SUEÑOS PRESTADOS

(Borrowed Dreams)
MAY McGOLDRICK

RESUMEN ¿Casarse con el conde de Aytoun? ¡Imposible! Millicent Wewntwort conserva un recuerdo tan horrible de su primera experiencia matrimonial que se ha jurado no volver a repetirla nunca. Sin embargo no le queda un penique y la propiedad donde tiene refugiados a los esclavos que su difunto marido tenía en Jamaica está amenazada de embargo. De modo que es mejor aceptar la propuesta de la condesa viuda ya que solo se trata de un matrimonio de nombre. A cambio, Millicent disfrutará de una total independencia económica y podrá asegurar el futuro de sus protegidos. Cuando se conoce al que será su marido, no puede evitar un estremecimiento. Paralítico por culpa de un accidente, con el pelo revuelto y sin afeitar, Lyon Pennington, cuarto conde de Aytoun, parece que también ha perdido la razón. Pero ahora es demasiado tarde para dar marcha atrás.

Traducción Rosanic, corrección Cari

1

Capitulo 1
Londres, enero 1772 —¡Esta no es la dirección correcta! En vez de girar hacia el antiguo templo, el carruaje se había dirigido hacia el oeste, hacia Fleet Street, y el cochero se estaba abriendo paso con dificultad por un camino entre la intensa circulación de la City. El abogado levantó su bastón para golpear el techo, pero la enguantada mano de Millicent apoyada en la suya, se lo impidió. —Se dirige hacia donde yo le he ordenado, sir Oliver. Tengo un asunto urgente que arreglar en el desembarcadero. —¿En el desembarcadero? Pero…no puede olvidarse de su cita señora. —No me llevará mucho tiempo. El se apoyó en el asiento aliviado. —Entonces me gustaría aprovechar para hacerle algunas preguntas sobre la entrevista a la que hemos sido convocados esta mañana. —Se lo ruego, sir Oliver—dijo tranquilamente Millicent—¿Podría esperar un poco? Me temo que en este momento tengo la cabeza en otra parte. El abogado se tragó las preguntas mientras lady Wentworth se volvía a mirar por el cristal. No tardaron en pasar ante la catedral de San Pablo antes de descender por las calles malolientes hasta el Támesis. Cuando cruzaron Fish Street y sus muelles, Oliver Birch no pudo contener por más tiempo su lengua. —¿Podría al menos decirme de que se trata, lady Wentworth? —Nos dirigimos a una subasta. El hombre miró a la muchedumbre formada por trabajadores, rateros y prostitutas. —Espero, milady, que se quedará en el carruaje y me permitirá que envíe a alguien para que vaya a buscar lo que quiere comprar. —Lo lamento señor, pero debo verlo por mi misma. El abogado se sujetó al asidero de la portezuela cuando el coche entró cabeceando en el patio de un edificio en ruinas de Brook´s Wharf. Elegantes caballeros y vendedores desarrapados se mezclaban de forma extraña para asistir a la venta que parecía estar ya muy avanzada. —Explíqueme al menos lo que ha venido a hacer aquí, lady Wentworth. Birch se bajó el primero. A pesar del fuerte aire, el olor era nauseabundo. —Me enteré de esta venta esta mañana en La Gazette —contestó Millicent quitándose la capucha antes de aceptar la mano que le tendía el abogado. Están liquidando los bienes de un médico difunto llamado Dombey. Volvió

Traducción Rosanic, corrección Cari

2

de Jamaica arruinado el mes pasado y sucumbió a una enfermedad hace unos diez días cuando le iban a meter en la cárcel de deudores. A Birch le costaba seguirla mientras ella se abría camino hasta la primera fila. —¿Y puedo preguntarle que es lo que le interesa de las cosas del doctor Dombey? Ella no contestó y el vio la mirada gris de su clienta observando los objetos expuestos en un estrado improvisado. Millicent se volvió con ansiedad hacia las grandes puertas que conducían al interior del establecimiento. El empleado estaba sacando a una africana famélica, envuelta en una vieja manta bajo la cual solo llevaba puesta una camisa sucia. Pusieron una caja encima del estrado y la mujer con las muñecas y los tobillos encadenados fue empujada bruscamente hasta allí. Birch cerró los ojos por un instante para controlar el asco que le provocaba ese vergonzoso y bárbaro comercio que todavía se practicaba en su país. —Vean damas y caballeros, esta esclava era la doncella personal del doctor Dombey—anunció el director de la subasta—Es la única negra que se trajo de Jamaica. Desde luego no es hermosa, con todas esas arrugas debe ser mas vieja que Matusalén, pero, amigos míos, es una verdadera reina africana. De modo que, aunque su valor es de treinta libras empezaremos la subasta con… ¡una libra! Se oyeron unas groseras carcajadas entre la gente. —Bueno, bueno ¿Qué dicen de diez chelines?—preguntó de nuevo el subastador—Les aseguro que tiene buenos dientes. Abrió cruelmente los labios resecos de la desdichada. —¿Diez chelines? ¿Quién la quiere por diez chelines? —¿Para que puede servir?—gritó un hombre. —Cinco, señores ¿Quién ofrece cinco? —Esa mujer solo es una vieja esclava inútil—dijo otro. Intranquilo, Birch se volvió hacia Millicent y vio lágrimas brillando en sus ojos. —Este no es lugar para usted milady—dijo suavemente—No es bueno que presencie esta escena. Lo que usted vino a buscar seguramente ya ha sido vendido. —El anuncio decía que era una hermosa joven—exclamó un hombre lanzando un ejemplar de La Gazette a la anciana africana. —¡Cinco libras!—declaró Millicent con voz alta y clara. Todos los ojos se volvieron hacia ella. Incluso el subastador se desconcertó por un momento. Birch vio que los ajados párpados de la mujer se abrían una fracción de segundo y que su mirada se posaba en Millicent. —Bien señora. La subasta empieza a… —¡Seis libras!
Traducción Rosanic, corrección Cari 3

Esta segunda apuesta dejó una vez más al voceador sin palabras. Los asistentes se volvieron hacia el hombre del fondo que había hablado. —¡Siete!—insistió Millicent. —¡Ocho! El hombre del estrado puso una amplia sonrisa mientras la muchedumbre abría paso a un individuo bien vestido que tenía un periódico enrollado en la mano. —Veo que el secretario del señor Hyde está entre nosotros. Gracias por su apuesta Harry. —¡Diez libras!—continuó Millicent con determinación. Birch dejó vagar su mirada entre los carruajes aparcados en el patio preguntándose desde cual de ellos estaría dando las órdenes Jasper Hyde. Era el propietario de una vasta plantación en las Antillas y no había perdido ni un minuto en hacerse con todas las propiedades de su pretendido amigo Wentworth en el Caribe después de su muerte para cobrarse lo que este le debía. Como si eso no hubiera sido suficiente, desde que regresó a Inglaterra, el señor Hyde se había declarado enemigo de lady Wentworth y se había apoderado de los pagarés y ordenes del pago que el difunto había dejado tras de si. —¡Veinte! Se oyó un murmullo general de incredulidad y la gente se removió. —Treinta. El abogado se volvió hacia Millicent. —Está jugando con usted milady. No creo que sea sensato que… —¡Cincuenta!—estaba diciendo el secretario con la mayor frialdad del mundo. Un grupo de marineros hostigó al hombre que estaba haciendo subir tan descaradamente la subasta. —No puedo dejar que lo haga. El doctor Dombey y esta mujer pasaron mucho tiempo en las plantaciones de Wentworth en Jamaica. Según John y algunos otros en Melbury Hall, ella se convirtió en un personaje muy importante para ellos. Dirigió una señal con la cabeza al voceador. —Sesenta libras. El empleado de Jasper Hyde pareció un poco avergonzado. Miró a la zona de los carruajes y luego el periódico enrollado se levantó antes de que el subastador tuviera tiempo de repetir la apuesta. —Setenta. La muchedumbre se estaba sublevando contra la obstinación del secretario. Algunos marineros avanzaron hacia el amenazantes, mascullando insultos. —Esto solo es un perverso juego para el señor Hyde—murmuró Millicent —Se decían muchas cosas sobre sus barbaridades en Jamaica. Y todavía
Traducción Rosanic, corrección Cari 4

al llegar al centro del patio. —Lady Wentworth puede quedarse a la negra por ciento diez libras. Cuando el conde y la condesa de Stanmore le encargaron. milady—dijo Birch con tono tranquilo pero firme—Piense en los reconocimientos de deuda de su esposo que todavía están en poder de Hyde. Sacudió la cabeza en dirección al subastador. No después de haber fallado con los otros. pero tiene que pagar el mes próximo. —No puede usted salvar a todo el mundo. El hombre salió de allí a toda velocidad. —Le debo esto a mi gente. —¡Cien libras! El anuncio del secretario fue ahogado por las protestas de la gente y retrocedió unos pasos en dirección a los carruajes. señora?—preguntó el subastador excitado. Mi conciencia no me permitiría dar la espalda cuando tengo la oportunidad de salvar a esa mujer. Al verle huir. con la cabeza agachada y lágrimas en los ojos. —¿Está bien señora?—preguntó el voceador—¿Renuncia usted? —Ochenta—lanzó ella con voz un poco temblorosa. que se ocupara de los intereses de lady Wentworth. probablemente la matará. Birch sintió deseos de perseguirle también. —¿Ciento diez. Compró todos los pagarés de su esposo y pudo haber hecho lo mismo con Dombey. Millicent. Ha podido retrasar una vez el plazo. Traducción Rosanic. sir Oliver. se dirigió hacia el coche. Millicent—susurró Birch con autoridad. se dio media vuelta y levantó la mano. los marineros perdieron la sangre fría y se lanzaron contra el. ya se estaba batiendo en retirada. después de todo el daño que les causó Wentworth. corrección Cari 5 . ya había sido informado de la enorme compasión que sentía por los esclavos de su difunto marido. Millicent puso una mano encima del brazo del abogado. —Carece usted de medios. un año antes. Pero no había podido imaginar hasta que punto.fue peor cuando tomó posesión de las tierras de mi marido y de sus esclavos. No rinde cuentas a nadie y se burla de las leyes. —Puede que ya sea el dueño de esta mujer. Unos minutos después volvieron los marineros farfullando. Ante el tono irónico del secretario y su expresión despectiva. —¡Ciento diez! Se produjo una exclamación general y la gente abrió paso a la mujer que se dirigía directamente hacia el secretario. sir Oliver. —Lo sé. estaba seguro de que todo había sido cuidadosamente amañado. Sin embargo. Ella apretó los puños. Esta mujer presenció sus salvajadas y el va a hacerle daño. Esto sería solo un medio para dejarla sin el dinero que le queda. muy pálido. Este.

Millicent pensaba en el dinero que acababa de gastar. —La llevaran a mi despacho esta tarde—anunció Birch poco mas tarde reuniéndose con ella—En vista de que no quiere que la lleven a la casa de su hermana. ni elegante. era necesario que salvara a esa mujer. Se estaba preguntando cuantas humillaciones iba a tener que soportar aún la desdichada antes de que la llevaran a casa del abogado. sir Oliver. Todavía se negaba a pensar en lo que tendría que pagarle a Jasper Hyde el mes siguiente. —No lo dudo—dijo ella tranquilamente mirando la puerta del almacén donde habían llevado a la mujer. Sin más explicaciones. —No podemos evitar por más tiempo el motivo de la cita con la condesa viuda de Aytoun. La compra de esa mujer le había causado un enorme agujero a sus ahorros. me las arreglaré para encontrarle un lugar donde dormir mientras usted se prepara para abandonar Melbury Hall. Se estaban acercando a su destino cuando sir Oliver rompió el silencio. Mientras rodaban a través de la ciudad. —¿Por qué no espera en el coche milady. Millicent vio a un hombre arrastrar a la mujer a través del patio con sir Oliver en los talones. bueno para invitarme. Ciento diez libras representaban siete meses de salario para los veinte criados que tenía empleados en Melbury Hall. y su lacayo esperó para llevarle mi respuesta. Traducción Rosanic. sir Oliver—contestó Millicent con cansancio—La nota que me envió para convocarme. Birch inclinó la cabeza con deferencia. milady. llegó hace tres días a Melbury Hall. —Ya somos dos. —Esté segura. —Eso es bastante seco. ¿Conoce a la condesa? Millicent negó con la cabeza. sin contar con los trabajadores del campo. Confieso que no se nada de todo ese asunto. Nos pondremos en camino mañana mismo. —Se lo agradezco. pero lo que le faltaba en ese aspecto lo compensaba con su humanidad y su dignidad a pesar de toda una vida de opresión y mala suerte. de que todo se hará con la mayor discreción. corrección Cari 6 . Se supone que tengo que ir a la casa del conde de Aytoun en Hannover Square hoy a las once con mi abogado. mientras me ocupo de las formalidades? Acababan de poner un objeto sobre el estrado que poco antes había ocupado la africana y varias personas se acercaron a verlo. según los criterios de la alta sociedad londinense. mucho más interesados por el mueble que por el ser humano que había sido vendido unos minutos antes.—Dejando a un lado todas las vilezas del señor Hyde. Se abrió camino hasta el coche. Se masajeó las sienes que le dolían encontrando consuelo en la buena acción que acababa de llevar a cabo. Nadie hubiera podido decir que Millicent Gregory Wentwoth fuera hermosa.

Si lo entendí bien. el mayor. los tres hermanos estaban encaprichados con ella pero ella se casó con el mayor y se convirtió en la condesa de Aytoun hace dos años. parece haber hecho una fortuna en las colonias americanas a pesar del embargo. ¿sabe? Pero ninguno de los dos ignora que el estado de sus finanzas es un desastre. Hizo una ligera pausa. es el cuarto conde de Aytoun. lady Wentworth—continuó—Si me permitiera que les hiciera comprender en que situación… —No. pero dicen que es excesivamente…”agarrada”. —Para tranquilizarla un poco—dijo el—la condesa viuda disfruta de un estatus social muy distinto al del señor Hyde o el de su esposo. —Como usted quiera milady. no hablemos más del tema. Proviene de una antigua familia y se casó por debajo de su condición. Todos adultos. corrección Cari 7 . —Admiro sinceramente su valor. —Tiene amigos muy generosos. En resumen. se llama Beatriz. Su marido murió hace algo más de cinco años. El segundo. —¿Tiene hijos? —Tres. señor—le cortó ella rápidamente—No me avergüenzo de mi pobreza pero me parece indigno mendigar. es un alivio. —¿Un escándalo? —Si. ¿De que más se ha enterado sir Oliver? —Lady Archibald Pennington.—No. Millicent hizo un gesto de agradecimiento con la cabeza. Un lacayo con librea dorada abrió Traducción Rosanic. Sir Oliver siempre había sido honesto con ella y sabía que no la traicionaría. También dicen que sus criados tienen que pelear para conseguir su sueldo. Si algo he aprendido en el último año y medio es que es imposible esconderse de las personas a las que mi marido debía dinero. condesa de Aytoun. Tengo que enfrentarles uno a uno e intentar un arreglo razonable para devolvérselo. el más pequeño. En cuanto a David. es oficial en la Armada de Su Majestad. Perfore. —Se lo agradezco. no me la imagino prestándole dinero a Wentworth. Lyon Pennington. La condesa llevaba una vida apacible hasta el escándalo que golpeó a la familia el verano pasado. Eso no parecía demasiado escandaloso. Causado mas o menos por una mujer llamada Emma Douglas. Ni a la media docena de acreedores que empezaron a acosarme cada tres meses desde que murió Wentworth. Sin embargo Millicent no tuvo tiempo de hacer mas preguntas ya que el carruaje se detuvo ante una elegante mansión de Hannover Square. Es escocesa de nacimiento y tiene sangre de highlander en las venas. Se lo ruego. Conociendo su preocupación por los detalles debí sospechar que no iríamos a esta entrevista sin estar preparados. Dispone de una enorme fortuna. milady. pero el año pasado tampoco conocía a Jasper Hyde.

observaba a sus visitantes por encima de las gafas. permaneció un instante boquiabierto. Sentada en un sofá. Lady Aytoun parecía tener mala salud. —Ciento diez libras.la portezuela y otro les escoltó hasta las escaleras de mármol del gran porche. al ver que tanto el como Millicent obedecían. Millicent se volvió hacia sir Oliver quien parecía tan asombrado como ella. —Pero… Se interrumpió al ver que se abrían las puertas del salón. sin embargo no se avergonzaba de lo que acababa de hacer. Millicent hizo una reverencia. —¿Puedo preguntar milady?… —No malgaste su saliva. Otro criado les recibió en el vestíbulo y Millicent le entregó su capa mientras admiraba el recinto semicircular al fondo de la estancia y las pinturas que decoraban el techo. Sir Oliver dio un paso hacia delante. Pero no veo lo que eso puede… —Añádalo a la lista sir Richard—ordenó la condesa al hombre que estaba en el escritorio—Una interesante causa. perdone el retraso. —Los rumores dan a entender que el conde asesinó a su mujer—susurró Birch. En el acogedor recinto había cuatro personas: la condesa. —¿Ganó la subasta? Sorprendida. Un mayordomo de cierta edad fue a informarles de que la condesa viuda les estaba esperando. corrección Cari 8 . Siéntense los dos. —Yo…Si—balbuceó Millicent—¿Pero como lo sabe? —¿Cuánto? A Millicent el interrogatorio le parecía fuera de lugar. la condesa despidió a las criadas haciendo un gesto con la mano. un hombre pálido de pie al lado del escritorio sobre el cual estaba abierto un informe y dos criadas. joven. al cual no habían llamado “joven” desde hacia décadas. El abogado. —¿De que tipo de escándalo se trataba?—consiguió murmurar Millicent mientras subían la enorme escalera. apoyada en unos cojines y con una manta sobre las rodillas. Traducción Rosanic. —Milady. Luego. —¿Consiguió a la africana?—insistió la condesa. Por las puertas abiertas que daban al vestíbulo vio unos muebles Chippendale elegantemente colocados y alfombras de seda cubriendo el brillante suelo.

Quiero que se case usted con mi hijo. sir Richard Maitland. Y está usted muy por encima de todas mis expectativas. —Algunos de mis empleados llevan un tiempo informándome sobre usted. Les conozco a los dos y ustedes también me conocen. Con una licencia especial. Está usted aquí porque tengo que hacerle una propuesta. —Pero ya basta de andarse con rodeos.—Muy bien. Traducción Rosanic. Millicent hubiera sido incapaz de adivinar lo que siguió. Lady Aytoun se quitó las gafas. el conde de Aytoun. —Ahora—continuó ella—llegamos al motivo de mi invitación. lady Wentworth. —¿Una propuesta? —Desde luego. corrección Cari 9 . Ese saco de huesos con color de pergamino es mi abogado. Hoy mismo. Levantó una ceja señalando al hombre quien saludó y luego tomó asiento.

Los votos matrimoniales solo eran un medio para que los hombres controlaran a las mujeres y después de la muerte de Wentworth. ha perdido el uso de las piernas y uno de sus brazos ha perdido toda la fuerza. —Su lacayo debió entregar el mensaje en la dirección equivocada. he hablado demasiado deprisa. —Lo lamento pero no puedo. Si tiene la bondad de permitir que le explique la triste situación en la que se encuentra mi familia. Lo sé. Cayó en una depresión de la Traducción Rosanic. —Ha cometido usted un error. estar casada significaba pertenecer a un hombre. Había soportado las cadenas de ese “bendito” estado durante cinco interminables años. ella se había jurado a si misma no volver a caer en la trampa. Millicent miró as u abogado que también se había puesto en pie. en ningún caso estoy dispuesta a… —Mi hijo está enfermo. lady Aytoun. lady Wentworth—cortó la condesa—Desde que tuvo un terrible accidente el verano pasado. no hay razón para que se asuste— continuó la viuda mas suavemente—Adivino su temor porque sé lo mucho que sufrió durante su matrimonio. —Al menos déjeme terminar. Hablaba como si su vida fuera del dominio público. lady Aytoun. Ya que me conoce tan bien. corrección Cari 10 . debería saber que mi aversión al matrimonio no tiene nada que ver con lo que pueda usted contarme sobre su familia. El tema me repugna. Para Millicent. —Siéntese lady Wentworth. Dio un paso hacia la puerta. —No lo creo. Millicent no entendía como la anciana podía estar enterada de su mala suerte. —Se lo ruego. Las esposas no se beneficiaban de ninguna protección y sus maridos abusaban de ellas tanto mental como físicamente.Capitulo 2 Millicent se puso en pie de un salto olvidándose de su buena educación. milady. —Es completamente inútil. Pero lo que le estoy proponiendo no tiene nada que ver con la terrible situación que tuvo usted que soportar bajo la tiranía de su primer marido. lady Wentworth. La viuda hizo un gesto para detenerla. entenderá mejor la razón de mi oferta. y de repente tuvo deseos de huir.

lady Wentworth. a que le droguen con opio y a que se convierta en una fuente de murmuraciones para la alta sociedad. Una madre que intentaba asegurar el futuro de su hijo. me estoy muriendo. no dejan de decirme cada día que a lo mejor no despierto mañana. —Gracias. estoy gravemente enferma. corrección Cari 11 . Nada. comprar un bote de “poción bienhechora” que les permitiría “recordar los mas pequeños detalles de su vida en breve tiempo” Se lo di a Lyon esperando una respuesta. Las manos de la condesa temblaban cuando se colocó bien la manta sobre las rodillas. estaba esperando para ver si ella decidía quedarse o irse. Por ese motivo le pedí que viniera a verme hoy. Bien. Seguramente me hubiera visto obligada a internar a mi hijo en un manicomio. La máscara de energía había desaparecido dejando lugar a una simple mujer. —He intentado todos los métodos. pero no veo como podría ayudarla. —Deben existir otros métodos. Se sentó sin mucha convicción y la condesa se sintió inmediatamente aliviada. Lord Aytoun es par del Reino y existen lugares y tratamientos… —Por favor. personas que no sean unos perfectos desconocidos. Le doy gracias a Dios por la devoción y lealtad de su ayuda de cámara. Contempló a la anciana condesa. He tenido una vida muy completa. me da exactamente igual lo que me suceda. ¡Pero el conde de Aytoun no está loco!—exclamó con sus azules ojos brillantes de ira—Me niego a que le aten. —La compadezco de verdad. Le confieso que algo así habría acabado conmigo. —Pero seguramente tendrá usted otras posibilidades. En estos momentos mi principal preocupación es saber que le sucederá a Lyon cuando yo ya no esté aquí. Para ser franca. familia. los que quedan creen que si algo me sucediera habría que internar a Lyon en un manicomio. y los médicos. el diablo se los lleve a todos. Una mujer enferma. me he gastado una fortuna y no veo ninguna mejoría. yo… —No se equivoque. La medicina hace progresos cada día sean cuales sean las enfermedades a tratar.cual no puede salir. a pocos metros. a que le torturen. —Francamente. Millicent comprobó que Birch. a que le purguen. Un tal señor Payne afirmaba que las personas que sufren de “perdida de memoria o de distracción” podían por dos chelines y seis peniques. milady. La desesperación que se citaba en su voz llegó directamente al corazón de Millicent. —A pesar de mi aspecto. Traducción Rosanic. Amigos. lady Wentworth. Se lo voy a explicar. Todavía la última semana leí un artículo en La Gazette. a que le sangren. milady. siéntese. Ha mencionado usted a los miembros de la familia. así como por la media docena de personas que se ocupan de todas sus necesidades porque no sé como me las hubiera arreglado sin ellos.

Agitó una mano con impaciencia. Es allí donde tuvo lugar el accidente. la casa ancestral de los Aytoun cerca de Edimburgo. Mire se le rompieron las piernas y los brazos. Nadie podía obligarla a hacer algo que no quisiera. Necesito encontrar para mi hijo un lugar en el que nada le recuerde el pasado ni la pérdida que sufrió. el pasado otoño. —¿Por qué? ¿Es violento? —Desde luego que no—aseguró la condesa—Pero fue muy desgraciado en Baronsford. —Sigo sin ver como podría su oferta mejorar la vida de su hijo.Ya estoy cansada de charlatanes y bufones que cantan las alabanzas de sus preparados de quien—sabe—que. de alondras hervidas y de gusanos. En cuanto a los profesores de la Universidad. Lyon llegó incluso a insistir para que su hermano Perfore asumiera el control de las propiedades. —Pero Baronsford es la menor de mis preocupaciones. Pero los médicos “serios” como dice usted. No soy médico y sería incapaz de… —Necesita una casa nueva. ¡Se acabó! —Sé que existen innumerables charlatanes. Durante ese discurso. Aparte de las sangrías y las purgas. Ya estoy cansada de darle a mi hijo píldoras de todos los colores que no le hacen ningún bien. su única recomendación es mantenerlo sedado. Lyon es el heredero del título y hacia el se dirige la gente que depende de nosotros. Perfore no está ahora en Inglaterra y no tiene ningún interés en la mansión de la familia. milady… —¡Yo también!—respondió la condesa con testarudez—Pero eso ya se acabó y me niego a meter a mi hijo en una casa de locos. De hecho. No anda y no levanta el brazo derecho. —En efecto. esos solo tienen una respuesta: “Sángrele y vuelva a sangrarle”. También me niego a darle infusiones de bosta de caballo. Sé que desde que murió su marido usted ha acogido en su casa a antiguos esclavos. corrección Cari 12 . Pero— precisó la condesa después de hacer una corta pausa—debe saber que mi intención es que este arreglo sea tan provechoso para usted como para mi hijo. pero también debe haber médicos serios. Pero eso no da ningún resultado. Por otra parte. pero ya se curaron y sin embargo no puede moverlos. Los condenados médicos dicen que debe haber alguna enfermedad oculta. no saben ya que hacer. gente que se ocupe de el. —Lo lamento mucho. Se lo he contado para que entendiera porque quiero alejarle de allí. Traducción Rosanic. Millicent había tenido tiempo de tranquilizarse. era la dueña de sus decisiones y de las consecuencias de estas.

La condesa viuda miró a sir Richard quien se levantó. —¿Qué sucedería con el arreglo si el conde de Aytoun se curara? —Me temo que no hay esperanzas. lady Aytoun?—preguntó con voz neutra. un divorcio o una anulación no supondría ningún problema. Le entregó la lista a sir Oliver. Usted sabe que la gente se regodea desvelando públicamente las deudas de sus semejantes por el simple placer de asistir a su ruina. Ahora lady Aytoun le ofrecía la posibilidad de librarse de una vez por todas de las deudas de su marido. moviéndose en la cama mientras se preguntaba de donde iba a sacar dinero. A pesar de todo se negó a mostrar su tristeza. Nos costó mucho obtenerlas todas y puede que falten algunas. Otra vez el matrimonio. esto es un resumen de todas las deudas que le dejó su difunto esposo. —Deseo incluir una cláusula que me garantice que no se impedirá el divorcio en el caso de que el conde recobre sus facultades. —¿Qué me propone exactamente. Sopesó los pros y los contras pero la balanza ya se estaba inclinando hacia un lado. También tendrá de sobra para continuar con sus buenas obras. Un simple contrato de negocios. —Querida. Tenemos un médico que está dispuesto a ir regularmente a verle. —Su condición actual es suficiente argumento para una anulación—añadió sir Oliver. Los últimos seis meses habían sido especialmente difíciles. —Un acuerdo que de matrimonio solo tendrá el nombre. antes de llegar al total que era una enorme suma. le hizo una seña al abogado para que le entregara una hoja que parecía una lista similar a las que hacían los empleados del Banco. —Considerando la naturaleza del matrimonio y el estado del conde. —Envidio su optimismo. —Ningún médico cree que haya posibilidades de recuperación. Millicent estaba completamente aturdida.Sin esperar la respuesta de la joven. mi abogado. Se había pasado noches interminables despierta. pero llegará con su ayuda de cámara y sus criados. Su administrador aquí presente las examinará y nos dará su opinión. corrección Cari 13 . —Sin embargo es una posibilidad. A cambio Maitland. Si está de acuerdo con los términos del contrato. el conde de Aytoun irá a vivir con usted a Melbury Hall. Pero el precio la horrorizaba. pagará todas sus deudas y usted recibirá cada mes una cantidad suficiente para mantener Melbury Hall. Millicent cogió la hoja y la recorrió rápidamente con los ojos. ninguno de los médicos que le han visto recientemente cree… La anciana se interrumpió para reafirmar la voz. Traducción Rosanic. solo tendrá que encontrar sitio para esa gente. Millicent no podía creer que hubiera llegado tan lejos.

—Estoy muy sorprendida. —¡Exacto! Y esa actitud es una de las cosas que más me gustan de usted. Traducción Rosanic. —Si. No es que se lo reproche. —Eso son cosas muy fáciles de averiguar y no dicen nada sobre mi carácter. se ha refugiado en su propiedad en el campo. A fin de cuentas lo conozco casi todo sobre usted. corrección Cari 14 . milady. tiene veintinueve años y esta viuda desde hace año y medio. Su familia fue la que arregló el matrimonio. —Por supuesto. Tiene poco amigos y su orgullo le impide pedirles ayuda aunque esté en las últimas. Durante los cinco años que duró su matrimonio nunca les contó a ninguno de ellos como la trataba su marido. —De acuerdo. Pero debo confesar que su historia.—¿Alguna otra cosa? ¿Todavía tiene dudas? Al oír la pregunta. Espero que no se sienta dolida por las investigaciones que llevamos a cabo. —En otro orden de cosas. —Cierto. está liberando a sus esclavos… —Los esclavos de mi difunto marido—rectificó Millicent. de vez en cuando va a Londres y apenas ve a los suyos. Millicent levantó las cejas. Acaba de descubrir el valor de la independencia y está intentando aprovecharse del poder que proporciona. ¿Por qué yo? Usted no me conocía ¿Qué le hizo elegirme? —No ha sido al azar. Sin embargo mi entrevista de hoy con usted ha hecho que mi decisión se vea reforzada. La anciana miró un momento a la joven. No echará de menos las fiestas y no le reprochará a su esposo por no llevarla a Londres. Se llama Millicent Gregory Wentworth. parece usted contentarse con su apariencia y no es coqueta. De hecho nunca se ha relacionado con la alta sociedad londinense y. mi abogado tenía una difícil tarea por delante. milady. su reputación de bondad y el estado de sus finanzas la convertían en la candidata ideal. Además es usted inteligente y está dotada de una profunda compasión. Y ese es en parte el motivo por el que está a punto de ahogarse en deudas. La condesa alisó la manta que tenía encima de las piernas. Siempre había llevado una vida muy discreta y se preguntó que es lo que podían haber descubierto sobre ella. y me gustaría tener una muestra de lo que ha averiguado. milady. Su familia consta de dos hermanas mayores y un tío en el cual no confía en absoluto ya que la entregó a Wentworth sin averiguar antes como era. levantó la barbilla. desde que se quedó viuda. —No me he perdido nada importante viviendo en mis tierras. Aparte de una noche que pasa con su familia. a Bath o al sitio de moda. —Mantiene poca correspondencia con su familia. Siguiendo mis exigencias. ¿Qué mas? Si.

y. estaba sentado delante de la ventana. medias y zapatos con hebilla para la boda. Los músculos de su rostro estaban tensos bajo la barba hirsuta y sus ojos miraban fijamente un punto más allá del triste paisaje de Hanover Square. —¿Por qué hoy? ¿Por qué tan rápido? —Nunca permanece mucho tiempo alejada de Melbury Hall. Es algo demasiado importante. necesitará la presencia de un marido que mantenga a los lobos alejados de su puerta. ya se había dado cuenta de que le resultaba imposible contratar y conservar a un buen administrador para Melbury Hall. —Es cierto. Incluso para asistir a una subasta en los muelles era indispensable que la acompañara un hombre ya que se suponía que el genero masculino era mucho mas inteligente que el sexo débil. pero su orgullo permanece intacto. En mi opinión volverá mañana por la mañana. Millicent luchaba mentalmente consigo misma.Pero. para apaciguar la cólera que se estaba apoderando de ella. Rebecca tuvo que hacer creer a los demás que era viuda para ser aceptada en la ciudad. Efectivamente. una corbata negra. —Ella está aquí—murmuró una joven que llegaba en ese momento con la bandeja del té. Se apresuró a dejarla encima de una mesita al lado del conde. —¿Qué opina Su Señoría de su gran proyecto? La condesa viuda hizo una profunda inspiración soltando el aire lentamente. corrección Cari 15 . Con el nombre de señora Ford. para conseguirlo. Lyon Pennington. —¿Qué le parece mi oferta. en la puerta intercambiaban nerviosas miradas. Millicent. no quiero tentar a la suerte esperando más tiempo. luego hizo una reverencia y fue a reunirse con los dos hombres. un chaleco de seda. Dos lacayos habían preparado una chaqueta larga de brocado. un marido le resultaría muy útil para conseguir sus metas. pero le expliqué a mi hijo que el matrimonio sería considerado como una ayuda financiera por su parte y no como caridad. lady Wentworth? Volvió al presente y miró directamente a la anciana dama. Entonces aceptó. Pero no se atrevían a acercarse a el. no le quedan muchas cosas. —Si añadimos a eso los pocos amaneceres que me quedan por vivir. Uno o dos días y poco más. pensó en la historia de su mejor amiga en Filadelfia. Traducción Rosanic. —No sabía si conseguiría convencerla. unos pantalones. Rechaza la compasión. cuarto conde de Aytoun.

Sin pensar en sus piernas inertes que hacía meses que no soportaban su peso. —Os libráis esta vez—empezó de nuevo—Todo el mundo está abajo y el conde sigue sin estar vestido. Los dos lacayos se apresuraron a obedecer. El conde levantó por fin los ojos hacia los tres hombres. Uno de ellos cogió los pantalones de piel. —¿Milord? Lyon no parpadeó. corrección Cari 16 . entró también en la habitación. —Su Señoría ya había tomado la poción esta mañana—contestó Gibbs conteniendo la voz—No podéis darle mas cuando os venga en gana. os retorcería el cuello. —Lady Wentworth y su abogado han llegado. —Si. Con expresión feroz. —Si. milord. Otra criada trajo unas pastas y el ayuda de cámara del conde. —Metedme en la cama—masculló el conde. se cayó al suelo. milord—dijo el lacayo cogiendo la manta de encima de las rodillas del conde—El obispo lleva una hora en la biblioteca. Gibbs cerró las persianas y se colocó delante de su señor. Le están esperando. pero una mirada de este le hizo retroceder. el conde se apoyó en los reposabrazos del sillón para levantarse. el otro la camisa y los dos vacilaron antes de acercarse al conde.—La condesa viuda piensa que la visitante querrá ver a Su Señoría antes de la ceremonia—continuó en voz baja. Su madre insiste en que le vistamos. milord. —Si tuviera tiempo. señor. Gibbs les hizo una seña para que le siguieran hasta el sillón del conde. El ayuda de cámara del conde era tan ancho y largo como los robles de Baronsford y sabían a lo que se arriesgaban si le contrariaban. Gibbs. —Eso va a ser imposible. Uno de los criados se inclinó para desabotonar el camisón del conde. —¿Qué estáis esperando?—gruñó—¡Su Señoría ya tendría que estar vestido!. Solo se tranquilizó cuando le dimos la medicina del nuevo médico. Las dos doncellas desaparecieron rápidamente. Traducción Rosanic. Antes de que sus asustados criados tuvieran tiempo de sujetarle. —Su Señoría no tenía muchas ganas de vestirse esta mañana—susurró el que se llamaba John. señor Gibbs—añadió el otro—Lord Aytoun estuvo a punto de matarnos a los dos porque intentamos moverle. No estaba ni dormido ni despierto. —Solo hace unos minutos que se ha calmado. pero no tuvo bastante. —Debemos prepararle. os daría una patada en el culo… Gibbs intentó tranquilizarse.

—El médico dijo que si se lo volvía a romper tendría que amputarlo. Lyon era tan robusto como su ayuda de cámara. Se lo ruego. —Si me lo permite. —¡Inmediatamente! —Su madre ha tenido una crisis esta noche—insistió Gibbs—Tuvimos que llamar al médico. Sobre todo cuando no colaboraba.—¡Señor! —¡Ha caído encima del brazo derecho! —Ayudadme a levantarle—ordenó Gibbs quien estaba ya de rodillas. ¿Fue el sedante que le habían administrado los criados o el conde se dio cuenta de que no tenía elección? Gibbs no habría podido decirlo. los meses de inmovilidad le habían debilitado pero sin embargo hacían falta varios hombres para moverle. Se mantenía prudentemente a unos pasos de distancia de su señor. Si se entera de que ha decidido renunciar. pero en cualquier caso los lacayos se sintieron aliviados de que Lyon Pennington no luchara cuando le subieron al sillón. —Gibbs—masculló—¿Cree que esa mujer tendrá un solo momento de paz conmigo? Traducción Rosanic. corrección Cari 17 . Gibbs lanzó al sirviente una mirada asesina mientras le daba la vuelta con cuidado al conde. concédale un poco de paz en los pocos días que le quedan en el mundo. milord. —Ponme en la cama—gruñó el conde apretando los dientes. milord—dijo Gibbs moviendo el brazo que no parecía estar roto—Usted aceptó los planes de la condesa viuda. la impresión puede ser fatal para ella. Golpeó el suelo con su puño útil. —Lo único que la hizo salir de la cama esta mañana—continuó—fue su promesa de acceder a sus deseos. sabiendo que no había que tocarle cuando su ira amenazaba con explotar.

por la tarde. taciturno. Hyde notó que su montón de fichas estaba disminuyendo rápidamente. como todos los días. El White´s estaba lleno a rebosar. sonreía con arrogancia. mientras el director del establecimiento regañaba a un criado demasiado lento. Fuera cual fuera la hora. Hyde estaba observando el cubilete de dados que tenía el conde de Winchelsea. Este resopló contrariado y Winchester se volvió hacia Jasper. tocaban un arpista y un flautista. —Si no le molesta. —Siete. Eran casi las tres de la tarde y seguía sin tener noticias de ese condenado secretario ni tampoco de Platt. Empezaba a reconocer a algunos caballeros de los que estaban a su alrededor entre los jugadores o la gente que simplemente bebía mientras miraba a los demás perder fortunas. pero eso era algo necesario si quería codearse con la nobleza. y Hyde echó una ojeada a su alrededor. voy a hacer la misma apuesta que usted. —¡Esto hay que celebrarlo!—le dijo al conde de Carlisle que estaba sentado a su izquierda.Capitulo 3 Jasper Hyde sacó su reloj de bolsillo. milord. Luego la clientela se haría cada vez mas escasa. Detrás de el. corrección Cari 18 . El joven conde había perdido más de trescientas libras esa semana pero ahora parecía que le sonreía la suerte. El mismo había perdido más de lo normal. Los gemidos se mezclaron con las exclamaciones de alegría y Hyde vio que Winchelsea. siempre había un montón de gente en las mesas de juego. —Las apuestas ya están hechas—anunció el crupier. Lord Winchelsea volvió a agitar los dados para probar suerte. Traducción Rosanic. ya que todos se irían a cenar o bien en busca de otras diversiones típicamente londinenses. al lado de una enorme chimenea.

para ser exactos—contestó Carlisle. —¿Quién iba a ser lo bastante estúpido para concederle la mano de su hija?—preguntó uno de los jugadores—¿No asesinó a su primera esposa? —Solo era un rumor infundado—protestó Carlisle. Carlisle! Traducción Rosanic. tiene usted razón Carlisle! Vamos. Fue Carlisle quien le respondió. milord?—preguntó Hyde. —No. debería invitarnos a cenar a todos— lanzó lord Carlisle. —Las apuestas están hechas—mascullaba el crupier. En realidad he reservado un salón privado en el restaurante Clifton antes de que vayamos a Drury Lane. —Se lo llevan. Hyde. —¡Seis!—anunció el crupier. Se vuelve a casar esta tarde. Carlisle sonrió con suficiencia. —¿Me está acusando?—gruñó Winchelsea acalorado. Si hubiera ganado usted. —Pronto nos enteraremos de que su sastre asedia su casa para que le pague. —En vista de la buena noticia del día. —Yo no lo creo—declaró Winchelsea depositando el cubilete encima de la mesa—Conozco bien el carácter tormentoso de ese hombre y le creo perfectamente capaz de matar a alguien. Encantado con esa propuesta. —¡Maldición.—Sabia decisión. Hyde dobló la apuesta. Winchelsea agitó los dados. —Parece que el principal enemigo de nuestro amigo se va al campo mañana a primera hora. ¿Quiere unirse a nosotros? —Con mucho gusto. amigo mío. no le calumniaría de ese modo. corrección Cari 19 . —¿Puedo saber de que noticia se trata. —Espero que esto no quiera decir que su suerte se ha acabado. —Un deseo encantador por su parte. —Conoce usted su temperamento tormentoso porque flirteaba con su mujer—se rió Carlisle—Y dice eso porque fue el único hombre que le retó a duelo. Se oyó un rumor de aprobación y Winchelsea tiró los dados. Y no conseguirá que me pelee con usted al alba en un rincón del bosque. De modo que sigamos jugando y que Aytoun y su nueva esposa se vayan al diablo. Hasta hace poco no dejaba usted de quejarse de la herida que le hizo en el hombro. a pesar de mis fervientes consejos—dijo Winchelsea agitando el cubilete—Pero igual esta condenado a ser prisionero el resto de su vida. —¿Por fin se lo llevan a Bedlam con los locos? —No. —¡Es usted el diablo en persona. están todos invitados. —¿Aytoun abandona Londres?—se extrañó alguien desde el otro extremo de la mesa.

corrección Cari 20 . —¿Dónde está? Platt cerró la puerta antes de contestar: —Harry no pudo comprar a la esclava. —Lady Wentworth asistió a la venta—explicó Platt quien se mantenía a una considerable distancia. y todos apostaron. Al volverse. con aspecto preocupado. Hyde vio con alivio que su hombre de negocios estaba en la puerta. le llevó hasta el vestíbulo donde esperaba el secretario. —Tenía usted órdenes precisa. Pensaron que estaba haciendo que subiera el precio a propósito y se pusieron de parte de lady Wentworth. Jasper Hyde. y preparado para parar el siguiente golpe—Y la gente se puso en contra mía. —Desembolsó una fortuna por esa inútil. pero para el era otro golpe de mala suerte dentro de una serie de desgracias. señor. El secretario retrocedió hasta llegar a la pared mientras su jefe le hundía dolorosamente la punta de su bastón en el vientre. sin decir nada. dejándole sin energía. Se apoyó en la mesa. fuera de sí. La ira se apoderó de Hyde como un tornado. —¡Usted si que es un inútil! Debería despedirle de inmediato. este. Traducción Rosanic.Sin preocuparse por el agridulce intercambio de los dos hombres. Esperó a que pasara la crisis procurando no llamar la atención. Era evidente que algo no iba bien. Busqué el coche pero usted ya no estaba. —Eso es lo que hice. El cubilete llegó a las manos de Carlisle. No pensé ni por un minuto que usted querría pagar mas de cincuenta libras y sin embargo llegué a ofrecer el doble. golpeó violentamente al secretario en la cabeza. Harry. ¿Qué le importaba el precio? —¡Pero fue adjudicada en ciento diez libras. —Eso no soluciona nada—intervino Platt nervioso—Hay otras maneras de recuperar a la esclava. ni usted ni el señor Platt. patrón!—se disculpó Harry frotándose la cabeza. ¿No entendió nada de lo que le dije? Sin embargo las instrucciones estaban muy claras: pujar y conseguir a la negra. Un lacayo le entregó a Hyde el bastón y el sombrero y le ayudó a ponerse el abrigo. y… El bastón le golpeó en la muñeca arrancándole un grito. Los ataques se producían de repente y en los últimos tiempos eran cada vez mas frecuentes. Se disculpó y se dirigió hacia Platt. pero el precio continuó subiendo. Contuvo el aliento cuando un violento dolor le atravesó el pecho y los hombros. Les hizo una señal a sus dos empleados para que le siguieran hasta un saloncito cercano a la entrada. Hyde miraba los dados. bastaba con subir la apuesta hasta que ganara. El dolor del pecho había disminuido un poco pero le seguía costando respirar. Perder cinco guineas de golpe sin duda parecía algo insignificante para todos esos nobles.

se dejó caer en un sofá y aferró con las dos manos el bastón para luchar contra el dolor que le dominaba. Pero eso fue antes de que el puño de acero de Jasper Hyde se cerrara en torno a sus gargantas. la corteza de un árbol. Cogió un puñado de cenizas y se embadurnó el rostro. será por medio de su abogado. Ohenewaa recordaba muy bien el nombre de Wentworth. sir Oliver Birch. —¿Puedo entrar? Los ojos azules miraban fijamente los objetos que había en el hogar con curiosidad. La habían llevado al despacho del abogado. La anciana dejó caer unas gotas de agua y depositó un mendrugo de pan como ofrenda al lado. le dio las gracias al Ser supremo. La había dicho que la dama del puerto ya había firmado los papeles que la liberaban de su condición de esclava. Traducción Rosanic. Cantó como reconocimiento por haber sido liberada de las cadenas. Los objetos estaban colocados sobre el hogar de ladrillo. —Entonces cuento con usted—le dijo el plantador a su hombre de negocios—No nos queda demasiado tiempo. Ohenewaa no había podido esconder demasiadas cosas en las mangas de su camisa rota. Tenía que dar las gracias por muchas cosas y sabía que los espíritus veían como se arrodillaba delante del altar improvisado. Llamaron a la puerta y ella dejó de cantar. Quizá ese enorme inglés tenía un alma después de todo. Ella no lo había entendido demasiado bien ¿una mujer libre? También le había dicho que la dama. Me comprometo a traerle a la esclava antes de que termine la semana. —Afortunadamente fue lady Wentworth quien la compró—razonó Platt— Nos debe una fortuna y no tiene mas dinero. Ahora era una mujer libre. respirando con dificultad. Una joven miró con prudencia el interior de la habitación. Recordaba la alegría que sintieron todos al enterarse de su muerte. El abogado le había explicado que muchos esclavos liberados vivían en Melbury Hall y que había muchas posibilidades de que Ohenewaa hubiera conocido a algunos en Jamaica. El canto ancestral se inició en su pecho. Balanceándose hacia delante y hacia atrás. lady Wentworth estaría encantada de llevársela con ella al campo. Hyde lo pensó un momento y luego se levantó. había puntualizado. Lo que le sucedería de ahora en adelante era un misterio. Onyame. El secretario se pegó a la pared. —Me llamo Violet—dijo con suavidad. unas hojas secas y una pequeña bolsa con mechones de pelo. Unas pocas piedras. sino es por medio de los acreedores de Dombey. las manos y los brazos. corrección Cari 21 . por haberla librado de Jasper Hyde. Pagó por esa esclava cinco veces su valor.Jasper Hyde. al comienzo de la tarde.

Desde luego era libre. la admiro. corrección Cari 22 . Francamente no—dijo Violet levantándose—Estoy muy contenta de que venga con nosotros. se ocuparan de usted. Están seguros de que el espíritu de sus antepasados les acompaña. —¿De verdad? —Para empezar creen que nunca están solos. lo cual sucede. —Parece que tiene usted pan y agua. —¿Dónde aprendió todo eso? —En Melbury Hall tengo muchos amigos africanos y paso muchas horas en su compañía. pero le dejaré mi abrigo. Cuando la criada se fue. —Lo siento. —No. Allí lady Wentworth. —Como desee. no pensé en traerle ropa limpia. no se puede confiar en un solterón como sir Oliver. los objetos dispuestos ante la chimenea antes de poner unos troncos en ella. La anciana se levantó masajeándose las muñecas y fue a sentarse en el borde de la cama. Asintió con la cabeza sin levantarse. Me ha mandado a preguntarle que es lo que necesita antes de que nos vayamos a Melbury Hall mañana por la mañana. —Soy la doncella de lady Wentworth. casi con respeto. pero no tenía ningún sitio donde Traducción Rosanic. Depositó la bandeja encima de la estrecha cama y miró a su alrededor. encima de la mesilla de noche había una jarra y una palangana. aunque les separen de sus familias. sabía lo cruel y duro que era el mundo. la señora Page y Amina. al contrario. A Ohenewaa le sorprendió que le pidiera permiso. Ohenewaa miró la puerta entreabierta. a pesar de su bondad. llegaremos a Melbury Hall mañana por la tarde. —¿Le importa si enciendo la chimenea? Hace mucho frío. ¿Puedo entrar?—repitió. Enseguida vuelvo. Se frotó los brazos. pero le he traído algo caliente. voy a buscar una caja de yesca. La doncella rodeó con cuidado. Sin embargo eso no le produjo demasiada alegría. Milady dice que. Por primera vez en sus sesenta años de vida era libre. Para algunos de ellos sus creencias son mas fuertes que las mías. —Estaba usted rezando—dijo. como el “rostro de Dios” en cierto modo. —A usted no el gusta estar sola. Ohenewaa contempló el bonito vestido de la joven.Llevaba una bandeja pero no pasó de la puerta. Miró a Ohenewaa por encima del hombro y ésta contestó: —¿No le molesta siendo usted católica? —No. Esto es un altar ¿no? Sé que ustedes consideran el altar como la entrada al paraíso.

pero lord Aytoun puede llegar en cualquier momento. Durante los momentos pasados en compañía de la condesa viuda. ni trabajo para ganar dinero. Seguramente pensaban que debería estar agradecida por la oportunidad que le ofrecían. Por fin era una mujer libre. La cabeza le daba vueltas ante la tarea que tenía por delante. Para una esclava nada era seguro.ir. Millicent estaba delante de la chimenea de la biblioteca en compañía del ama de llaves y del mayordomo. el castillo de la familia Aytoun. Incluso había visto un cuadro de él. ella se había visto obligada a ir a caballo acompañada por un lacayo y el viento invernal la había congelado hasta los huesos. o quizá sean varias carrozas. podía imaginar como podía ser el castillo situado en la frontera escocesa. Cuando Violet volvió y encendió el fuego. A pesar de todo. Seguía siendo esclava de la sociedad. que estaba colgado en una pared. Se lavó las manos y la cara. Como Violet y la africana estaban dentro del carruaje. era un verdadero desafío que no estaba segura de poder llevar a cabo con éxito. corrección Cari 23 . La señora Page y yo misma tenemos que ocuparnos inmediatamente del alojamiento de todos. Hacer de una simple casa de campo como Melbury Hall una mansión digna de un conde. Después de la magnificencia de la casa de Londres. O a lo mejor no. El viaje desde Londres había sido incómodo. y espero que le pidan disculpas al personal por esta sobrecarga de trabajo. Tenga la bondad de transmitir mis órdenes a los mozos de establo para que hagan sitio a la carroza del conde. La única cosa que no le habían preguntado era si aceptaba acompañar a esa gente al campo. —¡Pero milady!—protestaba el mayordomo—¿Quiere usted que lo hagamos todo en un día? ¡Es absolutamente imposible! Ya es mas de medio día y no vamos a tener tiempo de… —Señor Draper—cortó Millicent—tendremos aún menos tiempo si lo perdemos discutiendo. la incomodidad del viaje no era nada comparada con la angustia que sentía. Capitulo 4 —Sé que es algo inesperado. y para sus caballos. y realmente necesito la ayuda de todos. Puede que en Melbury Hall encontrara una nueva esperanza. pero el mundo no había cambiado demasiado. Luego comunique mis instrucciones a Jonah para el resto del personal. Ohenewaa pensó en el gesto de lady Wentworth. había oído hablar mucho de Baronsford. Traducción Rosanic. Había enviado a una criada para que se ocupara de sus necesidades. ni dinero para comprar pan. Y quizá debería estarlo. solo la muerte.

ya no queda sitio para la africana. —Mas bien creo que presentaría su dimisión con la más mínima indicación. Millicent esperaba que fuera lo bastante inteligente como para comprender que tendría que cambiar de actitud en presencia de lord Aytoun. A lo largo del río. Con todos los campesinos que han abandonado las cabañas de los bosques para invadir la zona de los criados. —Me ocuparé de ella en cuanto termine con la señora Page. —Me temo que no puedo permitírmelo en ese momento. ¿Quiere usted que se quede aquí. Conservar aquí un mayordomo parece ser una tarea muy difícil. una de las primeras cosas que hizo Millicent fue sacarles de esa parte de la propiedad que llamaba el Grove. corrección Cari 24 . milady. hacia la puerta. —Le repito que me ocuparé yo misma de esa persona. este no es el mejor momento para desprenderme de el. Violet le había dicho que se había negado a comer el día anterior y que tampoco quiso el abrigo que ella le ofreció. No quiere separarse de ese harapo que hace las veces de chal. Señora Page. señor Draper. más allá del pequeño valle. Draper se quedó inmóvil en la puerta. se levantaban las decrépitas chozas en las que Wentworth alojaba a la mayoría de los negros que mantenía como esclavos en Melbury Hall. Ni siquiera los otros negros han conseguido hacerla entrar en la cocina. milady—respondió agriamente el mayordomo—le informo de que no hay ni un solo dormitorio libre en el segundo piso. plantada delante de la puerta.El mayordomo levantó ligeramente la nariz y se dirigió. Millicent movió la cabeza. —¿Cree que renunciaría de buena gana a su saloncito a favor de nuestra nueva invitada? Un brillo travieso iluminó los ojos del ama de llaves. Aunque el señor Draper tenga el record de permanencia en Melbury Hall desde la muerte de mi marido. muy estirado. Cualquiera de ellas le parecerá un palacio comparada con lo que ha tenido hasta ahora. —Alójela en una de las dos habitaciones del señor Draper. impidiendo el paso? Millicent se reprochó en silencio no haberse ocupado antes de la antigua esclava. —Antes de que mueva a todo el mundo. De modo que le aconsejaría que volviera a pensar en su decisión de no usar más las cabañas. Cuando murió. Las dos mujeres se callaron hasta que el hombre cerró la puerta al salir. Traducción Rosanic. No deja de quejarse de lo pequeñas que son comparadas a las que ocupaba en la casa de sus anteriores señores. Puede usted marcharse. —¿Y la mujer africana? Se niega a hablar.

Y también la que está al lado de la escalera de servicio. Ignoro si viajará con su paciente y cuanto tiempo se quedará pero quiero que esté disponible. —Sin duda. Podría también desecar los barrizales y levantar una pared de piedra para canalizar el río durante la crecida de primavera. milady? —Media docena por lo menos. Millicent apoyó una mano en el brazo de su fiel empleada. Ni siquiera las restauraciones. Son esos estúpidos individuos que con la excusa de que no tiene usted un hombre que le dé órdenes. milady. Tendremos que esperar a que esté aquí para tomar ese tipo de decisiones. Pero eso solo era una medida provisional durante la temporada de la siega. —¿Cuántos criados acompañaran al conde. En cuanto al resto de los criados. Podrían irse ya. creen que es su deber coger el testigo. ¿Cuánto tiempo se necesitaría para preparar las habitaciones de lord Wentworth para el conde? —Esas habitaciones se han mantenido limpias milady. Puede que más. —Hay que encender las chimeneas por si Su Señoría llegara hoy—suspiró Millicent—También tendremos que dejar una pequeña habitación de invitados para el médico del conde. pero la realidad es que de quien no podría prescindir es de usted. —Es posible Mary. De ese modo podrá oírle cuando le llame su señor. Luego. había realojado en las casitas cercanas a la granja a tantos como pudo y a los demás en su propia casa. corrección Cari 25 . si hiciera falta. Puedo ocuparme de eso ahora mismo. Se preguntó si el conde aceptaría permanecer en una casa superpoblada el tiempo suficiente para que ella pudiera poner en marcha sus proyectos. podría segregar parte de los terrenos próximos al río y construir casas decentes para los obreros. Con sus limitados medios no había podido iniciar ninguna construcción. Espero que le vaya bien al ayuda de cámara del conde. —Volvamos al tema de las habitaciones. ¿Dónde cree que tomará sus comidas? —Está confinado en su sillón o en la cama. —¿Y que debe saber la cocinera sobre lo que le gusta al conde? —No lo sé. lo cual nos dejaría sitio para… El ama de llaves continuó detallando sus ideas pero Millicent volvió al problema que la preocupaba desde hacia algún tiempo. podría poner a dos de las criadas con Violet. milady. Hice que airearan la cama mientras estuvo usted en Londres y solo hay que poner sábanas limpias para que todo esté en orden. Es escocés ¿Qué comen normalmente los escoceses? —No tengo ni idea. Después de haber vaciado las cabañas. Ahora su matrimonio le ofrecía una serie de interesantes posibilidades.—No es culpa suya. sé que algunos de los campesinos han restaurado la lechería para trasladarse allí. milady. Traducción Rosanic.

—Temo que esta casa le parezca poco apropiada. —Ve rápido al patio a ayudar al conde de Aytoun y a su gente.—¿Y que le parecen los muebles de esta habitación? ¿Cree que le gustará estar aquí por las mañanas? Millicent miró los viejos pero cómodos sillones de la biblioteca y se dio cuenta de que no sabía en absoluto como iba a pasar el día su marido. señora Page! Envíe a dos criadas a preparar las habitaciones. El ama de llaves se apresuró a obedecer. La verdad es que no sabía gran cosa sobre el. Millicent salió de allí con el ama de llaves. Millicent se dirigía hacia la puerta cuando una voz angustiada detuvo su impulso. Se volvió hacia su doncella. para que el conde no se sintiera ofendido por su ausencia y. Violet? —¡Está muerta milady! Ohenewaa. Esta casa es muy hermosa y usted es una anfitriona perfecta. —En el patio milady. Quiero que los dos estén conmigo para recibir al conde. había cuatro criados delante de la puerta visiblemente nerviosos. Millicent se dio media vuelta y corrió hacia las cocinas. Sin dudarlo. ¡seguro! —¿Quiénes? —El señor Draper y Jonah. En el vestíbulo de entrada con el techo en arco. milady. —¿Si. ni a el ni a nadie mas. —Dígale a la gente del conde que estaré aquí en un mo… —¡Milady!—gritaba un joven criado que llegaba del jardín—Se van a matar entre los dos. por encima de todo. para que Moisés no hiciera anda que pudiera ponerle en peligro. Algo que ha dicho el mayordomo…He visto que el viejo Moisés se acercaba. Y vaya a buscar al señor Draper. ¡Ya está aquí! Su ayuda de cámara me ha dicho que vaya a avisarla. Salió rezando para que la anciana estuviera todavía con vida. —Se preocupa usted demasiado. milady. corrección Cari 26 . El portero corrió hacia Millicent. —¡Rápido. Se ha caído delante de la cocina y creo que no respira. Usted ya sabe que nadie puede detenerle cuando alguien se mete con Jonah. El Buen Dios se ocupara de que todo vaya perfectamente. No debe inquietarse imaginando lo que puede pasar. —¡Oh no! Millicent se levantó las faldas y se precipitó hacia el jardín. Una carroza. dos carretas y cerca de media docena de criados a caballo. Traducción Rosanic. Un poco mas tranquila. no sin antes hacerle una señal al portero.

pero su cuerpo le traicionó y se cayó al suelo. David. miró por la otra ventanilla y vio las chimeneas de una casa. parecía ser una prolongación del brazo de Lyon. ¿Cuántos hombres morían así? se preguntó. Solo era un enfermo. El mas joven de sus hermanos. ¡Otra traición! Con su mano sana. dirigiendo el cañón hacia el cielo e hizo lo mismo. Otro sueño. Le habían administrado una de esas condenadas drogas antes de emprender el viaje. a vivir bajo el techo de su difunto esposo. Su vida estaba acabada. Jonah había querido defender a su señora y ambos estaban a punto de llegar a las manos. Lyon se despertó cubierto de sudor. La pistola. Si le hubieran dado un arma hubiera acabado inmediatamente con su miserable existencia. En ese momento ya no le preocupaba el lugar al que le habían llevado. La carroza estaba parada y buscó en vano. un deshecho humano. Antes de que Lyon tuviera tiempo de apretar el gatillo. desvelando el rostro fantasmagórico de su enemigo. No iba a dejar que le internaran. en el interior. una pesadilla como las otras.La bruma del amanecer se aferraba a los árboles. el rocío goteaba de sus hojas verde oscuro. Su adversario levantó el arma. ante el. Dolorosamente aprisionado entre los dos asientos. hacía las veces de testigo. Habían dicho que le llevaban con su esposa al campo. Aspiró el olor a tierra mojada como si fuera la última vez. de plata y nácar. La ira reemplazó al miedo a la velocidad del rayo. Estaba en Bedlam. Perfore estaba allí. la niebla se levantó de golpe. ¡No estaba loco! Se levantó del asiento. notó que el pánico se apoderaba de el. pero le habían mentido. La cortina de la puerta estaba abierta y vio unos muros de ladrillo y una alta verja de hierro forjado. el sonido hizo eco antes de desaparecer. Había oído los gritos del mayordomo en cuanto dejó la casa: la llamó incompetente y perversa por haber llevado al infame escocés. Se oyó el grito de una voz grave. “lord escándalo”. un pañuelo revoloteó por un instante y luego tocó el suelo. Le parecía que llevaba durmiendo una eternidad. pensó. corrección Cari 27 . —¡Está usted despedido. se arrancó la manta que el habían puesto sobre las rodillas. El hombre que estaba cerca del árbol estiró la mano. señor Draper! La voz de Millicent hizo eco en los muros del jardín. a pesar de sus esfuerzos para evitarlo. No conseguía aclararse la mente y. Traducción Rosanic. la presencia de Gibbs. Lyon oyó el lejano murmullo del río y el grito de un pájaro asustado. Bedlam.

Volvió a dirigir su atención a Draper. Rezaba para que un criado viniera a ayudarla. Bajo la masa de pelo gris. sino por falta de confianza en si mismo. no porque no fuera capaz de hacerlo. —No sin antes acabar con el. Si Draper llegaba a pegar a Jonah. le costaba conservar su puesto de regidor. Le he oído y Jonah tenía todo el derecho a enfadarse por las cosas poco consideradas que ha dicho de mí. Millicent se puso enseguida delante de Moisés que ya estaba preparado para atacar. —Exijo que se vaya a hacer las maletas inmediatamente. cogía a Draper por el cuello y le tiraba al suelo sin mas esfuerzo aparente que el necesario para tirar una manzana podrida recién arrancada del árbol. —Quiero que recoja sus cosas y que abandone inmediatamente Melbury Hall. no se podía esperar que reaccionara como un hombre libre. y el insolente es usted. el ayuda de cámara del conde. estaba segura. señor Draper—dijo Jonah. Millicent sin embargo sabía que a pesar de su impresionante aspecto era el hombre más dulce del mundo…con la condición de que no hicieran daño a Jonah. Moisés le mataría. —Esto no tiene nada que ver con usted. pero Draper no dio señales de haberla oído. —¡Le he ordenado que se fuera! Al tiempo que el mayordomo cerraba el puño. Por fin llegó alguien por el sendero y reconoció a Gibbs. vio con sorpresa que Gibbs pasaba por delante de ella.—Está despedido. Le puso una mano en el brazo y sacudió la cabeza. al cual había conocido fugazmente en Londres después de la ceremonia de la boda. —¡Yo te enseñaré a abrir tu sucia boca delante de tus superiores! El mayordomo le empujó con violencia. —La señora le ha ordenado que hiciera las maletas. Después de tantos años de golpes y humillaciones. El mayordomo dio un paso hacia Jonah. Traducción Rosanic. La verdad es que temía que Jonah no se defendiera. milady—respondió el otro—Es algo entre yo y ese insolente esclavo. felicitándose de que por el momento se hubiera contentado con ser un espectador. Apretaba los puños y miraba a Jonah con desprecio. —En Melbury Hall no hay esclavos. señor Draper. Estaba a pocos pasos de los dos hombres. expulsado. Le lanzó una mirada de advertencia a Moisés. su rostro llevaba las cicatrices de los golpes que había recibido por parte de los traficantes de esclavos y de plantadores como Wentworth. A pesar de su inteligencia y su trabajo. —¡Desaparezca! ¡Ahora!—gritó Millicent sujetando a Moisés para que no interviniera. corrección Cari 28 .

la mayor parte de los criados se habían puesto en fila para recibir al nuevo señor. La señora Page salió corriendo por la puerta principal. El rostro del mayordomo. —Si me lo permite. Sin embargo recordó lo que Violet le había dicho de la africana y Gibbs sorprendió su mirada ansiosa dirigida a la casa. Lord Aytoun dormía de modo que le deje en la carroza. —Si quiere volver a la casa. Desde fuera no podía ver gran cosa. bajo el zapato del escocés. pasó por delante de Millicent. —¿Su Señoría está en la casa. corrección Cari 29 . sino que no se podía hacer caso omiso al enorme tamaño de sus puños. estos hombres seguramente me ayudaran a poner a este perro sarnoso en el camino a Saint—Albans. le hizo una reverencia y fue a colocarse entre ellos. Hizo una seña con la cabeza y el lacayo abrió la portezuela. —Por supuesto—murmuró ella. —He oído que milady le ordenaba que se fuera. en el pueblo de Knebworth. Ya me voy señor. Un hombre al cual era mejor no enfrentarse. señor Gibbs? —No milady. con las prisas. milady. milady. En cuanto usted me lo permita. —¡Gracias! Millicent solo notó el frío cuando dio la vuelta a la esquina de la casa y recibió el viento en plena cara. Traducción Rosanic. su ama de llaves me encargó que le dijera que la africana está bien y que ha vuelto en si. A una respetuosa distancia de la carroza. cuando pasé por delante de la puerta de servicio. Muy consciente de las dos filas de miradas que la observaban. cretino. pero le pareció que los asientos estaban vacíos. —Creo que Jonah y Moisés estarán encantados de ayudarle. Gibbs saludó educadamente a la mujer. había perdido toda su superioridad. Draper debió ser de la misma opinión ya que su humor belicoso desapareció como por arte de magia. El lacayo del conde era un robusto escocés de musculoso pecho y que llevaba el pelo sujeto en una coleta en la nuca. había salido sin el chal. pensó Millicent. señor Gibbs— respondió ella antes de dirigirse a Draper—Le enviaran sus cosas a la posada del Cisne Negro. Con un escalofrío se dio cuenta de que. Sin aflojar la presión del pie. —Eso es lo que iba a hacer. Los sirvientes del conde estaban esperando al lado de sus caballos. No solo tenía una mirada sombría y amenazadora bajo unas espesas cejas oscuras. Creí que preferiría recibirle usted misma antes de que le lleváramos dentro. señor? Puso un zapato sobre la nuca del mayordomo y pisó con fuerza. intento disimular su nerviosismo y se acercó a la carroza.—Parece que le cuesta un poco obedecer a su señora ¿no.

