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Informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR

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Fue una comisión peruana encargada de elaborar un informe sobre la violencia armada interna, entre los años 1980 y 2000. Creada en junio de 2001 por el presidente provisional Valentín Paniagua. Además de la investigación de la violencia terrorista de Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). Para ello, recogió el testimonio de 16985 personas y organizó 21 audiencias con las víctimas de la violencia, a las que asistieron más de 9500 personas. El Informe Final se hizo público el 28 de agosto del 2003, ante el presidente peruano Alejandro Toledo. En una ceremonia realizada en el Palacio de Gobierno. Consta de tres partes principales: La primera donde se relata el proceso, los hechos y las víctimas. La segunda, que relata los factores que permitieron que se desarrolle el conflicto. Y la tercera que explica las secuelas del conflicto.

La magnitud y extensión del conflicto
El conflicto armado entre 1980 y el 2000 es el de mayor duración, impacto y el de mayor costo, tanto humano como económico. El costo estimado en vidas humanas es aproximadamente 69,280 personas,1 entre muertos y desaparecidos. La causa fue la decisión del Partido Comunista Sendero Luminoso (PCP-SL) de iniciar una guerra popular contra el Estado. Esta guerra se produjo en el momento en que la sociedad peruana iniciaba una transición democrática. El PCP-SL causó el 54% de las víctimas fatales reportadas a la CVR. Y los gobiernos civiles dejaron que el conflicto se militarice al dejar la conducción de la lucha contrasubversiva en manos de las Fuerzas Armadas. La CVR concluyó que la lucha contrasubversiva se realizó sin tomar las precauciones necesarias para evitar el atropello de los derechos fundamentales de la población civil. Incluso, las autoridades desatendieron las denuncias de violación de los Derechos Humanos. Las Fuerzas Armadas son responsables del 37% de los muertos y desaparecidos reportados a la CVR3 Otro factor es la aparición del narcotráfico durante el mismo periodo. La magnitud de éste y la respuesta de las Fuerzas Armadas provocaron que la zona del Alto Huallaga fuese uno de los mayores escenarios del conflicto interno. Fueron las zonas rurales y las más pobres las que tienen el mayor costo en vidas humanas. Esto no significa que la pobreza sea la causa del conflicto sino que son los sectores más pobres los más vulnerables a la violencia armada. Existen dos picos que marcan diferentes etapas del conflicto armado. El primero, 1984 corresponde con el momento de mayor intensidad y de mayor número de muertos de Ayacucho. El segundo, 1989, luego de un periodo entre 1986 y 1987 de mediana calma, a partir del cual se mantiene una violencia casi constante hasta 1992, año de la captura de Abimael Guzmán Reynoso.

Las organizaciones terroristas
Sendero luminoso:
La organización subversiva y terrorista fue la principal causante de la violencia durante 1980 y 2000. Fue responsable del 54% de los muertos y desaparecidos reportados a la CVR. Se estima que la cifra total de víctimas fatales ocasionadas por Sendero asciende a 31,331 personas, lo que representa aproximadamente el 46% de víctimas fatales de este conflicto.

El Movimiento Revolucionario Túpac Amaru:
O MRTA, también fue responsable de la violencia en el Perú durante las últimas décadas del siglo XX. Esta organización desato una guerra revolucionaria en 1984, El MRTA es responsable del 1.8% de las muertes durante ese periodo.6 El MRTA organizó el Ejército Popular Tupacamarista conformado por guerrilleros uniformados y con armamento de guerra. A pesar de proclamar que respetarían las Convenciones de Ginebra [en sus acciones armadas, el MRTA cometió graves violaciones a los derechos humanos, como asesinatos y secuestros.

Las Fuerzas de seguridad del Estado:
Los gobiernos de la década de 1980 fracasaron al organizar una estrategia contrasubversiva, que pudiera derrotar a las organizaciones terroristas y que respetara los derechos humanos. Recién a comienzos de la década de 1990 se logró establecer una estrategia que privilegiara la colaboración con la población civil y el uso de la inteligencia, lo que llevó a la derrota de las organizaciones subversivas.

Los cuerpos policiales:
Fueron los primeros blancos de ataques de sendero luminoso, ya que en algunas comunidades de los andes eran los únicos representantes del estado. Al eliminarlos SL buscaba crear un nuevo poder. El estado respondió organizando patrullas contrasubversivas. Durante este proceso la Policía Nacional se sometió al mando de las Fuerzas Armadas. De esta manera se convirtieron en una fuerza auxiliar. A partir de finales de la década de 1980, privilegiaron las tareas de investigación. Esto contribuyó de manera significativa al fin de la guerra interna, al permitir la captura de la cúpula de Sendero Luminoso.

Las Rondas Campesinas: esta compuesta por los mismos civiles de tal pueblo. Las Fuerzas Armadas: Planean, preparan y
coordinan la dirección y conducción de las operaciones militares conjuntas de las Instituciones Armadas, estas también eran blanco de los terroristas en pueblos pequeños por que iban en representación del estado.

