso creo. De lo contrario no hubiera sido contratado para construir el granero. Estoy deseando que la señora Trimble le conozca. —Y más tarde. Parece que están esperando el tercero. Se levantó de mala gana y se despidió del conde. ¡Sería un enorme placer verles a todos juntos! ¡Realmente maravilloso! —Trasmita mis saludos a la señora Trimble dijo Millicent antes de que el buen hombre empezara a hablar de nuevo—. luego ella le acompañó al vestíbulo. Esta deseando empezar a trabajar en su casa. milord. Bien. —Fue un placer.

Sus ojos lanzaban destellos de ira y ella intentó deslizar una mano entre la de Ned y su garganta. Habíamos planeado venir juntos. Luego la sensación desapareció. A pesar de que hizo un esfuerzo para concentrarse. lo siento —gimió—. y el tomo acabó en el suelo.pierna. Pensé que aquí… Tengo dos días de permiso y… Traducción Rosanic. —Lo siento. Pero oí decir que ibas a Saint Albans y pensé que te alegrarías de que me reuniera contigo. Se agachó para recoger el libro. antes de incorporarse. —¿Ha sucedido algo…? —No. no pudo volver a mover el pie. Sin embargo su expresión cambió cuando Lyon se limitó a hacer un gesto con la cabeza antes de mirar el libro que tenía a los pies. para que pudieras conocer a mis… —Tú lo habías planeado —bramó él— no yo. Se había movido. Las sensaciones que había sentido en esa extremidad eran muy reales. Intentó volver a hacerlo. Todavía acuclillada al lado del sillón. Pero me gustaría que me leyeras ese libro. Violet gritó cuando Ned la empujó con fuerza contra la pared. Su pie izquierdo hizo un movimiento brusco. Millicent entró en la estancia con una sonrisa en los labios. le puso una mano en el brazo. —Supongo que yo no tengo… —¡Millicent! Ella se dio la vuelta. Luego me di cuenta de cómo hacia el pastor para ponerte de tan buen humor. Ned —murmuró ella sollozando—. incrédulo. Lyon miró. En tu habitación en la aldea siempre nos escondemos. —No pasa nada —aseguró él—. ¡Diablos. Ned. —Voy a intentar alcanzar al vicario para que cene con nosotros. Se encaminó hacia la puerta. corrección Cari 96 . —Gracias por haber sido tan amable con el reverendo Trimble. su pierna. pero le fue imposible. —¿Quieres leerlo? —No. Le observó atentamente por un instante. te mereces un buen escarmiento por haberte metido en mi dormitorio a escondidas! —Quería darte una sorpresa. pero él apretó todavía más. —Viéndote con él me pareció que no eras el mismo hombre con el que me he casado.

señor. ella huyó a toda velocidad. Fui una estúpida al creer en tus dulces palabras. no soy una puta. —Muy bien. —Me estas dando miedo. A sus espaldas una mujer lanzó una lasciva carcajada y Violet se dio la vuelta. —Cuidado con lo que dices. Se tapó la cabeza con la capucha y se apresuró a irse. Solo vine para darte una alegría. Traducción Rosanic. Se lo había creído todo como una idiota. pero él no le soltó el brazo. Una vez en el fétido pasillo. pequeña zorra. Lamento haberte molestado tanto. Espérame aquí. Al fondo del pasillo. nerviosa. Ha llegado antes de lo convenido. —¡Que preciosidad! —exclamó él—. con los pantalones bajados hasta las rodillas. Y además con suerte —añadió echando una ojeada a la puerta de Ned. ¡Que estúpida había sido! Se dijo intentando recobrarse. Le había creído cuando él había dicho que la amaba. inclinada hacia delante mientras un cliente. Cuando llamó a la puerta de Ned. o… Levantó su enorme puño y Violet se encogió. Se alejó por el oscuro pasillo. señor Platt. Lloró con más fuerza. —El albañil acaba de poseerme. Le dieron ganas de vomitar de repente. Unas manos enguantadas la ayudaron a recobrar el equilibrio. Había bajado ya media escalera cuando oyó que Ned decía: —Entre. Ella se liberó con cuidado y corrió hacia la puerta. No nos llevará más de un minuto… Violet liberó la barbilla y retrocedió un paso. —O quizás lo que haga sea atarte a la cama y amordazarte para poseerte de cien maneras distintas sin tener que oír tus lloriqueos. ¿Podría llevarme a otro sitio? De repente el hombre pareció un poco asqueado. Me voy —añadió envolviéndose con fuerza en su capa—. Ahora me doy cuenta de que solo lo hiciste para conseguir lo que querías de mí. Ned Cranch —protestó ella entre sollozos— No deberías decir esas cosas. dio curso libre a su tristeza. Ven conmigo. En el descansillo chocó contra un hombre. Bajó la mirada hacia sus botas relucientes. Se sintió aliviada cuando él dejó caer de nuevo el brazo sin golpearla. —¡Sal de aquí. la vio. pequeña. antes de que decida darte una lección! Estaba loco de rabia.—Aquí bastaría con que diera un silbido y un montón de tipos subirían desde el bar para que nos sirvieras de puta a todos. Se había convertido en una perdida. Ella no era muy distinta a esa mujer. Él la obligó a levantar la cabeza y ella se encontró con una fría e irónica mirada. corrección Cari 97 . la sujetaba por las caderas y la penetraba con violencia. en la penumbra. La cogió de la barbilla con rudeza.

contra la pared. —¡Suéltales Gibbs! Esa condenada vela se cayó en la mesa. Otra estaba fregando el suelo. que parecían perros apaleados. Estas convirtiendo una tontería en un asunto de Estado. y les estaba fustigando como un fiscal en un juicio por asesinato. eso es todo. corrección Cari 98 .Capitulo 14 Dos criadas estaban limpiando la cera y las cenizas que manchaban la mesa. Gibbs había acorralado a los dos lacayos. Traducción Rosanic. El ama de llaves había abierto todas las ventanas y estaba eliminando el humo a base de mover el delantal.

quitándole la manga y dejando que el brazo reposara en el sillón. hay que llevar al conde a su dormitorio. —¡No lo hice a propósito! —Ladró en beneficio de la anciana. Aquí hace demasiado frío. —Está equivocada. Millicent acababa de salir de la habitación. luego su esposa se dirigió hacia la puerta y la negra se acercó a él. Estaba revisando las cuentas de la propiedad cuando sin darse cuenta había volcado el candelabro. Si alguna vez Lyon había sido reticente a exhibir su enfermedad delante de todo el mundo. señora Page. pero Will estaba presente y había echado hacia atrás el sillón antes de apagar el fuego. Traducción Rosanic. No se trataba de una pregunta. —¡Desde hace mucho! Lyon observó con suspicacia la conversación que mantenían las dos mujeres en voz baja. Los párpados de ésta estaban semicerrados pero la sombría mirada seguía siendo escéptica. —¿Dónde va? ¡Santo Dios! ¿No estará pensando en dejarme a solas con ella? ¡Millicent! Ella disimuló una sonrisa antes de lanzar con tono impaciente: —¡No me voy a ningún sitio! Se detuvo en el umbral de la puerta para darle instrucciones a la criada que esperaba en el pasillo. Ella le dirigió una mirada indescifrable y luego los lacayos levantaron el sillón. Lyon contemplaba incrédulo la febril agitación que se había desatado delante de sus ojos. corrección Cari 99 . Ohenewaa estaba esperando en la habitación. La tela parecía estar pegada a la piel. y además puede permitirse comprar más —murmuró Millicent distraídamente. —Que alguien vaya en busca de Ohenewaa. —¿Se da usted cuenta —continuó— de que está echando a perder mi ropa? —Que está completamente carbonizada. prendiendo fuego a los papeles que estaban desparramados encima de la mesa. Lyon no vaciló en expresar su descontento. Estaban todos ocupados y nadie tenía tiempo para mirarle. Gibbs. —¿Se conocen? —Preguntó Millicent mientras John y Will depositaban a su señor en la cama. ahora ni se lo planteaba. Millicent subió las escaleras a su lado. Sin embargo no se había percatado de que también la manga de su señor estaba en llamas. y Millicent desistió de su intento de separarla.Lyon echó una tormentosa mirada a la mujer que le estaba cortando la manga de la chaqueta con expresión seria. Ha movido el brazo —añadió volviendo a dirigirse a su marido. Lyon se estremeció de dolor al ver su camisa quemada.

aferrándose a la cama con la mano sana. no la quiero. Traducción Rosanic. —Quítele la camisa y la chaqueta. La criada regresó con un gran cuenco lleno de un líquido blanco. recorrió la línea de los huesos. las dos mujeres destaparon la llaga. Un poco después. derramó el líquido encima de la herida. —¿Qué es lo que está tramando esa mujer? —Gruñó Lyon. Ayúdeme a quitarme esto. —No me importa. la tela de la camisa empezó a despegarse. pero Ohenewaa no opinaba lo mismo. Una vez limpiada la herida. Me quedaré con usted. —¡Y un cuerno! —Volveré dentro de unos minutos. Ohenewaa le indicó a Millicent que colocara la toalla directamente en la quemadura. Después de repetir el proceso dos o tres veces. permita que ella le cure. Se lo ruego. —¡Maldición! —Juró él. Con el mayor cuidado. los músculos. —¡No me voy a beber eso! —Gruñó Lyon— Sea lo que sea. Millicent se sentó en el borde de la cama. —¿Por qué? —Por que sabe tanto o más que los médicos a los que usted ha consultado hasta ahora. evitando la quemadura. con la ayuda de una pequeña toalla. Pero deje de cortarme la ropa. —A ella le gustaba ese perro y es evidente que cree que a usted no le gusta. el dolor cedió. Abandonó la habitación y Millicent cogió las tijeras. —Espero que no crea que porque haya curado a un perro la semana pasada. Lyon creyó que el martirio se había terminado. luego examinó la quemadura durante unos segundos antes de coger un par de tijeritas y recortar la camisa. —Es solo leche. —Como desee. —Esa vieja bruja me lo dijo ella misma. también va a ser capaz de curarme a mí. subió hasta el codo. Él suspiró. cuando Gibbs fue a preguntar como iban las cosas. Lyon. —Ohenewaa va a examinarte como lo haría cualquier médico. Millicent le tranquilizó y les despidió a él y a los lacayos. Siguiendo las indicaciones de Ohenewaa puso el brazo de Lyon encima del cuenco u. corrección Cari 100 . hasta que se vio obligada a detenerse por la manga.Ohenewaa les hizo una seña a John y a Will para que se apartaran. —De acuerdo. Movió todos los dedos de Lyon. Y por que yo se lo eh pedido —añadió ella suavemente— No le va a hacer daño. Al cabo de unos minutos. Le examinó el brazo y la mano dándole pequeños golpecitos. Con la ayuda de Millicent se libró de la chaqueta.

era robusto. Ohenewaa reapareció provista de varios frascos que alineó encima de la mesa. Sostuvo la mirada de sorpresa de él. el cual deseó con mayor intensidad apretarla contra él. No tenía una explicación lógica para las reacciones de su cuerpo. Ella se llevó el frasquito a la nariz. —¿Y cuales serían según usted esas cosas? —Esas sensaciones que aparecen y desaparecen. —Échele esta pomada con cuidado y véndele con esto. Por favor. Llevaban un mes casado. Lyon. Traducción Rosanic.—No es el mejor momento para ponerse desagradable —susurró Millicent —. De modo que se limitó a admirar los rizos que habían escapado de su peinado y que le enmarcaban el rostro. consecuencia de las semanas en las que se había negado en redondo a comer. Millicent tenía la garganta seca. pero a pesar de todo creo que está perdiendo el tiempo. Aquí hay mucha gente que cree en ella. he visto como se movían los músculos de su pierna. corrección Cari 101 . las mismas que usted pretende ignorar… o que intenta disimular. Ni siquiera él tenía control sobre sus movimientos. Sin embargo ninguna de esas ocasiones le había parecido tan íntima como ese momento en el que ella le retiró la camisa. ¡Parecía tan suave! Estaba igual que la noche que le había despertado de su pesadilla. El cuello de Lyon. —Como quiera. tenía usted el pie torcido y lo enderezó. se le movió la mano. tapado por el largo cabello. pero sería una locura si no le diéramos la posibilidad de ayudarnos. ya había visto a los lacayos cuando le cambiaban o incluso cuando le bañaban. cuando ha tenido una pesadilla. Y todavía lo deseaba. No sé si le curara por completo. pasaba las noches a la cabecera de su cama. Y esta noche. Tenía unos hombros anchos y un pecho musculoso en el que sin embargo se marcaban las costillas. Ohenewaa se acercó con un frasquito y trapos limpios. Millicent se inclinó sobre Lyon. —Lo he visto —repitió ella—. y recordó que había deseado con locura atraerla hacia él para besarla. Estoy convencida de que ella sabe cosas que sus eminentes médicos no son capaces de imaginar. Secará el posible pus que se forme y acelerará la cicatrización. Hace tres días. —El olor me resulta familiar… —Se trata de una decocción de corteza de olmo. —Voy a aferrarme a cualquier oportunidad por ínfima que sea. —Esos movimientos fueron involuntarios. cuando se cortó con el vaso. no significan nada. pero no quería decírselo a Millicent por miedo a que se hiciera falsas ilusiones. La semana pasada. cuando John le estaba ayudando a levantarse.

no quería ni pensar en como seria quitarle los pantalones. Ohenewaa estaba posando suavemente la palma de la mano sobre su torso haciendo unos lentos movimientos circulares. —En caso de que haya pensado en usar las tijeras —dijo el en voz baja— le ordeno que lo olvide inmediatamente. le quito los zapatos y las medias. Traducción Rosanic. Puede hacerlo usted misma. —Ahora comprobare las piernas. La piel de Lyon estaba muy caliente. Mirando los gestos de la curandera. Millicent empezó a trabajar mientras la curandera examinaba el cuerpo de Lyon. Para colmo el no dejaba de mirarla. Si se había sentido turbada al quitarle la camisa. A Millicent le sorprendió que no protestara. —Si sigue subiendo un poco mas se dará cuenta de que efectivamente mi cuerpo tiene algo que decirle… Espero que no le moleste. —intento bromear con ella. Permita que su espíritu vuelva a los momentos de mayor paz de su existencia. Ohenewaa volvió a la mesa y Millicent tuvo de repente mucho calor. Con el corazón a toda velocidad y el rostro enrojecido. Ella cogió aire. La estaba provocando pero tenía la voz un poco velada. —Esta muy tenso. Se dirigió a los pies de la cama. Lyon cerró los ojos y se puso en manos de la anciana. corrección Cari 102 . Entonces su cuerpo me dirá que es lo que le duele. —Antes me acusaba de hablar demasiado —replicó él mirando hacia el techo. Instintivamente paso la mano por una de sus pantorrillas en la que la falta de ejercicio había atrofiado la musculatura. Relájese. Lyon estaba tumbado encima de la cama de modo que cogió una manta y se la puso sobre el estomago. Millicent se ruborizo. las medias y los pantalones. Cuando ella termino de vendar la herida. Remonto hasta el botón que cerraba el calzón por debajo de la rodilla y lo soltó con dedos temblorosos. Millicent se acerco a la manta y deslizo las manos por debajo.Feliz de tener algo que hacer. — ¡Llame a Gibbs! Al oír la brusca orden dio un salto hacia atrás y corrió hacia la puerta. Millicent también se sintió invadida por una gran calma. Ohenewaa se detuvo. —No —protesto Lyon entreabriendo los ojos—. —Permita que me hable su cuerpo. Realmente era relajante. Quitele los zapatos. la negra le indico que no se moviera. —Iré a buscar a uno de los lacayos —dijo poniéndose de pie de un salto. Al cabo de unos minutos. —Cierre los ojos.

Y tampoco creo que sea una buena idea que vaya él en este momento. si él decidiera ir allí? —No. conociéndole. Escríbale a Walter y pídale que baje los alquileres. —Gracias a Millicent el estado de Lyon mejora día a día. Ya andan diciendo que el conde no volverá jamás. —Como usted ordene. Encuentre usted otra manera de tranquilizar a los granjeros. sabe usted muy bien que no vamos a poder mantener en secreto la situación. señora. En cuanto al conde. ni por él ni para su gente. Si es necesario dígales que me estoy muriendo y que tienen que empezar a preparar el duelo. su matrimonio con una inglesa y el hecho de que le haya entregado sus tierras a Perfore. Si mejora tiene todo el derecho a saber lo que sucede.—Las noticias de la frontera son alarmantes. Sir Richard depositó sobre la mesa la carta que acababa de recibir de Escocia. ¿Cómo podemos mantenerle ignorante de lo que se va a encontrar cuando llegue? —Está usted hablando del hombre que era antes. Muchos de ellos temen que con la enfermedad de Su Señoría. —Hay que avisar al conde Aytoun. Traducción Rosanic. pero sabe tan bien como yo que Baronsford ya no es responsabilidad suya. Están convencidos de que enterrará usted a los miembros de su familia. sir Richard. corrección Cari 103 . La anciana cerró de golpe el libro que tenía en las manos y lanzó una furibunda mirada al abogado. Haga lo que sea para tranquilizarles. pero su larga ausencia alimenta los rumores entre los granjeros. El conde Dumbfries ha empezado a vaciar las granjas subiendo los alquileres hasta cantidades exorbitantes. estoy convencida de que no. Según esta carta parece que doscientos inquilinos se han refugiado en Baronsford desde San Miguel. estoy seguro de que de todos modos deseará volver a Baronsford antes de la siembra. Hágales saber que su señor está cada vez más recuperado. las granjas de Baronsford serán las siguientes en verse afectadas. — ¡No! —Exclamó la condesa viuda con decisión— Todavía no está preparado. Mi contacto dice que cerca de quinientos granjeros han llegado a Glasgow con la esperanza de poder embarcar hacia las colonias. Ponerle al corriente de estos problemas solo serviría para retrasar su curación total. ¿Acaso ha olvidado su último acceso de ira? Juró que nunca volvería a poner los pies allí. señora. Y. —Eso no dará resultado. Los granjeros de Baronsford saben más de sus argucias que sus propios hijos. —¿Cree usted que ella se negaría a acompañarle a Baronsford.

con el tiempo. Traducción Rosanic. y estoy seguro de que. Todos recordamos al hombre que fue. Sin embargo no podemos ahogarle con problemas a los que todavía no está preparado para enfrentarse. El regalo que le hizo a su hermano fue tan solo un gesto de frustración. Perfore. usted y yo. y me niego a ver que retrocede aunque solo sea por un día. madame de Sade? —Algo terriblemente doloroso. Parece que está haciendo progresos. corrección Cari 104 . —¿Qué tortura me tiene reservada para hoy. volverá a serlo. Los granjeros.—No lo he olvidado. pero era el dolor el que hablaba por él. —A mi también me gustaría creerlo —admitió Beatriz—. Capitulo 15 Lyon tiró la servilleta encima del plato para ocultar lo que quedaba del desayuno. sabemos que él es el único capaz de salvar Barensford.

—¿Ha vuelto a pasar aquí la noche? —Si. al frío aire del invierno. —Está muy pálida. en una cama de verdad —Dijo él en un tono que no admitía réplica—. Parecía estar cada día más agotada. —Solo son las diez y media y hace una mañana estupenda. —La tortura de hoy será salir al cruel mundo exterior. —No. Parece que unas cuantas horas seguidas de sueño le han sentado bien. —Eso no puedo remediarlo. —¿Por qué? Sé que es usted demasiado cabezota para admitirlo. corrección Cari 105 . —No podemos permitirnos que caiga usted enferma —repitió él. Lo hará ahora mismo. Gibbs se aclaró la garganta en el umbral de la puerta. sobre todo cuando estoy embrutecido por la magia negra que esa bruja practica conmigo. —Tengo otras cosas que hacer en este momento. pero estoy perfectamente. Ella se enfrentó a él con las manos en las caderas. pero sé que le gusta… —Porque está usted a punto de enfermar.Él se percató de sus ojeras mientras ella se agachaba para coger la bandeja. El nuevo albañil tiene… Traducción Rosanic. es de nacimiento. Ella intentó soltarse pero él se lo impidió. —Gracias. Cuando lo haga seguiré los planes que ha hecho para mi jornada de hoy. Pronto lo descubrirá. La sujetó por la muñeca cuando ella cogió la taza y el plato que él había depositado encima de la mesilla de noche. —¿Por qué? —Porque ya no tendremos a nadie con quien meternos. Hemos encontrado un sitio encantador protegido por el muro del jardín y… —Hoy no voy a salir y tampoco voy a bajar al vestíbulo. Debería pedirle que la practicara un poco con usted. parecía bailar dentro del vestido. Lyon la observaba atentamente. Le prometo que me acostaré en mi cama esta noche. —¿Por qué? Le he dicho ya que no necesito una niñera. Ella le miró sorprendida. —¡Estupendo! ¿Cuándo empezamos? —No se impaciente. Prométame que se irá a su habitación a descansar durante unas horas. —¡No digas nada. Al sol. —¡No! —Pues lo estará a menos que duerma de verdad durante unas horas. —No parece encontrarse demasiado bien —dijo él. en tanto Millicent ordenaba la habitación. En silencio. —Me refiero a que parece agotada. no pienses nada! —Gruñó Lyon. Gibbs empezó a reavivar el fuego.

lo cual era una buena señal. corrección Cari 106 . Mientras el escocés hablaba con él. Se levantó y la frialdad del suelo bajo sus pies desnudos la despertó por completo. Ella permaneció inmóvil por un instante. enfrentada a la atractiva sonrisa y los ojos claros que solo la miraban a ella. Fue dolorosamente consciente de su propia impotencia. si no empezaba a discutir. Gibbs siguió la mirada de Ned y la joven se fue rápidamente de allí. Ella esperó su reacción conteniendo el aliento. Se volvió hacia su mujer. Había aprendido una dolorosa lección y estaba contenta de tener un trabajo decente y una cama donde dormir después de la gran estupidez que había cometido. cuando regresó de Saint Albans. ni que día y menos aún como había llegado a la cama. Violet estuvo a punto de olvidar incluso su nombre. delante de la puerta de servicio. A Violet le dio un vuelco el corazón al ver a Ned. pensó Lyon. —¿Si. llevaba la chaqueta de lana abierta por delante de su poderoso pecho y vio que dos mozas de cocina soltaban risitas y le miraban de reojo cuando pasó por delante de ellas. porque ya solo quedaban brasas en el hogar. había llorado hasta quedarse sin lágrimas. y esta parecía compartir sus sentimientos. Horas antes debían haber encendido el fuego de la chimenea. Durante unos instantes no supo que hora era. Lo cual les parecía muy bien a todos. Muy a su pesar le dieron ganas de sacar las uñas. todo el mundo en Melbury Hall sabía que él sería el próximo administrador. —Todo lo demás puede esperar o se encargará de ello otra persona. y desde luego olvidó todas sus anteriores decisiones. Debía estar realmente cansada. incluida Violet. milord? —Dígale a ese hombre que le pagaremos el jornal y despídale hasta mañana. Se quedaría allí. Había hecho un esfuerzo y se había recogido el pelo en una coleta.—Gibbs. Luego recordó que había ido a descansar un poco antes del mediodía. Encendió un candelabro y consultó la hora. Aunque no se hubiera anunciado oficialmente. con el sombrero en la mano. Pero ahora. No quería volver a verle. Se había prometido a si misma que nunca más iría sola al pueblo mientras él se encontrara allí trabajando. Ned paseó la mirada por la estancia y se detuvo al verla. Gibbs era estricto pero tenía sentido del humor y era evidente que tenía debilidad por la señora Page. ¿Cómo era posible que ya fuera media noche? Traducción Rosanic. Hubiera dado cualquier cosa por acompañarla hasta su dormitorio y ocuparse de ella igual que ella se había ocupado de él. El domingo. hablando con Gibbs. Millicent abrió los ojos en la penumbra que la rodeaba.

No se oía ni un solo ruido. A lo mejor era consecuencia de la intimidad que proporcionaba estar a solas con él en el silencio de la noche. y serle de utilidad. Al pasar por delante de la puerta de la habitación de Ohenewaa. Se lo alisó con impaciencia. Lyon no se movió. —Prohibí que nadie la molestara. ¿Cómo había podido perder tanto tiempo en la cama? Abrió la puerta muy lentamente y se deslizó en el dormitorio de su esposo. la llenaba de una sensación de paz completamente nueva. ¿Eran sus palabras o la forma de decirlas? El caso es que ella se sintió inmediatamente reconfortada por dentro. Gracias. El pasillo estaba en penumbra. con la mano al tiempo que se encaminaba hacia la puerta. que no he dejado de ser de utilidad. Millicent se sentía maravillosamente feliz y tranquila. corrección Cari 107 . pero decidió ir a echar una ojeada a Lyon para asegurarse de que estaba durmiendo sin pesadillas. Tenía el pelo tan revuelto que hubiera aterrorizado a un fantasma. Posó suavemente el brazo de Lyon sobre sus rodillas e inspeccionó la herida. El la estaba mirando. No me había dado cuenta de que estaba tan cansada hasta que me metí entre las sábanas. —Ya veo. se refrescó la boca y comprobó su aspecto en el espejo. La hechicera trajo sus pociones al caer la noche. Toda la casa estaba durmiendo… Se sobresaltó cuando la asaltó una repentina idea y recogió su chal. preguntándose si alguien se habría acordado de cambiarle la venda a Lyon. recordó que debería haber ido a buscar más hierbas para su marido. —O sea. Millicent tenía frío en los pies. —No hay peligro de que algo así suceda alguna vez.Permaneció inmóvil. —¡Demasiado bien! ¡No puedo creerlo! Le ordené a la señora Page que me despertara a primera hora de la tarde. escuchando. completamente despierto. No permití que hubiera nadie a mí alrededor. —¿Le sigue doliendo? —No demasiado. —No puedo dormir. ¿Le ha cambiado alguien la venda? —No. de manera que los dobló por debajo de su cuerpo. —¿Ha dormido usted bien? Se sobresaltó. —Pensaba que le encontraría dormido. Se aseó rápidamente. Traducción Rosanic. Cogió unas vendas limpias y el frasquito que Ohenewaa había dejado encima de la mesilla de noche. —Parece ser que tiene más autoridad que yo —comentó ella con una sonrisa—. a su lado. Cerró sin hacer ruido y avanzó de puntillas. Estar allí. La herida de Lyon no se había infectado y le aplicó un poco de ungüento antes de volver a vendarla.

—Aquí —indicó guiándole la mano a la garganta. Sin darle tiempo a discutir. —No ponga esa expresión de horror. —Esa especie de pomada. En la penumbra. por la abertura del camisón. —¿Por qué? —¿Qué médico digno de tal nombre se negaría a decirle a uno lo que tiene exactamente y si es capaz de curarlo o no? Esa mujer se pasó horas examinándome y sigue sin decir nada. —Solo estoy usando las yemas de los dedos pero noto como el calor sube por mis manos y mis brazos. Limítese a ponérselas. corrección Cari 108 . Pero la mano de él permanecía encima de la suya guiándola en círculos cada vez más grandes. —¿Se lo ha aplicado alguien hoy? Él la miró con asombro. Un frasco para cada noche”. Tenía la consistencia del aceite pero no resultaba desagradable. Millicent se acercó a las medicinas. La idea de que Gibbs. Johnn o Will me toqueteen me da nauseas. Era algo más que simplemente la sensualidad de Traducción Rosanic. Todos los frascos tienen lo mismo. El ungüento olía a bosque.Millicent reparó en la media docena de frascos que había encima de la mesa. Voy a probarlo en su brazo. Notaba los músculos de él bajo sus dedos. —Está frío —dijo empezando a darle un suave masaje y evitando cuidadosamente la quemadura. Estaba a punto de aplicarle otra vez en el brazo cuando él le sujetó la muñeca. calentando todo mi cuerpo. con la barba ocultando gran parte de sus rasgos. creo que Ohenewaa es una charlatana. ella era incapaz de descifrar la expresión de su rostro. ¿Lo nota? Él no respondió y ella continuó masajeando el brazo hasta el hombro para que la pomada penetrara bien. Y además durmió usted de un tirón. sea lo que sea. —¿Le dio alguna indicación? —Claro. hay que aplicarla sobre la piel. “No se las beba ni las huela. le levantó la manga del camisón tanto como pudo y luego metió los dedos en el ungüento. Pronto notó que la piel de Lyon empezaba a calentarse. —¿Le dijo algo más? —¿Realmente tiene usted la intención de embadurnarme con eso? — Preguntó él al verla coger uno de los frascos. Millicent estaba ardiendo. —No fueron horas. —Esta haciendo efecto rápidamente. De todos modos. Cogió un poco más pero esta vez se lo aplicó en el pecho. —¿Lo nota? —Si.

Aunque hubiera estado casada durante cinco años. Y ahora había estado a punto de hacer lo mismo. Sus manos encontraron el camino hasta su cuello. ¿Qué estaba sucediendo? Millicent. nunca antes había besado. posó sus labios sobre los de él. —¿Por qué no cierra los ojos mientras la pomada hace su efecto? —Prefiero mirarla. Reuniendo todo su valor. al tiempo que su mano se crispaba entre el cabello de Millicent. Había estado a punto de violarle. volvió a hacerlo. La alegría que se apoderó de ella no tenía nada que ver con la angustia que había sentido en cada una de las agresiones sexuales de Wentworth. de esa manera. corrección Cari 109 . Hubiera sido más sencillo huir. Se tumbó encima de él y le cogió el rostro entre las manos… El beso se hizo eterno. empujada por la curiosidad y por la sensación de poder que la invadió de repente. Le encantaba notar la reacción de él a la caricia. ni la habían besado. mientras él le secaba las lágrimas que caían por sus mejillas. Traducción Rosanic. Estaba tan falto de aliento como ella. Entonces él la sujetó por la nuca.tocarle. una silenciosa conciencia de la presencia de la otra persona. no iba a dejarse intimidar. suavemente al principio. se apoyó sobre su pecho. refugiarse en su dormitorio. pero no lo hizo. buscando algo más. Lyon… —¡Espera! No te muevas. Era una intimidad. —Lo siento… Intentó incorporarse pero él se lo impidió. aplastada bajo el cuerpo de Wentworth mientras él encontraba su placer con ella. —Métete debajo de las sábanas. La crueldad y la tristeza del pasado la obligaban a enfrentarse a sensaciones completamente desconocidas hasta ahora. Se separó de él jadeando. —¿Qué he hecho? Lo lamento. Sin decir una sola palabra. —Estás temblando. No iba a huir. Millicent no se atrevía a mirarle. acongojada. provocando a Lyon con la lengua. guiadas por el recuerdo de su único beso. métete conmigo en la cama. Recordó lo impotente que se sentía. Se miraron a los ojos. Se apretó más contra Lyon. Ella respondió con igual pasión. El brazo de Lyon se crispó contra ella repentinamente y emitió un gruñido de frustración. atraída sin remisión. acariciándole con su cuerpo. demorándose un poco más. Lágrimas de confusión le anegaron los ojos. Un gruñido sordo escapó de la garganta de Lyon. Ella abrió los labios y sus lenguas se entremezclaron. Le miró.

Repentinamente lleno de pánico. en la costa africana. Tiradles al mar a los tres. Lyon le cogió la mano y se la puso encima del pecho. —¿Si? —Ladró. Se arrancó la peluca. Había escapado ileso de la varicela. Traducción Rosanic. Y también a los que estaban a su lado. El sol del atardecer entraba a raudales por las enormes ventanas de su despacho. Jasper Hyde lo podía notar en la vena que palpitaba en su sien. después de pasar una noche dominado por el dolor y la fiebre. Pero de pronto notó un punzante dolor en el pecho. Hyde corría el riesgo de perder todo el cargamento de esclavos. corrección Cari 110 . que le había costado más de veinte mil libras. Harry asomó la cabeza. señor. Nada. La noticia le había llegado esa mañana. Un barco de esclavos. Era un acto aislado. Era como si alguien le estuviera retorciendo un puñal en el corazón. —Llevadle al alojamiento de proa y ponedle en cuarentena —le ordenó al capitán que esperaba sus órdenes—. cubierto de sudor. Hyde ya lo sabía pero no necesitaba que nadie le contara los detalles: el esclavo tenía la varicela. El corazón del negrito latía a toda velocidad. —Matadle. y todo por culpa de las maldiciones de esa hechicera. Alguien llamó a la puerta. Quiero que se revise a todos los esclavos. se tocó el cuello y el rostro buscando granos. Los esclavos se habían amotinado y se habían apoderado del barco después de cortarles el cuello al capitán y a toda la tripulación. Estaba paseando por el puente cuando llegó la respuesta. La bruja estaba por todos lados. —¡Maldita seas. —¿Y quien demonios es? Harry se volvió hacia el hombre que estaba a su espalda. Debía haberse quedado dormido después de un almuerzo tardío. quería arrebatarle la vida y el dinero. Ohenewaa! —masculló. Jasper Hyde se despertó sobresaltado. Doscientos diecisiete esclavos habían desaparecido entre los matorrales. había perdido el barco. Le clavaba sus largas uñas en el cuerpo. —El señor Boarham quiere verle.Sin decir una sola palabra se deslizó entre las sábanas y se acurrucó contra el cálido cuerpo de él. Tenía costras en el rostro y en el cuello. pero que podía poner en peligro la salud de todos. Y que se advierta al equipaje. Se aferró la camisa y apoyó la cabeza contra el respaldo del sillón. había atracado en una playa cerca de Acra.

ya veo de que se trata. Aquí hay cincuenta libras. Le dejó a su esclava algo de dinero para usted. y yo no le cobraba demasiado. señor Boarham… —Era más. Al día siguiente era día de mercado. —¿Cuánto le debía? Boarham apretó el viejo tricornio contra su corazón. —Había un montón de acreedores llamando a su puerta. señor Boarham. No me acuerdo demasiado bien. Por eso. No me gusta perderme los días de mercado y… —El doctor Dombey le debía dinero ¿verdad? —En realidad… El individuo se metió un dedo en la oreja. Tenía el rostro lleno de marcas. Abrió una cajita y sacó un saco de monedas. sin embargo Dombrey estaba muy bien cuando me fui. Me sorprendió verla añadir un huevo. pero ahora que lo dice… —Esperaba poder pagarle una parte. señor. —Tengo las mejores sanguijuelas de Londres. —A su servicio. —Creía que era más. Usted le mandó llamar. mirando a su alrededor. un ajado sombrero grasiento. y he curado a gente muy importante. el día de su muerte no estuve pero le visité el día anterior. Traducción Rosanic.—Es el médico que sangró al doctor Dombey antes de su muerte. demasiado estrecho para su cabeza. Hyde se percató de que le temblaba la mano cuando le hizo un gesto para indicar que dejara pasar al médico. quería arreglar la situación. Conservaba puesto el tricornio sobre una peluca polvorienta. Incluso al primo del mayordomo del primer ministro. señor. se sacó una bolita de cera y la lanzó volando a través de la estancia. Llovía sin parar y el barro llegaba hasta los tobillos. El hombre entró con cuidado en el despacho. señor. No señor. Hyde sacó un puñado de monedas y los ojos de su interlocutor brillaron ante la visión del oro. como amigo de Dombey. señor. sin duda —rectificó rápidamente el otro—. —No —repitió Hyde—. —Eh… Creo que dos guineas. corrección Cari 111 . Se encontraba bien. ¿Necesita que le haga una sangría? —No. los hombros estrechos y un vientre prominente. si. señor. No volví a ver a Dombey antes de que muriera. O bien estaba intentando valorar el precio del mobiliario o bien se temía que fuera una trampa. Estaba usted con el doctor Dombey cuando murió ¿no es así? —¿El doctor Dombey? Ah. Al fin se decidió a acercarse y le saludó con nerviosismo. Le dije a su esclava negra que le preparara arroz para la cena.

corrección Cari 112 . Traducción Rosanic.—Puede que sea eso. Tenía todo el aspecto de ser una envenenadora. señor. —¿Lo era de verdad? —Si. buen hombre. —La recuerdo muy bien. Capitulo 16 —¡Ya era hora! ¿Dónde diablos se ha metido ella? —bramó Lyon en cuanto Gibbs llegó a la biblioteca seguido de Will. Hyde iba apilando las monedas delante de sí. se lo aseguro. Y usted va a ayudarme a demostrarlo. Pero es muy importante que haga un esfuerzo por recordar. Incluso puede que recuerde que la muerte se produjo por culpa de la esclava… —¿La anciana. señor? —Exactamente. señor —dijo Boarham mirando fijamente la pequeña pirámide que se iba formando—. —¿Sabia usted que era una hechicera? El médico pareció sorprendido.

Luego. sin embargo. y Lyon hizo algunas inspiraciones para acostumbrar a los pulmones a la temperatura. —Fuera hace un poco de frío.—Su esposa esta terminado de hablar con el albañil. Gibbs recogió el sombrero con expresión de mártir y el pequeño grupo salió de la habitación. señor. Quizá solo fuera como un sustituto a la adicción al opio. la noche anterior le había proporcionado una paz que hacía meses que no sentía. en efecto. Pudo ver que los arriates de flores estaban llenos de malas hierbas. Se reunirá con usted en el jardín. Había experimentado una intensa sensación de calor cada vez que se había despertado en el transcurso de la noche notando el cuerpo de ella al lado del suyo. corrección Cari 113 . Una pareja de cardenales revoloteaban alrededor de una parra. —¿Cuándo? ¿La semana que viene? Lyon estaba de mal humor desde que se había despertado esa mañana y había descubierto que Millicent ya no estaba a su lado. le había llenado de asombro. durante los últimos días. Pero. ella estaba hecha de carne y hueso y era condenadamente más agradable perderse en sus besos que en el letargo producido por las drogas. pero después de haber revisado. Y luego nada de nada. La explosiva reacción de su cuerpo cuando ella le había besado. solo tiene que venir a comprobarlo por si misma. Anteriormente siempre había sentido deseos de huir del amor pero esta mujer que se acurrucaba contra él había modificado radicalmente su actitud. ¡maldición! Aunque así fuera. —¡Dile que si esta preocupada. Los dos lacayos levantaron el sillón con mucho cuidado. ¡Ni siquiera había ido a verle mientras desayunaba! Ahora acababan de dar las once y su paciencia estaba a punto de agotarse. Era evidente que la finca necesitaba muchas mejoras. los libros de cuentas. mientras los criados le preparaban para pasar el día solo había asomado al cabeza por la puerta mascullando que tenía muchas cosas que hacer. Inclinó instintivamente la cabeza cuando los porteadores atravesaron el arco que conducía al jardín propiamente dicho. aunque no es comparable al tiempo que tuvimos cuando rodeamos el Cabo de Buena Esperanza en la ruta de las Indias. pero a pesar de todo tuvieron que soportar que les llamara inútiles cuando lo inclinaron ligeramente. Lady Aytoun insiste en que se ponga usted un sombrero. Hacía frío. Le depositaron al lado de un banco. Le llevaron al jardín. el Traducción Rosanic. Lyon tiró el sombrero que Gibbs acababa de ponerle encima de las rodillas. Los muros de piedra le protegían del viento y el sol entraba a raudales. Estaba empezando a depender de Millicent y se daba cuenta de ello. A Lyon le estaba costando analizar sus sentimientos. era consciente de que la renovación de los jardines no era prioritaria para Millicent.