Su expresión era de enfado. Disimular la verdad siempre había sido su forma de evitar la humillación causada por el terrible trato que le dispensaba su marido. golpeada por Wentworth. El conde no contestó y ella levantó la vista hacia su rostro barbudo. El estaba retorcido sobre si mismo. Por un momento recordó vívidamente la época en la que ella se encontraba también en un coche. pero se dio cuenta de que la tensión que se veía en sus ojos azules estaba causada sobre todo por el dolor. —Los caminos desde Londres están en mal estado y no hay nada mas desagradable que hacer un largo viaje con destino desconocido y… Se interrumpió al ver una mirada asesina de su esposo. intentando desesperadamente esconder su rostro golpeado de las miradas curiosas. Traducción Rosanic. deslumbrado por la luz. y se agachó buscándole el brazo derecho. Se enderezó y se sentó en el asiento. Con torpeza intentó encontrar un punto de apoyo firme. y ella pasó por encima de sus botas para subir al coche cerrando después la puerta. podría levantarle un poco y liberar el otro brazo. pero… —¡Gibbs!—repitió en voz alta. Abrió los ojos. He actuado sin pensar. Se ha caído del asiento. intente… —Gibbs. —Ahora viene. —No tengo intención de llevarle yo sola a la casa. Vaya a buscarle. el puño a punto de caer sobre ella… —Le he dicho que vendría enseguida—aseguró ella intentando tranquilizarle. —Lo siento mucho. Pero la situación del conde de Aytoun era completamente distinta. —Dígame que puedo hacer para ayudarle. Ella se sintió aliviada al obtener por fin una respuesta.El estaba caído entre los dos asientos en una postura de lo más incómoda. doblar las rodillas del conde y enderezarle los pies. —Lo siento. Lo cual reforzó su determinación. —Su ayuda de cámara ha tenido la bondad de intervenir en una disputa entre dos de mis empleados. —¡Gibbs! Había tanta furia en su voz que ella volvió a agacharse a su lado. corrección Cari 30 . —Si quisiera pasar su brazo izquierdo alrededor de mi cuello. pero creí que estaría más cómodo en el asiento. milord. No tardará en estar aquí. Volvió a ver a Wentworth con las venas del cuello hinchadas. milord. Sabía que no quería que sus nuevos criados le vieran así. —Por favor. —¡Gibbs! El alarido del conde la sobresaltó. milord.

pero sé que pertenecía a un médico llamado Dombey. pero después la pobre fue a colocarse al lado de la puerta. No creí que tuviera tanta prisa por empezar la luna de miel. muchos trabajadores vinieron a echar un vistazo a la cocina para verla. ayudaba a sus semejantes en las plantaciones de caña de azúcar. El conde era un peso muerto. un poco mas tarde—Pero el señor Gibbs dice que un tal doctor Parker vendrá dos veces al mes desde Londres y que se quedará a dormir aquí. Jadeante. un minuto después. —Perdone. corrección Cari 31 . un traficante de esclavos que residía en Jamaica. De modo que por el momento me gustaría poner a Ohenewa en la habitación que había usted preparado para el médico. milady. Sin embargo ella sigue mirando la pared. En cuanto supieron que estaba aquí. Antes incluso de irme a Londres. el peinado de Millicent estaba deshecho y sus extremidades estaban hechas un nudo con las del conde. —Le hace falta un baño. y ropa. Cuando Gibbs abrió la puerta. la joven se había convertido rápidamente en la mano derecha de Mary. Traducción Rosanic. No conozco toda su historia. levantó la vista hacia el ayuda de cámara quien se quedó quieto levantando las cejas. Aunque fuera la esclava de Dombey. milady.Esta vez no esperó a que él le diera permiso. Según Violet no ha pronunciado ni tres palabras desde Londres. Capitulo 5 —No viene ningún médico con ellos—le explicó Millicent al ama de llaves cuando ambas se dirigían a la cocina. Es extraño. Si me lo permite. Sin embargo ella no se dio por vencida. Cuando llegó una de las muchachas consiguió hacer que tragara unas cucharadas de sopa. con las mejillas ardiendo. milady ¿Quién es? —Está considerada como alguien muy especial. En vano. Mary ni siquiera parpadeó. Le cogió de la cintura intentando levantarle lo suficiente para liberar su brazo. incluidas las de mi marido. ya había oído hablar del valor de esa mujer. Casada con Jonah desde el verano. La señora Page no tardó en ir a dar instrucciones al personal y Millicent se sintió aliviada al comprobar que Amina hablaba en voz baja con la anciana negra.

—Parece hambrienta y agotada—contestó Millicent contemplando la delgada figura de la mujer que apenas se sostenía de pie al lado de la puerta. —Soy curandera. y cuyo rostro estaba marcado por la edad y las dificultades. Los oscuros ojos parecían ver hasta lo más profundo de su alma. nada más. Todas las personas que trabajan en Melbury Hall. ¿Quiere entrar por favor? —Me han dicho que era una mujer libre. —Todos estamos muy contentos de que esté entre nosotros. Trayéndola hasta aquí. Ohenewa—le dijo con gentileza—No tiene porque quedarse ahí de pie. espero demostrar a mi gente. Porque no me fue posible intervenir cuando Jasper Hyde se apoderó de la plantación de Wentworth. Millicent se dirigió hacia la anciana que miraba tercamente la pared. Me pregunto si yendo yo misma hasta allí hubiera podido conservar las plantaciones. —Mentiría si dijera que no vas a hacer anda. —Al darle la libertad estaba sin duda aliviando un poco mi sentimiento de culpabilidad. Después de dirigir una breve mirada a Millicent. —¿Qué espera de mi? ¿Qué tendré que hacer para ganarme la vida y el sustento? Millicent lo pensó un momento. ¡Hubo tantas vidas que no pude salvar! Hubiera debido ser más fuerte. reaccionar más rápidamente. Traducción Rosanic. están aquí por su propia voluntad. —Entonces no quiero entrar en la casa de un esclavista. —Vi como trataba Wentworth a sus esclavos en Jamaica. ¿Por qué se niega a entrar? —Por orgullo. Aquí necesitamos ayuda. y a mi misma. lo sabían y era extremadamente importante para ellos. pero la verdad es que todavía no sé en que podría ayudar. Volvió a dirigirse a la anciana. —En Jamaica usted era la única persona en la que ellos podían confiar. milady— dijo Amina reuniéndose con su ama. —Yo no tengo esclavos. —¡Era mi marido. —Fui a la subasta ayer porque reconocí el nombre de Danbury en el anuncio del periódico. Ohenewa. Esa idea me carcome. No sabe lo que le van a exigir aquí. la anciana se volvió de nuevo de cara a la pared. —Es cierto. sea cual sea el color de su piel.—Todos le estamos muy agradecidos por haberla traído aquí. corrección Cari 32 . Esta vez era ella la que miraba fijamente la pared. que debemos tomar ejemplo de su fuerza y de su valor. no yo!—se defendió Millicent con vehemencia—Desde que murió me esfuerzo en reparar algunas de sus injusticias.

saludándola sin olvidarse de decirle un piropo sobre su belleza o su suave perfume.Millicent se dio cuenta de que muchos criados habían interrumpido su trabajo para escuchar el desenlace de la conversación. Bajó la voz. nerviosa. corrección Cari 33 . se volvió hacia Ned. Atravesaba el bosque de ciervos al menos dos veces a la semana desde hacía mas de un mes para encontrarse con el. la luz que salía de las ventanas de las casas. Después de eso. alto. —Al menos por el momento. —Lo sé. preciosa. Ahogando un pequeño grito. Millicent sonrió. Pero no tuvo que esperar mucho tiempo porque ya unos poderosos brazos la estaban abrazando. Pero Violet tenía dieciocho años y sabía muy bien lo que hacía. robusto y músculos duros como una roca. Ned Cranch. Tenia que estar bonita para Ned. Cada cual tiene un motivo y no son incompatibles de modo que ¿por qué no empezar por ahí? Ohenewa miró los rostros llenos de esperanza que tenía delante y entró al fin en la cocina. El no estaba allí y ella miró. era un albañil que había llegado al pueblo en otoño para construir un granero nuevo. El levantó la cabeza sin dejar de abrazarla. El aire era muy frío. Sus besos la mareaban. que había presenciado un par de veces las galantes entrevistas. yo también. hasta que le encontremos un empleo ¿aceptaría usted quedarse en Melbury Hall como invitada? —Si paso por esa puerta no será para tranquilizar su conciencia sino para calmar mi hambre. Traducción Rosanic. Pero Violet no pensaba en el peligro. —Entiendo. Señaló con la barbilla en dirección a Melbury Hall. cada vez que Violet iba al pueblo. —¡Te he echado tanto de menos Ned!—murmuró besando la sólida columna de su cuello. Se levantó la falda que su señora le había regalado recientemente para sortear una rama rota. Iba a casarse. el suelo estaba helado. Encima de la falda llevaba un delantal que ella misma había bordado y alrededor del cuello llevaba puesto un pañuelo de satén que había comprado en su reciente viaje a Londres. el gigante de ojos verdes estaba allí. Se habían conocido un domingo por la mañana en la iglesia. El se apoderó de su boca antes de que ella pudiera decir nada y ella sumergió los dedos en la espesa cabellera rubia abriendo mas los labios como el la había enseñado. Salió del bosque y corrió hasta la pradera que había a los pies del pueblo. La señora Page. la noche era oscura y los arbustos amenazadores. había puesto a la joven sobre aviso.

—Con todo lo que ha pasado allí no estaba seguro de que pudieras escapar. —Me estaba muriendo de deseo. —Sabes que yo nunca…en fin. que nunca antes lo he hecho. Violet vaciló. Ned Cranch. para que notara la fuerza de su deseo. Solo estoy un poco nerviosa. Traducción Rosanic. La gente del pueblo habla ¿sabes? El estaba mordisqueando la suave piel de su cuello y ella tembló. Tomó sus labios con una pasión enloquecedora. Las caricias de Ned se hacían mas intimas en cada encuentro. Sonriendo la llevó hasta el tronco de un árbol caído y la atrajo a sus rodillas. —¿Dónde? Había un brillo diabólico en sus ojos. —¿Ya lo sabes? —Mas o menos. luego se separó de ella y la cogió por la muñeca. pero después de dos semanas el la tocaba en lugares que la hacían estremecerse de placer. Entraremos por la puerta de atrás. La mano descendía hacia el vientre de Violet. Violet sabía que si no iban más lejos ella no se arriesgaba demasiado. —No tienes porque querida. hermosa mía. —¿Por qué no nos quedamos aquí? Ned la cogió por el final de la espalda y la apretó con fuerza contra el. —A mi habitación en el Cisne Negro. Aunque el cuerpo de Violet estaba ardiendo su cabeza continuaba estando fría. Al principio solo eran besos. así nadie nos verá. —Una anciana—asintió jadeante—Se llama Ohenewa. —No deberíamos hacerlo. Enseguida lamentó sus palabras al ver que los ojos del albañil se velaban. —Ven conmigo. —¿Quién te lo ha dicho?—contestó el riendo—Pero cuéntame ¿es cierto que tu señora ha encontrado otro marido? —Completamente—consiguió contestar cuando lo que deseaba era ronronear de placer al sentir su enorme mano tocar sus pechos. —Eres el diablo en persona. Lo que el tenía seguramente en la cabeza era precisamente lo que ella quería evitar hasta que se casaran. Sin embargo no pasaban de ahí. es quitarte uno a uno los botones del vestido y besarte por todo el cuerpo. —Dicen que ha traído a una nueva esclava. Ned. corrección Cari 34 . Podemos quedarnos aquí si lo deseas pero me temo que hace demasiado frío. desde la última vez—susurró el. La verdad es que tengo mucho miedo. —Ya me lo dirás después. —Lo que deseo hacer. Nos quedaremos aquí si eso es lo que quieres. Pero lo entiendo.

Llevaban casados menos de un mes. Había dicho claramente que quería a alguien compasivo. —¿Enfadado? No.—¿No te molesta Ned? ¿Seguro? —Si. Los criados del conde sabían cuidar de todas sus necesidades. Sin embargo. Era un milagro que hubiera sobrevivido a su matrimonio… Recordó su primer encuentro con el conde. ¿Qué te parece? —¿De verdad no estás enfadado?—insistió ella sin aliento. Y todo el mundo creía que había asesinado a su mujer. había oído hablar de Lyon Pennington en los términos más inquietantes. Ella se había quedado petrificada. Yo te besaré en ese rinconcito detrás de la oreja y podrás seguir hablando. ángel mío. —Háblame de Melbury Hall. mientras le daba las buenas noches a Mary. incrédula. cuéntame todo lo que quieras. Ninguna recriminación. Para conseguir acercarse a su marido. ese hombre sombrío y silencioso con el rostro cubierto por la barba. Capitulo 6 A Millicent le pareció muy extraño ir a acostarse sin haber vuelto a ver al conde. Violet. Gibbs. Desde la cena todo había sido de una tranquilidad absoluta. en absoluto querida. Y sé exactamente como hacerte pensar en otra cosa. Se estremeció al recordar la primera vez. —¿Lo dices en serio? —Si—aseguró el dirigiendo su atención al cuello de ella—Pero dime lo que sucede en Melbury Hall. Durante las pocas horas pasadas en Londres después de la boda. antes tenía que desprenderse de la angustia que la invadía. Wentworth había matado a su primera esposa y muchas veces había estado a punto de hacer lo mismo con Millicent. La verdad es que no quería decírtelo todavía pero ¿Por qué no? —¿Decirme que? —Te amo. Ninguna extraña acusación. corrección Cari 35 . había subido a su señor hasta sus habitaciones después de llegar y le habían llevado la cena. Millicent no podía evitar imaginar que no era en eso en lo que la condesa viuda pensaba cuando le pidió que se casara con su hijo. Tenía un carácter explosivo. Se había batido en duelo al menos cuatro veces la primavera anterior a su accidente. Sus azules ojos estaban Traducción Rosanic. Su mano iba subiendo a lo largo de la pierna de ella. Todavía podía verle cogiendo la fusta y dirigiéndose hacia ella. ayudado por dos lacayos.

Eso no era vivir. Una situación muy diferente. —En la cama o en su sillón. —¿Siempre hay alguien a su lado? —Intentamos hacerlo. milady. Apartando de su mente una vez más sus temores. Millicent tenía demasiadas cosas en la cabeza. milady—respondió el abriendo mas la puerta. allí. le daban sudores fríos. Consiguió no volverse para ver a quien se estaba dirigiendo Gibbs. eso es todo.inquietos pero no eran hostiles. señor Gibbs? —Si. —¿Le gusta su habitación. señor Gibbs? Traducción Rosanic. Ella sintió una oleada de simpatía. Algunas veces solo con pasar por delante de la puerta. pero no miedo. ¡Su marido le había parecido tan desamparado. Sin embargo ha tomado un poco de sopa. —Lady Aytoun. pero Amina había ido a verla y le había llevado agua para que se lavara. Gracias. Una vez en el piso superior. arrinconado entre los dos asientos! —¿Qué le gusta hacer a él. La anciana se había quedado en su habitación toda la tarde. Si juega a las cartas. no le dio miedo. se dijo. Se limita a mirar por la ventana. Ella hizo un gesto de aprobación con la cabeza. ¿Cómo se las iba a arreglar para que la anciana se sintiera segura en Melbury Hall? ¿Cómo debía redactar un anuncio para encontrar un sustituto a Draper? ¿Por donde empezar con sus nuevos ingresos? Tenía que pensar en todo eso. Si tiene algún periódico favorito. corrección Cari 36 . señor Gibbs? Ante esa inesperada pregunta. el asombrado lacayo se quedó pensativo. Un hombre muy diferente. —¿Ha comido? —Me temo que el conde no tiene demasiado apetito después de pasar tantas horas en el coche. Gibbs pareció sorprendido cuando abrió la puerta y la vio. —Lo que me gustaría saber es si le gusta leer o que le lean. —¿Está dormido en conde. Nadie la había llamado así todavía. Se prometió que le organizaría algo para ocupar su tiempo. pero estaba demasiado cansada para poner sus ideas en orden. Millicent permaneció muda por un instante. Ella pudo ver la cama y al hombre que dormía en ella y se abstuvo de entrar en la habitación. Había experimentado preocupación e inquietud. Al menos cuando está despierto. se detuvo brevemente ante la puerta de Ohenewa. Incluso cuando intentó ayudarle dentro del carruaje y el se enfadó. Nada de eso. comida y ropa. Estaba llegando a la habitación del conde cuando recordó todo lo que había soportado en ese dormitorio en los tiempos de Wentworth. —No milady. —Lo que quiero decir es ¿Cómo el gusta pasar el día?—volvió a preguntar ella. llamó suavemente.

El fuerte dolor que atravesaba el pecho de Jasper Hyde le impidió golpear de nuevo en la mesa. —Señor Hyde. en el lugar donde el puñal se abría camino entre sus costillas. Su mano se crispó bajo su corazón. aceptó usted que ella le pagara?—gruño Jasper Hyde—Sabía usted sin embargo que desde que compró a la esclava las cosas habían cambiado. El dolor aparecía siempre de repente. Sin embargo al entrar en su dormitorio no pensaba en el alivio que le proporcionaría una ayuda externa. No creo que el conde tenga ningún inconveniente. Millicent sabía por la condesa viuda que el escocés llevaba al servicio del conde varios años. milady. Se dirigía hacia su propia habitación cuando el lacayo la volvió a llamar. ni síntomas aparentes. No dejaba rastros. —Ha visto usted que despedía al señor Draper esta tarde. pero… —¡Váyase al diablo usted y sus miserables disculpas!—aulló Hyde dando un puñetazo encima de la mesa—¡Condenados abogados! El señor Platt cruzó los dedos encima del escritorio. No encontré ningún modo de rechazar el pago en efectivo que cubre todas las deudas de lady Wentworth hacia nosotros. —¿Y desde cuando se atiene usted a la legalidad. Ella giró los talones. Me era imposible negarme. —¿No se encuentra bien. era completamente legal. —¿Ofreció usted tomar a la negra como parte del pago? —Si. en nombre de Dios. disminuyendo poco a poco para luego desaparecer. —Mire. Pero Hyde sabía que era falso. Quizá pueda ayudarme a encontrar un sustituto. —Mis disculpas. No nos debe absolutamente nada. —¿Por qué. sino en el hombre que se había encontrado tirado en el suelo de la carroza y en su expresión de desamparo. señor Hyde? —¿Ofreció usted…? Iba recuperando la respiración normal. decían. señor. —Perfecto. pero sir Oliver no quiso ni oír hablar del tema —Entonces no debería haber aceptado el dinero. Su corazón estaba sano. y se lo agradezco mucho. Platt? Traducción Rosanic. —Lady Aytoun…En vista de que voy a vivir aquí. Los médicos con los que había hablado de su enfermedad no habían sido capaces de hacer un diagnóstico. Estaré encantado de serle útil. Buenas noches señor. si usted cree que la puedo ayudar en lo que sea. —Desde luego milady.—Es muy cómoda. Su abogado ni siquiera intentó discutir por los intereses de este mes. no dude en decírmelo. estaba claro que nuestros planes se habían venido abajo. corrección Cari 37 .

¡Inmediatamente! El abogado sudaba copiosamente. —Continuemos vigilándola de cerca. —¿Cuál? Platt cruzó sus huesudos dedos. Ese viejo loco. la suerte que le estaba volviendo la espalda…No necesitaba mas pruebas. —Parece que no nos entendemos—continuó—Usted afirmó que ella estaba al borde del abismo. prácticamente muerto. podría decirle que reconoce haberse comportado mal. corrección Cari 38 . Además. —Quiero a la vieja esclava. quizá podamos hacer otra oferta por la esclava. —Es absolutamente necesario que suelte a esa vieja bruja. —Cierto. El dolor de su pecho. ¿Entendido? Dio otro puñetazo sobresaltando a Platt. Por ejemplo. que el dinero no era la única manera para convencerla. había afirmado que no vendería a Ohenewa a alguien como el. Entonces Hyde había ayudado al buen doctor a partir hacia su última morada. Hyde recordaba su última entrevista con el doctor Dombey. —Podría usted presentarse bajo un nuevo aspecto. señor. —Nadie nos detendrá. nunca me vendería a la negra. que ni siquiera tendría con que pagar a la mujer. que desea contratar a la mujer para cuidar de la salud de sus esclavos en Jamaica. ayudó al doctor Dombey. miraba fijamente al abogado de forma amenazante. que ha cambiado. —¡Ridículo!—explotó Hyde—¡Nunca se dejará engañar! —Solo quería sugerir. —No podemos deshacer lo que está h… Hyde barrió las hojas con el dorso de la mano. —Dentro de quince días. apoyado en el escritorio. señor. Hyde estaba convencido que la anciana le había echado mal de ojo. fuera cual cuera el precio que ofreciera. mientras el estuviera con vida. Si lo entendí bien. Traducción Rosanic. Sin duda en el futuro no necesitará dinero. por esa razón debemos encontrar una nueva arma en su contra. Platt. Los papeles que había encima de la mesa salieron volando y el abogado intentó recogerlos. —Pero ya no hay deudas que pudieran servirnos para presionar. No es más que una débil mujer que se encuentra con un marido enfermo. —Usted mismo dijo que ella ya no necesitaba dinero.Hyde. —¡No podía imaginar que iba a casarse con el conde de Aytoun ese mismo día! Hyde maldijo su mala estrella.

Pero la suerte no le sonreía tampoco ese día porque la esclava había desaparecido. Y un ordenanza esperaba en la puerta representando a varios de los acreedores de Dombey. —Quizá podamos hacer entrar en razón a lady Wentworth por medio del abogado del conde. Hyde rechazó la idea con un gesto. Una brillante idea estaba tomando forma en su mente. Violet no estaba preocupada por sus botas empapadas, ni por el bajo de su falda y su delantal cubiertos de barro. Ni siquiera se daba cuenta de que estaba tiritando. Sin embargo las lágrimas caían por sus mejillas mientras escapaba a través del bosque. Todavía era de noche cuando subió por la pequeña colina que llevaba a la casa. No odiaba a Ned. El no la había forzado a acompañarle a la posada. Había ido de buen grado, riendo como una tonta, cuando la lluvia empezó a caer. Una vez en la habitación el no la había forzado tampoco. Se había tomado su tiempo, la había acariciado y besado murmurándole palabras de amor en el oído. Y ella, como una mujer de vida alegre, emitía pequeños gemidos de placer. Sin embargo, en cuanto le dejó para perderse en la noche, la vergüenza cayó sobre ella como una ducha de agua helada. El se había aprovechado de ella sin ni siquiera comprometerse definitivamente. Mientras se acercaba a los jardines, recordó las cosas que le había dicho. Que era suyo, que la amaba de verdad, que… Se detuvo para apoyarse en el muro con el rostro entre las manos. El no había prometido casarse con ella. —¡Señor!—gimió en voz alta. ¿Qué sucedería si el le había hecho un hijo? Su madre, viuda desde hacia mucho tiempo, siempre había vivido de forma pobre pero honrada en Saint—Albans. ¡Y su abuela estaba tan orgullosa de ella! Unos años antes había sido ella la que se había atrevido a hablar firmemente con lady Wentworth sobre la forma en la que quería que su nieta fuera tratada si empezaba a trabajar para ella. Violet se secó las lágrimas con rabia. Su abuela siempre la llamaba su pequeña flor inocente. ¿Dónde estaba ahora esa inocencia? Cuando Wentworth estaba vivo, Violet hubiera preferido morir a dejar que la tocara. Muchas veces se había escondido en las cabañas de los esclavos para escapar de el. Estaba aterrorizada pero había conseguido conservar su virginidad. Y ahora acababa de tirarla por los aires como la peor de las rameras.

Traducción Rosanic, corrección Cari

39

Tenía que hablar con Ned. Tenía que asegurarse de que el había entendido bien la clase de chica que ella era. A menos que ya fuera demasiado tarde. Casi se ahogó con los sollozos. La mansión se levantaba ante ella, imponente en la oscuridad que precede al alba. Estaba llegando a la verja cuando una alta figura le impidió el paso. Se chocó contra el pecho del hombre que la cogió de los brazos para impedir que cayera al suelo. Dando un pequeño grito, levantó los ojos hacia el rostro cubierto de cicatrices. —¡Moisés! El la soltó. —¿Qué estas haciendo fuera a estas horas?—le preguntó suavemente. Sabía que el estaba de guardia por las noches, pero nunca había vuelto tan tarde y no pensó que tropezaría con el. —¿Violet tiene daño?—preguntó el. Su tono de voz no podía ocultar su preocupación y ella se sintió todavía más culpable. —¿Por qué Violet llora? —No pasa nada. Solo estaba un poco triste, pero ya estoy mejor. De verdad. Puso la mano en su brazo antes de correr hacia la casa. Al llegar a la puerta se dio la vuelta. No podía ver el rostro de Moisés pero sabía que el estaba esperando a verla entrar a la seguridad de la casa.

Traducción Rosanic, corrección Cari

40

Capítulo 7
Adosado a las colinas de Chiltern, Solgrave dominaba sobre un largo y estrecho lago metido en un precioso valle. Con su reserva de gamos y sus granjas bien cuidadas, la propiedad de los condes de Stanmore, era verdaderamente magnífica, mucho más que las propiedades vecinas. Pero su esplendor no disminuía en nada el valor de las mansiones cercanas, al contrario, éstas adquirían mayor importancia simplemente por estar situadas en las proximidades. Esa era una de las razones por las que Wentworth había comprado Melbury Hall. Por supuesto, eso fue antes de que se casara con Millicent para subir en la escala social. Ironías de la suerte, unos años mas tarde, Rebecca Neville había vuelto de las Colonias americanas, se había casado con lord Stanmore y había demostrado ser una aliada de Millicent en su lucha por la libertad. Aunque hubieran seguido caminos diferentes, fue el destino quien se encargó de reunir a dos amigas del colegio después de una separación de diez años. Millicent siempre le estaría agradecida a Rebecca y a Stanmore por haberla ayudado a levantarse y a conservar Melbury Hall.

Traducción Rosanic, corrección Cari

41

La señora Trent, el ama de llaves de Solgrave, se mostró amistosa, como siempre, cuando acompañó a Millicent a la biblioteca. Esta acababa de quitarse el sombrero y los guantes cuando su amiga se precipitó hacia ella. —¡Iba a ir a verte esta tarde!—dijo. Las dos mujeres se besaron cariñosamente. —No quería dejar de verte porque he oído decir que solo os quedaríais una noche. —Vamos a ver a mi suegra a Escocia. Estaremos ausentes alrededor de un mes, pero teníamos que detenernos aquí. Rebecca retrocedió sujetando a Millicent a la distancia de un brazo. —Stanmore y yo no podíamos creerlo. ¿Te has vuelto a casar? —En efecto. —Pero no le conocías de antes ¿no? —No. Ante la expresión de asombro de su amiga, Millicent se lo contó todo, sin decir nada sobre el aspecto financiero del arreglo. Rebecca la escuchó atentamente antes de preguntar, escogiendo las palabras: —¿Qué sabes exactamente de ese hombre? ¿Qué sabes de su reputación? —Sir Oliver me ha contado algo y yo he oído muchas cosas después. Pero creo que solo son rumores. —¿Entonces sabes que algunos le acusan de haber tirado a su mujer por el acantilado de Baronsford? —Estoy segura de que ella se resbaló, igual que el resbaló intentando sujetarla. Ella murió, pero el destino del conde fue casi igual de trágico. Aparentemente esta inválido para el resto de su vida. Hablé mucho con la condesa viuda del accidente. Lord Aytoun se ha convertido en otro hombre. Está…tranquilo. Rebecca tomó las manos de su amiga entre las suyas. —Sabes que no me gusta meterme en la vida privada de los demás, pero solo llevas casada una semana y ya pareces cansada. Millicent esbozó una sonrisa. —Eso es culpa mía, no suya. —¿Por qué? Millicent se acerco a la gran ventana que daba al lago. Ella también se hacía la misma pregunta. —Cuando acepté casarme con el, me convencí de que simplemente le estaba ofreciendo un lugar donde se ocuparían de el. Se volvió hacia su amiga. —Tú me conoces, Rebecca, ya no me hago ilusiones en cuanto al amor. Las perdí hace tiempo a causa de lo que sucedió. Pero al mismo tiempo reconozco la importancia de estar casada. Esta unión con el conde de Aytoun es para mí una situación ideal con la cual no me atrevería a haber
Traducción Rosanic, corrección Cari 42

Las asombrosas revelaciones de Perfore todavía daban vueltas en su cerebro. James. sé tú misma. Escucha a tu corazón y ayúdale en la medida de lo posible. con la falda levantada corría entre los pinos zigzagueando como si fuera una serpiente. —No. —¿No hay ninguna forma de ayudarle? Un médico diferente o algún modo de despertar su mente. El futuro es tan desconocido como el hombre con el cual te has casado. —Pero las cosas no son como tú creías. La lluvia le azotaba. sombríos. Te subestimas constantemente—contestó Rebecca con calor—Tu misma dices que se pasa el día aletargado de modo que ¿Cómo puedes saber lo que piensa o lo que siente? En cuanto a mejorar su existencia. contra el cielo tormentoso. Rebecca sabía de lo que estaba hablando ya que había vivido sola en las colonias durante diez años y había criado al hijo de su marido. pero no podía dejar que se fuera. Y es así para todos nosotros. —Incluso sin conocerle. simplemente. Luego la vio de nuevo. dudo que eso sea así. Lyon se los secó para verla mejor. con su larga cabellera rubia flotando al viento mientras ella desaparecía entre la niebla. Tenía razón y Millicent debía confesarse a si misma que se estaba preocupando por el futuro mientras que el desafío que debía enfrentar estaba en el presente. Entre la bruma podía ver a Emma quien. él resbalaba. Sin embargo puedo ver el dolor en su mirada. ¿Pero como podía defenderse ante una situación de la cual no sabía nada? Emma tenía Traducción Rosanic. Estoy casada sin tener necesidad de ser esposa. Le pesaban las piernas como si estuviera corriendo en la arena. cerca del acantilado. Se volvió hacia Baronsford cuyos muros se recortaban. Es tan miserable como el último de los mendigos de los bajos fondos de Londres.soñado. sus acusaciones todavía herían su sentido del honor. Las ramas le arañaban la piel y la ropa. Hay mil maneras de hacer que su vida sea más llevadera. La lluvia le caía sobre los ojos y la cara. un niño con una mano deforme y medio sordo. Nadie puede decir lo que nos espera al final del camino. yo…me doy cuenta de que siento pena por el. —Pero…pero es que temo haberme casado por encima de mi nivel—soltó Millicent—Estoy segura de que se da cuenta de mis debilidades y de los defectos de Melbury Hall. No quiere vivir así. Ha perdido el uso de las piernas y de un brazo. No tienes porque preocuparte por nada que no sea eso. corrección Cari 43 . Pasa los días en una especie de letargo. cayó sobre el lodo del camino. Gané un esposo sin el miedo que implica.

Por la ventana del saloncito. El doctor Parker no la hizo esperar demasiado. Ella nunca habría estado en compañía de lord Aytoun si el no hubiera estado incapacitado. A pesar de todo estaba contenta de la presencia del médico porque tenía que hacerle varias preguntas sobre la salud del conde. Todo estaba gris y opaco. A Millicent le había dolido el comentario. cerca de Chiswell Green. Al lado de los caballos dos lacayos estaban charlando y golpeando el suelo con los pies para calentarse.las respuestas. Una sombra se movió a su lado y unas manos frías se posaron en su frente. Como mucho estaba en el purgatorio. que volviera con el. Cuando ella había hecho que les llevaran unas bebidas calientes y les ofreció entrar en la casa para comer algo. Luego la encontró. Continuó paseando por la estancia. Según él. El camino que bordeaba el acantilado estaba desierto. Al fin llegó al borde del bosque. milady—dijo con tono apresurado—No hay ninguna medicina nueva. El alarido de Emma resonó en las colinas. que afrontara la verdad. pero no podía ver la otra orilla del río. pero le he recomendado a su ayuda de cámara que Traducción Rosanic. con el pelo desplegado sobre las rocas y los ojos abiertos que ya no le podían ver. El médico había sido un tanto brusco con ella cuando le recibió y había subido directamente al dormitorio del conde con su ayudante. Lyon se despertó sobresaltado en la más absoluta oscuridad. Gibbs le hizo pasar al saloncito donde Millicent le invitó a sentarse. se habían negado. Vio el rostro preocupado de su esposa. Millicent estaba mirando el deslumbrante carruaje en el que había llegado el médico desde Londres. Si estaba muerto era evidente que no había subido al cielo. A modo de contestación. le estaban esperando y debía regresar a Londres inmediatamente. allí abajo. Había resbalado y había caído también por el acantilado. Había aceptado un refrigerio pero había rechazado la invitación de Millicent de pasar la noche en la casa. El doctor Parker les había ordenado que se quedaran al lado de los caballos porque luego tenían que ir a casa de lord Ellington. Estaba muerto. Todo se confabulaba para recordarle su posición real. era necesario que se explicara. Se levantó y empezó a correr a toda velocidad hasta que sintió que los pulmones le iban a estallar. otros pacientes “con un rango demasiado elevado para decir los nombres”. Mientras el enfermero se dirigía directamente al carruaje. corrección Cari 44 . el sacó su reloj de bolsillo. —Todo esta bien.

un cirujano escocés llamado Wilkins. o Wallace. En cuanto al tratamiento… La interrumpió haciendo un gesto con su rechoncha mano. —Como seguramente sabrá. El médico se suavizó un poco. hace diez días. le curó los huesos rotos. créame. a la vez que admirable. aprecio mucho que se haya desplazado hasta Melbury Hall. Solo quería saber lo que piensa de la salud de mi marido. Se volvió hacia ella. Por ejemplo ¿Qué le ha hecho hoy? —Muy bien. Y ahora.aumentara la dosis de la que le dábamos en Londres. nunca me ocupé de las heridas físicas de Su Señoría. y lo que ha decidido hacer para curarle. pero… —Me dijeron después de la… desgraciada caída de Su Señoría desde arriba del acantilado que. milady. Pero después de un accidente así.. No ha habido cambios desde la última vez que le vi. El médico se disponía a irse. puede que solo envíe a mi ayudante cada quince días aproximadamente y la tendré al corriente del estado de salud de lord Aytoun. No sé cuando volveré. milady. frunciendo el ceño. pero como el conde está bien cuidado. le diré que le he tomado el pulso y he obtenido una muestra de orina. ¿Fue acaso la incompetencia de ese hombre lo que impide que el conde pueda usar sus piernas? No sabría decirlo. —Es cierto. Traducción Rosanic. —Como le he dicho—declaró con suficiencia— mis clientes pertenecen únicamente a la élite de Inglaterra. —Estoy segura. El médico elevó los ojos al cielo como si estuviera ante una niña que estuviera poniendo a prueba su paciencia. Lord Aytoun está bajo mi responsabilidad y me ocuparé de que reciba los cuidados necesarios. La condesa viuda no habría acudido a usted si no tuviera confianza en su talento. su preocupación por su reciente marido es comprensible. si me disculpa. —Ya se lo he dicho. —No dudaría por nada del mundo de su competencia. y aprecio mucho que alguien con tanto renombre como usted se desplace hasta aquí. —Por supuesto. señor Parker. lady Aytoun— replicó secamente el médico— Si insiste en saber los detalles. corrección Cari 45 . tengo que irme. ya no me acuerdo. doctor Parker. creo más bien que se trata del shock. —No tiene que preocuparse. —Le aseguro que no es necesario. —Quería preguntarle sobre el tratamiento que se le está administrando a mi esposo. Se lo diré a la condesa viuda. —Tengo algunas dudas que esperaba que pudiera usted aclararme—dijo Millicent con la voz cargada de emoción.

Gibbs. el conde prefería estar solo. sin embargo. —Usted puede hacer algo útil ocupándose de que mi paciente coma algo con regularidad. Y me he dado cuenta de que tiene un sueño agitado y que cuando despierta no es del todo consciente de lo que le rodea. —Lord Aytoun esta tomando medicinas muy fuertes. doctor. —Gibbs me confirmó que su señor tenía un sueño inquieto y parece ser que está más nervioso todavía cuando está despierto. y me parece que ha reaccionado perfectamente. —¿De verdad?— se extrañó él. señor. Ahora. —Sin embargo. lady Aytoun. el cual está muy indicado para este tipo de casos. Lyon apretó los dientes y se apartó de John. impedir que caiga en la depresión y evitar tener que encerrarle… —¿Por qué habría que encerrarle? —Para impedir que se haga daño a si mismo en los momentos de mayor depresión. lady Aytoun— suspiró el médico mirando de nuevo el reloj. corrección Cari 46 . de verdad tengo que irme. Y le trato con los mejores medicamentos que hay. El doctor la obsequió con una severa mirada. —Con todo el respeto que me merecen su sabiduría y su experiencia. Es decir. milady. aumenté la dosis en varias gotas al día. Desde la segunda noche que mi marido pasó aquí. Más exactamente. La vida de lord Aytoun es infinitamente más agradable que la de muchos enfermos de este tipo.—Ahí exactamente quería llegar. el caso de un enfermo mental que su familia insiste en conservar a su lado. opio. quien estaba intentando hacerle tragar una cucharada de sopa. Traducción Rosanic. Hay que obligarle a comer algo. milady. Pero me contestó que. le aseguro que ha demostrado ser el más eficaz. No puedo evitar pensar que su salud está empeorando. doctor Parker. Ya me he entretenido mucho. no veo porque… —Debe fiarse de esa sabiduría y de esa experiencia. parece menos… —En lo que respecta al tratamiento. he pasado muchas horas a su lado cada noche. —Estoy segura de que se preocupa mucho por la salud de lord Aytoun. Es para tranquilizarle. —No veo donde quiere llegar. Al principio pensé que era por lo avanzado de la hora en que le visitaba y le pregunté a su ayuda de cámara. Demasiado. Además no quiere ni comer ni beber. durante el día. cual era el mejor momento para hacerle compañía. Antes de que Su Señoría abandonara Londres. —De verdad.

Notó que alguien empujaba su silla de ruedas e intento ver el rostro de John. con una mirada asesina. movió la cabeza. Otra vez la cuchara. ya estaba harto de preguntarse cual de ellos acabaría por convencer a su familia para que le internaran en Bedlam. ni había preguntado porque. milord. y el doctor Parker dice que hay que obligarle a comer. Seguramente Will. Está perdiendo peso. Cerró los ojos. Y sobre todo. Lyon la apartó con la mano izquierda. ¡Por fin la voz de Gibbs! —Mi cama. conseguía doblar la rodilla. Detrás de él se acercaba Gibbs con un vaso. No había pronunciado una sola palabra mientras Parker le auscultaba. volvió otra vez la cabeza para alejarse de John. Hacía demasiado calor. En vista de que la cuchara se dirigía nuevamente hacia su boca. Intentó concentrarse para saber que día era. de modo que procuren seguir mis instrucciones. Ni siquiera había hablado del dolor de sus articulaciones. —Déle esto cuando haya tragado algo de sopa—ordenó Gibbs depositando el vaso sobre el velador— Volveré enseguida. tal cosa no sería demasiado difícil. Le subió a la boca un regusto de bilis y notó como el sudor perlaba su frente. No había hablado de los estremecimientos que a veces tenía en el brazo derecho. Por otra parte. pero pronto se dio por vencido. Después de todo ¿Qué importancia tenía? ¡Condenado médico! Solo era un charlatán igual que los anteriores y a uno le daba la sensación de que podía oír las monedas de oro chocando entre sí dentro de sus bolsillos cada vez que se movía. De todas maneras. —El criado continuó hablando. —Si. milord. con su expresión de saberlo todo. algunas veces. La medicina. eran algo nuevo.—Tiene que colaborar. Traducción Rosanic. —Solo necesitamos que nos ayude usted un poco. irritado. —Quiero mi cama. Se había acostumbrado tanto a tener calambres en el estómago que casi se habían hecho soportables. Lyon. el cual seguía enarbolando la cuchara. Luego apareció el gordo médico y se subió al vehículo. pero antes debe comer algo. corrección Cari 47 . las inmensas nauseas que sentía desde esa mañana. Ahora. Detrás de el había alguien. antes de la llegada del pomposo médico. después de que la duquesa viuda muriera. de los dedos que se abrían y cerraban. e intentó concentrar su atención en la calesa que veía por al ventana. Lo único que deseaba era acortar la visita de ese parásito. Odiaba a todos los médicos. pero Lyon no le escuchaba. ¿O fue ayer por la mañana? Todo estaba mezclado en su cerebro.

tapándose la boca con la mano— Perdón. y le meteremos en la cama. pero el sabor era más fuerte que el de la bilis. perdiéndose en la hirsuta barba.Lyon observó como salía el ayuda de cámara. —¡Cielos! Perdóneme. La ancha espalda de Aytoun seguía temblando mientras continuaba vomitando. —Le dimos la medicina— continuó el otro— pero el doctor Parker dijo que tenía que comer algo cuando lo hiciéramos. Coma tan solo un poco. —¡Buen Dios!—exclamó Will a su espalda antes de poder contenerse. Eso era lo único que le quedaba. milord. El olvido. Cuando le dejé hace un par de minutos. pero todavía tenía un sabor amargo en la boca. Su Señoría no estaba tan enfermo. Lyon golpeó el tazón con el dorso de la mano. Al percibir el fuerte olor que se desprendió de repente. Vuestra Señoría… —La medicina—consiguió articular Lyon. El estómago le dio un vuelco cuando aterrizó en él el líquido. Opio y brandy. mientras el otro le sujetaba los hombros al respaldo de la silla. —Vayan a buscar una toalla y agua fría. La bilis le subió de nuevo a la garganta y notó un brazo alrededor de los hombros mientras vomitaba. —¡Otra palangana!— pidió ella. Apretó los hombros de su marido con más fuerza para transmitirle un poco de su fuerza. La mano izquierda de Lyon se aferraba al borde de la palangana y el sudor le corría por las sienes. —Llévense la comida— ordenó— y tráiganme la palangana inmediatamente. Estaba intentando recobrar el aliento cuando uno de los criados le metió un trozo de pan en la boca. Deseaba gritarle que se llevara a ese par de idiotas. — Sosténgale los hombros. —¡No le obliguen!— dijo secamente una voz femenina. En medio de la niebla de su mente enferma. y ella lamentó no poder aliviar un poco su dolor. —Su Señoría no ha comido nada en todo el día— explicó John. corrección Cari 48 . tirándolo al suelo. vio que la mujer se dirigía hacia él. milady. Lyon intentó fijar la vista en el rostro de la mujer. Millicent no sintió asco sino compasión. señor Gibbs. Traducción Rosanic. Ella le puso en la frente sus dedos fríos. y empezó a temblar de modo incontrolable. Intentó soltarse con desesperación. pero todo aparecía distorsionado ante sus ojos. No supo cual de los dos criados le acercó el vaso a los labios. —Nos daremos prisa. Luchó contra un violento deseo de vomitar. Cerró los ojos. Estaba cambiando el recipiente sucio por el limpio cuando Gibbs se deslizó en la habitación.

había firmado los papeles. por favor. se aclaró la garganta. Exijo que en ese caso me interrumpan sea lo que sea que esté haciendo. —¿Las medicinas? —Su Señoría tomó una buena dosis ayer por la noche. Si Su Señoría no se encuentra bien. Le obligó a soltar la palangana y le limpió cuidadosamente la cara mientras Gibbs le incorporaba. Milord solo ha estado así de enfermo dos o tres veces en los últimos meses. Millicent recordó la consideración que el lacayo tenía por su señor. sumamente pálido. ¿Está claro. Por el momento este último parecía estar dormido y ella se apartó de la cama. Si no come. —¿Qué ha comido hoy? Gibbs se volvió hacia John. Sufre permanentemente y su estado requiere cuidados constantes. Recogieron rápidamente las palanganas y las bandejas y se fueron. Will. Pero nunca tanto como ahora. si se encuentra mal y no estoy a su lado. Se había casado libremente con ese hombre. se había colocado al lado de su sillón frente al obispo. —Prácticamente nada. Solo un poco. díganmelo. pero hoy no. —Gracias.Ella empapó una toalla en la jofaina. —No sabe usted a lo que se ha comprometido. Traducción Rosanic. Sin embargo se había limitado a proporcionarle una habitación y nada más. —¿Tendría la amabilidad de meter a lord Aytoun en la cama. se arrodilló ante su esposo y empezó a mojarle la frente y a limpiarle las comisuras de la boca. avergonzado. lady Aytoun— dijo Gibbs— Nos ocuparemos nosotros. milady. a partir de ahora. si usted… —Me quedo aquí. corrección Cari 49 . el cual negó con la cabeza. señores? Los dos criados asintieron. —Les agradezco los cuidados que prodigan a Su Señoría. y John explicó tímidamente: —Le dimos más esta mañana porque él lo exigió— confesó— Y le hemos vuelto a dar hace un momento. sino suya. Sin embargo sabía que no era culpa de ellos. quiero saber lo que se le administra y antes de que se le administre. mantenía los ojos cerrados. milady— dijo Gibbs con tranquilidad— No ha sido por capricho por lo que Su Señoría ha visto a tantos médicos desde el accidente. milady. Lyon. Había aceptado la generosidad de la condesa viuda y había prometido cuidar a su marido. —¿Y ayer por la noche?— insistió ella. Sin embargo. vayan a buscarme. si se salta una comida. señor Gibbs? —No. antes de que llegara milady. llévense todo eso. señor Gibbs? Esperó a que estuviera bien instalado antes de dirigirse a los tres hombres. Aytoun parecía encontrarse mejor. Sin embargo. quiero que se me avise. Millicent tenía ganas de calentarles las orejas a los dos. —Este no es lugar para usted. ¿Sucede esto a menudo. Ahora. Voy a modificar mis actividades para pasar más tiempo con él.

Gibbs. y tuvo la osadía de quejarse porque Su Señoría estaba medio consciente. Si nadie hace algo. —Lo único que deseo es ayudarle— prosiguió ella— Me gustaría liberarle de alguna de sus obligaciones y ser útil. Gibbs. y allí la gente dice lo que piensa. El enfermo estaba mascullando en sueños y ella dirigió la vista hacia la cama. Apenas le prestó atención a milord. — Estoy segura de ello. —Usted ya estaba con Su Señoría antes del accidente. pero me crié en la Higlands. habría acabado con su vida hace tiempo. Creo que eso es lo que la condesa viuda pensaba cuando me pidió que me casara con su hijo. con el rabo entre las piernas. — Nunca me oirá quejarme. Gibbs asintió con la cabeza. —¿Haría usted eso? —¡Por supuesto! Vamos a buscar un médico mejor lo más rápidamente posible. milady. seguro que se deja morir de hambre. ocupándose de mi marido todos estos meses. —Tiene una sola idea metida en la cabeza: drogar al señor hasta el día del Juicio Final y enviar cada mes la factura a la familia. Él se encogió de hombros. Es lo único que puede controlar. Y sin duda sería lo que ella misma haría si gozara de buena salud. Perdone mi franqueza. corrección Cari 50 . —Gracias. —Y supongo que el doctor Parker entra en la última categoría. —No hay ninguno bueno. —¿Porque cree que la condesa se hubiera enfadado? —A ese médico le importa más la comida que los pacientes. milady. —Con buena salud o sin ella. De todas formas me parece evidente que no le gusta demasiado venir hasta aquí. Él solo confía en usted y eso debe ser muy cansado. estoy convencido de que la condesa hubiera mandado al diablo al médico. La mayoría de ellos querrán sangrarle hasta que vuelva en sí o se muera. Y los demás solo son charlatanes que solo piensan en el dinero. —La solución es muy sencilla: le mandaré una carta a Londres para decirle que en el futuro no vamos a necesitar sus servicios. milady. Creo que esa es la razón por la que se niega a alimentarse. Otros le purgarán dejándole sin fuerzas. Aprecio su sinceridad. de haber estado aquí hoy. Traducción Rosanic. Y luego— añadió colérico— nos ordenó que le diéramos más de ese veneno. ¿Cree que se sentiría feliz con la vida que lleva ahora? —¡En absoluto!— declaró el lacayo con vehemencia— Si hubiera podido hacerlo.—De ninguna manera le estoy criticando. Gibbs enarcó las cejas. Soy consciente de la presión que ha tenido que soportar. Lo último que quería Millicent era herir al buen hombre.

en todos esos lugares vio cosas que no se podían contar y conoció situaciones inimaginables. un hombre de pocas luces que no tenía ninguna confianza en si mismo. Él se había traído a sus capataces y el comportamiento de estos había continuado siendo el mismo. Los Blancos no confiaban en su talento. pero también ella… y muy a menudo por defenderles. Millicent echó una ojeada a la puerta que los criados habían dejado entreabierta y vio a Ohenewaa. Todo lo que aprendió lo puso en práctica en beneficio de su gente. Sin embargo. Había estado más de cuarenta años a su servicio. ya que el resultado dependía de la diosa. Traducción Rosanic. aunque él si que estaba al tanto de su don. bajo el intenso sol de los campos de caña de azúcar. A bordo de los barcos de esclavos. Cuando Dombey cayó enfermo. La mirada de Ohenewaa se posó en Millicent y luego desapareció como por arte de magia. De ese modo aprendió la medicina inglesa. sobre el modo brutal de tratar a los esclavos. hasta que murió.— Nada de eso. Ohenewaa se dirigió a su habitación. corrección Cari 51 . de pié en el pasillo. Ellos padecieron la crueldad de Wentworth. durante toda su vida había vivido rodeada de dolor y tristeza. todos los que le narraban esas atrocidades. muy similar a lo que ella misma había visto en Jamaica. El destino hizo que fuera vendida al doctor Dombey. Siempre estuvo a su lado para ayudarle tanto en las islas como en los barcos. Se contaban terribles historias sobre Wentworth. no ahorraban los elogios hacia su ama. Sin embargo. en lugar de bajar al piso de abajo. mirando al enfermo. ¿Para qué? Hubiera sido lo mismo que intentar fundir un glaciar. y cerró la puerta. la africana tenía la sensación de que el hielo se estaba derritiendo. y Millicent no había querido forzarla. de Bonsam Komfo. con Millicent. pues peor para ellos. —Tampoco vamos a permitir que siga aletargado— continuó en voz baja — Seguramente hay otro modo de curarle. y había observado a los sacerdotes Ashanti y a los hechiceros. en los barracones infestados de ratas. Ohenewaa ignoraba si podría haberle curado. Se había limitado a hacerle saber que era bienvenida. había pasado varias veladas con las familias de negros de Melbury Hall. la envió a buscar a uno de los suyos. o al menos lo que él sabía. Basta con encontrar la medicina adecuada… y un buen médico. La anciana había permanecido apartada durante toda la semana. Pero también había presenciado los ritos de Okomfo. En el transcurso de su vida había visto a mucha gente enferma. pero de todos modos el no deseaba su ayuda y ella no intentó hacerle cambiar de idea. Desde que llegó.

antes de ocuparse de sus hierbas. Se sentó en el borde de una silla. Ohenewaa había descubierto otros elementos interesantes. Jonah le compró algunos ingredientes cuando fue a Saint—Albans. aunque estuvieran en invierno. hierbas y pociones. quienes contemplaron abiertamente los genitales del hombre mientras el gritaba hasta morir. La habitación parecía un templo antiguo y misterioso. se agachó al lado de la chimenea. unas hierbas se secaban en la chimenea.Ohenewaa conoció a muchas blancas cuando vivió en la isla. Olvidando su sorpresa. Tanto si eran las esposas como si eran las queridas. Ohenewaa tiró las piedras al suelo antes de decirle a lady Aytoun que entrara. Ohenewaa seguía mirando fijamente las piedras que tenía ante sí y Millicent se acercó sin hacer ruido. el lugar rezumaba paz y serenidad. El ambiente estaba lleno de aromas exóticos. tanto en la cocina como en los bosques y prados de alrededor. Usted no le ha visto tal como es— contestó sumergiendo su mirada sombría en la de Millicent— ¿Estaría usted dispuesta a verle y considerarle como una persona completa? ¿Tendría usted el valor de liberar su espíritu? Traducción Rosanic. esas mujeres solo veían a los esclavos cuando tenían que darles una orden o presenciar un sesión de latigazos. Alguien llamó suavemente a la puerta. y sobre el suelo. Y. Al contrario. a menudo propinados por hombres de su misma raza. —Usted trabajó con el doctor Dombey— continuó— Si yo decidiera prescindir de esa medicina ¿cree que perjudicaría a mi esposo? ¿Podría morir? Ohenewaa cogió una hoja medio quemada y la sacudió encima de las piedras. Sorprendida por el espectáculo que veía ante ella. Las cortinas estaban echadas y solo el fuego iluminaba la estancia. Había cuencos de diferentes tamaños y formas encima de la mesa. —Estoy a punto de desafiar la medicina tradicional británica y me preguntaba si podría usted darme una muestra de su habilidad. Se dirigió hacia la mesa donde ya había reunido cuencos y frascos de semillas. se concentró en la razón de su visita. Una vez desnudaron a un esclavo y le flagelaron delante de las mujeres blancas y de sus hijos. corrección Cari 52 . Los negros de Melbury Hall le dieron hierbas que habían traído de Jamaica y otras que encontraron allí mismo. Esa noche. —Él se está ahogando en un mar de bruma. repartió algunas hierbas sobre las brasas y cogió cuatro piedras. Millicent se olvidó de preguntar a la mujer como había sabido quien llamaba. La recolecta era abundante. sin embargo Millicent no veía en ello nada amenazador ni atemorizante. que habían vendido su alma para convertirse en vigilantes.

eso no le matará. que era incapaz de definir. Está usted en lo cierto. Volveremos a hablar después. En ese lugar había una presencia. Se apartó para dejarlas pasar. Una de ellas llevaba una jofaina y una jarra de agua. corrección Cari 53 . No se podía hacer nada por el conde hasta que no hubiera recuperado todas sus capacidades mentales. Ella también había notado el poder que emanaba de la anciana.Millicent recordó los rumores sobre el escándalo. ¿Hay algo más que pueda recomendarme para ayudar a Su Señoría? —Espere a dar el primer paso. —¿Y que pasa con el dolor? ¿Hay alguna otra cosa que pueda apaciguarlo? No quiero que sufra inútilmente. —Habrá que esperar a ver. de los olores. recogiendo las piedras— No. Millicent las entendía. Millicent se levantó de mala gana. Se sorprendió al encontrar en el pasillo a dos mujeres negras esperando. Será muy importante. la otra una toalla doblada cuidadosamente. Todavía le quedaban mil preguntas que hacer. sin embargo podía entender la reticencia de Ohenewaa. —Si. —Su sabiduría no está contaminada por los principios de la medicina inglesa. Ohenewaa asintió con la cabeza. o una suma sacerdotisa. y Millicent salió de la habitación. —Puede usted suprimir el opio— declaró al fin. Millicent miró a su alrededor. Las antiguas esclavas de Melbury Hall respetaban a Ohenewaa y la trataban como si fuera una reina. siempre estaba bajo los efectos de las drogas! ¿Estaba dispuesta a enfrentarse a un hombre distinto? Recordó el cuerpo doblado en dos encima de la palangana. empapándose del ambiente. pero ya estaba de nuevo mirando el fuego. un poder. de la luz de las llamas reflejada en las paredes. Ohenewaa contempló durante un buen rato las piedras y luego suspiró para sí. —Gracias— dijo. lo primero que hay que curar es su mente. ¡Evidentemente. Traducción Rosanic. Le había dicho a su amiga Rebecca que lord Aytoun ya no era el de antes.

Millicent escribió al reverendo Trimble. Jonah era de gran ayuda. corrección Cari 54 . Violet. a Millicent no le quedaba demasiado tiempo libre.Capitulo 8 Sin un administrador que la ayudara. Este último estaba al tanto de todo lo que sucedía en los alrededores y esperaba que pudiera darle algún consejo. pero se acercaba la temporada de plantar las semillas y había que tomar algunas decisiones importantes. En el pequeño despacho que utilizaba para llevar el control de los diferentes asuntos de la propiedad. pero Londres estaba demasiado lejos. Lo siento. Traducción Rosanic. Levantó la vista cuando llegó Violet. milady? —Todavía no estoy lista para ir a acostarme— le contestó Millicent escondiendo la carta— Pareces cansada. Sir Oliver Birch ya estaba entrevistando a varios interesados. —¿Puedo ayudarla a cambiarse para ir a dormir. no duermes bien. Seguro que desde que compartes habitación con otras dos doncellas.

—No lo sienta. Después de haberse separado de Ohenewaa. —Gracias. La joven nunca se quejaba. John? —Le pido disculpas. No había oído salir tantas palabras seguidas de la boca de su marido en las dos semanas que llevaba en la casa. Según Gibbs. Solo cuando su amiga Rebecca fue a vivir en las cercanías con lord Stanmore. miserable perro sarnoso? Millicent se detuvo en la entrada. pero ninguno de los dos hombres dejó de hablar cuando entró seguida de John. Seis meses antes se había roto un brazo y las dos piernas y no lograba entender como era posible que todavía no pudiera utilizarlas. Millicent vio por encima de su hombro que entraba un criado de su marido. A ella también la afectó. Violet. mientras que Millicent seguía a John hasta el piso de arriba. Vete a descansar. Sé que estuvo con milord hace apenas una hora. con una palmatoria en la mano. Acababa de perder al hijo que esperaba por culpa de un acceso de ira de su marido. por si milord accede a tomar un poco. Herida. milady. La criada se fue después de hacer una reverencia. y si no. Estamos cómodas y me siento feliz de que estén conmigo. Pero. durante uno de los peores momentos de su matrimonio con Wentworth. pero no la había relacionado con las heridas. intento encontrar alivio en el olvido que proporciona la enfermedad. que la avisáramos antes de darle nada. milady. Reflexionó sobre la depresión. y el señor Gibbs está a su lado. —Insúlteme si le apetece. empezó a luchar contra su melancolía… Oyó voces en el interior de la habitación de su esposo y llamó a la puerta. Al pensar que Aytoun había perdido a su mujer y su independencia con la desgraciada caída. —¿Qué sucede. uno de los médicos había mencionado una especie de parálisis. en esa época. después de tanto tiempo. La condesa viuda había hablado de depresión. todavía la necesitaba para ascender en la escala social. pero se ha despertado y esta furioso. —¡Vas a obedecerme. vete fuera de mi vista! ¿Lo has entendido. corrección Cari 55 . Ella se levantó inmediatamente. En ese momento pensó en las diferentes lesiones que tenía. tanto física como psíquicamente. Traducción Rosanic. Millicent había vuelto al dormitorio de su marido y le había mirado mientras dormía. Dijo usted. milady. pero no recibirá una sola gota de ese veneno mientras su mujer no lo autorice. si no solo al accidente. pedazo de mierda asquerosa. Wentworth no estaba dispuesto a internarla en Bedlam. milord. —¿Dónde están Will y Gibbs? —Will ha ido a buscar un poco de sopa a la cocina. Millicent comprendía la reacción de su suegra. y eso estoy haciendo.

Millicent examinó rápidamente la habitación. —¿Por qué está enfadado? —Quiere la medicina. no soy médico.Gibbs se mantenía firme entre la cama y la mesa en la que se encontraba la medicina. Créame. disgustado. Estaba segura de poder hacerse cargo del asunto. De hecho nunca se quejó mientras duró la convalecencia. Antes de empezar a tomar láudano. Como si quisiera darle la razón. Pero con esa lengua viperina podría derrotar a un batallón de mercenarios. —No tengo ni idea. Es más terco que una mula. Millicent lanzó una ojeada hacia el lecho desde el cual su marido la insultaba comparándola a un mendrugo de pan mohoso y al queso rancio. milady. Pero puedo decirle que después de la caída. ¿Me oyes? Gibbs se dio la vuelta y vio a Millicent en la puerta. era muy desgraciado y se las arreglaba para fastidiar a todo el que pasaba cerca de él. No es demasiado buena compañía. —No se tome sus palabras al pie de la letra. —Su Señoría quiere que le demos el láudano—continuó el lacayo— porque sabe que eso le tranquilizará. Le adormece. —¿Qué cree que sucedería si no le volviéramos a dar opio? Gibbs pareció un tanto sorprendido. Traducción Rosanic. Su marido estaba incorporado sobre las almohadas y las cortinas estaban echadas como protección contra el frío. Dice que no quiere tomar nada excepto el laúdano. El conde se calló de repente y ella se dio cuenta de que intentaba respirar. corrección Cari 56 . —¿Le ve peor que nunca? —¿Físicamente? No milady. no es él. milady. Ella se negaba a dejarse intimidar en su propia casa. Sacudió la cabeza. el conde no podía dormir. —¡Sucio individuo asqueroso!— escupió el conde— Soy yo quien te da las ordenes y no esa zorra. Will estaba entrando con una criada que llevaba un cuenco de sopa y pan. Me gustaría quedarme a solas con él. Sería mejor que esta noche nos deje a solas con él. Una sincera preocupación sustituyó a sus deseos de recordarle sus modales. y se acercó a ella mientras el enfermo proseguía con sus insultos. —Ninguno de ustedes tendrá que soportar el mal humor de Su Señoría esta noche— declaró— Vayan todos a acostarse y recuperen el sueño atrasado. —¿Tiene dolores? —Creo que no. milady— contestó Gibbs en voz baja— Las fracturas hace tiempo que se soldaron. Aytoun soltó otra retahíla de juramentos.

Y lo hacía bastante bien gracias a la ayuda de los antiguos esclavos que trabajaban tan bien o mejor que los criados ingleses. señor. sin embargo. sin embargo. Gibbs le parecía muy atractivo. soportado largas y agotadoras horas de trabajo sin haber sido recompensada nunca con el más mínimo agradecimiento. y a Melbury Hall. Su señora se ha quedado sola con Su Señoría. —¡Ah! Me alegro de que lo intente. Sonrió al recordar el comentario de Violet cuando llegó a la mansión: “Es bastante guapo. En toda la semana pasada ni siquiera se tomó la molestia de contestar al saludo de un pobre hombre solitario. ya que su marido había muerto en un accidente de coche en Londres. vio como se reunían con ella los dos lacayos del conde. En esta ocasión. Se había quedado viuda muy joven. Mary Page seguía considerándose una recién llegada a Melbury Hall. señor—contestó el ama de llaves en voz baja— pero mi señora ya ha estado casada antes. A pesar de su corpulencia y de su actitud autoritaria. no me gusta demasiado. Se había sentido impresionada favorablemente por Sir Oliver Birch y todavía más por su señora. señora—contestó el hombre sentándose a su lado. sospechó que algo iba mal. pero no sabe a lo que se arriesga. —Estaba bromeando para tranquilizarle. señor Gibbs. si a una le gustan los monos peludos” —Está sonriendo— constató él— ¿A que debo agradecer esa maravilla? Traducción Rosanic. incluso se había convertido en su amiga y en su brazo derecho. la esposa de Jonah. Después vio el anuncio de lady Wentworth buscando un ama de llaves. —Estoy segura de que le traté con educación. Mary notó que se ruborizaba. todo el mundo se había adaptado muy bien. y luchó contra el extraño hormigueo que se apoderaba de ella en cuanto le veía. El escocés levantó las cejas. señor Gibbs. —No quiero ser impertinente.Después de pasar un año y medio en ese lugar. en qué? Si me permite preguntarlo. y sabe a que atenerse. —¿Sabe a que atenerse. El alto escocés entró unos minutos después. señora Page. Siempre le estaría agradecida por haberle ofrecido ese trabajo en el campo. —Educación—repitió él con un suspiro melodramático— ¿De modo que así son las cosas? Mary se sintió arder. —Buenas noches. había trabajado durante diez años como doncella. —¿Tan grave es? —Si. Sentada cerca del fuego. En realidad. Mary Page amaba su trabajo. Amina. debo confesarlo. Si. con la costura en las rodillas. corrección Cari 57 . ¿Tiene la noche libre? —Si. La llegada del conde de Aytoun y de sus empleados no había supuesto realmente un problema para ella.

y. esa condenada mujer fingía no enterarse de nada y acababa de poner a sus fieles criados en su contra! Y ellos. estando como estaba tan fuera de sí. Desde luego. Él extendió el brazo. —¡Vaya a buscar a Gibbs! —¿Necesita algo?—preguntó ella. —Sobrevivió a un matrimonio con un hombre que era el diablo en persona. —Déme algo de beber. No creo que haya tenido que tratar con un individuo tan malhablado como el conde. si hubiera sido capaz de poner su mano sana alrededor de la garganta de esa mujer para estrangularla. corrección Cari 58 . para convertirse en alguien competente. ella luchó. hubiera estado feliz de ser condenado a trabajos forzados. los muy cobardes. por quien estoy preocupado es por ella. habían salido obedientemente del dormitorio en cuanto ella se lo ordenó. Curioso también que todos los insultos que le dedicaba parecían entrarle por un oído y salirle por otro. o tengo que ayudarle? De pronto parecía menos segura de si misma. Tranquilícese— añadió dándole una palmadita en la mano— No se dejará dominar. —¿Puede arreglárselas solo. Créame. El veneno pondría fin a sus miserias. yo estoy aquí. Sea lo que sea que haya oído decir sobre el primer matrimonio de lady Aytoun. Él era consciente de su presencia desde el mismo instante que había entrado en la habitación. ella había prometido ocuparse de él. Pero ni siquiera iba a tener esa suerte. Acabó por explotar. Todo su pecho estaba contraído por la cólera. La muy testaruda iba de un lado a otro de la habitación como si todo estuviera bien. En ese momento podía agarrarla del cuello. Traducción Rosanic. pero ha salido y tardará en volver. apartando una silla… ¡Maldición. —Pero si necesita ayuda. —Si.—No lo sé. ¡Le he dicho que vaya a buscar a Gibbs! —Lo lamento. colocando un cojín. milord. pero muchas mujeres en su lugar. esperó hasta que ella se acercó con el vaso en la mano. —Francamente. exasperándole con su voz angelical. Curioso. pensó. La rabia le quemaba la cabeza. la cara y el cuello. pensó mirando la puerta cerrada. como si fuera indiferente a los alaridos de Lyon. A Lyon le molestó ver como le servía algo que tenía toda la apariencia de ser agua. milord. señor Gibbs. Quizá sea algo que cené… Pero volvamos a su señor. solo podrían pensar en la forma de librarse de un marido tan odioso como él. Se acercó a los pies de la cama con una sonrisa en el rostro. El conde estará muy bien cuidado. Rezó para que ella tuviera precisamente esa reacción.

