BARNABITAS EN ESPAÑA

MADRID
Parroquia San Antonio Mª Zaccaría
C/ Fuente del Tiro, 27
Tel. 91 705 69 76
BARCELONA
Parroquia San Juan Bautista
C/. San Pedro, 1
Tel. 93 381 01 37
Parroquia Sant Adrià de Besós
Plaza de la Iglesia, 8
Tel. 93 381 00 21
PALENCIA
Residencia “Diego Martínez”
C/. Miranda, s/n
Tel. 979 74 47 20
Parroquias: Meneses, Villerías, Boada,
Villamartín, Revilla, Pedraza,
Baquerín, y Torremormojón
PROVI NCI A DE ESPAÑA
MB 73
MUNDO BARNABITA Diciembre 2010
La nueva evangelización no busca
legislar, sino servir e iluminar
La promoción de la nueva evangelización
en los países de tradición cristiana y ahora su -
midos en la secularización y en el laicismo es
una prioridad de nuestra Iglesia desde hace, al
menos, un par de décadas. Ya en 1984, Juan
Pablo II lanzó el mensaje y la consigna, acu-
ñando y describiendo la llamada nueva evan-
geliza ción. Ahora Benedicto XVI la retoma,
intensifica y concreta creando un organismo o
dicasterio vaticano al efecto y convocando
para 2012 un nuevo Sínodo de los Obispos, de
carácter gene ral y universal, sobre el tema. Y
una nueva muestra del interés del Papa al res-
pecto nos lle gaba el viernes 12 de noviembre
con una reu nión extraordinaria de los respon-
sables de la Curia Romana, presidida por él en
el Vaticano.
En este contexto de la promoción de la
nue va evangelización vienen asimismo reali-
zándo se distintas iniciativas destinadas a esta-
blecer espacios de encuentros, a modo de nue-
vos «patios de los gentiles», entre la fe y la lai-
cidad. Y en este mismo contexto y jamás des-
de el de la confrontación se insertan asimismo
los viajes apostólicos de Benedicto
XVI a naciones de tra dición cristia-
na como Francia, República Checa,
Reino Unido y el de hace dos sema-
nas a Espa ña. Ya abundábamos en
esta idea en nuestro comentario edi-
torial de la pasada semana dedi -
cado a este último y tan hermosísi-
Mundo Barnabita
3
SUMARIO
Editorial:
“La nueva evangelización no busca
legislar, sino servir e iluminar” 3
Jornada mundial de la juventud
* Discurso del Papa Benedicto XV
a los jóvenes en la catedral de Sul-
mona 5
Homenaje a los sacerdotes
(20 de junio de 2010)
Noticias de las comunidades de
España 9
. Parroquia de San Adrià de Besòs 13
. Parroquia de San Juan 15
. Parroquia de S. Antonio Mª Zaccaría 16
Crónica parroquial 16
- Campamento Gascueña de Bor-
nova 2010 20
Algunas reflexiones en la Fiesta de
la Divina Providencia (y Cristo Rey) 24
Nuestra comunidad de Palencia 28
- Pequeña historia de una voca-
ción: Eduardo Pascual 28
Homilías de Benedicto XVI en
la Plaza del Obradoiro y en
la Sagrada Familia 31
Declaración sobre la exposición
de símbolos religiosos cristianos
en Europa 40
Reducir los costes laborales 43
Personajes de la Historia
Cardenal Newman 45
Madre Teresa de Calcuta 49
Mundo barnabita 59
Nos han precedido 65
Nuestras misiones del Congo
y Rwanda
. Entre España y África 67
Poesía: Cruz peregrina 69
REDACCIÓN:
Parroquia San Antonio Mª Zaccaría
C/. Fuente del Tiro, 27
Telfs. 91 705 69 76 • 91 706 64 45
28024 Madrid
Imprime: Ediciones Monte Casino
(MM. Benedictinas)
Tel. 980 53 16 07
Zamora, 2010
EDITORIAL

mo viaje pa pal, salpicado, manipulado y hasta retorcido por agresivas e
injustas polémicas.
Lo que el Papa pretende con la promoción de la nueva evangelización no
es la confesio nalidad unitaria e impuesta de las naciones y de sus sociedades,
sino el ejercicio pleno de la libertad religiosa y de conciencia y el desarrollo libre
de la acción y de la presencia de la Iglesia sin verse sometida a cercos, acosos y
ridiculi zaciones varias. Lo que el Papa pretende es re vitalizar las raíces identi-
tarias de estos países y, en suma, ofrecer la mejor y más positiva y fe cunda con-
tribución de la fe cristiana al verda dero progreso y bienestar en justicia, verdad
y solidaridad de estas sociedades y de sus ciuda danos.
Sorprende e indigna por ello la virulencia con que algunos medios de
comunicación españo les han tratado y siguen tratando la visita apostólica de
Benedicto XVI a Santiago de Compos tela y a Barcelona. Enquistados en
una frase de las declaraciones del Papa en el avión, sin leer su texto y con-
texto completos y sin escuchar las explicaciones a la misma frase de marras
que han ofrecido, por ejemplo, el portavoz Lombar di, varios cardenales y
obispos españoles y has ta el mismo embajador de España ante la Santa
Sede, algunos líderes de opinión han vociferado y siguen vociferando contra
el Papa y contra la Iglesia. Incluso se utilizan polémicas tan ficticias y vene-
nosas como el hecho de que unas reli giosas limpiaran el altar recién ungido
y consa grado de la basilica de la Sagrada Familia de Barcelona. Y ello sin
preguntar a las interesadas y sin molestarse en saber que este ejercicio for ma
parte de su carisma consagrado, que libre y gozosamente viven y testimo-
nian.
A este lamentable coro de nuevos plañideros se sumó también el domingo
14 de noviembre el presidente del Gobierno español, en un mitin electoral en
Barcelona. Nadie de la Santa Sede ni de la jerarquía eclesial ha afeado, por
ejem plo, su pírrica presencia en la visita papal. Ni tampoco se le ha recordado
que ninguno de sus colegas de otros países tuvieron un com portamiento tan
cicatero. Como tampoco se le ha echado en cara que sí vaya a clausurar el
Ramadán a Turquía o a un desayuno de ora ción en Washington...
Ni la promoción de la nueva evangelización, en cuyo itinerario se inser-
ta la visita de los pa sados días 6 y 7 de noviembre a España, ni las palabras
del Papa pretenden subvertir el orden constitucional, ni hacer leyes, ni suplan-
tar la su puesta voluntad ciudadana. Lo que la Iglesia pretende es servir.
Como sirve, por ejemplo, Cáritas, que atiende a los parados generados por la
crisis y por las evidentemente ineficaces polí ticas del Gobierno de
Zapatero. Como sirve con la cultura generada en su seno y con
celebra ciones como las de Santiago y Barcelona que son todo un
reclamo y fuente de beneficios. Lo que la Iglesia pretende es ayu-
dar e iluminar, desde la propuesta y desde la verdad, y jamás desde
la confrontación o desde el resentimien to, que desgraciadamente sí
parecen anidar y hasta con virulencia en algunos.
Editorial Ecclesia nº 3.545
Mundo Barnabita
4
Queridos jóvenes:
¡Ante todo quiero deciros que
estoy muy contento de encontrarme
con vosotros! Doy gracias a Dios
por la posibilidad que me brinda de
quedarme un poco con vosotros,
como un padre de familia, junto a
vuestro obispo y vuestros sacerdo-
tes. ¡Os agradezco el afecto que me
manifestáis con tanta calidez! Pero
os doy también las gracias por lo
que me habéis dicho, a través de
vuestros dos «portavoces», Frances-
ca y Cristian. Me habéis hecho pre-
guntas con mucha franqueza y, a la
vez, habéis demostrado tener pun-
tos de apoyo, convicciones. Y esto es
muy importante. Sois chicos y chicas
que reflexionáis, que os hacéis pre-
guntas y que tenéis también el sen-
tido de la verdad y del bien. O sea,
sabéis utilizar la mente y el corazón,
¡y no es poco! Es más, diría que es lo
principal en este mundo: aprender a
usar bien la inteligencia y la sabidu-
ría que Dios nos ha dado. La gente
de esta tierra vuestra, en el pasado,
no disponía de muchos medios para
estudiar ni para afirmarse en la
sociedad, pero poseía lo que enri-
quece verdaderamente a un hombre
y a una mujer: la fe y los valores
morales. ¡Esto es lo que construye a
las personas y la convivencia civil!
De vuestras palabras se des-
prenden dos aspectos fundamenta-
les: uno positivo y otro negativo. El
aspecto positivo procede de vuestra
visión cristiana de la vida, una edu-
cación que evidentemente habéis
recibido de vuestros padres, abuelos
y otros educadores: sacerdotes, pro-
fesores, catequistas. El aspecto
negativo está en las sombras que
oscurecen vuestro horizonte: hay
problemas concretos que dificultan
contemplar el futuro con serenidad
y optimismo; pero también existen
falsos valores y modelos ilusorios
que se os proponen y que prometen
llenar la vida, cuando en cambio la
vacían. Entonces, ¿qué hacer para
que estas sombran no sean demasia-
do pesadas? Ante todo, ¡veo que
sois jóvenes con buena memoria! Sí,
me ha impresionado el
hecho de que hayáis reto-
mado expresiones que
pronuncié en Sydney, en
Australia, durante la Jor-
nada mundial de la
juventud de 2008. Y ade-
más habéis recordado
Mundo Barnabita
5
Jornada Mundial de la Juventud
(Madrid 6-21 agosto 2011)
Discurso del Santo Padre Bendicto XVI en el
encuentro con los jóvenes
Catedral de Sulmona, domingo 4 de julio de 2010
que las JMJ nacieron hace 25 años.
Pero sobre todo habéis demostrado
que tenéis una memoria histórica
propia vinculada a vuestra tierra:
me habéis hablado de un personaje
nacido hace ocho siglos, san Pedro
Celestino V, y habéis dicho que le
consideráis todavía muy actual.
Veis, queridos amigos, que de esta
forma tenéis, como se suele decir,
«una marcha más». Sí, la memoria
histórica es verdaderamente una
«marcha más» en la vida, porque sin
memoria no hay futuro. Una vez se
decía que la historia es maestra de
vida. La actual cultura consumista
tiende en cambio a aplanar al hom-
bre en el presente, a hacer que pier-
da el sentido del pasado, de la histo-
ria; pero actuando así le priva tam-
bién de la capacidad de compren-
derse a sí mismo, de percibir los
problemas y de construir el maña-
na. Así que, queridos jóvenes, quie-
ro deciros: el cristiano es alguien
que tiene buena memoria, que ama
la historia y procura conocerla.
Os doy las gracias por ello, pues
me habláis de san Pedro del Morro-
ne, Celestino V, y sois capaces de
valorar su experiencia hoy, en un
mundo tan distinto, pero precisa-
mente por esto necesitado de redes-
cubrir algunas cosas que valen siem-
pre, que son perennes,
por ejemplo la capacidad
de escuchar a Dios en el
silencio exterior y sobre
todo interior. Hace poco
me habéis preguntado:
¿cómo se puede recono-
cer la llamada de Dios?
Pues bien, el secreto de la vocación
está en la capacidad y en la alegría
de distinguir, escuchar y seguir su
voz. Pero para hacer esto es necesa-
rio acostumbrar a nuestro corazón a
reconocer al Señor, a escucharle
como a una Persona que está cerca
y me ama. Como dije esta mañana,
es importante aprender a vivir
momentos de silencio interior en las
propias jornadas para ser capaces
de escuchar la voz del Señor. Estad
seguros de que si uno aprende a
escuchar esta voz y a seguirla con
generosidad, no tiene miedo de
nada, sabe y percibe que Dios está
con él, con ella, que es Amigo, Padre
y Hermano. En una palabra: el
secreto de la vocación está en la
relación con Dios, en la oración que
crece justamente en el silencio inte-
rior, en la capacidad de escuchar
que Dios está cerca. Y esto es ver-
dad tanto antes de la elección, o sea,
en el momento de decidir y partir,
como después, si se quiere ser fiel y
perseverar en el camino. San Pedro
Celestino fue, antes de todo esto, un
hombre de escucha, de silencio inte-
rior, un hombre de oración, un hom-
bre de Dios. Queridos jóvenes:
¡encontrad siempre un espacio en
vuestras jornadas para Dios, para
escucharle y hablarle!
Y aquí desearía deciros una
segunda cosa: la verdadera oración
no es en absoluto ajena a la reali-
dad. Si orar os alienara, os sustraje-
ra de vuestra vida real, estad en
guardia: ¡no sería verdadera ora-
ción! Al contrario, el diálogo con
Dios es garantía de verdad, de ver-
Mundo Barnabita
6
dad con uno mismo y con los demás,
y así de libertad. Estar con Dios,
escuchar su Palabra, en el Evange-
lio, en la liturgia de la Iglesia,
defiende de los desaciertos del
orgullo y de la presunción, de las
modas y de los conformismos, y da
la fuerza para ser auténticamente
libres, también de ciertas tentacio-
nes disfrazadas de cosas buenas. Me
habéis preguntado: ¿cómo podemos
estar «en» el mundo sin ser «del»
mundo? Os respondo: precisamente
gracias a la oración, al contacto per-
sonal con Dios. No se trata de mul-
tiplicar las palabras —lo decía
Jesús—, sino de estar en presencia
de Dios, haciendo propias, en la
mente y en el corazón, las expresio-
nes del «Padre Nuestro», que abra-
za todos los problemas de nuestra
vida, o bien adorando la Eucaristía,
meditando el Evangelio en nuestra
habitación o participando con reco-
gimiento en la liturgia. Todo esto no
aparta de la vida, sino que ayuda a
ser verdaderamente uno mismo en
cada ambiente, fieles a la voz de
Dios que habla a la conciencia,
libres de los condicionamientos del
momento. Así fue para san Celesti-
no V: supo actuar según su concien-
cia en obediencia a Dios, y por ello
sin miedo y con gran valentía, tam-
bién en los momentos difíciles,
como aquellos ligados a su breve
pontificado, no temiendo perder la
propia dignidad, sino sabiendo que
esta consiste en estar en la verdad.
Y el garante de la verdad es Dios.
Quien le sigue no tiene miedo ni
siquiera de renunciar a sí mismo, a
su propia idea, porque «quien a
Dios tiene, nada le falta», como
decía santa Teresa de Ávila.
Queridos amigos, la fe y la ora-
ción no resuelven los problemas,
pero permiten afrontarlos con
nueva luz y fuerza, de
manera digna del hom-
bre, y también de un
modo más sereno y efi-
caz. Si contemplamos la
historia de la Iglesia,
veremos que es rica en
figuras de santos y beatos
Mundo Barnabita
7
que, precisamente partiendo de un
diálogo intenso y constante con
Dios, iluminados por la fe, supieron
hallar soluciones creativas, siempre
nuevas, para dar respuesta a necesi-
dades humanas concretas en todos
los siglos: la salud, la educación, el
trabajo, etcétera. Su audacia estaba
animada por el Espíritu Santo y por
un amor fuerte y generoso a los her-
manos, especialmente los más débi-
les y desfavorecidos. Queridos jóve-
nes: ¡Dejaos conquistar totalmente
por Cristo! Entrad también vos-
otros, con decisión, en el camino de
la santidad —que está abierto a
todos—, esto es, de estar en contac-
to, en conformidad con Dios por-
que ello hará que seáis cada vez más
creativos al buscar soluciones a los
problemas que encontráis, y a bus-
carlas juntos. He aquí otro signo dis-
tintivo del cristiano: jamás es indivi-
dualista. A lo mejor me diréis: pero
si contemplamos, por ejemplo, a san
Pedro Celestino, en la elección de la
vida eremítica, ¿no se trataba tal vez
de individualismo, de fuga de las
responsabilidades? Cierto; esta ten-
tación existe. Pero en las experien-
cias aprobadas por la Iglesia, la vida
solitaria de oración y de penitencia
está siempre al servicio de la comu-
nidad, se abre a los demás, nunca se
contrapone a las necesi-
dades de la comunidad.
Las ermitas y los monas-
terios son oasis y manan-
tiales de vida espiritual
de los que todos pueden
beber. El monje no vive
para sí, sino para los de-
más, y es por el bien de la Iglesia y
de la sociedad que cultiva la vida
contemplativa, para que la Iglesia y
la sociedad siempre estén irrigadas
de energías nuevas, de la acción del
Señor. Queridos jóvenes: ¡Amad a
vuestras comunidades cristianas, no
tengáis miedo de comprometeros a
vivir juntos la experiencia de fe!
Quered mucho a la Iglesia, ¡os ha
dado la fe, os ha permitido conocer
a Cristo! Y quered mucho a vuestro
obispo, a vuestros sacerdotes, con
todas nuestras debilidades, los
sacerdotes son presencias preciosas
en la vida.
