CONQUISTA TU MONTE Texto: Josué 14:7-12.

(Ver) Este relato nos demuestra la fidelidad de Dios, quien siempre cumple sus promesas. En la Biblia Dios nos enseña a obedecer y ver como lo imposible se hace realidad. Pero para esto, es necesaria la obediencia y la fe para creerle a Dios. Esta historia hace referencia a Moisés cuando saca al pueblo israelita de Egipto. Ellos estaban llegando al borde de la tierra prometida, de la cual fluía leche y miel, donde sus frutos eran gigantescos y donde había mucha abundancia. Moisés envió a doce espías a reconocer esa tierra, entre los cuales se encontraban Josué y Caleb. Ellos contaban aproximadamente con cuarenta años de edad cada uno. Los otros diez espías vieron y observaron que la tierra era tal cual Dios le había dicho a Moisés, pero dice la Escritura que ellos hicieron desfallecer el corazón del pueblo. ¿Por qué? Porque cuando regresaron al desierto donde estaba Moisés con el pueblo de Israel, dieron un informe negativo. Ellos dijeron que era verdad lo que Dios había dicho de esa tierra, pero estaba habitada por gigantes quienes no iban a dejar que el pueblo de Israel los conquistara tan fácilmente. Esto representa a las personas que tienen siempre un espíritu negativo que no acompaña a la fe que nosotros tenemos. “Conquista a través de la fe” Pero de entre los espías, también estaban Josué y Caleb quienes le dijeron a Moisés que la tierra estaba gobernada por gigantes, pero que ellos los comerían como a pan ya que Dios estaba de su lado. Los diez espías restantes hicieron desfallecer al pueblo. Vemos que el significado de esta palabra hace referencia a desanimar, torcer la visión dándole lugar a la duda. Es necesario que avancemos con fe aunque nuestros ojos vean las circunstancias desfavorables, debemos continuar creyéndole a Dios para ver la victoria. El libro a los Hebreos en el nuevo testamente recalca que justamente Israel no entró a la tierra prometida, ya que se quedó dando vueltas en el desierto por cuarenta años. Toda esa generación murió antes de alcanzar lo prometido a causa de su incredulidad. Dios les había dado promesas, diciendo que todo lo que pisaren con la planta de sus pies les iba a pertenecer, pero la mayoría de los que entraron a examinarla dijeron que era algo imposible de conquistar. En la vida siempre nos vamos a encontrar con gente que va a intentar desenfocarnos de aquello que Dios nos mando a hacer, pero debemos avanzar por medio de la fe. De todo esto, podemos ver que de doce personas solo dos tuvieron fe y diez se desanimaron. La gran mayoría se entusiasma pero luego de ver el desafió, se desanima con facilidad y solo una minoría, a pesar de los desafíos que le

sobrevengan continua firme hasta el final para alcanzar aquello que Dios le prometió. La escritura dice que Josué y Caleb mantuvieron la determinación en sus vidas y por causa de esa determinación, Moisés les dijo que todos los que le habían llevado un informe negativo terminarían perdiendo la oportunidad de entrar a la plenitud de las promesas y que iban a morir tan solo mirándola de lejos. Pero también les dijo que ellos dos, junto a una nueva generación que se le vantaría, iban a conquistar esa tierra. Después de que pasaron cuarenta y cinco años, ya estando en la tierra, Caleb se acordó que Moisés le había dicho que también un monte sería su heredad. Pero en ese monte habitaban los gigantes de Anac. Ese era el lugar donde había mayor oposición. A Caleb le tocó el lugar más difícil por conquistar. Pero a pesar de eso le dijo a Josué, quien para ese entonces era el líder del pueblo de Israel, que se sentía con el mismo entusiasmos de hacía cuarenta y cinco años atrás. Después de pasar tantos años en el desierto y ver toda esa generación morir Caleb a los ochenta y cinco años dijo (parafraseado): “Todavía estoy tan fuerte, todavía tengo la misma fe, todavía le sigo creyendo y todavía quiero conquistar las promesas de Dios para mi vida”.

Canaán y fue quedando un monte sin conquistar donde habitaban los gigantes, y ese monte quedó para lo último. Cuantas veces nos pasa lo mismo en nuestra vida personal, que vamos obteniendo conquistas y postergando algunos desafíos importantes para más adelante. Las cosas más difíciles tendemos a dejarlas pendientes para después y también así con esos problemas que no solucionamos por estar ocupados con lo inmediato. Pero a la larga se van transformando en gigantes que tendremos que enfrentar en algún momento de nuestra vida. “Conquista temas pendientes”

