SUEÑOS PRESTADOS

(Borrowed Dreams)
MAY McGOLDRICK

RESUMEN ¿Casarse con el conde de Aytoun? ¡Imposible! Millicent Wewntwort conserva un recuerdo tan horrible de su primera experiencia matrimonial que se ha jurado no volver a repetirla nunca. Sin embargo no le queda un penique y la propiedad donde tiene refugiados a los esclavos que su difunto marido tenía en Jamaica está amenazada de embargo. De modo que es mejor aceptar la propuesta de la condesa viuda ya que solo se trata de un matrimonio de nombre. A cambio, Millicent disfrutará de una total independencia económica y podrá asegurar el futuro de sus protegidos. Cuando se conoce al que será su marido, no puede evitar un estremecimiento. Paralítico por culpa de un accidente, con el pelo revuelto y sin afeitar, Lyon Pennington, cuarto conde de Aytoun, parece que también ha perdido la razón. Pero ahora es demasiado tarde para dar marcha atrás.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Capitulo 1
Londres, enero 1772 —¡Esta no es la dirección correcta! En vez de girar hacia el antiguo templo, el carruaje se había dirigido hacia el oeste, hacia Fleet Street, y el cochero se estaba abriendo paso con dificultad por un camino entre la intensa circulación de la City. El abogado levantó su bastón para golpear el techo, pero la enguantada mano de Millicent apoyada en la suya, se lo impidió. —Se dirige hacia donde yo le he ordenado, sir Oliver. Tengo un asunto urgente que arreglar en el desembarcadero. —¿En el desembarcadero? Pero…no puede olvidarse de su cita señora. —No me llevará mucho tiempo. El se apoyó en el asiento aliviado. —Entonces me gustaría aprovechar para hacerle algunas preguntas sobre la entrevista a la que hemos sido convocados esta mañana. —Se lo ruego, sir Oliver—dijo tranquilamente Millicent—¿Podría esperar un poco? Me temo que en este momento tengo la cabeza en otra parte. El abogado se tragó las preguntas mientras lady Wentworth se volvía a mirar por el cristal. No tardaron en pasar ante la catedral de San Pablo antes de descender por las calles malolientes hasta el Támesis. Cuando cruzaron Fish Street y sus muelles, Oliver Birch no pudo contener por más tiempo su lengua. —¿Podría al menos decirme de que se trata, lady Wentworth? —Nos dirigimos a una subasta. El hombre miró a la muchedumbre formada por trabajadores, rateros y prostitutas. —Espero, milady, que se quedará en el carruaje y me permitirá que envíe a alguien para que vaya a buscar lo que quiere comprar. —Lo lamento señor, pero debo verlo por mi misma. El abogado se sujetó al asidero de la portezuela cuando el coche entró cabeceando en el patio de un edificio en ruinas de Brook´s Wharf. Elegantes caballeros y vendedores desarrapados se mezclaban de forma extraña para asistir a la venta que parecía estar ya muy avanzada. —Explíqueme al menos lo que ha venido a hacer aquí, lady Wentworth. Birch se bajó el primero. A pesar del fuerte aire, el olor era nauseabundo. —Me enteré de esta venta esta mañana en La Gazette —contestó Millicent quitándose la capucha antes de aceptar la mano que le tendía el abogado. Están liquidando los bienes de un médico difunto llamado Dombey. Volvió

Traducción Rosanic, corrección Cari

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de Jamaica arruinado el mes pasado y sucumbió a una enfermedad hace unos diez días cuando le iban a meter en la cárcel de deudores. A Birch le costaba seguirla mientras ella se abría camino hasta la primera fila. —¿Y puedo preguntarle que es lo que le interesa de las cosas del doctor Dombey? Ella no contestó y el vio la mirada gris de su clienta observando los objetos expuestos en un estrado improvisado. Millicent se volvió con ansiedad hacia las grandes puertas que conducían al interior del establecimiento. El empleado estaba sacando a una africana famélica, envuelta en una vieja manta bajo la cual solo llevaba puesta una camisa sucia. Pusieron una caja encima del estrado y la mujer con las muñecas y los tobillos encadenados fue empujada bruscamente hasta allí. Birch cerró los ojos por un instante para controlar el asco que le provocaba ese vergonzoso y bárbaro comercio que todavía se practicaba en su país. —Vean damas y caballeros, esta esclava era la doncella personal del doctor Dombey—anunció el director de la subasta—Es la única negra que se trajo de Jamaica. Desde luego no es hermosa, con todas esas arrugas debe ser mas vieja que Matusalén, pero, amigos míos, es una verdadera reina africana. De modo que, aunque su valor es de treinta libras empezaremos la subasta con… ¡una libra! Se oyeron unas groseras carcajadas entre la gente. —Bueno, bueno ¿Qué dicen de diez chelines?—preguntó de nuevo el subastador—Les aseguro que tiene buenos dientes. Abrió cruelmente los labios resecos de la desdichada. —¿Diez chelines? ¿Quién la quiere por diez chelines? —¿Para que puede servir?—gritó un hombre. —Cinco, señores ¿Quién ofrece cinco? —Esa mujer solo es una vieja esclava inútil—dijo otro. Intranquilo, Birch se volvió hacia Millicent y vio lágrimas brillando en sus ojos. —Este no es lugar para usted milady—dijo suavemente—No es bueno que presencie esta escena. Lo que usted vino a buscar seguramente ya ha sido vendido. —El anuncio decía que era una hermosa joven—exclamó un hombre lanzando un ejemplar de La Gazette a la anciana africana. —¡Cinco libras!—declaró Millicent con voz alta y clara. Todos los ojos se volvieron hacia ella. Incluso el subastador se desconcertó por un momento. Birch vio que los ajados párpados de la mujer se abrían una fracción de segundo y que su mirada se posaba en Millicent. —Bien señora. La subasta empieza a… —¡Seis libras!
Traducción Rosanic, corrección Cari 3

Esta segunda apuesta dejó una vez más al voceador sin palabras. Los asistentes se volvieron hacia el hombre del fondo que había hablado. —¡Siete!—insistió Millicent. —¡Ocho! El hombre del estrado puso una amplia sonrisa mientras la muchedumbre abría paso a un individuo bien vestido que tenía un periódico enrollado en la mano. —Veo que el secretario del señor Hyde está entre nosotros. Gracias por su apuesta Harry. —¡Diez libras!—continuó Millicent con determinación. Birch dejó vagar su mirada entre los carruajes aparcados en el patio preguntándose desde cual de ellos estaría dando las órdenes Jasper Hyde. Era el propietario de una vasta plantación en las Antillas y no había perdido ni un minuto en hacerse con todas las propiedades de su pretendido amigo Wentworth en el Caribe después de su muerte para cobrarse lo que este le debía. Como si eso no hubiera sido suficiente, desde que regresó a Inglaterra, el señor Hyde se había declarado enemigo de lady Wentworth y se había apoderado de los pagarés y ordenes del pago que el difunto había dejado tras de si. —¡Veinte! Se oyó un murmullo general de incredulidad y la gente se removió. —Treinta. El abogado se volvió hacia Millicent. —Está jugando con usted milady. No creo que sea sensato que… —¡Cincuenta!—estaba diciendo el secretario con la mayor frialdad del mundo. Un grupo de marineros hostigó al hombre que estaba haciendo subir tan descaradamente la subasta. —No puedo dejar que lo haga. El doctor Dombey y esta mujer pasaron mucho tiempo en las plantaciones de Wentworth en Jamaica. Según John y algunos otros en Melbury Hall, ella se convirtió en un personaje muy importante para ellos. Dirigió una señal con la cabeza al voceador. —Sesenta libras. El empleado de Jasper Hyde pareció un poco avergonzado. Miró a la zona de los carruajes y luego el periódico enrollado se levantó antes de que el subastador tuviera tiempo de repetir la apuesta. —Setenta. La muchedumbre se estaba sublevando contra la obstinación del secretario. Algunos marineros avanzaron hacia el amenazantes, mascullando insultos. —Esto solo es un perverso juego para el señor Hyde—murmuró Millicent —Se decían muchas cosas sobre sus barbaridades en Jamaica. Y todavía
Traducción Rosanic, corrección Cari 4

señora?—preguntó el subastador excitado.fue peor cuando tomó posesión de las tierras de mi marido y de sus esclavos. —Lady Wentworth puede quedarse a la negra por ciento diez libras. se dirigió hacia el coche. Traducción Rosanic. Ante el tono irónico del secretario y su expresión despectiva. con la cabeza agachada y lágrimas en los ojos. ya había sido informado de la enorme compasión que sentía por los esclavos de su difunto marido. Ha podido retrasar una vez el plazo. Millicent—susurró Birch con autoridad. —Carece usted de medios. Esto sería solo un medio para dejarla sin el dinero que le queda. al llegar al centro del patio. El hombre salió de allí a toda velocidad. muy pálido. Al verle huir. los marineros perdieron la sangre fría y se lanzaron contra el. Mi conciencia no me permitiría dar la espalda cuando tengo la oportunidad de salvar a esa mujer. un año antes. Cuando el conde y la condesa de Stanmore le encargaron. sir Oliver. —Lo sé. Sacudió la cabeza en dirección al subastador. Unos minutos después volvieron los marineros farfullando. —No puede usted salvar a todo el mundo. sir Oliver. Millicent. Compró todos los pagarés de su esposo y pudo haber hecho lo mismo con Dombey. se dio media vuelta y levantó la mano. probablemente la matará. Sin embargo. corrección Cari 5 . después de todo el daño que les causó Wentworth. —¿Está bien señora?—preguntó el voceador—¿Renuncia usted? —Ochenta—lanzó ella con voz un poco temblorosa. —Puede que ya sea el dueño de esta mujer. que se ocupara de los intereses de lady Wentworth. estaba seguro de que todo había sido cuidadosamente amañado. Esta mujer presenció sus salvajadas y el va a hacerle daño. —¿Ciento diez. Este. —¡Ciento diez! Se produjo una exclamación general y la gente abrió paso a la mujer que se dirigía directamente hacia el secretario. milady—dijo Birch con tono tranquilo pero firme—Piense en los reconocimientos de deuda de su esposo que todavía están en poder de Hyde. —¡Cien libras! El anuncio del secretario fue ahogado por las protestas de la gente y retrocedió unos pasos en dirección a los carruajes. Pero no había podido imaginar hasta que punto. No rinde cuentas a nadie y se burla de las leyes. —Le debo esto a mi gente. ya se estaba batiendo en retirada. Millicent puso una mano encima del brazo del abogado. pero tiene que pagar el mes próximo. No después de haber fallado con los otros. Birch sintió deseos de perseguirle también. Ella apretó los puños.

—Se lo agradezco. ni elegante. —La llevaran a mi despacho esta tarde—anunció Birch poco mas tarde reuniéndose con ella—En vista de que no quiere que la lleven a la casa de su hermana. —Ya somos dos. Mientras rodaban a través de la ciudad. ¿Conoce a la condesa? Millicent negó con la cabeza. Se estaban acercando a su destino cuando sir Oliver rompió el silencio. Se supone que tengo que ir a la casa del conde de Aytoun en Hannover Square hoy a las once con mi abogado. Sin más explicaciones. Traducción Rosanic. Nos pondremos en camino mañana mismo. me las arreglaré para encontrarle un lugar donde dormir mientras usted se prepara para abandonar Melbury Hall. Millicent pensaba en el dinero que acababa de gastar. y su lacayo esperó para llevarle mi respuesta. Ciento diez libras representaban siete meses de salario para los veinte criados que tenía empleados en Melbury Hall. sin contar con los trabajadores del campo. Se estaba preguntando cuantas humillaciones iba a tener que soportar aún la desdichada antes de que la llevaran a casa del abogado. mientras me ocupo de las formalidades? Acababan de poner un objeto sobre el estrado que poco antes había ocupado la africana y varias personas se acercaron a verlo. La compra de esa mujer le había causado un enorme agujero a sus ahorros. milady.—Dejando a un lado todas las vilezas del señor Hyde. sir Oliver. corrección Cari 6 . Confieso que no se nada de todo ese asunto. de que todo se hará con la mayor discreción. Millicent vio a un hombre arrastrar a la mujer a través del patio con sir Oliver en los talones. mucho más interesados por el mueble que por el ser humano que había sido vendido unos minutos antes. —Esté segura. según los criterios de la alta sociedad londinense. —Eso es bastante seco. —¿Por qué no espera en el coche milady. bueno para invitarme. Se masajeó las sienes que le dolían encontrando consuelo en la buena acción que acababa de llevar a cabo. sir Oliver—contestó Millicent con cansancio—La nota que me envió para convocarme. Se abrió camino hasta el coche. Todavía se negaba a pensar en lo que tendría que pagarle a Jasper Hyde el mes siguiente. era necesario que salvara a esa mujer. —No podemos evitar por más tiempo el motivo de la cita con la condesa viuda de Aytoun. pero lo que le faltaba en ese aspecto lo compensaba con su humanidad y su dignidad a pesar de toda una vida de opresión y mala suerte. Birch inclinó la cabeza con deferencia. Nadie hubiera podido decir que Millicent Gregory Wentwoth fuera hermosa. —No lo dudo—dijo ella tranquilamente mirando la puerta del almacén donde habían llevado a la mujer. llegó hace tres días a Melbury Hall.

se llama Beatriz. Todos adultos. La condesa llevaba una vida apacible hasta el escándalo que golpeó a la familia el verano pasado. Hizo una ligera pausa. Eso no parecía demasiado escandaloso. —¿Un escándalo? —Si. Ni a la media docena de acreedores que empezaron a acosarme cada tres meses desde que murió Wentworth. Si lo entendí bien. Conociendo su preocupación por los detalles debí sospechar que no iríamos a esta entrevista sin estar preparados. Sir Oliver siempre había sido honesto con ella y sabía que no la traicionaría. el mayor. Su marido murió hace algo más de cinco años. es el cuarto conde de Aytoun. condesa de Aytoun. señor—le cortó ella rápidamente—No me avergüenzo de mi pobreza pero me parece indigno mendigar. —Tiene amigos muy generosos. pero dicen que es excesivamente…”agarrada”. los tres hermanos estaban encaprichados con ella pero ella se casó con el mayor y se convirtió en la condesa de Aytoun hace dos años. corrección Cari 7 . Lyon Pennington. Si algo he aprendido en el último año y medio es que es imposible esconderse de las personas a las que mi marido debía dinero. parece haber hecho una fortuna en las colonias americanas a pesar del embargo. lady Wentworth—continuó—Si me permitiera que les hiciera comprender en que situación… —No. el más pequeño. —Como usted quiera milady. es oficial en la Armada de Su Majestad. En cuanto a David. ¿sabe? Pero ninguno de los dos ignora que el estado de sus finanzas es un desastre. —¿Tiene hijos? —Tres. pero el año pasado tampoco conocía a Jasper Hyde. Perfore. Proviene de una antigua familia y se casó por debajo de su condición. En resumen. —Admiro sinceramente su valor. Tengo que enfrentarles uno a uno e intentar un arreglo razonable para devolvérselo. —Para tranquilizarla un poco—dijo el—la condesa viuda disfruta de un estatus social muy distinto al del señor Hyde o el de su esposo. Dispone de una enorme fortuna. es un alivio. Se lo ruego. ¿De que más se ha enterado sir Oliver? —Lady Archibald Pennington. El segundo. Sin embargo Millicent no tuvo tiempo de hacer mas preguntas ya que el carruaje se detuvo ante una elegante mansión de Hannover Square. no me la imagino prestándole dinero a Wentworth. Millicent hizo un gesto de agradecimiento con la cabeza. Un lacayo con librea dorada abrió Traducción Rosanic. También dicen que sus criados tienen que pelear para conseguir su sueldo. milady. Causado mas o menos por una mujer llamada Emma Douglas.—No. Es escocesa de nacimiento y tiene sangre de highlander en las venas. no hablemos más del tema. —Se lo agradezco.

la portezuela y otro les escoltó hasta las escaleras de mármol del gran porche. —¿Ganó la subasta? Sorprendida. Millicent se volvió hacia sir Oliver quien parecía tan asombrado como ella. al ver que tanto el como Millicent obedecían. Otro criado les recibió en el vestíbulo y Millicent le entregó su capa mientras admiraba el recinto semicircular al fondo de la estancia y las pinturas que decoraban el techo. Sir Oliver dio un paso hacia delante. Millicent hizo una reverencia. Por las puertas abiertas que daban al vestíbulo vio unos muebles Chippendale elegantemente colocados y alfombras de seda cubriendo el brillante suelo. Sentada en un sofá. —¿De que tipo de escándalo se trataba?—consiguió murmurar Millicent mientras subían la enorme escalera. un hombre pálido de pie al lado del escritorio sobre el cual estaba abierto un informe y dos criadas. al cual no habían llamado “joven” desde hacia décadas. Un mayordomo de cierta edad fue a informarles de que la condesa viuda les estaba esperando. Siéntense los dos. —Ciento diez libras. corrección Cari 8 . perdone el retraso. observaba a sus visitantes por encima de las gafas. —Yo…Si—balbuceó Millicent—¿Pero como lo sabe? —¿Cuánto? A Millicent el interrogatorio le parecía fuera de lugar. Lady Aytoun parecía tener mala salud. —Los rumores dan a entender que el conde asesinó a su mujer—susurró Birch. —¿Consiguió a la africana?—insistió la condesa. apoyada en unos cojines y con una manta sobre las rodillas. —¿Puedo preguntar milady?… —No malgaste su saliva. la condesa despidió a las criadas haciendo un gesto con la mano. El abogado. —Milady. Luego. —Pero… Se interrumpió al ver que se abrían las puertas del salón. Traducción Rosanic. En el acogedor recinto había cuatro personas: la condesa. sin embargo no se avergonzaba de lo que acababa de hacer. Pero no veo lo que eso puede… —Añádalo a la lista sir Richard—ordenó la condesa al hombre que estaba en el escritorio—Una interesante causa. joven. permaneció un instante boquiabierto.

Millicent hubiera sido incapaz de adivinar lo que siguió. —¿Una propuesta? —Desde luego. —Ahora—continuó ella—llegamos al motivo de mi invitación. Y está usted muy por encima de todas mis expectativas. —Pero ya basta de andarse con rodeos. Lady Aytoun se quitó las gafas. Hoy mismo. Traducción Rosanic. sir Richard Maitland. Les conozco a los dos y ustedes también me conocen. Quiero que se case usted con mi hijo. lady Wentworth. Levantó una ceja señalando al hombre quien saludó y luego tomó asiento. Ese saco de huesos con color de pergamino es mi abogado. corrección Cari 9 . Con una licencia especial. —Algunos de mis empleados llevan un tiempo informándome sobre usted.—Muy bien. el conde de Aytoun. Está usted aquí porque tengo que hacerle una propuesta.

Ya que me conoce tan bien. La viuda hizo un gesto para detenerla. Pero lo que le estoy proponiendo no tiene nada que ver con la terrible situación que tuvo usted que soportar bajo la tiranía de su primer marido. —Ha cometido usted un error. —Siéntese lady Wentworth.Capitulo 2 Millicent se puso en pie de un salto olvidándose de su buena educación. lady Wentworth—cortó la condesa—Desde que tuvo un terrible accidente el verano pasado. Las esposas no se beneficiaban de ninguna protección y sus maridos abusaban de ellas tanto mental como físicamente. Millicent miró as u abogado que también se había puesto en pie. no hay razón para que se asuste— continuó la viuda mas suavemente—Adivino su temor porque sé lo mucho que sufrió durante su matrimonio. Millicent no entendía como la anciana podía estar enterada de su mala suerte. debería saber que mi aversión al matrimonio no tiene nada que ver con lo que pueda usted contarme sobre su familia. entenderá mejor la razón de mi oferta. Si tiene la bondad de permitir que le explique la triste situación en la que se encuentra mi familia. estar casada significaba pertenecer a un hombre. he hablado demasiado deprisa. —Lo lamento pero no puedo. lady Aytoun. ha perdido el uso de las piernas y uno de sus brazos ha perdido toda la fuerza. —Es completamente inútil. —No lo creo. Para Millicent. Hablaba como si su vida fuera del dominio público. —Se lo ruego. El tema me repugna. —Al menos déjeme terminar. Cayó en una depresión de la Traducción Rosanic. milady. en ningún caso estoy dispuesta a… —Mi hijo está enfermo. Lo sé. lady Wentworth. ella se había jurado a si misma no volver a caer en la trampa. Los votos matrimoniales solo eran un medio para que los hombres controlaran a las mujeres y después de la muerte de Wentworth. —Su lacayo debió entregar el mensaje en la dirección equivocada. corrección Cari 10 . lady Aytoun. Había soportado las cadenas de ese “bendito” estado durante cinco interminables años. y de repente tuvo deseos de huir. Dio un paso hacia la puerta.

pero no veo como podría ayudarla. Todavía la última semana leí un artículo en La Gazette. —Pero seguramente tendrá usted otras posibilidades. Una madre que intentaba asegurar el futuro de su hijo. así como por la media docena de personas que se ocupan de todas sus necesidades porque no sé como me las hubiera arreglado sin ellos.cual no puede salir. familia. lady Wentworth. Seguramente me hubiera visto obligada a internar a mi hijo en un manicomio. Ha mencionado usted a los miembros de la familia. milady. Un tal señor Payne afirmaba que las personas que sufren de “perdida de memoria o de distracción” podían por dos chelines y seis peniques. a pocos metros. Se sentó sin mucha convicción y la condesa se sintió inmediatamente aliviada. Nada. Amigos. personas que no sean unos perfectos desconocidos. Por ese motivo le pedí que viniera a verme hoy. —A pesar de mi aspecto. estoy gravemente enferma. comprar un bote de “poción bienhechora” que les permitiría “recordar los mas pequeños detalles de su vida en breve tiempo” Se lo di a Lyon esperando una respuesta. a que le sangren. a que le droguen con opio y a que se convierta en una fuente de murmuraciones para la alta sociedad. —He intentado todos los métodos. En estos momentos mi principal preocupación es saber que le sucederá a Lyon cuando yo ya no esté aquí. me da exactamente igual lo que me suceda. siéntese. me he gastado una fortuna y no veo ninguna mejoría. La máscara de energía había desaparecido dejando lugar a una simple mujer. a que le torturen. Le confieso que algo así habría acabado conmigo. Las manos de la condesa temblaban cuando se colocó bien la manta sobre las rodillas. Bien. La medicina hace progresos cada día sean cuales sean las enfermedades a tratar. —La compadezco de verdad. —Francamente. —Gracias. Millicent comprobó que Birch. Una mujer enferma. el diablo se los lleve a todos. He tenido una vida muy completa. lady Wentworth. corrección Cari 11 . —Deben existir otros métodos. milady. Traducción Rosanic. a que le purguen. Lord Aytoun es par del Reino y existen lugares y tratamientos… —Por favor. Le doy gracias a Dios por la devoción y lealtad de su ayuda de cámara. Para ser franca. y los médicos. Se lo voy a explicar. Contempló a la anciana condesa. La desesperación que se citaba en su voz llegó directamente al corazón de Millicent. los que quedan creen que si algo me sucediera habría que internar a Lyon en un manicomio. no dejan de decirme cada día que a lo mejor no despierto mañana. me estoy muriendo. ¡Pero el conde de Aytoun no está loco!—exclamó con sus azules ojos brillantes de ira—Me niego a que le aten. estaba esperando para ver si ella decidía quedarse o irse. yo… —No se equivoque.

Ya estoy cansada de darle a mi hijo píldoras de todos los colores que no le hacen ningún bien. el pasado otoño. milady… —¡Yo también!—respondió la condesa con testarudez—Pero eso ya se acabó y me niego a meter a mi hijo en una casa de locos. Perfore no está ahora en Inglaterra y no tiene ningún interés en la mansión de la familia. Mire se le rompieron las piernas y los brazos. esos solo tienen una respuesta: “Sángrele y vuelva a sangrarle”. pero también debe haber médicos serios. —Sigo sin ver como podría su oferta mejorar la vida de su hijo. era la dueña de sus decisiones y de las consecuencias de estas. Pero eso no da ningún resultado. Millicent había tenido tiempo de tranquilizarse. —Pero Baronsford es la menor de mis preocupaciones. —¿Por qué? ¿Es violento? —Desde luego que no—aseguró la condesa—Pero fue muy desgraciado en Baronsford. Pero los médicos “serios” como dice usted. corrección Cari 12 . Lyon es el heredero del título y hacia el se dirige la gente que depende de nosotros. —En efecto. No anda y no levanta el brazo derecho. —Lo lamento mucho. Por otra parte. Traducción Rosanic. Lyon llegó incluso a insistir para que su hermano Perfore asumiera el control de las propiedades. También me niego a darle infusiones de bosta de caballo. Aparte de las sangrías y las purgas. Sé que desde que murió su marido usted ha acogido en su casa a antiguos esclavos. de alondras hervidas y de gusanos.Ya estoy cansada de charlatanes y bufones que cantan las alabanzas de sus preparados de quien—sabe—que. la casa ancestral de los Aytoun cerca de Edimburgo. Agitó una mano con impaciencia. ¡Se acabó! —Sé que existen innumerables charlatanes. De hecho. Durante ese discurso. Los condenados médicos dicen que debe haber alguna enfermedad oculta. En cuanto a los profesores de la Universidad. No soy médico y sería incapaz de… —Necesita una casa nueva. Necesito encontrar para mi hijo un lugar en el que nada le recuerde el pasado ni la pérdida que sufrió. no saben ya que hacer. su única recomendación es mantenerlo sedado. pero ya se curaron y sin embargo no puede moverlos. gente que se ocupe de el. Se lo he contado para que entendiera porque quiero alejarle de allí. Pero— precisó la condesa después de hacer una corta pausa—debe saber que mi intención es que este arreglo sea tan provechoso para usted como para mi hijo. Es allí donde tuvo lugar el accidente. Nadie podía obligarla a hacer algo que no quisiera.

—Su condición actual es suficiente argumento para una anulación—añadió sir Oliver. Si está de acuerdo con los términos del contrato. le hizo una seña al abogado para que le entregara una hoja que parecía una lista similar a las que hacían los empleados del Banco. A cambio Maitland. Otra vez el matrimonio. moviéndose en la cama mientras se preguntaba de donde iba a sacar dinero. el conde de Aytoun irá a vivir con usted a Melbury Hall. —Considerando la naturaleza del matrimonio y el estado del conde. Nos costó mucho obtenerlas todas y puede que falten algunas. Su administrador aquí presente las examinará y nos dará su opinión. Pero el precio la horrorizaba. Sopesó los pros y los contras pero la balanza ya se estaba inclinando hacia un lado. pero llegará con su ayuda de cámara y sus criados. corrección Cari 13 . un divorcio o una anulación no supondría ningún problema. —Sin embargo es una posibilidad. esto es un resumen de todas las deudas que le dejó su difunto esposo. ninguno de los médicos que le han visto recientemente cree… La anciana se interrumpió para reafirmar la voz. A pesar de todo se negó a mostrar su tristeza. —¿Qué me propone exactamente. Millicent no podía creer que hubiera llegado tan lejos. —Querida. Se había pasado noches interminables despierta. También tendrá de sobra para continuar con sus buenas obras. Traducción Rosanic. pagará todas sus deudas y usted recibirá cada mes una cantidad suficiente para mantener Melbury Hall. —Un acuerdo que de matrimonio solo tendrá el nombre. Millicent estaba completamente aturdida. antes de llegar al total que era una enorme suma. solo tendrá que encontrar sitio para esa gente. —Envidio su optimismo. —¿Qué sucedería con el arreglo si el conde de Aytoun se curara? —Me temo que no hay esperanzas. La condesa viuda miró a sir Richard quien se levantó. Tenemos un médico que está dispuesto a ir regularmente a verle. mi abogado. Le entregó la lista a sir Oliver.Sin esperar la respuesta de la joven. Ahora lady Aytoun le ofrecía la posibilidad de librarse de una vez por todas de las deudas de su marido. Un simple contrato de negocios. —Ningún médico cree que haya posibilidades de recuperación. lady Aytoun?—preguntó con voz neutra. —Deseo incluir una cláusula que me garantice que no se impedirá el divorcio en el caso de que el conde recobre sus facultades. Usted sabe que la gente se regodea desvelando públicamente las deudas de sus semejantes por el simple placer de asistir a su ruina. Los últimos seis meses habían sido especialmente difíciles. Millicent cogió la hoja y la recorrió rápidamente con los ojos.

—Mantiene poca correspondencia con su familia. mi abogado tenía una difícil tarea por delante. Se llama Millicent Gregory Wentworth. de vez en cuando va a Londres y apenas ve a los suyos. —En otro orden de cosas. está liberando a sus esclavos… —Los esclavos de mi difunto marido—rectificó Millicent. La condesa alisó la manta que tenía encima de las piernas. A fin de cuentas lo conozco casi todo sobre usted. Traducción Rosanic. De hecho nunca se ha relacionado con la alta sociedad londinense y. milady. su reputación de bondad y el estado de sus finanzas la convertían en la candidata ideal. —Si. Acaba de descubrir el valor de la independencia y está intentando aprovecharse del poder que proporciona. —No me he perdido nada importante viviendo en mis tierras. —Eso son cosas muy fáciles de averiguar y no dicen nada sobre mi carácter. Pero debo confesar que su historia. parece usted contentarse con su apariencia y no es coqueta. Además es usted inteligente y está dotada de una profunda compasión. Su familia consta de dos hermanas mayores y un tío en el cual no confía en absoluto ya que la entregó a Wentworth sin averiguar antes como era. desde que se quedó viuda. No es que se lo reproche. levantó la barbilla. Su familia fue la que arregló el matrimonio. se ha refugiado en su propiedad en el campo. Durante los cinco años que duró su matrimonio nunca les contó a ninguno de ellos como la trataba su marido. —Cierto. a Bath o al sitio de moda. —¡Exacto! Y esa actitud es una de las cosas que más me gustan de usted. Siempre había llevado una vida muy discreta y se preguntó que es lo que podían haber descubierto sobre ella. y me gustaría tener una muestra de lo que ha averiguado.—¿Alguna otra cosa? ¿Todavía tiene dudas? Al oír la pregunta. La anciana miró un momento a la joven. Millicent levantó las cejas. —De acuerdo. milady. ¿Qué mas? Si. milady. corrección Cari 14 . Siguiendo mis exigencias. Tiene poco amigos y su orgullo le impide pedirles ayuda aunque esté en las últimas. —Por supuesto. —Estoy muy sorprendida. Aparte de una noche que pasa con su familia. Y ese es en parte el motivo por el que está a punto de ahogarse en deudas. No echará de menos las fiestas y no le reprochará a su esposo por no llevarla a Londres. Sin embargo mi entrevista de hoy con usted ha hecho que mi decisión se vea reforzada. tiene veintinueve años y esta viuda desde hace año y medio. Espero que no se sienta dolida por las investigaciones que llevamos a cabo. ¿Por qué yo? Usted no me conocía ¿Qué le hizo elegirme? —No ha sido al azar.

Entonces aceptó. pero le expliqué a mi hijo que el matrimonio sería considerado como una ayuda financiera por su parte y no como caridad. lady Wentworth? Volvió al presente y miró directamente a la anciana dama. —¿Qué le parece mi oferta. —¿Qué opina Su Señoría de su gran proyecto? La condesa viuda hizo una profunda inspiración soltando el aire lentamente. Traducción Rosanic. Incluso para asistir a una subasta en los muelles era indispensable que la acompañara un hombre ya que se suponía que el genero masculino era mucho mas inteligente que el sexo débil. necesitará la presencia de un marido que mantenga a los lobos alejados de su puerta. Rebecca tuvo que hacer creer a los demás que era viuda para ser aceptada en la ciudad. —Es cierto. cuarto conde de Aytoun. en la puerta intercambiaban nerviosas miradas. Millicent luchaba mentalmente consigo misma. Lyon Pennington. luego hizo una reverencia y fue a reunirse con los dos hombres. medias y zapatos con hebilla para la boda. Pero no se atrevían a acercarse a el. ya se había dado cuenta de que le resultaba imposible contratar y conservar a un buen administrador para Melbury Hall. corrección Cari 15 . no quiero tentar a la suerte esperando más tiempo. —Si añadimos a eso los pocos amaneceres que me quedan por vivir. para apaciguar la cólera que se estaba apoderando de ella. Millicent. Uno o dos días y poco más. no le quedan muchas cosas. unos pantalones. Dos lacayos habían preparado una chaqueta larga de brocado. Rechaza la compasión. Efectivamente. estaba sentado delante de la ventana. pensó en la historia de su mejor amiga en Filadelfia. —No sabía si conseguiría convencerla. En mi opinión volverá mañana por la mañana. y. —Ella está aquí—murmuró una joven que llegaba en ese momento con la bandeja del té. una corbata negra. Se apresuró a dejarla encima de una mesita al lado del conde. pero su orgullo permanece intacto. para conseguirlo. Con el nombre de señora Ford. —¿Por qué hoy? ¿Por qué tan rápido? —Nunca permanece mucho tiempo alejada de Melbury Hall. un chaleco de seda. un marido le resultaría muy útil para conseguir sus metas. Es algo demasiado importante. Los músculos de su rostro estaban tensos bajo la barba hirsuta y sus ojos miraban fijamente un punto más allá del triste paisaje de Hanover Square.Pero.

—Si tuviera tiempo. Le están esperando.—La condesa viuda piensa que la visitante querrá ver a Su Señoría antes de la ceremonia—continuó en voz baja. —Os libráis esta vez—empezó de nuevo—Todo el mundo está abajo y el conde sigue sin estar vestido. Las dos doncellas desaparecieron rápidamente. —Solo hace unos minutos que se ha calmado. —Si. Uno de ellos cogió los pantalones de piel. —Eso va a ser imposible. Gibbs. señor. Uno de los criados se inclinó para desabotonar el camisón del conde. Los dos lacayos se apresuraron a obedecer. —¿Milord? Lyon no parpadeó. pero una mirada de este le hizo retroceder. entró también en la habitación. —Debemos prepararle. Otra criada trajo unas pastas y el ayuda de cámara del conde. Antes de que sus asustados criados tuvieran tiempo de sujetarle. —Metedme en la cama—masculló el conde. os daría una patada en el culo… Gibbs intentó tranquilizarse. Su madre insiste en que le vistamos. milord—dijo el lacayo cogiendo la manta de encima de las rodillas del conde—El obispo lleva una hora en la biblioteca. Gibbs cerró las persianas y se colocó delante de su señor. —Su Señoría no tenía muchas ganas de vestirse esta mañana—susurró el que se llamaba John. —Su Señoría ya había tomado la poción esta mañana—contestó Gibbs conteniendo la voz—No podéis darle mas cuando os venga en gana. —Lady Wentworth y su abogado han llegado. os retorcería el cuello. El ayuda de cámara del conde era tan ancho y largo como los robles de Baronsford y sabían a lo que se arriesgaban si le contrariaban. Con expresión feroz. Gibbs les hizo una seña para que le siguieran hasta el sillón del conde. Solo se tranquilizó cuando le dimos la medicina del nuevo médico. el otro la camisa y los dos vacilaron antes de acercarse al conde. —Si. milord. pero no tuvo bastante. Traducción Rosanic. —¿Qué estáis esperando?—gruñó—¡Su Señoría ya tendría que estar vestido!. No estaba ni dormido ni despierto. Sin pensar en sus piernas inertes que hacía meses que no soportaban su peso. corrección Cari 16 . milord. señor Gibbs—añadió el otro—Lord Aytoun estuvo a punto de matarnos a los dos porque intentamos moverle. El conde levantó por fin los ojos hacia los tres hombres. se cayó al suelo. el conde se apoyó en los reposabrazos del sillón para levantarse.

—Lo único que la hizo salir de la cama esta mañana—continuó—fue su promesa de acceder a sus deseos. milord—dijo Gibbs moviendo el brazo que no parecía estar roto—Usted aceptó los planes de la condesa viuda. la impresión puede ser fatal para ella. Lyon era tan robusto como su ayuda de cámara. Sobre todo cuando no colaboraba. los meses de inmovilidad le habían debilitado pero sin embargo hacían falta varios hombres para moverle. Se lo ruego. Se mantenía prudentemente a unos pasos de distancia de su señor. —¡Inmediatamente! —Su madre ha tenido una crisis esta noche—insistió Gibbs—Tuvimos que llamar al médico. —Si me lo permite. Gibbs lanzó al sirviente una mirada asesina mientras le daba la vuelta con cuidado al conde. —Gibbs—masculló—¿Cree que esa mujer tendrá un solo momento de paz conmigo? Traducción Rosanic.—¡Señor! —¡Ha caído encima del brazo derecho! —Ayudadme a levantarle—ordenó Gibbs quien estaba ya de rodillas. —Ponme en la cama—gruñó el conde apretando los dientes. pero en cualquier caso los lacayos se sintieron aliviados de que Lyon Pennington no luchara cuando le subieron al sillón. ¿Fue el sedante que le habían administrado los criados o el conde se dio cuenta de que no tenía elección? Gibbs no habría podido decirlo. concédale un poco de paz en los pocos días que le quedan en el mundo. corrección Cari 17 . —El médico dijo que si se lo volvía a romper tendría que amputarlo. Si se entera de que ha decidido renunciar. sabiendo que no había que tocarle cuando su ira amenazaba con explotar. milord. Golpeó el suelo con su puño útil.

El mismo había perdido más de lo normal. Fuera cual fuera la hora. —Si no le molesta. —¡Esto hay que celebrarlo!—le dijo al conde de Carlisle que estaba sentado a su izquierda. Eran casi las tres de la tarde y seguía sin tener noticias de ese condenado secretario ni tampoco de Platt. y Hyde echó una ojeada a su alrededor. al lado de una enorme chimenea. Lord Winchelsea volvió a agitar los dados para probar suerte. Los gemidos se mezclaron con las exclamaciones de alegría y Hyde vio que Winchelsea. —Siete. sonreía con arrogancia. Empezaba a reconocer a algunos caballeros de los que estaban a su alrededor entre los jugadores o la gente que simplemente bebía mientras miraba a los demás perder fortunas. por la tarde. mientras el director del establecimiento regañaba a un criado demasiado lento. tocaban un arpista y un flautista. Luego la clientela se haría cada vez mas escasa. corrección Cari 18 . milord.Capitulo 3 Jasper Hyde sacó su reloj de bolsillo. —Las apuestas ya están hechas—anunció el crupier. Este resopló contrariado y Winchester se volvió hacia Jasper. voy a hacer la misma apuesta que usted. El joven conde había perdido más de trescientas libras esa semana pero ahora parecía que le sonreía la suerte. Traducción Rosanic. pero eso era algo necesario si quería codearse con la nobleza. El White´s estaba lleno a rebosar. taciturno. siempre había un montón de gente en las mesas de juego. Detrás de el. Hyde notó que su montón de fichas estaba disminuyendo rápidamente. como todos los días. Hyde estaba observando el cubilete de dados que tenía el conde de Winchelsea. ya que todos se irían a cenar o bien en busca de otras diversiones típicamente londinenses.

—Sabia decisión. Hyde dobló la apuesta. milord?—preguntó Hyde. —¡Seis!—anunció el crupier. Fue Carlisle quien le respondió. a pesar de mis fervientes consejos—dijo Winchelsea agitando el cubilete—Pero igual esta condenado a ser prisionero el resto de su vida. —En vista de la buena noticia del día. amigo mío. —Yo no lo creo—declaró Winchelsea depositando el cubilete encima de la mesa—Conozco bien el carácter tormentoso de ese hombre y le creo perfectamente capaz de matar a alguien. —¡Es usted el diablo en persona. —Un deseo encantador por su parte. Si hubiera ganado usted. están todos invitados. —Pronto nos enteraremos de que su sastre asedia su casa para que le pague. —¿Quién iba a ser lo bastante estúpido para concederle la mano de su hija?—preguntó uno de los jugadores—¿No asesinó a su primera esposa? —Solo era un rumor infundado—protestó Carlisle. —¿Aytoun abandona Londres?—se extrañó alguien desde el otro extremo de la mesa. —¡Maldición. De modo que sigamos jugando y que Aytoun y su nueva esposa se vayan al diablo. ¿Quiere unirse a nosotros? —Con mucho gusto. —Conoce usted su temperamento tormentoso porque flirteaba con su mujer—se rió Carlisle—Y dice eso porque fue el único hombre que le retó a duelo. Hasta hace poco no dejaba usted de quejarse de la herida que le hizo en el hombro. tiene usted razón Carlisle! Vamos. —No. —Las apuestas están hechas—mascullaba el crupier. Carlisle! Traducción Rosanic. Carlisle sonrió con suficiencia. Y no conseguirá que me pelee con usted al alba en un rincón del bosque. Winchelsea agitó los dados. —¿Puedo saber de que noticia se trata. —Espero que esto no quiera decir que su suerte se ha acabado. —Parece que el principal enemigo de nuestro amigo se va al campo mañana a primera hora. —Se lo llevan. —¿Me está acusando?—gruñó Winchelsea acalorado. debería invitarnos a cenar a todos— lanzó lord Carlisle. Se vuelve a casar esta tarde. —¿Por fin se lo llevan a Bedlam con los locos? —No. corrección Cari 19 . Se oyó un rumor de aprobación y Winchelsea tiró los dados. para ser exactos—contestó Carlisle. Encantado con esa propuesta. no le calumniaría de ese modo. Hyde. En realidad he reservado un salón privado en el restaurante Clifton antes de que vayamos a Drury Lane.

Se disculpó y se dirigió hacia Platt. Jasper Hyde. sin decir nada. —Eso no soluciona nada—intervino Platt nervioso—Hay otras maneras de recuperar a la esclava. Al volverse. golpeó violentamente al secretario en la cabeza. señor. dejándole sin energía. —Desembolsó una fortuna por esa inútil. ¿Qué le importaba el precio? —¡Pero fue adjudicada en ciento diez libras. patrón!—se disculpó Harry frotándose la cabeza. pero para el era otro golpe de mala suerte dentro de una serie de desgracias. ¿No entendió nada de lo que le dije? Sin embargo las instrucciones estaban muy claras: pujar y conseguir a la negra. Pensaron que estaba haciendo que subiera el precio a propósito y se pusieron de parte de lady Wentworth. ni usted ni el señor Platt. Les hizo una señal a sus dos empleados para que le siguieran hasta un saloncito cercano a la entrada. Contuvo el aliento cuando un violento dolor le atravesó el pecho y los hombros. y todos apostaron. —¿Dónde está? Platt cerró la puerta antes de contestar: —Harry no pudo comprar a la esclava. bastaba con subir la apuesta hasta que ganara. El dolor del pecho había disminuido un poco pero le seguía costando respirar. con aspecto preocupado. —¡Usted si que es un inútil! Debería despedirle de inmediato. fuera de sí. pero el precio continuó subiendo. corrección Cari 20 . Esperó a que pasara la crisis procurando no llamar la atención. Traducción Rosanic.Sin preocuparse por el agridulce intercambio de los dos hombres. Busqué el coche pero usted ya no estaba. No pensé ni por un minuto que usted querría pagar mas de cincuenta libras y sin embargo llegué a ofrecer el doble. El cubilete llegó a las manos de Carlisle. y… El bastón le golpeó en la muñeca arrancándole un grito. Hyde vio con alivio que su hombre de negocios estaba en la puerta. Hyde miraba los dados. Perder cinco guineas de golpe sin duda parecía algo insignificante para todos esos nobles. —Tenía usted órdenes precisa. Los ataques se producían de repente y en los últimos tiempos eran cada vez mas frecuentes. Un lacayo le entregó a Hyde el bastón y el sombrero y le ayudó a ponerse el abrigo. este. —Lady Wentworth asistió a la venta—explicó Platt quien se mantenía a una considerable distancia. —Eso es lo que hice. La ira se apoderó de Hyde como un tornado. le llevó hasta el vestíbulo donde esperaba el secretario. Harry. Era evidente que algo no iba bien. El secretario retrocedió hasta llegar a la pared mientras su jefe le hundía dolorosamente la punta de su bastón en el vientre. y preparado para parar el siguiente golpe—Y la gente se puso en contra mía. Se apoyó en la mesa.

sir Oliver Birch. Recordaba la alegría que sintieron todos al enterarse de su muerte. las manos y los brazos. unas hojas secas y una pequeña bolsa con mechones de pelo. Hyde lo pensó un momento y luego se levantó. por haberla librado de Jasper Hyde. Una joven miró con prudencia el interior de la habitación. Ohenewaa recordaba muy bien el nombre de Wentworth. se dejó caer en un sofá y aferró con las dos manos el bastón para luchar contra el dolor que le dominaba. respirando con dificultad. Traducción Rosanic. —Afortunadamente fue lady Wentworth quien la compró—razonó Platt— Nos debe una fortuna y no tiene mas dinero. Los objetos estaban colocados sobre el hogar de ladrillo. La habían llevado al despacho del abogado. Unas pocas piedras. Onyame. Tenía que dar las gracias por muchas cosas y sabía que los espíritus veían como se arrodillaba delante del altar improvisado. Balanceándose hacia delante y hacia atrás. Quizá ese enorme inglés tenía un alma después de todo. El secretario se pegó a la pared. La anciana dejó caer unas gotas de agua y depositó un mendrugo de pan como ofrenda al lado. Ella no lo había entendido demasiado bien ¿una mujer libre? También le había dicho que la dama. Ohenewaa no había podido esconder demasiadas cosas en las mangas de su camisa rota. le dio las gracias al Ser supremo. Pero eso fue antes de que el puño de acero de Jasper Hyde se cerrara en torno a sus gargantas. Llamaron a la puerta y ella dejó de cantar. El canto ancestral se inició en su pecho. Pagó por esa esclava cinco veces su valor. había puntualizado. sino es por medio de los acreedores de Dombey. Lo que le sucedería de ahora en adelante era un misterio. será por medio de su abogado. lady Wentworth estaría encantada de llevársela con ella al campo.Jasper Hyde. El abogado le había explicado que muchos esclavos liberados vivían en Melbury Hall y que había muchas posibilidades de que Ohenewaa hubiera conocido a algunos en Jamaica. —Entonces cuento con usted—le dijo el plantador a su hombre de negocios—No nos queda demasiado tiempo. Ahora era una mujer libre. la corteza de un árbol. —Me llamo Violet—dijo con suavidad. Cantó como reconocimiento por haber sido liberada de las cadenas. al comienzo de la tarde. Cogió un puñado de cenizas y se embadurnó el rostro. La había dicho que la dama del puerto ya había firmado los papeles que la liberaban de su condición de esclava. —¿Puedo entrar? Los ojos azules miraban fijamente los objetos que había en el hogar con curiosidad. corrección Cari 21 . Me comprometo a traerle a la esclava antes de que termine la semana.

Para algunos de ellos sus creencias son mas fuertes que las mías. aunque les separen de sus familias. ¿Puedo entrar?—repitió. casi con respeto. —A usted no el gusta estar sola. Me ha mandado a preguntarle que es lo que necesita antes de que nos vayamos a Melbury Hall mañana por la mañana. a pesar de su bondad. como el “rostro de Dios” en cierto modo. encima de la mesilla de noche había una jarra y una palangana. Por primera vez en sus sesenta años de vida era libre. pero no tenía ningún sitio donde Traducción Rosanic. llegaremos a Melbury Hall mañana por la tarde. Enseguida vuelvo. se ocuparan de usted. La anciana se levantó masajeándose las muñecas y fue a sentarse en el borde de la cama. Ohenewaa miró la puerta entreabierta. La doncella rodeó con cuidado. la admiro. —¿Le importa si enciendo la chimenea? Hace mucho frío. —¿Dónde aprendió todo eso? —En Melbury Hall tengo muchos amigos africanos y paso muchas horas en su compañía. —Lo siento. pero le dejaré mi abrigo. Se frotó los brazos. sabía lo cruel y duro que era el mundo. Allí lady Wentworth. Ohenewaa contempló el bonito vestido de la joven. —Como desee. al contrario. no se puede confiar en un solterón como sir Oliver. lo cual sucede. Cuando la criada se fue. —No. Desde luego era libre. no pensé en traerle ropa limpia. A Ohenewaa le sorprendió que le pidiera permiso. Esto es un altar ¿no? Sé que ustedes consideran el altar como la entrada al paraíso. la señora Page y Amina. Asintió con la cabeza sin levantarse. —Estaba usted rezando—dijo. los objetos dispuestos ante la chimenea antes de poner unos troncos en ella.Llevaba una bandeja pero no pasó de la puerta. corrección Cari 22 . —¿De verdad? —Para empezar creen que nunca están solos. Miró a Ohenewaa por encima del hombro y ésta contestó: —¿No le molesta siendo usted católica? —No. Depositó la bandeja encima de la estrecha cama y miró a su alrededor. pero le he traído algo caliente. Están seguros de que el espíritu de sus antepasados les acompaña. Milady dice que. Francamente no—dijo Violet levantándose—Estoy muy contenta de que venga con nosotros. —Soy la doncella de lady Wentworth. voy a buscar una caja de yesca. —Parece que tiene usted pan y agua. Sin embargo eso no le produjo demasiada alegría.

Seguía siendo esclava de la sociedad. y espero que le pidan disculpas al personal por esta sobrecarga de trabajo. y realmente necesito la ayuda de todos. Puede que en Melbury Hall encontrara una nueva esperanza. Después de la magnificencia de la casa de Londres. Incluso había visto un cuadro de él. corrección Cari 23 .ir. Ohenewaa pensó en el gesto de lady Wentworth. Había enviado a una criada para que se ocupara de sus necesidades. A pesar de todo. La señora Page y yo misma tenemos que ocuparnos inmediatamente del alojamiento de todos. ella se había visto obligada a ir a caballo acompañada por un lacayo y el viento invernal la había congelado hasta los huesos. Cuando Violet volvió y encendió el fuego. El viaje desde Londres había sido incómodo. pero lord Aytoun puede llegar en cualquier momento. Luego comunique mis instrucciones a Jonah para el resto del personal. había oído hablar mucho de Baronsford. La cabeza le daba vueltas ante la tarea que tenía por delante. Capitulo 4 —Sé que es algo inesperado. ni trabajo para ganar dinero. Se lavó las manos y la cara. —¡Pero milady!—protestaba el mayordomo—¿Quiere usted que lo hagamos todo en un día? ¡Es absolutamente imposible! Ya es mas de medio día y no vamos a tener tiempo de… —Señor Draper—cortó Millicent—tendremos aún menos tiempo si lo perdemos discutiendo. solo la muerte. era un verdadero desafío que no estaba segura de poder llevar a cabo con éxito. Y quizá debería estarlo. Seguramente pensaban que debería estar agradecida por la oportunidad que le ofrecían. Por fin era una mujer libre. Durante los momentos pasados en compañía de la condesa viuda. Tenga la bondad de transmitir mis órdenes a los mozos de establo para que hagan sitio a la carroza del conde. Hacer de una simple casa de campo como Melbury Hall una mansión digna de un conde. La única cosa que no le habían preguntado era si aceptaba acompañar a esa gente al campo. o quizá sean varias carrozas. O a lo mejor no. Traducción Rosanic. podía imaginar como podía ser el castillo situado en la frontera escocesa. Millicent estaba delante de la chimenea de la biblioteca en compañía del ama de llaves y del mayordomo. pero el mundo no había cambiado demasiado. Para una esclava nada era seguro. ni dinero para comprar pan. la incomodidad del viaje no era nada comparada con la angustia que sentía. el castillo de la familia Aytoun. que estaba colgado en una pared. Como Violet y la africana estaban dentro del carruaje. y para sus caballos.

Con todos los campesinos que han abandonado las cabañas de los bosques para invadir la zona de los criados.El mayordomo levantó ligeramente la nariz y se dirigió. A lo largo del río. No quiere separarse de ese harapo que hace las veces de chal. ya no queda sitio para la africana. Conservar aquí un mayordomo parece ser una tarea muy difícil. No deja de quejarse de lo pequeñas que son comparadas a las que ocupaba en la casa de sus anteriores señores. milady—respondió agriamente el mayordomo—le informo de que no hay ni un solo dormitorio libre en el segundo piso. este no es el mejor momento para desprenderme de el. Aunque el señor Draper tenga el record de permanencia en Melbury Hall desde la muerte de mi marido. Puede usted marcharse. De modo que le aconsejaría que volviera a pensar en su decisión de no usar más las cabañas. —Mas bien creo que presentaría su dimisión con la más mínima indicación. ¿Quiere usted que se quede aquí. —Antes de que mueva a todo el mundo. Ni siquiera los otros negros han conseguido hacerla entrar en la cocina. Cualquiera de ellas le parecerá un palacio comparada con lo que ha tenido hasta ahora. Millicent movió la cabeza. señor Draper. Cuando murió. impidiendo el paso? Millicent se reprochó en silencio no haberse ocupado antes de la antigua esclava. milady. Draper se quedó inmóvil en la puerta. plantada delante de la puerta. una de las primeras cosas que hizo Millicent fue sacarles de esa parte de la propiedad que llamaba el Grove. Traducción Rosanic. Millicent esperaba que fuera lo bastante inteligente como para comprender que tendría que cambiar de actitud en presencia de lord Aytoun. se levantaban las decrépitas chozas en las que Wentworth alojaba a la mayoría de los negros que mantenía como esclavos en Melbury Hall. hacia la puerta. —¿Y la mujer africana? Se niega a hablar. Señora Page. muy estirado. —Me temo que no puedo permitírmelo en ese momento. —Alójela en una de las dos habitaciones del señor Draper. corrección Cari 24 . más allá del pequeño valle. —Me ocuparé de ella en cuanto termine con la señora Page. —¿Cree que renunciaría de buena gana a su saloncito a favor de nuestra nueva invitada? Un brillo travieso iluminó los ojos del ama de llaves. Las dos mujeres se callaron hasta que el hombre cerró la puerta al salir. —Le repito que me ocuparé yo misma de esa persona. Violet le había dicho que se había negado a comer el día anterior y que tampoco quiso el abrigo que ella le ofreció.

milady. Tendremos que esperar a que esté aquí para tomar ese tipo de decisiones. Traducción Rosanic. En cuanto al resto de los criados. milady? —Media docena por lo menos. De ese modo podrá oírle cuando le llame su señor. sé que algunos de los campesinos han restaurado la lechería para trasladarse allí. —Sin duda. Pero eso solo era una medida provisional durante la temporada de la siega. Ahora su matrimonio le ofrecía una serie de interesantes posibilidades. —Es posible Mary. Después de haber vaciado las cabañas. podría poner a dos de las criadas con Violet. había realojado en las casitas cercanas a la granja a tantos como pudo y a los demás en su propia casa. Es escocés ¿Qué comen normalmente los escoceses? —No tengo ni idea. Podría también desecar los barrizales y levantar una pared de piedra para canalizar el río durante la crecida de primavera. Ignoro si viajará con su paciente y cuanto tiempo se quedará pero quiero que esté disponible. milady. pero la realidad es que de quien no podría prescindir es de usted. ¿Dónde cree que tomará sus comidas? —Está confinado en su sillón o en la cama. lo cual nos dejaría sitio para… El ama de llaves continuó detallando sus ideas pero Millicent volvió al problema que la preocupaba desde hacia algún tiempo. ¿Cuánto tiempo se necesitaría para preparar las habitaciones de lord Wentworth para el conde? —Esas habitaciones se han mantenido limpias milady. creen que es su deber coger el testigo. corrección Cari 25 . Podrían irse ya. Son esos estúpidos individuos que con la excusa de que no tiene usted un hombre que le dé órdenes. si hiciera falta. Puede que más. Millicent apoyó una mano en el brazo de su fiel empleada. Y también la que está al lado de la escalera de servicio. Hice que airearan la cama mientras estuvo usted en Londres y solo hay que poner sábanas limpias para que todo esté en orden. Espero que le vaya bien al ayuda de cámara del conde. Se preguntó si el conde aceptaría permanecer en una casa superpoblada el tiempo suficiente para que ella pudiera poner en marcha sus proyectos. —¿Y que debe saber la cocinera sobre lo que le gusta al conde? —No lo sé. —¿Cuántos criados acompañaran al conde. Con sus limitados medios no había podido iniciar ninguna construcción. milady. podría segregar parte de los terrenos próximos al río y construir casas decentes para los obreros. —Hay que encender las chimeneas por si Su Señoría llegara hoy—suspiró Millicent—También tendremos que dejar una pequeña habitación de invitados para el médico del conde. Ni siquiera las restauraciones. Puedo ocuparme de eso ahora mismo. —Volvamos al tema de las habitaciones. Luego.—No es culpa suya.

Millicent se dirigía hacia la puerta cuando una voz angustiada detuvo su impulso. El Buen Dios se ocupara de que todo vaya perfectamente. —En el patio milady. Un poco mas tranquila. Algo que ha dicho el mayordomo…He visto que el viejo Moisés se acercaba. Salió rezando para que la anciana estuviera todavía con vida. —Temo que esta casa le parezca poco apropiada. Usted ya sabe que nadie puede detenerle cuando alguien se mete con Jonah. En el vestíbulo de entrada con el techo en arco.—¿Y que le parecen los muebles de esta habitación? ¿Cree que le gustará estar aquí por las mañanas? Millicent miró los viejos pero cómodos sillones de la biblioteca y se dio cuenta de que no sabía en absoluto como iba a pasar el día su marido. ni a el ni a nadie mas. La verdad es que no sabía gran cosa sobre el. Millicent salió de allí con el ama de llaves. milady. Traducción Rosanic. El ama de llaves se apresuró a obedecer. para que Moisés no hiciera anda que pudiera ponerle en peligro. había cuatro criados delante de la puerta visiblemente nerviosos. Una carroza. milady. señora Page! Envíe a dos criadas a preparar las habitaciones. —Ve rápido al patio a ayudar al conde de Aytoun y a su gente. no sin antes hacerle una señal al portero. —¡Oh no! Millicent se levantó las faldas y se precipitó hacia el jardín. El portero corrió hacia Millicent. No debe inquietarse imaginando lo que puede pasar. —¡Rápido. Se volvió hacia su doncella. Esta casa es muy hermosa y usted es una anfitriona perfecta. para que el conde no se sintiera ofendido por su ausencia y. ¡seguro! —¿Quiénes? —El señor Draper y Jonah. Violet? —¡Está muerta milady! Ohenewaa. —Dígale a la gente del conde que estaré aquí en un mo… —¡Milady!—gritaba un joven criado que llegaba del jardín—Se van a matar entre los dos. —Se preocupa usted demasiado. Se ha caído delante de la cocina y creo que no respira. —¿Si. Quiero que los dos estén conmigo para recibir al conde. Y vaya a buscar al señor Draper. Millicent se dio media vuelta y corrió hacia las cocinas. corrección Cari 26 . dos carretas y cerca de media docena de criados a caballo. por encima de todo. ¡Ya está aquí! Su ayuda de cámara me ha dicho que vaya a avisarla. Sin dudarlo.

—¡Está usted despedido. Jonah había querido defender a su señora y ambos estaban a punto de llegar a las manos. La ira reemplazó al miedo a la velocidad del rayo. a vivir bajo el techo de su difunto esposo. Bedlam. David. se arrancó la manta que el habían puesto sobre las rodillas. Traducción Rosanic. Solo era un enfermo. Otro sueño. ¡Otra traición! Con su mano sana. Su vida estaba acabada. Se oyó el grito de una voz grave. Habían dicho que le llevaban con su esposa al campo. de plata y nácar. La pistola. ¡No estaba loco! Se levantó del asiento. Perfore estaba allí. notó que el pánico se apoderaba de el. ante el. la presencia de Gibbs. desvelando el rostro fantasmagórico de su enemigo. Si le hubieran dado un arma hubiera acabado inmediatamente con su miserable existencia. parecía ser una prolongación del brazo de Lyon.La bruma del amanecer se aferraba a los árboles. Lyon oyó el lejano murmullo del río y el grito de un pájaro asustado. un deshecho humano. en el interior. Le habían administrado una de esas condenadas drogas antes de emprender el viaje. miró por la otra ventanilla y vio las chimeneas de una casa. La carroza estaba parada y buscó en vano. corrección Cari 27 . pero su cuerpo le traicionó y se cayó al suelo. Aspiró el olor a tierra mojada como si fuera la última vez. una pesadilla como las otras. pensó. No iba a dejar que le internaran. la niebla se levantó de golpe. pero le habían mentido. dirigiendo el cañón hacia el cielo e hizo lo mismo. Antes de que Lyon tuviera tiempo de apretar el gatillo. El mas joven de sus hermanos. a pesar de sus esfuerzos para evitarlo. No conseguía aclararse la mente y. Su adversario levantó el arma. Lyon se despertó cubierto de sudor. Le parecía que llevaba durmiendo una eternidad. Estaba en Bedlam. El hombre que estaba cerca del árbol estiró la mano. un pañuelo revoloteó por un instante y luego tocó el suelo. el sonido hizo eco antes de desaparecer. En ese momento ya no le preocupaba el lugar al que le habían llevado. La cortina de la puerta estaba abierta y vio unos muros de ladrillo y una alta verja de hierro forjado. señor Draper! La voz de Millicent hizo eco en los muros del jardín. hacía las veces de testigo. ¿Cuántos hombres morían así? se preguntó. Dolorosamente aprisionado entre los dos asientos. Había oído los gritos del mayordomo en cuanto dejó la casa: la llamó incompetente y perversa por haber llevado al infame escocés. el rocío goteaba de sus hojas verde oscuro. “lord escándalo”.

el ayuda de cámara del conde. —La señora le ha ordenado que hiciera las maletas. señor Draper. Millicent sin embargo sabía que a pesar de su impresionante aspecto era el hombre más dulce del mundo…con la condición de que no hicieran daño a Jonah. Rezaba para que un criado viniera a ayudarla. estaba segura. Le puso una mano en el brazo y sacudió la cabeza. pero Draper no dio señales de haberla oído. corrección Cari 28 . cogía a Draper por el cuello y le tiraba al suelo sin mas esfuerzo aparente que el necesario para tirar una manzana podrida recién arrancada del árbol. —¡Le he ordenado que se fuera! Al tiempo que el mayordomo cerraba el puño. no se podía esperar que reaccionara como un hombre libre. le costaba conservar su puesto de regidor. A pesar de su inteligencia y su trabajo. Le lanzó una mirada de advertencia a Moisés. Volvió a dirigir su atención a Draper. señor Draper—dijo Jonah. expulsado. su rostro llevaba las cicatrices de los golpes que había recibido por parte de los traficantes de esclavos y de plantadores como Wentworth. —Esto no tiene nada que ver con usted. y el insolente es usted. Le he oído y Jonah tenía todo el derecho a enfadarse por las cosas poco consideradas que ha dicho de mí. Millicent se puso enseguida delante de Moisés que ya estaba preparado para atacar. vio con sorpresa que Gibbs pasaba por delante de ella. Después de tantos años de golpes y humillaciones. sino por falta de confianza en si mismo. —Quiero que recoja sus cosas y que abandone inmediatamente Melbury Hall. Moisés le mataría. Bajo la masa de pelo gris. felicitándose de que por el momento se hubiera contentado con ser un espectador. Traducción Rosanic. Apretaba los puños y miraba a Jonah con desprecio. —No sin antes acabar con el. no porque no fuera capaz de hacerlo. Estaba a pocos pasos de los dos hombres. La verdad es que temía que Jonah no se defendiera. Si Draper llegaba a pegar a Jonah.—Está despedido. El mayordomo dio un paso hacia Jonah. —En Melbury Hall no hay esclavos. —¡Yo te enseñaré a abrir tu sucia boca delante de tus superiores! El mayordomo le empujó con violencia. —Exijo que se vaya a hacer las maletas inmediatamente. —¡Desaparezca! ¡Ahora!—gritó Millicent sujetando a Moisés para que no interviniera. milady—respondió el otro—Es algo entre yo y ese insolente esclavo. Por fin llegó alguien por el sendero y reconoció a Gibbs. al cual había conocido fugazmente en Londres después de la ceremonia de la boda.

había perdido toda su superioridad. —Si me lo permite. Los sirvientes del conde estaban esperando al lado de sus caballos. con las prisas. El rostro del mayordomo. bajo el zapato del escocés. sino que no se podía hacer caso omiso al enorme tamaño de sus puños. No solo tenía una mirada sombría y amenazadora bajo unas espesas cejas oscuras. La señora Page salió corriendo por la puerta principal. Creí que preferiría recibirle usted misma antes de que le lleváramos dentro. El lacayo del conde era un robusto escocés de musculoso pecho y que llevaba el pelo sujeto en una coleta en la nuca. —¡Gracias! Millicent solo notó el frío cuando dio la vuelta a la esquina de la casa y recibió el viento en plena cara. Hizo una seña con la cabeza y el lacayo abrió la portezuela. en el pueblo de Knebworth. —Eso es lo que iba a hacer. intento disimular su nerviosismo y se acercó a la carroza. cretino. pero le pareció que los asientos estaban vacíos. Ya me voy señor. cuando pasé por delante de la puerta de servicio. —Si quiere volver a la casa. Gibbs saludó educadamente a la mujer. Desde fuera no podía ver gran cosa. pensó Millicent. Sin aflojar la presión del pie. pasó por delante de Millicent. le hizo una reverencia y fue a colocarse entre ellos. había salido sin el chal. señor Gibbs? —No milady.—Parece que le cuesta un poco obedecer a su señora ¿no. Un hombre al cual era mejor no enfrentarse. Traducción Rosanic. —¿Su Señoría está en la casa. Muy consciente de las dos filas de miradas que la observaban. A una respetuosa distancia de la carroza. corrección Cari 29 . la mayor parte de los criados se habían puesto en fila para recibir al nuevo señor. señor? Puso un zapato sobre la nuca del mayordomo y pisó con fuerza. Con un escalofrío se dio cuenta de que. milady. —Creo que Jonah y Moisés estarán encantados de ayudarle. Lord Aytoun dormía de modo que le deje en la carroza. —He oído que milady le ordenaba que se fuera. su ama de llaves me encargó que le dijera que la africana está bien y que ha vuelto en si. —Por supuesto—murmuró ella. estos hombres seguramente me ayudaran a poner a este perro sarnoso en el camino a Saint—Albans. En cuanto usted me lo permita. señor Gibbs— respondió ella antes de dirigirse a Draper—Le enviaran sus cosas a la posada del Cisne Negro. milady. Draper debió ser de la misma opinión ya que su humor belicoso desapareció como por arte de magia. Sin embargo recordó lo que Violet le había dicho de la africana y Gibbs sorprendió su mirada ansiosa dirigida a la casa.

