Cámara de Apelación en lo Penal -Sala TerceraN° 59 “DALBES T° 19 JUAN F° 159 FRANCISCO Y Rosario, 18 de marzo de 2013.

OTROS S/ ADMINISTRACION

Y VISTOS: Este Expte. N° 1652/08, caratulado FRAUDULENTA”. Y CONSIDERANDO: Que el Sr. Juez de Instrucción de la 3° Nominación, Dr. Caterina, dicta el procesamiento, sin prisión preventiva de los Sres. Juan Dalbes, Mauricio Héctor Salvo, Gonzalo Estévez, Marcelo Gastaldi, Omar de Fazio y Juan José Valentín Ubieta, como coautores de los delitos previstos en los artículos 172 y 173 inc. 7° del C. Penal (Vide fjs. 993/1008), los que son apelados por las defensas y los justiciables. Concedidos los recursos, y llegados los autos, el Dr. Grossman, por la defensa de los Sres. Dalbes, Gastaldi y Estévez, cuestiona y critica la decisión impugnada recursivamente, manifestando que la deuda contraída por el Club Rosario Central con la Mutual “Alcara Li Fusi”, reclamada a través de un juicio ejecutivo por un pagaré, causado en un mutuo, y originado a su vez por un préstamo de dinero efectuado por el grupo inversor “DF” antes del mes de mayo de 2006, es considerado ilegal por el decisor y que por ello se ha dictado el procesamiento, lo que no comparte. Manifiesta que el pagaré de $800.000 fue firmado el 2 de junio de 2006, con fecha de vencimiento el 31 de agosto del mismo año, con el que se firmó un contrato de mutuo con la indicada mutual, y que originariamente surgió una confusión de que podría tratarse de una duplicación de pago por el hallazgo de doce pagarés de $66.666 cada uno, interviniendo el contador Dávoli, aclarándose luego que no fueron entregados y se reemplazaron por una única cartular de $800.000. Agrega que debe descartarse la duplicación del pago en consecuencia, y que hecho ello, la investigación del Dr. Caterina ha seguido la hipótesis de que la obligación no está causada, con lo que se perjudicaría los intereses confiados, y como la orden de pago fue dada por la Juez en lo Civil y Comercial, se habría configurado fraude procesal. También agrega la defensa, que las pruebas colectadas son insuficientes para el dictado del procesamiento, y que la pericia contable contiene errores y objeciones metodológicas, señaladas por el perito de su parte Sr. Zanello, y que la operatoria nunca fue directa sino a través de prestanombres, por lo que no se podría concluir sobre la deuda con De Fazio, sino se analizan sus movimientos financieros desde el inicio de su relación con el Club,
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Cámara de Apelación en lo Penal -Sala Tercerahasta su interrupción, para conocer entonces su cuantía y relacionarla con los pagos a la mutual y a Ríos. También acota que el examen pericial es incompleto y en el mutuo existe un error semántico, pues cuando dice “ingresos del mes de mayo de 2006”, debió decir “hasta o antes de mayo de 2006”, y que no se ha evaluado el período diciembre 2006/ mayo 2007, en que De Fazio realiza aportes en efectivo y es el origen de la deuda de Ríos, y que además se realizaron distintas documentaciones y algunas de ellas fueron anuladas. Acota que si se suman los pagos a la Mutual y a Ríos, resulta que la Institución no ha sufrido perjuicio. Suma en cuanto a la conclusión pericial, que las mismas son sesgadas, parciales, desviadas y dirigidas y que de los registros no peritados surge la prueba que acredita la inexistencia del delito que se imputa a sus dirigidos. Al analizar las testimoniales, informativas e indagatorias, señala que el Sr. Grecco, colaborador de la tesorería, ha sido imputado en otra causa en perjuicio de la institución que hoy lo contrata, y produjo un informe en el que se basaron las reuniones periciales. También sostiene que la calificación legal es errónea, y que no se ha tenido en cuenta la llamada “unidad de gestión” reconocida en el caso “Pompas” por la Corte Suprema de la Nación”, fraccionando la investigación; y que no se ha probado ni el perjuicio ni el dolo, no configurándose concurso real; como también que ha valorado la prueba con la íntima convicción, sin cautelarse la prueba documental, denunciando nulidades y el contexto en que se dictó el auto atacado; postulando se haga lugar a las nulidades y se ordene investigar la imputación a Mariela Savino, contador Grecco y Teresa Orefici; culminando en solicitar el sobreseimiento de sus asistidos (Vide fjs. 1210/1269). Con posterioridad, y