Caleb dijo: "Tengo un desafio, tengo enemigos que no pude conquistar y todavía pero tengo la actitud, la disposición y el ánimo para poder conquistarlos". Y si nosotros no terminamos de vencer a esos enemigos interiores como la incredulidad, los temores, los traumas, la tristeza, la depresión, enfermedades cada vez se robustecerán más transformándose en gigantes. Dios quiere derribar nuestros gigantes, Él quiere que tomemos ese monte en este año. Dios quiere que los enfrentemos con el Poder del Espíritu Santo para vencerlos. Caleb le dijo a su amigo, a su consiervo, a su compañero de Podemos extraer de este párrafo milicia que le diera la oportunidad algunas reflexiones: de conquistar aquello que Moisés Dice: “Ahora pues, dame ese le había dicho que le pertenecía, lo monte” cual había sido cuarenta y cinco El pueblo de Israel entró por años atrás. diferentes espacios de la tierra de Las palabras de Dios no envejecen

sino que siguen vivas como el día en que las recibimos por primera vez. Esa palabra sigue vigente desde ese día que leíste la Biblia y dijiste: "Esto es para mi". Tal vez todavía no se cumplió pero debemos tener por seguro que Dios cumple Su palabra. Entonces Moisés juró diciendo: "Ciertamente la tierra que holló tu pie será para ti, y para tus hijos en herencia perpetua, por cuanto cumpliste siguiendo a Jehová mi Dios." No es en vano seguir a Dios porque si lo seguimos Él nos entregará la victoria total. En la Biblia está ese equilibrio entre lo que Dios nos pide y lo que Él nos da. La Escritura dice que el vivir una vida de verdad es estar acorde a la Palabra de Dios. Salmo 1:1-6. (Ver) El propósito de Dios es levantarnos, es honrarnos. Pero por supuesto eso tiene una condición y esta relatada en el salmo 1, donde dice que hay dos caminos: el que vive en Dios, el varón o la mujer que no siguen el consejo de los malos sino que se deleitan en las cosas del Espíritu y quienes se dejan llevar por los atajos desconfiando de Dios. Esto quiere decir que si ponemos nuestra fe en las cosas de Dios, Él nos entregará nuestro monte, con todos sus gigantes. La Biblia aclara que aquellos que no entraron a la tierra prometida no fue porque Dios es malo y se olvidó de cumplir su palabra, sino que en Hebreos dice: “Mirad hermanos que no haya corazón lleno de incredulidad para apartarse del Dios vivo, antes

exhortaos los unos s los otros hoy para que ninguno se endurezca por el engaño del pecado”. Esto quiere decir que tenemos que animarnos unos a otros, diciendo: "Hermano, Dios te prometió la victoria, no te desanimes". La Escritura sigue diciendo: “Antes animaos y exhortaos unos a otros entre tanto que se dice hoy para que ninguno se endurezca por su incredulidad”. Con estas palabras vemos como hay que cuidar nuestra fe porque puede pasar que poco a poco se vaya endureciendo el corazón y es por eso que Dios quiere hacer cosas grandes en nuestra vida para que creamos. “Hoy es tu día de conquista” Podemos encontrar en la Biblia un gran ejemplo de postergación, cuando hace referencia al Faraón al venir la plaga de las ranas y vino Moisés y le preguntó cuando quería ser libre de esa plaga a lo que él le respondió: “Mañana”. Tenía ranas por todos lados, llamó a Moisés diciéndole que no podían convivir más con las ranas, que era una plaga que ya no podían soportar, entonces le pidió que orase a su Dios para que saque las ranas de las casas, de los palacios y que regresen al río. Moisés le contestó que iba a orar y le preguntó cuando quería ser libre. Y para su sorpresa el faraón le respondió: “Mañana”. Muchas veces vamos dejando las cosas para después pero Dios nos dice que el día de conquista es hoy. Por esto Caleb le pidió a Josué que le diera ese monte que no

había podido conquistar porque a pesar de tener gigantes le pertenecía. Dios quiere entregarte tus gigantes porque te ama con amor eterno y en Él no hay acepción de personas. Dios te ama al igual que ama a los grandes evangelistas o pastores, pero lo que sí hace es acepción de fe. Esto lo podemos ver a través de la Biblia cuando relata de su paso por Nazaret, lugar donde no pudo hacer muchos milagros a causa de la incredulidad. Porque para la gente de aquel lugar Jesús era el hijo del carpintero, no lo podían ver como el Hijo de Dios. Es por eso que Él no pudo hacer milagros en Nazaret a causa de la incredulidad. Dios no hace acepción de personas, sino de actitud, de fe, dice la Biblia que para el que cree todo es posible. Dios te dará tu monte!! Pregunas de reflexión: 1- Esta lección es acerca de que Dios siempre cumple las promesas, ¿lo estás creyendo para tu vida? 2-¿Cuántos espías fueron a ver la tierra prometida? ¿Cuáles fueron sus informes? 3- ¿Por qué el pueblo de Israel no entró en la tierra prometida? 4-¿Que quiere Dios para mi vida hoy?