El conde no contestó y ella levantó la vista hacia su rostro barbudo. pero… —¡Gibbs!—repitió en voz alta. Lo cual reforzó su determinación.El estaba caído entre los dos asientos en una postura de lo más incómoda. el puño a punto de caer sobre ella… —Le he dicho que vendría enseguida—aseguró ella intentando tranquilizarle. Ella se sintió aliviada al obtener por fin una respuesta. pero se dio cuenta de que la tensión que se veía en sus ojos azules estaba causada sobre todo por el dolor. Abrió los ojos. Su expresión era de enfado. Se ha caído del asiento. milord. —Su ayuda de cámara ha tenido la bondad de intervenir en una disputa entre dos de mis empleados. Se enderezó y se sentó en el asiento. deslumbrado por la luz. —Si quisiera pasar su brazo izquierdo alrededor de mi cuello. intente… —Gibbs. pero creí que estaría más cómodo en el asiento. —¡Gibbs! El alarido del conde la sobresaltó. —Lo siento mucho. y ella pasó por encima de sus botas para subir al coche cerrando después la puerta. —Ahora viene. —Los caminos desde Londres están en mal estado y no hay nada mas desagradable que hacer un largo viaje con destino desconocido y… Se interrumpió al ver una mirada asesina de su esposo. milord. doblar las rodillas del conde y enderezarle los pies. —¡Gibbs! Había tanta furia en su voz que ella volvió a agacharse a su lado. He actuado sin pensar. No tardará en estar aquí. Con torpeza intentó encontrar un punto de apoyo firme. El estaba retorcido sobre si mismo. Pero la situación del conde de Aytoun era completamente distinta. golpeada por Wentworth. —Por favor. Traducción Rosanic. milord. Por un momento recordó vívidamente la época en la que ella se encontraba también en un coche. Volvió a ver a Wentworth con las venas del cuello hinchadas. corrección Cari 30 . —Lo siento. y se agachó buscándole el brazo derecho. intentando desesperadamente esconder su rostro golpeado de las miradas curiosas. Disimular la verdad siempre había sido su forma de evitar la humillación causada por el terrible trato que le dispensaba su marido. —No tengo intención de llevarle yo sola a la casa. podría levantarle un poco y liberar el otro brazo. —Dígame que puedo hacer para ayudarle. Sabía que no quería que sus nuevos criados le vieran así. Vaya a buscarle.

Jadeante. un minuto después. Sin embargo ella no se dio por vencida. ya había oído hablar del valor de esa mujer. Mary ni siquiera parpadeó. Antes incluso de irme a Londres. con las mejillas ardiendo. Sin embargo ella sigue mirando la pared. —Le hace falta un baño. incluidas las de mi marido. pero después la pobre fue a colocarse al lado de la puerta. No creí que tuviera tanta prisa por empezar la luna de miel.Esta vez no esperó a que él le diera permiso. muchos trabajadores vinieron a echar un vistazo a la cocina para verla. En cuanto supieron que estaba aquí. la joven se había convertido rápidamente en la mano derecha de Mary. —Perdone. y ropa. Le cogió de la cintura intentando levantarle lo suficiente para liberar su brazo. Capitulo 5 —No viene ningún médico con ellos—le explicó Millicent al ama de llaves cuando ambas se dirigían a la cocina. un traficante de esclavos que residía en Jamaica. Cuando Gibbs abrió la puerta. Según Violet no ha pronunciado ni tres palabras desde Londres. ayudaba a sus semejantes en las plantaciones de caña de azúcar. un poco mas tarde—Pero el señor Gibbs dice que un tal doctor Parker vendrá dos veces al mes desde Londres y que se quedará a dormir aquí. De modo que por el momento me gustaría poner a Ohenewa en la habitación que había usted preparado para el médico. Aunque fuera la esclava de Dombey. Es extraño. Traducción Rosanic. Cuando llegó una de las muchachas consiguió hacer que tragara unas cucharadas de sopa. Casada con Jonah desde el verano. corrección Cari 31 . milady ¿Quién es? —Está considerada como alguien muy especial. La señora Page no tardó en ir a dar instrucciones al personal y Millicent se sintió aliviada al comprobar que Amina hablaba en voz baja con la anciana negra. Si me lo permite. pero sé que pertenecía a un médico llamado Dombey. milady. el peinado de Millicent estaba deshecho y sus extremidades estaban hechas un nudo con las del conde. El conde era un peso muerto. levantó la vista hacia el ayuda de cámara quien se quedó quieto levantando las cejas. En vano. milady. No conozco toda su historia.

espero demostrar a mi gente. milady— dijo Amina reuniéndose con su ama. ¿Quiere entrar por favor? —Me han dicho que era una mujer libre. Volvió a dirigirse a la anciana. Todas las personas que trabajan en Melbury Hall. Ohenewa. —¿Qué espera de mi? ¿Qué tendré que hacer para ganarme la vida y el sustento? Millicent lo pensó un momento. y a mi misma. —Parece hambrienta y agotada—contestó Millicent contemplando la delgada figura de la mujer que apenas se sostenía de pie al lado de la puerta. —Entonces no quiero entrar en la casa de un esclavista. Esa idea me carcome. Millicent se dirigió hacia la anciana que miraba tercamente la pared. —Es cierto. No sabe lo que le van a exigir aquí. Porque no me fue posible intervenir cuando Jasper Hyde se apoderó de la plantación de Wentworth. no yo!—se defendió Millicent con vehemencia—Desde que murió me esfuerzo en reparar algunas de sus injusticias. corrección Cari 32 . ¿Por qué se niega a entrar? —Por orgullo. —¡Era mi marido. Ohenewa—le dijo con gentileza—No tiene porque quedarse ahí de pie.—Todos le estamos muy agradecidos por haberla traído aquí. que debemos tomar ejemplo de su fuerza y de su valor. nada más. Trayéndola hasta aquí. —En Jamaica usted era la única persona en la que ellos podían confiar. la anciana se volvió de nuevo de cara a la pared. Después de dirigir una breve mirada a Millicent. —Todos estamos muy contentos de que esté entre nosotros. —Al darle la libertad estaba sin duda aliviando un poco mi sentimiento de culpabilidad. —Fui a la subasta ayer porque reconocí el nombre de Danbury en el anuncio del periódico. Me pregunto si yendo yo misma hasta allí hubiera podido conservar las plantaciones. reaccionar más rápidamente. Los oscuros ojos parecían ver hasta lo más profundo de su alma. están aquí por su propia voluntad. Aquí necesitamos ayuda. y cuyo rostro estaba marcado por la edad y las dificultades. lo sabían y era extremadamente importante para ellos. Esta vez era ella la que miraba fijamente la pared. pero la verdad es que todavía no sé en que podría ayudar. Traducción Rosanic. —Vi como trataba Wentworth a sus esclavos en Jamaica. —Soy curandera. sea cual sea el color de su piel. —Yo no tengo esclavos. —Mentiría si dijera que no vas a hacer anda. ¡Hubo tantas vidas que no pude salvar! Hubiera debido ser más fuerte.

saludándola sin olvidarse de decirle un piropo sobre su belleza o su suave perfume. había puesto a la joven sobre aviso. Sus besos la mareaban. robusto y músculos duros como una roca. se volvió hacia Ned. el gigante de ojos verdes estaba allí. Encima de la falda llevaba un delantal que ella misma había bordado y alrededor del cuello llevaba puesto un pañuelo de satén que había comprado en su reciente viaje a Londres. alto. Salió del bosque y corrió hasta la pradera que había a los pies del pueblo. Pero Violet tenía dieciocho años y sabía muy bien lo que hacía. que había presenciado un par de veces las galantes entrevistas. —Entiendo. Pero no tuvo que esperar mucho tiempo porque ya unos poderosos brazos la estaban abrazando. la noche era oscura y los arbustos amenazadores. Se habían conocido un domingo por la mañana en la iglesia. Pero Violet no pensaba en el peligro. el suelo estaba helado. Iba a casarse. la luz que salía de las ventanas de las casas. Ahogando un pequeño grito. Bajó la voz. Traducción Rosanic. corrección Cari 33 . Millicent sonrió. yo también. Tenia que estar bonita para Ned. era un albañil que había llegado al pueblo en otoño para construir un granero nuevo. Después de eso. El no estaba allí y ella miró. Señaló con la barbilla en dirección a Melbury Hall. —Lo sé. —Al menos por el momento. —¡Te he echado tanto de menos Ned!—murmuró besando la sólida columna de su cuello. El levantó la cabeza sin dejar de abrazarla. Cada cual tiene un motivo y no son incompatibles de modo que ¿por qué no empezar por ahí? Ohenewa miró los rostros llenos de esperanza que tenía delante y entró al fin en la cocina. preciosa. cada vez que Violet iba al pueblo. La señora Page. El se apoderó de su boca antes de que ella pudiera decir nada y ella sumergió los dedos en la espesa cabellera rubia abriendo mas los labios como el la había enseñado. Ned Cranch. El aire era muy frío. nerviosa. hasta que le encontremos un empleo ¿aceptaría usted quedarse en Melbury Hall como invitada? —Si paso por esa puerta no será para tranquilizar su conciencia sino para calmar mi hambre.Millicent se dio cuenta de que muchos criados habían interrumpido su trabajo para escuchar el desenlace de la conversación. Atravesaba el bosque de ciervos al menos dos veces a la semana desde hacía mas de un mes para encontrarse con el. Se levantó la falda que su señora le había regalado recientemente para sortear una rama rota.

—Ya me lo dirás después. —Ven conmigo. Lo que el tenía seguramente en la cabeza era precisamente lo que ella quería evitar hasta que se casaran. —No deberíamos hacerlo.—Con todo lo que ha pasado allí no estaba seguro de que pudieras escapar. —Sabes que yo nunca…en fin. Violet vaciló. es quitarte uno a uno los botones del vestido y besarte por todo el cuerpo. Enseguida lamentó sus palabras al ver que los ojos del albañil se velaban. Nos quedaremos aquí si eso es lo que quieres. —Eres el diablo en persona. Sonriendo la llevó hasta el tronco de un árbol caído y la atrajo a sus rodillas. pero después de dos semanas el la tocaba en lugares que la hacían estremecerse de placer. —Dicen que ha traído a una nueva esclava. —¿Dónde? Había un brillo diabólico en sus ojos. La mano descendía hacia el vientre de Violet. Las caricias de Ned se hacían mas intimas en cada encuentro. —No tienes porque querida. Traducción Rosanic. La verdad es que tengo mucho miedo. Solo estoy un poco nerviosa. que nunca antes lo he hecho. así nadie nos verá. Entraremos por la puerta de atrás. Pero lo entiendo. desde la última vez—susurró el. La gente del pueblo habla ¿sabes? El estaba mordisqueando la suave piel de su cuello y ella tembló. —¿Por qué no nos quedamos aquí? Ned la cogió por el final de la espalda y la apretó con fuerza contra el. —Lo que deseo hacer. Ned. —A mi habitación en el Cisne Negro. —Una anciana—asintió jadeante—Se llama Ohenewa. hermosa mía. para que notara la fuerza de su deseo. luego se separó de ella y la cogió por la muñeca. Al principio solo eran besos. corrección Cari 34 . Ned Cranch. Aunque el cuerpo de Violet estaba ardiendo su cabeza continuaba estando fría. Tomó sus labios con una pasión enloquecedora. —¿Quién te lo ha dicho?—contestó el riendo—Pero cuéntame ¿es cierto que tu señora ha encontrado otro marido? —Completamente—consiguió contestar cuando lo que deseaba era ronronear de placer al sentir su enorme mano tocar sus pechos. —Me estaba muriendo de deseo. Podemos quedarnos aquí si lo deseas pero me temo que hace demasiado frío. Sin embargo no pasaban de ahí. Violet sabía que si no iban más lejos ella no se arriesgaba demasiado. —¿Ya lo sabes? —Mas o menos.

—¿No te molesta Ned? ¿Seguro? —Si. —Háblame de Melbury Hall. Yo te besaré en ese rinconcito detrás de la oreja y podrás seguir hablando. Gibbs. ¿Qué te parece? —¿De verdad no estás enfadado?—insistió ella sin aliento. había oído hablar de Lyon Pennington en los términos más inquietantes. Para conseguir acercarse a su marido. Los criados del conde sabían cuidar de todas sus necesidades. Ella se había quedado petrificada. Se estremeció al recordar la primera vez. Tenía un carácter explosivo. cuéntame todo lo que quieras. en absoluto querida. Sus azules ojos estaban Traducción Rosanic. Y sé exactamente como hacerte pensar en otra cosa. —¿Lo dices en serio? —Si—aseguró el dirigiendo su atención al cuello de ella—Pero dime lo que sucede en Melbury Hall. Wentworth había matado a su primera esposa y muchas veces había estado a punto de hacer lo mismo con Millicent. Se había batido en duelo al menos cuatro veces la primavera anterior a su accidente. Ninguna extraña acusación. Desde la cena todo había sido de una tranquilidad absoluta. ese hombre sombrío y silencioso con el rostro cubierto por la barba. Era un milagro que hubiera sobrevivido a su matrimonio… Recordó su primer encuentro con el conde. mientras le daba las buenas noches a Mary. Violet. Llevaban casados menos de un mes. ayudado por dos lacayos. incrédula. Todavía podía verle cogiendo la fusta y dirigiéndose hacia ella. —¿Enfadado? No. ángel mío. había subido a su señor hasta sus habitaciones después de llegar y le habían llevado la cena. antes tenía que desprenderse de la angustia que la invadía. Sin embargo. Su mano iba subiendo a lo largo de la pierna de ella. Capitulo 6 A Millicent le pareció muy extraño ir a acostarse sin haber vuelto a ver al conde. Durante las pocas horas pasadas en Londres después de la boda. Y todo el mundo creía que había asesinado a su mujer. Había dicho claramente que quería a alguien compasivo. Ninguna recriminación. corrección Cari 35 . La verdad es que no quería decírtelo todavía pero ¿Por qué no? —¿Decirme que? —Te amo. Millicent no podía evitar imaginar que no era en eso en lo que la condesa viuda pensaba cuando le pidió que se casara con su hijo.

Si tiene algún periódico favorito. pero no miedo. señor Gibbs? Ante esa inesperada pregunta. Estaba llegando a la habitación del conde cuando recordó todo lo que había soportado en ese dormitorio en los tiempos de Wentworth. señor Gibbs? Traducción Rosanic. —¿Siempre hay alguien a su lado? —Intentamos hacerlo. La anciana se había quedado en su habitación toda la tarde. Incluso cuando intentó ayudarle dentro del carruaje y el se enfadó. —¿Está dormido en conde. Ella pudo ver la cama y al hombre que dormía en ella y se abstuvo de entrar en la habitación.inquietos pero no eran hostiles. Apartando de su mente una vez más sus temores. —¿Ha comido? —Me temo que el conde no tiene demasiado apetito después de pasar tantas horas en el coche. Se limita a mirar por la ventana. llamó suavemente. señor Gibbs? —Si. Gracias. —¿Le gusta su habitación. corrección Cari 36 . comida y ropa. Una situación muy diferente. —No milady. Si juega a las cartas. Ella sintió una oleada de simpatía. se detuvo brevemente ante la puerta de Ohenewa. Gibbs pareció sorprendido cuando abrió la puerta y la vio. Consiguió no volverse para ver a quien se estaba dirigiendo Gibbs. —Lo que quiero decir es ¿Cómo el gusta pasar el día?—volvió a preguntar ella. Nada de eso. Sin embargo ha tomado un poco de sopa. Eso no era vivir. —Lo que me gustaría saber es si le gusta leer o que le lean. Un hombre muy diferente. ¡Su marido le había parecido tan desamparado. Se prometió que le organizaría algo para ocupar su tiempo. Algunas veces solo con pasar por delante de la puerta. allí. —Lady Aytoun. Ella hizo un gesto de aprobación con la cabeza. eso es todo. arrinconado entre los dos asientos! —¿Qué le gusta hacer a él. milady. Millicent tenía demasiadas cosas en la cabeza. Nadie la había llamado así todavía. le daban sudores fríos. Al menos cuando está despierto. se dijo. Una vez en el piso superior. el asombrado lacayo se quedó pensativo. ¿Cómo se las iba a arreglar para que la anciana se sintiera segura en Melbury Hall? ¿Cómo debía redactar un anuncio para encontrar un sustituto a Draper? ¿Por donde empezar con sus nuevos ingresos? Tenía que pensar en todo eso. no le dio miedo. —En la cama o en su sillón. milady—respondió el abriendo mas la puerta. Había experimentado preocupación e inquietud. pero estaba demasiado cansada para poner sus ideas en orden. Millicent permaneció muda por un instante. pero Amina había ido a verla y le había llevado agua para que se lavara.

—Mis disculpas. No nos debe absolutamente nada. si usted cree que la puedo ayudar en lo que sea. —Desde luego milady. era completamente legal. Quizá pueda ayudarme a encontrar un sustituto. Millicent sabía por la condesa viuda que el escocés llevaba al servicio del conde varios años. señor. —¿Y desde cuando se atiene usted a la legalidad. ni síntomas aparentes. —Mire. corrección Cari 37 . decían. Buenas noches señor. —Lady Aytoun…En vista de que voy a vivir aquí. en nombre de Dios. —Señor Hyde.—Es muy cómoda. El dolor aparecía siempre de repente. El fuerte dolor que atravesaba el pecho de Jasper Hyde le impidió golpear de nuevo en la mesa. Me era imposible negarme. Platt? Traducción Rosanic. Pero Hyde sabía que era falso. Su mano se crispó bajo su corazón. milady. señor Hyde? —¿Ofreció usted…? Iba recuperando la respiración normal. no dude en decírmelo. pero sir Oliver no quiso ni oír hablar del tema —Entonces no debería haber aceptado el dinero. No dejaba rastros. —¿Ofreció usted tomar a la negra como parte del pago? —Si. sino en el hombre que se había encontrado tirado en el suelo de la carroza y en su expresión de desamparo. —Perfecto. Su corazón estaba sano. Su abogado ni siquiera intentó discutir por los intereses de este mes. Ella giró los talones. Los médicos con los que había hablado de su enfermedad no habían sido capaces de hacer un diagnóstico. Estaré encantado de serle útil. disminuyendo poco a poco para luego desaparecer. estaba claro que nuestros planes se habían venido abajo. —¿Por qué. Sin embargo al entrar en su dormitorio no pensaba en el alivio que le proporcionaría una ayuda externa. Se dirigía hacia su propia habitación cuando el lacayo la volvió a llamar. —Ha visto usted que despedía al señor Draper esta tarde. —¿No se encuentra bien. aceptó usted que ella le pagara?—gruño Jasper Hyde—Sabía usted sin embargo que desde que compró a la esclava las cosas habían cambiado. No creo que el conde tenga ningún inconveniente. en el lugar donde el puñal se abría camino entre sus costillas. No encontré ningún modo de rechazar el pago en efectivo que cubre todas las deudas de lady Wentworth hacia nosotros. y se lo agradezco mucho. pero… —¡Váyase al diablo usted y sus miserables disculpas!—aulló Hyde dando un puñetazo encima de la mesa—¡Condenados abogados! El señor Platt cruzó los dedos encima del escritorio.

corrección Cari 38 . fuera cual cuera el precio que ofreciera. ¡Inmediatamente! El abogado sudaba copiosamente. —Dentro de quince días. Entonces Hyde había ayudado al buen doctor a partir hacia su última morada. —Es absolutamente necesario que suelte a esa vieja bruja. —¡No podía imaginar que iba a casarse con el conde de Aytoun ese mismo día! Hyde maldijo su mala estrella. —¡Ridículo!—explotó Hyde—¡Nunca se dejará engañar! —Solo quería sugerir. Los papeles que había encima de la mesa salieron volando y el abogado intentó recogerlos. Traducción Rosanic. miraba fijamente al abogado de forma amenazante. señor. —Pero ya no hay deudas que pudieran servirnos para presionar. —Usted mismo dijo que ella ya no necesitaba dinero. Sin duda en el futuro no necesitará dinero. prácticamente muerto. No es más que una débil mujer que se encuentra con un marido enfermo. Hyde recordaba su última entrevista con el doctor Dombey. podría decirle que reconoce haberse comportado mal. que desea contratar a la mujer para cuidar de la salud de sus esclavos en Jamaica. —¿Cuál? Platt cruzó sus huesudos dedos. —Continuemos vigilándola de cerca. Si lo entendí bien. —Cierto. El dolor de su pecho. señor. —Parece que no nos entendemos—continuó—Usted afirmó que ella estaba al borde del abismo.Hyde. apoyado en el escritorio. —No podemos deshacer lo que está h… Hyde barrió las hojas con el dorso de la mano. Además. Por ejemplo. Platt. había afirmado que no vendería a Ohenewa a alguien como el. ¿Entendido? Dio otro puñetazo sobresaltando a Platt. que el dinero no era la única manera para convencerla. por esa razón debemos encontrar una nueva arma en su contra. ayudó al doctor Dombey. Ese viejo loco. —Quiero a la vieja esclava. la suerte que le estaba volviendo la espalda…No necesitaba mas pruebas. que ha cambiado. Hyde estaba convencido que la anciana le había echado mal de ojo. —Podría usted presentarse bajo un nuevo aspecto. que ni siquiera tendría con que pagar a la mujer. mientras el estuviera con vida. quizá podamos hacer otra oferta por la esclava. nunca me vendería a la negra. —Nadie nos detendrá.

Pero la suerte no le sonreía tampoco ese día porque la esclava había desaparecido. Y un ordenanza esperaba en la puerta representando a varios de los acreedores de Dombey. —Quizá podamos hacer entrar en razón a lady Wentworth por medio del abogado del conde. Hyde rechazó la idea con un gesto. Una brillante idea estaba tomando forma en su mente. Violet no estaba preocupada por sus botas empapadas, ni por el bajo de su falda y su delantal cubiertos de barro. Ni siquiera se daba cuenta de que estaba tiritando. Sin embargo las lágrimas caían por sus mejillas mientras escapaba a través del bosque. Todavía era de noche cuando subió por la pequeña colina que llevaba a la casa. No odiaba a Ned. El no la había forzado a acompañarle a la posada. Había ido de buen grado, riendo como una tonta, cuando la lluvia empezó a caer. Una vez en la habitación el no la había forzado tampoco. Se había tomado su tiempo, la había acariciado y besado murmurándole palabras de amor en el oído. Y ella, como una mujer de vida alegre, emitía pequeños gemidos de placer. Sin embargo, en cuanto le dejó para perderse en la noche, la vergüenza cayó sobre ella como una ducha de agua helada. El se había aprovechado de ella sin ni siquiera comprometerse definitivamente. Mientras se acercaba a los jardines, recordó las cosas que le había dicho. Que era suyo, que la amaba de verdad, que… Se detuvo para apoyarse en el muro con el rostro entre las manos. El no había prometido casarse con ella. —¡Señor!—gimió en voz alta. ¿Qué sucedería si el le había hecho un hijo? Su madre, viuda desde hacia mucho tiempo, siempre había vivido de forma pobre pero honrada en Saint—Albans. ¡Y su abuela estaba tan orgullosa de ella! Unos años antes había sido ella la que se había atrevido a hablar firmemente con lady Wentworth sobre la forma en la que quería que su nieta fuera tratada si empezaba a trabajar para ella. Violet se secó las lágrimas con rabia. Su abuela siempre la llamaba su pequeña flor inocente. ¿Dónde estaba ahora esa inocencia? Cuando Wentworth estaba vivo, Violet hubiera preferido morir a dejar que la tocara. Muchas veces se había escondido en las cabañas de los esclavos para escapar de el. Estaba aterrorizada pero había conseguido conservar su virginidad. Y ahora acababa de tirarla por los aires como la peor de las rameras.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Tenía que hablar con Ned. Tenía que asegurarse de que el había entendido bien la clase de chica que ella era. A menos que ya fuera demasiado tarde. Casi se ahogó con los sollozos. La mansión se levantaba ante ella, imponente en la oscuridad que precede al alba. Estaba llegando a la verja cuando una alta figura le impidió el paso. Se chocó contra el pecho del hombre que la cogió de los brazos para impedir que cayera al suelo. Dando un pequeño grito, levantó los ojos hacia el rostro cubierto de cicatrices. —¡Moisés! El la soltó. —¿Qué estas haciendo fuera a estas horas?—le preguntó suavemente. Sabía que el estaba de guardia por las noches, pero nunca había vuelto tan tarde y no pensó que tropezaría con el. —¿Violet tiene daño?—preguntó el. Su tono de voz no podía ocultar su preocupación y ella se sintió todavía más culpable. —¿Por qué Violet llora? —No pasa nada. Solo estaba un poco triste, pero ya estoy mejor. De verdad. Puso la mano en su brazo antes de correr hacia la casa. Al llegar a la puerta se dio la vuelta. No podía ver el rostro de Moisés pero sabía que el estaba esperando a verla entrar a la seguridad de la casa.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Capítulo 7
Adosado a las colinas de Chiltern, Solgrave dominaba sobre un largo y estrecho lago metido en un precioso valle. Con su reserva de gamos y sus granjas bien cuidadas, la propiedad de los condes de Stanmore, era verdaderamente magnífica, mucho más que las propiedades vecinas. Pero su esplendor no disminuía en nada el valor de las mansiones cercanas, al contrario, éstas adquirían mayor importancia simplemente por estar situadas en las proximidades. Esa era una de las razones por las que Wentworth había comprado Melbury Hall. Por supuesto, eso fue antes de que se casara con Millicent para subir en la escala social. Ironías de la suerte, unos años mas tarde, Rebecca Neville había vuelto de las Colonias americanas, se había casado con lord Stanmore y había demostrado ser una aliada de Millicent en su lucha por la libertad. Aunque hubieran seguido caminos diferentes, fue el destino quien se encargó de reunir a dos amigas del colegio después de una separación de diez años. Millicent siempre le estaría agradecida a Rebecca y a Stanmore por haberla ayudado a levantarse y a conservar Melbury Hall.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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La señora Trent, el ama de llaves de Solgrave, se mostró amistosa, como siempre, cuando acompañó a Millicent a la biblioteca. Esta acababa de quitarse el sombrero y los guantes cuando su amiga se precipitó hacia ella. —¡Iba a ir a verte esta tarde!—dijo. Las dos mujeres se besaron cariñosamente. —No quería dejar de verte porque he oído decir que solo os quedaríais una noche. —Vamos a ver a mi suegra a Escocia. Estaremos ausentes alrededor de un mes, pero teníamos que detenernos aquí. Rebecca retrocedió sujetando a Millicent a la distancia de un brazo. —Stanmore y yo no podíamos creerlo. ¿Te has vuelto a casar? —En efecto. —Pero no le conocías de antes ¿no? —No. Ante la expresión de asombro de su amiga, Millicent se lo contó todo, sin decir nada sobre el aspecto financiero del arreglo. Rebecca la escuchó atentamente antes de preguntar, escogiendo las palabras: —¿Qué sabes exactamente de ese hombre? ¿Qué sabes de su reputación? —Sir Oliver me ha contado algo y yo he oído muchas cosas después. Pero creo que solo son rumores. —¿Entonces sabes que algunos le acusan de haber tirado a su mujer por el acantilado de Baronsford? —Estoy segura de que ella se resbaló, igual que el resbaló intentando sujetarla. Ella murió, pero el destino del conde fue casi igual de trágico. Aparentemente esta inválido para el resto de su vida. Hablé mucho con la condesa viuda del accidente. Lord Aytoun se ha convertido en otro hombre. Está…tranquilo. Rebecca tomó las manos de su amiga entre las suyas. —Sabes que no me gusta meterme en la vida privada de los demás, pero solo llevas casada una semana y ya pareces cansada. Millicent esbozó una sonrisa. —Eso es culpa mía, no suya. —¿Por qué? Millicent se acerco a la gran ventana que daba al lago. Ella también se hacía la misma pregunta. —Cuando acepté casarme con el, me convencí de que simplemente le estaba ofreciendo un lugar donde se ocuparían de el. Se volvió hacia su amiga. —Tú me conoces, Rebecca, ya no me hago ilusiones en cuanto al amor. Las perdí hace tiempo a causa de lo que sucedió. Pero al mismo tiempo reconozco la importancia de estar casada. Esta unión con el conde de Aytoun es para mí una situación ideal con la cual no me atrevería a haber
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Ha perdido el uso de las piernas y de un brazo. Es tan miserable como el último de los mendigos de los bajos fondos de Londres. La lluvia le azotaba. James. ¿Pero como podía defenderse ante una situación de la cual no sabía nada? Emma tenía Traducción Rosanic. Le pesaban las piernas como si estuviera corriendo en la arena. Hay mil maneras de hacer que su vida sea más llevadera. un niño con una mano deforme y medio sordo. Sin embargo puedo ver el dolor en su mirada. Las asombrosas revelaciones de Perfore todavía daban vueltas en su cerebro. —Pero…pero es que temo haberme casado por encima de mi nivel—soltó Millicent—Estoy segura de que se da cuenta de mis debilidades y de los defectos de Melbury Hall. Gané un esposo sin el miedo que implica. Escucha a tu corazón y ayúdale en la medida de lo posible. —¿No hay ninguna forma de ayudarle? Un médico diferente o algún modo de despertar su mente. No tienes porque preocuparte por nada que no sea eso. Luego la vio de nuevo. Entre la bruma podía ver a Emma quien. yo…me doy cuenta de que siento pena por el. Y es así para todos nosotros. Nadie puede decir lo que nos espera al final del camino. Estoy casada sin tener necesidad de ser esposa. La lluvia le caía sobre los ojos y la cara. —No. con la falda levantada corría entre los pinos zigzagueando como si fuera una serpiente. sombríos. Rebecca sabía de lo que estaba hablando ya que había vivido sola en las colonias durante diez años y había criado al hijo de su marido. cerca del acantilado. Las ramas le arañaban la piel y la ropa. cayó sobre el lodo del camino. —Pero las cosas no son como tú creías. Se volvió hacia Baronsford cuyos muros se recortaban. Tenía razón y Millicent debía confesarse a si misma que se estaba preocupando por el futuro mientras que el desafío que debía enfrentar estaba en el presente. El futuro es tan desconocido como el hombre con el cual te has casado.soñado. dudo que eso sea así. simplemente. con su larga cabellera rubia flotando al viento mientras ella desaparecía entre la niebla. Pasa los días en una especie de letargo. contra el cielo tormentoso. No quiere vivir así. sus acusaciones todavía herían su sentido del honor. —Incluso sin conocerle. Te subestimas constantemente—contestó Rebecca con calor—Tu misma dices que se pasa el día aletargado de modo que ¿Cómo puedes saber lo que piensa o lo que siente? En cuanto a mejorar su existencia. Lyon se los secó para verla mejor. corrección Cari 43 . él resbalaba. sé tú misma. pero no podía dejar que se fuera.

Había resbalado y había caído también por el acantilado. Gibbs le hizo pasar al saloncito donde Millicent le invitó a sentarse. el sacó su reloj de bolsillo. El doctor Parker no la hizo esperar demasiado. Millicent estaba mirando el deslumbrante carruaje en el que había llegado el médico desde Londres.las respuestas. —Todo esta bien. Cuando ella había hecho que les llevaran unas bebidas calientes y les ofreció entrar en la casa para comer algo. con el pelo desplegado sobre las rocas y los ojos abiertos que ya no le podían ver. pero no podía ver la otra orilla del río. allí abajo. Continuó paseando por la estancia. Vio el rostro preocupado de su esposa. Estaba muerto. Había aceptado un refrigerio pero había rechazado la invitación de Millicent de pasar la noche en la casa. se habían negado. Una sombra se movió a su lado y unas manos frías se posaron en su frente. El alarido de Emma resonó en las colinas. Si estaba muerto era evidente que no había subido al cielo. Al fin llegó al borde del bosque. era necesario que se explicara. Todo estaba gris y opaco. otros pacientes “con un rango demasiado elevado para decir los nombres”. El médico había sido un tanto brusco con ella cuando le recibió y había subido directamente al dormitorio del conde con su ayudante. Ella nunca habría estado en compañía de lord Aytoun si el no hubiera estado incapacitado. Mientras el enfermero se dirigía directamente al carruaje. A pesar de todo estaba contenta de la presencia del médico porque tenía que hacerle varias preguntas sobre la salud del conde. Por la ventana del saloncito. le estaban esperando y debía regresar a Londres inmediatamente. que afrontara la verdad. milady—dijo con tono apresurado—No hay ninguna medicina nueva. Lyon se despertó sobresaltado en la más absoluta oscuridad. El camino que bordeaba el acantilado estaba desierto. A Millicent le había dolido el comentario. Se levantó y empezó a correr a toda velocidad hasta que sintió que los pulmones le iban a estallar. A modo de contestación. Todo se confabulaba para recordarle su posición real. El doctor Parker les había ordenado que se quedaran al lado de los caballos porque luego tenían que ir a casa de lord Ellington. corrección Cari 44 . Como mucho estaba en el purgatorio. cerca de Chiswell Green. Según él. Luego la encontró. pero le he recomendado a su ayuda de cámara que Traducción Rosanic. que volviera con el. Al lado de los caballos dos lacayos estaban charlando y golpeando el suelo con los pies para calentarse.

No ha habido cambios desde la última vez que le vi. Pero después de un accidente así. Traducción Rosanic. Lord Aytoun está bajo mi responsabilidad y me ocuparé de que reciba los cuidados necesarios. su preocupación por su reciente marido es comprensible.aumentara la dosis de la que le dábamos en Londres. y lo que ha decidido hacer para curarle. aprecio mucho que se haya desplazado hasta Melbury Hall. nunca me ocupé de las heridas físicas de Su Señoría. —No dudaría por nada del mundo de su competencia. —Por supuesto. —No tiene que preocuparse. doctor Parker. —Como le he dicho—declaró con suficiencia— mis clientes pertenecen únicamente a la élite de Inglaterra. Por ejemplo ¿Qué le ha hecho hoy? —Muy bien. si me disculpa. La condesa viuda no habría acudido a usted si no tuviera confianza en su talento. corrección Cari 45 . milady. hace diez días. frunciendo el ceño. créame. —Quería preguntarle sobre el tratamiento que se le está administrando a mi esposo. pero… —Me dijeron después de la… desgraciada caída de Su Señoría desde arriba del acantilado que. Se volvió hacia ella. puede que solo envíe a mi ayudante cada quince días aproximadamente y la tendré al corriente del estado de salud de lord Aytoun. y aprecio mucho que alguien con tanto renombre como usted se desplace hasta aquí. —Es cierto. —Le aseguro que no es necesario. Y ahora. El médico elevó los ojos al cielo como si estuviera ante una niña que estuviera poniendo a prueba su paciencia. El médico se suavizó un poco. pero como el conde está bien cuidado. No sé cuando volveré. a la vez que admirable. En cuanto al tratamiento… La interrumpió haciendo un gesto con su rechoncha mano. ¿Fue acaso la incompetencia de ese hombre lo que impide que el conde pueda usar sus piernas? No sabría decirlo. o Wallace. —Como seguramente sabrá. un cirujano escocés llamado Wilkins. tengo que irme. ya no me acuerdo. señor Parker. —Tengo algunas dudas que esperaba que pudiera usted aclararme—dijo Millicent con la voz cargada de emoción. le diré que le he tomado el pulso y he obtenido una muestra de orina. creo más bien que se trata del shock. Solo quería saber lo que piensa de la salud de mi marido. El médico se disponía a irse. le curó los huesos rotos. —Estoy segura. milady.. —Ya se lo he dicho. lady Aytoun— replicó secamente el médico— Si insiste en saber los detalles. Se lo diré a la condesa viuda.

no veo porque… —Debe fiarse de esa sabiduría y de esa experiencia. sin embargo. Es decir. señor.—Ahí exactamente quería llegar. Más exactamente. Hay que obligarle a comer algo. corrección Cari 46 . impedir que caiga en la depresión y evitar tener que encerrarle… —¿Por qué habría que encerrarle? —Para impedir que se haga daño a si mismo en los momentos de mayor depresión. La vida de lord Aytoun es infinitamente más agradable que la de muchos enfermos de este tipo. el conde prefería estar solo. durante el día. —No veo donde quiere llegar. el cual está muy indicado para este tipo de casos. le aseguro que ha demostrado ser el más eficaz. lady Aytoun. lady Aytoun— suspiró el médico mirando de nuevo el reloj. Lyon apretó los dientes y se apartó de John. Es para tranquilizarle. Pero me contestó que. Ahora. parece menos… —En lo que respecta al tratamiento. —Estoy segura de que se preocupa mucho por la salud de lord Aytoun. milady. —Lord Aytoun esta tomando medicinas muy fuertes. Traducción Rosanic. Gibbs. —¿De verdad?— se extrañó él. —Con todo el respeto que me merecen su sabiduría y su experiencia. aumenté la dosis en varias gotas al día. opio. doctor. El doctor la obsequió con una severa mirada. —Gibbs me confirmó que su señor tenía un sueño inquieto y parece ser que está más nervioso todavía cuando está despierto. Demasiado. de verdad tengo que irme. Y me he dado cuenta de que tiene un sueño agitado y que cuando despierta no es del todo consciente de lo que le rodea. —Usted puede hacer algo útil ocupándose de que mi paciente coma algo con regularidad. Ya me he entretenido mucho. Al principio pensé que era por lo avanzado de la hora en que le visitaba y le pregunté a su ayuda de cámara. Además no quiere ni comer ni beber. y me parece que ha reaccionado perfectamente. cual era el mejor momento para hacerle compañía. quien estaba intentando hacerle tragar una cucharada de sopa. el caso de un enfermo mental que su familia insiste en conservar a su lado. No puedo evitar pensar que su salud está empeorando. —De verdad. Y le trato con los mejores medicamentos que hay. Desde la segunda noche que mi marido pasó aquí. milady. —Sin embargo. Antes de que Su Señoría abandonara Londres. he pasado muchas horas a su lado cada noche. doctor Parker.

—Tiene que colaborar. —Déle esto cuando haya tragado algo de sopa—ordenó Gibbs depositando el vaso sobre el velador— Volveré enseguida. Ahora. eran algo nuevo. Cerró los ojos. —Si. Se había acostumbrado tanto a tener calambres en el estómago que casi se habían hecho soportables. De todas maneras. Intentó concentrarse para saber que día era. de los dedos que se abrían y cerraban. No había hablado de los estremecimientos que a veces tenía en el brazo derecho. Hacía demasiado calor. Y sobre todo. Por otra parte. el cual seguía enarbolando la cuchara. ya estaba harto de preguntarse cual de ellos acabaría por convencer a su familia para que le internaran en Bedlam. irritado. algunas veces. volvió otra vez la cabeza para alejarse de John. Le subió a la boca un regusto de bilis y notó como el sudor perlaba su frente. e intentó concentrar su atención en la calesa que veía por al ventana. Está perdiendo peso. Luego apareció el gordo médico y se subió al vehículo. Notó que alguien empujaba su silla de ruedas e intento ver el rostro de John. Seguramente Will. pero pronto se dio por vencido. y el doctor Parker dice que hay que obligarle a comer. las inmensas nauseas que sentía desde esa mañana. Después de todo ¿Qué importancia tenía? ¡Condenado médico! Solo era un charlatán igual que los anteriores y a uno le daba la sensación de que podía oír las monedas de oro chocando entre sí dentro de sus bolsillos cada vez que se movía. conseguía doblar la rodilla. Traducción Rosanic. pero antes debe comer algo. antes de la llegada del pomposo médico. Detrás de el había alguien. Lo único que deseaba era acortar la visita de ese parásito. La medicina. milord. Lyon la apartó con la mano izquierda. ¡Por fin la voz de Gibbs! —Mi cama. de modo que procuren seguir mis instrucciones. Otra vez la cuchara. corrección Cari 47 . ¿O fue ayer por la mañana? Todo estaba mezclado en su cerebro. movió la cabeza. Odiaba a todos los médicos. En vista de que la cuchara se dirigía nuevamente hacia su boca. —El criado continuó hablando. No había pronunciado una sola palabra mientras Parker le auscultaba. pero Lyon no le escuchaba. Ni siquiera había hablado del dolor de sus articulaciones. ni había preguntado porque. —Solo necesitamos que nos ayude usted un poco. con una mirada asesina. Detrás de él se acercaba Gibbs con un vaso. —Quiero mi cama. milord. Lyon. con su expresión de saberlo todo. tal cosa no sería demasiado difícil. después de que la duquesa viuda muriera.

—¡Cielos! Perdóneme. Estaba intentando recobrar el aliento cuando uno de los criados le metió un trozo de pan en la boca. Lyon golpeó el tazón con el dorso de la mano. y le meteremos en la cama. pero todavía tenía un sabor amargo en la boca. La bilis le subió de nuevo a la garganta y notó un brazo alrededor de los hombros mientras vomitaba. Cerró los ojos. tapándose la boca con la mano— Perdón. pero todo aparecía distorsionado ante sus ojos. Apretó los hombros de su marido con más fuerza para transmitirle un poco de su fuerza. —¡Otra palangana!— pidió ella. —¡Buen Dios!—exclamó Will a su espalda antes de poder contenerse. Lyon intentó fijar la vista en el rostro de la mujer. El olvido. Deseaba gritarle que se llevara a ese par de idiotas. — Sosténgale los hombros. Luchó contra un violento deseo de vomitar. —Nos daremos prisa. La mano izquierda de Lyon se aferraba al borde de la palangana y el sudor le corría por las sienes. milady. milord. Eso era lo único que le quedaba. pero el sabor era más fuerte que el de la bilis. Vuestra Señoría… —La medicina—consiguió articular Lyon. Estaba cambiando el recipiente sucio por el limpio cuando Gibbs se deslizó en la habitación. —Su Señoría no ha comido nada en todo el día— explicó John. Intentó soltarse con desesperación. Cuando le dejé hace un par de minutos. Al percibir el fuerte olor que se desprendió de repente. Su Señoría no estaba tan enfermo. corrección Cari 48 . —¡No le obliguen!— dijo secamente una voz femenina. perdiéndose en la hirsuta barba. vio que la mujer se dirigía hacia él. Traducción Rosanic. Coma tan solo un poco. mientras el otro le sujetaba los hombros al respaldo de la silla. No supo cual de los dos criados le acercó el vaso a los labios. y empezó a temblar de modo incontrolable.Lyon observó como salía el ayuda de cámara. y ella lamentó no poder aliviar un poco su dolor. En medio de la niebla de su mente enferma. Ella le puso en la frente sus dedos fríos. señor Gibbs. —Le dimos la medicina— continuó el otro— pero el doctor Parker dijo que tenía que comer algo cuando lo hiciéramos. —Llévense la comida— ordenó— y tráiganme la palangana inmediatamente. La ancha espalda de Aytoun seguía temblando mientras continuaba vomitando. El estómago le dio un vuelco cuando aterrizó en él el líquido. Opio y brandy. —Vayan a buscar una toalla y agua fría. tirándolo al suelo. Millicent no sintió asco sino compasión.

si usted… —Me quedo aquí. —¿Y ayer por la noche?— insistió ella. Millicent recordó la consideración que el lacayo tenía por su señor. Se había casado libremente con ese hombre. llévense todo eso. si se salta una comida. Recogieron rápidamente las palanganas y las bandejas y se fueron. Lyon. —Prácticamente nada. mantenía los ojos cerrados. Voy a modificar mis actividades para pasar más tiempo con él. Traducción Rosanic. sumamente pálido. Millicent tenía ganas de calentarles las orejas a los dos. Solo un poco. había firmado los papeles. Por el momento este último parecía estar dormido y ella se apartó de la cama. Sin embargo sabía que no era culpa de ellos. Ahora. Si Su Señoría no se encuentra bien. si se encuentra mal y no estoy a su lado. Sin embargo se había limitado a proporcionarle una habitación y nada más. milady. el cual negó con la cabeza. Sufre permanentemente y su estado requiere cuidados constantes. sino suya. milady. corrección Cari 49 . por favor. antes de que llegara milady. y John explicó tímidamente: —Le dimos más esta mañana porque él lo exigió— confesó— Y le hemos vuelto a dar hace un momento. Había aceptado la generosidad de la condesa viuda y había prometido cuidar a su marido. ¿Está claro. vayan a buscarme. Will. —¿Tendría la amabilidad de meter a lord Aytoun en la cama. milady— dijo Gibbs con tranquilidad— No ha sido por capricho por lo que Su Señoría ha visto a tantos médicos desde el accidente. —No sabe usted a lo que se ha comprometido. señor Gibbs? —No. se aclaró la garganta. señor Gibbs? Esperó a que estuviera bien instalado antes de dirigirse a los tres hombres. pero hoy no. señores? Los dos criados asintieron. Sin embargo. Sin embargo. —Gracias.Ella empapó una toalla en la jofaina. quiero saber lo que se le administra y antes de que se le administre. Milord solo ha estado así de enfermo dos o tres veces en los últimos meses. díganmelo. Si no come. avergonzado. se arrodilló ante su esposo y empezó a mojarle la frente y a limpiarle las comisuras de la boca. —¿Las medicinas? —Su Señoría tomó una buena dosis ayer por la noche. —Este no es lugar para usted. Pero nunca tanto como ahora. —¿Qué ha comido hoy? Gibbs se volvió hacia John. ¿Sucede esto a menudo. Aytoun parecía encontrarse mejor. Exijo que en ese caso me interrumpan sea lo que sea que esté haciendo. a partir de ahora. quiero que se me avise. lady Aytoun— dijo Gibbs— Nos ocuparemos nosotros. Le obligó a soltar la palangana y le limpió cuidadosamente la cara mientras Gibbs le incorporaba. se había colocado al lado de su sillón frente al obispo. —Les agradezco los cuidados que prodigan a Su Señoría.

milady. ¿Cree que se sentiría feliz con la vida que lleva ahora? —¡En absoluto!— declaró el lacayo con vehemencia— Si hubiera podido hacerlo. Gibbs asintió con la cabeza. —Con buena salud o sin ella. Creo que esa es la razón por la que se niega a alimentarse. milady. pero me crié en la Higlands. Gibbs. con el rabo entre las piernas. —Gracias. Lo último que quería Millicent era herir al buen hombre. — Nunca me oirá quejarme. de haber estado aquí hoy. —Tiene una sola idea metida en la cabeza: drogar al señor hasta el día del Juicio Final y enviar cada mes la factura a la familia. Y sin duda sería lo que ella misma haría si gozara de buena salud. Él solo confía en usted y eso debe ser muy cansado. —Lo único que deseo es ayudarle— prosiguió ella— Me gustaría liberarle de alguna de sus obligaciones y ser útil. ocupándose de mi marido todos estos meses. corrección Cari 50 . seguro que se deja morir de hambre. El enfermo estaba mascullando en sueños y ella dirigió la vista hacia la cama. —Usted ya estaba con Su Señoría antes del accidente. milady. Es lo único que puede controlar. Apenas le prestó atención a milord. —La solución es muy sencilla: le mandaré una carta a Londres para decirle que en el futuro no vamos a necesitar sus servicios. Y los demás solo son charlatanes que solo piensan en el dinero. Él se encogió de hombros. y tuvo la osadía de quejarse porque Su Señoría estaba medio consciente. Aprecio su sinceridad. estoy convencido de que la condesa hubiera mandado al diablo al médico. —Y supongo que el doctor Parker entra en la última categoría. y allí la gente dice lo que piensa. De todas formas me parece evidente que no le gusta demasiado venir hasta aquí. Soy consciente de la presión que ha tenido que soportar. Si nadie hace algo. — Estoy segura de ello. —¿Haría usted eso? —¡Por supuesto! Vamos a buscar un médico mejor lo más rápidamente posible. Gibbs enarcó las cejas. Creo que eso es lo que la condesa viuda pensaba cuando me pidió que me casara con su hijo. Otros le purgarán dejándole sin fuerzas. Perdone mi franqueza. La mayoría de ellos querrán sangrarle hasta que vuelva en sí o se muera. Y luego— añadió colérico— nos ordenó que le diéramos más de ese veneno. Gibbs.—De ninguna manera le estoy criticando. habría acabado con su vida hace tiempo. Traducción Rosanic. —¿Porque cree que la condesa se hubiera enfadado? —A ese médico le importa más la comida que los pacientes. —No hay ninguno bueno.

en lugar de bajar al piso de abajo. pero también ella… y muy a menudo por defenderles. corrección Cari 51 . Se contaban terribles historias sobre Wentworth. en todos esos lugares vio cosas que no se podían contar y conoció situaciones inimaginables. —Tampoco vamos a permitir que siga aletargado— continuó en voz baja — Seguramente hay otro modo de curarle. De ese modo aprendió la medicina inglesa. Traducción Rosanic. había pasado varias veladas con las familias de negros de Melbury Hall. sobre el modo brutal de tratar a los esclavos. y Millicent no había querido forzarla. bajo el intenso sol de los campos de caña de azúcar. y había observado a los sacerdotes Ashanti y a los hechiceros. Siempre estuvo a su lado para ayudarle tanto en las islas como en los barcos. ya que el resultado dependía de la diosa. Pero también había presenciado los ritos de Okomfo. Sin embargo. La mirada de Ohenewaa se posó en Millicent y luego desapareció como por arte de magia. la africana tenía la sensación de que el hielo se estaba derritiendo. Los Blancos no confiaban en su talento. Ellos padecieron la crueldad de Wentworth. En el transcurso de su vida había visto a mucha gente enferma. y cerró la puerta. La anciana había permanecido apartada durante toda la semana. Ohenewaa ignoraba si podría haberle curado. aunque él si que estaba al tanto de su don. Cuando Dombey cayó enfermo. Sin embargo. Se había limitado a hacerle saber que era bienvenida. mirando al enfermo. la envió a buscar a uno de los suyos. durante toda su vida había vivido rodeada de dolor y tristeza. ¿Para qué? Hubiera sido lo mismo que intentar fundir un glaciar. un hombre de pocas luces que no tenía ninguna confianza en si mismo. pero de todos modos el no deseaba su ayuda y ella no intentó hacerle cambiar de idea. A bordo de los barcos de esclavos. Todo lo que aprendió lo puso en práctica en beneficio de su gente. todos los que le narraban esas atrocidades. o al menos lo que él sabía. pues peor para ellos. de pié en el pasillo. Había estado más de cuarenta años a su servicio. Ohenewaa se dirigió a su habitación. no ahorraban los elogios hacia su ama. hasta que murió. con Millicent. muy similar a lo que ella misma había visto en Jamaica. en los barracones infestados de ratas. Él se había traído a sus capataces y el comportamiento de estos había continuado siendo el mismo.— Nada de eso. Basta con encontrar la medicina adecuada… y un buen médico. Desde que llegó. de Bonsam Komfo. El destino hizo que fuera vendida al doctor Dombey. Millicent echó una ojeada a la puerta que los criados habían dejado entreabierta y vio a Ohenewaa.

Al contrario. La habitación parecía un templo antiguo y misterioso. el lugar rezumaba paz y serenidad. Alguien llamó suavemente a la puerta. se agachó al lado de la chimenea. El ambiente estaba lleno de aromas exóticos. hierbas y pociones. Se sentó en el borde de una silla. Las cortinas estaban echadas y solo el fuego iluminaba la estancia. antes de ocuparse de sus hierbas. Usted no le ha visto tal como es— contestó sumergiendo su mirada sombría en la de Millicent— ¿Estaría usted dispuesta a verle y considerarle como una persona completa? ¿Tendría usted el valor de liberar su espíritu? Traducción Rosanic. a menudo propinados por hombres de su misma raza. quienes contemplaron abiertamente los genitales del hombre mientras el gritaba hasta morir. repartió algunas hierbas sobre las brasas y cogió cuatro piedras. Sorprendida por el espectáculo que veía ante ella.Ohenewaa conoció a muchas blancas cuando vivió en la isla. Ohenewaa había descubierto otros elementos interesantes. Millicent se olvidó de preguntar a la mujer como había sabido quien llamaba. —Él se está ahogando en un mar de bruma. Se dirigió hacia la mesa donde ya había reunido cuencos y frascos de semillas. La recolecta era abundante. Jonah le compró algunos ingredientes cuando fue a Saint—Albans. que habían vendido su alma para convertirse en vigilantes. Tanto si eran las esposas como si eran las queridas. Y. aunque estuvieran en invierno. corrección Cari 52 . se concentró en la razón de su visita. Había cuencos de diferentes tamaños y formas encima de la mesa. y sobre el suelo. sin embargo Millicent no veía en ello nada amenazador ni atemorizante. Una vez desnudaron a un esclavo y le flagelaron delante de las mujeres blancas y de sus hijos. Los negros de Melbury Hall le dieron hierbas que habían traído de Jamaica y otras que encontraron allí mismo. —Usted trabajó con el doctor Dombey— continuó— Si yo decidiera prescindir de esa medicina ¿cree que perjudicaría a mi esposo? ¿Podría morir? Ohenewaa cogió una hoja medio quemada y la sacudió encima de las piedras. esas mujeres solo veían a los esclavos cuando tenían que darles una orden o presenciar un sesión de latigazos. tanto en la cocina como en los bosques y prados de alrededor. unas hierbas se secaban en la chimenea. Ohenewaa tiró las piedras al suelo antes de decirle a lady Aytoun que entrara. Olvidando su sorpresa. —Estoy a punto de desafiar la medicina tradicional británica y me preguntaba si podría usted darme una muestra de su habilidad. Esa noche. Ohenewaa seguía mirando fijamente las piedras que tenía ante sí y Millicent se acercó sin hacer ruido.

empapándose del ambiente. Le había dicho a su amiga Rebecca que lord Aytoun ya no era el de antes. ¡Evidentemente.Millicent recordó los rumores sobre el escándalo. ¿Hay algo más que pueda recomendarme para ayudar a Su Señoría? —Espere a dar el primer paso. Una de ellas llevaba una jofaina y una jarra de agua. —¿Y que pasa con el dolor? ¿Hay alguna otra cosa que pueda apaciguarlo? No quiero que sufra inútilmente. o una suma sacerdotisa. Las antiguas esclavas de Melbury Hall respetaban a Ohenewaa y la trataban como si fuera una reina. siempre estaba bajo los efectos de las drogas! ¿Estaba dispuesta a enfrentarse a un hombre distinto? Recordó el cuerpo doblado en dos encima de la palangana. Será muy importante. Ella también había notado el poder que emanaba de la anciana. —Puede usted suprimir el opio— declaró al fin. En ese lugar había una presencia. sin embargo podía entender la reticencia de Ohenewaa. Se apartó para dejarlas pasar. lo primero que hay que curar es su mente. Millicent miró a su alrededor. Traducción Rosanic. Todavía le quedaban mil preguntas que hacer. que era incapaz de definir. —Si. Millicent se levantó de mala gana. de los olores. la otra una toalla doblada cuidadosamente. Millicent las entendía. corrección Cari 53 . de la luz de las llamas reflejada en las paredes. Se sorprendió al encontrar en el pasillo a dos mujeres negras esperando. Ohenewaa asintió con la cabeza. recogiendo las piedras— No. —Habrá que esperar a ver. —Gracias— dijo. No se podía hacer nada por el conde hasta que no hubiera recuperado todas sus capacidades mentales. un poder. pero ya estaba de nuevo mirando el fuego. Ohenewaa contempló durante un buen rato las piedras y luego suspiró para sí. Está usted en lo cierto. —Su sabiduría no está contaminada por los principios de la medicina inglesa. y Millicent salió de la habitación. Volveremos a hablar después. eso no le matará.

milady? —Todavía no estoy lista para ir a acostarme— le contestó Millicent escondiendo la carta— Pareces cansada. pero se acercaba la temporada de plantar las semillas y había que tomar algunas decisiones importantes. —¿Puedo ayudarla a cambiarse para ir a dormir. Seguro que desde que compartes habitación con otras dos doncellas. Este último estaba al tanto de todo lo que sucedía en los alrededores y esperaba que pudiera darle algún consejo. En el pequeño despacho que utilizaba para llevar el control de los diferentes asuntos de la propiedad. Millicent escribió al reverendo Trimble.Capitulo 8 Sin un administrador que la ayudara. Jonah era de gran ayuda. corrección Cari 54 . Violet. pero Londres estaba demasiado lejos. no duermes bien. Traducción Rosanic. Lo siento. Levantó la vista cuando llegó Violet. a Millicent no le quedaba demasiado tiempo libre. Sir Oliver Birch ya estaba entrevistando a varios interesados.

corrección Cari 55 . Traducción Rosanic. Según Gibbs. si no solo al accidente. John? —Le pido disculpas. mientras que Millicent seguía a John hasta el piso de arriba. durante uno de los peores momentos de su matrimonio con Wentworth. uno de los médicos había mencionado una especie de parálisis. La condesa viuda había hablado de depresión. Acababa de perder al hijo que esperaba por culpa de un acceso de ira de su marido. La criada se fue después de hacer una reverencia. pero no la había relacionado con las heridas. vete fuera de mi vista! ¿Lo has entendido. Ella se levantó inmediatamente. y eso estoy haciendo. milady. por si milord accede a tomar un poco. Millicent comprendía la reacción de su suegra. En ese momento pensó en las diferentes lesiones que tenía. —¿Dónde están Will y Gibbs? —Will ha ido a buscar un poco de sopa a la cocina. Estamos cómodas y me siento feliz de que estén conmigo. pero se ha despertado y esta furioso. con una palmatoria en la mano. pedazo de mierda asquerosa. y el señor Gibbs está a su lado. intento encontrar alivio en el olvido que proporciona la enfermedad. —Gracias. que la avisáramos antes de darle nada. No había oído salir tantas palabras seguidas de la boca de su marido en las dos semanas que llevaba en la casa. empezó a luchar contra su melancolía… Oyó voces en el interior de la habitación de su esposo y llamó a la puerta. Pero. Solo cuando su amiga Rebecca fue a vivir en las cercanías con lord Stanmore. Herida. —¿Qué sucede. milady. milady. pero ninguno de los dos hombres dejó de hablar cuando entró seguida de John. Wentworth no estaba dispuesto a internarla en Bedlam. Millicent había vuelto al dormitorio de su marido y le había mirado mientras dormía. todavía la necesitaba para ascender en la escala social. y si no. pero no recibirá una sola gota de ese veneno mientras su mujer no lo autorice. Violet. La joven nunca se quejaba. —¡Vas a obedecerme. después de tanto tiempo. Dijo usted. Vete a descansar. tanto física como psíquicamente. en esa época. —Insúlteme si le apetece. Millicent vio por encima de su hombro que entraba un criado de su marido. milord. Al pensar que Aytoun había perdido a su mujer y su independencia con la desgraciada caída. Después de haberse separado de Ohenewaa. Sé que estuvo con milord hace apenas una hora. miserable perro sarnoso? Millicent se detuvo en la entrada. Reflexionó sobre la depresión. A ella también la afectó.—No lo sienta. Seis meses antes se había roto un brazo y las dos piernas y no lograba entender como era posible que todavía no pudiera utilizarlas.

no es él.Gibbs se mantenía firme entre la cama y la mesa en la que se encontraba la medicina. De hecho nunca se quejó mientras duró la convalecencia. Su marido estaba incorporado sobre las almohadas y las cortinas estaban echadas como protección contra el frío. —No tengo ni idea. Dice que no quiere tomar nada excepto el laúdano. Créame. milady. Pero puedo decirle que después de la caída. Me gustaría quedarme a solas con él. Pero con esa lengua viperina podría derrotar a un batallón de mercenarios. disgustado. —¿Qué cree que sucedería si no le volviéramos a dar opio? Gibbs pareció un tanto sorprendido. —¿Le ve peor que nunca? —¿Físicamente? No milady. era muy desgraciado y se las arreglaba para fastidiar a todo el que pasaba cerca de él. el conde no podía dormir. No es demasiado buena compañía. Ella se negaba a dejarse intimidar en su propia casa. y se acercó a ella mientras el enfermo proseguía con sus insultos. Millicent lanzó una ojeada hacia el lecho desde el cual su marido la insultaba comparándola a un mendrugo de pan mohoso y al queso rancio. Sería mejor que esta noche nos deje a solas con él. Sacudió la cabeza. —Ninguno de ustedes tendrá que soportar el mal humor de Su Señoría esta noche— declaró— Vayan todos a acostarse y recuperen el sueño atrasado. Traducción Rosanic. —Su Señoría quiere que le demos el láudano—continuó el lacayo— porque sabe que eso le tranquilizará. Como si quisiera darle la razón. corrección Cari 56 . —¡Sucio individuo asqueroso!— escupió el conde— Soy yo quien te da las ordenes y no esa zorra. Will estaba entrando con una criada que llevaba un cuenco de sopa y pan. milady. —¿Tiene dolores? —Creo que no. El conde se calló de repente y ella se dio cuenta de que intentaba respirar. Le adormece. Millicent examinó rápidamente la habitación. Aytoun soltó otra retahíla de juramentos. Es más terco que una mula. Antes de empezar a tomar láudano. —¿Por qué está enfadado? —Quiere la medicina. —No se tome sus palabras al pie de la letra. ¿Me oyes? Gibbs se dio la vuelta y vio a Millicent en la puerta. Una sincera preocupación sustituyó a sus deseos de recordarle sus modales. no soy médico. milady— contestó Gibbs en voz baja— Las fracturas hace tiempo que se soldaron. Estaba segura de poder hacerse cargo del asunto.

si a una le gustan los monos peludos” —Está sonriendo— constató él— ¿A que debo agradecer esa maravilla? Traducción Rosanic. la esposa de Jonah. señora Page. En esta ocasión. señor. —¿Sabe a que atenerse. Y lo hacía bastante bien gracias a la ayuda de los antiguos esclavos que trabajaban tan bien o mejor que los criados ingleses. y luchó contra el extraño hormigueo que se apoderaba de ella en cuanto le veía. A pesar de su corpulencia y de su actitud autoritaria. Se había sentido impresionada favorablemente por Sir Oliver Birch y todavía más por su señora.Después de pasar un año y medio en ese lugar. Su señora se ha quedado sola con Su Señoría. —Estaba bromeando para tranquilizarle. Siempre le estaría agradecida por haberle ofrecido ese trabajo en el campo. Después vio el anuncio de lady Wentworth buscando un ama de llaves. En toda la semana pasada ni siquiera se tomó la molestia de contestar al saludo de un pobre hombre solitario. —No quiero ser impertinente. Se había quedado viuda muy joven. con la costura en las rodillas. en qué? Si me permite preguntarlo. Sentada cerca del fuego. había trabajado durante diez años como doncella. Si. y sabe a que atenerse. señor Gibbs. La llegada del conde de Aytoun y de sus empleados no había supuesto realmente un problema para ella. —Educación—repitió él con un suspiro melodramático— ¿De modo que así son las cosas? Mary se sintió arder. —¡Ah! Me alegro de que lo intente. —Buenas noches. Gibbs le parecía muy atractivo. Mary notó que se ruborizaba. debo confesarlo. no me gusta demasiado. incluso se había convertido en su amiga y en su brazo derecho. señor Gibbs. sin embargo. —¿Tan grave es? —Si. El escocés levantó las cejas. El alto escocés entró unos minutos después. soportado largas y agotadoras horas de trabajo sin haber sido recompensada nunca con el más mínimo agradecimiento. pero no sabe a lo que se arriesga. Mary Page seguía considerándose una recién llegada a Melbury Hall. Mary Page amaba su trabajo. señora—contestó el hombre sentándose a su lado. corrección Cari 57 . señor—contestó el ama de llaves en voz baja— pero mi señora ya ha estado casada antes. sospechó que algo iba mal. ya que su marido había muerto en un accidente de coche en Londres. Sonrió al recordar el comentario de Violet cuando llegó a la mansión: “Es bastante guapo. —Estoy segura de que le traté con educación. todo el mundo se había adaptado muy bien. vio como se reunían con ella los dos lacayos del conde. y a Melbury Hall. sin embargo. ¿Tiene la noche libre? —Si. En realidad. Amina.

esperó hasta que ella se acercó con el vaso en la mano. la cara y el cuello. —Pero si necesita ayuda. Sea lo que sea que haya oído decir sobre el primer matrimonio de lady Aytoun. ella había prometido ocuparse de él. —¡Vaya a buscar a Gibbs! —¿Necesita algo?—preguntó ella. los muy cobardes. Se acercó a los pies de la cama con una sonrisa en el rostro. pensó mirando la puerta cerrada. habían salido obedientemente del dormitorio en cuanto ella se lo ordenó. Rezó para que ella tuviera precisamente esa reacción. La rabia le quemaba la cabeza. milord. solo podrían pensar en la forma de librarse de un marido tan odioso como él. Traducción Rosanic.—No lo sé. —¿Puede arreglárselas solo. corrección Cari 58 . Pero ni siquiera iba a tener esa suerte. El conde estará muy bien cuidado. Créame. señor Gibbs. Desde luego. para convertirse en alguien competente. apartando una silla… ¡Maldición. exasperándole con su voz angelical. Tranquilícese— añadió dándole una palmadita en la mano— No se dejará dominar. milord. No creo que haya tenido que tratar con un individuo tan malhablado como el conde. Quizá sea algo que cené… Pero volvamos a su señor. esa condenada mujer fingía no enterarse de nada y acababa de poner a sus fieles criados en su contra! Y ellos. si hubiera sido capaz de poner su mano sana alrededor de la garganta de esa mujer para estrangularla. —Francamente. ¡Le he dicho que vaya a buscar a Gibbs! —Lo lamento. como si fuera indiferente a los alaridos de Lyon. Todo su pecho estaba contraído por la cólera. pero muchas mujeres en su lugar. A Lyon le molestó ver como le servía algo que tenía toda la apariencia de ser agua. El veneno pondría fin a sus miserias. —Déme algo de beber. Él era consciente de su presencia desde el mismo instante que había entrado en la habitación. colocando un cojín. o tengo que ayudarle? De pronto parecía menos segura de si misma. yo estoy aquí. hubiera estado feliz de ser condenado a trabajos forzados. y. estando como estaba tan fuera de sí. —Si. pero ha salido y tardará en volver. Curioso también que todos los insultos que le dedicaba parecían entrarle por un oído y salirle por otro. La muy testaruda iba de un lado a otro de la habitación como si todo estuviera bien. En ese momento podía agarrarla del cuello. Curioso. Él extendió el brazo. por quien estoy preocupado es por ella. —Sobrevivió a un matrimonio con un hombre que era el diablo en persona. Acabó por explotar. ella luchó. pensó.

pero el cansancio se estaba apoderando de él. —Usted no es humana. Lyon empezó a echar pestes contra todo el mundo. —Se la daré si antes come un poco. bastante satisfecho por esa pequeña victoria. Ella levantó la vista hacia él y comprendió que no había sido un accidente. Escuche. —No. — Déme algo de beber. casi a su pesar. se encontró con el vaso en al mano. Empezó a temblar convulsivamente. ha… hágalo ya. creí que lo tenía bien sujeto— dijo ella cogiendo una toalla para secar la colcha. corrección Cari 59 . porque estoy en el infierno. ¡Necesitaba la medicina inmediatamente! —Si está… pensando en asesinarme. Volvía a sentirse débil y con nauseas. Cuando apoyó la cabeza en la almohada para recuperar el aliento. y contra el destino que le mantenía inmóvil en la cama. Lyon esperó. Carece por completo de compasión— dijo él volviéndose— ¡Maldición! ¿Es que no se da cuenta de que no puedo moverme? No tengo hambre. en manos de esos traidores. y no quiero que sea otra vez eso. se cayó derramando todo su contenido. antes de caer sobre la alfombra. El ruego pareció penetrar en su obtuso cerebro. —Piense en la comida como si fuera una medicina. Se sintió todavía mas contrariado cuando la vio sentarse en un sillón a una respetable distancia. incluidos Gibbs y Millicent. El contemplo la posibilidad de mandarla volando por la habitación. —De todos modos tiene que intentarlo— insistió ella volviéndose a sentar. —¡No. Ella se dirigió hacia la bandeja. lo cual aumentaba su malestar. los calambres le retorcieron el Traducción Rosanic. —¡Pedazo de bruja inhumana! ¿Cómo se atreve a d… desafiar a la m… medicina? A Lyon le costaba hablar. la necesito ahora mismo. Pero en cuanto ella lo soltó.Sin embargo. —¡No tengo hambre!—ladró él. por el amor de Dios. Retrocedió rápidamente al tiempo que recogía el vaso. ya que se levantó. antes! Lyon estaba arrepentido de no haberla estrangulado cuando tuvo la oportunidad. ella se acercó con la bandeja. mientras no haya comido algo— insistió ella con firmeza— Nadie es capaz de recordar cuando comió usted por última vez. pero necesito mi medicina. ¡Y usted es mi maldición para toda la eternidad! —Diga todo lo que desee. —Lo siento. pero no obtendrá la medicina hasta que haya comido. —¡Es usted una bruja! Ahora ya estoy seguro de que morí al caer por el acantilado. Pero no me t… torture de este modo.

