You are on page 1of 26

GOBIERNO NACIONAL DE LA REPÚBLICA DEL ECUADOR

Una política migratoria para el Buen Vivir
Informe de Rendición de Cuentas 2007 - 2010 Desafíos 2013

Septiembre de 2010

I. Presentación
Queridos ecuatorianos y ecuatorianas dentro y fuera del país:

Cumplido el tercer año de servicio al frente de la Secretaría Nacional del Migrante, es mi deber informar sobre las actividades de esta institución, a ustedes, depositarios primeros y últimos de la soberanía del Ecuador. Cuando asumí en septiembre de 2007 mis responsabilidades en esta cartera de Estado, tuve muy claros los numerosos y enormes desafíos que deberíamos enfrentar. El primero de ellos - que nuestro Presidente presentó en el año 2006 como uno de los grandes puntales del Plan del Gobierno de la Revolución Ciudadana - se basaba en la necesidad de recuperar al Estado en todas las dimensiones de la vida pública y, en el ámbito migratorio específicamente, el deber de atender con eficacia, calidad y calidez, las necesidades de nuestros compatriotas, que salieron del Ecuador para buscar mejores días en el exterior por causa de la exclusión social histórica y estructural y por los efectos de la crisis económico-financiera a la que nos condujeron las inhumanas políticas neoliberales de finales de siglo XX. Debimos para ello hacer frente, por un lado, a unas políticas migratorias internacionales que ya desde 2007 tomaron un curso claramente represivo, estigmatizante y criminalizante de las personas en movilidad. Al interior del Ecuador, hemos tenido que combatir una serie de estereotipos políticos, sociales y mediáticos y una vieja institucionalidad y legislación que pesaban sobre el disfrute de los derechos de las personas migrantes y sus familias, y que situaban a éstos siempre como víctimas o como culpables de los males de nuestro país. Encontramos además una SENAMI recién nacida, que contaba con escasos recursos humanos, materiales y financieros, con un débil posicionamiento al interior de la institucionalidad del país y con nula presencia en el exterior. Con estos dos sencillos y a la vez enormemente complejos objetivos iniciamos nuestro desempeño: proteger los derechos de las personas migrantes y la familia transnacional y desarrollar sus capacidades y potencialidades, conectándolas con las oportunidades que ofrece el nuevo Ecuador. Hoy, estoy en condiciones de afirmar que los avances generados en términos de protección y acompañamiento a nuestros emigrantes en el exterior son importantes y sobre todo, marcan una senda de trabajo que debe seguir siendo impulsada en los próximos años: haciendo camino al andar, consolidando una política migratoria humanista, integral, ambiciosa y efectiva, que pudiera situarse a la altura de esta revolución que la inmensa mayoría de los ciudadanos apoyamos y cuyas conquistas defendemos cada día.

2

www.senami.gob.ec