El joven rico del Evangelio, des-
pués de que Jesús le propuso que
dejara todo y le siguiera —como sa-
bemos—, se marchó triste porque
estaba demasiado apegado a sus bie-
nes (cf. Mt 19, 22). ¡En cambio en
vosotros leo la alegría! Y también
esto es un signo de que sois cristia-
nos, de que para vosotros Jesucristo
vale mucho; aunque sea exigente
seguirle, vale más que cualquier otra
cosa. Habéis creído que Dios es la
perla preciosa que da valor a todo lo
demás: a la familia, al estudio, al tra-
bajo, al amor humano... a la vida
misma. Habéis comprendido que
Dios no os quita nada, sino que os da
«el ciento por uno» y hace eterna
vuestra vida, porque Dios es Amor
infinito, el único que sacia nuestro
corazón. Me gusta recordar la expe-
riencia de san Agustín, un joven que
buscó con gran dificultad, por largo
tiempo, fuera de Dios, algo que
saciara su sed de verdad y de felici-
dad. Pero al final de este camino de
Mundo Barnabita
8
búsqueda comprendió que nuestro
corazón no tiene paz hasta que
encuentra a Dios, hasta que descan-
sa en él (cf. Las Confesiones 1, 1).
Queridos jóvenes: ¡Conservad vues-
tro entusiasmo, vuestra alegría,
aquella que nace de haber encontra-
do al Señor, y sabed comunicarla
también a vuestros amigos, a vues-
tros coetáneos! Ahora debo mar-
charme y tengo que deciros cuánto
lamento dejaros. ¡Con vosotros sien-
to que la Iglesia es joven! Pero
regreso contento, como un padre
que está tranquilo porque ha visto
que sus hijos crecen y lo están
haciendo bien. ¡Caminad, queridos
chicos y queridas chicas! Caminad
por la vía del Evangelio; amad a la
Iglesia, nuestra madre; sed sencillos
y puros de corazón; sed mansos y
fuertes en la verdad; sed humildes y
generosos. Os encomiendo a todos a
vuestros santos patronos, a san
Pedro Celestino y sobre todo a la
Virgen María, y con gran afecto os
bendigo. Amén.
9
omenaje a los sacerdotes
(20 de junio de 2010)
Con estas sencillas palabras queremos agradecer a los Padres Bar-
nabitas estos años de dedicación a nuestra comunidad parroquial y de
servicio al barrio, ya que han hecho posible que este edificio no sea un
conjunto de ladrillos sin más, sino nuestra parroquia, la Parro; un lugar
de encuentro, convivencia, crecimiento y espiritualidad en el que nos
hemos sentido como en nuestra casa. Y así se refleja en la fachada de
nuestra parroquia: “Casa de Dios y de su pueblo”.
En nuestros recuerdos, los dos primeros padres que ini-
ciaron la parroquia, P. Luis y P. Carlos, están un poco difumi-
nados, pero en el recuerdo y la estima de muchos de los
miembros de la parroquia, con más edad que nosotros, están
todavía muy vivos, aunque ya hace unos años que esperamos
estén gozando de la casa de Dios y de su pueblo en plenitud,
esfuerzos por construir y crear una comunidad cristiana, una
parroquia viva y comprometida, allá por los años 70. Junto con ellos no
podemos olvidar al Padre Colombo, “el papi”, ni tampoco, aunque fue
su estancia muy corta, al P. Spinelli, ellos también estarán gozando de
la casa del Padre. De ellos ya se habló en un número especial de MB.
Pero hoy en este homenaje, queremos recordar de manera especial
a los padres que todavía viven y esperemos que por muchos años.
Queremos recordar al P. Ángel Scotti, que vivió los primeros pasos
dados por nuestra comunidad, compartiendo la ilusión de todos los
habitantes del barrio por su nueva parroquia.
El P. Cosme Vasti que comenzó a trabajar con los jóvenes e impul-
só la catequesis de niños y mayores.
El P. Justo Baldeón ejerció seis años como párroco consolidando
los grupos que a día de hoy siguen constituyendo la organización y la
acción de la parroquia.
El P. Mariano Sánchez, con su gran corazón, se esforzó
por continuar la labor iniciada por el P. Serafino Colombo
con el grupo de monaguillos, ampliándolo también a “mona-
guillas”. Montado en su moto, llegaba hasta la Capellanía de
Cuatro Vientos.
El P. Antonio Rossi, ejemplo fiel del espíritu de familia y
caridad propios de los PP Barnabitas, dejó una gran huella en
Mundo Barnabita
10
P. Paolo Rippa,Vicario General, con los padres concelebrantes,
Vicente, Victor, Mariano y José Antonio
el grupo de Cáritas. Con una sonrisa recordamos su especial manera de
educar en la ortodoxia litúrgica, ya que a todos nos quedó muy claro
que “Por Cristo, con Él y en Él…” y lo que sigue, sólo lo proclama el
sacerdote.
Al P. Vicente Gutiérrez todos le recordamos entrañablemente, por
su carácter afable, sencillo, generoso y comunicativo. Retomó las Pas-
cuas Rurales, que hoy día siguen siendo una de las actividades preferi-
das por los jóvenes. También se encargó de los campamentos y continuó
con la tarea de Cáritas coordinándola a nivel de Arciprestazgo. Aunque
ahora desempeña su labor en Palencia, seguimos sintiéndole muy cerca,
como parte de nuestra Comunidad.
Y actualmente al frente de la comunidad parroquial están:
El P. José Antonio que, entre cigarro y cigarro, se encarga de los
grupos de Cáritas, Laicos de San Pablo. ¡Ah! y de Liturgia, ¡faltaría
más! En su armario están todos los guiones de las misas, bueno, casi
todos… Los que faltan los tiene “el vecino del quinto”, a quien siempre
nombra en sus homilías. Este buen predicador lo hace con el ejemplo,
ya que son dignos de elogio el amor y la entrega que profesa a su padre,
nuestro querido Sr. Salvador.
El grupo de Vida Ascendente lo lleva el P. Don Vicente.
Su intensa experiencia de vida y de fe, buen ejemplo para todos
debe ser.
Homilías en poesías, amaneceres y atardeceres convertidos en li-
bros para sus fieles.
Mundo Barnabita
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Los laicos de San Pablo con los Padres homenajeados
Agradecemos su compromiso, presencia y trabajo con paciencia.
Y esperemos, D. Vicente, nos perdone esta injerencia.
Por último, nos queda el P. Víctor Ruiz, que infatigable lleva años
luchando porque la parroquia sea algo vivo, desarrollando un intenso y
cercano trabajo con los niños, jóvenes, padres y catequistas. Siempre con
un espíritu y energía que supera a muchos de nosotros los jóvenes. De
algún modo eres el “culpable” de que nos entusiasmáramos con esto, de
no vivir la fe para nosotros sino con y para los demás. Él venga a pedir, y
nosotros venga a dar… No sé cuánto durará esto, Víctor… no, en serio…
Él nos ha dado también muchas cosas que guardamos en nuestro corazón.
En fin, gracias a todos por haberos entregado a nosotros, intentando
en la medida de lo posible, hacer bien las cosas; y por habernos dejado
crecer viviendo una experiencia de fe comunitaria, real, actual, activa,
basada en el servicio, la alegría y el compromiso con la sociedad en que
vivimos; ser cristiano para nuestra sociedad y no de puertas para adentro.
Gracias por vuestra acogida y disponibilidad.
Gracias por vuestro esfuerzo y por conseguir una comunidad donde
Dios vive y se pueda amar para “gritarlo” al mundo.
Que Dios os bendiga por muchos años… De servicio y trabajo, ¡por
supuesto!
(Rubén, Elvira, María
Ángeles, Pepe)
Mundo Barnabita
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Comunidad – La Parroquia de
Sant Adrià puede contar desde el
mes de mayo de este bendito 2010,
con un sacerdote más en la perso-
na del P. Isidore Mutayongwa, que
la Providencia de Dios nos ha
enviado desde la República De-
mocrática de Congo. Como Vica-
rio de la Parroquia será de gran
ayuda en las labores parroquiales.
Al mismo tiempo podrá dedicarse
a sus estudios que serán de utili-
dad cuando vuelva a su Provincia
de origen. Es un apoyo mutuo, de
hermanos a hermanos y por su-
puesto con todo el interés para el
bien de todos. ¡Bienvenido, P. Isi-
dore!
Actividad Pastoral – En junio se
ha terminado el curso pastoral con
particular atención a los niños/as,
que se han preparado para la Pri-
mera Comunión y la Confirma-
ción. Los peques fueron unos
sesenta y los confirmados doce.
Con la colaboración de los (las…)
Catequistas, se ha podido realizar
con satisfacción una preparación
digna y adecuada. Demos gracias
a Dios y pediremos siempre por
ellos y sus familias para que la
semilla echada pueda germinar en
frutos abundantes.
Peregrinación a Lourdes – Co-
mo cada año, coincidiendo con la
fiesta de Pentecostés (este año 22-
23-24 de mayo) se ha realizado la
peregrinación a Lourdes. Un auto-
car completo nos llevó por el
camino de los Pirineos (bonitos
paisajes) para recalar al Santuario
con un tiempo meteorológico
magnífico que nos acompañó a lo
largo de los tres días. Coincidió
este año con la peregrinación mi-
litar mundial. Una experiencia
más para añadirse a lo que se vive
en Lourdes. Hemos pedido, por
supuesto, por todos estos jóvenes
que prestan un servicio a sus res-
pectivas patrias. El tema
catequético de este cur-
so, en Lourdes, está de-
dicado a la Señal de la
Cruz. Es el signo que
distingue al cristiano y
no sólo recuerda el Sa-
crificio de Jesús, sino
Mundo Barnabita
13
San Adrià de Besòs
Parroquia de San Adrià
también su entrega de amor por
nosotros. Es el signo que nos con-
duce a la Eucaristía. La catequesis
del curso nos invita a valorar y dar
realce al gesto de santiguarse.
Santiago de Compostela y Fáti-
ma – Del 9 al 17 de junio viajamos
a los dos Santuarios, coincidiendo
el Año Compostelano. El itinera-
rio completo nos llevó a Logroño
– Burgos – Astorga – A Coruña –
Santiago – Fátima – Salamanca –
Segovia – Soria. Fue un viaje muy
interesante y fructífero, con inte-
reses culturales y religiosos. No
pudimos hacer el ‘CA-
MINO’ físicamente, pe-
ro lo hicimos desde la fe,
uniéndonos con tantos
peregrinos que este año
particularmente han lle-
gado a Santiago. Más
allá de los actos específi-
cos del Jubileo, hemos querido
vivir y subrayar el carácter de la fe
que une a todos los pueblos en un
mismo sentir. Fátima nos acogió
como siempre con sencillez y
devoción, pudiendo celebrar la
Eucaristía en el altar de la Cape-
linya. Alternando con visitas artís-
ticas y admirando muchos paisajes
de nuestra geografía, culminamos
el recorrido en Zaragoza con la
Eucaristía en la Capilla de la Vir-
gen del Pilar de Zaragoza. Todo
un éxito, solamente aminorado
por el número de participantes
bastante reducido. Pero bien apro-
vechado.
Inicia el Curso – Un año más nos
ve sumergidos en las actividades
propias de la pastoral parroquial:
celebraciones, catequesis para ni-
ños y adultos, Cáritas (dando re-
salte a la distribución de alimentos
Mundo Barnabita
14
Calvario. Fátima
y ropas y clases para inmigrantes).
Es toda una sucesión de accio-
nes, que cada día se hacen más
apremiantes debido (sobre todo
Cáritas) a la
actual crisis
que padece
la sociedad.
Disminuyen
los niños de
la catequesis
y se intensi-
fica la aten-
ción al nece-
sitado.
Visita del
Papa
– A destacar,
por supues-
to, el recien-
te viaje del
Santo Padre
a Santiago y
Barcel ona.
Nos ha toca-
do muy de
cerca y nos ha llenado de gran ale-
gría, por el significado material de
la visita, pero también por su pre-
sencia como sucesor de Pedro.
Fueron meses de intensa prepara-
ción para toda la Diócesis, en la
cual todas las Parroquias nos
vimos impli-
cados. Fue
una jornada
inolvidable,
no obstante
algunas dis-
cordancias.
Simplemen-
te queremos
recordar que
nos ha que-
rido “confir-
mar en la fe”.
Hemos reza-
do juntos y
nos ha ayu-
dado a dis-
cernir algu-
nos aspectos
humanos, re-
ligiosos y cul-
turales.
Gracias, Santo Padre!
P. ÁNGEL
Mundo Barnabita
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P
P
a
a
r
r
r
r
o
o
q
q
u
u
i
i
a
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d
d
e
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S
S
a
a
n
n
J
J
u
u
a
a
n
n
B
B
a
a
u
u
t
t
i
i
s
s
t
t
a
a
Pri mer ani vers ari o del Come dor Soci al
El 13 de octubre se cumplió un año de la apertura del come-
dor social de la Asociación Socio-Cultural San Antonio
María Zaccaría. Desde su inauguración ha estado funcio-
nando a pleno rendimiento. Si fuera un negocio debe-
ríamos de estar satisfechos, pero al tratarse de una obra
Catedral de Logroño
social resulta que no es bueno que esté lleno hasta los topes, pues ello
es significativo de la pobreza que hay en Sant Adrià. Debido a este
hecho, superamos ya la capacidad del local y estamos viendo la necesi-
dad de buscar un local más grande.
Ahora que empieza el frío es cuando nos damos realmente cuenta
del número de personas que están viviendo, o más bien, malviviendo en
la calle. Esto nos produce una enorme tristeza, pues no podemos ayu-
darles como quisiéramos. Nos hemos de contentar con acogerles, escu-
charles, que puedan ducharse, ofrecerles un café o leche, un plato de
comida caliente o un bocadillo, y facilitarles ropa limpia y mantas para
que puedan sobrellevar el frío.
También tenemos personas con otros problemas, como los extran-
jeros sin papeles, los desahuciados y otros que salen de la cárcel. Todos
ellos pasan por situaciones lamentables. Debido a estas necesidades
hemos contratado a una Trabajadora Social para atenderles, siempre
coordinados con servicios sociales del Ayuntamiento y de Cáritas.
Finalmente hemos de dar las gracias a todos los que con su volun-
tariado y su solidaridad hacen posible que esta obra de caridad cristia-
na siga adelante.
Quedan 300 días para que Benedicto XVI aparezca, Cibeles al
fondo, rodeado de una marea humana de jóvenes venidos de cualquier
parte del planeta o casi. Muchos de ellos vivirán una de las experiencias
de sus vidas. Nosotros no tendremos que mover nuestros pies de los
madriles, pero tal vez se muevan otras cosas en los próximos
300 días. La espera de la visita del Papa a Cuatro Vientos va
a marcar el curso de los acontecimientos también en nuestra
parroquia. El diccionario de la RAE dice: paráfrasis. Expli-
cación o interpretación amplificativa de un texto para ilustrar-
lo o hacerlo más claro o inteligible. Pues como si de una
paráfrasis del Adviento que acabamos de empezar se tratara,
viviremos el curso 2010-2011, estos 300 días, esperando, anun-
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LA PARROQUIA
SAN ANTONIO MARIA ZACCARIA
Crónica Parroquial
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ciando, preparando, la XXVI Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de
Madrid. Muy bien, pero ¿cómo haremos? Así nos aconseja el Cardenal
en carta pastoral a las parroquias:
-Más conocimiento de Jesucristo.
Participantes en el retiro de Adviento
Padre Isidoro en el encuentro misionero
organizado por AdChA
Y con estas intenciones, comenzó el curso:
-Más oración y participación (consciente y provechosa) en los sa-
cramentos.
-Más testimonio de nuestra fe (de palabra y acción).
Y con estas intenciones, comenzó el curso:
El 28/09 comenzó el Consejo Pastoral. Además de fijar el calendario
de las principales actividades del año, que fue incluido en el VIDA que
se repartió en Octubre, se establecieron, teniendo presente la carta pas-
toral del cardenal, estos objetivos para el curso:
Profundizar en las reuniones de los grupos el significado que tiene
para nuestra vida el Credo.
Prestar atención, en los grupos, a la lectio divina, según los cuader-
nillos trimestrales de la diócesis.
Fomentar tres días de retiro de media jornada en los tiempos litúr-
gicos fuertes.
Promover el sacramento de la reconciliación, celebración
comunitaria el tercer viernes del mes.
Comenzaron las catequesis con 28 nuevos chicos apunta-
dos, y 8 niños un poco más mayores, de 10-11 años, en un
grupo especial a los que Lourdes prepara para su primera
comunión.
Mundo Barnabita
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Comida en la convivencia de los catequistas
Comenzó una nueva vida como casada nuestra trabajadora social,
Marta, el día 25/09. Muchas felicidades.
Comenzó el Coro el D10/10 y lo celebraron comiendo… y cantan-
do, claro. Tendremos, gracias a su trabajo este curso, un cancionero para
cantar con ellos.
El domingo anterior (D03/10) ya habían comenzado el grupo de
catequistas, con una convivencia: seguimos actualizando nuestra fe.
Y el siguiente (D17/10) ya comenzaron a participar de forma espe-
cial en la eucaristía los nuevos: en la Misa se presentaron los niños de
1º comunión, en la celebración de la jornada catequética.
Los últimos en salir a escena, al menos en esta crónica, SHALOM,
que el V22 hicieron una escapada nocturna al monte Abantos. Muy
especial fue el momento de la Misa a medianoche, con el frío y Monas-
terio de El Escorial al fondo.
El domingo 24 de octubre se celebró el día del DOMUND. El vier-
nes (V22) hubo una Vigilia de preparación.
Al siguiente viernes (29/10), el Monasterio invisible oró en torno al
Santísimo, “aquellas personas que desean rezar y también quieren sen-
tirse participantes de un grupo de oraciones, desde su casa (…) algo que
nace del corazón para ayudar al hermano que lo necesita y corresponder
así al amor de Dios (Monasterio Invisible de Caridad y Hermandad)”.