Ella no levantó la voz. —Pero se lo advierto— continuó— si tira a propósito la comida. y añadió brandy. sin soltar la bandeja. —Tiene una mano que funciona. se dijo Lyon. ella se dirigió hacia la mesa donde estaban las medicinas. pero aparte de eso. Cogió el cuenco de potaje. hermosa mía. casi sin querer. pero luego la necesidad de tomar el opio. Él seguía mirándola fijamente para que se diera cuenta de las dimensiones de su enfado. Luego retrocedió. Estaba sentada en el borde de la cama. —Parece que quedan algunas gotas. —Lady Aytoun pasa mucho tiempo con su nuevo marido. —He cumplido mi parte del trato— dijo ella— Ahora le toca a usted. Ni siquiera pareció extrañada. —Me gustaría que comiera. jugueteando con el vello rubio de su torso. ¡Y la muy zorra seguía comportándose como si no pasara nada! Apartó el lienzo que tapaba un cuenco de potaje. se prometió a si mismo. aunque la sonrisa desapareció de sus labios. Ella empezó a contar las gotas de laúdano. Coma mientras le preparo la medicina. se lo llevó a los labios. corrección Cari 60 . ensuciando de paso su camisón y las sábanas. El la fusiló con la mirada. Quería el olvido. bajaré a la cocina a buscar más. le puso una cuchara al lado de la mano izquierda y le colocó una servilleta encima del pecho.estómago y volvieron las nauseas. Violet se estiró lánguidamente contra Ned. cuéntame lo que sucede en Melbury Hall. Lo único que deseaba era brandy y opio. el ganador iba a ser él. Este estalló en el suelo. Le puso la bandeja encima de las rodillas. Traducción Rosanic. Cuando él cogió la cuchara. Y entonces tendrá su querida droga mucho más tarde. Espero que sea suficiente para pasar la noche… ¡La hubiera matado! Y lo haría en cuanto tuviera oportunidad. tiró el cuenco por los aires. muy contenta de si misma. que torpe soy! Recogió el vaso y miró dentro. —¡Uy. y. Sin decir una sola palabra. Él esperó un buen rato. —Bueno. ni protestó. bebió un sorbo. pudo más que el orgullo. Lo que le sacó de sus casillas fue la sonrisa satisfecha de esa mujer. Se limitó a depositar tranquilamente el vaso en la bandeja y a volcarlo deliberadamente. no sucede nada importante. Si se iban a enfrentar las voluntades de los dos.

Noche oscura. pero ahora no le gustaba la manera en que la había tratado. Me gustaría que conocieras a mi familia. Los dos eran como dos corderitos. Estaba satisfecha de no haberle contado demasiado. le paso los brazos alrededor del cuello con la esperanza de que esta vez la tratara con mayor suavidad. Además tampoco estaba sucediendo nada importante en ese momento. —Necesito una buena razón para ir a conocer a tu familia. solo pensaba que. Violet. mucho más— dijo él empezando a moverse en su interior— Afortunadamente eres inteligente y aprendes rápidamente. —Hace falta más. pero inmediatamente después le pedía que le contara cosas de Melbury Hall. Ambos se parecían. —No hay luna. mi dulce. Al contrario. provisto de una linterna y seguido por su perro. pensó. ahora que eres mi hombre… —¿Qué estás diciendo? Ned rodó sobre ella con esa sonrisa traviesa que la hacia estremecer. ¿Quieres que alguien te acompañe? Ella negó con la cabeza. pero no fue nada amable por tu parte hacerme esperar mas de una semana antes de volver a verme. —¿Y esto no es razón suficiente?—preguntó ella en voz baja. ¿Porque estaba tan interesado? Ni trabajaba ni conocía a nadie allí. —No tienes la ropa sucia. preciosa. Estaba saliendo del bosque cuando vio a Moisés. Decía que era hermosa. Aprovecharé para ver a mi madre y a mi abuela. pero no protestó. No estás triste. cuando estés libre. Le separó las piernas con la rodilla y penetró profundamente en ella. no estoy triste— replicó ella. Le había dicho que la amaba. ni siquiera eso. Estaba de nuevo preparado para hacerle el amor. Peor aún: empezaba a poner en duda sus palabras. —No. y ella se lo había permitido. Tengo demasiado trabajo para acompañarte. había cosas que nadie debía saber nunca. Sin embargo. Secretos relativos al día en que murió el señor Wentworth. Ella había acudido voluntariamente a encontrarse con él. Pero tu dijiste que me ambas. pero no quería conocer a su familia. La saludó y el perro movió la cola. Traducción Rosanic. —No. —Por supuesto. —¿Porque?— preguntó Ned— ¿Estas impaciente por anunciarles que soy un amante maravilloso? Ella enrojeció. Una hora más tarde y un poco asqueada. No. Se dirigió hacia ellos. Todavía estaba dolorida de su anterior unión. ¿Quieres venir conmigo? —No. Él lo había hecho de nuevo. Violet regresó apresuradamente a Melbury Hall. —¿Tu hombre?— repitió él— ¡Si solo has estado en mi cama dos veces! —Es cierto. mi hermosa Violet. rascando al perro entre las orejas. corrección Cari 61 . —Entonces quizá pueda escaparme el domingo.—Me va a mandar a comprar a Saint—Albans el próximo sábado.

Violet se sentía mejor. También hay algunas manchas en la alfombra.—No. Contempló al anciano negro que se dirigía a los establos con el perro pegado a sus talones. y aspiró el aire fresco de la noche. Sujetaré la linterna hasta que vuelvas. ¿Me esperas un minuto? De pronto. gracias. —De acuerdo. voy a buscarla. ¿Ya ha desayunado? —Si. Giró los talones. pero no medicinas sin consultarme antes. Podrías ponerle unas cintas bonitas y llevártela cuando vayas al pueblo. —Efectivamente Gibbs. nadie debía enterarse nunca de que había sido Moisés quien había matado a Wentworth. —¿De verdad? —Si quieres. La hice con juncos del año pasado y el asa está recubierta de cuero. —Ayude al conde a bañarse y a vestirse en cuanto se despierte— dijo en voz baja— Ofrézcale el desayuno. —Te he hecho una cesta. Ella nunca desvelaría los secretos de Melbury Hall. Muy entretenida. Seguramente también encontrará algunos trozos de porcelana alrededor de la cama… —Se diría que ha pasado usted una noche entretenida. la señora Page se encargará de limpiarlas. Cuando llegó Gibbs. Traducción Rosanic. En cambio tú tienes una importante misión. Capitulo 9 Le parecía que era un soldado retirándose del campo de batalla. Y sobretodo. milady. Él se volvió hacia el establo. poco después de la salida del sol. corrección Cari 62 . nada de alcohol. en vez de ser una mujer saliendo del dormitorio de su esposo enfermo. ¡Ah! Y hay que cambiar las sábanas. le hizo señas para que la acompañara al pasillo. Sobre todo. Tú y tu perro tenéis que cuidar de Melbury Hall. Ordenaré que le suban sidra y agua por si tiene sed. —Perfecto. Estoy bien Moisés. milady.

milady. primero tenía que saber como tranquilizarle. Pero quiero que sepa que él. Su Señoría. corrección Cari 63 . en el transcurso de la noche. Luego recordó las palabras de Gibbs. Pensaba en su propia suerte. En algunos momentos. Cuando llamaron a su puerta. No siempre habías ido así. Su incapacidad no atenuaba en absoluto su carácter violento. —No. milady— dijo suavemente el lacayo. Esperaba mucho en una sola noche. —Si.—Espero que no se haya usted desanimado. se dijo que debería haberle pedido a la condesa viuda. mirando el reloj de la pared. poco antes de que ella saliera de su dormitorio. ha tenido su cuota de desgracias. tres o cuatro veces más dinero. en Melbury Hall. —Lo haré. Gibbs. milady. puede que le cambie la suerte. A Millicent le temblaban un poco las piernas. que solo había dormido media hora. Pero aquí. Lyon Pennington era la persona más arrogante y cabezota que había conocido en toda su vida. Comprobó. Traducción Rosanic. Sin embargo. en el curso de los últimos años. de modo que todavía quedaba algo de esperanza. no siempre ha sido así. en el transcurso de la noche. —Lleva usted con él mucho tiempo ¿no es así?— preguntó. La noche que acababa de pasar había puesto a prueba sus fuerzas. —Estoy segura de eso— contestó ella sinceramente. Por eso nunca he perdido la esperanza. con usted. Millicent apreció en su justo valor la confianza que le demostraba ese hombre. como sucedió con los demás. le costó unos segundos darse cuenta de donde estaba. Y reclamaba su medicina. —No dude en llamarme si es necesario. Más de una vez. teniendo a lord Aytoun por marido. —Nadie se merece tanta preocupación. Cansada. Ella se detuvo y le miró. Sin embargo. Puede que también cambiara. Me merecí lo que obtuve. El mensaje de Will estaba claro: Gibbs quería hacerle saber que el conde se había despertado de tan mal humor como era posible. cuando se dirigió a su habitación. había habido veces en que había llegado a dudarlo. pero no hizo caso. Se tapó con el cubrecama y cerró los ojos. Gibbs. había lamentado que no hubiera perdido el habla al mismo tiempo que lo demás. Lyon se había dormido por fin. se dejó caer en la cama sin molestarse en desnudarse. debía estar tan cansado como ella.

veremos como evoluciona e iremos disminuyendo la dosis progresivamente. cuando le he subido la bandeja. ambas apenas habían salido de la adolescencia y estaban sentadas en un banco al lado de la chimenea. —Dicen que se comporta como un loco. reconocía a todo el mundo. ya no lo necesitará. Amina sonrió. Estaba a punto de incorporarse. Ohenewaa se levantó en silencio y salió de la cocina. De repente gritó lo que parecía una advertencia. corrección Cari 64 . En una o dos semanas. a estas alturas. cuando él la agarró de la muñeca y retuvo firmemente su brazo contra su pecho. Se había dormido una hora antes y estaba teniendo una pesadilla. Empezó a removerse contra la almohada mascullando palabras incomprensibles. Grita si está despierto y se agita delirante cuando duerme— explicaba la negra en voz baja— Pero ella resiste y no le da la medicina. estaba de un humor de perros.Ohenewaa. ya se habían acostumbrado a su discreta presencia y a sus idas y venidas. Millicent se sentó en el borde de la cama y utilizó una toalla pequeña para secar el sudor que perlaba la frente de Lyon. escuchaba la conversación entre Violet. tranquilamente sentada en un rincón de la cocina. No sabía ni donde estaba ni quien era. —Muy bien. hasta el punto que cualquiera hubiera dicho que estaba dormida. La señora Page dice que milady tampoco se encuentra bien. Tendré preparado un té para el hombre enfadado. y una joven criada negra llamada Bess. Y no es de extrañar. no es cabezonería. —Ven a mi habitación a mediodía. ¿Cuánto habrá que darle? —Te daré lo que necesita para el primer día. —Él no bebe té. Ni tampoco come. ¡También ella es cabezota! —A mi modo de ver. las manos cruzadas sobre la falda de muselina blanca que le había dado Amina. Ohenewaa. La pobrecilla tiene peor aspecto que lord Aytoun. pero al menos. Los criados. Si la señora no le obligara a beber agua no estoy segura de que siguiera vivo. Luego. Con los ojos semicerrados. Esta mañana. de modo que ya nadie le prestaba atención. Ella le puso una mano en el cuello para comprobar su pulso. —Me siento muy feliz de que hayas decidido ayudar a milady. Hace ya dos días y dos noches que prácticamente no abandona la cabecera de su cama. la anciana permanecía inmóvil. la doncella de lady Aytoun. La africana encontró a Amina en la sala de los criados. —Yo he tenido suerte de que no me llamen demasiadas veces. Entonces lo mezclaremos con el agua que bebe. —Es cierto. Traducción Rosanic. si no sentido común— contestaba Violet— Yo también le vi el día que llegó.

corrección Cari 65 . Un criado se apresuró a reunirse con ella en el vestíbulo y le entregó un mensaje de Jasper Hyde. Lyon. no… —Despierte. —¡No! Se aferraba a ella con toda la fuerza de su mano útil. No necesitaba que ese nombre se convirtiera en una pesadilla. Y sin embargo. Para distraerse. golpeaba enloquecido bajo la palma de su mano. incluso mientras dormía. pensando en la lucha que ese hombre estaba soportando en su interior. en caso de que no sea posible. pero Ohenewaa se limitó a mirarla con desprecio. Depositó la carta encima del escritorio. milord—le dijo ella inclinándose para acariciarle la cara con su mano libre. Mientras bajaba hacia el vestíbulo. La infusión había dado resultado. —No. también para ella. —Quédate con el conde—le dijo— Y ven a buscarme cuando se despierte. Ya no había ninguna relación entre ellos. —Pídele a Ohenewaa que se reúna conmigo en la biblioteca— ordenó. Emma. Una vez más. Se sentó al lado de la ventana y releyó la carta. El corazón de Lyon. —¡No! ¡Es imposible! —Solo es un sueño. En el rostro del enfermo. Millicent se tensó al abrirlo. Emma había sido la esposa de Aytoun. Millicent decidió no dejar que sus propios sentimientos influyeran en la decisión de la curandera. se trataba de la anciana africana. nada con lo que poder presionarla. por favor. él seguía haciéndolo. Se levantó y vio a Will en la puerta. Afirma que no tiene ninguna mala intención. Está teniendo una pesadilla. estaba tan empeñado en conseguir a la anciana. su esposo se había dormido. a desplazarse hasta aquí. las lágrimas se mezclaban con el sudor. intentó apartar el nombre de Emma de su mente.Ella permaneció inmóvil. y ella no podía entender por qué razón. pero esta dispuesto. Prefiere que sea en Londres. Menos de una hora después de haberla bebido. —Emma… ¡No! ¡No! Millicent se soltó como si la hubiera quemado. Cuando Ohenewaa entró en la estancia pocos minutos después. ninguna deuda. Estaba furiosa al ver que él insistía tanto. pensó en la medicina de Ohenewaa. —El señor Jasper Hyde me ha escrito pidiéndome que organice una entrevista entre ustedes dos. quizá la persona más importante de su vida. Traducción Rosanic.

Yo también probé el látigo. Siguieron años de extrema crueldad. —Hyde dice que no tiene malas intenciones. ya que no cree que haya nada de malo en quemar a una bruja delante de los ojos de los suyos. Y es cierto. Me odia porque cree que le he echado una maldición. había golpeado sin piedad. Sabía que había sido una revuelta sangrienta. Ohenewaa se volvió hacia Millicent. cansados de las crueldades de las que eran víctimas. Vi como se comportó cuando compró las plantaciones de Wentworth. —Yo también estoy señalada. todos los derechos. Los esclavos de varias plantaciones. pero esa no era la razón por la que había llamado al doctor Parker. Vi su desprecio por el sufrimiento humano. Sin embargo. se volvieron todavía más represores. El látigo. Estaba en uno de los barcos de esclavos con Dombey cuando estalló la revuelta de 1760 en Jamaica. la venganza no es mala. corrección Cari 66 . quiere que le libere de la maldición. Miró a la mujer con una mirada turbada. La africana se acercó a la ventana y dejó vagar la mirada por las grises colinas. se habían sublevado y habían matado a todos los que se interpusieron en su camino. Y ahora me acusa de brujería. —Jasper Hyde quiere tenerme porque yo presencié el resultado de sus acciones. debe saber que el abogado del señor Hyde se puso en contacto con sir Oliver Birch una docena de veces en la última quincena. y ella vio las consecuencias. La lluvia empezó a caer. en parte como represalia y en parte por miedo de que algo así volviera a suceder. En cada una de esas ocasiones el asunto tenía relación con usted. Vi las cicatrices en la espalda de hombres y mujeres inocentes. luego me dije que el asunto también le concierne a usted. ocultando las colinas. y otros de la misma calaña. que le libere de sus pecados. se usaba con salvajismo. Y cree que estoy castigando su cuerpo para conseguirlo. en sus manos. tenían. Vi como se violaba a aquellos que no podían defenderse. Para él. Durante diez años. Jasper Hyde sabía que el médico no podía hacer nada por él. Jasper me quemaría viva. La rebelión pronto fue salvajemente aplastada. Si le fuera posible. —Antes de darme una respuesta. los plantadores.—Es una solicitud muy poco habitual— prosiguió Millicent— y mi primera reacción ha sido negarme categóricamente. convencidos por algunos de sus antiguos ancianos de que determinados amuletos les hacían invencibles. en esa época. Traducción Rosanic. Wentworth. Cree que basta con castigar al cuerpo para romper el espíritu. Jasper Hyde y su padre. antes de matarme.

señor Hyde. víctima de su falta de cerebro. —Yo… Bien… Puede que nunca vuelva a ir. —¿Le debía mucho dinero. Hyde esperó a que estuvieran solos para interrumpirle. Cuando oí decir que usted era el médico de lord Aytoun. y sangrías periódicas. —No se crea ni una palabra. Lamento de verdad que lord Aytoun se encuentre de nuevo en una situación tan desagradable. pero el pobre diablo no tiene demasiada elección. Parker no disimuló su interés. como todas las mujeres. —Espero que ella no le haya despedido— comentó Hyde. y se muestra extremadamente generosa con sus gastos. De modo que deberá evitar usted cualquier fuente de preocupación. Melbury Hall está demasiado lejos de Londres y aquí tengo demasiados clientes que me necesitan. Solo soy alguien que lamenta que esté en manos de una mujer tan interesada. es necesario que tome algunas precauciones. la información que le habían proporcionado sus investigadores en el Hertfordshire era correcta. Al menos en ese aspecto. ¿Es usted amigo de Su Señoría? —No exactamente. —Ya veo. fingiendo indignación. —¿Cuándo volverá a verle? Parker se aclaró la voz. —¿Conoce usted a la nueva condesa? —Esto es algo delicado. Nada de ejercicio violento. El médico levantó las cejas. supe que era el hombre que necesitaba. Podría estar incubando algo y tenemos que estar preparados en el caso de que sea así. señor. señor? Si me permite que se lo pregunte… —Su primer marido me debía mucho dinero y ella todavía más. comer a determinadas horas. corrección Cari 67 . Jasper Hyde se levantó. Me habría visto obligado a apoderarme de Melbury Hall en dos meses. Eso forma parte de su plan. —A lo mejor usted lo ignora.—Su corazón late demasiado deprisa. El médico se quitó las gafas y las metió cuidadosamente en su estuche. Es. —Le agradezco que haya venido a verme con tanta rapidez. pero no veo que haya nada más— dijo el médico haciendo un gesto a su ayudante para que abandonara la estancia— Sin embargo. si no se hubiera vuelto a casar. y vigilando que las comidas sean ligeras. pero debo confesarle que era acreedor suyo antes de que se casara con Su Señoría. —Lady Aytoun me escribió una carta donde me decía que las cosas serían más sencillas si contrataba a un médico de las cercanías. Primero compra a esa bruja negra que asesinó al doctor Dombey y se la lleva a Traducción Rosanic.

Nada de nauseas ni jaquecas. Creo. le explicaré mis temores. Era la octava noche que pasaba allí. Contempló su brazo inerte sobre la sábana y de nuevo experimentó esa sensación de vacío interior. Una fina capa de nieve cubría el paisaje. y la primera vez que él la veía sucumbir al cansancio. No sin antes haberle obligado. Nunca más montaría Traducción Rosanic. señor Hyde. Pero la claridad mental también era una desgracia. Nunca más podría andar. —¿Pero que estaba diciendo de una bruja?— preguntó. a los pies de la cama. Si quiere sentarse. Luego se casa con el rico lord Aytoun y lo encierra en el campo. señor. corrección Cari 68 . como siempre. Centró su atención en la dormida mujer responsable de esa mejoría. Millicent estaba acurrucada en un incómodo sillón. que es usted el único hombre capaz de terminar con este feo asunto. lejos de los suyos. Lyon tenía la mente despejada. —¿Yo? —Le voy a contar lo que sé sobre lady Aytoun. doctor. —¡Si! ¡Si! El médico se sentó.Melbury Hall. ni ideas confusas. Es absolutamente necesario salvar a Su Señoría del mortífero veneno de esa viuda negra. Capítulo 10 Las cortinas abiertas permitían que una suave luz azulada llenara la habitación de una atmósfera de serenidad. a renunciar al láudano. luego usted me prometerá que no va a permitir que le aparten de la misión que la familia de Aytoun le confió. señor. Por primera vez desde hacía días. de que su familia le estará eternamente agradecida. Estoy seguro. —¡Perfecto! ¡Esa es una buena forma de asesinar a su segundo marido! —¿Asesinar a su marido?— repitió Parker entendiendo al fin lo que el otro quería decir— ¿De que bruja se trata? ¿Quién es ese Dombey? ¡Hay que detenerla! —Desde luego. ¡Y ahora me entero de que le ha despedido! —No puede decirse que me haya despedido exactamente.

La anciana cerró el libro que estaba leyendo y le lanzó una ojeada por encima de las gafas. Su mujer. Intentó mantener su mirada. —Hizo bien en no entrevistarse usted misma con el doctor Parker. nunca volvería a dormir con una mujer. Pretende que lord Aytoun está en un gran peligro. —¿Desea algo? –preguntó con voz somnolienta. siempre había sabido que Emma se llevaba mejor con su hermano pequeño. ¡Si al menos pudiera librarse de esa imagen que le perseguía! Las húmedas rocas. se había comportado como un estúpido. y su familia había quedado destruida. No podía acusar a nadie más que a si mismo de eso. Pierce tenía razón. cuando Lyon heredó Baronsford. Emma acudió a él. Afirma que está poniendo en peligro la salud del conde al negarse a seguir las instrucciones que él le dio hace quince días. Ahora le tocaba a él. Desde luego. Ella había pagado el precio de sus pecados. Volvió a ver a Emma. milady. Sin embargo. Lyon no había querido escucharle por puro orgullo. El cuerpo dislocado de Emma a los pies del acantilado. pero al cabo de unos instantes. la condesa viuda Beatriz Aytoun. y le aconseja a usted que le saque inmediatamente de Melbury Traducción Rosanic. Pensó en maldecir en voz alta para impedir que durmiera. Era la encarnación de la sencillez. Ella murmuró algo entre sueños y luego se despertó sobresaltada. y no a su dueño. Egoísta. su cabello rubio desplegado como un abanico sobre la almohada. Pero ella dobló las piernas bajo el cuerpo y él se limitó a mirarla. Sir Richard Maitland se sentó frente a su clienta. Desde el principio le había puesto sobre aviso. se sumió de nuevo en el sueño. Miró a Millicent con su vestido corriente. —¿Tan malo fue? El abogado asintió. No podría sentarse el solo en un sillón a menos que alguien se lo acercara. —El doctor Parker acusa a su nuera de ser una pagana. Se tapó la cara con el brazo útil. ¡Ella era tan joven cuando se casó con él! Pero fue un loco al creer que era el centro de su mundo. —No – dijo ella suavemente. con los ojos brillantes y los brazos atrayéndole hacia ella. David. Desde niños siempre corrían juntos por el campo. vanidoso. Era a Baronsford a quien ella deseaba. Si Lyon hubiera podido mover las piernas. sus ojos mirándole sin verle. ciego… él había sido todas esas cosas. —La medicina. sus cabellos recogidos en un severo moño. le habría empujado el sillón.a caballo. Pero sobre todo. corrección Cari 69 . al borde de los acantilados: eran inseparables. con su pequeño rostro pálido.

—Muy alentador. La condesa viuda se dejó caer contra el respaldo del sillón con una sonrisa. —Perfecto.Hall. En cualquier caso el resultado fue un enorme cardenal en el pómulo. ¿Y puso usted al doctor Parker en la puerta? —Desde luego. corría el riesgo de perder la vida. Traducción Rosanic. se sintió obligado a ir allí de todos modos. —¡Que horror! Pero ¿porque dice que es “difícil decirlo”? —Bien. se encontró con una bandeja de pasteles en plena cara. A pesar de la dificultad que eso supondrá. Cuando yo aludí a ella. En realidad. que si no actuaba usted inmediatamente. En cualquier caso. Realmente perfecto. el mensajero que trajo la carta de lady Aytoun me aseguró que la salud de Su Señoría mejoraba día a día. milady. ya que no dijo ni una palabra. —Entonces. —¿Se lo tiró aposta? —Es difícil decirlo. milady. La viuda tomó la carta de Millicent del velador que tenía a su lado. milady. por amor de Dios. corrección Cari 70 . parece ser que su hijo y su esposa se dedican a diario a batallas dignas del asedio de Edimburgo. dijo haber estado ausente de Londres y que solo se había enterado de que había sido despedido el día que tenía que volver a Melbury Hall. tiene usted en las manos un informe mucho más fiable que el del doctor Parker. —¿Entonces fue? —Si. Declaró que la salud del conde se había deteriorado tanto. —¿Lo tiró Lyon? Sir Richard asintió cortésmente. ¿de que está hablando ese charlatán? —Está preocupado por la salud moral de Su Señoría— dijo Maitland disimulando una carcajada con un acceso de tos— Cuando entró en la habitación de lord Aytoun en Melbury Hall. Fue muy elocuente en ese sentido. de momento… más fuerte de lo que pensábamos. —¿El doctor Parker mencionó la carta que mi nuera le envió notificándole que ya no necesitaba sus servicios? —Seguramente se le olvidó. como de costumbre. Maitland. Y me alegra poder decirle que ella es. —¿Y eso?—preguntó ella con una sonrisa tensa— ¿Lyon ha adelgazado? ¿Tiene grandes dolores? ¿Se ha vuelto a romper los huesos? —Afortunadamente. y la leyó de nuevo. —¡Que generoso por su parte! ¿Y cuanto pide por ese favor? —Una suma exorbitante. se compromete a volver a dejar a Su Señoría en el estado en que estaba antes de la interrupción del tratamiento.

milady. sin embargo dejó el libro y cogió otro. —Quémelo. él le había criticado la elección. —Ese hombre insultó al pueblo escocés en su Diccionario de la lengua inglesa. —Efectivamente. —Rasselas. de diagramas dibujados a mano y otras estupideces. Era absolutamente necesario que se pusieran de acuerdo en algo. Cuando entró en la habitación.Con Gibbs pisándole los talones. al compararnos con los caballos. Copió todo el libro de antiguas leyendas gaélicas. —¡Aquí estoy!— anunció triunfante. Millicent abandonó la estancia con un montón de libros nuevos. —¿Por qué?— preguntó ella tranquilamente. los criados se apartaron al pasar ella. Pero obedeció. Un escocés. Era la tercera vez que lo hacía. —Sabe muy bien que milord está jugando con usted— dijo respetuosamente el criado— Podría llevarle cien libros. —¿Con los caballos? —Desde luego. Los poemas de Ossian. Sin embargo estaba decidida a encontrar un título que a él le pareciera interesante y que también le gustara a ella. los lacayos habían puesto a Lyon en su sillón. —Déjelos encima de la mesa. Era evidente que sus disputas con Lyon se habían convertido en una fuente de entretenimiento para todos ellos. lord Aytoun es muy capaz de tener muy mala idea. Ella se sentó y tomó el primer libro. pero un plagiador. depositando los libros encima de una mesa al lado de su propio asiento— Estoy segura de que estos le gustaran. una epopeya. Millicent entró en la biblioteca. del doctor Johnson. —Este está escrito por un escocés. pero no tengo intenciones de darme por vencida. En el vestíbulo. al lado de la ventana. Ahora que por fin tiene la mente despejada. —Escrito por James MacPherson. por favor— dijo sacando más tomos de la estantería. y cada una de las veces. Parece muy interesante. Mire la definición de la palabra “avena” Ella no estaba segura de que él tuviera razón. Él la fusiló con la mirada. cargado con una pila de libros rechazados. ¡Completamente incomprensible! ¿Y usted llama historia a Traducción Rosanic. de Lawrence Sterne. no quiero que me lean esa maldita obra. —¡Ni hablar! Abra ese libro y la desafío a encontrar una sola página que no esté llena de asteriscos. —Vida y opiniones de Tristam Shandy. ¿Qué más ha traído? Millicent le lanzó una mirada asesina. —Bien. corrección Cari 71 . y lo hace de maravilla. y los rechazaría todos.

de M. dígame ¿Qué le gustaría leer? —No sé nada sobre el contenido de su biblioteca. Si Aytoun era un ejemplo de cómo eran los escoceses. ¡Nada en absoluto! Él levantó una ceja a modo de interrogación. —¿Aparte de las docenas de tomos que ya he traído? —Aparte de esos ¿Qué otros tiene? Ella se sentó. corrección Cari 72 . eliminando el libro— Pero le advierto que no va a encontrar nada que decir del siguiente. Pero se preguntaba si el escritor no había querido decir más bien “mulas”. —¡Bromea! —¿Qué quiere decir? —¡Ese individuo era un enano cheposo y malvado! —¿Perdón? —¡Me niego a oír ni una sola línea de un tipo como él! —Y por culpa del aspecto físico de un hombre o de su carácter. ella empezó a encontrar algún mérito a la definición de Johnson. Cogió Rasselas y empezó a leer. de lo contrario. en su diccionario. Estaba exactamente en el mimo punto que dos horas antes. el resultado será parecido. usted… Se levantó rápidamente. —Muy bien— contestó ella un poco secamente. Era imperativo que ideara algo que le mantuviera la mente ocupada.eso? Una intriga demasiado larga. —¿Cómo pude olvidarlo?— se burló ella— Por favor. —¡No importa!— continuó— Dígame solo una cosa: ¿Leemos para ampliar nuestros horizontes o debemos rebajarnos a juzgar el carácter de los escritores? —No entiendo porque le cuesta tanto hacer algo tan sencillo como encontrar un libro entretenido— dijo él con tranquilidad— Basta con que me pregunte lo que me gustaría escuchar esta mañana. Darme laúdano o leerme eso. y lo demás por el estilo. agotada. —El pendiente falso. suponiendo que la haya. milord. sería ella la que necesitaría tomar laúdano. Ella diría los títulos. Traducción Rosanic. él siempre encontraría algún defecto en ellos. Pope.

Lyon insultó sin cesar a sus dos lacayos mientras ambos le ayudaban a asearse y le vestían. era a Millicent a quien reservaba lo peor de su mal humor. Sin embargo. la rutina de todas las mañanas se hizo interminable. Long Will. corrección Cari 73 . permanecieron mudos cuando les hostigó nada más verles entrar en su habitación vestidos de “paisano” en vez de con la acostumbrada librea. sabiendo que ella acudiría a su habitación hacia las diez de la mañana. John. Traducción Rosanic. Los pobres diablos apenas consiguieron balbucear que la señora había dado instrucciones de que todo el personal se vistiera del mismo modo. ese inútil cabeza hueca. quien le traía un desayuno que no deseaba tomar. Lyon tampoco se privó de soltar pestes contra Gibbs.Capitulo 11 Como de costumbre. y su Compañero.

ella debía estar harta de encontrarse prisionera día y noche con él. declarando que no deseaba ser paseado como una atracción delante de un montón de criados curiosos. había convencido a sus propios lacayos para que le llevaran al salón. No lo entendía. estaría ciertamente irritable. Lyon le contempló como si tuviera delante al tonto del pueblo. ni siquiera cuando se lo pedía educadamente. Entonces descargó su mal humor en los demás. —Muy bien. Traducción Rosanic. Hace dos semanas que lady Aytoun pospuso esa visita para ocuparse de sus necesidades. lady Aytoun ha ido a Knebworth a visitar al reverendo y a la señora Trimble. —Si lo haces. y nada. milord— continuó Gibbs— Ya que insiste en saberlo.Seguramente. Una joven criada que entró para reavivar el fuego. solo por un pequeño insulto. salió de allí con los ojos llenos de lágrimas. Voy a ejercitar mi puntería con esos dos inútiles como diana. Naturalmente. que ella había vuelto a ordenar que le llevaran de regreso a su dormitorio apenas media hora después. —Perdóneme. Lyon ese día había ganado. —Si. Cuando volcó una bandeja y amenazó con un tomo de Escoceses. después de pasar una noche prácticamente en vela. Su Señoría?— preguntó el hombre con un asomo de ironía. Lyon lanzó una ojeada hacia el brillante sol. —Cuando vuelva— insistió Gibbs— le diré que usted se ha aburrido sin ella. Él se había negado categóricamente. ya que ella nunca obedecía sus órdenes. Como las doncellas se habían llevado por fin la comida que había dejado sin tocar. corrección Cari 74 . eran los únicos en los que se sentía realmente vivo. pediré tu cabeza servida en una bandeja. y ambos son buenos amigos de su esposa. Pero hoy hace un tiempo maravillosamente suave para ser invierno. Tráeme las pistolas de duelo. Persistía en leerle en voz alta a pesar de su disgusto por la elección del libro. Lyon le lanzó una mirada asesina. El señor Trimble es el pastor. —¿Necesita algo. a modo de cena. él había armado tal escándalo y había causado tantos estropicios. Eso era extremadamente frustrante. tres días antes. y cansada por haberse estado ocupando de los asuntos de la propiedad. o casi. Incluso le sugirió que saliera de vez en cuando de la habitación. Evidentemente. Las diez y media. de modo que decidió ir a acaballo. se dedicó a pensar en su esposa. pero quizá fuera mas sencillo si simplemente me preguntara donde está ella. Y luego. pero seguro que ella estaba a punto de lanzar una nueva ofensiva… Pasaron las diez y ella no apareció. pero los momentos en los que se peleaba con ella. milord. John “cabeza hueca” desapareció rápidamente volviendo minutos mas tarde acompañado por Gibbs.

A pesar de mi rodilla estuvimos apunto de ir a verla a principios de semana. esperaba poder contratar a uno de ellos para que. La cojera de la señora Trimble. Tormentoso. y creo que ha recuperado parte de su verdadero carácter. —Están pasando cosas en el pueblo. Parece que la salud de lord Aytoun sigue preocupándola. me siento feliz de que haya usted podido venir hoy. La señora Trimble apretó la mano de Millicent y bajó la voz: —¡Qué Dios la bendiga por haber aceptado tal responsabilidad! Ocuparse de un enfermo es una pesada carga. ya que Lyon realmente estaba haciendo progresos desde hacía algunos días. ¿Ha observado alguna mejoría? —Si. Pero la señora Page nos dijo el domingo pasado que quizá no estuviera todavía preparada para recibir visitas. Despierto casi las veinticuatro horas del día. Dicen que se trata de las dos piernas y de un brazo. la herida no había afectado para nada a la vivacidad ni al buen humor de la mujer. corrección Cari 75 . provocada por un antiguo accidente en una calesa. Millicent asintió. milord. A menudo extraño. Por fortuna. —Nosotros no envidiamos demasiado su situación. Después de pasar dos semanas en su compañía. La negra barba parecía esconder la sombra de una sonrisa. muchas gracias. Traducción Rosanic. —Estoy seguro de que ella daría las órdenes necesarias— concluyó. restaurara las chimeneas del presbiterio. —¿Y además una grave depresión? Esta vez Millicent sacudió la cabeza. —Fuera lo que fuera lo que aquejara a mi esposo cuando llegó a Melbury Hall. milady— declaró la señora Trimble— El reverendo fue a hablar con los albañiles que están construyendo el granero. —Bastaría con que le dijera a mi mujer que mi apetito volvería si colgara tu asqueroso cuerpo de un clavo delante de mi chimenea. en sus ratos libres. parecía haberse acentuado ese invierno. —¿Y entonces usted lo cambió? —Si. estaba segura de que la situación de Lyon no era tan seria como para ser considerada “una grave depresión”. En cualquier caso. Estaban bebiendo té en el salón mientras esperaban el regreso del pastor. querida niña. estoy convencida de que estaba agravado por el tratamiento que se le estaba administrando. se decía Millicent. que están en muy mal estado. cuando tuvo que tomar esa difícil decisión. Y Millicent lo prefería así mil veces. Odioso.—Para eso tendría que levantarse. No era alejarse de la verdad.

y el ayuda de cámara de lord Aytoun. —Además. Espero que pronto podamos conocer a Su Señoría. —Sentí mucho enterarme de que. —Era algo inevitable. la primavera pronto estará aquí— añadió la buena mujer moviendo la cabeza— Todos los problemas cotidianos de un encargado caerán sobre sus hombros. rogarle que dejara de romper la vajilla. y hay mucho que hacer. por supuesto. Le convenía hacerlo el mismo día que le preguntara si Gibbs podía convertirse en administrador a tiempo completo. ¿Cuál habría sido su reacción al comprobar que ella estaba ausente? ¿Se habría dado cuenta Traducción Rosanic. —De momento me he entrevistado con tres personas. Y quizá debiera. Pero. —Debe ser difícil encontrar un sustituto. ¿Cómo puede soportarlo. se vio usted obligada a deshacerse de su encargado. querida? Millicent sonrió. corrección Cari 76 . La señora Trimble le sirvió otra taza de té. El señor Draper y yo jamás nos llevamos bien. al mismo tiempo. Era casi mediodía. — Y está usted pensando en arreglar las cabañas de la propiedad y construir otras. — Efectivamente. —Las cosas no están todavía tan mal. un escocés muy competente que lleva años sirviendo a Su Señoría. ¿Puedo preguntarle como se está adaptado a esto? —Lo mejor que puedo— respondió francamente Millicent— Todo el mundo pone algo de su parte.—Parece usted agotada. se ha ocupado del trabajo del señor Draper en las ultimas semanas. — En cuanto haga mejor tiempo intentaré convencerle de que me acompañe hasta el pueblo. primero habría que convencer a lord Aytoun… La joven se dijo que el simple hecho de preguntárselo haría que volaran por los aires al menos media docena de platos. Me gustaría que ocupara el puesto definitivamente. Aprovecharía para aconsejarle que hablara en vez de gritar. en medio de todo ese jaleo. y la situación cada vez empeoraba más. querida. pero ninguna parece adecuada. ¡A Lyon le encantaba desahogarse así! —Lo que me cuenta es mucho menos dramático que los rumores que corren por el pueblo— dijo la señora Trimble dándole unas afectuosas palmaditas en la mano— Me alegro por usted. y mi mayor problema ha sido encontrar espacio para todos. Lanzó una ojeada al reloj de péndulo de la pared. Y sin duda también sería el día indicado para suplicarle que se afeitara esa horrible barba. y esperaba que Lyon se hubiera tomado el desayuno.

y volver a bajar al vestíbulo. observándole como si formara parte del mobiliario. me gustaría construir un dique de piedra para que el río no inunde los bosques cada primavera. sentado en un sillón al lado de la ventana. querida. Paseó la mirada por los cuadros. —No entiendo que es lo que puede estar retrasando a mi marido— dijo levantándose con dificultad para acercarse a la ventana. y esta convaleciente. Nunca le he dejado solo tanto tiempo. pero prefirió entrar. Unos minutos antes. luego se fijó en el hombre. —¿Se enfadaría usted conmigo si acorto la visita?— preguntó Millicent— Es una tontería pero de repente estoy preocupada por mi esposo. ¿Por qué no hace un poco mas de ruido? —Usted hace suficiente por los dos. Se sorprendió al ver un periódico sobre sus rodillas. debía volver para animarle a hacerlo. Lanzó una furtiva mirada al interior de la habitación.siquiera? Si no había comido nada. Su atención parecía estar dividida entre el diario y el paisaje. El hombre estaba solo. y la cogió por sorpresa. Ohenewaa había visto a uno de los criados echar pestes entre dientes cuando paso por delante suyo con una bandeja. La mujer del pastor sorprendió la mirada de su invitada. y los veladores. La puerta del conde estaba abierta. Quizá así tenga ocasión de conocer a Su Señoría. mientras estuviera en presencia del representante de la Parroquia. Pero ya que estamos haciendo preguntas… Señaló el periódico abierto sobre las rodillas de Lyon. corrección Cari 77 . —¿Por qué vaga por los pasillos como un fantasma?— preguntó él— Usted puede andar y hablar. ni olor a enfermedad. —La verdad es que quería pedirle que me ayudara a contratar un albañil para un trabajo en Melbury Hall. Traducción Rosanic. No había ni frascos de medicina. —Eso sería perfecto— aprobó Millicent en voz muy baja. En realidad se preguntaba con que podría sobornar a Lyon a cambio de que se comportara civilizadamente durante unos minutos. Puede acercarse a Melbury Hall un día de esta semana. —Lo entiendo perfectamente— respondió la señora Trimble con una ancha sonrisa— El reverendo se sentirá apenado por no haberla visto. animarle u obligarle. Estaba muy distinta a como la había visto la primera noche. Bueno. Por un momento contempló la posibilidad de hacer caso omiso de la pregunta. Aparte de las nuevas cabañas. ni penumbra. —¿Por qué no se lo dice? Parece perfectamente capaz de distraerse solo. —¿Y si entra en vez de esconderse entre las sombras? No había movido la cabeza. las alfombras. —Estará encantado de serle útil.

Pero la siguiente etapa era bastante más complicada. Después de todo. no había estado segura de que fuera sensato fabricar la mezcla especial que estaba pensando. Lo que hace. He apreciado su visita— concluyó el conde. no me extraña que no tenga apetito. acababa de obtener una respuesta. Podría usted decirle que ya no hay razones para que se preocupe por usted día y noche. —No le ha confesado que se encuentra mejor. Tomó la bandeja que estaba sin tocar. casi alegre. Ya había ayudado al conde y a su esposa una vez. El bálsamo que obtendría serviría para varias cosas. antes de dirigirse hacia la puerta. —No le pedí que viniera. —Usted la quiere de verdad— observó él con un punto de extrañeza en la voz. La cabalgada y el aire vivificante tuvieron un notable efecto en Millicent. y las barbaridades que Lyon estaba a punto de decir. En vez de bajar. Ohenewaa le miró fijamente durante un rato. corrección Cari 78 . Él tenía un alma y. y estoy seguro de que un perro sarnoso se ha meado en la sopa. Ohenewaa se dirigió a su habitación. fuera consciente de ello o no. Durante los pocos segundos que ella se había inclinado hacia él. antes de ese día. ¿Usted y su jodida cocinera han decidido asesinarme? —Imaginando cosas así. lo hace porque quiere. eso si es una gran noticia! Traducción Rosanic. —¡Estoy completamente de acuerdo! —¡Demonios. estaba ayudando a su joven esposa a sanar. —No quiero comer nada de lo que me traiga— ladró. debe estar harto de sopas y pan seco. —Ni siquiera las moscas que acuden a la mierda se posarían sobre ese pan. milord. Parecía mucho más relajada. Y desde el primer día estaba buscando la forma de agradecerle a Millicent su bondad. —Usted no. sintió en su pelo el olor del bosque y admiró el color de sus mejillas. ya que no hay ninguna razón para que no coma lo mismo que nosotros. se le atascaron en la garganta. e indiferente a las recriminaciones que cayeron sobre ella en cuanto entró en la habitación. De hecho. —Puede que necesite usted a alguien a quien atormentar. En cuanto a la pregunta de si él se merecía los esfuerzos que iba a tener que hacer. Hablaré con la cocinera. La observó poner la bandeja delante de la puerta y se recuperó.—Puede que me guste su compañía. En realidad. donde examinó sus hierbas y sus frascos. —Venga a verme en otra ocasión. Ohenewaa era una curandera.

y confieso que el suyo es realmente malo. El la miró detenidamente. —Acérquese. aparte de mí y los criados que le ayuden a desplazarse. —Como guste— declaró Millicent con una luminosa sonrisa— Pero a partir de esta noche.—Le aseguro que solo es el principio. Sin embargo. Ahora. bajo la mirada burlona de los cretinos de los criados! —Desde luego que no lo es. Nunca había visto que una marioneta lanzara juramentos con tanto ímpetu y con tanta vehemencia. le puso las manos sobre los hombros y se inclinó hasta estar nariz con nariz. Ella emitió un grito de sorpresa. no se olvide del suyo! —Muy bien. con suspicacia. nadie le verá. —Antes estaba muy a gusto sumido en la inconsciencia y la desnutrición. —A pesar de esa barba y de ese pelo revuelto que le dan aspecto de salvaje. —¡Y deje de llamarme “milord”. los dos comeremos juntos en el comedor. visto de cerca no me parece tan terrorífico. Era condenadamente bonita. a pesar de sus defectos. si no se lo hubiera impedido su sonrisa. con sus hoyuelos y el brillo malicioso de su mirada. Lyon la hubiera llamado loca. Si me dejara afeitarle… Él la agarró con la mano izquierda haciéndola caer sobre sus rodillas. Quiero que me llame Lyon cuando estemos a solas y Aytoun en público. —Estoy muy a gusto aquí. por el amor de Dios! Es usted mi esposa. milord. Nuestro mal humor. —¡Por supuesto que si!— respondió ella en el mismo tono. está muy a gusto haciendo el papel de oso malhumorado enseñando los dientes por todo. mil… Lyon. —¿Qué está tramando? —No deberían servirle la comida en esta habitación. —¡Decidido! Dio unas palmadas y fue a llamar. Ella se ruborizó ligeramente. — ¡Hablando de mal humor. Creo que el humor tiene relación con el lugar donde uno esté. corrección Cari 79 . —¡No lo haré!— dijo él con más fuerza. —¿Qué quiere decir “decidido”?— pudo decir por fin Lyon— ¡No soy una marioneta para que me hagan subir y bajar sus jodidas escaleras tres veces al día. mi querida esposa— dijo Lyon en voz baja y amenazante— le enseñaré hasta que punto estoy bien. pero en lugar de batirse en retirada. Es demasiado pequeña y huele a cerrado. —¡Nadie me toca la barba! Traducción Rosanic. le prometo que.

Intentaba convencerse de que ella se merecía de sobra esa malévola parrafada.Ella se quedó boquiabierta. pero el adivinó lo que había estado a punto de decir. estoy harto de ver su cara y de oír su estúpido parloteo. Quería quedarse ahí. Por fin. ¡Lárguese! Se volvió hacia la ventana sin esperar respuesta. Completamente roja. Era asombroso. Traducción Rosanic. Cada vez que esa mañana se había abierto la puerta. ella se dirigió a él con una sonrisa plantada en el rostro. A los dos… Lyon sintió que la ira le embargaba. con la mano en la boca. ese incidente era algo normal. pero el sabía que estaba profundamente afectada. Su mirada. por fin. Estaba muy satisfecho con mi soledad. En lugar de protestar. allí estaré yo. milord. Donde usted esté. d… Se interrumpió. —Creo que nos vendría bien a los dos salir un poco. Lyon. ¡Y ahora se dedicaba a jugar con él! —Nadie le pidió que estuviera tanto tiempo en mi dormitorio. impulsivamente le dio un beso salvaje. —No podemos vivir el resto de la vida en esta habitación. ¿Es que no iba a abandonar nunca? —¿Y cual es. ella se aferró a sus hombros y pareció fundirse con él. ¡Soy yo quien vive aquí. Se colocó el pelo con nerviosismo y se arregló la ropa. Estaban casados ¿y que? Besarla solo había sido un impulso. Él no estaba de acuerdo en eso. “dormiré donde usted duerma” —¡Haga lo que quiera y que el diablo se la lleve!— exclamó irritado— No quiero seguir hablando. Sin embargo. Durante largo rato no oyó nada. señora?— preguntó sin mirarla. había esperado verla entrar. Estaba completamente confundido. corrección Cari 80 . solo… con una única excepción: Millicent. retrocedió hasta el otro extremo de la habitación. —La verdad es que tengo una buena razón para desear que salga de esta habitación— dijo ella con su tono habitual. Comeré donde usted coma. no conseguía explicarse realmente a si mismo lo que acababa de suceder. cayó sobre su boca e. Mirar el jardín y las colinas era su única escapatoria. Después de tres semanas de vida en común. Lyon estaba intentando recobrar la sangre fría. Un error. no usted! —Se equivoca— protestó ella— Soy su esposa. Lo único que deseaba era que le dejara en paz. pero deseaba estar con ella. Se preguntó si ella se habría dado por vencida al fin. ¡Los labios de ella eran tan carnosos y sensibles! Iba a profundizar el beso cuando ella se separó de él y se levantó. No dejaba de mirarla mientras se decía que era su esposa. Él se fijó de pronto que sus ojos grises estaban veteados de plata y que su piel parecía muy suave. No la necesito.

Por otra parte. entonces acepto… con mucha alegría. —Me gustaría que conociera un poco Melbury Hall. —Ahora ya tiene dinero. También sabe que. sin duda debería retirar el ofrecimiento. No sé en que estaría yo pensando… —Tampoco yo. la ley considera a las mujeres como seres débiles. Sabía donde quería ir a parar. Traducción Rosanic. Lyon se volvió hacia ella y vio que se alisaba una arruga imaginaria de la falda. a pesar de la sencillez de su vestido azul y el austero peinado. No importa. A menos que Gibbs haya hablado tan bien de usted movido por una ciega lealtad. —No. en ese preciso instante supo que el hecho de estar encerrado en un dormitorio con Millicent. No le demos más vueltas. Contrate un administrador mejor. Sus críticas casi me están dejando sin respiración. Su nueva maniobra era transparente. seguía usted de cerca los asuntos de la familia Aytoun. —No se trata de una obligación social. con la fama de tirano que se ha forjado en esta casa. La astucia no es un rasgo demasiado noble. —De acuerdo— suspiró— Si abandonar esta habitación significa que no me va usted a molestar más con su estúpido e incesante parloteo. Me encantaría poder tener su opinión. está usted aquí. Hay algunos problemas en la propiedad. Es usted educado y evidentemente muy astuto cuando se trata de conseguir lo que desea. —Debería mejorar la calidad de sus lisonjas.—Según Gibbs. No sería la primera vez que alguien se equivoca respecto de la capacidad de un hombre. Después de todo. —Teniendo en cuenta todo eso— prosiguió ella— le ofrezco la posibilidad de meterse en mis asuntos. en el mejor de los casos. como esposo mío. Dejó vagar su mirada sobre ella. y necesito ayuda. Ayudó a muchos de sus pares con menos talento que usted. O quizá sea yo quien interpretó mal sus palabras. antes de su accidente. gracias. es usted el responsable de todo lo que hago y de todos mis movimientos. A pesar de la expresión neutra que se suponía que ocultaba sus emociones. —Ya tengo uno excelente. Pero pensándolo bien. le excitaba terriblemente. Pero como sabe. tendría que estar loca para desear que interviniera en asuntos de los cuales posiblemente no sepa nada. Casi. Dice que no dudaba en supervisar personalmente todo lo relativo a su propiedad de la frontera y sus tierras de las Highlands. sino de… negocios. corrección Cari 81 . Él resopló despectivamente.

Quería que todo estuviera perfecto: las carnes. Había hecho innumerables preguntas a Gibbs sobre los gustos de su marido. corrección Cari 82 . ¿Cómo iba a vestirse? Desde luego. pero también sabía que la elección del vestido podía transmitir algún tipo de mensaje al conde. Traducción Rosanic. Una nueva preocupación vino a sumarse a las otras. el comedor.Capitulo 12 Para Millicent hubiera sido menos agotador preparar una cena para la familia real que organizar la de su esposo. el vino. tenía que estar presentable. luego había llamado a la señora Page y a la cocinera.

y Millicent notó que la joven había adelgazado. Desde que Wentworth había abusado de ella. milady. milady… pero me preguntaba si podría tomarme dos días de descanso. Le dije que a las siete y no puedo permitirme llegar con retraso. Todo había sido vendido a beneficio de la propiedad. —¡Espere! Tiene que cambiarse los zapatos. No les veía ninguna utilidad. Violet. milady. ¿Estás enferma? —No. Violet se arrodilló para ponerle los escarpines. Con la enfermedad de este. Creo que estoy lista.No había tenido demasiado tiempo de entretenerse con el incidente de la mañana. — No veo por que no. Violet tenía muy buen gusto para los colores y los conjuntos. milady. Si había insistido en añadir una cláusula de anulación del contrato. pero parecía estar a gusto. Violet. un beso no era suficiente para hacerla cambiar de opinión al respecto… Se obligó a si misma a olvidar el asunto mientras Violet se ocupaba de sacar una enagua. pero todavía estaba conmocionada por el beso de Lyon… y por su propia reacción. Fue al armario a buscar un par de escarpines a juego con el vestido. pensó mirándose en el espejo. se había guardado mucho de tener cualquier contacto físico con un hombre. El escote cuadrado resulta demasiado revelador sin ninguna joya. milady. —Prefiero la cinta. —¿Para ir a ver a tus padres? —Si. —Si está usted segura de no querer llevar peluca. podría trenzarle en el pelo unas cintas y… — No tenemos tiempo. —Es una lástima que ya no tenga los zafiros que le regaló el señor Wentworth cuando se casaron. Millicent contempló el profundo escote y asintió. Aceptó el vestido azul que la doncella sostenía ante ella. esta semana. No quiero arriesgarme a que el conde cambie de opinión. Traducción Rosanic. —Al menos deje que le ponga una cinta en el cuello. corrección Cari 83 . Millicent no lamentaba en absoluto haber vendido sus joyas cuando murió su marido. medias y otras prendas íntimas. Con ese vestido hubieran quedado perfectos. —Gracias. Millicent se decía a menudo que la doncella estaba desperdiciando su talento permaneciendo a su servicio. Esa era una de las razones por las cuales no lo había dudado mucho a la hora de casarse con Aytoun. De todos modos. fueran regalos de su esposo o recuerdos de familia. —Sin duda no es el momento de hablar de esto. había sido por esa misma razón. no corría el riesgo de que le impusiera sus atenciones.

Durante un breve instante de locura se preguntó si su piel sería tan suave como parecía. Lyon no podía poner objeciones a nada. —¿A que se debe eso? Traducción Rosanic. De inmediato alejó la idea. y se quedaron a solas. Pero está usted lleno de sorpresas. dulcemente satinado a la luz de las velas. no creo que ese sea un agradable tema de conversación – respondió ella con tanta ligereza como le fue posible – Y creo que no debe escuchar los comentarios de los criados. lo haré. si alguno de los criados puede llevarte cuando vaya a hacer la compra mañana y recogerte al día siguiente. me sorprende que confíe en mí hasta ese punto – dijo. — ¿Qué otros defectos tenía? Contempló la tierna curva de su cuello. Una pequeña arruga cruzó su frente y Lyon notó que se había ruborizado. el fuego crepitaba en el hogar y la comida y el vino eran excelentes. En lugar de sentarse enfrente de él en el otro extremo de la larga mesa. expuesto por el escote. había preferido hacerlo a su lado. — No se preocupe. Ya son casi las siete. si no que además había comido un poco de pescado y de carne. incluido Gibbs. — De vez en cuando me gusta variar mi actitud. corrección Cari 84 . pero no pudo evitar insistir en él. — Tenía muchos problemas. — ¿Se refiere al vino o al riesgo de que rompa el vaso?— preguntó ella con ligereza. El reloj de la chimenea empezó a dar la hora y Millicent se apresuró a salir de la habitación. Era obvio que estaba feliz. — Al vino. todo el personal de la casa es relativamente nuevo. Era exquisita.—Trabajas demasiado Violet. Pregúntale a la señora Page. —Francamente. — Lamento mucho saber que su vida fue difícil. —¿Y bien? ¿Cuáles eran sus otros defectos? — Lo siento. Una docena de velas proporcionaba una luz dorada a la estancia. A pesar de todos sus esfuerzos. milady. Millicent les indicó con un gesto que se fueran. Él siguió con la mirada la elegancia de sus movimientos cuando le volvió a llenar el vaso de vino. — Gracias. Me pareció entender que su difunto marido tenía algunos problemas con el alcohol. No solo Lyon había permitido que los lacayos le llevaran a la planta baja. Cuando los criados quitaron la mesa. Me temía que se pasara toda la velada perfeccionando su sarcasmo. Contempló a la mujer sentada a su lado. Notaba que el tema no le gustaba. Con excepción de algunos que son leales.

Su madre y Maitland no le habían contado gran cosa antes de la boda. esas personas fueron traídas desde Jamaica para trabajar aquí. no veo ningún problema en ponerle al corriente de lo que sucede en Melbury Hall. Millicent bebió otro sorbo de vino. — ¿El principio de qué? — Está intentando escapar. La condesa viuda estaba buscando a alguien que se ocupara de él. Pero ya no podía echarse atrás. Millicent era viuda y su madre conocía sus dificultades financieras. me pidió ayuda. La mayoría de ellos… Rectificó: — No. pero no estaba de acuerdo. Usted quiso que yo bajara aquí. Había utilizado como excusa los asuntos de la propiedad. como si estuviera conteniendo las lágrimas. tan tristes a veces. corrección Cari 85 . mientras él esperaba la respuesta. — Me molestaría tener que repetir cosas que ya sabe. — Probablemente haya notado que en Melbury Hall viven muchos negros. de modo que él tenía todo el derecho a saber qué era lo que había llevado a Melbury Hall. ¿Dejar fuera su vida privada cuando lo que realmente le interesaba era su personalidad? La verdad que se escondía detrás de sus ojos grises. Él asintió. de modo que él la sujetó por la muñeca. Antes de ese día no había querido saber más. y a Millicent. Lyon conocía a muchos hombres que habían conseguido su fortuna en las plantaciones de caña de azúcar del Caribe. Lyon Traducción Rosanic. De nuestra situación. pero la paciencia no era su fuerte. todos ellos.— Supongo que es la evolución normal en una casa como esta. al punto donde se encontraban. Cada vez se encontraba mejor y deseaba saberlo todo sobre ella. pero necesito estar al corriente de su situación. era un enigma que cada vez le intrigaba más. Punto. — Muy bien – cedió ella – Mientras dejemos mi primer matrimonio y mi vida privada fuera de la conversación. Le brillaban los ojos a la luz de las velas. Se oían muchas cosas sobre el brutal tratamiento que infligían a sus esclavos. eran maltratados por unos crueles capataces a los que habían traído al mismo tiempo que a ellos. De modo que ¿Por qué no…? — Empiece por el principio. Sabía que para eso tendría que ser paciente. pero las cosas habían cambiado. — Siéntese Millicent. — ¿Qué evolución exactamente? Ella se ruborizó de nuevo. — Esclavos liberados. Ella estaba a punto de levantarse. He bajado. y ellos se defendían afirmando que eran criminales o prisioneros de guerra. — Durante los cinco años que estuve casada con Wentworth.

—Deudas que le dejó su marido. Pero esa no es mi principal preocupación. La observó Traducción Rosanic. me he dado cuenta de que no es posible que Melbury Hall haya sido financieramente independiente nunca. Su mirada reflejaba la pasión que traslucían sus palabras. es conocer su opinión sobre Melbury Hall y sus granjas. —Exactamente. y Lyon no había conocido a muchas. y él comprendió que no estaba segura de cuanto debía contarle. Pero. —¿Y les paga? —¡Por supuesto! Trabajan igual que todo el mundo. incluso si todavía fueran mías – añadió con pasión— no utilizaría ese dinero.sabía que eso solo eran excusas. —No quisiera aburrirle con los detalles de cómo eran las cosas y como son ahora. Unas sumas desorbitadas a las que no podía hacer frente con las rentas. había pensado en liberar a los negros que trabajan en ellas. —De modo que les liberó. —Eso no es extraño dada la extensión de las tierras y la calidad de las granjas. —No la estaba criticando –precisó él tranquilamente— Se casó usted conmigo porque estaba al borde de la ruina. —¿Todos los liberados permanecieron con usted? —Casi todos. en las cabañas de la propiedad. sobre todo. Sin embargo. Lo que me gustaría. Se masajeó las sienes distraídamente. ¿Sigue teniendo esa fuente de ingresos? —¡No! Perdí las plantaciones en beneficio de un amigo de Wentworth al que debía un montón de dinero. porque él mismo había visto a niños encadenados en los muelles de Bristol. —No. —Después de la muerte de Wentworth intenté devolverles a esos pobres desgraciados algo de todo aquello de lo que se habían visto privados. ¿Era por Melbury Hall? Millicent no respondió de inmediato. —¿En la casa? —No. corrección Cari 86 . haciéndola parecer casi hermosa. era una rara cualidad en una mujer. Al examinar los libros de cuentas de los últimos años. Permití que los que habían sido fieles a mi marido se fueran y me pareció justo sustituirles por esclavos liberados. Ya antes de saber que no iba a heredarlas. Mi marido utilizaba los beneficios de sus plantaciones para mantenerla. Una inteligencia despierta unida a una enorme compasión. Había heredado otras deudas. gracias a su generosidad ya han sido canceladas e incluso me ha sobrado suficiente para llevar a cabo algunas reparaciones urgentes. de modo que tienen derecho al mismo sueldo que cualquier otra persona.

También la admiro por lo que está intentando hacer. —Espero no estar abusando demasiado de su generosidad —continuó ella — si le digo que Gibbs me ha ayudado mucho en el trabajo diario. —Le agradeceré todo el tiempo que quiera dedicarme. con todos los problemas económicos que tenía. las cosas serían diferentes. ni ningún interés por acostarse con una mujer. Sus lacayos me dijeron que se había hecho cargo con mucha eficiencia de Baronsford y de su casa de Londres… ¿Le molestaría si le pido que asuma el cargo de administrador? Sé que él ni se plantearía siquiera aceptar sin su consentimiento. entonces después de verlos le daré mi opinión. Se había acercado a él. corrección Cari 87 . —Entiendo. —Me gustaría encontrar alguno. permitiéndole admirar las curvas de sus pechos. Sin embargo. y no pudo evitar mirar fijamente sus labios. muchas veces me pareció estar como un barco a la deriva. ningún deseo. hay uno en la biblioteca. Estaba sorprendido al notar que por segunda vez en ese día.con renovado interés. No le había quedado ninguna sensación. si es que tiene alguno. Traducción Rosanic. A lo mejor era a causa del vino. Eso por si solo bastaría para explicar porque las rentas son tan exiguas. Si hubiera usted tenido un buen administrador. últimamente. pero centenares… La risa cristalina de Millicent permaneció un instante suspendida entre ellos y a Lyon le dio un vuelco el corazón. Lyon. Melbury Hall ha sido víctima de varios administradores incompetentes. —La verdad. algo que no le sucedía desde hacía seis meses. ¿Le molestaría que mirara por encima de su hombro y le haga los centenares de preguntas que me surjan? —Supongo que soportaré muchas. —Bien. Ella le puso una mano en el brazo. pero he permanecido durante mucho tiempo enterrada bajo un montón de deudas para poder ocuparme de eso. El contacto de su rodilla contra el muslo de él le quemó cuando se agachó para recoger la servilleta que él había dejado caer al suelo. También me gustaría ver un mapa de sus tierras. Nada más llegar se enteró de que iba a cumplir treinta años y que no había tenido hijos de su primer matrimonio. Era la primera vez desde hacía un mes que pensaba en alguien que no fuera él. La volvió a ver apretada contra él. en vez de compadecerse de si mismo. más temprano por la mañana. —Si. La sombra de una sonrisa que se insinuó en los labios de ella le apreció tan refrescante como una brisa de verano. el deseo se estaba apoderando de él. Será un enorme placer para mí revisar los libros y los registros. —Les tiene cariño a sus empleados —dijo— y respeto su deseo de sacarlos adelante. Lyon no la estaba escuchando. —Gibbs me dijo que.

enviándolo contra una copa cuyo pie se rompió. Traducción Rosanic. Antes de que Millicent pudiera reaccionar. —Pues no me voy a ir a ninguna parte. —Estoy preparado para subir —dijo secamente. — ¿Qué sucede? —preguntó ella preocupada. Sabía que quedaba muy poco del hombre que había sido una vez. Afortunadamente. Se obligó a si misma a recordar que. Ya se había convertido en un hábito. corrección Cari 88 . Y además. ¡Estaré encantado de dejar de ver su sucia cara! Irritado. tanto moral como físicamente. y mi intención no era privarle de… —Me importa un bledo lo que le proponga. —No quiero que se quede. Su mano y sus dedos habían cobrado vida. Los chicos se iban y Millicent se quedaba a pasar la noche dando cabezadas en un sillón. Millicent permaneció en la oscuridad mientras los dos criados se ocupaban de su señor a la luz de una única vela. Luego. ya empezaba a acostumbrarse a sus cambios de humor. sin que él hubiera querido moverlos conscientemente. cuando se había apoderado de sus labios. un trozo de cristal cayó sobre las piernas de Lyon. —Llame a John y a Hill —gruñó— Si no quiere que vuelva a hacerlo. Inmediatamente. La brusquedad de su tono la hizo vacilar. al amanecer. Los dos lacayos la saludaron y se fueron cerrando la puerta a sus espaldas. llámeles inmediatamente. él todavía estaba convaleciente. había tenido la impresión de… Le entraron sudores fríos. No era nada. Gibbs tomaba el relevo. — ¡Peor para usted! Cerró los ojos negándose a mirarla. Quiero que me lleven a mi dormitorio. ella no se estaba dando cuenta de nada. apartó el plato de un manotazo. La velada había sido maravillosa hasta que sucedió… quien sabe qué. a pesar de las agradables horas que acababan de pasar los dos juntos. paseando por la habitación o mirando por la ventana. solo un ligero corte… sin embargo continuó mirándolas fijamente. — ¡Santo Dios. —Estoy cansado. Sus músculos se habían movido solos. está usted sangrando! Lo siento muchísimo… Lyon contemplaba las gotas de sangre que se estaban formando en su mano derecha. La respuesta de su cuerpo no le aliviaba en absoluto. No entendía porque se había levantado repentinamente ese muro entre ellos y estaba segura de que no tenía nada que ver con el tema de Gibbs. —No debería haberle hablado de mis planes para Gibbs —dijo apenada— Sé lo valioso que es para usted.cuando había atraído a Millicent hacia él.

