SUEÑOS PRESTADOS

(Borrowed Dreams)
MAY McGOLDRICK

RESUMEN ¿Casarse con el conde de Aytoun? ¡Imposible! Millicent Wewntwort conserva un recuerdo tan horrible de su primera experiencia matrimonial que se ha jurado no volver a repetirla nunca. Sin embargo no le queda un penique y la propiedad donde tiene refugiados a los esclavos que su difunto marido tenía en Jamaica está amenazada de embargo. De modo que es mejor aceptar la propuesta de la condesa viuda ya que solo se trata de un matrimonio de nombre. A cambio, Millicent disfrutará de una total independencia económica y podrá asegurar el futuro de sus protegidos. Cuando se conoce al que será su marido, no puede evitar un estremecimiento. Paralítico por culpa de un accidente, con el pelo revuelto y sin afeitar, Lyon Pennington, cuarto conde de Aytoun, parece que también ha perdido la razón. Pero ahora es demasiado tarde para dar marcha atrás.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Capitulo 1
Londres, enero 1772 —¡Esta no es la dirección correcta! En vez de girar hacia el antiguo templo, el carruaje se había dirigido hacia el oeste, hacia Fleet Street, y el cochero se estaba abriendo paso con dificultad por un camino entre la intensa circulación de la City. El abogado levantó su bastón para golpear el techo, pero la enguantada mano de Millicent apoyada en la suya, se lo impidió. —Se dirige hacia donde yo le he ordenado, sir Oliver. Tengo un asunto urgente que arreglar en el desembarcadero. —¿En el desembarcadero? Pero…no puede olvidarse de su cita señora. —No me llevará mucho tiempo. El se apoyó en el asiento aliviado. —Entonces me gustaría aprovechar para hacerle algunas preguntas sobre la entrevista a la que hemos sido convocados esta mañana. —Se lo ruego, sir Oliver—dijo tranquilamente Millicent—¿Podría esperar un poco? Me temo que en este momento tengo la cabeza en otra parte. El abogado se tragó las preguntas mientras lady Wentworth se volvía a mirar por el cristal. No tardaron en pasar ante la catedral de San Pablo antes de descender por las calles malolientes hasta el Támesis. Cuando cruzaron Fish Street y sus muelles, Oliver Birch no pudo contener por más tiempo su lengua. —¿Podría al menos decirme de que se trata, lady Wentworth? —Nos dirigimos a una subasta. El hombre miró a la muchedumbre formada por trabajadores, rateros y prostitutas. —Espero, milady, que se quedará en el carruaje y me permitirá que envíe a alguien para que vaya a buscar lo que quiere comprar. —Lo lamento señor, pero debo verlo por mi misma. El abogado se sujetó al asidero de la portezuela cuando el coche entró cabeceando en el patio de un edificio en ruinas de Brook´s Wharf. Elegantes caballeros y vendedores desarrapados se mezclaban de forma extraña para asistir a la venta que parecía estar ya muy avanzada. —Explíqueme al menos lo que ha venido a hacer aquí, lady Wentworth. Birch se bajó el primero. A pesar del fuerte aire, el olor era nauseabundo. —Me enteré de esta venta esta mañana en La Gazette —contestó Millicent quitándose la capucha antes de aceptar la mano que le tendía el abogado. Están liquidando los bienes de un médico difunto llamado Dombey. Volvió

Traducción Rosanic, corrección Cari

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de Jamaica arruinado el mes pasado y sucumbió a una enfermedad hace unos diez días cuando le iban a meter en la cárcel de deudores. A Birch le costaba seguirla mientras ella se abría camino hasta la primera fila. —¿Y puedo preguntarle que es lo que le interesa de las cosas del doctor Dombey? Ella no contestó y el vio la mirada gris de su clienta observando los objetos expuestos en un estrado improvisado. Millicent se volvió con ansiedad hacia las grandes puertas que conducían al interior del establecimiento. El empleado estaba sacando a una africana famélica, envuelta en una vieja manta bajo la cual solo llevaba puesta una camisa sucia. Pusieron una caja encima del estrado y la mujer con las muñecas y los tobillos encadenados fue empujada bruscamente hasta allí. Birch cerró los ojos por un instante para controlar el asco que le provocaba ese vergonzoso y bárbaro comercio que todavía se practicaba en su país. —Vean damas y caballeros, esta esclava era la doncella personal del doctor Dombey—anunció el director de la subasta—Es la única negra que se trajo de Jamaica. Desde luego no es hermosa, con todas esas arrugas debe ser mas vieja que Matusalén, pero, amigos míos, es una verdadera reina africana. De modo que, aunque su valor es de treinta libras empezaremos la subasta con… ¡una libra! Se oyeron unas groseras carcajadas entre la gente. —Bueno, bueno ¿Qué dicen de diez chelines?—preguntó de nuevo el subastador—Les aseguro que tiene buenos dientes. Abrió cruelmente los labios resecos de la desdichada. —¿Diez chelines? ¿Quién la quiere por diez chelines? —¿Para que puede servir?—gritó un hombre. —Cinco, señores ¿Quién ofrece cinco? —Esa mujer solo es una vieja esclava inútil—dijo otro. Intranquilo, Birch se volvió hacia Millicent y vio lágrimas brillando en sus ojos. —Este no es lugar para usted milady—dijo suavemente—No es bueno que presencie esta escena. Lo que usted vino a buscar seguramente ya ha sido vendido. —El anuncio decía que era una hermosa joven—exclamó un hombre lanzando un ejemplar de La Gazette a la anciana africana. —¡Cinco libras!—declaró Millicent con voz alta y clara. Todos los ojos se volvieron hacia ella. Incluso el subastador se desconcertó por un momento. Birch vio que los ajados párpados de la mujer se abrían una fracción de segundo y que su mirada se posaba en Millicent. —Bien señora. La subasta empieza a… —¡Seis libras!
Traducción Rosanic, corrección Cari 3

Esta segunda apuesta dejó una vez más al voceador sin palabras. Los asistentes se volvieron hacia el hombre del fondo que había hablado. —¡Siete!—insistió Millicent. —¡Ocho! El hombre del estrado puso una amplia sonrisa mientras la muchedumbre abría paso a un individuo bien vestido que tenía un periódico enrollado en la mano. —Veo que el secretario del señor Hyde está entre nosotros. Gracias por su apuesta Harry. —¡Diez libras!—continuó Millicent con determinación. Birch dejó vagar su mirada entre los carruajes aparcados en el patio preguntándose desde cual de ellos estaría dando las órdenes Jasper Hyde. Era el propietario de una vasta plantación en las Antillas y no había perdido ni un minuto en hacerse con todas las propiedades de su pretendido amigo Wentworth en el Caribe después de su muerte para cobrarse lo que este le debía. Como si eso no hubiera sido suficiente, desde que regresó a Inglaterra, el señor Hyde se había declarado enemigo de lady Wentworth y se había apoderado de los pagarés y ordenes del pago que el difunto había dejado tras de si. —¡Veinte! Se oyó un murmullo general de incredulidad y la gente se removió. —Treinta. El abogado se volvió hacia Millicent. —Está jugando con usted milady. No creo que sea sensato que… —¡Cincuenta!—estaba diciendo el secretario con la mayor frialdad del mundo. Un grupo de marineros hostigó al hombre que estaba haciendo subir tan descaradamente la subasta. —No puedo dejar que lo haga. El doctor Dombey y esta mujer pasaron mucho tiempo en las plantaciones de Wentworth en Jamaica. Según John y algunos otros en Melbury Hall, ella se convirtió en un personaje muy importante para ellos. Dirigió una señal con la cabeza al voceador. —Sesenta libras. El empleado de Jasper Hyde pareció un poco avergonzado. Miró a la zona de los carruajes y luego el periódico enrollado se levantó antes de que el subastador tuviera tiempo de repetir la apuesta. —Setenta. La muchedumbre se estaba sublevando contra la obstinación del secretario. Algunos marineros avanzaron hacia el amenazantes, mascullando insultos. —Esto solo es un perverso juego para el señor Hyde—murmuró Millicent —Se decían muchas cosas sobre sus barbaridades en Jamaica. Y todavía
Traducción Rosanic, corrección Cari 4

estaba seguro de que todo había sido cuidadosamente amañado. —¿Ciento diez. Esta mujer presenció sus salvajadas y el va a hacerle daño. Ante el tono irónico del secretario y su expresión despectiva. Este. Sacudió la cabeza en dirección al subastador. un año antes. Millicent. Birch sintió deseos de perseguirle también. ya se estaba batiendo en retirada. Millicent puso una mano encima del brazo del abogado. —Lo sé. El hombre salió de allí a toda velocidad. después de todo el daño que les causó Wentworth. Cuando el conde y la condesa de Stanmore le encargaron. pero tiene que pagar el mes próximo. señora?—preguntó el subastador excitado. Compró todos los pagarés de su esposo y pudo haber hecho lo mismo con Dombey. Al verle huir.fue peor cuando tomó posesión de las tierras de mi marido y de sus esclavos. —¡Cien libras! El anuncio del secretario fue ahogado por las protestas de la gente y retrocedió unos pasos en dirección a los carruajes. —¿Está bien señora?—preguntó el voceador—¿Renuncia usted? —Ochenta—lanzó ella con voz un poco temblorosa. Ella apretó los puños. muy pálido. Ha podido retrasar una vez el plazo. que se ocupara de los intereses de lady Wentworth. —No puede usted salvar a todo el mundo. con la cabeza agachada y lágrimas en los ojos. —Lady Wentworth puede quedarse a la negra por ciento diez libras. se dio media vuelta y levantó la mano. No rinde cuentas a nadie y se burla de las leyes. sir Oliver. —Le debo esto a mi gente. corrección Cari 5 . Sin embargo. probablemente la matará. Unos minutos después volvieron los marineros farfullando. al llegar al centro del patio. —Carece usted de medios. Millicent—susurró Birch con autoridad. Traducción Rosanic. —Puede que ya sea el dueño de esta mujer. milady—dijo Birch con tono tranquilo pero firme—Piense en los reconocimientos de deuda de su esposo que todavía están en poder de Hyde. sir Oliver. ya había sido informado de la enorme compasión que sentía por los esclavos de su difunto marido. los marineros perdieron la sangre fría y se lanzaron contra el. Mi conciencia no me permitiría dar la espalda cuando tengo la oportunidad de salvar a esa mujer. —¡Ciento diez! Se produjo una exclamación general y la gente abrió paso a la mujer que se dirigía directamente hacia el secretario. se dirigió hacia el coche. Pero no había podido imaginar hasta que punto. No después de haber fallado con los otros. Esto sería solo un medio para dejarla sin el dinero que le queda.

Se masajeó las sienes que le dolían encontrando consuelo en la buena acción que acababa de llevar a cabo. Se abrió camino hasta el coche. milady. mientras me ocupo de las formalidades? Acababan de poner un objeto sobre el estrado que poco antes había ocupado la africana y varias personas se acercaron a verlo. corrección Cari 6 . sir Oliver—contestó Millicent con cansancio—La nota que me envió para convocarme. Se supone que tengo que ir a la casa del conde de Aytoun en Hannover Square hoy a las once con mi abogado. me las arreglaré para encontrarle un lugar donde dormir mientras usted se prepara para abandonar Melbury Hall. mucho más interesados por el mueble que por el ser humano que había sido vendido unos minutos antes. —¿Por qué no espera en el coche milady. —No lo dudo—dijo ella tranquilamente mirando la puerta del almacén donde habían llevado a la mujer. —Ya somos dos. y su lacayo esperó para llevarle mi respuesta. —Se lo agradezco. La compra de esa mujer le había causado un enorme agujero a sus ahorros. —Esté segura. Traducción Rosanic. Birch inclinó la cabeza con deferencia. Millicent pensaba en el dinero que acababa de gastar. —No podemos evitar por más tiempo el motivo de la cita con la condesa viuda de Aytoun. —Eso es bastante seco. pero lo que le faltaba en ese aspecto lo compensaba con su humanidad y su dignidad a pesar de toda una vida de opresión y mala suerte. Millicent vio a un hombre arrastrar a la mujer a través del patio con sir Oliver en los talones. de que todo se hará con la mayor discreción. Nos pondremos en camino mañana mismo.—Dejando a un lado todas las vilezas del señor Hyde. sin contar con los trabajadores del campo. Confieso que no se nada de todo ese asunto. llegó hace tres días a Melbury Hall. —La llevaran a mi despacho esta tarde—anunció Birch poco mas tarde reuniéndose con ella—En vista de que no quiere que la lleven a la casa de su hermana. ¿Conoce a la condesa? Millicent negó con la cabeza. Mientras rodaban a través de la ciudad. Todavía se negaba a pensar en lo que tendría que pagarle a Jasper Hyde el mes siguiente. Sin más explicaciones. era necesario que salvara a esa mujer. según los criterios de la alta sociedad londinense. Se estaba preguntando cuantas humillaciones iba a tener que soportar aún la desdichada antes de que la llevaran a casa del abogado. Se estaban acercando a su destino cuando sir Oliver rompió el silencio. ni elegante. sir Oliver. bueno para invitarme. Ciento diez libras representaban siete meses de salario para los veinte criados que tenía empleados en Melbury Hall. Nadie hubiera podido decir que Millicent Gregory Wentwoth fuera hermosa.

Eso no parecía demasiado escandaloso. Si lo entendí bien. —Como usted quiera milady. pero dicen que es excesivamente…”agarrada”. En resumen. es el cuarto conde de Aytoun. Lyon Pennington. —Se lo agradezco. no hablemos más del tema. Todos adultos. el mayor. Su marido murió hace algo más de cinco años. Se lo ruego. El segundo. Un lacayo con librea dorada abrió Traducción Rosanic. señor—le cortó ella rápidamente—No me avergüenzo de mi pobreza pero me parece indigno mendigar. es un alivio. lady Wentworth—continuó—Si me permitiera que les hiciera comprender en que situación… —No. —Tiene amigos muy generosos. —¿Un escándalo? —Si. —¿Tiene hijos? —Tres. Proviene de una antigua familia y se casó por debajo de su condición. Sir Oliver siempre había sido honesto con ella y sabía que no la traicionaría.—No. ¿sabe? Pero ninguno de los dos ignora que el estado de sus finanzas es un desastre. Ni a la media docena de acreedores que empezaron a acosarme cada tres meses desde que murió Wentworth. los tres hermanos estaban encaprichados con ella pero ella se casó con el mayor y se convirtió en la condesa de Aytoun hace dos años. Perfore. Millicent hizo un gesto de agradecimiento con la cabeza. ¿De que más se ha enterado sir Oliver? —Lady Archibald Pennington. —Admiro sinceramente su valor. Si algo he aprendido en el último año y medio es que es imposible esconderse de las personas a las que mi marido debía dinero. En cuanto a David. es oficial en la Armada de Su Majestad. Tengo que enfrentarles uno a uno e intentar un arreglo razonable para devolvérselo. milady. También dicen que sus criados tienen que pelear para conseguir su sueldo. pero el año pasado tampoco conocía a Jasper Hyde. no me la imagino prestándole dinero a Wentworth. Hizo una ligera pausa. Conociendo su preocupación por los detalles debí sospechar que no iríamos a esta entrevista sin estar preparados. parece haber hecho una fortuna en las colonias americanas a pesar del embargo. Es escocesa de nacimiento y tiene sangre de highlander en las venas. condesa de Aytoun. La condesa llevaba una vida apacible hasta el escándalo que golpeó a la familia el verano pasado. se llama Beatriz. Sin embargo Millicent no tuvo tiempo de hacer mas preguntas ya que el carruaje se detuvo ante una elegante mansión de Hannover Square. Causado mas o menos por una mujer llamada Emma Douglas. corrección Cari 7 . Dispone de una enorme fortuna. el más pequeño. —Para tranquilizarla un poco—dijo el—la condesa viuda disfruta de un estatus social muy distinto al del señor Hyde o el de su esposo.

El abogado. la condesa despidió a las criadas haciendo un gesto con la mano. un hombre pálido de pie al lado del escritorio sobre el cual estaba abierto un informe y dos criadas. Sentada en un sofá. —¿Ganó la subasta? Sorprendida. Millicent se volvió hacia sir Oliver quien parecía tan asombrado como ella. —Los rumores dan a entender que el conde asesinó a su mujer—susurró Birch. perdone el retraso.la portezuela y otro les escoltó hasta las escaleras de mármol del gran porche. Sir Oliver dio un paso hacia delante. Un mayordomo de cierta edad fue a informarles de que la condesa viuda les estaba esperando. Por las puertas abiertas que daban al vestíbulo vio unos muebles Chippendale elegantemente colocados y alfombras de seda cubriendo el brillante suelo. joven. —Ciento diez libras. al ver que tanto el como Millicent obedecían. corrección Cari 8 . Millicent hizo una reverencia. Luego. Lady Aytoun parecía tener mala salud. al cual no habían llamado “joven” desde hacia décadas. Otro criado les recibió en el vestíbulo y Millicent le entregó su capa mientras admiraba el recinto semicircular al fondo de la estancia y las pinturas que decoraban el techo. —¿De que tipo de escándalo se trataba?—consiguió murmurar Millicent mientras subían la enorme escalera. En el acogedor recinto había cuatro personas: la condesa. —¿Puedo preguntar milady?… —No malgaste su saliva. permaneció un instante boquiabierto. apoyada en unos cojines y con una manta sobre las rodillas. Traducción Rosanic. Siéntense los dos. —Pero… Se interrumpió al ver que se abrían las puertas del salón. Pero no veo lo que eso puede… —Añádalo a la lista sir Richard—ordenó la condesa al hombre que estaba en el escritorio—Una interesante causa. —Milady. —Yo…Si—balbuceó Millicent—¿Pero como lo sabe? —¿Cuánto? A Millicent el interrogatorio le parecía fuera de lugar. —¿Consiguió a la africana?—insistió la condesa. sin embargo no se avergonzaba de lo que acababa de hacer. observaba a sus visitantes por encima de las gafas.

el conde de Aytoun. Quiero que se case usted con mi hijo. lady Wentworth. —Ahora—continuó ella—llegamos al motivo de mi invitación. Levantó una ceja señalando al hombre quien saludó y luego tomó asiento. —¿Una propuesta? —Desde luego. Lady Aytoun se quitó las gafas.—Muy bien. Millicent hubiera sido incapaz de adivinar lo que siguió. Hoy mismo. Y está usted muy por encima de todas mis expectativas. —Algunos de mis empleados llevan un tiempo informándome sobre usted. Les conozco a los dos y ustedes también me conocen. Ese saco de huesos con color de pergamino es mi abogado. Está usted aquí porque tengo que hacerle una propuesta. Con una licencia especial. corrección Cari 9 . sir Richard Maitland. —Pero ya basta de andarse con rodeos. Traducción Rosanic.

y de repente tuvo deseos de huir. Había soportado las cadenas de ese “bendito” estado durante cinco interminables años. —No lo creo. estar casada significaba pertenecer a un hombre. ha perdido el uso de las piernas y uno de sus brazos ha perdido toda la fuerza. en ningún caso estoy dispuesta a… —Mi hijo está enfermo. Pero lo que le estoy proponiendo no tiene nada que ver con la terrible situación que tuvo usted que soportar bajo la tiranía de su primer marido. lady Aytoun. Para Millicent. milady. lady Wentworth. Las esposas no se beneficiaban de ninguna protección y sus maridos abusaban de ellas tanto mental como físicamente. El tema me repugna. Cayó en una depresión de la Traducción Rosanic. —Lo lamento pero no puedo. —Siéntese lady Wentworth. —Es completamente inútil. no hay razón para que se asuste— continuó la viuda mas suavemente—Adivino su temor porque sé lo mucho que sufrió durante su matrimonio. he hablado demasiado deprisa. Hablaba como si su vida fuera del dominio público. corrección Cari 10 . lady Aytoun. —Su lacayo debió entregar el mensaje en la dirección equivocada. Lo sé. —Al menos déjeme terminar. entenderá mejor la razón de mi oferta. Si tiene la bondad de permitir que le explique la triste situación en la que se encuentra mi familia. La viuda hizo un gesto para detenerla. Millicent no entendía como la anciana podía estar enterada de su mala suerte. Los votos matrimoniales solo eran un medio para que los hombres controlaran a las mujeres y después de la muerte de Wentworth. —Ha cometido usted un error. debería saber que mi aversión al matrimonio no tiene nada que ver con lo que pueda usted contarme sobre su familia. Millicent miró as u abogado que también se había puesto en pie.Capitulo 2 Millicent se puso en pie de un salto olvidándose de su buena educación. —Se lo ruego. ella se había jurado a si misma no volver a caer en la trampa. Dio un paso hacia la puerta. Ya que me conoce tan bien. lady Wentworth—cortó la condesa—Desde que tuvo un terrible accidente el verano pasado.

Bien. milady. Traducción Rosanic. —La compadezco de verdad. Todavía la última semana leí un artículo en La Gazette. Un tal señor Payne afirmaba que las personas que sufren de “perdida de memoria o de distracción” podían por dos chelines y seis peniques. ¡Pero el conde de Aytoun no está loco!—exclamó con sus azules ojos brillantes de ira—Me niego a que le aten. pero no veo como podría ayudarla. Le doy gracias a Dios por la devoción y lealtad de su ayuda de cámara. siéntese. lady Wentworth. He tenido una vida muy completa. —Deben existir otros métodos. Una madre que intentaba asegurar el futuro de su hijo. me he gastado una fortuna y no veo ninguna mejoría. La máscara de energía había desaparecido dejando lugar a una simple mujer. milady. a que le droguen con opio y a que se convierta en una fuente de murmuraciones para la alta sociedad. —He intentado todos los métodos. y los médicos. Le confieso que algo así habría acabado conmigo. —A pesar de mi aspecto. Por ese motivo le pedí que viniera a verme hoy. La medicina hace progresos cada día sean cuales sean las enfermedades a tratar. personas que no sean unos perfectos desconocidos. Una mujer enferma. —Pero seguramente tendrá usted otras posibilidades. Seguramente me hubiera visto obligada a internar a mi hijo en un manicomio. familia. La desesperación que se citaba en su voz llegó directamente al corazón de Millicent. Las manos de la condesa temblaban cuando se colocó bien la manta sobre las rodillas. Se sentó sin mucha convicción y la condesa se sintió inmediatamente aliviada. no dejan de decirme cada día que a lo mejor no despierto mañana. Se lo voy a explicar. así como por la media docena de personas que se ocupan de todas sus necesidades porque no sé como me las hubiera arreglado sin ellos. Amigos. a que le sangren. a pocos metros. estoy gravemente enferma. los que quedan creen que si algo me sucediera habría que internar a Lyon en un manicomio. me estoy muriendo. Lord Aytoun es par del Reino y existen lugares y tratamientos… —Por favor. a que le purguen. Ha mencionado usted a los miembros de la familia. corrección Cari 11 . —Gracias. Millicent comprobó que Birch. Para ser franca. Nada. me da exactamente igual lo que me suceda. el diablo se los lleve a todos. comprar un bote de “poción bienhechora” que les permitiría “recordar los mas pequeños detalles de su vida en breve tiempo” Se lo di a Lyon esperando una respuesta. a que le torturen. lady Wentworth. —Francamente. En estos momentos mi principal preocupación es saber que le sucederá a Lyon cuando yo ya no esté aquí. Contempló a la anciana condesa. yo… —No se equivoque. estaba esperando para ver si ella decidía quedarse o irse.cual no puede salir.

¡Se acabó! —Sé que existen innumerables charlatanes. era la dueña de sus decisiones y de las consecuencias de estas. Millicent había tenido tiempo de tranquilizarse. —Pero Baronsford es la menor de mis preocupaciones. milady… —¡Yo también!—respondió la condesa con testarudez—Pero eso ya se acabó y me niego a meter a mi hijo en una casa de locos. Pero eso no da ningún resultado. su única recomendación es mantenerlo sedado. Agitó una mano con impaciencia. pero ya se curaron y sin embargo no puede moverlos. Aparte de las sangrías y las purgas. Pero— precisó la condesa después de hacer una corta pausa—debe saber que mi intención es que este arreglo sea tan provechoso para usted como para mi hijo. Sé que desde que murió su marido usted ha acogido en su casa a antiguos esclavos. —En efecto. no saben ya que hacer. Lyon llegó incluso a insistir para que su hermano Perfore asumiera el control de las propiedades. —¿Por qué? ¿Es violento? —Desde luego que no—aseguró la condesa—Pero fue muy desgraciado en Baronsford. Lyon es el heredero del título y hacia el se dirige la gente que depende de nosotros. el pasado otoño. Necesito encontrar para mi hijo un lugar en el que nada le recuerde el pasado ni la pérdida que sufrió. Es allí donde tuvo lugar el accidente. Mire se le rompieron las piernas y los brazos. Traducción Rosanic. No anda y no levanta el brazo derecho. esos solo tienen una respuesta: “Sángrele y vuelva a sangrarle”. No soy médico y sería incapaz de… —Necesita una casa nueva. Nadie podía obligarla a hacer algo que no quisiera. De hecho. Los condenados médicos dicen que debe haber alguna enfermedad oculta. En cuanto a los profesores de la Universidad. Pero los médicos “serios” como dice usted. —Lo lamento mucho.Ya estoy cansada de charlatanes y bufones que cantan las alabanzas de sus preparados de quien—sabe—que. Se lo he contado para que entendiera porque quiero alejarle de allí. pero también debe haber médicos serios. Por otra parte. la casa ancestral de los Aytoun cerca de Edimburgo. corrección Cari 12 . También me niego a darle infusiones de bosta de caballo. gente que se ocupe de el. Perfore no está ahora en Inglaterra y no tiene ningún interés en la mansión de la familia. Ya estoy cansada de darle a mi hijo píldoras de todos los colores que no le hacen ningún bien. Durante ese discurso. —Sigo sin ver como podría su oferta mejorar la vida de su hijo. de alondras hervidas y de gusanos.

Sin esperar la respuesta de la joven. —¿Qué sucedería con el arreglo si el conde de Aytoun se curara? —Me temo que no hay esperanzas. Si está de acuerdo con los términos del contrato. esto es un resumen de todas las deudas que le dejó su difunto esposo. —Sin embargo es una posibilidad. corrección Cari 13 . —Un acuerdo que de matrimonio solo tendrá el nombre. —Ningún médico cree que haya posibilidades de recuperación. Otra vez el matrimonio. antes de llegar al total que era una enorme suma. Los últimos seis meses habían sido especialmente difíciles. ninguno de los médicos que le han visto recientemente cree… La anciana se interrumpió para reafirmar la voz. —Su condición actual es suficiente argumento para una anulación—añadió sir Oliver. La condesa viuda miró a sir Richard quien se levantó. lady Aytoun?—preguntó con voz neutra. un divorcio o una anulación no supondría ningún problema. Millicent estaba completamente aturdida. —Envidio su optimismo. pagará todas sus deudas y usted recibirá cada mes una cantidad suficiente para mantener Melbury Hall. Traducción Rosanic. También tendrá de sobra para continuar con sus buenas obras. —Considerando la naturaleza del matrimonio y el estado del conde. pero llegará con su ayuda de cámara y sus criados. A cambio Maitland. Su administrador aquí presente las examinará y nos dará su opinión. mi abogado. Pero el precio la horrorizaba. A pesar de todo se negó a mostrar su tristeza. —Deseo incluir una cláusula que me garantice que no se impedirá el divorcio en el caso de que el conde recobre sus facultades. Millicent cogió la hoja y la recorrió rápidamente con los ojos. Ahora lady Aytoun le ofrecía la posibilidad de librarse de una vez por todas de las deudas de su marido. Le entregó la lista a sir Oliver. —¿Qué me propone exactamente. Nos costó mucho obtenerlas todas y puede que falten algunas. el conde de Aytoun irá a vivir con usted a Melbury Hall. Tenemos un médico que está dispuesto a ir regularmente a verle. Usted sabe que la gente se regodea desvelando públicamente las deudas de sus semejantes por el simple placer de asistir a su ruina. Sopesó los pros y los contras pero la balanza ya se estaba inclinando hacia un lado. solo tendrá que encontrar sitio para esa gente. —Querida. Millicent no podía creer que hubiera llegado tan lejos. Se había pasado noches interminables despierta. Un simple contrato de negocios. le hizo una seña al abogado para que le entregara una hoja que parecía una lista similar a las que hacían los empleados del Banco. moviéndose en la cama mientras se preguntaba de donde iba a sacar dinero.

mi abogado tenía una difícil tarea por delante. —Cierto. a Bath o al sitio de moda. La anciana miró un momento a la joven. parece usted contentarse con su apariencia y no es coqueta. Siempre había llevado una vida muy discreta y se preguntó que es lo que podían haber descubierto sobre ella. está liberando a sus esclavos… —Los esclavos de mi difunto marido—rectificó Millicent. —De acuerdo. —Estoy muy sorprendida. corrección Cari 14 . Tiene poco amigos y su orgullo le impide pedirles ayuda aunque esté en las últimas. se ha refugiado en su propiedad en el campo. La condesa alisó la manta que tenía encima de las piernas. —Si. desde que se quedó viuda. —No me he perdido nada importante viviendo en mis tierras. Además es usted inteligente y está dotada de una profunda compasión. Y ese es en parte el motivo por el que está a punto de ahogarse en deudas. No echará de menos las fiestas y no le reprochará a su esposo por no llevarla a Londres. milady. —Eso son cosas muy fáciles de averiguar y no dicen nada sobre mi carácter. Siguiendo mis exigencias. Su familia fue la que arregló el matrimonio.—¿Alguna otra cosa? ¿Todavía tiene dudas? Al oír la pregunta. Traducción Rosanic. de vez en cuando va a Londres y apenas ve a los suyos. Espero que no se sienta dolida por las investigaciones que llevamos a cabo. —En otro orden de cosas. y me gustaría tener una muestra de lo que ha averiguado. Aparte de una noche que pasa con su familia. Acaba de descubrir el valor de la independencia y está intentando aprovecharse del poder que proporciona. No es que se lo reproche. Su familia consta de dos hermanas mayores y un tío en el cual no confía en absoluto ya que la entregó a Wentworth sin averiguar antes como era. —Mantiene poca correspondencia con su familia. —¡Exacto! Y esa actitud es una de las cosas que más me gustan de usted. Pero debo confesar que su historia. milady. Sin embargo mi entrevista de hoy con usted ha hecho que mi decisión se vea reforzada. —Por supuesto. ¿Por qué yo? Usted no me conocía ¿Qué le hizo elegirme? —No ha sido al azar. tiene veintinueve años y esta viuda desde hace año y medio. Durante los cinco años que duró su matrimonio nunca les contó a ninguno de ellos como la trataba su marido. milady. su reputación de bondad y el estado de sus finanzas la convertían en la candidata ideal. ¿Qué mas? Si. Millicent levantó las cejas. De hecho nunca se ha relacionado con la alta sociedad londinense y. A fin de cuentas lo conozco casi todo sobre usted. levantó la barbilla. Se llama Millicent Gregory Wentworth.

medias y zapatos con hebilla para la boda. luego hizo una reverencia y fue a reunirse con los dos hombres. pensó en la historia de su mejor amiga en Filadelfia. —Si añadimos a eso los pocos amaneceres que me quedan por vivir. Traducción Rosanic. Millicent. para apaciguar la cólera que se estaba apoderando de ella. —No sabía si conseguiría convencerla. Efectivamente. —¿Por qué hoy? ¿Por qué tan rápido? —Nunca permanece mucho tiempo alejada de Melbury Hall. Los músculos de su rostro estaban tensos bajo la barba hirsuta y sus ojos miraban fijamente un punto más allá del triste paisaje de Hanover Square. no quiero tentar a la suerte esperando más tiempo. no le quedan muchas cosas. un chaleco de seda. —¿Qué le parece mi oferta. unos pantalones. Es algo demasiado importante. Entonces aceptó. un marido le resultaría muy útil para conseguir sus metas. Incluso para asistir a una subasta en los muelles era indispensable que la acompañara un hombre ya que se suponía que el genero masculino era mucho mas inteligente que el sexo débil. —Ella está aquí—murmuró una joven que llegaba en ese momento con la bandeja del té. pero su orgullo permanece intacto.Pero. corrección Cari 15 . lady Wentworth? Volvió al presente y miró directamente a la anciana dama. Uno o dos días y poco más. necesitará la presencia de un marido que mantenga a los lobos alejados de su puerta. ya se había dado cuenta de que le resultaba imposible contratar y conservar a un buen administrador para Melbury Hall. pero le expliqué a mi hijo que el matrimonio sería considerado como una ayuda financiera por su parte y no como caridad. Con el nombre de señora Ford. Pero no se atrevían a acercarse a el. En mi opinión volverá mañana por la mañana. y. Millicent luchaba mentalmente consigo misma. —Es cierto. para conseguirlo. cuarto conde de Aytoun. Rechaza la compasión. Rebecca tuvo que hacer creer a los demás que era viuda para ser aceptada en la ciudad. una corbata negra. Lyon Pennington. —¿Qué opina Su Señoría de su gran proyecto? La condesa viuda hizo una profunda inspiración soltando el aire lentamente. estaba sentado delante de la ventana. Se apresuró a dejarla encima de una mesita al lado del conde. Dos lacayos habían preparado una chaqueta larga de brocado. en la puerta intercambiaban nerviosas miradas.

Los dos lacayos se apresuraron a obedecer. milord. Con expresión feroz. —Su Señoría no tenía muchas ganas de vestirse esta mañana—susurró el que se llamaba John. —Lady Wentworth y su abogado han llegado. Gibbs. —Si. —¿Milord? Lyon no parpadeó. milord—dijo el lacayo cogiendo la manta de encima de las rodillas del conde—El obispo lleva una hora en la biblioteca. entró también en la habitación. Solo se tranquilizó cuando le dimos la medicina del nuevo médico. os daría una patada en el culo… Gibbs intentó tranquilizarse. —¿Qué estáis esperando?—gruñó—¡Su Señoría ya tendría que estar vestido!. señor Gibbs—añadió el otro—Lord Aytoun estuvo a punto de matarnos a los dos porque intentamos moverle. —Os libráis esta vez—empezó de nuevo—Todo el mundo está abajo y el conde sigue sin estar vestido. —Si tuviera tiempo. corrección Cari 16 .—La condesa viuda piensa que la visitante querrá ver a Su Señoría antes de la ceremonia—continuó en voz baja. Traducción Rosanic. Uno de los criados se inclinó para desabotonar el camisón del conde. El ayuda de cámara del conde era tan ancho y largo como los robles de Baronsford y sabían a lo que se arriesgaban si le contrariaban. Otra criada trajo unas pastas y el ayuda de cámara del conde. el otro la camisa y los dos vacilaron antes de acercarse al conde. Su madre insiste en que le vistamos. pero no tuvo bastante. —Si. Gibbs cerró las persianas y se colocó delante de su señor. os retorcería el cuello. Las dos doncellas desaparecieron rápidamente. Gibbs les hizo una seña para que le siguieran hasta el sillón del conde. milord. se cayó al suelo. Le están esperando. Uno de ellos cogió los pantalones de piel. No estaba ni dormido ni despierto. —Debemos prepararle. Antes de que sus asustados criados tuvieran tiempo de sujetarle. —Metedme en la cama—masculló el conde. —Solo hace unos minutos que se ha calmado. —Su Señoría ya había tomado la poción esta mañana—contestó Gibbs conteniendo la voz—No podéis darle mas cuando os venga en gana. El conde levantó por fin los ojos hacia los tres hombres. —Eso va a ser imposible. pero una mirada de este le hizo retroceder. Sin pensar en sus piernas inertes que hacía meses que no soportaban su peso. señor. el conde se apoyó en los reposabrazos del sillón para levantarse.

—Lo único que la hizo salir de la cama esta mañana—continuó—fue su promesa de acceder a sus deseos. milord. los meses de inmovilidad le habían debilitado pero sin embargo hacían falta varios hombres para moverle. —Ponme en la cama—gruñó el conde apretando los dientes.—¡Señor! —¡Ha caído encima del brazo derecho! —Ayudadme a levantarle—ordenó Gibbs quien estaba ya de rodillas. —Gibbs—masculló—¿Cree que esa mujer tendrá un solo momento de paz conmigo? Traducción Rosanic. Golpeó el suelo con su puño útil. Lyon era tan robusto como su ayuda de cámara. Sobre todo cuando no colaboraba. Se mantenía prudentemente a unos pasos de distancia de su señor. sabiendo que no había que tocarle cuando su ira amenazaba con explotar. pero en cualquier caso los lacayos se sintieron aliviados de que Lyon Pennington no luchara cuando le subieron al sillón. Si se entera de que ha decidido renunciar. Se lo ruego. Gibbs lanzó al sirviente una mirada asesina mientras le daba la vuelta con cuidado al conde. corrección Cari 17 . —El médico dijo que si se lo volvía a romper tendría que amputarlo. —¡Inmediatamente! —Su madre ha tenido una crisis esta noche—insistió Gibbs—Tuvimos que llamar al médico. —Si me lo permite. la impresión puede ser fatal para ella. concédale un poco de paz en los pocos días que le quedan en el mundo. ¿Fue el sedante que le habían administrado los criados o el conde se dio cuenta de que no tenía elección? Gibbs no habría podido decirlo. milord—dijo Gibbs moviendo el brazo que no parecía estar roto—Usted aceptó los planes de la condesa viuda.

—¡Esto hay que celebrarlo!—le dijo al conde de Carlisle que estaba sentado a su izquierda. milord. —Las apuestas ya están hechas—anunció el crupier. Luego la clientela se haría cada vez mas escasa.Capitulo 3 Jasper Hyde sacó su reloj de bolsillo. El mismo había perdido más de lo normal. tocaban un arpista y un flautista. taciturno. Este resopló contrariado y Winchester se volvió hacia Jasper. por la tarde. al lado de una enorme chimenea. y Hyde echó una ojeada a su alrededor. —Siete. El White´s estaba lleno a rebosar. voy a hacer la misma apuesta que usted. Traducción Rosanic. Hyde notó que su montón de fichas estaba disminuyendo rápidamente. como todos los días. El joven conde había perdido más de trescientas libras esa semana pero ahora parecía que le sonreía la suerte. Fuera cual fuera la hora. siempre había un montón de gente en las mesas de juego. Eran casi las tres de la tarde y seguía sin tener noticias de ese condenado secretario ni tampoco de Platt. Los gemidos se mezclaron con las exclamaciones de alegría y Hyde vio que Winchelsea. corrección Cari 18 . —Si no le molesta. pero eso era algo necesario si quería codearse con la nobleza. Empezaba a reconocer a algunos caballeros de los que estaban a su alrededor entre los jugadores o la gente que simplemente bebía mientras miraba a los demás perder fortunas. mientras el director del establecimiento regañaba a un criado demasiado lento. sonreía con arrogancia. ya que todos se irían a cenar o bien en busca de otras diversiones típicamente londinenses. Detrás de el. Hyde estaba observando el cubilete de dados que tenía el conde de Winchelsea. Lord Winchelsea volvió a agitar los dados para probar suerte.

Hyde dobló la apuesta. —¿Por fin se lo llevan a Bedlam con los locos? —No. —No. no le calumniaría de ese modo. Se oyó un rumor de aprobación y Winchelsea tiró los dados. —Conoce usted su temperamento tormentoso porque flirteaba con su mujer—se rió Carlisle—Y dice eso porque fue el único hombre que le retó a duelo. Se vuelve a casar esta tarde. ¿Quiere unirse a nosotros? —Con mucho gusto. —Se lo llevan. —¡Seis!—anunció el crupier. Y no conseguirá que me pelee con usted al alba en un rincón del bosque. debería invitarnos a cenar a todos— lanzó lord Carlisle. —¿Aytoun abandona Londres?—se extrañó alguien desde el otro extremo de la mesa. —¡Maldición. —¡Es usted el diablo en persona. —¿Puedo saber de que noticia se trata. Carlisle! Traducción Rosanic. —En vista de la buena noticia del día. —Yo no lo creo—declaró Winchelsea depositando el cubilete encima de la mesa—Conozco bien el carácter tormentoso de ese hombre y le creo perfectamente capaz de matar a alguien. —Espero que esto no quiera decir que su suerte se ha acabado. corrección Cari 19 . Si hubiera ganado usted. —Parece que el principal enemigo de nuestro amigo se va al campo mañana a primera hora. Hasta hace poco no dejaba usted de quejarse de la herida que le hizo en el hombro. amigo mío.—Sabia decisión. —Pronto nos enteraremos de que su sastre asedia su casa para que le pague. De modo que sigamos jugando y que Aytoun y su nueva esposa se vayan al diablo. Fue Carlisle quien le respondió. a pesar de mis fervientes consejos—dijo Winchelsea agitando el cubilete—Pero igual esta condenado a ser prisionero el resto de su vida. Winchelsea agitó los dados. Carlisle sonrió con suficiencia. para ser exactos—contestó Carlisle. Hyde. —Las apuestas están hechas—mascullaba el crupier. Encantado con esa propuesta. —Un deseo encantador por su parte. —¿Quién iba a ser lo bastante estúpido para concederle la mano de su hija?—preguntó uno de los jugadores—¿No asesinó a su primera esposa? —Solo era un rumor infundado—protestó Carlisle. —¿Me está acusando?—gruñó Winchelsea acalorado. En realidad he reservado un salón privado en el restaurante Clifton antes de que vayamos a Drury Lane. están todos invitados. milord?—preguntó Hyde. tiene usted razón Carlisle! Vamos.

Busqué el coche pero usted ya no estaba. —¡Usted si que es un inútil! Debería despedirle de inmediato. ni usted ni el señor Platt. —Tenía usted órdenes precisa. le llevó hasta el vestíbulo donde esperaba el secretario. Hyde vio con alivio que su hombre de negocios estaba en la puerta. Perder cinco guineas de golpe sin duda parecía algo insignificante para todos esos nobles. Al volverse. No pensé ni por un minuto que usted querría pagar mas de cincuenta libras y sin embargo llegué a ofrecer el doble. Se disculpó y se dirigió hacia Platt. ¿Qué le importaba el precio? —¡Pero fue adjudicada en ciento diez libras. bastaba con subir la apuesta hasta que ganara. y preparado para parar el siguiente golpe—Y la gente se puso en contra mía. El dolor del pecho había disminuido un poco pero le seguía costando respirar. —Desembolsó una fortuna por esa inútil. sin decir nada. Esperó a que pasara la crisis procurando no llamar la atención. Un lacayo le entregó a Hyde el bastón y el sombrero y le ayudó a ponerse el abrigo. fuera de sí. con aspecto preocupado. Jasper Hyde. este. —Eso no soluciona nada—intervino Platt nervioso—Hay otras maneras de recuperar a la esclava. —¿Dónde está? Platt cerró la puerta antes de contestar: —Harry no pudo comprar a la esclava. Harry.Sin preocuparse por el agridulce intercambio de los dos hombres. Contuvo el aliento cuando un violento dolor le atravesó el pecho y los hombros. patrón!—se disculpó Harry frotándose la cabeza. pero para el era otro golpe de mala suerte dentro de una serie de desgracias. dejándole sin energía. y… El bastón le golpeó en la muñeca arrancándole un grito. pero el precio continuó subiendo. Les hizo una señal a sus dos empleados para que le siguieran hasta un saloncito cercano a la entrada. ¿No entendió nada de lo que le dije? Sin embargo las instrucciones estaban muy claras: pujar y conseguir a la negra. y todos apostaron. Traducción Rosanic. —Lady Wentworth asistió a la venta—explicó Platt quien se mantenía a una considerable distancia. —Eso es lo que hice. Pensaron que estaba haciendo que subiera el precio a propósito y se pusieron de parte de lady Wentworth. El secretario retrocedió hasta llegar a la pared mientras su jefe le hundía dolorosamente la punta de su bastón en el vientre. Era evidente que algo no iba bien. corrección Cari 20 . El cubilete llegó a las manos de Carlisle. Hyde miraba los dados. golpeó violentamente al secretario en la cabeza. Los ataques se producían de repente y en los últimos tiempos eran cada vez mas frecuentes. La ira se apoderó de Hyde como un tornado. señor. Se apoyó en la mesa.

sino es por medio de los acreedores de Dombey. Quizá ese enorme inglés tenía un alma después de todo. por haberla librado de Jasper Hyde. Cantó como reconocimiento por haber sido liberada de las cadenas. al comienzo de la tarde. Una joven miró con prudencia el interior de la habitación. Cogió un puñado de cenizas y se embadurnó el rostro. —Entonces cuento con usted—le dijo el plantador a su hombre de negocios—No nos queda demasiado tiempo. Llamaron a la puerta y ella dejó de cantar. El canto ancestral se inició en su pecho. Lo que le sucedería de ahora en adelante era un misterio. corrección Cari 21 . las manos y los brazos. respirando con dificultad. unas hojas secas y una pequeña bolsa con mechones de pelo. Ahora era una mujer libre.Jasper Hyde. Recordaba la alegría que sintieron todos al enterarse de su muerte. Unas pocas piedras. se dejó caer en un sofá y aferró con las dos manos el bastón para luchar contra el dolor que le dominaba. Pagó por esa esclava cinco veces su valor. La anciana dejó caer unas gotas de agua y depositó un mendrugo de pan como ofrenda al lado. será por medio de su abogado. Tenía que dar las gracias por muchas cosas y sabía que los espíritus veían como se arrodillaba delante del altar improvisado. La había dicho que la dama del puerto ya había firmado los papeles que la liberaban de su condición de esclava. Ella no lo había entendido demasiado bien ¿una mujer libre? También le había dicho que la dama. —Afortunadamente fue lady Wentworth quien la compró—razonó Platt— Nos debe una fortuna y no tiene mas dinero. Hyde lo pensó un momento y luego se levantó. Traducción Rosanic. Me comprometo a traerle a la esclava antes de que termine la semana. —¿Puedo entrar? Los ojos azules miraban fijamente los objetos que había en el hogar con curiosidad. El secretario se pegó a la pared. la corteza de un árbol. Balanceándose hacia delante y hacia atrás. La habían llevado al despacho del abogado. —Me llamo Violet—dijo con suavidad. El abogado le había explicado que muchos esclavos liberados vivían en Melbury Hall y que había muchas posibilidades de que Ohenewaa hubiera conocido a algunos en Jamaica. lady Wentworth estaría encantada de llevársela con ella al campo. había puntualizado. Los objetos estaban colocados sobre el hogar de ladrillo. sir Oliver Birch. Pero eso fue antes de que el puño de acero de Jasper Hyde se cerrara en torno a sus gargantas. Ohenewaa no había podido esconder demasiadas cosas en las mangas de su camisa rota. le dio las gracias al Ser supremo. Onyame. Ohenewaa recordaba muy bien el nombre de Wentworth.

pero no tenía ningún sitio donde Traducción Rosanic. Esto es un altar ¿no? Sé que ustedes consideran el altar como la entrada al paraíso. encima de la mesilla de noche había una jarra y una palangana. llegaremos a Melbury Hall mañana por la tarde. Cuando la criada se fue. Francamente no—dijo Violet levantándose—Estoy muy contenta de que venga con nosotros. a pesar de su bondad. A Ohenewaa le sorprendió que le pidiera permiso. sabía lo cruel y duro que era el mundo. pero le he traído algo caliente. la admiro. Para algunos de ellos sus creencias son mas fuertes que las mías. Allí lady Wentworth. —No. se ocuparan de usted. como el “rostro de Dios” en cierto modo. —¿Le importa si enciendo la chimenea? Hace mucho frío. —Estaba usted rezando—dijo. pero le dejaré mi abrigo. —A usted no el gusta estar sola. Están seguros de que el espíritu de sus antepasados les acompaña. Por primera vez en sus sesenta años de vida era libre. Milady dice que.Llevaba una bandeja pero no pasó de la puerta. —Como desee. lo cual sucede. —¿Dónde aprendió todo eso? —En Melbury Hall tengo muchos amigos africanos y paso muchas horas en su compañía. Me ha mandado a preguntarle que es lo que necesita antes de que nos vayamos a Melbury Hall mañana por la mañana. al contrario. Ohenewaa contempló el bonito vestido de la joven. —Soy la doncella de lady Wentworth. —Parece que tiene usted pan y agua. corrección Cari 22 . La doncella rodeó con cuidado. voy a buscar una caja de yesca. los objetos dispuestos ante la chimenea antes de poner unos troncos en ella. Desde luego era libre. Ohenewaa miró la puerta entreabierta. no se puede confiar en un solterón como sir Oliver. aunque les separen de sus familias. Se frotó los brazos. Sin embargo eso no le produjo demasiada alegría. Asintió con la cabeza sin levantarse. —¿De verdad? —Para empezar creen que nunca están solos. no pensé en traerle ropa limpia. —Lo siento. La anciana se levantó masajeándose las muñecas y fue a sentarse en el borde de la cama. la señora Page y Amina. casi con respeto. Depositó la bandeja encima de la estrecha cama y miró a su alrededor. Miró a Ohenewaa por encima del hombro y ésta contestó: —¿No le molesta siendo usted católica? —No. Enseguida vuelvo. ¿Puedo entrar?—repitió.

Como Violet y la africana estaban dentro del carruaje. Había enviado a una criada para que se ocupara de sus necesidades. o quizá sean varias carrozas. Traducción Rosanic. Y quizá debería estarlo. La única cosa que no le habían preguntado era si aceptaba acompañar a esa gente al campo. Se lavó las manos y la cara. había oído hablar mucho de Baronsford. Para una esclava nada era seguro. Puede que en Melbury Hall encontrara una nueva esperanza. y espero que le pidan disculpas al personal por esta sobrecarga de trabajo. Seguía siendo esclava de la sociedad. Durante los momentos pasados en compañía de la condesa viuda. Incluso había visto un cuadro de él. pero el mundo no había cambiado demasiado. y para sus caballos. solo la muerte. O a lo mejor no. que estaba colgado en una pared. corrección Cari 23 . Millicent estaba delante de la chimenea de la biblioteca en compañía del ama de llaves y del mayordomo. ella se había visto obligada a ir a caballo acompañada por un lacayo y el viento invernal la había congelado hasta los huesos. El viaje desde Londres había sido incómodo. Por fin era una mujer libre. y realmente necesito la ayuda de todos. Hacer de una simple casa de campo como Melbury Hall una mansión digna de un conde. podía imaginar como podía ser el castillo situado en la frontera escocesa. Luego comunique mis instrucciones a Jonah para el resto del personal.ir. —¡Pero milady!—protestaba el mayordomo—¿Quiere usted que lo hagamos todo en un día? ¡Es absolutamente imposible! Ya es mas de medio día y no vamos a tener tiempo de… —Señor Draper—cortó Millicent—tendremos aún menos tiempo si lo perdemos discutiendo. ni trabajo para ganar dinero. Tenga la bondad de transmitir mis órdenes a los mozos de establo para que hagan sitio a la carroza del conde. Cuando Violet volvió y encendió el fuego. Después de la magnificencia de la casa de Londres. La señora Page y yo misma tenemos que ocuparnos inmediatamente del alojamiento de todos. Capitulo 4 —Sé que es algo inesperado. A pesar de todo. Seguramente pensaban que debería estar agradecida por la oportunidad que le ofrecían. era un verdadero desafío que no estaba segura de poder llevar a cabo con éxito. La cabeza le daba vueltas ante la tarea que tenía por delante. la incomodidad del viaje no era nada comparada con la angustia que sentía. el castillo de la familia Aytoun. Ohenewaa pensó en el gesto de lady Wentworth. pero lord Aytoun puede llegar en cualquier momento. ni dinero para comprar pan.

milady. Con todos los campesinos que han abandonado las cabañas de los bosques para invadir la zona de los criados. plantada delante de la puerta. —Le repito que me ocuparé yo misma de esa persona. señor Draper. —¿Y la mujer africana? Se niega a hablar. Violet le había dicho que se había negado a comer el día anterior y que tampoco quiso el abrigo que ella le ofreció. hacia la puerta. —Antes de que mueva a todo el mundo. No quiere separarse de ese harapo que hace las veces de chal. muy estirado. ¿Quiere usted que se quede aquí. este no es el mejor momento para desprenderme de el. —Me temo que no puedo permitírmelo en ese momento. A lo largo del río.El mayordomo levantó ligeramente la nariz y se dirigió. Millicent esperaba que fuera lo bastante inteligente como para comprender que tendría que cambiar de actitud en presencia de lord Aytoun. —Mas bien creo que presentaría su dimisión con la más mínima indicación. Cualquiera de ellas le parecerá un palacio comparada con lo que ha tenido hasta ahora. una de las primeras cosas que hizo Millicent fue sacarles de esa parte de la propiedad que llamaba el Grove. No deja de quejarse de lo pequeñas que son comparadas a las que ocupaba en la casa de sus anteriores señores. —¿Cree que renunciaría de buena gana a su saloncito a favor de nuestra nueva invitada? Un brillo travieso iluminó los ojos del ama de llaves. impidiendo el paso? Millicent se reprochó en silencio no haberse ocupado antes de la antigua esclava. Draper se quedó inmóvil en la puerta. ya no queda sitio para la africana. De modo que le aconsejaría que volviera a pensar en su decisión de no usar más las cabañas. se levantaban las decrépitas chozas en las que Wentworth alojaba a la mayoría de los negros que mantenía como esclavos en Melbury Hall. Las dos mujeres se callaron hasta que el hombre cerró la puerta al salir. Señora Page. —Alójela en una de las dos habitaciones del señor Draper. Traducción Rosanic. —Me ocuparé de ella en cuanto termine con la señora Page. más allá del pequeño valle. corrección Cari 24 . Puede usted marcharse. Aunque el señor Draper tenga el record de permanencia en Melbury Hall desde la muerte de mi marido. milady—respondió agriamente el mayordomo—le informo de que no hay ni un solo dormitorio libre en el segundo piso. Conservar aquí un mayordomo parece ser una tarea muy difícil. Cuando murió. Millicent movió la cabeza. Ni siquiera los otros negros han conseguido hacerla entrar en la cocina.

Traducción Rosanic. De ese modo podrá oírle cuando le llame su señor. pero la realidad es que de quien no podría prescindir es de usted. Después de haber vaciado las cabañas. Es escocés ¿Qué comen normalmente los escoceses? —No tengo ni idea. ¿Dónde cree que tomará sus comidas? —Está confinado en su sillón o en la cama. podría poner a dos de las criadas con Violet. milady? —Media docena por lo menos. milady. —Es posible Mary. —¿Cuántos criados acompañaran al conde. Son esos estúpidos individuos que con la excusa de que no tiene usted un hombre que le dé órdenes. Podría también desecar los barrizales y levantar una pared de piedra para canalizar el río durante la crecida de primavera. —Hay que encender las chimeneas por si Su Señoría llegara hoy—suspiró Millicent—También tendremos que dejar una pequeña habitación de invitados para el médico del conde. Millicent apoyó una mano en el brazo de su fiel empleada. Ignoro si viajará con su paciente y cuanto tiempo se quedará pero quiero que esté disponible. Puede que más. había realojado en las casitas cercanas a la granja a tantos como pudo y a los demás en su propia casa. Ahora su matrimonio le ofrecía una serie de interesantes posibilidades. sé que algunos de los campesinos han restaurado la lechería para trasladarse allí. si hiciera falta. En cuanto al resto de los criados. creen que es su deber coger el testigo. milady. Se preguntó si el conde aceptaría permanecer en una casa superpoblada el tiempo suficiente para que ella pudiera poner en marcha sus proyectos. Luego. Espero que le vaya bien al ayuda de cámara del conde. Y también la que está al lado de la escalera de servicio. Pero eso solo era una medida provisional durante la temporada de la siega. Con sus limitados medios no había podido iniciar ninguna construcción. Hice que airearan la cama mientras estuvo usted en Londres y solo hay que poner sábanas limpias para que todo esté en orden. lo cual nos dejaría sitio para… El ama de llaves continuó detallando sus ideas pero Millicent volvió al problema que la preocupaba desde hacia algún tiempo. Ni siquiera las restauraciones. —¿Y que debe saber la cocinera sobre lo que le gusta al conde? —No lo sé. Podrían irse ya. ¿Cuánto tiempo se necesitaría para preparar las habitaciones de lord Wentworth para el conde? —Esas habitaciones se han mantenido limpias milady. corrección Cari 25 .—No es culpa suya. milady. Puedo ocuparme de eso ahora mismo. podría segregar parte de los terrenos próximos al río y construir casas decentes para los obreros. —Volvamos al tema de las habitaciones. Tendremos que esperar a que esté aquí para tomar ese tipo de decisiones. —Sin duda.

no sin antes hacerle una señal al portero. para que el conde no se sintiera ofendido por su ausencia y. Millicent se dirigía hacia la puerta cuando una voz angustiada detuvo su impulso. Se volvió hacia su doncella. corrección Cari 26 . Se ha caído delante de la cocina y creo que no respira. En el vestíbulo de entrada con el techo en arco. —Temo que esta casa le parezca poco apropiada. Un poco mas tranquila. La verdad es que no sabía gran cosa sobre el. para que Moisés no hiciera anda que pudiera ponerle en peligro. por encima de todo. había cuatro criados delante de la puerta visiblemente nerviosos. milady. —Dígale a la gente del conde que estaré aquí en un mo… —¡Milady!—gritaba un joven criado que llegaba del jardín—Se van a matar entre los dos. Sin dudarlo. —En el patio milady. —¡Rápido. Y vaya a buscar al señor Draper. No debe inquietarse imaginando lo que puede pasar. ¡Ya está aquí! Su ayuda de cámara me ha dicho que vaya a avisarla. Traducción Rosanic. —Se preocupa usted demasiado. —¿Si. El Buen Dios se ocupara de que todo vaya perfectamente. —¡Oh no! Millicent se levantó las faldas y se precipitó hacia el jardín. Una carroza. dos carretas y cerca de media docena de criados a caballo. —Ve rápido al patio a ayudar al conde de Aytoun y a su gente. Millicent se dio media vuelta y corrió hacia las cocinas. Usted ya sabe que nadie puede detenerle cuando alguien se mete con Jonah. Esta casa es muy hermosa y usted es una anfitriona perfecta. Algo que ha dicho el mayordomo…He visto que el viejo Moisés se acercaba. milady. El ama de llaves se apresuró a obedecer. Violet? —¡Está muerta milady! Ohenewaa. Salió rezando para que la anciana estuviera todavía con vida. ni a el ni a nadie mas. Millicent salió de allí con el ama de llaves. señora Page! Envíe a dos criadas a preparar las habitaciones. ¡seguro! —¿Quiénes? —El señor Draper y Jonah. Quiero que los dos estén conmigo para recibir al conde.—¿Y que le parecen los muebles de esta habitación? ¿Cree que le gustará estar aquí por las mañanas? Millicent miró los viejos pero cómodos sillones de la biblioteca y se dio cuenta de que no sabía en absoluto como iba a pasar el día su marido. El portero corrió hacia Millicent.

ante el. Jonah había querido defender a su señora y ambos estaban a punto de llegar a las manos. El hombre que estaba cerca del árbol estiró la mano. No conseguía aclararse la mente y. Su vida estaba acabada. La carroza estaba parada y buscó en vano. miró por la otra ventanilla y vio las chimeneas de una casa. la presencia de Gibbs. Estaba en Bedlam. parecía ser una prolongación del brazo de Lyon. Le parecía que llevaba durmiendo una eternidad. pero su cuerpo le traicionó y se cayó al suelo. desvelando el rostro fantasmagórico de su enemigo. una pesadilla como las otras. Su adversario levantó el arma. hacía las veces de testigo. Bedlam. el sonido hizo eco antes de desaparecer. Se oyó el grito de una voz grave. la niebla se levantó de golpe. Si le hubieran dado un arma hubiera acabado inmediatamente con su miserable existencia. el rocío goteaba de sus hojas verde oscuro. ¡Otra traición! Con su mano sana. se arrancó la manta que el habían puesto sobre las rodillas. En ese momento ya no le preocupaba el lugar al que le habían llevado. en el interior. pero le habían mentido. Dolorosamente aprisionado entre los dos asientos. notó que el pánico se apoderaba de el. un deshecho humano. a pesar de sus esfuerzos para evitarlo. Antes de que Lyon tuviera tiempo de apretar el gatillo. Perfore estaba allí. Aspiró el olor a tierra mojada como si fuera la última vez. El mas joven de sus hermanos. Lyon se despertó cubierto de sudor. a vivir bajo el techo de su difunto esposo. Traducción Rosanic. pensó.La bruma del amanecer se aferraba a los árboles. Habían dicho que le llevaban con su esposa al campo. Le habían administrado una de esas condenadas drogas antes de emprender el viaje. Había oído los gritos del mayordomo en cuanto dejó la casa: la llamó incompetente y perversa por haber llevado al infame escocés. ¡No estaba loco! Se levantó del asiento. ¿Cuántos hombres morían así? se preguntó. La pistola. Solo era un enfermo. La cortina de la puerta estaba abierta y vio unos muros de ladrillo y una alta verja de hierro forjado. La ira reemplazó al miedo a la velocidad del rayo. David. dirigiendo el cañón hacia el cielo e hizo lo mismo. Lyon oyó el lejano murmullo del río y el grito de un pájaro asustado. “lord escándalo”. señor Draper! La voz de Millicent hizo eco en los muros del jardín. corrección Cari 27 . un pañuelo revoloteó por un instante y luego tocó el suelo. —¡Está usted despedido. Otro sueño. No iba a dejar que le internaran. de plata y nácar.

corrección Cari 28 . —¡Desaparezca! ¡Ahora!—gritó Millicent sujetando a Moisés para que no interviniera. —¡Yo te enseñaré a abrir tu sucia boca delante de tus superiores! El mayordomo le empujó con violencia. expulsado. no porque no fuera capaz de hacerlo. Rezaba para que un criado viniera a ayudarla. El mayordomo dio un paso hacia Jonah. al cual había conocido fugazmente en Londres después de la ceremonia de la boda. Estaba a pocos pasos de los dos hombres. Millicent sin embargo sabía que a pesar de su impresionante aspecto era el hombre más dulce del mundo…con la condición de que no hicieran daño a Jonah. Le lanzó una mirada de advertencia a Moisés. Si Draper llegaba a pegar a Jonah. estaba segura. vio con sorpresa que Gibbs pasaba por delante de ella. —No sin antes acabar con el. le costaba conservar su puesto de regidor.—Está despedido. Apretaba los puños y miraba a Jonah con desprecio. Por fin llegó alguien por el sendero y reconoció a Gibbs. —¡Le he ordenado que se fuera! Al tiempo que el mayordomo cerraba el puño. —La señora le ha ordenado que hiciera las maletas. —Exijo que se vaya a hacer las maletas inmediatamente. Bajo la masa de pelo gris. —En Melbury Hall no hay esclavos. Moisés le mataría. sino por falta de confianza en si mismo. Le he oído y Jonah tenía todo el derecho a enfadarse por las cosas poco consideradas que ha dicho de mí. señor Draper—dijo Jonah. el ayuda de cámara del conde. felicitándose de que por el momento se hubiera contentado con ser un espectador. Le puso una mano en el brazo y sacudió la cabeza. —Quiero que recoja sus cosas y que abandone inmediatamente Melbury Hall. Traducción Rosanic. milady—respondió el otro—Es algo entre yo y ese insolente esclavo. —Esto no tiene nada que ver con usted. Después de tantos años de golpes y humillaciones. pero Draper no dio señales de haberla oído. Millicent se puso enseguida delante de Moisés que ya estaba preparado para atacar. no se podía esperar que reaccionara como un hombre libre. su rostro llevaba las cicatrices de los golpes que había recibido por parte de los traficantes de esclavos y de plantadores como Wentworth. señor Draper. Volvió a dirigir su atención a Draper. y el insolente es usted. La verdad es que temía que Jonah no se defendiera. A pesar de su inteligencia y su trabajo. cogía a Draper por el cuello y le tiraba al suelo sin mas esfuerzo aparente que el necesario para tirar una manzana podrida recién arrancada del árbol.

Lord Aytoun dormía de modo que le deje en la carroza. su ama de llaves me encargó que le dijera que la africana está bien y que ha vuelto en si. intento disimular su nerviosismo y se acercó a la carroza. Hizo una seña con la cabeza y el lacayo abrió la portezuela. Desde fuera no podía ver gran cosa. pasó por delante de Millicent. sino que no se podía hacer caso omiso al enorme tamaño de sus puños. había perdido toda su superioridad. —¿Su Señoría está en la casa. había salido sin el chal. señor Gibbs— respondió ella antes de dirigirse a Draper—Le enviaran sus cosas a la posada del Cisne Negro. la mayor parte de los criados se habían puesto en fila para recibir al nuevo señor. estos hombres seguramente me ayudaran a poner a este perro sarnoso en el camino a Saint—Albans. Ya me voy señor. bajo el zapato del escocés. Sin aflojar la presión del pie. El rostro del mayordomo. —Si me lo permite. Los sirvientes del conde estaban esperando al lado de sus caballos. con las prisas. señor? Puso un zapato sobre la nuca del mayordomo y pisó con fuerza. —Si quiere volver a la casa. pero le pareció que los asientos estaban vacíos. A una respetuosa distancia de la carroza. corrección Cari 29 . en el pueblo de Knebworth. Creí que preferiría recibirle usted misma antes de que le lleváramos dentro. Draper debió ser de la misma opinión ya que su humor belicoso desapareció como por arte de magia. —Eso es lo que iba a hacer. Gibbs saludó educadamente a la mujer. milady. —¡Gracias! Millicent solo notó el frío cuando dio la vuelta a la esquina de la casa y recibió el viento en plena cara. —Por supuesto—murmuró ella. Con un escalofrío se dio cuenta de que. Un hombre al cual era mejor no enfrentarse.—Parece que le cuesta un poco obedecer a su señora ¿no. —Creo que Jonah y Moisés estarán encantados de ayudarle. milady. señor Gibbs? —No milady. El lacayo del conde era un robusto escocés de musculoso pecho y que llevaba el pelo sujeto en una coleta en la nuca. Sin embargo recordó lo que Violet le había dicho de la africana y Gibbs sorprendió su mirada ansiosa dirigida a la casa. Traducción Rosanic. cretino. pensó Millicent. La señora Page salió corriendo por la puerta principal. —He oído que milady le ordenaba que se fuera. le hizo una reverencia y fue a colocarse entre ellos. cuando pasé por delante de la puerta de servicio. En cuanto usted me lo permita. Muy consciente de las dos filas de miradas que la observaban. No solo tenía una mirada sombría y amenazadora bajo unas espesas cejas oscuras.