Los que se confirmarán este curso y su catequista Jorge se fueron
de convivencia a El Atazar (6-7/11).
Celebramos la fiesta de la Divina Providencia el Domingo 21, con-
celebrada por nuestro arcipreste P. Julio Palomar, precedida del Triduo
desde el jueves anterior. Acabamos la celebración con una estupenda
paella en los salones parroquiales de la que dieron buena cuenta ochen-
ta comensales.
El sábado 20 AdCHA preparó un encuentro misionero con el P.
Deo (Palencia) y P. Isidor (S. Adrià de Besòs) donde nos contaron los
avances de los proyectos en Congo.
Estamos en Adviento. Tiempo en que Juan Bautista nos anuncia
que el Salvador vendrá, que le esperemos allanando nuestros cami-
nos para recibir al Señor que viene, al Niño Dios, por ello
dedicamos una media jornada de retiro el sábado 11 por la
mañana, con una gran participación.
Y como todos los años el sábado 18, por la tarde, festival
de Navidad, con la participación de los grupos de catequesis
de comunión y pos-comunión además del coro de la misa de
la familia, el grupo de sevillanas que ensayan en nuestros
locales parroquiales. El día 19 y ya en vísperas de la Navidad,
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la Coral Miguel Hernández nos deleitó con un concierto de Navidad
cantando especialmente villancicos. Y con el nacimiento de Jesús a la
puerta, no podía faltar la Vigilia de Navidad preparada, muy original-
mente como otros años, por el grupo de Shalom, el Jueves 23 de 22 a 24
horas. El año concluye con dos acontecimientos importantes, la Misa de
la jornada de la Sagrada Fami-lia a la que se invitaron a los matrimo-
nios jóvenes que siguen en la parroquia y aquellos que viven en otros
lugares de Madrid, cantada por el anterior coro de jóvenes, que todavía
mantienen sus estupendas voces y la oración por la paz del día 31 por
la tarde. Esperaremos “ARRAIGADOS Y EDIFICADOS EN CRISTO,
FIRMES EN LA FE”. Para fortalecer nuestra adhesión a Jesucristo y
nuestro compromiso en el anuncio del Evangelio.
RUBÉN PIERNEDO
Desde hace varias décadas, el
grupo de jóvenes de la parroquia
San Antonio María Zaccaría orga-
niza actividades con niños de dife-
rentes edades: ludotecas, gymkha-
nas, excursiones, visitas culturales,
barbacoas... Pero lo mejor llega en
verano: ¡nos vamos de campamen-
to! En la segunda quincena de julio,
preparamos la mochila, los sacos de
dormir y todas nuestras ilusiones
para escaparnos de la ciudad a dis-
frutar de la naturaleza en estado
puro con niños y jóvenes. Ellos son
los protagonistas absolu-
tos de nuestro campa-
mento. Allí se divierten
con sus amigos de siem-
pre pero también con los
nuevos compañeros que
conocen en esta activi-
dad estival.
Como cada año, nuestro obje-
tivo durante esta experiencia es
fomentar la convivencia entre los
niños y jóvenes, la autonomía per-
sonal y el respeto por la natura-
leza con juegos didácticos, juegos
deportivos, talleres, veladas y mu-
chas sorpresas.
El lugar escogido este año
para el campamento fue un pe-
queño pueblo de la provincia de
Guadalajara llamado Gascueña
de Bornova, al pie de la Sierra del
Alto Rey. Los niños disfrutaron de
lo lindo de la mano de nuestros
monitores quienes volvieron a
poner todo su empeño en hacer de
esta experiencia algo inolvidable,
¡y, a juzgar por las lágrimas que se
soltaron en la última oración del
campamento, esto se logró con
creces!
El enclave de las instalaciones
era realmente espectacular: entre
montañas y con unas vistas del
Alto Rey maravillosas, ésta fue
una de las cosas que más gustó a
los niños. Los acampados disfruta-
ron de lo lindo con los juegos pre-
parados por los monitores a lo
largo del curso.
Todo esto hace que el campa-
mento sea una actividad con tan
buena aceptación entre los más
jóvenes del barrio, sobrepasando
incluso sus fronteras, este año han
participado con nosotros chicos de
otros lugares de Madrid, e incluso
de otras provincias. Los talleres
que los muchachos realizan du-
rante el campamento son una de
las actividades más esperadas, ya
que además de aprender nuevas
manualidades los niños pueden
preparar ellos mismos pequeños
“regalos” para sus familias. Este
año han causado sensación el
taller de pompones, cojines, relaja-
ción y puño de mono (llaveros).
Este año hemos tenido en el
campamento algunas novedades.
Una de las que más triunfo, más
gusto y más emoción causó fue el
gran torneo de fútbol. Todos los
equipos dimos y ofrecimos nues-
tro potencial futbolístico para
intentar llegar a la gran final.
Algunos lo conseguimos, otros se
quedaron por el cami-
no, pero mostrándonos
siempre su gran deporti-
vidad y juego. Los que
llegamos a la final pudi-
mos disputar un partido
duro y muy peliagudo,
ya que los dos equipos
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21
Un momento de relax en el campamento
que llegamos teníamos muchas
posibilidades de ganar. Deportivi-
dad, alegría e ilusión fueron los
protagonistas de este nuevo even-
to que seguramente repitamos en
próximos campamentos. Todos los
encuentros fueron dirigidos por
tres grandes colegiados que mos-
traron sabiduría y pusieron cordu-
ra en las emociones futboleras.
Otra actividad nueva fue el
juego El descenso del Sella. Juego
en el cual los niños (y no
tan niños) teníamos que
simular el típico y famo-
so descenso del Sella
asturiano. Fue un gran
éxito y ninguno de los
allí presentes queríamos
abandonar la actividad.
Otra de las grandes activida-
des más esperada son las Olimpia-
das. Todos los equipos luchamos
por ser el ganador de este año,
pero solo uno fue el que conquistó
el oro. En la ceremonia de entrega
de premios recibimos a los campe-
ones con una gran ovación y gran-
des aplausos. El respeto, el compa-
ñerismo y el saber estar acompa-
ñaron a esta gran jornada querida
por todos los componentes del
campamento.
No nos podemos dejar en el
tintero la actividad que más gusta
y más miedo da en el campamen-
to, nuestro inigualable inimitable
y genuino Pasaje del terror. Este
año con una gran ambientación y
un gran realismo. A muchos segu-
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Grupo de participantes del campamento
ro que les costó conciliar el sueño
esa noche, ¡je, je!
No queremos, ni debemos
olvidar las queridas marchas. Muy
queridas por unos y no tanto por
otros. Estas marchas ofrecen a los
niños y monitores una oportuni-
dad única durante todo el año de
convivir con la madre Naturaleza,
respetar y conocer nuevos espa-
cios naturales, conocer nuevos
pueblos, gentes y costumbres…
Culturalmente, es una experiencia
muy rica. Además nos ofrece la
oportunidad de dormir una noche
al aire libre en medio de la natura-
leza, algo que, por desgracia, no
podemos hacer muchos días.
Decir también que en nuestro
campamento han estado muy pre-
sentes la Eucaristía, las oraciones
y las reflexiones, como campa-
mento cristiano que es. Estas ora-
ciones y reflexiones ofrecen a los
niños y monitores sabiduría y
sacamos nuevas ideas y modos de
hacer nuestra vida y la de los
demás mucho más agradable.
Y un año más, volvimos a casa
con casi todo el deber cumplido
(nuestro reto, año tras año, es
mejorar), con los niños más con-
tentos que nunca por haber disfru-
tado de esta apasionante expe-
riencia, aunque también estaban
algo tristes por tener que regresar
a la rutina y con algún otro feliz de
que hubieran pasado estas dos lar-
gas e intensas semanas. Pero,
sobre todo, volvíamos felices de
haber disfrutado del campamento
barnabita junto a todos estos
“monstruitos”. Nuestra ilusión se
renueva año a año gracias a todos
los que se han ido incorporando
(tanto niños como monitores), sin
los que este campamento nunca
sería posible.
Después del campamento
siempre hacemos la tradicional
salida al cine. Y, para este curso,
hemos pensado actividades para
cada mes aproximadamente. Ya
hemos realizado la primera, una
convivencia en la parroquia donde
fuimos al cine, cenamos y pasamos
una noche en la parroquia de risas
y anécdotas. Únete al grupo y vive
todas las aventuras que estamos
preparando para este curso culmi-
nado en el campamento. No te lo
pierdas.
Por todo esto…¡¡TE ESPERA-
MOS!!
Síguenos en nuestra web:
www.campamentobarnabita.es
JOSÉ MANUEL GARCÍA
(Remon) y CARLITOS
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efefef
(DOMINGO 21 DE NOVIEMBRE DE 2010)
La vida a veces, está llena de compromisos, responsabilidades, pre-
ocupaciones, que nos hacen decidir y perdernos algunas cosas especia-
les y singulares.
Algunos os reiréis, os parecerá que estoy en el país de Lily Pond;
por cierto, es una editora de Música Antigua estupenda, pero me hizo
gracia su nombre y desde entonces la dibujo en las partituras en que
aparece Edited by Lily Pond en un planeta con una flor y un arco iris…,
pues eso, que algunos os sonreiréis, pero me atrevería a decir que una
de las cosas especiales y singulares que encuentro en esta vida son las
comidas parroquiales, después de una cálida misa con la gente del
barrio, y en la que se juntan la habitual misa de niños con la de adultos.
La verdad es que además los padres Barnabitas son únicos en eso
de conciliar la espiritualidad con la humanidad que en definitiva es
soporte de la primera y la que nos permite realizarla, actualizarla y
vivirla con convencimiento y testimonio; con testimonio no me estoy
refiriendo a grandes gestos y acciones heroicas reconocidas pública-
mente, sino algo tan sencillo como ir viviendo, sintiendo y comprometi-
dos a creer que el Reino es ya y ahora y haciendo más de lo que cree-
mos por la felicidad de los demás. No vivir con y para nosotros, con una
independencia que nos haga ir a nuestra bola, sino con una autonomía
que nos permita vivir con y atentos a los otros; ser ojos, orejas, pies,
manos y sonrisa de Dios aquí, en medio del mundo y como están las
cosas. Un mensaje que me recuerda mucho a cómo crecimos nosotros
en catequesis de Comunión y de Confirmación y que a mi grupo nos
tenía convencidos y empeñados en explicar y dar luego nosotros cate-
quesis de Confirmación/Comunión y seguir con el Catecumenado… y
en las convivencias.
La celebración de este domingo ha sido muuuuy bonita.
Celebrábamos la fiesta de La Divina Providencia que coinci-
día con otra gran fiesta: Cristo Rey.
Perdonad un adjetivo tan simple para algo tan profundo
en espiritualidad, vivencia e incluso estética… pero es que
fue, taaan bonita.
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Se sentía la gente feliz y a gusto y participaban en todo, con su silen-
cio y su escucha y con sus intervenciones, por ejemplo cantando. La ver-
dad es que desde hace tiempo me he dado cuenta de que la gente del
barrio viene contenta a la misa de los domingos y es un momento que
disfrutan y se sienten partícipes de lo que pasa. Muchas veces se acer-
can a comentar algo o a preguntarte, o luego te dicen algo en el metro,
o en la RENFE, y te das cuenta de que nuestra parroquia y la misa sigue
siendo querida y apreciada en el barrio.
Me gusta, bueno, realmente me emociona, me impresiona y me dan
una lección cada domingo; parece que no, pero verdaderamente hay
muchas personas que no se complican tanto y sienten con sencillez,
quieren a Dios en su vida… a veces, parece que los más alocados con
esto somos los que andamos metidos en grupos, pero real-
mente Dios es para todos y lo vives con todos. Me gusta… me
enseñan, aprendo.
Invitado a la fiesta ha sido el Arcipreste D. Julio Palomar,
estupenda persona, se le veía feliz de estar con nosotros. Su
homilía fue también estupenda; clara, sencilla, lo que es y sig-
nifica ser cristianos y vivir como cristianos hoy día, lo que es
Jesús, la importancia de la Virgen (por nuestra fiesta en cues-
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25
D. Julio Palomar con los padres concelebrantes en la Eucaristía
tión) y el significado de vivir al estilo de Jesús… dijo aquello de que
“…nuestra ley sea la del amor y nuestra política la del perdón…”…
Realmente es mucho más agradable oírle a él que se expresa mejor y
con total coherencia, más que las deslavazadas ideas que aquí os resu-
mo; insisto, es buen orador, tanto en expresión como por supuesto en
contenido, sabe lo que dice, cómo y por qué lo dice, y es de agradecer
en los tiempos que corren, porque su enfoque es constructivo y libera-
dor… y práctico.
Buen equipo San Antonio-San Hilario…
En la comida los asistentes se lo pasaron muy bien, todo estaba muy
rico… bravo a las cocineras y a todos los que se esforzaron en organi-
zar y recoger…, ah, ¡y luego un binguito! En la tele y todo, yo no lo
conocía, aunque Elvi ya me dijo que otras veces se había juga-
do.
Y para hacer un poquito la pelota nuestros curas (¡es
broma Víctor!) ¡¡¡gracias!!!
También fue importante y quiero dar las gracias al padre
Deo y al padre Isidor del Congo por la reunión del sábado por
la mañana en la que nos contaron cómo van las cosas por allí
y lo útiles y necesarias que son nuestras aportaciones econó-
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Niños de comunión que participaron en la Eucaristía
micas. Aun así hay mucho por hacer y son muchos los que no pueden
beneficiarse de las ayudas dadas, así que a seguir colaborando con la
parro y Adcha en la medida de lo posible. Llamaba la atención las sonri-
sas de las personas de allí, tanto en las fotos como en el vídeo. Qué duro
levantarse de noche y caminar kilómetros para conseguir un poco de
agua… sucia… para beber… qué diferente la vida de aquí a la de allí.
También me llamó la atención cómo la gente transportaba piedras enor-
mes tras el terremoto sobre la cabeza: una fila de mujeres la mayoría, con
los escombros. Y algunas ni los sujetaban con la mano, e iban andando
por un terreno desigual, ¿¿¿??? ¡Qué hábiles! Y las mujeres y las niñas
cuidando de sus hermanitos, con ellos a la espalda, y trabajando... veo a
mis alumnitos sentaditos en sus pupitres, o a mí misma, cómoda, aunque
sea hora punta, viajando en el metro, y con un sueldito a final de mes, con
oportunidad de haber estudiado, crecido, y seguir haciéndo-
lo… qué diferente funciona la vida allí que aquí;… y las per-
sonas somos lo mismo en todos los sitios… hummm…
Bueno, chicos, nada más. Desearos un buen Adviento, y
que el día a día nos inspire para… ¡la Vigilia de Navidad!...
¡¡¡Que toca prepararla!!!
M. Ángeles
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Las líneas que leen son un resu-
men de mi vida. Me llamo Eduar-
do Pascual, tengo 27 años y soy un
nuevo Barnabita.
Mis años mozos
Nací en Palencia. Al mes, mis
padres y yo empezábamos a vivir
como familia en Valladolid. Allí es
donde ha transcurrido toda mi
infancia y adolescencia, con las
cosas propias de esos años: com-
pañeros, juegos, estudio, inquietu-
des, ilusiones...
Me formé con los Agustinos
Recoletos, de los que guardo un
gran recuerdo. Con ellos conocí a
Dios, que no es poco. Aunque no
frecuentaba apenas el mundo
parroquial, tenía claro que hay un
Dios que me quería y yo a mi vez
debía corresponderle.
Después del COU,
años aquellos difíciles,
me incliné hacia los es-
tudios universitarios de
Magisterio, aplazando
para más tarde el tema
de la consagración a
Dios, de lo cual me arre-
pentiría. Acabados estos estudios,
me lancé hacia eso que más anhe-
laba y respiraba y tras algunas
breves experiencias en comunida-
des, conocí y me quedé con los
Padres Barnabitas.
Fue en la residencia Diego
Martínez de Palencia donde les
conocí. Yo era estudiante de Teo-
logía, un residente más, pero aquel
ambiente, aquella casa me atraía
irresistiblemente y así fue como
me planteé la vocación. Dos años
después, en septiembre de 2008
comencé el postulantado, y ahora
ya soy profeso simple. Los votos
los hice el 15 de septiembre de es-
te año en Italia.
Actualmente formo parte de la
comunidad de Palencia junto con el
P. Vicente y el P. Deogracias. Echo
una mano en la organización de la
casa y a finales de enero seguiré los
estudios de Filosofía y Letras en la
Universidad de Valladolid.
Y después de hablaros de mi
recorrido, ahí van unas pinceladas
de cómo me ha ido con los Barna-
bitas en Italia.
Mundo Barnabita
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NUESTRA COMUNIDAD DE
PALENCIA
Pequeña historia de una vocación: Eduardo Pascual
La experiencia en Italia
Al acabar el postulantado, el
aspirante debe formarse en el espí-
ritu de la congregación a la que
quiere pertenecer. A este periodo
se le conoce como noviciado. Al
ser el único aspirante que había en
España y no recomendarse la for-
mación estando solo, se eligió Ita-
lia como lugar de formación, junto
a otros compañeros.
Así que a finales de agosto de
2009 me dirigía hacia San Felice a
Cancello, una localidad a media
hora de Nápoles en coche. Se trata
de un convento de cerca de 900
años de antigüedad y que pertene-
cía anteriormente a una rama de
los monjes benedictinos. La casa
pertenece a los Barnabitas desde
hace aproximadamente 150 años,
son muy queridos en el pueblo, y
en la parroquia del convento des-
cansa el cuerpo del venerable P.
Victorio Mª de Marino, al que se
venera a esperas de algún milagro.
El noviciado inicia oficialmen-
te con el rito de la Cruz, tradición
que tiene como origen al joven S.
Alejandro Sauli, también Barna-
bita, que según cuenta su biogra-
fía, debió cargar con la
Cruz por las calles de
su ciudad hasta cierta
plaza y allí anunciar a
Cristo, como prueba de
vocación y humillación
de su antigua condición
de noble.
El horario del novi-
ciado es muy exigente:
el rezo de las Horas se
intercala con la forma-
ción en Historia y espi-
ritualidad de la Orden,
Derecho religioso, latín
y griego, San Pablo y
otras materias, que
dejadas para reposar la mente, nos
entregan a otras ocupaciones más
físicas, que solían ser la limpieza
de pasillos, cocina, capilla y salas
comunes, o, en su defecto, recolec-
ción de huevos, tomates y judías
verdes. A la formación y adquisi-
ción de hábitos se unía la activi-
dad pastoral: servicio al altar y
animación de las misas y grupos
de catequesis de comu-
nión o confirmación.
Al final del novi-
ciado se presupone que
el novicio ha hecho la
suficiente experiencia
como para responder
conscientemente a la
Mundo Barnabita
29
Eduardo Pascual el día de su profesión
vocación, conoce la Orden, y por
ello esta en disposiciones de pro-
fesar. Esto tiene lugar un año des-
pués exactamente del rito de la
Cruz, y previo parecer positivo de
los Padres de la comunidad for-
madora y de la Consulta Provin-
cial. Ante el Padre General y en
un clima de emoción y solemnidad
el profesando promete llevar una
vida casta, pobre y obediente, por
un año –ya que aún no son votos
solemnes–, y recibe el hábito de
barnabita, signo de consagración y
cambio de estado. No suelen faltar
para este día los cantos al funda-
dor o a la Madre de la Divina Pro-
videncia.
Después de la celebración, ya
se es Barnabita. Tiene lugar una
modesta y alegre fiesta junto a
familiares, amigos y Padres. Es el
fruto de todo un año de sacrificio
y mucha, mucha esperanza.
Atrás quedarán recuerdos de
esas personas con las que has com-
partido momentos inolvidables,
porque al día siguiente debes regre-
sar a España. En mi caso, recordaré
el afecto enorme que las personas
del pueblo han tenido conmigo
–tan propio de los napolitanos y
aledaños–, y la experiencia formi-
dable con los niños de Primera
Comunión y los chavales
del Oratorio.
Aparte de la satisfac-
ción personal, queda la
alegría de mis padres,
que no han puesto nunca
pegas a este don de la
vocación religiosa.
Y para terminar, un último
mensaje.
El cariño a la Congregación
No podría faltar este apartado
dedicado no a mí directamente,
sino al conjunto de esta santa
familia nuestra.
A lo largo del noviciado, du-
rante muchos de los ratos de silen-
cio y recogimiento, uno poco a
poco se va como enamorando, creo
que como si bajara un don del
Cielo, de la Congregación. Y es
este entusiasmo por lo que somos
lo que me empuja a rogaros que
sigáis pidiendo por más vocacio-
nes, como nos ha enseñado Cristo
en el Evangelio: “rogad al Dueño
de la mies que envíe más pastores.”
A lo mejor conocen al P. Fe-
rruccio Trufi, que dedicó quince
años en España cuando aún exis-
tía la Escuela Apostólica de
Palencia, el seminario Diego Mar-
tínez. Ha sido mi Padre Maestro
durante el noviciado, y una gran-
dísima ayuda para haber perseve-
rado en la vocación. Algunos de
los Barnabitas de hoy son fruto de
su trabajo, un trabajo delicado y
paciente. Que este empeño cons-
tante siga también en nosotros.
Me despido mandando un
saludo a los lectores de MB 73,
Laicos de San Pablo, ex-alumnos y
simpatizantes y amigos de los Bar-
nabitas y Angélicas.
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EL PAPA EN SANTIAGO DE
COMPOSTELA Y BARCELONA
Homilía de Benedicto XVI en la misa del peregrino en la
plaza del Obradoiro de Santiago de Compostela
(6 noviembre 2010)
ES NECESARIO QUE DIOS VUELVA A RESONAR GOZO-
SAMENTE BAJO LOS CIELOS DE ESPAÑA Y DE EUROPA
Amadísimos Hermanos en Jesucristo: Doy gracias a Dios por el don
de poder estar aquí, en esta espléndida plaza repleta de arte, cultura y
significado espiritual. En este Año Santo, llego como peregrino entre
los peregrinos, acompañando a tantos como vienen hasta aquí sedien-
tos de la fe en Cristo resucitado. Fe anunciada y transmitida fielmente
por los Apóstoles, como Santiago el Mayor, a quien se venera en Com-
postela desde tiempo inmemorial.
Una frase de la primera lectura afirma con admirable sencillez:
«Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor con
mucho valor» (Hch 4,33). En efecto, en el punto de partida de todo lo
que el cristianismo ha sido y sigue siendo no se halla una gesta o un pro-
yecto humano, sino Dios, que declara a Jesús justo y santo frente a la
sentencia del tribunal humano que lo condenó por blasfemo y subver-
sivo; Dios, que ha arrancado a Jesucristo de la muerte; Dios, que hará
justicia a todos los injustamente humillados de la historia.
«Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a
los que le obedecen» (Hch 5,32), dicen los apóstoles. Así pues, ellos die-
ron testimonio de la vida, muerte y resurrección de Cristo
Jesús, a quien conocieron mientras predicaba y hacía mila-
gros. A nosotros, queridos hermanos, nos toca hoy seguir el
ejemplo de los apóstoles, conociendo al Señor cada día más y
dando un testimonio claro y valiente de su Evangelio. No hay
mayor tesoro que podamos ofrecer a nuestros contemporá-
neos. Así imitaremos también a San Pablo que, en medio de
tantas tribulaciones, naufragios y soledades, proclamaba exul-
Mundo Barnabita
31
tante: «Este tesoro lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que
esa fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros» (2
Co 4,7).
Junto a estas palabras del Apóstol de los gentiles, están las propias
palabras del Evangelio que acabamos de escuchar, y que invitan a vivir
desde la humildad de Cristo que, siguiendo en todo la voluntad del
Padre, ha venido para servir, «para dar su vida en rescate por muchos»
(Mt 20,28). Para los discípulos que quieren seguir e imitar a Cristo, el
servir a los hermanos ya no es una mera opción, sino parte esencial de
su ser. Un servicio que no se mide por los criterios mundanos de lo
inmediato, lo material y vistoso, sino porque hace presente el amor de
Dios a todos los hombres y en todas sus dimensiones, y da testimonio
de Él, incluso con los gestos más sencillos. Al proponer este nuevo
modo de relacionarse en la comunidad, basado en la lógica del amor y
del servicio, Jesús se dirige también a los «jefes de los pueblos», porque
donde no hay entrega por los demás surgen formas de prepo-
tencia y explotación que no dejan espacio para una auténtica
promoción humana integral. Y quisiera que este mensaje lle-
gara sobre todo a los jóvenes: precisamente a vosotros, este
contenido esencial del Evangelio os indica la vía para que,
renunciando a un modo de pensar egoísta, de cortos alcances,
como tantas veces os proponen, y asumiendo el de Jesús,
podáis realizaros plenamente y ser semilla de esperanza.
Mundo Barnabita
32
Esto es lo que nos recuerda también la celebración de este Año
Santo Compostelano. Y esto es lo que en el secreto del corazón, sabién-
dolo explícitamente o sintiéndolo sin saber expresarlo con palabras,
viven tantos peregrinos que caminan a Santiago de Compostela para
abrazar al Apóstol. El cansancio del andar, la variedad de paisajes, el
encuentro con personas de otra nacionalidad, los abren a lo más pro-
fundo y común que nos une a los humanos: seres en búsqueda, seres
necesitados de verdad y de belleza, de una experiencia de gracia, de
caridad y de paz, de perdón y de redención. Y en lo más recóndito de
todos esos hombres resuena la presencia de Dios y la acción del Espíri-
tu Santo. Sí, a todo hombre que hace silencio en su interior y pone dis-
tancia a las apetencias, deseos y quehaceres inmediatos, al hombre que
ora, Dios le alumbra para que le encuentre y para que reconozca a Cris-
to. Quien peregrina a Santiago, en el fondo, lo hace para encontrarse
sobre todo con Dios que, reflejado en la majestad de Cristo, lo acoge y
bendice al llegar al Pórtico de la Gloria.
Desde aquí, como mensajero del Evangelio que Pedro y Santiago
rubricaron con su sangre, deseo volver la mirada a la Europa que pere-
grinó a Compostela. ¿Cuáles son sus grandes necesidades, temores y
esperanzas? ¿Cuál es la aportación específica y fundamental de la Igle-
sia a esa Europa, que ha recorrido en el último medio siglo un camino
hacia nuevas configuraciones y proyectos? Su aportación se centra en
una realidad tan sencilla y decisiva como ésta: que Dios existe y que es
Él quien nos ha dado la vida. Solo Él es absoluto, amor fiel e indeclina-
ble, meta infinita que se trasluce detrás de todos los bienes, verdades y
bellezas admirables de este mundo; admirables pero insuficientes para
el corazón del hombre. Bien comprendió esto Santa Teresa de Jesús
cuando escribió: “Sólo Dios basta”.
Es una tragedia que en Europa, sobre todo en el siglo XIX, se afir-
mase y divulgase la convicción de que Dios es el antagonista del hom-
bre y el enemigo de su libertad. Con esto se quería ensombrecer la ver-
dadera fe bíblica en Dios, que envió al mundo a su Hijo Jesucristo, a fin
de que nadie perezca, sino que todos tengan vida eterna (cf. Jn 3,16).
El autor sagrado afirma tajante ante un paganismo para
el cual Dios es envidioso o despectivo del hombre: ¿Cómo
hubiera creado Dios todas las cosas si no las hubiera amado,
Él que en su plenitud infinita no necesita nada? (cf. Sab 11,24-
26). ¿Cómo se hubiera revelado a los hombres si no quisiera
velar por ellos? Dios es el origen de nuestro ser y cimiento y
cúspide de nuestra libertad; no su oponente. ¿Cómo el hom-
bre mortal se va a fundar a sí mismo y cómo el hombre peca-
Mundo Barnabita
33
dor se va a reconciliar a sí mismo? ¿Cómo es posible que se haya hecho
silencio público sobre la realidad primera y esencial de la vida humana?
¿Cómo lo más determinante de ella puede ser recluido en la mera inti-
midad o remitido a la penumbra? Los hombres no podemos vivir a
oscuras, sin ver la luz del sol. Y, entonces, ¿cómo es posible que se le nie-
gue a Dios, sol de las inteligencias, fuerza de las voluntades e imán de
nuestros corazones, el derecho de proponer esa luz que disipa toda
tiniebla? Por eso, es necesario que Dios vuelva a resonar gozosamente
bajo los cielos de Europa; que esa palabra santa no se pronuncie jamás
en vano; que no se pervierta haciéndola servir a fines que le son impro-
pios. Es menester que se profiera santamente. Es necesario que la per-
cibamos así en la vida de cada día, en el silencio del trabajo, en el amor
fraterno y en las dificultades que los años traen consigo.
Europa ha de abrirse a Dios, salir a su encuentro sin miedo, traba-
jar con su gracia por aquella dignidad del hombre que habían descu-
bierto las mejores tradiciones: además de la bíblica, fundamental en
este orden, también las de época clásica, medieval y moderna, de las
que nacieron las grandes creaciones filosóficas y literarias, culturales y
sociales de Europa.
Ese Dios y ese hombre son los que se han manifestado concreta e
históricamente en Cristo. A ese Cristo que podemos hallar en los cami-
nos hasta llegar a Compostela, pues en ellos hay una cruz que acoge y
orienta en las encrucijadas. Esa cruz, supremo signo del amor llevado
hasta el extremo, y por eso don y perdón al mismo tiempo, debe ser
nuestra estrella orientadora en la noche del tiempo. Cruz y amor, cruz
y luz han sido sinónimos en nuestra historia, porque Cristo se dejó cla-
var en ella para darnos el supremo testimonio de su amor, para invitar-
nos al perdón y la reconciliación, para enseñarnos a vencer el mal con
el bien. No dejéis de aprender las lecciones de ese Cristo de las encru-
cijadas de los caminos y de la vida, en el que nos sale al encuentro Dios
como amigo, padre y guía. ¡Oh Cruz bendita, brilla siempre en tierras
de Europa!
Dejadme que proclame desde aquí la gloria del hombre, que advier-
ta de las amenazas a su dignidad por el expolio de sus valores
y riquezas originarios, por la marginación o la muerte infligi-
da a los más débiles y pobres. No se puede dar culto a Dios
sin velar por el hombre su hijo y no se sirve al hombre sin pre-
guntarse por quién es su Padre y responderle a la pregunta
por él. La Europa de la ciencia y de las tecnologías, la Euro-
pa de la civilización y de la cultura, tiene que ser a la vez la
Europa abierta a la trascendencia y a la fraternidad con otros
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continentes, al Dios vivo y verdadero desde el hombre vivo y verdade-
ro. Esto es lo que la Iglesia desea aportar a Europa: velar por Dios y
velar por el hombre, desde la comprensión que de ambos se nos ofrece
en Jesucristo.
Queridos amigos, levantemos una mirada esperanzadora hacia todo
lo que Dios nos ha prometido y nos ofrece. Que Él nos dé su fortaleza,
que aliente a esta Archidiócesis compostelana, que vivifique la fe de sus
hijos y los ayude a seguir fieles a su vocación de sembrar y dar vigor al
Evangelio, también en otras tierras.
Que Santiago, el amigo del Señor, alcance abundantes bendiciones
para Galicia, para los demás pueblos de España, de Europa y de tantos
otros lugares allende los mares, donde el Apóstol es signo de identidad
cristiana y promotor del anuncio de Cristo.
Homilía del Santo Padre en la Misa de dedicación del
templo de la Sagrada Familia.
Barcelona. Domingo, 7 de noviembre de 2010
Amadísimos Hermanos y Hermanas en el Señor:«Hoy es
un día consagrado a nuestro Dios; no hagáis duelo ni lloréis…
El gozo en el Señor es vuestra fortaleza» (Neh 8,9-11). Con
estas palabras de la primera lectura que hemos proclamado
quiero saludaros a todos los que estáis aquí presentes partici-
Mundo Barnabita
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pando en esta celebración. Dirijo un afectuoso saludo a Sus Majestades
los Reyes de España, que han querido cordialmente acompañarnos.
Vaya mi saludo agradecido al Señor Cardenal Lluís Martínez Sistach,
Arzobispo de Barcelona, por sus palabras de bienvenida y su invitación
para la dedicación de esta Iglesia de la Sagrada Familia, admirable suma
de técnica, de arte y de fe. Saludo igualmente al Cardenal Ricardo
María Carles Gordó, Arzobispo emérito de Barcelona, a los demás
Señores Cardenales y Hermanos en el Episcopado, en especial, al Obis-
po auxiliar de esta Iglesia particular, así como a los numerosos sacer-
dotes, diáconos, seminaristas, religiosos y fieles que participan en esta
solemne ceremonia. Asimismo, dirijo mi deferente saludo a las Autori-
dades Nacionales, Autonómicas y Locales, así como a los miembros de
otras comunidades cristianas, que se unen a nuestra alegría y alabanza
agradecida a Dios.
Este día es un punto significativo en una larga historia de ilusión, de
trabajo y de generosidad, que dura más de un siglo. En estos momentos,
quisiera recordar a todos y a cada uno de los que han hecho posible el
gozo que a todos nos embarga hoy, desde los promotores hasta los eje-
cutores de la obra; desde los arquitectos y albañiles de la misma, a todos
aquellos que han ofrecido, de una u otra forma, su inestimable aporta-
ción para hacer posible la progresión de este edificio. Y recordamos,
sobre todo, al que fue alma y artífice de este proyecto: a Antoni Gaudí,
arquitecto genial y cristiano consecuente, con la antorcha de su fe
ardiendo hasta el término de su vida, vivida en dignidad y austeridad
absoluta. Este acto es también, de algún modo, el punto cumbre y la
desembocadura de una historia de esta tierra catalana que, sobre todo
desde finales del siglo XIX, dio una pléyade de santos y de fundadores,
de mártires y de poetas cristianos. Historia de santidad, de creación
artística y poética, nacidas de la fe, que hoy recogemos y presentamos
como ofrenda a Dios en esta Eucaristía.
La alegría que siento de poder presidir esta ceremonia se ha visto
incrementada cuando he sabido que este templo, desde sus orígenes, ha
estado muy vinculado a la figura de san José. Me ha conmovido espe-
cialmente la seguridad con la que Gaudí, ante las innumera-
bles dificultades que tuvo que afrontar, exclamaba lleno de
confianza en la divina Providencia: «San José acabará el tem-
plo». Por eso ahora, no deja de ser significativo que sea dedi-
cado por un Papa cuyo nombre de pila es José. ¿Qué hacemos
al dedicar este templo? En el corazón del mundo, ante la
mirada de Dios y de los hombres, en un humilde y gozoso
acto de fe, levantamos una inmensa mole de materia, fruto de
Mundo Barnabita
36
la naturaleza y de un inconmensurable esfuerzo de la inteligencia
humana, constructora de esta obra de arte. Ella es un signo visible del
Dios invisible, a cuya gloria se alzan estas torres, saetas que apuntan al
absoluto de la luz y de Aquel que es la Luz, la Altura y la Belleza
misma. En este recinto, Gaudí quiso unir la inspiración que le llegaba
de los tres grandes libros en los que se alimentaba como hombre, como
creyente y como arquitecto: el libro de la naturaleza, el libro de la
Sagrada Escritura y el libro de la Liturgia. Así unió la realidad del
mundo y la historia de la salvación, tal como nos es narrada en la Biblia
y actualizada en la Liturgia. Introdujo piedras, árboles y vida humana
dentro del templo, para que toda la creación convergiera en la alaban-
za divina, pero al mismo tiempo sacó los retablos afuera, para poner
ante los hombres el misterio de Dios revelado en el naci-
miento, pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. De este
modo, colaboró genialmente a la edificación de la conciencia
humana anclada en el mundo, abierta a Dios, iluminada y san-
tificada por Cristo. E hizo algo que es una de las tareas más
importantes hoy: superar la escisión entre conciencia humana
y conciencia cristiana, entre existencia en este mundo tempo-
ral y apertura a una vida eterna, entre belleza de las cosas y
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37
Dios como Belleza. Esto lo realizó Antoni Gaudí no con palabras sino
con piedras, trazos, planos y cumbres. Y es que la belleza es la gran nece-
sidad del hombre; es la raíz de la que brota el tronco de nuestra paz y
los frutos de nuestra esperanza. La belleza es también reveladora de
Dios porque, como Él, la obra bella es pura gratuidad, invita a la liber-
tad y arranca del egoísmo. Hemos dedicado este espacio sagrado a
Dios, que se nos ha revelado y entregado en Cristo para ser definitiva-
mente Dios con los hombres. La Palabra revelada, la humanidad de
Cristo y su Iglesia son las tres expresiones máximas de su manifestación
y entrega a los hombres. «Mire cada cual cómo construye. Pues nadie
puede poner otro cimiento que el ya puesto, que es Jesucristo» (1 Co
3,10-11), dice San Pablo en la segunda lectura. El Señor Jesús es la pie-
dra que soporta el peso del mundo, que mantiene la cohesión de la Igle-
sia y que recoge en unidad final todas las conquistas de la humanidad.
En Él tenemos la Palabra y la presencia de Dios, y de Él recibe la Igle-
sia su vida, su doctrina y su misión. La Iglesia no tiene consistencia por
sí misma; está llamada a ser signo e instrumento de Cristo, en pura doci-
lidad a su autoridad y en total servicio a su mandato. El único Cristo
funda la única Iglesia; Él es la roca sobre la que se cimienta
nuestra fe. Apoyados en esa fe, busquemos juntos mostrar al
mundo el rostro de Dios, que es amor y el único que puede
responder al anhelo de plenitud del hombre. Ésa es la gran
tarea, mostrar a todos que Dios es Dios de paz y no de vio-
lencia, de libertad y no de coacción, de concordia y no de dis-
cordia. En este sentido, pienso que la dedicación de este tem-
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plo de la Sagrada Familia, en una época en la que el hombre pretende
edificar su vida de espaldas a Dios, como si ya no tuviera nada que
decirle, resulta un hecho de gran significado. Gaudí, con su obra, nos
muestra que Dios es la verdadera medida del hombre. Que el secreto
de la auténtica originalidad está, como decía él, en volver al origen que
es Dios. Él mismo, abriendo así su espíritu a Dios ha sido capaz de crear
en esta ciudad un espacio de belleza, de fe y de esperanza, que lleva al
hombre al encuentro con quien es la Verdad y la Belleza misma. Así
expresaba el arquitecto sus sentimientos: «Un templo [es] la única cosa
digna de representar el sentir de un pueblo, ya que la religión es la cosa
más elevada en el hombre». Esa afirmación de Dios lleva consigo la
suprema afirmación y tutela de la dignidad de cada hombre y de todos
los hombres: «¿No sabéis que sois templo de Dios?… El templo de
Dios es santo: ese templo sois vosotros» (1 Co 3,16-17). He aquí unidas
la verdad y dignidad de Dios con la verdad y la dignidad del hombre. Al
consagrar el altar de este templo, considerando a Cristo como su fun-
damento, estamos presentando ante el mundo a Dios que es amigo de
los hombres e invitando a los hombres a ser amigos de Dios. Como
enseña el caso de Zaqueo, del que se habla en el Evangelio de hoy (cf.
Lc 19,1-10), si el hombre deja entrar a Dios en su vida y en su mundo,
si deja que Cristo viva en su corazón, no se arrepentirá, sino que expe-
rimentará la alegría de compartir su misma vida siendo objeto de su
amor infinito. La iniciativa de este templo se debe a la Asociación de
amigos de San José, quienes quisieron dedicarlo a la Sagrada Familia de
Nazaret. Desde siempre, el hogar formado por Jesús, María y José ha
sido considerado como escuela de amor, oración y trabajo. Los patroci-
nadores de este templo querían mostrar al mundo el amor, el trabajo y
el servicio vividos ante Dios, tal como los vivió la Sagrada Familia de
Nazaret. Las condiciones de la vida han cambiado mucho y con ellas se
ha avanzado enormemente en ámbitos técnicos, sociales y culturales.
No podemos contentarnos con estos progresos. Junto a ellos deben
estar siempre los progresos morales, como la atención, protección y
ayuda a la familia, ya que el amor generoso e indisoluble de un hombre
y una mujer es el marco eficaz y el fundamento de la vida
humana en su gestación, en su alumbramiento, en su creci-
miento y en su término natural. Sólo donde existen el amor y
la fidelidad, nace y perdura la verdadera libertad. Por eso, la
Iglesia aboga por adecuadas medidas económicas y sociales
para que la mujer encuentre en el hogar y en el trabajo su
plena realización; para que el hombre y la mujer que con-
traen matrimonio y forman una familia sean decididamente
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apoyados por el Estado; para que se defienda la vida de los hijos como
sagrada e inviolable desde el momento de su concepción; para que la
natalidad sea dignificada, valorada y apoyada jurídica, social y legislati-
vamente. Por eso, la Iglesia se opone a todas las formas de negación de
la vida humana y apoya cuanto promueva el orden natural en el ámbi-
to de la institución familiar. Al contemplar admirado este recinto santo
de asombrosa belleza, con tanta historia de fe, pido a Dios que en esta
tierra catalana se multipliquen y consoliden nuevos testimonios de san-
tidad, que presten al mundo el gran servicio que la Iglesia puede y debe
prestar a la humanidad: ser icono de la belleza divina, llama ardiente de
caridad, cauce para que el mundo crea en Aquel que Dios ha enviado
(cf. Jn 6,29). Queridos hermanos, al dedicar este espléndido templo,
suplico igualmente al Señor de nuestras vidas que de este altar, que
ahora va a ser ungido con óleo santo y sobre el que se consumará el
sacrificio de amor de Cristo, brote un río constante de gracia y caridad
sobre esta ciudad de Barcelona y sus gentes, y sobre el mundo entero.
Que estas aguas fecundas llenen de fe y vitalidad apostólica a esta Igle-
sia archidiocesana, a sus pastores y fieles.
Deseo, finalmente, confiar a la amorosa protección de la Madre de
Dios, María Santísima, Rosa de abril, Madre de la Merced, a todos los
que estáis aquí, y a todos los que con palabras y obras, silencio u ora-
ción, han hecho posible este milagro arquitectónico. Que Ella presente
también a su divino Hijo las alegrías y las penas de todos los que lle-
guen a este lugar sagrado en el futuro, para que, como reza la Iglesia al
dedicar los templos, los pobres puedan encontrar misericordia, los opri-
midos alcanzar la libertad verdadera y todos los hombres se revistan de
la dignidad de hijos de Dios. Amén.
Declaración sobre la exposición de
símbolos religiosos cristianos en Europa
(Conferencia Episcopal Española)
Madrid, 23 de junio de 2010
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Junto con otras conferen-
cias episcopales y diversas
instancias tanto estatales co-
mo sociales de todo el Con-
tinente, la Comisión Perma-
nente de la Conferencia
Episcopal Española, reunida
cuando se espera una próxima
resolución de la Corte europea
sobre la exposición de símbolos
religiosos en las escuelas estatales,
desea subrayar la importancia de
la cuestión para las convicciones
religiosas de los pueblos y para las
tradiciones culturales de Europa.
Gracias precisamente al cris-
tianismo, Europa ha sabido afir-
mar la autonomía de los campos
espiritual y temporal y abrirse al
principio de la libertad religiosa,
respetando tanto los derechos de
los creyentes como de los no cre-
yentes. Esto se ve más claro en
nuestros días, cuando otras religio-
nes se difunden entre nosotros al
amparo de esa realidad.
La presencia de símbolos reli-
giosos cristianos en los ámbitos
públicos, en particular la presencia
de la cruz, refleja el sentimiento
religioso de los cristianos de todas
las confesiones y no pretende
excluir a nadie. Al contrario, es
expresión de una tradición a la que
todos reconocen un gran valor y un
gran papel catalizador en el diálo-
go entre personas de buena volun-
tad y como sostén para los que
sufren y los necesitados, sin distin-
ción de fe, raza o nación.
En la cultura y en la tradición
religiosa cristianas, la cruz repre-
senta la salvación y la libertad de
la humanidad. De la
cruz surgen el altruismo
y la generosidad más
acendrados, así como
una sincera solidaridad
ofrecida a todos, sin
imponer nada a nadie.
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En consecuencia, las socieda-
des de tradición cristiana no debe-
rían oponerse a la exposición
pública de sus símbolos religiosos,
en particular, en los lugares en los
que se educa a los niños. De lo
contrario, estas sociedades difícil-
mente podrán llegar a transmitir a
las generaciones futuras su propia
identidad y sus valores. Se conver-
tirían en sociedades contradicto-
rias que rechazan la herencia espi-
ritual y cultural en la que hunden
sus raíces y se cierran al camino
del futuro. Ponerse en contra de
los símbolos de los valores que
modelan la historia y la cultura de
un pueblo es dejarle indefenso
ante otras ofertas culturales, no
siempre benéficas, y cegar las
fuentes básicas de la ética y del
derecho que se han mostrado
fecundas en el reconocimiento, la
promoción y la tutela de la digni-
dad de la persona.
El derecho a la libertad religio-
sa existe y se afirma cada vez más
en los países de Europa. En algu-
nos de ellos se permiten explícita-
mente otros símbolos religiosos,
sea por ley o por su aceptación
espontánea. Las iglesias y las
comunidades cristianas favorecen
el diálogo entre ellas y con otras
religiones y actúan como parte
integrante de sus respectivas reali-
dades nacionales. En cuanto a los
símbolos, existe en Europa una
variedad de leyes y una diversa
evolución social y jurídica positiva
que debe ser respetada en el marco
de una justa relación entre los
Estados y las Instituciones europe-
as. Sólo en una Europa en la que
sean respetadas a la vez la libertad
religiosa de cada uno y las tradicio-
nes de cada pueblo y nación,
podrán desarrollarse relaciones
adecuadas entre las religiones y los
pueblos, en justicia y en libertad.
Reducir los costes laborales, liberalizar el despido, vincular los sala-
rios a la productividad, eliminar los trámites judiciales y debilitar a los
sindicatos son la hoja de ruta que los empresarios llevan recorriendo
muchos años, peldaño a pelda ño, con la ayuda de todos los organismos
internacionales y nacionales, expertos, medios de comunicación y todos
los que están convencidos de que hay que llenar el pesebre de los caba-
llos hasta rebosar, porque así caerá grano al suelo para los pajarillos.
Los caballos son los grandes empresarios y financieros; los pajarillos
somos nosotros, los trabajadores.
Ésta es la filosofía que está detrás del origen de la crisis mundial y
local, y que, a pesar de todo, sigue vigente. Benedicto XVI ya había
dejado claro en su última encíclica que “la crisis nos obliga a revisar
nuestro camino, a darnos nuevas reglas” (Caritas in Veritate, 21).
La presente reforma laboral se hace en un contexto especial. Sindi-
catos, patronal, Go bierno y Comisión Europea saben que “los merca-
dos” (banca, financieros y grandes empresarios, es decir, la patronal)
esperan conocer el contenido de la reforma para hundir al país en la
miseria o permitirnos respirar unos meses más. Y muchos medios de
comunicación acusan a los sindicatos de ser organizaciones caducas de
liberados que sólo piensan en los intereses de éstos. Cuando la reforma
laboral se plantea en cualquier momento y ocasión, y sin tener en cuen-
ta su relación con los problemas que pretende resolver, es que no tiene
nada que ver con la situación económica y sí con otros intereses, que no
se confiesan porque son inconfesables.
Los grupos que defienden esos inte reses inconfesables
tienen un proyecto para cambiar el modelo de organización
social. Básicamente, consiste en terminar de meter al mer -
cado hasta en las últimas rendijas de la existencia humana, de
la sociedad y de la naturaleza.
Para ello, les han qui tado a los Gobiernos, con su consen-
timiento, buena parte de la capacidad que tenían para tomar
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decisiones sobre la política económica y sobre política fiscal. Les han
obligado a mercantilizar la universidad y a realizar profundas transfor-
maciones en el modelo productivo y en las relaciones laborales. Espe-
ran que la privatización de los servicios sociales básicos caiga como
fruta madura a consecuencia de las políticas de ajuste que están impo-
niendo. Han creado y difundido un modelo cultural que supone un cam-
bio antropológico sin precedentes, apoyado en la idea de que el ser
humano es un ente indefinido sin contenido ni identidad, contenido e
iden tidad que tiene que construirse cada cual a lo largo de su vida, y en
eso consiste la libertad. Esta indefinición lo abarca todo, como si cada
persona fuera el primer ser humano que habita el planeta.
La última reforma laboral va más allá de las puras rela-
ciones laborales. Se trata de romper el “nosotros”, los lazos
comunita rios, para que aparezca el individualista consumidor
perfecto, obligado y convencido a decidir qué sanidad, pen-
sión, educación y condiciones de trabajo prefiere; qué tipo de
vivienda y dónde... Todo ello, a un precio de mercado que
ellos controlan y que alteran según sus ansias de beneficios.
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El problema es que este espejismo de libertad sólo va a ser posible
para unos pocos, porque la mayoría de empresarios y trabajadores ten-
drán que conformarse con trabajo precario, que deberán defender con
uñas y dientes, porque “los mercados” tienen nombre y apellidos, pero
no corazón, y pueden atacar en cualquier momento. Y de los pobres,
¿quién habla ya de los pobres, con la que está cayendo?
Conviene ahora, más que nunca, recordar las recientes palabras del
Papa, quien ha denun ciado que “la movilidad laboral, asociada a la des -
regulación generalizada”, provoca generalmente que “la incertidumbre
sobre las condiciones de trabajo a causa de la movilidad y la desregula-
ción se hace endémica, surgen formas de inesta bilidad psicológica, de
dificultad para crear caminos propios coherentes en la vida, incluido el
del matrimonio (...). Quisiera recordar a todos, en especial a los gober -
nantes que se ocupan en dar un aspecto renovado al orden económico y
social del mundo, que el primer capital que se ha de salvaguardar y valo-
rar es el hombre, la persona en su integridad” (Caritas in Veritate, 25 b).
(María del Pino Jiménez García, presidenta de HOAC, en Vida
Nueva nº 2713).
PERSONAJ ES DE LA HI STORI A
PERSONAJ ES DE LA HI STORI A
El Cardenal Newman
El 19 de septiembre el Santo Padre ha presidido la beati-
ficación del cardenal Newman, por lo que se hace imprescin-
dible realizar un breve resumen de este nuevo beato, y su
importante transcendencia en la relaciones con la Comunión
Anglicana.
John Henry Newman nace el 21 de febrero de 1801, en el
seno de una familia anglicana, destacándose desde su juven-
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tud por un gusto por la Biblia, aunque hasta los 15 años no tenga defi-
nidas sus convicciones religiosas.
Se ordena sacerdote dentro de la Comunión Anglicana, y comienza
a liderar el Movimiento de Oxford, que busca la plena comunión con la
Iglesia Católica. Este es el principio de su conversión.
Tras su conversión es ordenado sacerdote el 30 de mayo de 1847 y
tras un largo discernimiento abraza la congregación del Oratorio de
San Felipe Neri obteniendo autorización para instaurarlo en Inglaterra.
Desde otro punto de vista, su conversión supone un duro paso, ya
que, además de las acusaciones y calumnias que recibe, tiene que aban-
donar una importante posición en la Iglesia Anglicana, y tener tan solo
un pequeño grupo de amigos en la Católica. Debido a las acusaciones
recibidas, escribe en 1864 Apología pro vita sua
Tras su primera conversión a los 15 años, fundamenta su vida sobre
estos pilares: fe en lo sobrenatural y
amor de Dios, profundidad de intui-
ción y fuerza de voluntad. También
hay un fondo de inspiración católica
desarrollado con rapidez: importancia
del Bautismo y de la Eucaristía, com-
prendida entre la idea de sacrificio y
presencia real, aunque todavía no
admite la transubstanciación; amor a
la Iglesia y odio al cisma, voluntad de
no hacer nada sin el obispo, celo por
las almas, profundo respeto a Dios y
las cosas santas, amor a la pureza y
tirón por los Padres de la Iglesia.
La Fe y la Razón
Por otro lado, en un ambiente ra-
cionalista, que rechazaba la autori-
dad y la transcendencia, Newman consigue realizar una
memorable síntesis entre Fe y Razón.
El XXI podría ser ese siglo que confirme la validez de
las batallas por él libradas y la originalidad de sus aporta-
ciones, y es de hecho, una figura citada en la encíclica Fides
et Ratio.
Los quince sermones newmanianos (1826-1843) abordan el bino-
mio fe-razón, resolviendo el problema del conocimiento religioso y
argumenta que el principio de la no evidencia de la fe cristiana no
implica sentimiento e irracionalidad. El creyente tiene razones para
creer aunque no sepa expresarlas, lo que permite considerar la fe razo-
nable sin menoscabo de su carácter sobrenatural.
Su libro Gramática del Asentimiento explica los distintos tipos de
creencia y su relación con la razón. Afrontó materias como la fe, la con-
ciencia, el desarrollo del dogma… Viendo en él un sólido pilar para la
renovación teológica del siglo XIX y precursor del Vaticano II.
Su vida fue un sacrificio a la Verdad. Supo dar la máxima confianza
a su poder y a ella enderezar los mejores esfuerzos. Su deseo fue, junto
con san Agustín, buscar incesantemente la voz de quien habla para que
se le busque y de quien se deja buscar para que se le encuentre.
El siglo XXI va a poner en evidencia el valor de sus esfuerzos y
aportaciones, aunque quienes entienden el conocimiento como una
carrera profesional sean controvertidas.
El motivo de creer no depende de que las verdades reveladas sean
comprensibles por la luz de la razón, sino de que éstas provienen de la
autoridad divina, que no puede engañarse ni engañarnos. De modo que
si algunas verdades reveladas pueden parecer oscuras y extrañas a la
experiencia humana, Dios es autor tanto de la Revelación como de la
razón y no podría contradecirse a sí mismo.
Influencia en el Concilio Vaticano II
El beato John H. Newman influye de forma clara en el contenido
del Vaticano II, especialmente en el tema de la Iglesia, como el equili-
brio entre papa y obispos, a los laicos también como guardianes de la
Tradición; la conciencia como voz de Dios y fundamento de la fe, hasta
una necesidad de mostrar al mundo un Cristo atrayente, pasando por
un retorno a las fuentes (Biblia, Tradición y Padres)…
El tema del ecumenismo también es importante, ya que la
división supone un escándalo y desde joven estuvo preocupa-
do por la restauración de la unidad de la Iglesia.
En definitiva, el resumen de su vida podría ser su amor a la
Verdad, su deseo de encontrarla, y encontrar por tanto a Cristo.
Amar la Verdad y ser fiel a ella supuso para él horas difíciles.
(Recensión de Alberto de Mingo Pavón en Vida Nueva, nº 2720)
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Tantos hijos como Pobres
Una de las declaraciones más
explícitas y sintéticas de la Madre
Teresa: “De sangre, soy albanesa.
De ciudadanía, india. En lo refe-
rente a la fe, soy una religiosa cató-
lica. Por mi vocación, pertenezco
al mundo entero. Por lo que se
refiere a mi corazón, pertenezco
totalmente al Corazón de Jesús”.
Es una entre las veintitantas
maneras como podría arrancar
una evocación de la Madre Teresa
de Calcuta cuando se están cum-
pliendo (o acaban de cumplirse)
cien años desde su nacimiento. Se
nos acaba de ir, pero sigue virtual-
mente presente y activa aun en
esta primera década de un siglo
que evoca los nada más que 12
años transcurridos, ¡ya!, desde que
alguien afirmó que, a raíz de su
muerte, “el mundo se sentía más
huérfano”.
De sierva de Dios a
Beata
Su beatificación tu-
vo que pasar por la “exi-
gencia previa” de que se
le pudiese atribuir con
fundamento su intervención en un
milagro. Un milagro del que –se-
gún las crónicas filtradas a través
de la a veces criticada Congrega-
ción para las Causas de los San-
tos– había sido beneficiaria una
señora india: Monika Besra, de 30
años, madre de cinco hijos, de reli-
gión animista, enferma de menin-
gitis tumoral. La fecha de realiza-
ción de tal milagro no pudo haber
sido más... significativa: el primer
aniversario (5 de septiembre de
1998) del día de la muerte de la
sólo oficialmente “venerable”,
cuando para todo el “mundo mun-
dial” ya era, desde largo, santa.
Coincidiendo con el aún fres-
quísimo primer aniversario, dos
Misioneras de la Caridad rezaron
junto al lecho de una Monika
Besra casi desahuciada, poniendo
sobre su cuerpo una medalla que
había tocado el ataúd de la Madre
Fundadora cuando estaba arran-
cando el funeral de Estado con
que se iba de este mundo. Las cró-
nicas conservan los nombres de
las dos Misioneras de la Caridad:
sisters Bartholomea y Ann Sevika.
y evocan la oración con que solici-
taron la intervención de la aún
simple venerable: “Madre, hoy es
el aniversario de su muerte. Ahora
Mundo Barnabita
48
(A los cien aos de su nacimiento)
Mundo Barnabita
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Monika Besra está muy grave.
¡Cúrenosla, por favor!”. A tal ora-
ción añadieron otra que era fre-
cuente en labios de la Madre Tere-
sa cuando tenía que hacer frente
a especiales urgencias. Una ora-
ción a la Virgen que uno tiene la
impresión de haber visto atribuida
a un gran mariófilo, san Bernardo.
Y que empieza así: “Acordaos, oh
piadosísima Virgen María, que
jamás se ha oído decir que fuese
de Vos abandonado ninguno de
los que han recurrido a vuestro
amparo o invocado vuestra protec-
ción...”.
Dicen las crónicas que, al vere-
dicto de milagrosidad por parte de
los especialistas indios Anirban
Chatterjee y Anup Kumar Sadhu,
se sumó el de otros dos italianos,
Francesco Introna y Giulio Bilot-
ta, y que aún intervino la ‘Consul-
ta médica’ de rigor, nombrada por
la Congregación para las Causas
de los Santos. Todos reconocieron
por unanimidad la sobrenaturali-
dad de la curación, “científicamen-
te inexplicable, improvisa, comple-
ta y duradera”.
Santa en vida
Teresa de Calcuta fue consi-
derada, ya en vida, una auténtica
santa. Incluso, durante un período
de su vida, más por los abundantes
hindúes, budistas y musulmanes
que por los escasos cristiano-cató-
licos de la India. Por una razón
sencilla: en la India de los años 50
en que la Hermana Teresa empezó
a servir decididamente a los “Po-
bres más pobres”, el porcentaje de
cristianos católicos testigos de su
santidad era mucho más escaso
que los otros, que no la admiraban
menos y que se sintieron empuja-
dos a ofrecerle su ayuda.
Uno recuerda un ejemplar del
semanario Time que, en su último
número del año 1975, dedicó un
largo reportaje a los que en el tí-
tulo de su portada calificaba de
Living Saints (Santos vivientes).
La cubierta en color estaba dedi-
cada a la Madre Teresa de Calcu-
ta. De las cinco páginas del texto,
cuatro se ocupaban de la Madre
Teresa. El Nóbel de la Paz no lo
recibiría hasta casi un lustro más
tarde (en octubre de 1979).
La labor de la Madre Teresa y
de sus hijas aparecía descrita
en Time como la de una per-
sona extraordina-
ria en su sencillez
y su servicio a los
“Pobres más po-
bres”.
La familia en que nació
Lo dicho hasta aquí más bien
ha sido empezar por el final, cuan-
do lo lógico hubiera sido empezar
por el principio. Y el principio, en
este centenario del nacimiento de
Teresa de Calcuta, exige referirse
a... su nacimiento: el 26 de agosto
de 1910 en Skopje (actual Mace-
donia). Al día siguiente, cuando
recibió el bautismo, su nombre era
otro: Gonxha Bojaxhiu. Gonxha
equivale a nuestro Inés. Bojaxhiu
era el apellido de su padre, Niko-
lle; el de su madre, que se llamaba
Drane, era Bernaj. Con el del
padre era suficiente para su iden-
tificación y la de sus dos herma-
nos: Aga, la primogénita, nacida
en 1904; Y Lazar, varón, nacido en
1907.
Componían una familia cristia-
na, más bien acomodada. Nikolle,
concejal por el sector nacionalista
(opción explicable en un país que
varias veces había sufrido anexio-
nes y aún hoy expuesto a ellas),
tenía un almacén de materiales de
construcción y era representante
de productos farmacéuticos. Le iba
bien en la mínima sociedad que
tenía con un socio de origen italia-
no. No tardó en irle mal,
sobre todo en política:
de una reunión celebra-
da en Zagreb en 1917
hubo de regresar a
Skopje en una ambulan-
cia que lo llevó directa
mente al hospital, donde fue some-
tido a una intervención urgente.
No tuvo éxito: murió en el quirófa-
no.
Su hijo Lazar se haría eco de
la sospecha compartida de que
probablemente hubiera sido enve-
nenado por sus rivales. Su desapa-
rición, que representó una grave
pérdida para su esposa e hijos,
supuso un notable revés econó-
mico por la escasa lealtad del
socio italiano, que dio con la
manera de incautarse en exclusiva
de la empresa creada por el señor
Bojaxhiu. Drane Bernaj, que ha-
bía contado con la colaboración
de su marido en el cuidado de la
educación cultural y cristiana de
los hijos, prosiguió la tarea con
entrega y coraje. Para una pobla-
ción religiosamente plural, en la
que, frente a un escaso porcentaje
de católicos (inferior al 20%), era
bastante más numeroso el de orto-
doxos y musulmanes, no había
más que una escuela laica, que fue
la frecuentada por los tres hijos
Bojaxhiu. La educación cristiana
era bien suplida por mamá Drane
y por la única parroquia –Sagrado
Corazón–, regida por un jesuita
llamado padre Jabrenkovic, que
influyó en la guía de los pasos de
la futura Hermana Teresa, no
menos que de la hermana Aga, y
un poco menos de un Lazar que,
sin ser reacio a la práctica religio-
sa, tenía menos inquietudes.
Mundo Barnabita
50
Vocación misionera a los 12
años
Fue en tal ambiente parro-
quial y familiar donde despertó en
ella, ya a los 12 años, el deseo de
ser misionera. Una edad demasia-
do temprana para ser tomada en
serio por sus asesores espirituales
y por mamá Drane. Pero tal deseo
se instaló con intensidad en su
corazón –lo contaría ella misma–
con motivo de una peregrinación
al Santuario de Nuestra Señora de
Letnice. Un deseo que creció en
intensidad a lo largo de seis años,
cuando alcanzó los 18 de edad.
Fue el momento en que el tema
fue consultado con el párroco
Jabrenkovic. El jesuita conocía a
unas monjas fundadas en 1609 por
Mary Ward en Inglaterra, donde
(y también en Roma) habían tro-
pezado con serias dificultades por
adelantarse a los tiempos. Tales
dificultades resultaron atenuadas
tras la refundación en 1821 por
Teresa Ball de una rama irlandesa
(de ahí que sean popularmente
conocidas como ‘Damas Irlande-
sas’, aunque su denominación ofi-
cial fuera y siga siendo la de Her-
manas de Nuestra Señora de
Loreto). El padre Jabrenkovic
solicitó la admisión para su joven
feligresa a la Casa General de la
congregación, que estaba en un
lejano –entonces bastante más
que hoy día– Rathfarnham, cerca
de Dublín. Sería la primera reli-
giosa eslava de la congregación.
Fue admitida en prueba. Lo si-
guiente fue emprender el larguísi-
mo viaje en tren: un 25 de sep-
tiembre de 1928, en compañía de
su madre y de su hermana Aga,
hasta Zagreb. Desde allí, tras un
par de días de parada en casa de
una familia conocida del párroco,
Aga y Drane regresaron a Skopje
sin la convicción, que se habría de
revelar tristemente cierta, de que
volverían a ver a su hija y herma-
na. Gonxha tomó un tren que la
llevaría, a través de varios países
cuyas lenguas desconocía, hasta
Rathfarnham, no menos descono-
cido, también en la lengua (inglés)
que allí se hablaba. A aprender,
conocer y vivir el espíritu de la con-
gregación que había elegido dedicó
los dos meses que estuvo en espera
de un barco que en octubre de
1928 zarpó hacia la India.
Desembarco en Calcuta
el día de Reyes
El desembarco en el Ganges,
puerto final de su viaje en direc-
ción a Calcuta, tuvo lugar en una
fecha significativa para la aspiran-
te a misionera: el 6 de
enero de 1929, en la
conmemoración litúrgi-
ca de la Epifanía, de
carácter por excelencia
misional. Pero, de mo-
mento, Calcuta no fue
su destino definitivo.
Mundo Barnabita
51
Allí permaneció un par de
meses, considerados suficientes
para que fuese enviada a Darjee-
ling, en las faldas del Himalaya,
donde tenía que dar prueba, tras
un noviciado de dos años, de su
adecuación para convertirse en
Hermana de Nuestra Señora de
Loreto. De que su comportamien-
to resultó convincente para quie-
nes tenían la misión de juzgarla da
fe el hecho de que el 24 de mayo
de 1931 fue admitida a la profe-
sión de los votos de obediencia,
castidad y pobreza. Una profesión
inicialmente temporal, con validez
para un año, renovable, hasta que,
en 1937, la emitió con carácter
perpetuo. Al profesar tuvo que
renunciar al nombre que llevaba
hasta entonces y elegir uno nuevo.
Gonxha dejó de llamarse Inés y
eligió el nombre de Teresa, lo que
la “obligaría” a explicar más de
una vez no haber elegido el de
“Teresa la Grande”, la de Ávila,
sino el de Teresa la Pequeña, la del
Niño Jesús, entonces recientemen-
te canonizada (1925) y pocos años
después proclamada patrona
de las Misiones.
Ya profesa, regresó es-
tablemente a la casa prin-
cipal de las Her-
manas de Nues-
tra Señora de
Loreto en Cal-
cuta. Una casa
de escaso pare-
cido con las de
la mayoría de
los calcuteños, aunque razonable
en su funcionalidad, ya que, junto
con una numerosa comunidad de
religiosas de Loreto, hospedaba
dos colegios para niñas: uno de
pago (St. Mary’s High School) y
otro gratuito (Entally, como la
barriada que había hallado, de la
que procedían la casi totalidad de
las alumnas). La Hermana Teresa
fue destinada por obediencia a pro-
fesora y, posteriormente, jefe de
estudios de la High School, lo que
no significaba que ostentase una
categoría socio-profesional supe-
rior a la de las Hermanas de Nues-
tra Señora de Loreto ocupadas del
colegio Entally.
La tarea docente le ocupaba
buena parte del día durante el año
escolar, pero dejándole tiempo
para tareas de oración y de vida de
comunidad con cadencias diaria,
semanal, mensual y anual. Lo de
cada día era la misa, meditación,
rosario y otras prácticas de pie-
dad. Lo semanal, la confesión y
catequesis. Lo de cada mes, un re-
tiro espiritual, en completo silen-
Mundo Barnabita
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cio. Lo de cada año, ejercicios es-
pirituales de un mes, en el silencio
más riguroso. Los llevaban a cabo,
predicados por jesuitas, que tam-
bién las proveían de capellán dia-
rio, confesor y director espiritual
semanal, en la misma casa de Dar-
jeeling donde todas habían hecho
el noviciado. Como servían de
preparación para el año escolar,
tenían lugar en el mes de septiem-
bre.
La Hermana Teresa volvió fiel-
mente, por una obediencia que no
consta que se le hubiera hecho nun-
ca difícil, durante 17 años al retiro
de Darjeeling. No hay constancia
de que ninguno de esos 17 viajes,
todos en tren, lento como eran en la
India (y en otras partes los de en-
tonces), le ocurriese nada particu-
lar. Sí parece que realizó la mayoría
de ellos, si no todos, en la noche,
intentando dormir, si le era posible,
y rezando rosarios, que sí lo era.
La noche de la inspiración
(10 de septiembre de 1946)
No iba dormida, aunque sí
orante, en un viaje muy especial, el
decimoséptimo, realizado en la
noche del 10 de septiembre de
1946. Coincidía con un momento
particularmente dramático de la
vida de la India: el de las especta-
culares huelgas de hambre y vio-
lencia pacífica del gran Mahatrna
Gandhi, cuyos ecos (¡los 5.000
muertos que se produjeron sólo
en Calcuta!) llegaban también al
recinto de las Hermanas de Nues-
tra Señora de Loreto, compartidos
con silenciosa angustia por la Her-
mana Teresa. Aquel viaje tendría
una repercusión trascendental en
la vida y obra futuras de la Her-
mana Teresa. En él se produjo un
episodio íntimo, sin más testigos
que ella y Alguien Misterioso a
quien se deja al reverente lector
que le ponga nombre. Un episodio
que se consignaría en su biografía,
y que en la intimidad siguen recor-
dando y bendiciendo sus hijas,
definido como Día (que más bien
fue noche) de la Inspiración.
Produce vértigo consignar por
escrito un episodio de tales conse-
cuencias, nada cómodas pero irre-
nunciables, para la vida de la Her-
mana Teresa y para tantos miles,
más bien millones, de personas.
De tal nocturna inspiración en un
tren abarrotado entre Calcuta y
Darjeeling surgió la percepción
diáfana y la decisión vital de Tere-
sa y de sus seguidoras y volunta-
rios de entregarse de por vida al
servicio amoroso y gratuito de los
pobres: ni siquiera de los pobres a
secas, sino específicamente de los
“más pobres entre los pobres”.
Una de las más in-
mediatas consecuencias
era abandonar una insti-
tución religiosa en la
que estaba bien encaja-
da. Tan bien que se con-
sideraba “la religiosa
más feliz del mundo”. Y
Mundo Barnabita
53
que tal circunstancia y bastantes
más implicaban, porque no podía
ni quería decir a sus superioras y
hermanas un abrupto “ahí os que-
dáis”, gestiones y permisos incó-
modos y dolorosos. De hecho,
entre la fecha de la inspiración y
una mínima consolidación de su
nuevo “estatus” transcurrieron
cuatro años, en los que incluso
atravesó un período de seria debi-
litación de su salud. Ni se olvide
que, además de encontrarse a gusto
y bien realizada en Loreto, depen-
día en sentido jerárquico de una
superiora general que residía en
Rathfarnham, y que los “trámites”
para la puesta en acción en real o
aparente “autonomía” de un pro-
yecto que a personas supuestamen-
te muy razonables de su entorno se
les antojaba más que utópico, esta-
ban condicionados a la interven-
ción del arzobispo de Calcuta, en
aquel momento el ex misionero
flamenco monseñor Ferdinand
Périer, de un papa más bien riguro-
so que era Pío XII, de la interme-
diación del órgano curial que se
denominaba Congregación para la
Propagación de la Fe, que se ocu-
paba de los casos relacionados con
los territorios de misión como era
la India, así como del
Nuncio apostólico James
R. Knox.
Con ser difícil y do-
loroso, hubiera sido más
fácil que la Hermana
Teresa empezase por
abandonar la Congrega-
ción de las Hermanas de Loreto,
dejando de ser monja. Pero eso no
lo quería, y no porque hubiera
perdido la “cobertura” humano-
canónica de la institución. Si no
podía ser de Loreto, a la que se
sentía afectivamente vinculada,
quería seguir con los votos religio-
sos y la consagración a Dios que
había contraído desde la primera
profesión temporal, el 24 de mayo
de 1931, y de los votos perpetuos
emitidos el mismo día del año
1937.
Gradualmente, fueron llegan-
do los pertinentes permisos. Pri-
mero, el de su superiora general,
desde Irlanda, al que se sumó en
seguida el del arzobispo Périer.
Fue un permiso de “exclaustra-
ción” por un año, renovable. Podía
seguir siendo monja de Loreto
sometida a la obediencia al arzo-
bispo.
¿Puede alguien creer que en-
contrarse de repente en la calle, sin
un céntimo, sin el calor ni la com-
prensión de todas las Hermanas de
Loreto, entregada a la búsqueda y
asistencia de los Pobres moribun-
dos abandonados que en aquella
Calcuta y en aquella India abunda-
ban por las calles fuera algo cómo-
do? Confesaría ella misma, más
bien forzada por la insistencia de
informadores en general, la angus-
tia que le produjo verse de repente
fuera de las puertas de Loreto sin
una sola rupia en el bolsillo. Ase-
guraría haberle garantizado la
superiora provincial de la India
Mundo Barnabita
54
que, si en algún momento decidía
dar marcha atrás de su decisión, no
dudase de que las puertas de Lore-
to seguirían abiertas para ella.
Teresa echó mano en aquel mo-
mento tan difícil de la Providencia,
de la que afirmaría siempre con
sinceridad no haberle fallado
nunca. El primer episodio lo vivió
nada más abandonar Loreto. En
seguida se le acercó un desconoci-
do que le ofreció cinco rupias de
limosna. Aún no las había guarda-
do en el bolso de esparto que lle-
vaba consigo, cuando se le acercó
un sacerdote para pedirle una
ayuda para la buena prensa. Le dio
cuatro rupias, con lo que su provi-
sión se quedaba en una. Pero no
hizo más que cruzar la calle en
busca de los Pobres cuando un des-
conocido le hizo entrega de 50
rupias. Si hasta aquel momento
hubiera pasado alguna desconfia-
da por su mente, ya no pudo dudar
más...
Obviamente, pese a la discre-
ción con que se llevó la salida de la
Hermana Teresa, habiendo sido
profesora muy estimada durante
tantos años, la mayoría de sus
alumnas actuales le tenían gran
estima. Era inevitable que la noti-
cia se esparciese, por supuesto que
con admirado respeto. En princi-
pio, con el doble objetivo de des-
aparecer de Calcuta para evitar,
en lo posible, la curiosidad, pero
también para hacer un rápido
curso de práctica sanitaria que la
cualificase un poco en su labor de
asistencia, se trasladó al Hospital
de la Sagrada Familia de Patna, a
300 kilómetros de Calcuta, dirigi-
do por una congregación de reli-
giosas denominadas Medical Mis-
sion Sisters.
Algo importante que surgió
mientras estaba en Patna llevando
a cabo su aprendizaje fue que se le
acercó una joven belga llamada
Jacqueline de Decker que, recién
licenciada en Sociología por la
Universidad de Lovaina, había
decidido irse a la India como
misionera seglar. El encuentro con
la Hermana Teresa se le antojó
una ocasión de oro para realizar
mejor su sueño misionero. Le
ofreció ponerse a sus órdenes para
llevar a cabo la misma tarea. Por
desgracia, la situación no era tan
fácil como Jacqueline hubiera
deseado. Lamentablemente, la
joven había sufrido un accidente
de consecuencias irreparables
para su columna y movilidad. Ya
no volvería a recuperarse, a pesar
de que se sometería a poco menos
de una veintena de intervencio-
nes: tendría que caminar, de por
vida, con corsés y prótesis, y desde
luego con dolores muy severos. La
Hermana Teresa le tomó un dura-
dero afecto y le propuso
algo que dio un nuevo
significado a su vida:
que ofreciese sus sufri-
mientos y oraciones por
ella. Le rogó que acep-
tase ser su “madrina es-
piritual”, cosa que Jac-
Mundo Barnabita
55
queline llevó con un gozo que hizo
más llevaderos sus dolores tanto
mientras permaneció en la India
como cuando tuvo que regresar a
su país, desde donde permaneció
en contacto con la Madre Teresa,
que con el tiempo aprovecharía
sus viajes a Europa para ir a ver a
su “madrina”. Es más, a medida
que su obra fue adquiriendo
mayor desarrollo –lo dicho: según
lo fue disponiendo la Providen-
cia–, la Madre Teresa aprovechó
otros ofrecimientos para crear una
red de “Colaboradores enfermos y
sufrientes” que ofreciesen sus ora-
ciones y dolores por su obra.
Nueve alumnas suyas,
las primeras misioneras de
la caridad
Quizá fuera el ofrecimiento de
Jacqueline o alguna circunstancia
parecida, el hecho es que en
Patna, en el Hospital de la Sagra-
da Familia, mientras llevaba a
cabo su aprendizaje sanitario, la
Hermana Teresa concibió el pro-
yecto de fundar una congregación
para cuyas integrantes, y antes aun
para sí misma, ya había ideado
unas normas de vida
aún más rigurosas que
las que luego plasmaría
en la pertinente regla de
vida, que en argot espe-
cífico se denomina
Constituciones. Un rigor
que afectaba, en primer
lugar, a la pobreza de los alimen-
tos, que no debían ser otros que
los de los “Pobres más pobres”.
Pero la Providencia dispuso
que, mientras estaba llevando a
cabo su aprendizaje, coincidiese la
visita de la fundadora de la con-
gregación y del hospital, una
monja de origen austro americano
llamada Madre Ann Denguel, que
desempeñaría un importante rol
orientador en relación con la tarea
de la entonces alumna Hermana
Teresa. Ambas se profesarían una
cordial amistad y admiración de
por vida, que por parte de la fun-
dadora de las Misioneras de la
Caridad sería también gratitud.
Pero si Jacqueline de Decker
se había quedado sólo en colabo-
radora espiritual de la Madre
Teresa, apenas tuvieron noticia de
la nueva vida de su antigua profe-
sora –¡no por ella!–, hubo algunas
de sus alumnas que la quisieron
seguir. La primera fue una llama-
da Subashini Das. De tal manera
quería evitar la Madre Teresa
cualquier forma de “proselitismo”
que casi intentó disuadirla ponién-
doselo difícil. Entre otras cosas, le
dijo que la vida que hubiera debi-
do llevar suponía un cambio muy
grande respecto al bienestar de
que gozaba en una familia acomo-
dada como la suya, empezando
por tener que renunciar a los her-
mosos y ricos saris que llevaba. Y
en todo caso, ante su insistencia, la
invitó a rezar para pedir luz, pro-
metiéndole que también ella lo
Mundo Barnabita
56
haría con la misma intención.
Ocurrió que, pasados dos meses,
un 19 de marzo la joven Subashini
se presentó a ella y le dijo que la
oración más bien había reforzado
su decisión y que le suplicaba la
admitiese como alumna de su
nueva escuela, tan diferente de la
que había practicado en Loreto.
La Madre Teresa consideró siem-
pre a la joven un regalo de san
José. En seguida se le presentaron
otras antiguas alumnas suyas de
Loreto cuyos nombres merecen
recordarse, trascritos en inglés,
como siguen figurando en las bio-
grafías de la Madre Teresa: Ger-
trude, Dorothy, Clare, Bernard,
Letitia, Francisca, Florence y Mar-
gareth Mary.
Lo de las Misioneras de la
Caridad, denominación más senci-
lla que otras que andan o anduvie-
ron por ahí, arrancó con humildísi-
ma sencillez un 7 de octubre de
1950 (fiesta de la Virgen del Rosa-
rio): las diez concernidas asistie-
ron, quién duda de que con gran
devoción, a una misa que les cele-
bró, en una capilla secundaria de
la catedral, el arzobispo Périer. Y
echaron a andar. Bueno, ya venían
andando y actuando en favor de
los Pobres, recogiendo a moribun-
dos por las calles de Calcuta, y
acompañando a los más graves en
el paso hacia un Más Allá que
entendían las buenas religiosas y
lo percibían los asistidos, casi nin-
guno católico –a la Hermana Tere-
sa no le importaba como criterio
de asistencia–; un Más Allá que
moribundos y religiosas percibían
iba a ser infinitamente mejor que
el más acá que abandonaban. Se lo
confesó a la Hermana Teresa uno
de los primeros moribundos
(¡cuántos, cuántos más lo habrían
de hacer…!) al que asistió en su
tránsito definitivo: “¡Gracias,
Madre! He vivido como un animal
por las calles. Gracias a sus amoro-
sos cuidados, voy a morir como un
ángel...”.
Acaso no fuera la primera vez,
porque casos de moribundos
abandonados se tropezaba a dia-
rio con muchos. Pero hubo uno
particularmente destacado en su
biografía: el de una mujer que
encontró agonizando por las
calles.
La tomó en brazos y
acudió a dos hospitales,
donde fue rechazada
aduciendo “no estar allí
para hacerse cargo de
casos como aquél”. La
pobre agonizante –en
Mundo Barnabita
57
ella agonizaba Jesús– expiró en
sus brazos. Teresa exclamó en su
interior, casi sintiéndose ella tam-
bién culpable: “¡Lo que no hubié-
ramos negado a nuestros domésti-
cos, se lo hemos negado a un cria-
tura humana!”. Y hubo algo que
confesaría no haber olvidado de
aquel episodio: la pobre moribun-
da había expirado con una de las
sonrisas más dulces que observa-
ría en su vida ... ¡Sonrisa! Una
expresión muy frecuente en el len-
guaje de una persona con una
experiencia única, consecuencia y
fruto de una bondad excepcional.
Quizá fuera el caso de aquella
moribunda, aunque pudo ser el de
alguna otra entre los centenares
que socorrió ya en los comienzos,
el que la movió a un gesto históri-
co en su biografía: recogida la
mujer moribunda, tras verse re-
chazada por dos hospitales, tomó
la decisión de presentarse en el
ayuntamiento de la capital para
solicitar una ayuda para casos
parecidos, que ya había constata-
do que eran múltiples, todos dra-
máticos, pero algunos más todavía
que otros. Quería un lugar donde
pudieran agonizar en vez de
hacerla por las calles, ante la indi-
ferencia de conciudada-
nos acostumbrados a ta-
les ‘espectáculos’.
El ayuntamiento le
ofreció la alternativa de
dos locales: uno más
confortable en la perife-
ria de Calcuta, y otro
más céntrico, cercano al templo de
la diosa Kali, patrona de la ciudad.
La Madre Teresa optó por éste,
sabedora de que, cuando se veían
en sus momentos finales, los mori-
bundos optaban por acercarse a
Kalighat, para expirar bajo la
mirada de la diosa. Se trataba de
un local que había funcionado
como posada para los peregrinos
devotos de la diosa, que, por cier-
to, no se encontraba en buenas
condiciones: en realidad, servía
para tráfico s no muy legales.
La Madre Teresa se dedicó a
adecentarlo para ponerlo de in-
mediato en uso. Lo bautizó con un
nombre –Nirmal Hriday (Corazón
Puro)–, que sonaba muy bien para
los “bengalí parlantes”, mayoría
en Calcuta. Para ella y sus herma-
nas tenía un sentido no menos
adecuado: como la puesta en mar-
cha del local se produjo el 22 de
agosto, día en que la Iglesia cele-
bra la fiesta del Inmaculado Cora-
zón de María, también para ellas,
entonces y después, tenía una sig-
nificado especial.
La obra de la Madre Teresa
en el Vaticano
Sí, Nirmal Hriday es la deno-
minación del local más emblemá-
tico, también en sentido histórico,
de la obra de Teresa de Calcuta.
Serviría de modelo para otros más
en la India y en países de África y
Asia. También de América. Por
Mundo Barnabita
58
ejemplo, en Haití. [Los centros
asistenciales de las Misioneras de
la Caridad allí ya eran siete en el
momento del terremoto de enero
de 2010]. Como la designación en
bengalí resulta menos inteligible,
muchos la han/hemos vertido en
otra descriptiva de su función:
“Hogar del Moribundo abando-
nado”.
¡La de peregrinos, anónimos
en su mayoría, pero también ilus-
tres, que han visitado un lugar tan
sagrado, por mérito de los Cristos
allí asistidos y de la Santa Viviente
que lo puso en marcha! Un día, el
3 de febrero de 1986, lo visitó Juan
Pablo II teniendo como cicerone a
la de momento nada más que
“simple beata” Madre Teresa.
La visita conmovió al papa
Wojtyla, que hasta vivió la emo-
ción de cerrar los ojos a un mori-
bundo que expiró a su paso. Tan
conmovido quedó que, al terminar
la visita, preguntó a la Madre
Teresa: “¿Qué cree que debo ha-
cer yo por los Pobres?”. La Madre
Teresa no necesitó pensarlo
mucho: “Santo Padre, déme un
trocito del Vaticano para los
Pobres”. Es posible que el Papa no
se lo esperase. Contestó: “Bien. Lo
pensaré”. Ni debió de resultarle
fácil. Pasados dos años, le hizo
entrega de un local situado al lado
del otrora Santo Oficio, hoy Con-
gregación para la Doctrina de la
Fe. Se ha convertido, por decisión
de la Madre Teresa, en comedor
para Pobres, con capacidad a dia-
rio para unos 150, casi siempre
lleno, y en asilo para mujeres des-
asistidas. En dos ocasiones, uno lo
ha visitado y prestado servicio en
el comedor. Salí con la impresión
de que en nada desdice, aparien-
cias aparte, del entorno cristiano
del Vaticano.
(José Luis González-Balado, en
Vida Nueva nº 2719)
Mundo Barnabita
59
El 6 de agosto de 1960, los PP. Gérard Laleman y Gérard
Daren, fueron ordenados sacerdotes en la iglesia de los
Dominicos de Lovaina. En la universidad sus compañeros les
Bruselas: 50 aos de sacerdocio
llamaban “los hermanos siameses” porque además de asistir a los mis-
mos cursos durante ocho años, estaban siempre juntos.
El pasado 8 de agosto, el P. Lalemam ha presidido la Eucaristía en
la iglesia de Braquegnies y el 29 de agosto el P. Daren en la iglesia
parroquial de Le Bizet, donde había sido bautizado.. Después de la misa
del 29 el alcalde de Le Bizet, amigo de P. Daren, ha felicitado a los dos
homenajeados.
Brasil Norte:
Encuentro de jvenes en formacin
Del 6 al 9 de julio se ha celebrado un encuentro de formación de los
jóvenes de la provincia, profesos y no profesos. Los temas desarrollados
han sido: “Los retos de la postmodernidad para la vida religiosa barna-
bita”, desarrollado por el P. Wesley, y “¿Qué respuestas dio nuestro fun-
dador a los retos de su tiempo?”, desarrollado por P. Luiz Antonio.
El Cirio de Nazaret candidato al ttulo de Patrimonio
de la humanidad inmaterial
El 15 de agosto con la misa del envío en la Basílica de Nuestra
Señora de Nazaret y presidida por el Arzobispo metropolitano de
Belén, Monseñor Alberto Taveira Corrèa, han comenzado las fiestas del
Cirio. La mayor fiesta mariana de Brasil norte. Con esta celebración
Mundo Barnabita
60
Basílica de Naza-
ret. De los PP.
Barnabitas de
Belén de Pará
comienza oficialmente la peregrinación de la Virgen de Nazaret, que
con centenares de imágenes, bendecidas en esta celebración, recorrerá
los barrios de la ciudad de Belén de Pará y todo el estado de Pará.
La Dirección de esta fiesta, importantísima en Brasil, ha presenta-
do al Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico Nacional la docu-
mentación necesaria para conseguir el título de Patrimonio de inmate-
rial de la humanidad. La propuesta incluye solamente la celebración
religiosa de la celebración del Cirio.
Siete en una solemne celebracin en Braganza
Diversos aniversarios se han celebrado en Braganza: La clausura
del año sacerdotal, el 30 aniversario de la ordenación episcopal y el 90
cumpleaños de Monseñor Michele Giambelli; el 90 cumpleaños de Sor
Edith Souza, cofundadora de la Congregación de Monseñor Eliseo
Corola; los 28 años de la muerte de monseñor Corola y el 50 aniversa-
rio de Radio Educadora. Presente casi todo el clero de la diócesis, así
como diversos barnabitas. La celebración, en la catedral, ha sido presi-
dida por Monseñor Luiz Ferrando y Monseñor Michele Giambelli.
Profesin solemne y ordenacin diaconal
El 10 de julio D. Geffison José María Costa da Silva ha profesado
solemnemente en la Basílica de Nazaret; el 14 de agosto ha sido orde-
nado sacerdote por Monseñor Luiz Ferrando, obispo de Braganza. Pre-
sentes el Asistente General P. Francisco Silva, el P. Provincial, Giovanni
Incampo y otros barnabitas de la provincia, así como amigos, religiosos
y religiosas de otras congregaciones que han querido unirse a este
momento de alegría.
Brasil Sur
Nueva parroquia en Espinosa (Minas Gerais)
El 11 de julio el P. Mantel Gilberto Nunes ha tomado
posesión de la parroquia del Divino Santo Espíritu, en la ciu-
dad de Espinosa, diócesis de Janaúba. Solemne Eucaristía
presidida por el Obispo diocesano Monseñor José Ronaldo
Ribeiro y concelebrada por el P. Provincial, Luiz António.
Espinosa es una ciudad de unos 32.000 habitantes en el esta-
do de Minas Gerais, a unos 600 Km. de São Paulo.
Mundo Barnabita
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Chile
Encuentro de las provincias de Amrica del Sur
Los días 19 al 23 de julio se ha llevado a cabo el encuentro de todos
los religiosos de las provincias de América del Sur, en la casa de espiri-
tualidad “Casa Espíritu Santo”. El encuentro presidido por el P. Gene-
ral, junto con los Asistentes Generales, los PP. Rippa y Silva. Han inter-
venido los PP. Lovinson y Pireddu que han abordado el tema del sacer-
docio desde varios puntos de vista.
Italia
Profesiones religiosas en S. Felice a Cancolle
El 15 de septiembre, en presencia del P. Ferruccio Trufi, Maestro,
dedicado a la formación de novicios en España y ahora en S. Felice, los
PP. Provinciales de España e Italia Centro Sur, el Reverendo P. Gene-
ral, en la Iglesia de S. Juan Evangelista, en S. Felice, ha recibido la pro-
fesión simple de los novicios: Eduardo Pascual Lorente, Di Nardo Gius-
seppe, Tirelli Alessandro y Savino Angelo Vulso.
Tal vez todos no lo saben
Ha florecido un nuevo ramo en el árbol de Antonio María Zacca-
ría: Las hermanas Carmelitas misioneras de Santa Teresita. Su fe-
cha de fundación se
coloca en 1990. Es un
Instituto de Derecho
Diocesano, cuenta con
Mundo Barnabita
62
Novicios con
el Padre
Maestro,
antes de pro-
fesar
15 religiosas. Su fundador el P. Giovanni Incampo. La cofundadora una
señora casada, Fátima.
Jornadas de espiritualidad
En Nápoles los días 25 al 28 se han desarrollado unas jornadas de
espiritualidad, en el colegio Denza. Unos 50 asistentes entre Barnabitas,
Angélicas y Laicos de San Pablo. Como ponente el P. Giuseppe dell’Or-
to. Concluyendo se ha hablado sobre las iniciativas celebrativas con
motivo del 25 aniversario de la fundación del Movimiento Laicos de San
Pablo (19 de septiembre de 1985).
40… Aniversario de ordenacin en Miln y en Trenti-
no
El 5 de julio con la Iglesia de S. Barnaba a rebosar han celebrado su
40 aniversario de ordenación los PP. Visentin y Graiff, acompañados de
una cincuentena de barnabitas. El 11 de julio los homenajeados han
celebrado en su pueblo natal, Ambar (Trento).
Prxima beatificacin de la Venerable Sor Alfonsa Cle -
rici de la Congregacin de las Religiosas de la Precio -
ssima Sangre, de Monza
La venerable Sor Alfonsa Clerici, nacida en Lainate (Mi-
lán) el 14 el febrero de 1860 y fallecida el 14 de enero de 1930, es her-
mana de nuestro P. Ildefonso Clerici; ha sido elevada a la gloria de los
altares el 23 de octubre pasado.
Desde estas páginas nuestra felicitación a la congregación de las
“Preciosinas”.
Tres indios en San Carlo ai Catinari
El 8 de agosto han llegado a la parroquia de S. Carlo ai
Catinari tres profesos de la India: Jackson George Kattam-
kottil, Lawrence María Siluvai y María Joseph Ahilan. Ter-
minados sus estudios de Filosofía y Teología, continuarán su
formación en Italia.
Mundo Barnabita
63
Ao sacerdotal
El 5 de julio, fiesta del Santo Fundador, unos cincuenta barnabitas
de la Provincia se han reunido en S. Barnaba, Milán, ante la tumba de
S. Antonio Mª, para concluir con la celebración eucarística y la renova-
ción de la propia consagración al Señor, con motivo del año sacerdotal.
Méjico
Monterrey: Homenaje a P. Paolo Visentin y al P. Domin -
go Pinilla
En junio doble fiesta para los PP. Visentin por su cumpleaños y sus 40
años de ordenación sacerdotal, toda la comunidad parroquial de Santa
Teresita se ha unido al padre para mostrarle su afecto.
Y de la alegría al adiós, el 3 de julio la misma comunidad parroquial
ha despedido al P. Pinilla, destinado como superior a Milot (Albania).
Filipinas
Profesiones Solemnes
El 31 de mayo, en la iglesia parroquial de Silangan, 10 novi-
cios (6 filipinos y 4 indios) han profesado por primera vez. Son:
Ar John M. Ignalig, Raphael M. Laotoco, Roxie M. Roflo, Ben-
jiemar M. Salvacion, Rito M. Oñez Jr., Julimar M. Pulvera,
Jackson George M. Kattamkottil, Maria Joseph Ahilan, Benny
M. Pachanal, Lawrence M. Siluvai. El día anterior, 30 de mayo,
Mundo Barnabita
64
Tres profesos Bar-
nabitas proceden-
tes de la India
con la ceremonia de la Cruz, 5 postulantes (3 filipinos y 2 indios), han
comenzado en Marikina el año canónico del Noviciado.
El 8 de diciembre, solemnidad de la Inmaculada Virgen María, en
Tagaytay han profesado solemnemente los religiosos Pat Mandin Golis
y Yohanes Besi Koten (primer barnabita de Indonesia). Presidió la cele-
bración el Delegado Superior P. Joselito Mª Ortega.
Pro-provincia africana
El 13 de junio en Bukavu, el profeso solemne Pascual Byamungu ha
recibido la ordenación diaconal. En el mismo sitio el 1 de agosto han
sido ordenados sacerdotes y diáconos Jean-Bosco Nsiku Kahwarha y
Christian Fakage Chuma, mientras el 4 de agosto, 4 postulantes han ini-
ciado el noviciado en Muhura.
OS HAN PRECEDIDO
Hno. Virginio Pozzi (1911-2010)
De la Provincia Italia Norte
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El Hno. Virginio nació
en Lentate sul Seveso (pro-
vincia de Como) el 6 de fe-
brero de 1911, en una familia
de agricultores; el trabajo de la tie-
rra sería su gran actividad también
en la vida religiosa, mantenida con
una gran piedad y sencillez, si-
guiendo la mejor tradición de
nuestros Hermanos Coadjutores.
Por su activa participación en la
vida de su parroquia y por los
siglos de vocación, fue enviado a
nuestros padres de Como y des-
pués al Carrobiolo de Monza; des-
pués de un año de noviciado, hizo
la primera profesión (entonces
válida por tres años) el 25 de
enero de 1934. Profesó solemne-
mente el 5 de julio de 1937. Su
larga vida religiosa estuvo marca-
da por los tres destinados recibi-
dos: muchos años vividos en la
comunidad de Moncalieri, pero
viviendo en Moltado. Responsa-
ble de la granja agrícola del Real
Colegio Carlo Alberto, la dirigió
con competencia y amor, encon-
trando el cariño y la simpatía de la
gente de Montaldo que le conside-
raron conciudadano a todos los
efectos, siendo elegido para algu-
nos cargos públicos.
De la paz de Montaldo a la
paz de Eupilio. Donde vivió de
1989 a 1999.
En 2008 fue necesario ingre-
sarle en el Instituto Pa-
lazzolo de Milán.
Ha fallecido en la
mañana del 13 de mayo
de 2010.
Hno. Bartolomeo Calorio
(1937-2010)
De la provincia Italia Norte
Nacido en Mota d’Alba (Cu-
neo) el 21 de mayo de 1937. Hizo
el Noviciado en Monza, profesan-
do el 30 de junio de 1954. Destina-
do a Moncalieri, donde ha pasado
toda su vida ocupándose tanto de
la estructura del Real Colegio
Carlo Alberto, como de la casa de
Noli, hasta que su salud se lo ha
permitido. Una grave forma de
diabetes, junto con molestias he-
páticas terminaron en un tumor.
Se ha ido en el silencio de la noche
del 26 de mayo.
P. Guiseppe D’Angelo
(1922-2010)
De la provincia Italia Sur
Nacido en Sta. María de Vico
(Caserta), su familia se trasladó a
S. Felice a Cancello. Ingresó en la
Escuela apostólica de Arpino. Co-
menzó el Noviciado en 1939, pro-
fesando el 21 de noviembre del
mismo año. Siguió los estudios en
el colegio la Querce y después en
Milán. Más tarde (1943-44) estu-
dia en Roma. Pidió un tiempo pa-
ra meditar fuera de la Congrega-
ción, volviendo a la misma en 1948
profesando solemnemente el 7 de
octubre de 1951 y ordenándose el
Mundo Barnabita
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UESTRAS I SI ONES ᨠᨠᨠᨠᨠᨠ
ᨠᨠᨠᨠᨠᨠᨠᨠᨠᨠᨠᨠ DEL ONGO Y WANDA:
Entre Espaa y frica
Pregunta un lector de MB: “He oído que se apadrina a niños del Con-
go desde la parroquia de Madrid. ¿Se puede apadrinar también a un
candidato Barnabita de África?”
En Madrid, Barcelona y Palencia, África está siendo objeto de par-
ticular atención. Lo demuestra la última reunión que el Padre Julián,
Superior provincial de España, mantuvo en Madrid el pasado día 20 de
noviembre 2010, con los delegados del grupo misionero de la parroquia
de Madrid, además de los Padres Víctor (Párroco), Isidore y
Deogratias, los dos últimos naturales del Congo. Siendo el fin
de la misma, la creación de un grupo misionero de toda la
Provincia Barnabita de España, la mirada orientada hacia
África.
Esta iniciativa española es de mucha importancia para los
Barnabitas de África (Rwanda y Congo) que siguen viviendo
Mundo Barnabita
67
22 de diciembre del mismo año.
Tras algunos años en Bolonia,
Piaggia Colombata y Perugia, Flo-
rencia, para llegar a S. Felice don-
de terminó sus días, volviendo al
Padre el 3 de junio de 2010.
Andrea Ruotolo
(1985-2009)
Todo ha sucedido el 2 de agos-
to pasado, durante una experien-
cia de servicio en nuestra parro-
quia de Milot (Albania). Al termi-
nar el primer día con los niños,
nos hemos acercado a un río cer-
cano para refrescarnos, pero de
sus aguas Andrea ha salido sin
respiración, ante la mirada de sus
compañeros y los intentos de re-
cuperación del P. Nitti. Nada se ha
podido hacer. Nacido en la fiesta
de la Virgen del Carmen ha muer-
to en la memoria de la Virgen de
los Ángeles.
y trabajando en condiciones y circunstancias bastante precarias. Deo-
gratias ha podido darse cuenta de ello en su último viaje en la zona.
Si en el llamado país de las mil colinas (Rwanda) se respira tran-
quilidad, eso sí, la de donde uno manda y los demás a callar, en el veci-
no Congo (República Democrática del), las preocupaciones están siem-
pre al rojo vivo, a todos los niveles.
Sin embargo, si hay unas preocupaciones comunes a todos los Bar-
nabitas que viven en zona, se pueden resumir en lo siguiente:
Acompañar a los dos países africanos en la construcción de su pre-
sente y su futuro, alimentar la esperanza evangélica y social de su gente
después de los años turbios que han marcado su historia reciente. Los
desafíos son enormes, y a todos los niveles.
Llevar a cabo una labor de formación, tanto cultural como religio-
sa, para ayudar a afrontar el reto anterior. Pero esto supone que los
Barnabitas africanos tengan también los medios mínimos en esa situa-
ción. Además de su buena voluntad y la oración (y no es po-
co) carecen de todo.
En cuanto a la formación cultural, dentro de la situación
general, conviene destacar que la actitud de los gobernantes
del Congo no ha mejorado. Basta recordar que son las fami-
lias que siguen pagando los sueldos de los maestros y profe-
sores. Lo mismo para acceder a una atención médica, ahí
donde existe una módica infraestructura.
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Y ¿de qué viven las mismas familias? De los dos metros cuadrados
de tierra arable o del pequeño comercio ambulante para el sustento
diario y el todo.
Y ¿de qué viven los Barnabitas trabajando para ese pueblo de
Dios? De la generosidad de los demás. Y es de esa generosidad que con-
siguen los medios para construir una escuela, una Iglesia o un consul-
torio médico en la zona, como éste en el que Deo ha estado trabajando
en octubre pasado. Una conjunción de fuerzas entre los Barnabitas y
la Asociación AMIDECON de Palencia.
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Todos colaborando para la construcción de la escuela
CRUZ PEREGRINA
Mirad el árbol de la Cruz donde estuvo clavada la salvación del mundo
(Viernes santo)
En la noche extasiada de aleluyas,
llegaste peregrina, Santa Cruz,
al cenobio de monjas cistercienses,
convento Buenafuente del Sistal,
escondido entre peñas milenarias.
Rendida por el duro caminar,
encontraste el coro rebosante
de alegres corazones, que en tu honor,
brotaban de sus labios alabanzas,
inundadas de gozo y de fervor.
Sorpresa inesperada para mí,
no esperaba tu vívida presencia,
sin bullicio, sin aglomeraciones,
escondido lugar, lejano al mundo,
amoroso murmullo de oraciones.
Y junto a Ti, tu Madre Inmaculada,
la llena de Gracia, la sin pecado,
siempre a tu lado por las rutas de España,
la tierra de María, la que estuvo
y estará siempre rendida a tus plantas
Corta fue tu visita, mas ferviente,
con sosiego, con paz, sin multitudes;
rostros alegres glorifican a Dios,
hábitos blancos rodean la Cruz,
corona fúlgida de fe y amor.
Me ha hecho recordar vuestra llegada,
la villa de Madrid, nuestra parroquia,
el pueblo llano –jóvenes, mayores–
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con la luz encendida de la paz
la caridad, la fe y la esperanza.
Existe y existirá tu gran verdad:
que la CRUZ es la cima del AMOR;
aunque quieran algunos, los de siempre,
que sea por nosotros ultrajada,
Siempre diremos: ¡¡¡NUNCA, JAMÁS!!!
P. Vicente Vayá
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Algunos quieren quitarla de los centros y muchos la quieren llevar
Mundo Barnabita
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BARNABITAS EN ESPAÑA
MADRID
Parroquia San Antonio Mª Zaccaría
C/ Fuente del Tiro, 27
Tel. 91 705 69 76
BARCELONA
Parroquia San Juan Bautista
C/. San Pedro, 1
Tel. 93 381 01 37
Parroquia Sant Adrià de Besós
Plaza de la Iglesia, 8
Tel. 93 381 00 21
PALENCIA
Residencia “Diego Martínez”
C/. Miranda, s/n
Tel. 979 74 47 20
Parroquias: Meneses, Villerías, Boada,
Villamartín, Revilla, Pedraza,
Baquerín, y Torremormojón
PROVI NCI A DE ESPAÑA
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MUNDO BARNABITA Diciembre 2010