Estaba cansada y él no la quería a su lado. Se dejó caer en el sillón que había a los pies de la cama y observó su pálido rostro. Gibbs entró en la estancia en mitad de la escena. Se ocultó en las sombras. Gibbs se acercó al ama de llaves. ella no le había resultado de demasiada utilidad. El personal de Melbury Hall se componía de negros y blancos a partes iguales. Moisés hablaba con voz rota. lo más extraño de todo. luego él se libró de la manta y ambos salieron de allí. y a Gibbs le pareció ver lágrimas en sus ojos. pero la verdad es que aparte del placer que le proporcionaba atormentarla. Era simpática. Lyon se había despertado varias veces. corrección Cari 89 . La señora Page le dio una orden en voz baja a una criada. El ama de llaves cogió al enorme negro de la mano y le llevó hasta un banco al lado de la chimenea. preguntándose como sería antes del accidente.Millicent se dio cuenta de que le dolía más su indiferencia que su agresividad. Contempló la oscura barba. La criada que había subido al piso. Era evidente que la imparcialidad de lady Aytoun era compartida por todos. Se acercó a él con decisión. La cocinera le tendió una taza humeante que la otra cogió mientras continuaba hablando suavemente a Moisés. pero permaneció apartado. regresó con Ohenewaa. turbada. Gibbs no tenía ningún inconveniente en dejarse cazar. Traducción Rosanic. Su mirada se posó en los labios de él y se preguntó si volvería a besarla alguna vez. La anciana intercambió algunas palabras con Moisés. el cual estaba en el umbral de la puerta de servicio retorciéndose las manos. Él tenía el brazo izquierdo encima de la colcha y el derecho debajo de las sábanas. Alguien trajo una manta y la señora Page se la puso sobre los hombros si dejar de tranquilizarle y de acariciarle la espalda. En la sala de los criados todo el mundo parecía estar preocupado por Moisés. Y. las largas pestañas que ensombrecían sus mejillas demacradas y el recuerdo del beso que habían compartido volvió a su memoria junto con un extraño calor. pero lo que más le había llamado la atención a Gibbs desde su llegada fue la sensación de que todos ellos formaban una verdadera familia. No pudo por menos que admirar la manera rápida y eficaz que tenía de arreglar las cosas. limitándose a mirar. También se vio obligado a reconocer que esa no era la única cualidad que le fascinaba de ella. más reservada en cuanto él estaba cerca y le había ido conquistando poco a poco. En el transcurso de las últimas noches. Y sin embargo no había otro lugar en Melbury Hall en el que ella quisiera estar. Ella recordó la pequeña herida pero decidió que no merecía la pena molestarle. la cual se apresuró a subir al piso superior.

—Señora Page. —¿Y que es lo que un hombre como usted puede querer de una vieja viuda como yo? —¿Vieja? ¡Nada de eso! La cogió de la mano y la llevó al hueco de las escaleras. El escocés la siguió hasta el vestíbulo. y no se le puede reprochar que sea un poco lento. si yo le confesara toda mi devoción ¿me trataría usted con el mismo cariño que a Moisés hace un momento? Ella se ruborizó ligeramente. —¿Una taza de sidra caliente y una manta encima de sus hombros congelados. —Uno de los perros del establo. corrección Cari 90 . Se negó dos veces a pasear conmigo por el jardín. No ha encontrado el… —Me encantaría tomar el té con usted mañana por la tarde. ha caído en la trampa de un furtivo. por el que siente especial cariño. —Si. pero parece que todo el mundo le mima. una sabia. —¿Sabe? —Continuó— Me estoy volviendo loco intentando conseguir su aprecio. —¡Se lo merece! —Aseguró afectuosamente Mary— A pesar de su cuerpo lleno de cicatrices y de su retraso mental.— ¿Qué es lo que tenía tan afectado a Moisés? —Preguntó por fin. señor Gibbs? —Una mano acariciadora en mi espalda y palabras dulce en mis oídos. es la persona más buena que he conocido en mi vida. pero además se la considera una anciana. Amina me dijo que era como una especie de puente entre ellos y su pasado. Algunos decían que habría que liberarle pero Moisés quería que antes le viera Ohenewaa. Mary elevó sus verdes ojos hacia él con una tierna sonrisa. Luego la joven se dirigió hacia las cocinas y Gibbs se lanzó. Ella esbozó una tímida sonrisa. al atardecer. Se detuvo al pie de las escaleras para decirle algo a Amina. —¿Qué es lo que significa esa mujer para ellos? ¿Es una curandera? Mary asintió. señor Gibbs. En su lugar creo que yo me hubiera vuelto loca. —¡No sé de que me está hablando! —¿De verdad? —Dijo él inclinándose para mirarla a los ojos— El domingo pasado no quiso regresar conmigo desde el pueblo. —¿Té? —Té —repitió ella con una sonrisa. —¿Se refiere usted a África? —Eso creo. Pero Moisés está totalmente volcado en la señora y en todos los que se portan bien con él. He oído hablar de todo lo que tuvo que soportar mientras fue esclavo de Wentwoth. Traducción Rosanic. —Desde que llegué no son muchas las veces que he visto a Moisés.

Moisés se estremeció. —Entonces que sea té. estoy segura de que lo conseguirá. A pesar de eso. Sería usted perfecto para el puesto. —¿Quieres salir afuera conmigo? No soporto ver esto. Solo para mí. —¿Cómo está Moisés? —Está hecho polvo y eso no le va bien. Violet iba trotando para mantenerse al paso de Amina. Sería mejor cortarle la garganta para que el pobre animal deje de sufrir. Moisés tiene que tranquilizarse. —Me lo regaló la señora. —Moisés… Él la miró lleno de angustia. Al ver que él vacilaba. No hay que hacer nada que haga que el perro muerda. Por fin logró que él saliera del establo arrastrando los pies y se sentó a su lado encima de un murete. se echó hacia atrás y dejó su sitio a Jonah. —No va a salir de ésta —añadió otro—. Ohenewaa se acercó. ¿Me enseñaras algún día como consigues trenzar todos esos juncos? —¿Crees que va a poder salvar a mi perro. Desde donde ella estaba vio que los hombros del viejo se sacudían por los sollozos.Él besó su mano muy serio. Moisés estaba acuclillado sobre una bala de paja. Pero. —Habría que amputársela —le dijo a Violet un mozo de cuadra. —No esperaría menos del futuro administrador de Melbury Hall — respondió ella liberando la mano—. Tengo la sensación de que va a convertirme en un caballero. pero para eso. el cual a su vez se lo transmitió a Moisés. —Te lo ruego. Jonah quiere que Ohenewaa examine la pata del perro. —Lo sé. —Esta mañana me llevé al pueblo la cesta que me regalaste —dijo ella para distraerle—. y espero que piense en ello detenidamente. Cuando le tocó la pata. Traducción Rosanic. que se acercó a él. Se me parte el corazón. Le dijo algo a Jonah. Te necesito. Violet? —Si. Le tiró de la mango. corrección Cari 91 . Violet se estremeció y observó a Ohenewaa que estaba preparando unas vendas rodeada de frascos. le cogió del brazo. con Moisés lloriqueando y pareciendo sentir más dolor que el perro… En uno de los establos. a pocos metros del perro. Moisés gimió tanto como el perro. señor Gibbs. cuya pata era un amasijo de carne y hueso. Su dolor afectó a Violet. una docena de personas estaban agrupadas alrededor de una linterna. al lado de su perro. Cuando acarició la cabeza del perro. Moisés. Moisés.

Esa era la razón por la que tenía que verla esa noche. Violet le había contado el accidente. consciente y es inteligente. —¿Ha muerto el perro? —Tiene una pata rota. Ya no tenía pesadillas y no se obligaba a sí mismo a mantenerse despierto solo para molestarla… Abrió la puerta sin hacer ruido. La anciana no era una bruja. —¿Cómo está Moisés? —Preguntó Millicent a media voz. Lyon estaba tranquilamente dormido. Y sabía que la ignorancia y la superstición podían llevar a un hombre como Hyde a creer que Ohenewaa era la culpable de todos sus males. Moisés.—Nunca había tenido nada que fuera mío. Había prestado atención a las palabras de Ohenewaa. —Mientras yo viva. —Y ruidoso. Ohenewaa iba a dirigirse a su habitación cuando Millicent la detuvo. Pero nosotras somos capaces de hacerlo mejor. Estaba tan ocupada con Lyon que no había pasado demasiado tiempo con la anciana. Era más de medianoche cuando Millicent vio salir del establo la frágil silueta de Ohenewaa. —¿Podría usted echarle una ojeada a mi marido cuando le venga bien? Hasta ahora ningún médico inglés ha podido conseguir ninguna mejoría ni física ni mental. Violet. Moisés. Necesitaba saber su opinión. ¡Era tan bueno y amable! Le apretó el brazo con más fuerza y apoyó la mejilla en su hombro. Lo había sabido desde el primer día. —¡Afortunadamente estaba usted aquí! Gracias. Apenas había tenido oportunidad de darle las gracias por la infusión que le había ayudado durante las primeras noches sin láudano. y el hecho de que supiera de medicina no la convertía en una mala persona. —Mejor. salió al oscuro pasillo dejando la puerta entreabierta. —Y ruidoso —repitió Millicent sonriendo—. Recordó el día que ambas habían hablado de la carta de Jasper Hyde. La respuesta de Millicent al plantador había sido muy clara: Ohenewaa no tenía ningún deseo de verle. Por eso no puedo evitar pensar que a lo mejor hay algo más que no han visto. Lyon está despierto. también tendrás una amiga. Ya había oído hablar antes de esos horrores. corrección Cari 92 . —Lo sé. Millicent estaba convencida de que se podía confiar en ella. pero Moisés ya sabe como curarle. ¿Me ayudará? Por Traducción Rosanic. Dos horas antes. Ohenewaa llegaba en ese momento al final de las escaleras con los ojos brillando como los de un gato. Tenía razón al decir que no la necesitaba.

cuando llegue el momento. a pesar de su prolongada visita. corrección Cari 93 . Capitulo 13 Millicent estaba anonadada. cuando yo sea capaz de convencerle de que acepte. La anciana la observó un instante antes de asentir con la cabeza. Traducción Rosanic. —Cuando llegue el momento.supuesto. No había otra palabra para describir su reacción ante el irreprochable comportamiento de Lyon con el reverendo Trimble.

Pero Wentworth había creído que Cunnigham quería huir con Millicent y le había matado. El corazón le dio un vuelco cuando recordó que el joven maestro había muerto intentando protegerla. en su amigo. Parpadeó para alejar las lágrimas e intentó no pensar más en él. y mantenían animadas discusiones sobre política. el pastor encadenaba los temas de conversación uno tras otro. —¿Se comprobaron sus referencias como albañil? —Preguntó Lyon sin dejar de mirarla. en el hombre que había sido su salvación durante los años de horror. ambos también habían salvado muchas vidas. Traducción Rosanic. Ambos hombres parecían dos viejos camaradas de los días de Universidad. corrección Cari 94 . Había estado preparada para intervenir en cuanto su marido mostrara algún síntoma de molestia o de cansancio. pero Millicent no se había enterado y se hizo un pesado silencio. incluso cuando Wentworth les tenía a todos bajo sus garras. Millicent no tenía ni la más mínima idea de a que se refería y echó una mirada desesperada a su marido. Gracias a Trimble y a Cunningham. la posibilidad de vida en otros planetas… Después de hablar sobre la agricultura en las Highlands. Con su vigilancia y sus intervenciones. para que el otro no se ofendiera. —¿Le parece bien. El reverendo explicó que en una zona llamada Carolina. Y la situación no parecía que fuera a mejorar. como si se dispusiera a pasar allí todo el invierno. luchas sociales. pero Millicent le había abierto los ojos. pasaron a hablar con toda naturalidad de las revueltas de los esclavos en las colonias. Durante ese tiempo. Le tenía mucho afecto a Trimble. Él incluso se había convencido a sí mismo de estar enamorado de ella. quien había sido su aliado y el de los empleados de Melbury Hall desde hacía mucho tiempo. Cunningham… Millicent inclinó la cabeza. Después de todos esos años. las tropas británicas tuvieron que intervenir para sofocar la rebelión.Instalado en un sillón de la biblioteca. lady Aytoun? —Insistió el pastor. los cambios en la industria. En esos días ella temía por su propia vida y no había podido ni imaginar que la víctima iba a ser Cunningham. Cuando volvió a levantar la cabeza vio que Lyon la estaba mirando y que la conversación se había convertido en un monólogo. todavía no conseguía librarse de un terrible sentimiento de culpa. El reverendo acababa de hacer una pregunta. se pudo alfabetizar a los esclavos de la propiedad. Ella le había rogado que acudiera a Melbury Hall al amanecer para ayudar a una Violet aterrorizada a librarse de la lujuria de su amo. Millicent había permanecido llena de asombro por la actitud de Lyon. el maestro de la escuela.

El libro que el pastor le había llevado a Lyon. —¿Si? El reverendo asintió con la cabeza. Tiene muchas bocas que alimentar. ¡Sería un enorme placer verles a todos juntos! ¡Realmente maravilloso! —Trasmita mis saludos a la señora Trimble dijo Millicent antes de que el buen hombre empezara a hablar de nuevo—. Se levantó de mala gana y se despidió del conde. —Y más tarde. señora. y su trabajo parece satisfactorio. Esta deseando empezar a trabajar en su casa. que no tardará en nacer. —Dígale que tendremos trabajo para él a partir de la semana que viene. milord. pero el grueso volumen se le deslizó de entre los dedos y le cayó encima de la Traducción Rosanic. El vicario de Wakefield. Estoy deseando que la señora Trimble le conozca. Bien. es asombroso… —Creo que lord y lady Stanmore regresaran a Solgrave dentro de unos quince días. —Y ahora que el granero ya está prácticamente terminado ¿cree usted que estaría dispuesto a trabajar aquí dos veces por semana? —En efecto. Me confesó que necesitaba con urgencia algo más de dinero. estaba encima de la mesa. —Fue un placer. cuando haya terminado su trabajo en el pueblo. ¿podríamos disponer de él a tiempo completo? —Eso es lo que él dice. si está disponible. —¿Usted que opina Millicent? Estaba usted impaciente por llevar a cabo sus planes… Ella le dirigió una sonrisa de agradecimiento antes de volverse hacia el reverendo. ¡Increíble! —Efectivamente. milord. —Sería estupendo. luego ella le acompañó al vestíbulo. corrección Cari 95 .—Eso creo. —Estoy seguro de que lo estará. Gracias por haberse preocupado. debería ir pensando en volver a casa. aunque la visita está siendo muy agradable. Parece que están esperando el tercero. Extendió la mano para cogerlo. de Goldsmith. la felicito de nuevo por su matrimonio. ¡Que hombre más inteligente! Se expresa de un modo excelente y tiene algunas ideas asombrosamente modernas. Lord Aytoun no tiene nada que ver con su reputación. —Oí decir que tenía mujer y dos hijos en Coventry. —Señora. De lo contrario no hubiera sido contratado para construir el granero. A propósito ¿Cómo se llama ese albañil? —Ned Cranch.

te mereces un buen escarmiento por haberte metido en mi dormitorio a escondidas! —Quería darte una sorpresa. Luego me di cuenta de cómo hacia el pastor para ponerte de tan buen humor. Lyon miró. Sus ojos lanzaban destellos de ira y ella intentó deslizar una mano entre la de Ned y su garganta. Todavía acuclillada al lado del sillón. —Supongo que yo no tengo… —¡Millicent! Ella se dio la vuelta. Pero oí decir que ibas a Saint Albans y pensé que te alegrarías de que me reuniera contigo. le puso una mano en el brazo. Se había movido. —Viéndote con él me pareció que no eras el mismo hombre con el que me he casado.pierna. —No pasa nada —aseguró él—. A pesar de que hizo un esfuerzo para concentrarse. pero le fue imposible. Pero me gustaría que me leyeras ese libro. —Voy a intentar alcanzar al vicario para que cene con nosotros. Luego la sensación desapareció. —Gracias por haber sido tan amable con el reverendo Trimble. Las sensaciones que había sentido en esa extremidad eran muy reales. y el tomo acabó en el suelo. no pudo volver a mover el pie. —Lo siento. ¡Diablos. Violet gritó cuando Ned la empujó con fuerza contra la pared. Habíamos planeado venir juntos. corrección Cari 96 . En tu habitación en la aldea siempre nos escondemos. incrédulo. Ned —murmuró ella sollozando—. antes de incorporarse. Millicent entró en la estancia con una sonrisa en los labios. Ned. pero él apretó todavía más. su pierna. Intentó volver a hacerlo. Su pie izquierdo hizo un movimiento brusco. para que pudieras conocer a mis… —Tú lo habías planeado —bramó él— no yo. Sin embargo su expresión cambió cuando Lyon se limitó a hacer un gesto con la cabeza antes de mirar el libro que tenía a los pies. —¿Ha sucedido algo…? —No. —¿Quieres leerlo? —No. Se agachó para recoger el libro. Se encaminó hacia la puerta. lo siento —gimió—. Pensé que aquí… Tengo dos días de permiso y… Traducción Rosanic. Le observó atentamente por un instante.

Le dieron ganas de vomitar de repente. Ahora me doy cuenta de que solo lo hiciste para conseguir lo que querías de mí.—Aquí bastaría con que diera un silbido y un montón de tipos subirían desde el bar para que nos sirvieras de puta a todos. —Me estas dando miedo. ¿Podría llevarme a otro sitio? De repente el hombre pareció un poco asqueado. Lamento haberte molestado tanto. señor Platt. La cogió de la barbilla con rudeza. No nos llevará más de un minuto… Violet liberó la barbilla y retrocedió un paso. Cuando llamó a la puerta de Ned. Se lo había creído todo como una idiota. Había bajado ya media escalera cuando oyó que Ned decía: —Entre. Al fondo del pasillo. nerviosa. Se sintió aliviada cuando él dejó caer de nuevo el brazo sin golpearla. Se había convertido en una perdida. no soy una puta. En el descansillo chocó contra un hombre. —Cuidado con lo que dices. —¡Sal de aquí. Él la obligó a levantar la cabeza y ella se encontró con una fría e irónica mirada. —O quizás lo que haga sea atarte a la cama y amordazarte para poseerte de cien maneras distintas sin tener que oír tus lloriqueos. —El albañil acaba de poseerme. Ha llegado antes de lo convenido. Bajó la mirada hacia sus botas relucientes. Ned Cranch —protestó ella entre sollozos— No deberías decir esas cosas. pequeña zorra. Fui una estúpida al creer en tus dulces palabras. Traducción Rosanic. Unas manos enguantadas la ayudaron a recobrar el equilibrio. Se tapó la cabeza con la capucha y se apresuró a irse. —¡Que preciosidad! —exclamó él—. señor. Espérame aquí. ella huyó a toda velocidad. Lloró con más fuerza. Ella no era muy distinta a esa mujer. Solo vine para darte una alegría. Se alejó por el oscuro pasillo. inclinada hacia delante mientras un cliente. Le había creído cuando él había dicho que la amaba. pequeña. en la penumbra. la sujetaba por las caderas y la penetraba con violencia. pero él no le soltó el brazo. Me voy —añadió envolviéndose con fuerza en su capa—. la vio. A sus espaldas una mujer lanzó una lasciva carcajada y Violet se dio la vuelta. antes de que decida darte una lección! Estaba loco de rabia. Una vez en el fétido pasillo. corrección Cari 97 . Ella se liberó con cuidado y corrió hacia la puerta. con los pantalones bajados hasta las rodillas. ¡Que estúpida había sido! Se dijo intentando recobrarse. Ven conmigo. o… Levantó su enorme puño y Violet se encogió. dio curso libre a su tristeza. Y además con suerte —añadió echando una ojeada a la puerta de Ned. —Muy bien.

—¡Suéltales Gibbs! Esa condenada vela se cayó en la mesa. Otra estaba fregando el suelo. y les estaba fustigando como un fiscal en un juicio por asesinato. Estas convirtiendo una tontería en un asunto de Estado. El ama de llaves había abierto todas las ventanas y estaba eliminando el humo a base de mover el delantal. Traducción Rosanic. contra la pared. corrección Cari 98 .Capitulo 14 Dos criadas estaban limpiando la cera y las cenizas que manchaban la mesa. eso es todo. Gibbs había acorralado a los dos lacayos. que parecían perros apaleados.

Sin embargo no se había percatado de que también la manga de su señor estaba en llamas. No se trataba de una pregunta. Ha movido el brazo —añadió volviendo a dirigirse a su marido. —¿Dónde va? ¡Santo Dios! ¿No estará pensando en dejarme a solas con ella? ¡Millicent! Ella disimuló una sonrisa antes de lanzar con tono impaciente: —¡No me voy a ningún sitio! Se detuvo en el umbral de la puerta para darle instrucciones a la criada que esperaba en el pasillo. Lyon se estremeció de dolor al ver su camisa quemada. Estaba revisando las cuentas de la propiedad cuando sin darse cuenta había volcado el candelabro. ahora ni se lo planteaba. y Millicent desistió de su intento de separarla. —¡No lo hice a propósito! —Ladró en beneficio de la anciana. —Que alguien vaya en busca de Ohenewaa. Ohenewaa estaba esperando en la habitación. —¿Se da usted cuenta —continuó— de que está echando a perder mi ropa? —Que está completamente carbonizada. Estaban todos ocupados y nadie tenía tiempo para mirarle. —¡Desde hace mucho! Lyon observó con suspicacia la conversación que mantenían las dos mujeres en voz baja. quitándole la manga y dejando que el brazo reposara en el sillón. hay que llevar al conde a su dormitorio. Lyon contemplaba incrédulo la febril agitación que se había desatado delante de sus ojos. Millicent acababa de salir de la habitación. Los párpados de ésta estaban semicerrados pero la sombría mirada seguía siendo escéptica. corrección Cari 99 . —Está equivocada. La tela parecía estar pegada a la piel. prendiendo fuego a los papeles que estaban desparramados encima de la mesa. Gibbs. Lyon no vaciló en expresar su descontento. Millicent subió las escaleras a su lado. pero Will estaba presente y había echado hacia atrás el sillón antes de apagar el fuego. Ella le dirigió una mirada indescifrable y luego los lacayos levantaron el sillón. Aquí hace demasiado frío. —¿Se conocen? —Preguntó Millicent mientras John y Will depositaban a su señor en la cama. y además puede permitirse comprar más —murmuró Millicent distraídamente. Si alguna vez Lyon había sido reticente a exhibir su enfermedad delante de todo el mundo. señora Page.Lyon echó una tormentosa mirada a la mujer que le estaba cortando la manga de la chaqueta con expresión seria. luego su esposa se dirigió hacia la puerta y la negra se acercó a él. Traducción Rosanic.

Con el mayor cuidado. pero Ohenewaa no opinaba lo mismo. evitando la quemadura. Lyon. el dolor cedió. —¡Maldición! —Juró él. Movió todos los dedos de Lyon. Abandonó la habitación y Millicent cogió las tijeras. Después de repetir el proceso dos o tres veces. Y por que yo se lo eh pedido —añadió ella suavemente— No le va a hacer daño. —¡No me voy a beber eso! —Gruñó Lyon— Sea lo que sea. las dos mujeres destaparon la llaga. aferrándose a la cama con la mano sana. no la quiero. —Espero que no crea que porque haya curado a un perro la semana pasada. Lyon creyó que el martirio se había terminado. con la ayuda de una pequeña toalla. Un poco después. Pero deje de cortarme la ropa. —¿Por qué? —Por que sabe tanto o más que los médicos a los que usted ha consultado hasta ahora. La criada regresó con un gran cuenco lleno de un líquido blanco. —Es solo leche.Ohenewaa les hizo una seña a John y a Will para que se apartaran. corrección Cari 100 . Al cabo de unos minutos. luego examinó la quemadura durante unos segundos antes de coger un par de tijeritas y recortar la camisa. Ayúdeme a quitarme esto. Me quedaré con usted. Él suspiró. la tela de la camisa empezó a despegarse. recorrió la línea de los huesos. Siguiendo las indicaciones de Ohenewaa puso el brazo de Lyon encima del cuenco u. Con la ayuda de Millicent se libró de la chaqueta. Millicent se sentó en el borde de la cama. —Quítele la camisa y la chaqueta. —De acuerdo. Se lo ruego. los músculos. —No me importa. Le examinó el brazo y la mano dándole pequeños golpecitos. hasta que se vio obligada a detenerse por la manga. —Ohenewaa va a examinarte como lo haría cualquier médico. Ohenewaa le indicó a Millicent que colocara la toalla directamente en la quemadura. Una vez limpiada la herida. —¿Qué es lo que está tramando esa mujer? —Gruñó Lyon. —Como desee. derramó el líquido encima de la herida. también va a ser capaz de curarme a mí. subió hasta el codo. permita que ella le cure. Millicent le tranquilizó y les despidió a él y a los lacayos. cuando Gibbs fue a preguntar como iban las cosas. —¡Y un cuerno! —Volveré dentro de unos minutos. Traducción Rosanic. —Esa vieja bruja me lo dijo ella misma. —A ella le gustaba ese perro y es evidente que cree que a usted no le gusta.

Y todavía lo deseaba. —Voy a aferrarme a cualquier oportunidad por ínfima que sea. Y esta noche. —Échele esta pomada con cuidado y véndele con esto. Sin embargo ninguna de esas ocasiones le había parecido tan íntima como ese momento en el que ella le retiró la camisa. cuando John le estaba ayudando a levantarse. De modo que se limitó a admirar los rizos que habían escapado de su peinado y que le enmarcaban el rostro. —El olor me resulta familiar… —Se trata de una decocción de corteza de olmo. El cuello de Lyon. ya había visto a los lacayos cuando le cambiaban o incluso cuando le bañaban. Ella se llevó el frasquito a la nariz. y recordó que había deseado con locura atraerla hacia él para besarla. pero a pesar de todo creo que está perdiendo el tiempo. pero no quería decírselo a Millicent por miedo a que se hiciera falsas ilusiones. Lyon. —Esos movimientos fueron involuntarios. Estoy convencida de que ella sabe cosas que sus eminentes médicos no son capaces de imaginar. Sostuvo la mirada de sorpresa de él. no significan nada. Llevaban un mes casado. —Como quiera. cuando ha tenido una pesadilla. ¡Parecía tan suave! Estaba igual que la noche que le había despertado de su pesadilla. Secará el posible pus que se forme y acelerará la cicatrización. Millicent tenía la garganta seca. el cual deseó con mayor intensidad apretarla contra él. Por favor. La semana pasada. era robusto. Ni siquiera él tenía control sobre sus movimientos. las mismas que usted pretende ignorar… o que intenta disimular. tapado por el largo cabello. Aquí hay mucha gente que cree en ella. cuando se cortó con el vaso. Hace tres días. pero sería una locura si no le diéramos la posibilidad de ayudarnos. No sé si le curara por completo. No tenía una explicación lógica para las reacciones de su cuerpo. Traducción Rosanic. Ohenewaa se acercó con un frasquito y trapos limpios. consecuencia de las semanas en las que se había negado en redondo a comer. tenía usted el pie torcido y lo enderezó. Tenía unos hombros anchos y un pecho musculoso en el que sin embargo se marcaban las costillas. Millicent se inclinó sobre Lyon. se le movió la mano. he visto como se movían los músculos de su pierna.—No es el mejor momento para ponerse desagradable —susurró Millicent —. —¿Y cuales serían según usted esas cosas? —Esas sensaciones que aparecen y desaparecen. pasaba las noches a la cabecera de su cama. corrección Cari 101 . —Lo he visto —repitió ella—. Ohenewaa reapareció provista de varios frascos que alineó encima de la mesa.

Lyon estaba tumbado encima de la cama de modo que cogió una manta y se la puso sobre el estomago. La piel de Lyon estaba muy caliente. Se dirigió a los pies de la cama. Ohenewaa estaba posando suavemente la palma de la mano sobre su torso haciendo unos lentos movimientos circulares. Millicent también se sintió invadida por una gran calma. —Permita que me hable su cuerpo. —Antes me acusaba de hablar demasiado —replicó él mirando hacia el techo. no quería ni pensar en como seria quitarle los pantalones. Entonces su cuerpo me dirá que es lo que le duele. —Si sigue subiendo un poco mas se dará cuenta de que efectivamente mi cuerpo tiene algo que decirle… Espero que no le moleste. Quitele los zapatos. Con el corazón a toda velocidad y el rostro enrojecido. — ¡Llame a Gibbs! Al oír la brusca orden dio un salto hacia atrás y corrió hacia la puerta. Ohenewaa se detuvo. Remonto hasta el botón que cerraba el calzón por debajo de la rodilla y lo soltó con dedos temblorosos. —Ahora comprobare las piernas. A Millicent le sorprendió que no protestara. —No —protesto Lyon entreabriendo los ojos—. Mirando los gestos de la curandera. Para colmo el no dejaba de mirarla. Ella cogió aire. Permita que su espíritu vuelva a los momentos de mayor paz de su existencia. corrección Cari 102 . Instintivamente paso la mano por una de sus pantorrillas en la que la falta de ejercicio había atrofiado la musculatura. —intento bromear con ella. Millicent se ruborizo. —Cierre los ojos. las medias y los pantalones. La estaba provocando pero tenía la voz un poco velada. la negra le indico que no se moviera. Cuando ella termino de vendar la herida. Puede hacerlo usted misma. Millicent se acerco a la manta y deslizo las manos por debajo. Millicent empezó a trabajar mientras la curandera examinaba el cuerpo de Lyon.Feliz de tener algo que hacer. Ohenewaa volvió a la mesa y Millicent tuvo de repente mucho calor. Realmente era relajante. le quito los zapatos y las medias. —Iré a buscar a uno de los lacayos —dijo poniéndose de pie de un salto. Si se había sentido turbada al quitarle la camisa. —Esta muy tenso. Al cabo de unos minutos. Relájese. —En caso de que haya pensado en usar las tijeras —dijo el en voz baja— le ordeno que lo olvide inmediatamente. Traducción Rosanic. Lyon cerró los ojos y se puso en manos de la anciana.

Están convencidos de que enterrará usted a los miembros de su familia. —Como usted ordene. Si mejora tiene todo el derecho a saber lo que sucede. ni por él ni para su gente. — ¡No! —Exclamó la condesa viuda con decisión— Todavía no está preparado. señora. Ya andan diciendo que el conde no volverá jamás. sabe usted muy bien que no vamos a poder mantener en secreto la situación. ¿Acaso ha olvidado su último acceso de ira? Juró que nunca volvería a poner los pies allí. si él decidiera ir allí? —No. —Eso no dará resultado. Ponerle al corriente de estos problemas solo serviría para retrasar su curación total. pero su larga ausencia alimenta los rumores entre los granjeros. Y tampoco creo que sea una buena idea que vaya él en este momento. su matrimonio con una inglesa y el hecho de que le haya entregado sus tierras a Perfore. Hágales saber que su señor está cada vez más recuperado. conociéndole. señora. —Hay que avisar al conde Aytoun. La anciana cerró de golpe el libro que tenía en las manos y lanzó una furibunda mirada al abogado. Escríbale a Walter y pídale que baje los alquileres. —¿Cree usted que ella se negaría a acompañarle a Baronsford. las granjas de Baronsford serán las siguientes en verse afectadas. Sir Richard depositó sobre la mesa la carta que acababa de recibir de Escocia. Muchos de ellos temen que con la enfermedad de Su Señoría. El conde Dumbfries ha empezado a vaciar las granjas subiendo los alquileres hasta cantidades exorbitantes. Haga lo que sea para tranquilizarles. sir Richard.—Las noticias de la frontera son alarmantes. Si es necesario dígales que me estoy muriendo y que tienen que empezar a preparar el duelo. —Gracias a Millicent el estado de Lyon mejora día a día. Encuentre usted otra manera de tranquilizar a los granjeros. pero sabe tan bien como yo que Baronsford ya no es responsabilidad suya. Traducción Rosanic. En cuanto al conde. Y. Según esta carta parece que doscientos inquilinos se han refugiado en Baronsford desde San Miguel. estoy convencida de que no. corrección Cari 103 . ¿Cómo podemos mantenerle ignorante de lo que se va a encontrar cuando llegue? —Está usted hablando del hombre que era antes. Mi contacto dice que cerca de quinientos granjeros han llegado a Glasgow con la esperanza de poder embarcar hacia las colonias. Los granjeros de Baronsford saben más de sus argucias que sus propios hijos. estoy seguro de que de todos modos deseará volver a Baronsford antes de la siembra.

Sin embargo no podemos ahogarle con problemas a los que todavía no está preparado para enfrentarse.—No lo he olvidado. Traducción Rosanic. Todos recordamos al hombre que fue. corrección Cari 104 . madame de Sade? —Algo terriblemente doloroso. El regalo que le hizo a su hermano fue tan solo un gesto de frustración. y me niego a ver que retrocede aunque solo sea por un día. y estoy seguro de que. Perfore. usted y yo. Capitulo 15 Lyon tiró la servilleta encima del plato para ocultar lo que quedaba del desayuno. —¿Qué tortura me tiene reservada para hoy. sabemos que él es el único capaz de salvar Barensford. pero era el dolor el que hablaba por él. Parece que está haciendo progresos. Los granjeros. —A mi también me gustaría creerlo —admitió Beatriz—. con el tiempo. volverá a serlo.

corrección Cari 105 . —Tengo otras cosas que hacer en este momento. —Eso no puedo remediarlo. pero sé que le gusta… —Porque está usted a punto de enfermar. —¿Ha vuelto a pasar aquí la noche? —Si. al frío aire del invierno. Pronto lo descubrirá. —No podemos permitirnos que caiga usted enferma —repitió él. Ella intentó soltarse pero él se lo impidió. Parece que unas cuantas horas seguidas de sueño le han sentado bien. —La tortura de hoy será salir al cruel mundo exterior. Le prometo que me acostaré en mi cama esta noche. —Solo son las diez y media y hace una mañana estupenda. —¡No! —Pues lo estará a menos que duerma de verdad durante unas horas. —¿Por qué? —Porque ya no tendremos a nadie con quien meternos. Gibbs se aclaró la garganta en el umbral de la puerta. Cuando lo haga seguiré los planes que ha hecho para mi jornada de hoy.Él se percató de sus ojeras mientras ella se agachaba para coger la bandeja. —Me refiero a que parece agotada. no pienses nada! —Gruñó Lyon. La sujetó por la muñeca cuando ella cogió la taza y el plato que él había depositado encima de la mesilla de noche. en tanto Millicent ordenaba la habitación. sobre todo cuando estoy embrutecido por la magia negra que esa bruja practica conmigo. —No parece encontrarse demasiado bien —dijo él. es de nacimiento. Prométame que se irá a su habitación a descansar durante unas horas. —¿Por qué? Le he dicho ya que no necesito una niñera. Gibbs empezó a reavivar el fuego. Lo hará ahora mismo. —Gracias. —No. pero estoy perfectamente. Lyon la observaba atentamente. parecía bailar dentro del vestido. —¡No digas nada. —¡Estupendo! ¿Cuándo empezamos? —No se impaciente. El nuevo albañil tiene… Traducción Rosanic. —Está muy pálida. en una cama de verdad —Dijo él en un tono que no admitía réplica—. Al sol. Ella se enfrentó a él con las manos en las caderas. —¿Por qué? Sé que es usted demasiado cabezota para admitirlo. Ella le miró sorprendida. Parecía estar cada día más agotada. Debería pedirle que la practicara un poco con usted. En silencio. Hemos encontrado un sitio encantador protegido por el muro del jardín y… —Hoy no voy a salir y tampoco voy a bajar al vestíbulo.

El domingo. Millicent abrió los ojos en la penumbra que la rodeaba. Violet estuvo a punto de olvidar incluso su nombre. Mientras el escocés hablaba con él. Ella esperó su reacción conteniendo el aliento. —Todo lo demás puede esperar o se encargará de ello otra persona. Lo cual les parecía muy bien a todos. No quería volver a verle. Muy a su pesar le dieron ganas de sacar las uñas. milord? —Dígale a ese hombre que le pagaremos el jornal y despídale hasta mañana. y desde luego olvidó todas sus anteriores decisiones. incluida Violet. Gibbs siguió la mirada de Ned y la joven se fue rápidamente de allí. había llorado hasta quedarse sin lágrimas. pensó Lyon. —¿Si. con el sombrero en la mano. Pero ahora. hablando con Gibbs. Había aprendido una dolorosa lección y estaba contenta de tener un trabajo decente y una cama donde dormir después de la gran estupidez que había cometido. enfrentada a la atractiva sonrisa y los ojos claros que solo la miraban a ella. Aunque no se hubiera anunciado oficialmente. Horas antes debían haber encendido el fuego de la chimenea. si no empezaba a discutir. ni que día y menos aún como había llegado a la cama. Ella permaneció inmóvil por un instante. Se levantó y la frialdad del suelo bajo sus pies desnudos la despertó por completo. cuando regresó de Saint Albans. Gibbs era estricto pero tenía sentido del humor y era evidente que tenía debilidad por la señora Page. porque ya solo quedaban brasas en el hogar. y esta parecía compartir sus sentimientos. delante de la puerta de servicio. todo el mundo en Melbury Hall sabía que él sería el próximo administrador. Encendió un candelabro y consultó la hora.—Gibbs. lo cual era una buena señal. Luego recordó que había ido a descansar un poco antes del mediodía. Se volvió hacia su mujer. Ned paseó la mirada por la estancia y se detuvo al verla. Fue dolorosamente consciente de su propia impotencia. Se quedaría allí. A Violet le dio un vuelco el corazón al ver a Ned. Había hecho un esfuerzo y se había recogido el pelo en una coleta. Debía estar realmente cansada. Hubiera dado cualquier cosa por acompañarla hasta su dormitorio y ocuparse de ella igual que ella se había ocupado de él. Se había prometido a si misma que nunca más iría sola al pueblo mientras él se encontrara allí trabajando. corrección Cari 106 . ¿Cómo era posible que ya fuera media noche? Traducción Rosanic. Durante unos instantes no supo que hora era. llevaba la chaqueta de lana abierta por delante de su poderoso pecho y vio que dos mozas de cocina soltaban risitas y le miraban de reojo cuando pasó por delante de ellas.

No me había dado cuenta de que estaba tan cansada hasta que me metí entre las sábanas. Millicent se sentía maravillosamente feliz y tranquila. preguntándose si alguien se habría acordado de cambiarle la venda a Lyon. El pasillo estaba en penumbra. Lyon no se movió. —Parece ser que tiene más autoridad que yo —comentó ella con una sonrisa—. La hechicera trajo sus pociones al caer la noche. —Prohibí que nadie la molestara. Toda la casa estaba durmiendo… Se sobresaltó cuando la asaltó una repentina idea y recogió su chal.Permaneció inmóvil. recordó que debería haber ido a buscar más hierbas para su marido. ¿Cómo había podido perder tanto tiempo en la cama? Abrió la puerta muy lentamente y se deslizó en el dormitorio de su esposo. —O sea. se refrescó la boca y comprobó su aspecto en el espejo. Gracias. —No puedo dormir. No se oía ni un solo ruido. No permití que hubiera nadie a mí alrededor. Cerró sin hacer ruido y avanzó de puntillas. Cogió unas vendas limpias y el frasquito que Ohenewaa había dejado encima de la mesilla de noche. y serle de utilidad. La herida de Lyon no se había infectado y le aplicó un poco de ungüento antes de volver a vendarla. que no he dejado de ser de utilidad. Se aseó rápidamente. escuchando. completamente despierto. corrección Cari 107 . Se lo alisó con impaciencia. Traducción Rosanic. Posó suavemente el brazo de Lyon sobre sus rodillas e inspeccionó la herida. A lo mejor era consecuencia de la intimidad que proporcionaba estar a solas con él en el silencio de la noche. con la mano al tiempo que se encaminaba hacia la puerta. —¿Le sigue doliendo? —No demasiado. Al pasar por delante de la puerta de la habitación de Ohenewaa. Tenía el pelo tan revuelto que hubiera aterrorizado a un fantasma. ¿Eran sus palabras o la forma de decirlas? El caso es que ella se sintió inmediatamente reconfortada por dentro. ¿Le ha cambiado alguien la venda? —No. —¿Ha dormido usted bien? Se sobresaltó. El la estaba mirando. pero decidió ir a echar una ojeada a Lyon para asegurarse de que estaba durmiendo sin pesadillas. la llenaba de una sensación de paz completamente nueva. —Ya veo. —Pensaba que le encontraría dormido. Millicent tenía frío en los pies. —No hay peligro de que algo así suceda alguna vez. —¡Demasiado bien! ¡No puedo creerlo! Le ordené a la señora Page que me despertara a primera hora de la tarde. Estar allí. a su lado. de manera que los dobló por debajo de su cuerpo.

Millicent se acercó a las medicinas. Un frasco para cada noche”. ella era incapaz de descifrar la expresión de su rostro. Pronto notó que la piel de Lyon empezaba a calentarse. Notaba los músculos de él bajo sus dedos. —Esa especie de pomada. Johnn o Will me toqueteen me da nauseas. —Aquí —indicó guiándole la mano a la garganta. creo que Ohenewaa es una charlatana. calentando todo mi cuerpo. Estaba a punto de aplicarle otra vez en el brazo cuando él le sujetó la muñeca. En la penumbra. El ungüento olía a bosque. Pero la mano de él permanecía encima de la suya guiándola en círculos cada vez más grandes. —Solo estoy usando las yemas de los dedos pero noto como el calor sube por mis manos y mis brazos. —¿Se lo ha aplicado alguien hoy? Él la miró con asombro. sea lo que sea.Millicent reparó en la media docena de frascos que había encima de la mesa. —No ponga esa expresión de horror. —¿Por qué? —¿Qué médico digno de tal nombre se negaría a decirle a uno lo que tiene exactamente y si es capaz de curarlo o no? Esa mujer se pasó horas examinándome y sigue sin decir nada. Limítese a ponérselas. corrección Cari 108 . Millicent estaba ardiendo. ¿Lo nota? Él no respondió y ella continuó masajeando el brazo hasta el hombro para que la pomada penetrara bien. Cogió un poco más pero esta vez se lo aplicó en el pecho. —¿Le dio alguna indicación? —Claro. Todos los frascos tienen lo mismo. le levantó la manga del camisón tanto como pudo y luego metió los dedos en el ungüento. Era algo más que simplemente la sensualidad de Traducción Rosanic. con la barba ocultando gran parte de sus rasgos. —¿Lo nota? —Si. Y además durmió usted de un tirón. hay que aplicarla sobre la piel. Sin darle tiempo a discutir. “No se las beba ni las huela. —Esta haciendo efecto rápidamente. Tenía la consistencia del aceite pero no resultaba desagradable. —No fueron horas. Voy a probarlo en su brazo. por la abertura del camisón. —¿Le dijo algo más? —¿Realmente tiene usted la intención de embadurnarme con eso? — Preguntó él al verla coger uno de los frascos. La idea de que Gibbs. De todos modos. —Está frío —dijo empezando a darle un suave masaje y evitando cuidadosamente la quemadura.

Había estado a punto de violarle. La alegría que se apoderó de ella no tenía nada que ver con la angustia que había sentido en cada una de las agresiones sexuales de Wentworth. Sin decir una sola palabra. La crueldad y la tristeza del pasado la obligaban a enfrentarse a sensaciones completamente desconocidas hasta ahora. Traducción Rosanic. pero no lo hizo. Le miró. Ella respondió con igual pasión. no iba a dejarse intimidar. Era una intimidad. buscando algo más. Sus manos encontraron el camino hasta su cuello. Lyon… —¡Espera! No te muevas. Millicent no se atrevía a mirarle. Le encantaba notar la reacción de él a la caricia. Recordó lo impotente que se sentía. demorándose un poco más. Aunque hubiera estado casada durante cinco años. —¿Qué he hecho? Lo lamento. nunca antes había besado. Se apretó más contra Lyon. ni la habían besado. posó sus labios sobre los de él. Hubiera sido más sencillo huir. se apoyó sobre su pecho. suavemente al principio. ¿Qué estaba sucediendo? Millicent. acariciándole con su cuerpo. volvió a hacerlo. Ella abrió los labios y sus lenguas se entremezclaron. Lágrimas de confusión le anegaron los ojos. Se miraron a los ojos.tocarle. —¿Por qué no cierra los ojos mientras la pomada hace su efecto? —Prefiero mirarla. Se separó de él jadeando. guiadas por el recuerdo de su único beso. El brazo de Lyon se crispó contra ella repentinamente y emitió un gruñido de frustración. mientras él le secaba las lágrimas que caían por sus mejillas. No iba a huir. Se tumbó encima de él y le cogió el rostro entre las manos… El beso se hizo eterno. atraída sin remisión. provocando a Lyon con la lengua. Estaba tan falto de aliento como ella. acongojada. métete conmigo en la cama. refugiarse en su dormitorio. Reuniendo todo su valor. de esa manera. al tiempo que su mano se crispaba entre el cabello de Millicent. aplastada bajo el cuerpo de Wentworth mientras él encontraba su placer con ella. Y ahora había estado a punto de hacer lo mismo. una silenciosa conciencia de la presencia de la otra persona. empujada por la curiosidad y por la sensación de poder que la invadió de repente. Un gruñido sordo escapó de la garganta de Lyon. —Métete debajo de las sábanas. —Lo siento… Intentó incorporarse pero él se lo impidió. Entonces él la sujetó por la nuca. corrección Cari 109 . —Estás temblando.

en la costa africana. Se aferró la camisa y apoyó la cabeza contra el respaldo del sillón. Y también a los que estaban a su lado. La noticia le había llegado esa mañana. Un barco de esclavos. Era como si alguien le estuviera retorciendo un puñal en el corazón. Tiradles al mar a los tres. quería arrebatarle la vida y el dinero. —Matadle. había perdido el barco. Había escapado ileso de la varicela. señor. Y que se advierta al equipaje. —Llevadle al alojamiento de proa y ponedle en cuarentena —le ordenó al capitán que esperaba sus órdenes—. El corazón del negrito latía a toda velocidad. Se arrancó la peluca. después de pasar una noche dominado por el dolor y la fiebre. —El señor Boarham quiere verle. corrección Cari 110 . Le clavaba sus largas uñas en el cuerpo. —¡Maldita seas. Era un acto aislado. Estaba paseando por el puente cuando llegó la respuesta. Pero de pronto notó un punzante dolor en el pecho. Hyde corría el riesgo de perder todo el cargamento de esclavos. se tocó el cuello y el rostro buscando granos. Los esclavos se habían amotinado y se habían apoderado del barco después de cortarles el cuello al capitán y a toda la tripulación. Debía haberse quedado dormido después de un almuerzo tardío. La bruja estaba por todos lados.Sin decir una sola palabra se deslizó entre las sábanas y se acurrucó contra el cálido cuerpo de él. Repentinamente lleno de pánico. había atracado en una playa cerca de Acra. y todo por culpa de las maldiciones de esa hechicera. Jasper Hyde lo podía notar en la vena que palpitaba en su sien. Tenía costras en el rostro y en el cuello. Quiero que se revise a todos los esclavos. Doscientos diecisiete esclavos habían desaparecido entre los matorrales. Hyde ya lo sabía pero no necesitaba que nadie le contara los detalles: el esclavo tenía la varicela. que le había costado más de veinte mil libras. Jasper Hyde se despertó sobresaltado. Harry asomó la cabeza. Ohenewaa! —masculló. Nada. Traducción Rosanic. Lyon le cogió la mano y se la puso encima del pecho. —¿Si? —Ladró. —¿Y quien demonios es? Harry se volvió hacia el hombre que estaba a su espalda. pero que podía poner en peligro la salud de todos. El sol del atardecer entraba a raudales por las enormes ventanas de su despacho. cubierto de sudor. Alguien llamó a la puerta.

—Eh… Creo que dos guineas. señor. señor. Conservaba puesto el tricornio sobre una peluca polvorienta. el día de su muerte no estuve pero le visité el día anterior. corrección Cari 111 . Hyde sacó un puñado de monedas y los ojos de su interlocutor brillaron ante la visión del oro. un ajado sombrero grasiento. —A su servicio. O bien estaba intentando valorar el precio del mobiliario o bien se temía que fuera una trampa. No me gusta perderme los días de mercado y… —El doctor Dombey le debía dinero ¿verdad? —En realidad… El individuo se metió un dedo en la oreja. Le dije a su esclava negra que le preparara arroz para la cena. Llovía sin parar y el barro llegaba hasta los tobillos. No señor. y he curado a gente muy importante. Al fin se decidió a acercarse y le saludó con nerviosismo. Aquí hay cincuenta libras. si. señor. Le dejó a su esclava algo de dinero para usted. mirando a su alrededor. señor. quería arreglar la situación. Usted le mandó llamar. ¿Necesita que le haga una sangría? —No. Por eso. señor Boarham. señor. como amigo de Dombey. —¿Cuánto le debía? Boarham apretó el viejo tricornio contra su corazón. Abrió una cajita y sacó un saco de monedas. —Había un montón de acreedores llamando a su puerta. sin embargo Dombrey estaba muy bien cuando me fui. demasiado estrecho para su cabeza. El hombre entró con cuidado en el despacho. señor Boarham… —Era más. pero ahora que lo dice… —Esperaba poder pagarle una parte. Se encontraba bien. No me acuerdo demasiado bien. se sacó una bolita de cera y la lanzó volando a través de la estancia. y yo no le cobraba demasiado. Tenía el rostro lleno de marcas. Estaba usted con el doctor Dombey cuando murió ¿no es así? —¿El doctor Dombey? Ah. sin duda —rectificó rápidamente el otro—. —No —repitió Hyde—. Hyde se percató de que le temblaba la mano cuando le hizo un gesto para indicar que dejara pasar al médico. los hombros estrechos y un vientre prominente. —Creía que era más. ya veo de que se trata. Incluso al primo del mayordomo del primer ministro. Me sorprendió verla añadir un huevo. No volví a ver a Dombey antes de que muriera. Al día siguiente era día de mercado.—Es el médico que sangró al doctor Dombey antes de su muerte. —Tengo las mejores sanguijuelas de Londres. Traducción Rosanic.

se lo aseguro. señor —dijo Boarham mirando fijamente la pequeña pirámide que se iba formando—. Tenía todo el aspecto de ser una envenenadora. —La recuerdo muy bien. Pero es muy importante que haga un esfuerzo por recordar. Capitulo 16 —¡Ya era hora! ¿Dónde diablos se ha metido ella? —bramó Lyon en cuanto Gibbs llegó a la biblioteca seguido de Will. corrección Cari 112 . Y usted va a ayudarme a demostrarlo. Hyde iba apilando las monedas delante de sí. Incluso puede que recuerde que la muerte se produjo por culpa de la esclava… —¿La anciana. señor. —¿Lo era de verdad? —Si.—Puede que sea eso. buen hombre. —¿Sabia usted que era una hechicera? El médico pareció sorprendido. señor? —Exactamente. Traducción Rosanic.

Le llevaron al jardín. Anteriormente siempre había sentido deseos de huir del amor pero esta mujer que se acurrucaba contra él había modificado radicalmente su actitud. —Fuera hace un poco de frío. ¡maldición! Aunque así fuera. señor. Quizá solo fuera como un sustituto a la adicción al opio. ¡Ni siquiera había ido a verle mientras desayunaba! Ahora acababan de dar las once y su paciencia estaba a punto de agotarse. pero a pesar de todo tuvieron que soportar que les llamara inútiles cuando lo inclinaron ligeramente. sin embargo. Una pareja de cardenales revoloteaban alrededor de una parra. Estaba empezando a depender de Millicent y se daba cuenta de ello. Pero. era consciente de que la renovación de los jardines no era prioritaria para Millicent. Luego. Gibbs recogió el sombrero con expresión de mártir y el pequeño grupo salió de la habitación. Le depositaron al lado de un banco. durante los últimos días. la noche anterior le había proporcionado una paz que hacía meses que no sentía. Lyon tiró el sombrero que Gibbs acababa de ponerle encima de las rodillas. Inclinó instintivamente la cabeza cuando los porteadores atravesaron el arco que conducía al jardín propiamente dicho. aunque no es comparable al tiempo que tuvimos cuando rodeamos el Cabo de Buena Esperanza en la ruta de las Indias.—Su esposa esta terminado de hablar con el albañil. los libros de cuentas. Había experimentado una intensa sensación de calor cada vez que se había despertado en el transcurso de la noche notando el cuerpo de ella al lado del suyo. y Lyon hizo algunas inspiraciones para acostumbrar a los pulmones a la temperatura. Pudo ver que los arriates de flores estaban llenos de malas hierbas. pero después de haber revisado. Hacía frío. el Traducción Rosanic. solo tiene que venir a comprobarlo por si misma. —¡Dile que si esta preocupada. Era evidente que la finca necesitaba muchas mejoras. le había llenado de asombro. A Lyon le estaba costando analizar sus sentimientos. en efecto. Se reunirá con usted en el jardín. La explosiva reacción de su cuerpo cuando ella le había besado. Lady Aytoun insiste en que se ponga usted un sombrero. ella estaba hecha de carne y hueso y era condenadamente más agradable perderse en sus besos que en el letargo producido por las drogas. Los dos lacayos levantaron el sillón con mucho cuidado. Los muros de piedra le protegían del viento y el sol entraba a raudales. Y luego nada de nada. mientras los criados le preparaban para pasar el día solo había asomado al cabeza por la puerta mascullando que tenía muchas cosas que hacer. —¿Cuándo? ¿La semana que viene? Lyon estaba de mal humor desde que se había despertado esa mañana y había descubierto que Millicent ya no estaba a su lado. corrección Cari 113 .

él Traducción Rosanic. —Esta capa es suficiente y deja de protestar. Hace un día magnífico y quiero que ambos lo disfrutemos. Le puso el sombrero en la cabeza y retrocedió para ver si estaba bien puesto. Deseaba más. A menos que la culpa sea el pelo largo y toda esa barba que llevas. Daba y tomaba con una pasión que muchas otras no conseguían nunca ni siquiera cuando hacían el amor. le acarició los labios. pero él sujetó la cinta que le ataba la capa y. Os llamaré cuando Su Señoría esté listo para entrar en casa. —Eso me parece a mí —dijo ella devolviéndole la sonrisa—. atrayéndola hacia si. Y gracias. apareciendo por el sendero casi sin aliento. esta mañana. Llevaba el sombrero de Lyon en la mano y una manta y los periódicos debajo del brazo. —¡Muy elegante! —Por descontado. —¡No me pongo sombrero en la barba! —Pues deberías hacerlo si quieres disimular tu mal carácter. ¿Dónde está ella? —¡Aquí! —Exclamó Millicent. —Has debido crecer porque el gorro parece quedarte pequeño. Él no pudo contener una sonrisa. algo desgastada. Últimamente había soñado demasiado a menudo con su boca. —Muy ingenioso. —Bueno. Sin embargo. Él contempló su capa. tendrían que ser lo bastante largas como para poder entrecruzarlas por delante para que el sombrero te tapara la boca antes de unirlas en un bonito lazo encima de tu cabeza. Se inclinó sobre él para colocarle el sombrero en la cabeza. —No puedes pillar un catarro en tu primera salida. Así eres mucho más agradable. ya estoy fuera. es todavía más agradable —replicó en voz baja. Los tres hombres hicieron una reverencia antes de retirarse. Ella le besaba con un ardor que no había experimentado con ninguna mujer. Puedo coser dos cintas al sombrero y atártelas detrás de las orejas. Millicent depositó los periódicos encima del banco y empezó a desdoblar la manta. —Gracias —añadió Millicent—. cuya capucha bordeada de encaje enmarcaba su cara. —¿Y donde está la lógica de esa observación? —Muy sencillo. corrección Cari 114 .macho con plumas de vivos colores y la hembra buscando los pocos granos que quedaban en las espigas. —Dejadnos —ordenó a los lacayos. —Esto. —¿No tienes nada de más abrigo que ponerte? —Preguntó él irritado— Tus criados van mejor vestidos que tú.

suspendidas en el aire de la mañana. Su intento de bromear no la relajó. Escuchar de sus labios que también ella había tenido ganas de verle por la mañana. No me pareció adecuado que tus lacayos me encontraran allí cuando entraran. tímidamente. ¿Cómo podía haberlo sabido? Creí que tenía que irme mientras todavía era de noche. En cualquier caso. No recuerdo demasiado bien la ceremonia. ¡Cuantas veces se había acordado de él desde que estaba clavado a ese sillón! Seguramente David creía que Lyon había empujado a Emma desde Traducción Rosanic. —¿Así es como sucedían las cosas con tu anterior marido? ¿Hacíais el amor y luego cada uno se retiraba a su habitación? —¿Hacer el amor? Había empalidecido de repente. Se dio media vuelta y abrió el periódico dedicándole toda su atención. Millicent se sentó en el banco. se dio cuenta de que lo que de verdad quería enterarse era de su historia. Pero tampoco a él le gustaba hablar de su vida… —¡No quiero seguir escuchando cosas del mundo exterior! —Ladró cuando Millicent empezaba a leer un artículo que hablaba del regimiento de su hermano pequeño. —¡Al contrario! Me encanta… compartir tu cama. Era obvio que estaba nerviosa. —De modo —continuó él— que no les parecería extraño encontrarte durmiendo en mi cama. —¿Por qué me abandonaste en mitad de la noche? —Permanecí a tu lado hasta que amaneció —contestó ella ruborizándose —. corrección Cari 115 .podía notar su reticencia. Millicent. —No me gusta hablar de mi primer matrimonio. David. —¿Qué te gustaría que te leyera? ¿Las noticias de las colonias o las del continente? —Lo que más te apetezca a ti. En realidad lo que le apetecía era oírla hablar de su vida. Ella evitaba mirarle. —Estamos casados. No había nada que le interesara más que poder entender la razón por la que ella cerraba herméticamente las puertas de su pasado. pero he visto los documentos. Lyon hubiera apostado que era la primera vez en su vida que ella hablaba de algo tan íntimo. —A menos que te parezca degradante dormir con un paralítico. no sería más extraño que encontrarte dormida en un sillón como ha sido el caso últimamente. —¿Entonces porque huiste como si fueras una ladrona? —No estoy acostumbrada —murmuró ella completamente colorada—. aunque me da exactamente igual lo que puedan pensar mis criados. Las palabras flotaron entre ellos. fuera de su alcance. Mientras escuchaba distraído su voz.

corrección Cari 116 . Quizá puedas decirme lo que has descubierto en los libros de cuentas de Melbury Hall. Millicent se enteró de que la anciana le había hecho Traducción Rosanic. —Olvida el periódico. Millicent parecía desconcertada cuando dobló el periódico y lo depositó al lado de los otros encima del banco. así podré interrumpirte cuando quiera y hacerte un montón de preguntas estúpidas sin ninguna razón en especial. Pero de eso a asesinarla… Intentó apartar esos inoportunos pensamientos y su voz se dulcificó. No pudo ocultar una sonrisa. —Muy bien —dijo—.lo alto del acantilado. ¿Te gusta la contestación? Él dio un resoplido de disgusto. o incluso de lo que ese demonio de Gibbs tendrá que hacer si accede a ocupar el puesto de administrador. Millicent tenía valor. Era normal que pensara lo peor ya que Lyon había destruido todos sus sueños al casarse con ella. señora Torquemada. por favor. ¿Está usted preparado para la Inquisición. milord? —Te diré lo que he sacado en claro y luego podrás empezar con la tortura. Capitulo 17 El interés de Ohenewaa por Lyon no se limitó a la exploración que le hizo el día de la quemadura. Está pensando en aceptar mi invitación para venir a Melbury Hall. O si no. háblame del pueblo. Esta mañana he recibido otra carta de tu madre. y cuéntame lo que has hablado con el albañil. —¡Perfecto! Vamos —dijo ella cruzando las manos encima de las rodillas —. —¿Cuánto hace que te carteas con esa vieja metomentodo? ¿Y porque eres tan cruel como para invitarla a venir? —Dos veces a la semana desde que nos casamos y porque me encanta torturarte. y se preguntó como era posible que su madre y el abogado hubieran sido tan perspicaces.

concentrado en los libros. —A pesar de su horrible carácter. en compañía de Gibbs. Estaba tan mal que la familia empezó a pensar en los funerales. mientras Ohenewaa veía a Lyon. Al volver a la casa. Eso confirmaría la opinión del primer médico. Respiraba con dificultad. —No me extraña. según lo que había contado Gibbs. Luego había hablado con John y con Will. —Lo que necesitaría —dijo pensativamente Ohenewaa— es poder hablar con el médico que le puso los huesos en su sitio… ¿Es usted consciente de que los médicos la mandarían directamente a Bedlam si supieran que ha confiado la salud de su marido a una vieja esclava? —¡Me da lo mismo! —Aseguró amablemente Millicent— ¿Quiere contarme lo que ha visto hasta ahora? —Si. Mientras duraron las operaciones permaneció dos días inconsciente. no esta aquejado de locura. —Y supongo que su respuesta fue: “¡Haga lo que quiera. maldición!” —Con menos amabilidad pero el sentido fue el mismo. En esa época el mayor temor era por sus extremidades rotas. ¿Cómo era posible que se atrevieran a decir que la había empujado cuando él mismo había estado a punto de perder la vida? —El señor Gibbs dice que cuando recobró la consciencia fueron necesarias dos semanas antes de que pudiera controlar los músculos o que tuviera alguna sensación en el cuerpo. Ohenewaa abrió los ojos un poco más que de costumbre y enarcó sus cejas grises. y debe saber que lo que le voy a decir a usted. Millicent había ido a ocuparse de sus cosas con la señora Page. En ese momento él estaba otra vez en la biblioteca. pero Millicent se calló esperando a que la otra continuara. La antigua esclava estaba en su rincón favorito. —Jamás lo he creído. Ese mismo día los acantilados se habían cobrado la vida de su esposa. su marido ya lo sabe. en la cocina. cuando Millicent se sentó a su lado. lo cual le evitó un montón de dolores. Traducción Rosanic. —El conde sufrió un fuerte golpe en la cabeza el verano pasado cuando se cayó del acantilado. Incluso le pedí permiso para contárselo. y ella estaba impaciente por saber como evolucionaba su estado. Dolores de todas clases. corrección Cari 117 . todos ellos eran los que se habían ocupado del conde tras su accidente. Nadie quería amputárselas. Las dos horas que Lyon había pasado en el jardín le habían sentado muy bien.un sin fin de preguntas a Gibbs. pensó Millicent. El aire fresco había hecho que tuviera mejor aspecto y le había despertado el apetito. —Creo que lo que le pasa es lo que el viejo Dombey hubiera llamado “parálisis psíquica”. He estado hablando con los que estaban entonces a su servicio.

Teniendo en cuenta la gravedad de sus lesiones. ¿Hay algún modo de estimular su cuerpo sin entorpecerle el cerebro? Traducción Rosanic. Nadie intentó despertar su cerebro. Un mes después del accidente. —No se hizo nada para ejercitar sus extremidades. Millicent se acercó a la ventana para contemplar el lugar donde Lyon y ella habían pasado parte de la mañana. Se trata de un hombre cuyo espíritu no puede ser encadenado. como prisionero. —¿Qué podemos hacer por él? —Su marido se niega a creerlo. el conde era capaz de sentarse. —¿Quiere decir que en los dos primeros meses hubo una mejoría y desde entonces nada? Se volvió hacia Ohenewaa. Siempre estaba drogado. Estuviera donde estuviera. En lugar de mejorar. Millicent era capaz de comprender perfectamente que una situación así efectivamente podría haber acabado con su vida. se ha recuperado bastante rápidamente. Le había oído reír una vez y esa risa grave. corrección Cari 118 . Después de llevar más de un mes viviendo con Lyon. —Pero poco a poco volvieron las sensaciones y el movimiento. Al mes siguiente. pudo mover el brazo izquierdo. su estado se agravó y los diferentes remedios que le prescribieron los médicos no arreglaron la situación. Si le ata usted las patas a un león y le mete en un agujero oscuro. incluso la más noble. pero no hay nada que indique que no pueda volver a mover sus extremidades. Si se mata el espíritu de cualquier criatura. —Eso parece. Fue entonces cuando la condesa viuda se había encargado de las cosas a pesar de su mala salud y su avanzada edad. cuando le quitaron las escayolas. Luego se volvió a caer.Sus hermanos habían planeado su entierro en lugar de hacerle revivir. —A mi marido no le sobra paciencia precisamente. acabará perdiendo el apetito. morirá. También entendía mejor porque la condesa viuda le había suplicado que se casara con su hijo. Se limitaron a tenerle confinado en la cama o en el sillón. No le quitaron la escayola de ese brazo hasta pocos días antes de su boda con usted. todavía resonaba en su mente como la más hermosa de las melodías. desde ahora él formaba parte de su vida. pensó Millicent. —Desde luego le salvaron las piernas y los brazos. pero al mismo tiempo le privaron de la fuerza para vivir que necesitaba –concluyó la antigua esclava. y se volvió a fracturar el brazo derecho. esta vez del sillón. Sin duda la irritación por estar enfermo y una severa melancolía le han impedido sanar. Ohenewaa no podía ocultar su desprecio. Y se morirá. fuera lo que fuera que estuviera haciendo. ni para fortalecerlas.