Con torpeza intentó encontrar un punto de apoyo firme. pero… —¡Gibbs!—repitió en voz alta. El conde no contestó y ella levantó la vista hacia su rostro barbudo. Lo cual reforzó su determinación. —Lo siento mucho. y se agachó buscándole el brazo derecho. Se ha caído del asiento. Disimular la verdad siempre había sido su forma de evitar la humillación causada por el terrible trato que le dispensaba su marido. intentando desesperadamente esconder su rostro golpeado de las miradas curiosas. —Por favor. intente… —Gibbs. deslumbrado por la luz. —¡Gibbs! El alarido del conde la sobresaltó. Por un momento recordó vívidamente la época en la que ella se encontraba también en un coche. —No tengo intención de llevarle yo sola a la casa. Sabía que no quería que sus nuevos criados le vieran así. podría levantarle un poco y liberar el otro brazo. golpeada por Wentworth. el puño a punto de caer sobre ella… —Le he dicho que vendría enseguida—aseguró ella intentando tranquilizarle. No tardará en estar aquí. milord. —Los caminos desde Londres están en mal estado y no hay nada mas desagradable que hacer un largo viaje con destino desconocido y… Se interrumpió al ver una mirada asesina de su esposo. Su expresión era de enfado. —Lo siento. Vaya a buscarle. corrección Cari 30 . Traducción Rosanic. Se enderezó y se sentó en el asiento. —¡Gibbs! Había tanta furia en su voz que ella volvió a agacharse a su lado. El estaba retorcido sobre si mismo. Pero la situación del conde de Aytoun era completamente distinta. He actuado sin pensar. —Ahora viene. —Dígame que puedo hacer para ayudarle. Volvió a ver a Wentworth con las venas del cuello hinchadas. Ella se sintió aliviada al obtener por fin una respuesta. —Si quisiera pasar su brazo izquierdo alrededor de mi cuello. milord. y ella pasó por encima de sus botas para subir al coche cerrando después la puerta. milord. pero se dio cuenta de que la tensión que se veía en sus ojos azules estaba causada sobre todo por el dolor. Abrió los ojos. pero creí que estaría más cómodo en el asiento.El estaba caído entre los dos asientos en una postura de lo más incómoda. doblar las rodillas del conde y enderezarle los pies. —Su ayuda de cámara ha tenido la bondad de intervenir en una disputa entre dos de mis empleados.

Traducción Rosanic. incluidas las de mi marido. —Le hace falta un baño. En vano. La señora Page no tardó en ir a dar instrucciones al personal y Millicent se sintió aliviada al comprobar que Amina hablaba en voz baja con la anciana negra. milady ¿Quién es? —Está considerada como alguien muy especial. Cuando llegó una de las muchachas consiguió hacer que tragara unas cucharadas de sopa. El conde era un peso muerto. Es extraño.Esta vez no esperó a que él le diera permiso. De modo que por el momento me gustaría poner a Ohenewa en la habitación que había usted preparado para el médico. Si me lo permite. un poco mas tarde—Pero el señor Gibbs dice que un tal doctor Parker vendrá dos veces al mes desde Londres y que se quedará a dormir aquí. la joven se había convertido rápidamente en la mano derecha de Mary. Jadeante. milady. corrección Cari 31 . un traficante de esclavos que residía en Jamaica. pero sé que pertenecía a un médico llamado Dombey. Antes incluso de irme a Londres. —Perdone. ayudaba a sus semejantes en las plantaciones de caña de azúcar. Le cogió de la cintura intentando levantarle lo suficiente para liberar su brazo. el peinado de Millicent estaba deshecho y sus extremidades estaban hechas un nudo con las del conde. muchos trabajadores vinieron a echar un vistazo a la cocina para verla. ya había oído hablar del valor de esa mujer. Casada con Jonah desde el verano. No creí que tuviera tanta prisa por empezar la luna de miel. Aunque fuera la esclava de Dombey. levantó la vista hacia el ayuda de cámara quien se quedó quieto levantando las cejas. Cuando Gibbs abrió la puerta. No conozco toda su historia. milady. Según Violet no ha pronunciado ni tres palabras desde Londres. Sin embargo ella sigue mirando la pared. y ropa. un minuto después. En cuanto supieron que estaba aquí. Mary ni siquiera parpadeó. con las mejillas ardiendo. Sin embargo ella no se dio por vencida. Capitulo 5 —No viene ningún médico con ellos—le explicó Millicent al ama de llaves cuando ambas se dirigían a la cocina. pero después la pobre fue a colocarse al lado de la puerta.

milady— dijo Amina reuniéndose con su ama. sea cual sea el color de su piel.—Todos le estamos muy agradecidos por haberla traído aquí. —Todos estamos muy contentos de que esté entre nosotros. ¡Hubo tantas vidas que no pude salvar! Hubiera debido ser más fuerte. no yo!—se defendió Millicent con vehemencia—Desde que murió me esfuerzo en reparar algunas de sus injusticias. —¡Era mi marido. Esa idea me carcome. pero la verdad es que todavía no sé en que podría ayudar. —Entonces no quiero entrar en la casa de un esclavista. —Fui a la subasta ayer porque reconocí el nombre de Danbury en el anuncio del periódico. Porque no me fue posible intervenir cuando Jasper Hyde se apoderó de la plantación de Wentworth. nada más. —Al darle la libertad estaba sin duda aliviando un poco mi sentimiento de culpabilidad. ¿Por qué se niega a entrar? —Por orgullo. —¿Qué espera de mi? ¿Qué tendré que hacer para ganarme la vida y el sustento? Millicent lo pensó un momento. que debemos tomar ejemplo de su fuerza y de su valor. —Yo no tengo esclavos. —Es cierto. reaccionar más rápidamente. ¿Quiere entrar por favor? —Me han dicho que era una mujer libre. Ohenewa. Volvió a dirigirse a la anciana. —Soy curandera. —En Jamaica usted era la única persona en la que ellos podían confiar. Después de dirigir una breve mirada a Millicent. Me pregunto si yendo yo misma hasta allí hubiera podido conservar las plantaciones. Trayéndola hasta aquí. Traducción Rosanic. —Parece hambrienta y agotada—contestó Millicent contemplando la delgada figura de la mujer que apenas se sostenía de pie al lado de la puerta. Todas las personas que trabajan en Melbury Hall. Esta vez era ella la que miraba fijamente la pared. Ohenewa—le dijo con gentileza—No tiene porque quedarse ahí de pie. —Vi como trataba Wentworth a sus esclavos en Jamaica. corrección Cari 32 . lo sabían y era extremadamente importante para ellos. la anciana se volvió de nuevo de cara a la pared. Aquí necesitamos ayuda. No sabe lo que le van a exigir aquí. —Mentiría si dijera que no vas a hacer anda. y cuyo rostro estaba marcado por la edad y las dificultades. y a mi misma. espero demostrar a mi gente. Millicent se dirigió hacia la anciana que miraba tercamente la pared. Los oscuros ojos parecían ver hasta lo más profundo de su alma. están aquí por su propia voluntad.

hasta que le encontremos un empleo ¿aceptaría usted quedarse en Melbury Hall como invitada? —Si paso por esa puerta no será para tranquilizar su conciencia sino para calmar mi hambre. Millicent sonrió. Encima de la falda llevaba un delantal que ella misma había bordado y alrededor del cuello llevaba puesto un pañuelo de satén que había comprado en su reciente viaje a Londres. Traducción Rosanic. se volvió hacia Ned. preciosa. Pero Violet tenía dieciocho años y sabía muy bien lo que hacía. Tenia que estar bonita para Ned. El no estaba allí y ella miró.Millicent se dio cuenta de que muchos criados habían interrumpido su trabajo para escuchar el desenlace de la conversación. El se apoderó de su boca antes de que ella pudiera decir nada y ella sumergió los dedos en la espesa cabellera rubia abriendo mas los labios como el la había enseñado. alto. cada vez que Violet iba al pueblo. La señora Page. era un albañil que había llegado al pueblo en otoño para construir un granero nuevo. Cada cual tiene un motivo y no son incompatibles de modo que ¿por qué no empezar por ahí? Ohenewa miró los rostros llenos de esperanza que tenía delante y entró al fin en la cocina. —Entiendo. la noche era oscura y los arbustos amenazadores. —¡Te he echado tanto de menos Ned!—murmuró besando la sólida columna de su cuello. Bajó la voz. Pero Violet no pensaba en el peligro. Atravesaba el bosque de ciervos al menos dos veces a la semana desde hacía mas de un mes para encontrarse con el. Sus besos la mareaban. corrección Cari 33 . saludándola sin olvidarse de decirle un piropo sobre su belleza o su suave perfume. el gigante de ojos verdes estaba allí. robusto y músculos duros como una roca. la luz que salía de las ventanas de las casas. Pero no tuvo que esperar mucho tiempo porque ya unos poderosos brazos la estaban abrazando. nerviosa. Salió del bosque y corrió hasta la pradera que había a los pies del pueblo. El aire era muy frío. —Al menos por el momento. Se levantó la falda que su señora le había regalado recientemente para sortear una rama rota. yo también. el suelo estaba helado. Iba a casarse. —Lo sé. Señaló con la barbilla en dirección a Melbury Hall. que había presenciado un par de veces las galantes entrevistas. Ned Cranch. Después de eso. Se habían conocido un domingo por la mañana en la iglesia. El levantó la cabeza sin dejar de abrazarla. había puesto a la joven sobre aviso. Ahogando un pequeño grito.

La gente del pueblo habla ¿sabes? El estaba mordisqueando la suave piel de su cuello y ella tembló. Solo estoy un poco nerviosa. Ned Cranch. desde la última vez—susurró el. para que notara la fuerza de su deseo. Entraremos por la puerta de atrás. —Una anciana—asintió jadeante—Se llama Ohenewa. —A mi habitación en el Cisne Negro. La verdad es que tengo mucho miedo. —Ven conmigo. hermosa mía. luego se separó de ella y la cogió por la muñeca. Las caricias de Ned se hacían mas intimas en cada encuentro. corrección Cari 34 .—Con todo lo que ha pasado allí no estaba seguro de que pudieras escapar. Tomó sus labios con una pasión enloquecedora. Sonriendo la llevó hasta el tronco de un árbol caído y la atrajo a sus rodillas. Pero lo entiendo. —Sabes que yo nunca…en fin. —¿Por qué no nos quedamos aquí? Ned la cogió por el final de la espalda y la apretó con fuerza contra el. —¿Ya lo sabes? —Mas o menos. —Me estaba muriendo de deseo. Lo que el tenía seguramente en la cabeza era precisamente lo que ella quería evitar hasta que se casaran. Violet vaciló. —Ya me lo dirás después. —No deberíamos hacerlo. que nunca antes lo he hecho. —Dicen que ha traído a una nueva esclava. —Eres el diablo en persona. Podemos quedarnos aquí si lo deseas pero me temo que hace demasiado frío. —No tienes porque querida. Aunque el cuerpo de Violet estaba ardiendo su cabeza continuaba estando fría. —Lo que deseo hacer. Al principio solo eran besos. Sin embargo no pasaban de ahí. Violet sabía que si no iban más lejos ella no se arriesgaba demasiado. pero después de dos semanas el la tocaba en lugares que la hacían estremecerse de placer. —¿Dónde? Había un brillo diabólico en sus ojos. Nos quedaremos aquí si eso es lo que quieres. Ned. La mano descendía hacia el vientre de Violet. Traducción Rosanic. Enseguida lamentó sus palabras al ver que los ojos del albañil se velaban. es quitarte uno a uno los botones del vestido y besarte por todo el cuerpo. —¿Quién te lo ha dicho?—contestó el riendo—Pero cuéntame ¿es cierto que tu señora ha encontrado otro marido? —Completamente—consiguió contestar cuando lo que deseaba era ronronear de placer al sentir su enorme mano tocar sus pechos. así nadie nos verá.

Millicent no podía evitar imaginar que no era en eso en lo que la condesa viuda pensaba cuando le pidió que se casara con su hijo. había oído hablar de Lyon Pennington en los términos más inquietantes. Y todo el mundo creía que había asesinado a su mujer. Era un milagro que hubiera sobrevivido a su matrimonio… Recordó su primer encuentro con el conde. Capitulo 6 A Millicent le pareció muy extraño ir a acostarse sin haber vuelto a ver al conde. —¿Lo dices en serio? —Si—aseguró el dirigiendo su atención al cuello de ella—Pero dime lo que sucede en Melbury Hall. La verdad es que no quería decírtelo todavía pero ¿Por qué no? —¿Decirme que? —Te amo. Ninguna extraña acusación. —¿Enfadado? No. mientras le daba las buenas noches a Mary. Todavía podía verle cogiendo la fusta y dirigiéndose hacia ella. Tenía un carácter explosivo. Violet. Ella se había quedado petrificada.—¿No te molesta Ned? ¿Seguro? —Si. ese hombre sombrío y silencioso con el rostro cubierto por la barba. Sus azules ojos estaban Traducción Rosanic. —Háblame de Melbury Hall. ayudado por dos lacayos. Desde la cena todo había sido de una tranquilidad absoluta. Gibbs. Llevaban casados menos de un mes. Su mano iba subiendo a lo largo de la pierna de ella. Había dicho claramente que quería a alguien compasivo. Los criados del conde sabían cuidar de todas sus necesidades. ángel mío. Sin embargo. Para conseguir acercarse a su marido. antes tenía que desprenderse de la angustia que la invadía. Ninguna recriminación. había subido a su señor hasta sus habitaciones después de llegar y le habían llevado la cena. Yo te besaré en ese rinconcito detrás de la oreja y podrás seguir hablando. Y sé exactamente como hacerte pensar en otra cosa. corrección Cari 35 . Se había batido en duelo al menos cuatro veces la primavera anterior a su accidente. Durante las pocas horas pasadas en Londres después de la boda. en absoluto querida. incrédula. cuéntame todo lo que quieras. ¿Qué te parece? —¿De verdad no estás enfadado?—insistió ella sin aliento. Wentworth había matado a su primera esposa y muchas veces había estado a punto de hacer lo mismo con Millicent. Se estremeció al recordar la primera vez.

eso es todo. —¿Está dormido en conde. Ella hizo un gesto de aprobación con la cabeza. le daban sudores fríos. Incluso cuando intentó ayudarle dentro del carruaje y el se enfadó. pero Amina había ido a verla y le había llevado agua para que se lavara. se detuvo brevemente ante la puerta de Ohenewa. arrinconado entre los dos asientos! —¿Qué le gusta hacer a él. Gracias. Apartando de su mente una vez más sus temores. señor Gibbs? Traducción Rosanic. —¿Ha comido? —Me temo que el conde no tiene demasiado apetito después de pasar tantas horas en el coche. Nada de eso. Si juega a las cartas. —No milady. —Lady Aytoun. ¡Su marido le había parecido tan desamparado. Gibbs pareció sorprendido cuando abrió la puerta y la vio. Se limita a mirar por la ventana. —¿Siempre hay alguien a su lado? —Intentamos hacerlo. corrección Cari 36 . Consiguió no volverse para ver a quien se estaba dirigiendo Gibbs. Una vez en el piso superior. La anciana se había quedado en su habitación toda la tarde.inquietos pero no eran hostiles. Estaba llegando a la habitación del conde cuando recordó todo lo que había soportado en ese dormitorio en los tiempos de Wentworth. —En la cama o en su sillón. Eso no era vivir. Había experimentado preocupación e inquietud. pero no miedo. —Lo que me gustaría saber es si le gusta leer o que le lean. comida y ropa. Sin embargo ha tomado un poco de sopa. Una situación muy diferente. allí. Millicent tenía demasiadas cosas en la cabeza. se dijo. ¿Cómo se las iba a arreglar para que la anciana se sintiera segura en Melbury Hall? ¿Cómo debía redactar un anuncio para encontrar un sustituto a Draper? ¿Por donde empezar con sus nuevos ingresos? Tenía que pensar en todo eso. —Lo que quiero decir es ¿Cómo el gusta pasar el día?—volvió a preguntar ella. el asombrado lacayo se quedó pensativo. Un hombre muy diferente. milady—respondió el abriendo mas la puerta. llamó suavemente. no le dio miedo. Millicent permaneció muda por un instante. Ella pudo ver la cama y al hombre que dormía en ella y se abstuvo de entrar en la habitación. pero estaba demasiado cansada para poner sus ideas en orden. señor Gibbs? —Si. Algunas veces solo con pasar por delante de la puerta. Ella sintió una oleada de simpatía. milady. Si tiene algún periódico favorito. Se prometió que le organizaría algo para ocupar su tiempo. —¿Le gusta su habitación. Nadie la había llamado así todavía. señor Gibbs? Ante esa inesperada pregunta. Al menos cuando está despierto.

—Desde luego milady. era completamente legal. milady. —¿Y desde cuando se atiene usted a la legalidad. señor. No creo que el conde tenga ningún inconveniente. —Señor Hyde. El dolor aparecía siempre de repente. sino en el hombre que se había encontrado tirado en el suelo de la carroza y en su expresión de desamparo. Ella giró los talones. No nos debe absolutamente nada. aceptó usted que ella le pagara?—gruño Jasper Hyde—Sabía usted sin embargo que desde que compró a la esclava las cosas habían cambiado. Me era imposible negarme. no dude en decírmelo. —¿Ofreció usted tomar a la negra como parte del pago? —Si. Su corazón estaba sano. disminuyendo poco a poco para luego desaparecer. ni síntomas aparentes. El fuerte dolor que atravesaba el pecho de Jasper Hyde le impidió golpear de nuevo en la mesa. —Mire. Sin embargo al entrar en su dormitorio no pensaba en el alivio que le proporcionaría una ayuda externa. Buenas noches señor. Platt? Traducción Rosanic. estaba claro que nuestros planes se habían venido abajo. No dejaba rastros. decían. Estaré encantado de serle útil. si usted cree que la puedo ayudar en lo que sea. en nombre de Dios. Pero Hyde sabía que era falso. en el lugar donde el puñal se abría camino entre sus costillas. señor Hyde? —¿Ofreció usted…? Iba recuperando la respiración normal.—Es muy cómoda. —Ha visto usted que despedía al señor Draper esta tarde. Su abogado ni siquiera intentó discutir por los intereses de este mes. Su mano se crispó bajo su corazón. Quizá pueda ayudarme a encontrar un sustituto. pero sir Oliver no quiso ni oír hablar del tema —Entonces no debería haber aceptado el dinero. pero… —¡Váyase al diablo usted y sus miserables disculpas!—aulló Hyde dando un puñetazo encima de la mesa—¡Condenados abogados! El señor Platt cruzó los dedos encima del escritorio. corrección Cari 37 . y se lo agradezco mucho. No encontré ningún modo de rechazar el pago en efectivo que cubre todas las deudas de lady Wentworth hacia nosotros. Millicent sabía por la condesa viuda que el escocés llevaba al servicio del conde varios años. —Lady Aytoun…En vista de que voy a vivir aquí. —¿No se encuentra bien. Los médicos con los que había hablado de su enfermedad no habían sido capaces de hacer un diagnóstico. Se dirigía hacia su propia habitación cuando el lacayo la volvió a llamar. —Mis disculpas. —¿Por qué. —Perfecto.

—¿Cuál? Platt cruzó sus huesudos dedos. que ni siquiera tendría con que pagar a la mujer. ayudó al doctor Dombey. Entonces Hyde había ayudado al buen doctor a partir hacia su última morada. —Continuemos vigilándola de cerca. por esa razón debemos encontrar una nueva arma en su contra. Hyde recordaba su última entrevista con el doctor Dombey. —No podemos deshacer lo que está h… Hyde barrió las hojas con el dorso de la mano. —Usted mismo dijo que ella ya no necesitaba dinero. mientras el estuviera con vida. Los papeles que había encima de la mesa salieron volando y el abogado intentó recogerlos. —Parece que no nos entendemos—continuó—Usted afirmó que ella estaba al borde del abismo. —¡Ridículo!—explotó Hyde—¡Nunca se dejará engañar! —Solo quería sugerir. Además. —Cierto. fuera cual cuera el precio que ofreciera. señor. ¡Inmediatamente! El abogado sudaba copiosamente. —Nadie nos detendrá. —Podría usted presentarse bajo un nuevo aspecto. —Dentro de quince días. —Quiero a la vieja esclava. que el dinero no era la única manera para convencerla. podría decirle que reconoce haberse comportado mal. Por ejemplo. Traducción Rosanic. Sin duda en el futuro no necesitará dinero. miraba fijamente al abogado de forma amenazante. que desea contratar a la mujer para cuidar de la salud de sus esclavos en Jamaica. Ese viejo loco. ¿Entendido? Dio otro puñetazo sobresaltando a Platt. la suerte que le estaba volviendo la espalda…No necesitaba mas pruebas. nunca me vendería a la negra. señor. quizá podamos hacer otra oferta por la esclava. —¡No podía imaginar que iba a casarse con el conde de Aytoun ese mismo día! Hyde maldijo su mala estrella. El dolor de su pecho. apoyado en el escritorio. —Es absolutamente necesario que suelte a esa vieja bruja. Platt. No es más que una débil mujer que se encuentra con un marido enfermo. Hyde estaba convencido que la anciana le había echado mal de ojo. corrección Cari 38 . Si lo entendí bien. que ha cambiado. —Pero ya no hay deudas que pudieran servirnos para presionar. había afirmado que no vendería a Ohenewa a alguien como el.Hyde. prácticamente muerto.

Pero la suerte no le sonreía tampoco ese día porque la esclava había desaparecido. Y un ordenanza esperaba en la puerta representando a varios de los acreedores de Dombey. —Quizá podamos hacer entrar en razón a lady Wentworth por medio del abogado del conde. Hyde rechazó la idea con un gesto. Una brillante idea estaba tomando forma en su mente. Violet no estaba preocupada por sus botas empapadas, ni por el bajo de su falda y su delantal cubiertos de barro. Ni siquiera se daba cuenta de que estaba tiritando. Sin embargo las lágrimas caían por sus mejillas mientras escapaba a través del bosque. Todavía era de noche cuando subió por la pequeña colina que llevaba a la casa. No odiaba a Ned. El no la había forzado a acompañarle a la posada. Había ido de buen grado, riendo como una tonta, cuando la lluvia empezó a caer. Una vez en la habitación el no la había forzado tampoco. Se había tomado su tiempo, la había acariciado y besado murmurándole palabras de amor en el oído. Y ella, como una mujer de vida alegre, emitía pequeños gemidos de placer. Sin embargo, en cuanto le dejó para perderse en la noche, la vergüenza cayó sobre ella como una ducha de agua helada. El se había aprovechado de ella sin ni siquiera comprometerse definitivamente. Mientras se acercaba a los jardines, recordó las cosas que le había dicho. Que era suyo, que la amaba de verdad, que… Se detuvo para apoyarse en el muro con el rostro entre las manos. El no había prometido casarse con ella. —¡Señor!—gimió en voz alta. ¿Qué sucedería si el le había hecho un hijo? Su madre, viuda desde hacia mucho tiempo, siempre había vivido de forma pobre pero honrada en Saint—Albans. ¡Y su abuela estaba tan orgullosa de ella! Unos años antes había sido ella la que se había atrevido a hablar firmemente con lady Wentworth sobre la forma en la que quería que su nieta fuera tratada si empezaba a trabajar para ella. Violet se secó las lágrimas con rabia. Su abuela siempre la llamaba su pequeña flor inocente. ¿Dónde estaba ahora esa inocencia? Cuando Wentworth estaba vivo, Violet hubiera preferido morir a dejar que la tocara. Muchas veces se había escondido en las cabañas de los esclavos para escapar de el. Estaba aterrorizada pero había conseguido conservar su virginidad. Y ahora acababa de tirarla por los aires como la peor de las rameras.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Tenía que hablar con Ned. Tenía que asegurarse de que el había entendido bien la clase de chica que ella era. A menos que ya fuera demasiado tarde. Casi se ahogó con los sollozos. La mansión se levantaba ante ella, imponente en la oscuridad que precede al alba. Estaba llegando a la verja cuando una alta figura le impidió el paso. Se chocó contra el pecho del hombre que la cogió de los brazos para impedir que cayera al suelo. Dando un pequeño grito, levantó los ojos hacia el rostro cubierto de cicatrices. —¡Moisés! El la soltó. —¿Qué estas haciendo fuera a estas horas?—le preguntó suavemente. Sabía que el estaba de guardia por las noches, pero nunca había vuelto tan tarde y no pensó que tropezaría con el. —¿Violet tiene daño?—preguntó el. Su tono de voz no podía ocultar su preocupación y ella se sintió todavía más culpable. —¿Por qué Violet llora? —No pasa nada. Solo estaba un poco triste, pero ya estoy mejor. De verdad. Puso la mano en su brazo antes de correr hacia la casa. Al llegar a la puerta se dio la vuelta. No podía ver el rostro de Moisés pero sabía que el estaba esperando a verla entrar a la seguridad de la casa.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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Capítulo 7
Adosado a las colinas de Chiltern, Solgrave dominaba sobre un largo y estrecho lago metido en un precioso valle. Con su reserva de gamos y sus granjas bien cuidadas, la propiedad de los condes de Stanmore, era verdaderamente magnífica, mucho más que las propiedades vecinas. Pero su esplendor no disminuía en nada el valor de las mansiones cercanas, al contrario, éstas adquirían mayor importancia simplemente por estar situadas en las proximidades. Esa era una de las razones por las que Wentworth había comprado Melbury Hall. Por supuesto, eso fue antes de que se casara con Millicent para subir en la escala social. Ironías de la suerte, unos años mas tarde, Rebecca Neville había vuelto de las Colonias americanas, se había casado con lord Stanmore y había demostrado ser una aliada de Millicent en su lucha por la libertad. Aunque hubieran seguido caminos diferentes, fue el destino quien se encargó de reunir a dos amigas del colegio después de una separación de diez años. Millicent siempre le estaría agradecida a Rebecca y a Stanmore por haberla ayudado a levantarse y a conservar Melbury Hall.

Traducción Rosanic, corrección Cari

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La señora Trent, el ama de llaves de Solgrave, se mostró amistosa, como siempre, cuando acompañó a Millicent a la biblioteca. Esta acababa de quitarse el sombrero y los guantes cuando su amiga se precipitó hacia ella. —¡Iba a ir a verte esta tarde!—dijo. Las dos mujeres se besaron cariñosamente. —No quería dejar de verte porque he oído decir que solo os quedaríais una noche. —Vamos a ver a mi suegra a Escocia. Estaremos ausentes alrededor de un mes, pero teníamos que detenernos aquí. Rebecca retrocedió sujetando a Millicent a la distancia de un brazo. —Stanmore y yo no podíamos creerlo. ¿Te has vuelto a casar? —En efecto. —Pero no le conocías de antes ¿no? —No. Ante la expresión de asombro de su amiga, Millicent se lo contó todo, sin decir nada sobre el aspecto financiero del arreglo. Rebecca la escuchó atentamente antes de preguntar, escogiendo las palabras: —¿Qué sabes exactamente de ese hombre? ¿Qué sabes de su reputación? —Sir Oliver me ha contado algo y yo he oído muchas cosas después. Pero creo que solo son rumores. —¿Entonces sabes que algunos le acusan de haber tirado a su mujer por el acantilado de Baronsford? —Estoy segura de que ella se resbaló, igual que el resbaló intentando sujetarla. Ella murió, pero el destino del conde fue casi igual de trágico. Aparentemente esta inválido para el resto de su vida. Hablé mucho con la condesa viuda del accidente. Lord Aytoun se ha convertido en otro hombre. Está…tranquilo. Rebecca tomó las manos de su amiga entre las suyas. —Sabes que no me gusta meterme en la vida privada de los demás, pero solo llevas casada una semana y ya pareces cansada. Millicent esbozó una sonrisa. —Eso es culpa mía, no suya. —¿Por qué? Millicent se acerco a la gran ventana que daba al lago. Ella también se hacía la misma pregunta. —Cuando acepté casarme con el, me convencí de que simplemente le estaba ofreciendo un lugar donde se ocuparían de el. Se volvió hacia su amiga. —Tú me conoces, Rebecca, ya no me hago ilusiones en cuanto al amor. Las perdí hace tiempo a causa de lo que sucedió. Pero al mismo tiempo reconozco la importancia de estar casada. Esta unión con el conde de Aytoun es para mí una situación ideal con la cual no me atrevería a haber
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Gané un esposo sin el miedo que implica. La lluvia le azotaba. Estoy casada sin tener necesidad de ser esposa. Pasa los días en una especie de letargo. Es tan miserable como el último de los mendigos de los bajos fondos de Londres. ¿Pero como podía defenderse ante una situación de la cual no sabía nada? Emma tenía Traducción Rosanic. —Pero las cosas no son como tú creías. Nadie puede decir lo que nos espera al final del camino. Rebecca sabía de lo que estaba hablando ya que había vivido sola en las colonias durante diez años y había criado al hijo de su marido. —Pero…pero es que temo haberme casado por encima de mi nivel—soltó Millicent—Estoy segura de que se da cuenta de mis debilidades y de los defectos de Melbury Hall. Hay mil maneras de hacer que su vida sea más llevadera. No quiere vivir así. pero no podía dejar que se fuera. él resbalaba. corrección Cari 43 . Luego la vio de nuevo. Y es así para todos nosotros. No tienes porque preocuparte por nada que no sea eso. contra el cielo tormentoso. El futuro es tan desconocido como el hombre con el cual te has casado. —Incluso sin conocerle. Lyon se los secó para verla mejor. dudo que eso sea así. sé tú misma. Se volvió hacia Baronsford cuyos muros se recortaban. sus acusaciones todavía herían su sentido del honor. —No. cerca del acantilado. —¿No hay ninguna forma de ayudarle? Un médico diferente o algún modo de despertar su mente. James. un niño con una mano deforme y medio sordo.soñado. con la falda levantada corría entre los pinos zigzagueando como si fuera una serpiente. cayó sobre el lodo del camino. Las asombrosas revelaciones de Perfore todavía daban vueltas en su cerebro. Te subestimas constantemente—contestó Rebecca con calor—Tu misma dices que se pasa el día aletargado de modo que ¿Cómo puedes saber lo que piensa o lo que siente? En cuanto a mejorar su existencia. con su larga cabellera rubia flotando al viento mientras ella desaparecía entre la niebla. Le pesaban las piernas como si estuviera corriendo en la arena. Escucha a tu corazón y ayúdale en la medida de lo posible. Ha perdido el uso de las piernas y de un brazo. Tenía razón y Millicent debía confesarse a si misma que se estaba preocupando por el futuro mientras que el desafío que debía enfrentar estaba en el presente. simplemente. yo…me doy cuenta de que siento pena por el. Las ramas le arañaban la piel y la ropa. La lluvia le caía sobre los ojos y la cara. Entre la bruma podía ver a Emma quien. sombríos. Sin embargo puedo ver el dolor en su mirada.

Cuando ella había hecho que les llevaran unas bebidas calientes y les ofreció entrar en la casa para comer algo. A Millicent le había dolido el comentario. El doctor Parker no la hizo esperar demasiado. le estaban esperando y debía regresar a Londres inmediatamente. A modo de contestación. Lyon se despertó sobresaltado en la más absoluta oscuridad. pero le he recomendado a su ayuda de cámara que Traducción Rosanic. Se levantó y empezó a correr a toda velocidad hasta que sintió que los pulmones le iban a estallar. Mientras el enfermero se dirigía directamente al carruaje. Gibbs le hizo pasar al saloncito donde Millicent le invitó a sentarse. allí abajo. —Todo esta bien. corrección Cari 44 . Como mucho estaba en el purgatorio. milady—dijo con tono apresurado—No hay ninguna medicina nueva. Al fin llegó al borde del bosque. Por la ventana del saloncito. Había aceptado un refrigerio pero había rechazado la invitación de Millicent de pasar la noche en la casa. cerca de Chiswell Green. El alarido de Emma resonó en las colinas.las respuestas. era necesario que se explicara. que afrontara la verdad. el sacó su reloj de bolsillo. otros pacientes “con un rango demasiado elevado para decir los nombres”. Estaba muerto. A pesar de todo estaba contenta de la presencia del médico porque tenía que hacerle varias preguntas sobre la salud del conde. El médico había sido un tanto brusco con ella cuando le recibió y había subido directamente al dormitorio del conde con su ayudante. Al lado de los caballos dos lacayos estaban charlando y golpeando el suelo con los pies para calentarse. con el pelo desplegado sobre las rocas y los ojos abiertos que ya no le podían ver. Según él. Todo estaba gris y opaco. se habían negado. Vio el rostro preocupado de su esposa. que volviera con el. Continuó paseando por la estancia. Había resbalado y había caído también por el acantilado. El doctor Parker les había ordenado que se quedaran al lado de los caballos porque luego tenían que ir a casa de lord Ellington. pero no podía ver la otra orilla del río. El camino que bordeaba el acantilado estaba desierto. Una sombra se movió a su lado y unas manos frías se posaron en su frente. Luego la encontró. Ella nunca habría estado en compañía de lord Aytoun si el no hubiera estado incapacitado. Si estaba muerto era evidente que no había subido al cielo. Millicent estaba mirando el deslumbrante carruaje en el que había llegado el médico desde Londres. Todo se confabulaba para recordarle su posición real.

Solo quería saber lo que piensa de la salud de mi marido. —No tiene que preocuparse. Se lo diré a la condesa viuda. aprecio mucho que se haya desplazado hasta Melbury Hall. Traducción Rosanic. pero… —Me dijeron después de la… desgraciada caída de Su Señoría desde arriba del acantilado que. El médico elevó los ojos al cielo como si estuviera ante una niña que estuviera poniendo a prueba su paciencia. Pero después de un accidente así. y aprecio mucho que alguien con tanto renombre como usted se desplace hasta aquí. un cirujano escocés llamado Wilkins. y lo que ha decidido hacer para curarle. milady. —Quería preguntarle sobre el tratamiento que se le está administrando a mi esposo. —Como le he dicho—declaró con suficiencia— mis clientes pertenecen únicamente a la élite de Inglaterra. lady Aytoun— replicó secamente el médico— Si insiste en saber los detalles. hace diez días. le diré que le he tomado el pulso y he obtenido una muestra de orina. La condesa viuda no habría acudido a usted si no tuviera confianza en su talento. o Wallace.aumentara la dosis de la que le dábamos en Londres. Se volvió hacia ella. milady. ya no me acuerdo. tengo que irme. su preocupación por su reciente marido es comprensible. —Es cierto. En cuanto al tratamiento… La interrumpió haciendo un gesto con su rechoncha mano. ¿Fue acaso la incompetencia de ese hombre lo que impide que el conde pueda usar sus piernas? No sabría decirlo. si me disculpa. —No dudaría por nada del mundo de su competencia. No sé cuando volveré. Y ahora. señor Parker. frunciendo el ceño. doctor Parker. a la vez que admirable.. Por ejemplo ¿Qué le ha hecho hoy? —Muy bien. puede que solo envíe a mi ayudante cada quince días aproximadamente y la tendré al corriente del estado de salud de lord Aytoun. —Como seguramente sabrá. El médico se suavizó un poco. nunca me ocupé de las heridas físicas de Su Señoría. Lord Aytoun está bajo mi responsabilidad y me ocuparé de que reciba los cuidados necesarios. —Estoy segura. créame. le curó los huesos rotos. —Ya se lo he dicho. corrección Cari 45 . El médico se disponía a irse. creo más bien que se trata del shock. —Le aseguro que no es necesario. —Tengo algunas dudas que esperaba que pudiera usted aclararme—dijo Millicent con la voz cargada de emoción. pero como el conde está bien cuidado. No ha habido cambios desde la última vez que le vi. —Por supuesto.

le aseguro que ha demostrado ser el más eficaz. —Lord Aytoun esta tomando medicinas muy fuertes. Ya me he entretenido mucho. he pasado muchas horas a su lado cada noche. —No veo donde quiere llegar. Antes de que Su Señoría abandonara Londres. —¿De verdad?— se extrañó él. impedir que caiga en la depresión y evitar tener que encerrarle… —¿Por qué habría que encerrarle? —Para impedir que se haga daño a si mismo en los momentos de mayor depresión. Ahora. cual era el mejor momento para hacerle compañía. Al principio pensé que era por lo avanzado de la hora en que le visitaba y le pregunté a su ayuda de cámara. el caso de un enfermo mental que su familia insiste en conservar a su lado. el conde prefería estar solo. el cual está muy indicado para este tipo de casos. Es para tranquilizarle. no veo porque… —Debe fiarse de esa sabiduría y de esa experiencia. Más exactamente. señor. de verdad tengo que irme. parece menos… —En lo que respecta al tratamiento. milady. y me parece que ha reaccionado perfectamente. Y le trato con los mejores medicamentos que hay. Lyon apretó los dientes y se apartó de John. doctor Parker. No puedo evitar pensar que su salud está empeorando. Desde la segunda noche que mi marido pasó aquí. opio. —Gibbs me confirmó que su señor tenía un sueño inquieto y parece ser que está más nervioso todavía cuando está despierto. Traducción Rosanic. quien estaba intentando hacerle tragar una cucharada de sopa. Pero me contestó que. Hay que obligarle a comer algo. durante el día. —Estoy segura de que se preocupa mucho por la salud de lord Aytoun. —Sin embargo. corrección Cari 46 . milady. aumenté la dosis en varias gotas al día. La vida de lord Aytoun es infinitamente más agradable que la de muchos enfermos de este tipo. lady Aytoun. doctor. El doctor la obsequió con una severa mirada. Además no quiere ni comer ni beber. —Usted puede hacer algo útil ocupándose de que mi paciente coma algo con regularidad. Es decir. Demasiado. Gibbs. —De verdad. —Con todo el respeto que me merecen su sabiduría y su experiencia. sin embargo.—Ahí exactamente quería llegar. Y me he dado cuenta de que tiene un sueño agitado y que cuando despierta no es del todo consciente de lo que le rodea. lady Aytoun— suspiró el médico mirando de nuevo el reloj.

volvió otra vez la cabeza para alejarse de John. —Quiero mi cama. ni había preguntado porque. Traducción Rosanic.—Tiene que colaborar. irritado. Lyon la apartó con la mano izquierda. corrección Cari 47 . Y sobre todo. pero pronto se dio por vencido. algunas veces. milord. Hacía demasiado calor. De todas maneras. Cerró los ojos. conseguía doblar la rodilla. No había pronunciado una sola palabra mientras Parker le auscultaba. después de que la duquesa viuda muriera. ¿O fue ayer por la mañana? Todo estaba mezclado en su cerebro. —Déle esto cuando haya tragado algo de sopa—ordenó Gibbs depositando el vaso sobre el velador— Volveré enseguida. de modo que procuren seguir mis instrucciones. ¡Por fin la voz de Gibbs! —Mi cama. Después de todo ¿Qué importancia tenía? ¡Condenado médico! Solo era un charlatán igual que los anteriores y a uno le daba la sensación de que podía oír las monedas de oro chocando entre sí dentro de sus bolsillos cada vez que se movía. Notó que alguien empujaba su silla de ruedas e intento ver el rostro de John. Otra vez la cuchara. tal cosa no sería demasiado difícil. No había hablado de los estremecimientos que a veces tenía en el brazo derecho. La medicina. pero Lyon no le escuchaba. —Si. de los dedos que se abrían y cerraban. ya estaba harto de preguntarse cual de ellos acabaría por convencer a su familia para que le internaran en Bedlam. con una mirada asesina. Lyon. En vista de que la cuchara se dirigía nuevamente hacia su boca. Luego apareció el gordo médico y se subió al vehículo. Detrás de él se acercaba Gibbs con un vaso. —El criado continuó hablando. movió la cabeza. y el doctor Parker dice que hay que obligarle a comer. Detrás de el había alguien. Está perdiendo peso. Ni siquiera había hablado del dolor de sus articulaciones. eran algo nuevo. Le subió a la boca un regusto de bilis y notó como el sudor perlaba su frente. Ahora. antes de la llegada del pomposo médico. el cual seguía enarbolando la cuchara. Odiaba a todos los médicos. Intentó concentrarse para saber que día era. con su expresión de saberlo todo. Se había acostumbrado tanto a tener calambres en el estómago que casi se habían hecho soportables. milord. Lo único que deseaba era acortar la visita de ese parásito. Por otra parte. pero antes debe comer algo. las inmensas nauseas que sentía desde esa mañana. Seguramente Will. e intentó concentrar su atención en la calesa que veía por al ventana. —Solo necesitamos que nos ayude usted un poco.

—Llévense la comida— ordenó— y tráiganme la palangana inmediatamente. No supo cual de los dos criados le acercó el vaso a los labios. Traducción Rosanic. El olvido. pero todavía tenía un sabor amargo en la boca. Luchó contra un violento deseo de vomitar. pero el sabor era más fuerte que el de la bilis. —¡Otra palangana!— pidió ella. El estómago le dio un vuelco cuando aterrizó en él el líquido. perdiéndose en la hirsuta barba.Lyon observó como salía el ayuda de cámara. Estaba cambiando el recipiente sucio por el limpio cuando Gibbs se deslizó en la habitación. pero todo aparecía distorsionado ante sus ojos. Cuando le dejé hace un par de minutos. Opio y brandy. Lyon intentó fijar la vista en el rostro de la mujer. Intentó soltarse con desesperación. tapándose la boca con la mano— Perdón. Cerró los ojos. Coma tan solo un poco. —¡Cielos! Perdóneme. Millicent no sintió asco sino compasión. —Le dimos la medicina— continuó el otro— pero el doctor Parker dijo que tenía que comer algo cuando lo hiciéramos. Vuestra Señoría… —La medicina—consiguió articular Lyon. Al percibir el fuerte olor que se desprendió de repente. —Nos daremos prisa. Apretó los hombros de su marido con más fuerza para transmitirle un poco de su fuerza. Ella le puso en la frente sus dedos fríos. milady. y ella lamentó no poder aliviar un poco su dolor. — Sosténgale los hombros. señor Gibbs. Lyon golpeó el tazón con el dorso de la mano. vio que la mujer se dirigía hacia él. —Vayan a buscar una toalla y agua fría. tirándolo al suelo. mientras el otro le sujetaba los hombros al respaldo de la silla. Eso era lo único que le quedaba. La mano izquierda de Lyon se aferraba al borde de la palangana y el sudor le corría por las sienes. milord. —¡Buen Dios!—exclamó Will a su espalda antes de poder contenerse. En medio de la niebla de su mente enferma. Deseaba gritarle que se llevara a ese par de idiotas. —¡No le obliguen!— dijo secamente una voz femenina. Estaba intentando recobrar el aliento cuando uno de los criados le metió un trozo de pan en la boca. corrección Cari 48 . La bilis le subió de nuevo a la garganta y notó un brazo alrededor de los hombros mientras vomitaba. y empezó a temblar de modo incontrolable. —Su Señoría no ha comido nada en todo el día— explicó John. y le meteremos en la cama. Su Señoría no estaba tan enfermo. La ancha espalda de Aytoun seguía temblando mientras continuaba vomitando.

sumamente pálido. avergonzado. —¿Qué ha comido hoy? Gibbs se volvió hacia John. Se había casado libremente con ese hombre. señor Gibbs? —No. sino suya. milady. quiero que se me avise. Sufre permanentemente y su estado requiere cuidados constantes. —Prácticamente nada. Millicent tenía ganas de calentarles las orejas a los dos. señor Gibbs? Esperó a que estuviera bien instalado antes de dirigirse a los tres hombres. Milord solo ha estado así de enfermo dos o tres veces en los últimos meses. —Gracias. Lyon. si se salta una comida. ¿Sucede esto a menudo. si se encuentra mal y no estoy a su lado. a partir de ahora. y John explicó tímidamente: —Le dimos más esta mañana porque él lo exigió— confesó— Y le hemos vuelto a dar hace un momento. mantenía los ojos cerrados. Ahora. Sin embargo se había limitado a proporcionarle una habitación y nada más. llévense todo eso. Por el momento este último parecía estar dormido y ella se apartó de la cama. lady Aytoun— dijo Gibbs— Nos ocuparemos nosotros. —Este no es lugar para usted. corrección Cari 49 . se aclaró la garganta. Voy a modificar mis actividades para pasar más tiempo con él. Había aceptado la generosidad de la condesa viuda y había prometido cuidar a su marido. Si Su Señoría no se encuentra bien. vayan a buscarme. díganmelo. ¿Está claro. Aytoun parecía encontrarse mejor. por favor. Sin embargo sabía que no era culpa de ellos. se arrodilló ante su esposo y empezó a mojarle la frente y a limpiarle las comisuras de la boca. Sin embargo. —¿Las medicinas? —Su Señoría tomó una buena dosis ayer por la noche. pero hoy no. Will. —Les agradezco los cuidados que prodigan a Su Señoría. el cual negó con la cabeza. antes de que llegara milady. Sin embargo. milady— dijo Gibbs con tranquilidad— No ha sido por capricho por lo que Su Señoría ha visto a tantos médicos desde el accidente. —No sabe usted a lo que se ha comprometido. Traducción Rosanic.Ella empapó una toalla en la jofaina. había firmado los papeles. Solo un poco. Millicent recordó la consideración que el lacayo tenía por su señor. señores? Los dos criados asintieron. Recogieron rápidamente las palanganas y las bandejas y se fueron. si usted… —Me quedo aquí. —¿Y ayer por la noche?— insistió ella. —¿Tendría la amabilidad de meter a lord Aytoun en la cama. Exijo que en ese caso me interrumpan sea lo que sea que esté haciendo. se había colocado al lado de su sillón frente al obispo. Si no come. quiero saber lo que se le administra y antes de que se le administre. Pero nunca tanto como ahora. Le obligó a soltar la palangana y le limpió cuidadosamente la cara mientras Gibbs le incorporaba. milady.

—Gracias. —Y supongo que el doctor Parker entra en la última categoría. Gibbs enarcó las cejas. Él se encogió de hombros. —No hay ninguno bueno. seguro que se deja morir de hambre. estoy convencido de que la condesa hubiera mandado al diablo al médico. Gibbs. —Con buena salud o sin ella. milady. De todas formas me parece evidente que no le gusta demasiado venir hasta aquí. ¿Cree que se sentiría feliz con la vida que lleva ahora? —¡En absoluto!— declaró el lacayo con vehemencia— Si hubiera podido hacerlo. Apenas le prestó atención a milord. —¿Haría usted eso? —¡Por supuesto! Vamos a buscar un médico mejor lo más rápidamente posible. Y los demás solo son charlatanes que solo piensan en el dinero. Gibbs. Creo que esa es la razón por la que se niega a alimentarse. El enfermo estaba mascullando en sueños y ella dirigió la vista hacia la cama. —Tiene una sola idea metida en la cabeza: drogar al señor hasta el día del Juicio Final y enviar cada mes la factura a la familia. corrección Cari 50 . y allí la gente dice lo que piensa. Si nadie hace algo. La mayoría de ellos querrán sangrarle hasta que vuelva en sí o se muera. con el rabo entre las piernas. Aprecio su sinceridad. Traducción Rosanic. Y luego— añadió colérico— nos ordenó que le diéramos más de ese veneno. ocupándose de mi marido todos estos meses. y tuvo la osadía de quejarse porque Su Señoría estaba medio consciente. Y sin duda sería lo que ella misma haría si gozara de buena salud. Él solo confía en usted y eso debe ser muy cansado. habría acabado con su vida hace tiempo. — Nunca me oirá quejarme. Es lo único que puede controlar. Creo que eso es lo que la condesa viuda pensaba cuando me pidió que me casara con su hijo. Gibbs asintió con la cabeza. —La solución es muy sencilla: le mandaré una carta a Londres para decirle que en el futuro no vamos a necesitar sus servicios. Otros le purgarán dejándole sin fuerzas. Soy consciente de la presión que ha tenido que soportar. milady.—De ninguna manera le estoy criticando. —¿Porque cree que la condesa se hubiera enfadado? —A ese médico le importa más la comida que los pacientes. — Estoy segura de ello. —Usted ya estaba con Su Señoría antes del accidente. Perdone mi franqueza. Lo último que quería Millicent era herir al buen hombre. pero me crié en la Higlands. de haber estado aquí hoy. —Lo único que deseo es ayudarle— prosiguió ella— Me gustaría liberarle de alguna de sus obligaciones y ser útil. milady.

Siempre estuvo a su lado para ayudarle tanto en las islas como en los barcos. en lugar de bajar al piso de abajo. Él se había traído a sus capataces y el comportamiento de estos había continuado siendo el mismo. un hombre de pocas luces que no tenía ninguna confianza en si mismo. aunque él si que estaba al tanto de su don. de pié en el pasillo. pero también ella… y muy a menudo por defenderles. muy similar a lo que ella misma había visto en Jamaica. Ohenewaa ignoraba si podría haberle curado. pero de todos modos el no deseaba su ayuda y ella no intentó hacerle cambiar de idea. la envió a buscar a uno de los suyos. pues peor para ellos. Se había limitado a hacerle saber que era bienvenida. A bordo de los barcos de esclavos. Ohenewaa se dirigió a su habitación. mirando al enfermo. La mirada de Ohenewaa se posó en Millicent y luego desapareció como por arte de magia. en los barracones infestados de ratas. de Bonsam Komfo. De ese modo aprendió la medicina inglesa. o al menos lo que él sabía. corrección Cari 51 . Pero también había presenciado los ritos de Okomfo. Traducción Rosanic. con Millicent. Todo lo que aprendió lo puso en práctica en beneficio de su gente. Basta con encontrar la medicina adecuada… y un buen médico. todos los que le narraban esas atrocidades. Sin embargo. y cerró la puerta. Había estado más de cuarenta años a su servicio. y Millicent no había querido forzarla.— Nada de eso. hasta que murió. Se contaban terribles historias sobre Wentworth. Sin embargo. había pasado varias veladas con las familias de negros de Melbury Hall. y había observado a los sacerdotes Ashanti y a los hechiceros. no ahorraban los elogios hacia su ama. ya que el resultado dependía de la diosa. ¿Para qué? Hubiera sido lo mismo que intentar fundir un glaciar. En el transcurso de su vida había visto a mucha gente enferma. Desde que llegó. Los Blancos no confiaban en su talento. Cuando Dombey cayó enfermo. Ellos padecieron la crueldad de Wentworth. la africana tenía la sensación de que el hielo se estaba derritiendo. sobre el modo brutal de tratar a los esclavos. Millicent echó una ojeada a la puerta que los criados habían dejado entreabierta y vio a Ohenewaa. durante toda su vida había vivido rodeada de dolor y tristeza. El destino hizo que fuera vendida al doctor Dombey. —Tampoco vamos a permitir que siga aletargado— continuó en voz baja — Seguramente hay otro modo de curarle. en todos esos lugares vio cosas que no se podían contar y conoció situaciones inimaginables. La anciana había permanecido apartada durante toda la semana. bajo el intenso sol de los campos de caña de azúcar.

Esa noche. Y. Una vez desnudaron a un esclavo y le flagelaron delante de las mujeres blancas y de sus hijos. unas hierbas se secaban en la chimenea. Sorprendida por el espectáculo que veía ante ella. Olvidando su sorpresa. aunque estuvieran en invierno. se concentró en la razón de su visita. —Estoy a punto de desafiar la medicina tradicional británica y me preguntaba si podría usted darme una muestra de su habilidad. Jonah le compró algunos ingredientes cuando fue a Saint—Albans. —Él se está ahogando en un mar de bruma. se agachó al lado de la chimenea. —Usted trabajó con el doctor Dombey— continuó— Si yo decidiera prescindir de esa medicina ¿cree que perjudicaría a mi esposo? ¿Podría morir? Ohenewaa cogió una hoja medio quemada y la sacudió encima de las piedras. hierbas y pociones. repartió algunas hierbas sobre las brasas y cogió cuatro piedras. que habían vendido su alma para convertirse en vigilantes. Ohenewaa había descubierto otros elementos interesantes. Las cortinas estaban echadas y solo el fuego iluminaba la estancia. a menudo propinados por hombres de su misma raza. y sobre el suelo. La recolecta era abundante.Ohenewaa conoció a muchas blancas cuando vivió en la isla. tanto en la cocina como en los bosques y prados de alrededor. esas mujeres solo veían a los esclavos cuando tenían que darles una orden o presenciar un sesión de latigazos. quienes contemplaron abiertamente los genitales del hombre mientras el gritaba hasta morir. Había cuencos de diferentes tamaños y formas encima de la mesa. Al contrario. sin embargo Millicent no veía en ello nada amenazador ni atemorizante. Alguien llamó suavemente a la puerta. corrección Cari 52 . Usted no le ha visto tal como es— contestó sumergiendo su mirada sombría en la de Millicent— ¿Estaría usted dispuesta a verle y considerarle como una persona completa? ¿Tendría usted el valor de liberar su espíritu? Traducción Rosanic. el lugar rezumaba paz y serenidad. Ohenewaa seguía mirando fijamente las piedras que tenía ante sí y Millicent se acercó sin hacer ruido. Los negros de Melbury Hall le dieron hierbas que habían traído de Jamaica y otras que encontraron allí mismo. Ohenewaa tiró las piedras al suelo antes de decirle a lady Aytoun que entrara. La habitación parecía un templo antiguo y misterioso. Tanto si eran las esposas como si eran las queridas. Millicent se olvidó de preguntar a la mujer como había sabido quien llamaba. antes de ocuparse de sus hierbas. El ambiente estaba lleno de aromas exóticos. Se sentó en el borde de una silla. Se dirigió hacia la mesa donde ya había reunido cuencos y frascos de semillas.

Le había dicho a su amiga Rebecca que lord Aytoun ya no era el de antes. que era incapaz de definir. corrección Cari 53 . Millicent se levantó de mala gana. Ella también había notado el poder que emanaba de la anciana. Millicent miró a su alrededor. —¿Y que pasa con el dolor? ¿Hay alguna otra cosa que pueda apaciguarlo? No quiero que sufra inútilmente. ¡Evidentemente. recogiendo las piedras— No. siempre estaba bajo los efectos de las drogas! ¿Estaba dispuesta a enfrentarse a un hombre distinto? Recordó el cuerpo doblado en dos encima de la palangana. Se sorprendió al encontrar en el pasillo a dos mujeres negras esperando. —Puede usted suprimir el opio— declaró al fin. Una de ellas llevaba una jofaina y una jarra de agua. eso no le matará. Será muy importante. Ohenewaa asintió con la cabeza. En ese lugar había una presencia. y Millicent salió de la habitación. Millicent las entendía. Volveremos a hablar después. —Gracias— dijo. —Habrá que esperar a ver. la otra una toalla doblada cuidadosamente. ¿Hay algo más que pueda recomendarme para ayudar a Su Señoría? —Espere a dar el primer paso. de la luz de las llamas reflejada en las paredes. No se podía hacer nada por el conde hasta que no hubiera recuperado todas sus capacidades mentales. —Si. empapándose del ambiente. pero ya estaba de nuevo mirando el fuego. un poder. Ohenewaa contempló durante un buen rato las piedras y luego suspiró para sí. Las antiguas esclavas de Melbury Hall respetaban a Ohenewaa y la trataban como si fuera una reina. Está usted en lo cierto.Millicent recordó los rumores sobre el escándalo. de los olores. —Su sabiduría no está contaminada por los principios de la medicina inglesa. Se apartó para dejarlas pasar. o una suma sacerdotisa. Traducción Rosanic. lo primero que hay que curar es su mente. Todavía le quedaban mil preguntas que hacer. sin embargo podía entender la reticencia de Ohenewaa.

Traducción Rosanic. Lo siento. Levantó la vista cuando llegó Violet. pero Londres estaba demasiado lejos. Este último estaba al tanto de todo lo que sucedía en los alrededores y esperaba que pudiera darle algún consejo.Capitulo 8 Sin un administrador que la ayudara. —¿Puedo ayudarla a cambiarse para ir a dormir. no duermes bien. Seguro que desde que compartes habitación con otras dos doncellas. Millicent escribió al reverendo Trimble. corrección Cari 54 . milady? —Todavía no estoy lista para ir a acostarme— le contestó Millicent escondiendo la carta— Pareces cansada. a Millicent no le quedaba demasiado tiempo libre. En el pequeño despacho que utilizaba para llevar el control de los diferentes asuntos de la propiedad. pero se acercaba la temporada de plantar las semillas y había que tomar algunas decisiones importantes. Sir Oliver Birch ya estaba entrevistando a varios interesados. Violet. Jonah era de gran ayuda.

vete fuera de mi vista! ¿Lo has entendido. Ella se levantó inmediatamente. milord. Seis meses antes se había roto un brazo y las dos piernas y no lograba entender como era posible que todavía no pudiera utilizarlas. —Insúlteme si le apetece. después de tanto tiempo. Sé que estuvo con milord hace apenas una hora. durante uno de los peores momentos de su matrimonio con Wentworth. tanto física como psíquicamente. La condesa viuda había hablado de depresión. Millicent había vuelto al dormitorio de su marido y le había mirado mientras dormía. con una palmatoria en la mano. empezó a luchar contra su melancolía… Oyó voces en el interior de la habitación de su esposo y llamó a la puerta. pedazo de mierda asquerosa. Estamos cómodas y me siento feliz de que estén conmigo. Acababa de perder al hijo que esperaba por culpa de un acceso de ira de su marido. pero no la había relacionado con las heridas. pero ninguno de los dos hombres dejó de hablar cuando entró seguida de John. Reflexionó sobre la depresión. intento encontrar alivio en el olvido que proporciona la enfermedad. Según Gibbs. por si milord accede a tomar un poco. No había oído salir tantas palabras seguidas de la boca de su marido en las dos semanas que llevaba en la casa. John? —Le pido disculpas. Traducción Rosanic. mientras que Millicent seguía a John hasta el piso de arriba. Vete a descansar. En ese momento pensó en las diferentes lesiones que tenía. Dijo usted. —Gracias. La joven nunca se quejaba. si no solo al accidente. y eso estoy haciendo. Pero.—No lo sienta. todavía la necesitaba para ascender en la escala social. Al pensar que Aytoun había perdido a su mujer y su independencia con la desgraciada caída. milady. pero se ha despertado y esta furioso. y el señor Gibbs está a su lado. Millicent vio por encima de su hombro que entraba un criado de su marido. Herida. corrección Cari 55 . pero no recibirá una sola gota de ese veneno mientras su mujer no lo autorice. Wentworth no estaba dispuesto a internarla en Bedlam. en esa época. y si no. milady. uno de los médicos había mencionado una especie de parálisis. La criada se fue después de hacer una reverencia. que la avisáramos antes de darle nada. miserable perro sarnoso? Millicent se detuvo en la entrada. —¡Vas a obedecerme. milady. Violet. Solo cuando su amiga Rebecca fue a vivir en las cercanías con lord Stanmore. —¿Qué sucede. Millicent comprendía la reacción de su suegra. —¿Dónde están Will y Gibbs? —Will ha ido a buscar un poco de sopa a la cocina. Después de haberse separado de Ohenewaa. A ella también la afectó.

Millicent examinó rápidamente la habitación. Pero con esa lengua viperina podría derrotar a un batallón de mercenarios. —Su Señoría quiere que le demos el láudano—continuó el lacayo— porque sabe que eso le tranquilizará. —No se tome sus palabras al pie de la letra. era muy desgraciado y se las arreglaba para fastidiar a todo el que pasaba cerca de él. y se acercó a ella mientras el enfermo proseguía con sus insultos. —¿Tiene dolores? —Creo que no. —¿Por qué está enfadado? —Quiere la medicina. —¿Qué cree que sucedería si no le volviéramos a dar opio? Gibbs pareció un tanto sorprendido. el conde no podía dormir. milady. ¿Me oyes? Gibbs se dio la vuelta y vio a Millicent en la puerta. Me gustaría quedarme a solas con él. no es él. milady. Como si quisiera darle la razón. —Ninguno de ustedes tendrá que soportar el mal humor de Su Señoría esta noche— declaró— Vayan todos a acostarse y recuperen el sueño atrasado. Es más terco que una mula. Will estaba entrando con una criada que llevaba un cuenco de sopa y pan. —¡Sucio individuo asqueroso!— escupió el conde— Soy yo quien te da las ordenes y no esa zorra. Antes de empezar a tomar láudano. milady— contestó Gibbs en voz baja— Las fracturas hace tiempo que se soldaron. disgustado. Traducción Rosanic. —No tengo ni idea. Créame. corrección Cari 56 . Pero puedo decirle que después de la caída. Sería mejor que esta noche nos deje a solas con él.Gibbs se mantenía firme entre la cama y la mesa en la que se encontraba la medicina. Estaba segura de poder hacerse cargo del asunto. Sacudió la cabeza. Ella se negaba a dejarse intimidar en su propia casa. no soy médico. Una sincera preocupación sustituyó a sus deseos de recordarle sus modales. De hecho nunca se quejó mientras duró la convalecencia. Aytoun soltó otra retahíla de juramentos. El conde se calló de repente y ella se dio cuenta de que intentaba respirar. Le adormece. —¿Le ve peor que nunca? —¿Físicamente? No milady. Su marido estaba incorporado sobre las almohadas y las cortinas estaban echadas como protección contra el frío. Dice que no quiere tomar nada excepto el laúdano. Millicent lanzó una ojeada hacia el lecho desde el cual su marido la insultaba comparándola a un mendrugo de pan mohoso y al queso rancio. No es demasiado buena compañía.

la esposa de Jonah. vio como se reunían con ella los dos lacayos del conde. Amina. —Estaba bromeando para tranquilizarle. En esta ocasión. En toda la semana pasada ni siquiera se tomó la molestia de contestar al saludo de un pobre hombre solitario. señora—contestó el hombre sentándose a su lado. señor Gibbs. ¿Tiene la noche libre? —Si. El alto escocés entró unos minutos después. sin embargo. Mary Page seguía considerándose una recién llegada a Melbury Hall. sospechó que algo iba mal. no me gusta demasiado. En realidad. A pesar de su corpulencia y de su actitud autoritaria. —No quiero ser impertinente. Siempre le estaría agradecida por haberle ofrecido ese trabajo en el campo. La llegada del conde de Aytoun y de sus empleados no había supuesto realmente un problema para ella. sin embargo. Y lo hacía bastante bien gracias a la ayuda de los antiguos esclavos que trabajaban tan bien o mejor que los criados ingleses. si a una le gustan los monos peludos” —Está sonriendo— constató él— ¿A que debo agradecer esa maravilla? Traducción Rosanic. Mary Page amaba su trabajo. debo confesarlo.Después de pasar un año y medio en ese lugar. en qué? Si me permite preguntarlo. todo el mundo se había adaptado muy bien. Mary notó que se ruborizaba. había trabajado durante diez años como doncella. y sabe a que atenerse. —Educación—repitió él con un suspiro melodramático— ¿De modo que así son las cosas? Mary se sintió arder. señor Gibbs. —¿Sabe a que atenerse. corrección Cari 57 . señor—contestó el ama de llaves en voz baja— pero mi señora ya ha estado casada antes. —Estoy segura de que le traté con educación. y luchó contra el extraño hormigueo que se apoderaba de ella en cuanto le veía. señora Page. Sonrió al recordar el comentario de Violet cuando llegó a la mansión: “Es bastante guapo. Después vio el anuncio de lady Wentworth buscando un ama de llaves. Sentada cerca del fuego. —¡Ah! Me alegro de que lo intente. pero no sabe a lo que se arriesga. Si. señor. Su señora se ha quedado sola con Su Señoría. soportado largas y agotadoras horas de trabajo sin haber sido recompensada nunca con el más mínimo agradecimiento. y a Melbury Hall. con la costura en las rodillas. ya que su marido había muerto en un accidente de coche en Londres. incluso se había convertido en su amiga y en su brazo derecho. El escocés levantó las cejas. Gibbs le parecía muy atractivo. —Buenas noches. Se había quedado viuda muy joven. —¿Tan grave es? —Si. Se había sentido impresionada favorablemente por Sir Oliver Birch y todavía más por su señora.

si hubiera sido capaz de poner su mano sana alrededor de la garganta de esa mujer para estrangularla. Curioso. Desde luego. El conde estará muy bien cuidado. Pero ni siquiera iba a tener esa suerte. la cara y el cuello. No creo que haya tenido que tratar con un individuo tan malhablado como el conde. colocando un cojín. pero ha salido y tardará en volver. —Déme algo de beber. ella luchó. corrección Cari 58 . —¿Puede arreglárselas solo. o tengo que ayudarle? De pronto parecía menos segura de si misma. exasperándole con su voz angelical. señor Gibbs. Créame. —Sobrevivió a un matrimonio con un hombre que era el diablo en persona. apartando una silla… ¡Maldición. esa condenada mujer fingía no enterarse de nada y acababa de poner a sus fieles criados en su contra! Y ellos. hubiera estado feliz de ser condenado a trabajos forzados. La rabia le quemaba la cabeza. La muy testaruda iba de un lado a otro de la habitación como si todo estuviera bien. ella había prometido ocuparse de él. Sea lo que sea que haya oído decir sobre el primer matrimonio de lady Aytoun. milord. pero muchas mujeres en su lugar. Todo su pecho estaba contraído por la cólera. estando como estaba tan fuera de sí. Rezó para que ella tuviera precisamente esa reacción. pensó mirando la puerta cerrada. para convertirse en alguien competente. habían salido obedientemente del dormitorio en cuanto ella se lo ordenó. Se acercó a los pies de la cama con una sonrisa en el rostro. —¡Vaya a buscar a Gibbs! —¿Necesita algo?—preguntó ella. Acabó por explotar. Él era consciente de su presencia desde el mismo instante que había entrado en la habitación. los muy cobardes. A Lyon le molestó ver como le servía algo que tenía toda la apariencia de ser agua. ¡Le he dicho que vaya a buscar a Gibbs! —Lo lamento. Traducción Rosanic. En ese momento podía agarrarla del cuello.—No lo sé. Tranquilícese— añadió dándole una palmadita en la mano— No se dejará dominar. por quien estoy preocupado es por ella. —Pero si necesita ayuda. yo estoy aquí. pensó. El veneno pondría fin a sus miserias. —Francamente. Él extendió el brazo. solo podrían pensar en la forma de librarse de un marido tan odioso como él. esperó hasta que ella se acercó con el vaso en la mano. como si fuera indiferente a los alaridos de Lyon. Quizá sea algo que cené… Pero volvamos a su señor. —Si. y. Curioso también que todos los insultos que le dedicaba parecían entrarle por un oído y salirle por otro. milord.