antes de la contestación de la Sra. Fiscal de Cámaras, denuncia como hecho nuevo que, en la causa N° 619/07, en la que se anoticiara un supuesto fraude derivado en un proceso en que se dictó sentencia favorable al cobro de honorarios allí reclamados, imputados a los abogados Juan José Ubieta, Eduardo Carrillo y Autarco Arfini y a sus asistidos, obra un escrito de desistimiento de la acción y del proceso presentado por el actor civil el 18 de febrero de 2009, que sería consecuencia de un pacto entre el denunciante y los letrados denunciados, de convenio de pago y cancelación de la deuda de los honorarios reclamados en el pleito por el que, según se denunciara, se habría configurado el fraude al Club. En ese sentido, señala que el convenio no se
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Cámara de Apelación en lo Penal -Sala Terceraincorporó al Expte., pero que fue públicamente admitido por los Dres. Horacio y Manuel Usandizaga. Manifiesta que asombra que el denunciante termine pagando a los denunciados las sumas reclamadas que, según aquel, constituiría el objeto del hecho ilícito, y que es inadmisible que el denunciante cumpla con la obligación exigida por el imputado, cuando esa obligación constituiría el objeto ilícito; por lo que hay dos conclusiones excluyentes; por lo que los hechos imputados no constituyen delitos o que los denunciantes han completado el pragma típico de la maniobra ilícita que denunciaron y son coautores sucesivos del delito de Administración Fraudulenta; y que también ello ha ocurrido en la causa N° 79/08, donde estaba imputado el Sr. Juan Carlos Álvarez, acreedor del club junto a sus defendidos, en una deuda reclamada por el primero, al que se le han abonado la suma reclamada y que sería objeto de hecho ilícito también, señalando que la contadora Felitti hizo mención a registros adulterados de fondos e ingresos por parte de la actual dirección del Club, es decir, los denunciantes; por lo que todo ello debía tenerse en cuenta, por estar las pruebas en distintos sumarios, cuando estábamos ante única gestión, por lo que solicita al Juez la unificación de causas, ofreciendo además y por las mismas razones, se adopte el miso criterio con las causas N° 162 y 166/08 (Vide fjs. 1332/1335 y 1346). El Dr. Larrubia, por la defensa del Sr. De Fazio, se agravia exponiendo que no se han realizado las pericias contables e informáticas propuestas por su parte. Indica que su asistido fue miembro de la Comisión Directiva del Club, desde diciembre de 2006 hasta mayo de 2007, y que no lo fue al tiempo de confección de los mutuos y no lo comprendían por ende, los extremos del tipo de administración fraudulenta; en tanto que durante su función como Protesorero, solo suscribió un pago, por ausencia del Tesorero, cuestionando el valor del dictamen pericial contable, el que ha sido objeto de diversas objeciones, cuestionando también el encuadre en la estafa procesal y lo que estima que hay en tanto se ha producido la inversión de la carga de la prueba a su criterio, concluyendo en requerir la revocación del auto apelado (Vide fjs. 1236/1237). El Dr. Alcácer, defensor del Sr. Marrone, manifiesta que los datos e informaciones obtenidos a través de la documental brindada desde el club Rosario Central a la perito oficial han sido parciales, confusas e incompletas, y solo muestran el descalabro que significó la contabilidad, obligando a aquella a
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Cámara de Apelación en lo Penal -Sala Terceraconclusiones parciales, pero insuficientes para el grado de probabilidad que requiere un procesamiento, y acude a la reseña de contador Zanello, cuando en sus conclusiones impugna la pericia a fjs. 1069, sosteniendo que esta Alzada debe evaluar si los denunciantes pusieron a disposición del Tribunal toda la documentación y en caso negativo sopesar a que obedecen las omisiones. También señala que se vincula la conducta del Sr. Marrone en forma accesoria a la del Sr. De Fazio o del grupo inversor que éste lideraba, analizando una parte de la operatoria, dejando de lado que ésta continuó. Añade también que fue el Club el que libremente acudió al grupo inversor por imposibilidad de financiamiento, ante cheques del Club presentados y devueltos, por lo que se parte del delito del art. 302 CP; solicitando se revoque la decisión y se prosiga la investigación (vide fjs. 1292/1294). El Dr. Alejandro Sinópoli, por la defensa del Dr. Ubieta, manifiesta que la hipótesis del procesamiento, se basa en que el Club Rosario Central firma un pagaré a favor de la Mutual en reconocimiento de una deuda que, en realidad era del Sr. Marrone, actos que el Instructor considera lícitos, pero que los estima ilícitos cuando el Club efectúa el pago con parte de los fondos provenientes de la venta de jugadores a River Plate, cuya transferencia fue urgida por el Dr. Ubieta a la Juez del concurso, sujeto pasivo de la estafa procesal, y que el profesional tenía a su nombre junto al Dr. Pasos, abogado de la Asociación del Fútbol Argentino, la custodio del dinero en el Banco Meridian; y que este estuvo en todo el itinerario del dinero desde su recepción en la cuenta del Club y su posterior justificación para la utilización, por lo que sería coautor aunque no fuera de la Comisión Directiva, al actuar por delegación de sus miembros en la custodia de los fondos. Sostiene el letrado, que su asistido obró dentro del marco del contrato de mandato judicial -arts. 1689 y sgts C.C.- Se agravia también de la atribución de haber urgido, atento a que esa urgencia no fue creada por los profesionales, sino porque se cerraba el libro de pases; y además indica que su pupilo no es el único profesional interviniente en el concurso de Rosario Central, y ninguno de ellos peticionó el pago a la Mutual. También cuestiona la valoración del testimonio del Dr. Pasos y aduce que los escritos a que alude el Instructor, no son antecedentes cronológicos de la resolución de la Juez del concurso que ordena pagos, entre ellos, a la Mutual y que la rendición de cuentas surge de la documentación obrante en el Club, en cuya preparación no intervinieron los profesionales. Finalmente, sostiene la
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Cámara de Apelación en lo Penal -Sala Terceraatipicidad de la conducta imputada a su pupilo, por el cumplimiento de una orden judicial, ya que la voluntad de pago fue un imperativo del Tribunal, resistido por el profesional, que dedujo apelación, no tuvo custodia de fondos, ni efectuó retiro alguno; por ende, que no hubo ni ardid, ni dolo, considerando también, como los demás, incorrecta la calificación legal y el concurso real, solicitando la revocación del auto (Vide fjs. 1307/1327), agregado luego que el denunciante ha desistido de la acción y del proceso en contra de su pupilo, según copia que se agrega a fjs. 1361/1362, en la que se observa que corresponde a la causa N° 162/08, obrando a fjs. 22 del incidente de acción civil copia de un escrito de desistimiento correspondiente al proceso N° 76/08. El Sr. Defensor de Cámaras, Dr. Giandoménico, por la defensa del Sr. Salvo, manifiesta que su asistido ha indicado que desde el año 2003 al 2006 fue simplemente Vocal y que en las siguientes elecciones integró la lista como Protesorero, pasando a ser Tesorero a mediados de octubre por renuncia del titular, durando hasta mediados de mayo de 2007, porque con el amparo de Scarabino lo suspendieron en la función. Afirmando también que atribuye la denuncia a cuestiones políticas. Que ante tal afirmación, el Instructor debió precisar en que consistió la actividad desplegada por Salvo, antiguo dirigente que venía integrando, en puestos no relevantes, anteriores Comisiones Directivas y solo asumió la Tesorería por poco tiempo según la planilla de fjs. 788, estimando que la decisión atacada contiene un grueso error al tratar la vinculación entre “Alcara Li Fusi” y De Fazio, atribuyendo la firma de un documento de $200.000, de fecha 2/6/06, con vencimiento el 31/08/06, a Scarabino, Estevez y Gastaldi, indicando que si bien a fjs. 1011 se mencionó a Salvo como tesorero, cuando de la fotocopia del documento de fjs. 116, surge que no fue firmado por Salvo, sino por los tres nombrados anteriormente. Afirma que su asistido no sólo no lo firmó, sino que no podría haberlo hecho como Tesorero, porque asumió el cargo el 10 de octubre de 2006; por lo que manifiesta que tal error deberá enmendarse y con ello, la conducta atribuida a Salvo quedará limitada a haber participado, aunque no con carácter relevante, en la gestión de cobro de los fondos para abonar el pagaré de $ 800.000, que no había firmado. Por ello considera una exageración el procesamiento por el hecho de haber acompañado pasivamente a otros directivos en la actividad desplegada para cobrar una acreencia de la institución. Concluye adhiriendo al
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Cámara de Apelación en lo Penal -Sala Terceracuestionamiento de los restantes recurrentes, particularmente en lo que refiere a apresuramiento en el dictado de la medida impugnada, cuando hubiera sido necesario producir nuevas pruebas, solicitando la revocación de la decisión (Vide fjs. 1329/1330). La Sra. Fiscal de Cámara subrogante, Dra. Iribarren, dictamina indicando que existen elementos de convicción suficientes para fundar los juicios de responsabilidad, y que teniendo carácter provisional, el estado de la causa permite a las partes y al Magistrado Instructor proponer las ampliaciones periciales contables que se estimen necesarias. Acota que no es posible ni puede pretenderse que el Tribunal de Alzada se erija en un veedor contable que analice extremos de una pericia con elementos que se afirma que no fueron analizados por la perito contadora oficial designada precisamente porque se requiere un conocimiento técnico específico. Afirma que no se dan en autos los supuestos que habiliten al Instructor a apartarse de la pericia, y que en los memoriales de agravios se refiere a que no fue completa porque la administración del club no entregó a la perito la totalidad de las pruebas, haciendo un análisis contable mediante el que se llegaría a justificar las acreencias de De Fazio y que fueron canceladas por el Club las sumas que salieron de la Institución. Por ello, aduce que de lo actuado se desprende que existió una transferencia dineraria importante a cuyo fin se convenció a la Juez del Concurso para que autorizara la transferencia de determinados jugadores y el levantamiento de medidas cautelares, como así también que tal operación se destinó a cancelar deudas del club, más no ha quedado registrado con certeza cuanto de ese dinero se destinó a disminuir el pasivo de la Institución; considerando inadmisible que en las condiciones en que se llevó a cabo esa operación, con control de la Juez y de la sindicatura, no se hubiera registrado contablemente con transparencia cual fue la suma asignada a cancelar que deuda, ya que aquí se debate si debe recurrir a alguna documental ajena a la registración contable a fin de poder arribar a una suma similar a la que se dice salió del Club para cancelar una deuda legítima. Por ello, cabe afirmar que existió en los involucrados el ardid para llevar adelante el engaño en que hicieron incurrir a la Magistrada para que autorizara la erogación, habiendo violado sus deberes y perjudicando los intereses confiados a los miembros de la Comisión Directa y al abogado que los representaba. En cuanto a la objeción sobre la calificación legal, estima que la dispuesta debe confirmarse sin perjuicio de que
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Cámara de Apelación en lo Penal -Sala Terceraasiste razón a los agravios en el sentido de que entre la administración fraudulenta y la estafa existe concurso ideal. Sostiene que es atendible el planteo respecto de la necesidad de investigar en forma orgánica y conglobante las distintas denuncias que se encuentran tramitando, señalando al respecto, que en las causas 619/07y 70/08 remitidas ad efectum videndi, se observa una atribución común, por lo que, la complejidad de cada investigación permitió que se realizara separadamente en cada expediente, no puede afirmarse lo mismo al momento de la valoración de las conductas, por lo que considera que el Magistrado Instructor deberá tener en cuenta tales circunstancias al momento de evaluar la prueba en conjunto y al resolver las conductas atribuidas. Por todo lo expuesto, solicita se confirme parcialmente la resolución apelada, en el sentido postulado (Vide fjs. 1351/1355). Habiendo procedido al examen y estudio de los elementos colectados en los presentes obrados, sean los agravios y el responde Fiscal y las constancias de autos, entiende la Sala que las pautas reunidas probabilizan un proceder ilegal en Juan Dalbes, Conzalo Estevez y Marcelo Gastaldi, ex-directivos del Club Rosario Central, y al abogado Juan Ubieta. Obran en contra de los nombrados, dentro de lo limitado de esta etapa procesal, los dichos de la titular de la Mutual Siciliana Alcara Li Fusi, en cuanto a que Rosario Central no mantenía deuda alguna con la citada Mutual, lo que está avalado con la referencia de la perito contadora oficial que no advierte registro de ingreso alguno desde la Mutual al Club (Vide fjs. 72/73), independientemente de los dos mutuos entregas parciales recibidas por el Club en mayo de 2006, y esa carencia de registro alguno con origen en la Mutual es inclusive reconocida por el Sr. Gastaldi; pero lo cierto es que se habría firmado un pagaré a la Asociación Mutual Siciliana Li Fusi por la suma de $ 800.000, con vencimiento al 31/8/06. A su vez, otro de los sospechados de maniobras ilícitas, Gustavo Marrone, comienza a operar descontando valores con la entidad, que no habrían sido pagados por Rosario Central, aunque los repuso, pero ello no enerva la versión de la Presidenta de la Mutual en cuanto a que no existió relación alguna entre la entidad y el Club, independientemente del cuestionamiento a esos dichos que hace la defensa de confianza. Es que más allá de un aparente desorden administrativo, producto quizás de la inexperiencia, desconocimiento o tal vez de las urgencias
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Cámara de Apelación en lo Penal -Sala Terceraeconómicas y de los requerimientos del grupo inversor, que integran De Fazio, Marrone y Ríos -este último con falta de mérito- las deudas se generaron, algunas no reales, como podría ser la de “Alcara Li Fusi”, que se abonó con la venta de jugadores a River Plate, la inexistencia de relaciones entre la Mutual y Rosario Central, y solo entre la Mutual y Marrone, conforman más que desprolijidades, plurales indicios que dejan entrever un acontecer ilícito que involucra a Dalbes, Estévez, Gastaldi y el Dr. Ubieta, tal como lo decidió el Instructor, y que en el contradictorio con mayor amplitud permitirá definir, no así, respecto a Salvo, Marrone y De Fazio, como precisaremos. A tenor de la labor técnica y testimoniales reunidas en autos, la deuda sustraída al Club Rosario Central habría sido de $ 1.040.000 parte en efectivo, parte en cheque Banco Credicop, descontado en la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos y Protección Familiar Italiana, y cobrado por Estevez, Gastaldi y Salvo, y que luego Ubieta, con otros abogados, acompañó constancias de los pagos realizados -entre ellos a la Mutual “Alcara Li Fusi”, y ante el reclamo de la Sindicatura, lo hicieron. En ese marco, acierta el Instructor al asignar responsabilidad, dentro del juicio provisional propio de esta etapa del proceso, a Dalbes y Estévez, y además Gastaldi, que presentaron comprobantes de pago con apariencia de legitimidad, y como parte de los actos reprochables. También el Dr. Ubieta aparece involucrado, provisionalmente, aún cuando no era miembro de la Comisión Directiva, al asumir la delegación de las autoridades del Club, habiendo brindado su aporte al engaño a la Juez Civil y Comercial de la 12 Nominación, conducta disimulada en el pago de una deuda que fue originalmente legítima con De Fazio, que se instrumentó en el pagaré a la Mutual “Alcará Li Fusi”, y aunque pueda decirse que haya sido llevado a hacerlo por los dirigentes lo que deberá en tal caso establecerse más concretamente en su caso, en la siguiente etapa, por el momento su activo accionar en la operatoria no puede desvincularlo, ya que ha provocado una resolución judicial por la distribución de fondos, que le habían sido confiados y depositados en custodia a su nombre, tomando parte en la rendición de cuentas ante la Justicia Civil. De alguna manera, los nombrados han desempeñado su rol en la aparente maquinación ardidosa con perjuicio para el Club, conformando
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cabe adelantarlo,

Cámara de Apelación en lo Penal -Sala Terceraanotaciones contables, disimulación de datos en la contabilidad, entrecruzamientos de verdades parciales, debiendo reconocerse la dificultad por la complejidad de las operaciones, en estimar con nitidez, los procederes, pero que a la luz de lo actuado y dentro de la provisoriedad de esta etapa de la causa, no dejan margen de perplejidad. Tanto Gastaldi, Estévez y Dálbes, miembros de la Comisión Directiva, y el Dr. Ubieta por delegación de aquellos, tenían la responsabilidad del trato por la venta de jugadores, y entre ellas las operaciones con el Club River Plate, y dispusieron de montos dinerarios, que con extracción de fondos sin claridad, y con aparente y probable designio de lucro indebido y en perjuicio del Club Rosario Central, aparecen involucrados, por el momento, independientemente de lo que ulteriormente se resuelva; y así los involucra a los mencionados la labor pericial realizada por la Contadora Oficial, y dentro de lo limitado de las diligencias materializadas, no es posible apartarse de las referencias observadas. Las impugnaciones y las observaciones que formulan las defensas en sus escritos e inclusive los cuestionamientos a testimonios como los del CPN Grecco, Origer y Savino, por ejemplo, podrán esclarecerse eventualmente en un estadio posterior; ya que, cabe reiterar, la existencia de una transferencia dineraria que convenció a la Juez del Concurso para que autorizara las ventas de jugadores al Club River Plate y el levantamiento de medidas cautelares, con la ausencia de datos en cuanto al monto destinado a disminuir el elevado pasivo del Club, no ameritan soslayar la medida adoptada que se vincula con la conducta desarrollada con la Mutual “Alcara Li Fusi”. La carencia de transparencia en las operaciones, la insuficiencia probatoria alegada, el cuestionamiento a la pericia de la Sra. contadora oficial, sin perjuicio de una profundización en el futuro con más precisión inclusive por el perito de parte, tornan en este estado ajustado a derecho la continuidad de la investigación, máxime cuando la evidencia de desorden contable, puede dar lugar a un mejor panorama con la profundización todavía; y aunque haya algún aspecto que pueda atenderse de los planteados por las defensas, en el caso de los Sres. Dalbes, Estevez y Gastaldi, e igualmente del Dr. Ubieta, pese al esfuerzo de los letrados, no se logran neutralizar las pruebas de cargo de las que hizo mérito el Instructor, enfatizando en el juicio provisional propio de esta etapa del proceso.
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Cámara de Apelación en lo Penal -Sala TerceraSe impone, por ende, profundizar en lo actuado -entre ellas testimoniales e informativas, verbigracia del contador Grecco, y se torna conveniente evaluar las restantes imputaciones que involucran a dirigentes de Rosario Central, aunque en este estado las probanzas, con preeminencia en la labor pericial, que no puede rebatirse en su totalidad, con lo logrado hasta el presente, permiten deducir que se hizo incurrir en error a la Juez del concurso para que autorizara la erogación dineraria, violándose los deberes confiados, con perjuicio para el Club, en este proceder ligado a o con la Mutual; no pudiendo dejar de considerarse que tanto los dirigentes, como el abogado interviniente eran conocedores de operatorias y exhiben preparación adecuada para saber lo que hacían y no eran en modo alguno neófitos en las cuestiones a ellos confiadas y que llevaban adelante; y sin perjuicio de las ulterioridades de la causa, atendiendo a que el presente no excede de un pronunciamiento provisional, dada la complejidad de los hechos, desprolijidades en la contabilidad, se torna conducente habilitar el plenario para que en un contexto procesal de más amplitud se completen diligencias, muchas de las cuales aparecen cuestionadas por las defensas, pero por el momento resulta adecuado confirmar las medidas de aseguramiento procesal dispuestas respecto de Dalbes, Estevez, Gastaldi y Ubieta, sin perjuicios de las ulterioridades. En cuanto a la calificación legal del proceder de cada uno, cabe coincidir con la postulación de la Sra. Fiscal de Cámara, en cuanto entiende que los tipos penales vulnerados -Artículos 172 y 173 inc. 7° C. Penalconcurren idealmente en carácter de coautores. En relación al Sr. Mauricio Salvo, cabe advertir que formando parte de la Comisión Directiva que presidía Pablo Scarabino, era Protesorero, ocupando por un breve lapso la Tesorería titular, y que, a su vez, negó todos los cargos que se le hicieron y reprocharon, luciendo verosímil la defensa material ejercida, siendo relevante considerar que el pagaré por la suma de $ 800.000, librado a la Asociación Mutual “Alcara Li Fusi”, con vencimiento al 31 de agosto de 2006, no está firmado por él, recordando asimismo, que asumió como Tesorero, es decir, dos meses después de la emisión del documento. Su conducta de haber acompañado a otros dirigentes en la gestión de cobro de un documento, y no acreditado que supiera el origen del mismo, y formando parte del contexto confusional que imperaba temporalmente en la actividad institucional de Rosario
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Cámara de Apelación en lo Penal -Sala TerceraCentral, no permite concluir que su proceder aparezca atrapado por el tipo criminoso decidido por el Instructor, por lo menos con probabilidad sustentante, por lo que entiende la Sala que cabe revocar el procesamiento dictado a su respecto. Otro tanto ocurre con Omar De Fazio, ya que si bien el nombrado aparecería vinculado a la cuestionada operación, surge que fue una de las personas que conformaban el grupo inversor que realizó aportes, inclusive acercando gente para colaborar con la Institución, atento la difícil situación que atravesaba esta, y aunque haya sido directivo, su vinculación como integrante de la Mesa Directiva producto de distintas renuncias, lo fue desde diciembre de 2006 hasta mayo de 2007, por solo cinco meses, no apareciendo como agente activo de decisiones de la C.D., y no habiéndose desmerecido sus dichos en punto a que su única intervención fue por la ausencia del Sr. Salvo como tesorero, y en razón de las urgencias que provenían de la A.F.A. Para la incorporación de jugadores y venta de algunos, su explicación y los argumentos de la defensa en lo material y en lo técnico, explicando el desempeño, parecen neutralizar la valoración de la Instrucción en una vinculación reprochable. La misma defensa y las pruebas que se proponen para esclarecer o conocer más concretamente su conducta -nueva pericia contable y pericia informática por profesionales de las facultades locales-, tal vez puedan arrojar pautas más esclarecedoras de su actuar, atento a que al tiempo de la confección de los mutuos no habría integrado la C.D. de la Institución, por lo que el manejo, administración o cuidado de intereses ajenos, no parecen que estuvieren fehacientemente en cabeza de De Fazio como para dejar atrapada su conducta en la emergencia por el tipo descripto por el inciso 7° del artículo 173 C.P., ni tampoco, por el momento, que fuera parte de una conducta ardidosa para perjudicar los intereses de Rosario Central en la comisión de un accionar estafatorio. Similar parece ser la situación de Gustavo Marrone, del grupo inversor. No formó parte de la Comisión Directiva, y las irregularidades que surgen de la labor técnica oficial no demostrarían con nitidez actitud dolosa alguna del nombrado, ni que fuera un acreedor ficticio. Cabe sí, entiende la Sala, ahondar la investigación a su respecto para establecer lo atinente para con la Mutual “Alcara Li Fusi”, máxime cuando la información obtenida adolece de completividad, y aparentemente el proceder de Marrone, que habitualmente descontaba valores del
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Cámara de Apelación en lo Penal -Sala TerceraClub en la Mutual, en general repuestas, según refiere la titular de dicha Mutual, por lo que su conducta habría estado orientada a tratar de recuperar parte de su dinero. Sin perjuicio, conforme lo precedentemente dicho, que corresponde continuar y profundizar la investigación para todos los imputados, incluyendo De Fazio, Salvo y Marrone, con las pruebas propuestas, las pautas logradas en esta instrucción dejan entrever que el accionar y cometido de estos últimos, no habría excedido de acercar personas que aportarían fondos para el Club, sumido en la acuciante realidad económico-financiera que la aquejaba, con lo que el dolo de los tipos atribuidos no aparece probabilizado, y el accionar de cada uno, en consecuencia, no se proyecta con entidad para probabilizar un contenido en pugna con la ley sustantiva. En esa inteligencia, sin perjuicio de lo que se resuelva en definitiva, corresponde revocar los procesamientos dictados a los indicados. Por todo lo expuesto precedentemente, y sin perjuicio de las ulterioridades de la causa, la Sala Tercera integrada de la Cámara de Apelación en lo Penal de Rosario, RESUELVE: Confirmar los procesamientos de Juan Dalbes, Gonzalo Estevez, Marcelo Gastaldi y Juan José Ubieta, por los delitos de Estafa y Administración Fraudulenta, en concurso ideal (Arts. 172, 173 inc. 7°, 45 y 54 del C.P.). Con costas (Art. 168 CPP). Revocar los procesamientos respecto de Mauricio Salvo, Omar De Fazio y Gustavo Marrone. Insértese, déjese copia y hágase saber. Fecho, bajen.-

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