El cuerpo de su esposo esta en vías de recuperación. La situación estaba cambiando muy rápidamente. Enviaré a alguien al pueblo. —Sé que nadie podría obligarle a hacerlo si a él no le apetece. —En las granjas del este hay terrenos que seguramente podrían resultar productivos. —Es usted la única persona capaz de conseguir que acepte lo que todavía ser niega a creer. Millicent confiaba por completo en él. —¡El calmante del leopardo! Incluso el nombre le pega –bromeó Millicent—. También notó lo bien que se llevaban los dos hombres y se alegró por ello. que era muy sincero hablando. Este último no estaba gordo. se callara. Tenía que ser difícil pasar de ser esclavo a tener autoridad. Levantó la vista cuando llegaron Gibbs y Jonah. Pero si se le pudiera convencer. ¿Qué le parecería si uniéramos nuestras fuerzas para llevar esta propiedad? Los tres empezaron a hablar de las granjas. pero tenía un aspecto robusto y una mirada franca e inteligente. El sol de media tarde entraba a raudales a través de las ventanas en el despacho. Millicent estaba asombrada. había sido muy rebelde cuando estuvo a las órdenes de Wentworth y lo había pagado muy caro.—Ya le he administrado un ungüento que es excelente para las articulaciones. La evaluación que hizo de la situación fue precisa y muy meditada. milord —concluyó—. —¿Se refiere a que otra persona las ponga en movimiento por él? La negra se encogió de hombros. Sin embargo se las había arreglado para erigirse en jefe de los criados de Melbury Hall. pero él se niega a creerlo. Eso no era lo que se había esperado un mes antes. se curaría más rápido. —Gibbs y mi esposa hablan muy bien de usted. Lyon se estiró de placer. Jonah. pero Jonah todavía no manifestaba toda la seguridad que debía mostrar. Según Millicente. —¿Cree que puede llegar a curarse por completo? Ohenewaa asintió con la cabeza. —También haría falta hacer que moviera las articulaciones. Jonah —declaró—. Lyon les animó a hablar abiertamente y el antiguo esclavo no tardó en dar sus opiniones sin dudar. Sería mejor haber usado lo que yo llamo “calmante del leopardo” pero no tengo todos los ingredientes que necesito. Pero para que vuelva a andar sería necesario que la vocecita que le dice que es imposible. Pero están en barbecho y los edificios Traducción Rosanic. Jonah me ha dicho que a lo mejor los encontraba en la farmacia de Saint Albans. —¿A que se refiere? —Las pomadas solo calientan las articulaciones. corrección Cari 119 .

de modo que hay demasiados prados por aquí. De modo que. Conoces muy bien la casa y a sus habitantes. me parece una estupidez. Lyon estaba seguro de que haría un buen trabajo. Gibbs! No tienes ni dos dedos de frente. con su permiso. —Lo digo en serio. eso es todo. Gibbs.son una ruina. dime la verdad. Te está ofreciendo un puesto importante en su casa. ¿Tienes idea de la cantidad de veces que me has devuelto el favor desde entonces? —No. cebada. Has establecido una relación de confianza con Jonah y eso te va a ser de una enorme ayuda. corrección Cari 120 . milord. El señor Wentworth daba mucha importancia a los caballos. Fui muy feliz siéndole de utilidad. Cuando Jonah se fue. Los hombres nacen para ser lo que son. Al final se les ocurrió la idea de restaurar las granjas más alejadas y alquilarlas. No vas a tener ningún problema. Cuando Lyon compró un cargo de oficial. La verdad es que sabía lo que le pasaba a su ayuda de cámara. aunque solo sea por eso. Solo se utilizan para alimentar a las ovejas. —Es cuestión de responsabilidad y de lealtad. milord. siempre le estaré agradecido. lo cual. Puede que su mujer debiera buscar a otro para el puesto. besugo de las Highlands. cultivan centeno. —Estoy impresionado con tus evidentes dotes de administrador. la finca de al lado. ¿Quién hubiera creído que un tipo como tú llegaría a tener un trabajo así? El escocés le lanzó una mirada asesina pero no contestó. Gibbs se había enrolado también para ser su ordenanza. La gente que estaba cerca se estaban preparando para tirarle desde lo alto de las murallas. hace más de diez años de eso —añadió—. al tiempo que ayudaban a los granjeros en los trabajos de restauración o a construir edificios anejos. El precio de la lana está cayendo. Hacía diez años que eran inseparables. Traducción Rosanic. —Solo te ayudé a salir de un apuro. Lyon recordaba perfectamente la noche del cumpleaños del rey Jorge. avena y trigo. Un trabajo que harás perfectamente bien. Millicent no te está pidiendo que le vendas tu alma al diablo. Gibbs le seguía a todas partes. Había ejercido de testigo en sus duelos con algunos tipos… El escocés levantó la cabeza con el ceño fruncido. —Me gustaría estar seguro. Cuando el regimiento había sido enviado a la India. Pero nunca tuve la oportunidad de devolverle lo que hizo por mí. Miró a Gibbs con aprobación. ¿No le parece que espera demasiado de mí? —¡Que estúpido eres. Después de todos estos años no quiero que piense que he olvidado todo lo que le debo. Durante hora y media discutieron las formas de mejorar el rendimiento de la propiedad. Siempre me ha tratado de igual a igual y. milord. Gibbs había permanecido a su lado. En Solgrave. cuando había encontrado en Edimburgo a un Highlander algo borracho que se negaba a beber a la salud del rey. —Además.

—Si está usted seguro. corrección Cari 121 . Traducción Rosanic. ella cambió la venda de su marido. —Gracias. —Me sentaste en tus rodillas y… me besaste. cabeza dura! Al contrario. Millicent estaba haciendo un esfuerzo por suprimir cualquier aspecto de intimidad. Cuando hubo terminado de masajear una pierna tenía el rostro en llamas y el sudor le perlaba las sienes. La larga conversación que había mantenido con Ohenewaa le había abierto los ojos sobre la precariedad de su situación. —¿Por qué no les pides a todos los criados que te sirvan de acompañantes? Ella le miró con sorpresa en los ojos. y más rápido de lo que nadie esperaba. Mientras John estaba todavía en el dormitorio. Con la puerta de la habitación abierta y más de una docena de velas encendidas por todas partes.Lyon emitió un suspiro de exasperación. nada —murmuró ella empezando a masajear la otra pierna. milord. El día que se había entrevistado con la condesa viuda. Gibbs miró a su señor y luego a la puerta. —¡No vas a abandonarme. vas a ser condenadamente útil. incómoda y desconcertada y el hecho de que se hubiera prácticamente derretido entre sus brazos no ayudaba nada. había exigido el divorcio si el conde recuperaba la salud. —¿No? —Se burló él— Estás mas nerviosa que una gata desde que me has dado las gracias por haber convencido a Gibbs de que se convierta en tu administrador. —Por todos los demonios. luego despidió a los dos lacayos y terminó de ponerle la pomada en las extremidades. —Y. milord… —¡Fuera! Le vio girar el pomo de la puerta y luego echar una ojeada por encima del hombro. —No sé de qué estás hablando. Los lacayos le habían puesto a Lyon un camisón de manga larga y le habían dejado tumbado en la cama. si de verdad cree… —Creo que vas a tener que vértelas conmigo si no vas inmediatamente a decirle a mi mujer que aceptas el puesto que te ha ofrecido. —¿Y que hay de malo en eso? —¡Había por lo menos una docena de criados alrededor nuestro! —¿Y? Millicent se había sentido molesta. Y se estaba recuperando. Su esposa y usted estarán orgullosos de mí.

pero mañana… Se interrumpió mientras le tapaba con la manta. —No sueñes demasiado pequeña. Le había dirigido una sonrisa al entrar en la sala de los criados por la noche. Cuando Lyon estuviera completamente recuperado la consideraría indigna de ser su esposa. confinado en un sillón. —Bueno. —Eso es lo que llevo meses haciendo. Era evidente que había recuperado su buena educación y estaba contenta de cómo se comportaba con ella. Quiero que estés a mi lado. en mi cama. Violet no veía nada de malo en servirle la cena a Ned Cranch. estoy aquí. Se había tocado el ala del sombrero y le había dado los buenos días. Entonces quédate aquí. lleno de sorpresas y de promesas —terminó. y te preparará otro ungüento para mañana. —Perfecto. —¿Cómo? ¿Siendo distante? ¿Huyendo? —No. Solo necesitaré que Will y John me ayuden todos los días para… —Será perder el tiempo. Traducción Rosanic. Él la sujetó por la muñeca. Te necesito. Debió emitir algún sonido porque Ned levantó los ojos hacia ella. agraciada con un físico del montón y con unos orígenes tan solo honorables. o te llevaré al granero. El chico que envié a Saint Albans pudo encontrar las hierbas y el resto de las cosas que necesitaba Ohenewaa. milord. no había podido evitar el matrimonio con un plantador ansioso por escalar puestos en la escala social. Siendo soltera. pues yo estoy completamente decidida a hacerte cambiar de opinión. Le ayudaría pero tenía que protegerse a sí misma y a su corazón. —Estaré aquí siempre que me necesites. También echaba de menos la sensación del vello de su torso contra sus pechos y la boca que mordisqueaba la de ella. —No me molesta —contestó ella aguantando su mirada burlona—. Suponiendo que lleguemos hasta allí.No era tonta. Odiaba reconocerlo pero echaba de menos esas manos. —Mañana será otro día. Completamente seguro de que seguiré siendo un patético paralítico. Depositó ante él una jarra de cerveza y se sentó en el otro lado de la mesa con los ojos fijos en sus callosas manos. sabía que nunca sería aceptada en la alta sociedad. No tengo ningún control de mis malditas piernas. Pienso en mañana sabiendo que todo seguirá igual. —No veo que… —La pasada noche dormí como hacía meses que no dormía. —No estas obligada a hacer esto si te incomoda. corrección Cari 122 . —Hoy no.

Era guapo. Contempló con admiración a la anciana que desaparecía elegantemente dentro de la cocina con Will pisándole los talones. cuando los hechiceros no empujan a los esclavos a la rebelión. —¿Y eso que significa? ¡Que es una bruja! —¡No! —replicó ella secamente—. Las mujeres que viven en Melbury Hall dicen que le enseñó más ella al médico que este a ella. incluida mi señora. Empujó el plato medio lleno. Él clavó el tenedor en un trozo de carne. —Las cosas que se cuentan de sus curaciones so impresionantes. —Lady Aytoun la compro en una subasta. Sin embargo no podía olvidar su brutalidad y que no había vacilado en echarla de su habitación en Saint Albans. Fue la esclava de un médico inglés durante cuarenta años antes de que lady Aytoun la trajera aquí. Violet se inclinó hacia delante y bajó la voz. Violet asintió vigorosamente. Pero le costaba ser fría y reservada con él como hacía la señora Page con el señor Gibbs. la reina de Saba? Sorprendida por su tono. envenenan a sus amos.Ella enrojeció y desvió la vista hacia la mesa. La señora ha puesto la vida de su marido en manos de la curandera. La mayoría de los negros de aquí la conocen por… —¿Y a tu señora no le da miedo verla cerca de la comida? En las islas. encantador y era su primer y único amante. —¿Si? ¿Y que? —Para lady Aytoun tiene más valor que todos esos médicos que se ocuparon de Su Señoría después de su accidente. Más que al doctor que viene de Londres. Traducción Rosanic. Efectivamente tenía el aspecto de una reina. ¡Eso es confianza! —¿Cómo? ¿Esa mujer es la que se encarga de la salud del conde? — preguntó Ned ofuscado. Solo poseía los harapos que llevaba encima. Es Ohenewaa y conoce muy bien las hierbas y las medicinas. siguió la mirada de Ned y vio que Will le abría la puerta a Ohenewaa la cual llevaba una bandeja. —¿Quién se cree esa que es. Hace todo lo que ella dice. Eso debería darte una idea de lo importante que es. El conde solo toma las medicinas de Ohenewaa. —Aquí no entra ningún médico. —¿Qué sucedería si decidiera envenenarnos a todos con sus infusiones? —¡No digas eso! —Protestó Violet frunciendo el ceño— Todo el mundo confía en ella. —Es una curandera de mucho talento. corrección Cari 123 .

cuando alcanzó la avanzada edad Traducción Rosanic. Su ancha frente denotaba inteligencia y su nariz era recta. Años de vida cómoda. pero se había desilusionado rápidamente. corrección Cari 124 . La respiración acompasada de su marido le indicó que seguía dormido. Estaba tumbada boca abajo en el borde de la cama y se incorporó apoyándose en los codos. ni siquiera reparaban en ella. después de todo era su esposa y además ¿Qué podía él hacerle si se deslizaba entre las sábanas cuando ya estaba dormido y ella permanecía a una distancia respetable? Al verle tan cerca de ella se percató de que se había equivocado. una educación perfecta y una familia honorable. demasiado inteligente. Y hubiera hecho bien. Millicent había aceptado dormir con él. Se preguntó como sería sin la barba. pero él había rodado sobre si mismo y el brazo izquierdo descansaba ahora encima de la espalda de ella. Los párpados. Los hombres como Lyon Pennigton. fascinada por un dios. Luego. demasiado todo excepto excepcional. de ese modo no tendría que soportar la humillación de tener que presentarla como su esposa… Millicent conocía bien las costumbres de la sociedad a la que pertenecía Lyon. Seguramente sería el hombre más guapo que hubiera visto en su vida. Había permanecido sentada junto a las solteronas durante cinco temporadas consecutivas. Era demasiado insignificante. Era demasiado tranquila. Antes de que su adormecido cerebro tuviera tiempo de dar con una solución. él consiguió volverse hacia la derecha.Capitulo 18 El colchón se hundió un poco y Millicent se despertó sobresaltada. Había salido al mercado del matrimonio a los dieciocho años. éxito y clase. se había acostado a propósito en el lado derecho de la cama para no correr el riesgo de que Lyon la rozara con el brazo bueno. La seguridad de Millicent en si misma no había tardado en desaparecer. Como simple mortal que era. llena de esperanzas. Lyon estaba durmiendo e intentaba darse la vuelta. Y los que lo hacían eran unos patanes que pensaban que su principal atractivo era su dote. Nunca había pasado una noche entera en la cama de ningún hombre y permaneció con los ojos abiertos contemplando a su marido a la luz del amanecer. provistos de largas pestañas escondían unos ojos que variaban desde el azul más claro al más oscuro según el humor del que estuviera. no eran suficientes. Era demasiado delgada. situaban muy por encima del resto de la gente. Volvió a apoyar la cabeza en la almohada pero no consiguió volver a dormirse. aquellos cuya fortuna. Millicent debería haber salido corriendo. se preguntó como podía ayudarle sin que él se diera cuenta.

La hubiera vendido al mismísimo diablo con tal de librarse de ella. Él se sobresaltó y su muslo acarició el de Millicent. Él la obligó a volverse hacia él antes de que ella supiera lo que estaba sucediendo. Ohenewaa tenía razón. Él se estiró un poco. para luego subir.de veintitrés años. corrección Cari 125 . Millicent Traducción Rosanic. ¿Se trataba de un sueño? Pronto se encontró tumbada de espaldas con su marido medio tumbado encima de ella. Ya había dejado de apiadarse de si misma. Lanzó una ojeada por encima del hombro y vio que él seguía dormido. Y ese era el recuerdo que deseaba que permaneciera en la mente de lord Aytoun cuando sus caminos se separaran. Y fue exactamente lo que hizo. Volvió la cabeza con el corazón en un puño y se encontró con su cara a pocos centímetros de la suya. Tenía el corazón desbocado y una bola de fuego se había apoderado de su vientre. Lyon murmuró algo en sueños y. Después del fallecimiento de Wentworth. para gran sorpresa de Millicent. La curación de Lyon solo dependía de él mismo. Cerró los ojos para evitar que se le derramasen las lágrimas. se preguntó como iba a despertarle para decírselo. su tío tomó cartas en el asunto. luego su mano descendió hasta su vientre para volver a subir al otro pecho. incapaz de decidir si deseaba que la acariciara o no. Ella tenía la garganta seca y su voz fue apenas audible cuando repitió su nombre. pero cuando iba a salir de la cama. su cadera y su vientre para acabar cerrándose sobre un pecho. Él no se despertó. Supo entonces que no deseaba que se detuviera… —Lyon… Posó los labios sobre los de su marido. El calor que sus caricias provocaban en todo su cuerpo la llenaba de placer y se acercó más mientras él acariciaba la sensible aureola. pero su mano izquierda se deslizó por debajo del camisón de Millicent. No se resistió. se sorprendió a si misma arqueándose para acercarse más. había sido sorprendentemente fuerte como para mantenerse a sí misma sin ayuda. se dijo. con una lentitud enloquecedora. ¡Había movido la pierna! Asombrada. Estuvo a punto de detenerle cien veces y cien veces renunció a hacerlo. él la retuvo por la cintura y la atrajo contra su pecho. Una mujer fuerte e independiente. Rodó sobre si misma con cuidado para darle la espalda. a lo largo de su pierna. pudo sentir el calor de su muslo sobre los suyos. Le daría mucha vergüenza si Lyon se despertaba y la veía llorando. —Lyon —le llamó suavemente. Estaba murmurando palabras sin sentido y tenía el ceño fruncido. Como se le había subido el camisón durante la noche. una de sus piernas se colocó encima de las de ella.

explotó con la violencia de un volcán en erupción. asombrado. Él la acarició con renovado vigor. Él emitió una especie de gruñido y ella empezó a temblar cuando él le apretó un pezón endurecido por el deseo. Estaba tumbado de lado y apartó las sábanas con una mano. Se le escapó un gemido cuando él encontró el punto más sensible. — ¿Cómo lo hice? —Estabas dormido. incluso a la débil luz del amanecer. Luego la mano de Lyon bajó hasta el centro de su feminidad y ella miró fijamente al techo separando instintivamente las piernas y arqueándose hacia él. Lyon se despertó del todo al oír el grito de una mujer. de que su rostro estaba a pocos centímetros del de Millicent. Le latía el corazón con una velocidad que hasta ese momento solo había asociado con el miedo o el dolor. Le besó. Simplemente lo hiciste. Ella tenía los párpados cerrados pero. ¡Era imposible! — ¿Cómo? Intentó moverse en vano. Se aferró a él mientras los espasmos de la pasión continuaban sacudiéndola. pero. y él se apoderó de su boca. Lo que estaba experimentando ahora era una anticipación y un deseo tal que tenía ganas de gritar. — ¡Dios Santo! —Masculló— Millicent… Yo no… Estaba… ¡Diablos! ¿Te he hecho daño? ¡Señor! Yo… Ella se limpió las lágrimas y le miró. Se dio cuenta. en Londres. No me has hecho daño. Pero eso había sido antes. —No te eches la culpa. volviendo a intentar moverse— Soy incapaz de mover esta jodida pierna. Había estado soñando. Le entró una enorme frustración. estábamos… estábamos… Él vio que las lágrimas anegaban de nuevo sus ojos grises. Una mujer había acudido a su cama. Él parecía a punto de despertar y suplicó con todas su fuerzas que no la rechazara cuando volviera a la realidad. Lyon vio que su pierna la mantenía prisionera. No. Ella le devolvió el beso. Traducción Rosanic. Se sorprendió al encontrar su propia mano entre los muslos de ella y se apartó rápidamente. vio lágrimas asomando por las esquinas de sus ojos y caer por sus mejillas. — ¡Es imposible! —Insistió con cabezonería. —Te moviste —dijo ella bajándose el camisón—.jadeaba y se estremecía de excitación. corrección Cari 126 . Ella movía la cabeza de un lado a otro sobre la almohada. Te diste la vuelta mientras dormías. Su cuerpo estaba todavía dolorosamente excitado. en el instante en que él la penetró con los dedos. jugueteó con sus labios con la punta de la lengua. Estaba en Baronsford. Su cuerpo… El cerebro de Lyon se despertó por completo. Era Millicent.

Siempre le había sucedido sin previo aviso y. Ella retrocedió un paso. Lyon ya no estaba pensando en sí mismo si no que se esforzaba por ver. — ¿Dónde vas? —A mi habitación —contestó ella dirigiéndose hacia la puerta. Es un enorme avance. Tu cuerpo se está curando. moviste la pierna.—Cálmate —dijo ella. incapaz de hablar. el rostro de Millicent. —Fue una casualidad. El pelo de Millicent caía como una cascada de rizos alrededor de su rostro y él se preguntó porque nunca le había dicho que le gustaba verla así y lo hermosa que era. corrección Cari 127 . —Te suplico que me perdones. Estás recuperando las fuerzas pero hay que dar tiempo al tiempo. — ¡Millicent. —Si. segundos después. espera! —la llamó él con tono enfadado. aunque supiera que nadie había podido colocarle en esa postura. No mencionó las otras ocasiones en las que inconscientemente había movido la mano o un pie. ¿Qué te he hecho? Ella sacudió la cabeza. Te prometo que no volverá a pasar. —Duerme bien. —No —replicó pacientemente Millicent. Dale tiempo. Que un día simplemente te moverías. — ¿Que quieres? — ¿Qué es lo que acaba de suceder? —Te diste la vuelta mientras dormías. a la débil luz. lo que sea que haya hecho. Parecía evidente que la había tocado sin su consentimiento. tapándole con las sábanas—. liberándose por fin y ayudándole a rodar sobre la espalda—. —Fui… Me comporté… groseramente contigo ¿verdad? Ella volvió a sacudir la cabeza con fuerza pero no levantó la vista del suelo y Lyon se maldijo a si mismo. — ¿Tienes suficiente calor? —preguntó. Ella se levantó. había sido incapaz de volver a hacerlo. — ¿Por qué? —Ya es casi de día. Ohenewaa dijo que esto sucedería. — ¡No! —Rugió Lyon. — ¿Qué más? Dímelo. — ¿Quieres beber algo? ¿Un vaso de agua? —No —contestó él. Traducción Rosanic. Había llorado y había una sombra de tristeza en sus ojos. reprochándose el haber sido tan audaz con ella y sin tan siquiera haberse despertado.

Enterró la cara en la almohada. Luego ya no tuvo ningún motivo para poner freno a sus emociones. Esa idea la aterrorizaba. Pero la he estado observando — continuó Ned Cranch bajando la voz— y no hay nadie que la vigile. ¿Quién era ella para desearle tanto? En una esquina de una calleja de Saint Albans estaba detenido un carruaje. Por favor. Por el contrario. — ¿Cuáles? —Abandona la casa al amanecer y pasea por el parque. Estaba recuperando las fuerzas. no me arrepiento. Se sintió aliviada al ver el pasillo desierto. Sus extremidades empezaban a funcionar. —Las alabanzas del señor Platt me convencieron de venir a conocerle en persona —estaba diciendo Jasper Hyde analizando la expresión adusta del albañil—. cada vez confía más en la negra. con el gorro calado hasta los ojos. Y también Lyon Pennington era su marido. ahora que me lo ha contado todo en cuanto a la esclava y la influencia que ejerce sobre lady Aytoun. Las cortinas echadas preservaban la identidad de los dos hombres que charlaban en el interior del vehículo. había estado a punto de matarla a ella también. Y. vuelve a dormirte —murmuró ella antes de salir de la habitación. Le había hecho daño. ¡Él se había disculpado! Wentworth la había pegado. debería estarle agradecida porque le había demostrado que existía otra cosa aparte del dolor y la humillación en las relaciones entre un hombre y una mujer. se había disculpado por haber devuelto a ese mismo cuerpo a la vida. No tenía derecho a estar triste solo porque él la hubiera llevado a las cimas del éxtasis. maltratado física y psíquicamente durante los cinco años que había durado su matrimonio. Algún día simplemente se iría. Incluso dormido le había enseñado a Millicent un paraíso de estrellas cuya existencia ni siquiera había sospechado. había matado al hijo que esperaba. La tristeza le congeló el corazón y las lágrimas se hicieron más copiosas. recogiendo cosas que mete en un enorme mantel que lleva atado Traducción Rosanic. Dudo que acceda a separarse de ella a ningún precio. pero consiguió contener las lágrimas hasta que estuvo en la seguridad de su dormitorio.—No ha pasado nada. Lyon por su parte. Un mozo. Además tiene sus costumbres. Entonces Millicent tendría que continuar viviendo sin él. Decía que era su deber de marido “educarla”. hablaba con el cochero. señor Hyde. La había aplastado como si fuera una brizna de paja en el granero. corrección Cari 128 . en dirección a Solgrave. —Como le decía. Se arrepentía de haberla tocado sin su permiso.

—No lo olvidaré. de lo contrario hubiera vuelto a llamar a Ned Cranch para pedirle que le cortara la garganta a la hechicera. puedo secuestrarla en el bosque uno de estos días. señor. el dolor le desgarraba el pecho provocando una quemadura parecida a la que soportaban los esclavos cuando se les marcaba con hierros al rojo vivo. Ni que nadie supiera hasta que punto tenía poder sobre él Ohenewaa. Suponiendo que eso pudiera hacer que acabara la maldición de esa diabólica mujer. corrección Cari 129 . Hyde hizo un gesto en dirección a la portezuela para indicar que la entrevista había terminado. Apenas había salido cuando Hyde se arrancó la corbata y el falso cuello. De hecho —continuó Ned bajando todavía más la voz— podría cortarle la garganta con la misma facilidad y dejar que creyeran que fue atacada por un gitano o un malhechor. No quería que nadie le viera retorcerse de dolor.al cuello. Regresa a Melbury Hall cuando todo está preparado para llevarle el desayuno al conde. —Perfecto. Ned descendió del carruaje. Solo tiene que decir una palabra. Tuvo dificultades para levantar el brazo y lanzarle a Ned una bolsa repleta de monedas. —Si lo desea. señor Cranch. pero intentó ignorarlos. —Gracias señor. Pero mientras tanto tengo otros planes que es posible que arreglen el problema de una vez por todas. Traducción Rosanic. Casi no podía respirar. — ¿La próxima vez vendrá usted o enviará al señor Platt? —Ya se lo haré saber. señor Hyde. Hyde notaba que los primeros dolores se insinuaban ya a la altura de las costillas. —Pero es una buena idea —continuó—. El dolor iba en aumento y Hyde se masajeó el pecho. De momento limítese a vigilarla. Ya no podía hablar y no le quedaban fuerzas.

—Gracias. milord. señor. —Intento liberar a lady Aytoun de algunas de sus tareas —Se defendió. Hacía tres días que Millicent no paraba quieta. — ¿Dónde está ahora? —preguntó Lyon. la había tocado. era prácticamente invisible.Capitulo 19 —Eres como la mala hierba Gibbs —se quejaba Lyon cuando el nuevo administrador entró en la biblioteca. milord. Nunca escatima los elogios. Millicent no se ha quejado de ti! —No me extraña. dormido. — ¡Maldición Gibbs. A excepción de unos breves instantes. milord. Gibbs se sentó delante del escritorio. — ¿Va a tardar mucho? —No… Gibbs lo pensó mejor. Los papeles que había encima del escritorio se movieron. corrección Cari 130 . —Está preparando el menú para la comida de mañana con el reverendo Trimble y su esposa. sacó pluma y papel y se preparó para escribir al dictado las cartas de Lyon. Pero el problema no se iba a resolver permaneciendo separado de ella. Innumerables veces se había maldecido a si mismo pensando en la noche en la que. Gibbs parecía abatido. Cualquier excusa era buena para no quedarse durante demasiado tiempo con él. ya no dormía con él. no deja de alabarte. a la hora de la cena. Las cosas no podían continuar así. la echaba de menos en todo. — ¿Es que no te has dado cuenta de que si aceptabas el puesto de administrador era para que ella tuviera más tiempo libre? ¡Y en lugar de eso le das más trabajo! —No es de las que se toman a la ligera lo que creen que es su obligación. desde sus discusiones hasta los besos que le hacían arder. —Por el contrario. O bien estaba demasiado cansada o tenía que escribir alguna carta. o cuando se ocupaba de vigilar que le administraran las infusiones de Ohenewaa. Y lo que era todavía peor. impaciente. Estaba completamente seguro de que eso es lo que tenía la culpa. —A lo mejor le lleva toda la mañana porque quiere que sea un éxito. —Ella es así. — ¿Un vicario rural y su mujer son tan condenadamente importantes? Traducción Rosanic.

Nadie se movió y los dos lacayos del conde mantuvieron la cabeza gacha. la señora Trimble es coja y apenas sale de su casa. —Podrías haber enviado a alguien a buscarme. pero les gusta estar aquí este día en que todos se reúnen en Melbury Hall.. La mayoría de los jóvenes van al pueblo. Son principalmente los hijos de los granjeros pero algunos viven en Melbury Hall. Los lacayos depositaron cuidadosamente a su señor en el umbral de la entrada de la sala de los criados. Millicent estaba inclinada sobre el hombro de una alumna cuando oyó que crujían los bancos y algunos murmullos de asombro. Lyon hizo una mueca al ver la expresión de asombro de Gibbs. —Acompáñame. quiero que lo dispongas todo para que me lleven a donde está mi mujer. milord. — ¿Aquí hay niños? —Se extrañó Lyon. Va a hacer un gran esfuerzo para tener el placer de conocerle. Lady Aytoun va a ocuparse de dar la clase a los niños de Melbury Hall y a algunos de los adultos. Por si quiere saberlo —añadió rápidamente— también va a ocuparse de los más pequeños el viernes por la mañana. Lady Aytoun insistió en que se les siguiera enseñando a leer. que viene aquí los jueves por la tarde. El maestro de la escuela. milord? —preguntó Millicent. —Si. El reverendo y un escocés llamado Cunningham eran quienes las impartían. —Milord. Cuando levantó la mirada comprobó que todo el mundo se había levantado con los ojos vueltos hacia la puerta. — ¿Y porque no van a la escuela del pueblo. —No os preocupéis por mí —les dijo él a los criados—. Algunos de los alumnos han superado con mucho la edad de ir a la escuela y es la primera vez que tienen la oportunidad de aprender. está enfermo. Quiero hacerle compañía durante su trabajo diario.—Milord. Si esperas un minuto terminaré y… Traducción Rosanic. —Cuando hayamos terminado con el correo. —He venido a verte. —Y supongo que no tienes ni idea de donde irá la señora cuando termine de hablar con la cocinera. Tanto blancos como negros y corretean por todos lados. corrección Cari 131 . a escribir y aritmética.. Sentaos y continuad con lo que estabais haciendo. —Si. a Knebworth? —Por lo que yo sé empezaron a tomar las lecciones aquí en los tiempos de ese cretino de Wentworth. —dijo pasmada. — ¿Qué está haciendo aquí. Lyon emitió una seca carcajada. milord. Rodeó la mesa para acercarse a él.

Casi podía notar el gusto salado de las lágrimas en su boca. Moisés seguía de pie. me limitaré a quedarme aquí. —Mejor. Traducción Rosanic. Lyon miró primero a Moisés y luego a su esposa. — ¿Le cortaron la pata? —No. —Como quieras. Echo de menos tu compañía. Intentó recobrar la compostura volviéndose hacia los alumnos. Prometo no molestar. Millicent les entregó una Biblia para cada dos personas y les pidió que leyeran tres líneas cada uno en voz alta. la misma Millicent estaba sorprendida por su audacia. Él les dio una breve orden a los lacayos y Millicent se apresuró a hacerle un sitio al lado de Moisés. milord. —Estaría encantado. —Antes de que empecemos a leer —declaró Lyon— me gustaría que me contaras de que va esto. Algunos mascullaron que la lección de escritura ya había terminado y que le tocaba el turno a la lectura. Si la maestra no tiene inconveniente… —Ninguno.— ¡No! Prefiero ver como les enseñas. De modo que continúa. Ella sintió como desaparecía el nudo que se le había formado en la garganta. —Todo irá bien —le tranquilizó. — ¿Por donde íbamos? —pregunto a toda la clase. pero comprendo que debes asumir tus responsabilidades. A un gesto de ella todos se sentaron. Lyon no iba a dejar nunca de sorprenderla. El hombre estaba tan aturdido como ella. excepto Moisés que no apartaba los ojos de Lyon. Moisés miraba fijamente las piernas de su señor. ¿Cómo se encuentra? —Mejor. —Me dijeron que tu perro estaba herido. y sin pararse a considerarla dijo: —Lord Aytoun ¿querría ser el compañero de Moisés? Se hizo un silencio total en la estancia. No podía encontrar ninguna razón válida para negarse. corrección Cari 132 . milord —respondió ella con una sonrisa mientras Moisés se sentaba por fin. Era evidente que estaba lleno de temor y no tenía compañero. milord. Apenas se hubo instalado cuando Lyon se dirigió al antiguo esclavo. La idea se le ocurrió de repente. Millicent se quedó boquiabierta durante un segundo. A mi tampoco me las cortaron.

— ¿Milord? —Ve a buscarla y dile que necesito verla. pedazo de tonto! Cuando el lacayo se hubo ido. preocupándose por el bienestar de todos.Capitulo 20 — ¿Necesita usted alguna otra cosa. milord. Que… que me he caído. Había pasado un día estupendo estando cerca de ella. corrección Cari 133 . No recordaba haber deseado nunca nada con tanta intensidad como ver a Millicent en ese preciso momento. John se dirigió rápidamente hacia la puerta. Y eso es lo que pensaba hacer inmediatamente aunque para eso tuviera que tenderle una trampa. —Ve a buscarla. maldición! — ¿Dónde está lady Aytoun? —gruñó. Ohenewaa había acudido en su acostumbrada visita vespertina y luego se había ido. milord? Las cortinas estaban echadas y habían apagado todas las velas excepto la de la mesilla de noche. ¡Maldición. de recrearse en su precaria salud. llamar a un médico o cualquier otra cosa. pero que me duele mucho. Lyon estaba en camisón. arréglatelas para que nadie se mueva. John estaba apunto de retirarse también y ya nadie le molestaría hasta el día siguiente. Lyon se desplazó hasta el borde de la cama. Era evidente que John dudaba si proferir tal mentira. — ¿Y si le digo que se ha cortado usted la mano o que se ha quemado como la otra vez. hacía meses que no se había encontrado tan bien. Que me has vuelto a meter en la cama. Quería que ella estuviera a su alcance cuando llegara a ver que le había pasado. También era la primera vez en muchos meses que se sentía casi normal. Subió la almohada. ya que solo había deseado tocarla. Si… —Haz lo que te he dicho. milord. Seguro que está durmiendo. —Lo ignoro. No había tenido tiempo de lamentar lo que había perdido. — ¡Espera! El otro se dio la vuelta. Asumo toda las consecuencias… ¡Espera! Sean cuales sean las órdenes. —Dile que es urgente. indeciso. Encima del brazo malo. El lacayo se rascó la cabeza. —Podría pedirle a Gibbs que se encargue de hacerlo. milord? Caer sobre ese brazo… — ¡Fuera. Los habitantes de la casa formaban una verdadera familia y ella era como la reina. Y deja de preocuparte. Traducción Rosanic.

Oyó su voz llena de angustia acercándose por el pasillo y se apresuró a esconder el brazo derecho bajo las sábanas. La puerta se abrió de golpe y ella se precipitó a la cabecera de la cama con el pelo suelto. — ¡Enciende las velas! —Le ordenó a John que se había detenido en el umbral de la puerta— Dile a Ohenewaa que venga de inmediato y envía a Gibbs a buscar a un médico a Saint Albans. Se inclinó sobre Lyon y levantó la sábana con precaución. — ¿Te duele mucho? Él la agarró por la cintura con el brazo sano para atraerla hacia sí. —Puedes irte, John. Dile a todo el mundo que no necesito nada. El lacayo obedeció en seguida. — ¿Cómo puedes decir eso cuando es posible que te hayas roto algo? Sin esperar respuesta le levantó la manga para examinarle el brazo. — ¿Dónde te duele? —En ningún sitio —confesó él contemplándola. Ella se había puesto apresuradamente una bata por encima del camisón sin perder el tiempo en anudarse el cinturón. Lyon le acarició la espalda. —No veo nada —dijo ella volviéndose hacia la puerta—. ¿Dónde se ha metido Ohenewaa? —No va a venir. — ¿Qué quieres decir? Intentó liberarse pero Lyon la tenía firmemente sujeta. —Le ordené a John que no la llamara, ni a ella ni a nadie más. Ella recordó lo que acababa de decirle al lacayo y volvió a prestarle atención. Sus enormes ojos grises parecían casi plateados, sus labios llenos eran tentadores, y él se moría de ganas de probarlos. — ¿Por qué? —preguntó ella con voz débil. —Porque lo único que me duele en este momento solo tú puedes remediarlo. — ¿Te has caído? —No. Ella posó las manos sobre la almohada y le miró a los ojos. —Me has tendido una trampa. —Me confieso culpable. Tenía ganas de ver a mi esposa. —Hemos estado juntos todo el día. —Te necesitaba —dijo él suavemente. —Si hubieras enviado a alguien a buscarme hubiera venido. —Estoy seguro de ello, pero mañana y con treinta y seis personas a nuestro alrededor. —Treinta y seis no, solo una. —Esa es una de más —replicó él acariciándole el pelo—. Debo decirte que no me gusta que estés lejos de mi cama. — ¿De verdad?
Traducción Rosanic, corrección Cari 134

Le temblaba la voz y no era capaz de apartar los ojos de la boca de Lyon. —Te echaba de menos —susurró él cuando ella se movió un poco rozándole con sus senos—. Te necesito, necesito tu risa y esto… La atrajo hacia él hasta que sus respiraciones se confundieron. — ¿Esto? —Esto. Ella cerró los ojos y él jugueteó con su boca, siguiendo el contorno de sus labios. —También echo de menos otras cosas cuando no estás cerca de mí. — ¿Cuáles? Los corazones de ambos latían rápidamente, al unísono. —Tu cuerpo encantador. Ella estaba perdiendo terreno y no tardó en encontrarse tumbada a su lado. Entonces él aprovechó para profundizar el beso imitando los movimientos del amor que quería hacerle. La deseaba con locura, quería hacerla suya. Millicent le cogió el rostro entre las manos con un pequeño gemido y le devolvió el beso con la misma pasión. Lyon se fue volviendo cada vez más exigente; le acarició los senos y ella notó como se hinchaban bajo la tela del camisón. Él gruñó, frustrado. —Hazme el amor, Millicent —gimió. Ella le miró a los ojos. —Yo… yo no… —Te diré lo que tienes que hacer. Ayúdame —susurró sin dejar de acariciarla—. La otra noche empecé pero no terminé. Espero no haberte hecho daño. Si ambos estamos despiertos, seguro que todo irá mejor. Ella se incorporó un poco. — ¡Espera! —dijo él amargamente—. De acuerdo, como quieras. Estoy seguro de que cuando te casaste conmigo no pensabas en esto. ¿Qué mujer desearía tener un marido paralítico, que apenas es un hombre? Un hombre incapaz de hacerle el amor. No… no tengo derecho a imponerte un cuerpo mutilado que no puede adorarte como te mereces. Solo te suplico que te quedes. Me contentaré con eso. Y no exigiré nada de… —Me encantan tus exigencias. Le obligó a tumbarse sobre la almohada y le besó, súbitamente enardecida. — ¿Qué tengo que hacer? —preguntó en un murmullo. La inocente pregunta le llegó al corazón. —Quítate la bata y el camisón. Millicent se puso de rodillas y obedeció temblando. Él contuvo la respiración cuando ella se soltó los botones delanteros del camisón. —Estoy muy asustada… —Yo también —aseguró él muy suavemente. Le deslizó la tela por los hombros y ella no protestó.
Traducción Rosanic, corrección Cari 135

¡Era perfecta! Admiró su piel bajo la dorada luz y los redondos senos cuyos rígidos pezones acarició. —Eres un verdadero tesoro. Un exquisito y magnífico tesoro. Quiero sentirte contra mí. — ¿Qué tengo que hacer ahora? —Quítame el camisón —contestó él sentándose, con la voz ronca de deseo. Ella le levantó el camisón por la espalda sin atreverse a ir más lejos. Él le acarició el muslo y deslizó la mano entre sus piernas, pero ella las cerró de inmediato, tensa. —No tengas miedo —murmuró él incorporándose lo suficiente para tomar un pezón en la boca. Ella gimió mientras el jugueteaba con el vello que había entre sus muslos. —Entrégate a mi, Millicent. Ella por fin se relajó con un suspiro, y él penetró en su intimidad. No tardó en sentir como se estremecía con sus caricias y siguió y siguió hasta que ella gritó su nombre con un sollozo de placer. Se derrumbó sobre él, tapándole la cara con el pelo y aprisionando su mano. Cuando los espasmo remitieron, Lyon sonrió. Nunca había disfrutado más proporcionándole placer a una mujer. Desde luego, siempre había pensado en sus compañeras de cama, pero nunca hasta ese punto. Era una experiencia completamente nueva y enriquecedora. Mientras esa idea le cruzaba por la cabeza, ella movió una rodilla y él se colocó debajo de su cuerpo. —Tómame en tu interior. La mano de Millicent se desplazó lentamente entre sus cuerpos y, cuando ella cogió su virilidad, él cerró los ojos emitiendo un gemido. Le guió hasta su interior. —Ahora Millicent. Sus miradas se unieron al mismo tiempo que sus cuerpos. Lyon no se atrevía a moverse por temor a perder el control. Creyó que nunca volvería a experimentar esas sensaciones. El placer del sexo de ella aprisionando el suyo era increíble. Había vuelto a la vida y había sido gracias a Millicent. —Eres tan hermosa… Ella le contestó con una solitaria lágrima que rodó por su mejilla cayendo en la boca de él. La degustó y luego la besó, dominado por la pasión. Enterró los dedos entre sus cabellos. Cuando levantó el torso, él estuvo a punto de gritar de frustración. Ya estaba asqueada por su incapacidad para hacerle el amor, pensó. Sin embargo, en su rostro solo podía ver sorpresa y pasión. La oleada de ternura que le invadió estuvo a punto de ahogarle. Tumbado bajo su
Traducción Rosanic, corrección Cari 136

cuerpo, la vio tomar su rostro entre las manos para besarle los ojos, los labios y la barba. Luego empezó a moverse, tímidamente al principio. La mano de Lyon se crispó sobre sus caderas para animarla. Estaba claro que no era una experta en el amor. Simplemente, seguía su instinto y el ritmo que le imponía su propio cuerpo. Sus bocas volvieron a unirse y Lyon la dejó llevar la batuta. La presión se acentuaba cada vez más, la sangre resonaba en sus oídos; pero no quería abandonarse al orgasmo. No obtendría un verdadero placer si ella no lo obtenía también. Millicent aceleró el ritmo, sus mejillas enrojecieron… —Lyon —susurró contra sus labios—. Nunca… nunca he sentido… algo así. Él deslizó la mano entre ellos y, en cuanto la tocó, ella se estremeció con un grito. También Lyon había alcanzado el punto de no retorno y explotó violentamente en medio de una lluvia de fuegos artificiales. Los sonidos que salían del dormitorio eran muy explícitos: gemido de mujer y gruñidos de hombre. Violet se apoyó en la pared con la mano temblorosa y se acercó de puntillas a la puerta cerrada. Ya no sentía ni las manos ni los pies, ni el peso de la cesta que llevaba desde que había salido de Melbury Hall. Con total desprecio por sus principios y lo que le decía la voz de la razón, había ido hasta allí. Y ahora estaba asqueada delante de la puerta. Rogó que Ned hubiera salido y que fuera otro el que estuviera usando la habitación. Al no verle en la cena de los criados se había dicho que él se alegraría de que le llevara la cena a la posada. Pero ahora deseaba que no estuviera allí. Los sonidos subieron de volumen y la cadencia aumentó. — ¡Neddy! —Gritó una voz de mujer— ¡Oh Dios, Neddy! Violet tuvo un desvanecimiento y el contenido de la cesta se desparramó en el suelo a sus pies. Luego la sangre empezó a circular nuevamente por sus venas y llamó con fuerza a la puerta. Oyó un juramento ahogado y, un segundo después, Ned llenaba el umbral de la puerta con su elevada estatura. — ¡Joder! ¿Qué quieres? Tenía el torso desnudo y el pantalón abierto sobre sus caderas no ocultaba demasiado. Estaba loco de cólera, pero a ella le dio igual. —Te he traído la cena. Él bajó la mirada y le dio una patada a la cesta que estaba en el suelo. —Ya he cenado. ¡Lárgate! — ¿Quién está en tu habitación? — ¿A ti que te importa?
Traducción Rosanic, corrección Cari 137

— ¿Quién está ahí? —insistió ella empujando la puerta con todas sus fuerzas. dejó caer de nuevo el brazo. Y ahora te comportas como una perra en celo porque ves que estoy con otra. corrección Cari 138 . ¡Muy bien. —Me… me has pegado —balbuceó con incredulidad. — ¿Pero quien te crees que eres? Ella no vio venir el golpe y se encontró de repente pegada a la pared. Le cedieron las rodillas y se desplomó tapándose la boca con la mano. El puñal de los celos la golpeó con la fuerza de un látigo. Se limpió el labio ensangrentado con el dorso de la mano. golfa! ¿Con que derecho vienes aquí a montarme una escena? —Con el que me da ser tu amante. —Cambiarás de idea cuando lady Aytoun se entere de que me has seducido y me has golpeado. medio atontada. Su ropa. También le diré que me violaste y te pondrá de patitas en la puerta. estaba desparramada por el suelo. Me seguiste por todas partes. solo tienes que esperar a que te toque el turno! Ella se levantó para hacerle frente. — ¡Te lo merecías. Una mujer del pueblo. Te abriste de piernas de buena gana y deseabas hacerlo desde la primera vez que me viste. — ¡Sal de aquí! —gritó pasando por delante de Ned y yendo a sacudir a la joven que estaba hecha una bola bajo las mantas— ¡Fuera. No volverás a encontrar trabajo en los alrededores… Ned levantó el puño y ella se protegió el rostro. Traducción Rosanic. No podrás volver al pueblo. Ned la dejó entrar. —Yo era virgen y tú me poseíste. tapada con la sábana. pedazo de zorra! ¡Puta! Ned la sujetó por el hombro. Pero con una expresión de maldad. Hacía semanas que soñaba con que él le pidiera que se casaran. Me hiciste creer que tus intenciones eran honestas… — ¿Desflorado? ¿Intenciones honestas? —Se burló él— ¿Es eso lo que has aprendido en los libros? Son palabras muy importantes para que las use alguien como tú. ahogándose con las lágrimas— ¿Cómo te atreves? Él la dominaba con toda su estatura. la miraba con asombro. con los ojos ardiendo a causa de las lágrimas. Solo eres un perro vicioso y como tal serás tratado. incluso hasta Saint Albans porque quisiste. era en lo único que pensaba. El derecho que tiene una mujer a la que tú deshonraste y desfloraste mintiendo. Violet no podía apartar de su mente la imagen de ella y Ned haciendo el amor en esa misma cama. al igual que la camisa y las botas de Ned. Con una maliciosa sonrisa.

Ella se echó a reír. Se había quedado en lo de “hombre casado”. Intentó apartarse pero Lyon la retuvo por la cintura. La empujó con tanta fuerza que la mandó al suelo del pasillo. Sal de aquí porque tengo a una muchacha que me está esperando y ella si que sabe lo que es un hombre. Continuó vociferando pero Violet ya no le escuchaba. Ella ni siquiera soportaba pensar en ello. incluida tu maravillosa lady Aytoun van a prestar oídos sin preguntarte que viniste a hacer esta noche a mi casa? ¿Por qué te acostaste con un hombre casado? Yo no te he obligado a venir. — ¿Cortejarte yo? —Se carcajeó él empujándola con violencia hacia la puerta— Este es todo el cortejo que obtendrás de mi a partir de hoy. —Al final no te he quitado esto —observó señalando su camisón. Se sentía feliz y. Millicent. Solo quiero conocer mejor a mi esposa. Nunca en mi vida… — ¿Me hablarás algún día de tu vida? —la interrumpió él. Traducción Rosanic. —Estás mintiendo —murmuró—. —Soy demasiado puritano. acurrucada contra él. Lyon le estaba acariciando la espalda cuando ella notó que le retumbaba el pecho con la risa. Es imposible que me cortejaras estando casado.— ¿Y crees que toda esa gente. aunque todavía estuvieran unidos. corrección Cari 139 . Ahogó un sollozo. —Entiendo lo que quieres decir. Ahora ya puedes quitármelo. en toda mi vida. — ¿Qué pasa? Los ojos azules de él desbordaban ternura. Millicent estaba degustando el sabor salado del cuello de Lyon. —He podido comprobar hasta que punto —bromeó. Te advierto que no cuentes nada de esto en Melbury o te arrepentirás. Le apoyó la mano en el pecho. ha sido ni siquiera parecido a lo que acabamos de experimentar. Ha sido como si fuera la primera vez. no tenía ningún deseo de moverse. —Lo sé. permitiendo que sus dedos recorrieran el borde del camisón que seguía enroscado a la altura de sus caderas. A Millicent esas palabras le supieron a gloria. — ¡Y no vuelvas nunca más o conseguirás algo más que un labio partido! Le cerró la puerta en las narices. Levantó la cabeza. Has venido tu solita como la puta que eres. —No te estoy exigiendo nada. —Estaba pensando que nada. —Esos años han dejado de existir para mí. pedazo de estúpida. —Pero tengo calor.

— ¿Por qué? —Hace un mes en lo único que pensaba era en acabar con mi vida. No podemos permitir que Su Señoría sea victima de personas sin escrúpulos. sin embargo impidió que la mano de Lyon fuera más lejos. —De acuerdo. corrección Cari 140 . —Después —gruñó él apartándole la mano para poder acariciarla como quería. Le deshizo los lazos del cuello y levantó la tela tanto como pudo. y he creído que tenía la obligación de contárselo. este se apartó por si mismo. —Eres milagrosa. —No son acusaciones. la cual abandonó rápidamente la estancia. Y ahora. — ¿Cuándo fue la última vez que habló usted con el doctor Parker? — preguntó ella. —Pero no del todo. He pensado mucho en la seriedad del problema y también en la fuente. aquí estoy intentando decidir cual sería la mejor manera para convencerte de que volviéramos a hacer el amor. se tumbó encima de él y le levantó un hombro y luego el otro para que el camisón se deslizara sobre su torso. Traducción Rosanic. el doctor Parker. — ¿Sin escrúpulos? El doctor Tate le hizo una seña a su ayudante para que se fuera junto con su maletín y la viuda aprovechó para murmurar unas palabras al oído de una de sus doncellas. Ella sintió que renacía su deseo. Fingiendo enfado se puso a horcajadas sobre él y liberó su brazo derecho. milady. Le estaba acariciando los pechos y la curva del vientre.— ¿Es un reto? —Te he visto las intenciones —la provocó él. Capitulo 21 —Está usted haciendo acusaciones muy graves —le dijo secamente la condesa viuda al médico. —Ya casi lo eh conseguido. tan solo una información que ha llegado a mis oídos. Antes de que pudiera hacer lo mismo con el izquierdo. —Primero tengo que terminar de desnudarte. — ¿De verdad? El contacto del sexo de él entre sus piernas la hacía arder. y he decidido que debía decírselo por el bien de lord Aytoun.

—Estaba muy preocupado. ese tipo de cosas llevan su tiempo. ¿Es así? Traducción Rosanic. —Piense en la gravedad del asunto. Si el doctor Dombey murió por culpa de las diabólicas pociones que le administró esa esclava. y en su condición de esclava. supongo —respondió el médico secándose las manos en los pantalones—. Las palabras “poción diabólica” implican que está usted añadiendo brujería al delito de asesinato. —Perdón. —Milady. — ¿Podría usted resumir en pocas palabras lo que me acaba de decir a mí. —En resumen. Lo que en principio se consideró como una muerte natural pudo ser debida al veneno. Se sospecha que asesinó al médico al que sirvió durante años. estoy seguro de que sir Richard se lo podrá confirmar. A su edad. para que lo sepa sir Richard? Tate se inclinó con rigidez. El médico se volvió hacia Maitland buscando su apoyo. — ¿Quién lo sospecha? —La familia de ese hombre. — ¿Y que fue exactamente lo que le dijo sobre el estado de salud de mi hijo? El médico enderezó los hombros. Incluso los detectives de Bow Street. Llamaron a la puerta y entró sir Richard. si hicieran una investigación… —Que no es el caso —cortó lady Aytoun. Por las autoridades. —La información se refiere a una esclava que vive en la misma casa que lord Aytoun… —Su información es falsa —le cortó la anciana—. ya ha sufrido bastante sin necesidad de que nadie la calumnie. Beatriz le pidió a un criado que le colocara bien los cojines y luego volvió a dirigir la atención al médico. milady… Me llegaron alarmantes noticias sobre ella. ¿Qué mas da que sea acusada oficialmente o no? —La diferencia son las acusaciones falsas —contestó tranquilamente el abogado—. milady. La mujer a la que se refiere ya no es una esclava si no una persona libre.—Hace dos días. —Aunque lo hicieran. Sin los cuidados apropiados y las visitas regulares de un médico cualificado. señor. Para ser completamente honesto. teme que de un momento a otro vaya usted a recibir una triste noticia. cree que la vida de lord Aytoun corre un grave peligro. corrección Cari 141 . no tiene ni idea. — ¿Y ha sido capaz de emitir un diagnóstico así sin ir ni una sola vez a Melbury Hall? —Un buen médico ve más allá de las apariencias cuando se trata de sus pacientes. señor. milady.

Sir Richard volvió a entrar después de dar un discreto golpe a la puerta. —Esta mañana he recibido una carta de su hijo. Parece que. Acompáñele. Aparentemente.—Lo único que quiero decir es que si se piensa en la más que probable posibilidad de que esa mujer asesinara a su amo. señor. le han asignado la mejor habitación de invitados. —¿De Lyon? Traducción Rosanic. más que por lealtad a mi familia. Hay gente en el pueblo cercano a Melbury Hall que dicen que la mujer es una gran curandera. Al ver sus hombros encorvados. —Milady… —Seguro que yo misma encajo en esa descripción. Millicent le estaba haciendo mucho bien. solo para que la vieja esclava tenga libertad de acción. Y ahora. Él se sentó en el sillón de siempre. Demasiado quizá. no creo en los rumores que lanzan los canallas y tampoco sospecho que todas las ancianas de ojos penetrantes sean brujas. cosa que sabemos que es frecuente en las islas. Por primera vez desde hacía meses. —Mi hijo no está entre las “garras” de esa mujer. — ¿Ahora está usted acusando a lady Aytoun? —preguntó sir Richard. desde que llegó a la casa. milady. Si ha engañado a su nuera. —Me limito a repetir lo que me han dicho —se defendió Tate—. Su nuera le ha prohibido al doctor Parker que vaya a Melbury Hall. milady. También se la ha visto en la farmacia de Saint Albans. le sugiero que se marche antes de que me enfade de verdad. Todos los informes que le llegaban de Melbury Hall indicaban que el estado de salud de Lyon estaba mejorando. —Cierto. Maitland. si… — ¡Basta! —Gritó la condesa viuda— Es obvio que está usted aquí por algún tipo de lealtad con sus compañeros de profesión. doctor Tate. Pero para ser completamente franca. La condesa despidió a las doncellas con un gesto de impaciencia y se puso a mirar por la ventana con expresión sombría. la condesa viuda debería sacar rápidamente a su hijo de las garras de esa mujer antes de que vuelva a hacerlo. —Al contrario. al lado de la ventana. —Llevo ya algún tiempo siendo su médico. murmuró unas vagas disculpas y retrocedió hasta la puerta. No quería creer ni una palabra de toda esa sarta de estupideces. —Entonces no se quede parado ahí como una estatua. amigo mío. se permitió tener esperanzas de que todo se arreglara para su hijo. — ¡No me diga que se ha creído todas esas tonterías! Él negó con la cabeza a modo de respuesta. Dígame que es lo que le preocupa. la condesa viuda se dio cuenta de que algo no iba bien. señor. Derrotado. corrección Cari 142 .

milady… —Nada de discusiones. Pero me parece que el mejor modo de forjarnos una opinión es que me acerque a comprobarlo por mi mismo. Iré yo. —La urgencia del problema no nos permite esperar a que esté usted lo bastante bien para… —Iré esta misma semana. —Señal de que se encuentra mejor. —Pero. La única diferencia es que no vamos a tener tiempo de avisarla. en la carta. —No es necesario que se moleste. De ese modo podré comprobar su mejoría y veré si hay algo extraño. ¿Qué es lo que le molesta entonces? —Antes de que escuchara las acusaciones de Tate no me molestaba nada. — ¡Esa es una excelente noticia! Y una prueba más de que esos idiotas no saben lo que dicen. Traducción Rosanic. milady — sugirió Maitland—. esto nos permitirá abandonar esta siniestra ciudad. —Pero usted no se encuentra… — ¿Quién lo dice? Millicent me invitó hace tiempo y acepté ir a visitarla cualquier día. corrección Cari 143 . —A lo mejor no deberíamos tomarnos todo esto a la ligera.—De Lyon. pide que se le envíe algo de la herencia Aytoun a Melbury Hall. —Al menos. — ¿Y? Son suyas de modo que puede hacer lo que quiera con ellas. Pero pensándolo mejor… — ¡Suéltalo de una vez! —Su Señoría. La única persona que puede poner punto final a toda esa cantidad de estupideces soy yo. Además. Es la primera vez que le escribe desde su matrimonio ¿no? —En efecto. — ¿Qué es lo que quiere exactamente? —Habla de las joyas que están aquí. suponiendo que tenga. sir Richard. La mejoría que se ha producido en Lyon es notoria. sir Richard. No olvido el hecho de que los médicos siempre se apresuran a dar noticias alarmantes. Tendré la excusa de llevarle a lord Aytoun lo que me ha pedido. —Como quiera. La respuesta de la anciana no se hizo esperar. —También me pide que contrate un ayuda de cámara porque Gibbs ha sido nombrado administrador de la propiedad. en Londres. milady. — ¡Estupendo! Ya es hora de que ese enorme escocés utilice un poco su cerebro. Haga todos los preparativos necesarios. permítame que la acompañe.

estaba depositada en un tonel al lado de la cama. Solo había dos mozos trabajando en silencio dentro del establo. iré yo al establo en tu lugar. No tenía ningún derecho a golpearla. Hasta ahora no se había dado cuenta de la horrible manera en que la había tratado Ned. buscando una excusa para no entrar. Deseaba quedarse en Melbury Hall pero temía el momento en el que la echarían de allí. dedal e hilo y empezó a trabajar. Bess. efectivamente Ned estaba casado. me reuniré contigo después. Siempre se preocupa por todo. Violet sacó aguja. Esa mañana estaba ya resignada. ni siquiera has desayunado.—He chocado contra el quicio de la puerta —le explicó Violet a la compañera que le miraba el cardenal de feo aspecto que tenía en la comisura de la boca—. no es nada. ¿Cómo había podido echar a perder su vida en tan poco tiempo? Las dos jóvenes bajaron juntas. La pequeña estancia era luminosa. Violet se detuvo. para lamerle las manos antes de volver a tumbarse en la paja. Le dio una arcada al pensar que el mundo era muy injusto. El perro de Moisés. A decir verdad. —Tengo que ir a ver como está el perro de Moisés y prometí ocuparme de que estuviera cómodo. corrección Cari 144 . Al parecer. Pero mientras se dirigía hacia los establos se dio cuenta de que aunque hubiera sido engañada llevaba la señal de su vergüenza marcada en la cara. pero es posible que se lo hubiera merecido… ¡Ned! Se corrigió. pero en el umbral de la puerta de la sala donde desayunaban los criados. Había sido maltratada. —Seguro que Moisés ya está allí… Violet ya se había ido y se estaba poniendo el chal sobre la cabeza. — ¿Entonces porque me has pedido que fuera yo a ayudar a lady Aytoun a vestirse esta mañana? —Me sentía como una tonta y ya sabes como es —contestó Violet poniéndose un poco más de polvos blancos encima del morado—. al menos eso es lo que habían oído decir varios criados. —Tengo que ir al establo. la ropa estaba ordenada y la pila de ropa que había que repasar. Entra. limpia. vino dando saltitos con su pata rota sólidamente entablillada. Pensé que si esperaba uno o dos días. De verdad. Se tragó las lágrimas con el corazón en un puño. Violet. Ella cruzó el espacio para ir hasta la habitación contigua que era la que le habían asignado a Moisés. Violet negó con la cabeza dirigiéndose hacia la salida. Violet había visto contusiones peores que las suyas en el rostro de su señora en los tiempos de su primer matrimonio y sabía que lady Aytoun no se dejaría engañar con el cuento de la puerta. no empezaría a decirme que tuviera más cuidado y todo eso. Eso es lo Traducción Rosanic. —Vamos.

¿Quién Violet? Ella agachó la cabeza. Sacudió la cabeza. Le mataré. —No quiero que mates a nadie por mí. —… se ocuparan de los anexos y de la restauración de la escuela. El pequeño grupo se había mostrado inquieto y ruidoso y ella paciente y animosa. Las lágrimas le caían por las mejillas. Su vida había cambiado. Ambos parecían preocupados. Lyon se reunió con Millicent en el comedor de los criados donde ella estaba dando la lección a los niños. teniendo en cuenta el crecimiento que esta experimentando Knebworth. Lyon hizo un gesto con la cabeza al reverendo sin haber escuchado nada de lo que el otro le decía. Estaba a años luz de la visión que tenía Emma sobre Baronsford. Moisés. corrección Cari 145 . —Violet esta herida —dijo arrodillándose ante ella para apartarle el chal —. Debería haber sospechado que Bess no iba a mantener la boca cerrada. Y aunque sea algo sin Traducción Rosanic. Ella agarró el enorme puño de Moisés entre sus manos y sacudió la cabeza. la vida era sencilla. La mujer del pastor estaba hablando mientras la mente de Millicent estaba en otro sitio. Se preguntó si estaría pensando en lo mismo que él llevaba haciendo desde por la mañana… en su noche de amor. sentada al lado de la ventana en compañía de la señora Trimble. pero Moisés parecía hervir de ira. Todo había cambiado.que les sucedía a las mujeres como ella. No tardaron en entrar Amina y Jonah seguidos de Moisés. Ahora sé que estoy bien aquí. —Nadie hace daño a Violet. Había creado un oasis de paz donde todos trabajaban y progresaban contentos. Él tampoco quería revivir el pasado. Esa mañana. ¿Cómo había podido parecerle insulsa? Cada vez que la miraba descubría un nuevo aspecto de su belleza. Gracias a Millicent nadie lloriqueaba por el sufrimiento pasado y lo que hubiera podido ser. Las mujeres lo bastante locas como para entregarse a un hombre sin pensar en las consecuencias. Se oyeron voces en el establo y se tapó más la cara con el chal. antes de que llegaran los invitados. como si debajo de cada capa que la protegía apareciera una mujer diferente. Estás aquí y ya me encuentro mejor. Se concentró en el perfil de su esposa. Amina le traía un plato de sopa y Jonah una taza de madera. —Los condes de Stanmore creen que ya es hora. Admiró su rostro radiante. Desde que se habían casado estaba cambiando a ojos vista. En Melbury Hall las alegrías eran sencillas. pero él se la volvió a levantar cogiéndola suavemente por la barbilla.

Millicent. ¿Sería por el mismo motivo? Ella se levantó de repente y se acercó a la ventana.precedentes llamar “Cunningham” a la escuela. —Cuénteme lo que sepa. lord Stanmore y yo somos contrarios a la esclavitud y Wentworth nos consideraba sus enemigos. corrección Cari 146 . Y también era escocés. Cunningham. — ¿Un duelo? —No. El desgraciado episodio se produjo por una diferencia de opinión entre ambos sobre la manera en que se trataba a los negros en Melbury Hall. —Los que lo presenciaron —dijo tranquilamente el reverendo— vieron a Wentworth disparar a Cunningham. le contaré toda la historia. a ellos les parece que será como rendirle un homenaje a su memoria. cuando me haga usted el honor de venir a visitarme a Knebworth. descompuesta. Lyon quiso convencerse a si mismo de que se trataba de simple curiosidad y no de celos lo que le incitó a continuar. Algún día. después de echar un rápido vistazo a Millicent. milord. Pero lo que se esconde tras esa desgracia es demasiado triste para hablar de ello en una tarde tan hermosa como esta. —Por supuesto. — ¿Si? ¿Un accidente de caza? —No creo. — ¿Entonces se trató de un asesinato? —insistió Lyon. Traducción Rosanic. milord… Se hizo un pesado silencio. — ¿Cómo murió? El reverendo vaciló un poco. —De un disparo de fusil. —Tengo entendido que era joven. pero quería saber fuera como fuera. Lyon recordó que también había tenido esa mirada de dolor durante la última visita del pastor. —Yo no estaba presente cuando sucedió. Trimble se aclaró la garganta y. Una excelente idea. Intentaré convencer a mi esposa para que me lleve. milord. milord. Todavía tengo mucho que saber sobre mi nueva casa y mis nuevos vecinos. empezó a explicar: —Fue un altercado en el cual Cunningham murió en el bosque de Melbury Hall. Parecía evidente que Millicent no había amado a su primer marido. ¿Cuándo murió? —Hace año y medio. —Debía ser aproximadamente de su edad. Lyon deseaba entender. se miró las manos. —A principios de la semana que viene —prometió—. el papel que había desempeñado Cunningham en su vida.

sin embargo tampoco quería que el pasado se interpusiera entre ellos. Y creo que no me equivoco al decir que los dos queremos que esta vez hayamos acertado. —Si quieres saber cosas de Knebworth me encantará contártelas. espero lo mismo por tu parte. es conmigo con quien debes hablar. — ¿Aunque te afecte directamente? —Si —contestó ella decidida a ir hasta el final—. Por supuesto. Y ¿Cómo hubiera podido encontrar respuestas cuando ni siquiera sabía en que iba a consistir nuestro… compromiso? ¿Cómo hubiera podido hacer las preguntas adecuadas? — ¿Te arrepientes de lo de esta noche? Millicent se volvió y la vulnerabilidad que leyó en el rostro de Lyon le abrió los ojos. Seguramente conseguiste las respuestas a todas tus preguntas. Gibbs me ha comentado que el día de nuestra boda pasaste mucho tiempo hablando con mi madre. Él la sentó sobre sus rodillas y Millicent le rodeó el cuello con los brazos. lo único que quería era conocerla mejor.—No tenías derecho a hacerle tantas preguntas al vicario —le dijo Millicent ligeramente irritada después de haber acompañado a los invitados a su carruaje. —Lo que quieras —le aseguró. pero no hay nada en nuestra relación que haya seguido los cauces normales. —Creo que ya lo sabes todo sobre mí. —Ven aquí —dijo con voz temblorosa. Nos lanzamos ambos a este matrimonio sin saber prácticamente nada el uno del otro. Ella no lo dudó ni un segundo. — ¿Me contestarías? — ¡Por supuesto! — ¿Puedo preguntar cualquier cosa? —la desafió él con sus ojos azules más penetrantes que nunca. Ese hombre no era Wentworth. pero ni tú ni yo sabíamos en lo que nos estábamos metiendo. Y si crees que te estamos escondiendo algo. No se trataba de acusaciones ni de falta de confianza. Después de la ceremonia me pusieron en tus manos. —Ambos hemos estado casados antes. Ella se negó a morder el anzuelo. Traducción Rosanic. —Lo siento si crees que he ido demasiado lejos. La falta de confianza fue lo que amargó su matrimonio con Wentworth. —“Mucho tiempo” fueron menos de dos horas. corrección Cari 147 . — ¿Cómo puedo arrepentirme de la mejor noche de mi vida? Él la miró durante lo que pareció una eternidad y luego extendió una mano hacia ella. Se apoyó en la puerta. Y a pesar de eso las circunstancias han cambiado tanto desde el primer día… La apretó más contra él.