El ruego pareció penetrar en su obtuso cerebro. ella se acercó con la bandeja. Empezó a temblar convulsivamente. —Lo siento. ¡Necesitaba la medicina inmediatamente! —Si está… pensando en asesinarme. —¡No. por el amor de Dios. —¡No tengo hambre!—ladró él. pero no obtendrá la medicina hasta que haya comido. Lyon esperó. creí que lo tenía bien sujeto— dijo ella cogiendo una toalla para secar la colcha. Lyon empezó a echar pestes contra todo el mundo. pero necesito mi medicina. la necesito ahora mismo. Ella levantó la vista hacia él y comprendió que no había sido un accidente. ¡Y usted es mi maldición para toda la eternidad! —Diga todo lo que desee. ha… hágalo ya. ya que se levantó. —No. casi a su pesar. porque estoy en el infierno. —Usted no es humana. y contra el destino que le mantenía inmóvil en la cama. —De todos modos tiene que intentarlo— insistió ella volviéndose a sentar. —¡Pedazo de bruja inhumana! ¿Cómo se atreve a d… desafiar a la m… medicina? A Lyon le costaba hablar. Escuche. Se sintió todavía mas contrariado cuando la vio sentarse en un sillón a una respetable distancia. antes de caer sobre la alfombra. Cuando apoyó la cabeza en la almohada para recuperar el aliento. incluidos Gibbs y Millicent. Pero en cuanto ella lo soltó. Ella se dirigió hacia la bandeja. en manos de esos traidores. — Déme algo de beber. —Piense en la comida como si fuera una medicina. lo cual aumentaba su malestar. pero el cansancio se estaba apoderando de él. se encontró con el vaso en al mano. Volvía a sentirse débil y con nauseas. los calambres le retorcieron el Traducción Rosanic. bastante satisfecho por esa pequeña victoria. Retrocedió rápidamente al tiempo que recogía el vaso. corrección Cari 59 . mientras no haya comido algo— insistió ella con firmeza— Nadie es capaz de recordar cuando comió usted por última vez.Sin embargo. se cayó derramando todo su contenido. —Se la daré si antes come un poco. El contemplo la posibilidad de mandarla volando por la habitación. antes! Lyon estaba arrepentido de no haberla estrangulado cuando tuvo la oportunidad. Pero no me t… torture de este modo. —¡Es usted una bruja! Ahora ya estoy seguro de que morí al caer por el acantilado. y no quiero que sea otra vez eso. Carece por completo de compasión— dijo él volviéndose— ¡Maldición! ¿Es que no se da cuenta de que no puedo moverme? No tengo hambre.

Sin decir una sola palabra.estómago y volvieron las nauseas. —Bueno. bajaré a la cocina a buscar más. pudo más que el orgullo. cuéntame lo que sucede en Melbury Hall. el ganador iba a ser él. le puso una cuchara al lado de la mano izquierda y le colocó una servilleta encima del pecho. Violet se estiró lánguidamente contra Ned. muy contenta de si misma. —Parece que quedan algunas gotas. se lo llevó a los labios. Se limitó a depositar tranquilamente el vaso en la bandeja y a volcarlo deliberadamente. se prometió a si mismo. casi sin querer. pero luego la necesidad de tomar el opio. Le puso la bandeja encima de las rodillas. tiró el cuenco por los aires. ¡Y la muy zorra seguía comportándose como si no pasara nada! Apartó el lienzo que tapaba un cuenco de potaje. Él seguía mirándola fijamente para que se diera cuenta de las dimensiones de su enfado. que torpe soy! Recogió el vaso y miró dentro. Este estalló en el suelo. Él esperó un buen rato. Luego retrocedió. Cogió el cuenco de potaje. ni protestó. Ella empezó a contar las gotas de laúdano. —Tiene una mano que funciona. El la fusiló con la mirada. aunque la sonrisa desapareció de sus labios. ella se dirigió hacia la mesa donde estaban las medicinas. y. Ella no levantó la voz. corrección Cari 60 . —Me gustaría que comiera. Y entonces tendrá su querida droga mucho más tarde. Ni siquiera pareció extrañada. Traducción Rosanic. ensuciando de paso su camisón y las sábanas. Espero que sea suficiente para pasar la noche… ¡La hubiera matado! Y lo haría en cuanto tuviera oportunidad. hermosa mía. jugueteando con el vello rubio de su torso. Quería el olvido. no sucede nada importante. Estaba sentada en el borde de la cama. y añadió brandy. se dijo Lyon. Cuando él cogió la cuchara. Lo que le sacó de sus casillas fue la sonrisa satisfecha de esa mujer. —Lady Aytoun pasa mucho tiempo con su nuevo marido. Si se iban a enfrentar las voluntades de los dos. —¡Uy. Coma mientras le preparo la medicina. —Pero se lo advierto— continuó— si tira a propósito la comida. bebió un sorbo. pero aparte de eso. sin soltar la bandeja. —He cumplido mi parte del trato— dijo ella— Ahora le toca a usted. Lo único que deseaba era brandy y opio.

—Me va a mandar a comprar a Saint—Albans el próximo sábado. rascando al perro entre las orejas. provisto de una linterna y seguido por su perro. Aprovecharé para ver a mi madre y a mi abuela. Noche oscura. Todavía estaba dolorida de su anterior unión. Le separó las piernas con la rodilla y penetró profundamente en ella. cuando estés libre. Estaba de nuevo preparado para hacerle el amor. Violet regresó apresuradamente a Melbury Hall. —¿Porque?— preguntó Ned— ¿Estas impaciente por anunciarles que soy un amante maravilloso? Ella enrojeció. Él lo había hecho de nuevo. —No tienes la ropa sucia. ni siquiera eso. pero no fue nada amable por tu parte hacerme esperar mas de una semana antes de volver a verme. Además tampoco estaba sucediendo nada importante en ese momento. Ella había acudido voluntariamente a encontrarse con él. Se dirigió hacia ellos. había cosas que nadie debía saber nunca. No estás triste. pero no quería conocer a su familia. ¿Porque estaba tan interesado? Ni trabajaba ni conocía a nadie allí. —Por supuesto. y ella se lo había permitido. pero ahora no le gustaba la manera en que la había tratado. Sin embargo. Decía que era hermosa. —Necesito una buena razón para ir a conocer a tu familia. no estoy triste— replicó ella. ahora que eres mi hombre… —¿Qué estás diciendo? Ned rodó sobre ella con esa sonrisa traviesa que la hacia estremecer. —No hay luna. corrección Cari 61 . ¿Quieres que alguien te acompañe? Ella negó con la cabeza. ¿Quieres venir conmigo? —No. Una hora más tarde y un poco asqueada. Me gustaría que conocieras a mi familia. Los dos eran como dos corderitos. No. mucho más— dijo él empezando a moverse en su interior— Afortunadamente eres inteligente y aprendes rápidamente. Secretos relativos al día en que murió el señor Wentworth. preciosa. le paso los brazos alrededor del cuello con la esperanza de que esta vez la tratara con mayor suavidad. Traducción Rosanic. —Hace falta más. mi hermosa Violet. Al contrario. Estaba satisfecha de no haberle contado demasiado. Violet. mi dulce. solo pensaba que. pero no protestó. pero inmediatamente después le pedía que le contara cosas de Melbury Hall. Peor aún: empezaba a poner en duda sus palabras. Pero tu dijiste que me ambas. Tengo demasiado trabajo para acompañarte. —No. —Entonces quizá pueda escaparme el domingo. La saludó y el perro movió la cola. —No. Estaba saliendo del bosque cuando vio a Moisés. Ambos se parecían. Le había dicho que la amaba. —¿Tu hombre?— repitió él— ¡Si solo has estado en mi cama dos veces! —Es cierto. pensó. —¿Y esto no es razón suficiente?—preguntó ella en voz baja.

—¿De verdad? —Si quieres. poco después de la salida del sol. Capitulo 9 Le parecía que era un soldado retirándose del campo de batalla. le hizo señas para que la acompañara al pasillo. Cuando llegó Gibbs. Estoy bien Moisés. —Perfecto. Él se volvió hacia el establo. Violet se sentía mejor. Sujetaré la linterna hasta que vuelvas. Y sobretodo. La hice con juncos del año pasado y el asa está recubierta de cuero. corrección Cari 62 . Muy entretenida. ¿Ya ha desayunado? —Si. voy a buscarla. nada de alcohol. pero no medicinas sin consultarme antes. en vez de ser una mujer saliendo del dormitorio de su esposo enfermo. —Te he hecho una cesta. y aspiró el aire fresco de la noche. Ordenaré que le suban sidra y agua por si tiene sed. Traducción Rosanic. gracias. —Efectivamente Gibbs. milady. la señora Page se encargará de limpiarlas. Ella nunca desvelaría los secretos de Melbury Hall. ¡Ah! Y hay que cambiar las sábanas. —De acuerdo. ¿Me esperas un minuto? De pronto. Giró los talones. También hay algunas manchas en la alfombra. Podrías ponerle unas cintas bonitas y llevártela cuando vayas al pueblo. nadie debía enterarse nunca de que había sido Moisés quien había matado a Wentworth. Sobre todo.—No. Tú y tu perro tenéis que cuidar de Melbury Hall. Contempló al anciano negro que se dirigía a los establos con el perro pegado a sus talones. En cambio tú tienes una importante misión. Seguramente también encontrará algunos trozos de porcelana alrededor de la cama… —Se diría que ha pasado usted una noche entretenida. milady. —Ayude al conde a bañarse y a vestirse en cuanto se despierte— dijo en voz baja— Ofrézcale el desayuno.

—Estoy segura de eso— contestó ella sinceramente. Su Señoría. Sin embargo. se dijo que debería haberle pedido a la condesa viuda. En algunos momentos. Traducción Rosanic. se dejó caer en la cama sin molestarse en desnudarse. —Lleva usted con él mucho tiempo ¿no es así?— preguntó. Se tapó con el cubrecama y cerró los ojos. milady— dijo suavemente el lacayo. milady. mirando el reloj de la pared. en el curso de los últimos años. Más de una vez. cuando se dirigió a su habitación. La noche que acababa de pasar había puesto a prueba sus fuerzas. con usted. El mensaje de Will estaba claro: Gibbs quería hacerle saber que el conde se había despertado de tan mal humor como era posible. en el transcurso de la noche. Cansada. no siempre ha sido así. en el transcurso de la noche. Gibbs. Su incapacidad no atenuaba en absoluto su carácter violento. —Si. corrección Cari 63 . Lyon Pennington era la persona más arrogante y cabezota que había conocido en toda su vida. —Lo haré. como sucedió con los demás.—Espero que no se haya usted desanimado. Sin embargo. Comprobó. puede que le cambie la suerte. Cuando llamaron a su puerta. A Millicent le temblaban un poco las piernas. en Melbury Hall. Pensaba en su propia suerte. Me merecí lo que obtuve. había habido veces en que había llegado a dudarlo. —No. Millicent apreció en su justo valor la confianza que le demostraba ese hombre. Pero quiero que sepa que él. primero tenía que saber como tranquilizarle. ha tenido su cuota de desgracias. —No dude en llamarme si es necesario. —Nadie se merece tanta preocupación. teniendo a lord Aytoun por marido. Por eso nunca he perdido la esperanza. milady. que solo había dormido media hora. le costó unos segundos darse cuenta de donde estaba. Luego recordó las palabras de Gibbs. Pero aquí. de modo que todavía quedaba algo de esperanza. había lamentado que no hubiera perdido el habla al mismo tiempo que lo demás. Puede que también cambiara. Esperaba mucho en una sola noche. debía estar tan cansado como ella. Lyon se había dormido por fin. Y reclamaba su medicina. No siempre habías ido así. Ella se detuvo y le miró. tres o cuatro veces más dinero. Gibbs. poco antes de que ella saliera de su dormitorio. pero no hizo caso.

Tendré preparado un té para el hombre enfadado. ¡También ella es cabezota! —A mi modo de ver. ¿Cuánto habrá que darle? —Te daré lo que necesita para el primer día. las manos cruzadas sobre la falda de muselina blanca que le había dado Amina. La africana encontró a Amina en la sala de los criados. si no sentido común— contestaba Violet— Yo también le vi el día que llegó. —Él no bebe té. escuchaba la conversación entre Violet. cuando él la agarró de la muñeca y retuvo firmemente su brazo contra su pecho. Ella le puso una mano en el cuello para comprobar su pulso. Ohenewaa. Grita si está despierto y se agita delirante cuando duerme— explicaba la negra en voz baja— Pero ella resiste y no le da la medicina. —Es cierto. tranquilamente sentada en un rincón de la cocina. Y no es de extrañar. —Muy bien. no es cabezonería. En una o dos semanas. de modo que ya nadie le prestaba atención. La señora Page dice que milady tampoco se encuentra bien. Esta mañana. la doncella de lady Aytoun. ya se habían acostumbrado a su discreta presencia y a sus idas y venidas. Si la señora no le obligara a beber agua no estoy segura de que siguiera vivo. No sabía ni donde estaba ni quien era. Empezó a removerse contra la almohada mascullando palabras incomprensibles. Amina sonrió. Ni tampoco come. pero al menos. a estas alturas. la anciana permanecía inmóvil. veremos como evoluciona e iremos disminuyendo la dosis progresivamente. Hace ya dos días y dos noches que prácticamente no abandona la cabecera de su cama. —Yo he tenido suerte de que no me llamen demasiadas veces. corrección Cari 64 . —Me siento muy feliz de que hayas decidido ayudar a milady. Se había dormido una hora antes y estaba teniendo una pesadilla. cuando le he subido la bandeja.Ohenewaa. Entonces lo mezclaremos con el agua que bebe. La pobrecilla tiene peor aspecto que lord Aytoun. —Dicen que se comporta como un loco. Con los ojos semicerrados. y una joven criada negra llamada Bess. ya no lo necesitará. Luego. Millicent se sentó en el borde de la cama y utilizó una toalla pequeña para secar el sudor que perlaba la frente de Lyon. Estaba a punto de incorporarse. estaba de un humor de perros. Traducción Rosanic. De repente gritó lo que parecía una advertencia. ambas apenas habían salido de la adolescencia y estaban sentadas en un banco al lado de la chimenea. Ohenewaa se levantó en silencio y salió de la cocina. reconocía a todo el mundo. —Ven a mi habitación a mediodía. Los criados. hasta el punto que cualquiera hubiera dicho que estaba dormida.

Mientras bajaba hacia el vestíbulo. —Pídele a Ohenewaa que se reúna conmigo en la biblioteca— ordenó. Ya no había ninguna relación entre ellos. milord—le dijo ella inclinándose para acariciarle la cara con su mano libre. en caso de que no sea posible. Se levantó y vio a Will en la puerta. él seguía haciéndolo. no… —Despierte. Lyon. Millicent decidió no dejar que sus propios sentimientos influyeran en la decisión de la curandera. No necesitaba que ese nombre se convirtiera en una pesadilla. las lágrimas se mezclaban con el sudor. quizá la persona más importante de su vida. incluso mientras dormía. Prefiere que sea en Londres. pero esta dispuesto. estaba tan empeñado en conseguir a la anciana. y ella no podía entender por qué razón. pensando en la lucha que ese hombre estaba soportando en su interior. —El señor Jasper Hyde me ha escrito pidiéndome que organice una entrevista entre ustedes dos. por favor. nada con lo que poder presionarla. La infusión había dado resultado. pero Ohenewaa se limitó a mirarla con desprecio. Cuando Ohenewaa entró en la estancia pocos minutos después. Se sentó al lado de la ventana y releyó la carta. también para ella. —¡No! Se aferraba a ella con toda la fuerza de su mano útil. pensó en la medicina de Ohenewaa. Afirma que no tiene ninguna mala intención. —Quédate con el conde—le dijo— Y ven a buscarme cuando se despierte. ninguna deuda. su esposo se había dormido. El corazón de Lyon.Ella permaneció inmóvil. Depositó la carta encima del escritorio. a desplazarse hasta aquí. —No. Traducción Rosanic. Un criado se apresuró a reunirse con ella en el vestíbulo y le entregó un mensaje de Jasper Hyde. En el rostro del enfermo. Millicent se tensó al abrirlo. Para distraerse. Una vez más. corrección Cari 65 . Y sin embargo. Emma había sido la esposa de Aytoun. Está teniendo una pesadilla. se trataba de la anciana africana. intentó apartar el nombre de Emma de su mente. Emma. Menos de una hora después de haberla bebido. Estaba furiosa al ver que él insistía tanto. —¡No! ¡Es imposible! —Solo es un sueño. —Emma… ¡No! ¡No! Millicent se soltó como si la hubiera quemado. golpeaba enloquecido bajo la palma de su mano.

ocultando las colinas. Sabía que había sido una revuelta sangrienta. pero esa no era la razón por la que había llamado al doctor Parker. en esa época. y ella vio las consecuencias. en parte como represalia y en parte por miedo de que algo así volviera a suceder. tenían. En cada una de esas ocasiones el asunto tenía relación con usted. que le libere de sus pecados. Jasper me quemaría viva. la venganza no es mala. se habían sublevado y habían matado a todos los que se interpusieron en su camino. Vi las cicatrices en la espalda de hombres y mujeres inocentes. Los esclavos de varias plantaciones. Y cree que estoy castigando su cuerpo para conseguirlo. La rebelión pronto fue salvajemente aplastada. convencidos por algunos de sus antiguos ancianos de que determinados amuletos les hacían invencibles. y otros de la misma calaña. Jasper Hyde y su padre. en sus manos. Vi su desprecio por el sufrimiento humano. se usaba con salvajismo. Cree que basta con castigar al cuerpo para romper el espíritu. Para él. Durante diez años. quiere que le libere de la maldición. debe saber que el abogado del señor Hyde se puso en contacto con sir Oliver Birch una docena de veces en la última quincena. Jasper Hyde sabía que el médico no podía hacer nada por él.—Es una solicitud muy poco habitual— prosiguió Millicent— y mi primera reacción ha sido negarme categóricamente. Yo también probé el látigo. El látigo. Vi como se violaba a aquellos que no podían defenderse. La lluvia empezó a caer. Si le fuera posible. los plantadores. antes de matarme. Sin embargo. se volvieron todavía más represores. Miró a la mujer con una mirada turbada. Y es cierto. —Yo también estoy señalada. —Antes de darme una respuesta. Siguieron años de extrema crueldad. había golpeado sin piedad. Me odia porque cree que le he echado una maldición. ya que no cree que haya nada de malo en quemar a una bruja delante de los ojos de los suyos. Vi como se comportó cuando compró las plantaciones de Wentworth. cansados de las crueldades de las que eran víctimas. corrección Cari 66 . Estaba en uno de los barcos de esclavos con Dombey cuando estalló la revuelta de 1760 en Jamaica. Ohenewaa se volvió hacia Millicent. —Hyde dice que no tiene malas intenciones. todos los derechos. Wentworth. luego me dije que el asunto también le concierne a usted. La africana se acercó a la ventana y dejó vagar la mirada por las grises colinas. Y ahora me acusa de brujería. Traducción Rosanic. —Jasper Hyde quiere tenerme porque yo presencié el resultado de sus acciones.

—No se crea ni una palabra. Parker no disimuló su interés. y vigilando que las comidas sean ligeras. señor Hyde. Hyde esperó a que estuvieran solos para interrumpirle. Primero compra a esa bruja negra que asesinó al doctor Dombey y se la lleva a Traducción Rosanic. —Ya veo. El médico se quitó las gafas y las metió cuidadosamente en su estuche. es necesario que tome algunas precauciones. De modo que deberá evitar usted cualquier fuente de preocupación. corrección Cari 67 . víctima de su falta de cerebro. —A lo mejor usted lo ignora. Cuando oí decir que usted era el médico de lord Aytoun. —Lady Aytoun me escribió una carta donde me decía que las cosas serían más sencillas si contrataba a un médico de las cercanías. y se muestra extremadamente generosa con sus gastos. —¿Conoce usted a la nueva condesa? —Esto es algo delicado. Es. y sangrías periódicas. Al menos en ese aspecto. Podría estar incubando algo y tenemos que estar preparados en el caso de que sea así. Jasper Hyde se levantó. ¿Es usted amigo de Su Señoría? —No exactamente. si no se hubiera vuelto a casar. como todas las mujeres. pero el pobre diablo no tiene demasiada elección. pero debo confesarle que era acreedor suyo antes de que se casara con Su Señoría. —Yo… Bien… Puede que nunca vuelva a ir. El médico levantó las cejas. Solo soy alguien que lamenta que esté en manos de una mujer tan interesada. Eso forma parte de su plan. —Le agradezco que haya venido a verme con tanta rapidez. Me habría visto obligado a apoderarme de Melbury Hall en dos meses. comer a determinadas horas. supe que era el hombre que necesitaba. Nada de ejercicio violento. Lamento de verdad que lord Aytoun se encuentre de nuevo en una situación tan desagradable. —Espero que ella no le haya despedido— comentó Hyde. señor. señor? Si me permite que se lo pregunte… —Su primer marido me debía mucho dinero y ella todavía más.—Su corazón late demasiado deprisa. pero no veo que haya nada más— dijo el médico haciendo un gesto a su ayudante para que abandonara la estancia— Sin embargo. fingiendo indignación. —¿Le debía mucho dinero. —¿Cuándo volverá a verle? Parker se aclaró la voz. la información que le habían proporcionado sus investigadores en el Hertfordshire era correcta. Melbury Hall está demasiado lejos de Londres y aquí tengo demasiados clientes que me necesitan.

luego usted me prometerá que no va a permitir que le aparten de la misión que la familia de Aytoun le confió. lejos de los suyos. corrección Cari 68 . Estoy seguro.Melbury Hall. Una fina capa de nieve cubría el paisaje. como siempre. Por primera vez desde hacía días. a los pies de la cama. Contempló su brazo inerte sobre la sábana y de nuevo experimentó esa sensación de vacío interior. Nada de nauseas ni jaquecas. doctor. Creo. a renunciar al láudano. Es absolutamente necesario salvar a Su Señoría del mortífero veneno de esa viuda negra. Lyon tenía la mente despejada. Capítulo 10 Las cortinas abiertas permitían que una suave luz azulada llenara la habitación de una atmósfera de serenidad. ¡Y ahora me entero de que le ha despedido! —No puede decirse que me haya despedido exactamente. Nunca más podría andar. Centró su atención en la dormida mujer responsable de esa mejoría. —¡Si! ¡Si! El médico se sentó. —¿Pero que estaba diciendo de una bruja?— preguntó. Pero la claridad mental también era una desgracia. señor. Era la octava noche que pasaba allí. Si quiere sentarse. Nunca más montaría Traducción Rosanic. Millicent estaba acurrucada en un incómodo sillón. señor. ni ideas confusas. señor Hyde. Luego se casa con el rico lord Aytoun y lo encierra en el campo. le explicaré mis temores. —¿Yo? —Le voy a contar lo que sé sobre lady Aytoun. No sin antes haberle obligado. que es usted el único hombre capaz de terminar con este feo asunto. y la primera vez que él la veía sucumbir al cansancio. de que su familia le estará eternamente agradecida. —¡Perfecto! ¡Esa es una buena forma de asesinar a su segundo marido! —¿Asesinar a su marido?— repitió Parker entendiendo al fin lo que el otro quería decir— ¿De que bruja se trata? ¿Quién es ese Dombey? ¡Hay que detenerla! —Desde luego.

Era a Baronsford a quien ella deseaba. Si Lyon hubiera podido mover las piernas. Emma acudió a él. se sumió de nuevo en el sueño. Afirma que está poniendo en peligro la salud del conde al negarse a seguir las instrucciones que él le dio hace quince días. Era la encarnación de la sencillez. vanidoso. —No – dijo ella suavemente. cuando Lyon heredó Baronsford. la condesa viuda Beatriz Aytoun. Sir Richard Maitland se sentó frente a su clienta. Intentó mantener su mirada. Desde luego. Lyon no había querido escucharle por puro orgullo. Ella murmuró algo entre sueños y luego se despertó sobresaltada. —La medicina. No podría sentarse el solo en un sillón a menos que alguien se lo acercara. se había comportado como un estúpido. ciego… él había sido todas esas cosas. El cuerpo dislocado de Emma a los pies del acantilado. Su mujer. y su familia había quedado destruida. Pero sobre todo. y no a su dueño. y le aconseja a usted que le saque inmediatamente de Melbury Traducción Rosanic. —El doctor Parker acusa a su nuera de ser una pagana. nunca volvería a dormir con una mujer. milady. Pero ella dobló las piernas bajo el cuerpo y él se limitó a mirarla.a caballo. Egoísta. David. Pensó en maldecir en voz alta para impedir que durmiera. Desde el principio le había puesto sobre aviso. pero al cabo de unos instantes. Miró a Millicent con su vestido corriente. corrección Cari 69 . Desde niños siempre corrían juntos por el campo. Se tapó la cara con el brazo útil. La anciana cerró el libro que estaba leyendo y le lanzó una ojeada por encima de las gafas. —¿Tan malo fue? El abogado asintió. Sin embargo. —¿Desea algo? –preguntó con voz somnolienta. Pierce tenía razón. su cabello rubio desplegado como un abanico sobre la almohada. Pretende que lord Aytoun está en un gran peligro. con su pequeño rostro pálido. al borde de los acantilados: eran inseparables. siempre había sabido que Emma se llevaba mejor con su hermano pequeño. Ella había pagado el precio de sus pecados. —Hizo bien en no entrevistarse usted misma con el doctor Parker. Volvió a ver a Emma. ¡Si al menos pudiera librarse de esa imagen que le perseguía! Las húmedas rocas. le habría empujado el sillón. sus ojos mirándole sin verle. con los ojos brillantes y los brazos atrayéndole hacia ella. No podía acusar a nadie más que a si mismo de eso. Ahora le tocaba a él. ¡Ella era tan joven cuando se casó con él! Pero fue un loco al creer que era el centro de su mundo. sus cabellos recogidos en un severo moño.

ya que no dijo ni una palabra. que si no actuaba usted inmediatamente. tiene usted en las manos un informe mucho más fiable que el del doctor Parker. por amor de Dios. Y me alegra poder decirle que ella es. dijo haber estado ausente de Londres y que solo se había enterado de que había sido despedido el día que tenía que volver a Melbury Hall. Fue muy elocuente en ese sentido. Maitland. —¿Y eso?—preguntó ella con una sonrisa tensa— ¿Lyon ha adelgazado? ¿Tiene grandes dolores? ¿Se ha vuelto a romper los huesos? —Afortunadamente. —¿El doctor Parker mencionó la carta que mi nuera le envió notificándole que ya no necesitaba sus servicios? —Seguramente se le olvidó.Hall. milady. —¡Que generoso por su parte! ¿Y cuanto pide por ese favor? —Una suma exorbitante. corría el riesgo de perder la vida. ¿de que está hablando ese charlatán? —Está preocupado por la salud moral de Su Señoría— dijo Maitland disimulando una carcajada con un acceso de tos— Cuando entró en la habitación de lord Aytoun en Melbury Hall. —¿Se lo tiró aposta? —Es difícil decirlo. el mensajero que trajo la carta de lady Aytoun me aseguró que la salud de Su Señoría mejoraba día a día. parece ser que su hijo y su esposa se dedican a diario a batallas dignas del asedio de Edimburgo. se encontró con una bandeja de pasteles en plena cara. —¿Lo tiró Lyon? Sir Richard asintió cortésmente. como de costumbre. —Muy alentador. —Perfecto. ¿Y puso usted al doctor Parker en la puerta? —Desde luego. En cualquier caso. En realidad. Traducción Rosanic. La viuda tomó la carta de Millicent del velador que tenía a su lado. —Entonces. La condesa viuda se dejó caer contra el respaldo del sillón con una sonrisa. Declaró que la salud del conde se había deteriorado tanto. Cuando yo aludí a ella. milady. corrección Cari 70 . Realmente perfecto. de momento… más fuerte de lo que pensábamos. y la leyó de nuevo. —¿Entonces fue? —Si. En cualquier caso el resultado fue un enorme cardenal en el pómulo. se compromete a volver a dejar a Su Señoría en el estado en que estaba antes de la interrupción del tratamiento. se sintió obligado a ir allí de todos modos. A pesar de la dificultad que eso supondrá. —¡Que horror! Pero ¿porque dice que es “difícil decirlo”? —Bien. milady.

y cada una de las veces. Pero obedeció. milady. Era la tercera vez que lo hacía. —¡Aquí estoy!— anunció triunfante. de diagramas dibujados a mano y otras estupideces. él le había criticado la elección. —Quémelo. —¡Ni hablar! Abra ese libro y la desafío a encontrar una sola página que no esté llena de asteriscos. al compararnos con los caballos. pero no tengo intenciones de darme por vencida. Millicent entró en la biblioteca. Era evidente que sus disputas con Lyon se habían convertido en una fuente de entretenimiento para todos ellos. no quiero que me lean esa maldita obra. pero un plagiador. Copió todo el libro de antiguas leyendas gaélicas. corrección Cari 71 . por favor— dijo sacando más tomos de la estantería. ¡Completamente incomprensible! ¿Y usted llama historia a Traducción Rosanic. En el vestíbulo. Sin embargo estaba decidida a encontrar un título que a él le pareciera interesante y que también le gustara a ella. Mire la definición de la palabra “avena” Ella no estaba segura de que él tuviera razón. Ella se sentó y tomó el primer libro. lord Aytoun es muy capaz de tener muy mala idea. —Rasselas. —Bien. depositando los libros encima de una mesa al lado de su propio asiento— Estoy segura de que estos le gustaran. Millicent abandonó la estancia con un montón de libros nuevos. Era absolutamente necesario que se pusieran de acuerdo en algo. —Escrito por James MacPherson. —¿Por qué?— preguntó ella tranquilamente. y lo hace de maravilla. una epopeya. sin embargo dejó el libro y cogió otro. —¿Con los caballos? —Desde luego. —Efectivamente. Él la fusiló con la mirada. —Vida y opiniones de Tristam Shandy. —Sabe muy bien que milord está jugando con usted— dijo respetuosamente el criado— Podría llevarle cien libros. y los rechazaría todos. —Este está escrito por un escocés. los criados se apartaron al pasar ella.Con Gibbs pisándole los talones. Parece muy interesante. del doctor Johnson. Un escocés. Cuando entró en la habitación. Los poemas de Ossian. Ahora que por fin tiene la mente despejada. —Déjelos encima de la mesa. al lado de la ventana. de Lawrence Sterne. cargado con una pila de libros rechazados. los lacayos habían puesto a Lyon en su sillón. ¿Qué más ha traído? Millicent le lanzó una mirada asesina. —Ese hombre insultó al pueblo escocés en su Diccionario de la lengua inglesa.

Cogió Rasselas y empezó a leer. —¡No importa!— continuó— Dígame solo una cosa: ¿Leemos para ampliar nuestros horizontes o debemos rebajarnos a juzgar el carácter de los escritores? —No entiendo porque le cuesta tanto hacer algo tan sencillo como encontrar un libro entretenido— dijo él con tranquilidad— Basta con que me pregunte lo que me gustaría escuchar esta mañana. dígame ¿Qué le gustaría leer? —No sé nada sobre el contenido de su biblioteca. ¡Nada en absoluto! Él levantó una ceja a modo de interrogación. de M.eso? Una intriga demasiado larga. él siempre encontraría algún defecto en ellos. Traducción Rosanic. Estaba exactamente en el mimo punto que dos horas antes. eliminando el libro— Pero le advierto que no va a encontrar nada que decir del siguiente. Ella diría los títulos. Pero se preguntaba si el escritor no había querido decir más bien “mulas”. Darme laúdano o leerme eso. en su diccionario. Pope. —¡Bromea! —¿Qué quiere decir? —¡Ese individuo era un enano cheposo y malvado! —¿Perdón? —¡Me niego a oír ni una sola línea de un tipo como él! —Y por culpa del aspecto físico de un hombre o de su carácter. el resultado será parecido. —¿Aparte de las docenas de tomos que ya he traído? —Aparte de esos ¿Qué otros tiene? Ella se sentó. —Muy bien— contestó ella un poco secamente. milord. de lo contrario. usted… Se levantó rápidamente. sería ella la que necesitaría tomar laúdano. Si Aytoun era un ejemplo de cómo eran los escoceses. suponiendo que la haya. agotada. ella empezó a encontrar algún mérito a la definición de Johnson. Era imperativo que ideara algo que le mantuviera la mente ocupada. —¿Cómo pude olvidarlo?— se burló ella— Por favor. corrección Cari 72 . —El pendiente falso. y lo demás por el estilo.

Los pobres diablos apenas consiguieron balbucear que la señora había dado instrucciones de que todo el personal se vistiera del mismo modo. John. y su Compañero. ese inútil cabeza hueca.Capitulo 11 Como de costumbre. era a Millicent a quien reservaba lo peor de su mal humor. la rutina de todas las mañanas se hizo interminable. Lyon insultó sin cesar a sus dos lacayos mientras ambos le ayudaban a asearse y le vestían. Long Will. Lyon tampoco se privó de soltar pestes contra Gibbs. permanecieron mudos cuando les hostigó nada más verles entrar en su habitación vestidos de “paisano” en vez de con la acostumbrada librea. Sin embargo. sabiendo que ella acudiría a su habitación hacia las diez de la mañana. Traducción Rosanic. quien le traía un desayuno que no deseaba tomar. corrección Cari 73 .

eran los únicos en los que se sentía realmente vivo. pero los momentos en los que se peleaba con ella. ella debía estar harta de encontrarse prisionera día y noche con él. Como las doncellas se habían llevado por fin la comida que había dejado sin tocar.Seguramente. Lyon le contempló como si tuviera delante al tonto del pueblo. milord. —Cuando vuelva— insistió Gibbs— le diré que usted se ha aburrido sin ella. Incluso le sugirió que saliera de vez en cuando de la habitación. Naturalmente. —Si lo haces. No lo entendía. —Si. Lyon lanzó una ojeada hacia el brillante sol. Su Señoría?— preguntó el hombre con un asomo de ironía. que ella había vuelto a ordenar que le llevaran de regreso a su dormitorio apenas media hora después. y ambos son buenos amigos de su esposa. había convencido a sus propios lacayos para que le llevaran al salón. él había armado tal escándalo y había causado tantos estropicios. Voy a ejercitar mi puntería con esos dos inútiles como diana. pero quizá fuera mas sencillo si simplemente me preguntara donde está ella. salió de allí con los ojos llenos de lágrimas. solo por un pequeño insulto. y nada. después de pasar una noche prácticamente en vela. —Muy bien. estaría ciertamente irritable. Eso era extremadamente frustrante. milord— continuó Gibbs— Ya que insiste en saberlo. Lyon ese día había ganado. El señor Trimble es el pastor. John “cabeza hueca” desapareció rápidamente volviendo minutos mas tarde acompañado por Gibbs. Hace dos semanas que lady Aytoun pospuso esa visita para ocuparse de sus necesidades. ya que ella nunca obedecía sus órdenes. pediré tu cabeza servida en una bandeja. —¿Necesita algo. y cansada por haberse estado ocupando de los asuntos de la propiedad. Entonces descargó su mal humor en los demás. Una joven criada que entró para reavivar el fuego. Él se había negado categóricamente. Tráeme las pistolas de duelo. o casi. Traducción Rosanic. de modo que decidió ir a acaballo. a modo de cena. —Perdóneme. corrección Cari 74 . Pero hoy hace un tiempo maravillosamente suave para ser invierno. declarando que no deseaba ser paseado como una atracción delante de un montón de criados curiosos. Evidentemente. lady Aytoun ha ido a Knebworth a visitar al reverendo y a la señora Trimble. tres días antes. Las diez y media. se dedicó a pensar en su esposa. Cuando volcó una bandeja y amenazó con un tomo de Escoceses. Lyon le lanzó una mirada asesina. ni siquiera cuando se lo pedía educadamente. Y luego. pero seguro que ella estaba a punto de lanzar una nueva ofensiva… Pasaron las diez y ella no apareció. Persistía en leerle en voz alta a pesar de su disgusto por la elección del libro.

provocada por un antiguo accidente en una calesa. Millicent asintió. A menudo extraño. milady— declaró la señora Trimble— El reverendo fue a hablar con los albañiles que están construyendo el granero. muchas gracias. —Están pasando cosas en el pueblo. Estaban bebiendo té en el salón mientras esperaban el regreso del pastor. Odioso. esperaba poder contratar a uno de ellos para que. Traducción Rosanic. se decía Millicent. estoy convencida de que estaba agravado por el tratamiento que se le estaba administrando. que están en muy mal estado. corrección Cari 75 . en sus ratos libres. ya que Lyon realmente estaba haciendo progresos desde hacía algunos días. No era alejarse de la verdad. Pero la señora Page nos dijo el domingo pasado que quizá no estuviera todavía preparada para recibir visitas. Dicen que se trata de las dos piernas y de un brazo. La negra barba parecía esconder la sombra de una sonrisa. querida niña. estaba segura de que la situación de Lyon no era tan seria como para ser considerada “una grave depresión”. ¿Ha observado alguna mejoría? —Si. A pesar de mi rodilla estuvimos apunto de ir a verla a principios de semana. restaurara las chimeneas del presbiterio. En cualquier caso. me siento feliz de que haya usted podido venir hoy. La señora Trimble apretó la mano de Millicent y bajó la voz: —¡Qué Dios la bendiga por haber aceptado tal responsabilidad! Ocuparse de un enfermo es una pesada carga. La cojera de la señora Trimble. Y Millicent lo prefería así mil veces. —Estoy seguro de que ella daría las órdenes necesarias— concluyó. la herida no había afectado para nada a la vivacidad ni al buen humor de la mujer. milord.—Para eso tendría que levantarse. Después de pasar dos semanas en su compañía. —Bastaría con que le dijera a mi mujer que mi apetito volvería si colgara tu asqueroso cuerpo de un clavo delante de mi chimenea. —Fuera lo que fuera lo que aquejara a mi esposo cuando llegó a Melbury Hall. y creo que ha recuperado parte de su verdadero carácter. Despierto casi las veinticuatro horas del día. Tormentoso. —¿Y además una grave depresión? Esta vez Millicent sacudió la cabeza. cuando tuvo que tomar esa difícil decisión. parecía haberse acentuado ese invierno. —¿Y entonces usted lo cambió? —Si. Parece que la salud de lord Aytoun sigue preocupándola. Por fortuna. —Nosotros no envidiamos demasiado su situación.

—Además. se vio usted obligada a deshacerse de su encargado. Espero que pronto podamos conocer a Su Señoría. La señora Trimble le sirvió otra taza de té. Y sin duda también sería el día indicado para suplicarle que se afeitara esa horrible barba. ¿Puedo preguntarle como se está adaptado a esto? —Lo mejor que puedo— respondió francamente Millicent— Todo el mundo pone algo de su parte. Le convenía hacerlo el mismo día que le preguntara si Gibbs podía convertirse en administrador a tiempo completo. y hay mucho que hacer. Lanzó una ojeada al reloj de péndulo de la pared. ¿Cómo puede soportarlo. primero habría que convencer a lord Aytoun… La joven se dijo que el simple hecho de preguntárselo haría que volaran por los aires al menos media docena de platos. y la situación cada vez empeoraba más. y esperaba que Lyon se hubiera tomado el desayuno. en medio de todo ese jaleo. la primavera pronto estará aquí— añadió la buena mujer moviendo la cabeza— Todos los problemas cotidianos de un encargado caerán sobre sus hombros. El señor Draper y yo jamás nos llevamos bien. querida? Millicent sonrió. Y quizá debiera. se ha ocupado del trabajo del señor Draper en las ultimas semanas. corrección Cari 76 . querida.—Parece usted agotada. pero ninguna parece adecuada. —Las cosas no están todavía tan mal. —De momento me he entrevistado con tres personas. Me gustaría que ocupara el puesto definitivamente. Aprovecharía para aconsejarle que hablara en vez de gritar. y el ayuda de cámara de lord Aytoun. un escocés muy competente que lleva años sirviendo a Su Señoría. —Sentí mucho enterarme de que. —Era algo inevitable. ¿Cuál habría sido su reacción al comprobar que ella estaba ausente? ¿Se habría dado cuenta Traducción Rosanic. al mismo tiempo. Pero. — Y está usted pensando en arreglar las cabañas de la propiedad y construir otras. por supuesto. — Efectivamente. — En cuanto haga mejor tiempo intentaré convencerle de que me acompañe hasta el pueblo. ¡A Lyon le encantaba desahogarse así! —Lo que me cuenta es mucho menos dramático que los rumores que corren por el pueblo— dijo la señora Trimble dándole unas afectuosas palmaditas en la mano— Me alegro por usted. —Debe ser difícil encontrar un sustituto. y mi mayor problema ha sido encontrar espacio para todos. rogarle que dejara de romper la vajilla. Era casi mediodía.

—Estará encantado de serle útil. corrección Cari 77 . luego se fijó en el hombre. Traducción Rosanic. y esta convaleciente. Quizá así tenga ocasión de conocer a Su Señoría. Unos minutos antes. —¿Y si entra en vez de esconderse entre las sombras? No había movido la cabeza. y la cogió por sorpresa. mientras estuviera en presencia del representante de la Parroquia. y los veladores. querida. —La verdad es que quería pedirle que me ayudara a contratar un albañil para un trabajo en Melbury Hall. Aparte de las nuevas cabañas.siquiera? Si no había comido nada. animarle u obligarle. Ohenewaa había visto a uno de los criados echar pestes entre dientes cuando paso por delante suyo con una bandeja. No había ni frascos de medicina. pero prefirió entrar. —¿Por qué vaga por los pasillos como un fantasma?— preguntó él— Usted puede andar y hablar. me gustaría construir un dique de piedra para que el río no inunde los bosques cada primavera. sentado en un sillón al lado de la ventana. las alfombras. Lanzó una furtiva mirada al interior de la habitación. —¿Se enfadaría usted conmigo si acorto la visita?— preguntó Millicent— Es una tontería pero de repente estoy preocupada por mi esposo. Por un momento contempló la posibilidad de hacer caso omiso de la pregunta. Paseó la mirada por los cuadros. debía volver para animarle a hacerlo. Pero ya que estamos haciendo preguntas… Señaló el periódico abierto sobre las rodillas de Lyon. —¿Por qué no se lo dice? Parece perfectamente capaz de distraerse solo. observándole como si formara parte del mobiliario. El hombre estaba solo. —Lo entiendo perfectamente— respondió la señora Trimble con una ancha sonrisa— El reverendo se sentirá apenado por no haberla visto. Estaba muy distinta a como la había visto la primera noche. La puerta del conde estaba abierta. ni penumbra. —Eso sería perfecto— aprobó Millicent en voz muy baja. Puede acercarse a Melbury Hall un día de esta semana. Se sorprendió al ver un periódico sobre sus rodillas. y volver a bajar al vestíbulo. Su atención parecía estar dividida entre el diario y el paisaje. ¿Por qué no hace un poco mas de ruido? —Usted hace suficiente por los dos. En realidad se preguntaba con que podría sobornar a Lyon a cambio de que se comportara civilizadamente durante unos minutos. —No entiendo que es lo que puede estar retrasando a mi marido— dijo levantándose con dificultad para acercarse a la ventana. Bueno. Nunca le he dejado solo tanto tiempo. La mujer del pastor sorprendió la mirada de su invitada. ni olor a enfermedad.

El bálsamo que obtendría serviría para varias cosas. no me extraña que no tenga apetito. —Ni siquiera las moscas que acuden a la mierda se posarían sobre ese pan. De hecho. ¿Usted y su jodida cocinera han decidido asesinarme? —Imaginando cosas así. ya que no hay ninguna razón para que no coma lo mismo que nosotros. no había estado segura de que fuera sensato fabricar la mezcla especial que estaba pensando. —No le pedí que viniera. acababa de obtener una respuesta. En vez de bajar. y estoy seguro de que un perro sarnoso se ha meado en la sopa. fuera consciente de ello o no. debe estar harto de sopas y pan seco. Pero la siguiente etapa era bastante más complicada. En cuanto a la pregunta de si él se merecía los esfuerzos que iba a tener que hacer. Ohenewaa era una curandera. milord. antes de ese día. sintió en su pelo el olor del bosque y admiró el color de sus mejillas. En realidad. Él tenía un alma y. He apreciado su visita— concluyó el conde. —Puede que necesite usted a alguien a quien atormentar. lo hace porque quiere. Durante los pocos segundos que ella se había inclinado hacia él. —No le ha confesado que se encuentra mejor. se le atascaron en la garganta. donde examinó sus hierbas y sus frascos. La cabalgada y el aire vivificante tuvieron un notable efecto en Millicent. e indiferente a las recriminaciones que cayeron sobre ella en cuanto entró en la habitación. —No quiero comer nada de lo que me traiga— ladró. eso si es una gran noticia! Traducción Rosanic. Después de todo. —Usted no. Ohenewaa se dirigió a su habitación. Lo que hace.—Puede que me guste su compañía. estaba ayudando a su joven esposa a sanar. La observó poner la bandeja delante de la puerta y se recuperó. y las barbaridades que Lyon estaba a punto de decir. Tomó la bandeja que estaba sin tocar. —¡Estoy completamente de acuerdo! —¡Demonios. Ohenewaa le miró fijamente durante un rato. Y desde el primer día estaba buscando la forma de agradecerle a Millicent su bondad. antes de dirigirse hacia la puerta. Ya había ayudado al conde y a su esposa una vez. —Venga a verme en otra ocasión. casi alegre. corrección Cari 78 . Podría usted decirle que ya no hay razones para que se preocupe por usted día y noche. —Usted la quiere de verdad— observó él con un punto de extrañeza en la voz. Hablaré con la cocinera. Parecía mucho más relajada.

Era condenadamente bonita. —¿Qué quiere decir “decidido”?— pudo decir por fin Lyon— ¡No soy una marioneta para que me hagan subir y bajar sus jodidas escaleras tres veces al día. corrección Cari 79 . Nuestro mal humor. con suspicacia. si no se lo hubiera impedido su sonrisa. milord. Sin embargo. Quiero que me llame Lyon cuando estemos a solas y Aytoun en público. no se olvide del suyo! —Muy bien. con sus hoyuelos y el brillo malicioso de su mirada. Es demasiado pequeña y huele a cerrado. Nunca había visto que una marioneta lanzara juramentos con tanto ímpetu y con tanta vehemencia. —¡No lo haré!— dijo él con más fuerza. está muy a gusto haciendo el papel de oso malhumorado enseñando los dientes por todo. —Acérquese. Si me dejara afeitarle… Él la agarró con la mano izquierda haciéndola caer sobre sus rodillas. Lyon la hubiera llamado loca. —¡Nadie me toca la barba! Traducción Rosanic. El la miró detenidamente. le prometo que. le puso las manos sobre los hombros y se inclinó hasta estar nariz con nariz. a pesar de sus defectos. y confieso que el suyo es realmente malo. mi querida esposa— dijo Lyon en voz baja y amenazante— le enseñaré hasta que punto estoy bien. —¡Por supuesto que si!— respondió ella en el mismo tono. mil… Lyon. Ella emitió un grito de sorpresa. —¡Decidido! Dio unas palmadas y fue a llamar. —¡Y deje de llamarme “milord”. Ahora. —Como guste— declaró Millicent con una luminosa sonrisa— Pero a partir de esta noche. — ¡Hablando de mal humor. —Estoy muy a gusto aquí. Creo que el humor tiene relación con el lugar donde uno esté. aparte de mí y los criados que le ayuden a desplazarse.—Le aseguro que solo es el principio. los dos comeremos juntos en el comedor. por el amor de Dios! Es usted mi esposa. pero en lugar de batirse en retirada. Ella se ruborizó ligeramente. —Antes estaba muy a gusto sumido en la inconsciencia y la desnutrición. nadie le verá. bajo la mirada burlona de los cretinos de los criados! —Desde luego que no lo es. visto de cerca no me parece tan terrorífico. —¿Qué está tramando? —No deberían servirle la comida en esta habitación. —A pesar de esa barba y de ese pelo revuelto que le dan aspecto de salvaje.

En lugar de protestar. Después de tres semanas de vida en común. Estaban casados ¿y que? Besarla solo había sido un impulso. por fin. estoy harto de ver su cara y de oír su estúpido parloteo. pero el adivinó lo que había estado a punto de decir. ella se aferró a sus hombros y pareció fundirse con él. ¡Los labios de ella eran tan carnosos y sensibles! Iba a profundizar el beso cuando ella se separó de él y se levantó. había esperado verla entrar. No dejaba de mirarla mientras se decía que era su esposa. Se preguntó si ella se habría dado por vencida al fin. allí estaré yo. Donde usted esté. Él se fijó de pronto que sus ojos grises estaban veteados de plata y que su piel parecía muy suave. ella se dirigió a él con una sonrisa plantada en el rostro. impulsivamente le dio un beso salvaje. Mirar el jardín y las colinas era su única escapatoria. ¡Lárguese! Se volvió hacia la ventana sin esperar respuesta. Lo único que deseaba era que le dejara en paz. “dormiré donde usted duerma” —¡Haga lo que quiera y que el diablo se la lleve!— exclamó irritado— No quiero seguir hablando. —No podemos vivir el resto de la vida en esta habitación. ese incidente era algo normal. Sin embargo. Cada vez que esa mañana se había abierto la puerta. cayó sobre su boca e. Lyon estaba intentando recobrar la sangre fría. retrocedió hasta el otro extremo de la habitación. ¡Soy yo quien vive aquí. ¡Y ahora se dedicaba a jugar con él! —Nadie le pidió que estuviera tanto tiempo en mi dormitorio. pero el sabía que estaba profundamente afectada. Traducción Rosanic. Lyon. A los dos… Lyon sintió que la ira le embargaba. Se colocó el pelo con nerviosismo y se arregló la ropa. No la necesito. Era asombroso. Completamente roja. pero deseaba estar con ella. Su mirada. Por fin. corrección Cari 80 . Estaba muy satisfecho con mi soledad. solo… con una única excepción: Millicent. no usted! —Se equivoca— protestó ella— Soy su esposa. —Creo que nos vendría bien a los dos salir un poco. —La verdad es que tengo una buena razón para desear que salga de esta habitación— dijo ella con su tono habitual.Ella se quedó boquiabierta. señora?— preguntó sin mirarla. milord. no conseguía explicarse realmente a si mismo lo que acababa de suceder. Estaba completamente confundido. ¿Es que no iba a abandonar nunca? —¿Y cual es. d… Se interrumpió. Durante largo rato no oyó nada. con la mano en la boca. Quería quedarse ahí. Intentaba convencerse de que ella se merecía de sobra esa malévola parrafada. Él no estaba de acuerdo en eso. Un error. Comeré donde usted coma.

—No se trata de una obligación social. sino de… negocios. y necesito ayuda. Pero pensándolo bien. Él resopló despectivamente. O quizá sea yo quien interpretó mal sus palabras. Traducción Rosanic. en el mejor de los casos. corrección Cari 81 . A menos que Gibbs haya hablado tan bien de usted movido por una ciega lealtad. También sabe que. Lyon se volvió hacia ella y vio que se alisaba una arruga imaginaria de la falda. —Ya tengo uno excelente. —Debería mejorar la calidad de sus lisonjas. Hay algunos problemas en la propiedad. No sería la primera vez que alguien se equivoca respecto de la capacidad de un hombre. la ley considera a las mujeres como seres débiles. Después de todo. tendría que estar loca para desear que interviniera en asuntos de los cuales posiblemente no sepa nada. es usted el responsable de todo lo que hago y de todos mis movimientos. Contrate un administrador mejor. antes de su accidente. Sus críticas casi me están dejando sin respiración. está usted aquí. Es usted educado y evidentemente muy astuto cuando se trata de conseguir lo que desea. a pesar de la sencillez de su vestido azul y el austero peinado.—Según Gibbs. en ese preciso instante supo que el hecho de estar encerrado en un dormitorio con Millicent. Su nueva maniobra era transparente. sin duda debería retirar el ofrecimiento. Dejó vagar su mirada sobre ella. —Me gustaría que conociera un poco Melbury Hall. Dice que no dudaba en supervisar personalmente todo lo relativo a su propiedad de la frontera y sus tierras de las Highlands. Por otra parte. seguía usted de cerca los asuntos de la familia Aytoun. —No. entonces acepto… con mucha alegría. Casi. Pero como sabe. Me encantaría poder tener su opinión. Ayudó a muchos de sus pares con menos talento que usted. A pesar de la expresión neutra que se suponía que ocultaba sus emociones. La astucia no es un rasgo demasiado noble. gracias. No importa. —Ahora ya tiene dinero. No sé en que estaría yo pensando… —Tampoco yo. con la fama de tirano que se ha forjado en esta casa. le excitaba terriblemente. como esposo mío. No le demos más vueltas. —De acuerdo— suspiró— Si abandonar esta habitación significa que no me va usted a molestar más con su estúpido e incesante parloteo. —Teniendo en cuenta todo eso— prosiguió ella— le ofrezco la posibilidad de meterse en mis asuntos. Sabía donde quería ir a parar.

Traducción Rosanic. corrección Cari 82 . ¿Cómo iba a vestirse? Desde luego. luego había llamado a la señora Page y a la cocinera. el vino.Capitulo 12 Para Millicent hubiera sido menos agotador preparar una cena para la familia real que organizar la de su esposo. Quería que todo estuviera perfecto: las carnes. el comedor. Había hecho innumerables preguntas a Gibbs sobre los gustos de su marido. pero también sabía que la elección del vestido podía transmitir algún tipo de mensaje al conde. Una nueva preocupación vino a sumarse a las otras. tenía que estar presentable.

¿Estás enferma? —No. milady. Con la enfermedad de este. un beso no era suficiente para hacerla cambiar de opinión al respecto… Se obligó a si misma a olvidar el asunto mientras Violet se ocupaba de sacar una enagua. De todos modos. Fue al armario a buscar un par de escarpines a juego con el vestido. Millicent se decía a menudo que la doncella estaba desperdiciando su talento permaneciendo a su servicio. Esa era una de las razones por las cuales no lo había dudado mucho a la hora de casarse con Aytoun. milady… pero me preguntaba si podría tomarme dos días de descanso. —Si está usted segura de no querer llevar peluca. esta semana. —Es una lástima que ya no tenga los zafiros que le regaló el señor Wentworth cuando se casaron. —Prefiero la cinta. —Gracias. Millicent no lamentaba en absoluto haber vendido sus joyas cuando murió su marido. Desde que Wentworth había abusado de ella. Violet tenía muy buen gusto para los colores y los conjuntos. milady. milady. pero parecía estar a gusto. Aceptó el vestido azul que la doncella sostenía ante ella. No les veía ninguna utilidad. Traducción Rosanic. Violet. Violet. Violet se arrodilló para ponerle los escarpines. El escote cuadrado resulta demasiado revelador sin ninguna joya. no corría el riesgo de que le impusiera sus atenciones. y Millicent notó que la joven había adelgazado. —Al menos deje que le ponga una cinta en el cuello. podría trenzarle en el pelo unas cintas y… — No tenemos tiempo. pero todavía estaba conmocionada por el beso de Lyon… y por su propia reacción. — No veo por que no. Millicent contempló el profundo escote y asintió. se había guardado mucho de tener cualquier contacto físico con un hombre. —¿Para ir a ver a tus padres? —Si. había sido por esa misma razón. milady. —¡Espere! Tiene que cambiarse los zapatos. Con ese vestido hubieran quedado perfectos. No quiero arriesgarme a que el conde cambie de opinión. pensó mirándose en el espejo. Le dije que a las siete y no puedo permitirme llegar con retraso. —Sin duda no es el momento de hablar de esto. Creo que estoy lista. fueran regalos de su esposo o recuerdos de familia.No había tenido demasiado tiempo de entretenerse con el incidente de la mañana. Todo había sido vendido a beneficio de la propiedad. Si había insistido en añadir una cláusula de anulación del contrato. corrección Cari 83 . medias y otras prendas íntimas.

dulcemente satinado a la luz de las velas. Cuando los criados quitaron la mesa. lo haré. si alguno de los criados puede llevarte cuando vaya a hacer la compra mañana y recogerte al día siguiente. si no que además había comido un poco de pescado y de carne. pero no pudo evitar insistir en él. todo el personal de la casa es relativamente nuevo. Ya son casi las siete.—Trabajas demasiado Violet. — ¿Qué otros defectos tenía? Contempló la tierna curva de su cuello. corrección Cari 84 . — Lamento mucho saber que su vida fue difícil. Era obvio que estaba feliz. De inmediato alejó la idea. En lugar de sentarse enfrente de él en el otro extremo de la larga mesa. A pesar de todos sus esfuerzos. Notaba que el tema no le gustaba. —¿A que se debe eso? Traducción Rosanic. incluido Gibbs. Pregúntale a la señora Page. y se quedaron a solas. — ¿Se refiere al vino o al riesgo de que rompa el vaso?— preguntó ella con ligereza. me sorprende que confíe en mí hasta ese punto – dijo. Una docena de velas proporcionaba una luz dorada a la estancia. Era exquisita. expuesto por el escote. Millicent les indicó con un gesto que se fueran. — Tenía muchos problemas. El reloj de la chimenea empezó a dar la hora y Millicent se apresuró a salir de la habitación. había preferido hacerlo a su lado. Me temía que se pasara toda la velada perfeccionando su sarcasmo. Lyon no podía poner objeciones a nada. Me pareció entender que su difunto marido tenía algunos problemas con el alcohol. —¿Y bien? ¿Cuáles eran sus otros defectos? — Lo siento. milady. — No se preocupe. —Francamente. Durante un breve instante de locura se preguntó si su piel sería tan suave como parecía. — Al vino. No solo Lyon había permitido que los lacayos le llevaran a la planta baja. no creo que ese sea un agradable tema de conversación – respondió ella con tanta ligereza como le fue posible – Y creo que no debe escuchar los comentarios de los criados. el fuego crepitaba en el hogar y la comida y el vino eran excelentes. — De vez en cuando me gusta variar mi actitud. Pero está usted lleno de sorpresas. Con excepción de algunos que son leales. Una pequeña arruga cruzó su frente y Lyon notó que se había ruborizado. Él siguió con la mirada la elegancia de sus movimientos cuando le volvió a llenar el vaso de vino. — Gracias. Contempló a la mujer sentada a su lado.

y ellos se defendían afirmando que eran criminales o prisioneros de guerra. pero la paciencia no era su fuerte. Se oían muchas cosas sobre el brutal tratamiento que infligían a sus esclavos. todos ellos. De nuestra situación. — Durante los cinco años que estuve casada con Wentworth. Lyon conocía a muchos hombres que habían conseguido su fortuna en las plantaciones de caña de azúcar del Caribe. pero las cosas habían cambiado. Millicent era viuda y su madre conocía sus dificultades financieras. — Me molestaría tener que repetir cosas que ya sabe. ¿Dejar fuera su vida privada cuando lo que realmente le interesaba era su personalidad? La verdad que se escondía detrás de sus ojos grises. al punto donde se encontraban. — ¿El principio de qué? — Está intentando escapar. — Siéntese Millicent. Pero ya no podía echarse atrás. Millicent bebió otro sorbo de vino. — Esclavos liberados. de modo que él tenía todo el derecho a saber qué era lo que había llevado a Melbury Hall. He bajado. — ¿Qué evolución exactamente? Ella se ruborizó de nuevo. como si estuviera conteniendo las lágrimas. Ella estaba a punto de levantarse.— Supongo que es la evolución normal en una casa como esta. era un enigma que cada vez le intrigaba más. De modo que ¿Por qué no…? — Empiece por el principio. Cada vez se encontraba mejor y deseaba saberlo todo sobre ella. y a Millicent. corrección Cari 85 . Usted quiso que yo bajara aquí. no veo ningún problema en ponerle al corriente de lo que sucede en Melbury Hall. pero no estaba de acuerdo. Lyon Traducción Rosanic. Su madre y Maitland no le habían contado gran cosa antes de la boda. Le brillaban los ojos a la luz de las velas. Él asintió. esas personas fueron traídas desde Jamaica para trabajar aquí. tan tristes a veces. pero necesito estar al corriente de su situación. Sabía que para eso tendría que ser paciente. Antes de ese día no había querido saber más. — Probablemente haya notado que en Melbury Hall viven muchos negros. eran maltratados por unos crueles capataces a los que habían traído al mismo tiempo que a ellos. La condesa viuda estaba buscando a alguien que se ocupara de él. mientras él esperaba la respuesta. — Muy bien – cedió ella – Mientras dejemos mi primer matrimonio y mi vida privada fuera de la conversación. La mayoría de ellos… Rectificó: — No. Había utilizado como excusa los asuntos de la propiedad. Punto. de modo que él la sujetó por la muñeca. me pidió ayuda.

—Deudas que le dejó su marido. —De modo que les liberó. corrección Cari 86 . Se masajeó las sienes distraídamente. ¿Era por Melbury Hall? Millicent no respondió de inmediato. Pero esa no es mi principal preocupación. y él comprendió que no estaba segura de cuanto debía contarle.sabía que eso solo eran excusas. sobre todo. —¿Todos los liberados permanecieron con usted? —Casi todos. —Exactamente. —No la estaba criticando –precisó él tranquilamente— Se casó usted conmigo porque estaba al borde de la ruina. y Lyon no había conocido a muchas. —Eso no es extraño dada la extensión de las tierras y la calidad de las granjas. incluso si todavía fueran mías – añadió con pasión— no utilizaría ese dinero. era una rara cualidad en una mujer. —Después de la muerte de Wentworth intenté devolverles a esos pobres desgraciados algo de todo aquello de lo que se habían visto privados. haciéndola parecer casi hermosa. —¿En la casa? —No. Sin embargo. La observó Traducción Rosanic. es conocer su opinión sobre Melbury Hall y sus granjas. Permití que los que habían sido fieles a mi marido se fueran y me pareció justo sustituirles por esclavos liberados. me he dado cuenta de que no es posible que Melbury Hall haya sido financieramente independiente nunca. Mi marido utilizaba los beneficios de sus plantaciones para mantenerla. Lo que me gustaría. Unas sumas desorbitadas a las que no podía hacer frente con las rentas. ¿Sigue teniendo esa fuente de ingresos? —¡No! Perdí las plantaciones en beneficio de un amigo de Wentworth al que debía un montón de dinero. Su mirada reflejaba la pasión que traslucían sus palabras. Había heredado otras deudas. de modo que tienen derecho al mismo sueldo que cualquier otra persona. había pensado en liberar a los negros que trabajan en ellas. en las cabañas de la propiedad. Pero. Al examinar los libros de cuentas de los últimos años. gracias a su generosidad ya han sido canceladas e incluso me ha sobrado suficiente para llevar a cabo algunas reparaciones urgentes. Una inteligencia despierta unida a una enorme compasión. —No. —¿Y les paga? —¡Por supuesto! Trabajan igual que todo el mundo. Ya antes de saber que no iba a heredarlas. porque él mismo había visto a niños encadenados en los muelles de Bristol. —No quisiera aburrirle con los detalles de cómo eran las cosas y como son ahora.

Se había acercado a él. —Les tiene cariño a sus empleados —dijo— y respeto su deseo de sacarlos adelante. No le había quedado ninguna sensación. Nada más llegar se enteró de que iba a cumplir treinta años y que no había tenido hijos de su primer matrimonio. Era la primera vez desde hacía un mes que pensaba en alguien que no fuera él. Ella le puso una mano en el brazo. Lyon.con renovado interés. en vez de compadecerse de si mismo. A lo mejor era a causa del vino. algo que no le sucedía desde hacía seis meses. —Le agradeceré todo el tiempo que quiera dedicarme. pero centenares… La risa cristalina de Millicent permaneció un instante suspendida entre ellos y a Lyon le dio un vuelco el corazón. —Bien. últimamente. Sus lacayos me dijeron que se había hecho cargo con mucha eficiencia de Baronsford y de su casa de Londres… ¿Le molestaría si le pido que asuma el cargo de administrador? Sé que él ni se plantearía siquiera aceptar sin su consentimiento. —La verdad. —Entiendo. —Gibbs me dijo que. El contacto de su rodilla contra el muslo de él le quemó cuando se agachó para recoger la servilleta que él había dejado caer al suelo. ¿Le molestaría que mirara por encima de su hombro y le haga los centenares de preguntas que me surjan? —Supongo que soportaré muchas. Estaba sorprendido al notar que por segunda vez en ese día. hay uno en la biblioteca. También la admiro por lo que está intentando hacer. Será un enorme placer para mí revisar los libros y los registros. Sin embargo. Melbury Hall ha sido víctima de varios administradores incompetentes. pero he permanecido durante mucho tiempo enterrada bajo un montón de deudas para poder ocuparme de eso. permitiéndole admirar las curvas de sus pechos. entonces después de verlos le daré mi opinión. —Me gustaría encontrar alguno. ningún deseo. el deseo se estaba apoderando de él. Lyon no la estaba escuchando. ni ningún interés por acostarse con una mujer. Si hubiera usted tenido un buen administrador. Eso por si solo bastaría para explicar porque las rentas son tan exiguas. —Espero no estar abusando demasiado de su generosidad —continuó ella — si le digo que Gibbs me ha ayudado mucho en el trabajo diario. con todos los problemas económicos que tenía. Traducción Rosanic. —Si. corrección Cari 87 . muchas veces me pareció estar como un barco a la deriva. más temprano por la mañana. si es que tiene alguno. También me gustaría ver un mapa de sus tierras. y no pudo evitar mirar fijamente sus labios. La volvió a ver apretada contra él. las cosas serían diferentes. La sombra de una sonrisa que se insinuó en los labios de ella le apreció tan refrescante como una brisa de verano.