—Lo siento. Volvía a sentirse débil y con nauseas. creí que lo tenía bien sujeto— dijo ella cogiendo una toalla para secar la colcha. —De todos modos tiene que intentarlo— insistió ella volviéndose a sentar. —¡Es usted una bruja! Ahora ya estoy seguro de que morí al caer por el acantilado. El contemplo la posibilidad de mandarla volando por la habitación. se encontró con el vaso en al mano. ella se acercó con la bandeja. — Déme algo de beber. El ruego pareció penetrar en su obtuso cerebro. por el amor de Dios. Ella levantó la vista hacia él y comprendió que no había sido un accidente. pero el cansancio se estaba apoderando de él. Retrocedió rápidamente al tiempo que recogía el vaso. Se sintió todavía mas contrariado cuando la vio sentarse en un sillón a una respetable distancia. ¡Y usted es mi maldición para toda la eternidad! —Diga todo lo que desee. porque estoy en el infierno. Pero en cuanto ella lo soltó. —¡Pedazo de bruja inhumana! ¿Cómo se atreve a d… desafiar a la m… medicina? A Lyon le costaba hablar. mientras no haya comido algo— insistió ella con firmeza— Nadie es capaz de recordar cuando comió usted por última vez. Empezó a temblar convulsivamente. Ella se dirigió hacia la bandeja. en manos de esos traidores.Sin embargo. los calambres le retorcieron el Traducción Rosanic. —Usted no es humana. y contra el destino que le mantenía inmóvil en la cama. Cuando apoyó la cabeza en la almohada para recuperar el aliento. Lyon esperó. pero necesito mi medicina. —¡No tengo hambre!—ladró él. corrección Cari 59 . Lyon empezó a echar pestes contra todo el mundo. —¡No. pero no obtendrá la medicina hasta que haya comido. ha… hágalo ya. lo cual aumentaba su malestar. incluidos Gibbs y Millicent. casi a su pesar. Carece por completo de compasión— dijo él volviéndose— ¡Maldición! ¿Es que no se da cuenta de que no puedo moverme? No tengo hambre. Pero no me t… torture de este modo. bastante satisfecho por esa pequeña victoria. y no quiero que sea otra vez eso. se cayó derramando todo su contenido. —No. Escuche. la necesito ahora mismo. ya que se levantó. —Piense en la comida como si fuera una medicina. ¡Necesitaba la medicina inmediatamente! —Si está… pensando en asesinarme. antes! Lyon estaba arrepentido de no haberla estrangulado cuando tuvo la oportunidad. antes de caer sobre la alfombra. —Se la daré si antes come un poco.

Traducción Rosanic. ensuciando de paso su camisón y las sábanas. jugueteando con el vello rubio de su torso. Él seguía mirándola fijamente para que se diera cuenta de las dimensiones de su enfado. Y entonces tendrá su querida droga mucho más tarde. ella se dirigió hacia la mesa donde estaban las medicinas. Cuando él cogió la cuchara. tiró el cuenco por los aires. ¡Y la muy zorra seguía comportándose como si no pasara nada! Apartó el lienzo que tapaba un cuenco de potaje. pero luego la necesidad de tomar el opio. pero aparte de eso. —Pero se lo advierto— continuó— si tira a propósito la comida. el ganador iba a ser él. casi sin querer. le puso una cuchara al lado de la mano izquierda y le colocó una servilleta encima del pecho.estómago y volvieron las nauseas. bajaré a la cocina a buscar más. —Tiene una mano que funciona. que torpe soy! Recogió el vaso y miró dentro. Cogió el cuenco de potaje. El la fusiló con la mirada. —Bueno. Si se iban a enfrentar las voluntades de los dos. aunque la sonrisa desapareció de sus labios. —Lady Aytoun pasa mucho tiempo con su nuevo marido. pudo más que el orgullo. —Me gustaría que comiera. y. Le puso la bandeja encima de las rodillas. —¡Uy. hermosa mía. Luego retrocedió. Lo que le sacó de sus casillas fue la sonrisa satisfecha de esa mujer. se dijo Lyon. Estaba sentada en el borde de la cama. Se limitó a depositar tranquilamente el vaso en la bandeja y a volcarlo deliberadamente. se prometió a si mismo. Sin decir una sola palabra. se lo llevó a los labios. muy contenta de si misma. Violet se estiró lánguidamente contra Ned. Él esperó un buen rato. cuéntame lo que sucede en Melbury Hall. y añadió brandy. sin soltar la bandeja. Este estalló en el suelo. corrección Cari 60 . no sucede nada importante. Ella no levantó la voz. Coma mientras le preparo la medicina. bebió un sorbo. Ella empezó a contar las gotas de laúdano. Ni siquiera pareció extrañada. Espero que sea suficiente para pasar la noche… ¡La hubiera matado! Y lo haría en cuanto tuviera oportunidad. —Parece que quedan algunas gotas. Lo único que deseaba era brandy y opio. —He cumplido mi parte del trato— dijo ella— Ahora le toca a usted. Quería el olvido. ni protestó.

y ella se lo había permitido. Peor aún: empezaba a poner en duda sus palabras. —No. preciosa. Él lo había hecho de nuevo. no estoy triste— replicó ella. —Necesito una buena razón para ir a conocer a tu familia. pensó. Le separó las piernas con la rodilla y penetró profundamente en ella. rascando al perro entre las orejas. Estaba de nuevo preparado para hacerle el amor. provisto de una linterna y seguido por su perro. Se dirigió hacia ellos. Sin embargo. Al contrario. había cosas que nadie debía saber nunca. ¿Quieres que alguien te acompañe? Ella negó con la cabeza. corrección Cari 61 . Le había dicho que la amaba. mucho más— dijo él empezando a moverse en su interior— Afortunadamente eres inteligente y aprendes rápidamente. mi dulce. pero no quería conocer a su familia. —Por supuesto. Decía que era hermosa. cuando estés libre. pero no fue nada amable por tu parte hacerme esperar mas de una semana antes de volver a verme.—Me va a mandar a comprar a Saint—Albans el próximo sábado. —¿Y esto no es razón suficiente?—preguntó ella en voz baja. Traducción Rosanic. —¿Tu hombre?— repitió él— ¡Si solo has estado en mi cama dos veces! —Es cierto. —Entonces quizá pueda escaparme el domingo. solo pensaba que. No estás triste. Los dos eran como dos corderitos. ni siquiera eso. Todavía estaba dolorida de su anterior unión. ¿Quieres venir conmigo? —No. —¿Porque?— preguntó Ned— ¿Estas impaciente por anunciarles que soy un amante maravilloso? Ella enrojeció. Estaba saliendo del bosque cuando vio a Moisés. pero inmediatamente después le pedía que le contara cosas de Melbury Hall. No. Además tampoco estaba sucediendo nada importante en ese momento. Me gustaría que conocieras a mi familia. Secretos relativos al día en que murió el señor Wentworth. —No. Tengo demasiado trabajo para acompañarte. ahora que eres mi hombre… —¿Qué estás diciendo? Ned rodó sobre ella con esa sonrisa traviesa que la hacia estremecer. ¿Porque estaba tan interesado? Ni trabajaba ni conocía a nadie allí. Violet regresó apresuradamente a Melbury Hall. —No tienes la ropa sucia. —No hay luna. pero ahora no le gustaba la manera en que la había tratado. pero no protestó. Una hora más tarde y un poco asqueada. La saludó y el perro movió la cola. Pero tu dijiste que me ambas. Noche oscura. Ella había acudido voluntariamente a encontrarse con él. mi hermosa Violet. —Hace falta más. le paso los brazos alrededor del cuello con la esperanza de que esta vez la tratara con mayor suavidad. Aprovecharé para ver a mi madre y a mi abuela. Estaba satisfecha de no haberle contado demasiado. Ambos se parecían. Violet.

—Ayude al conde a bañarse y a vestirse en cuanto se despierte— dijo en voz baja— Ofrézcale el desayuno. Él se volvió hacia el establo. en vez de ser una mujer saliendo del dormitorio de su esposo enfermo. Ella nunca desvelaría los secretos de Melbury Hall. voy a buscarla. Sujetaré la linterna hasta que vuelvas. Muy entretenida. corrección Cari 62 . nadie debía enterarse nunca de que había sido Moisés quien había matado a Wentworth.—No. milady. le hizo señas para que la acompañara al pasillo. Capitulo 9 Le parecía que era un soldado retirándose del campo de batalla. nada de alcohol. —¿De verdad? —Si quieres. Sobre todo. En cambio tú tienes una importante misión. —Perfecto. Ordenaré que le suban sidra y agua por si tiene sed. ¿Me esperas un minuto? De pronto. Traducción Rosanic. poco después de la salida del sol. ¿Ya ha desayunado? —Si. —Efectivamente Gibbs. milady. Giró los talones. —Te he hecho una cesta. gracias. la señora Page se encargará de limpiarlas. —De acuerdo. Podrías ponerle unas cintas bonitas y llevártela cuando vayas al pueblo. Cuando llegó Gibbs. ¡Ah! Y hay que cambiar las sábanas. Estoy bien Moisés. Y sobretodo. Tú y tu perro tenéis que cuidar de Melbury Hall. Seguramente también encontrará algunos trozos de porcelana alrededor de la cama… —Se diría que ha pasado usted una noche entretenida. pero no medicinas sin consultarme antes. Contempló al anciano negro que se dirigía a los establos con el perro pegado a sus talones. La hice con juncos del año pasado y el asa está recubierta de cuero. Violet se sentía mejor. También hay algunas manchas en la alfombra. y aspiró el aire fresco de la noche.

Ella se detuvo y le miró. —No. se dejó caer en la cama sin molestarse en desnudarse. Pensaba en su propia suerte. Traducción Rosanic. en Melbury Hall. —Nadie se merece tanta preocupación. Gibbs. Y reclamaba su medicina. se dijo que debería haberle pedido a la condesa viuda.—Espero que no se haya usted desanimado. Pero quiero que sepa que él. milady. no siempre ha sido así. Me merecí lo que obtuve. —Lo haré. cuando se dirigió a su habitación. Cansada. Comprobó. —Lleva usted con él mucho tiempo ¿no es así?— preguntó. poco antes de que ella saliera de su dormitorio. Lyon se había dormido por fin. Cuando llamaron a su puerta. tres o cuatro veces más dinero. Gibbs. Esperaba mucho en una sola noche. con usted. como sucedió con los demás. Pero aquí. Más de una vez. debía estar tan cansado como ella. en el curso de los últimos años. Sin embargo. en el transcurso de la noche. Su Señoría. puede que le cambie la suerte. Millicent apreció en su justo valor la confianza que le demostraba ese hombre. ha tenido su cuota de desgracias. mirando el reloj de la pared. Su incapacidad no atenuaba en absoluto su carácter violento. Lyon Pennington era la persona más arrogante y cabezota que había conocido en toda su vida. milady. había habido veces en que había llegado a dudarlo. —Estoy segura de eso— contestó ella sinceramente. que solo había dormido media hora. El mensaje de Will estaba claro: Gibbs quería hacerle saber que el conde se había despertado de tan mal humor como era posible. —No dude en llamarme si es necesario. milady— dijo suavemente el lacayo. En algunos momentos. corrección Cari 63 . había lamentado que no hubiera perdido el habla al mismo tiempo que lo demás. A Millicent le temblaban un poco las piernas. teniendo a lord Aytoun por marido. en el transcurso de la noche. Sin embargo. le costó unos segundos darse cuenta de donde estaba. Por eso nunca he perdido la esperanza. Se tapó con el cubrecama y cerró los ojos. pero no hizo caso. primero tenía que saber como tranquilizarle. —Si. La noche que acababa de pasar había puesto a prueba sus fuerzas. Puede que también cambiara. No siempre habías ido así. de modo que todavía quedaba algo de esperanza. Luego recordó las palabras de Gibbs.

Grita si está despierto y se agita delirante cuando duerme— explicaba la negra en voz baja— Pero ella resiste y no le da la medicina. Y no es de extrañar. Esta mañana. Traducción Rosanic. En una o dos semanas. Ella le puso una mano en el cuello para comprobar su pulso. La señora Page dice que milady tampoco se encuentra bien. las manos cruzadas sobre la falda de muselina blanca que le había dado Amina. ya no lo necesitará. —Yo he tenido suerte de que no me llamen demasiadas veces. escuchaba la conversación entre Violet. Si la señora no le obligara a beber agua no estoy segura de que siguiera vivo. —Ven a mi habitación a mediodía. Ohenewaa. ya se habían acostumbrado a su discreta presencia y a sus idas y venidas. no es cabezonería. No sabía ni donde estaba ni quien era. —Es cierto. Tendré preparado un té para el hombre enfadado. Hace ya dos días y dos noches que prácticamente no abandona la cabecera de su cama. Luego. ¿Cuánto habrá que darle? —Te daré lo que necesita para el primer día. De repente gritó lo que parecía una advertencia. y una joven criada negra llamada Bess. Ohenewaa se levantó en silencio y salió de la cocina. cuando él la agarró de la muñeca y retuvo firmemente su brazo contra su pecho. —Me siento muy feliz de que hayas decidido ayudar a milady. Los criados. La pobrecilla tiene peor aspecto que lord Aytoun. tranquilamente sentada en un rincón de la cocina. la doncella de lady Aytoun. ¡También ella es cabezota! —A mi modo de ver. —Dicen que se comporta como un loco. —Él no bebe té. Millicent se sentó en el borde de la cama y utilizó una toalla pequeña para secar el sudor que perlaba la frente de Lyon. Amina sonrió. Con los ojos semicerrados. veremos como evoluciona e iremos disminuyendo la dosis progresivamente. ambas apenas habían salido de la adolescencia y estaban sentadas en un banco al lado de la chimenea. la anciana permanecía inmóvil. Ni tampoco come. a estas alturas. hasta el punto que cualquiera hubiera dicho que estaba dormida. La africana encontró a Amina en la sala de los criados. Estaba a punto de incorporarse. de modo que ya nadie le prestaba atención. estaba de un humor de perros. si no sentido común— contestaba Violet— Yo también le vi el día que llegó. reconocía a todo el mundo. Se había dormido una hora antes y estaba teniendo una pesadilla. pero al menos. corrección Cari 64 . Empezó a removerse contra la almohada mascullando palabras incomprensibles.Ohenewaa. Entonces lo mezclaremos con el agua que bebe. —Muy bien. cuando le he subido la bandeja.

—¡No! Se aferraba a ella con toda la fuerza de su mano útil. Un criado se apresuró a reunirse con ella en el vestíbulo y le entregó un mensaje de Jasper Hyde. Depositó la carta encima del escritorio. Una vez más. Estaba furiosa al ver que él insistía tanto. Se sentó al lado de la ventana y releyó la carta. Para distraerse. Emma había sido la esposa de Aytoun. pensó en la medicina de Ohenewaa.Ella permaneció inmóvil. Afirma que no tiene ninguna mala intención. por favor. milord—le dijo ella inclinándose para acariciarle la cara con su mano libre. corrección Cari 65 . Emma. Prefiere que sea en Londres. las lágrimas se mezclaban con el sudor. pensando en la lucha que ese hombre estaba soportando en su interior. golpeaba enloquecido bajo la palma de su mano. —Emma… ¡No! ¡No! Millicent se soltó como si la hubiera quemado. él seguía haciéndolo. Millicent decidió no dejar que sus propios sentimientos influyeran en la decisión de la curandera. ninguna deuda. Lyon. a desplazarse hasta aquí. también para ella. Ya no había ninguna relación entre ellos. El corazón de Lyon. nada con lo que poder presionarla. La infusión había dado resultado. Está teniendo una pesadilla. en caso de que no sea posible. —El señor Jasper Hyde me ha escrito pidiéndome que organice una entrevista entre ustedes dos. —No. Se levantó y vio a Will en la puerta. incluso mientras dormía. Traducción Rosanic. pero Ohenewaa se limitó a mirarla con desprecio. pero esta dispuesto. En el rostro del enfermo. —¡No! ¡Es imposible! —Solo es un sueño. no… —Despierte. Mientras bajaba hacia el vestíbulo. Cuando Ohenewaa entró en la estancia pocos minutos después. Millicent se tensó al abrirlo. quizá la persona más importante de su vida. intentó apartar el nombre de Emma de su mente. se trataba de la anciana africana. —Quédate con el conde—le dijo— Y ven a buscarme cuando se despierte. y ella no podía entender por qué razón. Y sin embargo. —Pídele a Ohenewaa que se reúna conmigo en la biblioteca— ordenó. estaba tan empeñado en conseguir a la anciana. Menos de una hora después de haberla bebido. No necesitaba que ese nombre se convirtiera en una pesadilla. su esposo se había dormido.

en esa época. tenían. en sus manos. en parte como represalia y en parte por miedo de que algo así volviera a suceder. Y ahora me acusa de brujería. luego me dije que el asunto también le concierne a usted. La africana se acercó a la ventana y dejó vagar la mirada por las grises colinas. Jasper Hyde sabía que el médico no podía hacer nada por él. Jasper me quemaría viva. convencidos por algunos de sus antiguos ancianos de que determinados amuletos les hacían invencibles. Traducción Rosanic. y otros de la misma calaña. —Yo también estoy señalada. Wentworth. antes de matarme. La rebelión pronto fue salvajemente aplastada. todos los derechos. Jasper Hyde y su padre. Durante diez años. La lluvia empezó a caer. Siguieron años de extrema crueldad. —Jasper Hyde quiere tenerme porque yo presencié el resultado de sus acciones. había golpeado sin piedad. corrección Cari 66 . la venganza no es mala. Vi su desprecio por el sufrimiento humano. Sabía que había sido una revuelta sangrienta. debe saber que el abogado del señor Hyde se puso en contacto con sir Oliver Birch una docena de veces en la última quincena. los plantadores. Vi como se comportó cuando compró las plantaciones de Wentworth. cansados de las crueldades de las que eran víctimas. que le libere de sus pecados. Cree que basta con castigar al cuerpo para romper el espíritu. Los esclavos de varias plantaciones. Si le fuera posible. Ohenewaa se volvió hacia Millicent. se usaba con salvajismo.—Es una solicitud muy poco habitual— prosiguió Millicent— y mi primera reacción ha sido negarme categóricamente. —Hyde dice que no tiene malas intenciones. Me odia porque cree que le he echado una maldición. Para él. Y es cierto. ya que no cree que haya nada de malo en quemar a una bruja delante de los ojos de los suyos. El látigo. quiere que le libere de la maldición. —Antes de darme una respuesta. pero esa no era la razón por la que había llamado al doctor Parker. Vi como se violaba a aquellos que no podían defenderse. ocultando las colinas. Y cree que estoy castigando su cuerpo para conseguirlo. Vi las cicatrices en la espalda de hombres y mujeres inocentes. se habían sublevado y habían matado a todos los que se interpusieron en su camino. Miró a la mujer con una mirada turbada. se volvieron todavía más represores. Estaba en uno de los barcos de esclavos con Dombey cuando estalló la revuelta de 1760 en Jamaica. Yo también probé el látigo. En cada una de esas ocasiones el asunto tenía relación con usted. Sin embargo. y ella vio las consecuencias.

víctima de su falta de cerebro. Parker no disimuló su interés. —¿Conoce usted a la nueva condesa? —Esto es algo delicado. —¿Le debía mucho dinero. —Ya veo. —A lo mejor usted lo ignora. Cuando oí decir que usted era el médico de lord Aytoun. pero el pobre diablo no tiene demasiada elección. señor? Si me permite que se lo pregunte… —Su primer marido me debía mucho dinero y ella todavía más. señor. —¿Cuándo volverá a verle? Parker se aclaró la voz. como todas las mujeres. —Espero que ella no le haya despedido— comentó Hyde. pero debo confesarle que era acreedor suyo antes de que se casara con Su Señoría. —Le agradezco que haya venido a verme con tanta rapidez. Al menos en ese aspecto. —No se crea ni una palabra. Primero compra a esa bruja negra que asesinó al doctor Dombey y se la lleva a Traducción Rosanic. corrección Cari 67 . Me habría visto obligado a apoderarme de Melbury Hall en dos meses. supe que era el hombre que necesitaba. Eso forma parte de su plan. Melbury Hall está demasiado lejos de Londres y aquí tengo demasiados clientes que me necesitan. Podría estar incubando algo y tenemos que estar preparados en el caso de que sea así.—Su corazón late demasiado deprisa. señor Hyde. Solo soy alguien que lamenta que esté en manos de una mujer tan interesada. El médico se quitó las gafas y las metió cuidadosamente en su estuche. —Lady Aytoun me escribió una carta donde me decía que las cosas serían más sencillas si contrataba a un médico de las cercanías. si no se hubiera vuelto a casar. ¿Es usted amigo de Su Señoría? —No exactamente. De modo que deberá evitar usted cualquier fuente de preocupación. El médico levantó las cejas. Nada de ejercicio violento. Hyde esperó a que estuvieran solos para interrumpirle. y se muestra extremadamente generosa con sus gastos. Jasper Hyde se levantó. fingiendo indignación. y sangrías periódicas. —Yo… Bien… Puede que nunca vuelva a ir. Lamento de verdad que lord Aytoun se encuentre de nuevo en una situación tan desagradable. es necesario que tome algunas precauciones. pero no veo que haya nada más— dijo el médico haciendo un gesto a su ayudante para que abandonara la estancia— Sin embargo. Es. la información que le habían proporcionado sus investigadores en el Hertfordshire era correcta. comer a determinadas horas. y vigilando que las comidas sean ligeras.

Luego se casa con el rico lord Aytoun y lo encierra en el campo. y la primera vez que él la veía sucumbir al cansancio. Estoy seguro. doctor. corrección Cari 68 . No sin antes haberle obligado. luego usted me prometerá que no va a permitir que le aparten de la misión que la familia de Aytoun le confió. de que su familia le estará eternamente agradecida. Nunca más montaría Traducción Rosanic. señor. Pero la claridad mental también era una desgracia. que es usted el único hombre capaz de terminar con este feo asunto. —¿Pero que estaba diciendo de una bruja?— preguntó. le explicaré mis temores. Una fina capa de nieve cubría el paisaje. como siempre. Es absolutamente necesario salvar a Su Señoría del mortífero veneno de esa viuda negra. Lyon tenía la mente despejada. Por primera vez desde hacía días. Nunca más podría andar. —¡Si! ¡Si! El médico se sentó. a los pies de la cama.Melbury Hall. Capítulo 10 Las cortinas abiertas permitían que una suave luz azulada llenara la habitación de una atmósfera de serenidad. ¡Y ahora me entero de que le ha despedido! —No puede decirse que me haya despedido exactamente. Centró su atención en la dormida mujer responsable de esa mejoría. Si quiere sentarse. lejos de los suyos. —¿Yo? —Le voy a contar lo que sé sobre lady Aytoun. Nada de nauseas ni jaquecas. ni ideas confusas. Millicent estaba acurrucada en un incómodo sillón. Era la octava noche que pasaba allí. señor. señor Hyde. Creo. Contempló su brazo inerte sobre la sábana y de nuevo experimentó esa sensación de vacío interior. a renunciar al láudano. —¡Perfecto! ¡Esa es una buena forma de asesinar a su segundo marido! —¿Asesinar a su marido?— repitió Parker entendiendo al fin lo que el otro quería decir— ¿De que bruja se trata? ¿Quién es ese Dombey? ¡Hay que detenerla! —Desde luego.

Miró a Millicent con su vestido corriente. Desde luego. Desde el principio le había puesto sobre aviso. Egoísta. Sir Richard Maitland se sentó frente a su clienta. Lyon no había querido escucharle por puro orgullo. Intentó mantener su mirada. Emma acudió a él. Sin embargo. Ahora le tocaba a él. ¡Ella era tan joven cuando se casó con él! Pero fue un loco al creer que era el centro de su mundo. La anciana cerró el libro que estaba leyendo y le lanzó una ojeada por encima de las gafas. Su mujer. —No – dijo ella suavemente. —¿Desea algo? –preguntó con voz somnolienta. El cuerpo dislocado de Emma a los pies del acantilado.a caballo. con los ojos brillantes y los brazos atrayéndole hacia ella. Era la encarnación de la sencillez. Se tapó la cara con el brazo útil. Ella murmuró algo entre sueños y luego se despertó sobresaltada. siempre había sabido que Emma se llevaba mejor con su hermano pequeño. Pero ella dobló las piernas bajo el cuerpo y él se limitó a mirarla. Pierce tenía razón. Era a Baronsford a quien ella deseaba. Volvió a ver a Emma. No podría sentarse el solo en un sillón a menos que alguien se lo acercara. corrección Cari 69 . su cabello rubio desplegado como un abanico sobre la almohada. sus ojos mirándole sin verle. vanidoso. —Hizo bien en no entrevistarse usted misma con el doctor Parker. —El doctor Parker acusa a su nuera de ser una pagana. cuando Lyon heredó Baronsford. milady. se sumió de nuevo en el sueño. sus cabellos recogidos en un severo moño. y le aconseja a usted que le saque inmediatamente de Melbury Traducción Rosanic. No podía acusar a nadie más que a si mismo de eso. —¿Tan malo fue? El abogado asintió. Pensó en maldecir en voz alta para impedir que durmiera. y no a su dueño. le habría empujado el sillón. Pretende que lord Aytoun está en un gran peligro. la condesa viuda Beatriz Aytoun. Afirma que está poniendo en peligro la salud del conde al negarse a seguir las instrucciones que él le dio hace quince días. David. Ella había pagado el precio de sus pecados. Pero sobre todo. se había comportado como un estúpido. Si Lyon hubiera podido mover las piernas. pero al cabo de unos instantes. y su familia había quedado destruida. ¡Si al menos pudiera librarse de esa imagen que le perseguía! Las húmedas rocas. —La medicina. con su pequeño rostro pálido. al borde de los acantilados: eran inseparables. Desde niños siempre corrían juntos por el campo. nunca volvería a dormir con una mujer. ciego… él había sido todas esas cosas.

el mensajero que trajo la carta de lady Aytoun me aseguró que la salud de Su Señoría mejoraba día a día. A pesar de la dificultad que eso supondrá. ya que no dijo ni una palabra. —¿Y eso?—preguntó ella con una sonrisa tensa— ¿Lyon ha adelgazado? ¿Tiene grandes dolores? ¿Se ha vuelto a romper los huesos? —Afortunadamente. por amor de Dios. —¿El doctor Parker mencionó la carta que mi nuera le envió notificándole que ya no necesitaba sus servicios? —Seguramente se le olvidó. milady. corría el riesgo de perder la vida. —¡Que horror! Pero ¿porque dice que es “difícil decirlo”? —Bien. y la leyó de nuevo. ¿Y puso usted al doctor Parker en la puerta? —Desde luego. corrección Cari 70 . Fue muy elocuente en ese sentido. se compromete a volver a dejar a Su Señoría en el estado en que estaba antes de la interrupción del tratamiento. Realmente perfecto. En realidad. —¿Lo tiró Lyon? Sir Richard asintió cortésmente. ¿de que está hablando ese charlatán? —Está preocupado por la salud moral de Su Señoría— dijo Maitland disimulando una carcajada con un acceso de tos— Cuando entró en la habitación de lord Aytoun en Melbury Hall. milady. —Entonces. dijo haber estado ausente de Londres y que solo se había enterado de que había sido despedido el día que tenía que volver a Melbury Hall. de momento… más fuerte de lo que pensábamos.Hall. se encontró con una bandeja de pasteles en plena cara. —¿Entonces fue? —Si. —¡Que generoso por su parte! ¿Y cuanto pide por ese favor? —Una suma exorbitante. En cualquier caso. Traducción Rosanic. se sintió obligado a ir allí de todos modos. La condesa viuda se dejó caer contra el respaldo del sillón con una sonrisa. La viuda tomó la carta de Millicent del velador que tenía a su lado. —Perfecto. que si no actuaba usted inmediatamente. —Muy alentador. Maitland. Declaró que la salud del conde se había deteriorado tanto. Y me alegra poder decirle que ella es. Cuando yo aludí a ella. como de costumbre. tiene usted en las manos un informe mucho más fiable que el del doctor Parker. En cualquier caso el resultado fue un enorme cardenal en el pómulo. —¿Se lo tiró aposta? —Es difícil decirlo. parece ser que su hijo y su esposa se dedican a diario a batallas dignas del asedio de Edimburgo. milady.

Pero obedeció. Parece muy interesante. —Bien. de Lawrence Sterne. Era absolutamente necesario que se pusieran de acuerdo en algo. Ella se sentó y tomó el primer libro. cargado con una pila de libros rechazados. los criados se apartaron al pasar ella. —Este está escrito por un escocés. Mire la definición de la palabra “avena” Ella no estaba segura de que él tuviera razón. Los poemas de Ossian. Ahora que por fin tiene la mente despejada. él le había criticado la elección.Con Gibbs pisándole los talones. al compararnos con los caballos. Millicent entró en la biblioteca. —¿Con los caballos? —Desde luego. al lado de la ventana. —Sabe muy bien que milord está jugando con usted— dijo respetuosamente el criado— Podría llevarle cien libros. lord Aytoun es muy capaz de tener muy mala idea. —Escrito por James MacPherson. Sin embargo estaba decidida a encontrar un título que a él le pareciera interesante y que también le gustara a ella. y los rechazaría todos. una epopeya. —¡Ni hablar! Abra ese libro y la desafío a encontrar una sola página que no esté llena de asteriscos. del doctor Johnson. los lacayos habían puesto a Lyon en su sillón. corrección Cari 71 . —¡Aquí estoy!— anunció triunfante. Millicent abandonó la estancia con un montón de libros nuevos. ¿Qué más ha traído? Millicent le lanzó una mirada asesina. Copió todo el libro de antiguas leyendas gaélicas. —¿Por qué?— preguntó ella tranquilamente. Un escocés. y cada una de las veces. depositando los libros encima de una mesa al lado de su propio asiento— Estoy segura de que estos le gustaran. sin embargo dejó el libro y cogió otro. y lo hace de maravilla. Era la tercera vez que lo hacía. —Vida y opiniones de Tristam Shandy. por favor— dijo sacando más tomos de la estantería. —Déjelos encima de la mesa. ¡Completamente incomprensible! ¿Y usted llama historia a Traducción Rosanic. —Ese hombre insultó al pueblo escocés en su Diccionario de la lengua inglesa. —Efectivamente. no quiero que me lean esa maldita obra. pero un plagiador. pero no tengo intenciones de darme por vencida. Él la fusiló con la mirada. Era evidente que sus disputas con Lyon se habían convertido en una fuente de entretenimiento para todos ellos. milady. Cuando entró en la habitación. —Quémelo. En el vestíbulo. —Rasselas. de diagramas dibujados a mano y otras estupideces.

de M. Traducción Rosanic. agotada. en su diccionario. de lo contrario. y lo demás por el estilo. Era imperativo que ideara algo que le mantuviera la mente ocupada. Estaba exactamente en el mimo punto que dos horas antes. —¡Bromea! —¿Qué quiere decir? —¡Ese individuo era un enano cheposo y malvado! —¿Perdón? —¡Me niego a oír ni una sola línea de un tipo como él! —Y por culpa del aspecto físico de un hombre o de su carácter.eso? Una intriga demasiado larga. Ella diría los títulos. Cogió Rasselas y empezó a leer. Si Aytoun era un ejemplo de cómo eran los escoceses. ¡Nada en absoluto! Él levantó una ceja a modo de interrogación. él siempre encontraría algún defecto en ellos. suponiendo que la haya. —¿Cómo pude olvidarlo?— se burló ella— Por favor. sería ella la que necesitaría tomar laúdano. usted… Se levantó rápidamente. eliminando el libro— Pero le advierto que no va a encontrar nada que decir del siguiente. —Muy bien— contestó ella un poco secamente. corrección Cari 72 . Pope. —¡No importa!— continuó— Dígame solo una cosa: ¿Leemos para ampliar nuestros horizontes o debemos rebajarnos a juzgar el carácter de los escritores? —No entiendo porque le cuesta tanto hacer algo tan sencillo como encontrar un libro entretenido— dijo él con tranquilidad— Basta con que me pregunte lo que me gustaría escuchar esta mañana. —¿Aparte de las docenas de tomos que ya he traído? —Aparte de esos ¿Qué otros tiene? Ella se sentó. milord. dígame ¿Qué le gustaría leer? —No sé nada sobre el contenido de su biblioteca. —El pendiente falso. ella empezó a encontrar algún mérito a la definición de Johnson. Pero se preguntaba si el escritor no había querido decir más bien “mulas”. Darme laúdano o leerme eso. el resultado será parecido.

Capitulo 11 Como de costumbre. era a Millicent a quien reservaba lo peor de su mal humor. ese inútil cabeza hueca. Los pobres diablos apenas consiguieron balbucear que la señora había dado instrucciones de que todo el personal se vistiera del mismo modo. corrección Cari 73 . Traducción Rosanic. Lyon tampoco se privó de soltar pestes contra Gibbs. Lyon insultó sin cesar a sus dos lacayos mientras ambos le ayudaban a asearse y le vestían. Long Will. permanecieron mudos cuando les hostigó nada más verles entrar en su habitación vestidos de “paisano” en vez de con la acostumbrada librea. John. sabiendo que ella acudiría a su habitación hacia las diez de la mañana. la rutina de todas las mañanas se hizo interminable. Sin embargo. y su Compañero. quien le traía un desayuno que no deseaba tomar.

milord. Voy a ejercitar mi puntería con esos dos inútiles como diana. Lyon lanzó una ojeada hacia el brillante sol. No lo entendía. Entonces descargó su mal humor en los demás. Su Señoría?— preguntó el hombre con un asomo de ironía. corrección Cari 74 . Persistía en leerle en voz alta a pesar de su disgusto por la elección del libro. se dedicó a pensar en su esposa. John “cabeza hueca” desapareció rápidamente volviendo minutos mas tarde acompañado por Gibbs. a modo de cena. y ambos son buenos amigos de su esposa. declarando que no deseaba ser paseado como una atracción delante de un montón de criados curiosos. después de pasar una noche prácticamente en vela. Lyon le lanzó una mirada asesina. Naturalmente. ni siquiera cuando se lo pedía educadamente. Eso era extremadamente frustrante. que ella había vuelto a ordenar que le llevaran de regreso a su dormitorio apenas media hora después. Él se había negado categóricamente. y nada. Cuando volcó una bandeja y amenazó con un tomo de Escoceses. eran los únicos en los que se sentía realmente vivo. —¿Necesita algo. lady Aytoun ha ido a Knebworth a visitar al reverendo y a la señora Trimble. pero seguro que ella estaba a punto de lanzar una nueva ofensiva… Pasaron las diez y ella no apareció. Lyon ese día había ganado. El señor Trimble es el pastor. Incluso le sugirió que saliera de vez en cuando de la habitación. Lyon le contempló como si tuviera delante al tonto del pueblo. Pero hoy hace un tiempo maravillosamente suave para ser invierno. ella debía estar harta de encontrarse prisionera día y noche con él. —Si. había convencido a sus propios lacayos para que le llevaran al salón. ya que ella nunca obedecía sus órdenes. Traducción Rosanic. Como las doncellas se habían llevado por fin la comida que había dejado sin tocar. Hace dos semanas que lady Aytoun pospuso esa visita para ocuparse de sus necesidades. —Muy bien. pero quizá fuera mas sencillo si simplemente me preguntara donde está ella. Una joven criada que entró para reavivar el fuego. y cansada por haberse estado ocupando de los asuntos de la propiedad.Seguramente. —Cuando vuelva— insistió Gibbs— le diré que usted se ha aburrido sin ella. de modo que decidió ir a acaballo. milord— continuó Gibbs— Ya que insiste en saberlo. pero los momentos en los que se peleaba con ella. Las diez y media. Evidentemente. —Perdóneme. pediré tu cabeza servida en una bandeja. estaría ciertamente irritable. tres días antes. salió de allí con los ojos llenos de lágrimas. —Si lo haces. Tráeme las pistolas de duelo. Y luego. o casi. él había armado tal escándalo y había causado tantos estropicios. solo por un pequeño insulto.

—¿Y entonces usted lo cambió? —Si. —¿Y además una grave depresión? Esta vez Millicent sacudió la cabeza. Parece que la salud de lord Aytoun sigue preocupándola. Y Millicent lo prefería así mil veces. restaurara las chimeneas del presbiterio. —Fuera lo que fuera lo que aquejara a mi esposo cuando llegó a Melbury Hall. me siento feliz de que haya usted podido venir hoy. —Están pasando cosas en el pueblo. Despierto casi las veinticuatro horas del día. y creo que ha recuperado parte de su verdadero carácter. —Estoy seguro de que ella daría las órdenes necesarias— concluyó. Después de pasar dos semanas en su compañía. A pesar de mi rodilla estuvimos apunto de ir a verla a principios de semana. querida niña. corrección Cari 75 . esperaba poder contratar a uno de ellos para que. parecía haberse acentuado ese invierno. Por fortuna. —Nosotros no envidiamos demasiado su situación. La negra barba parecía esconder la sombra de una sonrisa. milord. se decía Millicent. Pero la señora Page nos dijo el domingo pasado que quizá no estuviera todavía preparada para recibir visitas. —Bastaría con que le dijera a mi mujer que mi apetito volvería si colgara tu asqueroso cuerpo de un clavo delante de mi chimenea. En cualquier caso. muchas gracias. Dicen que se trata de las dos piernas y de un brazo. cuando tuvo que tomar esa difícil decisión. No era alejarse de la verdad. Tormentoso.—Para eso tendría que levantarse. que están en muy mal estado. milady— declaró la señora Trimble— El reverendo fue a hablar con los albañiles que están construyendo el granero. provocada por un antiguo accidente en una calesa. A menudo extraño. Traducción Rosanic. ya que Lyon realmente estaba haciendo progresos desde hacía algunos días. Estaban bebiendo té en el salón mientras esperaban el regreso del pastor. La señora Trimble apretó la mano de Millicent y bajó la voz: —¡Qué Dios la bendiga por haber aceptado tal responsabilidad! Ocuparse de un enfermo es una pesada carga. estoy convencida de que estaba agravado por el tratamiento que se le estaba administrando. ¿Ha observado alguna mejoría? —Si. Odioso. estaba segura de que la situación de Lyon no era tan seria como para ser considerada “una grave depresión”. la herida no había afectado para nada a la vivacidad ni al buen humor de la mujer. La cojera de la señora Trimble. en sus ratos libres. Millicent asintió.

—Sentí mucho enterarme de que. —Era algo inevitable. y esperaba que Lyon se hubiera tomado el desayuno. —Además. rogarle que dejara de romper la vajilla. —Las cosas no están todavía tan mal. y la situación cada vez empeoraba más. y el ayuda de cámara de lord Aytoun. ¡A Lyon le encantaba desahogarse así! —Lo que me cuenta es mucho menos dramático que los rumores que corren por el pueblo— dijo la señora Trimble dándole unas afectuosas palmaditas en la mano— Me alegro por usted. La señora Trimble le sirvió otra taza de té. Espero que pronto podamos conocer a Su Señoría. corrección Cari 76 . ¿Puedo preguntarle como se está adaptado a esto? —Lo mejor que puedo— respondió francamente Millicent— Todo el mundo pone algo de su parte. al mismo tiempo. en medio de todo ese jaleo. pero ninguna parece adecuada. —De momento me he entrevistado con tres personas. un escocés muy competente que lleva años sirviendo a Su Señoría. — Y está usted pensando en arreglar las cabañas de la propiedad y construir otras. Y sin duda también sería el día indicado para suplicarle que se afeitara esa horrible barba. Era casi mediodía. Aprovecharía para aconsejarle que hablara en vez de gritar. Lanzó una ojeada al reloj de péndulo de la pared. ¿Cuál habría sido su reacción al comprobar que ella estaba ausente? ¿Se habría dado cuenta Traducción Rosanic. por supuesto. — En cuanto haga mejor tiempo intentaré convencerle de que me acompañe hasta el pueblo. se vio usted obligada a deshacerse de su encargado. querida. querida? Millicent sonrió.—Parece usted agotada. Le convenía hacerlo el mismo día que le preguntara si Gibbs podía convertirse en administrador a tiempo completo. El señor Draper y yo jamás nos llevamos bien. — Efectivamente. primero habría que convencer a lord Aytoun… La joven se dijo que el simple hecho de preguntárselo haría que volaran por los aires al menos media docena de platos. y mi mayor problema ha sido encontrar espacio para todos. Y quizá debiera. Pero. la primavera pronto estará aquí— añadió la buena mujer moviendo la cabeza— Todos los problemas cotidianos de un encargado caerán sobre sus hombros. —Debe ser difícil encontrar un sustituto. y hay mucho que hacer. Me gustaría que ocupara el puesto definitivamente. se ha ocupado del trabajo del señor Draper en las ultimas semanas. ¿Cómo puede soportarlo.

Estaba muy distinta a como la había visto la primera noche. observándole como si formara parte del mobiliario. —Lo entiendo perfectamente— respondió la señora Trimble con una ancha sonrisa— El reverendo se sentirá apenado por no haberla visto. ni penumbra. Por un momento contempló la posibilidad de hacer caso omiso de la pregunta. sentado en un sillón al lado de la ventana. Bueno. —¿Por qué vaga por los pasillos como un fantasma?— preguntó él— Usted puede andar y hablar. —Estará encantado de serle útil. ni olor a enfermedad. me gustaría construir un dique de piedra para que el río no inunde los bosques cada primavera. Aparte de las nuevas cabañas. —No entiendo que es lo que puede estar retrasando a mi marido— dijo levantándose con dificultad para acercarse a la ventana. corrección Cari 77 . luego se fijó en el hombre. y la cogió por sorpresa. —¿Por qué no se lo dice? Parece perfectamente capaz de distraerse solo. Lanzó una furtiva mirada al interior de la habitación. Se sorprendió al ver un periódico sobre sus rodillas. y los veladores. Puede acercarse a Melbury Hall un día de esta semana. y volver a bajar al vestíbulo. y esta convaleciente. —La verdad es que quería pedirle que me ayudara a contratar un albañil para un trabajo en Melbury Hall. El hombre estaba solo. En realidad se preguntaba con que podría sobornar a Lyon a cambio de que se comportara civilizadamente durante unos minutos. Unos minutos antes. Quizá así tenga ocasión de conocer a Su Señoría. No había ni frascos de medicina. Ohenewaa había visto a uno de los criados echar pestes entre dientes cuando paso por delante suyo con una bandeja. las alfombras. ¿Por qué no hace un poco mas de ruido? —Usted hace suficiente por los dos. La puerta del conde estaba abierta. Traducción Rosanic. Su atención parecía estar dividida entre el diario y el paisaje. animarle u obligarle. debía volver para animarle a hacerlo. pero prefirió entrar. —¿Se enfadaría usted conmigo si acorto la visita?— preguntó Millicent— Es una tontería pero de repente estoy preocupada por mi esposo. Nunca le he dejado solo tanto tiempo.siquiera? Si no había comido nada. querida. mientras estuviera en presencia del representante de la Parroquia. Paseó la mirada por los cuadros. —Eso sería perfecto— aprobó Millicent en voz muy baja. —¿Y si entra en vez de esconderse entre las sombras? No había movido la cabeza. Pero ya que estamos haciendo preguntas… Señaló el periódico abierto sobre las rodillas de Lyon. La mujer del pastor sorprendió la mirada de su invitada.

sintió en su pelo el olor del bosque y admiró el color de sus mejillas. En vez de bajar. Y desde el primer día estaba buscando la forma de agradecerle a Millicent su bondad. —Venga a verme en otra ocasión. La observó poner la bandeja delante de la puerta y se recuperó.—Puede que me guste su compañía. Él tenía un alma y. Ohenewaa le miró fijamente durante un rato. lo hace porque quiere. se le atascaron en la garganta. y estoy seguro de que un perro sarnoso se ha meado en la sopa. ya que no hay ninguna razón para que no coma lo mismo que nosotros. —No le ha confesado que se encuentra mejor. Ya había ayudado al conde y a su esposa una vez. Lo que hace. ¿Usted y su jodida cocinera han decidido asesinarme? —Imaginando cosas así. Durante los pocos segundos que ella se había inclinado hacia él. Después de todo. Tomó la bandeja que estaba sin tocar. —Usted no. —Puede que necesite usted a alguien a quien atormentar. no me extraña que no tenga apetito. debe estar harto de sopas y pan seco. Ohenewaa era una curandera. De hecho. La cabalgada y el aire vivificante tuvieron un notable efecto en Millicent. Pero la siguiente etapa era bastante más complicada. En realidad. Podría usted decirle que ya no hay razones para que se preocupe por usted día y noche. He apreciado su visita— concluyó el conde. no había estado segura de que fuera sensato fabricar la mezcla especial que estaba pensando. milord. corrección Cari 78 . estaba ayudando a su joven esposa a sanar. —¡Estoy completamente de acuerdo! —¡Demonios. casi alegre. eso si es una gran noticia! Traducción Rosanic. —No quiero comer nada de lo que me traiga— ladró. Parecía mucho más relajada. fuera consciente de ello o no. donde examinó sus hierbas y sus frascos. El bálsamo que obtendría serviría para varias cosas. Hablaré con la cocinera. antes de ese día. antes de dirigirse hacia la puerta. En cuanto a la pregunta de si él se merecía los esfuerzos que iba a tener que hacer. —Ni siquiera las moscas que acuden a la mierda se posarían sobre ese pan. acababa de obtener una respuesta. —No le pedí que viniera. Ohenewaa se dirigió a su habitación. —Usted la quiere de verdad— observó él con un punto de extrañeza en la voz. y las barbaridades que Lyon estaba a punto de decir. e indiferente a las recriminaciones que cayeron sobre ella en cuanto entró en la habitación.

Nunca había visto que una marioneta lanzara juramentos con tanto ímpetu y con tanta vehemencia. mi querida esposa— dijo Lyon en voz baja y amenazante— le enseñaré hasta que punto estoy bien. —¡No lo haré!— dijo él con más fuerza. Quiero que me llame Lyon cuando estemos a solas y Aytoun en público. aparte de mí y los criados que le ayuden a desplazarse. —Como guste— declaró Millicent con una luminosa sonrisa— Pero a partir de esta noche. Sin embargo. a pesar de sus defectos. por el amor de Dios! Es usted mi esposa. —¡Y deje de llamarme “milord”. los dos comeremos juntos en el comedor. Ella emitió un grito de sorpresa. nadie le verá. le puso las manos sobre los hombros y se inclinó hasta estar nariz con nariz. —¡Decidido! Dio unas palmadas y fue a llamar. corrección Cari 79 . si no se lo hubiera impedido su sonrisa. —Acérquese. —¿Qué quiere decir “decidido”?— pudo decir por fin Lyon— ¡No soy una marioneta para que me hagan subir y bajar sus jodidas escaleras tres veces al día. Creo que el humor tiene relación con el lugar donde uno esté. —A pesar de esa barba y de ese pelo revuelto que le dan aspecto de salvaje. Ahora. Nuestro mal humor. está muy a gusto haciendo el papel de oso malhumorado enseñando los dientes por todo. —Antes estaba muy a gusto sumido en la inconsciencia y la desnutrición. —¡Por supuesto que si!— respondió ella en el mismo tono. Lyon la hubiera llamado loca. con sus hoyuelos y el brillo malicioso de su mirada. —Estoy muy a gusto aquí. bajo la mirada burlona de los cretinos de los criados! —Desde luego que no lo es. —¡Nadie me toca la barba! Traducción Rosanic. le prometo que. Ella se ruborizó ligeramente. Es demasiado pequeña y huele a cerrado. visto de cerca no me parece tan terrorífico. — ¡Hablando de mal humor. pero en lugar de batirse en retirada. no se olvide del suyo! —Muy bien.—Le aseguro que solo es el principio. Era condenadamente bonita. —¿Qué está tramando? —No deberían servirle la comida en esta habitación. con suspicacia. milord. El la miró detenidamente. mil… Lyon. Si me dejara afeitarle… Él la agarró con la mano izquierda haciéndola caer sobre sus rodillas. y confieso que el suyo es realmente malo.

solo… con una única excepción: Millicent. ¡Los labios de ella eran tan carnosos y sensibles! Iba a profundizar el beso cuando ella se separó de él y se levantó. había esperado verla entrar. Completamente roja. no usted! —Se equivoca— protestó ella— Soy su esposa. corrección Cari 80 . cayó sobre su boca e. No dejaba de mirarla mientras se decía que era su esposa. Un error. no conseguía explicarse realmente a si mismo lo que acababa de suceder. Intentaba convencerse de que ella se merecía de sobra esa malévola parrafada. señora?— preguntó sin mirarla. —Creo que nos vendría bien a los dos salir un poco. —La verdad es que tengo una buena razón para desear que salga de esta habitación— dijo ella con su tono habitual. Quería quedarse ahí. En lugar de protestar. milord. Lyon estaba intentando recobrar la sangre fría.Ella se quedó boquiabierta. A los dos… Lyon sintió que la ira le embargaba. Traducción Rosanic. ¡Lárguese! Se volvió hacia la ventana sin esperar respuesta. Después de tres semanas de vida en común. pero el adivinó lo que había estado a punto de decir. impulsivamente le dio un beso salvaje. Sin embargo. “dormiré donde usted duerma” —¡Haga lo que quiera y que el diablo se la lleve!— exclamó irritado— No quiero seguir hablando. Se preguntó si ella se habría dado por vencida al fin. ¡Y ahora se dedicaba a jugar con él! —Nadie le pidió que estuviera tanto tiempo en mi dormitorio. Mirar el jardín y las colinas era su única escapatoria. estoy harto de ver su cara y de oír su estúpido parloteo. Durante largo rato no oyó nada. Lyon. Comeré donde usted coma. Era asombroso. Se colocó el pelo con nerviosismo y se arregló la ropa. ella se dirigió a él con una sonrisa plantada en el rostro. ella se aferró a sus hombros y pareció fundirse con él. No la necesito. Lo único que deseaba era que le dejara en paz. —No podemos vivir el resto de la vida en esta habitación. Estaban casados ¿y que? Besarla solo había sido un impulso. pero el sabía que estaba profundamente afectada. Estaba completamente confundido. d… Se interrumpió. Él se fijó de pronto que sus ojos grises estaban veteados de plata y que su piel parecía muy suave. Por fin. Él no estaba de acuerdo en eso. allí estaré yo. con la mano en la boca. retrocedió hasta el otro extremo de la habitación. ese incidente era algo normal. Donde usted esté. Estaba muy satisfecho con mi soledad. ¿Es que no iba a abandonar nunca? —¿Y cual es. por fin. Cada vez que esa mañana se había abierto la puerta. ¡Soy yo quien vive aquí. pero deseaba estar con ella. Su mirada.

—De acuerdo— suspiró— Si abandonar esta habitación significa que no me va usted a molestar más con su estúpido e incesante parloteo. —Me gustaría que conociera un poco Melbury Hall. a pesar de la sencillez de su vestido azul y el austero peinado. y necesito ayuda. Casi. Sus críticas casi me están dejando sin respiración. Él resopló despectivamente. seguía usted de cerca los asuntos de la familia Aytoun. gracias. con la fama de tirano que se ha forjado en esta casa. Dice que no dudaba en supervisar personalmente todo lo relativo a su propiedad de la frontera y sus tierras de las Highlands. sino de… negocios. O quizá sea yo quien interpretó mal sus palabras. También sabe que. Pero como sabe. está usted aquí. Su nueva maniobra era transparente. —Teniendo en cuenta todo eso— prosiguió ella— le ofrezco la posibilidad de meterse en mis asuntos. No sé en que estaría yo pensando… —Tampoco yo. entonces acepto… con mucha alegría. La astucia no es un rasgo demasiado noble. —Ya tengo uno excelente. No importa. Pero pensándolo bien. —Debería mejorar la calidad de sus lisonjas. Contrate un administrador mejor. Lyon se volvió hacia ella y vio que se alisaba una arruga imaginaria de la falda. Sabía donde quería ir a parar. A menos que Gibbs haya hablado tan bien de usted movido por una ciega lealtad. No sería la primera vez que alguien se equivoca respecto de la capacidad de un hombre. —No. en el mejor de los casos.—Según Gibbs. Dejó vagar su mirada sobre ella. Me encantaría poder tener su opinión. Hay algunos problemas en la propiedad. la ley considera a las mujeres como seres débiles. Es usted educado y evidentemente muy astuto cuando se trata de conseguir lo que desea. le excitaba terriblemente. Después de todo. Ayudó a muchos de sus pares con menos talento que usted. sin duda debería retirar el ofrecimiento. Traducción Rosanic. Por otra parte. en ese preciso instante supo que el hecho de estar encerrado en un dormitorio con Millicent. es usted el responsable de todo lo que hago y de todos mis movimientos. —Ahora ya tiene dinero. como esposo mío. A pesar de la expresión neutra que se suponía que ocultaba sus emociones. —No se trata de una obligación social. tendría que estar loca para desear que interviniera en asuntos de los cuales posiblemente no sepa nada. antes de su accidente. No le demos más vueltas. corrección Cari 81 .

Una nueva preocupación vino a sumarse a las otras. el comedor. el vino.Capitulo 12 Para Millicent hubiera sido menos agotador preparar una cena para la familia real que organizar la de su esposo. luego había llamado a la señora Page y a la cocinera. Quería que todo estuviera perfecto: las carnes. corrección Cari 82 . tenía que estar presentable. ¿Cómo iba a vestirse? Desde luego. Traducción Rosanic. pero también sabía que la elección del vestido podía transmitir algún tipo de mensaje al conde. Había hecho innumerables preguntas a Gibbs sobre los gustos de su marido.

fueran regalos de su esposo o recuerdos de familia. Con la enfermedad de este. No quiero arriesgarme a que el conde cambie de opinión. —Prefiero la cinta. y Millicent notó que la joven había adelgazado. Esa era una de las razones por las cuales no lo había dudado mucho a la hora de casarse con Aytoun. —¿Para ir a ver a tus padres? —Si. —¡Espere! Tiene que cambiarse los zapatos. Desde que Wentworth había abusado de ella. corrección Cari 83 . esta semana. milady. Millicent no lamentaba en absoluto haber vendido sus joyas cuando murió su marido. medias y otras prendas íntimas. pero parecía estar a gusto. Si había insistido en añadir una cláusula de anulación del contrato. pensó mirándose en el espejo. Violet. ¿Estás enferma? —No. milady… pero me preguntaba si podría tomarme dos días de descanso. —Es una lástima que ya no tenga los zafiros que le regaló el señor Wentworth cuando se casaron. Traducción Rosanic. podría trenzarle en el pelo unas cintas y… — No tenemos tiempo. milady. Millicent contempló el profundo escote y asintió. —Sin duda no es el momento de hablar de esto. un beso no era suficiente para hacerla cambiar de opinión al respecto… Se obligó a si misma a olvidar el asunto mientras Violet se ocupaba de sacar una enagua. Fue al armario a buscar un par de escarpines a juego con el vestido. No les veía ninguna utilidad. Creo que estoy lista.No había tenido demasiado tiempo de entretenerse con el incidente de la mañana. —Al menos deje que le ponga una cinta en el cuello. Violet. se había guardado mucho de tener cualquier contacto físico con un hombre. —Gracias. Aceptó el vestido azul que la doncella sostenía ante ella. no corría el riesgo de que le impusiera sus atenciones. —Si está usted segura de no querer llevar peluca. milady. De todos modos. pero todavía estaba conmocionada por el beso de Lyon… y por su propia reacción. Violet tenía muy buen gusto para los colores y los conjuntos. Le dije que a las siete y no puedo permitirme llegar con retraso. — No veo por que no. Violet se arrodilló para ponerle los escarpines. milady. Millicent se decía a menudo que la doncella estaba desperdiciando su talento permaneciendo a su servicio. Con ese vestido hubieran quedado perfectos. El escote cuadrado resulta demasiado revelador sin ninguna joya. Todo había sido vendido a beneficio de la propiedad. había sido por esa misma razón.

Pero está usted lleno de sorpresas. Me temía que se pasara toda la velada perfeccionando su sarcasmo. — ¿Se refiere al vino o al riesgo de que rompa el vaso?— preguntó ella con ligereza. Contempló a la mujer sentada a su lado. todo el personal de la casa es relativamente nuevo. — No se preocupe. — De vez en cuando me gusta variar mi actitud. Una docena de velas proporcionaba una luz dorada a la estancia. — ¿Qué otros defectos tenía? Contempló la tierna curva de su cuello. — Lamento mucho saber que su vida fue difícil. incluido Gibbs. y se quedaron a solas. — Gracias. El reloj de la chimenea empezó a dar la hora y Millicent se apresuró a salir de la habitación. De inmediato alejó la idea. Lyon no podía poner objeciones a nada. Millicent les indicó con un gesto que se fueran. si no que además había comido un poco de pescado y de carne. milady. si alguno de los criados puede llevarte cuando vaya a hacer la compra mañana y recogerte al día siguiente. En lugar de sentarse enfrente de él en el otro extremo de la larga mesa. corrección Cari 84 . Notaba que el tema no le gustaba. lo haré. —¿A que se debe eso? Traducción Rosanic. Durante un breve instante de locura se preguntó si su piel sería tan suave como parecía. no creo que ese sea un agradable tema de conversación – respondió ella con tanta ligereza como le fue posible – Y creo que no debe escuchar los comentarios de los criados. —¿Y bien? ¿Cuáles eran sus otros defectos? — Lo siento. A pesar de todos sus esfuerzos. Pregúntale a la señora Page. expuesto por el escote. No solo Lyon había permitido que los lacayos le llevaran a la planta baja. —Francamente. Era obvio que estaba feliz. Ya son casi las siete. — Al vino. había preferido hacerlo a su lado. pero no pudo evitar insistir en él. el fuego crepitaba en el hogar y la comida y el vino eran excelentes. me sorprende que confíe en mí hasta ese punto – dijo.—Trabajas demasiado Violet. Me pareció entender que su difunto marido tenía algunos problemas con el alcohol. Una pequeña arruga cruzó su frente y Lyon notó que se había ruborizado. Era exquisita. Con excepción de algunos que son leales. dulcemente satinado a la luz de las velas. Él siguió con la mirada la elegancia de sus movimientos cuando le volvió a llenar el vaso de vino. Cuando los criados quitaron la mesa. — Tenía muchos problemas.

Su madre y Maitland no le habían contado gran cosa antes de la boda. pero necesito estar al corriente de su situación. — Probablemente haya notado que en Melbury Hall viven muchos negros. Pero ya no podía echarse atrás. Millicent bebió otro sorbo de vino. ¿Dejar fuera su vida privada cuando lo que realmente le interesaba era su personalidad? La verdad que se escondía detrás de sus ojos grises. Se oían muchas cosas sobre el brutal tratamiento que infligían a sus esclavos. Punto. — ¿El principio de qué? — Está intentando escapar. Cada vez se encontraba mejor y deseaba saberlo todo sobre ella. — Durante los cinco años que estuve casada con Wentworth. De modo que ¿Por qué no…? — Empiece por el principio. La mayoría de ellos… Rectificó: — No. pero la paciencia no era su fuerte. pero no estaba de acuerdo. — ¿Qué evolución exactamente? Ella se ruborizó de nuevo. Había utilizado como excusa los asuntos de la propiedad. Sabía que para eso tendría que ser paciente. pero las cosas habían cambiado. eran maltratados por unos crueles capataces a los que habían traído al mismo tiempo que a ellos. y ellos se defendían afirmando que eran criminales o prisioneros de guerra. me pidió ayuda. — Esclavos liberados. y a Millicent. mientras él esperaba la respuesta. Lyon conocía a muchos hombres que habían conseguido su fortuna en las plantaciones de caña de azúcar del Caribe. Usted quiso que yo bajara aquí. — Muy bien – cedió ella – Mientras dejemos mi primer matrimonio y mi vida privada fuera de la conversación.— Supongo que es la evolución normal en una casa como esta. He bajado. tan tristes a veces. Lyon Traducción Rosanic. — Me molestaría tener que repetir cosas que ya sabe. todos ellos. La condesa viuda estaba buscando a alguien que se ocupara de él. era un enigma que cada vez le intrigaba más. De nuestra situación. de modo que él la sujetó por la muñeca. corrección Cari 85 . no veo ningún problema en ponerle al corriente de lo que sucede en Melbury Hall. Le brillaban los ojos a la luz de las velas. Ella estaba a punto de levantarse. Antes de ese día no había querido saber más. como si estuviera conteniendo las lágrimas. Él asintió. esas personas fueron traídas desde Jamaica para trabajar aquí. — Siéntese Millicent. al punto donde se encontraban. de modo que él tenía todo el derecho a saber qué era lo que había llevado a Melbury Hall. Millicent era viuda y su madre conocía sus dificultades financieras.

Una inteligencia despierta unida a una enorme compasión. Se masajeó las sienes distraídamente.sabía que eso solo eran excusas. Al examinar los libros de cuentas de los últimos años. ¿Era por Melbury Hall? Millicent no respondió de inmediato. gracias a su generosidad ya han sido canceladas e incluso me ha sobrado suficiente para llevar a cabo algunas reparaciones urgentes. incluso si todavía fueran mías – añadió con pasión— no utilizaría ese dinero. Mi marido utilizaba los beneficios de sus plantaciones para mantenerla. La observó Traducción Rosanic. porque él mismo había visto a niños encadenados en los muelles de Bristol. Sin embargo. Permití que los que habían sido fieles a mi marido se fueran y me pareció justo sustituirles por esclavos liberados. sobre todo. Pero esa no es mi principal preocupación. corrección Cari 86 . había pensado en liberar a los negros que trabajan en ellas. y Lyon no había conocido a muchas. Lo que me gustaría. —No quisiera aburrirle con los detalles de cómo eran las cosas y como son ahora. es conocer su opinión sobre Melbury Hall y sus granjas. era una rara cualidad en una mujer. Su mirada reflejaba la pasión que traslucían sus palabras. Ya antes de saber que no iba a heredarlas. —De modo que les liberó. —No la estaba criticando –precisó él tranquilamente— Se casó usted conmigo porque estaba al borde de la ruina. —Deudas que le dejó su marido. —No. Pero. Había heredado otras deudas. y él comprendió que no estaba segura de cuanto debía contarle. —¿Todos los liberados permanecieron con usted? —Casi todos. me he dado cuenta de que no es posible que Melbury Hall haya sido financieramente independiente nunca. haciéndola parecer casi hermosa. —Después de la muerte de Wentworth intenté devolverles a esos pobres desgraciados algo de todo aquello de lo que se habían visto privados. de modo que tienen derecho al mismo sueldo que cualquier otra persona. Unas sumas desorbitadas a las que no podía hacer frente con las rentas. en las cabañas de la propiedad. —Exactamente. ¿Sigue teniendo esa fuente de ingresos? —¡No! Perdí las plantaciones en beneficio de un amigo de Wentworth al que debía un montón de dinero. —Eso no es extraño dada la extensión de las tierras y la calidad de las granjas. —¿En la casa? —No. —¿Y les paga? —¡Por supuesto! Trabajan igual que todo el mundo.

No le había quedado ninguna sensación. algo que no le sucedía desde hacía seis meses. ni ningún interés por acostarse con una mujer. —La verdad. —Bien. También la admiro por lo que está intentando hacer. Lyon no la estaba escuchando. ningún deseo. Si hubiera usted tenido un buen administrador. Eso por si solo bastaría para explicar porque las rentas son tan exiguas. Estaba sorprendido al notar que por segunda vez en ese día. —Me gustaría encontrar alguno. Sus lacayos me dijeron que se había hecho cargo con mucha eficiencia de Baronsford y de su casa de Londres… ¿Le molestaría si le pido que asuma el cargo de administrador? Sé que él ni se plantearía siquiera aceptar sin su consentimiento. entonces después de verlos le daré mi opinión. Era la primera vez desde hacía un mes que pensaba en alguien que no fuera él. La sombra de una sonrisa que se insinuó en los labios de ella le apreció tan refrescante como una brisa de verano. —Gibbs me dijo que. corrección Cari 87 . en vez de compadecerse de si mismo. Traducción Rosanic. si es que tiene alguno. A lo mejor era a causa del vino. pero he permanecido durante mucho tiempo enterrada bajo un montón de deudas para poder ocuparme de eso. pero centenares… La risa cristalina de Millicent permaneció un instante suspendida entre ellos y a Lyon le dio un vuelco el corazón. Sin embargo. Ella le puso una mano en el brazo. las cosas serían diferentes. Lyon. También me gustaría ver un mapa de sus tierras. —Espero no estar abusando demasiado de su generosidad —continuó ella — si le digo que Gibbs me ha ayudado mucho en el trabajo diario. con todos los problemas económicos que tenía. el deseo se estaba apoderando de él. y no pudo evitar mirar fijamente sus labios. —Si. Nada más llegar se enteró de que iba a cumplir treinta años y que no había tenido hijos de su primer matrimonio. —Le agradeceré todo el tiempo que quiera dedicarme. Será un enorme placer para mí revisar los libros y los registros. Melbury Hall ha sido víctima de varios administradores incompetentes. —Entiendo. más temprano por la mañana. La volvió a ver apretada contra él. Se había acercado a él. últimamente. permitiéndole admirar las curvas de sus pechos.con renovado interés. hay uno en la biblioteca. —Les tiene cariño a sus empleados —dijo— y respeto su deseo de sacarlos adelante. El contacto de su rodilla contra el muslo de él le quemó cuando se agachó para recoger la servilleta que él había dejado caer al suelo. muchas veces me pareció estar como un barco a la deriva. ¿Le molestaría que mirara por encima de su hombro y le haga los centenares de preguntas que me surjan? —Supongo que soportaré muchas.