Pronto cumpliré treinta años y no hay nada en mi vida de lo que pueda estar orgullosa. Cuando miro hacia atrás solo veo fracasos. —Si Gibbs no hubiera llegado a tiempo también hubieras descubierto otra cosa… — ¿Qué? Con los ojos llenos de malicia. — ¡Estás equivocada! Basta con ver Melbury Hall tal como está ahora. La besó con una pasión que no dejaba ninguna duda sobre su sinceridad. — ¿Mientras tu larga lengua me lanzaba insultos? —le provocó ella. Después de mucho pensarlo he llegado a la conclusión de que la fuente de los problemas fue mi falta de confianza. Tú no me has hecho ninguna pregunta pero yo te estoy dando explicaciones. Se negaba a pensar que su unión podía no durar demasiado. con tus voluptuosas curvas pegadas a mi cuerpo. Suspiró. me obligaste a darme cuenta de que mi virilidad no estaba definitivamente muerta. —Entonces fue cuando descubrí que tenías un carácter asqueroso. Soltó un botón y pasó a ocuparse de otro. — ¿Sabes la suerte que tengo de ser tu marido? Millicent no pudo contener las lágrimas. —Lo que la condesa viuda seguramente no te dijo sobre mi matrimonio es que no era tan idílico como ella hubiera deseado. ¿Recuerdas el día de mi llegada a Melbury Hall? —Te habías caído del asiento del carruaje. —Y tu me estás devolviendo la salud —dijo él jugueteando con los botones de su recatado vestido— Has conseguido hacer que me olvide de mi temor a quedarme inválido para siempre. le cogió la mano y la posó sobre su evidente excitación. Eres una maravilla. —A tu lado me siento querida —susurró contra su boca—. Me convencí a mi mismo de que los fantasmas eran reales y reaccioné ferozmente cuando esas sombras hubieran podido ser aclaradas con facilidad. Estoy divagando. Me convertí en un maestro en no hacer preguntas y actuar a la menor sospecha. un tesoro. Traducción Rosanic. Deseada.Millicent asintió contra su cuello. corrección Cari 148 . No preguntaba pero esperaba que me lo confesaran. —Y ahora lo estoy haciendo de nuevo. —Ese día. No quería hablar de mi pasado porque es una larga serie de desdichas y trágicos acontecimientos. Lo que has conseguido se refleja en los ojos de todos sus habitantes. —Eso también está olvidado —respondió el sonriendo—. —No estás divagando —replicó Millicent incorporándose para mirarle a los ojos—. —Y tú intentaste levantarme.

era tranquilizador estar en la semioscuridad del dormitorio donde sus defectos se difuminaban con la penumbra. que te desnudes y que vuelvas a mi lado? — ¿Desnudarme? —susurró ella. —Llevo soñando con esto toda la mañana —confesó él. Ella obedeció con dedos temblorosos. —Creo que no puedo ir más lejos. Por fin los rizos quedaron libres cayendo sobre sus hombros y echó la cabeza hacia atrás.Ella acarició la dureza que se notaba a través de la tela de los pantalones. corrección Cari 149 . Todavía no. Ella contuvo el aliento. — ¡Eres tan hermosa! Se inclinó hacia ella y le pegó la tela contra la cintura mientras se apoderaba nuevamente de sus labios. Estoy demasiado incómoda por… —Ve aquí. —Me haces tener ideas lascivas. pero al volverse le entraron escrúpulos. El cariñoso apelativo le reconfortó el corazón. Cuando le acarició el vientre. — ¿Quieres hacer el amor aquí? — ¿No es lo bastante excitante para ti? Ella fue a echar el cerrojo a la puerta. asintió sin pensarlo. Debajo de la camisa se podían notar sus pezones erguidos. Apoyó la espalda en la puerta. cualquiera podía pasar por delante de la ventana o llamar a la puerta… Y además. Quiero contemplar ti bonito cuerpo. Le temblaba todo el cuerpo y sin embargo él no la había tocado. Ella se las quitó una a una. Quítate las horquillas. tocarte y besarte por todas partes antes de sumergirme en tu interior. El emitió un suspiro de placer. Millicent hundió los dedos en su pelo. —No ofrezcas resistencia —dijo él acariciándole los pechos—. —Toda entera. Obedeció. Lyon dejó al descubierto un hombro y un seno. obedientemente y el aprovechó para entretenerse con sus pechos. — ¿Por casualidad esas ideas te están diciendo que cierres la puerta con llave. Traducción Rosanic. Lyon le abrió el corpiño dejando al descubierto el encaje de su camisa. Todavía era de día. —Siempre me pareció que era vulgar. — ¿Quieres ser mis manos? Ahogándose en la magia de sus ojos azules. Sacó las piernas del vestido y se acercó lentamente a él. —Ábrete el corpiño. —Tienes un pelo maravilloso. aburrida y fea –murmuró ella—. Y estoy luchando contra algo en mi interior que quiere salir a la luz. mi amor. —Termina de desabrocharte el vestido. No luches contra la pasión que está despertando en ti. El último botón era el de la cintura.

Se puso de pie entre las piernas de Lyon. en el preciso instante en el que subieron juntos al paraíso. Él acarició por fin su intimidad y ella gritó su nombre cuando el orgasmo se apoderó de su cuerpo. Él le cogió el rostro entre las manos y luego las hizo resbalar a lo largo de su cuerpo arrastrando la camisa hasta que no fue más que un montón a sus pies. Millicent desabrochó la camisa de Lyon y siguió con las yemas de los dedos los contornos de su musculoso pecho. Bajo la tierna y admirada mirada de Lyon. Millicent estaba más allá de todo pudor. —Quizá debiéramos esperar a que… —No esperaremos nada en absoluto. el carruaje y cada una de las habitaciones de la casa… Ahora deja que te mire. Millicent. Entonces. —Me parece que todo el mundo sabe ya lo que hemos estado haciendo esta noche. —Y probablemente sepan también lo que estamos haciendo ahora. les devolvió un poco a la realidad. Sería mejor que dejaras de preocuparte de los demás porque tengo la intención de probar las ventajas que ofrece el jardín. se sentía efectivamente hermosa. supo que no solo le amaba por la felicidad que le proporcionaba a su cuerpo. —Eres preciosa. Los ojos de Millicent se llenaron de lágrimas. Ella le desabrochó los botones de los calzoncillos y se puso a horcajadas sobre él. introduciéndole profundamente en su interior. corrección Cari 150 . Traducción Rosanic. Le deslizó la otra hombrera y se la volvió a sentar en las rodillas.El sonido de dos criados que pasaron por detrás de la puerta cerrada. —Pero si la señora Page viene a buscarme o si Gibbs te necesita… ¿Qué vamos a hacer? —Les diré que le estoy haciendo el amor a mi mujer y que se vayan al diablo. —Ahora hazme el amor.

Y si lo fastidia todo. Londres no era Jamaica. está noche no fallaré. llenando el ambiente de efluvios a desperdicios y excrementos varios que Harry no quería ni siquiera imaginar. Traducción Rosanic. Si no hubiera fracasado miserablemente en la subasta no estaríamos en esta situación. los perros darán cuenta de su cuerpo en este apestoso canal. efectivamente.Capitulo 22 Cuando el coche se detuvo cerca de Fleet Bridge la peste que emanaba del canal les cortó la respiración. pedazo de inútil. corrección Cari 151 . —Lo veré. El hombre lanzó un vistazo al que le había contratado. ya lo verá. —Si. el cual estaba sentado frente a él con el bastón entre las rodillas y una pistola en la mano. señor. — ¿Lo ha entendido? —Estaba diciendo Hyde cada vez más furioso— La culpa es toda suya.

Y no voy a dejar este asunto en manos de estúpidos como usted o como Platt o ese vanidoso de Cranch que cree que ha nacido para conquistar el mundo. para ver si su plan da resultado? El bastón de Hyde le inmovilizó contra el respaldo del asiento. Suba por el camino hasta la señal con forma de cordero. señor. —Ahora lárguese —ladró Hyde—. y solo me fiaré de mi mismo para librarme de esa bruja. Recuerde la señal del cordero e intente vigilar su espalda. No. —Se le ve un poco distinto. Les pagará una guinea a cada uno con la promesa de darles más después. planes de emergencia. Harry miró hacia fuera. Media docena. Estaba pensando que sería mejor avisar a lady Aytoun. pero ese Platt parece estar convencido de poder hacerse con la mujer gracias a los testigos que la acusan de bruja. En la esquina verá una taberna propiedad de un hombre al que llaman El Turco. Les dirá que se queden con lo que les va a dar esta noche. Allí encontrará a los hombres que necesita. pero que habrá una recompensa mucho mayor si tienen que acompañarnos para secuestrar a la esclava. —Con su permiso —dijo Will con una ligera vacilación mientras le afeitaba la garganta a Lyon—.—Si. Harry asintió débilmente con la cabeza. ¿No deberíamos esperar un poco antes de… darles dinero a esos criminales. corrección Cari 152 . Pero no recibirán nada si se lo cuentan a alguien. Su patrón tenía razón en lo que respectaba a Ned Cranch. de lo contrario se va a morir de espanto al ver su nuevo aspecto. No le pago para pensar. Harry sentía nauseas solo de pensar en la porquería que flotaba en las oscuras aguas. —No le decepcionaré. El albañil sabía como seducir a las chicas pero solo era un fanfarrón. Traducción Rosanic. Solo tienen que esperar a que les digamos cuando ha llegado el momento. señor. Nos volveremos a poner en contacto con ellos dentro de unos quince días y tendrán que estar preparados para partir. —Escúcheme bien. señor. ¿Lo ha entendido bien? — ¿Les digo que se queden con la guinea aunque al final no les necesite? — ¡Pedazo de idiota! ¿Cree acaso que se la iban a devolver? Tendrá suerte si sale vivo de ese antro. señor. —Si. con el pelo cortado y sin barba. Tengo planes. No tenía ningún deseo de meterse en ese nido de ratas. no confío en ninguno de ustedes. —Por lo menos. ¿Lo sabe lady Aytoun? —Se diría que tienes miedo. —Le ruego que me disculpe. milord. —Recuerde lo que le he dicho.

pero parece usted un hombre distinto. A veces. Lyon vio a Ohenewaa entrando en la habitación. corrección Cari 153 . pero al contrario que en veces anteriores. Movió los dedos de la mano derecha. Detrás de él. El lacayo le limpió la cara y retrocedió para admirar su trabajo. Totalmente feliz. El movimiento de los dedos de su mano derecha.— ¿Morir de espanto? La risa de Lyon resonó en el cuarto. —Un poco. También a ella tenía que enseñarle su mejoría. Al contrario que los médicos que le habían tratado desde su accidente. cuando hacían el amor. al menos eso es lo que Lyon esperaba. Con todo el respeto. lleva pidiéndome que me afeite desde el primer día. En ese momento le estaba mirando las piernas. milord. Seguía preparándole los ungüentos que luego Millicent le aplicaba. Pero había decidido esperar hasta estar seguro para darle la noticia. Tenía otras cosas para sorprenderla. todavía no le he dicho nada. Ohenewaa creía que iba a curarse y le había devuelto las esperanzas. Lyon no hubiera podido decir porque. le costaba un montón no enseñárselo a Millicent. pero ya empezaba a pensar en hacerlo. pájaro de mal agüero! Will abandonó la habitación con una amplia sonrisa. Vagaba como una aparición por todas partes y él había terminado por acostumbrarse. Y no solo por su aspecto. — ¿Esto forma parte de la curación? —le preguntó él tocándose el mentón sin barba. No quisiéramos que le eche de Melbury Hall confundiéndole con otra persona. —No. estirando los pies tanto como le fue posible y volvió a encogerlos. su capacidad para doblar las rodillas y torcer los tobillos… Todavía no se atrevía a ponerse de pie. Will. Feliz. No había puerta cerrada que impidiera a la anciana negra entrar donde le daba la gana. Ohenewaa no repitió la pregunta y Lyon no fingió no haberla entendido. Los cuatro o cinco últimos días habían sido milagrosos. Estoy seguro que se sentirá feliz. ¿Se lo ha dicho? —Eso es lo que yo le estaba preguntando a Su Señoría —intervino el lacayo recogiendo sus cosas —. Estaba en deuda con ella y esperaba poder compensarla con creces. También a ella le debía mucho. pero su recuperación había avanzado a pasos agigantados. En realidad la mejoría era mínima. Puso a prueba su último descubrimiento. parecía ser constante y definitiva. Traducción Rosanic. Will que estaba concentrado en no cortarle no se dio cuenta de nada. — ¡Largo de aquí. —Maldición. Pero lo haré esta tarde.

—No hay ninguna magia en lo que veo o en lo que hago. pero Ohenewaa tenía razón: ya no dejaba que dirigieran su vida. Se estaba destruyendo a sí mismo. Lyon pensaba que nunca se recuperaría por completo de las heridas del pasado. — ¡Dios mío.—Esperaba poder hacer un movimiento digno de tal nombre. Ni sus conocimientos. Y no le carcomían por dentro. yo no podía permitirlo. Es distinta a lo que está usted acostumbrado. a veces. — ¿Es usted capaz de curar las almas tan bien como los cuerpos. — ¿Le ha hablado alguien de su primer matrimonio? La anciana le miró con los ojos semicerrados sin decir nada. no les esperábamos. Las pequeñas alegrías sin una recompensa pero las grandes pueden provocar un verdadero terremoto. Lyon la observó durante un rato mientras ella estaba atareada con sus frascos y sus vasijas. Luego se volvió hacia la mesa. Ohenewaa? Los ojos oscuros se encontraron con los suyos. Tiene que ejercitar su paciencia del mismo modo que los músculos. Pero todo esto —continuó señalando los frascos— solo son chucherías para hacer que piense de otra forma. —La cena… —La cocinera se ocupará de eso —dijo rápidamente la señora Page—. arrepentimientos. Traducción Rosanic. no estamos preparados! ¿Dónde vamos a alojarles? Millicent estaba muy nerviosa mientras contemplaba los carruajes que entraban en el patio. pero supongo que no va a ser posible todavía. pero ninguno de ellos tenía la confianza en si mismos que tiene usted. — ¿Usted cree que la culpabilidad es la que me ha impedido hasta ahora tener alguna mejoría? —Es usted quien ha pronunciado la palabra culpabilidad. encontrará la respuesta. Y también a algunos curanderos. No faltará de nada. —A lo largo de mi vida he conocido a muchos médicos —prosiguió él—. También he aprendido que. Remordimientos. Y está permitiendo que entre el presente. como andar o levantarla en mis brazos. tristezas… Si busca en el fondo de su corazón. lo está por los recuerdos. Está empezando a curarse porque ha empezado a abrir la puerta. no yo. —Todo llegará. Por el bien de su esposa. Su esposa aprecia las pequeñas cosas de la vida. —Recuérdelo —concluyó desde el umbral—. pero he visto muchos sufrimientos de verdad. Y lo que he aprendido es que las personas o se curan o se mueren. a dejar que el dolor desaparezca. Paso a paso. La mujer se dirigió hacia la puerta con sorprendente gracia. corrección Cari 154 . cuando el sufrimiento no está causado por razones físicas.

—No serviremos la cena hasta que haya descansado. Quería que la madre de Lyon se quedara tranquila. —Primero me gustaría ver a mi hijo. ¡Y justamente esa noche era cuando llegaban visitas inesperadas! Lady Aytoun y sir Richard ya se habían quitado los abrigos cuando llegó al final de las escaleras. No tanto para impresionarla como para demostrarle su eficacia. Les escoltó hasta el salón. —Si. Hubiera preferido que la advirtieran para que todo estuviera en orden para recibir a su suegra. Se detuvo en lo alto de las escaleras y se alisó el vestido de terciopelo verde con la mano. Al borde del pánico. El señor Gibbs irá a las habitaciones del administrador y dejará su habitación libre para sir Richard. avise a Su Señoría de que la condesa viuda y sir Richard acaban de llegar. Si a usted no le molesta. —Su Señoría no tardará en bajar a reunirse con nosotros. Traducción Rosanic. —Hace bien. Espero que haya tenido un buen viaje. ¿Por qué había tenido que elegir precisamente ese día? Siguiendo un impulso le había pedido a Violet que le buscara algo diferente para cenar con Lyon. pero ¿le gustaría tomar una copa de vino en el salón mientras le suben el equipaje? Millicent estaba haciendo un esfuerzo por ignorar la mirada penetrante de su suegra que la estaba mirando de arriba abajo. Cogió una bocanada de aire y se colocó un mechón de pelo detrás de la oreja. eso debería ser suficiente —murmuró Millicent apresurándose a ir a recibir a los recién llegados. milady. su llegada sin previo aviso la había cogido por sorpresa. Gibbs. corrección Cari 155 . milady. milady. Hace tiempo que esperábamos que viniera a visitarnos. —Un buen fuego les hará entrar en calor. —Bien. Millicent se volvió hacia el ama de llaves. Rodeada por dos doncellas y apoyada en un bastón con pomo de plata. Aunque hubiera sido ella misma quien invitara a la madre de Lyon a visitarles. —Horrible e interminable. la condesa viuda interrumpió las palabras de bienvenida de Millicent haciendo un gesto con la mano.—Por favor. puede dormir con su marido y de ese modo podremos preparar la habitación para la condesa viuda. de manera que su vestido tenía un profundo escote y su peinado era de todo menos práctico. — ¿Podremos realojar a todos sin mover a Ohenewaa? —Seguro. Bájele al salón en seguida. Millicent vio la mirada de entendimiento que intercambiaban la anciana y su abogado. —No voy a disculparme por venir sin avisar.

Volvió. —Como comprobará dentro de unos instantes —continuó Millicent—. Su Señoría ahora controla perfectamente sus pensamientos y es consciente de sus actos. Nos dimos cuenta de que la experiencia y los conocimientos de Ohenewaa con las hierbas medicinales le eran beneficiosos a su hijo.Sir Richard examinaba la escalera de mármol y los frescos que decoraban los techos. pero el caballero elegante. Millicent no vio ninguna razón para ocultar la verdad. su salud ha mejorado mucho… sobretodo en cuanto a su estado de ánimo. Sin embargo no podía dejar de percatarse de la incertidumbre que se leía en su expresión. Traducción Rosanic. con el corazón en un puño. Les hizo una seña a los criados para que abrieran las puertas del salón. — ¿Cómo se encuentra lord Aytoun sin que le visite ningún médico de Londres? —preguntó. Estaba sencillamente preciosa. El vestido se le pegaba al cuerpo como una segunda piel. Ohenewaa cree que no tardará mucho en recobrar el uso de sus extremidades. Su transparente mirada se posó sobre los recién llegados antes de mirarla a ella. sir Richard. —Si. Esperaba que su marido ya estuviera allí. — ¿Entonces es que contrató un médico de los alrededores para que se ocupara de él? —No. De hecho. de mala gana. — ¿Y eso que significa? —preguntó secamente la condesa viuda. Ya no toma sedantes y tampoco depende de las drogas. Pero ha seguido en tratamiento. Millicent retrocedió un paso. sabrá que acababa de contratar a la ayudante de un médico que había muerto. Lyon solo tenía ojos para su mujer. —Si recuerda el día que nos conocimos. No fue necesario hacerlo. la atención a los invitados. como le escribí a lady Aytoun. Lo que más hubiera deseado era poder estar a solas con ella para decirle lo hermosa que la encontraba. corrección Cari 156 . perfectamente peinado y afeitado que les esperaba sentado en su sillón al lado de la chimenea no podía ser su esposo. —La anciana negra. Alguien había. el peinado era perfecto y los pequeños rizos que enmarcaban su rostro ponían de relieve la elegancia de sus rasgos y la sensualidad de su boca. —Muy bien. Estaba a punto de suceder lo que tanto había temido. Nuevamente los dos invitados intercambiaron una mirada de entendimiento.

cuando te paseas de este modo en pleno invierno. al igual que las preguntas de Ohenewaa. —Efectivamente. Había pensado abandonar completamente los negocios y que Perfore se encargara de todo y trajera a David de vuelta. —Parece no estar peor que la última vez que le vi. Pasa por favor. dirigiéndose después a Maitland—. dejándose caer en uno de los sillones antes de despedir a sus doncellas. Traducción Rosanic. Supongo que recibió mi mensaje. madre. — ¿Qué te parece? —le preguntó a Millicent. — ¿Qué tal va todo en Baronsford? —preguntó. pretendía mantener a salvo a su familia. un joven al que Walter Truscott enseñó y que estaba empleado en Baronsford para… —Me acuerdo de él —le cortó Lyon— ¿Se han tenido noticias de Perfore? Maitland sacudió la cabeza y Lyon lamentó haber hecho la pregunta. —Pareces un poco cansada. Los recién llegados parecían estar clavados al suelo y. Millicent también parecía estarlo. de ese modo la gente de Baronsford volvería a retomar su pacífica existencia. Las palabras de Long Will le volvieron a la mente. seis meses antes. dijo: —Pareces encontrarte muy bien. —Mi salud no se debe al clima —la corrigió Lyon. Estaré con ustedes dentro de unos minutos. Es evidente que el clima de Hertfordshire te ha sentado bien. corrección Cari 157 . También hemos traído con nosotros a Peter Howitt. pero no sabía si era por la inapropiada llegada de su madre o era que él la había contrariado de alguna manera sin querer. —Si quieren ustedes acompañar a Su Señoría. Maitland —continuó Lyon—. pero aparte de eso no has cambiado demasiado desde que me fui. supongo que debes encontrarte bien. pero no puedo levantarme para darte la bienvenida. Cuando se quedaron solos. yo tengo que ocuparme de unos pequeños problemas. Ven a sentarte cerca de la chimenea. madre. se volvió a los invitados. Decidió no preocuparla más y dirigió la atención hacia su madre y el abogado quienes al fin se habían acercado. milord. Pero Perfore se había negado a volver de las colonias. Lyon adivinó su nerviosismo. madre.. —Yo no puedo decir lo mismo de ti —declaró Beatriz. Era su manera de arreglar el futuro de todos.—Lo siento. Al poner la responsabilidad de la propiedad en manos de su hermano menor. Se llevó una mano a la barbilla. —Yo… yo… En vez de contestar. y le he traído lo que me pidió. En cuanto a ti. La condesa viuda le miraba con incredulidad. pensándolo bien.

—Entonces esa es la razón de vuestra visita. Maitland vaciló. milord. No era tanto las tierras lo que le preocupaba. como la gente que en ellas vivía. Odiaría pensar que me había equivocado con Millicent. esa mujer tiene pensado enterrarte. Seguro que nada agradable. —Me pidió usted que… —Por supuesto —le cortó Beatriz con su habitual franqueza—. Viendo la bondad de Millicent con todos los habitantes de Melbury Hall. voy a aprovechar la oportunidad para darte las gracias efusivamente por haberla escogido a ella. Y aunque este matrimonio me pareció absurdo al principio. Aturde a cualquiera que quiere escucharle sobre el peligro al que te expone Millicent —explicó su madre sonriendo—. ¿Hasta donde llega la mejoría que estoy viendo? —Todavía no puedo andar si es eso lo que preguntas. Traducción Rosanic. —Bruja o no.—Quizá pudiéramos hablar de eso más tarde. Tenía razón. a lo sumo dentro de quince días. Lyon tuvo la satisfacción de ver sus expresiones de asombro cuando estiró lentamente un pie. Lyon estaba tan drogado que no recordaba lo que le había dicho a su madre. — ¿A quien? —El doctor Parker rebuzna como un asno al que le hubiera picado un tábano cada vez que se menciona el tratamiento que te administra tu mujer. cuando tengamos más tiempo —contestó el abogado con una mirada de preocupación a la condesa viuda. según el doctor Tate. en esa época. —Pero creo que solo es cuestión de tiempo —añadió. milord. —Antes de que me cuente los detalles. impresionada. Y ahora. —De modo que han oído hablar de Ohenewaa. pero de una manera bastante menos halagüeña según lo que ha dicho de ella su esposa. No se habían visto desde el día que partió con destino a Hertfordshire. milord! —exclamó Maitland. corrección Cari 158 . Y. podía darse cuenta de hasta que punto su gente debía sentirse abandonada. esa mujer ha hecho un milagro —murmuró la anciana. y. —No te equivocaste —aseguró Lyon con la voz llena de ternura —. Hacía tanto tiempo que no se había preocupado del estado de la propiedad que Maitland se temía que la anciana estuviera demasiado cansada para aguantar una conversación que prometía ser muy larga. esto… Lyon se dirigió a su madre. ya que Lyon tenía miles de preguntas. Lyon respetó su deseo. hay algunos cosas que me gustaría dejar solucionadas ya —dijo la condesa viuda observándole atentamente—. — ¡Eso es maravilloso. —En efecto.

La convirtió en un hogar para ella y para todos los que trabajaban aquí. A pesar de los rumores que circulaban en esa época. La condesa viuda se dejó caer contra el respaldo del sillón como si acabaran de quitarle un enorme peso de encima. podría solicitar el divorcio. Poco a poco iban encajando las piezas del rompecabezas. —No lo sabía… —Es una razón suficiente. casi no la reconocí —continuó su madre con voz tranquilizadora—. Ya no es la misma mujer que conocí en Londres. Recobrar la salud para perder a Millicent era un precio que Lyon no estaba dispuesto a pagar. Recientemente habían compartido una desbordante pasión. es posible que ya no desee lo que exigió hace dos meses. A Lyon le dio la sensación de que el salón se oscurecía de repente. Había aceptado el desafío de ocuparse de él porque estaba enfermo. — ¿De que estás hablando? —La condesa hizo poner una cláusula adicional en el contrato. Ha cambiado tanto como tú. milord – explicó Maitland—. Traducción Rosanic. Millicent crecía cuando se sabía necesaria.—Gracias a Millicent y a su cabezonería he podido hacer tantos progresos. Tuve que recurrir a toda mi fuerza de persuasión para convencerla de que volviera a casarse. El alivio de los dos visitantes era casi palpable. —De modo que ha renunciado a esas estupideces de la anulación o el divorcio. — ¿Por qué? —Por culpa de su primer matrimonio —contestó lady Aytoun bajando la voz—. —Cuando la vi hace un momento. Muy feliz. era feliz. Si usted llegaba a curarse. Siempre le había parecido evidente que Wentworth era un ser malvado y sin escrúpulos. pero ni el uno ni el otro habían hablado de su futuro. No me ha dado ningún respiro. Por culpa del terrible trato que recibió por parte del monstruo de su marido. corrección Cari 159 . Lyon cerró el puño lleno de ira. madre. La quería demasiado. pero no se había imaginado que hubiera agredido a Millicent. Por culpa de la vergüenza que todavía le da enfrentarse a la sociedad. Hizo falta una buena dosis de trabajo y de valor para hacerse cargo de esta propiedad. Llamaron a la puerta y entraron dos criadas con la bandeja del té. —Por fuerza has debido notar que tu esposa es muy orgullosa —continuó su madre—. Sin embargo. a mi modo de ver. Es una luchadora. Pero la duda ya estaba plantada en el cerebro de Lyon. no levantaron ni un dedo para sacarla de esa terrible situación. para que una mujer no desee encontrarse nuevamente expuesta al matrimonio. Por culpa de la falta de cariño que ha padecido por parte de su familia. Está radiante de alegría. Aunque estuviera sin dinero.

La noche anterior había sido el olor de los nabos y el día anterior ni siquiera pudo retener en el estómago una simple taza de té. —… jamás tuvo un marido. continuaban reuniéndose casi todas las noches. —Si. El viento le enviaba ráfagas de lluvia y levantó la cara enfebrecida para recibir el frescor de la tormenta. Violet había sido bien recibida por todas en la época anterior a la muerte de Wentworth. contentas por estar juntas. Violet había buscado refugio al fondo de la choza que compartían cuatro negras en los bosques. Violet era bienvenida cada vez que deseaba estar con ellas. ahora tiene la oportunidad de poner a lord Aytoun al corriente de los espinosos asuntos de Baronsford. te estaba esperando —mintió. madre. a pesar de su nuevo estatus o de su matrimonio. Creo que ya está preparado para escucharle. El vínculo entre ellas se había creado cuando. Se sentía segura entre sus amigas y quería olvidar su angustia aunque solo fuera por una o dos horas. Esa noche le había sentado mal el queso. Esta noche estaba especialmente contenta. Violet prestó atención a la conversación. y menos que a nadie a Ned. Traducción Rosanic. Sir Richard. temiendo a su señor. —Aquí seguimos los horarios del campo. pero las otras. Llevaba quince días con náuseas y ya no podía negarlo por más tiempo: estaba embarazada. corrección Cari 160 . Cuando se habían convertido en mujeres libres. No tenía a nadie a quien confiarle sus problemas. — ¿Vas a venir esta noche? Se separó de la pared al oír la voz de Amina. Cenamos a las siete. pero dejó a un niño cuando la vendieron al doctor Dombey. Estoy un poco cansada y me gustaría descansar antes de la cena. Tener un hijo fuera del matrimonio… Iba a perder el trabajo y a cubrir a su familia de vergüenza. —Perfecto —dijo ella levantándose—. Fueron juntas a las cabañas recién restauradas. una de ella se había ido a Londres. Lyon la miró salir del salón preguntándose de que podía enterarse que fuera peor que la cláusula que Millicent había exigido que se incluyera en el contrato. Durante dos horas cosían mientras charlaban.—Voy a dejaros un momento –anunció lady Aytoun—. Amina y Jonah vivían allí y casi todas las noches se reunían con ellos otras antiguas esclavas. Violet se incorporó y se limpió la boca con el dorso de la mano antes de apoyarse en le pared de piedra. situadas detrás de los establos.

—Tuvo suerte de no perder la vida —comentó Amina. corrección Cari 161 . Gracias a Dios nunca la golpearon como al resto de nosotras. Con cada latigazo se acercaba más a nosotros. — ¿Problemas? —preguntó Violet. Por desgracia el niño murió al nacer. Algunos de nosotros fuimos vendidos a otras plantaciones justo después de eso. — ¿Pudo quedarse con él? — ¡Nada de eso! Para entonces el amo ya se había cansado de ella de modo que se quedó con el niño y entregó a Ohenewaa al capataz y a sus hombres. de modo que solo la veíamos cuando el médico iba a nuestra plantación. Pero volvió a escapar. Oí decir que Ohenewaa era una princesa Ashanti. Sus problemas comenzaron cuando creció. Esta vez fue un niño. Era muy joven cuando empezó a sobresalir. La esposa del amo se negó a que la ayudáramos en el parto. —No sé que edad tenía exactamente. Volvió a huir.—Nunca oí hablar de ello —dijo Amina posando su costura en las rodillas. —Si. Y siendo tan inteligente como era aprendió todo lo posible de Dombey. Cuando era pequeña era muy hermosa. —Fue hace mucho tiempo. La cogieron y la marcaron con un hierro al rojo vivo. Recuerdo que esa noche lloraba de dolor y de miedo. —No lo sé. de modo que la convirtieron en criada en vez de mandarla a trabajar a los campos como hice yo antes de que me enviaran a las cocinas. —Si. Ella también estaba enferma porque le costó recuperarse de la última sesión de latigazos. Dombey se la llevaba a todas partes. Fue entonces cuando tú y yo —dijo dirigiéndose a otra mujer— acabamos en las cocinas. a la que secuestraron cerca de un río sagrado en África. le acompañaba siempre —añadió la más mayor de todas—. ella se pasaba toda la Traducción Rosanic. —Dijiste que había dejado un niño —le recordó Amina. Todavía no había crecido del todo cuando se quedó embarazada por primera vez. Cuando ambos iban y venían de África. pequeña —contestó la mayor de ellas—. Puede que tuviera algo más de compasión que los demás. fue antes de que aprendiera como poner término al embarazo desde el principio. cuando el amo se fijó en ella. Pero no solo de él. —Me acuerdo de Dombey —dijo Amina—. —Lo más sorprendente es que cada vez que la atrapaban era más fuerte. Y dejamos de pensar en ella como en la puta del amo. Después de eso vimos a Ohenewaa muy pocas veces. —Le llamaron para atender a la mujer del amo que estaba en la cama con fiebre y allí se encontró con Ohenewaa. doce o trece años. —Me extraña que Dombey la comprara. Le hubiera gustado que Ohenewaa también muriera. No era mala persona. quizá. Pero ella era demasiado fuerte para ellos y se fugó. La trajeron de vuelta y la azotaron hasta hacerle sangre.

como de costumbre. Un verdadero dios. se sentía perdida. Pero también estaban su seguridad y su poder. ¿Quién sabe? — ¿Y de que plantación se trataba? —Insistió Amina— ¿Quién era el amo de Ohenewaa? —Era la plantación de Hyde. Allí fue donde empezó todo. Esa sensación de inseguridad no se debía solo a su aspecto físico. corrección Cari 162 . —Sobre todo para las mujeres. Si no hubiera estado tan afectada las hubiera subido con alegría. pequeña. se habían retirado inmediatamente después de cenar. Había retrasado cuanto le fue posible el momento de ir a la habitación de matrimonio. La joven subió lentamente las escaleras. Lyon evolucionaba demasiado rápido y ella no estaba segura de tener fuerzas para seguirle. Pero por primera vez desde su matrimonio. —Si. — ¿Qué le sucedió a su hijo? —preguntó Amina. La condesa viuda y sir Richard. —Era asombroso estar trabajando en una plantación y ver llegar a nuevos esclavos que ya la conocían —dijo la segunda mujer retomando su costura —. Capitulo 23 Había sido una tonta al creer que podía funcionar. Las dos ancianas se encogieron de hombros. sabía como solucionar nuestros problemas. —Creo que no llegó a saberlo nunca. Desde luego era mucho más hermoso de lo que había creído. Y aprovechó para aprender todo lo que pudo sobre la tierra de la que habíamos sido raptados. Como Dombey no era especialmente cuidadoso con los esclavos. Se convirtió en un enlace entre todos nosotros. Millicent abandonó el libro y se restregó los ojos. cansados por el viaje. y los lacayos.travesía entre la gente de nuestro pueblo. Traducción Rosanic. A lo mejor se convirtió en criado o en lacayo o en algo por el estilo. habían llevado a su señor al dormitorio para cambiarle. ella se pasaba todo el tiempo en la bodega curando a los enfermos y consolando a los demás.

Ha debido ser muy agradable para ti volver a tener noticias de tus negocios. corrección Cari 163 . de un hombre que se preparaba para hacerse cargo de su propia vida. —Agradable y preocupante. Puedes ir a acostarte. Miró el biombo que separaba un rincón del dormitorio y el camisón que Violet había dejado encima del sofá. — ¿Es un desafío? La sombra de una sonrisa que jugueteaba en sus labios puso nerviosa a Millicent. la cuál prefirió refugiarse en terreno más seguro. Esta noche había demostrado tener la fuerza. había visto a un hombre inteligente. El biombo le pareció un refugio y acababa de parapetarse tras él cuando alguien llamó a la puerta. pero esperaba encontrarle dormido. —No he tenido ocasión de decirte lo hermosa que estabas esta noche. —Me estaba preguntando si ibas a subir de una vez o si iba tener que ir a buscarte yo mismo. — ¡No! —Protestó Lyon— Ya me ocuparé yo de tu señora. Millicent notó que enrojecía. Y eso la atemorizaba. casi salvaje. Era Violet. —Ya me las arreglaré —murmuró—. ¿Piensas acostarte? Millicent se separó por fin de la puerta. Cerró la puerta y cruzó la habitación tan despreocupadamente como pudo para volver a la seguridad del biombo. Violet había llevado algunas de sus cosas a la habitación de Lyon. Cuando le había mirado en el transcurso de la cena. Pero puedo hacerlo sola. Déjanos. —Me hubiera gustado verlo —contestó ella apoyándose en la puerta. Lyon cerró el libro. El primer vistazo la sacó de su error. Lord Pennington. — ¿Está ya lista para cambiarse. era un hombre con el cual no tenía derecho a soñar. —Sir Richard y tu habéis estado hablando un buen rato en la biblioteca. pasa. Estaba recostado contra las almohadas con un libro abierto encima de las piernas. La llegada de Beatriz y de su abogado había despertado al hombre que dormitaba en su interior. —Dije que te ayudaría. —Yo… Gracias —balbuceó ella cada vez más emocionada. Se apresuró a abrir. un aristócrata muy lejos de su alcance. un miembro de la élite. Esa noche la habitación le parecía demasiado pequeña y la cama demasiado estrecha. milady? —Si. mientras hablaban de las cada vez más frecuentes revueltas en las colonias. Alguien había encendido una docena de velas y él parecía tan despierto como a medio día. Traducción Rosanic. —Ya lo sé —contestó ella con una voz que le pareció extraña—.Intuía que estaba recuperando su virilidad. cuarto conde de Aytoun.

que no me he preocupado de la situación en que estaba la propiedad. —Si desabrochas los primeros botones yo me ocuparé de lo demás. — ¿Te refieres al éxodo rural? Millicent estaba más o menos al tanto. Otros solo quieren ganar el suficiente dinero para pagarse el pasaje a las colonias. El tono de su voz había cambiado.—Los botones están en la espalda… Ella maldijo interiormente. Era su marido. Ven aquí. O sea. Después de todo ese hombre le había hecho el amor un montón de veces a lo largo de la semana. Comprendió de repente lo ridículo de la situación. Ella se sentó en el borde de la cama ofreciéndole la espalda. Salió de su refugio con el camisón apretado contra el pecho. Los pequeños granjeros. Ella le miró por encima del hombro. milady —dijo él dejando el libro en la mesilla —. habían empezado a emigrar. corrección Cari 164 . Él tenía razón. — ¡Ni de broma! —Gruñó él fingiendo estar ofendido— Es lo “demás” lo que me ha tenido obsesionado durante todo el día. — ¡Eres despiadado para negociar! —Ya que lo mencionas tengo algo que pedirte. —En los últimos meses he estado tan alejado de Baronsford. necesitaba ayuda. La mayoría de ellos están hambrientos y buscan trabajo desesperadamente. El dinero se había depreciado y los propietarios de las tierras habían subido los alquileres. mientras Lyon continuaba soltando los botones del vestido. No me había enterado de que las dificultades de las Highlands han llegado hasta la frontera. Millicent cerró los ojos sin decir palabra. —No volveré a afeitarme en la vida aunque me lo supliques de rodillas. que o lo tomas o lo dejas. — ¿Y bien? —insistió él. Era tan testarudo como ella. había leído algunos de los debates del Parlamento. al no poder ganarse la vida. Ella se tensó. Tenía el tono de un niño caprichoso y ella no pudo contener una pequeña carcajada. Necesitan alimentar a sus familias. — ¿De que se trata? —Necesito ir a Escocia y me gustaría que vinieras conmigo. Ahora ya sé que eres terriblemente guapo de modo que da lo mismo que sigas afeitándote. tanto moral como físicamente. Traducción Rosanic. —El daño ya está hecho —dijo—. —Sus deseos son órdenes. Lo actuales problemas habían comenzado unos diez años antes. —Sir Richard me ha contado que centenares de hombres atraviesan todos los meses las tierras de Baronsford. En los periódicos que le mandaba la condesa viuda.

—Hay que ir allí y explicarles que nunca les dejarás desprotegidos. La propiedad no funcionará si… —Sabes que lo hará. muchos de ellos habían temido que Millicent lo vendiera todo. Parece ser que temen que Baronsford sea la siguiente propiedad en caer en manos de los adinerados reformadores. —Estaríamos lejos unos quince días. —La subida de los alquileres no es su única preocupación —añadió Lyon —. La verdad es que está tan satisfecha por mi recuperación que tiene pensado quedarse Traducción Rosanic. —En realidad las granjas que fueron abandonadas por los grandes terratenientes se vendieron al mejor postor.—Leí una intervención en la Cámara de los Lores —dijo tranquilamente Millicent—. Los nuevos dueños están reagrupando las granjas y generalmente abandonan el cultivo para criar ovejas a gran escala. De todos modos. Se dijo que con la marcha de los grandes terratenientes la vida de los pequeños granjeros mejoraría. A los recién llegados les importan un pimiento los desgraciados que trabajan la tierra desde hace años. incluyéndoles a ellos. — ¡Eso es horrible! —Se escandalizó Millicent— ¿Y dices que Baronsford se ha visto afectado? —Algunos de mis vecinos han adoptado esas prácticas —dijo él cogiendo su mano—. Se han limitado a poner en la calle a familias enteras y han tirado las casas. Ella había notado la misma preocupación en la actitud de los negros de Melbury Hall cuando murió Wentworth. y se marchara. pero prefirió guardar silencio. Están decididos a sacar el mayor provecho posible a su inversión. Pero nunca les hubiera abandonado. creo que es principalmente cosa mía y que debo hablar directamente con los granjeros. No puedo alejarme de Melbury Hall durante tanto tiempo. —Supongo que estaba demasiado ocupado para volver de las colonias y arreglar el asunto. Como yo he estado mucho tiempo ausente. —Aquí me necesitan. Después del accidente dejé mis asuntos en manos de mi hermano Perfore. Tu madre… —Esta noche me ha dicho que no iría más lejos de esta casa. a lo sumo un mes. Millicent ya lo sabía. —La gente no va a soportarlo durante demasiado tiempo. han empezado a correr rumores entre los inquilinos. —Yo también lo creo y mi gustaría que vinieras conmigo. —Pueden acompañarte otras personas. Al ver que ella hacia amago de levantarse. —Eso es imposible —protestó ella—. —Tus empleados son gente experimentada y no hay ninguna razón para que no confíes en ellos. Aunque se hubieran sentido aliviados por el fallecimiento del tirano. Lyon la retuvo con firmeza. corrección Cari 165 .

Capitulo 24 Traducción Rosanic. Y todo se resumía en un solo problema. Te necesito Millicent. te voy a sobornar. con la cabeza apoyada en su pecho. Te lo confesaré todo —continuó en voz baja —: Mi madre no se queda solo por el cariño que nos tiene a nosotros. — ¿Me dejas que lo piense unos días? Él rozó sus labios. Creo que quiere ver si Ohenewaa puede hacer algo por su salud. Ella levantó la cabeza para enfrentar su hermosa mirada azul. —Si. —Tiene a Maitland. Temo al pasado.algún tiempo en Melbury Hall. — ¿Cuándo tienes pensado partir? —A principios de la semana que viene sería prefecto. Él tenía razón y ella lo sabía: Melbury Hall se las arreglaba perfectamente por si mismo. temo no estar a la altura de lo que mi gente espera de mí. Millicent. pero los suyos amenazaban en convertirla en una estatua. corrección Cari 166 . podía oír los atronadores latidos de su corazón. También están Gibbs y la señora Page que se ocuparán de ella de maravilla. —Tengo miedo —confesó ella. Cree que el clima también podría sentarle bien a ella. Los problemas de Lyon eran infinitamente más importantes. —Cuando cerramos la puerta. Alguien tiene que hacerle compañía. Yo también tengo mis propios temores. — ¡Ahí lo tienes! Una razón más para que me quede. Lyon parecía dolido por su reticencia. lo que sea con tal de tenerte a mi lado. Pero debes saber que voy a insistir para intentar convencerte. el mundo exterior parece aterrador —dijo con voz ronca—. Ya no soy el mismo hombre que conocieron. —Dime que es lo que te preocupa. Él la atrajo hacia sí con un abrazo salvaje. Y ella le necesitaba a él. Sin embargo se sentía invadida por una especie de pánico. no tenía las cualidades necesarias para ser la esposa de un conde en una propiedad como Baronsford.

Seguro que la cocinera les estaba esperando esta mañana porque la he visto horneando pasteles. Cuando hizo averiguaciones sobre Millicent. corrección Cari 167 . ¡Que vida tan maravillosa! Pensó la anciana levantando el rostro al sol. Fue más o menos en esa época cuando Millicent perdió a su marido. hacía tiempo que no se encontraba tan bien. La condesa viuda lanzó una ojeada al otro chaval que se mantenía a una respetuosa distancia. — ¿Qué travesura ibais a hacer? — ¿Travesura? —Repitió James lanzando una mirada de complicidad a su amigo—. Lady Aytoun observó a James Wakefield. No se entretuvo en mirar su mano deforme. tenía unos asombrosos ojos verdes en una atractiva cara. tenemos algo importante que hacer. a pesar de las personas de otra raza que vivían en Melbury Hall. Inmediatamente salieron corriendo dando gritos de alegría. A pesar de los diez años que Rebecca había pasado en América. tú! ¿Cómo te llamas? —James Wakefield. El otro. a la escuela de Knebworth —seguía diciendo su acompañante—. pegado al muro del jardín. habían vuelto a reanudar su amistad cuando se había casado con lord Stanmore. Se despidió y retrocedió hasta la verja donde se reunió con su amigo. riéndose. Ninguna. — ¿Cómo se llama tu amigo? —Israel. Lady Stanmore era todavía más interesante. Son muy buenos amigos y vienen a menudo a Melbury Hall. un chico alto y musculoso a pesar de no tener más de doce o trece años. Israel. milady. Antes vivía en Melbury Hall pero ahora vive con nosotros en Solgrave. Ambos habían salido corriendo del bosque para franquear la verja. Cuando vieron a la anciana se pararon en seco. —Es el hijo mayor de lord Stanmore —explicó la doncella que acompañaba a la condesa. La madre de lord Stanmore había sido una Buchanan de los alrededores de loch Lhomond. Beatriz había oído hablar mucho de esa importante familia escocesa. Israel. milady. Traducción Rosanic. —El joven Wakefield va a Eton y el otro chico. la condesa viuda se enteró de que la buena amistad que unía a ambas mujeres había empezado en la escuela para señoritas de Oxford. Se llenó los pulmones de aire fresco y pensó que.— ¡Eh. persiguiéndose como dos cachorros salvajes. Si nos disculpa. Aunque no le conocía. —Ya veo.

La doncella vaciló un instante y luego regresó junto a lady Aytoun. —Debería usted entrar en casa y descansar… — ¡Ella no! —Ladró la condesa viuda que ya había llegado a su altura— ¡Tú! — ¿Yo? —preguntó la criada desconcertada. —Tiene usted un carácter seco —comentó Ohenewaa. —Dígale que para darle las gracias. — ¿Qué pasa ahora? La joven se detuvo a medio camino y gritó: —Milady. Beatriz la vio acercarse a la anciana y decirle algo. —Y es un poco brusca. — ¿Qué mas le digo? —preguntó la criada con voz ronca. —Quiere saber porque quiere darle las gracias. — ¡Santo Dios! Dile que por mi hijo. dice que se curó el solo. milady. Tan solo quería pasar algo de tiempo con usted y conocerla… Pero de todas formas no se me da bien pedir tranquilamente lo que deseo. —Será mejor que lo sepa desde ahora. que ella no hizo nada. — ¡No te he dicho que le dijeras eso! —dijo Beatriz irritada. pero no había tenido oportunidad de hacerlo.En el extremo del bosque por donde habían aparecido los dos chicos vio a una anciana negra que se agachaba para recoger algo y luego lo metía cuidadosamente en un cesto. Por su rostro lleno de arrugas adivinó que se trataba de Ohenewaa. no me gusta que me den órdenes. La criada salió corriendo y volvió jadeando. Ohenewaa le contestó sin mirar hacia el lugar donde ella se encontraba. vaya a pedirle que venga a hablar conmigo un momento. Ohenewaa se volvió hacia la condesa viuda. La criada se apresuró a obedecer. —Por favor. —Si. Traducción Rosanic. La chica hizo una reverencia y se dirigió hacia la casa. corrección Cari 168 . — ¡Modesta! —gritó la criada en dirección a Ohenewaa. tú —intervino Ohenewaa que ya había llegado donde ellas. —Lo sé. —No era una orden si no una petición. —Vuelve a la casa para que te descansen las cuerdas vocales. La chica se volvió hacia Ohenewaa. milady. —Además. La otra se apresuró de nuevo a acercarse a Ohenewaa y Beatriz notó que la mujer había dado algunos pasos hacia el jardín. Pero dejó de protestar cuando vio que Ohenewaa se acercaba. Ella también bajó un trecho de la colina para acercarse. La doncella regresó de nuevo. —Pregunta porque quiere usted hablar con ella. Había querido conocerla desde que llegó dos días antes. modesta —retrucó la condesa viuda avanzando un poco.

Ella sonrió ruborizándose. corrección Cari 169 . —Tú me has dado mucho más de lo que merezco —dijo él atrayéndola a sus rodillas. porque… —Hace días que espero la oportunidad de quedarme a solas contigo. Desde que habían llegado sus huéspedes. Lyon la contempló con admiración. Lo volvió a cerrar con un grito. —Tú tampoco estás mal. Ella se quedó petrificada. Le entregó el estuche y ella lo abrió despacio. Ábrelo por favor. —Sir Richard acaba de subir para cambiarse de ropa para la cena —dijo —. Y ahora dígame que desea de mí. —Pero yo no tengo nada para ti. El vestido azul oscuro tenía un profundo escote y llevaba una cinta del mismo color en el cuello. es demasiado! Traducción Rosanic. Lyon sabía porque lo hacía: estaba retrasando el momento de contestar a su petición. Ella miró con curiosidad un estuche que reposaba encima del escritorio. Ni siquiera se habían visto demasiado en su habitación porque Millicent seguía acostándose tarde y levantándose al amanecer. —Cuando es necesario. — ¿Cómo es posible que me conozca usted tan bien? —Conozco a su hijo —contestó la negra encogiéndose de hombros—. Lyon. Creo que deberíamos coger dos coches para ir a Solgrave. Lady Aytoun no tardará en bajar. Millicent entró en tromba en la biblioteca. — ¡No puedo aceptarlo. —Tengo un pequeño regalo para ti.—Efectivamente. — ¿Y cual es el motivo? —No necesito tener ninguna razón para hacerle un regalo a mi esposa. a veces. —Ya me has dado suficiente. La viuda frunció el ceño. —Y testaruda. No espero que… —Me gusta hacerlo. —Esta noche estás especialmente hermosa. Lyon y ella habían estado ocupados todo el tiempo. Millicent se acercó a él. —Si está usted dispuesta a soportar la presencia de una pobre anciana ¿me permite que la acompañe mientras recoge sus plantas? —Dicho así ¿por qué no? Dos pares de ojos de pobres ancianas seguro que ven más que los de una sola.

Sacó de su lecho de terciopelo uno de los collares de diamantes y lo depositó en la palma de su mano. estaba aterrorizada ante la idea de acompañarle a Baronsford. A pesar de la camaradería que se había instalado entre ellos. —Solo es una hilera de frías piedras. ¡Que rápido había pasado el año! —Parece un ángel —murmuró. Lyon. —¿Cuándo nacerá? —A finales de otoño. La redonda carita del niño que dormía tranquilamente contra el pecho de Rebecca tenía fascinada a Millicent. —Cuando duerme —corrigió Rebecca acariciando el pelo negro de su hijo—. La cena estaba prevista para una hora después y Millicent había dejado a Lyon. Por si mismas no son nada. pero cobrarán vida cuando las lleves cerca de tu corazón. Llevaba tres días evitando darle una respuesta a Lyon. Traducción Rosanic. pero necesitaba la opinión de su amiga. Acarició el precioso collar. —Eres tan hermosa… Ella se inclinó para besarle en los labios y Lyon se percató de que. — Dijo enternecida por la visión de la criatura—. No soy la persona más adecuada para lucirlo. Interceptó con el dedo una lágrima que se derramaba de los ojos color gris —plateado de ella. él era como esas piedras. en cierto modo. Y tú también has cambiado. Pareces. Acabamos de saberlo. Ella le daba vida conservándole cerca de su corazón. mi amor. charlando con lord Stanmore. ¡Si le hubieras visto hace media hora! La señora Trent vino a pedirme ayuda. a su suegra y a sir Richard.Lyon sacudió la cabeza y lo volvió a abrir. corrección Cari 170 . Dejó suavemente al niño en su cuna. No sabía como sacar el tema. pues prefirió ir a la guardería con Rebecca. —Claro que puedes. —No puedo creer que haya crecido tanto desde la última vez que le vi. —¡Estás embarazada otra vez! —Exclamó Millicent— ¿Es eso? La joven madre se levantó sonriendo. —No se me da muy bien guardar secretos. no sé… ¿Estás… Rebecca se ruborizó. — ¿Puedes ponértelo para mí esta noche? —Es demasiado bonito.

y… y… ya no sé ni lo que siento —confesó secándose las lágrimas—. Rebecca asió el brazo de su amiga. —¿Y que tiene eso de malo? —El problema es que me metí en este matrimonio sabiendo que no duraría eternamente. A la gente que no tiene nada mejor que hacer le encanta matar el tiempo propagando habladurías. Salieron de la habitación sin hacer ruido. quiero decirte que Lyon Pennington es un marido maravilloso y que le quiero mucho. Rebecca la abrazó. Mucho. Ha mejorado mucho. —¡Me alegro tanto! ¡Y pensar que estaba completamente equivocada respecto a Aytoun! Cuando estuvimos en Escocia recibimos una carta del reverendo y de su esposa poniendo por las nubes a tu marido. —Estoy tan confusa y tengo tanto miedo. Hicimos que James viniera desde Eton para celebrarlo con él. pero le gustaría estar seguro de que va a ser otro niño. pero lo soy. Está muy excitado. Millicent. El mismo sir Oliver la redactó. No puedo decirte cuanto. —¿Qué te pasa Millicent? —preguntó con preocupación Rebecca. En cualquier caso. Rebecca la llevó hasta un sofá. Se le llenaron los ojos de lágrimas y se dio la vuelta. —A juzgar por el modo en que te mira. —Háblame de tu matrimonio. —En cualquier caso no te dejes influenciar si oyes más cosas —aconsejó Rebecca—. dejando al niño al cuidado de la niñera. estoy segura de que ese cariño es mutuo. corrección Cari 171 . pero todavía le queda un largo camino por recorrer. luego se detuvieron en el tocador de al lado. —Me parece evidente que tú le amas. y que él te corresponde. hasta hace poco. Exigí que se incluyera una cláusula en el contrato en la que dijera que si la salud de Lyon mejoraba yo me vería libre de ese matrimonio. Traducción Rosanic. Quiero hacer lo mejor para ambos pero mi corazón me lo impide. No puedo defender al hombre que. —Parece extraño. —Siéntate a mi lado. —No se si hay algo de verdad en los rumores o si son solo calumnias.—Naturalmente Stanmore está encantado. —No les permitiré que le hagan daño. Cuéntame lo que te preocupa. Rebecca cogió las manos de su amiga. Millicent respiró varias veces para tranquilizarse. sencillamente. Después de haber pasado unos minutos con él en el vestíbulo vi que no era en absoluto lo que se dice de él. —Él… Lyon tiene que irse a Baronsford y quiere que yo le acompañe. es mi marido. Tienes un maravilloso aspecto y pareces feliz. Te digo por experiencia que es amor. Rebecca. —¿Amor? —susurró Millicent.

Se llevó la mano de su esposa a los labios. —¿Volvemos solos? —preguntó Lyon cuando el coche empezó a moverse. quiere que estés a su lado en Baronsford — insistió Rebecca mirándola a los ojos—. Una vez que Lyon estuvo cómodamente sentado en el asiento. ni clase ni encanto! —Si consiguiera convencerme de eso a mi misma… —¡Tienes que hacerlo! No puedes dejar que Wentworth siga amargándote la vida. cuando no le conocías. Durante el tiempo que estuviste casada con él. sus ideas progresistas y la manera en que las dice. Millicent soltó una cristalina carcajada que a él le encantó. Se obligó a apartar el pesimismo que la rodeaba como una nube. ¡Ojalá hubiera más como él. por conquistarme. Pero era muy difícil. Espero que no te importe. Traducción Rosanic. pero quería tenerte para mí sola en el camino de vuelta. Te aplastó tanto física como mentalmente. E incluso ahora. —Creo que tú también les has gustado. Parecía haberse liberado de alguna preocupación que la tenía inquieta desde hacía algún tiempo. —No lo entiendes. ese cerdo no dejó de rebajarte hasta conseguir que perdieras toda la confianza en ti misma. te sigue haciendo daño porque tú se lo permites. En cuanto a Stanmore. Ve con él aunque solo sea para demostrarte a ti misma que has vencido al fantasma de Wentworth. Millicent se reunió con él y cerró la portezuela del carruaje. Esas son las barbaridades que te decía. Dile al cochero que pase primero por Londres. corrección Cari 172 . —Mandé a los demás en el otro carruaje. —Me gusta —dijo él—. —Tu marido te necesita. pero eso fue antes. Algo había pasado cuando las dos mujeres se habían quedado a solas. hacen que me alegre de que se siente en la Cámara de los Lores.—Estabas intentando protegerte a ti misma. —Gracias. no alguien que… —¡Basta! —La cortó Rebecca— ¿Qué estás diciendo? ¡A ti no te falta ni belleza. que tenga clase. También quería protegerle a él. Tenía que enfrentarse a su futuro sin miedo. desde la tumba. Los dos. y encanto para que pueda sentirse orgulloso de ella en público. La verdad que encerraban esas palabras estremeció a Millicent. Mira. por querer estar conmigo. Rebecca es encantadora y natural. —Me va a parecer un trayecto muy corto. Lyon la atrajo hacia él. es un conde y yo solo soy… Necesita una mujer que sea hermosa. como tú. —¿Por qué? —Por tu sonrisa.

Violet —dijo amablemente Millicent—. También tenía un sospechoso morado en la comisura del labio. —¿Vas a venir? —Si lo sigues deseando… Él se apoderó de sus labios con pasión. No le des más vueltas. No se preocupe usted por mí. —No sé si podré esperar tanto —gruñó él—. A veces nos encontramos metidos en situaciones que no podemos controlar. Le deslizó una mano por debajo de la chaqueta. La chica evitó la mirada de su señora mientras se enrollaba una cinta alrededor del dedo. A cambio tendremos todo el tiempo del mundo para poner en práctica tu idea del coche durante el viaje a Baronsford. Había algo que no estaba bien. Millicent contempló la palidez de su cara. Eso aliviará a mi madre. —Violet. —Es tentador. Lo único que puede ayudarnos en casos así es confiar Traducción Rosanic. corrección Cari 173 . podemos irnos a la cama en cuanto lleguemos. milady. sobre todo ahora que está a punto de irse de viaje. Violet tenía nauseas continuamente desde hacía quince días. —No puedo hacer gran cosa en un trayecto tan corto. Lo entiendo perfectamente. —Todos cometemos errores —continuó Millicent con la esperanza de que se abriera—. —¡Y yo que me creía demasiado atrevida! —¿Es un desafío? Ella se echó a reír apretándose más contra él. Últimamente pareces distinta. Es joven y tiene muchas ganas de demostrar de lo que es capaz. milady —insistió Violet ordenando los cepillos del pelo en el tocador. pero mi abuela se ha puesto enferma y Baronsford está demasiado lejos. pero como tu madre y sir Richard han mencionado que se iban a acostar pronto. Ya le he preparado todas sus cosas y Bess será una doncella perfecta. pero me temo que tendremos que conformarnos con la cama. —De todas maneras me molesta. Lo cierto es que estaba preocupada por ti. No podré volver a tiempo si… —No te disculpes. sabes que si tienes algún problema puedes contar conmigo. —Lo siento mucho.Ella le rozó los labios. ¿Por qué no te tomas unas vacaciones mientras estamos fuera y vas a Saint Albans a ocuparte de tu abuela? —Se lo agradezco muchísimo. Pero Millicent no tenía tiempo para profundizar en el tema. milady. Con el movimiento del coche… El carruaje ya estaba entrando en el camino de entrada a la casa. —No vale la pena.

en otras personas. La soledad es terrible y yo lo sé demasiado bien. Por favor, te ruego que recuerdes que estoy aquí si necesitas ayuda. —Lo recordaré milady —murmuró Violet antes de huir haciendo una breve reverencia. Por mucho que le repitieron que todo iría bien durante su ausencia, Lyon notó la preocupación de Millicent cuando por fin se montó en el coche y se sentó frente a él. —Beatriz y sir Richard han sido muy amables aceptando quedarse dos semanas más. —Espero que sigas pensando lo mismo cuando volvamos. He notado una cierta expresión en la cara de mi madre… Parece encantada de estar aquí, y puede ser que no nos vayamos a librar de ella tan pronto. Millicent sonrió. —Si quiere puede quedarse para siempre. Le debo mucho más de lo que se imagina. Se inclinó hacia delante para coger la mano de su marido, antes de volverse a mirar por la ventanilla. El personal de la casa estaba formado en la entrada para desearles buen viaje y Millicent les dijo adiós con la mano. —No veo a Moisés —dijo preocupada— ¿Le ves tú? —Si, está detrás de Jonah y Gibbs. Ella suspiró aliviada. —Gibbs y Jonah se respetan mucho. Como Moisés siente devoción por Jonah, eso quiere decir que también le gusta Gibbs. No sé si nuestro nuevo administrador se da cuenta de que se ha ganado un protector para toda la vida. —Es el tipo de fidelidad que mi rústico escocés reconoce perfectamente. El cochero dio un grito y caballos y carruajes echaron a andar. Millicent continuó mirando por la ventanilla hasta que, en una curva del camino, les perdió a todos de vista. Lyon no dejaba de mirarla. —En la época de Wentworth no me costaba nada irme de Melbury Hall durante varios meses —dijo ella—. Y ahora sin embargo, me da la impresión de que estoy desertando. Él entrelazó sus dedos con los suyos. —La otra noche oí a Stanmore y a Rebecca comentar lo culpables que se sentían cada vez que dejaban a James en Eton. Aunque se ha integrado perfectamente y ha hecho buenos amigos, siguen preocupándose. Debe ser lo normal en una familia. Ella sonrió.

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—Ya me has dicho más de una vez que Melbury Hall es como una familia para mí. ¿Te molesta? —En absoluto. Me considero privilegiado por formar parte de ella. Le apretó más la mano y ella miró sus dedos unidos. —Vuelve a hacerlo —dijo. —Es como hacer el amor, querida. Necesito tiempo para recuperarme antes de volver a hacerlo. Ella se acurrucó contra él sin soltarle. —¡He aquí una descarada mentira! Nunca has necesitado recuperarte cuando hacíamos el amor. Vuelve a apretarme la mano, Lyon, por favor. Para él no era ninguna novedad el poder mover la mano, pero ahora, al ver la alegría de su mujer, se sintió feliz de poder compartir sus progresos con ella. Le apretó suavemente los dedos. La risa de Millicent llenó el habitáculo del carruaje. —¡Otra vez! —le pidió ella. —Eso es todo lo que puedo hacer de momento. —¡No! Empiezo ya a conocerte, sé que puedes hacer mucho más. Puedo oír desde aquí como maquinan los engranajes de tu cerebro. —Lo que estás oyendo, querida, son los gruñidos de un hombre hambriento. —¡Hemos comido una hora antes de salir! —Sexualmente hambriento —precisó él apoderándose de sus labios—. Supongo que recordarás las promesas que me hiciste sobre el balanceo de los carruajes y… —¡Pero es de día! —protestó ella fingiendo asombro. —¿Y para que sirven las cortinas según tú? Deslizó la mano por su rodilla. —¿Quieres que te enseñe algo más? —Es usted el diablo en persona, lord Aytoun —dijo ella corriendo las cortinas—. Un demonio tentador que conoce todas mis debilidades.

Capitulo 25

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Esa tarde Gibbs se encontró a la condesa viuda en el salón con un libro encima de las rodillas y cómodamente sentada cerca de la ventana. Levantó los ojos al verle llegar. —Gibbs, no me digas que has venido a lloriquear por la ausencia de mi hijo. —No, milady. —Mejor. Espero que no lo hagas. —Eso depende de cómo me trate usted —respondió el administrador con una semi sonrisa. —Por lo que he visto, anda por aquí cierta dama con cierta influenza en tu humor —continuó ella entrecerrando los ojos—. De modo que dime, ¿la señora Page te aprecia tanto como tu a ella? —Creo que me soporta relativamente bien. Beatriz sonrió. —Ya sabía yo que por algo me gustaba esa mujer. Es evidente que está en su sano juicio. —Si, tenía la esperanza de que usted le hablara bien de mí. —¿Bien? Eso es negociable. Pero no has venido por eso ¿verdad? — añadió dejando a un lado el libro. —No, milady. Se aclaró la garganta y enderezó los hombros. —Acaba de llegar un mensajero de Londres preguntando por lady Aytoun. —¿Trae noticias de su familia? —No, milady. —¿Entonces de que se trata? ¡Suéltalo de una vez Gibbs! —Le envía un tal señor Platt que es quien se ocupa de los asuntos de Jasper Hyde. —¡Otra vez ese hombre tan desagradable! La condesa viuda se quitó con irritación las gafas. —Millicent no se merece realmente que la moleste un hombre de su calaña. ¿Le has dicho que lady Aytoun se ha ido a Escocia? —No, milady. —¡Estupendo! Les hizo una señal a las doncellas para que les dejaran a solas. —¿Te ha dicho que es lo que quiere? —preguntó cuando ellas se hubieron ido. Gibbs le entregó un sobre cerrado. —Está dirigido a “lady Aytoun” —observó Beatriz— También podría tratarse de mí ¿no? —Sin ninguna duda, milady.
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—E incluso aunque la destinataria fuera Millicent, en las presentes circunstancias es normal que yo me haga cargo. —Desde luego, milady. —Podría tratarse de algo muy urgente. —Eso opino yo también, milady. —¿Y acaso mi nuera no dejó Melbury Hall a mi cuidado? —Por supuesto que si, milady. Rompió el sello de lacre y leyó rápidamente el contenido del mensaje. —¡Ese individuo es realmente vil y desagradable! ¡Nunca se da por vencido! —escupió frunciendo el ceño. —¿Qué es lo que quiere? —A Ohenewaa —murmuró ella releyendo la carta. Gibbs empezó a enfadarse. —La señora Page me ha dicho que este mismo mensajero había venido ya una vez desde Londres con una oferta para llevarse a Ohenewaa con el señor Hyde. Lady Aytoun le despidió con una patada en el culo… ¡OH, perdón, milady! —Esta vez añade una razón de peso a su demanda. —¡A lady Aytoun le importa un pimiento! Ohenewaa no se va a ir a ninguna parte. —Ya lo sé, Gibbs —le tranquilizó la anciana guardando la carta entre las hojas del libro—. Pero hay que actuar con rapidez para desbaratar los planes de ese infame personaje. ¿Sabe que Millicent no está aquí? —No, milady. —Dile al mensajero que lady Aytoun está de acuerdo en entrevistarse con su abogado. No necesariamente para aceptar su propuesta, pero en cualquier caso la entrevista deberá tener lugar aquí, en Melbury Hall. —Muy bien, milady. —De todas formas arréglatelas para retrasar el encuentro tanto como te sea posible. Busca una disculpa, dile que no podrá ser antes de quince días. Incluso más si puedes. —¿Cuándo las ranas críen pelo, por ejemplo? —Ese plazo me parece perfecto, Gibbs. —¿Puedo preguntar que planea hacer, milady? —Primero tengo que hablar con Ohenewaa. Luego enviaré a sir Richard a Londres para verificar el trasfondo de las acusaciones a las que alude ese tal Platt. Los ojos de Beatriz estaban brillantes de desafío y excitación. —Cuando hayamos terminado con Platt y con Hyde, ni el uno ni el otro se atreverán a volver a dirigirle la palabra a Millicent. La lluvia había estado golpeando los cristales durante toda la noche y esa mañana, cuando cruzaban el río Wear, el viento azotaba el carruaje mientras avanzaba por el puente de piedra. Millicent se arrebujó con el
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Pero en ese momento estaba casi segura de que lo que tenía de ese humor a su marido era una disputa familiar. me lo dijo Gibbs. —Si. en Doncaster. Se habían detenido en Peterborough. cuya expresión se iba ensombreciendo minuto a minuto. La había asegurado que llegarían a Baronsford a media tarde. Me describió Baronsford como un castillo de cuento de hadas con kilómetros y kilómetros de senderos que serpenteaban entre las colinas que dominan al río Tweed. ¿Pero era el hogar de una familia? —Hubo una época en que sí. Desde que había conocido a la condesa viuda acompañada de sir Oliver. un lago. corrección Cari 178 . Al menos no ahora. —¿Y si me hablaras de Baronsford? A él le costó un poco salir de sus sombríos pensamientos. Porque era evidente que él estaba sufriendo. Traducción Rosanic. comprendiendo que no iba a poder obligarle a confiar en ella si él no deseaba hacerlo. Desde que habían entrado en Escocia. y habían abandonado los caminos transitables durante la última parte del viaje. subiendo colinas y descendiendo a los valles. —¿Qué te gustaría saber? —¿Tú y tus hermanos crecisteis aquí? Él volvió la cabeza. había sentido curiosidad por los otros dos Pennington. —Supongo que el interior es igual de impresionante. lo fue —contestó Lyon después de una breve vacilación. La aprensión de Millicent se iba incrementando al mismo ritmo que la fuerza del viento. Iban atravesando pueblos por caminos llenos de baches. todos crecimos aquí. en Durham. Se dio cuenta de que su reticencia para ir a Baronsford no estaba solo causada por la falta de confianza en si misma si no también por el dolor de Lyon. desde que se habían subido al coche esa mañana. huertos… Pero solo era una descripción del exterior. Apartó la vista del paisaje para volverse hacia su marido. cuando se iba a enfrentar con los fantasmas del pasado. Mencionó una reserva de pastos. Millicent estaba fascinada por las antiguas abadías y los innumerables castillos en ruinas. Ella esperó a que continuara pero el prefirió callar y ella volvió a mirar por la ventana. —¿Era un hogar de verdad? —¿Qué quieres decir? —Gibbs me contó la reacción que tuvo cuando vio por primera vez la propiedad —explicó ella—.abrigo e intentó sonreír a Lyon quien la miraba atentamente. estaba muy serio. —Si. La restauró Robert Adams. Si bien Lyon había estado de buen humor durante los tres primeros días de viaje. magníficos jardines.

ahora estaba aterrorizada por la reunión de criados uniformados. —Un administrador no se habría atrevido a decir una mentira como esa. No tiene nada que ver con Ohenewaa. la madre del conde. Todos nuestros problemas empezaron por su culpa y no pienso perder el tiempo hablando con ella. —¿Dónde está Ohenewaa? —En Melbury Hall. A lo lejos. —Siento mucho esta condenada puesta en escena —masculló él entre dientes—. Es la vieja casamentera que se las arregló para pagar las deudas de Millicent. que todavía está allí. mejor —aseguró Hyde levantándose—. Solo debes saber que cogeré lo que es mío y nada ni nadie podrá impedírmelo. tupida y helada. —Mintieron. Siguió la dirección de su mirada. —¡Lo harás! —Ladró Hyde— Si hubieras ido antes habrías encontrado a lady Aytoun. y este comprendía su temor. Harper Hyde había tenido una crisis un poco antes. Están aquí para darnos la bienvenida no para juzgarte. seguía cayendo. Los rostros serios de los criados alineados en la entrada daban la sensación de que estaba teniendo lugar un entierro en vez de una bienvenida. Millicent había preferido quedarse dentro del coche mientras los lacayos bajaban a Lyon. pero ordenó a los lacayos que le depositaran en el suelo empapado mientras Millicent se bajaba. rodeado por la niebla y la lluvia. han contestado que lady Aytoun aceptaba hablar contigo. Si antes había estado nerviosa.Las rodillas de ambos se tocaron y ella le miró notándole muy tenso. en lo alto de una elevación rocosa. Lyon le tendió la mano y ella se aferró como a un salvavidas. La lluvia. de modo que será más fácil convencerla de que se libre de ella. Si Harry no se hubiera topado con Ned Cranch en el pueblo. —¿Y si resulta que no es posible? —Entonces seguiremos mi plan alternativo. ¿Quién está a cargo de la propiedad en este momento? —Ned le dijo a Harry que la condesa viuda. Irás y te reunirás con la vieja. corrección Cari 179 . ya había pasado pero no podía librarse de un terrible presentimiento. hubiera ido a Hertforshire creyendo que iba a ver a lady Aytoun. Quiero que todo se desarrolle en paz. No le dijeron al mensajero que lord Aytoun y su mujer se habían ido a Escocia —estaba explicando Platt —. —¿No estará pensando en utilizar la fuerza? —Cuanto menos sepas. se levantaba un inmenso castillo. Pero no importa. Quieren Traducción Rosanic.

Por favor perdóname pero la gente estaba esperando el regreso de Aytoun con impaciencia y de no ser por la lluvia esto sería una fiesta. Aytoun. Ahora llévatela a un sitio donde esté protegida de este diluvio. Los lacayos levantaron el sillón y comprobó que todos los ojos estaban fijos en él. eso es todo. tienes toda mi simpatía por haber tenido que soportar todo ese viaje encerrada con un oso. Había en sus ojos un brillo travieso que encantó a Lyon. junto con Howitt. Levantó los ojos hacia el rostro moreno y sonriente de su primo. se acercó a ellos. Cuando desapareció en el interior de la casa. —Me encanta ver que vuelves a ser el mismo de siempre. condenado estúpido? ¿A asustar a mí esposa? —Milady —dijo Walter Truscott haciendo una cortés reverencia. Millicent. levantó la cara hacia la lluvia y respiró profundamente. corrección Cari 180 . el joven secretario que sir Richard había traído desde Londres con él. Luego te acompañará. Lyon la contempló mientras se dirigía hacia el castillo. —¡Santo Dios! ¿Dónde te has metido Truscott? —gruñó Lyon. —Tienes suerte de que no hayan venido. Millicent. Estaba en casa. llámeme Millicent. ni donde estaba. —Si lo desea. —Estoy aquí —contestó una voz grave justo a su espalda. —Por favor. —¿A que estás jugando. Aytoun. ni donde le llevaban. pero Walter ya le estaba ofreciendo el brazo y no pudo discutir. Ahora les miraba a todos a la cara y respondía a sus saludos de bienvenida haciendo Traducción Rosanic. —Se las ha arreglado muy bien —intervino Lyon apretando la mano de su mujer. milady… Millicent se resistía a soltar la mano de su marido y él sabía que tenía miedo a pasar por delante de toda esa gente sin primero haber sido presentada oficialmente. También los granjeros y la gente del pueblo están deseando verle de nuevo. de lo contrario te hubiera estrangulado con mis propias manos. Campbell. recibiendo a su paso los saludos y las reverencias de los criados. Cuando había abandonado Baronsford estaba tan drogado que ni siquiera sabía su nombre. —Encantado de tenerte de nuevo entre nosotros. Peter Howitt. —Este patán de Walter va a presentarte a la señora MacAlister. para que pases revista a las tropas. Ella no tenía demasiadas ganas de pasar por esa experiencia sin él. el ama de llaves. —Gracias. y al mayordomo. En cuanto hayamos terminado con las formalidades le pediré a Howitt que te enseñe tus habitaciones y podrás descansar.ver hasta que punto estoy inutilizado.

Cuando vivía Wentworth solía estar sujeto con cadenas en la orilla llena de barro del río. El gigantesco hombretón se agachó para acariciarle. En las habitaciones que dan al lago. mirando a Ned Cranch. Los lacayos depositaron el sillón en el suelo y le quitaron el abrigo empapado. mientras esperaba la cena había estado coqueteando descaradamente con una de las criadas. Moisés. Lleváoslo de aquí. —¿Dónde ha alojado a mi esposa. corrección Cari 181 . Moisés había levantado el brazo y a ella le había sorprendido descubrir su rostro marcado con profundas cicatrices. Contempló detenidamente su expresión de orgullo. —Descolgad ese cuadro —les ordenó a los criados—. A pesar de sus temores. pero lo peor es que no tenía orejas. Lyon contempló las enormes escaleras. Violet había sorprendido cuchicheos. Traducción Rosanic. pero el no se movió en absoluto. Por fin franqueó el umbral de la puerta principal con el mayordomo y el ama de llaves al lado. Centenares de cuadros recubrían las paredes. Pero lo que más la enfermó fue lo que a pesar de todo seguía sintiendo por él solo con mirarle. milord —contestó la alta y delgada mujer—. Ocúpese de que tenga ropa seca —dijo antes de dirigirse al mayordomo—. roces y visto las mejillas ruborizadas de la chica y le habían entrado nauseas. Le había observado durante un rato. Campbell. milord. La primera vez que Violet le había visto estaba tumbado de espaldas en el suelo tapándose la cara con un brazo. se había acercado a él. Debían habérselas cortado mucho tiempo antes porque las heridas ya habían cicatrizado. Esa noche. —Bien. señora MacAlister? —En el ala oeste. le había llamado y le había preguntado si necesitaba ayuda. Espero que sea de su gusto. La habitación de los condes había sido limpiada y aireada y la ropa de lady Aytoun ya estaba guardada. —Muy bien.un gesto con la cabeza. Violet ya no tenía ninguna razón para estar allí. Pero estaba. escondida entre las sombras. Las rosas rojas que estaban pintadas ofrecían una perfecta tela de fondo para la mujer vestida de blanco. Tengo pensado pasar un par de horas con usted y Truscott. que se iba de Melbury Hall. Generaciones enteras de Aytoun… Su mirada se detuvo ante un retrato de tamaño natural de una mujer que estaba en el primer descansillo. Luego recibiré a la gente del pueblo y a los granjeros que lo soliciten. con una linterna en la mano estaba cruzando el patio y su perro salió cojeando de la cuadra.

Violet murmuró que se encontraba mal desde hacía varios días. —¿Y como llamas tú a esa… enfermedad? Violet agachó la cabeza sin contestar. pero ahora la mujer necesitaba saber toda la verdad. Oyó que una puerta se cerraba en el pasillo. Había hablado con él. Era Ohenewaa volviendo a su habitación. —No pierdas ni un solo minuto con él. —Quería… Esperaba que pudiera usted ayudarme a curar mi enfermedad. Se dirigió a la habitación de la anciana. Ned se había dado la vuelta. Un niño cuyo padre era Ned Cranch.Parecía tan viejo. Ned intentó acariciarle la cabeza pero el animal se apartó. corrección Cari 182 . Ohenewaa que también había llevado en su seno un hijo ilegítimo. Quería olvidar. Iba a cerrar las cortinas cuando vio a la criada con la que había coqueteado saliendo por la puerta de servicio. preparado para atacar. Con el rostro lleno de lágrimas dejó caer las cortinas y desapareció en la oscuridad del dormitorio pensando que ojalá pudiera dar marcha atrás y borrar todos sus errores. Ned encendió su pipa y avanzó lentamente por el sendero. pero Moisés no lo había olvidado y desde ese día ambos habían trabado una sólida amistad. No podía haber dejado de notar los ojos enrojecidos y la voz temblorosa de la joven que había llamado a su puerta. El anciano negro no parecía estar preocupado pero el perro desconfiaba del albañil y se le erizó el pelo. —¿Qué deseas exactamente de mi? —Preguntó Ohenewaa. Contempló en tensión como Ned Cranch se dirigía despreocupadamente hacia Moisés. Violet sintió unas repentinas ganas de gritar. Moisés —murmuró ella. tan atontado. Suspiró de alivio cuando Moisés recogió la linterna y continuó con su ronda. retorciéndose las manos bajo el delantal. Moisés era bueno e ingenuo y Ned perverso y astuto. Un sollozó le subió a la garganta. El antiguo esclavo hablaba con total sinceridad y el otro parecía mentir sin cesar. Se negaba a mirarse el vientre y a pensar en el niño que estaba creciendo dentro. Recordó las palabras de su amiga: “Fue antes de que supiera como poner fin a un embarazo desde el principio…” Desde el principio. Traducción Rosanic. Le había llevado agua y se había quedado un rato con él. de destruir todas las partes de su cuerpo que él había tocado. Se preguntó que es lo que podía querer Ned de él siendo como eran dos personas tan distintas. que ella se olvidó de su miedo. tan perdido. Quería quedarse dormida y despertar libre de él. esperó a la chica y ambos desaparecieron juntos entre las sombras. Ya no se acordaba de que.

He oído lo que decían las otras mujeres. —¿Entonces como puedes creer que voy a aceptar compararte a una de ellas? Violet contuvo un sollozo. Se secó las lágrimas que continuaban derramándose por su cara. —No puedo ayudarte. —No. Ohenewaa. —¿Cómo te atreves a compararte a esas mujeres? —Contestó Ohenewaa con dureza— No puedo hacerlo ¿y sabes porque? Violet estaba desconcertada. le creí cuando me dijo que me amaba y que teníamos un futuro juntos. subida a la fuerza a un barco de esclavos? ¿Puedes imaginar los horrores que esas mujeres tenían que soportar? —Yo… he leído algunas historias. ciertamente.Ohenewaa veía mucho más que el resto de las personas. corrección Cari 183 . pero no descubrí hasta después su vileza. —Sé que puede usted ayudarme —contestó por fin Violet en voz baja—. ¿Por qué no puede considerarme como a una de las mujeres a las que ayudaba en Jamaica o a bordo de los barcos de esclavos? Se lo suplico. —¿Por qué? —Sollozó Violet — ¿Qué importa si consentí o no en ese momento? Fui una estúpida. y sabía perfectamente que estaba embarazada. —¿Lo sabe? ¡No lo quiero Ohenewaa! Se lo suplico. Yo no… —¿Fuiste violada? La brusca pregunta pilló por sorpresa a Violet. un hombre sin corazón y sin escrúpulos. pero no sabía… —¿Fuiste con ese hombre porque quisiste? —Si. —¿Enfermedad? ¿Sufrimiento? Esas no son. Me dijeron que conocía usted el modo de librarme de la enfermedad que sufro. pequeña. ayúdeme a librarme de esta maldición. Pero era una decepción saber que había elegido a Ned. —¿Ese niño es una maldición. proporcióneme una nueva vida. pero me cuesta imaginarlo ni siquiera en mis peores pesadillas. —No me diga eso —suplicó Violet—. Usted ayudaba a las mujeres de las plantaciones. —No puedo. —¿Puedes siquiera llegar a imaginarte la situación en que se encuentra una negra? ¿Una joven arrancada de su hogar y de su familia. —¿Crees que el hijo que llevas dentro va a correr la misma suerte que los de esas desgraciadas? Violet negó con la cabeza. pequeña? ¿Una enfermedad? —Se lo ruego… Traducción Rosanic. Ohenewaa se acercó a ella. las palabras que yo usaría para describir un don del cielo.

—¿Entonces para que has venido? —Yo… No debería haberlo hecho. corrección Cari 184 . No sé lo que debo hacer… Sin decir nada. —No. Violet estalló en llanto y se tapó la cara con las manos.—¿Le odiaras con la excusa de que te va a recordar tu error? —¡No! No podría odiarle jamás. no quiero hacerlo —sollozó. Capitulo 26 Traducción Rosanic. Ohenewaa la estrechó entre sus brazos.

Desde el momento en el que entró en el vestíbulo se topó con su retrato a tamaño natural. de las veladas y de la vajilla importada de Francia. Luego. pero cada vez estaba más tensa. se dejó caer en un sillón delante de la chimenea. Todo ese piso era para uso exclusivo del matrimonio. Era el recuerdo de Emma. Mientras la doncella guardaba el vestido en el armario. ya no sabía donde estaba el antiguo comedor y se hubiera perdido si hubiera tenido que buscar el salón del segundo piso. pero eso no era lo que más le afectaba. el salón de la torre antigua era únicamente para Emma. Sin duda alguna. Ningún miembro de la familia. Baronsford era magnífico y muy cómodo. ni amigo ni invitado tenía derecho a alojarse en ellas. Baronsford era impresionante. había oído algunas cosas y dedujo que Emma se había ocupado de la decoración de Baronsford mucho más que las anteriores condesas. Y no solo eso. no recordaba si la armería estaba en el ala este o en el ala oeste ni en que piso estaba la biblioteca y. En el saloncito adyacente al dormitorio. Pasó por fin a la antecámara donde Bess la ayudó a cambiarse para dormir. pero estaba congelada. —Los platos de Wedgwood no eran lo bastante elegantes para ella —le explicó la señora MacAlister. por supuesto. Perdió la cuenta del número de dormitorios. en que saloncito privado se suponía que iba a revisar la correspondencia. Ciertamente. En Baronsford se sentía insignificante y esa era una sensación que odiaba. al final de la jornada. No. volvió a sus habitaciones dejando a Lyon hablando con Truscott. Y resultó evidente cuando la señora MacAlister la condujo al ala este. De hecho. con todos los asuntos pendientes que estaban esperando la llegada de su marido. El cansancio del viaje tenía que haber desaparecido ya. Dos horas después a Millicent todavía le daba vueltas la cabeza por todo lo que había visto y oído. corrección Cari 185 . Traducción Rosanic. Las seis lujosas habitaciones que daban al lago habían sido decoradas por Emma con una clara intención. En esa casa no se sentía útil para nada. ni siquiera sabía cuando tendría una oportunidad de pasar un rato con él. Después de tomar una rápida cena con su marido en el comedor pequeño. Pero demasiado grande.“Abrumador” fue la palabra que le vino a la mente a Millicent mientras el ama de llaves le enseñaba el castillo. Debería haber tenido calor. Había sido innegablemente hermosa. Millicent también oyó hablar de las recepciones. Estaba por todas partes. Millicent empezó a arrepentirse de su decisión de acompañar a Lyon.

Lyon estaba sentado en la cama y los lacayos habían desaparecido. —¿Tu no has terminado con lo tuyo? Millicent depositó la pluma y se acercó a la puerta que comunicaba con el dormitorio. —He visitado Baronsford. Millicent se quedó muda por la sorpresa. —Te he echado de menos —murmuró. corrección Cari 186 . —Mañana seguiré —contestó ella suavemente. —¿Ya has terminado de trabajar por hoy? —preguntó. con todos esos dormitorios vacíos era algo completamente distinto. Y hemos cenado juntos. —Te informaron mal. aparecía y la miraba de esa manera suya… Volvió a leer el primer párrafo y tampoco esta vez entendió nada. donde no había habitaciones suficientes. Mis habitaciones están donde estén las tuyas. y la manera que él la miraba. Millicent despidió a Bess y fue al tocador a esperar a que terminaran. pero los renglones bailaban ante sus ojos. —Mañana seguiré. pero tampoco se le ocurría nada. —Me alegro de que todavía no estés dormida. —¡Es impresionante! Lyon le deslizó el camisón de los hombros. Asió el cinturón de su salto de cama en cuanto la tuvo al alcance de la mano. Me hubiera fastidiado que estos dos brutos te despertaran al meterme en la cama. Era tan atractivo que nunca se cansaría de él.Llamaron a la puerta. Cogió un libro al azar. Cuentame lo que has estado haciendo. apoyándose en el quicio de la puerta. Bess fue a abrir y Millicent se sorprendió al ver a Will y a John que traían a Lyon. Se levantó y se dirigió al pequeño secreter sin saber si ponerse a escribir. aunque viviera cien años. Compartir la cama en Melbury Hall. como si llevara un camisón transparente. —Había demasiada gente a nuestro alrededor. pero aquí. —Me sorprende que estés aquí esta noche. Me habían dicho que las habitaciones del señor de la casa estaban en el ala este. Lyon no dejaba de asombrarla. —¿Te gusta este lugar? Traducción Rosanic. Justo cuando se estaba sintiendo completamente inútil. —Entonces ven a acostarte. era una cosa. Los lacayos iban del dormitorio a otra antecámara. —Solo hemos estado separados esta tarde —protestó ella—. Ella se acercó lentamente. no sirvió para tranquilizarla. —Es condenadamente grande.

—Baronsford no necesita de mi aprobación. —¡Por supuesto que si! De ahora en adelante eres su dueña. —Nunca deseé una posición tan elevada. Lyon se apoderó de uno de sus mechones de pelo para atraerla suavemente hacia él. —Seguro que hay otras posiciones que deseas —susurró. La cogió por la cintura y ella se acurrucó contra él. —Dímelo –insistió dándole besos ligeros como mariposas. —Deseo esto. —¿Esta cama? Esta noche es toda tuya, querida. —Me gustaría que tu corazón me perteneciera. Él se puso serio y ella se arrepintió de haber dicho tal cosa en voz alta. Intentó que sus ojos brillaran de nuevo. —Esto es lo que sucede cuando estoy lejos de Melbury Hall. Digo bobadas y cosas que debería callar. Yo… —Mi corazón ya es tuyo, Millicent. Ella, desconcertada, notó como él le secaba una lágrima que resbalaba por su mejilla. —Eres la única mujer que me prefiere a mí, incluso lisiado, antes que a este castillo. —¡No eres un lisiado! —Exclamó ella escandalizada— Te amo como eres. —¿Y no me abandonarás nunca? —Me quedaré a tu lado tanto tiempo como desees. —¿O necesite? —Si —contestó ella mirándole a los ojos—. Quiero sentirme útil. Quiero dar. —Y recibir. ¿Acaso no forma eso parte del matrimonio? —Me temo que con un hombre como tú y en un lugar como este salgo yo ganando. Tienes un título, dinero y todos los medios posibles para dar mas de lo que vas a recibir. —Y eso te molesta. —¡Por supuesto! Quiero poner algo de mi parte. Quiero saber que doy tanto como recibo. —Entonces es posible que mi enfermedad equilibre la balanza para toda la vida. —No sé lo que quieres decir. —Si que lo sabes, Millicent. La sujetó de la muñeca. —Si no nos hubiéramos casado en estas condiciones… —empezó él. Sacudió la cabeza. —Vayamos todavía más lejos. Supongamos que nunca hubiera tenido ese accidente. Si hubiera deseado cortejarte…
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—No lo hubieras hecho. —¿Por qué? —Porque soy vulgar, porque no hay nada en mí que se salga de lo corriente, Lyon. Y eso por no mencionar que nunca hubiera estado en tu ambiente. —Te equivocas de medio a medio. Pero ¿Qué hubieras respondido si te hubiera pedido que te casaras conmigo? —Me habría negado porque no te hubiera conocido. —¿Y si hubiéramos tenido una apasionada aventura, que hubieras dicho? —Que no. No provenimos del mismo… —¿Del mismo qué, Millicent? —La cortó secamente— ¿En que etapa de nuestra relación te hubieras encontrado lo bastante a gusto como para otorgarme tu confianza? —Te hubiera dicho que te amaba y eso hubiera bastado. —Ese es el caso, que no es suficiente en absoluto. Hubiera querido tener un futuro contigo, hubiera querido saber que tu amor por mi era más fuerte que ese absurdo miedo con el que vives desde hace años. La emoción se había apoderado de ella. —Estoy aquí ahora, Lyon ¿No es suficiente? —¿Seguirás aquí mañana? —Si. —¿Y pasado, y el mes que viene y el año próximo? —Estaré aquí mientras me desees. —¿Y te necesite? —Y me necesites. La lluvia martilleaba sobre el techo del carruaje que esperaba al señor de Baronsford para llevarle al pueblo. En el pasado no necesitaba un carruaje ya que tanto los aldeanos como los granjeros estaban acostumbrados a ver a su señor cabalgando por prados y colinas, deteniéndose para intercambiar unas palabras con ellos, lloviera o hiciera sol. Aytoun siempre había sido madrugador y sabía que les gustaba ese encuentro diario. No necesitaban ningún tipo de formalidades para comunicar sus alegrías o sus penas, y los problemas se solventaban a menudo antes de que llegaran demasiado lejos. Lyon quería volver a hacer lo mismo aunque fuera yendo en coche, y, en lugar de ir solo, se llevó a los lacayos y al secretario, Peter Howitt. Sería algo diferente, pero le habían dicho que también la vida en los alrededores había cambiado. Los pueblos estaban llenos de familias errantes y en los ojos de todos se podía leer la preocupación por el futuro, según le contó Truscott.

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Esa mañana, antes de partir, había mandado llamar a Walter, al ama de llaves y al mayordomo a su despacho. —Quiero que reunáis a toda la gente que esté disponible para limpiar la casa de arriba abajo. Buscad y eliminad todo lo que tenga algo que ver con mi anterior esposa; cuadros, ropa, objetos personales, todo lo que pueda recordar su existencia a vuestra nueva señora. Ninguno de ellos pareció sorprenderse por la orden. —A lo mejor lleva mucho tiempo, milord —observó a pesar de todo el mayordomo— ¿Qué debemos hacer cuando lo hayamos retirado todo? —Guardadlo todo en una de las habitaciones del ala este si así lo deseas, y ciérrala después con llave. Se volvió hacia el secretario. —Envía una carta a lady Douglas, la madre de Emma, y dile que es libre de venir a buscar lo que quiera… empezando por ese condenado retrato. —Muy bien, milord. Luego se dirigió a la señora MacAlister. —Quiero que le pida a la condesa su opinión acerca de todo. Debe ser consultada antes de tomar cualquier decisión relativa al mantenimiento de la casa. Los menús, como colocar a los invitados en las recepciones, la compra de ropa de casa, la elección del vino, absolutamente todo. —Si, milord. Espero no decepcionarle. —No se preocupe, señora MacAlister. No hay mejor ama de llaves en el Reino. —Gracias, milord. —Comprobará que lady Aytoun es muy distinta a… la anterior señora. Cuento con usted para que se encuentre en Baronsford como en su casa. Luego se dirigió a Campbell. —Prohíbo terminantemente que los criados hagan comentarios en su presencia. Nada de comparaciones entre la condesa y Emma en lo que se refiere a su comportamiento, su forma de vestirse, sus reacciones… Millicent es una persona de carne y hueso y quiero que se la trate como corresponde. Lo sé, es inglesa, pero no hay una esposa mejor que ella y quiero que todo el mundo lo sepa. Les contempló a todos. —Emma Douglas Aytoun está muerta —dijo bruscamente—. Ya es hora de que su alma descanse en paz. A partir de ahora, Baronsford tiene una nueva señora. Millicent se entretuvo en sus habitaciones tanto como le fue posible. Lyon le había dicho que pasaría la mayor parte del la mañana en el pueblo, de modo que pidió que le subieran el desayuno. Sin embargo, después de escribirle una carta a la señora Page y otra a Gibbs, se dio cuenta de que se
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sentía atraída por la ventana que daba a los jardines, el lago y el cielo azul en el que había algunas nubes. Cedió a la tentación y se puso un traje de amazona y salió de la habitación. En el pasillo estuvo a punto de chocar con una criada. —¡Oh, milady, está usted aquí! La señora MacAlister me ha mandado a buscarla. Pregunta si esta tarde podría dedicarle unos minutos para planear las comidas de la semana. —Dígale que le concederé tanto tiempo como quiera. Estaba pensando en dar un paseo a caballo pero iré en cuanto vuelva si quiere. —No, milady, cuando usted quiera. Tal y como está la casa de revuelta esta mañana, estoy segura de que la señora MacAlister… —¿Hay algún problema? —Están limpiando a fondo los salones y las habitaciones de la torre antigua, están rebuscando en los armarios como si el mismísimo rey hubiera perdido la corona allí. Creo que la señora MacAlister no tendrá ni un minuto disponible hasta que haya terminado con todo ese jaleo. —¿Y sabes a que se debe tanto movimiento? La chica vaciló un instante, miró a su alrededor y al final contestó bajando la voz: —Fueron las órdenes que dio milord esta mañana. —¿Dio esas órdenes? —Si, milady. No le gustaba que las cosas de lady Aytoun todavía estuvieran aquí y dijo que había que sacarlas todas. No quiere nada que recuerde a su esposa anterior. Estaban de pie delante de las escaleras y Millicent se volvió hacia el lugar donde estaba el retrato de Emma el día anterior. Había sido sustituido por otro cuadro. Se sintió dividida entre la incertidumbre y la culpa. Tenía que hablar con Lyon y preguntarle que es lo que había desencadenado esa decisión tan drástica. La noche anterior había tenido la sensación de haber dado un gran paso hacia delante en su matrimonio. Había sido maravilloso poder abrirle su corazón. Empezó a bajar las escaleras. —Dígale a la señora MacAlister que estaré encantada de verla esta tarde. Una vez en el vestíbulo, le preguntó a uno de los lacayos si sabía donde estaban Truscott o Howitt. Le contestó que el secretario se había ido al pueblo con el señor pero que Truscott estaba precisamente en la entrada, preparado para salir a caballo. Efectivamente le estaba dando órdenes a un mozo de cuadra. —Buenos días, Walter. ¿Puedo acompañarte al pueblo? El alto escocés se volvió hacia ella. —Claro, Millicent. Haré que preparen el coche.
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—Ha sido muy amable por su parte aceptar que se retrasara este encuentro. Gibbs no contestó. Cuatro años antes. pálido de miedo. ¿De acuerdo? —Claro. Un mozo de cuadra se apresuró a ir en busca de una montura. pero moviendo la cabeza con autoridad le señaló que le siguiera. El aludido volvió a crecerse al ver a la frágil anciana sentada en un sofá con un plaid sobre las rodillas. La cordial acogida que se le dispensó entonces no tenía nada que ver con esta. De modo que dígame ¿a quien voy a ver hoy? —A la condesa viuda. Había también dos criadas. Dos lacayos le habían escoltado desde el carruaje hasta la puerta. —Me estaba preguntando —continuó Millicent completamente decidida a ser directa— si sería muy complicado que pasáramos por los acantilados. había acudido en nombre de Jasper Hyde. —¿Señor Platt? —Para servirla. Platt tenía la sensación de ser un delincuente frente a un tribunal. —Sé que lady Aytoun está en Escocia. Lady Aytoun le miró por encima de las gafas. —Me importa un pimiento que se sienta “ofendido”. Le recibirá en el salón —dijo Gibbs abriendo una puerta— Milady. y tres criado vestidos con librea se habían encargado de llevarle ante un gigante escocés que le miraba con evidente hostilidad. se apresuró a seguirle. Flanqueado por los tres criados. el señor Platt.—No. corrección Cari 191 . en los tiempos de Wentworth. milady —dijo él haciendo una profunda reverencia. Necesito saber una cosa. —Se atendrá a los hechos —gruñó el escocés por encima del hombro—. Platt pensó que no le habían dado otra opción. ¿Lo ha entendido bien? —¡Oiga! —Protestó Platt indignado— Me ofende que me… Gibbs se dio media vuelta y le fusiló con la mirada. Traducción Rosanic. señor… —balbuceó Platt. Solo hablará cuando se le indique y de no ser así. ¿De que sería capaz ese enorme escocés? —Escuche. —Como quieras. pero se mantendrá callado. mantendrá la lengua quieta y se limitará a escuchar. No era la primera visita de Platt a Melbury Hall. Me gustaría ver donde ocurrió el accidente. prefiero ir a caballo si no te importa. señor —empezó—. Ese tal Gibbs no dijo nada. El sudor le cubría la frente y esperó a que el administrador le diera la espalda para secársela con la manga. claro.

—De modo que esta no es su primera visita. Cada vez que vengo aquí me quedo embelesado por la casa. —No. —Si insiste. Traducción Rosanic. Platt obedeció. —Y además también es tan británico eso de despojar a sus amigos cuando mueren ¿verdad Platt? ¡Es tan ético eso de lanzarse sobre sus despojos como un buitre dejando a la viuda sin nada! Platt tosió. el señor Hyde. —Efectivamente. Incluso eran muy buenos amigos. simplemente ofreciéndose a pagar lo que ella le debía a Jasper Hyde. Wentworth se hubiera aprovechado todo lo que hubiera podido. Si no lo hace me va a dar tortícolis. —¿Y porque Gibbs? Este buen hombre me parece de fiar. —Si. Se hubiera hecho con la propiedad por una miseria. corrección Cari 192 . —La amistad es algo muy importante. señor Platt. Hyde y Wentworth eran iguales. Si hubiera sido Hyde el primero en morir. —Preferiría quedarme. —Yo también lo creo. La amistad es el esqueleto en el que se sustenta la alta burguesía. siéntese —le ofreció ella señalando un asiento enfrente del suyo—. —Podéis iros —les dijo la condesa a las doncellas—. milady. milady. —¿De que asunto se trata? —Lo mencionaba en mi carta. —Pero por favor. Debo confesar que sin éxito. Sin duda es una de las bases de la civilización británica. milady. milady. si la anciana no se hubiera entrometido le hubiera hecho una oferta a Millicent por ella. milady… Platt le dirigió una altiva mirada al gorila que se dirigía hacia la puerta y luego examinó la decoración del salón. Estuve aquí en la época del señor Wentworth. Mi cliente. estamos desvariando ¿verdad? —Continuó la anciana con una dulce sonrisa—. la base de nuestra superioridad moral sobre el resto de las naciones. La estancia era luminosa y cálida. —¿Qué puedo hacer por usted Platt? Él volvió a centrarse en su anfitriona. —Claro —contestó amablemente la condesa viuda—. A decir verdad. ha intentado repetidamente arreglar un pequeño asunto con su nuera. Iba a decirme usted el motivo de su visita. Siempre le había gustado Melbury Hall. milady.—Entre que mi nuera está en Escocia y mi frágil estado de salud — explicó la condesa viuda con voz débil— no estaba preparada para recibir visitas… —Lo entiendo perfectamente. Tú también Gibbs. —En fin. Oí decir que el señor Hyde y Wentworth se conocían. —Perdóneme.

milady. —Permítame repetir la petición de mi cliente —dijo Platt con paciencia—. Traducción Rosanic. recuérdemelo. —Ya veo. por favor. incómodo. Mi cliente actúa en nombre de la justicia. —Dígame los nombres. —¿Y por que razón un adinerado plantador como Hyde. —Veo que voy a tener que ser completamente sincero con usted. Se inclinó hacia delante. —Es bueno eso de tener un “amigo” como Hyde —dijo Beatriz con aprobación— ¿Acaso su cliente es un completo cretino. ¿Y quien ha conseguido esas pruebas? —Bueno… las autoridades. pero es posible que su nuera esté dando refugio a una asesina. Lamento mucho decirle esto. No quería que se viera implicada pero no me deja otra elección. pensativamente. un hombre que ha hecho su fortuna explotando a unos desgraciados seres humanos. si le he entendido bien. Por favor. En ese salón hacía demasiado calor. —¿Y que va a hacer con ellas? —Se las entregará a las… autoridades si se niegan a su petición. corrección Cari 193 . —¿Y cuales son? —Se mencionaban en la carta. mi nuera rechazó la oferta de Hyde ¿no es así? —Hay nuevas circunstancias que puede que modifiquen su respuesta. —Debe usted estar equivocado. El señor Hyde se ofrece a pagar todos los gastos en los que tuvo que incurrir a causa de esa tal Ohenewaa para… darle un trabajo. señor. se han descubierto ciertas pruebas que parecen señalar a Ohenewaa como la asesina del doctor Dombey. Desde que compró a esa esclava. Mi cliente desea comprársela a lady Aytoun. La condesa viuda asintió con la cabeza. Mi nuera no posee a ningún ser humano. Mi memoria… Platt notaba como el sudor empezaba a empaparle la nuca. señor Platt? —¿Perdón? —¿Son ambos idiotas. y me falla la memoria. un hombre que debe tener centenares de esclavos. milady. Las razones que tiene son personales. señor. estimado señor? Él la miraba boquiabierto. —Se trata de una esclava negra que lleva el pagano nombre de Ohenewaa. —¡Ah. Tanto los nombres de los testigos como las pruebas los consiguieron los empleados del señor Hyde. estimado señor. por filantropía! Y. milady — contestó Platt. Quiere que se haga justicia sin que su familia se vea afectada por otro escándalo. —Se lo ruego. por qué un hombre así desea tanto a esa anciana en concreto? —Por filantropía.—Soy una anciana. y me ocuparé de que… —Me he expresado mal.

—Hablé con un médico llamado Boarham. importante miembro de la Cámara de los Lores. milady —aseguró sir Richard. le vamos a decir lo que nosotros sabemos. corrección Cari 194 . Estaba claro que acababan de fracasar. —En cuanto a sus supuestas pruebas —continuó la condesa viuda— en vista de que no sabemos exactamente cuales son. La aludida miró a Platt desdeñosamente. Traducción Rosanic. —Haga lo que quiera. Sir Richard estaba allí. —Efectivamente. ya era hora de que se librara de este asunto y que fuera su cliente quien se encargara. que se reuniera con nosotros. Los médicos se ocuparon de él desde que llegamos a Londres. sentado ante el escritorio y una mujer negra estaba a su lado. no tenemos intenciones de… —No me fío nada de ese “nosotros”. Es terminante sobre el asunto. aquí presente podrá confirmarle que eso es lo que está usted haciendo. —De hecho le pedí a nuestro vecino. Los testimonios de Boarham y de otros del mismo estilo no se mantendrían ni un minuto ante un tribunal. aunque precipitada por la cantidad de alcohol que bebía. No vacilaría en vender a su propia madre si con eso obtuviera algún beneficio. Platt se pasó un dedo por el cuello de la camisa. ni la cantidad que ha pagado a esos “testigos”. En ella indica claramente el motivo de la muerte de Dombey. Confieso que no conozco muy bien los vericuetos de la Ley en lo que pudiera considerarse como una extorsión. La condesa viuda agitó una hoja de papel. al cual llamaron alguna vez para sangrar al doctor Dombey —se defendió Platt. Platt se puso de pie de un salto. el conde de Stanmore. Hemos estado investigando sobre ese hombre y el tribunal le considerara como el testigo pagado que es en realidad. —También tenemos su testimonio. señor —le cortó secamente la anciana— Pero volviendo a sus acusaciones… Maitland ¿lo ha anotado todo? Platt se dio la vuelta rápidamente y vio que alguien había abierto la puerta que comunicaba con la habitación de al lado.—¿Cree que mi nuera creería que Ohenewaa estaría más segura entre sus garras que en manos del sistema penal inglés? —Milady. Recordó lo que había dicho Hyde sobre que tenía otros planes… Se sentía más que aliviado de no saber de que se trataba. —El doctor Dombey murió de muerte natural. —… y el doctor Billings —añadió Ohenewaa. señor —intervino secamente sir Richard—. Empiece usted Ohenewaa. Por ejemplo el doctor Gisborne… —Del cual obra en mi poder una declaración —intervino sir Richard—. Pero me parece que sir Richard.

señor Platt —dijo la condesa viuda—. Estoy hablando en nombre de un cliente que. corrección Cari 195 . Al pasar chocó contra una criada que le miró con sorpresa y luego entrecerró los ojos al reconocerle. Walter Truscott era el segundo hijo de William. El comportamiento educado y el interés que Walter le demostró supusieron una gran sorpresa para Millicent que se sintió aliviada de encontrar un amigo en él. Capitulo 27 Durante el viaje. — ¿Le molestaría que nos acercáramos a pie hasta el borde? Dejaron los caballos al cuidado del mozo que iba con ellos y Walter la condujo a través de un claro en la vegetación. Walter. por lo que le había dicho a Millicent. Hizo una rígida reverencia y se apresuró a salir. había sido mal informado por gente sin escrúpulos. que había fallecido años antes dejando la responsabilidad de criar a su hijo en manos de su hermana mayor. No era de los que hacían falsos halagos y hablaba con franqueza. Sin embargo. Buenos días a todos. pero para él ese asunto se había acabado. Sujetó una rama y Millicent pasó por debajo encontrándose de repente frente al vacío. que se había criado en Baronsford era como un hermano para Lyon. Miró hacia abajo y se le revolvió el estómago al ver las Traducción Rosanic. milady. Así podrá usted decirle lo que ha descubierto sobre Ohenewaa. milady. el hermano pequeño de la condesa viuda. Retrocedió hacia la puerta rogando por que el enorme escocés no le estuviera esperando en el pasillo.—Si quiere volver a sentarse. estamos esperando la llegada de lord Stanmore en cualquier momento. estaba haciendo un magnífico trabajo. Cogió el abrigo que le entregaba el lacayo y salió llamando a su cochero. respetuoso y desde el primer momento quedó claro que quería que se sintiera a gusto. Sabiendo el cariño que Walter sentía por la propiedad. Platt sacudió la cabeza y se aclaró la garganta. Que Hyde hiciera lo que quisiera. y. —Hay un estrecho sendero que bordea el acantilado. Lyon le encomendó la tarea de administrarla en cuanto heredó el título. él no podía perder el tiempo. —No es necesario. Su carácter tenía algo de la condesa viuda y de Lyon al mismo tiempo. Lyon había hablado mucho de su primo. Era amable. ahora me doy cuenta. —No la molestaré más. —A caballo no iremos mucho más lejos —anunció cuando llegaron a unos matorrales cerca de los acantilados.

—Si y no. Creo que la empujaron. — ¿Qué cree usted que le sucedió a Emma? ¿Resbaló? —No. estaba helada. Traducción Rosanic. corrección Cari 196 . verdad? —No. Millicent se frotó los brazos. las respuestas tenía que dárselas su marido. Millicent deseaba saber más. —Todavía no ha conocido usted al resto de la familia. El río siempre tiene un cauce rápido. Pero ya se había producido un distanciamiento entre ellos mucho antes. —Claro. — ¿Fue aquí donde cayeron? —No —contestó el escocés señalando un lugar un poco más abajo— A unos cien metros de aquí. Empezaron a recorrer el acantilado. Perfore es el hermano mediano. — ¿Quién? Él se encogió de hombros sin contestar. En cierto modo había terminado unos dos años antes con su desastrosa unión y se amoldaba a ella lo mejor que podía. algunas de las cuales sobresalían del agua y otras estaban justo al pié del precipicio. Por otra parte tampoco ella había conservado el contacto con su familia. tiene tres años menos que Lyon. No. No había ninguna acusación en el tono de su voz. Hay un caminito de piedra que lleva a una pequeña playa. — ¿La corriente es siempre tan fuerte? Walter la hizo retroceder un paso. pero no tenía derecho a sonsacar a Walter. Millicent levantó la cabeza de golpe. el más pequeño.rocas. pero hemos tenido un invierno especialmente húmedo. — ¿Quién les encontró? —Perfore. —Aytoun no habla mucho de ellos ¿verdad? —Solo le he oído mencionar el nombre de Perfore y fue hablando de Baronsford. — ¿No creerá que fue Lyon. por eso ahora es tan alto y abundante. Ni siquiera le había contado a Lyon porque ya no se hablaba con sus dos hermanas mayores. Millicent se podía imaginar el estado en el que habían encontrado los dos cuerpos que habían caído sobre esas rocas. — ¿Cuánto hace que no se ven? —Desde que Emma murió. Ella levantó los ojos hacia su acompañante. Aytoun debía estar intentando bajar a buscarla cuando resbaló. Lo que le preocupaba era que la familia estuviera tan distanciada. Luego viene David. Allí fue donde encontraron a Emma. A Millicent le daba igual saber quién tenía qué.

Se casó con Aytoun por el título. La cuidó desde que empezó a andar. —Emma creció en estas colinas. Cuando eran pequeños. no le quitaba la vista de encima. Creo que los tres Pennington. Estoy seguro de que la caída de Lyon fue un accidente. Se lo merece. —Era hermosa. en el verano. Era una Douglas y sus padres y los de Lyon eran vecinos. de modo que desde pequeña pasaba aquí mucho tiempo. cada uno de ellos a su manera. estaban hechizados por ella. Levantó la cara al viento antes de continuar. si alguien hubiera empujado a Emma ¿no le habría visto Lyon? Walter la miró con simpatía. Yo también la vi. Pero naturalmente sabía que nunca podría tenerla. cuando crecieron se convirtió en su ideal de mujer. Y a pesar de la curiosidad que sentía nunca me hubiera atrevido ha preguntarle algo que hubiera podido retrasar su curación. Emma decidió convertirse en condesa y en la señora de Baronsford desde que era pequeña. “Luego estaba Perfore.Millicent. De los tres hermanos el único que yo diría que siempre estuvo enamorado de ella fue David. Traducción Rosanic. intrépida. —Es usted una mujer buena y generosa. Todos querían cambiarla o protegerla. Por supuesto siempre supimos todos que sería Lyon el ganador… o el perdedor. Volvió a ser él mismo hace poco. —Supongo que no se lo contó todo ¿no? —Le costó mucho reponerse. Era el único de los tres hermanos que iba a heredar. asimiló la sorprendente noticia. éramos David y yo. Ahora estaba mirando hacia el horizonte. o al menos eso era lo que se creía. —Pero… Si Lyon se cayó ¿Por qué no ella? —Él estaba bajando para salvarla. sin decir nada. Perfore siempre tuvo alma de caballero. todos nosotros veníamos a nadar a este río. después de todo lo que tuvo que pasar. No creo probable que resbalara a pesar del mal tiempo que hizo ese día. Conocía cada roca y cada falla del acantilado tan bien como conocía a los Pennington. salvaje. la verdad es que creo que la consideraba más como a una hermana pequeña y creía tener la obligación de guiarla. —Voy a contarle esto porque sé que nunca se lo va a preguntar a él. Millicent contuvo sus preguntas y se concentró en cada una de las palabras de Truscott. —Pero ambos estaban aquí. corrección Cari 197 . —Los que estábamos más cerca de Emma por la edad. no por amor. Pero ella era bastante obstinada y era imposible hacerlo. Mira hacia abajo y ve unos ojos que le miran fijamente desde abajo. de modo que se lanza en su busca. Él era su protector. eran inseparables. pero no la de Emma.

Millicent recordó la conversación que había mantenido con su marido la noche anterior. lo que más deseaba. Como no sabía como hacerlo empezó a jugar al peligroso juego de los celos y pronto descubrió que él no se dejaba manipular tan fácilmente. se sospechaba que habían tenido relaciones íntimas con Emma. Si tenía alguna queja se desahogaba con sus cuñados. pedía su ayuda. — ¿Sabe porque a Lyon le llamaban “Lord Escándalo” entre la alta sociedad? — ¿Por su explosivo temperamento? ¿Por sus duelos? —Los duelos fueron para proteger la reputación de su esposa. pero quería estar segura de que era importante para él. de modo que les utilizó en cuanto se casó para irritar a Aytoun. era dominar a Aytoun. —Pero sobre todo. ya no era suficiente. incluso a esa distancia.Walter le dio una patada a una piedra que rebotó en las rocas antes de hundirse en las revueltas aguas del río. Millicent se volvió a mirar el castillo que. Miró a Millicent. —Uno de los defectos imperdonables de Emma era enfrentar a los miembros de la familia entre sí. Para salvar lo que pudo de su honor. era espectacular. todos sin excepción. —Aytoun se esforzó por hacerla feliz mientras desempeñaba su papel de condesa. — ¿Quién sabe? A Emma le encantaba jugar con los hombres. En cualquier caso. más distante se mostraba él. corrección Cari 198 . Cuanto más mariposeaba ella. Lo que antes de su matrimonio le pareció lo más grandioso. Todos los hombres contra los que se enfrentó. y desde luego tampoco utilizando los mismos métodos que Emma. si tenía algún problema. por supuesto. — ¿Es que estaban ciegos? —Preguntó Millicent enfadada— ¿Acaso no veían su juego? Traducción Rosanic. es decir. De un modo algo perverso también era eso lo que ella esperaba de ese matrimonio. le gustaba ser el centro del universo. Y — añadió frunciendo el ceño— era tan ambiciosa como rebelde. Nunca se sabía si estaba diciendo la verdad o si mentía solo para obtener una reacción. — ¿Y era cierto? Los rumores no siempre son ciertos pero se propagan rápidamente. la culpa siempre era de Lyon. No en lo referente a dominar a su marido. Que era la única mujer a la que él deseaba. y ella se doblegó a lo que se esperaba que hiciera. convertirse en la señora de Baronsford. Se convirtió rápidamente en un lastre del cual Lyon era responsable. pero solo aparentemente. No había nada de cariño entre ellos. Era consciente de la atracción que sentían por ella David y Perfore. Y.

Era el mismo hombre con el que había chocado cuando fue a encontrarse con Ned en su habitación. No sé lo que se dijeron ni porque Aytoun salió de repente en persecución de su mujer. No sé cual fue el motivo ni quien de los dos la empezó. en esa época sus disputas eran algo habitual. — ¿Qué sucedió el día del accidente? —Habían invitado a todo el mundo para celebrar el cumpleaños de la condesa viuda. Lo único que pudo hacer es mantenerse callada y permitir que su hijo se las arreglara solo. —Jonah me ha dicho que el albañil ha terminado la primera parte del dique —anunció Amina— ¿Te pasa algo Violet? —Nada. lo cual era extraño porque no estaba en los mejores términos con su suegra. acudieron todos. Para estar segura de que no se equivocaba. corrección Cari 199 . Y les encontró a los dos ahí abajo. gracias —respondió ella apretándose el chal que llevaba sobre los hombros. La otra había contestado que se trataba de un tal Platt. En resumen. — ¿Y la condesa viuda? ¿Es que no se daba cuenta? —Para cuando lo hizo Emma ya se había casado con Aytoun. le había preguntado a la señora Page el nombre del visitante. que era el abogado del señor Hyde. y la enfurecía que conociera a Ned. El caso es que al cabo de unos segundos también Perfore salió corriendo en dirección al río. Había reconocido de inmediato al hombre que salía del salón de la condesa viuda. Pero en esa ocasión. Emma se fue corriendo mientras Perfore y Aytoun se quedaban en el jardín mirándose el uno al otro como dos perros rabiosos. Violet sabía que Hyde era el canalla que había intentado arruinar a su señora antes de que ésta se casara con el conde. mientras la mayoría de los invitados habían salido a cazar. —La mañana de la fiesta. Fue Emma quien lo planeó. Truscott se detuvo en seco y miró hacia el fondo del precipicio donde había una pequeña playa. — ¿Esta usted seguro de que la empujó alguien? —Completamente. Salió apresuradamente de la cocina para dirigirse hacia el seto. incluso la familia de Emma. Emma y Aytoun tuvieron una pelea. Traducción Rosanic. Millicent se estremeció.—Emma formaba parte de la familia desde hacía tanto tiempo que no se les ocurría dudar de su sinceridad. — ¿Pero porque? —Porque había mucha gente que había acabado odiándola.

Todavía estaban en peligro. negándose a dejarse intimidad. Ahora que era capaz de pensar con claridad recordaba todas las preguntas que le había hecho Ned sobre Melbury Hall. ¿Cómo decírselo sin explicar también que estaba ella haciendo allí? Ned era un traidor. cuando Jonah entró en su casa quejándose de que el albañil había desaparecido sin terminar el trabajo. parecía evidente que estaban planeando algo sucio. Te he descubierto. —Viniendo de una puta. corrección Cari 200 . conozco tu verdadero rostro. —Se acabó. entrando en tu habitación? Ned entrecerró los ojos y la sujetó con fuerza por el brazo. —No conozco a ningún Jasper. el cual la retuvo por el brazo. Ned. Con Ned Cranch en Melbury Hall. esto es el colmo. — ¿Qué sucede. pequeña? ¿Tantas ganas tenías de verme? Ella se soltó de un tirón. Ned. a Violet le dio la sensación de que respiraba mejor. Y deseaba con toda su alma que fuera para siempre. se levantó la falda y echó a correr. El único consuelo que le quedaba es que no recordaba haber dicho nada que pusiera en peligro a su señora. En una curva del camino se dio de bruces con el demonio en persona. Una vez que llegó a la orilla del bosque. encontrándose en secreto con Ned. Me gustaría estar aquí cuando recibas el correctivo que te mereces. el señor Gibbs ha mandado a los criados a buscarte. —¡Mentirosa! Ella se alejó. Quédate y espérales. Bastaría con que gritara para que todos vinieran corriendo. — ¿No? ¿Entonces porque vi al señor Platt. metiendo las narices en todas partes. Pero dime ¿Qué quieres decir con eso? —Todo el mundo lo sabe —mintió ella— Todos saben que te paga Jasper Hyde y que estás aquí para espiar a lady Aytoun y a Melbury Hall. —Cree lo que quieras.El ama de llaves había añadido que Platt se había encontrado con la horma de su zapato y que ya no había motivos para preocuparse. Violet estaba demasiado avergonzada para confesarle a la señora Page que había visto a ese hombre con anterioridad. Ned Cranch se había ido sin despedirse. Traducción Rosanic. —¿De verdad deseas que todo el mundo sepa lo nuestro? ¿Qué todos se enteren de que te has acostado con un hombre casado? —Ya se lo he dicho —replicó ella soltándose de nuevo— Y mientras estamos hablando. Esa noche. su abogado.

los guantes y la capa. allá donde permite usted que se queden los gitanos en verano. corrección Cari 201 . Le está esperando en la biblioteca. En cuanto dejaron el sillón en el vestíbulo de entrada. si quiere saber mi opinión —continuó el ama de llaves visiblemente molesta—. Cuando volvió estaba muy preocupada por la situación de los aldeanos. —¿Le sucede algo? —preguntó intentando disimular su preocupación en tanto los lacayos le quitaban el sombrero. Apenas había terminado de desayunar se fue con el señor Truscott con la esperanza de encontrarse con usted en el pueblo. Lyon observaba al ama de llaves. —Bueno. pero cuando llegó usted ya se había ido a algún sitio. —Todavía no se ha ido a acostar. Traducción Rosanic. —Creo que no se lo dirá —declaró el ama de llaves con una mirada casi de reproche— pero hoy se ha excedido más de lo necesario. preguntó por Millicent. milord —le contestó la señora MacAlister—. No debería haberse entretenido tanto con ellos. cuando Walter fue a buscarme a casa de lord Dumfries me dijo que ella había decidido quedarse en el pueblo. Y luego bordeó el río. —Si. pues hubiera sido mejor que la trajera de vuelta a casa. sorprendido por su interés por Millicent.Capitulo 28 Las visitas que hicieron a las propiedades vecinas les retrasaron de modo que Lyon volvió tarde. Los lacayos estaban a punto de volver a mover el sillón pero la mujer no dejó de hablar.

—Lamento no haber estado en el pueblo esta mañana cuando tú llegaste. —Me imagino lo que respondió. aunque fuera la mismísima reina en persona. —No importa. lo apretó contra su pecho. —Así está mejor. Apenas se enteraron de que la puerta se cerraba. se lo metió debajo del brazo. —¿De verdad? —Si. nunca le volvería la espalda a la gente necesitada. Las horas que habían estado separados le habían parecido larguísimas y. se sentó al lado de Lyon y le rodeó el cuello con los brazos. en cuanto vio que su marido entraba en la estancia. —Y eso es lo que hiciste. eficaz y. en el vestíbulo me ha dicho más cosas que durante todo un año. asombrada una vez más de su recuperación. si he entendido bien lo que me han dicho. corrección Cari 202 . también es amable. Él la apretó contra sí y luego la apartó un poco para dirigirle una sonrisa. Y volvió a dejarlo en el estante. —Mi falta de modales ha debido decepcionar a la señora MacAlister. a pesar de su modo de ser un poco brusco. pero Millicent. Campbell tosió para atraer la atención de Lyon. lo volvió a coger. Con Emma no demostraba tener demasiada paciencia y Traducción Rosanic. Hace un momento. La besó con tal ternura que ella se derritió literalmente. y más. —Juro que eres la primera señora de Baronsford que ha descubierto esa cualidad en ella. La nueva señora dice que. Nunca odié más este sillón que hoy. milord. —Me alegro. Millicent estaba intentando parecer despreocupada mientras los criados sentaban a Lyon en el sofá. Es concienzuda. —No creo que pueda hacerlo. necesitaba algo de tiempo para acostumbrarme a todo.—Milord. Depositó el libro en el estante. Ella sacudió la cabeza. —Yo también te he echado de menos. Le cogió el rostro con la mano derecha y ella frotó la cara contra la palma. Los lacayos todavía estaban presentes. ¿Qué le parecería si alojara en ellas a algunos invitados? —¿Invitados? Lyon se calló por un segundo antes de estallar en una alegre carcajada. —Lady Aytoun me preguntó cuantas habitaciones había en Baronsford. incapaz de aguantar más. intenté decirle que como señora de Baronsford no debía ocuparse por si misma de las necesidades de los vagabundos. —¿Decepcionarla? Se deshace en elogios contigo. se dio cuenta de que él estaba tan complacido como ella de volver a verla. milord —replicó la señora MacAlister con un asomo de orgullo en la voz—. Estoy segura de que nos llevaremos bien.

supongo que tu madre estaba contenta con su trabajo. —¡Que se vayan al cuerno! Me las ingeniaré para que te instalen en un pedestal a tres metros de altura.Emma la habría despedido cien veces si yo no la hubiera convencido de no hacerlo. Él se rió abrazándola con fuerza. Traducción Rosanic. —¿Por qué? —Se mueren de ganas por conocer a la nueva condesa de Baronsford. —¿Quiere eso decir que aceptas organizarlo todo? —Por supuesto. —Muy complicado. —Mejor todavía. Pero como a ti te gusta la señora MacAlister creo que no vas a tener inconveniente en lo que te voy a pedir. La besó y ella sintió todo su deseo y su amor. —Parece ser que le preguntaste a Campbell cuantas habitaciones tenía el castillo. —Si —contestó ella sonriendo. pero es difícil convencerles uno a uno. Millicent se desplomó contra el respaldo del asiento. De eso es de lo que me he estado ocupando al ir a visitarles. —¿Crees que podrán venir a pesar de sus ocupaciones? —Apostaría a que vendrán todos. en efecto. Les vamos a llenar el estómago y al mismo tiempo intentaremos impedir que echen a sus granjeros. —Seguro. el barón Truc solo quería oír hablar de ti. Quiero invitar a los vecinos. —¿Para poder comparar tu castillo con sus mansiones? —le provocó ella. Y —añadió señalando el sillón— la mayoría de ellos querrán aprovechar la ocasión para mirarme desde arriba. ambas tienen un carácter tan parecido que apenas se soportaban. —Ese es el motivo de la fiesta que quiero celebrar. Tenemos que dar una fiesta en cuanto sea posible. —En vista de que sigue aquí. En cuanto a mi madre. corrección Cari 203 . —¿Y te he dicho ya que sería pronto? Ella agachó la cabeza imaginándose a si misma en medio de un salón lleno de gente elegante en el cual nadie notaría su presencia. Hay que hacer lo que sea para ayudar a esos desventurados. Tenemos que traerles aquí e intentar convencerles a todos a la vez. quizá algo más. —¿Es algo complicado? —Mucho —suspiró él—. —¿Cuántas personas serán? —Unas cien. Sir Machin está en Londres. Intentaremos que algunos den trabajo a algunas familias. y así sucesivamente.

Se imaginó lo mucho que este debió sufrir. Los brazos de Lyon se cerraron a su alrededor y ella apoyó la cabeza por debajo de su barbilla. Ella dibujó el contorno de sus labios con el dedo. —Truscott te habló de Emma. me crucé con gente a la que habían echado de sus casas.—Ya sé que es solo el segundo día que estás en Baronsford. Notó que Lyon se tensaba de ira. Lyon. La gente se da cuenta de que te preocupa su bienestar. sus perros. Quería ver el lugar donde te caíste y perdiste a Emma. Cogió aire. estaba asustado ante la idea de que me convirtiera en una solterona y tuviera que mantenerme el resto de su vida. corrección Cari 204 . —A la edad de veintitrés años me lanzaron a los brazos de Wentworth. que también era mi tutor. Para mi marido yo solo era una posesión más. Tuve también la suerte de conocer al reverendo Trimble y a su esposa. —Le pedí a Walter que me llevara al acantilado. establecí una especie de vínculo con los trabajadores negros que Wentworth tenía como esclavos. Tenía que irme de su casa y no le importaba ni con quien ni su mala reputación. paseando por el río. Solo quiero la verdad. No quiero que haya malentendidos. Su voz se hizo repentinamente dura. me di cuenta de que solo era una mujer de carne y hueso. temblorosamente. a falta de algo mejor. Millicent recordó las palabras de Truscott: Emma amaba más a Baronsford que a su marido. —Querrás decir. —Y de su relación con tus hermanos. al igual que su tierra. Después de saber algo más sobre ella. Creía tener sobre todo ello derecho de vida y de muerte. donde murió. sus caballos y su ganado. un ser humano con todas sus virtudes y defectos. como el resto de nosotros… Y al mismo tiempo supe que era importante que te hablara de mí… Él no la soltaba y eso le proporcionó la fuerza para continuar. desesperadas… Entonces pensé que se nos ofrecía una segunda oportunidad para encontrar la felicidad y deseo de todo corazón que lo logremos. ni suposiciones. Ya has conseguido que todos te respeten. sin embargo continuó: —Durante esos años cuando yo estaba en Melbury Hall en vez de en Londres intentando esconderme de él. pero quiero decirte que ya has causado una fuerte sensación. —También comprendí —prosiguió ella— que Emma no era la criatura sobrenatural que mi mente había creado. Hay tantas cosas que no sabemos el uno del otro… Después de salir del pueblo. familias enteras. Mi tío. sus esclavos. igual que al señor Traducción Rosanic. —Permanecí casada con él cinco largos años y todavía me pregunto como es posible que sobreviviera. —No quiero que haya secretos entre nosotros.

Luego todo se vino abajo. el maestro del pueblo. o correría la misma suerte que la primera mujer de Wentworth. Se incorporó con un sollozo. Y no se privaba de hacerlo. También perdí un hijo. pero ella sacudió la cabeza. Pero un día. Wentworth. Wentworth no podía soportarlo. Prefería creer que éramos amantes. Él siempre repetía que tenía el derecho de “tocar y castigar como le diera la gana”. antes de que pudiéramos poner en marcha el plan. Esas buenas personas. pero antes deja que te cuente otra cosa. —Estas temblando… —Era el mes de junio. Después de perder al niño me hundí en la desesperación durante varios meses.Cunningham. Wentworth se enfureció porque lord Stanmore había acogido bajo su protección a un niño esclavo que había sido cruelmente golpeado por el capataz. —Déjame terminar. Incluso planeamos mi huida a Filadelfia o a cualquier otro lugar de las colonias. Wentworth estaba convencido de que como amo y señor. me quedé embarazada. —Ahora llegamos al verano de hace dos años. Él quiso cogerla entre sus brazos. hasta el punto de que una vez tuve que guardar cama durante varias semanas. Había vivido durante diez años en América. Al mismo tiempo presentí que carecía por completo de valor para Wentworth. —La primera esposa de Wentworth poseía plantaciones en Jamaica. Pero no lo éramos. Y eso hizo. Ya lo había hecho. En resumen. me dijo que ya no la necesitaba. —Millicent… —Luego seguiré hablándote de él. Fue así como hizo una pequeña fortuna. Se negaba a entender que era solo la compasión lo que le empujaba a visitarme. tengo que contártelo todo. La furia de Lyon era palpable. con la ayuda de lord Stanmore. Me encontré por casualidad con una vieja amiga del colegio de Knebworth. intentaban mejorar la situación de los esclavos. —Aunque no tenía nada que temer de mi amistad con Cunningham. No iba a tardar mucho en asesinarme. Envié a Jonah al pueblo para que le pidiera a Cunningham que viniera a buscar a Violet. Pero Traducción Rosanic. Rebecca. corrección Cari 205 . —Ella me ayudó a comprender que tenía que encontrar el modo de poner fin a ese matrimonio. podía utilizarme cuando quisiera. en uno de sus momentos de borrachera. ella murió… misteriosamente. Apoyó la mano en el puño crispado de Lyon. Habíamos escondido a Violet en el bosque para protegerla de la lujuria de Wentworth. Millicent recordaba sus encuentros secretos en el bosque o en la iglesia del pueblo. pero justo antes de que decidiera regresar a Inglaterra. aunque sospecho que al final Cunningham confundió la piedad con el amor.

y Gibbs. Todos los criados tienen la misma sensación. Wentworth se volvió completamente loco.Wentworth y su capataz. contemplaba las llamas que se iban consumiendo. Moisés estaba haciendo su ronda y sin embargo el escocés no podía librarse de un mal presentimiento. Ella apagó una vela que se estaba agotando y dejó una pila de platos en la mesa antes de reunirse con él. Él cogió su mano y entrelazó sus dedos con los de ella. y para que yo no me viera envuelta en el escándalo que iba a producirse. Lyon le acariciaba suavemente la espalda. pero Millicent quería llegar hasta el final con la confesión. dijeron que era yo quien huía con el profesor. sentado frente a la chimenea. Una de las Traducción Rosanic. —No lo sé exactamente. cada vez que he pasado por delante de su puerta. Las sombras bailaban en las paredes del salón de los criados. —Dime que es lo que te preocupa. La casa estaba en silencio y las puertas bien cerradas. Mary Page entró en la estancia. pero nunca se nos molestó por ese asunto. Quiso matar a todas las personas a las que yo quería y luego matarme a mi. un animal llamado Mickelby. Para que no le condenaran por haber matado a un blanco. No ha dejado de trabajar en todo el día. Stanmore llegó justo a tiempo para salvar a Moisés. —Después de asesinar a Cunningham. Nadie lo sabe —añadió mirando a su marido a los ojos—. he perdido la cuenta de las veces que la he visto mirar por la ventana. corrección Cari 206 . ¿Qué pasó con el capataz? —Estaba a punto de matar a Moisés cuando le atravesó la espada de Stanmore. —Tan solo los pocos negros que estaban ese día en los bosques. Ohenewaa no ha salido de su habitación y. Nadie dirá nada jamás. No sé que fue lo que le dijo al juez. señora Page. Esa mañana. Y creo que Violet se enteró por una de las mujeres que estaban escondidas en los alrededores. pero no me encuentro a gusto. Y no soy la única. —Parece usted tan inquieto como yo. —Stanmore me cayó bien en cuanto le conocí. Decidió empezar por Jonah. —¿Y fue Stanmore quien mató a Wentworth? Esa era la versión oficial. Wentworth mató a Cunningham. —¿Quién más lo sabe? —preguntó Lyon preocupado. se echó toda la culpa. —Venga a sentarse a mi lado. dulce como un ángel protegiendo su rincón del paraíso. Mary. Violet no ha cenado nada. estaba cantando sus himnos africanos. pero fue Moisés quien mató a Wentworth. señor Gibbs. Notaba que se sentía atraída por él y era la primera vez en su vida que Gibbs compartía tal sentimiento.

Él le acarició la palma de la mano con la yema del dedo. El albañil se fue y también abandonó su habitación en la posada. a pesar de los fantasmas. Ahora no consigues quedarte dormido. Las brasas encendidas apenas iluminaban la habitación y. —A lo mejor es solo por la ausencia de lord y lady Aytoun. corrección Cari 207 . Hubiera sido mejor que esperara a que tú… —No. —Eso me parece bastante improbable. me alegro de que hayas ido.criadas cree haber visto a Ned Cranch vagando por los bosques con un hacha en la mano. Hasta entonces Millicent no se había dado cuenta de lo complejos que eran sus sentimientos. —No lo sé. en silencio. Él volvió la cabeza hacia ella. Por lo que me has dicho. mirando el fuego. —No quería aburrirte con la historia de mi vida —dijo Millicent poco después—. Traducción Rosanic. Mary. Lo que me extraña es que no haya venido a buscar el dinero que se le debía. Lo siento. Estaba pensando en lo que Truscott te contó sobre Emma. confiaba plenamente en ese hombre. Y me siento aliviado que sepas tanto de ella. —Yo también Angus —contestó ella en voz baja apretándose más contra él. —No debería haberle pedido que me llevara al acantilado. Le acarició suavemente la mejilla. —Lo que me mantiene despierto es que debería contártelo todo… Debería decirte lo que sucedió ese día. La posibilidad de que Lyon fuera el responsable de la muerte de Emma era algo que podía explicar la depresión en la que había caído después. pero te aseguro que me siento mejor contigo a mi lado. En cuanto a mi. Permanecieron así. —¿Qué mosca crees que le picó? —Puede que se enterara que su mujer había dado a luz. —No es eso lo que me impide dormir. Sin embargo nunca quiso creerlo. hace diez años que no me separaba de Su Señoría. a tu señora no le gusta demasiado alejarse mucho tiempo de aquí. —¿Quieres contármelo? Él tomó su mano con la mirada fija en el techo. —¿Lo ves Gibbs? —Preguntó el ama de llaves muy seria— Todo el mundo se comporta de forma extraña. —¿De verdad crees que se trata de eso? ¿Crees que nos estamos preocupando por nada? Él le dio un beso en la frente. Seguro que volverá pero eso no explica porque se fue sin avisar. Mary.

—El día que murió. Y era culpa mía. en Bath o en Bristol. Nos separaban diez años. —¿De que se trataba? Lyon la miró sombriamente. vi su vitalidad. Y. Cuando ella estaba en Londres. A Millicent le hubiera gustado consolarle. Cuando ella venía aquí con amigos. No nos entendíamos. las familias de ambos estaban aquí y esperábamos a doscientos invitados para el baile que se daba en honor a la condesa viuda. David y yo nos fuimos alejando cada vez más. Pasamos la mayor parte de nuestro matrimonio separados. Y yo. Había sido milagroso que Lyon sobreviviera a esa época. —Cosa que hacías. pero eso no era más que una excusa para tenernos a todos a su alrededor. No era a mi a quien quería. yo me iba a las Highlands. —La arrogancia lleva a cometer muchos errores. —¿Qué hiciste tú? Traducción Rosanic. pensaba que nuestro matrimonio sería soportable con la condición de que Emma no nos deshonrara a ambos públicamente… Por su culpa mis hermanos llegaron a odiarme.—Nos habíamos peleado. En lugar de eso otros mas imbéciles que yo fueron quienes perdieron la vida. Pero eso no era suficiente para ella de modo que empezó a hablar de aventuras. Ponía en entredicho mi honor y mi virilidad y esperaba mi reacción. Cuando Emma dejó de atender a razones también lo hice yo. —Todo lo que Truscott te contó es cierto. estúpido de mí. Siempre supe lo que ella deseaba. Millicent se quedó paralizada. no me había dado cuenta. La vi crecer. cegado por mi orgullo. yo me quedaba en Baronsford. Fue lo más escandaloso que se le ocurrió. tenía que haber sospechado que estaba planeando algo. si no a Baronsford. Creí que me quería. Nos peleábamos continuamente. pero no sabía que decir. Se rió sin alegría. —Si. —¡Era un estúpido! Creo que esperaba que en uno de esos duelos encontrara la muerte. Perfore. Millicent apoyó los labios en su corazón. no comprendíamos lo que el otro necesitaba. ni siquiera hablábamos el mismo idioma. —Walter me dijo que la casa estaba llena de gente para celebrar el cumpleaños de tu madre. Nuestro matrimonio fue un error desde el principio. corrección Cari 208 . con los testigos suficientes como para que la noticia se propagara a la velocidad del rayo. —Quería el divorcio. pero bien podía haber sido un siglo. el día del accidente. vi como explotaba su belleza. Emma tenía que decir algo y necesitaba público.

Me dije a mi mismo que era otra de sus tretas. Ella le había dicho que íbamos a anunciarlo esa misma noche. Que nunca iba a ser capaz de hacerlo y que no quería morder el anzuelo. —¿Llegaste a saber si Emma estaba realmente embarazada? —Me lo confirmaron más tarde —asintió él—. Entonces bajé al jardín y me tropecé con Perfore. Creyeron. Empezó a sermonearme por el modo en que la trataba e insinuó que no la merecía. Millicent besó la lágrima que se formó en la esquina de uno de sus párpados. —Tú corriste detrás de ella. y no lo hice precisamente con tranquilidad… Nos peleamos. Siento todo lo que tuviste que soportar. Iba a decirlo en público y yo tendría que aguantar el escándalo que con toda seguridad se produciría. corrección Cari 209 . En esta ocasión fue Millicent la que se enfureció.—Le contesté que no. —No puedes saber lo que piensan —murmuró Millicent para consolarle—. que estaba jugando conmigo otra vez. Se le rompió la voz y cerró los ojos. Me preguntó como podía tratarla así en su estado. Se masajeó las sienes. no buscaba ninguna explicación. —Cuando me desperté. lo que mas me dolió fue darme cuenta de que mis hermanos se habían ido. Lyon la miró a los ojos antes de apretarla nuevamente contra su pecho. que fui yo quien la empujó. quería alcanzarla. Puede que se marcharan porque se sentían algo responsable del fracaso de vuestro matrimonio. Estaba furioso porque había visto a Emma dirigirse hacia los acantilados. me dijo que no iba a ceder. y creen todavía. Pero sé que el niño no era mío. solo pensaba: no puede estar muerta. —No lo hice de inmediato. O quizá necesitaban asimilar su tristeza. Pero antes de que pudiera llegar oí un alarido. Luego huyó. Traducción Rosanic. —Mientras resbalaba por el acantilado. caída encima de las rocas. —Gracias por confiar en mí. —Corrí tras ella. Lo único que habían hecho era envenenar vuestras relaciones. —¿Fue él quien te convenció de que la siguieras? —No exactamente. —¿Su estado? —Perfore me anunció que estaba embarazada. —Lo siento Lyon. Cuando llegué estaba ahí.

Seguro que hay algo que no es de su agrado.Capitulo 29 En las cocinas de Baronsford se mezclaban lo moderno con lo antiguo. Y en ese momento. Millicent cogió otra hogaza de pan de uno de los hornos y la envolvió en un paño limpio antes de dejarla en la panera. —Seguramente no sea perfecta pero sin duda es una fiesta grandiosa. La parte donde se hacían los dulces. sus mesas de trabajo de madera y las rejillas cerradas donde se leudaban las masas. con sus hornos nuevos. Bajo los arcos de piedra se asaban cerdos. —Me encanta su elección. un apetitoso olor a porridge salía de los calderos colgados encima. —¿La porcelana? —Magnífica. —Notable. corrección Cari 210 . Traducción Rosanic. ovejas y bueyes del mismo modo que se había estado haciendo durante siglos. —¡Absolutamente nada! —le aseguró Millicent mientras una criada quitaba las paneras llenas y las sustituía por otras vacías. —¿La elección de los platos para la cena? —insistió el ama de llaves. señora MacAlister. ofrecía un gran contraste con los tres hogares abiertos provistos de espetones. —¿Los postres? —Excepcionales.

—No entiendo porque no quiere creerme cuando le digo que estoy encantada con su manera de hacer las cosas. Cada vez estaba más impaciente. —Eso no estaba en el menú que me ha presentado esta mañana ¿Dónde ha encontrado frambuesas en pleno mes de marzo? —Solo lo he dicho para asegurarme de que me estaba escuchando. entró Ned Cranch acompañado de Harry. señora MacAllister”. —Me fue imposible llegar antes con toda la información que quería. cogerla y regresar tranquilamente. señor Hyde —se defendió Ned—. con media hora de retraso. —Lo sé —replicó la señora MacAlister casi traviesa— Su Señoría me dio órdenes al respecto. Jasper Hyde iba de un lado a otro de la habitación que había alquilado en la posada de Saint Albans. La alegre carcajada de Millicent arrancó una especie de sonrisa al ama de llaves. le apuntó con una pistola para demostrarle su enfado.—¿Los pasteles con frambuesas frescas? Millicent la miró. —¡Habla! —Ladró Hyde— O te agujereo la piel. verrré a la modista — contestó Millicent parodiando el acento escocés del ama de llaves. milady. Confío en usted por completo y admiro su eficacia y su preocupación por los detalles. Traducción Rosanic. El albañil no parecía nada asustado por la amenaza. corrección Cari 211 . milady. Hace muchos años que no veíamos a la señora de la casa en las cocinas. señora MacAlister. milady. —No podemos simplemente ir a Melbury Hall. Y bien. —Pero… —“Confío en usted por completo” —la imitó el ama de llaves poniendo el acento ingles de Millicent— “Es usted una joya. Usted gana. —Es usted demasiado buena. milady? —Muy bien. Es usted una joya. Pero se sentirá satisfecho de saber que he hecho mi trabajo. Cuando. así usted puede ir a entretenerse un poco con la modista. —Dije que no la necesitaba. Antes de que Millicent pudiera responder al cumplido la mujer ya se había vuelto y estaba envolviendo una hogaza de pan. Me dijo que tenía que ocuparme de su guardarropa y eso es lo que he hecho. señora MacAlisterrr. —Podemos encargarnos de preparar las cestas con comida para los vagabundos. Llegó ayer de Edimburgo. ¿lo dijo en serio o no.

¿Qué le parece? —Concluyó con una sonrisa triunfante. He estado vigilando la casa y he comprobado que la negra ya no sale al bosque. —Y así era… bueno. me deslizaré hasta los establos y les prenderé fuego. El insolente albañil tuvo la cara dura de sentarse sin pedir permiso. a menos que quiera escañar las colinas de Chiltern. cerca de las casas en ruinas que hay en la parte de atrás de Melbury. —Me había dicho que sus amiguitas vivían en la casa. Mientras hablaré con mi amiguita de Knebworth y ella encontrará el modo de que yo pueda entrar por la noche en Melbury Hall en cuanto esté usted preparado. Una vez allí. Y hay algo más: el camino que sale de Melbury Hall pasa al lado de Solgrave y atraviesa el pueblo de Knebworth. pero tenemos que modificar los planes. A la más mínima señal de alarma. Estoy seguro de que se huelen algo y quieren protegerla. Luego nos separamos y nos volvemos a encontrar en el bosque. Cogemos a Ohenewaa y nos largamos. Demasiado leales a su señora como para fiarse de ellas. Será entonces cuando sus hombres entren en acción. De hecho tengo dos. Nos encontraremos todos en la taberna cerca de la fábrica de ladrillos donde estoy escondido. —Se lo diré.—¿Estabas dispuesto a hacerlo tú solo y ahora dices que no lo conseguirían media docena de hombres? —Si. Nos encontramos en la taberna y les explico a sus hombres la distribución de la casa. Nos cogeran en una emboscada. señor Cranch. —¿Qué hará una vez dentro? El albañil estaba muy seguro de si mismo. Traducción Rosanic. Incluso cuando pasea por el jardín esta rodeada de un puñado de negros. —Puede que si y puede que no. La situación ha cambiado desde que el conde y su esposa se fueron a Escocia. señor Hyde. —Unos pocos esclavos no pueden hacer nada frente a los delincuentes que hemos contratado. así es. Esos esclavos liberados no se parecen a los que hacía usted trabajar en sus campos. Hyde empezó a enfurecerse. señor. Con el desorden que se producirá no quedará nadie en el interior de la casa. La excusa era plausible. Estos han probado la libertad y se protegen entre ellos a cualquier precio. mandaran a alguien atravesando el bosque para avisar al conde o al pueblo. Pero en esa casa las criadas son extrañas. corrección Cari 212 . —Entonces ¿Qué propone usted que hagamos? —Una distracción. Hyde miró pensativamente por la ventana. Forzosamente tendrá que acudir la gente de Solgrave y del pueblo para ayudar. —Debería usted ir a buscar a sus hombres y traerlos aquí.

No. Jo se había metido más entre las ruedas y se había tapado la cabeza con la manta. nunca lo ha mencionado. milady. una pequeña mano rozó la de Millicent. —¿Es familia suya? —No. —No es gran cosa. ni mía ni de nadie de los alrededores. —¿Se sentiría más segura si viene también usted? La anciana negó con la cabeza. señor Cranch. Millicent se dio cuenta de su vientre. Millicent se la quitó de las manos. verdad? La niña escondió la comida debajo del plaid. Millicent se incorporó de mala gana. —¿Sabe usted si tiene familia? —Estoy segura de que no tiene a nadie. La pobre pequeña está aterrorizada. Cuando la pequeña cogió el queso.—Olvídese de los establos. Estoy casi segura de que no ha dejado a ningún marido a la espalda. Incendie la casa. No sé si es un elfo o si la han echado de casa por culpa del niño que lleva en el vientre. —No va a salir —intervino una anciana. pero comparto la carreta con ella desde que la encontré en el camino de Glasgow. Mírela. Un delgado brazo salió de debajo de la manta. La niña seguía con la mirada al lacayo que llevaba la última cesta. Al menos allí tendrá a su hijo en una cama y tendrá un fuego con el que calentarse. Estaba hecha una bola debajo de una carreta para protegerse de la lluvia. no necesito una habitación seca durante un día. La chica pareció aterrada y se metió más debajo del carro. pero deberías comer algo de pan. una pequeña envuelta en una manta con la cara de un ángel. ¿Quiere preguntarle si quiere venir conmigo? —Entiende todo lo que se le dice. Millicent se fijó en ella cuando entregaba una cesta de comida a una familia formada por cinco personas que estaba apelotonada alrededor de un mísero fuego. —¿Te queda poco para dar a luz. —Me gustaría llevarla a Baronsford. —No puedo moverme de aquí. Se abrigó más con el chal y volvió a acercarse al fuego. corrección Cari 213 . y no me hará más caso que a usted. Tengo que estar aquí cuando baje el nivel de agua del río. milady. —¿Por qué no vienes a la casa conmigo? —Le ofreció suavemente Millicent— Este no es lugar para tener un hijo. Traducción Rosanic. se agachó en el barro y le entregó la cesta a la niña. Lo único que sabe decir es que se llama Jo. En cualquier caso. queso y carne seca.

estaba segura de estar también embarazada. pudo por fin dar libertad a su llanto. Entonces lloró sin contenerse por la miseria que acababa de presenciar. Millicent no pudo evitar que las lágrimas se derramaran de nuevo. Millicent le besó y. —Está aquí Su Señoría. Cuando Lyon se separó de ella. estuvo segura de que nunca había amado a nadie como a ese hombre. y la diferencia entre su situación y la de esa desventurada era abrumadora. —Esta no es la hermosa Escocia de la que te habían hablado ¿verdad mi amor? —¡Es tan terrible. Traducción Rosanic. sobrevivirán. Él la apretó contra su cuerpo y la puerta se cerró. se apresuró a ayudarla para que no resbalara. con un marido y un hogar. a ataques de soldados en busca de botín y a toda clase de traiciones. Cuando cogió la mano que le tendía Lyon para subir al carruaje. Esa gente necesita que tú también seas fuerte. se aferraba a unas pocas migas de pan debajo de una carreta. Aunque hubiera hecho caso omiso de los síntomas. Lyon le besó el pelo. como bien dices. Con un poco de ayuda por parte de gente compasiva. Millicent. —Es un pueblo fuerte. El lacayo le tocó el brazo. en ese instante. Han sido separados de sus familias y de su tierra. Subió la lodosa pendiente para reunirse con él. Lyon! Esa gente ya no tiene nada. Y ahora están siendo expulsados de sus casas por los mismos que se enriquecieron con su trabajo. querida. milady? —Le agradecería que llevara estas cestas vacías a las cocinas para que las llenen y vuelvan a traerla aquí junto con unas mantas. Le secó dulcemente las lágrimas. —Me ocuparé de eso inmediatamente. —No puedes derrumbarte cada vez que vienes aquí. Han sobrevivido a muchas guerras. Y no hay nada esperándoles al final del camino. —Hay algo más —murmuró él. que tenía pocas esperanzas de un futuro para ella y para su hijo. Volvió a mirar a la futura madre. Peter Howitt. Levantó los ojos y vio el carruaje de Lyon que se detenía al lado del suyo. estaba retrasando darle a Lyon la noticia de su embarazo porque esperaba el momento apropiado. Pero son fuertes y orgullosos.Millicent quería ser fuerte. En cuanto la vio. Y a pesar de todo siguen conservando su orgullo. pero la emoción le impedía respirar. —¿Puedo ayudarla. El carruaje estaba regresando lentamente hacia el castillo. corrección Cari 214 . Jo. milady.

Es el mejor modo de llegar a los propietarios. pero ahora me está poniendo una escolta para que me vigile como si no fuera capaz de actuar correctamente. Millicent le rodeó el cuello con los brazos. La única razón por la que Howitt te acompaña es porque no deja de darme la lata. —Bueno. si fueras un caballero dulce. No todos cambiaran de idea. Capitulo 30 —Ya es bastante penoso que todos los miembros de esta casa anden de puntillas desde hace varios días. Está a punto de dar a luz. corrección Cari 215 . ¿Cómo es posible? ¡Esos propietarios echan a la gente! ¡Son compatriotas suyos. juntos. —Lo intenté pero no quiere. La furibunda mirada de Millicent iba de Lyon a su secretario el cual estaba fuera del carruaje esperando a que ella bajara. Tú me amas tal como soy y con eso me basta. Traducción Rosanic. Está todavía más preocupado por mi comportamiento de esta noche que Truscott. del mismo modo que nosotros no podemos salvar a todos esos desgraciados que están en el río… pero lo intentaremos. nos esforzaremos por mejorar la situación. —Deberías haberla llevado a Baronsford. —Había una niña. sin marido y sin familia. Con unas cuantas palabras haces de mi lo que quieres. miembros de sus clanes! ¿Cómo pueden ser tan injustos con otro ser humano? Los ojos de Lyon brillaron de emoción. tranquilo. —Los patanes deben tener un buen guía. —Nuestra relación es un peligro —murmuró—. —Dentro de tres días es la fiesta. Tú y yo. cortés y agradable estarían menos preocupados ¿no? Él sonrió. —Te equivocas completamente —dijo Lyon sujetándole la barbilla para obligarla a mirarle—. Campbell y la señora MacAllister juntos. Pero fue en vano.Ella asintió y cerró los ojos para apartar la imagen de la pequeña bajo la carreta.

—En cualquier caso. Uno de mis principales defectos es la timidez… —Pare. pero le daría la noticia esa misma noche. —¿Murmuraban por lo que había sucedido? Traducción Rosanic. algo de superstición. —Recuérdame que mañana le despida. fue el día de… el día del accidente. Howitt —le cortó ella suavemente—. —A decir verdad. Dos criados estaban llegando con más cestas de comida y mantas. ¿Se ha invitado al rey y nadie me ha dicho nada? Él emitió un tembloroso suspiro. Millicent se bajó con los ojos brillantes. la última vez que se celebró una fiesta tan importante en Baronsford. milady. Toda la casa está con los nervios de punta. —¡Pero todavía me queda mucho camino por recorrer! Ella se inclinó hacia él. Se apoderó de sus labios con pasión y ella se derritió por un instante en la magia de su beso. En la actitud del personal de la casa había. De modo que si nos separamos iremos mas rápido y… —Una excelente idea. Pero antes de empezar me gustaría que me explicara que es lo que le incomoda tanto. Tenía que haberlo sospechado. hubiera estado fuera de lugar celebrar fiestas en el castillo. ya dominas perfectamente la técnica. —Creo que los invitados empezaran a llegar al principio de la tarde. La atrajo hacia sí para darle otro beso y ella se dejó envolver por su suavidad.—Regresa pronto de visitar a los vagabundos para que podamos disfrutar de una siesta. milady —contestó él evitando mirarla—. —Entonces dejaremos que nuestra corte de criados se ocupen de ellos hasta que estemos listos para verles. —Nada. Él deslizó una mano bajo su capa. —Le prometí a la señora MacAlister que la llevaría de vuelta a mediodía. corrección Cari 216 . Miró como se alejaba el coche en dirección al pueblo. Después de ese funesto día. pero de repente se fijó en Howitt que no sabía donde mirar mientras esperaba fuera del carruaje. Entonces perfeccionaré mi técnica para hacer lo que quiera contigo. ciertamente. Un segundo carruaje estaba esperando a pocos metros de allí. después de la reunión. con Lyon herido y Emma muerta. Todavía no le había dicho nada a Lyon de su embarazo. milady —dijo el secretario—. —Creo que tu secretario se está impacientando. —A pesar del trágico suceso —continuó el secretario— muchos de los invitados que se quedaron a pasar la noche tuvieron un comportamiento… poco amistoso.

Mientras se dirigía hacia el río. Ha debido perder la noción del tiempo. Vamos a ocuparnos de nuestra misión aquí y volveremos a Baronsford con tiempo suficiente para prepararnos. un hombre regordete con las ideas más bien confusas. señor Howitt —dijo Millicent conteniendo las lágrimas de emoción—. Después de pasar dos horas escuchando sus tonterías en la biblioteca. te la traeré. Millicent no podía sospechar que olvidaría tan rápidamente esa promesa y también la hora. El cambio ocurrió en cuanto se acercó a la carreta de la anciana y preguntó por Jo. Todavía no ha vuelto —contestó Walter frunciendo el ceño—. el conde sugería que. Lyon tenía ganas de coger una pistola y pegarle un tiro entre ceja y ceja. Aunque fuera en gran parte responsable de los problemas que había en la frontera. había hecho una cuestión de honor llegar mucho antes que el resto de los invitados. si Lyon hablaba esa noche a favor de los granjeros. —¡Date prisa! —Exclamó Lyon— Necesito saber que está sana y salva y me importan un pimiento todos los pavos reales que tienen que venir aquí esta noche. Le pido disculpas. Ahora démonos prisa. Walter. Lyon estaba a punto de contestarle que era un gusano asqueroso cuando Walter Truscott apareció en el umbral de la puerta. El conde de Dumfries. Traducción Rosanic. —¿Has mandado a alguien al río? —Hace una hora. —¿Está Howitt con ella? —Creo que si. No hemos sabido nada. Lo haremos lo mejor que podamos.—Hablaban de escándalo sin disimulos. Desistió de la idea por miedo a arruinar la alfombra persa. Voy a acercarme yo a caballo. el día y a los invitados. —¿Qué sucede Walter? —Millicent todavía no ha vuelto. sus pares le considerarían un traidor. Devuélveme a mi esposa. Por eso es por lo que estamos decididos a que esta sea una fiesta perfecta. El resto de los invitados estaba empezando a llegar y lord Aytoun tenía que empezar a prepararse. —Estoy emocionada. Sin embargo no dejó de sorprenderse cuando vio que su primo acompañaba a los dos lacayos que le subían al piso superior. entendemos y apoyamos lo que Su Señoría y usted pretenden hacer y al mismo tiempo deseamos demostrarle a toda esa gente que estamos mejor desde que usted llegó y que es una bendita suerte que sea nuestra señora. corrección Cari 217 . Solo me importa ella. No te preocupes.

se abrió la capa y contempló al diminuto bebé que dormía con los puñitos cerrados. Jo había muerto. gracias. se diría que ya ha llegado casi todo el mundo —dijo Howitt mirando por la ventanilla. —Si. Walter Truscott le dio una amistosa palmada en la mano. —Siempre será bienvenida. —Por la cantidad de carruajes y de mozos que hay. Iba a cuidarla muy bien. con su diminuta hija envuelta en un tartán en un brazo y aferrando con la otra mano la de Millicent. A lo mejor… pero antes tenía que pasar mucho tiempo. Has actuado como te dictaba tu conciencia y no está mal que puedan comprobar lo que ha hecho su avaricia con toda esa gente inocente. —¡Y pensar que todo el mundo quería a toda costa evitar otro escándalo! —Le dijo a Howitt. Ya era hora de irse. y Truscott se bajó para ayudar a Millicent. Nadie tiene porque saber que has vuelto hasta que tengas oportunidad de cambiarte de ropa. intranquilo. Ella oyó los murmullos incluso Traducción Rosanic.El médico que Millicent había mandado llamar a Melrose había llegado demasiado tarde. Según las pocas palabras que había murmurado cuando se acercaba el final. Truscott se removió. He oído lo que le contaba de su vida. Algunos agacharon la cabeza antes de volver a sus ocupaciones. —No. —¿Se va a quedar con la recién nacida? —Creo que será lo mejor. Él sabía lo que había que hacer y se encargó de todo. La anciana que había compartido su carromato con Jo se reunió con ella. Entraremos por la puerta principal. Una historia llena de sufrimiento y traición. Sintió alivio al ver aparecer a Truscott. El carruaje se detuvo delante de las enormes puertas de Baronsford. —No —decidió Millicent —. La he oído. Pero puede que regrese algún día solo para ver como está. Una vez dentro del coche. —No te preocupes por eso Millicent. se encontró al borde del río con la criatura arropada bajo su capa. La pequeña vivirá a través de su hija. Millicent había conseguido reconstruir algo del pasado de Jo. corrección Cari 218 . Los espectadores se limitaban a mirarla en silencio. mientras los criados envolvían a Jo en un sudario y la llevaban a la iglesia del pueblo. Después de lo que pareció una eternidad. Esperaba oír alguna protesta pero para su sorpresa no se produjo ninguna. —Podemos ir por detrás si quieres. Percibió la mirada seria de Truscott que bajaba por la colina. Quizá algún día esta niña pueda vengar a su madre. —¿Quiere venirse a vivir con nosotros a Baronsford? Así la verá crecer. Lyon y ella la educarían junto a su propio hijo. La anciana negó con la cabeza.

Unos serviciales criados se apresuraron a cerrar la puerta de su dormitorio cuando entró en él. mientras daba a luz a esta niñita. con lo poco que poseen amontonado en viejas carretas o en su propia espalda. todos los invitados presentes se quedaron callados. Llegó al descansillo temblando como una hoja. —Estaba en el río.antes de subir los escalones. No tenía hogar. Usted tiene que cambiarse. están enfermos y sin embargo conservan su orgullo. ¿Cómo iba Traducción Rosanic. ¿Acaso se había vuelto loca para dar semejante espectáculo delante de toda la nobleza de los alrededores? La señora MacAlister la había seguido. Las doncellas le quitaron la ropa y le pusieron otra seca y limpia. seguía hablando como si estuviera a solas con su marido en vez de rodeada de gente. nadie que la quisiera o que la ayudara. y empezaron a peinarla. como la calma que precede a la tormenta. —Este es el motivo de mi retraso. Millicent se había detenido al pie de la inmensa escalera. Se abrió cuidadosamente la capa para enseñársela a Lyon. Hay al menos cincuenta familias más. —Me ocuparé de ese angelito. atravesó el gentío para ir en busca de su marido. Cogió a la niña con ternura. Le temblaba la voz. Luego. Finalmente. Se miró la suya llena de manchas y las botas embarradas. pero sus palabras hicieron que Millicent llorara con más fuerza. no era una mujer —se corrigió a si misma—. esta noche ha muerto una mujer joven. Millicent estaba en una especie de nube. Desde allí podía hablar a los invitados. como una ola. Espero que lo comprendas. sin mirar atrás. todos a la vez. después de echar un vistazo al lugar de donde se había quitado el retrato de Emma. Al contrario. Tienen hambre. Incluso los músicos dejaron de tocar. pero nadie se presentó. Entró y los criados la saludaron. era poco más que una niña. Algunos invitados rezagados estaban en el vestíbulo quitándose las capas. empezaron a murmurar y el rumor fue creciendo llegando hasta el salón y la sala de baile. Es lo único que les queda. —Me he retrasado. volvió a hacerse el silencio. a pesar de todo. —A partir de ahora ya me las arreglaré —le dijo a Truscott mientras se disponía a entrar. en el campamento de los vagabundos —le anunció—. Volvió a cerrarse la capa y. —No. justo cuando estalló en desgarradores sollozos. cruzó el vestíbulo en dirección a las escaleras. Le encontró justo detrás de las puertas del gran salón. ni familia. y. Sacudió la cabeza. Estaba más elegante que nunca. corrección Cari 219 . milady. murió entre el lodo al borde del río.

Era Lyon que estaba de pie en el umbral de la puerta. dejaron de moverla de un lado a otro y se apartaron a la vez. Las dos doncellas la sujetaron justo cuando se desplomaba. Cuando volvió en sí estaba tumbada en un sofá y Lyon estaba ladrando órdenes a su lado. Se quedó sin aliento y las lágrimas le nublaron la vista. Extendió una mano hacia él al mismo tiempo que todo a su alrededor empezaba a dar vueltas. las doncellas. pero en lo único que podía pensar era en las piernas de Lyon. Millicent vio a través del espejo la imagen de una mujer extrañamente familiar. Llamaron a la puerta y alguien fue a abrir. —Estoy bien. Se secó las lágrimas y se aferró a su brazo.a superar Lyon la vergüenza que acababa de hacerle pasar? ¿Y cómo iba a disculparla ante los demás? El vestido que le pusieron estaba veteado de hilos de plata y contempló distraídamente las hábiles manos que la estaban peinando. —Una de las criadas de la cocina esta criando a su hijo de dos meses — anunció la señora MacAlister—. mi amor. pero no suponía que iba a asustarte. Millicent se giró para ver de quien se trataba. Si. que habían recuperado el movimiento. Tomó la mano de su marido y se levantó a pesar de las objeciones de éste. Le apretó con fuerza por temor a que se cayera cuando en realidad era ella la que apenas se tenía de pie. —Debo estar soñando… —No. —Deberíamos bajar. muy bien. —¿Estás segura de que te encuentras bien? —Si. Traducción Rosanic. Bebió un sorbo de vino que alguien le acercó a los labios. Aspiró profundamente. Creo que esta criaturita no va tardar en despertarse y tendrá hambre. —Estás de pié. corrección Cari 220 . Millicent se lo agradeció con un gesto y el ama de llaves desapareció con la niña. Millicent se acordó entonces de los invitados y de la importancia de esa recepción. Tú… —Quería darte una sorpresa. —¿Cómo? ¿Cuándo? Las lágrimas se negaban a dejar de manar. Se levantó lentamente. aterrorizada por la idea de tener que salir de esa habitación. La atrajo hacia sí. De repente. Estaba preparada para enfrentarse a todo. Te lo explicaré más tarde.

—Has estado perfecta —le murmuró él al oído. Es la forma más rápida de llegar al dormitorio —le engatusó ella en voz baja. —En ese caso —respondió él con una sonrisa maliciosa—. —No volveré a sentarme en esa cosa —protestó él. en el salón de Baronsford. —Solo es para subir las escaleras durante unos pocos días. Cuando había vuelto con su esposa después de haber subido a buscarla. Traducción Rosanic. enfrentándote a los lobos con valor. Millicent le abrazó muy fuerte. Lyon.Capitulo 31 Quince días antes la velada le habría parecido a Millicent un sueño. la persona más importante para ella de toda la velada. —No te olvides de que además he andado —dijo él. — ¡Nunca lo olvidaré! ¿Cuánto tiempo hace que guardas ese secreto? —Ocurrió poco a poco y estaba esperando el momento adecuado para que vieras un progreso significativo. todos los invitados se habían quedado pasmados. Al retroceder un poco le vio como se apoyaba en el bastón y les hizo señas a los lacayos para que trajeran su sillón. toda una vida de preocupaciones saltó por los aires mientras se mantenía. no pude esperar más. tengo más sorpresas que enseñarte. En cuanto a los criados. Por primera vez en su vida. — ¡Y tú estás de pie! Apenas puedo creerlo. orgullosamente cogida del brazo de su marido. lo más importante de todo. todos ellos habían salido de la zona de servicio para contemplar la curación de su señor. Ella se ruborizó. corrección Cari 221 . se sentía como un ser humano. Millicent se desplomó contra el pecho de su esposo. Otros se quedaron boquiabiertos. Conservaré el recuerdo de esta noche toda mi vida. Le traían sin cuidado las críticas o las frases de aprobación. con la niña en brazos. Ya se había retirado todo el mundo. hablando de mil cosas. Ahora. Algunas veces se sorprendía a sí misma hablando con apasionamiento. unos a sus casas y otros a dormir. era que Lyon. Muchos de ellos le miraron como si se hubiera producido un milagro. Cuando oyó que el carruaje del conde se iba. Y. Pero Lyon no tenía fuerzas para subir solo las escaleras. estaba evidentemente orgulloso de ella. desde política hasta las condiciones de los desplazados y lo que se podía hacer para mejorar su situación. Al verte esta noche. —Te amo. cuando el conde de Dumfries decidió despedirse por fin. estaba feliz siendo quien era y como era.

corrección Cari 222 . Millicent entró en el dormitorio y se encontró a su marido acostado. La besó con una pasión que la hizo estremecer. — ¿Te molesta? Él rió mientras le tendía una mano.Will y John trajeron el sillón y Lyon entregó el bastón a Millicent antes de sentarse en él sin ayuda. Le pediré a la señora MacAlister que nos la traiga en cuanto se despierte. —Es una buena decisión. Le cogió el rostro entre las manos. ella le miró a los ojos. Cuando le quitó el camisón. Te amo y te prometo que te compensaré por toda la tristeza de tu pasado. La señora MacAlister le mandó decir que la niña estaba durmiendo y que era mejor esperar al día siguiente para que el conde la conociera. si es que ellos lo desean también. Su madre se llamaba Jo. —Pero solo es una pequeña parte de lo que deseo del futuro. Estaba tranquilamente durmiendo. —Es algo que he estado esperando durante toda mi vida. No quiero que te preocupes por herederos y tonterías por el estilo. Lo que más eché de menos mientras estuve casado con Emma fue a mi familia. Después del accidente me di cuenta de que mis hermanos habían cortado los pocos vínculos que nos unían. — ¿Qué más hay? —Quiero hacerte feliz. —Cuando mencionaste que querías una casa llena de niños… —Lo decía de corazón. Una vez en sus habitaciones. —He decidido acabar con ese distanciamiento. se puso en manos de Bess. Me sentía aislado y solo. — ¿De verdad? —Preguntó Millicent colocándose a su lado—. me imagino que con una recién nacida en casa las noches van a ser menos tranquilas que hasta ahora. mi amor. —Esta noche me he acercado a verla una vez —le contó ella subiendo delante de él—. — ¿Ya le has escogido un nombre? —Pensaba llamarla Josephine. Entre Traducción Rosanic. Sin necesidad de tener que preguntárselo. había decidido que educarían a la niña como si fuera de ambos. — ¿Cuándo podré ver al nuevo miembro de la familia? En esta ocasión ella no pudo contener las lágrimas. Me habían abandonado y eso me destrozaba por dentro. —Eso ya lo has logrado. —Será mejor que aprovechemos para dormir esta noche. Él lo había comprendido. No me importa como lleguen aquí —repitió él—. ¿Lo dices en serio? ¿Te gustaría tener un hijo propio? — ¡Un montón de ellos! Y me importa un bledo de donde provengan. —Un nombre muy bonito.

ella podría… — ¡Detente! —Le regañó ella suavemente— No hace falta ponerse así. hubiera debido sospechar que no solo era por la preocupación. A mi modo de ver. La hizo rodar en la cama para colocarse encima de ella.todos esos pobres hay chavales hambrientos y huérfanos. Algunos vagan por Londres en plena noche. luego le embargó la emoción. — ¿Es cierto eso? —Preguntó— ¿Llevas a nuestro hijo? Ella asintió secando la lágrima que caía por su mejilla. —Esta noche. Necesitamos que te cuide un buen médico. —A lo mejor esta no es la postura que más te conviene. —Quiero que mi mujer y mi hijo reciban el mejor de los cuidados. Y… Ohenewaa. —Si mi amor. —Y también está el que crece dentro de mí. con mi peso encima —vaciló. no nos costará demasiado llenar la casa. cuando has estado a punto de desmayarte. Ella le rodeó el cuello con los brazos. ¿Crees que nos quedará energía suficiente para criarle? Las palabras de Millicent tardaron un poco en penetrar en el cerebro de Lyon. corrección Cari 223 . Traducción Rosanic. —Te diré lo que es bueno para mí —murmuró antes de obligarle a callar con un beso. Ella le hizo callar poniéndole un dedo en los labios. Hay niños negros que han sido arrancados de su tierra. ¡Nuestro hijo! ¿Cómo te encuentras? No comes lo suficiente y no descansas lo bastante. En este momento algo de los dos esta empezando a vivir.

si no le obedecía. si no guardaba silencio. mirando con nerviosismo a su alrededor—. — ¿Cuándo volverá? —Esta noche —contestó la mujer con la misma mirada inquieta—. Pasaba por delante de la herrería y los establos cuando repentinamente salió a su encuentro. Todos los sentidos de Violet se pusieron alerta y olvidó su ira. luego se detuvo y desanduvo el camino. — ¡Déjame en paz! —Va a volver —dijo la mujer. Me contestó que no era asunto mío y que. —Si estás mintiendo te juro que… La mujer se abrió el chal que le cubría los hombros dejando ver unas marcas rojas y oscuras. corrección Cari 224 . una mujer que la sujetó de un brazo. —Te lo ruego. Pero estuvo a punto de estrangularme porque sí. Dio unos pasos más en dirección a la parroquia. Comprobó que los escasos viandantes no les estaban prestando ninguna atención. —Se portó mejor conmigo que contigo. — ¡Te prohíbo que me dirijas la palabra! —Por favor. La otra no se había movido del sitio. Me ha Traducción Rosanic. El cielo estaba azul. —Yo quería saber porque tenía tanto empeño en que le llevara a Melbury Hall. Es un canalla. El culpable era Ned. Violet… Sé como te llamas y que trabajas en Melbury Hall.Capitulo 32 Violet le pidió al mozo que la esperara con el carruaje cerca de las tiendas que rodeaban la plaza del mercado en Knebworth. La última vez que había visto a esa mujer había sido en la cama de Ned Cranch. Llegará antes de la cena y yo tengo que coger la carreta de mi padre. me mataría. — ¿Por qué te golpeó? —Preguntó. Dio un salto hacia atrás hasta que la reconoció. al menos las señales no se ven a menos que yo misma las enseñe. Violet se soltó y se dio media vuelta para seguir su camino. Violet no pudo evitar sentir compasión por ella. de las casas salía el apetitoso olor de los desayunos y para ella ese ambiente le resultó relajante. Volvió a sujetarla del brazo pero Violet se soltó de un tirón. Y está planeando hacer algo malo en Melbury Hall. Nos utilizó a las dos. Llevaba en un brazo la cesta de comida que la señora Page había preparado para la señora Trimble y en el otro un paquete de periódicos que tenía que entregar al nuevo maestro de la escuela. Tengo que decirte algo muy importante. Me utilizó. desde detrás de la carreta donde se ocultaba.

Estoy segura de que sus intenciones no son nada buenas. Le entregó la cesta y los periódicos a la otra mujer y le dijo rápidamente lo que tenía que hacer. Traducción Rosanic. Como renunciaste hace meses a la propiedad. me mataría! —Dile solo que te acabo de decir. —Por desgracia es algo que puede acabar de repente si algún otro propietario decide echar a sus granjeros. Creo que tiene una habitación alquilada en la taberna. Quiere estar allí a la hora de la cena para poder salir de la carreta sin que nadie le vea. corres el riesgo de que no vea las cosas igual y lo venda todo. Él entrelazó sus dedos con los de ella. pero preferiría que el primer acercamiento no tuviera nada que ver con la propiedad ni con la herencia. corrección Cari 225 . — ¡No puedo hablarle de Ned. Sin decir más. al lado de la fábrica de ladrillos. — ¿Dónde está ahora? —En Saint Albans. Yo me ocupo de él. —Antes de que nos fuéramos. Conocía al cochero. Hemos hecho todo lo que hemos podido… por ahora. Walter Truscott me dijo que el estado de ánimo de los granjeros era mejor. a media mañana. —Truscott también me dijo —continuó Millicent con tono vacilante— que debería convencerte para que te acercaras a tu hermano Perfore. —He molestado a todo el mundo —dijo por centésima vez—. Violet vio que por la calle pasaba el carromato que llevaba la leche desde Solgrave a Saint Albans todas las mañanas. Dile también que en Melbury Hall tienen que prepararse para hacer frente a un problema esta noche. sin mencionar a ese cretino. —Luego le dices al mozo que me está esperando en los alrededores del mercado que tuve que irme a Saint Albans. Lyon ayudó a su mujer a subir al carruaje después de haber estado descansando mientras cambiaban los caballos. corrió para alcanzar al carromato. Por supuesto tengo que ponerme en contacto con él. el herrero. El último día del viaje. Millicent le había confiado de mala gana a Josephine a la nodriza. entre las barras de hierro y las cajas de clavos que llevo cada quince días a Melbury Hall en nombre de mi padre. Y parece que incluso ha mejorado en las propiedades vecinas. habíamos planeado estar aquí quince días. —No es cierto. lo he hecho nada más llegar a Baronsford. —Perfore jamás haría una cosa así —replicó Lyon con firmeza—. pero no te olvides de advertirles de que corren peligro.ordenado que le esconda debajo de un toldo en la parte de atrás. Y por si fuera poco.

sentado en un taburete. Se suponía que iba a volver a Knebworth al cabo de dos horas y Violet estaba intrigada por descubrir que es lo que estaba planeando.Tenía que pensar bien cual sería el mejor modo de acercarse de nuevo a su hermano. en tanto Ned seguía hablando. Se escondió mejor cuando entró un hombre bronceado. no quería apresurar las cosas. Querían secuestrar a Ohenewaa y para conseguirlo iban a quemar Melbury Hall. El ruido iba aumentando de volumen por la llegada de más clientes y tenía la sensación de que ni siquiera podía oír sus propios pensamientos. Violet le espiaba escondida en un rincón de la taberna. El hombre se apoyó en su bastón e indicó a los demás que se sentaran en una mesa aparte donde se les unió Ned. Violet comprendió que se dirigía a su habitación. —… Os quedareis en el bosque hasta que veáis salir las llamas de la casa —estaba diciendo Ned—. tocaba una alegre giga. siguió su mirada y vio que entraban media docena de hombres con mala pinta. Seguramente se trataba de Jasper Hyde en persona. sus manos y piernas pesadas y sus movimientos carecían de elegancia. Harry y el señor saben a quien estamos buscando. Millicent depositó un beso en la mandíbula apretada de su marido. No podéis utilizar el camino para salir de allí. Ned. medio derrumbado Traducción Rosanic. Vio que Ned le decía algo a Jasper Hyde mientras señalaba hacia el techo. A pesar del ruido reinante. había dos miserables monedas. Los hombres cantaban a gritos y soltaban sonoras carcajadas viendo a dos parroquianos completamente borrachos que bailaban empujando a todos los presentes y recibiendo a cambio alegres palmadas. Al mirar alrededor de la estancia se fijó en un hombre que estaba roncando. corrección Cari 226 . el cual respondió con una sonrisa. el mismo que había ido varias veces a Melbury Hall. En el ajado sombrero que tenía en el suelo. con una jarra de cerveza en la mano. Violet escuchaba con el corazón en un puño. Tenía que detenerles pero no se le ocurría como hacerlo. Cuando Ned dirigió la atención a la puerta. Detrás de ellos estaba el empleado de Jasper Hyde. —Estoy segura de que harás lo que creas mejor —le dijo ella. Ned parecía haber terminado su discurso ya que los hombres estaban pidiendo cerveza mientras charlaban entre ellos. la cogéis y volvéis rápidamente al bosque. pegada a la pared. En cuanto os señalen quien es. Violet se acercó. Ahora a Violet ya no le parecía tan guapo. La sala estaba llena hasta los topes y un violinista. le llegaron retazos de la conversación. Sus rasgos eran duros. abrazaba a una chica. luego se levantó y una chica se colgó de su brazo.

Los ojos de Ned se pusieron vidriosos y se le doblaron las rodillas. corrección Cari 227 . salió de golpe de la oscuridad. Si lo haces por eso. —El único cerdo eres tú —gruñó— Si. Ned.encima de un banco. Cuando la alta figura de Ned apareció. Por eso quieres salvarles. prefiero su vida a la tuya. que había conseguido librarse de la chica. —Solo quiere a Ohenewaa. no muy lejos de ella. No destruyas tantas vidas por una estupidez como esa. — ¡Largo de aquí. No puedes destruir Melbury Hall. primero sorprendido y luego furioso. Incluso antes que la mía. se encaminaba hacia la puerta que conducía a las escaleras. Es un tonto por creer que es una hechicera. no es cierto. Los ojos de él brillaron en la oscuridad. Volvió a clavar el cuchillo y él volvió a tambalearse. El estrecho descansillo que había al pie de las escaleras estaba oscuro. sobre todo el idiota de Moisés. Notó que sus dedos se crispaban antes de tambalearse sin soltarla. Ned. — ¿Y porque debería importarme? ¡Solo es una esclava! La estaba mirando desde lo alto de su estatura cuando una repentina idea le cruzó la mente. Violet se agazapó allí aferrando el puñal. Para evitar que asesines a gente buena. aparte de la tenue luz que llegaba desde la taberna. Hay demasiada gente cuyo futuro depende de esa propiedad. Hyde estaba impartiendo órdenes a sus hombres. — ¡Ah! —Tengo algo de dinero. Al lado de su mano había un puñal. Te gustaría dejar que te… Le clavó el puñal en el pecho con todas sus fuerzas. Se acercó y él ni se movió cuando ella le cogió la daga y se lo escondió en la manga. —Tu solo eres una ramera avariciosa que ha venido a reclamar su parte ¿verdad? —No. te lo entregaré todo. He venido para impedir que hagas daño. puta! Lo que voy a ganar con este trabajo no lo vas a ganar tú en toda tu vida. Violet se abrió camino hasta la puerta para llegar antes que el albañil. — ¡Joder! ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Sigues queriendo pegarte a mí? ¿Es eso? ¿No has tenido suficiente. Cuando chocó contra la pared. zorra? ¡Estoy hasta las narices de ti! —No se trata de mí —dijo ella acercándose a él—. —Me parece que te gustan esos asquerosos esclavos. notó que la hoja entraba más profundamente. No puedes… Se estremeció de dolor cuando le agarró un mechón de pelo y tiró con fuerza. — ¡Ned! Él se dio la vuelta. Cuando cayó lentamente al Traducción Rosanic.

De pie a su lado contempló por un instante al hombre que había creído amar. andaría tanto tiempo como sus piernas la sujetaran. Encontrar un lugar donde no sería una vergüenza para su madre y su abuela. No podía involucrar a nadie en su deshonra. Diez chelines y algunos peniques. como entre la bruma. dejó de respirar. con último estremecimiento. al padre de su hijo… Se envolvió con la capa y entró en el ruidoso ambiente de la taberna. luego. Nunca hubiera podido llegar a Melbury a tiempo. Ni para Melbury Hall. Ante la idea de no volver a verles nunca le pareció como si una plancha de acero le aplastara el corazón. Violet cayó con él. La diligencia del correo estaba a punto de salir de Saint Albans. Había gente por todas partes pero la veía borrosa. Ella pudo por fin liberar su pelo y vio la mancha que empezaba a formarse en la camisa de Ned. pero no tenía otra elección. corrección Cari 228 . Le dio una palmadita en la cabeza y subió las escaleras con paso inestable. los gritos y las risas. Traducción Rosanic. —Móntale bien. Les había avisado y había hecho todo lo que había podido. Violet contó el dinero que llevaba. preciosa —dijo un borracho con una grosera carcajada.suelo. El cochero estaba subiéndose en el asiento y los dos caballos piafaban impacientes. Unas burbujas rosadas aparecieron en las comisuras de sus labios. En el exterior el aire era frío y por fin volvió a la realidad. Y cuando el conductor se negara a llevarla más lejos. Acababa de matar a un hombre y el alarido que se empezaba a formar en su cerebro era más fuerte que la música. Suficiente para abandonar el pueblo. Ya solo le quedaba irse.

Mary miraba extasiada a la criatura que su señora tenía en los brazos. Traducción Rosanic. y ni siquiera nos dio tiempo para enviar un mensajero para que avisara. Millicent recordó el morado en la cara de Violet y su rechazo por la comida. La señora Page y Gibbs habían aparecido hacía dos horas para comentar las noticias recién llegadas de Baronsford. ¿Puedo cogerla? Millicent le entregó a la dormida Jo. el que nos dejó de repente sin terminar el trabajo justo antes de que usted se fuera a Escocia. — ¿El albañil? —Si. —Le está trayendo la alegría a esta casa ¿y cree que nos molesta? Nada de eso. incluso Gibbs. — ¿Cómo? Está casado ¿no? —Si. Una extraña forma de actuar la de ese individuo… y me temo que Violet se ha dejado conquistar por él. — ¿Para ir a visitar a su madre y a su abuela? —No creo. desde Navidad. La condesa viuda. El único que no había tenido ocasión de acunar a la niña había sido sir Richard. Amina. —Por supuesto. El chico que la acompañaba trajo un mensaje de su parte diciendo que estuviéramos preparados para tener problemas. Ned Cranch buscaba cualquier excusa para acercarse a la joven. — ¿Cuándo fue? La señora Page le reveló que. visiblemente preocupada—. — ¿Quiere cuidar de la niña mientras hablo con Gibbs? Alguien debe ir a Saint Albans a buscarla. Dijo que iba a Saint Albans para ver a Ned Cranch.Capitulo 33 —Siempre me quejo de la gente que llega a Melbury Hall sin avisar y ahora estoy haciendo lo mismo —se disculpó Millicent. Ohenewaa. Todos habían reaccionado igual. Me temo que se ha metido en problemas. milady. Gibbs se lo contará todo. pero no creo que Violet lo supiera cuando él empezó a cortejarla. —Salimos dos días antes de lo previsto —continuó—. — ¿Y donde está Violet? —Ha ido a hacer unos recados al pueblo esta mañana y desde allí se ha ido a Saint Albans. quien estaba secuestrado por Lyon en la biblioteca. corrección Cari 229 . —Y Violet no se encontraba bien últimamente —añadió en un murmullo —. milady —contestó la señora Page.

cerca de la entrada del servicio. Después de haber estado sosteniendo la mano de Jo mientras moría dando a luz a su hija. Había pensado llegar a Saint Albans mientras sus hombres terminaban el trabajo. pero tenía el presentimiento de que la aventura iba a terminar mal como le sucedía desde hacía algún tiempo. corrección Cari 230 .Todo el mundo podía cometer errores. — ¡Así se habla! —Exclamó uno de los hombres— No hemos venido para estar sin hacer nada. Ya se había hecho de noche y por entre las ramas de los árboles habían visto llegar a varios carruajes con una escolta a caballo. pero todavía hay dos mozos ocupándose de los caballos. —Creía que había salido de la taberna antes que nosotros —gimió Harry. el tiempo iba pasando… Hyde reunió a los hombres. el dolor iba en aumento y soñaba con los distintos modos de tortura que iba a aplicarle a Cranch si no aparecía pronto. — ¿Hay algún lugar donde podamos escondernos que esté más cerca de la casa? —Los establos. Pero no he podido entrar en los establos por si ese negro bobalicón estaba allí. Uno de los hombres que había enviado a espiar la casa. Traducción Rosanic. Había que traerla de regreso a Melbury Hall. También están los jardines de detrás de la casa. —No hay rastro de él. Estaban formando un círculo a cierta distancia. y miraban de vez en cuando en su dirección mientras hablaban en voz baja entre ellos. Y seguían sin tener noticias de Ned Cranch. aumentaba. Harry. nunca iba a permitir que se volviera a producir una desgracia como esa. prende fuego a esas viejas cabañas. el peligro de ser descubiertos por los guardias o por los perros. El dolor iba en aumento. regresó corriendo. Los pinchazos en el pecho empezaban a aparecer. — ¡Condenado matarife de mierda! —masculló entre dientes. Vosotros cuatro. Los hombres de Londres se estaban impacientando y Jasper Hyde lo sabía. de modo que prefirió quedarse. luego ve a los establos e incéndialos también. —Vosotros dos id a vigilar la entrada principal. ni de ninguna carreta que haya venido del pueblo. Estaba segura de que Violet no iría a casa de su madre. Y no se arrepentía. este se disponía a subir a su habitación. La última vez que Hyde había visto al albañil. A medida que pasaba el tiempo. no querría que se enterara de su desdicha. con Ned Cranch o sin él. Acabaría con ese asunto cualquiera que fuera el peligro. venid conmigo a la parte de atrás de la casa. Y los coches están parados delante.

Tano. a pesar de todo lo que les separaba. El cerebro le estaba jugando una mala pasada a Hyde llevándole hacia atrás inexorablemente. Seguro que estaba teniendo alucinaciones. Se puso de pie con esfuerzo. El dolor se estaba volviendo insoportable. huían relinchando de miedo. Cada vez le dolía más. así ella tendrá que… Se interrumpió. hubo un movimiento. Hyde retrocedió. Uno de sus hombres se le acercó. Era un niño y corría con los pies desnudos por las praderas que dominaban los campos de caña de azúcar con su amigo. intentó correr pero sus pies se habían vuelto de plomo y cayó de rodillas. Recordó una noche parecida a esa. Tano era un esclavo y Jasper sería algún día su amo. llevándose una mano al pecho. Los criados corrían hacia todas partes. tuvo que apoyarse en el bastón para seguir a sus hombres a través del bosque. Sin embargo. —Nada.Hyde. — ¡Ya ha llegado! —avisó uno de los hombres por encima del hombro. Desde niños. —No veo a ninguna vieja —le dijo uno de los hombres al oído. pero era Tano. algunas cosas les acercaban. pero Hyde continuó andando. a su izquierda. Le habían bautizado como Thomas. — ¿Qué dice? —preguntó el hombre que estaba más cerca de él. Le costaba respirar y el cansancio le aplastaba el corazón. nada. luego nada. corrección Cari 231 . Traducción Rosanic. le miraban acusadores. —Deslízate hasta la casa sin que te vean. gritando. ¡No! ¡No podía ser él! —Tano —susurró. Ya se podían escuchar los gritos de alarma. que llevaba el nombre de un río sagrado. A través de los últimos árboles podía ver como salía la gente de la casa. — ¡Maldita seas Ohenewaa! —grito en la noche. pensaban igual y compartían los mismos sueños… y el mismo padre. Sigue andando. Llegaron a la orilla del bosque y los gritos que llegaban de los establos se hacían más fuertes. Tano había superado a Hyde en fuerza. abiertos completamente. Sus ojos negros. Por un momento creyó ver a alguien correr delante de él en el bosque. Los caballos. Vio la sombra que pasaba más cerca de él. con la pistola en la mano. Sin embargo eso no importaba demasiado ya que Jasper era blanco y Tano negro. rechazando la mano que le ofrecía el hombre. estatura y valor. tenía dos años menos que él. cuyos establos habían abierto. Préndele fuego también. colgado. Allí estaba Tano. Efectivamente. sujeto con cadenas. También allí había tenido éxito Harry. Hyde se detuvo. Entre los árboles a su derecha. abandonado hasta que la muerte fuera a buscarle. Con Tano. se podía oír el ruido del incendio y Hyde intentó apresurar el paso. Se volvió rápidamente apuntando con la pistola. Como niños que eran. Y le vio claramente.

Tano se había rebelado abiertamente. ¡Era demasiado! Ordenó que encadenaran a Tano y le colgaran de las cadenas. Todos se acercaron corriendo hacia Ohenewaa quien se había agachado al lado de Hyde. La respiración de Jasper era entrecortada. —Me duele mucho. —Fue Tano quien te embrujó. después de una revuelta especialmente sangrienta. tres blancos heridos y dos docenas de esclavos habían desaparecido en los bosques del oeste de la isla. Jasper salió de entre los árboles y la apuntó con la pistola. — ¡Vas a morir bruja! Una mujer dio un estridente grito en algún lugar a su derecha y volvió la cabeza. —Está aquí. Ayúdame. Hyde dejó caer el bastón y empuñó la pistola con las dos manos. Tano había muerto y ella le había lanzado un hechizo a Hyde. Algunos mozos perseguían a un grupo de hombres que huían. me has embrujado. Moisés sujetaba al empleado de Hyde por el cuello y Gibbs llegaba corriendo de los establos. Por el rabillo del ojo vio a alguien a su lado. El dolor del pecho se incrementó. a la altura del corazón.En medio de la humareda vio a Ohenewaa que se acercaba a él. El año anterior. —Libérame —imploró él con voz apenas audible— Te lo ruego… déjame vivir. y sin embargo seguía acercándose. Uno de sus capataces había sido asesinado. Mantenía los ojos abiertos. Ohenewaa seguía avanzando con los ojos brillando de ira. Es como un hierro al rojo vivo… ¿Puedes oír… el ruido de las cadenas? Se le escapó una lágrima. Millicent vio a Jasper Hyde caer de rodillas y se volvió hacia Lyon quien bajó su arma. Quiere… llevarme… con él. Traducción Rosanic. El dolor explotó dentro de su pecho al mismo tiempo que la detonación de una pistola. estaba seguro. Tano. —Es demasiado tarde. Después de la muerte de su padre. Les había visto. Jasper comprobó que estaba en medio de todos los problemas que causaban los esclavos. —Mujer. Lyon apartó la pistola de este de una patada. Ohenewaa no decía nada. había perdido la paciencia. pero tenía un agujero en el pecho. A pesar de sus manos temblorosas. Al cabo de un tiempo le resultó imposible cerrar los ojos. Ella sacudió la cabeza. corrección Cari 232 . Pero el negro salía reforzado de cada castigo.

— ¿Quién es Tano? —preguntó esta. —Mi hijo —respondió Ohenewaa—. Millicent vio que de los ojos de Ohenewaa caía una lágrima en el pecho del moribundo al tiempo que le ponía una mano encima de la cabeza. —Te perdona. Tano… perdóname.—Entonces… perdóname. —Te lo suplico. Levantó los ojos al cielo. Tano era mi hijo. La anciana le cerró los párpados y le tocó la frente. luego se volvió hacia Millicent. corrección Cari 233 . Hyde dejó de respirar y sus ojos se volvieron vidriosos. Traducción Rosanic. Vete en paz.

—Ya no son chicos.Epílogo —Debería escribirle a su hijo. Luego ocúpese de su hijo pequeño. corrección Cari 234 . Sé que está perfectamente bien. ciega y tozuda. Puede que lo piense. Ohenewaa entrecerró los ojos. — ¿Por qué? —Tiene usted el poder de hacer que cese la pelea entre sus tres chicos. La condesa viuda levantó la vista por encima de sus gafas. son hombres. conmigo no funciona. pero aunque así fuera. igual que hice con Lyon. desde luego que no le enseñaría mis secretos. Lo que les devolverá al seno familiar es el matrimonio. —Entonces enséñeme algo más de magia. —Sigo pensando que sabe de magia. Le encantaba ver las primeras flores que nacían en el jardín. —Pero debe saber que me parece que está siendo especialmente cabezota. —Es usted débil. —Escriba una carta a Perfore y haga que le llegue al mismo tiempo que la de Lyon. Traducción Rosanic. No hablemos más de cartas. Tomó una bocanada de aire fresco. Y si no hace usted nada para ayudar a su hijo y a sus hermanos… — ¿Me lanzará un hechizo? —No sé de hechizos. mis días están contados. —Creía que no quería usted meterse en mis problemas. No es más que una vieja caprichosa y no me lo quiere decir por pura maldad. Ohenewaa dejó su cesta llena de hierbas a su lado en el banco y lanzó una mirada fulminante a su amiga. ¿Cómo se llama? —David. —Me estoy haciendo vieja. de modo que serán ellos quienes la terminen. —Está usted subestimando su intuición y el estupendo trabajo de sir Richard. — ¿Aunque le prometiera utilizarlos solo para hacer el bien? — ¿Por ejemplo? La anciana se encogió de hombros. Ellos dieron comienzo a la pelea. —Podría usarlos para encontrar a las mujeres ideales para Perfore y David. Lo ha hecho bastante bien sin necesidad de magia. —Así es. Mi mala salud… —Guarde ese cuento para los demás. —No sé nada de magia negra.

habían eliminado lo que quedaba de las cabañas y la construcción de nuevas casas en un terreno más elevado. Me gusta incluso su nombre. —Se dejarían matar antes que admitir que se han convertido en grandes amigas —comentó Lyon quien había seguido su mirada. Millicent se volvió hacia el bosque donde tiempo atrás vivían los esclavos. pero que final más horrible para él. —Esa criatura es perfecta. pero sus piernas iban recuperando las fuerzas día a día. ser apuñalado por algún borracho en una taberna. echó una ojeada por encima del hombro en dirección a las dos mujeres. — ¿Tiene pensado quedarse tanto tiempo? —Tanto como usted. —No. —Quizá pasen por aquí para dejárnosla un rato —dijo Ohenewaa con voz llena de esperanza. —Será un poco difícil cuando nazca su propio hijo en otoño. Millicent está muy preocupada.La señora Page y Gibbs fingían contemplar la rosaleda. pero ella no se dejaba engañar. Dos recién nacidos en la misma casa… —Por eso estamos nosotras aquí. satisfecha. La condesa viuda estalló en carcajadas al ver que Ohenewaa fruncía el ceño. Sin duda se trataba de amor. —Joseph fue el profeta que vendieron como esclavo ¿no es así? —En efecto. corrección Cari 235 . Los establos apenas se habían visto afectados y ya ni siquiera se notaba. —Se lo merecía —decretó Ohenewaa. Millicent al oír esa risa. Ohenewaa asintió con la cabeza. —Por lo menos no se fue con el albañil. — ¿Puedo sostenerla ahora? Millicent le entregó a la niña antes de sentarse a su lado. Su esposa llevaba a la niña en brazos. Él todavía se apoyaba en un bastón. Lyon y Millicent estaban paseando por un sendero. después del largo viaje de vuelta revoloteaban por encima de las chimeneas. Para ayudarles. Traducción Rosanic. iba por buen camino. Después del incendio. Ambas mujeres permanecieron un momento en silencio observando el movimiento de los criados que entraban y salían de Melbury Hall. Se sentó en un banco. Las golondrinas. Desde hacía algún tiempo Gibbs andaba más ligero y alegre. en el otro extremo del jardín. —Cierto. Josephine. — ¿Hay noticias de Violet? —preguntó Ohenewaa. No la encontraron en Saint Albans.

Sus ojos azules rebosaban amor cuando la miró. Las flores empezaban a brotar. —El próximo año. corrección Cari 236 . por estas fechas.Pensó que la vida estaba cambiando. — ¿Quién hubiera podido imaginarlo? —murmuró Millicent disfrutando de su felicidad y de la realización de todos sus sueños. La casa emanaba alegría y prosperidad. los campos estaban más verdes y los juncos asomaban a lo largo de los muros y de los macizos de flores. Se volvió hacia su marido. Melbury Hall estaba reviviendo. Traducción Rosanic. tendré a uno en cada brazo. la niña tenía la cabeza apoyada contra su pecho y él estaba acariciándole la espalda con su enorme mano.

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