Traducción Rosanic. La brusquedad de su tono la hizo vacilar. tanto moral como físicamente. No entendía porque se había levantado repentinamente ese muro entre ellos y estaba segura de que no tenía nada que ver con el tema de Gibbs. Sus músculos se habían movido solos. sin que él hubiera querido moverlos conscientemente. Luego. —No quiero que se quede. Antes de que Millicent pudiera reaccionar. al amanecer. —Estoy preparado para subir —dijo secamente. Quiero que me lleven a mi dormitorio. Los chicos se iban y Millicent se quedaba a pasar la noche dando cabezadas en un sillón. Afortunadamente. a pesar de las agradables horas que acababan de pasar los dos juntos. paseando por la habitación o mirando por la ventana. —Estoy cansado. Gibbs tomaba el relevo. —Pues no me voy a ir a ninguna parte. y mi intención no era privarle de… —Me importa un bledo lo que le proponga. Inmediatamente. Y además. él todavía estaba convaleciente. llámeles inmediatamente. Sabía que quedaba muy poco del hombre que había sido una vez. — ¡Santo Dios. está usted sangrando! Lo siento muchísimo… Lyon contemplaba las gotas de sangre que se estaban formando en su mano derecha. —No debería haberle hablado de mis planes para Gibbs —dijo apenada— Sé lo valioso que es para usted. — ¡Peor para usted! Cerró los ojos negándose a mirarla. había tenido la impresión de… Le entraron sudores fríos. — ¿Qué sucede? —preguntó ella preocupada.cuando había atraído a Millicent hacia él. corrección Cari 88 . ¡Estaré encantado de dejar de ver su sucia cara! Irritado. Su mano y sus dedos habían cobrado vida. Los dos lacayos la saludaron y se fueron cerrando la puerta a sus espaldas. solo un ligero corte… sin embargo continuó mirándolas fijamente. Millicent permaneció en la oscuridad mientras los dos criados se ocupaban de su señor a la luz de una única vela. un trozo de cristal cayó sobre las piernas de Lyon. —Llame a John y a Hill —gruñó— Si no quiere que vuelva a hacerlo. La respuesta de su cuerpo no le aliviaba en absoluto. La velada había sido maravillosa hasta que sucedió… quien sabe qué. ya empezaba a acostumbrarse a sus cambios de humor. enviándolo contra una copa cuyo pie se rompió. ella no se estaba dando cuenta de nada. Se obligó a si misma a recordar que. No era nada. Ya se había convertido en un hábito. cuando se había apoderado de sus labios. apartó el plato de un manotazo.

Millicent se dio cuenta de que le dolía más su indiferencia que su agresividad. Su mirada se posó en los labios de él y se preguntó si volvería a besarla alguna vez. La criada que había subido al piso. preguntándose como sería antes del accidente. Era evidente que la imparcialidad de lady Aytoun era compartida por todos. El ama de llaves cogió al enorme negro de la mano y le llevó hasta un banco al lado de la chimenea. el cual estaba en el umbral de la puerta de servicio retorciéndose las manos. pero la verdad es que aparte del placer que le proporcionaba atormentarla. la cual se apresuró a subir al piso superior. Ella recordó la pequeña herida pero decidió que no merecía la pena molestarle. También se vio obligado a reconocer que esa no era la única cualidad que le fascinaba de ella. No pudo por menos que admirar la manera rápida y eficaz que tenía de arreglar las cosas. Él tenía el brazo izquierdo encima de la colcha y el derecho debajo de las sábanas. Alguien trajo una manta y la señora Page se la puso sobre los hombros si dejar de tranquilizarle y de acariciarle la espalda. luego él se libró de la manta y ambos salieron de allí. y a Gibbs le pareció ver lágrimas en sus ojos. Traducción Rosanic. turbada. pero lo que más le había llamado la atención a Gibbs desde su llegada fue la sensación de que todos ellos formaban una verdadera familia. limitándose a mirar. Gibbs entró en la estancia en mitad de la escena. Moisés hablaba con voz rota. pero permaneció apartado. La señora Page le dio una orden en voz baja a una criada. corrección Cari 89 . Contempló la oscura barba. Era simpática. más reservada en cuanto él estaba cerca y le había ido conquistando poco a poco. las largas pestañas que ensombrecían sus mejillas demacradas y el recuerdo del beso que habían compartido volvió a su memoria junto con un extraño calor. En la sala de los criados todo el mundo parecía estar preocupado por Moisés. Se acercó a él con decisión. lo más extraño de todo. Y. Se ocultó en las sombras. Lyon se había despertado varias veces. El personal de Melbury Hall se componía de negros y blancos a partes iguales. Gibbs se acercó al ama de llaves. En el transcurso de las últimas noches. regresó con Ohenewaa. La cocinera le tendió una taza humeante que la otra cogió mientras continuaba hablando suavemente a Moisés. Estaba cansada y él no la quería a su lado. Y sin embargo no había otro lugar en Melbury Hall en el que ella quisiera estar. Se dejó caer en el sillón que había a los pies de la cama y observó su pálido rostro. La anciana intercambió algunas palabras con Moisés. Gibbs no tenía ningún inconveniente en dejarse cazar. ella no le había resultado de demasiada utilidad.

—¿Y que es lo que un hombre como usted puede querer de una vieja viuda como yo? —¿Vieja? ¡Nada de eso! La cogió de la mano y la llevó al hueco de las escaleras. Ella esbozó una tímida sonrisa. pero parece que todo el mundo le mima. al atardecer. es la persona más buena que he conocido en mi vida. —¿Té? —Té —repitió ella con una sonrisa. —¿Una taza de sidra caliente y una manta encima de sus hombros congelados. Traducción Rosanic. —Si. Pero Moisés está totalmente volcado en la señora y en todos los que se portan bien con él. y no se le puede reprochar que sea un poco lento. —¡Se lo merece! —Aseguró afectuosamente Mary— A pesar de su cuerpo lleno de cicatrices y de su retraso mental. señor Gibbs. —¿Qué es lo que significa esa mujer para ellos? ¿Es una curandera? Mary asintió. —¿Se refiere usted a África? —Eso creo. Se detuvo al pie de las escaleras para decirle algo a Amina. ha caído en la trampa de un furtivo. una sabia. señor Gibbs? —Una mano acariciadora en mi espalda y palabras dulce en mis oídos. corrección Cari 90 . He oído hablar de todo lo que tuvo que soportar mientras fue esclavo de Wentwoth. Se negó dos veces a pasear conmigo por el jardín. No ha encontrado el… —Me encantaría tomar el té con usted mañana por la tarde. —¡No sé de que me está hablando! —¿De verdad? —Dijo él inclinándose para mirarla a los ojos— El domingo pasado no quiso regresar conmigo desde el pueblo. El escocés la siguió hasta el vestíbulo. En su lugar creo que yo me hubiera vuelto loca. Mary elevó sus verdes ojos hacia él con una tierna sonrisa. —¿Sabe? —Continuó— Me estoy volviendo loco intentando conseguir su aprecio. Amina me dijo que era como una especie de puente entre ellos y su pasado. —Señora Page. Algunos decían que habría que liberarle pero Moisés quería que antes le viera Ohenewaa. por el que siente especial cariño.— ¿Qué es lo que tenía tan afectado a Moisés? —Preguntó por fin. —Uno de los perros del establo. Luego la joven se dirigió hacia las cocinas y Gibbs se lanzó. si yo le confesara toda mi devoción ¿me trataría usted con el mismo cariño que a Moisés hace un momento? Ella se ruborizó ligeramente. —Desde que llegué no son muchas las veces que he visto a Moisés. pero además se la considera una anciana.

y espero que piense en ello detenidamente. Moisés gimió tanto como el perro. Pero. —No va a salir de ésta —añadió otro—. —Me lo regaló la señora. Violet? —Si. le cogió del brazo. A pesar de eso. estoy segura de que lo conseguirá. Cuando acarició la cabeza del perro. —¿Cómo está Moisés? —Está hecho polvo y eso no le va bien. Al ver que él vacilaba. Moisés estaba acuclillado sobre una bala de paja. al lado de su perro. Tengo la sensación de que va a convertirme en un caballero. Le dijo algo a Jonah. —Lo sé.Él besó su mano muy serio. Moisés. Por fin logró que él saliera del establo arrastrando los pies y se sentó a su lado encima de un murete. el cual a su vez se lo transmitió a Moisés. se echó hacia atrás y dejó su sitio a Jonah. Le tiró de la mango. una docena de personas estaban agrupadas alrededor de una linterna. a pocos metros del perro. Sería usted perfecto para el puesto. cuya pata era un amasijo de carne y hueso. Cuando le tocó la pata. Sería mejor cortarle la garganta para que el pobre animal deje de sufrir. Violet iba trotando para mantenerse al paso de Amina. Traducción Rosanic. —Habría que amputársela —le dijo a Violet un mozo de cuadra. Jonah quiere que Ohenewaa examine la pata del perro. pero para eso. Desde donde ella estaba vio que los hombros del viejo se sacudían por los sollozos. —Entonces que sea té. Ohenewaa se acercó. —¿Quieres salir afuera conmigo? No soporto ver esto. Moisés. con Moisés lloriqueando y pareciendo sentir más dolor que el perro… En uno de los establos. No hay que hacer nada que haga que el perro muerda. señor Gibbs. Moisés se estremeció. ¿Me enseñaras algún día como consigues trenzar todos esos juncos? —¿Crees que va a poder salvar a mi perro. —Esta mañana me llevé al pueblo la cesta que me regalaste —dijo ella para distraerle—. Su dolor afectó a Violet. que se acercó a él. Moisés tiene que tranquilizarse. Se me parte el corazón. Te necesito. Solo para mí. Violet se estremeció y observó a Ohenewaa que estaba preparando unas vendas rodeada de frascos. —Te lo ruego. —No esperaría menos del futuro administrador de Melbury Hall — respondió ella liberando la mano—. —Moisés… Él la miró lleno de angustia. corrección Cari 91 .

La respuesta de Millicent al plantador había sido muy clara: Ohenewaa no tenía ningún deseo de verle. —¿Podría usted echarle una ojeada a mi marido cuando le venga bien? Hasta ahora ningún médico inglés ha podido conseguir ninguna mejoría ni física ni mental. Lyon está despierto. corrección Cari 92 .—Nunca había tenido nada que fuera mío. Necesitaba saber su opinión. Violet. Lo había sabido desde el primer día. —¡Afortunadamente estaba usted aquí! Gracias. Moisés. La anciana no era una bruja. Esa era la razón por la que tenía que verla esa noche. —Y ruidoso. Y sabía que la ignorancia y la superstición podían llevar a un hombre como Hyde a creer que Ohenewaa era la culpable de todos sus males. Recordó el día que ambas habían hablado de la carta de Jasper Hyde. —¿Cómo está Moisés? —Preguntó Millicent a media voz. —Mientras yo viva. Apenas había tenido oportunidad de darle las gracias por la infusión que le había ayudado durante las primeras noches sin láudano. salió al oscuro pasillo dejando la puerta entreabierta. Por eso no puedo evitar pensar que a lo mejor hay algo más que no han visto. pero Moisés ya sabe como curarle. Ohenewaa llegaba en ese momento al final de las escaleras con los ojos brillando como los de un gato. Pero nosotras somos capaces de hacerlo mejor. y el hecho de que supiera de medicina no la convertía en una mala persona. Era más de medianoche cuando Millicent vio salir del establo la frágil silueta de Ohenewaa. consciente y es inteligente. Estaba tan ocupada con Lyon que no había pasado demasiado tiempo con la anciana. Ya había oído hablar antes de esos horrores. Ya no tenía pesadillas y no se obligaba a sí mismo a mantenerse despierto solo para molestarla… Abrió la puerta sin hacer ruido. ¡Era tan bueno y amable! Le apretó el brazo con más fuerza y apoyó la mejilla en su hombro. —¿Ha muerto el perro? —Tiene una pata rota. —Y ruidoso —repitió Millicent sonriendo—. Tenía razón al decir que no la necesitaba. Lyon estaba tranquilamente dormido. Ohenewaa iba a dirigirse a su habitación cuando Millicent la detuvo. Había prestado atención a las palabras de Ohenewaa. —Mejor. —Lo sé. Millicent estaba convencida de que se podía confiar en ella. ¿Me ayudará? Por Traducción Rosanic. Violet le había contado el accidente. Moisés. también tendrás una amiga. Dos horas antes.

Traducción Rosanic. corrección Cari 93 . —Cuando llegue el momento. cuando llegue el momento. cuando yo sea capaz de convencerle de que acepte. La anciana la observó un instante antes de asentir con la cabeza.supuesto. No había otra palabra para describir su reacción ante el irreprochable comportamiento de Lyon con el reverendo Trimble. Capitulo 13 Millicent estaba anonadada. a pesar de su prolongada visita.

el maestro de la escuela. todavía no conseguía librarse de un terrible sentimiento de culpa. luchas sociales. Parpadeó para alejar las lágrimas e intentó no pensar más en él. se pudo alfabetizar a los esclavos de la propiedad. como si se dispusiera a pasar allí todo el invierno. Ambos hombres parecían dos viejos camaradas de los días de Universidad. Gracias a Trimble y a Cunningham. Ella le había rogado que acudiera a Melbury Hall al amanecer para ayudar a una Violet aterrorizada a librarse de la lujuria de su amo. y mantenían animadas discusiones sobre política. Millicent había permanecido llena de asombro por la actitud de Lyon. Traducción Rosanic. pero Millicent no se había enterado y se hizo un pesado silencio. los cambios en la industria. En esos días ella temía por su propia vida y no había podido ni imaginar que la víctima iba a ser Cunningham. pero Millicent le había abierto los ojos. Él incluso se había convencido a sí mismo de estar enamorado de ella. lady Aytoun? —Insistió el pastor. Pero Wentworth había creído que Cunnigham quería huir con Millicent y le había matado. el pastor encadenaba los temas de conversación uno tras otro. El reverendo acababa de hacer una pregunta. El reverendo explicó que en una zona llamada Carolina. en el hombre que había sido su salvación durante los años de horror. Millicent no tenía ni la más mínima idea de a que se refería y echó una mirada desesperada a su marido. incluso cuando Wentworth les tenía a todos bajo sus garras. Con su vigilancia y sus intervenciones. Había estado preparada para intervenir en cuanto su marido mostrara algún síntoma de molestia o de cansancio. —¿Se comprobaron sus referencias como albañil? —Preguntó Lyon sin dejar de mirarla. Durante ese tiempo. quien había sido su aliado y el de los empleados de Melbury Hall desde hacía mucho tiempo. Cuando volvió a levantar la cabeza vio que Lyon la estaba mirando y que la conversación se había convertido en un monólogo. corrección Cari 94 . Cunningham… Millicent inclinó la cabeza.Instalado en un sillón de la biblioteca. las tropas británicas tuvieron que intervenir para sofocar la rebelión. El corazón le dio un vuelco cuando recordó que el joven maestro había muerto intentando protegerla. ambos también habían salvado muchas vidas. para que el otro no se ofendiera. pasaron a hablar con toda naturalidad de las revueltas de los esclavos en las colonias. Le tenía mucho afecto a Trimble. Y la situación no parecía que fuera a mejorar. en su amigo. la posibilidad de vida en otros planetas… Después de hablar sobre la agricultura en las Highlands. —¿Le parece bien. Después de todos esos años.

—Y más tarde. milord. A propósito ¿Cómo se llama ese albañil? —Ned Cranch. —Señora. De lo contrario no hubiera sido contratado para construir el granero. —Dígale que tendremos trabajo para él a partir de la semana que viene. —Sería estupendo. corrección Cari 95 . señora. Lord Aytoun no tiene nada que ver con su reputación. —Fue un placer. la felicito de nuevo por su matrimonio. y su trabajo parece satisfactorio. debería ir pensando en volver a casa. ¡Que hombre más inteligente! Se expresa de un modo excelente y tiene algunas ideas asombrosamente modernas. ¿podríamos disponer de él a tiempo completo? —Eso es lo que él dice. Estoy deseando que la señora Trimble le conozca. es asombroso… —Creo que lord y lady Stanmore regresaran a Solgrave dentro de unos quince días. milord. —Y ahora que el granero ya está prácticamente terminado ¿cree usted que estaría dispuesto a trabajar aquí dos veces por semana? —En efecto.—Eso creo. que no tardará en nacer. —Oí decir que tenía mujer y dos hijos en Coventry. Me confesó que necesitaba con urgencia algo más de dinero. estaba encima de la mesa. cuando haya terminado su trabajo en el pueblo. —¿Si? El reverendo asintió con la cabeza. si está disponible. Bien. Parece que están esperando el tercero. Gracias por haberse preocupado. pero el grueso volumen se le deslizó de entre los dedos y le cayó encima de la Traducción Rosanic. Extendió la mano para cogerlo. ¡Increíble! —Efectivamente. —Estoy seguro de que lo estará. Se levantó de mala gana y se despidió del conde. Esta deseando empezar a trabajar en su casa. de Goldsmith. ¡Sería un enorme placer verles a todos juntos! ¡Realmente maravilloso! —Trasmita mis saludos a la señora Trimble dijo Millicent antes de que el buen hombre empezara a hablar de nuevo—. Tiene muchas bocas que alimentar. aunque la visita está siendo muy agradable. —¿Usted que opina Millicent? Estaba usted impaciente por llevar a cabo sus planes… Ella le dirigió una sonrisa de agradecimiento antes de volverse hacia el reverendo. luego ella le acompañó al vestíbulo. El libro que el pastor le había llevado a Lyon. El vicario de Wakefield.

pero le fue imposible.pierna. —Supongo que yo no tengo… —¡Millicent! Ella se dio la vuelta. pero él apretó todavía más. Pero oí decir que ibas a Saint Albans y pensé que te alegrarías de que me reuniera contigo. Luego la sensación desapareció. —Gracias por haber sido tan amable con el reverendo Trimble. —No pasa nada —aseguró él—. Se agachó para recoger el libro. Habíamos planeado venir juntos. antes de incorporarse. y el tomo acabó en el suelo. corrección Cari 96 . lo siento —gimió—. —Lo siento. Sin embargo su expresión cambió cuando Lyon se limitó a hacer un gesto con la cabeza antes de mirar el libro que tenía a los pies. ¡Diablos. —¿Quieres leerlo? —No. —Voy a intentar alcanzar al vicario para que cene con nosotros. su pierna. Intentó volver a hacerlo. Se había movido. Le observó atentamente por un instante. Luego me di cuenta de cómo hacia el pastor para ponerte de tan buen humor. Violet gritó cuando Ned la empujó con fuerza contra la pared. para que pudieras conocer a mis… —Tú lo habías planeado —bramó él— no yo. En tu habitación en la aldea siempre nos escondemos. te mereces un buen escarmiento por haberte metido en mi dormitorio a escondidas! —Quería darte una sorpresa. Ned —murmuró ella sollozando—. Lyon miró. Su pie izquierdo hizo un movimiento brusco. Se encaminó hacia la puerta. A pesar de que hizo un esfuerzo para concentrarse. Todavía acuclillada al lado del sillón. le puso una mano en el brazo. —¿Ha sucedido algo…? —No. Las sensaciones que había sentido en esa extremidad eran muy reales. Millicent entró en la estancia con una sonrisa en los labios. —Viéndote con él me pareció que no eras el mismo hombre con el que me he casado. Sus ojos lanzaban destellos de ira y ella intentó deslizar una mano entre la de Ned y su garganta. incrédulo. Pero me gustaría que me leyeras ese libro. Ned. Pensé que aquí… Tengo dos días de permiso y… Traducción Rosanic. no pudo volver a mover el pie.

la vio. ella huyó a toda velocidad. Lamento haberte molestado tanto. Al fondo del pasillo. no soy una puta. Ha llegado antes de lo convenido. inclinada hacia delante mientras un cliente. nerviosa. en la penumbra. señor Platt. Él la obligó a levantar la cabeza y ella se encontró con una fría e irónica mirada. Ahora me doy cuenta de que solo lo hiciste para conseguir lo que querías de mí. —¡Que preciosidad! —exclamó él—. Fui una estúpida al creer en tus dulces palabras. la sujetaba por las caderas y la penetraba con violencia. Bajó la mirada hacia sus botas relucientes. Unas manos enguantadas la ayudaron a recobrar el equilibrio. Se sintió aliviada cuando él dejó caer de nuevo el brazo sin golpearla. Ella no era muy distinta a esa mujer. Solo vine para darte una alegría. No nos llevará más de un minuto… Violet liberó la barbilla y retrocedió un paso. —Muy bien. —O quizás lo que haga sea atarte a la cama y amordazarte para poseerte de cien maneras distintas sin tener que oír tus lloriqueos. con los pantalones bajados hasta las rodillas. En el descansillo chocó contra un hombre. Se tapó la cabeza con la capucha y se apresuró a irse. Se había convertido en una perdida. Espérame aquí. Traducción Rosanic. A sus espaldas una mujer lanzó una lasciva carcajada y Violet se dio la vuelta. ¿Podría llevarme a otro sitio? De repente el hombre pareció un poco asqueado. ¡Que estúpida había sido! Se dijo intentando recobrarse. Le había creído cuando él había dicho que la amaba. —Me estas dando miedo. —Cuidado con lo que dices. Y además con suerte —añadió echando una ojeada a la puerta de Ned. Se alejó por el oscuro pasillo. antes de que decida darte una lección! Estaba loco de rabia. Le dieron ganas de vomitar de repente. Había bajado ya media escalera cuando oyó que Ned decía: —Entre. pero él no le soltó el brazo. señor. Me voy —añadió envolviéndose con fuerza en su capa—. Ned Cranch —protestó ella entre sollozos— No deberías decir esas cosas. pequeña zorra. La cogió de la barbilla con rudeza. Lloró con más fuerza. o… Levantó su enorme puño y Violet se encogió. pequeña. —¡Sal de aquí. Ven conmigo. Ella se liberó con cuidado y corrió hacia la puerta. —El albañil acaba de poseerme. dio curso libre a su tristeza. Cuando llamó a la puerta de Ned.—Aquí bastaría con que diera un silbido y un montón de tipos subirían desde el bar para que nos sirvieras de puta a todos. Una vez en el fétido pasillo. Se lo había creído todo como una idiota. corrección Cari 97 .

corrección Cari 98 . que parecían perros apaleados. El ama de llaves había abierto todas las ventanas y estaba eliminando el humo a base de mover el delantal. —¡Suéltales Gibbs! Esa condenada vela se cayó en la mesa. y les estaba fustigando como un fiscal en un juicio por asesinato. Gibbs había acorralado a los dos lacayos.Capitulo 14 Dos criadas estaban limpiando la cera y las cenizas que manchaban la mesa. Traducción Rosanic. Estas convirtiendo una tontería en un asunto de Estado. Otra estaba fregando el suelo. eso es todo. contra la pared.

Millicent subió las escaleras a su lado. Ohenewaa estaba esperando en la habitación. —¡Desde hace mucho! Lyon observó con suspicacia la conversación que mantenían las dos mujeres en voz baja. prendiendo fuego a los papeles que estaban desparramados encima de la mesa. hay que llevar al conde a su dormitorio. No se trataba de una pregunta. Los párpados de ésta estaban semicerrados pero la sombría mirada seguía siendo escéptica. —¿Se da usted cuenta —continuó— de que está echando a perder mi ropa? —Que está completamente carbonizada. Ella le dirigió una mirada indescifrable y luego los lacayos levantaron el sillón. —¿Dónde va? ¡Santo Dios! ¿No estará pensando en dejarme a solas con ella? ¡Millicent! Ella disimuló una sonrisa antes de lanzar con tono impaciente: —¡No me voy a ningún sitio! Se detuvo en el umbral de la puerta para darle instrucciones a la criada que esperaba en el pasillo. La tela parecía estar pegada a la piel. señora Page. Traducción Rosanic. Aquí hace demasiado frío. Lyon contemplaba incrédulo la febril agitación que se había desatado delante de sus ojos. Estaban todos ocupados y nadie tenía tiempo para mirarle. corrección Cari 99 . luego su esposa se dirigió hacia la puerta y la negra se acercó a él. y además puede permitirse comprar más —murmuró Millicent distraídamente. y Millicent desistió de su intento de separarla. Lyon se estremeció de dolor al ver su camisa quemada. —¿Se conocen? —Preguntó Millicent mientras John y Will depositaban a su señor en la cama. Ha movido el brazo —añadió volviendo a dirigirse a su marido. —¡No lo hice a propósito! —Ladró en beneficio de la anciana.Lyon echó una tormentosa mirada a la mujer que le estaba cortando la manga de la chaqueta con expresión seria. Estaba revisando las cuentas de la propiedad cuando sin darse cuenta había volcado el candelabro. —Está equivocada. Lyon no vaciló en expresar su descontento. Si alguna vez Lyon había sido reticente a exhibir su enfermedad delante de todo el mundo. quitándole la manga y dejando que el brazo reposara en el sillón. pero Will estaba presente y había echado hacia atrás el sillón antes de apagar el fuego. ahora ni se lo planteaba. Gibbs. Millicent acababa de salir de la habitación. Sin embargo no se había percatado de que también la manga de su señor estaba en llamas. —Que alguien vaya en busca de Ohenewaa.

Siguiendo las indicaciones de Ohenewaa puso el brazo de Lyon encima del cuenco u. Pero deje de cortarme la ropa. Y por que yo se lo eh pedido —añadió ella suavemente— No le va a hacer daño. los músculos. hasta que se vio obligada a detenerse por la manga. Con la ayuda de Millicent se libró de la chaqueta. —De acuerdo. pero Ohenewaa no opinaba lo mismo. Le examinó el brazo y la mano dándole pequeños golpecitos. —Espero que no crea que porque haya curado a un perro la semana pasada. —¡Maldición! —Juró él. —Es solo leche. —¡Y un cuerno! —Volveré dentro de unos minutos. La criada regresó con un gran cuenco lleno de un líquido blanco. las dos mujeres destaparon la llaga. —¿Qué es lo que está tramando esa mujer? —Gruñó Lyon. no la quiero. Una vez limpiada la herida. cuando Gibbs fue a preguntar como iban las cosas. Traducción Rosanic. la tela de la camisa empezó a despegarse. Lyon creyó que el martirio se había terminado. derramó el líquido encima de la herida. corrección Cari 100 . —No me importa. Me quedaré con usted. Se lo ruego. —Quítele la camisa y la chaqueta. Él suspiró. —Como desee. —¡No me voy a beber eso! —Gruñó Lyon— Sea lo que sea.Ohenewaa les hizo una seña a John y a Will para que se apartaran. recorrió la línea de los huesos. Millicent se sentó en el borde de la cama. Lyon. Millicent le tranquilizó y les despidió a él y a los lacayos. Un poco después. —¿Por qué? —Por que sabe tanto o más que los médicos a los que usted ha consultado hasta ahora. —A ella le gustaba ese perro y es evidente que cree que a usted no le gusta. aferrándose a la cama con la mano sana. —Ohenewaa va a examinarte como lo haría cualquier médico. con la ayuda de una pequeña toalla. permita que ella le cure. subió hasta el codo. Al cabo de unos minutos. el dolor cedió. Con el mayor cuidado. —Esa vieja bruja me lo dijo ella misma. luego examinó la quemadura durante unos segundos antes de coger un par de tijeritas y recortar la camisa. Ayúdeme a quitarme esto. también va a ser capaz de curarme a mí. Ohenewaa le indicó a Millicent que colocara la toalla directamente en la quemadura. Abandonó la habitación y Millicent cogió las tijeras. Movió todos los dedos de Lyon. evitando la quemadura. Después de repetir el proceso dos o tres veces.

No sé si le curara por completo. Tenía unos hombros anchos y un pecho musculoso en el que sin embargo se marcaban las costillas. no significan nada. Sostuvo la mirada de sorpresa de él. Llevaban un mes casado. La semana pasada. Hace tres días. No tenía una explicación lógica para las reacciones de su cuerpo. tapado por el largo cabello. cuando ha tenido una pesadilla. Aquí hay mucha gente que cree en ella. Y esta noche. cuando John le estaba ayudando a levantarse. Por favor. pasaba las noches a la cabecera de su cama. Millicent se inclinó sobre Lyon. El cuello de Lyon. Ohenewaa reapareció provista de varios frascos que alineó encima de la mesa. se le movió la mano. ya había visto a los lacayos cuando le cambiaban o incluso cuando le bañaban. —Lo he visto —repitió ella—. Lyon. corrección Cari 101 .—No es el mejor momento para ponerse desagradable —susurró Millicent —. el cual deseó con mayor intensidad apretarla contra él. ¡Parecía tan suave! Estaba igual que la noche que le había despertado de su pesadilla. Traducción Rosanic. las mismas que usted pretende ignorar… o que intenta disimular. pero a pesar de todo creo que está perdiendo el tiempo. —Voy a aferrarme a cualquier oportunidad por ínfima que sea. pero no quería decírselo a Millicent por miedo a que se hiciera falsas ilusiones. pero sería una locura si no le diéramos la posibilidad de ayudarnos. Ohenewaa se acercó con un frasquito y trapos limpios. —Esos movimientos fueron involuntarios. Ella se llevó el frasquito a la nariz. —Como quiera. —¿Y cuales serían según usted esas cosas? —Esas sensaciones que aparecen y desaparecen. tenía usted el pie torcido y lo enderezó. y recordó que había deseado con locura atraerla hacia él para besarla. —Échele esta pomada con cuidado y véndele con esto. Sin embargo ninguna de esas ocasiones le había parecido tan íntima como ese momento en el que ella le retiró la camisa. De modo que se limitó a admirar los rizos que habían escapado de su peinado y que le enmarcaban el rostro. Ni siquiera él tenía control sobre sus movimientos. cuando se cortó con el vaso. Secará el posible pus que se forme y acelerará la cicatrización. —El olor me resulta familiar… —Se trata de una decocción de corteza de olmo. era robusto. Estoy convencida de que ella sabe cosas que sus eminentes médicos no son capaces de imaginar. Y todavía lo deseaba. consecuencia de las semanas en las que se había negado en redondo a comer. Millicent tenía la garganta seca. he visto como se movían los músculos de su pierna.

A Millicent le sorprendió que no protestara. Cuando ella termino de vendar la herida. Relájese. Para colmo el no dejaba de mirarla. Millicent se acerco a la manta y deslizo las manos por debajo. Quitele los zapatos. La estaba provocando pero tenía la voz un poco velada. Millicent se ruborizo. —Ahora comprobare las piernas. Realmente era relajante. Instintivamente paso la mano por una de sus pantorrillas en la que la falta de ejercicio había atrofiado la musculatura. —No —protesto Lyon entreabriendo los ojos—. las medias y los pantalones. corrección Cari 102 . Al cabo de unos minutos. Lyon cerró los ojos y se puso en manos de la anciana. Millicent también se sintió invadida por una gran calma. Remonto hasta el botón que cerraba el calzón por debajo de la rodilla y lo soltó con dedos temblorosos. Ohenewaa volvió a la mesa y Millicent tuvo de repente mucho calor.Feliz de tener algo que hacer. —En caso de que haya pensado en usar las tijeras —dijo el en voz baja— le ordeno que lo olvide inmediatamente. —Permita que me hable su cuerpo. Puede hacerlo usted misma. Lyon estaba tumbado encima de la cama de modo que cogió una manta y se la puso sobre el estomago. Traducción Rosanic. Ohenewaa estaba posando suavemente la palma de la mano sobre su torso haciendo unos lentos movimientos circulares. Con el corazón a toda velocidad y el rostro enrojecido. —Cierre los ojos. Se dirigió a los pies de la cama. Permita que su espíritu vuelva a los momentos de mayor paz de su existencia. le quito los zapatos y las medias. Mirando los gestos de la curandera. —intento bromear con ella. la negra le indico que no se moviera. Ella cogió aire. La piel de Lyon estaba muy caliente. no quería ni pensar en como seria quitarle los pantalones. —Iré a buscar a uno de los lacayos —dijo poniéndose de pie de un salto. —Antes me acusaba de hablar demasiado —replicó él mirando hacia el techo. —Si sigue subiendo un poco mas se dará cuenta de que efectivamente mi cuerpo tiene algo que decirle… Espero que no le moleste. Millicent empezó a trabajar mientras la curandera examinaba el cuerpo de Lyon. — ¡Llame a Gibbs! Al oír la brusca orden dio un salto hacia atrás y corrió hacia la puerta. Ohenewaa se detuvo. Entonces su cuerpo me dirá que es lo que le duele. Si se había sentido turbada al quitarle la camisa. —Esta muy tenso.

su matrimonio con una inglesa y el hecho de que le haya entregado sus tierras a Perfore. —Eso no dará resultado. Están convencidos de que enterrará usted a los miembros de su familia. señora. — ¡No! —Exclamó la condesa viuda con decisión— Todavía no está preparado. Mi contacto dice que cerca de quinientos granjeros han llegado a Glasgow con la esperanza de poder embarcar hacia las colonias. Si mejora tiene todo el derecho a saber lo que sucede. —Gracias a Millicent el estado de Lyon mejora día a día. Según esta carta parece que doscientos inquilinos se han refugiado en Baronsford desde San Miguel. estoy seguro de que de todos modos deseará volver a Baronsford antes de la siembra. Sir Richard depositó sobre la mesa la carta que acababa de recibir de Escocia. —Como usted ordene. La anciana cerró de golpe el libro que tenía en las manos y lanzó una furibunda mirada al abogado. ¿Acaso ha olvidado su último acceso de ira? Juró que nunca volvería a poner los pies allí. En cuanto al conde. Y tampoco creo que sea una buena idea que vaya él en este momento. El conde Dumbfries ha empezado a vaciar las granjas subiendo los alquileres hasta cantidades exorbitantes. señora. Haga lo que sea para tranquilizarles. sir Richard. pero sabe tan bien como yo que Baronsford ya no es responsabilidad suya. —Hay que avisar al conde Aytoun. Los granjeros de Baronsford saben más de sus argucias que sus propios hijos. pero su larga ausencia alimenta los rumores entre los granjeros. Encuentre usted otra manera de tranquilizar a los granjeros. —¿Cree usted que ella se negaría a acompañarle a Baronsford. ni por él ni para su gente. Escríbale a Walter y pídale que baje los alquileres. ¿Cómo podemos mantenerle ignorante de lo que se va a encontrar cuando llegue? —Está usted hablando del hombre que era antes. Traducción Rosanic. Hágales saber que su señor está cada vez más recuperado. Y. Ponerle al corriente de estos problemas solo serviría para retrasar su curación total. sabe usted muy bien que no vamos a poder mantener en secreto la situación. corrección Cari 103 . las granjas de Baronsford serán las siguientes en verse afectadas. si él decidiera ir allí? —No.—Las noticias de la frontera son alarmantes. Muchos de ellos temen que con la enfermedad de Su Señoría. estoy convencida de que no. conociéndole. Si es necesario dígales que me estoy muriendo y que tienen que empezar a preparar el duelo. Ya andan diciendo que el conde no volverá jamás.

—¿Qué tortura me tiene reservada para hoy. pero era el dolor el que hablaba por él. sabemos que él es el único capaz de salvar Barensford.—No lo he olvidado. Traducción Rosanic. usted y yo. Sin embargo no podemos ahogarle con problemas a los que todavía no está preparado para enfrentarse. El regalo que le hizo a su hermano fue tan solo un gesto de frustración. volverá a serlo. con el tiempo. Perfore. corrección Cari 104 . —A mi también me gustaría creerlo —admitió Beatriz—. y estoy seguro de que. Capitulo 15 Lyon tiró la servilleta encima del plato para ocultar lo que quedaba del desayuno. Todos recordamos al hombre que fue. madame de Sade? —Algo terriblemente doloroso. y me niego a ver que retrocede aunque solo sea por un día. Parece que está haciendo progresos. Los granjeros.

El nuevo albañil tiene… Traducción Rosanic. —¿Por qué? Sé que es usted demasiado cabezota para admitirlo. no pienses nada! —Gruñó Lyon. —¿Por qué? —Porque ya no tendremos a nadie con quien meternos. pero estoy perfectamente. —Está muy pálida. es de nacimiento. Cuando lo haga seguiré los planes que ha hecho para mi jornada de hoy. corrección Cari 105 . Lo hará ahora mismo. Hemos encontrado un sitio encantador protegido por el muro del jardín y… —Hoy no voy a salir y tampoco voy a bajar al vestíbulo. Debería pedirle que la practicara un poco con usted. Ella intentó soltarse pero él se lo impidió. —No. al frío aire del invierno. —Eso no puedo remediarlo. —No parece encontrarse demasiado bien —dijo él. —Tengo otras cosas que hacer en este momento. En silencio. Gibbs se aclaró la garganta en el umbral de la puerta. en tanto Millicent ordenaba la habitación. —¡No! —Pues lo estará a menos que duerma de verdad durante unas horas. —¿Ha vuelto a pasar aquí la noche? —Si. Ella le miró sorprendida. La sujetó por la muñeca cuando ella cogió la taza y el plato que él había depositado encima de la mesilla de noche. Le prometo que me acostaré en mi cama esta noche. Parece que unas cuantas horas seguidas de sueño le han sentado bien. —La tortura de hoy será salir al cruel mundo exterior. —Me refiero a que parece agotada. —¡No digas nada. Pronto lo descubrirá. —No podemos permitirnos que caiga usted enferma —repitió él. —Gracias. —Solo son las diez y media y hace una mañana estupenda. Gibbs empezó a reavivar el fuego. Parecía estar cada día más agotada. Al sol. en una cama de verdad —Dijo él en un tono que no admitía réplica—. Prométame que se irá a su habitación a descansar durante unas horas. Ella se enfrentó a él con las manos en las caderas. parecía bailar dentro del vestido. pero sé que le gusta… —Porque está usted a punto de enfermar. Lyon la observaba atentamente.Él se percató de sus ojeras mientras ella se agachaba para coger la bandeja. sobre todo cuando estoy embrutecido por la magia negra que esa bruja practica conmigo. —¡Estupendo! ¿Cuándo empezamos? —No se impaciente. —¿Por qué? Le he dicho ya que no necesito una niñera.

Horas antes debían haber encendido el fuego de la chimenea. y desde luego olvidó todas sus anteriores decisiones. hablando con Gibbs. —¿Si. Ella permaneció inmóvil por un instante. Durante unos instantes no supo que hora era. corrección Cari 106 . Encendió un candelabro y consultó la hora. milord? —Dígale a ese hombre que le pagaremos el jornal y despídale hasta mañana. Pero ahora. Ella esperó su reacción conteniendo el aliento. lo cual era una buena señal. Fue dolorosamente consciente de su propia impotencia. todo el mundo en Melbury Hall sabía que él sería el próximo administrador. llevaba la chaqueta de lana abierta por delante de su poderoso pecho y vio que dos mozas de cocina soltaban risitas y le miraban de reojo cuando pasó por delante de ellas. Debía estar realmente cansada. si no empezaba a discutir. cuando regresó de Saint Albans. porque ya solo quedaban brasas en el hogar. Violet estuvo a punto de olvidar incluso su nombre. Gibbs siguió la mirada de Ned y la joven se fue rápidamente de allí. ni que día y menos aún como había llegado a la cama.—Gibbs. Hubiera dado cualquier cosa por acompañarla hasta su dormitorio y ocuparse de ella igual que ella se había ocupado de él. Muy a su pesar le dieron ganas de sacar las uñas. Ned paseó la mirada por la estancia y se detuvo al verla. Se volvió hacia su mujer. No quería volver a verle. y esta parecía compartir sus sentimientos. había llorado hasta quedarse sin lágrimas. Mientras el escocés hablaba con él. Se había prometido a si misma que nunca más iría sola al pueblo mientras él se encontrara allí trabajando. Millicent abrió los ojos en la penumbra que la rodeaba. delante de la puerta de servicio. ¿Cómo era posible que ya fuera media noche? Traducción Rosanic. Aunque no se hubiera anunciado oficialmente. Gibbs era estricto pero tenía sentido del humor y era evidente que tenía debilidad por la señora Page. Lo cual les parecía muy bien a todos. —Todo lo demás puede esperar o se encargará de ello otra persona. Se levantó y la frialdad del suelo bajo sus pies desnudos la despertó por completo. con el sombrero en la mano. pensó Lyon. Luego recordó que había ido a descansar un poco antes del mediodía. El domingo. enfrentada a la atractiva sonrisa y los ojos claros que solo la miraban a ella. Había hecho un esfuerzo y se había recogido el pelo en una coleta. Se quedaría allí. A Violet le dio un vuelco el corazón al ver a Ned. Había aprendido una dolorosa lección y estaba contenta de tener un trabajo decente y una cama donde dormir después de la gran estupidez que había cometido. incluida Violet.

—¿Ha dormido usted bien? Se sobresaltó. A lo mejor era consecuencia de la intimidad que proporcionaba estar a solas con él en el silencio de la noche. que no he dejado de ser de utilidad. La herida de Lyon no se había infectado y le aplicó un poco de ungüento antes de volver a vendarla. pero decidió ir a echar una ojeada a Lyon para asegurarse de que estaba durmiendo sin pesadillas. Se aseó rápidamente. Millicent tenía frío en los pies. completamente despierto. ¿Eran sus palabras o la forma de decirlas? El caso es que ella se sintió inmediatamente reconfortada por dentro. Se lo alisó con impaciencia. Posó suavemente el brazo de Lyon sobre sus rodillas e inspeccionó la herida. Tenía el pelo tan revuelto que hubiera aterrorizado a un fantasma. corrección Cari 107 . Millicent se sentía maravillosamente feliz y tranquila. No permití que hubiera nadie a mí alrededor. con la mano al tiempo que se encaminaba hacia la puerta. No me había dado cuenta de que estaba tan cansada hasta que me metí entre las sábanas. Al pasar por delante de la puerta de la habitación de Ohenewaa. la llenaba de una sensación de paz completamente nueva. ¿Le ha cambiado alguien la venda? —No. El la estaba mirando. —No hay peligro de que algo así suceda alguna vez. —Pensaba que le encontraría dormido. ¿Cómo había podido perder tanto tiempo en la cama? Abrió la puerta muy lentamente y se deslizó en el dormitorio de su esposo. Estar allí. preguntándose si alguien se habría acordado de cambiarle la venda a Lyon. de manera que los dobló por debajo de su cuerpo. a su lado. y serle de utilidad. —¡Demasiado bien! ¡No puedo creerlo! Le ordené a la señora Page que me despertara a primera hora de la tarde. —Parece ser que tiene más autoridad que yo —comentó ella con una sonrisa—. —O sea. La hechicera trajo sus pociones al caer la noche. El pasillo estaba en penumbra.Permaneció inmóvil. —Ya veo. Cerró sin hacer ruido y avanzó de puntillas. —Prohibí que nadie la molestara. —No puedo dormir. Lyon no se movió. se refrescó la boca y comprobó su aspecto en el espejo. Cogió unas vendas limpias y el frasquito que Ohenewaa había dejado encima de la mesilla de noche. escuchando. —¿Le sigue doliendo? —No demasiado. No se oía ni un solo ruido. Gracias. Traducción Rosanic. Toda la casa estaba durmiendo… Se sobresaltó cuando la asaltó una repentina idea y recogió su chal. recordó que debería haber ido a buscar más hierbas para su marido.

Millicent estaba ardiendo. por la abertura del camisón. Pero la mano de él permanecía encima de la suya guiándola en círculos cada vez más grandes. hay que aplicarla sobre la piel. —Esa especie de pomada. Y además durmió usted de un tirón. Un frasco para cada noche”. calentando todo mi cuerpo. En la penumbra. De todos modos. —¿Lo nota? —Si. Cogió un poco más pero esta vez se lo aplicó en el pecho. —No ponga esa expresión de horror. Tenía la consistencia del aceite pero no resultaba desagradable. Millicent se acercó a las medicinas. Todos los frascos tienen lo mismo. Johnn o Will me toqueteen me da nauseas. “No se las beba ni las huela. —Aquí —indicó guiándole la mano a la garganta. le levantó la manga del camisón tanto como pudo y luego metió los dedos en el ungüento. —No fueron horas. creo que Ohenewaa es una charlatana. Limítese a ponérselas. sea lo que sea. —¿Se lo ha aplicado alguien hoy? Él la miró con asombro. —¿Por qué? —¿Qué médico digno de tal nombre se negaría a decirle a uno lo que tiene exactamente y si es capaz de curarlo o no? Esa mujer se pasó horas examinándome y sigue sin decir nada. ella era incapaz de descifrar la expresión de su rostro. ¿Lo nota? Él no respondió y ella continuó masajeando el brazo hasta el hombro para que la pomada penetrara bien.Millicent reparó en la media docena de frascos que había encima de la mesa. La idea de que Gibbs. —¿Le dijo algo más? —¿Realmente tiene usted la intención de embadurnarme con eso? — Preguntó él al verla coger uno de los frascos. —Está frío —dijo empezando a darle un suave masaje y evitando cuidadosamente la quemadura. con la barba ocultando gran parte de sus rasgos. —¿Le dio alguna indicación? —Claro. Sin darle tiempo a discutir. —Esta haciendo efecto rápidamente. Era algo más que simplemente la sensualidad de Traducción Rosanic. El ungüento olía a bosque. Estaba a punto de aplicarle otra vez en el brazo cuando él le sujetó la muñeca. Voy a probarlo en su brazo. Pronto notó que la piel de Lyon empezaba a calentarse. corrección Cari 108 . Notaba los músculos de él bajo sus dedos. —Solo estoy usando las yemas de los dedos pero noto como el calor sube por mis manos y mis brazos.

Hubiera sido más sencillo huir. —Estás temblando. provocando a Lyon con la lengua. pero no lo hizo. guiadas por el recuerdo de su único beso. Se tumbó encima de él y le cogió el rostro entre las manos… El beso se hizo eterno. acariciándole con su cuerpo. buscando algo más. No iba a huir. Y ahora había estado a punto de hacer lo mismo. empujada por la curiosidad y por la sensación de poder que la invadió de repente. Ella respondió con igual pasión. acongojada. posó sus labios sobre los de él. Recordó lo impotente que se sentía.tocarle. —Métete debajo de las sábanas. Aunque hubiera estado casada durante cinco años. —¿Por qué no cierra los ojos mientras la pomada hace su efecto? —Prefiero mirarla. Ella abrió los labios y sus lenguas se entremezclaron. Sin decir una sola palabra. Millicent no se atrevía a mirarle. Entonces él la sujetó por la nuca. no iba a dejarse intimidar. Sus manos encontraron el camino hasta su cuello. Lágrimas de confusión le anegaron los ojos. suavemente al principio. Un gruñido sordo escapó de la garganta de Lyon. Traducción Rosanic. ni la habían besado. Le miró. Lyon… —¡Espera! No te muevas. atraída sin remisión. una silenciosa conciencia de la presencia de la otra persona. refugiarse en su dormitorio. corrección Cari 109 . La crueldad y la tristeza del pasado la obligaban a enfrentarse a sensaciones completamente desconocidas hasta ahora. La alegría que se apoderó de ella no tenía nada que ver con la angustia que había sentido en cada una de las agresiones sexuales de Wentworth. al tiempo que su mano se crispaba entre el cabello de Millicent. métete conmigo en la cama. nunca antes había besado. —Lo siento… Intentó incorporarse pero él se lo impidió. Le encantaba notar la reacción de él a la caricia. de esa manera. —¿Qué he hecho? Lo lamento. Se miraron a los ojos. demorándose un poco más. Reuniendo todo su valor. volvió a hacerlo. aplastada bajo el cuerpo de Wentworth mientras él encontraba su placer con ella. Se apretó más contra Lyon. El brazo de Lyon se crispó contra ella repentinamente y emitió un gruñido de frustración. Era una intimidad. Estaba tan falto de aliento como ella. Se separó de él jadeando. ¿Qué estaba sucediendo? Millicent. se apoyó sobre su pecho. mientras él le secaba las lágrimas que caían por sus mejillas. Había estado a punto de violarle.

El sol del atardecer entraba a raudales por las enormes ventanas de su despacho. Jasper Hyde lo podía notar en la vena que palpitaba en su sien. que le había costado más de veinte mil libras. Los esclavos se habían amotinado y se habían apoderado del barco después de cortarles el cuello al capitán y a toda la tripulación. —¡Maldita seas. Lyon le cogió la mano y se la puso encima del pecho. quería arrebatarle la vida y el dinero. La bruja estaba por todos lados. Harry asomó la cabeza. Doscientos diecisiete esclavos habían desaparecido entre los matorrales. y todo por culpa de las maldiciones de esa hechicera. corrección Cari 110 . —Llevadle al alojamiento de proa y ponedle en cuarentena —le ordenó al capitán que esperaba sus órdenes—. después de pasar una noche dominado por el dolor y la fiebre. cubierto de sudor. Hyde corría el riesgo de perder todo el cargamento de esclavos. Pero de pronto notó un punzante dolor en el pecho. Estaba paseando por el puente cuando llegó la respuesta. Se arrancó la peluca. Ohenewaa! —masculló. Traducción Rosanic. señor. Le clavaba sus largas uñas en el cuerpo. pero que podía poner en peligro la salud de todos. Alguien llamó a la puerta. Tiradles al mar a los tres. en la costa africana. —Matadle. Y también a los que estaban a su lado. había perdido el barco. Nada. había atracado en una playa cerca de Acra. Era como si alguien le estuviera retorciendo un puñal en el corazón. —¿Y quien demonios es? Harry se volvió hacia el hombre que estaba a su espalda. Había escapado ileso de la varicela. —El señor Boarham quiere verle. Jasper Hyde se despertó sobresaltado. Quiero que se revise a todos los esclavos. Repentinamente lleno de pánico. —¿Si? —Ladró. La noticia le había llegado esa mañana. Se aferró la camisa y apoyó la cabeza contra el respaldo del sillón. Y que se advierta al equipaje. Debía haberse quedado dormido después de un almuerzo tardío. Tenía costras en el rostro y en el cuello. Un barco de esclavos. El corazón del negrito latía a toda velocidad. se tocó el cuello y el rostro buscando granos. Era un acto aislado. Hyde ya lo sabía pero no necesitaba que nadie le contara los detalles: el esclavo tenía la varicela.Sin decir una sola palabra se deslizó entre las sábanas y se acurrucó contra el cálido cuerpo de él.

O bien estaba intentando valorar el precio del mobiliario o bien se temía que fuera una trampa. Estaba usted con el doctor Dombey cuando murió ¿no es así? —¿El doctor Dombey? Ah. Usted le mandó llamar. —A su servicio. —Eh… Creo que dos guineas. Le dejó a su esclava algo de dinero para usted. y he curado a gente muy importante. señor. —Tengo las mejores sanguijuelas de Londres. sin embargo Dombrey estaba muy bien cuando me fui. señor Boarham… —Era más. Hyde sacó un puñado de monedas y los ojos de su interlocutor brillaron ante la visión del oro. Le dije a su esclava negra que le preparara arroz para la cena. sin duda —rectificó rápidamente el otro—. Tenía el rostro lleno de marcas. Al fin se decidió a acercarse y le saludó con nerviosismo. Hyde se percató de que le temblaba la mano cuando le hizo un gesto para indicar que dejara pasar al médico. —No —repitió Hyde—. demasiado estrecho para su cabeza. —Creía que era más. Me sorprendió verla añadir un huevo. y yo no le cobraba demasiado. señor Boarham. No señor. señor. los hombros estrechos y un vientre prominente. —¿Cuánto le debía? Boarham apretó el viejo tricornio contra su corazón. señor. como amigo de Dombey. corrección Cari 111 . el día de su muerte no estuve pero le visité el día anterior. mirando a su alrededor. —Había un montón de acreedores llamando a su puerta. Abrió una cajita y sacó un saco de monedas. No volví a ver a Dombey antes de que muriera. ya veo de que se trata. quería arreglar la situación. Incluso al primo del mayordomo del primer ministro. Conservaba puesto el tricornio sobre una peluca polvorienta. un ajado sombrero grasiento. Por eso. Traducción Rosanic. ¿Necesita que le haga una sangría? —No. Al día siguiente era día de mercado. pero ahora que lo dice… —Esperaba poder pagarle una parte. El hombre entró con cuidado en el despacho.—Es el médico que sangró al doctor Dombey antes de su muerte. No me acuerdo demasiado bien. se sacó una bolita de cera y la lanzó volando a través de la estancia. Se encontraba bien. señor. Aquí hay cincuenta libras. Llovía sin parar y el barro llegaba hasta los tobillos. señor. si. No me gusta perderme los días de mercado y… —El doctor Dombey le debía dinero ¿verdad? —En realidad… El individuo se metió un dedo en la oreja.

Pero es muy importante que haga un esfuerzo por recordar. —¿Sabia usted que era una hechicera? El médico pareció sorprendido. Y usted va a ayudarme a demostrarlo.—Puede que sea eso. Capitulo 16 —¡Ya era hora! ¿Dónde diablos se ha metido ella? —bramó Lyon en cuanto Gibbs llegó a la biblioteca seguido de Will. Traducción Rosanic. se lo aseguro. señor. Hyde iba apilando las monedas delante de sí. Incluso puede que recuerde que la muerte se produjo por culpa de la esclava… —¿La anciana. —¿Lo era de verdad? —Si. corrección Cari 112 . señor —dijo Boarham mirando fijamente la pequeña pirámide que se iba formando—. —La recuerdo muy bien. Tenía todo el aspecto de ser una envenenadora. buen hombre. señor? —Exactamente.

—¿Cuándo? ¿La semana que viene? Lyon estaba de mal humor desde que se había despertado esa mañana y había descubierto que Millicent ya no estaba a su lado.—Su esposa esta terminado de hablar con el albañil. Había experimentado una intensa sensación de calor cada vez que se había despertado en el transcurso de la noche notando el cuerpo de ella al lado del suyo. solo tiene que venir a comprobarlo por si misma. Hacía frío. Le llevaron al jardín. Anteriormente siempre había sentido deseos de huir del amor pero esta mujer que se acurrucaba contra él había modificado radicalmente su actitud. ¡Ni siquiera había ido a verle mientras desayunaba! Ahora acababan de dar las once y su paciencia estaba a punto de agotarse. Una pareja de cardenales revoloteaban alrededor de una parra. Y luego nada de nada. aunque no es comparable al tiempo que tuvimos cuando rodeamos el Cabo de Buena Esperanza en la ruta de las Indias. Lyon tiró el sombrero que Gibbs acababa de ponerle encima de las rodillas. en efecto. Los muros de piedra le protegían del viento y el sol entraba a raudales. le había llenado de asombro. mientras los criados le preparaban para pasar el día solo había asomado al cabeza por la puerta mascullando que tenía muchas cosas que hacer. era consciente de que la renovación de los jardines no era prioritaria para Millicent. Lady Aytoun insiste en que se ponga usted un sombrero. corrección Cari 113 . pero después de haber revisado. Se reunirá con usted en el jardín. Inclinó instintivamente la cabeza cuando los porteadores atravesaron el arco que conducía al jardín propiamente dicho. Era evidente que la finca necesitaba muchas mejoras. Estaba empezando a depender de Millicent y se daba cuenta de ello. durante los últimos días. Los dos lacayos levantaron el sillón con mucho cuidado. Gibbs recogió el sombrero con expresión de mártir y el pequeño grupo salió de la habitación. el Traducción Rosanic. Quizá solo fuera como un sustituto a la adicción al opio. —Fuera hace un poco de frío. Pudo ver que los arriates de flores estaban llenos de malas hierbas. Le depositaron al lado de un banco. sin embargo. los libros de cuentas. ella estaba hecha de carne y hueso y era condenadamente más agradable perderse en sus besos que en el letargo producido por las drogas. ¡maldición! Aunque así fuera. A Lyon le estaba costando analizar sus sentimientos. la noche anterior le había proporcionado una paz que hacía meses que no sentía. —¡Dile que si esta preocupada. señor. pero a pesar de todo tuvieron que soportar que les llamara inútiles cuando lo inclinaron ligeramente. Luego. y Lyon hizo algunas inspiraciones para acostumbrar a los pulmones a la temperatura. La explosiva reacción de su cuerpo cuando ella le había besado. Pero.

—Esta capa es suficiente y deja de protestar. —Muy ingenioso. —Dejadnos —ordenó a los lacayos. —Gracias —añadió Millicent—. Así eres mucho más agradable. le acarició los labios. Puedo coser dos cintas al sombrero y atártelas detrás de las orejas. —¡No me pongo sombrero en la barba! —Pues deberías hacerlo si quieres disimular tu mal carácter. Y gracias. Sin embargo. —No puedes pillar un catarro en tu primera salida. Él no pudo contener una sonrisa. Deseaba más. tendrían que ser lo bastante largas como para poder entrecruzarlas por delante para que el sombrero te tapara la boca antes de unirlas en un bonito lazo encima de tu cabeza. ¿Dónde está ella? —¡Aquí! —Exclamó Millicent. Os llamaré cuando Su Señoría esté listo para entrar en casa. —Has debido crecer porque el gorro parece quedarte pequeño. atrayéndola hacia si. pero él sujetó la cinta que le ataba la capa y. ya estoy fuera. Los tres hombres hicieron una reverencia antes de retirarse.macho con plumas de vivos colores y la hembra buscando los pocos granos que quedaban en las espigas. Se inclinó sobre él para colocarle el sombrero en la cabeza. Le puso el sombrero en la cabeza y retrocedió para ver si estaba bien puesto. —¿No tienes nada de más abrigo que ponerte? —Preguntó él irritado— Tus criados van mejor vestidos que tú. Ella le besaba con un ardor que no había experimentado con ninguna mujer. Últimamente había soñado demasiado a menudo con su boca. —¡Muy elegante! —Por descontado. algo desgastada. cuya capucha bordeada de encaje enmarcaba su cara. apareciendo por el sendero casi sin aliento. él Traducción Rosanic. Él contempló su capa. esta mañana. Hace un día magnífico y quiero que ambos lo disfrutemos. Daba y tomaba con una pasión que muchas otras no conseguían nunca ni siquiera cuando hacían el amor. —Esto. Llevaba el sombrero de Lyon en la mano y una manta y los periódicos debajo del brazo. A menos que la culpa sea el pelo largo y toda esa barba que llevas. —Bueno. —¿Y donde está la lógica de esa observación? —Muy sencillo. es todavía más agradable —replicó en voz baja. —Eso me parece a mí —dijo ella devolviéndole la sonrisa—. corrección Cari 114 . Millicent depositó los periódicos encima del banco y empezó a desdoblar la manta.

Lyon hubiera apostado que era la primera vez en su vida que ella hablaba de algo tan íntimo. Mientras escuchaba distraído su voz. David. se dio cuenta de que lo que de verdad quería enterarse era de su historia. —No me gusta hablar de mi primer matrimonio. No había nada que le interesara más que poder entender la razón por la que ella cerraba herméticamente las puertas de su pasado. suspendidas en el aire de la mañana. —¿Por qué me abandonaste en mitad de la noche? —Permanecí a tu lado hasta que amaneció —contestó ella ruborizándose —. fuera de su alcance. Millicent. —¿Entonces porque huiste como si fueras una ladrona? —No estoy acostumbrada —murmuró ella completamente colorada—. no sería más extraño que encontrarte dormida en un sillón como ha sido el caso últimamente. tímidamente. En cualquier caso. —¡Al contrario! Me encanta… compartir tu cama. —De modo —continuó él— que no les parecería extraño encontrarte durmiendo en mi cama. Se dio media vuelta y abrió el periódico dedicándole toda su atención. —¿Así es como sucedían las cosas con tu anterior marido? ¿Hacíais el amor y luego cada uno se retiraba a su habitación? —¿Hacer el amor? Había empalidecido de repente. corrección Cari 115 . Las palabras flotaron entre ellos. Era obvio que estaba nerviosa. pero he visto los documentos. Su intento de bromear no la relajó. —¿Qué te gustaría que te leyera? ¿Las noticias de las colonias o las del continente? —Lo que más te apetezca a ti. En realidad lo que le apetecía era oírla hablar de su vida. —Estamos casados. ¿Cómo podía haberlo sabido? Creí que tenía que irme mientras todavía era de noche. No recuerdo demasiado bien la ceremonia. Pero tampoco a él le gustaba hablar de su vida… —¡No quiero seguir escuchando cosas del mundo exterior! —Ladró cuando Millicent empezaba a leer un artículo que hablaba del regimiento de su hermano pequeño.podía notar su reticencia. aunque me da exactamente igual lo que puedan pensar mis criados. Millicent se sentó en el banco. Ella evitaba mirarle. Escuchar de sus labios que también ella había tenido ganas de verle por la mañana. No me pareció adecuado que tus lacayos me encontraran allí cuando entraran. —A menos que te parezca degradante dormir con un paralítico. ¡Cuantas veces se había acordado de él desde que estaba clavado a ese sillón! Seguramente David creía que Lyon había empujado a Emma desde Traducción Rosanic.

señora Torquemada. Esta mañana he recibido otra carta de tu madre. milord? —Te diré lo que he sacado en claro y luego podrás empezar con la tortura. ¿Está usted preparado para la Inquisición. Millicent se enteró de que la anciana le había hecho Traducción Rosanic. y cuéntame lo que has hablado con el albañil. Era normal que pensara lo peor ya que Lyon había destruido todos sus sueños al casarse con ella. ¿Te gusta la contestación? Él dio un resoplido de disgusto.lo alto del acantilado. No pudo ocultar una sonrisa. háblame del pueblo. así podré interrumpirte cuando quiera y hacerte un montón de preguntas estúpidas sin ninguna razón en especial. Quizá puedas decirme lo que has descubierto en los libros de cuentas de Melbury Hall. Capitulo 17 El interés de Ohenewaa por Lyon no se limitó a la exploración que le hizo el día de la quemadura. corrección Cari 116 . —Muy bien —dijo—. O si no. Millicent parecía desconcertada cuando dobló el periódico y lo depositó al lado de los otros encima del banco. —¿Cuánto hace que te carteas con esa vieja metomentodo? ¿Y porque eres tan cruel como para invitarla a venir? —Dos veces a la semana desde que nos casamos y porque me encanta torturarte. —¡Perfecto! Vamos —dijo ella cruzando las manos encima de las rodillas —. o incluso de lo que ese demonio de Gibbs tendrá que hacer si accede a ocupar el puesto de administrador. y se preguntó como era posible que su madre y el abogado hubieran sido tan perspicaces. Está pensando en aceptar mi invitación para venir a Melbury Hall. por favor. —Olvida el periódico. Millicent tenía valor. Pero de eso a asesinarla… Intentó apartar esos inoportunos pensamientos y su voz se dulcificó.

Dolores de todas clases. —A pesar de su horrible carácter. Estaba tan mal que la familia empezó a pensar en los funerales. Eso confirmaría la opinión del primer médico. en compañía de Gibbs. concentrado en los libros. mientras Ohenewaa veía a Lyon. según lo que había contado Gibbs. Nadie quería amputárselas. ¿Cómo era posible que se atrevieran a decir que la había empujado cuando él mismo había estado a punto de perder la vida? —El señor Gibbs dice que cuando recobró la consciencia fueron necesarias dos semanas antes de que pudiera controlar los músculos o que tuviera alguna sensación en el cuerpo. y debe saber que lo que le voy a decir a usted. —Y supongo que su respuesta fue: “¡Haga lo que quiera. En esa época el mayor temor era por sus extremidades rotas. La antigua esclava estaba en su rincón favorito. —No me extraña. —Creo que lo que le pasa es lo que el viejo Dombey hubiera llamado “parálisis psíquica”. —Lo que necesitaría —dijo pensativamente Ohenewaa— es poder hablar con el médico que le puso los huesos en su sitio… ¿Es usted consciente de que los médicos la mandarían directamente a Bedlam si supieran que ha confiado la salud de su marido a una vieja esclava? —¡Me da lo mismo! —Aseguró amablemente Millicent— ¿Quiere contarme lo que ha visto hasta ahora? —Si. pensó Millicent. Respiraba con dificultad. Mientras duraron las operaciones permaneció dos días inconsciente. —Jamás lo he creído. corrección Cari 117 . He estado hablando con los que estaban entonces a su servicio. cuando Millicent se sentó a su lado. todos ellos eran los que se habían ocupado del conde tras su accidente. Ohenewaa abrió los ojos un poco más que de costumbre y enarcó sus cejas grises. Ese mismo día los acantilados se habían cobrado la vida de su esposa. pero Millicent se calló esperando a que la otra continuara. En ese momento él estaba otra vez en la biblioteca. Incluso le pedí permiso para contárselo. El aire fresco había hecho que tuviera mejor aspecto y le había despertado el apetito.un sin fin de preguntas a Gibbs. Millicent había ido a ocuparse de sus cosas con la señora Page. y ella estaba impaciente por saber como evolucionaba su estado. maldición!” —Con menos amabilidad pero el sentido fue el mismo. Las dos horas que Lyon había pasado en el jardín le habían sentado muy bien. su marido ya lo sabe. Luego había hablado con John y con Will. Al volver a la casa. Traducción Rosanic. no esta aquejado de locura. en la cocina. —El conde sufrió un fuerte golpe en la cabeza el verano pasado cuando se cayó del acantilado. lo cual le evitó un montón de dolores.

Se limitaron a tenerle confinado en la cama o en el sillón. su estado se agravó y los diferentes remedios que le prescribieron los médicos no arreglaron la situación. —Eso parece. Nadie intentó despertar su cerebro. Millicent se acercó a la ventana para contemplar el lugar donde Lyon y ella habían pasado parte de la mañana. Al mes siguiente. —¿Quiere decir que en los dos primeros meses hubo una mejoría y desde entonces nada? Se volvió hacia Ohenewaa. También entendía mejor porque la condesa viuda le había suplicado que se casara con su hijo. y se volvió a fracturar el brazo derecho. desde ahora él formaba parte de su vida. todavía resonaba en su mente como la más hermosa de las melodías. cuando le quitaron las escayolas. —Pero poco a poco volvieron las sensaciones y el movimiento. —Desde luego le salvaron las piernas y los brazos. fuera lo que fuera que estuviera haciendo. corrección Cari 118 . incluso la más noble. Si le ata usted las patas a un león y le mete en un agujero oscuro. esta vez del sillón. Teniendo en cuenta la gravedad de sus lesiones. Millicent era capaz de comprender perfectamente que una situación así efectivamente podría haber acabado con su vida. pero no hay nada que indique que no pueda volver a mover sus extremidades. Sin duda la irritación por estar enfermo y una severa melancolía le han impedido sanar. Se trata de un hombre cuyo espíritu no puede ser encadenado. No le quitaron la escayola de ese brazo hasta pocos días antes de su boda con usted. —A mi marido no le sobra paciencia precisamente. Le había oído reír una vez y esa risa grave. Estuviera donde estuviera. Después de llevar más de un mes viviendo con Lyon. Luego se volvió a caer. acabará perdiendo el apetito. —No se hizo nada para ejercitar sus extremidades. pensó Millicent. Siempre estaba drogado. ni para fortalecerlas. pudo mover el brazo izquierdo. el conde era capaz de sentarse. En lugar de mejorar. Fue entonces cuando la condesa viuda se había encargado de las cosas a pesar de su mala salud y su avanzada edad. Ohenewaa no podía ocultar su desprecio. como prisionero. Si se mata el espíritu de cualquier criatura. Y se morirá. Un mes después del accidente. pero al mismo tiempo le privaron de la fuerza para vivir que necesitaba –concluyó la antigua esclava. ¿Hay algún modo de estimular su cuerpo sin entorpecerle el cerebro? Traducción Rosanic. —¿Qué podemos hacer por él? —Su marido se niega a creerlo. morirá. se ha recuperado bastante rápidamente.Sus hermanos habían planeado su entierro en lugar de hacerle revivir.

Levantó la vista cuando llegaron Gibbs y Jonah. Lyon les animó a hablar abiertamente y el antiguo esclavo no tardó en dar sus opiniones sin dudar. Enviaré a alguien al pueblo. —¿Se refiere a que otra persona las ponga en movimiento por él? La negra se encogió de hombros. Millicent confiaba por completo en él. —Es usted la única persona capaz de conseguir que acepte lo que todavía ser niega a creer. —¿Cree que puede llegar a curarse por completo? Ohenewaa asintió con la cabeza.—Ya le he administrado un ungüento que es excelente para las articulaciones. Jonah. pero Jonah todavía no manifestaba toda la seguridad que debía mostrar. Millicent estaba asombrada. Pero para que vuelva a andar sería necesario que la vocecita que le dice que es imposible. Eso no era lo que se había esperado un mes antes. Pero si se le pudiera convencer. pero tenía un aspecto robusto y una mirada franca e inteligente. Sería mejor haber usado lo que yo llamo “calmante del leopardo” pero no tengo todos los ingredientes que necesito. El sol de media tarde entraba a raudales a través de las ventanas en el despacho. —En las granjas del este hay terrenos que seguramente podrían resultar productivos. —¡El calmante del leopardo! Incluso el nombre le pega –bromeó Millicent—. La evaluación que hizo de la situación fue precisa y muy meditada. —También haría falta hacer que moviera las articulaciones. pero él se niega a creerlo. había sido muy rebelde cuando estuvo a las órdenes de Wentworth y lo había pagado muy caro. La situación estaba cambiando muy rápidamente. —Sé que nadie podría obligarle a hacerlo si a él no le apetece. Este último no estaba gordo. —¿A que se refiere? —Las pomadas solo calientan las articulaciones. Jonah me ha dicho que a lo mejor los encontraba en la farmacia de Saint Albans. Sin embargo se las había arreglado para erigirse en jefe de los criados de Melbury Hall. Pero están en barbecho y los edificios Traducción Rosanic. Lyon se estiró de placer. milord —concluyó—. —Gibbs y mi esposa hablan muy bien de usted. También notó lo bien que se llevaban los dos hombres y se alegró por ello. se curaría más rápido. ¿Qué le parecería si uniéramos nuestras fuerzas para llevar esta propiedad? Los tres empezaron a hablar de las granjas. se callara. corrección Cari 119 . Jonah —declaró—. que era muy sincero hablando. Según Millicente. Tenía que ser difícil pasar de ser esclavo a tener autoridad. El cuerpo de su esposo esta en vías de recuperación.

Traducción Rosanic. —Me gustaría estar seguro.son una ruina. Fui muy feliz siéndole de utilidad. siempre le estaré agradecido. Después de todos estos años no quiero que piense que he olvidado todo lo que le debo. Gibbs le seguía a todas partes. De modo que. Has establecido una relación de confianza con Jonah y eso te va a ser de una enorme ayuda. Lyon recordaba perfectamente la noche del cumpleaños del rey Jorge. milord. —Solo te ayudé a salir de un apuro. eso es todo. avena y trigo. aunque solo sea por eso. —Es cuestión de responsabilidad y de lealtad. Gibbs! No tienes ni dos dedos de frente. Lyon estaba seguro de que haría un buen trabajo. Millicent no te está pidiendo que le vendas tu alma al diablo. besugo de las Highlands. me parece una estupidez. El señor Wentworth daba mucha importancia a los caballos. ¿No le parece que espera demasiado de mí? —¡Que estúpido eres. cuando había encontrado en Edimburgo a un Highlander algo borracho que se negaba a beber a la salud del rey. ¿Tienes idea de la cantidad de veces que me has devuelto el favor desde entonces? —No. milord. Cuando el regimiento había sido enviado a la India. Hacía diez años que eran inseparables. Durante hora y media discutieron las formas de mejorar el rendimiento de la propiedad. Gibbs había permanecido a su lado. Cuando Jonah se fue. La gente que estaba cerca se estaban preparando para tirarle desde lo alto de las murallas. ¿Quién hubiera creído que un tipo como tú llegaría a tener un trabajo así? El escocés le lanzó una mirada asesina pero no contestó. Miró a Gibbs con aprobación. dime la verdad. corrección Cari 120 . Gibbs. Gibbs se había enrolado también para ser su ordenanza. de modo que hay demasiados prados por aquí. Había ejercido de testigo en sus duelos con algunos tipos… El escocés levantó la cabeza con el ceño fruncido. la finca de al lado. milord. lo cual. Solo se utilizan para alimentar a las ovejas. Cuando Lyon compró un cargo de oficial. al tiempo que ayudaban a los granjeros en los trabajos de restauración o a construir edificios anejos. cultivan centeno. con su permiso. No vas a tener ningún problema. cebada. hace más de diez años de eso —añadió—. El precio de la lana está cayendo. Pero nunca tuve la oportunidad de devolverle lo que hizo por mí. —Estoy impresionado con tus evidentes dotes de administrador. —Además. Al final se les ocurrió la idea de restaurar las granjas más alejadas y alquilarlas. Los hombres nacen para ser lo que son. Siempre me ha tratado de igual a igual y. Un trabajo que harás perfectamente bien. Conoces muy bien la casa y a sus habitantes. Te está ofreciendo un puesto importante en su casa. Puede que su mujer debiera buscar a otro para el puesto. —Lo digo en serio. La verdad es que sabía lo que le pasaba a su ayuda de cámara. En Solgrave.

Millicent estaba haciendo un esfuerzo por suprimir cualquier aspecto de intimidad. ella cambió la venda de su marido. —Por todos los demonios. —Y. —¿No? —Se burló él— Estás mas nerviosa que una gata desde que me has dado las gracias por haber convencido a Gibbs de que se convierta en tu administrador. —¿Por qué no les pides a todos los criados que te sirvan de acompañantes? Ella le miró con sorpresa en los ojos.Lyon emitió un suspiro de exasperación. Su esposa y usted estarán orgullosos de mí. corrección Cari 121 . —¿Y que hay de malo en eso? —¡Había por lo menos una docena de criados alrededor nuestro! —¿Y? Millicent se había sentido molesta. La larga conversación que había mantenido con Ohenewaa le había abierto los ojos sobre la precariedad de su situación. —No sé de qué estás hablando. —¡No vas a abandonarme. Y se estaba recuperando. El día que se había entrevistado con la condesa viuda. —Si está usted seguro. Traducción Rosanic. luego despidió a los dos lacayos y terminó de ponerle la pomada en las extremidades. Gibbs miró a su señor y luego a la puerta. si de verdad cree… —Creo que vas a tener que vértelas conmigo si no vas inmediatamente a decirle a mi mujer que aceptas el puesto que te ha ofrecido. Los lacayos le habían puesto a Lyon un camisón de manga larga y le habían dejado tumbado en la cama. y más rápido de lo que nadie esperaba. Mientras John estaba todavía en el dormitorio. vas a ser condenadamente útil. había exigido el divorcio si el conde recuperaba la salud. —Gracias. milord. milord… —¡Fuera! Le vio girar el pomo de la puerta y luego echar una ojeada por encima del hombro. cabeza dura! Al contrario. nada —murmuró ella empezando a masajear la otra pierna. —Me sentaste en tus rodillas y… me besaste. Cuando hubo terminado de masajear una pierna tenía el rostro en llamas y el sudor le perlaba las sienes. Con la puerta de la habitación abierta y más de una docena de velas encendidas por todas partes. incómoda y desconcertada y el hecho de que se hubiera prácticamente derretido entre sus brazos no ayudaba nada.

Violet no veía nada de malo en servirle la cena a Ned Cranch. —Bueno. Debió emitir algún sonido porque Ned levantó los ojos hacia ella. Le había dirigido una sonrisa al entrar en la sala de los criados por la noche. —Estaré aquí siempre que me necesites. También echaba de menos la sensación del vello de su torso contra sus pechos y la boca que mordisqueaba la de ella. estoy aquí.No era tonta. milord. Traducción Rosanic. Solo necesitaré que Will y John me ayuden todos los días para… —Será perder el tiempo. No tengo ningún control de mis malditas piernas. Suponiendo que lleguemos hasta allí. lleno de sorpresas y de promesas —terminó. —¿Cómo? ¿Siendo distante? ¿Huyendo? —No. Te necesito. Siendo soltera. Pienso en mañana sabiendo que todo seguirá igual. confinado en un sillón. y te preparará otro ungüento para mañana. Entonces quédate aquí. —Mañana será otro día. corrección Cari 122 . Era evidente que había recuperado su buena educación y estaba contenta de cómo se comportaba con ella. agraciada con un físico del montón y con unos orígenes tan solo honorables. —Eso es lo que llevo meses haciendo. Él la sujetó por la muñeca. Odiaba reconocerlo pero echaba de menos esas manos. Depositó ante él una jarra de cerveza y se sentó en el otro lado de la mesa con los ojos fijos en sus callosas manos. —Hoy no. no había podido evitar el matrimonio con un plantador ansioso por escalar puestos en la escala social. —No me molesta —contestó ella aguantando su mirada burlona—. Completamente seguro de que seguiré siendo un patético paralítico. en mi cama. —No estas obligada a hacer esto si te incomoda. sabía que nunca sería aceptada en la alta sociedad. Se había tocado el ala del sombrero y le había dado los buenos días. Le ayudaría pero tenía que protegerse a sí misma y a su corazón. Quiero que estés a mi lado. —No veo que… —La pasada noche dormí como hacía meses que no dormía. El chico que envié a Saint Albans pudo encontrar las hierbas y el resto de las cosas que necesitaba Ohenewaa. o te llevaré al granero. pues yo estoy completamente decidida a hacerte cambiar de opinión. Cuando Lyon estuviera completamente recuperado la consideraría indigna de ser su esposa. pero mañana… Se interrumpió mientras le tapaba con la manta. —No sueñes demasiado pequeña. —Perfecto.

Violet asintió vigorosamente.Ella enrojeció y desvió la vista hacia la mesa. Traducción Rosanic. ¡Eso es confianza! —¿Cómo? ¿Esa mujer es la que se encarga de la salud del conde? — preguntó Ned ofuscado. —Lady Aytoun la compro en una subasta. La mayoría de los negros de aquí la conocen por… —¿Y a tu señora no le da miedo verla cerca de la comida? En las islas. Es Ohenewaa y conoce muy bien las hierbas y las medicinas. El conde solo toma las medicinas de Ohenewaa. —¿Quién se cree esa que es. —Es una curandera de mucho talento. Violet se inclinó hacia delante y bajó la voz. Él clavó el tenedor en un trozo de carne. siguió la mirada de Ned y vio que Will le abría la puerta a Ohenewaa la cual llevaba una bandeja. La señora ha puesto la vida de su marido en manos de la curandera. Solo poseía los harapos que llevaba encima. envenenan a sus amos. —Las cosas que se cuentan de sus curaciones so impresionantes. —¿Qué sucedería si decidiera envenenarnos a todos con sus infusiones? —¡No digas eso! —Protestó Violet frunciendo el ceño— Todo el mundo confía en ella. Eso debería darte una idea de lo importante que es. Sin embargo no podía olvidar su brutalidad y que no había vacilado en echarla de su habitación en Saint Albans. —¿Si? ¿Y que? —Para lady Aytoun tiene más valor que todos esos médicos que se ocuparon de Su Señoría después de su accidente. Más que al doctor que viene de Londres. encantador y era su primer y único amante. cuando los hechiceros no empujan a los esclavos a la rebelión. —¿Y eso que significa? ¡Que es una bruja! —¡No! —replicó ella secamente—. —Aquí no entra ningún médico. Las mujeres que viven en Melbury Hall dicen que le enseñó más ella al médico que este a ella. Era guapo. corrección Cari 123 . Contempló con admiración a la anciana que desaparecía elegantemente dentro de la cocina con Will pisándole los talones. la reina de Saba? Sorprendida por su tono. Efectivamente tenía el aspecto de una reina. Hace todo lo que ella dice. Empujó el plato medio lleno. Pero le costaba ser fría y reservada con él como hacía la señora Page con el señor Gibbs. Fue la esclava de un médico inglés durante cuarenta años antes de que lady Aytoun la trajera aquí. incluida mi señora.

La seguridad de Millicent en si misma no había tardado en desaparecer. Y los que lo hacían eran unos patanes que pensaban que su principal atractivo era su dote. Nunca había pasado una noche entera en la cama de ningún hombre y permaneció con los ojos abiertos contemplando a su marido a la luz del amanecer. éxito y clase. Y hubiera hecho bien. fascinada por un dios. corrección Cari 124 . Años de vida cómoda. La respiración acompasada de su marido le indicó que seguía dormido. de ese modo no tendría que soportar la humillación de tener que presentarla como su esposa… Millicent conocía bien las costumbres de la sociedad a la que pertenecía Lyon. se preguntó como podía ayudarle sin que él se diera cuenta. Lyon estaba durmiendo e intentaba darse la vuelta. demasiado todo excepto excepcional. pero él había rodado sobre si mismo y el brazo izquierdo descansaba ahora encima de la espalda de ella. provistos de largas pestañas escondían unos ojos que variaban desde el azul más claro al más oscuro según el humor del que estuviera. Era demasiado tranquila. Era demasiado insignificante. no eran suficientes. Como simple mortal que era. Había salido al mercado del matrimonio a los dieciocho años. llena de esperanzas. después de todo era su esposa y además ¿Qué podía él hacerle si se deslizaba entre las sábanas cuando ya estaba dormido y ella permanecía a una distancia respetable? Al verle tan cerca de ella se percató de que se había equivocado. Su ancha frente denotaba inteligencia y su nariz era recta. aquellos cuya fortuna. Los párpados.Capitulo 18 El colchón se hundió un poco y Millicent se despertó sobresaltada. una educación perfecta y una familia honorable. él consiguió volverse hacia la derecha. ni siquiera reparaban en ella. Volvió a apoyar la cabeza en la almohada pero no consiguió volver a dormirse. Los hombres como Lyon Pennigton. Estaba tumbada boca abajo en el borde de la cama y se incorporó apoyándose en los codos. Millicent debería haber salido corriendo. Era demasiado delgada. Luego. Había permanecido sentada junto a las solteronas durante cinco temporadas consecutivas. Antes de que su adormecido cerebro tuviera tiempo de dar con una solución. pero se había desilusionado rápidamente. Seguramente sería el hombre más guapo que hubiera visto en su vida. se había acostado a propósito en el lado derecho de la cama para no correr el riesgo de que Lyon la rozara con el brazo bueno. demasiado inteligente. cuando alcanzó la avanzada edad Traducción Rosanic. Se preguntó como sería sin la barba. situaban muy por encima del resto de la gente. Millicent había aceptado dormir con él.

Estaba murmurando palabras sin sentido y tenía el ceño fruncido. Ella tenía la garganta seca y su voz fue apenas audible cuando repitió su nombre. El calor que sus caricias provocaban en todo su cuerpo la llenaba de placer y se acercó más mientras él acariciaba la sensible aureola. Él la obligó a volverse hacia él antes de que ella supiera lo que estaba sucediendo. —Lyon —le llamó suavemente. Y ese era el recuerdo que deseaba que permaneciera en la mente de lord Aytoun cuando sus caminos se separaran. Cerró los ojos para evitar que se le derramasen las lágrimas. se preguntó como iba a despertarle para decírselo. Lanzó una ojeada por encima del hombro y vio que él seguía dormido. pudo sentir el calor de su muslo sobre los suyos. ¡Había movido la pierna! Asombrada. Después del fallecimiento de Wentworth. ¿Se trataba de un sueño? Pronto se encontró tumbada de espaldas con su marido medio tumbado encima de ella. se sorprendió a si misma arqueándose para acercarse más. Él se estiró un poco. Ohenewaa tenía razón. una de sus piernas se colocó encima de las de ella. Tenía el corazón desbocado y una bola de fuego se había apoderado de su vientre. incapaz de decidir si deseaba que la acariciara o no. Volvió la cabeza con el corazón en un puño y se encontró con su cara a pocos centímetros de la suya. pero su mano izquierda se deslizó por debajo del camisón de Millicent. su cadera y su vientre para acabar cerrándose sobre un pecho.de veintitrés años. Él no se despertó. él la retuvo por la cintura y la atrajo contra su pecho. Como se le había subido el camisón durante la noche. Lyon murmuró algo en sueños y. No se resistió. con una lentitud enloquecedora. Una mujer fuerte e independiente. su tío tomó cartas en el asunto. Rodó sobre si misma con cuidado para darle la espalda. había sido sorprendentemente fuerte como para mantenerse a sí misma sin ayuda. para luego subir. pero cuando iba a salir de la cama. se dijo. corrección Cari 125 . a lo largo de su pierna. Le daría mucha vergüenza si Lyon se despertaba y la veía llorando. Millicent Traducción Rosanic. Ya había dejado de apiadarse de si misma. para gran sorpresa de Millicent. Estuvo a punto de detenerle cien veces y cien veces renunció a hacerlo. Supo entonces que no deseaba que se detuviera… —Lyon… Posó los labios sobre los de su marido. luego su mano descendió hasta su vientre para volver a subir al otro pecho. Él se sobresaltó y su muslo acarició el de Millicent. La hubiera vendido al mismísimo diablo con tal de librarse de ella. Y fue exactamente lo que hizo. La curación de Lyon solo dependía de él mismo.

Su cuerpo… El cerebro de Lyon se despertó por completo. Se dio cuenta. Lo que estaba experimentando ahora era una anticipación y un deseo tal que tenía ganas de gritar. —No te eches la culpa. Había estado soñando. Lyon se despertó del todo al oír el grito de una mujer. Pero eso había sido antes. Ella tenía los párpados cerrados pero. —Te moviste —dijo ella bajándose el camisón—. No me has hecho daño. vio lágrimas asomando por las esquinas de sus ojos y caer por sus mejillas. explotó con la violencia de un volcán en erupción. en el instante en que él la penetró con los dedos. Se aferró a él mientras los espasmos de la pasión continuaban sacudiéndola. pero. Traducción Rosanic. Lyon vio que su pierna la mantenía prisionera. corrección Cari 126 . Simplemente lo hiciste. Su cuerpo estaba todavía dolorosamente excitado. estábamos… estábamos… Él vio que las lágrimas anegaban de nuevo sus ojos grises. de que su rostro estaba a pocos centímetros del de Millicent. Ella movía la cabeza de un lado a otro sobre la almohada. incluso a la débil luz del amanecer. Estaba en Baronsford. volviendo a intentar moverse— Soy incapaz de mover esta jodida pierna.jadeaba y se estremecía de excitación. Se le escapó un gemido cuando él encontró el punto más sensible. Estaba tumbado de lado y apartó las sábanas con una mano. asombrado. Te diste la vuelta mientras dormías. — ¡Es imposible! —Insistió con cabezonería. Le besó. Él parecía a punto de despertar y suplicó con todas su fuerzas que no la rechazara cuando volviera a la realidad. en Londres. Él emitió una especie de gruñido y ella empezó a temblar cuando él le apretó un pezón endurecido por el deseo. y él se apoderó de su boca. — ¡Dios Santo! —Masculló— Millicent… Yo no… Estaba… ¡Diablos! ¿Te he hecho daño? ¡Señor! Yo… Ella se limpió las lágrimas y le miró. No. — ¿Cómo lo hice? —Estabas dormido. Le entró una enorme frustración. Era Millicent. ¡Era imposible! — ¿Cómo? Intentó moverse en vano. Una mujer había acudido a su cama. Él la acarició con renovado vigor. Le latía el corazón con una velocidad que hasta ese momento solo había asociado con el miedo o el dolor. jugueteó con sus labios con la punta de la lengua. Luego la mano de Lyon bajó hasta el centro de su feminidad y ella miró fijamente al techo separando instintivamente las piernas y arqueándose hacia él. Se sorprendió al encontrar su propia mano entre los muslos de ella y se apartó rápidamente. Ella le devolvió el beso.

Ella retrocedió un paso. espera! —la llamó él con tono enfadado. — ¿Tienes suficiente calor? —preguntó. —Duerme bien. incapaz de hablar. —Fui… Me comporté… groseramente contigo ¿verdad? Ella volvió a sacudir la cabeza con fuerza pero no levantó la vista del suelo y Lyon se maldijo a si mismo. Ella se levantó. a la débil luz. — ¿Qué más? Dímelo.—Cálmate —dijo ella. — ¡No! —Rugió Lyon. —Fue una casualidad. Parecía evidente que la había tocado sin su consentimiento. —Si. liberándose por fin y ayudándole a rodar sobre la espalda—. lo que sea que haya hecho. —Te suplico que me perdones. —No —replicó pacientemente Millicent. Te prometo que no volverá a pasar. tapándole con las sábanas—. el rostro de Millicent. — ¿Quieres beber algo? ¿Un vaso de agua? —No —contestó él. Ohenewaa dijo que esto sucedería. aunque supiera que nadie había podido colocarle en esa postura. No mencionó las otras ocasiones en las que inconscientemente había movido la mano o un pie. moviste la pierna. Había llorado y había una sombra de tristeza en sus ojos. Es un enorme avance. segundos después. ¿Qué te he hecho? Ella sacudió la cabeza. — ¿Que quieres? — ¿Qué es lo que acaba de suceder? —Te diste la vuelta mientras dormías. corrección Cari 127 . había sido incapaz de volver a hacerlo. Siempre le había sucedido sin previo aviso y. Traducción Rosanic. — ¡Millicent. — ¿Por qué? —Ya es casi de día. El pelo de Millicent caía como una cascada de rizos alrededor de su rostro y él se preguntó porque nunca le había dicho que le gustaba verla así y lo hermosa que era. Lyon ya no estaba pensando en sí mismo si no que se esforzaba por ver. — ¿Dónde vas? —A mi habitación —contestó ella dirigiéndose hacia la puerta. Que un día simplemente te moverías. Dale tiempo. Estás recuperando las fuerzas pero hay que dar tiempo al tiempo. Tu cuerpo se está curando. reprochándose el haber sido tan audaz con ella y sin tan siquiera haberse despertado.

¿Quién era ella para desearle tanto? En una esquina de una calleja de Saint Albans estaba detenido un carruaje. Y. maltratado física y psíquicamente durante los cinco años que había durado su matrimonio.—No ha pasado nada. Pero la he estado observando — continuó Ned Cranch bajando la voz— y no hay nadie que la vigile. Incluso dormido le había enseñado a Millicent un paraíso de estrellas cuya existencia ni siquiera había sospechado. había matado al hijo que esperaba. Por el contrario. Se arrepentía de haberla tocado sin su permiso. Lyon por su parte. cada vez confía más en la negra. Le había hecho daño. ¡Él se había disculpado! Wentworth la había pegado. Luego ya no tuvo ningún motivo para poner freno a sus emociones. Además tiene sus costumbres. señor Hyde. Las cortinas echadas preservaban la identidad de los dos hombres que charlaban en el interior del vehículo. debería estarle agradecida porque le había demostrado que existía otra cosa aparte del dolor y la humillación en las relaciones entre un hombre y una mujer. con el gorro calado hasta los ojos. Enterró la cara en la almohada. recogiendo cosas que mete en un enorme mantel que lleva atado Traducción Rosanic. Dudo que acceda a separarse de ella a ningún precio. en dirección a Solgrave. Se sintió aliviada al ver el pasillo desierto. No tenía derecho a estar triste solo porque él la hubiera llevado a las cimas del éxtasis. hablaba con el cochero. —Las alabanzas del señor Platt me convencieron de venir a conocerle en persona —estaba diciendo Jasper Hyde analizando la expresión adusta del albañil—. Esa idea la aterrorizaba. vuelve a dormirte —murmuró ella antes de salir de la habitación. había estado a punto de matarla a ella también. Sus extremidades empezaban a funcionar. — ¿Cuáles? —Abandona la casa al amanecer y pasea por el parque. pero consiguió contener las lágrimas hasta que estuvo en la seguridad de su dormitorio. La había aplastado como si fuera una brizna de paja en el granero. Y también Lyon Pennington era su marido. Estaba recuperando las fuerzas. Por favor. Entonces Millicent tendría que continuar viviendo sin él. no me arrepiento. Un mozo. La tristeza le congeló el corazón y las lágrimas se hicieron más copiosas. Decía que era su deber de marido “educarla”. se había disculpado por haber devuelto a ese mismo cuerpo a la vida. corrección Cari 128 . Algún día simplemente se iría. —Como le decía. ahora que me lo ha contado todo en cuanto a la esclava y la influencia que ejerce sobre lady Aytoun.

Suponiendo que eso pudiera hacer que acabara la maldición de esa diabólica mujer. No quería que nadie le viera retorcerse de dolor. —Gracias señor. señor Hyde. De momento limítese a vigilarla. —Pero es una buena idea —continuó—. pero intentó ignorarlos. Traducción Rosanic. puedo secuestrarla en el bosque uno de estos días. Tuvo dificultades para levantar el brazo y lanzarle a Ned una bolsa repleta de monedas. Casi no podía respirar. Regresa a Melbury Hall cuando todo está preparado para llevarle el desayuno al conde. señor Cranch.al cuello. Apenas había salido cuando Hyde se arrancó la corbata y el falso cuello. De hecho —continuó Ned bajando todavía más la voz— podría cortarle la garganta con la misma facilidad y dejar que creyeran que fue atacada por un gitano o un malhechor. Hyde notaba que los primeros dolores se insinuaban ya a la altura de las costillas. el dolor le desgarraba el pecho provocando una quemadura parecida a la que soportaban los esclavos cuando se les marcaba con hierros al rojo vivo. —Perfecto. de lo contrario hubiera vuelto a llamar a Ned Cranch para pedirle que le cortara la garganta a la hechicera. Ni que nadie supiera hasta que punto tenía poder sobre él Ohenewaa. Ned descendió del carruaje. Hyde hizo un gesto en dirección a la portezuela para indicar que la entrevista había terminado. señor. —No lo olvidaré. Solo tiene que decir una palabra. El dolor iba en aumento y Hyde se masajeó el pecho. —Si lo desea. Pero mientras tanto tengo otros planes que es posible que arreglen el problema de una vez por todas. corrección Cari 129 . — ¿La próxima vez vendrá usted o enviará al señor Platt? —Ya se lo haré saber. Ya no podía hablar y no le quedaban fuerzas.

milord. A excepción de unos breves instantes. Nunca escatima los elogios. —A lo mejor le lleva toda la mañana porque quiere que sea un éxito. — ¿Va a tardar mucho? —No… Gibbs lo pensó mejor. milord. —Está preparando el menú para la comida de mañana con el reverendo Trimble y su esposa. señor. — ¿Dónde está ahora? —preguntó Lyon. milord. — ¿Un vicario rural y su mujer son tan condenadamente importantes? Traducción Rosanic. —Ella es así. desde sus discusiones hasta los besos que le hacían arder. Pero el problema no se iba a resolver permaneciendo separado de ella. Gibbs se sentó delante del escritorio. Innumerables veces se había maldecido a si mismo pensando en la noche en la que. — ¡Maldición Gibbs. Los papeles que había encima del escritorio se movieron. Millicent no se ha quejado de ti! —No me extraña. a la hora de la cena. Cualquier excusa era buena para no quedarse durante demasiado tiempo con él. —Por el contrario. dormido. — ¿Es que no te has dado cuenta de que si aceptabas el puesto de administrador era para que ella tuviera más tiempo libre? ¡Y en lugar de eso le das más trabajo! —No es de las que se toman a la ligera lo que creen que es su obligación. Las cosas no podían continuar así. Gibbs parecía abatido. impaciente. corrección Cari 130 . no deja de alabarte. ya no dormía con él. la echaba de menos en todo. O bien estaba demasiado cansada o tenía que escribir alguna carta. Hacía tres días que Millicent no paraba quieta. Estaba completamente seguro de que eso es lo que tenía la culpa.Capitulo 19 —Eres como la mala hierba Gibbs —se quejaba Lyon cuando el nuevo administrador entró en la biblioteca. —Gracias. la había tocado. era prácticamente invisible. sacó pluma y papel y se preparó para escribir al dictado las cartas de Lyon. Y lo que era todavía peor. o cuando se ocupaba de vigilar que le administraran las infusiones de Ohenewaa. —Intento liberar a lady Aytoun de algunas de sus tareas —Se defendió.

Millicent estaba inclinada sobre el hombro de una alumna cuando oyó que crujían los bancos y algunos murmullos de asombro. Quiero hacerle compañía durante su trabajo diario. Tanto blancos como negros y corretean por todos lados. —Si. — ¿Y porque no van a la escuela del pueblo. a Knebworth? —Por lo que yo sé empezaron a tomar las lecciones aquí en los tiempos de ese cretino de Wentworth. Lyon emitió una seca carcajada. El maestro de la escuela. —Y supongo que no tienes ni idea de donde irá la señora cuando termine de hablar con la cocinera. —No os preocupéis por mí —les dijo él a los criados—. Cuando levantó la mirada comprobó que todo el mundo se había levantado con los ojos vueltos hacia la puerta. El reverendo y un escocés llamado Cunningham eran quienes las impartían. Rodeó la mesa para acercarse a él. Lyon hizo una mueca al ver la expresión de asombro de Gibbs. a escribir y aritmética. la señora Trimble es coja y apenas sale de su casa. —Milord. — ¿Qué está haciendo aquí. Los lacayos depositaron cuidadosamente a su señor en el umbral de la entrada de la sala de los criados.. Algunos de los alumnos han superado con mucho la edad de ir a la escuela y es la primera vez que tienen la oportunidad de aprender. Lady Aytoun va a ocuparse de dar la clase a los niños de Melbury Hall y a algunos de los adultos. — ¿Aquí hay niños? —Se extrañó Lyon. milord. La mayoría de los jóvenes van al pueblo. Nadie se movió y los dos lacayos del conde mantuvieron la cabeza gacha. Por si quiere saberlo —añadió rápidamente— también va a ocuparse de los más pequeños el viernes por la mañana. —Cuando hayamos terminado con el correo. quiero que lo dispongas todo para que me lleven a donde está mi mujer. pero les gusta estar aquí este día en que todos se reúnen en Melbury Hall. —Acompáñame. —Si. Sentaos y continuad con lo que estabais haciendo. que viene aquí los jueves por la tarde. corrección Cari 131 . —dijo pasmada. —He venido a verte. Va a hacer un gran esfuerzo para tener el placer de conocerle. Si esperas un minuto terminaré y… Traducción Rosanic. Lady Aytoun insistió en que se les siguiera enseñando a leer. está enfermo. —Podrías haber enviado a alguien a buscarme. milord? —preguntó Millicent. milord..—Milord. Son principalmente los hijos de los granjeros pero algunos viven en Melbury Hall.

la misma Millicent estaba sorprendida por su audacia. — ¿Le cortaron la pata? —No. Intentó recobrar la compostura volviéndose hacia los alumnos. Lyon miró primero a Moisés y luego a su esposa. La idea se le ocurrió de repente. milord. —Mejor. — ¿Por donde íbamos? —pregunto a toda la clase. excepto Moisés que no apartaba los ojos de Lyon. Moisés seguía de pie. milord —respondió ella con una sonrisa mientras Moisés se sentaba por fin. Moisés miraba fijamente las piernas de su señor. pero comprendo que debes asumir tus responsabilidades. A mi tampoco me las cortaron. Prometo no molestar. Él les dio una breve orden a los lacayos y Millicent se apresuró a hacerle un sitio al lado de Moisés. Era evidente que estaba lleno de temor y no tenía compañero. Ella sintió como desaparecía el nudo que se le había formado en la garganta. —Estaría encantado. —Todo irá bien —le tranquilizó. Millicent les entregó una Biblia para cada dos personas y les pidió que leyeran tres líneas cada uno en voz alta. corrección Cari 132 . —Me dijeron que tu perro estaba herido. ¿Cómo se encuentra? —Mejor. milord. Traducción Rosanic. A un gesto de ella todos se sentaron. Casi podía notar el gusto salado de las lágrimas en su boca. —Antes de que empecemos a leer —declaró Lyon— me gustaría que me contaras de que va esto. Apenas se hubo instalado cuando Lyon se dirigió al antiguo esclavo. Si la maestra no tiene inconveniente… —Ninguno. No podía encontrar ninguna razón válida para negarse. Millicent se quedó boquiabierta durante un segundo. De modo que continúa. Lyon no iba a dejar nunca de sorprenderla. Echo de menos tu compañía. El hombre estaba tan aturdido como ella. Algunos mascullaron que la lección de escritura ya había terminado y que le tocaba el turno a la lectura. y sin pararse a considerarla dijo: —Lord Aytoun ¿querría ser el compañero de Moisés? Se hizo un silencio total en la estancia. —Como quieras. me limitaré a quedarme aquí.— ¡No! Prefiero ver como les enseñas.

maldición! — ¿Dónde está lady Aytoun? —gruñó. Era evidente que John dudaba si proferir tal mentira. Lyon estaba en camisón. John se dirigió rápidamente hacia la puerta. Los habitantes de la casa formaban una verdadera familia y ella era como la reina. Había pasado un día estupendo estando cerca de ella. —Dile que es urgente. No había tenido tiempo de lamentar lo que había perdido. — ¡Espera! El otro se dio la vuelta. indeciso. pero que me duele mucho.Capitulo 20 — ¿Necesita usted alguna otra cosa. Ohenewaa había acudido en su acostumbrada visita vespertina y luego se había ido. Traducción Rosanic. hacía meses que no se había encontrado tan bien. corrección Cari 133 . llamar a un médico o cualquier otra cosa. milord? Las cortinas estaban echadas y habían apagado todas las velas excepto la de la mesilla de noche. —Ve a buscarla. de recrearse en su precaria salud. Quería que ella estuviera a su alcance cuando llegara a ver que le había pasado. No recordaba haber deseado nunca nada con tanta intensidad como ver a Millicent en ese preciso momento. John estaba apunto de retirarse también y ya nadie le molestaría hasta el día siguiente. milord? Caer sobre ese brazo… — ¡Fuera. ¡Maldición. pedazo de tonto! Cuando el lacayo se hubo ido. —Lo ignoro. Que me has vuelto a meter en la cama. — ¿Milord? —Ve a buscarla y dile que necesito verla. milord. ya que solo había deseado tocarla. Encima del brazo malo. — ¿Y si le digo que se ha cortado usted la mano o que se ha quemado como la otra vez. Y deja de preocuparte. Seguro que está durmiendo. milord. arréglatelas para que nadie se mueva. El lacayo se rascó la cabeza. Que… que me he caído. Subió la almohada. También era la primera vez en muchos meses que se sentía casi normal. Lyon se desplazó hasta el borde de la cama. —Podría pedirle a Gibbs que se encargue de hacerlo. Y eso es lo que pensaba hacer inmediatamente aunque para eso tuviera que tenderle una trampa. Asumo toda las consecuencias… ¡Espera! Sean cuales sean las órdenes. preocupándose por el bienestar de todos. Si… —Haz lo que te he dicho.

Oyó su voz llena de angustia acercándose por el pasillo y se apresuró a esconder el brazo derecho bajo las sábanas. La puerta se abrió de golpe y ella se precipitó a la cabecera de la cama con el pelo suelto. — ¡Enciende las velas! —Le ordenó a John que se había detenido en el umbral de la puerta— Dile a Ohenewaa que venga de inmediato y envía a Gibbs a buscar a un médico a Saint Albans. Se inclinó sobre Lyon y levantó la sábana con precaución. — ¿Te duele mucho? Él la agarró por la cintura con el brazo sano para atraerla hacia sí. —Puedes irte, John. Dile a todo el mundo que no necesito nada. El lacayo obedeció en seguida. — ¿Cómo puedes decir eso cuando es posible que te hayas roto algo? Sin esperar respuesta le levantó la manga para examinarle el brazo. — ¿Dónde te duele? —En ningún sitio —confesó él contemplándola. Ella se había puesto apresuradamente una bata por encima del camisón sin perder el tiempo en anudarse el cinturón. Lyon le acarició la espalda. —No veo nada —dijo ella volviéndose hacia la puerta—. ¿Dónde se ha metido Ohenewaa? —No va a venir. — ¿Qué quieres decir? Intentó liberarse pero Lyon la tenía firmemente sujeta. —Le ordené a John que no la llamara, ni a ella ni a nadie más. Ella recordó lo que acababa de decirle al lacayo y volvió a prestarle atención. Sus enormes ojos grises parecían casi plateados, sus labios llenos eran tentadores, y él se moría de ganas de probarlos. — ¿Por qué? —preguntó ella con voz débil. —Porque lo único que me duele en este momento solo tú puedes remediarlo. — ¿Te has caído? —No. Ella posó las manos sobre la almohada y le miró a los ojos. —Me has tendido una trampa. —Me confieso culpable. Tenía ganas de ver a mi esposa. —Hemos estado juntos todo el día. —Te necesitaba —dijo él suavemente. —Si hubieras enviado a alguien a buscarme hubiera venido. —Estoy seguro de ello, pero mañana y con treinta y seis personas a nuestro alrededor. —Treinta y seis no, solo una. —Esa es una de más —replicó él acariciándole el pelo—. Debo decirte que no me gusta que estés lejos de mi cama. — ¿De verdad?
Traducción Rosanic, corrección Cari 134

Le temblaba la voz y no era capaz de apartar los ojos de la boca de Lyon. —Te echaba de menos —susurró él cuando ella se movió un poco rozándole con sus senos—. Te necesito, necesito tu risa y esto… La atrajo hacia él hasta que sus respiraciones se confundieron. — ¿Esto? —Esto. Ella cerró los ojos y él jugueteó con su boca, siguiendo el contorno de sus labios. —También echo de menos otras cosas cuando no estás cerca de mí. — ¿Cuáles? Los corazones de ambos latían rápidamente, al unísono. —Tu cuerpo encantador. Ella estaba perdiendo terreno y no tardó en encontrarse tumbada a su lado. Entonces él aprovechó para profundizar el beso imitando los movimientos del amor que quería hacerle. La deseaba con locura, quería hacerla suya. Millicent le cogió el rostro entre las manos con un pequeño gemido y le devolvió el beso con la misma pasión. Lyon se fue volviendo cada vez más exigente; le acarició los senos y ella notó como se hinchaban bajo la tela del camisón. Él gruñó, frustrado. —Hazme el amor, Millicent —gimió. Ella le miró a los ojos. —Yo… yo no… —Te diré lo que tienes que hacer. Ayúdame —susurró sin dejar de acariciarla—. La otra noche empecé pero no terminé. Espero no haberte hecho daño. Si ambos estamos despiertos, seguro que todo irá mejor. Ella se incorporó un poco. — ¡Espera! —dijo él amargamente—. De acuerdo, como quieras. Estoy seguro de que cuando te casaste conmigo no pensabas en esto. ¿Qué mujer desearía tener un marido paralítico, que apenas es un hombre? Un hombre incapaz de hacerle el amor. No… no tengo derecho a imponerte un cuerpo mutilado que no puede adorarte como te mereces. Solo te suplico que te quedes. Me contentaré con eso. Y no exigiré nada de… —Me encantan tus exigencias. Le obligó a tumbarse sobre la almohada y le besó, súbitamente enardecida. — ¿Qué tengo que hacer? —preguntó en un murmullo. La inocente pregunta le llegó al corazón. —Quítate la bata y el camisón. Millicent se puso de rodillas y obedeció temblando. Él contuvo la respiración cuando ella se soltó los botones delanteros del camisón. —Estoy muy asustada… —Yo también —aseguró él muy suavemente. Le deslizó la tela por los hombros y ella no protestó.
Traducción Rosanic, corrección Cari 135

¡Era perfecta! Admiró su piel bajo la dorada luz y los redondos senos cuyos rígidos pezones acarició. —Eres un verdadero tesoro. Un exquisito y magnífico tesoro. Quiero sentirte contra mí. — ¿Qué tengo que hacer ahora? —Quítame el camisón —contestó él sentándose, con la voz ronca de deseo. Ella le levantó el camisón por la espalda sin atreverse a ir más lejos. Él le acarició el muslo y deslizó la mano entre sus piernas, pero ella las cerró de inmediato, tensa. —No tengas miedo —murmuró él incorporándose lo suficiente para tomar un pezón en la boca. Ella gimió mientras el jugueteaba con el vello que había entre sus muslos. —Entrégate a mi, Millicent. Ella por fin se relajó con un suspiro, y él penetró en su intimidad. No tardó en sentir como se estremecía con sus caricias y siguió y siguió hasta que ella gritó su nombre con un sollozo de placer. Se derrumbó sobre él, tapándole la cara con el pelo y aprisionando su mano. Cuando los espasmo remitieron, Lyon sonrió. Nunca había disfrutado más proporcionándole placer a una mujer. Desde luego, siempre había pensado en sus compañeras de cama, pero nunca hasta ese punto. Era una experiencia completamente nueva y enriquecedora. Mientras esa idea le cruzaba por la cabeza, ella movió una rodilla y él se colocó debajo de su cuerpo. —Tómame en tu interior. La mano de Millicent se desplazó lentamente entre sus cuerpos y, cuando ella cogió su virilidad, él cerró los ojos emitiendo un gemido. Le guió hasta su interior. —Ahora Millicent. Sus miradas se unieron al mismo tiempo que sus cuerpos. Lyon no se atrevía a moverse por temor a perder el control. Creyó que nunca volvería a experimentar esas sensaciones. El placer del sexo de ella aprisionando el suyo era increíble. Había vuelto a la vida y había sido gracias a Millicent. —Eres tan hermosa… Ella le contestó con una solitaria lágrima que rodó por su mejilla cayendo en la boca de él. La degustó y luego la besó, dominado por la pasión. Enterró los dedos entre sus cabellos. Cuando levantó el torso, él estuvo a punto de gritar de frustración. Ya estaba asqueada por su incapacidad para hacerle el amor, pensó. Sin embargo, en su rostro solo podía ver sorpresa y pasión. La oleada de ternura que le invadió estuvo a punto de ahogarle. Tumbado bajo su
Traducción Rosanic, corrección Cari 136

cuerpo, la vio tomar su rostro entre las manos para besarle los ojos, los labios y la barba. Luego empezó a moverse, tímidamente al principio. La mano de Lyon se crispó sobre sus caderas para animarla. Estaba claro que no era una experta en el amor. Simplemente, seguía su instinto y el ritmo que le imponía su propio cuerpo. Sus bocas volvieron a unirse y Lyon la dejó llevar la batuta. La presión se acentuaba cada vez más, la sangre resonaba en sus oídos; pero no quería abandonarse al orgasmo. No obtendría un verdadero placer si ella no lo obtenía también. Millicent aceleró el ritmo, sus mejillas enrojecieron… —Lyon —susurró contra sus labios—. Nunca… nunca he sentido… algo así. Él deslizó la mano entre ellos y, en cuanto la tocó, ella se estremeció con un grito. También Lyon había alcanzado el punto de no retorno y explotó violentamente en medio de una lluvia de fuegos artificiales. Los sonidos que salían del dormitorio eran muy explícitos: gemido de mujer y gruñidos de hombre. Violet se apoyó en la pared con la mano temblorosa y se acercó de puntillas a la puerta cerrada. Ya no sentía ni las manos ni los pies, ni el peso de la cesta que llevaba desde que había salido de Melbury Hall. Con total desprecio por sus principios y lo que le decía la voz de la razón, había ido hasta allí. Y ahora estaba asqueada delante de la puerta. Rogó que Ned hubiera salido y que fuera otro el que estuviera usando la habitación. Al no verle en la cena de los criados se había dicho que él se alegraría de que le llevara la cena a la posada. Pero ahora deseaba que no estuviera allí. Los sonidos subieron de volumen y la cadencia aumentó. — ¡Neddy! —Gritó una voz de mujer— ¡Oh Dios, Neddy! Violet tuvo un desvanecimiento y el contenido de la cesta se desparramó en el suelo a sus pies. Luego la sangre empezó a circular nuevamente por sus venas y llamó con fuerza a la puerta. Oyó un juramento ahogado y, un segundo después, Ned llenaba el umbral de la puerta con su elevada estatura. — ¡Joder! ¿Qué quieres? Tenía el torso desnudo y el pantalón abierto sobre sus caderas no ocultaba demasiado. Estaba loco de cólera, pero a ella le dio igual. —Te he traído la cena. Él bajó la mirada y le dio una patada a la cesta que estaba en el suelo. —Ya he cenado. ¡Lárgate! — ¿Quién está en tu habitación? — ¿A ti que te importa?
Traducción Rosanic, corrección Cari 137

No volverás a encontrar trabajo en los alrededores… Ned levantó el puño y ella se protegió el rostro. Ned la dejó entrar. solo tienes que esperar a que te toque el turno! Ella se levantó para hacerle frente. ahogándose con las lágrimas— ¿Cómo te atreves? Él la dominaba con toda su estatura. Le cedieron las rodillas y se desplomó tapándose la boca con la mano. Traducción Rosanic. incluso hasta Saint Albans porque quisiste. Solo eres un perro vicioso y como tal serás tratado. golfa! ¿Con que derecho vienes aquí a montarme una escena? —Con el que me da ser tu amante. corrección Cari 138 . Me seguiste por todas partes. Hacía semanas que soñaba con que él le pidiera que se casaran. con los ojos ardiendo a causa de las lágrimas. —Cambiarás de idea cuando lady Aytoun se entere de que me has seducido y me has golpeado. Se limpió el labio ensangrentado con el dorso de la mano. Y ahora te comportas como una perra en celo porque ves que estoy con otra. dejó caer de nuevo el brazo. — ¿Pero quien te crees que eres? Ella no vio venir el golpe y se encontró de repente pegada a la pared. — ¡Sal de aquí! —gritó pasando por delante de Ned y yendo a sacudir a la joven que estaba hecha una bola bajo las mantas— ¡Fuera.— ¿Quién está ahí? —insistió ella empujando la puerta con todas sus fuerzas. Pero con una expresión de maldad. También le diré que me violaste y te pondrá de patitas en la puerta. Te abriste de piernas de buena gana y deseabas hacerlo desde la primera vez que me viste. —Me… me has pegado —balbuceó con incredulidad. era en lo único que pensaba. Una mujer del pueblo. al igual que la camisa y las botas de Ned. estaba desparramada por el suelo. El derecho que tiene una mujer a la que tú deshonraste y desfloraste mintiendo. Con una maliciosa sonrisa. Me hiciste creer que tus intenciones eran honestas… — ¿Desflorado? ¿Intenciones honestas? —Se burló él— ¿Es eso lo que has aprendido en los libros? Son palabras muy importantes para que las use alguien como tú. No podrás volver al pueblo. medio atontada. pedazo de zorra! ¡Puta! Ned la sujetó por el hombro. Su ropa. tapada con la sábana. ¡Muy bien. —Yo era virgen y tú me poseíste. El puñal de los celos la golpeó con la fuerza de un látigo. la miraba con asombro. Violet no podía apartar de su mente la imagen de ella y Ned haciendo el amor en esa misma cama. — ¡Te lo merecías.

—Entiendo lo que quieres decir. permitiendo que sus dedos recorrieran el borde del camisón que seguía enroscado a la altura de sus caderas. en toda mi vida. A Millicent esas palabras le supieron a gloria. Solo quiero conocer mejor a mi esposa. —Lo sé. La empujó con tanta fuerza que la mandó al suelo del pasillo. Traducción Rosanic. Ha sido como si fuera la primera vez. —Estaba pensando que nada. —No te estoy exigiendo nada. — ¿Cortejarte yo? —Se carcajeó él empujándola con violencia hacia la puerta— Este es todo el cortejo que obtendrás de mi a partir de hoy. —Soy demasiado puritano. — ¿Qué pasa? Los ojos azules de él desbordaban ternura. Nunca en mi vida… — ¿Me hablarás algún día de tu vida? —la interrumpió él. Es imposible que me cortejaras estando casado.— ¿Y crees que toda esa gente. acurrucada contra él. Se sentía feliz y. pedazo de estúpida. —Estás mintiendo —murmuró—. —Al final no te he quitado esto —observó señalando su camisón. Sal de aquí porque tengo a una muchacha que me está esperando y ella si que sabe lo que es un hombre. —Esos años han dejado de existir para mí. no tenía ningún deseo de moverse. Lyon le estaba acariciando la espalda cuando ella notó que le retumbaba el pecho con la risa. corrección Cari 139 . Ella se echó a reír. Le apoyó la mano en el pecho. —Pero tengo calor. ha sido ni siquiera parecido a lo que acabamos de experimentar. Has venido tu solita como la puta que eres. Intentó apartarse pero Lyon la retuvo por la cintura. Te advierto que no cuentes nada de esto en Melbury o te arrepentirás. — ¡Y no vuelvas nunca más o conseguirás algo más que un labio partido! Le cerró la puerta en las narices. Ella ni siquiera soportaba pensar en ello. aunque todavía estuvieran unidos. Ahora ya puedes quitármelo. Levantó la cabeza. Millicent. Continuó vociferando pero Violet ya no le escuchaba. incluida tu maravillosa lady Aytoun van a prestar oídos sin preguntarte que viniste a hacer esta noche a mi casa? ¿Por qué te acostaste con un hombre casado? Yo no te he obligado a venir. Millicent estaba degustando el sabor salado del cuello de Lyon. —He podido comprobar hasta que punto —bromeó. Ahogó un sollozo. Se había quedado en lo de “hombre casado”.

—No son acusaciones. Traducción Rosanic. — ¿Cuándo fue la última vez que habló usted con el doctor Parker? — preguntó ella. milady. y he creído que tenía la obligación de contárselo. He pensado mucho en la seriedad del problema y también en la fuente. —De acuerdo. se tumbó encima de él y le levantó un hombro y luego el otro para que el camisón se deslizara sobre su torso. la cual abandonó rápidamente la estancia. —Después —gruñó él apartándole la mano para poder acariciarla como quería. Antes de que pudiera hacer lo mismo con el izquierdo.— ¿Es un reto? —Te he visto las intenciones —la provocó él. Ella sintió que renacía su deseo. —Ya casi lo eh conseguido. Y ahora. y he decidido que debía decírselo por el bien de lord Aytoun. Capitulo 21 —Está usted haciendo acusaciones muy graves —le dijo secamente la condesa viuda al médico. sin embargo impidió que la mano de Lyon fuera más lejos. corrección Cari 140 . Fingiendo enfado se puso a horcajadas sobre él y liberó su brazo derecho. Le estaba acariciando los pechos y la curva del vientre. — ¿Sin escrúpulos? El doctor Tate le hizo una seña a su ayudante para que se fuera junto con su maletín y la viuda aprovechó para murmurar unas palabras al oído de una de sus doncellas. —Primero tengo que terminar de desnudarte. —Pero no del todo. — ¿De verdad? El contacto del sexo de él entre sus piernas la hacía arder. aquí estoy intentando decidir cual sería la mejor manera para convencerte de que volviéramos a hacer el amor. este se apartó por si mismo. —Eres milagrosa. Le deshizo los lazos del cuello y levantó la tela tanto como pudo. tan solo una información que ha llegado a mis oídos. No podemos permitir que Su Señoría sea victima de personas sin escrúpulos. el doctor Parker. — ¿Por qué? —Hace un mes en lo único que pensaba era en acabar con mi vida.

Incluso los detectives de Bow Street. milady. — ¿Quién lo sospecha? —La familia de ese hombre. Beatriz le pidió a un criado que le colocara bien los cojines y luego volvió a dirigir la atención al médico. —Perdón. —En resumen. —La información se refiere a una esclava que vive en la misma casa que lord Aytoun… —Su información es falsa —le cortó la anciana—. señor. — ¿Y ha sido capaz de emitir un diagnóstico así sin ir ni una sola vez a Melbury Hall? —Un buen médico ve más allá de las apariencias cuando se trata de sus pacientes. Lo que en principio se consideró como una muerte natural pudo ser debida al veneno. y en su condición de esclava. Para ser completamente honesto. ¿Qué mas da que sea acusada oficialmente o no? —La diferencia son las acusaciones falsas —contestó tranquilamente el abogado—. A su edad. — ¿Podría usted resumir en pocas palabras lo que me acaba de decir a mí. —Aunque lo hicieran. ¿Es así? Traducción Rosanic. Las palabras “poción diabólica” implican que está usted añadiendo brujería al delito de asesinato. Llamaron a la puerta y entró sir Richard. —Milady. Si el doctor Dombey murió por culpa de las diabólicas pociones que le administró esa esclava. — ¿Y que fue exactamente lo que le dijo sobre el estado de salud de mi hijo? El médico enderezó los hombros. corrección Cari 141 . Sin los cuidados apropiados y las visitas regulares de un médico cualificado. cree que la vida de lord Aytoun corre un grave peligro. estoy seguro de que sir Richard se lo podrá confirmar. ese tipo de cosas llevan su tiempo. no tiene ni idea.—Hace dos días. —Estaba muy preocupado. Por las autoridades. La mujer a la que se refiere ya no es una esclava si no una persona libre. señor. El médico se volvió hacia Maitland buscando su apoyo. supongo —respondió el médico secándose las manos en los pantalones—. milady… Me llegaron alarmantes noticias sobre ella. ya ha sufrido bastante sin necesidad de que nadie la calumnie. Se sospecha que asesinó al médico al que sirvió durante años. milady. —Piense en la gravedad del asunto. teme que de un momento a otro vaya usted a recibir una triste noticia. si hicieran una investigación… —Que no es el caso —cortó lady Aytoun. para que lo sepa sir Richard? Tate se inclinó con rigidez.

la condesa viuda se dio cuenta de que algo no iba bien. al lado de la ventana. Sir Richard volvió a entrar después de dar un discreto golpe a la puerta. Y ahora. — ¡No me diga que se ha creído todas esas tonterías! Él negó con la cabeza a modo de respuesta. Maitland. —Cierto. Si ha engañado a su nuera. le han asignado la mejor habitación de invitados. solo para que la vieja esclava tenga libertad de acción. —Al contrario. Parece que. Hay gente en el pueblo cercano a Melbury Hall que dicen que la mujer es una gran curandera. —¿De Lyon? Traducción Rosanic. se permitió tener esperanzas de que todo se arreglara para su hijo. Acompáñele. cosa que sabemos que es frecuente en las islas. si… — ¡Basta! —Gritó la condesa viuda— Es obvio que está usted aquí por algún tipo de lealtad con sus compañeros de profesión. Millicent le estaba haciendo mucho bien. corrección Cari 142 . —Entonces no se quede parado ahí como una estatua. La condesa despidió a las doncellas con un gesto de impaciencia y se puso a mirar por la ventana con expresión sombría. milady. Demasiado quizá. murmuró unas vagas disculpas y retrocedió hasta la puerta. No quería creer ni una palabra de toda esa sarta de estupideces. — ¿Ahora está usted acusando a lady Aytoun? —preguntó sir Richard. —Esta mañana he recibido una carta de su hijo. doctor Tate.—Lo único que quiero decir es que si se piensa en la más que probable posibilidad de que esa mujer asesinara a su amo. Por primera vez desde hacía meses. desde que llegó a la casa. —Llevo ya algún tiempo siendo su médico. —Mi hijo no está entre las “garras” de esa mujer. Pero para ser completamente franca. También se la ha visto en la farmacia de Saint Albans. —Milady… —Seguro que yo misma encajo en esa descripción. Todos los informes que le llegaban de Melbury Hall indicaban que el estado de salud de Lyon estaba mejorando. Él se sentó en el sillón de siempre. milady. Al ver sus hombros encorvados. más que por lealtad a mi familia. señor. la condesa viuda debería sacar rápidamente a su hijo de las garras de esa mujer antes de que vuelva a hacerlo. —Me limito a repetir lo que me han dicho —se defendió Tate—. le sugiero que se marche antes de que me enfade de verdad. no creo en los rumores que lanzan los canallas y tampoco sospecho que todas las ancianas de ojos penetrantes sean brujas. señor. amigo mío. Su nuera le ha prohibido al doctor Parker que vaya a Melbury Hall. Aparentemente. Dígame que es lo que le preocupa. Derrotado.

sir Richard. —Como quiera. Tendré la excusa de llevarle a lord Aytoun lo que me ha pedido. —No es necesario que se moleste. Además. La respuesta de la anciana no se hizo esperar. De ese modo podré comprobar su mejoría y veré si hay algo extraño. ¿Qué es lo que le molesta entonces? —Antes de que escuchara las acusaciones de Tate no me molestaba nada.—De Lyon. pide que se le envíe algo de la herencia Aytoun a Melbury Hall. esto nos permitirá abandonar esta siniestra ciudad. milady — sugirió Maitland—. suponiendo que tenga. Haga todos los preparativos necesarios. permítame que la acompañe. —La urgencia del problema no nos permite esperar a que esté usted lo bastante bien para… —Iré esta misma semana. — ¿Y? Son suyas de modo que puede hacer lo que quiera con ellas. —Al menos. corrección Cari 143 . Pero pensándolo mejor… — ¡Suéltalo de una vez! —Su Señoría. milady… —Nada de discusiones. —Pero usted no se encuentra… — ¿Quién lo dice? Millicent me invitó hace tiempo y acepté ir a visitarla cualquier día. —También me pide que contrate un ayuda de cámara porque Gibbs ha sido nombrado administrador de la propiedad. Pero me parece que el mejor modo de forjarnos una opinión es que me acerque a comprobarlo por mi mismo. Traducción Rosanic. — ¡Estupendo! Ya es hora de que ese enorme escocés utilice un poco su cerebro. — ¿Qué es lo que quiere exactamente? —Habla de las joyas que están aquí. milady. sir Richard. —Señal de que se encuentra mejor. Es la primera vez que le escribe desde su matrimonio ¿no? —En efecto. Iré yo. La única diferencia es que no vamos a tener tiempo de avisarla. —A lo mejor no deberíamos tomarnos todo esto a la ligera. No olvido el hecho de que los médicos siempre se apresuran a dar noticias alarmantes. La mejoría que se ha producido en Lyon es notoria. —Pero. — ¡Esa es una excelente noticia! Y una prueba más de que esos idiotas no saben lo que dicen. La única persona que puede poner punto final a toda esa cantidad de estupideces soy yo. en la carta. en Londres.

Deseaba quedarse en Melbury Hall pero temía el momento en el que la echarían de allí. dedal e hilo y empezó a trabajar. —Seguro que Moisés ya está allí… Violet ya se había ido y se estaba poniendo el chal sobre la cabeza. no es nada. Eso es lo Traducción Rosanic. para lamerle las manos antes de volver a tumbarse en la paja. Entra. Pero mientras se dirigía hacia los establos se dio cuenta de que aunque hubiera sido engañada llevaba la señal de su vergüenza marcada en la cara. Al parecer. Violet. Pensé que si esperaba uno o dos días. me reuniré contigo después. ¿Cómo había podido echar a perder su vida en tan poco tiempo? Las dos jóvenes bajaron juntas. Bess. La pequeña estancia era luminosa. pero es posible que se lo hubiera merecido… ¡Ned! Se corrigió. Se tragó las lágrimas con el corazón en un puño. corrección Cari 144 . El perro de Moisés. No tenía ningún derecho a golpearla. iré yo al establo en tu lugar. — ¿Entonces porque me has pedido que fuera yo a ayudar a lady Aytoun a vestirse esta mañana? —Me sentía como una tonta y ya sabes como es —contestó Violet poniéndose un poco más de polvos blancos encima del morado—. Solo había dos mozos trabajando en silencio dentro del establo. vino dando saltitos con su pata rota sólidamente entablillada. Le dio una arcada al pensar que el mundo era muy injusto. —Vamos. ni siquiera has desayunado. pero en el umbral de la puerta de la sala donde desayunaban los criados. Violet negó con la cabeza dirigiéndose hacia la salida. Hasta ahora no se había dado cuenta de la horrible manera en que la había tratado Ned. al menos eso es lo que habían oído decir varios criados. buscando una excusa para no entrar. Violet sacó aguja.—He chocado contra el quicio de la puerta —le explicó Violet a la compañera que le miraba el cardenal de feo aspecto que tenía en la comisura de la boca—. estaba depositada en un tonel al lado de la cama. —Tengo que ir al establo. De verdad. —Tengo que ir a ver como está el perro de Moisés y prometí ocuparme de que estuviera cómodo. Violet se detuvo. Había sido maltratada. efectivamente Ned estaba casado. Siempre se preocupa por todo. la ropa estaba ordenada y la pila de ropa que había que repasar. no empezaría a decirme que tuviera más cuidado y todo eso. limpia. Esa mañana estaba ya resignada. A decir verdad. Violet había visto contusiones peores que las suyas en el rostro de su señora en los tiempos de su primer matrimonio y sabía que lady Aytoun no se dejaría engañar con el cuento de la puerta. Ella cruzó el espacio para ir hasta la habitación contigua que era la que le habían asignado a Moisés.

—… se ocuparan de los anexos y de la restauración de la escuela. La mujer del pastor estaba hablando mientras la mente de Millicent estaba en otro sitio. antes de que llegaran los invitados. —Los condes de Stanmore creen que ya es hora. ¿Quién Violet? Ella agachó la cabeza. Le mataré. Debería haber sospechado que Bess no iba a mantener la boca cerrada. No tardaron en entrar Amina y Jonah seguidos de Moisés. Lyon se reunió con Millicent en el comedor de los criados donde ella estaba dando la lección a los niños. —No quiero que mates a nadie por mí. Estás aquí y ya me encuentro mejor. Las lágrimas le caían por las mejillas. corrección Cari 145 . Su vida había cambiado. —Violet esta herida —dijo arrodillándose ante ella para apartarle el chal —. teniendo en cuenta el crecimiento que esta experimentando Knebworth. Esa mañana. Las mujeres lo bastante locas como para entregarse a un hombre sin pensar en las consecuencias. El pequeño grupo se había mostrado inquieto y ruidoso y ella paciente y animosa. Gracias a Millicent nadie lloriqueaba por el sufrimiento pasado y lo que hubiera podido ser. ¿Cómo había podido parecerle insulsa? Cada vez que la miraba descubría un nuevo aspecto de su belleza. Lyon hizo un gesto con la cabeza al reverendo sin haber escuchado nada de lo que el otro le decía. En Melbury Hall las alegrías eran sencillas.que les sucedía a las mujeres como ella. pero Moisés parecía hervir de ira. —Nadie hace daño a Violet. Admiró su rostro radiante. Y aunque sea algo sin Traducción Rosanic. como si debajo de cada capa que la protegía apareciera una mujer diferente. Ahora sé que estoy bien aquí. Amina le traía un plato de sopa y Jonah una taza de madera. Se concentró en el perfil de su esposa. sentada al lado de la ventana en compañía de la señora Trimble. Estaba a años luz de la visión que tenía Emma sobre Baronsford. Sacudió la cabeza. Todo había cambiado. Ambos parecían preocupados. Se oyeron voces en el establo y se tapó más la cara con el chal. Moisés. Había creado un oasis de paz donde todos trabajaban y progresaban contentos. Él tampoco quería revivir el pasado. Se preguntó si estaría pensando en lo mismo que él llevaba haciendo desde por la mañana… en su noche de amor. Ella agarró el enorme puño de Moisés entre sus manos y sacudió la cabeza. pero él se la volvió a levantar cogiéndola suavemente por la barbilla. la vida era sencilla. Desde que se habían casado estaba cambiando a ojos vista.

Lyon recordó que también había tenido esa mirada de dolor durante la última visita del pastor. lord Stanmore y yo somos contrarios a la esclavitud y Wentworth nos consideraba sus enemigos. milord. — ¿Cómo murió? El reverendo vaciló un poco. el papel que había desempeñado Cunningham en su vida. milord… Se hizo un pesado silencio. Y también era escocés. —Cuénteme lo que sepa. Parecía evidente que Millicent no había amado a su primer marido. Lyon quiso convencerse a si mismo de que se trataba de simple curiosidad y no de celos lo que le incitó a continuar. Todavía tengo mucho que saber sobre mi nueva casa y mis nuevos vecinos. después de echar un rápido vistazo a Millicent. Algún día. ¿Sería por el mismo motivo? Ella se levantó de repente y se acercó a la ventana. le contaré toda la historia. pero quería saber fuera como fuera. —Los que lo presenciaron —dijo tranquilamente el reverendo— vieron a Wentworth disparar a Cunningham.precedentes llamar “Cunningham” a la escuela. se miró las manos. cuando me haga usted el honor de venir a visitarme a Knebworth. —De un disparo de fusil. — ¿Si? ¿Un accidente de caza? —No creo. Intentaré convencer a mi esposa para que me lleve. Cunningham. Pero lo que se esconde tras esa desgracia es demasiado triste para hablar de ello en una tarde tan hermosa como esta. ¿Cuándo murió? —Hace año y medio. Traducción Rosanic. Trimble se aclaró la garganta y. —Yo no estaba presente cuando sucedió. milord. milord. Una excelente idea. — ¿Entonces se trató de un asesinato? —insistió Lyon. El desgraciado episodio se produjo por una diferencia de opinión entre ambos sobre la manera en que se trataba a los negros en Melbury Hall. Millicent. Lyon deseaba entender. descompuesta. empezó a explicar: —Fue un altercado en el cual Cunningham murió en el bosque de Melbury Hall. —Debía ser aproximadamente de su edad. corrección Cari 146 . —Tengo entendido que era joven. —Por supuesto. a ellos les parece que será como rendirle un homenaje a su memoria. — ¿Un duelo? —No. —A principios de la semana que viene —prometió—.

espero lo mismo por tu parte. Nos lanzamos ambos a este matrimonio sin saber prácticamente nada el uno del otro. — ¿Aunque te afecte directamente? —Si —contestó ella decidida a ir hasta el final—. Después de la ceremonia me pusieron en tus manos. Ese hombre no era Wentworth. — ¿Me contestarías? — ¡Por supuesto! — ¿Puedo preguntar cualquier cosa? —la desafió él con sus ojos azules más penetrantes que nunca. — ¿Cómo puedo arrepentirme de la mejor noche de mi vida? Él la miró durante lo que pareció una eternidad y luego extendió una mano hacia ella. corrección Cari 147 . —Lo que quieras —le aseguró. Por supuesto. Y creo que no me equivoco al decir que los dos queremos que esta vez hayamos acertado. Seguramente conseguiste las respuestas a todas tus preguntas. pero ni tú ni yo sabíamos en lo que nos estábamos metiendo. Él la sentó sobre sus rodillas y Millicent le rodeó el cuello con los brazos. —Si quieres saber cosas de Knebworth me encantará contártelas. Ella se negó a morder el anzuelo. —Creo que ya lo sabes todo sobre mí. Y a pesar de eso las circunstancias han cambiado tanto desde el primer día… La apretó más contra él. No se trataba de acusaciones ni de falta de confianza. —Lo siento si crees que he ido demasiado lejos. Ella no lo dudó ni un segundo. pero no hay nada en nuestra relación que haya seguido los cauces normales. —“Mucho tiempo” fueron menos de dos horas. Traducción Rosanic. Y ¿Cómo hubiera podido encontrar respuestas cuando ni siquiera sabía en que iba a consistir nuestro… compromiso? ¿Cómo hubiera podido hacer las preguntas adecuadas? — ¿Te arrepientes de lo de esta noche? Millicent se volvió y la vulnerabilidad que leyó en el rostro de Lyon le abrió los ojos. lo único que quería era conocerla mejor. es conmigo con quien debes hablar. —Ven aquí —dijo con voz temblorosa. Y si crees que te estamos escondiendo algo. Gibbs me ha comentado que el día de nuestra boda pasaste mucho tiempo hablando con mi madre.—No tenías derecho a hacerle tantas preguntas al vicario —le dijo Millicent ligeramente irritada después de haber acompañado a los invitados a su carruaje. Se apoyó en la puerta. —Ambos hemos estado casados antes. La falta de confianza fue lo que amargó su matrimonio con Wentworth. sin embargo tampoco quería que el pasado se interpusiera entre ellos.

