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RESPUESTA SEXUAL

Tanto el hombre como la mujer, pasan por distintas etapas durante su respuesta sexual, etapas éstas en les que se producirán una serie de cambios fisiológicos y emocionales. Desde el punto de vista físico, estos se pueden clasificar en función de si son cambios genitales o extragenitales, es decir, del resto del cuerpo. Los cambios o respuestas más psicológicas, son más difíciles de clasificar en tanto que son vividas de forma personal por cada ser humano en base a sus experiencias, vivencias y aprendizajes a lo largo de la vida. Curiosamente y muy al contrario de lo que se piensa tanto en el hombre como en la mujer, ambas respuestas se parecen, compartiendo más semejanzas que diferencias. La respuesta sexual humana se podría dividir, para ser estudiada con más facilidad, en cuatro o cinco fases dependiendo de los autores.

Las fases del Ciclo de Respuesta Sexual Humana descritas por Masters & Johnson, Kaplan y Levine son las siguientes: 1. 2. 3. 4. 5. Fase de deseo, Fase de excitación, Fase de meseta, Fase de orgasmo y Fase de resolución.

Fase de deseo En la fase de deseo sexual se distingue el impulso sexual (o drive en la literatura americana), sensación física de estar sexualmente necesitado, urgencia sexual, el individuo siente deseos de estar con su pareja. Este impulso está mediado por hormonas tales como la testosterona, algunos neuropéptidos y feromonas. Podría considerarse una respuesta más bien de carácter instintivo. Este impulso se ve afectado negativamente por la dieta, el estrés, las enfermedades tanto crónicas como agudas, y por la depresión. La percepción del

impulso tiene una enorme variación individual así como de género. El impulso sexual es habitualmente más pronunciado en el hombre. El otro componente del deseo sexual es la motivación psicológica, estando condicionado por los sentimientos internos de afecto y de amor, así como por los estímulos externos, tales como los atributos físicos del individuo, su forma de comunicarse, los olores, el lenguaje corporal, etc. Se produce expectación consciente de la manifestación sexual, pero en cierta medida modulada por las normas sociales y culturales imperantes. La motivación psicológica puede verse afectada por las respuestas emocionales como tabúes, fobias. También presenta una enorme variación individual y de género.

Fase de excitación Durante la fase de excitación se produce una gran vasodilatación del área pelviana. En la mujer, principalmente del introito vaginal, erección del clítoris, engrosamiento y crecimiento de los labios mayores y menores. Esto se traduce en una lubricación importante de la vagina y del introito vaginal. El clítoris aumenta de volumen, se produce una erección de los pezones. Luego se produce una expansión del tercio superior de la vagina, con elevación del útero. En algunas mujeres suele producirse un rubor sexual, enrojecimiento de la cara anterior del tronco. En el hombre, la vasocongestión del área genital lleva a la erección del pene, se produce un endurecimiento y cambio del ángulo de presentación del pene, dada por el llene sanguíneo de los cuerpos cavernosos. El aumento de tamaño del glande, está dado por el llene sanguíneo del cuerpo esponjoso. También suele producirse una erección de los pezones y rubor sexual.

Fase de meseta En la fase de meseta se producen algunos cambios generales tanto en el hombre como en la mujer. Estos cambios consisten en la aparición de tono parasimpático mantenido y vasocongestión máxima. También se produce miotonía con aumento del tono muscular. Hay un aumento de la presión arterial (PA), de la frecuencia respiratoria (FR) y de la frecuencia cardíaca (FC).

En la mujer, aumenta el tamaño del útero, el clítoris se retrae bajo su capuchón, produciéndose su máximo crecimiento. Hay dilatación de los músculos vaginales, produciéndose la plataforma orgásmica y se produce cambio de color de los labios. Estos cambios son indicación de un orgasmo inminente. En el hombre, los cuerpos esponjosos llegan a su máxima plétora sanguínea, produciendo aumento considerable de volumen y rigidez del pene. Se produce secreción de las glándulas de Cowper, responsables de la lubricación. Hay elevación y crecimiento testicular.

Fase de orgasmo La fase orgásmica lleva a una serie de cambios generales en el hombre y en la mujer. El tono sexual parasimpático cambia a tono simpático. Se produce el cambio máximo de la PA, FR y FC. Comienzan las contracciones rítmicas de los músculos del piso de la pelvis. Apareciendo luego sensaciones agradables, placenteras centradas en la pelvis; pero que se irradian al resto del cuerpo. Sensación de acabamiento, con gran relajación apenas ocurrido el orgasmo. En la mujer se producen cambios en el cuello del útero al dilatarse el orificio cervical externo (OCE) y en la dirección del eje del canal, que se desplaza hacia posterior para sumergir el OCE en el lago seminal que se localiza en el fondo del saco vaginal posterior. Además hay contracciones rítmicas de la plataforma orgásmica: fascículos pulocoxígeos del elevador del ano, del útero y del efínter anal externo. También se producen contracciones espasmódicas rímicas de los músculos esqueléticos y espasmo carpopedal (músculos extensores mano y pie) En el hombre, se produce la eyaculación, contracción del conducto deferente, de la próstata y del conducto eyaculador, con expulsión de semen. Se produce la contracción de los músculos bulbocavernosos, pubeocoxígeos (piso pélvico) y del ano. También se producen contracciones espasmódicas rítmicas de los músculos esqueléticos y el espasmo carpopedal. Para el hombre es fácil reconocer la fase orgásmica, por acompañarse de la eyaculación de semen. Sin embargo, en la mujer a veces se da la pregunta ¿cómo saber si fui orgásmica? Se producen espasmo musculares irregulares, contracturas. Hay cambios en la expresión facial. Pueden ocurrir vocalizaciones: jadeos, gemidos, risas, llanto, maldiciones, etc. Luego de producirse un estado de relajación del ensueño sexual,

el cuerpo se tensa. Puede venir un abandono de la tensión con ondas de placer localizado en la región pelviana. A veces suele ocurrir pérdida momentánea del conocimiento, con un profundo sentido de relajación, sensación de acabamiento total.

Fase de resolución En la fase de resolución se presentan cambios generales que afectan al hombre y a la mujer. Todos los parámetros que se habían visto cambiar como PA, FR y FC vuelven a sus valores iniciales. Puede aparecer sudoración en la superficie corporal. Al mantenerse el tono parasimpático genital, permite volver a la fase de excitación con respuesta orgásmica múltiple. Si se restablece el tono parasimpático visceral, el cuerpo se hace insensible a la estimulación erotogénica, apareciendo el período refractario. En la fase de resolución todos los cambios ocurridos en los genitales vuelven a su condición inicial. En la mujer, existe una mayor predisposición a los orgasmos múltiples (tono parasimpático genital). Algunas mujeres presentan una vuelta al tono parasimpático visceral, por lo que presentaría un período refractario. En el hombre, se produce la detumescencia de los cuerpos cavernosos, con pérdida de la erección del pene, hay un regreso de todas las estructuras genitales a su condición inicial. La detumescencia del cuerpo esponjoso produce una disminución del volumen, especialmente el correspondiente al glande. Existe posibilidad de múltiples orgasmos, sólo si persiste el tono parasimpático genital y la vasocongestión se mantiene. Si no se produce esta persistencia sobreviene el período refractario, el que puede ser corto en la adolescencia (minutos); pero con el transcurso de los años se va alargando, llegando a horas o días. Si no ocurre orgasmo previo, esto lleva a una vasocongestión pélvica crónica, con una resolución pasiva. En el hombre se traduce en un cuadro conocido como "bolas azules"; gran congestión testicular, con aumento del paquete vascular intraescrotal. Esto produce una sensación dolorosa que tarda alrededor de 1 hora en resolverse. En la mujer, este mismo fenómeno es mucho más frecuente que en el hombre y recibe el nombre de "labios azules", demorándose varias horas en resolverse.

La principal diferencia entre la respuesta sexual femenina y la masculina es que en la primera, la fase de meseta o mantenimiento de la excitación es más larga y duradera, de forma que el acercamiento al orgasmo se da más lenta y paulatinamente. Por otro lado, una vez que se llega a la fase más avanzada de la excitación o lo que para otros sería la primera fase del orgasmo, es importante que no se detenga la estimulación si se pretende llegar al orgasmo. En el caso de la respuesta sexual masculina, una vez que se alcanza un determinado punto de excitación, conocido como el momento de eyaculación inminente, no hay vuelta atrás y aún en el caso de detenerse la estimulación, el paso al orgasmo acompañado de la eyaculación es inevitable

RESPUESTA GENITAL MASCULINA Durante la fase de excitación, se da la erección, respuesta refleja que consiste en un aumento de volumen y tensión del pene debido a una mayor afluencia sanguínea en la zona. Así, mientras que en estado de reposo la sangre entra por las arterias y continúa su flujo por la salida venosa en el pene, durante la excitación esta salida se cierra de forma que la sangre se retiene en los genitales. Cuando la salida venosa de abre, con la relajación muscular que prosigue al orgasmo, se vuelve al estado de reposo o detumescencia del pene desapareciendo la erección. Durante esta fase, además se tensa el escroto, los testículos ascienden y aumentan algo de volumen debido a la congestión. Es también en un momento más avanzado de esta etapa cuando las glándulas de Cowper segregan el denominado líquido preseminal, cuya función es la de limpiar el conducto urinario de restos de semen y orina, por donde posteriormente se expulsará el semen durante la eyaculación. También responde a una función lubricante. Aún cuando la cantidad segregada es de apenas unas gotas, este líquido contiene espermatozoides que aún en bajas concentraciones, no descarta un posible embarazo. La fase de meseta consistirá en el mantenimiento de la excitación, y por lo tanto de la obtención de la tensión sexual necesaria para llegar al orgasmo manteniéndose las reacciones antes descritas.

Posteriormente se dará la fase del orgasmo, durante la cual habrá eyaculación aunque no necesariamente ambas respuestas van juntas. La eyaculación consiste en la expulsión del semen por la uretra, gracias a las contracciones pélvicas que se suceden durante el orgasmo. El orgasmo, tanto en el hombre como en la mujer, es la descarga mediante una serie de contracciones más o menos regulares, de la tensión o acumulación sanguínea alcanzada durante la excitación y meseta. Esta respuesta va acompañada de una sensación física de placer intenso, vivida psicológicamente de forma distinta por cada persona. El semen está compuesto por espermatozoides que se forman en los testículos y del conjunto de líquidos segregados por las glándulas anejas (próstata, vesiculas seminales y glándulas de Cowper). Los espermatozoides, una vez producidos por los testículos gracias a la acción de las hormonas sexuales masculinas (andrógenos y testosterona), ascienden al epidídimo donde terminan de formarse. De ahí prosiguen su camino hacia el conducto deferente, haciendo parada en la vesículas seminales y posteriormente en la próstata, donde se mezclarán con líquidos lubricantes y con los nutrientes necesarios para su supervivencia, finalizando este recorrido con la eyaculación. Por último, durante la fase de resolución, con la relajación o detumescencia del pene, descenderá la erección paulatinamente. Tras esta fase, no podrá haber erección durtante un tiempo, que variará en función de la edad y las características físicas del varón. Pasado este tiempo puede volver a haber erección acompañada nuevamente de orgasmo aunque la eyaculación será menos abundante o inexistente.

RESPUESTA GENITAL FEMENINA Durante la fase de excitación en la mujer, van a darse también una serie de cambios, si bien no tán evidentes como en el hombre, no dejan de ser notables. Una de las primeras manifestaciones de la excitación es la lubricación vaginal que aparece aproximadamente a los treinta segundos de la estimulación sexual. Esta lubricación consiste en un transudado de las paredes de la vagina que hará más fácil la penetración en caso de darse. De nuevo como ocurría en la respuesta genital masculina, la acumulación de riego sanguíneo en la zona de los genitales, provoca además de la lubricación, la hinchazón o tumefacción del clítoris, junto a la dilatación y el engrosamiento de las paredes de la vagina.

Estas respuestas se acompañan de una elevación y expansión del útero a la vez que los labios mayores se aíslan y elevan apartándose de la entrada de la vagina. Durante la fase de meseta o mantenimiento de la excitación, se da lo que se conoce como la retracción del clítoris, que se debe realmente a la hinchazón del capuchón del clítoris y de los labios menores más que un retroceso real de éste. Mientra tanto se produce también la secreción mucosa de las glándulas de Bartholino. Si la estimulación es contínua y persistente, se acumulará la tensión genital provocada por el aflujo de sangre durante la excitación, dándose la descarga en que consiste el orgasmo acomapañada de una serie de contracciones que la facilitan. Éstas se producen tanto en las paredes de la vagina como en el útero y músculos pélvicos ya desde la fase más avanzada de la excitación, dándose con más intensidad y en menor intervalo de tiempo durante el orgasmo. En la mujer, se conocen varios tipos de orgasmo: 1. Orgasmo vaginal. 2. Orgasmo clitoral. 3. Orgasmo mixto. El primero consiste en realidad en una estimulación indirecta del clítoris, por lo que se conoce como el mecanismo prepucial – glandal que se debe al roce durante los movimientos de la penetración de los extremos de los labios menores y del capuchón del clítoris sobre éste. Por otro lado, la vagina carece de terminaciones nerviosas y por lo tanto de sensibilidad, excepto en el primer tercio a continuación de la entrada de la vagina. El orgasmo clitoral responde a una estimulación directa del clítoris, mientras que el mixto se conoce como el resultante de la estimulación vaginal y del clítoris. No obstante, no se puede hablar de un orgasmo vaginal como tal, por la influencia indirecta de la estimulación del clítoris.

RESPUESTA EXTRAGENITAL

HOMBRE

FASE

MUJER

Erección del pezón EXCITACION (30%) Rubor sexual (25%) Espasmo carpopedal Tensión general del sistema MESETA músculo esquelético Hiperventilación Taquicardia (100160 x minuto) Contracción específica del sistema músculo esquelético ORGASMO Hiperventilación Taquicardia (100180 x minuto) Sudoración (3040%) Hiperventilación RESOLUCION Taquicardia (15080 x minuto)

Erección del pezón (consistente) Rubor sexual (75%) Espasmo carpopedal Tensión general del sistema músculo esquelético Hiperventilación Taquicardia (100160 x minuto) Contracción específica del sistema músculo esquelético Hiperventilación Taquicardia (100180 x minuto) Sudoración (3040%) Hiperventilación Taquicardia (15080 x minuto)

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RESPUESTAS EXTRAGENITALES Respuesta masculina
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Respuesta femenina  Aumento de los pechos por vasocongestión y erección de los pezones.  Rubor sexual (sobre todo en la piel del pecho y vientre).  Tensión y contracciones musculares.   Aumento de la tasa respiratoria Aumento de la presión sanguínea.  Contracciones en el esfínter del recto.

Erección de los pezones. Rubor sexual. Tensión y contracciones musculares.

Aumento de la tasa respiratoria.

Aumento de la presión sanguínea.

Contracciones en el esfínter del recto.

Complejidades de la respuesta sexual humana
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Las mujeres son lentas en su respuesta; los hombres son rápidos. En las mujeres existe mucha variación; los hombres son muy parecidos. Las mujeres pueden tener múltiples orgasmos; los hombres habitualmente sólo uno. Las mujeres tienen orgasmos; los hombres además eyaculan. Las mujeres en general no presentan período refractario; los hombres sí lo presentan.

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LOS PROBLEMAS SEXUALES? Analfabetismo sexual: Falta de conocimientos y de experiencia Masters y Johnson en 1966 revelan las diferencias en el tiempo de respuesta sexual entre hombres y mujeres, datos que aún no llegan a la totalidad del público. Aproximadamente el 20 % de las mujeres no saben reconocer su anatomía genital. Los problemas sexuales y la ignorancia en estos temas son muy democráticos, sobrepasan los límites de la religión, raza, educación, clase socioeconómica y edad. La terapia sexual tiene más de educación, la que debió impartirse de niños. La que adquieren de niños es imprecisa, no confiable; la mayoría de los hechos que aprenden son incorrectos y perduran por años. Si los padres no les hablan de sexo, los niños no aprenderán de la responsabilidad personal acerca de ellos, el derecho a rehusar, la privacidad, el significado de afecto, ternura, caricias y compromiso.

LOS PROBLEMAS SEXUALES          Analfabetismo sexual: Falta de conocimientos y de experiencia Inhibición sexual: No mires, no toques Fatiga: "Estamos demasiado cansados para hacer el amor" Conflictos interpersonales: No puedes hacer el amor hasta no hacer las paces Aburrimiento: El encanto se ha ido Imagen corporal distorsionada: Haciendo las paces con su cuerpo Ansiedad de desempeño: Cuestionar su propia sexualidad Culpa: Ganar perspectiva, luego dejarse ir Trauma sexual: Curando las cicatrices emocionales