Inmediatamente. —Estoy cansado. Afortunadamente. Ya se había convertido en un hábito. y mi intención no era privarle de… —Me importa un bledo lo que le proponga. ya empezaba a acostumbrarse a sus cambios de humor. apartó el plato de un manotazo. La brusquedad de su tono la hizo vacilar. a pesar de las agradables horas que acababan de pasar los dos juntos. —Pues no me voy a ir a ninguna parte. sin que él hubiera querido moverlos conscientemente. Luego. —Estoy preparado para subir —dijo secamente. —No quiero que se quede. cuando se había apoderado de sus labios. —Llame a John y a Hill —gruñó— Si no quiere que vuelva a hacerlo. corrección Cari 88 . Los dos lacayos la saludaron y se fueron cerrando la puerta a sus espaldas. Y además. No entendía porque se había levantado repentinamente ese muro entre ellos y estaba segura de que no tenía nada que ver con el tema de Gibbs. había tenido la impresión de… Le entraron sudores fríos. Traducción Rosanic. ¡Estaré encantado de dejar de ver su sucia cara! Irritado. enviándolo contra una copa cuyo pie se rompió. Quiero que me lleven a mi dormitorio. paseando por la habitación o mirando por la ventana. — ¿Qué sucede? —preguntó ella preocupada. Sus músculos se habían movido solos. al amanecer. Antes de que Millicent pudiera reaccionar. —No debería haberle hablado de mis planes para Gibbs —dijo apenada— Sé lo valioso que es para usted. La respuesta de su cuerpo no le aliviaba en absoluto.cuando había atraído a Millicent hacia él. — ¡Peor para usted! Cerró los ojos negándose a mirarla. Sabía que quedaba muy poco del hombre que había sido una vez. Millicent permaneció en la oscuridad mientras los dos criados se ocupaban de su señor a la luz de una única vela. Su mano y sus dedos habían cobrado vida. Los chicos se iban y Millicent se quedaba a pasar la noche dando cabezadas en un sillón. No era nada. ella no se estaba dando cuenta de nada. La velada había sido maravillosa hasta que sucedió… quien sabe qué. llámeles inmediatamente. — ¡Santo Dios. un trozo de cristal cayó sobre las piernas de Lyon. está usted sangrando! Lo siento muchísimo… Lyon contemplaba las gotas de sangre que se estaban formando en su mano derecha. Gibbs tomaba el relevo. él todavía estaba convaleciente. Se obligó a si misma a recordar que. solo un ligero corte… sin embargo continuó mirándolas fijamente. tanto moral como físicamente.

las largas pestañas que ensombrecían sus mejillas demacradas y el recuerdo del beso que habían compartido volvió a su memoria junto con un extraño calor. Moisés hablaba con voz rota. ella no le había resultado de demasiada utilidad. la cual se apresuró a subir al piso superior. pero la verdad es que aparte del placer que le proporcionaba atormentarla. regresó con Ohenewaa. También se vio obligado a reconocer que esa no era la única cualidad que le fascinaba de ella. turbada. Traducción Rosanic. Era simpática. corrección Cari 89 . Ella recordó la pequeña herida pero decidió que no merecía la pena molestarle. Se acercó a él con decisión. limitándose a mirar. lo más extraño de todo. Estaba cansada y él no la quería a su lado. Se ocultó en las sombras. Contempló la oscura barba. Gibbs entró en la estancia en mitad de la escena. El personal de Melbury Hall se componía de negros y blancos a partes iguales. preguntándose como sería antes del accidente. luego él se libró de la manta y ambos salieron de allí. Y sin embargo no había otro lugar en Melbury Hall en el que ella quisiera estar. No pudo por menos que admirar la manera rápida y eficaz que tenía de arreglar las cosas. Alguien trajo una manta y la señora Page se la puso sobre los hombros si dejar de tranquilizarle y de acariciarle la espalda. En la sala de los criados todo el mundo parecía estar preocupado por Moisés. Gibbs no tenía ningún inconveniente en dejarse cazar. Se dejó caer en el sillón que había a los pies de la cama y observó su pálido rostro. Su mirada se posó en los labios de él y se preguntó si volvería a besarla alguna vez. El ama de llaves cogió al enorme negro de la mano y le llevó hasta un banco al lado de la chimenea. pero lo que más le había llamado la atención a Gibbs desde su llegada fue la sensación de que todos ellos formaban una verdadera familia. Lyon se había despertado varias veces.Millicent se dio cuenta de que le dolía más su indiferencia que su agresividad. La criada que había subido al piso. Era evidente que la imparcialidad de lady Aytoun era compartida por todos. La cocinera le tendió una taza humeante que la otra cogió mientras continuaba hablando suavemente a Moisés. el cual estaba en el umbral de la puerta de servicio retorciéndose las manos. Él tenía el brazo izquierdo encima de la colcha y el derecho debajo de las sábanas. Gibbs se acercó al ama de llaves. En el transcurso de las últimas noches. más reservada en cuanto él estaba cerca y le había ido conquistando poco a poco. La señora Page le dio una orden en voz baja a una criada. pero permaneció apartado. y a Gibbs le pareció ver lágrimas en sus ojos. Y. La anciana intercambió algunas palabras con Moisés.

—Señora Page. —Si. pero además se la considera una anciana. señor Gibbs? —Una mano acariciadora en mi espalda y palabras dulce en mis oídos. es la persona más buena que he conocido en mi vida. Amina me dijo que era como una especie de puente entre ellos y su pasado. El escocés la siguió hasta el vestíbulo. Pero Moisés está totalmente volcado en la señora y en todos los que se portan bien con él. señor Gibbs. Traducción Rosanic. Ella esbozó una tímida sonrisa. —¡No sé de que me está hablando! —¿De verdad? —Dijo él inclinándose para mirarla a los ojos— El domingo pasado no quiso regresar conmigo desde el pueblo. si yo le confesara toda mi devoción ¿me trataría usted con el mismo cariño que a Moisés hace un momento? Ella se ruborizó ligeramente. Se negó dos veces a pasear conmigo por el jardín. En su lugar creo que yo me hubiera vuelto loca. —Uno de los perros del establo. —¿Qué es lo que significa esa mujer para ellos? ¿Es una curandera? Mary asintió. —¿Té? —Té —repitió ella con una sonrisa. por el que siente especial cariño. Luego la joven se dirigió hacia las cocinas y Gibbs se lanzó. y no se le puede reprochar que sea un poco lento. una sabia. —¿Sabe? —Continuó— Me estoy volviendo loco intentando conseguir su aprecio. —Desde que llegué no son muchas las veces que he visto a Moisés.— ¿Qué es lo que tenía tan afectado a Moisés? —Preguntó por fin. Algunos decían que habría que liberarle pero Moisés quería que antes le viera Ohenewaa. al atardecer. Se detuvo al pie de las escaleras para decirle algo a Amina. —¡Se lo merece! —Aseguró afectuosamente Mary— A pesar de su cuerpo lleno de cicatrices y de su retraso mental. ha caído en la trampa de un furtivo. corrección Cari 90 . —¿Una taza de sidra caliente y una manta encima de sus hombros congelados. Mary elevó sus verdes ojos hacia él con una tierna sonrisa. pero parece que todo el mundo le mima. He oído hablar de todo lo que tuvo que soportar mientras fue esclavo de Wentwoth. —¿Y que es lo que un hombre como usted puede querer de una vieja viuda como yo? —¿Vieja? ¡Nada de eso! La cogió de la mano y la llevó al hueco de las escaleras. No ha encontrado el… —Me encantaría tomar el té con usted mañana por la tarde. —¿Se refiere usted a África? —Eso creo.

Moisés. se echó hacia atrás y dejó su sitio a Jonah. —Te lo ruego. Su dolor afectó a Violet. Cuando acarició la cabeza del perro. Moisés estaba acuclillado sobre una bala de paja. —No va a salir de ésta —añadió otro—. —Lo sé. a pocos metros del perro. ¿Me enseñaras algún día como consigues trenzar todos esos juncos? —¿Crees que va a poder salvar a mi perro. Sería usted perfecto para el puesto. —Moisés… Él la miró lleno de angustia. Violet iba trotando para mantenerse al paso de Amina. —Esta mañana me llevé al pueblo la cesta que me regalaste —dijo ella para distraerle—. cuya pata era un amasijo de carne y hueso. —¿Quieres salir afuera conmigo? No soporto ver esto. Desde donde ella estaba vio que los hombros del viejo se sacudían por los sollozos. Se me parte el corazón. —No esperaría menos del futuro administrador de Melbury Hall — respondió ella liberando la mano—. Jonah quiere que Ohenewaa examine la pata del perro. le cogió del brazo. Le tiró de la mango. Tengo la sensación de que va a convertirme en un caballero. No hay que hacer nada que haga que el perro muerda. —Habría que amputársela —le dijo a Violet un mozo de cuadra. —Entonces que sea té. Cuando le tocó la pata. el cual a su vez se lo transmitió a Moisés. que se acercó a él. estoy segura de que lo conseguirá. Traducción Rosanic. Solo para mí. Moisés se estremeció. Violet? —Si. Moisés gimió tanto como el perro. Por fin logró que él saliera del establo arrastrando los pies y se sentó a su lado encima de un murete. señor Gibbs. Pero. con Moisés lloriqueando y pareciendo sentir más dolor que el perro… En uno de los establos. una docena de personas estaban agrupadas alrededor de una linterna. y espero que piense en ello detenidamente. Violet se estremeció y observó a Ohenewaa que estaba preparando unas vendas rodeada de frascos. Moisés. al lado de su perro. corrección Cari 91 . Le dijo algo a Jonah. Al ver que él vacilaba. Sería mejor cortarle la garganta para que el pobre animal deje de sufrir. Ohenewaa se acercó. —Me lo regaló la señora. pero para eso. A pesar de eso. —¿Cómo está Moisés? —Está hecho polvo y eso no le va bien. Te necesito. Moisés tiene que tranquilizarse.Él besó su mano muy serio.

—Lo sé. —¡Afortunadamente estaba usted aquí! Gracias.—Nunca había tenido nada que fuera mío. —¿Podría usted echarle una ojeada a mi marido cuando le venga bien? Hasta ahora ningún médico inglés ha podido conseguir ninguna mejoría ni física ni mental. Por eso no puedo evitar pensar que a lo mejor hay algo más que no han visto. Había prestado atención a las palabras de Ohenewaa. Pero nosotras somos capaces de hacerlo mejor. pero Moisés ya sabe como curarle. Esa era la razón por la que tenía que verla esa noche. Estaba tan ocupada con Lyon que no había pasado demasiado tiempo con la anciana. Apenas había tenido oportunidad de darle las gracias por la infusión que le había ayudado durante las primeras noches sin láudano. Violet. Dos horas antes. Ya había oído hablar antes de esos horrores. Y sabía que la ignorancia y la superstición podían llevar a un hombre como Hyde a creer que Ohenewaa era la culpable de todos sus males. —¿Ha muerto el perro? —Tiene una pata rota. salió al oscuro pasillo dejando la puerta entreabierta. y el hecho de que supiera de medicina no la convertía en una mala persona. Moisés. Tenía razón al decir que no la necesitaba. ¿Me ayudará? Por Traducción Rosanic. también tendrás una amiga. —Mientras yo viva. Necesitaba saber su opinión. Recordó el día que ambas habían hablado de la carta de Jasper Hyde. Moisés. —Mejor. Lo había sabido desde el primer día. Ohenewaa iba a dirigirse a su habitación cuando Millicent la detuvo. Lyon estaba tranquilamente dormido. —¿Cómo está Moisés? —Preguntó Millicent a media voz. La anciana no era una bruja. Violet le había contado el accidente. —Y ruidoso. Era más de medianoche cuando Millicent vio salir del establo la frágil silueta de Ohenewaa. La respuesta de Millicent al plantador había sido muy clara: Ohenewaa no tenía ningún deseo de verle. Ya no tenía pesadillas y no se obligaba a sí mismo a mantenerse despierto solo para molestarla… Abrió la puerta sin hacer ruido. Ohenewaa llegaba en ese momento al final de las escaleras con los ojos brillando como los de un gato. corrección Cari 92 . ¡Era tan bueno y amable! Le apretó el brazo con más fuerza y apoyó la mejilla en su hombro. Lyon está despierto. —Y ruidoso —repitió Millicent sonriendo—. Millicent estaba convencida de que se podía confiar en ella. consciente y es inteligente.

No había otra palabra para describir su reacción ante el irreprochable comportamiento de Lyon con el reverendo Trimble. Capitulo 13 Millicent estaba anonadada. cuando yo sea capaz de convencerle de que acepte. corrección Cari 93 . cuando llegue el momento. —Cuando llegue el momento. a pesar de su prolongada visita. Traducción Rosanic. La anciana la observó un instante antes de asentir con la cabeza.supuesto.

luchas sociales. —¿Le parece bien. las tropas británicas tuvieron que intervenir para sofocar la rebelión. el maestro de la escuela. Después de todos esos años. Cunningham… Millicent inclinó la cabeza. pasaron a hablar con toda naturalidad de las revueltas de los esclavos en las colonias. los cambios en la industria. en el hombre que había sido su salvación durante los años de horror. ambos también habían salvado muchas vidas. incluso cuando Wentworth les tenía a todos bajo sus garras. y mantenían animadas discusiones sobre política. Pero Wentworth había creído que Cunnigham quería huir con Millicent y le había matado. quien había sido su aliado y el de los empleados de Melbury Hall desde hacía mucho tiempo. Millicent no tenía ni la más mínima idea de a que se refería y echó una mirada desesperada a su marido. El reverendo acababa de hacer una pregunta. Parpadeó para alejar las lágrimas e intentó no pensar más en él. Cuando volvió a levantar la cabeza vio que Lyon la estaba mirando y que la conversación se había convertido en un monólogo. Él incluso se había convencido a sí mismo de estar enamorado de ella. corrección Cari 94 .Instalado en un sillón de la biblioteca. para que el otro no se ofendiera. Ella le había rogado que acudiera a Melbury Hall al amanecer para ayudar a una Violet aterrorizada a librarse de la lujuria de su amo. Había estado preparada para intervenir en cuanto su marido mostrara algún síntoma de molestia o de cansancio. —¿Se comprobaron sus referencias como albañil? —Preguntó Lyon sin dejar de mirarla. Le tenía mucho afecto a Trimble. Con su vigilancia y sus intervenciones. Y la situación no parecía que fuera a mejorar. Millicent había permanecido llena de asombro por la actitud de Lyon. pero Millicent le había abierto los ojos. El reverendo explicó que en una zona llamada Carolina. todavía no conseguía librarse de un terrible sentimiento de culpa. pero Millicent no se había enterado y se hizo un pesado silencio. lady Aytoun? —Insistió el pastor. como si se dispusiera a pasar allí todo el invierno. el pastor encadenaba los temas de conversación uno tras otro. Traducción Rosanic. en su amigo. Durante ese tiempo. Gracias a Trimble y a Cunningham. se pudo alfabetizar a los esclavos de la propiedad. En esos días ella temía por su propia vida y no había podido ni imaginar que la víctima iba a ser Cunningham. El corazón le dio un vuelco cuando recordó que el joven maestro había muerto intentando protegerla. Ambos hombres parecían dos viejos camaradas de los días de Universidad. la posibilidad de vida en otros planetas… Después de hablar sobre la agricultura en las Highlands.

Estoy deseando que la señora Trimble le conozca. la felicito de nuevo por su matrimonio. milord. luego ella le acompañó al vestíbulo. es asombroso… —Creo que lord y lady Stanmore regresaran a Solgrave dentro de unos quince días. que no tardará en nacer. y su trabajo parece satisfactorio. ¿podríamos disponer de él a tiempo completo? —Eso es lo que él dice. estaba encima de la mesa. —¿Si? El reverendo asintió con la cabeza. —Y ahora que el granero ya está prácticamente terminado ¿cree usted que estaría dispuesto a trabajar aquí dos veces por semana? —En efecto. —Oí decir que tenía mujer y dos hijos en Coventry. —Estoy seguro de que lo estará. cuando haya terminado su trabajo en el pueblo. Extendió la mano para cogerlo. señora. Lord Aytoun no tiene nada que ver con su reputación. Me confesó que necesitaba con urgencia algo más de dinero. ¡Que hombre más inteligente! Se expresa de un modo excelente y tiene algunas ideas asombrosamente modernas. —Señora. Gracias por haberse preocupado. —Dígale que tendremos trabajo para él a partir de la semana que viene. debería ir pensando en volver a casa. A propósito ¿Cómo se llama ese albañil? —Ned Cranch. El libro que el pastor le había llevado a Lyon. De lo contrario no hubiera sido contratado para construir el granero. Tiene muchas bocas que alimentar. Esta deseando empezar a trabajar en su casa. milord. —¿Usted que opina Millicent? Estaba usted impaciente por llevar a cabo sus planes… Ella le dirigió una sonrisa de agradecimiento antes de volverse hacia el reverendo. —Sería estupendo. pero el grueso volumen se le deslizó de entre los dedos y le cayó encima de la Traducción Rosanic. El vicario de Wakefield. Parece que están esperando el tercero. —Y más tarde. de Goldsmith. ¡Sería un enorme placer verles a todos juntos! ¡Realmente maravilloso! —Trasmita mis saludos a la señora Trimble dijo Millicent antes de que el buen hombre empezara a hablar de nuevo—. —Fue un placer. si está disponible. corrección Cari 95 . aunque la visita está siendo muy agradable. ¡Increíble! —Efectivamente. Bien.—Eso creo. Se levantó de mala gana y se despidió del conde.

incrédulo. su pierna. no pudo volver a mover el pie. —Viéndote con él me pareció que no eras el mismo hombre con el que me he casado.pierna. Se había movido. Millicent entró en la estancia con una sonrisa en los labios. y el tomo acabó en el suelo. Luego la sensación desapareció. Se encaminó hacia la puerta. te mereces un buen escarmiento por haberte metido en mi dormitorio a escondidas! —Quería darte una sorpresa. corrección Cari 96 . —Lo siento. pero le fue imposible. Lyon miró. Todavía acuclillada al lado del sillón. pero él apretó todavía más. Sin embargo su expresión cambió cuando Lyon se limitó a hacer un gesto con la cabeza antes de mirar el libro que tenía a los pies. Le observó atentamente por un instante. lo siento —gimió—. Las sensaciones que había sentido en esa extremidad eran muy reales. Pero me gustaría que me leyeras ese libro. En tu habitación en la aldea siempre nos escondemos. —Supongo que yo no tengo… —¡Millicent! Ella se dio la vuelta. —¿Ha sucedido algo…? —No. Violet gritó cuando Ned la empujó con fuerza contra la pared. Habíamos planeado venir juntos. —Gracias por haber sido tan amable con el reverendo Trimble. Su pie izquierdo hizo un movimiento brusco. ¡Diablos. Ned —murmuró ella sollozando—. para que pudieras conocer a mis… —Tú lo habías planeado —bramó él— no yo. Se agachó para recoger el libro. antes de incorporarse. Ned. Luego me di cuenta de cómo hacia el pastor para ponerte de tan buen humor. A pesar de que hizo un esfuerzo para concentrarse. Sus ojos lanzaban destellos de ira y ella intentó deslizar una mano entre la de Ned y su garganta. —Voy a intentar alcanzar al vicario para que cene con nosotros. —No pasa nada —aseguró él—. —¿Quieres leerlo? —No. Intentó volver a hacerlo. Pero oí decir que ibas a Saint Albans y pensé que te alegrarías de que me reuniera contigo. le puso una mano en el brazo. Pensé que aquí… Tengo dos días de permiso y… Traducción Rosanic.

pequeña. Se lo había creído todo como una idiota. Se tapó la cabeza con la capucha y se apresuró a irse. Él la obligó a levantar la cabeza y ella se encontró con una fría e irónica mirada. No nos llevará más de un minuto… Violet liberó la barbilla y retrocedió un paso. o… Levantó su enorme puño y Violet se encogió.—Aquí bastaría con que diera un silbido y un montón de tipos subirían desde el bar para que nos sirvieras de puta a todos. Lloró con más fuerza. —Me estas dando miedo. Y además con suerte —añadió echando una ojeada a la puerta de Ned. corrección Cari 97 . Una vez en el fétido pasillo. En el descansillo chocó contra un hombre. Se sintió aliviada cuando él dejó caer de nuevo el brazo sin golpearla. nerviosa. Ha llegado antes de lo convenido. pero él no le soltó el brazo. Ella se liberó con cuidado y corrió hacia la puerta. —¡Sal de aquí. señor Platt. Lamento haberte molestado tanto. A sus espaldas una mujer lanzó una lasciva carcajada y Violet se dio la vuelta. —¡Que preciosidad! —exclamó él—. Bajó la mirada hacia sus botas relucientes. la sujetaba por las caderas y la penetraba con violencia. Solo vine para darte una alegría. Unas manos enguantadas la ayudaron a recobrar el equilibrio. señor. Ella no era muy distinta a esa mujer. la vio. no soy una puta. —O quizás lo que haga sea atarte a la cama y amordazarte para poseerte de cien maneras distintas sin tener que oír tus lloriqueos. —Cuidado con lo que dices. Ven conmigo. ¡Que estúpida había sido! Se dijo intentando recobrarse. ella huyó a toda velocidad. Traducción Rosanic. dio curso libre a su tristeza. Al fondo del pasillo. La cogió de la barbilla con rudeza. Le dieron ganas de vomitar de repente. —Muy bien. —El albañil acaba de poseerme. Espérame aquí. Había bajado ya media escalera cuando oyó que Ned decía: —Entre. Ned Cranch —protestó ella entre sollozos— No deberías decir esas cosas. Se había convertido en una perdida. Fui una estúpida al creer en tus dulces palabras. pequeña zorra. Ahora me doy cuenta de que solo lo hiciste para conseguir lo que querías de mí. ¿Podría llevarme a otro sitio? De repente el hombre pareció un poco asqueado. Se alejó por el oscuro pasillo. Cuando llamó a la puerta de Ned. Le había creído cuando él había dicho que la amaba. con los pantalones bajados hasta las rodillas. Me voy —añadió envolviéndose con fuerza en su capa—. inclinada hacia delante mientras un cliente. antes de que decida darte una lección! Estaba loco de rabia. en la penumbra.

Capitulo 14 Dos criadas estaban limpiando la cera y las cenizas que manchaban la mesa. Estas convirtiendo una tontería en un asunto de Estado. Otra estaba fregando el suelo. Traducción Rosanic. El ama de llaves había abierto todas las ventanas y estaba eliminando el humo a base de mover el delantal. contra la pared. eso es todo. corrección Cari 98 . y les estaba fustigando como un fiscal en un juicio por asesinato. —¡Suéltales Gibbs! Esa condenada vela se cayó en la mesa. que parecían perros apaleados. Gibbs había acorralado a los dos lacayos.

señora Page. Lyon contemplaba incrédulo la febril agitación que se había desatado delante de sus ojos. Estaban todos ocupados y nadie tenía tiempo para mirarle. No se trataba de una pregunta. —¿Se da usted cuenta —continuó— de que está echando a perder mi ropa? —Que está completamente carbonizada. Ella le dirigió una mirada indescifrable y luego los lacayos levantaron el sillón. Millicent acababa de salir de la habitación. —¿Se conocen? —Preguntó Millicent mientras John y Will depositaban a su señor en la cama. —Que alguien vaya en busca de Ohenewaa. Millicent subió las escaleras a su lado. y además puede permitirse comprar más —murmuró Millicent distraídamente. corrección Cari 99 . —¡No lo hice a propósito! —Ladró en beneficio de la anciana. Si alguna vez Lyon había sido reticente a exhibir su enfermedad delante de todo el mundo. Traducción Rosanic. Lyon se estremeció de dolor al ver su camisa quemada. pero Will estaba presente y había echado hacia atrás el sillón antes de apagar el fuego. —¿Dónde va? ¡Santo Dios! ¿No estará pensando en dejarme a solas con ella? ¡Millicent! Ella disimuló una sonrisa antes de lanzar con tono impaciente: —¡No me voy a ningún sitio! Se detuvo en el umbral de la puerta para darle instrucciones a la criada que esperaba en el pasillo. prendiendo fuego a los papeles que estaban desparramados encima de la mesa. Ha movido el brazo —añadió volviendo a dirigirse a su marido. Sin embargo no se había percatado de que también la manga de su señor estaba en llamas. y Millicent desistió de su intento de separarla. luego su esposa se dirigió hacia la puerta y la negra se acercó a él. Los párpados de ésta estaban semicerrados pero la sombría mirada seguía siendo escéptica. Ohenewaa estaba esperando en la habitación. hay que llevar al conde a su dormitorio. Lyon no vaciló en expresar su descontento. Estaba revisando las cuentas de la propiedad cuando sin darse cuenta había volcado el candelabro. ahora ni se lo planteaba. Gibbs. La tela parecía estar pegada a la piel. —¡Desde hace mucho! Lyon observó con suspicacia la conversación que mantenían las dos mujeres en voz baja.Lyon echó una tormentosa mirada a la mujer que le estaba cortando la manga de la chaqueta con expresión seria. quitándole la manga y dejando que el brazo reposara en el sillón. Aquí hace demasiado frío. —Está equivocada.

Se lo ruego. —¡Y un cuerno! —Volveré dentro de unos minutos. hasta que se vio obligada a detenerse por la manga. —Es solo leche. no la quiero. permita que ella le cure. Millicent se sentó en el borde de la cama. Con la ayuda de Millicent se libró de la chaqueta. Después de repetir el proceso dos o tres veces. —A ella le gustaba ese perro y es evidente que cree que a usted no le gusta. el dolor cedió. la tela de la camisa empezó a despegarse. Siguiendo las indicaciones de Ohenewaa puso el brazo de Lyon encima del cuenco u. con la ayuda de una pequeña toalla. Abandonó la habitación y Millicent cogió las tijeras. subió hasta el codo. Y por que yo se lo eh pedido —añadió ella suavemente— No le va a hacer daño. Él suspiró. —No me importa. cuando Gibbs fue a preguntar como iban las cosas. —Ohenewaa va a examinarte como lo haría cualquier médico. —¡No me voy a beber eso! —Gruñó Lyon— Sea lo que sea. los músculos. luego examinó la quemadura durante unos segundos antes de coger un par de tijeritas y recortar la camisa. recorrió la línea de los huesos.Ohenewaa les hizo una seña a John y a Will para que se apartaran. también va a ser capaz de curarme a mí. Ohenewaa le indicó a Millicent que colocara la toalla directamente en la quemadura. Una vez limpiada la herida. —¿Por qué? —Por que sabe tanto o más que los médicos a los que usted ha consultado hasta ahora. Lyon. corrección Cari 100 . —De acuerdo. Al cabo de unos minutos. evitando la quemadura. —Como desee. Pero deje de cortarme la ropa. —¡Maldición! —Juró él. Un poco después. las dos mujeres destaparon la llaga. pero Ohenewaa no opinaba lo mismo. —¿Qué es lo que está tramando esa mujer? —Gruñó Lyon. Le examinó el brazo y la mano dándole pequeños golpecitos. La criada regresó con un gran cuenco lleno de un líquido blanco. derramó el líquido encima de la herida. Millicent le tranquilizó y les despidió a él y a los lacayos. aferrándose a la cama con la mano sana. Ayúdeme a quitarme esto. Me quedaré con usted. —Esa vieja bruja me lo dijo ella misma. Movió todos los dedos de Lyon. —Quítele la camisa y la chaqueta. Traducción Rosanic. —Espero que no crea que porque haya curado a un perro la semana pasada. Con el mayor cuidado. Lyon creyó que el martirio se había terminado.

Ohenewaa reapareció provista de varios frascos que alineó encima de la mesa. Estoy convencida de que ella sabe cosas que sus eminentes médicos no son capaces de imaginar. Sostuvo la mirada de sorpresa de él. No tenía una explicación lógica para las reacciones de su cuerpo. Llevaban un mes casado. consecuencia de las semanas en las que se había negado en redondo a comer. cuando John le estaba ayudando a levantarse. Secará el posible pus que se forme y acelerará la cicatrización. —Como quiera. Traducción Rosanic. cuando ha tenido una pesadilla. La semana pasada.—No es el mejor momento para ponerse desagradable —susurró Millicent —. Por favor. pasaba las noches a la cabecera de su cama. Ni siquiera él tenía control sobre sus movimientos. el cual deseó con mayor intensidad apretarla contra él. corrección Cari 101 . —¿Y cuales serían según usted esas cosas? —Esas sensaciones que aparecen y desaparecen. he visto como se movían los músculos de su pierna. cuando se cortó con el vaso. Hace tres días. —Échele esta pomada con cuidado y véndele con esto. pero a pesar de todo creo que está perdiendo el tiempo. —Voy a aferrarme a cualquier oportunidad por ínfima que sea. era robusto. —Esos movimientos fueron involuntarios. Y esta noche. no significan nada. Millicent se inclinó sobre Lyon. pero no quería decírselo a Millicent por miedo a que se hiciera falsas ilusiones. Millicent tenía la garganta seca. De modo que se limitó a admirar los rizos que habían escapado de su peinado y que le enmarcaban el rostro. tapado por el largo cabello. No sé si le curara por completo. —Lo he visto —repitió ella—. las mismas que usted pretende ignorar… o que intenta disimular. y recordó que había deseado con locura atraerla hacia él para besarla. Y todavía lo deseaba. pero sería una locura si no le diéramos la posibilidad de ayudarnos. Ohenewaa se acercó con un frasquito y trapos limpios. Ella se llevó el frasquito a la nariz. se le movió la mano. Aquí hay mucha gente que cree en ella. Tenía unos hombros anchos y un pecho musculoso en el que sin embargo se marcaban las costillas. tenía usted el pie torcido y lo enderezó. —El olor me resulta familiar… —Se trata de una decocción de corteza de olmo. El cuello de Lyon. Lyon. ¡Parecía tan suave! Estaba igual que la noche que le había despertado de su pesadilla. Sin embargo ninguna de esas ocasiones le había parecido tan íntima como ese momento en el que ella le retiró la camisa. ya había visto a los lacayos cuando le cambiaban o incluso cuando le bañaban.

La piel de Lyon estaba muy caliente. —Permita que me hable su cuerpo. —En caso de que haya pensado en usar las tijeras —dijo el en voz baja— le ordeno que lo olvide inmediatamente. Lyon cerró los ojos y se puso en manos de la anciana. Instintivamente paso la mano por una de sus pantorrillas en la que la falta de ejercicio había atrofiado la musculatura. —No —protesto Lyon entreabriendo los ojos—. Millicent también se sintió invadida por una gran calma. Remonto hasta el botón que cerraba el calzón por debajo de la rodilla y lo soltó con dedos temblorosos. —Cierre los ojos. Con el corazón a toda velocidad y el rostro enrojecido. —Si sigue subiendo un poco mas se dará cuenta de que efectivamente mi cuerpo tiene algo que decirle… Espero que no le moleste. corrección Cari 102 . Millicent empezó a trabajar mientras la curandera examinaba el cuerpo de Lyon. Lyon estaba tumbado encima de la cama de modo que cogió una manta y se la puso sobre el estomago. Entonces su cuerpo me dirá que es lo que le duele. Realmente era relajante. Millicent se acerco a la manta y deslizo las manos por debajo. le quito los zapatos y las medias. Se dirigió a los pies de la cama. Puede hacerlo usted misma. A Millicent le sorprendió que no protestara. Ohenewaa se detuvo. Ohenewaa estaba posando suavemente la palma de la mano sobre su torso haciendo unos lentos movimientos circulares. —Iré a buscar a uno de los lacayos —dijo poniéndose de pie de un salto. Al cabo de unos minutos. La estaba provocando pero tenía la voz un poco velada. Traducción Rosanic.Feliz de tener algo que hacer. no quería ni pensar en como seria quitarle los pantalones. Cuando ella termino de vendar la herida. Millicent se ruborizo. Quitele los zapatos. Si se había sentido turbada al quitarle la camisa. Permita que su espíritu vuelva a los momentos de mayor paz de su existencia. —intento bromear con ella. —Ahora comprobare las piernas. Para colmo el no dejaba de mirarla. Ella cogió aire. —Antes me acusaba de hablar demasiado —replicó él mirando hacia el techo. — ¡Llame a Gibbs! Al oír la brusca orden dio un salto hacia atrás y corrió hacia la puerta. Ohenewaa volvió a la mesa y Millicent tuvo de repente mucho calor. —Esta muy tenso. la negra le indico que no se moviera. las medias y los pantalones. Mirando los gestos de la curandera. Relájese.

conociéndole. Ponerle al corriente de estos problemas solo serviría para retrasar su curación total. — ¡No! —Exclamó la condesa viuda con decisión— Todavía no está preparado. su matrimonio con una inglesa y el hecho de que le haya entregado sus tierras a Perfore. Los granjeros de Baronsford saben más de sus argucias que sus propios hijos. —Hay que avisar al conde Aytoun. —Gracias a Millicent el estado de Lyon mejora día a día. Si mejora tiene todo el derecho a saber lo que sucede. ¿Cómo podemos mantenerle ignorante de lo que se va a encontrar cuando llegue? —Está usted hablando del hombre que era antes. pero su larga ausencia alimenta los rumores entre los granjeros. Si es necesario dígales que me estoy muriendo y que tienen que empezar a preparar el duelo. si él decidiera ir allí? —No. Según esta carta parece que doscientos inquilinos se han refugiado en Baronsford desde San Miguel. Haga lo que sea para tranquilizarles. Y. ¿Acaso ha olvidado su último acceso de ira? Juró que nunca volvería a poner los pies allí. La anciana cerró de golpe el libro que tenía en las manos y lanzó una furibunda mirada al abogado. El conde Dumbfries ha empezado a vaciar las granjas subiendo los alquileres hasta cantidades exorbitantes. Encuentre usted otra manera de tranquilizar a los granjeros. —¿Cree usted que ella se negaría a acompañarle a Baronsford. señora. ni por él ni para su gente. Muchos de ellos temen que con la enfermedad de Su Señoría. Traducción Rosanic. —Como usted ordene. señora. Están convencidos de que enterrará usted a los miembros de su familia. estoy convencida de que no. Y tampoco creo que sea una buena idea que vaya él en este momento.—Las noticias de la frontera son alarmantes. estoy seguro de que de todos modos deseará volver a Baronsford antes de la siembra. sir Richard. sabe usted muy bien que no vamos a poder mantener en secreto la situación. Hágales saber que su señor está cada vez más recuperado. Escríbale a Walter y pídale que baje los alquileres. Sir Richard depositó sobre la mesa la carta que acababa de recibir de Escocia. pero sabe tan bien como yo que Baronsford ya no es responsabilidad suya. En cuanto al conde. corrección Cari 103 . las granjas de Baronsford serán las siguientes en verse afectadas. —Eso no dará resultado. Ya andan diciendo que el conde no volverá jamás. Mi contacto dice que cerca de quinientos granjeros han llegado a Glasgow con la esperanza de poder embarcar hacia las colonias.

volverá a serlo. Perfore.—No lo he olvidado. sabemos que él es el único capaz de salvar Barensford. con el tiempo. El regalo que le hizo a su hermano fue tan solo un gesto de frustración. Sin embargo no podemos ahogarle con problemas a los que todavía no está preparado para enfrentarse. Todos recordamos al hombre que fue. —A mi también me gustaría creerlo —admitió Beatriz—. Parece que está haciendo progresos. y estoy seguro de que. pero era el dolor el que hablaba por él. Capitulo 15 Lyon tiró la servilleta encima del plato para ocultar lo que quedaba del desayuno. y me niego a ver que retrocede aunque solo sea por un día. corrección Cari 104 . —¿Qué tortura me tiene reservada para hoy. madame de Sade? —Algo terriblemente doloroso. Traducción Rosanic. Los granjeros. usted y yo.

En silencio. —No parece encontrarse demasiado bien —dijo él. —¡No! —Pues lo estará a menos que duerma de verdad durante unas horas. —¿Por qué? Sé que es usted demasiado cabezota para admitirlo. —¿Por qué? —Porque ya no tendremos a nadie con quien meternos. Gibbs empezó a reavivar el fuego. Ella intentó soltarse pero él se lo impidió. Al sol. —Gracias. Prométame que se irá a su habitación a descansar durante unas horas. es de nacimiento. —La tortura de hoy será salir al cruel mundo exterior. en tanto Millicent ordenaba la habitación. —¿Por qué? Le he dicho ya que no necesito una niñera. Gibbs se aclaró la garganta en el umbral de la puerta. Hemos encontrado un sitio encantador protegido por el muro del jardín y… —Hoy no voy a salir y tampoco voy a bajar al vestíbulo. La sujetó por la muñeca cuando ella cogió la taza y el plato que él había depositado encima de la mesilla de noche. no pienses nada! —Gruñó Lyon. —¿Ha vuelto a pasar aquí la noche? —Si. Debería pedirle que la practicara un poco con usted. pero estoy perfectamente. —¡No digas nada. —No. sobre todo cuando estoy embrutecido por la magia negra que esa bruja practica conmigo. Cuando lo haga seguiré los planes que ha hecho para mi jornada de hoy. en una cama de verdad —Dijo él en un tono que no admitía réplica—. parecía bailar dentro del vestido. —Tengo otras cosas que hacer en este momento. —Solo son las diez y media y hace una mañana estupenda. —Eso no puedo remediarlo. corrección Cari 105 . Parece que unas cuantas horas seguidas de sueño le han sentado bien. —No podemos permitirnos que caiga usted enferma —repitió él. Lyon la observaba atentamente. El nuevo albañil tiene… Traducción Rosanic. Lo hará ahora mismo. —Me refiero a que parece agotada. Ella le miró sorprendida. —Está muy pálida. pero sé que le gusta… —Porque está usted a punto de enfermar. al frío aire del invierno. Parecía estar cada día más agotada.Él se percató de sus ojeras mientras ella se agachaba para coger la bandeja. Pronto lo descubrirá. Ella se enfrentó a él con las manos en las caderas. —¡Estupendo! ¿Cuándo empezamos? —No se impaciente. Le prometo que me acostaré en mi cama esta noche.

—Todo lo demás puede esperar o se encargará de ello otra persona. y esta parecía compartir sus sentimientos. corrección Cari 106 . ¿Cómo era posible que ya fuera media noche? Traducción Rosanic. Se quedaría allí. milord? —Dígale a ese hombre que le pagaremos el jornal y despídale hasta mañana. pensó Lyon. Debía estar realmente cansada. Mientras el escocés hablaba con él. había llorado hasta quedarse sin lágrimas. A Violet le dio un vuelco el corazón al ver a Ned. llevaba la chaqueta de lana abierta por delante de su poderoso pecho y vio que dos mozas de cocina soltaban risitas y le miraban de reojo cuando pasó por delante de ellas. Horas antes debían haber encendido el fuego de la chimenea. ni que día y menos aún como había llegado a la cama. lo cual era una buena señal. Se había prometido a si misma que nunca más iría sola al pueblo mientras él se encontrara allí trabajando. Hubiera dado cualquier cosa por acompañarla hasta su dormitorio y ocuparse de ella igual que ella se había ocupado de él. con el sombrero en la mano.—Gibbs. Luego recordó que había ido a descansar un poco antes del mediodía. Pero ahora. Ned paseó la mirada por la estancia y se detuvo al verla. Millicent abrió los ojos en la penumbra que la rodeaba. Gibbs era estricto pero tenía sentido del humor y era evidente que tenía debilidad por la señora Page. todo el mundo en Melbury Hall sabía que él sería el próximo administrador. si no empezaba a discutir. Había aprendido una dolorosa lección y estaba contenta de tener un trabajo decente y una cama donde dormir después de la gran estupidez que había cometido. Ella esperó su reacción conteniendo el aliento. cuando regresó de Saint Albans. Encendió un candelabro y consultó la hora. Aunque no se hubiera anunciado oficialmente. incluida Violet. Fue dolorosamente consciente de su propia impotencia. Violet estuvo a punto de olvidar incluso su nombre. —¿Si. Durante unos instantes no supo que hora era. Gibbs siguió la mirada de Ned y la joven se fue rápidamente de allí. No quería volver a verle. El domingo. Muy a su pesar le dieron ganas de sacar las uñas. enfrentada a la atractiva sonrisa y los ojos claros que solo la miraban a ella. hablando con Gibbs. Se levantó y la frialdad del suelo bajo sus pies desnudos la despertó por completo. Había hecho un esfuerzo y se había recogido el pelo en una coleta. delante de la puerta de servicio. y desde luego olvidó todas sus anteriores decisiones. Se volvió hacia su mujer. Lo cual les parecía muy bien a todos. porque ya solo quedaban brasas en el hogar. Ella permaneció inmóvil por un instante.

Toda la casa estaba durmiendo… Se sobresaltó cuando la asaltó una repentina idea y recogió su chal. Lyon no se movió. Millicent se sentía maravillosamente feliz y tranquila. Cerró sin hacer ruido y avanzó de puntillas. A lo mejor era consecuencia de la intimidad que proporcionaba estar a solas con él en el silencio de la noche. Estar allí. preguntándose si alguien se habría acordado de cambiarle la venda a Lyon. —Ya veo. con la mano al tiempo que se encaminaba hacia la puerta. La herida de Lyon no se había infectado y le aplicó un poco de ungüento antes de volver a vendarla. No se oía ni un solo ruido. Gracias. ¿Eran sus palabras o la forma de decirlas? El caso es que ella se sintió inmediatamente reconfortada por dentro. Posó suavemente el brazo de Lyon sobre sus rodillas e inspeccionó la herida. recordó que debería haber ido a buscar más hierbas para su marido. ¿Le ha cambiado alguien la venda? —No. Tenía el pelo tan revuelto que hubiera aterrorizado a un fantasma. No permití que hubiera nadie a mí alrededor. Traducción Rosanic. que no he dejado de ser de utilidad. —¿Le sigue doliendo? —No demasiado. La hechicera trajo sus pociones al caer la noche. a su lado.Permaneció inmóvil. completamente despierto. corrección Cari 107 . la llenaba de una sensación de paz completamente nueva. de manera que los dobló por debajo de su cuerpo. El la estaba mirando. El pasillo estaba en penumbra. Se lo alisó con impaciencia. pero decidió ir a echar una ojeada a Lyon para asegurarse de que estaba durmiendo sin pesadillas. —Parece ser que tiene más autoridad que yo —comentó ella con una sonrisa—. Al pasar por delante de la puerta de la habitación de Ohenewaa. —O sea. —No hay peligro de que algo así suceda alguna vez. y serle de utilidad. —¡Demasiado bien! ¡No puedo creerlo! Le ordené a la señora Page que me despertara a primera hora de la tarde. Se aseó rápidamente. —No puedo dormir. —Prohibí que nadie la molestara. se refrescó la boca y comprobó su aspecto en el espejo. Millicent tenía frío en los pies. ¿Cómo había podido perder tanto tiempo en la cama? Abrió la puerta muy lentamente y se deslizó en el dormitorio de su esposo. Cogió unas vendas limpias y el frasquito que Ohenewaa había dejado encima de la mesilla de noche. —Pensaba que le encontraría dormido. —¿Ha dormido usted bien? Se sobresaltó. No me había dado cuenta de que estaba tan cansada hasta que me metí entre las sábanas. escuchando.

creo que Ohenewaa es una charlatana. —¿Le dio alguna indicación? —Claro. Notaba los músculos de él bajo sus dedos. —No fueron horas. Cogió un poco más pero esta vez se lo aplicó en el pecho. Sin darle tiempo a discutir. —Está frío —dijo empezando a darle un suave masaje y evitando cuidadosamente la quemadura. La idea de que Gibbs. Johnn o Will me toqueteen me da nauseas. Millicent estaba ardiendo. Pronto notó que la piel de Lyon empezaba a calentarse. —Esa especie de pomada. —Aquí —indicó guiándole la mano a la garganta. Un frasco para cada noche”. En la penumbra. Y además durmió usted de un tirón. con la barba ocultando gran parte de sus rasgos. —¿Se lo ha aplicado alguien hoy? Él la miró con asombro. Limítese a ponérselas. calentando todo mi cuerpo. Estaba a punto de aplicarle otra vez en el brazo cuando él le sujetó la muñeca. sea lo que sea. por la abertura del camisón. Millicent se acercó a las medicinas. —Esta haciendo efecto rápidamente. ¿Lo nota? Él no respondió y ella continuó masajeando el brazo hasta el hombro para que la pomada penetrara bien. Tenía la consistencia del aceite pero no resultaba desagradable. Pero la mano de él permanecía encima de la suya guiándola en círculos cada vez más grandes. corrección Cari 108 . Todos los frascos tienen lo mismo.Millicent reparó en la media docena de frascos que había encima de la mesa. hay que aplicarla sobre la piel. El ungüento olía a bosque. Era algo más que simplemente la sensualidad de Traducción Rosanic. —Solo estoy usando las yemas de los dedos pero noto como el calor sube por mis manos y mis brazos. Voy a probarlo en su brazo. —¿Lo nota? —Si. —¿Le dijo algo más? —¿Realmente tiene usted la intención de embadurnarme con eso? — Preguntó él al verla coger uno de los frascos. “No se las beba ni las huela. —¿Por qué? —¿Qué médico digno de tal nombre se negaría a decirle a uno lo que tiene exactamente y si es capaz de curarlo o no? Esa mujer se pasó horas examinándome y sigue sin decir nada. De todos modos. ella era incapaz de descifrar la expresión de su rostro. le levantó la manga del camisón tanto como pudo y luego metió los dedos en el ungüento. —No ponga esa expresión de horror.

suavemente al principio. Sin decir una sola palabra. Recordó lo impotente que se sentía. Le encantaba notar la reacción de él a la caricia. Un gruñido sordo escapó de la garganta de Lyon. Entonces él la sujetó por la nuca. Se apretó más contra Lyon. al tiempo que su mano se crispaba entre el cabello de Millicent. Lyon… —¡Espera! No te muevas. pero no lo hizo. El brazo de Lyon se crispó contra ella repentinamente y emitió un gruñido de frustración. Le miró. posó sus labios sobre los de él. corrección Cari 109 . Ella abrió los labios y sus lenguas se entremezclaron. mientras él le secaba las lágrimas que caían por sus mejillas.tocarle. Millicent no se atrevía a mirarle. Aunque hubiera estado casada durante cinco años. guiadas por el recuerdo de su único beso. demorándose un poco más. Se miraron a los ojos. ni la habían besado. volvió a hacerlo. buscando algo más. aplastada bajo el cuerpo de Wentworth mientras él encontraba su placer con ella. nunca antes había besado. de esa manera. Lágrimas de confusión le anegaron los ojos. Reuniendo todo su valor. Se separó de él jadeando. —¿Qué he hecho? Lo lamento. acongojada. Había estado a punto de violarle. se apoyó sobre su pecho. No iba a huir. no iba a dejarse intimidar. —¿Por qué no cierra los ojos mientras la pomada hace su efecto? —Prefiero mirarla. Ella respondió con igual pasión. —Métete debajo de las sábanas. Era una intimidad. empujada por la curiosidad y por la sensación de poder que la invadió de repente. La alegría que se apoderó de ella no tenía nada que ver con la angustia que había sentido en cada una de las agresiones sexuales de Wentworth. Se tumbó encima de él y le cogió el rostro entre las manos… El beso se hizo eterno. Y ahora había estado a punto de hacer lo mismo. Sus manos encontraron el camino hasta su cuello. refugiarse en su dormitorio. Hubiera sido más sencillo huir. La crueldad y la tristeza del pasado la obligaban a enfrentarse a sensaciones completamente desconocidas hasta ahora. acariciándole con su cuerpo. —Lo siento… Intentó incorporarse pero él se lo impidió. —Estás temblando. una silenciosa conciencia de la presencia de la otra persona. Estaba tan falto de aliento como ella. ¿Qué estaba sucediendo? Millicent. atraída sin remisión. Traducción Rosanic. provocando a Lyon con la lengua. métete conmigo en la cama.

Se arrancó la peluca. Harry asomó la cabeza. Pero de pronto notó un punzante dolor en el pecho. Lyon le cogió la mano y se la puso encima del pecho. Jasper Hyde lo podía notar en la vena que palpitaba en su sien. Los esclavos se habían amotinado y se habían apoderado del barco después de cortarles el cuello al capitán y a toda la tripulación. Ohenewaa! —masculló. señor. El sol del atardecer entraba a raudales por las enormes ventanas de su despacho. después de pasar una noche dominado por el dolor y la fiebre. quería arrebatarle la vida y el dinero. —El señor Boarham quiere verle. Alguien llamó a la puerta. Le clavaba sus largas uñas en el cuerpo. corrección Cari 110 . Un barco de esclavos. —Llevadle al alojamiento de proa y ponedle en cuarentena —le ordenó al capitán que esperaba sus órdenes—. había perdido el barco. —¡Maldita seas. Era como si alguien le estuviera retorciendo un puñal en el corazón. Hyde corría el riesgo de perder todo el cargamento de esclavos. Se aferró la camisa y apoyó la cabeza contra el respaldo del sillón. Había escapado ileso de la varicela. y todo por culpa de las maldiciones de esa hechicera. había atracado en una playa cerca de Acra. Doscientos diecisiete esclavos habían desaparecido entre los matorrales. pero que podía poner en peligro la salud de todos. —¿Y quien demonios es? Harry se volvió hacia el hombre que estaba a su espalda. Era un acto aislado. Repentinamente lleno de pánico. Y que se advierta al equipaje. Jasper Hyde se despertó sobresaltado. Y también a los que estaban a su lado. cubierto de sudor. Estaba paseando por el puente cuando llegó la respuesta. La bruja estaba por todos lados. La noticia le había llegado esa mañana. Tenía costras en el rostro y en el cuello. Debía haberse quedado dormido después de un almuerzo tardío. en la costa africana. se tocó el cuello y el rostro buscando granos. —¿Si? —Ladró. El corazón del negrito latía a toda velocidad. —Matadle.Sin decir una sola palabra se deslizó entre las sábanas y se acurrucó contra el cálido cuerpo de él. Traducción Rosanic. Hyde ya lo sabía pero no necesitaba que nadie le contara los detalles: el esclavo tenía la varicela. Quiero que se revise a todos los esclavos. Tiradles al mar a los tres. que le había costado más de veinte mil libras. Nada.

No volví a ver a Dombey antes de que muriera. y he curado a gente muy importante. No me gusta perderme los días de mercado y… —El doctor Dombey le debía dinero ¿verdad? —En realidad… El individuo se metió un dedo en la oreja. —¿Cuánto le debía? Boarham apretó el viejo tricornio contra su corazón. se sacó una bolita de cera y la lanzó volando a través de la estancia. —A su servicio. Al fin se decidió a acercarse y le saludó con nerviosismo. Se encontraba bien. sin duda —rectificó rápidamente el otro—. —No —repitió Hyde—. señor Boarham. corrección Cari 111 . señor. señor. quería arreglar la situación. señor Boarham… —Era más. —Eh… Creo que dos guineas. Hyde se percató de que le temblaba la mano cuando le hizo un gesto para indicar que dejara pasar al médico. —Creía que era más. los hombros estrechos y un vientre prominente.—Es el médico que sangró al doctor Dombey antes de su muerte. Me sorprendió verla añadir un huevo. señor. como amigo de Dombey. Aquí hay cincuenta libras. Le dejó a su esclava algo de dinero para usted. mirando a su alrededor. Conservaba puesto el tricornio sobre una peluca polvorienta. el día de su muerte no estuve pero le visité el día anterior. No me acuerdo demasiado bien. —Había un montón de acreedores llamando a su puerta. Usted le mandó llamar. Llovía sin parar y el barro llegaba hasta los tobillos. Traducción Rosanic. —Tengo las mejores sanguijuelas de Londres. Al día siguiente era día de mercado. Hyde sacó un puñado de monedas y los ojos de su interlocutor brillaron ante la visión del oro. Por eso. Abrió una cajita y sacó un saco de monedas. Tenía el rostro lleno de marcas. y yo no le cobraba demasiado. Le dije a su esclava negra que le preparara arroz para la cena. sin embargo Dombrey estaba muy bien cuando me fui. El hombre entró con cuidado en el despacho. si. ya veo de que se trata. No señor. pero ahora que lo dice… —Esperaba poder pagarle una parte. ¿Necesita que le haga una sangría? —No. Estaba usted con el doctor Dombey cuando murió ¿no es así? —¿El doctor Dombey? Ah. Incluso al primo del mayordomo del primer ministro. O bien estaba intentando valorar el precio del mobiliario o bien se temía que fuera una trampa. señor. un ajado sombrero grasiento. señor. demasiado estrecho para su cabeza.

señor? —Exactamente. corrección Cari 112 . Capitulo 16 —¡Ya era hora! ¿Dónde diablos se ha metido ella? —bramó Lyon en cuanto Gibbs llegó a la biblioteca seguido de Will. señor —dijo Boarham mirando fijamente la pequeña pirámide que se iba formando—. Pero es muy importante que haga un esfuerzo por recordar. Y usted va a ayudarme a demostrarlo. buen hombre. —¿Lo era de verdad? —Si. Traducción Rosanic. señor. Tenía todo el aspecto de ser una envenenadora. —¿Sabia usted que era una hechicera? El médico pareció sorprendido. se lo aseguro. Incluso puede que recuerde que la muerte se produjo por culpa de la esclava… —¿La anciana.—Puede que sea eso. —La recuerdo muy bien. Hyde iba apilando las monedas delante de sí.

le había llenado de asombro. Lady Aytoun insiste en que se ponga usted un sombrero. Gibbs recogió el sombrero con expresión de mártir y el pequeño grupo salió de la habitación. Inclinó instintivamente la cabeza cuando los porteadores atravesaron el arco que conducía al jardín propiamente dicho. y Lyon hizo algunas inspiraciones para acostumbrar a los pulmones a la temperatura. mientras los criados le preparaban para pasar el día solo había asomado al cabeza por la puerta mascullando que tenía muchas cosas que hacer. sin embargo. Estaba empezando a depender de Millicent y se daba cuenta de ello. Los dos lacayos levantaron el sillón con mucho cuidado. solo tiene que venir a comprobarlo por si misma. Anteriormente siempre había sentido deseos de huir del amor pero esta mujer que se acurrucaba contra él había modificado radicalmente su actitud. —¡Dile que si esta preocupada. Le depositaron al lado de un banco. Los muros de piedra le protegían del viento y el sol entraba a raudales. Le llevaron al jardín. el Traducción Rosanic. durante los últimos días. corrección Cari 113 . A Lyon le estaba costando analizar sus sentimientos. ella estaba hecha de carne y hueso y era condenadamente más agradable perderse en sus besos que en el letargo producido por las drogas. Se reunirá con usted en el jardín. Una pareja de cardenales revoloteaban alrededor de una parra. Luego. —Fuera hace un poco de frío. La explosiva reacción de su cuerpo cuando ella le había besado. Pero. era consciente de que la renovación de los jardines no era prioritaria para Millicent. pero después de haber revisado. ¡maldición! Aunque así fuera. Hacía frío. Quizá solo fuera como un sustituto a la adicción al opio. Era evidente que la finca necesitaba muchas mejoras. Lyon tiró el sombrero que Gibbs acababa de ponerle encima de las rodillas. Había experimentado una intensa sensación de calor cada vez que se había despertado en el transcurso de la noche notando el cuerpo de ella al lado del suyo. Y luego nada de nada. señor. la noche anterior le había proporcionado una paz que hacía meses que no sentía. ¡Ni siquiera había ido a verle mientras desayunaba! Ahora acababan de dar las once y su paciencia estaba a punto de agotarse. —¿Cuándo? ¿La semana que viene? Lyon estaba de mal humor desde que se había despertado esa mañana y había descubierto que Millicent ya no estaba a su lado. pero a pesar de todo tuvieron que soportar que les llamara inútiles cuando lo inclinaron ligeramente. en efecto. los libros de cuentas. Pudo ver que los arriates de flores estaban llenos de malas hierbas.—Su esposa esta terminado de hablar con el albañil. aunque no es comparable al tiempo que tuvimos cuando rodeamos el Cabo de Buena Esperanza en la ruta de las Indias.

apareciendo por el sendero casi sin aliento. Daba y tomaba con una pasión que muchas otras no conseguían nunca ni siquiera cuando hacían el amor. pero él sujetó la cinta que le ataba la capa y. Puedo coser dos cintas al sombrero y atártelas detrás de las orejas. —Has debido crecer porque el gorro parece quedarte pequeño. Los tres hombres hicieron una reverencia antes de retirarse. —Muy ingenioso. esta mañana. algo desgastada. —Dejadnos —ordenó a los lacayos. —¡Muy elegante! —Por descontado. —¿Y donde está la lógica de esa observación? —Muy sencillo. Hace un día magnífico y quiero que ambos lo disfrutemos. cuya capucha bordeada de encaje enmarcaba su cara. Sin embargo. —Esto. Deseaba más. tendrían que ser lo bastante largas como para poder entrecruzarlas por delante para que el sombrero te tapara la boca antes de unirlas en un bonito lazo encima de tu cabeza. es todavía más agradable —replicó en voz baja. Ella le besaba con un ardor que no había experimentado con ninguna mujer. —No puedes pillar un catarro en tu primera salida. Os llamaré cuando Su Señoría esté listo para entrar en casa. Se inclinó sobre él para colocarle el sombrero en la cabeza. corrección Cari 114 . Últimamente había soñado demasiado a menudo con su boca. Llevaba el sombrero de Lyon en la mano y una manta y los periódicos debajo del brazo. —Esta capa es suficiente y deja de protestar. —Bueno. —Gracias —añadió Millicent—. ¿Dónde está ella? —¡Aquí! —Exclamó Millicent. ya estoy fuera. Él contempló su capa. Él no pudo contener una sonrisa. A menos que la culpa sea el pelo largo y toda esa barba que llevas. atrayéndola hacia si. —¡No me pongo sombrero en la barba! —Pues deberías hacerlo si quieres disimular tu mal carácter. —¿No tienes nada de más abrigo que ponerte? —Preguntó él irritado— Tus criados van mejor vestidos que tú.macho con plumas de vivos colores y la hembra buscando los pocos granos que quedaban en las espigas. Le puso el sombrero en la cabeza y retrocedió para ver si estaba bien puesto. él Traducción Rosanic. Así eres mucho más agradable. Y gracias. —Eso me parece a mí —dijo ella devolviéndole la sonrisa—. le acarició los labios. Millicent depositó los periódicos encima del banco y empezó a desdoblar la manta.

Millicent se sentó en el banco. ¡Cuantas veces se había acordado de él desde que estaba clavado a ese sillón! Seguramente David creía que Lyon había empujado a Emma desde Traducción Rosanic. —¡Al contrario! Me encanta… compartir tu cama. aunque me da exactamente igual lo que puedan pensar mis criados. —¿Entonces porque huiste como si fueras una ladrona? —No estoy acostumbrada —murmuró ella completamente colorada—. Mientras escuchaba distraído su voz. Escuchar de sus labios que también ella había tenido ganas de verle por la mañana. ¿Cómo podía haberlo sabido? Creí que tenía que irme mientras todavía era de noche. Las palabras flotaron entre ellos. no sería más extraño que encontrarte dormida en un sillón como ha sido el caso últimamente. No recuerdo demasiado bien la ceremonia. —De modo —continuó él— que no les parecería extraño encontrarte durmiendo en mi cama. No había nada que le interesara más que poder entender la razón por la que ella cerraba herméticamente las puertas de su pasado. tímidamente. se dio cuenta de que lo que de verdad quería enterarse era de su historia. —¿Así es como sucedían las cosas con tu anterior marido? ¿Hacíais el amor y luego cada uno se retiraba a su habitación? —¿Hacer el amor? Había empalidecido de repente. —¿Por qué me abandonaste en mitad de la noche? —Permanecí a tu lado hasta que amaneció —contestó ella ruborizándose —. No me pareció adecuado que tus lacayos me encontraran allí cuando entraran. Pero tampoco a él le gustaba hablar de su vida… —¡No quiero seguir escuchando cosas del mundo exterior! —Ladró cuando Millicent empezaba a leer un artículo que hablaba del regimiento de su hermano pequeño. —¿Qué te gustaría que te leyera? ¿Las noticias de las colonias o las del continente? —Lo que más te apetezca a ti. Millicent. En realidad lo que le apetecía era oírla hablar de su vida. pero he visto los documentos. En cualquier caso. Ella evitaba mirarle. —A menos que te parezca degradante dormir con un paralítico. suspendidas en el aire de la mañana. corrección Cari 115 . Su intento de bromear no la relajó. —No me gusta hablar de mi primer matrimonio. Lyon hubiera apostado que era la primera vez en su vida que ella hablaba de algo tan íntimo. Era obvio que estaba nerviosa. Se dio media vuelta y abrió el periódico dedicándole toda su atención. fuera de su alcance. David. —Estamos casados.podía notar su reticencia.

o incluso de lo que ese demonio de Gibbs tendrá que hacer si accede a ocupar el puesto de administrador. Quizá puedas decirme lo que has descubierto en los libros de cuentas de Melbury Hall. señora Torquemada. corrección Cari 116 . —¡Perfecto! Vamos —dijo ella cruzando las manos encima de las rodillas —. milord? —Te diré lo que he sacado en claro y luego podrás empezar con la tortura. —Muy bien —dijo—. Esta mañana he recibido otra carta de tu madre. Era normal que pensara lo peor ya que Lyon había destruido todos sus sueños al casarse con ella. y se preguntó como era posible que su madre y el abogado hubieran sido tan perspicaces.lo alto del acantilado. No pudo ocultar una sonrisa. Millicent se enteró de que la anciana le había hecho Traducción Rosanic. O si no. por favor. Capitulo 17 El interés de Ohenewaa por Lyon no se limitó a la exploración que le hizo el día de la quemadura. y cuéntame lo que has hablado con el albañil. —Olvida el periódico. Está pensando en aceptar mi invitación para venir a Melbury Hall. —¿Cuánto hace que te carteas con esa vieja metomentodo? ¿Y porque eres tan cruel como para invitarla a venir? —Dos veces a la semana desde que nos casamos y porque me encanta torturarte. así podré interrumpirte cuando quiera y hacerte un montón de preguntas estúpidas sin ninguna razón en especial. Pero de eso a asesinarla… Intentó apartar esos inoportunos pensamientos y su voz se dulcificó. ¿Te gusta la contestación? Él dio un resoplido de disgusto. ¿Está usted preparado para la Inquisición. Millicent tenía valor. háblame del pueblo. Millicent parecía desconcertada cuando dobló el periódico y lo depositó al lado de los otros encima del banco.

Traducción Rosanic. —El conde sufrió un fuerte golpe en la cabeza el verano pasado cuando se cayó del acantilado. todos ellos eran los que se habían ocupado del conde tras su accidente. pero Millicent se calló esperando a que la otra continuara. Mientras duraron las operaciones permaneció dos días inconsciente. corrección Cari 117 . ¿Cómo era posible que se atrevieran a decir que la había empujado cuando él mismo había estado a punto de perder la vida? —El señor Gibbs dice que cuando recobró la consciencia fueron necesarias dos semanas antes de que pudiera controlar los músculos o que tuviera alguna sensación en el cuerpo. según lo que había contado Gibbs. pensó Millicent. Nadie quería amputárselas. —A pesar de su horrible carácter. —Lo que necesitaría —dijo pensativamente Ohenewaa— es poder hablar con el médico que le puso los huesos en su sitio… ¿Es usted consciente de que los médicos la mandarían directamente a Bedlam si supieran que ha confiado la salud de su marido a una vieja esclava? —¡Me da lo mismo! —Aseguró amablemente Millicent— ¿Quiere contarme lo que ha visto hasta ahora? —Si. y debe saber que lo que le voy a decir a usted. El aire fresco había hecho que tuviera mejor aspecto y le había despertado el apetito. no esta aquejado de locura. y ella estaba impaciente por saber como evolucionaba su estado. Las dos horas que Lyon había pasado en el jardín le habían sentado muy bien. —Jamás lo he creído. mientras Ohenewaa veía a Lyon. Millicent había ido a ocuparse de sus cosas con la señora Page. Respiraba con dificultad. lo cual le evitó un montón de dolores. —No me extraña. Estaba tan mal que la familia empezó a pensar en los funerales. Al volver a la casa. Luego había hablado con John y con Will. —Creo que lo que le pasa es lo que el viejo Dombey hubiera llamado “parálisis psíquica”. cuando Millicent se sentó a su lado. He estado hablando con los que estaban entonces a su servicio. concentrado en los libros. —Y supongo que su respuesta fue: “¡Haga lo que quiera. su marido ya lo sabe. Ese mismo día los acantilados se habían cobrado la vida de su esposa. Incluso le pedí permiso para contárselo. En ese momento él estaba otra vez en la biblioteca. Eso confirmaría la opinión del primer médico. Dolores de todas clases. En esa época el mayor temor era por sus extremidades rotas. en compañía de Gibbs.un sin fin de preguntas a Gibbs. La antigua esclava estaba en su rincón favorito. maldición!” —Con menos amabilidad pero el sentido fue el mismo. en la cocina. Ohenewaa abrió los ojos un poco más que de costumbre y enarcó sus cejas grises.

cuando le quitaron las escayolas. No le quitaron la escayola de ese brazo hasta pocos días antes de su boda con usted. y se volvió a fracturar el brazo derecho. Al mes siguiente. esta vez del sillón. como prisionero. Y se morirá. pudo mover el brazo izquierdo. En lugar de mejorar. desde ahora él formaba parte de su vida. También entendía mejor porque la condesa viuda le había suplicado que se casara con su hijo. Siempre estaba drogado. —¿Qué podemos hacer por él? —Su marido se niega a creerlo. Millicent era capaz de comprender perfectamente que una situación así efectivamente podría haber acabado con su vida. Ohenewaa no podía ocultar su desprecio. morirá. el conde era capaz de sentarse. Sin duda la irritación por estar enfermo y una severa melancolía le han impedido sanar. acabará perdiendo el apetito. se ha recuperado bastante rápidamente. pensó Millicent. ¿Hay algún modo de estimular su cuerpo sin entorpecerle el cerebro? Traducción Rosanic. —No se hizo nada para ejercitar sus extremidades. —¿Quiere decir que en los dos primeros meses hubo una mejoría y desde entonces nada? Se volvió hacia Ohenewaa. —A mi marido no le sobra paciencia precisamente. Si le ata usted las patas a un león y le mete en un agujero oscuro. incluso la más noble. pero al mismo tiempo le privaron de la fuerza para vivir que necesitaba –concluyó la antigua esclava. corrección Cari 118 . Millicent se acercó a la ventana para contemplar el lugar donde Lyon y ella habían pasado parte de la mañana. Se trata de un hombre cuyo espíritu no puede ser encadenado. Teniendo en cuenta la gravedad de sus lesiones. Luego se volvió a caer. Le había oído reír una vez y esa risa grave. Después de llevar más de un mes viviendo con Lyon. ni para fortalecerlas. pero no hay nada que indique que no pueda volver a mover sus extremidades. Fue entonces cuando la condesa viuda se había encargado de las cosas a pesar de su mala salud y su avanzada edad. todavía resonaba en su mente como la más hermosa de las melodías. —Desde luego le salvaron las piernas y los brazos. Un mes después del accidente. fuera lo que fuera que estuviera haciendo. Si se mata el espíritu de cualquier criatura. Estuviera donde estuviera.Sus hermanos habían planeado su entierro en lugar de hacerle revivir. Nadie intentó despertar su cerebro. —Eso parece. su estado se agravó y los diferentes remedios que le prescribieron los médicos no arreglaron la situación. Se limitaron a tenerle confinado en la cama o en el sillón. —Pero poco a poco volvieron las sensaciones y el movimiento.