Estoy divagando. Se negaba a pensar que su unión podía no durar demasiado. Lo que has conseguido se refleja en los ojos de todos sus habitantes. Tú no me has hecho ninguna pregunta pero yo te estoy dando explicaciones. —Si Gibbs no hubiera llegado a tiempo también hubieras descubierto otra cosa… — ¿Qué? Con los ojos llenos de malicia. —Y ahora lo estoy haciendo de nuevo. Soltó un botón y pasó a ocuparse de otro. —Eso también está olvidado —respondió el sonriendo—. Pronto cumpliré treinta años y no hay nada en mi vida de lo que pueda estar orgullosa. No quería hablar de mi pasado porque es una larga serie de desdichas y trágicos acontecimientos. Me convencí a mi mismo de que los fantasmas eran reales y reaccioné ferozmente cuando esas sombras hubieran podido ser aclaradas con facilidad. — ¿Mientras tu larga lengua me lanzaba insultos? —le provocó ella. un tesoro. Suspiró. le cogió la mano y la posó sobre su evidente excitación. Deseada. —Ese día. La besó con una pasión que no dejaba ninguna duda sobre su sinceridad. corrección Cari 148 . — ¡Estás equivocada! Basta con ver Melbury Hall tal como está ahora. Después de mucho pensarlo he llegado a la conclusión de que la fuente de los problemas fue mi falta de confianza.Millicent asintió contra su cuello. —No estás divagando —replicó Millicent incorporándose para mirarle a los ojos—. —Lo que la condesa viuda seguramente no te dijo sobre mi matrimonio es que no era tan idílico como ella hubiera deseado. — ¿Sabes la suerte que tengo de ser tu marido? Millicent no pudo contener las lágrimas. —Y tu me estás devolviendo la salud —dijo él jugueteando con los botones de su recatado vestido— Has conseguido hacer que me olvide de mi temor a quedarme inválido para siempre. Me convertí en un maestro en no hacer preguntas y actuar a la menor sospecha. ¿Recuerdas el día de mi llegada a Melbury Hall? —Te habías caído del asiento del carruaje. Cuando miro hacia atrás solo veo fracasos. Eres una maravilla. —A tu lado me siento querida —susurró contra su boca—. No preguntaba pero esperaba que me lo confesaran. —Entonces fue cuando descubrí que tenías un carácter asqueroso. Traducción Rosanic. me obligaste a darme cuenta de que mi virilidad no estaba definitivamente muerta. con tus voluptuosas curvas pegadas a mi cuerpo. —Y tú intentaste levantarme.

—Me haces tener ideas lascivas. mi amor. Millicent hundió los dedos en su pelo. Lyon le abrió el corpiño dejando al descubierto el encaje de su camisa. obedientemente y el aprovechó para entretenerse con sus pechos. Sacó las piernas del vestido y se acercó lentamente a él. asintió sin pensarlo. No luches contra la pasión que está despertando en ti. —Toda entera. — ¿Quieres ser mis manos? Ahogándose en la magia de sus ojos azules. era tranquilizador estar en la semioscuridad del dormitorio donde sus defectos se difuminaban con la penumbra. corrección Cari 149 . Ella contuvo el aliento. Traducción Rosanic. que te desnudes y que vuelvas a mi lado? — ¿Desnudarme? —susurró ella. tocarte y besarte por todas partes antes de sumergirme en tu interior. Lyon dejó al descubierto un hombro y un seno. Ella se las quitó una a una. El último botón era el de la cintura. —Llevo soñando con esto toda la mañana —confesó él. Todavía no. — ¿Quieres hacer el amor aquí? — ¿No es lo bastante excitante para ti? Ella fue a echar el cerrojo a la puerta. —Tienes un pelo maravilloso. Cuando le acarició el vientre. —No ofrezcas resistencia —dijo él acariciándole los pechos—. Apoyó la espalda en la puerta. Ella obedeció con dedos temblorosos. pero al volverse le entraron escrúpulos. — ¿Por casualidad esas ideas te están diciendo que cierres la puerta con llave. aburrida y fea –murmuró ella—. Por fin los rizos quedaron libres cayendo sobre sus hombros y echó la cabeza hacia atrás. — ¡Eres tan hermosa! Se inclinó hacia ella y le pegó la tela contra la cintura mientras se apoderaba nuevamente de sus labios. Y estoy luchando contra algo en mi interior que quiere salir a la luz. Todavía era de día. Estoy demasiado incómoda por… —Ve aquí. Debajo de la camisa se podían notar sus pezones erguidos. —Ábrete el corpiño. —Termina de desabrocharte el vestido. Le temblaba todo el cuerpo y sin embargo él no la había tocado.Ella acarició la dureza que se notaba a través de la tela de los pantalones. Quítate las horquillas. Obedeció. El emitió un suspiro de placer. —Siempre me pareció que era vulgar. —Creo que no puedo ir más lejos. El cariñoso apelativo le reconfortó el corazón. Quiero contemplar ti bonito cuerpo. cualquiera podía pasar por delante de la ventana o llamar a la puerta… Y además.

El sonido de dos criados que pasaron por detrás de la puerta cerrada. Traducción Rosanic. Él acarició por fin su intimidad y ella gritó su nombre cuando el orgasmo se apoderó de su cuerpo. —Eres preciosa. —Pero si la señora Page viene a buscarme o si Gibbs te necesita… ¿Qué vamos a hacer? —Les diré que le estoy haciendo el amor a mi mujer y que se vayan al diablo. Bajo la tierna y admirada mirada de Lyon. en el preciso instante en el que subieron juntos al paraíso. introduciéndole profundamente en su interior. Millicent estaba más allá de todo pudor. Sería mejor que dejaras de preocuparte de los demás porque tengo la intención de probar las ventajas que ofrece el jardín. —Y probablemente sepan también lo que estamos haciendo ahora. —Quizá debiéramos esperar a que… —No esperaremos nada en absoluto. Él le cogió el rostro entre las manos y luego las hizo resbalar a lo largo de su cuerpo arrastrando la camisa hasta que no fue más que un montón a sus pies. se sentía efectivamente hermosa. les devolvió un poco a la realidad. Los ojos de Millicent se llenaron de lágrimas. corrección Cari 150 . Millicent. Millicent desabrochó la camisa de Lyon y siguió con las yemas de los dedos los contornos de su musculoso pecho. Ella le desabrochó los botones de los calzoncillos y se puso a horcajadas sobre él. Se puso de pie entre las piernas de Lyon. —Me parece que todo el mundo sabe ya lo que hemos estado haciendo esta noche. —Ahora hazme el amor. supo que no solo le amaba por la felicidad que le proporcionaba a su cuerpo. Entonces. Le deslizó la otra hombrera y se la volvió a sentar en las rodillas. el carruaje y cada una de las habitaciones de la casa… Ahora deja que te mire.

—Lo veré. los perros darán cuenta de su cuerpo en este apestoso canal. está noche no fallaré. Si no hubiera fracasado miserablemente en la subasta no estaríamos en esta situación. —Si. llenando el ambiente de efluvios a desperdicios y excrementos varios que Harry no quería ni siquiera imaginar. corrección Cari 151 . Londres no era Jamaica. Y si lo fastidia todo. el cual estaba sentado frente a él con el bastón entre las rodillas y una pistola en la mano. El hombre lanzó un vistazo al que le había contratado. Traducción Rosanic. efectivamente. señor.Capitulo 22 Cuando el coche se detuvo cerca de Fleet Bridge la peste que emanaba del canal les cortó la respiración. ya lo verá. pedazo de inútil. — ¿Lo ha entendido? —Estaba diciendo Hyde cada vez más furioso— La culpa es toda suya.

—Si. con el pelo cortado y sin barba. de lo contrario se va a morir de espanto al ver su nuevo aspecto. Su patrón tenía razón en lo que respectaba a Ned Cranch. ¿No deberíamos esperar un poco antes de… darles dinero a esos criminales. —Por lo menos. Allí encontrará a los hombres que necesita. corrección Cari 152 . —Ahora lárguese —ladró Hyde—. —Le ruego que me disculpe. No le pago para pensar. Suba por el camino hasta la señal con forma de cordero. —Recuerde lo que le he dicho. Les dirá que se queden con lo que les va a dar esta noche. El albañil sabía como seducir a las chicas pero solo era un fanfarrón. y solo me fiaré de mi mismo para librarme de esa bruja. señor. Harry sentía nauseas solo de pensar en la porquería que flotaba en las oscuras aguas. milord. En la esquina verá una taberna propiedad de un hombre al que llaman El Turco. ¿Lo ha entendido bien? — ¿Les digo que se queden con la guinea aunque al final no les necesite? — ¡Pedazo de idiota! ¿Cree acaso que se la iban a devolver? Tendrá suerte si sale vivo de ese antro. para ver si su plan da resultado? El bastón de Hyde le inmovilizó contra el respaldo del asiento. —Escúcheme bien. planes de emergencia. señor. no confío en ninguno de ustedes. Pero no recibirán nada si se lo cuentan a alguien. —Con su permiso —dijo Will con una ligera vacilación mientras le afeitaba la garganta a Lyon—.—Si. Nos volveremos a poner en contacto con ellos dentro de unos quince días y tendrán que estar preparados para partir. —No le decepcionaré. ¿Lo sabe lady Aytoun? —Se diría que tienes miedo. No tenía ningún deseo de meterse en ese nido de ratas. pero ese Platt parece estar convencido de poder hacerse con la mujer gracias a los testigos que la acusan de bruja. señor. No. pero que habrá una recompensa mucho mayor si tienen que acompañarnos para secuestrar a la esclava. Solo tienen que esperar a que les digamos cuando ha llegado el momento. Harry miró hacia fuera. Estaba pensando que sería mejor avisar a lady Aytoun. Les pagará una guinea a cada uno con la promesa de darles más después. —Se le ve un poco distinto. Y no voy a dejar este asunto en manos de estúpidos como usted o como Platt o ese vanidoso de Cranch que cree que ha nacido para conquistar el mundo. señor. Media docena. Recuerde la señal del cordero e intente vigilar su espalda. Traducción Rosanic. Tengo planes. Harry asintió débilmente con la cabeza.

Traducción Rosanic. El movimiento de los dedos de su mano derecha. Con todo el respeto. No quisiéramos que le eche de Melbury Hall confundiéndole con otra persona. Vagaba como una aparición por todas partes y él había terminado por acostumbrarse. Totalmente feliz. Seguía preparándole los ungüentos que luego Millicent le aplicaba. Feliz. pero al contrario que en veces anteriores. Lyon vio a Ohenewaa entrando en la habitación. Will que estaba concentrado en no cortarle no se dio cuenta de nada. corrección Cari 153 . Estaba en deuda con ella y esperaba poder compensarla con creces. —Un poco. Lyon no hubiera podido decir porque. Ohenewaa no repitió la pregunta y Lyon no fingió no haberla entendido. Al contrario que los médicos que le habían tratado desde su accidente. — ¡Largo de aquí. estirando los pies tanto como le fue posible y volvió a encogerlos. todavía no le he dicho nada. Pero había decidido esperar hasta estar seguro para darle la noticia. cuando hacían el amor. pero ya empezaba a pensar en hacerlo. Ohenewaa creía que iba a curarse y le había devuelto las esperanzas. su capacidad para doblar las rodillas y torcer los tobillos… Todavía no se atrevía a ponerse de pie. pero su recuperación había avanzado a pasos agigantados. pero parece usted un hombre distinto. Pero lo haré esta tarde. Estoy seguro que se sentirá feliz. El lacayo le limpió la cara y retrocedió para admirar su trabajo. También a ella le debía mucho.— ¿Morir de espanto? La risa de Lyon resonó en el cuarto. Tenía otras cosas para sorprenderla. — ¿Esto forma parte de la curación? —le preguntó él tocándose el mentón sin barba. al menos eso es lo que Lyon esperaba. parecía ser constante y definitiva. Movió los dedos de la mano derecha. Y no solo por su aspecto. No había puerta cerrada que impidiera a la anciana negra entrar donde le daba la gana. En ese momento le estaba mirando las piernas. lleva pidiéndome que me afeite desde el primer día. milord. Los cuatro o cinco últimos días habían sido milagrosos. En realidad la mejoría era mínima. Puso a prueba su último descubrimiento. ¿Se lo ha dicho? —Eso es lo que yo le estaba preguntando a Su Señoría —intervino el lacayo recogiendo sus cosas —. A veces. Will. Detrás de él. —Maldición. —No. pájaro de mal agüero! Will abandonó la habitación con una amplia sonrisa. le costaba un montón no enseñárselo a Millicent. También a ella tenía que enseñarle su mejoría.

—No hay ninguna magia en lo que veo o en lo que hago. Pero todo esto —continuó señalando los frascos— solo son chucherías para hacer que piense de otra forma. Por el bien de su esposa. cuando el sufrimiento no está causado por razones físicas. a dejar que el dolor desaparezca. no les esperábamos. Lyon pensaba que nunca se recuperaría por completo de las heridas del pasado. Ohenewaa? Los ojos oscuros se encontraron con los suyos. Y también a algunos curanderos. La mujer se dirigió hacia la puerta con sorprendente gracia. no yo. — ¿Es usted capaz de curar las almas tan bien como los cuerpos. corrección Cari 154 . Y lo que he aprendido es que las personas o se curan o se mueren. Remordimientos. pero ninguno de ellos tenía la confianza en si mismos que tiene usted. Tiene que ejercitar su paciencia del mismo modo que los músculos. — ¿Le ha hablado alguien de su primer matrimonio? La anciana le miró con los ojos semicerrados sin decir nada. —La cena… —La cocinera se ocupará de eso —dijo rápidamente la señora Page—. pero Ohenewaa tenía razón: ya no dejaba que dirigieran su vida. no estamos preparados! ¿Dónde vamos a alojarles? Millicent estaba muy nerviosa mientras contemplaba los carruajes que entraban en el patio. Las pequeñas alegrías sin una recompensa pero las grandes pueden provocar un verdadero terremoto. Es distinta a lo que está usted acostumbrado. arrepentimientos. yo no podía permitirlo. a veces. — ¿Usted cree que la culpabilidad es la que me ha impedido hasta ahora tener alguna mejoría? —Es usted quien ha pronunciado la palabra culpabilidad. pero he visto muchos sufrimientos de verdad. Traducción Rosanic. — ¡Dios mío. Paso a paso. lo está por los recuerdos. Y está permitiendo que entre el presente.—Esperaba poder hacer un movimiento digno de tal nombre. No faltará de nada. También he aprendido que. —Recuérdelo —concluyó desde el umbral—. Y no le carcomían por dentro. Su esposa aprecia las pequeñas cosas de la vida. Ni sus conocimientos. Se estaba destruyendo a sí mismo. como andar o levantarla en mis brazos. tristezas… Si busca en el fondo de su corazón. —A lo largo de mi vida he conocido a muchos médicos —prosiguió él—. encontrará la respuesta. —Todo llegará. Está empezando a curarse porque ha empezado a abrir la puerta. Lyon la observó durante un rato mientras ella estaba atareada con sus frascos y sus vasijas. pero supongo que no va a ser posible todavía. Luego se volvió hacia la mesa.

— ¿Podremos realojar a todos sin mover a Ohenewaa? —Seguro. eso debería ser suficiente —murmuró Millicent apresurándose a ir a recibir a los recién llegados. Espero que haya tenido un buen viaje.—Por favor. avise a Su Señoría de que la condesa viuda y sir Richard acaban de llegar. Al borde del pánico. puede dormir con su marido y de ese modo podremos preparar la habitación para la condesa viuda. de manera que su vestido tenía un profundo escote y su peinado era de todo menos práctico. milady. —Primero me gustaría ver a mi hijo. Millicent se volvió hacia el ama de llaves. Gibbs. —Su Señoría no tardará en bajar a reunirse con nosotros. —Si. milady. Millicent vio la mirada de entendimiento que intercambiaban la anciana y su abogado. Les escoltó hasta el salón. No tanto para impresionarla como para demostrarle su eficacia. Rodeada por dos doncellas y apoyada en un bastón con pomo de plata. milady. ¡Y justamente esa noche era cuando llegaban visitas inesperadas! Lady Aytoun y sir Richard ya se habían quitado los abrigos cuando llegó al final de las escaleras. —Hace bien. —Horrible e interminable. Aunque hubiera sido ella misma quien invitara a la madre de Lyon a visitarles. pero ¿le gustaría tomar una copa de vino en el salón mientras le suben el equipaje? Millicent estaba haciendo un esfuerzo por ignorar la mirada penetrante de su suegra que la estaba mirando de arriba abajo. —No voy a disculparme por venir sin avisar. —Bien. ¿Por qué había tenido que elegir precisamente ese día? Siguiendo un impulso le había pedido a Violet que le buscara algo diferente para cenar con Lyon. Si a usted no le molesta. Quería que la madre de Lyon se quedara tranquila. El señor Gibbs irá a las habitaciones del administrador y dejará su habitación libre para sir Richard. —Un buen fuego les hará entrar en calor. corrección Cari 155 . Traducción Rosanic. su llegada sin previo aviso la había cogido por sorpresa. Hubiera preferido que la advirtieran para que todo estuviera en orden para recibir a su suegra. Se detuvo en lo alto de las escaleras y se alisó el vestido de terciopelo verde con la mano. Cogió una bocanada de aire y se colocó un mechón de pelo detrás de la oreja. —No serviremos la cena hasta que haya descansado. Bájele al salón en seguida. la condesa viuda interrumpió las palabras de bienvenida de Millicent haciendo un gesto con la mano. Hace tiempo que esperábamos que viniera a visitarnos.

Millicent retrocedió un paso. su salud ha mejorado mucho… sobretodo en cuanto a su estado de ánimo. —Si. Sin embargo no podía dejar de percatarse de la incertidumbre que se leía en su expresión. —Muy bien. Alguien había. Nos dimos cuenta de que la experiencia y los conocimientos de Ohenewaa con las hierbas medicinales le eran beneficiosos a su hijo. Ya no toma sedantes y tampoco depende de las drogas. Volvió. corrección Cari 156 . Estaba sencillamente preciosa. con el corazón en un puño. perfectamente peinado y afeitado que les esperaba sentado en su sillón al lado de la chimenea no podía ser su esposo. —Como comprobará dentro de unos instantes —continuó Millicent—. El vestido se le pegaba al cuerpo como una segunda piel. de mala gana. el peinado era perfecto y los pequeños rizos que enmarcaban su rostro ponían de relieve la elegancia de sus rasgos y la sensualidad de su boca. Les hizo una seña a los criados para que abrieran las puertas del salón. —Si recuerda el día que nos conocimos. sabrá que acababa de contratar a la ayudante de un médico que había muerto. la atención a los invitados. Lo que más hubiera deseado era poder estar a solas con ella para decirle lo hermosa que la encontraba. Esperaba que su marido ya estuviera allí. Pero ha seguido en tratamiento. Estaba a punto de suceder lo que tanto había temido. Nuevamente los dos invitados intercambiaron una mirada de entendimiento. De hecho. pero el caballero elegante. Lyon solo tenía ojos para su mujer. — ¿Y eso que significa? —preguntó secamente la condesa viuda.Sir Richard examinaba la escalera de mármol y los frescos que decoraban los techos. No fue necesario hacerlo. Su Señoría ahora controla perfectamente sus pensamientos y es consciente de sus actos. como le escribí a lady Aytoun. Su transparente mirada se posó sobre los recién llegados antes de mirarla a ella. — ¿Entonces es que contrató un médico de los alrededores para que se ocupara de él? —No. sir Richard. —La anciana negra. — ¿Cómo se encuentra lord Aytoun sin que le visite ningún médico de Londres? —preguntó. Traducción Rosanic. Ohenewaa cree que no tardará mucho en recobrar el uso de sus extremidades. Millicent no vio ninguna razón para ocultar la verdad.

dijo: —Pareces encontrarte muy bien. Las palabras de Long Will le volvieron a la mente. Se llevó una mano a la barbilla. Traducción Rosanic. un joven al que Walter Truscott enseñó y que estaba empleado en Baronsford para… —Me acuerdo de él —le cortó Lyon— ¿Se han tenido noticias de Perfore? Maitland sacudió la cabeza y Lyon lamentó haber hecho la pregunta. yo tengo que ocuparme de unos pequeños problemas. Cuando se quedaron solos. Millicent también parecía estarlo. Pasa por favor. pero aparte de eso no has cambiado demasiado desde que me fui.. se volvió a los invitados. corrección Cari 157 . — ¿Qué tal va todo en Baronsford? —preguntó. —Yo no puedo decir lo mismo de ti —declaró Beatriz. Es evidente que el clima de Hertfordshire te ha sentado bien. — ¿Qué te parece? —le preguntó a Millicent. —Si quieren ustedes acompañar a Su Señoría. madre. También hemos traído con nosotros a Peter Howitt. Maitland —continuó Lyon—. Lyon adivinó su nerviosismo. —Parece no estar peor que la última vez que le vi. Supongo que recibió mi mensaje. —Mi salud no se debe al clima —la corrigió Lyon. —Yo… yo… En vez de contestar. pero no puedo levantarme para darte la bienvenida. Pero Perfore se había negado a volver de las colonias. Los recién llegados parecían estar clavados al suelo y. La condesa viuda le miraba con incredulidad. Al poner la responsabilidad de la propiedad en manos de su hermano menor. —Efectivamente. madre. Estaré con ustedes dentro de unos minutos. pero no sabía si era por la inapropiada llegada de su madre o era que él la había contrariado de alguna manera sin querer. dirigiéndose después a Maitland—. pensándolo bien. supongo que debes encontrarte bien. madre. Decidió no preocuparla más y dirigió la atención hacia su madre y el abogado quienes al fin se habían acercado. Ven a sentarte cerca de la chimenea. al igual que las preguntas de Ohenewaa. Había pensado abandonar completamente los negocios y que Perfore se encargara de todo y trajera a David de vuelta. pretendía mantener a salvo a su familia.—Lo siento. y le he traído lo que me pidió. —Pareces un poco cansada. de ese modo la gente de Baronsford volvería a retomar su pacífica existencia. cuando te paseas de este modo en pleno invierno. Era su manera de arreglar el futuro de todos. En cuanto a ti. dejándose caer en uno de los sillones antes de despedir a sus doncellas. seis meses antes. milord.

Odiaría pensar que me había equivocado con Millicent. —De modo que han oído hablar de Ohenewaa. Traducción Rosanic. esa mujer tiene pensado enterrarte. — ¡Eso es maravilloso. pero de una manera bastante menos halagüeña según lo que ha dicho de ella su esposa. —Entonces esa es la razón de vuestra visita. hay algunos cosas que me gustaría dejar solucionadas ya —dijo la condesa viuda observándole atentamente—. podía darse cuenta de hasta que punto su gente debía sentirse abandonada. No era tanto las tierras lo que le preocupaba. —Me pidió usted que… —Por supuesto —le cortó Beatriz con su habitual franqueza—. Y ahora.—Quizá pudiéramos hablar de eso más tarde. milord. Hacía tanto tiempo que no se había preocupado del estado de la propiedad que Maitland se temía que la anciana estuviera demasiado cansada para aguantar una conversación que prometía ser muy larga. según el doctor Tate. corrección Cari 158 . Y. —No te equivocaste —aseguró Lyon con la voz llena de ternura —. como la gente que en ellas vivía. impresionada. en esa época. esto… Lyon se dirigió a su madre. No se habían visto desde el día que partió con destino a Hertfordshire. —Antes de que me cuente los detalles. a lo sumo dentro de quince días. Tenía razón. Y aunque este matrimonio me pareció absurdo al principio. ya que Lyon tenía miles de preguntas. —Bruja o no. Maitland vaciló. cuando tengamos más tiempo —contestó el abogado con una mirada de preocupación a la condesa viuda. milord. Viendo la bondad de Millicent con todos los habitantes de Melbury Hall. —En efecto. —Pero creo que solo es cuestión de tiempo —añadió. Aturde a cualquiera que quiere escucharle sobre el peligro al que te expone Millicent —explicó su madre sonriendo—. ¿Hasta donde llega la mejoría que estoy viendo? —Todavía no puedo andar si es eso lo que preguntas. — ¿A quien? —El doctor Parker rebuzna como un asno al que le hubiera picado un tábano cada vez que se menciona el tratamiento que te administra tu mujer. Seguro que nada agradable. esa mujer ha hecho un milagro —murmuró la anciana. y. Lyon estaba tan drogado que no recordaba lo que le había dicho a su madre. voy a aprovechar la oportunidad para darte las gracias efusivamente por haberla escogido a ella. milord! —exclamó Maitland. Lyon respetó su deseo. Lyon tuvo la satisfacción de ver sus expresiones de asombro cuando estiró lentamente un pie.

Recientemente habían compartido una desbordante pasión. —Por fuerza has debido notar que tu esposa es muy orgullosa —continuó su madre—. pero no se había imaginado que hubiera agredido a Millicent. Ha cambiado tanto como tú. milord – explicó Maitland—. Traducción Rosanic. — ¿De que estás hablando? —La condesa hizo poner una cláusula adicional en el contrato. Por culpa de la falta de cariño que ha padecido por parte de su familia. Ya no es la misma mujer que conocí en Londres. —No lo sabía… —Es una razón suficiente. Recobrar la salud para perder a Millicent era un precio que Lyon no estaba dispuesto a pagar.—Gracias a Millicent y a su cabezonería he podido hacer tantos progresos. pero ni el uno ni el otro habían hablado de su futuro. La condesa viuda se dejó caer contra el respaldo del sillón como si acabaran de quitarle un enorme peso de encima. Está radiante de alegría. Millicent crecía cuando se sabía necesaria. era feliz. a mi modo de ver. Había aceptado el desafío de ocuparse de él porque estaba enfermo. Sin embargo. El alivio de los dos visitantes era casi palpable. Llamaron a la puerta y entraron dos criadas con la bandeja del té. Si usted llegaba a curarse. Lyon cerró el puño lleno de ira. corrección Cari 159 . madre. —Cuando la vi hace un momento. Siempre le había parecido evidente que Wentworth era un ser malvado y sin escrúpulos. — ¿Por qué? —Por culpa de su primer matrimonio —contestó lady Aytoun bajando la voz—. Por culpa de la vergüenza que todavía le da enfrentarse a la sociedad. La quería demasiado. Pero la duda ya estaba plantada en el cerebro de Lyon. A pesar de los rumores que circulaban en esa época. es posible que ya no desee lo que exigió hace dos meses. No me ha dado ningún respiro. La convirtió en un hogar para ella y para todos los que trabajaban aquí. Es una luchadora. Muy feliz. podría solicitar el divorcio. A Lyon le dio la sensación de que el salón se oscurecía de repente. Por culpa del terrible trato que recibió por parte del monstruo de su marido. Hizo falta una buena dosis de trabajo y de valor para hacerse cargo de esta propiedad. —De modo que ha renunciado a esas estupideces de la anulación o el divorcio. Tuve que recurrir a toda mi fuerza de persuasión para convencerla de que volviera a casarse. Aunque estuviera sin dinero. para que una mujer no desee encontrarse nuevamente expuesta al matrimonio. Poco a poco iban encajando las piezas del rompecabezas. casi no la reconocí —continuó su madre con voz tranquilizadora—. no levantaron ni un dedo para sacarla de esa terrible situación.

corrección Cari 160 . El viento le enviaba ráfagas de lluvia y levantó la cara enfebrecida para recibir el frescor de la tormenta. Amina y Jonah vivían allí y casi todas las noches se reunían con ellos otras antiguas esclavas. a pesar de su nuevo estatus o de su matrimonio. Creo que ya está preparado para escucharle. —Si. Violet se incorporó y se limpió la boca con el dorso de la mano antes de apoyarse en le pared de piedra. —Aquí seguimos los horarios del campo. continuaban reuniéndose casi todas las noches. Esa noche le había sentado mal el queso. Se sentía segura entre sus amigas y quería olvidar su angustia aunque solo fuera por una o dos horas. Violet era bienvenida cada vez que deseaba estar con ellas. pero dejó a un niño cuando la vendieron al doctor Dombey. Violet había buscado refugio al fondo de la choza que compartían cuatro negras en los bosques. Cenamos a las siete. Cuando se habían convertido en mujeres libres. No tenía a nadie a quien confiarle sus problemas. —Perfecto —dijo ella levantándose—. pero las otras. — ¿Vas a venir esta noche? Se separó de la pared al oír la voz de Amina. Lyon la miró salir del salón preguntándose de que podía enterarse que fuera peor que la cláusula que Millicent había exigido que se incluyera en el contrato. Violet prestó atención a la conversación. situadas detrás de los establos. contentas por estar juntas. temiendo a su señor. Violet había sido bien recibida por todas en la época anterior a la muerte de Wentworth. Llevaba quince días con náuseas y ya no podía negarlo por más tiempo: estaba embarazada. Traducción Rosanic. Fueron juntas a las cabañas recién restauradas. Durante dos horas cosían mientras charlaban. Tener un hijo fuera del matrimonio… Iba a perder el trabajo y a cubrir a su familia de vergüenza.—Voy a dejaros un momento –anunció lady Aytoun—. y menos que a nadie a Ned. Estoy un poco cansada y me gustaría descansar antes de la cena. Esta noche estaba especialmente contenta. te estaba esperando —mintió. una de ella se había ido a Londres. madre. ahora tiene la oportunidad de poner a lord Aytoun al corriente de los espinosos asuntos de Baronsford. El vínculo entre ellas se había creado cuando. La noche anterior había sido el olor de los nabos y el día anterior ni siquiera pudo retener en el estómago una simple taza de té. —… jamás tuvo un marido. Sir Richard.

Después de eso vimos a Ohenewaa muy pocas veces. ella se pasaba toda la Traducción Rosanic. Pero volvió a escapar. —Tuvo suerte de no perder la vida —comentó Amina. — ¿Pudo quedarse con él? — ¡Nada de eso! Para entonces el amo ya se había cansado de ella de modo que se quedó con el niño y entregó a Ohenewaa al capataz y a sus hombres. — ¿Problemas? —preguntó Violet. Volvió a huir. cuando el amo se fijó en ella. pequeña —contestó la mayor de ellas—. Pero no solo de él. Le hubiera gustado que Ohenewaa también muriera. —Dijiste que había dejado un niño —le recordó Amina. —Me acuerdo de Dombey —dijo Amina—. Todavía no había crecido del todo cuando se quedó embarazada por primera vez. —Fue hace mucho tiempo. Gracias a Dios nunca la golpearon como al resto de nosotras. quizá. —Si. Sus problemas comenzaron cuando creció. Recuerdo que esa noche lloraba de dolor y de miedo. Oí decir que Ohenewaa era una princesa Ashanti. —Si. a la que secuestraron cerca de un río sagrado en África. —Lo más sorprendente es que cada vez que la atrapaban era más fuerte. La esposa del amo se negó a que la ayudáramos en el parto. Puede que tuviera algo más de compasión que los demás. Y dejamos de pensar en ella como en la puta del amo. Dombey se la llevaba a todas partes. La cogieron y la marcaron con un hierro al rojo vivo. —No sé que edad tenía exactamente. Era muy joven cuando empezó a sobresalir. doce o trece años. —No lo sé. Por desgracia el niño murió al nacer. corrección Cari 161 . de modo que la convirtieron en criada en vez de mandarla a trabajar a los campos como hice yo antes de que me enviaran a las cocinas. La trajeron de vuelta y la azotaron hasta hacerle sangre. le acompañaba siempre —añadió la más mayor de todas—. Ella también estaba enferma porque le costó recuperarse de la última sesión de latigazos. Con cada latigazo se acercaba más a nosotros.—Nunca oí hablar de ello —dijo Amina posando su costura en las rodillas. fue antes de que aprendiera como poner término al embarazo desde el principio. de modo que solo la veíamos cuando el médico iba a nuestra plantación. Esta vez fue un niño. —Le llamaron para atender a la mujer del amo que estaba en la cama con fiebre y allí se encontró con Ohenewaa. Cuando ambos iban y venían de África. Algunos de nosotros fuimos vendidos a otras plantaciones justo después de eso. —Me extraña que Dombey la comprara. Cuando era pequeña era muy hermosa. No era mala persona. Fue entonces cuando tú y yo —dijo dirigiéndose a otra mujer— acabamos en las cocinas. Pero ella era demasiado fuerte para ellos y se fugó. Y siendo tan inteligente como era aprendió todo lo posible de Dombey.

—Sobre todo para las mujeres. Como Dombey no era especialmente cuidadoso con los esclavos. corrección Cari 162 . habían llevado a su señor al dormitorio para cambiarle. se habían retirado inmediatamente después de cenar. Traducción Rosanic. La condesa viuda y sir Richard. — ¿Qué le sucedió a su hijo? —preguntó Amina. A lo mejor se convirtió en criado o en lacayo o en algo por el estilo. ¿Quién sabe? — ¿Y de que plantación se trataba? —Insistió Amina— ¿Quién era el amo de Ohenewaa? —Era la plantación de Hyde. Y aprovechó para aprender todo lo que pudo sobre la tierra de la que habíamos sido raptados. y los lacayos. cansados por el viaje.travesía entre la gente de nuestro pueblo. —Creo que no llegó a saberlo nunca. Había retrasado cuanto le fue posible el momento de ir a la habitación de matrimonio. Esa sensación de inseguridad no se debía solo a su aspecto físico. —Si. Un verdadero dios. Desde luego era mucho más hermoso de lo que había creído. —Era asombroso estar trabajando en una plantación y ver llegar a nuevos esclavos que ya la conocían —dijo la segunda mujer retomando su costura —. Millicent abandonó el libro y se restregó los ojos. Las dos ancianas se encogieron de hombros. se sentía perdida. Pero por primera vez desde su matrimonio. sabía como solucionar nuestros problemas. Capitulo 23 Había sido una tonta al creer que podía funcionar. como de costumbre. Lyon evolucionaba demasiado rápido y ella no estaba segura de tener fuerzas para seguirle. La joven subió lentamente las escaleras. Si no hubiera estado tan afectada las hubiera subido con alegría. Se convirtió en un enlace entre todos nosotros. ella se pasaba todo el tiempo en la bodega curando a los enfermos y consolando a los demás. pequeña. Pero también estaban su seguridad y su poder. Allí fue donde empezó todo.

Estaba recostado contra las almohadas con un libro abierto encima de las piernas. —Ya me las arreglaré —murmuró—. Cerró la puerta y cruzó la habitación tan despreocupadamente como pudo para volver a la seguridad del biombo. Ha debido ser muy agradable para ti volver a tener noticias de tus negocios. —Me hubiera gustado verlo —contestó ella apoyándose en la puerta. —Sir Richard y tu habéis estado hablando un buen rato en la biblioteca. corrección Cari 163 . pero esperaba encontrarle dormido. Lyon cerró el libro. — ¿Es un desafío? La sombra de una sonrisa que jugueteaba en sus labios puso nerviosa a Millicent. casi salvaje. Era Violet.Intuía que estaba recuperando su virilidad. El biombo le pareció un refugio y acababa de parapetarse tras él cuando alguien llamó a la puerta. era un hombre con el cual no tenía derecho a soñar. cuarto conde de Aytoun. Puedes ir a acostarte. la cuál prefirió refugiarse en terreno más seguro. Y eso la atemorizaba. — ¡No! —Protestó Lyon— Ya me ocuparé yo de tu señora. La llegada de Beatriz y de su abogado había despertado al hombre que dormitaba en su interior. Violet había llevado algunas de sus cosas a la habitación de Lyon. — ¿Está ya lista para cambiarse. milady? —Si. Alguien había encendido una docena de velas y él parecía tan despierto como a medio día. Miró el biombo que separaba un rincón del dormitorio y el camisón que Violet había dejado encima del sofá. había visto a un hombre inteligente. —Dije que te ayudaría. Pero puedo hacerlo sola. —Me estaba preguntando si ibas a subir de una vez o si iba tener que ir a buscarte yo mismo. mientras hablaban de las cada vez más frecuentes revueltas en las colonias. Traducción Rosanic. un miembro de la élite. ¿Piensas acostarte? Millicent se separó por fin de la puerta. —Agradable y preocupante. —Ya lo sé —contestó ella con una voz que le pareció extraña—. Se apresuró a abrir. Millicent notó que enrojecía. Esa noche la habitación le parecía demasiado pequeña y la cama demasiado estrecha. de un hombre que se preparaba para hacerse cargo de su propia vida. pasa. Cuando le había mirado en el transcurso de la cena. Esta noche había demostrado tener la fuerza. un aristócrata muy lejos de su alcance. El primer vistazo la sacó de su error. —No he tenido ocasión de decirte lo hermosa que estabas esta noche. —Yo… Gracias —balbuceó ella cada vez más emocionada. Déjanos. Lord Pennington.

Necesitan alimentar a sus familias. Salió de su refugio con el camisón apretado contra el pecho. Comprendió de repente lo ridículo de la situación. Ahora ya sé que eres terriblemente guapo de modo que da lo mismo que sigas afeitándote.—Los botones están en la espalda… Ella maldijo interiormente. — ¡Ni de broma! —Gruñó él fingiendo estar ofendido— Es lo “demás” lo que me ha tenido obsesionado durante todo el día. corrección Cari 164 . O sea. Los pequeños granjeros. Lo actuales problemas habían comenzado unos diez años antes. — ¿De que se trata? —Necesito ir a Escocia y me gustaría que vinieras conmigo. Millicent cerró los ojos sin decir palabra. El tono de su voz había cambiado. No me había enterado de que las dificultades de las Highlands han llegado hasta la frontera. tanto moral como físicamente. mientras Lyon continuaba soltando los botones del vestido. Era tan testarudo como ella. —Sus deseos son órdenes. — ¡Eres despiadado para negociar! —Ya que lo mencionas tengo algo que pedirte. La mayoría de ellos están hambrientos y buscan trabajo desesperadamente. —Sir Richard me ha contado que centenares de hombres atraviesan todos los meses las tierras de Baronsford. milady —dijo él dejando el libro en la mesilla —. —El daño ya está hecho —dijo—. —En los últimos meses he estado tan alejado de Baronsford. necesitaba ayuda. habían empezado a emigrar. — ¿Y bien? —insistió él. Era su marido. —No volveré a afeitarme en la vida aunque me lo supliques de rodillas. Ella se tensó. El dinero se había depreciado y los propietarios de las tierras habían subido los alquileres. había leído algunos de los debates del Parlamento. —Si desabrochas los primeros botones yo me ocuparé de lo demás. Él tenía razón. Después de todo ese hombre le había hecho el amor un montón de veces a lo largo de la semana. que o lo tomas o lo dejas. En los periódicos que le mandaba la condesa viuda. al no poder ganarse la vida. Ven aquí. Ella le miró por encima del hombro. Tenía el tono de un niño caprichoso y ella no pudo contener una pequeña carcajada. Ella se sentó en el borde de la cama ofreciéndole la espalda. Traducción Rosanic. que no me he preocupado de la situación en que estaba la propiedad. — ¿Te refieres al éxodo rural? Millicent estaba más o menos al tanto. Otros solo quieren ganar el suficiente dinero para pagarse el pasaje a las colonias.

han empezado a correr rumores entre los inquilinos. —La gente no va a soportarlo durante demasiado tiempo. —Tus empleados son gente experimentada y no hay ninguna razón para que no confíes en ellos. —Aquí me necesitan. Se dijo que con la marcha de los grandes terratenientes la vida de los pequeños granjeros mejoraría. Como yo he estado mucho tiempo ausente.—Leí una intervención en la Cámara de los Lores —dijo tranquilamente Millicent—. —Hay que ir allí y explicarles que nunca les dejarás desprotegidos. —Yo también lo creo y mi gustaría que vinieras conmigo. Los nuevos dueños están reagrupando las granjas y generalmente abandonan el cultivo para criar ovejas a gran escala. —Supongo que estaba demasiado ocupado para volver de las colonias y arreglar el asunto. — ¡Eso es horrible! —Se escandalizó Millicent— ¿Y dices que Baronsford se ha visto afectado? —Algunos de mis vecinos han adoptado esas prácticas —dijo él cogiendo su mano—. —Eso es imposible —protestó ella—. y se marchara. Tu madre… —Esta noche me ha dicho que no iría más lejos de esta casa. —En realidad las granjas que fueron abandonadas por los grandes terratenientes se vendieron al mejor postor. creo que es principalmente cosa mía y que debo hablar directamente con los granjeros. Están decididos a sacar el mayor provecho posible a su inversión. —La subida de los alquileres no es su única preocupación —añadió Lyon —. Después del accidente dejé mis asuntos en manos de mi hermano Perfore. Se han limitado a poner en la calle a familias enteras y han tirado las casas. Millicent ya lo sabía. —Pueden acompañarte otras personas. a lo sumo un mes. La verdad es que está tan satisfecha por mi recuperación que tiene pensado quedarse Traducción Rosanic. muchos de ellos habían temido que Millicent lo vendiera todo. —Estaríamos lejos unos quince días. corrección Cari 165 . No puedo alejarme de Melbury Hall durante tanto tiempo. La propiedad no funcionará si… —Sabes que lo hará. Lyon la retuvo con firmeza. Al ver que ella hacia amago de levantarse. Pero nunca les hubiera abandonado. Parece ser que temen que Baronsford sea la siguiente propiedad en caer en manos de los adinerados reformadores. Aunque se hubieran sentido aliviados por el fallecimiento del tirano. incluyéndoles a ellos. pero prefirió guardar silencio. De todos modos. A los recién llegados les importan un pimiento los desgraciados que trabajan la tierra desde hace años. Ella había notado la misma preocupación en la actitud de los negros de Melbury Hall cuando murió Wentworth.

corrección Cari 166 . Temo al pasado. —Cuando cerramos la puerta. — ¿Me dejas que lo piense unos días? Él rozó sus labios. —Dime que es lo que te preocupa. Él la atrajo hacia sí con un abrazo salvaje. Te necesito Millicent. lo que sea con tal de tenerte a mi lado. te voy a sobornar. —Tiene a Maitland. el mundo exterior parece aterrador —dijo con voz ronca—. También están Gibbs y la señora Page que se ocuparán de ella de maravilla. Te lo confesaré todo —continuó en voz baja —: Mi madre no se queda solo por el cariño que nos tiene a nosotros. Lyon parecía dolido por su reticencia. temo no estar a la altura de lo que mi gente espera de mí. —Si. Él tenía razón y ella lo sabía: Melbury Hall se las arreglaba perfectamente por si mismo.algún tiempo en Melbury Hall. Yo también tengo mis propios temores. —Tengo miedo —confesó ella. — ¡Ahí lo tienes! Una razón más para que me quede. Alguien tiene que hacerle compañía. podía oír los atronadores latidos de su corazón. Sin embargo se sentía invadida por una especie de pánico. Cree que el clima también podría sentarle bien a ella. Ella levantó la cabeza para enfrentar su hermosa mirada azul. — ¿Cuándo tienes pensado partir? —A principios de la semana que viene sería prefecto. pero los suyos amenazaban en convertirla en una estatua. Ya no soy el mismo hombre que conocieron. Y ella le necesitaba a él. con la cabeza apoyada en su pecho. Los problemas de Lyon eran infinitamente más importantes. Pero debes saber que voy a insistir para intentar convencerte. Capitulo 24 Traducción Rosanic. Millicent. no tenía las cualidades necesarias para ser la esposa de un conde en una propiedad como Baronsford. Y todo se resumía en un solo problema. Creo que quiere ver si Ohenewaa puede hacer algo por su salud.

Cuando vieron a la anciana se pararon en seco. Se despidió y retrocedió hasta la verja donde se reunió con su amigo. Ninguna. La condesa viuda lanzó una ojeada al otro chaval que se mantenía a una respetuosa distancia. —Ya veo. persiguiéndose como dos cachorros salvajes. Antes vivía en Melbury Hall pero ahora vive con nosotros en Solgrave. Traducción Rosanic.— ¡Eh. un chico alto y musculoso a pesar de no tener más de doce o trece años. — ¿Qué travesura ibais a hacer? — ¿Travesura? —Repitió James lanzando una mirada de complicidad a su amigo—. a pesar de las personas de otra raza que vivían en Melbury Hall. Lady Aytoun observó a James Wakefield. Beatriz había oído hablar mucho de esa importante familia escocesa. milady. Ambos habían salido corriendo del bosque para franquear la verja. Aunque no le conocía. milady. Israel. —Es el hijo mayor de lord Stanmore —explicó la doncella que acompañaba a la condesa. tenía unos asombrosos ojos verdes en una atractiva cara. la condesa viuda se enteró de que la buena amistad que unía a ambas mujeres había empezado en la escuela para señoritas de Oxford. Si nos disculpa. pegado al muro del jardín. A pesar de los diez años que Rebecca había pasado en América. Lady Stanmore era todavía más interesante. tenemos algo importante que hacer. El otro. corrección Cari 167 . Fue más o menos en esa época cuando Millicent perdió a su marido. tú! ¿Cómo te llamas? —James Wakefield. La madre de lord Stanmore había sido una Buchanan de los alrededores de loch Lhomond. Cuando hizo averiguaciones sobre Millicent. ¡Que vida tan maravillosa! Pensó la anciana levantando el rostro al sol. — ¿Cómo se llama tu amigo? —Israel. riéndose. Seguro que la cocinera les estaba esperando esta mañana porque la he visto horneando pasteles. Se llenó los pulmones de aire fresco y pensó que. habían vuelto a reanudar su amistad cuando se había casado con lord Stanmore. hacía tiempo que no se encontraba tan bien. a la escuela de Knebworth —seguía diciendo su acompañante—. Israel. Son muy buenos amigos y vienen a menudo a Melbury Hall. Inmediatamente salieron corriendo dando gritos de alegría. —El joven Wakefield va a Eton y el otro chico. No se entretuvo en mirar su mano deforme.

Tan solo quería pasar algo de tiempo con usted y conocerla… Pero de todas formas no se me da bien pedir tranquilamente lo que deseo. corrección Cari 168 . — ¡Santo Dios! Dile que por mi hijo. Ella también bajó un trecho de la colina para acercarse. vaya a pedirle que venga a hablar conmigo un momento. Ohenewaa le contestó sin mirar hacia el lugar donde ella se encontraba. La chica hizo una reverencia y se dirigió hacia la casa. Beatriz la vio acercarse a la anciana y decirle algo.En el extremo del bosque por donde habían aparecido los dos chicos vio a una anciana negra que se agachaba para recoger algo y luego lo metía cuidadosamente en un cesto. —Lo sé. —Además. Había querido conocerla desde que llegó dos días antes. modesta —retrucó la condesa viuda avanzando un poco. — ¡Modesta! —gritó la criada en dirección a Ohenewaa. —Por favor. pero no había tenido oportunidad de hacerlo. dice que se curó el solo. que ella no hizo nada. Pero dejó de protestar cuando vio que Ohenewaa se acercaba. tú —intervino Ohenewaa que ya había llegado donde ellas. Traducción Rosanic. Ohenewaa se volvió hacia la condesa viuda. —Y es un poco brusca. —Vuelve a la casa para que te descansen las cuerdas vocales. milady. La chica se volvió hacia Ohenewaa. —Tiene usted un carácter seco —comentó Ohenewaa. Por su rostro lleno de arrugas adivinó que se trataba de Ohenewaa. La doncella regresó de nuevo. — ¿Qué mas le digo? —preguntó la criada con voz ronca. La criada se apresuró a obedecer. no me gusta que me den órdenes. —No era una orden si no una petición. milady. —Será mejor que lo sepa desde ahora. La doncella vaciló un instante y luego regresó junto a lady Aytoun. —Si. —Pregunta porque quiere usted hablar con ella. — ¿Qué pasa ahora? La joven se detuvo a medio camino y gritó: —Milady. —Debería usted entrar en casa y descansar… — ¡Ella no! —Ladró la condesa viuda que ya había llegado a su altura— ¡Tú! — ¿Yo? —preguntó la criada desconcertada. La otra se apresuró de nuevo a acercarse a Ohenewaa y Beatriz notó que la mujer había dado algunos pasos hacia el jardín. — ¡No te he dicho que le dijeras eso! —dijo Beatriz irritada. La criada salió corriendo y volvió jadeando. —Quiere saber porque quiere darle las gracias. —Dígale que para darle las gracias.

No espero que… —Me gusta hacerlo. Lyon la contempló con admiración. Ni siquiera se habían visto demasiado en su habitación porque Millicent seguía acostándose tarde y levantándose al amanecer. —Pero yo no tengo nada para ti. —Tú me has dado mucho más de lo que merezco —dijo él atrayéndola a sus rodillas. Lo volvió a cerrar con un grito. Le entregó el estuche y ella lo abrió despacio. a veces. Creo que deberíamos coger dos coches para ir a Solgrave. —Si está usted dispuesta a soportar la presencia de una pobre anciana ¿me permite que la acompañe mientras recoge sus plantas? —Dicho así ¿por qué no? Dos pares de ojos de pobres ancianas seguro que ven más que los de una sola. Y ahora dígame que desea de mí. —Sir Richard acaba de subir para cambiarse de ropa para la cena —dijo —. Lyon. —Esta noche estás especialmente hermosa. Desde que habían llegado sus huéspedes. —Tengo un pequeño regalo para ti. Lady Aytoun no tardará en bajar. — ¿Y cual es el motivo? —No necesito tener ninguna razón para hacerle un regalo a mi esposa. — ¡No puedo aceptarlo. Millicent se acercó a él. Ella se quedó petrificada. —Cuando es necesario. —Tú tampoco estás mal. El vestido azul oscuro tenía un profundo escote y llevaba una cinta del mismo color en el cuello.—Efectivamente. es demasiado! Traducción Rosanic. Millicent entró en tromba en la biblioteca. Lyon y ella habían estado ocupados todo el tiempo. corrección Cari 169 . Lyon sabía porque lo hacía: estaba retrasando el momento de contestar a su petición. porque… —Hace días que espero la oportunidad de quedarme a solas contigo. —Ya me has dado suficiente. Ella sonrió ruborizándose. Ella miró con curiosidad un estuche que reposaba encima del escritorio. La viuda frunció el ceño. — ¿Cómo es posible que me conozca usted tan bien? —Conozco a su hijo —contestó la negra encogiéndose de hombros—. Ábrelo por favor. —Y testaruda.

charlando con lord Stanmore. pues prefirió ir a la guardería con Rebecca. a su suegra y a sir Richard. él era como esas piedras. ¡Si le hubieras visto hace media hora! La señora Trent vino a pedirme ayuda. corrección Cari 170 . pero necesitaba la opinión de su amiga. La redonda carita del niño que dormía tranquilamente contra el pecho de Rebecca tenía fascinada a Millicent. —Eres tan hermosa… Ella se inclinó para besarle en los labios y Lyon se percató de que. Ella le daba vida conservándole cerca de su corazón. Dejó suavemente al niño en su cuna. Por si mismas no son nada. pero cobrarán vida cuando las lleves cerca de tu corazón. No soy la persona más adecuada para lucirlo. no sé… ¿Estás… Rebecca se ruborizó. La cena estaba prevista para una hora después y Millicent había dejado a Lyon. estaba aterrorizada ante la idea de acompañarle a Baronsford. A pesar de la camaradería que se había instalado entre ellos. Traducción Rosanic. Acabamos de saberlo. Lyon. Pareces. No sabía como sacar el tema. —¡Estás embarazada otra vez! —Exclamó Millicent— ¿Es eso? La joven madre se levantó sonriendo. Llevaba tres días evitando darle una respuesta a Lyon. —Solo es una hilera de frías piedras. —Cuando duerme —corrigió Rebecca acariciando el pelo negro de su hijo—.Lyon sacudió la cabeza y lo volvió a abrir. — Dijo enternecida por la visión de la criatura—. —¿Cuándo nacerá? —A finales de otoño. Y tú también has cambiado. mi amor. ¡Que rápido había pasado el año! —Parece un ángel —murmuró. — ¿Puedes ponértelo para mí esta noche? —Es demasiado bonito. Acarició el precioso collar. —No se me da muy bien guardar secretos. en cierto modo. Interceptó con el dedo una lágrima que se derramaba de los ojos color gris —plateado de ella. —Claro que puedes. Sacó de su lecho de terciopelo uno de los collares de diamantes y lo depositó en la palma de su mano. —No puedo creer que haya crecido tanto desde la última vez que le vi.

Tienes un maravilloso aspecto y pareces feliz. A la gente que no tiene nada mejor que hacer le encanta matar el tiempo propagando habladurías. quiero decirte que Lyon Pennington es un marido maravilloso y que le quiero mucho. sencillamente. Rebecca. —Parece extraño. pero todavía le queda un largo camino por recorrer.—Naturalmente Stanmore está encantado. Quiero hacer lo mejor para ambos pero mi corazón me lo impide. —A juzgar por el modo en que te mira. —No se si hay algo de verdad en los rumores o si son solo calumnias. —Él… Lyon tiene que irse a Baronsford y quiere que yo le acompañe. y que él te corresponde. Millicent respiró varias veces para tranquilizarse. dejando al niño al cuidado de la niñera. Se le llenaron los ojos de lágrimas y se dio la vuelta. Rebecca asió el brazo de su amiga. No puedo defender al hombre que. pero lo soy. corrección Cari 171 . y… y… ya no sé ni lo que siento —confesó secándose las lágrimas—. —Háblame de tu matrimonio. estoy segura de que ese cariño es mutuo. Ha mejorado mucho. —¿Y que tiene eso de malo? —El problema es que me metí en este matrimonio sabiendo que no duraría eternamente. —Siéntate a mi lado. Salieron de la habitación sin hacer ruido. Traducción Rosanic. En cualquier caso. Exigí que se incluyera una cláusula en el contrato en la que dijera que si la salud de Lyon mejoraba yo me vería libre de ese matrimonio. —No les permitiré que le hagan daño. —Estoy tan confusa y tengo tanto miedo. —¿Amor? —susurró Millicent. Hicimos que James viniera desde Eton para celebrarlo con él. Después de haber pasado unos minutos con él en el vestíbulo vi que no era en absoluto lo que se dice de él. —En cualquier caso no te dejes influenciar si oyes más cosas —aconsejó Rebecca—. Millicent. Te digo por experiencia que es amor. es mi marido. Rebecca cogió las manos de su amiga. Rebecca la llevó hasta un sofá. hasta hace poco. —Me parece evidente que tú le amas. Mucho. No puedo decirte cuanto. Rebecca la abrazó. Cuéntame lo que te preocupa. —¿Qué te pasa Millicent? —preguntó con preocupación Rebecca. El mismo sir Oliver la redactó. —¡Me alegro tanto! ¡Y pensar que estaba completamente equivocada respecto a Aytoun! Cuando estuvimos en Escocia recibimos una carta del reverendo y de su esposa poniendo por las nubes a tu marido. Está muy excitado. pero le gustaría estar seguro de que va a ser otro niño. luego se detuvieron en el tocador de al lado.

Millicent soltó una cristalina carcajada que a él le encantó. pero eso fue antes. que tenga clase. sus ideas progresistas y la manera en que las dice. También quería protegerle a él. Dile al cochero que pase primero por Londres. E incluso ahora. —Creo que tú también les has gustado. —Tu marido te necesita. Se llevó la mano de su esposa a los labios. Pero era muy difícil. no alguien que… —¡Basta! —La cortó Rebecca— ¿Qué estás diciendo? ¡A ti no te falta ni belleza. Se obligó a apartar el pesimismo que la rodeaba como una nube. Rebecca es encantadora y natural. Espero que no te importe. como tú. Te aplastó tanto física como mentalmente. Traducción Rosanic. —¿Volvemos solos? —preguntó Lyon cuando el coche empezó a moverse. quiere que estés a su lado en Baronsford — insistió Rebecca mirándola a los ojos—. —Mandé a los demás en el otro carruaje. —¿Por qué? —Por tu sonrisa. Ve con él aunque solo sea para demostrarte a ti misma que has vencido al fantasma de Wentworth. —No lo entiendes. cuando no le conocías. ni clase ni encanto! —Si consiguiera convencerme de eso a mi misma… —¡Tienes que hacerlo! No puedes dejar que Wentworth siga amargándote la vida. Esas son las barbaridades que te decía. Los dos. y encanto para que pueda sentirse orgulloso de ella en público. por querer estar conmigo.—Estabas intentando protegerte a ti misma. ese cerdo no dejó de rebajarte hasta conseguir que perdieras toda la confianza en ti misma. Mira. La verdad que encerraban esas palabras estremeció a Millicent. por conquistarme. Millicent se reunió con él y cerró la portezuela del carruaje. Algo había pasado cuando las dos mujeres se habían quedado a solas. desde la tumba. hacen que me alegre de que se siente en la Cámara de los Lores. Una vez que Lyon estuvo cómodamente sentado en el asiento. Parecía haberse liberado de alguna preocupación que la tenía inquieta desde hacía algún tiempo. Tenía que enfrentarse a su futuro sin miedo. —Me gusta —dijo él—. —Gracias. En cuanto a Stanmore. —Me va a parecer un trayecto muy corto. ¡Ojalá hubiera más como él. te sigue haciendo daño porque tú se lo permites. pero quería tenerte para mí sola en el camino de vuelta. Durante el tiempo que estuviste casada con él. corrección Cari 172 . Lyon la atrajo hacia él. es un conde y yo solo soy… Necesita una mujer que sea hermosa.

Eso aliviará a mi madre. Lo único que puede ayudarnos en casos así es confiar Traducción Rosanic. —De todas maneras me molesta. pero mi abuela se ha puesto enferma y Baronsford está demasiado lejos. pero como tu madre y sir Richard han mencionado que se iban a acostar pronto. —Lo siento mucho. Últimamente pareces distinta. —Todos cometemos errores —continuó Millicent con la esperanza de que se abriera—. A cambio tendremos todo el tiempo del mundo para poner en práctica tu idea del coche durante el viaje a Baronsford. —Violet. Violet —dijo amablemente Millicent—. milady. Le deslizó una mano por debajo de la chaqueta. Millicent contempló la palidez de su cara. También tenía un sospechoso morado en la comisura del labio. podemos irnos a la cama en cuanto lleguemos. sobre todo ahora que está a punto de irse de viaje.Ella le rozó los labios. —¿Vas a venir? —Si lo sigues deseando… Él se apoderó de sus labios con pasión. A veces nos encontramos metidos en situaciones que no podemos controlar. No podré volver a tiempo si… —No te disculpes. milady. Es joven y tiene muchas ganas de demostrar de lo que es capaz. Había algo que no estaba bien. pero me temo que tendremos que conformarnos con la cama. Pero Millicent no tenía tiempo para profundizar en el tema. —No sé si podré esperar tanto —gruñó él—. Con el movimiento del coche… El carruaje ya estaba entrando en el camino de entrada a la casa. milady —insistió Violet ordenando los cepillos del pelo en el tocador. Ya le he preparado todas sus cosas y Bess será una doncella perfecta. —No vale la pena. No le des más vueltas. —¡Y yo que me creía demasiado atrevida! —¿Es un desafío? Ella se echó a reír apretándose más contra él. La chica evitó la mirada de su señora mientras se enrollaba una cinta alrededor del dedo. corrección Cari 173 . Lo entiendo perfectamente. ¿Por qué no te tomas unas vacaciones mientras estamos fuera y vas a Saint Albans a ocuparte de tu abuela? —Se lo agradezco muchísimo. —Es tentador. sabes que si tienes algún problema puedes contar conmigo. No se preocupe usted por mí. Violet tenía nauseas continuamente desde hacía quince días. Lo cierto es que estaba preocupada por ti. —No puedo hacer gran cosa en un trayecto tan corto.

en otras personas. La soledad es terrible y yo lo sé demasiado bien. Por favor, te ruego que recuerdes que estoy aquí si necesitas ayuda. —Lo recordaré milady —murmuró Violet antes de huir haciendo una breve reverencia. Por mucho que le repitieron que todo iría bien durante su ausencia, Lyon notó la preocupación de Millicent cuando por fin se montó en el coche y se sentó frente a él. —Beatriz y sir Richard han sido muy amables aceptando quedarse dos semanas más. —Espero que sigas pensando lo mismo cuando volvamos. He notado una cierta expresión en la cara de mi madre… Parece encantada de estar aquí, y puede ser que no nos vayamos a librar de ella tan pronto. Millicent sonrió. —Si quiere puede quedarse para siempre. Le debo mucho más de lo que se imagina. Se inclinó hacia delante para coger la mano de su marido, antes de volverse a mirar por la ventanilla. El personal de la casa estaba formado en la entrada para desearles buen viaje y Millicent les dijo adiós con la mano. —No veo a Moisés —dijo preocupada— ¿Le ves tú? —Si, está detrás de Jonah y Gibbs. Ella suspiró aliviada. —Gibbs y Jonah se respetan mucho. Como Moisés siente devoción por Jonah, eso quiere decir que también le gusta Gibbs. No sé si nuestro nuevo administrador se da cuenta de que se ha ganado un protector para toda la vida. —Es el tipo de fidelidad que mi rústico escocés reconoce perfectamente. El cochero dio un grito y caballos y carruajes echaron a andar. Millicent continuó mirando por la ventanilla hasta que, en una curva del camino, les perdió a todos de vista. Lyon no dejaba de mirarla. —En la época de Wentworth no me costaba nada irme de Melbury Hall durante varios meses —dijo ella—. Y ahora sin embargo, me da la impresión de que estoy desertando. Él entrelazó sus dedos con los suyos. —La otra noche oí a Stanmore y a Rebecca comentar lo culpables que se sentían cada vez que dejaban a James en Eton. Aunque se ha integrado perfectamente y ha hecho buenos amigos, siguen preocupándose. Debe ser lo normal en una familia. Ella sonrió.

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—Ya me has dicho más de una vez que Melbury Hall es como una familia para mí. ¿Te molesta? —En absoluto. Me considero privilegiado por formar parte de ella. Le apretó más la mano y ella miró sus dedos unidos. —Vuelve a hacerlo —dijo. —Es como hacer el amor, querida. Necesito tiempo para recuperarme antes de volver a hacerlo. Ella se acurrucó contra él sin soltarle. —¡He aquí una descarada mentira! Nunca has necesitado recuperarte cuando hacíamos el amor. Vuelve a apretarme la mano, Lyon, por favor. Para él no era ninguna novedad el poder mover la mano, pero ahora, al ver la alegría de su mujer, se sintió feliz de poder compartir sus progresos con ella. Le apretó suavemente los dedos. La risa de Millicent llenó el habitáculo del carruaje. —¡Otra vez! —le pidió ella. —Eso es todo lo que puedo hacer de momento. —¡No! Empiezo ya a conocerte, sé que puedes hacer mucho más. Puedo oír desde aquí como maquinan los engranajes de tu cerebro. —Lo que estás oyendo, querida, son los gruñidos de un hombre hambriento. —¡Hemos comido una hora antes de salir! —Sexualmente hambriento —precisó él apoderándose de sus labios—. Supongo que recordarás las promesas que me hiciste sobre el balanceo de los carruajes y… —¡Pero es de día! —protestó ella fingiendo asombro. —¿Y para que sirven las cortinas según tú? Deslizó la mano por su rodilla. —¿Quieres que te enseñe algo más? —Es usted el diablo en persona, lord Aytoun —dijo ella corriendo las cortinas—. Un demonio tentador que conoce todas mis debilidades.

Capitulo 25

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Esa tarde Gibbs se encontró a la condesa viuda en el salón con un libro encima de las rodillas y cómodamente sentada cerca de la ventana. Levantó los ojos al verle llegar. —Gibbs, no me digas que has venido a lloriquear por la ausencia de mi hijo. —No, milady. —Mejor. Espero que no lo hagas. —Eso depende de cómo me trate usted —respondió el administrador con una semi sonrisa. —Por lo que he visto, anda por aquí cierta dama con cierta influenza en tu humor —continuó ella entrecerrando los ojos—. De modo que dime, ¿la señora Page te aprecia tanto como tu a ella? —Creo que me soporta relativamente bien. Beatriz sonrió. —Ya sabía yo que por algo me gustaba esa mujer. Es evidente que está en su sano juicio. —Si, tenía la esperanza de que usted le hablara bien de mí. —¿Bien? Eso es negociable. Pero no has venido por eso ¿verdad? — añadió dejando a un lado el libro. —No, milady. Se aclaró la garganta y enderezó los hombros. —Acaba de llegar un mensajero de Londres preguntando por lady Aytoun. —¿Trae noticias de su familia? —No, milady. —¿Entonces de que se trata? ¡Suéltalo de una vez Gibbs! —Le envía un tal señor Platt que es quien se ocupa de los asuntos de Jasper Hyde. —¡Otra vez ese hombre tan desagradable! La condesa viuda se quitó con irritación las gafas. —Millicent no se merece realmente que la moleste un hombre de su calaña. ¿Le has dicho que lady Aytoun se ha ido a Escocia? —No, milady. —¡Estupendo! Les hizo una señal a las doncellas para que les dejaran a solas. —¿Te ha dicho que es lo que quiere? —preguntó cuando ellas se hubieron ido. Gibbs le entregó un sobre cerrado. —Está dirigido a “lady Aytoun” —observó Beatriz— También podría tratarse de mí ¿no? —Sin ninguna duda, milady.
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—E incluso aunque la destinataria fuera Millicent, en las presentes circunstancias es normal que yo me haga cargo. —Desde luego, milady. —Podría tratarse de algo muy urgente. —Eso opino yo también, milady. —¿Y acaso mi nuera no dejó Melbury Hall a mi cuidado? —Por supuesto que si, milady. Rompió el sello de lacre y leyó rápidamente el contenido del mensaje. —¡Ese individuo es realmente vil y desagradable! ¡Nunca se da por vencido! —escupió frunciendo el ceño. —¿Qué es lo que quiere? —A Ohenewaa —murmuró ella releyendo la carta. Gibbs empezó a enfadarse. —La señora Page me ha dicho que este mismo mensajero había venido ya una vez desde Londres con una oferta para llevarse a Ohenewaa con el señor Hyde. Lady Aytoun le despidió con una patada en el culo… ¡OH, perdón, milady! —Esta vez añade una razón de peso a su demanda. —¡A lady Aytoun le importa un pimiento! Ohenewaa no se va a ir a ninguna parte. —Ya lo sé, Gibbs —le tranquilizó la anciana guardando la carta entre las hojas del libro—. Pero hay que actuar con rapidez para desbaratar los planes de ese infame personaje. ¿Sabe que Millicent no está aquí? —No, milady. —Dile al mensajero que lady Aytoun está de acuerdo en entrevistarse con su abogado. No necesariamente para aceptar su propuesta, pero en cualquier caso la entrevista deberá tener lugar aquí, en Melbury Hall. —Muy bien, milady. —De todas formas arréglatelas para retrasar el encuentro tanto como te sea posible. Busca una disculpa, dile que no podrá ser antes de quince días. Incluso más si puedes. —¿Cuándo las ranas críen pelo, por ejemplo? —Ese plazo me parece perfecto, Gibbs. —¿Puedo preguntar que planea hacer, milady? —Primero tengo que hablar con Ohenewaa. Luego enviaré a sir Richard a Londres para verificar el trasfondo de las acusaciones a las que alude ese tal Platt. Los ojos de Beatriz estaban brillantes de desafío y excitación. —Cuando hayamos terminado con Platt y con Hyde, ni el uno ni el otro se atreverán a volver a dirigirle la palabra a Millicent. La lluvia había estado golpeando los cristales durante toda la noche y esa mañana, cuando cruzaban el río Wear, el viento azotaba el carruaje mientras avanzaba por el puente de piedra. Millicent se arrebujó con el
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Desde que había conocido a la condesa viuda acompañada de sir Oliver. lo fue —contestó Lyon después de una breve vacilación. magníficos jardines. comprendiendo que no iba a poder obligarle a confiar en ella si él no deseaba hacerlo. cuando se iba a enfrentar con los fantasmas del pasado. —Si. Porque era evidente que él estaba sufriendo. huertos… Pero solo era una descripción del exterior.abrigo e intentó sonreír a Lyon quien la miraba atentamente. —Supongo que el interior es igual de impresionante. un lago. Se dio cuenta de que su reticencia para ir a Baronsford no estaba solo causada por la falta de confianza en si misma si no también por el dolor de Lyon. ¿Pero era el hogar de una familia? —Hubo una época en que sí. Se habían detenido en Peterborough. Al menos no ahora. Pero en ese momento estaba casi segura de que lo que tenía de ese humor a su marido era una disputa familiar. Desde que habían entrado en Escocia. La había asegurado que llegarían a Baronsford a media tarde. La restauró Robert Adams. —¿Y si me hablaras de Baronsford? A él le costó un poco salir de sus sombríos pensamientos. y habían abandonado los caminos transitables durante la última parte del viaje. Millicent estaba fascinada por las antiguas abadías y los innumerables castillos en ruinas. subiendo colinas y descendiendo a los valles. en Doncaster. cuya expresión se iba ensombreciendo minuto a minuto. Traducción Rosanic. desde que se habían subido al coche esa mañana. Mencionó una reserva de pastos. La aprensión de Millicent se iba incrementando al mismo ritmo que la fuerza del viento. había sentido curiosidad por los otros dos Pennington. Ella esperó a que continuara pero el prefirió callar y ella volvió a mirar por la ventana. —¿Qué te gustaría saber? —¿Tú y tus hermanos crecisteis aquí? Él volvió la cabeza. Si bien Lyon había estado de buen humor durante los tres primeros días de viaje. Apartó la vista del paisaje para volverse hacia su marido. —Si. todos crecimos aquí. me lo dijo Gibbs. en Durham. —¿Era un hogar de verdad? —¿Qué quieres decir? —Gibbs me contó la reacción que tuvo cuando vio por primera vez la propiedad —explicó ella—. Me describió Baronsford como un castillo de cuento de hadas con kilómetros y kilómetros de senderos que serpenteaban entre las colinas que dominan al río Tweed. Iban atravesando pueblos por caminos llenos de baches. corrección Cari 178 . estaba muy serio.

—¿Dónde está Ohenewaa? —En Melbury Hall. seguía cayendo. La lluvia. Irás y te reunirás con la vieja. Quieren Traducción Rosanic. han contestado que lady Aytoun aceptaba hablar contigo. Si antes había estado nerviosa. Es la vieja casamentera que se las arregló para pagar las deudas de Millicent. ya había pasado pero no podía librarse de un terrible presentimiento. pero ordenó a los lacayos que le depositaran en el suelo empapado mientras Millicent se bajaba. Millicent había preferido quedarse dentro del coche mientras los lacayos bajaban a Lyon. y este comprendía su temor. No tiene nada que ver con Ohenewaa. Siguió la dirección de su mirada. la madre del conde. Todos nuestros problemas empezaron por su culpa y no pienso perder el tiempo hablando con ella. hubiera ido a Hertforshire creyendo que iba a ver a lady Aytoun. corrección Cari 179 . Si Harry no se hubiera topado con Ned Cranch en el pueblo. en lo alto de una elevación rocosa. Harper Hyde había tenido una crisis un poco antes. Los rostros serios de los criados alineados en la entrada daban la sensación de que estaba teniendo lugar un entierro en vez de una bienvenida. Pero no importa. —Mintieron. —¡Lo harás! —Ladró Hyde— Si hubieras ido antes habrías encontrado a lady Aytoun.Las rodillas de ambos se tocaron y ella le miró notándole muy tenso. Solo debes saber que cogeré lo que es mío y nada ni nadie podrá impedírmelo. A lo lejos. ahora estaba aterrorizada por la reunión de criados uniformados. rodeado por la niebla y la lluvia. ¿Quién está a cargo de la propiedad en este momento? —Ned le dijo a Harry que la condesa viuda. No le dijeron al mensajero que lord Aytoun y su mujer se habían ido a Escocia —estaba explicando Platt —. tupida y helada. que todavía está allí. —Siento mucho esta condenada puesta en escena —masculló él entre dientes—. —Un administrador no se habría atrevido a decir una mentira como esa. —¿Y si resulta que no es posible? —Entonces seguiremos mi plan alternativo. mejor —aseguró Hyde levantándose—. —¿No estará pensando en utilizar la fuerza? —Cuanto menos sepas. Quiero que todo se desarrolle en paz. Están aquí para darnos la bienvenida no para juzgarte. de modo que será más fácil convencerla de que se libre de ella. Lyon le tendió la mano y ella se aferró como a un salvavidas. se levantaba un inmenso castillo.

ni donde le llevaban. —Este patán de Walter va a presentarte a la señora MacAlister. pero Walter ya le estaba ofreciendo el brazo y no pudo discutir. eso es todo. Por favor perdóname pero la gente estaba esperando el regreso de Aytoun con impaciencia y de no ser por la lluvia esto sería una fiesta. —Por favor. —Si lo desea. Peter Howitt. —¡Santo Dios! ¿Dónde te has metido Truscott? —gruñó Lyon. milady… Millicent se resistía a soltar la mano de su marido y él sabía que tenía miedo a pasar por delante de toda esa gente sin primero haber sido presentada oficialmente. Cuando había abandonado Baronsford estaba tan drogado que ni siquiera sabía su nombre. —Se las ha arreglado muy bien —intervino Lyon apretando la mano de su mujer. el joven secretario que sir Richard había traído desde Londres con él. levantó la cara hacia la lluvia y respiró profundamente. ni donde estaba. Millicent. Cuando desapareció en el interior de la casa. de lo contrario te hubiera estrangulado con mis propias manos. —¿A que estás jugando. Había en sus ojos un brillo travieso que encantó a Lyon. corrección Cari 180 . También los granjeros y la gente del pueblo están deseando verle de nuevo. Aytoun. Aytoun. Campbell. Millicent. tienes toda mi simpatía por haber tenido que soportar todo ese viaje encerrada con un oso. y al mayordomo. se acercó a ellos. Luego te acompañará. —Encantado de tenerte de nuevo entre nosotros.ver hasta que punto estoy inutilizado. Levantó los ojos hacia el rostro moreno y sonriente de su primo. condenado estúpido? ¿A asustar a mí esposa? —Milady —dijo Walter Truscott haciendo una cortés reverencia. junto con Howitt. —Estoy aquí —contestó una voz grave justo a su espalda. Ahora les miraba a todos a la cara y respondía a sus saludos de bienvenida haciendo Traducción Rosanic. llámeme Millicent. Ahora llévatela a un sitio donde esté protegida de este diluvio. —Me encanta ver que vuelves a ser el mismo de siempre. —Tienes suerte de que no hayan venido. Los lacayos levantaron el sillón y comprobó que todos los ojos estaban fijos en él. el ama de llaves. Lyon la contempló mientras se dirigía hacia el castillo. Estaba en casa. —Gracias. recibiendo a su paso los saludos y las reverencias de los criados. para que pases revista a las tropas. Ella no tenía demasiadas ganas de pasar por esa experiencia sin él. En cuanto hayamos terminado con las formalidades le pediré a Howitt que te enseñe tus habitaciones y podrás descansar.

La primera vez que Violet le había visto estaba tumbado de espaldas en el suelo tapándose la cara con un brazo. pero el no se movió en absoluto. mientras esperaba la cena había estado coqueteando descaradamente con una de las criadas. pero lo peor es que no tenía orejas. que se iba de Melbury Hall. le había llamado y le había preguntado si necesitaba ayuda. —Bien. Espero que sea de su gusto. corrección Cari 181 . El gigantesco hombretón se agachó para acariciarle. mirando a Ned Cranch. Violet había sorprendido cuchicheos. Centenares de cuadros recubrían las paredes. se había acercado a él. Generaciones enteras de Aytoun… Su mirada se detuvo ante un retrato de tamaño natural de una mujer que estaba en el primer descansillo. Luego recibiré a la gente del pueblo y a los granjeros que lo soliciten. —¿Dónde ha alojado a mi esposa. Moisés. A pesar de sus temores. escondida entre las sombras. Moisés había levantado el brazo y a ella le había sorprendido descubrir su rostro marcado con profundas cicatrices. Los lacayos depositaron el sillón en el suelo y le quitaron el abrigo empapado. Pero lo que más la enfermó fue lo que a pesar de todo seguía sintiendo por él solo con mirarle. Tengo pensado pasar un par de horas con usted y Truscott. milord. La habitación de los condes había sido limpiada y aireada y la ropa de lady Aytoun ya estaba guardada. roces y visto las mejillas ruborizadas de la chica y le habían entrado nauseas. Le había observado durante un rato. —Muy bien. Violet ya no tenía ninguna razón para estar allí. Lleváoslo de aquí. En las habitaciones que dan al lago. Por fin franqueó el umbral de la puerta principal con el mayordomo y el ama de llaves al lado. Pero estaba. milord —contestó la alta y delgada mujer—. Ocúpese de que tenga ropa seca —dijo antes de dirigirse al mayordomo—. con una linterna en la mano estaba cruzando el patio y su perro salió cojeando de la cuadra. Lyon contempló las enormes escaleras. Campbell. Debían habérselas cortado mucho tiempo antes porque las heridas ya habían cicatrizado. señora MacAlister? —En el ala oeste. Esa noche. Cuando vivía Wentworth solía estar sujeto con cadenas en la orilla llena de barro del río. Traducción Rosanic. —Descolgad ese cuadro —les ordenó a los criados—. Las rosas rojas que estaban pintadas ofrecían una perfecta tela de fondo para la mujer vestida de blanco.un gesto con la cabeza. Contempló detenidamente su expresión de orgullo.

pero ahora la mujer necesitaba saber toda la verdad. Había hablado con él. Quería quedarse dormida y despertar libre de él. —¿Y como llamas tú a esa… enfermedad? Violet agachó la cabeza sin contestar. —Quería… Esperaba que pudiera usted ayudarme a curar mi enfermedad. —No pierdas ni un solo minuto con él. El antiguo esclavo hablaba con total sinceridad y el otro parecía mentir sin cesar. preparado para atacar. Ya no se acordaba de que. Traducción Rosanic. —¿Qué deseas exactamente de mi? —Preguntó Ohenewaa. No podía haber dejado de notar los ojos enrojecidos y la voz temblorosa de la joven que había llamado a su puerta. corrección Cari 182 . Un sollozó le subió a la garganta. Un niño cuyo padre era Ned Cranch. Oyó que una puerta se cerraba en el pasillo. de destruir todas las partes de su cuerpo que él había tocado. esperó a la chica y ambos desaparecieron juntos entre las sombras. Quería olvidar. Moisés —murmuró ella. tan perdido. Era Ohenewaa volviendo a su habitación. Contempló en tensión como Ned Cranch se dirigía despreocupadamente hacia Moisés. Ned encendió su pipa y avanzó lentamente por el sendero. Le había llevado agua y se había quedado un rato con él. retorciéndose las manos bajo el delantal. Ned se había dado la vuelta. Se negaba a mirarse el vientre y a pensar en el niño que estaba creciendo dentro. Iba a cerrar las cortinas cuando vio a la criada con la que había coqueteado saliendo por la puerta de servicio.Parecía tan viejo. tan atontado. pero Moisés no lo había olvidado y desde ese día ambos habían trabado una sólida amistad. Suspiró de alivio cuando Moisés recogió la linterna y continuó con su ronda. Ohenewaa que también había llevado en su seno un hijo ilegítimo. Recordó las palabras de su amiga: “Fue antes de que supiera como poner fin a un embarazo desde el principio…” Desde el principio. El anciano negro no parecía estar preocupado pero el perro desconfiaba del albañil y se le erizó el pelo. Violet sintió unas repentinas ganas de gritar. Moisés era bueno e ingenuo y Ned perverso y astuto. Se preguntó que es lo que podía querer Ned de él siendo como eran dos personas tan distintas. Con el rostro lleno de lágrimas dejó caer las cortinas y desapareció en la oscuridad del dormitorio pensando que ojalá pudiera dar marcha atrás y borrar todos sus errores. Violet murmuró que se encontraba mal desde hacía varios días. Ned intentó acariciarle la cabeza pero el animal se apartó. que ella se olvidó de su miedo. Se dirigió a la habitación de la anciana.

ayúdeme a librarme de esta maldición. —¿Entonces como puedes creer que voy a aceptar compararte a una de ellas? Violet contuvo un sollozo. —¿Por qué? —Sollozó Violet — ¿Qué importa si consentí o no en ese momento? Fui una estúpida. —Sé que puede usted ayudarme —contestó por fin Violet en voz baja—. Ohenewaa se acercó a ella. pero me cuesta imaginarlo ni siquiera en mis peores pesadillas. las palabras que yo usaría para describir un don del cielo. Ohenewaa. pero no descubrí hasta después su vileza. y sabía perfectamente que estaba embarazada. —¿Ese niño es una maldición. —No puedo ayudarte. Pero era una decepción saber que había elegido a Ned. un hombre sin corazón y sin escrúpulos. pero no sabía… —¿Fuiste con ese hombre porque quisiste? —Si. —¿Enfermedad? ¿Sufrimiento? Esas no son. —¿Cómo te atreves a compararte a esas mujeres? —Contestó Ohenewaa con dureza— No puedo hacerlo ¿y sabes porque? Violet estaba desconcertada.Ohenewaa veía mucho más que el resto de las personas. —No puedo. —No. proporcióneme una nueva vida. —No me diga eso —suplicó Violet—. Me dijeron que conocía usted el modo de librarme de la enfermedad que sufro. subida a la fuerza a un barco de esclavos? ¿Puedes imaginar los horrores que esas mujeres tenían que soportar? —Yo… he leído algunas historias. pequeña. He oído lo que decían las otras mujeres. —¿Puedes siquiera llegar a imaginarte la situación en que se encuentra una negra? ¿Una joven arrancada de su hogar y de su familia. Yo no… —¿Fuiste violada? La brusca pregunta pilló por sorpresa a Violet. le creí cuando me dijo que me amaba y que teníamos un futuro juntos. pequeña? ¿Una enfermedad? —Se lo ruego… Traducción Rosanic. ¿Por qué no puede considerarme como a una de las mujeres a las que ayudaba en Jamaica o a bordo de los barcos de esclavos? Se lo suplico. Usted ayudaba a las mujeres de las plantaciones. —¿Lo sabe? ¡No lo quiero Ohenewaa! Se lo suplico. Se secó las lágrimas que continuaban derramándose por su cara. ciertamente. corrección Cari 183 . —¿Crees que el hijo que llevas dentro va a correr la misma suerte que los de esas desgraciadas? Violet negó con la cabeza.

no quiero hacerlo —sollozó. Violet estalló en llanto y se tapó la cara con las manos. —¿Entonces para que has venido? —Yo… No debería haberlo hecho. Ohenewaa la estrechó entre sus brazos. Capitulo 26 Traducción Rosanic. corrección Cari 184 . No sé lo que debo hacer… Sin decir nada.—¿Le odiaras con la excusa de que te va a recordar tu error? —¡No! No podría odiarle jamás. —No.

volvió a sus habitaciones dejando a Lyon hablando con Truscott. En el saloncito adyacente al dormitorio. pero cada vez estaba más tensa. Había sido innegablemente hermosa. de las veladas y de la vajilla importada de Francia. Todo ese piso era para uso exclusivo del matrimonio. Pero demasiado grande. pero eso no era lo que más le afectaba. Millicent también oyó hablar de las recepciones. por supuesto. —Los platos de Wedgwood no eran lo bastante elegantes para ella —le explicó la señora MacAlister. pero estaba congelada. En Baronsford se sentía insignificante y esa era una sensación que odiaba. ni amigo ni invitado tenía derecho a alojarse en ellas. Debería haber tenido calor. había oído algunas cosas y dedujo que Emma se había ocupado de la decoración de Baronsford mucho más que las anteriores condesas. se dejó caer en un sillón delante de la chimenea. Desde el momento en el que entró en el vestíbulo se topó con su retrato a tamaño natural. corrección Cari 185 . Millicent empezó a arrepentirse de su decisión de acompañar a Lyon. Ciertamente. Luego. con todos los asuntos pendientes que estaban esperando la llegada de su marido. Las seis lujosas habitaciones que daban al lago habían sido decoradas por Emma con una clara intención. Traducción Rosanic. Y no solo eso. El cansancio del viaje tenía que haber desaparecido ya. Dos horas después a Millicent todavía le daba vueltas la cabeza por todo lo que había visto y oído. No. ya no sabía donde estaba el antiguo comedor y se hubiera perdido si hubiera tenido que buscar el salón del segundo piso. En esa casa no se sentía útil para nada. Ningún miembro de la familia. Y resultó evidente cuando la señora MacAlister la condujo al ala este. Sin duda alguna. De hecho. Baronsford era magnífico y muy cómodo. al final de la jornada. Perdió la cuenta del número de dormitorios.“Abrumador” fue la palabra que le vino a la mente a Millicent mientras el ama de llaves le enseñaba el castillo. el salón de la torre antigua era únicamente para Emma. ni siquiera sabía cuando tendría una oportunidad de pasar un rato con él. no recordaba si la armería estaba en el ala este o en el ala oeste ni en que piso estaba la biblioteca y. Estaba por todas partes. Después de tomar una rápida cena con su marido en el comedor pequeño. Era el recuerdo de Emma. Mientras la doncella guardaba el vestido en el armario. Baronsford era impresionante. en que saloncito privado se suponía que iba a revisar la correspondencia. Pasó por fin a la antecámara donde Bess la ayudó a cambiarse para dormir.

como si llevara un camisón transparente. —¡Es impresionante! Lyon le deslizó el camisón de los hombros. —Mañana seguiré —contestó ella suavemente. apoyándose en el quicio de la puerta. Los lacayos iban del dormitorio a otra antecámara. Asió el cinturón de su salto de cama en cuanto la tuvo al alcance de la mano. —Solo hemos estado separados esta tarde —protestó ella—. Lyon estaba sentado en la cama y los lacayos habían desaparecido. con todos esos dormitorios vacíos era algo completamente distinto. aparecía y la miraba de esa manera suya… Volvió a leer el primer párrafo y tampoco esta vez entendió nada. Millicent despidió a Bess y fue al tocador a esperar a que terminaran. Bess fue a abrir y Millicent se sorprendió al ver a Will y a John que traían a Lyon. Me hubiera fastidiado que estos dos brutos te despertaran al meterme en la cama. pero los renglones bailaban ante sus ojos. —Mañana seguiré. Mis habitaciones están donde estén las tuyas. —Es condenadamente grande. donde no había habitaciones suficientes. —Entonces ven a acostarte. Justo cuando se estaba sintiendo completamente inútil. Y hemos cenado juntos. era una cosa. —He visitado Baronsford. pero aquí. Ella se acercó lentamente. —Te he echado de menos —murmuró.Llamaron a la puerta. —¿Tu no has terminado con lo tuyo? Millicent depositó la pluma y se acercó a la puerta que comunicaba con el dormitorio. Cogió un libro al azar. Compartir la cama en Melbury Hall. Cuentame lo que has estado haciendo. Lyon no dejaba de asombrarla. aunque viviera cien años. Se levantó y se dirigió al pequeño secreter sin saber si ponerse a escribir. —Te informaron mal. —Me alegro de que todavía no estés dormida. pero tampoco se le ocurría nada. corrección Cari 186 . y la manera que él la miraba. —¿Te gusta este lugar? Traducción Rosanic. —¿Ya has terminado de trabajar por hoy? —preguntó. Millicent se quedó muda por la sorpresa. Me habían dicho que las habitaciones del señor de la casa estaban en el ala este. —Había demasiada gente a nuestro alrededor. Era tan atractivo que nunca se cansaría de él. —Me sorprende que estés aquí esta noche. no sirvió para tranquilizarla.

—Baronsford no necesita de mi aprobación. —¡Por supuesto que si! De ahora en adelante eres su dueña. —Nunca deseé una posición tan elevada. Lyon se apoderó de uno de sus mechones de pelo para atraerla suavemente hacia él. —Seguro que hay otras posiciones que deseas —susurró. La cogió por la cintura y ella se acurrucó contra él. —Dímelo –insistió dándole besos ligeros como mariposas. —Deseo esto. —¿Esta cama? Esta noche es toda tuya, querida. —Me gustaría que tu corazón me perteneciera. Él se puso serio y ella se arrepintió de haber dicho tal cosa en voz alta. Intentó que sus ojos brillaran de nuevo. —Esto es lo que sucede cuando estoy lejos de Melbury Hall. Digo bobadas y cosas que debería callar. Yo… —Mi corazón ya es tuyo, Millicent. Ella, desconcertada, notó como él le secaba una lágrima que resbalaba por su mejilla. —Eres la única mujer que me prefiere a mí, incluso lisiado, antes que a este castillo. —¡No eres un lisiado! —Exclamó ella escandalizada— Te amo como eres. —¿Y no me abandonarás nunca? —Me quedaré a tu lado tanto tiempo como desees. —¿O necesite? —Si —contestó ella mirándole a los ojos—. Quiero sentirme útil. Quiero dar. —Y recibir. ¿Acaso no forma eso parte del matrimonio? —Me temo que con un hombre como tú y en un lugar como este salgo yo ganando. Tienes un título, dinero y todos los medios posibles para dar mas de lo que vas a recibir. —Y eso te molesta. —¡Por supuesto! Quiero poner algo de mi parte. Quiero saber que doy tanto como recibo. —Entonces es posible que mi enfermedad equilibre la balanza para toda la vida. —No sé lo que quieres decir. —Si que lo sabes, Millicent. La sujetó de la muñeca. —Si no nos hubiéramos casado en estas condiciones… —empezó él. Sacudió la cabeza. —Vayamos todavía más lejos. Supongamos que nunca hubiera tenido ese accidente. Si hubiera deseado cortejarte…
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—No lo hubieras hecho. —¿Por qué? —Porque soy vulgar, porque no hay nada en mí que se salga de lo corriente, Lyon. Y eso por no mencionar que nunca hubiera estado en tu ambiente. —Te equivocas de medio a medio. Pero ¿Qué hubieras respondido si te hubiera pedido que te casaras conmigo? —Me habría negado porque no te hubiera conocido. —¿Y si hubiéramos tenido una apasionada aventura, que hubieras dicho? —Que no. No provenimos del mismo… —¿Del mismo qué, Millicent? —La cortó secamente— ¿En que etapa de nuestra relación te hubieras encontrado lo bastante a gusto como para otorgarme tu confianza? —Te hubiera dicho que te amaba y eso hubiera bastado. —Ese es el caso, que no es suficiente en absoluto. Hubiera querido tener un futuro contigo, hubiera querido saber que tu amor por mi era más fuerte que ese absurdo miedo con el que vives desde hace años. La emoción se había apoderado de ella. —Estoy aquí ahora, Lyon ¿No es suficiente? —¿Seguirás aquí mañana? —Si. —¿Y pasado, y el mes que viene y el año próximo? —Estaré aquí mientras me desees. —¿Y te necesite? —Y me necesites. La lluvia martilleaba sobre el techo del carruaje que esperaba al señor de Baronsford para llevarle al pueblo. En el pasado no necesitaba un carruaje ya que tanto los aldeanos como los granjeros estaban acostumbrados a ver a su señor cabalgando por prados y colinas, deteniéndose para intercambiar unas palabras con ellos, lloviera o hiciera sol. Aytoun siempre había sido madrugador y sabía que les gustaba ese encuentro diario. No necesitaban ningún tipo de formalidades para comunicar sus alegrías o sus penas, y los problemas se solventaban a menudo antes de que llegaran demasiado lejos. Lyon quería volver a hacer lo mismo aunque fuera yendo en coche, y, en lugar de ir solo, se llevó a los lacayos y al secretario, Peter Howitt. Sería algo diferente, pero le habían dicho que también la vida en los alrededores había cambiado. Los pueblos estaban llenos de familias errantes y en los ojos de todos se podía leer la preocupación por el futuro, según le contó Truscott.

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Esa mañana, antes de partir, había mandado llamar a Walter, al ama de llaves y al mayordomo a su despacho. —Quiero que reunáis a toda la gente que esté disponible para limpiar la casa de arriba abajo. Buscad y eliminad todo lo que tenga algo que ver con mi anterior esposa; cuadros, ropa, objetos personales, todo lo que pueda recordar su existencia a vuestra nueva señora. Ninguno de ellos pareció sorprenderse por la orden. —A lo mejor lleva mucho tiempo, milord —observó a pesar de todo el mayordomo— ¿Qué debemos hacer cuando lo hayamos retirado todo? —Guardadlo todo en una de las habitaciones del ala este si así lo deseas, y ciérrala después con llave. Se volvió hacia el secretario. —Envía una carta a lady Douglas, la madre de Emma, y dile que es libre de venir a buscar lo que quiera… empezando por ese condenado retrato. —Muy bien, milord. Luego se dirigió a la señora MacAlister. —Quiero que le pida a la condesa su opinión acerca de todo. Debe ser consultada antes de tomar cualquier decisión relativa al mantenimiento de la casa. Los menús, como colocar a los invitados en las recepciones, la compra de ropa de casa, la elección del vino, absolutamente todo. —Si, milord. Espero no decepcionarle. —No se preocupe, señora MacAlister. No hay mejor ama de llaves en el Reino. —Gracias, milord. —Comprobará que lady Aytoun es muy distinta a… la anterior señora. Cuento con usted para que se encuentre en Baronsford como en su casa. Luego se dirigió a Campbell. —Prohíbo terminantemente que los criados hagan comentarios en su presencia. Nada de comparaciones entre la condesa y Emma en lo que se refiere a su comportamiento, su forma de vestirse, sus reacciones… Millicent es una persona de carne y hueso y quiero que se la trate como corresponde. Lo sé, es inglesa, pero no hay una esposa mejor que ella y quiero que todo el mundo lo sepa. Les contempló a todos. —Emma Douglas Aytoun está muerta —dijo bruscamente—. Ya es hora de que su alma descanse en paz. A partir de ahora, Baronsford tiene una nueva señora. Millicent se entretuvo en sus habitaciones tanto como le fue posible. Lyon le había dicho que pasaría la mayor parte del la mañana en el pueblo, de modo que pidió que le subieran el desayuno. Sin embargo, después de escribirle una carta a la señora Page y otra a Gibbs, se dio cuenta de que se
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sentía atraída por la ventana que daba a los jardines, el lago y el cielo azul en el que había algunas nubes. Cedió a la tentación y se puso un traje de amazona y salió de la habitación. En el pasillo estuvo a punto de chocar con una criada. —¡Oh, milady, está usted aquí! La señora MacAlister me ha mandado a buscarla. Pregunta si esta tarde podría dedicarle unos minutos para planear las comidas de la semana. —Dígale que le concederé tanto tiempo como quiera. Estaba pensando en dar un paseo a caballo pero iré en cuanto vuelva si quiere. —No, milady, cuando usted quiera. Tal y como está la casa de revuelta esta mañana, estoy segura de que la señora MacAlister… —¿Hay algún problema? —Están limpiando a fondo los salones y las habitaciones de la torre antigua, están rebuscando en los armarios como si el mismísimo rey hubiera perdido la corona allí. Creo que la señora MacAlister no tendrá ni un minuto disponible hasta que haya terminado con todo ese jaleo. —¿Y sabes a que se debe tanto movimiento? La chica vaciló un instante, miró a su alrededor y al final contestó bajando la voz: —Fueron las órdenes que dio milord esta mañana. —¿Dio esas órdenes? —Si, milady. No le gustaba que las cosas de lady Aytoun todavía estuvieran aquí y dijo que había que sacarlas todas. No quiere nada que recuerde a su esposa anterior. Estaban de pie delante de las escaleras y Millicent se volvió hacia el lugar donde estaba el retrato de Emma el día anterior. Había sido sustituido por otro cuadro. Se sintió dividida entre la incertidumbre y la culpa. Tenía que hablar con Lyon y preguntarle que es lo que había desencadenado esa decisión tan drástica. La noche anterior había tenido la sensación de haber dado un gran paso hacia delante en su matrimonio. Había sido maravilloso poder abrirle su corazón. Empezó a bajar las escaleras. —Dígale a la señora MacAlister que estaré encantada de verla esta tarde. Una vez en el vestíbulo, le preguntó a uno de los lacayos si sabía donde estaban Truscott o Howitt. Le contestó que el secretario se había ido al pueblo con el señor pero que Truscott estaba precisamente en la entrada, preparado para salir a caballo. Efectivamente le estaba dando órdenes a un mozo de cuadra. —Buenos días, Walter. ¿Puedo acompañarte al pueblo? El alto escocés se volvió hacia ella. —Claro, Millicent. Haré que preparen el coche.
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y tres criado vestidos con librea se habían encargado de llevarle ante un gigante escocés que le miraba con evidente hostilidad. Había también dos criadas. señor… —balbuceó Platt. —¿Señor Platt? —Para servirla. en los tiempos de Wentworth. La cordial acogida que se le dispensó entonces no tenía nada que ver con esta. —Ha sido muy amable por su parte aceptar que se retrasara este encuentro. Dos lacayos le habían escoltado desde el carruaje hasta la puerta. mantendrá la lengua quieta y se limitará a escuchar. Necesito saber una cosa. —Me estaba preguntando —continuó Millicent completamente decidida a ser directa— si sería muy complicado que pasáramos por los acantilados. había acudido en nombre de Jasper Hyde. Lady Aytoun le miró por encima de las gafas.—No. —Se atendrá a los hechos —gruñó el escocés por encima del hombro—. milady —dijo él haciendo una profunda reverencia. El sudor le cubría la frente y esperó a que el administrador le diera la espalda para secársela con la manga. Traducción Rosanic. De modo que dígame ¿a quien voy a ver hoy? —A la condesa viuda. se apresuró a seguirle. Platt tenía la sensación de ser un delincuente frente a un tribunal. Platt pensó que no le habían dado otra opción. claro. —Me importa un pimiento que se sienta “ofendido”. ¿De acuerdo? —Claro. Cuatro años antes. corrección Cari 191 . —Como quieras. prefiero ir a caballo si no te importa. pero se mantendrá callado. —Sé que lady Aytoun está en Escocia. Me gustaría ver donde ocurrió el accidente. el señor Platt. El aludido volvió a crecerse al ver a la frágil anciana sentada en un sofá con un plaid sobre las rodillas. señor —empezó—. ¿De que sería capaz ese enorme escocés? —Escuche. Le recibirá en el salón —dijo Gibbs abriendo una puerta— Milady. Flanqueado por los tres criados. Un mozo de cuadra se apresuró a ir en busca de una montura. pero moviendo la cabeza con autoridad le señaló que le siguiera. pálido de miedo. No era la primera visita de Platt a Melbury Hall. ¿Lo ha entendido bien? —¡Oiga! —Protestó Platt indignado— Me ofende que me… Gibbs se dio media vuelta y le fusiló con la mirada. Gibbs no contestó. Ese tal Gibbs no dijo nada. Solo hablará cuando se le indique y de no ser así.

siéntese —le ofreció ella señalando un asiento enfrente del suyo—. La estancia era luminosa y cálida. Sin duda es una de las bases de la civilización británica. —Podéis iros —les dijo la condesa a las doncellas—. Se hubiera hecho con la propiedad por una miseria. milady. —De modo que esta no es su primera visita. Iba a decirme usted el motivo de su visita. —Perdóneme. La amistad es el esqueleto en el que se sustenta la alta burguesía. Si hubiera sido Hyde el primero en morir. Traducción Rosanic. —Pero por favor. si la anciana no se hubiera entrometido le hubiera hecho una oferta a Millicent por ella. —¿Y porque Gibbs? Este buen hombre me parece de fiar. milady. Hyde y Wentworth eran iguales. milady. —Yo también lo creo. —Claro —contestó amablemente la condesa viuda—. Wentworth se hubiera aprovechado todo lo que hubiera podido. el señor Hyde. milady… Platt le dirigió una altiva mirada al gorila que se dirigía hacia la puerta y luego examinó la decoración del salón. —Y además también es tan británico eso de despojar a sus amigos cuando mueren ¿verdad Platt? ¡Es tan ético eso de lanzarse sobre sus despojos como un buitre dejando a la viuda sin nada! Platt tosió. Si no lo hace me va a dar tortícolis. —Si. Debo confesar que sin éxito. —Efectivamente. —¿De que asunto se trata? —Lo mencionaba en mi carta. la base de nuestra superioridad moral sobre el resto de las naciones. —Preferiría quedarme. Mi cliente. Tú también Gibbs. —En fin. Incluso eran muy buenos amigos. —La amistad es algo muy importante. simplemente ofreciéndose a pagar lo que ella le debía a Jasper Hyde. milady. milady. Platt obedeció. —Si insiste. estamos desvariando ¿verdad? —Continuó la anciana con una dulce sonrisa—. Estuve aquí en la época del señor Wentworth. —¿Qué puedo hacer por usted Platt? Él volvió a centrarse en su anfitriona. Cada vez que vengo aquí me quedo embelesado por la casa. A decir verdad.—Entre que mi nuera está en Escocia y mi frágil estado de salud — explicó la condesa viuda con voz débil— no estaba preparada para recibir visitas… —Lo entiendo perfectamente. corrección Cari 192 . ha intentado repetidamente arreglar un pequeño asunto con su nuera. —No. Oí decir que el señor Hyde y Wentworth se conocían. señor Platt. Siempre le había gustado Melbury Hall.

Mi nuera no posee a ningún ser humano. —Se trata de una esclava negra que lleva el pagano nombre de Ohenewaa.—Soy una anciana. mi nuera rechazó la oferta de Hyde ¿no es así? —Hay nuevas circunstancias que puede que modifiquen su respuesta. Se inclinó hacia delante. se han descubierto ciertas pruebas que parecen señalar a Ohenewaa como la asesina del doctor Dombey. El señor Hyde se ofrece a pagar todos los gastos en los que tuvo que incurrir a causa de esa tal Ohenewaa para… darle un trabajo. recuérdemelo. por qué un hombre así desea tanto a esa anciana en concreto? —Por filantropía. Por favor. —Dígame los nombres. Mi memoria… Platt notaba como el sudor empezaba a empaparle la nuca. milady — contestó Platt. —¡Ah. Tanto los nombres de los testigos como las pruebas los consiguieron los empleados del señor Hyde. —Es bueno eso de tener un “amigo” como Hyde —dijo Beatriz con aprobación— ¿Acaso su cliente es un completo cretino. La condesa viuda asintió con la cabeza. —Permítame repetir la petición de mi cliente —dijo Platt con paciencia—. —¿Y por que razón un adinerado plantador como Hyde. señor. —¿Y que va a hacer con ellas? —Se las entregará a las… autoridades si se niegan a su petición. No quería que se viera implicada pero no me deja otra elección. estimado señor? Él la miraba boquiabierto. Mi cliente desea comprársela a lady Aytoun. Mi cliente actúa en nombre de la justicia. —Se lo ruego. —Debe usted estar equivocado. y me ocuparé de que… —Me he expresado mal. un hombre que debe tener centenares de esclavos. por filantropía! Y. —Ya veo. señor. si le he entendido bien. ¿Y quien ha conseguido esas pruebas? —Bueno… las autoridades. un hombre que ha hecho su fortuna explotando a unos desgraciados seres humanos. milady. incómodo. Las razones que tiene son personales. Desde que compró a esa esclava. estimado señor. y me falla la memoria. corrección Cari 193 . pensativamente. Traducción Rosanic. En ese salón hacía demasiado calor. milady. —¿Y cuales son? —Se mencionaban en la carta. Lamento mucho decirle esto. Quiere que se haga justicia sin que su familia se vea afectada por otro escándalo. por favor. señor Platt? —¿Perdón? —¿Son ambos idiotas. pero es posible que su nuera esté dando refugio a una asesina. —Veo que voy a tener que ser completamente sincero con usted.

—En cuanto a sus supuestas pruebas —continuó la condesa viuda— en vista de que no sabemos exactamente cuales son. Los testimonios de Boarham y de otros del mismo estilo no se mantendrían ni un minuto ante un tribunal. —Haga lo que quiera. ni la cantidad que ha pagado a esos “testigos”. importante miembro de la Cámara de los Lores.—¿Cree que mi nuera creería que Ohenewaa estaría más segura entre sus garras que en manos del sistema penal inglés? —Milady. Platt se pasó un dedo por el cuello de la camisa. Traducción Rosanic. el conde de Stanmore. señor —intervino secamente sir Richard—. —Efectivamente. aunque precipitada por la cantidad de alcohol que bebía. La condesa viuda agitó una hoja de papel. le vamos a decir lo que nosotros sabemos. Estaba claro que acababan de fracasar. sentado ante el escritorio y una mujer negra estaba a su lado. Los médicos se ocuparon de él desde que llegamos a Londres. aquí presente podrá confirmarle que eso es lo que está usted haciendo. —Hablé con un médico llamado Boarham. no tenemos intenciones de… —No me fío nada de ese “nosotros”. Platt se puso de pie de un salto. —… y el doctor Billings —añadió Ohenewaa. —También tenemos su testimonio. Hemos estado investigando sobre ese hombre y el tribunal le considerara como el testigo pagado que es en realidad. No vacilaría en vender a su propia madre si con eso obtuviera algún beneficio. Empiece usted Ohenewaa. —El doctor Dombey murió de muerte natural. La aludida miró a Platt desdeñosamente. Es terminante sobre el asunto. Confieso que no conozco muy bien los vericuetos de la Ley en lo que pudiera considerarse como una extorsión. Sir Richard estaba allí. corrección Cari 194 . Recordó lo que había dicho Hyde sobre que tenía otros planes… Se sentía más que aliviado de no saber de que se trataba. ya era hora de que se librara de este asunto y que fuera su cliente quien se encargara. —De hecho le pedí a nuestro vecino. En ella indica claramente el motivo de la muerte de Dombey. Por ejemplo el doctor Gisborne… —Del cual obra en mi poder una declaración —intervino sir Richard—. señor —le cortó secamente la anciana— Pero volviendo a sus acusaciones… Maitland ¿lo ha anotado todo? Platt se dio la vuelta rápidamente y vio que alguien había abierto la puerta que comunicaba con la habitación de al lado. al cual llamaron alguna vez para sangrar al doctor Dombey —se defendió Platt. Pero me parece que sir Richard. que se reuniera con nosotros. milady —aseguró sir Richard.

Lyon le encomendó la tarea de administrarla en cuanto heredó el título. Buenos días a todos. estaba haciendo un magnífico trabajo. Sabiendo el cariño que Walter sentía por la propiedad. Walter Truscott era el segundo hijo de William. había sido mal informado por gente sin escrúpulos. Capitulo 27 Durante el viaje. estamos esperando la llegada de lord Stanmore en cualquier momento. Que Hyde hiciera lo que quisiera. Hizo una rígida reverencia y se apresuró a salir. señor Platt —dijo la condesa viuda—. Era amable. ahora me doy cuenta.—Si quiere volver a sentarse. No era de los que hacían falsos halagos y hablaba con franqueza. Walter. corrección Cari 195 . Retrocedió hacia la puerta rogando por que el enorme escocés no le estuviera esperando en el pasillo. Miró hacia abajo y se le revolvió el estómago al ver las Traducción Rosanic. — ¿Le molestaría que nos acercáramos a pie hasta el borde? Dejaron los caballos al cuidado del mozo que iba con ellos y Walter la condujo a través de un claro en la vegetación. Así podrá usted decirle lo que ha descubierto sobre Ohenewaa. Sin embargo. respetuoso y desde el primer momento quedó claro que quería que se sintiera a gusto. —No la molestaré más. el hermano pequeño de la condesa viuda. y. Su carácter tenía algo de la condesa viuda y de Lyon al mismo tiempo. —No es necesario. Sujetó una rama y Millicent pasó por debajo encontrándose de repente frente al vacío. él no podía perder el tiempo. —Hay un estrecho sendero que bordea el acantilado. milady. milady. pero para él ese asunto se había acabado. Estoy hablando en nombre de un cliente que. —A caballo no iremos mucho más lejos —anunció cuando llegaron a unos matorrales cerca de los acantilados. Platt sacudió la cabeza y se aclaró la garganta. Lyon había hablado mucho de su primo. por lo que le había dicho a Millicent. que había fallecido años antes dejando la responsabilidad de criar a su hijo en manos de su hermana mayor. El comportamiento educado y el interés que Walter le demostró supusieron una gran sorpresa para Millicent que se sintió aliviada de encontrar un amigo en él. Al pasar chocó contra una criada que le miró con sorpresa y luego entrecerró los ojos al reconocerle. Cogió el abrigo que le entregaba el lacayo y salió llamando a su cochero. que se había criado en Baronsford era como un hermano para Lyon.

pero no tenía derecho a sonsacar a Walter. las respuestas tenía que dárselas su marido. Aytoun debía estar intentando bajar a buscarla cuando resbaló. Lo que le preocupaba era que la familia estuviera tan distanciada. Ella levantó los ojos hacia su acompañante. En cierto modo había terminado unos dos años antes con su desastrosa unión y se amoldaba a ella lo mejor que podía. tiene tres años menos que Lyon. Millicent se podía imaginar el estado en el que habían encontrado los dos cuerpos que habían caído sobre esas rocas. — ¿La corriente es siempre tan fuerte? Walter la hizo retroceder un paso. — ¿Quién les encontró? —Perfore. —Todavía no ha conocido usted al resto de la familia. Traducción Rosanic. corrección Cari 196 . verdad? —No. — ¿Fue aquí donde cayeron? —No —contestó el escocés señalando un lugar un poco más abajo— A unos cien metros de aquí. Hay un caminito de piedra que lleva a una pequeña playa. Creo que la empujaron. Ni siquiera le había contado a Lyon porque ya no se hablaba con sus dos hermanas mayores. —Si y no. —Claro. Luego viene David. El río siempre tiene un cauce rápido. Empezaron a recorrer el acantilado. Por otra parte tampoco ella había conservado el contacto con su familia. estaba helada. —Aytoun no habla mucho de ellos ¿verdad? —Solo le he oído mencionar el nombre de Perfore y fue hablando de Baronsford. Allí fue donde encontraron a Emma. — ¿Qué cree usted que le sucedió a Emma? ¿Resbaló? —No. Perfore es el hermano mediano. el más pequeño.rocas. — ¿Cuánto hace que no se ven? —Desde que Emma murió. por eso ahora es tan alto y abundante. Pero ya se había producido un distanciamiento entre ellos mucho antes. — ¿No creerá que fue Lyon. A Millicent le daba igual saber quién tenía qué. No había ninguna acusación en el tono de su voz. Millicent se frotó los brazos. pero hemos tenido un invierno especialmente húmedo. Millicent levantó la cabeza de golpe. Millicent deseaba saber más. — ¿Quién? Él se encogió de hombros sin contestar. algunas de las cuales sobresalían del agua y otras estaban justo al pié del precipicio. No.

no le quitaba la vista de encima. Pero naturalmente sabía que nunca podría tenerla. o al menos eso era lo que se creía. salvaje. Él era su protector. La cuidó desde que empezó a andar. —Era hermosa. Creo que los tres Pennington. éramos David y yo. todos nosotros veníamos a nadar a este río. no por amor. Millicent contuvo sus preguntas y se concentró en cada una de las palabras de Truscott. Todos querían cambiarla o protegerla. Emma decidió convertirse en condesa y en la señora de Baronsford desde que era pequeña. cuando crecieron se convirtió en su ideal de mujer. en el verano. Estoy seguro de que la caída de Lyon fue un accidente. si alguien hubiera empujado a Emma ¿no le habría visto Lyon? Walter la miró con simpatía. Por supuesto siempre supimos todos que sería Lyon el ganador… o el perdedor. Y a pesar de la curiosidad que sentía nunca me hubiera atrevido ha preguntarle algo que hubiera podido retrasar su curación. la verdad es que creo que la consideraba más como a una hermana pequeña y creía tener la obligación de guiarla. —Emma creció en estas colinas. sin decir nada. “Luego estaba Perfore. Era el único de los tres hermanos que iba a heredar. Ahora estaba mirando hacia el horizonte.Millicent. eran inseparables. —Los que estábamos más cerca de Emma por la edad. Conocía cada roca y cada falla del acantilado tan bien como conocía a los Pennington. Cuando eran pequeños. intrépida. pero no la de Emma. Era una Douglas y sus padres y los de Lyon eran vecinos. después de todo lo que tuvo que pasar. estaban hechizados por ella. Perfore siempre tuvo alma de caballero. —Voy a contarle esto porque sé que nunca se lo va a preguntar a él. —Pero… Si Lyon se cayó ¿Por qué no ella? —Él estaba bajando para salvarla. De los tres hermanos el único que yo diría que siempre estuvo enamorado de ella fue David. Traducción Rosanic. de modo que desde pequeña pasaba aquí mucho tiempo. corrección Cari 197 . de modo que se lanza en su busca. asimiló la sorprendente noticia. —Supongo que no se lo contó todo ¿no? —Le costó mucho reponerse. —Es usted una mujer buena y generosa. Se lo merece. Yo también la vi. Levantó la cara al viento antes de continuar. Mira hacia abajo y ve unos ojos que le miran fijamente desde abajo. cada uno de ellos a su manera. Pero ella era bastante obstinada y era imposible hacerlo. —Pero ambos estaban aquí. Se casó con Aytoun por el título. No creo probable que resbalara a pesar del mal tiempo que hizo ese día. Volvió a ser él mismo hace poco.

Que era la única mujer a la que él deseaba. —Aytoun se esforzó por hacerla feliz mientras desempeñaba su papel de condesa. ya no era suficiente. Millicent recordó la conversación que había mantenido con su marido la noche anterior. y desde luego tampoco utilizando los mismos métodos que Emma. Si tenía alguna queja se desahogaba con sus cuñados. pedía su ayuda. — ¿Sabe porque a Lyon le llamaban “Lord Escándalo” entre la alta sociedad? — ¿Por su explosivo temperamento? ¿Por sus duelos? —Los duelos fueron para proteger la reputación de su esposa. Y — añadió frunciendo el ceño— era tan ambiciosa como rebelde. es decir. Lo que antes de su matrimonio le pareció lo más grandioso. Miró a Millicent. Para salvar lo que pudo de su honor. lo que más deseaba. era espectacular. Cuanto más mariposeaba ella. — ¿Es que estaban ciegos? —Preguntó Millicent enfadada— ¿Acaso no veían su juego? Traducción Rosanic. se sospechaba que habían tenido relaciones íntimas con Emma. Era consciente de la atracción que sentían por ella David y Perfore. convertirse en la señora de Baronsford. pero quería estar segura de que era importante para él. Y. le gustaba ser el centro del universo. todos sin excepción. —Uno de los defectos imperdonables de Emma era enfrentar a los miembros de la familia entre sí. De un modo algo perverso también era eso lo que ella esperaba de ese matrimonio. No en lo referente a dominar a su marido. era dominar a Aytoun. por supuesto. si tenía algún problema. pero solo aparentemente. Como no sabía como hacerlo empezó a jugar al peligroso juego de los celos y pronto descubrió que él no se dejaba manipular tan fácilmente. Todos los hombres contra los que se enfrentó.Walter le dio una patada a una piedra que rebotó en las rocas antes de hundirse en las revueltas aguas del río. incluso a esa distancia. Se convirtió rápidamente en un lastre del cual Lyon era responsable. y ella se doblegó a lo que se esperaba que hiciera. —Pero sobre todo. En cualquier caso. corrección Cari 198 . — ¿Y era cierto? Los rumores no siempre son ciertos pero se propagan rápidamente. — ¿Quién sabe? A Emma le encantaba jugar con los hombres. más distante se mostraba él. Nunca se sabía si estaba diciendo la verdad o si mentía solo para obtener una reacción. No había nada de cariño entre ellos. Millicent se volvió a mirar el castillo que. la culpa siempre era de Lyon. de modo que les utilizó en cuanto se casó para irritar a Aytoun.

Salió apresuradamente de la cocina para dirigirse hacia el seto. — ¿Pero porque? —Porque había mucha gente que había acabado odiándola. le había preguntado a la señora Page el nombre del visitante. Era el mismo hombre con el que había chocado cuando fue a encontrarse con Ned en su habitación. No sé cual fue el motivo ni quien de los dos la empezó. gracias —respondió ella apretándose el chal que llevaba sobre los hombros. que era el abogado del señor Hyde. —La mañana de la fiesta. Lo único que pudo hacer es mantenerse callada y permitir que su hijo se las arreglara solo. Fue Emma quien lo planeó. — ¿Qué sucedió el día del accidente? —Habían invitado a todo el mundo para celebrar el cumpleaños de la condesa viuda. incluso la familia de Emma. Para estar segura de que no se equivocaba. Violet sabía que Hyde era el canalla que había intentado arruinar a su señora antes de que ésta se casara con el conde. Traducción Rosanic. acudieron todos. Emma y Aytoun tuvieron una pelea. lo cual era extraño porque no estaba en los mejores términos con su suegra. —Jonah me ha dicho que el albañil ha terminado la primera parte del dique —anunció Amina— ¿Te pasa algo Violet? —Nada. mientras la mayoría de los invitados habían salido a cazar. Pero en esa ocasión. No sé lo que se dijeron ni porque Aytoun salió de repente en persecución de su mujer. Había reconocido de inmediato al hombre que salía del salón de la condesa viuda. corrección Cari 199 . — ¿Esta usted seguro de que la empujó alguien? —Completamente. — ¿Y la condesa viuda? ¿Es que no se daba cuenta? —Para cuando lo hizo Emma ya se había casado con Aytoun. Truscott se detuvo en seco y miró hacia el fondo del precipicio donde había una pequeña playa. La otra había contestado que se trataba de un tal Platt.—Emma formaba parte de la familia desde hacía tanto tiempo que no se les ocurría dudar de su sinceridad. en esa época sus disputas eran algo habitual. Y les encontró a los dos ahí abajo. En resumen. El caso es que al cabo de unos segundos también Perfore salió corriendo en dirección al río. Millicent se estremeció. y la enfurecía que conociera a Ned. Emma se fue corriendo mientras Perfore y Aytoun se quedaban en el jardín mirándose el uno al otro como dos perros rabiosos.

Pero dime ¿Qué quieres decir con eso? —Todo el mundo lo sabe —mintió ella— Todos saben que te paga Jasper Hyde y que estás aquí para espiar a lady Aytoun y a Melbury Hall. Bastaría con que gritara para que todos vinieran corriendo. metiendo las narices en todas partes. — ¿Qué sucede. cuando Jonah entró en su casa quejándose de que el albañil había desaparecido sin terminar el trabajo. a Violet le dio la sensación de que respiraba mejor.El ama de llaves había añadido que Platt se había encontrado con la horma de su zapato y que ya no había motivos para preocuparse. Ned. —No conozco a ningún Jasper. Quédate y espérales. —¡Mentirosa! Ella se alejó. —Cree lo que quieras. Con Ned Cranch en Melbury Hall. Esa noche. —¿De verdad deseas que todo el mundo sepa lo nuestro? ¿Qué todos se enteren de que te has acostado con un hombre casado? —Ya se lo he dicho —replicó ella soltándose de nuevo— Y mientras estamos hablando. entrando en tu habitación? Ned entrecerró los ojos y la sujetó con fuerza por el brazo. —Se acabó. Ahora que era capaz de pensar con claridad recordaba todas las preguntas que le había hecho Ned sobre Melbury Hall. Traducción Rosanic. pequeña? ¿Tantas ganas tenías de verme? Ella se soltó de un tirón. parecía evidente que estaban planeando algo sucio. El único consuelo que le quedaba es que no recordaba haber dicho nada que pusiera en peligro a su señora. negándose a dejarse intimidad. conozco tu verdadero rostro. —Viniendo de una puta. se levantó la falda y echó a correr. — ¿No? ¿Entonces porque vi al señor Platt. Me gustaría estar aquí cuando recibas el correctivo que te mereces. Una vez que llegó a la orilla del bosque. Ned. Todavía estaban en peligro. Violet estaba demasiado avergonzada para confesarle a la señora Page que había visto a ese hombre con anterioridad. Te he descubierto. su abogado. Ned Cranch se había ido sin despedirse. el cual la retuvo por el brazo. el señor Gibbs ha mandado a los criados a buscarte. esto es el colmo. corrección Cari 200 . Y deseaba con toda su alma que fuera para siempre. ¿Cómo decírselo sin explicar también que estaba ella haciendo allí? Ned era un traidor. En una curva del camino se dio de bruces con el demonio en persona. encontrándose en secreto con Ned.

cuando Walter fue a buscarme a casa de lord Dumfries me dijo que ella había decidido quedarse en el pueblo. —Si.Capitulo 28 Las visitas que hicieron a las propiedades vecinas les retrasaron de modo que Lyon volvió tarde. Cuando volvió estaba muy preocupada por la situación de los aldeanos. allá donde permite usted que se queden los gitanos en verano. Apenas había terminado de desayunar se fue con el señor Truscott con la esperanza de encontrarse con usted en el pueblo. los guantes y la capa. Traducción Rosanic. si quiere saber mi opinión —continuó el ama de llaves visiblemente molesta—. sorprendido por su interés por Millicent. Lyon observaba al ama de llaves. No debería haberse entretenido tanto con ellos. pero cuando llegó usted ya se había ido a algún sitio. —¿Le sucede algo? —preguntó intentando disimular su preocupación en tanto los lacayos le quitaban el sombrero. Y luego bordeó el río. —Creo que no se lo dirá —declaró el ama de llaves con una mirada casi de reproche— pero hoy se ha excedido más de lo necesario. —Bueno. En cuanto dejaron el sillón en el vestíbulo de entrada. —Todavía no se ha ido a acostar. Los lacayos estaban a punto de volver a mover el sillón pero la mujer no dejó de hablar. preguntó por Millicent. Le está esperando en la biblioteca. milord —le contestó la señora MacAlister—. corrección Cari 201 . pues hubiera sido mejor que la trajera de vuelta a casa.

—No importa. Con Emma no demostraba tener demasiada paciencia y Traducción Rosanic. La nueva señora dice que. aunque fuera la mismísima reina en persona. —Lady Aytoun me preguntó cuantas habitaciones había en Baronsford. ¿Qué le parecería si alojara en ellas a algunos invitados? —¿Invitados? Lyon se calló por un segundo antes de estallar en una alegre carcajada. —Yo también te he echado de menos. —¿Decepcionarla? Se deshace en elogios contigo. necesitaba algo de tiempo para acostumbrarme a todo. —Juro que eres la primera señora de Baronsford que ha descubierto esa cualidad en ella. asombrada una vez más de su recuperación. Los lacayos todavía estaban presentes. —Así está mejor. —Me alegro. Ella sacudió la cabeza. corrección Cari 202 . si he entendido bien lo que me han dicho. milord. Depositó el libro en el estante. intenté decirle que como señora de Baronsford no debía ocuparse por si misma de las necesidades de los vagabundos. pero Millicent. Nunca odié más este sillón que hoy. también es amable. Hace un momento. —Y eso es lo que hiciste. Apenas se enteraron de que la puerta se cerraba. —¿De verdad? —Si. y más. Las horas que habían estado separados le habían parecido larguísimas y. Es concienzuda. La besó con tal ternura que ella se derritió literalmente. Millicent estaba intentando parecer despreocupada mientras los criados sentaban a Lyon en el sofá. Estoy segura de que nos llevaremos bien.—Milord. —No creo que pueda hacerlo. Y volvió a dejarlo en el estante. Campbell tosió para atraer la atención de Lyon. incapaz de aguantar más. Él la apretó contra sí y luego la apartó un poco para dirigirle una sonrisa. se sentó al lado de Lyon y le rodeó el cuello con los brazos. lo apretó contra su pecho. —Lamento no haber estado en el pueblo esta mañana cuando tú llegaste. en cuanto vio que su marido entraba en la estancia. se dio cuenta de que él estaba tan complacido como ella de volver a verla. eficaz y. Le cogió el rostro con la mano derecha y ella frotó la cara contra la palma. en el vestíbulo me ha dicho más cosas que durante todo un año. lo volvió a coger. —Mi falta de modales ha debido decepcionar a la señora MacAlister. nunca le volvería la espalda a la gente necesitada. milord —replicó la señora MacAlister con un asomo de orgullo en la voz—. se lo metió debajo del brazo. a pesar de su modo de ser un poco brusco. —Me imagino lo que respondió.

—En vista de que sigue aquí. Hay que hacer lo que sea para ayudar a esos desventurados. quizá algo más. —¡Que se vayan al cuerno! Me las ingeniaré para que te instalen en un pedestal a tres metros de altura. Y —añadió señalando el sillón— la mayoría de ellos querrán aprovechar la ocasión para mirarme desde arriba. —¿Es algo complicado? —Mucho —suspiró él—. De eso es de lo que me he estado ocupando al ir a visitarles. pero es difícil convencerles uno a uno. —¿Y te he dicho ya que sería pronto? Ella agachó la cabeza imaginándose a si misma en medio de un salón lleno de gente elegante en el cual nadie notaría su presencia. —¿Por qué? —Se mueren de ganas por conocer a la nueva condesa de Baronsford. En cuanto a mi madre. —¿Para poder comparar tu castillo con sus mansiones? —le provocó ella. —¿Quiere eso decir que aceptas organizarlo todo? —Por supuesto. —Seguro. —¿Crees que podrán venir a pesar de sus ocupaciones? —Apostaría a que vendrán todos. y así sucesivamente. —Si —contestó ella sonriendo. Quiero invitar a los vecinos. —Ese es el motivo de la fiesta que quiero celebrar. —¿Cuántas personas serán? —Unas cien. Traducción Rosanic.Emma la habría despedido cien veces si yo no la hubiera convencido de no hacerlo. corrección Cari 203 . —Mejor todavía. La besó y ella sintió todo su deseo y su amor. el barón Truc solo quería oír hablar de ti. Millicent se desplomó contra el respaldo del asiento. Sir Machin está en Londres. —Muy complicado. Él se rió abrazándola con fuerza. Les vamos a llenar el estómago y al mismo tiempo intentaremos impedir que echen a sus granjeros. Intentaremos que algunos den trabajo a algunas familias. Tenemos que dar una fiesta en cuanto sea posible. —Parece ser que le preguntaste a Campbell cuantas habitaciones tenía el castillo. supongo que tu madre estaba contenta con su trabajo. ambas tienen un carácter tan parecido que apenas se soportaban. en efecto. Pero como a ti te gusta la señora MacAlister creo que no vas a tener inconveniente en lo que te voy a pedir. Tenemos que traerles aquí e intentar convencerles a todos a la vez.

a falta de algo mejor. pero quiero decirte que ya has causado una fuerte sensación. Después de saber algo más sobre ella. temblorosamente. Tuve también la suerte de conocer al reverendo Trimble y a su esposa. Mi tío. La gente se da cuenta de que te preocupa su bienestar. Creía tener sobre todo ello derecho de vida y de muerte. Su voz se hizo repentinamente dura. Ya has conseguido que todos te respeten. Solo quiero la verdad. —Y de su relación con tus hermanos. Se imaginó lo mucho que este debió sufrir. ni suposiciones. donde murió. Los brazos de Lyon se cerraron a su alrededor y ella apoyó la cabeza por debajo de su barbilla. —Le pedí a Walter que me llevara al acantilado. un ser humano con todas sus virtudes y defectos. como el resto de nosotros… Y al mismo tiempo supe que era importante que te hablara de mí… Él no la soltaba y eso le proporcionó la fuerza para continuar. —Truscott te habló de Emma. sus caballos y su ganado. paseando por el río. —Querrás decir. establecí una especie de vínculo con los trabajadores negros que Wentworth tenía como esclavos. familias enteras. Lyon. que también era mi tutor. —También comprendí —prosiguió ella— que Emma no era la criatura sobrenatural que mi mente había creado. Tenía que irme de su casa y no le importaba ni con quien ni su mala reputación. —Permanecí casada con él cinco largos años y todavía me pregunto como es posible que sobreviviera. Cogió aire. Para mi marido yo solo era una posesión más. Hay tantas cosas que no sabemos el uno del otro… Después de salir del pueblo. me crucé con gente a la que habían echado de sus casas. al igual que su tierra. sus esclavos. corrección Cari 204 . sin embargo continuó: —Durante esos años cuando yo estaba en Melbury Hall en vez de en Londres intentando esconderme de él. —No quiero que haya secretos entre nosotros. No quiero que haya malentendidos. estaba asustado ante la idea de que me convirtiera en una solterona y tuviera que mantenerme el resto de su vida. desesperadas… Entonces pensé que se nos ofrecía una segunda oportunidad para encontrar la felicidad y deseo de todo corazón que lo logremos. me di cuenta de que solo era una mujer de carne y hueso. Notó que Lyon se tensaba de ira. Millicent recordó las palabras de Truscott: Emma amaba más a Baronsford que a su marido.—Ya sé que es solo el segundo día que estás en Baronsford. Ella dibujó el contorno de sus labios con el dedo. Quería ver el lugar donde te caíste y perdiste a Emma. sus perros. —A la edad de veintitrés años me lanzaron a los brazos de Wentworth. igual que al señor Traducción Rosanic.

Se negaba a entender que era solo la compasión lo que le empujaba a visitarme. ella murió… misteriosamente. Millicent recordaba sus encuentros secretos en el bosque o en la iglesia del pueblo. Wentworth se enfureció porque lord Stanmore había acogido bajo su protección a un niño esclavo que había sido cruelmente golpeado por el capataz. Al mismo tiempo presentí que carecía por completo de valor para Wentworth. Él siempre repetía que tenía el derecho de “tocar y castigar como le diera la gana”. aunque sospecho que al final Cunningham confundió la piedad con el amor. hasta el punto de que una vez tuve que guardar cama durante varias semanas. antes de que pudiéramos poner en marcha el plan. —Estas temblando… —Era el mes de junio. Fue así como hizo una pequeña fortuna. —Millicent… —Luego seguiré hablándote de él. —Ahora llegamos al verano de hace dos años. el maestro del pueblo. Wentworth no podía soportarlo. Wentworth estaba convencido de que como amo y señor. Después de perder al niño me hundí en la desesperación durante varios meses. pero antes deja que te cuente otra cosa.Cunningham. Se incorporó con un sollozo. me dijo que ya no la necesitaba. Luego todo se vino abajo. pero justo antes de que decidiera regresar a Inglaterra. Pero un día. También perdí un hijo. Pero Traducción Rosanic. —Ella me ayudó a comprender que tenía que encontrar el modo de poner fin a ese matrimonio. Y no se privaba de hacerlo. Apoyó la mano en el puño crispado de Lyon. No iba a tardar mucho en asesinarme. Ya lo había hecho. —Déjame terminar. Incluso planeamos mi huida a Filadelfia o a cualquier otro lugar de las colonias. en uno de sus momentos de borrachera. pero ella sacudió la cabeza. Envié a Jonah al pueblo para que le pidiera a Cunningham que viniera a buscar a Violet. Habíamos escondido a Violet en el bosque para protegerla de la lujuria de Wentworth. Rebecca. Había vivido durante diez años en América. intentaban mejorar la situación de los esclavos. Él quiso cogerla entre sus brazos. tengo que contártelo todo. Pero no lo éramos. En resumen. Y eso hizo. Prefería creer que éramos amantes. —Aunque no tenía nada que temer de mi amistad con Cunningham. Wentworth. con la ayuda de lord Stanmore. o correría la misma suerte que la primera mujer de Wentworth. corrección Cari 205 . podía utilizarme cuando quisiera. —La primera esposa de Wentworth poseía plantaciones en Jamaica. Me encontré por casualidad con una vieja amiga del colegio de Knebworth. Esas buenas personas. La furia de Lyon era palpable. me quedé embarazada.

he perdido la cuenta de las veces que la he visto mirar por la ventana. contemplaba las llamas que se iban consumiendo. Wentworth mató a Cunningham. Todos los criados tienen la misma sensación. —Después de asesinar a Cunningham. Wentworth se volvió completamente loco. cada vez que he pasado por delante de su puerta. Moisés estaba haciendo su ronda y sin embargo el escocés no podía librarse de un mal presentimiento. señor Gibbs. Las sombras bailaban en las paredes del salón de los criados.Wentworth y su capataz. estaba cantando sus himnos africanos. Mary. No ha dejado de trabajar en todo el día. Ohenewaa no ha salido de su habitación y. corrección Cari 206 . Esa mañana. Nadie dirá nada jamás. —Parece usted tan inquieto como yo. Y no soy la única. un animal llamado Mickelby. dijeron que era yo quien huía con el profesor. —Tan solo los pocos negros que estaban ese día en los bosques. —¿Y fue Stanmore quien mató a Wentworth? Esa era la versión oficial. Decidió empezar por Jonah. —Stanmore me cayó bien en cuanto le conocí. Notaba que se sentía atraída por él y era la primera vez en su vida que Gibbs compartía tal sentimiento. Nadie lo sabe —añadió mirando a su marido a los ojos—. ¿Qué pasó con el capataz? —Estaba a punto de matar a Moisés cuando le atravesó la espada de Stanmore. señora Page. Quiso matar a todas las personas a las que yo quería y luego matarme a mi. Para que no le condenaran por haber matado a un blanco. se echó toda la culpa. Lyon le acariciaba suavemente la espalda. Violet no ha cenado nada. y para que yo no me viera envuelta en el escándalo que iba a producirse. dulce como un ángel protegiendo su rincón del paraíso. No sé que fue lo que le dijo al juez. Ella apagó una vela que se estaba agotando y dejó una pila de platos en la mesa antes de reunirse con él. —Dime que es lo que te preocupa. pero no me encuentro a gusto. pero nunca se nos molestó por ese asunto. Mary Page entró en la estancia. La casa estaba en silencio y las puertas bien cerradas. Una de las Traducción Rosanic. pero Millicent quería llegar hasta el final con la confesión. Él cogió su mano y entrelazó sus dedos con los de ella. sentado frente a la chimenea. Stanmore llegó justo a tiempo para salvar a Moisés. —Venga a sentarse a mi lado. y Gibbs. pero fue Moisés quien mató a Wentworth. —No lo sé exactamente. —¿Quién más lo sabe? —preguntó Lyon preocupado. Y creo que Violet se enteró por una de las mujeres que estaban escondidas en los alrededores.

La posibilidad de que Lyon fuera el responsable de la muerte de Emma era algo que podía explicar la depresión en la que había caído después. En cuanto a mi. Mary. Hasta entonces Millicent no se había dado cuenta de lo complejos que eran sus sentimientos. —¿Quieres contármelo? Él tomó su mano con la mirada fija en el techo. —No lo sé. —¿Qué mosca crees que le picó? —Puede que se enterara que su mujer había dado a luz. Él le acarició la palma de la mano con la yema del dedo. Ahora no consigues quedarte dormido. Le acarició suavemente la mejilla. mirando el fuego. —¿De verdad crees que se trata de eso? ¿Crees que nos estamos preocupando por nada? Él le dio un beso en la frente. Lo que me extraña es que no haya venido a buscar el dinero que se le debía. a pesar de los fantasmas. Traducción Rosanic. —Yo también Angus —contestó ella en voz baja apretándose más contra él. Por lo que me has dicho. a tu señora no le gusta demasiado alejarse mucho tiempo de aquí. Lo siento. Hubiera sido mejor que esperara a que tú… —No. —Eso me parece bastante improbable. en silencio. Él volvió la cabeza hacia ella. —¿Lo ves Gibbs? —Preguntó el ama de llaves muy seria— Todo el mundo se comporta de forma extraña. Permanecieron así. Sin embargo nunca quiso creerlo. —No es eso lo que me impide dormir. Seguro que volverá pero eso no explica porque se fue sin avisar. El albañil se fue y también abandonó su habitación en la posada. —No quería aburrirte con la historia de mi vida —dijo Millicent poco después—. —No debería haberle pedido que me llevara al acantilado. —A lo mejor es solo por la ausencia de lord y lady Aytoun. Las brasas encendidas apenas iluminaban la habitación y. hace diez años que no me separaba de Su Señoría. Mary. Estaba pensando en lo que Truscott te contó sobre Emma. confiaba plenamente en ese hombre. Y me siento aliviado que sepas tanto de ella. corrección Cari 207 .criadas cree haber visto a Ned Cranch vagando por los bosques con un hacha en la mano. me alegro de que hayas ido. —Lo que me mantiene despierto es que debería contártelo todo… Debería decirte lo que sucedió ese día. pero te aseguro que me siento mejor contigo a mi lado.

Nuestro matrimonio fue un error desde el principio. La vi crecer. no comprendíamos lo que el otro necesitaba. —Cosa que hacías. A Millicent le hubiera gustado consolarle. Fue lo más escandaloso que se le ocurrió. yo me iba a las Highlands. ni siquiera hablábamos el mismo idioma. tenía que haber sospechado que estaba planeando algo. pero no sabía que decir. —Walter me dijo que la casa estaba llena de gente para celebrar el cumpleaños de tu madre. las familias de ambos estaban aquí y esperábamos a doscientos invitados para el baile que se daba en honor a la condesa viuda. Creí que me quería. Pero eso no era suficiente para ella de modo que empezó a hablar de aventuras. el día del accidente. —La arrogancia lleva a cometer muchos errores. vi como explotaba su belleza. Cuando ella venía aquí con amigos. —¡Era un estúpido! Creo que esperaba que en uno de esos duelos encontrara la muerte. Ponía en entredicho mi honor y mi virilidad y esperaba mi reacción. pensaba que nuestro matrimonio sería soportable con la condición de que Emma no nos deshonrara a ambos públicamente… Por su culpa mis hermanos llegaron a odiarme. no me había dado cuenta.—Nos habíamos peleado. —Todo lo que Truscott te contó es cierto. con los testigos suficientes como para que la noticia se propagara a la velocidad del rayo. Nos peleábamos continuamente. vi su vitalidad. —Quería el divorcio. estúpido de mí. En lugar de eso otros mas imbéciles que yo fueron quienes perdieron la vida. pero bien podía haber sido un siglo. No era a mi a quien quería. Nos separaban diez años. Cuando Emma dejó de atender a razones también lo hice yo. pero eso no era más que una excusa para tenernos a todos a su alrededor. Perfore. corrección Cari 208 . Millicent se quedó paralizada. Siempre supe lo que ella deseaba. Había sido milagroso que Lyon sobreviviera a esa época. Pasamos la mayor parte de nuestro matrimonio separados. —Si. —¿De que se trataba? Lyon la miró sombriamente. Y yo. Millicent apoyó los labios en su corazón. Y era culpa mía. No nos entendíamos. si no a Baronsford. —El día que murió. yo me quedaba en Baronsford. cegado por mi orgullo. David y yo nos fuimos alejando cada vez más. —¿Qué hiciste tú? Traducción Rosanic. Emma tenía que decir algo y necesitaba público. en Bath o en Bristol. Se rió sin alegría. Cuando ella estaba en Londres. Y.

solo pensaba: no puede estar muerta.—Le contesté que no. y no lo hice precisamente con tranquilidad… Nos peleamos. Ella le había dicho que íbamos a anunciarlo esa misma noche. Pero antes de que pudiera llegar oí un alarido. —Gracias por confiar en mí. Empezó a sermonearme por el modo en que la trataba e insinuó que no la merecía. —Mientras resbalaba por el acantilado. Luego huyó. que estaba jugando conmigo otra vez. lo que mas me dolió fue darme cuenta de que mis hermanos se habían ido. corrección Cari 209 . —Cuando me desperté. Puede que se marcharan porque se sentían algo responsable del fracaso de vuestro matrimonio. Pero sé que el niño no era mío. Cuando llegué estaba ahí. —Lo siento Lyon. —Tú corriste detrás de ella. Me dije a mi mismo que era otra de sus tretas. —No puedes saber lo que piensan —murmuró Millicent para consolarle—. En esta ocasión fue Millicent la que se enfureció. Lo único que habían hecho era envenenar vuestras relaciones. —Corrí tras ella. me dijo que no iba a ceder. no buscaba ninguna explicación. Traducción Rosanic. y creen todavía. Se masajeó las sienes. caída encima de las rocas. Entonces bajé al jardín y me tropecé con Perfore. —¿Fue él quien te convenció de que la siguieras? —No exactamente. Millicent besó la lágrima que se formó en la esquina de uno de sus párpados. O quizá necesitaban asimilar su tristeza. Siento todo lo que tuviste que soportar. Lyon la miró a los ojos antes de apretarla nuevamente contra su pecho. Creyeron. Me preguntó como podía tratarla así en su estado. —No lo hice de inmediato. Que nunca iba a ser capaz de hacerlo y que no quería morder el anzuelo. —¿Llegaste a saber si Emma estaba realmente embarazada? —Me lo confirmaron más tarde —asintió él—. Iba a decirlo en público y yo tendría que aguantar el escándalo que con toda seguridad se produciría. que fui yo quien la empujó. quería alcanzarla. Se le rompió la voz y cerró los ojos. Estaba furioso porque había visto a Emma dirigirse hacia los acantilados. —¿Su estado? —Perfore me anunció que estaba embarazada.

corrección Cari 210 . un apetitoso olor a porridge salía de los calderos colgados encima. con sus hornos nuevos. —¿Los postres? —Excepcionales. La parte donde se hacían los dulces. Traducción Rosanic. ovejas y bueyes del mismo modo que se había estado haciendo durante siglos. señora MacAlister. —Notable. Seguro que hay algo que no es de su agrado. —Me encanta su elección.Capitulo 29 En las cocinas de Baronsford se mezclaban lo moderno con lo antiguo. Bajo los arcos de piedra se asaban cerdos. Millicent cogió otra hogaza de pan de uno de los hornos y la envolvió en un paño limpio antes de dejarla en la panera. sus mesas de trabajo de madera y las rejillas cerradas donde se leudaban las masas. Y en ese momento. —¡Absolutamente nada! —le aseguró Millicent mientras una criada quitaba las paneras llenas y las sustituía por otras vacías. —¿La elección de los platos para la cena? —insistió el ama de llaves. —Seguramente no sea perfecta pero sin duda es una fiesta grandiosa. —¿La porcelana? —Magnífica. ofrecía un gran contraste con los tres hogares abiertos provistos de espetones.

Hace muchos años que no veíamos a la señora de la casa en las cocinas. milady.—¿Los pasteles con frambuesas frescas? Millicent la miró. —¡Habla! —Ladró Hyde— O te agujereo la piel. corrección Cari 211 . Traducción Rosanic. —Pero… —“Confío en usted por completo” —la imitó el ama de llaves poniendo el acento ingles de Millicent— “Es usted una joya. Llegó ayer de Edimburgo. El albañil no parecía nada asustado por la amenaza. Pero se sentirá satisfecho de saber que he hecho mi trabajo. Me dijo que tenía que ocuparme de su guardarropa y eso es lo que he hecho. —Dije que no la necesitaba. La alegre carcajada de Millicent arrancó una especie de sonrisa al ama de llaves. Usted gana. señora MacAlister. —Me fue imposible llegar antes con toda la información que quería. Cuando. —No podemos simplemente ir a Melbury Hall. Confío en usted por completo y admiro su eficacia y su preocupación por los detalles. Cada vez estaba más impaciente. le apuntó con una pistola para demostrarle su enfado. —Es usted demasiado buena. —No entiendo porque no quiere creerme cuando le digo que estoy encantada con su manera de hacer las cosas. milady. —Podemos encargarnos de preparar las cestas con comida para los vagabundos. así usted puede ir a entretenerse un poco con la modista. verrré a la modista — contestó Millicent parodiando el acento escocés del ama de llaves. señor Hyde —se defendió Ned—. milady. milady? —Muy bien. señora MacAlisterrr. ¿lo dijo en serio o no. señora MacAllister”. entró Ned Cranch acompañado de Harry. Es usted una joya. Antes de que Millicent pudiera responder al cumplido la mujer ya se había vuelto y estaba envolviendo una hogaza de pan. Y bien. cogerla y regresar tranquilamente. —Lo sé —replicó la señora MacAlister casi traviesa— Su Señoría me dio órdenes al respecto. Jasper Hyde iba de un lado a otro de la habitación que había alquilado en la posada de Saint Albans. —Eso no estaba en el menú que me ha presentado esta mañana ¿Dónde ha encontrado frambuesas en pleno mes de marzo? —Solo lo he dicho para asegurarme de que me estaba escuchando. con media hora de retraso.

—Unos pocos esclavos no pueden hacer nada frente a los delincuentes que hemos contratado. Pero en esa casa las criadas son extrañas. —Y así era… bueno. Incluso cuando pasea por el jardín esta rodeada de un puñado de negros. así es. —Debería usted ir a buscar a sus hombres y traerlos aquí. a menos que quiera escañar las colinas de Chiltern. —Puede que si y puede que no. Luego nos separamos y nos volvemos a encontrar en el bosque. Esos esclavos liberados no se parecen a los que hacía usted trabajar en sus campos. Será entonces cuando sus hombres entren en acción. De hecho tengo dos. Y hay algo más: el camino que sale de Melbury Hall pasa al lado de Solgrave y atraviesa el pueblo de Knebworth. señor. Estoy seguro de que se huelen algo y quieren protegerla. mandaran a alguien atravesando el bosque para avisar al conde o al pueblo.—¿Estabas dispuesto a hacerlo tú solo y ahora dices que no lo conseguirían media docena de hombres? —Si. —Se lo diré. Forzosamente tendrá que acudir la gente de Solgrave y del pueblo para ayudar. La situación ha cambiado desde que el conde y su esposa se fueron a Escocia. Nos cogeran en una emboscada. La excusa era plausible. Una vez allí. He estado vigilando la casa y he comprobado que la negra ya no sale al bosque. Hyde miró pensativamente por la ventana. Demasiado leales a su señora como para fiarse de ellas. me deslizaré hasta los establos y les prenderé fuego. —¿Qué hará una vez dentro? El albañil estaba muy seguro de si mismo. pero tenemos que modificar los planes. Mientras hablaré con mi amiguita de Knebworth y ella encontrará el modo de que yo pueda entrar por la noche en Melbury Hall en cuanto esté usted preparado. Con el desorden que se producirá no quedará nadie en el interior de la casa. Hyde empezó a enfurecerse. Traducción Rosanic. señor Cranch. Estos han probado la libertad y se protegen entre ellos a cualquier precio. Nos encontramos en la taberna y les explico a sus hombres la distribución de la casa. —Me había dicho que sus amiguitas vivían en la casa. A la más mínima señal de alarma. ¿Qué le parece? —Concluyó con una sonrisa triunfante. —Entonces ¿Qué propone usted que hagamos? —Una distracción. corrección Cari 212 . cerca de las casas en ruinas que hay en la parte de atrás de Melbury. señor Hyde. El insolente albañil tuvo la cara dura de sentarse sin pedir permiso. Cogemos a Ohenewaa y nos largamos. Nos encontraremos todos en la taberna cerca de la fábrica de ladrillos donde estoy escondido.

La pobre pequeña está aterrorizada. corrección Cari 213 . señor Cranch. Lo único que sabe decir es que se llama Jo. —¿Es familia suya? —No. Millicent se incorporó de mala gana. La chica pareció aterrada y se metió más debajo del carro. Un delgado brazo salió de debajo de la manta. milady. pero deberías comer algo de pan. Mírela. Traducción Rosanic.—Olvídese de los establos. una pequeña envuelta en una manta con la cara de un ángel. Jo se había metido más entre las ruedas y se había tapado la cabeza con la manta. verdad? La niña escondió la comida debajo del plaid. ni mía ni de nadie de los alrededores. —¿Sabe usted si tiene familia? —Estoy segura de que no tiene a nadie. Tengo que estar aquí cuando baje el nivel de agua del río. nunca lo ha mencionado. —No es gran cosa. Cuando la pequeña cogió el queso. Incendie la casa. —¿Por qué no vienes a la casa conmigo? —Le ofreció suavemente Millicent— Este no es lugar para tener un hijo. No sé si es un elfo o si la han echado de casa por culpa del niño que lleva en el vientre. y no me hará más caso que a usted. Estoy casi segura de que no ha dejado a ningún marido a la espalda. No. —No puedo moverme de aquí. En cualquier caso. milady. Se abrigó más con el chal y volvió a acercarse al fuego. queso y carne seca. —No va a salir —intervino una anciana. no necesito una habitación seca durante un día. Millicent se fijó en ella cuando entregaba una cesta de comida a una familia formada por cinco personas que estaba apelotonada alrededor de un mísero fuego. pero comparto la carreta con ella desde que la encontré en el camino de Glasgow. —¿Se sentiría más segura si viene también usted? La anciana negó con la cabeza. —¿Te queda poco para dar a luz. ¿Quiere preguntarle si quiere venir conmigo? —Entiende todo lo que se le dice. se agachó en el barro y le entregó la cesta a la niña. Estaba hecha una bola debajo de una carreta para protegerse de la lluvia. —Me gustaría llevarla a Baronsford. Millicent se dio cuenta de su vientre. una pequeña mano rozó la de Millicent. Millicent se la quitó de las manos. Al menos allí tendrá a su hijo en una cama y tendrá un fuego con el que calentarse. La niña seguía con la mirada al lacayo que llevaba la última cesta.

Jo. Lyon! Esa gente ya no tiene nada. Peter Howitt. El carruaje estaba regresando lentamente hacia el castillo. —Está aquí Su Señoría. Subió la lodosa pendiente para reunirse con él. Cuando Lyon se separó de ella. —Esta no es la hermosa Escocia de la que te habían hablado ¿verdad mi amor? —¡Es tan terrible. Con un poco de ayuda por parte de gente compasiva. Pero son fuertes y orgullosos. —No puedes derrumbarte cada vez que vienes aquí. —¿Puedo ayudarla. pero la emoción le impedía respirar. —Es un pueblo fuerte. Y a pesar de todo siguen conservando su orgullo. corrección Cari 214 . estaba segura de estar también embarazada. en ese instante. Lyon le besó el pelo. a ataques de soldados en busca de botín y a toda clase de traiciones. Millicent. En cuanto la vio. como bien dices. con un marido y un hogar. Entonces lloró sin contenerse por la miseria que acababa de presenciar. estaba retrasando darle a Lyon la noticia de su embarazo porque esperaba el momento apropiado. Cuando cogió la mano que le tendía Lyon para subir al carruaje. Levantó los ojos y vio el carruaje de Lyon que se detenía al lado del suyo. Han sido separados de sus familias y de su tierra. estuvo segura de que nunca había amado a nadie como a ese hombre.Millicent quería ser fuerte. se aferraba a unas pocas migas de pan debajo de una carreta. y la diferencia entre su situación y la de esa desventurada era abrumadora. Esa gente necesita que tú también seas fuerte. sobrevivirán. querida. —Me ocuparé de eso inmediatamente. Volvió a mirar a la futura madre. El lacayo le tocó el brazo. —Hay algo más —murmuró él. Millicent le besó y. se apresuró a ayudarla para que no resbalara. Traducción Rosanic. Y ahora están siendo expulsados de sus casas por los mismos que se enriquecieron con su trabajo. Le secó dulcemente las lágrimas. Han sobrevivido a muchas guerras. pudo por fin dar libertad a su llanto. milady. Él la apretó contra su cuerpo y la puerta se cerró. que tenía pocas esperanzas de un futuro para ella y para su hijo. Millicent no pudo evitar que las lágrimas se derramaran de nuevo. Aunque hubiera hecho caso omiso de los síntomas. Y no hay nada esperándoles al final del camino. milady? —Le agradecería que llevara estas cestas vacías a las cocinas para que las llenen y vuelvan a traerla aquí junto con unas mantas.

pero ahora me está poniendo una escolta para que me vigile como si no fuera capaz de actuar correctamente. corrección Cari 215 . Traducción Rosanic. —Nuestra relación es un peligro —murmuró—. —Dentro de tres días es la fiesta. cortés y agradable estarían menos preocupados ¿no? Él sonrió. tranquilo. ¿Cómo es posible? ¡Esos propietarios echan a la gente! ¡Son compatriotas suyos. Está todavía más preocupado por mi comportamiento de esta noche que Truscott. Tú me amas tal como soy y con eso me basta. La furibunda mirada de Millicent iba de Lyon a su secretario el cual estaba fuera del carruaje esperando a que ella bajara. La única razón por la que Howitt te acompaña es porque no deja de darme la lata. —Había una niña. Con unas cuantas palabras haces de mi lo que quieres. —Bueno. del mismo modo que nosotros no podemos salvar a todos esos desgraciados que están en el río… pero lo intentaremos. —Lo intenté pero no quiere. —Te equivocas completamente —dijo Lyon sujetándole la barbilla para obligarla a mirarle—. —Deberías haberla llevado a Baronsford. Pero fue en vano. juntos. Millicent le rodeó el cuello con los brazos. miembros de sus clanes! ¿Cómo pueden ser tan injustos con otro ser humano? Los ojos de Lyon brillaron de emoción. Capitulo 30 —Ya es bastante penoso que todos los miembros de esta casa anden de puntillas desde hace varios días. Es el mejor modo de llegar a los propietarios. No todos cambiaran de idea. —Los patanes deben tener un buen guía. Tú y yo.Ella asintió y cerró los ojos para apartar la imagen de la pequeña bajo la carreta. nos esforzaremos por mejorar la situación. si fueras un caballero dulce. Campbell y la señora MacAllister juntos. sin marido y sin familia. Está a punto de dar a luz.

Toda la casa está con los nervios de punta. milady —dijo el secretario—. —¿Murmuraban por lo que había sucedido? Traducción Rosanic. Entonces perfeccionaré mi técnica para hacer lo que quiera contigo. La atrajo hacia sí para darle otro beso y ella se dejó envolver por su suavidad. Todavía no le había dicho nada a Lyon de su embarazo. Después de ese funesto día. —Recuérdame que mañana le despida. —En cualquier caso. la última vez que se celebró una fiesta tan importante en Baronsford. —Creo que tu secretario se está impacientando. hubiera estado fuera de lugar celebrar fiestas en el castillo. después de la reunión. Pero antes de empezar me gustaría que me explicara que es lo que le incomoda tanto. De modo que si nos separamos iremos mas rápido y… —Una excelente idea. Se apoderó de sus labios con pasión y ella se derritió por un instante en la magia de su beso. —Le prometí a la señora MacAlister que la llevaría de vuelta a mediodía. Un segundo carruaje estaba esperando a pocos metros de allí. Dos criados estaban llegando con más cestas de comida y mantas. milady —contestó él evitando mirarla—. milady. pero de repente se fijó en Howitt que no sabía donde mirar mientras esperaba fuera del carruaje. Millicent se bajó con los ojos brillantes. corrección Cari 216 . ¿Se ha invitado al rey y nadie me ha dicho nada? Él emitió un tembloroso suspiro. —Nada. Miró como se alejaba el coche en dirección al pueblo. Uno de mis principales defectos es la timidez… —Pare. En la actitud del personal de la casa había. —¡Pero todavía me queda mucho camino por recorrer! Ella se inclinó hacia él.—Regresa pronto de visitar a los vagabundos para que podamos disfrutar de una siesta. Tenía que haberlo sospechado. Howitt —le cortó ella suavemente—. —Creo que los invitados empezaran a llegar al principio de la tarde. —Entonces dejaremos que nuestra corte de criados se ocupen de ellos hasta que estemos listos para verles. fue el día de… el día del accidente. ya dominas perfectamente la técnica. ciertamente. pero le daría la noticia esa misma noche. con Lyon herido y Emma muerta. Él deslizó una mano bajo su capa. algo de superstición. —A pesar del trágico suceso —continuó el secretario— muchos de los invitados que se quedaron a pasar la noche tuvieron un comportamiento… poco amistoso. —A decir verdad.

corrección Cari 217 . Traducción Rosanic. Lyon estaba a punto de contestarle que era un gusano asqueroso cuando Walter Truscott apareció en el umbral de la puerta. Voy a acercarme yo a caballo. Solo me importa ella. Walter. Todavía no ha vuelto —contestó Walter frunciendo el ceño—. Después de pasar dos horas escuchando sus tonterías en la biblioteca. —¡Date prisa! —Exclamó Lyon— Necesito saber que está sana y salva y me importan un pimiento todos los pavos reales que tienen que venir aquí esta noche. sus pares le considerarían un traidor. Vamos a ocuparnos de nuestra misión aquí y volveremos a Baronsford con tiempo suficiente para prepararnos. —¿Qué sucede Walter? —Millicent todavía no ha vuelto. No hemos sabido nada. había hecho una cuestión de honor llegar mucho antes que el resto de los invitados. Lyon tenía ganas de coger una pistola y pegarle un tiro entre ceja y ceja. Ha debido perder la noción del tiempo. El conde de Dumfries. Le pido disculpas. entendemos y apoyamos lo que Su Señoría y usted pretenden hacer y al mismo tiempo deseamos demostrarle a toda esa gente que estamos mejor desde que usted llegó y que es una bendita suerte que sea nuestra señora. —¿Has mandado a alguien al río? —Hace una hora. Aunque fuera en gran parte responsable de los problemas que había en la frontera. Por eso es por lo que estamos decididos a que esta sea una fiesta perfecta. —Estoy emocionada. Millicent no podía sospechar que olvidaría tan rápidamente esa promesa y también la hora. Lo haremos lo mejor que podamos. te la traeré. un hombre regordete con las ideas más bien confusas. Devuélveme a mi esposa. señor Howitt —dijo Millicent conteniendo las lágrimas de emoción—. el conde sugería que. El resto de los invitados estaba empezando a llegar y lord Aytoun tenía que empezar a prepararse.—Hablaban de escándalo sin disimulos. si Lyon hablaba esa noche a favor de los granjeros. El cambio ocurrió en cuanto se acercó a la carreta de la anciana y preguntó por Jo. Sin embargo no dejó de sorprenderse cuando vio que su primo acompañaba a los dos lacayos que le subían al piso superior. el día y a los invitados. Desistió de la idea por miedo a arruinar la alfombra persa. No te preocupes. —¿Está Howitt con ella? —Creo que si. Mientras se dirigía hacia el río. Ahora démonos prisa.

—No te preocupes por eso Millicent. La anciana que había compartido su carromato con Jo se reunió con ella. —¡Y pensar que todo el mundo quería a toda costa evitar otro escándalo! —Le dijo a Howitt. mientras los criados envolvían a Jo en un sudario y la llevaban a la iglesia del pueblo. Él sabía lo que había que hacer y se encargó de todo. Ella oyó los murmullos incluso Traducción Rosanic. Según las pocas palabras que había murmurado cuando se acercaba el final. Después de lo que pareció una eternidad. Truscott se removió. La he oído. Los espectadores se limitaban a mirarla en silencio. Iba a cuidarla muy bien. —Si. El carruaje se detuvo delante de las enormes puertas de Baronsford. se diría que ya ha llegado casi todo el mundo —dijo Howitt mirando por la ventanilla. Walter Truscott le dio una amistosa palmada en la mano. con su diminuta hija envuelta en un tartán en un brazo y aferrando con la otra mano la de Millicent. Quizá algún día esta niña pueda vengar a su madre. se abrió la capa y contempló al diminuto bebé que dormía con los puñitos cerrados. Una vez dentro del coche. Nadie tiene porque saber que has vuelto hasta que tengas oportunidad de cambiarte de ropa. Una historia llena de sufrimiento y traición. Ya era hora de irse. intranquilo. A lo mejor… pero antes tenía que pasar mucho tiempo. La pequeña vivirá a través de su hija. —No. y Truscott se bajó para ayudar a Millicent. Lyon y ella la educarían junto a su propio hijo. Sintió alivio al ver aparecer a Truscott. corrección Cari 218 . Pero puede que regrese algún día solo para ver como está. Esperaba oír alguna protesta pero para su sorpresa no se produjo ninguna. —No —decidió Millicent —.El médico que Millicent había mandado llamar a Melrose había llegado demasiado tarde. se encontró al borde del río con la criatura arropada bajo su capa. Millicent había conseguido reconstruir algo del pasado de Jo. Percibió la mirada seria de Truscott que bajaba por la colina. —Podemos ir por detrás si quieres. Algunos agacharon la cabeza antes de volver a sus ocupaciones. —Por la cantidad de carruajes y de mozos que hay. gracias. —¿Se va a quedar con la recién nacida? —Creo que será lo mejor. La anciana negó con la cabeza. Jo había muerto. Entraremos por la puerta principal. —Siempre será bienvenida. Has actuado como te dictaba tu conciencia y no está mal que puedan comprobar lo que ha hecho su avaricia con toda esa gente inocente. —¿Quiere venirse a vivir con nosotros a Baronsford? Así la verá crecer. He oído lo que le contaba de su vida.

como la calma que precede a la tormenta. —No. Le encontró justo detrás de las puertas del gran salón. Finalmente. empezaron a murmurar y el rumor fue creciendo llegando hasta el salón y la sala de baile. No tenía hogar. —Este es el motivo de mi retraso. Algunos invitados rezagados estaban en el vestíbulo quitándose las capas. Volvió a cerrarse la capa y. era poco más que una niña. como una ola. murió entre el lodo al borde del río. Desde allí podía hablar a los invitados. Cogió a la niña con ternura. atravesó el gentío para ir en busca de su marido. Es lo único que les queda.antes de subir los escalones. con lo poco que poseen amontonado en viejas carretas o en su propia espalda. Estaba más elegante que nunca. todos los invitados presentes se quedaron callados. Tienen hambre. cruzó el vestíbulo en dirección a las escaleras. volvió a hacerse el silencio. —Estaba en el río. Se miró la suya llena de manchas y las botas embarradas. Millicent estaba en una especie de nube. sin mirar atrás. seguía hablando como si estuviera a solas con su marido en vez de rodeada de gente. Se abrió cuidadosamente la capa para enseñársela a Lyon. milady. Luego. Las doncellas le quitaron la ropa y le pusieron otra seca y limpia. nadie que la quisiera o que la ayudara. Llegó al descansillo temblando como una hoja. en el campamento de los vagabundos —le anunció—. Sacudió la cabeza. —Me ocuparé de ese angelito. Al contrario. y. ¿Cómo iba Traducción Rosanic. todos a la vez. no era una mujer —se corrigió a si misma—. Entró y los criados la saludaron. están enfermos y sin embargo conservan su orgullo. ni familia. corrección Cari 219 . Unos serviciales criados se apresuraron a cerrar la puerta de su dormitorio cuando entró en él. Millicent se había detenido al pie de la inmensa escalera. Le temblaba la voz. —Me he retrasado. Incluso los músicos dejaron de tocar. y empezaron a peinarla. Usted tiene que cambiarse. a pesar de todo. después de echar un vistazo al lugar de donde se había quitado el retrato de Emma. justo cuando estalló en desgarradores sollozos. Hay al menos cincuenta familias más. Espero que lo comprendas. pero sus palabras hicieron que Millicent llorara con más fuerza. esta noche ha muerto una mujer joven. ¿Acaso se había vuelto loca para dar semejante espectáculo delante de toda la nobleza de los alrededores? La señora MacAlister la había seguido. —A partir de ahora ya me las arreglaré —le dijo a Truscott mientras se disponía a entrar. pero nadie se presentó. mientras daba a luz a esta niñita.

Aspiró profundamente. Bebió un sorbo de vino que alguien le acercó a los labios. Millicent se acordó entonces de los invitados y de la importancia de esa recepción. corrección Cari 220 . Millicent vio a través del espejo la imagen de una mujer extrañamente familiar. Era Lyon que estaba de pie en el umbral de la puerta. pero no suponía que iba a asustarte. Las dos doncellas la sujetaron justo cuando se desplomaba. —Estoy bien. —Estás de pié.a superar Lyon la vergüenza que acababa de hacerle pasar? ¿Y cómo iba a disculparla ante los demás? El vestido que le pusieron estaba veteado de hilos de plata y contempló distraídamente las hábiles manos que la estaban peinando. Estaba preparada para enfrentarse a todo. Te lo explicaré más tarde. Le apretó con fuerza por temor a que se cayera cuando en realidad era ella la que apenas se tenía de pie. Millicent se giró para ver de quien se trataba. De repente. —Debo estar soñando… —No. Millicent se lo agradeció con un gesto y el ama de llaves desapareció con la niña. —Deberíamos bajar. Extendió una mano hacia él al mismo tiempo que todo a su alrededor empezaba a dar vueltas. pero en lo único que podía pensar era en las piernas de Lyon. —¿Estás segura de que te encuentras bien? —Si. —¿Cómo? ¿Cuándo? Las lágrimas se negaban a dejar de manar. las doncellas. que habían recuperado el movimiento. —Una de las criadas de la cocina esta criando a su hijo de dos meses — anunció la señora MacAlister—. Si. Tú… —Quería darte una sorpresa. Tomó la mano de su marido y se levantó a pesar de las objeciones de éste. Llamaron a la puerta y alguien fue a abrir. dejaron de moverla de un lado a otro y se apartaron a la vez. Se quedó sin aliento y las lágrimas le nublaron la vista. Traducción Rosanic. Creo que esta criaturita no va tardar en despertarse y tendrá hambre. aterrorizada por la idea de tener que salir de esa habitación. La atrajo hacia sí. Se secó las lágrimas y se aferró a su brazo. Cuando volvió en sí estaba tumbada en un sofá y Lyon estaba ladrando órdenes a su lado. Se levantó lentamente. muy bien. mi amor.

Millicent se desplomó contra el pecho de su esposo. Pero Lyon no tenía fuerzas para subir solo las escaleras. Cuando había vuelto con su esposa después de haber subido a buscarla. Le traían sin cuidado las críticas o las frases de aprobación. todos ellos habían salido de la zona de servicio para contemplar la curación de su señor. estaba feliz siendo quien era y como era. no pude esperar más. Millicent le abrazó muy fuerte. Y. Ya se había retirado todo el mundo. Al retroceder un poco le vio como se apoyaba en el bastón y les hizo señas a los lacayos para que trajeran su sillón. —En ese caso —respondió él con una sonrisa maliciosa—. lo más importante de todo. Cuando oyó que el carruaje del conde se iba. en el salón de Baronsford. Lyon. Al verte esta noche. la persona más importante para ella de toda la velada. —Te amo. En cuanto a los criados. desde política hasta las condiciones de los desplazados y lo que se podía hacer para mejorar su situación. hablando de mil cosas. cuando el conde de Dumfries decidió despedirse por fin. toda una vida de preocupaciones saltó por los aires mientras se mantenía. corrección Cari 221 . se sentía como un ser humano. enfrentándote a los lobos con valor. Conservaré el recuerdo de esta noche toda mi vida. — ¡Nunca lo olvidaré! ¿Cuánto tiempo hace que guardas ese secreto? —Ocurrió poco a poco y estaba esperando el momento adecuado para que vieras un progreso significativo. todos los invitados se habían quedado pasmados. Otros se quedaron boquiabiertos. Ella se ruborizó. Ahora. con la niña en brazos. unos a sus casas y otros a dormir. —Solo es para subir las escaleras durante unos pocos días. Es la forma más rápida de llegar al dormitorio —le engatusó ella en voz baja. era que Lyon. —No te olvides de que además he andado —dijo él. estaba evidentemente orgulloso de ella. orgullosamente cogida del brazo de su marido. Algunas veces se sorprendía a sí misma hablando con apasionamiento.Capitulo 31 Quince días antes la velada le habría parecido a Millicent un sueño. —Has estado perfecta —le murmuró él al oído. Por primera vez en su vida. —No volveré a sentarme en esa cosa —protestó él. Traducción Rosanic. Muchos de ellos le miraron como si se hubiera producido un milagro. tengo más sorpresas que enseñarte. — ¡Y tú estás de pie! Apenas puedo creerlo.

Después del accidente me di cuenta de que mis hermanos habían cortado los pocos vínculos que nos unían. — ¿Ya le has escogido un nombre? —Pensaba llamarla Josephine. Me habían abandonado y eso me destrozaba por dentro. me imagino que con una recién nacida en casa las noches van a ser menos tranquilas que hasta ahora. —Eso ya lo has logrado. —Es una buena decisión. —Cuando mencionaste que querías una casa llena de niños… —Lo decía de corazón. Cuando le quitó el camisón. —Esta noche me he acercado a verla una vez —le contó ella subiendo delante de él—. —He decidido acabar con ese distanciamiento. — ¿Cuándo podré ver al nuevo miembro de la familia? En esta ocasión ella no pudo contener las lágrimas. corrección Cari 222 . Estaba tranquilamente durmiendo. Lo que más eché de menos mientras estuve casado con Emma fue a mi familia. ¿Lo dices en serio? ¿Te gustaría tener un hijo propio? — ¡Un montón de ellos! Y me importa un bledo de donde provengan. Le cogió el rostro entre las manos. se puso en manos de Bess. Entre Traducción Rosanic. si es que ellos lo desean también. había decidido que educarían a la niña como si fuera de ambos. —Es algo que he estado esperando durante toda mi vida. Él lo había comprendido. — ¿Te molesta? Él rió mientras le tendía una mano. Sin necesidad de tener que preguntárselo. No me importa como lleguen aquí —repitió él—. —Un nombre muy bonito. Millicent entró en el dormitorio y se encontró a su marido acostado. — ¿De verdad? —Preguntó Millicent colocándose a su lado—. La besó con una pasión que la hizo estremecer. Una vez en sus habitaciones.Will y John trajeron el sillón y Lyon entregó el bastón a Millicent antes de sentarse en él sin ayuda. La señora MacAlister le mandó decir que la niña estaba durmiendo y que era mejor esperar al día siguiente para que el conde la conociera. Te amo y te prometo que te compensaré por toda la tristeza de tu pasado. Me sentía aislado y solo. ella le miró a los ojos. Su madre se llamaba Jo. No quiero que te preocupes por herederos y tonterías por el estilo. —Será mejor que aprovechemos para dormir esta noche. Le pediré a la señora MacAlister que nos la traiga en cuanto se despierte. — ¿Qué más hay? —Quiero hacerte feliz. mi amor. —Pero solo es una pequeña parte de lo que deseo del futuro.

—A lo mejor esta no es la postura que más te conviene. —Si mi amor. Traducción Rosanic. —Quiero que mi mujer y mi hijo reciban el mejor de los cuidados. Ella le hizo callar poniéndole un dedo en los labios. cuando has estado a punto de desmayarte. En este momento algo de los dos esta empezando a vivir. Ella le rodeó el cuello con los brazos. — ¿Es cierto eso? —Preguntó— ¿Llevas a nuestro hijo? Ella asintió secando la lágrima que caía por su mejilla. ¿Crees que nos quedará energía suficiente para criarle? Las palabras de Millicent tardaron un poco en penetrar en el cerebro de Lyon. con mi peso encima —vaciló. ella podría… — ¡Detente! —Le regañó ella suavemente— No hace falta ponerse así. no nos costará demasiado llenar la casa. —Y también está el que crece dentro de mí. Necesitamos que te cuide un buen médico. Hay niños negros que han sido arrancados de su tierra. —Esta noche. La hizo rodar en la cama para colocarse encima de ella. Algunos vagan por Londres en plena noche. luego le embargó la emoción. A mi modo de ver. —Te diré lo que es bueno para mí —murmuró antes de obligarle a callar con un beso. hubiera debido sospechar que no solo era por la preocupación. Y… Ohenewaa. ¡Nuestro hijo! ¿Cómo te encuentras? No comes lo suficiente y no descansas lo bastante. corrección Cari 223 .todos esos pobres hay chavales hambrientos y huérfanos.

de las casas salía el apetitoso olor de los desayunos y para ella ese ambiente le resultó relajante. al menos las señales no se ven a menos que yo misma las enseñe. — ¿Por qué te golpeó? —Preguntó. si no le obedecía. Dio un salto hacia atrás hasta que la reconoció. Y está planeando hacer algo malo en Melbury Hall. — ¡Déjame en paz! —Va a volver —dijo la mujer. Me ha Traducción Rosanic. desde detrás de la carreta donde se ocultaba. El culpable era Ned. Me utilizó. mirando con nerviosismo a su alrededor—. Nos utilizó a las dos.Capitulo 32 Violet le pidió al mozo que la esperara con el carruaje cerca de las tiendas que rodeaban la plaza del mercado en Knebworth. Pasaba por delante de la herrería y los establos cuando repentinamente salió a su encuentro. —Te lo ruego. La última vez que había visto a esa mujer había sido en la cama de Ned Cranch. Llevaba en un brazo la cesta de comida que la señora Page había preparado para la señora Trimble y en el otro un paquete de periódicos que tenía que entregar al nuevo maestro de la escuela. Dio unos pasos más en dirección a la parroquia. Me contestó que no era asunto mío y que. Tengo que decirte algo muy importante. Comprobó que los escasos viandantes no les estaban prestando ninguna atención. una mujer que la sujetó de un brazo. Pero estuvo a punto de estrangularme porque sí. Llegará antes de la cena y yo tengo que coger la carreta de mi padre. —Yo quería saber porque tenía tanto empeño en que le llevara a Melbury Hall. — ¡Te prohíbo que me dirijas la palabra! —Por favor. —Si estás mintiendo te juro que… La mujer se abrió el chal que le cubría los hombros dejando ver unas marcas rojas y oscuras. Volvió a sujetarla del brazo pero Violet se soltó de un tirón. luego se detuvo y desanduvo el camino. me mataría. si no guardaba silencio. Todos los sentidos de Violet se pusieron alerta y olvidó su ira. —Se portó mejor conmigo que contigo. Violet… Sé como te llamas y que trabajas en Melbury Hall. corrección Cari 224 . Violet no pudo evitar sentir compasión por ella. El cielo estaba azul. Es un canalla. Violet se soltó y se dio media vuelta para seguir su camino. La otra no se había movido del sitio. — ¿Cuándo volverá? —Esta noche —contestó la mujer con la misma mirada inquieta—.

corres el riesgo de que no vea las cosas igual y lo venda todo. lo he hecho nada más llegar a Baronsford. El último día del viaje. — ¡No puedo hablarle de Ned. Por supuesto tengo que ponerme en contacto con él. corrección Cari 225 . Sin decir más. sin mencionar a ese cretino. al lado de la fábrica de ladrillos. Violet vio que por la calle pasaba el carromato que llevaba la leche desde Solgrave a Saint Albans todas las mañanas. corrió para alcanzar al carromato. — ¿Dónde está ahora? —En Saint Albans. —He molestado a todo el mundo —dijo por centésima vez—. —Luego le dices al mozo que me está esperando en los alrededores del mercado que tuve que irme a Saint Albans. el herrero. Él entrelazó sus dedos con los de ella. —Antes de que nos fuéramos. —Por desgracia es algo que puede acabar de repente si algún otro propietario decide echar a sus granjeros. —Perfore jamás haría una cosa así —replicó Lyon con firmeza—. Traducción Rosanic. Hemos hecho todo lo que hemos podido… por ahora. Le entregó la cesta y los periódicos a la otra mujer y le dijo rápidamente lo que tenía que hacer. Y por si fuera poco. Lyon ayudó a su mujer a subir al carruaje después de haber estado descansando mientras cambiaban los caballos. pero preferiría que el primer acercamiento no tuviera nada que ver con la propiedad ni con la herencia. Conocía al cochero. —Truscott también me dijo —continuó Millicent con tono vacilante— que debería convencerte para que te acercaras a tu hermano Perfore. a media mañana. entre las barras de hierro y las cajas de clavos que llevo cada quince días a Melbury Hall en nombre de mi padre. pero no te olvides de advertirles de que corren peligro. Yo me ocupo de él. Creo que tiene una habitación alquilada en la taberna. Dile también que en Melbury Hall tienen que prepararse para hacer frente a un problema esta noche. Como renunciaste hace meses a la propiedad. Walter Truscott me dijo que el estado de ánimo de los granjeros era mejor. Millicent le había confiado de mala gana a Josephine a la nodriza. Estoy segura de que sus intenciones no son nada buenas. Y parece que incluso ha mejorado en las propiedades vecinas. habíamos planeado estar aquí quince días. —No es cierto.ordenado que le esconda debajo de un toldo en la parte de atrás. Quiere estar allí a la hora de la cena para poder salir de la carreta sin que nadie le vea. me mataría! —Dile solo que te acabo de decir.

Violet comprendió que se dirigía a su habitación. No podéis utilizar el camino para salir de allí. había dos miserables monedas. tocaba una alegre giga. sentado en un taburete. abrazaba a una chica. Sus rasgos eran duros. La sala estaba llena hasta los topes y un violinista. Vio que Ned le decía algo a Jasper Hyde mientras señalaba hacia el techo. Harry y el señor saben a quien estamos buscando. corrección Cari 226 . Se escondió mejor cuando entró un hombre bronceado.Tenía que pensar bien cual sería el mejor modo de acercarse de nuevo a su hermano. Al mirar alrededor de la estancia se fijó en un hombre que estaba roncando. Tenía que detenerles pero no se le ocurría como hacerlo. —… Os quedareis en el bosque hasta que veáis salir las llamas de la casa —estaba diciendo Ned—. Millicent depositó un beso en la mandíbula apretada de su marido. medio derrumbado Traducción Rosanic. el cual respondió con una sonrisa. con una jarra de cerveza en la mano. Violet escuchaba con el corazón en un puño. En cuanto os señalen quien es. A pesar del ruido reinante. la cogéis y volvéis rápidamente al bosque. El ruido iba aumentando de volumen por la llegada de más clientes y tenía la sensación de que ni siquiera podía oír sus propios pensamientos. En el ajado sombrero que tenía en el suelo. Seguramente se trataba de Jasper Hyde en persona. Violet se acercó. Los hombres cantaban a gritos y soltaban sonoras carcajadas viendo a dos parroquianos completamente borrachos que bailaban empujando a todos los presentes y recibiendo a cambio alegres palmadas. pegada a la pared. en tanto Ned seguía hablando. Querían secuestrar a Ohenewaa y para conseguirlo iban a quemar Melbury Hall. Se suponía que iba a volver a Knebworth al cabo de dos horas y Violet estaba intrigada por descubrir que es lo que estaba planeando. le llegaron retazos de la conversación. Detrás de ellos estaba el empleado de Jasper Hyde. Ahora a Violet ya no le parecía tan guapo. Violet le espiaba escondida en un rincón de la taberna. Ned parecía haber terminado su discurso ya que los hombres estaban pidiendo cerveza mientras charlaban entre ellos. —Estoy segura de que harás lo que creas mejor —le dijo ella. sus manos y piernas pesadas y sus movimientos carecían de elegancia. el mismo que había ido varias veces a Melbury Hall. siguió su mirada y vio que entraban media docena de hombres con mala pinta. Cuando Ned dirigió la atención a la puerta. Ned. El hombre se apoyó en su bastón e indicó a los demás que se sentaran en una mesa aparte donde se les unió Ned. no quería apresurar las cosas. luego se levantó y una chica se colgó de su brazo.

Los ojos de él brillaron en la oscuridad. Para evitar que asesines a gente buena. se encaminaba hacia la puerta que conducía a las escaleras. El estrecho descansillo que había al pie de las escaleras estaba oscuro. — ¡Ah! —Tengo algo de dinero. Se acercó y él ni se movió cuando ella le cogió la daga y se lo escondió en la manga. prefiero su vida a la tuya. Hay demasiada gente cuyo futuro depende de esa propiedad. — ¡Largo de aquí. —Me parece que te gustan esos asquerosos esclavos. Violet se abrió camino hasta la puerta para llegar antes que el albañil. Cuando cayó lentamente al Traducción Rosanic. puta! Lo que voy a ganar con este trabajo no lo vas a ganar tú en toda tu vida. Ned. corrección Cari 227 . Por eso quieres salvarles. No puedes… Se estremeció de dolor cuando le agarró un mechón de pelo y tiró con fuerza. — ¿Y porque debería importarme? ¡Solo es una esclava! La estaba mirando desde lo alto de su estatura cuando una repentina idea le cruzó la mente. primero sorprendido y luego furioso. Al lado de su mano había un puñal. Ned. Notó que sus dedos se crispaban antes de tambalearse sin soltarla. — ¡Joder! ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Sigues queriendo pegarte a mí? ¿Es eso? ¿No has tenido suficiente. Los ojos de Ned se pusieron vidriosos y se le doblaron las rodillas.encima de un banco. no es cierto. Es un tonto por creer que es una hechicera. te lo entregaré todo. — ¡Ned! Él se dio la vuelta. salió de golpe de la oscuridad. zorra? ¡Estoy hasta las narices de ti! —No se trata de mí —dijo ella acercándose a él—. No destruyas tantas vidas por una estupidez como esa. Te gustaría dejar que te… Le clavó el puñal en el pecho con todas sus fuerzas. —El único cerdo eres tú —gruñó— Si. —Tu solo eres una ramera avariciosa que ha venido a reclamar su parte ¿verdad? —No. —Solo quiere a Ohenewaa. sobre todo el idiota de Moisés. notó que la hoja entraba más profundamente. aparte de la tenue luz que llegaba desde la taberna. No puedes destruir Melbury Hall. Cuando la alta figura de Ned apareció. no muy lejos de ella. He venido para impedir que hagas daño. Hyde estaba impartiendo órdenes a sus hombres. que había conseguido librarse de la chica. Violet se agazapó allí aferrando el puñal. Volvió a clavar el cuchillo y él volvió a tambalearse. Incluso antes que la mía. Cuando chocó contra la pared. Si lo haces por eso.

Les había avisado y había hecho todo lo que había podido. Ni para Melbury Hall. Ante la idea de no volver a verles nunca le pareció como si una plancha de acero le aplastara el corazón. De pie a su lado contempló por un instante al hombre que había creído amar. al padre de su hijo… Se envolvió con la capa y entró en el ruidoso ambiente de la taberna. Traducción Rosanic. En el exterior el aire era frío y por fin volvió a la realidad. Encontrar un lugar donde no sería una vergüenza para su madre y su abuela. pero no tenía otra elección. andaría tanto tiempo como sus piernas la sujetaran. Ya solo le quedaba irse. Acababa de matar a un hombre y el alarido que se empezaba a formar en su cerebro era más fuerte que la música. Nunca hubiera podido llegar a Melbury a tiempo. los gritos y las risas. El cochero estaba subiéndose en el asiento y los dos caballos piafaban impacientes. Y cuando el conductor se negara a llevarla más lejos. con último estremecimiento. dejó de respirar. preciosa —dijo un borracho con una grosera carcajada. Violet contó el dinero que llevaba. La diligencia del correo estaba a punto de salir de Saint Albans. Suficiente para abandonar el pueblo. Diez chelines y algunos peniques. Ella pudo por fin liberar su pelo y vio la mancha que empezaba a formarse en la camisa de Ned. Había gente por todas partes pero la veía borrosa. —Móntale bien. No podía involucrar a nadie en su deshonra. como entre la bruma. Violet cayó con él. Unas burbujas rosadas aparecieron en las comisuras de sus labios. luego.suelo. Le dio una palmadita en la cabeza y subió las escaleras con paso inestable. corrección Cari 228 .

milady. corrección Cari 229 . incluso Gibbs. — ¿Para ir a visitar a su madre y a su abuela? —No creo. Gibbs se lo contará todo. —Y Violet no se encontraba bien últimamente —añadió en un murmullo —. Ned Cranch buscaba cualquier excusa para acercarse a la joven. pero no creo que Violet lo supiera cuando él empezó a cortejarla. — ¿Y donde está Violet? —Ha ido a hacer unos recados al pueblo esta mañana y desde allí se ha ido a Saint Albans.Capitulo 33 —Siempre me quejo de la gente que llega a Melbury Hall sin avisar y ahora estoy haciendo lo mismo —se disculpó Millicent. desde Navidad. Mary miraba extasiada a la criatura que su señora tenía en los brazos. — ¿Quiere cuidar de la niña mientras hablo con Gibbs? Alguien debe ir a Saint Albans a buscarla. El chico que la acompañaba trajo un mensaje de su parte diciendo que estuviéramos preparados para tener problemas. La condesa viuda. — ¿Cuándo fue? La señora Page le reveló que. el que nos dejó de repente sin terminar el trabajo justo antes de que usted se fuera a Escocia. Dijo que iba a Saint Albans para ver a Ned Cranch. La señora Page y Gibbs habían aparecido hacía dos horas para comentar las noticias recién llegadas de Baronsford. Todos habían reaccionado igual. Una extraña forma de actuar la de ese individuo… y me temo que Violet se ha dejado conquistar por él. Amina. Ohenewaa. —Salimos dos días antes de lo previsto —continuó—. —Le está trayendo la alegría a esta casa ¿y cree que nos molesta? Nada de eso. visiblemente preocupada—. milady —contestó la señora Page. y ni siquiera nos dio tiempo para enviar un mensajero para que avisara. —Por supuesto. quien estaba secuestrado por Lyon en la biblioteca. El único que no había tenido ocasión de acunar a la niña había sido sir Richard. Me temo que se ha metido en problemas. Traducción Rosanic. Millicent recordó el morado en la cara de Violet y su rechazo por la comida. — ¿Cómo? Está casado ¿no? —Si. — ¿El albañil? —Si. ¿Puedo cogerla? Millicent le entregó a la dormida Jo.

pero todavía hay dos mozos ocupándose de los caballos. Pero no he podido entrar en los establos por si ese negro bobalicón estaba allí. Harry. pero tenía el presentimiento de que la aventura iba a terminar mal como le sucedía desde hacía algún tiempo.Todo el mundo podía cometer errores. Acabaría con ese asunto cualquiera que fuera el peligro. Uno de los hombres que había enviado a espiar la casa. Traducción Rosanic. Había que traerla de regreso a Melbury Hall. — ¡Condenado matarife de mierda! —masculló entre dientes. También están los jardines de detrás de la casa. de modo que prefirió quedarse. Y no se arrepentía. —Vosotros dos id a vigilar la entrada principal. el tiempo iba pasando… Hyde reunió a los hombres. — ¿Hay algún lugar donde podamos escondernos que esté más cerca de la casa? —Los establos. — ¡Así se habla! —Exclamó uno de los hombres— No hemos venido para estar sin hacer nada. venid conmigo a la parte de atrás de la casa. y miraban de vez en cuando en su dirección mientras hablaban en voz baja entre ellos. Estaban formando un círculo a cierta distancia. este se disponía a subir a su habitación. nunca iba a permitir que se volviera a producir una desgracia como esa. regresó corriendo. Y seguían sin tener noticias de Ned Cranch. prende fuego a esas viejas cabañas. A medida que pasaba el tiempo. Y los coches están parados delante. ni de ninguna carreta que haya venido del pueblo. con Ned Cranch o sin él. corrección Cari 230 . aumentaba. luego ve a los establos e incéndialos también. Los pinchazos en el pecho empezaban a aparecer. Había pensado llegar a Saint Albans mientras sus hombres terminaban el trabajo. el peligro de ser descubiertos por los guardias o por los perros. El dolor iba en aumento. La última vez que Hyde había visto al albañil. no querría que se enterara de su desdicha. Los hombres de Londres se estaban impacientando y Jasper Hyde lo sabía. cerca de la entrada del servicio. Vosotros cuatro. el dolor iba en aumento y soñaba con los distintos modos de tortura que iba a aplicarle a Cranch si no aparecía pronto. —No hay rastro de él. Después de haber estado sosteniendo la mano de Jo mientras moría dando a luz a su hija. —Creía que había salido de la taberna antes que nosotros —gimió Harry. Estaba segura de que Violet no iría a casa de su madre. Ya se había hecho de noche y por entre las ramas de los árboles habían visto llegar a varios carruajes con una escolta a caballo.

colgado. Tano había superado a Hyde en fuerza. con la pistola en la mano. estatura y valor. ¡No! ¡No podía ser él! —Tano —susurró. así ella tendrá que… Se interrumpió. le miraban acusadores. A través de los últimos árboles podía ver como salía la gente de la casa. — ¡Ya ha llegado! —avisó uno de los hombres por encima del hombro. — ¿Qué dice? —preguntó el hombre que estaba más cerca de él. algunas cosas les acercaban. Se puso de pie con esfuerzo. cuyos establos habían abierto. El cerebro le estaba jugando una mala pasada a Hyde llevándole hacia atrás inexorablemente. Por un momento creyó ver a alguien correr delante de él en el bosque. se podía oír el ruido del incendio y Hyde intentó apresurar el paso. a pesar de todo lo que les separaba. Vio la sombra que pasaba más cerca de él. Hyde retrocedió. pensaban igual y compartían los mismos sueños… y el mismo padre. Seguro que estaba teniendo alucinaciones. Préndele fuego también. rechazando la mano que le ofrecía el hombre. Le habían bautizado como Thomas. llevándose una mano al pecho. — ¡Maldita seas Ohenewaa! —grito en la noche. —Nada. tuvo que apoyarse en el bastón para seguir a sus hombres a través del bosque. Los caballos. Tano. Sin embargo. huían relinchando de miedo. pero era Tano. pero Hyde continuó andando. También allí había tenido éxito Harry. Como niños que eran. intentó correr pero sus pies se habían vuelto de plomo y cayó de rodillas. luego nada. El dolor se estaba volviendo insoportable. Sigue andando. abandonado hasta que la muerte fuera a buscarle. Desde niños. Uno de sus hombres se le acercó. nada.Hyde. Se volvió rápidamente apuntando con la pistola. Sin embargo eso no importaba demasiado ya que Jasper era blanco y Tano negro. a su izquierda. que llevaba el nombre de un río sagrado. Ya se podían escuchar los gritos de alarma. Le costaba respirar y el cansancio le aplastaba el corazón. Recordó una noche parecida a esa. abiertos completamente. Entre los árboles a su derecha. Los criados corrían hacia todas partes. Allí estaba Tano. Y le vio claramente. Sus ojos negros. hubo un movimiento. Llegaron a la orilla del bosque y los gritos que llegaban de los establos se hacían más fuertes. sujeto con cadenas. Efectivamente. —Deslízate hasta la casa sin que te vean. —No veo a ninguna vieja —le dijo uno de los hombres al oído. Traducción Rosanic. Cada vez le dolía más. Hyde se detuvo. corrección Cari 231 . Era un niño y corría con los pies desnudos por las praderas que dominaban los campos de caña de azúcar con su amigo. gritando. tenía dos años menos que él. Tano era un esclavo y Jasper sería algún día su amo. Con Tano.

corrección Cari 232 . Pero el negro salía reforzado de cada castigo. Todos se acercaron corriendo hacia Ohenewaa quien se había agachado al lado de Hyde. Ohenewaa seguía avanzando con los ojos brillando de ira. Quiere… llevarme… con él. después de una revuelta especialmente sangrienta. —Me duele mucho. Algunos mozos perseguían a un grupo de hombres que huían. Traducción Rosanic. —Está aquí. ¡Era demasiado! Ordenó que encadenaran a Tano y le colgaran de las cadenas. Hyde dejó caer el bastón y empuñó la pistola con las dos manos. —Mujer. me has embrujado. Ayúdame. —Libérame —imploró él con voz apenas audible— Te lo ruego… déjame vivir.En medio de la humareda vio a Ohenewaa que se acercaba a él. — ¡Vas a morir bruja! Una mujer dio un estridente grito en algún lugar a su derecha y volvió la cabeza. a la altura del corazón. —Fue Tano quien te embrujó. Lyon apartó la pistola de este de una patada. y sin embargo seguía acercándose. Después de la muerte de su padre. El dolor explotó dentro de su pecho al mismo tiempo que la detonación de una pistola. estaba seguro. Tano se había rebelado abiertamente. Tano había muerto y ella le había lanzado un hechizo a Hyde. El dolor del pecho se incrementó. La respiración de Jasper era entrecortada. pero tenía un agujero en el pecho. Jasper comprobó que estaba en medio de todos los problemas que causaban los esclavos. Ella sacudió la cabeza. había perdido la paciencia. A pesar de sus manos temblorosas. —Es demasiado tarde. Jasper salió de entre los árboles y la apuntó con la pistola. Millicent vio a Jasper Hyde caer de rodillas y se volvió hacia Lyon quien bajó su arma. Ohenewaa no decía nada. Al cabo de un tiempo le resultó imposible cerrar los ojos. Por el rabillo del ojo vio a alguien a su lado. El año anterior. Les había visto. tres blancos heridos y dos docenas de esclavos habían desaparecido en los bosques del oeste de la isla. Es como un hierro al rojo vivo… ¿Puedes oír… el ruido de las cadenas? Se le escapó una lágrima. Tano. Mantenía los ojos abiertos. Uno de sus capataces había sido asesinado. Moisés sujetaba al empleado de Hyde por el cuello y Gibbs llegaba corriendo de los establos.

—Te perdona. Levantó los ojos al cielo. corrección Cari 233 . luego se volvió hacia Millicent. — ¿Quién es Tano? —preguntó esta. —Te lo suplico. Tano… perdóname. Hyde dejó de respirar y sus ojos se volvieron vidriosos. Tano era mi hijo. La anciana le cerró los párpados y le tocó la frente. —Mi hijo —respondió Ohenewaa—. Traducción Rosanic. Millicent vio que de los ojos de Ohenewaa caía una lágrima en el pecho del moribundo al tiempo que le ponía una mano encima de la cabeza.—Entonces… perdóname. Vete en paz.

corrección Cari 234 . No hablemos más de cartas. —Creía que no quería usted meterse en mis problemas. —Me estoy haciendo vieja. Y si no hace usted nada para ayudar a su hijo y a sus hermanos… — ¿Me lanzará un hechizo? —No sé de hechizos. Mi mala salud… —Guarde ese cuento para los demás. —Pero debe saber que me parece que está siendo especialmente cabezota. Ohenewaa entrecerró los ojos. Lo ha hecho bastante bien sin necesidad de magia. desde luego que no le enseñaría mis secretos. — ¿Por qué? —Tiene usted el poder de hacer que cese la pelea entre sus tres chicos. —Podría usarlos para encontrar a las mujeres ideales para Perfore y David. Puede que lo piense. Ellos dieron comienzo a la pelea. Traducción Rosanic. pero aunque así fuera. Ohenewaa dejó su cesta llena de hierbas a su lado en el banco y lanzó una mirada fulminante a su amiga. Luego ocúpese de su hijo pequeño. de modo que serán ellos quienes la terminen. ciega y tozuda. mis días están contados. —Escriba una carta a Perfore y haga que le llegue al mismo tiempo que la de Lyon. igual que hice con Lyon. Le encantaba ver las primeras flores que nacían en el jardín. son hombres. ¿Cómo se llama? —David.Epílogo —Debería escribirle a su hijo. Tomó una bocanada de aire fresco. —Está usted subestimando su intuición y el estupendo trabajo de sir Richard. La condesa viuda levantó la vista por encima de sus gafas. Sé que está perfectamente bien. —Es usted débil. No es más que una vieja caprichosa y no me lo quiere decir por pura maldad. —Sigo pensando que sabe de magia. Lo que les devolverá al seno familiar es el matrimonio. —Así es. —Entonces enséñeme algo más de magia. —No sé nada de magia negra. conmigo no funciona. —Ya no son chicos. — ¿Aunque le prometiera utilizarlos solo para hacer el bien? — ¿Por ejemplo? La anciana se encogió de hombros.

pero sus piernas iban recuperando las fuerzas día a día. ser apuñalado por algún borracho en una taberna. —Será un poco difícil cuando nazca su propio hijo en otoño. —Se lo merecía —decretó Ohenewaa. Josephine. Dos recién nacidos en la misma casa… —Por eso estamos nosotras aquí. —No. satisfecha. —Quizá pasen por aquí para dejárnosla un rato —dijo Ohenewaa con voz llena de esperanza. Desde hacía algún tiempo Gibbs andaba más ligero y alegre. Para ayudarles. Millicent se volvió hacia el bosque donde tiempo atrás vivían los esclavos. No la encontraron en Saint Albans. — ¿Hay noticias de Violet? —preguntó Ohenewaa. pero que final más horrible para él. echó una ojeada por encima del hombro en dirección a las dos mujeres. Traducción Rosanic. habían eliminado lo que quedaba de las cabañas y la construcción de nuevas casas en un terreno más elevado. Su esposa llevaba a la niña en brazos. en el otro extremo del jardín. Ohenewaa asintió con la cabeza. corrección Cari 235 . Sin duda se trataba de amor. —Esa criatura es perfecta. — ¿Tiene pensado quedarse tanto tiempo? —Tanto como usted. Él todavía se apoyaba en un bastón. Me gusta incluso su nombre. después del largo viaje de vuelta revoloteaban por encima de las chimeneas. —Se dejarían matar antes que admitir que se han convertido en grandes amigas —comentó Lyon quien había seguido su mirada. —Por lo menos no se fue con el albañil. Los establos apenas se habían visto afectados y ya ni siquiera se notaba. Millicent al oír esa risa. Lyon y Millicent estaban paseando por un sendero. —Cierto. iba por buen camino. Millicent está muy preocupada. pero ella no se dejaba engañar.La señora Page y Gibbs fingían contemplar la rosaleda. — ¿Puedo sostenerla ahora? Millicent le entregó a la niña antes de sentarse a su lado. Después del incendio. Las golondrinas. Se sentó en un banco. —Joseph fue el profeta que vendieron como esclavo ¿no es así? —En efecto. Ambas mujeres permanecieron un momento en silencio observando el movimiento de los criados que entraban y salían de Melbury Hall. La condesa viuda estalló en carcajadas al ver que Ohenewaa fruncía el ceño.

por estas fechas.Pensó que la vida estaba cambiando. —El próximo año. La casa emanaba alegría y prosperidad. Traducción Rosanic. Melbury Hall estaba reviviendo. Las flores empezaban a brotar. los campos estaban más verdes y los juncos asomaban a lo largo de los muros y de los macizos de flores. Sus ojos azules rebosaban amor cuando la miró. — ¿Quién hubiera podido imaginarlo? —murmuró Millicent disfrutando de su felicidad y de la realización de todos sus sueños. tendré a uno en cada brazo. Se volvió hacia su marido. la niña tenía la cabeza apoyada contra su pecho y él estaba acariciándole la espalda con su enorme mano. corrección Cari 236 .