Los gobiernos
Gobierno de Fernando Belaunde Terry: el problema más grave que debió enfrentar el
gobierno de Fernando Belaúnde la organización terrorista Sendero Luminoso, dirigida por Abimael Guzmán. Este grupo declaró la guerra al Estado peruano en Ayacucho en mayo de 1980. A partir de 1983, Sendero Luminoso intensificó su campaña, imponiendo un terrorífico régimen de violencia en el sur andino y asesinando a miles de campesinos, profesionales, comerciantes y autoridades locales, miles de sus militantes fueron asesinados salvajemente por Sendero Luminoso. Las reiteradas violaciones de los derechos humanos, los crímenes y abusos de efectivos militares y policiales peruanos, así como los de Sendero Luminoso, convirtieron al gobierno de Fernando Belaunde en uno de los más violentos de la historia de Perú.

Gobierno de Alan García Pérez: Durante el gobierno de Alan García,
junto a la violencia subversiva, que costó miles de vidas, se realizaron actos de represión militar, como la matanza de las prisiones y la masacre de decenas de campesinos en el pueblo ayacuchano en 1988. Aunque inicialmente García mostró interés en frenar las violaciones a los derechos humanos, tras la matanza de los penales, permitió que continuase la violencia contrasubversiva de las fuerzas armadas. A partir de 1988 y 1989 los grupos terroristas intensificaron su ola de atentados en Lima y varias otras ciudades frente a la impotencia gubernamental. Más allá del hecho mismo, la repercusión obtenida por el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), a nivel nacional e internacional, constituyó un duro cuestionamiento no sólo a la estrategia antisubversiva del gobierno, sino también a la capacidad operativa de las autoridades policiales y penales.

Gobierno de Alberto Fujimori Fujimori: En los inicios de su gobierno tuvo lugar una intensa
campaña de atentados terroristas de la organización maoísta Sendero Luminoso y en menor medida, del movimiento revolucionario guevarista MRTA. En Lima, la explosión de un coche bomba el 16 de julio de 1992 en la Calle Tarata, -en el distrito de Miraflores- sería la acción más sangrienta que marcaría este periodo. Hubo actos de violencia con la represión estatal y graves violaciones a los derechos humanos . Milicias Rurales de la Sierra -llamadas comúnmente Ronderos- a quienes se les adiestró y equipó militarmente, consiguieron dar golpes cada vez más duros al terrorismo. En julio de 1992 se logró la captura de Víctor Polay Campos, líder del MRTA. El 12 de septiembre se asestó el golpe decisivo al terrorismo. En esa fecha la Dirección Nacional contra el Terrorismo dirigida por el coronel de policía Ketín Vidal logró capturar pacíficamente a Abimael Guzmán, jefe del grupo terrorista Sendero Luminoso . Tras esto, Sendero Luminoso entró en un franco retroceso y en pocos años había quedado reducido a unas pocas columnas localizadas en la selva alta peruana, sin representar ninguna amenaza importante. De esta forma se puso fin a una década de terrorismo de dicha organización.

Consecuencias del Conflicto y Recomendaciones de la CVR
Se concluyó que durante los años de guerra murieron alrededor de 70 mil personas, de las cuales más de 20 mil resultaron ser víctimas de las fuerzas armadas. Los gobiernos de Fernando Belaúnde, Alan García y Alberto Fujimori tenían responsabilidad en la represión, aunque la mayoría de las violaciones de derechos humanos, y las más atroces, se produjeron durante los dos primeros gobiernos.

Existe controversia en torno a la cifra de muertos y desaparecidos presentada en el Informe Final. Algunos detractores critican el hecho de que se haya presentado una estimación estadística en lugar de un conteo simple, mientras que otros opinan que la estimación es incorrecta. La cifra de muertos y desaparecidos reportados a la CVR es de 23,969 personas y la estimación obtenida mediante la técnica de Estimación de Múltiples Sistemas es de 69,280 (intervalo de confianza al 95% entre 61,007 y 77,552) En el se puede encontrar respuestas, éstas y otras críticas similares. El gobierno peruano, a pesar de que fue quien creó esta comisión, no ha aplicado las recomendaciones hechas por la CVR.

Su repercusión en la actualidad

Se conformó el movimiento ciudadano Para Que no se Repita, para realizar un seguimiento al desarrollo y aplicación de las recomendaciones de la CVR. Se ha anunciado la inclusión del Informe Final de la CVR en la nueva curricular de Educación Secundaria en Perú para el 2013, según dijo el viceministro de Gestión Institucional del Ministerio de Educación, Fernando Bolaños Galdós en noviembre de 2012.
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En el transcurso de las pasadas elecciones presidenciales, el actual presidente Ollanta Humala anuncio que iba a seguir las recomendaciones de la Comisión .mientras que Alan García ha mostrado una actitud menos receptiva incluyendo como candidato a la vicepresidencia al vicealmirante Luis Giampetri, implicado en la matanza de las prisiones en 1986, de la que también es acusado el propio García por dar la orden de represión de los presos amotinados. La elección como presidente de Alan García, muchas veces acusado con respecto a violaciones a los derechos humanos durante su gobierno de 1985 a 1990 ha puesto en tela de juicio la aplicación de las recomendaciones de la comisión; dado que existe la posibilidad que en su nuevo gobierno se dé una amnistía general hacia los militares juzgados por crímenes de lesa humanidad. La muestra Yuyanapaq, un registro visual del conflicto inaugurado por la Comisión de la Verdad y Reconciliación en 2003, fue visitada por más de cien mil peruanos en la Casa Riva Agüero de Chorrillos, Lima.13 Yuyanapaq ha sido exhibida dentro y fuera del Perú y actualmente se exhibe en el Museo de la Nación. Esta muestra formará parte del Museo de la Memoria del Perú