El sol de media tarde entraba a raudales a través de las ventanas en el despacho. Eso no era lo que se había esperado un mes antes. —Sé que nadie podría obligarle a hacerlo si a él no le apetece. Según Millicente. pero tenía un aspecto robusto y una mirada franca e inteligente. —¿A que se refiere? —Las pomadas solo calientan las articulaciones. milord —concluyó—. había sido muy rebelde cuando estuvo a las órdenes de Wentworth y lo había pagado muy caro. se curaría más rápido. que era muy sincero hablando.—Ya le he administrado un ungüento que es excelente para las articulaciones. Este último no estaba gordo. Jonah —declaró—. pero Jonah todavía no manifestaba toda la seguridad que debía mostrar. Sin embargo se las había arreglado para erigirse en jefe de los criados de Melbury Hall. —Es usted la única persona capaz de conseguir que acepte lo que todavía ser niega a creer. Millicent estaba asombrada. —Gibbs y mi esposa hablan muy bien de usted. —¿Cree que puede llegar a curarse por completo? Ohenewaa asintió con la cabeza. Jonah. —¡El calmante del leopardo! Incluso el nombre le pega –bromeó Millicent—. —En las granjas del este hay terrenos que seguramente podrían resultar productivos. se callara. —También haría falta hacer que moviera las articulaciones. Lyon les animó a hablar abiertamente y el antiguo esclavo no tardó en dar sus opiniones sin dudar. Lyon se estiró de placer. Enviaré a alguien al pueblo. La evaluación que hizo de la situación fue precisa y muy meditada. La situación estaba cambiando muy rápidamente. También notó lo bien que se llevaban los dos hombres y se alegró por ello. corrección Cari 119 . Levantó la vista cuando llegaron Gibbs y Jonah. Pero para que vuelva a andar sería necesario que la vocecita que le dice que es imposible. Pero están en barbecho y los edificios Traducción Rosanic. Millicent confiaba por completo en él. Pero si se le pudiera convencer. —¿Se refiere a que otra persona las ponga en movimiento por él? La negra se encogió de hombros. Tenía que ser difícil pasar de ser esclavo a tener autoridad. Jonah me ha dicho que a lo mejor los encontraba en la farmacia de Saint Albans. El cuerpo de su esposo esta en vías de recuperación. ¿Qué le parecería si uniéramos nuestras fuerzas para llevar esta propiedad? Los tres empezaron a hablar de las granjas. Sería mejor haber usado lo que yo llamo “calmante del leopardo” pero no tengo todos los ingredientes que necesito. pero él se niega a creerlo.

Pero nunca tuve la oportunidad de devolverle lo que hizo por mí. dime la verdad. la finca de al lado. De modo que. lo cual. —Además. —Me gustaría estar seguro.son una ruina. Gibbs se había enrolado también para ser su ordenanza. Cuando Lyon compró un cargo de oficial. Cuando Jonah se fue. al tiempo que ayudaban a los granjeros en los trabajos de restauración o a construir edificios anejos. Cuando el regimiento había sido enviado a la India. Te está ofreciendo un puesto importante en su casa. Fui muy feliz siéndole de utilidad. Lyon estaba seguro de que haría un buen trabajo. besugo de las Highlands. —Lo digo en serio. Hacía diez años que eran inseparables. Gibbs había permanecido a su lado. Siempre me ha tratado de igual a igual y. eso es todo. Gibbs! No tienes ni dos dedos de frente. cultivan centeno. cebada. con su permiso. siempre le estaré agradecido. —Estoy impresionado con tus evidentes dotes de administrador. Los hombres nacen para ser lo que son. No vas a tener ningún problema. Gibbs le seguía a todas partes. milord. Había ejercido de testigo en sus duelos con algunos tipos… El escocés levantó la cabeza con el ceño fruncido. —Es cuestión de responsabilidad y de lealtad. ¿No le parece que espera demasiado de mí? —¡Que estúpido eres. milord. hace más de diez años de eso —añadió—. corrección Cari 120 . de modo que hay demasiados prados por aquí. ¿Tienes idea de la cantidad de veces que me has devuelto el favor desde entonces? —No. Durante hora y media discutieron las formas de mejorar el rendimiento de la propiedad. Traducción Rosanic. Millicent no te está pidiendo que le vendas tu alma al diablo. La verdad es que sabía lo que le pasaba a su ayuda de cámara. Has establecido una relación de confianza con Jonah y eso te va a ser de una enorme ayuda. La gente que estaba cerca se estaban preparando para tirarle desde lo alto de las murallas. El precio de la lana está cayendo. Después de todos estos años no quiero que piense que he olvidado todo lo que le debo. milord. —Solo te ayudé a salir de un apuro. Al final se les ocurrió la idea de restaurar las granjas más alejadas y alquilarlas. me parece una estupidez. Gibbs. aunque solo sea por eso. Un trabajo que harás perfectamente bien. Miró a Gibbs con aprobación. Solo se utilizan para alimentar a las ovejas. cuando había encontrado en Edimburgo a un Highlander algo borracho que se negaba a beber a la salud del rey. Puede que su mujer debiera buscar a otro para el puesto. Conoces muy bien la casa y a sus habitantes. avena y trigo. Lyon recordaba perfectamente la noche del cumpleaños del rey Jorge. ¿Quién hubiera creído que un tipo como tú llegaría a tener un trabajo así? El escocés le lanzó una mirada asesina pero no contestó. En Solgrave. El señor Wentworth daba mucha importancia a los caballos.

Su esposa y usted estarán orgullosos de mí. Gibbs miró a su señor y luego a la puerta. vas a ser condenadamente útil. había exigido el divorcio si el conde recuperaba la salud.Lyon emitió un suspiro de exasperación. —Por todos los demonios. luego despidió a los dos lacayos y terminó de ponerle la pomada en las extremidades. —Gracias. Los lacayos le habían puesto a Lyon un camisón de manga larga y le habían dejado tumbado en la cama. milord. —Si está usted seguro. ella cambió la venda de su marido. incómoda y desconcertada y el hecho de que se hubiera prácticamente derretido entre sus brazos no ayudaba nada. —¿No? —Se burló él— Estás mas nerviosa que una gata desde que me has dado las gracias por haber convencido a Gibbs de que se convierta en tu administrador. nada —murmuró ella empezando a masajear la otra pierna. Cuando hubo terminado de masajear una pierna tenía el rostro en llamas y el sudor le perlaba las sienes. Millicent estaba haciendo un esfuerzo por suprimir cualquier aspecto de intimidad. cabeza dura! Al contrario. milord… —¡Fuera! Le vio girar el pomo de la puerta y luego echar una ojeada por encima del hombro. Traducción Rosanic. si de verdad cree… —Creo que vas a tener que vértelas conmigo si no vas inmediatamente a decirle a mi mujer que aceptas el puesto que te ha ofrecido. corrección Cari 121 . El día que se había entrevistado con la condesa viuda. Y se estaba recuperando. y más rápido de lo que nadie esperaba. —¿Por qué no les pides a todos los criados que te sirvan de acompañantes? Ella le miró con sorpresa en los ojos. —Y. La larga conversación que había mantenido con Ohenewaa le había abierto los ojos sobre la precariedad de su situación. —¡No vas a abandonarme. Mientras John estaba todavía en el dormitorio. —No sé de qué estás hablando. —Me sentaste en tus rodillas y… me besaste. —¿Y que hay de malo en eso? —¡Había por lo menos una docena de criados alrededor nuestro! —¿Y? Millicent se había sentido molesta. Con la puerta de la habitación abierta y más de una docena de velas encendidas por todas partes.

pero mañana… Se interrumpió mientras le tapaba con la manta. Completamente seguro de que seguiré siendo un patético paralítico. Traducción Rosanic. El chico que envié a Saint Albans pudo encontrar las hierbas y el resto de las cosas que necesitaba Ohenewaa. Depositó ante él una jarra de cerveza y se sentó en el otro lado de la mesa con los ojos fijos en sus callosas manos. Pienso en mañana sabiendo que todo seguirá igual. en mi cama. Te necesito. —No me molesta —contestó ella aguantando su mirada burlona—. Le ayudaría pero tenía que protegerse a sí misma y a su corazón. Cuando Lyon estuviera completamente recuperado la consideraría indigna de ser su esposa. —¿Cómo? ¿Siendo distante? ¿Huyendo? —No. sabía que nunca sería aceptada en la alta sociedad. milord.No era tonta. Odiaba reconocerlo pero echaba de menos esas manos. pues yo estoy completamente decidida a hacerte cambiar de opinión. —Bueno. Siendo soltera. —No estas obligada a hacer esto si te incomoda. Él la sujetó por la muñeca. —Perfecto. También echaba de menos la sensación del vello de su torso contra sus pechos y la boca que mordisqueaba la de ella. y te preparará otro ungüento para mañana. confinado en un sillón. no había podido evitar el matrimonio con un plantador ansioso por escalar puestos en la escala social. Le había dirigido una sonrisa al entrar en la sala de los criados por la noche. Suponiendo que lleguemos hasta allí. Entonces quédate aquí. No tengo ningún control de mis malditas piernas. agraciada con un físico del montón y con unos orígenes tan solo honorables. Era evidente que había recuperado su buena educación y estaba contenta de cómo se comportaba con ella. corrección Cari 122 . Violet no veía nada de malo en servirle la cena a Ned Cranch. Se había tocado el ala del sombrero y le había dado los buenos días. —Hoy no. lleno de sorpresas y de promesas —terminó. —Mañana será otro día. Quiero que estés a mi lado. —No veo que… —La pasada noche dormí como hacía meses que no dormía. Debió emitir algún sonido porque Ned levantó los ojos hacia ella. estoy aquí. —No sueñes demasiado pequeña. —Estaré aquí siempre que me necesites. o te llevaré al granero. Solo necesitaré que Will y John me ayuden todos los días para… —Será perder el tiempo. —Eso es lo que llevo meses haciendo.

Violet asintió vigorosamente. El conde solo toma las medicinas de Ohenewaa. la reina de Saba? Sorprendida por su tono. siguió la mirada de Ned y vio que Will le abría la puerta a Ohenewaa la cual llevaba una bandeja. —¿Y eso que significa? ¡Que es una bruja! —¡No! —replicó ella secamente—. La señora ha puesto la vida de su marido en manos de la curandera. envenenan a sus amos. Era guapo. Contempló con admiración a la anciana que desaparecía elegantemente dentro de la cocina con Will pisándole los talones. Las mujeres que viven en Melbury Hall dicen que le enseñó más ella al médico que este a ella. Traducción Rosanic. Efectivamente tenía el aspecto de una reina. Más que al doctor que viene de Londres. Eso debería darte una idea de lo importante que es. —Es una curandera de mucho talento. Él clavó el tenedor en un trozo de carne. —Lady Aytoun la compro en una subasta. La mayoría de los negros de aquí la conocen por… —¿Y a tu señora no le da miedo verla cerca de la comida? En las islas.Ella enrojeció y desvió la vista hacia la mesa. Empujó el plato medio lleno. —Las cosas que se cuentan de sus curaciones so impresionantes. encantador y era su primer y único amante. cuando los hechiceros no empujan a los esclavos a la rebelión. Hace todo lo que ella dice. Pero le costaba ser fría y reservada con él como hacía la señora Page con el señor Gibbs. Sin embargo no podía olvidar su brutalidad y que no había vacilado en echarla de su habitación en Saint Albans. —¿Quién se cree esa que es. Violet se inclinó hacia delante y bajó la voz. ¡Eso es confianza! —¿Cómo? ¿Esa mujer es la que se encarga de la salud del conde? — preguntó Ned ofuscado. —¿Qué sucedería si decidiera envenenarnos a todos con sus infusiones? —¡No digas eso! —Protestó Violet frunciendo el ceño— Todo el mundo confía en ella. Solo poseía los harapos que llevaba encima. —Aquí no entra ningún médico. incluida mi señora. Fue la esclava de un médico inglés durante cuarenta años antes de que lady Aytoun la trajera aquí. —¿Si? ¿Y que? —Para lady Aytoun tiene más valor que todos esos médicos que se ocuparon de Su Señoría después de su accidente. corrección Cari 123 . Es Ohenewaa y conoce muy bien las hierbas y las medicinas.

Y hubiera hecho bien. Había salido al mercado del matrimonio a los dieciocho años. Como simple mortal que era. de ese modo no tendría que soportar la humillación de tener que presentarla como su esposa… Millicent conocía bien las costumbres de la sociedad a la que pertenecía Lyon. Estaba tumbada boca abajo en el borde de la cama y se incorporó apoyándose en los codos. Había permanecido sentada junto a las solteronas durante cinco temporadas consecutivas. una educación perfecta y una familia honorable. Antes de que su adormecido cerebro tuviera tiempo de dar con una solución. Luego. Y los que lo hacían eran unos patanes que pensaban que su principal atractivo era su dote. Volvió a apoyar la cabeza en la almohada pero no consiguió volver a dormirse. La respiración acompasada de su marido le indicó que seguía dormido. se había acostado a propósito en el lado derecho de la cama para no correr el riesgo de que Lyon la rozara con el brazo bueno. Millicent había aceptado dormir con él. pero él había rodado sobre si mismo y el brazo izquierdo descansaba ahora encima de la espalda de ella.Capitulo 18 El colchón se hundió un poco y Millicent se despertó sobresaltada. corrección Cari 124 . demasiado todo excepto excepcional. aquellos cuya fortuna. Era demasiado delgada. llena de esperanzas. Su ancha frente denotaba inteligencia y su nariz era recta. se preguntó como podía ayudarle sin que él se diera cuenta. no eran suficientes. él consiguió volverse hacia la derecha. Los párpados. demasiado inteligente. situaban muy por encima del resto de la gente. Millicent debería haber salido corriendo. provistos de largas pestañas escondían unos ojos que variaban desde el azul más claro al más oscuro según el humor del que estuviera. cuando alcanzó la avanzada edad Traducción Rosanic. Se preguntó como sería sin la barba. pero se había desilusionado rápidamente. Era demasiado insignificante. Era demasiado tranquila. fascinada por un dios. La seguridad de Millicent en si misma no había tardado en desaparecer. Seguramente sería el hombre más guapo que hubiera visto en su vida. Nunca había pasado una noche entera en la cama de ningún hombre y permaneció con los ojos abiertos contemplando a su marido a la luz del amanecer. después de todo era su esposa y además ¿Qué podía él hacerle si se deslizaba entre las sábanas cuando ya estaba dormido y ella permanecía a una distancia respetable? Al verle tan cerca de ella se percató de que se había equivocado. ni siquiera reparaban en ella. Los hombres como Lyon Pennigton. Años de vida cómoda. éxito y clase. Lyon estaba durmiendo e intentaba darse la vuelta.

La hubiera vendido al mismísimo diablo con tal de librarse de ella. a lo largo de su pierna. se dijo. Él se estiró un poco. Ya había dejado de apiadarse de si misma. No se resistió. Y ese era el recuerdo que deseaba que permaneciera en la mente de lord Aytoun cuando sus caminos se separaran. Como se le había subido el camisón durante la noche. incapaz de decidir si deseaba que la acariciara o no. Tenía el corazón desbocado y una bola de fuego se había apoderado de su vientre. Él se sobresaltó y su muslo acarició el de Millicent. se sorprendió a si misma arqueándose para acercarse más. pudo sentir el calor de su muslo sobre los suyos. Volvió la cabeza con el corazón en un puño y se encontró con su cara a pocos centímetros de la suya. Después del fallecimiento de Wentworth. Le daría mucha vergüenza si Lyon se despertaba y la veía llorando. había sido sorprendentemente fuerte como para mantenerse a sí misma sin ayuda. con una lentitud enloquecedora.de veintitrés años. pero cuando iba a salir de la cama. Millicent Traducción Rosanic. Estaba murmurando palabras sin sentido y tenía el ceño fruncido. Y fue exactamente lo que hizo. para luego subir. Él no se despertó. ¿Se trataba de un sueño? Pronto se encontró tumbada de espaldas con su marido medio tumbado encima de ella. él la retuvo por la cintura y la atrajo contra su pecho. Cerró los ojos para evitar que se le derramasen las lágrimas. La curación de Lyon solo dependía de él mismo. para gran sorpresa de Millicent. Él la obligó a volverse hacia él antes de que ella supiera lo que estaba sucediendo. una de sus piernas se colocó encima de las de ella. Una mujer fuerte e independiente. su cadera y su vientre para acabar cerrándose sobre un pecho. Ohenewaa tenía razón. El calor que sus caricias provocaban en todo su cuerpo la llenaba de placer y se acercó más mientras él acariciaba la sensible aureola. —Lyon —le llamó suavemente. Supo entonces que no deseaba que se detuviera… —Lyon… Posó los labios sobre los de su marido. pero su mano izquierda se deslizó por debajo del camisón de Millicent. Estuvo a punto de detenerle cien veces y cien veces renunció a hacerlo. corrección Cari 125 . Lanzó una ojeada por encima del hombro y vio que él seguía dormido. luego su mano descendió hasta su vientre para volver a subir al otro pecho. se preguntó como iba a despertarle para decírselo. Lyon murmuró algo en sueños y. su tío tomó cartas en el asunto. ¡Había movido la pierna! Asombrada. Ella tenía la garganta seca y su voz fue apenas audible cuando repitió su nombre. Rodó sobre si misma con cuidado para darle la espalda.

Era Millicent. Ella le devolvió el beso. Había estado soñando. Él la acarició con renovado vigor. Él parecía a punto de despertar y suplicó con todas su fuerzas que no la rechazara cuando volviera a la realidad. Le latía el corazón con una velocidad que hasta ese momento solo había asociado con el miedo o el dolor. Traducción Rosanic. y él se apoderó de su boca. explotó con la violencia de un volcán en erupción. Le entró una enorme frustración. Una mujer había acudido a su cama. Se aferró a él mientras los espasmos de la pasión continuaban sacudiéndola. corrección Cari 126 . de que su rostro estaba a pocos centímetros del de Millicent. Su cuerpo… El cerebro de Lyon se despertó por completo. volviendo a intentar moverse— Soy incapaz de mover esta jodida pierna.jadeaba y se estremecía de excitación. Le besó. Pero eso había sido antes. en Londres. Lyon vio que su pierna la mantenía prisionera. Se le escapó un gemido cuando él encontró el punto más sensible. Se dio cuenta. —Te moviste —dijo ella bajándose el camisón—. Ella movía la cabeza de un lado a otro sobre la almohada. Ella tenía los párpados cerrados pero. vio lágrimas asomando por las esquinas de sus ojos y caer por sus mejillas. Simplemente lo hiciste. No. asombrado. Estaba tumbado de lado y apartó las sábanas con una mano. incluso a la débil luz del amanecer. en el instante en que él la penetró con los dedos. No me has hecho daño. Se sorprendió al encontrar su propia mano entre los muslos de ella y se apartó rápidamente. Luego la mano de Lyon bajó hasta el centro de su feminidad y ella miró fijamente al techo separando instintivamente las piernas y arqueándose hacia él. ¡Era imposible! — ¿Cómo? Intentó moverse en vano. Lo que estaba experimentando ahora era una anticipación y un deseo tal que tenía ganas de gritar. pero. Él emitió una especie de gruñido y ella empezó a temblar cuando él le apretó un pezón endurecido por el deseo. Su cuerpo estaba todavía dolorosamente excitado. — ¡Es imposible! —Insistió con cabezonería. — ¿Cómo lo hice? —Estabas dormido. —No te eches la culpa. Lyon se despertó del todo al oír el grito de una mujer. — ¡Dios Santo! —Masculló— Millicent… Yo no… Estaba… ¡Diablos! ¿Te he hecho daño? ¡Señor! Yo… Ella se limpió las lágrimas y le miró. estábamos… estábamos… Él vio que las lágrimas anegaban de nuevo sus ojos grises. Te diste la vuelta mientras dormías. jugueteó con sus labios con la punta de la lengua. Estaba en Baronsford.

Había llorado y había una sombra de tristeza en sus ojos. ¿Qué te he hecho? Ella sacudió la cabeza. a la débil luz. —Te suplico que me perdones. —Fue una casualidad. Estás recuperando las fuerzas pero hay que dar tiempo al tiempo. reprochándose el haber sido tan audaz con ella y sin tan siquiera haberse despertado. Siempre le había sucedido sin previo aviso y. Te prometo que no volverá a pasar. liberándose por fin y ayudándole a rodar sobre la espalda—. —No —replicó pacientemente Millicent. incapaz de hablar. Ohenewaa dijo que esto sucedería. Es un enorme avance. Parecía evidente que la había tocado sin su consentimiento. Lyon ya no estaba pensando en sí mismo si no que se esforzaba por ver. — ¿Por qué? —Ya es casi de día. —Si. No mencionó las otras ocasiones en las que inconscientemente había movido la mano o un pie. Ella se levantó. — ¿Que quieres? — ¿Qué es lo que acaba de suceder? —Te diste la vuelta mientras dormías. — ¿Qué más? Dímelo. el rostro de Millicent. — ¿Quieres beber algo? ¿Un vaso de agua? —No —contestó él. — ¿Dónde vas? —A mi habitación —contestó ella dirigiéndose hacia la puerta. aunque supiera que nadie había podido colocarle en esa postura. — ¿Tienes suficiente calor? —preguntó. Tu cuerpo se está curando. corrección Cari 127 . — ¡No! —Rugió Lyon. lo que sea que haya hecho. —Duerme bien. Dale tiempo. moviste la pierna. espera! —la llamó él con tono enfadado. había sido incapaz de volver a hacerlo. segundos después. —Fui… Me comporté… groseramente contigo ¿verdad? Ella volvió a sacudir la cabeza con fuerza pero no levantó la vista del suelo y Lyon se maldijo a si mismo. El pelo de Millicent caía como una cascada de rizos alrededor de su rostro y él se preguntó porque nunca le había dicho que le gustaba verla así y lo hermosa que era. tapándole con las sábanas—. Que un día simplemente te moverías.—Cálmate —dijo ella. Traducción Rosanic. — ¡Millicent. Ella retrocedió un paso.

Se sintió aliviada al ver el pasillo desierto. —Las alabanzas del señor Platt me convencieron de venir a conocerle en persona —estaba diciendo Jasper Hyde analizando la expresión adusta del albañil—. Decía que era su deber de marido “educarla”. señor Hyde. Y. Algún día simplemente se iría. cada vez confía más en la negra. La había aplastado como si fuera una brizna de paja en el granero. Luego ya no tuvo ningún motivo para poner freno a sus emociones. corrección Cari 128 . había estado a punto de matarla a ella también. Esa idea la aterrorizaba. Además tiene sus costumbres. —Como le decía. Entonces Millicent tendría que continuar viviendo sin él. Estaba recuperando las fuerzas. con el gorro calado hasta los ojos. Por el contrario. recogiendo cosas que mete en un enorme mantel que lleva atado Traducción Rosanic. en dirección a Solgrave. Un mozo. Dudo que acceda a separarse de ella a ningún precio. Pero la he estado observando — continuó Ned Cranch bajando la voz— y no hay nadie que la vigile. Incluso dormido le había enseñado a Millicent un paraíso de estrellas cuya existencia ni siquiera había sospechado. Enterró la cara en la almohada.—No ha pasado nada. No tenía derecho a estar triste solo porque él la hubiera llevado a las cimas del éxtasis. no me arrepiento. ¿Quién era ella para desearle tanto? En una esquina de una calleja de Saint Albans estaba detenido un carruaje. Le había hecho daño. Por favor. ahora que me lo ha contado todo en cuanto a la esclava y la influencia que ejerce sobre lady Aytoun. vuelve a dormirte —murmuró ella antes de salir de la habitación. Se arrepentía de haberla tocado sin su permiso. Lyon por su parte. ¡Él se había disculpado! Wentworth la había pegado. pero consiguió contener las lágrimas hasta que estuvo en la seguridad de su dormitorio. La tristeza le congeló el corazón y las lágrimas se hicieron más copiosas. hablaba con el cochero. Sus extremidades empezaban a funcionar. Y también Lyon Pennington era su marido. se había disculpado por haber devuelto a ese mismo cuerpo a la vida. había matado al hijo que esperaba. debería estarle agradecida porque le había demostrado que existía otra cosa aparte del dolor y la humillación en las relaciones entre un hombre y una mujer. maltratado física y psíquicamente durante los cinco años que había durado su matrimonio. — ¿Cuáles? —Abandona la casa al amanecer y pasea por el parque. Las cortinas echadas preservaban la identidad de los dos hombres que charlaban en el interior del vehículo.

al cuello. No quería que nadie le viera retorcerse de dolor. De hecho —continuó Ned bajando todavía más la voz— podría cortarle la garganta con la misma facilidad y dejar que creyeran que fue atacada por un gitano o un malhechor. Suponiendo que eso pudiera hacer que acabara la maldición de esa diabólica mujer. Tuvo dificultades para levantar el brazo y lanzarle a Ned una bolsa repleta de monedas. señor Cranch. De momento limítese a vigilarla. Traducción Rosanic. Solo tiene que decir una palabra. Regresa a Melbury Hall cuando todo está preparado para llevarle el desayuno al conde. —Gracias señor. —Si lo desea. Ni que nadie supiera hasta que punto tenía poder sobre él Ohenewaa. Pero mientras tanto tengo otros planes que es posible que arreglen el problema de una vez por todas. corrección Cari 129 . de lo contrario hubiera vuelto a llamar a Ned Cranch para pedirle que le cortara la garganta a la hechicera. Ya no podía hablar y no le quedaban fuerzas. Hyde hizo un gesto en dirección a la portezuela para indicar que la entrevista había terminado. El dolor iba en aumento y Hyde se masajeó el pecho. — ¿La próxima vez vendrá usted o enviará al señor Platt? —Ya se lo haré saber. Ned descendió del carruaje. pero intentó ignorarlos. señor Hyde. puedo secuestrarla en el bosque uno de estos días. —No lo olvidaré. Apenas había salido cuando Hyde se arrancó la corbata y el falso cuello. Casi no podía respirar. —Pero es una buena idea —continuó—. señor. el dolor le desgarraba el pecho provocando una quemadura parecida a la que soportaban los esclavos cuando se les marcaba con hierros al rojo vivo. —Perfecto. Hyde notaba que los primeros dolores se insinuaban ya a la altura de las costillas.

señor.Capitulo 19 —Eres como la mala hierba Gibbs —se quejaba Lyon cuando el nuevo administrador entró en la biblioteca. Los papeles que había encima del escritorio se movieron. o cuando se ocupaba de vigilar que le administraran las infusiones de Ohenewaa. Y lo que era todavía peor. dormido. sacó pluma y papel y se preparó para escribir al dictado las cartas de Lyon. Millicent no se ha quejado de ti! —No me extraña. —Ella es así. ya no dormía con él. desde sus discusiones hasta los besos que le hacían arder. no deja de alabarte. — ¿Va a tardar mucho? —No… Gibbs lo pensó mejor. —Gracias. milord. Cualquier excusa era buena para no quedarse durante demasiado tiempo con él. Las cosas no podían continuar así. Innumerables veces se había maldecido a si mismo pensando en la noche en la que. — ¡Maldición Gibbs. —Está preparando el menú para la comida de mañana con el reverendo Trimble y su esposa. la había tocado. Estaba completamente seguro de que eso es lo que tenía la culpa. —Intento liberar a lady Aytoun de algunas de sus tareas —Se defendió. —Por el contrario. Hacía tres días que Millicent no paraba quieta. era prácticamente invisible. Nunca escatima los elogios. Gibbs parecía abatido. a la hora de la cena. — ¿Dónde está ahora? —preguntó Lyon. la echaba de menos en todo. Pero el problema no se iba a resolver permaneciendo separado de ella. milord. A excepción de unos breves instantes. — ¿Un vicario rural y su mujer son tan condenadamente importantes? Traducción Rosanic. milord. impaciente. — ¿Es que no te has dado cuenta de que si aceptabas el puesto de administrador era para que ella tuviera más tiempo libre? ¡Y en lugar de eso le das más trabajo! —No es de las que se toman a la ligera lo que creen que es su obligación. O bien estaba demasiado cansada o tenía que escribir alguna carta. corrección Cari 130 . —A lo mejor le lleva toda la mañana porque quiere que sea un éxito. Gibbs se sentó delante del escritorio.

—Acompáñame. Los lacayos depositaron cuidadosamente a su señor en el umbral de la entrada de la sala de los criados. —No os preocupéis por mí —les dijo él a los criados—. El reverendo y un escocés llamado Cunningham eran quienes las impartían. Si esperas un minuto terminaré y… Traducción Rosanic. pero les gusta estar aquí este día en que todos se reúnen en Melbury Hall. que viene aquí los jueves por la tarde. —Cuando hayamos terminado con el correo. corrección Cari 131 . —Si. Rodeó la mesa para acercarse a él. Lady Aytoun va a ocuparse de dar la clase a los niños de Melbury Hall y a algunos de los adultos. —Milord.. Son principalmente los hijos de los granjeros pero algunos viven en Melbury Hall. milord. Quiero hacerle compañía durante su trabajo diario.—Milord. —Podrías haber enviado a alguien a buscarme. — ¿Qué está haciendo aquí. Lady Aytoun insistió en que se les siguiera enseñando a leer. está enfermo. milord. a Knebworth? —Por lo que yo sé empezaron a tomar las lecciones aquí en los tiempos de ese cretino de Wentworth. —dijo pasmada. Algunos de los alumnos han superado con mucho la edad de ir a la escuela y es la primera vez que tienen la oportunidad de aprender. La mayoría de los jóvenes van al pueblo. Lyon hizo una mueca al ver la expresión de asombro de Gibbs. —Si. quiero que lo dispongas todo para que me lleven a donde está mi mujer. Millicent estaba inclinada sobre el hombro de una alumna cuando oyó que crujían los bancos y algunos murmullos de asombro. Va a hacer un gran esfuerzo para tener el placer de conocerle. Por si quiere saberlo —añadió rápidamente— también va a ocuparse de los más pequeños el viernes por la mañana. — ¿Y porque no van a la escuela del pueblo. a escribir y aritmética. —He venido a verte. —Y supongo que no tienes ni idea de donde irá la señora cuando termine de hablar con la cocinera. Tanto blancos como negros y corretean por todos lados. Lyon emitió una seca carcajada.. la señora Trimble es coja y apenas sale de su casa. — ¿Aquí hay niños? —Se extrañó Lyon. Cuando levantó la mirada comprobó que todo el mundo se había levantado con los ojos vueltos hacia la puerta. Nadie se movió y los dos lacayos del conde mantuvieron la cabeza gacha. Sentaos y continuad con lo que estabais haciendo. milord? —preguntó Millicent. El maestro de la escuela.

A un gesto de ella todos se sentaron. —Antes de que empecemos a leer —declaró Lyon— me gustaría que me contaras de que va esto. Millicent se quedó boquiabierta durante un segundo. Si la maestra no tiene inconveniente… —Ninguno. corrección Cari 132 . excepto Moisés que no apartaba los ojos de Lyon. Casi podía notar el gusto salado de las lágrimas en su boca. Moisés seguía de pie. pero comprendo que debes asumir tus responsabilidades. —Estaría encantado. Moisés miraba fijamente las piernas de su señor. Apenas se hubo instalado cuando Lyon se dirigió al antiguo esclavo. — ¿Por donde íbamos? —pregunto a toda la clase. —Mejor. Traducción Rosanic. Echo de menos tu compañía. —Como quieras. Millicent les entregó una Biblia para cada dos personas y les pidió que leyeran tres líneas cada uno en voz alta. El hombre estaba tan aturdido como ella. ¿Cómo se encuentra? —Mejor. —Todo irá bien —le tranquilizó. milord. —Me dijeron que tu perro estaba herido. La idea se le ocurrió de repente.— ¡No! Prefiero ver como les enseñas. De modo que continúa. milord. milord —respondió ella con una sonrisa mientras Moisés se sentaba por fin. Intentó recobrar la compostura volviéndose hacia los alumnos. Algunos mascullaron que la lección de escritura ya había terminado y que le tocaba el turno a la lectura. Prometo no molestar. Él les dio una breve orden a los lacayos y Millicent se apresuró a hacerle un sitio al lado de Moisés. Era evidente que estaba lleno de temor y no tenía compañero. Ella sintió como desaparecía el nudo que se le había formado en la garganta. la misma Millicent estaba sorprendida por su audacia. me limitaré a quedarme aquí. No podía encontrar ninguna razón válida para negarse. Lyon miró primero a Moisés y luego a su esposa. — ¿Le cortaron la pata? —No. Lyon no iba a dejar nunca de sorprenderla. A mi tampoco me las cortaron. y sin pararse a considerarla dijo: —Lord Aytoun ¿querría ser el compañero de Moisés? Se hizo un silencio total en la estancia.

—Lo ignoro. —Podría pedirle a Gibbs que se encargue de hacerlo. Que… que me he caído. Ohenewaa había acudido en su acostumbrada visita vespertina y luego se había ido. John se dirigió rápidamente hacia la puerta. El lacayo se rascó la cabeza. — ¿Y si le digo que se ha cortado usted la mano o que se ha quemado como la otra vez. Que me has vuelto a meter en la cama. Los habitantes de la casa formaban una verdadera familia y ella era como la reina. preocupándose por el bienestar de todos. También era la primera vez en muchos meses que se sentía casi normal. Encima del brazo malo. ya que solo había deseado tocarla. de recrearse en su precaria salud. pero que me duele mucho. pedazo de tonto! Cuando el lacayo se hubo ido. llamar a un médico o cualquier otra cosa. Había pasado un día estupendo estando cerca de ella. Seguro que está durmiendo.Capitulo 20 — ¿Necesita usted alguna otra cosa. — ¿Milord? —Ve a buscarla y dile que necesito verla. ¡Maldición. No había tenido tiempo de lamentar lo que había perdido. corrección Cari 133 . Lyon estaba en camisón. arréglatelas para que nadie se mueva. hacía meses que no se había encontrado tan bien. John estaba apunto de retirarse también y ya nadie le molestaría hasta el día siguiente. Y deja de preocuparte. milord. —Ve a buscarla. —Dile que es urgente. milord? Caer sobre ese brazo… — ¡Fuera. Quería que ella estuviera a su alcance cuando llegara a ver que le había pasado. No recordaba haber deseado nunca nada con tanta intensidad como ver a Millicent en ese preciso momento. Si… —Haz lo que te he dicho. indeciso. milord? Las cortinas estaban echadas y habían apagado todas las velas excepto la de la mesilla de noche. maldición! — ¿Dónde está lady Aytoun? —gruñó. Y eso es lo que pensaba hacer inmediatamente aunque para eso tuviera que tenderle una trampa. Lyon se desplazó hasta el borde de la cama. — ¡Espera! El otro se dio la vuelta. milord. Asumo toda las consecuencias… ¡Espera! Sean cuales sean las órdenes. Traducción Rosanic. Subió la almohada. Era evidente que John dudaba si proferir tal mentira.

Oyó su voz llena de angustia acercándose por el pasillo y se apresuró a esconder el brazo derecho bajo las sábanas. La puerta se abrió de golpe y ella se precipitó a la cabecera de la cama con el pelo suelto. — ¡Enciende las velas! —Le ordenó a John que se había detenido en el umbral de la puerta— Dile a Ohenewaa que venga de inmediato y envía a Gibbs a buscar a un médico a Saint Albans. Se inclinó sobre Lyon y levantó la sábana con precaución. — ¿Te duele mucho? Él la agarró por la cintura con el brazo sano para atraerla hacia sí. —Puedes irte, John. Dile a todo el mundo que no necesito nada. El lacayo obedeció en seguida. — ¿Cómo puedes decir eso cuando es posible que te hayas roto algo? Sin esperar respuesta le levantó la manga para examinarle el brazo. — ¿Dónde te duele? —En ningún sitio —confesó él contemplándola. Ella se había puesto apresuradamente una bata por encima del camisón sin perder el tiempo en anudarse el cinturón. Lyon le acarició la espalda. —No veo nada —dijo ella volviéndose hacia la puerta—. ¿Dónde se ha metido Ohenewaa? —No va a venir. — ¿Qué quieres decir? Intentó liberarse pero Lyon la tenía firmemente sujeta. —Le ordené a John que no la llamara, ni a ella ni a nadie más. Ella recordó lo que acababa de decirle al lacayo y volvió a prestarle atención. Sus enormes ojos grises parecían casi plateados, sus labios llenos eran tentadores, y él se moría de ganas de probarlos. — ¿Por qué? —preguntó ella con voz débil. —Porque lo único que me duele en este momento solo tú puedes remediarlo. — ¿Te has caído? —No. Ella posó las manos sobre la almohada y le miró a los ojos. —Me has tendido una trampa. —Me confieso culpable. Tenía ganas de ver a mi esposa. —Hemos estado juntos todo el día. —Te necesitaba —dijo él suavemente. —Si hubieras enviado a alguien a buscarme hubiera venido. —Estoy seguro de ello, pero mañana y con treinta y seis personas a nuestro alrededor. —Treinta y seis no, solo una. —Esa es una de más —replicó él acariciándole el pelo—. Debo decirte que no me gusta que estés lejos de mi cama. — ¿De verdad?
Traducción Rosanic, corrección Cari 134

Le temblaba la voz y no era capaz de apartar los ojos de la boca de Lyon. —Te echaba de menos —susurró él cuando ella se movió un poco rozándole con sus senos—. Te necesito, necesito tu risa y esto… La atrajo hacia él hasta que sus respiraciones se confundieron. — ¿Esto? —Esto. Ella cerró los ojos y él jugueteó con su boca, siguiendo el contorno de sus labios. —También echo de menos otras cosas cuando no estás cerca de mí. — ¿Cuáles? Los corazones de ambos latían rápidamente, al unísono. —Tu cuerpo encantador. Ella estaba perdiendo terreno y no tardó en encontrarse tumbada a su lado. Entonces él aprovechó para profundizar el beso imitando los movimientos del amor que quería hacerle. La deseaba con locura, quería hacerla suya. Millicent le cogió el rostro entre las manos con un pequeño gemido y le devolvió el beso con la misma pasión. Lyon se fue volviendo cada vez más exigente; le acarició los senos y ella notó como se hinchaban bajo la tela del camisón. Él gruñó, frustrado. —Hazme el amor, Millicent —gimió. Ella le miró a los ojos. —Yo… yo no… —Te diré lo que tienes que hacer. Ayúdame —susurró sin dejar de acariciarla—. La otra noche empecé pero no terminé. Espero no haberte hecho daño. Si ambos estamos despiertos, seguro que todo irá mejor. Ella se incorporó un poco. — ¡Espera! —dijo él amargamente—. De acuerdo, como quieras. Estoy seguro de que cuando te casaste conmigo no pensabas en esto. ¿Qué mujer desearía tener un marido paralítico, que apenas es un hombre? Un hombre incapaz de hacerle el amor. No… no tengo derecho a imponerte un cuerpo mutilado que no puede adorarte como te mereces. Solo te suplico que te quedes. Me contentaré con eso. Y no exigiré nada de… —Me encantan tus exigencias. Le obligó a tumbarse sobre la almohada y le besó, súbitamente enardecida. — ¿Qué tengo que hacer? —preguntó en un murmullo. La inocente pregunta le llegó al corazón. —Quítate la bata y el camisón. Millicent se puso de rodillas y obedeció temblando. Él contuvo la respiración cuando ella se soltó los botones delanteros del camisón. —Estoy muy asustada… —Yo también —aseguró él muy suavemente. Le deslizó la tela por los hombros y ella no protestó.
Traducción Rosanic, corrección Cari 135

¡Era perfecta! Admiró su piel bajo la dorada luz y los redondos senos cuyos rígidos pezones acarició. —Eres un verdadero tesoro. Un exquisito y magnífico tesoro. Quiero sentirte contra mí. — ¿Qué tengo que hacer ahora? —Quítame el camisón —contestó él sentándose, con la voz ronca de deseo. Ella le levantó el camisón por la espalda sin atreverse a ir más lejos. Él le acarició el muslo y deslizó la mano entre sus piernas, pero ella las cerró de inmediato, tensa. —No tengas miedo —murmuró él incorporándose lo suficiente para tomar un pezón en la boca. Ella gimió mientras el jugueteaba con el vello que había entre sus muslos. —Entrégate a mi, Millicent. Ella por fin se relajó con un suspiro, y él penetró en su intimidad. No tardó en sentir como se estremecía con sus caricias y siguió y siguió hasta que ella gritó su nombre con un sollozo de placer. Se derrumbó sobre él, tapándole la cara con el pelo y aprisionando su mano. Cuando los espasmo remitieron, Lyon sonrió. Nunca había disfrutado más proporcionándole placer a una mujer. Desde luego, siempre había pensado en sus compañeras de cama, pero nunca hasta ese punto. Era una experiencia completamente nueva y enriquecedora. Mientras esa idea le cruzaba por la cabeza, ella movió una rodilla y él se colocó debajo de su cuerpo. —Tómame en tu interior. La mano de Millicent se desplazó lentamente entre sus cuerpos y, cuando ella cogió su virilidad, él cerró los ojos emitiendo un gemido. Le guió hasta su interior. —Ahora Millicent. Sus miradas se unieron al mismo tiempo que sus cuerpos. Lyon no se atrevía a moverse por temor a perder el control. Creyó que nunca volvería a experimentar esas sensaciones. El placer del sexo de ella aprisionando el suyo era increíble. Había vuelto a la vida y había sido gracias a Millicent. —Eres tan hermosa… Ella le contestó con una solitaria lágrima que rodó por su mejilla cayendo en la boca de él. La degustó y luego la besó, dominado por la pasión. Enterró los dedos entre sus cabellos. Cuando levantó el torso, él estuvo a punto de gritar de frustración. Ya estaba asqueada por su incapacidad para hacerle el amor, pensó. Sin embargo, en su rostro solo podía ver sorpresa y pasión. La oleada de ternura que le invadió estuvo a punto de ahogarle. Tumbado bajo su
Traducción Rosanic, corrección Cari 136

cuerpo, la vio tomar su rostro entre las manos para besarle los ojos, los labios y la barba. Luego empezó a moverse, tímidamente al principio. La mano de Lyon se crispó sobre sus caderas para animarla. Estaba claro que no era una experta en el amor. Simplemente, seguía su instinto y el ritmo que le imponía su propio cuerpo. Sus bocas volvieron a unirse y Lyon la dejó llevar la batuta. La presión se acentuaba cada vez más, la sangre resonaba en sus oídos; pero no quería abandonarse al orgasmo. No obtendría un verdadero placer si ella no lo obtenía también. Millicent aceleró el ritmo, sus mejillas enrojecieron… —Lyon —susurró contra sus labios—. Nunca… nunca he sentido… algo así. Él deslizó la mano entre ellos y, en cuanto la tocó, ella se estremeció con un grito. También Lyon había alcanzado el punto de no retorno y explotó violentamente en medio de una lluvia de fuegos artificiales. Los sonidos que salían del dormitorio eran muy explícitos: gemido de mujer y gruñidos de hombre. Violet se apoyó en la pared con la mano temblorosa y se acercó de puntillas a la puerta cerrada. Ya no sentía ni las manos ni los pies, ni el peso de la cesta que llevaba desde que había salido de Melbury Hall. Con total desprecio por sus principios y lo que le decía la voz de la razón, había ido hasta allí. Y ahora estaba asqueada delante de la puerta. Rogó que Ned hubiera salido y que fuera otro el que estuviera usando la habitación. Al no verle en la cena de los criados se había dicho que él se alegraría de que le llevara la cena a la posada. Pero ahora deseaba que no estuviera allí. Los sonidos subieron de volumen y la cadencia aumentó. — ¡Neddy! —Gritó una voz de mujer— ¡Oh Dios, Neddy! Violet tuvo un desvanecimiento y el contenido de la cesta se desparramó en el suelo a sus pies. Luego la sangre empezó a circular nuevamente por sus venas y llamó con fuerza a la puerta. Oyó un juramento ahogado y, un segundo después, Ned llenaba el umbral de la puerta con su elevada estatura. — ¡Joder! ¿Qué quieres? Tenía el torso desnudo y el pantalón abierto sobre sus caderas no ocultaba demasiado. Estaba loco de cólera, pero a ella le dio igual. —Te he traído la cena. Él bajó la mirada y le dio una patada a la cesta que estaba en el suelo. —Ya he cenado. ¡Lárgate! — ¿Quién está en tu habitación? — ¿A ti que te importa?
Traducción Rosanic, corrección Cari 137

Traducción Rosanic. No volverás a encontrar trabajo en los alrededores… Ned levantó el puño y ella se protegió el rostro. —Yo era virgen y tú me poseíste. corrección Cari 138 . golfa! ¿Con que derecho vienes aquí a montarme una escena? —Con el que me da ser tu amante. — ¿Pero quien te crees que eres? Ella no vio venir el golpe y se encontró de repente pegada a la pared. Su ropa. Y ahora te comportas como una perra en celo porque ves que estoy con otra. Me hiciste creer que tus intenciones eran honestas… — ¿Desflorado? ¿Intenciones honestas? —Se burló él— ¿Es eso lo que has aprendido en los libros? Son palabras muy importantes para que las use alguien como tú. Me seguiste por todas partes. — ¡Sal de aquí! —gritó pasando por delante de Ned y yendo a sacudir a la joven que estaba hecha una bola bajo las mantas— ¡Fuera. medio atontada. Te abriste de piernas de buena gana y deseabas hacerlo desde la primera vez que me viste. Hacía semanas que soñaba con que él le pidiera que se casaran. al igual que la camisa y las botas de Ned. El puñal de los celos la golpeó con la fuerza de un látigo. con los ojos ardiendo a causa de las lágrimas. Pero con una expresión de maldad. ¡Muy bien. Una mujer del pueblo. pedazo de zorra! ¡Puta! Ned la sujetó por el hombro. la miraba con asombro. Le cedieron las rodillas y se desplomó tapándose la boca con la mano. —Me… me has pegado —balbuceó con incredulidad. Ned la dejó entrar. Solo eres un perro vicioso y como tal serás tratado. El derecho que tiene una mujer a la que tú deshonraste y desfloraste mintiendo. incluso hasta Saint Albans porque quisiste. dejó caer de nuevo el brazo. estaba desparramada por el suelo. — ¡Te lo merecías. No podrás volver al pueblo. Se limpió el labio ensangrentado con el dorso de la mano.— ¿Quién está ahí? —insistió ella empujando la puerta con todas sus fuerzas. tapada con la sábana. ahogándose con las lágrimas— ¿Cómo te atreves? Él la dominaba con toda su estatura. era en lo único que pensaba. También le diré que me violaste y te pondrá de patitas en la puerta. solo tienes que esperar a que te toque el turno! Ella se levantó para hacerle frente. Violet no podía apartar de su mente la imagen de ella y Ned haciendo el amor en esa misma cama. —Cambiarás de idea cuando lady Aytoun se entere de que me has seducido y me has golpeado. Con una maliciosa sonrisa.

Te advierto que no cuentes nada de esto en Melbury o te arrepentirás. Traducción Rosanic. ha sido ni siquiera parecido a lo que acabamos de experimentar.— ¿Y crees que toda esa gente. —Lo sé. — ¿Cortejarte yo? —Se carcajeó él empujándola con violencia hacia la puerta— Este es todo el cortejo que obtendrás de mi a partir de hoy. Le apoyó la mano en el pecho. acurrucada contra él. Se había quedado en lo de “hombre casado”. Lyon le estaba acariciando la espalda cuando ella notó que le retumbaba el pecho con la risa. Ha sido como si fuera la primera vez. Ahora ya puedes quitármelo. —Pero tengo calor. no tenía ningún deseo de moverse. Ella se echó a reír. Solo quiero conocer mejor a mi esposa. — ¡Y no vuelvas nunca más o conseguirás algo más que un labio partido! Le cerró la puerta en las narices. Se sentía feliz y. aunque todavía estuvieran unidos. —No te estoy exigiendo nada. pedazo de estúpida. —Estaba pensando que nada. corrección Cari 139 . Millicent estaba degustando el sabor salado del cuello de Lyon. Ella ni siquiera soportaba pensar en ello. Continuó vociferando pero Violet ya no le escuchaba. — ¿Qué pasa? Los ojos azules de él desbordaban ternura. Nunca en mi vida… — ¿Me hablarás algún día de tu vida? —la interrumpió él. La empujó con tanta fuerza que la mandó al suelo del pasillo. incluida tu maravillosa lady Aytoun van a prestar oídos sin preguntarte que viniste a hacer esta noche a mi casa? ¿Por qué te acostaste con un hombre casado? Yo no te he obligado a venir. Es imposible que me cortejaras estando casado. Millicent. en toda mi vida. —Al final no te he quitado esto —observó señalando su camisón. —Esos años han dejado de existir para mí. —Estás mintiendo —murmuró—. Levantó la cabeza. permitiendo que sus dedos recorrieran el borde del camisón que seguía enroscado a la altura de sus caderas. Sal de aquí porque tengo a una muchacha que me está esperando y ella si que sabe lo que es un hombre. —He podido comprobar hasta que punto —bromeó. —Soy demasiado puritano. Ahogó un sollozo. Has venido tu solita como la puta que eres. Intentó apartarse pero Lyon la retuvo por la cintura. —Entiendo lo que quieres decir. A Millicent esas palabras le supieron a gloria.

Capitulo 21 —Está usted haciendo acusaciones muy graves —le dijo secamente la condesa viuda al médico. —Pero no del todo. He pensado mucho en la seriedad del problema y también en la fuente. Y ahora. —Primero tengo que terminar de desnudarte.— ¿Es un reto? —Te he visto las intenciones —la provocó él. — ¿Cuándo fue la última vez que habló usted con el doctor Parker? — preguntó ella. Le estaba acariciando los pechos y la curva del vientre. y he decidido que debía decírselo por el bien de lord Aytoun. —De acuerdo. —Eres milagrosa. Le deshizo los lazos del cuello y levantó la tela tanto como pudo. el doctor Parker. — ¿De verdad? El contacto del sexo de él entre sus piernas la hacía arder. No podemos permitir que Su Señoría sea victima de personas sin escrúpulos. — ¿Por qué? —Hace un mes en lo único que pensaba era en acabar con mi vida. — ¿Sin escrúpulos? El doctor Tate le hizo una seña a su ayudante para que se fuera junto con su maletín y la viuda aprovechó para murmurar unas palabras al oído de una de sus doncellas. —No son acusaciones. sin embargo impidió que la mano de Lyon fuera más lejos. milady. —Ya casi lo eh conseguido. este se apartó por si mismo. corrección Cari 140 . y he creído que tenía la obligación de contárselo. Traducción Rosanic. Ella sintió que renacía su deseo. la cual abandonó rápidamente la estancia. Antes de que pudiera hacer lo mismo con el izquierdo. —Después —gruñó él apartándole la mano para poder acariciarla como quería. tan solo una información que ha llegado a mis oídos. se tumbó encima de él y le levantó un hombro y luego el otro para que el camisón se deslizara sobre su torso. Fingiendo enfado se puso a horcajadas sobre él y liberó su brazo derecho. aquí estoy intentando decidir cual sería la mejor manera para convencerte de que volviéramos a hacer el amor.

ya ha sufrido bastante sin necesidad de que nadie la calumnie. Sin los cuidados apropiados y las visitas regulares de un médico cualificado. — ¿Y que fue exactamente lo que le dijo sobre el estado de salud de mi hijo? El médico enderezó los hombros. corrección Cari 141 . Las palabras “poción diabólica” implican que está usted añadiendo brujería al delito de asesinato. si hicieran una investigación… —Que no es el caso —cortó lady Aytoun. teme que de un momento a otro vaya usted a recibir una triste noticia. —Estaba muy preocupado. —Piense en la gravedad del asunto. —En resumen. milady… Me llegaron alarmantes noticias sobre ella. Beatriz le pidió a un criado que le colocara bien los cojines y luego volvió a dirigir la atención al médico. ¿Es así? Traducción Rosanic. Llamaron a la puerta y entró sir Richard. ¿Qué mas da que sea acusada oficialmente o no? —La diferencia son las acusaciones falsas —contestó tranquilamente el abogado—. estoy seguro de que sir Richard se lo podrá confirmar. señor. milady. supongo —respondió el médico secándose las manos en los pantalones—. Si el doctor Dombey murió por culpa de las diabólicas pociones que le administró esa esclava. —La información se refiere a una esclava que vive en la misma casa que lord Aytoun… —Su información es falsa —le cortó la anciana—. Se sospecha que asesinó al médico al que sirvió durante años. para que lo sepa sir Richard? Tate se inclinó con rigidez. —Aunque lo hicieran. ese tipo de cosas llevan su tiempo. — ¿Quién lo sospecha? —La familia de ese hombre. La mujer a la que se refiere ya no es una esclava si no una persona libre. señor. — ¿Y ha sido capaz de emitir un diagnóstico así sin ir ni una sola vez a Melbury Hall? —Un buen médico ve más allá de las apariencias cuando se trata de sus pacientes. — ¿Podría usted resumir en pocas palabras lo que me acaba de decir a mí. cree que la vida de lord Aytoun corre un grave peligro. A su edad. Para ser completamente honesto.—Hace dos días. milady. Lo que en principio se consideró como una muerte natural pudo ser debida al veneno. El médico se volvió hacia Maitland buscando su apoyo. y en su condición de esclava. no tiene ni idea. —Milady. Incluso los detectives de Bow Street. Por las autoridades. —Perdón.

— ¿Ahora está usted acusando a lady Aytoun? —preguntó sir Richard. Al ver sus hombros encorvados. Su nuera le ha prohibido al doctor Parker que vaya a Melbury Hall. Por primera vez desde hacía meses. La condesa despidió a las doncellas con un gesto de impaciencia y se puso a mirar por la ventana con expresión sombría. — ¡No me diga que se ha creído todas esas tonterías! Él negó con la cabeza a modo de respuesta. Demasiado quizá. —Al contrario. le han asignado la mejor habitación de invitados. corrección Cari 142 . Aparentemente. Si ha engañado a su nuera. más que por lealtad a mi familia. doctor Tate. —Entonces no se quede parado ahí como una estatua. amigo mío. Dígame que es lo que le preocupa. Acompáñele. Pero para ser completamente franca. Parece que. al lado de la ventana. señor. si… — ¡Basta! —Gritó la condesa viuda— Es obvio que está usted aquí por algún tipo de lealtad con sus compañeros de profesión. desde que llegó a la casa. —¿De Lyon? Traducción Rosanic. cosa que sabemos que es frecuente en las islas. no creo en los rumores que lanzan los canallas y tampoco sospecho que todas las ancianas de ojos penetrantes sean brujas. —Mi hijo no está entre las “garras” de esa mujer. la condesa viuda se dio cuenta de que algo no iba bien. —Me limito a repetir lo que me han dicho —se defendió Tate—. solo para que la vieja esclava tenga libertad de acción. Él se sentó en el sillón de siempre. señor. También se la ha visto en la farmacia de Saint Albans. —Esta mañana he recibido una carta de su hijo. le sugiero que se marche antes de que me enfade de verdad. la condesa viuda debería sacar rápidamente a su hijo de las garras de esa mujer antes de que vuelva a hacerlo. Hay gente en el pueblo cercano a Melbury Hall que dicen que la mujer es una gran curandera. —Milady… —Seguro que yo misma encajo en esa descripción. milady. Millicent le estaba haciendo mucho bien. Derrotado.—Lo único que quiero decir es que si se piensa en la más que probable posibilidad de que esa mujer asesinara a su amo. No quería creer ni una palabra de toda esa sarta de estupideces. —Cierto. Y ahora. —Llevo ya algún tiempo siendo su médico. milady. murmuró unas vagas disculpas y retrocedió hasta la puerta. Sir Richard volvió a entrar después de dar un discreto golpe a la puerta. se permitió tener esperanzas de que todo se arreglara para su hijo. Todos los informes que le llegaban de Melbury Hall indicaban que el estado de salud de Lyon estaba mejorando. Maitland.

milady — sugirió Maitland—. esto nos permitirá abandonar esta siniestra ciudad. milady. Traducción Rosanic. Iré yo. sir Richard. ¿Qué es lo que le molesta entonces? —Antes de que escuchara las acusaciones de Tate no me molestaba nada. corrección Cari 143 . suponiendo que tenga. en Londres. — ¿Qué es lo que quiere exactamente? —Habla de las joyas que están aquí. No olvido el hecho de que los médicos siempre se apresuran a dar noticias alarmantes. —Al menos. —A lo mejor no deberíamos tomarnos todo esto a la ligera. La mejoría que se ha producido en Lyon es notoria. permítame que la acompañe. La única diferencia es que no vamos a tener tiempo de avisarla. —Señal de que se encuentra mejor. Es la primera vez que le escribe desde su matrimonio ¿no? —En efecto. Pero me parece que el mejor modo de forjarnos una opinión es que me acerque a comprobarlo por mi mismo. —La urgencia del problema no nos permite esperar a que esté usted lo bastante bien para… —Iré esta misma semana. —No es necesario que se moleste. milady… —Nada de discusiones.—De Lyon. —Como quiera. en la carta. pide que se le envíe algo de la herencia Aytoun a Melbury Hall. —También me pide que contrate un ayuda de cámara porque Gibbs ha sido nombrado administrador de la propiedad. Haga todos los preparativos necesarios. sir Richard. — ¿Y? Son suyas de modo que puede hacer lo que quiera con ellas. — ¡Estupendo! Ya es hora de que ese enorme escocés utilice un poco su cerebro. —Pero usted no se encuentra… — ¿Quién lo dice? Millicent me invitó hace tiempo y acepté ir a visitarla cualquier día. De ese modo podré comprobar su mejoría y veré si hay algo extraño. Además. Pero pensándolo mejor… — ¡Suéltalo de una vez! —Su Señoría. La única persona que puede poner punto final a toda esa cantidad de estupideces soy yo. — ¡Esa es una excelente noticia! Y una prueba más de que esos idiotas no saben lo que dicen. La respuesta de la anciana no se hizo esperar. Tendré la excusa de llevarle a lord Aytoun lo que me ha pedido. —Pero.

la ropa estaba ordenada y la pila de ropa que había que repasar. Eso es lo Traducción Rosanic. Violet negó con la cabeza dirigiéndose hacia la salida. ¿Cómo había podido echar a perder su vida en tan poco tiempo? Las dos jóvenes bajaron juntas. Siempre se preocupa por todo. limpia. corrección Cari 144 . —Seguro que Moisés ya está allí… Violet ya se había ido y se estaba poniendo el chal sobre la cabeza. vino dando saltitos con su pata rota sólidamente entablillada. Violet se detuvo. Entra. Esa mañana estaba ya resignada. al menos eso es lo que habían oído decir varios criados. Había sido maltratada. no empezaría a decirme que tuviera más cuidado y todo eso. Ella cruzó el espacio para ir hasta la habitación contigua que era la que le habían asignado a Moisés. —Vamos. —Tengo que ir a ver como está el perro de Moisés y prometí ocuparme de que estuviera cómodo. Violet había visto contusiones peores que las suyas en el rostro de su señora en los tiempos de su primer matrimonio y sabía que lady Aytoun no se dejaría engañar con el cuento de la puerta. —Tengo que ir al establo. De verdad. A decir verdad. Hasta ahora no se había dado cuenta de la horrible manera en que la había tratado Ned. pero es posible que se lo hubiera merecido… ¡Ned! Se corrigió. me reuniré contigo después. buscando una excusa para no entrar. Pero mientras se dirigía hacia los establos se dio cuenta de que aunque hubiera sido engañada llevaba la señal de su vergüenza marcada en la cara. Le dio una arcada al pensar que el mundo era muy injusto. El perro de Moisés. No tenía ningún derecho a golpearla. — ¿Entonces porque me has pedido que fuera yo a ayudar a lady Aytoun a vestirse esta mañana? —Me sentía como una tonta y ya sabes como es —contestó Violet poniéndose un poco más de polvos blancos encima del morado—. Se tragó las lágrimas con el corazón en un puño. dedal e hilo y empezó a trabajar. para lamerle las manos antes de volver a tumbarse en la paja.—He chocado contra el quicio de la puerta —le explicó Violet a la compañera que le miraba el cardenal de feo aspecto que tenía en la comisura de la boca—. La pequeña estancia era luminosa. efectivamente Ned estaba casado. Pensé que si esperaba uno o dos días. Al parecer. Violet. Violet sacó aguja. estaba depositada en un tonel al lado de la cama. no es nada. Bess. Solo había dos mozos trabajando en silencio dentro del establo. ni siquiera has desayunado. iré yo al establo en tu lugar. Deseaba quedarse en Melbury Hall pero temía el momento en el que la echarían de allí. pero en el umbral de la puerta de la sala donde desayunaban los criados.

En Melbury Hall las alegrías eran sencillas. teniendo en cuenta el crecimiento que esta experimentando Knebworth.que les sucedía a las mujeres como ella. El pequeño grupo se había mostrado inquieto y ruidoso y ella paciente y animosa. Esa mañana. —Violet esta herida —dijo arrodillándose ante ella para apartarle el chal —. pero Moisés parecía hervir de ira. pero él se la volvió a levantar cogiéndola suavemente por la barbilla. Ambos parecían preocupados. Se preguntó si estaría pensando en lo mismo que él llevaba haciendo desde por la mañana… en su noche de amor. Gracias a Millicent nadie lloriqueaba por el sufrimiento pasado y lo que hubiera podido ser. Moisés. ¿Quién Violet? Ella agachó la cabeza. —Los condes de Stanmore creen que ya es hora. —Nadie hace daño a Violet. Lyon se reunió con Millicent en el comedor de los criados donde ella estaba dando la lección a los niños. Debería haber sospechado que Bess no iba a mantener la boca cerrada. Se concentró en el perfil de su esposa. Y aunque sea algo sin Traducción Rosanic. La mujer del pastor estaba hablando mientras la mente de Millicent estaba en otro sitio. Su vida había cambiado. Todo había cambiado. Estás aquí y ya me encuentro mejor. Desde que se habían casado estaba cambiando a ojos vista. No tardaron en entrar Amina y Jonah seguidos de Moisés. Había creado un oasis de paz donde todos trabajaban y progresaban contentos. Admiró su rostro radiante. Las lágrimas le caían por las mejillas. Se oyeron voces en el establo y se tapó más la cara con el chal. Estaba a años luz de la visión que tenía Emma sobre Baronsford. Ahora sé que estoy bien aquí. corrección Cari 145 . Las mujeres lo bastante locas como para entregarse a un hombre sin pensar en las consecuencias. Él tampoco quería revivir el pasado. sentada al lado de la ventana en compañía de la señora Trimble. —… se ocuparan de los anexos y de la restauración de la escuela. Sacudió la cabeza. Le mataré. la vida era sencilla. antes de que llegaran los invitados. Ella agarró el enorme puño de Moisés entre sus manos y sacudió la cabeza. Lyon hizo un gesto con la cabeza al reverendo sin haber escuchado nada de lo que el otro le decía. —No quiero que mates a nadie por mí. ¿Cómo había podido parecerle insulsa? Cada vez que la miraba descubría un nuevo aspecto de su belleza. como si debajo de cada capa que la protegía apareciera una mujer diferente. Amina le traía un plato de sopa y Jonah una taza de madera.

—A principios de la semana que viene —prometió—. Trimble se aclaró la garganta y. le contaré toda la historia. Millicent. Cunningham. milord. Una excelente idea. ¿Sería por el mismo motivo? Ella se levantó de repente y se acercó a la ventana. corrección Cari 146 . Lyon deseaba entender. después de echar un rápido vistazo a Millicent. — ¿Cómo murió? El reverendo vaciló un poco.precedentes llamar “Cunningham” a la escuela. milord… Se hizo un pesado silencio. Intentaré convencer a mi esposa para que me lleve. Todavía tengo mucho que saber sobre mi nueva casa y mis nuevos vecinos. —Por supuesto. El desgraciado episodio se produjo por una diferencia de opinión entre ambos sobre la manera en que se trataba a los negros en Melbury Hall. Lyon quiso convencerse a si mismo de que se trataba de simple curiosidad y no de celos lo que le incitó a continuar. —De un disparo de fusil. — ¿Un duelo? —No. pero quería saber fuera como fuera. Pero lo que se esconde tras esa desgracia es demasiado triste para hablar de ello en una tarde tan hermosa como esta. Lyon recordó que también había tenido esa mirada de dolor durante la última visita del pastor. cuando me haga usted el honor de venir a visitarme a Knebworth. Algún día. —Tengo entendido que era joven. milord. lord Stanmore y yo somos contrarios a la esclavitud y Wentworth nos consideraba sus enemigos. —Cuénteme lo que sepa. — ¿Si? ¿Un accidente de caza? —No creo. —Debía ser aproximadamente de su edad. Y también era escocés. milord. a ellos les parece que será como rendirle un homenaje a su memoria. el papel que había desempeñado Cunningham en su vida. —Yo no estaba presente cuando sucedió. empezó a explicar: —Fue un altercado en el cual Cunningham murió en el bosque de Melbury Hall. —Los que lo presenciaron —dijo tranquilamente el reverendo— vieron a Wentworth disparar a Cunningham. se miró las manos. descompuesta. — ¿Entonces se trató de un asesinato? —insistió Lyon. Parecía evidente que Millicent no había amado a su primer marido. ¿Cuándo murió? —Hace año y medio. Traducción Rosanic.

Él la sentó sobre sus rodillas y Millicent le rodeó el cuello con los brazos. —“Mucho tiempo” fueron menos de dos horas. Ese hombre no era Wentworth. Y creo que no me equivoco al decir que los dos queremos que esta vez hayamos acertado. pero ni tú ni yo sabíamos en lo que nos estábamos metiendo. — ¿Me contestarías? — ¡Por supuesto! — ¿Puedo preguntar cualquier cosa? —la desafió él con sus ojos azules más penetrantes que nunca. sin embargo tampoco quería que el pasado se interpusiera entre ellos. —Si quieres saber cosas de Knebworth me encantará contártelas. espero lo mismo por tu parte. No se trataba de acusaciones ni de falta de confianza. Gibbs me ha comentado que el día de nuestra boda pasaste mucho tiempo hablando con mi madre. —Creo que ya lo sabes todo sobre mí. Se apoyó en la puerta.—No tenías derecho a hacerle tantas preguntas al vicario —le dijo Millicent ligeramente irritada después de haber acompañado a los invitados a su carruaje. Después de la ceremonia me pusieron en tus manos. corrección Cari 147 . Traducción Rosanic. Ella no lo dudó ni un segundo. lo único que quería era conocerla mejor. —Ambos hemos estado casados antes. — ¿Cómo puedo arrepentirme de la mejor noche de mi vida? Él la miró durante lo que pareció una eternidad y luego extendió una mano hacia ella. Por supuesto. —Lo siento si crees que he ido demasiado lejos. es conmigo con quien debes hablar. pero no hay nada en nuestra relación que haya seguido los cauces normales. Seguramente conseguiste las respuestas a todas tus preguntas. —Lo que quieras —le aseguró. — ¿Aunque te afecte directamente? —Si —contestó ella decidida a ir hasta el final—. Y ¿Cómo hubiera podido encontrar respuestas cuando ni siquiera sabía en que iba a consistir nuestro… compromiso? ¿Cómo hubiera podido hacer las preguntas adecuadas? — ¿Te arrepientes de lo de esta noche? Millicent se volvió y la vulnerabilidad que leyó en el rostro de Lyon le abrió los ojos. Ella se negó a morder el anzuelo. Nos lanzamos ambos a este matrimonio sin saber prácticamente nada el uno del otro. La falta de confianza fue lo que amargó su matrimonio con Wentworth. Y si crees que te estamos escondiendo algo. —Ven aquí —dijo con voz temblorosa. Y a pesar de eso las circunstancias han cambiado tanto desde el primer día… La apretó más contra él.

—Entonces fue cuando descubrí que tenías un carácter asqueroso. —A tu lado me siento querida —susurró contra su boca—. Se negaba a pensar que su unión podía no durar demasiado. — ¡Estás equivocada! Basta con ver Melbury Hall tal como está ahora. Lo que has conseguido se refleja en los ojos de todos sus habitantes. Después de mucho pensarlo he llegado a la conclusión de que la fuente de los problemas fue mi falta de confianza. —Y tu me estás devolviendo la salud —dijo él jugueteando con los botones de su recatado vestido— Has conseguido hacer que me olvide de mi temor a quedarme inválido para siempre. —Lo que la condesa viuda seguramente no te dijo sobre mi matrimonio es que no era tan idílico como ella hubiera deseado. —Eso también está olvidado —respondió el sonriendo—. —No estás divagando —replicó Millicent incorporándose para mirarle a los ojos—. — ¿Mientras tu larga lengua me lanzaba insultos? —le provocó ella. Suspiró. No quería hablar de mi pasado porque es una larga serie de desdichas y trágicos acontecimientos. ¿Recuerdas el día de mi llegada a Melbury Hall? —Te habías caído del asiento del carruaje. Me convertí en un maestro en no hacer preguntas y actuar a la menor sospecha. Tú no me has hecho ninguna pregunta pero yo te estoy dando explicaciones. me obligaste a darme cuenta de que mi virilidad no estaba definitivamente muerta. corrección Cari 148 . le cogió la mano y la posó sobre su evidente excitación. Traducción Rosanic. — ¿Sabes la suerte que tengo de ser tu marido? Millicent no pudo contener las lágrimas.Millicent asintió contra su cuello. con tus voluptuosas curvas pegadas a mi cuerpo. —Ese día. La besó con una pasión que no dejaba ninguna duda sobre su sinceridad. —Y ahora lo estoy haciendo de nuevo. No preguntaba pero esperaba que me lo confesaran. Pronto cumpliré treinta años y no hay nada en mi vida de lo que pueda estar orgullosa. un tesoro. Cuando miro hacia atrás solo veo fracasos. —Y tú intentaste levantarme. Estoy divagando. Me convencí a mi mismo de que los fantasmas eran reales y reaccioné ferozmente cuando esas sombras hubieran podido ser aclaradas con facilidad. —Si Gibbs no hubiera llegado a tiempo también hubieras descubierto otra cosa… — ¿Qué? Con los ojos llenos de malicia. Soltó un botón y pasó a ocuparse de otro. Deseada. Eres una maravilla.

—Termina de desabrocharte el vestido. Ella obedeció con dedos temblorosos. asintió sin pensarlo. pero al volverse le entraron escrúpulos. — ¿Por casualidad esas ideas te están diciendo que cierres la puerta con llave. El último botón era el de la cintura. cualquiera podía pasar por delante de la ventana o llamar a la puerta… Y además. — ¿Quieres hacer el amor aquí? — ¿No es lo bastante excitante para ti? Ella fue a echar el cerrojo a la puerta. Millicent hundió los dedos en su pelo. El cariñoso apelativo le reconfortó el corazón. Ella contuvo el aliento. No luches contra la pasión que está despertando en ti. Lyon dejó al descubierto un hombro y un seno. —Siempre me pareció que era vulgar. —Tienes un pelo maravilloso. Ella se las quitó una a una. aburrida y fea –murmuró ella—. Sacó las piernas del vestido y se acercó lentamente a él. El emitió un suspiro de placer. —Toda entera. tocarte y besarte por todas partes antes de sumergirme en tu interior. Todavía no. —Creo que no puedo ir más lejos. Le temblaba todo el cuerpo y sin embargo él no la había tocado. —Ábrete el corpiño. Estoy demasiado incómoda por… —Ve aquí. Debajo de la camisa se podían notar sus pezones erguidos. Lyon le abrió el corpiño dejando al descubierto el encaje de su camisa.Ella acarició la dureza que se notaba a través de la tela de los pantalones. —No ofrezcas resistencia —dijo él acariciándole los pechos—. que te desnudes y que vuelvas a mi lado? — ¿Desnudarme? —susurró ella. corrección Cari 149 . Por fin los rizos quedaron libres cayendo sobre sus hombros y echó la cabeza hacia atrás. Y estoy luchando contra algo en mi interior que quiere salir a la luz. Quítate las horquillas. Todavía era de día. —Llevo soñando con esto toda la mañana —confesó él. Obedeció. Apoyó la espalda en la puerta. obedientemente y el aprovechó para entretenerse con sus pechos. mi amor. — ¿Quieres ser mis manos? Ahogándose en la magia de sus ojos azules. — ¡Eres tan hermosa! Se inclinó hacia ella y le pegó la tela contra la cintura mientras se apoderaba nuevamente de sus labios. Quiero contemplar ti bonito cuerpo. Cuando le acarició el vientre. —Me haces tener ideas lascivas. era tranquilizador estar en la semioscuridad del dormitorio donde sus defectos se difuminaban con la penumbra. Traducción Rosanic.

Los ojos de Millicent se llenaron de lágrimas. —Ahora hazme el amor. —Me parece que todo el mundo sabe ya lo que hemos estado haciendo esta noche. Él le cogió el rostro entre las manos y luego las hizo resbalar a lo largo de su cuerpo arrastrando la camisa hasta que no fue más que un montón a sus pies. Ella le desabrochó los botones de los calzoncillos y se puso a horcajadas sobre él. Se puso de pie entre las piernas de Lyon. les devolvió un poco a la realidad. —Eres preciosa. Él acarició por fin su intimidad y ella gritó su nombre cuando el orgasmo se apoderó de su cuerpo. Bajo la tierna y admirada mirada de Lyon. Le deslizó la otra hombrera y se la volvió a sentar en las rodillas. introduciéndole profundamente en su interior. en el preciso instante en el que subieron juntos al paraíso. se sentía efectivamente hermosa.El sonido de dos criados que pasaron por detrás de la puerta cerrada. supo que no solo le amaba por la felicidad que le proporcionaba a su cuerpo. —Pero si la señora Page viene a buscarme o si Gibbs te necesita… ¿Qué vamos a hacer? —Les diré que le estoy haciendo el amor a mi mujer y que se vayan al diablo. el carruaje y cada una de las habitaciones de la casa… Ahora deja que te mire. Traducción Rosanic. Millicent. —Y probablemente sepan también lo que estamos haciendo ahora. Entonces. —Quizá debiéramos esperar a que… —No esperaremos nada en absoluto. corrección Cari 150 . Sería mejor que dejaras de preocuparte de los demás porque tengo la intención de probar las ventajas que ofrece el jardín. Millicent desabrochó la camisa de Lyon y siguió con las yemas de los dedos los contornos de su musculoso pecho. Millicent estaba más allá de todo pudor.

efectivamente. — ¿Lo ha entendido? —Estaba diciendo Hyde cada vez más furioso— La culpa es toda suya. Y si lo fastidia todo. El hombre lanzó un vistazo al que le había contratado. Traducción Rosanic.Capitulo 22 Cuando el coche se detuvo cerca de Fleet Bridge la peste que emanaba del canal les cortó la respiración. Si no hubiera fracasado miserablemente en la subasta no estaríamos en esta situación. los perros darán cuenta de su cuerpo en este apestoso canal. pedazo de inútil. llenando el ambiente de efluvios a desperdicios y excrementos varios que Harry no quería ni siquiera imaginar. corrección Cari 151 . señor. ya lo verá. está noche no fallaré. —Lo veré. el cual estaba sentado frente a él con el bastón entre las rodillas y una pistola en la mano. Londres no era Jamaica. —Si.

no confío en ninguno de ustedes. —Ahora lárguese —ladró Hyde—. milord. planes de emergencia. Suba por el camino hasta la señal con forma de cordero. señor. No tenía ningún deseo de meterse en ese nido de ratas. Traducción Rosanic. pero ese Platt parece estar convencido de poder hacerse con la mujer gracias a los testigos que la acusan de bruja. —Por lo menos. Nos volveremos a poner en contacto con ellos dentro de unos quince días y tendrán que estar preparados para partir. Harry sentía nauseas solo de pensar en la porquería que flotaba en las oscuras aguas. —Escúcheme bien. señor. —No le decepcionaré. Les pagará una guinea a cada uno con la promesa de darles más después. Media docena. ¿No deberíamos esperar un poco antes de… darles dinero a esos criminales. con el pelo cortado y sin barba. —Con su permiso —dijo Will con una ligera vacilación mientras le afeitaba la garganta a Lyon—. El albañil sabía como seducir a las chicas pero solo era un fanfarrón. Y no voy a dejar este asunto en manos de estúpidos como usted o como Platt o ese vanidoso de Cranch que cree que ha nacido para conquistar el mundo. —Recuerde lo que le he dicho. de lo contrario se va a morir de espanto al ver su nuevo aspecto. En la esquina verá una taberna propiedad de un hombre al que llaman El Turco. —Se le ve un poco distinto. Su patrón tenía razón en lo que respectaba a Ned Cranch. pero que habrá una recompensa mucho mayor si tienen que acompañarnos para secuestrar a la esclava. señor. Estaba pensando que sería mejor avisar a lady Aytoun. —Si. Harry miró hacia fuera. Tengo planes. Allí encontrará a los hombres que necesita. corrección Cari 152 . Pero no recibirán nada si se lo cuentan a alguien. Harry asintió débilmente con la cabeza. para ver si su plan da resultado? El bastón de Hyde le inmovilizó contra el respaldo del asiento. No le pago para pensar. Solo tienen que esperar a que les digamos cuando ha llegado el momento. y solo me fiaré de mi mismo para librarme de esa bruja. ¿Lo ha entendido bien? — ¿Les digo que se queden con la guinea aunque al final no les necesite? — ¡Pedazo de idiota! ¿Cree acaso que se la iban a devolver? Tendrá suerte si sale vivo de ese antro. ¿Lo sabe lady Aytoun? —Se diría que tienes miedo. —Le ruego que me disculpe. Les dirá que se queden con lo que les va a dar esta noche. señor.—Si. No. Recuerde la señal del cordero e intente vigilar su espalda.

Will. Detrás de él. — ¿Esto forma parte de la curación? —le preguntó él tocándose el mentón sin barba. le costaba un montón no enseñárselo a Millicent. pájaro de mal agüero! Will abandonó la habitación con una amplia sonrisa. Ohenewaa creía que iba a curarse y le había devuelto las esperanzas. al menos eso es lo que Lyon esperaba. pero al contrario que en veces anteriores. A veces. No quisiéramos que le eche de Melbury Hall confundiéndole con otra persona. lleva pidiéndome que me afeite desde el primer día. Traducción Rosanic. Y no solo por su aspecto. Estaba en deuda con ella y esperaba poder compensarla con creces. Pero había decidido esperar hasta estar seguro para darle la noticia. Estoy seguro que se sentirá feliz. Los cuatro o cinco últimos días habían sido milagrosos. Con todo el respeto. En realidad la mejoría era mínima. milord. No había puerta cerrada que impidiera a la anciana negra entrar donde le daba la gana. Feliz. Tenía otras cosas para sorprenderla. Lyon no hubiera podido decir porque. ¿Se lo ha dicho? —Eso es lo que yo le estaba preguntando a Su Señoría —intervino el lacayo recogiendo sus cosas —. Puso a prueba su último descubrimiento. El lacayo le limpió la cara y retrocedió para admirar su trabajo. — ¡Largo de aquí. Ohenewaa no repitió la pregunta y Lyon no fingió no haberla entendido. —No. Lyon vio a Ohenewaa entrando en la habitación. cuando hacían el amor. El movimiento de los dedos de su mano derecha. Vagaba como una aparición por todas partes y él había terminado por acostumbrarse. —Maldición. También a ella tenía que enseñarle su mejoría. Pero lo haré esta tarde. todavía no le he dicho nada. Totalmente feliz. pero ya empezaba a pensar en hacerlo. Movió los dedos de la mano derecha. —Un poco. También a ella le debía mucho. corrección Cari 153 . su capacidad para doblar las rodillas y torcer los tobillos… Todavía no se atrevía a ponerse de pie. parecía ser constante y definitiva. En ese momento le estaba mirando las piernas. Al contrario que los médicos que le habían tratado desde su accidente.— ¿Morir de espanto? La risa de Lyon resonó en el cuarto. Will que estaba concentrado en no cortarle no se dio cuenta de nada. Seguía preparándole los ungüentos que luego Millicent le aplicaba. pero parece usted un hombre distinto. pero su recuperación había avanzado a pasos agigantados. estirando los pies tanto como le fue posible y volvió a encogerlos.

Y está permitiendo que entre el presente. encontrará la respuesta. Tiene que ejercitar su paciencia del mismo modo que los músculos. Remordimientos. Está empezando a curarse porque ha empezado a abrir la puerta. Lyon la observó durante un rato mientras ella estaba atareada con sus frascos y sus vasijas. Y también a algunos curanderos. Las pequeñas alegrías sin una recompensa pero las grandes pueden provocar un verdadero terremoto. Lyon pensaba que nunca se recuperaría por completo de las heridas del pasado. Se estaba destruyendo a sí mismo. lo está por los recuerdos. Ni sus conocimientos.—Esperaba poder hacer un movimiento digno de tal nombre. yo no podía permitirlo. Luego se volvió hacia la mesa. Su esposa aprecia las pequeñas cosas de la vida. tristezas… Si busca en el fondo de su corazón. a dejar que el dolor desaparezca. —Todo llegará. Ohenewaa? Los ojos oscuros se encontraron con los suyos. Traducción Rosanic. pero he visto muchos sufrimientos de verdad. Y lo que he aprendido es que las personas o se curan o se mueren. — ¿Es usted capaz de curar las almas tan bien como los cuerpos. no estamos preparados! ¿Dónde vamos a alojarles? Millicent estaba muy nerviosa mientras contemplaba los carruajes que entraban en el patio. como andar o levantarla en mis brazos. pero ninguno de ellos tenía la confianza en si mismos que tiene usted. —La cena… —La cocinera se ocupará de eso —dijo rápidamente la señora Page—. Por el bien de su esposa. corrección Cari 154 . arrepentimientos. — ¿Le ha hablado alguien de su primer matrimonio? La anciana le miró con los ojos semicerrados sin decir nada. pero supongo que no va a ser posible todavía. Paso a paso. — ¡Dios mío. La mujer se dirigió hacia la puerta con sorprendente gracia. Y no le carcomían por dentro. pero Ohenewaa tenía razón: ya no dejaba que dirigieran su vida. no yo. no les esperábamos. —No hay ninguna magia en lo que veo o en lo que hago. Pero todo esto —continuó señalando los frascos— solo son chucherías para hacer que piense de otra forma. También he aprendido que. Es distinta a lo que está usted acostumbrado. a veces. cuando el sufrimiento no está causado por razones físicas. No faltará de nada. —Recuérdelo —concluyó desde el umbral—. —A lo largo de mi vida he conocido a muchos médicos —prosiguió él—. — ¿Usted cree que la culpabilidad es la que me ha impedido hasta ahora tener alguna mejoría? —Es usted quien ha pronunciado la palabra culpabilidad.

Al borde del pánico. El señor Gibbs irá a las habitaciones del administrador y dejará su habitación libre para sir Richard. Hace tiempo que esperábamos que viniera a visitarnos. —Bien. milady. —Horrible e interminable. ¡Y justamente esa noche era cuando llegaban visitas inesperadas! Lady Aytoun y sir Richard ya se habían quitado los abrigos cuando llegó al final de las escaleras. —Primero me gustaría ver a mi hijo. —No serviremos la cena hasta que haya descansado. Rodeada por dos doncellas y apoyada en un bastón con pomo de plata. corrección Cari 155 . Traducción Rosanic. Les escoltó hasta el salón. milady. Espero que haya tenido un buen viaje. —Su Señoría no tardará en bajar a reunirse con nosotros. eso debería ser suficiente —murmuró Millicent apresurándose a ir a recibir a los recién llegados. la condesa viuda interrumpió las palabras de bienvenida de Millicent haciendo un gesto con la mano. avise a Su Señoría de que la condesa viuda y sir Richard acaban de llegar. Gibbs. —Un buen fuego les hará entrar en calor. Cogió una bocanada de aire y se colocó un mechón de pelo detrás de la oreja. Hubiera preferido que la advirtieran para que todo estuviera en orden para recibir a su suegra. —No voy a disculparme por venir sin avisar. Bájele al salón en seguida. Millicent se volvió hacia el ama de llaves. Si a usted no le molesta. — ¿Podremos realojar a todos sin mover a Ohenewaa? —Seguro. de manera que su vestido tenía un profundo escote y su peinado era de todo menos práctico. milady. pero ¿le gustaría tomar una copa de vino en el salón mientras le suben el equipaje? Millicent estaba haciendo un esfuerzo por ignorar la mirada penetrante de su suegra que la estaba mirando de arriba abajo. Aunque hubiera sido ella misma quien invitara a la madre de Lyon a visitarles. ¿Por qué había tenido que elegir precisamente ese día? Siguiendo un impulso le había pedido a Violet que le buscara algo diferente para cenar con Lyon.—Por favor. Millicent vio la mirada de entendimiento que intercambiaban la anciana y su abogado. —Hace bien. No tanto para impresionarla como para demostrarle su eficacia. Se detuvo en lo alto de las escaleras y se alisó el vestido de terciopelo verde con la mano. Quería que la madre de Lyon se quedara tranquila. —Si. su llegada sin previo aviso la había cogido por sorpresa. puede dormir con su marido y de ese modo podremos preparar la habitación para la condesa viuda.

Sir Richard examinaba la escalera de mármol y los frescos que decoraban los techos. Lyon solo tenía ojos para su mujer. Volvió. Su Señoría ahora controla perfectamente sus pensamientos y es consciente de sus actos. de mala gana. como le escribí a lady Aytoun. —Si recuerda el día que nos conocimos. —Como comprobará dentro de unos instantes —continuó Millicent—. Ya no toma sedantes y tampoco depende de las drogas. — ¿Y eso que significa? —preguntó secamente la condesa viuda. corrección Cari 156 . Pero ha seguido en tratamiento. Les hizo una seña a los criados para que abrieran las puertas del salón. —Muy bien. con el corazón en un puño. Millicent retrocedió un paso. la atención a los invitados. Nuevamente los dos invitados intercambiaron una mirada de entendimiento. —Si. Estaba sencillamente preciosa. Esperaba que su marido ya estuviera allí. Su transparente mirada se posó sobre los recién llegados antes de mirarla a ella. Alguien había. De hecho. Lo que más hubiera deseado era poder estar a solas con ella para decirle lo hermosa que la encontraba. — ¿Entonces es que contrató un médico de los alrededores para que se ocupara de él? —No. Traducción Rosanic. Millicent no vio ninguna razón para ocultar la verdad. el peinado era perfecto y los pequeños rizos que enmarcaban su rostro ponían de relieve la elegancia de sus rasgos y la sensualidad de su boca. Nos dimos cuenta de que la experiencia y los conocimientos de Ohenewaa con las hierbas medicinales le eran beneficiosos a su hijo. perfectamente peinado y afeitado que les esperaba sentado en su sillón al lado de la chimenea no podía ser su esposo. —La anciana negra. sir Richard. Sin embargo no podía dejar de percatarse de la incertidumbre que se leía en su expresión. su salud ha mejorado mucho… sobretodo en cuanto a su estado de ánimo. pero el caballero elegante. — ¿Cómo se encuentra lord Aytoun sin que le visite ningún médico de Londres? —preguntó. El vestido se le pegaba al cuerpo como una segunda piel. Estaba a punto de suceder lo que tanto había temido. sabrá que acababa de contratar a la ayudante de un médico que había muerto. No fue necesario hacerlo. Ohenewaa cree que no tardará mucho en recobrar el uso de sus extremidades.

Es evidente que el clima de Hertfordshire te ha sentado bien. —Parece no estar peor que la última vez que le vi. —Pareces un poco cansada. Estaré con ustedes dentro de unos minutos. corrección Cari 157 . pero aparte de eso no has cambiado demasiado desde que me fui. dijo: —Pareces encontrarte muy bien. Maitland —continuó Lyon—. supongo que debes encontrarte bien. Las palabras de Long Will le volvieron a la mente. un joven al que Walter Truscott enseñó y que estaba empleado en Baronsford para… —Me acuerdo de él —le cortó Lyon— ¿Se han tenido noticias de Perfore? Maitland sacudió la cabeza y Lyon lamentó haber hecho la pregunta. madre. —Efectivamente. Los recién llegados parecían estar clavados al suelo y. cuando te paseas de este modo en pleno invierno. Cuando se quedaron solos. Ven a sentarte cerca de la chimenea. de ese modo la gente de Baronsford volvería a retomar su pacífica existencia. — ¿Qué tal va todo en Baronsford? —preguntó. —Yo… yo… En vez de contestar. madre. —Yo no puedo decir lo mismo de ti —declaró Beatriz. Lyon adivinó su nerviosismo. y le he traído lo que me pidió. se volvió a los invitados. seis meses antes.. dirigiéndose después a Maitland—. Había pensado abandonar completamente los negocios y que Perfore se encargara de todo y trajera a David de vuelta. En cuanto a ti. milord. La condesa viuda le miraba con incredulidad. pero no sabía si era por la inapropiada llegada de su madre o era que él la había contrariado de alguna manera sin querer. Supongo que recibió mi mensaje.—Lo siento. —Mi salud no se debe al clima —la corrigió Lyon. pensándolo bien. Pasa por favor. Decidió no preocuparla más y dirigió la atención hacia su madre y el abogado quienes al fin se habían acercado. Traducción Rosanic. —Si quieren ustedes acompañar a Su Señoría. Era su manera de arreglar el futuro de todos. Al poner la responsabilidad de la propiedad en manos de su hermano menor. al igual que las preguntas de Ohenewaa. Se llevó una mano a la barbilla. — ¿Qué te parece? —le preguntó a Millicent. madre. pero no puedo levantarme para darte la bienvenida. Pero Perfore se había negado a volver de las colonias. dejándose caer en uno de los sillones antes de despedir a sus doncellas. pretendía mantener a salvo a su familia. yo tengo que ocuparme de unos pequeños problemas. También hemos traído con nosotros a Peter Howitt. Millicent también parecía estarlo.

—Bruja o no. Maitland vaciló. —Entonces esa es la razón de vuestra visita. Y. Lyon respetó su deseo. y. Lyon estaba tan drogado que no recordaba lo que le había dicho a su madre. como la gente que en ellas vivía. milord. en esa época. voy a aprovechar la oportunidad para darte las gracias efusivamente por haberla escogido a ella. —Me pidió usted que… —Por supuesto —le cortó Beatriz con su habitual franqueza—. cuando tengamos más tiempo —contestó el abogado con una mirada de preocupación a la condesa viuda. Viendo la bondad de Millicent con todos los habitantes de Melbury Hall. — ¡Eso es maravilloso. esa mujer ha hecho un milagro —murmuró la anciana.—Quizá pudiéramos hablar de eso más tarde. No se habían visto desde el día que partió con destino a Hertfordshire. milord! —exclamó Maitland. Y ahora. Hacía tanto tiempo que no se había preocupado del estado de la propiedad que Maitland se temía que la anciana estuviera demasiado cansada para aguantar una conversación que prometía ser muy larga. ya que Lyon tenía miles de preguntas. —Pero creo que solo es cuestión de tiempo —añadió. impresionada. a lo sumo dentro de quince días. Aturde a cualquiera que quiere escucharle sobre el peligro al que te expone Millicent —explicó su madre sonriendo—. —No te equivocaste —aseguró Lyon con la voz llena de ternura —. podía darse cuenta de hasta que punto su gente debía sentirse abandonada. Y aunque este matrimonio me pareció absurdo al principio. — ¿A quien? —El doctor Parker rebuzna como un asno al que le hubiera picado un tábano cada vez que se menciona el tratamiento que te administra tu mujer. hay algunos cosas que me gustaría dejar solucionadas ya —dijo la condesa viuda observándole atentamente—. pero de una manera bastante menos halagüeña según lo que ha dicho de ella su esposa. —De modo que han oído hablar de Ohenewaa. Odiaría pensar que me había equivocado con Millicent. No era tanto las tierras lo que le preocupaba. Lyon tuvo la satisfacción de ver sus expresiones de asombro cuando estiró lentamente un pie. Traducción Rosanic. milord. —Antes de que me cuente los detalles. —En efecto. corrección Cari 158 . Seguro que nada agradable. ¿Hasta donde llega la mejoría que estoy viendo? —Todavía no puedo andar si es eso lo que preguntas. Tenía razón. esa mujer tiene pensado enterrarte. esto… Lyon se dirigió a su madre. según el doctor Tate.

El alivio de los dos visitantes era casi palpable. Por culpa del terrible trato que recibió por parte del monstruo de su marido. era feliz. Traducción Rosanic. madre. —Cuando la vi hace un momento. Por culpa de la falta de cariño que ha padecido por parte de su familia. Millicent crecía cuando se sabía necesaria. A pesar de los rumores que circulaban en esa época. —Por fuerza has debido notar que tu esposa es muy orgullosa —continuó su madre—. es posible que ya no desee lo que exigió hace dos meses. Muy feliz. pero no se había imaginado que hubiera agredido a Millicent. Sin embargo. Había aceptado el desafío de ocuparse de él porque estaba enfermo. Está radiante de alegría. —No lo sabía… —Es una razón suficiente. Recobrar la salud para perder a Millicent era un precio que Lyon no estaba dispuesto a pagar. La quería demasiado. Ha cambiado tanto como tú. La convirtió en un hogar para ella y para todos los que trabajaban aquí. Es una luchadora. Lyon cerró el puño lleno de ira. Recientemente habían compartido una desbordante pasión.—Gracias a Millicent y a su cabezonería he podido hacer tantos progresos. No me ha dado ningún respiro. Pero la duda ya estaba plantada en el cerebro de Lyon. podría solicitar el divorcio. Ya no es la misma mujer que conocí en Londres. — ¿Por qué? —Por culpa de su primer matrimonio —contestó lady Aytoun bajando la voz—. milord – explicó Maitland—. Hizo falta una buena dosis de trabajo y de valor para hacerse cargo de esta propiedad. —De modo que ha renunciado a esas estupideces de la anulación o el divorcio. pero ni el uno ni el otro habían hablado de su futuro. para que una mujer no desee encontrarse nuevamente expuesta al matrimonio. Llamaron a la puerta y entraron dos criadas con la bandeja del té. a mi modo de ver. La condesa viuda se dejó caer contra el respaldo del sillón como si acabaran de quitarle un enorme peso de encima. corrección Cari 159 . A Lyon le dio la sensación de que el salón se oscurecía de repente. Por culpa de la vergüenza que todavía le da enfrentarse a la sociedad. Poco a poco iban encajando las piezas del rompecabezas. Si usted llegaba a curarse. — ¿De que estás hablando? —La condesa hizo poner una cláusula adicional en el contrato. Tuve que recurrir a toda mi fuerza de persuasión para convencerla de que volviera a casarse. Siempre le había parecido evidente que Wentworth era un ser malvado y sin escrúpulos. Aunque estuviera sin dinero. no levantaron ni un dedo para sacarla de esa terrible situación. casi no la reconocí —continuó su madre con voz tranquilizadora—.

La noche anterior había sido el olor de los nabos y el día anterior ni siquiera pudo retener en el estómago una simple taza de té. —Perfecto —dijo ella levantándose—. —Aquí seguimos los horarios del campo. ahora tiene la oportunidad de poner a lord Aytoun al corriente de los espinosos asuntos de Baronsford. Violet se incorporó y se limpió la boca con el dorso de la mano antes de apoyarse en le pared de piedra. Creo que ya está preparado para escucharle. Cenamos a las siete.—Voy a dejaros un momento –anunció lady Aytoun—. pero las otras. madre. una de ella se había ido a Londres. situadas detrás de los establos. — ¿Vas a venir esta noche? Se separó de la pared al oír la voz de Amina. corrección Cari 160 . Amina y Jonah vivían allí y casi todas las noches se reunían con ellos otras antiguas esclavas. temiendo a su señor. El viento le enviaba ráfagas de lluvia y levantó la cara enfebrecida para recibir el frescor de la tormenta. Violet había buscado refugio al fondo de la choza que compartían cuatro negras en los bosques. Traducción Rosanic. No tenía a nadie a quien confiarle sus problemas. Lyon la miró salir del salón preguntándose de que podía enterarse que fuera peor que la cláusula que Millicent había exigido que se incluyera en el contrato. Se sentía segura entre sus amigas y quería olvidar su angustia aunque solo fuera por una o dos horas. continuaban reuniéndose casi todas las noches. Esa noche le había sentado mal el queso. Violet era bienvenida cada vez que deseaba estar con ellas. Cuando se habían convertido en mujeres libres. a pesar de su nuevo estatus o de su matrimonio. Violet había sido bien recibida por todas en la época anterior a la muerte de Wentworth. Violet prestó atención a la conversación. Esta noche estaba especialmente contenta. te estaba esperando —mintió. Estoy un poco cansada y me gustaría descansar antes de la cena. y menos que a nadie a Ned. Sir Richard. Llevaba quince días con náuseas y ya no podía negarlo por más tiempo: estaba embarazada. —Si. contentas por estar juntas. Tener un hijo fuera del matrimonio… Iba a perder el trabajo y a cubrir a su familia de vergüenza. Fueron juntas a las cabañas recién restauradas. —… jamás tuvo un marido. Durante dos horas cosían mientras charlaban. pero dejó a un niño cuando la vendieron al doctor Dombey. El vínculo entre ellas se había creado cuando.

—No lo sé. Puede que tuviera algo más de compasión que los demás. Sus problemas comenzaron cuando creció. Y dejamos de pensar en ella como en la puta del amo. Era muy joven cuando empezó a sobresalir. La esposa del amo se negó a que la ayudáramos en el parto. Y siendo tan inteligente como era aprendió todo lo posible de Dombey. Dombey se la llevaba a todas partes. de modo que solo la veíamos cuando el médico iba a nuestra plantación. Recuerdo que esa noche lloraba de dolor y de miedo. La cogieron y la marcaron con un hierro al rojo vivo. de modo que la convirtieron en criada en vez de mandarla a trabajar a los campos como hice yo antes de que me enviaran a las cocinas. ella se pasaba toda la Traducción Rosanic. —No sé que edad tenía exactamente. —Si. quizá. Cuando era pequeña era muy hermosa. — ¿Pudo quedarse con él? — ¡Nada de eso! Para entonces el amo ya se había cansado de ella de modo que se quedó con el niño y entregó a Ohenewaa al capataz y a sus hombres. Pero volvió a escapar. —Fue hace mucho tiempo. Fue entonces cuando tú y yo —dijo dirigiéndose a otra mujer— acabamos en las cocinas. Algunos de nosotros fuimos vendidos a otras plantaciones justo después de eso. Volvió a huir. —Le llamaron para atender a la mujer del amo que estaba en la cama con fiebre y allí se encontró con Ohenewaa. Le hubiera gustado que Ohenewaa también muriera. —Tuvo suerte de no perder la vida —comentó Amina. La trajeron de vuelta y la azotaron hasta hacerle sangre. Gracias a Dios nunca la golpearon como al resto de nosotras.—Nunca oí hablar de ello —dijo Amina posando su costura en las rodillas. —Dijiste que había dejado un niño —le recordó Amina. a la que secuestraron cerca de un río sagrado en África. Pero ella era demasiado fuerte para ellos y se fugó. corrección Cari 161 . —Me acuerdo de Dombey —dijo Amina—. —Si. Después de eso vimos a Ohenewaa muy pocas veces. Oí decir que Ohenewaa era una princesa Ashanti. — ¿Problemas? —preguntó Violet. Todavía no había crecido del todo cuando se quedó embarazada por primera vez. Esta vez fue un niño. Pero no solo de él. Por desgracia el niño murió al nacer. cuando el amo se fijó en ella. fue antes de que aprendiera como poner término al embarazo desde el principio. —Lo más sorprendente es que cada vez que la atrapaban era más fuerte. —Me extraña que Dombey la comprara. Con cada latigazo se acercaba más a nosotros. No era mala persona. Cuando ambos iban y venían de África. Ella también estaba enferma porque le costó recuperarse de la última sesión de latigazos. pequeña —contestó la mayor de ellas—. doce o trece años. le acompañaba siempre —añadió la más mayor de todas—.

Pero también estaban su seguridad y su poder. cansados por el viaje. Un verdadero dios. —Sobre todo para las mujeres. —Era asombroso estar trabajando en una plantación y ver llegar a nuevos esclavos que ya la conocían —dijo la segunda mujer retomando su costura —. se sentía perdida. corrección Cari 162 . Lyon evolucionaba demasiado rápido y ella no estaba segura de tener fuerzas para seguirle. Si no hubiera estado tan afectada las hubiera subido con alegría. Pero por primera vez desde su matrimonio. Esa sensación de inseguridad no se debía solo a su aspecto físico. Capitulo 23 Había sido una tonta al creer que podía funcionar. como de costumbre. La joven subió lentamente las escaleras. La condesa viuda y sir Richard. Desde luego era mucho más hermoso de lo que había creído. Las dos ancianas se encogieron de hombros. sabía como solucionar nuestros problemas. ¿Quién sabe? — ¿Y de que plantación se trataba? —Insistió Amina— ¿Quién era el amo de Ohenewaa? —Era la plantación de Hyde. pequeña. Se convirtió en un enlace entre todos nosotros. —Creo que no llegó a saberlo nunca. Millicent abandonó el libro y se restregó los ojos. Traducción Rosanic. ella se pasaba todo el tiempo en la bodega curando a los enfermos y consolando a los demás. habían llevado a su señor al dormitorio para cambiarle. se habían retirado inmediatamente después de cenar. Había retrasado cuanto le fue posible el momento de ir a la habitación de matrimonio. — ¿Qué le sucedió a su hijo? —preguntó Amina. Como Dombey no era especialmente cuidadoso con los esclavos. Allí fue donde empezó todo.travesía entre la gente de nuestro pueblo. —Si. Y aprovechó para aprender todo lo que pudo sobre la tierra de la que habíamos sido raptados. y los lacayos. A lo mejor se convirtió en criado o en lacayo o en algo por el estilo.

Alguien había encendido una docena de velas y él parecía tan despierto como a medio día. —Agradable y preocupante. Millicent notó que enrojecía. La llegada de Beatriz y de su abogado había despertado al hombre que dormitaba en su interior. Miró el biombo que separaba un rincón del dormitorio y el camisón que Violet había dejado encima del sofá. un miembro de la élite. Cerró la puerta y cruzó la habitación tan despreocupadamente como pudo para volver a la seguridad del biombo. —Me estaba preguntando si ibas a subir de una vez o si iba tener que ir a buscarte yo mismo. —No he tenido ocasión de decirte lo hermosa que estabas esta noche. —Ya lo sé —contestó ella con una voz que le pareció extraña—. —Dije que te ayudaría. un aristócrata muy lejos de su alcance. El biombo le pareció un refugio y acababa de parapetarse tras él cuando alguien llamó a la puerta. El primer vistazo la sacó de su error. Puedes ir a acostarte. de un hombre que se preparaba para hacerse cargo de su propia vida. Lyon cerró el libro. corrección Cari 163 . — ¡No! —Protestó Lyon— Ya me ocuparé yo de tu señora. casi salvaje. Pero puedo hacerlo sola. —Ya me las arreglaré —murmuró—. —Sir Richard y tu habéis estado hablando un buen rato en la biblioteca. pasa.Intuía que estaba recuperando su virilidad. Déjanos. Estaba recostado contra las almohadas con un libro abierto encima de las piernas. Lord Pennington. —Yo… Gracias —balbuceó ella cada vez más emocionada. Esta noche había demostrado tener la fuerza. cuarto conde de Aytoun. Era Violet. —Me hubiera gustado verlo —contestó ella apoyándose en la puerta. la cuál prefirió refugiarse en terreno más seguro. pero esperaba encontrarle dormido. era un hombre con el cual no tenía derecho a soñar. Cuando le había mirado en el transcurso de la cena. había visto a un hombre inteligente. — ¿Es un desafío? La sombra de una sonrisa que jugueteaba en sus labios puso nerviosa a Millicent. — ¿Está ya lista para cambiarse. Esa noche la habitación le parecía demasiado pequeña y la cama demasiado estrecha. milady? —Si. Se apresuró a abrir. Ha debido ser muy agradable para ti volver a tener noticias de tus negocios. Y eso la atemorizaba. mientras hablaban de las cada vez más frecuentes revueltas en las colonias. ¿Piensas acostarte? Millicent se separó por fin de la puerta. Traducción Rosanic. Violet había llevado algunas de sus cosas a la habitación de Lyon.

—Los botones están en la espalda… Ella maldijo interiormente. Después de todo ese hombre le había hecho el amor un montón de veces a lo largo de la semana. Comprendió de repente lo ridículo de la situación. milady —dijo él dejando el libro en la mesilla —. Ella le miró por encima del hombro. Ahora ya sé que eres terriblemente guapo de modo que da lo mismo que sigas afeitándote. — ¿Te refieres al éxodo rural? Millicent estaba más o menos al tanto. Lo actuales problemas habían comenzado unos diez años antes. O sea. corrección Cari 164 . — ¡Eres despiadado para negociar! —Ya que lo mencionas tengo algo que pedirte. habían empezado a emigrar. No me había enterado de que las dificultades de las Highlands han llegado hasta la frontera. mientras Lyon continuaba soltando los botones del vestido. —No volveré a afeitarme en la vida aunque me lo supliques de rodillas. La mayoría de ellos están hambrientos y buscan trabajo desesperadamente. —Si desabrochas los primeros botones yo me ocuparé de lo demás. que no me he preocupado de la situación en que estaba la propiedad. El dinero se había depreciado y los propietarios de las tierras habían subido los alquileres. tanto moral como físicamente. Ven aquí. Tenía el tono de un niño caprichoso y ella no pudo contener una pequeña carcajada. que o lo tomas o lo dejas. Salió de su refugio con el camisón apretado contra el pecho. necesitaba ayuda. —Sir Richard me ha contado que centenares de hombres atraviesan todos los meses las tierras de Baronsford. Los pequeños granjeros. Ella se sentó en el borde de la cama ofreciéndole la espalda. al no poder ganarse la vida. Ella se tensó. — ¿De que se trata? —Necesito ir a Escocia y me gustaría que vinieras conmigo. —En los últimos meses he estado tan alejado de Baronsford. Era su marido. Otros solo quieren ganar el suficiente dinero para pagarse el pasaje a las colonias. Él tenía razón. Millicent cerró los ojos sin decir palabra. En los periódicos que le mandaba la condesa viuda. Necesitan alimentar a sus familias. había leído algunos de los debates del Parlamento. —Sus deseos son órdenes. Traducción Rosanic. — ¿Y bien? —insistió él. —El daño ya está hecho —dijo—. El tono de su voz había cambiado. — ¡Ni de broma! —Gruñó él fingiendo estar ofendido— Es lo “demás” lo que me ha tenido obsesionado durante todo el día. Era tan testarudo como ella.

incluyéndoles a ellos. Parece ser que temen que Baronsford sea la siguiente propiedad en caer en manos de los adinerados reformadores. Lyon la retuvo con firmeza. y se marchara.—Leí una intervención en la Cámara de los Lores —dijo tranquilamente Millicent—. Pero nunca les hubiera abandonado. —En realidad las granjas que fueron abandonadas por los grandes terratenientes se vendieron al mejor postor. —La gente no va a soportarlo durante demasiado tiempo. a lo sumo un mes. Al ver que ella hacia amago de levantarse. creo que es principalmente cosa mía y que debo hablar directamente con los granjeros. La propiedad no funcionará si… —Sabes que lo hará. — ¡Eso es horrible! —Se escandalizó Millicent— ¿Y dices que Baronsford se ha visto afectado? —Algunos de mis vecinos han adoptado esas prácticas —dijo él cogiendo su mano—. Se han limitado a poner en la calle a familias enteras y han tirado las casas. No puedo alejarme de Melbury Hall durante tanto tiempo. —Pueden acompañarte otras personas. —La subida de los alquileres no es su única preocupación —añadió Lyon —. corrección Cari 165 . Como yo he estado mucho tiempo ausente. De todos modos. —Yo también lo creo y mi gustaría que vinieras conmigo. —Hay que ir allí y explicarles que nunca les dejarás desprotegidos. Están decididos a sacar el mayor provecho posible a su inversión. —Eso es imposible —protestó ella—. A los recién llegados les importan un pimiento los desgraciados que trabajan la tierra desde hace años. Después del accidente dejé mis asuntos en manos de mi hermano Perfore. Se dijo que con la marcha de los grandes terratenientes la vida de los pequeños granjeros mejoraría. Ella había notado la misma preocupación en la actitud de los negros de Melbury Hall cuando murió Wentworth. Tu madre… —Esta noche me ha dicho que no iría más lejos de esta casa. La verdad es que está tan satisfecha por mi recuperación que tiene pensado quedarse Traducción Rosanic. —Supongo que estaba demasiado ocupado para volver de las colonias y arreglar el asunto. —Aquí me necesitan. Millicent ya lo sabía. pero prefirió guardar silencio. —Estaríamos lejos unos quince días. Aunque se hubieran sentido aliviados por el fallecimiento del tirano. muchos de ellos habían temido que Millicent lo vendiera todo. Los nuevos dueños están reagrupando las granjas y generalmente abandonan el cultivo para criar ovejas a gran escala. —Tus empleados son gente experimentada y no hay ninguna razón para que no confíes en ellos. han empezado a correr rumores entre los inquilinos.

Yo también tengo mis propios temores. Alguien tiene que hacerle compañía. — ¿Me dejas que lo piense unos días? Él rozó sus labios. Él tenía razón y ella lo sabía: Melbury Hall se las arreglaba perfectamente por si mismo. temo no estar a la altura de lo que mi gente espera de mí. Te necesito Millicent. Millicent. Capitulo 24 Traducción Rosanic. Y ella le necesitaba a él. —Tengo miedo —confesó ella. Ella levantó la cabeza para enfrentar su hermosa mirada azul. corrección Cari 166 . Él la atrajo hacia sí con un abrazo salvaje. —Si. —Tiene a Maitland. te voy a sobornar. con la cabeza apoyada en su pecho. Lyon parecía dolido por su reticencia. Creo que quiere ver si Ohenewaa puede hacer algo por su salud. Y todo se resumía en un solo problema. — ¡Ahí lo tienes! Una razón más para que me quede. lo que sea con tal de tenerte a mi lado. Ya no soy el mismo hombre que conocieron. — ¿Cuándo tienes pensado partir? —A principios de la semana que viene sería prefecto. Sin embargo se sentía invadida por una especie de pánico. podía oír los atronadores latidos de su corazón. Pero debes saber que voy a insistir para intentar convencerte. —Cuando cerramos la puerta. no tenía las cualidades necesarias para ser la esposa de un conde en una propiedad como Baronsford. el mundo exterior parece aterrador —dijo con voz ronca—. También están Gibbs y la señora Page que se ocuparán de ella de maravilla. pero los suyos amenazaban en convertirla en una estatua. —Dime que es lo que te preocupa. Temo al pasado. Cree que el clima también podría sentarle bien a ella.algún tiempo en Melbury Hall. Los problemas de Lyon eran infinitamente más importantes. Te lo confesaré todo —continuó en voz baja —: Mi madre no se queda solo por el cariño que nos tiene a nosotros.

La condesa viuda lanzó una ojeada al otro chaval que se mantenía a una respetuosa distancia. persiguiéndose como dos cachorros salvajes. hacía tiempo que no se encontraba tan bien. pegado al muro del jardín. tenemos algo importante que hacer. Se llenó los pulmones de aire fresco y pensó que. —Es el hijo mayor de lord Stanmore —explicó la doncella que acompañaba a la condesa. La madre de lord Stanmore había sido una Buchanan de los alrededores de loch Lhomond. Ninguna. Beatriz había oído hablar mucho de esa importante familia escocesa. —Ya veo. Antes vivía en Melbury Hall pero ahora vive con nosotros en Solgrave.— ¡Eh. a la escuela de Knebworth —seguía diciendo su acompañante—. Lady Stanmore era todavía más interesante. —El joven Wakefield va a Eton y el otro chico. habían vuelto a reanudar su amistad cuando se había casado con lord Stanmore. milady. Traducción Rosanic. Inmediatamente salieron corriendo dando gritos de alegría. Aunque no le conocía. milady. Ambos habían salido corriendo del bosque para franquear la verja. A pesar de los diez años que Rebecca había pasado en América. El otro. Lady Aytoun observó a James Wakefield. Israel. — ¿Cómo se llama tu amigo? —Israel. corrección Cari 167 . Israel. ¡Que vida tan maravillosa! Pensó la anciana levantando el rostro al sol. tú! ¿Cómo te llamas? —James Wakefield. a pesar de las personas de otra raza que vivían en Melbury Hall. No se entretuvo en mirar su mano deforme. Cuando hizo averiguaciones sobre Millicent. Si nos disculpa. Son muy buenos amigos y vienen a menudo a Melbury Hall. riéndose. tenía unos asombrosos ojos verdes en una atractiva cara. Se despidió y retrocedió hasta la verja donde se reunió con su amigo. Seguro que la cocinera les estaba esperando esta mañana porque la he visto horneando pasteles. la condesa viuda se enteró de que la buena amistad que unía a ambas mujeres había empezado en la escuela para señoritas de Oxford. — ¿Qué travesura ibais a hacer? — ¿Travesura? —Repitió James lanzando una mirada de complicidad a su amigo—. un chico alto y musculoso a pesar de no tener más de doce o trece años. Cuando vieron a la anciana se pararon en seco. Fue más o menos en esa época cuando Millicent perdió a su marido.

Beatriz la vio acercarse a la anciana y decirle algo. —Vuelve a la casa para que te descansen las cuerdas vocales. Tan solo quería pasar algo de tiempo con usted y conocerla… Pero de todas formas no se me da bien pedir tranquilamente lo que deseo. Pero dejó de protestar cuando vio que Ohenewaa se acercaba. —Por favor. pero no había tenido oportunidad de hacerlo. —Además. —Debería usted entrar en casa y descansar… — ¡Ella no! —Ladró la condesa viuda que ya había llegado a su altura— ¡Tú! — ¿Yo? —preguntó la criada desconcertada. La doncella regresó de nuevo. modesta —retrucó la condesa viuda avanzando un poco. —Y es un poco brusca. —Quiere saber porque quiere darle las gracias. Había querido conocerla desde que llegó dos días antes. vaya a pedirle que venga a hablar conmigo un momento.En el extremo del bosque por donde habían aparecido los dos chicos vio a una anciana negra que se agachaba para recoger algo y luego lo metía cuidadosamente en un cesto. milady. La criada salió corriendo y volvió jadeando. Por su rostro lleno de arrugas adivinó que se trataba de Ohenewaa. Ohenewaa le contestó sin mirar hacia el lugar donde ella se encontraba. —Si. La otra se apresuró de nuevo a acercarse a Ohenewaa y Beatriz notó que la mujer había dado algunos pasos hacia el jardín. — ¡Modesta! —gritó la criada en dirección a Ohenewaa. —Dígale que para darle las gracias. tú —intervino Ohenewaa que ya había llegado donde ellas. que ella no hizo nada. —Será mejor que lo sepa desde ahora. — ¡Santo Dios! Dile que por mi hijo. — ¡No te he dicho que le dijeras eso! —dijo Beatriz irritada. —Tiene usted un carácter seco —comentó Ohenewaa. Traducción Rosanic. milady. —Pregunta porque quiere usted hablar con ella. Ohenewaa se volvió hacia la condesa viuda. —Lo sé. La criada se apresuró a obedecer. — ¿Qué mas le digo? —preguntó la criada con voz ronca. — ¿Qué pasa ahora? La joven se detuvo a medio camino y gritó: —Milady. dice que se curó el solo. La chica se volvió hacia Ohenewaa. La chica hizo una reverencia y se dirigió hacia la casa. —No era una orden si no una petición. corrección Cari 168 . Ella también bajó un trecho de la colina para acercarse. no me gusta que me den órdenes. La doncella vaciló un instante y luego regresó junto a lady Aytoun.

Millicent se acercó a él. Ella miró con curiosidad un estuche que reposaba encima del escritorio. —Tú tampoco estás mal. La viuda frunció el ceño. Le entregó el estuche y ella lo abrió despacio. —Pero yo no tengo nada para ti. Millicent entró en tromba en la biblioteca. —Tú me has dado mucho más de lo que merezco —dijo él atrayéndola a sus rodillas. Lyon sabía porque lo hacía: estaba retrasando el momento de contestar a su petición. — ¿Y cual es el motivo? —No necesito tener ninguna razón para hacerle un regalo a mi esposa. porque… —Hace días que espero la oportunidad de quedarme a solas contigo. —Tengo un pequeño regalo para ti. —Ya me has dado suficiente. —Cuando es necesario. Ella sonrió ruborizándose. es demasiado! Traducción Rosanic. Ella se quedó petrificada. —Sir Richard acaba de subir para cambiarse de ropa para la cena —dijo —. —Si está usted dispuesta a soportar la presencia de una pobre anciana ¿me permite que la acompañe mientras recoge sus plantas? —Dicho así ¿por qué no? Dos pares de ojos de pobres ancianas seguro que ven más que los de una sola. — ¿Cómo es posible que me conozca usted tan bien? —Conozco a su hijo —contestó la negra encogiéndose de hombros—. Ni siquiera se habían visto demasiado en su habitación porque Millicent seguía acostándose tarde y levantándose al amanecer. Lyon. Lo volvió a cerrar con un grito. —Esta noche estás especialmente hermosa. a veces. —Y testaruda. Y ahora dígame que desea de mí. El vestido azul oscuro tenía un profundo escote y llevaba una cinta del mismo color en el cuello. Lyon y ella habían estado ocupados todo el tiempo. corrección Cari 169 . Lady Aytoun no tardará en bajar. Desde que habían llegado sus huéspedes. Lyon la contempló con admiración. — ¡No puedo aceptarlo. Ábrelo por favor.—Efectivamente. Creo que deberíamos coger dos coches para ir a Solgrave. No espero que… —Me gusta hacerlo.

—¡Estás embarazada otra vez! —Exclamó Millicent— ¿Es eso? La joven madre se levantó sonriendo. él era como esas piedras. ¡Si le hubieras visto hace media hora! La señora Trent vino a pedirme ayuda. no sé… ¿Estás… Rebecca se ruborizó. Acarició el precioso collar. charlando con lord Stanmore. Interceptó con el dedo una lágrima que se derramaba de los ojos color gris —plateado de ella. mi amor. pero necesitaba la opinión de su amiga. corrección Cari 170 . pues prefirió ir a la guardería con Rebecca. —Solo es una hilera de frías piedras. No sabía como sacar el tema. pero cobrarán vida cuando las lleves cerca de tu corazón. Acabamos de saberlo. —Cuando duerme —corrigió Rebecca acariciando el pelo negro de su hijo—. — ¿Puedes ponértelo para mí esta noche? —Es demasiado bonito. —Claro que puedes. No soy la persona más adecuada para lucirlo.Lyon sacudió la cabeza y lo volvió a abrir. —No se me da muy bien guardar secretos. Dejó suavemente al niño en su cuna. Llevaba tres días evitando darle una respuesta a Lyon. La redonda carita del niño que dormía tranquilamente contra el pecho de Rebecca tenía fascinada a Millicent. Lyon. —¿Cuándo nacerá? —A finales de otoño. — Dijo enternecida por la visión de la criatura—. Traducción Rosanic. Sacó de su lecho de terciopelo uno de los collares de diamantes y lo depositó en la palma de su mano. estaba aterrorizada ante la idea de acompañarle a Baronsford. Pareces. La cena estaba prevista para una hora después y Millicent había dejado a Lyon. ¡Que rápido había pasado el año! —Parece un ángel —murmuró. A pesar de la camaradería que se había instalado entre ellos. —No puedo creer que haya crecido tanto desde la última vez que le vi. Por si mismas no son nada. —Eres tan hermosa… Ella se inclinó para besarle en los labios y Lyon se percató de que. Ella le daba vida conservándole cerca de su corazón. Y tú también has cambiado. a su suegra y a sir Richard. en cierto modo.

Se le llenaron los ojos de lágrimas y se dio la vuelta. es mi marido. —No se si hay algo de verdad en los rumores o si son solo calumnias. quiero decirte que Lyon Pennington es un marido maravilloso y que le quiero mucho. pero lo soy. A la gente que no tiene nada mejor que hacer le encanta matar el tiempo propagando habladurías. Rebecca la abrazó. —En cualquier caso no te dejes influenciar si oyes más cosas —aconsejó Rebecca—. Hicimos que James viniera desde Eton para celebrarlo con él. El mismo sir Oliver la redactó. —¿Amor? —susurró Millicent. No puedo decirte cuanto. Rebecca la llevó hasta un sofá. Está muy excitado. —A juzgar por el modo en que te mira. estoy segura de que ese cariño es mutuo. —¿Y que tiene eso de malo? —El problema es que me metí en este matrimonio sabiendo que no duraría eternamente. hasta hace poco. —¿Qué te pasa Millicent? —preguntó con preocupación Rebecca. —No les permitiré que le hagan daño. Exigí que se incluyera una cláusula en el contrato en la que dijera que si la salud de Lyon mejoraba yo me vería libre de ese matrimonio. sencillamente. No puedo defender al hombre que. luego se detuvieron en el tocador de al lado. Después de haber pasado unos minutos con él en el vestíbulo vi que no era en absoluto lo que se dice de él. —Me parece evidente que tú le amas. —Háblame de tu matrimonio. Millicent. Quiero hacer lo mejor para ambos pero mi corazón me lo impide. —Siéntate a mi lado. Rebecca cogió las manos de su amiga. Millicent respiró varias veces para tranquilizarse.—Naturalmente Stanmore está encantado. Ha mejorado mucho. En cualquier caso. Traducción Rosanic. pero todavía le queda un largo camino por recorrer. Tienes un maravilloso aspecto y pareces feliz. pero le gustaría estar seguro de que va a ser otro niño. Salieron de la habitación sin hacer ruido. —¡Me alegro tanto! ¡Y pensar que estaba completamente equivocada respecto a Aytoun! Cuando estuvimos en Escocia recibimos una carta del reverendo y de su esposa poniendo por las nubes a tu marido. corrección Cari 171 . Rebecca. Mucho. Cuéntame lo que te preocupa. —Parece extraño. y… y… ya no sé ni lo que siento —confesó secándose las lágrimas—. dejando al niño al cuidado de la niñera. Te digo por experiencia que es amor. —Él… Lyon tiene que irse a Baronsford y quiere que yo le acompañe. Rebecca asió el brazo de su amiga. y que él te corresponde. —Estoy tan confusa y tengo tanto miedo.

Traducción Rosanic. Durante el tiempo que estuviste casada con él. Se obligó a apartar el pesimismo que la rodeaba como una nube. Te aplastó tanto física como mentalmente. ese cerdo no dejó de rebajarte hasta conseguir que perdieras toda la confianza en ti misma. —Gracias. Millicent se reunió con él y cerró la portezuela del carruaje. —¿Volvemos solos? —preguntó Lyon cuando el coche empezó a moverse. Algo había pasado cuando las dos mujeres se habían quedado a solas. Ve con él aunque solo sea para demostrarte a ti misma que has vencido al fantasma de Wentworth. Mira. y encanto para que pueda sentirse orgulloso de ella en público. —Creo que tú también les has gustado. no alguien que… —¡Basta! —La cortó Rebecca— ¿Qué estás diciendo? ¡A ti no te falta ni belleza. cuando no le conocías. Tenía que enfrentarse a su futuro sin miedo. —Me va a parecer un trayecto muy corto. es un conde y yo solo soy… Necesita una mujer que sea hermosa. E incluso ahora. —Me gusta —dijo él—. te sigue haciendo daño porque tú se lo permites. Lyon la atrajo hacia él. —¿Por qué? —Por tu sonrisa. —No lo entiendes. Dile al cochero que pase primero por Londres. ¡Ojalá hubiera más como él. por querer estar conmigo. Rebecca es encantadora y natural. ni clase ni encanto! —Si consiguiera convencerme de eso a mi misma… —¡Tienes que hacerlo! No puedes dejar que Wentworth siga amargándote la vida. hacen que me alegre de que se siente en la Cámara de los Lores. pero quería tenerte para mí sola en el camino de vuelta. desde la tumba. Los dos. Millicent soltó una cristalina carcajada que a él le encantó. pero eso fue antes. La verdad que encerraban esas palabras estremeció a Millicent. Pero era muy difícil. Esas son las barbaridades que te decía.—Estabas intentando protegerte a ti misma. —Tu marido te necesita. quiere que estés a su lado en Baronsford — insistió Rebecca mirándola a los ojos—. En cuanto a Stanmore. —Mandé a los demás en el otro carruaje. corrección Cari 172 . que tenga clase. Parecía haberse liberado de alguna preocupación que la tenía inquieta desde hacía algún tiempo. por conquistarme. como tú. Una vez que Lyon estuvo cómodamente sentado en el asiento. También quería protegerle a él. sus ideas progresistas y la manera en que las dice. Espero que no te importe. Se llevó la mano de su esposa a los labios.

—De todas maneras me molesta. —Lo siento mucho.Ella le rozó los labios. Eso aliviará a mi madre. Pero Millicent no tenía tiempo para profundizar en el tema. sobre todo ahora que está a punto de irse de viaje. Lo cierto es que estaba preocupada por ti. Ya le he preparado todas sus cosas y Bess será una doncella perfecta. Lo único que puede ayudarnos en casos así es confiar Traducción Rosanic. No podré volver a tiempo si… —No te disculpes. —Es tentador. A veces nos encontramos metidos en situaciones que no podemos controlar. —No vale la pena. —No puedo hacer gran cosa en un trayecto tan corto. milady —insistió Violet ordenando los cepillos del pelo en el tocador. Lo entiendo perfectamente. podemos irnos a la cama en cuanto lleguemos. —¿Vas a venir? —Si lo sigues deseando… Él se apoderó de sus labios con pasión. Violet —dijo amablemente Millicent—. Últimamente pareces distinta. pero como tu madre y sir Richard han mencionado que se iban a acostar pronto. —¡Y yo que me creía demasiado atrevida! —¿Es un desafío? Ella se echó a reír apretándose más contra él. No se preocupe usted por mí. A cambio tendremos todo el tiempo del mundo para poner en práctica tu idea del coche durante el viaje a Baronsford. Es joven y tiene muchas ganas de demostrar de lo que es capaz. pero me temo que tendremos que conformarnos con la cama. La chica evitó la mirada de su señora mientras se enrollaba una cinta alrededor del dedo. Con el movimiento del coche… El carruaje ya estaba entrando en el camino de entrada a la casa. pero mi abuela se ha puesto enferma y Baronsford está demasiado lejos. Le deslizó una mano por debajo de la chaqueta. También tenía un sospechoso morado en la comisura del labio. ¿Por qué no te tomas unas vacaciones mientras estamos fuera y vas a Saint Albans a ocuparte de tu abuela? —Se lo agradezco muchísimo. —Todos cometemos errores —continuó Millicent con la esperanza de que se abriera—. No le des más vueltas. —No sé si podré esperar tanto —gruñó él—. milady. Millicent contempló la palidez de su cara. sabes que si tienes algún problema puedes contar conmigo. corrección Cari 173 . Había algo que no estaba bien. Violet tenía nauseas continuamente desde hacía quince días. —Violet. milady.

en otras personas. La soledad es terrible y yo lo sé demasiado bien. Por favor, te ruego que recuerdes que estoy aquí si necesitas ayuda. —Lo recordaré milady —murmuró Violet antes de huir haciendo una breve reverencia. Por mucho que le repitieron que todo iría bien durante su ausencia, Lyon notó la preocupación de Millicent cuando por fin se montó en el coche y se sentó frente a él. —Beatriz y sir Richard han sido muy amables aceptando quedarse dos semanas más. —Espero que sigas pensando lo mismo cuando volvamos. He notado una cierta expresión en la cara de mi madre… Parece encantada de estar aquí, y puede ser que no nos vayamos a librar de ella tan pronto. Millicent sonrió. —Si quiere puede quedarse para siempre. Le debo mucho más de lo que se imagina. Se inclinó hacia delante para coger la mano de su marido, antes de volverse a mirar por la ventanilla. El personal de la casa estaba formado en la entrada para desearles buen viaje y Millicent les dijo adiós con la mano. —No veo a Moisés —dijo preocupada— ¿Le ves tú? —Si, está detrás de Jonah y Gibbs. Ella suspiró aliviada. —Gibbs y Jonah se respetan mucho. Como Moisés siente devoción por Jonah, eso quiere decir que también le gusta Gibbs. No sé si nuestro nuevo administrador se da cuenta de que se ha ganado un protector para toda la vida. —Es el tipo de fidelidad que mi rústico escocés reconoce perfectamente. El cochero dio un grito y caballos y carruajes echaron a andar. Millicent continuó mirando por la ventanilla hasta que, en una curva del camino, les perdió a todos de vista. Lyon no dejaba de mirarla. —En la época de Wentworth no me costaba nada irme de Melbury Hall durante varios meses —dijo ella—. Y ahora sin embargo, me da la impresión de que estoy desertando. Él entrelazó sus dedos con los suyos. —La otra noche oí a Stanmore y a Rebecca comentar lo culpables que se sentían cada vez que dejaban a James en Eton. Aunque se ha integrado perfectamente y ha hecho buenos amigos, siguen preocupándose. Debe ser lo normal en una familia. Ella sonrió.

Traducción Rosanic, corrección Cari

174

—Ya me has dicho más de una vez que Melbury Hall es como una familia para mí. ¿Te molesta? —En absoluto. Me considero privilegiado por formar parte de ella. Le apretó más la mano y ella miró sus dedos unidos. —Vuelve a hacerlo —dijo. —Es como hacer el amor, querida. Necesito tiempo para recuperarme antes de volver a hacerlo. Ella se acurrucó contra él sin soltarle. —¡He aquí una descarada mentira! Nunca has necesitado recuperarte cuando hacíamos el amor. Vuelve a apretarme la mano, Lyon, por favor. Para él no era ninguna novedad el poder mover la mano, pero ahora, al ver la alegría de su mujer, se sintió feliz de poder compartir sus progresos con ella. Le apretó suavemente los dedos. La risa de Millicent llenó el habitáculo del carruaje. —¡Otra vez! —le pidió ella. —Eso es todo lo que puedo hacer de momento. —¡No! Empiezo ya a conocerte, sé que puedes hacer mucho más. Puedo oír desde aquí como maquinan los engranajes de tu cerebro. —Lo que estás oyendo, querida, son los gruñidos de un hombre hambriento. —¡Hemos comido una hora antes de salir! —Sexualmente hambriento —precisó él apoderándose de sus labios—. Supongo que recordarás las promesas que me hiciste sobre el balanceo de los carruajes y… —¡Pero es de día! —protestó ella fingiendo asombro. —¿Y para que sirven las cortinas según tú? Deslizó la mano por su rodilla. —¿Quieres que te enseñe algo más? —Es usted el diablo en persona, lord Aytoun —dijo ella corriendo las cortinas—. Un demonio tentador que conoce todas mis debilidades.

Capitulo 25

Traducción Rosanic, corrección Cari

175

Esa tarde Gibbs se encontró a la condesa viuda en el salón con un libro encima de las rodillas y cómodamente sentada cerca de la ventana. Levantó los ojos al verle llegar. —Gibbs, no me digas que has venido a lloriquear por la ausencia de mi hijo. —No, milady. —Mejor. Espero que no lo hagas. —Eso depende de cómo me trate usted —respondió el administrador con una semi sonrisa. —Por lo que he visto, anda por aquí cierta dama con cierta influenza en tu humor —continuó ella entrecerrando los ojos—. De modo que dime, ¿la señora Page te aprecia tanto como tu a ella? —Creo que me soporta relativamente bien. Beatriz sonrió. —Ya sabía yo que por algo me gustaba esa mujer. Es evidente que está en su sano juicio. —Si, tenía la esperanza de que usted le hablara bien de mí. —¿Bien? Eso es negociable. Pero no has venido por eso ¿verdad? — añadió dejando a un lado el libro. —No, milady. Se aclaró la garganta y enderezó los hombros. —Acaba de llegar un mensajero de Londres preguntando por lady Aytoun. —¿Trae noticias de su familia? —No, milady. —¿Entonces de que se trata? ¡Suéltalo de una vez Gibbs! —Le envía un tal señor Platt que es quien se ocupa de los asuntos de Jasper Hyde. —¡Otra vez ese hombre tan desagradable! La condesa viuda se quitó con irritación las gafas. —Millicent no se merece realmente que la moleste un hombre de su calaña. ¿Le has dicho que lady Aytoun se ha ido a Escocia? —No, milady. —¡Estupendo! Les hizo una señal a las doncellas para que les dejaran a solas. —¿Te ha dicho que es lo que quiere? —preguntó cuando ellas se hubieron ido. Gibbs le entregó un sobre cerrado. —Está dirigido a “lady Aytoun” —observó Beatriz— También podría tratarse de mí ¿no? —Sin ninguna duda, milady.
Traducción Rosanic, corrección Cari 176

—E incluso aunque la destinataria fuera Millicent, en las presentes circunstancias es normal que yo me haga cargo. —Desde luego, milady. —Podría tratarse de algo muy urgente. —Eso opino yo también, milady. —¿Y acaso mi nuera no dejó Melbury Hall a mi cuidado? —Por supuesto que si, milady. Rompió el sello de lacre y leyó rápidamente el contenido del mensaje. —¡Ese individuo es realmente vil y desagradable! ¡Nunca se da por vencido! —escupió frunciendo el ceño. —¿Qué es lo que quiere? —A Ohenewaa —murmuró ella releyendo la carta. Gibbs empezó a enfadarse. —La señora Page me ha dicho que este mismo mensajero había venido ya una vez desde Londres con una oferta para llevarse a Ohenewaa con el señor Hyde. Lady Aytoun le despidió con una patada en el culo… ¡OH, perdón, milady! —Esta vez añade una razón de peso a su demanda. —¡A lady Aytoun le importa un pimiento! Ohenewaa no se va a ir a ninguna parte. —Ya lo sé, Gibbs —le tranquilizó la anciana guardando la carta entre las hojas del libro—. Pero hay que actuar con rapidez para desbaratar los planes de ese infame personaje. ¿Sabe que Millicent no está aquí? —No, milady. —Dile al mensajero que lady Aytoun está de acuerdo en entrevistarse con su abogado. No necesariamente para aceptar su propuesta, pero en cualquier caso la entrevista deberá tener lugar aquí, en Melbury Hall. —Muy bien, milady. —De todas formas arréglatelas para retrasar el encuentro tanto como te sea posible. Busca una disculpa, dile que no podrá ser antes de quince días. Incluso más si puedes. —¿Cuándo las ranas críen pelo, por ejemplo? —Ese plazo me parece perfecto, Gibbs. —¿Puedo preguntar que planea hacer, milady? —Primero tengo que hablar con Ohenewaa. Luego enviaré a sir Richard a Londres para verificar el trasfondo de las acusaciones a las que alude ese tal Platt. Los ojos de Beatriz estaban brillantes de desafío y excitación. —Cuando hayamos terminado con Platt y con Hyde, ni el uno ni el otro se atreverán a volver a dirigirle la palabra a Millicent. La lluvia había estado golpeando los cristales durante toda la noche y esa mañana, cuando cruzaban el río Wear, el viento azotaba el carruaje mientras avanzaba por el puente de piedra. Millicent se arrebujó con el
Traducción Rosanic, corrección Cari 177

—¿Era un hogar de verdad? —¿Qué quieres decir? —Gibbs me contó la reacción que tuvo cuando vio por primera vez la propiedad —explicó ella—. Traducción Rosanic. Mencionó una reserva de pastos. huertos… Pero solo era una descripción del exterior. —¿Y si me hablaras de Baronsford? A él le costó un poco salir de sus sombríos pensamientos. había sentido curiosidad por los otros dos Pennington. La aprensión de Millicent se iba incrementando al mismo ritmo que la fuerza del viento. Apartó la vista del paisaje para volverse hacia su marido. —Supongo que el interior es igual de impresionante. cuando se iba a enfrentar con los fantasmas del pasado. —Si. en Durham. y habían abandonado los caminos transitables durante la última parte del viaje. Desde que habían entrado en Escocia. magníficos jardines. Millicent estaba fascinada por las antiguas abadías y los innumerables castillos en ruinas. estaba muy serio. un lago. Iban atravesando pueblos por caminos llenos de baches. Desde que había conocido a la condesa viuda acompañada de sir Oliver. —Si. —¿Qué te gustaría saber? —¿Tú y tus hermanos crecisteis aquí? Él volvió la cabeza. Al menos no ahora. Se habían detenido en Peterborough. Pero en ese momento estaba casi segura de que lo que tenía de ese humor a su marido era una disputa familiar. ¿Pero era el hogar de una familia? —Hubo una época en que sí. La restauró Robert Adams. lo fue —contestó Lyon después de una breve vacilación. Si bien Lyon había estado de buen humor durante los tres primeros días de viaje. Me describió Baronsford como un castillo de cuento de hadas con kilómetros y kilómetros de senderos que serpenteaban entre las colinas que dominan al río Tweed. Porque era evidente que él estaba sufriendo. me lo dijo Gibbs. subiendo colinas y descendiendo a los valles. Se dio cuenta de que su reticencia para ir a Baronsford no estaba solo causada por la falta de confianza en si misma si no también por el dolor de Lyon. todos crecimos aquí. comprendiendo que no iba a poder obligarle a confiar en ella si él no deseaba hacerlo.abrigo e intentó sonreír a Lyon quien la miraba atentamente. cuya expresión se iba ensombreciendo minuto a minuto. desde que se habían subido al coche esa mañana. en Doncaster. La había asegurado que llegarían a Baronsford a media tarde. corrección Cari 178 . Ella esperó a que continuara pero el prefirió callar y ella volvió a mirar por la ventana.

tupida y helada. ¿Quién está a cargo de la propiedad en este momento? —Ned le dijo a Harry que la condesa viuda. Están aquí para darnos la bienvenida no para juzgarte. hubiera ido a Hertforshire creyendo que iba a ver a lady Aytoun. Quieren Traducción Rosanic. —¿Y si resulta que no es posible? —Entonces seguiremos mi plan alternativo. Si antes había estado nerviosa. —¿No estará pensando en utilizar la fuerza? —Cuanto menos sepas. —Un administrador no se habría atrevido a decir una mentira como esa. —Mintieron. Si Harry no se hubiera topado con Ned Cranch en el pueblo. mejor —aseguró Hyde levantándose—. Pero no importa. Lyon le tendió la mano y ella se aferró como a un salvavidas. Los rostros serios de los criados alineados en la entrada daban la sensación de que estaba teniendo lugar un entierro en vez de una bienvenida. corrección Cari 179 . ya había pasado pero no podía librarse de un terrible presentimiento. A lo lejos. seguía cayendo. Quiero que todo se desarrolle en paz. Es la vieja casamentera que se las arregló para pagar las deudas de Millicent. han contestado que lady Aytoun aceptaba hablar contigo. y este comprendía su temor. No tiene nada que ver con Ohenewaa. se levantaba un inmenso castillo. Solo debes saber que cogeré lo que es mío y nada ni nadie podrá impedírmelo. Irás y te reunirás con la vieja. Harper Hyde había tenido una crisis un poco antes. pero ordenó a los lacayos que le depositaran en el suelo empapado mientras Millicent se bajaba. en lo alto de una elevación rocosa. No le dijeron al mensajero que lord Aytoun y su mujer se habían ido a Escocia —estaba explicando Platt —. Siguió la dirección de su mirada. que todavía está allí. —¿Dónde está Ohenewaa? —En Melbury Hall. rodeado por la niebla y la lluvia. de modo que será más fácil convencerla de que se libre de ella. ahora estaba aterrorizada por la reunión de criados uniformados. Millicent había preferido quedarse dentro del coche mientras los lacayos bajaban a Lyon.Las rodillas de ambos se tocaron y ella le miró notándole muy tenso. —Siento mucho esta condenada puesta en escena —masculló él entre dientes—. La lluvia. —¡Lo harás! —Ladró Hyde— Si hubieras ido antes habrías encontrado a lady Aytoun. la madre del conde. Todos nuestros problemas empezaron por su culpa y no pienso perder el tiempo hablando con ella.

condenado estúpido? ¿A asustar a mí esposa? —Milady —dijo Walter Truscott haciendo una cortés reverencia. ni donde estaba. Estaba en casa. —Gracias. Aytoun. —¡Santo Dios! ¿Dónde te has metido Truscott? —gruñó Lyon. corrección Cari 180 . —¿A que estás jugando.ver hasta que punto estoy inutilizado. En cuanto hayamos terminado con las formalidades le pediré a Howitt que te enseñe tus habitaciones y podrás descansar. milady… Millicent se resistía a soltar la mano de su marido y él sabía que tenía miedo a pasar por delante de toda esa gente sin primero haber sido presentada oficialmente. Por favor perdóname pero la gente estaba esperando el regreso de Aytoun con impaciencia y de no ser por la lluvia esto sería una fiesta. Aytoun. Lyon la contempló mientras se dirigía hacia el castillo. se acercó a ellos. recibiendo a su paso los saludos y las reverencias de los criados. —Tienes suerte de que no hayan venido. —Se las ha arreglado muy bien —intervino Lyon apretando la mano de su mujer. Luego te acompañará. tienes toda mi simpatía por haber tenido que soportar todo ese viaje encerrada con un oso. el ama de llaves. —Encantado de tenerte de nuevo entre nosotros. llámeme Millicent. el joven secretario que sir Richard había traído desde Londres con él. junto con Howitt. —Por favor. Levantó los ojos hacia el rostro moreno y sonriente de su primo. de lo contrario te hubiera estrangulado con mis propias manos. Campbell. Ahora llévatela a un sitio donde esté protegida de este diluvio. Había en sus ojos un brillo travieso que encantó a Lyon. Cuando desapareció en el interior de la casa. Ahora les miraba a todos a la cara y respondía a sus saludos de bienvenida haciendo Traducción Rosanic. Ella no tenía demasiadas ganas de pasar por esa experiencia sin él. —Me encanta ver que vuelves a ser el mismo de siempre. —Estoy aquí —contestó una voz grave justo a su espalda. —Este patán de Walter va a presentarte a la señora MacAlister. levantó la cara hacia la lluvia y respiró profundamente. También los granjeros y la gente del pueblo están deseando verle de nuevo. y al mayordomo. Cuando había abandonado Baronsford estaba tan drogado que ni siquiera sabía su nombre. Millicent. Peter Howitt. —Si lo desea. pero Walter ya le estaba ofreciendo el brazo y no pudo discutir. ni donde le llevaban. Los lacayos levantaron el sillón y comprobó que todos los ojos estaban fijos en él. para que pases revista a las tropas. eso es todo. Millicent.

Espero que sea de su gusto. le había llamado y le había preguntado si necesitaba ayuda. Por fin franqueó el umbral de la puerta principal con el mayordomo y el ama de llaves al lado. pero lo peor es que no tenía orejas. Centenares de cuadros recubrían las paredes. milord —contestó la alta y delgada mujer—. Las rosas rojas que estaban pintadas ofrecían una perfecta tela de fondo para la mujer vestida de blanco. pero el no se movió en absoluto. mirando a Ned Cranch. El gigantesco hombretón se agachó para acariciarle. señora MacAlister? —En el ala oeste. A pesar de sus temores. milord. Tengo pensado pasar un par de horas con usted y Truscott. Generaciones enteras de Aytoun… Su mirada se detuvo ante un retrato de tamaño natural de una mujer que estaba en el primer descansillo. escondida entre las sombras. que se iba de Melbury Hall. Moisés. roces y visto las mejillas ruborizadas de la chica y le habían entrado nauseas. —Bien. Pero estaba. con una linterna en la mano estaba cruzando el patio y su perro salió cojeando de la cuadra. corrección Cari 181 . Campbell. Lleváoslo de aquí. Ocúpese de que tenga ropa seca —dijo antes de dirigirse al mayordomo—. —Muy bien. La habitación de los condes había sido limpiada y aireada y la ropa de lady Aytoun ya estaba guardada. Violet había sorprendido cuchicheos. La primera vez que Violet le había visto estaba tumbado de espaldas en el suelo tapándose la cara con un brazo. Debían habérselas cortado mucho tiempo antes porque las heridas ya habían cicatrizado. Moisés había levantado el brazo y a ella le había sorprendido descubrir su rostro marcado con profundas cicatrices.un gesto con la cabeza. En las habitaciones que dan al lago. Lyon contempló las enormes escaleras. —Descolgad ese cuadro —les ordenó a los criados—. Esa noche. Luego recibiré a la gente del pueblo y a los granjeros que lo soliciten. Violet ya no tenía ninguna razón para estar allí. Los lacayos depositaron el sillón en el suelo y le quitaron el abrigo empapado. Le había observado durante un rato. Contempló detenidamente su expresión de orgullo. Traducción Rosanic. Cuando vivía Wentworth solía estar sujeto con cadenas en la orilla llena de barro del río. Pero lo que más la enfermó fue lo que a pesar de todo seguía sintiendo por él solo con mirarle. mientras esperaba la cena había estado coqueteando descaradamente con una de las criadas. se había acercado a él. —¿Dónde ha alojado a mi esposa.

Moisés era bueno e ingenuo y Ned perverso y astuto. Recordó las palabras de su amiga: “Fue antes de que supiera como poner fin a un embarazo desde el principio…” Desde el principio. que ella se olvidó de su miedo. Moisés —murmuró ella. Ned encendió su pipa y avanzó lentamente por el sendero. El anciano negro no parecía estar preocupado pero el perro desconfiaba del albañil y se le erizó el pelo. El antiguo esclavo hablaba con total sinceridad y el otro parecía mentir sin cesar.Parecía tan viejo. Ya no se acordaba de que. Se dirigió a la habitación de la anciana. —Quería… Esperaba que pudiera usted ayudarme a curar mi enfermedad. retorciéndose las manos bajo el delantal. Violet murmuró que se encontraba mal desde hacía varios días. Un niño cuyo padre era Ned Cranch. Quería olvidar. pero ahora la mujer necesitaba saber toda la verdad. Ohenewaa que también había llevado en su seno un hijo ilegítimo. Suspiró de alivio cuando Moisés recogió la linterna y continuó con su ronda. Quería quedarse dormida y despertar libre de él. Se preguntó que es lo que podía querer Ned de él siendo como eran dos personas tan distintas. No podía haber dejado de notar los ojos enrojecidos y la voz temblorosa de la joven que había llamado a su puerta. tan atontado. —¿Y como llamas tú a esa… enfermedad? Violet agachó la cabeza sin contestar. Le había llevado agua y se había quedado un rato con él. preparado para atacar. Contempló en tensión como Ned Cranch se dirigía despreocupadamente hacia Moisés. —No pierdas ni un solo minuto con él. Con el rostro lleno de lágrimas dejó caer las cortinas y desapareció en la oscuridad del dormitorio pensando que ojalá pudiera dar marcha atrás y borrar todos sus errores. Ned se había dado la vuelta. Violet sintió unas repentinas ganas de gritar. pero Moisés no lo había olvidado y desde ese día ambos habían trabado una sólida amistad. tan perdido. —¿Qué deseas exactamente de mi? —Preguntó Ohenewaa. Ned intentó acariciarle la cabeza pero el animal se apartó. Un sollozó le subió a la garganta. esperó a la chica y ambos desaparecieron juntos entre las sombras. Había hablado con él. Se negaba a mirarse el vientre y a pensar en el niño que estaba creciendo dentro. Iba a cerrar las cortinas cuando vio a la criada con la que había coqueteado saliendo por la puerta de servicio. corrección Cari 182 . Oyó que una puerta se cerraba en el pasillo. Era Ohenewaa volviendo a su habitación. de destruir todas las partes de su cuerpo que él había tocado. Traducción Rosanic.

Pero era una decepción saber que había elegido a Ned. pero me cuesta imaginarlo ni siquiera en mis peores pesadillas. y sabía perfectamente que estaba embarazada. Me dijeron que conocía usted el modo de librarme de la enfermedad que sufro. —¿Crees que el hijo que llevas dentro va a correr la misma suerte que los de esas desgraciadas? Violet negó con la cabeza. corrección Cari 183 . Se secó las lágrimas que continuaban derramándose por su cara. —No me diga eso —suplicó Violet—. le creí cuando me dijo que me amaba y que teníamos un futuro juntos. —¿Lo sabe? ¡No lo quiero Ohenewaa! Se lo suplico. un hombre sin corazón y sin escrúpulos. —¿Ese niño es una maldición. subida a la fuerza a un barco de esclavos? ¿Puedes imaginar los horrores que esas mujeres tenían que soportar? —Yo… he leído algunas historias. ciertamente. las palabras que yo usaría para describir un don del cielo. —¿Entonces como puedes creer que voy a aceptar compararte a una de ellas? Violet contuvo un sollozo. ¿Por qué no puede considerarme como a una de las mujeres a las que ayudaba en Jamaica o a bordo de los barcos de esclavos? Se lo suplico. —¿Enfermedad? ¿Sufrimiento? Esas no son. Ohenewaa se acercó a ella. —¿Puedes siquiera llegar a imaginarte la situación en que se encuentra una negra? ¿Una joven arrancada de su hogar y de su familia. pero no sabía… —¿Fuiste con ese hombre porque quisiste? —Si. pero no descubrí hasta después su vileza. —¿Por qué? —Sollozó Violet — ¿Qué importa si consentí o no en ese momento? Fui una estúpida. —Sé que puede usted ayudarme —contestó por fin Violet en voz baja—. —No puedo. Yo no… —¿Fuiste violada? La brusca pregunta pilló por sorpresa a Violet. —No puedo ayudarte. Usted ayudaba a las mujeres de las plantaciones. —No. pequeña. pequeña? ¿Una enfermedad? —Se lo ruego… Traducción Rosanic. He oído lo que decían las otras mujeres.Ohenewaa veía mucho más que el resto de las personas. ayúdeme a librarme de esta maldición. Ohenewaa. proporcióneme una nueva vida. —¿Cómo te atreves a compararte a esas mujeres? —Contestó Ohenewaa con dureza— No puedo hacerlo ¿y sabes porque? Violet estaba desconcertada.

—¿Entonces para que has venido? —Yo… No debería haberlo hecho. Violet estalló en llanto y se tapó la cara con las manos. no quiero hacerlo —sollozó. Capitulo 26 Traducción Rosanic. No sé lo que debo hacer… Sin decir nada. corrección Cari 184 . —No.—¿Le odiaras con la excusa de que te va a recordar tu error? —¡No! No podría odiarle jamás. Ohenewaa la estrechó entre sus brazos.

Mientras la doncella guardaba el vestido en el armario. Pero demasiado grande. pero cada vez estaba más tensa. ni siquiera sabía cuando tendría una oportunidad de pasar un rato con él. Traducción Rosanic. Estaba por todas partes. Luego. —Los platos de Wedgwood no eran lo bastante elegantes para ella —le explicó la señora MacAlister. Ningún miembro de la familia. pero estaba congelada. Pasó por fin a la antecámara donde Bess la ayudó a cambiarse para dormir. el salón de la torre antigua era únicamente para Emma. Después de tomar una rápida cena con su marido en el comedor pequeño. Sin duda alguna. Las seis lujosas habitaciones que daban al lago habían sido decoradas por Emma con una clara intención. de las veladas y de la vajilla importada de Francia. En Baronsford se sentía insignificante y esa era una sensación que odiaba. Todo ese piso era para uso exclusivo del matrimonio. En esa casa no se sentía útil para nada. Y resultó evidente cuando la señora MacAlister la condujo al ala este. Era el recuerdo de Emma. Perdió la cuenta del número de dormitorios. Baronsford era magnífico y muy cómodo. Y no solo eso. corrección Cari 185 . ya no sabía donde estaba el antiguo comedor y se hubiera perdido si hubiera tenido que buscar el salón del segundo piso. con todos los asuntos pendientes que estaban esperando la llegada de su marido. Millicent empezó a arrepentirse de su decisión de acompañar a Lyon. había oído algunas cosas y dedujo que Emma se había ocupado de la decoración de Baronsford mucho más que las anteriores condesas. Debería haber tenido calor. De hecho. Baronsford era impresionante. se dejó caer en un sillón delante de la chimenea. Desde el momento en el que entró en el vestíbulo se topó con su retrato a tamaño natural. ni amigo ni invitado tenía derecho a alojarse en ellas. por supuesto. Dos horas después a Millicent todavía le daba vueltas la cabeza por todo lo que había visto y oído. al final de la jornada. volvió a sus habitaciones dejando a Lyon hablando con Truscott. El cansancio del viaje tenía que haber desaparecido ya. En el saloncito adyacente al dormitorio. Había sido innegablemente hermosa. en que saloncito privado se suponía que iba a revisar la correspondencia. no recordaba si la armería estaba en el ala este o en el ala oeste ni en que piso estaba la biblioteca y. pero eso no era lo que más le afectaba. Ciertamente. Millicent también oyó hablar de las recepciones. No.“Abrumador” fue la palabra que le vino a la mente a Millicent mientras el ama de llaves le enseñaba el castillo.

no sirvió para tranquilizarla. Lyon no dejaba de asombrarla. —He visitado Baronsford. —Mañana seguiré. Y hemos cenado juntos. —Me sorprende que estés aquí esta noche. con todos esos dormitorios vacíos era algo completamente distinto. —Te informaron mal. Millicent se quedó muda por la sorpresa. apoyándose en el quicio de la puerta. —¿Te gusta este lugar? Traducción Rosanic. aparecía y la miraba de esa manera suya… Volvió a leer el primer párrafo y tampoco esta vez entendió nada. —¡Es impresionante! Lyon le deslizó el camisón de los hombros. Justo cuando se estaba sintiendo completamente inútil. como si llevara un camisón transparente. donde no había habitaciones suficientes. Me hubiera fastidiado que estos dos brutos te despertaran al meterme en la cama. pero aquí. —Solo hemos estado separados esta tarde —protestó ella—. Lyon estaba sentado en la cama y los lacayos habían desaparecido. Los lacayos iban del dormitorio a otra antecámara. Se levantó y se dirigió al pequeño secreter sin saber si ponerse a escribir. Asió el cinturón de su salto de cama en cuanto la tuvo al alcance de la mano. Compartir la cama en Melbury Hall. —Me alegro de que todavía no estés dormida. aunque viviera cien años. pero tampoco se le ocurría nada. —¿Tu no has terminado con lo tuyo? Millicent depositó la pluma y se acercó a la puerta que comunicaba con el dormitorio. Cogió un libro al azar. era una cosa. Cuentame lo que has estado haciendo. —¿Ya has terminado de trabajar por hoy? —preguntó.Llamaron a la puerta. Bess fue a abrir y Millicent se sorprendió al ver a Will y a John que traían a Lyon. Me habían dicho que las habitaciones del señor de la casa estaban en el ala este. Era tan atractivo que nunca se cansaría de él. Ella se acercó lentamente. —Había demasiada gente a nuestro alrededor. —Mañana seguiré —contestó ella suavemente. —Es condenadamente grande. y la manera que él la miraba. Millicent despidió a Bess y fue al tocador a esperar a que terminaran. pero los renglones bailaban ante sus ojos. corrección Cari 186 . —Entonces ven a acostarte. —Te he echado de menos —murmuró. Mis habitaciones están donde estén las tuyas.

—Baronsford no necesita de mi aprobación. —¡Por supuesto que si! De ahora en adelante eres su dueña. —Nunca deseé una posición tan elevada. Lyon se apoderó de uno de sus mechones de pelo para atraerla suavemente hacia él. —Seguro que hay otras posiciones que deseas —susurró. La cogió por la cintura y ella se acurrucó contra él. —Dímelo –insistió dándole besos ligeros como mariposas. —Deseo esto. —¿Esta cama? Esta noche es toda tuya, querida. —Me gustaría que tu corazón me perteneciera. Él se puso serio y ella se arrepintió de haber dicho tal cosa en voz alta. Intentó que sus ojos brillaran de nuevo. —Esto es lo que sucede cuando estoy lejos de Melbury Hall. Digo bobadas y cosas que debería callar. Yo… —Mi corazón ya es tuyo, Millicent. Ella, desconcertada, notó como él le secaba una lágrima que resbalaba por su mejilla. —Eres la única mujer que me prefiere a mí, incluso lisiado, antes que a este castillo. —¡No eres un lisiado! —Exclamó ella escandalizada— Te amo como eres. —¿Y no me abandonarás nunca? —Me quedaré a tu lado tanto tiempo como desees. —¿O necesite? —Si —contestó ella mirándole a los ojos—. Quiero sentirme útil. Quiero dar. —Y recibir. ¿Acaso no forma eso parte del matrimonio? —Me temo que con un hombre como tú y en un lugar como este salgo yo ganando. Tienes un título, dinero y todos los medios posibles para dar mas de lo que vas a recibir. —Y eso te molesta. —¡Por supuesto! Quiero poner algo de mi parte. Quiero saber que doy tanto como recibo. —Entonces es posible que mi enfermedad equilibre la balanza para toda la vida. —No sé lo que quieres decir. —Si que lo sabes, Millicent. La sujetó de la muñeca. —Si no nos hubiéramos casado en estas condiciones… —empezó él. Sacudió la cabeza. —Vayamos todavía más lejos. Supongamos que nunca hubiera tenido ese accidente. Si hubiera deseado cortejarte…
Traducción Rosanic, corrección Cari 187

—No lo hubieras hecho. —¿Por qué? —Porque soy vulgar, porque no hay nada en mí que se salga de lo corriente, Lyon. Y eso por no mencionar que nunca hubiera estado en tu ambiente. —Te equivocas de medio a medio. Pero ¿Qué hubieras respondido si te hubiera pedido que te casaras conmigo? —Me habría negado porque no te hubiera conocido. —¿Y si hubiéramos tenido una apasionada aventura, que hubieras dicho? —Que no. No provenimos del mismo… —¿Del mismo qué, Millicent? —La cortó secamente— ¿En que etapa de nuestra relación te hubieras encontrado lo bastante a gusto como para otorgarme tu confianza? —Te hubiera dicho que te amaba y eso hubiera bastado. —Ese es el caso, que no es suficiente en absoluto. Hubiera querido tener un futuro contigo, hubiera querido saber que tu amor por mi era más fuerte que ese absurdo miedo con el que vives desde hace años. La emoción se había apoderado de ella. —Estoy aquí ahora, Lyon ¿No es suficiente? —¿Seguirás aquí mañana? —Si. —¿Y pasado, y el mes que viene y el año próximo? —Estaré aquí mientras me desees. —¿Y te necesite? —Y me necesites. La lluvia martilleaba sobre el techo del carruaje que esperaba al señor de Baronsford para llevarle al pueblo. En el pasado no necesitaba un carruaje ya que tanto los aldeanos como los granjeros estaban acostumbrados a ver a su señor cabalgando por prados y colinas, deteniéndose para intercambiar unas palabras con ellos, lloviera o hiciera sol. Aytoun siempre había sido madrugador y sabía que les gustaba ese encuentro diario. No necesitaban ningún tipo de formalidades para comunicar sus alegrías o sus penas, y los problemas se solventaban a menudo antes de que llegaran demasiado lejos. Lyon quería volver a hacer lo mismo aunque fuera yendo en coche, y, en lugar de ir solo, se llevó a los lacayos y al secretario, Peter Howitt. Sería algo diferente, pero le habían dicho que también la vida en los alrededores había cambiado. Los pueblos estaban llenos de familias errantes y en los ojos de todos se podía leer la preocupación por el futuro, según le contó Truscott.

Traducción Rosanic, corrección Cari

188

Esa mañana, antes de partir, había mandado llamar a Walter, al ama de llaves y al mayordomo a su despacho. —Quiero que reunáis a toda la gente que esté disponible para limpiar la casa de arriba abajo. Buscad y eliminad todo lo que tenga algo que ver con mi anterior esposa; cuadros, ropa, objetos personales, todo lo que pueda recordar su existencia a vuestra nueva señora. Ninguno de ellos pareció sorprenderse por la orden. —A lo mejor lleva mucho tiempo, milord —observó a pesar de todo el mayordomo— ¿Qué debemos hacer cuando lo hayamos retirado todo? —Guardadlo todo en una de las habitaciones del ala este si así lo deseas, y ciérrala después con llave. Se volvió hacia el secretario. —Envía una carta a lady Douglas, la madre de Emma, y dile que es libre de venir a buscar lo que quiera… empezando por ese condenado retrato. —Muy bien, milord. Luego se dirigió a la señora MacAlister. —Quiero que le pida a la condesa su opinión acerca de todo. Debe ser consultada antes de tomar cualquier decisión relativa al mantenimiento de la casa. Los menús, como colocar a los invitados en las recepciones, la compra de ropa de casa, la elección del vino, absolutamente todo. —Si, milord. Espero no decepcionarle. —No se preocupe, señora MacAlister. No hay mejor ama de llaves en el Reino. —Gracias, milord. —Comprobará que lady Aytoun es muy distinta a… la anterior señora. Cuento con usted para que se encuentre en Baronsford como en su casa. Luego se dirigió a Campbell. —Prohíbo terminantemente que los criados hagan comentarios en su presencia. Nada de comparaciones entre la condesa y Emma en lo que se refiere a su comportamiento, su forma de vestirse, sus reacciones… Millicent es una persona de carne y hueso y quiero que se la trate como corresponde. Lo sé, es inglesa, pero no hay una esposa mejor que ella y quiero que todo el mundo lo sepa. Les contempló a todos. —Emma Douglas Aytoun está muerta —dijo bruscamente—. Ya es hora de que su alma descanse en paz. A partir de ahora, Baronsford tiene una nueva señora. Millicent se entretuvo en sus habitaciones tanto como le fue posible. Lyon le había dicho que pasaría la mayor parte del la mañana en el pueblo, de modo que pidió que le subieran el desayuno. Sin embargo, después de escribirle una carta a la señora Page y otra a Gibbs, se dio cuenta de que se
Traducción Rosanic, corrección Cari 189

sentía atraída por la ventana que daba a los jardines, el lago y el cielo azul en el que había algunas nubes. Cedió a la tentación y se puso un traje de amazona y salió de la habitación. En el pasillo estuvo a punto de chocar con una criada. —¡Oh, milady, está usted aquí! La señora MacAlister me ha mandado a buscarla. Pregunta si esta tarde podría dedicarle unos minutos para planear las comidas de la semana. —Dígale que le concederé tanto tiempo como quiera. Estaba pensando en dar un paseo a caballo pero iré en cuanto vuelva si quiere. —No, milady, cuando usted quiera. Tal y como está la casa de revuelta esta mañana, estoy segura de que la señora MacAlister… —¿Hay algún problema? —Están limpiando a fondo los salones y las habitaciones de la torre antigua, están rebuscando en los armarios como si el mismísimo rey hubiera perdido la corona allí. Creo que la señora MacAlister no tendrá ni un minuto disponible hasta que haya terminado con todo ese jaleo. —¿Y sabes a que se debe tanto movimiento? La chica vaciló un instante, miró a su alrededor y al final contestó bajando la voz: —Fueron las órdenes que dio milord esta mañana. —¿Dio esas órdenes? —Si, milady. No le gustaba que las cosas de lady Aytoun todavía estuvieran aquí y dijo que había que sacarlas todas. No quiere nada que recuerde a su esposa anterior. Estaban de pie delante de las escaleras y Millicent se volvió hacia el lugar donde estaba el retrato de Emma el día anterior. Había sido sustituido por otro cuadro. Se sintió dividida entre la incertidumbre y la culpa. Tenía que hablar con Lyon y preguntarle que es lo que había desencadenado esa decisión tan drástica. La noche anterior había tenido la sensación de haber dado un gran paso hacia delante en su matrimonio. Había sido maravilloso poder abrirle su corazón. Empezó a bajar las escaleras. —Dígale a la señora MacAlister que estaré encantada de verla esta tarde. Una vez en el vestíbulo, le preguntó a uno de los lacayos si sabía donde estaban Truscott o Howitt. Le contestó que el secretario se había ido al pueblo con el señor pero que Truscott estaba precisamente en la entrada, preparado para salir a caballo. Efectivamente le estaba dando órdenes a un mozo de cuadra. —Buenos días, Walter. ¿Puedo acompañarte al pueblo? El alto escocés se volvió hacia ella. —Claro, Millicent. Haré que preparen el coche.
Traducción Rosanic, corrección Cari 190

señor… —balbuceó Platt. Necesito saber una cosa. corrección Cari 191 . pero moviendo la cabeza con autoridad le señaló que le siguiera. Un mozo de cuadra se apresuró a ir en busca de una montura. señor —empezó—. No era la primera visita de Platt a Melbury Hall. había acudido en nombre de Jasper Hyde. De modo que dígame ¿a quien voy a ver hoy? —A la condesa viuda. en los tiempos de Wentworth. Le recibirá en el salón —dijo Gibbs abriendo una puerta— Milady. —Me importa un pimiento que se sienta “ofendido”. —Ha sido muy amable por su parte aceptar que se retrasara este encuentro. Flanqueado por los tres criados. Había también dos criadas. mantendrá la lengua quieta y se limitará a escuchar. Solo hablará cuando se le indique y de no ser así. Ese tal Gibbs no dijo nada. y tres criado vestidos con librea se habían encargado de llevarle ante un gigante escocés que le miraba con evidente hostilidad. prefiero ir a caballo si no te importa. —Se atendrá a los hechos —gruñó el escocés por encima del hombro—. —Sé que lady Aytoun está en Escocia.—No. El aludido volvió a crecerse al ver a la frágil anciana sentada en un sofá con un plaid sobre las rodillas. Traducción Rosanic. ¿Lo ha entendido bien? —¡Oiga! —Protestó Platt indignado— Me ofende que me… Gibbs se dio media vuelta y le fusiló con la mirada. —¿Señor Platt? —Para servirla. Platt tenía la sensación de ser un delincuente frente a un tribunal. Me gustaría ver donde ocurrió el accidente. ¿De que sería capaz ese enorme escocés? —Escuche. El sudor le cubría la frente y esperó a que el administrador le diera la espalda para secársela con la manga. ¿De acuerdo? —Claro. Lady Aytoun le miró por encima de las gafas. —Me estaba preguntando —continuó Millicent completamente decidida a ser directa— si sería muy complicado que pasáramos por los acantilados. Cuatro años antes. se apresuró a seguirle. el señor Platt. —Como quieras. pálido de miedo. Dos lacayos le habían escoltado desde el carruaje hasta la puerta. claro. La cordial acogida que se le dispensó entonces no tenía nada que ver con esta. milady —dijo él haciendo una profunda reverencia. pero se mantendrá callado. Platt pensó que no le habían dado otra opción. Gibbs no contestó.

La amistad es el esqueleto en el que se sustenta la alta burguesía. simplemente ofreciéndose a pagar lo que ella le debía a Jasper Hyde. milady. señor Platt. Siempre le había gustado Melbury Hall. si la anciana no se hubiera entrometido le hubiera hecho una oferta a Millicent por ella. milady. la base de nuestra superioridad moral sobre el resto de las naciones. —Y además también es tan británico eso de despojar a sus amigos cuando mueren ¿verdad Platt? ¡Es tan ético eso de lanzarse sobre sus despojos como un buitre dejando a la viuda sin nada! Platt tosió. milady. Tú también Gibbs. —Pero por favor. —Si. corrección Cari 192 . Incluso eran muy buenos amigos. Traducción Rosanic. —Claro —contestó amablemente la condesa viuda—. Wentworth se hubiera aprovechado todo lo que hubiera podido. —La amistad es algo muy importante. —En fin. —Si insiste. —¿Qué puedo hacer por usted Platt? Él volvió a centrarse en su anfitriona. —Efectivamente. estamos desvariando ¿verdad? —Continuó la anciana con una dulce sonrisa—. Debo confesar que sin éxito. —¿Y porque Gibbs? Este buen hombre me parece de fiar.—Entre que mi nuera está en Escocia y mi frágil estado de salud — explicó la condesa viuda con voz débil— no estaba preparada para recibir visitas… —Lo entiendo perfectamente. —Perdóneme. Cada vez que vengo aquí me quedo embelesado por la casa. Si hubiera sido Hyde el primero en morir. —¿De que asunto se trata? —Lo mencionaba en mi carta. Si no lo hace me va a dar tortícolis. Mi cliente. Iba a decirme usted el motivo de su visita. Estuve aquí en la época del señor Wentworth. Oí decir que el señor Hyde y Wentworth se conocían. milady. milady. —Podéis iros —les dijo la condesa a las doncellas—. —Preferiría quedarme. —No. Sin duda es una de las bases de la civilización británica. milady… Platt le dirigió una altiva mirada al gorila que se dirigía hacia la puerta y luego examinó la decoración del salón. Platt obedeció. Hyde y Wentworth eran iguales. —De modo que esta no es su primera visita. A decir verdad. Se hubiera hecho con la propiedad por una miseria. el señor Hyde. La estancia era luminosa y cálida. —Yo también lo creo. siéntese —le ofreció ella señalando un asiento enfrente del suyo—. ha intentado repetidamente arreglar un pequeño asunto con su nuera.

Mi memoria… Platt notaba como el sudor empezaba a empaparle la nuca. Lamento mucho decirle esto. Desde que compró a esa esclava. pero es posible que su nuera esté dando refugio a una asesina. —Es bueno eso de tener un “amigo” como Hyde —dijo Beatriz con aprobación— ¿Acaso su cliente es un completo cretino. milady. Por favor. La condesa viuda asintió con la cabeza. por favor. Se inclinó hacia delante. se han descubierto ciertas pruebas que parecen señalar a Ohenewaa como la asesina del doctor Dombey. —Permítame repetir la petición de mi cliente —dijo Platt con paciencia—. Quiere que se haga justicia sin que su familia se vea afectada por otro escándalo. señor. No quería que se viera implicada pero no me deja otra elección. estimado señor? Él la miraba boquiabierto. Las razones que tiene son personales. En ese salón hacía demasiado calor. —Se trata de una esclava negra que lleva el pagano nombre de Ohenewaa. por filantropía! Y. y me ocuparé de que… —Me he expresado mal. Mi nuera no posee a ningún ser humano. corrección Cari 193 . un hombre que debe tener centenares de esclavos. —Veo que voy a tener que ser completamente sincero con usted. milady — contestó Platt. —Se lo ruego. y me falla la memoria. —¿Y cuales son? —Se mencionaban en la carta. incómodo. El señor Hyde se ofrece a pagar todos los gastos en los que tuvo que incurrir a causa de esa tal Ohenewaa para… darle un trabajo. recuérdemelo. mi nuera rechazó la oferta de Hyde ¿no es así? —Hay nuevas circunstancias que puede que modifiquen su respuesta. señor Platt? —¿Perdón? —¿Son ambos idiotas. por qué un hombre así desea tanto a esa anciana en concreto? —Por filantropía. Mi cliente actúa en nombre de la justicia. un hombre que ha hecho su fortuna explotando a unos desgraciados seres humanos. —¿Y que va a hacer con ellas? —Se las entregará a las… autoridades si se niegan a su petición. pensativamente. Traducción Rosanic. —Ya veo. señor. —Debe usted estar equivocado.—Soy una anciana. milady. —¿Y por que razón un adinerado plantador como Hyde. —¡Ah. estimado señor. Tanto los nombres de los testigos como las pruebas los consiguieron los empleados del señor Hyde. ¿Y quien ha conseguido esas pruebas? —Bueno… las autoridades. Mi cliente desea comprársela a lady Aytoun. —Dígame los nombres. si le he entendido bien.

La aludida miró a Platt desdeñosamente. Recordó lo que había dicho Hyde sobre que tenía otros planes… Se sentía más que aliviado de no saber de que se trataba. Confieso que no conozco muy bien los vericuetos de la Ley en lo que pudiera considerarse como una extorsión. —… y el doctor Billings —añadió Ohenewaa. Es terminante sobre el asunto. Empiece usted Ohenewaa. aunque precipitada por la cantidad de alcohol que bebía. importante miembro de la Cámara de los Lores. Hemos estado investigando sobre ese hombre y el tribunal le considerara como el testigo pagado que es en realidad. ni la cantidad que ha pagado a esos “testigos”. Los médicos se ocuparon de él desde que llegamos a Londres. La condesa viuda agitó una hoja de papel.—¿Cree que mi nuera creería que Ohenewaa estaría más segura entre sus garras que en manos del sistema penal inglés? —Milady. al cual llamaron alguna vez para sangrar al doctor Dombey —se defendió Platt. el conde de Stanmore. —También tenemos su testimonio. aquí presente podrá confirmarle que eso es lo que está usted haciendo. milady —aseguró sir Richard. —El doctor Dombey murió de muerte natural. señor —le cortó secamente la anciana— Pero volviendo a sus acusaciones… Maitland ¿lo ha anotado todo? Platt se dio la vuelta rápidamente y vio que alguien había abierto la puerta que comunicaba con la habitación de al lado. —En cuanto a sus supuestas pruebas —continuó la condesa viuda— en vista de que no sabemos exactamente cuales son. —Haga lo que quiera. Sir Richard estaba allí. Estaba claro que acababan de fracasar. —De hecho le pedí a nuestro vecino. Platt se pasó un dedo por el cuello de la camisa. corrección Cari 194 . —Efectivamente. No vacilaría en vender a su propia madre si con eso obtuviera algún beneficio. Por ejemplo el doctor Gisborne… —Del cual obra en mi poder una declaración —intervino sir Richard—. sentado ante el escritorio y una mujer negra estaba a su lado. Traducción Rosanic. Pero me parece que sir Richard. no tenemos intenciones de… —No me fío nada de ese “nosotros”. señor —intervino secamente sir Richard—. En ella indica claramente el motivo de la muerte de Dombey. Los testimonios de Boarham y de otros del mismo estilo no se mantendrían ni un minuto ante un tribunal. que se reuniera con nosotros. ya era hora de que se librara de este asunto y que fuera su cliente quien se encargara. Platt se puso de pie de un salto. —Hablé con un médico llamado Boarham. le vamos a decir lo que nosotros sabemos.

Hizo una rígida reverencia y se apresuró a salir. —No la molestaré más. Era amable. el hermano pequeño de la condesa viuda. Sabiendo el cariño que Walter sentía por la propiedad. milady. respetuoso y desde el primer momento quedó claro que quería que se sintiera a gusto. corrección Cari 195 . Sujetó una rama y Millicent pasó por debajo encontrándose de repente frente al vacío. Miró hacia abajo y se le revolvió el estómago al ver las Traducción Rosanic. estamos esperando la llegada de lord Stanmore en cualquier momento. Buenos días a todos. —A caballo no iremos mucho más lejos —anunció cuando llegaron a unos matorrales cerca de los acantilados. Retrocedió hacia la puerta rogando por que el enorme escocés no le estuviera esperando en el pasillo.—Si quiere volver a sentarse. Lyon había hablado mucho de su primo. Así podrá usted decirle lo que ha descubierto sobre Ohenewaa. estaba haciendo un magnífico trabajo. Sin embargo. había sido mal informado por gente sin escrúpulos. milady. y. Capitulo 27 Durante el viaje. El comportamiento educado y el interés que Walter le demostró supusieron una gran sorpresa para Millicent que se sintió aliviada de encontrar un amigo en él. él no podía perder el tiempo. pero para él ese asunto se había acabado. — ¿Le molestaría que nos acercáramos a pie hasta el borde? Dejaron los caballos al cuidado del mozo que iba con ellos y Walter la condujo a través de un claro en la vegetación. Estoy hablando en nombre de un cliente que. —Hay un estrecho sendero que bordea el acantilado. Al pasar chocó contra una criada que le miró con sorpresa y luego entrecerró los ojos al reconocerle. Walter. Lyon le encomendó la tarea de administrarla en cuanto heredó el título. que se había criado en Baronsford era como un hermano para Lyon. que había fallecido años antes dejando la responsabilidad de criar a su hijo en manos de su hermana mayor. Su carácter tenía algo de la condesa viuda y de Lyon al mismo tiempo. Walter Truscott era el segundo hijo de William. Cogió el abrigo que le entregaba el lacayo y salió llamando a su cochero. señor Platt —dijo la condesa viuda—. ahora me doy cuenta. Que Hyde hiciera lo que quisiera. —No es necesario. por lo que le había dicho a Millicent. Platt sacudió la cabeza y se aclaró la garganta. No era de los que hacían falsos halagos y hablaba con franqueza.

Lo que le preocupaba era que la familia estuviera tan distanciada. pero hemos tenido un invierno especialmente húmedo. las respuestas tenía que dárselas su marido. estaba helada. Traducción Rosanic. —Todavía no ha conocido usted al resto de la familia. Perfore es el hermano mediano. Por otra parte tampoco ella había conservado el contacto con su familia. Millicent levantó la cabeza de golpe. — ¿Quién? Él se encogió de hombros sin contestar. Millicent se podía imaginar el estado en el que habían encontrado los dos cuerpos que habían caído sobre esas rocas. Creo que la empujaron. A Millicent le daba igual saber quién tenía qué. Hay un caminito de piedra que lleva a una pequeña playa.rocas. — ¿No creerá que fue Lyon. Luego viene David. Ni siquiera le había contado a Lyon porque ya no se hablaba con sus dos hermanas mayores. Allí fue donde encontraron a Emma. —Aytoun no habla mucho de ellos ¿verdad? —Solo le he oído mencionar el nombre de Perfore y fue hablando de Baronsford. En cierto modo había terminado unos dos años antes con su desastrosa unión y se amoldaba a ella lo mejor que podía. tiene tres años menos que Lyon. por eso ahora es tan alto y abundante. Empezaron a recorrer el acantilado. No. Millicent deseaba saber más. — ¿Fue aquí donde cayeron? —No —contestó el escocés señalando un lugar un poco más abajo— A unos cien metros de aquí. Aytoun debía estar intentando bajar a buscarla cuando resbaló. —Claro. Millicent se frotó los brazos. Pero ya se había producido un distanciamiento entre ellos mucho antes. algunas de las cuales sobresalían del agua y otras estaban justo al pié del precipicio. corrección Cari 196 . — ¿La corriente es siempre tan fuerte? Walter la hizo retroceder un paso. — ¿Quién les encontró? —Perfore. verdad? —No. — ¿Qué cree usted que le sucedió a Emma? ¿Resbaló? —No. Ella levantó los ojos hacia su acompañante. pero no tenía derecho a sonsacar a Walter. el más pequeño. — ¿Cuánto hace que no se ven? —Desde que Emma murió. —Si y no. El río siempre tiene un cauce rápido. No había ninguna acusación en el tono de su voz.

asimiló la sorprendente noticia. cuando crecieron se convirtió en su ideal de mujer. —Era hermosa. Pero ella era bastante obstinada y era imposible hacerlo. Él era su protector. éramos David y yo. todos nosotros veníamos a nadar a este río. La cuidó desde que empezó a andar. de modo que desde pequeña pasaba aquí mucho tiempo. De los tres hermanos el único que yo diría que siempre estuvo enamorado de ella fue David. no le quitaba la vista de encima. Traducción Rosanic. si alguien hubiera empujado a Emma ¿no le habría visto Lyon? Walter la miró con simpatía. la verdad es que creo que la consideraba más como a una hermana pequeña y creía tener la obligación de guiarla. —Es usted una mujer buena y generosa. Yo también la vi. Emma decidió convertirse en condesa y en la señora de Baronsford desde que era pequeña. Y a pesar de la curiosidad que sentía nunca me hubiera atrevido ha preguntarle algo que hubiera podido retrasar su curación. —Los que estábamos más cerca de Emma por la edad. Mira hacia abajo y ve unos ojos que le miran fijamente desde abajo. Se lo merece. o al menos eso era lo que se creía. cada uno de ellos a su manera. —Voy a contarle esto porque sé que nunca se lo va a preguntar a él. —Pero… Si Lyon se cayó ¿Por qué no ella? —Él estaba bajando para salvarla. sin decir nada. Cuando eran pequeños. Conocía cada roca y cada falla del acantilado tan bien como conocía a los Pennington. —Pero ambos estaban aquí. Era una Douglas y sus padres y los de Lyon eran vecinos. después de todo lo que tuvo que pasar. de modo que se lanza en su busca. Creo que los tres Pennington. Todos querían cambiarla o protegerla. en el verano. corrección Cari 197 . Pero naturalmente sabía que nunca podría tenerla. estaban hechizados por ella. pero no la de Emma. Millicent contuvo sus preguntas y se concentró en cada una de las palabras de Truscott.Millicent. No creo probable que resbalara a pesar del mal tiempo que hizo ese día. Por supuesto siempre supimos todos que sería Lyon el ganador… o el perdedor. no por amor. —Supongo que no se lo contó todo ¿no? —Le costó mucho reponerse. “Luego estaba Perfore. Se casó con Aytoun por el título. intrépida. —Emma creció en estas colinas. Volvió a ser él mismo hace poco. Estoy seguro de que la caída de Lyon fue un accidente. Levantó la cara al viento antes de continuar. Era el único de los tres hermanos que iba a heredar. Perfore siempre tuvo alma de caballero. salvaje. eran inseparables. Ahora estaba mirando hacia el horizonte.

— ¿Es que estaban ciegos? —Preguntó Millicent enfadada— ¿Acaso no veían su juego? Traducción Rosanic. lo que más deseaba. —Aytoun se esforzó por hacerla feliz mientras desempeñaba su papel de condesa. Todos los hombres contra los que se enfrentó. más distante se mostraba él. era dominar a Aytoun. y ella se doblegó a lo que se esperaba que hiciera. convertirse en la señora de Baronsford. — ¿Quién sabe? A Emma le encantaba jugar con los hombres. es decir. —Pero sobre todo. Como no sabía como hacerlo empezó a jugar al peligroso juego de los celos y pronto descubrió que él no se dejaba manipular tan fácilmente. Que era la única mujer a la que él deseaba. le gustaba ser el centro del universo. por supuesto. Miró a Millicent. Cuanto más mariposeaba ella. corrección Cari 198 . pedía su ayuda. No en lo referente a dominar a su marido. Lo que antes de su matrimonio le pareció lo más grandioso. pero quería estar segura de que era importante para él. — ¿Y era cierto? Los rumores no siempre son ciertos pero se propagan rápidamente. ya no era suficiente. la culpa siempre era de Lyon. Y — añadió frunciendo el ceño— era tan ambiciosa como rebelde. incluso a esa distancia. En cualquier caso. de modo que les utilizó en cuanto se casó para irritar a Aytoun. era espectacular. Millicent recordó la conversación que había mantenido con su marido la noche anterior.Walter le dio una patada a una piedra que rebotó en las rocas antes de hundirse en las revueltas aguas del río. todos sin excepción. Para salvar lo que pudo de su honor. pero solo aparentemente. — ¿Sabe porque a Lyon le llamaban “Lord Escándalo” entre la alta sociedad? — ¿Por su explosivo temperamento? ¿Por sus duelos? —Los duelos fueron para proteger la reputación de su esposa. Y. si tenía algún problema. Se convirtió rápidamente en un lastre del cual Lyon era responsable. Si tenía alguna queja se desahogaba con sus cuñados. Millicent se volvió a mirar el castillo que. De un modo algo perverso también era eso lo que ella esperaba de ese matrimonio. Nunca se sabía si estaba diciendo la verdad o si mentía solo para obtener una reacción. se sospechaba que habían tenido relaciones íntimas con Emma. y desde luego tampoco utilizando los mismos métodos que Emma. —Uno de los defectos imperdonables de Emma era enfrentar a los miembros de la familia entre sí. Era consciente de la atracción que sentían por ella David y Perfore. No había nada de cariño entre ellos.

Y les encontró a los dos ahí abajo. El caso es que al cabo de unos segundos también Perfore salió corriendo en dirección al río. gracias —respondió ella apretándose el chal que llevaba sobre los hombros. En resumen. Fue Emma quien lo planeó. acudieron todos. le había preguntado a la señora Page el nombre del visitante. — ¿Qué sucedió el día del accidente? —Habían invitado a todo el mundo para celebrar el cumpleaños de la condesa viuda. No sé lo que se dijeron ni porque Aytoun salió de repente en persecución de su mujer. Traducción Rosanic. Pero en esa ocasión. No sé cual fue el motivo ni quien de los dos la empezó. Para estar segura de que no se equivocaba. Era el mismo hombre con el que había chocado cuando fue a encontrarse con Ned en su habitación. incluso la familia de Emma. en esa época sus disputas eran algo habitual. lo cual era extraño porque no estaba en los mejores términos con su suegra. Había reconocido de inmediato al hombre que salía del salón de la condesa viuda. —La mañana de la fiesta. Violet sabía que Hyde era el canalla que había intentado arruinar a su señora antes de que ésta se casara con el conde. Millicent se estremeció.—Emma formaba parte de la familia desde hacía tanto tiempo que no se les ocurría dudar de su sinceridad. La otra había contestado que se trataba de un tal Platt. Lo único que pudo hacer es mantenerse callada y permitir que su hijo se las arreglara solo. — ¿Esta usted seguro de que la empujó alguien? —Completamente. y la enfurecía que conociera a Ned. mientras la mayoría de los invitados habían salido a cazar. Emma se fue corriendo mientras Perfore y Aytoun se quedaban en el jardín mirándose el uno al otro como dos perros rabiosos. Salió apresuradamente de la cocina para dirigirse hacia el seto. —Jonah me ha dicho que el albañil ha terminado la primera parte del dique —anunció Amina— ¿Te pasa algo Violet? —Nada. — ¿Pero porque? —Porque había mucha gente que había acabado odiándola. Emma y Aytoun tuvieron una pelea. corrección Cari 199 . que era el abogado del señor Hyde. — ¿Y la condesa viuda? ¿Es que no se daba cuenta? —Para cuando lo hizo Emma ya se había casado con Aytoun. Truscott se detuvo en seco y miró hacia el fondo del precipicio donde había una pequeña playa.

cuando Jonah entró en su casa quejándose de que el albañil había desaparecido sin terminar el trabajo. Ahora que era capaz de pensar con claridad recordaba todas las preguntas que le había hecho Ned sobre Melbury Hall. esto es el colmo. —Viniendo de una puta. conozco tu verdadero rostro. Violet estaba demasiado avergonzada para confesarle a la señora Page que había visto a ese hombre con anterioridad. Una vez que llegó a la orilla del bosque. Te he descubierto. pequeña? ¿Tantas ganas tenías de verme? Ella se soltó de un tirón. ¿Cómo decírselo sin explicar también que estaba ella haciendo allí? Ned era un traidor. encontrándose en secreto con Ned. —¡Mentirosa! Ella se alejó. entrando en tu habitación? Ned entrecerró los ojos y la sujetó con fuerza por el brazo. Esa noche. — ¿Qué sucede. el señor Gibbs ha mandado a los criados a buscarte. En una curva del camino se dio de bruces con el demonio en persona. Ned Cranch se había ido sin despedirse. se levantó la falda y echó a correr. —No conozco a ningún Jasper. Con Ned Cranch en Melbury Hall. —¿De verdad deseas que todo el mundo sepa lo nuestro? ¿Qué todos se enteren de que te has acostado con un hombre casado? —Ya se lo he dicho —replicó ella soltándose de nuevo— Y mientras estamos hablando. a Violet le dio la sensación de que respiraba mejor. —Cree lo que quieras. El único consuelo que le quedaba es que no recordaba haber dicho nada que pusiera en peligro a su señora. Traducción Rosanic. Ned. Quédate y espérales. su abogado. parecía evidente que estaban planeando algo sucio. corrección Cari 200 . Todavía estaban en peligro. Me gustaría estar aquí cuando recibas el correctivo que te mereces. —Se acabó. — ¿No? ¿Entonces porque vi al señor Platt. Pero dime ¿Qué quieres decir con eso? —Todo el mundo lo sabe —mintió ella— Todos saben que te paga Jasper Hyde y que estás aquí para espiar a lady Aytoun y a Melbury Hall. Ned. Bastaría con que gritara para que todos vinieran corriendo. Y deseaba con toda su alma que fuera para siempre. metiendo las narices en todas partes.El ama de llaves había añadido que Platt se había encontrado con la horma de su zapato y que ya no había motivos para preocuparse. negándose a dejarse intimidad. el cual la retuvo por el brazo.

allá donde permite usted que se queden los gitanos en verano. —Bueno. si quiere saber mi opinión —continuó el ama de llaves visiblemente molesta—. cuando Walter fue a buscarme a casa de lord Dumfries me dijo que ella había decidido quedarse en el pueblo. pero cuando llegó usted ya se había ido a algún sitio. —Todavía no se ha ido a acostar. No debería haberse entretenido tanto con ellos. Los lacayos estaban a punto de volver a mover el sillón pero la mujer no dejó de hablar. —¿Le sucede algo? —preguntó intentando disimular su preocupación en tanto los lacayos le quitaban el sombrero. Y luego bordeó el río. Apenas había terminado de desayunar se fue con el señor Truscott con la esperanza de encontrarse con usted en el pueblo. corrección Cari 201 . milord —le contestó la señora MacAlister—. Lyon observaba al ama de llaves. preguntó por Millicent. —Creo que no se lo dirá —declaró el ama de llaves con una mirada casi de reproche— pero hoy se ha excedido más de lo necesario. los guantes y la capa. Le está esperando en la biblioteca. sorprendido por su interés por Millicent. Traducción Rosanic. Cuando volvió estaba muy preocupada por la situación de los aldeanos. —Si. pues hubiera sido mejor que la trajera de vuelta a casa. En cuanto dejaron el sillón en el vestíbulo de entrada.Capitulo 28 Las visitas que hicieron a las propiedades vecinas les retrasaron de modo que Lyon volvió tarde.

asombrada una vez más de su recuperación. Depositó el libro en el estante. milord. milord —replicó la señora MacAlister con un asomo de orgullo en la voz—. Nunca odié más este sillón que hoy. —Yo también te he echado de menos. La besó con tal ternura que ella se derritió literalmente. necesitaba algo de tiempo para acostumbrarme a todo. —¿Decepcionarla? Se deshace en elogios contigo.—Milord. La nueva señora dice que. —Juro que eres la primera señora de Baronsford que ha descubierto esa cualidad en ella. —Lamento no haber estado en el pueblo esta mañana cuando tú llegaste. —¿De verdad? —Si. incapaz de aguantar más. nunca le volvería la espalda a la gente necesitada. eficaz y. Le cogió el rostro con la mano derecha y ella frotó la cara contra la palma. también es amable. se dio cuenta de que él estaba tan complacido como ella de volver a verla. —Así está mejor. corrección Cari 202 . —Me imagino lo que respondió. pero Millicent. aunque fuera la mismísima reina en persona. a pesar de su modo de ser un poco brusco. ¿Qué le parecería si alojara en ellas a algunos invitados? —¿Invitados? Lyon se calló por un segundo antes de estallar en una alegre carcajada. Él la apretó contra sí y luego la apartó un poco para dirigirle una sonrisa. Con Emma no demostraba tener demasiada paciencia y Traducción Rosanic. Millicent estaba intentando parecer despreocupada mientras los criados sentaban a Lyon en el sofá. Ella sacudió la cabeza. Hace un momento. —Mi falta de modales ha debido decepcionar a la señora MacAlister. Y volvió a dejarlo en el estante. en el vestíbulo me ha dicho más cosas que durante todo un año. y más. —Me alegro. Apenas se enteraron de que la puerta se cerraba. lo apretó contra su pecho. si he entendido bien lo que me han dicho. Estoy segura de que nos llevaremos bien. —No importa. —Lady Aytoun me preguntó cuantas habitaciones había en Baronsford. se lo metió debajo del brazo. Es concienzuda. en cuanto vio que su marido entraba en la estancia. se sentó al lado de Lyon y le rodeó el cuello con los brazos. —No creo que pueda hacerlo. Los lacayos todavía estaban presentes. Campbell tosió para atraer la atención de Lyon. Las horas que habían estado separados le habían parecido larguísimas y. lo volvió a coger. intenté decirle que como señora de Baronsford no debía ocuparse por si misma de las necesidades de los vagabundos. —Y eso es lo que hiciste.

—¿Cuántas personas serán? —Unas cien. Quiero invitar a los vecinos. —¿Para poder comparar tu castillo con sus mansiones? —le provocó ella. —¿Y te he dicho ya que sería pronto? Ella agachó la cabeza imaginándose a si misma en medio de un salón lleno de gente elegante en el cual nadie notaría su presencia. Traducción Rosanic. La besó y ella sintió todo su deseo y su amor. —Seguro. —¡Que se vayan al cuerno! Me las ingeniaré para que te instalen en un pedestal a tres metros de altura. De eso es de lo que me he estado ocupando al ir a visitarles. y así sucesivamente. Pero como a ti te gusta la señora MacAlister creo que no vas a tener inconveniente en lo que te voy a pedir. pero es difícil convencerles uno a uno. Y —añadió señalando el sillón— la mayoría de ellos querrán aprovechar la ocasión para mirarme desde arriba. —¿Quiere eso decir que aceptas organizarlo todo? —Por supuesto. —¿Por qué? —Se mueren de ganas por conocer a la nueva condesa de Baronsford. quizá algo más. —Si —contestó ella sonriendo. —¿Crees que podrán venir a pesar de sus ocupaciones? —Apostaría a que vendrán todos. —Ese es el motivo de la fiesta que quiero celebrar. Millicent se desplomó contra el respaldo del asiento.Emma la habría despedido cien veces si yo no la hubiera convencido de no hacerlo. Les vamos a llenar el estómago y al mismo tiempo intentaremos impedir que echen a sus granjeros. Hay que hacer lo que sea para ayudar a esos desventurados. En cuanto a mi madre. —Mejor todavía. —Muy complicado. el barón Truc solo quería oír hablar de ti. ambas tienen un carácter tan parecido que apenas se soportaban. corrección Cari 203 . —Parece ser que le preguntaste a Campbell cuantas habitaciones tenía el castillo. Tenemos que dar una fiesta en cuanto sea posible. Intentaremos que algunos den trabajo a algunas familias. supongo que tu madre estaba contenta con su trabajo. —¿Es algo complicado? —Mucho —suspiró él—. Sir Machin está en Londres. Tenemos que traerles aquí e intentar convencerles a todos a la vez. en efecto. Él se rió abrazándola con fuerza. —En vista de que sigue aquí.

que también era mi tutor. me di cuenta de que solo era una mujer de carne y hueso. Creía tener sobre todo ello derecho de vida y de muerte. ni suposiciones. La gente se da cuenta de que te preocupa su bienestar. desesperadas… Entonces pensé que se nos ofrecía una segunda oportunidad para encontrar la felicidad y deseo de todo corazón que lo logremos. Los brazos de Lyon se cerraron a su alrededor y ella apoyó la cabeza por debajo de su barbilla. como el resto de nosotros… Y al mismo tiempo supe que era importante que te hablara de mí… Él no la soltaba y eso le proporcionó la fuerza para continuar. Lyon. al igual que su tierra. igual que al señor Traducción Rosanic. me crucé con gente a la que habían echado de sus casas. sus perros. temblorosamente. —Le pedí a Walter que me llevara al acantilado. establecí una especie de vínculo con los trabajadores negros que Wentworth tenía como esclavos. Ella dibujó el contorno de sus labios con el dedo. —Truscott te habló de Emma. sus esclavos. corrección Cari 204 . Después de saber algo más sobre ella. familias enteras. pero quiero decirte que ya has causado una fuerte sensación.—Ya sé que es solo el segundo día que estás en Baronsford. —Querrás decir. Tenía que irme de su casa y no le importaba ni con quien ni su mala reputación. sin embargo continuó: —Durante esos años cuando yo estaba en Melbury Hall en vez de en Londres intentando esconderme de él. —Permanecí casada con él cinco largos años y todavía me pregunto como es posible que sobreviviera. Tuve también la suerte de conocer al reverendo Trimble y a su esposa. Cogió aire. —También comprendí —prosiguió ella— que Emma no era la criatura sobrenatural que mi mente había creado. Solo quiero la verdad. a falta de algo mejor. Quería ver el lugar donde te caíste y perdiste a Emma. —No quiero que haya secretos entre nosotros. Notó que Lyon se tensaba de ira. —Y de su relación con tus hermanos. Millicent recordó las palabras de Truscott: Emma amaba más a Baronsford que a su marido. Hay tantas cosas que no sabemos el uno del otro… Después de salir del pueblo. No quiero que haya malentendidos. Ya has conseguido que todos te respeten. —A la edad de veintitrés años me lanzaron a los brazos de Wentworth. Mi tío. paseando por el río. un ser humano con todas sus virtudes y defectos. sus caballos y su ganado. Su voz se hizo repentinamente dura. Se imaginó lo mucho que este debió sufrir. donde murió. Para mi marido yo solo era una posesión más. estaba asustado ante la idea de que me convirtiera en una solterona y tuviera que mantenerme el resto de su vida.

pero justo antes de que decidiera regresar a Inglaterra. En resumen. con la ayuda de lord Stanmore. podía utilizarme cuando quisiera. Prefería creer que éramos amantes. el maestro del pueblo. Pero no lo éramos. pero antes deja que te cuente otra cosa. Envié a Jonah al pueblo para que le pidiera a Cunningham que viniera a buscar a Violet. Se negaba a entender que era solo la compasión lo que le empujaba a visitarme. intentaban mejorar la situación de los esclavos. me quedé embarazada. —Ella me ayudó a comprender que tenía que encontrar el modo de poner fin a ese matrimonio. Rebecca. No iba a tardar mucho en asesinarme. Después de perder al niño me hundí en la desesperación durante varios meses. Y no se privaba de hacerlo. También perdí un hijo. Wentworth se enfureció porque lord Stanmore había acogido bajo su protección a un niño esclavo que había sido cruelmente golpeado por el capataz. Él siempre repetía que tenía el derecho de “tocar y castigar como le diera la gana”. Luego todo se vino abajo. antes de que pudiéramos poner en marcha el plan. Incluso planeamos mi huida a Filadelfia o a cualquier otro lugar de las colonias. —Millicent… —Luego seguiré hablándote de él. Había vivido durante diez años en América. Al mismo tiempo presentí que carecía por completo de valor para Wentworth. Y eso hizo. pero ella sacudió la cabeza. Esas buenas personas. —La primera esposa de Wentworth poseía plantaciones en Jamaica. ella murió… misteriosamente. Fue así como hizo una pequeña fortuna. o correría la misma suerte que la primera mujer de Wentworth. me dijo que ya no la necesitaba. La furia de Lyon era palpable. Se incorporó con un sollozo. Me encontré por casualidad con una vieja amiga del colegio de Knebworth. —Estas temblando… —Era el mes de junio. —Aunque no tenía nada que temer de mi amistad con Cunningham. Millicent recordaba sus encuentros secretos en el bosque o en la iglesia del pueblo. Ya lo había hecho. —Ahora llegamos al verano de hace dos años. Wentworth. corrección Cari 205 . Pero un día. —Déjame terminar. hasta el punto de que una vez tuve que guardar cama durante varias semanas. en uno de sus momentos de borrachera.Cunningham. Wentworth estaba convencido de que como amo y señor. tengo que contártelo todo. Apoyó la mano en el puño crispado de Lyon. aunque sospecho que al final Cunningham confundió la piedad con el amor. Wentworth no podía soportarlo. Él quiso cogerla entre sus brazos. Pero Traducción Rosanic. Habíamos escondido a Violet en el bosque para protegerla de la lujuria de Wentworth.