Sin embargo. —Gracias —añadió Millicent—.macho con plumas de vivos colores y la hembra buscando los pocos granos que quedaban en las espigas. atrayéndola hacia si. —No puedes pillar un catarro en tu primera salida. Millicent depositó los periódicos encima del banco y empezó a desdoblar la manta. —Dejadnos —ordenó a los lacayos. él Traducción Rosanic. tendrían que ser lo bastante largas como para poder entrecruzarlas por delante para que el sombrero te tapara la boca antes de unirlas en un bonito lazo encima de tu cabeza. —Esta capa es suficiente y deja de protestar. Daba y tomaba con una pasión que muchas otras no conseguían nunca ni siquiera cuando hacían el amor. le acarició los labios. Él contempló su capa. es todavía más agradable —replicó en voz baja. Así eres mucho más agradable. ¿Dónde está ella? —¡Aquí! —Exclamó Millicent. —Has debido crecer porque el gorro parece quedarte pequeño. corrección Cari 114 . Puedo coser dos cintas al sombrero y atártelas detrás de las orejas. ya estoy fuera. —¿No tienes nada de más abrigo que ponerte? —Preguntó él irritado— Tus criados van mejor vestidos que tú. cuya capucha bordeada de encaje enmarcaba su cara. Ella le besaba con un ardor que no había experimentado con ninguna mujer. —Eso me parece a mí —dijo ella devolviéndole la sonrisa—. apareciendo por el sendero casi sin aliento. —¿Y donde está la lógica de esa observación? —Muy sencillo. pero él sujetó la cinta que le ataba la capa y. A menos que la culpa sea el pelo largo y toda esa barba que llevas. —Esto. —¡No me pongo sombrero en la barba! —Pues deberías hacerlo si quieres disimular tu mal carácter. Deseaba más. —¡Muy elegante! —Por descontado. Últimamente había soñado demasiado a menudo con su boca. Llevaba el sombrero de Lyon en la mano y una manta y los periódicos debajo del brazo. —Bueno. Le puso el sombrero en la cabeza y retrocedió para ver si estaba bien puesto. Y gracias. Hace un día magnífico y quiero que ambos lo disfrutemos. Se inclinó sobre él para colocarle el sombrero en la cabeza. esta mañana. algo desgastada. Os llamaré cuando Su Señoría esté listo para entrar en casa. Él no pudo contener una sonrisa. —Muy ingenioso. Los tres hombres hicieron una reverencia antes de retirarse.

No me pareció adecuado que tus lacayos me encontraran allí cuando entraran. Escuchar de sus labios que también ella había tenido ganas de verle por la mañana. tímidamente. —No me gusta hablar de mi primer matrimonio. se dio cuenta de que lo que de verdad quería enterarse era de su historia. ¿Cómo podía haberlo sabido? Creí que tenía que irme mientras todavía era de noche. no sería más extraño que encontrarte dormida en un sillón como ha sido el caso últimamente. Mientras escuchaba distraído su voz. —¿Así es como sucedían las cosas con tu anterior marido? ¿Hacíais el amor y luego cada uno se retiraba a su habitación? —¿Hacer el amor? Había empalidecido de repente. —¿Qué te gustaría que te leyera? ¿Las noticias de las colonias o las del continente? —Lo que más te apetezca a ti. En cualquier caso. —¿Entonces porque huiste como si fueras una ladrona? —No estoy acostumbrada —murmuró ella completamente colorada—. No recuerdo demasiado bien la ceremonia. ¡Cuantas veces se había acordado de él desde que estaba clavado a ese sillón! Seguramente David creía que Lyon había empujado a Emma desde Traducción Rosanic. Las palabras flotaron entre ellos. Era obvio que estaba nerviosa. David. Millicent. —Estamos casados. —¿Por qué me abandonaste en mitad de la noche? —Permanecí a tu lado hasta que amaneció —contestó ella ruborizándose —. —¡Al contrario! Me encanta… compartir tu cama. corrección Cari 115 . —De modo —continuó él— que no les parecería extraño encontrarte durmiendo en mi cama. No había nada que le interesara más que poder entender la razón por la que ella cerraba herméticamente las puertas de su pasado. Millicent se sentó en el banco. Lyon hubiera apostado que era la primera vez en su vida que ella hablaba de algo tan íntimo. En realidad lo que le apetecía era oírla hablar de su vida. Se dio media vuelta y abrió el periódico dedicándole toda su atención. fuera de su alcance. pero he visto los documentos. aunque me da exactamente igual lo que puedan pensar mis criados. Su intento de bromear no la relajó. Ella evitaba mirarle. —A menos que te parezca degradante dormir con un paralítico. Pero tampoco a él le gustaba hablar de su vida… —¡No quiero seguir escuchando cosas del mundo exterior! —Ladró cuando Millicent empezaba a leer un artículo que hablaba del regimiento de su hermano pequeño.podía notar su reticencia. suspendidas en el aire de la mañana.

¿Está usted preparado para la Inquisición. así podré interrumpirte cuando quiera y hacerte un montón de preguntas estúpidas sin ninguna razón en especial. y cuéntame lo que has hablado con el albañil. háblame del pueblo. o incluso de lo que ese demonio de Gibbs tendrá que hacer si accede a ocupar el puesto de administrador. —¿Cuánto hace que te carteas con esa vieja metomentodo? ¿Y porque eres tan cruel como para invitarla a venir? —Dos veces a la semana desde que nos casamos y porque me encanta torturarte. Era normal que pensara lo peor ya que Lyon había destruido todos sus sueños al casarse con ella. —¡Perfecto! Vamos —dijo ella cruzando las manos encima de las rodillas —. por favor. O si no. Esta mañana he recibido otra carta de tu madre. Quizá puedas decirme lo que has descubierto en los libros de cuentas de Melbury Hall. Está pensando en aceptar mi invitación para venir a Melbury Hall. Pero de eso a asesinarla… Intentó apartar esos inoportunos pensamientos y su voz se dulcificó. ¿Te gusta la contestación? Él dio un resoplido de disgusto. señora Torquemada. Millicent tenía valor. No pudo ocultar una sonrisa.lo alto del acantilado. —Olvida el periódico. —Muy bien —dijo—. Capitulo 17 El interés de Ohenewaa por Lyon no se limitó a la exploración que le hizo el día de la quemadura. Millicent parecía desconcertada cuando dobló el periódico y lo depositó al lado de los otros encima del banco. corrección Cari 116 . Millicent se enteró de que la anciana le había hecho Traducción Rosanic. y se preguntó como era posible que su madre y el abogado hubieran sido tan perspicaces. milord? —Te diré lo que he sacado en claro y luego podrás empezar con la tortura.

Millicent había ido a ocuparse de sus cosas con la señora Page. y ella estaba impaciente por saber como evolucionaba su estado. cuando Millicent se sentó a su lado. Luego había hablado con John y con Will. En ese momento él estaba otra vez en la biblioteca. —Lo que necesitaría —dijo pensativamente Ohenewaa— es poder hablar con el médico que le puso los huesos en su sitio… ¿Es usted consciente de que los médicos la mandarían directamente a Bedlam si supieran que ha confiado la salud de su marido a una vieja esclava? —¡Me da lo mismo! —Aseguró amablemente Millicent— ¿Quiere contarme lo que ha visto hasta ahora? —Si. Estaba tan mal que la familia empezó a pensar en los funerales. —Jamás lo he creído. Las dos horas que Lyon había pasado en el jardín le habían sentado muy bien. en compañía de Gibbs. Incluso le pedí permiso para contárselo. Respiraba con dificultad.un sin fin de preguntas a Gibbs. su marido ya lo sabe. Dolores de todas clases. He estado hablando con los que estaban entonces a su servicio. Ohenewaa abrió los ojos un poco más que de costumbre y enarcó sus cejas grises. La antigua esclava estaba en su rincón favorito. según lo que había contado Gibbs. —No me extraña. no esta aquejado de locura. corrección Cari 117 . Ese mismo día los acantilados se habían cobrado la vida de su esposa. lo cual le evitó un montón de dolores. pensó Millicent. Al volver a la casa. —Creo que lo que le pasa es lo que el viejo Dombey hubiera llamado “parálisis psíquica”. y debe saber que lo que le voy a decir a usted. mientras Ohenewaa veía a Lyon. —El conde sufrió un fuerte golpe en la cabeza el verano pasado cuando se cayó del acantilado. maldición!” —Con menos amabilidad pero el sentido fue el mismo. concentrado en los libros. —A pesar de su horrible carácter. todos ellos eran los que se habían ocupado del conde tras su accidente. Eso confirmaría la opinión del primer médico. ¿Cómo era posible que se atrevieran a decir que la había empujado cuando él mismo había estado a punto de perder la vida? —El señor Gibbs dice que cuando recobró la consciencia fueron necesarias dos semanas antes de que pudiera controlar los músculos o que tuviera alguna sensación en el cuerpo. —Y supongo que su respuesta fue: “¡Haga lo que quiera. pero Millicent se calló esperando a que la otra continuara. Nadie quería amputárselas. Traducción Rosanic. En esa época el mayor temor era por sus extremidades rotas. en la cocina. El aire fresco había hecho que tuviera mejor aspecto y le había despertado el apetito. Mientras duraron las operaciones permaneció dos días inconsciente.

Siempre estaba drogado. fuera lo que fuera que estuviera haciendo. todavía resonaba en su mente como la más hermosa de las melodías. También entendía mejor porque la condesa viuda le había suplicado que se casara con su hijo. En lugar de mejorar. incluso la más noble. Sin duda la irritación por estar enfermo y una severa melancolía le han impedido sanar. —No se hizo nada para ejercitar sus extremidades. Estuviera donde estuviera. Millicent se acercó a la ventana para contemplar el lugar donde Lyon y ella habían pasado parte de la mañana. Se limitaron a tenerle confinado en la cama o en el sillón. Nadie intentó despertar su cerebro. pudo mover el brazo izquierdo. su estado se agravó y los diferentes remedios que le prescribieron los médicos no arreglaron la situación. Fue entonces cuando la condesa viuda se había encargado de las cosas a pesar de su mala salud y su avanzada edad. Después de llevar más de un mes viviendo con Lyon. acabará perdiendo el apetito. corrección Cari 118 . —Desde luego le salvaron las piernas y los brazos. se ha recuperado bastante rápidamente. ni para fortalecerlas. Se trata de un hombre cuyo espíritu no puede ser encadenado. Luego se volvió a caer. No le quitaron la escayola de ese brazo hasta pocos días antes de su boda con usted. Millicent era capaz de comprender perfectamente que una situación así efectivamente podría haber acabado con su vida. Y se morirá. —A mi marido no le sobra paciencia precisamente. Ohenewaa no podía ocultar su desprecio. Le había oído reír una vez y esa risa grave. desde ahora él formaba parte de su vida. —Eso parece. —¿Qué podemos hacer por él? —Su marido se niega a creerlo. Si se mata el espíritu de cualquier criatura. el conde era capaz de sentarse. Al mes siguiente. —Pero poco a poco volvieron las sensaciones y el movimiento. pero al mismo tiempo le privaron de la fuerza para vivir que necesitaba –concluyó la antigua esclava. Si le ata usted las patas a un león y le mete en un agujero oscuro. Un mes después del accidente. morirá. ¿Hay algún modo de estimular su cuerpo sin entorpecerle el cerebro? Traducción Rosanic. cuando le quitaron las escayolas. esta vez del sillón. pero no hay nada que indique que no pueda volver a mover sus extremidades. pensó Millicent. Teniendo en cuenta la gravedad de sus lesiones. y se volvió a fracturar el brazo derecho.Sus hermanos habían planeado su entierro en lugar de hacerle revivir. como prisionero. —¿Quiere decir que en los dos primeros meses hubo una mejoría y desde entonces nada? Se volvió hacia Ohenewaa.

El cuerpo de su esposo esta en vías de recuperación. Jonah —declaró—. —Es usted la única persona capaz de conseguir que acepte lo que todavía ser niega a creer. Lyon les animó a hablar abiertamente y el antiguo esclavo no tardó en dar sus opiniones sin dudar. Levantó la vista cuando llegaron Gibbs y Jonah. Tenía que ser difícil pasar de ser esclavo a tener autoridad. Pero si se le pudiera convencer. que era muy sincero hablando. —¿Cree que puede llegar a curarse por completo? Ohenewaa asintió con la cabeza. Lyon se estiró de placer. Pero están en barbecho y los edificios Traducción Rosanic. Enviaré a alguien al pueblo. También notó lo bien que se llevaban los dos hombres y se alegró por ello. Jonah. Millicent estaba asombrada. Sería mejor haber usado lo que yo llamo “calmante del leopardo” pero no tengo todos los ingredientes que necesito. pero él se niega a creerlo. milord —concluyó—. había sido muy rebelde cuando estuvo a las órdenes de Wentworth y lo había pagado muy caro. —¿Se refiere a que otra persona las ponga en movimiento por él? La negra se encogió de hombros. pero Jonah todavía no manifestaba toda la seguridad que debía mostrar.—Ya le he administrado un ungüento que es excelente para las articulaciones. pero tenía un aspecto robusto y una mirada franca e inteligente. Sin embargo se las había arreglado para erigirse en jefe de los criados de Melbury Hall. —¡El calmante del leopardo! Incluso el nombre le pega –bromeó Millicent—. Eso no era lo que se había esperado un mes antes. —Gibbs y mi esposa hablan muy bien de usted. —¿A que se refiere? —Las pomadas solo calientan las articulaciones. corrección Cari 119 . —También haría falta hacer que moviera las articulaciones. —Sé que nadie podría obligarle a hacerlo si a él no le apetece. —En las granjas del este hay terrenos que seguramente podrían resultar productivos. Millicent confiaba por completo en él. Según Millicente. La situación estaba cambiando muy rápidamente. Este último no estaba gordo. Jonah me ha dicho que a lo mejor los encontraba en la farmacia de Saint Albans. La evaluación que hizo de la situación fue precisa y muy meditada. ¿Qué le parecería si uniéramos nuestras fuerzas para llevar esta propiedad? Los tres empezaron a hablar de las granjas. El sol de media tarde entraba a raudales a través de las ventanas en el despacho. Pero para que vuelva a andar sería necesario que la vocecita que le dice que es imposible. se curaría más rápido. se callara.

Lyon estaba seguro de que haría un buen trabajo. Millicent no te está pidiendo que le vendas tu alma al diablo. Has establecido una relación de confianza con Jonah y eso te va a ser de una enorme ayuda. lo cual. aunque solo sea por eso. Después de todos estos años no quiero que piense que he olvidado todo lo que le debo. Traducción Rosanic. ¿Quién hubiera creído que un tipo como tú llegaría a tener un trabajo así? El escocés le lanzó una mirada asesina pero no contestó. Al final se les ocurrió la idea de restaurar las granjas más alejadas y alquilarlas. avena y trigo. En Solgrave. Cuando el regimiento había sido enviado a la India. Durante hora y media discutieron las formas de mejorar el rendimiento de la propiedad. —Además. De modo que. dime la verdad. Gibbs había permanecido a su lado. Siempre me ha tratado de igual a igual y. con su permiso. cuando había encontrado en Edimburgo a un Highlander algo borracho que se negaba a beber a la salud del rey. Gibbs. corrección Cari 120 . Cuando Jonah se fue. Puede que su mujer debiera buscar a otro para el puesto. de modo que hay demasiados prados por aquí. Había ejercido de testigo en sus duelos con algunos tipos… El escocés levantó la cabeza con el ceño fruncido. me parece una estupidez. besugo de las Highlands. La verdad es que sabía lo que le pasaba a su ayuda de cámara. milord. Un trabajo que harás perfectamente bien. siempre le estaré agradecido. Pero nunca tuve la oportunidad de devolverle lo que hizo por mí. cultivan centeno. ¿Tienes idea de la cantidad de veces que me has devuelto el favor desde entonces? —No. —Es cuestión de responsabilidad y de lealtad. Solo se utilizan para alimentar a las ovejas. Miró a Gibbs con aprobación. Gibbs le seguía a todas partes. El precio de la lana está cayendo. milord. cebada. El señor Wentworth daba mucha importancia a los caballos. Los hombres nacen para ser lo que son.son una ruina. la finca de al lado. —Solo te ayudé a salir de un apuro. hace más de diez años de eso —añadió—. Te está ofreciendo un puesto importante en su casa. —Me gustaría estar seguro. —Lo digo en serio. al tiempo que ayudaban a los granjeros en los trabajos de restauración o a construir edificios anejos. Fui muy feliz siéndole de utilidad. Gibbs se había enrolado también para ser su ordenanza. —Estoy impresionado con tus evidentes dotes de administrador. Gibbs! No tienes ni dos dedos de frente. Cuando Lyon compró un cargo de oficial. Conoces muy bien la casa y a sus habitantes. milord. La gente que estaba cerca se estaban preparando para tirarle desde lo alto de las murallas. Lyon recordaba perfectamente la noche del cumpleaños del rey Jorge. Hacía diez años que eran inseparables. eso es todo. ¿No le parece que espera demasiado de mí? —¡Que estúpido eres. No vas a tener ningún problema.

Su esposa y usted estarán orgullosos de mí. —No sé de qué estás hablando. Traducción Rosanic. Mientras John estaba todavía en el dormitorio. había exigido el divorcio si el conde recuperaba la salud. El día que se había entrevistado con la condesa viuda. —¡No vas a abandonarme. La larga conversación que había mantenido con Ohenewaa le había abierto los ojos sobre la precariedad de su situación. ella cambió la venda de su marido. Gibbs miró a su señor y luego a la puerta. —Y. corrección Cari 121 . —¿No? —Se burló él— Estás mas nerviosa que una gata desde que me has dado las gracias por haber convencido a Gibbs de que se convierta en tu administrador. —Por todos los demonios. Cuando hubo terminado de masajear una pierna tenía el rostro en llamas y el sudor le perlaba las sienes. milord. si de verdad cree… —Creo que vas a tener que vértelas conmigo si no vas inmediatamente a decirle a mi mujer que aceptas el puesto que te ha ofrecido. —Si está usted seguro. cabeza dura! Al contrario. —¿Y que hay de malo en eso? —¡Había por lo menos una docena de criados alrededor nuestro! —¿Y? Millicent se había sentido molesta. luego despidió a los dos lacayos y terminó de ponerle la pomada en las extremidades. —¿Por qué no les pides a todos los criados que te sirvan de acompañantes? Ella le miró con sorpresa en los ojos. —Gracias. y más rápido de lo que nadie esperaba. vas a ser condenadamente útil. Y se estaba recuperando. nada —murmuró ella empezando a masajear la otra pierna.Lyon emitió un suspiro de exasperación. incómoda y desconcertada y el hecho de que se hubiera prácticamente derretido entre sus brazos no ayudaba nada. Los lacayos le habían puesto a Lyon un camisón de manga larga y le habían dejado tumbado en la cama. Con la puerta de la habitación abierta y más de una docena de velas encendidas por todas partes. —Me sentaste en tus rodillas y… me besaste. Millicent estaba haciendo un esfuerzo por suprimir cualquier aspecto de intimidad. milord… —¡Fuera! Le vio girar el pomo de la puerta y luego echar una ojeada por encima del hombro.

pues yo estoy completamente decidida a hacerte cambiar de opinión. Pienso en mañana sabiendo que todo seguirá igual. Violet no veía nada de malo en servirle la cena a Ned Cranch. El chico que envié a Saint Albans pudo encontrar las hierbas y el resto de las cosas que necesitaba Ohenewaa. —¿Cómo? ¿Siendo distante? ¿Huyendo? —No. —Eso es lo que llevo meses haciendo. —Bueno. confinado en un sillón. Cuando Lyon estuviera completamente recuperado la consideraría indigna de ser su esposa. no había podido evitar el matrimonio con un plantador ansioso por escalar puestos en la escala social. Debió emitir algún sonido porque Ned levantó los ojos hacia ella. También echaba de menos la sensación del vello de su torso contra sus pechos y la boca que mordisqueaba la de ella. —Hoy no. Él la sujetó por la muñeca. lleno de sorpresas y de promesas —terminó. Se había tocado el ala del sombrero y le había dado los buenos días. Quiero que estés a mi lado. Te necesito. Depositó ante él una jarra de cerveza y se sentó en el otro lado de la mesa con los ojos fijos en sus callosas manos. Le ayudaría pero tenía que protegerse a sí misma y a su corazón. —Mañana será otro día. —No sueñes demasiado pequeña. No tengo ningún control de mis malditas piernas. Le había dirigido una sonrisa al entrar en la sala de los criados por la noche. en mi cama. Suponiendo que lleguemos hasta allí. Traducción Rosanic. sabía que nunca sería aceptada en la alta sociedad. estoy aquí. milord. —No veo que… —La pasada noche dormí como hacía meses que no dormía. —No estas obligada a hacer esto si te incomoda. Entonces quédate aquí. —Estaré aquí siempre que me necesites. Era evidente que había recuperado su buena educación y estaba contenta de cómo se comportaba con ella. —Perfecto. Solo necesitaré que Will y John me ayuden todos los días para… —Será perder el tiempo. Odiaba reconocerlo pero echaba de menos esas manos.No era tonta. —No me molesta —contestó ella aguantando su mirada burlona—. corrección Cari 122 . Completamente seguro de que seguiré siendo un patético paralítico. agraciada con un físico del montón y con unos orígenes tan solo honorables. pero mañana… Se interrumpió mientras le tapaba con la manta. y te preparará otro ungüento para mañana. o te llevaré al granero. Siendo soltera.

Traducción Rosanic. encantador y era su primer y único amante. ¡Eso es confianza! —¿Cómo? ¿Esa mujer es la que se encarga de la salud del conde? — preguntó Ned ofuscado. —¿Quién se cree esa que es. Eso debería darte una idea de lo importante que es. —¿Qué sucedería si decidiera envenenarnos a todos con sus infusiones? —¡No digas eso! —Protestó Violet frunciendo el ceño— Todo el mundo confía en ella. Efectivamente tenía el aspecto de una reina.Ella enrojeció y desvió la vista hacia la mesa. cuando los hechiceros no empujan a los esclavos a la rebelión. siguió la mirada de Ned y vio que Will le abría la puerta a Ohenewaa la cual llevaba una bandeja. Fue la esclava de un médico inglés durante cuarenta años antes de que lady Aytoun la trajera aquí. Las mujeres que viven en Melbury Hall dicen que le enseñó más ella al médico que este a ella. Violet asintió vigorosamente. —¿Y eso que significa? ¡Que es una bruja! —¡No! —replicó ella secamente—. Él clavó el tenedor en un trozo de carne. Empujó el plato medio lleno. Hace todo lo que ella dice. —¿Si? ¿Y que? —Para lady Aytoun tiene más valor que todos esos médicos que se ocuparon de Su Señoría después de su accidente. La mayoría de los negros de aquí la conocen por… —¿Y a tu señora no le da miedo verla cerca de la comida? En las islas. La señora ha puesto la vida de su marido en manos de la curandera. Violet se inclinó hacia delante y bajó la voz. Contempló con admiración a la anciana que desaparecía elegantemente dentro de la cocina con Will pisándole los talones. incluida mi señora. El conde solo toma las medicinas de Ohenewaa. —Es una curandera de mucho talento. Solo poseía los harapos que llevaba encima. Es Ohenewaa y conoce muy bien las hierbas y las medicinas. envenenan a sus amos. Era guapo. la reina de Saba? Sorprendida por su tono. —Lady Aytoun la compro en una subasta. Más que al doctor que viene de Londres. Pero le costaba ser fría y reservada con él como hacía la señora Page con el señor Gibbs. —Las cosas que se cuentan de sus curaciones so impresionantes. corrección Cari 123 . Sin embargo no podía olvidar su brutalidad y que no había vacilado en echarla de su habitación en Saint Albans. —Aquí no entra ningún médico.

demasiado inteligente. Había permanecido sentada junto a las solteronas durante cinco temporadas consecutivas.Capitulo 18 El colchón se hundió un poco y Millicent se despertó sobresaltada. fascinada por un dios. Era demasiado tranquila. Nunca había pasado una noche entera en la cama de ningún hombre y permaneció con los ojos abiertos contemplando a su marido a la luz del amanecer. no eran suficientes. Luego. él consiguió volverse hacia la derecha. Como simple mortal que era. después de todo era su esposa y además ¿Qué podía él hacerle si se deslizaba entre las sábanas cuando ya estaba dormido y ella permanecía a una distancia respetable? Al verle tan cerca de ella se percató de que se había equivocado. de ese modo no tendría que soportar la humillación de tener que presentarla como su esposa… Millicent conocía bien las costumbres de la sociedad a la que pertenecía Lyon. Millicent debería haber salido corriendo. Años de vida cómoda. ni siquiera reparaban en ella. corrección Cari 124 . Los hombres como Lyon Pennigton. Estaba tumbada boca abajo en el borde de la cama y se incorporó apoyándose en los codos. Volvió a apoyar la cabeza en la almohada pero no consiguió volver a dormirse. una educación perfecta y una familia honorable. Y los que lo hacían eran unos patanes que pensaban que su principal atractivo era su dote. La respiración acompasada de su marido le indicó que seguía dormido. pero él había rodado sobre si mismo y el brazo izquierdo descansaba ahora encima de la espalda de ella. Y hubiera hecho bien. Millicent había aceptado dormir con él. Era demasiado delgada. Había salido al mercado del matrimonio a los dieciocho años. pero se había desilusionado rápidamente. Seguramente sería el hombre más guapo que hubiera visto en su vida. demasiado todo excepto excepcional. Los párpados. Antes de que su adormecido cerebro tuviera tiempo de dar con una solución. cuando alcanzó la avanzada edad Traducción Rosanic. Su ancha frente denotaba inteligencia y su nariz era recta. aquellos cuya fortuna. se preguntó como podía ayudarle sin que él se diera cuenta. Era demasiado insignificante. Se preguntó como sería sin la barba. se había acostado a propósito en el lado derecho de la cama para no correr el riesgo de que Lyon la rozara con el brazo bueno. situaban muy por encima del resto de la gente. La seguridad de Millicent en si misma no había tardado en desaparecer. Lyon estaba durmiendo e intentaba darse la vuelta. provistos de largas pestañas escondían unos ojos que variaban desde el azul más claro al más oscuro según el humor del que estuviera. llena de esperanzas. éxito y clase.

Volvió la cabeza con el corazón en un puño y se encontró con su cara a pocos centímetros de la suya. su cadera y su vientre para acabar cerrándose sobre un pecho. El calor que sus caricias provocaban en todo su cuerpo la llenaba de placer y se acercó más mientras él acariciaba la sensible aureola. corrección Cari 125 . Después del fallecimiento de Wentworth. Ohenewaa tenía razón. Millicent Traducción Rosanic. Y ese era el recuerdo que deseaba que permaneciera en la mente de lord Aytoun cuando sus caminos se separaran. con una lentitud enloquecedora. Él la obligó a volverse hacia él antes de que ella supiera lo que estaba sucediendo. él la retuvo por la cintura y la atrajo contra su pecho. luego su mano descendió hasta su vientre para volver a subir al otro pecho. a lo largo de su pierna. pero cuando iba a salir de la cama. Él se sobresaltó y su muslo acarició el de Millicent. Supo entonces que no deseaba que se detuviera… —Lyon… Posó los labios sobre los de su marido. Ella tenía la garganta seca y su voz fue apenas audible cuando repitió su nombre. para gran sorpresa de Millicent. Tenía el corazón desbocado y una bola de fuego se había apoderado de su vientre. pero su mano izquierda se deslizó por debajo del camisón de Millicent. había sido sorprendentemente fuerte como para mantenerse a sí misma sin ayuda. se dijo. Ya había dejado de apiadarse de si misma. Estuvo a punto de detenerle cien veces y cien veces renunció a hacerlo. Una mujer fuerte e independiente. su tío tomó cartas en el asunto. Lanzó una ojeada por encima del hombro y vio que él seguía dormido. Él se estiró un poco. pudo sentir el calor de su muslo sobre los suyos. La curación de Lyon solo dependía de él mismo. —Lyon —le llamó suavemente. Estaba murmurando palabras sin sentido y tenía el ceño fruncido. La hubiera vendido al mismísimo diablo con tal de librarse de ella. una de sus piernas se colocó encima de las de ella. Rodó sobre si misma con cuidado para darle la espalda. No se resistió. Le daría mucha vergüenza si Lyon se despertaba y la veía llorando.de veintitrés años. Cerró los ojos para evitar que se le derramasen las lágrimas. incapaz de decidir si deseaba que la acariciara o no. para luego subir. Él no se despertó. Y fue exactamente lo que hizo. se preguntó como iba a despertarle para decírselo. ¿Se trataba de un sueño? Pronto se encontró tumbada de espaldas con su marido medio tumbado encima de ella. Como se le había subido el camisón durante la noche. se sorprendió a si misma arqueándose para acercarse más. Lyon murmuró algo en sueños y. ¡Había movido la pierna! Asombrada.

de que su rostro estaba a pocos centímetros del de Millicent. — ¿Cómo lo hice? —Estabas dormido. Ella movía la cabeza de un lado a otro sobre la almohada. Lyon se despertó del todo al oír el grito de una mujer. Le entró una enorme frustración.jadeaba y se estremecía de excitación. Te diste la vuelta mientras dormías. incluso a la débil luz del amanecer. explotó con la violencia de un volcán en erupción. — ¡Dios Santo! —Masculló— Millicent… Yo no… Estaba… ¡Diablos! ¿Te he hecho daño? ¡Señor! Yo… Ella se limpió las lágrimas y le miró. Se le escapó un gemido cuando él encontró el punto más sensible. Se dio cuenta. jugueteó con sus labios con la punta de la lengua. en Londres. volviendo a intentar moverse— Soy incapaz de mover esta jodida pierna. estábamos… estábamos… Él vio que las lágrimas anegaban de nuevo sus ojos grises. vio lágrimas asomando por las esquinas de sus ojos y caer por sus mejillas. y él se apoderó de su boca. Luego la mano de Lyon bajó hasta el centro de su feminidad y ella miró fijamente al techo separando instintivamente las piernas y arqueándose hacia él. Se sorprendió al encontrar su propia mano entre los muslos de ella y se apartó rápidamente. Lo que estaba experimentando ahora era una anticipación y un deseo tal que tenía ganas de gritar. pero. Le latía el corazón con una velocidad que hasta ese momento solo había asociado con el miedo o el dolor. No. Ella tenía los párpados cerrados pero. Una mujer había acudido a su cama. asombrado. Traducción Rosanic. Simplemente lo hiciste. Estaba en Baronsford. Se aferró a él mientras los espasmos de la pasión continuaban sacudiéndola. Él parecía a punto de despertar y suplicó con todas su fuerzas que no la rechazara cuando volviera a la realidad. Pero eso había sido antes. Le besó. Su cuerpo… El cerebro de Lyon se despertó por completo. corrección Cari 126 . Su cuerpo estaba todavía dolorosamente excitado. —No te eches la culpa. ¡Era imposible! — ¿Cómo? Intentó moverse en vano. —Te moviste —dijo ella bajándose el camisón—. Ella le devolvió el beso. Estaba tumbado de lado y apartó las sábanas con una mano. No me has hecho daño. en el instante en que él la penetró con los dedos. Lyon vio que su pierna la mantenía prisionera. Él la acarició con renovado vigor. Era Millicent. — ¡Es imposible! —Insistió con cabezonería. Había estado soñando. Él emitió una especie de gruñido y ella empezó a temblar cuando él le apretó un pezón endurecido por el deseo.

— ¿Por qué? —Ya es casi de día. — ¡No! —Rugió Lyon. reprochándose el haber sido tan audaz con ella y sin tan siquiera haberse despertado. — ¿Que quieres? — ¿Qué es lo que acaba de suceder? —Te diste la vuelta mientras dormías.—Cálmate —dijo ella. Dale tiempo. el rostro de Millicent. Tu cuerpo se está curando. Lyon ya no estaba pensando en sí mismo si no que se esforzaba por ver. moviste la pierna. —Si. — ¿Dónde vas? —A mi habitación —contestó ella dirigiéndose hacia la puerta. Que un día simplemente te moverías. aunque supiera que nadie había podido colocarle en esa postura. No mencionó las otras ocasiones en las que inconscientemente había movido la mano o un pie. corrección Cari 127 . ¿Qué te he hecho? Ella sacudió la cabeza. —No —replicó pacientemente Millicent. —Duerme bien. segundos después. incapaz de hablar. —Te suplico que me perdones. Siempre le había sucedido sin previo aviso y. a la débil luz. Parecía evidente que la había tocado sin su consentimiento. tapándole con las sábanas—. — ¿Qué más? Dímelo. —Fui… Me comporté… groseramente contigo ¿verdad? Ella volvió a sacudir la cabeza con fuerza pero no levantó la vista del suelo y Lyon se maldijo a si mismo. Traducción Rosanic. Ella retrocedió un paso. — ¡Millicent. Había llorado y había una sombra de tristeza en sus ojos. Ohenewaa dijo que esto sucedería. Estás recuperando las fuerzas pero hay que dar tiempo al tiempo. — ¿Tienes suficiente calor? —preguntó. lo que sea que haya hecho. Te prometo que no volverá a pasar. liberándose por fin y ayudándole a rodar sobre la espalda—. Es un enorme avance. El pelo de Millicent caía como una cascada de rizos alrededor de su rostro y él se preguntó porque nunca le había dicho que le gustaba verla así y lo hermosa que era. —Fue una casualidad. espera! —la llamó él con tono enfadado. — ¿Quieres beber algo? ¿Un vaso de agua? —No —contestó él. había sido incapaz de volver a hacerlo. Ella se levantó.

Las cortinas echadas preservaban la identidad de los dos hombres que charlaban en el interior del vehículo. cada vez confía más en la negra. ¡Él se había disculpado! Wentworth la había pegado. —Las alabanzas del señor Platt me convencieron de venir a conocerle en persona —estaba diciendo Jasper Hyde analizando la expresión adusta del albañil—. Un mozo. señor Hyde. Enterró la cara en la almohada. Por el contrario. Y también Lyon Pennington era su marido. Además tiene sus costumbres. La tristeza le congeló el corazón y las lágrimas se hicieron más copiosas. había matado al hijo que esperaba. corrección Cari 128 . Incluso dormido le había enseñado a Millicent un paraíso de estrellas cuya existencia ni siquiera había sospechado. Lyon por su parte.—No ha pasado nada. vuelve a dormirte —murmuró ella antes de salir de la habitación. —Como le decía. pero consiguió contener las lágrimas hasta que estuvo en la seguridad de su dormitorio. no me arrepiento. Estaba recuperando las fuerzas. Decía que era su deber de marido “educarla”. Entonces Millicent tendría que continuar viviendo sin él. Esa idea la aterrorizaba. — ¿Cuáles? —Abandona la casa al amanecer y pasea por el parque. hablaba con el cochero. La había aplastado como si fuera una brizna de paja en el granero. ¿Quién era ella para desearle tanto? En una esquina de una calleja de Saint Albans estaba detenido un carruaje. Se arrepentía de haberla tocado sin su permiso. en dirección a Solgrave. con el gorro calado hasta los ojos. Luego ya no tuvo ningún motivo para poner freno a sus emociones. Le había hecho daño. Algún día simplemente se iría. había estado a punto de matarla a ella también. Se sintió aliviada al ver el pasillo desierto. recogiendo cosas que mete en un enorme mantel que lleva atado Traducción Rosanic. se había disculpado por haber devuelto a ese mismo cuerpo a la vida. Dudo que acceda a separarse de ella a ningún precio. Y. ahora que me lo ha contado todo en cuanto a la esclava y la influencia que ejerce sobre lady Aytoun. Por favor. maltratado física y psíquicamente durante los cinco años que había durado su matrimonio. Sus extremidades empezaban a funcionar. No tenía derecho a estar triste solo porque él la hubiera llevado a las cimas del éxtasis. Pero la he estado observando — continuó Ned Cranch bajando la voz— y no hay nadie que la vigile. debería estarle agradecida porque le había demostrado que existía otra cosa aparte del dolor y la humillación en las relaciones entre un hombre y una mujer.

Tuvo dificultades para levantar el brazo y lanzarle a Ned una bolsa repleta de monedas. pero intentó ignorarlos. De momento limítese a vigilarla. señor Cranch. —Gracias señor. Hyde notaba que los primeros dolores se insinuaban ya a la altura de las costillas. —Perfecto. Traducción Rosanic. señor Hyde. corrección Cari 129 . Ned descendió del carruaje. El dolor iba en aumento y Hyde se masajeó el pecho. el dolor le desgarraba el pecho provocando una quemadura parecida a la que soportaban los esclavos cuando se les marcaba con hierros al rojo vivo. Ni que nadie supiera hasta que punto tenía poder sobre él Ohenewaa. Hyde hizo un gesto en dirección a la portezuela para indicar que la entrevista había terminado. de lo contrario hubiera vuelto a llamar a Ned Cranch para pedirle que le cortara la garganta a la hechicera. señor. puedo secuestrarla en el bosque uno de estos días. Ya no podía hablar y no le quedaban fuerzas. Apenas había salido cuando Hyde se arrancó la corbata y el falso cuello. —No lo olvidaré. Solo tiene que decir una palabra.al cuello. No quería que nadie le viera retorcerse de dolor. Regresa a Melbury Hall cuando todo está preparado para llevarle el desayuno al conde. De hecho —continuó Ned bajando todavía más la voz— podría cortarle la garganta con la misma facilidad y dejar que creyeran que fue atacada por un gitano o un malhechor. Suponiendo que eso pudiera hacer que acabara la maldición de esa diabólica mujer. Casi no podía respirar. —Si lo desea. — ¿La próxima vez vendrá usted o enviará al señor Platt? —Ya se lo haré saber. Pero mientras tanto tengo otros planes que es posible que arreglen el problema de una vez por todas. —Pero es una buena idea —continuó—.

Innumerables veces se había maldecido a si mismo pensando en la noche en la que. Hacía tres días que Millicent no paraba quieta. Estaba completamente seguro de que eso es lo que tenía la culpa. Y lo que era todavía peor. señor. sacó pluma y papel y se preparó para escribir al dictado las cartas de Lyon. — ¿Un vicario rural y su mujer son tan condenadamente importantes? Traducción Rosanic. —Ella es así. ya no dormía con él. —Gracias.Capitulo 19 —Eres como la mala hierba Gibbs —se quejaba Lyon cuando el nuevo administrador entró en la biblioteca. la había tocado. no deja de alabarte. a la hora de la cena. Gibbs parecía abatido. dormido. — ¿Es que no te has dado cuenta de que si aceptabas el puesto de administrador era para que ella tuviera más tiempo libre? ¡Y en lugar de eso le das más trabajo! —No es de las que se toman a la ligera lo que creen que es su obligación. Las cosas no podían continuar así. Millicent no se ha quejado de ti! —No me extraña. impaciente. — ¡Maldición Gibbs. A excepción de unos breves instantes. la echaba de menos en todo. —Por el contrario. corrección Cari 130 . milord. Gibbs se sentó delante del escritorio. Los papeles que había encima del escritorio se movieron. Cualquier excusa era buena para no quedarse durante demasiado tiempo con él. —Está preparando el menú para la comida de mañana con el reverendo Trimble y su esposa. Nunca escatima los elogios. O bien estaba demasiado cansada o tenía que escribir alguna carta. —Intento liberar a lady Aytoun de algunas de sus tareas —Se defendió. desde sus discusiones hasta los besos que le hacían arder. o cuando se ocupaba de vigilar que le administraran las infusiones de Ohenewaa. milord. Pero el problema no se iba a resolver permaneciendo separado de ella. —A lo mejor le lleva toda la mañana porque quiere que sea un éxito. — ¿Va a tardar mucho? —No… Gibbs lo pensó mejor. — ¿Dónde está ahora? —preguntó Lyon. milord. era prácticamente invisible.

—Podrías haber enviado a alguien a buscarme. a Knebworth? —Por lo que yo sé empezaron a tomar las lecciones aquí en los tiempos de ese cretino de Wentworth. corrección Cari 131 . Algunos de los alumnos han superado con mucho la edad de ir a la escuela y es la primera vez que tienen la oportunidad de aprender. Va a hacer un gran esfuerzo para tener el placer de conocerle. Quiero hacerle compañía durante su trabajo diario. La mayoría de los jóvenes van al pueblo. —Y supongo que no tienes ni idea de donde irá la señora cuando termine de hablar con la cocinera. —He venido a verte. la señora Trimble es coja y apenas sale de su casa. —dijo pasmada. Sentaos y continuad con lo que estabais haciendo.—Milord. —Milord. Tanto blancos como negros y corretean por todos lados. —No os preocupéis por mí —les dijo él a los criados—. Los lacayos depositaron cuidadosamente a su señor en el umbral de la entrada de la sala de los criados. Millicent estaba inclinada sobre el hombro de una alumna cuando oyó que crujían los bancos y algunos murmullos de asombro. Cuando levantó la mirada comprobó que todo el mundo se había levantado con los ojos vueltos hacia la puerta. Lyon emitió una seca carcajada. quiero que lo dispongas todo para que me lleven a donde está mi mujer. milord? —preguntó Millicent. Rodeó la mesa para acercarse a él. — ¿Qué está haciendo aquí. —Si. a escribir y aritmética. está enfermo. El maestro de la escuela.. Lady Aytoun va a ocuparse de dar la clase a los niños de Melbury Hall y a algunos de los adultos. El reverendo y un escocés llamado Cunningham eran quienes las impartían. Nadie se movió y los dos lacayos del conde mantuvieron la cabeza gacha. Lady Aytoun insistió en que se les siguiera enseñando a leer. que viene aquí los jueves por la tarde. Son principalmente los hijos de los granjeros pero algunos viven en Melbury Hall. pero les gusta estar aquí este día en que todos se reúnen en Melbury Hall. Lyon hizo una mueca al ver la expresión de asombro de Gibbs. — ¿Y porque no van a la escuela del pueblo. Si esperas un minuto terminaré y… Traducción Rosanic. —Acompáñame. —Cuando hayamos terminado con el correo. —Si.. Por si quiere saberlo —añadió rápidamente— también va a ocuparse de los más pequeños el viernes por la mañana. milord. milord. — ¿Aquí hay niños? —Se extrañó Lyon.

De modo que continúa. Ella sintió como desaparecía el nudo que se le había formado en la garganta. Echo de menos tu compañía. Moisés seguía de pie. La idea se le ocurrió de repente. —Todo irá bien —le tranquilizó. excepto Moisés que no apartaba los ojos de Lyon. Apenas se hubo instalado cuando Lyon se dirigió al antiguo esclavo. —Estaría encantado. Prometo no molestar. Él les dio una breve orden a los lacayos y Millicent se apresuró a hacerle un sitio al lado de Moisés. la misma Millicent estaba sorprendida por su audacia. —Me dijeron que tu perro estaba herido. ¿Cómo se encuentra? —Mejor. —Antes de que empecemos a leer —declaró Lyon— me gustaría que me contaras de que va esto. Millicent se quedó boquiabierta durante un segundo.— ¡No! Prefiero ver como les enseñas. Millicent les entregó una Biblia para cada dos personas y les pidió que leyeran tres líneas cada uno en voz alta. Lyon no iba a dejar nunca de sorprenderla. Traducción Rosanic. pero comprendo que debes asumir tus responsabilidades. Intentó recobrar la compostura volviéndose hacia los alumnos. —Mejor. Lyon miró primero a Moisés y luego a su esposa. corrección Cari 132 . El hombre estaba tan aturdido como ella. me limitaré a quedarme aquí. — ¿Por donde íbamos? —pregunto a toda la clase. A un gesto de ella todos se sentaron. A mi tampoco me las cortaron. milord. Moisés miraba fijamente las piernas de su señor. Era evidente que estaba lleno de temor y no tenía compañero. milord. No podía encontrar ninguna razón válida para negarse. y sin pararse a considerarla dijo: —Lord Aytoun ¿querría ser el compañero de Moisés? Se hizo un silencio total en la estancia. — ¿Le cortaron la pata? —No. Algunos mascullaron que la lección de escritura ya había terminado y que le tocaba el turno a la lectura. Casi podía notar el gusto salado de las lágrimas en su boca. —Como quieras. milord —respondió ella con una sonrisa mientras Moisés se sentaba por fin. Si la maestra no tiene inconveniente… —Ninguno.

Ohenewaa había acudido en su acostumbrada visita vespertina y luego se había ido. — ¿Y si le digo que se ha cortado usted la mano o que se ha quemado como la otra vez. Que… que me he caído. milord. Y deja de preocuparte. pero que me duele mucho. John se dirigió rápidamente hacia la puerta. ¡Maldición. — ¡Espera! El otro se dio la vuelta. Había pasado un día estupendo estando cerca de ella. No había tenido tiempo de lamentar lo que había perdido. llamar a un médico o cualquier otra cosa. Asumo toda las consecuencias… ¡Espera! Sean cuales sean las órdenes. El lacayo se rascó la cabeza. Traducción Rosanic. Los habitantes de la casa formaban una verdadera familia y ella era como la reina. —Dile que es urgente. Era evidente que John dudaba si proferir tal mentira. —Ve a buscarla. No recordaba haber deseado nunca nada con tanta intensidad como ver a Millicent en ese preciso momento. Y eso es lo que pensaba hacer inmediatamente aunque para eso tuviera que tenderle una trampa. —Lo ignoro. de recrearse en su precaria salud. corrección Cari 133 . Si… —Haz lo que te he dicho. ya que solo había deseado tocarla. Quería que ella estuviera a su alcance cuando llegara a ver que le había pasado. arréglatelas para que nadie se mueva. hacía meses que no se había encontrado tan bien. Lyon se desplazó hasta el borde de la cama.Capitulo 20 — ¿Necesita usted alguna otra cosa. preocupándose por el bienestar de todos. Que me has vuelto a meter en la cama. También era la primera vez en muchos meses que se sentía casi normal. pedazo de tonto! Cuando el lacayo se hubo ido. Encima del brazo malo. milord? Caer sobre ese brazo… — ¡Fuera. Lyon estaba en camisón. Subió la almohada. milord? Las cortinas estaban echadas y habían apagado todas las velas excepto la de la mesilla de noche. —Podría pedirle a Gibbs que se encargue de hacerlo. John estaba apunto de retirarse también y ya nadie le molestaría hasta el día siguiente. indeciso. — ¿Milord? —Ve a buscarla y dile que necesito verla. maldición! — ¿Dónde está lady Aytoun? —gruñó. Seguro que está durmiendo. milord.

Oyó su voz llena de angustia acercándose por el pasillo y se apresuró a esconder el brazo derecho bajo las sábanas. La puerta se abrió de golpe y ella se precipitó a la cabecera de la cama con el pelo suelto. — ¡Enciende las velas! —Le ordenó a John que se había detenido en el umbral de la puerta— Dile a Ohenewaa que venga de inmediato y envía a Gibbs a buscar a un médico a Saint Albans. Se inclinó sobre Lyon y levantó la sábana con precaución. — ¿Te duele mucho? Él la agarró por la cintura con el brazo sano para atraerla hacia sí. —Puedes irte, John. Dile a todo el mundo que no necesito nada. El lacayo obedeció en seguida. — ¿Cómo puedes decir eso cuando es posible que te hayas roto algo? Sin esperar respuesta le levantó la manga para examinarle el brazo. — ¿Dónde te duele? —En ningún sitio —confesó él contemplándola. Ella se había puesto apresuradamente una bata por encima del camisón sin perder el tiempo en anudarse el cinturón. Lyon le acarició la espalda. —No veo nada —dijo ella volviéndose hacia la puerta—. ¿Dónde se ha metido Ohenewaa? —No va a venir. — ¿Qué quieres decir? Intentó liberarse pero Lyon la tenía firmemente sujeta. —Le ordené a John que no la llamara, ni a ella ni a nadie más. Ella recordó lo que acababa de decirle al lacayo y volvió a prestarle atención. Sus enormes ojos grises parecían casi plateados, sus labios llenos eran tentadores, y él se moría de ganas de probarlos. — ¿Por qué? —preguntó ella con voz débil. —Porque lo único que me duele en este momento solo tú puedes remediarlo. — ¿Te has caído? —No. Ella posó las manos sobre la almohada y le miró a los ojos. —Me has tendido una trampa. —Me confieso culpable. Tenía ganas de ver a mi esposa. —Hemos estado juntos todo el día. —Te necesitaba —dijo él suavemente. —Si hubieras enviado a alguien a buscarme hubiera venido. —Estoy seguro de ello, pero mañana y con treinta y seis personas a nuestro alrededor. —Treinta y seis no, solo una. —Esa es una de más —replicó él acariciándole el pelo—. Debo decirte que no me gusta que estés lejos de mi cama. — ¿De verdad?
Traducción Rosanic, corrección Cari 134

Le temblaba la voz y no era capaz de apartar los ojos de la boca de Lyon. —Te echaba de menos —susurró él cuando ella se movió un poco rozándole con sus senos—. Te necesito, necesito tu risa y esto… La atrajo hacia él hasta que sus respiraciones se confundieron. — ¿Esto? —Esto. Ella cerró los ojos y él jugueteó con su boca, siguiendo el contorno de sus labios. —También echo de menos otras cosas cuando no estás cerca de mí. — ¿Cuáles? Los corazones de ambos latían rápidamente, al unísono. —Tu cuerpo encantador. Ella estaba perdiendo terreno y no tardó en encontrarse tumbada a su lado. Entonces él aprovechó para profundizar el beso imitando los movimientos del amor que quería hacerle. La deseaba con locura, quería hacerla suya. Millicent le cogió el rostro entre las manos con un pequeño gemido y le devolvió el beso con la misma pasión. Lyon se fue volviendo cada vez más exigente; le acarició los senos y ella notó como se hinchaban bajo la tela del camisón. Él gruñó, frustrado. —Hazme el amor, Millicent —gimió. Ella le miró a los ojos. —Yo… yo no… —Te diré lo que tienes que hacer. Ayúdame —susurró sin dejar de acariciarla—. La otra noche empecé pero no terminé. Espero no haberte hecho daño. Si ambos estamos despiertos, seguro que todo irá mejor. Ella se incorporó un poco. — ¡Espera! —dijo él amargamente—. De acuerdo, como quieras. Estoy seguro de que cuando te casaste conmigo no pensabas en esto. ¿Qué mujer desearía tener un marido paralítico, que apenas es un hombre? Un hombre incapaz de hacerle el amor. No… no tengo derecho a imponerte un cuerpo mutilado que no puede adorarte como te mereces. Solo te suplico que te quedes. Me contentaré con eso. Y no exigiré nada de… —Me encantan tus exigencias. Le obligó a tumbarse sobre la almohada y le besó, súbitamente enardecida. — ¿Qué tengo que hacer? —preguntó en un murmullo. La inocente pregunta le llegó al corazón. —Quítate la bata y el camisón. Millicent se puso de rodillas y obedeció temblando. Él contuvo la respiración cuando ella se soltó los botones delanteros del camisón. —Estoy muy asustada… —Yo también —aseguró él muy suavemente. Le deslizó la tela por los hombros y ella no protestó.
Traducción Rosanic, corrección Cari 135

¡Era perfecta! Admiró su piel bajo la dorada luz y los redondos senos cuyos rígidos pezones acarició. —Eres un verdadero tesoro. Un exquisito y magnífico tesoro. Quiero sentirte contra mí. — ¿Qué tengo que hacer ahora? —Quítame el camisón —contestó él sentándose, con la voz ronca de deseo. Ella le levantó el camisón por la espalda sin atreverse a ir más lejos. Él le acarició el muslo y deslizó la mano entre sus piernas, pero ella las cerró de inmediato, tensa. —No tengas miedo —murmuró él incorporándose lo suficiente para tomar un pezón en la boca. Ella gimió mientras el jugueteaba con el vello que había entre sus muslos. —Entrégate a mi, Millicent. Ella por fin se relajó con un suspiro, y él penetró en su intimidad. No tardó en sentir como se estremecía con sus caricias y siguió y siguió hasta que ella gritó su nombre con un sollozo de placer. Se derrumbó sobre él, tapándole la cara con el pelo y aprisionando su mano. Cuando los espasmo remitieron, Lyon sonrió. Nunca había disfrutado más proporcionándole placer a una mujer. Desde luego, siempre había pensado en sus compañeras de cama, pero nunca hasta ese punto. Era una experiencia completamente nueva y enriquecedora. Mientras esa idea le cruzaba por la cabeza, ella movió una rodilla y él se colocó debajo de su cuerpo. —Tómame en tu interior. La mano de Millicent se desplazó lentamente entre sus cuerpos y, cuando ella cogió su virilidad, él cerró los ojos emitiendo un gemido. Le guió hasta su interior. —Ahora Millicent. Sus miradas se unieron al mismo tiempo que sus cuerpos. Lyon no se atrevía a moverse por temor a perder el control. Creyó que nunca volvería a experimentar esas sensaciones. El placer del sexo de ella aprisionando el suyo era increíble. Había vuelto a la vida y había sido gracias a Millicent. —Eres tan hermosa… Ella le contestó con una solitaria lágrima que rodó por su mejilla cayendo en la boca de él. La degustó y luego la besó, dominado por la pasión. Enterró los dedos entre sus cabellos. Cuando levantó el torso, él estuvo a punto de gritar de frustración. Ya estaba asqueada por su incapacidad para hacerle el amor, pensó. Sin embargo, en su rostro solo podía ver sorpresa y pasión. La oleada de ternura que le invadió estuvo a punto de ahogarle. Tumbado bajo su
Traducción Rosanic, corrección Cari 136

cuerpo, la vio tomar su rostro entre las manos para besarle los ojos, los labios y la barba. Luego empezó a moverse, tímidamente al principio. La mano de Lyon se crispó sobre sus caderas para animarla. Estaba claro que no era una experta en el amor. Simplemente, seguía su instinto y el ritmo que le imponía su propio cuerpo. Sus bocas volvieron a unirse y Lyon la dejó llevar la batuta. La presión se acentuaba cada vez más, la sangre resonaba en sus oídos; pero no quería abandonarse al orgasmo. No obtendría un verdadero placer si ella no lo obtenía también. Millicent aceleró el ritmo, sus mejillas enrojecieron… —Lyon —susurró contra sus labios—. Nunca… nunca he sentido… algo así. Él deslizó la mano entre ellos y, en cuanto la tocó, ella se estremeció con un grito. También Lyon había alcanzado el punto de no retorno y explotó violentamente en medio de una lluvia de fuegos artificiales. Los sonidos que salían del dormitorio eran muy explícitos: gemido de mujer y gruñidos de hombre. Violet se apoyó en la pared con la mano temblorosa y se acercó de puntillas a la puerta cerrada. Ya no sentía ni las manos ni los pies, ni el peso de la cesta que llevaba desde que había salido de Melbury Hall. Con total desprecio por sus principios y lo que le decía la voz de la razón, había ido hasta allí. Y ahora estaba asqueada delante de la puerta. Rogó que Ned hubiera salido y que fuera otro el que estuviera usando la habitación. Al no verle en la cena de los criados se había dicho que él se alegraría de que le llevara la cena a la posada. Pero ahora deseaba que no estuviera allí. Los sonidos subieron de volumen y la cadencia aumentó. — ¡Neddy! —Gritó una voz de mujer— ¡Oh Dios, Neddy! Violet tuvo un desvanecimiento y el contenido de la cesta se desparramó en el suelo a sus pies. Luego la sangre empezó a circular nuevamente por sus venas y llamó con fuerza a la puerta. Oyó un juramento ahogado y, un segundo después, Ned llenaba el umbral de la puerta con su elevada estatura. — ¡Joder! ¿Qué quieres? Tenía el torso desnudo y el pantalón abierto sobre sus caderas no ocultaba demasiado. Estaba loco de cólera, pero a ella le dio igual. —Te he traído la cena. Él bajó la mirada y le dio una patada a la cesta que estaba en el suelo. —Ya he cenado. ¡Lárgate! — ¿Quién está en tu habitación? — ¿A ti que te importa?
Traducción Rosanic, corrección Cari 137

medio atontada. Hacía semanas que soñaba con que él le pidiera que se casaran. Le cedieron las rodillas y se desplomó tapándose la boca con la mano. al igual que la camisa y las botas de Ned. la miraba con asombro. No podrás volver al pueblo. con los ojos ardiendo a causa de las lágrimas. Con una maliciosa sonrisa. Solo eres un perro vicioso y como tal serás tratado. Y ahora te comportas como una perra en celo porque ves que estoy con otra. dejó caer de nuevo el brazo. —Yo era virgen y tú me poseíste. era en lo único que pensaba.— ¿Quién está ahí? —insistió ella empujando la puerta con todas sus fuerzas. ¡Muy bien. corrección Cari 138 . Su ropa. Ned la dejó entrar. tapada con la sábana. Me seguiste por todas partes. incluso hasta Saint Albans porque quisiste. El derecho que tiene una mujer a la que tú deshonraste y desfloraste mintiendo. —Me… me has pegado —balbuceó con incredulidad. Te abriste de piernas de buena gana y deseabas hacerlo desde la primera vez que me viste. solo tienes que esperar a que te toque el turno! Ella se levantó para hacerle frente. Pero con una expresión de maldad. Se limpió el labio ensangrentado con el dorso de la mano. — ¿Pero quien te crees que eres? Ella no vio venir el golpe y se encontró de repente pegada a la pared. estaba desparramada por el suelo. Violet no podía apartar de su mente la imagen de ella y Ned haciendo el amor en esa misma cama. — ¡Te lo merecías. El puñal de los celos la golpeó con la fuerza de un látigo. No volverás a encontrar trabajo en los alrededores… Ned levantó el puño y ella se protegió el rostro. ahogándose con las lágrimas— ¿Cómo te atreves? Él la dominaba con toda su estatura. — ¡Sal de aquí! —gritó pasando por delante de Ned y yendo a sacudir a la joven que estaba hecha una bola bajo las mantas— ¡Fuera. Una mujer del pueblo. También le diré que me violaste y te pondrá de patitas en la puerta. pedazo de zorra! ¡Puta! Ned la sujetó por el hombro. Me hiciste creer que tus intenciones eran honestas… — ¿Desflorado? ¿Intenciones honestas? —Se burló él— ¿Es eso lo que has aprendido en los libros? Son palabras muy importantes para que las use alguien como tú. Traducción Rosanic. golfa! ¿Con que derecho vienes aquí a montarme una escena? —Con el que me da ser tu amante. —Cambiarás de idea cuando lady Aytoun se entere de que me has seducido y me has golpeado.

Nunca en mi vida… — ¿Me hablarás algún día de tu vida? —la interrumpió él. Levantó la cabeza. — ¿Qué pasa? Los ojos azules de él desbordaban ternura. Ha sido como si fuera la primera vez. — ¡Y no vuelvas nunca más o conseguirás algo más que un labio partido! Le cerró la puerta en las narices. Es imposible que me cortejaras estando casado. —He podido comprobar hasta que punto —bromeó. corrección Cari 139 . ha sido ni siquiera parecido a lo que acabamos de experimentar. Has venido tu solita como la puta que eres. Se sentía feliz y. en toda mi vida. permitiendo que sus dedos recorrieran el borde del camisón que seguía enroscado a la altura de sus caderas. Millicent estaba degustando el sabor salado del cuello de Lyon. —Soy demasiado puritano. Solo quiero conocer mejor a mi esposa. acurrucada contra él. —Entiendo lo que quieres decir. La empujó con tanta fuerza que la mandó al suelo del pasillo. —No te estoy exigiendo nada. A Millicent esas palabras le supieron a gloria. Sal de aquí porque tengo a una muchacha que me está esperando y ella si que sabe lo que es un hombre. Millicent. Te advierto que no cuentes nada de esto en Melbury o te arrepentirás. Intentó apartarse pero Lyon la retuvo por la cintura. Lyon le estaba acariciando la espalda cuando ella notó que le retumbaba el pecho con la risa. Ahora ya puedes quitármelo. —Lo sé. Traducción Rosanic. —Estaba pensando que nada.— ¿Y crees que toda esa gente. Le apoyó la mano en el pecho. Ella se echó a reír. incluida tu maravillosa lady Aytoun van a prestar oídos sin preguntarte que viniste a hacer esta noche a mi casa? ¿Por qué te acostaste con un hombre casado? Yo no te he obligado a venir. Ahogó un sollozo. Ella ni siquiera soportaba pensar en ello. —Pero tengo calor. pedazo de estúpida. no tenía ningún deseo de moverse. —Estás mintiendo —murmuró—. —Esos años han dejado de existir para mí. Continuó vociferando pero Violet ya no le escuchaba. — ¿Cortejarte yo? —Se carcajeó él empujándola con violencia hacia la puerta— Este es todo el cortejo que obtendrás de mi a partir de hoy. —Al final no te he quitado esto —observó señalando su camisón. aunque todavía estuvieran unidos. Se había quedado en lo de “hombre casado”.

—No son acusaciones. Le estaba acariciando los pechos y la curva del vientre. este se apartó por si mismo. — ¿De verdad? El contacto del sexo de él entre sus piernas la hacía arder. y he creído que tenía la obligación de contárselo. la cual abandonó rápidamente la estancia. No podemos permitir que Su Señoría sea victima de personas sin escrúpulos. — ¿Cuándo fue la última vez que habló usted con el doctor Parker? — preguntó ella. — ¿Por qué? —Hace un mes en lo único que pensaba era en acabar con mi vida. Le deshizo los lazos del cuello y levantó la tela tanto como pudo. —Eres milagrosa. y he decidido que debía decírselo por el bien de lord Aytoun. —Ya casi lo eh conseguido. Traducción Rosanic.— ¿Es un reto? —Te he visto las intenciones —la provocó él. aquí estoy intentando decidir cual sería la mejor manera para convencerte de que volviéramos a hacer el amor. Capitulo 21 —Está usted haciendo acusaciones muy graves —le dijo secamente la condesa viuda al médico. milady. corrección Cari 140 . —Después —gruñó él apartándole la mano para poder acariciarla como quería. — ¿Sin escrúpulos? El doctor Tate le hizo una seña a su ayudante para que se fuera junto con su maletín y la viuda aprovechó para murmurar unas palabras al oído de una de sus doncellas. se tumbó encima de él y le levantó un hombro y luego el otro para que el camisón se deslizara sobre su torso. —De acuerdo. He pensado mucho en la seriedad del problema y también en la fuente. Antes de que pudiera hacer lo mismo con el izquierdo. el doctor Parker. —Primero tengo que terminar de desnudarte. Y ahora. —Pero no del todo. tan solo una información que ha llegado a mis oídos. sin embargo impidió que la mano de Lyon fuera más lejos. Ella sintió que renacía su deseo. Fingiendo enfado se puso a horcajadas sobre él y liberó su brazo derecho.

— ¿Y que fue exactamente lo que le dijo sobre el estado de salud de mi hijo? El médico enderezó los hombros. ya ha sufrido bastante sin necesidad de que nadie la calumnie. ¿Qué mas da que sea acusada oficialmente o no? —La diferencia son las acusaciones falsas —contestó tranquilamente el abogado—. Llamaron a la puerta y entró sir Richard. —Estaba muy preocupado. —Milady. Para ser completamente honesto. señor. milady… Me llegaron alarmantes noticias sobre ella. —Aunque lo hicieran. —En resumen. —Piense en la gravedad del asunto. — ¿Podría usted resumir en pocas palabras lo que me acaba de decir a mí. Beatriz le pidió a un criado que le colocara bien los cojines y luego volvió a dirigir la atención al médico.—Hace dos días. corrección Cari 141 . y en su condición de esclava. si hicieran una investigación… —Que no es el caso —cortó lady Aytoun. Incluso los detectives de Bow Street. Si el doctor Dombey murió por culpa de las diabólicas pociones que le administró esa esclava. señor. —La información se refiere a una esclava que vive en la misma casa que lord Aytoun… —Su información es falsa —le cortó la anciana—. milady. estoy seguro de que sir Richard se lo podrá confirmar. supongo —respondió el médico secándose las manos en los pantalones—. cree que la vida de lord Aytoun corre un grave peligro. — ¿Quién lo sospecha? —La familia de ese hombre. no tiene ni idea. El médico se volvió hacia Maitland buscando su apoyo. Lo que en principio se consideró como una muerte natural pudo ser debida al veneno. Se sospecha que asesinó al médico al que sirvió durante años. teme que de un momento a otro vaya usted a recibir una triste noticia. — ¿Y ha sido capaz de emitir un diagnóstico así sin ir ni una sola vez a Melbury Hall? —Un buen médico ve más allá de las apariencias cuando se trata de sus pacientes. ¿Es así? Traducción Rosanic. A su edad. para que lo sepa sir Richard? Tate se inclinó con rigidez. milady. Sin los cuidados apropiados y las visitas regulares de un médico cualificado. —Perdón. La mujer a la que se refiere ya no es una esclava si no una persona libre. Por las autoridades. ese tipo de cosas llevan su tiempo. Las palabras “poción diabólica” implican que está usted añadiendo brujería al delito de asesinato.

Parece que. Sir Richard volvió a entrar después de dar un discreto golpe a la puerta. La condesa despidió a las doncellas con un gesto de impaciencia y se puso a mirar por la ventana con expresión sombría. Hay gente en el pueblo cercano a Melbury Hall que dicen que la mujer es una gran curandera. más que por lealtad a mi familia. —Cierto. señor. —Mi hijo no está entre las “garras” de esa mujer. Aparentemente. cosa que sabemos que es frecuente en las islas. Demasiado quizá. le sugiero que se marche antes de que me enfade de verdad. —Al contrario. Pero para ser completamente franca. — ¿Ahora está usted acusando a lady Aytoun? —preguntó sir Richard. Él se sentó en el sillón de siempre. la condesa viuda debería sacar rápidamente a su hijo de las garras de esa mujer antes de que vuelva a hacerlo. Su nuera le ha prohibido al doctor Parker que vaya a Melbury Hall. Si ha engañado a su nuera. —Milady… —Seguro que yo misma encajo en esa descripción. solo para que la vieja esclava tenga libertad de acción. amigo mío.—Lo único que quiero decir es que si se piensa en la más que probable posibilidad de que esa mujer asesinara a su amo. Derrotado. corrección Cari 142 . no creo en los rumores que lanzan los canallas y tampoco sospecho que todas las ancianas de ojos penetrantes sean brujas. le han asignado la mejor habitación de invitados. si… — ¡Basta! —Gritó la condesa viuda— Es obvio que está usted aquí por algún tipo de lealtad con sus compañeros de profesión. Acompáñele. —Esta mañana he recibido una carta de su hijo. Todos los informes que le llegaban de Melbury Hall indicaban que el estado de salud de Lyon estaba mejorando. desde que llegó a la casa. Millicent le estaba haciendo mucho bien. milady. —Me limito a repetir lo que me han dicho —se defendió Tate—. señor. Por primera vez desde hacía meses. milady. —¿De Lyon? Traducción Rosanic. —Llevo ya algún tiempo siendo su médico. —Entonces no se quede parado ahí como una estatua. No quería creer ni una palabra de toda esa sarta de estupideces. la condesa viuda se dio cuenta de que algo no iba bien. Maitland. Y ahora. doctor Tate. — ¡No me diga que se ha creído todas esas tonterías! Él negó con la cabeza a modo de respuesta. También se la ha visto en la farmacia de Saint Albans. murmuró unas vagas disculpas y retrocedió hasta la puerta. al lado de la ventana. se permitió tener esperanzas de que todo se arreglara para su hijo. Al ver sus hombros encorvados. Dígame que es lo que le preocupa.

La única diferencia es que no vamos a tener tiempo de avisarla. Pero me parece que el mejor modo de forjarnos una opinión es que me acerque a comprobarlo por mi mismo. milady… —Nada de discusiones. suponiendo que tenga. —Como quiera. Tendré la excusa de llevarle a lord Aytoun lo que me ha pedido. en la carta. La mejoría que se ha producido en Lyon es notoria. corrección Cari 143 . La respuesta de la anciana no se hizo esperar. ¿Qué es lo que le molesta entonces? —Antes de que escuchara las acusaciones de Tate no me molestaba nada. permítame que la acompañe. pide que se le envíe algo de la herencia Aytoun a Melbury Hall. esto nos permitirá abandonar esta siniestra ciudad. Además. De ese modo podré comprobar su mejoría y veré si hay algo extraño. Haga todos los preparativos necesarios. —Señal de que se encuentra mejor. Iré yo. —Al menos. sir Richard. —La urgencia del problema no nos permite esperar a que esté usted lo bastante bien para… —Iré esta misma semana. Pero pensándolo mejor… — ¡Suéltalo de una vez! —Su Señoría. —A lo mejor no deberíamos tomarnos todo esto a la ligera. —Pero. No olvido el hecho de que los médicos siempre se apresuran a dar noticias alarmantes. —Pero usted no se encuentra… — ¿Quién lo dice? Millicent me invitó hace tiempo y acepté ir a visitarla cualquier día. — ¡Estupendo! Ya es hora de que ese enorme escocés utilice un poco su cerebro. Es la primera vez que le escribe desde su matrimonio ¿no? —En efecto.—De Lyon. en Londres. sir Richard. La única persona que puede poner punto final a toda esa cantidad de estupideces soy yo. — ¡Esa es una excelente noticia! Y una prueba más de que esos idiotas no saben lo que dicen. milady — sugirió Maitland—. milady. — ¿Qué es lo que quiere exactamente? —Habla de las joyas que están aquí. —También me pide que contrate un ayuda de cámara porque Gibbs ha sido nombrado administrador de la propiedad. Traducción Rosanic. —No es necesario que se moleste. — ¿Y? Son suyas de modo que puede hacer lo que quiera con ellas.

ni siquiera has desayunado. —Tengo que ir a ver como está el perro de Moisés y prometí ocuparme de que estuviera cómodo. iré yo al establo en tu lugar. al menos eso es lo que habían oído decir varios criados. —Vamos. limpia. estaba depositada en un tonel al lado de la cama. vino dando saltitos con su pata rota sólidamente entablillada. A decir verdad. —Tengo que ir al establo. no empezaría a decirme que tuviera más cuidado y todo eso. para lamerle las manos antes de volver a tumbarse en la paja. Violet se detuvo. no es nada. buscando una excusa para no entrar. Le dio una arcada al pensar que el mundo era muy injusto. — ¿Entonces porque me has pedido que fuera yo a ayudar a lady Aytoun a vestirse esta mañana? —Me sentía como una tonta y ya sabes como es —contestó Violet poniéndose un poco más de polvos blancos encima del morado—. Deseaba quedarse en Melbury Hall pero temía el momento en el que la echarían de allí. ¿Cómo había podido echar a perder su vida en tan poco tiempo? Las dos jóvenes bajaron juntas. dedal e hilo y empezó a trabajar. corrección Cari 144 . Pero mientras se dirigía hacia los establos se dio cuenta de que aunque hubiera sido engañada llevaba la señal de su vergüenza marcada en la cara. pero en el umbral de la puerta de la sala donde desayunaban los criados. Hasta ahora no se había dado cuenta de la horrible manera en que la había tratado Ned. Solo había dos mozos trabajando en silencio dentro del establo. pero es posible que se lo hubiera merecido… ¡Ned! Se corrigió. Pensé que si esperaba uno o dos días. Ella cruzó el espacio para ir hasta la habitación contigua que era la que le habían asignado a Moisés. efectivamente Ned estaba casado. me reuniré contigo después. Eso es lo Traducción Rosanic. El perro de Moisés. Entra. Violet. Violet había visto contusiones peores que las suyas en el rostro de su señora en los tiempos de su primer matrimonio y sabía que lady Aytoun no se dejaría engañar con el cuento de la puerta. Esa mañana estaba ya resignada. la ropa estaba ordenada y la pila de ropa que había que repasar. No tenía ningún derecho a golpearla. Violet sacó aguja. Bess. Se tragó las lágrimas con el corazón en un puño. La pequeña estancia era luminosa. Había sido maltratada. Al parecer. De verdad. Siempre se preocupa por todo.—He chocado contra el quicio de la puerta —le explicó Violet a la compañera que le miraba el cardenal de feo aspecto que tenía en la comisura de la boca—. —Seguro que Moisés ya está allí… Violet ya se había ido y se estaba poniendo el chal sobre la cabeza. Violet negó con la cabeza dirigiéndose hacia la salida.

como si debajo de cada capa que la protegía apareciera una mujer diferente. teniendo en cuenta el crecimiento que esta experimentando Knebworth. La mujer del pastor estaba hablando mientras la mente de Millicent estaba en otro sitio. Y aunque sea algo sin Traducción Rosanic. Ahora sé que estoy bien aquí. Ambos parecían preocupados. Estás aquí y ya me encuentro mejor. la vida era sencilla. Se preguntó si estaría pensando en lo mismo que él llevaba haciendo desde por la mañana… en su noche de amor. antes de que llegaran los invitados. Había creado un oasis de paz donde todos trabajaban y progresaban contentos. —… se ocuparan de los anexos y de la restauración de la escuela. —Nadie hace daño a Violet. —No quiero que mates a nadie por mí. —Violet esta herida —dijo arrodillándose ante ella para apartarle el chal —. Ella agarró el enorme puño de Moisés entre sus manos y sacudió la cabeza. Debería haber sospechado que Bess no iba a mantener la boca cerrada. Todo había cambiado. Sacudió la cabeza. corrección Cari 145 . pero Moisés parecía hervir de ira. No tardaron en entrar Amina y Jonah seguidos de Moisés. En Melbury Hall las alegrías eran sencillas.que les sucedía a las mujeres como ella. Le mataré. pero él se la volvió a levantar cogiéndola suavemente por la barbilla. ¿Cómo había podido parecerle insulsa? Cada vez que la miraba descubría un nuevo aspecto de su belleza. Estaba a años luz de la visión que tenía Emma sobre Baronsford. Las lágrimas le caían por las mejillas. ¿Quién Violet? Ella agachó la cabeza. Las mujeres lo bastante locas como para entregarse a un hombre sin pensar en las consecuencias. Se concentró en el perfil de su esposa. Su vida había cambiado. Amina le traía un plato de sopa y Jonah una taza de madera. Se oyeron voces en el establo y se tapó más la cara con el chal. —Los condes de Stanmore creen que ya es hora. Él tampoco quería revivir el pasado. Lyon hizo un gesto con la cabeza al reverendo sin haber escuchado nada de lo que el otro le decía. Desde que se habían casado estaba cambiando a ojos vista. sentada al lado de la ventana en compañía de la señora Trimble. Gracias a Millicent nadie lloriqueaba por el sufrimiento pasado y lo que hubiera podido ser. Admiró su rostro radiante. El pequeño grupo se había mostrado inquieto y ruidoso y ella paciente y animosa. Moisés. Lyon se reunió con Millicent en el comedor de los criados donde ella estaba dando la lección a los niños. Esa mañana.

Parecía evidente que Millicent no había amado a su primer marido. —Por supuesto. Lyon deseaba entender. Lyon recordó que también había tenido esa mirada de dolor durante la última visita del pastor. —Cuénteme lo que sepa. Algún día. —Los que lo presenciaron —dijo tranquilamente el reverendo— vieron a Wentworth disparar a Cunningham. Una excelente idea. Pero lo que se esconde tras esa desgracia es demasiado triste para hablar de ello en una tarde tan hermosa como esta. —Debía ser aproximadamente de su edad. cuando me haga usted el honor de venir a visitarme a Knebworth. pero quería saber fuera como fuera. Y también era escocés. descompuesta. empezó a explicar: —Fue un altercado en el cual Cunningham murió en el bosque de Melbury Hall. se miró las manos. lord Stanmore y yo somos contrarios a la esclavitud y Wentworth nos consideraba sus enemigos. milord. Millicent. Traducción Rosanic. Todavía tengo mucho que saber sobre mi nueva casa y mis nuevos vecinos. a ellos les parece que será como rendirle un homenaje a su memoria. — ¿Un duelo? —No. milord… Se hizo un pesado silencio. Lyon quiso convencerse a si mismo de que se trataba de simple curiosidad y no de celos lo que le incitó a continuar. ¿Sería por el mismo motivo? Ella se levantó de repente y se acercó a la ventana. le contaré toda la historia. milord. Intentaré convencer a mi esposa para que me lleve.precedentes llamar “Cunningham” a la escuela. corrección Cari 146 . — ¿Cómo murió? El reverendo vaciló un poco. después de echar un rápido vistazo a Millicent. —De un disparo de fusil. — ¿Entonces se trató de un asesinato? —insistió Lyon. —Tengo entendido que era joven. —Yo no estaba presente cuando sucedió. Trimble se aclaró la garganta y. el papel que había desempeñado Cunningham en su vida. — ¿Si? ¿Un accidente de caza? —No creo. —A principios de la semana que viene —prometió—. ¿Cuándo murió? —Hace año y medio. Cunningham. El desgraciado episodio se produjo por una diferencia de opinión entre ambos sobre la manera en que se trataba a los negros en Melbury Hall. milord.

Se apoyó en la puerta. — ¿Aunque te afecte directamente? —Si —contestó ella decidida a ir hasta el final—. Gibbs me ha comentado que el día de nuestra boda pasaste mucho tiempo hablando con mi madre. — ¿Cómo puedo arrepentirme de la mejor noche de mi vida? Él la miró durante lo que pareció una eternidad y luego extendió una mano hacia ella. Traducción Rosanic. La falta de confianza fue lo que amargó su matrimonio con Wentworth. —“Mucho tiempo” fueron menos de dos horas. Ese hombre no era Wentworth. pero ni tú ni yo sabíamos en lo que nos estábamos metiendo. —Si quieres saber cosas de Knebworth me encantará contártelas. pero no hay nada en nuestra relación que haya seguido los cauces normales. Después de la ceremonia me pusieron en tus manos. — ¿Me contestarías? — ¡Por supuesto! — ¿Puedo preguntar cualquier cosa? —la desafió él con sus ojos azules más penetrantes que nunca. —Ambos hemos estado casados antes. Seguramente conseguiste las respuestas a todas tus preguntas. sin embargo tampoco quería que el pasado se interpusiera entre ellos. Y creo que no me equivoco al decir que los dos queremos que esta vez hayamos acertado. Y ¿Cómo hubiera podido encontrar respuestas cuando ni siquiera sabía en que iba a consistir nuestro… compromiso? ¿Cómo hubiera podido hacer las preguntas adecuadas? — ¿Te arrepientes de lo de esta noche? Millicent se volvió y la vulnerabilidad que leyó en el rostro de Lyon le abrió los ojos. Y si crees que te estamos escondiendo algo. Y a pesar de eso las circunstancias han cambiado tanto desde el primer día… La apretó más contra él. Nos lanzamos ambos a este matrimonio sin saber prácticamente nada el uno del otro. espero lo mismo por tu parte. No se trataba de acusaciones ni de falta de confianza. —Creo que ya lo sabes todo sobre mí. Él la sentó sobre sus rodillas y Millicent le rodeó el cuello con los brazos. es conmigo con quien debes hablar. Por supuesto. —Lo que quieras —le aseguró. —Ven aquí —dijo con voz temblorosa. corrección Cari 147 . Ella se negó a morder el anzuelo. lo único que quería era conocerla mejor.—No tenías derecho a hacerle tantas preguntas al vicario —le dijo Millicent ligeramente irritada después de haber acompañado a los invitados a su carruaje. Ella no lo dudó ni un segundo. —Lo siento si crees que he ido demasiado lejos.

Me convencí a mi mismo de que los fantasmas eran reales y reaccioné ferozmente cuando esas sombras hubieran podido ser aclaradas con facilidad. Eres una maravilla. No preguntaba pero esperaba que me lo confesaran. —Entonces fue cuando descubrí que tenías un carácter asqueroso. — ¿Mientras tu larga lengua me lanzaba insultos? —le provocó ella.Millicent asintió contra su cuello. Se negaba a pensar que su unión podía no durar demasiado. —Lo que la condesa viuda seguramente no te dijo sobre mi matrimonio es que no era tan idílico como ella hubiera deseado. un tesoro. Deseada. corrección Cari 148 . Después de mucho pensarlo he llegado a la conclusión de que la fuente de los problemas fue mi falta de confianza. Traducción Rosanic. — ¿Sabes la suerte que tengo de ser tu marido? Millicent no pudo contener las lágrimas. No quería hablar de mi pasado porque es una larga serie de desdichas y trágicos acontecimientos. ¿Recuerdas el día de mi llegada a Melbury Hall? —Te habías caído del asiento del carruaje. Pronto cumpliré treinta años y no hay nada en mi vida de lo que pueda estar orgullosa. Lo que has conseguido se refleja en los ojos de todos sus habitantes. Cuando miro hacia atrás solo veo fracasos. le cogió la mano y la posó sobre su evidente excitación. —Ese día. —No estás divagando —replicó Millicent incorporándose para mirarle a los ojos—. —Si Gibbs no hubiera llegado a tiempo también hubieras descubierto otra cosa… — ¿Qué? Con los ojos llenos de malicia. Estoy divagando. Suspiró. La besó con una pasión que no dejaba ninguna duda sobre su sinceridad. —Y ahora lo estoy haciendo de nuevo. Soltó un botón y pasó a ocuparse de otro. Tú no me has hecho ninguna pregunta pero yo te estoy dando explicaciones. —Y tu me estás devolviendo la salud —dijo él jugueteando con los botones de su recatado vestido— Has conseguido hacer que me olvide de mi temor a quedarme inválido para siempre. Me convertí en un maestro en no hacer preguntas y actuar a la menor sospecha. — ¡Estás equivocada! Basta con ver Melbury Hall tal como está ahora. —Eso también está olvidado —respondió el sonriendo—. con tus voluptuosas curvas pegadas a mi cuerpo. —A tu lado me siento querida —susurró contra su boca—. me obligaste a darme cuenta de que mi virilidad no estaba definitivamente muerta. —Y tú intentaste levantarme.

Estoy demasiado incómoda por… —Ve aquí. Lyon dejó al descubierto un hombro y un seno. —Me haces tener ideas lascivas. era tranquilizador estar en la semioscuridad del dormitorio donde sus defectos se difuminaban con la penumbra. —Siempre me pareció que era vulgar. No luches contra la pasión que está despertando en ti. El cariñoso apelativo le reconfortó el corazón. que te desnudes y que vuelvas a mi lado? — ¿Desnudarme? —susurró ella. —Toda entera. pero al volverse le entraron escrúpulos. Ella obedeció con dedos temblorosos. — ¿Quieres hacer el amor aquí? — ¿No es lo bastante excitante para ti? Ella fue a echar el cerrojo a la puerta. —Tienes un pelo maravilloso. —Llevo soñando con esto toda la mañana —confesó él. mi amor. Millicent hundió los dedos en su pelo. —Termina de desabrocharte el vestido. — ¡Eres tan hermosa! Se inclinó hacia ella y le pegó la tela contra la cintura mientras se apoderaba nuevamente de sus labios. Y estoy luchando contra algo en mi interior que quiere salir a la luz. El último botón era el de la cintura. Ella se las quitó una a una. asintió sin pensarlo. Ella contuvo el aliento. Traducción Rosanic. — ¿Quieres ser mis manos? Ahogándose en la magia de sus ojos azules. — ¿Por casualidad esas ideas te están diciendo que cierres la puerta con llave.Ella acarició la dureza que se notaba a través de la tela de los pantalones. Cuando le acarició el vientre. tocarte y besarte por todas partes antes de sumergirme en tu interior. Quiero contemplar ti bonito cuerpo. aburrida y fea –murmuró ella—. Lyon le abrió el corpiño dejando al descubierto el encaje de su camisa. Todavía era de día. —Ábrete el corpiño. Debajo de la camisa se podían notar sus pezones erguidos. Todavía no. Obedeció. corrección Cari 149 . Sacó las piernas del vestido y se acercó lentamente a él. El emitió un suspiro de placer. Por fin los rizos quedaron libres cayendo sobre sus hombros y echó la cabeza hacia atrás. Apoyó la espalda en la puerta. Le temblaba todo el cuerpo y sin embargo él no la había tocado. Quítate las horquillas. —No ofrezcas resistencia —dijo él acariciándole los pechos—. obedientemente y el aprovechó para entretenerse con sus pechos. cualquiera podía pasar por delante de la ventana o llamar a la puerta… Y además. —Creo que no puedo ir más lejos.

Ella le desabrochó los botones de los calzoncillos y se puso a horcajadas sobre él. Bajo la tierna y admirada mirada de Lyon. supo que no solo le amaba por la felicidad que le proporcionaba a su cuerpo. Los ojos de Millicent se llenaron de lágrimas.El sonido de dos criados que pasaron por detrás de la puerta cerrada. Se puso de pie entre las piernas de Lyon. —Me parece que todo el mundo sabe ya lo que hemos estado haciendo esta noche. Él le cogió el rostro entre las manos y luego las hizo resbalar a lo largo de su cuerpo arrastrando la camisa hasta que no fue más que un montón a sus pies. —Pero si la señora Page viene a buscarme o si Gibbs te necesita… ¿Qué vamos a hacer? —Les diré que le estoy haciendo el amor a mi mujer y que se vayan al diablo. el carruaje y cada una de las habitaciones de la casa… Ahora deja que te mire. Millicent desabrochó la camisa de Lyon y siguió con las yemas de los dedos los contornos de su musculoso pecho. Traducción Rosanic. Él acarició por fin su intimidad y ella gritó su nombre cuando el orgasmo se apoderó de su cuerpo. corrección Cari 150 . les devolvió un poco a la realidad. Le deslizó la otra hombrera y se la volvió a sentar en las rodillas. —Y probablemente sepan también lo que estamos haciendo ahora. Entonces. introduciéndole profundamente en su interior. Millicent estaba más allá de todo pudor. —Eres preciosa. —Quizá debiéramos esperar a que… —No esperaremos nada en absoluto. Sería mejor que dejaras de preocuparte de los demás porque tengo la intención de probar las ventajas que ofrece el jardín. Millicent. —Ahora hazme el amor. se sentía efectivamente hermosa. en el preciso instante en el que subieron juntos al paraíso.

llenando el ambiente de efluvios a desperdicios y excrementos varios que Harry no quería ni siquiera imaginar.Capitulo 22 Cuando el coche se detuvo cerca de Fleet Bridge la peste que emanaba del canal les cortó la respiración. pedazo de inútil. —Lo veré. ya lo verá. Traducción Rosanic. efectivamente. señor. Si no hubiera fracasado miserablemente en la subasta no estaríamos en esta situación. está noche no fallaré. corrección Cari 151 . Londres no era Jamaica. —Si. Y si lo fastidia todo. El hombre lanzó un vistazo al que le había contratado. los perros darán cuenta de su cuerpo en este apestoso canal. el cual estaba sentado frente a él con el bastón entre las rodillas y una pistola en la mano. — ¿Lo ha entendido? —Estaba diciendo Hyde cada vez más furioso— La culpa es toda suya.

señor. Pero no recibirán nada si se lo cuentan a alguien. Media docena. señor. pero ese Platt parece estar convencido de poder hacerse con la mujer gracias a los testigos que la acusan de bruja. ¿No deberíamos esperar un poco antes de… darles dinero a esos criminales. —Si. No.—Si. Les pagará una guinea a cada uno con la promesa de darles más después. —Por lo menos. —Escúcheme bien. Harry sentía nauseas solo de pensar en la porquería que flotaba en las oscuras aguas. Allí encontrará a los hombres que necesita. corrección Cari 152 . señor. Y no voy a dejar este asunto en manos de estúpidos como usted o como Platt o ese vanidoso de Cranch que cree que ha nacido para conquistar el mundo. Suba por el camino hasta la señal con forma de cordero. pero que habrá una recompensa mucho mayor si tienen que acompañarnos para secuestrar a la esclava. —Ahora lárguese —ladró Hyde—. Harry asintió débilmente con la cabeza. Recuerde la señal del cordero e intente vigilar su espalda. —Con su permiso —dijo Will con una ligera vacilación mientras le afeitaba la garganta a Lyon—. Estaba pensando que sería mejor avisar a lady Aytoun. y solo me fiaré de mi mismo para librarme de esa bruja. Tengo planes. no confío en ninguno de ustedes. —Se le ve un poco distinto. Les dirá que se queden con lo que les va a dar esta noche. milord. Traducción Rosanic. Su patrón tenía razón en lo que respectaba a Ned Cranch. ¿Lo sabe lady Aytoun? —Se diría que tienes miedo. planes de emergencia. Harry miró hacia fuera. Nos volveremos a poner en contacto con ellos dentro de unos quince días y tendrán que estar preparados para partir. No tenía ningún deseo de meterse en ese nido de ratas. ¿Lo ha entendido bien? — ¿Les digo que se queden con la guinea aunque al final no les necesite? — ¡Pedazo de idiota! ¿Cree acaso que se la iban a devolver? Tendrá suerte si sale vivo de ese antro. con el pelo cortado y sin barba. En la esquina verá una taberna propiedad de un hombre al que llaman El Turco. —Recuerde lo que le he dicho. El albañil sabía como seducir a las chicas pero solo era un fanfarrón. No le pago para pensar. —No le decepcionaré. —Le ruego que me disculpe. señor. Solo tienen que esperar a que les digamos cuando ha llegado el momento. para ver si su plan da resultado? El bastón de Hyde le inmovilizó contra el respaldo del asiento. de lo contrario se va a morir de espanto al ver su nuevo aspecto.

Totalmente feliz. A veces. —Un poco. Pero había decidido esperar hasta estar seguro para darle la noticia. corrección Cari 153 . Pero lo haré esta tarde. le costaba un montón no enseñárselo a Millicent. Ohenewaa creía que iba a curarse y le había devuelto las esperanzas. También a ella tenía que enseñarle su mejoría. ¿Se lo ha dicho? —Eso es lo que yo le estaba preguntando a Su Señoría —intervino el lacayo recogiendo sus cosas —.— ¿Morir de espanto? La risa de Lyon resonó en el cuarto. —Maldición. Puso a prueba su último descubrimiento. Con todo el respeto. parecía ser constante y definitiva. — ¿Esto forma parte de la curación? —le preguntó él tocándose el mentón sin barba. Vagaba como una aparición por todas partes y él había terminado por acostumbrarse. Los cuatro o cinco últimos días habían sido milagrosos. cuando hacían el amor. Will. También a ella le debía mucho. —No. Al contrario que los médicos que le habían tratado desde su accidente. pero parece usted un hombre distinto. todavía no le he dicho nada. pájaro de mal agüero! Will abandonó la habitación con una amplia sonrisa. pero al contrario que en veces anteriores. En ese momento le estaba mirando las piernas. Y no solo por su aspecto. Estoy seguro que se sentirá feliz. Estaba en deuda con ella y esperaba poder compensarla con creces. El movimiento de los dedos de su mano derecha. — ¡Largo de aquí. En realidad la mejoría era mínima. estirando los pies tanto como le fue posible y volvió a encogerlos. Feliz. lleva pidiéndome que me afeite desde el primer día. al menos eso es lo que Lyon esperaba. Seguía preparándole los ungüentos que luego Millicent le aplicaba. Movió los dedos de la mano derecha. Will que estaba concentrado en no cortarle no se dio cuenta de nada. Lyon vio a Ohenewaa entrando en la habitación. Detrás de él. Ohenewaa no repitió la pregunta y Lyon no fingió no haberla entendido. Lyon no hubiera podido decir porque. No quisiéramos que le eche de Melbury Hall confundiéndole con otra persona. su capacidad para doblar las rodillas y torcer los tobillos… Todavía no se atrevía a ponerse de pie. No había puerta cerrada que impidiera a la anciana negra entrar donde le daba la gana. El lacayo le limpió la cara y retrocedió para admirar su trabajo. Traducción Rosanic. milord. Tenía otras cosas para sorprenderla. pero su recuperación había avanzado a pasos agigantados. pero ya empezaba a pensar en hacerlo.

Su esposa aprecia las pequeñas cosas de la vida. como andar o levantarla en mis brazos. pero ninguno de ellos tenía la confianza en si mismos que tiene usted. pero supongo que no va a ser posible todavía. lo está por los recuerdos. Paso a paso. Pero todo esto —continuó señalando los frascos— solo son chucherías para hacer que piense de otra forma. Tiene que ejercitar su paciencia del mismo modo que los músculos. No faltará de nada.—Esperaba poder hacer un movimiento digno de tal nombre. Lyon pensaba que nunca se recuperaría por completo de las heridas del pasado. a dejar que el dolor desaparezca. Y está permitiendo que entre el presente. a veces. Es distinta a lo que está usted acostumbrado. Luego se volvió hacia la mesa. —No hay ninguna magia en lo que veo o en lo que hago. Ohenewaa? Los ojos oscuros se encontraron con los suyos. —A lo largo de mi vida he conocido a muchos médicos —prosiguió él—. no les esperábamos. pero he visto muchos sufrimientos de verdad. Lyon la observó durante un rato mientras ella estaba atareada con sus frascos y sus vasijas. — ¿Es usted capaz de curar las almas tan bien como los cuerpos. Y lo que he aprendido es que las personas o se curan o se mueren. — ¿Usted cree que la culpabilidad es la que me ha impedido hasta ahora tener alguna mejoría? —Es usted quien ha pronunciado la palabra culpabilidad. Y no le carcomían por dentro. —Todo llegará. Y también a algunos curanderos. Por el bien de su esposa. encontrará la respuesta. no yo. pero Ohenewaa tenía razón: ya no dejaba que dirigieran su vida. Las pequeñas alegrías sin una recompensa pero las grandes pueden provocar un verdadero terremoto. arrepentimientos. — ¿Le ha hablado alguien de su primer matrimonio? La anciana le miró con los ojos semicerrados sin decir nada. La mujer se dirigió hacia la puerta con sorprendente gracia. yo no podía permitirlo. También he aprendido que. —La cena… —La cocinera se ocupará de eso —dijo rápidamente la señora Page—. cuando el sufrimiento no está causado por razones físicas. Ni sus conocimientos. —Recuérdelo —concluyó desde el umbral—. corrección Cari 154 . Se estaba destruyendo a sí mismo. Remordimientos. Traducción Rosanic. tristezas… Si busca en el fondo de su corazón. — ¡Dios mío. no estamos preparados! ¿Dónde vamos a alojarles? Millicent estaba muy nerviosa mientras contemplaba los carruajes que entraban en el patio. Está empezando a curarse porque ha empezado a abrir la puerta.

—Hace bien. Millicent vio la mirada de entendimiento que intercambiaban la anciana y su abogado. corrección Cari 155 . puede dormir con su marido y de ese modo podremos preparar la habitación para la condesa viuda. de manera que su vestido tenía un profundo escote y su peinado era de todo menos práctico. —Horrible e interminable. Al borde del pánico. No tanto para impresionarla como para demostrarle su eficacia.—Por favor. Millicent se volvió hacia el ama de llaves. avise a Su Señoría de que la condesa viuda y sir Richard acaban de llegar. Rodeada por dos doncellas y apoyada en un bastón con pomo de plata. Hubiera preferido que la advirtieran para que todo estuviera en orden para recibir a su suegra. Quería que la madre de Lyon se quedara tranquila. El señor Gibbs irá a las habitaciones del administrador y dejará su habitación libre para sir Richard. eso debería ser suficiente —murmuró Millicent apresurándose a ir a recibir a los recién llegados. Espero que haya tenido un buen viaje. Si a usted no le molesta. milady. —Primero me gustaría ver a mi hijo. milady. — ¿Podremos realojar a todos sin mover a Ohenewaa? —Seguro. —No voy a disculparme por venir sin avisar. Aunque hubiera sido ella misma quien invitara a la madre de Lyon a visitarles. Les escoltó hasta el salón. —Bien. —Si. —Un buen fuego les hará entrar en calor. pero ¿le gustaría tomar una copa de vino en el salón mientras le suben el equipaje? Millicent estaba haciendo un esfuerzo por ignorar la mirada penetrante de su suegra que la estaba mirando de arriba abajo. Traducción Rosanic. Cogió una bocanada de aire y se colocó un mechón de pelo detrás de la oreja. ¿Por qué había tenido que elegir precisamente ese día? Siguiendo un impulso le había pedido a Violet que le buscara algo diferente para cenar con Lyon. milady. Hace tiempo que esperábamos que viniera a visitarnos. ¡Y justamente esa noche era cuando llegaban visitas inesperadas! Lady Aytoun y sir Richard ya se habían quitado los abrigos cuando llegó al final de las escaleras. —Su Señoría no tardará en bajar a reunirse con nosotros. Se detuvo en lo alto de las escaleras y se alisó el vestido de terciopelo verde con la mano. la condesa viuda interrumpió las palabras de bienvenida de Millicent haciendo un gesto con la mano. Gibbs. su llegada sin previo aviso la había cogido por sorpresa. —No serviremos la cena hasta que haya descansado. Bájele al salón en seguida.

de mala gana. Su Señoría ahora controla perfectamente sus pensamientos y es consciente de sus actos. Lyon solo tenía ojos para su mujer. la atención a los invitados. No fue necesario hacerlo. perfectamente peinado y afeitado que les esperaba sentado en su sillón al lado de la chimenea no podía ser su esposo. Millicent retrocedió un paso. su salud ha mejorado mucho… sobretodo en cuanto a su estado de ánimo. —La anciana negra. Nuevamente los dos invitados intercambiaron una mirada de entendimiento. Estaba a punto de suceder lo que tanto había temido. pero el caballero elegante. — ¿Cómo se encuentra lord Aytoun sin que le visite ningún médico de Londres? —preguntó. —Como comprobará dentro de unos instantes —continuó Millicent—. Les hizo una seña a los criados para que abrieran las puertas del salón. Nos dimos cuenta de que la experiencia y los conocimientos de Ohenewaa con las hierbas medicinales le eran beneficiosos a su hijo. Ya no toma sedantes y tampoco depende de las drogas. Millicent no vio ninguna razón para ocultar la verdad. Traducción Rosanic. Volvió. Esperaba que su marido ya estuviera allí. De hecho. sabrá que acababa de contratar a la ayudante de un médico que había muerto.Sir Richard examinaba la escalera de mármol y los frescos que decoraban los techos. Estaba sencillamente preciosa. Lo que más hubiera deseado era poder estar a solas con ella para decirle lo hermosa que la encontraba. El vestido se le pegaba al cuerpo como una segunda piel. con el corazón en un puño. Su transparente mirada se posó sobre los recién llegados antes de mirarla a ella. — ¿Entonces es que contrató un médico de los alrededores para que se ocupara de él? —No. sir Richard. como le escribí a lady Aytoun. — ¿Y eso que significa? —preguntó secamente la condesa viuda. Sin embargo no podía dejar de percatarse de la incertidumbre que se leía en su expresión. Alguien había. Pero ha seguido en tratamiento. Ohenewaa cree que no tardará mucho en recobrar el uso de sus extremidades. el peinado era perfecto y los pequeños rizos que enmarcaban su rostro ponían de relieve la elegancia de sus rasgos y la sensualidad de su boca. —Muy bien. corrección Cari 156 . —Si recuerda el día que nos conocimos. —Si.

—Yo… yo… En vez de contestar. madre. Se llevó una mano a la barbilla. —Efectivamente. Es evidente que el clima de Hertfordshire te ha sentado bien. y le he traído lo que me pidió. La condesa viuda le miraba con incredulidad. Traducción Rosanic. En cuanto a ti. cuando te paseas de este modo en pleno invierno. yo tengo que ocuparme de unos pequeños problemas. —Si quieren ustedes acompañar a Su Señoría. Lyon adivinó su nerviosismo. —Pareces un poco cansada.—Lo siento. Los recién llegados parecían estar clavados al suelo y. pretendía mantener a salvo a su familia. —Parece no estar peor que la última vez que le vi. pero no puedo levantarme para darte la bienvenida. Cuando se quedaron solos. Las palabras de Long Will le volvieron a la mente. —Mi salud no se debe al clima —la corrigió Lyon. Millicent también parecía estarlo.. al igual que las preguntas de Ohenewaa. corrección Cari 157 . supongo que debes encontrarte bien. —Yo no puedo decir lo mismo de ti —declaró Beatriz. También hemos traído con nosotros a Peter Howitt. Decidió no preocuparla más y dirigió la atención hacia su madre y el abogado quienes al fin se habían acercado. — ¿Qué tal va todo en Baronsford? —preguntó. de ese modo la gente de Baronsford volvería a retomar su pacífica existencia. Pasa por favor. un joven al que Walter Truscott enseñó y que estaba empleado en Baronsford para… —Me acuerdo de él —le cortó Lyon— ¿Se han tenido noticias de Perfore? Maitland sacudió la cabeza y Lyon lamentó haber hecho la pregunta. Maitland —continuó Lyon—. — ¿Qué te parece? —le preguntó a Millicent. Pero Perfore se había negado a volver de las colonias. madre. Al poner la responsabilidad de la propiedad en manos de su hermano menor. madre. pensándolo bien. Era su manera de arreglar el futuro de todos. milord. se volvió a los invitados. seis meses antes. pero no sabía si era por la inapropiada llegada de su madre o era que él la había contrariado de alguna manera sin querer. Había pensado abandonar completamente los negocios y que Perfore se encargara de todo y trajera a David de vuelta. dejándose caer en uno de los sillones antes de despedir a sus doncellas. pero aparte de eso no has cambiado demasiado desde que me fui. dijo: —Pareces encontrarte muy bien. Ven a sentarte cerca de la chimenea. dirigiéndose después a Maitland—. Supongo que recibió mi mensaje. Estaré con ustedes dentro de unos minutos.

—No te equivocaste —aseguró Lyon con la voz llena de ternura —. milord. corrección Cari 158 . — ¿A quien? —El doctor Parker rebuzna como un asno al que le hubiera picado un tábano cada vez que se menciona el tratamiento que te administra tu mujer. —Antes de que me cuente los detalles. hay algunos cosas que me gustaría dejar solucionadas ya —dijo la condesa viuda observándole atentamente—. —Me pidió usted que… —Por supuesto —le cortó Beatriz con su habitual franqueza—. No se habían visto desde el día que partió con destino a Hertfordshire. —De modo que han oído hablar de Ohenewaa. Lyon tuvo la satisfacción de ver sus expresiones de asombro cuando estiró lentamente un pie. Aturde a cualquiera que quiere escucharle sobre el peligro al que te expone Millicent —explicó su madre sonriendo—. Y ahora. esa mujer ha hecho un milagro —murmuró la anciana. Tenía razón. Lyon respetó su deseo. esto… Lyon se dirigió a su madre. —Entonces esa es la razón de vuestra visita. ya que Lyon tenía miles de preguntas. en esa época. Lyon estaba tan drogado que no recordaba lo que le había dicho a su madre. Seguro que nada agradable. —Bruja o no. Y. Viendo la bondad de Millicent con todos los habitantes de Melbury Hall. impresionada. No era tanto las tierras lo que le preocupaba. y. esa mujer tiene pensado enterrarte. Odiaría pensar que me había equivocado con Millicent. podía darse cuenta de hasta que punto su gente debía sentirse abandonada. voy a aprovechar la oportunidad para darte las gracias efusivamente por haberla escogido a ella. Traducción Rosanic. milord. Maitland vaciló. pero de una manera bastante menos halagüeña según lo que ha dicho de ella su esposa. Hacía tanto tiempo que no se había preocupado del estado de la propiedad que Maitland se temía que la anciana estuviera demasiado cansada para aguantar una conversación que prometía ser muy larga. cuando tengamos más tiempo —contestó el abogado con una mirada de preocupación a la condesa viuda. ¿Hasta donde llega la mejoría que estoy viendo? —Todavía no puedo andar si es eso lo que preguntas. según el doctor Tate. como la gente que en ellas vivía. Y aunque este matrimonio me pareció absurdo al principio. —Pero creo que solo es cuestión de tiempo —añadió. —En efecto. milord! —exclamó Maitland.—Quizá pudiéramos hablar de eso más tarde. a lo sumo dentro de quince días. — ¡Eso es maravilloso.

Ha cambiado tanto como tú. Por culpa de la vergüenza que todavía le da enfrentarse a la sociedad. —Cuando la vi hace un momento. Muy feliz. casi no la reconocí —continuó su madre con voz tranquilizadora—. Si usted llegaba a curarse. Hizo falta una buena dosis de trabajo y de valor para hacerse cargo de esta propiedad. —Por fuerza has debido notar que tu esposa es muy orgullosa —continuó su madre—. Pero la duda ya estaba plantada en el cerebro de Lyon. pero ni el uno ni el otro habían hablado de su futuro. Aunque estuviera sin dinero. es posible que ya no desee lo que exigió hace dos meses. milord – explicó Maitland—. La condesa viuda se dejó caer contra el respaldo del sillón como si acabaran de quitarle un enorme peso de encima. A pesar de los rumores que circulaban en esa época. No me ha dado ningún respiro. Está radiante de alegría. Recobrar la salud para perder a Millicent era un precio que Lyon no estaba dispuesto a pagar. — ¿Por qué? —Por culpa de su primer matrimonio —contestó lady Aytoun bajando la voz—. —No lo sabía… —Es una razón suficiente. La convirtió en un hogar para ella y para todos los que trabajaban aquí. podría solicitar el divorcio. Millicent crecía cuando se sabía necesaria. Por culpa del terrible trato que recibió por parte del monstruo de su marido. Recientemente habían compartido una desbordante pasión. madre. pero no se había imaginado que hubiera agredido a Millicent. no levantaron ni un dedo para sacarla de esa terrible situación. a mi modo de ver. A Lyon le dio la sensación de que el salón se oscurecía de repente. Había aceptado el desafío de ocuparse de él porque estaba enfermo. El alivio de los dos visitantes era casi palpable. Por culpa de la falta de cariño que ha padecido por parte de su familia. para que una mujer no desee encontrarse nuevamente expuesta al matrimonio.—Gracias a Millicent y a su cabezonería he podido hacer tantos progresos. Traducción Rosanic. Sin embargo. Tuve que recurrir a toda mi fuerza de persuasión para convencerla de que volviera a casarse. Poco a poco iban encajando las piezas del rompecabezas. Lyon cerró el puño lleno de ira. Es una luchadora. Ya no es la misma mujer que conocí en Londres. —De modo que ha renunciado a esas estupideces de la anulación o el divorcio. era feliz. — ¿De que estás hablando? —La condesa hizo poner una cláusula adicional en el contrato. corrección Cari 159 . La quería demasiado. Llamaron a la puerta y entraron dos criadas con la bandeja del té. Siempre le había parecido evidente que Wentworth era un ser malvado y sin escrúpulos.

Esta noche estaba especialmente contenta. temiendo a su señor. Violet había buscado refugio al fondo de la choza que compartían cuatro negras en los bosques. Fueron juntas a las cabañas recién restauradas. Violet prestó atención a la conversación. Estoy un poco cansada y me gustaría descansar antes de la cena. El viento le enviaba ráfagas de lluvia y levantó la cara enfebrecida para recibir el frescor de la tormenta. Lyon la miró salir del salón preguntándose de que podía enterarse que fuera peor que la cláusula que Millicent había exigido que se incluyera en el contrato. continuaban reuniéndose casi todas las noches. —Aquí seguimos los horarios del campo. Llevaba quince días con náuseas y ya no podía negarlo por más tiempo: estaba embarazada. El vínculo entre ellas se había creado cuando. Tener un hijo fuera del matrimonio… Iba a perder el trabajo y a cubrir a su familia de vergüenza. pero las otras. —Si. No tenía a nadie a quien confiarle sus problemas. —Perfecto —dijo ella levantándose—. te estaba esperando —mintió. Violet se incorporó y se limpió la boca con el dorso de la mano antes de apoyarse en le pared de piedra. Se sentía segura entre sus amigas y quería olvidar su angustia aunque solo fuera por una o dos horas. Durante dos horas cosían mientras charlaban. Violet era bienvenida cada vez que deseaba estar con ellas. situadas detrás de los establos. Amina y Jonah vivían allí y casi todas las noches se reunían con ellos otras antiguas esclavas. Cenamos a las siete. pero dejó a un niño cuando la vendieron al doctor Dombey. Creo que ya está preparado para escucharle. Cuando se habían convertido en mujeres libres. — ¿Vas a venir esta noche? Se separó de la pared al oír la voz de Amina. Traducción Rosanic. y menos que a nadie a Ned. madre. Esa noche le había sentado mal el queso. a pesar de su nuevo estatus o de su matrimonio. una de ella se había ido a Londres. Sir Richard. ahora tiene la oportunidad de poner a lord Aytoun al corriente de los espinosos asuntos de Baronsford. contentas por estar juntas. Violet había sido bien recibida por todas en la época anterior a la muerte de Wentworth. corrección Cari 160 .—Voy a dejaros un momento –anunció lady Aytoun—. —… jamás tuvo un marido. La noche anterior había sido el olor de los nabos y el día anterior ni siquiera pudo retener en el estómago una simple taza de té.

Y siendo tan inteligente como era aprendió todo lo posible de Dombey. La cogieron y la marcaron con un hierro al rojo vivo. Ella también estaba enferma porque le costó recuperarse de la última sesión de latigazos. —No sé que edad tenía exactamente. — ¿Pudo quedarse con él? — ¡Nada de eso! Para entonces el amo ya se había cansado de ella de modo que se quedó con el niño y entregó a Ohenewaa al capataz y a sus hombres. Pero no solo de él. La esposa del amo se negó a que la ayudáramos en el parto. Dombey se la llevaba a todas partes. fue antes de que aprendiera como poner término al embarazo desde el principio. a la que secuestraron cerca de un río sagrado en África. Fue entonces cuando tú y yo —dijo dirigiéndose a otra mujer— acabamos en las cocinas. pequeña —contestó la mayor de ellas—. Recuerdo que esa noche lloraba de dolor y de miedo. —Fue hace mucho tiempo. —Lo más sorprendente es que cada vez que la atrapaban era más fuerte. —Me extraña que Dombey la comprara. Después de eso vimos a Ohenewaa muy pocas veces. Cuando era pequeña era muy hermosa. Por desgracia el niño murió al nacer.—Nunca oí hablar de ello —dijo Amina posando su costura en las rodillas. —Dijiste que había dejado un niño —le recordó Amina. Oí decir que Ohenewaa era una princesa Ashanti. Y dejamos de pensar en ella como en la puta del amo. Algunos de nosotros fuimos vendidos a otras plantaciones justo después de eso. —Tuvo suerte de no perder la vida —comentó Amina. quizá. Todavía no había crecido del todo cuando se quedó embarazada por primera vez. —No lo sé. corrección Cari 161 . Volvió a huir. le acompañaba siempre —añadió la más mayor de todas—. —Si. Esta vez fue un niño. —Si. Puede que tuviera algo más de compasión que los demás. ella se pasaba toda la Traducción Rosanic. Pero ella era demasiado fuerte para ellos y se fugó. Era muy joven cuando empezó a sobresalir. No era mala persona. —Le llamaron para atender a la mujer del amo que estaba en la cama con fiebre y allí se encontró con Ohenewaa. Con cada latigazo se acercaba más a nosotros. Le hubiera gustado que Ohenewaa también muriera. cuando el amo se fijó en ella. —Me acuerdo de Dombey —dijo Amina—. Gracias a Dios nunca la golpearon como al resto de nosotras. doce o trece años. — ¿Problemas? —preguntó Violet. Sus problemas comenzaron cuando creció. de modo que la convirtieron en criada en vez de mandarla a trabajar a los campos como hice yo antes de que me enviaran a las cocinas. Cuando ambos iban y venían de África. de modo que solo la veíamos cuando el médico iba a nuestra plantación. La trajeron de vuelta y la azotaron hasta hacerle sangre. Pero volvió a escapar.

pequeña. —Creo que no llegó a saberlo nunca. Un verdadero dios. — ¿Qué le sucedió a su hijo? —preguntó Amina. ¿Quién sabe? — ¿Y de que plantación se trataba? —Insistió Amina— ¿Quién era el amo de Ohenewaa? —Era la plantación de Hyde. La condesa viuda y sir Richard. habían llevado a su señor al dormitorio para cambiarle. se habían retirado inmediatamente después de cenar. Lyon evolucionaba demasiado rápido y ella no estaba segura de tener fuerzas para seguirle. cansados por el viaje. Traducción Rosanic. sabía como solucionar nuestros problemas. Esa sensación de inseguridad no se debía solo a su aspecto físico. ella se pasaba todo el tiempo en la bodega curando a los enfermos y consolando a los demás. Pero también estaban su seguridad y su poder. Había retrasado cuanto le fue posible el momento de ir a la habitación de matrimonio. como de costumbre. Y aprovechó para aprender todo lo que pudo sobre la tierra de la que habíamos sido raptados. corrección Cari 162 . —Era asombroso estar trabajando en una plantación y ver llegar a nuevos esclavos que ya la conocían —dijo la segunda mujer retomando su costura —. Desde luego era mucho más hermoso de lo que había creído. Se convirtió en un enlace entre todos nosotros. —Sobre todo para las mujeres. Capitulo 23 Había sido una tonta al creer que podía funcionar. y los lacayos. se sentía perdida. La joven subió lentamente las escaleras. Si no hubiera estado tan afectada las hubiera subido con alegría. Como Dombey no era especialmente cuidadoso con los esclavos. Las dos ancianas se encogieron de hombros. A lo mejor se convirtió en criado o en lacayo o en algo por el estilo. Allí fue donde empezó todo.travesía entre la gente de nuestro pueblo. Pero por primera vez desde su matrimonio. Millicent abandonó el libro y se restregó los ojos. —Si.

—Yo… Gracias —balbuceó ella cada vez más emocionada. Violet había llevado algunas de sus cosas a la habitación de Lyon. — ¡No! —Protestó Lyon— Ya me ocuparé yo de tu señora. corrección Cari 163 . Déjanos. pero esperaba encontrarle dormido. Millicent notó que enrojecía. —Dije que te ayudaría. la cuál prefirió refugiarse en terreno más seguro. milady? —Si. —Sir Richard y tu habéis estado hablando un buen rato en la biblioteca. ¿Piensas acostarte? Millicent se separó por fin de la puerta. Lord Pennington. —No he tenido ocasión de decirte lo hermosa que estabas esta noche. Cuando le había mirado en el transcurso de la cena. un miembro de la élite. —Me estaba preguntando si ibas a subir de una vez o si iba tener que ir a buscarte yo mismo. —Agradable y preocupante. cuarto conde de Aytoun. mientras hablaban de las cada vez más frecuentes revueltas en las colonias. Puedes ir a acostarte. Miró el biombo que separaba un rincón del dormitorio y el camisón que Violet había dejado encima del sofá. Estaba recostado contra las almohadas con un libro abierto encima de las piernas. había visto a un hombre inteligente. La llegada de Beatriz y de su abogado había despertado al hombre que dormitaba en su interior. Ha debido ser muy agradable para ti volver a tener noticias de tus negocios. Traducción Rosanic. El biombo le pareció un refugio y acababa de parapetarse tras él cuando alguien llamó a la puerta. casi salvaje. Esta noche había demostrado tener la fuerza. —Ya me las arreglaré —murmuró—. pasa. —Me hubiera gustado verlo —contestó ella apoyándose en la puerta. Era Violet. Lyon cerró el libro. Pero puedo hacerlo sola. El primer vistazo la sacó de su error. de un hombre que se preparaba para hacerse cargo de su propia vida. —Ya lo sé —contestó ella con una voz que le pareció extraña—. Alguien había encendido una docena de velas y él parecía tan despierto como a medio día. — ¿Es un desafío? La sombra de una sonrisa que jugueteaba en sus labios puso nerviosa a Millicent. Cerró la puerta y cruzó la habitación tan despreocupadamente como pudo para volver a la seguridad del biombo. Y eso la atemorizaba. un aristócrata muy lejos de su alcance. Esa noche la habitación le parecía demasiado pequeña y la cama demasiado estrecha. — ¿Está ya lista para cambiarse. era un hombre con el cual no tenía derecho a soñar. Se apresuró a abrir.Intuía que estaba recuperando su virilidad.

— ¿Te refieres al éxodo rural? Millicent estaba más o menos al tanto. O sea. Millicent cerró los ojos sin decir palabra.—Los botones están en la espalda… Ella maldijo interiormente. —Sus deseos son órdenes. Necesitan alimentar a sus familias. Después de todo ese hombre le había hecho el amor un montón de veces a lo largo de la semana. Era tan testarudo como ella. —En los últimos meses he estado tan alejado de Baronsford. al no poder ganarse la vida. En los periódicos que le mandaba la condesa viuda. Ella le miró por encima del hombro. Traducción Rosanic. — ¡Ni de broma! —Gruñó él fingiendo estar ofendido— Es lo “demás” lo que me ha tenido obsesionado durante todo el día. El tono de su voz había cambiado. — ¿Y bien? —insistió él. Ella se tensó. — ¡Eres despiadado para negociar! —Ya que lo mencionas tengo algo que pedirte. Salió de su refugio con el camisón apretado contra el pecho. que no me he preocupado de la situación en que estaba la propiedad. El dinero se había depreciado y los propietarios de las tierras habían subido los alquileres. tanto moral como físicamente. había leído algunos de los debates del Parlamento. Comprendió de repente lo ridículo de la situación. La mayoría de ellos están hambrientos y buscan trabajo desesperadamente. milady —dijo él dejando el libro en la mesilla —. que o lo tomas o lo dejas. necesitaba ayuda. habían empezado a emigrar. corrección Cari 164 . Ven aquí. — ¿De que se trata? —Necesito ir a Escocia y me gustaría que vinieras conmigo. Ella se sentó en el borde de la cama ofreciéndole la espalda. Lo actuales problemas habían comenzado unos diez años antes. Tenía el tono de un niño caprichoso y ella no pudo contener una pequeña carcajada. —Si desabrochas los primeros botones yo me ocuparé de lo demás. —Sir Richard me ha contado que centenares de hombres atraviesan todos los meses las tierras de Baronsford. Él tenía razón. mientras Lyon continuaba soltando los botones del vestido. Otros solo quieren ganar el suficiente dinero para pagarse el pasaje a las colonias. Los pequeños granjeros. —No volveré a afeitarme en la vida aunque me lo supliques de rodillas. Era su marido. —El daño ya está hecho —dijo—. Ahora ya sé que eres terriblemente guapo de modo que da lo mismo que sigas afeitándote. No me había enterado de que las dificultades de las Highlands han llegado hasta la frontera.

—Aquí me necesitan. Ella había notado la misma preocupación en la actitud de los negros de Melbury Hall cuando murió Wentworth. han empezado a correr rumores entre los inquilinos. Lyon la retuvo con firmeza. —Estaríamos lejos unos quince días. —Eso es imposible —protestó ella—. a lo sumo un mes. —Hay que ir allí y explicarles que nunca les dejarás desprotegidos. Los nuevos dueños están reagrupando las granjas y generalmente abandonan el cultivo para criar ovejas a gran escala. La propiedad no funcionará si… —Sabes que lo hará. corrección Cari 165 . —En realidad las granjas que fueron abandonadas por los grandes terratenientes se vendieron al mejor postor. Tu madre… —Esta noche me ha dicho que no iría más lejos de esta casa. —Yo también lo creo y mi gustaría que vinieras conmigo. Están decididos a sacar el mayor provecho posible a su inversión. Al ver que ella hacia amago de levantarse. —Supongo que estaba demasiado ocupado para volver de las colonias y arreglar el asunto. Se han limitado a poner en la calle a familias enteras y han tirado las casas. Después del accidente dejé mis asuntos en manos de mi hermano Perfore. Aunque se hubieran sentido aliviados por el fallecimiento del tirano. pero prefirió guardar silencio. De todos modos. Parece ser que temen que Baronsford sea la siguiente propiedad en caer en manos de los adinerados reformadores. —La subida de los alquileres no es su única preocupación —añadió Lyon —. incluyéndoles a ellos. Millicent ya lo sabía. creo que es principalmente cosa mía y que debo hablar directamente con los granjeros. —Tus empleados son gente experimentada y no hay ninguna razón para que no confíes en ellos. muchos de ellos habían temido que Millicent lo vendiera todo. —Pueden acompañarte otras personas.—Leí una intervención en la Cámara de los Lores —dijo tranquilamente Millicent—. —La gente no va a soportarlo durante demasiado tiempo. — ¡Eso es horrible! —Se escandalizó Millicent— ¿Y dices que Baronsford se ha visto afectado? —Algunos de mis vecinos han adoptado esas prácticas —dijo él cogiendo su mano—. A los recién llegados les importan un pimiento los desgraciados que trabajan la tierra desde hace años. La verdad es que está tan satisfecha por mi recuperación que tiene pensado quedarse Traducción Rosanic. Como yo he estado mucho tiempo ausente. Se dijo que con la marcha de los grandes terratenientes la vida de los pequeños granjeros mejoraría. y se marchara. No puedo alejarme de Melbury Hall durante tanto tiempo. Pero nunca les hubiera abandonado.

podía oír los atronadores latidos de su corazón. Y todo se resumía en un solo problema. te voy a sobornar. Ella levantó la cabeza para enfrentar su hermosa mirada azul. — ¡Ahí lo tienes! Una razón más para que me quede. —Tengo miedo —confesó ella. — ¿Me dejas que lo piense unos días? Él rozó sus labios. Creo que quiere ver si Ohenewaa puede hacer algo por su salud. Te lo confesaré todo —continuó en voz baja —: Mi madre no se queda solo por el cariño que nos tiene a nosotros. —Dime que es lo que te preocupa. Los problemas de Lyon eran infinitamente más importantes. el mundo exterior parece aterrador —dijo con voz ronca—. —Tiene a Maitland. Pero debes saber que voy a insistir para intentar convencerte. —Si. Alguien tiene que hacerle compañía. Temo al pasado. lo que sea con tal de tenerte a mi lado. — ¿Cuándo tienes pensado partir? —A principios de la semana que viene sería prefecto. temo no estar a la altura de lo que mi gente espera de mí. Él tenía razón y ella lo sabía: Melbury Hall se las arreglaba perfectamente por si mismo. Yo también tengo mis propios temores. con la cabeza apoyada en su pecho. Millicent. Sin embargo se sentía invadida por una especie de pánico. Él la atrajo hacia sí con un abrazo salvaje. pero los suyos amenazaban en convertirla en una estatua. Ya no soy el mismo hombre que conocieron. no tenía las cualidades necesarias para ser la esposa de un conde en una propiedad como Baronsford. Te necesito Millicent. Lyon parecía dolido por su reticencia. —Cuando cerramos la puerta.algún tiempo en Melbury Hall. corrección Cari 166 . También están Gibbs y la señora Page que se ocuparán de ella de maravilla. Y ella le necesitaba a él. Capitulo 24 Traducción Rosanic. Cree que el clima también podría sentarle bien a ella.

Cuando hizo averiguaciones sobre Millicent. Son muy buenos amigos y vienen a menudo a Melbury Hall. Israel. Aunque no le conocía.— ¡Eh. milady. La condesa viuda lanzó una ojeada al otro chaval que se mantenía a una respetuosa distancia. un chico alto y musculoso a pesar de no tener más de doce o trece años. Cuando vieron a la anciana se pararon en seco. habían vuelto a reanudar su amistad cuando se había casado con lord Stanmore. la condesa viuda se enteró de que la buena amistad que unía a ambas mujeres había empezado en la escuela para señoritas de Oxford. tú! ¿Cómo te llamas? —James Wakefield. Antes vivía en Melbury Hall pero ahora vive con nosotros en Solgrave. Se despidió y retrocedió hasta la verja donde se reunió con su amigo. A pesar de los diez años que Rebecca había pasado en América. milady. tenemos algo importante que hacer. a pesar de las personas de otra raza que vivían en Melbury Hall. —Es el hijo mayor de lord Stanmore —explicó la doncella que acompañaba a la condesa. No se entretuvo en mirar su mano deforme. El otro. ¡Que vida tan maravillosa! Pensó la anciana levantando el rostro al sol. corrección Cari 167 . Lady Aytoun observó a James Wakefield. —Ya veo. Beatriz había oído hablar mucho de esa importante familia escocesa. —El joven Wakefield va a Eton y el otro chico. Traducción Rosanic. pegado al muro del jardín. Fue más o menos en esa época cuando Millicent perdió a su marido. Inmediatamente salieron corriendo dando gritos de alegría. Ambos habían salido corriendo del bosque para franquear la verja. riéndose. Se llenó los pulmones de aire fresco y pensó que. Israel. Lady Stanmore era todavía más interesante. Si nos disculpa. — ¿Qué travesura ibais a hacer? — ¿Travesura? —Repitió James lanzando una mirada de complicidad a su amigo—. Ninguna. persiguiéndose como dos cachorros salvajes. hacía tiempo que no se encontraba tan bien. La madre de lord Stanmore había sido una Buchanan de los alrededores de loch Lhomond. — ¿Cómo se llama tu amigo? —Israel. Seguro que la cocinera les estaba esperando esta mañana porque la he visto horneando pasteles. a la escuela de Knebworth —seguía diciendo su acompañante—. tenía unos asombrosos ojos verdes en una atractiva cara.

—Vuelve a la casa para que te descansen las cuerdas vocales. —Dígale que para darle las gracias. Ella también bajó un trecho de la colina para acercarse. dice que se curó el solo. La doncella regresó de nuevo. Había querido conocerla desde que llegó dos días antes. no me gusta que me den órdenes. La criada se apresuró a obedecer. — ¿Qué mas le digo? —preguntó la criada con voz ronca. pero no había tenido oportunidad de hacerlo. Por su rostro lleno de arrugas adivinó que se trataba de Ohenewaa. La criada salió corriendo y volvió jadeando. milady. —Será mejor que lo sepa desde ahora. —No era una orden si no una petición. —Debería usted entrar en casa y descansar… — ¡Ella no! —Ladró la condesa viuda que ya había llegado a su altura— ¡Tú! — ¿Yo? —preguntó la criada desconcertada. Ohenewaa le contestó sin mirar hacia el lugar donde ella se encontraba. Ohenewaa se volvió hacia la condesa viuda. —Tiene usted un carácter seco —comentó Ohenewaa. milady. —Pregunta porque quiere usted hablar con ella. — ¡Modesta! —gritó la criada en dirección a Ohenewaa.En el extremo del bosque por donde habían aparecido los dos chicos vio a una anciana negra que se agachaba para recoger algo y luego lo metía cuidadosamente en un cesto. —Quiere saber porque quiere darle las gracias. — ¿Qué pasa ahora? La joven se detuvo a medio camino y gritó: —Milady. corrección Cari 168 . —Lo sé. —Por favor. Tan solo quería pasar algo de tiempo con usted y conocerla… Pero de todas formas no se me da bien pedir tranquilamente lo que deseo. tú —intervino Ohenewaa que ya había llegado donde ellas. La chica se volvió hacia Ohenewaa. —Y es un poco brusca. La chica hizo una reverencia y se dirigió hacia la casa. Pero dejó de protestar cuando vio que Ohenewaa se acercaba. Traducción Rosanic. —Además. — ¡Santo Dios! Dile que por mi hijo. — ¡No te he dicho que le dijeras eso! —dijo Beatriz irritada. —Si. vaya a pedirle que venga a hablar conmigo un momento. Beatriz la vio acercarse a la anciana y decirle algo. que ella no hizo nada. La doncella vaciló un instante y luego regresó junto a lady Aytoun. La otra se apresuró de nuevo a acercarse a Ohenewaa y Beatriz notó que la mujer había dado algunos pasos hacia el jardín. modesta —retrucó la condesa viuda avanzando un poco.

es demasiado! Traducción Rosanic. —Tú me has dado mucho más de lo que merezco —dijo él atrayéndola a sus rodillas. —Cuando es necesario. Millicent se acercó a él. Lyon y ella habían estado ocupados todo el tiempo. —Ya me has dado suficiente. Lo volvió a cerrar con un grito. —Tengo un pequeño regalo para ti. — ¿Y cual es el motivo? —No necesito tener ninguna razón para hacerle un regalo a mi esposa. El vestido azul oscuro tenía un profundo escote y llevaba una cinta del mismo color en el cuello. a veces. Ella sonrió ruborizándose. Ábrelo por favor. Desde que habían llegado sus huéspedes. —Tú tampoco estás mal. No espero que… —Me gusta hacerlo. Millicent entró en tromba en la biblioteca. Ella se quedó petrificada. corrección Cari 169 . Creo que deberíamos coger dos coches para ir a Solgrave. Lyon la contempló con admiración. Lyon. Le entregó el estuche y ella lo abrió despacio. —Si está usted dispuesta a soportar la presencia de una pobre anciana ¿me permite que la acompañe mientras recoge sus plantas? —Dicho así ¿por qué no? Dos pares de ojos de pobres ancianas seguro que ven más que los de una sola.—Efectivamente. — ¿Cómo es posible que me conozca usted tan bien? —Conozco a su hijo —contestó la negra encogiéndose de hombros—. —Esta noche estás especialmente hermosa. Ni siquiera se habían visto demasiado en su habitación porque Millicent seguía acostándose tarde y levantándose al amanecer. Y ahora dígame que desea de mí. Ella miró con curiosidad un estuche que reposaba encima del escritorio. — ¡No puedo aceptarlo. —Y testaruda. Lady Aytoun no tardará en bajar. La viuda frunció el ceño. porque… —Hace días que espero la oportunidad de quedarme a solas contigo. —Pero yo no tengo nada para ti. Lyon sabía porque lo hacía: estaba retrasando el momento de contestar a su petición. —Sir Richard acaba de subir para cambiarse de ropa para la cena —dijo —.

Y tú también has cambiado. pero cobrarán vida cuando las lleves cerca de tu corazón. No soy la persona más adecuada para lucirlo. Lyon. —Eres tan hermosa… Ella se inclinó para besarle en los labios y Lyon se percató de que. Pareces. en cierto modo. charlando con lord Stanmore. La redonda carita del niño que dormía tranquilamente contra el pecho de Rebecca tenía fascinada a Millicent. Ella le daba vida conservándole cerca de su corazón. Sacó de su lecho de terciopelo uno de los collares de diamantes y lo depositó en la palma de su mano. Traducción Rosanic. —No se me da muy bien guardar secretos. pues prefirió ir a la guardería con Rebecca. No sabía como sacar el tema. mi amor. — ¿Puedes ponértelo para mí esta noche? —Es demasiado bonito. Acabamos de saberlo. a su suegra y a sir Richard. —¡Estás embarazada otra vez! —Exclamó Millicent— ¿Es eso? La joven madre se levantó sonriendo. — Dijo enternecida por la visión de la criatura—. Dejó suavemente al niño en su cuna. corrección Cari 170 . estaba aterrorizada ante la idea de acompañarle a Baronsford. Llevaba tres días evitando darle una respuesta a Lyon.Lyon sacudió la cabeza y lo volvió a abrir. Acarició el precioso collar. ¡Que rápido había pasado el año! —Parece un ángel —murmuró. pero necesitaba la opinión de su amiga. —Claro que puedes. —Solo es una hilera de frías piedras. —No puedo creer que haya crecido tanto desde la última vez que le vi. —¿Cuándo nacerá? —A finales de otoño. él era como esas piedras. Interceptó con el dedo una lágrima que se derramaba de los ojos color gris —plateado de ella. ¡Si le hubieras visto hace media hora! La señora Trent vino a pedirme ayuda. Por si mismas no son nada. no sé… ¿Estás… Rebecca se ruborizó. A pesar de la camaradería que se había instalado entre ellos. La cena estaba prevista para una hora después y Millicent había dejado a Lyon. —Cuando duerme —corrigió Rebecca acariciando el pelo negro de su hijo—.

—No les permitiré que le hagan daño. Traducción Rosanic. —Él… Lyon tiene que irse a Baronsford y quiere que yo le acompañe. —¿Qué te pasa Millicent? —preguntó con preocupación Rebecca. Salieron de la habitación sin hacer ruido. —Háblame de tu matrimonio. estoy segura de que ese cariño es mutuo. A la gente que no tiene nada mejor que hacer le encanta matar el tiempo propagando habladurías. Cuéntame lo que te preocupa. Después de haber pasado unos minutos con él en el vestíbulo vi que no era en absoluto lo que se dice de él. —En cualquier caso no te dejes influenciar si oyes más cosas —aconsejó Rebecca—. Te digo por experiencia que es amor. y… y… ya no sé ni lo que siento —confesó secándose las lágrimas—. No puedo decirte cuanto. Rebecca la abrazó. Millicent. —Me parece evidente que tú le amas. Tienes un maravilloso aspecto y pareces feliz. pero todavía le queda un largo camino por recorrer. Millicent respiró varias veces para tranquilizarse. —Siéntate a mi lado. Está muy excitado. Exigí que se incluyera una cláusula en el contrato en la que dijera que si la salud de Lyon mejoraba yo me vería libre de ese matrimonio. Rebecca. —No se si hay algo de verdad en los rumores o si son solo calumnias. y que él te corresponde. hasta hace poco. Ha mejorado mucho. —Estoy tan confusa y tengo tanto miedo. Rebecca la llevó hasta un sofá. El mismo sir Oliver la redactó. sencillamente. quiero decirte que Lyon Pennington es un marido maravilloso y que le quiero mucho. Mucho. pero le gustaría estar seguro de que va a ser otro niño. dejando al niño al cuidado de la niñera. —¿Y que tiene eso de malo? —El problema es que me metí en este matrimonio sabiendo que no duraría eternamente.—Naturalmente Stanmore está encantado. No puedo defender al hombre que. luego se detuvieron en el tocador de al lado. —¡Me alegro tanto! ¡Y pensar que estaba completamente equivocada respecto a Aytoun! Cuando estuvimos en Escocia recibimos una carta del reverendo y de su esposa poniendo por las nubes a tu marido. En cualquier caso. Quiero hacer lo mejor para ambos pero mi corazón me lo impide. Rebecca cogió las manos de su amiga. Rebecca asió el brazo de su amiga. pero lo soy. —Parece extraño. Hicimos que James viniera desde Eton para celebrarlo con él. —¿Amor? —susurró Millicent. es mi marido. —A juzgar por el modo en que te mira. corrección Cari 171 . Se le llenaron los ojos de lágrimas y se dio la vuelta.

corrección Cari 172 . Dile al cochero que pase primero por Londres. Lyon la atrajo hacia él. ni clase ni encanto! —Si consiguiera convencerme de eso a mi misma… —¡Tienes que hacerlo! No puedes dejar que Wentworth siga amargándote la vida. no alguien que… —¡Basta! —La cortó Rebecca— ¿Qué estás diciendo? ¡A ti no te falta ni belleza. Espero que no te importe. —Tu marido te necesita. Durante el tiempo que estuviste casada con él. sus ideas progresistas y la manera en que las dice. quiere que estés a su lado en Baronsford — insistió Rebecca mirándola a los ojos—. por querer estar conmigo. Parecía haberse liberado de alguna preocupación que la tenía inquieta desde hacía algún tiempo. La verdad que encerraban esas palabras estremeció a Millicent. es un conde y yo solo soy… Necesita una mujer que sea hermosa.—Estabas intentando protegerte a ti misma. —No lo entiendes. Rebecca es encantadora y natural. Esas son las barbaridades que te decía. Mira. Millicent se reunió con él y cerró la portezuela del carruaje. —¿Volvemos solos? —preguntó Lyon cuando el coche empezó a moverse. por conquistarme. Una vez que Lyon estuvo cómodamente sentado en el asiento. Algo había pasado cuando las dos mujeres se habían quedado a solas. —Me gusta —dijo él—. Ve con él aunque solo sea para demostrarte a ti misma que has vencido al fantasma de Wentworth. —Creo que tú también les has gustado. Te aplastó tanto física como mentalmente. pero eso fue antes. y encanto para que pueda sentirse orgulloso de ella en público. También quería protegerle a él. —¿Por qué? —Por tu sonrisa. Se llevó la mano de su esposa a los labios. Traducción Rosanic. Se obligó a apartar el pesimismo que la rodeaba como una nube. E incluso ahora. que tenga clase. ese cerdo no dejó de rebajarte hasta conseguir que perdieras toda la confianza en ti misma. ¡Ojalá hubiera más como él. —Gracias. En cuanto a Stanmore. Los dos. —Me va a parecer un trayecto muy corto. te sigue haciendo daño porque tú se lo permites. hacen que me alegre de que se siente en la Cámara de los Lores. cuando no le conocías. pero quería tenerte para mí sola en el camino de vuelta. —Mandé a los demás en el otro carruaje. Pero era muy difícil. desde la tumba. Tenía que enfrentarse a su futuro sin miedo. como tú. Millicent soltó una cristalina carcajada que a él le encantó.

A cambio tendremos todo el tiempo del mundo para poner en práctica tu idea del coche durante el viaje a Baronsford. sobre todo ahora que está a punto de irse de viaje. —¡Y yo que me creía demasiado atrevida! —¿Es un desafío? Ella se echó a reír apretándose más contra él. —Es tentador. Es joven y tiene muchas ganas de demostrar de lo que es capaz. Ya le he preparado todas sus cosas y Bess será una doncella perfecta. A veces nos encontramos metidos en situaciones que no podemos controlar. —No sé si podré esperar tanto —gruñó él—. Lo cierto es que estaba preocupada por ti. Violet tenía nauseas continuamente desde hacía quince días. Le deslizó una mano por debajo de la chaqueta. Había algo que no estaba bien.Ella le rozó los labios. Con el movimiento del coche… El carruaje ya estaba entrando en el camino de entrada a la casa. milady. También tenía un sospechoso morado en la comisura del labio. pero mi abuela se ha puesto enferma y Baronsford está demasiado lejos. milady —insistió Violet ordenando los cepillos del pelo en el tocador. Eso aliviará a mi madre. ¿Por qué no te tomas unas vacaciones mientras estamos fuera y vas a Saint Albans a ocuparte de tu abuela? —Se lo agradezco muchísimo. No se preocupe usted por mí. —De todas maneras me molesta. —¿Vas a venir? —Si lo sigues deseando… Él se apoderó de sus labios con pasión. Pero Millicent no tenía tiempo para profundizar en el tema. —Lo siento mucho. La chica evitó la mirada de su señora mientras se enrollaba una cinta alrededor del dedo. —Todos cometemos errores —continuó Millicent con la esperanza de que se abriera—. sabes que si tienes algún problema puedes contar conmigo. milady. Lo entiendo perfectamente. No le des más vueltas. Lo único que puede ayudarnos en casos así es confiar Traducción Rosanic. —No vale la pena. corrección Cari 173 . —Violet. Violet —dijo amablemente Millicent—. podemos irnos a la cama en cuanto lleguemos. No podré volver a tiempo si… —No te disculpes. Millicent contempló la palidez de su cara. —No puedo hacer gran cosa en un trayecto tan corto. pero me temo que tendremos que conformarnos con la cama. pero como tu madre y sir Richard han mencionado que se iban a acostar pronto. Últimamente pareces distinta.

en otras personas. La soledad es terrible y yo lo sé demasiado bien. Por favor, te ruego que recuerdes que estoy aquí si necesitas ayuda. —Lo recordaré milady —murmuró Violet antes de huir haciendo una breve reverencia. Por mucho que le repitieron que todo iría bien durante su ausencia, Lyon notó la preocupación de Millicent cuando por fin se montó en el coche y se sentó frente a él. —Beatriz y sir Richard han sido muy amables aceptando quedarse dos semanas más. —Espero que sigas pensando lo mismo cuando volvamos. He notado una cierta expresión en la cara de mi madre… Parece encantada de estar aquí, y puede ser que no nos vayamos a librar de ella tan pronto. Millicent sonrió. —Si quiere puede quedarse para siempre. Le debo mucho más de lo que se imagina. Se inclinó hacia delante para coger la mano de su marido, antes de volverse a mirar por la ventanilla. El personal de la casa estaba formado en la entrada para desearles buen viaje y Millicent les dijo adiós con la mano. —No veo a Moisés —dijo preocupada— ¿Le ves tú? —Si, está detrás de Jonah y Gibbs. Ella suspiró aliviada. —Gibbs y Jonah se respetan mucho. Como Moisés siente devoción por Jonah, eso quiere decir que también le gusta Gibbs. No sé si nuestro nuevo administrador se da cuenta de que se ha ganado un protector para toda la vida. —Es el tipo de fidelidad que mi rústico escocés reconoce perfectamente. El cochero dio un grito y caballos y carruajes echaron a andar. Millicent continuó mirando por la ventanilla hasta que, en una curva del camino, les perdió a todos de vista. Lyon no dejaba de mirarla. —En la época de Wentworth no me costaba nada irme de Melbury Hall durante varios meses —dijo ella—. Y ahora sin embargo, me da la impresión de que estoy desertando. Él entrelazó sus dedos con los suyos. —La otra noche oí a Stanmore y a Rebecca comentar lo culpables que se sentían cada vez que dejaban a James en Eton. Aunque se ha integrado perfectamente y ha hecho buenos amigos, siguen preocupándose. Debe ser lo normal en una familia. Ella sonrió.

Traducción Rosanic, corrección Cari

174

—Ya me has dicho más de una vez que Melbury Hall es como una familia para mí. ¿Te molesta? —En absoluto. Me considero privilegiado por formar parte de ella. Le apretó más la mano y ella miró sus dedos unidos. —Vuelve a hacerlo —dijo. —Es como hacer el amor, querida. Necesito tiempo para recuperarme antes de volver a hacerlo. Ella se acurrucó contra él sin soltarle. —¡He aquí una descarada mentira! Nunca has necesitado recuperarte cuando hacíamos el amor. Vuelve a apretarme la mano, Lyon, por favor. Para él no era ninguna novedad el poder mover la mano, pero ahora, al ver la alegría de su mujer, se sintió feliz de poder compartir sus progresos con ella. Le apretó suavemente los dedos. La risa de Millicent llenó el habitáculo del carruaje. —¡Otra vez! —le pidió ella. —Eso es todo lo que puedo hacer de momento. —¡No! Empiezo ya a conocerte, sé que puedes hacer mucho más. Puedo oír desde aquí como maquinan los engranajes de tu cerebro. —Lo que estás oyendo, querida, son los gruñidos de un hombre hambriento. —¡Hemos comido una hora antes de salir! —Sexualmente hambriento —precisó él apoderándose de sus labios—. Supongo que recordarás las promesas que me hiciste sobre el balanceo de los carruajes y… —¡Pero es de día! —protestó ella fingiendo asombro. —¿Y para que sirven las cortinas según tú? Deslizó la mano por su rodilla. —¿Quieres que te enseñe algo más? —Es usted el diablo en persona, lord Aytoun —dijo ella corriendo las cortinas—. Un demonio tentador que conoce todas mis debilidades.

Capitulo 25

Traducción Rosanic, corrección Cari

175

Esa tarde Gibbs se encontró a la condesa viuda en el salón con un libro encima de las rodillas y cómodamente sentada cerca de la ventana. Levantó los ojos al verle llegar. —Gibbs, no me digas que has venido a lloriquear por la ausencia de mi hijo. —No, milady. —Mejor. Espero que no lo hagas. —Eso depende de cómo me trate usted —respondió el administrador con una semi sonrisa. —Por lo que he visto, anda por aquí cierta dama con cierta influenza en tu humor —continuó ella entrecerrando los ojos—. De modo que dime, ¿la señora Page te aprecia tanto como tu a ella? —Creo que me soporta relativamente bien. Beatriz sonrió. —Ya sabía yo que por algo me gustaba esa mujer. Es evidente que está en su sano juicio. —Si, tenía la esperanza de que usted le hablara bien de mí. —¿Bien? Eso es negociable. Pero no has venido por eso ¿verdad? — añadió dejando a un lado el libro. —No, milady. Se aclaró la garganta y enderezó los hombros. —Acaba de llegar un mensajero de Londres preguntando por lady Aytoun. —¿Trae noticias de su familia? —No, milady. —¿Entonces de que se trata? ¡Suéltalo de una vez Gibbs! —Le envía un tal señor Platt que es quien se ocupa de los asuntos de Jasper Hyde. —¡Otra vez ese hombre tan desagradable! La condesa viuda se quitó con irritación las gafas. —Millicent no se merece realmente que la moleste un hombre de su calaña. ¿Le has dicho que lady Aytoun se ha ido a Escocia? —No, milady. —¡Estupendo! Les hizo una señal a las doncellas para que les dejaran a solas. —¿Te ha dicho que es lo que quiere? —preguntó cuando ellas se hubieron ido. Gibbs le entregó un sobre cerrado. —Está dirigido a “lady Aytoun” —observó Beatriz— También podría tratarse de mí ¿no? —Sin ninguna duda, milady.
Traducción Rosanic, corrección Cari 176

—E incluso aunque la destinataria fuera Millicent, en las presentes circunstancias es normal que yo me haga cargo. —Desde luego, milady. —Podría tratarse de algo muy urgente. —Eso opino yo también, milady. —¿Y acaso mi nuera no dejó Melbury Hall a mi cuidado? —Por supuesto que si, milady. Rompió el sello de lacre y leyó rápidamente el contenido del mensaje. —¡Ese individuo es realmente vil y desagradable! ¡Nunca se da por vencido! —escupió frunciendo el ceño. —¿Qué es lo que quiere? —A Ohenewaa —murmuró ella releyendo la carta. Gibbs empezó a enfadarse. —La señora Page me ha dicho que este mismo mensajero había venido ya una vez desde Londres con una oferta para llevarse a Ohenewaa con el señor Hyde. Lady Aytoun le despidió con una patada en el culo… ¡OH, perdón, milady! —Esta vez añade una razón de peso a su demanda. —¡A lady Aytoun le importa un pimiento! Ohenewaa no se va a ir a ninguna parte. —Ya lo sé, Gibbs —le tranquilizó la anciana guardando la carta entre las hojas del libro—. Pero hay que actuar con rapidez para desbaratar los planes de ese infame personaje. ¿Sabe que Millicent no está aquí? —No, milady. —Dile al mensajero que lady Aytoun está de acuerdo en entrevistarse con su abogado. No necesariamente para aceptar su propuesta, pero en cualquier caso la entrevista deberá tener lugar aquí, en Melbury Hall. —Muy bien, milady. —De todas formas arréglatelas para retrasar el encuentro tanto como te sea posible. Busca una disculpa, dile que no podrá ser antes de quince días. Incluso más si puedes. —¿Cuándo las ranas críen pelo, por ejemplo? —Ese plazo me parece perfecto, Gibbs. —¿Puedo preguntar que planea hacer, milady? —Primero tengo que hablar con Ohenewaa. Luego enviaré a sir Richard a Londres para verificar el trasfondo de las acusaciones a las que alude ese tal Platt. Los ojos de Beatriz estaban brillantes de desafío y excitación. —Cuando hayamos terminado con Platt y con Hyde, ni el uno ni el otro se atreverán a volver a dirigirle la palabra a Millicent. La lluvia había estado golpeando los cristales durante toda la noche y esa mañana, cuando cruzaban el río Wear, el viento azotaba el carruaje mientras avanzaba por el puente de piedra. Millicent se arrebujó con el
Traducción Rosanic, corrección Cari 177

un lago. cuya expresión se iba ensombreciendo minuto a minuto. estaba muy serio. comprendiendo que no iba a poder obligarle a confiar en ella si él no deseaba hacerlo. Pero en ese momento estaba casi segura de que lo que tenía de ese humor a su marido era una disputa familiar. lo fue —contestó Lyon después de una breve vacilación. me lo dijo Gibbs. Al menos no ahora. Ella esperó a que continuara pero el prefirió callar y ella volvió a mirar por la ventana. Traducción Rosanic. Me describió Baronsford como un castillo de cuento de hadas con kilómetros y kilómetros de senderos que serpenteaban entre las colinas que dominan al río Tweed. La aprensión de Millicent se iba incrementando al mismo ritmo que la fuerza del viento. Se dio cuenta de que su reticencia para ir a Baronsford no estaba solo causada por la falta de confianza en si misma si no también por el dolor de Lyon. Apartó la vista del paisaje para volverse hacia su marido. desde que se habían subido al coche esa mañana. cuando se iba a enfrentar con los fantasmas del pasado. Desde que habían entrado en Escocia. Se habían detenido en Peterborough. magníficos jardines.abrigo e intentó sonreír a Lyon quien la miraba atentamente. en Doncaster. subiendo colinas y descendiendo a los valles. había sentido curiosidad por los otros dos Pennington. Iban atravesando pueblos por caminos llenos de baches. Si bien Lyon había estado de buen humor durante los tres primeros días de viaje. La había asegurado que llegarían a Baronsford a media tarde. huertos… Pero solo era una descripción del exterior. ¿Pero era el hogar de una familia? —Hubo una época en que sí. —Si. —Si. en Durham. corrección Cari 178 . La restauró Robert Adams. y habían abandonado los caminos transitables durante la última parte del viaje. Mencionó una reserva de pastos. Porque era evidente que él estaba sufriendo. Millicent estaba fascinada por las antiguas abadías y los innumerables castillos en ruinas. —¿Qué te gustaría saber? —¿Tú y tus hermanos crecisteis aquí? Él volvió la cabeza. todos crecimos aquí. —Supongo que el interior es igual de impresionante. —¿Y si me hablaras de Baronsford? A él le costó un poco salir de sus sombríos pensamientos. Desde que había conocido a la condesa viuda acompañada de sir Oliver. —¿Era un hogar de verdad? —¿Qué quieres decir? —Gibbs me contó la reacción que tuvo cuando vio por primera vez la propiedad —explicó ella—.

seguía cayendo. Si antes había estado nerviosa. Es la vieja casamentera que se las arregló para pagar las deudas de Millicent. mejor —aseguró Hyde levantándose—. —Un administrador no se habría atrevido a decir una mentira como esa. Quieren Traducción Rosanic. Pero no importa. en lo alto de una elevación rocosa. La lluvia.Las rodillas de ambos se tocaron y ella le miró notándole muy tenso. —Mintieron. pero ordenó a los lacayos que le depositaran en el suelo empapado mientras Millicent se bajaba. Los rostros serios de los criados alineados en la entrada daban la sensación de que estaba teniendo lugar un entierro en vez de una bienvenida. de modo que será más fácil convencerla de que se libre de ella. se levantaba un inmenso castillo. han contestado que lady Aytoun aceptaba hablar contigo. Todos nuestros problemas empezaron por su culpa y no pienso perder el tiempo hablando con ella. —¿No estará pensando en utilizar la fuerza? —Cuanto menos sepas. Lyon le tendió la mano y ella se aferró como a un salvavidas. —¿Dónde está Ohenewaa? —En Melbury Hall. ahora estaba aterrorizada por la reunión de criados uniformados. tupida y helada. No le dijeron al mensajero que lord Aytoun y su mujer se habían ido a Escocia —estaba explicando Platt —. rodeado por la niebla y la lluvia. la madre del conde. Quiero que todo se desarrolle en paz. No tiene nada que ver con Ohenewaa. Solo debes saber que cogeré lo que es mío y nada ni nadie podrá impedírmelo. ¿Quién está a cargo de la propiedad en este momento? —Ned le dijo a Harry que la condesa viuda. Harper Hyde había tenido una crisis un poco antes. —Siento mucho esta condenada puesta en escena —masculló él entre dientes—. —¡Lo harás! —Ladró Hyde— Si hubieras ido antes habrías encontrado a lady Aytoun. que todavía está allí. Millicent había preferido quedarse dentro del coche mientras los lacayos bajaban a Lyon. corrección Cari 179 . —¿Y si resulta que no es posible? —Entonces seguiremos mi plan alternativo. ya había pasado pero no podía librarse de un terrible presentimiento. hubiera ido a Hertforshire creyendo que iba a ver a lady Aytoun. Siguió la dirección de su mirada. Si Harry no se hubiera topado con Ned Cranch en el pueblo. A lo lejos. Irás y te reunirás con la vieja. y este comprendía su temor. Están aquí para darnos la bienvenida no para juzgarte.

el joven secretario que sir Richard había traído desde Londres con él. Los lacayos levantaron el sillón y comprobó que todos los ojos estaban fijos en él. Millicent. y al mayordomo. levantó la cara hacia la lluvia y respiró profundamente. llámeme Millicent. Aytoun. —Tienes suerte de que no hayan venido. —Por favor. se acercó a ellos. Peter Howitt. corrección Cari 180 . —Gracias. condenado estúpido? ¿A asustar a mí esposa? —Milady —dijo Walter Truscott haciendo una cortés reverencia. —Este patán de Walter va a presentarte a la señora MacAlister. recibiendo a su paso los saludos y las reverencias de los criados. En cuanto hayamos terminado con las formalidades le pediré a Howitt que te enseñe tus habitaciones y podrás descansar. eso es todo. Ahora les miraba a todos a la cara y respondía a sus saludos de bienvenida haciendo Traducción Rosanic. Ella no tenía demasiadas ganas de pasar por esa experiencia sin él. —Encantado de tenerte de nuevo entre nosotros. —Estoy aquí —contestó una voz grave justo a su espalda. —¡Santo Dios! ¿Dónde te has metido Truscott? —gruñó Lyon. Cuando había abandonado Baronsford estaba tan drogado que ni siquiera sabía su nombre. —Se las ha arreglado muy bien —intervino Lyon apretando la mano de su mujer. de lo contrario te hubiera estrangulado con mis propias manos. junto con Howitt. milady… Millicent se resistía a soltar la mano de su marido y él sabía que tenía miedo a pasar por delante de toda esa gente sin primero haber sido presentada oficialmente. Ahora llévatela a un sitio donde esté protegida de este diluvio. Cuando desapareció en el interior de la casa. —Si lo desea. Levantó los ojos hacia el rostro moreno y sonriente de su primo. el ama de llaves. ni donde estaba. —¿A que estás jugando. Aytoun. Luego te acompañará. Lyon la contempló mientras se dirigía hacia el castillo. tienes toda mi simpatía por haber tenido que soportar todo ese viaje encerrada con un oso. Millicent. ni donde le llevaban. Estaba en casa. —Me encanta ver que vuelves a ser el mismo de siempre. Campbell.ver hasta que punto estoy inutilizado. para que pases revista a las tropas. Había en sus ojos un brillo travieso que encantó a Lyon. pero Walter ya le estaba ofreciendo el brazo y no pudo discutir. También los granjeros y la gente del pueblo están deseando verle de nuevo. Por favor perdóname pero la gente estaba esperando el regreso de Aytoun con impaciencia y de no ser por la lluvia esto sería una fiesta.

La habitación de los condes había sido limpiada y aireada y la ropa de lady Aytoun ya estaba guardada. —Descolgad ese cuadro —les ordenó a los criados—. señora MacAlister? —En el ala oeste. Espero que sea de su gusto. Las rosas rojas que estaban pintadas ofrecían una perfecta tela de fondo para la mujer vestida de blanco. con una linterna en la mano estaba cruzando el patio y su perro salió cojeando de la cuadra. —Bien. milord. Luego recibiré a la gente del pueblo y a los granjeros que lo soliciten. que se iba de Melbury Hall. Campbell. Pero estaba. mientras esperaba la cena había estado coqueteando descaradamente con una de las criadas. pero el no se movió en absoluto. En las habitaciones que dan al lago. Violet había sorprendido cuchicheos. mirando a Ned Cranch. roces y visto las mejillas ruborizadas de la chica y le habían entrado nauseas. Moisés. Pero lo que más la enfermó fue lo que a pesar de todo seguía sintiendo por él solo con mirarle. Ocúpese de que tenga ropa seca —dijo antes de dirigirse al mayordomo—. Esa noche. Los lacayos depositaron el sillón en el suelo y le quitaron el abrigo empapado. Lyon contempló las enormes escaleras. Por fin franqueó el umbral de la puerta principal con el mayordomo y el ama de llaves al lado. escondida entre las sombras. milord —contestó la alta y delgada mujer—. —¿Dónde ha alojado a mi esposa. La primera vez que Violet le había visto estaba tumbado de espaldas en el suelo tapándose la cara con un brazo. Le había observado durante un rato. —Muy bien. Traducción Rosanic. corrección Cari 181 . pero lo peor es que no tenía orejas. se había acercado a él. A pesar de sus temores.un gesto con la cabeza. Moisés había levantado el brazo y a ella le había sorprendido descubrir su rostro marcado con profundas cicatrices. Centenares de cuadros recubrían las paredes. Violet ya no tenía ninguna razón para estar allí. Cuando vivía Wentworth solía estar sujeto con cadenas en la orilla llena de barro del río. Lleváoslo de aquí. Tengo pensado pasar un par de horas con usted y Truscott. Generaciones enteras de Aytoun… Su mirada se detuvo ante un retrato de tamaño natural de una mujer que estaba en el primer descansillo. le había llamado y le había preguntado si necesitaba ayuda. Contempló detenidamente su expresión de orgullo. El gigantesco hombretón se agachó para acariciarle. Debían habérselas cortado mucho tiempo antes porque las heridas ya habían cicatrizado.

Iba a cerrar las cortinas cuando vio a la criada con la que había coqueteado saliendo por la puerta de servicio. —¿Y como llamas tú a esa… enfermedad? Violet agachó la cabeza sin contestar. Contempló en tensión como Ned Cranch se dirigía despreocupadamente hacia Moisés. Ned se había dado la vuelta. retorciéndose las manos bajo el delantal. Traducción Rosanic. Moisés era bueno e ingenuo y Ned perverso y astuto. corrección Cari 182 . Le había llevado agua y se había quedado un rato con él. Ned intentó acariciarle la cabeza pero el animal se apartó. tan perdido. de destruir todas las partes de su cuerpo que él había tocado. pero Moisés no lo había olvidado y desde ese día ambos habían trabado una sólida amistad. Oyó que una puerta se cerraba en el pasillo. que ella se olvidó de su miedo. Violet murmuró que se encontraba mal desde hacía varios días. —¿Qué deseas exactamente de mi? —Preguntó Ohenewaa. Un niño cuyo padre era Ned Cranch. El antiguo esclavo hablaba con total sinceridad y el otro parecía mentir sin cesar. Suspiró de alivio cuando Moisés recogió la linterna y continuó con su ronda. Un sollozó le subió a la garganta. Ohenewaa que también había llevado en su seno un hijo ilegítimo. Se preguntó que es lo que podía querer Ned de él siendo como eran dos personas tan distintas. tan atontado. Con el rostro lleno de lágrimas dejó caer las cortinas y desapareció en la oscuridad del dormitorio pensando que ojalá pudiera dar marcha atrás y borrar todos sus errores. Quería olvidar. preparado para atacar. Violet sintió unas repentinas ganas de gritar. No podía haber dejado de notar los ojos enrojecidos y la voz temblorosa de la joven que había llamado a su puerta. Recordó las palabras de su amiga: “Fue antes de que supiera como poner fin a un embarazo desde el principio…” Desde el principio. esperó a la chica y ambos desaparecieron juntos entre las sombras. Moisés —murmuró ella. Ya no se acordaba de que.Parecía tan viejo. —No pierdas ni un solo minuto con él. Se negaba a mirarse el vientre y a pensar en el niño que estaba creciendo dentro. pero ahora la mujer necesitaba saber toda la verdad. Se dirigió a la habitación de la anciana. Quería quedarse dormida y despertar libre de él. Era Ohenewaa volviendo a su habitación. Ned encendió su pipa y avanzó lentamente por el sendero. Había hablado con él. —Quería… Esperaba que pudiera usted ayudarme a curar mi enfermedad. El anciano negro no parecía estar preocupado pero el perro desconfiaba del albañil y se le erizó el pelo.

—¿Ese niño es una maldición. —¿Puedes siquiera llegar a imaginarte la situación en que se encuentra una negra? ¿Una joven arrancada de su hogar y de su familia. proporcióneme una nueva vida. —No. ¿Por qué no puede considerarme como a una de las mujeres a las que ayudaba en Jamaica o a bordo de los barcos de esclavos? Se lo suplico. un hombre sin corazón y sin escrúpulos. ayúdeme a librarme de esta maldición. Pero era una decepción saber que había elegido a Ned. pero me cuesta imaginarlo ni siquiera en mis peores pesadillas. —No puedo. —¿Crees que el hijo que llevas dentro va a correr la misma suerte que los de esas desgraciadas? Violet negó con la cabeza. pero no descubrí hasta después su vileza. —No puedo ayudarte. —¿Enfermedad? ¿Sufrimiento? Esas no son.Ohenewaa veía mucho más que el resto de las personas. Usted ayudaba a las mujeres de las plantaciones. Yo no… —¿Fuiste violada? La brusca pregunta pilló por sorpresa a Violet. corrección Cari 183 . —¿Lo sabe? ¡No lo quiero Ohenewaa! Se lo suplico. ciertamente. pero no sabía… —¿Fuiste con ese hombre porque quisiste? —Si. —No me diga eso —suplicó Violet—. Ohenewaa se acercó a ella. —¿Entonces como puedes creer que voy a aceptar compararte a una de ellas? Violet contuvo un sollozo. Ohenewaa. las palabras que yo usaría para describir un don del cielo. Me dijeron que conocía usted el modo de librarme de la enfermedad que sufro. —Sé que puede usted ayudarme —contestó por fin Violet en voz baja—. y sabía perfectamente que estaba embarazada. —¿Por qué? —Sollozó Violet — ¿Qué importa si consentí o no en ese momento? Fui una estúpida. pequeña? ¿Una enfermedad? —Se lo ruego… Traducción Rosanic. Se secó las lágrimas que continuaban derramándose por su cara. —¿Cómo te atreves a compararte a esas mujeres? —Contestó Ohenewaa con dureza— No puedo hacerlo ¿y sabes porque? Violet estaba desconcertada. subida a la fuerza a un barco de esclavos? ¿Puedes imaginar los horrores que esas mujeres tenían que soportar? —Yo… he leído algunas historias. He oído lo que decían las otras mujeres. le creí cuando me dijo que me amaba y que teníamos un futuro juntos. pequeña.

—¿Entonces para que has venido? —Yo… No debería haberlo hecho. No sé lo que debo hacer… Sin decir nada. —No. no quiero hacerlo —sollozó. corrección Cari 184 . Violet estalló en llanto y se tapó la cara con las manos.—¿Le odiaras con la excusa de que te va a recordar tu error? —¡No! No podría odiarle jamás. Ohenewaa la estrechó entre sus brazos. Capitulo 26 Traducción Rosanic.

volvió a sus habitaciones dejando a Lyon hablando con Truscott. ni amigo ni invitado tenía derecho a alojarse en ellas. corrección Cari 185 . el salón de la torre antigua era únicamente para Emma. pero cada vez estaba más tensa. Ciertamente. Millicent empezó a arrepentirse de su decisión de acompañar a Lyon. Dos horas después a Millicent todavía le daba vueltas la cabeza por todo lo que había visto y oído. Ningún miembro de la familia. por supuesto. Era el recuerdo de Emma. ya no sabía donde estaba el antiguo comedor y se hubiera perdido si hubiera tenido que buscar el salón del segundo piso. Sin duda alguna. Pero demasiado grande. Traducción Rosanic. Las seis lujosas habitaciones que daban al lago habían sido decoradas por Emma con una clara intención. El cansancio del viaje tenía que haber desaparecido ya. En esa casa no se sentía útil para nada. se dejó caer en un sillón delante de la chimenea. No. Pasó por fin a la antecámara donde Bess la ayudó a cambiarse para dormir. En Baronsford se sentía insignificante y esa era una sensación que odiaba. Después de tomar una rápida cena con su marido en el comedor pequeño. Baronsford era impresionante. Todo ese piso era para uso exclusivo del matrimonio. De hecho. pero eso no era lo que más le afectaba. ni siquiera sabía cuando tendría una oportunidad de pasar un rato con él. Millicent también oyó hablar de las recepciones. en que saloncito privado se suponía que iba a revisar la correspondencia. Y no solo eso. Debería haber tenido calor. Había sido innegablemente hermosa. —Los platos de Wedgwood no eran lo bastante elegantes para ella —le explicó la señora MacAlister. al final de la jornada.“Abrumador” fue la palabra que le vino a la mente a Millicent mientras el ama de llaves le enseñaba el castillo. Y resultó evidente cuando la señora MacAlister la condujo al ala este. Estaba por todas partes. no recordaba si la armería estaba en el ala este o en el ala oeste ni en que piso estaba la biblioteca y. había oído algunas cosas y dedujo que Emma se había ocupado de la decoración de Baronsford mucho más que las anteriores condesas. Luego. con todos los asuntos pendientes que estaban esperando la llegada de su marido. Desde el momento en el que entró en el vestíbulo se topó con su retrato a tamaño natural. Mientras la doncella guardaba el vestido en el armario. Baronsford era magnífico y muy cómodo. pero estaba congelada. de las veladas y de la vajilla importada de Francia. En el saloncito adyacente al dormitorio. Perdió la cuenta del número de dormitorios.

Bess fue a abrir y Millicent se sorprendió al ver a Will y a John que traían a Lyon. —Te informaron mal. Los lacayos iban del dormitorio a otra antecámara.Llamaron a la puerta. —¿Te gusta este lugar? Traducción Rosanic. Se levantó y se dirigió al pequeño secreter sin saber si ponerse a escribir. —Te he echado de menos —murmuró. pero tampoco se le ocurría nada. y la manera que él la miraba. pero los renglones bailaban ante sus ojos. aunque viviera cien años. —Entonces ven a acostarte. Millicent se quedó muda por la sorpresa. —¿Tu no has terminado con lo tuyo? Millicent depositó la pluma y se acercó a la puerta que comunicaba con el dormitorio. Y hemos cenado juntos. con todos esos dormitorios vacíos era algo completamente distinto. —¿Ya has terminado de trabajar por hoy? —preguntó. Ella se acercó lentamente. era una cosa. —Es condenadamente grande. —Había demasiada gente a nuestro alrededor. Justo cuando se estaba sintiendo completamente inútil. —Me sorprende que estés aquí esta noche. Era tan atractivo que nunca se cansaría de él. no sirvió para tranquilizarla. pero aquí. apoyándose en el quicio de la puerta. —Mañana seguiré —contestó ella suavemente. Compartir la cama en Melbury Hall. Me habían dicho que las habitaciones del señor de la casa estaban en el ala este. donde no había habitaciones suficientes. Asió el cinturón de su salto de cama en cuanto la tuvo al alcance de la mano. —¡Es impresionante! Lyon le deslizó el camisón de los hombros. —Solo hemos estado separados esta tarde —protestó ella—. Cogió un libro al azar. Millicent despidió a Bess y fue al tocador a esperar a que terminaran. corrección Cari 186 . aparecía y la miraba de esa manera suya… Volvió a leer el primer párrafo y tampoco esta vez entendió nada. —He visitado Baronsford. Lyon no dejaba de asombrarla. Cuentame lo que has estado haciendo. Me hubiera fastidiado que estos dos brutos te despertaran al meterme en la cama. Mis habitaciones están donde estén las tuyas. Lyon estaba sentado en la cama y los lacayos habían desaparecido. —Mañana seguiré. como si llevara un camisón transparente. —Me alegro de que todavía no estés dormida.

—Baronsford no necesita de mi aprobación. —¡Por supuesto que si! De ahora en adelante eres su dueña. —Nunca deseé una posición tan elevada. Lyon se apoderó de uno de sus mechones de pelo para atraerla suavemente hacia él. —Seguro que hay otras posiciones que deseas —susurró. La cogió por la cintura y ella se acurrucó contra él. —Dímelo –insistió dándole besos ligeros como mariposas. —Deseo esto. —¿Esta cama? Esta noche es toda tuya, querida. —Me gustaría que tu corazón me perteneciera. Él se puso serio y ella se arrepintió de haber dicho tal cosa en voz alta. Intentó que sus ojos brillaran de nuevo. —Esto es lo que sucede cuando estoy lejos de Melbury Hall. Digo bobadas y cosas que debería callar. Yo… —Mi corazón ya es tuyo, Millicent. Ella, desconcertada, notó como él le secaba una lágrima que resbalaba por su mejilla. —Eres la única mujer que me prefiere a mí, incluso lisiado, antes que a este castillo. —¡No eres un lisiado! —Exclamó ella escandalizada— Te amo como eres. —¿Y no me abandonarás nunca? —Me quedaré a tu lado tanto tiempo como desees. —¿O necesite? —Si —contestó ella mirándole a los ojos—. Quiero sentirme útil. Quiero dar. —Y recibir. ¿Acaso no forma eso parte del matrimonio? —Me temo que con un hombre como tú y en un lugar como este salgo yo ganando. Tienes un título, dinero y todos los medios posibles para dar mas de lo que vas a recibir. —Y eso te molesta. —¡Por supuesto! Quiero poner algo de mi parte. Quiero saber que doy tanto como recibo. —Entonces es posible que mi enfermedad equilibre la balanza para toda la vida. —No sé lo que quieres decir. —Si que lo sabes, Millicent. La sujetó de la muñeca. —Si no nos hubiéramos casado en estas condiciones… —empezó él. Sacudió la cabeza. —Vayamos todavía más lejos. Supongamos que nunca hubiera tenido ese accidente. Si hubiera deseado cortejarte…
Traducción Rosanic, corrección Cari 187

—No lo hubieras hecho. —¿Por qué? —Porque soy vulgar, porque no hay nada en mí que se salga de lo corriente, Lyon. Y eso por no mencionar que nunca hubiera estado en tu ambiente. —Te equivocas de medio a medio. Pero ¿Qué hubieras respondido si te hubiera pedido que te casaras conmigo? —Me habría negado porque no te hubiera conocido. —¿Y si hubiéramos tenido una apasionada aventura, que hubieras dicho? —Que no. No provenimos del mismo… —¿Del mismo qué, Millicent? —La cortó secamente— ¿En que etapa de nuestra relación te hubieras encontrado lo bastante a gusto como para otorgarme tu confianza? —Te hubiera dicho que te amaba y eso hubiera bastado. —Ese es el caso, que no es suficiente en absoluto. Hubiera querido tener un futuro contigo, hubiera querido saber que tu amor por mi era más fuerte que ese absurdo miedo con el que vives desde hace años. La emoción se había apoderado de ella. —Estoy aquí ahora, Lyon ¿No es suficiente? —¿Seguirás aquí mañana? —Si. —¿Y pasado, y el mes que viene y el año próximo? —Estaré aquí mientras me desees. —¿Y te necesite? —Y me necesites. La lluvia martilleaba sobre el techo del carruaje que esperaba al señor de Baronsford para llevarle al pueblo. En el pasado no necesitaba un carruaje ya que tanto los aldeanos como los granjeros estaban acostumbrados a ver a su señor cabalgando por prados y colinas, deteniéndose para intercambiar unas palabras con ellos, lloviera o hiciera sol. Aytoun siempre había sido madrugador y sabía que les gustaba ese encuentro diario. No necesitaban ningún tipo de formalidades para comunicar sus alegrías o sus penas, y los problemas se solventaban a menudo antes de que llegaran demasiado lejos. Lyon quería volver a hacer lo mismo aunque fuera yendo en coche, y, en lugar de ir solo, se llevó a los lacayos y al secretario, Peter Howitt. Sería algo diferente, pero le habían dicho que también la vida en los alrededores había cambiado. Los pueblos estaban llenos de familias errantes y en los ojos de todos se podía leer la preocupación por el futuro, según le contó Truscott.

Traducción Rosanic, corrección Cari

188

Esa mañana, antes de partir, había mandado llamar a Walter, al ama de llaves y al mayordomo a su despacho. —Quiero que reunáis a toda la gente que esté disponible para limpiar la casa de arriba abajo. Buscad y eliminad todo lo que tenga algo que ver con mi anterior esposa; cuadros, ropa, objetos personales, todo lo que pueda recordar su existencia a vuestra nueva señora. Ninguno de ellos pareció sorprenderse por la orden. —A lo mejor lleva mucho tiempo, milord —observó a pesar de todo el mayordomo— ¿Qué debemos hacer cuando lo hayamos retirado todo? —Guardadlo todo en una de las habitaciones del ala este si así lo deseas, y ciérrala después con llave. Se volvió hacia el secretario. —Envía una carta a lady Douglas, la madre de Emma, y dile que es libre de venir a buscar lo que quiera… empezando por ese condenado retrato. —Muy bien, milord. Luego se dirigió a la señora MacAlister. —Quiero que le pida a la condesa su opinión acerca de todo. Debe ser consultada antes de tomar cualquier decisión relativa al mantenimiento de la casa. Los menús, como colocar a los invitados en las recepciones, la compra de ropa de casa, la elección del vino, absolutamente todo. —Si, milord. Espero no decepcionarle. —No se preocupe, señora MacAlister. No hay mejor ama de llaves en el Reino. —Gracias, milord. —Comprobará que lady Aytoun es muy distinta a… la anterior señora. Cuento con usted para que se encuentre en Baronsford como en su casa. Luego se dirigió a Campbell. —Prohíbo terminantemente que los criados hagan comentarios en su presencia. Nada de comparaciones entre la condesa y Emma en lo que se refiere a su comportamiento, su forma de vestirse, sus reacciones… Millicent es una persona de carne y hueso y quiero que se la trate como corresponde. Lo sé, es inglesa, pero no hay una esposa mejor que ella y quiero que todo el mundo lo sepa. Les contempló a todos. —Emma Douglas Aytoun está muerta —dijo bruscamente—. Ya es hora de que su alma descanse en paz. A partir de ahora, Baronsford tiene una nueva señora. Millicent se entretuvo en sus habitaciones tanto como le fue posible. Lyon le había dicho que pasaría la mayor parte del la mañana en el pueblo, de modo que pidió que le subieran el desayuno. Sin embargo, después de escribirle una carta a la señora Page y otra a Gibbs, se dio cuenta de que se
Traducción Rosanic, corrección Cari 189

sentía atraída por la ventana que daba a los jardines, el lago y el cielo azul en el que había algunas nubes. Cedió a la tentación y se puso un traje de amazona y salió de la habitación. En el pasillo estuvo a punto de chocar con una criada. —¡Oh, milady, está usted aquí! La señora MacAlister me ha mandado a buscarla. Pregunta si esta tarde podría dedicarle unos minutos para planear las comidas de la semana. —Dígale que le concederé tanto tiempo como quiera. Estaba pensando en dar un paseo a caballo pero iré en cuanto vuelva si quiere. —No, milady, cuando usted quiera. Tal y como está la casa de revuelta esta mañana, estoy segura de que la señora MacAlister… —¿Hay algún problema? —Están limpiando a fondo los salones y las habitaciones de la torre antigua, están rebuscando en los armarios como si el mismísimo rey hubiera perdido la corona allí. Creo que la señora MacAlister no tendrá ni un minuto disponible hasta que haya terminado con todo ese jaleo. —¿Y sabes a que se debe tanto movimiento? La chica vaciló un instante, miró a su alrededor y al final contestó bajando la voz: —Fueron las órdenes que dio milord esta mañana. —¿Dio esas órdenes? —Si, milady. No le gustaba que las cosas de lady Aytoun todavía estuvieran aquí y dijo que había que sacarlas todas. No quiere nada que recuerde a su esposa anterior. Estaban de pie delante de las escaleras y Millicent se volvió hacia el lugar donde estaba el retrato de Emma el día anterior. Había sido sustituido por otro cuadro. Se sintió dividida entre la incertidumbre y la culpa. Tenía que hablar con Lyon y preguntarle que es lo que había desencadenado esa decisión tan drástica. La noche anterior había tenido la sensación de haber dado un gran paso hacia delante en su matrimonio. Había sido maravilloso poder abrirle su corazón. Empezó a bajar las escaleras. —Dígale a la señora MacAlister que estaré encantada de verla esta tarde. Una vez en el vestíbulo, le preguntó a uno de los lacayos si sabía donde estaban Truscott o Howitt. Le contestó que el secretario se había ido al pueblo con el señor pero que Truscott estaba precisamente en la entrada, preparado para salir a caballo. Efectivamente le estaba dando órdenes a un mozo de cuadra. —Buenos días, Walter. ¿Puedo acompañarte al pueblo? El alto escocés se volvió hacia ella. —Claro, Millicent. Haré que preparen el coche.
Traducción Rosanic, corrección Cari 190

Platt tenía la sensación de ser un delincuente frente a un tribunal. Dos lacayos le habían escoltado desde el carruaje hasta la puerta. milady —dijo él haciendo una profunda reverencia. El aludido volvió a crecerse al ver a la frágil anciana sentada en un sofá con un plaid sobre las rodillas. Solo hablará cuando se le indique y de no ser así. Le recibirá en el salón —dijo Gibbs abriendo una puerta— Milady. Lady Aytoun le miró por encima de las gafas. Necesito saber una cosa. —Sé que lady Aytoun está en Escocia. ¿De acuerdo? —Claro. Platt pensó que no le habían dado otra opción. pero moviendo la cabeza con autoridad le señaló que le siguiera. Cuatro años antes. se apresuró a seguirle. prefiero ir a caballo si no te importa. señor —empezó—. —Se atendrá a los hechos —gruñó el escocés por encima del hombro—. La cordial acogida que se le dispensó entonces no tenía nada que ver con esta. —¿Señor Platt? —Para servirla. El sudor le cubría la frente y esperó a que el administrador le diera la espalda para secársela con la manga. claro. —Me importa un pimiento que se sienta “ofendido”. el señor Platt. Traducción Rosanic. Había también dos criadas. ¿Lo ha entendido bien? —¡Oiga! —Protestó Platt indignado— Me ofende que me… Gibbs se dio media vuelta y le fusiló con la mirada. señor… —balbuceó Platt. Ese tal Gibbs no dijo nada. —Me estaba preguntando —continuó Millicent completamente decidida a ser directa— si sería muy complicado que pasáramos por los acantilados. y tres criado vestidos con librea se habían encargado de llevarle ante un gigante escocés que le miraba con evidente hostilidad. en los tiempos de Wentworth. Gibbs no contestó. No era la primera visita de Platt a Melbury Hall. había acudido en nombre de Jasper Hyde. Un mozo de cuadra se apresuró a ir en busca de una montura. —Ha sido muy amable por su parte aceptar que se retrasara este encuentro. ¿De que sería capaz ese enorme escocés? —Escuche. mantendrá la lengua quieta y se limitará a escuchar. Flanqueado por los tres criados. —Como quieras. corrección Cari 191 . pero se mantendrá callado. Me gustaría ver donde ocurrió el accidente.—No. pálido de miedo. De modo que dígame ¿a quien voy a ver hoy? —A la condesa viuda.

Cada vez que vengo aquí me quedo embelesado por la casa. —La amistad es algo muy importante. ha intentado repetidamente arreglar un pequeño asunto con su nuera. Traducción Rosanic. —Yo también lo creo. Debo confesar que sin éxito. —¿Qué puedo hacer por usted Platt? Él volvió a centrarse en su anfitriona. —¿Y porque Gibbs? Este buen hombre me parece de fiar. Wentworth se hubiera aprovechado todo lo que hubiera podido. La amistad es el esqueleto en el que se sustenta la alta burguesía. —En fin. —Podéis iros —les dijo la condesa a las doncellas—. milady. milady. milady. Mi cliente. Iba a decirme usted el motivo de su visita. —Si. Si no lo hace me va a dar tortícolis. —Preferiría quedarme. Incluso eran muy buenos amigos. Tú también Gibbs. —Perdóneme. —Claro —contestó amablemente la condesa viuda—. —Pero por favor. Hyde y Wentworth eran iguales. —De modo que esta no es su primera visita. A decir verdad. —Y además también es tan británico eso de despojar a sus amigos cuando mueren ¿verdad Platt? ¡Es tan ético eso de lanzarse sobre sus despojos como un buitre dejando a la viuda sin nada! Platt tosió. milady. Platt obedeció. si la anciana no se hubiera entrometido le hubiera hecho una oferta a Millicent por ella. Oí decir que el señor Hyde y Wentworth se conocían. Siempre le había gustado Melbury Hall. el señor Hyde. siéntese —le ofreció ella señalando un asiento enfrente del suyo—. —Si insiste. La estancia era luminosa y cálida. corrección Cari 192 . milady… Platt le dirigió una altiva mirada al gorila que se dirigía hacia la puerta y luego examinó la decoración del salón. Se hubiera hecho con la propiedad por una miseria.—Entre que mi nuera está en Escocia y mi frágil estado de salud — explicó la condesa viuda con voz débil— no estaba preparada para recibir visitas… —Lo entiendo perfectamente. milady. señor Platt. —Efectivamente. —¿De que asunto se trata? —Lo mencionaba en mi carta. simplemente ofreciéndose a pagar lo que ella le debía a Jasper Hyde. Estuve aquí en la época del señor Wentworth. Sin duda es una de las bases de la civilización británica. estamos desvariando ¿verdad? —Continuó la anciana con una dulce sonrisa—. la base de nuestra superioridad moral sobre el resto de las naciones. Si hubiera sido Hyde el primero en morir. —No.

—¿Y cuales son? —Se mencionaban en la carta. En ese salón hacía demasiado calor. —Ya veo.—Soy una anciana. Mi nuera no posee a ningún ser humano. Quiere que se haga justicia sin que su familia se vea afectada por otro escándalo. Mi cliente actúa en nombre de la justicia. —¿Y por que razón un adinerado plantador como Hyde. estimado señor? Él la miraba boquiabierto. señor. —Es bueno eso de tener un “amigo” como Hyde —dijo Beatriz con aprobación— ¿Acaso su cliente es un completo cretino. milady. por filantropía! Y. Por favor. Mi cliente desea comprársela a lady Aytoun. por favor. —Veo que voy a tener que ser completamente sincero con usted. y me ocuparé de que… —Me he expresado mal. y me falla la memoria. pensativamente. por qué un hombre así desea tanto a esa anciana en concreto? —Por filantropía. corrección Cari 193 . —¿Y que va a hacer con ellas? —Se las entregará a las… autoridades si se niegan a su petición. si le he entendido bien. —Permítame repetir la petición de mi cliente —dijo Platt con paciencia—. Traducción Rosanic. un hombre que ha hecho su fortuna explotando a unos desgraciados seres humanos. La condesa viuda asintió con la cabeza. Lamento mucho decirle esto. —Debe usted estar equivocado. señor. —Dígame los nombres. incómodo. Tanto los nombres de los testigos como las pruebas los consiguieron los empleados del señor Hyde. milady. Se inclinó hacia delante. —Se trata de una esclava negra que lleva el pagano nombre de Ohenewaa. Mi memoria… Platt notaba como el sudor empezaba a empaparle la nuca. ¿Y quien ha conseguido esas pruebas? —Bueno… las autoridades. estimado señor. recuérdemelo. —Se lo ruego. Las razones que tiene son personales. El señor Hyde se ofrece a pagar todos los gastos en los que tuvo que incurrir a causa de esa tal Ohenewaa para… darle un trabajo. mi nuera rechazó la oferta de Hyde ¿no es así? —Hay nuevas circunstancias que puede que modifiquen su respuesta. milady — contestó Platt. señor Platt? —¿Perdón? —¿Son ambos idiotas. se han descubierto ciertas pruebas que parecen señalar a Ohenewaa como la asesina del doctor Dombey. No quería que se viera implicada pero no me deja otra elección. un hombre que debe tener centenares de esclavos. —¡Ah. pero es posible que su nuera esté dando refugio a una asesina. Desde que compró a esa esclava.

no tenemos intenciones de… —No me fío nada de ese “nosotros”. Empiece usted Ohenewaa. Hemos estado investigando sobre ese hombre y el tribunal le considerara como el testigo pagado que es en realidad.—¿Cree que mi nuera creería que Ohenewaa estaría más segura entre sus garras que en manos del sistema penal inglés? —Milady. ni la cantidad que ha pagado a esos “testigos”. que se reuniera con nosotros. Sir Richard estaba allí. Traducción Rosanic. el conde de Stanmore. La condesa viuda agitó una hoja de papel. le vamos a decir lo que nosotros sabemos. aquí presente podrá confirmarle que eso es lo que está usted haciendo. Recordó lo que había dicho Hyde sobre que tenía otros planes… Se sentía más que aliviado de no saber de que se trataba. —Haga lo que quiera. —También tenemos su testimonio. señor —intervino secamente sir Richard—. importante miembro de la Cámara de los Lores. Por ejemplo el doctor Gisborne… —Del cual obra en mi poder una declaración —intervino sir Richard—. Platt se pasó un dedo por el cuello de la camisa. ya era hora de que se librara de este asunto y que fuera su cliente quien se encargara. al cual llamaron alguna vez para sangrar al doctor Dombey —se defendió Platt. —De hecho le pedí a nuestro vecino. señor —le cortó secamente la anciana— Pero volviendo a sus acusaciones… Maitland ¿lo ha anotado todo? Platt se dio la vuelta rápidamente y vio que alguien había abierto la puerta que comunicaba con la habitación de al lado. Confieso que no conozco muy bien los vericuetos de la Ley en lo que pudiera considerarse como una extorsión. —Hablé con un médico llamado Boarham. —… y el doctor Billings —añadió Ohenewaa. En ella indica claramente el motivo de la muerte de Dombey. sentado ante el escritorio y una mujer negra estaba a su lado. No vacilaría en vender a su propia madre si con eso obtuviera algún beneficio. corrección Cari 194 . Los testimonios de Boarham y de otros del mismo estilo no se mantendrían ni un minuto ante un tribunal. La aludida miró a Platt desdeñosamente. —Efectivamente. Es terminante sobre el asunto. milady —aseguró sir Richard. aunque precipitada por la cantidad de alcohol que bebía. Estaba claro que acababan de fracasar. Pero me parece que sir Richard. Los médicos se ocuparon de él desde que llegamos a Londres. —El doctor Dombey murió de muerte natural. —En cuanto a sus supuestas pruebas —continuó la condesa viuda— en vista de que no sabemos exactamente cuales son. Platt se puso de pie de un salto.

—Si quiere volver a sentarse. Su carácter tenía algo de la condesa viuda y de Lyon al mismo tiempo. y. que había fallecido años antes dejando la responsabilidad de criar a su hijo en manos de su hermana mayor. Buenos días a todos. estamos esperando la llegada de lord Stanmore en cualquier momento. Walter. No era de los que hacían falsos halagos y hablaba con franqueza. corrección Cari 195 . Estoy hablando en nombre de un cliente que. —Hay un estrecho sendero que bordea el acantilado. Sabiendo el cariño que Walter sentía por la propiedad. Lyon había hablado mucho de su primo. Que Hyde hiciera lo que quisiera. señor Platt —dijo la condesa viuda—. pero para él ese asunto se había acabado. Capitulo 27 Durante el viaje. Platt sacudió la cabeza y se aclaró la garganta. Retrocedió hacia la puerta rogando por que el enorme escocés no le estuviera esperando en el pasillo. — ¿Le molestaría que nos acercáramos a pie hasta el borde? Dejaron los caballos al cuidado del mozo que iba con ellos y Walter la condujo a través de un claro en la vegetación. Era amable. Al pasar chocó contra una criada que le miró con sorpresa y luego entrecerró los ojos al reconocerle. Sujetó una rama y Millicent pasó por debajo encontrándose de repente frente al vacío. —No la molestaré más. Hizo una rígida reverencia y se apresuró a salir. Así podrá usted decirle lo que ha descubierto sobre Ohenewaa. ahora me doy cuenta. Lyon le encomendó la tarea de administrarla en cuanto heredó el título. El comportamiento educado y el interés que Walter le demostró supusieron una gran sorpresa para Millicent que se sintió aliviada de encontrar un amigo en él. el hermano pequeño de la condesa viuda. Cogió el abrigo que le entregaba el lacayo y salió llamando a su cochero. milady. —No es necesario. había sido mal informado por gente sin escrúpulos. por lo que le había dicho a Millicent. Sin embargo. —A caballo no iremos mucho más lejos —anunció cuando llegaron a unos matorrales cerca de los acantilados. respetuoso y desde el primer momento quedó claro que quería que se sintiera a gusto. que se había criado en Baronsford era como un hermano para Lyon. él no podía perder el tiempo. milady. Miró hacia abajo y se le revolvió el estómago al ver las Traducción Rosanic. estaba haciendo un magnífico trabajo. Walter Truscott era el segundo hijo de William.

tiene tres años menos que Lyon. el más pequeño. Lo que le preocupaba era que la familia estuviera tan distanciada. Millicent se frotó los brazos. Allí fue donde encontraron a Emma. No. Aytoun debía estar intentando bajar a buscarla cuando resbaló. Millicent levantó la cabeza de golpe. —Claro. Luego viene David. — ¿Fue aquí donde cayeron? —No —contestó el escocés señalando un lugar un poco más abajo— A unos cien metros de aquí. — ¿La corriente es siempre tan fuerte? Walter la hizo retroceder un paso. Ella levantó los ojos hacia su acompañante. las respuestas tenía que dárselas su marido.rocas. Creo que la empujaron. — ¿Quién? Él se encogió de hombros sin contestar. estaba helada. —Si y no. pero no tenía derecho a sonsacar a Walter. Perfore es el hermano mediano. A Millicent le daba igual saber quién tenía qué. — ¿Cuánto hace que no se ven? —Desde que Emma murió. No había ninguna acusación en el tono de su voz. verdad? —No. Pero ya se había producido un distanciamiento entre ellos mucho antes. Por otra parte tampoco ella había conservado el contacto con su familia. En cierto modo había terminado unos dos años antes con su desastrosa unión y se amoldaba a ella lo mejor que podía. —Aytoun no habla mucho de ellos ¿verdad? —Solo le he oído mencionar el nombre de Perfore y fue hablando de Baronsford. corrección Cari 196 . El río siempre tiene un cauce rápido. pero hemos tenido un invierno especialmente húmedo. Empezaron a recorrer el acantilado. Millicent se podía imaginar el estado en el que habían encontrado los dos cuerpos que habían caído sobre esas rocas. por eso ahora es tan alto y abundante. Hay un caminito de piedra que lleva a una pequeña playa. — ¿Qué cree usted que le sucedió a Emma? ¿Resbaló? —No. Traducción Rosanic. —Todavía no ha conocido usted al resto de la familia. Millicent deseaba saber más. — ¿No creerá que fue Lyon. Ni siquiera le había contado a Lyon porque ya no se hablaba con sus dos hermanas mayores. — ¿Quién les encontró? —Perfore. algunas de las cuales sobresalían del agua y otras estaban justo al pié del precipicio.

—Voy a contarle esto porque sé que nunca se lo va a preguntar a él. —Pero… Si Lyon se cayó ¿Por qué no ella? —Él estaba bajando para salvarla. Emma decidió convertirse en condesa y en la señora de Baronsford desde que era pequeña. Por supuesto siempre supimos todos que sería Lyon el ganador… o el perdedor. No creo probable que resbalara a pesar del mal tiempo que hizo ese día. sin decir nada. Pero naturalmente sabía que nunca podría tenerla. Volvió a ser él mismo hace poco. después de todo lo que tuvo que pasar. no le quitaba la vista de encima. —Supongo que no se lo contó todo ¿no? —Le costó mucho reponerse. de modo que se lanza en su busca. Conocía cada roca y cada falla del acantilado tan bien como conocía a los Pennington. “Luego estaba Perfore. Mira hacia abajo y ve unos ojos que le miran fijamente desde abajo. Se lo merece. eran inseparables. Estoy seguro de que la caída de Lyon fue un accidente. cada uno de ellos a su manera. o al menos eso era lo que se creía. La cuidó desde que empezó a andar. estaban hechizados por ella. De los tres hermanos el único que yo diría que siempre estuvo enamorado de ella fue David.Millicent. cuando crecieron se convirtió en su ideal de mujer. Todos querían cambiarla o protegerla. Cuando eran pequeños. en el verano. Yo también la vi. corrección Cari 197 . asimiló la sorprendente noticia. Millicent contuvo sus preguntas y se concentró en cada una de las palabras de Truscott. —Es usted una mujer buena y generosa. Pero ella era bastante obstinada y era imposible hacerlo. Él era su protector. —Los que estábamos más cerca de Emma por la edad. Ahora estaba mirando hacia el horizonte. no por amor. todos nosotros veníamos a nadar a este río. Y a pesar de la curiosidad que sentía nunca me hubiera atrevido ha preguntarle algo que hubiera podido retrasar su curación. Levantó la cara al viento antes de continuar. intrépida. si alguien hubiera empujado a Emma ¿no le habría visto Lyon? Walter la miró con simpatía. pero no la de Emma. salvaje. éramos David y yo. la verdad es que creo que la consideraba más como a una hermana pequeña y creía tener la obligación de guiarla. —Era hermosa. Traducción Rosanic. Creo que los tres Pennington. Era una Douglas y sus padres y los de Lyon eran vecinos. —Pero ambos estaban aquí. —Emma creció en estas colinas. Era el único de los tres hermanos que iba a heredar. Perfore siempre tuvo alma de caballero. Se casó con Aytoun por el título. de modo que desde pequeña pasaba aquí mucho tiempo.

por supuesto. — ¿Sabe porque a Lyon le llamaban “Lord Escándalo” entre la alta sociedad? — ¿Por su explosivo temperamento? ¿Por sus duelos? —Los duelos fueron para proteger la reputación de su esposa. pero quería estar segura de que era importante para él. Para salvar lo que pudo de su honor. —Uno de los defectos imperdonables de Emma era enfrentar a los miembros de la familia entre sí. — ¿Y era cierto? Los rumores no siempre son ciertos pero se propagan rápidamente. pero solo aparentemente. Si tenía alguna queja se desahogaba con sus cuñados. Y — añadió frunciendo el ceño— era tan ambiciosa como rebelde. pedía su ayuda. se sospechaba que habían tenido relaciones íntimas con Emma. lo que más deseaba. En cualquier caso. de modo que les utilizó en cuanto se casó para irritar a Aytoun. No en lo referente a dominar a su marido. ya no era suficiente. —Pero sobre todo. era dominar a Aytoun. Era consciente de la atracción que sentían por ella David y Perfore. Se convirtió rápidamente en un lastre del cual Lyon era responsable. Como no sabía como hacerlo empezó a jugar al peligroso juego de los celos y pronto descubrió que él no se dejaba manipular tan fácilmente. Millicent se volvió a mirar el castillo que. Millicent recordó la conversación que había mantenido con su marido la noche anterior. Lo que antes de su matrimonio le pareció lo más grandioso. Cuanto más mariposeaba ella. si tenía algún problema.Walter le dio una patada a una piedra que rebotó en las rocas antes de hundirse en las revueltas aguas del río. Que era la única mujer a la que él deseaba. más distante se mostraba él. Todos los hombres contra los que se enfrentó. — ¿Es que estaban ciegos? —Preguntó Millicent enfadada— ¿Acaso no veían su juego? Traducción Rosanic. todos sin excepción. es decir. le gustaba ser el centro del universo. convertirse en la señora de Baronsford. —Aytoun se esforzó por hacerla feliz mientras desempeñaba su papel de condesa. Y. De un modo algo perverso también era eso lo que ella esperaba de ese matrimonio. — ¿Quién sabe? A Emma le encantaba jugar con los hombres. No había nada de cariño entre ellos. y ella se doblegó a lo que se esperaba que hiciera. y desde luego tampoco utilizando los mismos métodos que Emma. Nunca se sabía si estaba diciendo la verdad o si mentía solo para obtener una reacción. la culpa siempre era de Lyon. corrección Cari 198 . Miró a Millicent. era espectacular. incluso a esa distancia.

gracias —respondió ella apretándose el chal que llevaba sobre los hombros. Emma y Aytoun tuvieron una pelea. No sé cual fue el motivo ni quien de los dos la empezó. Lo único que pudo hacer es mantenerse callada y permitir que su hijo se las arreglara solo. incluso la familia de Emma. Fue Emma quien lo planeó. Salió apresuradamente de la cocina para dirigirse hacia el seto. Traducción Rosanic. Truscott se detuvo en seco y miró hacia el fondo del precipicio donde había una pequeña playa. que era el abogado del señor Hyde. En resumen. Era el mismo hombre con el que había chocado cuando fue a encontrarse con Ned en su habitación. en esa época sus disputas eran algo habitual. Pero en esa ocasión. y la enfurecía que conociera a Ned. Violet sabía que Hyde era el canalla que había intentado arruinar a su señora antes de que ésta se casara con el conde. mientras la mayoría de los invitados habían salido a cazar. Millicent se estremeció. — ¿Esta usted seguro de que la empujó alguien? —Completamente. No sé lo que se dijeron ni porque Aytoun salió de repente en persecución de su mujer. El caso es que al cabo de unos segundos también Perfore salió corriendo en dirección al río.—Emma formaba parte de la familia desde hacía tanto tiempo que no se les ocurría dudar de su sinceridad. acudieron todos. Había reconocido de inmediato al hombre que salía del salón de la condesa viuda. — ¿Y la condesa viuda? ¿Es que no se daba cuenta? —Para cuando lo hizo Emma ya se había casado con Aytoun. Emma se fue corriendo mientras Perfore y Aytoun se quedaban en el jardín mirándose el uno al otro como dos perros rabiosos. lo cual era extraño porque no estaba en los mejores términos con su suegra. — ¿Pero porque? —Porque había mucha gente que había acabado odiándola. — ¿Qué sucedió el día del accidente? —Habían invitado a todo el mundo para celebrar el cumpleaños de la condesa viuda. corrección Cari 199 . La otra había contestado que se trataba de un tal Platt. —Jonah me ha dicho que el albañil ha terminado la primera parte del dique —anunció Amina— ¿Te pasa algo Violet? —Nada. Y les encontró a los dos ahí abajo. Para estar segura de que no se equivocaba. —La mañana de la fiesta. le había preguntado a la señora Page el nombre del visitante.

parecía evidente que estaban planeando algo sucio. —Se acabó. Pero dime ¿Qué quieres decir con eso? —Todo el mundo lo sabe —mintió ella— Todos saben que te paga Jasper Hyde y que estás aquí para espiar a lady Aytoun y a Melbury Hall. Y deseaba con toda su alma que fuera para siempre. encontrándose en secreto con Ned. ¿Cómo decírselo sin explicar también que estaba ella haciendo allí? Ned era un traidor. Ahora que era capaz de pensar con claridad recordaba todas las preguntas que le había hecho Ned sobre Melbury Hall. Traducción Rosanic. se levantó la falda y echó a correr. —Viniendo de una puta. Una vez que llegó a la orilla del bosque. negándose a dejarse intimidad. —No conozco a ningún Jasper. pequeña? ¿Tantas ganas tenías de verme? Ella se soltó de un tirón. Ned. a Violet le dio la sensación de que respiraba mejor. —¿De verdad deseas que todo el mundo sepa lo nuestro? ¿Qué todos se enteren de que te has acostado con un hombre casado? —Ya se lo he dicho —replicó ella soltándose de nuevo— Y mientras estamos hablando. cuando Jonah entró en su casa quejándose de que el albañil había desaparecido sin terminar el trabajo. su abogado. —¡Mentirosa! Ella se alejó. Ned Cranch se había ido sin despedirse. Te he descubierto. corrección Cari 200 . Esa noche. El único consuelo que le quedaba es que no recordaba haber dicho nada que pusiera en peligro a su señora. Quédate y espérales. el cual la retuvo por el brazo. Me gustaría estar aquí cuando recibas el correctivo que te mereces. Violet estaba demasiado avergonzada para confesarle a la señora Page que había visto a ese hombre con anterioridad. En una curva del camino se dio de bruces con el demonio en persona. —Cree lo que quieras. metiendo las narices en todas partes.El ama de llaves había añadido que Platt se había encontrado con la horma de su zapato y que ya no había motivos para preocuparse. Todavía estaban en peligro. — ¿Qué sucede. Con Ned Cranch en Melbury Hall. conozco tu verdadero rostro. Ned. Bastaría con que gritara para que todos vinieran corriendo. — ¿No? ¿Entonces porque vi al señor Platt. entrando en tu habitación? Ned entrecerró los ojos y la sujetó con fuerza por el brazo. el señor Gibbs ha mandado a los criados a buscarte. esto es el colmo.

—¿Le sucede algo? —preguntó intentando disimular su preocupación en tanto los lacayos le quitaban el sombrero. —Todavía no se ha ido a acostar. Le está esperando en la biblioteca. si quiere saber mi opinión —continuó el ama de llaves visiblemente molesta—. Cuando volvió estaba muy preocupada por la situación de los aldeanos. allá donde permite usted que se queden los gitanos en verano. —Si. En cuanto dejaron el sillón en el vestíbulo de entrada. sorprendido por su interés por Millicent. —Creo que no se lo dirá —declaró el ama de llaves con una mirada casi de reproche— pero hoy se ha excedido más de lo necesario. Los lacayos estaban a punto de volver a mover el sillón pero la mujer no dejó de hablar. pues hubiera sido mejor que la trajera de vuelta a casa. Lyon observaba al ama de llaves. preguntó por Millicent. cuando Walter fue a buscarme a casa de lord Dumfries me dijo que ella había decidido quedarse en el pueblo. Apenas había terminado de desayunar se fue con el señor Truscott con la esperanza de encontrarse con usted en el pueblo. Traducción Rosanic. pero cuando llegó usted ya se había ido a algún sitio. —Bueno. milord —le contestó la señora MacAlister—. Y luego bordeó el río. No debería haberse entretenido tanto con ellos. los guantes y la capa. corrección Cari 201 .Capitulo 28 Las visitas que hicieron a las propiedades vecinas les retrasaron de modo que Lyon volvió tarde.

en el vestíbulo me ha dicho más cosas que durante todo un año. Los lacayos todavía estaban presentes. y más. se dio cuenta de que él estaba tan complacido como ella de volver a verla. a pesar de su modo de ser un poco brusco. —¿Decepcionarla? Se deshace en elogios contigo. —Y eso es lo que hiciste. lo apretó contra su pecho. incapaz de aguantar más. intenté decirle que como señora de Baronsford no debía ocuparse por si misma de las necesidades de los vagabundos. necesitaba algo de tiempo para acostumbrarme a todo. en cuanto vio que su marido entraba en la estancia. milord —replicó la señora MacAlister con un asomo de orgullo en la voz—. nunca le volvería la espalda a la gente necesitada. —Así está mejor. —Lady Aytoun me preguntó cuantas habitaciones había en Baronsford. Es concienzuda. Hace un momento. Él la apretó contra sí y luego la apartó un poco para dirigirle una sonrisa. —No creo que pueda hacerlo. Apenas se enteraron de que la puerta se cerraba. si he entendido bien lo que me han dicho. aunque fuera la mismísima reina en persona. —Mi falta de modales ha debido decepcionar a la señora MacAlister. La besó con tal ternura que ella se derritió literalmente. —No importa.—Milord. asombrada una vez más de su recuperación. Y volvió a dejarlo en el estante. Depositó el libro en el estante. La nueva señora dice que. lo volvió a coger. se lo metió debajo del brazo. —Lamento no haber estado en el pueblo esta mañana cuando tú llegaste. Campbell tosió para atraer la atención de Lyon. corrección Cari 202 . Millicent estaba intentando parecer despreocupada mientras los criados sentaban a Lyon en el sofá. —Me imagino lo que respondió. Le cogió el rostro con la mano derecha y ella frotó la cara contra la palma. Nunca odié más este sillón que hoy. Ella sacudió la cabeza. Las horas que habían estado separados le habían parecido larguísimas y. eficaz y. se sentó al lado de Lyon y le rodeó el cuello con los brazos. —¿De verdad? —Si. —Me alegro. también es amable. Con Emma no demostraba tener demasiada paciencia y Traducción Rosanic. —Juro que eres la primera señora de Baronsford que ha descubierto esa cualidad en ella. Estoy segura de que nos llevaremos bien. milord. ¿Qué le parecería si alojara en ellas a algunos invitados? —¿Invitados? Lyon se calló por un segundo antes de estallar en una alegre carcajada. pero Millicent. —Yo también te he echado de menos.

pero es difícil convencerles uno a uno. —¿Es algo complicado? —Mucho —suspiró él—. —¿Para poder comparar tu castillo con sus mansiones? —le provocó ella. —¡Que se vayan al cuerno! Me las ingeniaré para que te instalen en un pedestal a tres metros de altura. Tenemos que dar una fiesta en cuanto sea posible. supongo que tu madre estaba contenta con su trabajo. Hay que hacer lo que sea para ayudar a esos desventurados. —En vista de que sigue aquí. Intentaremos que algunos den trabajo a algunas familias. —Mejor todavía. —¿Quiere eso decir que aceptas organizarlo todo? —Por supuesto. corrección Cari 203 . —¿Crees que podrán venir a pesar de sus ocupaciones? —Apostaría a que vendrán todos. Sir Machin está en Londres. ambas tienen un carácter tan parecido que apenas se soportaban. La besó y ella sintió todo su deseo y su amor. Pero como a ti te gusta la señora MacAlister creo que no vas a tener inconveniente en lo que te voy a pedir. quizá algo más. Les vamos a llenar el estómago y al mismo tiempo intentaremos impedir que echen a sus granjeros. en efecto. Traducción Rosanic. En cuanto a mi madre. —¿Y te he dicho ya que sería pronto? Ella agachó la cabeza imaginándose a si misma en medio de un salón lleno de gente elegante en el cual nadie notaría su presencia. —Seguro. Tenemos que traerles aquí e intentar convencerles a todos a la vez. el barón Truc solo quería oír hablar de ti. —Parece ser que le preguntaste a Campbell cuantas habitaciones tenía el castillo. Millicent se desplomó contra el respaldo del asiento. —¿Cuántas personas serán? —Unas cien. Y —añadió señalando el sillón— la mayoría de ellos querrán aprovechar la ocasión para mirarme desde arriba. De eso es de lo que me he estado ocupando al ir a visitarles. Quiero invitar a los vecinos. —Muy complicado. y así sucesivamente. Él se rió abrazándola con fuerza. —Si —contestó ella sonriendo. —¿Por qué? —Se mueren de ganas por conocer a la nueva condesa de Baronsford.Emma la habría despedido cien veces si yo no la hubiera convencido de no hacerlo. —Ese es el motivo de la fiesta que quiero celebrar.

—También comprendí —prosiguió ella— que Emma no era la criatura sobrenatural que mi mente había creado. sus esclavos. —Truscott te habló de Emma. Creía tener sobre todo ello derecho de vida y de muerte. temblorosamente. pero quiero decirte que ya has causado una fuerte sensación. ni suposiciones. Ya has conseguido que todos te respeten. Para mi marido yo solo era una posesión más. Solo quiero la verdad. Notó que Lyon se tensaba de ira. —Y de su relación con tus hermanos. desesperadas… Entonces pensé que se nos ofrecía una segunda oportunidad para encontrar la felicidad y deseo de todo corazón que lo logremos. —Querrás decir. paseando por el río. Mi tío. —No quiero que haya secretos entre nosotros. que también era mi tutor. Ella dibujó el contorno de sus labios con el dedo. un ser humano con todas sus virtudes y defectos. sus caballos y su ganado. —Le pedí a Walter que me llevara al acantilado. familias enteras. No quiero que haya malentendidos. Hay tantas cosas que no sabemos el uno del otro… Después de salir del pueblo. establecí una especie de vínculo con los trabajadores negros que Wentworth tenía como esclavos. corrección Cari 204 . Los brazos de Lyon se cerraron a su alrededor y ella apoyó la cabeza por debajo de su barbilla. Millicent recordó las palabras de Truscott: Emma amaba más a Baronsford que a su marido. Lyon. me crucé con gente a la que habían echado de sus casas. Se imaginó lo mucho que este debió sufrir. igual que al señor Traducción Rosanic. —Permanecí casada con él cinco largos años y todavía me pregunto como es posible que sobreviviera. La gente se da cuenta de que te preocupa su bienestar. como el resto de nosotros… Y al mismo tiempo supe que era importante que te hablara de mí… Él no la soltaba y eso le proporcionó la fuerza para continuar. estaba asustado ante la idea de que me convirtiera en una solterona y tuviera que mantenerme el resto de su vida. sus perros. al igual que su tierra. Cogió aire. donde murió. —A la edad de veintitrés años me lanzaron a los brazos de Wentworth. Después de saber algo más sobre ella. Quería ver el lugar donde te caíste y perdiste a Emma. Su voz se hizo repentinamente dura. me di cuenta de que solo era una mujer de carne y hueso.—Ya sé que es solo el segundo día que estás en Baronsford. a falta de algo mejor. Tenía que irme de su casa y no le importaba ni con quien ni su mala reputación. Tuve también la suerte de conocer al reverendo Trimble y a su esposa. sin embargo continuó: —Durante esos años cuando yo estaba en Melbury Hall en vez de en Londres intentando esconderme de él.

Pero un día. También perdí un hijo. ella murió… misteriosamente. No iba a tardar mucho en asesinarme. corrección Cari 205 . Apoyó la mano en el puño crispado de Lyon.Cunningham. Envié a Jonah al pueblo para que le pidiera a Cunningham que viniera a buscar a Violet. Había vivido durante diez años en América. Se negaba a entender que era solo la compasión lo que le empujaba a visitarme. intentaban mejorar la situación de los esclavos. —Estas temblando… —Era el mes de junio. Al mismo tiempo presentí que carecía por completo de valor para Wentworth. Wentworth estaba convencido de que como amo y señor. en uno de sus momentos de borrachera. pero ella sacudió la cabeza. pero justo antes de que decidiera regresar a Inglaterra. —La primera esposa de Wentworth poseía plantaciones en Jamaica. Me encontré por casualidad con una vieja amiga del colegio de Knebworth. —Ella me ayudó a comprender que tenía que encontrar el modo de poner fin a ese matrimonio. Pero no lo éramos. En resumen. Rebecca. el maestro del pueblo. me quedé embarazada. pero antes deja que te cuente otra cosa. me dijo que ya no la necesitaba. La furia de Lyon era palpable. —Déjame terminar. Fue así como hizo una pequeña fortuna. Ya lo había hecho. Él quiso cogerla entre sus brazos. Y no se privaba de hacerlo. Prefería creer que éramos amantes. Wentworth. Millicent recordaba sus encuentros secretos en el bosque o en la iglesia del pueblo. —Millicent… —Luego seguiré hablándote de él. Después de perder al niño me hundí en la desesperación durante varios meses. tengo que contártelo todo. Y eso hizo. Habíamos escondido a Violet en el bosque para protegerla de la lujuria de Wentworth. —Ahora llegamos al verano de hace dos años. o correría la misma suerte que la primera mujer de Wentworth. aunque sospecho que al final Cunningham confundió la piedad con el amor. Él siempre repetía que tenía el derecho de “tocar y castigar como le diera la gana”. con la ayuda de lord Stanmore. Se incorporó con un sollozo. Wentworth no podía soportarlo. Wentworth se enfureció porque lord Stanmore había acogido bajo su protección a un niño esclavo que había sido cruelmente golpeado por el capataz. Incluso planeamos mi huida a Filadelfia o a cualquier otro lugar de las colonias. Pero Traducción Rosanic. antes de que pudiéramos poner en marcha el plan. podía utilizarme cuando quisiera. Luego todo se vino abajo. hasta el punto de que una vez tuve que guardar cama durante varias semanas. —Aunque no tenía nada que temer de mi amistad con Cunningham. Esas buenas personas.

pero fue Moisés quien mató a Wentworth. dijeron que era yo quien huía con el profesor. pero Millicent quería llegar hasta el final con la confesión. Stanmore llegó justo a tiempo para salvar a Moisés. —Parece usted tan inquieto como yo. Las sombras bailaban en las paredes del salón de los criados. Ohenewaa no ha salido de su habitación y. Él cogió su mano y entrelazó sus dedos con los de ella. pero no me encuentro a gusto. Wentworth se volvió completamente loco. ¿Qué pasó con el capataz? —Estaba a punto de matar a Moisés cuando le atravesó la espada de Stanmore. y Gibbs. Notaba que se sentía atraída por él y era la primera vez en su vida que Gibbs compartía tal sentimiento. Violet no ha cenado nada. un animal llamado Mickelby. —Stanmore me cayó bien en cuanto le conocí. Mary Page entró en la estancia. he perdido la cuenta de las veces que la he visto mirar por la ventana. No ha dejado de trabajar en todo el día. Esa mañana. —No lo sé exactamente. —¿Y fue Stanmore quien mató a Wentworth? Esa era la versión oficial. —Después de asesinar a Cunningham. Decidió empezar por Jonah. corrección Cari 206 . No sé que fue lo que le dijo al juez. se echó toda la culpa. cada vez que he pasado por delante de su puerta. Nadie dirá nada jamás. —Venga a sentarse a mi lado.Wentworth y su capataz. señor Gibbs. y para que yo no me viera envuelta en el escándalo que iba a producirse. —Dime que es lo que te preocupa. —¿Quién más lo sabe? —preguntó Lyon preocupado. estaba cantando sus himnos africanos. Una de las Traducción Rosanic. Lyon le acariciaba suavemente la espalda. pero nunca se nos molestó por ese asunto. —Tan solo los pocos negros que estaban ese día en los bosques. Quiso matar a todas las personas a las que yo quería y luego matarme a mi. Mary. señora Page. Wentworth mató a Cunningham. Y no soy la única. Moisés estaba haciendo su ronda y sin embargo el escocés no podía librarse de un mal presentimiento. sentado frente a la chimenea. Nadie lo sabe —añadió mirando a su marido a los ojos—. contemplaba las llamas que se iban consumiendo. dulce como un ángel protegiendo su rincón del paraíso. Ella apagó una vela que se estaba agotando y dejó una pila de platos en la mesa antes de reunirse con él. Y creo que Violet se enteró por una de las mujeres que estaban escondidas en los alrededores. La casa estaba en silencio y las puertas bien cerradas. Para que no le condenaran por haber matado a un blanco. Todos los criados tienen la misma sensación.

confiaba plenamente en ese hombre. El albañil se fue y también abandonó su habitación en la posada. Lo que me extraña es que no haya venido a buscar el dinero que se le debía. Las brasas encendidas apenas iluminaban la habitación y. Hubiera sido mejor que esperara a que tú… —No. Seguro que volverá pero eso no explica porque se fue sin avisar. —¿Quieres contármelo? Él tomó su mano con la mirada fija en el techo. Por lo que me has dicho. Ahora no consigues quedarte dormido. —No quería aburrirte con la historia de mi vida —dijo Millicent poco después—. hace diez años que no me separaba de Su Señoría. Permanecieron así. —Eso me parece bastante improbable. —A lo mejor es solo por la ausencia de lord y lady Aytoun. La posibilidad de que Lyon fuera el responsable de la muerte de Emma era algo que podía explicar la depresión en la que había caído después. mirando el fuego. en silencio. Lo siento. —Lo que me mantiene despierto es que debería contártelo todo… Debería decirte lo que sucedió ese día. —¿De verdad crees que se trata de eso? ¿Crees que nos estamos preocupando por nada? Él le dio un beso en la frente. Y me siento aliviado que sepas tanto de ella. —Yo también Angus —contestó ella en voz baja apretándose más contra él. —No es eso lo que me impide dormir. Él volvió la cabeza hacia ella. Sin embargo nunca quiso creerlo. a tu señora no le gusta demasiado alejarse mucho tiempo de aquí. Él le acarició la palma de la mano con la yema del dedo. —¿Qué mosca crees que le picó? —Puede que se enterara que su mujer había dado a luz.criadas cree haber visto a Ned Cranch vagando por los bosques con un hacha en la mano. —No debería haberle pedido que me llevara al acantilado. Hasta entonces Millicent no se había dado cuenta de lo complejos que eran sus sentimientos. Mary. Le acarició suavemente la mejilla. —¿Lo ves Gibbs? —Preguntó el ama de llaves muy seria— Todo el mundo se comporta de forma extraña. Estaba pensando en lo que Truscott te contó sobre Emma. En cuanto a mi. Mary. Traducción Rosanic. a pesar de los fantasmas. me alegro de que hayas ido. corrección Cari 207 . —No lo sé. pero te aseguro que me siento mejor contigo a mi lado.

Nuestro matrimonio fue un error desde el principio. Perfore. no me había dado cuenta. Siempre supe lo que ella deseaba. vi su vitalidad. estúpido de mí. La vi crecer. Pero eso no era suficiente para ella de modo que empezó a hablar de aventuras. Y era culpa mía. yo me quedaba en Baronsford. si no a Baronsford. En lugar de eso otros mas imbéciles que yo fueron quienes perdieron la vida. —Si. Pasamos la mayor parte de nuestro matrimonio separados. Nos peleábamos continuamente. yo me iba a las Highlands.—Nos habíamos peleado. Cuando Emma dejó de atender a razones también lo hice yo. No era a mi a quien quería. Nos separaban diez años. Millicent apoyó los labios en su corazón. Y yo. Emma tenía que decir algo y necesitaba público. —¡Era un estúpido! Creo que esperaba que en uno de esos duelos encontrara la muerte. Y. —¿De que se trataba? Lyon la miró sombriamente. Se rió sin alegría. —Quería el divorcio. —Todo lo que Truscott te contó es cierto. Millicent se quedó paralizada. ni siquiera hablábamos el mismo idioma. Cuando ella estaba en Londres. el día del accidente. No nos entendíamos. Ponía en entredicho mi honor y mi virilidad y esperaba mi reacción. Había sido milagroso que Lyon sobreviviera a esa época. —El día que murió. pero eso no era más que una excusa para tenernos a todos a su alrededor. vi como explotaba su belleza. las familias de ambos estaban aquí y esperábamos a doscientos invitados para el baile que se daba en honor a la condesa viuda. Cuando ella venía aquí con amigos. corrección Cari 208 . A Millicent le hubiera gustado consolarle. con los testigos suficientes como para que la noticia se propagara a la velocidad del rayo. Fue lo más escandaloso que se le ocurrió. pero bien podía haber sido un siglo. pensaba que nuestro matrimonio sería soportable con la condición de que Emma no nos deshonrara a ambos públicamente… Por su culpa mis hermanos llegaron a odiarme. pero no sabía que decir. Creí que me quería. David y yo nos fuimos alejando cada vez más. cegado por mi orgullo. —Cosa que hacías. —¿Qué hiciste tú? Traducción Rosanic. en Bath o en Bristol. —La arrogancia lleva a cometer muchos errores. tenía que haber sospechado que estaba planeando algo. —Walter me dijo que la casa estaba llena de gente para celebrar el cumpleaños de tu madre. no comprendíamos lo que el otro necesitaba.

En esta ocasión fue Millicent la que se enfureció. Siento todo lo que tuviste que soportar. Iba a decirlo en público y yo tendría que aguantar el escándalo que con toda seguridad se produciría. Millicent besó la lágrima que se formó en la esquina de uno de sus párpados. solo pensaba: no puede estar muerta. y no lo hice precisamente con tranquilidad… Nos peleamos. Me dije a mi mismo que era otra de sus tretas. —Gracias por confiar en mí. —Tú corriste detrás de ella. corrección Cari 209 . —No puedes saber lo que piensan —murmuró Millicent para consolarle—. Creyeron. Ella le había dicho que íbamos a anunciarlo esa misma noche. —Lo siento Lyon. —Cuando me desperté. Me preguntó como podía tratarla así en su estado. —No lo hice de inmediato. no buscaba ninguna explicación. —¿Llegaste a saber si Emma estaba realmente embarazada? —Me lo confirmaron más tarde —asintió él—. Luego huyó. —¿Fue él quien te convenció de que la siguieras? —No exactamente. quería alcanzarla. —Mientras resbalaba por el acantilado. Cuando llegué estaba ahí. Lo único que habían hecho era envenenar vuestras relaciones. Pero antes de que pudiera llegar oí un alarido. me dijo que no iba a ceder. Estaba furioso porque había visto a Emma dirigirse hacia los acantilados. Empezó a sermonearme por el modo en que la trataba e insinuó que no la merecía. Traducción Rosanic. Se masajeó las sienes. Entonces bajé al jardín y me tropecé con Perfore. Puede que se marcharan porque se sentían algo responsable del fracaso de vuestro matrimonio. Se le rompió la voz y cerró los ojos. Pero sé que el niño no era mío. Lyon la miró a los ojos antes de apretarla nuevamente contra su pecho. —¿Su estado? —Perfore me anunció que estaba embarazada. lo que mas me dolió fue darme cuenta de que mis hermanos se habían ido.—Le contesté que no. que fui yo quien la empujó. y creen todavía. caída encima de las rocas. —Corrí tras ella. Que nunca iba a ser capaz de hacerlo y que no quería morder el anzuelo. que estaba jugando conmigo otra vez. O quizá necesitaban asimilar su tristeza.

ofrecía un gran contraste con los tres hogares abiertos provistos de espetones. La parte donde se hacían los dulces. Millicent cogió otra hogaza de pan de uno de los hornos y la envolvió en un paño limpio antes de dejarla en la panera. —¿La elección de los platos para la cena? —insistió el ama de llaves. Y en ese momento. Bajo los arcos de piedra se asaban cerdos. —¿Los postres? —Excepcionales. —¿La porcelana? —Magnífica. —Me encanta su elección. señora MacAlister. Traducción Rosanic. sus mesas de trabajo de madera y las rejillas cerradas donde se leudaban las masas. un apetitoso olor a porridge salía de los calderos colgados encima. —¡Absolutamente nada! —le aseguró Millicent mientras una criada quitaba las paneras llenas y las sustituía por otras vacías.Capitulo 29 En las cocinas de Baronsford se mezclaban lo moderno con lo antiguo. —Seguramente no sea perfecta pero sin duda es una fiesta grandiosa. Seguro que hay algo que no es de su agrado. ovejas y bueyes del mismo modo que se había estado haciendo durante siglos. —Notable. con sus hornos nuevos. corrección Cari 210 .

Cada vez estaba más impaciente. cogerla y regresar tranquilamente. Confío en usted por completo y admiro su eficacia y su preocupación por los detalles. —No entiendo porque no quiere creerme cuando le digo que estoy encantada con su manera de hacer las cosas. señora MacAlisterrr. Me dijo que tenía que ocuparme de su guardarropa y eso es lo que he hecho. señor Hyde —se defendió Ned—. Es usted una joya. —Pero… —“Confío en usted por completo” —la imitó el ama de llaves poniendo el acento ingles de Millicent— “Es usted una joya. —Podemos encargarnos de preparar las cestas con comida para los vagabundos. le apuntó con una pistola para demostrarle su enfado. Pero se sentirá satisfecho de saber que he hecho mi trabajo. milady. milady. milady? —Muy bien. —Dije que no la necesitaba. Llegó ayer de Edimburgo. —Eso no estaba en el menú que me ha presentado esta mañana ¿Dónde ha encontrado frambuesas en pleno mes de marzo? —Solo lo he dicho para asegurarme de que me estaba escuchando. —Me fue imposible llegar antes con toda la información que quería. Cuando. Y bien. con media hora de retraso. —No podemos simplemente ir a Melbury Hall. milady.—¿Los pasteles con frambuesas frescas? Millicent la miró. Jasper Hyde iba de un lado a otro de la habitación que había alquilado en la posada de Saint Albans. entró Ned Cranch acompañado de Harry. Traducción Rosanic. La alegre carcajada de Millicent arrancó una especie de sonrisa al ama de llaves. señora MacAllister”. Antes de que Millicent pudiera responder al cumplido la mujer ya se había vuelto y estaba envolviendo una hogaza de pan. —Es usted demasiado buena. —Lo sé —replicó la señora MacAlister casi traviesa— Su Señoría me dio órdenes al respecto. verrré a la modista — contestó Millicent parodiando el acento escocés del ama de llaves. Usted gana. así usted puede ir a entretenerse un poco con la modista. señora MacAlister. —¡Habla! —Ladró Hyde— O te agujereo la piel. ¿lo dijo en serio o no. corrección Cari 211 . Hace muchos años que no veíamos a la señora de la casa en las cocinas. El albañil no parecía nada asustado por la amenaza.

Nos cogeran en una emboscada. Incluso cuando pasea por el jardín esta rodeada de un puñado de negros. señor Hyde. Demasiado leales a su señora como para fiarse de ellas. —Y así era… bueno. Una vez allí. —Unos pocos esclavos no pueden hacer nada frente a los delincuentes que hemos contratado. Cogemos a Ohenewaa y nos largamos. Pero en esa casa las criadas son extrañas. He estado vigilando la casa y he comprobado que la negra ya no sale al bosque.—¿Estabas dispuesto a hacerlo tú solo y ahora dices que no lo conseguirían media docena de hombres? —Si. Será entonces cuando sus hombres entren en acción. Y hay algo más: el camino que sale de Melbury Hall pasa al lado de Solgrave y atraviesa el pueblo de Knebworth. Con el desorden que se producirá no quedará nadie en el interior de la casa. así es. —¿Qué hará una vez dentro? El albañil estaba muy seguro de si mismo. Forzosamente tendrá que acudir la gente de Solgrave y del pueblo para ayudar. El insolente albañil tuvo la cara dura de sentarse sin pedir permiso. A la más mínima señal de alarma. —Me había dicho que sus amiguitas vivían en la casa. La situación ha cambiado desde que el conde y su esposa se fueron a Escocia. —Debería usted ir a buscar a sus hombres y traerlos aquí. Esos esclavos liberados no se parecen a los que hacía usted trabajar en sus campos. ¿Qué le parece? —Concluyó con una sonrisa triunfante. pero tenemos que modificar los planes. Mientras hablaré con mi amiguita de Knebworth y ella encontrará el modo de que yo pueda entrar por la noche en Melbury Hall en cuanto esté usted preparado. —Se lo diré. —Entonces ¿Qué propone usted que hagamos? —Una distracción. —Puede que si y puede que no. Estos han probado la libertad y se protegen entre ellos a cualquier precio. mandaran a alguien atravesando el bosque para avisar al conde o al pueblo. Luego nos separamos y nos volvemos a encontrar en el bosque. a menos que quiera escañar las colinas de Chiltern. Nos encontraremos todos en la taberna cerca de la fábrica de ladrillos donde estoy escondido. cerca de las casas en ruinas que hay en la parte de atrás de Melbury. corrección Cari 212 . señor Cranch. De hecho tengo dos. La excusa era plausible. Estoy seguro de que se huelen algo y quieren protegerla. me deslizaré hasta los establos y les prenderé fuego. señor. Nos encontramos en la taberna y les explico a sus hombres la distribución de la casa. Hyde empezó a enfurecerse. Hyde miró pensativamente por la ventana. Traducción Rosanic.

ni mía ni de nadie de los alrededores. señor Cranch. una pequeña envuelta en una manta con la cara de un ángel. Al menos allí tendrá a su hijo en una cama y tendrá un fuego con el que calentarse. una pequeña mano rozó la de Millicent. Millicent se dio cuenta de su vientre. —¿Se sentiría más segura si viene también usted? La anciana negó con la cabeza. Tengo que estar aquí cuando baje el nivel de agua del río. Jo se había metido más entre las ruedas y se había tapado la cabeza con la manta. corrección Cari 213 . queso y carne seca.—Olvídese de los establos. La chica pareció aterrada y se metió más debajo del carro. y no me hará más caso que a usted. —¿Por qué no vienes a la casa conmigo? —Le ofreció suavemente Millicent— Este no es lugar para tener un hijo. Un delgado brazo salió de debajo de la manta. pero deberías comer algo de pan. Estaba hecha una bola debajo de una carreta para protegerse de la lluvia. —¿Es familia suya? —No. Se abrigó más con el chal y volvió a acercarse al fuego. Millicent se incorporó de mala gana. —No es gran cosa. milady. La niña seguía con la mirada al lacayo que llevaba la última cesta. Incendie la casa. La pobre pequeña está aterrorizada. Traducción Rosanic. Millicent se fijó en ella cuando entregaba una cesta de comida a una familia formada por cinco personas que estaba apelotonada alrededor de un mísero fuego. —Me gustaría llevarla a Baronsford. Estoy casi segura de que no ha dejado a ningún marido a la espalda. No sé si es un elfo o si la han echado de casa por culpa del niño que lleva en el vientre. milady. no necesito una habitación seca durante un día. Lo único que sabe decir es que se llama Jo. En cualquier caso. verdad? La niña escondió la comida debajo del plaid. —¿Te queda poco para dar a luz. Cuando la pequeña cogió el queso. —¿Sabe usted si tiene familia? —Estoy segura de que no tiene a nadie. se agachó en el barro y le entregó la cesta a la niña. Millicent se la quitó de las manos. No. —No va a salir —intervino una anciana. ¿Quiere preguntarle si quiere venir conmigo? —Entiende todo lo que se le dice. Mírela. pero comparto la carreta con ella desde que la encontré en el camino de Glasgow. nunca lo ha mencionado. —No puedo moverme de aquí.

y la diferencia entre su situación y la de esa desventurada era abrumadora. milady. pero la emoción le impedía respirar. Volvió a mirar a la futura madre. Peter Howitt. Él la apretó contra su cuerpo y la puerta se cerró. Cuando Lyon se separó de ella. Y no hay nada esperándoles al final del camino. Con un poco de ayuda por parte de gente compasiva. Levantó los ojos y vio el carruaje de Lyon que se detenía al lado del suyo. pudo por fin dar libertad a su llanto. —Está aquí Su Señoría. Millicent no pudo evitar que las lágrimas se derramaran de nuevo. En cuanto la vio. querida. se apresuró a ayudarla para que no resbalara. Aunque hubiera hecho caso omiso de los síntomas. que tenía pocas esperanzas de un futuro para ella y para su hijo. Y ahora están siendo expulsados de sus casas por los mismos que se enriquecieron con su trabajo. en ese instante. —No puedes derrumbarte cada vez que vienes aquí. corrección Cari 214 . se aferraba a unas pocas migas de pan debajo de una carreta. Le secó dulcemente las lágrimas. Entonces lloró sin contenerse por la miseria que acababa de presenciar. Lyon le besó el pelo. sobrevivirán.Millicent quería ser fuerte. Subió la lodosa pendiente para reunirse con él. Traducción Rosanic. —Me ocuparé de eso inmediatamente. a ataques de soldados en busca de botín y a toda clase de traiciones. —Hay algo más —murmuró él. Han sido separados de sus familias y de su tierra. Y a pesar de todo siguen conservando su orgullo. El lacayo le tocó el brazo. El carruaje estaba regresando lentamente hacia el castillo. —Es un pueblo fuerte. Han sobrevivido a muchas guerras. milady? —Le agradecería que llevara estas cestas vacías a las cocinas para que las llenen y vuelvan a traerla aquí junto con unas mantas. estaba retrasando darle a Lyon la noticia de su embarazo porque esperaba el momento apropiado. Pero son fuertes y orgullosos. Esa gente necesita que tú también seas fuerte. Jo. con un marido y un hogar. estaba segura de estar también embarazada. —¿Puedo ayudarla. Millicent le besó y. Millicent. Cuando cogió la mano que le tendía Lyon para subir al carruaje. como bien dices. —Esta no es la hermosa Escocia de la que te habían hablado ¿verdad mi amor? —¡Es tan terrible. Lyon! Esa gente ya no tiene nada. estuvo segura de que nunca había amado a nadie como a ese hombre.

—Había una niña. Millicent le rodeó el cuello con los brazos. tranquilo. si fueras un caballero dulce. Campbell y la señora MacAllister juntos. —Lo intenté pero no quiere. —Los patanes deben tener un buen guía. —Te equivocas completamente —dijo Lyon sujetándole la barbilla para obligarla a mirarle—. —Dentro de tres días es la fiesta. Tú y yo. Está todavía más preocupado por mi comportamiento de esta noche que Truscott.Ella asintió y cerró los ojos para apartar la imagen de la pequeña bajo la carreta. Traducción Rosanic. Tú me amas tal como soy y con eso me basta. No todos cambiaran de idea. sin marido y sin familia. del mismo modo que nosotros no podemos salvar a todos esos desgraciados que están en el río… pero lo intentaremos. Está a punto de dar a luz. juntos. ¿Cómo es posible? ¡Esos propietarios echan a la gente! ¡Son compatriotas suyos. La furibunda mirada de Millicent iba de Lyon a su secretario el cual estaba fuera del carruaje esperando a que ella bajara. Con unas cuantas palabras haces de mi lo que quieres. —Bueno. —Nuestra relación es un peligro —murmuró—. cortés y agradable estarían menos preocupados ¿no? Él sonrió. Capitulo 30 —Ya es bastante penoso que todos los miembros de esta casa anden de puntillas desde hace varios días. miembros de sus clanes! ¿Cómo pueden ser tan injustos con otro ser humano? Los ojos de Lyon brillaron de emoción. Pero fue en vano. La única razón por la que Howitt te acompaña es porque no deja de darme la lata. pero ahora me está poniendo una escolta para que me vigile como si no fuera capaz de actuar correctamente. Es el mejor modo de llegar a los propietarios. —Deberías haberla llevado a Baronsford. corrección Cari 215 . nos esforzaremos por mejorar la situación.

Entonces perfeccionaré mi técnica para hacer lo que quiera contigo. —Creo que tu secretario se está impacientando. —¿Murmuraban por lo que había sucedido? Traducción Rosanic. pero le daría la noticia esa misma noche. —Le prometí a la señora MacAlister que la llevaría de vuelta a mediodía. En la actitud del personal de la casa había. —A pesar del trágico suceso —continuó el secretario— muchos de los invitados que se quedaron a pasar la noche tuvieron un comportamiento… poco amistoso. —En cualquier caso. Él deslizó una mano bajo su capa. Tenía que haberlo sospechado. corrección Cari 216 . Se apoderó de sus labios con pasión y ella se derritió por un instante en la magia de su beso. Toda la casa está con los nervios de punta. la última vez que se celebró una fiesta tan importante en Baronsford. milady —contestó él evitando mirarla—. Todavía no le había dicho nada a Lyon de su embarazo. Un segundo carruaje estaba esperando a pocos metros de allí.—Regresa pronto de visitar a los vagabundos para que podamos disfrutar de una siesta. De modo que si nos separamos iremos mas rápido y… —Una excelente idea. hubiera estado fuera de lugar celebrar fiestas en el castillo. Millicent se bajó con los ojos brillantes. ya dominas perfectamente la técnica. Howitt —le cortó ella suavemente—. Uno de mis principales defectos es la timidez… —Pare. milady —dijo el secretario—. —A decir verdad. después de la reunión. Dos criados estaban llegando con más cestas de comida y mantas. —¡Pero todavía me queda mucho camino por recorrer! Ella se inclinó hacia él. milady. con Lyon herido y Emma muerta. fue el día de… el día del accidente. La atrajo hacia sí para darle otro beso y ella se dejó envolver por su suavidad. —Recuérdame que mañana le despida. pero de repente se fijó en Howitt que no sabía donde mirar mientras esperaba fuera del carruaje. ciertamente. Después de ese funesto día. Pero antes de empezar me gustaría que me explicara que es lo que le incomoda tanto. ¿Se ha invitado al rey y nadie me ha dicho nada? Él emitió un tembloroso suspiro. —Entonces dejaremos que nuestra corte de criados se ocupen de ellos hasta que estemos listos para verles. Miró como se alejaba el coche en dirección al pueblo. algo de superstición. —Nada. —Creo que los invitados empezaran a llegar al principio de la tarde.

Sin embargo no dejó de sorprenderse cuando vio que su primo acompañaba a los dos lacayos que le subían al piso superior.—Hablaban de escándalo sin disimulos. Aunque fuera en gran parte responsable de los problemas que había en la frontera. El conde de Dumfries. Solo me importa ella. Millicent no podía sospechar que olvidaría tan rápidamente esa promesa y también la hora. Lo haremos lo mejor que podamos. te la traeré. había hecho una cuestión de honor llegar mucho antes que el resto de los invitados. Por eso es por lo que estamos decididos a que esta sea una fiesta perfecta. Mientras se dirigía hacia el río. Le pido disculpas. Voy a acercarme yo a caballo. —Estoy emocionada. El cambio ocurrió en cuanto se acercó a la carreta de la anciana y preguntó por Jo. —¡Date prisa! —Exclamó Lyon— Necesito saber que está sana y salva y me importan un pimiento todos los pavos reales que tienen que venir aquí esta noche. si Lyon hablaba esa noche a favor de los granjeros. —¿Has mandado a alguien al río? —Hace una hora. —¿Qué sucede Walter? —Millicent todavía no ha vuelto. Todavía no ha vuelto —contestó Walter frunciendo el ceño—. un hombre regordete con las ideas más bien confusas. Walter. Ahora démonos prisa. No hemos sabido nada. Lyon estaba a punto de contestarle que era un gusano asqueroso cuando Walter Truscott apareció en el umbral de la puerta. —¿Está Howitt con ella? —Creo que si. Vamos a ocuparnos de nuestra misión aquí y volveremos a Baronsford con tiempo suficiente para prepararnos. Desistió de la idea por miedo a arruinar la alfombra persa. Después de pasar dos horas escuchando sus tonterías en la biblioteca. señor Howitt —dijo Millicent conteniendo las lágrimas de emoción—. entendemos y apoyamos lo que Su Señoría y usted pretenden hacer y al mismo tiempo deseamos demostrarle a toda esa gente que estamos mejor desde que usted llegó y que es una bendita suerte que sea nuestra señora. corrección Cari 217 . Traducción Rosanic. el día y a los invitados. El resto de los invitados estaba empezando a llegar y lord Aytoun tenía que empezar a prepararse. No te preocupes. Lyon tenía ganas de coger una pistola y pegarle un tiro entre ceja y ceja. el conde sugería que. sus pares le considerarían un traidor. Ha debido perder la noción del tiempo. Devuélveme a mi esposa.

Walter Truscott le dio una amistosa palmada en la mano. se encontró al borde del río con la criatura arropada bajo su capa. Pero puede que regrese algún día solo para ver como está. Truscott se removió. —Si. El carruaje se detuvo delante de las enormes puertas de Baronsford. Iba a cuidarla muy bien. Él sabía lo que había que hacer y se encargó de todo. La he oído. Ya era hora de irse. —No te preocupes por eso Millicent. Entraremos por la puerta principal. Lyon y ella la educarían junto a su propio hijo. Una vez dentro del coche. —No —decidió Millicent —. Nadie tiene porque saber que has vuelto hasta que tengas oportunidad de cambiarte de ropa. Esperaba oír alguna protesta pero para su sorpresa no se produjo ninguna. —Siempre será bienvenida.El médico que Millicent había mandado llamar a Melrose había llegado demasiado tarde. corrección Cari 218 . Algunos agacharon la cabeza antes de volver a sus ocupaciones. La pequeña vivirá a través de su hija. —¿Quiere venirse a vivir con nosotros a Baronsford? Así la verá crecer. Percibió la mirada seria de Truscott que bajaba por la colina. Millicent había conseguido reconstruir algo del pasado de Jo. Una historia llena de sufrimiento y traición. con su diminuta hija envuelta en un tartán en un brazo y aferrando con la otra mano la de Millicent. La anciana que había compartido su carromato con Jo se reunió con ella. Según las pocas palabras que había murmurado cuando se acercaba el final. Jo había muerto. He oído lo que le contaba de su vida. mientras los criados envolvían a Jo en un sudario y la llevaban a la iglesia del pueblo. —Podemos ir por detrás si quieres. La anciana negó con la cabeza. Quizá algún día esta niña pueda vengar a su madre. se diría que ya ha llegado casi todo el mundo —dijo Howitt mirando por la ventanilla. y Truscott se bajó para ayudar a Millicent. Después de lo que pareció una eternidad. se abrió la capa y contempló al diminuto bebé que dormía con los puñitos cerrados. —Por la cantidad de carruajes y de mozos que hay. Has actuado como te dictaba tu conciencia y no está mal que puedan comprobar lo que ha hecho su avaricia con toda esa gente inocente. gracias. A lo mejor… pero antes tenía que pasar mucho tiempo. Ella oyó los murmullos incluso Traducción Rosanic. —¡Y pensar que todo el mundo quería a toda costa evitar otro escándalo! —Le dijo a Howitt. Los espectadores se limitaban a mirarla en silencio. Sintió alivio al ver aparecer a Truscott. —¿Se va a quedar con la recién nacida? —Creo que será lo mejor. —No. intranquilo.

Espero que lo comprendas. y. Millicent estaba en una especie de nube. después de echar un vistazo al lugar de donde se había quitado el retrato de Emma. pero nadie se presentó. sin mirar atrás. están enfermos y sin embargo conservan su orgullo. Le temblaba la voz. Tienen hambre. era poco más que una niña. nadie que la quisiera o que la ayudara. milady. volvió a hacerse el silencio. No tenía hogar. pero sus palabras hicieron que Millicent llorara con más fuerza. Incluso los músicos dejaron de tocar. —Me ocuparé de ese angelito. Entró y los criados la saludaron. esta noche ha muerto una mujer joven. Cogió a la niña con ternura. ¿Acaso se había vuelto loca para dar semejante espectáculo delante de toda la nobleza de los alrededores? La señora MacAlister la había seguido. —Estaba en el río. como una ola. ¿Cómo iba Traducción Rosanic. no era una mujer —se corrigió a si misma—. justo cuando estalló en desgarradores sollozos. mientras daba a luz a esta niñita. —A partir de ahora ya me las arreglaré —le dijo a Truscott mientras se disponía a entrar. en el campamento de los vagabundos —le anunció—. Llegó al descansillo temblando como una hoja. Unos serviciales criados se apresuraron a cerrar la puerta de su dormitorio cuando entró en él. murió entre el lodo al borde del río. Finalmente. Volvió a cerrarse la capa y. empezaron a murmurar y el rumor fue creciendo llegando hasta el salón y la sala de baile.antes de subir los escalones. como la calma que precede a la tormenta. Se miró la suya llena de manchas y las botas embarradas. Sacudió la cabeza. Al contrario. atravesó el gentío para ir en busca de su marido. y empezaron a peinarla. Estaba más elegante que nunca. Algunos invitados rezagados estaban en el vestíbulo quitándose las capas. Hay al menos cincuenta familias más. —Este es el motivo de mi retraso. —No. Es lo único que les queda. ni familia. todos los invitados presentes se quedaron callados. Luego. corrección Cari 219 . seguía hablando como si estuviera a solas con su marido en vez de rodeada de gente. Las doncellas le quitaron la ropa y le pusieron otra seca y limpia. a pesar de todo. Le encontró justo detrás de las puertas del gran salón. —Me he retrasado. Usted tiene que cambiarse. Desde allí podía hablar a los invitados. cruzó el vestíbulo en dirección a las escaleras. Se abrió cuidadosamente la capa para enseñársela a Lyon. Millicent se había detenido al pie de la inmensa escalera. todos a la vez. con lo poco que poseen amontonado en viejas carretas o en su propia espalda.

Las dos doncellas la sujetaron justo cuando se desplomaba. —Una de las criadas de la cocina esta criando a su hijo de dos meses — anunció la señora MacAlister—. La atrajo hacia sí. —Debo estar soñando… —No. corrección Cari 220 . Llamaron a la puerta y alguien fue a abrir. pero en lo único que podía pensar era en las piernas de Lyon. Millicent vio a través del espejo la imagen de una mujer extrañamente familiar. Si. Traducción Rosanic. Millicent se giró para ver de quien se trataba. las doncellas. que habían recuperado el movimiento. —Estás de pié. Creo que esta criaturita no va tardar en despertarse y tendrá hambre. Millicent se lo agradeció con un gesto y el ama de llaves desapareció con la niña. aterrorizada por la idea de tener que salir de esa habitación. Aspiró profundamente. Se levantó lentamente. muy bien. Se secó las lágrimas y se aferró a su brazo. —Estoy bien. Estaba preparada para enfrentarse a todo. Extendió una mano hacia él al mismo tiempo que todo a su alrededor empezaba a dar vueltas. Te lo explicaré más tarde. Cuando volvió en sí estaba tumbada en un sofá y Lyon estaba ladrando órdenes a su lado. —¿Estás segura de que te encuentras bien? —Si. Tomó la mano de su marido y se levantó a pesar de las objeciones de éste. Se quedó sin aliento y las lágrimas le nublaron la vista. Le apretó con fuerza por temor a que se cayera cuando en realidad era ella la que apenas se tenía de pie. —Deberíamos bajar. Millicent se acordó entonces de los invitados y de la importancia de esa recepción. Era Lyon que estaba de pie en el umbral de la puerta. —¿Cómo? ¿Cuándo? Las lágrimas se negaban a dejar de manar. De repente. dejaron de moverla de un lado a otro y se apartaron a la vez. pero no suponía que iba a asustarte. Tú… —Quería darte una sorpresa. mi amor. Bebió un sorbo de vino que alguien le acercó a los labios.a superar Lyon la vergüenza que acababa de hacerle pasar? ¿Y cómo iba a disculparla ante los demás? El vestido que le pusieron estaba veteado de hilos de plata y contempló distraídamente las hábiles manos que la estaban peinando.

Es la forma más rápida de llegar al dormitorio —le engatusó ella en voz baja. Ya se había retirado todo el mundo. Otros se quedaron boquiabiertos. Traducción Rosanic. Millicent le abrazó muy fuerte. —Has estado perfecta —le murmuró él al oído. corrección Cari 221 . Muchos de ellos le miraron como si se hubiera producido un milagro. desde política hasta las condiciones de los desplazados y lo que se podía hacer para mejorar su situación. hablando de mil cosas. Al verte esta noche. lo más importante de todo. Pero Lyon no tenía fuerzas para subir solo las escaleras.Capitulo 31 Quince días antes la velada le habría parecido a Millicent un sueño. Lyon. Millicent se desplomó contra el pecho de su esposo. —Te amo. todos los invitados se habían quedado pasmados. todos ellos habían salido de la zona de servicio para contemplar la curación de su señor. — ¡Nunca lo olvidaré! ¿Cuánto tiempo hace que guardas ese secreto? —Ocurrió poco a poco y estaba esperando el momento adecuado para que vieras un progreso significativo. estaba feliz siendo quien era y como era. Cuando oyó que el carruaje del conde se iba. no pude esperar más. En cuanto a los criados. era que Lyon. Algunas veces se sorprendía a sí misma hablando con apasionamiento. —No te olvides de que además he andado —dijo él. — ¡Y tú estás de pie! Apenas puedo creerlo. con la niña en brazos. cuando el conde de Dumfries decidió despedirse por fin. tengo más sorpresas que enseñarte. la persona más importante para ella de toda la velada. Le traían sin cuidado las críticas o las frases de aprobación. —No volveré a sentarme en esa cosa —protestó él. Por primera vez en su vida. Cuando había vuelto con su esposa después de haber subido a buscarla. enfrentándote a los lobos con valor. Conservaré el recuerdo de esta noche toda mi vida. orgullosamente cogida del brazo de su marido. se sentía como un ser humano. Ella se ruborizó. en el salón de Baronsford. Al retroceder un poco le vio como se apoyaba en el bastón y les hizo señas a los lacayos para que trajeran su sillón. Y. estaba evidentemente orgulloso de ella. toda una vida de preocupaciones saltó por los aires mientras se mantenía. —Solo es para subir las escaleras durante unos pocos días. unos a sus casas y otros a dormir. —En ese caso —respondió él con una sonrisa maliciosa—. Ahora.

— ¿De verdad? —Preguntó Millicent colocándose a su lado—. —Será mejor que aprovechemos para dormir esta noche. La señora MacAlister le mandó decir que la niña estaba durmiendo y que era mejor esperar al día siguiente para que el conde la conociera.Will y John trajeron el sillón y Lyon entregó el bastón a Millicent antes de sentarse en él sin ayuda. —Es una buena decisión. se puso en manos de Bess. — ¿Qué más hay? —Quiero hacerte feliz. mi amor. Una vez en sus habitaciones. había decidido que educarían a la niña como si fuera de ambos. Me habían abandonado y eso me destrozaba por dentro. Estaba tranquilamente durmiendo. —He decidido acabar con ese distanciamiento. La besó con una pasión que la hizo estremecer. ella le miró a los ojos. —Esta noche me he acercado a verla una vez —le contó ella subiendo delante de él—. —Cuando mencionaste que querías una casa llena de niños… —Lo decía de corazón. — ¿Te molesta? Él rió mientras le tendía una mano. Sin necesidad de tener que preguntárselo. —Eso ya lo has logrado. — ¿Cuándo podré ver al nuevo miembro de la familia? En esta ocasión ella no pudo contener las lágrimas. Me sentía aislado y solo. Le cogió el rostro entre las manos. —Un nombre muy bonito. — ¿Ya le has escogido un nombre? —Pensaba llamarla Josephine. me imagino que con una recién nacida en casa las noches van a ser menos tranquilas que hasta ahora. No me importa como lleguen aquí —repitió él—. corrección Cari 222 . —Es algo que he estado esperando durante toda mi vida. ¿Lo dices en serio? ¿Te gustaría tener un hijo propio? — ¡Un montón de ellos! Y me importa un bledo de donde provengan. —Pero solo es una pequeña parte de lo que deseo del futuro. Le pediré a la señora MacAlister que nos la traiga en cuanto se despierte. Millicent entró en el dormitorio y se encontró a su marido acostado. Lo que más eché de menos mientras estuve casado con Emma fue a mi familia. si es que ellos lo desean también. Entre Traducción Rosanic. Su madre se llamaba Jo. Te amo y te prometo que te compensaré por toda la tristeza de tu pasado. No quiero que te preocupes por herederos y tonterías por el estilo. Después del accidente me di cuenta de que mis hermanos habían cortado los pocos vínculos que nos unían. Cuando le quitó el camisón. Él lo había comprendido.

—A lo mejor esta no es la postura que más te conviene. Hay niños negros que han sido arrancados de su tierra. Traducción Rosanic. —Si mi amor. con mi peso encima —vaciló. luego le embargó la emoción. Algunos vagan por Londres en plena noche. En este momento algo de los dos esta empezando a vivir. Y… Ohenewaa. ¿Crees que nos quedará energía suficiente para criarle? Las palabras de Millicent tardaron un poco en penetrar en el cerebro de Lyon. hubiera debido sospechar que no solo era por la preocupación. corrección Cari 223 . ¡Nuestro hijo! ¿Cómo te encuentras? No comes lo suficiente y no descansas lo bastante. ella podría… — ¡Detente! —Le regañó ella suavemente— No hace falta ponerse así. —Y también está el que crece dentro de mí. A mi modo de ver. La hizo rodar en la cama para colocarse encima de ella. cuando has estado a punto de desmayarte. —Te diré lo que es bueno para mí —murmuró antes de obligarle a callar con un beso. Necesitamos que te cuide un buen médico. no nos costará demasiado llenar la casa. —Esta noche.todos esos pobres hay chavales hambrientos y huérfanos. Ella le rodeó el cuello con los brazos. —Quiero que mi mujer y mi hijo reciban el mejor de los cuidados. Ella le hizo callar poniéndole un dedo en los labios. — ¿Es cierto eso? —Preguntó— ¿Llevas a nuestro hijo? Ella asintió secando la lágrima que caía por su mejilla.

desde detrás de la carreta donde se ocultaba. Me utilizó. si no le obedecía. Me contestó que no era asunto mío y que. —Si estás mintiendo te juro que… La mujer se abrió el chal que le cubría los hombros dejando ver unas marcas rojas y oscuras. Violet se soltó y se dio media vuelta para seguir su camino. corrección Cari 224 . Violet no pudo evitar sentir compasión por ella. Todos los sentidos de Violet se pusieron alerta y olvidó su ira. Dio un salto hacia atrás hasta que la reconoció. —Se portó mejor conmigo que contigo. Me ha Traducción Rosanic. Volvió a sujetarla del brazo pero Violet se soltó de un tirón. —Te lo ruego. al menos las señales no se ven a menos que yo misma las enseñe. Es un canalla. Dio unos pasos más en dirección a la parroquia. — ¡Déjame en paz! —Va a volver —dijo la mujer. — ¿Cuándo volverá? —Esta noche —contestó la mujer con la misma mirada inquieta—. Tengo que decirte algo muy importante.Capitulo 32 Violet le pidió al mozo que la esperara con el carruaje cerca de las tiendas que rodeaban la plaza del mercado en Knebworth. mirando con nerviosismo a su alrededor—. El culpable era Ned. Pero estuvo a punto de estrangularme porque sí. Pasaba por delante de la herrería y los establos cuando repentinamente salió a su encuentro. La última vez que había visto a esa mujer había sido en la cama de Ned Cranch. Violet… Sé como te llamas y que trabajas en Melbury Hall. La otra no se había movido del sitio. una mujer que la sujetó de un brazo. Y está planeando hacer algo malo en Melbury Hall. me mataría. —Yo quería saber porque tenía tanto empeño en que le llevara a Melbury Hall. Comprobó que los escasos viandantes no les estaban prestando ninguna atención. Llegará antes de la cena y yo tengo que coger la carreta de mi padre. Llevaba en un brazo la cesta de comida que la señora Page había preparado para la señora Trimble y en el otro un paquete de periódicos que tenía que entregar al nuevo maestro de la escuela. El cielo estaba azul. — ¿Por qué te golpeó? —Preguntó. si no guardaba silencio. luego se detuvo y desanduvo el camino. — ¡Te prohíbo que me dirijas la palabra! —Por favor. de las casas salía el apetitoso olor de los desayunos y para ella ese ambiente le resultó relajante. Nos utilizó a las dos.

Él entrelazó sus dedos con los de ella. Lyon ayudó a su mujer a subir al carruaje después de haber estado descansando mientras cambiaban los caballos. Como renunciaste hace meses a la propiedad. Y parece que incluso ha mejorado en las propiedades vecinas. Y por si fuera poco. —Truscott también me dijo —continuó Millicent con tono vacilante— que debería convencerte para que te acercaras a tu hermano Perfore. —Por desgracia es algo que puede acabar de repente si algún otro propietario decide echar a sus granjeros. Dile también que en Melbury Hall tienen que prepararse para hacer frente a un problema esta noche. lo he hecho nada más llegar a Baronsford. Creo que tiene una habitación alquilada en la taberna. Traducción Rosanic.ordenado que le esconda debajo de un toldo en la parte de atrás. —Antes de que nos fuéramos. me mataría! —Dile solo que te acabo de decir. — ¿Dónde está ahora? —En Saint Albans. pero no te olvides de advertirles de que corren peligro. El último día del viaje. —Perfore jamás haría una cosa así —replicó Lyon con firmeza—. Violet vio que por la calle pasaba el carromato que llevaba la leche desde Solgrave a Saint Albans todas las mañanas. Quiere estar allí a la hora de la cena para poder salir de la carreta sin que nadie le vea. corrección Cari 225 . Millicent le había confiado de mala gana a Josephine a la nodriza. habíamos planeado estar aquí quince días. —No es cierto. Estoy segura de que sus intenciones no son nada buenas. sin mencionar a ese cretino. Yo me ocupo de él. al lado de la fábrica de ladrillos. corrió para alcanzar al carromato. a media mañana. corres el riesgo de que no vea las cosas igual y lo venda todo. Hemos hecho todo lo que hemos podido… por ahora. pero preferiría que el primer acercamiento no tuviera nada que ver con la propiedad ni con la herencia. el herrero. Walter Truscott me dijo que el estado de ánimo de los granjeros era mejor. —He molestado a todo el mundo —dijo por centésima vez—. Por supuesto tengo que ponerme en contacto con él. Sin decir más. —Luego le dices al mozo que me está esperando en los alrededores del mercado que tuve que irme a Saint Albans. Conocía al cochero. entre las barras de hierro y las cajas de clavos que llevo cada quince días a Melbury Hall en nombre de mi padre. Le entregó la cesta y los periódicos a la otra mujer y le dijo rápidamente lo que tenía que hacer. — ¡No puedo hablarle de Ned.

Sus rasgos eran duros. Querían secuestrar a Ohenewaa y para conseguirlo iban a quemar Melbury Hall. El ruido iba aumentando de volumen por la llegada de más clientes y tenía la sensación de que ni siquiera podía oír sus propios pensamientos. En el ajado sombrero que tenía en el suelo. Seguramente se trataba de Jasper Hyde en persona. abrazaba a una chica. Violet le espiaba escondida en un rincón de la taberna. Ned parecía haber terminado su discurso ya que los hombres estaban pidiendo cerveza mientras charlaban entre ellos. el mismo que había ido varias veces a Melbury Hall. Detrás de ellos estaba el empleado de Jasper Hyde. le llegaron retazos de la conversación. Vio que Ned le decía algo a Jasper Hyde mientras señalaba hacia el techo. Los hombres cantaban a gritos y soltaban sonoras carcajadas viendo a dos parroquianos completamente borrachos que bailaban empujando a todos los presentes y recibiendo a cambio alegres palmadas. en tanto Ned seguía hablando. Al mirar alrededor de la estancia se fijó en un hombre que estaba roncando. El hombre se apoyó en su bastón e indicó a los demás que se sentaran en una mesa aparte donde se les unió Ned. Violet comprendió que se dirigía a su habitación. Ahora a Violet ya no le parecía tan guapo. Harry y el señor saben a quien estamos buscando. —Estoy segura de que harás lo que creas mejor —le dijo ella. Tenía que detenerles pero no se le ocurría como hacerlo. sus manos y piernas pesadas y sus movimientos carecían de elegancia. La sala estaba llena hasta los topes y un violinista. sentado en un taburete. Violet escuchaba con el corazón en un puño. con una jarra de cerveza en la mano. Violet se acercó. corrección Cari 226 . A pesar del ruido reinante. Ned. no quería apresurar las cosas. En cuanto os señalen quien es. Millicent depositó un beso en la mandíbula apretada de su marido. medio derrumbado Traducción Rosanic. tocaba una alegre giga. había dos miserables monedas. —… Os quedareis en el bosque hasta que veáis salir las llamas de la casa —estaba diciendo Ned—.Tenía que pensar bien cual sería el mejor modo de acercarse de nuevo a su hermano. pegada a la pared. No podéis utilizar el camino para salir de allí. el cual respondió con una sonrisa. Cuando Ned dirigió la atención a la puerta. luego se levantó y una chica se colgó de su brazo. siguió su mirada y vio que entraban media docena de hombres con mala pinta. Se suponía que iba a volver a Knebworth al cabo de dos horas y Violet estaba intrigada por descubrir que es lo que estaba planeando. la cogéis y volvéis rápidamente al bosque. Se escondió mejor cuando entró un hombre bronceado.

— ¿Y porque debería importarme? ¡Solo es una esclava! La estaba mirando desde lo alto de su estatura cuando una repentina idea le cruzó la mente. Por eso quieres salvarles. Hay demasiada gente cuyo futuro depende de esa propiedad. —El único cerdo eres tú —gruñó— Si. Notó que sus dedos se crispaban antes de tambalearse sin soltarla. No destruyas tantas vidas por una estupidez como esa. Es un tonto por creer que es una hechicera. aparte de la tenue luz que llegaba desde la taberna. zorra? ¡Estoy hasta las narices de ti! —No se trata de mí —dijo ella acercándose a él—. Violet se agazapó allí aferrando el puñal. —Me parece que te gustan esos asquerosos esclavos. salió de golpe de la oscuridad. no es cierto. notó que la hoja entraba más profundamente. Te gustaría dejar que te… Le clavó el puñal en el pecho con todas sus fuerzas. no muy lejos de ella. Ned. corrección Cari 227 . —Solo quiere a Ohenewaa. Si lo haces por eso. Al lado de su mano había un puñal. Los ojos de Ned se pusieron vidriosos y se le doblaron las rodillas. Para evitar que asesines a gente buena. Incluso antes que la mía. que había conseguido librarse de la chica. — ¡Ah! —Tengo algo de dinero. primero sorprendido y luego furioso. He venido para impedir que hagas daño. se encaminaba hacia la puerta que conducía a las escaleras. No puedes destruir Melbury Hall. Los ojos de él brillaron en la oscuridad. Ned. —Tu solo eres una ramera avariciosa que ha venido a reclamar su parte ¿verdad? —No.encima de un banco. — ¡Joder! ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Sigues queriendo pegarte a mí? ¿Es eso? ¿No has tenido suficiente. — ¡Ned! Él se dio la vuelta. No puedes… Se estremeció de dolor cuando le agarró un mechón de pelo y tiró con fuerza. te lo entregaré todo. El estrecho descansillo que había al pie de las escaleras estaba oscuro. Hyde estaba impartiendo órdenes a sus hombres. Se acercó y él ni se movió cuando ella le cogió la daga y se lo escondió en la manga. Cuando la alta figura de Ned apareció. Cuando cayó lentamente al Traducción Rosanic. Violet se abrió camino hasta la puerta para llegar antes que el albañil. Cuando chocó contra la pared. prefiero su vida a la tuya. sobre todo el idiota de Moisés. Volvió a clavar el cuchillo y él volvió a tambalearse. — ¡Largo de aquí. puta! Lo que voy a ganar con este trabajo no lo vas a ganar tú en toda tu vida.

Traducción Rosanic. Encontrar un lugar donde no sería una vergüenza para su madre y su abuela. No podía involucrar a nadie en su deshonra.suelo. luego. Ella pudo por fin liberar su pelo y vio la mancha que empezaba a formarse en la camisa de Ned. En el exterior el aire era frío y por fin volvió a la realidad. Ante la idea de no volver a verles nunca le pareció como si una plancha de acero le aplastara el corazón. Suficiente para abandonar el pueblo. Ya solo le quedaba irse. como entre la bruma. El cochero estaba subiéndose en el asiento y los dos caballos piafaban impacientes. De pie a su lado contempló por un instante al hombre que había creído amar. Diez chelines y algunos peniques. Y cuando el conductor se negara a llevarla más lejos. Le dio una palmadita en la cabeza y subió las escaleras con paso inestable. preciosa —dijo un borracho con una grosera carcajada. los gritos y las risas. Ni para Melbury Hall. corrección Cari 228 . pero no tenía otra elección. Violet contó el dinero que llevaba. Acababa de matar a un hombre y el alarido que se empezaba a formar en su cerebro era más fuerte que la música. andaría tanto tiempo como sus piernas la sujetaran. —Móntale bien. Había gente por todas partes pero la veía borrosa. Violet cayó con él. La diligencia del correo estaba a punto de salir de Saint Albans. Unas burbujas rosadas aparecieron en las comisuras de sus labios. Nunca hubiera podido llegar a Melbury a tiempo. con último estremecimiento. dejó de respirar. Les había avisado y había hecho todo lo que había podido. al padre de su hijo… Se envolvió con la capa y entró en el ruidoso ambiente de la taberna.

El único que no había tenido ocasión de acunar a la niña había sido sir Richard. visiblemente preocupada—. —Por supuesto. quien estaba secuestrado por Lyon en la biblioteca. Dijo que iba a Saint Albans para ver a Ned Cranch. Ohenewaa. Mary miraba extasiada a la criatura que su señora tenía en los brazos. —Salimos dos días antes de lo previsto —continuó—. — ¿Y donde está Violet? —Ha ido a hacer unos recados al pueblo esta mañana y desde allí se ha ido a Saint Albans. Una extraña forma de actuar la de ese individuo… y me temo que Violet se ha dejado conquistar por él. incluso Gibbs. corrección Cari 229 . ¿Puedo cogerla? Millicent le entregó a la dormida Jo. pero no creo que Violet lo supiera cuando él empezó a cortejarla. milady. Me temo que se ha metido en problemas. —Le está trayendo la alegría a esta casa ¿y cree que nos molesta? Nada de eso. La señora Page y Gibbs habían aparecido hacía dos horas para comentar las noticias recién llegadas de Baronsford. Gibbs se lo contará todo. — ¿El albañil? —Si.Capitulo 33 —Siempre me quejo de la gente que llega a Melbury Hall sin avisar y ahora estoy haciendo lo mismo —se disculpó Millicent. La condesa viuda. desde Navidad. — ¿Cuándo fue? La señora Page le reveló que. Amina. Traducción Rosanic. milady —contestó la señora Page. — ¿Quiere cuidar de la niña mientras hablo con Gibbs? Alguien debe ir a Saint Albans a buscarla. Todos habían reaccionado igual. Ned Cranch buscaba cualquier excusa para acercarse a la joven. el que nos dejó de repente sin terminar el trabajo justo antes de que usted se fuera a Escocia. Millicent recordó el morado en la cara de Violet y su rechazo por la comida. El chico que la acompañaba trajo un mensaje de su parte diciendo que estuviéramos preparados para tener problemas. y ni siquiera nos dio tiempo para enviar un mensajero para que avisara. — ¿Cómo? Está casado ¿no? —Si. — ¿Para ir a visitar a su madre y a su abuela? —No creo. —Y Violet no se encontraba bien últimamente —añadió en un murmullo —.

Vosotros cuatro. Pero no he podido entrar en los establos por si ese negro bobalicón estaba allí. Los hombres de Londres se estaban impacientando y Jasper Hyde lo sabía. el tiempo iba pasando… Hyde reunió a los hombres. Y seguían sin tener noticias de Ned Cranch. Y los coches están parados delante. nunca iba a permitir que se volviera a producir una desgracia como esa. Después de haber estado sosteniendo la mano de Jo mientras moría dando a luz a su hija. Estaba segura de que Violet no iría a casa de su madre. A medida que pasaba el tiempo. También están los jardines de detrás de la casa. prende fuego a esas viejas cabañas. este se disponía a subir a su habitación. Los pinchazos en el pecho empezaban a aparecer. Traducción Rosanic. Ya se había hecho de noche y por entre las ramas de los árboles habían visto llegar a varios carruajes con una escolta a caballo. el peligro de ser descubiertos por los guardias o por los perros. pero tenía el presentimiento de que la aventura iba a terminar mal como le sucedía desde hacía algún tiempo. Estaban formando un círculo a cierta distancia. — ¡Así se habla! —Exclamó uno de los hombres— No hemos venido para estar sin hacer nada. —Vosotros dos id a vigilar la entrada principal. —No hay rastro de él. venid conmigo a la parte de atrás de la casa. de modo que prefirió quedarse. Acabaría con ese asunto cualquiera que fuera el peligro. La última vez que Hyde había visto al albañil. Había que traerla de regreso a Melbury Hall. Y no se arrepentía. — ¡Condenado matarife de mierda! —masculló entre dientes. luego ve a los establos e incéndialos también.Todo el mundo podía cometer errores. Había pensado llegar a Saint Albans mientras sus hombres terminaban el trabajo. aumentaba. Uno de los hombres que había enviado a espiar la casa. — ¿Hay algún lugar donde podamos escondernos que esté más cerca de la casa? —Los establos. y miraban de vez en cuando en su dirección mientras hablaban en voz baja entre ellos. corrección Cari 230 . ni de ninguna carreta que haya venido del pueblo. El dolor iba en aumento. pero todavía hay dos mozos ocupándose de los caballos. con Ned Cranch o sin él. —Creía que había salido de la taberna antes que nosotros —gimió Harry. no querría que se enterara de su desdicha. el dolor iba en aumento y soñaba con los distintos modos de tortura que iba a aplicarle a Cranch si no aparecía pronto. Harry. regresó corriendo. cerca de la entrada del servicio.

que llevaba el nombre de un río sagrado. tuvo que apoyarse en el bastón para seguir a sus hombres a través del bosque. pensaban igual y compartían los mismos sueños… y el mismo padre. Se volvió rápidamente apuntando con la pistola. Hyde se detuvo. A través de los últimos árboles podía ver como salía la gente de la casa. hubo un movimiento. Hyde retrocedió. Cada vez le dolía más. —Deslízate hasta la casa sin que te vean. sujeto con cadenas. colgado. ¡No! ¡No podía ser él! —Tano —susurró. Los criados corrían hacia todas partes. Era un niño y corría con los pies desnudos por las praderas que dominaban los campos de caña de azúcar con su amigo. llevándose una mano al pecho. —Nada. Tano era un esclavo y Jasper sería algún día su amo. El dolor se estaba volviendo insoportable. Tano. Los caballos. corrección Cari 231 . se podía oír el ruido del incendio y Hyde intentó apresurar el paso. — ¡Maldita seas Ohenewaa! —grito en la noche. Se puso de pie con esfuerzo. rechazando la mano que le ofrecía el hombre. — ¿Qué dice? —preguntó el hombre que estaba más cerca de él. cuyos establos habían abierto. tenía dos años menos que él. luego nada. así ella tendrá que… Se interrumpió. — ¡Ya ha llegado! —avisó uno de los hombres por encima del hombro. Como niños que eran. Seguro que estaba teniendo alucinaciones. Sin embargo. Le costaba respirar y el cansancio le aplastaba el corazón. Tano había superado a Hyde en fuerza. intentó correr pero sus pies se habían vuelto de plomo y cayó de rodillas. abiertos completamente. algunas cosas les acercaban. —No veo a ninguna vieja —le dijo uno de los hombres al oído. Sus ojos negros. Préndele fuego también. abandonado hasta que la muerte fuera a buscarle. con la pistola en la mano. Por un momento creyó ver a alguien correr delante de él en el bosque. estatura y valor. Allí estaba Tano.Hyde. También allí había tenido éxito Harry. Y le vio claramente. Ya se podían escuchar los gritos de alarma. Sin embargo eso no importaba demasiado ya que Jasper era blanco y Tano negro. Recordó una noche parecida a esa. Llegaron a la orilla del bosque y los gritos que llegaban de los establos se hacían más fuertes. pero era Tano. Sigue andando. Efectivamente. gritando. pero Hyde continuó andando. Desde niños. El cerebro le estaba jugando una mala pasada a Hyde llevándole hacia atrás inexorablemente. Con Tano. a pesar de todo lo que les separaba. Vio la sombra que pasaba más cerca de él. Uno de sus hombres se le acercó. a su izquierda. huían relinchando de miedo. nada. Le habían bautizado como Thomas. le miraban acusadores. Traducción Rosanic. Entre los árboles a su derecha.

estaba seguro. Al cabo de un tiempo le resultó imposible cerrar los ojos. me has embrujado. —Me duele mucho. El dolor del pecho se incrementó. Tano. después de una revuelta especialmente sangrienta. Lyon apartó la pistola de este de una patada. A pesar de sus manos temblorosas. Después de la muerte de su padre. Mantenía los ojos abiertos. Millicent vio a Jasper Hyde caer de rodillas y se volvió hacia Lyon quien bajó su arma. Jasper salió de entre los árboles y la apuntó con la pistola. Jasper comprobó que estaba en medio de todos los problemas que causaban los esclavos. —Mujer. Hyde dejó caer el bastón y empuñó la pistola con las dos manos. Ohenewaa seguía avanzando con los ojos brillando de ira. Es como un hierro al rojo vivo… ¿Puedes oír… el ruido de las cadenas? Se le escapó una lágrima. Les había visto. ¡Era demasiado! Ordenó que encadenaran a Tano y le colgaran de las cadenas. El dolor explotó dentro de su pecho al mismo tiempo que la detonación de una pistola. —Está aquí. pero tenía un agujero en el pecho. Por el rabillo del ojo vio a alguien a su lado. Tano había muerto y ella le había lanzado un hechizo a Hyde.En medio de la humareda vio a Ohenewaa que se acercaba a él. Ohenewaa no decía nada. —Libérame —imploró él con voz apenas audible— Te lo ruego… déjame vivir. —Fue Tano quien te embrujó. Pero el negro salía reforzado de cada castigo. Quiere… llevarme… con él. Todos se acercaron corriendo hacia Ohenewaa quien se había agachado al lado de Hyde. Uno de sus capataces había sido asesinado. — ¡Vas a morir bruja! Una mujer dio un estridente grito en algún lugar a su derecha y volvió la cabeza. Moisés sujetaba al empleado de Hyde por el cuello y Gibbs llegaba corriendo de los establos. había perdido la paciencia. y sin embargo seguía acercándose. Traducción Rosanic. Ayúdame. tres blancos heridos y dos docenas de esclavos habían desaparecido en los bosques del oeste de la isla. —Es demasiado tarde. corrección Cari 232 . Algunos mozos perseguían a un grupo de hombres que huían. Ella sacudió la cabeza. El año anterior. Tano se había rebelado abiertamente. La respiración de Jasper era entrecortada. a la altura del corazón.

—Te lo suplico. Vete en paz. — ¿Quién es Tano? —preguntó esta. —Te perdona. Levantó los ojos al cielo. Hyde dejó de respirar y sus ojos se volvieron vidriosos. corrección Cari 233 . Traducción Rosanic.—Entonces… perdóname. Millicent vio que de los ojos de Ohenewaa caía una lágrima en el pecho del moribundo al tiempo que le ponía una mano encima de la cabeza. Tano era mi hijo. —Mi hijo —respondió Ohenewaa—. Tano… perdóname. La anciana le cerró los párpados y le tocó la frente. luego se volvió hacia Millicent.

La condesa viuda levantó la vista por encima de sus gafas. Traducción Rosanic. — ¿Por qué? —Tiene usted el poder de hacer que cese la pelea entre sus tres chicos. conmigo no funciona. ¿Cómo se llama? —David. —No sé nada de magia negra. de modo que serán ellos quienes la terminen. No hablemos más de cartas. —Me estoy haciendo vieja. —Creía que no quería usted meterse en mis problemas. —Escriba una carta a Perfore y haga que le llegue al mismo tiempo que la de Lyon.Epílogo —Debería escribirle a su hijo. —Entonces enséñeme algo más de magia. Ellos dieron comienzo a la pelea. No es más que una vieja caprichosa y no me lo quiere decir por pura maldad. —Pero debe saber que me parece que está siendo especialmente cabezota. —Sigo pensando que sabe de magia. Tomó una bocanada de aire fresco. son hombres. —Es usted débil. —Ya no son chicos. —Está usted subestimando su intuición y el estupendo trabajo de sir Richard. —Podría usarlos para encontrar a las mujeres ideales para Perfore y David. Sé que está perfectamente bien. —Así es. Le encantaba ver las primeras flores que nacían en el jardín. Lo ha hecho bastante bien sin necesidad de magia. Lo que les devolverá al seno familiar es el matrimonio. ciega y tozuda. Puede que lo piense. Ohenewaa entrecerró los ojos. Y si no hace usted nada para ayudar a su hijo y a sus hermanos… — ¿Me lanzará un hechizo? —No sé de hechizos. igual que hice con Lyon. Mi mala salud… —Guarde ese cuento para los demás. pero aunque así fuera. desde luego que no le enseñaría mis secretos. corrección Cari 234 . mis días están contados. Luego ocúpese de su hijo pequeño. — ¿Aunque le prometiera utilizarlos solo para hacer el bien? — ¿Por ejemplo? La anciana se encogió de hombros. Ohenewaa dejó su cesta llena de hierbas a su lado en el banco y lanzó una mirada fulminante a su amiga.

Dos recién nacidos en la misma casa… —Por eso estamos nosotras aquí. Ohenewaa asintió con la cabeza. La condesa viuda estalló en carcajadas al ver que Ohenewaa fruncía el ceño. —Se dejarían matar antes que admitir que se han convertido en grandes amigas —comentó Lyon quien había seguido su mirada. después del largo viaje de vuelta revoloteaban por encima de las chimeneas.La señora Page y Gibbs fingían contemplar la rosaleda. No la encontraron en Saint Albans. iba por buen camino. Millicent se volvió hacia el bosque donde tiempo atrás vivían los esclavos. Millicent al oír esa risa. Millicent está muy preocupada. — ¿Puedo sostenerla ahora? Millicent le entregó a la niña antes de sentarse a su lado. —Quizá pasen por aquí para dejárnosla un rato —dijo Ohenewaa con voz llena de esperanza. pero ella no se dejaba engañar. corrección Cari 235 . Las golondrinas. Los establos apenas se habían visto afectados y ya ni siquiera se notaba. Desde hacía algún tiempo Gibbs andaba más ligero y alegre. Traducción Rosanic. Después del incendio. satisfecha. Josephine. —Joseph fue el profeta que vendieron como esclavo ¿no es así? —En efecto. pero sus piernas iban recuperando las fuerzas día a día. Lyon y Millicent estaban paseando por un sendero. —Se lo merecía —decretó Ohenewaa. —No. Para ayudarles. en el otro extremo del jardín. Me gusta incluso su nombre. habían eliminado lo que quedaba de las cabañas y la construcción de nuevas casas en un terreno más elevado. —Esa criatura es perfecta. ser apuñalado por algún borracho en una taberna. —Será un poco difícil cuando nazca su propio hijo en otoño. —Cierto. echó una ojeada por encima del hombro en dirección a las dos mujeres. Su esposa llevaba a la niña en brazos. — ¿Hay noticias de Violet? —preguntó Ohenewaa. —Por lo menos no se fue con el albañil. Ambas mujeres permanecieron un momento en silencio observando el movimiento de los criados que entraban y salían de Melbury Hall. Sin duda se trataba de amor. pero que final más horrible para él. Él todavía se apoyaba en un bastón. Se sentó en un banco. — ¿Tiene pensado quedarse tanto tiempo? —Tanto como usted.

Traducción Rosanic.Pensó que la vida estaba cambiando. por estas fechas. tendré a uno en cada brazo. — ¿Quién hubiera podido imaginarlo? —murmuró Millicent disfrutando de su felicidad y de la realización de todos sus sueños. La casa emanaba alegría y prosperidad. la niña tenía la cabeza apoyada contra su pecho y él estaba acariciándole la espalda con su enorme mano. los campos estaban más verdes y los juncos asomaban a lo largo de los muros y de los macizos de flores. —El próximo año. Sus ojos azules rebosaban amor cuando la miró. Se volvió hacia su marido. Melbury Hall estaba reviviendo. corrección Cari 236 . Las flores empezaban a brotar.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful