SUEÑOS PRESTADOS

(Borrowed Dreams)
MAY McGOLDRICK

RESUMEN ¿Casarse con el conde de Aytoun? ¡Imposible! Millicent Wewntwort conserva un recuerdo tan horrible de su primera experiencia matrimonial que se ha jurado no volver a repetirla nunca. Sin embargo no le queda un penique y la propiedad donde tiene refugiados a los esclavos que su difunto marido tenía en Jamaica está amenazada de embargo. De modo que es mejor aceptar la propuesta de la condesa viuda ya que solo se trata de un matrimonio de nombre. A cambio, Millicent disfrutará de una total independencia económica y podrá asegurar el futuro de sus protegidos. Cuando se conoce al que será su marido, no puede evitar un estremecimiento. Paralítico por culpa de un accidente, con el pelo revuelto y sin afeitar, Lyon Pennington, cuarto conde de Aytoun, parece que también ha perdido la razón. Pero ahora es demasiado tarde para dar marcha atrás.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Capitulo 1
Londres, enero 1772 —¡Esta no es la dirección correcta! En vez de girar hacia el antiguo templo, el carruaje se había dirigido hacia el oeste, hacia Fleet Street, y el cochero se estaba abriendo paso con dificultad por un camino entre la intensa circulación de la City. El abogado levantó su bastón para golpear el techo, pero la enguantada mano de Millicent apoyada en la suya, se lo impidió. —Se dirige hacia donde yo le he ordenado, sir Oliver. Tengo un asunto urgente que arreglar en el desembarcadero. —¿En el desembarcadero? Pero…no puede olvidarse de su cita señora. —No me llevará mucho tiempo. El se apoyó en el asiento aliviado. —Entonces me gustaría aprovechar para hacerle algunas preguntas sobre la entrevista a la que hemos sido convocados esta mañana. —Se lo ruego, sir Oliver—dijo tranquilamente Millicent—¿Podría esperar un poco? Me temo que en este momento tengo la cabeza en otra parte. El abogado se tragó las preguntas mientras lady Wentworth se volvía a mirar por el cristal. No tardaron en pasar ante la catedral de San Pablo antes de descender por las calles malolientes hasta el Támesis. Cuando cruzaron Fish Street y sus muelles, Oliver Birch no pudo contener por más tiempo su lengua. —¿Podría al menos decirme de que se trata, lady Wentworth? —Nos dirigimos a una subasta. El hombre miró a la muchedumbre formada por trabajadores, rateros y prostitutas. —Espero, milady, que se quedará en el carruaje y me permitirá que envíe a alguien para que vaya a buscar lo que quiere comprar. —Lo lamento señor, pero debo verlo por mi misma. El abogado se sujetó al asidero de la portezuela cuando el coche entró cabeceando en el patio de un edificio en ruinas de Brook´s Wharf. Elegantes caballeros y vendedores desarrapados se mezclaban de forma extraña para asistir a la venta que parecía estar ya muy avanzada. —Explíqueme al menos lo que ha venido a hacer aquí, lady Wentworth. Birch se bajó el primero. A pesar del fuerte aire, el olor era nauseabundo. —Me enteré de esta venta esta mañana en La Gazette —contestó Millicent quitándose la capucha antes de aceptar la mano que le tendía el abogado. Están liquidando los bienes de un médico difunto llamado Dombey. Volvió

Traducción Rosanic, corrección Cari

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de Jamaica arruinado el mes pasado y sucumbió a una enfermedad hace unos diez días cuando le iban a meter en la cárcel de deudores. A Birch le costaba seguirla mientras ella se abría camino hasta la primera fila. —¿Y puedo preguntarle que es lo que le interesa de las cosas del doctor Dombey? Ella no contestó y el vio la mirada gris de su clienta observando los objetos expuestos en un estrado improvisado. Millicent se volvió con ansiedad hacia las grandes puertas que conducían al interior del establecimiento. El empleado estaba sacando a una africana famélica, envuelta en una vieja manta bajo la cual solo llevaba puesta una camisa sucia. Pusieron una caja encima del estrado y la mujer con las muñecas y los tobillos encadenados fue empujada bruscamente hasta allí. Birch cerró los ojos por un instante para controlar el asco que le provocaba ese vergonzoso y bárbaro comercio que todavía se practicaba en su país. —Vean damas y caballeros, esta esclava era la doncella personal del doctor Dombey—anunció el director de la subasta—Es la única negra que se trajo de Jamaica. Desde luego no es hermosa, con todas esas arrugas debe ser mas vieja que Matusalén, pero, amigos míos, es una verdadera reina africana. De modo que, aunque su valor es de treinta libras empezaremos la subasta con… ¡una libra! Se oyeron unas groseras carcajadas entre la gente. —Bueno, bueno ¿Qué dicen de diez chelines?—preguntó de nuevo el subastador—Les aseguro que tiene buenos dientes. Abrió cruelmente los labios resecos de la desdichada. —¿Diez chelines? ¿Quién la quiere por diez chelines? —¿Para que puede servir?—gritó un hombre. —Cinco, señores ¿Quién ofrece cinco? —Esa mujer solo es una vieja esclava inútil—dijo otro. Intranquilo, Birch se volvió hacia Millicent y vio lágrimas brillando en sus ojos. —Este no es lugar para usted milady—dijo suavemente—No es bueno que presencie esta escena. Lo que usted vino a buscar seguramente ya ha sido vendido. —El anuncio decía que era una hermosa joven—exclamó un hombre lanzando un ejemplar de La Gazette a la anciana africana. —¡Cinco libras!—declaró Millicent con voz alta y clara. Todos los ojos se volvieron hacia ella. Incluso el subastador se desconcertó por un momento. Birch vio que los ajados párpados de la mujer se abrían una fracción de segundo y que su mirada se posaba en Millicent. —Bien señora. La subasta empieza a… —¡Seis libras!
Traducción Rosanic, corrección Cari 3

Esta segunda apuesta dejó una vez más al voceador sin palabras. Los asistentes se volvieron hacia el hombre del fondo que había hablado. —¡Siete!—insistió Millicent. —¡Ocho! El hombre del estrado puso una amplia sonrisa mientras la muchedumbre abría paso a un individuo bien vestido que tenía un periódico enrollado en la mano. —Veo que el secretario del señor Hyde está entre nosotros. Gracias por su apuesta Harry. —¡Diez libras!—continuó Millicent con determinación. Birch dejó vagar su mirada entre los carruajes aparcados en el patio preguntándose desde cual de ellos estaría dando las órdenes Jasper Hyde. Era el propietario de una vasta plantación en las Antillas y no había perdido ni un minuto en hacerse con todas las propiedades de su pretendido amigo Wentworth en el Caribe después de su muerte para cobrarse lo que este le debía. Como si eso no hubiera sido suficiente, desde que regresó a Inglaterra, el señor Hyde se había declarado enemigo de lady Wentworth y se había apoderado de los pagarés y ordenes del pago que el difunto había dejado tras de si. —¡Veinte! Se oyó un murmullo general de incredulidad y la gente se removió. —Treinta. El abogado se volvió hacia Millicent. —Está jugando con usted milady. No creo que sea sensato que… —¡Cincuenta!—estaba diciendo el secretario con la mayor frialdad del mundo. Un grupo de marineros hostigó al hombre que estaba haciendo subir tan descaradamente la subasta. —No puedo dejar que lo haga. El doctor Dombey y esta mujer pasaron mucho tiempo en las plantaciones de Wentworth en Jamaica. Según John y algunos otros en Melbury Hall, ella se convirtió en un personaje muy importante para ellos. Dirigió una señal con la cabeza al voceador. —Sesenta libras. El empleado de Jasper Hyde pareció un poco avergonzado. Miró a la zona de los carruajes y luego el periódico enrollado se levantó antes de que el subastador tuviera tiempo de repetir la apuesta. —Setenta. La muchedumbre se estaba sublevando contra la obstinación del secretario. Algunos marineros avanzaron hacia el amenazantes, mascullando insultos. —Esto solo es un perverso juego para el señor Hyde—murmuró Millicent —Se decían muchas cosas sobre sus barbaridades en Jamaica. Y todavía
Traducción Rosanic, corrección Cari 4

después de todo el daño que les causó Wentworth. con la cabeza agachada y lágrimas en los ojos. probablemente la matará. Cuando el conde y la condesa de Stanmore le encargaron. —¿Ciento diez. Ha podido retrasar una vez el plazo. se dio media vuelta y levantó la mano. —Carece usted de medios. muy pálido. Sin embargo. Ella apretó los puños. El hombre salió de allí a toda velocidad. —¡Ciento diez! Se produjo una exclamación general y la gente abrió paso a la mujer que se dirigía directamente hacia el secretario. —Lo sé. —Lady Wentworth puede quedarse a la negra por ciento diez libras. sir Oliver. —¿Está bien señora?—preguntó el voceador—¿Renuncia usted? —Ochenta—lanzó ella con voz un poco temblorosa. —¡Cien libras! El anuncio del secretario fue ahogado por las protestas de la gente y retrocedió unos pasos en dirección a los carruajes. Este.fue peor cuando tomó posesión de las tierras de mi marido y de sus esclavos. —Puede que ya sea el dueño de esta mujer. los marineros perdieron la sangre fría y se lanzaron contra el. Esta mujer presenció sus salvajadas y el va a hacerle daño. Millicent. Pero no había podido imaginar hasta que punto. ya había sido informado de la enorme compasión que sentía por los esclavos de su difunto marido. Millicent puso una mano encima del brazo del abogado. Traducción Rosanic. Al verle huir. Ante el tono irónico del secretario y su expresión despectiva. sir Oliver. milady—dijo Birch con tono tranquilo pero firme—Piense en los reconocimientos de deuda de su esposo que todavía están en poder de Hyde. Birch sintió deseos de perseguirle también. Sacudió la cabeza en dirección al subastador. un año antes. señora?—preguntó el subastador excitado. se dirigió hacia el coche. Millicent—susurró Birch con autoridad. que se ocupara de los intereses de lady Wentworth. corrección Cari 5 . Esto sería solo un medio para dejarla sin el dinero que le queda. estaba seguro de que todo había sido cuidadosamente amañado. al llegar al centro del patio. Unos minutos después volvieron los marineros farfullando. No rinde cuentas a nadie y se burla de las leyes. —No puede usted salvar a todo el mundo. pero tiene que pagar el mes próximo. Compró todos los pagarés de su esposo y pudo haber hecho lo mismo con Dombey. —Le debo esto a mi gente. No después de haber fallado con los otros. Mi conciencia no me permitiría dar la espalda cuando tengo la oportunidad de salvar a esa mujer. ya se estaba batiendo en retirada.

de que todo se hará con la mayor discreción. Se estaban acercando a su destino cuando sir Oliver rompió el silencio. —Se lo agradezco. Mientras rodaban a través de la ciudad. Millicent pensaba en el dinero que acababa de gastar. Birch inclinó la cabeza con deferencia. —Eso es bastante seco. —No lo dudo—dijo ella tranquilamente mirando la puerta del almacén donde habían llevado a la mujer. —Esté segura. Traducción Rosanic. Todavía se negaba a pensar en lo que tendría que pagarle a Jasper Hyde el mes siguiente. —La llevaran a mi despacho esta tarde—anunció Birch poco mas tarde reuniéndose con ella—En vista de que no quiere que la lleven a la casa de su hermana. Se masajeó las sienes que le dolían encontrando consuelo en la buena acción que acababa de llevar a cabo. corrección Cari 6 . me las arreglaré para encontrarle un lugar donde dormir mientras usted se prepara para abandonar Melbury Hall. sin contar con los trabajadores del campo. ¿Conoce a la condesa? Millicent negó con la cabeza. mucho más interesados por el mueble que por el ser humano que había sido vendido unos minutos antes. Millicent vio a un hombre arrastrar a la mujer a través del patio con sir Oliver en los talones. —No podemos evitar por más tiempo el motivo de la cita con la condesa viuda de Aytoun. sir Oliver. llegó hace tres días a Melbury Hall. bueno para invitarme. y su lacayo esperó para llevarle mi respuesta. Se abrió camino hasta el coche. milady. Se estaba preguntando cuantas humillaciones iba a tener que soportar aún la desdichada antes de que la llevaran a casa del abogado. La compra de esa mujer le había causado un enorme agujero a sus ahorros. Confieso que no se nada de todo ese asunto. sir Oliver—contestó Millicent con cansancio—La nota que me envió para convocarme. —Ya somos dos. Se supone que tengo que ir a la casa del conde de Aytoun en Hannover Square hoy a las once con mi abogado. mientras me ocupo de las formalidades? Acababan de poner un objeto sobre el estrado que poco antes había ocupado la africana y varias personas se acercaron a verlo. —¿Por qué no espera en el coche milady. Nos pondremos en camino mañana mismo. Nadie hubiera podido decir que Millicent Gregory Wentwoth fuera hermosa.—Dejando a un lado todas las vilezas del señor Hyde. según los criterios de la alta sociedad londinense. ni elegante. era necesario que salvara a esa mujer. pero lo que le faltaba en ese aspecto lo compensaba con su humanidad y su dignidad a pesar de toda una vida de opresión y mala suerte. Sin más explicaciones. Ciento diez libras representaban siete meses de salario para los veinte criados que tenía empleados en Melbury Hall.

no me la imagino prestándole dinero a Wentworth. ¿sabe? Pero ninguno de los dos ignora que el estado de sus finanzas es un desastre. es oficial en la Armada de Su Majestad. —Para tranquilizarla un poco—dijo el—la condesa viuda disfruta de un estatus social muy distinto al del señor Hyde o el de su esposo. se llama Beatriz. ¿De que más se ha enterado sir Oliver? —Lady Archibald Pennington. Es escocesa de nacimiento y tiene sangre de highlander en las venas. Sin embargo Millicent no tuvo tiempo de hacer mas preguntas ya que el carruaje se detuvo ante una elegante mansión de Hannover Square. corrección Cari 7 . lady Wentworth—continuó—Si me permitiera que les hiciera comprender en que situación… —No. Hizo una ligera pausa. parece haber hecho una fortuna en las colonias americanas a pesar del embargo. es el cuarto conde de Aytoun. —Se lo agradezco. Eso no parecía demasiado escandaloso. Causado mas o menos por una mujer llamada Emma Douglas. Su marido murió hace algo más de cinco años. Conociendo su preocupación por los detalles debí sospechar que no iríamos a esta entrevista sin estar preparados. milady. condesa de Aytoun. —Admiro sinceramente su valor. Lyon Pennington. Tengo que enfrentarles uno a uno e intentar un arreglo razonable para devolvérselo. el mayor. pero dicen que es excesivamente…”agarrada”. En cuanto a David. Ni a la media docena de acreedores que empezaron a acosarme cada tres meses desde que murió Wentworth. Dispone de una enorme fortuna. Todos adultos. —¿Un escándalo? —Si. no hablemos más del tema. Si algo he aprendido en el último año y medio es que es imposible esconderse de las personas a las que mi marido debía dinero. En resumen. —¿Tiene hijos? —Tres. Se lo ruego.—No. Perfore. La condesa llevaba una vida apacible hasta el escándalo que golpeó a la familia el verano pasado. es un alivio. señor—le cortó ella rápidamente—No me avergüenzo de mi pobreza pero me parece indigno mendigar. los tres hermanos estaban encaprichados con ella pero ella se casó con el mayor y se convirtió en la condesa de Aytoun hace dos años. pero el año pasado tampoco conocía a Jasper Hyde. Un lacayo con librea dorada abrió Traducción Rosanic. —Como usted quiera milady. También dicen que sus criados tienen que pelear para conseguir su sueldo. Millicent hizo un gesto de agradecimiento con la cabeza. Proviene de una antigua familia y se casó por debajo de su condición. Sir Oliver siempre había sido honesto con ella y sabía que no la traicionaría. —Tiene amigos muy generosos. el más pequeño. Si lo entendí bien. El segundo.

la portezuela y otro les escoltó hasta las escaleras de mármol del gran porche. perdone el retraso. permaneció un instante boquiabierto. —Ciento diez libras. —¿Puedo preguntar milady?… —No malgaste su saliva. —¿Ganó la subasta? Sorprendida. Otro criado les recibió en el vestíbulo y Millicent le entregó su capa mientras admiraba el recinto semicircular al fondo de la estancia y las pinturas que decoraban el techo. Luego. Millicent hizo una reverencia. Un mayordomo de cierta edad fue a informarles de que la condesa viuda les estaba esperando. Lady Aytoun parecía tener mala salud. —Los rumores dan a entender que el conde asesinó a su mujer—susurró Birch. joven. corrección Cari 8 . —Pero… Se interrumpió al ver que se abrían las puertas del salón. sin embargo no se avergonzaba de lo que acababa de hacer. Pero no veo lo que eso puede… —Añádalo a la lista sir Richard—ordenó la condesa al hombre que estaba en el escritorio—Una interesante causa. El abogado. Siéntense los dos. al ver que tanto el como Millicent obedecían. Sir Oliver dio un paso hacia delante. Millicent se volvió hacia sir Oliver quien parecía tan asombrado como ella. apoyada en unos cojines y con una manta sobre las rodillas. Sentada en un sofá. al cual no habían llamado “joven” desde hacia décadas. —Milady. En el acogedor recinto había cuatro personas: la condesa. —¿De que tipo de escándalo se trataba?—consiguió murmurar Millicent mientras subían la enorme escalera. Traducción Rosanic. observaba a sus visitantes por encima de las gafas. la condesa despidió a las criadas haciendo un gesto con la mano. —¿Consiguió a la africana?—insistió la condesa. un hombre pálido de pie al lado del escritorio sobre el cual estaba abierto un informe y dos criadas. —Yo…Si—balbuceó Millicent—¿Pero como lo sabe? —¿Cuánto? A Millicent el interrogatorio le parecía fuera de lugar. Por las puertas abiertas que daban al vestíbulo vio unos muebles Chippendale elegantemente colocados y alfombras de seda cubriendo el brillante suelo.

Levantó una ceja señalando al hombre quien saludó y luego tomó asiento. Traducción Rosanic. el conde de Aytoun. Y está usted muy por encima de todas mis expectativas. —¿Una propuesta? —Desde luego. Hoy mismo. corrección Cari 9 . Ese saco de huesos con color de pergamino es mi abogado. Con una licencia especial. —Algunos de mis empleados llevan un tiempo informándome sobre usted.—Muy bien. sir Richard Maitland. lady Wentworth. —Pero ya basta de andarse con rodeos. Está usted aquí porque tengo que hacerle una propuesta. Lady Aytoun se quitó las gafas. Les conozco a los dos y ustedes también me conocen. —Ahora—continuó ella—llegamos al motivo de mi invitación. Millicent hubiera sido incapaz de adivinar lo que siguió. Quiero que se case usted con mi hijo.

Millicent miró as u abogado que también se había puesto en pie. estar casada significaba pertenecer a un hombre. La viuda hizo un gesto para detenerla. debería saber que mi aversión al matrimonio no tiene nada que ver con lo que pueda usted contarme sobre su familia.Capitulo 2 Millicent se puso en pie de un salto olvidándose de su buena educación. corrección Cari 10 . Cayó en una depresión de la Traducción Rosanic. Ya que me conoce tan bien. ella se había jurado a si misma no volver a caer en la trampa. Para Millicent. Lo sé. entenderá mejor la razón de mi oferta. en ningún caso estoy dispuesta a… —Mi hijo está enfermo. ha perdido el uso de las piernas y uno de sus brazos ha perdido toda la fuerza. Hablaba como si su vida fuera del dominio público. y de repente tuvo deseos de huir. Las esposas no se beneficiaban de ninguna protección y sus maridos abusaban de ellas tanto mental como físicamente. —Al menos déjeme terminar. lady Aytoun. Millicent no entendía como la anciana podía estar enterada de su mala suerte. Los votos matrimoniales solo eran un medio para que los hombres controlaran a las mujeres y después de la muerte de Wentworth. —No lo creo. Había soportado las cadenas de ese “bendito” estado durante cinco interminables años. lady Wentworth—cortó la condesa—Desde que tuvo un terrible accidente el verano pasado. —Ha cometido usted un error. lady Aytoun. milady. —Es completamente inútil. —Se lo ruego. —Siéntese lady Wentworth. no hay razón para que se asuste— continuó la viuda mas suavemente—Adivino su temor porque sé lo mucho que sufrió durante su matrimonio. Si tiene la bondad de permitir que le explique la triste situación en la que se encuentra mi familia. Pero lo que le estoy proponiendo no tiene nada que ver con la terrible situación que tuvo usted que soportar bajo la tiranía de su primer marido. El tema me repugna. —Su lacayo debió entregar el mensaje en la dirección equivocada. Dio un paso hacia la puerta. —Lo lamento pero no puedo. lady Wentworth. he hablado demasiado deprisa.

estoy gravemente enferma. me he gastado una fortuna y no veo ninguna mejoría. lady Wentworth. ¡Pero el conde de Aytoun no está loco!—exclamó con sus azules ojos brillantes de ira—Me niego a que le aten. La desesperación que se citaba en su voz llegó directamente al corazón de Millicent. Millicent comprobó que Birch. Todavía la última semana leí un artículo en La Gazette. corrección Cari 11 . me da exactamente igual lo que me suceda. Lord Aytoun es par del Reino y existen lugares y tratamientos… —Por favor. Un tal señor Payne afirmaba que las personas que sufren de “perdida de memoria o de distracción” podían por dos chelines y seis peniques. Se lo voy a explicar. pero no veo como podría ayudarla. —Pero seguramente tendrá usted otras posibilidades. a que le droguen con opio y a que se convierta en una fuente de murmuraciones para la alta sociedad. En estos momentos mi principal preocupación es saber que le sucederá a Lyon cuando yo ya no esté aquí. Le confieso que algo así habría acabado conmigo. personas que no sean unos perfectos desconocidos. yo… —No se equivoque. —La compadezco de verdad. —Gracias. familia.cual no puede salir. Bien. milady. Para ser franca. Una mujer enferma. a que le purguen. —Deben existir otros métodos. no dejan de decirme cada día que a lo mejor no despierto mañana. a que le sangren. —A pesar de mi aspecto. —He intentado todos los métodos. me estoy muriendo. Ha mencionado usted a los miembros de la familia. Una madre que intentaba asegurar el futuro de su hijo. lady Wentworth. La máscara de energía había desaparecido dejando lugar a una simple mujer. He tenido una vida muy completa. a que le torturen. Le doy gracias a Dios por la devoción y lealtad de su ayuda de cámara. el diablo se los lleve a todos. los que quedan creen que si algo me sucediera habría que internar a Lyon en un manicomio. comprar un bote de “poción bienhechora” que les permitiría “recordar los mas pequeños detalles de su vida en breve tiempo” Se lo di a Lyon esperando una respuesta. siéntese. Contempló a la anciana condesa. así como por la media docena de personas que se ocupan de todas sus necesidades porque no sé como me las hubiera arreglado sin ellos. —Francamente. estaba esperando para ver si ella decidía quedarse o irse. Se sentó sin mucha convicción y la condesa se sintió inmediatamente aliviada. Amigos. Seguramente me hubiera visto obligada a internar a mi hijo en un manicomio. a pocos metros. y los médicos. Traducción Rosanic. Por ese motivo le pedí que viniera a verme hoy. La medicina hace progresos cada día sean cuales sean las enfermedades a tratar. Las manos de la condesa temblaban cuando se colocó bien la manta sobre las rodillas. Nada. milady.

Durante ese discurso. —En efecto. el pasado otoño. Agitó una mano con impaciencia. Perfore no está ahora en Inglaterra y no tiene ningún interés en la mansión de la familia. Millicent había tenido tiempo de tranquilizarse. ¡Se acabó! —Sé que existen innumerables charlatanes. No anda y no levanta el brazo derecho. Lyon llegó incluso a insistir para que su hermano Perfore asumiera el control de las propiedades. pero ya se curaron y sin embargo no puede moverlos. Mire se le rompieron las piernas y los brazos. Los condenados médicos dicen que debe haber alguna enfermedad oculta. Por otra parte. esos solo tienen una respuesta: “Sángrele y vuelva a sangrarle”. la casa ancestral de los Aytoun cerca de Edimburgo. No soy médico y sería incapaz de… —Necesita una casa nueva. no saben ya que hacer. —Pero Baronsford es la menor de mis preocupaciones.Ya estoy cansada de charlatanes y bufones que cantan las alabanzas de sus preparados de quien—sabe—que. Traducción Rosanic. de alondras hervidas y de gusanos. De hecho. era la dueña de sus decisiones y de las consecuencias de estas. —Lo lamento mucho. corrección Cari 12 . Se lo he contado para que entendiera porque quiero alejarle de allí. su única recomendación es mantenerlo sedado. Necesito encontrar para mi hijo un lugar en el que nada le recuerde el pasado ni la pérdida que sufrió. Aparte de las sangrías y las purgas. gente que se ocupe de el. Pero eso no da ningún resultado. También me niego a darle infusiones de bosta de caballo. Lyon es el heredero del título y hacia el se dirige la gente que depende de nosotros. —Sigo sin ver como podría su oferta mejorar la vida de su hijo. —¿Por qué? ¿Es violento? —Desde luego que no—aseguró la condesa—Pero fue muy desgraciado en Baronsford. Sé que desde que murió su marido usted ha acogido en su casa a antiguos esclavos. Es allí donde tuvo lugar el accidente. pero también debe haber médicos serios. milady… —¡Yo también!—respondió la condesa con testarudez—Pero eso ya se acabó y me niego a meter a mi hijo en una casa de locos. Pero los médicos “serios” como dice usted. Nadie podía obligarla a hacer algo que no quisiera. En cuanto a los profesores de la Universidad. Ya estoy cansada de darle a mi hijo píldoras de todos los colores que no le hacen ningún bien. Pero— precisó la condesa después de hacer una corta pausa—debe saber que mi intención es que este arreglo sea tan provechoso para usted como para mi hijo.

Se había pasado noches interminables despierta. un divorcio o una anulación no supondría ningún problema. Ahora lady Aytoun le ofrecía la posibilidad de librarse de una vez por todas de las deudas de su marido. ninguno de los médicos que le han visto recientemente cree… La anciana se interrumpió para reafirmar la voz. moviéndose en la cama mientras se preguntaba de donde iba a sacar dinero. Otra vez el matrimonio. —Un acuerdo que de matrimonio solo tendrá el nombre. pagará todas sus deudas y usted recibirá cada mes una cantidad suficiente para mantener Melbury Hall. Traducción Rosanic. Millicent estaba completamente aturdida. corrección Cari 13 . —Sin embargo es una posibilidad. el conde de Aytoun irá a vivir con usted a Melbury Hall. solo tendrá que encontrar sitio para esa gente. le hizo una seña al abogado para que le entregara una hoja que parecía una lista similar a las que hacían los empleados del Banco. Un simple contrato de negocios. pero llegará con su ayuda de cámara y sus criados. Su administrador aquí presente las examinará y nos dará su opinión. Nos costó mucho obtenerlas todas y puede que falten algunas. mi abogado. esto es un resumen de todas las deudas que le dejó su difunto esposo. Sopesó los pros y los contras pero la balanza ya se estaba inclinando hacia un lado. Pero el precio la horrorizaba. —¿Qué me propone exactamente. También tendrá de sobra para continuar con sus buenas obras. —¿Qué sucedería con el arreglo si el conde de Aytoun se curara? —Me temo que no hay esperanzas. —Considerando la naturaleza del matrimonio y el estado del conde. antes de llegar al total que era una enorme suma. Los últimos seis meses habían sido especialmente difíciles. Si está de acuerdo con los términos del contrato. Le entregó la lista a sir Oliver. —Querida. —Ningún médico cree que haya posibilidades de recuperación. La condesa viuda miró a sir Richard quien se levantó. Millicent cogió la hoja y la recorrió rápidamente con los ojos. —Su condición actual es suficiente argumento para una anulación—añadió sir Oliver. lady Aytoun?—preguntó con voz neutra. —Deseo incluir una cláusula que me garantice que no se impedirá el divorcio en el caso de que el conde recobre sus facultades. Usted sabe que la gente se regodea desvelando públicamente las deudas de sus semejantes por el simple placer de asistir a su ruina. Tenemos un médico que está dispuesto a ir regularmente a verle. A pesar de todo se negó a mostrar su tristeza. Millicent no podía creer que hubiera llegado tan lejos. A cambio Maitland. —Envidio su optimismo.Sin esperar la respuesta de la joven.

Se llama Millicent Gregory Wentworth. Siempre había llevado una vida muy discreta y se preguntó que es lo que podían haber descubierto sobre ella. —Mantiene poca correspondencia con su familia. se ha refugiado en su propiedad en el campo. mi abogado tenía una difícil tarea por delante. Millicent levantó las cejas. milady. Traducción Rosanic. La condesa alisó la manta que tenía encima de las piernas. y me gustaría tener una muestra de lo que ha averiguado. Sin embargo mi entrevista de hoy con usted ha hecho que mi decisión se vea reforzada. Además es usted inteligente y está dotada de una profunda compasión. tiene veintinueve años y esta viuda desde hace año y medio.—¿Alguna otra cosa? ¿Todavía tiene dudas? Al oír la pregunta. ¿Por qué yo? Usted no me conocía ¿Qué le hizo elegirme? —No ha sido al azar. milady. Espero que no se sienta dolida por las investigaciones que llevamos a cabo. —No me he perdido nada importante viviendo en mis tierras. La anciana miró un momento a la joven. levantó la barbilla. Aparte de una noche que pasa con su familia. Acaba de descubrir el valor de la independencia y está intentando aprovecharse del poder que proporciona. No echará de menos las fiestas y no le reprochará a su esposo por no llevarla a Londres. de vez en cuando va a Londres y apenas ve a los suyos. desde que se quedó viuda. —Si. milady. —¡Exacto! Y esa actitud es una de las cosas que más me gustan de usted. —Cierto. a Bath o al sitio de moda. Pero debo confesar que su historia. Su familia fue la que arregló el matrimonio. —Estoy muy sorprendida. su reputación de bondad y el estado de sus finanzas la convertían en la candidata ideal. Su familia consta de dos hermanas mayores y un tío en el cual no confía en absoluto ya que la entregó a Wentworth sin averiguar antes como era. A fin de cuentas lo conozco casi todo sobre usted. ¿Qué mas? Si. Y ese es en parte el motivo por el que está a punto de ahogarse en deudas. —Por supuesto. Durante los cinco años que duró su matrimonio nunca les contó a ninguno de ellos como la trataba su marido. corrección Cari 14 . No es que se lo reproche. Siguiendo mis exigencias. —En otro orden de cosas. Tiene poco amigos y su orgullo le impide pedirles ayuda aunque esté en las últimas. —Eso son cosas muy fáciles de averiguar y no dicen nada sobre mi carácter. está liberando a sus esclavos… —Los esclavos de mi difunto marido—rectificó Millicent. parece usted contentarse con su apariencia y no es coqueta. —De acuerdo. De hecho nunca se ha relacionado con la alta sociedad londinense y.

Pero no se atrevían a acercarse a el. Rebecca tuvo que hacer creer a los demás que era viuda para ser aceptada en la ciudad. cuarto conde de Aytoun. ya se había dado cuenta de que le resultaba imposible contratar y conservar a un buen administrador para Melbury Hall. Entonces aceptó. —Es cierto. una corbata negra. Dos lacayos habían preparado una chaqueta larga de brocado. lady Wentworth? Volvió al presente y miró directamente a la anciana dama. corrección Cari 15 . para apaciguar la cólera que se estaba apoderando de ella. en la puerta intercambiaban nerviosas miradas. Efectivamente. y. Uno o dos días y poco más. pero le expliqué a mi hijo que el matrimonio sería considerado como una ayuda financiera por su parte y no como caridad. pero su orgullo permanece intacto. Incluso para asistir a una subasta en los muelles era indispensable que la acompañara un hombre ya que se suponía que el genero masculino era mucho mas inteligente que el sexo débil. estaba sentado delante de la ventana.Pero. Rechaza la compasión. Millicent luchaba mentalmente consigo misma. para conseguirlo. Lyon Pennington. —¿Qué opina Su Señoría de su gran proyecto? La condesa viuda hizo una profunda inspiración soltando el aire lentamente. luego hizo una reverencia y fue a reunirse con los dos hombres. un marido le resultaría muy útil para conseguir sus metas. unos pantalones. Se apresuró a dejarla encima de una mesita al lado del conde. —¿Por qué hoy? ¿Por qué tan rápido? —Nunca permanece mucho tiempo alejada de Melbury Hall. Millicent. —¿Qué le parece mi oferta. no quiero tentar a la suerte esperando más tiempo. Es algo demasiado importante. En mi opinión volverá mañana por la mañana. —Ella está aquí—murmuró una joven que llegaba en ese momento con la bandeja del té. necesitará la presencia de un marido que mantenga a los lobos alejados de su puerta. medias y zapatos con hebilla para la boda. —Si añadimos a eso los pocos amaneceres que me quedan por vivir. Traducción Rosanic. no le quedan muchas cosas. —No sabía si conseguiría convencerla. pensó en la historia de su mejor amiga en Filadelfia. un chaleco de seda. Los músculos de su rostro estaban tensos bajo la barba hirsuta y sus ojos miraban fijamente un punto más allá del triste paisaje de Hanover Square. Con el nombre de señora Ford.

Gibbs cerró las persianas y se colocó delante de su señor. pero no tuvo bastante. El ayuda de cámara del conde era tan ancho y largo como los robles de Baronsford y sabían a lo que se arriesgaban si le contrariaban. os retorcería el cuello. —Su Señoría no tenía muchas ganas de vestirse esta mañana—susurró el que se llamaba John. Uno de los criados se inclinó para desabotonar el camisón del conde. pero una mirada de este le hizo retroceder. —Debemos prepararle. el conde se apoyó en los reposabrazos del sillón para levantarse. milord. —¿Milord? Lyon no parpadeó. Las dos doncellas desaparecieron rápidamente. —¿Qué estáis esperando?—gruñó—¡Su Señoría ya tendría que estar vestido!. —Metedme en la cama—masculló el conde. —Eso va a ser imposible. Uno de ellos cogió los pantalones de piel. Otra criada trajo unas pastas y el ayuda de cámara del conde. entró también en la habitación. el otro la camisa y los dos vacilaron antes de acercarse al conde. El conde levantó por fin los ojos hacia los tres hombres. Solo se tranquilizó cuando le dimos la medicina del nuevo médico. Sin pensar en sus piernas inertes que hacía meses que no soportaban su peso. Le están esperando. —Solo hace unos minutos que se ha calmado. Con expresión feroz. señor. se cayó al suelo. milord. —Su Señoría ya había tomado la poción esta mañana—contestó Gibbs conteniendo la voz—No podéis darle mas cuando os venga en gana. señor Gibbs—añadió el otro—Lord Aytoun estuvo a punto de matarnos a los dos porque intentamos moverle. —Si. No estaba ni dormido ni despierto. os daría una patada en el culo… Gibbs intentó tranquilizarse. —Si. —Os libráis esta vez—empezó de nuevo—Todo el mundo está abajo y el conde sigue sin estar vestido. Los dos lacayos se apresuraron a obedecer. milord—dijo el lacayo cogiendo la manta de encima de las rodillas del conde—El obispo lleva una hora en la biblioteca. Gibbs. Antes de que sus asustados criados tuvieran tiempo de sujetarle.—La condesa viuda piensa que la visitante querrá ver a Su Señoría antes de la ceremonia—continuó en voz baja. Traducción Rosanic. corrección Cari 16 . Su madre insiste en que le vistamos. —Si tuviera tiempo. —Lady Wentworth y su abogado han llegado. Gibbs les hizo una seña para que le siguieran hasta el sillón del conde.

—Ponme en la cama—gruñó el conde apretando los dientes. —Gibbs—masculló—¿Cree que esa mujer tendrá un solo momento de paz conmigo? Traducción Rosanic. Golpeó el suelo con su puño útil. ¿Fue el sedante que le habían administrado los criados o el conde se dio cuenta de que no tenía elección? Gibbs no habría podido decirlo. Lyon era tan robusto como su ayuda de cámara. Sobre todo cuando no colaboraba. milord—dijo Gibbs moviendo el brazo que no parecía estar roto—Usted aceptó los planes de la condesa viuda. corrección Cari 17 . Si se entera de que ha decidido renunciar. —¡Inmediatamente! —Su madre ha tenido una crisis esta noche—insistió Gibbs—Tuvimos que llamar al médico. concédale un poco de paz en los pocos días que le quedan en el mundo. Se lo ruego. milord. sabiendo que no había que tocarle cuando su ira amenazaba con explotar. pero en cualquier caso los lacayos se sintieron aliviados de que Lyon Pennington no luchara cuando le subieron al sillón.—¡Señor! —¡Ha caído encima del brazo derecho! —Ayudadme a levantarle—ordenó Gibbs quien estaba ya de rodillas. —Lo único que la hizo salir de la cama esta mañana—continuó—fue su promesa de acceder a sus deseos. Gibbs lanzó al sirviente una mirada asesina mientras le daba la vuelta con cuidado al conde. Se mantenía prudentemente a unos pasos de distancia de su señor. —Si me lo permite. —El médico dijo que si se lo volvía a romper tendría que amputarlo. los meses de inmovilidad le habían debilitado pero sin embargo hacían falta varios hombres para moverle. la impresión puede ser fatal para ella.

Lord Winchelsea volvió a agitar los dados para probar suerte. milord. Los gemidos se mezclaron con las exclamaciones de alegría y Hyde vio que Winchelsea. —Las apuestas ya están hechas—anunció el crupier. Este resopló contrariado y Winchester se volvió hacia Jasper. al lado de una enorme chimenea. Fuera cual fuera la hora. Luego la clientela se haría cada vez mas escasa. —Si no le molesta. Traducción Rosanic. —¡Esto hay que celebrarlo!—le dijo al conde de Carlisle que estaba sentado a su izquierda. El White´s estaba lleno a rebosar. El mismo había perdido más de lo normal. Empezaba a reconocer a algunos caballeros de los que estaban a su alrededor entre los jugadores o la gente que simplemente bebía mientras miraba a los demás perder fortunas. Eran casi las tres de la tarde y seguía sin tener noticias de ese condenado secretario ni tampoco de Platt. y Hyde echó una ojeada a su alrededor. voy a hacer la misma apuesta que usted. Detrás de el. como todos los días.Capitulo 3 Jasper Hyde sacó su reloj de bolsillo. siempre había un montón de gente en las mesas de juego. por la tarde. —Siete. taciturno. ya que todos se irían a cenar o bien en busca de otras diversiones típicamente londinenses. sonreía con arrogancia. corrección Cari 18 . mientras el director del establecimiento regañaba a un criado demasiado lento. El joven conde había perdido más de trescientas libras esa semana pero ahora parecía que le sonreía la suerte. Hyde notó que su montón de fichas estaba disminuyendo rápidamente. pero eso era algo necesario si quería codearse con la nobleza. Hyde estaba observando el cubilete de dados que tenía el conde de Winchelsea. tocaban un arpista y un flautista.

a pesar de mis fervientes consejos—dijo Winchelsea agitando el cubilete—Pero igual esta condenado a ser prisionero el resto de su vida. —¿Por fin se lo llevan a Bedlam con los locos? —No. —¿Me está acusando?—gruñó Winchelsea acalorado. Carlisle sonrió con suficiencia. —Espero que esto no quiera decir que su suerte se ha acabado. —¡Maldición. Y no conseguirá que me pelee con usted al alba en un rincón del bosque. —Un deseo encantador por su parte. debería invitarnos a cenar a todos— lanzó lord Carlisle. ¿Quiere unirse a nosotros? —Con mucho gusto. —¿Quién iba a ser lo bastante estúpido para concederle la mano de su hija?—preguntó uno de los jugadores—¿No asesinó a su primera esposa? —Solo era un rumor infundado—protestó Carlisle. En realidad he reservado un salón privado en el restaurante Clifton antes de que vayamos a Drury Lane.—Sabia decisión. Hyde dobló la apuesta. De modo que sigamos jugando y que Aytoun y su nueva esposa se vayan al diablo. amigo mío. tiene usted razón Carlisle! Vamos. —En vista de la buena noticia del día. —Yo no lo creo—declaró Winchelsea depositando el cubilete encima de la mesa—Conozco bien el carácter tormentoso de ese hombre y le creo perfectamente capaz de matar a alguien. Fue Carlisle quien le respondió. Winchelsea agitó los dados. —Conoce usted su temperamento tormentoso porque flirteaba con su mujer—se rió Carlisle—Y dice eso porque fue el único hombre que le retó a duelo. —No. para ser exactos—contestó Carlisle. —Se lo llevan. Hyde. —Las apuestas están hechas—mascullaba el crupier. corrección Cari 19 . —¿Puedo saber de que noticia se trata. Carlisle! Traducción Rosanic. —Parece que el principal enemigo de nuestro amigo se va al campo mañana a primera hora. —¿Aytoun abandona Londres?—se extrañó alguien desde el otro extremo de la mesa. Si hubiera ganado usted. Hasta hace poco no dejaba usted de quejarse de la herida que le hizo en el hombro. no le calumniaría de ese modo. están todos invitados. Se oyó un rumor de aprobación y Winchelsea tiró los dados. —Pronto nos enteraremos de que su sastre asedia su casa para que le pague. —¡Es usted el diablo en persona. milord?—preguntó Hyde. Se vuelve a casar esta tarde. —¡Seis!—anunció el crupier. Encantado con esa propuesta.

Hyde vio con alivio que su hombre de negocios estaba en la puerta. El cubilete llegó a las manos de Carlisle. Al volverse.Sin preocuparse por el agridulce intercambio de los dos hombres. Perder cinco guineas de golpe sin duda parecía algo insignificante para todos esos nobles. —Lady Wentworth asistió a la venta—explicó Platt quien se mantenía a una considerable distancia. pero para el era otro golpe de mala suerte dentro de una serie de desgracias. Era evidente que algo no iba bien. No pensé ni por un minuto que usted querría pagar mas de cincuenta libras y sin embargo llegué a ofrecer el doble. y preparado para parar el siguiente golpe—Y la gente se puso en contra mía. sin decir nada. bastaba con subir la apuesta hasta que ganara. Los ataques se producían de repente y en los últimos tiempos eran cada vez mas frecuentes. —Eso es lo que hice. dejándole sin energía. Busqué el coche pero usted ya no estaba. le llevó hasta el vestíbulo donde esperaba el secretario. La ira se apoderó de Hyde como un tornado. este. —Desembolsó una fortuna por esa inútil. pero el precio continuó subiendo. con aspecto preocupado. ni usted ni el señor Platt. golpeó violentamente al secretario en la cabeza. Harry. señor. —¿Dónde está? Platt cerró la puerta antes de contestar: —Harry no pudo comprar a la esclava. y… El bastón le golpeó en la muñeca arrancándole un grito. corrección Cari 20 . Se apoyó en la mesa. Les hizo una señal a sus dos empleados para que le siguieran hasta un saloncito cercano a la entrada. patrón!—se disculpó Harry frotándose la cabeza. —Tenía usted órdenes precisa. Hyde miraba los dados. Se disculpó y se dirigió hacia Platt. Traducción Rosanic. Pensaron que estaba haciendo que subiera el precio a propósito y se pusieron de parte de lady Wentworth. ¿Qué le importaba el precio? —¡Pero fue adjudicada en ciento diez libras. —¡Usted si que es un inútil! Debería despedirle de inmediato. fuera de sí. El secretario retrocedió hasta llegar a la pared mientras su jefe le hundía dolorosamente la punta de su bastón en el vientre. Jasper Hyde. El dolor del pecho había disminuido un poco pero le seguía costando respirar. —Eso no soluciona nada—intervino Platt nervioso—Hay otras maneras de recuperar a la esclava. y todos apostaron. Un lacayo le entregó a Hyde el bastón y el sombrero y le ayudó a ponerse el abrigo. Contuvo el aliento cuando un violento dolor le atravesó el pecho y los hombros. Esperó a que pasara la crisis procurando no llamar la atención. ¿No entendió nada de lo que le dije? Sin embargo las instrucciones estaban muy claras: pujar y conseguir a la negra.

—Entonces cuento con usted—le dijo el plantador a su hombre de negocios—No nos queda demasiado tiempo. Onyame. unas hojas secas y una pequeña bolsa con mechones de pelo. Los objetos estaban colocados sobre el hogar de ladrillo. Una joven miró con prudencia el interior de la habitación. Ohenewaa recordaba muy bien el nombre de Wentworth. corrección Cari 21 . Balanceándose hacia delante y hacia atrás. lady Wentworth estaría encantada de llevársela con ella al campo. había puntualizado. Tenía que dar las gracias por muchas cosas y sabía que los espíritus veían como se arrodillaba delante del altar improvisado. sir Oliver Birch. La habían llevado al despacho del abogado. El canto ancestral se inició en su pecho. La había dicho que la dama del puerto ya había firmado los papeles que la liberaban de su condición de esclava. Lo que le sucedería de ahora en adelante era un misterio. Pagó por esa esclava cinco veces su valor. le dio las gracias al Ser supremo. —¿Puedo entrar? Los ojos azules miraban fijamente los objetos que había en el hogar con curiosidad. —Afortunadamente fue lady Wentworth quien la compró—razonó Platt— Nos debe una fortuna y no tiene mas dinero. Cogió un puñado de cenizas y se embadurnó el rostro. la corteza de un árbol. respirando con dificultad. Ahora era una mujer libre. El secretario se pegó a la pared. El abogado le había explicado que muchos esclavos liberados vivían en Melbury Hall y que había muchas posibilidades de que Ohenewaa hubiera conocido a algunos en Jamaica. La anciana dejó caer unas gotas de agua y depositó un mendrugo de pan como ofrenda al lado. Unas pocas piedras. Me comprometo a traerle a la esclava antes de que termine la semana.Jasper Hyde. por haberla librado de Jasper Hyde. al comienzo de la tarde. Hyde lo pensó un momento y luego se levantó. las manos y los brazos. sino es por medio de los acreedores de Dombey. Pero eso fue antes de que el puño de acero de Jasper Hyde se cerrara en torno a sus gargantas. será por medio de su abogado. Quizá ese enorme inglés tenía un alma después de todo. Ella no lo había entendido demasiado bien ¿una mujer libre? También le había dicho que la dama. Cantó como reconocimiento por haber sido liberada de las cadenas. se dejó caer en un sofá y aferró con las dos manos el bastón para luchar contra el dolor que le dominaba. Recordaba la alegría que sintieron todos al enterarse de su muerte. Llamaron a la puerta y ella dejó de cantar. Ohenewaa no había podido esconder demasiadas cosas en las mangas de su camisa rota. —Me llamo Violet—dijo con suavidad. Traducción Rosanic.

Esto es un altar ¿no? Sé que ustedes consideran el altar como la entrada al paraíso. —Como desee. lo cual sucede. Enseguida vuelvo. Se frotó los brazos. pero le dejaré mi abrigo. pero le he traído algo caliente. aunque les separen de sus familias. voy a buscar una caja de yesca. pero no tenía ningún sitio donde Traducción Rosanic. Depositó la bandeja encima de la estrecha cama y miró a su alrededor. Francamente no—dijo Violet levantándose—Estoy muy contenta de que venga con nosotros. Cuando la criada se fue. —Parece que tiene usted pan y agua. —Estaba usted rezando—dijo. la admiro. al contrario. —¿De verdad? —Para empezar creen que nunca están solos. La anciana se levantó masajeándose las muñecas y fue a sentarse en el borde de la cama. —¿Le importa si enciendo la chimenea? Hace mucho frío. Me ha mandado a preguntarle que es lo que necesita antes de que nos vayamos a Melbury Hall mañana por la mañana. Ohenewaa contempló el bonito vestido de la joven. La doncella rodeó con cuidado. se ocuparan de usted. la señora Page y Amina. Para algunos de ellos sus creencias son mas fuertes que las mías. no se puede confiar en un solterón como sir Oliver. Allí lady Wentworth. Desde luego era libre. encima de la mesilla de noche había una jarra y una palangana. ¿Puedo entrar?—repitió. Asintió con la cabeza sin levantarse. Están seguros de que el espíritu de sus antepasados les acompaña. Sin embargo eso no le produjo demasiada alegría. casi con respeto. Milady dice que. Por primera vez en sus sesenta años de vida era libre. A Ohenewaa le sorprendió que le pidiera permiso. como el “rostro de Dios” en cierto modo. sabía lo cruel y duro que era el mundo.Llevaba una bandeja pero no pasó de la puerta. a pesar de su bondad. los objetos dispuestos ante la chimenea antes de poner unos troncos en ella. llegaremos a Melbury Hall mañana por la tarde. —Lo siento. Ohenewaa miró la puerta entreabierta. no pensé en traerle ropa limpia. —Soy la doncella de lady Wentworth. corrección Cari 22 . —A usted no el gusta estar sola. Miró a Ohenewaa por encima del hombro y ésta contestó: —¿No le molesta siendo usted católica? —No. —No. —¿Dónde aprendió todo eso? —En Melbury Hall tengo muchos amigos africanos y paso muchas horas en su compañía.

o quizá sean varias carrozas. pero lord Aytoun puede llegar en cualquier momento. solo la muerte. Después de la magnificencia de la casa de Londres. A pesar de todo. Millicent estaba delante de la chimenea de la biblioteca en compañía del ama de llaves y del mayordomo. había oído hablar mucho de Baronsford. Por fin era una mujer libre. Para una esclava nada era seguro. ella se había visto obligada a ir a caballo acompañada por un lacayo y el viento invernal la había congelado hasta los huesos. ni trabajo para ganar dinero. pero el mundo no había cambiado demasiado. Luego comunique mis instrucciones a Jonah para el resto del personal.ir. Puede que en Melbury Hall encontrara una nueva esperanza. La señora Page y yo misma tenemos que ocuparnos inmediatamente del alojamiento de todos. y espero que le pidan disculpas al personal por esta sobrecarga de trabajo. Cuando Violet volvió y encendió el fuego. y realmente necesito la ayuda de todos. La cabeza le daba vueltas ante la tarea que tenía por delante. Había enviado a una criada para que se ocupara de sus necesidades. el castillo de la familia Aytoun. Incluso había visto un cuadro de él. Seguramente pensaban que debería estar agradecida por la oportunidad que le ofrecían. Capitulo 4 —Sé que es algo inesperado. que estaba colgado en una pared. Durante los momentos pasados en compañía de la condesa viuda. Y quizá debería estarlo. era un verdadero desafío que no estaba segura de poder llevar a cabo con éxito. ni dinero para comprar pan. O a lo mejor no. Hacer de una simple casa de campo como Melbury Hall una mansión digna de un conde. Se lavó las manos y la cara. Ohenewaa pensó en el gesto de lady Wentworth. la incomodidad del viaje no era nada comparada con la angustia que sentía. podía imaginar como podía ser el castillo situado en la frontera escocesa. Traducción Rosanic. Como Violet y la africana estaban dentro del carruaje. —¡Pero milady!—protestaba el mayordomo—¿Quiere usted que lo hagamos todo en un día? ¡Es absolutamente imposible! Ya es mas de medio día y no vamos a tener tiempo de… —Señor Draper—cortó Millicent—tendremos aún menos tiempo si lo perdemos discutiendo. La única cosa que no le habían preguntado era si aceptaba acompañar a esa gente al campo. El viaje desde Londres había sido incómodo. y para sus caballos. Tenga la bondad de transmitir mis órdenes a los mozos de establo para que hagan sitio a la carroza del conde. corrección Cari 23 . Seguía siendo esclava de la sociedad.

Puede usted marcharse. Conservar aquí un mayordomo parece ser una tarea muy difícil. Millicent movió la cabeza. Traducción Rosanic. —Me ocuparé de ella en cuanto termine con la señora Page. muy estirado. este no es el mejor momento para desprenderme de el. ya no queda sitio para la africana. señor Draper. milady. —Me temo que no puedo permitírmelo en ese momento. —Le repito que me ocuparé yo misma de esa persona. Con todos los campesinos que han abandonado las cabañas de los bosques para invadir la zona de los criados. Draper se quedó inmóvil en la puerta. plantada delante de la puerta. —¿Cree que renunciaría de buena gana a su saloncito a favor de nuestra nueva invitada? Un brillo travieso iluminó los ojos del ama de llaves. No quiere separarse de ese harapo que hace las veces de chal. —Antes de que mueva a todo el mundo. corrección Cari 24 . Ni siquiera los otros negros han conseguido hacerla entrar en la cocina. impidiendo el paso? Millicent se reprochó en silencio no haberse ocupado antes de la antigua esclava. Violet le había dicho que se había negado a comer el día anterior y que tampoco quiso el abrigo que ella le ofreció. Millicent esperaba que fuera lo bastante inteligente como para comprender que tendría que cambiar de actitud en presencia de lord Aytoun. hacia la puerta. —Alójela en una de las dos habitaciones del señor Draper. ¿Quiere usted que se quede aquí. se levantaban las decrépitas chozas en las que Wentworth alojaba a la mayoría de los negros que mantenía como esclavos en Melbury Hall. Cualquiera de ellas le parecerá un palacio comparada con lo que ha tenido hasta ahora. —¿Y la mujer africana? Se niega a hablar.El mayordomo levantó ligeramente la nariz y se dirigió. A lo largo del río. Cuando murió. Señora Page. milady—respondió agriamente el mayordomo—le informo de que no hay ni un solo dormitorio libre en el segundo piso. Las dos mujeres se callaron hasta que el hombre cerró la puerta al salir. —Mas bien creo que presentaría su dimisión con la más mínima indicación. más allá del pequeño valle. No deja de quejarse de lo pequeñas que son comparadas a las que ocupaba en la casa de sus anteriores señores. una de las primeras cosas que hizo Millicent fue sacarles de esa parte de la propiedad que llamaba el Grove. Aunque el señor Draper tenga el record de permanencia en Melbury Hall desde la muerte de mi marido. De modo que le aconsejaría que volviera a pensar en su decisión de no usar más las cabañas.

En cuanto al resto de los criados. Ni siquiera las restauraciones. ¿Cuánto tiempo se necesitaría para preparar las habitaciones de lord Wentworth para el conde? —Esas habitaciones se han mantenido limpias milady. Ahora su matrimonio le ofrecía una serie de interesantes posibilidades. —Hay que encender las chimeneas por si Su Señoría llegara hoy—suspiró Millicent—También tendremos que dejar una pequeña habitación de invitados para el médico del conde. Espero que le vaya bien al ayuda de cámara del conde. milady? —Media docena por lo menos. —Volvamos al tema de las habitaciones. Hice que airearan la cama mientras estuvo usted en Londres y solo hay que poner sábanas limpias para que todo esté en orden. creen que es su deber coger el testigo. Y también la que está al lado de la escalera de servicio. Podrían irse ya. si hiciera falta. Ignoro si viajará con su paciente y cuanto tiempo se quedará pero quiero que esté disponible. —Es posible Mary. De ese modo podrá oírle cuando le llame su señor.—No es culpa suya. milady. Son esos estúpidos individuos que con la excusa de que no tiene usted un hombre que le dé órdenes. había realojado en las casitas cercanas a la granja a tantos como pudo y a los demás en su propia casa. Puede que más. —¿Cuántos criados acompañaran al conde. Puedo ocuparme de eso ahora mismo. Después de haber vaciado las cabañas. Luego. podría poner a dos de las criadas con Violet. milady. Con sus limitados medios no había podido iniciar ninguna construcción. Millicent apoyó una mano en el brazo de su fiel empleada. lo cual nos dejaría sitio para… El ama de llaves continuó detallando sus ideas pero Millicent volvió al problema que la preocupaba desde hacia algún tiempo. milady. ¿Dónde cree que tomará sus comidas? —Está confinado en su sillón o en la cama. —Sin duda. pero la realidad es que de quien no podría prescindir es de usted. Es escocés ¿Qué comen normalmente los escoceses? —No tengo ni idea. podría segregar parte de los terrenos próximos al río y construir casas decentes para los obreros. Tendremos que esperar a que esté aquí para tomar ese tipo de decisiones. Se preguntó si el conde aceptaría permanecer en una casa superpoblada el tiempo suficiente para que ella pudiera poner en marcha sus proyectos. Podría también desecar los barrizales y levantar una pared de piedra para canalizar el río durante la crecida de primavera. —¿Y que debe saber la cocinera sobre lo que le gusta al conde? —No lo sé. corrección Cari 25 . sé que algunos de los campesinos han restaurado la lechería para trasladarse allí. Traducción Rosanic. Pero eso solo era una medida provisional durante la temporada de la siega.

—¿Y que le parecen los muebles de esta habitación? ¿Cree que le gustará estar aquí por las mañanas? Millicent miró los viejos pero cómodos sillones de la biblioteca y se dio cuenta de que no sabía en absoluto como iba a pasar el día su marido. ni a el ni a nadie mas. Y vaya a buscar al señor Draper. —Temo que esta casa le parezca poco apropiada. ¡Ya está aquí! Su ayuda de cámara me ha dicho que vaya a avisarla. El ama de llaves se apresuró a obedecer. Una carroza. Millicent se dio media vuelta y corrió hacia las cocinas. ¡seguro! —¿Quiénes? —El señor Draper y Jonah. La verdad es que no sabía gran cosa sobre el. —Se preocupa usted demasiado. para que el conde no se sintiera ofendido por su ausencia y. —Dígale a la gente del conde que estaré aquí en un mo… —¡Milady!—gritaba un joven criado que llegaba del jardín—Se van a matar entre los dos. Usted ya sabe que nadie puede detenerle cuando alguien se mete con Jonah. para que Moisés no hiciera anda que pudiera ponerle en peligro. Violet? —¡Está muerta milady! Ohenewaa. —¡Rápido. —¿Si. Millicent salió de allí con el ama de llaves. milady. En el vestíbulo de entrada con el techo en arco. Un poco mas tranquila. Se volvió hacia su doncella. había cuatro criados delante de la puerta visiblemente nerviosos. No debe inquietarse imaginando lo que puede pasar. Algo que ha dicho el mayordomo…He visto que el viejo Moisés se acercaba. Millicent se dirigía hacia la puerta cuando una voz angustiada detuvo su impulso. El portero corrió hacia Millicent. milady. no sin antes hacerle una señal al portero. —¡Oh no! Millicent se levantó las faldas y se precipitó hacia el jardín. por encima de todo. Sin dudarlo. Se ha caído delante de la cocina y creo que no respira. —En el patio milady. Quiero que los dos estén conmigo para recibir al conde. Traducción Rosanic. El Buen Dios se ocupara de que todo vaya perfectamente. corrección Cari 26 . señora Page! Envíe a dos criadas a preparar las habitaciones. dos carretas y cerca de media docena de criados a caballo. Salió rezando para que la anciana estuviera todavía con vida. —Ve rápido al patio a ayudar al conde de Aytoun y a su gente. Esta casa es muy hermosa y usted es una anfitriona perfecta.

Estaba en Bedlam. desvelando el rostro fantasmagórico de su enemigo. corrección Cari 27 . —¡Está usted despedido. Bedlam. ¡No estaba loco! Se levantó del asiento. Había oído los gritos del mayordomo en cuanto dejó la casa: la llamó incompetente y perversa por haber llevado al infame escocés. hacía las veces de testigo. Traducción Rosanic. notó que el pánico se apoderaba de el. un deshecho humano. ante el. La pistola. Otro sueño. Antes de que Lyon tuviera tiempo de apretar el gatillo. el sonido hizo eco antes de desaparecer. Le habían administrado una de esas condenadas drogas antes de emprender el viaje. Dolorosamente aprisionado entre los dos asientos. La ira reemplazó al miedo a la velocidad del rayo. parecía ser una prolongación del brazo de Lyon. Lyon oyó el lejano murmullo del río y el grito de un pájaro asustado. a vivir bajo el techo de su difunto esposo. Si le hubieran dado un arma hubiera acabado inmediatamente con su miserable existencia. se arrancó la manta que el habían puesto sobre las rodillas. Habían dicho que le llevaban con su esposa al campo. David. Lyon se despertó cubierto de sudor. Jonah había querido defender a su señora y ambos estaban a punto de llegar a las manos. Le parecía que llevaba durmiendo una eternidad. una pesadilla como las otras. En ese momento ya no le preocupaba el lugar al que le habían llevado. Su adversario levantó el arma. No conseguía aclararse la mente y. de plata y nácar. ¡Otra traición! Con su mano sana. ¿Cuántos hombres morían así? se preguntó. La carroza estaba parada y buscó en vano. pero le habían mentido. Su vida estaba acabada.La bruma del amanecer se aferraba a los árboles. el rocío goteaba de sus hojas verde oscuro. señor Draper! La voz de Millicent hizo eco en los muros del jardín. a pesar de sus esfuerzos para evitarlo. Se oyó el grito de una voz grave. dirigiendo el cañón hacia el cielo e hizo lo mismo. un pañuelo revoloteó por un instante y luego tocó el suelo. la niebla se levantó de golpe. pero su cuerpo le traicionó y se cayó al suelo. La cortina de la puerta estaba abierta y vio unos muros de ladrillo y una alta verja de hierro forjado. Perfore estaba allí. la presencia de Gibbs. El mas joven de sus hermanos. en el interior. Solo era un enfermo. pensó. “lord escándalo”. El hombre que estaba cerca del árbol estiró la mano. miró por la otra ventanilla y vio las chimeneas de una casa. Aspiró el olor a tierra mojada como si fuera la última vez. No iba a dejar que le internaran.

milady—respondió el otro—Es algo entre yo y ese insolente esclavo. Bajo la masa de pelo gris. Le he oído y Jonah tenía todo el derecho a enfadarse por las cosas poco consideradas que ha dicho de mí. A pesar de su inteligencia y su trabajo. Si Draper llegaba a pegar a Jonah. —No sin antes acabar con el. sino por falta de confianza en si mismo. pero Draper no dio señales de haberla oído. —¡Le he ordenado que se fuera! Al tiempo que el mayordomo cerraba el puño. Le lanzó una mirada de advertencia a Moisés. y el insolente es usted. Le puso una mano en el brazo y sacudió la cabeza. Estaba a pocos pasos de los dos hombres. expulsado. estaba segura. La verdad es que temía que Jonah no se defendiera. Traducción Rosanic. —La señora le ha ordenado que hiciera las maletas. corrección Cari 28 . vio con sorpresa que Gibbs pasaba por delante de ella. Apretaba los puños y miraba a Jonah con desprecio. cogía a Draper por el cuello y le tiraba al suelo sin mas esfuerzo aparente que el necesario para tirar una manzana podrida recién arrancada del árbol. felicitándose de que por el momento se hubiera contentado con ser un espectador. —En Melbury Hall no hay esclavos. Moisés le mataría. —¡Desaparezca! ¡Ahora!—gritó Millicent sujetando a Moisés para que no interviniera. Volvió a dirigir su atención a Draper. —Esto no tiene nada que ver con usted. Rezaba para que un criado viniera a ayudarla. al cual había conocido fugazmente en Londres después de la ceremonia de la boda. señor Draper. —¡Yo te enseñaré a abrir tu sucia boca delante de tus superiores! El mayordomo le empujó con violencia. —Exijo que se vaya a hacer las maletas inmediatamente. Millicent se puso enseguida delante de Moisés que ya estaba preparado para atacar.—Está despedido. su rostro llevaba las cicatrices de los golpes que había recibido por parte de los traficantes de esclavos y de plantadores como Wentworth. Después de tantos años de golpes y humillaciones. —Quiero que recoja sus cosas y que abandone inmediatamente Melbury Hall. no porque no fuera capaz de hacerlo. Por fin llegó alguien por el sendero y reconoció a Gibbs. el ayuda de cámara del conde. El mayordomo dio un paso hacia Jonah. le costaba conservar su puesto de regidor. no se podía esperar que reaccionara como un hombre libre. señor Draper—dijo Jonah. Millicent sin embargo sabía que a pesar de su impresionante aspecto era el hombre más dulce del mundo…con la condición de que no hicieran daño a Jonah.

pensó Millicent. con las prisas. —¿Su Señoría está en la casa. señor? Puso un zapato sobre la nuca del mayordomo y pisó con fuerza. sino que no se podía hacer caso omiso al enorme tamaño de sus puños. su ama de llaves me encargó que le dijera que la africana está bien y que ha vuelto en si. en el pueblo de Knebworth. pero le pareció que los asientos estaban vacíos. intento disimular su nerviosismo y se acercó a la carroza. Ya me voy señor. —¡Gracias! Millicent solo notó el frío cuando dio la vuelta a la esquina de la casa y recibió el viento en plena cara. Creí que preferiría recibirle usted misma antes de que le lleváramos dentro. señor Gibbs? —No milady. había salido sin el chal. —Eso es lo que iba a hacer. estos hombres seguramente me ayudaran a poner a este perro sarnoso en el camino a Saint—Albans.—Parece que le cuesta un poco obedecer a su señora ¿no. Hizo una seña con la cabeza y el lacayo abrió la portezuela. —Por supuesto—murmuró ella. había perdido toda su superioridad. bajo el zapato del escocés. Gibbs saludó educadamente a la mujer. La señora Page salió corriendo por la puerta principal. corrección Cari 29 . —He oído que milady le ordenaba que se fuera. Con un escalofrío se dio cuenta de que. Muy consciente de las dos filas de miradas que la observaban. Traducción Rosanic. Un hombre al cual era mejor no enfrentarse. A una respetuosa distancia de la carroza. Sin aflojar la presión del pie. Desde fuera no podía ver gran cosa. milady. le hizo una reverencia y fue a colocarse entre ellos. Sin embargo recordó lo que Violet le había dicho de la africana y Gibbs sorprendió su mirada ansiosa dirigida a la casa. El lacayo del conde era un robusto escocés de musculoso pecho y que llevaba el pelo sujeto en una coleta en la nuca. En cuanto usted me lo permita. Draper debió ser de la misma opinión ya que su humor belicoso desapareció como por arte de magia. pasó por delante de Millicent. Los sirvientes del conde estaban esperando al lado de sus caballos. —Si me lo permite. —Creo que Jonah y Moisés estarán encantados de ayudarle. —Si quiere volver a la casa. Lord Aytoun dormía de modo que le deje en la carroza. cretino. cuando pasé por delante de la puerta de servicio. El rostro del mayordomo. señor Gibbs— respondió ella antes de dirigirse a Draper—Le enviaran sus cosas a la posada del Cisne Negro. milady. la mayor parte de los criados se habían puesto en fila para recibir al nuevo señor. No solo tenía una mirada sombría y amenazadora bajo unas espesas cejas oscuras.

milord. —Los caminos desde Londres están en mal estado y no hay nada mas desagradable que hacer un largo viaje con destino desconocido y… Se interrumpió al ver una mirada asesina de su esposo. milord. el puño a punto de caer sobre ella… —Le he dicho que vendría enseguida—aseguró ella intentando tranquilizarle. Se enderezó y se sentó en el asiento.El estaba caído entre los dos asientos en una postura de lo más incómoda. El estaba retorcido sobre si mismo. Se ha caído del asiento. No tardará en estar aquí. pero creí que estaría más cómodo en el asiento. intente… —Gibbs. deslumbrado por la luz. Vaya a buscarle. Pero la situación del conde de Aytoun era completamente distinta. He actuado sin pensar. —¡Gibbs! Había tanta furia en su voz que ella volvió a agacharse a su lado. Traducción Rosanic. —¡Gibbs! El alarido del conde la sobresaltó. y ella pasó por encima de sus botas para subir al coche cerrando después la puerta. Por un momento recordó vívidamente la época en la que ella se encontraba también en un coche. doblar las rodillas del conde y enderezarle los pies. —Si quisiera pasar su brazo izquierdo alrededor de mi cuello. Lo cual reforzó su determinación. Su expresión era de enfado. intentando desesperadamente esconder su rostro golpeado de las miradas curiosas. Abrió los ojos. Con torpeza intentó encontrar un punto de apoyo firme. corrección Cari 30 . El conde no contestó y ella levantó la vista hacia su rostro barbudo. podría levantarle un poco y liberar el otro brazo. Disimular la verdad siempre había sido su forma de evitar la humillación causada por el terrible trato que le dispensaba su marido. —Su ayuda de cámara ha tenido la bondad de intervenir en una disputa entre dos de mis empleados. —No tengo intención de llevarle yo sola a la casa. Ella se sintió aliviada al obtener por fin una respuesta. y se agachó buscándole el brazo derecho. golpeada por Wentworth. Volvió a ver a Wentworth con las venas del cuello hinchadas. milord. —Lo siento mucho. —Dígame que puedo hacer para ayudarle. Sabía que no quería que sus nuevos criados le vieran así. pero… —¡Gibbs!—repitió en voz alta. —Por favor. —Ahora viene. pero se dio cuenta de que la tensión que se veía en sus ojos azules estaba causada sobre todo por el dolor. —Lo siento.

—Le hace falta un baño. Cuando llegó una de las muchachas consiguió hacer que tragara unas cucharadas de sopa. Le cogió de la cintura intentando levantarle lo suficiente para liberar su brazo. pero después la pobre fue a colocarse al lado de la puerta. un minuto después.Esta vez no esperó a que él le diera permiso. De modo que por el momento me gustaría poner a Ohenewa en la habitación que había usted preparado para el médico. El conde era un peso muerto. con las mejillas ardiendo. Aunque fuera la esclava de Dombey. muchos trabajadores vinieron a echar un vistazo a la cocina para verla. Traducción Rosanic. Si me lo permite. y ropa. Cuando Gibbs abrió la puerta. En vano. Mary ni siquiera parpadeó. milady. Jadeante. Sin embargo ella sigue mirando la pared. ya había oído hablar del valor de esa mujer. milady. No creí que tuviera tanta prisa por empezar la luna de miel. ayudaba a sus semejantes en las plantaciones de caña de azúcar. incluidas las de mi marido. Capitulo 5 —No viene ningún médico con ellos—le explicó Millicent al ama de llaves cuando ambas se dirigían a la cocina. milady ¿Quién es? —Está considerada como alguien muy especial. Según Violet no ha pronunciado ni tres palabras desde Londres. la joven se había convertido rápidamente en la mano derecha de Mary. corrección Cari 31 . Antes incluso de irme a Londres. el peinado de Millicent estaba deshecho y sus extremidades estaban hechas un nudo con las del conde. un traficante de esclavos que residía en Jamaica. Casada con Jonah desde el verano. Es extraño. Sin embargo ella no se dio por vencida. levantó la vista hacia el ayuda de cámara quien se quedó quieto levantando las cejas. un poco mas tarde—Pero el señor Gibbs dice que un tal doctor Parker vendrá dos veces al mes desde Londres y que se quedará a dormir aquí. No conozco toda su historia. En cuanto supieron que estaba aquí. La señora Page no tardó en ir a dar instrucciones al personal y Millicent se sintió aliviada al comprobar que Amina hablaba en voz baja con la anciana negra. —Perdone. pero sé que pertenecía a un médico llamado Dombey.

—Mentiría si dijera que no vas a hacer anda. están aquí por su propia voluntad. Esta vez era ella la que miraba fijamente la pared. —Es cierto. ¿Quiere entrar por favor? —Me han dicho que era una mujer libre. nada más. milady— dijo Amina reuniéndose con su ama. y a mi misma. Volvió a dirigirse a la anciana. —Todos estamos muy contentos de que esté entre nosotros. —¿Qué espera de mi? ¿Qué tendré que hacer para ganarme la vida y el sustento? Millicent lo pensó un momento. y cuyo rostro estaba marcado por la edad y las dificultades. —Entonces no quiero entrar en la casa de un esclavista.—Todos le estamos muy agradecidos por haberla traído aquí. Los oscuros ojos parecían ver hasta lo más profundo de su alma. No sabe lo que le van a exigir aquí. —Soy curandera. espero demostrar a mi gente. que debemos tomar ejemplo de su fuerza y de su valor. Ohenewa—le dijo con gentileza—No tiene porque quedarse ahí de pie. —¡Era mi marido. lo sabían y era extremadamente importante para ellos. ¿Por qué se niega a entrar? —Por orgullo. —Vi como trataba Wentworth a sus esclavos en Jamaica. Trayéndola hasta aquí. ¡Hubo tantas vidas que no pude salvar! Hubiera debido ser más fuerte. Esa idea me carcome. —Yo no tengo esclavos. pero la verdad es que todavía no sé en que podría ayudar. corrección Cari 32 . sea cual sea el color de su piel. Todas las personas que trabajan en Melbury Hall. Me pregunto si yendo yo misma hasta allí hubiera podido conservar las plantaciones. Millicent se dirigió hacia la anciana que miraba tercamente la pared. reaccionar más rápidamente. Ohenewa. —En Jamaica usted era la única persona en la que ellos podían confiar. Traducción Rosanic. Aquí necesitamos ayuda. Después de dirigir una breve mirada a Millicent. la anciana se volvió de nuevo de cara a la pared. —Fui a la subasta ayer porque reconocí el nombre de Danbury en el anuncio del periódico. Porque no me fue posible intervenir cuando Jasper Hyde se apoderó de la plantación de Wentworth. —Parece hambrienta y agotada—contestó Millicent contemplando la delgada figura de la mujer que apenas se sostenía de pie al lado de la puerta. no yo!—se defendió Millicent con vehemencia—Desde que murió me esfuerzo en reparar algunas de sus injusticias. —Al darle la libertad estaba sin duda aliviando un poco mi sentimiento de culpabilidad.

El se apoderó de su boca antes de que ella pudiera decir nada y ella sumergió los dedos en la espesa cabellera rubia abriendo mas los labios como el la había enseñado. Millicent sonrió. La señora Page. corrección Cari 33 . —Lo sé. saludándola sin olvidarse de decirle un piropo sobre su belleza o su suave perfume. Señaló con la barbilla en dirección a Melbury Hall. Cada cual tiene un motivo y no son incompatibles de modo que ¿por qué no empezar por ahí? Ohenewa miró los rostros llenos de esperanza que tenía delante y entró al fin en la cocina. que había presenciado un par de veces las galantes entrevistas. alto. yo también. Sus besos la mareaban. el suelo estaba helado. Ned Cranch. preciosa. —Entiendo. Se levantó la falda que su señora le había regalado recientemente para sortear una rama rota. la noche era oscura y los arbustos amenazadores. cada vez que Violet iba al pueblo. el gigante de ojos verdes estaba allí. había puesto a la joven sobre aviso. Iba a casarse. hasta que le encontremos un empleo ¿aceptaría usted quedarse en Melbury Hall como invitada? —Si paso por esa puerta no será para tranquilizar su conciencia sino para calmar mi hambre. Pero Violet tenía dieciocho años y sabía muy bien lo que hacía. —Al menos por el momento.Millicent se dio cuenta de que muchos criados habían interrumpido su trabajo para escuchar el desenlace de la conversación. Bajó la voz. El levantó la cabeza sin dejar de abrazarla. El aire era muy frío. El no estaba allí y ella miró. la luz que salía de las ventanas de las casas. Pero no tuvo que esperar mucho tiempo porque ya unos poderosos brazos la estaban abrazando. Salió del bosque y corrió hasta la pradera que había a los pies del pueblo. Se habían conocido un domingo por la mañana en la iglesia. robusto y músculos duros como una roca. —¡Te he echado tanto de menos Ned!—murmuró besando la sólida columna de su cuello. Después de eso. Pero Violet no pensaba en el peligro. Traducción Rosanic. se volvió hacia Ned. era un albañil que había llegado al pueblo en otoño para construir un granero nuevo. nerviosa. Atravesaba el bosque de ciervos al menos dos veces a la semana desde hacía mas de un mes para encontrarse con el. Tenia que estar bonita para Ned. Encima de la falda llevaba un delantal que ella misma había bordado y alrededor del cuello llevaba puesto un pañuelo de satén que había comprado en su reciente viaje a Londres. Ahogando un pequeño grito.

Entraremos por la puerta de atrás. que nunca antes lo he hecho. —Una anciana—asintió jadeante—Se llama Ohenewa. La mano descendía hacia el vientre de Violet. Nos quedaremos aquí si eso es lo que quieres. Traducción Rosanic. hermosa mía. Violet vaciló. Sin embargo no pasaban de ahí. luego se separó de ella y la cogió por la muñeca. para que notara la fuerza de su deseo. —Ven conmigo. —Dicen que ha traído a una nueva esclava. así nadie nos verá. Ned. es quitarte uno a uno los botones del vestido y besarte por todo el cuerpo. Ned Cranch. —Eres el diablo en persona. Podemos quedarnos aquí si lo deseas pero me temo que hace demasiado frío. —¿Quién te lo ha dicho?—contestó el riendo—Pero cuéntame ¿es cierto que tu señora ha encontrado otro marido? —Completamente—consiguió contestar cuando lo que deseaba era ronronear de placer al sentir su enorme mano tocar sus pechos. desde la última vez—susurró el. —No deberíamos hacerlo. —Lo que deseo hacer. —A mi habitación en el Cisne Negro. —Me estaba muriendo de deseo. Las caricias de Ned se hacían mas intimas en cada encuentro. pero después de dos semanas el la tocaba en lugares que la hacían estremecerse de placer. —¿Ya lo sabes? —Mas o menos. —¿Por qué no nos quedamos aquí? Ned la cogió por el final de la espalda y la apretó con fuerza contra el. —No tienes porque querida. Al principio solo eran besos. Pero lo entiendo.—Con todo lo que ha pasado allí no estaba seguro de que pudieras escapar. Aunque el cuerpo de Violet estaba ardiendo su cabeza continuaba estando fría. corrección Cari 34 . —Ya me lo dirás después. Lo que el tenía seguramente en la cabeza era precisamente lo que ella quería evitar hasta que se casaran. Solo estoy un poco nerviosa. La verdad es que tengo mucho miedo. —Sabes que yo nunca…en fin. Enseguida lamentó sus palabras al ver que los ojos del albañil se velaban. Sonriendo la llevó hasta el tronco de un árbol caído y la atrajo a sus rodillas. Tomó sus labios con una pasión enloquecedora. Violet sabía que si no iban más lejos ella no se arriesgaba demasiado. La gente del pueblo habla ¿sabes? El estaba mordisqueando la suave piel de su cuello y ella tembló. —¿Dónde? Había un brillo diabólico en sus ojos.

Y sé exactamente como hacerte pensar en otra cosa. Gibbs. había subido a su señor hasta sus habitaciones después de llegar y le habían llevado la cena. Wentworth había matado a su primera esposa y muchas veces había estado a punto de hacer lo mismo con Millicent. corrección Cari 35 . ¿Qué te parece? —¿De verdad no estás enfadado?—insistió ella sin aliento. Ninguna recriminación. Llevaban casados menos de un mes. Durante las pocas horas pasadas en Londres después de la boda. Era un milagro que hubiera sobrevivido a su matrimonio… Recordó su primer encuentro con el conde. mientras le daba las buenas noches a Mary. Y todo el mundo creía que había asesinado a su mujer. Capitulo 6 A Millicent le pareció muy extraño ir a acostarse sin haber vuelto a ver al conde. Ninguna extraña acusación. —¿Lo dices en serio? —Si—aseguró el dirigiendo su atención al cuello de ella—Pero dime lo que sucede en Melbury Hall. Para conseguir acercarse a su marido.—¿No te molesta Ned? ¿Seguro? —Si. —Háblame de Melbury Hall. Los criados del conde sabían cuidar de todas sus necesidades. Millicent no podía evitar imaginar que no era en eso en lo que la condesa viuda pensaba cuando le pidió que se casara con su hijo. ayudado por dos lacayos. Violet. Había dicho claramente que quería a alguien compasivo. La verdad es que no quería decírtelo todavía pero ¿Por qué no? —¿Decirme que? —Te amo. Sin embargo. Sus azules ojos estaban Traducción Rosanic. Su mano iba subiendo a lo largo de la pierna de ella. incrédula. antes tenía que desprenderse de la angustia que la invadía. Yo te besaré en ese rinconcito detrás de la oreja y podrás seguir hablando. había oído hablar de Lyon Pennington en los términos más inquietantes. cuéntame todo lo que quieras. Ella se había quedado petrificada. Desde la cena todo había sido de una tranquilidad absoluta. Se había batido en duelo al menos cuatro veces la primavera anterior a su accidente. ese hombre sombrío y silencioso con el rostro cubierto por la barba. Tenía un carácter explosivo. en absoluto querida. ángel mío. Se estremeció al recordar la primera vez. Todavía podía verle cogiendo la fusta y dirigiéndose hacia ella. —¿Enfadado? No.

le daban sudores fríos. Un hombre muy diferente. allí. se detuvo brevemente ante la puerta de Ohenewa. señor Gibbs? Ante esa inesperada pregunta. Si tiene algún periódico favorito. señor Gibbs? —Si. Sin embargo ha tomado un poco de sopa. milady—respondió el abriendo mas la puerta. Estaba llegando a la habitación del conde cuando recordó todo lo que había soportado en ese dormitorio en los tiempos de Wentworth. —¿Está dormido en conde. Una vez en el piso superior. Ella sintió una oleada de simpatía. ¡Su marido le había parecido tan desamparado. Millicent tenía demasiadas cosas en la cabeza. —¿Ha comido? —Me temo que el conde no tiene demasiado apetito después de pasar tantas horas en el coche. eso es todo. —Lo que me gustaría saber es si le gusta leer o que le lean. pero no miedo. Una situación muy diferente. Eso no era vivir. —Lady Aytoun. Se prometió que le organizaría algo para ocupar su tiempo. Al menos cuando está despierto.inquietos pero no eran hostiles. Gracias. se dijo. —¿Siempre hay alguien a su lado? —Intentamos hacerlo. Millicent permaneció muda por un instante. Había experimentado preocupación e inquietud. señor Gibbs? Traducción Rosanic. Consiguió no volverse para ver a quien se estaba dirigiendo Gibbs. el asombrado lacayo se quedó pensativo. —No milady. no le dio miedo. —¿Le gusta su habitación. —Lo que quiero decir es ¿Cómo el gusta pasar el día?—volvió a preguntar ella. Nada de eso. comida y ropa. Si juega a las cartas. corrección Cari 36 . Se limita a mirar por la ventana. Incluso cuando intentó ayudarle dentro del carruaje y el se enfadó. pero Amina había ido a verla y le había llevado agua para que se lavara. Gibbs pareció sorprendido cuando abrió la puerta y la vio. milady. Ella hizo un gesto de aprobación con la cabeza. Ella pudo ver la cama y al hombre que dormía en ella y se abstuvo de entrar en la habitación. ¿Cómo se las iba a arreglar para que la anciana se sintiera segura en Melbury Hall? ¿Cómo debía redactar un anuncio para encontrar un sustituto a Draper? ¿Por donde empezar con sus nuevos ingresos? Tenía que pensar en todo eso. arrinconado entre los dos asientos! —¿Qué le gusta hacer a él. —En la cama o en su sillón. Nadie la había llamado así todavía. pero estaba demasiado cansada para poner sus ideas en orden. La anciana se había quedado en su habitación toda la tarde. Apartando de su mente una vez más sus temores. llamó suavemente. Algunas veces solo con pasar por delante de la puerta.

no dude en decírmelo. Su abogado ni siquiera intentó discutir por los intereses de este mes. en nombre de Dios. Quizá pueda ayudarme a encontrar un sustituto. No creo que el conde tenga ningún inconveniente. ni síntomas aparentes. era completamente legal. en el lugar donde el puñal se abría camino entre sus costillas. Me era imposible negarme. El fuerte dolor que atravesaba el pecho de Jasper Hyde le impidió golpear de nuevo en la mesa. —Mire. —Desde luego milady. pero… —¡Váyase al diablo usted y sus miserables disculpas!—aulló Hyde dando un puñetazo encima de la mesa—¡Condenados abogados! El señor Platt cruzó los dedos encima del escritorio. sino en el hombre que se había encontrado tirado en el suelo de la carroza y en su expresión de desamparo. Su corazón estaba sano. Sin embargo al entrar en su dormitorio no pensaba en el alivio que le proporcionaría una ayuda externa.—Es muy cómoda. —Lady Aytoun…En vista de que voy a vivir aquí. señor Hyde? —¿Ofreció usted…? Iba recuperando la respiración normal. —Mis disculpas. Los médicos con los que había hablado de su enfermedad no habían sido capaces de hacer un diagnóstico. —¿Por qué. Pero Hyde sabía que era falso. si usted cree que la puedo ayudar en lo que sea. Millicent sabía por la condesa viuda que el escocés llevaba al servicio del conde varios años. milady. —Ha visto usted que despedía al señor Draper esta tarde. —Perfecto. Buenas noches señor. pero sir Oliver no quiso ni oír hablar del tema —Entonces no debería haber aceptado el dinero. Ella giró los talones. corrección Cari 37 . estaba claro que nuestros planes se habían venido abajo. Su mano se crispó bajo su corazón. —¿Y desde cuando se atiene usted a la legalidad. —¿No se encuentra bien. El dolor aparecía siempre de repente. Platt? Traducción Rosanic. No encontré ningún modo de rechazar el pago en efectivo que cubre todas las deudas de lady Wentworth hacia nosotros. aceptó usted que ella le pagara?—gruño Jasper Hyde—Sabía usted sin embargo que desde que compró a la esclava las cosas habían cambiado. No dejaba rastros. —Señor Hyde. disminuyendo poco a poco para luego desaparecer. decían. Se dirigía hacia su propia habitación cuando el lacayo la volvió a llamar. señor. No nos debe absolutamente nada. Estaré encantado de serle útil. y se lo agradezco mucho. —¿Ofreció usted tomar a la negra como parte del pago? —Si.

podría decirle que reconoce haberse comportado mal. Por ejemplo. fuera cual cuera el precio que ofreciera. que ni siquiera tendría con que pagar a la mujer. —Usted mismo dijo que ella ya no necesitaba dinero. El dolor de su pecho. Además. —¿Cuál? Platt cruzó sus huesudos dedos. —¡Ridículo!—explotó Hyde—¡Nunca se dejará engañar! —Solo quería sugerir. —Pero ya no hay deudas que pudieran servirnos para presionar. quizá podamos hacer otra oferta por la esclava. —¡No podía imaginar que iba a casarse con el conde de Aytoun ese mismo día! Hyde maldijo su mala estrella. No es más que una débil mujer que se encuentra con un marido enfermo. Platt. —Parece que no nos entendemos—continuó—Usted afirmó que ella estaba al borde del abismo. ayudó al doctor Dombey. —Nadie nos detendrá. Entonces Hyde había ayudado al buen doctor a partir hacia su última morada. —Cierto. había afirmado que no vendería a Ohenewa a alguien como el. que desea contratar a la mujer para cuidar de la salud de sus esclavos en Jamaica. señor. prácticamente muerto. —No podemos deshacer lo que está h… Hyde barrió las hojas con el dorso de la mano. la suerte que le estaba volviendo la espalda…No necesitaba mas pruebas. que ha cambiado. que el dinero no era la única manera para convencerla. —Podría usted presentarse bajo un nuevo aspecto. Los papeles que había encima de la mesa salieron volando y el abogado intentó recogerlos. —Es absolutamente necesario que suelte a esa vieja bruja. Hyde estaba convencido que la anciana le había echado mal de ojo. mientras el estuviera con vida. nunca me vendería a la negra. Hyde recordaba su última entrevista con el doctor Dombey. corrección Cari 38 . miraba fijamente al abogado de forma amenazante. ¡Inmediatamente! El abogado sudaba copiosamente. Sin duda en el futuro no necesitará dinero.Hyde. Ese viejo loco. —Quiero a la vieja esclava. apoyado en el escritorio. Traducción Rosanic. ¿Entendido? Dio otro puñetazo sobresaltando a Platt. —Dentro de quince días. Si lo entendí bien. —Continuemos vigilándola de cerca. por esa razón debemos encontrar una nueva arma en su contra. señor.

Pero la suerte no le sonreía tampoco ese día porque la esclava había desaparecido. Y un ordenanza esperaba en la puerta representando a varios de los acreedores de Dombey. —Quizá podamos hacer entrar en razón a lady Wentworth por medio del abogado del conde. Hyde rechazó la idea con un gesto. Una brillante idea estaba tomando forma en su mente. Violet no estaba preocupada por sus botas empapadas, ni por el bajo de su falda y su delantal cubiertos de barro. Ni siquiera se daba cuenta de que estaba tiritando. Sin embargo las lágrimas caían por sus mejillas mientras escapaba a través del bosque. Todavía era de noche cuando subió por la pequeña colina que llevaba a la casa. No odiaba a Ned. El no la había forzado a acompañarle a la posada. Había ido de buen grado, riendo como una tonta, cuando la lluvia empezó a caer. Una vez en la habitación el no la había forzado tampoco. Se había tomado su tiempo, la había acariciado y besado murmurándole palabras de amor en el oído. Y ella, como una mujer de vida alegre, emitía pequeños gemidos de placer. Sin embargo, en cuanto le dejó para perderse en la noche, la vergüenza cayó sobre ella como una ducha de agua helada. El se había aprovechado de ella sin ni siquiera comprometerse definitivamente. Mientras se acercaba a los jardines, recordó las cosas que le había dicho. Que era suyo, que la amaba de verdad, que… Se detuvo para apoyarse en el muro con el rostro entre las manos. El no había prometido casarse con ella. —¡Señor!—gimió en voz alta. ¿Qué sucedería si el le había hecho un hijo? Su madre, viuda desde hacia mucho tiempo, siempre había vivido de forma pobre pero honrada en Saint—Albans. ¡Y su abuela estaba tan orgullosa de ella! Unos años antes había sido ella la que se había atrevido a hablar firmemente con lady Wentworth sobre la forma en la que quería que su nieta fuera tratada si empezaba a trabajar para ella. Violet se secó las lágrimas con rabia. Su abuela siempre la llamaba su pequeña flor inocente. ¿Dónde estaba ahora esa inocencia? Cuando Wentworth estaba vivo, Violet hubiera preferido morir a dejar que la tocara. Muchas veces se había escondido en las cabañas de los esclavos para escapar de el. Estaba aterrorizada pero había conseguido conservar su virginidad. Y ahora acababa de tirarla por los aires como la peor de las rameras.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Tenía que hablar con Ned. Tenía que asegurarse de que el había entendido bien la clase de chica que ella era. A menos que ya fuera demasiado tarde. Casi se ahogó con los sollozos. La mansión se levantaba ante ella, imponente en la oscuridad que precede al alba. Estaba llegando a la verja cuando una alta figura le impidió el paso. Se chocó contra el pecho del hombre que la cogió de los brazos para impedir que cayera al suelo. Dando un pequeño grito, levantó los ojos hacia el rostro cubierto de cicatrices. —¡Moisés! El la soltó. —¿Qué estas haciendo fuera a estas horas?—le preguntó suavemente. Sabía que el estaba de guardia por las noches, pero nunca había vuelto tan tarde y no pensó que tropezaría con el. —¿Violet tiene daño?—preguntó el. Su tono de voz no podía ocultar su preocupación y ella se sintió todavía más culpable. —¿Por qué Violet llora? —No pasa nada. Solo estaba un poco triste, pero ya estoy mejor. De verdad. Puso la mano en su brazo antes de correr hacia la casa. Al llegar a la puerta se dio la vuelta. No podía ver el rostro de Moisés pero sabía que el estaba esperando a verla entrar a la seguridad de la casa.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Capítulo 7
Adosado a las colinas de Chiltern, Solgrave dominaba sobre un largo y estrecho lago metido en un precioso valle. Con su reserva de gamos y sus granjas bien cuidadas, la propiedad de los condes de Stanmore, era verdaderamente magnífica, mucho más que las propiedades vecinas. Pero su esplendor no disminuía en nada el valor de las mansiones cercanas, al contrario, éstas adquirían mayor importancia simplemente por estar situadas en las proximidades. Esa era una de las razones por las que Wentworth había comprado Melbury Hall. Por supuesto, eso fue antes de que se casara con Millicent para subir en la escala social. Ironías de la suerte, unos años mas tarde, Rebecca Neville había vuelto de las Colonias americanas, se había casado con lord Stanmore y había demostrado ser una aliada de Millicent en su lucha por la libertad. Aunque hubieran seguido caminos diferentes, fue el destino quien se encargó de reunir a dos amigas del colegio después de una separación de diez años. Millicent siempre le estaría agradecida a Rebecca y a Stanmore por haberla ayudado a levantarse y a conservar Melbury Hall.

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La señora Trent, el ama de llaves de Solgrave, se mostró amistosa, como siempre, cuando acompañó a Millicent a la biblioteca. Esta acababa de quitarse el sombrero y los guantes cuando su amiga se precipitó hacia ella. —¡Iba a ir a verte esta tarde!—dijo. Las dos mujeres se besaron cariñosamente. —No quería dejar de verte porque he oído decir que solo os quedaríais una noche. —Vamos a ver a mi suegra a Escocia. Estaremos ausentes alrededor de un mes, pero teníamos que detenernos aquí. Rebecca retrocedió sujetando a Millicent a la distancia de un brazo. —Stanmore y yo no podíamos creerlo. ¿Te has vuelto a casar? —En efecto. —Pero no le conocías de antes ¿no? —No. Ante la expresión de asombro de su amiga, Millicent se lo contó todo, sin decir nada sobre el aspecto financiero del arreglo. Rebecca la escuchó atentamente antes de preguntar, escogiendo las palabras: —¿Qué sabes exactamente de ese hombre? ¿Qué sabes de su reputación? —Sir Oliver me ha contado algo y yo he oído muchas cosas después. Pero creo que solo son rumores. —¿Entonces sabes que algunos le acusan de haber tirado a su mujer por el acantilado de Baronsford? —Estoy segura de que ella se resbaló, igual que el resbaló intentando sujetarla. Ella murió, pero el destino del conde fue casi igual de trágico. Aparentemente esta inválido para el resto de su vida. Hablé mucho con la condesa viuda del accidente. Lord Aytoun se ha convertido en otro hombre. Está…tranquilo. Rebecca tomó las manos de su amiga entre las suyas. —Sabes que no me gusta meterme en la vida privada de los demás, pero solo llevas casada una semana y ya pareces cansada. Millicent esbozó una sonrisa. —Eso es culpa mía, no suya. —¿Por qué? Millicent se acerco a la gran ventana que daba al lago. Ella también se hacía la misma pregunta. —Cuando acepté casarme con el, me convencí de que simplemente le estaba ofreciendo un lugar donde se ocuparían de el. Se volvió hacia su amiga. —Tú me conoces, Rebecca, ya no me hago ilusiones en cuanto al amor. Las perdí hace tiempo a causa de lo que sucedió. Pero al mismo tiempo reconozco la importancia de estar casada. Esta unión con el conde de Aytoun es para mí una situación ideal con la cual no me atrevería a haber
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¿Pero como podía defenderse ante una situación de la cual no sabía nada? Emma tenía Traducción Rosanic. Se volvió hacia Baronsford cuyos muros se recortaban. Gané un esposo sin el miedo que implica. Pasa los días en una especie de letargo. Entre la bruma podía ver a Emma quien. Ha perdido el uso de las piernas y de un brazo. —Pero las cosas no son como tú creías. No tienes porque preocuparte por nada que no sea eso. Luego la vio de nuevo. La lluvia le azotaba. El futuro es tan desconocido como el hombre con el cual te has casado. pero no podía dejar que se fuera. cayó sobre el lodo del camino. simplemente. Hay mil maneras de hacer que su vida sea más llevadera. sé tú misma. Te subestimas constantemente—contestó Rebecca con calor—Tu misma dices que se pasa el día aletargado de modo que ¿Cómo puedes saber lo que piensa o lo que siente? En cuanto a mejorar su existencia. —No. Tenía razón y Millicent debía confesarse a si misma que se estaba preocupando por el futuro mientras que el desafío que debía enfrentar estaba en el presente. dudo que eso sea así. cerca del acantilado. No quiere vivir así. Lyon se los secó para verla mejor. Nadie puede decir lo que nos espera al final del camino. James. Las asombrosas revelaciones de Perfore todavía daban vueltas en su cerebro. Estoy casada sin tener necesidad de ser esposa. —¿No hay ninguna forma de ayudarle? Un médico diferente o algún modo de despertar su mente. —Pero…pero es que temo haberme casado por encima de mi nivel—soltó Millicent—Estoy segura de que se da cuenta de mis debilidades y de los defectos de Melbury Hall. Sin embargo puedo ver el dolor en su mirada. un niño con una mano deforme y medio sordo. La lluvia le caía sobre los ojos y la cara. Es tan miserable como el último de los mendigos de los bajos fondos de Londres. corrección Cari 43 .soñado. —Incluso sin conocerle. con la falda levantada corría entre los pinos zigzagueando como si fuera una serpiente. yo…me doy cuenta de que siento pena por el. con su larga cabellera rubia flotando al viento mientras ella desaparecía entre la niebla. Rebecca sabía de lo que estaba hablando ya que había vivido sola en las colonias durante diez años y había criado al hijo de su marido. Las ramas le arañaban la piel y la ropa. sus acusaciones todavía herían su sentido del honor. sombríos. Escucha a tu corazón y ayúdale en la medida de lo posible. él resbalaba. contra el cielo tormentoso. Le pesaban las piernas como si estuviera corriendo en la arena. Y es así para todos nosotros.

Vio el rostro preocupado de su esposa. era necesario que se explicara. Mientras el enfermero se dirigía directamente al carruaje. corrección Cari 44 . Según él. Como mucho estaba en el purgatorio. que afrontara la verdad. A Millicent le había dolido el comentario. cerca de Chiswell Green. A pesar de todo estaba contenta de la presencia del médico porque tenía que hacerle varias preguntas sobre la salud del conde. Continuó paseando por la estancia. Luego la encontró. El doctor Parker no la hizo esperar demasiado. El médico había sido un tanto brusco con ella cuando le recibió y había subido directamente al dormitorio del conde con su ayudante. pero le he recomendado a su ayuda de cámara que Traducción Rosanic. Ella nunca habría estado en compañía de lord Aytoun si el no hubiera estado incapacitado. le estaban esperando y debía regresar a Londres inmediatamente. Se levantó y empezó a correr a toda velocidad hasta que sintió que los pulmones le iban a estallar. Al fin llegó al borde del bosque.las respuestas. Estaba muerto. Si estaba muerto era evidente que no había subido al cielo. pero no podía ver la otra orilla del río. con el pelo desplegado sobre las rocas y los ojos abiertos que ya no le podían ver. Al lado de los caballos dos lacayos estaban charlando y golpeando el suelo con los pies para calentarse. Gibbs le hizo pasar al saloncito donde Millicent le invitó a sentarse. Todo se confabulaba para recordarle su posición real. —Todo esta bien. Cuando ella había hecho que les llevaran unas bebidas calientes y les ofreció entrar en la casa para comer algo. Millicent estaba mirando el deslumbrante carruaje en el que había llegado el médico desde Londres. Lyon se despertó sobresaltado en la más absoluta oscuridad. El doctor Parker les había ordenado que se quedaran al lado de los caballos porque luego tenían que ir a casa de lord Ellington. allí abajo. Había resbalado y había caído también por el acantilado. milady—dijo con tono apresurado—No hay ninguna medicina nueva. El camino que bordeaba el acantilado estaba desierto. A modo de contestación. el sacó su reloj de bolsillo. Una sombra se movió a su lado y unas manos frías se posaron en su frente. El alarido de Emma resonó en las colinas. otros pacientes “con un rango demasiado elevado para decir los nombres”. que volviera con el. Había aceptado un refrigerio pero había rechazado la invitación de Millicent de pasar la noche en la casa. Todo estaba gris y opaco. Por la ventana del saloncito. se habían negado.

o Wallace.. —No tiene que preocuparse. creo más bien que se trata del shock. La condesa viuda no habría acudido a usted si no tuviera confianza en su talento. milady. si me disculpa. a la vez que admirable. El médico se disponía a irse. pero… —Me dijeron después de la… desgraciada caída de Su Señoría desde arriba del acantilado que. Pero después de un accidente así. milady. créame. No ha habido cambios desde la última vez que le vi. puede que solo envíe a mi ayudante cada quince días aproximadamente y la tendré al corriente del estado de salud de lord Aytoun. ¿Fue acaso la incompetencia de ese hombre lo que impide que el conde pueda usar sus piernas? No sabría decirlo. —Estoy segura. un cirujano escocés llamado Wilkins. lady Aytoun— replicó secamente el médico— Si insiste en saber los detalles. Se lo diré a la condesa viuda. y lo que ha decidido hacer para curarle. corrección Cari 45 . No sé cuando volveré. —Tengo algunas dudas que esperaba que pudiera usted aclararme—dijo Millicent con la voz cargada de emoción. En cuanto al tratamiento… La interrumpió haciendo un gesto con su rechoncha mano. El médico elevó los ojos al cielo como si estuviera ante una niña que estuviera poniendo a prueba su paciencia. Solo quería saber lo que piensa de la salud de mi marido. ya no me acuerdo. —Como seguramente sabrá. le curó los huesos rotos. Lord Aytoun está bajo mi responsabilidad y me ocuparé de que reciba los cuidados necesarios. —Como le he dicho—declaró con suficiencia— mis clientes pertenecen únicamente a la élite de Inglaterra. le diré que le he tomado el pulso y he obtenido una muestra de orina. doctor Parker. Se volvió hacia ella. —Ya se lo he dicho. y aprecio mucho que alguien con tanto renombre como usted se desplace hasta aquí. pero como el conde está bien cuidado. —Es cierto. El médico se suavizó un poco. frunciendo el ceño. hace diez días. señor Parker. —Por supuesto. —Le aseguro que no es necesario. —Quería preguntarle sobre el tratamiento que se le está administrando a mi esposo. —No dudaría por nada del mundo de su competencia. Por ejemplo ¿Qué le ha hecho hoy? —Muy bien. nunca me ocupé de las heridas físicas de Su Señoría. tengo que irme. aprecio mucho que se haya desplazado hasta Melbury Hall. su preocupación por su reciente marido es comprensible. Traducción Rosanic.aumentara la dosis de la que le dábamos en Londres. Y ahora.

durante el día. Demasiado. Al principio pensé que era por lo avanzado de la hora en que le visitaba y le pregunté a su ayuda de cámara. La vida de lord Aytoun es infinitamente más agradable que la de muchos enfermos de este tipo. parece menos… —En lo que respecta al tratamiento. Antes de que Su Señoría abandonara Londres. —Gibbs me confirmó que su señor tenía un sueño inquieto y parece ser que está más nervioso todavía cuando está despierto. lady Aytoun— suspiró el médico mirando de nuevo el reloj. no veo porque… —Debe fiarse de esa sabiduría y de esa experiencia. —De verdad. —Con todo el respeto que me merecen su sabiduría y su experiencia. Lyon apretó los dientes y se apartó de John. Desde la segunda noche que mi marido pasó aquí. el cual está muy indicado para este tipo de casos. aumenté la dosis en varias gotas al día. Y me he dado cuenta de que tiene un sueño agitado y que cuando despierta no es del todo consciente de lo que le rodea. impedir que caiga en la depresión y evitar tener que encerrarle… —¿Por qué habría que encerrarle? —Para impedir que se haga daño a si mismo en los momentos de mayor depresión. Y le trato con los mejores medicamentos que hay. lady Aytoun. señor. corrección Cari 46 . Ya me he entretenido mucho. cual era el mejor momento para hacerle compañía. Además no quiere ni comer ni beber. Más exactamente. Es para tranquilizarle.—Ahí exactamente quería llegar. he pasado muchas horas a su lado cada noche. quien estaba intentando hacerle tragar una cucharada de sopa. No puedo evitar pensar que su salud está empeorando. sin embargo. el conde prefería estar solo. —No veo donde quiere llegar. —Sin embargo. el caso de un enfermo mental que su familia insiste en conservar a su lado. Es decir. doctor Parker. Traducción Rosanic. Hay que obligarle a comer algo. de verdad tengo que irme. le aseguro que ha demostrado ser el más eficaz. Ahora. milady. doctor. —Estoy segura de que se preocupa mucho por la salud de lord Aytoun. milady. —¿De verdad?— se extrañó él. —Usted puede hacer algo útil ocupándose de que mi paciente coma algo con regularidad. opio. —Lord Aytoun esta tomando medicinas muy fuertes. Gibbs. y me parece que ha reaccionado perfectamente. El doctor la obsequió con una severa mirada. Pero me contestó que.

La medicina. tal cosa no sería demasiado difícil. —El criado continuó hablando. las inmensas nauseas que sentía desde esa mañana. —Déle esto cuando haya tragado algo de sopa—ordenó Gibbs depositando el vaso sobre el velador— Volveré enseguida. —Quiero mi cama. Le subió a la boca un regusto de bilis y notó como el sudor perlaba su frente. el cual seguía enarbolando la cuchara. Cerró los ojos. —Solo necesitamos que nos ayude usted un poco. Hacía demasiado calor. ni había preguntado porque. Intentó concentrarse para saber que día era. Ni siquiera había hablado del dolor de sus articulaciones. Luego apareció el gordo médico y se subió al vehículo. Después de todo ¿Qué importancia tenía? ¡Condenado médico! Solo era un charlatán igual que los anteriores y a uno le daba la sensación de que podía oír las monedas de oro chocando entre sí dentro de sus bolsillos cada vez que se movía. De todas maneras. ¡Por fin la voz de Gibbs! —Mi cama. milord. En vista de que la cuchara se dirigía nuevamente hacia su boca. Se había acostumbrado tanto a tener calambres en el estómago que casi se habían hecho soportables. Por otra parte. Ahora. conseguía doblar la rodilla. movió la cabeza. antes de la llegada del pomposo médico. corrección Cari 47 . Seguramente Will. Lo único que deseaba era acortar la visita de ese parásito. milord. Odiaba a todos los médicos. Lyon. ya estaba harto de preguntarse cual de ellos acabaría por convencer a su familia para que le internaran en Bedlam. volvió otra vez la cabeza para alejarse de John. Y sobre todo. Notó que alguien empujaba su silla de ruedas e intento ver el rostro de John. Otra vez la cuchara. irritado. —Si. Está perdiendo peso. eran algo nuevo. ¿O fue ayer por la mañana? Todo estaba mezclado en su cerebro. y el doctor Parker dice que hay que obligarle a comer. con una mirada asesina. de modo que procuren seguir mis instrucciones. algunas veces. No había hablado de los estremecimientos que a veces tenía en el brazo derecho. pero antes debe comer algo. después de que la duquesa viuda muriera. pero pronto se dio por vencido. Detrás de el había alguien. pero Lyon no le escuchaba. Traducción Rosanic. No había pronunciado una sola palabra mientras Parker le auscultaba. de los dedos que se abrían y cerraban. Detrás de él se acercaba Gibbs con un vaso.—Tiene que colaborar. e intentó concentrar su atención en la calesa que veía por al ventana. Lyon la apartó con la mano izquierda. con su expresión de saberlo todo.

La bilis le subió de nuevo a la garganta y notó un brazo alrededor de los hombros mientras vomitaba. Estaba cambiando el recipiente sucio por el limpio cuando Gibbs se deslizó en la habitación. No supo cual de los dos criados le acercó el vaso a los labios. milord. y le meteremos en la cama. Cuando le dejé hace un par de minutos. Coma tan solo un poco. pero el sabor era más fuerte que el de la bilis. — Sosténgale los hombros. milady. tirándolo al suelo. —Nos daremos prisa. Su Señoría no estaba tan enfermo. y empezó a temblar de modo incontrolable. En medio de la niebla de su mente enferma. —Su Señoría no ha comido nada en todo el día— explicó John. pero todo aparecía distorsionado ante sus ojos. tapándose la boca con la mano— Perdón. —Vayan a buscar una toalla y agua fría. Millicent no sintió asco sino compasión. Vuestra Señoría… —La medicina—consiguió articular Lyon. Luchó contra un violento deseo de vomitar. —¡Buen Dios!—exclamó Will a su espalda antes de poder contenerse. Traducción Rosanic. —¡Otra palangana!— pidió ella. pero todavía tenía un sabor amargo en la boca. —Llévense la comida— ordenó— y tráiganme la palangana inmediatamente. señor Gibbs. vio que la mujer se dirigía hacia él. mientras el otro le sujetaba los hombros al respaldo de la silla. Eso era lo único que le quedaba. Apretó los hombros de su marido con más fuerza para transmitirle un poco de su fuerza. La mano izquierda de Lyon se aferraba al borde de la palangana y el sudor le corría por las sienes. Al percibir el fuerte olor que se desprendió de repente. Estaba intentando recobrar el aliento cuando uno de los criados le metió un trozo de pan en la boca. —¡Cielos! Perdóneme. Cerró los ojos. Opio y brandy. —Le dimos la medicina— continuó el otro— pero el doctor Parker dijo que tenía que comer algo cuando lo hiciéramos. Deseaba gritarle que se llevara a ese par de idiotas. Lyon golpeó el tazón con el dorso de la mano. El olvido. Intentó soltarse con desesperación. La ancha espalda de Aytoun seguía temblando mientras continuaba vomitando. Ella le puso en la frente sus dedos fríos. corrección Cari 48 . —¡No le obliguen!— dijo secamente una voz femenina. perdiéndose en la hirsuta barba. y ella lamentó no poder aliviar un poco su dolor. El estómago le dio un vuelco cuando aterrizó en él el líquido.Lyon observó como salía el ayuda de cámara. Lyon intentó fijar la vista en el rostro de la mujer.

se había colocado al lado de su sillón frente al obispo. —¿Las medicinas? —Su Señoría tomó una buena dosis ayer por la noche. —Gracias. Había aceptado la generosidad de la condesa viuda y había prometido cuidar a su marido. señor Gibbs? Esperó a que estuviera bien instalado antes de dirigirse a los tres hombres. Por el momento este último parecía estar dormido y ella se apartó de la cama. sino suya. Milord solo ha estado así de enfermo dos o tres veces en los últimos meses. quiero que se me avise. Will. Exijo que en ese caso me interrumpan sea lo que sea que esté haciendo. milady. Millicent recordó la consideración que el lacayo tenía por su señor. díganmelo. —¿Qué ha comido hoy? Gibbs se volvió hacia John. y John explicó tímidamente: —Le dimos más esta mañana porque él lo exigió— confesó— Y le hemos vuelto a dar hace un momento. quiero saber lo que se le administra y antes de que se le administre. Lyon. si se encuentra mal y no estoy a su lado. Si Su Señoría no se encuentra bien. —¿Y ayer por la noche?— insistió ella. Pero nunca tanto como ahora. lady Aytoun— dijo Gibbs— Nos ocuparemos nosotros. milady. si usted… —Me quedo aquí. señor Gibbs? —No. Solo un poco. había firmado los papeles. ¿Está claro. se arrodilló ante su esposo y empezó a mojarle la frente y a limpiarle las comisuras de la boca. si se salta una comida. antes de que llegara milady. sumamente pálido. —Les agradezco los cuidados que prodigan a Su Señoría. Le obligó a soltar la palangana y le limpió cuidadosamente la cara mientras Gibbs le incorporaba. avergonzado. Sin embargo. mantenía los ojos cerrados. ¿Sucede esto a menudo. Sin embargo. corrección Cari 49 . vayan a buscarme. Traducción Rosanic. Voy a modificar mis actividades para pasar más tiempo con él. el cual negó con la cabeza. Ahora. pero hoy no. —No sabe usted a lo que se ha comprometido. —¿Tendría la amabilidad de meter a lord Aytoun en la cama.Ella empapó una toalla en la jofaina. milady— dijo Gibbs con tranquilidad— No ha sido por capricho por lo que Su Señoría ha visto a tantos médicos desde el accidente. llévense todo eso. —Este no es lugar para usted. Si no come. Sin embargo sabía que no era culpa de ellos. Sufre permanentemente y su estado requiere cuidados constantes. Sin embargo se había limitado a proporcionarle una habitación y nada más. Aytoun parecía encontrarse mejor. se aclaró la garganta. Se había casado libremente con ese hombre. por favor. señores? Los dos criados asintieron. Recogieron rápidamente las palanganas y las bandejas y se fueron. a partir de ahora. Millicent tenía ganas de calentarles las orejas a los dos. —Prácticamente nada.

Si nadie hace algo. —Con buena salud o sin ella. — Nunca me oirá quejarme. Y los demás solo son charlatanes que solo piensan en el dinero. Él solo confía en usted y eso debe ser muy cansado. Aprecio su sinceridad. —Y supongo que el doctor Parker entra en la última categoría. ¿Cree que se sentiría feliz con la vida que lleva ahora? —¡En absoluto!— declaró el lacayo con vehemencia— Si hubiera podido hacerlo. Gibbs. Otros le purgarán dejándole sin fuerzas. Gibbs asintió con la cabeza. La mayoría de ellos querrán sangrarle hasta que vuelva en sí o se muera. y allí la gente dice lo que piensa. Traducción Rosanic. Soy consciente de la presión que ha tenido que soportar. —No hay ninguno bueno. De todas formas me parece evidente que no le gusta demasiado venir hasta aquí. ocupándose de mi marido todos estos meses. corrección Cari 50 . Creo que eso es lo que la condesa viuda pensaba cuando me pidió que me casara con su hijo. estoy convencido de que la condesa hubiera mandado al diablo al médico. milady. de haber estado aquí hoy. milady. y tuvo la osadía de quejarse porque Su Señoría estaba medio consciente. habría acabado con su vida hace tiempo. —Lo único que deseo es ayudarle— prosiguió ella— Me gustaría liberarle de alguna de sus obligaciones y ser útil. Y sin duda sería lo que ella misma haría si gozara de buena salud. con el rabo entre las piernas. Lo último que quería Millicent era herir al buen hombre. —¿Haría usted eso? —¡Por supuesto! Vamos a buscar un médico mejor lo más rápidamente posible. Creo que esa es la razón por la que se niega a alimentarse. seguro que se deja morir de hambre. Él se encogió de hombros. Y luego— añadió colérico— nos ordenó que le diéramos más de ese veneno. milady. Es lo único que puede controlar. —¿Porque cree que la condesa se hubiera enfadado? —A ese médico le importa más la comida que los pacientes. Apenas le prestó atención a milord. —Tiene una sola idea metida en la cabeza: drogar al señor hasta el día del Juicio Final y enviar cada mes la factura a la familia. — Estoy segura de ello. El enfermo estaba mascullando en sueños y ella dirigió la vista hacia la cama. Gibbs enarcó las cejas. —La solución es muy sencilla: le mandaré una carta a Londres para decirle que en el futuro no vamos a necesitar sus servicios.—De ninguna manera le estoy criticando. Perdone mi franqueza. pero me crié en la Higlands. —Gracias. —Usted ya estaba con Su Señoría antes del accidente. Gibbs.

Los Blancos no confiaban en su talento. o al menos lo que él sabía. aunque él si que estaba al tanto de su don. pero también ella… y muy a menudo por defenderles. Cuando Dombey cayó enfermo. Ellos padecieron la crueldad de Wentworth. Sin embargo. Millicent echó una ojeada a la puerta que los criados habían dejado entreabierta y vio a Ohenewaa. Ohenewaa ignoraba si podría haberle curado. la envió a buscar a uno de los suyos. la africana tenía la sensación de que el hielo se estaba derritiendo. Desde que llegó.— Nada de eso. Traducción Rosanic. A bordo de los barcos de esclavos. De ese modo aprendió la medicina inglesa. bajo el intenso sol de los campos de caña de azúcar. de pié en el pasillo. y había observado a los sacerdotes Ashanti y a los hechiceros. Sin embargo. La anciana había permanecido apartada durante toda la semana. Había estado más de cuarenta años a su servicio. pero de todos modos el no deseaba su ayuda y ella no intentó hacerle cambiar de idea. En el transcurso de su vida había visto a mucha gente enferma. muy similar a lo que ella misma había visto en Jamaica. de Bonsam Komfo. Se contaban terribles historias sobre Wentworth. Se había limitado a hacerle saber que era bienvenida. La mirada de Ohenewaa se posó en Millicent y luego desapareció como por arte de magia. Todo lo que aprendió lo puso en práctica en beneficio de su gente. ya que el resultado dependía de la diosa. sobre el modo brutal de tratar a los esclavos. y cerró la puerta. ¿Para qué? Hubiera sido lo mismo que intentar fundir un glaciar. —Tampoco vamos a permitir que siga aletargado— continuó en voz baja — Seguramente hay otro modo de curarle. mirando al enfermo. El destino hizo que fuera vendida al doctor Dombey. un hombre de pocas luces que no tenía ninguna confianza en si mismo. Ohenewaa se dirigió a su habitación. corrección Cari 51 . y Millicent no había querido forzarla. durante toda su vida había vivido rodeada de dolor y tristeza. en los barracones infestados de ratas. en todos esos lugares vio cosas que no se podían contar y conoció situaciones inimaginables. Él se había traído a sus capataces y el comportamiento de estos había continuado siendo el mismo. no ahorraban los elogios hacia su ama. había pasado varias veladas con las familias de negros de Melbury Hall. Pero también había presenciado los ritos de Okomfo. con Millicent. todos los que le narraban esas atrocidades. en lugar de bajar al piso de abajo. hasta que murió. Siempre estuvo a su lado para ayudarle tanto en las islas como en los barcos. pues peor para ellos. Basta con encontrar la medicina adecuada… y un buen médico.

Jonah le compró algunos ingredientes cuando fue a Saint—Albans. —Estoy a punto de desafiar la medicina tradicional británica y me preguntaba si podría usted darme una muestra de su habilidad. Esa noche. el lugar rezumaba paz y serenidad. Ohenewaa había descubierto otros elementos interesantes. La recolecta era abundante. que habían vendido su alma para convertirse en vigilantes. El ambiente estaba lleno de aromas exóticos. se agachó al lado de la chimenea. tanto en la cocina como en los bosques y prados de alrededor. sin embargo Millicent no veía en ello nada amenazador ni atemorizante. hierbas y pociones. Una vez desnudaron a un esclavo y le flagelaron delante de las mujeres blancas y de sus hijos. Millicent se olvidó de preguntar a la mujer como había sabido quien llamaba. quienes contemplaron abiertamente los genitales del hombre mientras el gritaba hasta morir. Ohenewaa seguía mirando fijamente las piedras que tenía ante sí y Millicent se acercó sin hacer ruido. repartió algunas hierbas sobre las brasas y cogió cuatro piedras. Usted no le ha visto tal como es— contestó sumergiendo su mirada sombría en la de Millicent— ¿Estaría usted dispuesta a verle y considerarle como una persona completa? ¿Tendría usted el valor de liberar su espíritu? Traducción Rosanic. se concentró en la razón de su visita. Tanto si eran las esposas como si eran las queridas. Las cortinas estaban echadas y solo el fuego iluminaba la estancia. Había cuencos de diferentes tamaños y formas encima de la mesa. Al contrario. —Usted trabajó con el doctor Dombey— continuó— Si yo decidiera prescindir de esa medicina ¿cree que perjudicaría a mi esposo? ¿Podría morir? Ohenewaa cogió una hoja medio quemada y la sacudió encima de las piedras. Se sentó en el borde de una silla. a menudo propinados por hombres de su misma raza. Ohenewaa tiró las piedras al suelo antes de decirle a lady Aytoun que entrara. esas mujeres solo veían a los esclavos cuando tenían que darles una orden o presenciar un sesión de latigazos. antes de ocuparse de sus hierbas. y sobre el suelo. La habitación parecía un templo antiguo y misterioso. unas hierbas se secaban en la chimenea. corrección Cari 52 . Y. Sorprendida por el espectáculo que veía ante ella. Alguien llamó suavemente a la puerta. Olvidando su sorpresa. Los negros de Melbury Hall le dieron hierbas que habían traído de Jamaica y otras que encontraron allí mismo. aunque estuvieran en invierno. —Él se está ahogando en un mar de bruma. Se dirigió hacia la mesa donde ya había reunido cuencos y frascos de semillas.Ohenewaa conoció a muchas blancas cuando vivió en la isla.

En ese lugar había una presencia. —Gracias— dijo. sin embargo podía entender la reticencia de Ohenewaa. y Millicent salió de la habitación. Las antiguas esclavas de Melbury Hall respetaban a Ohenewaa y la trataban como si fuera una reina. Le había dicho a su amiga Rebecca que lord Aytoun ya no era el de antes. Ella también había notado el poder que emanaba de la anciana. Millicent se levantó de mala gana. Millicent miró a su alrededor. Se apartó para dejarlas pasar. Ohenewaa asintió con la cabeza. No se podía hacer nada por el conde hasta que no hubiera recuperado todas sus capacidades mentales. ¡Evidentemente. la otra una toalla doblada cuidadosamente. de los olores. corrección Cari 53 . ¿Hay algo más que pueda recomendarme para ayudar a Su Señoría? —Espere a dar el primer paso. —¿Y que pasa con el dolor? ¿Hay alguna otra cosa que pueda apaciguarlo? No quiero que sufra inútilmente. un poder. de la luz de las llamas reflejada en las paredes. lo primero que hay que curar es su mente. Ohenewaa contempló durante un buen rato las piedras y luego suspiró para sí. —Puede usted suprimir el opio— declaró al fin. empapándose del ambiente. Traducción Rosanic. Millicent las entendía. o una suma sacerdotisa.Millicent recordó los rumores sobre el escándalo. recogiendo las piedras— No. que era incapaz de definir. Volveremos a hablar después. Una de ellas llevaba una jofaina y una jarra de agua. pero ya estaba de nuevo mirando el fuego. Todavía le quedaban mil preguntas que hacer. eso no le matará. —Si. Se sorprendió al encontrar en el pasillo a dos mujeres negras esperando. —Habrá que esperar a ver. —Su sabiduría no está contaminada por los principios de la medicina inglesa. Será muy importante. siempre estaba bajo los efectos de las drogas! ¿Estaba dispuesta a enfrentarse a un hombre distinto? Recordó el cuerpo doblado en dos encima de la palangana. Está usted en lo cierto.

En el pequeño despacho que utilizaba para llevar el control de los diferentes asuntos de la propiedad. milady? —Todavía no estoy lista para ir a acostarme— le contestó Millicent escondiendo la carta— Pareces cansada. Violet. corrección Cari 54 . —¿Puedo ayudarla a cambiarse para ir a dormir. Este último estaba al tanto de todo lo que sucedía en los alrededores y esperaba que pudiera darle algún consejo. pero Londres estaba demasiado lejos. Millicent escribió al reverendo Trimble. Levantó la vista cuando llegó Violet. Lo siento. pero se acercaba la temporada de plantar las semillas y había que tomar algunas decisiones importantes.Capitulo 8 Sin un administrador que la ayudara. Seguro que desde que compartes habitación con otras dos doncellas. a Millicent no le quedaba demasiado tiempo libre. Sir Oliver Birch ya estaba entrevistando a varios interesados. no duermes bien. Traducción Rosanic. Jonah era de gran ayuda.

Sé que estuvo con milord hace apenas una hora. A ella también la afectó. La criada se fue después de hacer una reverencia. Pero. En ese momento pensó en las diferentes lesiones que tenía. pero no la había relacionado con las heridas. vete fuera de mi vista! ¿Lo has entendido. miserable perro sarnoso? Millicent se detuvo en la entrada. milord. Traducción Rosanic. Vete a descansar. intento encontrar alivio en el olvido que proporciona la enfermedad. Seis meses antes se había roto un brazo y las dos piernas y no lograba entender como era posible que todavía no pudiera utilizarlas. pedazo de mierda asquerosa. pero no recibirá una sola gota de ese veneno mientras su mujer no lo autorice. empezó a luchar contra su melancolía… Oyó voces en el interior de la habitación de su esposo y llamó a la puerta. milady. pero se ha despertado y esta furioso. por si milord accede a tomar un poco. y eso estoy haciendo. en esa época. Millicent vio por encima de su hombro que entraba un criado de su marido. No había oído salir tantas palabras seguidas de la boca de su marido en las dos semanas que llevaba en la casa. Violet. Wentworth no estaba dispuesto a internarla en Bedlam. John? —Le pido disculpas. pero ninguno de los dos hombres dejó de hablar cuando entró seguida de John. La joven nunca se quejaba. si no solo al accidente. La condesa viuda había hablado de depresión. todavía la necesitaba para ascender en la escala social. —¿Qué sucede. Dijo usted. —Insúlteme si le apetece. tanto física como psíquicamente. que la avisáramos antes de darle nada. Millicent comprendía la reacción de su suegra. Ella se levantó inmediatamente. milady. Al pensar que Aytoun había perdido a su mujer y su independencia con la desgraciada caída. con una palmatoria en la mano. después de tanto tiempo. uno de los médicos había mencionado una especie de parálisis. Estamos cómodas y me siento feliz de que estén conmigo. y el señor Gibbs está a su lado. mientras que Millicent seguía a John hasta el piso de arriba. —¡Vas a obedecerme. —Gracias. corrección Cari 55 . Solo cuando su amiga Rebecca fue a vivir en las cercanías con lord Stanmore. Según Gibbs. Reflexionó sobre la depresión. —¿Dónde están Will y Gibbs? —Will ha ido a buscar un poco de sopa a la cocina. milady. Después de haberse separado de Ohenewaa. y si no. Acababa de perder al hijo que esperaba por culpa de un acceso de ira de su marido.—No lo sienta. Herida. durante uno de los peores momentos de su matrimonio con Wentworth. Millicent había vuelto al dormitorio de su marido y le había mirado mientras dormía.

el conde no podía dormir. Me gustaría quedarme a solas con él. Sacudió la cabeza. y se acercó a ella mientras el enfermo proseguía con sus insultos. Antes de empezar a tomar láudano. —¡Sucio individuo asqueroso!— escupió el conde— Soy yo quien te da las ordenes y no esa zorra. Ella se negaba a dejarse intimidar en su propia casa. Le adormece. Estaba segura de poder hacerse cargo del asunto. Una sincera preocupación sustituyó a sus deseos de recordarle sus modales. El conde se calló de repente y ella se dio cuenta de que intentaba respirar. Will estaba entrando con una criada que llevaba un cuenco de sopa y pan. —¿Tiene dolores? —Creo que no. Millicent examinó rápidamente la habitación. De hecho nunca se quejó mientras duró la convalecencia. Aytoun soltó otra retahíla de juramentos. Créame. —No se tome sus palabras al pie de la letra. no es él. Como si quisiera darle la razón. milady. —Su Señoría quiere que le demos el láudano—continuó el lacayo— porque sabe que eso le tranquilizará. no soy médico. corrección Cari 56 . era muy desgraciado y se las arreglaba para fastidiar a todo el que pasaba cerca de él. milady. Traducción Rosanic. Pero puedo decirle que después de la caída. milady— contestó Gibbs en voz baja— Las fracturas hace tiempo que se soldaron.Gibbs se mantenía firme entre la cama y la mesa en la que se encontraba la medicina. ¿Me oyes? Gibbs se dio la vuelta y vio a Millicent en la puerta. Sería mejor que esta noche nos deje a solas con él. Es más terco que una mula. —¿Le ve peor que nunca? —¿Físicamente? No milady. Dice que no quiere tomar nada excepto el laúdano. disgustado. Millicent lanzó una ojeada hacia el lecho desde el cual su marido la insultaba comparándola a un mendrugo de pan mohoso y al queso rancio. —¿Por qué está enfadado? —Quiere la medicina. —¿Qué cree que sucedería si no le volviéramos a dar opio? Gibbs pareció un tanto sorprendido. Pero con esa lengua viperina podría derrotar a un batallón de mercenarios. No es demasiado buena compañía. —No tengo ni idea. Su marido estaba incorporado sobre las almohadas y las cortinas estaban echadas como protección contra el frío. —Ninguno de ustedes tendrá que soportar el mal humor de Su Señoría esta noche— declaró— Vayan todos a acostarse y recuperen el sueño atrasado.

ya que su marido había muerto en un accidente de coche en Londres. El escocés levantó las cejas. y sabe a que atenerse. —¡Ah! Me alegro de que lo intente. y luchó contra el extraño hormigueo que se apoderaba de ella en cuanto le veía. y a Melbury Hall. señor—contestó el ama de llaves en voz baja— pero mi señora ya ha estado casada antes. soportado largas y agotadoras horas de trabajo sin haber sido recompensada nunca con el más mínimo agradecimiento. El alto escocés entró unos minutos después. señor. Sentada cerca del fuego. En realidad. en qué? Si me permite preguntarlo. En toda la semana pasada ni siquiera se tomó la molestia de contestar al saludo de un pobre hombre solitario. En esta ocasión. no me gusta demasiado. —Educación—repitió él con un suspiro melodramático— ¿De modo que así son las cosas? Mary se sintió arder. Se había quedado viuda muy joven. Siempre le estaría agradecida por haberle ofrecido ese trabajo en el campo. —Estoy segura de que le traté con educación. Mary Page amaba su trabajo. Se había sentido impresionada favorablemente por Sir Oliver Birch y todavía más por su señora. señora Page. —Estaba bromeando para tranquilizarle. —¿Sabe a que atenerse. debo confesarlo. Gibbs le parecía muy atractivo. la esposa de Jonah. sin embargo. sospechó que algo iba mal. con la costura en las rodillas. vio como se reunían con ella los dos lacayos del conde. Sonrió al recordar el comentario de Violet cuando llegó a la mansión: “Es bastante guapo. —¿Tan grave es? —Si. si a una le gustan los monos peludos” —Está sonriendo— constató él— ¿A que debo agradecer esa maravilla? Traducción Rosanic. corrección Cari 57 . Y lo hacía bastante bien gracias a la ayuda de los antiguos esclavos que trabajaban tan bien o mejor que los criados ingleses. —Buenas noches. A pesar de su corpulencia y de su actitud autoritaria. señora—contestó el hombre sentándose a su lado. Mary notó que se ruborizaba. Si. pero no sabe a lo que se arriesga. sin embargo. señor Gibbs. Amina. incluso se había convertido en su amiga y en su brazo derecho. Mary Page seguía considerándose una recién llegada a Melbury Hall. todo el mundo se había adaptado muy bien. La llegada del conde de Aytoun y de sus empleados no había supuesto realmente un problema para ella. había trabajado durante diez años como doncella.Después de pasar un año y medio en ese lugar. Después vio el anuncio de lady Wentworth buscando un ama de llaves. ¿Tiene la noche libre? —Si. Su señora se ha quedado sola con Su Señoría. —No quiero ser impertinente. señor Gibbs.

Acabó por explotar. y. como si fuera indiferente a los alaridos de Lyon. Quizá sea algo que cené… Pero volvamos a su señor. Sea lo que sea que haya oído decir sobre el primer matrimonio de lady Aytoun. esa condenada mujer fingía no enterarse de nada y acababa de poner a sus fieles criados en su contra! Y ellos. Tranquilícese— añadió dándole una palmadita en la mano— No se dejará dominar. Curioso también que todos los insultos que le dedicaba parecían entrarle por un oído y salirle por otro. pero muchas mujeres en su lugar. pero ha salido y tardará en volver. corrección Cari 58 . la cara y el cuello. —Si. pensó. milord. estando como estaba tan fuera de sí. Pero ni siquiera iba a tener esa suerte.—No lo sé. para convertirse en alguien competente. En ese momento podía agarrarla del cuello. o tengo que ayudarle? De pronto parecía menos segura de si misma. ella luchó. solo podrían pensar en la forma de librarse de un marido tan odioso como él. La muy testaruda iba de un lado a otro de la habitación como si todo estuviera bien. —Déme algo de beber. El conde estará muy bien cuidado. si hubiera sido capaz de poner su mano sana alrededor de la garganta de esa mujer para estrangularla. señor Gibbs. exasperándole con su voz angelical. No creo que haya tenido que tratar con un individuo tan malhablado como el conde. Créame. Traducción Rosanic. —Pero si necesita ayuda. hubiera estado feliz de ser condenado a trabajos forzados. A Lyon le molestó ver como le servía algo que tenía toda la apariencia de ser agua. yo estoy aquí. milord. Rezó para que ella tuviera precisamente esa reacción. esperó hasta que ella se acercó con el vaso en la mano. apartando una silla… ¡Maldición. —¿Puede arreglárselas solo. ¡Le he dicho que vaya a buscar a Gibbs! —Lo lamento. El veneno pondría fin a sus miserias. Se acercó a los pies de la cama con una sonrisa en el rostro. Él extendió el brazo. Él era consciente de su presencia desde el mismo instante que había entrado en la habitación. ella había prometido ocuparse de él. La rabia le quemaba la cabeza. habían salido obedientemente del dormitorio en cuanto ella se lo ordenó. —¡Vaya a buscar a Gibbs! —¿Necesita algo?—preguntó ella. Desde luego. pensó mirando la puerta cerrada. colocando un cojín. —Francamente. Curioso. Todo su pecho estaba contraído por la cólera. —Sobrevivió a un matrimonio con un hombre que era el diablo en persona. por quien estoy preocupado es por ella. los muy cobardes.

—Lo siento. Carece por completo de compasión— dijo él volviéndose— ¡Maldición! ¿Es que no se da cuenta de que no puedo moverme? No tengo hambre. ella se acercó con la bandeja. El ruego pareció penetrar en su obtuso cerebro. —¡No tengo hambre!—ladró él. ¡Y usted es mi maldición para toda la eternidad! —Diga todo lo que desee. pero no obtendrá la medicina hasta que haya comido. se cayó derramando todo su contenido. los calambres le retorcieron el Traducción Rosanic. y contra el destino que le mantenía inmóvil en la cama. bastante satisfecho por esa pequeña victoria. y no quiero que sea otra vez eso. Empezó a temblar convulsivamente. antes! Lyon estaba arrepentido de no haberla estrangulado cuando tuvo la oportunidad. Ella se dirigió hacia la bandeja. —No. mientras no haya comido algo— insistió ella con firmeza— Nadie es capaz de recordar cuando comió usted por última vez. ha… hágalo ya. porque estoy en el infierno. se encontró con el vaso en al mano. —¡Pedazo de bruja inhumana! ¿Cómo se atreve a d… desafiar a la m… medicina? A Lyon le costaba hablar. Cuando apoyó la cabeza en la almohada para recuperar el aliento. creí que lo tenía bien sujeto— dijo ella cogiendo una toalla para secar la colcha. Lyon esperó. —Usted no es humana. antes de caer sobre la alfombra. —De todos modos tiene que intentarlo— insistió ella volviéndose a sentar. Lyon empezó a echar pestes contra todo el mundo. Pero en cuanto ella lo soltó. casi a su pesar. Volvía a sentirse débil y con nauseas. en manos de esos traidores. —¡Es usted una bruja! Ahora ya estoy seguro de que morí al caer por el acantilado. la necesito ahora mismo. corrección Cari 59 . El contemplo la posibilidad de mandarla volando por la habitación. — Déme algo de beber. —¡No. Se sintió todavía mas contrariado cuando la vio sentarse en un sillón a una respetable distancia. incluidos Gibbs y Millicent. Retrocedió rápidamente al tiempo que recogía el vaso. Ella levantó la vista hacia él y comprendió que no había sido un accidente. Escuche. pero el cansancio se estaba apoderando de él. por el amor de Dios. lo cual aumentaba su malestar. Pero no me t… torture de este modo. ya que se levantó. pero necesito mi medicina. ¡Necesitaba la medicina inmediatamente! —Si está… pensando en asesinarme. —Se la daré si antes come un poco. —Piense en la comida como si fuera una medicina.Sin embargo.

le puso una cuchara al lado de la mano izquierda y le colocó una servilleta encima del pecho. Se limitó a depositar tranquilamente el vaso en la bandeja y a volcarlo deliberadamente. no sucede nada importante. el ganador iba a ser él. pero luego la necesidad de tomar el opio. Estaba sentada en el borde de la cama. pero aparte de eso. Ni siquiera pareció extrañada. Este estalló en el suelo. se dijo Lyon. —Parece que quedan algunas gotas. Lo único que deseaba era brandy y opio. se prometió a si mismo. que torpe soy! Recogió el vaso y miró dentro. —Tiene una mano que funciona. —¡Uy. ensuciando de paso su camisón y las sábanas. aunque la sonrisa desapareció de sus labios. tiró el cuenco por los aires. sin soltar la bandeja. ¡Y la muy zorra seguía comportándose como si no pasara nada! Apartó el lienzo que tapaba un cuenco de potaje. jugueteando con el vello rubio de su torso. Coma mientras le preparo la medicina. Ella no levantó la voz. Cogió el cuenco de potaje. ni protestó. Y entonces tendrá su querida droga mucho más tarde. Si se iban a enfrentar las voluntades de los dos. Él esperó un buen rato. Quería el olvido. y añadió brandy. bajaré a la cocina a buscar más. Le puso la bandeja encima de las rodillas. El la fusiló con la mirada. se lo llevó a los labios. Violet se estiró lánguidamente contra Ned. Él seguía mirándola fijamente para que se diera cuenta de las dimensiones de su enfado. Traducción Rosanic. Sin decir una sola palabra. bebió un sorbo. ella se dirigió hacia la mesa donde estaban las medicinas. —Bueno. corrección Cari 60 . Cuando él cogió la cuchara. pudo más que el orgullo. Luego retrocedió. —Me gustaría que comiera. muy contenta de si misma. y. Ella empezó a contar las gotas de laúdano. cuéntame lo que sucede en Melbury Hall. Lo que le sacó de sus casillas fue la sonrisa satisfecha de esa mujer. hermosa mía. casi sin querer. Espero que sea suficiente para pasar la noche… ¡La hubiera matado! Y lo haría en cuanto tuviera oportunidad.estómago y volvieron las nauseas. —Lady Aytoun pasa mucho tiempo con su nuevo marido. —Pero se lo advierto— continuó— si tira a propósito la comida. —He cumplido mi parte del trato— dijo ella— Ahora le toca a usted.

cuando estés libre. Todavía estaba dolorida de su anterior unión. Le había dicho que la amaba. La saludó y el perro movió la cola. pero no fue nada amable por tu parte hacerme esperar mas de una semana antes de volver a verme. Violet regresó apresuradamente a Melbury Hall. mi dulce. Peor aún: empezaba a poner en duda sus palabras. Una hora más tarde y un poco asqueada. ahora que eres mi hombre… —¿Qué estás diciendo? Ned rodó sobre ella con esa sonrisa traviesa que la hacia estremecer. Secretos relativos al día en que murió el señor Wentworth.—Me va a mandar a comprar a Saint—Albans el próximo sábado. Noche oscura. ¿Quieres venir conmigo? —No. Estaba de nuevo preparado para hacerle el amor. —No. Los dos eran como dos corderitos. Se dirigió hacia ellos. pero ahora no le gustaba la manera en que la había tratado. Pero tu dijiste que me ambas. pero no quería conocer a su familia. Decía que era hermosa. Al contrario. Ella había acudido voluntariamente a encontrarse con él. Le separó las piernas con la rodilla y penetró profundamente en ella. rascando al perro entre las orejas. Ambos se parecían. mucho más— dijo él empezando a moverse en su interior— Afortunadamente eres inteligente y aprendes rápidamente. —No tienes la ropa sucia. pensó. —Entonces quizá pueda escaparme el domingo. Estaba saliendo del bosque cuando vio a Moisés. Sin embargo. ¿Porque estaba tan interesado? Ni trabajaba ni conocía a nadie allí. Aprovecharé para ver a mi madre y a mi abuela. —¿Tu hombre?— repitió él— ¡Si solo has estado en mi cama dos veces! —Es cierto. ¿Quieres que alguien te acompañe? Ella negó con la cabeza. Violet. —Hace falta más. Además tampoco estaba sucediendo nada importante en ese momento. —No. le paso los brazos alrededor del cuello con la esperanza de que esta vez la tratara con mayor suavidad. pero inmediatamente después le pedía que le contara cosas de Melbury Hall. Estaba satisfecha de no haberle contado demasiado. ni siquiera eso. pero no protestó. corrección Cari 61 . Tengo demasiado trabajo para acompañarte. —¿Y esto no es razón suficiente?—preguntó ella en voz baja. —Por supuesto. —Necesito una buena razón para ir a conocer a tu familia. Me gustaría que conocieras a mi familia. No estás triste. Traducción Rosanic. provisto de una linterna y seguido por su perro. —¿Porque?— preguntó Ned— ¿Estas impaciente por anunciarles que soy un amante maravilloso? Ella enrojeció. mi hermosa Violet. y ella se lo había permitido. —No hay luna. había cosas que nadie debía saber nunca. no estoy triste— replicó ella. Él lo había hecho de nuevo. preciosa. No. solo pensaba que.

Sobre todo. Contempló al anciano negro que se dirigía a los establos con el perro pegado a sus talones. ¿Me esperas un minuto? De pronto. Ella nunca desvelaría los secretos de Melbury Hall.—No. ¡Ah! Y hay que cambiar las sábanas. nada de alcohol. Ordenaré que le suban sidra y agua por si tiene sed. poco después de la salida del sol. —Ayude al conde a bañarse y a vestirse en cuanto se despierte— dijo en voz baja— Ofrézcale el desayuno. y aspiró el aire fresco de la noche. Capitulo 9 Le parecía que era un soldado retirándose del campo de batalla. le hizo señas para que la acompañara al pasillo. Giró los talones. La hice con juncos del año pasado y el asa está recubierta de cuero. Estoy bien Moisés. Muy entretenida. Traducción Rosanic. Seguramente también encontrará algunos trozos de porcelana alrededor de la cama… —Se diría que ha pasado usted una noche entretenida. Y sobretodo. Él se volvió hacia el establo. pero no medicinas sin consultarme antes. en vez de ser una mujer saliendo del dormitorio de su esposo enfermo. Violet se sentía mejor. milady. la señora Page se encargará de limpiarlas. Tú y tu perro tenéis que cuidar de Melbury Hall. —De acuerdo. corrección Cari 62 . Podrías ponerle unas cintas bonitas y llevártela cuando vayas al pueblo. milady. —¿De verdad? —Si quieres. Cuando llegó Gibbs. —Efectivamente Gibbs. Sujetaré la linterna hasta que vuelvas. gracias. En cambio tú tienes una importante misión. voy a buscarla. ¿Ya ha desayunado? —Si. También hay algunas manchas en la alfombra. —Perfecto. —Te he hecho una cesta. nadie debía enterarse nunca de que había sido Moisés quien había matado a Wentworth.

con usted. tres o cuatro veces más dinero. Lyon se había dormido por fin. Y reclamaba su medicina. Su Señoría. Ella se detuvo y le miró. Esperaba mucho en una sola noche. —Si. Más de una vez. Comprobó. milady. Pero aquí. había lamentado que no hubiera perdido el habla al mismo tiempo que lo demás. —Lo haré. se dejó caer en la cama sin molestarse en desnudarse. La noche que acababa de pasar había puesto a prueba sus fuerzas. se dijo que debería haberle pedido a la condesa viuda. como sucedió con los demás. El mensaje de Will estaba claro: Gibbs quería hacerle saber que el conde se había despertado de tan mal humor como era posible. había habido veces en que había llegado a dudarlo. Pensaba en su propia suerte. cuando se dirigió a su habitación. pero no hizo caso. —Lleva usted con él mucho tiempo ¿no es así?— preguntó. Me merecí lo que obtuve. Lyon Pennington era la persona más arrogante y cabezota que había conocido en toda su vida. en el transcurso de la noche. —No. —Nadie se merece tanta preocupación. milady— dijo suavemente el lacayo. Cansada. en Melbury Hall. poco antes de que ella saliera de su dormitorio. Gibbs. corrección Cari 63 . Gibbs. Millicent apreció en su justo valor la confianza que le demostraba ese hombre. Su incapacidad no atenuaba en absoluto su carácter violento. en el curso de los últimos años. No siempre habías ido así. mirando el reloj de la pared. A Millicent le temblaban un poco las piernas. primero tenía que saber como tranquilizarle. que solo había dormido media hora.—Espero que no se haya usted desanimado. Puede que también cambiara. ha tenido su cuota de desgracias. Traducción Rosanic. puede que le cambie la suerte. le costó unos segundos darse cuenta de donde estaba. —No dude en llamarme si es necesario. Pero quiero que sepa que él. Cuando llamaron a su puerta. en el transcurso de la noche. En algunos momentos. de modo que todavía quedaba algo de esperanza. Luego recordó las palabras de Gibbs. milady. debía estar tan cansado como ella. Sin embargo. teniendo a lord Aytoun por marido. Por eso nunca he perdido la esperanza. Se tapó con el cubrecama y cerró los ojos. no siempre ha sido así. Sin embargo. —Estoy segura de eso— contestó ella sinceramente.

—Me siento muy feliz de que hayas decidido ayudar a milady. —Dicen que se comporta como un loco. hasta el punto que cualquiera hubiera dicho que estaba dormida. a estas alturas. la doncella de lady Aytoun. corrección Cari 64 . De repente gritó lo que parecía una advertencia. Hace ya dos días y dos noches que prácticamente no abandona la cabecera de su cama. La pobrecilla tiene peor aspecto que lord Aytoun. Estaba a punto de incorporarse. Se había dormido una hora antes y estaba teniendo una pesadilla. si no sentido común— contestaba Violet— Yo también le vi el día que llegó. Los criados. Entonces lo mezclaremos con el agua que bebe. Grita si está despierto y se agita delirante cuando duerme— explicaba la negra en voz baja— Pero ella resiste y no le da la medicina. —Muy bien. tranquilamente sentada en un rincón de la cocina. Ohenewaa. La señora Page dice que milady tampoco se encuentra bien. —Ven a mi habitación a mediodía. Esta mañana. ya se habían acostumbrado a su discreta presencia y a sus idas y venidas. Tendré preparado un té para el hombre enfadado. Ella le puso una mano en el cuello para comprobar su pulso. Si la señora no le obligara a beber agua no estoy segura de que siguiera vivo. ambas apenas habían salido de la adolescencia y estaban sentadas en un banco al lado de la chimenea.Ohenewaa. Empezó a removerse contra la almohada mascullando palabras incomprensibles. Ohenewaa se levantó en silencio y salió de la cocina. la anciana permanecía inmóvil. y una joven criada negra llamada Bess. reconocía a todo el mundo. pero al menos. cuando él la agarró de la muñeca y retuvo firmemente su brazo contra su pecho. Luego. —Él no bebe té. ¿Cuánto habrá que darle? —Te daré lo que necesita para el primer día. veremos como evoluciona e iremos disminuyendo la dosis progresivamente. Traducción Rosanic. de modo que ya nadie le prestaba atención. ya no lo necesitará. La africana encontró a Amina en la sala de los criados. —Yo he tenido suerte de que no me llamen demasiadas veces. ¡También ella es cabezota! —A mi modo de ver. En una o dos semanas. Y no es de extrañar. escuchaba la conversación entre Violet. estaba de un humor de perros. no es cabezonería. cuando le he subido la bandeja. No sabía ni donde estaba ni quien era. Millicent se sentó en el borde de la cama y utilizó una toalla pequeña para secar el sudor que perlaba la frente de Lyon. —Es cierto. Ni tampoco come. Con los ojos semicerrados. las manos cruzadas sobre la falda de muselina blanca que le había dado Amina. Amina sonrió.

y ella no podía entender por qué razón. Un criado se apresuró a reunirse con ella en el vestíbulo y le entregó un mensaje de Jasper Hyde. no… —Despierte. —El señor Jasper Hyde me ha escrito pidiéndome que organice una entrevista entre ustedes dos. Emma.Ella permaneció inmóvil. Cuando Ohenewaa entró en la estancia pocos minutos después. también para ella. —Pídele a Ohenewaa que se reúna conmigo en la biblioteca— ordenó. Y sin embargo. Una vez más. golpeaba enloquecido bajo la palma de su mano. —¡No! ¡Es imposible! —Solo es un sueño. Está teniendo una pesadilla. Emma había sido la esposa de Aytoun. Millicent decidió no dejar que sus propios sentimientos influyeran en la decisión de la curandera. estaba tan empeñado en conseguir a la anciana. No necesitaba que ese nombre se convirtiera en una pesadilla. milord—le dijo ella inclinándose para acariciarle la cara con su mano libre. pero Ohenewaa se limitó a mirarla con desprecio. Ya no había ninguna relación entre ellos. ninguna deuda. Millicent se tensó al abrirlo. las lágrimas se mezclaban con el sudor. Se sentó al lado de la ventana y releyó la carta. Afirma que no tiene ninguna mala intención. La infusión había dado resultado. El corazón de Lyon. él seguía haciéndolo. Menos de una hora después de haberla bebido. Se levantó y vio a Will en la puerta. Estaba furiosa al ver que él insistía tanto. —Emma… ¡No! ¡No! Millicent se soltó como si la hubiera quemado. —Quédate con el conde—le dijo— Y ven a buscarme cuando se despierte. pensando en la lucha que ese hombre estaba soportando en su interior. corrección Cari 65 . se trataba de la anciana africana. en caso de que no sea posible. Para distraerse. quizá la persona más importante de su vida. Traducción Rosanic. Mientras bajaba hacia el vestíbulo. intentó apartar el nombre de Emma de su mente. pero esta dispuesto. pensó en la medicina de Ohenewaa. incluso mientras dormía. su esposo se había dormido. nada con lo que poder presionarla. En el rostro del enfermo. —¡No! Se aferraba a ella con toda la fuerza de su mano útil. a desplazarse hasta aquí. —No. Depositó la carta encima del escritorio. Lyon. por favor. Prefiere que sea en Londres.

—Antes de darme una respuesta. Siguieron años de extrema crueldad. en sus manos. Ohenewaa se volvió hacia Millicent. Si le fuera posible. Los esclavos de varias plantaciones. Yo también probé el látigo. convencidos por algunos de sus antiguos ancianos de que determinados amuletos les hacían invencibles. se usaba con salvajismo. los plantadores. cansados de las crueldades de las que eran víctimas. Miró a la mujer con una mirada turbada. —Yo también estoy señalada. Jasper me quemaría viva. Wentworth. La lluvia empezó a caer. tenían. Traducción Rosanic. En cada una de esas ocasiones el asunto tenía relación con usted. Vi las cicatrices en la espalda de hombres y mujeres inocentes.—Es una solicitud muy poco habitual— prosiguió Millicent— y mi primera reacción ha sido negarme categóricamente. antes de matarme. todos los derechos. La africana se acercó a la ventana y dejó vagar la mirada por las grises colinas. Vi como se violaba a aquellos que no podían defenderse. —Hyde dice que no tiene malas intenciones. Y cree que estoy castigando su cuerpo para conseguirlo. que le libere de sus pecados. Vi como se comportó cuando compró las plantaciones de Wentworth. Sabía que había sido una revuelta sangrienta. pero esa no era la razón por la que había llamado al doctor Parker. ya que no cree que haya nada de malo en quemar a una bruja delante de los ojos de los suyos. Estaba en uno de los barcos de esclavos con Dombey cuando estalló la revuelta de 1760 en Jamaica. y otros de la misma calaña. El látigo. Me odia porque cree que le he echado una maldición. en esa época. Durante diez años. se volvieron todavía más represores. y ella vio las consecuencias. La rebelión pronto fue salvajemente aplastada. luego me dije que el asunto también le concierne a usted. Sin embargo. Y ahora me acusa de brujería. había golpeado sin piedad. Jasper Hyde y su padre. ocultando las colinas. debe saber que el abogado del señor Hyde se puso en contacto con sir Oliver Birch una docena de veces en la última quincena. Para él. quiere que le libere de la maldición. Vi su desprecio por el sufrimiento humano. la venganza no es mala. Cree que basta con castigar al cuerpo para romper el espíritu. en parte como represalia y en parte por miedo de que algo así volviera a suceder. corrección Cari 66 . se habían sublevado y habían matado a todos los que se interpusieron en su camino. Y es cierto. —Jasper Hyde quiere tenerme porque yo presencié el resultado de sus acciones. Jasper Hyde sabía que el médico no podía hacer nada por él.

víctima de su falta de cerebro. De modo que deberá evitar usted cualquier fuente de preocupación. como todas las mujeres. —Le agradezco que haya venido a verme con tanta rapidez. si no se hubiera vuelto a casar. —Ya veo. Lamento de verdad que lord Aytoun se encuentre de nuevo en una situación tan desagradable. Cuando oí decir que usted era el médico de lord Aytoun. pero no veo que haya nada más— dijo el médico haciendo un gesto a su ayudante para que abandonara la estancia— Sin embargo. ¿Es usted amigo de Su Señoría? —No exactamente. y sangrías periódicas. la información que le habían proporcionado sus investigadores en el Hertfordshire era correcta. señor Hyde. pero debo confesarle que era acreedor suyo antes de que se casara con Su Señoría. Solo soy alguien que lamenta que esté en manos de una mujer tan interesada. y se muestra extremadamente generosa con sus gastos. Melbury Hall está demasiado lejos de Londres y aquí tengo demasiados clientes que me necesitan. —¿Le debía mucho dinero. Hyde esperó a que estuvieran solos para interrumpirle. Jasper Hyde se levantó. corrección Cari 67 . Me habría visto obligado a apoderarme de Melbury Hall en dos meses. —Espero que ella no le haya despedido— comentó Hyde. Parker no disimuló su interés. supe que era el hombre que necesitaba. El médico levantó las cejas. Eso forma parte de su plan. Al menos en ese aspecto. fingiendo indignación. —¿Cuándo volverá a verle? Parker se aclaró la voz. —No se crea ni una palabra. —A lo mejor usted lo ignora.—Su corazón late demasiado deprisa. comer a determinadas horas. Primero compra a esa bruja negra que asesinó al doctor Dombey y se la lleva a Traducción Rosanic. —Lady Aytoun me escribió una carta donde me decía que las cosas serían más sencillas si contrataba a un médico de las cercanías. señor? Si me permite que se lo pregunte… —Su primer marido me debía mucho dinero y ella todavía más. Es. —¿Conoce usted a la nueva condesa? —Esto es algo delicado. y vigilando que las comidas sean ligeras. pero el pobre diablo no tiene demasiada elección. Nada de ejercicio violento. Podría estar incubando algo y tenemos que estar preparados en el caso de que sea así. es necesario que tome algunas precauciones. El médico se quitó las gafas y las metió cuidadosamente en su estuche. señor. —Yo… Bien… Puede que nunca vuelva a ir.

Nunca más podría andar.Melbury Hall. de que su familia le estará eternamente agradecida. Una fina capa de nieve cubría el paisaje. Por primera vez desde hacía días. —¡Si! ¡Si! El médico se sentó. Nunca más montaría Traducción Rosanic. señor. señor. Estoy seguro. —¿Yo? —Le voy a contar lo que sé sobre lady Aytoun. Millicent estaba acurrucada en un incómodo sillón. Pero la claridad mental también era una desgracia. ¡Y ahora me entero de que le ha despedido! —No puede decirse que me haya despedido exactamente. No sin antes haberle obligado. luego usted me prometerá que no va a permitir que le aparten de la misión que la familia de Aytoun le confió. —¿Pero que estaba diciendo de una bruja?— preguntó. doctor. —¡Perfecto! ¡Esa es una buena forma de asesinar a su segundo marido! —¿Asesinar a su marido?— repitió Parker entendiendo al fin lo que el otro quería decir— ¿De que bruja se trata? ¿Quién es ese Dombey? ¡Hay que detenerla! —Desde luego. como siempre. Es absolutamente necesario salvar a Su Señoría del mortífero veneno de esa viuda negra. a renunciar al láudano. Contempló su brazo inerte sobre la sábana y de nuevo experimentó esa sensación de vacío interior. Nada de nauseas ni jaquecas. señor Hyde. corrección Cari 68 . Creo. Lyon tenía la mente despejada. y la primera vez que él la veía sucumbir al cansancio. le explicaré mis temores. ni ideas confusas. Centró su atención en la dormida mujer responsable de esa mejoría. Capítulo 10 Las cortinas abiertas permitían que una suave luz azulada llenara la habitación de una atmósfera de serenidad. lejos de los suyos. Luego se casa con el rico lord Aytoun y lo encierra en el campo. Si quiere sentarse. que es usted el único hombre capaz de terminar con este feo asunto. Era la octava noche que pasaba allí. a los pies de la cama.

milady. Emma acudió a él. Ella murmuró algo entre sueños y luego se despertó sobresaltada. Sir Richard Maitland se sentó frente a su clienta. ¡Ella era tan joven cuando se casó con él! Pero fue un loco al creer que era el centro de su mundo. Lyon no había querido escucharle por puro orgullo. y su familia había quedado destruida. —La medicina. Intentó mantener su mirada. la condesa viuda Beatriz Aytoun. La anciana cerró el libro que estaba leyendo y le lanzó una ojeada por encima de las gafas. ¡Si al menos pudiera librarse de esa imagen que le perseguía! Las húmedas rocas. Pretende que lord Aytoun está en un gran peligro. vanidoso. David. Pero ella dobló las piernas bajo el cuerpo y él se limitó a mirarla. y le aconseja a usted que le saque inmediatamente de Melbury Traducción Rosanic. Ahora le tocaba a él. Se tapó la cara con el brazo útil. sus cabellos recogidos en un severo moño. con los ojos brillantes y los brazos atrayéndole hacia ella. Su mujer. —¿Desea algo? –preguntó con voz somnolienta. Volvió a ver a Emma. nunca volvería a dormir con una mujer. Pero sobre todo. Era a Baronsford a quien ella deseaba. y no a su dueño. Desde luego. al borde de los acantilados: eran inseparables. se había comportado como un estúpido. Miró a Millicent con su vestido corriente. —El doctor Parker acusa a su nuera de ser una pagana. corrección Cari 69 . su cabello rubio desplegado como un abanico sobre la almohada. Pierce tenía razón. Era la encarnación de la sencillez. pero al cabo de unos instantes. se sumió de nuevo en el sueño. Desde niños siempre corrían juntos por el campo. Sin embargo. le habría empujado el sillón. —¿Tan malo fue? El abogado asintió. No podía acusar a nadie más que a si mismo de eso. ciego… él había sido todas esas cosas. Desde el principio le había puesto sobre aviso. Afirma que está poniendo en peligro la salud del conde al negarse a seguir las instrucciones que él le dio hace quince días. sus ojos mirándole sin verle. Si Lyon hubiera podido mover las piernas. —Hizo bien en no entrevistarse usted misma con el doctor Parker. siempre había sabido que Emma se llevaba mejor con su hermano pequeño. Egoísta. cuando Lyon heredó Baronsford. Ella había pagado el precio de sus pecados. con su pequeño rostro pálido. No podría sentarse el solo en un sillón a menos que alguien se lo acercara.a caballo. —No – dijo ella suavemente. Pensó en maldecir en voz alta para impedir que durmiera. El cuerpo dislocado de Emma a los pies del acantilado.

En cualquier caso. —¿El doctor Parker mencionó la carta que mi nuera le envió notificándole que ya no necesitaba sus servicios? —Seguramente se le olvidó. como de costumbre. Y me alegra poder decirle que ella es. Cuando yo aludí a ella. se sintió obligado a ir allí de todos modos. que si no actuaba usted inmediatamente. —¡Que horror! Pero ¿porque dice que es “difícil decirlo”? —Bien. En cualquier caso el resultado fue un enorme cardenal en el pómulo. el mensajero que trajo la carta de lady Aytoun me aseguró que la salud de Su Señoría mejoraba día a día. tiene usted en las manos un informe mucho más fiable que el del doctor Parker. Realmente perfecto. La condesa viuda se dejó caer contra el respaldo del sillón con una sonrisa. Traducción Rosanic. —Muy alentador. por amor de Dios. —¡Que generoso por su parte! ¿Y cuanto pide por ese favor? —Una suma exorbitante. se encontró con una bandeja de pasteles en plena cara. parece ser que su hijo y su esposa se dedican a diario a batallas dignas del asedio de Edimburgo. dijo haber estado ausente de Londres y que solo se había enterado de que había sido despedido el día que tenía que volver a Melbury Hall. La viuda tomó la carta de Millicent del velador que tenía a su lado. ya que no dijo ni una palabra. milady. Declaró que la salud del conde se había deteriorado tanto. ¿de que está hablando ese charlatán? —Está preocupado por la salud moral de Su Señoría— dijo Maitland disimulando una carcajada con un acceso de tos— Cuando entró en la habitación de lord Aytoun en Melbury Hall. —¿Se lo tiró aposta? —Es difícil decirlo. milady. —¿Entonces fue? —Si. ¿Y puso usted al doctor Parker en la puerta? —Desde luego. de momento… más fuerte de lo que pensábamos. —Perfecto. y la leyó de nuevo. —¿Lo tiró Lyon? Sir Richard asintió cortésmente. —¿Y eso?—preguntó ella con una sonrisa tensa— ¿Lyon ha adelgazado? ¿Tiene grandes dolores? ¿Se ha vuelto a romper los huesos? —Afortunadamente. —Entonces. corrección Cari 70 . milady. Maitland. se compromete a volver a dejar a Su Señoría en el estado en que estaba antes de la interrupción del tratamiento. A pesar de la dificultad que eso supondrá. corría el riesgo de perder la vida. En realidad.Hall. Fue muy elocuente en ese sentido.

Parece muy interesante. Él la fusiló con la mirada. ¿Qué más ha traído? Millicent le lanzó una mirada asesina. —Este está escrito por un escocés. corrección Cari 71 . sin embargo dejó el libro y cogió otro. —Rasselas. ¡Completamente incomprensible! ¿Y usted llama historia a Traducción Rosanic. lord Aytoun es muy capaz de tener muy mala idea. de Lawrence Sterne. pero un plagiador. Copió todo el libro de antiguas leyendas gaélicas.Con Gibbs pisándole los talones. —Vida y opiniones de Tristam Shandy. cargado con una pila de libros rechazados. por favor— dijo sacando más tomos de la estantería. —¡Aquí estoy!— anunció triunfante. Era absolutamente necesario que se pusieran de acuerdo en algo. —Déjelos encima de la mesa. Mire la definición de la palabra “avena” Ella no estaba segura de que él tuviera razón. y cada una de las veces. Ella se sentó y tomó el primer libro. —¿Por qué?— preguntó ella tranquilamente. del doctor Johnson. —Escrito por James MacPherson. Ahora que por fin tiene la mente despejada. Millicent entró en la biblioteca. pero no tengo intenciones de darme por vencida. depositando los libros encima de una mesa al lado de su propio asiento— Estoy segura de que estos le gustaran. —Sabe muy bien que milord está jugando con usted— dijo respetuosamente el criado— Podría llevarle cien libros. los lacayos habían puesto a Lyon en su sillón. —Ese hombre insultó al pueblo escocés en su Diccionario de la lengua inglesa. —Efectivamente. Un escocés. y los rechazaría todos. una epopeya. —¡Ni hablar! Abra ese libro y la desafío a encontrar una sola página que no esté llena de asteriscos. de diagramas dibujados a mano y otras estupideces. los criados se apartaron al pasar ella. —Quémelo. Cuando entró en la habitación. al compararnos con los caballos. no quiero que me lean esa maldita obra. milady. Era evidente que sus disputas con Lyon se habían convertido en una fuente de entretenimiento para todos ellos. Millicent abandonó la estancia con un montón de libros nuevos. Era la tercera vez que lo hacía. —Bien. y lo hace de maravilla. En el vestíbulo. al lado de la ventana. Sin embargo estaba decidida a encontrar un título que a él le pareciera interesante y que también le gustara a ella. Pero obedeció. —¿Con los caballos? —Desde luego. Los poemas de Ossian. él le había criticado la elección.

de lo contrario. —El pendiente falso. —¡No importa!— continuó— Dígame solo una cosa: ¿Leemos para ampliar nuestros horizontes o debemos rebajarnos a juzgar el carácter de los escritores? —No entiendo porque le cuesta tanto hacer algo tan sencillo como encontrar un libro entretenido— dijo él con tranquilidad— Basta con que me pregunte lo que me gustaría escuchar esta mañana. y lo demás por el estilo. dígame ¿Qué le gustaría leer? —No sé nada sobre el contenido de su biblioteca. Darme laúdano o leerme eso. ella empezó a encontrar algún mérito a la definición de Johnson. el resultado será parecido. agotada. —¡Bromea! —¿Qué quiere decir? —¡Ese individuo era un enano cheposo y malvado! —¿Perdón? —¡Me niego a oír ni una sola línea de un tipo como él! —Y por culpa del aspecto físico de un hombre o de su carácter. en su diccionario. —¿Aparte de las docenas de tomos que ya he traído? —Aparte de esos ¿Qué otros tiene? Ella se sentó. Si Aytoun era un ejemplo de cómo eran los escoceses.eso? Una intriga demasiado larga. de M. —Muy bien— contestó ella un poco secamente. corrección Cari 72 . suponiendo que la haya. Pero se preguntaba si el escritor no había querido decir más bien “mulas”. Cogió Rasselas y empezó a leer. Ella diría los títulos. usted… Se levantó rápidamente. ¡Nada en absoluto! Él levantó una ceja a modo de interrogación. —¿Cómo pude olvidarlo?— se burló ella— Por favor. él siempre encontraría algún defecto en ellos. Traducción Rosanic. Era imperativo que ideara algo que le mantuviera la mente ocupada. eliminando el libro— Pero le advierto que no va a encontrar nada que decir del siguiente. sería ella la que necesitaría tomar laúdano. milord. Pope. Estaba exactamente en el mimo punto que dos horas antes.

Sin embargo. quien le traía un desayuno que no deseaba tomar. la rutina de todas las mañanas se hizo interminable. Traducción Rosanic. y su Compañero. ese inútil cabeza hueca. era a Millicent a quien reservaba lo peor de su mal humor. sabiendo que ella acudiría a su habitación hacia las diez de la mañana. Los pobres diablos apenas consiguieron balbucear que la señora había dado instrucciones de que todo el personal se vistiera del mismo modo. Long Will. Lyon tampoco se privó de soltar pestes contra Gibbs. permanecieron mudos cuando les hostigó nada más verles entrar en su habitación vestidos de “paisano” en vez de con la acostumbrada librea. Lyon insultó sin cesar a sus dos lacayos mientras ambos le ayudaban a asearse y le vestían. corrección Cari 73 . John.Capitulo 11 Como de costumbre.

y ambos son buenos amigos de su esposa. —Si. Evidentemente. Una joven criada que entró para reavivar el fuego. eran los únicos en los que se sentía realmente vivo. —Muy bien. o casi.Seguramente. estaría ciertamente irritable. Cuando volcó una bandeja y amenazó con un tomo de Escoceses. tres días antes. Eso era extremadamente frustrante. Persistía en leerle en voz alta a pesar de su disgusto por la elección del libro. —Perdóneme. Él se había negado categóricamente. que ella había vuelto a ordenar que le llevaran de regreso a su dormitorio apenas media hora después. No lo entendía. milord— continuó Gibbs— Ya que insiste en saberlo. a modo de cena. El señor Trimble es el pastor. Voy a ejercitar mi puntería con esos dos inútiles como diana. John “cabeza hueca” desapareció rápidamente volviendo minutos mas tarde acompañado por Gibbs. había convencido a sus propios lacayos para que le llevaran al salón. solo por un pequeño insulto. salió de allí con los ojos llenos de lágrimas. ella debía estar harta de encontrarse prisionera día y noche con él. Su Señoría?— preguntó el hombre con un asomo de ironía. —¿Necesita algo. Lyon ese día había ganado. de modo que decidió ir a acaballo. Pero hoy hace un tiempo maravillosamente suave para ser invierno. pero los momentos en los que se peleaba con ella. Y luego. milord. después de pasar una noche prácticamente en vela. Lyon le lanzó una mirada asesina. se dedicó a pensar en su esposa. él había armado tal escándalo y había causado tantos estropicios. Tráeme las pistolas de duelo. —Si lo haces. Lyon le contempló como si tuviera delante al tonto del pueblo. Traducción Rosanic. lady Aytoun ha ido a Knebworth a visitar al reverendo y a la señora Trimble. ni siquiera cuando se lo pedía educadamente. Como las doncellas se habían llevado por fin la comida que había dejado sin tocar. Lyon lanzó una ojeada hacia el brillante sol. pero seguro que ella estaba a punto de lanzar una nueva ofensiva… Pasaron las diez y ella no apareció. declarando que no deseaba ser paseado como una atracción delante de un montón de criados curiosos. Entonces descargó su mal humor en los demás. y cansada por haberse estado ocupando de los asuntos de la propiedad. corrección Cari 74 . Hace dos semanas que lady Aytoun pospuso esa visita para ocuparse de sus necesidades. Las diez y media. pero quizá fuera mas sencillo si simplemente me preguntara donde está ella. pediré tu cabeza servida en una bandeja. —Cuando vuelva— insistió Gibbs— le diré que usted se ha aburrido sin ella. ya que ella nunca obedecía sus órdenes. y nada. Incluso le sugirió que saliera de vez en cuando de la habitación. Naturalmente.

muchas gracias. ¿Ha observado alguna mejoría? —Si. —¿Y entonces usted lo cambió? —Si. Traducción Rosanic. La cojera de la señora Trimble. me siento feliz de que haya usted podido venir hoy. Pero la señora Page nos dijo el domingo pasado que quizá no estuviera todavía preparada para recibir visitas. milord. —Están pasando cosas en el pueblo. En cualquier caso. La negra barba parecía esconder la sombra de una sonrisa. Dicen que se trata de las dos piernas y de un brazo. estaba segura de que la situación de Lyon no era tan seria como para ser considerada “una grave depresión”. Por fortuna. Tormentoso. estoy convencida de que estaba agravado por el tratamiento que se le estaba administrando. corrección Cari 75 . —Fuera lo que fuera lo que aquejara a mi esposo cuando llegó a Melbury Hall. A menudo extraño. en sus ratos libres.—Para eso tendría que levantarse. Despierto casi las veinticuatro horas del día. y creo que ha recuperado parte de su verdadero carácter. querida niña. la herida no había afectado para nada a la vivacidad ni al buen humor de la mujer. milady— declaró la señora Trimble— El reverendo fue a hablar con los albañiles que están construyendo el granero. ya que Lyon realmente estaba haciendo progresos desde hacía algunos días. parecía haberse acentuado ese invierno. cuando tuvo que tomar esa difícil decisión. restaurara las chimeneas del presbiterio. La señora Trimble apretó la mano de Millicent y bajó la voz: —¡Qué Dios la bendiga por haber aceptado tal responsabilidad! Ocuparse de un enfermo es una pesada carga. provocada por un antiguo accidente en una calesa. —¿Y además una grave depresión? Esta vez Millicent sacudió la cabeza. —Bastaría con que le dijera a mi mujer que mi apetito volvería si colgara tu asqueroso cuerpo de un clavo delante de mi chimenea. A pesar de mi rodilla estuvimos apunto de ir a verla a principios de semana. Parece que la salud de lord Aytoun sigue preocupándola. Estaban bebiendo té en el salón mientras esperaban el regreso del pastor. —Nosotros no envidiamos demasiado su situación. Después de pasar dos semanas en su compañía. esperaba poder contratar a uno de ellos para que. que están en muy mal estado. —Estoy seguro de que ella daría las órdenes necesarias— concluyó. Y Millicent lo prefería así mil veces. Odioso. No era alejarse de la verdad. Millicent asintió. se decía Millicent.

¿Cuál habría sido su reacción al comprobar que ella estaba ausente? ¿Se habría dado cuenta Traducción Rosanic. Le convenía hacerlo el mismo día que le preguntara si Gibbs podía convertirse en administrador a tiempo completo. ¿Cómo puede soportarlo. —Era algo inevitable. —Sentí mucho enterarme de que. y la situación cada vez empeoraba más. Pero. — Y está usted pensando en arreglar las cabañas de la propiedad y construir otras. y el ayuda de cámara de lord Aytoun. por supuesto. se vio usted obligada a deshacerse de su encargado. la primavera pronto estará aquí— añadió la buena mujer moviendo la cabeza— Todos los problemas cotidianos de un encargado caerán sobre sus hombros. — Efectivamente. al mismo tiempo.—Parece usted agotada. querida? Millicent sonrió. Lanzó una ojeada al reloj de péndulo de la pared. Era casi mediodía. y hay mucho que hacer. El señor Draper y yo jamás nos llevamos bien. se ha ocupado del trabajo del señor Draper en las ultimas semanas. ¿Puedo preguntarle como se está adaptado a esto? —Lo mejor que puedo— respondió francamente Millicent— Todo el mundo pone algo de su parte. en medio de todo ese jaleo. — En cuanto haga mejor tiempo intentaré convencerle de que me acompañe hasta el pueblo. y mi mayor problema ha sido encontrar espacio para todos. ¡A Lyon le encantaba desahogarse así! —Lo que me cuenta es mucho menos dramático que los rumores que corren por el pueblo— dijo la señora Trimble dándole unas afectuosas palmaditas en la mano— Me alegro por usted. Aprovecharía para aconsejarle que hablara en vez de gritar. La señora Trimble le sirvió otra taza de té. —Las cosas no están todavía tan mal. Y sin duda también sería el día indicado para suplicarle que se afeitara esa horrible barba. un escocés muy competente que lleva años sirviendo a Su Señoría. querida. Espero que pronto podamos conocer a Su Señoría. —De momento me he entrevistado con tres personas. primero habría que convencer a lord Aytoun… La joven se dijo que el simple hecho de preguntárselo haría que volaran por los aires al menos media docena de platos. Me gustaría que ocupara el puesto definitivamente. —Debe ser difícil encontrar un sustituto. rogarle que dejara de romper la vajilla. corrección Cari 76 . pero ninguna parece adecuada. —Además. y esperaba que Lyon se hubiera tomado el desayuno. Y quizá debiera.

corrección Cari 77 . Se sorprendió al ver un periódico sobre sus rodillas. Nunca le he dejado solo tanto tiempo. —¿Por qué no se lo dice? Parece perfectamente capaz de distraerse solo. —¿Por qué vaga por los pasillos como un fantasma?— preguntó él— Usted puede andar y hablar. y los veladores. mientras estuviera en presencia del representante de la Parroquia. luego se fijó en el hombre. observándole como si formara parte del mobiliario. pero prefirió entrar.siquiera? Si no había comido nada. Traducción Rosanic. —No entiendo que es lo que puede estar retrasando a mi marido— dijo levantándose con dificultad para acercarse a la ventana. y la cogió por sorpresa. Aparte de las nuevas cabañas. Unos minutos antes. —Eso sería perfecto— aprobó Millicent en voz muy baja. —La verdad es que quería pedirle que me ayudara a contratar un albañil para un trabajo en Melbury Hall. Quizá así tenga ocasión de conocer a Su Señoría. Ohenewaa había visto a uno de los criados echar pestes entre dientes cuando paso por delante suyo con una bandeja. La mujer del pastor sorprendió la mirada de su invitada. Paseó la mirada por los cuadros. —¿Y si entra en vez de esconderse entre las sombras? No había movido la cabeza. ni olor a enfermedad. Su atención parecía estar dividida entre el diario y el paisaje. las alfombras. sentado en un sillón al lado de la ventana. Estaba muy distinta a como la había visto la primera noche. En realidad se preguntaba con que podría sobornar a Lyon a cambio de que se comportara civilizadamente durante unos minutos. ¿Por qué no hace un poco mas de ruido? —Usted hace suficiente por los dos. debía volver para animarle a hacerlo. animarle u obligarle. me gustaría construir un dique de piedra para que el río no inunde los bosques cada primavera. Lanzó una furtiva mirada al interior de la habitación. y volver a bajar al vestíbulo. —Estará encantado de serle útil. Puede acercarse a Melbury Hall un día de esta semana. Pero ya que estamos haciendo preguntas… Señaló el periódico abierto sobre las rodillas de Lyon. y esta convaleciente. Bueno. —Lo entiendo perfectamente— respondió la señora Trimble con una ancha sonrisa— El reverendo se sentirá apenado por no haberla visto. Por un momento contempló la posibilidad de hacer caso omiso de la pregunta. No había ni frascos de medicina. ni penumbra. —¿Se enfadaría usted conmigo si acorto la visita?— preguntó Millicent— Es una tontería pero de repente estoy preocupada por mi esposo. querida. El hombre estaba solo. La puerta del conde estaba abierta.

¿Usted y su jodida cocinera han decidido asesinarme? —Imaginando cosas así. Después de todo. Ya había ayudado al conde y a su esposa una vez. —No le ha confesado que se encuentra mejor. lo hace porque quiere. corrección Cari 78 . —Puede que necesite usted a alguien a quien atormentar. Durante los pocos segundos que ella se había inclinado hacia él. acababa de obtener una respuesta. fuera consciente de ello o no. En cuanto a la pregunta de si él se merecía los esfuerzos que iba a tener que hacer. De hecho. sintió en su pelo el olor del bosque y admiró el color de sus mejillas. eso si es una gran noticia! Traducción Rosanic. Ohenewaa se dirigió a su habitación. Podría usted decirle que ya no hay razones para que se preocupe por usted día y noche. He apreciado su visita— concluyó el conde. Ohenewaa le miró fijamente durante un rato. debe estar harto de sopas y pan seco. Parecía mucho más relajada. estaba ayudando a su joven esposa a sanar. y estoy seguro de que un perro sarnoso se ha meado en la sopa. no había estado segura de que fuera sensato fabricar la mezcla especial que estaba pensando. y las barbaridades que Lyon estaba a punto de decir. Pero la siguiente etapa era bastante más complicada. —Ni siquiera las moscas que acuden a la mierda se posarían sobre ese pan. —Venga a verme en otra ocasión. Y desde el primer día estaba buscando la forma de agradecerle a Millicent su bondad. ya que no hay ninguna razón para que no coma lo mismo que nosotros. Ohenewaa era una curandera. —Usted la quiere de verdad— observó él con un punto de extrañeza en la voz. —Usted no. Hablaré con la cocinera. La cabalgada y el aire vivificante tuvieron un notable efecto en Millicent. donde examinó sus hierbas y sus frascos. Él tenía un alma y. antes de ese día. milord. —No quiero comer nada de lo que me traiga— ladró. La observó poner la bandeja delante de la puerta y se recuperó.—Puede que me guste su compañía. e indiferente a las recriminaciones que cayeron sobre ella en cuanto entró en la habitación. —No le pedí que viniera. —¡Estoy completamente de acuerdo! —¡Demonios. antes de dirigirse hacia la puerta. En realidad. casi alegre. Tomó la bandeja que estaba sin tocar. Lo que hace. El bálsamo que obtendría serviría para varias cosas. se le atascaron en la garganta. no me extraña que no tenga apetito. En vez de bajar.

Nunca había visto que una marioneta lanzara juramentos con tanto ímpetu y con tanta vehemencia. Ella se ruborizó ligeramente. Sin embargo. —¡Y deje de llamarme “milord”. Ahora. — ¡Hablando de mal humor. El la miró detenidamente. a pesar de sus defectos. aparte de mí y los criados que le ayuden a desplazarse. por el amor de Dios! Es usted mi esposa. Quiero que me llame Lyon cuando estemos a solas y Aytoun en público. —¡No lo haré!— dijo él con más fuerza. —Estoy muy a gusto aquí. Creo que el humor tiene relación con el lugar donde uno esté. mil… Lyon. si no se lo hubiera impedido su sonrisa. Nuestro mal humor. corrección Cari 79 .—Le aseguro que solo es el principio. Era condenadamente bonita. nadie le verá. está muy a gusto haciendo el papel de oso malhumorado enseñando los dientes por todo. Si me dejara afeitarle… Él la agarró con la mano izquierda haciéndola caer sobre sus rodillas. pero en lugar de batirse en retirada. no se olvide del suyo! —Muy bien. le puso las manos sobre los hombros y se inclinó hasta estar nariz con nariz. —¡Nadie me toca la barba! Traducción Rosanic. los dos comeremos juntos en el comedor. visto de cerca no me parece tan terrorífico. Ella emitió un grito de sorpresa. con sus hoyuelos y el brillo malicioso de su mirada. —¿Qué quiere decir “decidido”?— pudo decir por fin Lyon— ¡No soy una marioneta para que me hagan subir y bajar sus jodidas escaleras tres veces al día. le prometo que. Lyon la hubiera llamado loca. —¿Qué está tramando? —No deberían servirle la comida en esta habitación. —Acérquese. con suspicacia. —Como guste— declaró Millicent con una luminosa sonrisa— Pero a partir de esta noche. —¡Decidido! Dio unas palmadas y fue a llamar. milord. Es demasiado pequeña y huele a cerrado. bajo la mirada burlona de los cretinos de los criados! —Desde luego que no lo es. —A pesar de esa barba y de ese pelo revuelto que le dan aspecto de salvaje. —Antes estaba muy a gusto sumido en la inconsciencia y la desnutrición. y confieso que el suyo es realmente malo. mi querida esposa— dijo Lyon en voz baja y amenazante— le enseñaré hasta que punto estoy bien. —¡Por supuesto que si!— respondió ella en el mismo tono.

allí estaré yo. por fin. Era asombroso. Después de tres semanas de vida en común. Él se fijó de pronto que sus ojos grises estaban veteados de plata y que su piel parecía muy suave. —No podemos vivir el resto de la vida en esta habitación. Quería quedarse ahí. d… Se interrumpió. corrección Cari 80 . pero deseaba estar con ella. No dejaba de mirarla mientras se decía que era su esposa. Estaba muy satisfecho con mi soledad. estoy harto de ver su cara y de oír su estúpido parloteo.Ella se quedó boquiabierta. Lyon. señora?— preguntó sin mirarla. no conseguía explicarse realmente a si mismo lo que acababa de suceder. Él no estaba de acuerdo en eso. milord. ¡Lárguese! Se volvió hacia la ventana sin esperar respuesta. Lyon estaba intentando recobrar la sangre fría. ese incidente era algo normal. Un error. pero el sabía que estaba profundamente afectada. retrocedió hasta el otro extremo de la habitación. Por fin. había esperado verla entrar. En lugar de protestar. ¡Los labios de ella eran tan carnosos y sensibles! Iba a profundizar el beso cuando ella se separó de él y se levantó. ella se dirigió a él con una sonrisa plantada en el rostro. no usted! —Se equivoca— protestó ella— Soy su esposa. Donde usted esté. Estaba completamente confundido. ella se aferró a sus hombros y pareció fundirse con él. ¡Y ahora se dedicaba a jugar con él! —Nadie le pidió que estuviera tanto tiempo en mi dormitorio. Lo único que deseaba era que le dejara en paz. Se preguntó si ella se habría dado por vencida al fin. No la necesito. con la mano en la boca. Intentaba convencerse de que ella se merecía de sobra esa malévola parrafada. Mirar el jardín y las colinas era su única escapatoria. cayó sobre su boca e. Sin embargo. ¡Soy yo quien vive aquí. Estaban casados ¿y que? Besarla solo había sido un impulso. Comeré donde usted coma. Traducción Rosanic. Durante largo rato no oyó nada. Cada vez que esa mañana se había abierto la puerta. solo… con una única excepción: Millicent. Su mirada. —Creo que nos vendría bien a los dos salir un poco. A los dos… Lyon sintió que la ira le embargaba. pero el adivinó lo que había estado a punto de decir. impulsivamente le dio un beso salvaje. Se colocó el pelo con nerviosismo y se arregló la ropa. “dormiré donde usted duerma” —¡Haga lo que quiera y que el diablo se la lleve!— exclamó irritado— No quiero seguir hablando. ¿Es que no iba a abandonar nunca? —¿Y cual es. Completamente roja. —La verdad es que tengo una buena razón para desear que salga de esta habitación— dijo ella con su tono habitual.

gracias. corrección Cari 81 . Contrate un administrador mejor. Después de todo. —Ya tengo uno excelente. —Me gustaría que conociera un poco Melbury Hall. a pesar de la sencillez de su vestido azul y el austero peinado. —No. y necesito ayuda. Hay algunos problemas en la propiedad. Casi. Traducción Rosanic. Por otra parte. sino de… negocios. con la fama de tirano que se ha forjado en esta casa. No sería la primera vez que alguien se equivoca respecto de la capacidad de un hombre. O quizá sea yo quien interpretó mal sus palabras. seguía usted de cerca los asuntos de la familia Aytoun. está usted aquí. A menos que Gibbs haya hablado tan bien de usted movido por una ciega lealtad. La astucia no es un rasgo demasiado noble. No le demos más vueltas. —Ahora ya tiene dinero. —De acuerdo— suspiró— Si abandonar esta habitación significa que no me va usted a molestar más con su estúpido e incesante parloteo. Sabía donde quería ir a parar. en ese preciso instante supo que el hecho de estar encerrado en un dormitorio con Millicent. la ley considera a las mujeres como seres débiles. —No se trata de una obligación social. No importa.—Según Gibbs. en el mejor de los casos. No sé en que estaría yo pensando… —Tampoco yo. Es usted educado y evidentemente muy astuto cuando se trata de conseguir lo que desea. —Debería mejorar la calidad de sus lisonjas. Me encantaría poder tener su opinión. Dice que no dudaba en supervisar personalmente todo lo relativo a su propiedad de la frontera y sus tierras de las Highlands. Su nueva maniobra era transparente. como esposo mío. —Teniendo en cuenta todo eso— prosiguió ella— le ofrezco la posibilidad de meterse en mis asuntos. antes de su accidente. es usted el responsable de todo lo que hago y de todos mis movimientos. A pesar de la expresión neutra que se suponía que ocultaba sus emociones. Él resopló despectivamente. Dejó vagar su mirada sobre ella. entonces acepto… con mucha alegría. tendría que estar loca para desear que interviniera en asuntos de los cuales posiblemente no sepa nada. Ayudó a muchos de sus pares con menos talento que usted. Sus críticas casi me están dejando sin respiración. Lyon se volvió hacia ella y vio que se alisaba una arruga imaginaria de la falda. sin duda debería retirar el ofrecimiento. Pero como sabe. También sabe que. Pero pensándolo bien. le excitaba terriblemente.

Capitulo 12 Para Millicent hubiera sido menos agotador preparar una cena para la familia real que organizar la de su esposo. el comedor. corrección Cari 82 . ¿Cómo iba a vestirse? Desde luego. Una nueva preocupación vino a sumarse a las otras. el vino. luego había llamado a la señora Page y a la cocinera. Quería que todo estuviera perfecto: las carnes. tenía que estar presentable. Había hecho innumerables preguntas a Gibbs sobre los gustos de su marido. Traducción Rosanic. pero también sabía que la elección del vestido podía transmitir algún tipo de mensaje al conde.

no corría el riesgo de que le impusiera sus atenciones. Esa era una de las razones por las cuales no lo había dudado mucho a la hora de casarse con Aytoun. Desde que Wentworth había abusado de ella. —¿Para ir a ver a tus padres? —Si. Si había insistido en añadir una cláusula de anulación del contrato. Millicent no lamentaba en absoluto haber vendido sus joyas cuando murió su marido. había sido por esa misma razón. milady… pero me preguntaba si podría tomarme dos días de descanso. Millicent contempló el profundo escote y asintió. fueran regalos de su esposo o recuerdos de familia. —Gracias. No quiero arriesgarme a que el conde cambie de opinión. Con la enfermedad de este. milady. Traducción Rosanic. —Prefiero la cinta. —Si está usted segura de no querer llevar peluca. —Sin duda no es el momento de hablar de esto. No les veía ninguna utilidad. Millicent se decía a menudo que la doncella estaba desperdiciando su talento permaneciendo a su servicio. pensó mirándose en el espejo. De todos modos. —Es una lástima que ya no tenga los zafiros que le regaló el señor Wentworth cuando se casaron. Le dije que a las siete y no puedo permitirme llegar con retraso. pero todavía estaba conmocionada por el beso de Lyon… y por su propia reacción. Violet. —Al menos deje que le ponga una cinta en el cuello. Aceptó el vestido azul que la doncella sostenía ante ella. pero parecía estar a gusto. esta semana. El escote cuadrado resulta demasiado revelador sin ninguna joya. corrección Cari 83 . milady. —¡Espere! Tiene que cambiarse los zapatos. un beso no era suficiente para hacerla cambiar de opinión al respecto… Se obligó a si misma a olvidar el asunto mientras Violet se ocupaba de sacar una enagua. podría trenzarle en el pelo unas cintas y… — No tenemos tiempo. milady. Fue al armario a buscar un par de escarpines a juego con el vestido. Violet se arrodilló para ponerle los escarpines. y Millicent notó que la joven había adelgazado.No había tenido demasiado tiempo de entretenerse con el incidente de la mañana. ¿Estás enferma? —No. se había guardado mucho de tener cualquier contacto físico con un hombre. milady. Creo que estoy lista. medias y otras prendas íntimas. Con ese vestido hubieran quedado perfectos. Violet. Violet tenía muy buen gusto para los colores y los conjuntos. Todo había sido vendido a beneficio de la propiedad. — No veo por que no.

todo el personal de la casa es relativamente nuevo. corrección Cari 84 . Notaba que el tema no le gustaba. lo haré. dulcemente satinado a la luz de las velas. Era exquisita. Una pequeña arruga cruzó su frente y Lyon notó que se había ruborizado. Ya son casi las siete. Con excepción de algunos que son leales. —Francamente. milady. Pregúntale a la señora Page. Él siguió con la mirada la elegancia de sus movimientos cuando le volvió a llenar el vaso de vino. si no que además había comido un poco de pescado y de carne. A pesar de todos sus esfuerzos.—Trabajas demasiado Violet. — ¿Qué otros defectos tenía? Contempló la tierna curva de su cuello. el fuego crepitaba en el hogar y la comida y el vino eran excelentes. — No se preocupe. incluido Gibbs. me sorprende que confíe en mí hasta ese punto – dijo. No solo Lyon había permitido que los lacayos le llevaran a la planta baja. Me temía que se pasara toda la velada perfeccionando su sarcasmo. Lyon no podía poner objeciones a nada. pero no pudo evitar insistir en él. —¿Y bien? ¿Cuáles eran sus otros defectos? — Lo siento. Pero está usted lleno de sorpresas. — Lamento mucho saber que su vida fue difícil. — ¿Se refiere al vino o al riesgo de que rompa el vaso?— preguntó ella con ligereza. si alguno de los criados puede llevarte cuando vaya a hacer la compra mañana y recogerte al día siguiente. Durante un breve instante de locura se preguntó si su piel sería tan suave como parecía. había preferido hacerlo a su lado. Me pareció entender que su difunto marido tenía algunos problemas con el alcohol. —¿A que se debe eso? Traducción Rosanic. — Tenía muchos problemas. expuesto por el escote. El reloj de la chimenea empezó a dar la hora y Millicent se apresuró a salir de la habitación. En lugar de sentarse enfrente de él en el otro extremo de la larga mesa. y se quedaron a solas. — De vez en cuando me gusta variar mi actitud. Millicent les indicó con un gesto que se fueran. Contempló a la mujer sentada a su lado. De inmediato alejó la idea. Una docena de velas proporcionaba una luz dorada a la estancia. — Al vino. — Gracias. Cuando los criados quitaron la mesa. no creo que ese sea un agradable tema de conversación – respondió ella con tanta ligereza como le fue posible – Y creo que no debe escuchar los comentarios de los criados. Era obvio que estaba feliz.

Su madre y Maitland no le habían contado gran cosa antes de la boda. Lyon Traducción Rosanic. Lyon conocía a muchos hombres que habían conseguido su fortuna en las plantaciones de caña de azúcar del Caribe. Él asintió. al punto donde se encontraban. Antes de ese día no había querido saber más. todos ellos. y ellos se defendían afirmando que eran criminales o prisioneros de guerra. Cada vez se encontraba mejor y deseaba saberlo todo sobre ella. Millicent bebió otro sorbo de vino. — Probablemente haya notado que en Melbury Hall viven muchos negros. no veo ningún problema en ponerle al corriente de lo que sucede en Melbury Hall. Usted quiso que yo bajara aquí. pero la paciencia no era su fuerte. era un enigma que cada vez le intrigaba más. corrección Cari 85 . eran maltratados por unos crueles capataces a los que habían traído al mismo tiempo que a ellos. — ¿El principio de qué? — Está intentando escapar. Punto. De nuestra situación. De modo que ¿Por qué no…? — Empiece por el principio. Ella estaba a punto de levantarse. pero las cosas habían cambiado. — ¿Qué evolución exactamente? Ella se ruborizó de nuevo. — Siéntese Millicent. Sabía que para eso tendría que ser paciente. Le brillaban los ojos a la luz de las velas. — Muy bien – cedió ella – Mientras dejemos mi primer matrimonio y mi vida privada fuera de la conversación. pero no estaba de acuerdo.— Supongo que es la evolución normal en una casa como esta. tan tristes a veces. como si estuviera conteniendo las lágrimas. mientras él esperaba la respuesta. ¿Dejar fuera su vida privada cuando lo que realmente le interesaba era su personalidad? La verdad que se escondía detrás de sus ojos grises. — Durante los cinco años que estuve casada con Wentworth. de modo que él la sujetó por la muñeca. Había utilizado como excusa los asuntos de la propiedad. esas personas fueron traídas desde Jamaica para trabajar aquí. — Me molestaría tener que repetir cosas que ya sabe. La condesa viuda estaba buscando a alguien que se ocupara de él. Pero ya no podía echarse atrás. — Esclavos liberados. pero necesito estar al corriente de su situación. Millicent era viuda y su madre conocía sus dificultades financieras. La mayoría de ellos… Rectificó: — No. y a Millicent. me pidió ayuda. de modo que él tenía todo el derecho a saber qué era lo que había llevado a Melbury Hall. He bajado. Se oían muchas cosas sobre el brutal tratamiento que infligían a sus esclavos.

Pero. Sin embargo. era una rara cualidad en una mujer. Ya antes de saber que no iba a heredarlas. —No la estaba criticando –precisó él tranquilamente— Se casó usted conmigo porque estaba al borde de la ruina. —¿Y les paga? —¡Por supuesto! Trabajan igual que todo el mundo. había pensado en liberar a los negros que trabajan en ellas. me he dado cuenta de que no es posible que Melbury Hall haya sido financieramente independiente nunca. La observó Traducción Rosanic. Lo que me gustaría. porque él mismo había visto a niños encadenados en los muelles de Bristol. —¿En la casa? —No. de modo que tienen derecho al mismo sueldo que cualquier otra persona. ¿Era por Melbury Hall? Millicent no respondió de inmediato. Unas sumas desorbitadas a las que no podía hacer frente con las rentas. —Deudas que le dejó su marido. Mi marido utilizaba los beneficios de sus plantaciones para mantenerla. Se masajeó las sienes distraídamente. en las cabañas de la propiedad. corrección Cari 86 . Pero esa no es mi principal preocupación. Al examinar los libros de cuentas de los últimos años. sobre todo. Permití que los que habían sido fieles a mi marido se fueran y me pareció justo sustituirles por esclavos liberados. gracias a su generosidad ya han sido canceladas e incluso me ha sobrado suficiente para llevar a cabo algunas reparaciones urgentes. —Eso no es extraño dada la extensión de las tierras y la calidad de las granjas. y Lyon no había conocido a muchas. —Exactamente. —Después de la muerte de Wentworth intenté devolverles a esos pobres desgraciados algo de todo aquello de lo que se habían visto privados. ¿Sigue teniendo esa fuente de ingresos? —¡No! Perdí las plantaciones en beneficio de un amigo de Wentworth al que debía un montón de dinero. incluso si todavía fueran mías – añadió con pasión— no utilizaría ese dinero. —No quisiera aburrirle con los detalles de cómo eran las cosas y como son ahora. —No.sabía que eso solo eran excusas. haciéndola parecer casi hermosa. —De modo que les liberó. es conocer su opinión sobre Melbury Hall y sus granjas. y él comprendió que no estaba segura de cuanto debía contarle. Una inteligencia despierta unida a una enorme compasión. —¿Todos los liberados permanecieron con usted? —Casi todos. Su mirada reflejaba la pasión que traslucían sus palabras. Había heredado otras deudas.

¿Le molestaría que mirara por encima de su hombro y le haga los centenares de preguntas que me surjan? —Supongo que soportaré muchas. El contacto de su rodilla contra el muslo de él le quemó cuando se agachó para recoger la servilleta que él había dejado caer al suelo. si es que tiene alguno. muchas veces me pareció estar como un barco a la deriva. —Gibbs me dijo que. Sus lacayos me dijeron que se había hecho cargo con mucha eficiencia de Baronsford y de su casa de Londres… ¿Le molestaría si le pido que asuma el cargo de administrador? Sé que él ni se plantearía siquiera aceptar sin su consentimiento. —Les tiene cariño a sus empleados —dijo— y respeto su deseo de sacarlos adelante. La volvió a ver apretada contra él. —Si. y no pudo evitar mirar fijamente sus labios. corrección Cari 87 . —Entiendo. Lyon no la estaba escuchando. También la admiro por lo que está intentando hacer. ni ningún interés por acostarse con una mujer. Ella le puso una mano en el brazo. Era la primera vez desde hacía un mes que pensaba en alguien que no fuera él. en vez de compadecerse de si mismo. La sombra de una sonrisa que se insinuó en los labios de ella le apreció tan refrescante como una brisa de verano. —Me gustaría encontrar alguno. con todos los problemas económicos que tenía. Si hubiera usted tenido un buen administrador. —Bien. Nada más llegar se enteró de que iba a cumplir treinta años y que no había tenido hijos de su primer matrimonio. Eso por si solo bastaría para explicar porque las rentas son tan exiguas. —Espero no estar abusando demasiado de su generosidad —continuó ella — si le digo que Gibbs me ha ayudado mucho en el trabajo diario. ningún deseo. últimamente. el deseo se estaba apoderando de él. No le había quedado ninguna sensación. Melbury Hall ha sido víctima de varios administradores incompetentes. Traducción Rosanic. pero he permanecido durante mucho tiempo enterrada bajo un montón de deudas para poder ocuparme de eso. Será un enorme placer para mí revisar los libros y los registros. Estaba sorprendido al notar que por segunda vez en ese día. Lyon. entonces después de verlos le daré mi opinión. También me gustaría ver un mapa de sus tierras. hay uno en la biblioteca. Sin embargo. algo que no le sucedía desde hacía seis meses. —Le agradeceré todo el tiempo que quiera dedicarme. pero centenares… La risa cristalina de Millicent permaneció un instante suspendida entre ellos y a Lyon le dio un vuelco el corazón. las cosas serían diferentes. permitiéndole admirar las curvas de sus pechos. Se había acercado a él. —La verdad.con renovado interés. más temprano por la mañana. A lo mejor era a causa del vino.

Inmediatamente. a pesar de las agradables horas que acababan de pasar los dos juntos. Quiero que me lleven a mi dormitorio. ya empezaba a acostumbrarse a sus cambios de humor. Los chicos se iban y Millicent se quedaba a pasar la noche dando cabezadas en un sillón. —Llame a John y a Hill —gruñó— Si no quiere que vuelva a hacerlo.cuando había atraído a Millicent hacia él. Antes de que Millicent pudiera reaccionar. ¡Estaré encantado de dejar de ver su sucia cara! Irritado. Y además. había tenido la impresión de… Le entraron sudores fríos. La brusquedad de su tono la hizo vacilar. Gibbs tomaba el relevo. tanto moral como físicamente. —Estoy preparado para subir —dijo secamente. No entendía porque se había levantado repentinamente ese muro entre ellos y estaba segura de que no tenía nada que ver con el tema de Gibbs. corrección Cari 88 . paseando por la habitación o mirando por la ventana. Millicent permaneció en la oscuridad mientras los dos criados se ocupaban de su señor a la luz de una única vela. Ya se había convertido en un hábito. Los dos lacayos la saludaron y se fueron cerrando la puerta a sus espaldas. enviándolo contra una copa cuyo pie se rompió. —Estoy cansado. él todavía estaba convaleciente. ella no se estaba dando cuenta de nada. apartó el plato de un manotazo. — ¡Santo Dios. —Pues no me voy a ir a ninguna parte. y mi intención no era privarle de… —Me importa un bledo lo que le proponga. Su mano y sus dedos habían cobrado vida. un trozo de cristal cayó sobre las piernas de Lyon. al amanecer. —No debería haberle hablado de mis planes para Gibbs —dijo apenada— Sé lo valioso que es para usted. está usted sangrando! Lo siento muchísimo… Lyon contemplaba las gotas de sangre que se estaban formando en su mano derecha. cuando se había apoderado de sus labios. — ¿Qué sucede? —preguntó ella preocupada. solo un ligero corte… sin embargo continuó mirándolas fijamente. Traducción Rosanic. Luego. La velada había sido maravillosa hasta que sucedió… quien sabe qué. No era nada. — ¡Peor para usted! Cerró los ojos negándose a mirarla. Afortunadamente. —No quiero que se quede. Se obligó a si misma a recordar que. Sus músculos se habían movido solos. Sabía que quedaba muy poco del hombre que había sido una vez. La respuesta de su cuerpo no le aliviaba en absoluto. llámeles inmediatamente. sin que él hubiera querido moverlos conscientemente.

pero lo que más le había llamado la atención a Gibbs desde su llegada fue la sensación de que todos ellos formaban una verdadera familia. Lyon se había despertado varias veces. turbada. En la sala de los criados todo el mundo parecía estar preocupado por Moisés. Gibbs se acercó al ama de llaves. Se dejó caer en el sillón que había a los pies de la cama y observó su pálido rostro. la cual se apresuró a subir al piso superior. Y. Alguien trajo una manta y la señora Page se la puso sobre los hombros si dejar de tranquilizarle y de acariciarle la espalda. Estaba cansada y él no la quería a su lado. Contempló la oscura barba. ella no le había resultado de demasiada utilidad. pero permaneció apartado. el cual estaba en el umbral de la puerta de servicio retorciéndose las manos. las largas pestañas que ensombrecían sus mejillas demacradas y el recuerdo del beso que habían compartido volvió a su memoria junto con un extraño calor. Ella recordó la pequeña herida pero decidió que no merecía la pena molestarle. más reservada en cuanto él estaba cerca y le había ido conquistando poco a poco. El ama de llaves cogió al enorme negro de la mano y le llevó hasta un banco al lado de la chimenea. Y sin embargo no había otro lugar en Melbury Hall en el que ella quisiera estar. La cocinera le tendió una taza humeante que la otra cogió mientras continuaba hablando suavemente a Moisés. Moisés hablaba con voz rota. Gibbs entró en la estancia en mitad de la escena. pero la verdad es que aparte del placer que le proporcionaba atormentarla. y a Gibbs le pareció ver lágrimas en sus ojos. lo más extraño de todo. El personal de Melbury Hall se componía de negros y blancos a partes iguales. Su mirada se posó en los labios de él y se preguntó si volvería a besarla alguna vez. corrección Cari 89 . La criada que había subido al piso. luego él se libró de la manta y ambos salieron de allí. Era simpática. regresó con Ohenewaa. preguntándose como sería antes del accidente. Se acercó a él con decisión. También se vio obligado a reconocer que esa no era la única cualidad que le fascinaba de ella. Era evidente que la imparcialidad de lady Aytoun era compartida por todos. Traducción Rosanic. limitándose a mirar. Gibbs no tenía ningún inconveniente en dejarse cazar. Él tenía el brazo izquierdo encima de la colcha y el derecho debajo de las sábanas. La anciana intercambió algunas palabras con Moisés.Millicent se dio cuenta de que le dolía más su indiferencia que su agresividad. Se ocultó en las sombras. No pudo por menos que admirar la manera rápida y eficaz que tenía de arreglar las cosas. La señora Page le dio una orden en voz baja a una criada. En el transcurso de las últimas noches.

—¿Y que es lo que un hombre como usted puede querer de una vieja viuda como yo? —¿Vieja? ¡Nada de eso! La cogió de la mano y la llevó al hueco de las escaleras.— ¿Qué es lo que tenía tan afectado a Moisés? —Preguntó por fin. y no se le puede reprochar que sea un poco lento. es la persona más buena que he conocido en mi vida. En su lugar creo que yo me hubiera vuelto loca. pero además se la considera una anciana. No ha encontrado el… —Me encantaría tomar el té con usted mañana por la tarde. Mary elevó sus verdes ojos hacia él con una tierna sonrisa. —Si. por el que siente especial cariño. —¿Se refiere usted a África? —Eso creo. pero parece que todo el mundo le mima. —¿Sabe? —Continuó— Me estoy volviendo loco intentando conseguir su aprecio. corrección Cari 90 . Algunos decían que habría que liberarle pero Moisés quería que antes le viera Ohenewaa. al atardecer. —Señora Page. Amina me dijo que era como una especie de puente entre ellos y su pasado. Se detuvo al pie de las escaleras para decirle algo a Amina. Se negó dos veces a pasear conmigo por el jardín. —¿Té? —Té —repitió ella con una sonrisa. —¡No sé de que me está hablando! —¿De verdad? —Dijo él inclinándose para mirarla a los ojos— El domingo pasado no quiso regresar conmigo desde el pueblo. He oído hablar de todo lo que tuvo que soportar mientras fue esclavo de Wentwoth. —¿Una taza de sidra caliente y una manta encima de sus hombros congelados. una sabia. Ella esbozó una tímida sonrisa. Traducción Rosanic. —¿Qué es lo que significa esa mujer para ellos? ¿Es una curandera? Mary asintió. El escocés la siguió hasta el vestíbulo. —Desde que llegué no son muchas las veces que he visto a Moisés. si yo le confesara toda mi devoción ¿me trataría usted con el mismo cariño que a Moisés hace un momento? Ella se ruborizó ligeramente. señor Gibbs. señor Gibbs? —Una mano acariciadora en mi espalda y palabras dulce en mis oídos. ha caído en la trampa de un furtivo. —Uno de los perros del establo. —¡Se lo merece! —Aseguró afectuosamente Mary— A pesar de su cuerpo lleno de cicatrices y de su retraso mental. Luego la joven se dirigió hacia las cocinas y Gibbs se lanzó. Pero Moisés está totalmente volcado en la señora y en todos los que se portan bien con él.

—No esperaría menos del futuro administrador de Melbury Hall — respondió ella liberando la mano—. se echó hacia atrás y dejó su sitio a Jonah. —Moisés… Él la miró lleno de angustia. al lado de su perro. Le tiró de la mango. Desde donde ella estaba vio que los hombros del viejo se sacudían por los sollozos. el cual a su vez se lo transmitió a Moisés. Moisés se estremeció. Violet se estremeció y observó a Ohenewaa que estaba preparando unas vendas rodeada de frascos. a pocos metros del perro. Jonah quiere que Ohenewaa examine la pata del perro. Traducción Rosanic. que se acercó a él. corrección Cari 91 . ¿Me enseñaras algún día como consigues trenzar todos esos juncos? —¿Crees que va a poder salvar a mi perro. Sería mejor cortarle la garganta para que el pobre animal deje de sufrir. —Esta mañana me llevé al pueblo la cesta que me regalaste —dijo ella para distraerle—. Sería usted perfecto para el puesto. Se me parte el corazón. —¿Cómo está Moisés? —Está hecho polvo y eso no le va bien. Su dolor afectó a Violet. Violet? —Si. pero para eso. Moisés. estoy segura de que lo conseguirá. —No va a salir de ésta —añadió otro—. Ohenewaa se acercó. Moisés gimió tanto como el perro. con Moisés lloriqueando y pareciendo sentir más dolor que el perro… En uno de los establos. Moisés estaba acuclillado sobre una bala de paja. Le dijo algo a Jonah. Cuando le tocó la pata. Tengo la sensación de que va a convertirme en un caballero. una docena de personas estaban agrupadas alrededor de una linterna. No hay que hacer nada que haga que el perro muerda. —Habría que amputársela —le dijo a Violet un mozo de cuadra. Solo para mí.Él besó su mano muy serio. y espero que piense en ello detenidamente. Violet iba trotando para mantenerse al paso de Amina. —Entonces que sea té. —Me lo regaló la señora. Al ver que él vacilaba. cuya pata era un amasijo de carne y hueso. —Lo sé. señor Gibbs. Por fin logró que él saliera del establo arrastrando los pies y se sentó a su lado encima de un murete. Pero. le cogió del brazo. A pesar de eso. Moisés. Te necesito. Cuando acarició la cabeza del perro. —Te lo ruego. —¿Quieres salir afuera conmigo? No soporto ver esto. Moisés tiene que tranquilizarse.

—¡Afortunadamente estaba usted aquí! Gracias. —Mejor. Y sabía que la ignorancia y la superstición podían llevar a un hombre como Hyde a creer que Ohenewaa era la culpable de todos sus males. Lyon está despierto. consciente y es inteligente. Estaba tan ocupada con Lyon que no había pasado demasiado tiempo con la anciana. —Lo sé. La anciana no era una bruja. Apenas había tenido oportunidad de darle las gracias por la infusión que le había ayudado durante las primeras noches sin láudano.—Nunca había tenido nada que fuera mío. Lyon estaba tranquilamente dormido. Ohenewaa llegaba en ese momento al final de las escaleras con los ojos brillando como los de un gato. —Y ruidoso —repitió Millicent sonriendo—. pero Moisés ya sabe como curarle. —Mientras yo viva. también tendrás una amiga. Ohenewaa iba a dirigirse a su habitación cuando Millicent la detuvo. —¿Podría usted echarle una ojeada a mi marido cuando le venga bien? Hasta ahora ningún médico inglés ha podido conseguir ninguna mejoría ni física ni mental. —Y ruidoso. Por eso no puedo evitar pensar que a lo mejor hay algo más que no han visto. La respuesta de Millicent al plantador había sido muy clara: Ohenewaa no tenía ningún deseo de verle. Tenía razón al decir que no la necesitaba. Ya no tenía pesadillas y no se obligaba a sí mismo a mantenerse despierto solo para molestarla… Abrió la puerta sin hacer ruido. —¿Ha muerto el perro? —Tiene una pata rota. Era más de medianoche cuando Millicent vio salir del establo la frágil silueta de Ohenewaa. ¿Me ayudará? Por Traducción Rosanic. Necesitaba saber su opinión. Recordó el día que ambas habían hablado de la carta de Jasper Hyde. Había prestado atención a las palabras de Ohenewaa. Moisés. y el hecho de que supiera de medicina no la convertía en una mala persona. ¡Era tan bueno y amable! Le apretó el brazo con más fuerza y apoyó la mejilla en su hombro. Esa era la razón por la que tenía que verla esa noche. Pero nosotras somos capaces de hacerlo mejor. Violet. Violet le había contado el accidente. Ya había oído hablar antes de esos horrores. Millicent estaba convencida de que se podía confiar en ella. Dos horas antes. —¿Cómo está Moisés? —Preguntó Millicent a media voz. Lo había sabido desde el primer día. corrección Cari 92 . Moisés. salió al oscuro pasillo dejando la puerta entreabierta.

La anciana la observó un instante antes de asentir con la cabeza. cuando llegue el momento. a pesar de su prolongada visita.supuesto. Traducción Rosanic. corrección Cari 93 . Capitulo 13 Millicent estaba anonadada. —Cuando llegue el momento. No había otra palabra para describir su reacción ante el irreprochable comportamiento de Lyon con el reverendo Trimble. cuando yo sea capaz de convencerle de que acepte.

Gracias a Trimble y a Cunningham. pero Millicent le había abierto los ojos. Y la situación no parecía que fuera a mejorar. se pudo alfabetizar a los esclavos de la propiedad. El corazón le dio un vuelco cuando recordó que el joven maestro había muerto intentando protegerla. —¿Se comprobaron sus referencias como albañil? —Preguntó Lyon sin dejar de mirarla. En esos días ella temía por su propia vida y no había podido ni imaginar que la víctima iba a ser Cunningham. el maestro de la escuela. para que el otro no se ofendiera. Él incluso se había convencido a sí mismo de estar enamorado de ella. Le tenía mucho afecto a Trimble. la posibilidad de vida en otros planetas… Después de hablar sobre la agricultura en las Highlands. Cunningham… Millicent inclinó la cabeza. como si se dispusiera a pasar allí todo el invierno. corrección Cari 94 .Instalado en un sillón de la biblioteca. El reverendo acababa de hacer una pregunta. Parpadeó para alejar las lágrimas e intentó no pensar más en él. Ella le había rogado que acudiera a Melbury Hall al amanecer para ayudar a una Violet aterrorizada a librarse de la lujuria de su amo. Millicent no tenía ni la más mínima idea de a que se refería y echó una mirada desesperada a su marido. Con su vigilancia y sus intervenciones. en el hombre que había sido su salvación durante los años de horror. ambos también habían salvado muchas vidas. El reverendo explicó que en una zona llamada Carolina. incluso cuando Wentworth les tenía a todos bajo sus garras. Traducción Rosanic. lady Aytoun? —Insistió el pastor. las tropas británicas tuvieron que intervenir para sofocar la rebelión. todavía no conseguía librarse de un terrible sentimiento de culpa. Ambos hombres parecían dos viejos camaradas de los días de Universidad. Durante ese tiempo. y mantenían animadas discusiones sobre política. en su amigo. quien había sido su aliado y el de los empleados de Melbury Hall desde hacía mucho tiempo. Cuando volvió a levantar la cabeza vio que Lyon la estaba mirando y que la conversación se había convertido en un monólogo. luchas sociales. Después de todos esos años. —¿Le parece bien. pasaron a hablar con toda naturalidad de las revueltas de los esclavos en las colonias. el pastor encadenaba los temas de conversación uno tras otro. pero Millicent no se había enterado y se hizo un pesado silencio. Pero Wentworth había creído que Cunnigham quería huir con Millicent y le había matado. Había estado preparada para intervenir en cuanto su marido mostrara algún síntoma de molestia o de cansancio. Millicent había permanecido llena de asombro por la actitud de Lyon. los cambios en la industria.

—Señora. —Fue un placer. Esta deseando empezar a trabajar en su casa. Me confesó que necesitaba con urgencia algo más de dinero. Estoy deseando que la señora Trimble le conozca. De lo contrario no hubiera sido contratado para construir el granero. cuando haya terminado su trabajo en el pueblo. Extendió la mano para cogerlo. A propósito ¿Cómo se llama ese albañil? —Ned Cranch. —¿Usted que opina Millicent? Estaba usted impaciente por llevar a cabo sus planes… Ella le dirigió una sonrisa de agradecimiento antes de volverse hacia el reverendo. —¿Si? El reverendo asintió con la cabeza. —Y más tarde. que no tardará en nacer. es asombroso… —Creo que lord y lady Stanmore regresaran a Solgrave dentro de unos quince días. luego ella le acompañó al vestíbulo. aunque la visita está siendo muy agradable. Tiene muchas bocas que alimentar. El vicario de Wakefield. El libro que el pastor le había llevado a Lyon. corrección Cari 95 . Parece que están esperando el tercero. —Oí decir que tenía mujer y dos hijos en Coventry. ¡Que hombre más inteligente! Se expresa de un modo excelente y tiene algunas ideas asombrosamente modernas. debería ir pensando en volver a casa. pero el grueso volumen se le deslizó de entre los dedos y le cayó encima de la Traducción Rosanic. —Sería estupendo. ¡Sería un enorme placer verles a todos juntos! ¡Realmente maravilloso! —Trasmita mis saludos a la señora Trimble dijo Millicent antes de que el buen hombre empezara a hablar de nuevo—. Lord Aytoun no tiene nada que ver con su reputación. Se levantó de mala gana y se despidió del conde. Gracias por haberse preocupado. si está disponible. de Goldsmith. —Dígale que tendremos trabajo para él a partir de la semana que viene. milord. la felicito de nuevo por su matrimonio. y su trabajo parece satisfactorio. estaba encima de la mesa. Bien. milord. ¿podríamos disponer de él a tiempo completo? —Eso es lo que él dice. ¡Increíble! —Efectivamente.—Eso creo. señora. —Y ahora que el granero ya está prácticamente terminado ¿cree usted que estaría dispuesto a trabajar aquí dos veces por semana? —En efecto. —Estoy seguro de que lo estará.

Pero oí decir que ibas a Saint Albans y pensé que te alegrarías de que me reuniera contigo. Sus ojos lanzaban destellos de ira y ella intentó deslizar una mano entre la de Ned y su garganta. A pesar de que hizo un esfuerzo para concentrarse. le puso una mano en el brazo. su pierna. no pudo volver a mover el pie. antes de incorporarse. —Gracias por haber sido tan amable con el reverendo Trimble. —Voy a intentar alcanzar al vicario para que cene con nosotros. Habíamos planeado venir juntos. Intentó volver a hacerlo. pero él apretó todavía más. Las sensaciones que había sentido en esa extremidad eran muy reales. corrección Cari 96 . —Viéndote con él me pareció que no eras el mismo hombre con el que me he casado. Le observó atentamente por un instante. Ned. Millicent entró en la estancia con una sonrisa en los labios. Luego la sensación desapareció. Sin embargo su expresión cambió cuando Lyon se limitó a hacer un gesto con la cabeza antes de mirar el libro que tenía a los pies. Se había movido. Todavía acuclillada al lado del sillón. Luego me di cuenta de cómo hacia el pastor para ponerte de tan buen humor. Se encaminó hacia la puerta. —Supongo que yo no tengo… —¡Millicent! Ella se dio la vuelta. ¡Diablos. y el tomo acabó en el suelo. —Lo siento. —¿Ha sucedido algo…? —No. te mereces un buen escarmiento por haberte metido en mi dormitorio a escondidas! —Quería darte una sorpresa.pierna. —¿Quieres leerlo? —No. Pensé que aquí… Tengo dos días de permiso y… Traducción Rosanic. lo siento —gimió—. Ned —murmuró ella sollozando—. para que pudieras conocer a mis… —Tú lo habías planeado —bramó él— no yo. Su pie izquierdo hizo un movimiento brusco. Violet gritó cuando Ned la empujó con fuerza contra la pared. Lyon miró. incrédulo. Se agachó para recoger el libro. pero le fue imposible. Pero me gustaría que me leyeras ese libro. En tu habitación en la aldea siempre nos escondemos. —No pasa nada —aseguró él—.

ella huyó a toda velocidad. Había bajado ya media escalera cuando oyó que Ned decía: —Entre. Se sintió aliviada cuando él dejó caer de nuevo el brazo sin golpearla. Solo vine para darte una alegría. Bajó la mirada hacia sus botas relucientes. La cogió de la barbilla con rudeza. Se había convertido en una perdida. No nos llevará más de un minuto… Violet liberó la barbilla y retrocedió un paso. Ven conmigo. Espérame aquí. Él la obligó a levantar la cabeza y ella se encontró con una fría e irónica mirada. Le había creído cuando él había dicho que la amaba. pero él no le soltó el brazo. dio curso libre a su tristeza. o… Levantó su enorme puño y Violet se encogió. corrección Cari 97 . Cuando llamó a la puerta de Ned. pequeña zorra. —Me estas dando miedo. Se alejó por el oscuro pasillo. Traducción Rosanic. Ha llegado antes de lo convenido. A sus espaldas una mujer lanzó una lasciva carcajada y Violet se dio la vuelta. la sujetaba por las caderas y la penetraba con violencia. ¡Que estúpida había sido! Se dijo intentando recobrarse. En el descansillo chocó contra un hombre. en la penumbra. señor Platt. Lamento haberte molestado tanto. Al fondo del pasillo. Lloró con más fuerza. Se tapó la cabeza con la capucha y se apresuró a irse. inclinada hacia delante mientras un cliente. Ella se liberó con cuidado y corrió hacia la puerta. antes de que decida darte una lección! Estaba loco de rabia.—Aquí bastaría con que diera un silbido y un montón de tipos subirían desde el bar para que nos sirvieras de puta a todos. Ella no era muy distinta a esa mujer. Se lo había creído todo como una idiota. Ned Cranch —protestó ella entre sollozos— No deberías decir esas cosas. pequeña. ¿Podría llevarme a otro sitio? De repente el hombre pareció un poco asqueado. —El albañil acaba de poseerme. Unas manos enguantadas la ayudaron a recobrar el equilibrio. —O quizás lo que haga sea atarte a la cama y amordazarte para poseerte de cien maneras distintas sin tener que oír tus lloriqueos. Una vez en el fétido pasillo. —Muy bien. Ahora me doy cuenta de que solo lo hiciste para conseguir lo que querías de mí. —¡Sal de aquí. —¡Que preciosidad! —exclamó él—. —Cuidado con lo que dices. no soy una puta. Fui una estúpida al creer en tus dulces palabras. señor. Me voy —añadió envolviéndose con fuerza en su capa—. Y además con suerte —añadió echando una ojeada a la puerta de Ned. con los pantalones bajados hasta las rodillas. Le dieron ganas de vomitar de repente. nerviosa. la vio.

que parecían perros apaleados. eso es todo.Capitulo 14 Dos criadas estaban limpiando la cera y las cenizas que manchaban la mesa. Estas convirtiendo una tontería en un asunto de Estado. Gibbs había acorralado a los dos lacayos. y les estaba fustigando como un fiscal en un juicio por asesinato. —¡Suéltales Gibbs! Esa condenada vela se cayó en la mesa. Otra estaba fregando el suelo. contra la pared. El ama de llaves había abierto todas las ventanas y estaba eliminando el humo a base de mover el delantal. corrección Cari 98 . Traducción Rosanic.

Gibbs. Lyon no vaciló en expresar su descontento. Millicent subió las escaleras a su lado. Traducción Rosanic. y Millicent desistió de su intento de separarla. Estaban todos ocupados y nadie tenía tiempo para mirarle. Estaba revisando las cuentas de la propiedad cuando sin darse cuenta había volcado el candelabro. La tela parecía estar pegada a la piel. —Que alguien vaya en busca de Ohenewaa. —¿Dónde va? ¡Santo Dios! ¿No estará pensando en dejarme a solas con ella? ¡Millicent! Ella disimuló una sonrisa antes de lanzar con tono impaciente: —¡No me voy a ningún sitio! Se detuvo en el umbral de la puerta para darle instrucciones a la criada que esperaba en el pasillo. —¿Se conocen? —Preguntó Millicent mientras John y Will depositaban a su señor en la cama. Los párpados de ésta estaban semicerrados pero la sombría mirada seguía siendo escéptica. —Está equivocada. pero Will estaba presente y había echado hacia atrás el sillón antes de apagar el fuego. Millicent acababa de salir de la habitación. quitándole la manga y dejando que el brazo reposara en el sillón. Sin embargo no se había percatado de que también la manga de su señor estaba en llamas. —¿Se da usted cuenta —continuó— de que está echando a perder mi ropa? —Que está completamente carbonizada. —¡Desde hace mucho! Lyon observó con suspicacia la conversación que mantenían las dos mujeres en voz baja. luego su esposa se dirigió hacia la puerta y la negra se acercó a él. —¡No lo hice a propósito! —Ladró en beneficio de la anciana. señora Page. Ella le dirigió una mirada indescifrable y luego los lacayos levantaron el sillón. Lyon se estremeció de dolor al ver su camisa quemada. prendiendo fuego a los papeles que estaban desparramados encima de la mesa. corrección Cari 99 . Ha movido el brazo —añadió volviendo a dirigirse a su marido. Lyon contemplaba incrédulo la febril agitación que se había desatado delante de sus ojos. No se trataba de una pregunta. Ohenewaa estaba esperando en la habitación. Si alguna vez Lyon había sido reticente a exhibir su enfermedad delante de todo el mundo. Aquí hace demasiado frío. y además puede permitirse comprar más —murmuró Millicent distraídamente. ahora ni se lo planteaba.Lyon echó una tormentosa mirada a la mujer que le estaba cortando la manga de la chaqueta con expresión seria. hay que llevar al conde a su dormitorio.

—Como desee. cuando Gibbs fue a preguntar como iban las cosas. —Quítele la camisa y la chaqueta. Lyon. luego examinó la quemadura durante unos segundos antes de coger un par de tijeritas y recortar la camisa. los músculos. la tela de la camisa empezó a despegarse. Después de repetir el proceso dos o tres veces. —No me importa.Ohenewaa les hizo una seña a John y a Will para que se apartaran. —Ohenewaa va a examinarte como lo haría cualquier médico. —Espero que no crea que porque haya curado a un perro la semana pasada. —¿Qué es lo que está tramando esa mujer? —Gruñó Lyon. Con el mayor cuidado. Un poco después. Ayúdeme a quitarme esto. subió hasta el codo. —Es solo leche. pero Ohenewaa no opinaba lo mismo. hasta que se vio obligada a detenerse por la manga. Con la ayuda de Millicent se libró de la chaqueta. derramó el líquido encima de la herida. Millicent se sentó en el borde de la cama. —Esa vieja bruja me lo dijo ella misma. el dolor cedió. permita que ella le cure. Me quedaré con usted. —¡Y un cuerno! —Volveré dentro de unos minutos. —¡No me voy a beber eso! —Gruñó Lyon— Sea lo que sea. Se lo ruego. Siguiendo las indicaciones de Ohenewaa puso el brazo de Lyon encima del cuenco u. —¿Por qué? —Por que sabe tanto o más que los médicos a los que usted ha consultado hasta ahora. aferrándose a la cama con la mano sana. Abandonó la habitación y Millicent cogió las tijeras. recorrió la línea de los huesos. —A ella le gustaba ese perro y es evidente que cree que a usted no le gusta. evitando la quemadura. también va a ser capaz de curarme a mí. Pero deje de cortarme la ropa. Ohenewaa le indicó a Millicent que colocara la toalla directamente en la quemadura. Lyon creyó que el martirio se había terminado. Traducción Rosanic. con la ayuda de una pequeña toalla. Al cabo de unos minutos. La criada regresó con un gran cuenco lleno de un líquido blanco. Él suspiró. Le examinó el brazo y la mano dándole pequeños golpecitos. las dos mujeres destaparon la llaga. Millicent le tranquilizó y les despidió a él y a los lacayos. —¡Maldición! —Juró él. Y por que yo se lo eh pedido —añadió ella suavemente— No le va a hacer daño. Movió todos los dedos de Lyon. corrección Cari 100 . no la quiero. Una vez limpiada la herida. —De acuerdo.

pero sería una locura si no le diéramos la posibilidad de ayudarnos. —Voy a aferrarme a cualquier oportunidad por ínfima que sea. Hace tres días. Ohenewaa se acercó con un frasquito y trapos limpios. Ohenewaa reapareció provista de varios frascos que alineó encima de la mesa. era robusto. Tenía unos hombros anchos y un pecho musculoso en el que sin embargo se marcaban las costillas. Por favor. Y esta noche. tapado por el largo cabello. —¿Y cuales serían según usted esas cosas? —Esas sensaciones que aparecen y desaparecen. el cual deseó con mayor intensidad apretarla contra él. pero no quería decírselo a Millicent por miedo a que se hiciera falsas ilusiones. pasaba las noches a la cabecera de su cama. —Esos movimientos fueron involuntarios. Ella se llevó el frasquito a la nariz. —El olor me resulta familiar… —Se trata de una decocción de corteza de olmo. La semana pasada. El cuello de Lyon. no significan nada. —Échele esta pomada con cuidado y véndele con esto. ¡Parecía tan suave! Estaba igual que la noche que le había despertado de su pesadilla. Traducción Rosanic. Lyon.—No es el mejor momento para ponerse desagradable —susurró Millicent —. tenía usted el pie torcido y lo enderezó. Aquí hay mucha gente que cree en ella. Millicent se inclinó sobre Lyon. corrección Cari 101 . Sostuvo la mirada de sorpresa de él. Llevaban un mes casado. Sin embargo ninguna de esas ocasiones le había parecido tan íntima como ese momento en el que ella le retiró la camisa. De modo que se limitó a admirar los rizos que habían escapado de su peinado y que le enmarcaban el rostro. No sé si le curara por completo. Millicent tenía la garganta seca. Y todavía lo deseaba. Estoy convencida de que ella sabe cosas que sus eminentes médicos no son capaces de imaginar. cuando ha tenido una pesadilla. las mismas que usted pretende ignorar… o que intenta disimular. cuando John le estaba ayudando a levantarse. se le movió la mano. No tenía una explicación lógica para las reacciones de su cuerpo. he visto como se movían los músculos de su pierna. ya había visto a los lacayos cuando le cambiaban o incluso cuando le bañaban. Ni siquiera él tenía control sobre sus movimientos. —Lo he visto —repitió ella—. y recordó que había deseado con locura atraerla hacia él para besarla. cuando se cortó con el vaso. pero a pesar de todo creo que está perdiendo el tiempo. Secará el posible pus que se forme y acelerará la cicatrización. —Como quiera. consecuencia de las semanas en las que se había negado en redondo a comer.

La piel de Lyon estaba muy caliente. las medias y los pantalones. Cuando ella termino de vendar la herida. la negra le indico que no se moviera. —Iré a buscar a uno de los lacayos —dijo poniéndose de pie de un salto. Remonto hasta el botón que cerraba el calzón por debajo de la rodilla y lo soltó con dedos temblorosos. Lyon estaba tumbado encima de la cama de modo que cogió una manta y se la puso sobre el estomago. —intento bromear con ella. Ohenewaa se detuvo. le quito los zapatos y las medias. Entonces su cuerpo me dirá que es lo que le duele. Ella cogió aire. Realmente era relajante. Lyon cerró los ojos y se puso en manos de la anciana. Relájese. —Ahora comprobare las piernas. Para colmo el no dejaba de mirarla. Se dirigió a los pies de la cama. Millicent se ruborizo. Traducción Rosanic. no quería ni pensar en como seria quitarle los pantalones. Al cabo de unos minutos. —No —protesto Lyon entreabriendo los ojos—. Ohenewaa volvió a la mesa y Millicent tuvo de repente mucho calor. Millicent empezó a trabajar mientras la curandera examinaba el cuerpo de Lyon. —Cierre los ojos. Si se había sentido turbada al quitarle la camisa. A Millicent le sorprendió que no protestara. Puede hacerlo usted misma. Millicent se acerco a la manta y deslizo las manos por debajo. Millicent también se sintió invadida por una gran calma. Permita que su espíritu vuelva a los momentos de mayor paz de su existencia. Con el corazón a toda velocidad y el rostro enrojecido. — ¡Llame a Gibbs! Al oír la brusca orden dio un salto hacia atrás y corrió hacia la puerta. —Esta muy tenso. —En caso de que haya pensado en usar las tijeras —dijo el en voz baja— le ordeno que lo olvide inmediatamente.Feliz de tener algo que hacer. —Antes me acusaba de hablar demasiado —replicó él mirando hacia el techo. Mirando los gestos de la curandera. Ohenewaa estaba posando suavemente la palma de la mano sobre su torso haciendo unos lentos movimientos circulares. —Si sigue subiendo un poco mas se dará cuenta de que efectivamente mi cuerpo tiene algo que decirle… Espero que no le moleste. La estaba provocando pero tenía la voz un poco velada. corrección Cari 102 . Quitele los zapatos. Instintivamente paso la mano por una de sus pantorrillas en la que la falta de ejercicio había atrofiado la musculatura. —Permita que me hable su cuerpo.

Hágales saber que su señor está cada vez más recuperado. conociéndole. Si es necesario dígales que me estoy muriendo y que tienen que empezar a preparar el duelo. La anciana cerró de golpe el libro que tenía en las manos y lanzó una furibunda mirada al abogado. Si mejora tiene todo el derecho a saber lo que sucede. ¿Cómo podemos mantenerle ignorante de lo que se va a encontrar cuando llegue? —Está usted hablando del hombre que era antes. — ¡No! —Exclamó la condesa viuda con decisión— Todavía no está preparado. Según esta carta parece que doscientos inquilinos se han refugiado en Baronsford desde San Miguel. su matrimonio con una inglesa y el hecho de que le haya entregado sus tierras a Perfore. Mi contacto dice que cerca de quinientos granjeros han llegado a Glasgow con la esperanza de poder embarcar hacia las colonias. —Gracias a Millicent el estado de Lyon mejora día a día. En cuanto al conde. Muchos de ellos temen que con la enfermedad de Su Señoría. señora. Y. estoy convencida de que no. las granjas de Baronsford serán las siguientes en verse afectadas. Ponerle al corriente de estos problemas solo serviría para retrasar su curación total. Haga lo que sea para tranquilizarles. pero su larga ausencia alimenta los rumores entre los granjeros. Encuentre usted otra manera de tranquilizar a los granjeros. El conde Dumbfries ha empezado a vaciar las granjas subiendo los alquileres hasta cantidades exorbitantes. —Hay que avisar al conde Aytoun. sir Richard. Traducción Rosanic. estoy seguro de que de todos modos deseará volver a Baronsford antes de la siembra. pero sabe tan bien como yo que Baronsford ya no es responsabilidad suya. sabe usted muy bien que no vamos a poder mantener en secreto la situación. —Eso no dará resultado. Ya andan diciendo que el conde no volverá jamás. Los granjeros de Baronsford saben más de sus argucias que sus propios hijos. —Como usted ordene. Sir Richard depositó sobre la mesa la carta que acababa de recibir de Escocia.—Las noticias de la frontera son alarmantes. ¿Acaso ha olvidado su último acceso de ira? Juró que nunca volvería a poner los pies allí. Y tampoco creo que sea una buena idea que vaya él en este momento. —¿Cree usted que ella se negaría a acompañarle a Baronsford. Están convencidos de que enterrará usted a los miembros de su familia. señora. corrección Cari 103 . Escríbale a Walter y pídale que baje los alquileres. ni por él ni para su gente. si él decidiera ir allí? —No.

con el tiempo.—No lo he olvidado. Parece que está haciendo progresos. sabemos que él es el único capaz de salvar Barensford. Capitulo 15 Lyon tiró la servilleta encima del plato para ocultar lo que quedaba del desayuno. madame de Sade? —Algo terriblemente doloroso. Todos recordamos al hombre que fue. Sin embargo no podemos ahogarle con problemas a los que todavía no está preparado para enfrentarse. corrección Cari 104 . volverá a serlo. y estoy seguro de que. Perfore. El regalo que le hizo a su hermano fue tan solo un gesto de frustración. Los granjeros. usted y yo. pero era el dolor el que hablaba por él. —¿Qué tortura me tiene reservada para hoy. Traducción Rosanic. y me niego a ver que retrocede aunque solo sea por un día. —A mi también me gustaría creerlo —admitió Beatriz—.

Pronto lo descubrirá. Ella se enfrentó a él con las manos en las caderas. —La tortura de hoy será salir al cruel mundo exterior. al frío aire del invierno. —Tengo otras cosas que hacer en este momento. sobre todo cuando estoy embrutecido por la magia negra que esa bruja practica conmigo. pero estoy perfectamente. parecía bailar dentro del vestido. pero sé que le gusta… —Porque está usted a punto de enfermar. Ella intentó soltarse pero él se lo impidió. Hemos encontrado un sitio encantador protegido por el muro del jardín y… —Hoy no voy a salir y tampoco voy a bajar al vestíbulo. Debería pedirle que la practicara un poco con usted. en una cama de verdad —Dijo él en un tono que no admitía réplica—. —No podemos permitirnos que caiga usted enferma —repitió él. Le prometo que me acostaré en mi cama esta noche. —¡No! —Pues lo estará a menos que duerma de verdad durante unas horas. —Está muy pálida. Parecía estar cada día más agotada. Lyon la observaba atentamente. —No. Lo hará ahora mismo.Él se percató de sus ojeras mientras ella se agachaba para coger la bandeja. en tanto Millicent ordenaba la habitación. Prométame que se irá a su habitación a descansar durante unas horas. no pienses nada! —Gruñó Lyon. —¡No digas nada. En silencio. —¿Por qué? Sé que es usted demasiado cabezota para admitirlo. Al sol. —¡Estupendo! ¿Cuándo empezamos? —No se impaciente. —¿Por qué? Le he dicho ya que no necesito una niñera. —¿Ha vuelto a pasar aquí la noche? —Si. —Solo son las diez y media y hace una mañana estupenda. Ella le miró sorprendida. Gibbs empezó a reavivar el fuego. La sujetó por la muñeca cuando ella cogió la taza y el plato que él había depositado encima de la mesilla de noche. —¿Por qué? —Porque ya no tendremos a nadie con quien meternos. Parece que unas cuantas horas seguidas de sueño le han sentado bien. El nuevo albañil tiene… Traducción Rosanic. —Eso no puedo remediarlo. Cuando lo haga seguiré los planes que ha hecho para mi jornada de hoy. Gibbs se aclaró la garganta en el umbral de la puerta. —Gracias. —Me refiero a que parece agotada. es de nacimiento. corrección Cari 105 . —No parece encontrarse demasiado bien —dijo él.

Horas antes debían haber encendido el fuego de la chimenea. Se había prometido a si misma que nunca más iría sola al pueblo mientras él se encontrara allí trabajando. Mientras el escocés hablaba con él.—Gibbs. Ella permaneció inmóvil por un instante. si no empezaba a discutir. Había hecho un esfuerzo y se había recogido el pelo en una coleta. Encendió un candelabro y consultó la hora. Ella esperó su reacción conteniendo el aliento. Violet estuvo a punto de olvidar incluso su nombre. y desde luego olvidó todas sus anteriores decisiones. A Violet le dio un vuelco el corazón al ver a Ned. ni que día y menos aún como había llegado a la cama. porque ya solo quedaban brasas en el hogar. Hubiera dado cualquier cosa por acompañarla hasta su dormitorio y ocuparse de ella igual que ella se había ocupado de él. Se quedaría allí. todo el mundo en Melbury Hall sabía que él sería el próximo administrador. Se volvió hacia su mujer. cuando regresó de Saint Albans. El domingo. Luego recordó que había ido a descansar un poco antes del mediodía. enfrentada a la atractiva sonrisa y los ojos claros que solo la miraban a ella. corrección Cari 106 . pensó Lyon. No quería volver a verle. delante de la puerta de servicio. milord? —Dígale a ese hombre que le pagaremos el jornal y despídale hasta mañana. llevaba la chaqueta de lana abierta por delante de su poderoso pecho y vio que dos mozas de cocina soltaban risitas y le miraban de reojo cuando pasó por delante de ellas. incluida Violet. Fue dolorosamente consciente de su propia impotencia. Ned paseó la mirada por la estancia y se detuvo al verla. Durante unos instantes no supo que hora era. Aunque no se hubiera anunciado oficialmente. Se levantó y la frialdad del suelo bajo sus pies desnudos la despertó por completo. Había aprendido una dolorosa lección y estaba contenta de tener un trabajo decente y una cama donde dormir después de la gran estupidez que había cometido. lo cual era una buena señal. Lo cual les parecía muy bien a todos. había llorado hasta quedarse sin lágrimas. Millicent abrió los ojos en la penumbra que la rodeaba. con el sombrero en la mano. Muy a su pesar le dieron ganas de sacar las uñas. —¿Si. ¿Cómo era posible que ya fuera media noche? Traducción Rosanic. y esta parecía compartir sus sentimientos. Debía estar realmente cansada. Pero ahora. Gibbs siguió la mirada de Ned y la joven se fue rápidamente de allí. Gibbs era estricto pero tenía sentido del humor y era evidente que tenía debilidad por la señora Page. hablando con Gibbs. —Todo lo demás puede esperar o se encargará de ello otra persona.

—Ya veo. —No puedo dormir. Toda la casa estaba durmiendo… Se sobresaltó cuando la asaltó una repentina idea y recogió su chal. de manera que los dobló por debajo de su cuerpo. Cogió unas vendas limpias y el frasquito que Ohenewaa había dejado encima de la mesilla de noche. Posó suavemente el brazo de Lyon sobre sus rodillas e inspeccionó la herida. recordó que debería haber ido a buscar más hierbas para su marido. Traducción Rosanic. corrección Cari 107 . Tenía el pelo tan revuelto que hubiera aterrorizado a un fantasma. preguntándose si alguien se habría acordado de cambiarle la venda a Lyon. No se oía ni un solo ruido. completamente despierto. con la mano al tiempo que se encaminaba hacia la puerta. Estar allí. Lyon no se movió. La hechicera trajo sus pociones al caer la noche. —¿Le sigue doliendo? —No demasiado. Gracias. se refrescó la boca y comprobó su aspecto en el espejo. No me había dado cuenta de que estaba tan cansada hasta que me metí entre las sábanas. La herida de Lyon no se había infectado y le aplicó un poco de ungüento antes de volver a vendarla. escuchando. —No hay peligro de que algo así suceda alguna vez. Se lo alisó con impaciencia. ¿Le ha cambiado alguien la venda? —No. a su lado. A lo mejor era consecuencia de la intimidad que proporcionaba estar a solas con él en el silencio de la noche. Cerró sin hacer ruido y avanzó de puntillas. ¿Cómo había podido perder tanto tiempo en la cama? Abrió la puerta muy lentamente y se deslizó en el dormitorio de su esposo. El pasillo estaba en penumbra. No permití que hubiera nadie a mí alrededor. la llenaba de una sensación de paz completamente nueva. que no he dejado de ser de utilidad. ¿Eran sus palabras o la forma de decirlas? El caso es que ella se sintió inmediatamente reconfortada por dentro. —Prohibí que nadie la molestara. pero decidió ir a echar una ojeada a Lyon para asegurarse de que estaba durmiendo sin pesadillas. —¡Demasiado bien! ¡No puedo creerlo! Le ordené a la señora Page que me despertara a primera hora de la tarde. El la estaba mirando. —O sea. —Pensaba que le encontraría dormido. y serle de utilidad. Al pasar por delante de la puerta de la habitación de Ohenewaa.Permaneció inmóvil. —¿Ha dormido usted bien? Se sobresaltó. Millicent tenía frío en los pies. Millicent se sentía maravillosamente feliz y tranquila. —Parece ser que tiene más autoridad que yo —comentó ella con una sonrisa—. Se aseó rápidamente.

Tenía la consistencia del aceite pero no resultaba desagradable. ¿Lo nota? Él no respondió y ella continuó masajeando el brazo hasta el hombro para que la pomada penetrara bien. —Aquí —indicó guiándole la mano a la garganta. corrección Cari 108 . —¿Lo nota? —Si. con la barba ocultando gran parte de sus rasgos. Limítese a ponérselas. —¿Por qué? —¿Qué médico digno de tal nombre se negaría a decirle a uno lo que tiene exactamente y si es capaz de curarlo o no? Esa mujer se pasó horas examinándome y sigue sin decir nada. Estaba a punto de aplicarle otra vez en el brazo cuando él le sujetó la muñeca. —¿Le dio alguna indicación? —Claro. —Esa especie de pomada. Notaba los músculos de él bajo sus dedos. Pero la mano de él permanecía encima de la suya guiándola en círculos cada vez más grandes. calentando todo mi cuerpo. —No ponga esa expresión de horror. Pronto notó que la piel de Lyon empezaba a calentarse. —Esta haciendo efecto rápidamente. Y además durmió usted de un tirón. Millicent estaba ardiendo. —¿Se lo ha aplicado alguien hoy? Él la miró con asombro. Era algo más que simplemente la sensualidad de Traducción Rosanic. El ungüento olía a bosque. —¿Le dijo algo más? —¿Realmente tiene usted la intención de embadurnarme con eso? — Preguntó él al verla coger uno de los frascos. Sin darle tiempo a discutir. —Solo estoy usando las yemas de los dedos pero noto como el calor sube por mis manos y mis brazos. le levantó la manga del camisón tanto como pudo y luego metió los dedos en el ungüento. Cogió un poco más pero esta vez se lo aplicó en el pecho. Voy a probarlo en su brazo. por la abertura del camisón. sea lo que sea.Millicent reparó en la media docena de frascos que había encima de la mesa. creo que Ohenewaa es una charlatana. La idea de que Gibbs. hay que aplicarla sobre la piel. Johnn o Will me toqueteen me da nauseas. —Está frío —dijo empezando a darle un suave masaje y evitando cuidadosamente la quemadura. Un frasco para cada noche”. De todos modos. “No se las beba ni las huela. En la penumbra. Millicent se acercó a las medicinas. —No fueron horas. Todos los frascos tienen lo mismo. ella era incapaz de descifrar la expresión de su rostro.

Un gruñido sordo escapó de la garganta de Lyon. Aunque hubiera estado casada durante cinco años. Y ahora había estado a punto de hacer lo mismo. demorándose un poco más. métete conmigo en la cama. Sus manos encontraron el camino hasta su cuello. mientras él le secaba las lágrimas que caían por sus mejillas. al tiempo que su mano se crispaba entre el cabello de Millicent. se apoyó sobre su pecho. Traducción Rosanic. suavemente al principio. Lágrimas de confusión le anegaron los ojos. ¿Qué estaba sucediendo? Millicent. pero no lo hizo. de esa manera. acongojada. nunca antes había besado. Ella respondió con igual pasión. acariciándole con su cuerpo. El brazo de Lyon se crispó contra ella repentinamente y emitió un gruñido de frustración. ni la habían besado. refugiarse en su dormitorio. provocando a Lyon con la lengua. corrección Cari 109 . —¿Qué he hecho? Lo lamento.tocarle. Millicent no se atrevía a mirarle. Ella abrió los labios y sus lenguas se entremezclaron. atraída sin remisión. volvió a hacerlo. Le encantaba notar la reacción de él a la caricia. —¿Por qué no cierra los ojos mientras la pomada hace su efecto? —Prefiero mirarla. no iba a dejarse intimidar. No iba a huir. Se miraron a los ojos. —Lo siento… Intentó incorporarse pero él se lo impidió. Se apretó más contra Lyon. Estaba tan falto de aliento como ella. guiadas por el recuerdo de su único beso. Entonces él la sujetó por la nuca. —Métete debajo de las sábanas. empujada por la curiosidad y por la sensación de poder que la invadió de repente. una silenciosa conciencia de la presencia de la otra persona. La crueldad y la tristeza del pasado la obligaban a enfrentarse a sensaciones completamente desconocidas hasta ahora. Le miró. —Estás temblando. Había estado a punto de violarle. Sin decir una sola palabra. Se tumbó encima de él y le cogió el rostro entre las manos… El beso se hizo eterno. posó sus labios sobre los de él. aplastada bajo el cuerpo de Wentworth mientras él encontraba su placer con ella. Se separó de él jadeando. Era una intimidad. Recordó lo impotente que se sentía. buscando algo más. Reuniendo todo su valor. Lyon… —¡Espera! No te muevas. La alegría que se apoderó de ella no tenía nada que ver con la angustia que había sentido en cada una de las agresiones sexuales de Wentworth. Hubiera sido más sencillo huir.

Y también a los que estaban a su lado. Alguien llamó a la puerta. Doscientos diecisiete esclavos habían desaparecido entre los matorrales. Había escapado ileso de la varicela. y todo por culpa de las maldiciones de esa hechicera. señor. Jasper Hyde lo podía notar en la vena que palpitaba en su sien. se tocó el cuello y el rostro buscando granos. Harry asomó la cabeza. Debía haberse quedado dormido después de un almuerzo tardío. —Matadle. Los esclavos se habían amotinado y se habían apoderado del barco después de cortarles el cuello al capitán y a toda la tripulación. Traducción Rosanic. Estaba paseando por el puente cuando llegó la respuesta. Le clavaba sus largas uñas en el cuerpo. cubierto de sudor. había perdido el barco. después de pasar una noche dominado por el dolor y la fiebre. en la costa africana. Era un acto aislado. Se arrancó la peluca. Repentinamente lleno de pánico. La noticia le había llegado esa mañana. Ohenewaa! —masculló. Tiradles al mar a los tres. El corazón del negrito latía a toda velocidad. había atracado en una playa cerca de Acra. Quiero que se revise a todos los esclavos. Tenía costras en el rostro y en el cuello.Sin decir una sola palabra se deslizó entre las sábanas y se acurrucó contra el cálido cuerpo de él. —¿Si? —Ladró. —¿Y quien demonios es? Harry se volvió hacia el hombre que estaba a su espalda. —¡Maldita seas. El sol del atardecer entraba a raudales por las enormes ventanas de su despacho. Se aferró la camisa y apoyó la cabeza contra el respaldo del sillón. que le había costado más de veinte mil libras. corrección Cari 110 . pero que podía poner en peligro la salud de todos. Pero de pronto notó un punzante dolor en el pecho. —El señor Boarham quiere verle. La bruja estaba por todos lados. Jasper Hyde se despertó sobresaltado. Y que se advierta al equipaje. quería arrebatarle la vida y el dinero. Un barco de esclavos. Lyon le cogió la mano y se la puso encima del pecho. Hyde ya lo sabía pero no necesitaba que nadie le contara los detalles: el esclavo tenía la varicela. Hyde corría el riesgo de perder todo el cargamento de esclavos. Nada. —Llevadle al alojamiento de proa y ponedle en cuarentena —le ordenó al capitán que esperaba sus órdenes—. Era como si alguien le estuviera retorciendo un puñal en el corazón.

Al día siguiente era día de mercado. un ajado sombrero grasiento. ¿Necesita que le haga una sangría? —No. —A su servicio. el día de su muerte no estuve pero le visité el día anterior. señor. Al fin se decidió a acercarse y le saludó con nerviosismo. Tenía el rostro lleno de marcas. señor Boarham.—Es el médico que sangró al doctor Dombey antes de su muerte. mirando a su alrededor. Usted le mandó llamar. Estaba usted con el doctor Dombey cuando murió ¿no es así? —¿El doctor Dombey? Ah. No me acuerdo demasiado bien. señor. señor. Conservaba puesto el tricornio sobre una peluca polvorienta. y yo no le cobraba demasiado. pero ahora que lo dice… —Esperaba poder pagarle una parte. Incluso al primo del mayordomo del primer ministro. demasiado estrecho para su cabeza. señor. Me sorprendió verla añadir un huevo. Hyde se percató de que le temblaba la mano cuando le hizo un gesto para indicar que dejara pasar al médico. ya veo de que se trata. —Tengo las mejores sanguijuelas de Londres. No me gusta perderme los días de mercado y… —El doctor Dombey le debía dinero ¿verdad? —En realidad… El individuo se metió un dedo en la oreja. No señor. como amigo de Dombey. No volví a ver a Dombey antes de que muriera. señor Boarham… —Era más. corrección Cari 111 . Llovía sin parar y el barro llegaba hasta los tobillos. quería arreglar la situación. los hombros estrechos y un vientre prominente. —No —repitió Hyde—. O bien estaba intentando valorar el precio del mobiliario o bien se temía que fuera una trampa. Por eso. Le dije a su esclava negra que le preparara arroz para la cena. —Creía que era más. Hyde sacó un puñado de monedas y los ojos de su interlocutor brillaron ante la visión del oro. señor. Le dejó a su esclava algo de dinero para usted. —Eh… Creo que dos guineas. sin embargo Dombrey estaba muy bien cuando me fui. Aquí hay cincuenta libras. si. y he curado a gente muy importante. sin duda —rectificó rápidamente el otro—. —¿Cuánto le debía? Boarham apretó el viejo tricornio contra su corazón. Abrió una cajita y sacó un saco de monedas. Se encontraba bien. se sacó una bolita de cera y la lanzó volando a través de la estancia. El hombre entró con cuidado en el despacho. —Había un montón de acreedores llamando a su puerta. Traducción Rosanic.

señor —dijo Boarham mirando fijamente la pequeña pirámide que se iba formando—. Capitulo 16 —¡Ya era hora! ¿Dónde diablos se ha metido ella? —bramó Lyon en cuanto Gibbs llegó a la biblioteca seguido de Will. Traducción Rosanic. Tenía todo el aspecto de ser una envenenadora. buen hombre. se lo aseguro. Y usted va a ayudarme a demostrarlo.—Puede que sea eso. Hyde iba apilando las monedas delante de sí. —¿Lo era de verdad? —Si. Incluso puede que recuerde que la muerte se produjo por culpa de la esclava… —¿La anciana. Pero es muy importante que haga un esfuerzo por recordar. —¿Sabia usted que era una hechicera? El médico pareció sorprendido. corrección Cari 112 . —La recuerdo muy bien. señor. señor? —Exactamente.

La explosiva reacción de su cuerpo cuando ella le había besado. y Lyon hizo algunas inspiraciones para acostumbrar a los pulmones a la temperatura. Pero. Se reunirá con usted en el jardín. Estaba empezando a depender de Millicent y se daba cuenta de ello. Una pareja de cardenales revoloteaban alrededor de una parra. en efecto. Inclinó instintivamente la cabeza cuando los porteadores atravesaron el arco que conducía al jardín propiamente dicho. sin embargo. —¿Cuándo? ¿La semana que viene? Lyon estaba de mal humor desde que se había despertado esa mañana y había descubierto que Millicent ya no estaba a su lado. Los dos lacayos levantaron el sillón con mucho cuidado. Los muros de piedra le protegían del viento y el sol entraba a raudales. Había experimentado una intensa sensación de calor cada vez que se había despertado en el transcurso de la noche notando el cuerpo de ella al lado del suyo. los libros de cuentas. Le llevaron al jardín. pero a pesar de todo tuvieron que soportar que les llamara inútiles cuando lo inclinaron ligeramente. mientras los criados le preparaban para pasar el día solo había asomado al cabeza por la puerta mascullando que tenía muchas cosas que hacer. A Lyon le estaba costando analizar sus sentimientos. el Traducción Rosanic. ¡maldición! Aunque así fuera. corrección Cari 113 .—Su esposa esta terminado de hablar con el albañil. señor. Luego. Pudo ver que los arriates de flores estaban llenos de malas hierbas. Lyon tiró el sombrero que Gibbs acababa de ponerle encima de las rodillas. Anteriormente siempre había sentido deseos de huir del amor pero esta mujer que se acurrucaba contra él había modificado radicalmente su actitud. ¡Ni siquiera había ido a verle mientras desayunaba! Ahora acababan de dar las once y su paciencia estaba a punto de agotarse. la noche anterior le había proporcionado una paz que hacía meses que no sentía. era consciente de que la renovación de los jardines no era prioritaria para Millicent. aunque no es comparable al tiempo que tuvimos cuando rodeamos el Cabo de Buena Esperanza en la ruta de las Indias. solo tiene que venir a comprobarlo por si misma. Hacía frío. pero después de haber revisado. Lady Aytoun insiste en que se ponga usted un sombrero. —¡Dile que si esta preocupada. Y luego nada de nada. Le depositaron al lado de un banco. —Fuera hace un poco de frío. Era evidente que la finca necesitaba muchas mejoras. Quizá solo fuera como un sustituto a la adicción al opio. durante los últimos días. le había llenado de asombro. ella estaba hecha de carne y hueso y era condenadamente más agradable perderse en sus besos que en el letargo producido por las drogas. Gibbs recogió el sombrero con expresión de mártir y el pequeño grupo salió de la habitación.

Le puso el sombrero en la cabeza y retrocedió para ver si estaba bien puesto. —¡No me pongo sombrero en la barba! —Pues deberías hacerlo si quieres disimular tu mal carácter. Y gracias. Él contempló su capa. —Bueno. le acarició los labios. pero él sujetó la cinta que le ataba la capa y. Daba y tomaba con una pasión que muchas otras no conseguían nunca ni siquiera cuando hacían el amor. —No puedes pillar un catarro en tu primera salida. —Has debido crecer porque el gorro parece quedarte pequeño. —Muy ingenioso. —Dejadnos —ordenó a los lacayos. Millicent depositó los periódicos encima del banco y empezó a desdoblar la manta.macho con plumas de vivos colores y la hembra buscando los pocos granos que quedaban en las espigas. tendrían que ser lo bastante largas como para poder entrecruzarlas por delante para que el sombrero te tapara la boca antes de unirlas en un bonito lazo encima de tu cabeza. —¿Y donde está la lógica de esa observación? —Muy sencillo. es todavía más agradable —replicó en voz baja. —Gracias —añadió Millicent—. Así eres mucho más agradable. Llevaba el sombrero de Lyon en la mano y una manta y los periódicos debajo del brazo. Os llamaré cuando Su Señoría esté listo para entrar en casa. —Eso me parece a mí —dijo ella devolviéndole la sonrisa—. algo desgastada. Él no pudo contener una sonrisa. —¡Muy elegante! —Por descontado. Se inclinó sobre él para colocarle el sombrero en la cabeza. —¿No tienes nada de más abrigo que ponerte? —Preguntó él irritado— Tus criados van mejor vestidos que tú. Puedo coser dos cintas al sombrero y atártelas detrás de las orejas. atrayéndola hacia si. —Esto. Últimamente había soñado demasiado a menudo con su boca. —Esta capa es suficiente y deja de protestar. corrección Cari 114 . ya estoy fuera. Ella le besaba con un ardor que no había experimentado con ninguna mujer. esta mañana. ¿Dónde está ella? —¡Aquí! —Exclamó Millicent. Hace un día magnífico y quiero que ambos lo disfrutemos. Los tres hombres hicieron una reverencia antes de retirarse. apareciendo por el sendero casi sin aliento. Deseaba más. Sin embargo. cuya capucha bordeada de encaje enmarcaba su cara. A menos que la culpa sea el pelo largo y toda esa barba que llevas. él Traducción Rosanic.

¿Cómo podía haberlo sabido? Creí que tenía que irme mientras todavía era de noche. No recuerdo demasiado bien la ceremonia. Su intento de bromear no la relajó. suspendidas en el aire de la mañana. —No me gusta hablar de mi primer matrimonio. pero he visto los documentos. —¡Al contrario! Me encanta… compartir tu cama. —¿Por qué me abandonaste en mitad de la noche? —Permanecí a tu lado hasta que amaneció —contestó ella ruborizándose —. Lyon hubiera apostado que era la primera vez en su vida que ella hablaba de algo tan íntimo. —De modo —continuó él— que no les parecería extraño encontrarte durmiendo en mi cama. Se dio media vuelta y abrió el periódico dedicándole toda su atención. —¿Qué te gustaría que te leyera? ¿Las noticias de las colonias o las del continente? —Lo que más te apetezca a ti. No me pareció adecuado que tus lacayos me encontraran allí cuando entraran. Las palabras flotaron entre ellos. No había nada que le interesara más que poder entender la razón por la que ella cerraba herméticamente las puertas de su pasado. tímidamente. se dio cuenta de que lo que de verdad quería enterarse era de su historia. David. —¿Así es como sucedían las cosas con tu anterior marido? ¿Hacíais el amor y luego cada uno se retiraba a su habitación? —¿Hacer el amor? Había empalidecido de repente. fuera de su alcance. corrección Cari 115 . Ella evitaba mirarle. En realidad lo que le apetecía era oírla hablar de su vida. no sería más extraño que encontrarte dormida en un sillón como ha sido el caso últimamente. aunque me da exactamente igual lo que puedan pensar mis criados. —A menos que te parezca degradante dormir con un paralítico. Pero tampoco a él le gustaba hablar de su vida… —¡No quiero seguir escuchando cosas del mundo exterior! —Ladró cuando Millicent empezaba a leer un artículo que hablaba del regimiento de su hermano pequeño. ¡Cuantas veces se había acordado de él desde que estaba clavado a ese sillón! Seguramente David creía que Lyon había empujado a Emma desde Traducción Rosanic. Mientras escuchaba distraído su voz. En cualquier caso. Era obvio que estaba nerviosa. Millicent se sentó en el banco. Millicent.podía notar su reticencia. Escuchar de sus labios que también ella había tenido ganas de verle por la mañana. —¿Entonces porque huiste como si fueras una ladrona? —No estoy acostumbrada —murmuró ella completamente colorada—. —Estamos casados.

señora Torquemada. Millicent se enteró de que la anciana le había hecho Traducción Rosanic. Pero de eso a asesinarla… Intentó apartar esos inoportunos pensamientos y su voz se dulcificó. y cuéntame lo que has hablado con el albañil. ¿Te gusta la contestación? Él dio un resoplido de disgusto. O si no. No pudo ocultar una sonrisa. —Muy bien —dijo—. ¿Está usted preparado para la Inquisición. Esta mañana he recibido otra carta de tu madre. así podré interrumpirte cuando quiera y hacerte un montón de preguntas estúpidas sin ninguna razón en especial. —¿Cuánto hace que te carteas con esa vieja metomentodo? ¿Y porque eres tan cruel como para invitarla a venir? —Dos veces a la semana desde que nos casamos y porque me encanta torturarte. Millicent parecía desconcertada cuando dobló el periódico y lo depositó al lado de los otros encima del banco. Era normal que pensara lo peor ya que Lyon había destruido todos sus sueños al casarse con ella. Quizá puedas decirme lo que has descubierto en los libros de cuentas de Melbury Hall.lo alto del acantilado. milord? —Te diré lo que he sacado en claro y luego podrás empezar con la tortura. por favor. corrección Cari 116 . o incluso de lo que ese demonio de Gibbs tendrá que hacer si accede a ocupar el puesto de administrador. Millicent tenía valor. y se preguntó como era posible que su madre y el abogado hubieran sido tan perspicaces. Capitulo 17 El interés de Ohenewaa por Lyon no se limitó a la exploración que le hizo el día de la quemadura. háblame del pueblo. —Olvida el periódico. Está pensando en aceptar mi invitación para venir a Melbury Hall. —¡Perfecto! Vamos —dijo ella cruzando las manos encima de las rodillas —.

lo cual le evitó un montón de dolores. según lo que había contado Gibbs.un sin fin de preguntas a Gibbs. Incluso le pedí permiso para contárselo. En ese momento él estaba otra vez en la biblioteca. —No me extraña. —Creo que lo que le pasa es lo que el viejo Dombey hubiera llamado “parálisis psíquica”. todos ellos eran los que se habían ocupado del conde tras su accidente. cuando Millicent se sentó a su lado. Dolores de todas clases. no esta aquejado de locura. —A pesar de su horrible carácter. Al volver a la casa. en compañía de Gibbs. pero Millicent se calló esperando a que la otra continuara. corrección Cari 117 . —Jamás lo he creído. Eso confirmaría la opinión del primer médico. Nadie quería amputárselas. El aire fresco había hecho que tuviera mejor aspecto y le había despertado el apetito. Las dos horas que Lyon había pasado en el jardín le habían sentado muy bien. Luego había hablado con John y con Will. Respiraba con dificultad. ¿Cómo era posible que se atrevieran a decir que la había empujado cuando él mismo había estado a punto de perder la vida? —El señor Gibbs dice que cuando recobró la consciencia fueron necesarias dos semanas antes de que pudiera controlar los músculos o que tuviera alguna sensación en el cuerpo. —Y supongo que su respuesta fue: “¡Haga lo que quiera. y ella estaba impaciente por saber como evolucionaba su estado. mientras Ohenewaa veía a Lyon. Millicent había ido a ocuparse de sus cosas con la señora Page. He estado hablando con los que estaban entonces a su servicio. —El conde sufrió un fuerte golpe en la cabeza el verano pasado cuando se cayó del acantilado. Ese mismo día los acantilados se habían cobrado la vida de su esposa. maldición!” —Con menos amabilidad pero el sentido fue el mismo. concentrado en los libros. —Lo que necesitaría —dijo pensativamente Ohenewaa— es poder hablar con el médico que le puso los huesos en su sitio… ¿Es usted consciente de que los médicos la mandarían directamente a Bedlam si supieran que ha confiado la salud de su marido a una vieja esclava? —¡Me da lo mismo! —Aseguró amablemente Millicent— ¿Quiere contarme lo que ha visto hasta ahora? —Si. su marido ya lo sabe. La antigua esclava estaba en su rincón favorito. Traducción Rosanic. Ohenewaa abrió los ojos un poco más que de costumbre y enarcó sus cejas grises. En esa época el mayor temor era por sus extremidades rotas. Estaba tan mal que la familia empezó a pensar en los funerales. Mientras duraron las operaciones permaneció dos días inconsciente. pensó Millicent. en la cocina. y debe saber que lo que le voy a decir a usted.

esta vez del sillón. —Pero poco a poco volvieron las sensaciones y el movimiento. pensó Millicent. Se limitaron a tenerle confinado en la cama o en el sillón. —A mi marido no le sobra paciencia precisamente. —No se hizo nada para ejercitar sus extremidades. Un mes después del accidente. pudo mover el brazo izquierdo.Sus hermanos habían planeado su entierro en lugar de hacerle revivir. incluso la más noble. Ohenewaa no podía ocultar su desprecio. —Eso parece. pero al mismo tiempo le privaron de la fuerza para vivir que necesitaba –concluyó la antigua esclava. acabará perdiendo el apetito. fuera lo que fuera que estuviera haciendo. —¿Qué podemos hacer por él? —Su marido se niega a creerlo. Teniendo en cuenta la gravedad de sus lesiones. todavía resonaba en su mente como la más hermosa de las melodías. Sin duda la irritación por estar enfermo y una severa melancolía le han impedido sanar. Se trata de un hombre cuyo espíritu no puede ser encadenado. Después de llevar más de un mes viviendo con Lyon. cuando le quitaron las escayolas. También entendía mejor porque la condesa viuda le había suplicado que se casara con su hijo. Al mes siguiente. Si se mata el espíritu de cualquier criatura. No le quitaron la escayola de ese brazo hasta pocos días antes de su boda con usted. Estuviera donde estuviera. como prisionero. Y se morirá. Le había oído reír una vez y esa risa grave. y se volvió a fracturar el brazo derecho. —Desde luego le salvaron las piernas y los brazos. Millicent era capaz de comprender perfectamente que una situación así efectivamente podría haber acabado con su vida. Nadie intentó despertar su cerebro. ¿Hay algún modo de estimular su cuerpo sin entorpecerle el cerebro? Traducción Rosanic. Siempre estaba drogado. desde ahora él formaba parte de su vida. corrección Cari 118 . pero no hay nada que indique que no pueda volver a mover sus extremidades. Luego se volvió a caer. Fue entonces cuando la condesa viuda se había encargado de las cosas a pesar de su mala salud y su avanzada edad. se ha recuperado bastante rápidamente. morirá. Si le ata usted las patas a un león y le mete en un agujero oscuro. En lugar de mejorar. su estado se agravó y los diferentes remedios que le prescribieron los médicos no arreglaron la situación. ni para fortalecerlas. el conde era capaz de sentarse. —¿Quiere decir que en los dos primeros meses hubo una mejoría y desde entonces nada? Se volvió hacia Ohenewaa. Millicent se acercó a la ventana para contemplar el lugar donde Lyon y ella habían pasado parte de la mañana.

Lyon se estiró de placer. Según Millicente. que era muy sincero hablando. —Gibbs y mi esposa hablan muy bien de usted. ¿Qué le parecería si uniéramos nuestras fuerzas para llevar esta propiedad? Los tres empezaron a hablar de las granjas. había sido muy rebelde cuando estuvo a las órdenes de Wentworth y lo había pagado muy caro. Levantó la vista cuando llegaron Gibbs y Jonah. El cuerpo de su esposo esta en vías de recuperación. Tenía que ser difícil pasar de ser esclavo a tener autoridad. Millicent confiaba por completo en él. La situación estaba cambiando muy rápidamente. —Sé que nadie podría obligarle a hacerlo si a él no le apetece. Este último no estaba gordo. Pero están en barbecho y los edificios Traducción Rosanic. corrección Cari 119 . Pero si se le pudiera convencer. Lyon les animó a hablar abiertamente y el antiguo esclavo no tardó en dar sus opiniones sin dudar. —¿Cree que puede llegar a curarse por completo? Ohenewaa asintió con la cabeza. se callara.—Ya le he administrado un ungüento que es excelente para las articulaciones. pero él se niega a creerlo. Jonah me ha dicho que a lo mejor los encontraba en la farmacia de Saint Albans. —También haría falta hacer que moviera las articulaciones. Jonah —declaró—. —¿Se refiere a que otra persona las ponga en movimiento por él? La negra se encogió de hombros. Sería mejor haber usado lo que yo llamo “calmante del leopardo” pero no tengo todos los ingredientes que necesito. Enviaré a alguien al pueblo. —Es usted la única persona capaz de conseguir que acepte lo que todavía ser niega a creer. Millicent estaba asombrada. se curaría más rápido. El sol de media tarde entraba a raudales a través de las ventanas en el despacho. Pero para que vuelva a andar sería necesario que la vocecita que le dice que es imposible. —¡El calmante del leopardo! Incluso el nombre le pega –bromeó Millicent—. También notó lo bien que se llevaban los dos hombres y se alegró por ello. pero tenía un aspecto robusto y una mirada franca e inteligente. Jonah. Eso no era lo que se había esperado un mes antes. pero Jonah todavía no manifestaba toda la seguridad que debía mostrar. —En las granjas del este hay terrenos que seguramente podrían resultar productivos. La evaluación que hizo de la situación fue precisa y muy meditada. Sin embargo se las había arreglado para erigirse en jefe de los criados de Melbury Hall. —¿A que se refiere? —Las pomadas solo calientan las articulaciones. milord —concluyó—.

al tiempo que ayudaban a los granjeros en los trabajos de restauración o a construir edificios anejos. aunque solo sea por eso. ¿Quién hubiera creído que un tipo como tú llegaría a tener un trabajo así? El escocés le lanzó una mirada asesina pero no contestó. —Estoy impresionado con tus evidentes dotes de administrador. Puede que su mujer debiera buscar a otro para el puesto. El señor Wentworth daba mucha importancia a los caballos. Gibbs! No tienes ni dos dedos de frente. —Además. En Solgrave. ¿No le parece que espera demasiado de mí? —¡Que estúpido eres. milord. lo cual. Traducción Rosanic. dime la verdad. La verdad es que sabía lo que le pasaba a su ayuda de cámara. Gibbs le seguía a todas partes. El precio de la lana está cayendo. Conoces muy bien la casa y a sus habitantes. de modo que hay demasiados prados por aquí. Has establecido una relación de confianza con Jonah y eso te va a ser de una enorme ayuda. Lyon recordaba perfectamente la noche del cumpleaños del rey Jorge. milord. Hacía diez años que eran inseparables. eso es todo. ¿Tienes idea de la cantidad de veces que me has devuelto el favor desde entonces? —No. Te está ofreciendo un puesto importante en su casa. avena y trigo. Cuando Jonah se fue. —Es cuestión de responsabilidad y de lealtad. Millicent no te está pidiendo que le vendas tu alma al diablo. Los hombres nacen para ser lo que son. Durante hora y media discutieron las formas de mejorar el rendimiento de la propiedad. Fui muy feliz siéndole de utilidad. besugo de las Highlands. cebada. Solo se utilizan para alimentar a las ovejas. Miró a Gibbs con aprobación. De modo que. Gibbs. la finca de al lado. Había ejercido de testigo en sus duelos con algunos tipos… El escocés levantó la cabeza con el ceño fruncido. —Solo te ayudé a salir de un apuro. Gibbs se había enrolado también para ser su ordenanza. con su permiso.son una ruina. siempre le estaré agradecido. Un trabajo que harás perfectamente bien. Después de todos estos años no quiero que piense que he olvidado todo lo que le debo. cultivan centeno. Siempre me ha tratado de igual a igual y. Pero nunca tuve la oportunidad de devolverle lo que hizo por mí. —Lo digo en serio. La gente que estaba cerca se estaban preparando para tirarle desde lo alto de las murallas. milord. me parece una estupidez. cuando había encontrado en Edimburgo a un Highlander algo borracho que se negaba a beber a la salud del rey. —Me gustaría estar seguro. Gibbs había permanecido a su lado. Cuando Lyon compró un cargo de oficial. corrección Cari 120 . Al final se les ocurrió la idea de restaurar las granjas más alejadas y alquilarlas. No vas a tener ningún problema. hace más de diez años de eso —añadió—. Cuando el regimiento había sido enviado a la India. Lyon estaba seguro de que haría un buen trabajo.

cabeza dura! Al contrario. Cuando hubo terminado de masajear una pierna tenía el rostro en llamas y el sudor le perlaba las sienes. Y se estaba recuperando. —Gracias. Mientras John estaba todavía en el dormitorio. Los lacayos le habían puesto a Lyon un camisón de manga larga y le habían dejado tumbado en la cama. Millicent estaba haciendo un esfuerzo por suprimir cualquier aspecto de intimidad. El día que se había entrevistado con la condesa viuda. corrección Cari 121 . —¿No? —Se burló él— Estás mas nerviosa que una gata desde que me has dado las gracias por haber convencido a Gibbs de que se convierta en tu administrador. —Y. Gibbs miró a su señor y luego a la puerta. ella cambió la venda de su marido. luego despidió a los dos lacayos y terminó de ponerle la pomada en las extremidades. Su esposa y usted estarán orgullosos de mí. —Por todos los demonios. milord… —¡Fuera! Le vio girar el pomo de la puerta y luego echar una ojeada por encima del hombro.Lyon emitió un suspiro de exasperación. —¿Por qué no les pides a todos los criados que te sirvan de acompañantes? Ella le miró con sorpresa en los ojos. si de verdad cree… —Creo que vas a tener que vértelas conmigo si no vas inmediatamente a decirle a mi mujer que aceptas el puesto que te ha ofrecido. Con la puerta de la habitación abierta y más de una docena de velas encendidas por todas partes. —No sé de qué estás hablando. y más rápido de lo que nadie esperaba. incómoda y desconcertada y el hecho de que se hubiera prácticamente derretido entre sus brazos no ayudaba nada. —Si está usted seguro. —Me sentaste en tus rodillas y… me besaste. nada —murmuró ella empezando a masajear la otra pierna. vas a ser condenadamente útil. —¡No vas a abandonarme. milord. La larga conversación que había mantenido con Ohenewaa le había abierto los ojos sobre la precariedad de su situación. —¿Y que hay de malo en eso? —¡Había por lo menos una docena de criados alrededor nuestro! —¿Y? Millicent se había sentido molesta. Traducción Rosanic. había exigido el divorcio si el conde recuperaba la salud.

Se había tocado el ala del sombrero y le había dado los buenos días. —Hoy no. Te necesito. —Eso es lo que llevo meses haciendo. en mi cama. estoy aquí. También echaba de menos la sensación del vello de su torso contra sus pechos y la boca que mordisqueaba la de ella. y te preparará otro ungüento para mañana. Pienso en mañana sabiendo que todo seguirá igual. confinado en un sillón. milord. Le había dirigido una sonrisa al entrar en la sala de los criados por la noche. sabía que nunca sería aceptada en la alta sociedad. —Mañana será otro día. Depositó ante él una jarra de cerveza y se sentó en el otro lado de la mesa con los ojos fijos en sus callosas manos. Quiero que estés a mi lado. pues yo estoy completamente decidida a hacerte cambiar de opinión. Completamente seguro de que seguiré siendo un patético paralítico. lleno de sorpresas y de promesas —terminó. —Estaré aquí siempre que me necesites. pero mañana… Se interrumpió mientras le tapaba con la manta. Violet no veía nada de malo en servirle la cena a Ned Cranch. —Perfecto. —No estas obligada a hacer esto si te incomoda. Le ayudaría pero tenía que protegerse a sí misma y a su corazón. Solo necesitaré que Will y John me ayuden todos los días para… —Será perder el tiempo. —No sueñes demasiado pequeña. Era evidente que había recuperado su buena educación y estaba contenta de cómo se comportaba con ella. Él la sujetó por la muñeca. agraciada con un físico del montón y con unos orígenes tan solo honorables. —No veo que… —La pasada noche dormí como hacía meses que no dormía. El chico que envié a Saint Albans pudo encontrar las hierbas y el resto de las cosas que necesitaba Ohenewaa. Suponiendo que lleguemos hasta allí. —No me molesta —contestó ella aguantando su mirada burlona—. Cuando Lyon estuviera completamente recuperado la consideraría indigna de ser su esposa. No tengo ningún control de mis malditas piernas. corrección Cari 122 . Traducción Rosanic. o te llevaré al granero. —¿Cómo? ¿Siendo distante? ¿Huyendo? —No. —Bueno.No era tonta. Siendo soltera. no había podido evitar el matrimonio con un plantador ansioso por escalar puestos en la escala social. Entonces quédate aquí. Debió emitir algún sonido porque Ned levantó los ojos hacia ella. Odiaba reconocerlo pero echaba de menos esas manos.

Ella enrojeció y desvió la vista hacia la mesa. —¿Y eso que significa? ¡Que es una bruja! —¡No! —replicó ella secamente—. incluida mi señora. Eso debería darte una idea de lo importante que es. La señora ha puesto la vida de su marido en manos de la curandera. siguió la mirada de Ned y vio que Will le abría la puerta a Ohenewaa la cual llevaba una bandeja. Solo poseía los harapos que llevaba encima. Fue la esclava de un médico inglés durante cuarenta años antes de que lady Aytoun la trajera aquí. —¿Si? ¿Y que? —Para lady Aytoun tiene más valor que todos esos médicos que se ocuparon de Su Señoría después de su accidente. Violet asintió vigorosamente. Es Ohenewaa y conoce muy bien las hierbas y las medicinas. Más que al doctor que viene de Londres. Pero le costaba ser fría y reservada con él como hacía la señora Page con el señor Gibbs. Traducción Rosanic. Las mujeres que viven en Melbury Hall dicen que le enseñó más ella al médico que este a ella. Era guapo. Efectivamente tenía el aspecto de una reina. ¡Eso es confianza! —¿Cómo? ¿Esa mujer es la que se encarga de la salud del conde? — preguntó Ned ofuscado. Sin embargo no podía olvidar su brutalidad y que no había vacilado en echarla de su habitación en Saint Albans. La mayoría de los negros de aquí la conocen por… —¿Y a tu señora no le da miedo verla cerca de la comida? En las islas. Contempló con admiración a la anciana que desaparecía elegantemente dentro de la cocina con Will pisándole los talones. Hace todo lo que ella dice. corrección Cari 123 . cuando los hechiceros no empujan a los esclavos a la rebelión. —Aquí no entra ningún médico. la reina de Saba? Sorprendida por su tono. encantador y era su primer y único amante. —¿Quién se cree esa que es. —Lady Aytoun la compro en una subasta. envenenan a sus amos. —¿Qué sucedería si decidiera envenenarnos a todos con sus infusiones? —¡No digas eso! —Protestó Violet frunciendo el ceño— Todo el mundo confía en ella. Él clavó el tenedor en un trozo de carne. Violet se inclinó hacia delante y bajó la voz. —Las cosas que se cuentan de sus curaciones so impresionantes. El conde solo toma las medicinas de Ohenewaa. —Es una curandera de mucho talento. Empujó el plato medio lleno.

él consiguió volverse hacia la derecha. demasiado inteligente. Era demasiado delgada. pero él había rodado sobre si mismo y el brazo izquierdo descansaba ahora encima de la espalda de ella. Había salido al mercado del matrimonio a los dieciocho años. llena de esperanzas. La seguridad de Millicent en si misma no había tardado en desaparecer. Había permanecido sentada junto a las solteronas durante cinco temporadas consecutivas. demasiado todo excepto excepcional. Su ancha frente denotaba inteligencia y su nariz era recta. Seguramente sería el hombre más guapo que hubiera visto en su vida. cuando alcanzó la avanzada edad Traducción Rosanic. Como simple mortal que era. Antes de que su adormecido cerebro tuviera tiempo de dar con una solución. Millicent había aceptado dormir con él. pero se había desilusionado rápidamente. provistos de largas pestañas escondían unos ojos que variaban desde el azul más claro al más oscuro según el humor del que estuviera. Lyon estaba durmiendo e intentaba darse la vuelta. La respiración acompasada de su marido le indicó que seguía dormido. Luego. Se preguntó como sería sin la barba. no eran suficientes. Años de vida cómoda. Era demasiado insignificante. se preguntó como podía ayudarle sin que él se diera cuenta. éxito y clase. fascinada por un dios. Los hombres como Lyon Pennigton. Era demasiado tranquila.Capitulo 18 El colchón se hundió un poco y Millicent se despertó sobresaltada. Y los que lo hacían eran unos patanes que pensaban que su principal atractivo era su dote. Nunca había pasado una noche entera en la cama de ningún hombre y permaneció con los ojos abiertos contemplando a su marido a la luz del amanecer. se había acostado a propósito en el lado derecho de la cama para no correr el riesgo de que Lyon la rozara con el brazo bueno. ni siquiera reparaban en ella. Millicent debería haber salido corriendo. Y hubiera hecho bien. después de todo era su esposa y además ¿Qué podía él hacerle si se deslizaba entre las sábanas cuando ya estaba dormido y ella permanecía a una distancia respetable? Al verle tan cerca de ella se percató de que se había equivocado. corrección Cari 124 . aquellos cuya fortuna. situaban muy por encima del resto de la gente. de ese modo no tendría que soportar la humillación de tener que presentarla como su esposa… Millicent conocía bien las costumbres de la sociedad a la que pertenecía Lyon. Estaba tumbada boca abajo en el borde de la cama y se incorporó apoyándose en los codos. Los párpados. una educación perfecta y una familia honorable. Volvió a apoyar la cabeza en la almohada pero no consiguió volver a dormirse.

se sorprendió a si misma arqueándose para acercarse más. luego su mano descendió hasta su vientre para volver a subir al otro pecho. Él se sobresaltó y su muslo acarició el de Millicent. Tenía el corazón desbocado y una bola de fuego se había apoderado de su vientre. Él no se despertó. Lyon murmuró algo en sueños y. Él la obligó a volverse hacia él antes de que ella supiera lo que estaba sucediendo. una de sus piernas se colocó encima de las de ella. ¿Se trataba de un sueño? Pronto se encontró tumbada de espaldas con su marido medio tumbado encima de ella. La curación de Lyon solo dependía de él mismo. No se resistió. Le daría mucha vergüenza si Lyon se despertaba y la veía llorando. para gran sorpresa de Millicent. Cerró los ojos para evitar que se le derramasen las lágrimas. pero su mano izquierda se deslizó por debajo del camisón de Millicent. Millicent Traducción Rosanic. Estuvo a punto de detenerle cien veces y cien veces renunció a hacerlo. pero cuando iba a salir de la cama. se preguntó como iba a despertarle para decírselo. Volvió la cabeza con el corazón en un puño y se encontró con su cara a pocos centímetros de la suya. Y fue exactamente lo que hizo. se dijo. Lanzó una ojeada por encima del hombro y vio que él seguía dormido.de veintitrés años. para luego subir. Rodó sobre si misma con cuidado para darle la espalda. Ohenewaa tenía razón. con una lentitud enloquecedora. Después del fallecimiento de Wentworth. Como se le había subido el camisón durante la noche. su cadera y su vientre para acabar cerrándose sobre un pecho. —Lyon —le llamó suavemente. El calor que sus caricias provocaban en todo su cuerpo la llenaba de placer y se acercó más mientras él acariciaba la sensible aureola. corrección Cari 125 . Él se estiró un poco. él la retuvo por la cintura y la atrajo contra su pecho. Una mujer fuerte e independiente. pudo sentir el calor de su muslo sobre los suyos. La hubiera vendido al mismísimo diablo con tal de librarse de ella. había sido sorprendentemente fuerte como para mantenerse a sí misma sin ayuda. incapaz de decidir si deseaba que la acariciara o no. Y ese era el recuerdo que deseaba que permaneciera en la mente de lord Aytoun cuando sus caminos se separaran. Supo entonces que no deseaba que se detuviera… —Lyon… Posó los labios sobre los de su marido. Ya había dejado de apiadarse de si misma. a lo largo de su pierna. Ella tenía la garganta seca y su voz fue apenas audible cuando repitió su nombre. ¡Había movido la pierna! Asombrada. su tío tomó cartas en el asunto. Estaba murmurando palabras sin sentido y tenía el ceño fruncido.

Lo que estaba experimentando ahora era una anticipación y un deseo tal que tenía ganas de gritar. — ¿Cómo lo hice? —Estabas dormido. vio lágrimas asomando por las esquinas de sus ojos y caer por sus mejillas. Le besó. Luego la mano de Lyon bajó hasta el centro de su feminidad y ella miró fijamente al techo separando instintivamente las piernas y arqueándose hacia él. Había estado soñando. Simplemente lo hiciste. Su cuerpo estaba todavía dolorosamente excitado. Su cuerpo… El cerebro de Lyon se despertó por completo. Se le escapó un gemido cuando él encontró el punto más sensible. y él se apoderó de su boca. Se dio cuenta. pero. —Te moviste —dijo ella bajándose el camisón—. Él la acarició con renovado vigor. Se sorprendió al encontrar su propia mano entre los muslos de ella y se apartó rápidamente. Lyon vio que su pierna la mantenía prisionera. Lyon se despertó del todo al oír el grito de una mujer. No. —No te eches la culpa. Estaba tumbado de lado y apartó las sábanas con una mano. en el instante en que él la penetró con los dedos. corrección Cari 126 . Era Millicent. Ella le devolvió el beso. No me has hecho daño. — ¡Dios Santo! —Masculló— Millicent… Yo no… Estaba… ¡Diablos! ¿Te he hecho daño? ¡Señor! Yo… Ella se limpió las lágrimas y le miró.jadeaba y se estremecía de excitación. Le entró una enorme frustración. asombrado. de que su rostro estaba a pocos centímetros del de Millicent. Él emitió una especie de gruñido y ella empezó a temblar cuando él le apretó un pezón endurecido por el deseo. Se aferró a él mientras los espasmos de la pasión continuaban sacudiéndola. jugueteó con sus labios con la punta de la lengua. volviendo a intentar moverse— Soy incapaz de mover esta jodida pierna. Pero eso había sido antes. Te diste la vuelta mientras dormías. — ¡Es imposible! —Insistió con cabezonería. Él parecía a punto de despertar y suplicó con todas su fuerzas que no la rechazara cuando volviera a la realidad. explotó con la violencia de un volcán en erupción. Una mujer había acudido a su cama. Ella movía la cabeza de un lado a otro sobre la almohada. Ella tenía los párpados cerrados pero. estábamos… estábamos… Él vio que las lágrimas anegaban de nuevo sus ojos grises. en Londres. Le latía el corazón con una velocidad que hasta ese momento solo había asociado con el miedo o el dolor. incluso a la débil luz del amanecer. Estaba en Baronsford. Traducción Rosanic. ¡Era imposible! — ¿Cómo? Intentó moverse en vano.

Parecía evidente que la había tocado sin su consentimiento. moviste la pierna.—Cálmate —dijo ella. —Duerme bien. Ella se levantó. — ¿Tienes suficiente calor? —preguntó. — ¿Que quieres? — ¿Qué es lo que acaba de suceder? —Te diste la vuelta mientras dormías. — ¿Dónde vas? —A mi habitación —contestó ella dirigiéndose hacia la puerta. — ¿Quieres beber algo? ¿Un vaso de agua? —No —contestó él. — ¿Por qué? —Ya es casi de día. ¿Qué te he hecho? Ella sacudió la cabeza. reprochándose el haber sido tan audaz con ella y sin tan siquiera haberse despertado. el rostro de Millicent. —Si. —Fui… Me comporté… groseramente contigo ¿verdad? Ella volvió a sacudir la cabeza con fuerza pero no levantó la vista del suelo y Lyon se maldijo a si mismo. Ohenewaa dijo que esto sucedería. Estás recuperando las fuerzas pero hay que dar tiempo al tiempo. espera! —la llamó él con tono enfadado. Te prometo que no volverá a pasar. — ¿Qué más? Dímelo. —Te suplico que me perdones. — ¡Millicent. lo que sea que haya hecho. Tu cuerpo se está curando. Lyon ya no estaba pensando en sí mismo si no que se esforzaba por ver. corrección Cari 127 . a la débil luz. Siempre le había sucedido sin previo aviso y. había sido incapaz de volver a hacerlo. Traducción Rosanic. El pelo de Millicent caía como una cascada de rizos alrededor de su rostro y él se preguntó porque nunca le había dicho que le gustaba verla así y lo hermosa que era. tapándole con las sábanas—. — ¡No! —Rugió Lyon. No mencionó las otras ocasiones en las que inconscientemente había movido la mano o un pie. Que un día simplemente te moverías. Es un enorme avance. —Fue una casualidad. aunque supiera que nadie había podido colocarle en esa postura. segundos después. Ella retrocedió un paso. liberándose por fin y ayudándole a rodar sobre la espalda—. Dale tiempo. incapaz de hablar. —No —replicó pacientemente Millicent. Había llorado y había una sombra de tristeza en sus ojos.

La tristeza le congeló el corazón y las lágrimas se hicieron más copiosas. Enterró la cara en la almohada. Además tiene sus costumbres. No tenía derecho a estar triste solo porque él la hubiera llevado a las cimas del éxtasis. Estaba recuperando las fuerzas. maltratado física y psíquicamente durante los cinco años que había durado su matrimonio. Por el contrario. Lyon por su parte. La había aplastado como si fuera una brizna de paja en el granero. Por favor. Luego ya no tuvo ningún motivo para poner freno a sus emociones. — ¿Cuáles? —Abandona la casa al amanecer y pasea por el parque. Algún día simplemente se iría. Se sintió aliviada al ver el pasillo desierto. —Como le decía. vuelve a dormirte —murmuró ella antes de salir de la habitación. ¡Él se había disculpado! Wentworth la había pegado. Las cortinas echadas preservaban la identidad de los dos hombres que charlaban en el interior del vehículo. debería estarle agradecida porque le había demostrado que existía otra cosa aparte del dolor y la humillación en las relaciones entre un hombre y una mujer. Pero la he estado observando — continuó Ned Cranch bajando la voz— y no hay nadie que la vigile. Y también Lyon Pennington era su marido. Decía que era su deber de marido “educarla”. Sus extremidades empezaban a funcionar. Y. había matado al hijo que esperaba. hablaba con el cochero. en dirección a Solgrave. había estado a punto de matarla a ella también. se había disculpado por haber devuelto a ese mismo cuerpo a la vida. Esa idea la aterrorizaba. Incluso dormido le había enseñado a Millicent un paraíso de estrellas cuya existencia ni siquiera había sospechado. Le había hecho daño. cada vez confía más en la negra. Dudo que acceda a separarse de ella a ningún precio.—No ha pasado nada. ahora que me lo ha contado todo en cuanto a la esclava y la influencia que ejerce sobre lady Aytoun. señor Hyde. Un mozo. —Las alabanzas del señor Platt me convencieron de venir a conocerle en persona —estaba diciendo Jasper Hyde analizando la expresión adusta del albañil—. ¿Quién era ella para desearle tanto? En una esquina de una calleja de Saint Albans estaba detenido un carruaje. corrección Cari 128 . no me arrepiento. recogiendo cosas que mete en un enorme mantel que lleva atado Traducción Rosanic. con el gorro calado hasta los ojos. Entonces Millicent tendría que continuar viviendo sin él. pero consiguió contener las lágrimas hasta que estuvo en la seguridad de su dormitorio. Se arrepentía de haberla tocado sin su permiso.

Ya no podía hablar y no le quedaban fuerzas. —Pero es una buena idea —continuó—. De momento limítese a vigilarla.al cuello. El dolor iba en aumento y Hyde se masajeó el pecho. Traducción Rosanic. Ni que nadie supiera hasta que punto tenía poder sobre él Ohenewaa. —No lo olvidaré. Solo tiene que decir una palabra. De hecho —continuó Ned bajando todavía más la voz— podría cortarle la garganta con la misma facilidad y dejar que creyeran que fue atacada por un gitano o un malhechor. —Perfecto. señor Hyde. corrección Cari 129 . Hyde notaba que los primeros dolores se insinuaban ya a la altura de las costillas. de lo contrario hubiera vuelto a llamar a Ned Cranch para pedirle que le cortara la garganta a la hechicera. Apenas había salido cuando Hyde se arrancó la corbata y el falso cuello. pero intentó ignorarlos. Hyde hizo un gesto en dirección a la portezuela para indicar que la entrevista había terminado. Pero mientras tanto tengo otros planes que es posible que arreglen el problema de una vez por todas. puedo secuestrarla en el bosque uno de estos días. —Si lo desea. el dolor le desgarraba el pecho provocando una quemadura parecida a la que soportaban los esclavos cuando se les marcaba con hierros al rojo vivo. señor. — ¿La próxima vez vendrá usted o enviará al señor Platt? —Ya se lo haré saber. señor Cranch. Tuvo dificultades para levantar el brazo y lanzarle a Ned una bolsa repleta de monedas. Regresa a Melbury Hall cuando todo está preparado para llevarle el desayuno al conde. —Gracias señor. Ned descendió del carruaje. No quería que nadie le viera retorcerse de dolor. Casi no podía respirar. Suponiendo que eso pudiera hacer que acabara la maldición de esa diabólica mujer.

milord. ya no dormía con él. Pero el problema no se iba a resolver permaneciendo separado de ella. — ¿Dónde está ahora? —preguntó Lyon. Y lo que era todavía peor. impaciente. Estaba completamente seguro de que eso es lo que tenía la culpa. —Está preparando el menú para la comida de mañana con el reverendo Trimble y su esposa. era prácticamente invisible. — ¿Va a tardar mucho? —No… Gibbs lo pensó mejor. —Ella es así. corrección Cari 130 . milord.Capitulo 19 —Eres como la mala hierba Gibbs —se quejaba Lyon cuando el nuevo administrador entró en la biblioteca. Hacía tres días que Millicent no paraba quieta. no deja de alabarte. —Gracias. señor. dormido. Las cosas no podían continuar así. desde sus discusiones hasta los besos que le hacían arder. — ¿Un vicario rural y su mujer son tan condenadamente importantes? Traducción Rosanic. Innumerables veces se había maldecido a si mismo pensando en la noche en la que. milord. —Intento liberar a lady Aytoun de algunas de sus tareas —Se defendió. a la hora de la cena. Millicent no se ha quejado de ti! —No me extraña. la había tocado. sacó pluma y papel y se preparó para escribir al dictado las cartas de Lyon. O bien estaba demasiado cansada o tenía que escribir alguna carta. Nunca escatima los elogios. — ¿Es que no te has dado cuenta de que si aceptabas el puesto de administrador era para que ella tuviera más tiempo libre? ¡Y en lugar de eso le das más trabajo! —No es de las que se toman a la ligera lo que creen que es su obligación. o cuando se ocupaba de vigilar que le administraran las infusiones de Ohenewaa. —Por el contrario. Los papeles que había encima del escritorio se movieron. —A lo mejor le lleva toda la mañana porque quiere que sea un éxito. Gibbs se sentó delante del escritorio. — ¡Maldición Gibbs. Cualquier excusa era buena para no quedarse durante demasiado tiempo con él. la echaba de menos en todo. Gibbs parecía abatido. A excepción de unos breves instantes.

—dijo pasmada. Nadie se movió y los dos lacayos del conde mantuvieron la cabeza gacha. quiero que lo dispongas todo para que me lleven a donde está mi mujer. —Si. La mayoría de los jóvenes van al pueblo. Va a hacer un gran esfuerzo para tener el placer de conocerle. — ¿Aquí hay niños? —Se extrañó Lyon. a Knebworth? —Por lo que yo sé empezaron a tomar las lecciones aquí en los tiempos de ese cretino de Wentworth. — ¿Qué está haciendo aquí. milord. —Si. Lyon emitió una seca carcajada. —Milord. Lyon hizo una mueca al ver la expresión de asombro de Gibbs. que viene aquí los jueves por la tarde. Millicent estaba inclinada sobre el hombro de una alumna cuando oyó que crujían los bancos y algunos murmullos de asombro. —No os preocupéis por mí —les dijo él a los criados—. Si esperas un minuto terminaré y… Traducción Rosanic. a escribir y aritmética. El reverendo y un escocés llamado Cunningham eran quienes las impartían. —Podrías haber enviado a alguien a buscarme. Tanto blancos como negros y corretean por todos lados. milord. Por si quiere saberlo —añadió rápidamente— también va a ocuparse de los más pequeños el viernes por la mañana.. Rodeó la mesa para acercarse a él. milord? —preguntó Millicent. —Y supongo que no tienes ni idea de donde irá la señora cuando termine de hablar con la cocinera. Sentaos y continuad con lo que estabais haciendo. El maestro de la escuela. —He venido a verte. Lady Aytoun va a ocuparse de dar la clase a los niños de Melbury Hall y a algunos de los adultos. —Cuando hayamos terminado con el correo. Lady Aytoun insistió en que se les siguiera enseñando a leer. Los lacayos depositaron cuidadosamente a su señor en el umbral de la entrada de la sala de los criados. Cuando levantó la mirada comprobó que todo el mundo se había levantado con los ojos vueltos hacia la puerta. corrección Cari 131 . — ¿Y porque no van a la escuela del pueblo. Son principalmente los hijos de los granjeros pero algunos viven en Melbury Hall.—Milord. la señora Trimble es coja y apenas sale de su casa. Algunos de los alumnos han superado con mucho la edad de ir a la escuela y es la primera vez que tienen la oportunidad de aprender. Quiero hacerle compañía durante su trabajo diario. —Acompáñame. está enfermo. pero les gusta estar aquí este día en que todos se reúnen en Melbury Hall..

Si la maestra no tiene inconveniente… —Ninguno. Moisés seguía de pie. Moisés miraba fijamente las piernas de su señor. Prometo no molestar. Millicent les entregó una Biblia para cada dos personas y les pidió que leyeran tres líneas cada uno en voz alta. El hombre estaba tan aturdido como ella. excepto Moisés que no apartaba los ojos de Lyon. Algunos mascullaron que la lección de escritura ya había terminado y que le tocaba el turno a la lectura. pero comprendo que debes asumir tus responsabilidades. —Antes de que empecemos a leer —declaró Lyon— me gustaría que me contaras de que va esto.— ¡No! Prefiero ver como les enseñas. —Como quieras. No podía encontrar ninguna razón válida para negarse. De modo que continúa. —Estaría encantado. me limitaré a quedarme aquí. Lyon miró primero a Moisés y luego a su esposa. ¿Cómo se encuentra? —Mejor. milord. —Todo irá bien —le tranquilizó. milord. — ¿Le cortaron la pata? —No. A un gesto de ella todos se sentaron. Era evidente que estaba lleno de temor y no tenía compañero. Casi podía notar el gusto salado de las lágrimas en su boca. Apenas se hubo instalado cuando Lyon se dirigió al antiguo esclavo. Ella sintió como desaparecía el nudo que se le había formado en la garganta. milord —respondió ella con una sonrisa mientras Moisés se sentaba por fin. Echo de menos tu compañía. corrección Cari 132 . La idea se le ocurrió de repente. Intentó recobrar la compostura volviéndose hacia los alumnos. Él les dio una breve orden a los lacayos y Millicent se apresuró a hacerle un sitio al lado de Moisés. Millicent se quedó boquiabierta durante un segundo. Traducción Rosanic. Lyon no iba a dejar nunca de sorprenderla. y sin pararse a considerarla dijo: —Lord Aytoun ¿querría ser el compañero de Moisés? Se hizo un silencio total en la estancia. — ¿Por donde íbamos? —pregunto a toda la clase. la misma Millicent estaba sorprendida por su audacia. —Mejor. A mi tampoco me las cortaron. —Me dijeron que tu perro estaba herido.

—Ve a buscarla. Y deja de preocuparte. de recrearse en su precaria salud. Ohenewaa había acudido en su acostumbrada visita vespertina y luego se había ido. John se dirigió rápidamente hacia la puerta. indeciso. Y eso es lo que pensaba hacer inmediatamente aunque para eso tuviera que tenderle una trampa. Los habitantes de la casa formaban una verdadera familia y ella era como la reina. No había tenido tiempo de lamentar lo que había perdido. Quería que ella estuviera a su alcance cuando llegara a ver que le había pasado. Lyon se desplazó hasta el borde de la cama. ya que solo había deseado tocarla. John estaba apunto de retirarse también y ya nadie le molestaría hasta el día siguiente. Era evidente que John dudaba si proferir tal mentira. pedazo de tonto! Cuando el lacayo se hubo ido. — ¡Espera! El otro se dio la vuelta.Capitulo 20 — ¿Necesita usted alguna otra cosa. hacía meses que no se había encontrado tan bien. milord? Las cortinas estaban echadas y habían apagado todas las velas excepto la de la mesilla de noche. —Dile que es urgente. — ¿Milord? —Ve a buscarla y dile que necesito verla. — ¿Y si le digo que se ha cortado usted la mano o que se ha quemado como la otra vez. pero que me duele mucho. llamar a un médico o cualquier otra cosa. milord. Que me has vuelto a meter en la cama. milord. Si… —Haz lo que te he dicho. Que… que me he caído. Lyon estaba en camisón. —Podría pedirle a Gibbs que se encargue de hacerlo. preocupándose por el bienestar de todos. También era la primera vez en muchos meses que se sentía casi normal. Asumo toda las consecuencias… ¡Espera! Sean cuales sean las órdenes. El lacayo se rascó la cabeza. Traducción Rosanic. ¡Maldición. Encima del brazo malo. No recordaba haber deseado nunca nada con tanta intensidad como ver a Millicent en ese preciso momento. —Lo ignoro. Había pasado un día estupendo estando cerca de ella. Seguro que está durmiendo. maldición! — ¿Dónde está lady Aytoun? —gruñó. corrección Cari 133 . milord? Caer sobre ese brazo… — ¡Fuera. Subió la almohada. arréglatelas para que nadie se mueva.

Oyó su voz llena de angustia acercándose por el pasillo y se apresuró a esconder el brazo derecho bajo las sábanas. La puerta se abrió de golpe y ella se precipitó a la cabecera de la cama con el pelo suelto. — ¡Enciende las velas! —Le ordenó a John que se había detenido en el umbral de la puerta— Dile a Ohenewaa que venga de inmediato y envía a Gibbs a buscar a un médico a Saint Albans. Se inclinó sobre Lyon y levantó la sábana con precaución. — ¿Te duele mucho? Él la agarró por la cintura con el brazo sano para atraerla hacia sí. —Puedes irte, John. Dile a todo el mundo que no necesito nada. El lacayo obedeció en seguida. — ¿Cómo puedes decir eso cuando es posible que te hayas roto algo? Sin esperar respuesta le levantó la manga para examinarle el brazo. — ¿Dónde te duele? —En ningún sitio —confesó él contemplándola. Ella se había puesto apresuradamente una bata por encima del camisón sin perder el tiempo en anudarse el cinturón. Lyon le acarició la espalda. —No veo nada —dijo ella volviéndose hacia la puerta—. ¿Dónde se ha metido Ohenewaa? —No va a venir. — ¿Qué quieres decir? Intentó liberarse pero Lyon la tenía firmemente sujeta. —Le ordené a John que no la llamara, ni a ella ni a nadie más. Ella recordó lo que acababa de decirle al lacayo y volvió a prestarle atención. Sus enormes ojos grises parecían casi plateados, sus labios llenos eran tentadores, y él se moría de ganas de probarlos. — ¿Por qué? —preguntó ella con voz débil. —Porque lo único que me duele en este momento solo tú puedes remediarlo. — ¿Te has caído? —No. Ella posó las manos sobre la almohada y le miró a los ojos. —Me has tendido una trampa. —Me confieso culpable. Tenía ganas de ver a mi esposa. —Hemos estado juntos todo el día. —Te necesitaba —dijo él suavemente. —Si hubieras enviado a alguien a buscarme hubiera venido. —Estoy seguro de ello, pero mañana y con treinta y seis personas a nuestro alrededor. —Treinta y seis no, solo una. —Esa es una de más —replicó él acariciándole el pelo—. Debo decirte que no me gusta que estés lejos de mi cama. — ¿De verdad?
Traducción Rosanic, corrección Cari 134

Le temblaba la voz y no era capaz de apartar los ojos de la boca de Lyon. —Te echaba de menos —susurró él cuando ella se movió un poco rozándole con sus senos—. Te necesito, necesito tu risa y esto… La atrajo hacia él hasta que sus respiraciones se confundieron. — ¿Esto? —Esto. Ella cerró los ojos y él jugueteó con su boca, siguiendo el contorno de sus labios. —También echo de menos otras cosas cuando no estás cerca de mí. — ¿Cuáles? Los corazones de ambos latían rápidamente, al unísono. —Tu cuerpo encantador. Ella estaba perdiendo terreno y no tardó en encontrarse tumbada a su lado. Entonces él aprovechó para profundizar el beso imitando los movimientos del amor que quería hacerle. La deseaba con locura, quería hacerla suya. Millicent le cogió el rostro entre las manos con un pequeño gemido y le devolvió el beso con la misma pasión. Lyon se fue volviendo cada vez más exigente; le acarició los senos y ella notó como se hinchaban bajo la tela del camisón. Él gruñó, frustrado. —Hazme el amor, Millicent —gimió. Ella le miró a los ojos. —Yo… yo no… —Te diré lo que tienes que hacer. Ayúdame —susurró sin dejar de acariciarla—. La otra noche empecé pero no terminé. Espero no haberte hecho daño. Si ambos estamos despiertos, seguro que todo irá mejor. Ella se incorporó un poco. — ¡Espera! —dijo él amargamente—. De acuerdo, como quieras. Estoy seguro de que cuando te casaste conmigo no pensabas en esto. ¿Qué mujer desearía tener un marido paralítico, que apenas es un hombre? Un hombre incapaz de hacerle el amor. No… no tengo derecho a imponerte un cuerpo mutilado que no puede adorarte como te mereces. Solo te suplico que te quedes. Me contentaré con eso. Y no exigiré nada de… —Me encantan tus exigencias. Le obligó a tumbarse sobre la almohada y le besó, súbitamente enardecida. — ¿Qué tengo que hacer? —preguntó en un murmullo. La inocente pregunta le llegó al corazón. —Quítate la bata y el camisón. Millicent se puso de rodillas y obedeció temblando. Él contuvo la respiración cuando ella se soltó los botones delanteros del camisón. —Estoy muy asustada… —Yo también —aseguró él muy suavemente. Le deslizó la tela por los hombros y ella no protestó.
Traducción Rosanic, corrección Cari 135

¡Era perfecta! Admiró su piel bajo la dorada luz y los redondos senos cuyos rígidos pezones acarició. —Eres un verdadero tesoro. Un exquisito y magnífico tesoro. Quiero sentirte contra mí. — ¿Qué tengo que hacer ahora? —Quítame el camisón —contestó él sentándose, con la voz ronca de deseo. Ella le levantó el camisón por la espalda sin atreverse a ir más lejos. Él le acarició el muslo y deslizó la mano entre sus piernas, pero ella las cerró de inmediato, tensa. —No tengas miedo —murmuró él incorporándose lo suficiente para tomar un pezón en la boca. Ella gimió mientras el jugueteaba con el vello que había entre sus muslos. —Entrégate a mi, Millicent. Ella por fin se relajó con un suspiro, y él penetró en su intimidad. No tardó en sentir como se estremecía con sus caricias y siguió y siguió hasta que ella gritó su nombre con un sollozo de placer. Se derrumbó sobre él, tapándole la cara con el pelo y aprisionando su mano. Cuando los espasmo remitieron, Lyon sonrió. Nunca había disfrutado más proporcionándole placer a una mujer. Desde luego, siempre había pensado en sus compañeras de cama, pero nunca hasta ese punto. Era una experiencia completamente nueva y enriquecedora. Mientras esa idea le cruzaba por la cabeza, ella movió una rodilla y él se colocó debajo de su cuerpo. —Tómame en tu interior. La mano de Millicent se desplazó lentamente entre sus cuerpos y, cuando ella cogió su virilidad, él cerró los ojos emitiendo un gemido. Le guió hasta su interior. —Ahora Millicent. Sus miradas se unieron al mismo tiempo que sus cuerpos. Lyon no se atrevía a moverse por temor a perder el control. Creyó que nunca volvería a experimentar esas sensaciones. El placer del sexo de ella aprisionando el suyo era increíble. Había vuelto a la vida y había sido gracias a Millicent. —Eres tan hermosa… Ella le contestó con una solitaria lágrima que rodó por su mejilla cayendo en la boca de él. La degustó y luego la besó, dominado por la pasión. Enterró los dedos entre sus cabellos. Cuando levantó el torso, él estuvo a punto de gritar de frustración. Ya estaba asqueada por su incapacidad para hacerle el amor, pensó. Sin embargo, en su rostro solo podía ver sorpresa y pasión. La oleada de ternura que le invadió estuvo a punto de ahogarle. Tumbado bajo su
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cuerpo, la vio tomar su rostro entre las manos para besarle los ojos, los labios y la barba. Luego empezó a moverse, tímidamente al principio. La mano de Lyon se crispó sobre sus caderas para animarla. Estaba claro que no era una experta en el amor. Simplemente, seguía su instinto y el ritmo que le imponía su propio cuerpo. Sus bocas volvieron a unirse y Lyon la dejó llevar la batuta. La presión se acentuaba cada vez más, la sangre resonaba en sus oídos; pero no quería abandonarse al orgasmo. No obtendría un verdadero placer si ella no lo obtenía también. Millicent aceleró el ritmo, sus mejillas enrojecieron… —Lyon —susurró contra sus labios—. Nunca… nunca he sentido… algo así. Él deslizó la mano entre ellos y, en cuanto la tocó, ella se estremeció con un grito. También Lyon había alcanzado el punto de no retorno y explotó violentamente en medio de una lluvia de fuegos artificiales. Los sonidos que salían del dormitorio eran muy explícitos: gemido de mujer y gruñidos de hombre. Violet se apoyó en la pared con la mano temblorosa y se acercó de puntillas a la puerta cerrada. Ya no sentía ni las manos ni los pies, ni el peso de la cesta que llevaba desde que había salido de Melbury Hall. Con total desprecio por sus principios y lo que le decía la voz de la razón, había ido hasta allí. Y ahora estaba asqueada delante de la puerta. Rogó que Ned hubiera salido y que fuera otro el que estuviera usando la habitación. Al no verle en la cena de los criados se había dicho que él se alegraría de que le llevara la cena a la posada. Pero ahora deseaba que no estuviera allí. Los sonidos subieron de volumen y la cadencia aumentó. — ¡Neddy! —Gritó una voz de mujer— ¡Oh Dios, Neddy! Violet tuvo un desvanecimiento y el contenido de la cesta se desparramó en el suelo a sus pies. Luego la sangre empezó a circular nuevamente por sus venas y llamó con fuerza a la puerta. Oyó un juramento ahogado y, un segundo después, Ned llenaba el umbral de la puerta con su elevada estatura. — ¡Joder! ¿Qué quieres? Tenía el torso desnudo y el pantalón abierto sobre sus caderas no ocultaba demasiado. Estaba loco de cólera, pero a ella le dio igual. —Te he traído la cena. Él bajó la mirada y le dio una patada a la cesta que estaba en el suelo. —Ya he cenado. ¡Lárgate! — ¿Quién está en tu habitación? — ¿A ti que te importa?
Traducción Rosanic, corrección Cari 137

con los ojos ardiendo a causa de las lágrimas. —Yo era virgen y tú me poseíste. Su ropa. estaba desparramada por el suelo. También le diré que me violaste y te pondrá de patitas en la puerta. El derecho que tiene una mujer a la que tú deshonraste y desfloraste mintiendo. Te abriste de piernas de buena gana y deseabas hacerlo desde la primera vez que me viste. dejó caer de nuevo el brazo. corrección Cari 138 . Solo eres un perro vicioso y como tal serás tratado. Me seguiste por todas partes. Se limpió el labio ensangrentado con el dorso de la mano. era en lo único que pensaba. Le cedieron las rodillas y se desplomó tapándose la boca con la mano. No podrás volver al pueblo. pedazo de zorra! ¡Puta! Ned la sujetó por el hombro. Una mujer del pueblo. solo tienes que esperar a que te toque el turno! Ella se levantó para hacerle frente. El puñal de los celos la golpeó con la fuerza de un látigo. al igual que la camisa y las botas de Ned. Con una maliciosa sonrisa. tapada con la sábana. Traducción Rosanic. — ¡Te lo merecías. — ¡Sal de aquí! —gritó pasando por delante de Ned y yendo a sacudir a la joven que estaba hecha una bola bajo las mantas— ¡Fuera. incluso hasta Saint Albans porque quisiste. — ¿Pero quien te crees que eres? Ella no vio venir el golpe y se encontró de repente pegada a la pared. ahogándose con las lágrimas— ¿Cómo te atreves? Él la dominaba con toda su estatura. la miraba con asombro. —Cambiarás de idea cuando lady Aytoun se entere de que me has seducido y me has golpeado.— ¿Quién está ahí? —insistió ella empujando la puerta con todas sus fuerzas. Hacía semanas que soñaba con que él le pidiera que se casaran. Me hiciste creer que tus intenciones eran honestas… — ¿Desflorado? ¿Intenciones honestas? —Se burló él— ¿Es eso lo que has aprendido en los libros? Son palabras muy importantes para que las use alguien como tú. ¡Muy bien. Ned la dejó entrar. —Me… me has pegado —balbuceó con incredulidad. medio atontada. golfa! ¿Con que derecho vienes aquí a montarme una escena? —Con el que me da ser tu amante. No volverás a encontrar trabajo en los alrededores… Ned levantó el puño y ella se protegió el rostro. Y ahora te comportas como una perra en celo porque ves que estoy con otra. Pero con una expresión de maldad. Violet no podía apartar de su mente la imagen de ella y Ned haciendo el amor en esa misma cama.

—Al final no te he quitado esto —observó señalando su camisón. —Pero tengo calor. Has venido tu solita como la puta que eres. acurrucada contra él. Ahogó un sollozo. A Millicent esas palabras le supieron a gloria. — ¿Qué pasa? Los ojos azules de él desbordaban ternura. pedazo de estúpida. Millicent. —Esos años han dejado de existir para mí. Ella ni siquiera soportaba pensar en ello. no tenía ningún deseo de moverse. Ella se echó a reír. La empujó con tanta fuerza que la mandó al suelo del pasillo. Continuó vociferando pero Violet ya no le escuchaba. —Lo sé. Solo quiero conocer mejor a mi esposa. —Soy demasiado puritano. —He podido comprobar hasta que punto —bromeó. —Estaba pensando que nada. Intentó apartarse pero Lyon la retuvo por la cintura. en toda mi vida. Es imposible que me cortejaras estando casado. Levantó la cabeza. Millicent estaba degustando el sabor salado del cuello de Lyon. — ¡Y no vuelvas nunca más o conseguirás algo más que un labio partido! Le cerró la puerta en las narices. Se sentía feliz y. corrección Cari 139 . ha sido ni siquiera parecido a lo que acabamos de experimentar. permitiendo que sus dedos recorrieran el borde del camisón que seguía enroscado a la altura de sus caderas. —No te estoy exigiendo nada. Lyon le estaba acariciando la espalda cuando ella notó que le retumbaba el pecho con la risa. Le apoyó la mano en el pecho. Se había quedado en lo de “hombre casado”. incluida tu maravillosa lady Aytoun van a prestar oídos sin preguntarte que viniste a hacer esta noche a mi casa? ¿Por qué te acostaste con un hombre casado? Yo no te he obligado a venir. —Estás mintiendo —murmuró—. Te advierto que no cuentes nada de esto en Melbury o te arrepentirás. Traducción Rosanic. Sal de aquí porque tengo a una muchacha que me está esperando y ella si que sabe lo que es un hombre. aunque todavía estuvieran unidos. Ahora ya puedes quitármelo. —Entiendo lo que quieres decir. Ha sido como si fuera la primera vez.— ¿Y crees que toda esa gente. — ¿Cortejarte yo? —Se carcajeó él empujándola con violencia hacia la puerta— Este es todo el cortejo que obtendrás de mi a partir de hoy. Nunca en mi vida… — ¿Me hablarás algún día de tu vida? —la interrumpió él.

He pensado mucho en la seriedad del problema y también en la fuente. Antes de que pudiera hacer lo mismo con el izquierdo. y he creído que tenía la obligación de contárselo. Traducción Rosanic. sin embargo impidió que la mano de Lyon fuera más lejos. aquí estoy intentando decidir cual sería la mejor manera para convencerte de que volviéramos a hacer el amor. —No son acusaciones. milady. y he decidido que debía decírselo por el bien de lord Aytoun. —De acuerdo. — ¿Sin escrúpulos? El doctor Tate le hizo una seña a su ayudante para que se fuera junto con su maletín y la viuda aprovechó para murmurar unas palabras al oído de una de sus doncellas. Capitulo 21 —Está usted haciendo acusaciones muy graves —le dijo secamente la condesa viuda al médico. corrección Cari 140 . Y ahora. —Después —gruñó él apartándole la mano para poder acariciarla como quería. — ¿De verdad? El contacto del sexo de él entre sus piernas la hacía arder. No podemos permitir que Su Señoría sea victima de personas sin escrúpulos. —Pero no del todo. el doctor Parker. — ¿Cuándo fue la última vez que habló usted con el doctor Parker? — preguntó ella. Le deshizo los lazos del cuello y levantó la tela tanto como pudo.— ¿Es un reto? —Te he visto las intenciones —la provocó él. —Primero tengo que terminar de desnudarte. Fingiendo enfado se puso a horcajadas sobre él y liberó su brazo derecho. Ella sintió que renacía su deseo. —Eres milagrosa. —Ya casi lo eh conseguido. Le estaba acariciando los pechos y la curva del vientre. la cual abandonó rápidamente la estancia. se tumbó encima de él y le levantó un hombro y luego el otro para que el camisón se deslizara sobre su torso. tan solo una información que ha llegado a mis oídos. este se apartó por si mismo. — ¿Por qué? —Hace un mes en lo único que pensaba era en acabar con mi vida.

—Estaba muy preocupado.—Hace dos días. milady… Me llegaron alarmantes noticias sobre ella. —Piense en la gravedad del asunto. para que lo sepa sir Richard? Tate se inclinó con rigidez. si hicieran una investigación… —Que no es el caso —cortó lady Aytoun. El médico se volvió hacia Maitland buscando su apoyo. —En resumen. ¿Qué mas da que sea acusada oficialmente o no? —La diferencia son las acusaciones falsas —contestó tranquilamente el abogado—. Por las autoridades. señor. Sin los cuidados apropiados y las visitas regulares de un médico cualificado. La mujer a la que se refiere ya no es una esclava si no una persona libre. estoy seguro de que sir Richard se lo podrá confirmar. ese tipo de cosas llevan su tiempo. y en su condición de esclava. A su edad. Las palabras “poción diabólica” implican que está usted añadiendo brujería al delito de asesinato. Si el doctor Dombey murió por culpa de las diabólicas pociones que le administró esa esclava. ¿Es así? Traducción Rosanic. — ¿Podría usted resumir en pocas palabras lo que me acaba de decir a mí. —Aunque lo hicieran. Llamaron a la puerta y entró sir Richard. Para ser completamente honesto. milady. no tiene ni idea. — ¿Y ha sido capaz de emitir un diagnóstico así sin ir ni una sola vez a Melbury Hall? —Un buen médico ve más allá de las apariencias cuando se trata de sus pacientes. —Milady. — ¿Quién lo sospecha? —La familia de ese hombre. Se sospecha que asesinó al médico al que sirvió durante años. Beatriz le pidió a un criado que le colocara bien los cojines y luego volvió a dirigir la atención al médico. Lo que en principio se consideró como una muerte natural pudo ser debida al veneno. señor. corrección Cari 141 . ya ha sufrido bastante sin necesidad de que nadie la calumnie. milady. teme que de un momento a otro vaya usted a recibir una triste noticia. —Perdón. — ¿Y que fue exactamente lo que le dijo sobre el estado de salud de mi hijo? El médico enderezó los hombros. supongo —respondió el médico secándose las manos en los pantalones—. Incluso los detectives de Bow Street. —La información se refiere a una esclava que vive en la misma casa que lord Aytoun… —Su información es falsa —le cortó la anciana—. cree que la vida de lord Aytoun corre un grave peligro.

cosa que sabemos que es frecuente en las islas. doctor Tate. —Esta mañana he recibido una carta de su hijo. Él se sentó en el sillón de siempre. más que por lealtad a mi familia. Pero para ser completamente franca. murmuró unas vagas disculpas y retrocedió hasta la puerta. Y ahora. Maitland. se permitió tener esperanzas de que todo se arreglara para su hijo. señor. Todos los informes que le llegaban de Melbury Hall indicaban que el estado de salud de Lyon estaba mejorando. — ¡No me diga que se ha creído todas esas tonterías! Él negó con la cabeza a modo de respuesta. Hay gente en el pueblo cercano a Melbury Hall que dicen que la mujer es una gran curandera. corrección Cari 142 . Dígame que es lo que le preocupa. le han asignado la mejor habitación de invitados. Al ver sus hombros encorvados.—Lo único que quiero decir es que si se piensa en la más que probable posibilidad de que esa mujer asesinara a su amo. —Cierto. Parece que. milady. Derrotado. desde que llegó a la casa. —Al contrario. —¿De Lyon? Traducción Rosanic. —Milady… —Seguro que yo misma encajo en esa descripción. La condesa despidió a las doncellas con un gesto de impaciencia y se puso a mirar por la ventana con expresión sombría. Acompáñele. si… — ¡Basta! —Gritó la condesa viuda— Es obvio que está usted aquí por algún tipo de lealtad con sus compañeros de profesión. —Llevo ya algún tiempo siendo su médico. la condesa viuda se dio cuenta de que algo no iba bien. Si ha engañado a su nuera. al lado de la ventana. Su nuera le ha prohibido al doctor Parker que vaya a Melbury Hall. Por primera vez desde hacía meses. solo para que la vieja esclava tenga libertad de acción. — ¿Ahora está usted acusando a lady Aytoun? —preguntó sir Richard. Sir Richard volvió a entrar después de dar un discreto golpe a la puerta. —Entonces no se quede parado ahí como una estatua. Millicent le estaba haciendo mucho bien. —Me limito a repetir lo que me han dicho —se defendió Tate—. amigo mío. También se la ha visto en la farmacia de Saint Albans. la condesa viuda debería sacar rápidamente a su hijo de las garras de esa mujer antes de que vuelva a hacerlo. señor. milady. Aparentemente. —Mi hijo no está entre las “garras” de esa mujer. No quería creer ni una palabra de toda esa sarta de estupideces. le sugiero que se marche antes de que me enfade de verdad. Demasiado quizá. no creo en los rumores que lanzan los canallas y tampoco sospecho que todas las ancianas de ojos penetrantes sean brujas.

Traducción Rosanic. —A lo mejor no deberíamos tomarnos todo esto a la ligera.—De Lyon. —Pero usted no se encuentra… — ¿Quién lo dice? Millicent me invitó hace tiempo y acepté ir a visitarla cualquier día. No olvido el hecho de que los médicos siempre se apresuran a dar noticias alarmantes. —La urgencia del problema no nos permite esperar a que esté usted lo bastante bien para… —Iré esta misma semana. en la carta. Iré yo. Es la primera vez que le escribe desde su matrimonio ¿no? —En efecto. Además. pide que se le envíe algo de la herencia Aytoun a Melbury Hall. ¿Qué es lo que le molesta entonces? —Antes de que escuchara las acusaciones de Tate no me molestaba nada. — ¡Estupendo! Ya es hora de que ese enorme escocés utilice un poco su cerebro. suponiendo que tenga. milady. La única diferencia es que no vamos a tener tiempo de avisarla. —También me pide que contrate un ayuda de cámara porque Gibbs ha sido nombrado administrador de la propiedad. Tendré la excusa de llevarle a lord Aytoun lo que me ha pedido. —Pero. La respuesta de la anciana no se hizo esperar. — ¿Y? Son suyas de modo que puede hacer lo que quiera con ellas. —Al menos. esto nos permitirá abandonar esta siniestra ciudad. La mejoría que se ha producido en Lyon es notoria. Pero pensándolo mejor… — ¡Suéltalo de una vez! —Su Señoría. —Como quiera. permítame que la acompañe. corrección Cari 143 . — ¡Esa es una excelente noticia! Y una prueba más de que esos idiotas no saben lo que dicen. La única persona que puede poner punto final a toda esa cantidad de estupideces soy yo. Haga todos los preparativos necesarios. milady — sugirió Maitland—. — ¿Qué es lo que quiere exactamente? —Habla de las joyas que están aquí. De ese modo podré comprobar su mejoría y veré si hay algo extraño. —Señal de que se encuentra mejor. Pero me parece que el mejor modo de forjarnos una opinión es que me acerque a comprobarlo por mi mismo. milady… —Nada de discusiones. en Londres. —No es necesario que se moleste. sir Richard. sir Richard.

—Tengo que ir a ver como está el perro de Moisés y prometí ocuparme de que estuviera cómodo. vino dando saltitos con su pata rota sólidamente entablillada. Hasta ahora no se había dado cuenta de la horrible manera en que la había tratado Ned. De verdad. Entra. estaba depositada en un tonel al lado de la cama. —Seguro que Moisés ya está allí… Violet ya se había ido y se estaba poniendo el chal sobre la cabeza. la ropa estaba ordenada y la pila de ropa que había que repasar. pero es posible que se lo hubiera merecido… ¡Ned! Se corrigió. Esa mañana estaba ya resignada. limpia. Violet sacó aguja. Había sido maltratada. Siempre se preocupa por todo.—He chocado contra el quicio de la puerta —le explicó Violet a la compañera que le miraba el cardenal de feo aspecto que tenía en la comisura de la boca—. ni siquiera has desayunado. no es nada. Ella cruzó el espacio para ir hasta la habitación contigua que era la que le habían asignado a Moisés. La pequeña estancia era luminosa. —Vamos. Deseaba quedarse en Melbury Hall pero temía el momento en el que la echarían de allí. Bess. Solo había dos mozos trabajando en silencio dentro del establo. El perro de Moisés. al menos eso es lo que habían oído decir varios criados. Violet se detuvo. Se tragó las lágrimas con el corazón en un puño. Violet había visto contusiones peores que las suyas en el rostro de su señora en los tiempos de su primer matrimonio y sabía que lady Aytoun no se dejaría engañar con el cuento de la puerta. no empezaría a decirme que tuviera más cuidado y todo eso. iré yo al establo en tu lugar. Al parecer. efectivamente Ned estaba casado. —Tengo que ir al establo. A decir verdad. pero en el umbral de la puerta de la sala donde desayunaban los criados. — ¿Entonces porque me has pedido que fuera yo a ayudar a lady Aytoun a vestirse esta mañana? —Me sentía como una tonta y ya sabes como es —contestó Violet poniéndose un poco más de polvos blancos encima del morado—. Pero mientras se dirigía hacia los establos se dio cuenta de que aunque hubiera sido engañada llevaba la señal de su vergüenza marcada en la cara. Violet. Le dio una arcada al pensar que el mundo era muy injusto. dedal e hilo y empezó a trabajar. ¿Cómo había podido echar a perder su vida en tan poco tiempo? Las dos jóvenes bajaron juntas. Eso es lo Traducción Rosanic. corrección Cari 144 . Pensé que si esperaba uno o dos días. Violet negó con la cabeza dirigiéndose hacia la salida. buscando una excusa para no entrar. No tenía ningún derecho a golpearla. me reuniré contigo después. para lamerle las manos antes de volver a tumbarse en la paja.

—No quiero que mates a nadie por mí. Le mataré. Estaba a años luz de la visión que tenía Emma sobre Baronsford. Ahora sé que estoy bien aquí. La mujer del pastor estaba hablando mientras la mente de Millicent estaba en otro sitio. Admiró su rostro radiante.que les sucedía a las mujeres como ella. Gracias a Millicent nadie lloriqueaba por el sufrimiento pasado y lo que hubiera podido ser. como si debajo de cada capa que la protegía apareciera una mujer diferente. Ambos parecían preocupados. Ella agarró el enorme puño de Moisés entre sus manos y sacudió la cabeza. pero Moisés parecía hervir de ira. Sacudió la cabeza. Se oyeron voces en el establo y se tapó más la cara con el chal. ¿Cómo había podido parecerle insulsa? Cada vez que la miraba descubría un nuevo aspecto de su belleza. Se preguntó si estaría pensando en lo mismo que él llevaba haciendo desde por la mañana… en su noche de amor. Estás aquí y ya me encuentro mejor. teniendo en cuenta el crecimiento que esta experimentando Knebworth. —… se ocuparan de los anexos y de la restauración de la escuela. Había creado un oasis de paz donde todos trabajaban y progresaban contentos. En Melbury Hall las alegrías eran sencillas. Y aunque sea algo sin Traducción Rosanic. la vida era sencilla. pero él se la volvió a levantar cogiéndola suavemente por la barbilla. Todo había cambiado. —Violet esta herida —dijo arrodillándose ante ella para apartarle el chal —. Lyon se reunió con Millicent en el comedor de los criados donde ella estaba dando la lección a los niños. —Nadie hace daño a Violet. ¿Quién Violet? Ella agachó la cabeza. sentada al lado de la ventana en compañía de la señora Trimble. Amina le traía un plato de sopa y Jonah una taza de madera. antes de que llegaran los invitados. Lyon hizo un gesto con la cabeza al reverendo sin haber escuchado nada de lo que el otro le decía. No tardaron en entrar Amina y Jonah seguidos de Moisés. Esa mañana. Las lágrimas le caían por las mejillas. Desde que se habían casado estaba cambiando a ojos vista. Él tampoco quería revivir el pasado. —Los condes de Stanmore creen que ya es hora. Su vida había cambiado. El pequeño grupo se había mostrado inquieto y ruidoso y ella paciente y animosa. Se concentró en el perfil de su esposa. corrección Cari 145 . Las mujeres lo bastante locas como para entregarse a un hombre sin pensar en las consecuencias. Moisés. Debería haber sospechado que Bess no iba a mantener la boca cerrada.

Parecía evidente que Millicent no había amado a su primer marido. el papel que había desempeñado Cunningham en su vida. milord. Una excelente idea. Y también era escocés. ¿Sería por el mismo motivo? Ella se levantó de repente y se acercó a la ventana. El desgraciado episodio se produjo por una diferencia de opinión entre ambos sobre la manera en que se trataba a los negros en Melbury Hall. Lyon deseaba entender. le contaré toda la historia. empezó a explicar: —Fue un altercado en el cual Cunningham murió en el bosque de Melbury Hall. Traducción Rosanic. milord. Lyon recordó que también había tenido esa mirada de dolor durante la última visita del pastor. — ¿Cómo murió? El reverendo vaciló un poco. a ellos les parece que será como rendirle un homenaje a su memoria. —Por supuesto. descompuesta. —Tengo entendido que era joven. lord Stanmore y yo somos contrarios a la esclavitud y Wentworth nos consideraba sus enemigos. se miró las manos. Todavía tengo mucho que saber sobre mi nueva casa y mis nuevos vecinos. Lyon quiso convencerse a si mismo de que se trataba de simple curiosidad y no de celos lo que le incitó a continuar. Cunningham. Millicent. Pero lo que se esconde tras esa desgracia es demasiado triste para hablar de ello en una tarde tan hermosa como esta. —Debía ser aproximadamente de su edad. cuando me haga usted el honor de venir a visitarme a Knebworth. —A principios de la semana que viene —prometió—. después de echar un rápido vistazo a Millicent. — ¿Si? ¿Un accidente de caza? —No creo.precedentes llamar “Cunningham” a la escuela. —Yo no estaba presente cuando sucedió. milord… Se hizo un pesado silencio. ¿Cuándo murió? —Hace año y medio. Trimble se aclaró la garganta y. Algún día. milord. — ¿Entonces se trató de un asesinato? —insistió Lyon. corrección Cari 146 . pero quería saber fuera como fuera. —Cuénteme lo que sepa. Intentaré convencer a mi esposa para que me lleve. —De un disparo de fusil. —Los que lo presenciaron —dijo tranquilamente el reverendo— vieron a Wentworth disparar a Cunningham. — ¿Un duelo? —No.

— ¿Aunque te afecte directamente? —Si —contestó ella decidida a ir hasta el final—. La falta de confianza fue lo que amargó su matrimonio con Wentworth. corrección Cari 147 . Gibbs me ha comentado que el día de nuestra boda pasaste mucho tiempo hablando con mi madre. —“Mucho tiempo” fueron menos de dos horas. —Si quieres saber cosas de Knebworth me encantará contártelas. Y ¿Cómo hubiera podido encontrar respuestas cuando ni siquiera sabía en que iba a consistir nuestro… compromiso? ¿Cómo hubiera podido hacer las preguntas adecuadas? — ¿Te arrepientes de lo de esta noche? Millicent se volvió y la vulnerabilidad que leyó en el rostro de Lyon le abrió los ojos. Seguramente conseguiste las respuestas a todas tus preguntas. No se trataba de acusaciones ni de falta de confianza. Ese hombre no era Wentworth. lo único que quería era conocerla mejor. —Creo que ya lo sabes todo sobre mí. Nos lanzamos ambos a este matrimonio sin saber prácticamente nada el uno del otro. Y si crees que te estamos escondiendo algo. Y a pesar de eso las circunstancias han cambiado tanto desde el primer día… La apretó más contra él. — ¿Me contestarías? — ¡Por supuesto! — ¿Puedo preguntar cualquier cosa? —la desafió él con sus ojos azules más penetrantes que nunca. Traducción Rosanic. Ella no lo dudó ni un segundo.—No tenías derecho a hacerle tantas preguntas al vicario —le dijo Millicent ligeramente irritada después de haber acompañado a los invitados a su carruaje. Y creo que no me equivoco al decir que los dos queremos que esta vez hayamos acertado. —Ven aquí —dijo con voz temblorosa. es conmigo con quien debes hablar. Ella se negó a morder el anzuelo. Por supuesto. Después de la ceremonia me pusieron en tus manos. Se apoyó en la puerta. Él la sentó sobre sus rodillas y Millicent le rodeó el cuello con los brazos. —Lo siento si crees que he ido demasiado lejos. sin embargo tampoco quería que el pasado se interpusiera entre ellos. espero lo mismo por tu parte. —Lo que quieras —le aseguró. pero no hay nada en nuestra relación que haya seguido los cauces normales. pero ni tú ni yo sabíamos en lo que nos estábamos metiendo. —Ambos hemos estado casados antes. — ¿Cómo puedo arrepentirme de la mejor noche de mi vida? Él la miró durante lo que pareció una eternidad y luego extendió una mano hacia ella.

Pronto cumpliré treinta años y no hay nada en mi vida de lo que pueda estar orgullosa.Millicent asintió contra su cuello. No quería hablar de mi pasado porque es una larga serie de desdichas y trágicos acontecimientos. —Si Gibbs no hubiera llegado a tiempo también hubieras descubierto otra cosa… — ¿Qué? Con los ojos llenos de malicia. Traducción Rosanic. Suspiró. La besó con una pasión que no dejaba ninguna duda sobre su sinceridad. —Ese día. ¿Recuerdas el día de mi llegada a Melbury Hall? —Te habías caído del asiento del carruaje. Cuando miro hacia atrás solo veo fracasos. Eres una maravilla. Me convencí a mi mismo de que los fantasmas eran reales y reaccioné ferozmente cuando esas sombras hubieran podido ser aclaradas con facilidad. — ¿Mientras tu larga lengua me lanzaba insultos? —le provocó ella. No preguntaba pero esperaba que me lo confesaran. —Eso también está olvidado —respondió el sonriendo—. Se negaba a pensar que su unión podía no durar demasiado. —A tu lado me siento querida —susurró contra su boca—. Me convertí en un maestro en no hacer preguntas y actuar a la menor sospecha. me obligaste a darme cuenta de que mi virilidad no estaba definitivamente muerta. —No estás divagando —replicó Millicent incorporándose para mirarle a los ojos—. un tesoro. —Entonces fue cuando descubrí que tenías un carácter asqueroso. —Y tú intentaste levantarme. Soltó un botón y pasó a ocuparse de otro. Deseada. —Lo que la condesa viuda seguramente no te dijo sobre mi matrimonio es que no era tan idílico como ella hubiera deseado. — ¡Estás equivocada! Basta con ver Melbury Hall tal como está ahora. Después de mucho pensarlo he llegado a la conclusión de que la fuente de los problemas fue mi falta de confianza. le cogió la mano y la posó sobre su evidente excitación. Lo que has conseguido se refleja en los ojos de todos sus habitantes. —Y ahora lo estoy haciendo de nuevo. Estoy divagando. — ¿Sabes la suerte que tengo de ser tu marido? Millicent no pudo contener las lágrimas. Tú no me has hecho ninguna pregunta pero yo te estoy dando explicaciones. corrección Cari 148 . —Y tu me estás devolviendo la salud —dijo él jugueteando con los botones de su recatado vestido— Has conseguido hacer que me olvide de mi temor a quedarme inválido para siempre. con tus voluptuosas curvas pegadas a mi cuerpo.

—Ábrete el corpiño. — ¿Por casualidad esas ideas te están diciendo que cierres la puerta con llave. Todavía no. Ella se las quitó una a una. corrección Cari 149 . era tranquilizador estar en la semioscuridad del dormitorio donde sus defectos se difuminaban con la penumbra. aburrida y fea –murmuró ella—. Cuando le acarició el vientre. Obedeció. Sacó las piernas del vestido y se acercó lentamente a él. Todavía era de día. Traducción Rosanic. obedientemente y el aprovechó para entretenerse con sus pechos. Millicent hundió los dedos en su pelo. El último botón era el de la cintura. Quítate las horquillas. —Llevo soñando con esto toda la mañana —confesó él. El emitió un suspiro de placer. pero al volverse le entraron escrúpulos. —Termina de desabrocharte el vestido. No luches contra la pasión que está despertando en ti. —Tienes un pelo maravilloso. mi amor. Estoy demasiado incómoda por… —Ve aquí. Lyon le abrió el corpiño dejando al descubierto el encaje de su camisa. Lyon dejó al descubierto un hombro y un seno. El cariñoso apelativo le reconfortó el corazón. Ella contuvo el aliento. Apoyó la espalda en la puerta. asintió sin pensarlo. que te desnudes y que vuelvas a mi lado? — ¿Desnudarme? —susurró ella. — ¿Quieres hacer el amor aquí? — ¿No es lo bastante excitante para ti? Ella fue a echar el cerrojo a la puerta. —Toda entera. —Me haces tener ideas lascivas. Le temblaba todo el cuerpo y sin embargo él no la había tocado. Ella obedeció con dedos temblorosos. — ¿Quieres ser mis manos? Ahogándose en la magia de sus ojos azules. —Creo que no puedo ir más lejos. Quiero contemplar ti bonito cuerpo. — ¡Eres tan hermosa! Se inclinó hacia ella y le pegó la tela contra la cintura mientras se apoderaba nuevamente de sus labios. Por fin los rizos quedaron libres cayendo sobre sus hombros y echó la cabeza hacia atrás.Ella acarició la dureza que se notaba a través de la tela de los pantalones. Y estoy luchando contra algo en mi interior que quiere salir a la luz. —No ofrezcas resistencia —dijo él acariciándole los pechos—. tocarte y besarte por todas partes antes de sumergirme en tu interior. Debajo de la camisa se podían notar sus pezones erguidos. cualquiera podía pasar por delante de la ventana o llamar a la puerta… Y además. —Siempre me pareció que era vulgar.

Sería mejor que dejaras de preocuparte de los demás porque tengo la intención de probar las ventajas que ofrece el jardín. Entonces. Él acarició por fin su intimidad y ella gritó su nombre cuando el orgasmo se apoderó de su cuerpo. Le deslizó la otra hombrera y se la volvió a sentar en las rodillas. Traducción Rosanic. se sentía efectivamente hermosa. introduciéndole profundamente en su interior. —Pero si la señora Page viene a buscarme o si Gibbs te necesita… ¿Qué vamos a hacer? —Les diré que le estoy haciendo el amor a mi mujer y que se vayan al diablo. Él le cogió el rostro entre las manos y luego las hizo resbalar a lo largo de su cuerpo arrastrando la camisa hasta que no fue más que un montón a sus pies. Millicent estaba más allá de todo pudor. supo que no solo le amaba por la felicidad que le proporcionaba a su cuerpo. Se puso de pie entre las piernas de Lyon. —Me parece que todo el mundo sabe ya lo que hemos estado haciendo esta noche.El sonido de dos criados que pasaron por detrás de la puerta cerrada. —Quizá debiéramos esperar a que… —No esperaremos nada en absoluto. corrección Cari 150 . —Ahora hazme el amor. en el preciso instante en el que subieron juntos al paraíso. —Y probablemente sepan también lo que estamos haciendo ahora. Los ojos de Millicent se llenaron de lágrimas. —Eres preciosa. Millicent. les devolvió un poco a la realidad. el carruaje y cada una de las habitaciones de la casa… Ahora deja que te mire. Ella le desabrochó los botones de los calzoncillos y se puso a horcajadas sobre él. Millicent desabrochó la camisa de Lyon y siguió con las yemas de los dedos los contornos de su musculoso pecho. Bajo la tierna y admirada mirada de Lyon.

—Lo veré. Londres no era Jamaica. El hombre lanzó un vistazo al que le había contratado. —Si. corrección Cari 151 . Si no hubiera fracasado miserablemente en la subasta no estaríamos en esta situación. los perros darán cuenta de su cuerpo en este apestoso canal. el cual estaba sentado frente a él con el bastón entre las rodillas y una pistola en la mano. Traducción Rosanic. llenando el ambiente de efluvios a desperdicios y excrementos varios que Harry no quería ni siquiera imaginar. Y si lo fastidia todo. está noche no fallaré. — ¿Lo ha entendido? —Estaba diciendo Hyde cada vez más furioso— La culpa es toda suya. efectivamente. pedazo de inútil.Capitulo 22 Cuando el coche se detuvo cerca de Fleet Bridge la peste que emanaba del canal les cortó la respiración. señor. ya lo verá.

Nos volveremos a poner en contacto con ellos dentro de unos quince días y tendrán que estar preparados para partir. señor. planes de emergencia. con el pelo cortado y sin barba. Harry sentía nauseas solo de pensar en la porquería que flotaba en las oscuras aguas. —Por lo menos. Les dirá que se queden con lo que les va a dar esta noche. Solo tienen que esperar a que les digamos cuando ha llegado el momento. Estaba pensando que sería mejor avisar a lady Aytoun. —Le ruego que me disculpe. Pero no recibirán nada si se lo cuentan a alguien. de lo contrario se va a morir de espanto al ver su nuevo aspecto. señor. —Recuerde lo que le he dicho. —Si. —No le decepcionaré. Allí encontrará a los hombres que necesita. pero ese Platt parece estar convencido de poder hacerse con la mujer gracias a los testigos que la acusan de bruja. para ver si su plan da resultado? El bastón de Hyde le inmovilizó contra el respaldo del asiento. no confío en ninguno de ustedes. ¿Lo ha entendido bien? — ¿Les digo que se queden con la guinea aunque al final no les necesite? — ¡Pedazo de idiota! ¿Cree acaso que se la iban a devolver? Tendrá suerte si sale vivo de ese antro. milord. Suba por el camino hasta la señal con forma de cordero. —Escúcheme bien. ¿No deberíamos esperar un poco antes de… darles dinero a esos criminales. Harry miró hacia fuera. ¿Lo sabe lady Aytoun? —Se diría que tienes miedo. En la esquina verá una taberna propiedad de un hombre al que llaman El Turco. El albañil sabía como seducir a las chicas pero solo era un fanfarrón. Les pagará una guinea a cada uno con la promesa de darles más después. señor. No. señor. Su patrón tenía razón en lo que respectaba a Ned Cranch. Harry asintió débilmente con la cabeza. Traducción Rosanic. Tengo planes. Recuerde la señal del cordero e intente vigilar su espalda. No tenía ningún deseo de meterse en ese nido de ratas. pero que habrá una recompensa mucho mayor si tienen que acompañarnos para secuestrar a la esclava. —Con su permiso —dijo Will con una ligera vacilación mientras le afeitaba la garganta a Lyon—. y solo me fiaré de mi mismo para librarme de esa bruja. Y no voy a dejar este asunto en manos de estúpidos como usted o como Platt o ese vanidoso de Cranch que cree que ha nacido para conquistar el mundo.—Si. Media docena. —Ahora lárguese —ladró Hyde—. —Se le ve un poco distinto. No le pago para pensar. corrección Cari 152 .

El movimiento de los dedos de su mano derecha. Ohenewaa creía que iba a curarse y le había devuelto las esperanzas. pero su recuperación había avanzado a pasos agigantados. estirando los pies tanto como le fue posible y volvió a encogerlos. — ¿Esto forma parte de la curación? —le preguntó él tocándose el mentón sin barba. pero parece usted un hombre distinto. —No. A veces. Con todo el respeto. Totalmente feliz. su capacidad para doblar las rodillas y torcer los tobillos… Todavía no se atrevía a ponerse de pie. le costaba un montón no enseñárselo a Millicent. Will. —Un poco. cuando hacían el amor. Feliz. — ¡Largo de aquí. El lacayo le limpió la cara y retrocedió para admirar su trabajo. En realidad la mejoría era mínima. Los cuatro o cinco últimos días habían sido milagrosos. En ese momento le estaba mirando las piernas. No quisiéramos que le eche de Melbury Hall confundiéndole con otra persona.— ¿Morir de espanto? La risa de Lyon resonó en el cuarto. Puso a prueba su último descubrimiento. Lyon vio a Ohenewaa entrando en la habitación. Pero había decidido esperar hasta estar seguro para darle la noticia. —Maldición. corrección Cari 153 . Tenía otras cosas para sorprenderla. Al contrario que los médicos que le habían tratado desde su accidente. Detrás de él. Ohenewaa no repitió la pregunta y Lyon no fingió no haberla entendido. pero ya empezaba a pensar en hacerlo. Pero lo haré esta tarde. Movió los dedos de la mano derecha. todavía no le he dicho nada. También a ella le debía mucho. No había puerta cerrada que impidiera a la anciana negra entrar donde le daba la gana. parecía ser constante y definitiva. milord. ¿Se lo ha dicho? —Eso es lo que yo le estaba preguntando a Su Señoría —intervino el lacayo recogiendo sus cosas —. Lyon no hubiera podido decir porque. lleva pidiéndome que me afeite desde el primer día. Estaba en deuda con ella y esperaba poder compensarla con creces. Will que estaba concentrado en no cortarle no se dio cuenta de nada. Seguía preparándole los ungüentos que luego Millicent le aplicaba. Y no solo por su aspecto. También a ella tenía que enseñarle su mejoría. al menos eso es lo que Lyon esperaba. pero al contrario que en veces anteriores. Vagaba como una aparición por todas partes y él había terminado por acostumbrarse. Traducción Rosanic. pájaro de mal agüero! Will abandonó la habitación con una amplia sonrisa. Estoy seguro que se sentirá feliz.

Las pequeñas alegrías sin una recompensa pero las grandes pueden provocar un verdadero terremoto. Tiene que ejercitar su paciencia del mismo modo que los músculos. no les esperábamos. — ¿Es usted capaz de curar las almas tan bien como los cuerpos. yo no podía permitirlo. Lyon la observó durante un rato mientras ella estaba atareada con sus frascos y sus vasijas. Lyon pensaba que nunca se recuperaría por completo de las heridas del pasado. —No hay ninguna magia en lo que veo o en lo que hago. —La cena… —La cocinera se ocupará de eso —dijo rápidamente la señora Page—. Es distinta a lo que está usted acostumbrado. Ohenewaa? Los ojos oscuros se encontraron con los suyos. La mujer se dirigió hacia la puerta con sorprendente gracia. lo está por los recuerdos. —Todo llegará. corrección Cari 154 . Y no le carcomían por dentro. no estamos preparados! ¿Dónde vamos a alojarles? Millicent estaba muy nerviosa mientras contemplaba los carruajes que entraban en el patio. pero supongo que no va a ser posible todavía. Remordimientos. — ¿Usted cree que la culpabilidad es la que me ha impedido hasta ahora tener alguna mejoría? —Es usted quien ha pronunciado la palabra culpabilidad. Su esposa aprecia las pequeñas cosas de la vida. a veces. Por el bien de su esposa. a dejar que el dolor desaparezca. encontrará la respuesta. pero ninguno de ellos tenía la confianza en si mismos que tiene usted. Luego se volvió hacia la mesa. cuando el sufrimiento no está causado por razones físicas. Y también a algunos curanderos. no yo. — ¡Dios mío. No faltará de nada. — ¿Le ha hablado alguien de su primer matrimonio? La anciana le miró con los ojos semicerrados sin decir nada. Ni sus conocimientos. tristezas… Si busca en el fondo de su corazón. pero he visto muchos sufrimientos de verdad. También he aprendido que. Y lo que he aprendido es que las personas o se curan o se mueren. Paso a paso. Pero todo esto —continuó señalando los frascos— solo son chucherías para hacer que piense de otra forma. Traducción Rosanic. arrepentimientos. pero Ohenewaa tenía razón: ya no dejaba que dirigieran su vida.—Esperaba poder hacer un movimiento digno de tal nombre. como andar o levantarla en mis brazos. Está empezando a curarse porque ha empezado a abrir la puerta. —A lo largo de mi vida he conocido a muchos médicos —prosiguió él—. —Recuérdelo —concluyó desde el umbral—. Y está permitiendo que entre el presente. Se estaba destruyendo a sí mismo.

Espero que haya tenido un buen viaje.—Por favor. Si a usted no le molesta. eso debería ser suficiente —murmuró Millicent apresurándose a ir a recibir a los recién llegados. Les escoltó hasta el salón. la condesa viuda interrumpió las palabras de bienvenida de Millicent haciendo un gesto con la mano. Gibbs. —Primero me gustaría ver a mi hijo. Rodeada por dos doncellas y apoyada en un bastón con pomo de plata. su llegada sin previo aviso la había cogido por sorpresa. — ¿Podremos realojar a todos sin mover a Ohenewaa? —Seguro. Se detuvo en lo alto de las escaleras y se alisó el vestido de terciopelo verde con la mano. Hace tiempo que esperábamos que viniera a visitarnos. Quería que la madre de Lyon se quedara tranquila. avise a Su Señoría de que la condesa viuda y sir Richard acaban de llegar. Millicent vio la mirada de entendimiento que intercambiaban la anciana y su abogado. —Su Señoría no tardará en bajar a reunirse con nosotros. —Si. —No serviremos la cena hasta que haya descansado. puede dormir con su marido y de ese modo podremos preparar la habitación para la condesa viuda. Aunque hubiera sido ella misma quien invitara a la madre de Lyon a visitarles. Hubiera preferido que la advirtieran para que todo estuviera en orden para recibir a su suegra. ¡Y justamente esa noche era cuando llegaban visitas inesperadas! Lady Aytoun y sir Richard ya se habían quitado los abrigos cuando llegó al final de las escaleras. —Hace bien. de manera que su vestido tenía un profundo escote y su peinado era de todo menos práctico. milady. Al borde del pánico. No tanto para impresionarla como para demostrarle su eficacia. milady. —Horrible e interminable. —No voy a disculparme por venir sin avisar. Bájele al salón en seguida. milady. Traducción Rosanic. ¿Por qué había tenido que elegir precisamente ese día? Siguiendo un impulso le había pedido a Violet que le buscara algo diferente para cenar con Lyon. corrección Cari 155 . Cogió una bocanada de aire y se colocó un mechón de pelo detrás de la oreja. —Bien. Millicent se volvió hacia el ama de llaves. El señor Gibbs irá a las habitaciones del administrador y dejará su habitación libre para sir Richard. pero ¿le gustaría tomar una copa de vino en el salón mientras le suben el equipaje? Millicent estaba haciendo un esfuerzo por ignorar la mirada penetrante de su suegra que la estaba mirando de arriba abajo. —Un buen fuego les hará entrar en calor.

corrección Cari 156 . — ¿Y eso que significa? —preguntó secamente la condesa viuda. Pero ha seguido en tratamiento. El vestido se le pegaba al cuerpo como una segunda piel. el peinado era perfecto y los pequeños rizos que enmarcaban su rostro ponían de relieve la elegancia de sus rasgos y la sensualidad de su boca. Nos dimos cuenta de que la experiencia y los conocimientos de Ohenewaa con las hierbas medicinales le eran beneficiosos a su hijo. Ya no toma sedantes y tampoco depende de las drogas. Ohenewaa cree que no tardará mucho en recobrar el uso de sus extremidades. Estaba a punto de suceder lo que tanto había temido. Volvió. —Como comprobará dentro de unos instantes —continuó Millicent—. —Si. como le escribí a lady Aytoun. con el corazón en un puño. Les hizo una seña a los criados para que abrieran las puertas del salón. Su transparente mirada se posó sobre los recién llegados antes de mirarla a ella. sir Richard. —Si recuerda el día que nos conocimos. Millicent retrocedió un paso. la atención a los invitados. — ¿Entonces es que contrató un médico de los alrededores para que se ocupara de él? —No. su salud ha mejorado mucho… sobretodo en cuanto a su estado de ánimo. —Muy bien. Esperaba que su marido ya estuviera allí. Millicent no vio ninguna razón para ocultar la verdad. —La anciana negra. sabrá que acababa de contratar a la ayudante de un médico que había muerto. Lo que más hubiera deseado era poder estar a solas con ella para decirle lo hermosa que la encontraba. de mala gana. — ¿Cómo se encuentra lord Aytoun sin que le visite ningún médico de Londres? —preguntó. pero el caballero elegante.Sir Richard examinaba la escalera de mármol y los frescos que decoraban los techos. De hecho. perfectamente peinado y afeitado que les esperaba sentado en su sillón al lado de la chimenea no podía ser su esposo. Su Señoría ahora controla perfectamente sus pensamientos y es consciente de sus actos. No fue necesario hacerlo. Lyon solo tenía ojos para su mujer. Traducción Rosanic. Estaba sencillamente preciosa. Nuevamente los dos invitados intercambiaron una mirada de entendimiento. Sin embargo no podía dejar de percatarse de la incertidumbre que se leía en su expresión. Alguien había.

Los recién llegados parecían estar clavados al suelo y. — ¿Qué te parece? —le preguntó a Millicent.—Lo siento. pretendía mantener a salvo a su familia. Ven a sentarte cerca de la chimenea. y le he traído lo que me pidió. supongo que debes encontrarte bien. Pasa por favor. —Yo no puedo decir lo mismo de ti —declaró Beatriz. —Pareces un poco cansada. milord. al igual que las preguntas de Ohenewaa. Había pensado abandonar completamente los negocios y que Perfore se encargara de todo y trajera a David de vuelta. seis meses antes. pero no sabía si era por la inapropiada llegada de su madre o era que él la había contrariado de alguna manera sin querer. Lyon adivinó su nerviosismo. Pero Perfore se había negado a volver de las colonias. También hemos traído con nosotros a Peter Howitt. Se llevó una mano a la barbilla. yo tengo que ocuparme de unos pequeños problemas. — ¿Qué tal va todo en Baronsford? —preguntó. Supongo que recibió mi mensaje. dejándose caer en uno de los sillones antes de despedir a sus doncellas. pensándolo bien. La condesa viuda le miraba con incredulidad. —Parece no estar peor que la última vez que le vi. pero aparte de eso no has cambiado demasiado desde que me fui. —Mi salud no se debe al clima —la corrigió Lyon. Cuando se quedaron solos. se volvió a los invitados. dirigiéndose después a Maitland—. Era su manera de arreglar el futuro de todos.. pero no puedo levantarme para darte la bienvenida. un joven al que Walter Truscott enseñó y que estaba empleado en Baronsford para… —Me acuerdo de él —le cortó Lyon— ¿Se han tenido noticias de Perfore? Maitland sacudió la cabeza y Lyon lamentó haber hecho la pregunta. Es evidente que el clima de Hertfordshire te ha sentado bien. madre. En cuanto a ti. madre. madre. Maitland —continuó Lyon—. —Si quieren ustedes acompañar a Su Señoría. —Yo… yo… En vez de contestar. Las palabras de Long Will le volvieron a la mente. Millicent también parecía estarlo. Decidió no preocuparla más y dirigió la atención hacia su madre y el abogado quienes al fin se habían acercado. cuando te paseas de este modo en pleno invierno. de ese modo la gente de Baronsford volvería a retomar su pacífica existencia. dijo: —Pareces encontrarte muy bien. Estaré con ustedes dentro de unos minutos. Traducción Rosanic. —Efectivamente. corrección Cari 157 . Al poner la responsabilidad de la propiedad en manos de su hermano menor.

corrección Cari 158 . ya que Lyon tenía miles de preguntas. cuando tengamos más tiempo —contestó el abogado con una mirada de preocupación a la condesa viuda. milord. impresionada. según el doctor Tate. —De modo que han oído hablar de Ohenewaa. —Pero creo que solo es cuestión de tiempo —añadió. — ¡Eso es maravilloso. Odiaría pensar que me había equivocado con Millicent. Seguro que nada agradable. a lo sumo dentro de quince días. y. Aturde a cualquiera que quiere escucharle sobre el peligro al que te expone Millicent —explicó su madre sonriendo—. Lyon tuvo la satisfacción de ver sus expresiones de asombro cuando estiró lentamente un pie. —No te equivocaste —aseguró Lyon con la voz llena de ternura —. — ¿A quien? —El doctor Parker rebuzna como un asno al que le hubiera picado un tábano cada vez que se menciona el tratamiento que te administra tu mujer. Lyon estaba tan drogado que no recordaba lo que le había dicho a su madre. podía darse cuenta de hasta que punto su gente debía sentirse abandonada. Lyon respetó su deseo. esto… Lyon se dirigió a su madre. Traducción Rosanic. hay algunos cosas que me gustaría dejar solucionadas ya —dijo la condesa viuda observándole atentamente—. en esa época. No era tanto las tierras lo que le preocupaba. ¿Hasta donde llega la mejoría que estoy viendo? —Todavía no puedo andar si es eso lo que preguntas.—Quizá pudiéramos hablar de eso más tarde. —En efecto. Hacía tanto tiempo que no se había preocupado del estado de la propiedad que Maitland se temía que la anciana estuviera demasiado cansada para aguantar una conversación que prometía ser muy larga. —Entonces esa es la razón de vuestra visita. —Antes de que me cuente los detalles. Viendo la bondad de Millicent con todos los habitantes de Melbury Hall. milord. esa mujer ha hecho un milagro —murmuró la anciana. pero de una manera bastante menos halagüeña según lo que ha dicho de ella su esposa. No se habían visto desde el día que partió con destino a Hertfordshire. Maitland vaciló. como la gente que en ellas vivía. Y aunque este matrimonio me pareció absurdo al principio. voy a aprovechar la oportunidad para darte las gracias efusivamente por haberla escogido a ella. —Me pidió usted que… —Por supuesto —le cortó Beatriz con su habitual franqueza—. milord! —exclamó Maitland. Y ahora. —Bruja o no. Y. Tenía razón. esa mujer tiene pensado enterrarte.

Había aceptado el desafío de ocuparse de él porque estaba enfermo. Hizo falta una buena dosis de trabajo y de valor para hacerse cargo de esta propiedad. A Lyon le dio la sensación de que el salón se oscurecía de repente. — ¿Por qué? —Por culpa de su primer matrimonio —contestó lady Aytoun bajando la voz—. Si usted llegaba a curarse. Sin embargo. Está radiante de alegría. Recobrar la salud para perder a Millicent era un precio que Lyon no estaba dispuesto a pagar. Traducción Rosanic. Por culpa del terrible trato que recibió por parte del monstruo de su marido. Llamaron a la puerta y entraron dos criadas con la bandeja del té. —Cuando la vi hace un momento. pero ni el uno ni el otro habían hablado de su futuro. para que una mujer no desee encontrarse nuevamente expuesta al matrimonio. La quería demasiado. es posible que ya no desee lo que exigió hace dos meses. A pesar de los rumores que circulaban en esa época. podría solicitar el divorcio. La convirtió en un hogar para ella y para todos los que trabajaban aquí. a mi modo de ver. Poco a poco iban encajando las piezas del rompecabezas. Ya no es la misma mujer que conocí en Londres. madre. Es una luchadora. pero no se había imaginado que hubiera agredido a Millicent. —Por fuerza has debido notar que tu esposa es muy orgullosa —continuó su madre—. —No lo sabía… —Es una razón suficiente. El alivio de los dos visitantes era casi palpable. Lyon cerró el puño lleno de ira. Millicent crecía cuando se sabía necesaria. Pero la duda ya estaba plantada en el cerebro de Lyon. La condesa viuda se dejó caer contra el respaldo del sillón como si acabaran de quitarle un enorme peso de encima. Aunque estuviera sin dinero. Recientemente habían compartido una desbordante pasión. Muy feliz. Por culpa de la falta de cariño que ha padecido por parte de su familia. Tuve que recurrir a toda mi fuerza de persuasión para convencerla de que volviera a casarse. Por culpa de la vergüenza que todavía le da enfrentarse a la sociedad.—Gracias a Millicent y a su cabezonería he podido hacer tantos progresos. — ¿De que estás hablando? —La condesa hizo poner una cláusula adicional en el contrato. casi no la reconocí —continuó su madre con voz tranquilizadora—. No me ha dado ningún respiro. era feliz. milord – explicó Maitland—. Siempre le había parecido evidente que Wentworth era un ser malvado y sin escrúpulos. —De modo que ha renunciado a esas estupideces de la anulación o el divorcio. corrección Cari 159 . Ha cambiado tanto como tú. no levantaron ni un dedo para sacarla de esa terrible situación.

Esa noche le había sentado mal el queso. temiendo a su señor. Lyon la miró salir del salón preguntándose de que podía enterarse que fuera peor que la cláusula que Millicent había exigido que se incluyera en el contrato. No tenía a nadie a quien confiarle sus problemas. continuaban reuniéndose casi todas las noches. Cenamos a las siete. contentas por estar juntas. situadas detrás de los establos. Fueron juntas a las cabañas recién restauradas. te estaba esperando —mintió. Llevaba quince días con náuseas y ya no podía negarlo por más tiempo: estaba embarazada. La noche anterior había sido el olor de los nabos y el día anterior ni siquiera pudo retener en el estómago una simple taza de té. —… jamás tuvo un marido. Violet se incorporó y se limpió la boca con el dorso de la mano antes de apoyarse en le pared de piedra. Durante dos horas cosían mientras charlaban. Estoy un poco cansada y me gustaría descansar antes de la cena. pero dejó a un niño cuando la vendieron al doctor Dombey. Esta noche estaba especialmente contenta. Sir Richard. Amina y Jonah vivían allí y casi todas las noches se reunían con ellos otras antiguas esclavas. —Perfecto —dijo ella levantándose—. Violet prestó atención a la conversación. Creo que ya está preparado para escucharle. Traducción Rosanic. El viento le enviaba ráfagas de lluvia y levantó la cara enfebrecida para recibir el frescor de la tormenta. Tener un hijo fuera del matrimonio… Iba a perder el trabajo y a cubrir a su familia de vergüenza. — ¿Vas a venir esta noche? Se separó de la pared al oír la voz de Amina. una de ella se había ido a Londres. Cuando se habían convertido en mujeres libres. Violet había buscado refugio al fondo de la choza que compartían cuatro negras en los bosques.—Voy a dejaros un momento –anunció lady Aytoun—. Se sentía segura entre sus amigas y quería olvidar su angustia aunque solo fuera por una o dos horas. y menos que a nadie a Ned. —Si. ahora tiene la oportunidad de poner a lord Aytoun al corriente de los espinosos asuntos de Baronsford. El vínculo entre ellas se había creado cuando. Violet era bienvenida cada vez que deseaba estar con ellas. madre. pero las otras. —Aquí seguimos los horarios del campo. corrección Cari 160 . Violet había sido bien recibida por todas en la época anterior a la muerte de Wentworth. a pesar de su nuevo estatus o de su matrimonio.

Gracias a Dios nunca la golpearon como al resto de nosotras. Oí decir que Ohenewaa era una princesa Ashanti. —Si. Era muy joven cuando empezó a sobresalir. La esposa del amo se negó a que la ayudáramos en el parto. —Lo más sorprendente es que cada vez que la atrapaban era más fuerte. Esta vez fue un niño. La trajeron de vuelta y la azotaron hasta hacerle sangre. Cuando ambos iban y venían de África. —Tuvo suerte de no perder la vida —comentó Amina. Volvió a huir. pequeña —contestó la mayor de ellas—. Pero ella era demasiado fuerte para ellos y se fugó. Pero no solo de él. de modo que solo la veíamos cuando el médico iba a nuestra plantación. Pero volvió a escapar. Recuerdo que esa noche lloraba de dolor y de miedo. Algunos de nosotros fuimos vendidos a otras plantaciones justo después de eso. Después de eso vimos a Ohenewaa muy pocas veces. —Si. Ella también estaba enferma porque le costó recuperarse de la última sesión de latigazos. —Dijiste que había dejado un niño —le recordó Amina. Por desgracia el niño murió al nacer. Todavía no había crecido del todo cuando se quedó embarazada por primera vez. Con cada latigazo se acercaba más a nosotros. de modo que la convirtieron en criada en vez de mandarla a trabajar a los campos como hice yo antes de que me enviaran a las cocinas. cuando el amo se fijó en ella.—Nunca oí hablar de ello —dijo Amina posando su costura en las rodillas. corrección Cari 161 . Dombey se la llevaba a todas partes. Fue entonces cuando tú y yo —dijo dirigiéndose a otra mujer— acabamos en las cocinas. —Me acuerdo de Dombey —dijo Amina—. fue antes de que aprendiera como poner término al embarazo desde el principio. —Le llamaron para atender a la mujer del amo que estaba en la cama con fiebre y allí se encontró con Ohenewaa. Sus problemas comenzaron cuando creció. Y siendo tan inteligente como era aprendió todo lo posible de Dombey. Cuando era pequeña era muy hermosa. Puede que tuviera algo más de compasión que los demás. le acompañaba siempre —añadió la más mayor de todas—. Le hubiera gustado que Ohenewaa también muriera. —No sé que edad tenía exactamente. La cogieron y la marcaron con un hierro al rojo vivo. doce o trece años. —Me extraña que Dombey la comprara. — ¿Pudo quedarse con él? — ¡Nada de eso! Para entonces el amo ya se había cansado de ella de modo que se quedó con el niño y entregó a Ohenewaa al capataz y a sus hombres. Y dejamos de pensar en ella como en la puta del amo. —Fue hace mucho tiempo. ella se pasaba toda la Traducción Rosanic. No era mala persona. —No lo sé. quizá. a la que secuestraron cerca de un río sagrado en África. — ¿Problemas? —preguntó Violet.

Si no hubiera estado tan afectada las hubiera subido con alegría. como de costumbre. —Era asombroso estar trabajando en una plantación y ver llegar a nuevos esclavos que ya la conocían —dijo la segunda mujer retomando su costura —. se sentía perdida.travesía entre la gente de nuestro pueblo. La condesa viuda y sir Richard. Pero por primera vez desde su matrimonio. —Si. corrección Cari 162 . Había retrasado cuanto le fue posible el momento de ir a la habitación de matrimonio. Desde luego era mucho más hermoso de lo que había creído. Esa sensación de inseguridad no se debía solo a su aspecto físico. Traducción Rosanic. Y aprovechó para aprender todo lo que pudo sobre la tierra de la que habíamos sido raptados. Como Dombey no era especialmente cuidadoso con los esclavos. —Sobre todo para las mujeres. pequeña. Lyon evolucionaba demasiado rápido y ella no estaba segura de tener fuerzas para seguirle. Millicent abandonó el libro y se restregó los ojos. cansados por el viaje. se habían retirado inmediatamente después de cenar. sabía como solucionar nuestros problemas. Pero también estaban su seguridad y su poder. — ¿Qué le sucedió a su hijo? —preguntó Amina. Capitulo 23 Había sido una tonta al creer que podía funcionar. Allí fue donde empezó todo. ella se pasaba todo el tiempo en la bodega curando a los enfermos y consolando a los demás. ¿Quién sabe? — ¿Y de que plantación se trataba? —Insistió Amina— ¿Quién era el amo de Ohenewaa? —Era la plantación de Hyde. A lo mejor se convirtió en criado o en lacayo o en algo por el estilo. habían llevado a su señor al dormitorio para cambiarle. Se convirtió en un enlace entre todos nosotros. y los lacayos. Las dos ancianas se encogieron de hombros. —Creo que no llegó a saberlo nunca. La joven subió lentamente las escaleras. Un verdadero dios.

Millicent notó que enrojecía. un aristócrata muy lejos de su alcance. —Yo… Gracias —balbuceó ella cada vez más emocionada. —Ya me las arreglaré —murmuró—. —Ya lo sé —contestó ella con una voz que le pareció extraña—. — ¡No! —Protestó Lyon— Ya me ocuparé yo de tu señora. Se apresuró a abrir. Lyon cerró el libro. Cerró la puerta y cruzó la habitación tan despreocupadamente como pudo para volver a la seguridad del biombo. pasa. Puedes ir a acostarte. Era Violet. mientras hablaban de las cada vez más frecuentes revueltas en las colonias. la cuál prefirió refugiarse en terreno más seguro. milady? —Si. un miembro de la élite. de un hombre que se preparaba para hacerse cargo de su propia vida. Esa noche la habitación le parecía demasiado pequeña y la cama demasiado estrecha. —Sir Richard y tu habéis estado hablando un buen rato en la biblioteca. Lord Pennington. —Me estaba preguntando si ibas a subir de una vez o si iba tener que ir a buscarte yo mismo. casi salvaje. Alguien había encendido una docena de velas y él parecía tan despierto como a medio día. cuarto conde de Aytoun. Ha debido ser muy agradable para ti volver a tener noticias de tus negocios. —No he tenido ocasión de decirte lo hermosa que estabas esta noche. pero esperaba encontrarle dormido. Esta noche había demostrado tener la fuerza. El primer vistazo la sacó de su error. había visto a un hombre inteligente. —Me hubiera gustado verlo —contestó ella apoyándose en la puerta.Intuía que estaba recuperando su virilidad. ¿Piensas acostarte? Millicent se separó por fin de la puerta. El biombo le pareció un refugio y acababa de parapetarse tras él cuando alguien llamó a la puerta. Y eso la atemorizaba. —Dije que te ayudaría. La llegada de Beatriz y de su abogado había despertado al hombre que dormitaba en su interior. Cuando le había mirado en el transcurso de la cena. — ¿Está ya lista para cambiarse. Estaba recostado contra las almohadas con un libro abierto encima de las piernas. Déjanos. corrección Cari 163 . Miró el biombo que separaba un rincón del dormitorio y el camisón que Violet había dejado encima del sofá. — ¿Es un desafío? La sombra de una sonrisa que jugueteaba en sus labios puso nerviosa a Millicent. Violet había llevado algunas de sus cosas a la habitación de Lyon. era un hombre con el cual no tenía derecho a soñar. Pero puedo hacerlo sola. —Agradable y preocupante. Traducción Rosanic.

— ¡Eres despiadado para negociar! —Ya que lo mencionas tengo algo que pedirte. —Sus deseos son órdenes. —El daño ya está hecho —dijo—. En los periódicos que le mandaba la condesa viuda. Ven aquí. Él tenía razón.—Los botones están en la espalda… Ella maldijo interiormente. —En los últimos meses he estado tan alejado de Baronsford. mientras Lyon continuaba soltando los botones del vestido. Tenía el tono de un niño caprichoso y ella no pudo contener una pequeña carcajada. milady —dijo él dejando el libro en la mesilla —. Lo actuales problemas habían comenzado unos diez años antes. Era su marido. Necesitan alimentar a sus familias. corrección Cari 164 . Millicent cerró los ojos sin decir palabra. habían empezado a emigrar. — ¿De que se trata? —Necesito ir a Escocia y me gustaría que vinieras conmigo. El tono de su voz había cambiado. Otros solo quieren ganar el suficiente dinero para pagarse el pasaje a las colonias. Ella le miró por encima del hombro. al no poder ganarse la vida. necesitaba ayuda. El dinero se había depreciado y los propietarios de las tierras habían subido los alquileres. Era tan testarudo como ella. No me había enterado de que las dificultades de las Highlands han llegado hasta la frontera. Los pequeños granjeros. — ¡Ni de broma! —Gruñó él fingiendo estar ofendido— Es lo “demás” lo que me ha tenido obsesionado durante todo el día. que o lo tomas o lo dejas. había leído algunos de los debates del Parlamento. tanto moral como físicamente. — ¿Y bien? —insistió él. — ¿Te refieres al éxodo rural? Millicent estaba más o menos al tanto. —No volveré a afeitarme en la vida aunque me lo supliques de rodillas. Ella se tensó. Comprendió de repente lo ridículo de la situación. Ella se sentó en el borde de la cama ofreciéndole la espalda. O sea. —Si desabrochas los primeros botones yo me ocuparé de lo demás. —Sir Richard me ha contado que centenares de hombres atraviesan todos los meses las tierras de Baronsford. La mayoría de ellos están hambrientos y buscan trabajo desesperadamente. Traducción Rosanic. Salió de su refugio con el camisón apretado contra el pecho. que no me he preocupado de la situación en que estaba la propiedad. Después de todo ese hombre le había hecho el amor un montón de veces a lo largo de la semana. Ahora ya sé que eres terriblemente guapo de modo que da lo mismo que sigas afeitándote.

—Yo también lo creo y mi gustaría que vinieras conmigo. Están decididos a sacar el mayor provecho posible a su inversión. —Eso es imposible —protestó ella—. —En realidad las granjas que fueron abandonadas por los grandes terratenientes se vendieron al mejor postor. Lyon la retuvo con firmeza. Tu madre… —Esta noche me ha dicho que no iría más lejos de esta casa. Al ver que ella hacia amago de levantarse. Después del accidente dejé mis asuntos en manos de mi hermano Perfore.—Leí una intervención en la Cámara de los Lores —dijo tranquilamente Millicent—. No puedo alejarme de Melbury Hall durante tanto tiempo. corrección Cari 165 . —Tus empleados son gente experimentada y no hay ninguna razón para que no confíes en ellos. pero prefirió guardar silencio. —La gente no va a soportarlo durante demasiado tiempo. a lo sumo un mes. A los recién llegados les importan un pimiento los desgraciados que trabajan la tierra desde hace años. Ella había notado la misma preocupación en la actitud de los negros de Melbury Hall cuando murió Wentworth. La propiedad no funcionará si… —Sabes que lo hará. muchos de ellos habían temido que Millicent lo vendiera todo. De todos modos. Se dijo que con la marcha de los grandes terratenientes la vida de los pequeños granjeros mejoraría. —Supongo que estaba demasiado ocupado para volver de las colonias y arreglar el asunto. Se han limitado a poner en la calle a familias enteras y han tirado las casas. incluyéndoles a ellos. —Estaríamos lejos unos quince días. —La subida de los alquileres no es su única preocupación —añadió Lyon —. han empezado a correr rumores entre los inquilinos. y se marchara. —Hay que ir allí y explicarles que nunca les dejarás desprotegidos. — ¡Eso es horrible! —Se escandalizó Millicent— ¿Y dices que Baronsford se ha visto afectado? —Algunos de mis vecinos han adoptado esas prácticas —dijo él cogiendo su mano—. Pero nunca les hubiera abandonado. Los nuevos dueños están reagrupando las granjas y generalmente abandonan el cultivo para criar ovejas a gran escala. Aunque se hubieran sentido aliviados por el fallecimiento del tirano. Millicent ya lo sabía. —Pueden acompañarte otras personas. —Aquí me necesitan. La verdad es que está tan satisfecha por mi recuperación que tiene pensado quedarse Traducción Rosanic. Parece ser que temen que Baronsford sea la siguiente propiedad en caer en manos de los adinerados reformadores. Como yo he estado mucho tiempo ausente. creo que es principalmente cosa mía y que debo hablar directamente con los granjeros.

podía oír los atronadores latidos de su corazón. —Cuando cerramos la puerta. Ella levantó la cabeza para enfrentar su hermosa mirada azul. Te necesito Millicent. Temo al pasado. —Tengo miedo —confesó ella. —Si. —Dime que es lo que te preocupa. También están Gibbs y la señora Page que se ocuparán de ella de maravilla. lo que sea con tal de tenerte a mi lado. Pero debes saber que voy a insistir para intentar convencerte. Los problemas de Lyon eran infinitamente más importantes. Lyon parecía dolido por su reticencia. corrección Cari 166 . Capitulo 24 Traducción Rosanic. te voy a sobornar. Ya no soy el mismo hombre que conocieron. el mundo exterior parece aterrador —dijo con voz ronca—. Él la atrajo hacia sí con un abrazo salvaje. — ¿Cuándo tienes pensado partir? —A principios de la semana que viene sería prefecto.algún tiempo en Melbury Hall. Te lo confesaré todo —continuó en voz baja —: Mi madre no se queda solo por el cariño que nos tiene a nosotros. Él tenía razón y ella lo sabía: Melbury Hall se las arreglaba perfectamente por si mismo. Y todo se resumía en un solo problema. Cree que el clima también podría sentarle bien a ella. — ¿Me dejas que lo piense unos días? Él rozó sus labios. no tenía las cualidades necesarias para ser la esposa de un conde en una propiedad como Baronsford. Alguien tiene que hacerle compañía. Yo también tengo mis propios temores. Sin embargo se sentía invadida por una especie de pánico. —Tiene a Maitland. Creo que quiere ver si Ohenewaa puede hacer algo por su salud. Millicent. con la cabeza apoyada en su pecho. Y ella le necesitaba a él. pero los suyos amenazaban en convertirla en una estatua. — ¡Ahí lo tienes! Una razón más para que me quede. temo no estar a la altura de lo que mi gente espera de mí.

Inmediatamente salieron corriendo dando gritos de alegría. Fue más o menos en esa época cuando Millicent perdió a su marido. — ¿Qué travesura ibais a hacer? — ¿Travesura? —Repitió James lanzando una mirada de complicidad a su amigo—. La madre de lord Stanmore había sido una Buchanan de los alrededores de loch Lhomond. — ¿Cómo se llama tu amigo? —Israel. Beatriz había oído hablar mucho de esa importante familia escocesa. Seguro que la cocinera les estaba esperando esta mañana porque la he visto horneando pasteles. Se llenó los pulmones de aire fresco y pensó que. persiguiéndose como dos cachorros salvajes. —Es el hijo mayor de lord Stanmore —explicó la doncella que acompañaba a la condesa. Cuando hizo averiguaciones sobre Millicent. La condesa viuda lanzó una ojeada al otro chaval que se mantenía a una respetuosa distancia. hacía tiempo que no se encontraba tan bien. Lady Stanmore era todavía más interesante. Antes vivía en Melbury Hall pero ahora vive con nosotros en Solgrave. El otro. Se despidió y retrocedió hasta la verja donde se reunió con su amigo. Lady Aytoun observó a James Wakefield. tenemos algo importante que hacer. tenía unos asombrosos ojos verdes en una atractiva cara. Israel. —Ya veo. —El joven Wakefield va a Eton y el otro chico. pegado al muro del jardín. milady. tú! ¿Cómo te llamas? —James Wakefield. a la escuela de Knebworth —seguía diciendo su acompañante—. milady. ¡Que vida tan maravillosa! Pensó la anciana levantando el rostro al sol. Traducción Rosanic.— ¡Eh. Ambos habían salido corriendo del bosque para franquear la verja. Son muy buenos amigos y vienen a menudo a Melbury Hall. un chico alto y musculoso a pesar de no tener más de doce o trece años. la condesa viuda se enteró de que la buena amistad que unía a ambas mujeres había empezado en la escuela para señoritas de Oxford. corrección Cari 167 . A pesar de los diez años que Rebecca había pasado en América. No se entretuvo en mirar su mano deforme. a pesar de las personas de otra raza que vivían en Melbury Hall. riéndose. Si nos disculpa. Ninguna. Cuando vieron a la anciana se pararon en seco. Israel. Aunque no le conocía. habían vuelto a reanudar su amistad cuando se había casado con lord Stanmore.

—No era una orden si no una petición. —Vuelve a la casa para que te descansen las cuerdas vocales. —Pregunta porque quiere usted hablar con ella. Traducción Rosanic. modesta —retrucó la condesa viuda avanzando un poco. —Si. Beatriz la vio acercarse a la anciana y decirle algo. Había querido conocerla desde que llegó dos días antes. Por su rostro lleno de arrugas adivinó que se trataba de Ohenewaa.En el extremo del bosque por donde habían aparecido los dos chicos vio a una anciana negra que se agachaba para recoger algo y luego lo metía cuidadosamente en un cesto. que ella no hizo nada. no me gusta que me den órdenes. La chica se volvió hacia Ohenewaa. —Tiene usted un carácter seco —comentó Ohenewaa. La otra se apresuró de nuevo a acercarse a Ohenewaa y Beatriz notó que la mujer había dado algunos pasos hacia el jardín. Ella también bajó un trecho de la colina para acercarse. tú —intervino Ohenewaa que ya había llegado donde ellas. dice que se curó el solo. La doncella regresó de nuevo. —Quiere saber porque quiere darle las gracias. — ¡Modesta! —gritó la criada en dirección a Ohenewaa. —Además. La criada salió corriendo y volvió jadeando. — ¡Santo Dios! Dile que por mi hijo. vaya a pedirle que venga a hablar conmigo un momento. —Lo sé. milady. La criada se apresuró a obedecer. La doncella vaciló un instante y luego regresó junto a lady Aytoun. La chica hizo una reverencia y se dirigió hacia la casa. — ¡No te he dicho que le dijeras eso! —dijo Beatriz irritada. —Debería usted entrar en casa y descansar… — ¡Ella no! —Ladró la condesa viuda que ya había llegado a su altura— ¡Tú! — ¿Yo? —preguntó la criada desconcertada. Ohenewaa le contestó sin mirar hacia el lugar donde ella se encontraba. —Dígale que para darle las gracias. Tan solo quería pasar algo de tiempo con usted y conocerla… Pero de todas formas no se me da bien pedir tranquilamente lo que deseo. —Por favor. —Y es un poco brusca. pero no había tenido oportunidad de hacerlo. — ¿Qué pasa ahora? La joven se detuvo a medio camino y gritó: —Milady. Pero dejó de protestar cuando vio que Ohenewaa se acercaba. —Será mejor que lo sepa desde ahora. milady. corrección Cari 168 . Ohenewaa se volvió hacia la condesa viuda. — ¿Qué mas le digo? —preguntó la criada con voz ronca.

—Sir Richard acaba de subir para cambiarse de ropa para la cena —dijo —. Ni siquiera se habían visto demasiado en su habitación porque Millicent seguía acostándose tarde y levantándose al amanecer. Millicent entró en tromba en la biblioteca. —Tú tampoco estás mal. La viuda frunció el ceño. Ella sonrió ruborizándose. Creo que deberíamos coger dos coches para ir a Solgrave. Ella miró con curiosidad un estuche que reposaba encima del escritorio. corrección Cari 169 . Lyon la contempló con admiración. Lyon. — ¿Cómo es posible que me conozca usted tan bien? —Conozco a su hijo —contestó la negra encogiéndose de hombros—. Ábrelo por favor. —Cuando es necesario. Millicent se acercó a él. —Y testaruda. Y ahora dígame que desea de mí. Lo volvió a cerrar con un grito. — ¿Y cual es el motivo? —No necesito tener ninguna razón para hacerle un regalo a mi esposa. Lady Aytoun no tardará en bajar. Ella se quedó petrificada. —Tú me has dado mucho más de lo que merezco —dijo él atrayéndola a sus rodillas. — ¡No puedo aceptarlo. Desde que habían llegado sus huéspedes. Lyon y ella habían estado ocupados todo el tiempo. Lyon sabía porque lo hacía: estaba retrasando el momento de contestar a su petición. —Ya me has dado suficiente.—Efectivamente. —Si está usted dispuesta a soportar la presencia de una pobre anciana ¿me permite que la acompañe mientras recoge sus plantas? —Dicho así ¿por qué no? Dos pares de ojos de pobres ancianas seguro que ven más que los de una sola. porque… —Hace días que espero la oportunidad de quedarme a solas contigo. es demasiado! Traducción Rosanic. Le entregó el estuche y ella lo abrió despacio. —Pero yo no tengo nada para ti. —Tengo un pequeño regalo para ti. El vestido azul oscuro tenía un profundo escote y llevaba una cinta del mismo color en el cuello. No espero que… —Me gusta hacerlo. —Esta noche estás especialmente hermosa. a veces.

—No puedo creer que haya crecido tanto desde la última vez que le vi. Traducción Rosanic. charlando con lord Stanmore. A pesar de la camaradería que se había instalado entre ellos. Interceptó con el dedo una lágrima que se derramaba de los ojos color gris —plateado de ella. La cena estaba prevista para una hora después y Millicent había dejado a Lyon. — ¿Puedes ponértelo para mí esta noche? —Es demasiado bonito. pues prefirió ir a la guardería con Rebecca. Lyon. mi amor. —Solo es una hilera de frías piedras. Acarició el precioso collar. él era como esas piedras. ¡Que rápido había pasado el año! —Parece un ángel —murmuró. corrección Cari 170 .Lyon sacudió la cabeza y lo volvió a abrir. No soy la persona más adecuada para lucirlo. Por si mismas no son nada. pero necesitaba la opinión de su amiga. —No se me da muy bien guardar secretos. Y tú también has cambiado. —Eres tan hermosa… Ella se inclinó para besarle en los labios y Lyon se percató de que. —Cuando duerme —corrigió Rebecca acariciando el pelo negro de su hijo—. Pareces. estaba aterrorizada ante la idea de acompañarle a Baronsford. La redonda carita del niño que dormía tranquilamente contra el pecho de Rebecca tenía fascinada a Millicent. — Dijo enternecida por la visión de la criatura—. en cierto modo. Llevaba tres días evitando darle una respuesta a Lyon. Dejó suavemente al niño en su cuna. pero cobrarán vida cuando las lleves cerca de tu corazón. a su suegra y a sir Richard. Ella le daba vida conservándole cerca de su corazón. no sé… ¿Estás… Rebecca se ruborizó. Sacó de su lecho de terciopelo uno de los collares de diamantes y lo depositó en la palma de su mano. No sabía como sacar el tema. Acabamos de saberlo. —¿Cuándo nacerá? —A finales de otoño. —¡Estás embarazada otra vez! —Exclamó Millicent— ¿Es eso? La joven madre se levantó sonriendo. —Claro que puedes. ¡Si le hubieras visto hace media hora! La señora Trent vino a pedirme ayuda.

Rebecca. Traducción Rosanic. No puedo defender al hombre que. Te digo por experiencia que es amor. —Háblame de tu matrimonio. Exigí que se incluyera una cláusula en el contrato en la que dijera que si la salud de Lyon mejoraba yo me vería libre de ese matrimonio.—Naturalmente Stanmore está encantado. —A juzgar por el modo en que te mira. Quiero hacer lo mejor para ambos pero mi corazón me lo impide. pero le gustaría estar seguro de que va a ser otro niño. —Él… Lyon tiene que irse a Baronsford y quiere que yo le acompañe. Salieron de la habitación sin hacer ruido. pero todavía le queda un largo camino por recorrer. Rebecca asió el brazo de su amiga. Rebecca la llevó hasta un sofá. —Parece extraño. —Me parece evidente que tú le amas. Mucho. En cualquier caso. Hicimos que James viniera desde Eton para celebrarlo con él. Rebecca la abrazó. sencillamente. corrección Cari 171 . —No les permitiré que le hagan daño. Millicent respiró varias veces para tranquilizarse. quiero decirte que Lyon Pennington es un marido maravilloso y que le quiero mucho. Cuéntame lo que te preocupa. —¿Y que tiene eso de malo? —El problema es que me metí en este matrimonio sabiendo que no duraría eternamente. Está muy excitado. —¿Qué te pasa Millicent? —preguntó con preocupación Rebecca. —¡Me alegro tanto! ¡Y pensar que estaba completamente equivocada respecto a Aytoun! Cuando estuvimos en Escocia recibimos una carta del reverendo y de su esposa poniendo por las nubes a tu marido. No puedo decirte cuanto. A la gente que no tiene nada mejor que hacer le encanta matar el tiempo propagando habladurías. —Estoy tan confusa y tengo tanto miedo. pero lo soy. dejando al niño al cuidado de la niñera. —No se si hay algo de verdad en los rumores o si son solo calumnias. Rebecca cogió las manos de su amiga. hasta hace poco. luego se detuvieron en el tocador de al lado. Ha mejorado mucho. y que él te corresponde. Tienes un maravilloso aspecto y pareces feliz. es mi marido. —Siéntate a mi lado. y… y… ya no sé ni lo que siento —confesó secándose las lágrimas—. Millicent. estoy segura de que ese cariño es mutuo. El mismo sir Oliver la redactó. —En cualquier caso no te dejes influenciar si oyes más cosas —aconsejó Rebecca—. Después de haber pasado unos minutos con él en el vestíbulo vi que no era en absoluto lo que se dice de él. Se le llenaron los ojos de lágrimas y se dio la vuelta. —¿Amor? —susurró Millicent.

En cuanto a Stanmore. Esas son las barbaridades que te decía. Algo había pasado cuando las dos mujeres se habían quedado a solas. Traducción Rosanic. Se llevó la mano de su esposa a los labios. La verdad que encerraban esas palabras estremeció a Millicent. También quería protegerle a él. Millicent se reunió con él y cerró la portezuela del carruaje. Lyon la atrajo hacia él. —Creo que tú también les has gustado. corrección Cari 172 . sus ideas progresistas y la manera en que las dice. ese cerdo no dejó de rebajarte hasta conseguir que perdieras toda la confianza en ti misma. ¡Ojalá hubiera más como él. que tenga clase. —¿Volvemos solos? —preguntó Lyon cuando el coche empezó a moverse. —Me va a parecer un trayecto muy corto. —Tu marido te necesita. como tú. Parecía haberse liberado de alguna preocupación que la tenía inquieta desde hacía algún tiempo. por querer estar conmigo. Espero que no te importe. pero quería tenerte para mí sola en el camino de vuelta. quiere que estés a su lado en Baronsford — insistió Rebecca mirándola a los ojos—. Te aplastó tanto física como mentalmente. pero eso fue antes. —Gracias. te sigue haciendo daño porque tú se lo permites. E incluso ahora. desde la tumba. Ve con él aunque solo sea para demostrarte a ti misma que has vencido al fantasma de Wentworth. Mira. Tenía que enfrentarse a su futuro sin miedo. Los dos. —No lo entiendes. Dile al cochero que pase primero por Londres. es un conde y yo solo soy… Necesita una mujer que sea hermosa. Millicent soltó una cristalina carcajada que a él le encantó. —¿Por qué? —Por tu sonrisa. y encanto para que pueda sentirse orgulloso de ella en público. Durante el tiempo que estuviste casada con él. por conquistarme.—Estabas intentando protegerte a ti misma. Rebecca es encantadora y natural. cuando no le conocías. hacen que me alegre de que se siente en la Cámara de los Lores. —Me gusta —dijo él—. no alguien que… —¡Basta! —La cortó Rebecca— ¿Qué estás diciendo? ¡A ti no te falta ni belleza. Pero era muy difícil. ni clase ni encanto! —Si consiguiera convencerme de eso a mi misma… —¡Tienes que hacerlo! No puedes dejar que Wentworth siga amargándote la vida. Se obligó a apartar el pesimismo que la rodeaba como una nube. —Mandé a los demás en el otro carruaje. Una vez que Lyon estuvo cómodamente sentado en el asiento.

—Todos cometemos errores —continuó Millicent con la esperanza de que se abriera—. podemos irnos a la cama en cuanto lleguemos. milady —insistió Violet ordenando los cepillos del pelo en el tocador. La chica evitó la mirada de su señora mientras se enrollaba una cinta alrededor del dedo. sabes que si tienes algún problema puedes contar conmigo. milady. A veces nos encontramos metidos en situaciones que no podemos controlar. Es joven y tiene muchas ganas de demostrar de lo que es capaz. Pero Millicent no tenía tiempo para profundizar en el tema. sobre todo ahora que está a punto de irse de viaje. A cambio tendremos todo el tiempo del mundo para poner en práctica tu idea del coche durante el viaje a Baronsford. pero mi abuela se ha puesto enferma y Baronsford está demasiado lejos. Violet tenía nauseas continuamente desde hacía quince días. corrección Cari 173 . Últimamente pareces distinta. Lo cierto es que estaba preocupada por ti. Violet —dijo amablemente Millicent—. pero como tu madre y sir Richard han mencionado que se iban a acostar pronto. —De todas maneras me molesta.Ella le rozó los labios. Eso aliviará a mi madre. Lo entiendo perfectamente. Ya le he preparado todas sus cosas y Bess será una doncella perfecta. Lo único que puede ayudarnos en casos así es confiar Traducción Rosanic. No le des más vueltas. Había algo que no estaba bien. —¿Vas a venir? —Si lo sigues deseando… Él se apoderó de sus labios con pasión. —No vale la pena. milady. No se preocupe usted por mí. —¡Y yo que me creía demasiado atrevida! —¿Es un desafío? Ella se echó a reír apretándose más contra él. No podré volver a tiempo si… —No te disculpes. pero me temo que tendremos que conformarnos con la cama. —No puedo hacer gran cosa en un trayecto tan corto. ¿Por qué no te tomas unas vacaciones mientras estamos fuera y vas a Saint Albans a ocuparte de tu abuela? —Se lo agradezco muchísimo. —Lo siento mucho. También tenía un sospechoso morado en la comisura del labio. Millicent contempló la palidez de su cara. —Es tentador. —Violet. —No sé si podré esperar tanto —gruñó él—. Con el movimiento del coche… El carruaje ya estaba entrando en el camino de entrada a la casa. Le deslizó una mano por debajo de la chaqueta.

en otras personas. La soledad es terrible y yo lo sé demasiado bien. Por favor, te ruego que recuerdes que estoy aquí si necesitas ayuda. —Lo recordaré milady —murmuró Violet antes de huir haciendo una breve reverencia. Por mucho que le repitieron que todo iría bien durante su ausencia, Lyon notó la preocupación de Millicent cuando por fin se montó en el coche y se sentó frente a él. —Beatriz y sir Richard han sido muy amables aceptando quedarse dos semanas más. —Espero que sigas pensando lo mismo cuando volvamos. He notado una cierta expresión en la cara de mi madre… Parece encantada de estar aquí, y puede ser que no nos vayamos a librar de ella tan pronto. Millicent sonrió. —Si quiere puede quedarse para siempre. Le debo mucho más de lo que se imagina. Se inclinó hacia delante para coger la mano de su marido, antes de volverse a mirar por la ventanilla. El personal de la casa estaba formado en la entrada para desearles buen viaje y Millicent les dijo adiós con la mano. —No veo a Moisés —dijo preocupada— ¿Le ves tú? —Si, está detrás de Jonah y Gibbs. Ella suspiró aliviada. —Gibbs y Jonah se respetan mucho. Como Moisés siente devoción por Jonah, eso quiere decir que también le gusta Gibbs. No sé si nuestro nuevo administrador se da cuenta de que se ha ganado un protector para toda la vida. —Es el tipo de fidelidad que mi rústico escocés reconoce perfectamente. El cochero dio un grito y caballos y carruajes echaron a andar. Millicent continuó mirando por la ventanilla hasta que, en una curva del camino, les perdió a todos de vista. Lyon no dejaba de mirarla. —En la época de Wentworth no me costaba nada irme de Melbury Hall durante varios meses —dijo ella—. Y ahora sin embargo, me da la impresión de que estoy desertando. Él entrelazó sus dedos con los suyos. —La otra noche oí a Stanmore y a Rebecca comentar lo culpables que se sentían cada vez que dejaban a James en Eton. Aunque se ha integrado perfectamente y ha hecho buenos amigos, siguen preocupándose. Debe ser lo normal en una familia. Ella sonrió.

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—Ya me has dicho más de una vez que Melbury Hall es como una familia para mí. ¿Te molesta? —En absoluto. Me considero privilegiado por formar parte de ella. Le apretó más la mano y ella miró sus dedos unidos. —Vuelve a hacerlo —dijo. —Es como hacer el amor, querida. Necesito tiempo para recuperarme antes de volver a hacerlo. Ella se acurrucó contra él sin soltarle. —¡He aquí una descarada mentira! Nunca has necesitado recuperarte cuando hacíamos el amor. Vuelve a apretarme la mano, Lyon, por favor. Para él no era ninguna novedad el poder mover la mano, pero ahora, al ver la alegría de su mujer, se sintió feliz de poder compartir sus progresos con ella. Le apretó suavemente los dedos. La risa de Millicent llenó el habitáculo del carruaje. —¡Otra vez! —le pidió ella. —Eso es todo lo que puedo hacer de momento. —¡No! Empiezo ya a conocerte, sé que puedes hacer mucho más. Puedo oír desde aquí como maquinan los engranajes de tu cerebro. —Lo que estás oyendo, querida, son los gruñidos de un hombre hambriento. —¡Hemos comido una hora antes de salir! —Sexualmente hambriento —precisó él apoderándose de sus labios—. Supongo que recordarás las promesas que me hiciste sobre el balanceo de los carruajes y… —¡Pero es de día! —protestó ella fingiendo asombro. —¿Y para que sirven las cortinas según tú? Deslizó la mano por su rodilla. —¿Quieres que te enseñe algo más? —Es usted el diablo en persona, lord Aytoun —dijo ella corriendo las cortinas—. Un demonio tentador que conoce todas mis debilidades.

Capitulo 25

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Esa tarde Gibbs se encontró a la condesa viuda en el salón con un libro encima de las rodillas y cómodamente sentada cerca de la ventana. Levantó los ojos al verle llegar. —Gibbs, no me digas que has venido a lloriquear por la ausencia de mi hijo. —No, milady. —Mejor. Espero que no lo hagas. —Eso depende de cómo me trate usted —respondió el administrador con una semi sonrisa. —Por lo que he visto, anda por aquí cierta dama con cierta influenza en tu humor —continuó ella entrecerrando los ojos—. De modo que dime, ¿la señora Page te aprecia tanto como tu a ella? —Creo que me soporta relativamente bien. Beatriz sonrió. —Ya sabía yo que por algo me gustaba esa mujer. Es evidente que está en su sano juicio. —Si, tenía la esperanza de que usted le hablara bien de mí. —¿Bien? Eso es negociable. Pero no has venido por eso ¿verdad? — añadió dejando a un lado el libro. —No, milady. Se aclaró la garganta y enderezó los hombros. —Acaba de llegar un mensajero de Londres preguntando por lady Aytoun. —¿Trae noticias de su familia? —No, milady. —¿Entonces de que se trata? ¡Suéltalo de una vez Gibbs! —Le envía un tal señor Platt que es quien se ocupa de los asuntos de Jasper Hyde. —¡Otra vez ese hombre tan desagradable! La condesa viuda se quitó con irritación las gafas. —Millicent no se merece realmente que la moleste un hombre de su calaña. ¿Le has dicho que lady Aytoun se ha ido a Escocia? —No, milady. —¡Estupendo! Les hizo una señal a las doncellas para que les dejaran a solas. —¿Te ha dicho que es lo que quiere? —preguntó cuando ellas se hubieron ido. Gibbs le entregó un sobre cerrado. —Está dirigido a “lady Aytoun” —observó Beatriz— También podría tratarse de mí ¿no? —Sin ninguna duda, milady.
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—E incluso aunque la destinataria fuera Millicent, en las presentes circunstancias es normal que yo me haga cargo. —Desde luego, milady. —Podría tratarse de algo muy urgente. —Eso opino yo también, milady. —¿Y acaso mi nuera no dejó Melbury Hall a mi cuidado? —Por supuesto que si, milady. Rompió el sello de lacre y leyó rápidamente el contenido del mensaje. —¡Ese individuo es realmente vil y desagradable! ¡Nunca se da por vencido! —escupió frunciendo el ceño. —¿Qué es lo que quiere? —A Ohenewaa —murmuró ella releyendo la carta. Gibbs empezó a enfadarse. —La señora Page me ha dicho que este mismo mensajero había venido ya una vez desde Londres con una oferta para llevarse a Ohenewaa con el señor Hyde. Lady Aytoun le despidió con una patada en el culo… ¡OH, perdón, milady! —Esta vez añade una razón de peso a su demanda. —¡A lady Aytoun le importa un pimiento! Ohenewaa no se va a ir a ninguna parte. —Ya lo sé, Gibbs —le tranquilizó la anciana guardando la carta entre las hojas del libro—. Pero hay que actuar con rapidez para desbaratar los planes de ese infame personaje. ¿Sabe que Millicent no está aquí? —No, milady. —Dile al mensajero que lady Aytoun está de acuerdo en entrevistarse con su abogado. No necesariamente para aceptar su propuesta, pero en cualquier caso la entrevista deberá tener lugar aquí, en Melbury Hall. —Muy bien, milady. —De todas formas arréglatelas para retrasar el encuentro tanto como te sea posible. Busca una disculpa, dile que no podrá ser antes de quince días. Incluso más si puedes. —¿Cuándo las ranas críen pelo, por ejemplo? —Ese plazo me parece perfecto, Gibbs. —¿Puedo preguntar que planea hacer, milady? —Primero tengo que hablar con Ohenewaa. Luego enviaré a sir Richard a Londres para verificar el trasfondo de las acusaciones a las que alude ese tal Platt. Los ojos de Beatriz estaban brillantes de desafío y excitación. —Cuando hayamos terminado con Platt y con Hyde, ni el uno ni el otro se atreverán a volver a dirigirle la palabra a Millicent. La lluvia había estado golpeando los cristales durante toda la noche y esa mañana, cuando cruzaban el río Wear, el viento azotaba el carruaje mientras avanzaba por el puente de piedra. Millicent se arrebujó con el
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Se habían detenido en Peterborough. —¿Era un hogar de verdad? —¿Qué quieres decir? —Gibbs me contó la reacción que tuvo cuando vio por primera vez la propiedad —explicó ella—. Se dio cuenta de que su reticencia para ir a Baronsford no estaba solo causada por la falta de confianza en si misma si no también por el dolor de Lyon. Al menos no ahora. un lago. me lo dijo Gibbs. todos crecimos aquí. desde que se habían subido al coche esa mañana. corrección Cari 178 . Porque era evidente que él estaba sufriendo. —¿Y si me hablaras de Baronsford? A él le costó un poco salir de sus sombríos pensamientos. y habían abandonado los caminos transitables durante la última parte del viaje. cuya expresión se iba ensombreciendo minuto a minuto. Millicent estaba fascinada por las antiguas abadías y los innumerables castillos en ruinas. Mencionó una reserva de pastos. Pero en ese momento estaba casi segura de que lo que tenía de ese humor a su marido era una disputa familiar. Me describió Baronsford como un castillo de cuento de hadas con kilómetros y kilómetros de senderos que serpenteaban entre las colinas que dominan al río Tweed. —Si. estaba muy serio. Si bien Lyon había estado de buen humor durante los tres primeros días de viaje. subiendo colinas y descendiendo a los valles. —¿Qué te gustaría saber? —¿Tú y tus hermanos crecisteis aquí? Él volvió la cabeza. Iban atravesando pueblos por caminos llenos de baches. había sentido curiosidad por los otros dos Pennington. magníficos jardines. Ella esperó a que continuara pero el prefirió callar y ella volvió a mirar por la ventana. La restauró Robert Adams. lo fue —contestó Lyon después de una breve vacilación.abrigo e intentó sonreír a Lyon quien la miraba atentamente. La había asegurado que llegarían a Baronsford a media tarde. Apartó la vista del paisaje para volverse hacia su marido. cuando se iba a enfrentar con los fantasmas del pasado. La aprensión de Millicent se iba incrementando al mismo ritmo que la fuerza del viento. huertos… Pero solo era una descripción del exterior. Desde que había conocido a la condesa viuda acompañada de sir Oliver. comprendiendo que no iba a poder obligarle a confiar en ella si él no deseaba hacerlo. en Doncaster. —Si. Traducción Rosanic. Desde que habían entrado en Escocia. ¿Pero era el hogar de una familia? —Hubo una época en que sí. —Supongo que el interior es igual de impresionante. en Durham.

Están aquí para darnos la bienvenida no para juzgarte. mejor —aseguró Hyde levantándose—. ya había pasado pero no podía librarse de un terrible presentimiento. Irás y te reunirás con la vieja. tupida y helada. No tiene nada que ver con Ohenewaa. Solo debes saber que cogeré lo que es mío y nada ni nadie podrá impedírmelo. hubiera ido a Hertforshire creyendo que iba a ver a lady Aytoun. en lo alto de una elevación rocosa. corrección Cari 179 . No le dijeron al mensajero que lord Aytoun y su mujer se habían ido a Escocia —estaba explicando Platt —. Quieren Traducción Rosanic. Siguió la dirección de su mirada. ahora estaba aterrorizada por la reunión de criados uniformados. —¡Lo harás! —Ladró Hyde— Si hubieras ido antes habrías encontrado a lady Aytoun. Los rostros serios de los criados alineados en la entrada daban la sensación de que estaba teniendo lugar un entierro en vez de una bienvenida.Las rodillas de ambos se tocaron y ella le miró notándole muy tenso. ¿Quién está a cargo de la propiedad en este momento? —Ned le dijo a Harry que la condesa viuda. y este comprendía su temor. A lo lejos. Lyon le tendió la mano y ella se aferró como a un salvavidas. de modo que será más fácil convencerla de que se libre de ella. Si antes había estado nerviosa. la madre del conde. —¿No estará pensando en utilizar la fuerza? —Cuanto menos sepas. seguía cayendo. —¿Dónde está Ohenewaa? —En Melbury Hall. —Mintieron. Millicent había preferido quedarse dentro del coche mientras los lacayos bajaban a Lyon. rodeado por la niebla y la lluvia. Si Harry no se hubiera topado con Ned Cranch en el pueblo. Es la vieja casamentera que se las arregló para pagar las deudas de Millicent. Quiero que todo se desarrolle en paz. Pero no importa. Todos nuestros problemas empezaron por su culpa y no pienso perder el tiempo hablando con ella. se levantaba un inmenso castillo. Harper Hyde había tenido una crisis un poco antes. —Siento mucho esta condenada puesta en escena —masculló él entre dientes—. pero ordenó a los lacayos que le depositaran en el suelo empapado mientras Millicent se bajaba. —Un administrador no se habría atrevido a decir una mentira como esa. han contestado que lady Aytoun aceptaba hablar contigo. —¿Y si resulta que no es posible? —Entonces seguiremos mi plan alternativo. que todavía está allí. La lluvia.

y al mayordomo. de lo contrario te hubiera estrangulado con mis propias manos. Campbell. También los granjeros y la gente del pueblo están deseando verle de nuevo. corrección Cari 180 . Por favor perdóname pero la gente estaba esperando el regreso de Aytoun con impaciencia y de no ser por la lluvia esto sería una fiesta. Peter Howitt. eso es todo. —Si lo desea. Luego te acompañará. —Este patán de Walter va a presentarte a la señora MacAlister. recibiendo a su paso los saludos y las reverencias de los criados. tienes toda mi simpatía por haber tenido que soportar todo ese viaje encerrada con un oso. el ama de llaves. ni donde le llevaban. para que pases revista a las tropas. milady… Millicent se resistía a soltar la mano de su marido y él sabía que tenía miedo a pasar por delante de toda esa gente sin primero haber sido presentada oficialmente. Levantó los ojos hacia el rostro moreno y sonriente de su primo. Aytoun. —Tienes suerte de que no hayan venido. —Me encanta ver que vuelves a ser el mismo de siempre. —Gracias. Lyon la contempló mientras se dirigía hacia el castillo. ni donde estaba. se acercó a ellos. llámeme Millicent. Millicent. Había en sus ojos un brillo travieso que encantó a Lyon. levantó la cara hacia la lluvia y respiró profundamente. Estaba en casa. pero Walter ya le estaba ofreciendo el brazo y no pudo discutir. En cuanto hayamos terminado con las formalidades le pediré a Howitt que te enseñe tus habitaciones y podrás descansar. Aytoun. —¿A que estás jugando. —Encantado de tenerte de nuevo entre nosotros. el joven secretario que sir Richard había traído desde Londres con él. Cuando desapareció en el interior de la casa. Ahora llévatela a un sitio donde esté protegida de este diluvio. —¡Santo Dios! ¿Dónde te has metido Truscott? —gruñó Lyon. —Estoy aquí —contestó una voz grave justo a su espalda. junto con Howitt. Millicent. Ella no tenía demasiadas ganas de pasar por esa experiencia sin él. Los lacayos levantaron el sillón y comprobó que todos los ojos estaban fijos en él. —Se las ha arreglado muy bien —intervino Lyon apretando la mano de su mujer. Ahora les miraba a todos a la cara y respondía a sus saludos de bienvenida haciendo Traducción Rosanic. —Por favor.ver hasta que punto estoy inutilizado. Cuando había abandonado Baronsford estaba tan drogado que ni siquiera sabía su nombre. condenado estúpido? ¿A asustar a mí esposa? —Milady —dijo Walter Truscott haciendo una cortés reverencia.

Por fin franqueó el umbral de la puerta principal con el mayordomo y el ama de llaves al lado. La habitación de los condes había sido limpiada y aireada y la ropa de lady Aytoun ya estaba guardada. —Descolgad ese cuadro —les ordenó a los criados—. Cuando vivía Wentworth solía estar sujeto con cadenas en la orilla llena de barro del río. le había llamado y le había preguntado si necesitaba ayuda. Moisés había levantado el brazo y a ella le había sorprendido descubrir su rostro marcado con profundas cicatrices. Luego recibiré a la gente del pueblo y a los granjeros que lo soliciten. Violet ya no tenía ninguna razón para estar allí. roces y visto las mejillas ruborizadas de la chica y le habían entrado nauseas. escondida entre las sombras. —Muy bien. mirando a Ned Cranch. Traducción Rosanic. En las habitaciones que dan al lago. señora MacAlister? —En el ala oeste. corrección Cari 181 . mientras esperaba la cena había estado coqueteando descaradamente con una de las criadas. El gigantesco hombretón se agachó para acariciarle. Generaciones enteras de Aytoun… Su mirada se detuvo ante un retrato de tamaño natural de una mujer que estaba en el primer descansillo. pero el no se movió en absoluto. que se iba de Melbury Hall. Debían habérselas cortado mucho tiempo antes porque las heridas ya habían cicatrizado. —¿Dónde ha alojado a mi esposa. Los lacayos depositaron el sillón en el suelo y le quitaron el abrigo empapado. Pero estaba. La primera vez que Violet le había visto estaba tumbado de espaldas en el suelo tapándose la cara con un brazo. Violet había sorprendido cuchicheos. Espero que sea de su gusto.un gesto con la cabeza. Campbell. A pesar de sus temores. pero lo peor es que no tenía orejas. Las rosas rojas que estaban pintadas ofrecían una perfecta tela de fondo para la mujer vestida de blanco. Moisés. se había acercado a él. Le había observado durante un rato. Lyon contempló las enormes escaleras. Ocúpese de que tenga ropa seca —dijo antes de dirigirse al mayordomo—. —Bien. Centenares de cuadros recubrían las paredes. con una linterna en la mano estaba cruzando el patio y su perro salió cojeando de la cuadra. Esa noche. Contempló detenidamente su expresión de orgullo. Lleváoslo de aquí. milord —contestó la alta y delgada mujer—. Pero lo que más la enfermó fue lo que a pesar de todo seguía sintiendo por él solo con mirarle. Tengo pensado pasar un par de horas con usted y Truscott. milord.

retorciéndose las manos bajo el delantal. Se preguntó que es lo que podía querer Ned de él siendo como eran dos personas tan distintas. —No pierdas ni un solo minuto con él. corrección Cari 182 . Se dirigió a la habitación de la anciana. El antiguo esclavo hablaba con total sinceridad y el otro parecía mentir sin cesar. Ohenewaa que también había llevado en su seno un hijo ilegítimo. Ned intentó acariciarle la cabeza pero el animal se apartó. Quería olvidar. —Quería… Esperaba que pudiera usted ayudarme a curar mi enfermedad. Traducción Rosanic. preparado para atacar. Iba a cerrar las cortinas cuando vio a la criada con la que había coqueteado saliendo por la puerta de servicio. tan atontado. Quería quedarse dormida y despertar libre de él. pero ahora la mujer necesitaba saber toda la verdad. Ned se había dado la vuelta. Con el rostro lleno de lágrimas dejó caer las cortinas y desapareció en la oscuridad del dormitorio pensando que ojalá pudiera dar marcha atrás y borrar todos sus errores. El anciano negro no parecía estar preocupado pero el perro desconfiaba del albañil y se le erizó el pelo. que ella se olvidó de su miedo. Moisés era bueno e ingenuo y Ned perverso y astuto. —¿Y como llamas tú a esa… enfermedad? Violet agachó la cabeza sin contestar. Suspiró de alivio cuando Moisés recogió la linterna y continuó con su ronda. Ya no se acordaba de que. pero Moisés no lo había olvidado y desde ese día ambos habían trabado una sólida amistad. —¿Qué deseas exactamente de mi? —Preguntó Ohenewaa. Contempló en tensión como Ned Cranch se dirigía despreocupadamente hacia Moisés. Ned encendió su pipa y avanzó lentamente por el sendero. Se negaba a mirarse el vientre y a pensar en el niño que estaba creciendo dentro.Parecía tan viejo. Le había llevado agua y se había quedado un rato con él. Un niño cuyo padre era Ned Cranch. Era Ohenewaa volviendo a su habitación. Un sollozó le subió a la garganta. Violet sintió unas repentinas ganas de gritar. Violet murmuró que se encontraba mal desde hacía varios días. Oyó que una puerta se cerraba en el pasillo. Moisés —murmuró ella. tan perdido. Recordó las palabras de su amiga: “Fue antes de que supiera como poner fin a un embarazo desde el principio…” Desde el principio. No podía haber dejado de notar los ojos enrojecidos y la voz temblorosa de la joven que había llamado a su puerta. esperó a la chica y ambos desaparecieron juntos entre las sombras. de destruir todas las partes de su cuerpo que él había tocado. Había hablado con él.

—¿Ese niño es una maldición. Me dijeron que conocía usted el modo de librarme de la enfermedad que sufro. ayúdeme a librarme de esta maldición. subida a la fuerza a un barco de esclavos? ¿Puedes imaginar los horrores que esas mujeres tenían que soportar? —Yo… he leído algunas historias. —¿Cómo te atreves a compararte a esas mujeres? —Contestó Ohenewaa con dureza— No puedo hacerlo ¿y sabes porque? Violet estaba desconcertada. Yo no… —¿Fuiste violada? La brusca pregunta pilló por sorpresa a Violet. He oído lo que decían las otras mujeres. —No puedo ayudarte. Se secó las lágrimas que continuaban derramándose por su cara. pequeña? ¿Una enfermedad? —Se lo ruego… Traducción Rosanic. proporcióneme una nueva vida. ¿Por qué no puede considerarme como a una de las mujeres a las que ayudaba en Jamaica o a bordo de los barcos de esclavos? Se lo suplico. —¿Por qué? —Sollozó Violet — ¿Qué importa si consentí o no en ese momento? Fui una estúpida. —No me diga eso —suplicó Violet—. Pero era una decepción saber que había elegido a Ned. Ohenewaa. y sabía perfectamente que estaba embarazada. ciertamente. —¿Enfermedad? ¿Sufrimiento? Esas no son.Ohenewaa veía mucho más que el resto de las personas. —¿Lo sabe? ¡No lo quiero Ohenewaa! Se lo suplico. pequeña. pero no sabía… —¿Fuiste con ese hombre porque quisiste? —Si. le creí cuando me dijo que me amaba y que teníamos un futuro juntos. Ohenewaa se acercó a ella. —Sé que puede usted ayudarme —contestó por fin Violet en voz baja—. —No. pero me cuesta imaginarlo ni siquiera en mis peores pesadillas. —¿Entonces como puedes creer que voy a aceptar compararte a una de ellas? Violet contuvo un sollozo. un hombre sin corazón y sin escrúpulos. —¿Puedes siquiera llegar a imaginarte la situación en que se encuentra una negra? ¿Una joven arrancada de su hogar y de su familia. Usted ayudaba a las mujeres de las plantaciones. corrección Cari 183 . —No puedo. —¿Crees que el hijo que llevas dentro va a correr la misma suerte que los de esas desgraciadas? Violet negó con la cabeza. pero no descubrí hasta después su vileza. las palabras que yo usaría para describir un don del cielo.

corrección Cari 184 . Violet estalló en llanto y se tapó la cara con las manos. Capitulo 26 Traducción Rosanic. No sé lo que debo hacer… Sin decir nada. —¿Entonces para que has venido? —Yo… No debería haberlo hecho. no quiero hacerlo —sollozó. —No. Ohenewaa la estrechó entre sus brazos.—¿Le odiaras con la excusa de que te va a recordar tu error? —¡No! No podría odiarle jamás.

Ciertamente. Después de tomar una rápida cena con su marido en el comedor pequeño. ya no sabía donde estaba el antiguo comedor y se hubiera perdido si hubiera tenido que buscar el salón del segundo piso. Debería haber tenido calor. El cansancio del viaje tenía que haber desaparecido ya. Baronsford era impresionante. ni amigo ni invitado tenía derecho a alojarse en ellas. con todos los asuntos pendientes que estaban esperando la llegada de su marido. ni siquiera sabía cuando tendría una oportunidad de pasar un rato con él. Y resultó evidente cuando la señora MacAlister la condujo al ala este. pero estaba congelada. Desde el momento en el que entró en el vestíbulo se topó con su retrato a tamaño natural.“Abrumador” fue la palabra que le vino a la mente a Millicent mientras el ama de llaves le enseñaba el castillo. Y no solo eso. Perdió la cuenta del número de dormitorios. De hecho. Sin duda alguna. En esa casa no se sentía útil para nada. Era el recuerdo de Emma. pero cada vez estaba más tensa. en que saloncito privado se suponía que iba a revisar la correspondencia. Todo ese piso era para uso exclusivo del matrimonio. En el saloncito adyacente al dormitorio. Traducción Rosanic. corrección Cari 185 . Ningún miembro de la familia. Pero demasiado grande. Dos horas después a Millicent todavía le daba vueltas la cabeza por todo lo que había visto y oído. Había sido innegablemente hermosa. por supuesto. al final de la jornada. Millicent también oyó hablar de las recepciones. Estaba por todas partes. pero eso no era lo que más le afectaba. Mientras la doncella guardaba el vestido en el armario. de las veladas y de la vajilla importada de Francia. —Los platos de Wedgwood no eran lo bastante elegantes para ella —le explicó la señora MacAlister. el salón de la torre antigua era únicamente para Emma. había oído algunas cosas y dedujo que Emma se había ocupado de la decoración de Baronsford mucho más que las anteriores condesas. Pasó por fin a la antecámara donde Bess la ayudó a cambiarse para dormir. No. Las seis lujosas habitaciones que daban al lago habían sido decoradas por Emma con una clara intención. Baronsford era magnífico y muy cómodo. En Baronsford se sentía insignificante y esa era una sensación que odiaba. se dejó caer en un sillón delante de la chimenea. volvió a sus habitaciones dejando a Lyon hablando con Truscott. Millicent empezó a arrepentirse de su decisión de acompañar a Lyon. Luego. no recordaba si la armería estaba en el ala este o en el ala oeste ni en que piso estaba la biblioteca y.

apoyándose en el quicio de la puerta. —¿Tu no has terminado con lo tuyo? Millicent depositó la pluma y se acercó a la puerta que comunicaba con el dormitorio. y la manera que él la miraba. con todos esos dormitorios vacíos era algo completamente distinto. —Mañana seguiré. pero aquí. —Mañana seguiré —contestó ella suavemente. Ella se acercó lentamente. aparecía y la miraba de esa manera suya… Volvió a leer el primer párrafo y tampoco esta vez entendió nada. aunque viviera cien años. Se levantó y se dirigió al pequeño secreter sin saber si ponerse a escribir. —¿Ya has terminado de trabajar por hoy? —preguntó. pero los renglones bailaban ante sus ojos. Y hemos cenado juntos. —Me sorprende que estés aquí esta noche. —Te informaron mal. Cogió un libro al azar. Cuentame lo que has estado haciendo. —He visitado Baronsford. Los lacayos iban del dormitorio a otra antecámara. Bess fue a abrir y Millicent se sorprendió al ver a Will y a John que traían a Lyon.Llamaron a la puerta. Lyon no dejaba de asombrarla. era una cosa. no sirvió para tranquilizarla. donde no había habitaciones suficientes. Asió el cinturón de su salto de cama en cuanto la tuvo al alcance de la mano. corrección Cari 186 . —Había demasiada gente a nuestro alrededor. Era tan atractivo que nunca se cansaría de él. Me habían dicho que las habitaciones del señor de la casa estaban en el ala este. —¿Te gusta este lugar? Traducción Rosanic. —Te he echado de menos —murmuró. pero tampoco se le ocurría nada. Compartir la cama en Melbury Hall. —Es condenadamente grande. Mis habitaciones están donde estén las tuyas. —Solo hemos estado separados esta tarde —protestó ella—. —¡Es impresionante! Lyon le deslizó el camisón de los hombros. —Me alegro de que todavía no estés dormida. Millicent despidió a Bess y fue al tocador a esperar a que terminaran. Me hubiera fastidiado que estos dos brutos te despertaran al meterme en la cama. como si llevara un camisón transparente. Millicent se quedó muda por la sorpresa. —Entonces ven a acostarte. Justo cuando se estaba sintiendo completamente inútil. Lyon estaba sentado en la cama y los lacayos habían desaparecido.

—Baronsford no necesita de mi aprobación. —¡Por supuesto que si! De ahora en adelante eres su dueña. —Nunca deseé una posición tan elevada. Lyon se apoderó de uno de sus mechones de pelo para atraerla suavemente hacia él. —Seguro que hay otras posiciones que deseas —susurró. La cogió por la cintura y ella se acurrucó contra él. —Dímelo –insistió dándole besos ligeros como mariposas. —Deseo esto. —¿Esta cama? Esta noche es toda tuya, querida. —Me gustaría que tu corazón me perteneciera. Él se puso serio y ella se arrepintió de haber dicho tal cosa en voz alta. Intentó que sus ojos brillaran de nuevo. —Esto es lo que sucede cuando estoy lejos de Melbury Hall. Digo bobadas y cosas que debería callar. Yo… —Mi corazón ya es tuyo, Millicent. Ella, desconcertada, notó como él le secaba una lágrima que resbalaba por su mejilla. —Eres la única mujer que me prefiere a mí, incluso lisiado, antes que a este castillo. —¡No eres un lisiado! —Exclamó ella escandalizada— Te amo como eres. —¿Y no me abandonarás nunca? —Me quedaré a tu lado tanto tiempo como desees. —¿O necesite? —Si —contestó ella mirándole a los ojos—. Quiero sentirme útil. Quiero dar. —Y recibir. ¿Acaso no forma eso parte del matrimonio? —Me temo que con un hombre como tú y en un lugar como este salgo yo ganando. Tienes un título, dinero y todos los medios posibles para dar mas de lo que vas a recibir. —Y eso te molesta. —¡Por supuesto! Quiero poner algo de mi parte. Quiero saber que doy tanto como recibo. —Entonces es posible que mi enfermedad equilibre la balanza para toda la vida. —No sé lo que quieres decir. —Si que lo sabes, Millicent. La sujetó de la muñeca. —Si no nos hubiéramos casado en estas condiciones… —empezó él. Sacudió la cabeza. —Vayamos todavía más lejos. Supongamos que nunca hubiera tenido ese accidente. Si hubiera deseado cortejarte…
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—No lo hubieras hecho. —¿Por qué? —Porque soy vulgar, porque no hay nada en mí que se salga de lo corriente, Lyon. Y eso por no mencionar que nunca hubiera estado en tu ambiente. —Te equivocas de medio a medio. Pero ¿Qué hubieras respondido si te hubiera pedido que te casaras conmigo? —Me habría negado porque no te hubiera conocido. —¿Y si hubiéramos tenido una apasionada aventura, que hubieras dicho? —Que no. No provenimos del mismo… —¿Del mismo qué, Millicent? —La cortó secamente— ¿En que etapa de nuestra relación te hubieras encontrado lo bastante a gusto como para otorgarme tu confianza? —Te hubiera dicho que te amaba y eso hubiera bastado. —Ese es el caso, que no es suficiente en absoluto. Hubiera querido tener un futuro contigo, hubiera querido saber que tu amor por mi era más fuerte que ese absurdo miedo con el que vives desde hace años. La emoción se había apoderado de ella. —Estoy aquí ahora, Lyon ¿No es suficiente? —¿Seguirás aquí mañana? —Si. —¿Y pasado, y el mes que viene y el año próximo? —Estaré aquí mientras me desees. —¿Y te necesite? —Y me necesites. La lluvia martilleaba sobre el techo del carruaje que esperaba al señor de Baronsford para llevarle al pueblo. En el pasado no necesitaba un carruaje ya que tanto los aldeanos como los granjeros estaban acostumbrados a ver a su señor cabalgando por prados y colinas, deteniéndose para intercambiar unas palabras con ellos, lloviera o hiciera sol. Aytoun siempre había sido madrugador y sabía que les gustaba ese encuentro diario. No necesitaban ningún tipo de formalidades para comunicar sus alegrías o sus penas, y los problemas se solventaban a menudo antes de que llegaran demasiado lejos. Lyon quería volver a hacer lo mismo aunque fuera yendo en coche, y, en lugar de ir solo, se llevó a los lacayos y al secretario, Peter Howitt. Sería algo diferente, pero le habían dicho que también la vida en los alrededores había cambiado. Los pueblos estaban llenos de familias errantes y en los ojos de todos se podía leer la preocupación por el futuro, según le contó Truscott.

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Esa mañana, antes de partir, había mandado llamar a Walter, al ama de llaves y al mayordomo a su despacho. —Quiero que reunáis a toda la gente que esté disponible para limpiar la casa de arriba abajo. Buscad y eliminad todo lo que tenga algo que ver con mi anterior esposa; cuadros, ropa, objetos personales, todo lo que pueda recordar su existencia a vuestra nueva señora. Ninguno de ellos pareció sorprenderse por la orden. —A lo mejor lleva mucho tiempo, milord —observó a pesar de todo el mayordomo— ¿Qué debemos hacer cuando lo hayamos retirado todo? —Guardadlo todo en una de las habitaciones del ala este si así lo deseas, y ciérrala después con llave. Se volvió hacia el secretario. —Envía una carta a lady Douglas, la madre de Emma, y dile que es libre de venir a buscar lo que quiera… empezando por ese condenado retrato. —Muy bien, milord. Luego se dirigió a la señora MacAlister. —Quiero que le pida a la condesa su opinión acerca de todo. Debe ser consultada antes de tomar cualquier decisión relativa al mantenimiento de la casa. Los menús, como colocar a los invitados en las recepciones, la compra de ropa de casa, la elección del vino, absolutamente todo. —Si, milord. Espero no decepcionarle. —No se preocupe, señora MacAlister. No hay mejor ama de llaves en el Reino. —Gracias, milord. —Comprobará que lady Aytoun es muy distinta a… la anterior señora. Cuento con usted para que se encuentre en Baronsford como en su casa. Luego se dirigió a Campbell. —Prohíbo terminantemente que los criados hagan comentarios en su presencia. Nada de comparaciones entre la condesa y Emma en lo que se refiere a su comportamiento, su forma de vestirse, sus reacciones… Millicent es una persona de carne y hueso y quiero que se la trate como corresponde. Lo sé, es inglesa, pero no hay una esposa mejor que ella y quiero que todo el mundo lo sepa. Les contempló a todos. —Emma Douglas Aytoun está muerta —dijo bruscamente—. Ya es hora de que su alma descanse en paz. A partir de ahora, Baronsford tiene una nueva señora. Millicent se entretuvo en sus habitaciones tanto como le fue posible. Lyon le había dicho que pasaría la mayor parte del la mañana en el pueblo, de modo que pidió que le subieran el desayuno. Sin embargo, después de escribirle una carta a la señora Page y otra a Gibbs, se dio cuenta de que se
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sentía atraída por la ventana que daba a los jardines, el lago y el cielo azul en el que había algunas nubes. Cedió a la tentación y se puso un traje de amazona y salió de la habitación. En el pasillo estuvo a punto de chocar con una criada. —¡Oh, milady, está usted aquí! La señora MacAlister me ha mandado a buscarla. Pregunta si esta tarde podría dedicarle unos minutos para planear las comidas de la semana. —Dígale que le concederé tanto tiempo como quiera. Estaba pensando en dar un paseo a caballo pero iré en cuanto vuelva si quiere. —No, milady, cuando usted quiera. Tal y como está la casa de revuelta esta mañana, estoy segura de que la señora MacAlister… —¿Hay algún problema? —Están limpiando a fondo los salones y las habitaciones de la torre antigua, están rebuscando en los armarios como si el mismísimo rey hubiera perdido la corona allí. Creo que la señora MacAlister no tendrá ni un minuto disponible hasta que haya terminado con todo ese jaleo. —¿Y sabes a que se debe tanto movimiento? La chica vaciló un instante, miró a su alrededor y al final contestó bajando la voz: —Fueron las órdenes que dio milord esta mañana. —¿Dio esas órdenes? —Si, milady. No le gustaba que las cosas de lady Aytoun todavía estuvieran aquí y dijo que había que sacarlas todas. No quiere nada que recuerde a su esposa anterior. Estaban de pie delante de las escaleras y Millicent se volvió hacia el lugar donde estaba el retrato de Emma el día anterior. Había sido sustituido por otro cuadro. Se sintió dividida entre la incertidumbre y la culpa. Tenía que hablar con Lyon y preguntarle que es lo que había desencadenado esa decisión tan drástica. La noche anterior había tenido la sensación de haber dado un gran paso hacia delante en su matrimonio. Había sido maravilloso poder abrirle su corazón. Empezó a bajar las escaleras. —Dígale a la señora MacAlister que estaré encantada de verla esta tarde. Una vez en el vestíbulo, le preguntó a uno de los lacayos si sabía donde estaban Truscott o Howitt. Le contestó que el secretario se había ido al pueblo con el señor pero que Truscott estaba precisamente en la entrada, preparado para salir a caballo. Efectivamente le estaba dando órdenes a un mozo de cuadra. —Buenos días, Walter. ¿Puedo acompañarte al pueblo? El alto escocés se volvió hacia ella. —Claro, Millicent. Haré que preparen el coche.
Traducción Rosanic, corrección Cari 190

Un mozo de cuadra se apresuró a ir en busca de una montura. señor… —balbuceó Platt. mantendrá la lengua quieta y se limitará a escuchar. Flanqueado por los tres criados. Platt pensó que no le habían dado otra opción. —Se atendrá a los hechos —gruñó el escocés por encima del hombro—. ¿Lo ha entendido bien? —¡Oiga! —Protestó Platt indignado— Me ofende que me… Gibbs se dio media vuelta y le fusiló con la mirada. Platt tenía la sensación de ser un delincuente frente a un tribunal. Cuatro años antes. había acudido en nombre de Jasper Hyde. Había también dos criadas.—No. Necesito saber una cosa. Solo hablará cuando se le indique y de no ser así. —Ha sido muy amable por su parte aceptar que se retrasara este encuentro. —Sé que lady Aytoun está en Escocia. El sudor le cubría la frente y esperó a que el administrador le diera la espalda para secársela con la manga. prefiero ir a caballo si no te importa. pálido de miedo. La cordial acogida que se le dispensó entonces no tenía nada que ver con esta. claro. Le recibirá en el salón —dijo Gibbs abriendo una puerta— Milady. —Como quieras. Ese tal Gibbs no dijo nada. Lady Aytoun le miró por encima de las gafas. ¿De acuerdo? —Claro. pero moviendo la cabeza con autoridad le señaló que le siguiera. y tres criado vestidos con librea se habían encargado de llevarle ante un gigante escocés que le miraba con evidente hostilidad. —Me importa un pimiento que se sienta “ofendido”. corrección Cari 191 . No era la primera visita de Platt a Melbury Hall. pero se mantendrá callado. Traducción Rosanic. De modo que dígame ¿a quien voy a ver hoy? —A la condesa viuda. Dos lacayos le habían escoltado desde el carruaje hasta la puerta. ¿De que sería capaz ese enorme escocés? —Escuche. milady —dijo él haciendo una profunda reverencia. —¿Señor Platt? —Para servirla. —Me estaba preguntando —continuó Millicent completamente decidida a ser directa— si sería muy complicado que pasáramos por los acantilados. Gibbs no contestó. se apresuró a seguirle. señor —empezó—. el señor Platt. Me gustaría ver donde ocurrió el accidente. El aludido volvió a crecerse al ver a la frágil anciana sentada en un sofá con un plaid sobre las rodillas. en los tiempos de Wentworth.

—Podéis iros —les dijo la condesa a las doncellas—. Platt obedeció. Incluso eran muy buenos amigos. Oí decir que el señor Hyde y Wentworth se conocían. corrección Cari 192 . —Claro —contestó amablemente la condesa viuda—. Sin duda es una de las bases de la civilización británica. Cada vez que vengo aquí me quedo embelesado por la casa. La amistad es el esqueleto en el que se sustenta la alta burguesía. el señor Hyde. —De modo que esta no es su primera visita. milady… Platt le dirigió una altiva mirada al gorila que se dirigía hacia la puerta y luego examinó la decoración del salón. —La amistad es algo muy importante. Estuve aquí en la época del señor Wentworth. —Y además también es tan británico eso de despojar a sus amigos cuando mueren ¿verdad Platt? ¡Es tan ético eso de lanzarse sobre sus despojos como un buitre dejando a la viuda sin nada! Platt tosió. —Efectivamente. milady. señor Platt. —Si. Tú también Gibbs. —¿Y porque Gibbs? Este buen hombre me parece de fiar. —Yo también lo creo. Si hubiera sido Hyde el primero en morir. —¿Qué puedo hacer por usted Platt? Él volvió a centrarse en su anfitriona. milady. A decir verdad. —¿De que asunto se trata? —Lo mencionaba en mi carta. —No. Se hubiera hecho con la propiedad por una miseria. milady. Siempre le había gustado Melbury Hall. —Perdóneme. milady. si la anciana no se hubiera entrometido le hubiera hecho una oferta a Millicent por ella. ha intentado repetidamente arreglar un pequeño asunto con su nuera. —Si insiste. —Pero por favor. Traducción Rosanic. siéntese —le ofreció ella señalando un asiento enfrente del suyo—. Debo confesar que sin éxito. Si no lo hace me va a dar tortícolis. —En fin. Mi cliente. Wentworth se hubiera aprovechado todo lo que hubiera podido. Iba a decirme usted el motivo de su visita.—Entre que mi nuera está en Escocia y mi frágil estado de salud — explicó la condesa viuda con voz débil— no estaba preparada para recibir visitas… —Lo entiendo perfectamente. simplemente ofreciéndose a pagar lo que ella le debía a Jasper Hyde. —Preferiría quedarme. Hyde y Wentworth eran iguales. la base de nuestra superioridad moral sobre el resto de las naciones. La estancia era luminosa y cálida. milady. estamos desvariando ¿verdad? —Continuó la anciana con una dulce sonrisa—.

si le he entendido bien. por qué un hombre así desea tanto a esa anciana en concreto? —Por filantropía. Mi cliente desea comprársela a lady Aytoun. milady — contestó Platt. Por favor. milady. —Debe usted estar equivocado. —Se lo ruego. —¿Y por que razón un adinerado plantador como Hyde. Se inclinó hacia delante. señor. pensativamente. por filantropía! Y. En ese salón hacía demasiado calor. La condesa viuda asintió con la cabeza. —¡Ah. pero es posible que su nuera esté dando refugio a una asesina. Tanto los nombres de los testigos como las pruebas los consiguieron los empleados del señor Hyde. Mi cliente actúa en nombre de la justicia. Mi nuera no posee a ningún ser humano. Quiere que se haga justicia sin que su familia se vea afectada por otro escándalo. Traducción Rosanic. —¿Y que va a hacer con ellas? —Se las entregará a las… autoridades si se niegan a su petición. —Ya veo. —Se trata de una esclava negra que lleva el pagano nombre de Ohenewaa. —Veo que voy a tener que ser completamente sincero con usted. milady. estimado señor? Él la miraba boquiabierto. por favor. se han descubierto ciertas pruebas que parecen señalar a Ohenewaa como la asesina del doctor Dombey. un hombre que ha hecho su fortuna explotando a unos desgraciados seres humanos. Mi memoria… Platt notaba como el sudor empezaba a empaparle la nuca. ¿Y quien ha conseguido esas pruebas? —Bueno… las autoridades. —Permítame repetir la petición de mi cliente —dijo Platt con paciencia—. y me ocuparé de que… —Me he expresado mal. y me falla la memoria. El señor Hyde se ofrece a pagar todos los gastos en los que tuvo que incurrir a causa de esa tal Ohenewaa para… darle un trabajo. corrección Cari 193 . señor. un hombre que debe tener centenares de esclavos. Desde que compró a esa esclava. No quería que se viera implicada pero no me deja otra elección. Lamento mucho decirle esto. estimado señor. mi nuera rechazó la oferta de Hyde ¿no es así? —Hay nuevas circunstancias que puede que modifiquen su respuesta.—Soy una anciana. señor Platt? —¿Perdón? —¿Son ambos idiotas. —¿Y cuales son? —Se mencionaban en la carta. recuérdemelo. incómodo. —Dígame los nombres. —Es bueno eso de tener un “amigo” como Hyde —dijo Beatriz con aprobación— ¿Acaso su cliente es un completo cretino. Las razones que tiene son personales.

no tenemos intenciones de… —No me fío nada de ese “nosotros”. Estaba claro que acababan de fracasar. milady —aseguró sir Richard. No vacilaría en vender a su propia madre si con eso obtuviera algún beneficio. Traducción Rosanic. importante miembro de la Cámara de los Lores. al cual llamaron alguna vez para sangrar al doctor Dombey —se defendió Platt. Los testimonios de Boarham y de otros del mismo estilo no se mantendrían ni un minuto ante un tribunal. Los médicos se ocuparon de él desde que llegamos a Londres. el conde de Stanmore. —Haga lo que quiera. Por ejemplo el doctor Gisborne… —Del cual obra en mi poder una declaración —intervino sir Richard—. sentado ante el escritorio y una mujer negra estaba a su lado. —… y el doctor Billings —añadió Ohenewaa. Confieso que no conozco muy bien los vericuetos de la Ley en lo que pudiera considerarse como una extorsión. —En cuanto a sus supuestas pruebas —continuó la condesa viuda— en vista de que no sabemos exactamente cuales son. —También tenemos su testimonio. En ella indica claramente el motivo de la muerte de Dombey. La aludida miró a Platt desdeñosamente. —Hablé con un médico llamado Boarham. La condesa viuda agitó una hoja de papel. Platt se pasó un dedo por el cuello de la camisa. Hemos estado investigando sobre ese hombre y el tribunal le considerara como el testigo pagado que es en realidad. Recordó lo que había dicho Hyde sobre que tenía otros planes… Se sentía más que aliviado de no saber de que se trataba. ni la cantidad que ha pagado a esos “testigos”. —De hecho le pedí a nuestro vecino. aunque precipitada por la cantidad de alcohol que bebía. ya era hora de que se librara de este asunto y que fuera su cliente quien se encargara. señor —le cortó secamente la anciana— Pero volviendo a sus acusaciones… Maitland ¿lo ha anotado todo? Platt se dio la vuelta rápidamente y vio que alguien había abierto la puerta que comunicaba con la habitación de al lado. Pero me parece que sir Richard. aquí presente podrá confirmarle que eso es lo que está usted haciendo. Platt se puso de pie de un salto. Sir Richard estaba allí. le vamos a decir lo que nosotros sabemos. Empiece usted Ohenewaa. —Efectivamente. corrección Cari 194 . —El doctor Dombey murió de muerte natural.—¿Cree que mi nuera creería que Ohenewaa estaría más segura entre sus garras que en manos del sistema penal inglés? —Milady. señor —intervino secamente sir Richard—. Es terminante sobre el asunto. que se reuniera con nosotros.

El comportamiento educado y el interés que Walter le demostró supusieron una gran sorpresa para Millicent que se sintió aliviada de encontrar un amigo en él. Miró hacia abajo y se le revolvió el estómago al ver las Traducción Rosanic. señor Platt —dijo la condesa viuda—. Al pasar chocó contra una criada que le miró con sorpresa y luego entrecerró los ojos al reconocerle. Lyon le encomendó la tarea de administrarla en cuanto heredó el título. milady. que se había criado en Baronsford era como un hermano para Lyon. milady. Walter Truscott era el segundo hijo de William. Era amable. pero para él ese asunto se había acabado. —No es necesario. Capitulo 27 Durante el viaje. —A caballo no iremos mucho más lejos —anunció cuando llegaron a unos matorrales cerca de los acantilados. —No la molestaré más. Así podrá usted decirle lo que ha descubierto sobre Ohenewaa. Walter. y. por lo que le había dicho a Millicent. Estoy hablando en nombre de un cliente que. Buenos días a todos. Platt sacudió la cabeza y se aclaró la garganta. Retrocedió hacia la puerta rogando por que el enorme escocés no le estuviera esperando en el pasillo. él no podía perder el tiempo. el hermano pequeño de la condesa viuda. había sido mal informado por gente sin escrúpulos. ahora me doy cuenta. Sujetó una rama y Millicent pasó por debajo encontrándose de repente frente al vacío. que había fallecido años antes dejando la responsabilidad de criar a su hijo en manos de su hermana mayor. Su carácter tenía algo de la condesa viuda y de Lyon al mismo tiempo. estamos esperando la llegada de lord Stanmore en cualquier momento. Lyon había hablado mucho de su primo. Sin embargo. Hizo una rígida reverencia y se apresuró a salir. Que Hyde hiciera lo que quisiera.—Si quiere volver a sentarse. No era de los que hacían falsos halagos y hablaba con franqueza. Sabiendo el cariño que Walter sentía por la propiedad. corrección Cari 195 . —Hay un estrecho sendero que bordea el acantilado. Cogió el abrigo que le entregaba el lacayo y salió llamando a su cochero. — ¿Le molestaría que nos acercáramos a pie hasta el borde? Dejaron los caballos al cuidado del mozo que iba con ellos y Walter la condujo a través de un claro en la vegetación. respetuoso y desde el primer momento quedó claro que quería que se sintiera a gusto. estaba haciendo un magnífico trabajo.

Millicent deseaba saber más. El río siempre tiene un cauce rápido. Creo que la empujaron. Empezaron a recorrer el acantilado. el más pequeño. pero no tenía derecho a sonsacar a Walter. Traducción Rosanic. —Todavía no ha conocido usted al resto de la familia. — ¿Fue aquí donde cayeron? —No —contestó el escocés señalando un lugar un poco más abajo— A unos cien metros de aquí. Millicent levantó la cabeza de golpe. estaba helada. En cierto modo había terminado unos dos años antes con su desastrosa unión y se amoldaba a ella lo mejor que podía. Lo que le preocupaba era que la familia estuviera tan distanciada. A Millicent le daba igual saber quién tenía qué. Aytoun debía estar intentando bajar a buscarla cuando resbaló. Pero ya se había producido un distanciamiento entre ellos mucho antes. —Claro. No había ninguna acusación en el tono de su voz. tiene tres años menos que Lyon. — ¿La corriente es siempre tan fuerte? Walter la hizo retroceder un paso. las respuestas tenía que dárselas su marido. por eso ahora es tan alto y abundante. Hay un caminito de piedra que lleva a una pequeña playa. —Si y no. Por otra parte tampoco ella había conservado el contacto con su familia. Millicent se frotó los brazos. Perfore es el hermano mediano. verdad? —No. Allí fue donde encontraron a Emma. —Aytoun no habla mucho de ellos ¿verdad? —Solo le he oído mencionar el nombre de Perfore y fue hablando de Baronsford. Luego viene David. Millicent se podía imaginar el estado en el que habían encontrado los dos cuerpos que habían caído sobre esas rocas. — ¿Quién? Él se encogió de hombros sin contestar. pero hemos tenido un invierno especialmente húmedo. corrección Cari 196 . — ¿Quién les encontró? —Perfore. — ¿No creerá que fue Lyon. — ¿Cuánto hace que no se ven? —Desde que Emma murió.rocas. Ni siquiera le había contado a Lyon porque ya no se hablaba con sus dos hermanas mayores. — ¿Qué cree usted que le sucedió a Emma? ¿Resbaló? —No. Ella levantó los ojos hacia su acompañante. No. algunas de las cuales sobresalían del agua y otras estaban justo al pié del precipicio.

Pero ella era bastante obstinada y era imposible hacerlo. —Pero… Si Lyon se cayó ¿Por qué no ella? —Él estaba bajando para salvarla. Traducción Rosanic. —Emma creció en estas colinas. Él era su protector.Millicent. —Era hermosa. De los tres hermanos el único que yo diría que siempre estuvo enamorado de ella fue David. después de todo lo que tuvo que pasar. asimiló la sorprendente noticia. Cuando eran pequeños. No creo probable que resbalara a pesar del mal tiempo que hizo ese día. Volvió a ser él mismo hace poco. Yo también la vi. —Supongo que no se lo contó todo ¿no? —Le costó mucho reponerse. intrépida. la verdad es que creo que la consideraba más como a una hermana pequeña y creía tener la obligación de guiarla. Emma decidió convertirse en condesa y en la señora de Baronsford desde que era pequeña. Se lo merece. de modo que desde pequeña pasaba aquí mucho tiempo. en el verano. Se casó con Aytoun por el título. “Luego estaba Perfore. pero no la de Emma. Estoy seguro de que la caída de Lyon fue un accidente. Era el único de los tres hermanos que iba a heredar. todos nosotros veníamos a nadar a este río. no le quitaba la vista de encima. salvaje. corrección Cari 197 . Era una Douglas y sus padres y los de Lyon eran vecinos. Creo que los tres Pennington. estaban hechizados por ella. —Voy a contarle esto porque sé que nunca se lo va a preguntar a él. eran inseparables. Ahora estaba mirando hacia el horizonte. o al menos eso era lo que se creía. La cuidó desde que empezó a andar. sin decir nada. de modo que se lanza en su busca. Mira hacia abajo y ve unos ojos que le miran fijamente desde abajo. Perfore siempre tuvo alma de caballero. Todos querían cambiarla o protegerla. Y a pesar de la curiosidad que sentía nunca me hubiera atrevido ha preguntarle algo que hubiera podido retrasar su curación. —Es usted una mujer buena y generosa. —Pero ambos estaban aquí. Por supuesto siempre supimos todos que sería Lyon el ganador… o el perdedor. —Los que estábamos más cerca de Emma por la edad. Conocía cada roca y cada falla del acantilado tan bien como conocía a los Pennington. cuando crecieron se convirtió en su ideal de mujer. cada uno de ellos a su manera. no por amor. Millicent contuvo sus preguntas y se concentró en cada una de las palabras de Truscott. éramos David y yo. Pero naturalmente sabía que nunca podría tenerla. si alguien hubiera empujado a Emma ¿no le habría visto Lyon? Walter la miró con simpatía. Levantó la cara al viento antes de continuar.

era dominar a Aytoun. pedía su ayuda. Millicent se volvió a mirar el castillo que. Millicent recordó la conversación que había mantenido con su marido la noche anterior. En cualquier caso. Miró a Millicent. — ¿Quién sabe? A Emma le encantaba jugar con los hombres. Nunca se sabía si estaba diciendo la verdad o si mentía solo para obtener una reacción. Era consciente de la atracción que sentían por ella David y Perfore. Como no sabía como hacerlo empezó a jugar al peligroso juego de los celos y pronto descubrió que él no se dejaba manipular tan fácilmente. pero quería estar segura de que era importante para él. —Aytoun se esforzó por hacerla feliz mientras desempeñaba su papel de condesa. lo que más deseaba. —Pero sobre todo. la culpa siempre era de Lyon. De un modo algo perverso también era eso lo que ella esperaba de ese matrimonio. Y — añadió frunciendo el ceño— era tan ambiciosa como rebelde. No había nada de cariño entre ellos. Se convirtió rápidamente en un lastre del cual Lyon era responsable. Cuanto más mariposeaba ella. — ¿Y era cierto? Los rumores no siempre son ciertos pero se propagan rápidamente. — ¿Sabe porque a Lyon le llamaban “Lord Escándalo” entre la alta sociedad? — ¿Por su explosivo temperamento? ¿Por sus duelos? —Los duelos fueron para proteger la reputación de su esposa. y desde luego tampoco utilizando los mismos métodos que Emma. convertirse en la señora de Baronsford. corrección Cari 198 . Lo que antes de su matrimonio le pareció lo más grandioso. No en lo referente a dominar a su marido. pero solo aparentemente. por supuesto. y ella se doblegó a lo que se esperaba que hiciera. de modo que les utilizó en cuanto se casó para irritar a Aytoun. le gustaba ser el centro del universo. Y. — ¿Es que estaban ciegos? —Preguntó Millicent enfadada— ¿Acaso no veían su juego? Traducción Rosanic. Todos los hombres contra los que se enfrentó. se sospechaba que habían tenido relaciones íntimas con Emma. Para salvar lo que pudo de su honor. —Uno de los defectos imperdonables de Emma era enfrentar a los miembros de la familia entre sí. Que era la única mujer a la que él deseaba. ya no era suficiente.Walter le dio una patada a una piedra que rebotó en las rocas antes de hundirse en las revueltas aguas del río. todos sin excepción. si tenía algún problema. Si tenía alguna queja se desahogaba con sus cuñados. era espectacular. más distante se mostraba él. incluso a esa distancia. es decir.

El caso es que al cabo de unos segundos también Perfore salió corriendo en dirección al río. Había reconocido de inmediato al hombre que salía del salón de la condesa viuda. Truscott se detuvo en seco y miró hacia el fondo del precipicio donde había una pequeña playa. incluso la familia de Emma. lo cual era extraño porque no estaba en los mejores términos con su suegra. Violet sabía que Hyde era el canalla que había intentado arruinar a su señora antes de que ésta se casara con el conde. Emma y Aytoun tuvieron una pelea. Era el mismo hombre con el que había chocado cuando fue a encontrarse con Ned en su habitación. — ¿Pero porque? —Porque había mucha gente que había acabado odiándola. le había preguntado a la señora Page el nombre del visitante. Para estar segura de que no se equivocaba. No sé cual fue el motivo ni quien de los dos la empezó. acudieron todos. — ¿Y la condesa viuda? ¿Es que no se daba cuenta? —Para cuando lo hizo Emma ya se había casado con Aytoun. que era el abogado del señor Hyde. Traducción Rosanic. Emma se fue corriendo mientras Perfore y Aytoun se quedaban en el jardín mirándose el uno al otro como dos perros rabiosos. corrección Cari 199 . — ¿Qué sucedió el día del accidente? —Habían invitado a todo el mundo para celebrar el cumpleaños de la condesa viuda. —La mañana de la fiesta. —Jonah me ha dicho que el albañil ha terminado la primera parte del dique —anunció Amina— ¿Te pasa algo Violet? —Nada. Y les encontró a los dos ahí abajo. Millicent se estremeció. Pero en esa ocasión. en esa época sus disputas eran algo habitual. gracias —respondió ella apretándose el chal que llevaba sobre los hombros. La otra había contestado que se trataba de un tal Platt. mientras la mayoría de los invitados habían salido a cazar. No sé lo que se dijeron ni porque Aytoun salió de repente en persecución de su mujer.—Emma formaba parte de la familia desde hacía tanto tiempo que no se les ocurría dudar de su sinceridad. — ¿Esta usted seguro de que la empujó alguien? —Completamente. y la enfurecía que conociera a Ned. Lo único que pudo hacer es mantenerse callada y permitir que su hijo se las arreglara solo. Salió apresuradamente de la cocina para dirigirse hacia el seto. Fue Emma quien lo planeó. En resumen.

—Cree lo que quieras. Con Ned Cranch en Melbury Hall. Ned. —Se acabó. cuando Jonah entró en su casa quejándose de que el albañil había desaparecido sin terminar el trabajo. se levantó la falda y echó a correr.El ama de llaves había añadido que Platt se había encontrado con la horma de su zapato y que ya no había motivos para preocuparse. su abogado. entrando en tu habitación? Ned entrecerró los ojos y la sujetó con fuerza por el brazo. Pero dime ¿Qué quieres decir con eso? —Todo el mundo lo sabe —mintió ella— Todos saben que te paga Jasper Hyde y que estás aquí para espiar a lady Aytoun y a Melbury Hall. Todavía estaban en peligro. Ahora que era capaz de pensar con claridad recordaba todas las preguntas que le había hecho Ned sobre Melbury Hall. conozco tu verdadero rostro. Ned. Violet estaba demasiado avergonzada para confesarle a la señora Page que había visto a ese hombre con anterioridad. Ned Cranch se había ido sin despedirse. En una curva del camino se dio de bruces con el demonio en persona. Quédate y espérales. — ¿No? ¿Entonces porque vi al señor Platt. — ¿Qué sucede. Me gustaría estar aquí cuando recibas el correctivo que te mereces. el señor Gibbs ha mandado a los criados a buscarte. Y deseaba con toda su alma que fuera para siempre. esto es el colmo. parecía evidente que estaban planeando algo sucio. Esa noche. —No conozco a ningún Jasper. negándose a dejarse intimidad. —Viniendo de una puta. Bastaría con que gritara para que todos vinieran corriendo. ¿Cómo decírselo sin explicar también que estaba ella haciendo allí? Ned era un traidor. —¡Mentirosa! Ella se alejó. Traducción Rosanic. pequeña? ¿Tantas ganas tenías de verme? Ella se soltó de un tirón. encontrándose en secreto con Ned. —¿De verdad deseas que todo el mundo sepa lo nuestro? ¿Qué todos se enteren de que te has acostado con un hombre casado? —Ya se lo he dicho —replicó ella soltándose de nuevo— Y mientras estamos hablando. el cual la retuvo por el brazo. metiendo las narices en todas partes. Te he descubierto. a Violet le dio la sensación de que respiraba mejor. Una vez que llegó a la orilla del bosque. El único consuelo que le quedaba es que no recordaba haber dicho nada que pusiera en peligro a su señora. corrección Cari 200 .

Y luego bordeó el río. Apenas había terminado de desayunar se fue con el señor Truscott con la esperanza de encontrarse con usted en el pueblo. cuando Walter fue a buscarme a casa de lord Dumfries me dijo que ella había decidido quedarse en el pueblo. En cuanto dejaron el sillón en el vestíbulo de entrada. —Si.Capitulo 28 Las visitas que hicieron a las propiedades vecinas les retrasaron de modo que Lyon volvió tarde. corrección Cari 201 . —Creo que no se lo dirá —declaró el ama de llaves con una mirada casi de reproche— pero hoy se ha excedido más de lo necesario. Cuando volvió estaba muy preocupada por la situación de los aldeanos. Le está esperando en la biblioteca. pues hubiera sido mejor que la trajera de vuelta a casa. milord —le contestó la señora MacAlister—. No debería haberse entretenido tanto con ellos. —Bueno. los guantes y la capa. allá donde permite usted que se queden los gitanos en verano. —Todavía no se ha ido a acostar. pero cuando llegó usted ya se había ido a algún sitio. Los lacayos estaban a punto de volver a mover el sillón pero la mujer no dejó de hablar. Lyon observaba al ama de llaves. —¿Le sucede algo? —preguntó intentando disimular su preocupación en tanto los lacayos le quitaban el sombrero. si quiere saber mi opinión —continuó el ama de llaves visiblemente molesta—. sorprendido por su interés por Millicent. preguntó por Millicent. Traducción Rosanic.

corrección Cari 202 . Hace un momento. —¿Decepcionarla? Se deshace en elogios contigo. —Mi falta de modales ha debido decepcionar a la señora MacAlister.—Milord. Él la apretó contra sí y luego la apartó un poco para dirigirle una sonrisa. —Yo también te he echado de menos. milord —replicó la señora MacAlister con un asomo de orgullo en la voz—. aunque fuera la mismísima reina en persona. incapaz de aguantar más. Con Emma no demostraba tener demasiada paciencia y Traducción Rosanic. —Me imagino lo que respondió. Le cogió el rostro con la mano derecha y ella frotó la cara contra la palma. La nueva señora dice que. lo apretó contra su pecho. en el vestíbulo me ha dicho más cosas que durante todo un año. —Me alegro. milord. La besó con tal ternura que ella se derritió literalmente. —Así está mejor. Ella sacudió la cabeza. —¿De verdad? —Si. Estoy segura de que nos llevaremos bien. necesitaba algo de tiempo para acostumbrarme a todo. —Y eso es lo que hiciste. Campbell tosió para atraer la atención de Lyon. si he entendido bien lo que me han dicho. —Juro que eres la primera señora de Baronsford que ha descubierto esa cualidad en ella. pero Millicent. lo volvió a coger. Y volvió a dejarlo en el estante. Los lacayos todavía estaban presentes. Depositó el libro en el estante. Es concienzuda. se sentó al lado de Lyon y le rodeó el cuello con los brazos. en cuanto vio que su marido entraba en la estancia. intenté decirle que como señora de Baronsford no debía ocuparse por si misma de las necesidades de los vagabundos. —No creo que pueda hacerlo. eficaz y. ¿Qué le parecería si alojara en ellas a algunos invitados? —¿Invitados? Lyon se calló por un segundo antes de estallar en una alegre carcajada. se dio cuenta de que él estaba tan complacido como ella de volver a verla. Nunca odié más este sillón que hoy. nunca le volvería la espalda a la gente necesitada. Millicent estaba intentando parecer despreocupada mientras los criados sentaban a Lyon en el sofá. también es amable. a pesar de su modo de ser un poco brusco. y más. asombrada una vez más de su recuperación. —No importa. se lo metió debajo del brazo. —Lamento no haber estado en el pueblo esta mañana cuando tú llegaste. Apenas se enteraron de que la puerta se cerraba. Las horas que habían estado separados le habían parecido larguísimas y. —Lady Aytoun me preguntó cuantas habitaciones había en Baronsford.

—¿Crees que podrán venir a pesar de sus ocupaciones? —Apostaría a que vendrán todos.Emma la habría despedido cien veces si yo no la hubiera convencido de no hacerlo. el barón Truc solo quería oír hablar de ti. Sir Machin está en Londres. —¿Cuántas personas serán? —Unas cien. en efecto. —En vista de que sigue aquí. Intentaremos que algunos den trabajo a algunas familias. ambas tienen un carácter tan parecido que apenas se soportaban. Quiero invitar a los vecinos. —¿Por qué? —Se mueren de ganas por conocer a la nueva condesa de Baronsford. Tenemos que dar una fiesta en cuanto sea posible. quizá algo más. —Ese es el motivo de la fiesta que quiero celebrar. Hay que hacer lo que sea para ayudar a esos desventurados. —Mejor todavía. —¿Para poder comparar tu castillo con sus mansiones? —le provocó ella. La besó y ella sintió todo su deseo y su amor. Traducción Rosanic. Él se rió abrazándola con fuerza. —Seguro. —Si —contestó ella sonriendo. Tenemos que traerles aquí e intentar convencerles a todos a la vez. En cuanto a mi madre. —Muy complicado. —¿Quiere eso decir que aceptas organizarlo todo? —Por supuesto. Les vamos a llenar el estómago y al mismo tiempo intentaremos impedir que echen a sus granjeros. De eso es de lo que me he estado ocupando al ir a visitarles. —Parece ser que le preguntaste a Campbell cuantas habitaciones tenía el castillo. supongo que tu madre estaba contenta con su trabajo. y así sucesivamente. Millicent se desplomó contra el respaldo del asiento. Y —añadió señalando el sillón— la mayoría de ellos querrán aprovechar la ocasión para mirarme desde arriba. Pero como a ti te gusta la señora MacAlister creo que no vas a tener inconveniente en lo que te voy a pedir. —¡Que se vayan al cuerno! Me las ingeniaré para que te instalen en un pedestal a tres metros de altura. —¿Es algo complicado? —Mucho —suspiró él—. corrección Cari 203 . pero es difícil convencerles uno a uno. —¿Y te he dicho ya que sería pronto? Ella agachó la cabeza imaginándose a si misma en medio de un salón lleno de gente elegante en el cual nadie notaría su presencia.

al igual que su tierra. estaba asustado ante la idea de que me convirtiera en una solterona y tuviera que mantenerme el resto de su vida. —Permanecí casada con él cinco largos años y todavía me pregunto como es posible que sobreviviera. me crucé con gente a la que habían echado de sus casas. donde murió. igual que al señor Traducción Rosanic. que también era mi tutor. Para mi marido yo solo era una posesión más. Ya has conseguido que todos te respeten. paseando por el río. temblorosamente. Lyon. Ella dibujó el contorno de sus labios con el dedo. establecí una especie de vínculo con los trabajadores negros que Wentworth tenía como esclavos. Mi tío. pero quiero decirte que ya has causado una fuerte sensación. —También comprendí —prosiguió ella— que Emma no era la criatura sobrenatural que mi mente había creado. sin embargo continuó: —Durante esos años cuando yo estaba en Melbury Hall en vez de en Londres intentando esconderme de él. Hay tantas cosas que no sabemos el uno del otro… Después de salir del pueblo. sus esclavos. La gente se da cuenta de que te preocupa su bienestar. Notó que Lyon se tensaba de ira. —No quiero que haya secretos entre nosotros. familias enteras. Después de saber algo más sobre ella. me di cuenta de que solo era una mujer de carne y hueso. No quiero que haya malentendidos. Solo quiero la verdad. Tenía que irme de su casa y no le importaba ni con quien ni su mala reputación. Quería ver el lugar donde te caíste y perdiste a Emma. Su voz se hizo repentinamente dura. —Querrás decir. Millicent recordó las palabras de Truscott: Emma amaba más a Baronsford que a su marido. Tuve también la suerte de conocer al reverendo Trimble y a su esposa. Creía tener sobre todo ello derecho de vida y de muerte. desesperadas… Entonces pensé que se nos ofrecía una segunda oportunidad para encontrar la felicidad y deseo de todo corazón que lo logremos. Cogió aire. Los brazos de Lyon se cerraron a su alrededor y ella apoyó la cabeza por debajo de su barbilla. sus caballos y su ganado. sus perros. corrección Cari 204 . a falta de algo mejor.—Ya sé que es solo el segundo día que estás en Baronsford. —Truscott te habló de Emma. un ser humano con todas sus virtudes y defectos. —Le pedí a Walter que me llevara al acantilado. ni suposiciones. —Y de su relación con tus hermanos. como el resto de nosotros… Y al mismo tiempo supe que era importante que te hablara de mí… Él no la soltaba y eso le proporcionó la fuerza para continuar. Se imaginó lo mucho que este debió sufrir. —A la edad de veintitrés años me lanzaron a los brazos de Wentworth.

o correría la misma suerte que la primera mujer de Wentworth. pero antes deja que te cuente otra cosa. Pero no lo éramos. antes de que pudiéramos poner en marcha el plan. —Ahora llegamos al verano de hace dos años. Wentworth estaba convencido de que como amo y señor. Esas buenas personas. Incluso planeamos mi huida a Filadelfia o a cualquier otro lugar de las colonias. me dijo que ya no la necesitaba. Habíamos escondido a Violet en el bosque para protegerla de la lujuria de Wentworth. —La primera esposa de Wentworth poseía plantaciones en Jamaica. Él siempre repetía que tenía el derecho de “tocar y castigar como le diera la gana”. En resumen. Al mismo tiempo presentí que carecía por completo de valor para Wentworth. Envié a Jonah al pueblo para que le pidiera a Cunningham que viniera a buscar a Violet. Me encontré por casualidad con una vieja amiga del colegio de Knebworth. Wentworth se enfureció porque lord Stanmore había acogido bajo su protección a un niño esclavo que había sido cruelmente golpeado por el capataz. corrección Cari 205 . Rebecca. Se negaba a entender que era solo la compasión lo que le empujaba a visitarme. La furia de Lyon era palpable. Y eso hizo.Cunningham. Y no se privaba de hacerlo. Wentworth. en uno de sus momentos de borrachera. con la ayuda de lord Stanmore. pero justo antes de que decidiera regresar a Inglaterra. intentaban mejorar la situación de los esclavos. Se incorporó con un sollozo. Prefería creer que éramos amantes. —Ella me ayudó a comprender que tenía que encontrar el modo de poner fin a ese matrimonio. —Millicent… —Luego seguiré hablándote de él. Apoyó la mano en el puño crispado de Lyon. aunque sospecho que al final Cunningham confundió la piedad con el amor. podía utilizarme cuando quisiera. —Estas temblando… —Era el mes de junio. ella murió… misteriosamente. Después de perder al niño me hundí en la desesperación durante varios meses. Pero un día. tengo que contártelo todo. —Déjame terminar. Millicent recordaba sus encuentros secretos en el bosque o en la iglesia del pueblo. Pero Traducción Rosanic. Luego todo se vino abajo. —Aunque no tenía nada que temer de mi amistad con Cunningham. Wentworth no podía soportarlo. Había vivido durante diez años en América. hasta el punto de que una vez tuve que guardar cama durante varias semanas. También perdí un hijo. me quedé embarazada. pero ella sacudió la cabeza. Él quiso cogerla entre sus brazos. el maestro del pueblo. No iba a tardar mucho en asesinarme. Fue así como hizo una pequeña fortuna. Ya lo había hecho.

contemplaba las llamas que se iban consumiendo. Todos los criados tienen la misma sensación. pero no me encuentro a gusto. Ohenewaa no ha salido de su habitación y. Las sombras bailaban en las paredes del salón de los criados. —¿Quién más lo sabe? —preguntó Lyon preocupado. pero Millicent quería llegar hasta el final con la confesión. un animal llamado Mickelby. y para que yo no me viera envuelta en el escándalo que iba a producirse. No ha dejado de trabajar en todo el día. No sé que fue lo que le dijo al juez. pero nunca se nos molestó por ese asunto. Mary. Wentworth mató a Cunningham. Quiso matar a todas las personas a las que yo quería y luego matarme a mi. Para que no le condenaran por haber matado a un blanco. Esa mañana. cada vez que he pasado por delante de su puerta. dulce como un ángel protegiendo su rincón del paraíso. pero fue Moisés quien mató a Wentworth. Y creo que Violet se enteró por una de las mujeres que estaban escondidas en los alrededores. señora Page. Mary Page entró en la estancia. Nadie dirá nada jamás. Stanmore llegó justo a tiempo para salvar a Moisés. Wentworth se volvió completamente loco. corrección Cari 206 . ¿Qué pasó con el capataz? —Estaba a punto de matar a Moisés cuando le atravesó la espada de Stanmore. —¿Y fue Stanmore quien mató a Wentworth? Esa era la versión oficial. —Venga a sentarse a mi lado. Violet no ha cenado nada. —No lo sé exactamente. señor Gibbs. sentado frente a la chimenea. —Dime que es lo que te preocupa. Moisés estaba haciendo su ronda y sin embargo el escocés no podía librarse de un mal presentimiento. y Gibbs. —Stanmore me cayó bien en cuanto le conocí. Notaba que se sentía atraída por él y era la primera vez en su vida que Gibbs compartía tal sentimiento.Wentworth y su capataz. —Después de asesinar a Cunningham. he perdido la cuenta de las veces que la he visto mirar por la ventana. Lyon le acariciaba suavemente la espalda. se echó toda la culpa. Nadie lo sabe —añadió mirando a su marido a los ojos—. Ella apagó una vela que se estaba agotando y dejó una pila de platos en la mesa antes de reunirse con él. Y no soy la única. Una de las Traducción Rosanic. Él cogió su mano y entrelazó sus dedos con los de ella. Decidió empezar por Jonah. estaba cantando sus himnos africanos. La casa estaba en silencio y las puertas bien cerradas. —Parece usted tan inquieto como yo. dijeron que era yo quien huía con el profesor. —Tan solo los pocos negros que estaban ese día en los bosques.

confiaba plenamente en ese hombre. Lo que me extraña es que no haya venido a buscar el dinero que se le debía. pero te aseguro que me siento mejor contigo a mi lado. Estaba pensando en lo que Truscott te contó sobre Emma. corrección Cari 207 . Hasta entonces Millicent no se había dado cuenta de lo complejos que eran sus sentimientos. Traducción Rosanic. me alegro de que hayas ido. Por lo que me has dicho. Él volvió la cabeza hacia ella. Hubiera sido mejor que esperara a que tú… —No. —No es eso lo que me impide dormir. —¿De verdad crees que se trata de eso? ¿Crees que nos estamos preocupando por nada? Él le dio un beso en la frente. Le acarició suavemente la mejilla. —No quería aburrirte con la historia de mi vida —dijo Millicent poco después—. —¿Qué mosca crees que le picó? —Puede que se enterara que su mujer había dado a luz. Ahora no consigues quedarte dormido. Él le acarició la palma de la mano con la yema del dedo. —A lo mejor es solo por la ausencia de lord y lady Aytoun. —Lo que me mantiene despierto es que debería contártelo todo… Debería decirte lo que sucedió ese día. —No lo sé. a pesar de los fantasmas. en silencio. —No debería haberle pedido que me llevara al acantilado. La posibilidad de que Lyon fuera el responsable de la muerte de Emma era algo que podía explicar la depresión en la que había caído después.criadas cree haber visto a Ned Cranch vagando por los bosques con un hacha en la mano. Seguro que volverá pero eso no explica porque se fue sin avisar. Mary. Permanecieron así. —¿Lo ves Gibbs? —Preguntó el ama de llaves muy seria— Todo el mundo se comporta de forma extraña. El albañil se fue y también abandonó su habitación en la posada. En cuanto a mi. Lo siento. Sin embargo nunca quiso creerlo. hace diez años que no me separaba de Su Señoría. Las brasas encendidas apenas iluminaban la habitación y. mirando el fuego. Y me siento aliviado que sepas tanto de ella. —Eso me parece bastante improbable. a tu señora no le gusta demasiado alejarse mucho tiempo de aquí. Mary. —Yo también Angus —contestó ella en voz baja apretándose más contra él. —¿Quieres contármelo? Él tomó su mano con la mirada fija en el techo.

si no a Baronsford. Y. pero eso no era más que una excusa para tenernos a todos a su alrededor. corrección Cari 208 . ni siquiera hablábamos el mismo idioma. Pero eso no era suficiente para ella de modo que empezó a hablar de aventuras. Cuando ella venía aquí con amigos. A Millicent le hubiera gustado consolarle. —Cosa que hacías. —Walter me dijo que la casa estaba llena de gente para celebrar el cumpleaños de tu madre. pensaba que nuestro matrimonio sería soportable con la condición de que Emma no nos deshonrara a ambos públicamente… Por su culpa mis hermanos llegaron a odiarme. Emma tenía que decir algo y necesitaba público. estúpido de mí. La vi crecer. Siempre supe lo que ella deseaba. Millicent se quedó paralizada. David y yo nos fuimos alejando cada vez más. Y yo. Pasamos la mayor parte de nuestro matrimonio separados. con los testigos suficientes como para que la noticia se propagara a la velocidad del rayo. pero no sabía que decir. Nos separaban diez años. Millicent apoyó los labios en su corazón. Había sido milagroso que Lyon sobreviviera a esa época. vi su vitalidad. —Todo lo que Truscott te contó es cierto. Cuando ella estaba en Londres. cegado por mi orgullo. vi como explotaba su belleza. En lugar de eso otros mas imbéciles que yo fueron quienes perdieron la vida. —¡Era un estúpido! Creo que esperaba que en uno de esos duelos encontrara la muerte. Nos peleábamos continuamente. —¿Qué hiciste tú? Traducción Rosanic. no me había dado cuenta. —El día que murió. pero bien podía haber sido un siglo. Perfore. Y era culpa mía. Fue lo más escandaloso que se le ocurrió. —Si. Nuestro matrimonio fue un error desde el principio. yo me quedaba en Baronsford. Cuando Emma dejó de atender a razones también lo hice yo. —La arrogancia lleva a cometer muchos errores. las familias de ambos estaban aquí y esperábamos a doscientos invitados para el baile que se daba en honor a la condesa viuda. en Bath o en Bristol. —¿De que se trataba? Lyon la miró sombriamente. —Quería el divorcio. No nos entendíamos.—Nos habíamos peleado. tenía que haber sospechado que estaba planeando algo. el día del accidente. Ponía en entredicho mi honor y mi virilidad y esperaba mi reacción. no comprendíamos lo que el otro necesitaba. No era a mi a quien quería. yo me iba a las Highlands. Creí que me quería. Se rió sin alegría.

me dijo que no iba a ceder. Que nunca iba a ser capaz de hacerlo y que no quería morder el anzuelo. —¿Su estado? —Perfore me anunció que estaba embarazada. Pero antes de que pudiera llegar oí un alarido. —No lo hice de inmediato. Siento todo lo que tuviste que soportar. y no lo hice precisamente con tranquilidad… Nos peleamos. Traducción Rosanic. Me preguntó como podía tratarla así en su estado. Entonces bajé al jardín y me tropecé con Perfore. Ella le había dicho que íbamos a anunciarlo esa misma noche. que estaba jugando conmigo otra vez. Lo único que habían hecho era envenenar vuestras relaciones. Lyon la miró a los ojos antes de apretarla nuevamente contra su pecho. —Mientras resbalaba por el acantilado.—Le contesté que no. caída encima de las rocas. Cuando llegué estaba ahí. —¿Fue él quien te convenció de que la siguieras? —No exactamente. corrección Cari 209 . Puede que se marcharan porque se sentían algo responsable del fracaso de vuestro matrimonio. Creyeron. —No puedes saber lo que piensan —murmuró Millicent para consolarle—. que fui yo quien la empujó. O quizá necesitaban asimilar su tristeza. Me dije a mi mismo que era otra de sus tretas. quería alcanzarla. Empezó a sermonearme por el modo en que la trataba e insinuó que no la merecía. y creen todavía. —Tú corriste detrás de ella. no buscaba ninguna explicación. Iba a decirlo en público y yo tendría que aguantar el escándalo que con toda seguridad se produciría. Luego huyó. lo que mas me dolió fue darme cuenta de que mis hermanos se habían ido. Estaba furioso porque había visto a Emma dirigirse hacia los acantilados. En esta ocasión fue Millicent la que se enfureció. Pero sé que el niño no era mío. Se masajeó las sienes. Millicent besó la lágrima que se formó en la esquina de uno de sus párpados. —Lo siento Lyon. —Gracias por confiar en mí. —Cuando me desperté. solo pensaba: no puede estar muerta. —Corrí tras ella. Se le rompió la voz y cerró los ojos. —¿Llegaste a saber si Emma estaba realmente embarazada? —Me lo confirmaron más tarde —asintió él—.

Millicent cogió otra hogaza de pan de uno de los hornos y la envolvió en un paño limpio antes de dejarla en la panera. —¡Absolutamente nada! —le aseguró Millicent mientras una criada quitaba las paneras llenas y las sustituía por otras vacías. sus mesas de trabajo de madera y las rejillas cerradas donde se leudaban las masas. —Me encanta su elección. Y en ese momento. La parte donde se hacían los dulces. Seguro que hay algo que no es de su agrado. —Notable. ofrecía un gran contraste con los tres hogares abiertos provistos de espetones. —Seguramente no sea perfecta pero sin duda es una fiesta grandiosa. —¿La porcelana? —Magnífica. con sus hornos nuevos. —¿Los postres? —Excepcionales. señora MacAlister. —¿La elección de los platos para la cena? —insistió el ama de llaves. corrección Cari 210 .Capitulo 29 En las cocinas de Baronsford se mezclaban lo moderno con lo antiguo. Traducción Rosanic. ovejas y bueyes del mismo modo que se había estado haciendo durante siglos. un apetitoso olor a porridge salía de los calderos colgados encima. Bajo los arcos de piedra se asaban cerdos.

milady? —Muy bien. Cuando. El albañil no parecía nada asustado por la amenaza. Jasper Hyde iba de un lado a otro de la habitación que había alquilado en la posada de Saint Albans. corrección Cari 211 . milady. Usted gana. Y bien. —Podemos encargarnos de preparar las cestas con comida para los vagabundos. —No podemos simplemente ir a Melbury Hall. le apuntó con una pistola para demostrarle su enfado. Es usted una joya. Traducción Rosanic. —Dije que no la necesitaba. señor Hyde —se defendió Ned—. —¡Habla! —Ladró Hyde— O te agujereo la piel. —Me fue imposible llegar antes con toda la información que quería. Cada vez estaba más impaciente. Antes de que Millicent pudiera responder al cumplido la mujer ya se había vuelto y estaba envolviendo una hogaza de pan. Me dijo que tenía que ocuparme de su guardarropa y eso es lo que he hecho. ¿lo dijo en serio o no. Llegó ayer de Edimburgo. Confío en usted por completo y admiro su eficacia y su preocupación por los detalles. La alegre carcajada de Millicent arrancó una especie de sonrisa al ama de llaves. —Eso no estaba en el menú que me ha presentado esta mañana ¿Dónde ha encontrado frambuesas en pleno mes de marzo? —Solo lo he dicho para asegurarme de que me estaba escuchando. —Lo sé —replicó la señora MacAlister casi traviesa— Su Señoría me dio órdenes al respecto. cogerla y regresar tranquilamente. —Pero… —“Confío en usted por completo” —la imitó el ama de llaves poniendo el acento ingles de Millicent— “Es usted una joya.—¿Los pasteles con frambuesas frescas? Millicent la miró. —No entiendo porque no quiere creerme cuando le digo que estoy encantada con su manera de hacer las cosas. —Es usted demasiado buena. así usted puede ir a entretenerse un poco con la modista. milady. Hace muchos años que no veíamos a la señora de la casa en las cocinas. Pero se sentirá satisfecho de saber que he hecho mi trabajo. señora MacAlisterrr. señora MacAllister”. verrré a la modista — contestó Millicent parodiando el acento escocés del ama de llaves. con media hora de retraso. entró Ned Cranch acompañado de Harry. milady. señora MacAlister.

Nos encontramos en la taberna y les explico a sus hombres la distribución de la casa. —Unos pocos esclavos no pueden hacer nada frente a los delincuentes que hemos contratado. Cogemos a Ohenewaa y nos largamos. señor Cranch. De hecho tengo dos. Luego nos separamos y nos volvemos a encontrar en el bosque. Estos han probado la libertad y se protegen entre ellos a cualquier precio. —Se lo diré. Hyde miró pensativamente por la ventana. Incluso cuando pasea por el jardín esta rodeada de un puñado de negros. Nos cogeran en una emboscada. —Debería usted ir a buscar a sus hombres y traerlos aquí. Una vez allí. Esos esclavos liberados no se parecen a los que hacía usted trabajar en sus campos. La excusa era plausible. así es. ¿Qué le parece? —Concluyó con una sonrisa triunfante. —Entonces ¿Qué propone usted que hagamos? —Una distracción. mandaran a alguien atravesando el bosque para avisar al conde o al pueblo. A la más mínima señal de alarma. corrección Cari 212 . pero tenemos que modificar los planes. Nos encontraremos todos en la taberna cerca de la fábrica de ladrillos donde estoy escondido. Será entonces cuando sus hombres entren en acción. señor. cerca de las casas en ruinas que hay en la parte de atrás de Melbury. —Me había dicho que sus amiguitas vivían en la casa.—¿Estabas dispuesto a hacerlo tú solo y ahora dices que no lo conseguirían media docena de hombres? —Si. Forzosamente tendrá que acudir la gente de Solgrave y del pueblo para ayudar. Traducción Rosanic. La situación ha cambiado desde que el conde y su esposa se fueron a Escocia. Estoy seguro de que se huelen algo y quieren protegerla. El insolente albañil tuvo la cara dura de sentarse sin pedir permiso. —Y así era… bueno. He estado vigilando la casa y he comprobado que la negra ya no sale al bosque. Hyde empezó a enfurecerse. Y hay algo más: el camino que sale de Melbury Hall pasa al lado de Solgrave y atraviesa el pueblo de Knebworth. Pero en esa casa las criadas son extrañas. Demasiado leales a su señora como para fiarse de ellas. Mientras hablaré con mi amiguita de Knebworth y ella encontrará el modo de que yo pueda entrar por la noche en Melbury Hall en cuanto esté usted preparado. me deslizaré hasta los establos y les prenderé fuego. a menos que quiera escañar las colinas de Chiltern. Con el desorden que se producirá no quedará nadie en el interior de la casa. señor Hyde. —Puede que si y puede que no. —¿Qué hará una vez dentro? El albañil estaba muy seguro de si mismo.

pero deberías comer algo de pan. En cualquier caso. La niña seguía con la mirada al lacayo que llevaba la última cesta. —No es gran cosa. nunca lo ha mencionado. una pequeña mano rozó la de Millicent. —¿Por qué no vienes a la casa conmigo? —Le ofreció suavemente Millicent— Este no es lugar para tener un hijo. Millicent se dio cuenta de su vientre. Un delgado brazo salió de debajo de la manta. no necesito una habitación seca durante un día. —No va a salir —intervino una anciana. —No puedo moverme de aquí. —¿Sabe usted si tiene familia? —Estoy segura de que no tiene a nadie. —¿Es familia suya? —No. queso y carne seca. y no me hará más caso que a usted. Jo se había metido más entre las ruedas y se había tapado la cabeza con la manta. pero comparto la carreta con ella desde que la encontré en el camino de Glasgow. Millicent se incorporó de mala gana. La pobre pequeña está aterrorizada. verdad? La niña escondió la comida debajo del plaid. se agachó en el barro y le entregó la cesta a la niña. —Me gustaría llevarla a Baronsford. señor Cranch. milady. ¿Quiere preguntarle si quiere venir conmigo? —Entiende todo lo que se le dice. Lo único que sabe decir es que se llama Jo.—Olvídese de los establos. —¿Se sentiría más segura si viene también usted? La anciana negó con la cabeza. una pequeña envuelta en una manta con la cara de un ángel. Se abrigó más con el chal y volvió a acercarse al fuego. No. Mírela. Millicent se la quitó de las manos. Estoy casi segura de que no ha dejado a ningún marido a la espalda. —¿Te queda poco para dar a luz. Tengo que estar aquí cuando baje el nivel de agua del río. milady. Estaba hecha una bola debajo de una carreta para protegerse de la lluvia. Cuando la pequeña cogió el queso. Al menos allí tendrá a su hijo en una cama y tendrá un fuego con el que calentarse. ni mía ni de nadie de los alrededores. Incendie la casa. corrección Cari 213 . Traducción Rosanic. No sé si es un elfo o si la han echado de casa por culpa del niño que lleva en el vientre. Millicent se fijó en ella cuando entregaba una cesta de comida a una familia formada por cinco personas que estaba apelotonada alrededor de un mísero fuego. La chica pareció aterrada y se metió más debajo del carro.

en ese instante.Millicent quería ser fuerte. Él la apretó contra su cuerpo y la puerta se cerró. Y no hay nada esperándoles al final del camino. Entonces lloró sin contenerse por la miseria que acababa de presenciar. Y a pesar de todo siguen conservando su orgullo. Y ahora están siendo expulsados de sus casas por los mismos que se enriquecieron con su trabajo. —Me ocuparé de eso inmediatamente. Millicent le besó y. Lyon le besó el pelo. milady? —Le agradecería que llevara estas cestas vacías a las cocinas para que las llenen y vuelvan a traerla aquí junto con unas mantas. a ataques de soldados en busca de botín y a toda clase de traiciones. —Esta no es la hermosa Escocia de la que te habían hablado ¿verdad mi amor? —¡Es tan terrible. se apresuró a ayudarla para que no resbalara. Levantó los ojos y vio el carruaje de Lyon que se detenía al lado del suyo. —¿Puedo ayudarla. Jo. Millicent. y la diferencia entre su situación y la de esa desventurada era abrumadora. Aunque hubiera hecho caso omiso de los síntomas. Traducción Rosanic. estuvo segura de que nunca había amado a nadie como a ese hombre. querida. —Está aquí Su Señoría. Cuando cogió la mano que le tendía Lyon para subir al carruaje. pudo por fin dar libertad a su llanto. que tenía pocas esperanzas de un futuro para ella y para su hijo. milady. corrección Cari 214 . Cuando Lyon se separó de ella. Millicent no pudo evitar que las lágrimas se derramaran de nuevo. Pero son fuertes y orgullosos. se aferraba a unas pocas migas de pan debajo de una carreta. Lyon! Esa gente ya no tiene nada. El carruaje estaba regresando lentamente hacia el castillo. como bien dices. Le secó dulcemente las lágrimas. Subió la lodosa pendiente para reunirse con él. con un marido y un hogar. —Es un pueblo fuerte. Volvió a mirar a la futura madre. sobrevivirán. estaba segura de estar también embarazada. pero la emoción le impedía respirar. El lacayo le tocó el brazo. Han sido separados de sus familias y de su tierra. Esa gente necesita que tú también seas fuerte. —No puedes derrumbarte cada vez que vienes aquí. En cuanto la vio. estaba retrasando darle a Lyon la noticia de su embarazo porque esperaba el momento apropiado. Peter Howitt. —Hay algo más —murmuró él. Con un poco de ayuda por parte de gente compasiva. Han sobrevivido a muchas guerras.

si fueras un caballero dulce. tranquilo. nos esforzaremos por mejorar la situación. Traducción Rosanic. ¿Cómo es posible? ¡Esos propietarios echan a la gente! ¡Son compatriotas suyos. del mismo modo que nosotros no podemos salvar a todos esos desgraciados que están en el río… pero lo intentaremos. corrección Cari 215 . Es el mejor modo de llegar a los propietarios. Capitulo 30 —Ya es bastante penoso que todos los miembros de esta casa anden de puntillas desde hace varios días. Tú me amas tal como soy y con eso me basta. —Dentro de tres días es la fiesta. —Nuestra relación es un peligro —murmuró—. No todos cambiaran de idea. Campbell y la señora MacAllister juntos. —Lo intenté pero no quiere. —Había una niña. Tú y yo. —Bueno. Está todavía más preocupado por mi comportamiento de esta noche que Truscott. pero ahora me está poniendo una escolta para que me vigile como si no fuera capaz de actuar correctamente. —Deberías haberla llevado a Baronsford. —Los patanes deben tener un buen guía.Ella asintió y cerró los ojos para apartar la imagen de la pequeña bajo la carreta. sin marido y sin familia. cortés y agradable estarían menos preocupados ¿no? Él sonrió. Con unas cuantas palabras haces de mi lo que quieres. miembros de sus clanes! ¿Cómo pueden ser tan injustos con otro ser humano? Los ojos de Lyon brillaron de emoción. La furibunda mirada de Millicent iba de Lyon a su secretario el cual estaba fuera del carruaje esperando a que ella bajara. Está a punto de dar a luz. La única razón por la que Howitt te acompaña es porque no deja de darme la lata. —Te equivocas completamente —dijo Lyon sujetándole la barbilla para obligarla a mirarle—. Pero fue en vano. juntos. Millicent le rodeó el cuello con los brazos.

milady —contestó él evitando mirarla—. fue el día de… el día del accidente. Millicent se bajó con los ojos brillantes. Toda la casa está con los nervios de punta. la última vez que se celebró una fiesta tan importante en Baronsford. En la actitud del personal de la casa había. Todavía no le había dicho nada a Lyon de su embarazo. Tenía que haberlo sospechado. —Creo que los invitados empezaran a llegar al principio de la tarde. pero le daría la noticia esa misma noche. Howitt —le cortó ella suavemente—. con Lyon herido y Emma muerta. —Entonces dejaremos que nuestra corte de criados se ocupen de ellos hasta que estemos listos para verles. Dos criados estaban llegando con más cestas de comida y mantas. Pero antes de empezar me gustaría que me explicara que es lo que le incomoda tanto. —Nada. —En cualquier caso. —Recuérdame que mañana le despida. Entonces perfeccionaré mi técnica para hacer lo que quiera contigo. —¡Pero todavía me queda mucho camino por recorrer! Ella se inclinó hacia él. Se apoderó de sus labios con pasión y ella se derritió por un instante en la magia de su beso. La atrajo hacia sí para darle otro beso y ella se dejó envolver por su suavidad. pero de repente se fijó en Howitt que no sabía donde mirar mientras esperaba fuera del carruaje. ciertamente. —A pesar del trágico suceso —continuó el secretario— muchos de los invitados que se quedaron a pasar la noche tuvieron un comportamiento… poco amistoso.—Regresa pronto de visitar a los vagabundos para que podamos disfrutar de una siesta. corrección Cari 216 . ¿Se ha invitado al rey y nadie me ha dicho nada? Él emitió un tembloroso suspiro. milady —dijo el secretario—. ya dominas perfectamente la técnica. Un segundo carruaje estaba esperando a pocos metros de allí. Uno de mis principales defectos es la timidez… —Pare. Él deslizó una mano bajo su capa. —Le prometí a la señora MacAlister que la llevaría de vuelta a mediodía. Después de ese funesto día. —¿Murmuraban por lo que había sucedido? Traducción Rosanic. milady. después de la reunión. Miró como se alejaba el coche en dirección al pueblo. —A decir verdad. —Creo que tu secretario se está impacientando. algo de superstición. De modo que si nos separamos iremos mas rápido y… —Una excelente idea. hubiera estado fuera de lugar celebrar fiestas en el castillo.

Lyon estaba a punto de contestarle que era un gusano asqueroso cuando Walter Truscott apareció en el umbral de la puerta. Después de pasar dos horas escuchando sus tonterías en la biblioteca. el conde sugería que. Millicent no podía sospechar que olvidaría tan rápidamente esa promesa y también la hora. el día y a los invitados. —¿Está Howitt con ella? —Creo que si. El resto de los invitados estaba empezando a llegar y lord Aytoun tenía que empezar a prepararse.—Hablaban de escándalo sin disimulos. Ha debido perder la noción del tiempo. —¿Qué sucede Walter? —Millicent todavía no ha vuelto. No hemos sabido nada. corrección Cari 217 . Desistió de la idea por miedo a arruinar la alfombra persa. Traducción Rosanic. sus pares le considerarían un traidor. Ahora démonos prisa. señor Howitt —dijo Millicent conteniendo las lágrimas de emoción—. entendemos y apoyamos lo que Su Señoría y usted pretenden hacer y al mismo tiempo deseamos demostrarle a toda esa gente que estamos mejor desde que usted llegó y que es una bendita suerte que sea nuestra señora. Mientras se dirigía hacia el río. Aunque fuera en gran parte responsable de los problemas que había en la frontera. No te preocupes. si Lyon hablaba esa noche a favor de los granjeros. —¡Date prisa! —Exclamó Lyon— Necesito saber que está sana y salva y me importan un pimiento todos los pavos reales que tienen que venir aquí esta noche. Devuélveme a mi esposa. —Estoy emocionada. Vamos a ocuparnos de nuestra misión aquí y volveremos a Baronsford con tiempo suficiente para prepararnos. un hombre regordete con las ideas más bien confusas. Lo haremos lo mejor que podamos. Solo me importa ella. te la traeré. Voy a acercarme yo a caballo. Lyon tenía ganas de coger una pistola y pegarle un tiro entre ceja y ceja. Por eso es por lo que estamos decididos a que esta sea una fiesta perfecta. El cambio ocurrió en cuanto se acercó a la carreta de la anciana y preguntó por Jo. El conde de Dumfries. Walter. Le pido disculpas. Todavía no ha vuelto —contestó Walter frunciendo el ceño—. Sin embargo no dejó de sorprenderse cuando vio que su primo acompañaba a los dos lacayos que le subían al piso superior. había hecho una cuestión de honor llegar mucho antes que el resto de los invitados. —¿Has mandado a alguien al río? —Hace una hora.

Jo había muerto. Millicent había conseguido reconstruir algo del pasado de Jo. Una historia llena de sufrimiento y traición. —¡Y pensar que todo el mundo quería a toda costa evitar otro escándalo! —Le dijo a Howitt. Sintió alivio al ver aparecer a Truscott. Truscott se removió. se diría que ya ha llegado casi todo el mundo —dijo Howitt mirando por la ventanilla. corrección Cari 218 . Ella oyó los murmullos incluso Traducción Rosanic. Has actuado como te dictaba tu conciencia y no está mal que puedan comprobar lo que ha hecho su avaricia con toda esa gente inocente. se encontró al borde del río con la criatura arropada bajo su capa. Iba a cuidarla muy bien. La pequeña vivirá a través de su hija. Él sabía lo que había que hacer y se encargó de todo. Los espectadores se limitaban a mirarla en silencio. La anciana negó con la cabeza. La anciana que había compartido su carromato con Jo se reunió con ella. Entraremos por la puerta principal. Percibió la mirada seria de Truscott que bajaba por la colina. —Si. Pero puede que regrese algún día solo para ver como está. —Siempre será bienvenida. —¿Se va a quedar con la recién nacida? —Creo que será lo mejor. La he oído. Walter Truscott le dio una amistosa palmada en la mano. con su diminuta hija envuelta en un tartán en un brazo y aferrando con la otra mano la de Millicent. Algunos agacharon la cabeza antes de volver a sus ocupaciones.El médico que Millicent había mandado llamar a Melrose había llegado demasiado tarde. Una vez dentro del coche. Después de lo que pareció una eternidad. El carruaje se detuvo delante de las enormes puertas de Baronsford. Quizá algún día esta niña pueda vengar a su madre. —No. Ya era hora de irse. —No te preocupes por eso Millicent. gracias. —Podemos ir por detrás si quieres. —No —decidió Millicent —. mientras los criados envolvían a Jo en un sudario y la llevaban a la iglesia del pueblo. y Truscott se bajó para ayudar a Millicent. —¿Quiere venirse a vivir con nosotros a Baronsford? Así la verá crecer. He oído lo que le contaba de su vida. Según las pocas palabras que había murmurado cuando se acercaba el final. —Por la cantidad de carruajes y de mozos que hay. Nadie tiene porque saber que has vuelto hasta que tengas oportunidad de cambiarte de ropa. se abrió la capa y contempló al diminuto bebé que dormía con los puñitos cerrados. intranquilo. Esperaba oír alguna protesta pero para su sorpresa no se produjo ninguna. Lyon y ella la educarían junto a su propio hijo. A lo mejor… pero antes tenía que pasar mucho tiempo.

corrección Cari 219 . No tenía hogar. pero sus palabras hicieron que Millicent llorara con más fuerza. Desde allí podía hablar a los invitados. Algunos invitados rezagados estaban en el vestíbulo quitándose las capas. Se abrió cuidadosamente la capa para enseñársela a Lyon. Estaba más elegante que nunca. Espero que lo comprendas. Sacudió la cabeza. todos a la vez. esta noche ha muerto una mujer joven. Hay al menos cincuenta familias más. en el campamento de los vagabundos —le anunció—. a pesar de todo. mientras daba a luz a esta niñita.antes de subir los escalones. Al contrario. seguía hablando como si estuviera a solas con su marido en vez de rodeada de gente. Usted tiene que cambiarse. sin mirar atrás. nadie que la quisiera o que la ayudara. —Me ocuparé de ese angelito. murió entre el lodo al borde del río. ni familia. Millicent se había detenido al pie de la inmensa escalera. Se miró la suya llena de manchas y las botas embarradas. pero nadie se presentó. después de echar un vistazo al lugar de donde se había quitado el retrato de Emma. ¿Acaso se había vuelto loca para dar semejante espectáculo delante de toda la nobleza de los alrededores? La señora MacAlister la había seguido. ¿Cómo iba Traducción Rosanic. con lo poco que poseen amontonado en viejas carretas o en su propia espalda. están enfermos y sin embargo conservan su orgullo. Unos serviciales criados se apresuraron a cerrar la puerta de su dormitorio cuando entró en él. Millicent estaba en una especie de nube. y. volvió a hacerse el silencio. justo cuando estalló en desgarradores sollozos. Luego. Llegó al descansillo temblando como una hoja. como una ola. Es lo único que les queda. Finalmente. como la calma que precede a la tormenta. —Estaba en el río. no era una mujer —se corrigió a si misma—. Le temblaba la voz. todos los invitados presentes se quedaron callados. era poco más que una niña. —Este es el motivo de mi retraso. Entró y los criados la saludaron. milady. Volvió a cerrarse la capa y. empezaron a murmurar y el rumor fue creciendo llegando hasta el salón y la sala de baile. Las doncellas le quitaron la ropa y le pusieron otra seca y limpia. —A partir de ahora ya me las arreglaré —le dijo a Truscott mientras se disponía a entrar. Incluso los músicos dejaron de tocar. Cogió a la niña con ternura. cruzó el vestíbulo en dirección a las escaleras. atravesó el gentío para ir en busca de su marido. Tienen hambre. —No. Le encontró justo detrás de las puertas del gran salón. y empezaron a peinarla. —Me he retrasado.

Te lo explicaré más tarde. Las dos doncellas la sujetaron justo cuando se desplomaba. muy bien. Bebió un sorbo de vino que alguien le acercó a los labios. De repente. Se secó las lágrimas y se aferró a su brazo. aterrorizada por la idea de tener que salir de esa habitación. Tomó la mano de su marido y se levantó a pesar de las objeciones de éste. Millicent se giró para ver de quien se trataba. Millicent se acordó entonces de los invitados y de la importancia de esa recepción. Se quedó sin aliento y las lágrimas le nublaron la vista.a superar Lyon la vergüenza que acababa de hacerle pasar? ¿Y cómo iba a disculparla ante los demás? El vestido que le pusieron estaba veteado de hilos de plata y contempló distraídamente las hábiles manos que la estaban peinando. Cuando volvió en sí estaba tumbada en un sofá y Lyon estaba ladrando órdenes a su lado. Estaba preparada para enfrentarse a todo. —Debo estar soñando… —No. Traducción Rosanic. Si. que habían recuperado el movimiento. Aspiró profundamente. Creo que esta criaturita no va tardar en despertarse y tendrá hambre. Era Lyon que estaba de pie en el umbral de la puerta. Tú… —Quería darte una sorpresa. —Estás de pié. Se levantó lentamente. —Deberíamos bajar. —Una de las criadas de la cocina esta criando a su hijo de dos meses — anunció la señora MacAlister—. las doncellas. pero en lo único que podía pensar era en las piernas de Lyon. Le apretó con fuerza por temor a que se cayera cuando en realidad era ella la que apenas se tenía de pie. —¿Estás segura de que te encuentras bien? —Si. —¿Cómo? ¿Cuándo? Las lágrimas se negaban a dejar de manar. dejaron de moverla de un lado a otro y se apartaron a la vez. —Estoy bien. Extendió una mano hacia él al mismo tiempo que todo a su alrededor empezaba a dar vueltas. La atrajo hacia sí. pero no suponía que iba a asustarte. Millicent se lo agradeció con un gesto y el ama de llaves desapareció con la niña. Millicent vio a través del espejo la imagen de una mujer extrañamente familiar. mi amor. corrección Cari 220 . Llamaron a la puerta y alguien fue a abrir.

con la niña en brazos. tengo más sorpresas que enseñarte. Al retroceder un poco le vio como se apoyaba en el bastón y les hizo señas a los lacayos para que trajeran su sillón. Ahora. corrección Cari 221 . enfrentándote a los lobos con valor. estaba evidentemente orgulloso de ella. Conservaré el recuerdo de esta noche toda mi vida. Es la forma más rápida de llegar al dormitorio —le engatusó ella en voz baja. —Solo es para subir las escaleras durante unos pocos días. Traducción Rosanic. — ¡Nunca lo olvidaré! ¿Cuánto tiempo hace que guardas ese secreto? —Ocurrió poco a poco y estaba esperando el momento adecuado para que vieras un progreso significativo. Cuando oyó que el carruaje del conde se iba. Millicent se desplomó contra el pecho de su esposo. Al verte esta noche. todos ellos habían salido de la zona de servicio para contemplar la curación de su señor. todos los invitados se habían quedado pasmados. toda una vida de preocupaciones saltó por los aires mientras se mantenía. era que Lyon. — ¡Y tú estás de pie! Apenas puedo creerlo. la persona más importante para ella de toda la velada. En cuanto a los criados. lo más importante de todo. Lyon. Algunas veces se sorprendía a sí misma hablando con apasionamiento. Muchos de ellos le miraron como si se hubiera producido un milagro. Le traían sin cuidado las críticas o las frases de aprobación. cuando el conde de Dumfries decidió despedirse por fin. Por primera vez en su vida. —No te olvides de que además he andado —dijo él. Otros se quedaron boquiabiertos. unos a sus casas y otros a dormir. en el salón de Baronsford. —No volveré a sentarme en esa cosa —protestó él. hablando de mil cosas. se sentía como un ser humano.Capitulo 31 Quince días antes la velada le habría parecido a Millicent un sueño. estaba feliz siendo quien era y como era. Cuando había vuelto con su esposa después de haber subido a buscarla. Pero Lyon no tenía fuerzas para subir solo las escaleras. —Has estado perfecta —le murmuró él al oído. desde política hasta las condiciones de los desplazados y lo que se podía hacer para mejorar su situación. —Te amo. Ya se había retirado todo el mundo. Millicent le abrazó muy fuerte. —En ese caso —respondió él con una sonrisa maliciosa—. Ella se ruborizó. orgullosamente cogida del brazo de su marido. Y. no pude esperar más.

Entre Traducción Rosanic. corrección Cari 222 .Will y John trajeron el sillón y Lyon entregó el bastón a Millicent antes de sentarse en él sin ayuda. había decidido que educarían a la niña como si fuera de ambos. Te amo y te prometo que te compensaré por toda la tristeza de tu pasado. —Cuando mencionaste que querías una casa llena de niños… —Lo decía de corazón. Su madre se llamaba Jo. — ¿Te molesta? Él rió mientras le tendía una mano. Cuando le quitó el camisón. Le cogió el rostro entre las manos. —Será mejor que aprovechemos para dormir esta noche. —Es una buena decisión. Después del accidente me di cuenta de que mis hermanos habían cortado los pocos vínculos que nos unían. ¿Lo dices en serio? ¿Te gustaría tener un hijo propio? — ¡Un montón de ellos! Y me importa un bledo de donde provengan. — ¿Qué más hay? —Quiero hacerte feliz. La señora MacAlister le mandó decir que la niña estaba durmiendo y que era mejor esperar al día siguiente para que el conde la conociera. Sin necesidad de tener que preguntárselo. —Esta noche me he acercado a verla una vez —le contó ella subiendo delante de él—. Estaba tranquilamente durmiendo. —Es algo que he estado esperando durante toda mi vida. —Eso ya lo has logrado. Millicent entró en el dormitorio y se encontró a su marido acostado. Me habían abandonado y eso me destrozaba por dentro. si es que ellos lo desean también. se puso en manos de Bess. Lo que más eché de menos mientras estuve casado con Emma fue a mi familia. — ¿De verdad? —Preguntó Millicent colocándose a su lado—. Me sentía aislado y solo. La besó con una pasión que la hizo estremecer. me imagino que con una recién nacida en casa las noches van a ser menos tranquilas que hasta ahora. mi amor. —Pero solo es una pequeña parte de lo que deseo del futuro. Una vez en sus habitaciones. No quiero que te preocupes por herederos y tonterías por el estilo. — ¿Cuándo podré ver al nuevo miembro de la familia? En esta ocasión ella no pudo contener las lágrimas. No me importa como lleguen aquí —repitió él—. —He decidido acabar con ese distanciamiento. Le pediré a la señora MacAlister que nos la traiga en cuanto se despierte. — ¿Ya le has escogido un nombre? —Pensaba llamarla Josephine. —Un nombre muy bonito. Él lo había comprendido. ella le miró a los ojos.

—Quiero que mi mujer y mi hijo reciban el mejor de los cuidados. luego le embargó la emoción. Y… Ohenewaa. corrección Cari 223 . ella podría… — ¡Detente! —Le regañó ella suavemente— No hace falta ponerse así. con mi peso encima —vaciló.todos esos pobres hay chavales hambrientos y huérfanos. En este momento algo de los dos esta empezando a vivir. —A lo mejor esta no es la postura que más te conviene. Traducción Rosanic. no nos costará demasiado llenar la casa. Algunos vagan por Londres en plena noche. La hizo rodar en la cama para colocarse encima de ella. — ¿Es cierto eso? —Preguntó— ¿Llevas a nuestro hijo? Ella asintió secando la lágrima que caía por su mejilla. Ella le rodeó el cuello con los brazos. Hay niños negros que han sido arrancados de su tierra. A mi modo de ver. ¡Nuestro hijo! ¿Cómo te encuentras? No comes lo suficiente y no descansas lo bastante. —Te diré lo que es bueno para mí —murmuró antes de obligarle a callar con un beso. ¿Crees que nos quedará energía suficiente para criarle? Las palabras de Millicent tardaron un poco en penetrar en el cerebro de Lyon. Necesitamos que te cuide un buen médico. —Y también está el que crece dentro de mí. hubiera debido sospechar que no solo era por la preocupación. cuando has estado a punto de desmayarte. —Si mi amor. Ella le hizo callar poniéndole un dedo en los labios. —Esta noche.

— ¿Cuándo volverá? —Esta noche —contestó la mujer con la misma mirada inquieta—. si no le obedecía.Capitulo 32 Violet le pidió al mozo que la esperara con el carruaje cerca de las tiendas que rodeaban la plaza del mercado en Knebworth. Me contestó que no era asunto mío y que. me mataría. Todos los sentidos de Violet se pusieron alerta y olvidó su ira. desde detrás de la carreta donde se ocultaba. —Se portó mejor conmigo que contigo. — ¿Por qué te golpeó? —Preguntó. mirando con nerviosismo a su alrededor—. Volvió a sujetarla del brazo pero Violet se soltó de un tirón. El cielo estaba azul. Violet se soltó y se dio media vuelta para seguir su camino. — ¡Te prohíbo que me dirijas la palabra! —Por favor. Pero estuvo a punto de estrangularme porque sí. al menos las señales no se ven a menos que yo misma las enseñe. si no guardaba silencio. Violet… Sé como te llamas y que trabajas en Melbury Hall. Nos utilizó a las dos. Dio un salto hacia atrás hasta que la reconoció. Llevaba en un brazo la cesta de comida que la señora Page había preparado para la señora Trimble y en el otro un paquete de periódicos que tenía que entregar al nuevo maestro de la escuela. La otra no se había movido del sitio. Es un canalla. La última vez que había visto a esa mujer había sido en la cama de Ned Cranch. corrección Cari 224 . Tengo que decirte algo muy importante. —Yo quería saber porque tenía tanto empeño en que le llevara a Melbury Hall. —Te lo ruego. — ¡Déjame en paz! —Va a volver —dijo la mujer. Me ha Traducción Rosanic. —Si estás mintiendo te juro que… La mujer se abrió el chal que le cubría los hombros dejando ver unas marcas rojas y oscuras. Comprobó que los escasos viandantes no les estaban prestando ninguna atención. de las casas salía el apetitoso olor de los desayunos y para ella ese ambiente le resultó relajante. Violet no pudo evitar sentir compasión por ella. El culpable era Ned. Y está planeando hacer algo malo en Melbury Hall. Dio unos pasos más en dirección a la parroquia. Llegará antes de la cena y yo tengo que coger la carreta de mi padre. una mujer que la sujetó de un brazo. Pasaba por delante de la herrería y los establos cuando repentinamente salió a su encuentro. Me utilizó. luego se detuvo y desanduvo el camino.

Él entrelazó sus dedos con los de ella. Traducción Rosanic. Hemos hecho todo lo que hemos podido… por ahora. Y parece que incluso ha mejorado en las propiedades vecinas. —Por desgracia es algo que puede acabar de repente si algún otro propietario decide echar a sus granjeros. pero no te olvides de advertirles de que corren peligro. a media mañana. Lyon ayudó a su mujer a subir al carruaje después de haber estado descansando mientras cambiaban los caballos. sin mencionar a ese cretino. —He molestado a todo el mundo —dijo por centésima vez—. Dile también que en Melbury Hall tienen que prepararse para hacer frente a un problema esta noche. Conocía al cochero. el herrero. — ¿Dónde está ahora? —En Saint Albans. corres el riesgo de que no vea las cosas igual y lo venda todo. —Luego le dices al mozo que me está esperando en los alrededores del mercado que tuve que irme a Saint Albans. Por supuesto tengo que ponerme en contacto con él. Como renunciaste hace meses a la propiedad. —No es cierto. Le entregó la cesta y los periódicos a la otra mujer y le dijo rápidamente lo que tenía que hacer.ordenado que le esconda debajo de un toldo en la parte de atrás. —Antes de que nos fuéramos. —Truscott también me dijo —continuó Millicent con tono vacilante— que debería convencerte para que te acercaras a tu hermano Perfore. Sin decir más. lo he hecho nada más llegar a Baronsford. corrió para alcanzar al carromato. Quiere estar allí a la hora de la cena para poder salir de la carreta sin que nadie le vea. El último día del viaje. entre las barras de hierro y las cajas de clavos que llevo cada quince días a Melbury Hall en nombre de mi padre. Millicent le había confiado de mala gana a Josephine a la nodriza. Estoy segura de que sus intenciones no son nada buenas. —Perfore jamás haría una cosa así —replicó Lyon con firmeza—. me mataría! —Dile solo que te acabo de decir. Yo me ocupo de él. corrección Cari 225 . — ¡No puedo hablarle de Ned. pero preferiría que el primer acercamiento no tuviera nada que ver con la propiedad ni con la herencia. habíamos planeado estar aquí quince días. Creo que tiene una habitación alquilada en la taberna. Y por si fuera poco. Walter Truscott me dijo que el estado de ánimo de los granjeros era mejor. Violet vio que por la calle pasaba el carromato que llevaba la leche desde Solgrave a Saint Albans todas las mañanas. al lado de la fábrica de ladrillos.

Ned. —… Os quedareis en el bosque hasta que veáis salir las llamas de la casa —estaba diciendo Ned—. A pesar del ruido reinante. Querían secuestrar a Ohenewaa y para conseguirlo iban a quemar Melbury Hall. Vio que Ned le decía algo a Jasper Hyde mientras señalaba hacia el techo.Tenía que pensar bien cual sería el mejor modo de acercarse de nuevo a su hermano. luego se levantó y una chica se colgó de su brazo. La sala estaba llena hasta los topes y un violinista. No podéis utilizar el camino para salir de allí. Violet escuchaba con el corazón en un puño. había dos miserables monedas. Cuando Ned dirigió la atención a la puerta. Ahora a Violet ya no le parecía tan guapo. Harry y el señor saben a quien estamos buscando. En el ajado sombrero que tenía en el suelo. El ruido iba aumentando de volumen por la llegada de más clientes y tenía la sensación de que ni siquiera podía oír sus propios pensamientos. con una jarra de cerveza en la mano. sus manos y piernas pesadas y sus movimientos carecían de elegancia. Seguramente se trataba de Jasper Hyde en persona. tocaba una alegre giga. medio derrumbado Traducción Rosanic. Ned parecía haber terminado su discurso ya que los hombres estaban pidiendo cerveza mientras charlaban entre ellos. le llegaron retazos de la conversación. Detrás de ellos estaba el empleado de Jasper Hyde. Los hombres cantaban a gritos y soltaban sonoras carcajadas viendo a dos parroquianos completamente borrachos que bailaban empujando a todos los presentes y recibiendo a cambio alegres palmadas. Tenía que detenerles pero no se le ocurría como hacerlo. corrección Cari 226 . pegada a la pared. en tanto Ned seguía hablando. el mismo que había ido varias veces a Melbury Hall. Violet le espiaba escondida en un rincón de la taberna. Se escondió mejor cuando entró un hombre bronceado. Violet se acercó. sentado en un taburete. Violet comprendió que se dirigía a su habitación. En cuanto os señalen quien es. Se suponía que iba a volver a Knebworth al cabo de dos horas y Violet estaba intrigada por descubrir que es lo que estaba planeando. Millicent depositó un beso en la mandíbula apretada de su marido. siguió su mirada y vio que entraban media docena de hombres con mala pinta. el cual respondió con una sonrisa. Al mirar alrededor de la estancia se fijó en un hombre que estaba roncando. Sus rasgos eran duros. no quería apresurar las cosas. abrazaba a una chica. —Estoy segura de que harás lo que creas mejor —le dijo ella. El hombre se apoyó en su bastón e indicó a los demás que se sentaran en una mesa aparte donde se les unió Ned. la cogéis y volvéis rápidamente al bosque.

que había conseguido librarse de la chica. Para evitar que asesines a gente buena. —Me parece que te gustan esos asquerosos esclavos. notó que la hoja entraba más profundamente. Es un tonto por creer que es una hechicera. — ¡Ned! Él se dio la vuelta. — ¿Y porque debería importarme? ¡Solo es una esclava! La estaba mirando desde lo alto de su estatura cuando una repentina idea le cruzó la mente. te lo entregaré todo. Se acercó y él ni se movió cuando ella le cogió la daga y se lo escondió en la manga. Violet se abrió camino hasta la puerta para llegar antes que el albañil. salió de golpe de la oscuridad. No puedes… Se estremeció de dolor cuando le agarró un mechón de pelo y tiró con fuerza. Ned. Hyde estaba impartiendo órdenes a sus hombres. Te gustaría dejar que te… Le clavó el puñal en el pecho con todas sus fuerzas. puta! Lo que voy a ganar con este trabajo no lo vas a ganar tú en toda tu vida. Los ojos de Ned se pusieron vidriosos y se le doblaron las rodillas. Notó que sus dedos se crispaban antes de tambalearse sin soltarla. No puedes destruir Melbury Hall. — ¡Ah! —Tengo algo de dinero. El estrecho descansillo que había al pie de las escaleras estaba oscuro. Volvió a clavar el cuchillo y él volvió a tambalearse. Si lo haces por eso. no es cierto. Hay demasiada gente cuyo futuro depende de esa propiedad. Ned. Cuando chocó contra la pared. sobre todo el idiota de Moisés. corrección Cari 227 . Violet se agazapó allí aferrando el puñal. se encaminaba hacia la puerta que conducía a las escaleras. primero sorprendido y luego furioso. He venido para impedir que hagas daño. No destruyas tantas vidas por una estupidez como esa. Los ojos de él brillaron en la oscuridad.encima de un banco. Al lado de su mano había un puñal. —Solo quiere a Ohenewaa. Cuando la alta figura de Ned apareció. Por eso quieres salvarles. zorra? ¡Estoy hasta las narices de ti! —No se trata de mí —dijo ella acercándose a él—. — ¡Largo de aquí. no muy lejos de ella. prefiero su vida a la tuya. Incluso antes que la mía. — ¡Joder! ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Sigues queriendo pegarte a mí? ¿Es eso? ¿No has tenido suficiente. —Tu solo eres una ramera avariciosa que ha venido a reclamar su parte ¿verdad? —No. —El único cerdo eres tú —gruñó— Si. aparte de la tenue luz que llegaba desde la taberna. Cuando cayó lentamente al Traducción Rosanic.

Ella pudo por fin liberar su pelo y vio la mancha que empezaba a formarse en la camisa de Ned. No podía involucrar a nadie en su deshonra. Violet contó el dinero que llevaba. andaría tanto tiempo como sus piernas la sujetaran. Ya solo le quedaba irse. al padre de su hijo… Se envolvió con la capa y entró en el ruidoso ambiente de la taberna. Diez chelines y algunos peniques. —Móntale bien. pero no tenía otra elección. Encontrar un lugar donde no sería una vergüenza para su madre y su abuela. Traducción Rosanic. Violet cayó con él. Unas burbujas rosadas aparecieron en las comisuras de sus labios. Le dio una palmadita en la cabeza y subió las escaleras con paso inestable. Ante la idea de no volver a verles nunca le pareció como si una plancha de acero le aplastara el corazón. Suficiente para abandonar el pueblo. los gritos y las risas. luego. La diligencia del correo estaba a punto de salir de Saint Albans.suelo. El cochero estaba subiéndose en el asiento y los dos caballos piafaban impacientes. preciosa —dijo un borracho con una grosera carcajada. corrección Cari 228 . De pie a su lado contempló por un instante al hombre que había creído amar. Nunca hubiera podido llegar a Melbury a tiempo. Y cuando el conductor se negara a llevarla más lejos. como entre la bruma. Acababa de matar a un hombre y el alarido que se empezaba a formar en su cerebro era más fuerte que la música. dejó de respirar. con último estremecimiento. Ni para Melbury Hall. Les había avisado y había hecho todo lo que había podido. Había gente por todas partes pero la veía borrosa. En el exterior el aire era frío y por fin volvió a la realidad.

— ¿Cuándo fue? La señora Page le reveló que. y ni siquiera nos dio tiempo para enviar un mensajero para que avisara. — ¿Cómo? Está casado ¿no? —Si. desde Navidad. Mary miraba extasiada a la criatura que su señora tenía en los brazos. visiblemente preocupada—. incluso Gibbs. el que nos dejó de repente sin terminar el trabajo justo antes de que usted se fuera a Escocia. —Salimos dos días antes de lo previsto —continuó—. Dijo que iba a Saint Albans para ver a Ned Cranch. Gibbs se lo contará todo. — ¿Quiere cuidar de la niña mientras hablo con Gibbs? Alguien debe ir a Saint Albans a buscarla. La señora Page y Gibbs habían aparecido hacía dos horas para comentar las noticias recién llegadas de Baronsford. Millicent recordó el morado en la cara de Violet y su rechazo por la comida. milady. Ned Cranch buscaba cualquier excusa para acercarse a la joven. Ohenewaa. —Y Violet no se encontraba bien últimamente —añadió en un murmullo —. Amina. corrección Cari 229 . Todos habían reaccionado igual. —Por supuesto. El chico que la acompañaba trajo un mensaje de su parte diciendo que estuviéramos preparados para tener problemas. Me temo que se ha metido en problemas. milady —contestó la señora Page. El único que no había tenido ocasión de acunar a la niña había sido sir Richard. — ¿Para ir a visitar a su madre y a su abuela? —No creo. —Le está trayendo la alegría a esta casa ¿y cree que nos molesta? Nada de eso. ¿Puedo cogerla? Millicent le entregó a la dormida Jo. La condesa viuda.Capitulo 33 —Siempre me quejo de la gente que llega a Melbury Hall sin avisar y ahora estoy haciendo lo mismo —se disculpó Millicent. pero no creo que Violet lo supiera cuando él empezó a cortejarla. — ¿El albañil? —Si. quien estaba secuestrado por Lyon en la biblioteca. Traducción Rosanic. Una extraña forma de actuar la de ese individuo… y me temo que Violet se ha dejado conquistar por él. — ¿Y donde está Violet? —Ha ido a hacer unos recados al pueblo esta mañana y desde allí se ha ido a Saint Albans.

pero todavía hay dos mozos ocupándose de los caballos. el peligro de ser descubiertos por los guardias o por los perros. con Ned Cranch o sin él. aumentaba. Había que traerla de regreso a Melbury Hall. El dolor iba en aumento. Ya se había hecho de noche y por entre las ramas de los árboles habían visto llegar a varios carruajes con una escolta a caballo. Estaban formando un círculo a cierta distancia. — ¿Hay algún lugar donde podamos escondernos que esté más cerca de la casa? —Los establos. —Creía que había salido de la taberna antes que nosotros —gimió Harry. También están los jardines de detrás de la casa. Después de haber estado sosteniendo la mano de Jo mientras moría dando a luz a su hija. de modo que prefirió quedarse. Y los coches están parados delante. ni de ninguna carreta que haya venido del pueblo. regresó corriendo. Los pinchazos en el pecho empezaban a aparecer. —No hay rastro de él. cerca de la entrada del servicio. A medida que pasaba el tiempo. — ¡Así se habla! —Exclamó uno de los hombres— No hemos venido para estar sin hacer nada. el tiempo iba pasando… Hyde reunió a los hombres. luego ve a los establos e incéndialos también. — ¡Condenado matarife de mierda! —masculló entre dientes. Los hombres de Londres se estaban impacientando y Jasper Hyde lo sabía. Harry. nunca iba a permitir que se volviera a producir una desgracia como esa. Estaba segura de que Violet no iría a casa de su madre.Todo el mundo podía cometer errores. este se disponía a subir a su habitación. y miraban de vez en cuando en su dirección mientras hablaban en voz baja entre ellos. Había pensado llegar a Saint Albans mientras sus hombres terminaban el trabajo. Traducción Rosanic. el dolor iba en aumento y soñaba con los distintos modos de tortura que iba a aplicarle a Cranch si no aparecía pronto. no querría que se enterara de su desdicha. Vosotros cuatro. —Vosotros dos id a vigilar la entrada principal. venid conmigo a la parte de atrás de la casa. Acabaría con ese asunto cualquiera que fuera el peligro. Y no se arrepentía. Uno de los hombres que había enviado a espiar la casa. corrección Cari 230 . Y seguían sin tener noticias de Ned Cranch. Pero no he podido entrar en los establos por si ese negro bobalicón estaba allí. prende fuego a esas viejas cabañas. La última vez que Hyde había visto al albañil. pero tenía el presentimiento de que la aventura iba a terminar mal como le sucedía desde hacía algún tiempo.

— ¡Ya ha llegado! —avisó uno de los hombres por encima del hombro. Allí estaba Tano. Sin embargo eso no importaba demasiado ya que Jasper era blanco y Tano negro. Se volvió rápidamente apuntando con la pistola. —Deslízate hasta la casa sin que te vean. Tano era un esclavo y Jasper sería algún día su amo. El dolor se estaba volviendo insoportable. cuyos establos habían abierto. pero era Tano. Le costaba respirar y el cansancio le aplastaba el corazón. tuvo que apoyarse en el bastón para seguir a sus hombres a través del bosque. gritando. abandonado hasta que la muerte fuera a buscarle. Uno de sus hombres se le acercó. a su izquierda. llevándose una mano al pecho.Hyde. con la pistola en la mano. hubo un movimiento. Hyde se detuvo. intentó correr pero sus pies se habían vuelto de plomo y cayó de rodillas. Y le vio claramente. Ya se podían escuchar los gritos de alarma. También allí había tenido éxito Harry. Sin embargo. Desde niños. Los caballos. —No veo a ninguna vieja —le dijo uno de los hombres al oído. A través de los últimos árboles podía ver como salía la gente de la casa. luego nada. Vio la sombra que pasaba más cerca de él. pensaban igual y compartían los mismos sueños… y el mismo padre. que llevaba el nombre de un río sagrado. sujeto con cadenas. nada. le miraban acusadores. Era un niño y corría con los pies desnudos por las praderas que dominaban los campos de caña de azúcar con su amigo. algunas cosas les acercaban. huían relinchando de miedo. Le habían bautizado como Thomas. Los criados corrían hacia todas partes. Sigue andando. Préndele fuego también. Efectivamente. Entre los árboles a su derecha. — ¿Qué dice? —preguntó el hombre que estaba más cerca de él. se podía oír el ruido del incendio y Hyde intentó apresurar el paso. Cada vez le dolía más. Llegaron a la orilla del bosque y los gritos que llegaban de los establos se hacían más fuertes. Por un momento creyó ver a alguien correr delante de él en el bosque. ¡No! ¡No podía ser él! —Tano —susurró. Hyde retrocedió. — ¡Maldita seas Ohenewaa! —grito en la noche. abiertos completamente. Se puso de pie con esfuerzo. corrección Cari 231 . —Nada. Como niños que eran. así ella tendrá que… Se interrumpió. Recordó una noche parecida a esa. Traducción Rosanic. estatura y valor. El cerebro le estaba jugando una mala pasada a Hyde llevándole hacia atrás inexorablemente. Con Tano. pero Hyde continuó andando. Seguro que estaba teniendo alucinaciones. a pesar de todo lo que les separaba. tenía dos años menos que él. Sus ojos negros. rechazando la mano que le ofrecía el hombre. Tano. colgado. Tano había superado a Hyde en fuerza.

Les había visto. Tano se había rebelado abiertamente.En medio de la humareda vio a Ohenewaa que se acercaba a él. había perdido la paciencia. Jasper salió de entre los árboles y la apuntó con la pistola. —Es demasiado tarde. A pesar de sus manos temblorosas. corrección Cari 232 . La respiración de Jasper era entrecortada. Moisés sujetaba al empleado de Hyde por el cuello y Gibbs llegaba corriendo de los establos. a la altura del corazón. ¡Era demasiado! Ordenó que encadenaran a Tano y le colgaran de las cadenas. estaba seguro. tres blancos heridos y dos docenas de esclavos habían desaparecido en los bosques del oeste de la isla. Ella sacudió la cabeza. Es como un hierro al rojo vivo… ¿Puedes oír… el ruido de las cadenas? Se le escapó una lágrima. Ohenewaa seguía avanzando con los ojos brillando de ira. Después de la muerte de su padre. Algunos mozos perseguían a un grupo de hombres que huían. Pero el negro salía reforzado de cada castigo. —Está aquí. después de una revuelta especialmente sangrienta. pero tenía un agujero en el pecho. El año anterior. Ohenewaa no decía nada. me has embrujado. Hyde dejó caer el bastón y empuñó la pistola con las dos manos. Tano. Tano había muerto y ella le había lanzado un hechizo a Hyde. —Fue Tano quien te embrujó. Al cabo de un tiempo le resultó imposible cerrar los ojos. — ¡Vas a morir bruja! Una mujer dio un estridente grito en algún lugar a su derecha y volvió la cabeza. Lyon apartó la pistola de este de una patada. Quiere… llevarme… con él. Mantenía los ojos abiertos. El dolor explotó dentro de su pecho al mismo tiempo que la detonación de una pistola. —Libérame —imploró él con voz apenas audible— Te lo ruego… déjame vivir. Todos se acercaron corriendo hacia Ohenewaa quien se había agachado al lado de Hyde. —Mujer. Ayúdame. Traducción Rosanic. Jasper comprobó que estaba en medio de todos los problemas que causaban los esclavos. El dolor del pecho se incrementó. y sin embargo seguía acercándose. —Me duele mucho. Por el rabillo del ojo vio a alguien a su lado. Uno de sus capataces había sido asesinado. Millicent vio a Jasper Hyde caer de rodillas y se volvió hacia Lyon quien bajó su arma.

—Mi hijo —respondió Ohenewaa—. Tano era mi hijo. La anciana le cerró los párpados y le tocó la frente. corrección Cari 233 . —Te lo suplico. —Te perdona. Vete en paz. Tano… perdóname. Hyde dejó de respirar y sus ojos se volvieron vidriosos. — ¿Quién es Tano? —preguntó esta. Millicent vio que de los ojos de Ohenewaa caía una lágrima en el pecho del moribundo al tiempo que le ponía una mano encima de la cabeza. Levantó los ojos al cielo.—Entonces… perdóname. luego se volvió hacia Millicent. Traducción Rosanic.

¿Cómo se llama? —David. Y si no hace usted nada para ayudar a su hijo y a sus hermanos… — ¿Me lanzará un hechizo? —No sé de hechizos. pero aunque así fuera. La condesa viuda levantó la vista por encima de sus gafas. —Escriba una carta a Perfore y haga que le llegue al mismo tiempo que la de Lyon. No es más que una vieja caprichosa y no me lo quiere decir por pura maldad. ciega y tozuda.Epílogo —Debería escribirle a su hijo. —Entonces enséñeme algo más de magia. Traducción Rosanic. Ohenewaa dejó su cesta llena de hierbas a su lado en el banco y lanzó una mirada fulminante a su amiga. conmigo no funciona. —Podría usarlos para encontrar a las mujeres ideales para Perfore y David. Lo que les devolverá al seno familiar es el matrimonio. Lo ha hecho bastante bien sin necesidad de magia. —Es usted débil. Puede que lo piense. —Ya no son chicos. —Pero debe saber que me parece que está siendo especialmente cabezota. Tomó una bocanada de aire fresco. —Así es. No hablemos más de cartas. de modo que serán ellos quienes la terminen. Luego ocúpese de su hijo pequeño. —Está usted subestimando su intuición y el estupendo trabajo de sir Richard. corrección Cari 234 . — ¿Por qué? —Tiene usted el poder de hacer que cese la pelea entre sus tres chicos. desde luego que no le enseñaría mis secretos. son hombres. —Sigo pensando que sabe de magia. igual que hice con Lyon. mis días están contados. Le encantaba ver las primeras flores que nacían en el jardín. Ohenewaa entrecerró los ojos. Mi mala salud… —Guarde ese cuento para los demás. — ¿Aunque le prometiera utilizarlos solo para hacer el bien? — ¿Por ejemplo? La anciana se encogió de hombros. —No sé nada de magia negra. Sé que está perfectamente bien. —Me estoy haciendo vieja. Ellos dieron comienzo a la pelea. —Creía que no quería usted meterse en mis problemas.

después del largo viaje de vuelta revoloteaban por encima de las chimeneas. La condesa viuda estalló en carcajadas al ver que Ohenewaa fruncía el ceño. Después del incendio. Lyon y Millicent estaban paseando por un sendero. —Se dejarían matar antes que admitir que se han convertido en grandes amigas —comentó Lyon quien había seguido su mirada. echó una ojeada por encima del hombro en dirección a las dos mujeres. Traducción Rosanic. Las golondrinas. Él todavía se apoyaba en un bastón. Su esposa llevaba a la niña en brazos. Los establos apenas se habían visto afectados y ya ni siquiera se notaba. Dos recién nacidos en la misma casa… —Por eso estamos nosotras aquí. pero sus piernas iban recuperando las fuerzas día a día. habían eliminado lo que quedaba de las cabañas y la construcción de nuevas casas en un terreno más elevado. Millicent está muy preocupada. —Cierto. en el otro extremo del jardín. corrección Cari 235 . — ¿Tiene pensado quedarse tanto tiempo? —Tanto como usted. ser apuñalado por algún borracho en una taberna. —Esa criatura es perfecta. No la encontraron en Saint Albans. Me gusta incluso su nombre. Josephine. —Joseph fue el profeta que vendieron como esclavo ¿no es así? —En efecto. Ohenewaa asintió con la cabeza. — ¿Puedo sostenerla ahora? Millicent le entregó a la niña antes de sentarse a su lado. Millicent se volvió hacia el bosque donde tiempo atrás vivían los esclavos. — ¿Hay noticias de Violet? —preguntó Ohenewaa. —Por lo menos no se fue con el albañil.La señora Page y Gibbs fingían contemplar la rosaleda. Desde hacía algún tiempo Gibbs andaba más ligero y alegre. —Será un poco difícil cuando nazca su propio hijo en otoño. —No. iba por buen camino. pero que final más horrible para él. Sin duda se trataba de amor. Para ayudarles. —Quizá pasen por aquí para dejárnosla un rato —dijo Ohenewaa con voz llena de esperanza. Ambas mujeres permanecieron un momento en silencio observando el movimiento de los criados que entraban y salían de Melbury Hall. satisfecha. Millicent al oír esa risa. Se sentó en un banco. —Se lo merecía —decretó Ohenewaa. pero ella no se dejaba engañar.

corrección Cari 236 . la niña tenía la cabeza apoyada contra su pecho y él estaba acariciándole la espalda con su enorme mano. Se volvió hacia su marido. por estas fechas. tendré a uno en cada brazo. — ¿Quién hubiera podido imaginarlo? —murmuró Millicent disfrutando de su felicidad y de la realización de todos sus sueños. Sus ojos azules rebosaban amor cuando la miró.Pensó que la vida estaba cambiando. los campos estaban más verdes y los juncos asomaban a lo largo de los muros y de los macizos de flores. Las flores empezaban a brotar. Traducción Rosanic. Melbury Hall estaba reviviendo. —El próximo año. La casa emanaba alegría y prosperidad.