Violet no ha cenado nada. Wentworth mató a Cunningham. pero Millicent quería llegar hasta el final con la confesión. Nadie lo sabe —añadió mirando a su marido a los ojos—. y para que yo no me viera envuelta en el escándalo que iba a producirse. —¿Quién más lo sabe? —preguntó Lyon preocupado. pero fue Moisés quien mató a Wentworth. Mary Page entró en la estancia. estaba cantando sus himnos africanos. Nadie dirá nada jamás. ¿Qué pasó con el capataz? —Estaba a punto de matar a Moisés cuando le atravesó la espada de Stanmore. —Stanmore me cayó bien en cuanto le conocí. Quiso matar a todas las personas a las que yo quería y luego matarme a mi. La casa estaba en silencio y las puertas bien cerradas. señora Page. —No lo sé exactamente. No sé que fue lo que le dijo al juez. Las sombras bailaban en las paredes del salón de los criados. contemplaba las llamas que se iban consumiendo. corrección Cari 206 . No ha dejado de trabajar en todo el día. Y creo que Violet se enteró por una de las mujeres que estaban escondidas en los alrededores. Ohenewaa no ha salido de su habitación y. —Parece usted tan inquieto como yo. —Después de asesinar a Cunningham. Ella apagó una vela que se estaba agotando y dejó una pila de platos en la mesa antes de reunirse con él. Mary. Él cogió su mano y entrelazó sus dedos con los de ella. cada vez que he pasado por delante de su puerta. —Dime que es lo que te preocupa. Notaba que se sentía atraída por él y era la primera vez en su vida que Gibbs compartía tal sentimiento. dulce como un ángel protegiendo su rincón del paraíso. dijeron que era yo quien huía con el profesor. Y no soy la única. —¿Y fue Stanmore quien mató a Wentworth? Esa era la versión oficial. pero nunca se nos molestó por ese asunto.Wentworth y su capataz. señor Gibbs. Stanmore llegó justo a tiempo para salvar a Moisés. Todos los criados tienen la misma sensación. —Tan solo los pocos negros que estaban ese día en los bosques. un animal llamado Mickelby. Esa mañana. se echó toda la culpa. Wentworth se volvió completamente loco. Decidió empezar por Jonah. Moisés estaba haciendo su ronda y sin embargo el escocés no podía librarse de un mal presentimiento. Para que no le condenaran por haber matado a un blanco. he perdido la cuenta de las veces que la he visto mirar por la ventana. —Venga a sentarse a mi lado. Lyon le acariciaba suavemente la espalda. Una de las Traducción Rosanic. pero no me encuentro a gusto. y Gibbs. sentado frente a la chimenea.

—Lo que me mantiene despierto es que debería contártelo todo… Debería decirte lo que sucedió ese día.criadas cree haber visto a Ned Cranch vagando por los bosques con un hacha en la mano. a pesar de los fantasmas. Lo que me extraña es que no haya venido a buscar el dinero que se le debía. —¿Quieres contármelo? Él tomó su mano con la mirada fija en el techo. Él volvió la cabeza hacia ella. corrección Cari 207 . Él le acarició la palma de la mano con la yema del dedo. mirando el fuego. me alegro de que hayas ido. Hubiera sido mejor que esperara a que tú… —No. —A lo mejor es solo por la ausencia de lord y lady Aytoun. Hasta entonces Millicent no se había dado cuenta de lo complejos que eran sus sentimientos. pero te aseguro que me siento mejor contigo a mi lado. —¿Lo ves Gibbs? —Preguntó el ama de llaves muy seria— Todo el mundo se comporta de forma extraña. En cuanto a mi. Las brasas encendidas apenas iluminaban la habitación y. Mary. —No es eso lo que me impide dormir. Mary. —No lo sé. Seguro que volverá pero eso no explica porque se fue sin avisar. hace diez años que no me separaba de Su Señoría. —¿Qué mosca crees que le picó? —Puede que se enterara que su mujer había dado a luz. —Yo también Angus —contestó ella en voz baja apretándose más contra él. Sin embargo nunca quiso creerlo. Permanecieron así. confiaba plenamente en ese hombre. Traducción Rosanic. La posibilidad de que Lyon fuera el responsable de la muerte de Emma era algo que podía explicar la depresión en la que había caído después. —Eso me parece bastante improbable. a tu señora no le gusta demasiado alejarse mucho tiempo de aquí. Lo siento. Y me siento aliviado que sepas tanto de ella. —No debería haberle pedido que me llevara al acantilado. en silencio. —No quería aburrirte con la historia de mi vida —dijo Millicent poco después—. Ahora no consigues quedarte dormido. Le acarició suavemente la mejilla. —¿De verdad crees que se trata de eso? ¿Crees que nos estamos preocupando por nada? Él le dio un beso en la frente. Estaba pensando en lo que Truscott te contó sobre Emma. El albañil se fue y también abandonó su habitación en la posada. Por lo que me has dicho.

—Si. Fue lo más escandaloso que se le ocurrió. pero no sabía que decir. Había sido milagroso que Lyon sobreviviera a esa época. Siempre supe lo que ella deseaba. cegado por mi orgullo. Pasamos la mayor parte de nuestro matrimonio separados. tenía que haber sospechado que estaba planeando algo. Y yo. —Quería el divorcio. Millicent apoyó los labios en su corazón. no me había dado cuenta. —¿De que se trataba? Lyon la miró sombriamente. las familias de ambos estaban aquí y esperábamos a doscientos invitados para el baile que se daba en honor a la condesa viuda. vi como explotaba su belleza. estúpido de mí. Millicent se quedó paralizada. ni siquiera hablábamos el mismo idioma. pensaba que nuestro matrimonio sería soportable con la condición de que Emma no nos deshonrara a ambos públicamente… Por su culpa mis hermanos llegaron a odiarme. Pero eso no era suficiente para ella de modo que empezó a hablar de aventuras. Nos separaban diez años. Se rió sin alegría. en Bath o en Bristol. no comprendíamos lo que el otro necesitaba. pero eso no era más que una excusa para tenernos a todos a su alrededor. No era a mi a quien quería. el día del accidente. —La arrogancia lleva a cometer muchos errores. David y yo nos fuimos alejando cada vez más. —¿Qué hiciste tú? Traducción Rosanic. —¡Era un estúpido! Creo que esperaba que en uno de esos duelos encontrara la muerte. corrección Cari 208 . Creí que me quería. Ponía en entredicho mi honor y mi virilidad y esperaba mi reacción. con los testigos suficientes como para que la noticia se propagara a la velocidad del rayo. Emma tenía que decir algo y necesitaba público. Cuando ella venía aquí con amigos. pero bien podía haber sido un siglo. La vi crecer. Y. Y era culpa mía. yo me iba a las Highlands. Nos peleábamos continuamente. yo me quedaba en Baronsford. —Cosa que hacías. A Millicent le hubiera gustado consolarle. Perfore. Nuestro matrimonio fue un error desde el principio. Cuando Emma dejó de atender a razones también lo hice yo. —Walter me dijo que la casa estaba llena de gente para celebrar el cumpleaños de tu madre. Cuando ella estaba en Londres. En lugar de eso otros mas imbéciles que yo fueron quienes perdieron la vida. si no a Baronsford. No nos entendíamos. —Todo lo que Truscott te contó es cierto. vi su vitalidad. —El día que murió.—Nos habíamos peleado.

—¿Su estado? —Perfore me anunció que estaba embarazada. Traducción Rosanic. Entonces bajé al jardín y me tropecé con Perfore. corrección Cari 209 . Millicent besó la lágrima que se formó en la esquina de uno de sus párpados. me dijo que no iba a ceder. Lo único que habían hecho era envenenar vuestras relaciones. —No lo hice de inmediato. lo que mas me dolió fue darme cuenta de que mis hermanos se habían ido. Se le rompió la voz y cerró los ojos. —Lo siento Lyon. Cuando llegué estaba ahí. Me preguntó como podía tratarla así en su estado. Puede que se marcharan porque se sentían algo responsable del fracaso de vuestro matrimonio. —¿Fue él quien te convenció de que la siguieras? —No exactamente. —Corrí tras ella. Estaba furioso porque había visto a Emma dirigirse hacia los acantilados. Empezó a sermonearme por el modo en que la trataba e insinuó que no la merecía. —No puedes saber lo que piensan —murmuró Millicent para consolarle—. y no lo hice precisamente con tranquilidad… Nos peleamos.—Le contesté que no. quería alcanzarla. En esta ocasión fue Millicent la que se enfureció. que estaba jugando conmigo otra vez. —Gracias por confiar en mí. solo pensaba: no puede estar muerta. Pero antes de que pudiera llegar oí un alarido. que fui yo quien la empujó. Que nunca iba a ser capaz de hacerlo y que no quería morder el anzuelo. caída encima de las rocas. Iba a decirlo en público y yo tendría que aguantar el escándalo que con toda seguridad se produciría. y creen todavía. —Tú corriste detrás de ella. Se masajeó las sienes. Me dije a mi mismo que era otra de sus tretas. —Mientras resbalaba por el acantilado. —¿Llegaste a saber si Emma estaba realmente embarazada? —Me lo confirmaron más tarde —asintió él—. Ella le había dicho que íbamos a anunciarlo esa misma noche. O quizá necesitaban asimilar su tristeza. Creyeron. Siento todo lo que tuviste que soportar. no buscaba ninguna explicación. Lyon la miró a los ojos antes de apretarla nuevamente contra su pecho. Luego huyó. —Cuando me desperté. Pero sé que el niño no era mío.

—Me encanta su elección. con sus hornos nuevos. La parte donde se hacían los dulces. corrección Cari 210 . sus mesas de trabajo de madera y las rejillas cerradas donde se leudaban las masas. —¡Absolutamente nada! —le aseguró Millicent mientras una criada quitaba las paneras llenas y las sustituía por otras vacías. señora MacAlister. —¿Los postres? —Excepcionales. Y en ese momento.Capitulo 29 En las cocinas de Baronsford se mezclaban lo moderno con lo antiguo. Traducción Rosanic. Millicent cogió otra hogaza de pan de uno de los hornos y la envolvió en un paño limpio antes de dejarla en la panera. Bajo los arcos de piedra se asaban cerdos. un apetitoso olor a porridge salía de los calderos colgados encima. Seguro que hay algo que no es de su agrado. —¿La elección de los platos para la cena? —insistió el ama de llaves. ovejas y bueyes del mismo modo que se había estado haciendo durante siglos. —Seguramente no sea perfecta pero sin duda es una fiesta grandiosa. —Notable. ofrecía un gran contraste con los tres hogares abiertos provistos de espetones. —¿La porcelana? —Magnífica.

milady. —Me fue imposible llegar antes con toda la información que quería. Cuando. señora MacAllister”. milady? —Muy bien. —Es usted demasiado buena. verrré a la modista — contestó Millicent parodiando el acento escocés del ama de llaves. Hace muchos años que no veíamos a la señora de la casa en las cocinas. señora MacAlister. cogerla y regresar tranquilamente. —Lo sé —replicó la señora MacAlister casi traviesa— Su Señoría me dio órdenes al respecto. señor Hyde —se defendió Ned—. Es usted una joya. señora MacAlisterrr. entró Ned Cranch acompañado de Harry. —Eso no estaba en el menú que me ha presentado esta mañana ¿Dónde ha encontrado frambuesas en pleno mes de marzo? —Solo lo he dicho para asegurarme de que me estaba escuchando. Jasper Hyde iba de un lado a otro de la habitación que había alquilado en la posada de Saint Albans. —Dije que no la necesitaba.—¿Los pasteles con frambuesas frescas? Millicent la miró. así usted puede ir a entretenerse un poco con la modista. —No podemos simplemente ir a Melbury Hall. le apuntó con una pistola para demostrarle su enfado. Cada vez estaba más impaciente. Me dijo que tenía que ocuparme de su guardarropa y eso es lo que he hecho. corrección Cari 211 . ¿lo dijo en serio o no. Traducción Rosanic. Y bien. Llegó ayer de Edimburgo. con media hora de retraso. milady. —¡Habla! —Ladró Hyde— O te agujereo la piel. —Podemos encargarnos de preparar las cestas con comida para los vagabundos. Usted gana. milady. Confío en usted por completo y admiro su eficacia y su preocupación por los detalles. La alegre carcajada de Millicent arrancó una especie de sonrisa al ama de llaves. —Pero… —“Confío en usted por completo” —la imitó el ama de llaves poniendo el acento ingles de Millicent— “Es usted una joya. Antes de que Millicent pudiera responder al cumplido la mujer ya se había vuelto y estaba envolviendo una hogaza de pan. Pero se sentirá satisfecho de saber que he hecho mi trabajo. El albañil no parecía nada asustado por la amenaza. —No entiendo porque no quiere creerme cuando le digo que estoy encantada con su manera de hacer las cosas.

a menos que quiera escañar las colinas de Chiltern. Con el desorden que se producirá no quedará nadie en el interior de la casa. Luego nos separamos y nos volvemos a encontrar en el bosque. —Y así era… bueno. El insolente albañil tuvo la cara dura de sentarse sin pedir permiso. mandaran a alguien atravesando el bosque para avisar al conde o al pueblo. Será entonces cuando sus hombres entren en acción. ¿Qué le parece? —Concluyó con una sonrisa triunfante. La situación ha cambiado desde que el conde y su esposa se fueron a Escocia. Nos cogeran en una emboscada. Pero en esa casa las criadas son extrañas. —Unos pocos esclavos no pueden hacer nada frente a los delincuentes que hemos contratado. corrección Cari 212 . —Debería usted ir a buscar a sus hombres y traerlos aquí. —Puede que si y puede que no. pero tenemos que modificar los planes. Estos han probado la libertad y se protegen entre ellos a cualquier precio. A la más mínima señal de alarma. cerca de las casas en ruinas que hay en la parte de atrás de Melbury. Traducción Rosanic. señor. así es. —Me había dicho que sus amiguitas vivían en la casa. La excusa era plausible.—¿Estabas dispuesto a hacerlo tú solo y ahora dices que no lo conseguirían media docena de hombres? —Si. Demasiado leales a su señora como para fiarse de ellas. De hecho tengo dos. señor Cranch. señor Hyde. He estado vigilando la casa y he comprobado que la negra ya no sale al bosque. Una vez allí. Y hay algo más: el camino que sale de Melbury Hall pasa al lado de Solgrave y atraviesa el pueblo de Knebworth. Cogemos a Ohenewaa y nos largamos. Esos esclavos liberados no se parecen a los que hacía usted trabajar en sus campos. Estoy seguro de que se huelen algo y quieren protegerla. Hyde miró pensativamente por la ventana. —¿Qué hará una vez dentro? El albañil estaba muy seguro de si mismo. Nos encontraremos todos en la taberna cerca de la fábrica de ladrillos donde estoy escondido. —Entonces ¿Qué propone usted que hagamos? —Una distracción. Forzosamente tendrá que acudir la gente de Solgrave y del pueblo para ayudar. me deslizaré hasta los establos y les prenderé fuego. Nos encontramos en la taberna y les explico a sus hombres la distribución de la casa. Hyde empezó a enfurecerse. Incluso cuando pasea por el jardín esta rodeada de un puñado de negros. Mientras hablaré con mi amiguita de Knebworth y ella encontrará el modo de que yo pueda entrar por la noche en Melbury Hall en cuanto esté usted preparado. —Se lo diré.

Un delgado brazo salió de debajo de la manta. corrección Cari 213 .—Olvídese de los establos. una pequeña envuelta en una manta con la cara de un ángel. —No va a salir —intervino una anciana. Millicent se incorporó de mala gana. —¿Se sentiría más segura si viene también usted? La anciana negó con la cabeza. verdad? La niña escondió la comida debajo del plaid. Cuando la pequeña cogió el queso. —¿Te queda poco para dar a luz. —No puedo moverme de aquí. La niña seguía con la mirada al lacayo que llevaba la última cesta. Estaba hecha una bola debajo de una carreta para protegerse de la lluvia. pero comparto la carreta con ella desde que la encontré en el camino de Glasgow. milady. pero deberías comer algo de pan. La chica pareció aterrada y se metió más debajo del carro. No. ni mía ni de nadie de los alrededores. y no me hará más caso que a usted. Se abrigó más con el chal y volvió a acercarse al fuego. Al menos allí tendrá a su hijo en una cama y tendrá un fuego con el que calentarse. —¿Por qué no vienes a la casa conmigo? —Le ofreció suavemente Millicent— Este no es lugar para tener un hijo. Millicent se dio cuenta de su vientre. Millicent se la quitó de las manos. queso y carne seca. Estoy casi segura de que no ha dejado a ningún marido a la espalda. Lo único que sabe decir es que se llama Jo. se agachó en el barro y le entregó la cesta a la niña. En cualquier caso. no necesito una habitación seca durante un día. Millicent se fijó en ella cuando entregaba una cesta de comida a una familia formada por cinco personas que estaba apelotonada alrededor de un mísero fuego. Incendie la casa. nunca lo ha mencionado. —No es gran cosa. Traducción Rosanic. ¿Quiere preguntarle si quiere venir conmigo? —Entiende todo lo que se le dice. La pobre pequeña está aterrorizada. —Me gustaría llevarla a Baronsford. Jo se había metido más entre las ruedas y se había tapado la cabeza con la manta. una pequeña mano rozó la de Millicent. No sé si es un elfo o si la han echado de casa por culpa del niño que lleva en el vientre. Tengo que estar aquí cuando baje el nivel de agua del río. milady. —¿Es familia suya? —No. —¿Sabe usted si tiene familia? —Estoy segura de que no tiene a nadie. Mírela. señor Cranch.

Peter Howitt. En cuanto la vio. Aunque hubiera hecho caso omiso de los síntomas. milady? —Le agradecería que llevara estas cestas vacías a las cocinas para que las llenen y vuelvan a traerla aquí junto con unas mantas. a ataques de soldados en busca de botín y a toda clase de traiciones. Esa gente necesita que tú también seas fuerte. sobrevivirán. —Es un pueblo fuerte. Lyon le besó el pelo. Lyon! Esa gente ya no tiene nada. con un marido y un hogar. estuvo segura de que nunca había amado a nadie como a ese hombre. pero la emoción le impedía respirar. Levantó los ojos y vio el carruaje de Lyon que se detenía al lado del suyo. Millicent. Millicent no pudo evitar que las lágrimas se derramaran de nuevo. Le secó dulcemente las lágrimas. se apresuró a ayudarla para que no resbalara. Han sido separados de sus familias y de su tierra. Han sobrevivido a muchas guerras. Volvió a mirar a la futura madre. que tenía pocas esperanzas de un futuro para ella y para su hijo. corrección Cari 214 . Y no hay nada esperándoles al final del camino. El lacayo le tocó el brazo. Pero son fuertes y orgullosos. Traducción Rosanic. y la diferencia entre su situación y la de esa desventurada era abrumadora. se aferraba a unas pocas migas de pan debajo de una carreta. en ese instante. —Está aquí Su Señoría. Subió la lodosa pendiente para reunirse con él. —Esta no es la hermosa Escocia de la que te habían hablado ¿verdad mi amor? —¡Es tan terrible. como bien dices. Millicent le besó y. Entonces lloró sin contenerse por la miseria que acababa de presenciar. —¿Puedo ayudarla. Cuando cogió la mano que le tendía Lyon para subir al carruaje. estaba retrasando darle a Lyon la noticia de su embarazo porque esperaba el momento apropiado. milady. —Me ocuparé de eso inmediatamente. Con un poco de ayuda por parte de gente compasiva. Y a pesar de todo siguen conservando su orgullo. querida. —No puedes derrumbarte cada vez que vienes aquí. —Hay algo más —murmuró él. Él la apretó contra su cuerpo y la puerta se cerró.Millicent quería ser fuerte. El carruaje estaba regresando lentamente hacia el castillo. Y ahora están siendo expulsados de sus casas por los mismos que se enriquecieron con su trabajo. Cuando Lyon se separó de ella. Jo. pudo por fin dar libertad a su llanto. estaba segura de estar también embarazada.

Millicent le rodeó el cuello con los brazos. ¿Cómo es posible? ¡Esos propietarios echan a la gente! ¡Son compatriotas suyos. Es el mejor modo de llegar a los propietarios. Tú me amas tal como soy y con eso me basta. Campbell y la señora MacAllister juntos. Pero fue en vano. —Dentro de tres días es la fiesta. miembros de sus clanes! ¿Cómo pueden ser tan injustos con otro ser humano? Los ojos de Lyon brillaron de emoción. Capitulo 30 —Ya es bastante penoso que todos los miembros de esta casa anden de puntillas desde hace varios días. La única razón por la que Howitt te acompaña es porque no deja de darme la lata. —Te equivocas completamente —dijo Lyon sujetándole la barbilla para obligarla a mirarle—. Traducción Rosanic. —Los patanes deben tener un buen guía. corrección Cari 215 . del mismo modo que nosotros no podemos salvar a todos esos desgraciados que están en el río… pero lo intentaremos. Está todavía más preocupado por mi comportamiento de esta noche que Truscott.Ella asintió y cerró los ojos para apartar la imagen de la pequeña bajo la carreta. —Había una niña. —Nuestra relación es un peligro —murmuró—. Con unas cuantas palabras haces de mi lo que quieres. pero ahora me está poniendo una escolta para que me vigile como si no fuera capaz de actuar correctamente. Está a punto de dar a luz. Tú y yo. —Bueno. nos esforzaremos por mejorar la situación. juntos. cortés y agradable estarían menos preocupados ¿no? Él sonrió. si fueras un caballero dulce. No todos cambiaran de idea. tranquilo. —Deberías haberla llevado a Baronsford. La furibunda mirada de Millicent iba de Lyon a su secretario el cual estaba fuera del carruaje esperando a que ella bajara. sin marido y sin familia. —Lo intenté pero no quiere.

Toda la casa está con los nervios de punta. hubiera estado fuera de lugar celebrar fiestas en el castillo. después de la reunión. Un segundo carruaje estaba esperando a pocos metros de allí. —Creo que los invitados empezaran a llegar al principio de la tarde. pero le daría la noticia esa misma noche. Se apoderó de sus labios con pasión y ella se derritió por un instante en la magia de su beso. Howitt —le cortó ella suavemente—. milady. milady —dijo el secretario—. milady —contestó él evitando mirarla—. —Le prometí a la señora MacAlister que la llevaría de vuelta a mediodía. ¿Se ha invitado al rey y nadie me ha dicho nada? Él emitió un tembloroso suspiro. algo de superstición. —A pesar del trágico suceso —continuó el secretario— muchos de los invitados que se quedaron a pasar la noche tuvieron un comportamiento… poco amistoso. Millicent se bajó con los ojos brillantes. —¡Pero todavía me queda mucho camino por recorrer! Ella se inclinó hacia él. Después de ese funesto día. pero de repente se fijó en Howitt que no sabía donde mirar mientras esperaba fuera del carruaje. —A decir verdad.—Regresa pronto de visitar a los vagabundos para que podamos disfrutar de una siesta. ya dominas perfectamente la técnica. Dos criados estaban llegando con más cestas de comida y mantas. ciertamente. Pero antes de empezar me gustaría que me explicara que es lo que le incomoda tanto. En la actitud del personal de la casa había. —Entonces dejaremos que nuestra corte de criados se ocupen de ellos hasta que estemos listos para verles. Tenía que haberlo sospechado. Uno de mis principales defectos es la timidez… —Pare. —Nada. Miró como se alejaba el coche en dirección al pueblo. Todavía no le había dicho nada a Lyon de su embarazo. Entonces perfeccionaré mi técnica para hacer lo que quiera contigo. la última vez que se celebró una fiesta tan importante en Baronsford. corrección Cari 216 . fue el día de… el día del accidente. Él deslizó una mano bajo su capa. con Lyon herido y Emma muerta. —Recuérdame que mañana le despida. —Creo que tu secretario se está impacientando. De modo que si nos separamos iremos mas rápido y… —Una excelente idea. —En cualquier caso. La atrajo hacia sí para darle otro beso y ella se dejó envolver por su suavidad. —¿Murmuraban por lo que había sucedido? Traducción Rosanic.

—¡Date prisa! —Exclamó Lyon— Necesito saber que está sana y salva y me importan un pimiento todos los pavos reales que tienen que venir aquí esta noche. un hombre regordete con las ideas más bien confusas. Todavía no ha vuelto —contestó Walter frunciendo el ceño—. corrección Cari 217 . Sin embargo no dejó de sorprenderse cuando vio que su primo acompañaba a los dos lacayos que le subían al piso superior. Le pido disculpas. El conde de Dumfries. Devuélveme a mi esposa. te la traeré. Aunque fuera en gran parte responsable de los problemas que había en la frontera. Vamos a ocuparnos de nuestra misión aquí y volveremos a Baronsford con tiempo suficiente para prepararnos. Lyon tenía ganas de coger una pistola y pegarle un tiro entre ceja y ceja. —¿Está Howitt con ella? —Creo que si. señor Howitt —dijo Millicent conteniendo las lágrimas de emoción—. Lo haremos lo mejor que podamos. Lyon estaba a punto de contestarle que era un gusano asqueroso cuando Walter Truscott apareció en el umbral de la puerta. Walter. había hecho una cuestión de honor llegar mucho antes que el resto de los invitados. Solo me importa ella. El resto de los invitados estaba empezando a llegar y lord Aytoun tenía que empezar a prepararse. sus pares le considerarían un traidor. Ahora démonos prisa. el conde sugería que. entendemos y apoyamos lo que Su Señoría y usted pretenden hacer y al mismo tiempo deseamos demostrarle a toda esa gente que estamos mejor desde que usted llegó y que es una bendita suerte que sea nuestra señora. —¿Has mandado a alguien al río? —Hace una hora. Voy a acercarme yo a caballo. —Estoy emocionada. Desistió de la idea por miedo a arruinar la alfombra persa. Traducción Rosanic. No hemos sabido nada. el día y a los invitados. —¿Qué sucede Walter? —Millicent todavía no ha vuelto.—Hablaban de escándalo sin disimulos. si Lyon hablaba esa noche a favor de los granjeros. Después de pasar dos horas escuchando sus tonterías en la biblioteca. Por eso es por lo que estamos decididos a que esta sea una fiesta perfecta. No te preocupes. Ha debido perder la noción del tiempo. El cambio ocurrió en cuanto se acercó a la carreta de la anciana y preguntó por Jo. Mientras se dirigía hacia el río. Millicent no podía sospechar que olvidaría tan rápidamente esa promesa y también la hora.

—Podemos ir por detrás si quieres. Lyon y ella la educarían junto a su propio hijo. y Truscott se bajó para ayudar a Millicent. Él sabía lo que había que hacer y se encargó de todo. corrección Cari 218 . —¿Se va a quedar con la recién nacida? —Creo que será lo mejor. —Siempre será bienvenida. Jo había muerto. Esperaba oír alguna protesta pero para su sorpresa no se produjo ninguna. —Por la cantidad de carruajes y de mozos que hay. —¿Quiere venirse a vivir con nosotros a Baronsford? Así la verá crecer. se diría que ya ha llegado casi todo el mundo —dijo Howitt mirando por la ventanilla. se encontró al borde del río con la criatura arropada bajo su capa. —¡Y pensar que todo el mundo quería a toda costa evitar otro escándalo! —Le dijo a Howitt. con su diminuta hija envuelta en un tartán en un brazo y aferrando con la otra mano la de Millicent. Según las pocas palabras que había murmurado cuando se acercaba el final. La he oído. —No —decidió Millicent —. Los espectadores se limitaban a mirarla en silencio. Millicent había conseguido reconstruir algo del pasado de Jo. Después de lo que pareció una eternidad. Nadie tiene porque saber que has vuelto hasta que tengas oportunidad de cambiarte de ropa. —Si. Truscott se removió. Percibió la mirada seria de Truscott que bajaba por la colina. intranquilo. Sintió alivio al ver aparecer a Truscott. La anciana que había compartido su carromato con Jo se reunió con ella. Una historia llena de sufrimiento y traición. La pequeña vivirá a través de su hija. El carruaje se detuvo delante de las enormes puertas de Baronsford. se abrió la capa y contempló al diminuto bebé que dormía con los puñitos cerrados.El médico que Millicent había mandado llamar a Melrose había llegado demasiado tarde. Pero puede que regrese algún día solo para ver como está. Ella oyó los murmullos incluso Traducción Rosanic. Entraremos por la puerta principal. —No. Has actuado como te dictaba tu conciencia y no está mal que puedan comprobar lo que ha hecho su avaricia con toda esa gente inocente. —No te preocupes por eso Millicent. A lo mejor… pero antes tenía que pasar mucho tiempo. La anciana negó con la cabeza. Ya era hora de irse. mientras los criados envolvían a Jo en un sudario y la llevaban a la iglesia del pueblo. Una vez dentro del coche. He oído lo que le contaba de su vida. Iba a cuidarla muy bien. Algunos agacharon la cabeza antes de volver a sus ocupaciones. Quizá algún día esta niña pueda vengar a su madre. Walter Truscott le dio una amistosa palmada en la mano. gracias.

después de echar un vistazo al lugar de donde se había quitado el retrato de Emma. Volvió a cerrarse la capa y.antes de subir los escalones. justo cuando estalló en desgarradores sollozos. milady. y. Millicent se había detenido al pie de la inmensa escalera. Le encontró justo detrás de las puertas del gran salón. Le temblaba la voz. Espero que lo comprendas. —No. Se abrió cuidadosamente la capa para enseñársela a Lyon. —Me he retrasado. ¿Cómo iba Traducción Rosanic. Desde allí podía hablar a los invitados. —Me ocuparé de ese angelito. Algunos invitados rezagados estaban en el vestíbulo quitándose las capas. Cogió a la niña con ternura. empezaron a murmurar y el rumor fue creciendo llegando hasta el salón y la sala de baile. —Estaba en el río. y empezaron a peinarla. atravesó el gentío para ir en busca de su marido. Llegó al descansillo temblando como una hoja. en el campamento de los vagabundos —le anunció—. cruzó el vestíbulo en dirección a las escaleras. Incluso los músicos dejaron de tocar. Entró y los criados la saludaron. Finalmente. Hay al menos cincuenta familias más. Estaba más elegante que nunca. pero nadie se presentó. Se miró la suya llena de manchas y las botas embarradas. como una ola. Tienen hambre. ¿Acaso se había vuelto loca para dar semejante espectáculo delante de toda la nobleza de los alrededores? La señora MacAlister la había seguido. Unos serviciales criados se apresuraron a cerrar la puerta de su dormitorio cuando entró en él. volvió a hacerse el silencio. pero sus palabras hicieron que Millicent llorara con más fuerza. ni familia. sin mirar atrás. con lo poco que poseen amontonado en viejas carretas o en su propia espalda. Es lo único que les queda. Luego. Sacudió la cabeza. mientras daba a luz a esta niñita. todos los invitados presentes se quedaron callados. nadie que la quisiera o que la ayudara. Usted tiene que cambiarse. Las doncellas le quitaron la ropa y le pusieron otra seca y limpia. Millicent estaba en una especie de nube. No tenía hogar. era poco más que una niña. seguía hablando como si estuviera a solas con su marido en vez de rodeada de gente. esta noche ha muerto una mujer joven. a pesar de todo. corrección Cari 219 . Al contrario. murió entre el lodo al borde del río. no era una mujer —se corrigió a si misma—. como la calma que precede a la tormenta. —Este es el motivo de mi retraso. —A partir de ahora ya me las arreglaré —le dijo a Truscott mientras se disponía a entrar. están enfermos y sin embargo conservan su orgullo. todos a la vez.

Era Lyon que estaba de pie en el umbral de la puerta. Llamaron a la puerta y alguien fue a abrir. pero no suponía que iba a asustarte. Le apretó con fuerza por temor a que se cayera cuando en realidad era ella la que apenas se tenía de pie. —Debo estar soñando… —No. Creo que esta criaturita no va tardar en despertarse y tendrá hambre. Millicent se acordó entonces de los invitados y de la importancia de esa recepción. las doncellas. aterrorizada por la idea de tener que salir de esa habitación. dejaron de moverla de un lado a otro y se apartaron a la vez. —Estás de pié. —Deberíamos bajar. Se quedó sin aliento y las lágrimas le nublaron la vista. mi amor. De repente. Cuando volvió en sí estaba tumbada en un sofá y Lyon estaba ladrando órdenes a su lado. —¿Estás segura de que te encuentras bien? —Si. —¿Cómo? ¿Cuándo? Las lágrimas se negaban a dejar de manar. Bebió un sorbo de vino que alguien le acercó a los labios. —Una de las criadas de la cocina esta criando a su hijo de dos meses — anunció la señora MacAlister—. corrección Cari 220 . Tú… —Quería darte una sorpresa. Millicent se giró para ver de quien se trataba. muy bien. Se levantó lentamente. Si. Millicent vio a través del espejo la imagen de una mujer extrañamente familiar. —Estoy bien. Se secó las lágrimas y se aferró a su brazo. Extendió una mano hacia él al mismo tiempo que todo a su alrededor empezaba a dar vueltas. Te lo explicaré más tarde. Millicent se lo agradeció con un gesto y el ama de llaves desapareció con la niña. que habían recuperado el movimiento. Aspiró profundamente. La atrajo hacia sí. Traducción Rosanic. Estaba preparada para enfrentarse a todo. pero en lo único que podía pensar era en las piernas de Lyon. Las dos doncellas la sujetaron justo cuando se desplomaba.a superar Lyon la vergüenza que acababa de hacerle pasar? ¿Y cómo iba a disculparla ante los demás? El vestido que le pusieron estaba veteado de hilos de plata y contempló distraídamente las hábiles manos que la estaban peinando. Tomó la mano de su marido y se levantó a pesar de las objeciones de éste.

la persona más importante para ella de toda la velada. lo más importante de todo. —Solo es para subir las escaleras durante unos pocos días. Por primera vez en su vida. —No te olvides de que además he andado —dijo él. Ella se ruborizó. unos a sus casas y otros a dormir. — ¡Nunca lo olvidaré! ¿Cuánto tiempo hace que guardas ese secreto? —Ocurrió poco a poco y estaba esperando el momento adecuado para que vieras un progreso significativo. corrección Cari 221 . Millicent se desplomó contra el pecho de su esposo. hablando de mil cosas. Al verte esta noche. no pude esperar más. Otros se quedaron boquiabiertos. Al retroceder un poco le vio como se apoyaba en el bastón y les hizo señas a los lacayos para que trajeran su sillón. se sentía como un ser humano. Pero Lyon no tenía fuerzas para subir solo las escaleras. Es la forma más rápida de llegar al dormitorio —le engatusó ella en voz baja. todos ellos habían salido de la zona de servicio para contemplar la curación de su señor. estaba evidentemente orgulloso de ella. Lyon. —Te amo. en el salón de Baronsford. Cuando oyó que el carruaje del conde se iba. Ahora. Cuando había vuelto con su esposa después de haber subido a buscarla. toda una vida de preocupaciones saltó por los aires mientras se mantenía. con la niña en brazos. Conservaré el recuerdo de esta noche toda mi vida. —Has estado perfecta —le murmuró él al oído. cuando el conde de Dumfries decidió despedirse por fin. Traducción Rosanic. estaba feliz siendo quien era y como era. tengo más sorpresas que enseñarte. enfrentándote a los lobos con valor. — ¡Y tú estás de pie! Apenas puedo creerlo. desde política hasta las condiciones de los desplazados y lo que se podía hacer para mejorar su situación. Le traían sin cuidado las críticas o las frases de aprobación.Capitulo 31 Quince días antes la velada le habría parecido a Millicent un sueño. todos los invitados se habían quedado pasmados. Y. orgullosamente cogida del brazo de su marido. Algunas veces se sorprendía a sí misma hablando con apasionamiento. Muchos de ellos le miraron como si se hubiera producido un milagro. Ya se había retirado todo el mundo. —En ese caso —respondió él con una sonrisa maliciosa—. Millicent le abrazó muy fuerte. era que Lyon. En cuanto a los criados. —No volveré a sentarme en esa cosa —protestó él.

Él lo había comprendido. —Será mejor que aprovechemos para dormir esta noche. —Es una buena decisión. Le pediré a la señora MacAlister que nos la traiga en cuanto se despierte. —Cuando mencionaste que querías una casa llena de niños… —Lo decía de corazón. — ¿Ya le has escogido un nombre? —Pensaba llamarla Josephine. —He decidido acabar con ese distanciamiento. Lo que más eché de menos mientras estuve casado con Emma fue a mi familia. si es que ellos lo desean también. Sin necesidad de tener que preguntárselo. Me habían abandonado y eso me destrozaba por dentro.Will y John trajeron el sillón y Lyon entregó el bastón a Millicent antes de sentarse en él sin ayuda. Una vez en sus habitaciones. —Un nombre muy bonito. mi amor. Millicent entró en el dormitorio y se encontró a su marido acostado. —Es algo que he estado esperando durante toda mi vida. Después del accidente me di cuenta de que mis hermanos habían cortado los pocos vínculos que nos unían. — ¿Qué más hay? —Quiero hacerte feliz. — ¿Te molesta? Él rió mientras le tendía una mano. La besó con una pasión que la hizo estremecer. — ¿De verdad? —Preguntó Millicent colocándose a su lado—. — ¿Cuándo podré ver al nuevo miembro de la familia? En esta ocasión ella no pudo contener las lágrimas. La señora MacAlister le mandó decir que la niña estaba durmiendo y que era mejor esperar al día siguiente para que el conde la conociera. No me importa como lleguen aquí —repitió él—. ella le miró a los ojos. —Eso ya lo has logrado. Estaba tranquilamente durmiendo. Te amo y te prometo que te compensaré por toda la tristeza de tu pasado. ¿Lo dices en serio? ¿Te gustaría tener un hijo propio? — ¡Un montón de ellos! Y me importa un bledo de donde provengan. me imagino que con una recién nacida en casa las noches van a ser menos tranquilas que hasta ahora. No quiero que te preocupes por herederos y tonterías por el estilo. —Pero solo es una pequeña parte de lo que deseo del futuro. había decidido que educarían a la niña como si fuera de ambos. Su madre se llamaba Jo. —Esta noche me he acercado a verla una vez —le contó ella subiendo delante de él—. Le cogió el rostro entre las manos. corrección Cari 222 . Entre Traducción Rosanic. se puso en manos de Bess. Cuando le quitó el camisón. Me sentía aislado y solo.

Necesitamos que te cuide un buen médico. Y… Ohenewaa. —Y también está el que crece dentro de mí. Traducción Rosanic. luego le embargó la emoción. cuando has estado a punto de desmayarte. con mi peso encima —vaciló. ella podría… — ¡Detente! —Le regañó ella suavemente— No hace falta ponerse así. La hizo rodar en la cama para colocarse encima de ella. En este momento algo de los dos esta empezando a vivir.todos esos pobres hay chavales hambrientos y huérfanos. corrección Cari 223 . hubiera debido sospechar que no solo era por la preocupación. Ella le hizo callar poniéndole un dedo en los labios. —Esta noche. —Te diré lo que es bueno para mí —murmuró antes de obligarle a callar con un beso. A mi modo de ver. ¡Nuestro hijo! ¿Cómo te encuentras? No comes lo suficiente y no descansas lo bastante. ¿Crees que nos quedará energía suficiente para criarle? Las palabras de Millicent tardaron un poco en penetrar en el cerebro de Lyon. —A lo mejor esta no es la postura que más te conviene. — ¿Es cierto eso? —Preguntó— ¿Llevas a nuestro hijo? Ella asintió secando la lágrima que caía por su mejilla. Algunos vagan por Londres en plena noche. Hay niños negros que han sido arrancados de su tierra. no nos costará demasiado llenar la casa. —Si mi amor. —Quiero que mi mujer y mi hijo reciban el mejor de los cuidados. Ella le rodeó el cuello con los brazos.

Violet no pudo evitar sentir compasión por ella. corrección Cari 224 . mirando con nerviosismo a su alrededor—. Llegará antes de la cena y yo tengo que coger la carreta de mi padre. Violet se soltó y se dio media vuelta para seguir su camino. de las casas salía el apetitoso olor de los desayunos y para ella ese ambiente le resultó relajante. me mataría. Todos los sentidos de Violet se pusieron alerta y olvidó su ira. —Si estás mintiendo te juro que… La mujer se abrió el chal que le cubría los hombros dejando ver unas marcas rojas y oscuras. Me contestó que no era asunto mío y que. Volvió a sujetarla del brazo pero Violet se soltó de un tirón. Dio un salto hacia atrás hasta que la reconoció. — ¿Cuándo volverá? —Esta noche —contestó la mujer con la misma mirada inquieta—. —Yo quería saber porque tenía tanto empeño en que le llevara a Melbury Hall. desde detrás de la carreta donde se ocultaba. El culpable era Ned. Me ha Traducción Rosanic. — ¿Por qué te golpeó? —Preguntó. luego se detuvo y desanduvo el camino. —Se portó mejor conmigo que contigo. Llevaba en un brazo la cesta de comida que la señora Page había preparado para la señora Trimble y en el otro un paquete de periódicos que tenía que entregar al nuevo maestro de la escuela. Nos utilizó a las dos. Y está planeando hacer algo malo en Melbury Hall. Dio unos pasos más en dirección a la parroquia. Comprobó que los escasos viandantes no les estaban prestando ninguna atención. una mujer que la sujetó de un brazo. al menos las señales no se ven a menos que yo misma las enseñe. si no guardaba silencio. Pero estuvo a punto de estrangularme porque sí. La otra no se había movido del sitio. — ¡Te prohíbo que me dirijas la palabra! —Por favor.Capitulo 32 Violet le pidió al mozo que la esperara con el carruaje cerca de las tiendas que rodeaban la plaza del mercado en Knebworth. si no le obedecía. — ¡Déjame en paz! —Va a volver —dijo la mujer. La última vez que había visto a esa mujer había sido en la cama de Ned Cranch. Es un canalla. Pasaba por delante de la herrería y los establos cuando repentinamente salió a su encuentro. Me utilizó. —Te lo ruego. Violet… Sé como te llamas y que trabajas en Melbury Hall. El cielo estaba azul. Tengo que decirte algo muy importante.

corres el riesgo de que no vea las cosas igual y lo venda todo. sin mencionar a ese cretino. —He molestado a todo el mundo —dijo por centésima vez—. —Luego le dices al mozo que me está esperando en los alrededores del mercado que tuve que irme a Saint Albans. Como renunciaste hace meses a la propiedad. Sin decir más. Traducción Rosanic. Y por si fuera poco. entre las barras de hierro y las cajas de clavos que llevo cada quince días a Melbury Hall en nombre de mi padre. Dile también que en Melbury Hall tienen que prepararse para hacer frente a un problema esta noche. Hemos hecho todo lo que hemos podido… por ahora. Violet vio que por la calle pasaba el carromato que llevaba la leche desde Solgrave a Saint Albans todas las mañanas. Creo que tiene una habitación alquilada en la taberna. — ¿Dónde está ahora? —En Saint Albans. Lyon ayudó a su mujer a subir al carruaje después de haber estado descansando mientras cambiaban los caballos. pero no te olvides de advertirles de que corren peligro. Quiere estar allí a la hora de la cena para poder salir de la carreta sin que nadie le vea. Estoy segura de que sus intenciones no son nada buenas. corrección Cari 225 . Yo me ocupo de él. Y parece que incluso ha mejorado en las propiedades vecinas. Por supuesto tengo que ponerme en contacto con él. Él entrelazó sus dedos con los de ella. Le entregó la cesta y los periódicos a la otra mujer y le dijo rápidamente lo que tenía que hacer.ordenado que le esconda debajo de un toldo en la parte de atrás. a media mañana. el herrero. Walter Truscott me dijo que el estado de ánimo de los granjeros era mejor. El último día del viaje. —Truscott también me dijo —continuó Millicent con tono vacilante— que debería convencerte para que te acercaras a tu hermano Perfore. —No es cierto. me mataría! —Dile solo que te acabo de decir. pero preferiría que el primer acercamiento no tuviera nada que ver con la propiedad ni con la herencia. —Por desgracia es algo que puede acabar de repente si algún otro propietario decide echar a sus granjeros. corrió para alcanzar al carromato. lo he hecho nada más llegar a Baronsford. al lado de la fábrica de ladrillos. — ¡No puedo hablarle de Ned. —Antes de que nos fuéramos. habíamos planeado estar aquí quince días. —Perfore jamás haría una cosa así —replicó Lyon con firmeza—. Millicent le había confiado de mala gana a Josephine a la nodriza. Conocía al cochero.

Ned parecía haber terminado su discurso ya que los hombres estaban pidiendo cerveza mientras charlaban entre ellos. había dos miserables monedas. corrección Cari 226 . el mismo que había ido varias veces a Melbury Hall. pegada a la pared. en tanto Ned seguía hablando. Violet se acercó. sus manos y piernas pesadas y sus movimientos carecían de elegancia. —… Os quedareis en el bosque hasta que veáis salir las llamas de la casa —estaba diciendo Ned—. sentado en un taburete. Detrás de ellos estaba el empleado de Jasper Hyde. —Estoy segura de que harás lo que creas mejor —le dijo ella. Se escondió mejor cuando entró un hombre bronceado. Tenía que detenerles pero no se le ocurría como hacerlo. Violet comprendió que se dirigía a su habitación. En el ajado sombrero que tenía en el suelo. Ahora a Violet ya no le parecía tan guapo. Harry y el señor saben a quien estamos buscando. Violet escuchaba con el corazón en un puño. Ned.Tenía que pensar bien cual sería el mejor modo de acercarse de nuevo a su hermano. la cogéis y volvéis rápidamente al bosque. En cuanto os señalen quien es. A pesar del ruido reinante. Violet le espiaba escondida en un rincón de la taberna. El hombre se apoyó en su bastón e indicó a los demás que se sentaran en una mesa aparte donde se les unió Ned. luego se levantó y una chica se colgó de su brazo. Los hombres cantaban a gritos y soltaban sonoras carcajadas viendo a dos parroquianos completamente borrachos que bailaban empujando a todos los presentes y recibiendo a cambio alegres palmadas. Se suponía que iba a volver a Knebworth al cabo de dos horas y Violet estaba intrigada por descubrir que es lo que estaba planeando. No podéis utilizar el camino para salir de allí. Sus rasgos eran duros. abrazaba a una chica. Millicent depositó un beso en la mandíbula apretada de su marido. no quería apresurar las cosas. La sala estaba llena hasta los topes y un violinista. tocaba una alegre giga. siguió su mirada y vio que entraban media docena de hombres con mala pinta. Seguramente se trataba de Jasper Hyde en persona. medio derrumbado Traducción Rosanic. le llegaron retazos de la conversación. Vio que Ned le decía algo a Jasper Hyde mientras señalaba hacia el techo. con una jarra de cerveza en la mano. Querían secuestrar a Ohenewaa y para conseguirlo iban a quemar Melbury Hall. Cuando Ned dirigió la atención a la puerta. El ruido iba aumentando de volumen por la llegada de más clientes y tenía la sensación de que ni siquiera podía oír sus propios pensamientos. Al mirar alrededor de la estancia se fijó en un hombre que estaba roncando. el cual respondió con una sonrisa.

Los ojos de él brillaron en la oscuridad. Cuando chocó contra la pared. No puedes destruir Melbury Hall. — ¡Joder! ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Sigues queriendo pegarte a mí? ¿Es eso? ¿No has tenido suficiente. —El único cerdo eres tú —gruñó— Si. Cuando cayó lentamente al Traducción Rosanic. sobre todo el idiota de Moisés. prefiero su vida a la tuya. zorra? ¡Estoy hasta las narices de ti! —No se trata de mí —dijo ella acercándose a él—. El estrecho descansillo que había al pie de las escaleras estaba oscuro. Violet se agazapó allí aferrando el puñal. Cuando la alta figura de Ned apareció. Por eso quieres salvarles. Los ojos de Ned se pusieron vidriosos y se le doblaron las rodillas. Hay demasiada gente cuyo futuro depende de esa propiedad. —Tu solo eres una ramera avariciosa que ha venido a reclamar su parte ¿verdad? —No. He venido para impedir que hagas daño. Te gustaría dejar que te… Le clavó el puñal en el pecho con todas sus fuerzas. Al lado de su mano había un puñal. — ¡Ned! Él se dio la vuelta. —Solo quiere a Ohenewaa. Para evitar que asesines a gente buena. No puedes… Se estremeció de dolor cuando le agarró un mechón de pelo y tiró con fuerza. que había conseguido librarse de la chica. se encaminaba hacia la puerta que conducía a las escaleras. aparte de la tenue luz que llegaba desde la taberna. Si lo haces por eso. Volvió a clavar el cuchillo y él volvió a tambalearse. Se acercó y él ni se movió cuando ella le cogió la daga y se lo escondió en la manga.encima de un banco. corrección Cari 227 . notó que la hoja entraba más profundamente. no muy lejos de ella. Ned. Hyde estaba impartiendo órdenes a sus hombres. No destruyas tantas vidas por una estupidez como esa. Incluso antes que la mía. primero sorprendido y luego furioso. Violet se abrió camino hasta la puerta para llegar antes que el albañil. — ¡Ah! —Tengo algo de dinero. salió de golpe de la oscuridad. Es un tonto por creer que es una hechicera. —Me parece que te gustan esos asquerosos esclavos. — ¡Largo de aquí. Ned. Notó que sus dedos se crispaban antes de tambalearse sin soltarla. — ¿Y porque debería importarme? ¡Solo es una esclava! La estaba mirando desde lo alto de su estatura cuando una repentina idea le cruzó la mente. puta! Lo que voy a ganar con este trabajo no lo vas a ganar tú en toda tu vida. no es cierto. te lo entregaré todo.

Ante la idea de no volver a verles nunca le pareció como si una plancha de acero le aplastara el corazón. Nunca hubiera podido llegar a Melbury a tiempo. los gritos y las risas. La diligencia del correo estaba a punto de salir de Saint Albans. luego. Ni para Melbury Hall. El cochero estaba subiéndose en el asiento y los dos caballos piafaban impacientes. con último estremecimiento. dejó de respirar. Suficiente para abandonar el pueblo. Acababa de matar a un hombre y el alarido que se empezaba a formar en su cerebro era más fuerte que la música. Diez chelines y algunos peniques. como entre la bruma. andaría tanto tiempo como sus piernas la sujetaran. Y cuando el conductor se negara a llevarla más lejos. —Móntale bien. Le dio una palmadita en la cabeza y subió las escaleras con paso inestable. Violet contó el dinero que llevaba. Ya solo le quedaba irse. preciosa —dijo un borracho con una grosera carcajada. al padre de su hijo… Se envolvió con la capa y entró en el ruidoso ambiente de la taberna. No podía involucrar a nadie en su deshonra. De pie a su lado contempló por un instante al hombre que había creído amar. En el exterior el aire era frío y por fin volvió a la realidad. Traducción Rosanic. corrección Cari 228 . pero no tenía otra elección. Unas burbujas rosadas aparecieron en las comisuras de sus labios. Ella pudo por fin liberar su pelo y vio la mancha que empezaba a formarse en la camisa de Ned. Encontrar un lugar donde no sería una vergüenza para su madre y su abuela. Violet cayó con él. Les había avisado y había hecho todo lo que había podido. Había gente por todas partes pero la veía borrosa.suelo.

pero no creo que Violet lo supiera cuando él empezó a cortejarla. — ¿Para ir a visitar a su madre y a su abuela? —No creo. Una extraña forma de actuar la de ese individuo… y me temo que Violet se ha dejado conquistar por él. —Le está trayendo la alegría a esta casa ¿y cree que nos molesta? Nada de eso. Gibbs se lo contará todo. Todos habían reaccionado igual. visiblemente preocupada—. —Y Violet no se encontraba bien últimamente —añadió en un murmullo —.Capitulo 33 —Siempre me quejo de la gente que llega a Melbury Hall sin avisar y ahora estoy haciendo lo mismo —se disculpó Millicent. Dijo que iba a Saint Albans para ver a Ned Cranch. el que nos dejó de repente sin terminar el trabajo justo antes de que usted se fuera a Escocia. La señora Page y Gibbs habían aparecido hacía dos horas para comentar las noticias recién llegadas de Baronsford. — ¿Quiere cuidar de la niña mientras hablo con Gibbs? Alguien debe ir a Saint Albans a buscarla. Ohenewaa. Mary miraba extasiada a la criatura que su señora tenía en los brazos. ¿Puedo cogerla? Millicent le entregó a la dormida Jo. Millicent recordó el morado en la cara de Violet y su rechazo por la comida. La condesa viuda. — ¿Y donde está Violet? —Ha ido a hacer unos recados al pueblo esta mañana y desde allí se ha ido a Saint Albans. El único que no había tenido ocasión de acunar a la niña había sido sir Richard. desde Navidad. quien estaba secuestrado por Lyon en la biblioteca. — ¿Cuándo fue? La señora Page le reveló que. — ¿El albañil? —Si. Amina. —Por supuesto. Me temo que se ha metido en problemas. milady —contestó la señora Page. —Salimos dos días antes de lo previsto —continuó—. incluso Gibbs. Ned Cranch buscaba cualquier excusa para acercarse a la joven. corrección Cari 229 . — ¿Cómo? Está casado ¿no? —Si. y ni siquiera nos dio tiempo para enviar un mensajero para que avisara. Traducción Rosanic. El chico que la acompañaba trajo un mensaje de su parte diciendo que estuviéramos preparados para tener problemas. milady.

— ¿Hay algún lugar donde podamos escondernos que esté más cerca de la casa? —Los establos. prende fuego a esas viejas cabañas. Y los coches están parados delante. de modo que prefirió quedarse. corrección Cari 230 . —Vosotros dos id a vigilar la entrada principal. Había pensado llegar a Saint Albans mientras sus hombres terminaban el trabajo. Acabaría con ese asunto cualquiera que fuera el peligro. y miraban de vez en cuando en su dirección mientras hablaban en voz baja entre ellos. Los pinchazos en el pecho empezaban a aparecer. pero todavía hay dos mozos ocupándose de los caballos. Ya se había hecho de noche y por entre las ramas de los árboles habían visto llegar a varios carruajes con una escolta a caballo. Vosotros cuatro. —No hay rastro de él. luego ve a los establos e incéndialos también. el tiempo iba pasando… Hyde reunió a los hombres. Estaba segura de que Violet no iría a casa de su madre. ni de ninguna carreta que haya venido del pueblo. regresó corriendo. Uno de los hombres que había enviado a espiar la casa. Los hombres de Londres se estaban impacientando y Jasper Hyde lo sabía. el dolor iba en aumento y soñaba con los distintos modos de tortura que iba a aplicarle a Cranch si no aparecía pronto. — ¡Así se habla! —Exclamó uno de los hombres— No hemos venido para estar sin hacer nada. Y no se arrepentía. no querría que se enterara de su desdicha. A medida que pasaba el tiempo. El dolor iba en aumento. Estaban formando un círculo a cierta distancia. Había que traerla de regreso a Melbury Hall. Traducción Rosanic. cerca de la entrada del servicio. También están los jardines de detrás de la casa. pero tenía el presentimiento de que la aventura iba a terminar mal como le sucedía desde hacía algún tiempo. con Ned Cranch o sin él. venid conmigo a la parte de atrás de la casa. —Creía que había salido de la taberna antes que nosotros —gimió Harry. nunca iba a permitir que se volviera a producir una desgracia como esa. Harry. este se disponía a subir a su habitación. — ¡Condenado matarife de mierda! —masculló entre dientes. Después de haber estado sosteniendo la mano de Jo mientras moría dando a luz a su hija. Pero no he podido entrar en los establos por si ese negro bobalicón estaba allí. aumentaba.Todo el mundo podía cometer errores. el peligro de ser descubiertos por los guardias o por los perros. Y seguían sin tener noticias de Ned Cranch. La última vez que Hyde había visto al albañil.

El dolor se estaba volviendo insoportable. Recordó una noche parecida a esa. Tano había superado a Hyde en fuerza. — ¡Maldita seas Ohenewaa! —grito en la noche. Vio la sombra que pasaba más cerca de él. Ya se podían escuchar los gritos de alarma. sujeto con cadenas. Entre los árboles a su derecha. rechazando la mano que le ofrecía el hombre. Desde niños. Uno de sus hombres se le acercó. colgado. pero Hyde continuó andando. a pesar de todo lo que les separaba. abandonado hasta que la muerte fuera a buscarle. ¡No! ¡No podía ser él! —Tano —susurró. Como niños que eran. El cerebro le estaba jugando una mala pasada a Hyde llevándole hacia atrás inexorablemente. Llegaron a la orilla del bosque y los gritos que llegaban de los establos se hacían más fuertes. Y le vio claramente. Era un niño y corría con los pies desnudos por las praderas que dominaban los campos de caña de azúcar con su amigo. A través de los últimos árboles podía ver como salía la gente de la casa. Sigue andando. Tano era un esclavo y Jasper sería algún día su amo. — ¿Qué dice? —preguntó el hombre que estaba más cerca de él. corrección Cari 231 . Traducción Rosanic. huían relinchando de miedo. Cada vez le dolía más. algunas cosas les acercaban. se podía oír el ruido del incendio y Hyde intentó apresurar el paso. Por un momento creyó ver a alguien correr delante de él en el bosque. Sin embargo. Allí estaba Tano. nada. Se volvió rápidamente apuntando con la pistola. así ella tendrá que… Se interrumpió. Le costaba respirar y el cansancio le aplastaba el corazón. pensaban igual y compartían los mismos sueños… y el mismo padre. le miraban acusadores. Hyde retrocedió. luego nada. intentó correr pero sus pies se habían vuelto de plomo y cayó de rodillas. Le habían bautizado como Thomas. con la pistola en la mano. pero era Tano. hubo un movimiento. que llevaba el nombre de un río sagrado. Se puso de pie con esfuerzo. llevándose una mano al pecho.Hyde. Efectivamente. También allí había tenido éxito Harry. —Deslízate hasta la casa sin que te vean. Hyde se detuvo. Seguro que estaba teniendo alucinaciones. abiertos completamente. Con Tano. Préndele fuego también. estatura y valor. Tano. Los caballos. tenía dos años menos que él. Sin embargo eso no importaba demasiado ya que Jasper era blanco y Tano negro. —Nada. Sus ojos negros. a su izquierda. tuvo que apoyarse en el bastón para seguir a sus hombres a través del bosque. Los criados corrían hacia todas partes. cuyos establos habían abierto. — ¡Ya ha llegado! —avisó uno de los hombres por encima del hombro. —No veo a ninguna vieja —le dijo uno de los hombres al oído. gritando.

Al cabo de un tiempo le resultó imposible cerrar los ojos. Hyde dejó caer el bastón y empuñó la pistola con las dos manos. Tano. a la altura del corazón. Moisés sujetaba al empleado de Hyde por el cuello y Gibbs llegaba corriendo de los establos. Todos se acercaron corriendo hacia Ohenewaa quien se había agachado al lado de Hyde. Ayúdame. — ¡Vas a morir bruja! Una mujer dio un estridente grito en algún lugar a su derecha y volvió la cabeza. Jasper salió de entre los árboles y la apuntó con la pistola. —Es demasiado tarde. Algunos mozos perseguían a un grupo de hombres que huían. Ohenewaa no decía nada. Mantenía los ojos abiertos.En medio de la humareda vio a Ohenewaa que se acercaba a él. El dolor del pecho se incrementó. ¡Era demasiado! Ordenó que encadenaran a Tano y le colgaran de las cadenas. —Me duele mucho. La respiración de Jasper era entrecortada. Lyon apartó la pistola de este de una patada. Uno de sus capataces había sido asesinado. Jasper comprobó que estaba en medio de todos los problemas que causaban los esclavos. Millicent vio a Jasper Hyde caer de rodillas y se volvió hacia Lyon quien bajó su arma. Tano se había rebelado abiertamente. Pero el negro salía reforzado de cada castigo. —Fue Tano quien te embrujó. estaba seguro. me has embrujado. corrección Cari 232 . El año anterior. Les había visto. y sin embargo seguía acercándose. Tano había muerto y ella le había lanzado un hechizo a Hyde. pero tenía un agujero en el pecho. Ohenewaa seguía avanzando con los ojos brillando de ira. tres blancos heridos y dos docenas de esclavos habían desaparecido en los bosques del oeste de la isla. A pesar de sus manos temblorosas. Por el rabillo del ojo vio a alguien a su lado. Traducción Rosanic. El dolor explotó dentro de su pecho al mismo tiempo que la detonación de una pistola. —Está aquí. Es como un hierro al rojo vivo… ¿Puedes oír… el ruido de las cadenas? Se le escapó una lágrima. Ella sacudió la cabeza. —Mujer. después de una revuelta especialmente sangrienta. —Libérame —imploró él con voz apenas audible— Te lo ruego… déjame vivir. había perdido la paciencia. Después de la muerte de su padre. Quiere… llevarme… con él.

Levantó los ojos al cielo. luego se volvió hacia Millicent. Vete en paz.—Entonces… perdóname. corrección Cari 233 . —Te perdona. —Mi hijo —respondió Ohenewaa—. —Te lo suplico. Tano era mi hijo. — ¿Quién es Tano? —preguntó esta. Millicent vio que de los ojos de Ohenewaa caía una lágrima en el pecho del moribundo al tiempo que le ponía una mano encima de la cabeza. La anciana le cerró los párpados y le tocó la frente. Traducción Rosanic. Hyde dejó de respirar y sus ojos se volvieron vidriosos. Tano… perdóname.

mis días están contados. — ¿Por qué? —Tiene usted el poder de hacer que cese la pelea entre sus tres chicos. —Ya no son chicos. Ohenewaa dejó su cesta llena de hierbas a su lado en el banco y lanzó una mirada fulminante a su amiga. — ¿Aunque le prometiera utilizarlos solo para hacer el bien? — ¿Por ejemplo? La anciana se encogió de hombros. Lo ha hecho bastante bien sin necesidad de magia. Luego ocúpese de su hijo pequeño. Puede que lo piense. conmigo no funciona. —Está usted subestimando su intuición y el estupendo trabajo de sir Richard. Tomó una bocanada de aire fresco. Ellos dieron comienzo a la pelea. No hablemos más de cartas.Epílogo —Debería escribirle a su hijo. pero aunque así fuera. igual que hice con Lyon. Y si no hace usted nada para ayudar a su hijo y a sus hermanos… — ¿Me lanzará un hechizo? —No sé de hechizos. Traducción Rosanic. —Es usted débil. —Sigo pensando que sabe de magia. —Así es. Ohenewaa entrecerró los ojos. —Escriba una carta a Perfore y haga que le llegue al mismo tiempo que la de Lyon. La condesa viuda levantó la vista por encima de sus gafas. ciega y tozuda. —No sé nada de magia negra. —Me estoy haciendo vieja. de modo que serán ellos quienes la terminen. No es más que una vieja caprichosa y no me lo quiere decir por pura maldad. Mi mala salud… —Guarde ese cuento para los demás. Sé que está perfectamente bien. Le encantaba ver las primeras flores que nacían en el jardín. ¿Cómo se llama? —David. son hombres. —Podría usarlos para encontrar a las mujeres ideales para Perfore y David. corrección Cari 234 . desde luego que no le enseñaría mis secretos. —Pero debe saber que me parece que está siendo especialmente cabezota. —Creía que no quería usted meterse en mis problemas. Lo que les devolverá al seno familiar es el matrimonio. —Entonces enséñeme algo más de magia.

Desde hacía algún tiempo Gibbs andaba más ligero y alegre. Millicent está muy preocupada. Millicent al oír esa risa. Ohenewaa asintió con la cabeza. Se sentó en un banco. pero ella no se dejaba engañar. Sin duda se trataba de amor.La señora Page y Gibbs fingían contemplar la rosaleda. —Se lo merecía —decretó Ohenewaa. —Esa criatura es perfecta. —Joseph fue el profeta que vendieron como esclavo ¿no es así? —En efecto. — ¿Hay noticias de Violet? —preguntó Ohenewaa. habían eliminado lo que quedaba de las cabañas y la construcción de nuevas casas en un terreno más elevado. —Será un poco difícil cuando nazca su propio hijo en otoño. —Cierto. Las golondrinas. —Por lo menos no se fue con el albañil. Los establos apenas se habían visto afectados y ya ni siquiera se notaba. Su esposa llevaba a la niña en brazos. Él todavía se apoyaba en un bastón. satisfecha. Traducción Rosanic. después del largo viaje de vuelta revoloteaban por encima de las chimeneas. —No. Dos recién nacidos en la misma casa… —Por eso estamos nosotras aquí. iba por buen camino. No la encontraron en Saint Albans. pero que final más horrible para él. Lyon y Millicent estaban paseando por un sendero. Josephine. Ambas mujeres permanecieron un momento en silencio observando el movimiento de los criados que entraban y salían de Melbury Hall. — ¿Puedo sostenerla ahora? Millicent le entregó a la niña antes de sentarse a su lado. Millicent se volvió hacia el bosque donde tiempo atrás vivían los esclavos. pero sus piernas iban recuperando las fuerzas día a día. —Se dejarían matar antes que admitir que se han convertido en grandes amigas —comentó Lyon quien había seguido su mirada. Después del incendio. Para ayudarles. en el otro extremo del jardín. — ¿Tiene pensado quedarse tanto tiempo? —Tanto como usted. echó una ojeada por encima del hombro en dirección a las dos mujeres. ser apuñalado por algún borracho en una taberna. La condesa viuda estalló en carcajadas al ver que Ohenewaa fruncía el ceño. —Quizá pasen por aquí para dejárnosla un rato —dijo Ohenewaa con voz llena de esperanza. corrección Cari 235 . Me gusta incluso su nombre.

Sus ojos azules rebosaban amor cuando la miró. — ¿Quién hubiera podido imaginarlo? —murmuró Millicent disfrutando de su felicidad y de la realización de todos sus sueños. Melbury Hall estaba reviviendo. —El próximo año. Las flores empezaban a brotar. tendré a uno en cada brazo. La casa emanaba alegría y prosperidad. los campos estaban más verdes y los juncos asomaban a lo largo de los muros y de los macizos de flores. por estas fechas. corrección Cari 236 . la niña tenía la cabeza apoyada contra su pecho y él estaba acariciándole la espalda con su enorme mano. Traducción Rosanic. Se volvió hacia su marido.Pensó que la vida estaba cambiando.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful