SUEÑOS PRESTADOS

(Borrowed Dreams)
MAY McGOLDRICK

RESUMEN ¿Casarse con el conde de Aytoun? ¡Imposible! Millicent Wewntwort conserva un recuerdo tan horrible de su primera experiencia matrimonial que se ha jurado no volver a repetirla nunca. Sin embargo no le queda un penique y la propiedad donde tiene refugiados a los esclavos que su difunto marido tenía en Jamaica está amenazada de embargo. De modo que es mejor aceptar la propuesta de la condesa viuda ya que solo se trata de un matrimonio de nombre. A cambio, Millicent disfrutará de una total independencia económica y podrá asegurar el futuro de sus protegidos. Cuando se conoce al que será su marido, no puede evitar un estremecimiento. Paralítico por culpa de un accidente, con el pelo revuelto y sin afeitar, Lyon Pennington, cuarto conde de Aytoun, parece que también ha perdido la razón. Pero ahora es demasiado tarde para dar marcha atrás.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Capitulo 1
Londres, enero 1772 —¡Esta no es la dirección correcta! En vez de girar hacia el antiguo templo, el carruaje se había dirigido hacia el oeste, hacia Fleet Street, y el cochero se estaba abriendo paso con dificultad por un camino entre la intensa circulación de la City. El abogado levantó su bastón para golpear el techo, pero la enguantada mano de Millicent apoyada en la suya, se lo impidió. —Se dirige hacia donde yo le he ordenado, sir Oliver. Tengo un asunto urgente que arreglar en el desembarcadero. —¿En el desembarcadero? Pero…no puede olvidarse de su cita señora. —No me llevará mucho tiempo. El se apoyó en el asiento aliviado. —Entonces me gustaría aprovechar para hacerle algunas preguntas sobre la entrevista a la que hemos sido convocados esta mañana. —Se lo ruego, sir Oliver—dijo tranquilamente Millicent—¿Podría esperar un poco? Me temo que en este momento tengo la cabeza en otra parte. El abogado se tragó las preguntas mientras lady Wentworth se volvía a mirar por el cristal. No tardaron en pasar ante la catedral de San Pablo antes de descender por las calles malolientes hasta el Támesis. Cuando cruzaron Fish Street y sus muelles, Oliver Birch no pudo contener por más tiempo su lengua. —¿Podría al menos decirme de que se trata, lady Wentworth? —Nos dirigimos a una subasta. El hombre miró a la muchedumbre formada por trabajadores, rateros y prostitutas. —Espero, milady, que se quedará en el carruaje y me permitirá que envíe a alguien para que vaya a buscar lo que quiere comprar. —Lo lamento señor, pero debo verlo por mi misma. El abogado se sujetó al asidero de la portezuela cuando el coche entró cabeceando en el patio de un edificio en ruinas de Brook´s Wharf. Elegantes caballeros y vendedores desarrapados se mezclaban de forma extraña para asistir a la venta que parecía estar ya muy avanzada. —Explíqueme al menos lo que ha venido a hacer aquí, lady Wentworth. Birch se bajó el primero. A pesar del fuerte aire, el olor era nauseabundo. —Me enteré de esta venta esta mañana en La Gazette —contestó Millicent quitándose la capucha antes de aceptar la mano que le tendía el abogado. Están liquidando los bienes de un médico difunto llamado Dombey. Volvió

Traducción Rosanic, corrección Cari

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de Jamaica arruinado el mes pasado y sucumbió a una enfermedad hace unos diez días cuando le iban a meter en la cárcel de deudores. A Birch le costaba seguirla mientras ella se abría camino hasta la primera fila. —¿Y puedo preguntarle que es lo que le interesa de las cosas del doctor Dombey? Ella no contestó y el vio la mirada gris de su clienta observando los objetos expuestos en un estrado improvisado. Millicent se volvió con ansiedad hacia las grandes puertas que conducían al interior del establecimiento. El empleado estaba sacando a una africana famélica, envuelta en una vieja manta bajo la cual solo llevaba puesta una camisa sucia. Pusieron una caja encima del estrado y la mujer con las muñecas y los tobillos encadenados fue empujada bruscamente hasta allí. Birch cerró los ojos por un instante para controlar el asco que le provocaba ese vergonzoso y bárbaro comercio que todavía se practicaba en su país. —Vean damas y caballeros, esta esclava era la doncella personal del doctor Dombey—anunció el director de la subasta—Es la única negra que se trajo de Jamaica. Desde luego no es hermosa, con todas esas arrugas debe ser mas vieja que Matusalén, pero, amigos míos, es una verdadera reina africana. De modo que, aunque su valor es de treinta libras empezaremos la subasta con… ¡una libra! Se oyeron unas groseras carcajadas entre la gente. —Bueno, bueno ¿Qué dicen de diez chelines?—preguntó de nuevo el subastador—Les aseguro que tiene buenos dientes. Abrió cruelmente los labios resecos de la desdichada. —¿Diez chelines? ¿Quién la quiere por diez chelines? —¿Para que puede servir?—gritó un hombre. —Cinco, señores ¿Quién ofrece cinco? —Esa mujer solo es una vieja esclava inútil—dijo otro. Intranquilo, Birch se volvió hacia Millicent y vio lágrimas brillando en sus ojos. —Este no es lugar para usted milady—dijo suavemente—No es bueno que presencie esta escena. Lo que usted vino a buscar seguramente ya ha sido vendido. —El anuncio decía que era una hermosa joven—exclamó un hombre lanzando un ejemplar de La Gazette a la anciana africana. —¡Cinco libras!—declaró Millicent con voz alta y clara. Todos los ojos se volvieron hacia ella. Incluso el subastador se desconcertó por un momento. Birch vio que los ajados párpados de la mujer se abrían una fracción de segundo y que su mirada se posaba en Millicent. —Bien señora. La subasta empieza a… —¡Seis libras!
Traducción Rosanic, corrección Cari 3

Esta segunda apuesta dejó una vez más al voceador sin palabras. Los asistentes se volvieron hacia el hombre del fondo que había hablado. —¡Siete!—insistió Millicent. —¡Ocho! El hombre del estrado puso una amplia sonrisa mientras la muchedumbre abría paso a un individuo bien vestido que tenía un periódico enrollado en la mano. —Veo que el secretario del señor Hyde está entre nosotros. Gracias por su apuesta Harry. —¡Diez libras!—continuó Millicent con determinación. Birch dejó vagar su mirada entre los carruajes aparcados en el patio preguntándose desde cual de ellos estaría dando las órdenes Jasper Hyde. Era el propietario de una vasta plantación en las Antillas y no había perdido ni un minuto en hacerse con todas las propiedades de su pretendido amigo Wentworth en el Caribe después de su muerte para cobrarse lo que este le debía. Como si eso no hubiera sido suficiente, desde que regresó a Inglaterra, el señor Hyde se había declarado enemigo de lady Wentworth y se había apoderado de los pagarés y ordenes del pago que el difunto había dejado tras de si. —¡Veinte! Se oyó un murmullo general de incredulidad y la gente se removió. —Treinta. El abogado se volvió hacia Millicent. —Está jugando con usted milady. No creo que sea sensato que… —¡Cincuenta!—estaba diciendo el secretario con la mayor frialdad del mundo. Un grupo de marineros hostigó al hombre que estaba haciendo subir tan descaradamente la subasta. —No puedo dejar que lo haga. El doctor Dombey y esta mujer pasaron mucho tiempo en las plantaciones de Wentworth en Jamaica. Según John y algunos otros en Melbury Hall, ella se convirtió en un personaje muy importante para ellos. Dirigió una señal con la cabeza al voceador. —Sesenta libras. El empleado de Jasper Hyde pareció un poco avergonzado. Miró a la zona de los carruajes y luego el periódico enrollado se levantó antes de que el subastador tuviera tiempo de repetir la apuesta. —Setenta. La muchedumbre se estaba sublevando contra la obstinación del secretario. Algunos marineros avanzaron hacia el amenazantes, mascullando insultos. —Esto solo es un perverso juego para el señor Hyde—murmuró Millicent —Se decían muchas cosas sobre sus barbaridades en Jamaica. Y todavía
Traducción Rosanic, corrección Cari 4

—¡Ciento diez! Se produjo una exclamación general y la gente abrió paso a la mujer que se dirigía directamente hacia el secretario. Millicent. sir Oliver. con la cabeza agachada y lágrimas en los ojos. ya había sido informado de la enorme compasión que sentía por los esclavos de su difunto marido. después de todo el daño que les causó Wentworth. Esto sería solo un medio para dejarla sin el dinero que le queda. —Puede que ya sea el dueño de esta mujer. estaba seguro de que todo había sido cuidadosamente amañado. —Lo sé. Este. se dio media vuelta y levantó la mano. Ante el tono irónico del secretario y su expresión despectiva. Al verle huir. ya se estaba batiendo en retirada. se dirigió hacia el coche. —¿Está bien señora?—preguntó el voceador—¿Renuncia usted? —Ochenta—lanzó ella con voz un poco temblorosa.fue peor cuando tomó posesión de las tierras de mi marido y de sus esclavos. No rinde cuentas a nadie y se burla de las leyes. muy pálido. sir Oliver. Sacudió la cabeza en dirección al subastador. No después de haber fallado con los otros. los marineros perdieron la sangre fría y se lanzaron contra el. probablemente la matará. Unos minutos después volvieron los marineros farfullando. corrección Cari 5 . Ella apretó los puños. Compró todos los pagarés de su esposo y pudo haber hecho lo mismo con Dombey. —Carece usted de medios. Sin embargo. Birch sintió deseos de perseguirle también. —Lady Wentworth puede quedarse a la negra por ciento diez libras. pero tiene que pagar el mes próximo. milady—dijo Birch con tono tranquilo pero firme—Piense en los reconocimientos de deuda de su esposo que todavía están en poder de Hyde. Pero no había podido imaginar hasta que punto. Esta mujer presenció sus salvajadas y el va a hacerle daño. Traducción Rosanic. Cuando el conde y la condesa de Stanmore le encargaron. al llegar al centro del patio. —¿Ciento diez. Ha podido retrasar una vez el plazo. —¡Cien libras! El anuncio del secretario fue ahogado por las protestas de la gente y retrocedió unos pasos en dirección a los carruajes. Mi conciencia no me permitiría dar la espalda cuando tengo la oportunidad de salvar a esa mujer. El hombre salió de allí a toda velocidad. que se ocupara de los intereses de lady Wentworth. Millicent—susurró Birch con autoridad. un año antes. señora?—preguntó el subastador excitado. —Le debo esto a mi gente. Millicent puso una mano encima del brazo del abogado. —No puede usted salvar a todo el mundo.

Millicent vio a un hombre arrastrar a la mujer a través del patio con sir Oliver en los talones. —Eso es bastante seco. Millicent pensaba en el dinero que acababa de gastar. corrección Cari 6 . Se abrió camino hasta el coche. Se supone que tengo que ir a la casa del conde de Aytoun en Hannover Square hoy a las once con mi abogado. —Ya somos dos. llegó hace tres días a Melbury Hall. —La llevaran a mi despacho esta tarde—anunció Birch poco mas tarde reuniéndose con ella—En vista de que no quiere que la lleven a la casa de su hermana. La compra de esa mujer le había causado un enorme agujero a sus ahorros. bueno para invitarme. sin contar con los trabajadores del campo. —Se lo agradezco. Todavía se negaba a pensar en lo que tendría que pagarle a Jasper Hyde el mes siguiente. mientras me ocupo de las formalidades? Acababan de poner un objeto sobre el estrado que poco antes había ocupado la africana y varias personas se acercaron a verlo. Sin más explicaciones. —¿Por qué no espera en el coche milady. y su lacayo esperó para llevarle mi respuesta. era necesario que salvara a esa mujer. Traducción Rosanic. Se estaba preguntando cuantas humillaciones iba a tener que soportar aún la desdichada antes de que la llevaran a casa del abogado. Se estaban acercando a su destino cuando sir Oliver rompió el silencio. —No lo dudo—dijo ella tranquilamente mirando la puerta del almacén donde habían llevado a la mujer.—Dejando a un lado todas las vilezas del señor Hyde. Nadie hubiera podido decir que Millicent Gregory Wentwoth fuera hermosa. pero lo que le faltaba en ese aspecto lo compensaba con su humanidad y su dignidad a pesar de toda una vida de opresión y mala suerte. ¿Conoce a la condesa? Millicent negó con la cabeza. Confieso que no se nada de todo ese asunto. sir Oliver—contestó Millicent con cansancio—La nota que me envió para convocarme. según los criterios de la alta sociedad londinense. Birch inclinó la cabeza con deferencia. Se masajeó las sienes que le dolían encontrando consuelo en la buena acción que acababa de llevar a cabo. Ciento diez libras representaban siete meses de salario para los veinte criados que tenía empleados en Melbury Hall. —No podemos evitar por más tiempo el motivo de la cita con la condesa viuda de Aytoun. milady. ni elegante. Mientras rodaban a través de la ciudad. de que todo se hará con la mayor discreción. mucho más interesados por el mueble que por el ser humano que había sido vendido unos minutos antes. sir Oliver. —Esté segura. me las arreglaré para encontrarle un lugar donde dormir mientras usted se prepara para abandonar Melbury Hall. Nos pondremos en camino mañana mismo.

Lyon Pennington. En cuanto a David. es el cuarto conde de Aytoun. Se lo ruego. parece haber hecho una fortuna en las colonias americanas a pesar del embargo. Un lacayo con librea dorada abrió Traducción Rosanic.—No. corrección Cari 7 . pero el año pasado tampoco conocía a Jasper Hyde. Conociendo su preocupación por los detalles debí sospechar que no iríamos a esta entrevista sin estar preparados. ¿De que más se ha enterado sir Oliver? —Lady Archibald Pennington. no me la imagino prestándole dinero a Wentworth. señor—le cortó ella rápidamente—No me avergüenzo de mi pobreza pero me parece indigno mendigar. También dicen que sus criados tienen que pelear para conseguir su sueldo. Todos adultos. —Se lo agradezco. Proviene de una antigua familia y se casó por debajo de su condición. el más pequeño. Es escocesa de nacimiento y tiene sangre de highlander en las venas. Dispone de una enorme fortuna. Ni a la media docena de acreedores que empezaron a acosarme cada tres meses desde que murió Wentworth. ¿sabe? Pero ninguno de los dos ignora que el estado de sus finanzas es un desastre. lady Wentworth—continuó—Si me permitiera que les hiciera comprender en que situación… —No. es un alivio. Su marido murió hace algo más de cinco años. —Tiene amigos muy generosos. —¿Tiene hijos? —Tres. milady. se llama Beatriz. Eso no parecía demasiado escandaloso. Perfore. En resumen. —Para tranquilizarla un poco—dijo el—la condesa viuda disfruta de un estatus social muy distinto al del señor Hyde o el de su esposo. Si algo he aprendido en el último año y medio es que es imposible esconderse de las personas a las que mi marido debía dinero. El segundo. el mayor. pero dicen que es excesivamente…”agarrada”. Si lo entendí bien. —¿Un escándalo? —Si. Millicent hizo un gesto de agradecimiento con la cabeza. —Como usted quiera milady. Sin embargo Millicent no tuvo tiempo de hacer mas preguntas ya que el carruaje se detuvo ante una elegante mansión de Hannover Square. Hizo una ligera pausa. no hablemos más del tema. Sir Oliver siempre había sido honesto con ella y sabía que no la traicionaría. —Admiro sinceramente su valor. Tengo que enfrentarles uno a uno e intentar un arreglo razonable para devolvérselo. Causado mas o menos por una mujer llamada Emma Douglas. La condesa llevaba una vida apacible hasta el escándalo que golpeó a la familia el verano pasado. condesa de Aytoun. es oficial en la Armada de Su Majestad. los tres hermanos estaban encaprichados con ella pero ella se casó con el mayor y se convirtió en la condesa de Aytoun hace dos años.

permaneció un instante boquiabierto. —¿De que tipo de escándalo se trataba?—consiguió murmurar Millicent mientras subían la enorme escalera.la portezuela y otro les escoltó hasta las escaleras de mármol del gran porche. corrección Cari 8 . Sir Oliver dio un paso hacia delante. En el acogedor recinto había cuatro personas: la condesa. —¿Ganó la subasta? Sorprendida. observaba a sus visitantes por encima de las gafas. Sentada en un sofá. —¿Consiguió a la africana?—insistió la condesa. —Milady. —Pero… Se interrumpió al ver que se abrían las puertas del salón. sin embargo no se avergonzaba de lo que acababa de hacer. un hombre pálido de pie al lado del escritorio sobre el cual estaba abierto un informe y dos criadas. —Ciento diez libras. Millicent se volvió hacia sir Oliver quien parecía tan asombrado como ella. perdone el retraso. joven. Un mayordomo de cierta edad fue a informarles de que la condesa viuda les estaba esperando. El abogado. apoyada en unos cojines y con una manta sobre las rodillas. Traducción Rosanic. la condesa despidió a las criadas haciendo un gesto con la mano. —Los rumores dan a entender que el conde asesinó a su mujer—susurró Birch. al ver que tanto el como Millicent obedecían. Por las puertas abiertas que daban al vestíbulo vio unos muebles Chippendale elegantemente colocados y alfombras de seda cubriendo el brillante suelo. Siéntense los dos. —Yo…Si—balbuceó Millicent—¿Pero como lo sabe? —¿Cuánto? A Millicent el interrogatorio le parecía fuera de lugar. —¿Puedo preguntar milady?… —No malgaste su saliva. al cual no habían llamado “joven” desde hacia décadas. Lady Aytoun parecía tener mala salud. Otro criado les recibió en el vestíbulo y Millicent le entregó su capa mientras admiraba el recinto semicircular al fondo de la estancia y las pinturas que decoraban el techo. Luego. Pero no veo lo que eso puede… —Añádalo a la lista sir Richard—ordenó la condesa al hombre que estaba en el escritorio—Una interesante causa. Millicent hizo una reverencia.

Traducción Rosanic. Hoy mismo. —Pero ya basta de andarse con rodeos. —Ahora—continuó ella—llegamos al motivo de mi invitación. Levantó una ceja señalando al hombre quien saludó y luego tomó asiento. —Algunos de mis empleados llevan un tiempo informándome sobre usted. lady Wentworth. sir Richard Maitland. Y está usted muy por encima de todas mis expectativas. Millicent hubiera sido incapaz de adivinar lo que siguió. Les conozco a los dos y ustedes también me conocen. —¿Una propuesta? —Desde luego. Ese saco de huesos con color de pergamino es mi abogado. Con una licencia especial. Quiero que se case usted con mi hijo. corrección Cari 9 . el conde de Aytoun. Lady Aytoun se quitó las gafas.—Muy bien. Está usted aquí porque tengo que hacerle una propuesta.

Dio un paso hacia la puerta. Millicent no entendía como la anciana podía estar enterada de su mala suerte. Había soportado las cadenas de ese “bendito” estado durante cinco interminables años. corrección Cari 10 . —Se lo ruego. —Al menos déjeme terminar. Los votos matrimoniales solo eran un medio para que los hombres controlaran a las mujeres y después de la muerte de Wentworth. —Su lacayo debió entregar el mensaje en la dirección equivocada. lady Wentworth—cortó la condesa—Desde que tuvo un terrible accidente el verano pasado. entenderá mejor la razón de mi oferta. lady Wentworth. Cayó en una depresión de la Traducción Rosanic.Capitulo 2 Millicent se puso en pie de un salto olvidándose de su buena educación. Hablaba como si su vida fuera del dominio público. —Siéntese lady Wentworth. Si tiene la bondad de permitir que le explique la triste situación en la que se encuentra mi familia. —Lo lamento pero no puedo. y de repente tuvo deseos de huir. —No lo creo. —Ha cometido usted un error. ella se había jurado a si misma no volver a caer en la trampa. Lo sé. estar casada significaba pertenecer a un hombre. debería saber que mi aversión al matrimonio no tiene nada que ver con lo que pueda usted contarme sobre su familia. milady. he hablado demasiado deprisa. Para Millicent. lady Aytoun. en ningún caso estoy dispuesta a… —Mi hijo está enfermo. Ya que me conoce tan bien. lady Aytoun. Las esposas no se beneficiaban de ninguna protección y sus maridos abusaban de ellas tanto mental como físicamente. Pero lo que le estoy proponiendo no tiene nada que ver con la terrible situación que tuvo usted que soportar bajo la tiranía de su primer marido. El tema me repugna. —Es completamente inútil. no hay razón para que se asuste— continuó la viuda mas suavemente—Adivino su temor porque sé lo mucho que sufrió durante su matrimonio. La viuda hizo un gesto para detenerla. Millicent miró as u abogado que también se había puesto en pie. ha perdido el uso de las piernas y uno de sus brazos ha perdido toda la fuerza.

así como por la media docena de personas que se ocupan de todas sus necesidades porque no sé como me las hubiera arreglado sin ellos. no dejan de decirme cada día que a lo mejor no despierto mañana. Le doy gracias a Dios por la devoción y lealtad de su ayuda de cámara.cual no puede salir. pero no veo como podría ayudarla. familia. Una mujer enferma. estaba esperando para ver si ella decidía quedarse o irse. —La compadezco de verdad. los que quedan creen que si algo me sucediera habría que internar a Lyon en un manicomio. y los médicos. —He intentado todos los métodos. me he gastado una fortuna y no veo ninguna mejoría. me da exactamente igual lo que me suceda. yo… —No se equivoque. milady. —Pero seguramente tendrá usted otras posibilidades. a que le torturen. Las manos de la condesa temblaban cuando se colocó bien la manta sobre las rodillas. Lord Aytoun es par del Reino y existen lugares y tratamientos… —Por favor. Nada. ¡Pero el conde de Aytoun no está loco!—exclamó con sus azules ojos brillantes de ira—Me niego a que le aten. Amigos. —Deben existir otros métodos. Todavía la última semana leí un artículo en La Gazette. Para ser franca. lady Wentworth. —Gracias. —A pesar de mi aspecto. He tenido una vida muy completa. La medicina hace progresos cada día sean cuales sean las enfermedades a tratar. Por ese motivo le pedí que viniera a verme hoy. a pocos metros. comprar un bote de “poción bienhechora” que les permitiría “recordar los mas pequeños detalles de su vida en breve tiempo” Se lo di a Lyon esperando una respuesta. estoy gravemente enferma. Se lo voy a explicar. milady. La máscara de energía había desaparecido dejando lugar a una simple mujer. a que le droguen con opio y a que se convierta en una fuente de murmuraciones para la alta sociedad. corrección Cari 11 . a que le sangren. personas que no sean unos perfectos desconocidos. En estos momentos mi principal preocupación es saber que le sucederá a Lyon cuando yo ya no esté aquí. Bien. La desesperación que se citaba en su voz llegó directamente al corazón de Millicent. Se sentó sin mucha convicción y la condesa se sintió inmediatamente aliviada. Un tal señor Payne afirmaba que las personas que sufren de “perdida de memoria o de distracción” podían por dos chelines y seis peniques. Traducción Rosanic. —Francamente. Contempló a la anciana condesa. el diablo se los lleve a todos. Millicent comprobó que Birch. Seguramente me hubiera visto obligada a internar a mi hijo en un manicomio. Ha mencionado usted a los miembros de la familia. Le confieso que algo así habría acabado conmigo. me estoy muriendo. lady Wentworth. siéntese. Una madre que intentaba asegurar el futuro de su hijo. a que le purguen.

Agitó una mano con impaciencia. la casa ancestral de los Aytoun cerca de Edimburgo. el pasado otoño. su única recomendación es mantenerlo sedado. —Lo lamento mucho. milady… —¡Yo también!—respondió la condesa con testarudez—Pero eso ya se acabó y me niego a meter a mi hijo en una casa de locos. En cuanto a los profesores de la Universidad. Pero— precisó la condesa después de hacer una corta pausa—debe saber que mi intención es que este arreglo sea tan provechoso para usted como para mi hijo. gente que se ocupe de el. No anda y no levanta el brazo derecho. Por otra parte. Se lo he contado para que entendiera porque quiero alejarle de allí. Perfore no está ahora en Inglaterra y no tiene ningún interés en la mansión de la familia. No soy médico y sería incapaz de… —Necesita una casa nueva. Millicent había tenido tiempo de tranquilizarse. Pero los médicos “serios” como dice usted. ¡Se acabó! —Sé que existen innumerables charlatanes. Necesito encontrar para mi hijo un lugar en el que nada le recuerde el pasado ni la pérdida que sufrió. Lyon es el heredero del título y hacia el se dirige la gente que depende de nosotros. corrección Cari 12 . Nadie podía obligarla a hacer algo que no quisiera. Los condenados médicos dicen que debe haber alguna enfermedad oculta. Aparte de las sangrías y las purgas. Pero eso no da ningún resultado. Ya estoy cansada de darle a mi hijo píldoras de todos los colores que no le hacen ningún bien. Sé que desde que murió su marido usted ha acogido en su casa a antiguos esclavos. no saben ya que hacer.Ya estoy cansada de charlatanes y bufones que cantan las alabanzas de sus preparados de quien—sabe—que. —Sigo sin ver como podría su oferta mejorar la vida de su hijo. También me niego a darle infusiones de bosta de caballo. Mire se le rompieron las piernas y los brazos. —Pero Baronsford es la menor de mis preocupaciones. De hecho. pero también debe haber médicos serios. de alondras hervidas y de gusanos. —En efecto. esos solo tienen una respuesta: “Sángrele y vuelva a sangrarle”. Durante ese discurso. pero ya se curaron y sin embargo no puede moverlos. era la dueña de sus decisiones y de las consecuencias de estas. Lyon llegó incluso a insistir para que su hermano Perfore asumiera el control de las propiedades. Traducción Rosanic. —¿Por qué? ¿Es violento? —Desde luego que no—aseguró la condesa—Pero fue muy desgraciado en Baronsford. Es allí donde tuvo lugar el accidente.

—Deseo incluir una cláusula que me garantice que no se impedirá el divorcio en el caso de que el conde recobre sus facultades.Sin esperar la respuesta de la joven. Tenemos un médico que está dispuesto a ir regularmente a verle. Millicent cogió la hoja y la recorrió rápidamente con los ojos. Ahora lady Aytoun le ofrecía la posibilidad de librarse de una vez por todas de las deudas de su marido. —Ningún médico cree que haya posibilidades de recuperación. esto es un resumen de todas las deudas que le dejó su difunto esposo. A pesar de todo se negó a mostrar su tristeza. un divorcio o una anulación no supondría ningún problema. ninguno de los médicos que le han visto recientemente cree… La anciana se interrumpió para reafirmar la voz. Sopesó los pros y los contras pero la balanza ya se estaba inclinando hacia un lado. Su administrador aquí presente las examinará y nos dará su opinión. solo tendrá que encontrar sitio para esa gente. corrección Cari 13 . mi abogado. —Su condición actual es suficiente argumento para una anulación—añadió sir Oliver. Si está de acuerdo con los términos del contrato. Traducción Rosanic. lady Aytoun?—preguntó con voz neutra. Un simple contrato de negocios. antes de llegar al total que era una enorme suma. —Considerando la naturaleza del matrimonio y el estado del conde. Le entregó la lista a sir Oliver. A cambio Maitland. La condesa viuda miró a sir Richard quien se levantó. el conde de Aytoun irá a vivir con usted a Melbury Hall. Se había pasado noches interminables despierta. Millicent estaba completamente aturdida. le hizo una seña al abogado para que le entregara una hoja que parecía una lista similar a las que hacían los empleados del Banco. —Sin embargo es una posibilidad. Nos costó mucho obtenerlas todas y puede que falten algunas. Millicent no podía creer que hubiera llegado tan lejos. —Querida. moviéndose en la cama mientras se preguntaba de donde iba a sacar dinero. —Envidio su optimismo. —¿Qué sucedería con el arreglo si el conde de Aytoun se curara? —Me temo que no hay esperanzas. También tendrá de sobra para continuar con sus buenas obras. pero llegará con su ayuda de cámara y sus criados. —¿Qué me propone exactamente. Otra vez el matrimonio. Pero el precio la horrorizaba. Los últimos seis meses habían sido especialmente difíciles. Usted sabe que la gente se regodea desvelando públicamente las deudas de sus semejantes por el simple placer de asistir a su ruina. pagará todas sus deudas y usted recibirá cada mes una cantidad suficiente para mantener Melbury Hall. —Un acuerdo que de matrimonio solo tendrá el nombre.

—No me he perdido nada importante viviendo en mis tierras. Pero debo confesar que su historia. Espero que no se sienta dolida por las investigaciones que llevamos a cabo. —Si. a Bath o al sitio de moda. —Eso son cosas muy fáciles de averiguar y no dicen nada sobre mi carácter. De hecho nunca se ha relacionado con la alta sociedad londinense y. La condesa alisó la manta que tenía encima de las piernas. y me gustaría tener una muestra de lo que ha averiguado. Su familia consta de dos hermanas mayores y un tío en el cual no confía en absoluto ya que la entregó a Wentworth sin averiguar antes como era. —Estoy muy sorprendida. —En otro orden de cosas. La anciana miró un momento a la joven. Siguiendo mis exigencias. Tiene poco amigos y su orgullo le impide pedirles ayuda aunque esté en las últimas. —¡Exacto! Y esa actitud es una de las cosas que más me gustan de usted. ¿Por qué yo? Usted no me conocía ¿Qué le hizo elegirme? —No ha sido al azar. Siempre había llevado una vida muy discreta y se preguntó que es lo que podían haber descubierto sobre ella. de vez en cuando va a Londres y apenas ve a los suyos. desde que se quedó viuda. No es que se lo reproche. milady. ¿Qué mas? Si. parece usted contentarse con su apariencia y no es coqueta. corrección Cari 14 . milady. Aparte de una noche que pasa con su familia. Traducción Rosanic.—¿Alguna otra cosa? ¿Todavía tiene dudas? Al oír la pregunta. milady. su reputación de bondad y el estado de sus finanzas la convertían en la candidata ideal. Acaba de descubrir el valor de la independencia y está intentando aprovecharse del poder que proporciona. Y ese es en parte el motivo por el que está a punto de ahogarse en deudas. —Mantiene poca correspondencia con su familia. levantó la barbilla. Sin embargo mi entrevista de hoy con usted ha hecho que mi decisión se vea reforzada. Además es usted inteligente y está dotada de una profunda compasión. —Por supuesto. A fin de cuentas lo conozco casi todo sobre usted. Su familia fue la que arregló el matrimonio. está liberando a sus esclavos… —Los esclavos de mi difunto marido—rectificó Millicent. —Cierto. tiene veintinueve años y esta viuda desde hace año y medio. Millicent levantó las cejas. No echará de menos las fiestas y no le reprochará a su esposo por no llevarla a Londres. Durante los cinco años que duró su matrimonio nunca les contó a ninguno de ellos como la trataba su marido. —De acuerdo. Se llama Millicent Gregory Wentworth. se ha refugiado en su propiedad en el campo. mi abogado tenía una difícil tarea por delante.

—¿Por qué hoy? ¿Por qué tan rápido? —Nunca permanece mucho tiempo alejada de Melbury Hall. en la puerta intercambiaban nerviosas miradas.Pero. En mi opinión volverá mañana por la mañana. para conseguirlo. pensó en la historia de su mejor amiga en Filadelfia. —¿Qué opina Su Señoría de su gran proyecto? La condesa viuda hizo una profunda inspiración soltando el aire lentamente. lady Wentworth? Volvió al presente y miró directamente a la anciana dama. Dos lacayos habían preparado una chaqueta larga de brocado. Millicent luchaba mentalmente consigo misma. Se apresuró a dejarla encima de una mesita al lado del conde. no quiero tentar a la suerte esperando más tiempo. Pero no se atrevían a acercarse a el. corrección Cari 15 . unos pantalones. cuarto conde de Aytoun. Incluso para asistir a una subasta en los muelles era indispensable que la acompañara un hombre ya que se suponía que el genero masculino era mucho mas inteligente que el sexo débil. Millicent. Traducción Rosanic. y. Lyon Pennington. Es algo demasiado importante. pero su orgullo permanece intacto. Rechaza la compasión. luego hizo una reverencia y fue a reunirse con los dos hombres. medias y zapatos con hebilla para la boda. —Si añadimos a eso los pocos amaneceres que me quedan por vivir. —Ella está aquí—murmuró una joven que llegaba en ese momento con la bandeja del té. necesitará la presencia de un marido que mantenga a los lobos alejados de su puerta. para apaciguar la cólera que se estaba apoderando de ella. Rebecca tuvo que hacer creer a los demás que era viuda para ser aceptada en la ciudad. —¿Qué le parece mi oferta. Con el nombre de señora Ford. Efectivamente. —Es cierto. Uno o dos días y poco más. un marido le resultaría muy útil para conseguir sus metas. pero le expliqué a mi hijo que el matrimonio sería considerado como una ayuda financiera por su parte y no como caridad. no le quedan muchas cosas. una corbata negra. —No sabía si conseguiría convencerla. un chaleco de seda. ya se había dado cuenta de que le resultaba imposible contratar y conservar a un buen administrador para Melbury Hall. Los músculos de su rostro estaban tensos bajo la barba hirsuta y sus ojos miraban fijamente un punto más allá del triste paisaje de Hanover Square. estaba sentado delante de la ventana. Entonces aceptó.

—Os libráis esta vez—empezó de nuevo—Todo el mundo está abajo y el conde sigue sin estar vestido. —¿Qué estáis esperando?—gruñó—¡Su Señoría ya tendría que estar vestido!. El conde levantó por fin los ojos hacia los tres hombres. —Su Señoría ya había tomado la poción esta mañana—contestó Gibbs conteniendo la voz—No podéis darle mas cuando os venga en gana. Gibbs cerró las persianas y se colocó delante de su señor. Su madre insiste en que le vistamos. —Eso va a ser imposible. No estaba ni dormido ni despierto. —Si. pero una mirada de este le hizo retroceder. milord. Las dos doncellas desaparecieron rápidamente. corrección Cari 16 . os daría una patada en el culo… Gibbs intentó tranquilizarse. milord. —Su Señoría no tenía muchas ganas de vestirse esta mañana—susurró el que se llamaba John. Gibbs. Antes de que sus asustados criados tuvieran tiempo de sujetarle. —Lady Wentworth y su abogado han llegado. Sin pensar en sus piernas inertes que hacía meses que no soportaban su peso.—La condesa viuda piensa que la visitante querrá ver a Su Señoría antes de la ceremonia—continuó en voz baja. Le están esperando. el otro la camisa y los dos vacilaron antes de acercarse al conde. Uno de los criados se inclinó para desabotonar el camisón del conde. —Si tuviera tiempo. —Debemos prepararle. El ayuda de cámara del conde era tan ancho y largo como los robles de Baronsford y sabían a lo que se arriesgaban si le contrariaban. señor. milord—dijo el lacayo cogiendo la manta de encima de las rodillas del conde—El obispo lleva una hora en la biblioteca. —Metedme en la cama—masculló el conde. Los dos lacayos se apresuraron a obedecer. os retorcería el cuello. señor Gibbs—añadió el otro—Lord Aytoun estuvo a punto de matarnos a los dos porque intentamos moverle. el conde se apoyó en los reposabrazos del sillón para levantarse. Solo se tranquilizó cuando le dimos la medicina del nuevo médico. pero no tuvo bastante. entró también en la habitación. —¿Milord? Lyon no parpadeó. Traducción Rosanic. Gibbs les hizo una seña para que le siguieran hasta el sillón del conde. —Si. Uno de ellos cogió los pantalones de piel. Con expresión feroz. —Solo hace unos minutos que se ha calmado. se cayó al suelo. Otra criada trajo unas pastas y el ayuda de cámara del conde.

—Lo único que la hizo salir de la cama esta mañana—continuó—fue su promesa de acceder a sus deseos. —¡Inmediatamente! —Su madre ha tenido una crisis esta noche—insistió Gibbs—Tuvimos que llamar al médico. Se mantenía prudentemente a unos pasos de distancia de su señor. milord. —Gibbs—masculló—¿Cree que esa mujer tendrá un solo momento de paz conmigo? Traducción Rosanic.—¡Señor! —¡Ha caído encima del brazo derecho! —Ayudadme a levantarle—ordenó Gibbs quien estaba ya de rodillas. —El médico dijo que si se lo volvía a romper tendría que amputarlo. Si se entera de que ha decidido renunciar. milord—dijo Gibbs moviendo el brazo que no parecía estar roto—Usted aceptó los planes de la condesa viuda. corrección Cari 17 . pero en cualquier caso los lacayos se sintieron aliviados de que Lyon Pennington no luchara cuando le subieron al sillón. Golpeó el suelo con su puño útil. Sobre todo cuando no colaboraba. sabiendo que no había que tocarle cuando su ira amenazaba con explotar. —Si me lo permite. concédale un poco de paz en los pocos días que le quedan en el mundo. ¿Fue el sedante que le habían administrado los criados o el conde se dio cuenta de que no tenía elección? Gibbs no habría podido decirlo. Lyon era tan robusto como su ayuda de cámara. los meses de inmovilidad le habían debilitado pero sin embargo hacían falta varios hombres para moverle. Se lo ruego. —Ponme en la cama—gruñó el conde apretando los dientes. la impresión puede ser fatal para ella. Gibbs lanzó al sirviente una mirada asesina mientras le daba la vuelta con cuidado al conde.

ya que todos se irían a cenar o bien en busca de otras diversiones típicamente londinenses. Hyde notó que su montón de fichas estaba disminuyendo rápidamente. taciturno. Traducción Rosanic. Lord Winchelsea volvió a agitar los dados para probar suerte. mientras el director del establecimiento regañaba a un criado demasiado lento. Los gemidos se mezclaron con las exclamaciones de alegría y Hyde vio que Winchelsea. Hyde estaba observando el cubilete de dados que tenía el conde de Winchelsea. como todos los días. al lado de una enorme chimenea. tocaban un arpista y un flautista. El joven conde había perdido más de trescientas libras esa semana pero ahora parecía que le sonreía la suerte. —Las apuestas ya están hechas—anunció el crupier. —¡Esto hay que celebrarlo!—le dijo al conde de Carlisle que estaba sentado a su izquierda. Empezaba a reconocer a algunos caballeros de los que estaban a su alrededor entre los jugadores o la gente que simplemente bebía mientras miraba a los demás perder fortunas. —Si no le molesta. por la tarde. milord. —Siete. sonreía con arrogancia. Este resopló contrariado y Winchester se volvió hacia Jasper. El White´s estaba lleno a rebosar.Capitulo 3 Jasper Hyde sacó su reloj de bolsillo. pero eso era algo necesario si quería codearse con la nobleza. Detrás de el. Eran casi las tres de la tarde y seguía sin tener noticias de ese condenado secretario ni tampoco de Platt. siempre había un montón de gente en las mesas de juego. Luego la clientela se haría cada vez mas escasa. Fuera cual fuera la hora. El mismo había perdido más de lo normal. corrección Cari 18 . y Hyde echó una ojeada a su alrededor. voy a hacer la misma apuesta que usted.

a pesar de mis fervientes consejos—dijo Winchelsea agitando el cubilete—Pero igual esta condenado a ser prisionero el resto de su vida. Fue Carlisle quien le respondió. —Pronto nos enteraremos de que su sastre asedia su casa para que le pague. milord?—preguntó Hyde. —Se lo llevan. Y no conseguirá que me pelee con usted al alba en un rincón del bosque. De modo que sigamos jugando y que Aytoun y su nueva esposa se vayan al diablo. —¡Seis!—anunció el crupier. —¡Maldición. —¿Aytoun abandona Londres?—se extrañó alguien desde el otro extremo de la mesa. —Parece que el principal enemigo de nuestro amigo se va al campo mañana a primera hora. —¿Me está acusando?—gruñó Winchelsea acalorado. —Conoce usted su temperamento tormentoso porque flirteaba con su mujer—se rió Carlisle—Y dice eso porque fue el único hombre que le retó a duelo. no le calumniaría de ese modo. están todos invitados. debería invitarnos a cenar a todos— lanzó lord Carlisle. amigo mío. Hasta hace poco no dejaba usted de quejarse de la herida que le hizo en el hombro. Winchelsea agitó los dados. Si hubiera ganado usted. —¿Puedo saber de que noticia se trata. Hyde. —En vista de la buena noticia del día. —Las apuestas están hechas—mascullaba el crupier. —¿Por fin se lo llevan a Bedlam con los locos? —No. —Un deseo encantador por su parte. Encantado con esa propuesta. Carlisle sonrió con suficiencia. —Espero que esto no quiera decir que su suerte se ha acabado. corrección Cari 19 . Se oyó un rumor de aprobación y Winchelsea tiró los dados. —¿Quién iba a ser lo bastante estúpido para concederle la mano de su hija?—preguntó uno de los jugadores—¿No asesinó a su primera esposa? —Solo era un rumor infundado—protestó Carlisle. ¿Quiere unirse a nosotros? —Con mucho gusto. tiene usted razón Carlisle! Vamos. —¡Es usted el diablo en persona. Hyde dobló la apuesta. para ser exactos—contestó Carlisle. —Yo no lo creo—declaró Winchelsea depositando el cubilete encima de la mesa—Conozco bien el carácter tormentoso de ese hombre y le creo perfectamente capaz de matar a alguien. En realidad he reservado un salón privado en el restaurante Clifton antes de que vayamos a Drury Lane. Se vuelve a casar esta tarde.—Sabia decisión. —No. Carlisle! Traducción Rosanic.

Pensaron que estaba haciendo que subiera el precio a propósito y se pusieron de parte de lady Wentworth. —Lady Wentworth asistió a la venta—explicó Platt quien se mantenía a una considerable distancia. Hyde miraba los dados. Se apoyó en la mesa. No pensé ni por un minuto que usted querría pagar mas de cincuenta libras y sin embargo llegué a ofrecer el doble. Un lacayo le entregó a Hyde el bastón y el sombrero y le ayudó a ponerse el abrigo. le llevó hasta el vestíbulo donde esperaba el secretario. Se disculpó y se dirigió hacia Platt. pero el precio continuó subiendo. este. —Desembolsó una fortuna por esa inútil. golpeó violentamente al secretario en la cabeza. —¡Usted si que es un inútil! Debería despedirle de inmediato. ¿Qué le importaba el precio? —¡Pero fue adjudicada en ciento diez libras. Contuvo el aliento cuando un violento dolor le atravesó el pecho y los hombros. fuera de sí. Jasper Hyde. Esperó a que pasara la crisis procurando no llamar la atención. El secretario retrocedió hasta llegar a la pared mientras su jefe le hundía dolorosamente la punta de su bastón en el vientre. Los ataques se producían de repente y en los últimos tiempos eran cada vez mas frecuentes. Les hizo una señal a sus dos empleados para que le siguieran hasta un saloncito cercano a la entrada. bastaba con subir la apuesta hasta que ganara. patrón!—se disculpó Harry frotándose la cabeza. y preparado para parar el siguiente golpe—Y la gente se puso en contra mía. con aspecto preocupado. La ira se apoderó de Hyde como un tornado. y… El bastón le golpeó en la muñeca arrancándole un grito. El dolor del pecho había disminuido un poco pero le seguía costando respirar. y todos apostaron. Era evidente que algo no iba bien. —Tenía usted órdenes precisa. —Eso es lo que hice. pero para el era otro golpe de mala suerte dentro de una serie de desgracias. dejándole sin energía. —¿Dónde está? Platt cerró la puerta antes de contestar: —Harry no pudo comprar a la esclava. ¿No entendió nada de lo que le dije? Sin embargo las instrucciones estaban muy claras: pujar y conseguir a la negra. Busqué el coche pero usted ya no estaba. sin decir nada. Harry. corrección Cari 20 . Traducción Rosanic.Sin preocuparse por el agridulce intercambio de los dos hombres. Perder cinco guineas de golpe sin duda parecía algo insignificante para todos esos nobles. Hyde vio con alivio que su hombre de negocios estaba en la puerta. Al volverse. El cubilete llegó a las manos de Carlisle. señor. —Eso no soluciona nada—intervino Platt nervioso—Hay otras maneras de recuperar a la esclava. ni usted ni el señor Platt.

Los objetos estaban colocados sobre el hogar de ladrillo. corrección Cari 21 . la corteza de un árbol. lady Wentworth estaría encantada de llevársela con ella al campo. La habían llevado al despacho del abogado. respirando con dificultad. Ahora era una mujer libre. sino es por medio de los acreedores de Dombey. —¿Puedo entrar? Los ojos azules miraban fijamente los objetos que había en el hogar con curiosidad. El abogado le había explicado que muchos esclavos liberados vivían en Melbury Hall y que había muchas posibilidades de que Ohenewaa hubiera conocido a algunos en Jamaica. le dio las gracias al Ser supremo. Ohenewaa no había podido esconder demasiadas cosas en las mangas de su camisa rota.Jasper Hyde. será por medio de su abogado. El canto ancestral se inició en su pecho. Hyde lo pensó un momento y luego se levantó. había puntualizado. Onyame. al comienzo de la tarde. se dejó caer en un sofá y aferró con las dos manos el bastón para luchar contra el dolor que le dominaba. Me comprometo a traerle a la esclava antes de que termine la semana. por haberla librado de Jasper Hyde. Unas pocas piedras. La había dicho que la dama del puerto ya había firmado los papeles que la liberaban de su condición de esclava. —Afortunadamente fue lady Wentworth quien la compró—razonó Platt— Nos debe una fortuna y no tiene mas dinero. La anciana dejó caer unas gotas de agua y depositó un mendrugo de pan como ofrenda al lado. Lo que le sucedería de ahora en adelante era un misterio. Ohenewaa recordaba muy bien el nombre de Wentworth. —Me llamo Violet—dijo con suavidad. Quizá ese enorme inglés tenía un alma después de todo. Recordaba la alegría que sintieron todos al enterarse de su muerte. Balanceándose hacia delante y hacia atrás. Cogió un puñado de cenizas y se embadurnó el rostro. las manos y los brazos. Llamaron a la puerta y ella dejó de cantar. Tenía que dar las gracias por muchas cosas y sabía que los espíritus veían como se arrodillaba delante del altar improvisado. Pero eso fue antes de que el puño de acero de Jasper Hyde se cerrara en torno a sus gargantas. —Entonces cuento con usted—le dijo el plantador a su hombre de negocios—No nos queda demasiado tiempo. unas hojas secas y una pequeña bolsa con mechones de pelo. sir Oliver Birch. Traducción Rosanic. Pagó por esa esclava cinco veces su valor. Una joven miró con prudencia el interior de la habitación. El secretario se pegó a la pared. Ella no lo había entendido demasiado bien ¿una mujer libre? También le había dicho que la dama. Cantó como reconocimiento por haber sido liberada de las cadenas.

llegaremos a Melbury Hall mañana por la tarde. —Parece que tiene usted pan y agua. —Estaba usted rezando—dijo. La anciana se levantó masajeándose las muñecas y fue a sentarse en el borde de la cama. los objetos dispuestos ante la chimenea antes de poner unos troncos en ella. pero no tenía ningún sitio donde Traducción Rosanic. pero le dejaré mi abrigo. aunque les separen de sus familias. La doncella rodeó con cuidado. Depositó la bandeja encima de la estrecha cama y miró a su alrededor. Sin embargo eso no le produjo demasiada alegría.Llevaba una bandeja pero no pasó de la puerta. Me ha mandado a preguntarle que es lo que necesita antes de que nos vayamos a Melbury Hall mañana por la mañana. Para algunos de ellos sus creencias son mas fuertes que las mías. como el “rostro de Dios” en cierto modo. Allí lady Wentworth. corrección Cari 22 . Enseguida vuelvo. —¿Le importa si enciendo la chimenea? Hace mucho frío. Miró a Ohenewaa por encima del hombro y ésta contestó: —¿No le molesta siendo usted católica? —No. Asintió con la cabeza sin levantarse. Desde luego era libre. —A usted no el gusta estar sola. la señora Page y Amina. —Soy la doncella de lady Wentworth. Se frotó los brazos. voy a buscar una caja de yesca. encima de la mesilla de noche había una jarra y una palangana. al contrario. ¿Puedo entrar?—repitió. Ohenewaa contempló el bonito vestido de la joven. pero le he traído algo caliente. Francamente no—dijo Violet levantándose—Estoy muy contenta de que venga con nosotros. Cuando la criada se fue. —Como desee. lo cual sucede. casi con respeto. Esto es un altar ¿no? Sé que ustedes consideran el altar como la entrada al paraíso. Milady dice que. a pesar de su bondad. Ohenewaa miró la puerta entreabierta. no pensé en traerle ropa limpia. Por primera vez en sus sesenta años de vida era libre. A Ohenewaa le sorprendió que le pidiera permiso. Están seguros de que el espíritu de sus antepasados les acompaña. —No. se ocuparan de usted. —¿Dónde aprendió todo eso? —En Melbury Hall tengo muchos amigos africanos y paso muchas horas en su compañía. —¿De verdad? —Para empezar creen que nunca están solos. la admiro. no se puede confiar en un solterón como sir Oliver. —Lo siento. sabía lo cruel y duro que era el mundo.

y espero que le pidan disculpas al personal por esta sobrecarga de trabajo. A pesar de todo. La única cosa que no le habían preguntado era si aceptaba acompañar a esa gente al campo. Ohenewaa pensó en el gesto de lady Wentworth. La cabeza le daba vueltas ante la tarea que tenía por delante. o quizá sean varias carrozas. el castillo de la familia Aytoun. corrección Cari 23 . Había enviado a una criada para que se ocupara de sus necesidades. que estaba colgado en una pared. había oído hablar mucho de Baronsford. la incomodidad del viaje no era nada comparada con la angustia que sentía. solo la muerte. Durante los momentos pasados en compañía de la condesa viuda. Después de la magnificencia de la casa de Londres. Se lavó las manos y la cara. pero lord Aytoun puede llegar en cualquier momento. y para sus caballos. Para una esclava nada era seguro. Capitulo 4 —Sé que es algo inesperado. Hacer de una simple casa de campo como Melbury Hall una mansión digna de un conde. La señora Page y yo misma tenemos que ocuparnos inmediatamente del alojamiento de todos. ni dinero para comprar pan. Y quizá debería estarlo. Tenga la bondad de transmitir mis órdenes a los mozos de establo para que hagan sitio a la carroza del conde. Puede que en Melbury Hall encontrara una nueva esperanza. El viaje desde Londres había sido incómodo. Por fin era una mujer libre. Millicent estaba delante de la chimenea de la biblioteca en compañía del ama de llaves y del mayordomo. Luego comunique mis instrucciones a Jonah para el resto del personal. y realmente necesito la ayuda de todos. era un verdadero desafío que no estaba segura de poder llevar a cabo con éxito.ir. —¡Pero milady!—protestaba el mayordomo—¿Quiere usted que lo hagamos todo en un día? ¡Es absolutamente imposible! Ya es mas de medio día y no vamos a tener tiempo de… —Señor Draper—cortó Millicent—tendremos aún menos tiempo si lo perdemos discutiendo. pero el mundo no había cambiado demasiado. Seguramente pensaban que debería estar agradecida por la oportunidad que le ofrecían. Incluso había visto un cuadro de él. podía imaginar como podía ser el castillo situado en la frontera escocesa. O a lo mejor no. Seguía siendo esclava de la sociedad. Como Violet y la africana estaban dentro del carruaje. ni trabajo para ganar dinero. ella se había visto obligada a ir a caballo acompañada por un lacayo y el viento invernal la había congelado hasta los huesos. Cuando Violet volvió y encendió el fuego. Traducción Rosanic.

Las dos mujeres se callaron hasta que el hombre cerró la puerta al salir. muy estirado. señor Draper. milady—respondió agriamente el mayordomo—le informo de que no hay ni un solo dormitorio libre en el segundo piso. Aunque el señor Draper tenga el record de permanencia en Melbury Hall desde la muerte de mi marido. Millicent movió la cabeza. De modo que le aconsejaría que volviera a pensar en su decisión de no usar más las cabañas. milady. Cualquiera de ellas le parecerá un palacio comparada con lo que ha tenido hasta ahora. Con todos los campesinos que han abandonado las cabañas de los bosques para invadir la zona de los criados. plantada delante de la puerta. Señora Page. este no es el mejor momento para desprenderme de el. Violet le había dicho que se había negado a comer el día anterior y que tampoco quiso el abrigo que ella le ofreció. hacia la puerta. Traducción Rosanic. —Alójela en una de las dos habitaciones del señor Draper. —¿Y la mujer africana? Se niega a hablar. corrección Cari 24 . —¿Cree que renunciaría de buena gana a su saloncito a favor de nuestra nueva invitada? Un brillo travieso iluminó los ojos del ama de llaves. Ni siquiera los otros negros han conseguido hacerla entrar en la cocina. más allá del pequeño valle. Draper se quedó inmóvil en la puerta. Puede usted marcharse. —Mas bien creo que presentaría su dimisión con la más mínima indicación. —Me ocuparé de ella en cuanto termine con la señora Page. ya no queda sitio para la africana. una de las primeras cosas que hizo Millicent fue sacarles de esa parte de la propiedad que llamaba el Grove. A lo largo del río. Millicent esperaba que fuera lo bastante inteligente como para comprender que tendría que cambiar de actitud en presencia de lord Aytoun. Conservar aquí un mayordomo parece ser una tarea muy difícil. se levantaban las decrépitas chozas en las que Wentworth alojaba a la mayoría de los negros que mantenía como esclavos en Melbury Hall. impidiendo el paso? Millicent se reprochó en silencio no haberse ocupado antes de la antigua esclava.El mayordomo levantó ligeramente la nariz y se dirigió. No quiere separarse de ese harapo que hace las veces de chal. —Le repito que me ocuparé yo misma de esa persona. Cuando murió. —Antes de que mueva a todo el mundo. ¿Quiere usted que se quede aquí. No deja de quejarse de lo pequeñas que son comparadas a las que ocupaba en la casa de sus anteriores señores. —Me temo que no puedo permitírmelo en ese momento.

Millicent apoyó una mano en el brazo de su fiel empleada. —¿Y que debe saber la cocinera sobre lo que le gusta al conde? —No lo sé. Pero eso solo era una medida provisional durante la temporada de la siega. corrección Cari 25 . —Volvamos al tema de las habitaciones. De ese modo podrá oírle cuando le llame su señor. Ignoro si viajará con su paciente y cuanto tiempo se quedará pero quiero que esté disponible. —Sin duda. milady. Tendremos que esperar a que esté aquí para tomar ese tipo de decisiones. Y también la que está al lado de la escalera de servicio. Después de haber vaciado las cabañas. Traducción Rosanic. sé que algunos de los campesinos han restaurado la lechería para trasladarse allí. —¿Cuántos criados acompañaran al conde. Puede que más. Hice que airearan la cama mientras estuvo usted en Londres y solo hay que poner sábanas limpias para que todo esté en orden. Luego. había realojado en las casitas cercanas a la granja a tantos como pudo y a los demás en su propia casa. Es escocés ¿Qué comen normalmente los escoceses? —No tengo ni idea. Podría también desecar los barrizales y levantar una pared de piedra para canalizar el río durante la crecida de primavera. En cuanto al resto de los criados. si hiciera falta. Se preguntó si el conde aceptaría permanecer en una casa superpoblada el tiempo suficiente para que ella pudiera poner en marcha sus proyectos. —Hay que encender las chimeneas por si Su Señoría llegara hoy—suspiró Millicent—También tendremos que dejar una pequeña habitación de invitados para el médico del conde. podría segregar parte de los terrenos próximos al río y construir casas decentes para los obreros. creen que es su deber coger el testigo. milady. Espero que le vaya bien al ayuda de cámara del conde. —Es posible Mary. podría poner a dos de las criadas con Violet. Son esos estúpidos individuos que con la excusa de que no tiene usted un hombre que le dé órdenes. Podrían irse ya. ¿Dónde cree que tomará sus comidas? —Está confinado en su sillón o en la cama. ¿Cuánto tiempo se necesitaría para preparar las habitaciones de lord Wentworth para el conde? —Esas habitaciones se han mantenido limpias milady. Puedo ocuparme de eso ahora mismo. milady. milady? —Media docena por lo menos. Con sus limitados medios no había podido iniciar ninguna construcción. Ahora su matrimonio le ofrecía una serie de interesantes posibilidades. lo cual nos dejaría sitio para… El ama de llaves continuó detallando sus ideas pero Millicent volvió al problema que la preocupaba desde hacia algún tiempo.—No es culpa suya. pero la realidad es que de quien no podría prescindir es de usted. Ni siquiera las restauraciones.

¡seguro! —¿Quiénes? —El señor Draper y Jonah. La verdad es que no sabía gran cosa sobre el. Un poco mas tranquila. —En el patio milady. dos carretas y cerca de media docena de criados a caballo. No debe inquietarse imaginando lo que puede pasar. Quiero que los dos estén conmigo para recibir al conde. Violet? —¡Está muerta milady! Ohenewaa. Algo que ha dicho el mayordomo…He visto que el viejo Moisés se acercaba.—¿Y que le parecen los muebles de esta habitación? ¿Cree que le gustará estar aquí por las mañanas? Millicent miró los viejos pero cómodos sillones de la biblioteca y se dio cuenta de que no sabía en absoluto como iba a pasar el día su marido. había cuatro criados delante de la puerta visiblemente nerviosos. Millicent se dio media vuelta y corrió hacia las cocinas. —Ve rápido al patio a ayudar al conde de Aytoun y a su gente. —Dígale a la gente del conde que estaré aquí en un mo… —¡Milady!—gritaba un joven criado que llegaba del jardín—Se van a matar entre los dos. corrección Cari 26 . —¡Oh no! Millicent se levantó las faldas y se precipitó hacia el jardín. El ama de llaves se apresuró a obedecer. ¡Ya está aquí! Su ayuda de cámara me ha dicho que vaya a avisarla. Traducción Rosanic. Sin dudarlo. Se ha caído delante de la cocina y creo que no respira. por encima de todo. milady. En el vestíbulo de entrada con el techo en arco. El Buen Dios se ocupara de que todo vaya perfectamente. Y vaya a buscar al señor Draper. señora Page! Envíe a dos criadas a preparar las habitaciones. para que el conde no se sintiera ofendido por su ausencia y. —Se preocupa usted demasiado. Esta casa es muy hermosa y usted es una anfitriona perfecta. milady. El portero corrió hacia Millicent. —Temo que esta casa le parezca poco apropiada. para que Moisés no hiciera anda que pudiera ponerle en peligro. Se volvió hacia su doncella. —¡Rápido. Millicent salió de allí con el ama de llaves. ni a el ni a nadie mas. Salió rezando para que la anciana estuviera todavía con vida. no sin antes hacerle una señal al portero. Usted ya sabe que nadie puede detenerle cuando alguien se mete con Jonah. Una carroza. Millicent se dirigía hacia la puerta cuando una voz angustiada detuvo su impulso. —¿Si.

La cortina de la puerta estaba abierta y vio unos muros de ladrillo y una alta verja de hierro forjado. Estaba en Bedlam. La pistola. Si le hubieran dado un arma hubiera acabado inmediatamente con su miserable existencia. a vivir bajo el techo de su difunto esposo. Traducción Rosanic. la niebla se levantó de golpe. Dolorosamente aprisionado entre los dos asientos. ¡No estaba loco! Se levantó del asiento. Lyon se despertó cubierto de sudor. corrección Cari 27 . Jonah había querido defender a su señora y ambos estaban a punto de llegar a las manos. de plata y nácar. —¡Está usted despedido. a pesar de sus esfuerzos para evitarlo. Había oído los gritos del mayordomo en cuanto dejó la casa: la llamó incompetente y perversa por haber llevado al infame escocés. Le habían administrado una de esas condenadas drogas antes de emprender el viaje. se arrancó la manta que el habían puesto sobre las rodillas. Su vida estaba acabada. miró por la otra ventanilla y vio las chimeneas de una casa. Habían dicho que le llevaban con su esposa al campo. una pesadilla como las otras. el rocío goteaba de sus hojas verde oscuro. Otro sueño. En ese momento ya no le preocupaba el lugar al que le habían llevado. Le parecía que llevaba durmiendo una eternidad. Bedlam. El hombre que estaba cerca del árbol estiró la mano. pero le habían mentido. la presencia de Gibbs. No conseguía aclararse la mente y. ¡Otra traición! Con su mano sana. en el interior. un deshecho humano. ¿Cuántos hombres morían así? se preguntó. pero su cuerpo le traicionó y se cayó al suelo. “lord escándalo”. ante el. pensó. Aspiró el olor a tierra mojada como si fuera la última vez. parecía ser una prolongación del brazo de Lyon. el sonido hizo eco antes de desaparecer.La bruma del amanecer se aferraba a los árboles. El mas joven de sus hermanos. señor Draper! La voz de Millicent hizo eco en los muros del jardín. La carroza estaba parada y buscó en vano. un pañuelo revoloteó por un instante y luego tocó el suelo. La ira reemplazó al miedo a la velocidad del rayo. desvelando el rostro fantasmagórico de su enemigo. No iba a dejar que le internaran. Perfore estaba allí. Lyon oyó el lejano murmullo del río y el grito de un pájaro asustado. Solo era un enfermo. dirigiendo el cañón hacia el cielo e hizo lo mismo. Su adversario levantó el arma. Se oyó el grito de una voz grave. notó que el pánico se apoderaba de el. Antes de que Lyon tuviera tiempo de apretar el gatillo. hacía las veces de testigo. David.

Traducción Rosanic. estaba segura. Millicent sin embargo sabía que a pesar de su impresionante aspecto era el hombre más dulce del mundo…con la condición de que no hicieran daño a Jonah. A pesar de su inteligencia y su trabajo. expulsado. Le puso una mano en el brazo y sacudió la cabeza. corrección Cari 28 . —Exijo que se vaya a hacer las maletas inmediatamente. sino por falta de confianza en si mismo. su rostro llevaba las cicatrices de los golpes que había recibido por parte de los traficantes de esclavos y de plantadores como Wentworth. el ayuda de cámara del conde. no porque no fuera capaz de hacerlo. y el insolente es usted. Si Draper llegaba a pegar a Jonah. felicitándose de que por el momento se hubiera contentado con ser un espectador.—Está despedido. le costaba conservar su puesto de regidor. Millicent se puso enseguida delante de Moisés que ya estaba preparado para atacar. vio con sorpresa que Gibbs pasaba por delante de ella. —¡Desaparezca! ¡Ahora!—gritó Millicent sujetando a Moisés para que no interviniera. Después de tantos años de golpes y humillaciones. pero Draper no dio señales de haberla oído. El mayordomo dio un paso hacia Jonah. Moisés le mataría. —¡Le he ordenado que se fuera! Al tiempo que el mayordomo cerraba el puño. —¡Yo te enseñaré a abrir tu sucia boca delante de tus superiores! El mayordomo le empujó con violencia. Bajo la masa de pelo gris. Le he oído y Jonah tenía todo el derecho a enfadarse por las cosas poco consideradas que ha dicho de mí. —En Melbury Hall no hay esclavos. La verdad es que temía que Jonah no se defendiera. señor Draper—dijo Jonah. no se podía esperar que reaccionara como un hombre libre. —No sin antes acabar con el. al cual había conocido fugazmente en Londres después de la ceremonia de la boda. Rezaba para que un criado viniera a ayudarla. Por fin llegó alguien por el sendero y reconoció a Gibbs. milady—respondió el otro—Es algo entre yo y ese insolente esclavo. Volvió a dirigir su atención a Draper. —La señora le ha ordenado que hiciera las maletas. —Quiero que recoja sus cosas y que abandone inmediatamente Melbury Hall. —Esto no tiene nada que ver con usted. señor Draper. cogía a Draper por el cuello y le tiraba al suelo sin mas esfuerzo aparente que el necesario para tirar una manzana podrida recién arrancada del árbol. Apretaba los puños y miraba a Jonah con desprecio. Le lanzó una mirada de advertencia a Moisés. Estaba a pocos pasos de los dos hombres.

Un hombre al cual era mejor no enfrentarse. Ya me voy señor. —¡Gracias! Millicent solo notó el frío cuando dio la vuelta a la esquina de la casa y recibió el viento en plena cara. le hizo una reverencia y fue a colocarse entre ellos. La señora Page salió corriendo por la puerta principal. señor? Puso un zapato sobre la nuca del mayordomo y pisó con fuerza. con las prisas. había salido sin el chal. pero le pareció que los asientos estaban vacíos. señor Gibbs? —No milady. —Si me lo permite. milady. sino que no se podía hacer caso omiso al enorme tamaño de sus puños. El rostro del mayordomo. —Eso es lo que iba a hacer. —Por supuesto—murmuró ella. Draper debió ser de la misma opinión ya que su humor belicoso desapareció como por arte de magia. corrección Cari 29 . Con un escalofrío se dio cuenta de que. Creí que preferiría recibirle usted misma antes de que le lleváramos dentro. pensó Millicent. milady. —Creo que Jonah y Moisés estarán encantados de ayudarle. intento disimular su nerviosismo y se acercó a la carroza. El lacayo del conde era un robusto escocés de musculoso pecho y que llevaba el pelo sujeto en una coleta en la nuca. Sin aflojar la presión del pie.—Parece que le cuesta un poco obedecer a su señora ¿no. había perdido toda su superioridad. Lord Aytoun dormía de modo que le deje en la carroza. No solo tenía una mirada sombría y amenazadora bajo unas espesas cejas oscuras. la mayor parte de los criados se habían puesto en fila para recibir al nuevo señor. señor Gibbs— respondió ella antes de dirigirse a Draper—Le enviaran sus cosas a la posada del Cisne Negro. estos hombres seguramente me ayudaran a poner a este perro sarnoso en el camino a Saint—Albans. —He oído que milady le ordenaba que se fuera. Gibbs saludó educadamente a la mujer. Traducción Rosanic. su ama de llaves me encargó que le dijera que la africana está bien y que ha vuelto en si. cretino. —¿Su Señoría está en la casa. En cuanto usted me lo permita. Los sirvientes del conde estaban esperando al lado de sus caballos. Desde fuera no podía ver gran cosa. pasó por delante de Millicent. Muy consciente de las dos filas de miradas que la observaban. A una respetuosa distancia de la carroza. —Si quiere volver a la casa. en el pueblo de Knebworth. bajo el zapato del escocés. Sin embargo recordó lo que Violet le había dicho de la africana y Gibbs sorprendió su mirada ansiosa dirigida a la casa. cuando pasé por delante de la puerta de servicio. Hizo una seña con la cabeza y el lacayo abrió la portezuela.

milord. —Lo siento mucho. y se agachó buscándole el brazo derecho. Traducción Rosanic. Se enderezó y se sentó en el asiento. corrección Cari 30 . Su expresión era de enfado. milord. —Su ayuda de cámara ha tenido la bondad de intervenir en una disputa entre dos de mis empleados. Abrió los ojos. Volvió a ver a Wentworth con las venas del cuello hinchadas. doblar las rodillas del conde y enderezarle los pies. el puño a punto de caer sobre ella… —Le he dicho que vendría enseguida—aseguró ella intentando tranquilizarle. Pero la situación del conde de Aytoun era completamente distinta. —Lo siento. No tardará en estar aquí. podría levantarle un poco y liberar el otro brazo. Vaya a buscarle. intente… —Gibbs. —Si quisiera pasar su brazo izquierdo alrededor de mi cuello. deslumbrado por la luz. golpeada por Wentworth. —¡Gibbs! El alarido del conde la sobresaltó. Disimular la verdad siempre había sido su forma de evitar la humillación causada por el terrible trato que le dispensaba su marido. y ella pasó por encima de sus botas para subir al coche cerrando después la puerta. El conde no contestó y ella levantó la vista hacia su rostro barbudo. Por un momento recordó vívidamente la época en la que ella se encontraba también en un coche.El estaba caído entre los dos asientos en una postura de lo más incómoda. Sabía que no quería que sus nuevos criados le vieran así. —Por favor. Ella se sintió aliviada al obtener por fin una respuesta. intentando desesperadamente esconder su rostro golpeado de las miradas curiosas. El estaba retorcido sobre si mismo. Con torpeza intentó encontrar un punto de apoyo firme. —Dígame que puedo hacer para ayudarle. —Los caminos desde Londres están en mal estado y no hay nada mas desagradable que hacer un largo viaje con destino desconocido y… Se interrumpió al ver una mirada asesina de su esposo. —Ahora viene. —No tengo intención de llevarle yo sola a la casa. Lo cual reforzó su determinación. pero se dio cuenta de que la tensión que se veía en sus ojos azules estaba causada sobre todo por el dolor. pero creí que estaría más cómodo en el asiento. Se ha caído del asiento. —¡Gibbs! Había tanta furia en su voz que ella volvió a agacharse a su lado. pero… —¡Gibbs!—repitió en voz alta. He actuado sin pensar. milord.

un minuto después. La señora Page no tardó en ir a dar instrucciones al personal y Millicent se sintió aliviada al comprobar que Amina hablaba en voz baja con la anciana negra. —Perdone. Sin embargo ella sigue mirando la pared. corrección Cari 31 . Capitulo 5 —No viene ningún médico con ellos—le explicó Millicent al ama de llaves cuando ambas se dirigían a la cocina. De modo que por el momento me gustaría poner a Ohenewa en la habitación que había usted preparado para el médico. levantó la vista hacia el ayuda de cámara quien se quedó quieto levantando las cejas. Sin embargo ella no se dio por vencida. muchos trabajadores vinieron a echar un vistazo a la cocina para verla. Le cogió de la cintura intentando levantarle lo suficiente para liberar su brazo.Esta vez no esperó a que él le diera permiso. milady ¿Quién es? —Está considerada como alguien muy especial. el peinado de Millicent estaba deshecho y sus extremidades estaban hechas un nudo con las del conde. pero sé que pertenecía a un médico llamado Dombey. Cuando Gibbs abrió la puerta. milady. Cuando llegó una de las muchachas consiguió hacer que tragara unas cucharadas de sopa. El conde era un peso muerto. Según Violet no ha pronunciado ni tres palabras desde Londres. No creí que tuviera tanta prisa por empezar la luna de miel. Traducción Rosanic. —Le hace falta un baño. Mary ni siquiera parpadeó. Antes incluso de irme a Londres. En cuanto supieron que estaba aquí. incluidas las de mi marido. ya había oído hablar del valor de esa mujer. un poco mas tarde—Pero el señor Gibbs dice que un tal doctor Parker vendrá dos veces al mes desde Londres y que se quedará a dormir aquí. Aunque fuera la esclava de Dombey. milady. ayudaba a sus semejantes en las plantaciones de caña de azúcar. pero después la pobre fue a colocarse al lado de la puerta. No conozco toda su historia. En vano. un traficante de esclavos que residía en Jamaica. Jadeante. Casada con Jonah desde el verano. Si me lo permite. la joven se había convertido rápidamente en la mano derecha de Mary. Es extraño. y ropa. con las mejillas ardiendo.

Me pregunto si yendo yo misma hasta allí hubiera podido conservar las plantaciones. corrección Cari 32 . lo sabían y era extremadamente importante para ellos. —Todos estamos muy contentos de que esté entre nosotros. —¡Era mi marido. —Yo no tengo esclavos. ¿Quiere entrar por favor? —Me han dicho que era una mujer libre.—Todos le estamos muy agradecidos por haberla traído aquí. sea cual sea el color de su piel. milady— dijo Amina reuniéndose con su ama. Ohenewa—le dijo con gentileza—No tiene porque quedarse ahí de pie. Porque no me fue posible intervenir cuando Jasper Hyde se apoderó de la plantación de Wentworth. no yo!—se defendió Millicent con vehemencia—Desde que murió me esfuerzo en reparar algunas de sus injusticias. pero la verdad es que todavía no sé en que podría ayudar. están aquí por su propia voluntad. ¿Por qué se niega a entrar? —Por orgullo. No sabe lo que le van a exigir aquí. y a mi misma. Los oscuros ojos parecían ver hasta lo más profundo de su alma. —Es cierto. Volvió a dirigirse a la anciana. —Mentiría si dijera que no vas a hacer anda. Todas las personas que trabajan en Melbury Hall. nada más. —Vi como trataba Wentworth a sus esclavos en Jamaica. —Fui a la subasta ayer porque reconocí el nombre de Danbury en el anuncio del periódico. y cuyo rostro estaba marcado por la edad y las dificultades. Esa idea me carcome. —Entonces no quiero entrar en la casa de un esclavista. reaccionar más rápidamente. que debemos tomar ejemplo de su fuerza y de su valor. Millicent se dirigió hacia la anciana que miraba tercamente la pared. ¡Hubo tantas vidas que no pude salvar! Hubiera debido ser más fuerte. —Al darle la libertad estaba sin duda aliviando un poco mi sentimiento de culpabilidad. Traducción Rosanic. —En Jamaica usted era la única persona en la que ellos podían confiar. —¿Qué espera de mi? ¿Qué tendré que hacer para ganarme la vida y el sustento? Millicent lo pensó un momento. espero demostrar a mi gente. Después de dirigir una breve mirada a Millicent. Esta vez era ella la que miraba fijamente la pared. —Parece hambrienta y agotada—contestó Millicent contemplando la delgada figura de la mujer que apenas se sostenía de pie al lado de la puerta. Ohenewa. —Soy curandera. Aquí necesitamos ayuda. la anciana se volvió de nuevo de cara a la pared. Trayéndola hasta aquí.

se volvió hacia Ned.Millicent se dio cuenta de que muchos criados habían interrumpido su trabajo para escuchar el desenlace de la conversación. Señaló con la barbilla en dirección a Melbury Hall. la noche era oscura y los arbustos amenazadores. alto. Se habían conocido un domingo por la mañana en la iglesia. había puesto a la joven sobre aviso. Atravesaba el bosque de ciervos al menos dos veces a la semana desde hacía mas de un mes para encontrarse con el. robusto y músculos duros como una roca. Salió del bosque y corrió hasta la pradera que había a los pies del pueblo. nerviosa. —¡Te he echado tanto de menos Ned!—murmuró besando la sólida columna de su cuello. El no estaba allí y ella miró. Bajó la voz. Cada cual tiene un motivo y no son incompatibles de modo que ¿por qué no empezar por ahí? Ohenewa miró los rostros llenos de esperanza que tenía delante y entró al fin en la cocina. Sus besos la mareaban. Se levantó la falda que su señora le había regalado recientemente para sortear una rama rota. saludándola sin olvidarse de decirle un piropo sobre su belleza o su suave perfume. que había presenciado un par de veces las galantes entrevistas. Millicent sonrió. Encima de la falda llevaba un delantal que ella misma había bordado y alrededor del cuello llevaba puesto un pañuelo de satén que había comprado en su reciente viaje a Londres. el suelo estaba helado. Pero Violet tenía dieciocho años y sabía muy bien lo que hacía. corrección Cari 33 . Pero Violet no pensaba en el peligro. Traducción Rosanic. Después de eso. Ned Cranch. cada vez que Violet iba al pueblo. el gigante de ojos verdes estaba allí. La señora Page. —Al menos por el momento. hasta que le encontremos un empleo ¿aceptaría usted quedarse en Melbury Hall como invitada? —Si paso por esa puerta no será para tranquilizar su conciencia sino para calmar mi hambre. preciosa. yo también. El levantó la cabeza sin dejar de abrazarla. Tenia que estar bonita para Ned. El se apoderó de su boca antes de que ella pudiera decir nada y ella sumergió los dedos en la espesa cabellera rubia abriendo mas los labios como el la había enseñado. Ahogando un pequeño grito. El aire era muy frío. Iba a casarse. era un albañil que había llegado al pueblo en otoño para construir un granero nuevo. la luz que salía de las ventanas de las casas. —Lo sé. Pero no tuvo que esperar mucho tiempo porque ya unos poderosos brazos la estaban abrazando. —Entiendo.

—Ven conmigo. La gente del pueblo habla ¿sabes? El estaba mordisqueando la suave piel de su cuello y ella tembló. —Eres el diablo en persona. —¿Por qué no nos quedamos aquí? Ned la cogió por el final de la espalda y la apretó con fuerza contra el. Sin embargo no pasaban de ahí. —No deberíamos hacerlo. —¿Quién te lo ha dicho?—contestó el riendo—Pero cuéntame ¿es cierto que tu señora ha encontrado otro marido? —Completamente—consiguió contestar cuando lo que deseaba era ronronear de placer al sentir su enorme mano tocar sus pechos. La mano descendía hacia el vientre de Violet. Aunque el cuerpo de Violet estaba ardiendo su cabeza continuaba estando fría. pero después de dos semanas el la tocaba en lugares que la hacían estremecerse de placer. Nos quedaremos aquí si eso es lo que quieres. Al principio solo eran besos. —Me estaba muriendo de deseo. desde la última vez—susurró el. —Lo que deseo hacer. Pero lo entiendo. corrección Cari 34 . Tomó sus labios con una pasión enloquecedora. —Una anciana—asintió jadeante—Se llama Ohenewa. —A mi habitación en el Cisne Negro. Traducción Rosanic. —Sabes que yo nunca…en fin. para que notara la fuerza de su deseo. Sonriendo la llevó hasta el tronco de un árbol caído y la atrajo a sus rodillas. —Dicen que ha traído a una nueva esclava. Podemos quedarnos aquí si lo deseas pero me temo que hace demasiado frío. Entraremos por la puerta de atrás. —Ya me lo dirás después. Solo estoy un poco nerviosa. —No tienes porque querida. Violet vaciló. La verdad es que tengo mucho miedo.—Con todo lo que ha pasado allí no estaba seguro de que pudieras escapar. Las caricias de Ned se hacían mas intimas en cada encuentro. —¿Dónde? Había un brillo diabólico en sus ojos. luego se separó de ella y la cogió por la muñeca. Violet sabía que si no iban más lejos ella no se arriesgaba demasiado. Enseguida lamentó sus palabras al ver que los ojos del albañil se velaban. así nadie nos verá. Ned Cranch. hermosa mía. es quitarte uno a uno los botones del vestido y besarte por todo el cuerpo. que nunca antes lo he hecho. —¿Ya lo sabes? —Mas o menos. Ned. Lo que el tenía seguramente en la cabeza era precisamente lo que ella quería evitar hasta que se casaran.

Wentworth había matado a su primera esposa y muchas veces había estado a punto de hacer lo mismo con Millicent. ¿Qué te parece? —¿De verdad no estás enfadado?—insistió ella sin aliento. Violet. ayudado por dos lacayos. corrección Cari 35 . Tenía un carácter explosivo. Sus azules ojos estaban Traducción Rosanic. —Háblame de Melbury Hall. había oído hablar de Lyon Pennington en los términos más inquietantes. Había dicho claramente que quería a alguien compasivo. Durante las pocas horas pasadas en Londres después de la boda. en absoluto querida. Yo te besaré en ese rinconcito detrás de la oreja y podrás seguir hablando. había subido a su señor hasta sus habitaciones después de llegar y le habían llevado la cena. mientras le daba las buenas noches a Mary. Y sé exactamente como hacerte pensar en otra cosa. Los criados del conde sabían cuidar de todas sus necesidades. Sin embargo. Para conseguir acercarse a su marido. —¿Lo dices en serio? —Si—aseguró el dirigiendo su atención al cuello de ella—Pero dime lo que sucede en Melbury Hall. Se estremeció al recordar la primera vez. La verdad es que no quería decírtelo todavía pero ¿Por qué no? —¿Decirme que? —Te amo. Y todo el mundo creía que había asesinado a su mujer. Gibbs. Ninguna extraña acusación. Era un milagro que hubiera sobrevivido a su matrimonio… Recordó su primer encuentro con el conde. Ella se había quedado petrificada. —¿Enfadado? No. Capitulo 6 A Millicent le pareció muy extraño ir a acostarse sin haber vuelto a ver al conde. Todavía podía verle cogiendo la fusta y dirigiéndose hacia ella. Llevaban casados menos de un mes. Su mano iba subiendo a lo largo de la pierna de ella. ángel mío. Desde la cena todo había sido de una tranquilidad absoluta. antes tenía que desprenderse de la angustia que la invadía. incrédula. Millicent no podía evitar imaginar que no era en eso en lo que la condesa viuda pensaba cuando le pidió que se casara con su hijo. cuéntame todo lo que quieras. ese hombre sombrío y silencioso con el rostro cubierto por la barba.—¿No te molesta Ned? ¿Seguro? —Si. Ninguna recriminación. Se había batido en duelo al menos cuatro veces la primavera anterior a su accidente.

—Lady Aytoun. señor Gibbs? Ante esa inesperada pregunta. se dijo. Ella sintió una oleada de simpatía. Eso no era vivir. corrección Cari 36 . Incluso cuando intentó ayudarle dentro del carruaje y el se enfadó. le daban sudores fríos. Una vez en el piso superior. el asombrado lacayo se quedó pensativo. ¡Su marido le había parecido tan desamparado. —¿Ha comido? —Me temo que el conde no tiene demasiado apetito después de pasar tantas horas en el coche. señor Gibbs? Traducción Rosanic. pero no miedo. allí. eso es todo. —¿Le gusta su habitación. Ella pudo ver la cama y al hombre que dormía en ella y se abstuvo de entrar en la habitación. Sin embargo ha tomado un poco de sopa.inquietos pero no eran hostiles. —¿Siempre hay alguien a su lado? —Intentamos hacerlo. Gibbs pareció sorprendido cuando abrió la puerta y la vio. Si juega a las cartas. no le dio miedo. arrinconado entre los dos asientos! —¿Qué le gusta hacer a él. —Lo que me gustaría saber es si le gusta leer o que le lean. comida y ropa. milady. Nadie la había llamado así todavía. señor Gibbs? —Si. Había experimentado preocupación e inquietud. Se prometió que le organizaría algo para ocupar su tiempo. La anciana se había quedado en su habitación toda la tarde. —¿Está dormido en conde. —Lo que quiero decir es ¿Cómo el gusta pasar el día?—volvió a preguntar ella. —No milady. Un hombre muy diferente. llamó suavemente. pero estaba demasiado cansada para poner sus ideas en orden. Nada de eso. Estaba llegando a la habitación del conde cuando recordó todo lo que había soportado en ese dormitorio en los tiempos de Wentworth. pero Amina había ido a verla y le había llevado agua para que se lavara. se detuvo brevemente ante la puerta de Ohenewa. Millicent tenía demasiadas cosas en la cabeza. ¿Cómo se las iba a arreglar para que la anciana se sintiera segura en Melbury Hall? ¿Cómo debía redactar un anuncio para encontrar un sustituto a Draper? ¿Por donde empezar con sus nuevos ingresos? Tenía que pensar en todo eso. Gracias. —En la cama o en su sillón. Una situación muy diferente. Consiguió no volverse para ver a quien se estaba dirigiendo Gibbs. Si tiene algún periódico favorito. Millicent permaneció muda por un instante. Algunas veces solo con pasar por delante de la puerta. Se limita a mirar por la ventana. milady—respondió el abriendo mas la puerta. Apartando de su mente una vez más sus temores. Ella hizo un gesto de aprobación con la cabeza. Al menos cuando está despierto.

no dude en decírmelo. —Mis disculpas. —¿Por qué. Los médicos con los que había hablado de su enfermedad no habían sido capaces de hacer un diagnóstico. No encontré ningún modo de rechazar el pago en efectivo que cubre todas las deudas de lady Wentworth hacia nosotros. —¿No se encuentra bien. y se lo agradezco mucho. Platt? Traducción Rosanic. señor Hyde? —¿Ofreció usted…? Iba recuperando la respiración normal. —Lady Aytoun…En vista de que voy a vivir aquí. —Señor Hyde. Sin embargo al entrar en su dormitorio no pensaba en el alivio que le proporcionaría una ayuda externa. Ella giró los talones. Quizá pueda ayudarme a encontrar un sustituto. sino en el hombre que se había encontrado tirado en el suelo de la carroza y en su expresión de desamparo. —Mire. —¿Y desde cuando se atiene usted a la legalidad. en nombre de Dios. aceptó usted que ella le pagara?—gruño Jasper Hyde—Sabía usted sin embargo que desde que compró a la esclava las cosas habían cambiado. El fuerte dolor que atravesaba el pecho de Jasper Hyde le impidió golpear de nuevo en la mesa. pero sir Oliver no quiso ni oír hablar del tema —Entonces no debería haber aceptado el dinero. —Ha visto usted que despedía al señor Draper esta tarde. si usted cree que la puedo ayudar en lo que sea. Estaré encantado de serle útil. ni síntomas aparentes. No creo que el conde tenga ningún inconveniente. estaba claro que nuestros planes se habían venido abajo. Se dirigía hacia su propia habitación cuando el lacayo la volvió a llamar.—Es muy cómoda. señor. en el lugar donde el puñal se abría camino entre sus costillas. disminuyendo poco a poco para luego desaparecer. —Perfecto. corrección Cari 37 . era completamente legal. Me era imposible negarme. El dolor aparecía siempre de repente. No nos debe absolutamente nada. milady. Su corazón estaba sano. —¿Ofreció usted tomar a la negra como parte del pago? —Si. Buenas noches señor. Su mano se crispó bajo su corazón. decían. Pero Hyde sabía que era falso. pero… —¡Váyase al diablo usted y sus miserables disculpas!—aulló Hyde dando un puñetazo encima de la mesa—¡Condenados abogados! El señor Platt cruzó los dedos encima del escritorio. No dejaba rastros. Su abogado ni siquiera intentó discutir por los intereses de este mes. —Desde luego milady. Millicent sabía por la condesa viuda que el escocés llevaba al servicio del conde varios años.

mientras el estuviera con vida. Los papeles que había encima de la mesa salieron volando y el abogado intentó recogerlos. que el dinero no era la única manera para convencerla. Sin duda en el futuro no necesitará dinero. quizá podamos hacer otra oferta por la esclava. Además. —Parece que no nos entendemos—continuó—Usted afirmó que ella estaba al borde del abismo. corrección Cari 38 . —Cierto. ayudó al doctor Dombey. —No podemos deshacer lo que está h… Hyde barrió las hojas con el dorso de la mano. ¿Entendido? Dio otro puñetazo sobresaltando a Platt. nunca me vendería a la negra. —Podría usted presentarse bajo un nuevo aspecto. —Nadie nos detendrá. Hyde recordaba su última entrevista con el doctor Dombey. señor. señor. El dolor de su pecho. Hyde estaba convencido que la anciana le había echado mal de ojo. —Es absolutamente necesario que suelte a esa vieja bruja. —¡Ridículo!—explotó Hyde—¡Nunca se dejará engañar! —Solo quería sugerir. Platt. prácticamente muerto. —Pero ya no hay deudas que pudieran servirnos para presionar. miraba fijamente al abogado de forma amenazante. podría decirle que reconoce haberse comportado mal. Por ejemplo. No es más que una débil mujer que se encuentra con un marido enfermo. —Usted mismo dijo que ella ya no necesitaba dinero. fuera cual cuera el precio que ofreciera. por esa razón debemos encontrar una nueva arma en su contra. —Continuemos vigilándola de cerca. Traducción Rosanic.Hyde. Entonces Hyde había ayudado al buen doctor a partir hacia su última morada. —¿Cuál? Platt cruzó sus huesudos dedos. Ese viejo loco. apoyado en el escritorio. que ni siquiera tendría con que pagar a la mujer. —¡No podía imaginar que iba a casarse con el conde de Aytoun ese mismo día! Hyde maldijo su mala estrella. —Dentro de quince días. ¡Inmediatamente! El abogado sudaba copiosamente. había afirmado que no vendería a Ohenewa a alguien como el. que desea contratar a la mujer para cuidar de la salud de sus esclavos en Jamaica. Si lo entendí bien. que ha cambiado. la suerte que le estaba volviendo la espalda…No necesitaba mas pruebas. —Quiero a la vieja esclava.

Pero la suerte no le sonreía tampoco ese día porque la esclava había desaparecido. Y un ordenanza esperaba en la puerta representando a varios de los acreedores de Dombey. —Quizá podamos hacer entrar en razón a lady Wentworth por medio del abogado del conde. Hyde rechazó la idea con un gesto. Una brillante idea estaba tomando forma en su mente. Violet no estaba preocupada por sus botas empapadas, ni por el bajo de su falda y su delantal cubiertos de barro. Ni siquiera se daba cuenta de que estaba tiritando. Sin embargo las lágrimas caían por sus mejillas mientras escapaba a través del bosque. Todavía era de noche cuando subió por la pequeña colina que llevaba a la casa. No odiaba a Ned. El no la había forzado a acompañarle a la posada. Había ido de buen grado, riendo como una tonta, cuando la lluvia empezó a caer. Una vez en la habitación el no la había forzado tampoco. Se había tomado su tiempo, la había acariciado y besado murmurándole palabras de amor en el oído. Y ella, como una mujer de vida alegre, emitía pequeños gemidos de placer. Sin embargo, en cuanto le dejó para perderse en la noche, la vergüenza cayó sobre ella como una ducha de agua helada. El se había aprovechado de ella sin ni siquiera comprometerse definitivamente. Mientras se acercaba a los jardines, recordó las cosas que le había dicho. Que era suyo, que la amaba de verdad, que… Se detuvo para apoyarse en el muro con el rostro entre las manos. El no había prometido casarse con ella. —¡Señor!—gimió en voz alta. ¿Qué sucedería si el le había hecho un hijo? Su madre, viuda desde hacia mucho tiempo, siempre había vivido de forma pobre pero honrada en Saint—Albans. ¡Y su abuela estaba tan orgullosa de ella! Unos años antes había sido ella la que se había atrevido a hablar firmemente con lady Wentworth sobre la forma en la que quería que su nieta fuera tratada si empezaba a trabajar para ella. Violet se secó las lágrimas con rabia. Su abuela siempre la llamaba su pequeña flor inocente. ¿Dónde estaba ahora esa inocencia? Cuando Wentworth estaba vivo, Violet hubiera preferido morir a dejar que la tocara. Muchas veces se había escondido en las cabañas de los esclavos para escapar de el. Estaba aterrorizada pero había conseguido conservar su virginidad. Y ahora acababa de tirarla por los aires como la peor de las rameras.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Tenía que hablar con Ned. Tenía que asegurarse de que el había entendido bien la clase de chica que ella era. A menos que ya fuera demasiado tarde. Casi se ahogó con los sollozos. La mansión se levantaba ante ella, imponente en la oscuridad que precede al alba. Estaba llegando a la verja cuando una alta figura le impidió el paso. Se chocó contra el pecho del hombre que la cogió de los brazos para impedir que cayera al suelo. Dando un pequeño grito, levantó los ojos hacia el rostro cubierto de cicatrices. —¡Moisés! El la soltó. —¿Qué estas haciendo fuera a estas horas?—le preguntó suavemente. Sabía que el estaba de guardia por las noches, pero nunca había vuelto tan tarde y no pensó que tropezaría con el. —¿Violet tiene daño?—preguntó el. Su tono de voz no podía ocultar su preocupación y ella se sintió todavía más culpable. —¿Por qué Violet llora? —No pasa nada. Solo estaba un poco triste, pero ya estoy mejor. De verdad. Puso la mano en su brazo antes de correr hacia la casa. Al llegar a la puerta se dio la vuelta. No podía ver el rostro de Moisés pero sabía que el estaba esperando a verla entrar a la seguridad de la casa.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Capítulo 7
Adosado a las colinas de Chiltern, Solgrave dominaba sobre un largo y estrecho lago metido en un precioso valle. Con su reserva de gamos y sus granjas bien cuidadas, la propiedad de los condes de Stanmore, era verdaderamente magnífica, mucho más que las propiedades vecinas. Pero su esplendor no disminuía en nada el valor de las mansiones cercanas, al contrario, éstas adquirían mayor importancia simplemente por estar situadas en las proximidades. Esa era una de las razones por las que Wentworth había comprado Melbury Hall. Por supuesto, eso fue antes de que se casara con Millicent para subir en la escala social. Ironías de la suerte, unos años mas tarde, Rebecca Neville había vuelto de las Colonias americanas, se había casado con lord Stanmore y había demostrado ser una aliada de Millicent en su lucha por la libertad. Aunque hubieran seguido caminos diferentes, fue el destino quien se encargó de reunir a dos amigas del colegio después de una separación de diez años. Millicent siempre le estaría agradecida a Rebecca y a Stanmore por haberla ayudado a levantarse y a conservar Melbury Hall.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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La señora Trent, el ama de llaves de Solgrave, se mostró amistosa, como siempre, cuando acompañó a Millicent a la biblioteca. Esta acababa de quitarse el sombrero y los guantes cuando su amiga se precipitó hacia ella. —¡Iba a ir a verte esta tarde!—dijo. Las dos mujeres se besaron cariñosamente. —No quería dejar de verte porque he oído decir que solo os quedaríais una noche. —Vamos a ver a mi suegra a Escocia. Estaremos ausentes alrededor de un mes, pero teníamos que detenernos aquí. Rebecca retrocedió sujetando a Millicent a la distancia de un brazo. —Stanmore y yo no podíamos creerlo. ¿Te has vuelto a casar? —En efecto. —Pero no le conocías de antes ¿no? —No. Ante la expresión de asombro de su amiga, Millicent se lo contó todo, sin decir nada sobre el aspecto financiero del arreglo. Rebecca la escuchó atentamente antes de preguntar, escogiendo las palabras: —¿Qué sabes exactamente de ese hombre? ¿Qué sabes de su reputación? —Sir Oliver me ha contado algo y yo he oído muchas cosas después. Pero creo que solo son rumores. —¿Entonces sabes que algunos le acusan de haber tirado a su mujer por el acantilado de Baronsford? —Estoy segura de que ella se resbaló, igual que el resbaló intentando sujetarla. Ella murió, pero el destino del conde fue casi igual de trágico. Aparentemente esta inválido para el resto de su vida. Hablé mucho con la condesa viuda del accidente. Lord Aytoun se ha convertido en otro hombre. Está…tranquilo. Rebecca tomó las manos de su amiga entre las suyas. —Sabes que no me gusta meterme en la vida privada de los demás, pero solo llevas casada una semana y ya pareces cansada. Millicent esbozó una sonrisa. —Eso es culpa mía, no suya. —¿Por qué? Millicent se acerco a la gran ventana que daba al lago. Ella también se hacía la misma pregunta. —Cuando acepté casarme con el, me convencí de que simplemente le estaba ofreciendo un lugar donde se ocuparían de el. Se volvió hacia su amiga. —Tú me conoces, Rebecca, ya no me hago ilusiones en cuanto al amor. Las perdí hace tiempo a causa de lo que sucedió. Pero al mismo tiempo reconozco la importancia de estar casada. Esta unión con el conde de Aytoun es para mí una situación ideal con la cual no me atrevería a haber
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Te subestimas constantemente—contestó Rebecca con calor—Tu misma dices que se pasa el día aletargado de modo que ¿Cómo puedes saber lo que piensa o lo que siente? En cuanto a mejorar su existencia. sé tú misma. Y es así para todos nosotros. Luego la vio de nuevo. sombríos. Se volvió hacia Baronsford cuyos muros se recortaban. La lluvia le azotaba. La lluvia le caía sobre los ojos y la cara. No tienes porque preocuparte por nada que no sea eso. Le pesaban las piernas como si estuviera corriendo en la arena. dudo que eso sea así. pero no podía dejar que se fuera. cayó sobre el lodo del camino. él resbalaba. El futuro es tan desconocido como el hombre con el cual te has casado. corrección Cari 43 . Nadie puede decir lo que nos espera al final del camino. Pasa los días en una especie de letargo. yo…me doy cuenta de que siento pena por el. Estoy casada sin tener necesidad de ser esposa. Es tan miserable como el último de los mendigos de los bajos fondos de Londres. un niño con una mano deforme y medio sordo. Rebecca sabía de lo que estaba hablando ya que había vivido sola en las colonias durante diez años y había criado al hijo de su marido. con su larga cabellera rubia flotando al viento mientras ella desaparecía entre la niebla. cerca del acantilado. ¿Pero como podía defenderse ante una situación de la cual no sabía nada? Emma tenía Traducción Rosanic. —Pero…pero es que temo haberme casado por encima de mi nivel—soltó Millicent—Estoy segura de que se da cuenta de mis debilidades y de los defectos de Melbury Hall. Las ramas le arañaban la piel y la ropa. Sin embargo puedo ver el dolor en su mirada. sus acusaciones todavía herían su sentido del honor. —No. Gané un esposo sin el miedo que implica. James. —Incluso sin conocerle. —Pero las cosas no son como tú creías. Hay mil maneras de hacer que su vida sea más llevadera. Entre la bruma podía ver a Emma quien. Lyon se los secó para verla mejor. con la falda levantada corría entre los pinos zigzagueando como si fuera una serpiente. contra el cielo tormentoso. simplemente.soñado. Ha perdido el uso de las piernas y de un brazo. Las asombrosas revelaciones de Perfore todavía daban vueltas en su cerebro. Escucha a tu corazón y ayúdale en la medida de lo posible. —¿No hay ninguna forma de ayudarle? Un médico diferente o algún modo de despertar su mente. No quiere vivir así. Tenía razón y Millicent debía confesarse a si misma que se estaba preocupando por el futuro mientras que el desafío que debía enfrentar estaba en el presente.

cerca de Chiswell Green. Al lado de los caballos dos lacayos estaban charlando y golpeando el suelo con los pies para calentarse. El médico había sido un tanto brusco con ella cuando le recibió y había subido directamente al dormitorio del conde con su ayudante. Lyon se despertó sobresaltado en la más absoluta oscuridad. Según él. Ella nunca habría estado en compañía de lord Aytoun si el no hubiera estado incapacitado. Vio el rostro preocupado de su esposa. El alarido de Emma resonó en las colinas. El camino que bordeaba el acantilado estaba desierto. le estaban esperando y debía regresar a Londres inmediatamente. Estaba muerto. pero no podía ver la otra orilla del río. A pesar de todo estaba contenta de la presencia del médico porque tenía que hacerle varias preguntas sobre la salud del conde. con el pelo desplegado sobre las rocas y los ojos abiertos que ya no le podían ver. Por la ventana del saloncito. A modo de contestación. Al fin llegó al borde del bosque. Luego la encontró. Una sombra se movió a su lado y unas manos frías se posaron en su frente. Todo estaba gris y opaco. Había resbalado y había caído también por el acantilado. el sacó su reloj de bolsillo.las respuestas. se habían negado. Había aceptado un refrigerio pero había rechazado la invitación de Millicent de pasar la noche en la casa. A Millicent le había dolido el comentario. milady—dijo con tono apresurado—No hay ninguna medicina nueva. corrección Cari 44 . El doctor Parker les había ordenado que se quedaran al lado de los caballos porque luego tenían que ir a casa de lord Ellington. pero le he recomendado a su ayuda de cámara que Traducción Rosanic. Como mucho estaba en el purgatorio. allí abajo. Se levantó y empezó a correr a toda velocidad hasta que sintió que los pulmones le iban a estallar. que volviera con el. que afrontara la verdad. otros pacientes “con un rango demasiado elevado para decir los nombres”. Mientras el enfermero se dirigía directamente al carruaje. era necesario que se explicara. Continuó paseando por la estancia. Cuando ella había hecho que les llevaran unas bebidas calientes y les ofreció entrar en la casa para comer algo. El doctor Parker no la hizo esperar demasiado. —Todo esta bien. Todo se confabulaba para recordarle su posición real. Gibbs le hizo pasar al saloncito donde Millicent le invitó a sentarse. Millicent estaba mirando el deslumbrante carruaje en el que había llegado el médico desde Londres. Si estaba muerto era evidente que no había subido al cielo.

señor Parker. —Le aseguro que no es necesario. le diré que le he tomado el pulso y he obtenido una muestra de orina. o Wallace. No sé cuando volveré. No ha habido cambios desde la última vez que le vi. En cuanto al tratamiento… La interrumpió haciendo un gesto con su rechoncha mano. —Por supuesto. frunciendo el ceño. Solo quería saber lo que piensa de la salud de mi marido. le curó los huesos rotos. tengo que irme. corrección Cari 45 . ya no me acuerdo. —Ya se lo he dicho. —Tengo algunas dudas que esperaba que pudiera usted aclararme—dijo Millicent con la voz cargada de emoción. —Estoy segura. a la vez que admirable. —No tiene que preocuparse. y aprecio mucho que alguien con tanto renombre como usted se desplace hasta aquí. —No dudaría por nada del mundo de su competencia. —Como le he dicho—declaró con suficiencia— mis clientes pertenecen únicamente a la élite de Inglaterra. El médico se disponía a irse. El médico elevó los ojos al cielo como si estuviera ante una niña que estuviera poniendo a prueba su paciencia. milady. El médico se suavizó un poco. ¿Fue acaso la incompetencia de ese hombre lo que impide que el conde pueda usar sus piernas? No sabría decirlo. Por ejemplo ¿Qué le ha hecho hoy? —Muy bien. pero como el conde está bien cuidado. creo más bien que se trata del shock. Y ahora. —Como seguramente sabrá. si me disculpa. Traducción Rosanic. créame. doctor Parker. un cirujano escocés llamado Wilkins. Se volvió hacia ella. Lord Aytoun está bajo mi responsabilidad y me ocuparé de que reciba los cuidados necesarios. puede que solo envíe a mi ayudante cada quince días aproximadamente y la tendré al corriente del estado de salud de lord Aytoun. pero… —Me dijeron después de la… desgraciada caída de Su Señoría desde arriba del acantilado que. aprecio mucho que se haya desplazado hasta Melbury Hall. lady Aytoun— replicó secamente el médico— Si insiste en saber los detalles. y lo que ha decidido hacer para curarle. nunca me ocupé de las heridas físicas de Su Señoría. milady. hace diez días. su preocupación por su reciente marido es comprensible. —Quería preguntarle sobre el tratamiento que se le está administrando a mi esposo. La condesa viuda no habría acudido a usted si no tuviera confianza en su talento.aumentara la dosis de la que le dábamos en Londres.. Pero después de un accidente así. Se lo diré a la condesa viuda. —Es cierto.

Hay que obligarle a comer algo. —¿De verdad?— se extrañó él. he pasado muchas horas a su lado cada noche. Además no quiere ni comer ni beber. milady. lady Aytoun— suspiró el médico mirando de nuevo el reloj. No puedo evitar pensar que su salud está empeorando. le aseguro que ha demostrado ser el más eficaz. quien estaba intentando hacerle tragar una cucharada de sopa. Demasiado. doctor. y me parece que ha reaccionado perfectamente. corrección Cari 46 . Gibbs. Y le trato con los mejores medicamentos que hay. Es decir. —De verdad. Desde la segunda noche que mi marido pasó aquí. milady. Pero me contestó que. —No veo donde quiere llegar. La vida de lord Aytoun es infinitamente más agradable que la de muchos enfermos de este tipo. no veo porque… —Debe fiarse de esa sabiduría y de esa experiencia. —Lord Aytoun esta tomando medicinas muy fuertes. El doctor la obsequió con una severa mirada. Es para tranquilizarle. cual era el mejor momento para hacerle compañía. el conde prefería estar solo. Más exactamente. Lyon apretó los dientes y se apartó de John. Traducción Rosanic. —Estoy segura de que se preocupa mucho por la salud de lord Aytoun. impedir que caiga en la depresión y evitar tener que encerrarle… —¿Por qué habría que encerrarle? —Para impedir que se haga daño a si mismo en los momentos de mayor depresión. parece menos… —En lo que respecta al tratamiento.—Ahí exactamente quería llegar. Ahora. lady Aytoun. de verdad tengo que irme. —Con todo el respeto que me merecen su sabiduría y su experiencia. doctor Parker. Al principio pensé que era por lo avanzado de la hora en que le visitaba y le pregunté a su ayuda de cámara. Ya me he entretenido mucho. el caso de un enfermo mental que su familia insiste en conservar a su lado. durante el día. —Sin embargo. —Usted puede hacer algo útil ocupándose de que mi paciente coma algo con regularidad. señor. el cual está muy indicado para este tipo de casos. opio. aumenté la dosis en varias gotas al día. —Gibbs me confirmó que su señor tenía un sueño inquieto y parece ser que está más nervioso todavía cuando está despierto. sin embargo. Antes de que Su Señoría abandonara Londres. Y me he dado cuenta de que tiene un sueño agitado y que cuando despierta no es del todo consciente de lo que le rodea.

ya estaba harto de preguntarse cual de ellos acabaría por convencer a su familia para que le internaran en Bedlam. Seguramente Will. —Quiero mi cama. Lyon. conseguía doblar la rodilla. ni había preguntado porque. Hacía demasiado calor. las inmensas nauseas que sentía desde esa mañana. de los dedos que se abrían y cerraban. Después de todo ¿Qué importancia tenía? ¡Condenado médico! Solo era un charlatán igual que los anteriores y a uno le daba la sensación de que podía oír las monedas de oro chocando entre sí dentro de sus bolsillos cada vez que se movía. Detrás de él se acercaba Gibbs con un vaso. En vista de que la cuchara se dirigía nuevamente hacia su boca. milord. Ni siquiera había hablado del dolor de sus articulaciones. Se había acostumbrado tanto a tener calambres en el estómago que casi se habían hecho soportables. pero Lyon no le escuchaba. Luego apareció el gordo médico y se subió al vehículo. Le subió a la boca un regusto de bilis y notó como el sudor perlaba su frente. Odiaba a todos los médicos. Está perdiendo peso. Traducción Rosanic. corrección Cari 47 . volvió otra vez la cabeza para alejarse de John. con su expresión de saberlo todo. ¿O fue ayer por la mañana? Todo estaba mezclado en su cerebro. —El criado continuó hablando. y el doctor Parker dice que hay que obligarle a comer. —Solo necesitamos que nos ayude usted un poco. —Si. Notó que alguien empujaba su silla de ruedas e intento ver el rostro de John. algunas veces. Otra vez la cuchara. pero pronto se dio por vencido. Lo único que deseaba era acortar la visita de ese parásito. irritado. movió la cabeza. Y sobre todo. Intentó concentrarse para saber que día era. eran algo nuevo. No había hablado de los estremecimientos que a veces tenía en el brazo derecho. con una mirada asesina. —Déle esto cuando haya tragado algo de sopa—ordenó Gibbs depositando el vaso sobre el velador— Volveré enseguida. después de que la duquesa viuda muriera. Ahora. antes de la llegada del pomposo médico. La medicina. ¡Por fin la voz de Gibbs! —Mi cama. de modo que procuren seguir mis instrucciones. Cerró los ojos. tal cosa no sería demasiado difícil. Lyon la apartó con la mano izquierda. e intentó concentrar su atención en la calesa que veía por al ventana. Detrás de el había alguien. milord. Por otra parte. No había pronunciado una sola palabra mientras Parker le auscultaba. pero antes debe comer algo. el cual seguía enarbolando la cuchara.—Tiene que colaborar. De todas maneras.

perdiéndose en la hirsuta barba. Su Señoría no estaba tan enfermo. —¡Otra palangana!— pidió ella. Lyon intentó fijar la vista en el rostro de la mujer. Millicent no sintió asco sino compasión. La bilis le subió de nuevo a la garganta y notó un brazo alrededor de los hombros mientras vomitaba. y le meteremos en la cama. milord. Apretó los hombros de su marido con más fuerza para transmitirle un poco de su fuerza. — Sosténgale los hombros. —¡No le obliguen!— dijo secamente una voz femenina. No supo cual de los dos criados le acercó el vaso a los labios. El olvido. —Su Señoría no ha comido nada en todo el día— explicó John. Al percibir el fuerte olor que se desprendió de repente. Coma tan solo un poco. pero todavía tenía un sabor amargo en la boca. Cuando le dejé hace un par de minutos. vio que la mujer se dirigía hacia él. Estaba cambiando el recipiente sucio por el limpio cuando Gibbs se deslizó en la habitación. Eso era lo único que le quedaba. En medio de la niebla de su mente enferma. corrección Cari 48 . tirándolo al suelo. Cerró los ojos. —¡Cielos! Perdóneme. La ancha espalda de Aytoun seguía temblando mientras continuaba vomitando. Estaba intentando recobrar el aliento cuando uno de los criados le metió un trozo de pan en la boca. Vuestra Señoría… —La medicina—consiguió articular Lyon. El estómago le dio un vuelco cuando aterrizó en él el líquido. La mano izquierda de Lyon se aferraba al borde de la palangana y el sudor le corría por las sienes. pero el sabor era más fuerte que el de la bilis.Lyon observó como salía el ayuda de cámara. tapándose la boca con la mano— Perdón. Ella le puso en la frente sus dedos fríos. Traducción Rosanic. mientras el otro le sujetaba los hombros al respaldo de la silla. pero todo aparecía distorsionado ante sus ojos. y empezó a temblar de modo incontrolable. Opio y brandy. —Le dimos la medicina— continuó el otro— pero el doctor Parker dijo que tenía que comer algo cuando lo hiciéramos. Deseaba gritarle que se llevara a ese par de idiotas. señor Gibbs. milady. —¡Buen Dios!—exclamó Will a su espalda antes de poder contenerse. —Llévense la comida— ordenó— y tráiganme la palangana inmediatamente. Lyon golpeó el tazón con el dorso de la mano. —Nos daremos prisa. Intentó soltarse con desesperación. —Vayan a buscar una toalla y agua fría. y ella lamentó no poder aliviar un poco su dolor. Luchó contra un violento deseo de vomitar.

por favor. lady Aytoun— dijo Gibbs— Nos ocuparemos nosotros. Aytoun parecía encontrarse mejor. Exijo que en ese caso me interrumpan sea lo que sea que esté haciendo. Millicent recordó la consideración que el lacayo tenía por su señor. sino suya. Si no come. Sin embargo. se aclaró la garganta. Se había casado libremente con ese hombre. a partir de ahora. milady. señor Gibbs? —No. se había colocado al lado de su sillón frente al obispo. Traducción Rosanic. Milord solo ha estado así de enfermo dos o tres veces en los últimos meses. Recogieron rápidamente las palanganas y las bandejas y se fueron. si se salta una comida. —Este no es lugar para usted. Sin embargo se había limitado a proporcionarle una habitación y nada más. y John explicó tímidamente: —Le dimos más esta mañana porque él lo exigió— confesó— Y le hemos vuelto a dar hace un momento. Lyon. quiero saber lo que se le administra y antes de que se le administre. —¿Tendría la amabilidad de meter a lord Aytoun en la cama. díganmelo. Millicent tenía ganas de calentarles las orejas a los dos. Había aceptado la generosidad de la condesa viuda y había prometido cuidar a su marido. sumamente pálido. Ahora. había firmado los papeles. el cual negó con la cabeza. avergonzado. Si Su Señoría no se encuentra bien. pero hoy no. Sufre permanentemente y su estado requiere cuidados constantes. vayan a buscarme. milady— dijo Gibbs con tranquilidad— No ha sido por capricho por lo que Su Señoría ha visto a tantos médicos desde el accidente. llévense todo eso. Sin embargo sabía que no era culpa de ellos. se arrodilló ante su esposo y empezó a mojarle la frente y a limpiarle las comisuras de la boca. Will. —Gracias. ¿Está claro. milady. Sin embargo. Le obligó a soltar la palangana y le limpió cuidadosamente la cara mientras Gibbs le incorporaba.Ella empapó una toalla en la jofaina. Pero nunca tanto como ahora. —¿Qué ha comido hoy? Gibbs se volvió hacia John. —Les agradezco los cuidados que prodigan a Su Señoría. Voy a modificar mis actividades para pasar más tiempo con él. —¿Y ayer por la noche?— insistió ella. Solo un poco. si usted… —Me quedo aquí. ¿Sucede esto a menudo. si se encuentra mal y no estoy a su lado. —No sabe usted a lo que se ha comprometido. señor Gibbs? Esperó a que estuviera bien instalado antes de dirigirse a los tres hombres. señores? Los dos criados asintieron. corrección Cari 49 . —Prácticamente nada. —¿Las medicinas? —Su Señoría tomó una buena dosis ayer por la noche. mantenía los ojos cerrados. Por el momento este último parecía estar dormido y ella se apartó de la cama. quiero que se me avise. antes de que llegara milady.

pero me crié en la Higlands. Gibbs asintió con la cabeza. Soy consciente de la presión que ha tenido que soportar. —No hay ninguno bueno. Perdone mi franqueza. Otros le purgarán dejándole sin fuerzas. Si nadie hace algo. —La solución es muy sencilla: le mandaré una carta a Londres para decirle que en el futuro no vamos a necesitar sus servicios. Él se encogió de hombros. Gibbs enarcó las cejas. Creo que eso es lo que la condesa viuda pensaba cuando me pidió que me casara con su hijo. — Nunca me oirá quejarme. —Gracias. Apenas le prestó atención a milord. Gibbs. y allí la gente dice lo que piensa. estoy convencido de que la condesa hubiera mandado al diablo al médico. Y luego— añadió colérico— nos ordenó que le diéramos más de ese veneno. con el rabo entre las piernas. — Estoy segura de ello. El enfermo estaba mascullando en sueños y ella dirigió la vista hacia la cama. ocupándose de mi marido todos estos meses. y tuvo la osadía de quejarse porque Su Señoría estaba medio consciente. —Usted ya estaba con Su Señoría antes del accidente. —Lo único que deseo es ayudarle— prosiguió ella— Me gustaría liberarle de alguna de sus obligaciones y ser útil. Él solo confía en usted y eso debe ser muy cansado. habría acabado con su vida hace tiempo. —Tiene una sola idea metida en la cabeza: drogar al señor hasta el día del Juicio Final y enviar cada mes la factura a la familia. De todas formas me parece evidente que no le gusta demasiado venir hasta aquí. seguro que se deja morir de hambre. milady. corrección Cari 50 . Aprecio su sinceridad. Es lo único que puede controlar. Gibbs. Y los demás solo son charlatanes que solo piensan en el dinero. Lo último que quería Millicent era herir al buen hombre. Traducción Rosanic. milady. —Y supongo que el doctor Parker entra en la última categoría. —¿Haría usted eso? —¡Por supuesto! Vamos a buscar un médico mejor lo más rápidamente posible. La mayoría de ellos querrán sangrarle hasta que vuelva en sí o se muera. —¿Porque cree que la condesa se hubiera enfadado? —A ese médico le importa más la comida que los pacientes. ¿Cree que se sentiría feliz con la vida que lleva ahora? —¡En absoluto!— declaró el lacayo con vehemencia— Si hubiera podido hacerlo.—De ninguna manera le estoy criticando. Creo que esa es la razón por la que se niega a alimentarse. Y sin duda sería lo que ella misma haría si gozara de buena salud. —Con buena salud o sin ella. de haber estado aquí hoy. milady.

pero de todos modos el no deseaba su ayuda y ella no intentó hacerle cambiar de idea. mirando al enfermo. A bordo de los barcos de esclavos. muy similar a lo que ella misma había visto en Jamaica. Se había limitado a hacerle saber que era bienvenida. la africana tenía la sensación de que el hielo se estaba derritiendo. y Millicent no había querido forzarla. El destino hizo que fuera vendida al doctor Dombey. Él se había traído a sus capataces y el comportamiento de estos había continuado siendo el mismo. Todo lo que aprendió lo puso en práctica en beneficio de su gente. aunque él si que estaba al tanto de su don. en los barracones infestados de ratas. o al menos lo que él sabía. En el transcurso de su vida había visto a mucha gente enferma. durante toda su vida había vivido rodeada de dolor y tristeza. la envió a buscar a uno de los suyos. de Bonsam Komfo. Sin embargo. pero también ella… y muy a menudo por defenderles. sobre el modo brutal de tratar a los esclavos. no ahorraban los elogios hacia su ama. hasta que murió. corrección Cari 51 .— Nada de eso. —Tampoco vamos a permitir que siga aletargado— continuó en voz baja — Seguramente hay otro modo de curarle. en todos esos lugares vio cosas que no se podían contar y conoció situaciones inimaginables. Cuando Dombey cayó enfermo. Ohenewaa ignoraba si podría haberle curado. Sin embargo. y cerró la puerta. Desde que llegó. en lugar de bajar al piso de abajo. ¿Para qué? Hubiera sido lo mismo que intentar fundir un glaciar. de pié en el pasillo. y había observado a los sacerdotes Ashanti y a los hechiceros. Traducción Rosanic. Pero también había presenciado los ritos de Okomfo. un hombre de pocas luces que no tenía ninguna confianza en si mismo. Ohenewaa se dirigió a su habitación. La mirada de Ohenewaa se posó en Millicent y luego desapareció como por arte de magia. Siempre estuvo a su lado para ayudarle tanto en las islas como en los barcos. ya que el resultado dependía de la diosa. La anciana había permanecido apartada durante toda la semana. Ellos padecieron la crueldad de Wentworth. Basta con encontrar la medicina adecuada… y un buen médico. Los Blancos no confiaban en su talento. todos los que le narraban esas atrocidades. Millicent echó una ojeada a la puerta que los criados habían dejado entreabierta y vio a Ohenewaa. había pasado varias veladas con las familias de negros de Melbury Hall. De ese modo aprendió la medicina inglesa. Se contaban terribles historias sobre Wentworth. con Millicent. pues peor para ellos. bajo el intenso sol de los campos de caña de azúcar. Había estado más de cuarenta años a su servicio.

hierbas y pociones. Ohenewaa había descubierto otros elementos interesantes. a menudo propinados por hombres de su misma raza. esas mujeres solo veían a los esclavos cuando tenían que darles una orden o presenciar un sesión de latigazos. —Usted trabajó con el doctor Dombey— continuó— Si yo decidiera prescindir de esa medicina ¿cree que perjudicaría a mi esposo? ¿Podría morir? Ohenewaa cogió una hoja medio quemada y la sacudió encima de las piedras. Se sentó en el borde de una silla. Ohenewaa seguía mirando fijamente las piedras que tenía ante sí y Millicent se acercó sin hacer ruido. Jonah le compró algunos ingredientes cuando fue a Saint—Albans. —Estoy a punto de desafiar la medicina tradicional británica y me preguntaba si podría usted darme una muestra de su habilidad. sin embargo Millicent no veía en ello nada amenazador ni atemorizante. Tanto si eran las esposas como si eran las queridas. se agachó al lado de la chimenea. corrección Cari 52 . Al contrario. Se dirigió hacia la mesa donde ya había reunido cuencos y frascos de semillas. Las cortinas estaban echadas y solo el fuego iluminaba la estancia. Una vez desnudaron a un esclavo y le flagelaron delante de las mujeres blancas y de sus hijos. y sobre el suelo. La habitación parecía un templo antiguo y misterioso. Millicent se olvidó de preguntar a la mujer como había sabido quien llamaba. Alguien llamó suavemente a la puerta. unas hierbas se secaban en la chimenea. Los negros de Melbury Hall le dieron hierbas que habían traído de Jamaica y otras que encontraron allí mismo. El ambiente estaba lleno de aromas exóticos.Ohenewaa conoció a muchas blancas cuando vivió en la isla. tanto en la cocina como en los bosques y prados de alrededor. La recolecta era abundante. el lugar rezumaba paz y serenidad. —Él se está ahogando en un mar de bruma. se concentró en la razón de su visita. Usted no le ha visto tal como es— contestó sumergiendo su mirada sombría en la de Millicent— ¿Estaría usted dispuesta a verle y considerarle como una persona completa? ¿Tendría usted el valor de liberar su espíritu? Traducción Rosanic. Y. Esa noche. Había cuencos de diferentes tamaños y formas encima de la mesa. Olvidando su sorpresa. Sorprendida por el espectáculo que veía ante ella. que habían vendido su alma para convertirse en vigilantes. quienes contemplaron abiertamente los genitales del hombre mientras el gritaba hasta morir. Ohenewaa tiró las piedras al suelo antes de decirle a lady Aytoun que entrara. antes de ocuparse de sus hierbas. aunque estuvieran en invierno. repartió algunas hierbas sobre las brasas y cogió cuatro piedras.

—Gracias— dijo. —Su sabiduría no está contaminada por los principios de la medicina inglesa. En ese lugar había una presencia. Está usted en lo cierto. ¡Evidentemente. que era incapaz de definir. recogiendo las piedras— No. Le había dicho a su amiga Rebecca que lord Aytoun ya no era el de antes. Volveremos a hablar después. No se podía hacer nada por el conde hasta que no hubiera recuperado todas sus capacidades mentales. de los olores. un poder. ¿Hay algo más que pueda recomendarme para ayudar a Su Señoría? —Espere a dar el primer paso. Las antiguas esclavas de Melbury Hall respetaban a Ohenewaa y la trataban como si fuera una reina. siempre estaba bajo los efectos de las drogas! ¿Estaba dispuesta a enfrentarse a un hombre distinto? Recordó el cuerpo doblado en dos encima de la palangana. pero ya estaba de nuevo mirando el fuego. de la luz de las llamas reflejada en las paredes. Una de ellas llevaba una jofaina y una jarra de agua. Ohenewaa contempló durante un buen rato las piedras y luego suspiró para sí. Traducción Rosanic. eso no le matará. Ella también había notado el poder que emanaba de la anciana. Millicent miró a su alrededor. y Millicent salió de la habitación. corrección Cari 53 .Millicent recordó los rumores sobre el escándalo. lo primero que hay que curar es su mente. Será muy importante. empapándose del ambiente. Ohenewaa asintió con la cabeza. —¿Y que pasa con el dolor? ¿Hay alguna otra cosa que pueda apaciguarlo? No quiero que sufra inútilmente. —Habrá que esperar a ver. —Puede usted suprimir el opio— declaró al fin. Millicent se levantó de mala gana. sin embargo podía entender la reticencia de Ohenewaa. o una suma sacerdotisa. la otra una toalla doblada cuidadosamente. Se sorprendió al encontrar en el pasillo a dos mujeres negras esperando. Se apartó para dejarlas pasar. Todavía le quedaban mil preguntas que hacer. Millicent las entendía. —Si.

Jonah era de gran ayuda. Millicent escribió al reverendo Trimble. Traducción Rosanic. pero se acercaba la temporada de plantar las semillas y había que tomar algunas decisiones importantes. En el pequeño despacho que utilizaba para llevar el control de los diferentes asuntos de la propiedad. milady? —Todavía no estoy lista para ir a acostarme— le contestó Millicent escondiendo la carta— Pareces cansada. no duermes bien. pero Londres estaba demasiado lejos.Capitulo 8 Sin un administrador que la ayudara. a Millicent no le quedaba demasiado tiempo libre. Levantó la vista cuando llegó Violet. Este último estaba al tanto de todo lo que sucedía en los alrededores y esperaba que pudiera darle algún consejo. Sir Oliver Birch ya estaba entrevistando a varios interesados. Violet. Seguro que desde que compartes habitación con otras dos doncellas. Lo siento. —¿Puedo ayudarla a cambiarse para ir a dormir. corrección Cari 54 .

todavía la necesitaba para ascender en la escala social. Millicent había vuelto al dormitorio de su marido y le había mirado mientras dormía. Al pensar que Aytoun había perdido a su mujer y su independencia con la desgraciada caída. milady. Solo cuando su amiga Rebecca fue a vivir en las cercanías con lord Stanmore. Dijo usted. y el señor Gibbs está a su lado. Acababa de perder al hijo que esperaba por culpa de un acceso de ira de su marido. que la avisáramos antes de darle nada. milady. Violet. Traducción Rosanic. con una palmatoria en la mano. A ella también la afectó. John? —Le pido disculpas. Vete a descansar. mientras que Millicent seguía a John hasta el piso de arriba. vete fuera de mi vista! ¿Lo has entendido. si no solo al accidente. Estamos cómodas y me siento feliz de que estén conmigo.—No lo sienta. No había oído salir tantas palabras seguidas de la boca de su marido en las dos semanas que llevaba en la casa. La condesa viuda había hablado de depresión. y si no. Sé que estuvo con milord hace apenas una hora. Herida. milady. Wentworth no estaba dispuesto a internarla en Bedlam. y eso estoy haciendo. miserable perro sarnoso? Millicent se detuvo en la entrada. pero ninguno de los dos hombres dejó de hablar cuando entró seguida de John. Pero. —¿Qué sucede. tanto física como psíquicamente. uno de los médicos había mencionado una especie de parálisis. pero se ha despertado y esta furioso. —Gracias. Millicent vio por encima de su hombro que entraba un criado de su marido. —Insúlteme si le apetece. Reflexionó sobre la depresión. pero no la había relacionado con las heridas. pedazo de mierda asquerosa. durante uno de los peores momentos de su matrimonio con Wentworth. pero no recibirá una sola gota de ese veneno mientras su mujer no lo autorice. por si milord accede a tomar un poco. Ella se levantó inmediatamente. La joven nunca se quejaba. En ese momento pensó en las diferentes lesiones que tenía. Seis meses antes se había roto un brazo y las dos piernas y no lograba entender como era posible que todavía no pudiera utilizarlas. —¡Vas a obedecerme. corrección Cari 55 . en esa época. milord. La criada se fue después de hacer una reverencia. Según Gibbs. intento encontrar alivio en el olvido que proporciona la enfermedad. —¿Dónde están Will y Gibbs? —Will ha ido a buscar un poco de sopa a la cocina. Después de haberse separado de Ohenewaa. después de tanto tiempo. empezó a luchar contra su melancolía… Oyó voces en el interior de la habitación de su esposo y llamó a la puerta. Millicent comprendía la reacción de su suegra.

¿Me oyes? Gibbs se dio la vuelta y vio a Millicent en la puerta. Dice que no quiere tomar nada excepto el laúdano. no soy médico. Millicent examinó rápidamente la habitación. Will estaba entrando con una criada que llevaba un cuenco de sopa y pan. Como si quisiera darle la razón. el conde no podía dormir. Le adormece. —Su Señoría quiere que le demos el láudano—continuó el lacayo— porque sabe que eso le tranquilizará. Pero puedo decirle que después de la caída. —¿Tiene dolores? —Creo que no. —No tengo ni idea. —No se tome sus palabras al pie de la letra. Antes de empezar a tomar láudano. Una sincera preocupación sustituyó a sus deseos de recordarle sus modales. De hecho nunca se quejó mientras duró la convalecencia. milady— contestó Gibbs en voz baja— Las fracturas hace tiempo que se soldaron. era muy desgraciado y se las arreglaba para fastidiar a todo el que pasaba cerca de él. El conde se calló de repente y ella se dio cuenta de que intentaba respirar. Traducción Rosanic. Es más terco que una mula. Estaba segura de poder hacerse cargo del asunto. Ella se negaba a dejarse intimidar en su propia casa. —¿Por qué está enfadado? —Quiere la medicina. disgustado. —Ninguno de ustedes tendrá que soportar el mal humor de Su Señoría esta noche— declaró— Vayan todos a acostarse y recuperen el sueño atrasado. Pero con esa lengua viperina podría derrotar a un batallón de mercenarios. milady. No es demasiado buena compañía. corrección Cari 56 . y se acercó a ella mientras el enfermo proseguía con sus insultos. milady. Créame. —¿Qué cree que sucedería si no le volviéramos a dar opio? Gibbs pareció un tanto sorprendido.Gibbs se mantenía firme entre la cama y la mesa en la que se encontraba la medicina. Su marido estaba incorporado sobre las almohadas y las cortinas estaban echadas como protección contra el frío. Me gustaría quedarme a solas con él. —¡Sucio individuo asqueroso!— escupió el conde— Soy yo quien te da las ordenes y no esa zorra. Sería mejor que esta noche nos deje a solas con él. —¿Le ve peor que nunca? —¿Físicamente? No milady. no es él. Sacudió la cabeza. Aytoun soltó otra retahíla de juramentos. Millicent lanzó una ojeada hacia el lecho desde el cual su marido la insultaba comparándola a un mendrugo de pan mohoso y al queso rancio.

Amina. soportado largas y agotadoras horas de trabajo sin haber sido recompensada nunca con el más mínimo agradecimiento. El alto escocés entró unos minutos después. Su señora se ha quedado sola con Su Señoría. señora Page. Mary Page seguía considerándose una recién llegada a Melbury Hall. ya que su marido había muerto en un accidente de coche en Londres. —¡Ah! Me alegro de que lo intente.Después de pasar un año y medio en ese lugar. todo el mundo se había adaptado muy bien. había trabajado durante diez años como doncella. corrección Cari 57 . —Estoy segura de que le traté con educación. Siempre le estaría agradecida por haberle ofrecido ese trabajo en el campo. —Buenas noches. no me gusta demasiado. En realidad. El escocés levantó las cejas. y sabe a que atenerse. y a Melbury Hall. —No quiero ser impertinente. señora—contestó el hombre sentándose a su lado. sospechó que algo iba mal. debo confesarlo. —¿Sabe a que atenerse. Sentada cerca del fuego. A pesar de su corpulencia y de su actitud autoritaria. señor—contestó el ama de llaves en voz baja— pero mi señora ya ha estado casada antes. —Estaba bromeando para tranquilizarle. señor Gibbs. sin embargo. En esta ocasión. incluso se había convertido en su amiga y en su brazo derecho. en qué? Si me permite preguntarlo. señor. señor Gibbs. con la costura en las rodillas. En toda la semana pasada ni siquiera se tomó la molestia de contestar al saludo de un pobre hombre solitario. Mary notó que se ruborizaba. Se había quedado viuda muy joven. Gibbs le parecía muy atractivo. la esposa de Jonah. Mary Page amaba su trabajo. pero no sabe a lo que se arriesga. sin embargo. Después vio el anuncio de lady Wentworth buscando un ama de llaves. La llegada del conde de Aytoun y de sus empleados no había supuesto realmente un problema para ella. Y lo hacía bastante bien gracias a la ayuda de los antiguos esclavos que trabajaban tan bien o mejor que los criados ingleses. —Educación—repitió él con un suspiro melodramático— ¿De modo que así son las cosas? Mary se sintió arder. —¿Tan grave es? —Si. vio como se reunían con ella los dos lacayos del conde. ¿Tiene la noche libre? —Si. y luchó contra el extraño hormigueo que se apoderaba de ella en cuanto le veía. Si. Sonrió al recordar el comentario de Violet cuando llegó a la mansión: “Es bastante guapo. si a una le gustan los monos peludos” —Está sonriendo— constató él— ¿A que debo agradecer esa maravilla? Traducción Rosanic. Se había sentido impresionada favorablemente por Sir Oliver Birch y todavía más por su señora.

apartando una silla… ¡Maldición. o tengo que ayudarle? De pronto parecía menos segura de si misma. Quizá sea algo que cené… Pero volvamos a su señor. —Pero si necesita ayuda. los muy cobardes. y. hubiera estado feliz de ser condenado a trabajos forzados. Tranquilícese— añadió dándole una palmadita en la mano— No se dejará dominar. Desde luego. ella luchó. Rezó para que ella tuviera precisamente esa reacción. Curioso también que todos los insultos que le dedicaba parecían entrarle por un oído y salirle por otro. A Lyon le molestó ver como le servía algo que tenía toda la apariencia de ser agua. Acabó por explotar. milord. para convertirse en alguien competente. milord. pensó. yo estoy aquí. Créame. ella había prometido ocuparse de él. si hubiera sido capaz de poner su mano sana alrededor de la garganta de esa mujer para estrangularla. —¿Puede arreglárselas solo. esa condenada mujer fingía no enterarse de nada y acababa de poner a sus fieles criados en su contra! Y ellos. ¡Le he dicho que vaya a buscar a Gibbs! —Lo lamento. —Francamente. exasperándole con su voz angelical. Se acercó a los pies de la cama con una sonrisa en el rostro. pensó mirando la puerta cerrada. pero ha salido y tardará en volver. No creo que haya tenido que tratar con un individuo tan malhablado como el conde. En ese momento podía agarrarla del cuello. habían salido obedientemente del dormitorio en cuanto ella se lo ordenó. estando como estaba tan fuera de sí. señor Gibbs. como si fuera indiferente a los alaridos de Lyon. Él era consciente de su presencia desde el mismo instante que había entrado en la habitación. solo podrían pensar en la forma de librarse de un marido tan odioso como él. Pero ni siquiera iba a tener esa suerte. corrección Cari 58 . Todo su pecho estaba contraído por la cólera. colocando un cojín. La rabia le quemaba la cabeza. Traducción Rosanic. Curioso. —¡Vaya a buscar a Gibbs! —¿Necesita algo?—preguntó ella. —Si. El conde estará muy bien cuidado. pero muchas mujeres en su lugar. La muy testaruda iba de un lado a otro de la habitación como si todo estuviera bien. El veneno pondría fin a sus miserias.—No lo sé. —Sobrevivió a un matrimonio con un hombre que era el diablo en persona. Él extendió el brazo. —Déme algo de beber. por quien estoy preocupado es por ella. esperó hasta que ella se acercó con el vaso en la mano. la cara y el cuello. Sea lo que sea que haya oído decir sobre el primer matrimonio de lady Aytoun.

antes! Lyon estaba arrepentido de no haberla estrangulado cuando tuvo la oportunidad. —Se la daré si antes come un poco. pero no obtendrá la medicina hasta que haya comido. —¡No. bastante satisfecho por esa pequeña victoria. Volvía a sentirse débil y con nauseas. Lyon esperó. Retrocedió rápidamente al tiempo que recogía el vaso.Sin embargo. —Usted no es humana. ¡Y usted es mi maldición para toda la eternidad! —Diga todo lo que desee. y no quiero que sea otra vez eso. —Piense en la comida como si fuera una medicina. Cuando apoyó la cabeza en la almohada para recuperar el aliento. mientras no haya comido algo— insistió ella con firmeza— Nadie es capaz de recordar cuando comió usted por última vez. ¡Necesitaba la medicina inmediatamente! —Si está… pensando en asesinarme. Escuche. porque estoy en el infierno. lo cual aumentaba su malestar. —No. creí que lo tenía bien sujeto— dijo ella cogiendo una toalla para secar la colcha. y contra el destino que le mantenía inmóvil en la cama. Pero no me t… torture de este modo. la necesito ahora mismo. —De todos modos tiene que intentarlo— insistió ella volviéndose a sentar. casi a su pesar. se cayó derramando todo su contenido. —¡Es usted una bruja! Ahora ya estoy seguro de que morí al caer por el acantilado. pero necesito mi medicina. ella se acercó con la bandeja. El contemplo la posibilidad de mandarla volando por la habitación. Ella levantó la vista hacia él y comprendió que no había sido un accidente. Empezó a temblar convulsivamente. —Lo siento. Carece por completo de compasión— dijo él volviéndose— ¡Maldición! ¿Es que no se da cuenta de que no puedo moverme? No tengo hambre. corrección Cari 59 . Ella se dirigió hacia la bandeja. en manos de esos traidores. incluidos Gibbs y Millicent. los calambres le retorcieron el Traducción Rosanic. se encontró con el vaso en al mano. Se sintió todavía mas contrariado cuando la vio sentarse en un sillón a una respetable distancia. El ruego pareció penetrar en su obtuso cerebro. —¡No tengo hambre!—ladró él. por el amor de Dios. Lyon empezó a echar pestes contra todo el mundo. ya que se levantó. antes de caer sobre la alfombra. —¡Pedazo de bruja inhumana! ¿Cómo se atreve a d… desafiar a la m… medicina? A Lyon le costaba hablar. pero el cansancio se estaba apoderando de él. — Déme algo de beber. ha… hágalo ya. Pero en cuanto ella lo soltó.

y. Cogió el cuenco de potaje. Él esperó un buen rato. pero luego la necesidad de tomar el opio. Ella no levantó la voz. bebió un sorbo. se lo llevó a los labios. bajaré a la cocina a buscar más. el ganador iba a ser él. Le puso la bandeja encima de las rodillas. Lo que le sacó de sus casillas fue la sonrisa satisfecha de esa mujer. —Me gustaría que comiera. pudo más que el orgullo. ensuciando de paso su camisón y las sábanas. Estaba sentada en el borde de la cama. Se limitó a depositar tranquilamente el vaso en la bandeja y a volcarlo deliberadamente. se dijo Lyon. Ni siquiera pareció extrañada. Luego retrocedió. ella se dirigió hacia la mesa donde estaban las medicinas. Él seguía mirándola fijamente para que se diera cuenta de las dimensiones de su enfado. Espero que sea suficiente para pasar la noche… ¡La hubiera matado! Y lo haría en cuanto tuviera oportunidad. Sin decir una sola palabra. casi sin querer. aunque la sonrisa desapareció de sus labios. pero aparte de eso. —He cumplido mi parte del trato— dijo ella— Ahora le toca a usted. Ella empezó a contar las gotas de laúdano. tiró el cuenco por los aires. y añadió brandy. —Lady Aytoun pasa mucho tiempo con su nuevo marido. que torpe soy! Recogió el vaso y miró dentro. Traducción Rosanic. —Pero se lo advierto— continuó— si tira a propósito la comida. Si se iban a enfrentar las voluntades de los dos. Este estalló en el suelo. ¡Y la muy zorra seguía comportándose como si no pasara nada! Apartó el lienzo que tapaba un cuenco de potaje. no sucede nada importante. cuéntame lo que sucede en Melbury Hall. —Parece que quedan algunas gotas. Violet se estiró lánguidamente contra Ned.estómago y volvieron las nauseas. le puso una cuchara al lado de la mano izquierda y le colocó una servilleta encima del pecho. Lo único que deseaba era brandy y opio. se prometió a si mismo. ni protestó. corrección Cari 60 . jugueteando con el vello rubio de su torso. hermosa mía. sin soltar la bandeja. —Tiene una mano que funciona. —¡Uy. Cuando él cogió la cuchara. Quería el olvido. El la fusiló con la mirada. muy contenta de si misma. Y entonces tendrá su querida droga mucho más tarde. Coma mientras le preparo la medicina. —Bueno.

Peor aún: empezaba a poner en duda sus palabras. ¿Quieres que alguien te acompañe? Ella negó con la cabeza. Estaba saliendo del bosque cuando vio a Moisés. pensó. Secretos relativos al día en que murió el señor Wentworth. Los dos eran como dos corderitos. preciosa. pero no quería conocer a su familia. pero no fue nada amable por tu parte hacerme esperar mas de una semana antes de volver a verme. —Por supuesto. No estás triste. Además tampoco estaba sucediendo nada importante en ese momento. pero no protestó. provisto de una linterna y seguido por su perro. mucho más— dijo él empezando a moverse en su interior— Afortunadamente eres inteligente y aprendes rápidamente. pero ahora no le gustaba la manera en que la había tratado. corrección Cari 61 . —No hay luna. cuando estés libre. Una hora más tarde y un poco asqueada. ahora que eres mi hombre… —¿Qué estás diciendo? Ned rodó sobre ella con esa sonrisa traviesa que la hacia estremecer. Él lo había hecho de nuevo. Sin embargo. rascando al perro entre las orejas. Tengo demasiado trabajo para acompañarte. —Hace falta más. le paso los brazos alrededor del cuello con la esperanza de que esta vez la tratara con mayor suavidad. Ambos se parecían. Pero tu dijiste que me ambas. Estaba satisfecha de no haberle contado demasiado. Noche oscura. —No. Al contrario. mi dulce. había cosas que nadie debía saber nunca. —¿Y esto no es razón suficiente?—preguntó ella en voz baja. Me gustaría que conocieras a mi familia. Violet. —No tienes la ropa sucia. —¿Tu hombre?— repitió él— ¡Si solo has estado en mi cama dos veces! —Es cierto. Ella había acudido voluntariamente a encontrarse con él. —No. Le separó las piernas con la rodilla y penetró profundamente en ella. Le había dicho que la amaba. Estaba de nuevo preparado para hacerle el amor. Traducción Rosanic. —¿Porque?— preguntó Ned— ¿Estas impaciente por anunciarles que soy un amante maravilloso? Ella enrojeció. ¿Quieres venir conmigo? —No. No.—Me va a mandar a comprar a Saint—Albans el próximo sábado. y ella se lo había permitido. ¿Porque estaba tan interesado? Ni trabajaba ni conocía a nadie allí. Violet regresó apresuradamente a Melbury Hall. mi hermosa Violet. Se dirigió hacia ellos. no estoy triste— replicó ella. Decía que era hermosa. Aprovecharé para ver a mi madre y a mi abuela. —Entonces quizá pueda escaparme el domingo. solo pensaba que. ni siquiera eso. La saludó y el perro movió la cola. Todavía estaba dolorida de su anterior unión. pero inmediatamente después le pedía que le contara cosas de Melbury Hall. —Necesito una buena razón para ir a conocer a tu familia.

Muy entretenida. —Ayude al conde a bañarse y a vestirse en cuanto se despierte— dijo en voz baja— Ofrézcale el desayuno. y aspiró el aire fresco de la noche. También hay algunas manchas en la alfombra. ¡Ah! Y hay que cambiar las sábanas. nada de alcohol. Ordenaré que le suban sidra y agua por si tiene sed. ¿Me esperas un minuto? De pronto. gracias. Ella nunca desvelaría los secretos de Melbury Hall. Cuando llegó Gibbs. —¿De verdad? —Si quieres. Estoy bien Moisés. Capitulo 9 Le parecía que era un soldado retirándose del campo de batalla. milady. voy a buscarla. la señora Page se encargará de limpiarlas. Violet se sentía mejor. —Perfecto. ¿Ya ha desayunado? —Si. pero no medicinas sin consultarme antes. Tú y tu perro tenéis que cuidar de Melbury Hall. Sujetaré la linterna hasta que vuelvas. corrección Cari 62 . —Efectivamente Gibbs. Traducción Rosanic. Y sobretodo. —Te he hecho una cesta. en vez de ser una mujer saliendo del dormitorio de su esposo enfermo. La hice con juncos del año pasado y el asa está recubierta de cuero. Seguramente también encontrará algunos trozos de porcelana alrededor de la cama… —Se diría que ha pasado usted una noche entretenida. le hizo señas para que la acompañara al pasillo. nadie debía enterarse nunca de que había sido Moisés quien había matado a Wentworth. Giró los talones. En cambio tú tienes una importante misión. —De acuerdo. poco después de la salida del sol. Podrías ponerle unas cintas bonitas y llevártela cuando vayas al pueblo.—No. Contempló al anciano negro que se dirigía a los establos con el perro pegado a sus talones. milady. Él se volvió hacia el establo. Sobre todo.

Más de una vez. en el curso de los últimos años. No siempre habías ido así. mirando el reloj de la pared. en el transcurso de la noche. tres o cuatro veces más dinero. Su incapacidad no atenuaba en absoluto su carácter violento. Gibbs. Millicent apreció en su justo valor la confianza que le demostraba ese hombre. —Estoy segura de eso— contestó ella sinceramente. El mensaje de Will estaba claro: Gibbs quería hacerle saber que el conde se había despertado de tan mal humor como era posible. se dijo que debería haberle pedido a la condesa viuda. milady— dijo suavemente el lacayo. pero no hizo caso. —Lleva usted con él mucho tiempo ¿no es así?— preguntó. milady. —No dude en llamarme si es necesario. no siempre ha sido así. En algunos momentos. en Melbury Hall. A Millicent le temblaban un poco las piernas. puede que le cambie la suerte. había habido veces en que había llegado a dudarlo. como sucedió con los demás.—Espero que no se haya usted desanimado. Cuando llamaron a su puerta. que solo había dormido media hora. le costó unos segundos darse cuenta de donde estaba. Ella se detuvo y le miró. había lamentado que no hubiera perdido el habla al mismo tiempo que lo demás. Pero quiero que sepa que él. Lyon se había dormido por fin. se dejó caer en la cama sin molestarse en desnudarse. Puede que también cambiara. cuando se dirigió a su habitación. ha tenido su cuota de desgracias. Lyon Pennington era la persona más arrogante y cabezota que había conocido en toda su vida. Su Señoría. teniendo a lord Aytoun por marido. —No. Pensaba en su propia suerte. Comprobó. milady. en el transcurso de la noche. poco antes de que ella saliera de su dormitorio. —Lo haré. Esperaba mucho en una sola noche. Sin embargo. Pero aquí. —Si. —Nadie se merece tanta preocupación. Cansada. corrección Cari 63 . Por eso nunca he perdido la esperanza. debía estar tan cansado como ella. primero tenía que saber como tranquilizarle. Gibbs. Luego recordó las palabras de Gibbs. de modo que todavía quedaba algo de esperanza. La noche que acababa de pasar había puesto a prueba sus fuerzas. Me merecí lo que obtuve. Se tapó con el cubrecama y cerró los ojos. con usted. Sin embargo. Y reclamaba su medicina. Traducción Rosanic.

si no sentido común— contestaba Violet— Yo también le vi el día que llegó. Millicent se sentó en el borde de la cama y utilizó una toalla pequeña para secar el sudor que perlaba la frente de Lyon. La pobrecilla tiene peor aspecto que lord Aytoun. —Ven a mi habitación a mediodía. Traducción Rosanic. —Me siento muy feliz de que hayas decidido ayudar a milady. reconocía a todo el mundo. Con los ojos semicerrados. cuando él la agarró de la muñeca y retuvo firmemente su brazo contra su pecho. No sabía ni donde estaba ni quien era. —Yo he tenido suerte de que no me llamen demasiadas veces. ya no lo necesitará. la doncella de lady Aytoun. veremos como evoluciona e iremos disminuyendo la dosis progresivamente. Ni tampoco come. Grita si está despierto y se agita delirante cuando duerme— explicaba la negra en voz baja— Pero ella resiste y no le da la medicina. Ohenewaa se levantó en silencio y salió de la cocina. Los criados. —Es cierto. Y no es de extrañar. —Muy bien.Ohenewaa. Ohenewaa. corrección Cari 64 . Entonces lo mezclaremos con el agua que bebe. tranquilamente sentada en un rincón de la cocina. La africana encontró a Amina en la sala de los criados. Hace ya dos días y dos noches que prácticamente no abandona la cabecera de su cama. Se había dormido una hora antes y estaba teniendo una pesadilla. La señora Page dice que milady tampoco se encuentra bien. Ella le puso una mano en el cuello para comprobar su pulso. De repente gritó lo que parecía una advertencia. pero al menos. estaba de un humor de perros. —Dicen que se comporta como un loco. y una joven criada negra llamada Bess. Luego. ¡También ella es cabezota! —A mi modo de ver. —Él no bebe té. Amina sonrió. las manos cruzadas sobre la falda de muselina blanca que le había dado Amina. no es cabezonería. cuando le he subido la bandeja. En una o dos semanas. Estaba a punto de incorporarse. escuchaba la conversación entre Violet. hasta el punto que cualquiera hubiera dicho que estaba dormida. a estas alturas. Empezó a removerse contra la almohada mascullando palabras incomprensibles. Tendré preparado un té para el hombre enfadado. ya se habían acostumbrado a su discreta presencia y a sus idas y venidas. Si la señora no le obligara a beber agua no estoy segura de que siguiera vivo. de modo que ya nadie le prestaba atención. la anciana permanecía inmóvil. Esta mañana. ¿Cuánto habrá que darle? —Te daré lo que necesita para el primer día. ambas apenas habían salido de la adolescencia y estaban sentadas en un banco al lado de la chimenea.

pensó en la medicina de Ohenewaa. y ella no podía entender por qué razón. Lyon. intentó apartar el nombre de Emma de su mente. Y sin embargo. Un criado se apresuró a reunirse con ella en el vestíbulo y le entregó un mensaje de Jasper Hyde. Mientras bajaba hacia el vestíbulo. Para distraerse. milord—le dijo ella inclinándose para acariciarle la cara con su mano libre. Estaba furiosa al ver que él insistía tanto. Se sentó al lado de la ventana y releyó la carta. Emma había sido la esposa de Aytoun. —No. Millicent se tensó al abrirlo. Emma. pensando en la lucha que ese hombre estaba soportando en su interior. Afirma que no tiene ninguna mala intención. Millicent decidió no dejar que sus propios sentimientos influyeran en la decisión de la curandera. Ya no había ninguna relación entre ellos. por favor. —¡No! ¡Es imposible! —Solo es un sueño. quizá la persona más importante de su vida. estaba tan empeñado en conseguir a la anciana. Traducción Rosanic. en caso de que no sea posible. En el rostro del enfermo. Una vez más. —Pídele a Ohenewaa que se reúna conmigo en la biblioteca— ordenó. incluso mientras dormía. —El señor Jasper Hyde me ha escrito pidiéndome que organice una entrevista entre ustedes dos. —¡No! Se aferraba a ella con toda la fuerza de su mano útil. Prefiere que sea en Londres. Menos de una hora después de haberla bebido. El corazón de Lyon. él seguía haciéndolo. pero Ohenewaa se limitó a mirarla con desprecio. Depositó la carta encima del escritorio. Está teniendo una pesadilla. —Emma… ¡No! ¡No! Millicent se soltó como si la hubiera quemado. —Quédate con el conde—le dijo— Y ven a buscarme cuando se despierte. ninguna deuda. Cuando Ohenewaa entró en la estancia pocos minutos después. también para ella. Se levantó y vio a Will en la puerta. nada con lo que poder presionarla. a desplazarse hasta aquí. No necesitaba que ese nombre se convirtiera en una pesadilla. no… —Despierte. pero esta dispuesto. La infusión había dado resultado. se trataba de la anciana africana.Ella permaneció inmóvil. corrección Cari 65 . su esposo se había dormido. las lágrimas se mezclaban con el sudor. golpeaba enloquecido bajo la palma de su mano.

tenían. Yo también probé el látigo. Vi como se violaba a aquellos que no podían defenderse.—Es una solicitud muy poco habitual— prosiguió Millicent— y mi primera reacción ha sido negarme categóricamente. y otros de la misma calaña. —Jasper Hyde quiere tenerme porque yo presencié el resultado de sus acciones. La rebelión pronto fue salvajemente aplastada. Vi las cicatrices en la espalda de hombres y mujeres inocentes. Wentworth. se habían sublevado y habían matado a todos los que se interpusieron en su camino. Traducción Rosanic. La lluvia empezó a caer. pero esa no era la razón por la que había llamado al doctor Parker. que le libere de sus pecados. Jasper Hyde y su padre. —Yo también estoy señalada. Y ahora me acusa de brujería. la venganza no es mala. en parte como represalia y en parte por miedo de que algo así volviera a suceder. ocultando las colinas. todos los derechos. La africana se acercó a la ventana y dejó vagar la mirada por las grises colinas. Jasper Hyde sabía que el médico no podía hacer nada por él. Me odia porque cree que le he echado una maldición. los plantadores. Los esclavos de varias plantaciones. ya que no cree que haya nada de malo en quemar a una bruja delante de los ojos de los suyos. en esa época. y ella vio las consecuencias. Ohenewaa se volvió hacia Millicent. se volvieron todavía más represores. antes de matarme. Y es cierto. Vi como se comportó cuando compró las plantaciones de Wentworth. —Antes de darme una respuesta. había golpeado sin piedad. Cree que basta con castigar al cuerpo para romper el espíritu. Siguieron años de extrema crueldad. Sabía que había sido una revuelta sangrienta. Estaba en uno de los barcos de esclavos con Dombey cuando estalló la revuelta de 1760 en Jamaica. convencidos por algunos de sus antiguos ancianos de que determinados amuletos les hacían invencibles. se usaba con salvajismo. En cada una de esas ocasiones el asunto tenía relación con usted. corrección Cari 66 . en sus manos. Jasper me quemaría viva. cansados de las crueldades de las que eran víctimas. Durante diez años. Y cree que estoy castigando su cuerpo para conseguirlo. Para él. —Hyde dice que no tiene malas intenciones. luego me dije que el asunto también le concierne a usted. Si le fuera posible. Sin embargo. Vi su desprecio por el sufrimiento humano. El látigo. Miró a la mujer con una mirada turbada. quiere que le libere de la maldición. debe saber que el abogado del señor Hyde se puso en contacto con sir Oliver Birch una docena de veces en la última quincena.

y se muestra extremadamente generosa con sus gastos. —A lo mejor usted lo ignora. y vigilando que las comidas sean ligeras. pero no veo que haya nada más— dijo el médico haciendo un gesto a su ayudante para que abandonara la estancia— Sin embargo. —¿Cuándo volverá a verle? Parker se aclaró la voz. Primero compra a esa bruja negra que asesinó al doctor Dombey y se la lleva a Traducción Rosanic. señor. Me habría visto obligado a apoderarme de Melbury Hall en dos meses. —¿Le debía mucho dinero. Eso forma parte de su plan. —Ya veo. pero el pobre diablo no tiene demasiada elección. Es. —Lady Aytoun me escribió una carta donde me decía que las cosas serían más sencillas si contrataba a un médico de las cercanías. ¿Es usted amigo de Su Señoría? —No exactamente. Podría estar incubando algo y tenemos que estar preparados en el caso de que sea así. Cuando oí decir que usted era el médico de lord Aytoun. El médico levantó las cejas. fingiendo indignación. pero debo confesarle que era acreedor suyo antes de que se casara con Su Señoría. si no se hubiera vuelto a casar. Solo soy alguien que lamenta que esté en manos de una mujer tan interesada. la información que le habían proporcionado sus investigadores en el Hertfordshire era correcta. Jasper Hyde se levantó. y sangrías periódicas. De modo que deberá evitar usted cualquier fuente de preocupación. —Yo… Bien… Puede que nunca vuelva a ir. Melbury Hall está demasiado lejos de Londres y aquí tengo demasiados clientes que me necesitan. —No se crea ni una palabra. Lamento de verdad que lord Aytoun se encuentre de nuevo en una situación tan desagradable. Hyde esperó a que estuvieran solos para interrumpirle. —¿Conoce usted a la nueva condesa? —Esto es algo delicado. Al menos en ese aspecto. El médico se quitó las gafas y las metió cuidadosamente en su estuche.—Su corazón late demasiado deprisa. corrección Cari 67 . como todas las mujeres. señor Hyde. comer a determinadas horas. Parker no disimuló su interés. supe que era el hombre que necesitaba. víctima de su falta de cerebro. —Le agradezco que haya venido a verme con tanta rapidez. —Espero que ella no le haya despedido— comentó Hyde. señor? Si me permite que se lo pregunte… —Su primer marido me debía mucho dinero y ella todavía más. Nada de ejercicio violento. es necesario que tome algunas precauciones.

señor. Centró su atención en la dormida mujer responsable de esa mejoría. como siempre. Creo. —¡Si! ¡Si! El médico se sentó. Era la octava noche que pasaba allí. doctor. Nunca más montaría Traducción Rosanic.Melbury Hall. —¿Yo? —Le voy a contar lo que sé sobre lady Aytoun. Contempló su brazo inerte sobre la sábana y de nuevo experimentó esa sensación de vacío interior. Por primera vez desde hacía días. y la primera vez que él la veía sucumbir al cansancio. señor Hyde. Estoy seguro. Millicent estaba acurrucada en un incómodo sillón. Lyon tenía la mente despejada. señor. Es absolutamente necesario salvar a Su Señoría del mortífero veneno de esa viuda negra. de que su familia le estará eternamente agradecida. que es usted el único hombre capaz de terminar con este feo asunto. Nunca más podría andar. a los pies de la cama. Capítulo 10 Las cortinas abiertas permitían que una suave luz azulada llenara la habitación de una atmósfera de serenidad. lejos de los suyos. Nada de nauseas ni jaquecas. a renunciar al láudano. luego usted me prometerá que no va a permitir que le aparten de la misión que la familia de Aytoun le confió. Una fina capa de nieve cubría el paisaje. Si quiere sentarse. Pero la claridad mental también era una desgracia. —¿Pero que estaba diciendo de una bruja?— preguntó. ¡Y ahora me entero de que le ha despedido! —No puede decirse que me haya despedido exactamente. —¡Perfecto! ¡Esa es una buena forma de asesinar a su segundo marido! —¿Asesinar a su marido?— repitió Parker entendiendo al fin lo que el otro quería decir— ¿De que bruja se trata? ¿Quién es ese Dombey? ¡Hay que detenerla! —Desde luego. No sin antes haberle obligado. Luego se casa con el rico lord Aytoun y lo encierra en el campo. corrección Cari 68 . le explicaré mis temores. ni ideas confusas.

—Hizo bien en no entrevistarse usted misma con el doctor Parker. No podría sentarse el solo en un sillón a menos que alguien se lo acercara. nunca volvería a dormir con una mujer. y no a su dueño. —¿Desea algo? –preguntó con voz somnolienta. —No – dijo ella suavemente. siempre había sabido que Emma se llevaba mejor con su hermano pequeño. la condesa viuda Beatriz Aytoun. vanidoso. con los ojos brillantes y los brazos atrayéndole hacia ella. pero al cabo de unos instantes. Volvió a ver a Emma. Pierce tenía razón. Ella murmuró algo entre sueños y luego se despertó sobresaltada. Afirma que está poniendo en peligro la salud del conde al negarse a seguir las instrucciones que él le dio hace quince días. Lyon no había querido escucharle por puro orgullo.a caballo. David. corrección Cari 69 . El cuerpo dislocado de Emma a los pies del acantilado. Su mujer. Miró a Millicent con su vestido corriente. ¡Ella era tan joven cuando se casó con él! Pero fue un loco al creer que era el centro de su mundo. ¡Si al menos pudiera librarse de esa imagen que le perseguía! Las húmedas rocas. —La medicina. Pensó en maldecir en voz alta para impedir que durmiera. Se tapó la cara con el brazo útil. y le aconseja a usted que le saque inmediatamente de Melbury Traducción Rosanic. Desde luego. se sumió de nuevo en el sueño. se había comportado como un estúpido. al borde de los acantilados: eran inseparables. Desde niños siempre corrían juntos por el campo. Egoísta. Era la encarnación de la sencillez. su cabello rubio desplegado como un abanico sobre la almohada. Pretende que lord Aytoun está en un gran peligro. Ella había pagado el precio de sus pecados. Pero ella dobló las piernas bajo el cuerpo y él se limitó a mirarla. Pero sobre todo. Emma acudió a él. ciego… él había sido todas esas cosas. con su pequeño rostro pálido. Ahora le tocaba a él. sus cabellos recogidos en un severo moño. La anciana cerró el libro que estaba leyendo y le lanzó una ojeada por encima de las gafas. sus ojos mirándole sin verle. y su familia había quedado destruida. Intentó mantener su mirada. milady. Desde el principio le había puesto sobre aviso. Sir Richard Maitland se sentó frente a su clienta. Era a Baronsford a quien ella deseaba. Si Lyon hubiera podido mover las piernas. cuando Lyon heredó Baronsford. le habría empujado el sillón. —¿Tan malo fue? El abogado asintió. Sin embargo. —El doctor Parker acusa a su nuera de ser una pagana. No podía acusar a nadie más que a si mismo de eso.

En realidad. el mensajero que trajo la carta de lady Aytoun me aseguró que la salud de Su Señoría mejoraba día a día. —¡Que generoso por su parte! ¿Y cuanto pide por ese favor? —Una suma exorbitante. Declaró que la salud del conde se había deteriorado tanto. dijo haber estado ausente de Londres y que solo se había enterado de que había sido despedido el día que tenía que volver a Melbury Hall. La condesa viuda se dejó caer contra el respaldo del sillón con una sonrisa. se compromete a volver a dejar a Su Señoría en el estado en que estaba antes de la interrupción del tratamiento. Traducción Rosanic. parece ser que su hijo y su esposa se dedican a diario a batallas dignas del asedio de Edimburgo. —Perfecto. Cuando yo aludí a ella. —Entonces. —¿Se lo tiró aposta? —Es difícil decirlo. En cualquier caso el resultado fue un enorme cardenal en el pómulo. ¿Y puso usted al doctor Parker en la puerta? —Desde luego. ¿de que está hablando ese charlatán? —Está preocupado por la salud moral de Su Señoría— dijo Maitland disimulando una carcajada con un acceso de tos— Cuando entró en la habitación de lord Aytoun en Melbury Hall. y la leyó de nuevo. milady. milady. milady. La viuda tomó la carta de Millicent del velador que tenía a su lado. Fue muy elocuente en ese sentido. Realmente perfecto. tiene usted en las manos un informe mucho más fiable que el del doctor Parker. corrección Cari 70 . —Muy alentador. como de costumbre. corría el riesgo de perder la vida. se sintió obligado a ir allí de todos modos. Y me alegra poder decirle que ella es. A pesar de la dificultad que eso supondrá. por amor de Dios. se encontró con una bandeja de pasteles en plena cara. En cualquier caso. de momento… más fuerte de lo que pensábamos. ya que no dijo ni una palabra. —¿Entonces fue? —Si. que si no actuaba usted inmediatamente. —¿El doctor Parker mencionó la carta que mi nuera le envió notificándole que ya no necesitaba sus servicios? —Seguramente se le olvidó. —¡Que horror! Pero ¿porque dice que es “difícil decirlo”? —Bien. —¿Lo tiró Lyon? Sir Richard asintió cortésmente. —¿Y eso?—preguntó ella con una sonrisa tensa— ¿Lyon ha adelgazado? ¿Tiene grandes dolores? ¿Se ha vuelto a romper los huesos? —Afortunadamente. Maitland.Hall.

—Rasselas. corrección Cari 71 . Millicent entró en la biblioteca. pero un plagiador. y los rechazaría todos. —Vida y opiniones de Tristam Shandy. de diagramas dibujados a mano y otras estupideces. depositando los libros encima de una mesa al lado de su propio asiento— Estoy segura de que estos le gustaran. —Escrito por James MacPherson. ¿Qué más ha traído? Millicent le lanzó una mirada asesina. Él la fusiló con la mirada. Sin embargo estaba decidida a encontrar un título que a él le pareciera interesante y que también le gustara a ella. En el vestíbulo. una epopeya. —Efectivamente. Un escocés. no quiero que me lean esa maldita obra. Cuando entró en la habitación. milady. los criados se apartaron al pasar ella. sin embargo dejó el libro y cogió otro. —Ese hombre insultó al pueblo escocés en su Diccionario de la lengua inglesa. ¡Completamente incomprensible! ¿Y usted llama historia a Traducción Rosanic. —Quémelo. y cada una de las veces. Parece muy interesante. del doctor Johnson. lord Aytoun es muy capaz de tener muy mala idea. —Bien. —Sabe muy bien que milord está jugando con usted— dijo respetuosamente el criado— Podría llevarle cien libros. los lacayos habían puesto a Lyon en su sillón. por favor— dijo sacando más tomos de la estantería. Era la tercera vez que lo hacía. —Déjelos encima de la mesa. Ella se sentó y tomó el primer libro. y lo hace de maravilla. Era absolutamente necesario que se pusieran de acuerdo en algo. —¡Ni hablar! Abra ese libro y la desafío a encontrar una sola página que no esté llena de asteriscos. pero no tengo intenciones de darme por vencida. Ahora que por fin tiene la mente despejada. al compararnos con los caballos. al lado de la ventana. Los poemas de Ossian. Pero obedeció. él le había criticado la elección. Copió todo el libro de antiguas leyendas gaélicas. —¿Con los caballos? —Desde luego. Era evidente que sus disputas con Lyon se habían convertido en una fuente de entretenimiento para todos ellos. Mire la definición de la palabra “avena” Ella no estaba segura de que él tuviera razón. cargado con una pila de libros rechazados. —¿Por qué?— preguntó ella tranquilamente. Millicent abandonó la estancia con un montón de libros nuevos. de Lawrence Sterne. —¡Aquí estoy!— anunció triunfante. —Este está escrito por un escocés.Con Gibbs pisándole los talones.

—¿Aparte de las docenas de tomos que ya he traído? —Aparte de esos ¿Qué otros tiene? Ella se sentó. de lo contrario. Estaba exactamente en el mimo punto que dos horas antes. el resultado será parecido. Ella diría los títulos.eso? Una intriga demasiado larga. suponiendo que la haya. eliminando el libro— Pero le advierto que no va a encontrar nada que decir del siguiente. Traducción Rosanic. Darme laúdano o leerme eso. agotada. ella empezó a encontrar algún mérito a la definición de Johnson. ¡Nada en absoluto! Él levantó una ceja a modo de interrogación. —¿Cómo pude olvidarlo?— se burló ella— Por favor. —¡No importa!— continuó— Dígame solo una cosa: ¿Leemos para ampliar nuestros horizontes o debemos rebajarnos a juzgar el carácter de los escritores? —No entiendo porque le cuesta tanto hacer algo tan sencillo como encontrar un libro entretenido— dijo él con tranquilidad— Basta con que me pregunte lo que me gustaría escuchar esta mañana. corrección Cari 72 . —¡Bromea! —¿Qué quiere decir? —¡Ese individuo era un enano cheposo y malvado! —¿Perdón? —¡Me niego a oír ni una sola línea de un tipo como él! —Y por culpa del aspecto físico de un hombre o de su carácter. Era imperativo que ideara algo que le mantuviera la mente ocupada. Pope. —El pendiente falso. usted… Se levantó rápidamente. de M. Cogió Rasselas y empezó a leer. en su diccionario. milord. y lo demás por el estilo. Si Aytoun era un ejemplo de cómo eran los escoceses. sería ella la que necesitaría tomar laúdano. —Muy bien— contestó ella un poco secamente. él siempre encontraría algún defecto en ellos. dígame ¿Qué le gustaría leer? —No sé nada sobre el contenido de su biblioteca. Pero se preguntaba si el escritor no había querido decir más bien “mulas”.

corrección Cari 73 . la rutina de todas las mañanas se hizo interminable. John. permanecieron mudos cuando les hostigó nada más verles entrar en su habitación vestidos de “paisano” en vez de con la acostumbrada librea.Capitulo 11 Como de costumbre. Traducción Rosanic. era a Millicent a quien reservaba lo peor de su mal humor. Lyon tampoco se privó de soltar pestes contra Gibbs. Long Will. sabiendo que ella acudiría a su habitación hacia las diez de la mañana. Lyon insultó sin cesar a sus dos lacayos mientras ambos le ayudaban a asearse y le vestían. Los pobres diablos apenas consiguieron balbucear que la señora había dado instrucciones de que todo el personal se vistiera del mismo modo. quien le traía un desayuno que no deseaba tomar. y su Compañero. ese inútil cabeza hueca. Sin embargo.

Incluso le sugirió que saliera de vez en cuando de la habitación. estaría ciertamente irritable. Voy a ejercitar mi puntería con esos dos inútiles como diana. Pero hoy hace un tiempo maravillosamente suave para ser invierno. pero quizá fuera mas sencillo si simplemente me preguntara donde está ella. ya que ella nunca obedecía sus órdenes. milord. eran los únicos en los que se sentía realmente vivo. Lyon le contempló como si tuviera delante al tonto del pueblo. —¿Necesita algo. salió de allí con los ojos llenos de lágrimas. se dedicó a pensar en su esposa. lady Aytoun ha ido a Knebworth a visitar al reverendo y a la señora Trimble. o casi. Y luego. Lyon ese día había ganado. y cansada por haberse estado ocupando de los asuntos de la propiedad. ella debía estar harta de encontrarse prisionera día y noche con él. había convencido a sus propios lacayos para que le llevaran al salón. él había armado tal escándalo y había causado tantos estropicios. Lyon le lanzó una mirada asesina. Evidentemente. Como las doncellas se habían llevado por fin la comida que había dejado sin tocar. Una joven criada que entró para reavivar el fuego. —Muy bien. pediré tu cabeza servida en una bandeja. después de pasar una noche prácticamente en vela. Traducción Rosanic. Él se había negado categóricamente. —Si. Las diez y media. Persistía en leerle en voz alta a pesar de su disgusto por la elección del libro. Lyon lanzó una ojeada hacia el brillante sol. pero los momentos en los que se peleaba con ella. y nada.Seguramente. Tráeme las pistolas de duelo. pero seguro que ella estaba a punto de lanzar una nueva ofensiva… Pasaron las diez y ella no apareció. de modo que decidió ir a acaballo. Eso era extremadamente frustrante. Su Señoría?— preguntó el hombre con un asomo de ironía. —Perdóneme. corrección Cari 74 . a modo de cena. solo por un pequeño insulto. John “cabeza hueca” desapareció rápidamente volviendo minutos mas tarde acompañado por Gibbs. Naturalmente. —Si lo haces. y ambos son buenos amigos de su esposa. tres días antes. ni siquiera cuando se lo pedía educadamente. Cuando volcó una bandeja y amenazó con un tomo de Escoceses. declarando que no deseaba ser paseado como una atracción delante de un montón de criados curiosos. que ella había vuelto a ordenar que le llevaran de regreso a su dormitorio apenas media hora después. El señor Trimble es el pastor. No lo entendía. —Cuando vuelva— insistió Gibbs— le diré que usted se ha aburrido sin ella. milord— continuó Gibbs— Ya que insiste en saberlo. Entonces descargó su mal humor en los demás. Hace dos semanas que lady Aytoun pospuso esa visita para ocuparse de sus necesidades.

parecía haberse acentuado ese invierno.—Para eso tendría que levantarse. Y Millicent lo prefería así mil veces. A menudo extraño. cuando tuvo que tomar esa difícil decisión. ¿Ha observado alguna mejoría? —Si. —Bastaría con que le dijera a mi mujer que mi apetito volvería si colgara tu asqueroso cuerpo de un clavo delante de mi chimenea. se decía Millicent. —Están pasando cosas en el pueblo. La negra barba parecía esconder la sombra de una sonrisa. en sus ratos libres. me siento feliz de que haya usted podido venir hoy. —Nosotros no envidiamos demasiado su situación. Despierto casi las veinticuatro horas del día. ya que Lyon realmente estaba haciendo progresos desde hacía algunos días. —Fuera lo que fuera lo que aquejara a mi esposo cuando llegó a Melbury Hall. muchas gracias. La señora Trimble apretó la mano de Millicent y bajó la voz: —¡Qué Dios la bendiga por haber aceptado tal responsabilidad! Ocuparse de un enfermo es una pesada carga. estoy convencida de que estaba agravado por el tratamiento que se le estaba administrando. la herida no había afectado para nada a la vivacidad ni al buen humor de la mujer. Parece que la salud de lord Aytoun sigue preocupándola. En cualquier caso. La cojera de la señora Trimble. querida niña. corrección Cari 75 . Millicent asintió. Traducción Rosanic. Dicen que se trata de las dos piernas y de un brazo. Pero la señora Page nos dijo el domingo pasado que quizá no estuviera todavía preparada para recibir visitas. milord. restaurara las chimeneas del presbiterio. —Estoy seguro de que ella daría las órdenes necesarias— concluyó. No era alejarse de la verdad. que están en muy mal estado. esperaba poder contratar a uno de ellos para que. —¿Y además una grave depresión? Esta vez Millicent sacudió la cabeza. Después de pasar dos semanas en su compañía. A pesar de mi rodilla estuvimos apunto de ir a verla a principios de semana. milady— declaró la señora Trimble— El reverendo fue a hablar con los albañiles que están construyendo el granero. y creo que ha recuperado parte de su verdadero carácter. Odioso. Por fortuna. provocada por un antiguo accidente en una calesa. estaba segura de que la situación de Lyon no era tan seria como para ser considerada “una grave depresión”. Estaban bebiendo té en el salón mientras esperaban el regreso del pastor. Tormentoso. —¿Y entonces usted lo cambió? —Si.

—Las cosas no están todavía tan mal. un escocés muy competente que lleva años sirviendo a Su Señoría. al mismo tiempo. El señor Draper y yo jamás nos llevamos bien. y esperaba que Lyon se hubiera tomado el desayuno. ¿Cómo puede soportarlo. Y quizá debiera. —Sentí mucho enterarme de que. por supuesto. —De momento me he entrevistado con tres personas. pero ninguna parece adecuada. Espero que pronto podamos conocer a Su Señoría. — En cuanto haga mejor tiempo intentaré convencerle de que me acompañe hasta el pueblo. —Debe ser difícil encontrar un sustituto. se ha ocupado del trabajo del señor Draper en las ultimas semanas. —Era algo inevitable. y hay mucho que hacer. y la situación cada vez empeoraba más. en medio de todo ese jaleo. Aprovecharía para aconsejarle que hablara en vez de gritar. se vio usted obligada a deshacerse de su encargado. y mi mayor problema ha sido encontrar espacio para todos. Era casi mediodía. querida. — Y está usted pensando en arreglar las cabañas de la propiedad y construir otras.—Parece usted agotada. ¡A Lyon le encantaba desahogarse así! —Lo que me cuenta es mucho menos dramático que los rumores que corren por el pueblo— dijo la señora Trimble dándole unas afectuosas palmaditas en la mano— Me alegro por usted. Me gustaría que ocupara el puesto definitivamente. —Además. ¿Puedo preguntarle como se está adaptado a esto? —Lo mejor que puedo— respondió francamente Millicent— Todo el mundo pone algo de su parte. — Efectivamente. la primavera pronto estará aquí— añadió la buena mujer moviendo la cabeza— Todos los problemas cotidianos de un encargado caerán sobre sus hombros. ¿Cuál habría sido su reacción al comprobar que ella estaba ausente? ¿Se habría dado cuenta Traducción Rosanic. Pero. rogarle que dejara de romper la vajilla. La señora Trimble le sirvió otra taza de té. querida? Millicent sonrió. primero habría que convencer a lord Aytoun… La joven se dijo que el simple hecho de preguntárselo haría que volaran por los aires al menos media docena de platos. Y sin duda también sería el día indicado para suplicarle que se afeitara esa horrible barba. Le convenía hacerlo el mismo día que le preguntara si Gibbs podía convertirse en administrador a tiempo completo. Lanzó una ojeada al reloj de péndulo de la pared. y el ayuda de cámara de lord Aytoun. corrección Cari 76 .

—¿Por qué vaga por los pasillos como un fantasma?— preguntó él— Usted puede andar y hablar. Paseó la mirada por los cuadros. observándole como si formara parte del mobiliario.siquiera? Si no había comido nada. ni olor a enfermedad. Aparte de las nuevas cabañas. Pero ya que estamos haciendo preguntas… Señaló el periódico abierto sobre las rodillas de Lyon. Estaba muy distinta a como la había visto la primera noche. Por un momento contempló la posibilidad de hacer caso omiso de la pregunta. Ohenewaa había visto a uno de los criados echar pestes entre dientes cuando paso por delante suyo con una bandeja. me gustaría construir un dique de piedra para que el río no inunde los bosques cada primavera. y la cogió por sorpresa. las alfombras. pero prefirió entrar. luego se fijó en el hombre. ni penumbra. y los veladores. Unos minutos antes. y volver a bajar al vestíbulo. La puerta del conde estaba abierta. Su atención parecía estar dividida entre el diario y el paisaje. Bueno. Puede acercarse a Melbury Hall un día de esta semana. animarle u obligarle. Traducción Rosanic. querida. mientras estuviera en presencia del representante de la Parroquia. El hombre estaba solo. corrección Cari 77 . sentado en un sillón al lado de la ventana. —No entiendo que es lo que puede estar retrasando a mi marido— dijo levantándose con dificultad para acercarse a la ventana. —¿Y si entra en vez de esconderse entre las sombras? No había movido la cabeza. La mujer del pastor sorprendió la mirada de su invitada. —La verdad es que quería pedirle que me ayudara a contratar un albañil para un trabajo en Melbury Hall. Quizá así tenga ocasión de conocer a Su Señoría. y esta convaleciente. —Estará encantado de serle útil. En realidad se preguntaba con que podría sobornar a Lyon a cambio de que se comportara civilizadamente durante unos minutos. —¿Por qué no se lo dice? Parece perfectamente capaz de distraerse solo. —¿Se enfadaría usted conmigo si acorto la visita?— preguntó Millicent— Es una tontería pero de repente estoy preocupada por mi esposo. Lanzó una furtiva mirada al interior de la habitación. Se sorprendió al ver un periódico sobre sus rodillas. Nunca le he dejado solo tanto tiempo. —Lo entiendo perfectamente— respondió la señora Trimble con una ancha sonrisa— El reverendo se sentirá apenado por no haberla visto. No había ni frascos de medicina. ¿Por qué no hace un poco mas de ruido? —Usted hace suficiente por los dos. debía volver para animarle a hacerlo. —Eso sería perfecto— aprobó Millicent en voz muy baja.

lo hace porque quiere. —Usted la quiere de verdad— observó él con un punto de extrañeza en la voz. En realidad. casi alegre. Ohenewaa se dirigió a su habitación. ¿Usted y su jodida cocinera han decidido asesinarme? —Imaginando cosas así. El bálsamo que obtendría serviría para varias cosas. He apreciado su visita— concluyó el conde. —Venga a verme en otra ocasión. y estoy seguro de que un perro sarnoso se ha meado en la sopa. Ohenewaa le miró fijamente durante un rato. Pero la siguiente etapa era bastante más complicada.—Puede que me guste su compañía. —Puede que necesite usted a alguien a quien atormentar. sintió en su pelo el olor del bosque y admiró el color de sus mejillas. Ohenewaa era una curandera. donde examinó sus hierbas y sus frascos. —No quiero comer nada de lo que me traiga— ladró. Lo que hace. En cuanto a la pregunta de si él se merecía los esfuerzos que iba a tener que hacer. En vez de bajar. —No le ha confesado que se encuentra mejor. estaba ayudando a su joven esposa a sanar. Podría usted decirle que ya no hay razones para que se preocupe por usted día y noche. Él tenía un alma y. Ya había ayudado al conde y a su esposa una vez. antes de ese día. e indiferente a las recriminaciones que cayeron sobre ella en cuanto entró en la habitación. Después de todo. Hablaré con la cocinera. —¡Estoy completamente de acuerdo! —¡Demonios. debe estar harto de sopas y pan seco. no me extraña que no tenga apetito. antes de dirigirse hacia la puerta. y las barbaridades que Lyon estaba a punto de decir. Y desde el primer día estaba buscando la forma de agradecerle a Millicent su bondad. ya que no hay ninguna razón para que no coma lo mismo que nosotros. Tomó la bandeja que estaba sin tocar. —Ni siquiera las moscas que acuden a la mierda se posarían sobre ese pan. eso si es una gran noticia! Traducción Rosanic. —No le pedí que viniera. Parecía mucho más relajada. acababa de obtener una respuesta. corrección Cari 78 . De hecho. se le atascaron en la garganta. La observó poner la bandeja delante de la puerta y se recuperó. La cabalgada y el aire vivificante tuvieron un notable efecto en Millicent. —Usted no. milord. Durante los pocos segundos que ella se había inclinado hacia él. no había estado segura de que fuera sensato fabricar la mezcla especial que estaba pensando. fuera consciente de ello o no.

con sus hoyuelos y el brillo malicioso de su mirada. —A pesar de esa barba y de ese pelo revuelto que le dan aspecto de salvaje. pero en lugar de batirse en retirada. Ella se ruborizó ligeramente. visto de cerca no me parece tan terrorífico. Lyon la hubiera llamado loca. —Acérquese. le prometo que. corrección Cari 79 . El la miró detenidamente. por el amor de Dios! Es usted mi esposa. nadie le verá. no se olvide del suyo! —Muy bien. — ¡Hablando de mal humor. milord. Ella emitió un grito de sorpresa. si no se lo hubiera impedido su sonrisa. Nunca había visto que una marioneta lanzara juramentos con tanto ímpetu y con tanta vehemencia. —¡Decidido! Dio unas palmadas y fue a llamar. —Como guste— declaró Millicent con una luminosa sonrisa— Pero a partir de esta noche. mi querida esposa— dijo Lyon en voz baja y amenazante— le enseñaré hasta que punto estoy bien. los dos comeremos juntos en el comedor. Sin embargo. Quiero que me llame Lyon cuando estemos a solas y Aytoun en público. —¡Nadie me toca la barba! Traducción Rosanic. —Antes estaba muy a gusto sumido en la inconsciencia y la desnutrición. con suspicacia. a pesar de sus defectos. —¡Por supuesto que si!— respondió ella en el mismo tono. y confieso que el suyo es realmente malo. —Estoy muy a gusto aquí. está muy a gusto haciendo el papel de oso malhumorado enseñando los dientes por todo. Nuestro mal humor. Ahora. —¿Qué está tramando? —No deberían servirle la comida en esta habitación. Es demasiado pequeña y huele a cerrado. —¡No lo haré!— dijo él con más fuerza. bajo la mirada burlona de los cretinos de los criados! —Desde luego que no lo es. —¿Qué quiere decir “decidido”?— pudo decir por fin Lyon— ¡No soy una marioneta para que me hagan subir y bajar sus jodidas escaleras tres veces al día. Si me dejara afeitarle… Él la agarró con la mano izquierda haciéndola caer sobre sus rodillas. Era condenadamente bonita. Creo que el humor tiene relación con el lugar donde uno esté. —¡Y deje de llamarme “milord”. le puso las manos sobre los hombros y se inclinó hasta estar nariz con nariz.—Le aseguro que solo es el principio. mil… Lyon. aparte de mí y los criados que le ayuden a desplazarse.

corrección Cari 80 . con la mano en la boca. En lugar de protestar. Estaban casados ¿y que? Besarla solo había sido un impulso. Sin embargo. había esperado verla entrar. Se preguntó si ella se habría dado por vencida al fin. Traducción Rosanic. Durante largo rato no oyó nada. cayó sobre su boca e. impulsivamente le dio un beso salvaje. Lyon estaba intentando recobrar la sangre fría. Era asombroso. ¡Lárguese! Se volvió hacia la ventana sin esperar respuesta. estoy harto de ver su cara y de oír su estúpido parloteo. Él se fijó de pronto que sus ojos grises estaban veteados de plata y que su piel parecía muy suave. Lo único que deseaba era que le dejara en paz. Lyon. ¡Soy yo quien vive aquí. no conseguía explicarse realmente a si mismo lo que acababa de suceder. pero deseaba estar con ella. Donde usted esté. allí estaré yo. —No podemos vivir el resto de la vida en esta habitación. solo… con una única excepción: Millicent. Completamente roja. ella se dirigió a él con una sonrisa plantada en el rostro. Intentaba convencerse de que ella se merecía de sobra esa malévola parrafada. d… Se interrumpió. No la necesito. por fin. ¡Y ahora se dedicaba a jugar con él! —Nadie le pidió que estuviera tanto tiempo en mi dormitorio.Ella se quedó boquiabierta. Cada vez que esa mañana se había abierto la puerta. Un error. ¡Los labios de ella eran tan carnosos y sensibles! Iba a profundizar el beso cuando ella se separó de él y se levantó. pero el adivinó lo que había estado a punto de decir. milord. ese incidente era algo normal. Su mirada. Él no estaba de acuerdo en eso. Se colocó el pelo con nerviosismo y se arregló la ropa. Estaba completamente confundido. —La verdad es que tengo una buena razón para desear que salga de esta habitación— dijo ella con su tono habitual. señora?— preguntó sin mirarla. Comeré donde usted coma. Después de tres semanas de vida en común. Por fin. no usted! —Se equivoca— protestó ella— Soy su esposa. ¿Es que no iba a abandonar nunca? —¿Y cual es. Mirar el jardín y las colinas era su única escapatoria. “dormiré donde usted duerma” —¡Haga lo que quiera y que el diablo se la lleve!— exclamó irritado— No quiero seguir hablando. No dejaba de mirarla mientras se decía que era su esposa. Estaba muy satisfecho con mi soledad. retrocedió hasta el otro extremo de la habitación. Quería quedarse ahí. pero el sabía que estaba profundamente afectada. ella se aferró a sus hombros y pareció fundirse con él. —Creo que nos vendría bien a los dos salir un poco. A los dos… Lyon sintió que la ira le embargaba.

—Me gustaría que conociera un poco Melbury Hall. Dice que no dudaba en supervisar personalmente todo lo relativo a su propiedad de la frontera y sus tierras de las Highlands. Por otra parte. sino de… negocios. También sabe que. Hay algunos problemas en la propiedad. —Ya tengo uno excelente. —No. —Teniendo en cuenta todo eso— prosiguió ella— le ofrezco la posibilidad de meterse en mis asuntos. La astucia no es un rasgo demasiado noble. a pesar de la sencillez de su vestido azul y el austero peinado. como esposo mío. gracias. antes de su accidente. —De acuerdo— suspiró— Si abandonar esta habitación significa que no me va usted a molestar más con su estúpido e incesante parloteo. Su nueva maniobra era transparente. A menos que Gibbs haya hablado tan bien de usted movido por una ciega lealtad.—Según Gibbs. con la fama de tirano que se ha forjado en esta casa. No importa. es usted el responsable de todo lo que hago y de todos mis movimientos. No le demos más vueltas. Es usted educado y evidentemente muy astuto cuando se trata de conseguir lo que desea. Lyon se volvió hacia ella y vio que se alisaba una arruga imaginaria de la falda. Sabía donde quería ir a parar. le excitaba terriblemente. Me encantaría poder tener su opinión. sin duda debería retirar el ofrecimiento. seguía usted de cerca los asuntos de la familia Aytoun. Él resopló despectivamente. entonces acepto… con mucha alegría. O quizá sea yo quien interpretó mal sus palabras. Sus críticas casi me están dejando sin respiración. Dejó vagar su mirada sobre ella. Contrate un administrador mejor. A pesar de la expresión neutra que se suponía que ocultaba sus emociones. corrección Cari 81 . Pero como sabe. Traducción Rosanic. Casi. Ayudó a muchos de sus pares con menos talento que usted. No sé en que estaría yo pensando… —Tampoco yo. la ley considera a las mujeres como seres débiles. Después de todo. Pero pensándolo bien. en ese preciso instante supo que el hecho de estar encerrado en un dormitorio con Millicent. en el mejor de los casos. tendría que estar loca para desear que interviniera en asuntos de los cuales posiblemente no sepa nada. y necesito ayuda. está usted aquí. —Ahora ya tiene dinero. No sería la primera vez que alguien se equivoca respecto de la capacidad de un hombre. —No se trata de una obligación social. —Debería mejorar la calidad de sus lisonjas.

Había hecho innumerables preguntas a Gibbs sobre los gustos de su marido. corrección Cari 82 . luego había llamado a la señora Page y a la cocinera. el vino. ¿Cómo iba a vestirse? Desde luego. Traducción Rosanic. Quería que todo estuviera perfecto: las carnes. el comedor. pero también sabía que la elección del vestido podía transmitir algún tipo de mensaje al conde. Una nueva preocupación vino a sumarse a las otras.Capitulo 12 Para Millicent hubiera sido menos agotador preparar una cena para la familia real que organizar la de su esposo. tenía que estar presentable.

—Si está usted segura de no querer llevar peluca. Con ese vestido hubieran quedado perfectos. milady. medias y otras prendas íntimas. Le dije que a las siete y no puedo permitirme llegar con retraso. Violet se arrodilló para ponerle los escarpines. se había guardado mucho de tener cualquier contacto físico con un hombre. De todos modos. pensó mirándose en el espejo. había sido por esa misma razón. milady. Desde que Wentworth había abusado de ella. —Prefiero la cinta. Violet.No había tenido demasiado tiempo de entretenerse con el incidente de la mañana. Fue al armario a buscar un par de escarpines a juego con el vestido. fueran regalos de su esposo o recuerdos de familia. Aceptó el vestido azul que la doncella sostenía ante ella. No quiero arriesgarme a que el conde cambie de opinión. El escote cuadrado resulta demasiado revelador sin ninguna joya. Millicent no lamentaba en absoluto haber vendido sus joyas cuando murió su marido. no corría el riesgo de que le impusiera sus atenciones. —¿Para ir a ver a tus padres? —Si. Millicent contempló el profundo escote y asintió. Millicent se decía a menudo que la doncella estaba desperdiciando su talento permaneciendo a su servicio. milady. un beso no era suficiente para hacerla cambiar de opinión al respecto… Se obligó a si misma a olvidar el asunto mientras Violet se ocupaba de sacar una enagua. Traducción Rosanic. podría trenzarle en el pelo unas cintas y… — No tenemos tiempo. —Sin duda no es el momento de hablar de esto. corrección Cari 83 . Creo que estoy lista. —¡Espere! Tiene que cambiarse los zapatos. —Es una lástima que ya no tenga los zafiros que le regaló el señor Wentworth cuando se casaron. pero todavía estaba conmocionada por el beso de Lyon… y por su propia reacción. —Gracias. Si había insistido en añadir una cláusula de anulación del contrato. Violet tenía muy buen gusto para los colores y los conjuntos. y Millicent notó que la joven había adelgazado. No les veía ninguna utilidad. —Al menos deje que le ponga una cinta en el cuello. Con la enfermedad de este. esta semana. milady. ¿Estás enferma? —No. — No veo por que no. Violet. milady… pero me preguntaba si podría tomarme dos días de descanso. Todo había sido vendido a beneficio de la propiedad. Esa era una de las razones por las cuales no lo había dudado mucho a la hora de casarse con Aytoun. pero parecía estar a gusto.

Me pareció entender que su difunto marido tenía algunos problemas con el alcohol. — Al vino. A pesar de todos sus esfuerzos. pero no pudo evitar insistir en él. Millicent les indicó con un gesto que se fueran. Una pequeña arruga cruzó su frente y Lyon notó que se había ruborizado. Lyon no podía poner objeciones a nada. Contempló a la mujer sentada a su lado. — Tenía muchos problemas. — Lamento mucho saber que su vida fue difícil. — De vez en cuando me gusta variar mi actitud. el fuego crepitaba en el hogar y la comida y el vino eran excelentes. Él siguió con la mirada la elegancia de sus movimientos cuando le volvió a llenar el vaso de vino. Era exquisita. si alguno de los criados puede llevarte cuando vaya a hacer la compra mañana y recogerte al día siguiente. Ya son casi las siete. No solo Lyon había permitido que los lacayos le llevaran a la planta baja. expuesto por el escote. corrección Cari 84 . — ¿Qué otros defectos tenía? Contempló la tierna curva de su cuello. —¿A que se debe eso? Traducción Rosanic. El reloj de la chimenea empezó a dar la hora y Millicent se apresuró a salir de la habitación. Era obvio que estaba feliz. Una docena de velas proporcionaba una luz dorada a la estancia. Notaba que el tema no le gustaba. Cuando los criados quitaron la mesa. —¿Y bien? ¿Cuáles eran sus otros defectos? — Lo siento. lo haré. había preferido hacerlo a su lado. — Gracias. — No se preocupe. — ¿Se refiere al vino o al riesgo de que rompa el vaso?— preguntó ella con ligereza. todo el personal de la casa es relativamente nuevo.—Trabajas demasiado Violet. Pero está usted lleno de sorpresas. Durante un breve instante de locura se preguntó si su piel sería tan suave como parecía. De inmediato alejó la idea. En lugar de sentarse enfrente de él en el otro extremo de la larga mesa. Me temía que se pasara toda la velada perfeccionando su sarcasmo. Pregúntale a la señora Page. si no que además había comido un poco de pescado y de carne. incluido Gibbs. Con excepción de algunos que son leales. milady. no creo que ese sea un agradable tema de conversación – respondió ella con tanta ligereza como le fue posible – Y creo que no debe escuchar los comentarios de los criados. dulcemente satinado a la luz de las velas. me sorprende que confíe en mí hasta ese punto – dijo. y se quedaron a solas. —Francamente.

corrección Cari 85 . pero las cosas habían cambiado. De nuestra situación. Millicent bebió otro sorbo de vino. pero necesito estar al corriente de su situación. esas personas fueron traídas desde Jamaica para trabajar aquí. De modo que ¿Por qué no…? — Empiece por el principio. — ¿Qué evolución exactamente? Ella se ruborizó de nuevo. pero la paciencia no era su fuerte. era un enigma que cada vez le intrigaba más. al punto donde se encontraban. Le brillaban los ojos a la luz de las velas. tan tristes a veces. Punto. de modo que él la sujetó por la muñeca. La mayoría de ellos… Rectificó: — No. de modo que él tenía todo el derecho a saber qué era lo que había llevado a Melbury Hall. He bajado. Cada vez se encontraba mejor y deseaba saberlo todo sobre ella. Lyon Traducción Rosanic. mientras él esperaba la respuesta. — Probablemente haya notado que en Melbury Hall viven muchos negros. — ¿El principio de qué? — Está intentando escapar. y ellos se defendían afirmando que eran criminales o prisioneros de guerra. Millicent era viuda y su madre conocía sus dificultades financieras. Había utilizado como excusa los asuntos de la propiedad. Antes de ese día no había querido saber más. Él asintió. — Muy bien – cedió ella – Mientras dejemos mi primer matrimonio y mi vida privada fuera de la conversación. — Me molestaría tener que repetir cosas que ya sabe. me pidió ayuda. pero no estaba de acuerdo. La condesa viuda estaba buscando a alguien que se ocupara de él. y a Millicent. Su madre y Maitland no le habían contado gran cosa antes de la boda. Se oían muchas cosas sobre el brutal tratamiento que infligían a sus esclavos. — Siéntese Millicent. — Durante los cinco años que estuve casada con Wentworth. Ella estaba a punto de levantarse. no veo ningún problema en ponerle al corriente de lo que sucede en Melbury Hall. Sabía que para eso tendría que ser paciente. — Esclavos liberados.— Supongo que es la evolución normal en una casa como esta. Pero ya no podía echarse atrás. como si estuviera conteniendo las lágrimas. eran maltratados por unos crueles capataces a los que habían traído al mismo tiempo que a ellos. todos ellos. ¿Dejar fuera su vida privada cuando lo que realmente le interesaba era su personalidad? La verdad que se escondía detrás de sus ojos grises. Usted quiso que yo bajara aquí. Lyon conocía a muchos hombres que habían conseguido su fortuna en las plantaciones de caña de azúcar del Caribe.

Había heredado otras deudas. en las cabañas de la propiedad. gracias a su generosidad ya han sido canceladas e incluso me ha sobrado suficiente para llevar a cabo algunas reparaciones urgentes. —¿Y les paga? —¡Por supuesto! Trabajan igual que todo el mundo. —Deudas que le dejó su marido. —No. haciéndola parecer casi hermosa. —¿En la casa? —No. era una rara cualidad en una mujer. Al examinar los libros de cuentas de los últimos años. Pero. —¿Todos los liberados permanecieron con usted? —Casi todos. es conocer su opinión sobre Melbury Hall y sus granjas. Una inteligencia despierta unida a una enorme compasión. Ya antes de saber que no iba a heredarlas. sobre todo. ¿Sigue teniendo esa fuente de ingresos? —¡No! Perdí las plantaciones en beneficio de un amigo de Wentworth al que debía un montón de dinero. de modo que tienen derecho al mismo sueldo que cualquier otra persona. Pero esa no es mi principal preocupación. había pensado en liberar a los negros que trabajan en ellas. —De modo que les liberó. —No la estaba criticando –precisó él tranquilamente— Se casó usted conmigo porque estaba al borde de la ruina. Sin embargo. corrección Cari 86 . me he dado cuenta de que no es posible que Melbury Hall haya sido financieramente independiente nunca. incluso si todavía fueran mías – añadió con pasión— no utilizaría ese dinero. Mi marido utilizaba los beneficios de sus plantaciones para mantenerla.sabía que eso solo eran excusas. Lo que me gustaría. Permití que los que habían sido fieles a mi marido se fueran y me pareció justo sustituirles por esclavos liberados. La observó Traducción Rosanic. —Después de la muerte de Wentworth intenté devolverles a esos pobres desgraciados algo de todo aquello de lo que se habían visto privados. Unas sumas desorbitadas a las que no podía hacer frente con las rentas. y Lyon no había conocido a muchas. ¿Era por Melbury Hall? Millicent no respondió de inmediato. Se masajeó las sienes distraídamente. —Eso no es extraño dada la extensión de las tierras y la calidad de las granjas. porque él mismo había visto a niños encadenados en los muelles de Bristol. —Exactamente. Su mirada reflejaba la pasión que traslucían sus palabras. —No quisiera aburrirle con los detalles de cómo eran las cosas y como son ahora. y él comprendió que no estaba segura de cuanto debía contarle.

A lo mejor era a causa del vino. ¿Le molestaría que mirara por encima de su hombro y le haga los centenares de preguntas que me surjan? —Supongo que soportaré muchas. más temprano por la mañana. —La verdad. el deseo se estaba apoderando de él. Se había acercado a él. Ella le puso una mano en el brazo. Será un enorme placer para mí revisar los libros y los registros. pero he permanecido durante mucho tiempo enterrada bajo un montón de deudas para poder ocuparme de eso. También me gustaría ver un mapa de sus tierras. —Si. También la admiro por lo que está intentando hacer. Sus lacayos me dijeron que se había hecho cargo con mucha eficiencia de Baronsford y de su casa de Londres… ¿Le molestaría si le pido que asuma el cargo de administrador? Sé que él ni se plantearía siquiera aceptar sin su consentimiento. Lyon no la estaba escuchando. No le había quedado ninguna sensación. Sin embargo. con todos los problemas económicos que tenía. ningún deseo. hay uno en la biblioteca. permitiéndole admirar las curvas de sus pechos. en vez de compadecerse de si mismo. entonces después de verlos le daré mi opinión. —Gibbs me dijo que. muchas veces me pareció estar como un barco a la deriva. ni ningún interés por acostarse con una mujer. —Le agradeceré todo el tiempo que quiera dedicarme. Melbury Hall ha sido víctima de varios administradores incompetentes. —Me gustaría encontrar alguno. algo que no le sucedía desde hacía seis meses. La volvió a ver apretada contra él. —Espero no estar abusando demasiado de su generosidad —continuó ella — si le digo que Gibbs me ha ayudado mucho en el trabajo diario. Traducción Rosanic. —Les tiene cariño a sus empleados —dijo— y respeto su deseo de sacarlos adelante. Si hubiera usted tenido un buen administrador. —Entiendo. Lyon. si es que tiene alguno. y no pudo evitar mirar fijamente sus labios. Eso por si solo bastaría para explicar porque las rentas son tan exiguas. El contacto de su rodilla contra el muslo de él le quemó cuando se agachó para recoger la servilleta que él había dejado caer al suelo. La sombra de una sonrisa que se insinuó en los labios de ella le apreció tan refrescante como una brisa de verano. las cosas serían diferentes. Estaba sorprendido al notar que por segunda vez en ese día. pero centenares… La risa cristalina de Millicent permaneció un instante suspendida entre ellos y a Lyon le dio un vuelco el corazón. Nada más llegar se enteró de que iba a cumplir treinta años y que no había tenido hijos de su primer matrimonio.con renovado interés. últimamente. —Bien. corrección Cari 87 . Era la primera vez desde hacía un mes que pensaba en alguien que no fuera él.

cuando había atraído a Millicent hacia él. No era nada. había tenido la impresión de… Le entraron sudores fríos. un trozo de cristal cayó sobre las piernas de Lyon. —Pues no me voy a ir a ninguna parte. Millicent permaneció en la oscuridad mientras los dos criados se ocupaban de su señor a la luz de una única vela. La brusquedad de su tono la hizo vacilar. La velada había sido maravillosa hasta que sucedió… quien sabe qué. No entendía porque se había levantado repentinamente ese muro entre ellos y estaba segura de que no tenía nada que ver con el tema de Gibbs. —No quiero que se quede. Los chicos se iban y Millicent se quedaba a pasar la noche dando cabezadas en un sillón. ¡Estaré encantado de dejar de ver su sucia cara! Irritado. enviándolo contra una copa cuyo pie se rompió. Sabía que quedaba muy poco del hombre que había sido una vez. La respuesta de su cuerpo no le aliviaba en absoluto. cuando se había apoderado de sus labios. —Llame a John y a Hill —gruñó— Si no quiere que vuelva a hacerlo. Ya se había convertido en un hábito. ya empezaba a acostumbrarse a sus cambios de humor. Los dos lacayos la saludaron y se fueron cerrando la puerta a sus espaldas. al amanecer. Quiero que me lleven a mi dormitorio. apartó el plato de un manotazo. está usted sangrando! Lo siento muchísimo… Lyon contemplaba las gotas de sangre que se estaban formando en su mano derecha. —Estoy preparado para subir —dijo secamente. —Estoy cansado. — ¡Peor para usted! Cerró los ojos negándose a mirarla. solo un ligero corte… sin embargo continuó mirándolas fijamente. Se obligó a si misma a recordar que. Y además. paseando por la habitación o mirando por la ventana. Inmediatamente. Antes de que Millicent pudiera reaccionar. Luego. y mi intención no era privarle de… —Me importa un bledo lo que le proponga. a pesar de las agradables horas que acababan de pasar los dos juntos. Sus músculos se habían movido solos. llámeles inmediatamente. corrección Cari 88 . Traducción Rosanic. él todavía estaba convaleciente. — ¿Qué sucede? —preguntó ella preocupada. ella no se estaba dando cuenta de nada. —No debería haberle hablado de mis planes para Gibbs —dijo apenada— Sé lo valioso que es para usted. — ¡Santo Dios. Su mano y sus dedos habían cobrado vida. Gibbs tomaba el relevo. sin que él hubiera querido moverlos conscientemente. Afortunadamente. tanto moral como físicamente.

Era simpática. Alguien trajo una manta y la señora Page se la puso sobre los hombros si dejar de tranquilizarle y de acariciarle la espalda. En el transcurso de las últimas noches. Traducción Rosanic. Y sin embargo no había otro lugar en Melbury Hall en el que ella quisiera estar. La cocinera le tendió una taza humeante que la otra cogió mientras continuaba hablando suavemente a Moisés. Estaba cansada y él no la quería a su lado. Gibbs entró en la estancia en mitad de la escena. Se dejó caer en el sillón que había a los pies de la cama y observó su pálido rostro. regresó con Ohenewaa. luego él se libró de la manta y ambos salieron de allí. Ella recordó la pequeña herida pero decidió que no merecía la pena molestarle. También se vio obligado a reconocer que esa no era la única cualidad que le fascinaba de ella. pero la verdad es que aparte del placer que le proporcionaba atormentarla. ella no le había resultado de demasiada utilidad. La criada que había subido al piso. lo más extraño de todo. preguntándose como sería antes del accidente. Gibbs se acercó al ama de llaves.Millicent se dio cuenta de que le dolía más su indiferencia que su agresividad. El personal de Melbury Hall se componía de negros y blancos a partes iguales. La anciana intercambió algunas palabras con Moisés. Lyon se había despertado varias veces. Y. limitándose a mirar. En la sala de los criados todo el mundo parecía estar preocupado por Moisés. No pudo por menos que admirar la manera rápida y eficaz que tenía de arreglar las cosas. Él tenía el brazo izquierdo encima de la colcha y el derecho debajo de las sábanas. El ama de llaves cogió al enorme negro de la mano y le llevó hasta un banco al lado de la chimenea. Se ocultó en las sombras. pero permaneció apartado. Gibbs no tenía ningún inconveniente en dejarse cazar. y a Gibbs le pareció ver lágrimas en sus ojos. las largas pestañas que ensombrecían sus mejillas demacradas y el recuerdo del beso que habían compartido volvió a su memoria junto con un extraño calor. Contempló la oscura barba. Su mirada se posó en los labios de él y se preguntó si volvería a besarla alguna vez. corrección Cari 89 . turbada. más reservada en cuanto él estaba cerca y le había ido conquistando poco a poco. Moisés hablaba con voz rota. Era evidente que la imparcialidad de lady Aytoun era compartida por todos. el cual estaba en el umbral de la puerta de servicio retorciéndose las manos. pero lo que más le había llamado la atención a Gibbs desde su llegada fue la sensación de que todos ellos formaban una verdadera familia. Se acercó a él con decisión. La señora Page le dio una orden en voz baja a una criada. la cual se apresuró a subir al piso superior.

Ella esbozó una tímida sonrisa. Luego la joven se dirigió hacia las cocinas y Gibbs se lanzó. —¿Y que es lo que un hombre como usted puede querer de una vieja viuda como yo? —¿Vieja? ¡Nada de eso! La cogió de la mano y la llevó al hueco de las escaleras. —Señora Page.— ¿Qué es lo que tenía tan afectado a Moisés? —Preguntó por fin. —Desde que llegué no son muchas las veces que he visto a Moisés. —Uno de los perros del establo. Traducción Rosanic. es la persona más buena que he conocido en mi vida. señor Gibbs. Mary elevó sus verdes ojos hacia él con una tierna sonrisa. —¡Se lo merece! —Aseguró afectuosamente Mary— A pesar de su cuerpo lleno de cicatrices y de su retraso mental. ha caído en la trampa de un furtivo. y no se le puede reprochar que sea un poco lento. Se detuvo al pie de las escaleras para decirle algo a Amina. —¿Sabe? —Continuó— Me estoy volviendo loco intentando conseguir su aprecio. En su lugar creo que yo me hubiera vuelto loca. corrección Cari 90 . Se negó dos veces a pasear conmigo por el jardín. El escocés la siguió hasta el vestíbulo. señor Gibbs? —Una mano acariciadora en mi espalda y palabras dulce en mis oídos. —Si. No ha encontrado el… —Me encantaría tomar el té con usted mañana por la tarde. —¿Una taza de sidra caliente y una manta encima de sus hombros congelados. Amina me dijo que era como una especie de puente entre ellos y su pasado. —¡No sé de que me está hablando! —¿De verdad? —Dijo él inclinándose para mirarla a los ojos— El domingo pasado no quiso regresar conmigo desde el pueblo. Algunos decían que habría que liberarle pero Moisés quería que antes le viera Ohenewaa. Pero Moisés está totalmente volcado en la señora y en todos los que se portan bien con él. al atardecer. pero además se la considera una anciana. pero parece que todo el mundo le mima. —¿Se refiere usted a África? —Eso creo. si yo le confesara toda mi devoción ¿me trataría usted con el mismo cariño que a Moisés hace un momento? Ella se ruborizó ligeramente. He oído hablar de todo lo que tuvo que soportar mientras fue esclavo de Wentwoth. por el que siente especial cariño. una sabia. —¿Qué es lo que significa esa mujer para ellos? ¿Es una curandera? Mary asintió. —¿Té? —Té —repitió ella con una sonrisa.

Desde donde ella estaba vio que los hombros del viejo se sacudían por los sollozos. el cual a su vez se lo transmitió a Moisés. Moisés. se echó hacia atrás y dejó su sitio a Jonah. No hay que hacer nada que haga que el perro muerda. Sería usted perfecto para el puesto. señor Gibbs. —Me lo regaló la señora. que se acercó a él. Jonah quiere que Ohenewaa examine la pata del perro. Cuando le tocó la pata. estoy segura de que lo conseguirá. cuya pata era un amasijo de carne y hueso. Se me parte el corazón. Traducción Rosanic. Violet? —Si. —¿Cómo está Moisés? —Está hecho polvo y eso no le va bien. con Moisés lloriqueando y pareciendo sentir más dolor que el perro… En uno de los establos. Moisés estaba acuclillado sobre una bala de paja. Le tiró de la mango. corrección Cari 91 . pero para eso. —Entonces que sea té. Su dolor afectó a Violet. Moisés tiene que tranquilizarse. —Te lo ruego. y espero que piense en ello detenidamente. Por fin logró que él saliera del establo arrastrando los pies y se sentó a su lado encima de un murete. —Esta mañana me llevé al pueblo la cesta que me regalaste —dijo ella para distraerle—. —Lo sé. ¿Me enseñaras algún día como consigues trenzar todos esos juncos? —¿Crees que va a poder salvar a mi perro. Moisés. Moisés se estremeció. a pocos metros del perro. Le dijo algo a Jonah. —Habría que amputársela —le dijo a Violet un mozo de cuadra. —¿Quieres salir afuera conmigo? No soporto ver esto. una docena de personas estaban agrupadas alrededor de una linterna. le cogió del brazo. Violet iba trotando para mantenerse al paso de Amina. Sería mejor cortarle la garganta para que el pobre animal deje de sufrir. A pesar de eso. Cuando acarició la cabeza del perro.Él besó su mano muy serio. al lado de su perro. —No va a salir de ésta —añadió otro—. Solo para mí. —No esperaría menos del futuro administrador de Melbury Hall — respondió ella liberando la mano—. Ohenewaa se acercó. Moisés gimió tanto como el perro. Violet se estremeció y observó a Ohenewaa que estaba preparando unas vendas rodeada de frascos. Al ver que él vacilaba. —Moisés… Él la miró lleno de angustia. Tengo la sensación de que va a convertirme en un caballero. Te necesito. Pero.

—Lo sé. Lo había sabido desde el primer día. y el hecho de que supiera de medicina no la convertía en una mala persona. corrección Cari 92 . —Y ruidoso —repitió Millicent sonriendo—. Ohenewaa iba a dirigirse a su habitación cuando Millicent la detuvo. Ya había oído hablar antes de esos horrores. Moisés. ¡Era tan bueno y amable! Le apretó el brazo con más fuerza y apoyó la mejilla en su hombro.—Nunca había tenido nada que fuera mío. Moisés. Había prestado atención a las palabras de Ohenewaa. Era más de medianoche cuando Millicent vio salir del establo la frágil silueta de Ohenewaa. pero Moisés ya sabe como curarle. Lyon está despierto. Millicent estaba convencida de que se podía confiar en ella. Y sabía que la ignorancia y la superstición podían llevar a un hombre como Hyde a creer que Ohenewaa era la culpable de todos sus males. consciente y es inteligente. —¿Podría usted echarle una ojeada a mi marido cuando le venga bien? Hasta ahora ningún médico inglés ha podido conseguir ninguna mejoría ni física ni mental. —Mientras yo viva. La respuesta de Millicent al plantador había sido muy clara: Ohenewaa no tenía ningún deseo de verle. Recordó el día que ambas habían hablado de la carta de Jasper Hyde. Violet le había contado el accidente. Dos horas antes. —¿Cómo está Moisés? —Preguntó Millicent a media voz. también tendrás una amiga. —Mejor. Pero nosotras somos capaces de hacerlo mejor. —¿Ha muerto el perro? —Tiene una pata rota. Ohenewaa llegaba en ese momento al final de las escaleras con los ojos brillando como los de un gato. Lyon estaba tranquilamente dormido. Estaba tan ocupada con Lyon que no había pasado demasiado tiempo con la anciana. —¡Afortunadamente estaba usted aquí! Gracias. La anciana no era una bruja. salió al oscuro pasillo dejando la puerta entreabierta. —Y ruidoso. Necesitaba saber su opinión. Ya no tenía pesadillas y no se obligaba a sí mismo a mantenerse despierto solo para molestarla… Abrió la puerta sin hacer ruido. ¿Me ayudará? Por Traducción Rosanic. Esa era la razón por la que tenía que verla esa noche. Tenía razón al decir que no la necesitaba. Violet. Apenas había tenido oportunidad de darle las gracias por la infusión que le había ayudado durante las primeras noches sin láudano. Por eso no puedo evitar pensar que a lo mejor hay algo más que no han visto.

cuando yo sea capaz de convencerle de que acepte. Capitulo 13 Millicent estaba anonadada. Traducción Rosanic. No había otra palabra para describir su reacción ante el irreprochable comportamiento de Lyon con el reverendo Trimble. corrección Cari 93 .supuesto. —Cuando llegue el momento. La anciana la observó un instante antes de asentir con la cabeza. cuando llegue el momento. a pesar de su prolongada visita.

corrección Cari 94 . en su amigo. Pero Wentworth había creído que Cunnigham quería huir con Millicent y le había matado. Millicent no tenía ni la más mínima idea de a que se refería y echó una mirada desesperada a su marido. Millicent había permanecido llena de asombro por la actitud de Lyon. Gracias a Trimble y a Cunningham. Durante ese tiempo. lady Aytoun? —Insistió el pastor. Y la situación no parecía que fuera a mejorar. pasaron a hablar con toda naturalidad de las revueltas de los esclavos en las colonias. se pudo alfabetizar a los esclavos de la propiedad. todavía no conseguía librarse de un terrible sentimiento de culpa. para que el otro no se ofendiera. El reverendo explicó que en una zona llamada Carolina. ambos también habían salvado muchas vidas. El reverendo acababa de hacer una pregunta. y mantenían animadas discusiones sobre política. En esos días ella temía por su propia vida y no había podido ni imaginar que la víctima iba a ser Cunningham. las tropas británicas tuvieron que intervenir para sofocar la rebelión. Él incluso se había convencido a sí mismo de estar enamorado de ella. el maestro de la escuela. Traducción Rosanic. como si se dispusiera a pasar allí todo el invierno. Cunningham… Millicent inclinó la cabeza. Cuando volvió a levantar la cabeza vio que Lyon la estaba mirando y que la conversación se había convertido en un monólogo. pero Millicent le había abierto los ojos. Después de todos esos años. quien había sido su aliado y el de los empleados de Melbury Hall desde hacía mucho tiempo. Le tenía mucho afecto a Trimble. pero Millicent no se había enterado y se hizo un pesado silencio. Parpadeó para alejar las lágrimas e intentó no pensar más en él. —¿Le parece bien. Había estado preparada para intervenir en cuanto su marido mostrara algún síntoma de molestia o de cansancio. en el hombre que había sido su salvación durante los años de horror. los cambios en la industria. Con su vigilancia y sus intervenciones. Ella le había rogado que acudiera a Melbury Hall al amanecer para ayudar a una Violet aterrorizada a librarse de la lujuria de su amo. —¿Se comprobaron sus referencias como albañil? —Preguntó Lyon sin dejar de mirarla.Instalado en un sillón de la biblioteca. Ambos hombres parecían dos viejos camaradas de los días de Universidad. el pastor encadenaba los temas de conversación uno tras otro. luchas sociales. la posibilidad de vida en otros planetas… Después de hablar sobre la agricultura en las Highlands. incluso cuando Wentworth les tenía a todos bajo sus garras. El corazón le dio un vuelco cuando recordó que el joven maestro había muerto intentando protegerla.

de Goldsmith. —Dígale que tendremos trabajo para él a partir de la semana que viene. Parece que están esperando el tercero. si está disponible. —Y más tarde. —¿Usted que opina Millicent? Estaba usted impaciente por llevar a cabo sus planes… Ella le dirigió una sonrisa de agradecimiento antes de volverse hacia el reverendo. milord. —Oí decir que tenía mujer y dos hijos en Coventry. corrección Cari 95 . señora. —Estoy seguro de que lo estará. Tiene muchas bocas que alimentar. aunque la visita está siendo muy agradable. Gracias por haberse preocupado. debería ir pensando en volver a casa. cuando haya terminado su trabajo en el pueblo. Esta deseando empezar a trabajar en su casa. Bien. Estoy deseando que la señora Trimble le conozca. ¿podríamos disponer de él a tiempo completo? —Eso es lo que él dice. Extendió la mano para cogerlo. ¡Que hombre más inteligente! Se expresa de un modo excelente y tiene algunas ideas asombrosamente modernas. —Señora. estaba encima de la mesa. es asombroso… —Creo que lord y lady Stanmore regresaran a Solgrave dentro de unos quince días. —Y ahora que el granero ya está prácticamente terminado ¿cree usted que estaría dispuesto a trabajar aquí dos veces por semana? —En efecto. la felicito de nuevo por su matrimonio. luego ella le acompañó al vestíbulo. —Fue un placer. pero el grueso volumen se le deslizó de entre los dedos y le cayó encima de la Traducción Rosanic. Lord Aytoun no tiene nada que ver con su reputación. ¡Sería un enorme placer verles a todos juntos! ¡Realmente maravilloso! —Trasmita mis saludos a la señora Trimble dijo Millicent antes de que el buen hombre empezara a hablar de nuevo—. milord. y su trabajo parece satisfactorio.—Eso creo. A propósito ¿Cómo se llama ese albañil? —Ned Cranch. El vicario de Wakefield. El libro que el pastor le había llevado a Lyon. Me confesó que necesitaba con urgencia algo más de dinero. Se levantó de mala gana y se despidió del conde. ¡Increíble! —Efectivamente. —¿Si? El reverendo asintió con la cabeza. —Sería estupendo. que no tardará en nacer. De lo contrario no hubiera sido contratado para construir el granero.

—¿Ha sucedido algo…? —No. ¡Diablos. Ned. Las sensaciones que había sentido en esa extremidad eran muy reales. antes de incorporarse. no pudo volver a mover el pie. Habíamos planeado venir juntos. Sus ojos lanzaban destellos de ira y ella intentó deslizar una mano entre la de Ned y su garganta. —Viéndote con él me pareció que no eras el mismo hombre con el que me he casado. Sin embargo su expresión cambió cuando Lyon se limitó a hacer un gesto con la cabeza antes de mirar el libro que tenía a los pies. Todavía acuclillada al lado del sillón. Ned —murmuró ella sollozando—. incrédulo. Se encaminó hacia la puerta. Pero me gustaría que me leyeras ese libro. Luego me di cuenta de cómo hacia el pastor para ponerte de tan buen humor. Le observó atentamente por un instante. —Gracias por haber sido tan amable con el reverendo Trimble. —¿Quieres leerlo? —No. Pero oí decir que ibas a Saint Albans y pensé que te alegrarías de que me reuniera contigo. Lyon miró. Luego la sensación desapareció. lo siento —gimió—. pero le fue imposible. pero él apretó todavía más. te mereces un buen escarmiento por haberte metido en mi dormitorio a escondidas! —Quería darte una sorpresa. —Lo siento. A pesar de que hizo un esfuerzo para concentrarse. Se agachó para recoger el libro. Millicent entró en la estancia con una sonrisa en los labios. corrección Cari 96 . Se había movido. le puso una mano en el brazo. Intentó volver a hacerlo. —Supongo que yo no tengo… —¡Millicent! Ella se dio la vuelta. para que pudieras conocer a mis… —Tú lo habías planeado —bramó él— no yo. y el tomo acabó en el suelo. Pensé que aquí… Tengo dos días de permiso y… Traducción Rosanic. su pierna. En tu habitación en la aldea siempre nos escondemos. Su pie izquierdo hizo un movimiento brusco. —No pasa nada —aseguró él—. —Voy a intentar alcanzar al vicario para que cene con nosotros.pierna. Violet gritó cuando Ned la empujó con fuerza contra la pared.

Al fondo del pasillo. En el descansillo chocó contra un hombre. la sujetaba por las caderas y la penetraba con violencia. o… Levantó su enorme puño y Violet se encogió. Me voy —añadió envolviéndose con fuerza en su capa—. Ahora me doy cuenta de que solo lo hiciste para conseguir lo que querías de mí. señor. no soy una puta. Fui una estúpida al creer en tus dulces palabras. Una vez en el fétido pasillo. dio curso libre a su tristeza. Ella no era muy distinta a esa mujer. No nos llevará más de un minuto… Violet liberó la barbilla y retrocedió un paso. Ven conmigo. Espérame aquí. Se sintió aliviada cuando él dejó caer de nuevo el brazo sin golpearla. corrección Cari 97 . Ella se liberó con cuidado y corrió hacia la puerta. pequeña zorra. La cogió de la barbilla con rudeza. Había bajado ya media escalera cuando oyó que Ned decía: —Entre. pero él no le soltó el brazo. Y además con suerte —añadió echando una ojeada a la puerta de Ned. señor Platt. Lamento haberte molestado tanto. inclinada hacia delante mientras un cliente. con los pantalones bajados hasta las rodillas. A sus espaldas una mujer lanzó una lasciva carcajada y Violet se dio la vuelta. Ned Cranch —protestó ella entre sollozos— No deberías decir esas cosas. Se alejó por el oscuro pasillo. Le había creído cuando él había dicho que la amaba. Traducción Rosanic. —¡Sal de aquí. la vio. Se lo había creído todo como una idiota. antes de que decida darte una lección! Estaba loco de rabia. en la penumbra. Él la obligó a levantar la cabeza y ella se encontró con una fría e irónica mirada. Cuando llamó a la puerta de Ned. Unas manos enguantadas la ayudaron a recobrar el equilibrio. ¿Podría llevarme a otro sitio? De repente el hombre pareció un poco asqueado. Bajó la mirada hacia sus botas relucientes. nerviosa. —O quizás lo que haga sea atarte a la cama y amordazarte para poseerte de cien maneras distintas sin tener que oír tus lloriqueos. Se tapó la cabeza con la capucha y se apresuró a irse.—Aquí bastaría con que diera un silbido y un montón de tipos subirían desde el bar para que nos sirvieras de puta a todos. Solo vine para darte una alegría. ella huyó a toda velocidad. —¡Que preciosidad! —exclamó él—. Ha llegado antes de lo convenido. ¡Que estúpida había sido! Se dijo intentando recobrarse. —El albañil acaba de poseerme. —Me estas dando miedo. —Muy bien. Le dieron ganas de vomitar de repente. —Cuidado con lo que dices. pequeña. Se había convertido en una perdida. Lloró con más fuerza.

eso es todo. Traducción Rosanic. contra la pared. Estas convirtiendo una tontería en un asunto de Estado. y les estaba fustigando como un fiscal en un juicio por asesinato. corrección Cari 98 . Gibbs había acorralado a los dos lacayos. Otra estaba fregando el suelo. —¡Suéltales Gibbs! Esa condenada vela se cayó en la mesa. El ama de llaves había abierto todas las ventanas y estaba eliminando el humo a base de mover el delantal. que parecían perros apaleados.Capitulo 14 Dos criadas estaban limpiando la cera y las cenizas que manchaban la mesa.

quitándole la manga y dejando que el brazo reposara en el sillón. Estaba revisando las cuentas de la propiedad cuando sin darse cuenta había volcado el candelabro. No se trataba de una pregunta.Lyon echó una tormentosa mirada a la mujer que le estaba cortando la manga de la chaqueta con expresión seria. Millicent subió las escaleras a su lado. —¿Se conocen? —Preguntó Millicent mientras John y Will depositaban a su señor en la cama. y Millicent desistió de su intento de separarla. hay que llevar al conde a su dormitorio. Millicent acababa de salir de la habitación. —¿Dónde va? ¡Santo Dios! ¿No estará pensando en dejarme a solas con ella? ¡Millicent! Ella disimuló una sonrisa antes de lanzar con tono impaciente: —¡No me voy a ningún sitio! Se detuvo en el umbral de la puerta para darle instrucciones a la criada que esperaba en el pasillo. Estaban todos ocupados y nadie tenía tiempo para mirarle. y además puede permitirse comprar más —murmuró Millicent distraídamente. Sin embargo no se había percatado de que también la manga de su señor estaba en llamas. —Que alguien vaya en busca de Ohenewaa. Lyon no vaciló en expresar su descontento. —¡Desde hace mucho! Lyon observó con suspicacia la conversación que mantenían las dos mujeres en voz baja. Ohenewaa estaba esperando en la habitación. señora Page. Los párpados de ésta estaban semicerrados pero la sombría mirada seguía siendo escéptica. —¿Se da usted cuenta —continuó— de que está echando a perder mi ropa? —Que está completamente carbonizada. Ha movido el brazo —añadió volviendo a dirigirse a su marido. Gibbs. prendiendo fuego a los papeles que estaban desparramados encima de la mesa. —¡No lo hice a propósito! —Ladró en beneficio de la anciana. —Está equivocada. pero Will estaba presente y había echado hacia atrás el sillón antes de apagar el fuego. luego su esposa se dirigió hacia la puerta y la negra se acercó a él. Aquí hace demasiado frío. Traducción Rosanic. La tela parecía estar pegada a la piel. Ella le dirigió una mirada indescifrable y luego los lacayos levantaron el sillón. corrección Cari 99 . Lyon se estremeció de dolor al ver su camisa quemada. ahora ni se lo planteaba. Lyon contemplaba incrédulo la febril agitación que se había desatado delante de sus ojos. Si alguna vez Lyon había sido reticente a exhibir su enfermedad delante de todo el mundo.

Lyon creyó que el martirio se había terminado. Un poco después. Siguiendo las indicaciones de Ohenewaa puso el brazo de Lyon encima del cuenco u. Después de repetir el proceso dos o tres veces. Ohenewaa le indicó a Millicent que colocara la toalla directamente en la quemadura. —Como desee. la tela de la camisa empezó a despegarse. subió hasta el codo. corrección Cari 100 . —Espero que no crea que porque haya curado a un perro la semana pasada. derramó el líquido encima de la herida. Millicent se sentó en el borde de la cama. Lyon. recorrió la línea de los huesos. pero Ohenewaa no opinaba lo mismo. también va a ser capaz de curarme a mí. Con la ayuda de Millicent se libró de la chaqueta. los músculos. Con el mayor cuidado. Él suspiró. —Quítele la camisa y la chaqueta. —A ella le gustaba ese perro y es evidente que cree que a usted no le gusta. —Esa vieja bruja me lo dijo ella misma. —De acuerdo. Traducción Rosanic. Una vez limpiada la herida. La criada regresó con un gran cuenco lleno de un líquido blanco. aferrándose a la cama con la mano sana. —¿Qué es lo que está tramando esa mujer? —Gruñó Lyon.Ohenewaa les hizo una seña a John y a Will para que se apartaran. —No me importa. Ayúdeme a quitarme esto. Le examinó el brazo y la mano dándole pequeños golpecitos. —¿Por qué? —Por que sabe tanto o más que los médicos a los que usted ha consultado hasta ahora. el dolor cedió. —Ohenewaa va a examinarte como lo haría cualquier médico. Millicent le tranquilizó y les despidió a él y a los lacayos. Y por que yo se lo eh pedido —añadió ella suavemente— No le va a hacer daño. Me quedaré con usted. luego examinó la quemadura durante unos segundos antes de coger un par de tijeritas y recortar la camisa. Se lo ruego. las dos mujeres destaparon la llaga. Movió todos los dedos de Lyon. —¡No me voy a beber eso! —Gruñó Lyon— Sea lo que sea. Abandonó la habitación y Millicent cogió las tijeras. evitando la quemadura. permita que ella le cure. Al cabo de unos minutos. no la quiero. hasta que se vio obligada a detenerse por la manga. Pero deje de cortarme la ropa. —Es solo leche. —¡Y un cuerno! —Volveré dentro de unos minutos. —¡Maldición! —Juró él. con la ayuda de una pequeña toalla. cuando Gibbs fue a preguntar como iban las cosas.

cuando ha tenido una pesadilla. consecuencia de las semanas en las que se había negado en redondo a comer. Estoy convencida de que ella sabe cosas que sus eminentes médicos no son capaces de imaginar. pero a pesar de todo creo que está perdiendo el tiempo. —Échele esta pomada con cuidado y véndele con esto. ya había visto a los lacayos cuando le cambiaban o incluso cuando le bañaban. las mismas que usted pretende ignorar… o que intenta disimular. Hace tres días. pero no quería decírselo a Millicent por miedo a que se hiciera falsas ilusiones. Traducción Rosanic. —Esos movimientos fueron involuntarios. Por favor. he visto como se movían los músculos de su pierna. tenía usted el pie torcido y lo enderezó. Secará el posible pus que se forme y acelerará la cicatrización. ¡Parecía tan suave! Estaba igual que la noche que le había despertado de su pesadilla. y recordó que había deseado con locura atraerla hacia él para besarla. pasaba las noches a la cabecera de su cama. cuando se cortó con el vaso. Y todavía lo deseaba. el cual deseó con mayor intensidad apretarla contra él. De modo que se limitó a admirar los rizos que habían escapado de su peinado y que le enmarcaban el rostro. Ella se llevó el frasquito a la nariz. Tenía unos hombros anchos y un pecho musculoso en el que sin embargo se marcaban las costillas. Lyon. Aquí hay mucha gente que cree en ella. Llevaban un mes casado. La semana pasada. Ohenewaa reapareció provista de varios frascos que alineó encima de la mesa. tapado por el largo cabello. El cuello de Lyon. Ohenewaa se acercó con un frasquito y trapos limpios. —¿Y cuales serían según usted esas cosas? —Esas sensaciones que aparecen y desaparecen. —El olor me resulta familiar… —Se trata de una decocción de corteza de olmo. corrección Cari 101 . No tenía una explicación lógica para las reacciones de su cuerpo. Sostuvo la mirada de sorpresa de él. Sin embargo ninguna de esas ocasiones le había parecido tan íntima como ese momento en el que ella le retiró la camisa. Millicent tenía la garganta seca. pero sería una locura si no le diéramos la posibilidad de ayudarnos. —Como quiera. era robusto.—No es el mejor momento para ponerse desagradable —susurró Millicent —. Millicent se inclinó sobre Lyon. cuando John le estaba ayudando a levantarse. Y esta noche. se le movió la mano. No sé si le curara por completo. —Voy a aferrarme a cualquier oportunidad por ínfima que sea. no significan nada. Ni siquiera él tenía control sobre sus movimientos. —Lo he visto —repitió ella—.

Lyon estaba tumbado encima de la cama de modo que cogió una manta y se la puso sobre el estomago. Permita que su espíritu vuelva a los momentos de mayor paz de su existencia. Millicent empezó a trabajar mientras la curandera examinaba el cuerpo de Lyon. Si se había sentido turbada al quitarle la camisa. Ella cogió aire. —Si sigue subiendo un poco mas se dará cuenta de que efectivamente mi cuerpo tiene algo que decirle… Espero que no le moleste. —Cierre los ojos. Millicent se acerco a la manta y deslizo las manos por debajo. Lyon cerró los ojos y se puso en manos de la anciana. las medias y los pantalones. —Antes me acusaba de hablar demasiado —replicó él mirando hacia el techo. le quito los zapatos y las medias. —No —protesto Lyon entreabriendo los ojos—. —En caso de que haya pensado en usar las tijeras —dijo el en voz baja— le ordeno que lo olvide inmediatamente. Ohenewaa estaba posando suavemente la palma de la mano sobre su torso haciendo unos lentos movimientos circulares. no quería ni pensar en como seria quitarle los pantalones.Feliz de tener algo que hacer. Millicent también se sintió invadida por una gran calma. Mirando los gestos de la curandera. la negra le indico que no se moviera. Traducción Rosanic. — ¡Llame a Gibbs! Al oír la brusca orden dio un salto hacia atrás y corrió hacia la puerta. —Permita que me hable su cuerpo. Instintivamente paso la mano por una de sus pantorrillas en la que la falta de ejercicio había atrofiado la musculatura. Cuando ella termino de vendar la herida. Relájese. Para colmo el no dejaba de mirarla. —Esta muy tenso. Al cabo de unos minutos. Millicent se ruborizo. Remonto hasta el botón que cerraba el calzón por debajo de la rodilla y lo soltó con dedos temblorosos. Puede hacerlo usted misma. —intento bromear con ella. Ohenewaa volvió a la mesa y Millicent tuvo de repente mucho calor. La piel de Lyon estaba muy caliente. Con el corazón a toda velocidad y el rostro enrojecido. Se dirigió a los pies de la cama. Entonces su cuerpo me dirá que es lo que le duele. A Millicent le sorprendió que no protestara. —Ahora comprobare las piernas. corrección Cari 102 . La estaba provocando pero tenía la voz un poco velada. Ohenewaa se detuvo. Realmente era relajante. Quitele los zapatos. —Iré a buscar a uno de los lacayos —dijo poniéndose de pie de un salto.

Muchos de ellos temen que con la enfermedad de Su Señoría. —Gracias a Millicent el estado de Lyon mejora día a día. estoy seguro de que de todos modos deseará volver a Baronsford antes de la siembra. ¿Acaso ha olvidado su último acceso de ira? Juró que nunca volvería a poner los pies allí. Si mejora tiene todo el derecho a saber lo que sucede. sir Richard. Escríbale a Walter y pídale que baje los alquileres. Sir Richard depositó sobre la mesa la carta que acababa de recibir de Escocia. Encuentre usted otra manera de tranquilizar a los granjeros. Y tampoco creo que sea una buena idea que vaya él en este momento. sabe usted muy bien que no vamos a poder mantener en secreto la situación. ni por él ni para su gente. conociéndole. En cuanto al conde. — ¡No! —Exclamó la condesa viuda con decisión— Todavía no está preparado. Y. Hágales saber que su señor está cada vez más recuperado. si él decidiera ir allí? —No. Están convencidos de que enterrará usted a los miembros de su familia. Ponerle al corriente de estos problemas solo serviría para retrasar su curación total. pero sabe tan bien como yo que Baronsford ya no es responsabilidad suya. ¿Cómo podemos mantenerle ignorante de lo que se va a encontrar cuando llegue? —Está usted hablando del hombre que era antes. El conde Dumbfries ha empezado a vaciar las granjas subiendo los alquileres hasta cantidades exorbitantes. La anciana cerró de golpe el libro que tenía en las manos y lanzó una furibunda mirada al abogado. Los granjeros de Baronsford saben más de sus argucias que sus propios hijos. Mi contacto dice que cerca de quinientos granjeros han llegado a Glasgow con la esperanza de poder embarcar hacia las colonias. pero su larga ausencia alimenta los rumores entre los granjeros. estoy convencida de que no. señora. Según esta carta parece que doscientos inquilinos se han refugiado en Baronsford desde San Miguel.—Las noticias de la frontera son alarmantes. —¿Cree usted que ella se negaría a acompañarle a Baronsford. Haga lo que sea para tranquilizarles. las granjas de Baronsford serán las siguientes en verse afectadas. Ya andan diciendo que el conde no volverá jamás. corrección Cari 103 . —Eso no dará resultado. Traducción Rosanic. señora. —Hay que avisar al conde Aytoun. —Como usted ordene. Si es necesario dígales que me estoy muriendo y que tienen que empezar a preparar el duelo. su matrimonio con una inglesa y el hecho de que le haya entregado sus tierras a Perfore.

pero era el dolor el que hablaba por él. Capitulo 15 Lyon tiró la servilleta encima del plato para ocultar lo que quedaba del desayuno. con el tiempo. El regalo que le hizo a su hermano fue tan solo un gesto de frustración. y me niego a ver que retrocede aunque solo sea por un día. Los granjeros. madame de Sade? —Algo terriblemente doloroso. y estoy seguro de que. volverá a serlo. —¿Qué tortura me tiene reservada para hoy. sabemos que él es el único capaz de salvar Barensford.—No lo he olvidado. Parece que está haciendo progresos. Traducción Rosanic. Sin embargo no podemos ahogarle con problemas a los que todavía no está preparado para enfrentarse. usted y yo. Perfore. corrección Cari 104 . Todos recordamos al hombre que fue. —A mi también me gustaría creerlo —admitió Beatriz—.

—La tortura de hoy será salir al cruel mundo exterior. Debería pedirle que la practicara un poco con usted. —Solo son las diez y media y hace una mañana estupenda. al frío aire del invierno. Al sol. —¡Estupendo! ¿Cuándo empezamos? —No se impaciente. Gibbs empezó a reavivar el fuego. Pronto lo descubrirá. Gibbs se aclaró la garganta en el umbral de la puerta. —¿Ha vuelto a pasar aquí la noche? —Si. Cuando lo haga seguiré los planes que ha hecho para mi jornada de hoy. Lo hará ahora mismo. Ella intentó soltarse pero él se lo impidió. —Está muy pálida. —No podemos permitirnos que caiga usted enferma —repitió él. Ella le miró sorprendida. parecía bailar dentro del vestido. no pienses nada! —Gruñó Lyon. —Gracias. —¡No! —Pues lo estará a menos que duerma de verdad durante unas horas. —Eso no puedo remediarlo. —Me refiero a que parece agotada. Parece que unas cuantas horas seguidas de sueño le han sentado bien. Parecía estar cada día más agotada. —¡No digas nada. pero estoy perfectamente. en una cama de verdad —Dijo él en un tono que no admitía réplica—.Él se percató de sus ojeras mientras ella se agachaba para coger la bandeja. En silencio. —No parece encontrarse demasiado bien —dijo él. Prométame que se irá a su habitación a descansar durante unas horas. —No. Ella se enfrentó a él con las manos en las caderas. Lyon la observaba atentamente. en tanto Millicent ordenaba la habitación. pero sé que le gusta… —Porque está usted a punto de enfermar. —¿Por qué? Sé que es usted demasiado cabezota para admitirlo. Hemos encontrado un sitio encantador protegido por el muro del jardín y… —Hoy no voy a salir y tampoco voy a bajar al vestíbulo. sobre todo cuando estoy embrutecido por la magia negra que esa bruja practica conmigo. es de nacimiento. corrección Cari 105 . —¿Por qué? Le he dicho ya que no necesito una niñera. El nuevo albañil tiene… Traducción Rosanic. —¿Por qué? —Porque ya no tendremos a nadie con quien meternos. La sujetó por la muñeca cuando ella cogió la taza y el plato que él había depositado encima de la mesilla de noche. —Tengo otras cosas que hacer en este momento. Le prometo que me acostaré en mi cama esta noche.

Debía estar realmente cansada. lo cual era una buena señal. Gibbs era estricto pero tenía sentido del humor y era evidente que tenía debilidad por la señora Page. ¿Cómo era posible que ya fuera media noche? Traducción Rosanic. Se había prometido a si misma que nunca más iría sola al pueblo mientras él se encontrara allí trabajando. Lo cual les parecía muy bien a todos. Muy a su pesar le dieron ganas de sacar las uñas. y esta parecía compartir sus sentimientos. No quería volver a verle. había llorado hasta quedarse sin lágrimas. Mientras el escocés hablaba con él. pensó Lyon. Ned paseó la mirada por la estancia y se detuvo al verla. incluida Violet. Millicent abrió los ojos en la penumbra que la rodeaba. cuando regresó de Saint Albans. —¿Si. enfrentada a la atractiva sonrisa y los ojos claros que solo la miraban a ella. Gibbs siguió la mirada de Ned y la joven se fue rápidamente de allí. Fue dolorosamente consciente de su propia impotencia.—Gibbs. Pero ahora. delante de la puerta de servicio. y desde luego olvidó todas sus anteriores decisiones. llevaba la chaqueta de lana abierta por delante de su poderoso pecho y vio que dos mozas de cocina soltaban risitas y le miraban de reojo cuando pasó por delante de ellas. Luego recordó que había ido a descansar un poco antes del mediodía. Ella esperó su reacción conteniendo el aliento. ni que día y menos aún como había llegado a la cama. Había aprendido una dolorosa lección y estaba contenta de tener un trabajo decente y una cama donde dormir después de la gran estupidez que había cometido. todo el mundo en Melbury Hall sabía que él sería el próximo administrador. Se volvió hacia su mujer. porque ya solo quedaban brasas en el hogar. —Todo lo demás puede esperar o se encargará de ello otra persona. si no empezaba a discutir. Horas antes debían haber encendido el fuego de la chimenea. con el sombrero en la mano. El domingo. corrección Cari 106 . Aunque no se hubiera anunciado oficialmente. Ella permaneció inmóvil por un instante. Se levantó y la frialdad del suelo bajo sus pies desnudos la despertó por completo. Se quedaría allí. Violet estuvo a punto de olvidar incluso su nombre. Había hecho un esfuerzo y se había recogido el pelo en una coleta. milord? —Dígale a ese hombre que le pagaremos el jornal y despídale hasta mañana. hablando con Gibbs. Durante unos instantes no supo que hora era. Encendió un candelabro y consultó la hora. Hubiera dado cualquier cosa por acompañarla hasta su dormitorio y ocuparse de ella igual que ella se había ocupado de él. A Violet le dio un vuelco el corazón al ver a Ned.

Tenía el pelo tan revuelto que hubiera aterrorizado a un fantasma. completamente despierto. corrección Cari 107 . ¿Cómo había podido perder tanto tiempo en la cama? Abrió la puerta muy lentamente y se deslizó en el dormitorio de su esposo. —O sea. y serle de utilidad. que no he dejado de ser de utilidad. —Ya veo. —Prohibí que nadie la molestara.Permaneció inmóvil. pero decidió ir a echar una ojeada a Lyon para asegurarse de que estaba durmiendo sin pesadillas. La herida de Lyon no se había infectado y le aplicó un poco de ungüento antes de volver a vendarla. Lyon no se movió. No permití que hubiera nadie a mí alrededor. —¡Demasiado bien! ¡No puedo creerlo! Le ordené a la señora Page que me despertara a primera hora de la tarde. Toda la casa estaba durmiendo… Se sobresaltó cuando la asaltó una repentina idea y recogió su chal. ¿Eran sus palabras o la forma de decirlas? El caso es que ella se sintió inmediatamente reconfortada por dentro. se refrescó la boca y comprobó su aspecto en el espejo. —¿Le sigue doliendo? —No demasiado. No me había dado cuenta de que estaba tan cansada hasta que me metí entre las sábanas. Millicent tenía frío en los pies. La hechicera trajo sus pociones al caer la noche. Traducción Rosanic. de manera que los dobló por debajo de su cuerpo. Posó suavemente el brazo de Lyon sobre sus rodillas e inspeccionó la herida. El pasillo estaba en penumbra. a su lado. con la mano al tiempo que se encaminaba hacia la puerta. —Pensaba que le encontraría dormido. Al pasar por delante de la puerta de la habitación de Ohenewaa. El la estaba mirando. escuchando. No se oía ni un solo ruido. —¿Ha dormido usted bien? Se sobresaltó. A lo mejor era consecuencia de la intimidad que proporcionaba estar a solas con él en el silencio de la noche. Millicent se sentía maravillosamente feliz y tranquila. ¿Le ha cambiado alguien la venda? —No. la llenaba de una sensación de paz completamente nueva. Se aseó rápidamente. —Parece ser que tiene más autoridad que yo —comentó ella con una sonrisa—. —No hay peligro de que algo así suceda alguna vez. —No puedo dormir. Estar allí. preguntándose si alguien se habría acordado de cambiarle la venda a Lyon. Gracias. Cogió unas vendas limpias y el frasquito que Ohenewaa había dejado encima de la mesilla de noche. Cerró sin hacer ruido y avanzó de puntillas. recordó que debería haber ido a buscar más hierbas para su marido. Se lo alisó con impaciencia.

—¿Le dio alguna indicación? —Claro. Limítese a ponérselas. Sin darle tiempo a discutir. Estaba a punto de aplicarle otra vez en el brazo cuando él le sujetó la muñeca. Pero la mano de él permanecía encima de la suya guiándola en círculos cada vez más grandes. Y además durmió usted de un tirón. Todos los frascos tienen lo mismo.Millicent reparó en la media docena de frascos que había encima de la mesa. calentando todo mi cuerpo. —Esa especie de pomada. Pronto notó que la piel de Lyon empezaba a calentarse. —No fueron horas. Millicent estaba ardiendo. Millicent se acercó a las medicinas. sea lo que sea. —No ponga esa expresión de horror. —¿Lo nota? —Si. Voy a probarlo en su brazo. Cogió un poco más pero esta vez se lo aplicó en el pecho. La idea de que Gibbs. corrección Cari 108 . ella era incapaz de descifrar la expresión de su rostro. Notaba los músculos de él bajo sus dedos. Un frasco para cada noche”. Tenía la consistencia del aceite pero no resultaba desagradable. —¿Le dijo algo más? —¿Realmente tiene usted la intención de embadurnarme con eso? — Preguntó él al verla coger uno de los frascos. —Aquí —indicó guiándole la mano a la garganta. —¿Por qué? —¿Qué médico digno de tal nombre se negaría a decirle a uno lo que tiene exactamente y si es capaz de curarlo o no? Esa mujer se pasó horas examinándome y sigue sin decir nada. En la penumbra. —Solo estoy usando las yemas de los dedos pero noto como el calor sube por mis manos y mis brazos. hay que aplicarla sobre la piel. —Esta haciendo efecto rápidamente. por la abertura del camisón. ¿Lo nota? Él no respondió y ella continuó masajeando el brazo hasta el hombro para que la pomada penetrara bien. El ungüento olía a bosque. creo que Ohenewaa es una charlatana. —¿Se lo ha aplicado alguien hoy? Él la miró con asombro. Johnn o Will me toqueteen me da nauseas. —Está frío —dijo empezando a darle un suave masaje y evitando cuidadosamente la quemadura. con la barba ocultando gran parte de sus rasgos. le levantó la manga del camisón tanto como pudo y luego metió los dedos en el ungüento. De todos modos. “No se las beba ni las huela. Era algo más que simplemente la sensualidad de Traducción Rosanic.

¿Qué estaba sucediendo? Millicent. acongojada. pero no lo hizo. volvió a hacerlo. ni la habían besado. Le encantaba notar la reacción de él a la caricia. refugiarse en su dormitorio. mientras él le secaba las lágrimas que caían por sus mejillas. posó sus labios sobre los de él. No iba a huir. una silenciosa conciencia de la presencia de la otra persona. Recordó lo impotente que se sentía. Sin decir una sola palabra. Era una intimidad. acariciándole con su cuerpo. Estaba tan falto de aliento como ella. provocando a Lyon con la lengua. suavemente al principio. demorándose un poco más. Reuniendo todo su valor. Hubiera sido más sencillo huir. El brazo de Lyon se crispó contra ella repentinamente y emitió un gruñido de frustración. guiadas por el recuerdo de su único beso. Lágrimas de confusión le anegaron los ojos.tocarle. no iba a dejarse intimidar. —Métete debajo de las sábanas. Se apretó más contra Lyon. Había estado a punto de violarle. Entonces él la sujetó por la nuca. Se tumbó encima de él y le cogió el rostro entre las manos… El beso se hizo eterno. Millicent no se atrevía a mirarle. —¿Por qué no cierra los ojos mientras la pomada hace su efecto? —Prefiero mirarla. —Lo siento… Intentó incorporarse pero él se lo impidió. —Estás temblando. atraída sin remisión. Traducción Rosanic. —¿Qué he hecho? Lo lamento. Sus manos encontraron el camino hasta su cuello. Aunque hubiera estado casada durante cinco años. Lyon… —¡Espera! No te muevas. La crueldad y la tristeza del pasado la obligaban a enfrentarse a sensaciones completamente desconocidas hasta ahora. Un gruñido sordo escapó de la garganta de Lyon. La alegría que se apoderó de ella no tenía nada que ver con la angustia que había sentido en cada una de las agresiones sexuales de Wentworth. se apoyó sobre su pecho. empujada por la curiosidad y por la sensación de poder que la invadió de repente. Le miró. Se miraron a los ojos. al tiempo que su mano se crispaba entre el cabello de Millicent. nunca antes había besado. aplastada bajo el cuerpo de Wentworth mientras él encontraba su placer con ella. buscando algo más. Y ahora había estado a punto de hacer lo mismo. Ella abrió los labios y sus lenguas se entremezclaron. métete conmigo en la cama. de esa manera. Se separó de él jadeando. corrección Cari 109 . Ella respondió con igual pasión.

Y que se advierta al equipaje. Nada. La noticia le había llegado esa mañana. Tenía costras en el rostro y en el cuello. Jasper Hyde se despertó sobresaltado. —El señor Boarham quiere verle. Era un acto aislado. Jasper Hyde lo podía notar en la vena que palpitaba en su sien. cubierto de sudor. Repentinamente lleno de pánico. que le había costado más de veinte mil libras. quería arrebatarle la vida y el dinero. Hyde ya lo sabía pero no necesitaba que nadie le contara los detalles: el esclavo tenía la varicela. Harry asomó la cabeza. Ohenewaa! —masculló. El corazón del negrito latía a toda velocidad. había perdido el barco. Doscientos diecisiete esclavos habían desaparecido entre los matorrales. después de pasar una noche dominado por el dolor y la fiebre. Tiradles al mar a los tres. Lyon le cogió la mano y se la puso encima del pecho. Alguien llamó a la puerta. Los esclavos se habían amotinado y se habían apoderado del barco después de cortarles el cuello al capitán y a toda la tripulación. y todo por culpa de las maldiciones de esa hechicera.Sin decir una sola palabra se deslizó entre las sábanas y se acurrucó contra el cálido cuerpo de él. El sol del atardecer entraba a raudales por las enormes ventanas de su despacho. Quiero que se revise a todos los esclavos. había atracado en una playa cerca de Acra. —¡Maldita seas. Le clavaba sus largas uñas en el cuerpo. pero que podía poner en peligro la salud de todos. —¿Si? —Ladró. Pero de pronto notó un punzante dolor en el pecho. Debía haberse quedado dormido después de un almuerzo tardío. se tocó el cuello y el rostro buscando granos. Era como si alguien le estuviera retorciendo un puñal en el corazón. señor. Estaba paseando por el puente cuando llegó la respuesta. —¿Y quien demonios es? Harry se volvió hacia el hombre que estaba a su espalda. Hyde corría el riesgo de perder todo el cargamento de esclavos. —Llevadle al alojamiento de proa y ponedle en cuarentena —le ordenó al capitán que esperaba sus órdenes—. —Matadle. en la costa africana. corrección Cari 110 . Y también a los que estaban a su lado. Traducción Rosanic. La bruja estaba por todos lados. Se aferró la camisa y apoyó la cabeza contra el respaldo del sillón. Había escapado ileso de la varicela. Un barco de esclavos. Se arrancó la peluca.

Le dije a su esclava negra que le preparara arroz para la cena. Tenía el rostro lleno de marcas. Traducción Rosanic.—Es el médico que sangró al doctor Dombey antes de su muerte. Conservaba puesto el tricornio sobre una peluca polvorienta. como amigo de Dombey. Llovía sin parar y el barro llegaba hasta los tobillos. ¿Necesita que le haga una sangría? —No. sin embargo Dombrey estaba muy bien cuando me fui. No señor. —¿Cuánto le debía? Boarham apretó el viejo tricornio contra su corazón. corrección Cari 111 . Hyde sacó un puñado de monedas y los ojos de su interlocutor brillaron ante la visión del oro. Me sorprendió verla añadir un huevo. El hombre entró con cuidado en el despacho. un ajado sombrero grasiento. señor. ya veo de que se trata. —No —repitió Hyde—. y yo no le cobraba demasiado. Al fin se decidió a acercarse y le saludó con nerviosismo. —Eh… Creo que dos guineas. se sacó una bolita de cera y la lanzó volando a través de la estancia. Se encontraba bien. —A su servicio. Hyde se percató de que le temblaba la mano cuando le hizo un gesto para indicar que dejara pasar al médico. quería arreglar la situación. señor. señor Boarham. Aquí hay cincuenta libras. Al día siguiente era día de mercado. No me gusta perderme los días de mercado y… —El doctor Dombey le debía dinero ¿verdad? —En realidad… El individuo se metió un dedo en la oreja. mirando a su alrededor. pero ahora que lo dice… —Esperaba poder pagarle una parte. Usted le mandó llamar. señor. No volví a ver a Dombey antes de que muriera. O bien estaba intentando valorar el precio del mobiliario o bien se temía que fuera una trampa. señor. Estaba usted con el doctor Dombey cuando murió ¿no es así? —¿El doctor Dombey? Ah. si. Incluso al primo del mayordomo del primer ministro. —Tengo las mejores sanguijuelas de Londres. señor Boarham… —Era más. Por eso. sin duda —rectificó rápidamente el otro—. demasiado estrecho para su cabeza. los hombros estrechos y un vientre prominente. Abrió una cajita y sacó un saco de monedas. —Había un montón de acreedores llamando a su puerta. y he curado a gente muy importante. el día de su muerte no estuve pero le visité el día anterior. No me acuerdo demasiado bien. —Creía que era más. Le dejó a su esclava algo de dinero para usted. señor.

Pero es muy importante que haga un esfuerzo por recordar. señor? —Exactamente. Traducción Rosanic. Y usted va a ayudarme a demostrarlo. —¿Sabia usted que era una hechicera? El médico pareció sorprendido. Incluso puede que recuerde que la muerte se produjo por culpa de la esclava… —¿La anciana. —La recuerdo muy bien. Capitulo 16 —¡Ya era hora! ¿Dónde diablos se ha metido ella? —bramó Lyon en cuanto Gibbs llegó a la biblioteca seguido de Will. señor —dijo Boarham mirando fijamente la pequeña pirámide que se iba formando—.—Puede que sea eso. señor. corrección Cari 112 . —¿Lo era de verdad? —Si. Tenía todo el aspecto de ser una envenenadora. buen hombre. Hyde iba apilando las monedas delante de sí. se lo aseguro.

—¡Dile que si esta preocupada. Lyon tiró el sombrero que Gibbs acababa de ponerle encima de las rodillas. La explosiva reacción de su cuerpo cuando ella le había besado. Pero. era consciente de que la renovación de los jardines no era prioritaria para Millicent. la noche anterior le había proporcionado una paz que hacía meses que no sentía. mientras los criados le preparaban para pasar el día solo había asomado al cabeza por la puerta mascullando que tenía muchas cosas que hacer. aunque no es comparable al tiempo que tuvimos cuando rodeamos el Cabo de Buena Esperanza en la ruta de las Indias. le había llenado de asombro. Inclinó instintivamente la cabeza cuando los porteadores atravesaron el arco que conducía al jardín propiamente dicho. Quizá solo fuera como un sustituto a la adicción al opio. Pudo ver que los arriates de flores estaban llenos de malas hierbas. Los muros de piedra le protegían del viento y el sol entraba a raudales. en efecto. durante los últimos días. señor. —Fuera hace un poco de frío. pero a pesar de todo tuvieron que soportar que les llamara inútiles cuando lo inclinaron ligeramente.—Su esposa esta terminado de hablar con el albañil. pero después de haber revisado. y Lyon hizo algunas inspiraciones para acostumbrar a los pulmones a la temperatura. Le depositaron al lado de un banco. Era evidente que la finca necesitaba muchas mejoras. Lady Aytoun insiste en que se ponga usted un sombrero. ella estaba hecha de carne y hueso y era condenadamente más agradable perderse en sus besos que en el letargo producido por las drogas. A Lyon le estaba costando analizar sus sentimientos. Luego. Hacía frío. Le llevaron al jardín. Anteriormente siempre había sentido deseos de huir del amor pero esta mujer que se acurrucaba contra él había modificado radicalmente su actitud. sin embargo. Los dos lacayos levantaron el sillón con mucho cuidado. el Traducción Rosanic. Y luego nada de nada. Gibbs recogió el sombrero con expresión de mártir y el pequeño grupo salió de la habitación. —¿Cuándo? ¿La semana que viene? Lyon estaba de mal humor desde que se había despertado esa mañana y había descubierto que Millicent ya no estaba a su lado. Una pareja de cardenales revoloteaban alrededor de una parra. Había experimentado una intensa sensación de calor cada vez que se había despertado en el transcurso de la noche notando el cuerpo de ella al lado del suyo. corrección Cari 113 . Se reunirá con usted en el jardín. solo tiene que venir a comprobarlo por si misma. ¡maldición! Aunque así fuera. ¡Ni siquiera había ido a verle mientras desayunaba! Ahora acababan de dar las once y su paciencia estaba a punto de agotarse. los libros de cuentas. Estaba empezando a depender de Millicent y se daba cuenta de ello.

—Esta capa es suficiente y deja de protestar. Los tres hombres hicieron una reverencia antes de retirarse. Se inclinó sobre él para colocarle el sombrero en la cabeza. —Dejadnos —ordenó a los lacayos. —Muy ingenioso. ¿Dónde está ella? —¡Aquí! —Exclamó Millicent. —Gracias —añadió Millicent—. Y gracias. —¿No tienes nada de más abrigo que ponerte? —Preguntó él irritado— Tus criados van mejor vestidos que tú. Millicent depositó los periódicos encima del banco y empezó a desdoblar la manta. Él contempló su capa. —¡No me pongo sombrero en la barba! —Pues deberías hacerlo si quieres disimular tu mal carácter. es todavía más agradable —replicó en voz baja. —Bueno. él Traducción Rosanic. Así eres mucho más agradable. algo desgastada. —¡Muy elegante! —Por descontado. —No puedes pillar un catarro en tu primera salida. Llevaba el sombrero de Lyon en la mano y una manta y los periódicos debajo del brazo. le acarició los labios. Os llamaré cuando Su Señoría esté listo para entrar en casa.macho con plumas de vivos colores y la hembra buscando los pocos granos que quedaban en las espigas. atrayéndola hacia si. Deseaba más. Puedo coser dos cintas al sombrero y atártelas detrás de las orejas. Últimamente había soñado demasiado a menudo con su boca. —Has debido crecer porque el gorro parece quedarte pequeño. apareciendo por el sendero casi sin aliento. —¿Y donde está la lógica de esa observación? —Muy sencillo. tendrían que ser lo bastante largas como para poder entrecruzarlas por delante para que el sombrero te tapara la boca antes de unirlas en un bonito lazo encima de tu cabeza. Él no pudo contener una sonrisa. —Esto. Le puso el sombrero en la cabeza y retrocedió para ver si estaba bien puesto. —Eso me parece a mí —dijo ella devolviéndole la sonrisa—. corrección Cari 114 . esta mañana. pero él sujetó la cinta que le ataba la capa y. Sin embargo. Ella le besaba con un ardor que no había experimentado con ninguna mujer. ya estoy fuera. A menos que la culpa sea el pelo largo y toda esa barba que llevas. cuya capucha bordeada de encaje enmarcaba su cara. Daba y tomaba con una pasión que muchas otras no conseguían nunca ni siquiera cuando hacían el amor. Hace un día magnífico y quiero que ambos lo disfrutemos.

No recuerdo demasiado bien la ceremonia. fuera de su alcance. ¡Cuantas veces se había acordado de él desde que estaba clavado a ese sillón! Seguramente David creía que Lyon había empujado a Emma desde Traducción Rosanic. Las palabras flotaron entre ellos. aunque me da exactamente igual lo que puedan pensar mis criados. Ella evitaba mirarle. pero he visto los documentos. En realidad lo que le apetecía era oírla hablar de su vida. —¿Por qué me abandonaste en mitad de la noche? —Permanecí a tu lado hasta que amaneció —contestó ella ruborizándose —. Se dio media vuelta y abrió el periódico dedicándole toda su atención. —¿Qué te gustaría que te leyera? ¿Las noticias de las colonias o las del continente? —Lo que más te apetezca a ti. corrección Cari 115 . —¿Entonces porque huiste como si fueras una ladrona? —No estoy acostumbrada —murmuró ella completamente colorada—. suspendidas en el aire de la mañana. Pero tampoco a él le gustaba hablar de su vida… —¡No quiero seguir escuchando cosas del mundo exterior! —Ladró cuando Millicent empezaba a leer un artículo que hablaba del regimiento de su hermano pequeño. Escuchar de sus labios que también ella había tenido ganas de verle por la mañana. Su intento de bromear no la relajó. Lyon hubiera apostado que era la primera vez en su vida que ella hablaba de algo tan íntimo. No había nada que le interesara más que poder entender la razón por la que ella cerraba herméticamente las puertas de su pasado. —¡Al contrario! Me encanta… compartir tu cama. En cualquier caso. —No me gusta hablar de mi primer matrimonio. Millicent. ¿Cómo podía haberlo sabido? Creí que tenía que irme mientras todavía era de noche. Mientras escuchaba distraído su voz. se dio cuenta de que lo que de verdad quería enterarse era de su historia. no sería más extraño que encontrarte dormida en un sillón como ha sido el caso últimamente.podía notar su reticencia. —¿Así es como sucedían las cosas con tu anterior marido? ¿Hacíais el amor y luego cada uno se retiraba a su habitación? —¿Hacer el amor? Había empalidecido de repente. —Estamos casados. tímidamente. David. Era obvio que estaba nerviosa. Millicent se sentó en el banco. —A menos que te parezca degradante dormir con un paralítico. —De modo —continuó él— que no les parecería extraño encontrarte durmiendo en mi cama. No me pareció adecuado que tus lacayos me encontraran allí cuando entraran.

por favor. y se preguntó como era posible que su madre y el abogado hubieran sido tan perspicaces. —Muy bien —dijo—. y cuéntame lo que has hablado con el albañil. Millicent se enteró de que la anciana le había hecho Traducción Rosanic. Era normal que pensara lo peor ya que Lyon había destruido todos sus sueños al casarse con ella. —¿Cuánto hace que te carteas con esa vieja metomentodo? ¿Y porque eres tan cruel como para invitarla a venir? —Dos veces a la semana desde que nos casamos y porque me encanta torturarte. Millicent parecía desconcertada cuando dobló el periódico y lo depositó al lado de los otros encima del banco. milord? —Te diré lo que he sacado en claro y luego podrás empezar con la tortura. Pero de eso a asesinarla… Intentó apartar esos inoportunos pensamientos y su voz se dulcificó. Esta mañana he recibido otra carta de tu madre. ¿Te gusta la contestación? Él dio un resoplido de disgusto. O si no. o incluso de lo que ese demonio de Gibbs tendrá que hacer si accede a ocupar el puesto de administrador. háblame del pueblo. Está pensando en aceptar mi invitación para venir a Melbury Hall. señora Torquemada.lo alto del acantilado. corrección Cari 116 . así podré interrumpirte cuando quiera y hacerte un montón de preguntas estúpidas sin ninguna razón en especial. —¡Perfecto! Vamos —dijo ella cruzando las manos encima de las rodillas —. ¿Está usted preparado para la Inquisición. No pudo ocultar una sonrisa. Quizá puedas decirme lo que has descubierto en los libros de cuentas de Melbury Hall. —Olvida el periódico. Millicent tenía valor. Capitulo 17 El interés de Ohenewaa por Lyon no se limitó a la exploración que le hizo el día de la quemadura.

pero Millicent se calló esperando a que la otra continuara. todos ellos eran los que se habían ocupado del conde tras su accidente. La antigua esclava estaba en su rincón favorito. Luego había hablado con John y con Will. maldición!” —Con menos amabilidad pero el sentido fue el mismo. En ese momento él estaba otra vez en la biblioteca.un sin fin de preguntas a Gibbs. He estado hablando con los que estaban entonces a su servicio. Traducción Rosanic. ¿Cómo era posible que se atrevieran a decir que la había empujado cuando él mismo había estado a punto de perder la vida? —El señor Gibbs dice que cuando recobró la consciencia fueron necesarias dos semanas antes de que pudiera controlar los músculos o que tuviera alguna sensación en el cuerpo. Millicent había ido a ocuparse de sus cosas con la señora Page. su marido ya lo sabe. —El conde sufrió un fuerte golpe en la cabeza el verano pasado cuando se cayó del acantilado. cuando Millicent se sentó a su lado. Las dos horas que Lyon había pasado en el jardín le habían sentado muy bien. según lo que había contado Gibbs. Respiraba con dificultad. pensó Millicent. mientras Ohenewaa veía a Lyon. y ella estaba impaciente por saber como evolucionaba su estado. lo cual le evitó un montón de dolores. Ohenewaa abrió los ojos un poco más que de costumbre y enarcó sus cejas grises. El aire fresco había hecho que tuviera mejor aspecto y le había despertado el apetito. Eso confirmaría la opinión del primer médico. —Y supongo que su respuesta fue: “¡Haga lo que quiera. Nadie quería amputárselas. Incluso le pedí permiso para contárselo. concentrado en los libros. —No me extraña. En esa época el mayor temor era por sus extremidades rotas. Al volver a la casa. Estaba tan mal que la familia empezó a pensar en los funerales. —A pesar de su horrible carácter. corrección Cari 117 . —Lo que necesitaría —dijo pensativamente Ohenewaa— es poder hablar con el médico que le puso los huesos en su sitio… ¿Es usted consciente de que los médicos la mandarían directamente a Bedlam si supieran que ha confiado la salud de su marido a una vieja esclava? —¡Me da lo mismo! —Aseguró amablemente Millicent— ¿Quiere contarme lo que ha visto hasta ahora? —Si. en la cocina. y debe saber que lo que le voy a decir a usted. Mientras duraron las operaciones permaneció dos días inconsciente. Ese mismo día los acantilados se habían cobrado la vida de su esposa. —Jamás lo he creído. no esta aquejado de locura. en compañía de Gibbs. —Creo que lo que le pasa es lo que el viejo Dombey hubiera llamado “parálisis psíquica”. Dolores de todas clases.

Siempre estaba drogado. Si se mata el espíritu de cualquier criatura. se ha recuperado bastante rápidamente. pensó Millicent. Sin duda la irritación por estar enfermo y una severa melancolía le han impedido sanar. Se trata de un hombre cuyo espíritu no puede ser encadenado. morirá. esta vez del sillón. —Eso parece. Se limitaron a tenerle confinado en la cama o en el sillón. corrección Cari 118 . incluso la más noble. Si le ata usted las patas a un león y le mete en un agujero oscuro. fuera lo que fuera que estuviera haciendo. —No se hizo nada para ejercitar sus extremidades. Luego se volvió a caer. Millicent era capaz de comprender perfectamente que una situación así efectivamente podría haber acabado con su vida. ¿Hay algún modo de estimular su cuerpo sin entorpecerle el cerebro? Traducción Rosanic. Ohenewaa no podía ocultar su desprecio. ni para fortalecerlas. el conde era capaz de sentarse. —Desde luego le salvaron las piernas y los brazos. —¿Qué podemos hacer por él? —Su marido se niega a creerlo. acabará perdiendo el apetito. pero al mismo tiempo le privaron de la fuerza para vivir que necesitaba –concluyó la antigua esclava. No le quitaron la escayola de ese brazo hasta pocos días antes de su boda con usted. Un mes después del accidente. Teniendo en cuenta la gravedad de sus lesiones. Al mes siguiente. cuando le quitaron las escayolas. Fue entonces cuando la condesa viuda se había encargado de las cosas a pesar de su mala salud y su avanzada edad. —Pero poco a poco volvieron las sensaciones y el movimiento. su estado se agravó y los diferentes remedios que le prescribieron los médicos no arreglaron la situación. todavía resonaba en su mente como la más hermosa de las melodías. Le había oído reír una vez y esa risa grave.Sus hermanos habían planeado su entierro en lugar de hacerle revivir. Millicent se acercó a la ventana para contemplar el lugar donde Lyon y ella habían pasado parte de la mañana. También entendía mejor porque la condesa viuda le había suplicado que se casara con su hijo. como prisionero. —A mi marido no le sobra paciencia precisamente. pudo mover el brazo izquierdo. desde ahora él formaba parte de su vida. En lugar de mejorar. pero no hay nada que indique que no pueda volver a mover sus extremidades. y se volvió a fracturar el brazo derecho. Después de llevar más de un mes viviendo con Lyon. Nadie intentó despertar su cerebro. —¿Quiere decir que en los dos primeros meses hubo una mejoría y desde entonces nada? Se volvió hacia Ohenewaa. Estuviera donde estuviera. Y se morirá.

—Ya le he administrado un ungüento que es excelente para las articulaciones. Lyon se estiró de placer. Según Millicente. Tenía que ser difícil pasar de ser esclavo a tener autoridad. La situación estaba cambiando muy rápidamente. Sin embargo se las había arreglado para erigirse en jefe de los criados de Melbury Hall. Millicent confiaba por completo en él. pero tenía un aspecto robusto y una mirada franca e inteligente. Pero si se le pudiera convencer. —¿Se refiere a que otra persona las ponga en movimiento por él? La negra se encogió de hombros. —Gibbs y mi esposa hablan muy bien de usted. que era muy sincero hablando. milord —concluyó—. —¿A que se refiere? —Las pomadas solo calientan las articulaciones. Lyon les animó a hablar abiertamente y el antiguo esclavo no tardó en dar sus opiniones sin dudar. La evaluación que hizo de la situación fue precisa y muy meditada. Enviaré a alguien al pueblo. —¿Cree que puede llegar a curarse por completo? Ohenewaa asintió con la cabeza. Millicent estaba asombrada. Levantó la vista cuando llegaron Gibbs y Jonah. Este último no estaba gordo. —Es usted la única persona capaz de conseguir que acepte lo que todavía ser niega a creer. ¿Qué le parecería si uniéramos nuestras fuerzas para llevar esta propiedad? Los tres empezaron a hablar de las granjas. Jonah —declaró—. Jonah. había sido muy rebelde cuando estuvo a las órdenes de Wentworth y lo había pagado muy caro. —También haría falta hacer que moviera las articulaciones. El sol de media tarde entraba a raudales a través de las ventanas en el despacho. —En las granjas del este hay terrenos que seguramente podrían resultar productivos. corrección Cari 119 . Eso no era lo que se había esperado un mes antes. —Sé que nadie podría obligarle a hacerlo si a él no le apetece. pero Jonah todavía no manifestaba toda la seguridad que debía mostrar. se callara. Pero para que vuelva a andar sería necesario que la vocecita que le dice que es imposible. Jonah me ha dicho que a lo mejor los encontraba en la farmacia de Saint Albans. Sería mejor haber usado lo que yo llamo “calmante del leopardo” pero no tengo todos los ingredientes que necesito. Pero están en barbecho y los edificios Traducción Rosanic. El cuerpo de su esposo esta en vías de recuperación. También notó lo bien que se llevaban los dos hombres y se alegró por ello. pero él se niega a creerlo. —¡El calmante del leopardo! Incluso el nombre le pega –bromeó Millicent—. se curaría más rápido.

Los hombres nacen para ser lo que son. —Estoy impresionado con tus evidentes dotes de administrador. No vas a tener ningún problema. dime la verdad. Había ejercido de testigo en sus duelos con algunos tipos… El escocés levantó la cabeza con el ceño fruncido. besugo de las Highlands. —Lo digo en serio. milord. Lyon recordaba perfectamente la noche del cumpleaños del rey Jorge. Gibbs! No tienes ni dos dedos de frente. ¿No le parece que espera demasiado de mí? —¡Que estúpido eres. Gibbs. Te está ofreciendo un puesto importante en su casa. Gibbs se había enrolado también para ser su ordenanza. lo cual. milord. me parece una estupidez. De modo que. Lyon estaba seguro de que haría un buen trabajo. La verdad es que sabía lo que le pasaba a su ayuda de cámara. corrección Cari 120 . —Es cuestión de responsabilidad y de lealtad. Conoces muy bien la casa y a sus habitantes. —Solo te ayudé a salir de un apuro. —Además. La gente que estaba cerca se estaban preparando para tirarle desde lo alto de las murallas. Millicent no te está pidiendo que le vendas tu alma al diablo. eso es todo. siempre le estaré agradecido. cebada. —Me gustaría estar seguro. ¿Tienes idea de la cantidad de veces que me has devuelto el favor desde entonces? —No. Gibbs había permanecido a su lado. cuando había encontrado en Edimburgo a un Highlander algo borracho que se negaba a beber a la salud del rey. Fui muy feliz siéndole de utilidad. la finca de al lado. El precio de la lana está cayendo. En Solgrave. Miró a Gibbs con aprobación. Al final se les ocurrió la idea de restaurar las granjas más alejadas y alquilarlas. Después de todos estos años no quiero que piense que he olvidado todo lo que le debo. milord. Puede que su mujer debiera buscar a otro para el puesto. Has establecido una relación de confianza con Jonah y eso te va a ser de una enorme ayuda. Cuando Jonah se fue. Siempre me ha tratado de igual a igual y. Cuando el regimiento había sido enviado a la India. avena y trigo. aunque solo sea por eso. Cuando Lyon compró un cargo de oficial. Durante hora y media discutieron las formas de mejorar el rendimiento de la propiedad. Hacía diez años que eran inseparables. de modo que hay demasiados prados por aquí. Gibbs le seguía a todas partes. con su permiso. Un trabajo que harás perfectamente bien. hace más de diez años de eso —añadió—. ¿Quién hubiera creído que un tipo como tú llegaría a tener un trabajo así? El escocés le lanzó una mirada asesina pero no contestó. Traducción Rosanic. Solo se utilizan para alimentar a las ovejas. al tiempo que ayudaban a los granjeros en los trabajos de restauración o a construir edificios anejos. El señor Wentworth daba mucha importancia a los caballos. Pero nunca tuve la oportunidad de devolverle lo que hizo por mí. cultivan centeno.son una ruina.

y más rápido de lo que nadie esperaba. corrección Cari 121 . —Y. Los lacayos le habían puesto a Lyon un camisón de manga larga y le habían dejado tumbado en la cama. —Gracias. —¿Por qué no les pides a todos los criados que te sirvan de acompañantes? Ella le miró con sorpresa en los ojos. —No sé de qué estás hablando. ella cambió la venda de su marido. milord… —¡Fuera! Le vio girar el pomo de la puerta y luego echar una ojeada por encima del hombro. Millicent estaba haciendo un esfuerzo por suprimir cualquier aspecto de intimidad. —Por todos los demonios. —¿No? —Se burló él— Estás mas nerviosa que una gata desde que me has dado las gracias por haber convencido a Gibbs de que se convierta en tu administrador. nada —murmuró ella empezando a masajear la otra pierna. Su esposa y usted estarán orgullosos de mí.Lyon emitió un suspiro de exasperación. Gibbs miró a su señor y luego a la puerta. Y se estaba recuperando. había exigido el divorcio si el conde recuperaba la salud. —¿Y que hay de malo en eso? —¡Había por lo menos una docena de criados alrededor nuestro! —¿Y? Millicent se había sentido molesta. vas a ser condenadamente útil. Con la puerta de la habitación abierta y más de una docena de velas encendidas por todas partes. El día que se había entrevistado con la condesa viuda. Mientras John estaba todavía en el dormitorio. Cuando hubo terminado de masajear una pierna tenía el rostro en llamas y el sudor le perlaba las sienes. —¡No vas a abandonarme. —Si está usted seguro. —Me sentaste en tus rodillas y… me besaste. incómoda y desconcertada y el hecho de que se hubiera prácticamente derretido entre sus brazos no ayudaba nada. cabeza dura! Al contrario. Traducción Rosanic. La larga conversación que había mantenido con Ohenewaa le había abierto los ojos sobre la precariedad de su situación. luego despidió a los dos lacayos y terminó de ponerle la pomada en las extremidades. milord. si de verdad cree… —Creo que vas a tener que vértelas conmigo si no vas inmediatamente a decirle a mi mujer que aceptas el puesto que te ha ofrecido.

Entonces quédate aquí. Te necesito. —Estaré aquí siempre que me necesites. pues yo estoy completamente decidida a hacerte cambiar de opinión. lleno de sorpresas y de promesas —terminó. confinado en un sillón. No tengo ningún control de mis malditas piernas. El chico que envié a Saint Albans pudo encontrar las hierbas y el resto de las cosas que necesitaba Ohenewaa. estoy aquí. pero mañana… Se interrumpió mientras le tapaba con la manta. y te preparará otro ungüento para mañana. en mi cama. —Eso es lo que llevo meses haciendo. —No veo que… —La pasada noche dormí como hacía meses que no dormía. —No estas obligada a hacer esto si te incomoda. Pienso en mañana sabiendo que todo seguirá igual. Quiero que estés a mi lado. —¿Cómo? ¿Siendo distante? ¿Huyendo? —No. Odiaba reconocerlo pero echaba de menos esas manos. También echaba de menos la sensación del vello de su torso contra sus pechos y la boca que mordisqueaba la de ella.No era tonta. Depositó ante él una jarra de cerveza y se sentó en el otro lado de la mesa con los ojos fijos en sus callosas manos. —Mañana será otro día. Cuando Lyon estuviera completamente recuperado la consideraría indigna de ser su esposa. agraciada con un físico del montón y con unos orígenes tan solo honorables. corrección Cari 122 . o te llevaré al granero. —No me molesta —contestó ella aguantando su mirada burlona—. Suponiendo que lleguemos hasta allí. —Hoy no. Le ayudaría pero tenía que protegerse a sí misma y a su corazón. Debió emitir algún sonido porque Ned levantó los ojos hacia ella. sabía que nunca sería aceptada en la alta sociedad. Solo necesitaré que Will y John me ayuden todos los días para… —Será perder el tiempo. Él la sujetó por la muñeca. milord. Completamente seguro de que seguiré siendo un patético paralítico. Era evidente que había recuperado su buena educación y estaba contenta de cómo se comportaba con ella. —Perfecto. —No sueñes demasiado pequeña. no había podido evitar el matrimonio con un plantador ansioso por escalar puestos en la escala social. Se había tocado el ala del sombrero y le había dado los buenos días. Violet no veía nada de malo en servirle la cena a Ned Cranch. Le había dirigido una sonrisa al entrar en la sala de los criados por la noche. —Bueno. Siendo soltera. Traducción Rosanic.

envenenan a sus amos. siguió la mirada de Ned y vio que Will le abría la puerta a Ohenewaa la cual llevaba una bandeja. Sin embargo no podía olvidar su brutalidad y que no había vacilado en echarla de su habitación en Saint Albans. Traducción Rosanic. La señora ha puesto la vida de su marido en manos de la curandera. incluida mi señora. encantador y era su primer y único amante. Efectivamente tenía el aspecto de una reina. —Lady Aytoun la compro en una subasta. —¿Quién se cree esa que es. —¿Si? ¿Y que? —Para lady Aytoun tiene más valor que todos esos médicos que se ocuparon de Su Señoría después de su accidente. Fue la esclava de un médico inglés durante cuarenta años antes de que lady Aytoun la trajera aquí. Es Ohenewaa y conoce muy bien las hierbas y las medicinas. Las mujeres que viven en Melbury Hall dicen que le enseñó más ella al médico que este a ella. Más que al doctor que viene de Londres. El conde solo toma las medicinas de Ohenewaa. la reina de Saba? Sorprendida por su tono. Hace todo lo que ella dice. Contempló con admiración a la anciana que desaparecía elegantemente dentro de la cocina con Will pisándole los talones. Violet asintió vigorosamente. Él clavó el tenedor en un trozo de carne. Pero le costaba ser fría y reservada con él como hacía la señora Page con el señor Gibbs. —Es una curandera de mucho talento. Solo poseía los harapos que llevaba encima.Ella enrojeció y desvió la vista hacia la mesa. ¡Eso es confianza! —¿Cómo? ¿Esa mujer es la que se encarga de la salud del conde? — preguntó Ned ofuscado. —Las cosas que se cuentan de sus curaciones so impresionantes. Violet se inclinó hacia delante y bajó la voz. Era guapo. corrección Cari 123 . —Aquí no entra ningún médico. Eso debería darte una idea de lo importante que es. Empujó el plato medio lleno. La mayoría de los negros de aquí la conocen por… —¿Y a tu señora no le da miedo verla cerca de la comida? En las islas. —¿Y eso que significa? ¡Que es una bruja! —¡No! —replicó ella secamente—. —¿Qué sucedería si decidiera envenenarnos a todos con sus infusiones? —¡No digas eso! —Protestó Violet frunciendo el ceño— Todo el mundo confía en ella. cuando los hechiceros no empujan a los esclavos a la rebelión.

Seguramente sería el hombre más guapo que hubiera visto en su vida. Lyon estaba durmiendo e intentaba darse la vuelta. Años de vida cómoda. Millicent había aceptado dormir con él. una educación perfecta y una familia honorable. no eran suficientes. Volvió a apoyar la cabeza en la almohada pero no consiguió volver a dormirse. Había permanecido sentada junto a las solteronas durante cinco temporadas consecutivas. Era demasiado delgada. Los párpados. Millicent debería haber salido corriendo. fascinada por un dios. de ese modo no tendría que soportar la humillación de tener que presentarla como su esposa… Millicent conocía bien las costumbres de la sociedad a la que pertenecía Lyon. se preguntó como podía ayudarle sin que él se diera cuenta. cuando alcanzó la avanzada edad Traducción Rosanic. ni siquiera reparaban en ella. Se preguntó como sería sin la barba. provistos de largas pestañas escondían unos ojos que variaban desde el azul más claro al más oscuro según el humor del que estuviera. situaban muy por encima del resto de la gente. después de todo era su esposa y además ¿Qué podía él hacerle si se deslizaba entre las sábanas cuando ya estaba dormido y ella permanecía a una distancia respetable? Al verle tan cerca de ella se percató de que se había equivocado. Como simple mortal que era. Era demasiado insignificante. corrección Cari 124 . aquellos cuya fortuna. demasiado inteligente. La respiración acompasada de su marido le indicó que seguía dormido. Estaba tumbada boca abajo en el borde de la cama y se incorporó apoyándose en los codos. Era demasiado tranquila. Y los que lo hacían eran unos patanes que pensaban que su principal atractivo era su dote. pero él había rodado sobre si mismo y el brazo izquierdo descansaba ahora encima de la espalda de ella. La seguridad de Millicent en si misma no había tardado en desaparecer. Los hombres como Lyon Pennigton. Su ancha frente denotaba inteligencia y su nariz era recta.Capitulo 18 El colchón se hundió un poco y Millicent se despertó sobresaltada. llena de esperanzas. demasiado todo excepto excepcional. Y hubiera hecho bien. éxito y clase. pero se había desilusionado rápidamente. Había salido al mercado del matrimonio a los dieciocho años. Nunca había pasado una noche entera en la cama de ningún hombre y permaneció con los ojos abiertos contemplando a su marido a la luz del amanecer. él consiguió volverse hacia la derecha. Antes de que su adormecido cerebro tuviera tiempo de dar con una solución. se había acostado a propósito en el lado derecho de la cama para no correr el riesgo de que Lyon la rozara con el brazo bueno. Luego.

había sido sorprendentemente fuerte como para mantenerse a sí misma sin ayuda. Él no se despertó. pero su mano izquierda se deslizó por debajo del camisón de Millicent. Y fue exactamente lo que hizo. El calor que sus caricias provocaban en todo su cuerpo la llenaba de placer y se acercó más mientras él acariciaba la sensible aureola. luego su mano descendió hasta su vientre para volver a subir al otro pecho. Como se le había subido el camisón durante la noche. Y ese era el recuerdo que deseaba que permaneciera en la mente de lord Aytoun cuando sus caminos se separaran. pudo sentir el calor de su muslo sobre los suyos. se preguntó como iba a despertarle para decírselo. Ya había dejado de apiadarse de si misma. La hubiera vendido al mismísimo diablo con tal de librarse de ella. Lyon murmuró algo en sueños y. una de sus piernas se colocó encima de las de ella. Una mujer fuerte e independiente. Le daría mucha vergüenza si Lyon se despertaba y la veía llorando. Supo entonces que no deseaba que se detuviera… —Lyon… Posó los labios sobre los de su marido. su cadera y su vientre para acabar cerrándose sobre un pecho. para gran sorpresa de Millicent. —Lyon —le llamó suavemente. se dijo. Ella tenía la garganta seca y su voz fue apenas audible cuando repitió su nombre. ¿Se trataba de un sueño? Pronto se encontró tumbada de espaldas con su marido medio tumbado encima de ella. Lanzó una ojeada por encima del hombro y vio que él seguía dormido. Ohenewaa tenía razón. Cerró los ojos para evitar que se le derramasen las lágrimas. se sorprendió a si misma arqueándose para acercarse más. incapaz de decidir si deseaba que la acariciara o no. pero cuando iba a salir de la cama.de veintitrés años. Estuvo a punto de detenerle cien veces y cien veces renunció a hacerlo. Estaba murmurando palabras sin sentido y tenía el ceño fruncido. Tenía el corazón desbocado y una bola de fuego se había apoderado de su vientre. Él la obligó a volverse hacia él antes de que ella supiera lo que estaba sucediendo. Rodó sobre si misma con cuidado para darle la espalda. para luego subir. a lo largo de su pierna. Volvió la cabeza con el corazón en un puño y se encontró con su cara a pocos centímetros de la suya. él la retuvo por la cintura y la atrajo contra su pecho. No se resistió. ¡Había movido la pierna! Asombrada. La curación de Lyon solo dependía de él mismo. su tío tomó cartas en el asunto. Después del fallecimiento de Wentworth. Millicent Traducción Rosanic. Él se sobresaltó y su muslo acarició el de Millicent. con una lentitud enloquecedora. Él se estiró un poco. corrección Cari 125 .

jadeaba y se estremecía de excitación. — ¡Es imposible! —Insistió con cabezonería. Le besó. Pero eso había sido antes. Su cuerpo… El cerebro de Lyon se despertó por completo. volviendo a intentar moverse— Soy incapaz de mover esta jodida pierna. —Te moviste —dijo ella bajándose el camisón—. Lyon vio que su pierna la mantenía prisionera. de que su rostro estaba a pocos centímetros del de Millicent. No. explotó con la violencia de un volcán en erupción. Él parecía a punto de despertar y suplicó con todas su fuerzas que no la rechazara cuando volviera a la realidad. Estaba en Baronsford. Estaba tumbado de lado y apartó las sábanas con una mano. Te diste la vuelta mientras dormías. Era Millicent. Lo que estaba experimentando ahora era una anticipación y un deseo tal que tenía ganas de gritar. —No te eches la culpa. estábamos… estábamos… Él vio que las lágrimas anegaban de nuevo sus ojos grises. Ella le devolvió el beso. en el instante en que él la penetró con los dedos. Se dio cuenta. No me has hecho daño. Se sorprendió al encontrar su propia mano entre los muslos de ella y se apartó rápidamente. Le latía el corazón con una velocidad que hasta ese momento solo había asociado con el miedo o el dolor. Lyon se despertó del todo al oír el grito de una mujer. Ella tenía los párpados cerrados pero. asombrado. Él la acarició con renovado vigor. vio lágrimas asomando por las esquinas de sus ojos y caer por sus mejillas. Se le escapó un gemido cuando él encontró el punto más sensible. Ella movía la cabeza de un lado a otro sobre la almohada. Luego la mano de Lyon bajó hasta el centro de su feminidad y ella miró fijamente al techo separando instintivamente las piernas y arqueándose hacia él. y él se apoderó de su boca. incluso a la débil luz del amanecer. Su cuerpo estaba todavía dolorosamente excitado. Simplemente lo hiciste. Él emitió una especie de gruñido y ella empezó a temblar cuando él le apretó un pezón endurecido por el deseo. Le entró una enorme frustración. Traducción Rosanic. Se aferró a él mientras los espasmos de la pasión continuaban sacudiéndola. — ¿Cómo lo hice? —Estabas dormido. Había estado soñando. ¡Era imposible! — ¿Cómo? Intentó moverse en vano. en Londres. Una mujer había acudido a su cama. corrección Cari 126 . — ¡Dios Santo! —Masculló— Millicent… Yo no… Estaba… ¡Diablos! ¿Te he hecho daño? ¡Señor! Yo… Ella se limpió las lágrimas y le miró. pero. jugueteó con sus labios con la punta de la lengua.

tapándole con las sábanas—. segundos después. —Duerme bien. El pelo de Millicent caía como una cascada de rizos alrededor de su rostro y él se preguntó porque nunca le había dicho que le gustaba verla así y lo hermosa que era. Estás recuperando las fuerzas pero hay que dar tiempo al tiempo. No mencionó las otras ocasiones en las que inconscientemente había movido la mano o un pie. —Si. Ella se levantó. Traducción Rosanic. incapaz de hablar. Dale tiempo. reprochándose el haber sido tan audaz con ella y sin tan siquiera haberse despertado. liberándose por fin y ayudándole a rodar sobre la espalda—. —No —replicó pacientemente Millicent. — ¿Tienes suficiente calor? —preguntó. — ¡Millicent. lo que sea que haya hecho. moviste la pierna. Lyon ya no estaba pensando en sí mismo si no que se esforzaba por ver. había sido incapaz de volver a hacerlo. espera! —la llamó él con tono enfadado. — ¿Quieres beber algo? ¿Un vaso de agua? —No —contestó él. aunque supiera que nadie había podido colocarle en esa postura.—Cálmate —dijo ella. Parecía evidente que la había tocado sin su consentimiento. ¿Qué te he hecho? Ella sacudió la cabeza. Había llorado y había una sombra de tristeza en sus ojos. Que un día simplemente te moverías. Ohenewaa dijo que esto sucedería. Ella retrocedió un paso. el rostro de Millicent. corrección Cari 127 . Siempre le había sucedido sin previo aviso y. Tu cuerpo se está curando. Te prometo que no volverá a pasar. Es un enorme avance. —Fue una casualidad. —Te suplico que me perdones. — ¡No! —Rugió Lyon. — ¿Dónde vas? —A mi habitación —contestó ella dirigiéndose hacia la puerta. — ¿Que quieres? — ¿Qué es lo que acaba de suceder? —Te diste la vuelta mientras dormías. — ¿Por qué? —Ya es casi de día. — ¿Qué más? Dímelo. a la débil luz. —Fui… Me comporté… groseramente contigo ¿verdad? Ella volvió a sacudir la cabeza con fuerza pero no levantó la vista del suelo y Lyon se maldijo a si mismo.

Las cortinas echadas preservaban la identidad de los dos hombres que charlaban en el interior del vehículo. Se arrepentía de haberla tocado sin su permiso. Un mozo. Decía que era su deber de marido “educarla”. Y. Además tiene sus costumbres. Se sintió aliviada al ver el pasillo desierto. Dudo que acceda a separarse de ella a ningún precio. Algún día simplemente se iría. Y también Lyon Pennington era su marido. maltratado física y psíquicamente durante los cinco años que había durado su matrimonio. Entonces Millicent tendría que continuar viviendo sin él. Esa idea la aterrorizaba. Le había hecho daño. señor Hyde. Lyon por su parte. corrección Cari 128 . vuelve a dormirte —murmuró ella antes de salir de la habitación. Enterró la cara en la almohada. con el gorro calado hasta los ojos. ¿Quién era ella para desearle tanto? En una esquina de una calleja de Saint Albans estaba detenido un carruaje. en dirección a Solgrave. ahora que me lo ha contado todo en cuanto a la esclava y la influencia que ejerce sobre lady Aytoun. había estado a punto de matarla a ella también. Por favor. Estaba recuperando las fuerzas. La había aplastado como si fuera una brizna de paja en el granero. debería estarle agradecida porque le había demostrado que existía otra cosa aparte del dolor y la humillación en las relaciones entre un hombre y una mujer. Pero la he estado observando — continuó Ned Cranch bajando la voz— y no hay nadie que la vigile. ¡Él se había disculpado! Wentworth la había pegado. se había disculpado por haber devuelto a ese mismo cuerpo a la vida. Por el contrario. Sus extremidades empezaban a funcionar. pero consiguió contener las lágrimas hasta que estuvo en la seguridad de su dormitorio. La tristeza le congeló el corazón y las lágrimas se hicieron más copiosas. — ¿Cuáles? —Abandona la casa al amanecer y pasea por el parque. no me arrepiento. No tenía derecho a estar triste solo porque él la hubiera llevado a las cimas del éxtasis. —Como le decía. Luego ya no tuvo ningún motivo para poner freno a sus emociones. cada vez confía más en la negra.—No ha pasado nada. Incluso dormido le había enseñado a Millicent un paraíso de estrellas cuya existencia ni siquiera había sospechado. recogiendo cosas que mete en un enorme mantel que lleva atado Traducción Rosanic. hablaba con el cochero. había matado al hijo que esperaba. —Las alabanzas del señor Platt me convencieron de venir a conocerle en persona —estaba diciendo Jasper Hyde analizando la expresión adusta del albañil—.

corrección Cari 129 . —Perfecto. Regresa a Melbury Hall cuando todo está preparado para llevarle el desayuno al conde. De hecho —continuó Ned bajando todavía más la voz— podría cortarle la garganta con la misma facilidad y dejar que creyeran que fue atacada por un gitano o un malhechor.al cuello. señor. el dolor le desgarraba el pecho provocando una quemadura parecida a la que soportaban los esclavos cuando se les marcaba con hierros al rojo vivo. Traducción Rosanic. Hyde hizo un gesto en dirección a la portezuela para indicar que la entrevista había terminado. Tuvo dificultades para levantar el brazo y lanzarle a Ned una bolsa repleta de monedas. Solo tiene que decir una palabra. Pero mientras tanto tengo otros planes que es posible que arreglen el problema de una vez por todas. —No lo olvidaré. señor Hyde. Ni que nadie supiera hasta que punto tenía poder sobre él Ohenewaa. señor Cranch. —Si lo desea. de lo contrario hubiera vuelto a llamar a Ned Cranch para pedirle que le cortara la garganta a la hechicera. Ned descendió del carruaje. El dolor iba en aumento y Hyde se masajeó el pecho. —Gracias señor. Apenas había salido cuando Hyde se arrancó la corbata y el falso cuello. Ya no podía hablar y no le quedaban fuerzas. Suponiendo que eso pudiera hacer que acabara la maldición de esa diabólica mujer. pero intentó ignorarlos. No quería que nadie le viera retorcerse de dolor. De momento limítese a vigilarla. Casi no podía respirar. —Pero es una buena idea —continuó—. puedo secuestrarla en el bosque uno de estos días. Hyde notaba que los primeros dolores se insinuaban ya a la altura de las costillas. — ¿La próxima vez vendrá usted o enviará al señor Platt? —Ya se lo haré saber.

milord. —Ella es así. impaciente. Y lo que era todavía peor. ya no dormía con él. Innumerables veces se había maldecido a si mismo pensando en la noche en la que.Capitulo 19 —Eres como la mala hierba Gibbs —se quejaba Lyon cuando el nuevo administrador entró en la biblioteca. desde sus discusiones hasta los besos que le hacían arder. —Está preparando el menú para la comida de mañana con el reverendo Trimble y su esposa. dormido. Millicent no se ha quejado de ti! —No me extraña. Cualquier excusa era buena para no quedarse durante demasiado tiempo con él. —Intento liberar a lady Aytoun de algunas de sus tareas —Se defendió. Estaba completamente seguro de que eso es lo que tenía la culpa. a la hora de la cena. — ¿Va a tardar mucho? —No… Gibbs lo pensó mejor. — ¿Dónde está ahora? —preguntó Lyon. era prácticamente invisible. milord. — ¡Maldición Gibbs. A excepción de unos breves instantes. Gibbs parecía abatido. Las cosas no podían continuar así. Gibbs se sentó delante del escritorio. Nunca escatima los elogios. la echaba de menos en todo. milord. — ¿Es que no te has dado cuenta de que si aceptabas el puesto de administrador era para que ella tuviera más tiempo libre? ¡Y en lugar de eso le das más trabajo! —No es de las que se toman a la ligera lo que creen que es su obligación. Hacía tres días que Millicent no paraba quieta. corrección Cari 130 . la había tocado. O bien estaba demasiado cansada o tenía que escribir alguna carta. —Gracias. —Por el contrario. Pero el problema no se iba a resolver permaneciendo separado de ella. señor. no deja de alabarte. Los papeles que había encima del escritorio se movieron. o cuando se ocupaba de vigilar que le administraran las infusiones de Ohenewaa. —A lo mejor le lleva toda la mañana porque quiere que sea un éxito. — ¿Un vicario rural y su mujer son tan condenadamente importantes? Traducción Rosanic. sacó pluma y papel y se preparó para escribir al dictado las cartas de Lyon.

a escribir y aritmética. Cuando levantó la mirada comprobó que todo el mundo se había levantado con los ojos vueltos hacia la puerta. La mayoría de los jóvenes van al pueblo. Los lacayos depositaron cuidadosamente a su señor en el umbral de la entrada de la sala de los criados. Algunos de los alumnos han superado con mucho la edad de ir a la escuela y es la primera vez que tienen la oportunidad de aprender. corrección Cari 131 . —dijo pasmada. pero les gusta estar aquí este día en que todos se reúnen en Melbury Hall. —Acompáñame.. Lyon emitió una seca carcajada. —Podrías haber enviado a alguien a buscarme.—Milord. Lady Aytoun va a ocuparse de dar la clase a los niños de Melbury Hall y a algunos de los adultos.. Rodeó la mesa para acercarse a él. El maestro de la escuela. Sentaos y continuad con lo que estabais haciendo. —Cuando hayamos terminado con el correo. — ¿Qué está haciendo aquí. — ¿Aquí hay niños? —Se extrañó Lyon. a Knebworth? —Por lo que yo sé empezaron a tomar las lecciones aquí en los tiempos de ese cretino de Wentworth. milord. —Y supongo que no tienes ni idea de donde irá la señora cuando termine de hablar con la cocinera. Va a hacer un gran esfuerzo para tener el placer de conocerle. Tanto blancos como negros y corretean por todos lados. Por si quiere saberlo —añadió rápidamente— también va a ocuparse de los más pequeños el viernes por la mañana. Si esperas un minuto terminaré y… Traducción Rosanic. —No os preocupéis por mí —les dijo él a los criados—. El reverendo y un escocés llamado Cunningham eran quienes las impartían. milord? —preguntó Millicent. —Si. Nadie se movió y los dos lacayos del conde mantuvieron la cabeza gacha. Son principalmente los hijos de los granjeros pero algunos viven en Melbury Hall. está enfermo. Quiero hacerle compañía durante su trabajo diario. —He venido a verte. — ¿Y porque no van a la escuela del pueblo. la señora Trimble es coja y apenas sale de su casa. —Si. —Milord. milord. Lady Aytoun insistió en que se les siguiera enseñando a leer. Lyon hizo una mueca al ver la expresión de asombro de Gibbs. Millicent estaba inclinada sobre el hombro de una alumna cuando oyó que crujían los bancos y algunos murmullos de asombro. que viene aquí los jueves por la tarde. quiero que lo dispongas todo para que me lleven a donde está mi mujer.

Millicent les entregó una Biblia para cada dos personas y les pidió que leyeran tres líneas cada uno en voz alta. —Mejor. —Me dijeron que tu perro estaba herido. Era evidente que estaba lleno de temor y no tenía compañero. Lyon miró primero a Moisés y luego a su esposa. excepto Moisés que no apartaba los ojos de Lyon. la misma Millicent estaba sorprendida por su audacia. — ¿Le cortaron la pata? —No. El hombre estaba tan aturdido como ella. De modo que continúa. pero comprendo que debes asumir tus responsabilidades. — ¿Por donde íbamos? —pregunto a toda la clase. Ella sintió como desaparecía el nudo que se le había formado en la garganta. Prometo no molestar. —Antes de que empecemos a leer —declaró Lyon— me gustaría que me contaras de que va esto. Algunos mascullaron que la lección de escritura ya había terminado y que le tocaba el turno a la lectura. Moisés seguía de pie. corrección Cari 132 . —Estaría encantado. Millicent se quedó boquiabierta durante un segundo. Si la maestra no tiene inconveniente… —Ninguno. milord —respondió ella con una sonrisa mientras Moisés se sentaba por fin. Moisés miraba fijamente las piernas de su señor. Traducción Rosanic. Él les dio una breve orden a los lacayos y Millicent se apresuró a hacerle un sitio al lado de Moisés. Lyon no iba a dejar nunca de sorprenderla. y sin pararse a considerarla dijo: —Lord Aytoun ¿querría ser el compañero de Moisés? Se hizo un silencio total en la estancia. A un gesto de ella todos se sentaron. milord. ¿Cómo se encuentra? —Mejor. No podía encontrar ninguna razón válida para negarse. A mi tampoco me las cortaron. me limitaré a quedarme aquí. La idea se le ocurrió de repente.— ¡No! Prefiero ver como les enseñas. Echo de menos tu compañía. —Todo irá bien —le tranquilizó. Intentó recobrar la compostura volviéndose hacia los alumnos. milord. —Como quieras. Casi podía notar el gusto salado de las lágrimas en su boca. Apenas se hubo instalado cuando Lyon se dirigió al antiguo esclavo.

También era la primera vez en muchos meses que se sentía casi normal. hacía meses que no se había encontrado tan bien. —Ve a buscarla. John estaba apunto de retirarse también y ya nadie le molestaría hasta el día siguiente. arréglatelas para que nadie se mueva. John se dirigió rápidamente hacia la puerta. preocupándose por el bienestar de todos. Ohenewaa había acudido en su acostumbrada visita vespertina y luego se había ido. — ¡Espera! El otro se dio la vuelta. milord. milord? Las cortinas estaban echadas y habían apagado todas las velas excepto la de la mesilla de noche. llamar a un médico o cualquier otra cosa. — ¿Y si le digo que se ha cortado usted la mano o que se ha quemado como la otra vez. Asumo toda las consecuencias… ¡Espera! Sean cuales sean las órdenes. —Lo ignoro. Que… que me he caído. —Podría pedirle a Gibbs que se encargue de hacerlo. Había pasado un día estupendo estando cerca de ella. Encima del brazo malo. — ¿Milord? —Ve a buscarla y dile que necesito verla. milord. Y deja de preocuparte. Seguro que está durmiendo. Que me has vuelto a meter en la cama. No había tenido tiempo de lamentar lo que había perdido. Lyon se desplazó hasta el borde de la cama. Subió la almohada. indeciso. de recrearse en su precaria salud. Lyon estaba en camisón. Y eso es lo que pensaba hacer inmediatamente aunque para eso tuviera que tenderle una trampa. Los habitantes de la casa formaban una verdadera familia y ella era como la reina. Traducción Rosanic. ¡Maldición. ya que solo había deseado tocarla. El lacayo se rascó la cabeza. Era evidente que John dudaba si proferir tal mentira. corrección Cari 133 .Capitulo 20 — ¿Necesita usted alguna otra cosa. No recordaba haber deseado nunca nada con tanta intensidad como ver a Millicent en ese preciso momento. milord? Caer sobre ese brazo… — ¡Fuera. maldición! — ¿Dónde está lady Aytoun? —gruñó. —Dile que es urgente. Quería que ella estuviera a su alcance cuando llegara a ver que le había pasado. pero que me duele mucho. Si… —Haz lo que te he dicho. pedazo de tonto! Cuando el lacayo se hubo ido.

Oyó su voz llena de angustia acercándose por el pasillo y se apresuró a esconder el brazo derecho bajo las sábanas. La puerta se abrió de golpe y ella se precipitó a la cabecera de la cama con el pelo suelto. — ¡Enciende las velas! —Le ordenó a John que se había detenido en el umbral de la puerta— Dile a Ohenewaa que venga de inmediato y envía a Gibbs a buscar a un médico a Saint Albans. Se inclinó sobre Lyon y levantó la sábana con precaución. — ¿Te duele mucho? Él la agarró por la cintura con el brazo sano para atraerla hacia sí. —Puedes irte, John. Dile a todo el mundo que no necesito nada. El lacayo obedeció en seguida. — ¿Cómo puedes decir eso cuando es posible que te hayas roto algo? Sin esperar respuesta le levantó la manga para examinarle el brazo. — ¿Dónde te duele? —En ningún sitio —confesó él contemplándola. Ella se había puesto apresuradamente una bata por encima del camisón sin perder el tiempo en anudarse el cinturón. Lyon le acarició la espalda. —No veo nada —dijo ella volviéndose hacia la puerta—. ¿Dónde se ha metido Ohenewaa? —No va a venir. — ¿Qué quieres decir? Intentó liberarse pero Lyon la tenía firmemente sujeta. —Le ordené a John que no la llamara, ni a ella ni a nadie más. Ella recordó lo que acababa de decirle al lacayo y volvió a prestarle atención. Sus enormes ojos grises parecían casi plateados, sus labios llenos eran tentadores, y él se moría de ganas de probarlos. — ¿Por qué? —preguntó ella con voz débil. —Porque lo único que me duele en este momento solo tú puedes remediarlo. — ¿Te has caído? —No. Ella posó las manos sobre la almohada y le miró a los ojos. —Me has tendido una trampa. —Me confieso culpable. Tenía ganas de ver a mi esposa. —Hemos estado juntos todo el día. —Te necesitaba —dijo él suavemente. —Si hubieras enviado a alguien a buscarme hubiera venido. —Estoy seguro de ello, pero mañana y con treinta y seis personas a nuestro alrededor. —Treinta y seis no, solo una. —Esa es una de más —replicó él acariciándole el pelo—. Debo decirte que no me gusta que estés lejos de mi cama. — ¿De verdad?
Traducción Rosanic, corrección Cari 134

Le temblaba la voz y no era capaz de apartar los ojos de la boca de Lyon. —Te echaba de menos —susurró él cuando ella se movió un poco rozándole con sus senos—. Te necesito, necesito tu risa y esto… La atrajo hacia él hasta que sus respiraciones se confundieron. — ¿Esto? —Esto. Ella cerró los ojos y él jugueteó con su boca, siguiendo el contorno de sus labios. —También echo de menos otras cosas cuando no estás cerca de mí. — ¿Cuáles? Los corazones de ambos latían rápidamente, al unísono. —Tu cuerpo encantador. Ella estaba perdiendo terreno y no tardó en encontrarse tumbada a su lado. Entonces él aprovechó para profundizar el beso imitando los movimientos del amor que quería hacerle. La deseaba con locura, quería hacerla suya. Millicent le cogió el rostro entre las manos con un pequeño gemido y le devolvió el beso con la misma pasión. Lyon se fue volviendo cada vez más exigente; le acarició los senos y ella notó como se hinchaban bajo la tela del camisón. Él gruñó, frustrado. —Hazme el amor, Millicent —gimió. Ella le miró a los ojos. —Yo… yo no… —Te diré lo que tienes que hacer. Ayúdame —susurró sin dejar de acariciarla—. La otra noche empecé pero no terminé. Espero no haberte hecho daño. Si ambos estamos despiertos, seguro que todo irá mejor. Ella se incorporó un poco. — ¡Espera! —dijo él amargamente—. De acuerdo, como quieras. Estoy seguro de que cuando te casaste conmigo no pensabas en esto. ¿Qué mujer desearía tener un marido paralítico, que apenas es un hombre? Un hombre incapaz de hacerle el amor. No… no tengo derecho a imponerte un cuerpo mutilado que no puede adorarte como te mereces. Solo te suplico que te quedes. Me contentaré con eso. Y no exigiré nada de… —Me encantan tus exigencias. Le obligó a tumbarse sobre la almohada y le besó, súbitamente enardecida. — ¿Qué tengo que hacer? —preguntó en un murmullo. La inocente pregunta le llegó al corazón. —Quítate la bata y el camisón. Millicent se puso de rodillas y obedeció temblando. Él contuvo la respiración cuando ella se soltó los botones delanteros del camisón. —Estoy muy asustada… —Yo también —aseguró él muy suavemente. Le deslizó la tela por los hombros y ella no protestó.
Traducción Rosanic, corrección Cari 135

¡Era perfecta! Admiró su piel bajo la dorada luz y los redondos senos cuyos rígidos pezones acarició. —Eres un verdadero tesoro. Un exquisito y magnífico tesoro. Quiero sentirte contra mí. — ¿Qué tengo que hacer ahora? —Quítame el camisón —contestó él sentándose, con la voz ronca de deseo. Ella le levantó el camisón por la espalda sin atreverse a ir más lejos. Él le acarició el muslo y deslizó la mano entre sus piernas, pero ella las cerró de inmediato, tensa. —No tengas miedo —murmuró él incorporándose lo suficiente para tomar un pezón en la boca. Ella gimió mientras el jugueteaba con el vello que había entre sus muslos. —Entrégate a mi, Millicent. Ella por fin se relajó con un suspiro, y él penetró en su intimidad. No tardó en sentir como se estremecía con sus caricias y siguió y siguió hasta que ella gritó su nombre con un sollozo de placer. Se derrumbó sobre él, tapándole la cara con el pelo y aprisionando su mano. Cuando los espasmo remitieron, Lyon sonrió. Nunca había disfrutado más proporcionándole placer a una mujer. Desde luego, siempre había pensado en sus compañeras de cama, pero nunca hasta ese punto. Era una experiencia completamente nueva y enriquecedora. Mientras esa idea le cruzaba por la cabeza, ella movió una rodilla y él se colocó debajo de su cuerpo. —Tómame en tu interior. La mano de Millicent se desplazó lentamente entre sus cuerpos y, cuando ella cogió su virilidad, él cerró los ojos emitiendo un gemido. Le guió hasta su interior. —Ahora Millicent. Sus miradas se unieron al mismo tiempo que sus cuerpos. Lyon no se atrevía a moverse por temor a perder el control. Creyó que nunca volvería a experimentar esas sensaciones. El placer del sexo de ella aprisionando el suyo era increíble. Había vuelto a la vida y había sido gracias a Millicent. —Eres tan hermosa… Ella le contestó con una solitaria lágrima que rodó por su mejilla cayendo en la boca de él. La degustó y luego la besó, dominado por la pasión. Enterró los dedos entre sus cabellos. Cuando levantó el torso, él estuvo a punto de gritar de frustración. Ya estaba asqueada por su incapacidad para hacerle el amor, pensó. Sin embargo, en su rostro solo podía ver sorpresa y pasión. La oleada de ternura que le invadió estuvo a punto de ahogarle. Tumbado bajo su
Traducción Rosanic, corrección Cari 136

cuerpo, la vio tomar su rostro entre las manos para besarle los ojos, los labios y la barba. Luego empezó a moverse, tímidamente al principio. La mano de Lyon se crispó sobre sus caderas para animarla. Estaba claro que no era una experta en el amor. Simplemente, seguía su instinto y el ritmo que le imponía su propio cuerpo. Sus bocas volvieron a unirse y Lyon la dejó llevar la batuta. La presión se acentuaba cada vez más, la sangre resonaba en sus oídos; pero no quería abandonarse al orgasmo. No obtendría un verdadero placer si ella no lo obtenía también. Millicent aceleró el ritmo, sus mejillas enrojecieron… —Lyon —susurró contra sus labios—. Nunca… nunca he sentido… algo así. Él deslizó la mano entre ellos y, en cuanto la tocó, ella se estremeció con un grito. También Lyon había alcanzado el punto de no retorno y explotó violentamente en medio de una lluvia de fuegos artificiales. Los sonidos que salían del dormitorio eran muy explícitos: gemido de mujer y gruñidos de hombre. Violet se apoyó en la pared con la mano temblorosa y se acercó de puntillas a la puerta cerrada. Ya no sentía ni las manos ni los pies, ni el peso de la cesta que llevaba desde que había salido de Melbury Hall. Con total desprecio por sus principios y lo que le decía la voz de la razón, había ido hasta allí. Y ahora estaba asqueada delante de la puerta. Rogó que Ned hubiera salido y que fuera otro el que estuviera usando la habitación. Al no verle en la cena de los criados se había dicho que él se alegraría de que le llevara la cena a la posada. Pero ahora deseaba que no estuviera allí. Los sonidos subieron de volumen y la cadencia aumentó. — ¡Neddy! —Gritó una voz de mujer— ¡Oh Dios, Neddy! Violet tuvo un desvanecimiento y el contenido de la cesta se desparramó en el suelo a sus pies. Luego la sangre empezó a circular nuevamente por sus venas y llamó con fuerza a la puerta. Oyó un juramento ahogado y, un segundo después, Ned llenaba el umbral de la puerta con su elevada estatura. — ¡Joder! ¿Qué quieres? Tenía el torso desnudo y el pantalón abierto sobre sus caderas no ocultaba demasiado. Estaba loco de cólera, pero a ella le dio igual. —Te he traído la cena. Él bajó la mirada y le dio una patada a la cesta que estaba en el suelo. —Ya he cenado. ¡Lárgate! — ¿Quién está en tu habitación? — ¿A ti que te importa?
Traducción Rosanic, corrección Cari 137

Solo eres un perro vicioso y como tal serás tratado. —Me… me has pegado —balbuceó con incredulidad. Hacía semanas que soñaba con que él le pidiera que se casaran. medio atontada. Traducción Rosanic. —Cambiarás de idea cuando lady Aytoun se entere de que me has seducido y me has golpeado. solo tienes que esperar a que te toque el turno! Ella se levantó para hacerle frente. dejó caer de nuevo el brazo. Con una maliciosa sonrisa. corrección Cari 138 . tapada con la sábana. Pero con una expresión de maldad. El derecho que tiene una mujer a la que tú deshonraste y desfloraste mintiendo. Se limpió el labio ensangrentado con el dorso de la mano. Le cedieron las rodillas y se desplomó tapándose la boca con la mano. Y ahora te comportas como una perra en celo porque ves que estoy con otra. la miraba con asombro. al igual que la camisa y las botas de Ned. No volverás a encontrar trabajo en los alrededores… Ned levantó el puño y ella se protegió el rostro. estaba desparramada por el suelo. El puñal de los celos la golpeó con la fuerza de un látigo. ahogándose con las lágrimas— ¿Cómo te atreves? Él la dominaba con toda su estatura. — ¡Te lo merecías. ¡Muy bien. Te abriste de piernas de buena gana y deseabas hacerlo desde la primera vez que me viste. — ¿Pero quien te crees que eres? Ella no vio venir el golpe y se encontró de repente pegada a la pared. pedazo de zorra! ¡Puta! Ned la sujetó por el hombro. Me seguiste por todas partes. No podrás volver al pueblo. era en lo único que pensaba. Una mujer del pueblo. con los ojos ardiendo a causa de las lágrimas. golfa! ¿Con que derecho vienes aquí a montarme una escena? —Con el que me da ser tu amante.— ¿Quién está ahí? —insistió ella empujando la puerta con todas sus fuerzas. También le diré que me violaste y te pondrá de patitas en la puerta. — ¡Sal de aquí! —gritó pasando por delante de Ned y yendo a sacudir a la joven que estaba hecha una bola bajo las mantas— ¡Fuera. Me hiciste creer que tus intenciones eran honestas… — ¿Desflorado? ¿Intenciones honestas? —Se burló él— ¿Es eso lo que has aprendido en los libros? Son palabras muy importantes para que las use alguien como tú. —Yo era virgen y tú me poseíste. incluso hasta Saint Albans porque quisiste. Ned la dejó entrar. Su ropa. Violet no podía apartar de su mente la imagen de ella y Ned haciendo el amor en esa misma cama.

—He podido comprobar hasta que punto —bromeó. La empujó con tanta fuerza que la mandó al suelo del pasillo. Continuó vociferando pero Violet ya no le escuchaba. —Entiendo lo que quieres decir. Ella ni siquiera soportaba pensar en ello. Es imposible que me cortejaras estando casado. Lyon le estaba acariciando la espalda cuando ella notó que le retumbaba el pecho con la risa. Levantó la cabeza. —Esos años han dejado de existir para mí. —Estaba pensando que nada. Sal de aquí porque tengo a una muchacha que me está esperando y ella si que sabe lo que es un hombre. — ¿Cortejarte yo? —Se carcajeó él empujándola con violencia hacia la puerta— Este es todo el cortejo que obtendrás de mi a partir de hoy. incluida tu maravillosa lady Aytoun van a prestar oídos sin preguntarte que viniste a hacer esta noche a mi casa? ¿Por qué te acostaste con un hombre casado? Yo no te he obligado a venir. Ella se echó a reír. Te advierto que no cuentes nada de esto en Melbury o te arrepentirás. —Soy demasiado puritano. Intentó apartarse pero Lyon la retuvo por la cintura. ha sido ni siquiera parecido a lo que acabamos de experimentar. — ¡Y no vuelvas nunca más o conseguirás algo más que un labio partido! Le cerró la puerta en las narices. Ahora ya puedes quitármelo. Le apoyó la mano en el pecho. en toda mi vida. Solo quiero conocer mejor a mi esposa. A Millicent esas palabras le supieron a gloria. aunque todavía estuvieran unidos. —Lo sé. Se sentía feliz y. Millicent estaba degustando el sabor salado del cuello de Lyon. Nunca en mi vida… — ¿Me hablarás algún día de tu vida? —la interrumpió él.— ¿Y crees que toda esa gente. acurrucada contra él. permitiendo que sus dedos recorrieran el borde del camisón que seguía enroscado a la altura de sus caderas. — ¿Qué pasa? Los ojos azules de él desbordaban ternura. pedazo de estúpida. —Estás mintiendo —murmuró—. Ha sido como si fuera la primera vez. —No te estoy exigiendo nada. no tenía ningún deseo de moverse. Se había quedado en lo de “hombre casado”. Millicent. Ahogó un sollozo. —Al final no te he quitado esto —observó señalando su camisón. corrección Cari 139 . —Pero tengo calor. Has venido tu solita como la puta que eres. Traducción Rosanic.

—Ya casi lo eh conseguido. y he creído que tenía la obligación de contárselo.— ¿Es un reto? —Te he visto las intenciones —la provocó él. Ella sintió que renacía su deseo. este se apartó por si mismo. corrección Cari 140 . —Primero tengo que terminar de desnudarte. tan solo una información que ha llegado a mis oídos. Traducción Rosanic. se tumbó encima de él y le levantó un hombro y luego el otro para que el camisón se deslizara sobre su torso. —Después —gruñó él apartándole la mano para poder acariciarla como quería. el doctor Parker. y he decidido que debía decírselo por el bien de lord Aytoun. —Pero no del todo. — ¿Por qué? —Hace un mes en lo único que pensaba era en acabar con mi vida. —Eres milagrosa. No podemos permitir que Su Señoría sea victima de personas sin escrúpulos. Le estaba acariciando los pechos y la curva del vientre. milady. la cual abandonó rápidamente la estancia. —No son acusaciones. Y ahora. Fingiendo enfado se puso a horcajadas sobre él y liberó su brazo derecho. — ¿De verdad? El contacto del sexo de él entre sus piernas la hacía arder. sin embargo impidió que la mano de Lyon fuera más lejos. — ¿Sin escrúpulos? El doctor Tate le hizo una seña a su ayudante para que se fuera junto con su maletín y la viuda aprovechó para murmurar unas palabras al oído de una de sus doncellas. — ¿Cuándo fue la última vez que habló usted con el doctor Parker? — preguntó ella. —De acuerdo. Capitulo 21 —Está usted haciendo acusaciones muy graves —le dijo secamente la condesa viuda al médico. aquí estoy intentando decidir cual sería la mejor manera para convencerte de que volviéramos a hacer el amor. Le deshizo los lazos del cuello y levantó la tela tanto como pudo. Antes de que pudiera hacer lo mismo con el izquierdo. He pensado mucho en la seriedad del problema y también en la fuente.

cree que la vida de lord Aytoun corre un grave peligro. Llamaron a la puerta y entró sir Richard. ese tipo de cosas llevan su tiempo. —Estaba muy preocupado. El médico se volvió hacia Maitland buscando su apoyo. —Aunque lo hicieran. señor. Lo que en principio se consideró como una muerte natural pudo ser debida al veneno. y en su condición de esclava. —Milady. Incluso los detectives de Bow Street. —La información se refiere a una esclava que vive en la misma casa que lord Aytoun… —Su información es falsa —le cortó la anciana—. milady. Por las autoridades. — ¿Y ha sido capaz de emitir un diagnóstico así sin ir ni una sola vez a Melbury Hall? —Un buen médico ve más allá de las apariencias cuando se trata de sus pacientes. Sin los cuidados apropiados y las visitas regulares de un médico cualificado. milady… Me llegaron alarmantes noticias sobre ella. ya ha sufrido bastante sin necesidad de que nadie la calumnie. Si el doctor Dombey murió por culpa de las diabólicas pociones que le administró esa esclava. no tiene ni idea.—Hace dos días. para que lo sepa sir Richard? Tate se inclinó con rigidez. ¿Es así? Traducción Rosanic. señor. —Piense en la gravedad del asunto. ¿Qué mas da que sea acusada oficialmente o no? —La diferencia son las acusaciones falsas —contestó tranquilamente el abogado—. corrección Cari 141 . A su edad. Para ser completamente honesto. estoy seguro de que sir Richard se lo podrá confirmar. Se sospecha que asesinó al médico al que sirvió durante años. Las palabras “poción diabólica” implican que está usted añadiendo brujería al delito de asesinato. La mujer a la que se refiere ya no es una esclava si no una persona libre. —En resumen. teme que de un momento a otro vaya usted a recibir una triste noticia. supongo —respondió el médico secándose las manos en los pantalones—. —Perdón. — ¿Podría usted resumir en pocas palabras lo que me acaba de decir a mí. milady. — ¿Quién lo sospecha? —La familia de ese hombre. Beatriz le pidió a un criado que le colocara bien los cojines y luego volvió a dirigir la atención al médico. si hicieran una investigación… —Que no es el caso —cortó lady Aytoun. — ¿Y que fue exactamente lo que le dijo sobre el estado de salud de mi hijo? El médico enderezó los hombros.

si… — ¡Basta! —Gritó la condesa viuda— Es obvio que está usted aquí por algún tipo de lealtad con sus compañeros de profesión. —Llevo ya algún tiempo siendo su médico. La condesa despidió a las doncellas con un gesto de impaciencia y se puso a mirar por la ventana con expresión sombría. Aparentemente. Si ha engañado a su nuera. Por primera vez desde hacía meses. —Me limito a repetir lo que me han dicho —se defendió Tate—. amigo mío. corrección Cari 142 . Dígame que es lo que le preocupa. Derrotado. doctor Tate. no creo en los rumores que lanzan los canallas y tampoco sospecho que todas las ancianas de ojos penetrantes sean brujas. Y ahora. murmuró unas vagas disculpas y retrocedió hasta la puerta. solo para que la vieja esclava tenga libertad de acción. —¿De Lyon? Traducción Rosanic. Todos los informes que le llegaban de Melbury Hall indicaban que el estado de salud de Lyon estaba mejorando. Su nuera le ha prohibido al doctor Parker que vaya a Melbury Hall. También se la ha visto en la farmacia de Saint Albans. más que por lealtad a mi familia. —Mi hijo no está entre las “garras” de esa mujer. señor. cosa que sabemos que es frecuente en las islas. desde que llegó a la casa. Acompáñele. — ¿Ahora está usted acusando a lady Aytoun? —preguntó sir Richard. —Entonces no se quede parado ahí como una estatua. la condesa viuda se dio cuenta de que algo no iba bien. Sir Richard volvió a entrar después de dar un discreto golpe a la puerta. —Cierto. le sugiero que se marche antes de que me enfade de verdad. milady. señor. milady. Al ver sus hombros encorvados. —Esta mañana he recibido una carta de su hijo. Millicent le estaba haciendo mucho bien. Parece que. No quería creer ni una palabra de toda esa sarta de estupideces. —Al contrario. se permitió tener esperanzas de que todo se arreglara para su hijo. le han asignado la mejor habitación de invitados. Él se sentó en el sillón de siempre. al lado de la ventana. Hay gente en el pueblo cercano a Melbury Hall que dicen que la mujer es una gran curandera. — ¡No me diga que se ha creído todas esas tonterías! Él negó con la cabeza a modo de respuesta. Pero para ser completamente franca. la condesa viuda debería sacar rápidamente a su hijo de las garras de esa mujer antes de que vuelva a hacerlo. —Milady… —Seguro que yo misma encajo en esa descripción.—Lo único que quiero decir es que si se piensa en la más que probable posibilidad de que esa mujer asesinara a su amo. Demasiado quizá. Maitland.

corrección Cari 143 . —Pero. —A lo mejor no deberíamos tomarnos todo esto a la ligera. — ¿Qué es lo que quiere exactamente? —Habla de las joyas que están aquí. Pero pensándolo mejor… — ¡Suéltalo de una vez! —Su Señoría. —No es necesario que se moleste. —También me pide que contrate un ayuda de cámara porque Gibbs ha sido nombrado administrador de la propiedad. —Como quiera. —La urgencia del problema no nos permite esperar a que esté usted lo bastante bien para… —Iré esta misma semana. No olvido el hecho de que los médicos siempre se apresuran a dar noticias alarmantes. milady.—De Lyon. milady — sugirió Maitland—. permítame que la acompañe. La mejoría que se ha producido en Lyon es notoria. en la carta. — ¡Estupendo! Ya es hora de que ese enorme escocés utilice un poco su cerebro. La única diferencia es que no vamos a tener tiempo de avisarla. De ese modo podré comprobar su mejoría y veré si hay algo extraño. Haga todos los preparativos necesarios. Además. suponiendo que tenga. Traducción Rosanic. pide que se le envíe algo de la herencia Aytoun a Melbury Hall. Es la primera vez que le escribe desde su matrimonio ¿no? —En efecto. Tendré la excusa de llevarle a lord Aytoun lo que me ha pedido. sir Richard. milady… —Nada de discusiones. — ¡Esa es una excelente noticia! Y una prueba más de que esos idiotas no saben lo que dicen. Pero me parece que el mejor modo de forjarnos una opinión es que me acerque a comprobarlo por mi mismo. — ¿Y? Son suyas de modo que puede hacer lo que quiera con ellas. —Al menos. Iré yo. en Londres. sir Richard. —Pero usted no se encuentra… — ¿Quién lo dice? Millicent me invitó hace tiempo y acepté ir a visitarla cualquier día. ¿Qué es lo que le molesta entonces? —Antes de que escuchara las acusaciones de Tate no me molestaba nada. La única persona que puede poner punto final a toda esa cantidad de estupideces soy yo. La respuesta de la anciana no se hizo esperar. esto nos permitirá abandonar esta siniestra ciudad. —Señal de que se encuentra mejor.

La pequeña estancia era luminosa. pero es posible que se lo hubiera merecido… ¡Ned! Se corrigió. Esa mañana estaba ya resignada. Se tragó las lágrimas con el corazón en un puño. Deseaba quedarse en Melbury Hall pero temía el momento en el que la echarían de allí. me reuniré contigo después. No tenía ningún derecho a golpearla. ¿Cómo había podido echar a perder su vida en tan poco tiempo? Las dos jóvenes bajaron juntas. Violet se detuvo. El perro de Moisés. —Tengo que ir al establo. para lamerle las manos antes de volver a tumbarse en la paja. — ¿Entonces porque me has pedido que fuera yo a ayudar a lady Aytoun a vestirse esta mañana? —Me sentía como una tonta y ya sabes como es —contestó Violet poniéndose un poco más de polvos blancos encima del morado—. Violet sacó aguja. Hasta ahora no se había dado cuenta de la horrible manera en que la había tratado Ned. no es nada. —Vamos. no empezaría a decirme que tuviera más cuidado y todo eso. Ella cruzó el espacio para ir hasta la habitación contigua que era la que le habían asignado a Moisés. dedal e hilo y empezó a trabajar. Al parecer. Eso es lo Traducción Rosanic. Pensé que si esperaba uno o dos días. —Seguro que Moisés ya está allí… Violet ya se había ido y se estaba poniendo el chal sobre la cabeza. vino dando saltitos con su pata rota sólidamente entablillada. limpia. Violet. iré yo al establo en tu lugar. Pero mientras se dirigía hacia los establos se dio cuenta de que aunque hubiera sido engañada llevaba la señal de su vergüenza marcada en la cara. buscando una excusa para no entrar. efectivamente Ned estaba casado. Entra. De verdad. estaba depositada en un tonel al lado de la cama. pero en el umbral de la puerta de la sala donde desayunaban los criados. Siempre se preocupa por todo. A decir verdad.—He chocado contra el quicio de la puerta —le explicó Violet a la compañera que le miraba el cardenal de feo aspecto que tenía en la comisura de la boca—. Solo había dos mozos trabajando en silencio dentro del establo. ni siquiera has desayunado. corrección Cari 144 . Bess. Había sido maltratada. Violet negó con la cabeza dirigiéndose hacia la salida. Violet había visto contusiones peores que las suyas en el rostro de su señora en los tiempos de su primer matrimonio y sabía que lady Aytoun no se dejaría engañar con el cuento de la puerta. Le dio una arcada al pensar que el mundo era muy injusto. —Tengo que ir a ver como está el perro de Moisés y prometí ocuparme de que estuviera cómodo. la ropa estaba ordenada y la pila de ropa que había que repasar. al menos eso es lo que habían oído decir varios criados.

Amina le traía un plato de sopa y Jonah una taza de madera. Se oyeron voces en el establo y se tapó más la cara con el chal. Él tampoco quería revivir el pasado. —Violet esta herida —dijo arrodillándose ante ella para apartarle el chal —.que les sucedía a las mujeres como ella. Debería haber sospechado que Bess no iba a mantener la boca cerrada. ¿Quién Violet? Ella agachó la cabeza. En Melbury Hall las alegrías eran sencillas. Las lágrimas le caían por las mejillas. El pequeño grupo se había mostrado inquieto y ruidoso y ella paciente y animosa. Ella agarró el enorme puño de Moisés entre sus manos y sacudió la cabeza. Lyon se reunió con Millicent en el comedor de los criados donde ella estaba dando la lección a los niños. Desde que se habían casado estaba cambiando a ojos vista. ¿Cómo había podido parecerle insulsa? Cada vez que la miraba descubría un nuevo aspecto de su belleza. No tardaron en entrar Amina y Jonah seguidos de Moisés. Gracias a Millicent nadie lloriqueaba por el sufrimiento pasado y lo que hubiera podido ser. Moisés. sentada al lado de la ventana en compañía de la señora Trimble. —Nadie hace daño a Violet. Lyon hizo un gesto con la cabeza al reverendo sin haber escuchado nada de lo que el otro le decía. La mujer del pastor estaba hablando mientras la mente de Millicent estaba en otro sitio. Le mataré. como si debajo de cada capa que la protegía apareciera una mujer diferente. pero él se la volvió a levantar cogiéndola suavemente por la barbilla. Se preguntó si estaría pensando en lo mismo que él llevaba haciendo desde por la mañana… en su noche de amor. teniendo en cuenta el crecimiento que esta experimentando Knebworth. corrección Cari 145 . antes de que llegaran los invitados. Todo había cambiado. Admiró su rostro radiante. la vida era sencilla. Las mujeres lo bastante locas como para entregarse a un hombre sin pensar en las consecuencias. Ambos parecían preocupados. —No quiero que mates a nadie por mí. Esa mañana. Ahora sé que estoy bien aquí. —… se ocuparan de los anexos y de la restauración de la escuela. pero Moisés parecía hervir de ira. Estaba a años luz de la visión que tenía Emma sobre Baronsford. Su vida había cambiado. Estás aquí y ya me encuentro mejor. Se concentró en el perfil de su esposa. Había creado un oasis de paz donde todos trabajaban y progresaban contentos. —Los condes de Stanmore creen que ya es hora. Sacudió la cabeza. Y aunque sea algo sin Traducción Rosanic.

Parecía evidente que Millicent no había amado a su primer marido. le contaré toda la historia. descompuesta. — ¿Cómo murió? El reverendo vaciló un poco. Lyon deseaba entender. milord. Trimble se aclaró la garganta y. Una excelente idea. milord. Millicent. —Cuénteme lo que sepa. milord. —A principios de la semana que viene —prometió—. cuando me haga usted el honor de venir a visitarme a Knebworth. Traducción Rosanic. pero quería saber fuera como fuera. Algún día. Cunningham. —De un disparo de fusil. empezó a explicar: —Fue un altercado en el cual Cunningham murió en el bosque de Melbury Hall. Lyon quiso convencerse a si mismo de que se trataba de simple curiosidad y no de celos lo que le incitó a continuar. —Yo no estaba presente cuando sucedió. — ¿Si? ¿Un accidente de caza? —No creo. Todavía tengo mucho que saber sobre mi nueva casa y mis nuevos vecinos. — ¿Entonces se trató de un asesinato? —insistió Lyon.precedentes llamar “Cunningham” a la escuela. —Debía ser aproximadamente de su edad. ¿Sería por el mismo motivo? Ella se levantó de repente y se acercó a la ventana. El desgraciado episodio se produjo por una diferencia de opinión entre ambos sobre la manera en que se trataba a los negros en Melbury Hall. Pero lo que se esconde tras esa desgracia es demasiado triste para hablar de ello en una tarde tan hermosa como esta. lord Stanmore y yo somos contrarios a la esclavitud y Wentworth nos consideraba sus enemigos. milord… Se hizo un pesado silencio. ¿Cuándo murió? —Hace año y medio. —Los que lo presenciaron —dijo tranquilamente el reverendo— vieron a Wentworth disparar a Cunningham. —Tengo entendido que era joven. el papel que había desempeñado Cunningham en su vida. se miró las manos. —Por supuesto. a ellos les parece que será como rendirle un homenaje a su memoria. Intentaré convencer a mi esposa para que me lleve. corrección Cari 146 . después de echar un rápido vistazo a Millicent. — ¿Un duelo? —No. Y también era escocés. Lyon recordó que también había tenido esa mirada de dolor durante la última visita del pastor.

— ¿Me contestarías? — ¡Por supuesto! — ¿Puedo preguntar cualquier cosa? —la desafió él con sus ojos azules más penetrantes que nunca. Y a pesar de eso las circunstancias han cambiado tanto desde el primer día… La apretó más contra él. pero ni tú ni yo sabíamos en lo que nos estábamos metiendo. espero lo mismo por tu parte. —Lo siento si crees que he ido demasiado lejos. Se apoyó en la puerta. pero no hay nada en nuestra relación que haya seguido los cauces normales. —Creo que ya lo sabes todo sobre mí. Nos lanzamos ambos a este matrimonio sin saber prácticamente nada el uno del otro.—No tenías derecho a hacerle tantas preguntas al vicario —le dijo Millicent ligeramente irritada después de haber acompañado a los invitados a su carruaje. —Lo que quieras —le aseguró. —“Mucho tiempo” fueron menos de dos horas. Traducción Rosanic. Y si crees que te estamos escondiendo algo. La falta de confianza fue lo que amargó su matrimonio con Wentworth. Él la sentó sobre sus rodillas y Millicent le rodeó el cuello con los brazos. Y ¿Cómo hubiera podido encontrar respuestas cuando ni siquiera sabía en que iba a consistir nuestro… compromiso? ¿Cómo hubiera podido hacer las preguntas adecuadas? — ¿Te arrepientes de lo de esta noche? Millicent se volvió y la vulnerabilidad que leyó en el rostro de Lyon le abrió los ojos. Seguramente conseguiste las respuestas a todas tus preguntas. Por supuesto. corrección Cari 147 . Después de la ceremonia me pusieron en tus manos. — ¿Cómo puedo arrepentirme de la mejor noche de mi vida? Él la miró durante lo que pareció una eternidad y luego extendió una mano hacia ella. —Ven aquí —dijo con voz temblorosa. sin embargo tampoco quería que el pasado se interpusiera entre ellos. —Ambos hemos estado casados antes. Y creo que no me equivoco al decir que los dos queremos que esta vez hayamos acertado. es conmigo con quien debes hablar. No se trataba de acusaciones ni de falta de confianza. Ella no lo dudó ni un segundo. Gibbs me ha comentado que el día de nuestra boda pasaste mucho tiempo hablando con mi madre. lo único que quería era conocerla mejor. Ella se negó a morder el anzuelo. — ¿Aunque te afecte directamente? —Si —contestó ella decidida a ir hasta el final—. —Si quieres saber cosas de Knebworth me encantará contártelas. Ese hombre no era Wentworth.

¿Recuerdas el día de mi llegada a Melbury Hall? —Te habías caído del asiento del carruaje. — ¡Estás equivocada! Basta con ver Melbury Hall tal como está ahora. le cogió la mano y la posó sobre su evidente excitación. me obligaste a darme cuenta de que mi virilidad no estaba definitivamente muerta. —Ese día. —Y tu me estás devolviendo la salud —dijo él jugueteando con los botones de su recatado vestido— Has conseguido hacer que me olvide de mi temor a quedarme inválido para siempre. Suspiró. —Entonces fue cuando descubrí que tenías un carácter asqueroso. —Si Gibbs no hubiera llegado a tiempo también hubieras descubierto otra cosa… — ¿Qué? Con los ojos llenos de malicia.Millicent asintió contra su cuello. No preguntaba pero esperaba que me lo confesaran. — ¿Mientras tu larga lengua me lanzaba insultos? —le provocó ella. Después de mucho pensarlo he llegado a la conclusión de que la fuente de los problemas fue mi falta de confianza. —Y ahora lo estoy haciendo de nuevo. No quería hablar de mi pasado porque es una larga serie de desdichas y trágicos acontecimientos. Eres una maravilla. Soltó un botón y pasó a ocuparse de otro. un tesoro. —A tu lado me siento querida —susurró contra su boca—. Me convencí a mi mismo de que los fantasmas eran reales y reaccioné ferozmente cuando esas sombras hubieran podido ser aclaradas con facilidad. La besó con una pasión que no dejaba ninguna duda sobre su sinceridad. Me convertí en un maestro en no hacer preguntas y actuar a la menor sospecha. Deseada. —Y tú intentaste levantarme. corrección Cari 148 . —No estás divagando —replicó Millicent incorporándose para mirarle a los ojos—. con tus voluptuosas curvas pegadas a mi cuerpo. Pronto cumpliré treinta años y no hay nada en mi vida de lo que pueda estar orgullosa. — ¿Sabes la suerte que tengo de ser tu marido? Millicent no pudo contener las lágrimas. —Lo que la condesa viuda seguramente no te dijo sobre mi matrimonio es que no era tan idílico como ella hubiera deseado. Se negaba a pensar que su unión podía no durar demasiado. —Eso también está olvidado —respondió el sonriendo—. Tú no me has hecho ninguna pregunta pero yo te estoy dando explicaciones. Lo que has conseguido se refleja en los ojos de todos sus habitantes. Estoy divagando. Cuando miro hacia atrás solo veo fracasos. Traducción Rosanic.

No luches contra la pasión que está despertando en ti. Ella obedeció con dedos temblorosos. —Tienes un pelo maravilloso. asintió sin pensarlo. Lyon dejó al descubierto un hombro y un seno. —Ábrete el corpiño. Traducción Rosanic. — ¡Eres tan hermosa! Se inclinó hacia ella y le pegó la tela contra la cintura mientras se apoderaba nuevamente de sus labios. Por fin los rizos quedaron libres cayendo sobre sus hombros y echó la cabeza hacia atrás. Quítate las horquillas. —Termina de desabrocharte el vestido. —Llevo soñando con esto toda la mañana —confesó él. Estoy demasiado incómoda por… —Ve aquí. —Me haces tener ideas lascivas. pero al volverse le entraron escrúpulos. obedientemente y el aprovechó para entretenerse con sus pechos. Lyon le abrió el corpiño dejando al descubierto el encaje de su camisa. —No ofrezcas resistencia —dijo él acariciándole los pechos—. — ¿Quieres ser mis manos? Ahogándose en la magia de sus ojos azules. Sacó las piernas del vestido y se acercó lentamente a él.Ella acarició la dureza que se notaba a través de la tela de los pantalones. tocarte y besarte por todas partes antes de sumergirme en tu interior. Debajo de la camisa se podían notar sus pezones erguidos. Le temblaba todo el cuerpo y sin embargo él no la había tocado. El cariñoso apelativo le reconfortó el corazón. — ¿Quieres hacer el amor aquí? — ¿No es lo bastante excitante para ti? Ella fue a echar el cerrojo a la puerta. Millicent hundió los dedos en su pelo. El último botón era el de la cintura. era tranquilizador estar en la semioscuridad del dormitorio donde sus defectos se difuminaban con la penumbra. Todavía no. —Creo que no puedo ir más lejos. Apoyó la espalda en la puerta. —Toda entera. — ¿Por casualidad esas ideas te están diciendo que cierres la puerta con llave. El emitió un suspiro de placer. que te desnudes y que vuelvas a mi lado? — ¿Desnudarme? —susurró ella. Todavía era de día. mi amor. —Siempre me pareció que era vulgar. corrección Cari 149 . Ella contuvo el aliento. Cuando le acarició el vientre. Obedeció. aburrida y fea –murmuró ella—. cualquiera podía pasar por delante de la ventana o llamar a la puerta… Y además. Quiero contemplar ti bonito cuerpo. Y estoy luchando contra algo en mi interior que quiere salir a la luz. Ella se las quitó una a una.

Él acarició por fin su intimidad y ella gritó su nombre cuando el orgasmo se apoderó de su cuerpo. corrección Cari 150 . —Ahora hazme el amor. Él le cogió el rostro entre las manos y luego las hizo resbalar a lo largo de su cuerpo arrastrando la camisa hasta que no fue más que un montón a sus pies. Bajo la tierna y admirada mirada de Lyon. se sentía efectivamente hermosa. Los ojos de Millicent se llenaron de lágrimas. en el preciso instante en el que subieron juntos al paraíso. Traducción Rosanic. Sería mejor que dejaras de preocuparte de los demás porque tengo la intención de probar las ventajas que ofrece el jardín. supo que no solo le amaba por la felicidad que le proporcionaba a su cuerpo. Entonces. Millicent desabrochó la camisa de Lyon y siguió con las yemas de los dedos los contornos de su musculoso pecho.El sonido de dos criados que pasaron por detrás de la puerta cerrada. les devolvió un poco a la realidad. Millicent. introduciéndole profundamente en su interior. —Quizá debiéramos esperar a que… —No esperaremos nada en absoluto. Se puso de pie entre las piernas de Lyon. —Eres preciosa. el carruaje y cada una de las habitaciones de la casa… Ahora deja que te mire. —Pero si la señora Page viene a buscarme o si Gibbs te necesita… ¿Qué vamos a hacer? —Les diré que le estoy haciendo el amor a mi mujer y que se vayan al diablo. —Y probablemente sepan también lo que estamos haciendo ahora. Millicent estaba más allá de todo pudor. Ella le desabrochó los botones de los calzoncillos y se puso a horcajadas sobre él. Le deslizó la otra hombrera y se la volvió a sentar en las rodillas. —Me parece que todo el mundo sabe ya lo que hemos estado haciendo esta noche.

pedazo de inútil.Capitulo 22 Cuando el coche se detuvo cerca de Fleet Bridge la peste que emanaba del canal les cortó la respiración. El hombre lanzó un vistazo al que le había contratado. Traducción Rosanic. llenando el ambiente de efluvios a desperdicios y excrementos varios que Harry no quería ni siquiera imaginar. Y si lo fastidia todo. Si no hubiera fracasado miserablemente en la subasta no estaríamos en esta situación. el cual estaba sentado frente a él con el bastón entre las rodillas y una pistola en la mano. efectivamente. señor. Londres no era Jamaica. —Si. — ¿Lo ha entendido? —Estaba diciendo Hyde cada vez más furioso— La culpa es toda suya. —Lo veré. ya lo verá. los perros darán cuenta de su cuerpo en este apestoso canal. está noche no fallaré. corrección Cari 151 .

No. —Escúcheme bien. milord. Y no voy a dejar este asunto en manos de estúpidos como usted o como Platt o ese vanidoso de Cranch que cree que ha nacido para conquistar el mundo. Su patrón tenía razón en lo que respectaba a Ned Cranch. Estaba pensando que sería mejor avisar a lady Aytoun. planes de emergencia. En la esquina verá una taberna propiedad de un hombre al que llaman El Turco. —Le ruego que me disculpe. Les dirá que se queden con lo que les va a dar esta noche. señor. Les pagará una guinea a cada uno con la promesa de darles más después. no confío en ninguno de ustedes. ¿No deberíamos esperar un poco antes de… darles dinero a esos criminales. —Se le ve un poco distinto. —Con su permiso —dijo Will con una ligera vacilación mientras le afeitaba la garganta a Lyon—. con el pelo cortado y sin barba. Tengo planes. Harry miró hacia fuera. Harry sentía nauseas solo de pensar en la porquería que flotaba en las oscuras aguas. para ver si su plan da resultado? El bastón de Hyde le inmovilizó contra el respaldo del asiento. señor. Recuerde la señal del cordero e intente vigilar su espalda. ¿Lo sabe lady Aytoun? —Se diría que tienes miedo. Pero no recibirán nada si se lo cuentan a alguien. corrección Cari 152 . Allí encontrará a los hombres que necesita. No le pago para pensar. —No le decepcionaré. Suba por el camino hasta la señal con forma de cordero. ¿Lo ha entendido bien? — ¿Les digo que se queden con la guinea aunque al final no les necesite? — ¡Pedazo de idiota! ¿Cree acaso que se la iban a devolver? Tendrá suerte si sale vivo de ese antro. y solo me fiaré de mi mismo para librarme de esa bruja. —Recuerde lo que le he dicho.—Si. Traducción Rosanic. —Si. señor. Media docena. No tenía ningún deseo de meterse en ese nido de ratas. pero ese Platt parece estar convencido de poder hacerse con la mujer gracias a los testigos que la acusan de bruja. de lo contrario se va a morir de espanto al ver su nuevo aspecto. Harry asintió débilmente con la cabeza. —Ahora lárguese —ladró Hyde—. —Por lo menos. Nos volveremos a poner en contacto con ellos dentro de unos quince días y tendrán que estar preparados para partir. Solo tienen que esperar a que les digamos cuando ha llegado el momento. El albañil sabía como seducir a las chicas pero solo era un fanfarrón. pero que habrá una recompensa mucho mayor si tienen que acompañarnos para secuestrar a la esclava. señor.

También a ella tenía que enseñarle su mejoría. cuando hacían el amor. milord. estirando los pies tanto como le fue posible y volvió a encogerlos.— ¿Morir de espanto? La risa de Lyon resonó en el cuarto. A veces. Con todo el respeto. Ohenewaa no repitió la pregunta y Lyon no fingió no haberla entendido. Will que estaba concentrado en no cortarle no se dio cuenta de nada. Tenía otras cosas para sorprenderla. todavía no le he dicho nada. —No. Puso a prueba su último descubrimiento. También a ella le debía mucho. le costaba un montón no enseñárselo a Millicent. En realidad la mejoría era mínima. Totalmente feliz. Movió los dedos de la mano derecha. Pero había decidido esperar hasta estar seguro para darle la noticia. Vagaba como una aparición por todas partes y él había terminado por acostumbrarse. —Maldición. El lacayo le limpió la cara y retrocedió para admirar su trabajo. su capacidad para doblar las rodillas y torcer los tobillos… Todavía no se atrevía a ponerse de pie. pero su recuperación había avanzado a pasos agigantados. parecía ser constante y definitiva. El movimiento de los dedos de su mano derecha. Ohenewaa creía que iba a curarse y le había devuelto las esperanzas. No quisiéramos que le eche de Melbury Hall confundiéndole con otra persona. Traducción Rosanic. —Un poco. No había puerta cerrada que impidiera a la anciana negra entrar donde le daba la gana. Pero lo haré esta tarde. lleva pidiéndome que me afeite desde el primer día. Los cuatro o cinco últimos días habían sido milagrosos. pero parece usted un hombre distinto. — ¡Largo de aquí. Lyon vio a Ohenewaa entrando en la habitación. Lyon no hubiera podido decir porque. al menos eso es lo que Lyon esperaba. pero al contrario que en veces anteriores. Will. Seguía preparándole los ungüentos que luego Millicent le aplicaba. Y no solo por su aspecto. Detrás de él. pero ya empezaba a pensar en hacerlo. — ¿Esto forma parte de la curación? —le preguntó él tocándose el mentón sin barba. En ese momento le estaba mirando las piernas. pájaro de mal agüero! Will abandonó la habitación con una amplia sonrisa. Estaba en deuda con ella y esperaba poder compensarla con creces. corrección Cari 153 . Estoy seguro que se sentirá feliz. Al contrario que los médicos que le habían tratado desde su accidente. Feliz. ¿Se lo ha dicho? —Eso es lo que yo le estaba preguntando a Su Señoría —intervino el lacayo recogiendo sus cosas —.

Pero todo esto —continuó señalando los frascos— solo son chucherías para hacer que piense de otra forma. no yo. — ¡Dios mío. yo no podía permitirlo. a dejar que el dolor desaparezca. —No hay ninguna magia en lo que veo o en lo que hago. Su esposa aprecia las pequeñas cosas de la vida. Lyon pensaba que nunca se recuperaría por completo de las heridas del pasado. Y está permitiendo que entre el presente. Las pequeñas alegrías sin una recompensa pero las grandes pueden provocar un verdadero terremoto. como andar o levantarla en mis brazos. a veces. Está empezando a curarse porque ha empezado a abrir la puerta. Paso a paso. —La cena… —La cocinera se ocupará de eso —dijo rápidamente la señora Page—. Luego se volvió hacia la mesa. También he aprendido que. La mujer se dirigió hacia la puerta con sorprendente gracia. —Recuérdelo —concluyó desde el umbral—. —A lo largo de mi vida he conocido a muchos médicos —prosiguió él—. pero he visto muchos sufrimientos de verdad. Se estaba destruyendo a sí mismo. arrepentimientos. Por el bien de su esposa. Es distinta a lo que está usted acostumbrado. no les esperábamos. — ¿Le ha hablado alguien de su primer matrimonio? La anciana le miró con los ojos semicerrados sin decir nada. Y no le carcomían por dentro. — ¿Usted cree que la culpabilidad es la que me ha impedido hasta ahora tener alguna mejoría? —Es usted quien ha pronunciado la palabra culpabilidad. —Todo llegará. Lyon la observó durante un rato mientras ella estaba atareada con sus frascos y sus vasijas. encontrará la respuesta. lo está por los recuerdos. — ¿Es usted capaz de curar las almas tan bien como los cuerpos. Remordimientos. No faltará de nada. Ohenewaa? Los ojos oscuros se encontraron con los suyos. pero ninguno de ellos tenía la confianza en si mismos que tiene usted. pero supongo que no va a ser posible todavía. Y también a algunos curanderos. Y lo que he aprendido es que las personas o se curan o se mueren. pero Ohenewaa tenía razón: ya no dejaba que dirigieran su vida. cuando el sufrimiento no está causado por razones físicas. Traducción Rosanic. tristezas… Si busca en el fondo de su corazón.—Esperaba poder hacer un movimiento digno de tal nombre. Tiene que ejercitar su paciencia del mismo modo que los músculos. corrección Cari 154 . Ni sus conocimientos. no estamos preparados! ¿Dónde vamos a alojarles? Millicent estaba muy nerviosa mientras contemplaba los carruajes que entraban en el patio.

Cogió una bocanada de aire y se colocó un mechón de pelo detrás de la oreja. Aunque hubiera sido ella misma quien invitara a la madre de Lyon a visitarles. —Horrible e interminable. Bájele al salón en seguida. puede dormir con su marido y de ese modo podremos preparar la habitación para la condesa viuda. Hace tiempo que esperábamos que viniera a visitarnos. la condesa viuda interrumpió las palabras de bienvenida de Millicent haciendo un gesto con la mano. Traducción Rosanic. —Si. milady. Les escoltó hasta el salón. Rodeada por dos doncellas y apoyada en un bastón con pomo de plata. Hubiera preferido que la advirtieran para que todo estuviera en orden para recibir a su suegra. Millicent se volvió hacia el ama de llaves. —Hace bien. Al borde del pánico. pero ¿le gustaría tomar una copa de vino en el salón mientras le suben el equipaje? Millicent estaba haciendo un esfuerzo por ignorar la mirada penetrante de su suegra que la estaba mirando de arriba abajo. —No voy a disculparme por venir sin avisar. — ¿Podremos realojar a todos sin mover a Ohenewaa? —Seguro. ¿Por qué había tenido que elegir precisamente ese día? Siguiendo un impulso le había pedido a Violet que le buscara algo diferente para cenar con Lyon. —Su Señoría no tardará en bajar a reunirse con nosotros.—Por favor. —Bien. ¡Y justamente esa noche era cuando llegaban visitas inesperadas! Lady Aytoun y sir Richard ya se habían quitado los abrigos cuando llegó al final de las escaleras. milady. —Primero me gustaría ver a mi hijo. corrección Cari 155 . avise a Su Señoría de que la condesa viuda y sir Richard acaban de llegar. Si a usted no le molesta. Se detuvo en lo alto de las escaleras y se alisó el vestido de terciopelo verde con la mano. Espero que haya tenido un buen viaje. El señor Gibbs irá a las habitaciones del administrador y dejará su habitación libre para sir Richard. No tanto para impresionarla como para demostrarle su eficacia. Quería que la madre de Lyon se quedara tranquila. milady. —Un buen fuego les hará entrar en calor. eso debería ser suficiente —murmuró Millicent apresurándose a ir a recibir a los recién llegados. su llegada sin previo aviso la había cogido por sorpresa. Millicent vio la mirada de entendimiento que intercambiaban la anciana y su abogado. Gibbs. —No serviremos la cena hasta que haya descansado. de manera que su vestido tenía un profundo escote y su peinado era de todo menos práctico.

el peinado era perfecto y los pequeños rizos que enmarcaban su rostro ponían de relieve la elegancia de sus rasgos y la sensualidad de su boca. Alguien había. Pero ha seguido en tratamiento. Millicent retrocedió un paso. — ¿Entonces es que contrató un médico de los alrededores para que se ocupara de él? —No. Estaba a punto de suceder lo que tanto había temido. De hecho. Les hizo una seña a los criados para que abrieran las puertas del salón. sabrá que acababa de contratar a la ayudante de un médico que había muerto. Ya no toma sedantes y tampoco depende de las drogas. — ¿Y eso que significa? —preguntó secamente la condesa viuda. —Si. Lo que más hubiera deseado era poder estar a solas con ella para decirle lo hermosa que la encontraba. perfectamente peinado y afeitado que les esperaba sentado en su sillón al lado de la chimenea no podía ser su esposo. Lyon solo tenía ojos para su mujer. Ohenewaa cree que no tardará mucho en recobrar el uso de sus extremidades. Nuevamente los dos invitados intercambiaron una mirada de entendimiento. corrección Cari 156 . sir Richard. con el corazón en un puño. la atención a los invitados. El vestido se le pegaba al cuerpo como una segunda piel. Su Señoría ahora controla perfectamente sus pensamientos y es consciente de sus actos.Sir Richard examinaba la escalera de mármol y los frescos que decoraban los techos. Su transparente mirada se posó sobre los recién llegados antes de mirarla a ella. Nos dimos cuenta de que la experiencia y los conocimientos de Ohenewaa con las hierbas medicinales le eran beneficiosos a su hijo. Estaba sencillamente preciosa. Sin embargo no podía dejar de percatarse de la incertidumbre que se leía en su expresión. —Si recuerda el día que nos conocimos. No fue necesario hacerlo. —Como comprobará dentro de unos instantes —continuó Millicent—. Traducción Rosanic. su salud ha mejorado mucho… sobretodo en cuanto a su estado de ánimo. —Muy bien. de mala gana. —La anciana negra. — ¿Cómo se encuentra lord Aytoun sin que le visite ningún médico de Londres? —preguntó. pero el caballero elegante. como le escribí a lady Aytoun. Esperaba que su marido ya estuviera allí. Volvió. Millicent no vio ninguna razón para ocultar la verdad.

seis meses antes. madre. Los recién llegados parecían estar clavados al suelo y. Decidió no preocuparla más y dirigió la atención hacia su madre y el abogado quienes al fin se habían acercado. Lyon adivinó su nerviosismo. Había pensado abandonar completamente los negocios y que Perfore se encargara de todo y trajera a David de vuelta. pero no puedo levantarme para darte la bienvenida. milord. Las palabras de Long Will le volvieron a la mente. También hemos traído con nosotros a Peter Howitt. —Efectivamente. Supongo que recibió mi mensaje. de ese modo la gente de Baronsford volvería a retomar su pacífica existencia. Traducción Rosanic. Pasa por favor. al igual que las preguntas de Ohenewaa. cuando te paseas de este modo en pleno invierno. pero no sabía si era por la inapropiada llegada de su madre o era que él la había contrariado de alguna manera sin querer. dejándose caer en uno de los sillones antes de despedir a sus doncellas. madre. Maitland —continuó Lyon—. —Si quieren ustedes acompañar a Su Señoría.. Millicent también parecía estarlo. se volvió a los invitados. pretendía mantener a salvo a su familia.—Lo siento. Cuando se quedaron solos. —Yo… yo… En vez de contestar. madre. dirigiéndose después a Maitland—. —Pareces un poco cansada. y le he traído lo que me pidió. Era su manera de arreglar el futuro de todos. Se llevó una mano a la barbilla. un joven al que Walter Truscott enseñó y que estaba empleado en Baronsford para… —Me acuerdo de él —le cortó Lyon— ¿Se han tenido noticias de Perfore? Maitland sacudió la cabeza y Lyon lamentó haber hecho la pregunta. — ¿Qué te parece? —le preguntó a Millicent. pensándolo bien. supongo que debes encontrarte bien. —Parece no estar peor que la última vez que le vi. Estaré con ustedes dentro de unos minutos. En cuanto a ti. —Mi salud no se debe al clima —la corrigió Lyon. — ¿Qué tal va todo en Baronsford? —preguntó. La condesa viuda le miraba con incredulidad. —Yo no puedo decir lo mismo de ti —declaró Beatriz. Es evidente que el clima de Hertfordshire te ha sentado bien. dijo: —Pareces encontrarte muy bien. corrección Cari 157 . pero aparte de eso no has cambiado demasiado desde que me fui. Pero Perfore se había negado a volver de las colonias. yo tengo que ocuparme de unos pequeños problemas. Al poner la responsabilidad de la propiedad en manos de su hermano menor. Ven a sentarte cerca de la chimenea.

—Antes de que me cuente los detalles. y. Lyon tuvo la satisfacción de ver sus expresiones de asombro cuando estiró lentamente un pie. ¿Hasta donde llega la mejoría que estoy viendo? —Todavía no puedo andar si es eso lo que preguntas. como la gente que en ellas vivía. —Entonces esa es la razón de vuestra visita. Hacía tanto tiempo que no se había preocupado del estado de la propiedad que Maitland se temía que la anciana estuviera demasiado cansada para aguantar una conversación que prometía ser muy larga. Odiaría pensar que me había equivocado con Millicent. Seguro que nada agradable. impresionada. esa mujer tiene pensado enterrarte. —De modo que han oído hablar de Ohenewaa. pero de una manera bastante menos halagüeña según lo que ha dicho de ella su esposa. Maitland vaciló. Lyon respetó su deseo. Y. en esa época. —En efecto. — ¡Eso es maravilloso. a lo sumo dentro de quince días.—Quizá pudiéramos hablar de eso más tarde. —Pero creo que solo es cuestión de tiempo —añadió. ya que Lyon tenía miles de preguntas. Y ahora. No se habían visto desde el día que partió con destino a Hertfordshire. esto… Lyon se dirigió a su madre. — ¿A quien? —El doctor Parker rebuzna como un asno al que le hubiera picado un tábano cada vez que se menciona el tratamiento que te administra tu mujer. —Bruja o no. podía darse cuenta de hasta que punto su gente debía sentirse abandonada. cuando tengamos más tiempo —contestó el abogado con una mirada de preocupación a la condesa viuda. voy a aprovechar la oportunidad para darte las gracias efusivamente por haberla escogido a ella. Lyon estaba tan drogado que no recordaba lo que le había dicho a su madre. milord. corrección Cari 158 . hay algunos cosas que me gustaría dejar solucionadas ya —dijo la condesa viuda observándole atentamente—. milord. esa mujer ha hecho un milagro —murmuró la anciana. —No te equivocaste —aseguró Lyon con la voz llena de ternura —. Aturde a cualquiera que quiere escucharle sobre el peligro al que te expone Millicent —explicó su madre sonriendo—. Traducción Rosanic. —Me pidió usted que… —Por supuesto —le cortó Beatriz con su habitual franqueza—. Tenía razón. milord! —exclamó Maitland. según el doctor Tate. Viendo la bondad de Millicent con todos los habitantes de Melbury Hall. Y aunque este matrimonio me pareció absurdo al principio. No era tanto las tierras lo que le preocupaba.

Llamaron a la puerta y entraron dos criadas con la bandeja del té.—Gracias a Millicent y a su cabezonería he podido hacer tantos progresos. Por culpa de la vergüenza que todavía le da enfrentarse a la sociedad. Por culpa de la falta de cariño que ha padecido por parte de su familia. podría solicitar el divorcio. La convirtió en un hogar para ella y para todos los que trabajaban aquí. El alivio de los dos visitantes era casi palpable. no levantaron ni un dedo para sacarla de esa terrible situación. milord – explicó Maitland—. Está radiante de alegría. pero ni el uno ni el otro habían hablado de su futuro. —De modo que ha renunciado a esas estupideces de la anulación o el divorcio. Poco a poco iban encajando las piezas del rompecabezas. —No lo sabía… —Es una razón suficiente. Siempre le había parecido evidente que Wentworth era un ser malvado y sin escrúpulos. madre. es posible que ya no desee lo que exigió hace dos meses. La quería demasiado. Si usted llegaba a curarse. Sin embargo. casi no la reconocí —continuó su madre con voz tranquilizadora—. Millicent crecía cuando se sabía necesaria. Había aceptado el desafío de ocuparse de él porque estaba enfermo. a mi modo de ver. —Cuando la vi hace un momento. corrección Cari 159 . Traducción Rosanic. A Lyon le dio la sensación de que el salón se oscurecía de repente. para que una mujer no desee encontrarse nuevamente expuesta al matrimonio. Tuve que recurrir a toda mi fuerza de persuasión para convencerla de que volviera a casarse. Recientemente habían compartido una desbordante pasión. Lyon cerró el puño lleno de ira. Pero la duda ya estaba plantada en el cerebro de Lyon. Ya no es la misma mujer que conocí en Londres. Es una luchadora. Hizo falta una buena dosis de trabajo y de valor para hacerse cargo de esta propiedad. —Por fuerza has debido notar que tu esposa es muy orgullosa —continuó su madre—. La condesa viuda se dejó caer contra el respaldo del sillón como si acabaran de quitarle un enorme peso de encima. No me ha dado ningún respiro. — ¿Por qué? —Por culpa de su primer matrimonio —contestó lady Aytoun bajando la voz—. Aunque estuviera sin dinero. — ¿De que estás hablando? —La condesa hizo poner una cláusula adicional en el contrato. Muy feliz. era feliz. A pesar de los rumores que circulaban en esa época. Ha cambiado tanto como tú. Recobrar la salud para perder a Millicent era un precio que Lyon no estaba dispuesto a pagar. pero no se había imaginado que hubiera agredido a Millicent. Por culpa del terrible trato que recibió por parte del monstruo de su marido.

Cenamos a las siete. Durante dos horas cosían mientras charlaban. —Aquí seguimos los horarios del campo. Lyon la miró salir del salón preguntándose de que podía enterarse que fuera peor que la cláusula que Millicent había exigido que se incluyera en el contrato. contentas por estar juntas. El viento le enviaba ráfagas de lluvia y levantó la cara enfebrecida para recibir el frescor de la tormenta. situadas detrás de los establos. y menos que a nadie a Ned.—Voy a dejaros un momento –anunció lady Aytoun—. madre. continuaban reuniéndose casi todas las noches. Traducción Rosanic. Esa noche le había sentado mal el queso. Amina y Jonah vivían allí y casi todas las noches se reunían con ellos otras antiguas esclavas. Violet había buscado refugio al fondo de la choza que compartían cuatro negras en los bosques. Se sentía segura entre sus amigas y quería olvidar su angustia aunque solo fuera por una o dos horas. temiendo a su señor. Violet prestó atención a la conversación. No tenía a nadie a quien confiarle sus problemas. Fueron juntas a las cabañas recién restauradas. Tener un hijo fuera del matrimonio… Iba a perder el trabajo y a cubrir a su familia de vergüenza. Creo que ya está preparado para escucharle. pero las otras. Violet había sido bien recibida por todas en la época anterior a la muerte de Wentworth. Llevaba quince días con náuseas y ya no podía negarlo por más tiempo: estaba embarazada. Estoy un poco cansada y me gustaría descansar antes de la cena. Cuando se habían convertido en mujeres libres. El vínculo entre ellas se había creado cuando. a pesar de su nuevo estatus o de su matrimonio. Violet era bienvenida cada vez que deseaba estar con ellas. pero dejó a un niño cuando la vendieron al doctor Dombey. te estaba esperando —mintió. Esta noche estaba especialmente contenta. La noche anterior había sido el olor de los nabos y el día anterior ni siquiera pudo retener en el estómago una simple taza de té. —… jamás tuvo un marido. Sir Richard. —Perfecto —dijo ella levantándose—. —Si. Violet se incorporó y se limpió la boca con el dorso de la mano antes de apoyarse en le pared de piedra. ahora tiene la oportunidad de poner a lord Aytoun al corriente de los espinosos asuntos de Baronsford. — ¿Vas a venir esta noche? Se separó de la pared al oír la voz de Amina. una de ella se había ido a Londres. corrección Cari 160 .

Volvió a huir. Después de eso vimos a Ohenewaa muy pocas veces. —Me acuerdo de Dombey —dijo Amina—. —Tuvo suerte de no perder la vida —comentó Amina. Pero ella era demasiado fuerte para ellos y se fugó. Era muy joven cuando empezó a sobresalir. No era mala persona. fue antes de que aprendiera como poner término al embarazo desde el principio. — ¿Problemas? —preguntó Violet. Le hubiera gustado que Ohenewaa también muriera. —Si. quizá. pequeña —contestó la mayor de ellas—. —No sé que edad tenía exactamente. Fue entonces cuando tú y yo —dijo dirigiéndose a otra mujer— acabamos en las cocinas. Recuerdo que esa noche lloraba de dolor y de miedo. La trajeron de vuelta y la azotaron hasta hacerle sangre. Pero no solo de él. Oí decir que Ohenewaa era una princesa Ashanti. ella se pasaba toda la Traducción Rosanic. doce o trece años. —No lo sé. le acompañaba siempre —añadió la más mayor de todas—. Ella también estaba enferma porque le costó recuperarse de la última sesión de latigazos. —Me extraña que Dombey la comprara. La esposa del amo se negó a que la ayudáramos en el parto. Y siendo tan inteligente como era aprendió todo lo posible de Dombey. de modo que solo la veíamos cuando el médico iba a nuestra plantación. Por desgracia el niño murió al nacer. Pero volvió a escapar. —Lo más sorprendente es que cada vez que la atrapaban era más fuerte. Esta vez fue un niño. Con cada latigazo se acercaba más a nosotros. cuando el amo se fijó en ella. a la que secuestraron cerca de un río sagrado en África. Todavía no había crecido del todo cuando se quedó embarazada por primera vez. La cogieron y la marcaron con un hierro al rojo vivo. Gracias a Dios nunca la golpearon como al resto de nosotras. — ¿Pudo quedarse con él? — ¡Nada de eso! Para entonces el amo ya se había cansado de ella de modo que se quedó con el niño y entregó a Ohenewaa al capataz y a sus hombres. de modo que la convirtieron en criada en vez de mandarla a trabajar a los campos como hice yo antes de que me enviaran a las cocinas. Sus problemas comenzaron cuando creció. Cuando ambos iban y venían de África. —Si. Puede que tuviera algo más de compasión que los demás. Cuando era pequeña era muy hermosa. corrección Cari 161 .—Nunca oí hablar de ello —dijo Amina posando su costura en las rodillas. —Le llamaron para atender a la mujer del amo que estaba en la cama con fiebre y allí se encontró con Ohenewaa. —Dijiste que había dejado un niño —le recordó Amina. Dombey se la llevaba a todas partes. Algunos de nosotros fuimos vendidos a otras plantaciones justo después de eso. —Fue hace mucho tiempo. Y dejamos de pensar en ella como en la puta del amo.

Había retrasado cuanto le fue posible el momento de ir a la habitación de matrimonio. —Era asombroso estar trabajando en una plantación y ver llegar a nuevos esclavos que ya la conocían —dijo la segunda mujer retomando su costura —. Un verdadero dios. ¿Quién sabe? — ¿Y de que plantación se trataba? —Insistió Amina— ¿Quién era el amo de Ohenewaa? —Era la plantación de Hyde. se habían retirado inmediatamente después de cenar. Traducción Rosanic. cansados por el viaje. Esa sensación de inseguridad no se debía solo a su aspecto físico. Y aprovechó para aprender todo lo que pudo sobre la tierra de la que habíamos sido raptados. sabía como solucionar nuestros problemas. se sentía perdida. habían llevado a su señor al dormitorio para cambiarle. Millicent abandonó el libro y se restregó los ojos. Allí fue donde empezó todo. —Sobre todo para las mujeres. A lo mejor se convirtió en criado o en lacayo o en algo por el estilo. Pero también estaban su seguridad y su poder. Las dos ancianas se encogieron de hombros.travesía entre la gente de nuestro pueblo. ella se pasaba todo el tiempo en la bodega curando a los enfermos y consolando a los demás. corrección Cari 162 . Pero por primera vez desde su matrimonio. Si no hubiera estado tan afectada las hubiera subido con alegría. Como Dombey no era especialmente cuidadoso con los esclavos. — ¿Qué le sucedió a su hijo? —preguntó Amina. Capitulo 23 Había sido una tonta al creer que podía funcionar. como de costumbre. pequeña. —Creo que no llegó a saberlo nunca. —Si. Se convirtió en un enlace entre todos nosotros. La condesa viuda y sir Richard. y los lacayos. Lyon evolucionaba demasiado rápido y ella no estaba segura de tener fuerzas para seguirle. Desde luego era mucho más hermoso de lo que había creído. La joven subió lentamente las escaleras.

Esa noche la habitación le parecía demasiado pequeña y la cama demasiado estrecha. —Me hubiera gustado verlo —contestó ella apoyándose en la puerta. era un hombre con el cual no tenía derecho a soñar. ¿Piensas acostarte? Millicent se separó por fin de la puerta. un aristócrata muy lejos de su alcance. Ha debido ser muy agradable para ti volver a tener noticias de tus negocios. — ¿Es un desafío? La sombra de una sonrisa que jugueteaba en sus labios puso nerviosa a Millicent. —No he tenido ocasión de decirte lo hermosa que estabas esta noche. —Me estaba preguntando si ibas a subir de una vez o si iba tener que ir a buscarte yo mismo. Era Violet. casi salvaje. pasa. Déjanos. — ¿Está ya lista para cambiarse. un miembro de la élite. — ¡No! —Protestó Lyon— Ya me ocuparé yo de tu señora. milady? —Si. corrección Cari 163 . mientras hablaban de las cada vez más frecuentes revueltas en las colonias. Millicent notó que enrojecía. pero esperaba encontrarle dormido. —Ya lo sé —contestó ella con una voz que le pareció extraña—. Alguien había encendido una docena de velas y él parecía tan despierto como a medio día. —Agradable y preocupante. Estaba recostado contra las almohadas con un libro abierto encima de las piernas. El biombo le pareció un refugio y acababa de parapetarse tras él cuando alguien llamó a la puerta. —Dije que te ayudaría. La llegada de Beatriz y de su abogado había despertado al hombre que dormitaba en su interior. El primer vistazo la sacó de su error. Pero puedo hacerlo sola. Puedes ir a acostarte. Violet había llevado algunas de sus cosas a la habitación de Lyon. —Yo… Gracias —balbuceó ella cada vez más emocionada. Traducción Rosanic. Cerró la puerta y cruzó la habitación tan despreocupadamente como pudo para volver a la seguridad del biombo. Esta noche había demostrado tener la fuerza. cuarto conde de Aytoun. Y eso la atemorizaba. Miró el biombo que separaba un rincón del dormitorio y el camisón que Violet había dejado encima del sofá. Lord Pennington. de un hombre que se preparaba para hacerse cargo de su propia vida. Lyon cerró el libro. había visto a un hombre inteligente. —Sir Richard y tu habéis estado hablando un buen rato en la biblioteca. Cuando le había mirado en el transcurso de la cena. la cuál prefirió refugiarse en terreno más seguro.Intuía que estaba recuperando su virilidad. Se apresuró a abrir. —Ya me las arreglaré —murmuró—.

habían empezado a emigrar. Él tenía razón. Después de todo ese hombre le había hecho el amor un montón de veces a lo largo de la semana. Los pequeños granjeros. Millicent cerró los ojos sin decir palabra. O sea. —Sus deseos son órdenes. La mayoría de ellos están hambrientos y buscan trabajo desesperadamente. Ella le miró por encima del hombro. Era tan testarudo como ella. — ¡Ni de broma! —Gruñó él fingiendo estar ofendido— Es lo “demás” lo que me ha tenido obsesionado durante todo el día. milady —dijo él dejando el libro en la mesilla —.—Los botones están en la espalda… Ella maldijo interiormente. — ¿De que se trata? —Necesito ir a Escocia y me gustaría que vinieras conmigo. Ella se tensó. —Si desabrochas los primeros botones yo me ocuparé de lo demás. que no me he preocupado de la situación en que estaba la propiedad. Ahora ya sé que eres terriblemente guapo de modo que da lo mismo que sigas afeitándote. que o lo tomas o lo dejas. Salió de su refugio con el camisón apretado contra el pecho. Necesitan alimentar a sus familias. En los periódicos que le mandaba la condesa viuda. El dinero se había depreciado y los propietarios de las tierras habían subido los alquileres. había leído algunos de los debates del Parlamento. —No volveré a afeitarme en la vida aunque me lo supliques de rodillas. Comprendió de repente lo ridículo de la situación. El tono de su voz había cambiado. tanto moral como físicamente. necesitaba ayuda. — ¿Y bien? —insistió él. Era su marido. Otros solo quieren ganar el suficiente dinero para pagarse el pasaje a las colonias. — ¡Eres despiadado para negociar! —Ya que lo mencionas tengo algo que pedirte. No me había enterado de que las dificultades de las Highlands han llegado hasta la frontera. —Sir Richard me ha contado que centenares de hombres atraviesan todos los meses las tierras de Baronsford. Ven aquí. Lo actuales problemas habían comenzado unos diez años antes. corrección Cari 164 . — ¿Te refieres al éxodo rural? Millicent estaba más o menos al tanto. —El daño ya está hecho —dijo—. al no poder ganarse la vida. Tenía el tono de un niño caprichoso y ella no pudo contener una pequeña carcajada. mientras Lyon continuaba soltando los botones del vestido. Traducción Rosanic. —En los últimos meses he estado tan alejado de Baronsford. Ella se sentó en el borde de la cama ofreciéndole la espalda.

Se dijo que con la marcha de los grandes terratenientes la vida de los pequeños granjeros mejoraría. —Eso es imposible —protestó ella—. No puedo alejarme de Melbury Hall durante tanto tiempo. A los recién llegados les importan un pimiento los desgraciados que trabajan la tierra desde hace años. —La subida de los alquileres no es su única preocupación —añadió Lyon —. Lyon la retuvo con firmeza. Los nuevos dueños están reagrupando las granjas y generalmente abandonan el cultivo para criar ovejas a gran escala. a lo sumo un mes. muchos de ellos habían temido que Millicent lo vendiera todo. — ¡Eso es horrible! —Se escandalizó Millicent— ¿Y dices que Baronsford se ha visto afectado? —Algunos de mis vecinos han adoptado esas prácticas —dijo él cogiendo su mano—. —La gente no va a soportarlo durante demasiado tiempo. han empezado a correr rumores entre los inquilinos. Después del accidente dejé mis asuntos en manos de mi hermano Perfore. —Yo también lo creo y mi gustaría que vinieras conmigo. —Estaríamos lejos unos quince días. corrección Cari 165 . pero prefirió guardar silencio. y se marchara. Están decididos a sacar el mayor provecho posible a su inversión. La propiedad no funcionará si… —Sabes que lo hará. De todos modos. creo que es principalmente cosa mía y que debo hablar directamente con los granjeros. —Aquí me necesitan. Parece ser que temen que Baronsford sea la siguiente propiedad en caer en manos de los adinerados reformadores. incluyéndoles a ellos. Se han limitado a poner en la calle a familias enteras y han tirado las casas. —Pueden acompañarte otras personas. La verdad es que está tan satisfecha por mi recuperación que tiene pensado quedarse Traducción Rosanic. —Hay que ir allí y explicarles que nunca les dejarás desprotegidos. Al ver que ella hacia amago de levantarse.—Leí una intervención en la Cámara de los Lores —dijo tranquilamente Millicent—. Ella había notado la misma preocupación en la actitud de los negros de Melbury Hall cuando murió Wentworth. Millicent ya lo sabía. —Tus empleados son gente experimentada y no hay ninguna razón para que no confíes en ellos. Aunque se hubieran sentido aliviados por el fallecimiento del tirano. Pero nunca les hubiera abandonado. Tu madre… —Esta noche me ha dicho que no iría más lejos de esta casa. —En realidad las granjas que fueron abandonadas por los grandes terratenientes se vendieron al mejor postor. —Supongo que estaba demasiado ocupado para volver de las colonias y arreglar el asunto. Como yo he estado mucho tiempo ausente.

Él la atrajo hacia sí con un abrazo salvaje. Y todo se resumía en un solo problema. También están Gibbs y la señora Page que se ocuparán de ella de maravilla. Lyon parecía dolido por su reticencia. pero los suyos amenazaban en convertirla en una estatua. Sin embargo se sentía invadida por una especie de pánico. — ¡Ahí lo tienes! Una razón más para que me quede. Millicent. Te lo confesaré todo —continuó en voz baja —: Mi madre no se queda solo por el cariño que nos tiene a nosotros. — ¿Me dejas que lo piense unos días? Él rozó sus labios. no tenía las cualidades necesarias para ser la esposa de un conde en una propiedad como Baronsford. Capitulo 24 Traducción Rosanic. —Tengo miedo —confesó ella. Cree que el clima también podría sentarle bien a ella. Pero debes saber que voy a insistir para intentar convencerte. corrección Cari 166 . Temo al pasado.algún tiempo en Melbury Hall. temo no estar a la altura de lo que mi gente espera de mí. Yo también tengo mis propios temores. —Cuando cerramos la puerta. te voy a sobornar. Y ella le necesitaba a él. — ¿Cuándo tienes pensado partir? —A principios de la semana que viene sería prefecto. Creo que quiere ver si Ohenewaa puede hacer algo por su salud. podía oír los atronadores latidos de su corazón. Él tenía razón y ella lo sabía: Melbury Hall se las arreglaba perfectamente por si mismo. —Si. lo que sea con tal de tenerte a mi lado. —Dime que es lo que te preocupa. Te necesito Millicent. Ella levantó la cabeza para enfrentar su hermosa mirada azul. con la cabeza apoyada en su pecho. —Tiene a Maitland. Los problemas de Lyon eran infinitamente más importantes. Alguien tiene que hacerle compañía. el mundo exterior parece aterrador —dijo con voz ronca—. Ya no soy el mismo hombre que conocieron.

milady. habían vuelto a reanudar su amistad cuando se había casado con lord Stanmore. —Es el hijo mayor de lord Stanmore —explicó la doncella que acompañaba a la condesa. pegado al muro del jardín. Lady Stanmore era todavía más interesante. ¡Que vida tan maravillosa! Pensó la anciana levantando el rostro al sol. Fue más o menos en esa época cuando Millicent perdió a su marido. Beatriz había oído hablar mucho de esa importante familia escocesa. corrección Cari 167 . la condesa viuda se enteró de que la buena amistad que unía a ambas mujeres había empezado en la escuela para señoritas de Oxford. hacía tiempo que no se encontraba tan bien. No se entretuvo en mirar su mano deforme. Son muy buenos amigos y vienen a menudo a Melbury Hall. Seguro que la cocinera les estaba esperando esta mañana porque la he visto horneando pasteles. Traducción Rosanic. Lady Aytoun observó a James Wakefield. Israel. Cuando hizo averiguaciones sobre Millicent. La madre de lord Stanmore había sido una Buchanan de los alrededores de loch Lhomond. A pesar de los diez años que Rebecca había pasado en América. persiguiéndose como dos cachorros salvajes. Ninguna. La condesa viuda lanzó una ojeada al otro chaval que se mantenía a una respetuosa distancia. — ¿Qué travesura ibais a hacer? — ¿Travesura? —Repitió James lanzando una mirada de complicidad a su amigo—. Israel. tenía unos asombrosos ojos verdes en una atractiva cara. El otro. Cuando vieron a la anciana se pararon en seco. a la escuela de Knebworth —seguía diciendo su acompañante—. Aunque no le conocía. un chico alto y musculoso a pesar de no tener más de doce o trece años. tenemos algo importante que hacer. tú! ¿Cómo te llamas? —James Wakefield. Inmediatamente salieron corriendo dando gritos de alegría. riéndose.— ¡Eh. Antes vivía en Melbury Hall pero ahora vive con nosotros en Solgrave. Se despidió y retrocedió hasta la verja donde se reunió con su amigo. —Ya veo. milady. —El joven Wakefield va a Eton y el otro chico. Se llenó los pulmones de aire fresco y pensó que. a pesar de las personas de otra raza que vivían en Melbury Hall. Ambos habían salido corriendo del bosque para franquear la verja. — ¿Cómo se llama tu amigo? —Israel. Si nos disculpa.

—Lo sé. dice que se curó el solo. —Pregunta porque quiere usted hablar con ella. La chica hizo una reverencia y se dirigió hacia la casa. — ¿Qué pasa ahora? La joven se detuvo a medio camino y gritó: —Milady. Traducción Rosanic. La doncella regresó de nuevo. Ohenewaa le contestó sin mirar hacia el lugar donde ella se encontraba. —Debería usted entrar en casa y descansar… — ¡Ella no! —Ladró la condesa viuda que ya había llegado a su altura— ¡Tú! — ¿Yo? —preguntó la criada desconcertada. vaya a pedirle que venga a hablar conmigo un momento. —Por favor. La criada salió corriendo y volvió jadeando. tú —intervino Ohenewaa que ya había llegado donde ellas. modesta —retrucó la condesa viuda avanzando un poco. — ¡No te he dicho que le dijeras eso! —dijo Beatriz irritada. no me gusta que me den órdenes. —Si. Por su rostro lleno de arrugas adivinó que se trataba de Ohenewaa. —Será mejor que lo sepa desde ahora. La criada se apresuró a obedecer. Ella también bajó un trecho de la colina para acercarse. Beatriz la vio acercarse a la anciana y decirle algo. —Vuelve a la casa para que te descansen las cuerdas vocales. Había querido conocerla desde que llegó dos días antes. La otra se apresuró de nuevo a acercarse a Ohenewaa y Beatriz notó que la mujer había dado algunos pasos hacia el jardín. milady. Tan solo quería pasar algo de tiempo con usted y conocerla… Pero de todas formas no se me da bien pedir tranquilamente lo que deseo. — ¡Modesta! —gritó la criada en dirección a Ohenewaa. — ¿Qué mas le digo? —preguntó la criada con voz ronca. La chica se volvió hacia Ohenewaa. La doncella vaciló un instante y luego regresó junto a lady Aytoun. —Tiene usted un carácter seco —comentó Ohenewaa. —Además. Ohenewaa se volvió hacia la condesa viuda. —Quiere saber porque quiere darle las gracias. — ¡Santo Dios! Dile que por mi hijo. Pero dejó de protestar cuando vio que Ohenewaa se acercaba. —Y es un poco brusca. milady. pero no había tenido oportunidad de hacerlo. —No era una orden si no una petición.En el extremo del bosque por donde habían aparecido los dos chicos vio a una anciana negra que se agachaba para recoger algo y luego lo metía cuidadosamente en un cesto. que ella no hizo nada. corrección Cari 168 . —Dígale que para darle las gracias.

La viuda frunció el ceño. El vestido azul oscuro tenía un profundo escote y llevaba una cinta del mismo color en el cuello. Ella miró con curiosidad un estuche que reposaba encima del escritorio. Desde que habían llegado sus huéspedes. Ella se quedó petrificada.—Efectivamente. a veces. es demasiado! Traducción Rosanic. —Y testaruda. —Pero yo no tengo nada para ti. Y ahora dígame que desea de mí. —Esta noche estás especialmente hermosa. Ni siquiera se habían visto demasiado en su habitación porque Millicent seguía acostándose tarde y levantándose al amanecer. No espero que… —Me gusta hacerlo. —Cuando es necesario. Creo que deberíamos coger dos coches para ir a Solgrave. —Ya me has dado suficiente. porque… —Hace días que espero la oportunidad de quedarme a solas contigo. Ella sonrió ruborizándose. Ábrelo por favor. Millicent se acercó a él. corrección Cari 169 . — ¿Y cual es el motivo? —No necesito tener ninguna razón para hacerle un regalo a mi esposa. —Tú tampoco estás mal. Lyon y ella habían estado ocupados todo el tiempo. Lyon sabía porque lo hacía: estaba retrasando el momento de contestar a su petición. — ¡No puedo aceptarlo. Lyon la contempló con admiración. Le entregó el estuche y ella lo abrió despacio. Lyon. Millicent entró en tromba en la biblioteca. Lo volvió a cerrar con un grito. Lady Aytoun no tardará en bajar. —Tengo un pequeño regalo para ti. — ¿Cómo es posible que me conozca usted tan bien? —Conozco a su hijo —contestó la negra encogiéndose de hombros—. —Tú me has dado mucho más de lo que merezco —dijo él atrayéndola a sus rodillas. —Si está usted dispuesta a soportar la presencia de una pobre anciana ¿me permite que la acompañe mientras recoge sus plantas? —Dicho así ¿por qué no? Dos pares de ojos de pobres ancianas seguro que ven más que los de una sola. —Sir Richard acaba de subir para cambiarse de ropa para la cena —dijo —.

no sé… ¿Estás… Rebecca se ruborizó. Llevaba tres días evitando darle una respuesta a Lyon. estaba aterrorizada ante la idea de acompañarle a Baronsford. ¡Si le hubieras visto hace media hora! La señora Trent vino a pedirme ayuda. —No puedo creer que haya crecido tanto desde la última vez que le vi. — ¿Puedes ponértelo para mí esta noche? —Es demasiado bonito. La redonda carita del niño que dormía tranquilamente contra el pecho de Rebecca tenía fascinada a Millicent.Lyon sacudió la cabeza y lo volvió a abrir. —Claro que puedes. ¡Que rápido había pasado el año! —Parece un ángel —murmuró. Dejó suavemente al niño en su cuna. Acarició el precioso collar. Ella le daba vida conservándole cerca de su corazón. Interceptó con el dedo una lágrima que se derramaba de los ojos color gris —plateado de ella. Lyon. Traducción Rosanic. mi amor. pero cobrarán vida cuando las lleves cerca de tu corazón. No sabía como sacar el tema. —¡Estás embarazada otra vez! —Exclamó Millicent— ¿Es eso? La joven madre se levantó sonriendo. No soy la persona más adecuada para lucirlo. corrección Cari 170 . charlando con lord Stanmore. él era como esas piedras. Sacó de su lecho de terciopelo uno de los collares de diamantes y lo depositó en la palma de su mano. —Eres tan hermosa… Ella se inclinó para besarle en los labios y Lyon se percató de que. pues prefirió ir a la guardería con Rebecca. —Cuando duerme —corrigió Rebecca acariciando el pelo negro de su hijo—. A pesar de la camaradería que se había instalado entre ellos. a su suegra y a sir Richard. —No se me da muy bien guardar secretos. en cierto modo. — Dijo enternecida por la visión de la criatura—. —Solo es una hilera de frías piedras. Pareces. La cena estaba prevista para una hora después y Millicent había dejado a Lyon. Y tú también has cambiado. Por si mismas no son nada. Acabamos de saberlo. pero necesitaba la opinión de su amiga. —¿Cuándo nacerá? —A finales de otoño.

Se le llenaron los ojos de lágrimas y se dio la vuelta. Traducción Rosanic. Tienes un maravilloso aspecto y pareces feliz. Rebecca la abrazó. quiero decirte que Lyon Pennington es un marido maravilloso y que le quiero mucho. luego se detuvieron en el tocador de al lado. pero lo soy. Te digo por experiencia que es amor. Hicimos que James viniera desde Eton para celebrarlo con él. y… y… ya no sé ni lo que siento —confesó secándose las lágrimas—. —Me parece evidente que tú le amas. Está muy excitado. —Háblame de tu matrimonio. sencillamente. y que él te corresponde. El mismo sir Oliver la redactó. Mucho. Salieron de la habitación sin hacer ruido. No puedo defender al hombre que. pero le gustaría estar seguro de que va a ser otro niño. Rebecca la llevó hasta un sofá. hasta hace poco. pero todavía le queda un largo camino por recorrer. —¿Y que tiene eso de malo? —El problema es que me metí en este matrimonio sabiendo que no duraría eternamente. —Parece extraño. —¿Amor? —susurró Millicent. —A juzgar por el modo en que te mira. Exigí que se incluyera una cláusula en el contrato en la que dijera que si la salud de Lyon mejoraba yo me vería libre de ese matrimonio. No puedo decirte cuanto. —Siéntate a mi lado. —¡Me alegro tanto! ¡Y pensar que estaba completamente equivocada respecto a Aytoun! Cuando estuvimos en Escocia recibimos una carta del reverendo y de su esposa poniendo por las nubes a tu marido. es mi marido. Quiero hacer lo mejor para ambos pero mi corazón me lo impide. En cualquier caso. —Estoy tan confusa y tengo tanto miedo. A la gente que no tiene nada mejor que hacer le encanta matar el tiempo propagando habladurías. Rebecca. Rebecca cogió las manos de su amiga. estoy segura de que ese cariño es mutuo. —No les permitiré que le hagan daño. —¿Qué te pasa Millicent? —preguntó con preocupación Rebecca. —En cualquier caso no te dejes influenciar si oyes más cosas —aconsejó Rebecca—. dejando al niño al cuidado de la niñera. Cuéntame lo que te preocupa. —Él… Lyon tiene que irse a Baronsford y quiere que yo le acompañe. corrección Cari 171 . Rebecca asió el brazo de su amiga. Millicent. —No se si hay algo de verdad en los rumores o si son solo calumnias. Ha mejorado mucho. Millicent respiró varias veces para tranquilizarse.—Naturalmente Stanmore está encantado. Después de haber pasado unos minutos con él en el vestíbulo vi que no era en absoluto lo que se dice de él.

y encanto para que pueda sentirse orgulloso de ella en público. quiere que estés a su lado en Baronsford — insistió Rebecca mirándola a los ojos—. por querer estar conmigo. Durante el tiempo que estuviste casada con él. pero eso fue antes. Esas son las barbaridades que te decía. Se obligó a apartar el pesimismo que la rodeaba como una nube. Los dos. por conquistarme. ni clase ni encanto! —Si consiguiera convencerme de eso a mi misma… —¡Tienes que hacerlo! No puedes dejar que Wentworth siga amargándote la vida. Una vez que Lyon estuvo cómodamente sentado en el asiento. —¿Por qué? —Por tu sonrisa. —No lo entiendes. —Creo que tú también les has gustado. corrección Cari 172 . E incluso ahora. Millicent soltó una cristalina carcajada que a él le encantó. —Me gusta —dijo él—. Tenía que enfrentarse a su futuro sin miedo. Rebecca es encantadora y natural. sus ideas progresistas y la manera en que las dice. Millicent se reunió con él y cerró la portezuela del carruaje. También quería protegerle a él. Pero era muy difícil. te sigue haciendo daño porque tú se lo permites. cuando no le conocías. Algo había pasado cuando las dos mujeres se habían quedado a solas. —Tu marido te necesita. desde la tumba. —Mandé a los demás en el otro carruaje. que tenga clase. Parecía haberse liberado de alguna preocupación que la tenía inquieta desde hacía algún tiempo. Lyon la atrajo hacia él. Te aplastó tanto física como mentalmente. Ve con él aunque solo sea para demostrarte a ti misma que has vencido al fantasma de Wentworth. hacen que me alegre de que se siente en la Cámara de los Lores. Espero que no te importe. es un conde y yo solo soy… Necesita una mujer que sea hermosa. como tú. ese cerdo no dejó de rebajarte hasta conseguir que perdieras toda la confianza en ti misma. La verdad que encerraban esas palabras estremeció a Millicent. —Gracias. —Me va a parecer un trayecto muy corto. pero quería tenerte para mí sola en el camino de vuelta. Dile al cochero que pase primero por Londres. Mira. ¡Ojalá hubiera más como él. Se llevó la mano de su esposa a los labios. —¿Volvemos solos? —preguntó Lyon cuando el coche empezó a moverse.—Estabas intentando protegerte a ti misma. no alguien que… —¡Basta! —La cortó Rebecca— ¿Qué estás diciendo? ¡A ti no te falta ni belleza. Traducción Rosanic. En cuanto a Stanmore.

milady. —De todas maneras me molesta. —Violet. Le deslizó una mano por debajo de la chaqueta. A veces nos encontramos metidos en situaciones que no podemos controlar. sabes que si tienes algún problema puedes contar conmigo. milady —insistió Violet ordenando los cepillos del pelo en el tocador. Violet tenía nauseas continuamente desde hacía quince días. No podré volver a tiempo si… —No te disculpes. También tenía un sospechoso morado en la comisura del labio. milady. pero mi abuela se ha puesto enferma y Baronsford está demasiado lejos. Eso aliviará a mi madre. Violet —dijo amablemente Millicent—. Había algo que no estaba bien. Lo cierto es que estaba preocupada por ti. ¿Por qué no te tomas unas vacaciones mientras estamos fuera y vas a Saint Albans a ocuparte de tu abuela? —Se lo agradezco muchísimo. —No vale la pena. Millicent contempló la palidez de su cara. —Todos cometemos errores —continuó Millicent con la esperanza de que se abriera—. —No puedo hacer gran cosa en un trayecto tan corto. Ya le he preparado todas sus cosas y Bess será una doncella perfecta. No se preocupe usted por mí. No le des más vueltas. La chica evitó la mirada de su señora mientras se enrollaba una cinta alrededor del dedo. Lo único que puede ayudarnos en casos así es confiar Traducción Rosanic. Pero Millicent no tenía tiempo para profundizar en el tema. A cambio tendremos todo el tiempo del mundo para poner en práctica tu idea del coche durante el viaje a Baronsford. Es joven y tiene muchas ganas de demostrar de lo que es capaz. —Lo siento mucho.Ella le rozó los labios. pero me temo que tendremos que conformarnos con la cama. —¡Y yo que me creía demasiado atrevida! —¿Es un desafío? Ella se echó a reír apretándose más contra él. pero como tu madre y sir Richard han mencionado que se iban a acostar pronto. —No sé si podré esperar tanto —gruñó él—. Lo entiendo perfectamente. Últimamente pareces distinta. corrección Cari 173 . —Es tentador. Con el movimiento del coche… El carruaje ya estaba entrando en el camino de entrada a la casa. —¿Vas a venir? —Si lo sigues deseando… Él se apoderó de sus labios con pasión. sobre todo ahora que está a punto de irse de viaje. podemos irnos a la cama en cuanto lleguemos.

en otras personas. La soledad es terrible y yo lo sé demasiado bien. Por favor, te ruego que recuerdes que estoy aquí si necesitas ayuda. —Lo recordaré milady —murmuró Violet antes de huir haciendo una breve reverencia. Por mucho que le repitieron que todo iría bien durante su ausencia, Lyon notó la preocupación de Millicent cuando por fin se montó en el coche y se sentó frente a él. —Beatriz y sir Richard han sido muy amables aceptando quedarse dos semanas más. —Espero que sigas pensando lo mismo cuando volvamos. He notado una cierta expresión en la cara de mi madre… Parece encantada de estar aquí, y puede ser que no nos vayamos a librar de ella tan pronto. Millicent sonrió. —Si quiere puede quedarse para siempre. Le debo mucho más de lo que se imagina. Se inclinó hacia delante para coger la mano de su marido, antes de volverse a mirar por la ventanilla. El personal de la casa estaba formado en la entrada para desearles buen viaje y Millicent les dijo adiós con la mano. —No veo a Moisés —dijo preocupada— ¿Le ves tú? —Si, está detrás de Jonah y Gibbs. Ella suspiró aliviada. —Gibbs y Jonah se respetan mucho. Como Moisés siente devoción por Jonah, eso quiere decir que también le gusta Gibbs. No sé si nuestro nuevo administrador se da cuenta de que se ha ganado un protector para toda la vida. —Es el tipo de fidelidad que mi rústico escocés reconoce perfectamente. El cochero dio un grito y caballos y carruajes echaron a andar. Millicent continuó mirando por la ventanilla hasta que, en una curva del camino, les perdió a todos de vista. Lyon no dejaba de mirarla. —En la época de Wentworth no me costaba nada irme de Melbury Hall durante varios meses —dijo ella—. Y ahora sin embargo, me da la impresión de que estoy desertando. Él entrelazó sus dedos con los suyos. —La otra noche oí a Stanmore y a Rebecca comentar lo culpables que se sentían cada vez que dejaban a James en Eton. Aunque se ha integrado perfectamente y ha hecho buenos amigos, siguen preocupándose. Debe ser lo normal en una familia. Ella sonrió.

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—Ya me has dicho más de una vez que Melbury Hall es como una familia para mí. ¿Te molesta? —En absoluto. Me considero privilegiado por formar parte de ella. Le apretó más la mano y ella miró sus dedos unidos. —Vuelve a hacerlo —dijo. —Es como hacer el amor, querida. Necesito tiempo para recuperarme antes de volver a hacerlo. Ella se acurrucó contra él sin soltarle. —¡He aquí una descarada mentira! Nunca has necesitado recuperarte cuando hacíamos el amor. Vuelve a apretarme la mano, Lyon, por favor. Para él no era ninguna novedad el poder mover la mano, pero ahora, al ver la alegría de su mujer, se sintió feliz de poder compartir sus progresos con ella. Le apretó suavemente los dedos. La risa de Millicent llenó el habitáculo del carruaje. —¡Otra vez! —le pidió ella. —Eso es todo lo que puedo hacer de momento. —¡No! Empiezo ya a conocerte, sé que puedes hacer mucho más. Puedo oír desde aquí como maquinan los engranajes de tu cerebro. —Lo que estás oyendo, querida, son los gruñidos de un hombre hambriento. —¡Hemos comido una hora antes de salir! —Sexualmente hambriento —precisó él apoderándose de sus labios—. Supongo que recordarás las promesas que me hiciste sobre el balanceo de los carruajes y… —¡Pero es de día! —protestó ella fingiendo asombro. —¿Y para que sirven las cortinas según tú? Deslizó la mano por su rodilla. —¿Quieres que te enseñe algo más? —Es usted el diablo en persona, lord Aytoun —dijo ella corriendo las cortinas—. Un demonio tentador que conoce todas mis debilidades.

Capitulo 25

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Esa tarde Gibbs se encontró a la condesa viuda en el salón con un libro encima de las rodillas y cómodamente sentada cerca de la ventana. Levantó los ojos al verle llegar. —Gibbs, no me digas que has venido a lloriquear por la ausencia de mi hijo. —No, milady. —Mejor. Espero que no lo hagas. —Eso depende de cómo me trate usted —respondió el administrador con una semi sonrisa. —Por lo que he visto, anda por aquí cierta dama con cierta influenza en tu humor —continuó ella entrecerrando los ojos—. De modo que dime, ¿la señora Page te aprecia tanto como tu a ella? —Creo que me soporta relativamente bien. Beatriz sonrió. —Ya sabía yo que por algo me gustaba esa mujer. Es evidente que está en su sano juicio. —Si, tenía la esperanza de que usted le hablara bien de mí. —¿Bien? Eso es negociable. Pero no has venido por eso ¿verdad? — añadió dejando a un lado el libro. —No, milady. Se aclaró la garganta y enderezó los hombros. —Acaba de llegar un mensajero de Londres preguntando por lady Aytoun. —¿Trae noticias de su familia? —No, milady. —¿Entonces de que se trata? ¡Suéltalo de una vez Gibbs! —Le envía un tal señor Platt que es quien se ocupa de los asuntos de Jasper Hyde. —¡Otra vez ese hombre tan desagradable! La condesa viuda se quitó con irritación las gafas. —Millicent no se merece realmente que la moleste un hombre de su calaña. ¿Le has dicho que lady Aytoun se ha ido a Escocia? —No, milady. —¡Estupendo! Les hizo una señal a las doncellas para que les dejaran a solas. —¿Te ha dicho que es lo que quiere? —preguntó cuando ellas se hubieron ido. Gibbs le entregó un sobre cerrado. —Está dirigido a “lady Aytoun” —observó Beatriz— También podría tratarse de mí ¿no? —Sin ninguna duda, milady.
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—E incluso aunque la destinataria fuera Millicent, en las presentes circunstancias es normal que yo me haga cargo. —Desde luego, milady. —Podría tratarse de algo muy urgente. —Eso opino yo también, milady. —¿Y acaso mi nuera no dejó Melbury Hall a mi cuidado? —Por supuesto que si, milady. Rompió el sello de lacre y leyó rápidamente el contenido del mensaje. —¡Ese individuo es realmente vil y desagradable! ¡Nunca se da por vencido! —escupió frunciendo el ceño. —¿Qué es lo que quiere? —A Ohenewaa —murmuró ella releyendo la carta. Gibbs empezó a enfadarse. —La señora Page me ha dicho que este mismo mensajero había venido ya una vez desde Londres con una oferta para llevarse a Ohenewaa con el señor Hyde. Lady Aytoun le despidió con una patada en el culo… ¡OH, perdón, milady! —Esta vez añade una razón de peso a su demanda. —¡A lady Aytoun le importa un pimiento! Ohenewaa no se va a ir a ninguna parte. —Ya lo sé, Gibbs —le tranquilizó la anciana guardando la carta entre las hojas del libro—. Pero hay que actuar con rapidez para desbaratar los planes de ese infame personaje. ¿Sabe que Millicent no está aquí? —No, milady. —Dile al mensajero que lady Aytoun está de acuerdo en entrevistarse con su abogado. No necesariamente para aceptar su propuesta, pero en cualquier caso la entrevista deberá tener lugar aquí, en Melbury Hall. —Muy bien, milady. —De todas formas arréglatelas para retrasar el encuentro tanto como te sea posible. Busca una disculpa, dile que no podrá ser antes de quince días. Incluso más si puedes. —¿Cuándo las ranas críen pelo, por ejemplo? —Ese plazo me parece perfecto, Gibbs. —¿Puedo preguntar que planea hacer, milady? —Primero tengo que hablar con Ohenewaa. Luego enviaré a sir Richard a Londres para verificar el trasfondo de las acusaciones a las que alude ese tal Platt. Los ojos de Beatriz estaban brillantes de desafío y excitación. —Cuando hayamos terminado con Platt y con Hyde, ni el uno ni el otro se atreverán a volver a dirigirle la palabra a Millicent. La lluvia había estado golpeando los cristales durante toda la noche y esa mañana, cuando cruzaban el río Wear, el viento azotaba el carruaje mientras avanzaba por el puente de piedra. Millicent se arrebujó con el
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Pero en ese momento estaba casi segura de que lo que tenía de ese humor a su marido era una disputa familiar. —¿Era un hogar de verdad? —¿Qué quieres decir? —Gibbs me contó la reacción que tuvo cuando vio por primera vez la propiedad —explicó ella—. estaba muy serio. cuya expresión se iba ensombreciendo minuto a minuto. me lo dijo Gibbs. cuando se iba a enfrentar con los fantasmas del pasado. ¿Pero era el hogar de una familia? —Hubo una época en que sí. Desde que habían entrado en Escocia. había sentido curiosidad por los otros dos Pennington. corrección Cari 178 . y habían abandonado los caminos transitables durante la última parte del viaje. Se habían detenido en Peterborough. en Doncaster. en Durham. magníficos jardines. Me describió Baronsford como un castillo de cuento de hadas con kilómetros y kilómetros de senderos que serpenteaban entre las colinas que dominan al río Tweed. —Si. Millicent estaba fascinada por las antiguas abadías y los innumerables castillos en ruinas. —Si. Desde que había conocido a la condesa viuda acompañada de sir Oliver. comprendiendo que no iba a poder obligarle a confiar en ella si él no deseaba hacerlo.abrigo e intentó sonreír a Lyon quien la miraba atentamente. Si bien Lyon había estado de buen humor durante los tres primeros días de viaje. huertos… Pero solo era una descripción del exterior. Iban atravesando pueblos por caminos llenos de baches. Mencionó una reserva de pastos. Ella esperó a que continuara pero el prefirió callar y ella volvió a mirar por la ventana. —¿Y si me hablaras de Baronsford? A él le costó un poco salir de sus sombríos pensamientos. La aprensión de Millicent se iba incrementando al mismo ritmo que la fuerza del viento. Al menos no ahora. subiendo colinas y descendiendo a los valles. desde que se habían subido al coche esa mañana. —Supongo que el interior es igual de impresionante. Traducción Rosanic. Porque era evidente que él estaba sufriendo. un lago. Se dio cuenta de que su reticencia para ir a Baronsford no estaba solo causada por la falta de confianza en si misma si no también por el dolor de Lyon. La había asegurado que llegarían a Baronsford a media tarde. La restauró Robert Adams. todos crecimos aquí. —¿Qué te gustaría saber? —¿Tú y tus hermanos crecisteis aquí? Él volvió la cabeza. lo fue —contestó Lyon después de una breve vacilación. Apartó la vista del paisaje para volverse hacia su marido.

Si Harry no se hubiera topado con Ned Cranch en el pueblo. —Siento mucho esta condenada puesta en escena —masculló él entre dientes—. Quiero que todo se desarrolle en paz. Pero no importa. Están aquí para darnos la bienvenida no para juzgarte. —¿Dónde está Ohenewaa? —En Melbury Hall. ya había pasado pero no podía librarse de un terrible presentimiento. No tiene nada que ver con Ohenewaa. La lluvia. pero ordenó a los lacayos que le depositaran en el suelo empapado mientras Millicent se bajaba. Harper Hyde había tenido una crisis un poco antes. y este comprendía su temor. se levantaba un inmenso castillo. seguía cayendo. —Mintieron. No le dijeron al mensajero que lord Aytoun y su mujer se habían ido a Escocia —estaba explicando Platt —. Quieren Traducción Rosanic. rodeado por la niebla y la lluvia. en lo alto de una elevación rocosa. ¿Quién está a cargo de la propiedad en este momento? —Ned le dijo a Harry que la condesa viuda. —¿No estará pensando en utilizar la fuerza? —Cuanto menos sepas. Los rostros serios de los criados alineados en la entrada daban la sensación de que estaba teniendo lugar un entierro en vez de una bienvenida. A lo lejos. corrección Cari 179 . Si antes había estado nerviosa. que todavía está allí. Irás y te reunirás con la vieja. de modo que será más fácil convencerla de que se libre de ella. Millicent había preferido quedarse dentro del coche mientras los lacayos bajaban a Lyon. Lyon le tendió la mano y ella se aferró como a un salvavidas. —Un administrador no se habría atrevido a decir una mentira como esa. la madre del conde. Solo debes saber que cogeré lo que es mío y nada ni nadie podrá impedírmelo. mejor —aseguró Hyde levantándose—. ahora estaba aterrorizada por la reunión de criados uniformados. tupida y helada. —¡Lo harás! —Ladró Hyde— Si hubieras ido antes habrías encontrado a lady Aytoun.Las rodillas de ambos se tocaron y ella le miró notándole muy tenso. hubiera ido a Hertforshire creyendo que iba a ver a lady Aytoun. Es la vieja casamentera que se las arregló para pagar las deudas de Millicent. han contestado que lady Aytoun aceptaba hablar contigo. —¿Y si resulta que no es posible? —Entonces seguiremos mi plan alternativo. Todos nuestros problemas empezaron por su culpa y no pienso perder el tiempo hablando con ella. Siguió la dirección de su mirada.

—Por favor. Aytoun. —Me encanta ver que vuelves a ser el mismo de siempre. —Este patán de Walter va a presentarte a la señora MacAlister. Cuando desapareció en el interior de la casa. —Encantado de tenerte de nuevo entre nosotros. tienes toda mi simpatía por haber tenido que soportar todo ese viaje encerrada con un oso. —¡Santo Dios! ¿Dónde te has metido Truscott? —gruñó Lyon. En cuanto hayamos terminado con las formalidades le pediré a Howitt que te enseñe tus habitaciones y podrás descansar. —Se las ha arreglado muy bien —intervino Lyon apretando la mano de su mujer. recibiendo a su paso los saludos y las reverencias de los criados. el ama de llaves. Millicent. Por favor perdóname pero la gente estaba esperando el regreso de Aytoun con impaciencia y de no ser por la lluvia esto sería una fiesta. Cuando había abandonado Baronsford estaba tan drogado que ni siquiera sabía su nombre. pero Walter ya le estaba ofreciendo el brazo y no pudo discutir. y al mayordomo. Campbell. Ahora llévatela a un sitio donde esté protegida de este diluvio. —¿A que estás jugando. También los granjeros y la gente del pueblo están deseando verle de nuevo. condenado estúpido? ¿A asustar a mí esposa? —Milady —dijo Walter Truscott haciendo una cortés reverencia. levantó la cara hacia la lluvia y respiró profundamente. —Estoy aquí —contestó una voz grave justo a su espalda. —Tienes suerte de que no hayan venido. —Gracias. Lyon la contempló mientras se dirigía hacia el castillo. ni donde le llevaban. se acercó a ellos. Estaba en casa. Aytoun. Levantó los ojos hacia el rostro moreno y sonriente de su primo. Había en sus ojos un brillo travieso que encantó a Lyon. Ahora les miraba a todos a la cara y respondía a sus saludos de bienvenida haciendo Traducción Rosanic. Luego te acompañará. Millicent. el joven secretario que sir Richard había traído desde Londres con él. Peter Howitt. Los lacayos levantaron el sillón y comprobó que todos los ojos estaban fijos en él. de lo contrario te hubiera estrangulado con mis propias manos. ni donde estaba. llámeme Millicent. Ella no tenía demasiadas ganas de pasar por esa experiencia sin él. corrección Cari 180 . eso es todo. milady… Millicent se resistía a soltar la mano de su marido y él sabía que tenía miedo a pasar por delante de toda esa gente sin primero haber sido presentada oficialmente.ver hasta que punto estoy inutilizado. junto con Howitt. —Si lo desea. para que pases revista a las tropas.

Ocúpese de que tenga ropa seca —dijo antes de dirigirse al mayordomo—. Esa noche. mientras esperaba la cena había estado coqueteando descaradamente con una de las criadas. mirando a Ned Cranch. Espero que sea de su gusto. Pero estaba. Violet ya no tenía ninguna razón para estar allí. La primera vez que Violet le había visto estaba tumbado de espaldas en el suelo tapándose la cara con un brazo. Moisés había levantado el brazo y a ella le había sorprendido descubrir su rostro marcado con profundas cicatrices. —Muy bien. milord. escondida entre las sombras. pero lo peor es que no tenía orejas. —¿Dónde ha alojado a mi esposa. le había llamado y le había preguntado si necesitaba ayuda. Violet había sorprendido cuchicheos. Debían habérselas cortado mucho tiempo antes porque las heridas ya habían cicatrizado. Pero lo que más la enfermó fue lo que a pesar de todo seguía sintiendo por él solo con mirarle. Luego recibiré a la gente del pueblo y a los granjeros que lo soliciten. Lleváoslo de aquí. Campbell. Centenares de cuadros recubrían las paredes. Contempló detenidamente su expresión de orgullo. Los lacayos depositaron el sillón en el suelo y le quitaron el abrigo empapado. Cuando vivía Wentworth solía estar sujeto con cadenas en la orilla llena de barro del río. A pesar de sus temores. Por fin franqueó el umbral de la puerta principal con el mayordomo y el ama de llaves al lado. —Bien. roces y visto las mejillas ruborizadas de la chica y le habían entrado nauseas. —Descolgad ese cuadro —les ordenó a los criados—. milord —contestó la alta y delgada mujer—. señora MacAlister? —En el ala oeste. Le había observado durante un rato. que se iba de Melbury Hall. Moisés. En las habitaciones que dan al lago. se había acercado a él. La habitación de los condes había sido limpiada y aireada y la ropa de lady Aytoun ya estaba guardada. Las rosas rojas que estaban pintadas ofrecían una perfecta tela de fondo para la mujer vestida de blanco. con una linterna en la mano estaba cruzando el patio y su perro salió cojeando de la cuadra. Lyon contempló las enormes escaleras. Generaciones enteras de Aytoun… Su mirada se detuvo ante un retrato de tamaño natural de una mujer que estaba en el primer descansillo. pero el no se movió en absoluto. Traducción Rosanic. Tengo pensado pasar un par de horas con usted y Truscott. El gigantesco hombretón se agachó para acariciarle.un gesto con la cabeza. corrección Cari 181 .

—No pierdas ni un solo minuto con él. El antiguo esclavo hablaba con total sinceridad y el otro parecía mentir sin cesar. que ella se olvidó de su miedo. Contempló en tensión como Ned Cranch se dirigía despreocupadamente hacia Moisés. Le había llevado agua y se había quedado un rato con él. No podía haber dejado de notar los ojos enrojecidos y la voz temblorosa de la joven que había llamado a su puerta. Recordó las palabras de su amiga: “Fue antes de que supiera como poner fin a un embarazo desde el principio…” Desde el principio. Se dirigió a la habitación de la anciana. corrección Cari 182 . Ned intentó acariciarle la cabeza pero el animal se apartó. Ned se había dado la vuelta. preparado para atacar. Quería quedarse dormida y despertar libre de él. retorciéndose las manos bajo el delantal. Oyó que una puerta se cerraba en el pasillo. Moisés —murmuró ella. tan atontado. Violet murmuró que se encontraba mal desde hacía varios días. de destruir todas las partes de su cuerpo que él había tocado. Se negaba a mirarse el vientre y a pensar en el niño que estaba creciendo dentro. Suspiró de alivio cuando Moisés recogió la linterna y continuó con su ronda. Moisés era bueno e ingenuo y Ned perverso y astuto. Traducción Rosanic. Un niño cuyo padre era Ned Cranch. Con el rostro lleno de lágrimas dejó caer las cortinas y desapareció en la oscuridad del dormitorio pensando que ojalá pudiera dar marcha atrás y borrar todos sus errores. esperó a la chica y ambos desaparecieron juntos entre las sombras. Violet sintió unas repentinas ganas de gritar. pero Moisés no lo había olvidado y desde ese día ambos habían trabado una sólida amistad. —Quería… Esperaba que pudiera usted ayudarme a curar mi enfermedad. El anciano negro no parecía estar preocupado pero el perro desconfiaba del albañil y se le erizó el pelo. Ya no se acordaba de que. Quería olvidar. tan perdido. Ohenewaa que también había llevado en su seno un hijo ilegítimo. —¿Y como llamas tú a esa… enfermedad? Violet agachó la cabeza sin contestar. Se preguntó que es lo que podía querer Ned de él siendo como eran dos personas tan distintas. Era Ohenewaa volviendo a su habitación. pero ahora la mujer necesitaba saber toda la verdad. —¿Qué deseas exactamente de mi? —Preguntó Ohenewaa. Un sollozó le subió a la garganta. Iba a cerrar las cortinas cuando vio a la criada con la que había coqueteado saliendo por la puerta de servicio. Ned encendió su pipa y avanzó lentamente por el sendero.Parecía tan viejo. Había hablado con él.

pero me cuesta imaginarlo ni siquiera en mis peores pesadillas. pero no sabía… —¿Fuiste con ese hombre porque quisiste? —Si. —¿Ese niño es una maldición. Ohenewaa se acercó a ella. —Sé que puede usted ayudarme —contestó por fin Violet en voz baja—. subida a la fuerza a un barco de esclavos? ¿Puedes imaginar los horrores que esas mujeres tenían que soportar? —Yo… he leído algunas historias. —No me diga eso —suplicó Violet—. proporcióneme una nueva vida. —¿Enfermedad? ¿Sufrimiento? Esas no son. Usted ayudaba a las mujeres de las plantaciones. Yo no… —¿Fuiste violada? La brusca pregunta pilló por sorpresa a Violet. un hombre sin corazón y sin escrúpulos. ciertamente. corrección Cari 183 . le creí cuando me dijo que me amaba y que teníamos un futuro juntos. pero no descubrí hasta después su vileza. Me dijeron que conocía usted el modo de librarme de la enfermedad que sufro. —¿Crees que el hijo que llevas dentro va a correr la misma suerte que los de esas desgraciadas? Violet negó con la cabeza. He oído lo que decían las otras mujeres. —¿Cómo te atreves a compararte a esas mujeres? —Contestó Ohenewaa con dureza— No puedo hacerlo ¿y sabes porque? Violet estaba desconcertada. las palabras que yo usaría para describir un don del cielo. —No puedo. —¿Por qué? —Sollozó Violet — ¿Qué importa si consentí o no en ese momento? Fui una estúpida. —¿Puedes siquiera llegar a imaginarte la situación en que se encuentra una negra? ¿Una joven arrancada de su hogar y de su familia. Pero era una decepción saber que había elegido a Ned. —¿Lo sabe? ¡No lo quiero Ohenewaa! Se lo suplico. pequeña. Ohenewaa. —No puedo ayudarte. y sabía perfectamente que estaba embarazada. ayúdeme a librarme de esta maldición. pequeña? ¿Una enfermedad? —Se lo ruego… Traducción Rosanic. Se secó las lágrimas que continuaban derramándose por su cara. —No. ¿Por qué no puede considerarme como a una de las mujeres a las que ayudaba en Jamaica o a bordo de los barcos de esclavos? Se lo suplico.Ohenewaa veía mucho más que el resto de las personas. —¿Entonces como puedes creer que voy a aceptar compararte a una de ellas? Violet contuvo un sollozo.

—No. No sé lo que debo hacer… Sin decir nada.—¿Le odiaras con la excusa de que te va a recordar tu error? —¡No! No podría odiarle jamás. no quiero hacerlo —sollozó. Capitulo 26 Traducción Rosanic. Violet estalló en llanto y se tapó la cara con las manos. —¿Entonces para que has venido? —Yo… No debería haberlo hecho. corrección Cari 184 . Ohenewaa la estrechó entre sus brazos.

Pero demasiado grande. por supuesto. pero estaba congelada. pero eso no era lo que más le afectaba. Debería haber tenido calor. Ciertamente. Había sido innegablemente hermosa. volvió a sus habitaciones dejando a Lyon hablando con Truscott. corrección Cari 185 . Baronsford era impresionante. al final de la jornada. Después de tomar una rápida cena con su marido en el comedor pequeño. el salón de la torre antigua era únicamente para Emma. Millicent empezó a arrepentirse de su decisión de acompañar a Lyon. Desde el momento en el que entró en el vestíbulo se topó con su retrato a tamaño natural. Y resultó evidente cuando la señora MacAlister la condujo al ala este. Luego. En Baronsford se sentía insignificante y esa era una sensación que odiaba. De hecho. Perdió la cuenta del número de dormitorios. Dos horas después a Millicent todavía le daba vueltas la cabeza por todo lo que había visto y oído. de las veladas y de la vajilla importada de Francia. Era el recuerdo de Emma. se dejó caer en un sillón delante de la chimenea. Sin duda alguna. ni amigo ni invitado tenía derecho a alojarse en ellas. No. En el saloncito adyacente al dormitorio. pero cada vez estaba más tensa. Traducción Rosanic. había oído algunas cosas y dedujo que Emma se había ocupado de la decoración de Baronsford mucho más que las anteriores condesas. Todo ese piso era para uso exclusivo del matrimonio. ni siquiera sabía cuando tendría una oportunidad de pasar un rato con él.“Abrumador” fue la palabra que le vino a la mente a Millicent mientras el ama de llaves le enseñaba el castillo. Pasó por fin a la antecámara donde Bess la ayudó a cambiarse para dormir. —Los platos de Wedgwood no eran lo bastante elegantes para ella —le explicó la señora MacAlister. en que saloncito privado se suponía que iba a revisar la correspondencia. En esa casa no se sentía útil para nada. no recordaba si la armería estaba en el ala este o en el ala oeste ni en que piso estaba la biblioteca y. Y no solo eso. Ningún miembro de la familia. ya no sabía donde estaba el antiguo comedor y se hubiera perdido si hubiera tenido que buscar el salón del segundo piso. Las seis lujosas habitaciones que daban al lago habían sido decoradas por Emma con una clara intención. El cansancio del viaje tenía que haber desaparecido ya. con todos los asuntos pendientes que estaban esperando la llegada de su marido. Mientras la doncella guardaba el vestido en el armario. Millicent también oyó hablar de las recepciones. Estaba por todas partes. Baronsford era magnífico y muy cómodo.

pero aquí. —Entonces ven a acostarte. —He visitado Baronsford. Los lacayos iban del dormitorio a otra antecámara. Mis habitaciones están donde estén las tuyas. aparecía y la miraba de esa manera suya… Volvió a leer el primer párrafo y tampoco esta vez entendió nada. —Te he echado de menos —murmuró. Compartir la cama en Melbury Hall. —Me sorprende que estés aquí esta noche. apoyándose en el quicio de la puerta. pero tampoco se le ocurría nada. Asió el cinturón de su salto de cama en cuanto la tuvo al alcance de la mano. Cuentame lo que has estado haciendo. —¡Es impresionante! Lyon le deslizó el camisón de los hombros.Llamaron a la puerta. aunque viviera cien años. Cogió un libro al azar. —Te informaron mal. no sirvió para tranquilizarla. Me habían dicho que las habitaciones del señor de la casa estaban en el ala este. corrección Cari 186 . Justo cuando se estaba sintiendo completamente inútil. como si llevara un camisón transparente. —Me alegro de que todavía no estés dormida. Me hubiera fastidiado que estos dos brutos te despertaran al meterme en la cama. pero los renglones bailaban ante sus ojos. Millicent se quedó muda por la sorpresa. —¿Tu no has terminado con lo tuyo? Millicent depositó la pluma y se acercó a la puerta que comunicaba con el dormitorio. —Mañana seguiré —contestó ella suavemente. Millicent despidió a Bess y fue al tocador a esperar a que terminaran. —Es condenadamente grande. era una cosa. Ella se acercó lentamente. Lyon estaba sentado en la cama y los lacayos habían desaparecido. —¿Ya has terminado de trabajar por hoy? —preguntó. con todos esos dormitorios vacíos era algo completamente distinto. —Mañana seguiré. Lyon no dejaba de asombrarla. donde no había habitaciones suficientes. Era tan atractivo que nunca se cansaría de él. y la manera que él la miraba. —Solo hemos estado separados esta tarde —protestó ella—. Se levantó y se dirigió al pequeño secreter sin saber si ponerse a escribir. Bess fue a abrir y Millicent se sorprendió al ver a Will y a John que traían a Lyon. —Había demasiada gente a nuestro alrededor. —¿Te gusta este lugar? Traducción Rosanic. Y hemos cenado juntos.

—Baronsford no necesita de mi aprobación. —¡Por supuesto que si! De ahora en adelante eres su dueña. —Nunca deseé una posición tan elevada. Lyon se apoderó de uno de sus mechones de pelo para atraerla suavemente hacia él. —Seguro que hay otras posiciones que deseas —susurró. La cogió por la cintura y ella se acurrucó contra él. —Dímelo –insistió dándole besos ligeros como mariposas. —Deseo esto. —¿Esta cama? Esta noche es toda tuya, querida. —Me gustaría que tu corazón me perteneciera. Él se puso serio y ella se arrepintió de haber dicho tal cosa en voz alta. Intentó que sus ojos brillaran de nuevo. —Esto es lo que sucede cuando estoy lejos de Melbury Hall. Digo bobadas y cosas que debería callar. Yo… —Mi corazón ya es tuyo, Millicent. Ella, desconcertada, notó como él le secaba una lágrima que resbalaba por su mejilla. —Eres la única mujer que me prefiere a mí, incluso lisiado, antes que a este castillo. —¡No eres un lisiado! —Exclamó ella escandalizada— Te amo como eres. —¿Y no me abandonarás nunca? —Me quedaré a tu lado tanto tiempo como desees. —¿O necesite? —Si —contestó ella mirándole a los ojos—. Quiero sentirme útil. Quiero dar. —Y recibir. ¿Acaso no forma eso parte del matrimonio? —Me temo que con un hombre como tú y en un lugar como este salgo yo ganando. Tienes un título, dinero y todos los medios posibles para dar mas de lo que vas a recibir. —Y eso te molesta. —¡Por supuesto! Quiero poner algo de mi parte. Quiero saber que doy tanto como recibo. —Entonces es posible que mi enfermedad equilibre la balanza para toda la vida. —No sé lo que quieres decir. —Si que lo sabes, Millicent. La sujetó de la muñeca. —Si no nos hubiéramos casado en estas condiciones… —empezó él. Sacudió la cabeza. —Vayamos todavía más lejos. Supongamos que nunca hubiera tenido ese accidente. Si hubiera deseado cortejarte…
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—No lo hubieras hecho. —¿Por qué? —Porque soy vulgar, porque no hay nada en mí que se salga de lo corriente, Lyon. Y eso por no mencionar que nunca hubiera estado en tu ambiente. —Te equivocas de medio a medio. Pero ¿Qué hubieras respondido si te hubiera pedido que te casaras conmigo? —Me habría negado porque no te hubiera conocido. —¿Y si hubiéramos tenido una apasionada aventura, que hubieras dicho? —Que no. No provenimos del mismo… —¿Del mismo qué, Millicent? —La cortó secamente— ¿En que etapa de nuestra relación te hubieras encontrado lo bastante a gusto como para otorgarme tu confianza? —Te hubiera dicho que te amaba y eso hubiera bastado. —Ese es el caso, que no es suficiente en absoluto. Hubiera querido tener un futuro contigo, hubiera querido saber que tu amor por mi era más fuerte que ese absurdo miedo con el que vives desde hace años. La emoción se había apoderado de ella. —Estoy aquí ahora, Lyon ¿No es suficiente? —¿Seguirás aquí mañana? —Si. —¿Y pasado, y el mes que viene y el año próximo? —Estaré aquí mientras me desees. —¿Y te necesite? —Y me necesites. La lluvia martilleaba sobre el techo del carruaje que esperaba al señor de Baronsford para llevarle al pueblo. En el pasado no necesitaba un carruaje ya que tanto los aldeanos como los granjeros estaban acostumbrados a ver a su señor cabalgando por prados y colinas, deteniéndose para intercambiar unas palabras con ellos, lloviera o hiciera sol. Aytoun siempre había sido madrugador y sabía que les gustaba ese encuentro diario. No necesitaban ningún tipo de formalidades para comunicar sus alegrías o sus penas, y los problemas se solventaban a menudo antes de que llegaran demasiado lejos. Lyon quería volver a hacer lo mismo aunque fuera yendo en coche, y, en lugar de ir solo, se llevó a los lacayos y al secretario, Peter Howitt. Sería algo diferente, pero le habían dicho que también la vida en los alrededores había cambiado. Los pueblos estaban llenos de familias errantes y en los ojos de todos se podía leer la preocupación por el futuro, según le contó Truscott.

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Esa mañana, antes de partir, había mandado llamar a Walter, al ama de llaves y al mayordomo a su despacho. —Quiero que reunáis a toda la gente que esté disponible para limpiar la casa de arriba abajo. Buscad y eliminad todo lo que tenga algo que ver con mi anterior esposa; cuadros, ropa, objetos personales, todo lo que pueda recordar su existencia a vuestra nueva señora. Ninguno de ellos pareció sorprenderse por la orden. —A lo mejor lleva mucho tiempo, milord —observó a pesar de todo el mayordomo— ¿Qué debemos hacer cuando lo hayamos retirado todo? —Guardadlo todo en una de las habitaciones del ala este si así lo deseas, y ciérrala después con llave. Se volvió hacia el secretario. —Envía una carta a lady Douglas, la madre de Emma, y dile que es libre de venir a buscar lo que quiera… empezando por ese condenado retrato. —Muy bien, milord. Luego se dirigió a la señora MacAlister. —Quiero que le pida a la condesa su opinión acerca de todo. Debe ser consultada antes de tomar cualquier decisión relativa al mantenimiento de la casa. Los menús, como colocar a los invitados en las recepciones, la compra de ropa de casa, la elección del vino, absolutamente todo. —Si, milord. Espero no decepcionarle. —No se preocupe, señora MacAlister. No hay mejor ama de llaves en el Reino. —Gracias, milord. —Comprobará que lady Aytoun es muy distinta a… la anterior señora. Cuento con usted para que se encuentre en Baronsford como en su casa. Luego se dirigió a Campbell. —Prohíbo terminantemente que los criados hagan comentarios en su presencia. Nada de comparaciones entre la condesa y Emma en lo que se refiere a su comportamiento, su forma de vestirse, sus reacciones… Millicent es una persona de carne y hueso y quiero que se la trate como corresponde. Lo sé, es inglesa, pero no hay una esposa mejor que ella y quiero que todo el mundo lo sepa. Les contempló a todos. —Emma Douglas Aytoun está muerta —dijo bruscamente—. Ya es hora de que su alma descanse en paz. A partir de ahora, Baronsford tiene una nueva señora. Millicent se entretuvo en sus habitaciones tanto como le fue posible. Lyon le había dicho que pasaría la mayor parte del la mañana en el pueblo, de modo que pidió que le subieran el desayuno. Sin embargo, después de escribirle una carta a la señora Page y otra a Gibbs, se dio cuenta de que se
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sentía atraída por la ventana que daba a los jardines, el lago y el cielo azul en el que había algunas nubes. Cedió a la tentación y se puso un traje de amazona y salió de la habitación. En el pasillo estuvo a punto de chocar con una criada. —¡Oh, milady, está usted aquí! La señora MacAlister me ha mandado a buscarla. Pregunta si esta tarde podría dedicarle unos minutos para planear las comidas de la semana. —Dígale que le concederé tanto tiempo como quiera. Estaba pensando en dar un paseo a caballo pero iré en cuanto vuelva si quiere. —No, milady, cuando usted quiera. Tal y como está la casa de revuelta esta mañana, estoy segura de que la señora MacAlister… —¿Hay algún problema? —Están limpiando a fondo los salones y las habitaciones de la torre antigua, están rebuscando en los armarios como si el mismísimo rey hubiera perdido la corona allí. Creo que la señora MacAlister no tendrá ni un minuto disponible hasta que haya terminado con todo ese jaleo. —¿Y sabes a que se debe tanto movimiento? La chica vaciló un instante, miró a su alrededor y al final contestó bajando la voz: —Fueron las órdenes que dio milord esta mañana. —¿Dio esas órdenes? —Si, milady. No le gustaba que las cosas de lady Aytoun todavía estuvieran aquí y dijo que había que sacarlas todas. No quiere nada que recuerde a su esposa anterior. Estaban de pie delante de las escaleras y Millicent se volvió hacia el lugar donde estaba el retrato de Emma el día anterior. Había sido sustituido por otro cuadro. Se sintió dividida entre la incertidumbre y la culpa. Tenía que hablar con Lyon y preguntarle que es lo que había desencadenado esa decisión tan drástica. La noche anterior había tenido la sensación de haber dado un gran paso hacia delante en su matrimonio. Había sido maravilloso poder abrirle su corazón. Empezó a bajar las escaleras. —Dígale a la señora MacAlister que estaré encantada de verla esta tarde. Una vez en el vestíbulo, le preguntó a uno de los lacayos si sabía donde estaban Truscott o Howitt. Le contestó que el secretario se había ido al pueblo con el señor pero que Truscott estaba precisamente en la entrada, preparado para salir a caballo. Efectivamente le estaba dando órdenes a un mozo de cuadra. —Buenos días, Walter. ¿Puedo acompañarte al pueblo? El alto escocés se volvió hacia ella. —Claro, Millicent. Haré que preparen el coche.
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Flanqueado por los tres criados. Le recibirá en el salón —dijo Gibbs abriendo una puerta— Milady. Ese tal Gibbs no dijo nada. Lady Aytoun le miró por encima de las gafas. —¿Señor Platt? —Para servirla. y tres criado vestidos con librea se habían encargado de llevarle ante un gigante escocés que le miraba con evidente hostilidad. señor —empezó—. corrección Cari 191 . Platt tenía la sensación de ser un delincuente frente a un tribunal. señor… —balbuceó Platt. Platt pensó que no le habían dado otra opción. Dos lacayos le habían escoltado desde el carruaje hasta la puerta. —Ha sido muy amable por su parte aceptar que se retrasara este encuentro. El aludido volvió a crecerse al ver a la frágil anciana sentada en un sofá con un plaid sobre las rodillas.—No. No era la primera visita de Platt a Melbury Hall. ¿De que sería capaz ese enorme escocés? —Escuche. El sudor le cubría la frente y esperó a que el administrador le diera la espalda para secársela con la manga. Un mozo de cuadra se apresuró a ir en busca de una montura. —Como quieras. Solo hablará cuando se le indique y de no ser así. Había también dos criadas. —Se atendrá a los hechos —gruñó el escocés por encima del hombro—. —Sé que lady Aytoun está en Escocia. pálido de miedo. pero se mantendrá callado. —Me estaba preguntando —continuó Millicent completamente decidida a ser directa— si sería muy complicado que pasáramos por los acantilados. claro. se apresuró a seguirle. mantendrá la lengua quieta y se limitará a escuchar. Me gustaría ver donde ocurrió el accidente. Necesito saber una cosa. Gibbs no contestó. Traducción Rosanic. había acudido en nombre de Jasper Hyde. ¿Lo ha entendido bien? —¡Oiga! —Protestó Platt indignado— Me ofende que me… Gibbs se dio media vuelta y le fusiló con la mirada. La cordial acogida que se le dispensó entonces no tenía nada que ver con esta. el señor Platt. Cuatro años antes. en los tiempos de Wentworth. De modo que dígame ¿a quien voy a ver hoy? —A la condesa viuda. —Me importa un pimiento que se sienta “ofendido”. ¿De acuerdo? —Claro. milady —dijo él haciendo una profunda reverencia. pero moviendo la cabeza con autoridad le señaló que le siguiera. prefiero ir a caballo si no te importa.

Iba a decirme usted el motivo de su visita. —Yo también lo creo. Incluso eran muy buenos amigos. milady. Debo confesar que sin éxito. Platt obedeció. —Si insiste. —Perdóneme. milady. —¿De que asunto se trata? —Lo mencionaba en mi carta. milady. —En fin. —¿Y porque Gibbs? Este buen hombre me parece de fiar. —La amistad es algo muy importante. A decir verdad. Sin duda es una de las bases de la civilización británica.—Entre que mi nuera está en Escocia y mi frágil estado de salud — explicó la condesa viuda con voz débil— no estaba preparada para recibir visitas… —Lo entiendo perfectamente. —Podéis iros —les dijo la condesa a las doncellas—. —Si. —No. —Preferiría quedarme. siéntese —le ofreció ella señalando un asiento enfrente del suyo—. Traducción Rosanic. Wentworth se hubiera aprovechado todo lo que hubiera podido. La estancia era luminosa y cálida. Estuve aquí en la época del señor Wentworth. milady… Platt le dirigió una altiva mirada al gorila que se dirigía hacia la puerta y luego examinó la decoración del salón. Si no lo hace me va a dar tortícolis. la base de nuestra superioridad moral sobre el resto de las naciones. Oí decir que el señor Hyde y Wentworth se conocían. —Pero por favor. Tú también Gibbs. estamos desvariando ¿verdad? —Continuó la anciana con una dulce sonrisa—. milady. —Efectivamente. Si hubiera sido Hyde el primero en morir. Se hubiera hecho con la propiedad por una miseria. —Claro —contestó amablemente la condesa viuda—. Mi cliente. corrección Cari 192 . Cada vez que vengo aquí me quedo embelesado por la casa. señor Platt. simplemente ofreciéndose a pagar lo que ella le debía a Jasper Hyde. si la anciana no se hubiera entrometido le hubiera hecho una oferta a Millicent por ella. ha intentado repetidamente arreglar un pequeño asunto con su nuera. Siempre le había gustado Melbury Hall. —De modo que esta no es su primera visita. Hyde y Wentworth eran iguales. —¿Qué puedo hacer por usted Platt? Él volvió a centrarse en su anfitriona. —Y además también es tan británico eso de despojar a sus amigos cuando mueren ¿verdad Platt? ¡Es tan ético eso de lanzarse sobre sus despojos como un buitre dejando a la viuda sin nada! Platt tosió. La amistad es el esqueleto en el que se sustenta la alta burguesía. el señor Hyde. milady.

milady — contestó Platt. se han descubierto ciertas pruebas que parecen señalar a Ohenewaa como la asesina del doctor Dombey. señor. —Dígame los nombres.—Soy una anciana. señor. Las razones que tiene son personales. —¿Y que va a hacer con ellas? —Se las entregará a las… autoridades si se niegan a su petición. Traducción Rosanic. Mi cliente desea comprársela a lady Aytoun. —¡Ah. Desde que compró a esa esclava. pensativamente. señor Platt? —¿Perdón? —¿Son ambos idiotas. —Debe usted estar equivocado. corrección Cari 193 . milady. ¿Y quien ha conseguido esas pruebas? —Bueno… las autoridades. —Permítame repetir la petición de mi cliente —dijo Platt con paciencia—. En ese salón hacía demasiado calor. Por favor. Tanto los nombres de los testigos como las pruebas los consiguieron los empleados del señor Hyde. —¿Y por que razón un adinerado plantador como Hyde. El señor Hyde se ofrece a pagar todos los gastos en los que tuvo que incurrir a causa de esa tal Ohenewaa para… darle un trabajo. —Es bueno eso de tener un “amigo” como Hyde —dijo Beatriz con aprobación— ¿Acaso su cliente es un completo cretino. —Ya veo. estimado señor. por qué un hombre así desea tanto a esa anciana en concreto? —Por filantropía. milady. por filantropía! Y. incómodo. si le he entendido bien. Quiere que se haga justicia sin que su familia se vea afectada por otro escándalo. y me falla la memoria. Lamento mucho decirle esto. pero es posible que su nuera esté dando refugio a una asesina. un hombre que debe tener centenares de esclavos. Se inclinó hacia delante. Mi memoria… Platt notaba como el sudor empezaba a empaparle la nuca. recuérdemelo. No quería que se viera implicada pero no me deja otra elección. —Se lo ruego. y me ocuparé de que… —Me he expresado mal. —Se trata de una esclava negra que lleva el pagano nombre de Ohenewaa. La condesa viuda asintió con la cabeza. estimado señor? Él la miraba boquiabierto. Mi nuera no posee a ningún ser humano. Mi cliente actúa en nombre de la justicia. mi nuera rechazó la oferta de Hyde ¿no es así? —Hay nuevas circunstancias que puede que modifiquen su respuesta. por favor. —¿Y cuales son? —Se mencionaban en la carta. un hombre que ha hecho su fortuna explotando a unos desgraciados seres humanos. —Veo que voy a tener que ser completamente sincero con usted.

—Hablé con un médico llamado Boarham. No vacilaría en vender a su propia madre si con eso obtuviera algún beneficio. —Efectivamente. Recordó lo que había dicho Hyde sobre que tenía otros planes… Se sentía más que aliviado de no saber de que se trataba. ni la cantidad que ha pagado a esos “testigos”. le vamos a decir lo que nosotros sabemos. ya era hora de que se librara de este asunto y que fuera su cliente quien se encargara. —Haga lo que quiera. aunque precipitada por la cantidad de alcohol que bebía. —… y el doctor Billings —añadió Ohenewaa. —El doctor Dombey murió de muerte natural. Los médicos se ocuparon de él desde que llegamos a Londres. Hemos estado investigando sobre ese hombre y el tribunal le considerara como el testigo pagado que es en realidad. —De hecho le pedí a nuestro vecino. Estaba claro que acababan de fracasar. Es terminante sobre el asunto. que se reuniera con nosotros. Traducción Rosanic. al cual llamaron alguna vez para sangrar al doctor Dombey —se defendió Platt. Empiece usted Ohenewaa. sentado ante el escritorio y una mujer negra estaba a su lado. Platt se puso de pie de un salto. Platt se pasó un dedo por el cuello de la camisa.—¿Cree que mi nuera creería que Ohenewaa estaría más segura entre sus garras que en manos del sistema penal inglés? —Milady. milady —aseguró sir Richard. —También tenemos su testimonio. aquí presente podrá confirmarle que eso es lo que está usted haciendo. Por ejemplo el doctor Gisborne… —Del cual obra en mi poder una declaración —intervino sir Richard—. señor —intervino secamente sir Richard—. no tenemos intenciones de… —No me fío nada de ese “nosotros”. Los testimonios de Boarham y de otros del mismo estilo no se mantendrían ni un minuto ante un tribunal. señor —le cortó secamente la anciana— Pero volviendo a sus acusaciones… Maitland ¿lo ha anotado todo? Platt se dio la vuelta rápidamente y vio que alguien había abierto la puerta que comunicaba con la habitación de al lado. corrección Cari 194 . La aludida miró a Platt desdeñosamente. Sir Richard estaba allí. el conde de Stanmore. La condesa viuda agitó una hoja de papel. importante miembro de la Cámara de los Lores. Confieso que no conozco muy bien los vericuetos de la Ley en lo que pudiera considerarse como una extorsión. Pero me parece que sir Richard. En ella indica claramente el motivo de la muerte de Dombey. —En cuanto a sus supuestas pruebas —continuó la condesa viuda— en vista de que no sabemos exactamente cuales son.

Sujetó una rama y Millicent pasó por debajo encontrándose de repente frente al vacío. que había fallecido años antes dejando la responsabilidad de criar a su hijo en manos de su hermana mayor. Hizo una rígida reverencia y se apresuró a salir. corrección Cari 195 . milady. Lyon había hablado mucho de su primo. había sido mal informado por gente sin escrúpulos. Era amable. Sin embargo. Capitulo 27 Durante el viaje. Walter Truscott era el segundo hijo de William. Miró hacia abajo y se le revolvió el estómago al ver las Traducción Rosanic. Buenos días a todos. Walter. estaba haciendo un magnífico trabajo. que se había criado en Baronsford era como un hermano para Lyon. señor Platt —dijo la condesa viuda—.—Si quiere volver a sentarse. —No la molestaré más. Que Hyde hiciera lo que quisiera. —A caballo no iremos mucho más lejos —anunció cuando llegaron a unos matorrales cerca de los acantilados. por lo que le había dicho a Millicent. Platt sacudió la cabeza y se aclaró la garganta. él no podía perder el tiempo. — ¿Le molestaría que nos acercáramos a pie hasta el borde? Dejaron los caballos al cuidado del mozo que iba con ellos y Walter la condujo a través de un claro en la vegetación. El comportamiento educado y el interés que Walter le demostró supusieron una gran sorpresa para Millicent que se sintió aliviada de encontrar un amigo en él. estamos esperando la llegada de lord Stanmore en cualquier momento. —No es necesario. Lyon le encomendó la tarea de administrarla en cuanto heredó el título. respetuoso y desde el primer momento quedó claro que quería que se sintiera a gusto. —Hay un estrecho sendero que bordea el acantilado. milady. ahora me doy cuenta. Su carácter tenía algo de la condesa viuda y de Lyon al mismo tiempo. y. el hermano pequeño de la condesa viuda. pero para él ese asunto se había acabado. Cogió el abrigo que le entregaba el lacayo y salió llamando a su cochero. Retrocedió hacia la puerta rogando por que el enorme escocés no le estuviera esperando en el pasillo. Estoy hablando en nombre de un cliente que. Sabiendo el cariño que Walter sentía por la propiedad. Así podrá usted decirle lo que ha descubierto sobre Ohenewaa. Al pasar chocó contra una criada que le miró con sorpresa y luego entrecerró los ojos al reconocerle. No era de los que hacían falsos halagos y hablaba con franqueza.

Millicent deseaba saber más. Lo que le preocupaba era que la familia estuviera tan distanciada. Por otra parte tampoco ella había conservado el contacto con su familia. Perfore es el hermano mediano.rocas. corrección Cari 196 . Ella levantó los ojos hacia su acompañante. — ¿Quién? Él se encogió de hombros sin contestar. por eso ahora es tan alto y abundante. pero hemos tenido un invierno especialmente húmedo. Pero ya se había producido un distanciamiento entre ellos mucho antes. algunas de las cuales sobresalían del agua y otras estaban justo al pié del precipicio. Aytoun debía estar intentando bajar a buscarla cuando resbaló. — ¿No creerá que fue Lyon. las respuestas tenía que dárselas su marido. — ¿Qué cree usted que le sucedió a Emma? ¿Resbaló? —No. No. Traducción Rosanic. Allí fue donde encontraron a Emma. El río siempre tiene un cauce rápido. estaba helada. Creo que la empujaron. —Aytoun no habla mucho de ellos ¿verdad? —Solo le he oído mencionar el nombre de Perfore y fue hablando de Baronsford. — ¿La corriente es siempre tan fuerte? Walter la hizo retroceder un paso. el más pequeño. Empezaron a recorrer el acantilado. Hay un caminito de piedra que lleva a una pequeña playa. Ni siquiera le había contado a Lyon porque ya no se hablaba con sus dos hermanas mayores. — ¿Fue aquí donde cayeron? —No —contestó el escocés señalando un lugar un poco más abajo— A unos cien metros de aquí. —Todavía no ha conocido usted al resto de la familia. Millicent se podía imaginar el estado en el que habían encontrado los dos cuerpos que habían caído sobre esas rocas. Luego viene David. —Si y no. — ¿Quién les encontró? —Perfore. No había ninguna acusación en el tono de su voz. Millicent levantó la cabeza de golpe. Millicent se frotó los brazos. tiene tres años menos que Lyon. — ¿Cuánto hace que no se ven? —Desde que Emma murió. pero no tenía derecho a sonsacar a Walter. verdad? —No. —Claro. En cierto modo había terminado unos dos años antes con su desastrosa unión y se amoldaba a ella lo mejor que podía. A Millicent le daba igual saber quién tenía qué.

Todos querían cambiarla o protegerla. en el verano. Yo también la vi. Perfore siempre tuvo alma de caballero. —Voy a contarle esto porque sé que nunca se lo va a preguntar a él. “Luego estaba Perfore. De los tres hermanos el único que yo diría que siempre estuvo enamorado de ella fue David. salvaje. Conocía cada roca y cada falla del acantilado tan bien como conocía a los Pennington. Ahora estaba mirando hacia el horizonte. estaban hechizados por ella. No creo probable que resbalara a pesar del mal tiempo que hizo ese día. si alguien hubiera empujado a Emma ¿no le habría visto Lyon? Walter la miró con simpatía. Estoy seguro de que la caída de Lyon fue un accidente. Se lo merece. de modo que desde pequeña pasaba aquí mucho tiempo. Y a pesar de la curiosidad que sentía nunca me hubiera atrevido ha preguntarle algo que hubiera podido retrasar su curación. —Pero… Si Lyon se cayó ¿Por qué no ella? —Él estaba bajando para salvarla. Emma decidió convertirse en condesa y en la señora de Baronsford desde que era pequeña. Pero ella era bastante obstinada y era imposible hacerlo. cuando crecieron se convirtió en su ideal de mujer. eran inseparables. pero no la de Emma. —Supongo que no se lo contó todo ¿no? —Le costó mucho reponerse. Cuando eran pequeños. todos nosotros veníamos a nadar a este río. asimiló la sorprendente noticia. Mira hacia abajo y ve unos ojos que le miran fijamente desde abajo. Por supuesto siempre supimos todos que sería Lyon el ganador… o el perdedor. Traducción Rosanic. Se casó con Aytoun por el título. o al menos eso era lo que se creía. Él era su protector. no le quitaba la vista de encima. —Pero ambos estaban aquí. Volvió a ser él mismo hace poco. intrépida. cada uno de ellos a su manera.Millicent. la verdad es que creo que la consideraba más como a una hermana pequeña y creía tener la obligación de guiarla. sin decir nada. Era una Douglas y sus padres y los de Lyon eran vecinos. —Es usted una mujer buena y generosa. —Emma creció en estas colinas. Era el único de los tres hermanos que iba a heredar. éramos David y yo. Millicent contuvo sus preguntas y se concentró en cada una de las palabras de Truscott. Creo que los tres Pennington. después de todo lo que tuvo que pasar. de modo que se lanza en su busca. Levantó la cara al viento antes de continuar. corrección Cari 197 . La cuidó desde que empezó a andar. —Los que estábamos más cerca de Emma por la edad. —Era hermosa. Pero naturalmente sabía que nunca podría tenerla. no por amor.

—Pero sobre todo. Millicent se volvió a mirar el castillo que. Y. Se convirtió rápidamente en un lastre del cual Lyon era responsable. pero solo aparentemente. Y — añadió frunciendo el ceño— era tan ambiciosa como rebelde. se sospechaba que habían tenido relaciones íntimas con Emma. lo que más deseaba. si tenía algún problema. le gustaba ser el centro del universo. la culpa siempre era de Lyon. — ¿Quién sabe? A Emma le encantaba jugar con los hombres. En cualquier caso. Nunca se sabía si estaba diciendo la verdad o si mentía solo para obtener una reacción. Que era la única mujer a la que él deseaba. convertirse en la señora de Baronsford. — ¿Es que estaban ciegos? —Preguntó Millicent enfadada— ¿Acaso no veían su juego? Traducción Rosanic. corrección Cari 198 . Todos los hombres contra los que se enfrentó. más distante se mostraba él. — ¿Y era cierto? Los rumores no siempre son ciertos pero se propagan rápidamente. pero quería estar segura de que era importante para él.Walter le dio una patada a una piedra que rebotó en las rocas antes de hundirse en las revueltas aguas del río. Era consciente de la atracción que sentían por ella David y Perfore. es decir. Si tenía alguna queja se desahogaba con sus cuñados. era espectacular. Lo que antes de su matrimonio le pareció lo más grandioso. No había nada de cariño entre ellos. de modo que les utilizó en cuanto se casó para irritar a Aytoun. por supuesto. Miró a Millicent. Para salvar lo que pudo de su honor. — ¿Sabe porque a Lyon le llamaban “Lord Escándalo” entre la alta sociedad? — ¿Por su explosivo temperamento? ¿Por sus duelos? —Los duelos fueron para proteger la reputación de su esposa. No en lo referente a dominar a su marido. pedía su ayuda. —Aytoun se esforzó por hacerla feliz mientras desempeñaba su papel de condesa. y ella se doblegó a lo que se esperaba que hiciera. —Uno de los defectos imperdonables de Emma era enfrentar a los miembros de la familia entre sí. Millicent recordó la conversación que había mantenido con su marido la noche anterior. incluso a esa distancia. ya no era suficiente. De un modo algo perverso también era eso lo que ella esperaba de ese matrimonio. era dominar a Aytoun. Cuanto más mariposeaba ella. todos sin excepción. y desde luego tampoco utilizando los mismos métodos que Emma. Como no sabía como hacerlo empezó a jugar al peligroso juego de los celos y pronto descubrió que él no se dejaba manipular tan fácilmente.

— ¿Pero porque? —Porque había mucha gente que había acabado odiándola. Emma se fue corriendo mientras Perfore y Aytoun se quedaban en el jardín mirándose el uno al otro como dos perros rabiosos. Truscott se detuvo en seco y miró hacia el fondo del precipicio donde había una pequeña playa. No sé cual fue el motivo ni quien de los dos la empezó. gracias —respondió ella apretándose el chal que llevaba sobre los hombros. Había reconocido de inmediato al hombre que salía del salón de la condesa viuda. Lo único que pudo hacer es mantenerse callada y permitir que su hijo se las arreglara solo. En resumen. y la enfurecía que conociera a Ned. — ¿Y la condesa viuda? ¿Es que no se daba cuenta? —Para cuando lo hizo Emma ya se había casado con Aytoun. le había preguntado a la señora Page el nombre del visitante. lo cual era extraño porque no estaba en los mejores términos con su suegra. —Jonah me ha dicho que el albañil ha terminado la primera parte del dique —anunció Amina— ¿Te pasa algo Violet? —Nada. acudieron todos. Emma y Aytoun tuvieron una pelea. Y les encontró a los dos ahí abajo. Pero en esa ocasión. Para estar segura de que no se equivocaba. Era el mismo hombre con el que había chocado cuando fue a encontrarse con Ned en su habitación. Violet sabía que Hyde era el canalla que había intentado arruinar a su señora antes de que ésta se casara con el conde.—Emma formaba parte de la familia desde hacía tanto tiempo que no se les ocurría dudar de su sinceridad. — ¿Qué sucedió el día del accidente? —Habían invitado a todo el mundo para celebrar el cumpleaños de la condesa viuda. Millicent se estremeció. que era el abogado del señor Hyde. corrección Cari 199 . Salió apresuradamente de la cocina para dirigirse hacia el seto. La otra había contestado que se trataba de un tal Platt. — ¿Esta usted seguro de que la empujó alguien? —Completamente. mientras la mayoría de los invitados habían salido a cazar. incluso la familia de Emma. en esa época sus disputas eran algo habitual. No sé lo que se dijeron ni porque Aytoun salió de repente en persecución de su mujer. Fue Emma quien lo planeó. El caso es que al cabo de unos segundos también Perfore salió corriendo en dirección al río. —La mañana de la fiesta. Traducción Rosanic.

a Violet le dio la sensación de que respiraba mejor. el cual la retuvo por el brazo. Bastaría con que gritara para que todos vinieran corriendo. cuando Jonah entró en su casa quejándose de que el albañil había desaparecido sin terminar el trabajo. Violet estaba demasiado avergonzada para confesarle a la señora Page que había visto a ese hombre con anterioridad. el señor Gibbs ha mandado a los criados a buscarte. Ned Cranch se había ido sin despedirse. Ned. Todavía estaban en peligro. encontrándose en secreto con Ned. pequeña? ¿Tantas ganas tenías de verme? Ella se soltó de un tirón. Te he descubierto. corrección Cari 200 . —Cree lo que quieras. se levantó la falda y echó a correr. Con Ned Cranch en Melbury Hall.El ama de llaves había añadido que Platt se había encontrado con la horma de su zapato y que ya no había motivos para preocuparse. Me gustaría estar aquí cuando recibas el correctivo que te mereces. —¡Mentirosa! Ella se alejó. Una vez que llegó a la orilla del bosque. Pero dime ¿Qué quieres decir con eso? —Todo el mundo lo sabe —mintió ella— Todos saben que te paga Jasper Hyde y que estás aquí para espiar a lady Aytoun y a Melbury Hall. Y deseaba con toda su alma que fuera para siempre. En una curva del camino se dio de bruces con el demonio en persona. conozco tu verdadero rostro. —No conozco a ningún Jasper. esto es el colmo. — ¿Qué sucede. Traducción Rosanic. negándose a dejarse intimidad. —Se acabó. parecía evidente que estaban planeando algo sucio. —Viniendo de una puta. Quédate y espérales. metiendo las narices en todas partes. Esa noche. su abogado. Ned. — ¿No? ¿Entonces porque vi al señor Platt. ¿Cómo decírselo sin explicar también que estaba ella haciendo allí? Ned era un traidor. Ahora que era capaz de pensar con claridad recordaba todas las preguntas que le había hecho Ned sobre Melbury Hall. —¿De verdad deseas que todo el mundo sepa lo nuestro? ¿Qué todos se enteren de que te has acostado con un hombre casado? —Ya se lo he dicho —replicó ella soltándose de nuevo— Y mientras estamos hablando. El único consuelo que le quedaba es que no recordaba haber dicho nada que pusiera en peligro a su señora. entrando en tu habitación? Ned entrecerró los ojos y la sujetó con fuerza por el brazo.

Traducción Rosanic. Cuando volvió estaba muy preocupada por la situación de los aldeanos. Apenas había terminado de desayunar se fue con el señor Truscott con la esperanza de encontrarse con usted en el pueblo. —¿Le sucede algo? —preguntó intentando disimular su preocupación en tanto los lacayos le quitaban el sombrero. Y luego bordeó el río. Los lacayos estaban a punto de volver a mover el sillón pero la mujer no dejó de hablar. No debería haberse entretenido tanto con ellos.Capitulo 28 Las visitas que hicieron a las propiedades vecinas les retrasaron de modo que Lyon volvió tarde. corrección Cari 201 . En cuanto dejaron el sillón en el vestíbulo de entrada. allá donde permite usted que se queden los gitanos en verano. milord —le contestó la señora MacAlister—. cuando Walter fue a buscarme a casa de lord Dumfries me dijo que ella había decidido quedarse en el pueblo. pues hubiera sido mejor que la trajera de vuelta a casa. —Todavía no se ha ido a acostar. Le está esperando en la biblioteca. preguntó por Millicent. sorprendido por su interés por Millicent. pero cuando llegó usted ya se había ido a algún sitio. si quiere saber mi opinión —continuó el ama de llaves visiblemente molesta—. —Si. —Bueno. Lyon observaba al ama de llaves. —Creo que no se lo dirá —declaró el ama de llaves con una mirada casi de reproche— pero hoy se ha excedido más de lo necesario. los guantes y la capa.

Nunca odié más este sillón que hoy. —¿De verdad? —Si. Las horas que habían estado separados le habían parecido larguísimas y. La nueva señora dice que. en cuanto vio que su marido entraba en la estancia. a pesar de su modo de ser un poco brusco. Ella sacudió la cabeza. Le cogió el rostro con la mano derecha y ella frotó la cara contra la palma. —No importa. —No creo que pueda hacerlo. también es amable. Es concienzuda. en el vestíbulo me ha dicho más cosas que durante todo un año. Campbell tosió para atraer la atención de Lyon. nunca le volvería la espalda a la gente necesitada. Estoy segura de que nos llevaremos bien. Apenas se enteraron de que la puerta se cerraba. —Juro que eres la primera señora de Baronsford que ha descubierto esa cualidad en ella. lo volvió a coger. —Me imagino lo que respondió. eficaz y. —Mi falta de modales ha debido decepcionar a la señora MacAlister. —¿Decepcionarla? Se deshace en elogios contigo. ¿Qué le parecería si alojara en ellas a algunos invitados? —¿Invitados? Lyon se calló por un segundo antes de estallar en una alegre carcajada. Depositó el libro en el estante. Los lacayos todavía estaban presentes. necesitaba algo de tiempo para acostumbrarme a todo. aunque fuera la mismísima reina en persona. lo apretó contra su pecho. —Lamento no haber estado en el pueblo esta mañana cuando tú llegaste. —Y eso es lo que hiciste. intenté decirle que como señora de Baronsford no debía ocuparse por si misma de las necesidades de los vagabundos. Él la apretó contra sí y luego la apartó un poco para dirigirle una sonrisa. Hace un momento. pero Millicent. se sentó al lado de Lyon y le rodeó el cuello con los brazos. La besó con tal ternura que ella se derritió literalmente. milord. se dio cuenta de que él estaba tan complacido como ella de volver a verla. Con Emma no demostraba tener demasiada paciencia y Traducción Rosanic. corrección Cari 202 . si he entendido bien lo que me han dicho. asombrada una vez más de su recuperación. Y volvió a dejarlo en el estante. —Me alegro. milord —replicó la señora MacAlister con un asomo de orgullo en la voz—. Millicent estaba intentando parecer despreocupada mientras los criados sentaban a Lyon en el sofá. incapaz de aguantar más. se lo metió debajo del brazo. y más. —Así está mejor. —Lady Aytoun me preguntó cuantas habitaciones había en Baronsford. —Yo también te he echado de menos.—Milord.

Y —añadió señalando el sillón— la mayoría de ellos querrán aprovechar la ocasión para mirarme desde arriba. —Si —contestó ella sonriendo. corrección Cari 203 . —Mejor todavía.Emma la habría despedido cien veces si yo no la hubiera convencido de no hacerlo. La besó y ella sintió todo su deseo y su amor. quizá algo más. —¿Por qué? —Se mueren de ganas por conocer a la nueva condesa de Baronsford. Millicent se desplomó contra el respaldo del asiento. Les vamos a llenar el estómago y al mismo tiempo intentaremos impedir que echen a sus granjeros. Sir Machin está en Londres. Pero como a ti te gusta la señora MacAlister creo que no vas a tener inconveniente en lo que te voy a pedir. Él se rió abrazándola con fuerza. pero es difícil convencerles uno a uno. supongo que tu madre estaba contenta con su trabajo. —Ese es el motivo de la fiesta que quiero celebrar. —¿Crees que podrán venir a pesar de sus ocupaciones? —Apostaría a que vendrán todos. Tenemos que dar una fiesta en cuanto sea posible. ambas tienen un carácter tan parecido que apenas se soportaban. y así sucesivamente. —¿Quiere eso decir que aceptas organizarlo todo? —Por supuesto. en efecto. Hay que hacer lo que sea para ayudar a esos desventurados. Quiero invitar a los vecinos. —¿Para poder comparar tu castillo con sus mansiones? —le provocó ella. —¿Y te he dicho ya que sería pronto? Ella agachó la cabeza imaginándose a si misma en medio de un salón lleno de gente elegante en el cual nadie notaría su presencia. Intentaremos que algunos den trabajo a algunas familias. —¿Es algo complicado? —Mucho —suspiró él—. —Parece ser que le preguntaste a Campbell cuantas habitaciones tenía el castillo. De eso es de lo que me he estado ocupando al ir a visitarles. el barón Truc solo quería oír hablar de ti. —¿Cuántas personas serán? —Unas cien. Tenemos que traerles aquí e intentar convencerles a todos a la vez. —Muy complicado. En cuanto a mi madre. —En vista de que sigue aquí. Traducción Rosanic. —¡Que se vayan al cuerno! Me las ingeniaré para que te instalen en un pedestal a tres metros de altura. —Seguro.

—Permanecí casada con él cinco largos años y todavía me pregunto como es posible que sobreviviera. —Truscott te habló de Emma. desesperadas… Entonces pensé que se nos ofrecía una segunda oportunidad para encontrar la felicidad y deseo de todo corazón que lo logremos. Para mi marido yo solo era una posesión más. corrección Cari 204 . —También comprendí —prosiguió ella— que Emma no era la criatura sobrenatural que mi mente había creado. sus caballos y su ganado. me crucé con gente a la que habían echado de sus casas. —Le pedí a Walter que me llevara al acantilado. Cogió aire. temblorosamente. sin embargo continuó: —Durante esos años cuando yo estaba en Melbury Hall en vez de en Londres intentando esconderme de él. Los brazos de Lyon se cerraron a su alrededor y ella apoyó la cabeza por debajo de su barbilla. Notó que Lyon se tensaba de ira. establecí una especie de vínculo con los trabajadores negros que Wentworth tenía como esclavos. pero quiero decirte que ya has causado una fuerte sensación. Hay tantas cosas que no sabemos el uno del otro… Después de salir del pueblo. familias enteras. —Y de su relación con tus hermanos. Su voz se hizo repentinamente dura. —A la edad de veintitrés años me lanzaron a los brazos de Wentworth. Creía tener sobre todo ello derecho de vida y de muerte. que también era mi tutor. donde murió. paseando por el río. Mi tío. a falta de algo mejor. ni suposiciones. igual que al señor Traducción Rosanic. al igual que su tierra. Ella dibujó el contorno de sus labios con el dedo. un ser humano con todas sus virtudes y defectos. Ya has conseguido que todos te respeten. Solo quiero la verdad. me di cuenta de que solo era una mujer de carne y hueso. La gente se da cuenta de que te preocupa su bienestar. No quiero que haya malentendidos. estaba asustado ante la idea de que me convirtiera en una solterona y tuviera que mantenerme el resto de su vida. Quería ver el lugar donde te caíste y perdiste a Emma. Lyon. sus perros. Millicent recordó las palabras de Truscott: Emma amaba más a Baronsford que a su marido. —No quiero que haya secretos entre nosotros.—Ya sé que es solo el segundo día que estás en Baronsford. sus esclavos. —Querrás decir. Tenía que irme de su casa y no le importaba ni con quien ni su mala reputación. Tuve también la suerte de conocer al reverendo Trimble y a su esposa. como el resto de nosotros… Y al mismo tiempo supe que era importante que te hablara de mí… Él no la soltaba y eso le proporcionó la fuerza para continuar. Se imaginó lo mucho que este debió sufrir. Después de saber algo más sobre ella.

en uno de sus momentos de borrachera. Pero Traducción Rosanic. Se incorporó con un sollozo. Y no se privaba de hacerlo. Él quiso cogerla entre sus brazos. tengo que contártelo todo. La furia de Lyon era palpable. Wentworth. Apoyó la mano en el puño crispado de Lyon. Me encontré por casualidad con una vieja amiga del colegio de Knebworth. Envié a Jonah al pueblo para que le pidiera a Cunningham que viniera a buscar a Violet. Fue así como hizo una pequeña fortuna. pero ella sacudió la cabeza. Wentworth estaba convencido de que como amo y señor. También perdí un hijo. me dijo que ya no la necesitaba. —Déjame terminar. podía utilizarme cuando quisiera. me quedé embarazada. Y eso hizo. Luego todo se vino abajo.Cunningham. —Millicent… —Luego seguiré hablándote de él. Pero un día. Millicent recordaba sus encuentros secretos en el bosque o en la iglesia del pueblo. Había vivido durante diez años en América. —Aunque no tenía nada que temer de mi amistad con Cunningham. Incluso planeamos mi huida a Filadelfia o a cualquier otro lugar de las colonias. —Ella me ayudó a comprender que tenía que encontrar el modo de poner fin a ese matrimonio. hasta el punto de que una vez tuve que guardar cama durante varias semanas. Rebecca. intentaban mejorar la situación de los esclavos. Después de perder al niño me hundí en la desesperación durante varios meses. Prefería creer que éramos amantes. Esas buenas personas. pero antes deja que te cuente otra cosa. No iba a tardar mucho en asesinarme. Él siempre repetía que tenía el derecho de “tocar y castigar como le diera la gana”. —Ahora llegamos al verano de hace dos años. —La primera esposa de Wentworth poseía plantaciones en Jamaica. En resumen. Wentworth no podía soportarlo. o correría la misma suerte que la primera mujer de Wentworth. el maestro del pueblo. —Estas temblando… —Era el mes de junio. ella murió… misteriosamente. pero justo antes de que decidiera regresar a Inglaterra. corrección Cari 205 . antes de que pudiéramos poner en marcha el plan. Se negaba a entender que era solo la compasión lo que le empujaba a visitarme. aunque sospecho que al final Cunningham confundió la piedad con el amor. con la ayuda de lord Stanmore. Ya lo había hecho. Wentworth se enfureció porque lord Stanmore había acogido bajo su protección a un niño esclavo que había sido cruelmente golpeado por el capataz. Habíamos escondido a Violet en el bosque para protegerla de la lujuria de Wentworth. Pero no lo éramos. Al mismo tiempo presentí que carecía por completo de valor para Wentworth.

Nadie lo sabe —añadió mirando a su marido a los ojos—. señor Gibbs. corrección Cari 206 . he perdido la cuenta de las veces que la he visto mirar por la ventana. cada vez que he pasado por delante de su puerta. sentado frente a la chimenea. Mary. pero nunca se nos molestó por ese asunto. señora Page. contemplaba las llamas que se iban consumiendo. ¿Qué pasó con el capataz? —Estaba a punto de matar a Moisés cuando le atravesó la espada de Stanmore. Lyon le acariciaba suavemente la espalda. No sé que fue lo que le dijo al juez. pero fue Moisés quien mató a Wentworth. Nadie dirá nada jamás. —Stanmore me cayó bien en cuanto le conocí. Wentworth se volvió completamente loco. Y no soy la única. —Dime que es lo que te preocupa. un animal llamado Mickelby. se echó toda la culpa. Mary Page entró en la estancia. Ohenewaa no ha salido de su habitación y. Decidió empezar por Jonah. y para que yo no me viera envuelta en el escándalo que iba a producirse. Las sombras bailaban en las paredes del salón de los criados. Violet no ha cenado nada. dulce como un ángel protegiendo su rincón del paraíso. —Parece usted tan inquieto como yo. Ella apagó una vela que se estaba agotando y dejó una pila de platos en la mesa antes de reunirse con él. dijeron que era yo quien huía con el profesor. Notaba que se sentía atraída por él y era la primera vez en su vida que Gibbs compartía tal sentimiento. —¿Y fue Stanmore quien mató a Wentworth? Esa era la versión oficial. Stanmore llegó justo a tiempo para salvar a Moisés. y Gibbs. —Tan solo los pocos negros que estaban ese día en los bosques. Esa mañana. —Venga a sentarse a mi lado. pero no me encuentro a gusto. Todos los criados tienen la misma sensación. Wentworth mató a Cunningham. Él cogió su mano y entrelazó sus dedos con los de ella. —Después de asesinar a Cunningham. Y creo que Violet se enteró por una de las mujeres que estaban escondidas en los alrededores.Wentworth y su capataz. Moisés estaba haciendo su ronda y sin embargo el escocés no podía librarse de un mal presentimiento. La casa estaba en silencio y las puertas bien cerradas. Quiso matar a todas las personas a las que yo quería y luego matarme a mi. Para que no le condenaran por haber matado a un blanco. estaba cantando sus himnos africanos. —¿Quién más lo sabe? —preguntó Lyon preocupado. Una de las Traducción Rosanic. —No lo sé exactamente. pero Millicent quería llegar hasta el final con la confesión. No ha dejado de trabajar en todo el día.

criadas cree haber visto a Ned Cranch vagando por los bosques con un hacha en la mano. a tu señora no le gusta demasiado alejarse mucho tiempo de aquí. confiaba plenamente en ese hombre. Mary. corrección Cari 207 . —Lo que me mantiene despierto es que debería contártelo todo… Debería decirte lo que sucedió ese día. Mary. —No es eso lo que me impide dormir. —No debería haberle pedido que me llevara al acantilado. Ahora no consigues quedarte dormido. pero te aseguro que me siento mejor contigo a mi lado. —No lo sé. —No quería aburrirte con la historia de mi vida —dijo Millicent poco después—. Sin embargo nunca quiso creerlo. Seguro que volverá pero eso no explica porque se fue sin avisar. hace diez años que no me separaba de Su Señoría. Él volvió la cabeza hacia ella. Él le acarició la palma de la mano con la yema del dedo. Las brasas encendidas apenas iluminaban la habitación y. —¿Lo ves Gibbs? —Preguntó el ama de llaves muy seria— Todo el mundo se comporta de forma extraña. Le acarició suavemente la mejilla. La posibilidad de que Lyon fuera el responsable de la muerte de Emma era algo que podía explicar la depresión en la que había caído después. Por lo que me has dicho. —Eso me parece bastante improbable. —¿Qué mosca crees que le picó? —Puede que se enterara que su mujer había dado a luz. —Yo también Angus —contestó ella en voz baja apretándose más contra él. Lo siento. —A lo mejor es solo por la ausencia de lord y lady Aytoun. —¿De verdad crees que se trata de eso? ¿Crees que nos estamos preocupando por nada? Él le dio un beso en la frente. Hubiera sido mejor que esperara a que tú… —No. a pesar de los fantasmas. mirando el fuego. Hasta entonces Millicent no se había dado cuenta de lo complejos que eran sus sentimientos. Permanecieron así. Traducción Rosanic. —¿Quieres contármelo? Él tomó su mano con la mirada fija en el techo. en silencio. Y me siento aliviado que sepas tanto de ella. El albañil se fue y también abandonó su habitación en la posada. Lo que me extraña es que no haya venido a buscar el dinero que se le debía. me alegro de que hayas ido. En cuanto a mi. Estaba pensando en lo que Truscott te contó sobre Emma.

Cuando ella estaba en Londres. vi su vitalidad. Fue lo más escandaloso que se le ocurrió.—Nos habíamos peleado. Había sido milagroso que Lyon sobreviviera a esa época. Pero eso no era suficiente para ella de modo que empezó a hablar de aventuras. —Quería el divorcio. estúpido de mí. Millicent apoyó los labios en su corazón. Nos separaban diez años. pero bien podía haber sido un siglo. —Walter me dijo que la casa estaba llena de gente para celebrar el cumpleaños de tu madre. Nuestro matrimonio fue un error desde el principio. Se rió sin alegría. Y yo. Cuando ella venía aquí con amigos. ni siquiera hablábamos el mismo idioma. pensaba que nuestro matrimonio sería soportable con la condición de que Emma no nos deshonrara a ambos públicamente… Por su culpa mis hermanos llegaron a odiarme. Nos peleábamos continuamente. Ponía en entredicho mi honor y mi virilidad y esperaba mi reacción. pero eso no era más que una excusa para tenernos a todos a su alrededor. Y era culpa mía. —Si. Siempre supe lo que ella deseaba. el día del accidente. con los testigos suficientes como para que la noticia se propagara a la velocidad del rayo. Perfore. en Bath o en Bristol. —¿De que se trataba? Lyon la miró sombriamente. Emma tenía que decir algo y necesitaba público. David y yo nos fuimos alejando cada vez más. vi como explotaba su belleza. corrección Cari 208 . La vi crecer. —¿Qué hiciste tú? Traducción Rosanic. —Todo lo que Truscott te contó es cierto. Y. —¡Era un estúpido! Creo que esperaba que en uno de esos duelos encontrara la muerte. no me había dado cuenta. Cuando Emma dejó de atender a razones también lo hice yo. yo me quedaba en Baronsford. Pasamos la mayor parte de nuestro matrimonio separados. En lugar de eso otros mas imbéciles que yo fueron quienes perdieron la vida. A Millicent le hubiera gustado consolarle. pero no sabía que decir. No era a mi a quien quería. No nos entendíamos. —La arrogancia lleva a cometer muchos errores. si no a Baronsford. —Cosa que hacías. las familias de ambos estaban aquí y esperábamos a doscientos invitados para el baile que se daba en honor a la condesa viuda. Millicent se quedó paralizada. tenía que haber sospechado que estaba planeando algo. cegado por mi orgullo. yo me iba a las Highlands. no comprendíamos lo que el otro necesitaba. —El día que murió. Creí que me quería.

y no lo hice precisamente con tranquilidad… Nos peleamos. Traducción Rosanic. Estaba furioso porque había visto a Emma dirigirse hacia los acantilados. que fui yo quien la empujó. Ella le había dicho que íbamos a anunciarlo esa misma noche.—Le contesté que no. O quizá necesitaban asimilar su tristeza. —Tú corriste detrás de ella. me dijo que no iba a ceder. Millicent besó la lágrima que se formó en la esquina de uno de sus párpados. solo pensaba: no puede estar muerta. Lyon la miró a los ojos antes de apretarla nuevamente contra su pecho. Iba a decirlo en público y yo tendría que aguantar el escándalo que con toda seguridad se produciría. Que nunca iba a ser capaz de hacerlo y que no quería morder el anzuelo. —Lo siento Lyon. —Corrí tras ella. —¿Su estado? —Perfore me anunció que estaba embarazada. no buscaba ninguna explicación. Me dije a mi mismo que era otra de sus tretas. Luego huyó. Se le rompió la voz y cerró los ojos. Cuando llegué estaba ahí. que estaba jugando conmigo otra vez. corrección Cari 209 . —¿Fue él quien te convenció de que la siguieras? —No exactamente. Creyeron. lo que mas me dolió fue darme cuenta de que mis hermanos se habían ido. —No lo hice de inmediato. —Gracias por confiar en mí. Siento todo lo que tuviste que soportar. Pero sé que el niño no era mío. —¿Llegaste a saber si Emma estaba realmente embarazada? —Me lo confirmaron más tarde —asintió él—. quería alcanzarla. Empezó a sermonearme por el modo en que la trataba e insinuó que no la merecía. Puede que se marcharan porque se sentían algo responsable del fracaso de vuestro matrimonio. —Mientras resbalaba por el acantilado. —Cuando me desperté. —No puedes saber lo que piensan —murmuró Millicent para consolarle—. Se masajeó las sienes. y creen todavía. En esta ocasión fue Millicent la que se enfureció. caída encima de las rocas. Lo único que habían hecho era envenenar vuestras relaciones. Me preguntó como podía tratarla así en su estado. Entonces bajé al jardín y me tropecé con Perfore. Pero antes de que pudiera llegar oí un alarido.

—¡Absolutamente nada! —le aseguró Millicent mientras una criada quitaba las paneras llenas y las sustituía por otras vacías. Y en ese momento. corrección Cari 210 .Capitulo 29 En las cocinas de Baronsford se mezclaban lo moderno con lo antiguo. Seguro que hay algo que no es de su agrado. —¿Los postres? —Excepcionales. con sus hornos nuevos. ofrecía un gran contraste con los tres hogares abiertos provistos de espetones. —¿La elección de los platos para la cena? —insistió el ama de llaves. Millicent cogió otra hogaza de pan de uno de los hornos y la envolvió en un paño limpio antes de dejarla en la panera. —Notable. Traducción Rosanic. Bajo los arcos de piedra se asaban cerdos. —Me encanta su elección. señora MacAlister. un apetitoso olor a porridge salía de los calderos colgados encima. —¿La porcelana? —Magnífica. —Seguramente no sea perfecta pero sin duda es una fiesta grandiosa. ovejas y bueyes del mismo modo que se había estado haciendo durante siglos. sus mesas de trabajo de madera y las rejillas cerradas donde se leudaban las masas. La parte donde se hacían los dulces.

Confío en usted por completo y admiro su eficacia y su preocupación por los detalles. milady. Me dijo que tenía que ocuparme de su guardarropa y eso es lo que he hecho. Pero se sentirá satisfecho de saber que he hecho mi trabajo. milady? —Muy bien. —Es usted demasiado buena.—¿Los pasteles con frambuesas frescas? Millicent la miró. —Pero… —“Confío en usted por completo” —la imitó el ama de llaves poniendo el acento ingles de Millicent— “Es usted una joya. entró Ned Cranch acompañado de Harry. Y bien. Traducción Rosanic. Es usted una joya. milady. Cada vez estaba más impaciente. ¿lo dijo en serio o no. milady. —Podemos encargarnos de preparar las cestas con comida para los vagabundos. La alegre carcajada de Millicent arrancó una especie de sonrisa al ama de llaves. señora MacAlister. con media hora de retraso. verrré a la modista — contestó Millicent parodiando el acento escocés del ama de llaves. señor Hyde —se defendió Ned—. Llegó ayer de Edimburgo. cogerla y regresar tranquilamente. —Dije que no la necesitaba. —Me fue imposible llegar antes con toda la información que quería. Jasper Hyde iba de un lado a otro de la habitación que había alquilado en la posada de Saint Albans. señora MacAllister”. corrección Cari 211 . —No entiendo porque no quiere creerme cuando le digo que estoy encantada con su manera de hacer las cosas. El albañil no parecía nada asustado por la amenaza. Hace muchos años que no veíamos a la señora de la casa en las cocinas. señora MacAlisterrr. —No podemos simplemente ir a Melbury Hall. Antes de que Millicent pudiera responder al cumplido la mujer ya se había vuelto y estaba envolviendo una hogaza de pan. Cuando. Usted gana. —¡Habla! —Ladró Hyde— O te agujereo la piel. —Lo sé —replicó la señora MacAlister casi traviesa— Su Señoría me dio órdenes al respecto. así usted puede ir a entretenerse un poco con la modista. le apuntó con una pistola para demostrarle su enfado. —Eso no estaba en el menú que me ha presentado esta mañana ¿Dónde ha encontrado frambuesas en pleno mes de marzo? —Solo lo he dicho para asegurarme de que me estaba escuchando.

—Entonces ¿Qué propone usted que hagamos? —Una distracción. señor Cranch. mandaran a alguien atravesando el bosque para avisar al conde o al pueblo. así es. Una vez allí. Luego nos separamos y nos volvemos a encontrar en el bosque. —Me había dicho que sus amiguitas vivían en la casa. Traducción Rosanic. Será entonces cuando sus hombres entren en acción. —Se lo diré. me deslizaré hasta los establos y les prenderé fuego. —Unos pocos esclavos no pueden hacer nada frente a los delincuentes que hemos contratado. —Y así era… bueno. Con el desorden que se producirá no quedará nadie en el interior de la casa. Nos encontraremos todos en la taberna cerca de la fábrica de ladrillos donde estoy escondido. —¿Qué hará una vez dentro? El albañil estaba muy seguro de si mismo. Hyde empezó a enfurecerse. A la más mínima señal de alarma. señor. —Debería usted ir a buscar a sus hombres y traerlos aquí. Nos encontramos en la taberna y les explico a sus hombres la distribución de la casa. Forzosamente tendrá que acudir la gente de Solgrave y del pueblo para ayudar. ¿Qué le parece? —Concluyó con una sonrisa triunfante. cerca de las casas en ruinas que hay en la parte de atrás de Melbury. El insolente albañil tuvo la cara dura de sentarse sin pedir permiso. Pero en esa casa las criadas son extrañas.—¿Estabas dispuesto a hacerlo tú solo y ahora dices que no lo conseguirían media docena de hombres? —Si. Cogemos a Ohenewaa y nos largamos. a menos que quiera escañar las colinas de Chiltern. Estoy seguro de que se huelen algo y quieren protegerla. Hyde miró pensativamente por la ventana. Estos han probado la libertad y se protegen entre ellos a cualquier precio. —Puede que si y puede que no. La situación ha cambiado desde que el conde y su esposa se fueron a Escocia. señor Hyde. pero tenemos que modificar los planes. Incluso cuando pasea por el jardín esta rodeada de un puñado de negros. De hecho tengo dos. Esos esclavos liberados no se parecen a los que hacía usted trabajar en sus campos. La excusa era plausible. Demasiado leales a su señora como para fiarse de ellas. Mientras hablaré con mi amiguita de Knebworth y ella encontrará el modo de que yo pueda entrar por la noche en Melbury Hall en cuanto esté usted preparado. He estado vigilando la casa y he comprobado que la negra ya no sale al bosque. Y hay algo más: el camino que sale de Melbury Hall pasa al lado de Solgrave y atraviesa el pueblo de Knebworth. corrección Cari 212 . Nos cogeran en una emboscada.

Al menos allí tendrá a su hijo en una cama y tendrá un fuego con el que calentarse. La pobre pequeña está aterrorizada. y no me hará más caso que a usted. Se abrigó más con el chal y volvió a acercarse al fuego. Incendie la casa. Traducción Rosanic. —No es gran cosa. Estoy casi segura de que no ha dejado a ningún marido a la espalda. Estaba hecha una bola debajo de una carreta para protegerse de la lluvia. pero deberías comer algo de pan. no necesito una habitación seca durante un día. Cuando la pequeña cogió el queso. La chica pareció aterrada y se metió más debajo del carro. Millicent se dio cuenta de su vientre. queso y carne seca. —¿Por qué no vienes a la casa conmigo? —Le ofreció suavemente Millicent— Este no es lugar para tener un hijo. —¿Es familia suya? —No. señor Cranch.—Olvídese de los establos. milady. se agachó en el barro y le entregó la cesta a la niña. una pequeña envuelta en una manta con la cara de un ángel. Jo se había metido más entre las ruedas y se había tapado la cabeza con la manta. ¿Quiere preguntarle si quiere venir conmigo? —Entiende todo lo que se le dice. Un delgado brazo salió de debajo de la manta. Millicent se la quitó de las manos. Millicent se fijó en ella cuando entregaba una cesta de comida a una familia formada por cinco personas que estaba apelotonada alrededor de un mísero fuego. pero comparto la carreta con ella desde que la encontré en el camino de Glasgow. En cualquier caso. nunca lo ha mencionado. ni mía ni de nadie de los alrededores. —¿Se sentiría más segura si viene también usted? La anciana negó con la cabeza. —¿Te queda poco para dar a luz. —No va a salir —intervino una anciana. una pequeña mano rozó la de Millicent. La niña seguía con la mirada al lacayo que llevaba la última cesta. —¿Sabe usted si tiene familia? —Estoy segura de que no tiene a nadie. No sé si es un elfo o si la han echado de casa por culpa del niño que lleva en el vientre. —No puedo moverme de aquí. milady. Mírela. corrección Cari 213 . No. Tengo que estar aquí cuando baje el nivel de agua del río. Millicent se incorporó de mala gana. verdad? La niña escondió la comida debajo del plaid. —Me gustaría llevarla a Baronsford. Lo único que sabe decir es que se llama Jo.

estaba retrasando darle a Lyon la noticia de su embarazo porque esperaba el momento apropiado. milady. Levantó los ojos y vio el carruaje de Lyon que se detenía al lado del suyo. —¿Puedo ayudarla. Con un poco de ayuda por parte de gente compasiva. Peter Howitt. corrección Cari 214 . se aferraba a unas pocas migas de pan debajo de una carreta. Y a pesar de todo siguen conservando su orgullo. En cuanto la vio. con un marido y un hogar. Le secó dulcemente las lágrimas. —Es un pueblo fuerte. como bien dices. milady? —Le agradecería que llevara estas cestas vacías a las cocinas para que las llenen y vuelvan a traerla aquí junto con unas mantas. Él la apretó contra su cuerpo y la puerta se cerró. Y ahora están siendo expulsados de sus casas por los mismos que se enriquecieron con su trabajo. Y no hay nada esperándoles al final del camino. Entonces lloró sin contenerse por la miseria que acababa de presenciar. estuvo segura de que nunca había amado a nadie como a ese hombre. El carruaje estaba regresando lentamente hacia el castillo.Millicent quería ser fuerte. a ataques de soldados en busca de botín y a toda clase de traiciones. Millicent le besó y. —Hay algo más —murmuró él. Aunque hubiera hecho caso omiso de los síntomas. sobrevivirán. Millicent no pudo evitar que las lágrimas se derramaran de nuevo. en ese instante. —No puedes derrumbarte cada vez que vienes aquí. Han sobrevivido a muchas guerras. pudo por fin dar libertad a su llanto. Cuando cogió la mano que le tendía Lyon para subir al carruaje. Pero son fuertes y orgullosos. Esa gente necesita que tú también seas fuerte. Volvió a mirar a la futura madre. estaba segura de estar también embarazada. y la diferencia entre su situación y la de esa desventurada era abrumadora. Traducción Rosanic. pero la emoción le impedía respirar. —Esta no es la hermosa Escocia de la que te habían hablado ¿verdad mi amor? —¡Es tan terrible. Jo. —Está aquí Su Señoría. que tenía pocas esperanzas de un futuro para ella y para su hijo. Millicent. Lyon le besó el pelo. —Me ocuparé de eso inmediatamente. Han sido separados de sus familias y de su tierra. Cuando Lyon se separó de ella. se apresuró a ayudarla para que no resbalara. Lyon! Esa gente ya no tiene nada. querida. El lacayo le tocó el brazo. Subió la lodosa pendiente para reunirse con él.

Millicent le rodeó el cuello con los brazos. si fueras un caballero dulce. —Bueno. nos esforzaremos por mejorar la situación. La furibunda mirada de Millicent iba de Lyon a su secretario el cual estaba fuera del carruaje esperando a que ella bajara. Está todavía más preocupado por mi comportamiento de esta noche que Truscott. Traducción Rosanic. —Dentro de tres días es la fiesta. —Lo intenté pero no quiere. tranquilo. ¿Cómo es posible? ¡Esos propietarios echan a la gente! ¡Son compatriotas suyos. —Había una niña. pero ahora me está poniendo una escolta para que me vigile como si no fuera capaz de actuar correctamente. La única razón por la que Howitt te acompaña es porque no deja de darme la lata.Ella asintió y cerró los ojos para apartar la imagen de la pequeña bajo la carreta. —Deberías haberla llevado a Baronsford. Pero fue en vano. —Te equivocas completamente —dijo Lyon sujetándole la barbilla para obligarla a mirarle—. Campbell y la señora MacAllister juntos. —Nuestra relación es un peligro —murmuró—. Capitulo 30 —Ya es bastante penoso que todos los miembros de esta casa anden de puntillas desde hace varios días. No todos cambiaran de idea. corrección Cari 215 . Es el mejor modo de llegar a los propietarios. juntos. Tú y yo. miembros de sus clanes! ¿Cómo pueden ser tan injustos con otro ser humano? Los ojos de Lyon brillaron de emoción. —Los patanes deben tener un buen guía. Tú me amas tal como soy y con eso me basta. cortés y agradable estarían menos preocupados ¿no? Él sonrió. sin marido y sin familia. Con unas cuantas palabras haces de mi lo que quieres. Está a punto de dar a luz. del mismo modo que nosotros no podemos salvar a todos esos desgraciados que están en el río… pero lo intentaremos.

Se apoderó de sus labios con pasión y ella se derritió por un instante en la magia de su beso. ya dominas perfectamente la técnica. Howitt —le cortó ella suavemente—. —A pesar del trágico suceso —continuó el secretario— muchos de los invitados que se quedaron a pasar la noche tuvieron un comportamiento… poco amistoso. Miró como se alejaba el coche en dirección al pueblo. ciertamente. pero de repente se fijó en Howitt que no sabía donde mirar mientras esperaba fuera del carruaje. con Lyon herido y Emma muerta. De modo que si nos separamos iremos mas rápido y… —Una excelente idea. Tenía que haberlo sospechado. —Le prometí a la señora MacAlister que la llevaría de vuelta a mediodía. La atrajo hacia sí para darle otro beso y ella se dejó envolver por su suavidad. Todavía no le había dicho nada a Lyon de su embarazo. corrección Cari 216 . Él deslizó una mano bajo su capa. Uno de mis principales defectos es la timidez… —Pare. pero le daría la noticia esa misma noche. —Nada. Un segundo carruaje estaba esperando a pocos metros de allí. —¿Murmuraban por lo que había sucedido? Traducción Rosanic. —Creo que los invitados empezaran a llegar al principio de la tarde. —En cualquier caso. Después de ese funesto día. —Entonces dejaremos que nuestra corte de criados se ocupen de ellos hasta que estemos listos para verles. milady.—Regresa pronto de visitar a los vagabundos para que podamos disfrutar de una siesta. milady —contestó él evitando mirarla—. —¡Pero todavía me queda mucho camino por recorrer! Ella se inclinó hacia él. Toda la casa está con los nervios de punta. En la actitud del personal de la casa había. ¿Se ha invitado al rey y nadie me ha dicho nada? Él emitió un tembloroso suspiro. Dos criados estaban llegando con más cestas de comida y mantas. —Recuérdame que mañana le despida. Entonces perfeccionaré mi técnica para hacer lo que quiera contigo. después de la reunión. —Creo que tu secretario se está impacientando. hubiera estado fuera de lugar celebrar fiestas en el castillo. milady —dijo el secretario—. Pero antes de empezar me gustaría que me explicara que es lo que le incomoda tanto. —A decir verdad. algo de superstición. la última vez que se celebró una fiesta tan importante en Baronsford. Millicent se bajó con los ojos brillantes. fue el día de… el día del accidente.

—¿Has mandado a alguien al río? —Hace una hora. El cambio ocurrió en cuanto se acercó a la carreta de la anciana y preguntó por Jo. Ha debido perder la noción del tiempo. un hombre regordete con las ideas más bien confusas. Le pido disculpas. Lo haremos lo mejor que podamos. El resto de los invitados estaba empezando a llegar y lord Aytoun tenía que empezar a prepararse. No hemos sabido nada. Walter. Vamos a ocuparnos de nuestra misión aquí y volveremos a Baronsford con tiempo suficiente para prepararnos. —¿Está Howitt con ella? —Creo que si. Ahora démonos prisa. Por eso es por lo que estamos decididos a que esta sea una fiesta perfecta. Traducción Rosanic. Después de pasar dos horas escuchando sus tonterías en la biblioteca. Millicent no podía sospechar que olvidaría tan rápidamente esa promesa y también la hora. corrección Cari 217 . el día y a los invitados. había hecho una cuestión de honor llegar mucho antes que el resto de los invitados. Mientras se dirigía hacia el río. Lyon tenía ganas de coger una pistola y pegarle un tiro entre ceja y ceja. Desistió de la idea por miedo a arruinar la alfombra persa. No te preocupes.—Hablaban de escándalo sin disimulos. Solo me importa ella. —¿Qué sucede Walter? —Millicent todavía no ha vuelto. te la traeré. —Estoy emocionada. señor Howitt —dijo Millicent conteniendo las lágrimas de emoción—. si Lyon hablaba esa noche a favor de los granjeros. el conde sugería que. Lyon estaba a punto de contestarle que era un gusano asqueroso cuando Walter Truscott apareció en el umbral de la puerta. sus pares le considerarían un traidor. Voy a acercarme yo a caballo. Todavía no ha vuelto —contestó Walter frunciendo el ceño—. Devuélveme a mi esposa. entendemos y apoyamos lo que Su Señoría y usted pretenden hacer y al mismo tiempo deseamos demostrarle a toda esa gente que estamos mejor desde que usted llegó y que es una bendita suerte que sea nuestra señora. Aunque fuera en gran parte responsable de los problemas que había en la frontera. El conde de Dumfries. Sin embargo no dejó de sorprenderse cuando vio que su primo acompañaba a los dos lacayos que le subían al piso superior. —¡Date prisa! —Exclamó Lyon— Necesito saber que está sana y salva y me importan un pimiento todos los pavos reales que tienen que venir aquí esta noche.

—Por la cantidad de carruajes y de mozos que hay. La anciana que había compartido su carromato con Jo se reunió con ella. gracias. Ya era hora de irse. —¿Se va a quedar con la recién nacida? —Creo que será lo mejor. Ella oyó los murmullos incluso Traducción Rosanic. Él sabía lo que había que hacer y se encargó de todo. —¡Y pensar que todo el mundo quería a toda costa evitar otro escándalo! —Le dijo a Howitt. mientras los criados envolvían a Jo en un sudario y la llevaban a la iglesia del pueblo. Nadie tiene porque saber que has vuelto hasta que tengas oportunidad de cambiarte de ropa. —No. Truscott se removió. La pequeña vivirá a través de su hija. El carruaje se detuvo delante de las enormes puertas de Baronsford. Pero puede que regrese algún día solo para ver como está. Esperaba oír alguna protesta pero para su sorpresa no se produjo ninguna. Después de lo que pareció una eternidad. Algunos agacharon la cabeza antes de volver a sus ocupaciones. La he oído. y Truscott se bajó para ayudar a Millicent. corrección Cari 218 . Walter Truscott le dio una amistosa palmada en la mano. He oído lo que le contaba de su vida. Una historia llena de sufrimiento y traición. intranquilo. se diría que ya ha llegado casi todo el mundo —dijo Howitt mirando por la ventanilla. —No —decidió Millicent —. Entraremos por la puerta principal. Una vez dentro del coche.El médico que Millicent había mandado llamar a Melrose había llegado demasiado tarde. —No te preocupes por eso Millicent. La anciana negó con la cabeza. con su diminuta hija envuelta en un tartán en un brazo y aferrando con la otra mano la de Millicent. Percibió la mirada seria de Truscott que bajaba por la colina. —¿Quiere venirse a vivir con nosotros a Baronsford? Así la verá crecer. Iba a cuidarla muy bien. —Podemos ir por detrás si quieres. Jo había muerto. —Si. se encontró al borde del río con la criatura arropada bajo su capa. Millicent había conseguido reconstruir algo del pasado de Jo. Quizá algún día esta niña pueda vengar a su madre. Los espectadores se limitaban a mirarla en silencio. Sintió alivio al ver aparecer a Truscott. Lyon y ella la educarían junto a su propio hijo. —Siempre será bienvenida. Has actuado como te dictaba tu conciencia y no está mal que puedan comprobar lo que ha hecho su avaricia con toda esa gente inocente. se abrió la capa y contempló al diminuto bebé que dormía con los puñitos cerrados. Según las pocas palabras que había murmurado cuando se acercaba el final. A lo mejor… pero antes tenía que pasar mucho tiempo.

Volvió a cerrarse la capa y. Tienen hambre. Cogió a la niña con ternura. justo cuando estalló en desgarradores sollozos. nadie que la quisiera o que la ayudara. cruzó el vestíbulo en dirección a las escaleras. seguía hablando como si estuviera a solas con su marido en vez de rodeada de gente. Llegó al descansillo temblando como una hoja. en el campamento de los vagabundos —le anunció—. ¿Cómo iba Traducción Rosanic. Se miró la suya llena de manchas y las botas embarradas. Estaba más elegante que nunca. volvió a hacerse el silencio. milady. y empezaron a peinarla. era poco más que una niña. todos los invitados presentes se quedaron callados. con lo poco que poseen amontonado en viejas carretas o en su propia espalda. empezaron a murmurar y el rumor fue creciendo llegando hasta el salón y la sala de baile. Hay al menos cincuenta familias más. —Este es el motivo de mi retraso. esta noche ha muerto una mujer joven. corrección Cari 219 . —A partir de ahora ya me las arreglaré —le dijo a Truscott mientras se disponía a entrar. Le temblaba la voz. —Me he retrasado. murió entre el lodo al borde del río. no era una mujer —se corrigió a si misma—. mientras daba a luz a esta niñita. están enfermos y sin embargo conservan su orgullo. Desde allí podía hablar a los invitados. Usted tiene que cambiarse. sin mirar atrás. Millicent se había detenido al pie de la inmensa escalera. Es lo único que les queda. Las doncellas le quitaron la ropa y le pusieron otra seca y limpia. —Estaba en el río. Incluso los músicos dejaron de tocar. —No. Al contrario.antes de subir los escalones. como la calma que precede a la tormenta. Entró y los criados la saludaron. ni familia. Unos serviciales criados se apresuraron a cerrar la puerta de su dormitorio cuando entró en él. a pesar de todo. Luego. después de echar un vistazo al lugar de donde se había quitado el retrato de Emma. Sacudió la cabeza. todos a la vez. ¿Acaso se había vuelto loca para dar semejante espectáculo delante de toda la nobleza de los alrededores? La señora MacAlister la había seguido. pero nadie se presentó. Millicent estaba en una especie de nube. y. atravesó el gentío para ir en busca de su marido. Algunos invitados rezagados estaban en el vestíbulo quitándose las capas. Le encontró justo detrás de las puertas del gran salón. Se abrió cuidadosamente la capa para enseñársela a Lyon. pero sus palabras hicieron que Millicent llorara con más fuerza. No tenía hogar. Espero que lo comprendas. como una ola. —Me ocuparé de ese angelito. Finalmente.

Las dos doncellas la sujetaron justo cuando se desplomaba. Se levantó lentamente. —Deberíamos bajar. —Estás de pié. De repente. Creo que esta criaturita no va tardar en despertarse y tendrá hambre. Te lo explicaré más tarde. dejaron de moverla de un lado a otro y se apartaron a la vez. corrección Cari 220 .a superar Lyon la vergüenza que acababa de hacerle pasar? ¿Y cómo iba a disculparla ante los demás? El vestido que le pusieron estaba veteado de hilos de plata y contempló distraídamente las hábiles manos que la estaban peinando. Millicent se lo agradeció con un gesto y el ama de llaves desapareció con la niña. Le apretó con fuerza por temor a que se cayera cuando en realidad era ella la que apenas se tenía de pie. Millicent vio a través del espejo la imagen de una mujer extrañamente familiar. Cuando volvió en sí estaba tumbada en un sofá y Lyon estaba ladrando órdenes a su lado. Era Lyon que estaba de pie en el umbral de la puerta. —¿Estás segura de que te encuentras bien? —Si. Traducción Rosanic. —Una de las criadas de la cocina esta criando a su hijo de dos meses — anunció la señora MacAlister—. las doncellas. Bebió un sorbo de vino que alguien le acercó a los labios. pero no suponía que iba a asustarte. aterrorizada por la idea de tener que salir de esa habitación. Si. Se secó las lágrimas y se aferró a su brazo. Extendió una mano hacia él al mismo tiempo que todo a su alrededor empezaba a dar vueltas. Estaba preparada para enfrentarse a todo. mi amor. Tomó la mano de su marido y se levantó a pesar de las objeciones de éste. —Debo estar soñando… —No. muy bien. pero en lo único que podía pensar era en las piernas de Lyon. Millicent se acordó entonces de los invitados y de la importancia de esa recepción. —¿Cómo? ¿Cuándo? Las lágrimas se negaban a dejar de manar. —Estoy bien. Tú… —Quería darte una sorpresa. La atrajo hacia sí. Llamaron a la puerta y alguien fue a abrir. que habían recuperado el movimiento. Se quedó sin aliento y las lágrimas le nublaron la vista. Millicent se giró para ver de quien se trataba. Aspiró profundamente.

era que Lyon. Cuando había vuelto con su esposa después de haber subido a buscarla. Es la forma más rápida de llegar al dormitorio —le engatusó ella en voz baja. Traducción Rosanic. —Solo es para subir las escaleras durante unos pocos días. —En ese caso —respondió él con una sonrisa maliciosa—. hablando de mil cosas. corrección Cari 221 . enfrentándote a los lobos con valor. Millicent se desplomó contra el pecho de su esposo. en el salón de Baronsford. desde política hasta las condiciones de los desplazados y lo que se podía hacer para mejorar su situación. Algunas veces se sorprendía a sí misma hablando con apasionamiento. —Te amo. se sentía como un ser humano. Al verte esta noche. —Has estado perfecta —le murmuró él al oído. Al retroceder un poco le vio como se apoyaba en el bastón y les hizo señas a los lacayos para que trajeran su sillón. — ¡Nunca lo olvidaré! ¿Cuánto tiempo hace que guardas ese secreto? —Ocurrió poco a poco y estaba esperando el momento adecuado para que vieras un progreso significativo. no pude esperar más. Cuando oyó que el carruaje del conde se iba. toda una vida de preocupaciones saltó por los aires mientras se mantenía. todos los invitados se habían quedado pasmados. con la niña en brazos. unos a sus casas y otros a dormir. la persona más importante para ella de toda la velada. Lyon. En cuanto a los criados. Muchos de ellos le miraron como si se hubiera producido un milagro.Capitulo 31 Quince días antes la velada le habría parecido a Millicent un sueño. Pero Lyon no tenía fuerzas para subir solo las escaleras. —No volveré a sentarme en esa cosa —protestó él. Por primera vez en su vida. Otros se quedaron boquiabiertos. Le traían sin cuidado las críticas o las frases de aprobación. Millicent le abrazó muy fuerte. orgullosamente cogida del brazo de su marido. Y. tengo más sorpresas que enseñarte. lo más importante de todo. Ahora. estaba feliz siendo quien era y como era. Ya se había retirado todo el mundo. — ¡Y tú estás de pie! Apenas puedo creerlo. todos ellos habían salido de la zona de servicio para contemplar la curación de su señor. Conservaré el recuerdo de esta noche toda mi vida. cuando el conde de Dumfries decidió despedirse por fin. estaba evidentemente orgulloso de ella. Ella se ruborizó. —No te olvides de que además he andado —dijo él.

— ¿Ya le has escogido un nombre? —Pensaba llamarla Josephine.Will y John trajeron el sillón y Lyon entregó el bastón a Millicent antes de sentarse en él sin ayuda. — ¿Te molesta? Él rió mientras le tendía una mano. La señora MacAlister le mandó decir que la niña estaba durmiendo y que era mejor esperar al día siguiente para que el conde la conociera. Sin necesidad de tener que preguntárselo. corrección Cari 222 . Le pediré a la señora MacAlister que nos la traiga en cuanto se despierte. No me importa como lleguen aquí —repitió él—. — ¿Cuándo podré ver al nuevo miembro de la familia? En esta ocasión ella no pudo contener las lágrimas. se puso en manos de Bess. —Cuando mencionaste que querías una casa llena de niños… —Lo decía de corazón. Lo que más eché de menos mientras estuve casado con Emma fue a mi familia. me imagino que con una recién nacida en casa las noches van a ser menos tranquilas que hasta ahora. —Será mejor que aprovechemos para dormir esta noche. —Esta noche me he acercado a verla una vez —le contó ella subiendo delante de él—. Estaba tranquilamente durmiendo. — ¿Qué más hay? —Quiero hacerte feliz. — ¿De verdad? —Preguntó Millicent colocándose a su lado—. si es que ellos lo desean también. Te amo y te prometo que te compensaré por toda la tristeza de tu pasado. —Eso ya lo has logrado. La besó con una pasión que la hizo estremecer. Su madre se llamaba Jo. Cuando le quitó el camisón. —Es una buena decisión. Me sentía aislado y solo. Entre Traducción Rosanic. Millicent entró en el dormitorio y se encontró a su marido acostado. —Es algo que he estado esperando durante toda mi vida. Me habían abandonado y eso me destrozaba por dentro. había decidido que educarían a la niña como si fuera de ambos. Una vez en sus habitaciones. No quiero que te preocupes por herederos y tonterías por el estilo. ¿Lo dices en serio? ¿Te gustaría tener un hijo propio? — ¡Un montón de ellos! Y me importa un bledo de donde provengan. ella le miró a los ojos. mi amor. —Un nombre muy bonito. Él lo había comprendido. Le cogió el rostro entre las manos. Después del accidente me di cuenta de que mis hermanos habían cortado los pocos vínculos que nos unían. —He decidido acabar con ese distanciamiento. —Pero solo es una pequeña parte de lo que deseo del futuro.

A mi modo de ver. corrección Cari 223 .todos esos pobres hay chavales hambrientos y huérfanos. —Esta noche. —Te diré lo que es bueno para mí —murmuró antes de obligarle a callar con un beso. — ¿Es cierto eso? —Preguntó— ¿Llevas a nuestro hijo? Ella asintió secando la lágrima que caía por su mejilla. Ella le hizo callar poniéndole un dedo en los labios. La hizo rodar en la cama para colocarse encima de ella. Algunos vagan por Londres en plena noche. —Si mi amor. Ella le rodeó el cuello con los brazos. cuando has estado a punto de desmayarte. con mi peso encima —vaciló. ¡Nuestro hijo! ¿Cómo te encuentras? No comes lo suficiente y no descansas lo bastante. Y… Ohenewaa. no nos costará demasiado llenar la casa. Traducción Rosanic. ella podría… — ¡Detente! —Le regañó ella suavemente— No hace falta ponerse así. hubiera debido sospechar que no solo era por la preocupación. —A lo mejor esta no es la postura que más te conviene. —Quiero que mi mujer y mi hijo reciban el mejor de los cuidados. Hay niños negros que han sido arrancados de su tierra. ¿Crees que nos quedará energía suficiente para criarle? Las palabras de Millicent tardaron un poco en penetrar en el cerebro de Lyon. luego le embargó la emoción. En este momento algo de los dos esta empezando a vivir. Necesitamos que te cuide un buen médico. —Y también está el que crece dentro de mí.

Dio un salto hacia atrás hasta que la reconoció.Capitulo 32 Violet le pidió al mozo que la esperara con el carruaje cerca de las tiendas que rodeaban la plaza del mercado en Knebworth. una mujer que la sujetó de un brazo. Me ha Traducción Rosanic. Violet… Sé como te llamas y que trabajas en Melbury Hall. Pero estuvo a punto de estrangularme porque sí. si no guardaba silencio. Llegará antes de la cena y yo tengo que coger la carreta de mi padre. —Yo quería saber porque tenía tanto empeño en que le llevara a Melbury Hall. Volvió a sujetarla del brazo pero Violet se soltó de un tirón. Pasaba por delante de la herrería y los establos cuando repentinamente salió a su encuentro. —Si estás mintiendo te juro que… La mujer se abrió el chal que le cubría los hombros dejando ver unas marcas rojas y oscuras. Me contestó que no era asunto mío y que. si no le obedecía. Tengo que decirte algo muy importante. Todos los sentidos de Violet se pusieron alerta y olvidó su ira. me mataría. Violet no pudo evitar sentir compasión por ella. Llevaba en un brazo la cesta de comida que la señora Page había preparado para la señora Trimble y en el otro un paquete de periódicos que tenía que entregar al nuevo maestro de la escuela. Nos utilizó a las dos. al menos las señales no se ven a menos que yo misma las enseñe. — ¡Déjame en paz! —Va a volver —dijo la mujer. —Te lo ruego. — ¿Por qué te golpeó? —Preguntó. desde detrás de la carreta donde se ocultaba. Me utilizó. mirando con nerviosismo a su alrededor—. — ¿Cuándo volverá? —Esta noche —contestó la mujer con la misma mirada inquieta—. Dio unos pasos más en dirección a la parroquia. El cielo estaba azul. de las casas salía el apetitoso olor de los desayunos y para ella ese ambiente le resultó relajante. Es un canalla. Y está planeando hacer algo malo en Melbury Hall. La última vez que había visto a esa mujer había sido en la cama de Ned Cranch. El culpable era Ned. — ¡Te prohíbo que me dirijas la palabra! —Por favor. corrección Cari 224 . luego se detuvo y desanduvo el camino. Violet se soltó y se dio media vuelta para seguir su camino. La otra no se había movido del sitio. Comprobó que los escasos viandantes no les estaban prestando ninguna atención. —Se portó mejor conmigo que contigo.

pero preferiría que el primer acercamiento no tuviera nada que ver con la propiedad ni con la herencia. corrió para alcanzar al carromato. Violet vio que por la calle pasaba el carromato que llevaba la leche desde Solgrave a Saint Albans todas las mañanas. Él entrelazó sus dedos con los de ella. al lado de la fábrica de ladrillos. Y por si fuera poco. —Truscott también me dijo —continuó Millicent con tono vacilante— que debería convencerte para que te acercaras a tu hermano Perfore. corres el riesgo de que no vea las cosas igual y lo venda todo. Por supuesto tengo que ponerme en contacto con él. Lyon ayudó a su mujer a subir al carruaje después de haber estado descansando mientras cambiaban los caballos. Quiere estar allí a la hora de la cena para poder salir de la carreta sin que nadie le vea. —Perfore jamás haría una cosa así —replicó Lyon con firmeza—. —Antes de que nos fuéramos. Estoy segura de que sus intenciones no son nada buenas. — ¡No puedo hablarle de Ned. —Por desgracia es algo que puede acabar de repente si algún otro propietario decide echar a sus granjeros. Traducción Rosanic. Conocía al cochero. Millicent le había confiado de mala gana a Josephine a la nodriza. a media mañana. entre las barras de hierro y las cajas de clavos que llevo cada quince días a Melbury Hall en nombre de mi padre. Como renunciaste hace meses a la propiedad. —Luego le dices al mozo que me está esperando en los alrededores del mercado que tuve que irme a Saint Albans. Hemos hecho todo lo que hemos podido… por ahora. —He molestado a todo el mundo —dijo por centésima vez—. El último día del viaje. Le entregó la cesta y los periódicos a la otra mujer y le dijo rápidamente lo que tenía que hacer. lo he hecho nada más llegar a Baronsford. habíamos planeado estar aquí quince días. pero no te olvides de advertirles de que corren peligro. el herrero. corrección Cari 225 . Creo que tiene una habitación alquilada en la taberna. — ¿Dónde está ahora? —En Saint Albans. Y parece que incluso ha mejorado en las propiedades vecinas. Yo me ocupo de él.ordenado que le esconda debajo de un toldo en la parte de atrás. —No es cierto. me mataría! —Dile solo que te acabo de decir. Sin decir más. Walter Truscott me dijo que el estado de ánimo de los granjeros era mejor. sin mencionar a ese cretino. Dile también que en Melbury Hall tienen que prepararse para hacer frente a un problema esta noche.

el mismo que había ido varias veces a Melbury Hall. Cuando Ned dirigió la atención a la puerta. le llegaron retazos de la conversación. La sala estaba llena hasta los topes y un violinista. había dos miserables monedas. corrección Cari 226 . no quería apresurar las cosas. Vio que Ned le decía algo a Jasper Hyde mientras señalaba hacia el techo. sentado en un taburete. En cuanto os señalen quien es. —… Os quedareis en el bosque hasta que veáis salir las llamas de la casa —estaba diciendo Ned—. En el ajado sombrero que tenía en el suelo. Querían secuestrar a Ohenewaa y para conseguirlo iban a quemar Melbury Hall. A pesar del ruido reinante. sus manos y piernas pesadas y sus movimientos carecían de elegancia. Harry y el señor saben a quien estamos buscando. pegada a la pared. Tenía que detenerles pero no se le ocurría como hacerlo. siguió su mirada y vio que entraban media docena de hombres con mala pinta. Violet comprendió que se dirigía a su habitación. Sus rasgos eran duros. abrazaba a una chica. —Estoy segura de que harás lo que creas mejor —le dijo ella. El ruido iba aumentando de volumen por la llegada de más clientes y tenía la sensación de que ni siquiera podía oír sus propios pensamientos. en tanto Ned seguía hablando. Violet le espiaba escondida en un rincón de la taberna. Ahora a Violet ya no le parecía tan guapo. la cogéis y volvéis rápidamente al bosque. Millicent depositó un beso en la mandíbula apretada de su marido. Ned parecía haber terminado su discurso ya que los hombres estaban pidiendo cerveza mientras charlaban entre ellos. El hombre se apoyó en su bastón e indicó a los demás que se sentaran en una mesa aparte donde se les unió Ned. Se suponía que iba a volver a Knebworth al cabo de dos horas y Violet estaba intrigada por descubrir que es lo que estaba planeando. No podéis utilizar el camino para salir de allí. con una jarra de cerveza en la mano. luego se levantó y una chica se colgó de su brazo. medio derrumbado Traducción Rosanic. Violet escuchaba con el corazón en un puño. Se escondió mejor cuando entró un hombre bronceado. el cual respondió con una sonrisa. tocaba una alegre giga. Ned. Los hombres cantaban a gritos y soltaban sonoras carcajadas viendo a dos parroquianos completamente borrachos que bailaban empujando a todos los presentes y recibiendo a cambio alegres palmadas. Al mirar alrededor de la estancia se fijó en un hombre que estaba roncando. Detrás de ellos estaba el empleado de Jasper Hyde. Violet se acercó.Tenía que pensar bien cual sería el mejor modo de acercarse de nuevo a su hermano. Seguramente se trataba de Jasper Hyde en persona.

No puedes destruir Melbury Hall. corrección Cari 227 . puta! Lo que voy a ganar con este trabajo no lo vas a ganar tú en toda tu vida. Incluso antes que la mía. Violet se abrió camino hasta la puerta para llegar antes que el albañil. Al lado de su mano había un puñal. Es un tonto por creer que es una hechicera. Volvió a clavar el cuchillo y él volvió a tambalearse. sobre todo el idiota de Moisés. —Me parece que te gustan esos asquerosos esclavos. Violet se agazapó allí aferrando el puñal. notó que la hoja entraba más profundamente. prefiero su vida a la tuya. Ned. — ¡Ned! Él se dio la vuelta. No destruyas tantas vidas por una estupidez como esa. aparte de la tenue luz que llegaba desde la taberna. Para evitar que asesines a gente buena. salió de golpe de la oscuridad. — ¡Ah! —Tengo algo de dinero. Los ojos de Ned se pusieron vidriosos y se le doblaron las rodillas.encima de un banco. El estrecho descansillo que había al pie de las escaleras estaba oscuro. — ¡Joder! ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Sigues queriendo pegarte a mí? ¿Es eso? ¿No has tenido suficiente. Si lo haces por eso. —Solo quiere a Ohenewaa. no es cierto. Cuando cayó lentamente al Traducción Rosanic. Te gustaría dejar que te… Le clavó el puñal en el pecho con todas sus fuerzas. zorra? ¡Estoy hasta las narices de ti! —No se trata de mí —dijo ella acercándose a él—. que había conseguido librarse de la chica. primero sorprendido y luego furioso. No puedes… Se estremeció de dolor cuando le agarró un mechón de pelo y tiró con fuerza. Hay demasiada gente cuyo futuro depende de esa propiedad. —El único cerdo eres tú —gruñó— Si. — ¿Y porque debería importarme? ¡Solo es una esclava! La estaba mirando desde lo alto de su estatura cuando una repentina idea le cruzó la mente. no muy lejos de ella. — ¡Largo de aquí. Los ojos de él brillaron en la oscuridad. Cuando la alta figura de Ned apareció. se encaminaba hacia la puerta que conducía a las escaleras. He venido para impedir que hagas daño. Notó que sus dedos se crispaban antes de tambalearse sin soltarla. Se acercó y él ni se movió cuando ella le cogió la daga y se lo escondió en la manga. Hyde estaba impartiendo órdenes a sus hombres. te lo entregaré todo. Por eso quieres salvarles. Ned. Cuando chocó contra la pared. —Tu solo eres una ramera avariciosa que ha venido a reclamar su parte ¿verdad? —No.

Había gente por todas partes pero la veía borrosa. con último estremecimiento. Traducción Rosanic. El cochero estaba subiéndose en el asiento y los dos caballos piafaban impacientes. Les había avisado y había hecho todo lo que había podido. Le dio una palmadita en la cabeza y subió las escaleras con paso inestable. al padre de su hijo… Se envolvió con la capa y entró en el ruidoso ambiente de la taberna. La diligencia del correo estaba a punto de salir de Saint Albans. Encontrar un lugar donde no sería una vergüenza para su madre y su abuela. luego. Ni para Melbury Hall. dejó de respirar. Diez chelines y algunos peniques. Ante la idea de no volver a verles nunca le pareció como si una plancha de acero le aplastara el corazón. —Móntale bien. En el exterior el aire era frío y por fin volvió a la realidad. Ella pudo por fin liberar su pelo y vio la mancha que empezaba a formarse en la camisa de Ned. Acababa de matar a un hombre y el alarido que se empezaba a formar en su cerebro era más fuerte que la música. corrección Cari 228 .suelo. Unas burbujas rosadas aparecieron en las comisuras de sus labios. los gritos y las risas. preciosa —dijo un borracho con una grosera carcajada. Violet contó el dinero que llevaba. pero no tenía otra elección. De pie a su lado contempló por un instante al hombre que había creído amar. Violet cayó con él. andaría tanto tiempo como sus piernas la sujetaran. No podía involucrar a nadie en su deshonra. Y cuando el conductor se negara a llevarla más lejos. Nunca hubiera podido llegar a Melbury a tiempo. Ya solo le quedaba irse. Suficiente para abandonar el pueblo. como entre la bruma.

y ni siquiera nos dio tiempo para enviar un mensajero para que avisara. —Y Violet no se encontraba bien últimamente —añadió en un murmullo —.Capitulo 33 —Siempre me quejo de la gente que llega a Melbury Hall sin avisar y ahora estoy haciendo lo mismo —se disculpó Millicent. — ¿Cuándo fue? La señora Page le reveló que. Me temo que se ha metido en problemas. — ¿Cómo? Está casado ¿no? —Si. Amina. — ¿Quiere cuidar de la niña mientras hablo con Gibbs? Alguien debe ir a Saint Albans a buscarla. Todos habían reaccionado igual. Gibbs se lo contará todo. Millicent recordó el morado en la cara de Violet y su rechazo por la comida. milady. Mary miraba extasiada a la criatura que su señora tenía en los brazos. —Le está trayendo la alegría a esta casa ¿y cree que nos molesta? Nada de eso. Dijo que iba a Saint Albans para ver a Ned Cranch. milady —contestó la señora Page. visiblemente preocupada—. desde Navidad. El chico que la acompañaba trajo un mensaje de su parte diciendo que estuviéramos preparados para tener problemas. Una extraña forma de actuar la de ese individuo… y me temo que Violet se ha dejado conquistar por él. —Salimos dos días antes de lo previsto —continuó—. Ned Cranch buscaba cualquier excusa para acercarse a la joven. — ¿Y donde está Violet? —Ha ido a hacer unos recados al pueblo esta mañana y desde allí se ha ido a Saint Albans. Traducción Rosanic. —Por supuesto. pero no creo que Violet lo supiera cuando él empezó a cortejarla. incluso Gibbs. quien estaba secuestrado por Lyon en la biblioteca. el que nos dejó de repente sin terminar el trabajo justo antes de que usted se fuera a Escocia. corrección Cari 229 . — ¿Para ir a visitar a su madre y a su abuela? —No creo. La señora Page y Gibbs habían aparecido hacía dos horas para comentar las noticias recién llegadas de Baronsford. La condesa viuda. ¿Puedo cogerla? Millicent le entregó a la dormida Jo. — ¿El albañil? —Si. Ohenewaa. El único que no había tenido ocasión de acunar a la niña había sido sir Richard.

el dolor iba en aumento y soñaba con los distintos modos de tortura que iba a aplicarle a Cranch si no aparecía pronto. regresó corriendo. Y los coches están parados delante. Harry. luego ve a los establos e incéndialos también. aumentaba. de modo que prefirió quedarse. Los pinchazos en el pecho empezaban a aparecer. Estaba segura de que Violet no iría a casa de su madre. el peligro de ser descubiertos por los guardias o por los perros. — ¡Así se habla! —Exclamó uno de los hombres— No hemos venido para estar sin hacer nada. pero todavía hay dos mozos ocupándose de los caballos. — ¡Condenado matarife de mierda! —masculló entre dientes. Traducción Rosanic. Los hombres de Londres se estaban impacientando y Jasper Hyde lo sabía. con Ned Cranch o sin él. Vosotros cuatro. La última vez que Hyde había visto al albañil. A medida que pasaba el tiempo. Había pensado llegar a Saint Albans mientras sus hombres terminaban el trabajo. Uno de los hombres que había enviado a espiar la casa. y miraban de vez en cuando en su dirección mientras hablaban en voz baja entre ellos.Todo el mundo podía cometer errores. Pero no he podido entrar en los establos por si ese negro bobalicón estaba allí. ni de ninguna carreta que haya venido del pueblo. pero tenía el presentimiento de que la aventura iba a terminar mal como le sucedía desde hacía algún tiempo. corrección Cari 230 . prende fuego a esas viejas cabañas. cerca de la entrada del servicio. El dolor iba en aumento. nunca iba a permitir que se volviera a producir una desgracia como esa. Y no se arrepentía. no querría que se enterara de su desdicha. — ¿Hay algún lugar donde podamos escondernos que esté más cerca de la casa? —Los establos. Después de haber estado sosteniendo la mano de Jo mientras moría dando a luz a su hija. —No hay rastro de él. Y seguían sin tener noticias de Ned Cranch. el tiempo iba pasando… Hyde reunió a los hombres. —Creía que había salido de la taberna antes que nosotros —gimió Harry. Había que traerla de regreso a Melbury Hall. Ya se había hecho de noche y por entre las ramas de los árboles habían visto llegar a varios carruajes con una escolta a caballo. Acabaría con ese asunto cualquiera que fuera el peligro. —Vosotros dos id a vigilar la entrada principal. También están los jardines de detrás de la casa. este se disponía a subir a su habitación. venid conmigo a la parte de atrás de la casa. Estaban formando un círculo a cierta distancia.

pero Hyde continuó andando. Llegaron a la orilla del bosque y los gritos que llegaban de los establos se hacían más fuertes. Los caballos. Sigue andando. tenía dos años menos que él. abiertos completamente. —Deslízate hasta la casa sin que te vean.Hyde. abandonado hasta que la muerte fuera a buscarle. Desde niños. Hyde retrocedió. Vio la sombra que pasaba más cerca de él. También allí había tenido éxito Harry. hubo un movimiento. corrección Cari 231 . se podía oír el ruido del incendio y Hyde intentó apresurar el paso. Efectivamente. Recordó una noche parecida a esa. Y le vio claramente. Entre los árboles a su derecha. algunas cosas les acercaban. tuvo que apoyarse en el bastón para seguir a sus hombres a través del bosque. —Nada. Le habían bautizado como Thomas. Traducción Rosanic. Por un momento creyó ver a alguien correr delante de él en el bosque. Los criados corrían hacia todas partes. así ella tendrá que… Se interrumpió. gritando. Se volvió rápidamente apuntando con la pistola. Con Tano. A través de los últimos árboles podía ver como salía la gente de la casa. — ¡Maldita seas Ohenewaa! —grito en la noche. Se puso de pie con esfuerzo. con la pistola en la mano. colgado. rechazando la mano que le ofrecía el hombre. pensaban igual y compartían los mismos sueños… y el mismo padre. cuyos establos habían abierto. a su izquierda. luego nada. Ya se podían escuchar los gritos de alarma. llevándose una mano al pecho. le miraban acusadores. Allí estaba Tano. — ¿Qué dice? —preguntó el hombre que estaba más cerca de él. a pesar de todo lo que les separaba. Le costaba respirar y el cansancio le aplastaba el corazón. sujeto con cadenas. El dolor se estaba volviendo insoportable. intentó correr pero sus pies se habían vuelto de plomo y cayó de rodillas. Hyde se detuvo. Sus ojos negros. que llevaba el nombre de un río sagrado. ¡No! ¡No podía ser él! —Tano —susurró. Sin embargo. Tano era un esclavo y Jasper sería algún día su amo. pero era Tano. Era un niño y corría con los pies desnudos por las praderas que dominaban los campos de caña de azúcar con su amigo. El cerebro le estaba jugando una mala pasada a Hyde llevándole hacia atrás inexorablemente. Como niños que eran. Cada vez le dolía más. Seguro que estaba teniendo alucinaciones. — ¡Ya ha llegado! —avisó uno de los hombres por encima del hombro. —No veo a ninguna vieja —le dijo uno de los hombres al oído. Tano había superado a Hyde en fuerza. Uno de sus hombres se le acercó. Sin embargo eso no importaba demasiado ya que Jasper era blanco y Tano negro. nada. huían relinchando de miedo. Tano. estatura y valor. Préndele fuego también.

Ohenewaa seguía avanzando con los ojos brillando de ira. Tano había muerto y ella le había lanzado un hechizo a Hyde. Les había visto. Traducción Rosanic.En medio de la humareda vio a Ohenewaa que se acercaba a él. —Es demasiado tarde. Al cabo de un tiempo le resultó imposible cerrar los ojos. Millicent vio a Jasper Hyde caer de rodillas y se volvió hacia Lyon quien bajó su arma. Es como un hierro al rojo vivo… ¿Puedes oír… el ruido de las cadenas? Se le escapó una lágrima. —Está aquí. pero tenía un agujero en el pecho. Jasper salió de entre los árboles y la apuntó con la pistola. —Libérame —imploró él con voz apenas audible— Te lo ruego… déjame vivir. había perdido la paciencia. a la altura del corazón. Después de la muerte de su padre. después de una revuelta especialmente sangrienta. Quiere… llevarme… con él. corrección Cari 232 . —Me duele mucho. Jasper comprobó que estaba en medio de todos los problemas que causaban los esclavos. A pesar de sus manos temblorosas. Ayúdame. —Fue Tano quien te embrujó. Ohenewaa no decía nada. Uno de sus capataces había sido asesinado. Por el rabillo del ojo vio a alguien a su lado. Tano. El año anterior. estaba seguro. Hyde dejó caer el bastón y empuñó la pistola con las dos manos. —Mujer. Ella sacudió la cabeza. tres blancos heridos y dos docenas de esclavos habían desaparecido en los bosques del oeste de la isla. me has embrujado. Lyon apartó la pistola de este de una patada. — ¡Vas a morir bruja! Una mujer dio un estridente grito en algún lugar a su derecha y volvió la cabeza. Mantenía los ojos abiertos. Tano se había rebelado abiertamente. Pero el negro salía reforzado de cada castigo. Todos se acercaron corriendo hacia Ohenewaa quien se había agachado al lado de Hyde. La respiración de Jasper era entrecortada. El dolor explotó dentro de su pecho al mismo tiempo que la detonación de una pistola. ¡Era demasiado! Ordenó que encadenaran a Tano y le colgaran de las cadenas. Algunos mozos perseguían a un grupo de hombres que huían. Moisés sujetaba al empleado de Hyde por el cuello y Gibbs llegaba corriendo de los establos. El dolor del pecho se incrementó. y sin embargo seguía acercándose.

—Entonces… perdóname. Vete en paz. Tano era mi hijo. —Te perdona. — ¿Quién es Tano? —preguntó esta. Levantó los ojos al cielo. luego se volvió hacia Millicent. Traducción Rosanic. —Mi hijo —respondió Ohenewaa—. Tano… perdóname. Hyde dejó de respirar y sus ojos se volvieron vidriosos. Millicent vio que de los ojos de Ohenewaa caía una lágrima en el pecho del moribundo al tiempo que le ponía una mano encima de la cabeza. —Te lo suplico. La anciana le cerró los párpados y le tocó la frente. corrección Cari 233 .

pero aunque así fuera. —Está usted subestimando su intuición y el estupendo trabajo de sir Richard. desde luego que no le enseñaría mis secretos. — ¿Por qué? —Tiene usted el poder de hacer que cese la pelea entre sus tres chicos. Ohenewaa entrecerró los ojos. Mi mala salud… —Guarde ese cuento para los demás. Lo que les devolverá al seno familiar es el matrimonio. Sé que está perfectamente bien. Tomó una bocanada de aire fresco. —Entonces enséñeme algo más de magia. ciega y tozuda. de modo que serán ellos quienes la terminen. Puede que lo piense. —Pero debe saber que me parece que está siendo especialmente cabezota. ¿Cómo se llama? —David. Lo ha hecho bastante bien sin necesidad de magia. —Escriba una carta a Perfore y haga que le llegue al mismo tiempo que la de Lyon. Luego ocúpese de su hijo pequeño. La condesa viuda levantó la vista por encima de sus gafas. —Así es. son hombres. —Creía que no quería usted meterse en mis problemas. No hablemos más de cartas.Epílogo —Debería escribirle a su hijo. igual que hice con Lyon. Ohenewaa dejó su cesta llena de hierbas a su lado en el banco y lanzó una mirada fulminante a su amiga. mis días están contados. Ellos dieron comienzo a la pelea. Le encantaba ver las primeras flores que nacían en el jardín. —Me estoy haciendo vieja. —Ya no son chicos. corrección Cari 234 . —Es usted débil. — ¿Aunque le prometiera utilizarlos solo para hacer el bien? — ¿Por ejemplo? La anciana se encogió de hombros. —Podría usarlos para encontrar a las mujeres ideales para Perfore y David. conmigo no funciona. —No sé nada de magia negra. No es más que una vieja caprichosa y no me lo quiere decir por pura maldad. Traducción Rosanic. —Sigo pensando que sabe de magia. Y si no hace usted nada para ayudar a su hijo y a sus hermanos… — ¿Me lanzará un hechizo? —No sé de hechizos.

Ambas mujeres permanecieron un momento en silencio observando el movimiento de los criados que entraban y salían de Melbury Hall. Desde hacía algún tiempo Gibbs andaba más ligero y alegre. — ¿Puedo sostenerla ahora? Millicent le entregó a la niña antes de sentarse a su lado. Para ayudarles.La señora Page y Gibbs fingían contemplar la rosaleda. pero ella no se dejaba engañar. —Quizá pasen por aquí para dejárnosla un rato —dijo Ohenewaa con voz llena de esperanza. —Por lo menos no se fue con el albañil. Ohenewaa asintió con la cabeza. satisfecha. —No. pero que final más horrible para él. Después del incendio. Lyon y Millicent estaban paseando por un sendero. Su esposa llevaba a la niña en brazos. en el otro extremo del jardín. Me gusta incluso su nombre. Josephine. —Joseph fue el profeta que vendieron como esclavo ¿no es así? —En efecto. echó una ojeada por encima del hombro en dirección a las dos mujeres. pero sus piernas iban recuperando las fuerzas día a día. La condesa viuda estalló en carcajadas al ver que Ohenewaa fruncía el ceño. Dos recién nacidos en la misma casa… —Por eso estamos nosotras aquí. Millicent se volvió hacia el bosque donde tiempo atrás vivían los esclavos. corrección Cari 235 . No la encontraron en Saint Albans. ser apuñalado por algún borracho en una taberna. Millicent está muy preocupada. —Será un poco difícil cuando nazca su propio hijo en otoño. —Cierto. después del largo viaje de vuelta revoloteaban por encima de las chimeneas. iba por buen camino. Se sentó en un banco. —Esa criatura es perfecta. Las golondrinas. Sin duda se trataba de amor. —Se lo merecía —decretó Ohenewaa. — ¿Tiene pensado quedarse tanto tiempo? —Tanto como usted. —Se dejarían matar antes que admitir que se han convertido en grandes amigas —comentó Lyon quien había seguido su mirada. Él todavía se apoyaba en un bastón. Traducción Rosanic. Los establos apenas se habían visto afectados y ya ni siquiera se notaba. Millicent al oír esa risa. — ¿Hay noticias de Violet? —preguntó Ohenewaa. habían eliminado lo que quedaba de las cabañas y la construcción de nuevas casas en un terreno más elevado.

Traducción Rosanic. los campos estaban más verdes y los juncos asomaban a lo largo de los muros y de los macizos de flores. Se volvió hacia su marido. corrección Cari 236 . La casa emanaba alegría y prosperidad. la niña tenía la cabeza apoyada contra su pecho y él estaba acariciándole la espalda con su enorme mano. Sus ojos azules rebosaban amor cuando la miró. — ¿Quién hubiera podido imaginarlo? —murmuró Millicent disfrutando de su felicidad y de la realización de todos sus sueños. —El próximo año. Las flores empezaban a brotar.Pensó que la vida estaba cambiando. Melbury Hall estaba reviviendo. tendré a uno en cada brazo. por estas fechas.

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