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Sabiduría monástica para buscadores de la luz

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Colección «SERVIDORES Y TESTIGOS»

Joan Chittister, OSB

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Sabiduría monástica para buscadores de la luz
(2.a edición)

Editorial SAL TERRAE Santander

Título del original inglés: Illuminated Life. Monastic Wisdom for Seekers ofLight © 2000 by Joan Chittister Publicado por Orbis Books, Maryknoll, New York (USA) Versión española: Ramón Ibero Iglesias © 2001 by Editorial Sal Terrae Polígono de Raos, Parcela 14-1 39600 Maliaño (Cantabria) Fax: 942 369 201 E-mail: salterrae@salterrae.es http://www.salterrae.es Con las debidas licencias Impreso en España. Printed in Spain ISBN: 84-293-1396-6 Depósito Legal: BI-67-04 Fotocomposición: Sal Terrae - Santander Impresión y encuademación: Grafo, S.A. - Bilbao

Este libro está dedicado a todas las almas contemplativas en la acción que han puesto a prueba mi visión y han dado profundidad a mi espíritu con sólo hacer presente a Dios dondequiera que se encontraran, y en particular a Mary Margaret Kraus, OSB, antigua priora de las Benedictinas de Erie, que rezuma todo aquello de lo que hablan estas páginas.

llamada a la conversión Naturaleza Apertura Oración Búsqueda Re-creación Silencio Tiempo 9 11 19 25 31 37 43 49 55 61 67 73 79 85 91 97 103 109 115 121 127 133 .ín&íce Agradecimientos Vida iluminada: Ser contemplativos en medio del caos . . el arte de la lectura santa Metanoia. Consciencia Belleza Comunidad Vida diaria Iluminación Fe Crecimiento Humildad Interioridad Justicia Benevolencia Lectio. .

Jean Lavin. • Estoy especialmente agradecida a Mary Lou Kownacki. por haber puesto a mi disposición. la han hecho más sólida y le han dado más profundidad y precisión. generosa y desinteresadamente. Mi agradecimiento también a Andrea Lee. OSB. OSB. el hermano Thomas Bezanson. . porque este libro. Paul. . Christine Vladimiroff. por lo demás. el amor a los extranjeros . Minnesota). OSB. las ideas y aportaciones de Marlene Bertke. Son muchas las que han contribuido a esta empresa. que le dedicaron considerable tiempo y atención. 157 Ansia 163 Celo 169 A lo largo de los siglos Bibliografía 175 181 gra&ecímíentoa Las personas iluminan nuestras vidas como pocas cosas pueden hacerlo. y Linda Romey. rectora de la Universidad de Santa Catalina (St. las instalaciones del campus y los servicios de asistencia que han hecho posible la redacción de este . RSM. que me sugirió esta obra. OSB. Anne McCarthy. como ha hecho con otros muchos proyectos míos. Y no puedo olvidar. Lo sé. ha contado con la luz aportada por personas que son excelentes amigas y competentes asesoras.8 LA VIDA ILUMINADA Comprensión 139 Visión 145 Trabajo 151 Xenofilia. Rita Panciera. OSB. IHM. . como la mayor parte de mi vida. OSB.

Y. la comunidad de las hermanas de San José allí existente. y a la colaboración personal de Mary Delaney y de toda la familia Delaney. en mi vida. Este libro habla de las cualidades que. entonces generaciones enteras de sabios espirituales estuvieron equivocadas. según los más antiguos buscadores. que con su tiempo. puestos de trabajo. su profesionalidad y su conocimiento del mundo editorial permiten que mis libros vean la luz. no habría publicaciones. dinero. La vida es todo lo que tenemos en la vida. sé que sin el paciente trabajo administrativo y la ayuda de todo tipo prestada durante todo este tiempo por Maureen Tobin.10 LA VIDA ILUMINADA libro. Es contemplación a la vista del caos. si la huida pertenece a la esencia de la vida espiritual. Pero. como verás. estudios. constituyen los componentes cardinales de la vida contemplativa. y menos aún tiempo para la reflexión. Gracias a la ayuda del personal de la universidad. í&a ¡ l a m í n a l a Ser comtempUtfívoá en mebio bel caoa Este libro trata de tu vida. A todas estas personas les dedico este esbozo de pensamientos que merecerían siempre una más profunda elaboración y profundización. Las cosas -coches. La auténtica espiritualidad es la vida iluminada por una incontenible búsqueda de plenitud. esa vida que temes que no sea espiritual. Por último. Siempre estaré agradecida y en deuda con Mary Lee Farrel. Es vida vivida en plenitud. como muy bien sabes. el trabajo se convirtió en una experiencia rica y contemplativa. La espiritualidad. «la huida» no es uno de los elementos de este antiquísimo glosario espiritual. OSB. GNSH. su competencia... es el ámbito de quienes consiguen librarse de las presiones de la vida. OSB.. se convierten en .vienen y van. y Mary Grace Hanes. casas. debido a sus complejidades y preocupaciones. La tradición nos enseña que la persona verdaderamente espiritual sabe que la espiritualidad tiene que ver con vivir una vida plena. no una vida vacía.

Todo aquel que ha vivido la muerte de un ser querido.. Los ancianos saben cosas de la vida que los jóvenes aún no han aprendido.. Estas figuras de la sabiduría monástica reafirmaron. las actividades profesionales. Abordamos la vida como si no existiera una dimensión espiritual inherente a . pero nuestras almas lo saben mejor. aunque son siempre los asuntos espirituales los que marcan la diferencia en nuestra manera de abordar las responsabilidades públicas. Los hombres tienen un sentido de la vida que las mujeres ahora empiezan a aprender. ni siquiera a partir de lo que experimentamos en su curso. Sin embargo. cualquier persona puede desarrollarlas en cualquier situación. sobre todo. lo sabe. Las personas pobres se sienten en muchos casos dichosamente contentas. Las responsabilidades nos acosan y nos dicen que estamos demasiado implicados en el mundo «real» para ocuparnos de los asuntos espirituales. sus visiones. la pérdida de una posición. Y. Y.12 LA VIDA ILUMINADA VIDA ILUMINADA 13 polvo entre nuestros dedos. una manera de pasar por la vida concebida para infundir vida a la vida.. todos y cada uno de ellos -cada uno de nosotros. el equilibrio que requiere el llegar a ser un todo. Y esa decisión nos corresponde tomarla a nosotros. El matrimonio. Nos permiten ser contemplativos en medio del caos. cambian y desaparecen. Las almas languidecen por falta de meditación. por irónico que pueda parecer. Los jóvenes tienen esperanzas que los ancianos no pueden pretender. La circunstancia no es lo que hace o destruye una vida..: todo está organizado para eliminar la contemplación. decididos a vivir una vida más allá de lo evidente. Lo que determina la calidad de nuestras vidas es la manera en que vivimos cada una de sus circunstancias. tanto lo cotidiano como lo excepcional. una actitud mental. un conjunto de valores. El don de la vida. Estas cualidades aún están a nuestro alcance. para todas y cada una de las generaciones futuras. Nos enseñan cómo mantener la perspectiva de las cosas. han sido ensayadas a lo largo de los tiempos y han demostrado ser ciertas. algunos hombres y mujeres. Hace siglos. los negocios. a partir de lo que le aportamos desde dentro de nosotros mismos. el secreto de la vida. el fin de un sueño o la enemistad de un amigo. Las mujeres tienen una perspectiva de la vida diferente de la de los hombres. cómo vivir bien la vida. Las personas ricas son a menudo profundamente desdichadas. los hijos. eso depende de una decisión. cómo ver la vida más allá de la vida. radica en que tiene que desarrollarse de dentro afuera. Las cosas no hacen que la vida sea vida. no a partir de lo que recogemos o consumimos cuando la recorremos. El tiempo nos presiona y nos dice que estamos demasiado atareados para ser contemplativos. desarrollaron un estilo de vida. tanto lo rutinario como lo extraordinario.tienen la libertad de vivir la vida bien o mal. El presente libro se ocupa de esos valores. Sus actitudes.

una noche tras otra. Nos pasamos el tiempo hablando por teléfono y haciendo compras. secan nuestros corazones. Con esa conciencia se tiene perspectiva. Nuestra vida es una vida ajetreada. se tiene paz. menos piadosos. Nos pasamos la vida demasiado fatigados para cuidar un jardín. a veces tremendamente ajetreada. para meditar en nuestro futuro. ¿Dónde está lo que significa ser humano en todo eso? ¿Dónde está Dios en todo eso? ¿Cómo vamos a extraer el máximo de la vida si la misma vida es nuestro mayor obstáculo para ello? ¿Qué significa ser espiritual. día tras día. haciendo recados por calles estrechas y abarrotadas de gente. Es un misterio que se ha de revelar. han conocido la necesidad y han buscado la presencia de Dios en las situaciones y momentos menos favorables. acudiendo cada día al trabajo. por insignificante que sea. acudiendo a reuniones. contestando a una pregunta tras otra. un profesional luchador. cuando lo cierto es que nadie tiene más necesidad de contemplación que una madre preocupada. de sistemas de pensamiento. en medio del caos individual que invade nuestras pequeñas e insig- . Este libro recuerda esas cualidades y las aplica al presente. en todos los tiempos. Con esa conciencia la persona accede a la plenitud. demasiado ocupados para hablar.un día tras otro. ahogan nuestros espíritus y hacen que la vida tenga más de cadena de obligaciones que de misterio jubiloso. La vida no es una prueba de resistencia. Vivimos en un mundo cuyas presiones y ritmo frenético nos consumen. todos ellos buenos. para apreciar nuestro presente. Cerramos los ojos al final del día y nos preguntamos adonde se ha ido la vida. La religión se ocupa de ritos. agotan nuestras almas. Así pues.14 LA VIDA ILUMINADA VIDA ILUMINADA 15 cada una de esas manifestaciones.. ejecutando movimientos repetitivos. acostándonos tarde -demasiado tarde. ser contemplativo. La espiritualidad se ocupa de cómo llegar a tener conciencia de lo sagrado. un padre irritable. Las actitudes que adoptamos y las ideas que extraemos de cada uno de los momentos que nos tocan constituyen el fondo profundo del alma que aportamos a los acontecimientos más mundanos de la vida. La verdad es que la vida es lo único que realmente posee cada uno de nosotros.. Nos limitamos a seguir adelante. Personas de todos los niveles sociales. una mujer pobre. demasiado acosados por personas y compromisos para organizar nuestras vidas. Actitudes e ideas miden la calidad de nuestras vidas. Es la única cosa en el universo sobre la que tenemos algún tipo de control real. La vida emana del hecho de vivir de esa revelación. de la moral. lavando ropa. sentido y paz de espíritu con más urgencia que en ninguna otra. pero todos incompletos. un ejecutivo ambicioso. en esas situaciones necesitamos meditación. siguiendo costumbres rutinarias. comprensión. un hombre enfermo. demasiado distraídos para leer.. haciendo colas por un motivo u otro.

en las cimas de las montañas y en las cavernas. Miles de personas vieron la diferencia en sus vidas sencillas y desnudas y acudieron a sus pequeños monasterios para preguntar cómo se podía extraer tal significado de aquella aparente privación. como timón y faro. Nos pide que recordemos una vez más la orientación espiritual que ha resistido la prueba del tiempo. a solas en el desolado yermo del Egipto del siglo iv. El abad Sisoés dijo: «Busca a Dios. Monjes y monjas. aun así. buscamos a Dios en otros lugares: en espacios concretos. Nos lleva a ver el presente con los ojos del alma. sus palabras todavía resuenan a través del tiempo.16 LA VIDA ILUMINADA VIDA ILUMINADA 17 niñeantes vidas? ¿Adonde podemos acudir en busca de un modo distinto de vivir cuando no tenemos más remedio que vivir como vivimos? Los monjes del desierto. Y. por procedimientos especiales. Nosotros vivimos y respiramos. en vez de centrarnos en tratar de controlar el entorno y las situaciones que nos rodean. al mismo tiempo. Nos invita a dejar de buscar técnicas espirituales y fórmulas psicológicas para dar contenido a nuestras vidas. sentido y felicidad a los más aturdidos. nos saca de nosotros mismos. revisaron sus verdades y transmitieron su sabiduría a los que la buscaban. a los más oprimidos. La vida iluminada es una llamada. Para que tengas experiencia de él. en días específicos y con ceremonias especiales. a los más agostados de nosotros. La única pregunta es: ¿cómo? . escrutaron sus fundamentos. pidiéndonos a cada uno de nosotros que asumamos. no el lugar donde vive Dios». Nos introduce en nosotros mismos y. crecemos y nos desarrollamos en el seno de Dios. Quince siglos después. lucharon con los elementos de la vida. Pero la vida que está llena de luz sabe que Dios no está allí. una serie de valores concebidos para proporcionar profundidad. los padres y las madres espirituales del desierto. Nos pide que penetremos en nosotros mismos para limpiar el corazón de escombros. dejaron a los siglos posteriores mensajes que han servido y siguen sirviendo de modelo para configurar la vida. sino aquí. de modo que podamos vislumbrar el cielo que cada vida lleva dentro de sí.

para pedirle consejo.onaciencia Un hermano fue a ver al abad Moisés. y el anciano le dijo: «Ve y siéntate en tu celda. y tu celda te lo enseñará todo». en su ermita de Scitia. .

es el principio de la contemplación. prodigio de prodigios! -exclama el maestro sufí-. las formas que reclaman nuestra atención. Desdeñamos la invitación que un vecino nos hace con la mirada. difuminados por la familiaridad. La conciencia del poder del presente -la atención monástica centrada en el presente. Corto leña y saco agua del pozo». En consecuencia. «El pri- . Sólo nos vemos a nosotros mismos en acción e ignoramos lo que nos rodea. No prestamos atención a la llegada de la noche. sin apenas mirarlas. las plantas que tenemos en nuestra habitación. las miradas en los rostros de los que están delante de nosotros. Sé que lo que es. Aprender a percibir lo evidente. «¡Oh. corremos el riesgo de salir de cada situación con lo mismo con que entramos. sumidos en el vacío del anonimato -el contexto en el que encontramos nuestro distraído yo-.es esencia de la vida contemplativa y elemento común a todas las tradiciones contemplativas. En otras palabras: vivo en el presente. es la presencia de Dios para mí.Lo que está justamente delante de nosotros es lo que menos vemos. Damos por supuestas. los colores que atraen a nuestro espíritu.

en el momento. más allá de la oscuridad. en busca del significado que subyace a su significado. En la vida todo está pensado para llevarme más allá de mi yo superficial. teniendo el monje siempre presente el temor de Dios. hasta el Bien Último que es Dios. la profundidad de nuestro entendi- miento. desenmascara cada acontecimiento. cuanto qué me ocurre a mí por su causa. enemigos y la vida será siempre insulsa. dice la Regla de san Benito. De cada una de las realidades tengo que indagar qué me dice acerca de la vida. Eso es contemplación. todo lo que hay en la vida nos habla de algo. Esta proximidad grita algo en nosotros. en esta situación concreta. posiblemente no podré extraer de una situación más que un mero esbozo de realidad. detrás de la nube. Sin consciencia. atendemos al semillero de nuestra alma. La consciencia nos pone en contacto con el universo. esforzándonos por ver a Dios en la niebla. Aprovecha todas las relaciones. cada momento. cuando dejamos de escudriñar todas las partes de nuestras vidas. nuestras almas ya están muertas. una judía que estuvo en un campo de concentración nazi. la naturaleza de una situación perniciosa y funesta. de cada situación. Comprender realmente que Dios se encuentra en lo que está delante de mí lleva toda una vida. es cuando empieza realmente el viaje espiritual. Cuando vemos a Dios unos en otros. Pero. Para ser un espíritu contemplativo tengo que preguntar a propósito de cada realidad: ¿qué hay de Dios en esto para mí? . Contempla como sagradas todas las cosas de la vida. antes de que esto pueda ocurrir. en la creación. La pregunta no es tanto qué ocurre en la habitación. una especie de caricatura del tiempo. los enemigos seguirán siendo siempre únicamente. Este árbol despierta el sentimiento en nosotros. En realidad.22 LA VIDA ILUMINADA CONSCIENCIA 23 mer grado de la humildad consiste en que. el hastío. veía la bondad en sus guardianes alemanes. Nos pasamos la mayor parte del tiempo mirando. pero sí puede cambiar la textura de nuestros corazones. ¿Qué veo aquí de Dios que no podría ver en ningún otro lugar? ¿Qué pide Dios a mi corazón a raíz de cada acontecimiento. tengo que estar vivo en él. eso es deseo de ver como Dios ve. Tal vez no sirva para cambiar la dificultad. de cada persona de mi vida? Etty Hillesum. Mientras no sea verdaderamente consciente del mundo en el que vivo. la calidad de nuestras respuestas. Sólo cuando aprendemos a preguntar qué nos dice el mundo de nuestro entorno en cada momento. hasta mi mejor yo. no olvide ni deje borrar jamás de su memoria cosa alguna de cuanto Dios tiene mandado». ¿Por qué? Porque. Esta obra hace vibrar la esperanza en nosotros.

. hijos míos». Y el monje les contestó: «Tomad todo lo que veáis. Pero se dejaron una pequeña bolsa con unos candelabros de plata. y los candelabros son los objetos más bellos de todos».Una noche. Los bandidos recogieron todo lo que encontraron y se marcharon. Cuando el monje la vio. unos bandidos entraron en la ermita de un anciano monje y le dijeron: «Venimos a llevarnos todo lo que hay en tu celda». la agarró y salió corriendo tras ellos gritando: «¡Tomad esto! Os lo habéis dejado.

cuyo deber consiste en regalar belleza. lo que más se echa en falta en este nuestro mundo de la alta tecnología es la belleza. Nos encanta lo «kitsch». Reproducimos la Pietá en plástico. valoramos la eficacia. Los espíritus tienen sed de belleza. estamos inmersos en lo trivial. Una pérdida de compromiso con la belleza puede ser el más claro indicio que tenemos de haber perdido el camino que debía llevarnos a Dios. nos llama y nos seduce. la armonía en el universo de nuestras vidas. Sacrificamos lo natural y lo real en beneficio de lo vulgar y lo pretencioso. Preferimos el funcionalismo al arte. la verdad en las apariencias. Preferimos las flores de plástico a las naturales. Como personas. medran con ella y con ella alimentan la esperanza. nos privamos de la gloria del rostro de Dios aquí y ahora. Pero la belleza. . Creamos cachivaches. a fin de que el resto del mundo. Nos atrae. La belleza es la más provocadora promesa que tenemos del que es bello por definición. En vez de ella.Posiblemente. se nos escapa. Es la belleza la que magnetiza al contemplativo. Recubrimos con pintura espléndidas maderas. Sin belleza. la correcta proporción en todas las cosas.

cuando la tenemos ante los ojos. La belleza alimenta la contemplación y es su fin. Tiene que ver con el gusto para reconocer la calidad. las proporciones de una flor. a lo místico. Podríamos eliminar el estallido de colores y cosas que inundan el espacio y hacen que resulte imposible ver dentro del alma de las cosas. en último término la belleza. En otras palabras.28 LA VIDA ILUMINADA BELLEZA 29 en medio de la suciedad. para esforzarnos siempre por ser más de lo que somos. lo excesivo y lo cruel. más allá del presente y el pasado. pueda recordar que la belleza es posible. más allá de lo provechoso. Naturalmente. podríamos adquirir una de esas piezas de arte que desgarran el alma. la esencia de cada encuentro. las tinieblas y la fealdad. más allá de lo visible. La belleza sostiene al corazón humano en medio del dolor y la desesperación. una cosa es bella cuando realmente es lo que pretende ser. El poeta John Keats escribió: «La belleza es verdad y la verdad es belleza. hay remedios para una carencia del espíritu. lo imitativo. En otras palabras. / Esto es cuanto sabemos y cuanto necesitamos saber». en los nudillos deformes de las manos de un trabajador. la verdad. lo mejor de la vida es realmente posible. para trascender lo mundano. La belleza nos lleva. El encuentro con lo bello eleva nuestros ojos por encima del lugar común y nos ofrece una razón para seguir adelante. la armonía. cualquiera que sea su precio. colocarla en un lugar solitario por encima y delante de las cosas comunes que normalmente nos rodean y dejar que su impacto penetrara en nosotros hasta que descubramos que ya nunca más podremos sentirnos satisfechos de nuevo. lo chabacano. a ese eterno Ahora en el que la belleza vive para siempre. la fealdad y el dolor. la profundidad. Podríamos estudiar el orden. Podríamos enseñar a nuestros ojos a buscar lo que hay debajo de lo evidente en las arrugas de la edad. al penetrar en nuestras almas. que nunca más . sencillamente. O. El sentimiento de la belleza despierta en nosotros la conciencia de lo eterno en lo temporal. Podríamos retirar las vallas publicitarias que convierten el paisaje en un basurero de ideas viejas. La belleza no tiene nada que ver con el hecho de tener suficiente dinero para comprar todo lo que uno ve. Podríamos negarnos a permitir que la gente convierta las estatuas de mármol en reproducciones de plástico. a las más altas cumbres de la conciencia. la armonía. es capaz de trascender la fealdad de un mundo inmerso en lo trivial. Haber visto un trasunto de la belleza de la que emana la belleza es una experiencia profundamente espiritual que nos grita: «¡Más! ¡Aún hay más!». Por muy opaco que pueda ser un mundo marcado por la mediocridad. Podríamos estudiar el significado de cada momento. a la verdad sin fin. la belleza eleva la vida por encima de los anestesiantes clichés de la vulgaridad. En medio de la lucha. lo fundamental de cada posibilidad. más allá de lo ordinario. Nos llama. la belleza nos hace caer en la cuenta de que.

Debemos buscar la belleza. que había vivido durante cuarenta años en soledad en el desierto. prior de un gran monasterio. Lo que no cultivamos dentro de nosotros no puede existir en el mundo que nos rodea. otnuníbuly Casiano contaba esta historia: «El abad Juan. el sol nunca me ha visto comer". No podemos censurar la pérdida de lo espiritual y seguir actuando únicamente en el plano de lo vulgar. Donde estemos. nosotros mismos debemos convertirnos en belleza. estudiar la belleza. tiene que haber más belleza que antes de nuestra llegada. porque somos su microcosmos. podía hablarle con entera libertad. acudió al abad Pesio. Pesio le contestó: "Desde que vivo en soledad. Para reavivar el alma del mundo. Como Juan apreciaba muchísimo a Pesio y. el sol nunca me ha visto enojado"». rodearnos de belleza y regalarla consciente. No podemos esperar la plenitud de la vida sin fomentar la plenitud del alma. No podemos lamentar la pérdida de calidad en nuestro mundo y no sembrar la belleza a nuestro paso.30 LA VIDA ILUMINADA podremos ser anestesiados de nuevo por las vulgaridades del mundo en que vivimos. le dijo: "¿ Qué has hecho de bueno viviendo aquí retirado durante tanto tiempo. rodearnos de belleza. desde que convivo con otros. hasta que el pequeño mundo del que somos responsables empiece a reflejar la belleza pura que es Dios. por lo tanto. Y el abad Juan le replicó: "Pues a mí. sin que nadie te molestara?". Para ser contemplativos tenemos que eliminar el desorden de nuestras vidas. porque hemos estado allí. infatigable y persistentemente. .

puede resultar muy tentador confundir la práctica con la santidad. la plena madurez espiritual. lo que hemos evitado. tiene que librar sus batallas. . el proceso de maduración espiritual responde a una especie de aritmética espiritual. Los grandes maestros de la vida espiritual sabían que el problema radica en que esa evaluación es parcial. cuando elegimos la soledad como morada de nuestras almas. la tentación puede consistir en medir el desarrollo espiritual de acuerdo con normas menos exigentes que las que se describen en el Evangelio. fuera del ámbito de la comunidad humana es pretender lo imposible. Buscar el pleno desarrollo humano. Pero. cuando una persona vive sola. Si la medida de la espiritualidad es únicamente el rígido ascetismo físico y la fidelidad a las reglas. elemento de la vida contemplativa sometido a veces a interpretaciones románticas y a menudo exageradas.Es evidente que la soledad. aquello a lo que hemos «renunciado».. de acuerdo con lo que nos sugieren los monjes del desierto. y nos consideramos santos. Los antiguos sabían que.. Contabilizamos lo que hemos hecho. los ayunos y las normas rutinarias.

ve el rostro de Dios en el rostro del prójimo. y las preguntas algo que evitamos. nos llama a ese tipo de relaciones que nos hacen atravesar los campos minados del egoísmo personal. Dependemos de los demás para alcanzar la sabiduría que va más allá de las meras res- . entonces es cuando realmente nos vaciamos de nosotros mismos. El respeto con que consideramos a los demás pone de manifiesto nuestra teología de la creación. que nos confrontan con momentos de responsabilidad personal. sirve al corazón de Dios cuidando las heridas y contestando a la llamada del otro.. El contemplativo ve al Creador en el resplandor de lo creado. Lo que aprendemos de los demás lo aprendemos sobre nosotros mismos. Cuando en nuestra vida los consejos son algo a lo que nos resistimos. En los demás buscamos la clase de visión que ensanche la nuestra más allá de lo cotidiano. El auténtico contemplativo oye la voz de Dios en la voz del prójimo. ni nos molestamos en salir de nuestro aislamiento para admitir su existencia. Cuando pasan los meses y ni siquiera nos hablamos con nuestros vecinos. nuestra respuesta a la raza humana se convierte en la medida de la calidad de nuestras almas. La manera en que reaccionamos a las necesidades de los demás nos dice algo acerca de nuestras propias necesidades. Con el tiempo llegamos a comprender que Dios está realmente en todas partes. La atención que prestamos a los demás revela nuestro verdadero sentido de la inmensidad del universo y lo prolonga más allá de nosotros mismos. pregunta explícitamente: «¿A quién debe lavar los pies el ermitaño?». Es en los desafíos de los tiempos donde el Espíritu habla a través nuestro. En los demás vemos la clase de compromiso que supone seguir creyendo cuando nuestra propia fe se tambalea. Cuando en las necesidades ajenas vemos qué es aquello a lo que tenemos que renunciar. «Los monjes más animosos -subraya la Regla de san Benito. Es la comunidad humana la que pone a prueba el calibre espiritual del ser humano.34 LA VIDA ILUMINADA COMUNIDAD 35 El verdadero contemplativo no tiene que alejarse de la vida para encontrar a Dios. comprendemos nuestro propio pecado. enseña el abad Juan. erradicamos a los demás de nuestros corazones.son los que viven en comunidad. conoce el deseo de Dios en la persona del prójimo. Rara vez se concederá permiso a nadie para vivir solo». San Basilio. Cuando se desata en nosotros la ira de manera constante e incontenible. uno de los primeros impulsores del monacato oriental.. Dios no tiene voz con que llamarnos. La comunidad. que nos elevan al nivel del heroísmo personal y nos hacen experimentar día tras día el rigor de la compasión personal. La bondad que vemos en los demás nos permite vislumbrar el rostro de Dios. Las implicaciones son claras. Cuando reconocemos en el mundo que nos rodea la llamada de Dios. estamos negando la creación. ni los buscamos. Cuando tenemos que hacer frente a la intransigencia declarada de los demás.

. . decía el abad Pemenio que cada día empezaba de nuevo. Nos aferramos a los demás para encontrar la clase de amor que llena la vida de sentido. Para ser verdaderos contemplativos tenemos que acoger cada día a los demás en el reducido ámbito de nuestras vidas. Obviamente. en considerar con seriedad el lugar que nos corresponde en la comunidad humana radica la calidad de nuestra contemplación. y escuchar la llamada que nos hacen a ocuparnos de algo más grande que nosotros mismos.36 LA VIDA ILUMINADA puestas. í&a f i a r í a Hablando del abad Pior.. prueba irrefutable del amor imperecedero de un Dios para el que no hay palabras.

Y no es fácil. . Soportar los momentos estériles e improductivos de la vida no proporciona medallas ni devenga honores. de la vida es el simple y fino arte de levantarse cada mañana. que es algo que cualquiera puede hacer y que. de la estéril rutina. Lo fácil es huir de la vida. huir de la monotonía de la vida diaria. de sus presiones y su aridez. el permanecer resulta no sólo soportable. aunque no sea más que porque es nuestra responsabilidad. pero también más sustanciosos. porque no hay ningún otro lugar adonde ir. Pero el simple hecho de quedarnos donde estamos. en un momento o en otro. Al final. pocos lo consiguen. Hacer frente a los elementos del día y proseguir el camino requiere una particular clase de coraje. de hacer lo que hay que hacer. Es en la vida diaria donde ponemos a prueba nuestro temple. Entonces. desaparecer cuando aprieta el calor.Uno de los elementos más difíciles. Lo que marca la diferencia es estar donde tenemos que estar. sino posible. todos queremos hacer. cuando en otros lugares la vida parece mucho más rica en emociones y mucho más gratificante. naturalmente. con el convencimiento de que la cotidianeidad es de lo que verdaderamente está hecha la contemplación. La tentación es eliminar las dificultades. no es la respuesta.

no es una carga cuando la mente está ocupada y el corazón. con los artilugios. las celebraciones litúrgicas y las grandes reuniones nos lleven a Dios. exasperan el espíritu y fragmentan la visión interior. barrer la acera. para hacer de los momentos rutinarios de la vida momentos de reflexión.son regalos de tiempo. limpiar las ventanas. el contemplativo empieza de nuevo. desaparece de nuevo en el corazón de Dios. el quehacer de la vida diaria. los deshacían y empezaban de nuevo. de modo que Dios pueda estar presente de manera consciente en dichos momentos. la limpieza. Para ser contemplativos hemos de tener tiempo para Dios. pasamos de una idea a otra y no reconocemos a Dios en la monotonía del día a día. Los monjes del desierto trenzaban cestos todos los días de sus vidas para ganar dinero con que ayudar a los pobres. El trabajo manual -cortar el césped. La agitación incesante. la novedad constante. la cocina. No damos descanso a nuestro espíritu. La cotidianeidad nos libera para atender a las cosas de Dios. La cotidianeidad de las prácticas espirituales. Lo importante es preparar la mente. los momentos de espera. presente en el mundo que nos rodea sólo con que caigamos en la cuenta de ello. con el cambio. encuentra su camino hacia Dios. y resulta que Dios está con nosotros todo el tiempo. ¿Por qué? ¿Acaso porque se entiende que la vida espiritual tiene que ser gris? No. Sencillamente. los momentos monótonos de cada día -la ida y la vuelta del trabajo. en todas las tradiciones. Corremos de un lugar a otro y de una cosa a otra. la rutina y la regularidad liberan al corazón para ocuparse de asuntos más importantes. pues. La cotidianeidad. evitan que el corazón se disperse y permiten concentrarse a la mente. Para ser contemplativos tenemos que acordarnos de empezar de nuevo. Esperamos que los retiros. los pensamientos de Dios toman posesión de nosotros. día tras día. a convertir la cotidianeidad en tiempo con Dios. Los momentos rutinarios de la vida. que se muere de hambre espiritual cuando más lo necesitamos. La finalidad era tener ocupado el cuerpo y libre la mente. . y cuando no vendían los cestos. a lo largo de los siglos. la variedad ilimitada. La Regla de san Benito está construida sobre un ordo de oración. estamos demasiado preocupados. Entonces estamos preparados para hacer frente al caos que llega con la variedad. sino porque se entiende que la vida espiritual tiene que ser constante y tiene que estar centrada. trabajo y lectura que forma la espina dorsal de la vida monástica de cada día. intenta de nuevo ahondar en el sentido de la vida. la obsesión por llenar la vida de artilugios y todo tipo de cosas extrañas y desusadas. con el torbellino de un mundo en constante movimiento. mediante la oración y la lectura. mientras el mundo sigue rodando. como un rayo láser.40 LA VIDA ILUMINADA VIDA DIARIA 41 La regularidad ha sido una característica de la vida espiritual. Cada día. demasiado abstraídos para verlo.

con lágrimas y esfuerzo. -el cual le hace llorar. También nosotros.laminación La abadesa Sinclética dijo: «A los pecadores que se convierten les esperan primero trabajos y un duro combate. y luego una inefable alegría. Es como el que quiere encender un fuego: primero lo llena todo de humo. debemos encender en nosotros el fuego divino». . pero de ese modo consigue lo que quiere.

Cuando nos quedamos en el plano de las normas y las leyes. las doctrinas y los dogmas -por muy buenos guías que puedan ser-. Rendimos honores nacionales a Dios y no vemos la presencia de Dios en otras naciones. no un fin. ni de lejos. Atribuimos un género a Dios y se nos escapa la presencia de su Espíritu en todas partes y en todas las personas. y a todo ello lo llamamos «vida espiritual». La iluminación es la capacidad de ver más allá de todas las cosas que deificamos para encontrar a Dios. no vemos divinidad alguna allí donde no hay religión. y especialmente en las naciones no cristianas. aun cuando la bondad resulta evidente y constante en las personas más sencillas y en los lugares más remotos. . la llamada de lo divino. Divinizamos la religión y. Divinizamos la seguridad personal y no somos capaces de ver a Dios en las dimensiones inhóspitas sombrías y estériles de la vida. el sentido de la vida. Hacemos del color de nuestra piel el color de Dios y no conseguimos verlo en el que viene a nosotros con diferente aspecto.En la vida espiritual es importante recordar que la religión es un medio. por eso. la plenitud del yo. no hemos percibido.

por una sola manifestación. como en el altar o en el oratorio. como promete la abadesa Sinclética. el aliento de nuestras almas. a través del universo. todos nosotros y todas las cosas. ni somos diferentes de él. El significado de esta costumbre monástica es obvio: Dios está en tanto el mundo que nos rodea. en el punto de ignición del fuego divino. adoramos los ídolos equivocados y nos aferramos a los conceptos equivocados de Dios. Estar iluminado es ver detrás de las formas al Dios que las mantiene en la existencia. Estar iluminado es saber que el cielo no «viene». Estamos en él. en todas las personas. que nos llama constantemente a una mayor comprensión de la Vida en todas sus formas. nadando en una energía que es Dios. es el verdadero lugar de mi acceso a Dios. por una sola construcción específica confesional o nacionalista. Para ser contemplativo tengo que abdicar de mis ideas de separación respecto de Dios y dejar que Dios me hable por medio de todo cuanto se filtra. una forma o un nombre. en el universo. Dios es la sustancia de nuestras vidas. Es práctica habitual en muchos monasterios volverse y hacer una reverencia a la hermana que ha ido a tu lado en procesión hasta el coro. ni estamos por encima de él. aunque ahora sabemos. después de inclinarse ante el altar. que la materia no es más que un conjunto de campos de fuerza densificados por la acción de la energía. La iluminación nos lleva. y en todas y cada una de las personas. cualquiera que sea. gracias a la física cuántica. Entonces me encontraré. miramos en los lugares equivocados. a ver la presencia de Dios en todas partes. Lo que sucede es que no hemos sido aún capaces de comprenderlo. más que dejarse absorber por un solo camino. porque. La iluminación ve también más allá de las figuras e iconos que pretenden personificar a un Dios que es demasiado personal y demasiado grande para identificarlo con una figura. más allá de nuestros provincianismos. siendo así que el lugar en el que estoy. no estamos separados de él. Estar iluminado es estar en contacto con el Dios que está dentro y alrededor de nosotros. sino que ya está aquí.46 LA VIDA ILUMINADA ILUMINACIÓN 47 Separamos espíritu y materia como si fueran dos cosas diferentes. el lugar de mi unión con la Vida que da vida. por muy buena y bien intencionada que sea. hasta los poros de mi minúscula vida. cuando se entra en el oratorio para orar. En otras palabras: somos uno con el universo. como el rey Arturo en su búsqueda del Santo Grial. Estamos siempre en camino hacia algún otro lugar. .

Yo tenía sed y dije al abad Besarían: "Padre. cuando bebí.El abad Dulas. El anciano. Y dijo el anciano: "Dios. que está aquí. padre. está en todas partes"». Y le contesté: "Perdona. me dijo: "¿Para qué llevas ese vaso?". Al ver el anciano lo que había hecho. por si volvía a tener sed. es por si vuelvo a sentir sed". el agua estaba dulce. tengo mucha sed". discípulo del abad Besarían. Y. Luego puse un poco en un vaso. después de hacer oración. . me dijo: "Bebe agua del mar". dijo: «Caminábamos junto a la orilla del mar.

que el Dios que dio la vida la sustenta. la hace posible y nos ha procurado cuanto necesitamos para vivirla con sentido profundo y con plena responsabilidad. el contemplativo tiene fe en el proceso de la vida. está permanentemente en contacto con Dios. La fe descansa en los brazos de Dios. aunque no sea más que porque sentimos el poder de la vida dentro de nosotros. pero que sabemos sin lugar a dudas que existe. El contemplativo sabe.La fe es la puerta. La fe contemplativa no se basa en la magia ni en la creencia en un Gran Marionetista. confía en el hoy . la meta y el fundamento de la vida contemplativa. la devoción religiosa y la santa austeridad. en cuya Vida vivimos. simplemente. de quien la Regla de san Benito dice que «ora siempre». al tiempo que conocemos nuestra pequenez. La fe va más allá de la pureza doctrinal. El contemplativo sabe lo que es vivir en el seno de Dios. Es confianza en un Dios al que no podemos ver. abrumado por el esfuerzo de vivir con una conciencia marcada por la muerte. El contemplativo. La fe no es sectaria. Consciente de la presencia de Dios en todas partes.

Todo habla de Dios. es que la vida es un paso en el camino hacia un Dios que hace el camino con nosotros. La fe fundamenta la confianza en que la vida tiene una finalidad. ni Dios es un trofeo que merezcamos. Por muy «buenos» que seamos. La fe sostiene allí donde se da la incertidumbre sin seguridad. a menudo una gran bondad. La fe vive en el misterio que es Dios y florece en la vida. no el fin. por muy «malos» que seamos. De lo malo ha brotado mucho bueno. en una falsa honradez viciada por su propia rectitud. Por otra parte. Pero ambas cosas. se ha deteriorado hasta el punto de convertirse en arrogancia. esta experiencia de la Finalidad más allá de toda finalidad. A menudo es el pecado el que nos desenmascara ante nosotros mismos y abre el camino al crecimiento. porque sabe que.52 LA VIDA ILUMINADA FE 53 y acepta el mañana. No es que no le importen todos los elementos de la vida. en este preciso instante-. es el proyecto de la vida. al contemplativo le importa todo. esta identificación con todo cuanto existe. La fe no es la creencia en una vida futura basada en la «prueba del nueve» de la moral actual. Este acceso a la Totalidad. sea el día que sea. Para la persona de fe. en cualquier caso. maldad y bondad. La idea de la vida en un pequeño planeta que gira en el espacio es una receta casi infalible para la desesperación. Por otra parte. es adquirir tal conciencia de Dios que ningún dios menor pueda atraer nuestra atención. no somos lo bastante buenos para Dios. y nos hace descender al centro de nuestras almas. La virtud madura es virtud probada. es este mismo misterio el que nos empuja hasta el borde de nuestras almas. forma parte de la esencia de la felicidad. Por el contrario. la energía del espacio. No es que Dios sea una caja de sorpresas. nos espera sonriente. Una y otra pueden convertirse en su contraria. palidecen y quedan empequeñecidas frente a la Vida que las trasciende. nunca podremos estar fuera de Dios. Lo único que podemos esperar. El contemplativo sabe que la vida es un proceso. donde Dios. La fe da seguridad allí donde se da la posibilidad sin certeza. por muy mundanos que sean. por muy largo y peligroso que sea. aun cuando no se vea con claridad. Esa idea de que estamos solos. no virtud libre de pruebas. La vida no es un juego que nosotros ganemos. vividas a la luz de Dios. tal como viene -vivirla con el convencimiento de que hay para mí algo de Dios aquí y ahora. a la deriva y sin sentido es fuente de angustia. donde la vida es el principio. y ningún dios insignificante y egoísta pueda privarnos de la plenitud de consciencia en que consiste la plenitud de Vida. Dios está en él. cualesquiera que sean sus efectos. . Tener fe para tomar la vida en pequeñas dosis. palabras como «malo» y «bueno» carecen de importancia. Para el contemplativo. y Dios está en todas las cosas y las trasciende todas.

la remendaría y me la pondría de nuevo». después de instruirle durante un rato. la Vida que es su Fundamento. sabe que la vida venidera será buena. en cierto modo. «No -contestó el soldado-. la fe no tiene que ver con que se nos encienda la luz verde antes de llegar al semáforo de la esquina. si tu capa estuviera rota. Para ser contemplativos hemos de tener una fe que trascienda nuestra necesidad de soluciones mágicas a los problemas cotidianos. en los puntos arduos de un mundo frágil. El anciano. El contemplativo. La fe tiene que ver con el convencimiento de que la vida es el tabernáculo de un Dios vivo empequeñecido por nuestros pobres iconos del Ser. . por haber vivido esta vida. le preguntó: «Dime.54 LA VIDA ILUMINADA Para el contemplativo. Hemos de permitir que el alma se eleve libremente y supere la idea de un Dios capaz de subvertir el orden natural por nuestra causa. Entonces el anciano añadió: «Pues si tú cuidas hasta ese punto de tu capa. cada uno de los cuales habríamos preferido hacer más cómodo. hijo. La fe sólo llega cuando estamos dispuestos a confiar en la Oscuridad que es Luz. ni tampoco con que un tumor canceroso desaparezca a una orden nuestra. ¿ crees que Dios se va a ocupar menos de una criatura suya?». recítníento Un soldado le preguntó al abad Míos si Dios perdonaría a un pecador. ¿la tirarías?». Para el contemplativo es evidente que todas y cada una de las numerosas formas de vida revelan.

una vez alcanzado. Seguimos adelante. . cualquiera que sea nuestra conciencia de Dios. deje al alma como petrificada en un momento fijo e interminable de iluminación suspendido sobre la vida. La unión con Dios es la certeza de la presencia viva de Dios en todas partes. Y a menudo fracasamos. pero que no es ni moralidad ni madurez. La unión con Dios no es la perfección del yo. la santidad de la existencia. aferrados a la vida.La iluminación abre el alma a percibir la vida divina en todas partes. Al contrario: la vida es vida. a mi alrededor. «delante y detrás de mí. Seguimos creciendo en conciencia. a mi derecha y a mi izquierda». la interconexión de las diversas partes del universo. Como decían los místicos irlandeses. la unidad de la creación. por encima y por debajo de mí. ni un distintivo de excelencia. Seguimos luchando para ser dignos de la conciencia en que ahora caminamos. No se congela en ningún momento y en ninguna circunstancia. La vida continúa. en mí. Es una conciencia que hace posibles la moralidad y la madurez. Y nosotros con ella. La unión con Dios no es algo estático y que.

Los científicos nos dicen que todas las moléculas proteínicas de nuestros cuerpos cambian cada seis meses. Pero hay otra posibilidad.58 LA VIDA ILUMINADA CRECIMIENTO 59 La vida no es cuestión de perfección. hacer de nosotros nuestro propio Dios. Cuando estoy más enojado. acaparar. Podemos invertir en nosotros mismos todo cuanto somos. que la naturaleza es sólo para nuestra satisfacción. pues. El contemplativo vive para crecer en unidad con el universo. En realidad. Cada día de nuestras vidas nos convertimos un poco más en Dios o un poco más en nosotros mismos. La cultura occidental no sólo acepta el centramiento exclusivo en uno mismo. Podemos esforzarnos por deshacernos de los conceptos que sofocan nuestras almas en nombre de una falsa superioridad: que las mujeres son invisibles. que los hombres son superiores. si queremos. estamos por encima del resto del universo y al margen de sus limitaciones y restricciones. comprendo cómo me aisla mi postura de fuerza. Cada seis meses. como seres humanos. El crecimiento no consiste simplemente en evitar el pecado. Cuando me muestro más inflexible. luchamos y nos arrepentimos una y otra vez. es como si fuéramos nuevos. tal vez no ostensiblemente diferentes. Conseguirlo y mantenerlo es el banderín de enganche de nuestro tiempo. pero nuevos. Podemos. si lo hacemos. . soy más consciente de mi necesidad de paz. La contemplación tiene algo que ver con los modos en que decidimos crecer. que. Porfiamos. sea cual sea la idea que tengamos del pecado a medida que pasamos de una fase a otra en la vida. que los extranjeros son grano para nuestros molinos económicos. por insignificante que pueda ser el asunto. Nuestros cuerpos no se desarrollan para llegar a un estadio final y quedar fijos en una forma eterna. Y tampoco nuestras almas alcanzan un estado estático. sino que lo fomenta. en sintonía con el resto de la especie humana y en contacto con las debilidades de nuestras almas. porque ésta no es algo que la vida ofrezca. por otra parte. Para ser contemplativos tenemos. que vivir en sincronía con la mente de Dios. acumular y exigir respeto al resto del mundo. Podemos. Pero. Podemos anhelar. Podemos decidir crecer por encima del yo. aferramos para siempre al culto a nosotros mismos. esos lugares donde el amor de Dios irrumpe para colmarnos de lo que por nosotros mismos no tenemos. el pecado puede ser lo que nos lleve a la iluminación. Cada día hacemos nuevas nuestras almas. que es un altar erigido a los ídolos de hoy. perderemos el verdadero regalo que la vida debe ofrecernos: el don de crecer. Podemos entregarnos totalmente a satisfacer nuestro yo. me doy cuenta de lo mezquina que es mi postura. Cada día repensamos antiguas decisiones y tomamos otras nuevas. Cuando soy más arrogante. hasta que nos duelan los pulmones de tanto gritar y nuestros corazones reflejen nuestro vacío.

pero. siendo cada vez más consciente del Dios silencioso y magnífico que me habita. no emite juicios». el verdadero crecimiento consiste en descubrir que Dios está a nuestro lado esperando consumirnos. i . Dios podrá reinar en nosotros. Si somos capaces de dejar de consumir para nosotros mismos cada momento. cada persona. El abad Xantias decía: «Un perro es mejor que yo. a una persona que no ha pecado y se considera justa». porque él también siente amor. cada experiencia. Para ser contemplativo tengo que empezar cada mañana a ser más de lo que era cuando empezó el día.60 LA VIDA ILUMINADA No. y en la medida en que lo hagamos. cada acontecimiento. a diferencia de mí. si es consciente de haber pecado y se ha arrepentido. El abad Sármatas decía: «Prefiero una persona que ha pecado.

En primer lugar. superando el mito de nuestra propia grandeza. La humildad lleva directamente a la contemplación. la cual nos permite percibir. la humildad y las humillaciones no son lo mismo. gloria de Dios. No puede existir la una sin la otra. ciertamente. tan celosamente poseídas. comprendimos cuan insignificantes éramos realmente en el universo. Cuando el hombre llegó a la Luna. pero polvo. De hecho. recibir sus dones y aprender sus lecciones. en definitiva. Las humillaciones me degradan como ser humano. una vez que hemos conocido realmente la grandeza de Dios. . En segundo lugar. La humildad es la capacidad de reconocer el lugar que me corresponde en el universo: polvo y gloria a la vez.en perspectiva. la grandeza cósmica de Dios. Empezamos a revisar todas nuestras ideas. no hay vida contemplativa sin humildad. Pero ser humilde no significa ser empequeñecido.La humildad y la contemplación son las hermanas gemelas invisibles de la vida espiritual. sobre la importancia del ser humano. vemos el resto de la vida -incluidos nosotros mismos. La humildad me permite situarme con infinito respeto ante el mundo.

ni menos aún un ideal por el que mi familia. El segundo grado de humildad nos exige aceptar los dones de los demás. Esto. en cambio. Dios -dice con toda claridad la Regla-. «Dios mío. no nada. Cuando soy verdaderamente consciente de mi . dice la Regla de san Benito. No es cuando somos perfectos -una idea que resulta cada vez más sospechosa en un universo que en constante expansión. y siempre en algún tipo de necesidad. mis amigos. es. Entonces. la mayor parte del tiempo escondiéndome de mí mismo. Tan sólo podemos ignorar el impacto y el significado de la presencia de Dios dentro de nosotros. Para un hombre es la gracia de comprender que él no lo es todo. A menudo soy débil. por muy buena que sea mi imagen. podemos ver a Dios allí donde Dios está.64 LA VIDA ILUMINADA HUMILDAD 65 La Regla de san Benito recuerda al monje la necesidad de orar con el salmista: «Yo. la presencia de Dios en los demás. El primero nos exige tan sólo que reconozcamos la presencia de Dios en nuestras vidas. lo importante es que no podemos separarnos de Dios. El tercer grado de humildad nos exige deshacernos de las falsas expectativas en la vida diaria. yo no soy todo lo que podría ser. Sólo cuando dejamos de ser nuestro propio dios. Yo no soy más que yo. su poder. simplemente. La Regla de san Benito expone los cuatro grados de la humildad que conducen a la contemplación. Ni siquiera soy yo plenamente. no hombre». pero en lo más profundo de mi ser. Al revelar a otra persona nuestro yo más íntimo. decimos en mi comunidad todos los días al comenzar el rezo del Oficio divino. pero también nos liberamos de nuestras máscaras y nuestras mentiras. reconocemos. Reconocemos que incluso el deseo de orar proviene del Dios que habita en nuestro interior. sí. trato de encubrir mis limitaciones. Lo importante no es que lleguemos a Dios. podemos empezar a ver más allá de nosotros mismos. ni se le conquista. incluso su dirección. que al final es probable que nos engañen incluso a nosotros mismos acerca de nosotros mismos. Sólo cuando aceptamos el rudimentario material de que estamos hechos. su lado divino. estamos preparados para la unión con Dios. Para una mujer es la capacidad de caer en la cuenta de que ella es algo. ni se le gana. Abiertos a los dones de los demás y a la verdad de nosotros mismos. sé quién soy en realidad y sé también lo que no soy en modo alguno. su experiencia. ni se le consigue. Naturalmente. que a una generación que da culto al yo puede parecerle la aniquilación de la dignidad humana. En otras palabras. ven en mi auxilio». Dios es el fundamento de la vida. allí donde el alma se ve obligada a enfrentarse consigo misma. su sabiduría. como si no. mi mundo y el universo entero deban afanarse. soy gusano. a veces arrogante. es en realidad su verdad liberadora. Dios está con nosotros tanto si reconocemos su presencia. A Dios no se le compra.cuando podemos pretender a Dios. puede Dios irrumpir en nosotros.

El cuarto grado de humildad me recuerda la necesidad de acoger a los demás con bondad. . títulos. La persona llena de Dios tiene mucha más seguridad que la que pueden proporcionar cualesquiera bagatelas en la vida: comodidades. no me siento movido a pasarme la vida tratando de satisfacer a mi ego. sin tener en cuenta las consecuencias que ello pueda tener en los demás. Finalmente. No obstante. mientras que la que habla demasiado nos aburre. Sólo así podemos deshacernos de la necesidad de hacer con nadie en modo alguno el papel de Dios.. sin jactancia.. Para ser contemplativo es decisivo recordar cada día al Dios que vive en nosotros. el realismo acerca de uno mismo permite a la mente estar libre para llenarse de Dios. el mejor asiento. centrado únicamente en el Dios que llevo en mí.66 LA VIDA ILUMINADA pequenez. porque una persona que vive rectamente nos ayuda con su silencio. nteríoríbub El abad Isidoro de Pelusio decía: «Vivir sin hablar es mejor que hablar sin vivir. puedo aceptar las suyas. símbolos. la mejor tajada. la perfección de toda filosofía consiste en que las palabras y la vida estén de acuerdo».. sin pretender ser el centro de la atención. atavíos... Entonces puedo andar tranquilamente por el mundo. más que mis necesidades. No abrigo los delirios de grandeza que mueven a la gente a tratar de conseguir el mejor coche. Sí conozco mis limitaciones.

Las instituciones incluso planifican acontecimientos familiares para nosotros. en lugar de ello.Vivimos en un mundo dominado por la prisa y el ruido y que no se parece en nada al desierto egipcio del siglo m de nuestra era. Nuestro mundo no tiene nada que ver con un eremitorio en lo alto de una montaña. Vivimos en una sociedad cada vez más extravertida. diseñan planes económicos para nosotros. agobiados por la gente y el ajetreo de una sociedad densa y exigente. organizan celebraciones cívicas para nosotros. solicitados por mil estímulos en todos los niveles de la vida. paradójicamente. Nos pasamos la mayor parte de la vida satisfaciendo las exigencias sociales de unas instituciones que. se supone que fueron ideadas para hacernos posible la expresión personal y que. acaban consumiéndonos. La mayoría de nosotros estamos constantemente urgidos por agendas y fechas tope. Incluso las respuestas espirituales que damos al Dios que nos creó están determinadas en gran parte por organismos religiosos portadores en su interior de las tradiciones propias de la denominación religiosa de la que proceden. Pero el con- .

. El cultivo de la vida interior hace real la religión. frustrados por todo ello. Ninguna vida puede permitirse el lujo de estar demasiado atareada para cerrar regular- mente las puertas al caos: veinte minutos al día. dos horas a la semana. descubrir las razones que nos mueven. El contemplativo se niega a consentir que el ruido que nos aturde nos haga sordos a nuestra pequenez o ciegos a nuestra propia gloria. Descubrimos los estratos del yo. Detectamos aquellas partes de nosotros mismos que están demasiado fatigadas. La contemplación no tiene nada que ver con ir al templo. el egocentrismo. Mi vida interior es un paseo en la oscuridad con el Dios que nos habita y nos lleva. es la búsqueda personal de lo divino en nuestro interior. Estamos rodeados de ruidos. Y. demasiado desinteresadas. demasiado distraídas para hacer el esfuerzo de alimentar la vida espiritual. De lo contrario. Hacemos sitio a la reflexión. La interioridad nos hace ser conscientes de la Vida que sostiene nuestra vida. las ambiciones y adicciones que se alzan entre nosotros mismos y el compromiso con la presencia de Dios. la construcción de un espacio interior para el cultivo de la vida divina. El contemplativo se examina tanto a sí mismo como a Dios. en el mejor de los casos.. Interioridad es adentrarse en uno mismo para estar con Dios. La interioridad. a ser recipientes de la vida divina derramada sobre el mundo. sino que. descubrimos que en algún punto a lo largo del camino perdimos la visión de nosotros mismos.: todo ello nos conduce a la claridad que es Dios. La espiritualidad no es el sistema que seguimos. Es también la práctica de la tranquila espera de que la plenitud de Dios llene nuestro vacío. Nos recordamos a nosotros mismos en qué consiste realmente la vida. los venenos que infectan nuestras almas. ni siquiera nos dimos cuenta de que nos había ocurrido a nosotros. La interioridad es la práctica del diálogo con el Dios que habita en nuestros corazones. hasta que descendió sobre nosotros la oscuridad psíquica. y en medio de una larga y solitaria noche en la que la vida entera parece estar desorientada. nos convertimos en juguetes del torbellino de la sociedad y. sufrimos verdaderos ataques de desánimo. Afrontamos el miedo. aunque el templo debe cierta- . de modo que Dios puede invadir cada uno de los aspectos de la vida. los deseos que nos distraen.. más allá de nosotros mismos. Entrar en nosotros. los sentimientos que nos bloquean. inundados de palabras y agobiados por la sensación de impotencia. son elementos accesorios de la religión. Dios espera que busquemos la Vida que da sentido a todas las pequeñas muertes que nos consumen día a día..70 LA VIDA ILUMINADA INTERIORIDAD 71 templativo sabe que los ritos no bastan para alimentar la vida divina en su interior. Somos una sociedad aislada. Buscamos la sustancia de nuestras almas. una mañana al mes. pertenece a la esencia de la contemplación.

y el espíritu se encuentra a gusto en cualquier punto del universo. La contemplación consiste en encontrar al Dios que llevamos dentro. y tenemos que entrar en nosotros mismos para alimentar el Aliento que sostiene nuestros espíritus. y nuestra vida se plenifica. Entonces nuestro psiquismo sana. de envidias y ambiciones. sino en nuestro interior. para que el Dios cuyo espíritu respiramos pueda vivir plenamente en nosotros. en crear un espacio sagrado en un corazón saturado de reclamos publicitarios y promociones. Cuando el corazón es libre para dar volumen a la llamada de Dios que llena cada minuto. uatícía Decía el abad Jacobo: «Del mismo modo que una lámpara ilumina una habitación oscura. cuando penetra en el corazón humano. lo ilumina y le enseña todas las virtudes y mandamientos divinos».72 LA VIDA ILUMINADA mente alimentar la vida contemplativa. así también el temor de Dios. Para ser contemplativos es preciso dedicar cada día algún tiempo a acallar la violenta voz interior que ahoga la voz de Dios en nosotros. las cadenas se rompen. El hecho es que Dios no está más allá de nosotros. .

en el fondo. No es recurrir al escapismo espiritual. Si la contemplación consiste en ver el mundo como lo ve Dios. llora y lamenta la erradicación de la voluntad de Dios del corazón del universo. Si la contemplación consiste en asumir el corazón de Dios en el corazón del mundo. entonces debemos trascender nuestros pequeños esquemas. La contemplación se convierte entonces en una excusa para permitir que el mundo se hunda.En la vida contemplativa hay un peligro que consiste en que a menudo se utiliza la contemplación para justificar el distanciamiento respecto de las grandes cuestiones de la vida. entonces necesitamos verlo con toda claridad. La contemplación. Ser contemplativo no es pasarse la vida en una especie de jacuzzi espiritual o de sauna sagrada diseñada para salvar a la humanidad de los aspectos deprimentes y sucios de la vida. la misma . Es un uso lamentable de la vida contemplativa y. cuyo efecto consiste en llenarnos de la misma fuerza. la misma solicitud. tal vez más que ninguna otra persona. Si la contemplación significa adentrarse en la mente de Dios. La contemplación es inmersión en la fuerza impulsora del universo. búsqueda de lo sagrado en el tumulto del tiempo. entonces el contemplativo. no es un fin en sí misma. un uso fraudulento.

porque contemplar al Dios de la Justicia significa comprometerse con la justicia. Hildegarda de Bingen predicó la palabra de la justicia a emperadores y papas. de las doctrinas. «Buda es omnipresente: está en todas las partes. Y así lo hacen. y lo mismo ha de ansiar el verdadero contemplativo. más allá de las denominaciones. el poder eterno y la divinidad de Dios. no puede ser real. de los dogmas y del egoísmo institucional. Un camino espiritual que no conduzca a un compromiso vivo en el cumplimiento de la voluntad de Dios no es camino ni es nada. Y el cristianismo nos recuerda una y otra vez: «Desde la creación del mundo se ha percibido con absoluta claridad la naturaleza invisible de Dios. Dios lo abarca todo». No es más que una ciénaga piadosa. allí está el Rostro de Dios. Empezamos a ver más allá de los límites. hablar con justicia. el mismo corazón y la misma voluntad que los de Aquel de quien procedemos. Así tenemos que obrar también nosotros. cualquiera que sea la justicia que se haga en nuestro tiempo. Dios quiere que sea derribado el opresor que aplasta con su bota el cuello del débil. Pero si todas las cosas son de Dios. un callejón sin salida en el camino que lleva a Dios. y lo mismo tiene que hacer el verdadero contemplativo. en todas las cosas. enseña el islam. «Dentro del loto del corazón habita Dios». Charles de Foucauld vivió entre los pobres y acogió al enemigo. Obviamente. Dios desea tanto la solicitud por el pobre como la recompensa del rico. la contemplación nos introduce en un estado de peligrosa apertura. que hacer justicia. Dios defiende la dignidad y el pleno desarrollo de todos los seres humanos y se pone del lado de los indefensos. la contemplación no es real. nos dice el hinduismo. en todos los países». para fijarnos en el rostro de un Dios solí- . Dios ansia la liberación de los seres humanos.76 LA VIDA ILUMINADA JUSTICIA 77 mente. y lo mismo debe desear el verdadero contemplativo. es decir. nunca será real. en todas las cosas creadas». pues. Los místicos de todas las grandes tradiciones religiosas hablan de lo que esos conceptos implican. Se trata de enseñanzas tradicionales ciertamente inequívocas: Dios no es acaparado en exclusiva por ningún pueblo ni por ninguna tradición. Benito de Nursia protegía a los forasteros del peligro de los caminos e instruía a los campesinos. Los verdaderos contemplativos tienen. Por eso el contemplativo debe responder a lo divino que hay en cada persona. entonces todas las cosas demandan la suave mano de un Dios solícito llamado «justicia». y lo mismo debe querer el verdadero contemplativo. «Adonde quiera que mires. Catalina de Siena recorría las calles de la ciudad dando de comer a los pobres. si queremos ser serios cuando hablamos de sumergirnos en el corazón de Dios. insistir en la justicia. De lo contrario. Es un cambio en la conciencia. afirma el maestro budista. en todos los seres. Thomas Merton se manifestó en contra de la guerra del Vietnam.

indicando otra manera de ser. el abad accedió a ir. lo llenó de arena y lo llevó consigo. y le perdonaron. viendo con nuevos ojos y diciendo con nuevas palabras la Palabra de Dios. Transformado desde dentro. . Ser contemplativo es necesario para acercarse cada día al marginado. sino también el coraje para hacerla realidad. pero no es contemplación. sexismos y clasismos. un hermano cometió un pecado en Scitia. que no es otra que la más profunda identificación de la vida con la Vida. enevolencía En cierta ocasión. y los ancianos se reunieron y enviaron a buscar al abad Moisés. Al oírlo. Y el anciano contestó: «Mis pecados me siguen a todas partes. La gente que acudió a recibirlo se preguntaba: «¿Qué es esto?». chauvinismos. pero éste no quiso acudir. Hablar de unidad de la vida y no conocer la unidad con toda la vida puede ser intelectualismo. El contemplativo no puede volver a ser un colaborador complaciente de un sistema opresor. La contemplación no es éxtasis ilimitado. Llegar a tener conciencia de la unidad de la vida y no verlo todo como una responsabilidad sagrada es una violación de la verdadera finalidad de la contemplación. El verdadero contemplativo llora con quienes lloran y grita por quienes no tienen voz. El verdadero contemplativo acoge el mundo en su conjunto y lo ampara. Entonces el sacerdote le envió un mensaje en el que le decía: «Ven. De la contemplación emana no sólo la conciencia de la conexión universal de la vida. El aliento de Dios que el contemplativo empieza a respirar es el aliento del espíritu de compasión. nadie se atrevió a decir nada al hermano. aunque yo no los vea. Al final. todos te estamos esperando». Y hoy he venido a juzgar los pecados de otra persona». tal como hace el Dios que respiramos. lo venera y lo protege con un cuerpo hecho de la acerada sustancia de una justicia que brota del amor. pero tomó un cesto viejo y agujereado.78 LA VIDA ILUMINADA cito de quien proviene toda la vida. el contemplativo se convierte en una clase de presencia en el mundo. es iluminación libre de provincianismos.

topar con un religioso arrogante. Reconocemos con consternación el pecado privado que se enrosca dentro de nosotros por temor a ser descubierto. . Es probable encontrarse con un vecino. El fruto de la contemplación es el conocimiento de uno mismo. El mundo entero cambia y se hace dúctil cuando nos conocemos a nosotros mismos. Aunque nosotros estemos destrozados. no podemos condenar a los demás. demos con un clérigo arrogante. Recordamos con rubor el pecado público que nos hizo mortales. No si es un verdadero contemplativo. Es concebible. Es posible que. Nos vemos tal como realmente somos. como el abad Moisés. curamos con ternura las heridas de los demás. «Cuanto más nos acercamos a Dios -decía el abad Matoés-. por supuesto. tanto mejor nos vemos a nosotros mismos como pecadores». y. Pero no es posible dar con un contemplativo arrogante. no la autojustificación. un amigo o incluso un miembro de la familia arrogante. La contemplación nos abre hacia dentro de nosotros mismos.Los monjes del desierto son muy claros: la arrogancia es crueldad practicada en nombre de la justicia. conociéndonos a nosotros mismos. El fruto del conocimiento de uno mismo es la benevolencia.

porque nuestros corazones siguen el camino justo. En esos momentos de aislamiento recordamos el impacto que produce ver truncada una esperanza. La trampa de la religión de la perfección es la arrogancia. La arrogancia impide al espíritu de la vida llenar las grietas que hay en nosotros y que nosotros mismos somos incapaces de reparar. Para ser contemplativo hay que saber aceptar sin reservas a aquellos a quienes el mundo rechaza. . porque han comprendido que. Quienes han llegado a tocar al Dios que vive en su interior. Sentimos de nuevo el dolor que produce la agresión a ese resto de dignidad que se niega a morir en nosotros. porque el alma no está preparada para recibir. a pesar de todas sus luchas y sus deficiencias. Es una ceguera interior que cuenta los pecados de los demás pero no ve los propios. de ese modo. la comprensión.82 LA VIDA ILUMINADA BENEVOLENCIA 83 Lo que mejor permite comprender el significado de la benevolencia en la vida es el recuerdo de la falta de benevolencia de que hemos sido objeto: escenas de una infancia marcada por la crueldad de otros niños. La crueldad no es fruto de la contemplación. y de modo especial en los indefensos. la compasión. Dios los ha recibido. El alma arrogante. porque hemos conocido -o tal vez no hemos conocido jamásel bálsamo de la benevolencia que tan ávidamente anhelamos en esas situaciones. Es entonces cuando comprendemos que la benevolencia. muestras de menosprecio que han dejado huella en nuestro corazón. Los contemplativos no juzgan el corazón de los demás de acuerdo con un baremo por el que ellos mismos no puedan ser juzgados. pues son ellos quienes nos muestran con más claridad el rostro del Dios que espera. ese cáncer del alma que exige más de los demás que de sí misma y. manifestaciones de desaire o de rechazo que le hacen a una persona sentirse marginada en la comunidad humana. la aceptación. Los verdaderos contemplativos reciben al prójimo con los brazos abiertos de Dios. el alma que se jacta de su propia virtud. es la señal fehaciente de la santidad. ven a Dios en todas partes. los menesterosos y los amedrentados. se niega a sí misma el conocimiento que permite a Dios no tener en cuenta nuestras deficiencias. socava aún más su propio carácter. los débiles. La benevolencia es un acto de Dios que hace digerible para el alma humana el seco polvo del rechazo. a pesar de su vaciedad.

Pero el anciano decía siempre: «No lo has entendido». varios discípulos fueron a ver al abad Antonio. Con ellos estaba el abad José. preguntó al abad José: «¿ Cómo explicarías tú este dicho?».ectío "Bl arfe &e ia lectura santa Un día. Por último. Para probarlos. Entonces el abad Antonio dijo: «En verdad. empezando por el más joven. y el abad José respondió: «No sé». pues ha dicho: "No sé"». . el anciano les propuso un pasaje de las Escrituras y les fue preguntando lo que significaba. Cada uno dio su opinión de acuerdo con lo que sabía. el abad José ha encontrado el camino.

de una manera especial. Al mismo tiempo. confiere al alma nuevas dimensiones y ensancha la visión más allá que cualquier otra cosa. Vivimos la vida contemplativa. Se trata de la lectio. Es en la lectio donde la mente monástica llega a conocerse a sí misma. .La contemplación no es una devoción privada. Cuestiona nuestra manera de hablar. Cambia nuestra manera de pensar. La lectura atenta de la Escritura hace dos cosas: nos dice lo que nosotros llevamos a la Palabra de Dios y nos confronta a diario con lo que la Palabra de Dios nos trae a nosotros. Modela nuestra manera de vivir. No podemos de-cir que «contemplamos» o «no contemplamos». la meta adonde nos dirigimos y lo que hacemos. conduce a la mente a nuevas profundidades. exceptuada la oración formal. La lectura ponderada y reflexiva de la Escritura y de lo que la Regla de san Benito denomina «otros libros santos» proporciona el trasfondo sobre el que se vive el resto de la vida. por ejemplo. es un modo de vida. hay un instrumento de la vida contemplativa que. se asigna más tiempo a esta práctica que a cualquier otra actividad. En la Regla de san Benito.

esta frase. un ánimo que necesita afirmarse. Entonces. por debajo de las preocupaciones del momento y las distracciones del día. Obviamente. hay en mí un vacío que necesita ser colmado. o quizá de una manera dolorosamente lenta. Los contemplativos. ¿qué significa para mí?. Ahora tengo que descubrir en mí mismo lo que esta palabra.y «rumiarlos» buscando en ellos el significado de una palabra. ¿qué me dice?. una frase. Entonces empieza el combate del alma y se formulan preguntas como: ¿por qué esta palabra o este pasaje significa algo para mí?. un párrafo. algún día y de alguna manera ambos corazones latirán en mí como uno solo. empiezo a ver en mi interior. Lo único que llegan a saber. el contemplativo penetra en la Escritura. Para ser contemplativo. hasta ese lugar donde el alma guarda los residuos de la vida. ¿por qué esta palabra o esta situación me molesta?. y en cada momento aprende algo nuevo acerca de su combate interior. se hunde en la Verdad del tiempo. acerca de la vida. año tras año. . Entonces nos abrimos al trabajo de la divinidad en nosotros. si no es al corazón de Dios con brazos y manos abiertas. en cada frase que leen cada día de sus vidas es que la divinidad vive en lo más profundo de ellos y los llama. Entonces comienza lo duro y doloroso. ¿qué sentimiento despierta en mí? La lectio es un proceso lento. y cada vez mejor. nunca «saben» realmente lo que algo «significa». ¿Qué es? Tal vez de repente. EL ARTE DE LA LECTURA SANTA 89 La lectio monástica es la práctica de leer a diario pequeños pasajes -una página. tengo cada día que consagrar un tiempo a llenarme de ideas que acaben llevando mi corazón al corazón de la divinidad. Día tras día. acerca de la divinidad. todas las luchas actuales adquieren un nuevo perfil. al Único que recompone todas las fracturas. a la Vida que bulle en nuestras zonas más muertas y resecas. esta situación me pide aquí y ahora. una frase o una situación que nos interese o nos llame la atención. Se abre el abismo entre lo que soy y lo que tengo que ser si la vida divina ha de realizarse alguna vez plenamente en mí. Ya no tengo adonde ir. recupera la santa sabiduría de todos los siglos. ¿Qué exige de mí esta percepción y qué es lo que me impide hacerlo? Las respuestas vienen de todas partes: todos los viejos recuerdos afloran. Ya no me es posible encubrirlo ni ignorarlo.88 LA VIDA ILUMINADA LECTIO. como el abad José. una visión que necesita tomar forma. que nos hace descender. reflexivo.

etanoía
l^iamuhu a (a conversión

Un día, el abad Arsenio pidió consejo a un anciano egipcio. Alguien lo vio y le dijo: «Padre Arsenio, ¿por qué tú, con tan gran conocimiento del griego y el latín, preguntas a un campesino como éste acerca de tus pensamientos?». Y el abad Arsenio contestó: «Es cierto que he adquirido conocimientos de latín y griego, pero aún no he aprendido ni siquiera el alfabeto de este campesino».

Cambiar el modo de andar por la vida no es en absoluto difícil. Lo hacemos continuamente. Seguimos una dieta porque queremos cambiar nuestro aspecto exterior. Aprendemos a esquiar, a pescar, a jugar a los bolos o al pinacle porque deseamos modificar el esquema de nuestra vida. Nos trasladamos al campo porque queremos olvidar el estrépito que nos rodea. A lo largo de la vida, cambiamos una y otra vez de empleo, de ciudad, de casa, de relaciones, de estilo de vida... Pero se trata, en su mayoría, de cambios muy superficiales. El verdadero cambio es mucho más profundo que todo eso. La conversión consiste en cambiar la manera de mirar la vida. Metanoia (conversión) es un viejo concepto profundamente arraigado en la visión monástica del mundo. Los primeros buscadores fueron al desierto para escapar de la aridez espiritual de las ciudades y centrarse en las cosas de Dios. «Huir del mundo» -el alejamiento de los sistemas y valores que movían el mundo que les rodeábase convirtió en el distintivo del auténtico contemplativo. Para ser contemplativo en un mundo rendido al materialismo y ahogado en sí mismo, la conversión era fundamental. Pero conversión ¿a qué? ¿A los desiertos? Difícilmente. El objetivo era la pureza de corazón, la determinación

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LA VIDA ILUMINADA

METANOIA, LLAMADA A LA CONVERSIÓN

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en la búsqueda, la focalización de la vida. A lo largo de los años, con la Regla de san Benito y la formación de comunidades monásticas, la respuesta se hizo aún más clara. La conversión no era geográfica. La huida no era de un tipo de situación a otro. No necesitamos marchar de donde estamos para ser contemplativos. De lo contrario, el Jesús que recorrió los polvorientos caminos de Galilea rodeado de leprosos, chiquillos y enfermos, seguido por sus discípulos, unos simplemente curiosos y otros más comprometidos, no habría sido un contemplativo. De acuerdo con ese criterio, Jesús, el sanador, el profeta, el predicador, el maestro, no habría estado inserto en la mente de Dios, sólo pensarlo produce espanto. No, la contemplación no es en modo alguno cuestión de lugar. «Huir del mundo» no consiste en abandonar un lugar concreto. «Huir del mundo» consiste en cambiar una serie de actitudes, un tipo de conciencia, por otro. Al contrario: tenemos, simplemente, que estar donde estamos, pero con otro estado de ánimo. Tenemos que estar en la oficina con todo lo bueno del mundo en nuestra mente. Tenemos que estar en el consejo de administración con la gente de la calle en nuestro corazón. Tenemos que estar en casa de un modo que tenga más que ver con el desarrollo que con el control. Lo que san Benito quería era la conversión del corazón. Pero conversión ¿a qué? La respuesta nunca cambia. En todas las grandes tradiciones religiosas el concepto está

claro: para ser contemplativos tenemos que convertirnos antes a la conciencia que nos hace uno con el universo, en armonía con la voz cósmica de Dios. Tenemos que tomar conciencia de lo sagrado que hay en cada uno de los elementos de la vida. Tenemos que alumbrar belleza en un mundo pobre y de plástico. Tenemos que restablecer la comunidad humana. Tenemos que crecer en armonía con el Dios que está dentro de nosotros. Tenemos que ser sanadores en una sociedad cruel. Tenemos que llegar a ser todas esas cosas que constituyen la base de la contemplación, los frutos de la contemplación, el fin de la contemplación. La vida contemplativa consiste en ser cada vez más contemplativo, en estar en el mundo de otra manera. ¿Qué necesitamos cambiar en nosotros? Todo cuanto nos convierte en el único centro de nosotros mismos. Todo cuanto nos induce engañosamente a pensar que no somos más que una obra en fase de realización, cuyos grados, rangos, logros y poder no son sucedáneos de la sabiduría que tiene que enseñarnos un mundo lleno de Dios en todo y en todos. Todo cuanto sofoca la voz de Dios en nosotros tiene que ser acallado. Para ser contemplativo no basta con seguir un programa de prácticas y actos religiosos. Tenemos que empezar a vivir, a estar con la gente, a aceptar las circunstancias, a llevar el bien allí donde hay mal; y hacerlo de maneras que hablen de la presencia de Dios en cada momento.

es la naturaleza de las cosas creadas. . y lo tengo delante de mí siempre que quiero leer la Palabra de Dios». Y Antonio respondió: «Mi libro. oh filósofo.uturulazu Un filósofo preguntó a san Antonio: «Padre. ¿ cómo puedes sentirte tan entusiasmado cuando te han arrebatado el consuelo de los libros?».

La naturaleza. es profundamente verdadera. la presencia del poder de Dios. si Dios es realmente Dios. la imagen. Y la respuesta era: «Dios está en todas partes». según esta tradi- . El espíritu. tan diferente de nosotros que no hay en nosotros nada de Dios. Nuestra noción de Dios la del gran Ingeniero del universo que creó el espíritu y la materia. En todo lo creado reside la energía. el lugar de descanso del Dios de la vida. La fuente de la vida es la Vida. sin darse cuenta. «En esta bellota -decía la mística Juliana de Norwich. pero que. a una figura aislada y separada de la creación. la naturaleza del Creador. en su intento de presentar a Dios como un Dios personal. Dios es la sustancia del universo.«¿Dónde está Dios?». Desgraciadamente. lo ha reducido. los lanzó al espacio y dejó que compitieran entre sí. es el espejo de Dios. la tradición religiosa de Occidente. Para conocer al Creador sólo es necesario estudiar la creación. Lo obvio es casi demasiado simple para ser creído: toda vida contiene los secretos de la Vida. la vida. preguntaba el catecismo.está todo cuanto existe». toda ella. Una respuesta que ignoramos a menudo.

la justificación de la destrucción de los bosques tropicales. Para ser contemplativo hay que cultivar una planta. con todo su «dominio». Ignora la promesa ilimitada de vida. la Unidad de Dios. Que no percibir la voz de Dios en el equilibrio de la naturaleza. No entiende que toda la naturaleza puede existir sin la humanidad. amar a un animal. escuchar el latido del universo. el saqueo de la tierra. el injustificable sacrificio de animales en aras de la «investigación». es la apoteosis de la santidad. es ir por la vida con el corazón ciego y el alma sorda. un mundo salvaje cuyo «dominio» ha sido confiado a la humanidad y a través del cual sólo se podía llegar a Dios eliminando la materia. Pero el contemplativo sabe que un pecado contra la naturaleza es un pecado contra la vida. Reduce la Deidad a una cosa. . que nos llama en todas partes. Sabe que todo en la vida refleja el rostro de Dios. Para ser contemplativo hay que tratar a la naturaleza con dulzura. la naturaleza es la hija ilegítima de la creación. pero que la humanidad. amar a la naturaleza. Que tratar a la naturaleza como un dictador es romper el equilibrio de la vida. Ignora el mensaje de Dios. Ignora la unidad de la vida. Creer que la materia es mala y el espíritu bueno. Según esta manera de pensar. Sobre tan extraña base científica y espiritual descansa la justificación de la esclavitud.100 LA VIDA ILUMINADA NATURALEZA 101 ción. en cambio. Que vivir con la naturaleza como un enemigo es errar la vida. la belleza de ésta. no puede existir sin el resto de la natura- leza. la creación de agujeros en la capa de ozono y la degeneración de los océanos en auténticas cloacas. sus luchas. En un mundo que separa la materia y el espíritu. es una postura lamentable y sumamente limitada. protegerla y descubrir en ella la presencia y el poder de Dios. a un creador separado de la creación que emana de la misma energía vital que es Dios. El contemplativo ve en todas partes a Aquel de cuya vida proviene toda vida. caminar bajo la lluvia y profesar nuestra conciencia de Dios en una vida hecha de vibrantes estaciones. la materia es corruptible y corruptora. aprender de los ciclos de tiempo. la naturaleza sólo existe para ser una especie de plataforma al servicio de la actividad humana. El contemplativo tiene un mejor conocimiento. sintonizar con el ritmo de la vida. una cornucopia de consuelos para las criaturas. y que ambos están definitivamente separados.

pero no he hecho ningún progreso. Entonces el ángel le explicó el significado que el anciano buscaba. no obtuvo respuesta. . y desapareció. Cuando salió. pues. cerró la puerta y se puso en camino. Entonces el discípulo se dijo a sí mismo: «He puesto mucho empeño en esto. vengo a revelarte el significado de las palabras».pertura Se decía de un discípulo que había resistido setenta semanas de ayuno comiendo sólo una vez a la semana y que. Iré. pero ahora que eres lo bastante humilde como para acudir a tu hermano. un ángel del Señor se acercó a él y le dijo: «Setenta semanas de ayuno no te han llevado más cerca de Dios. a ver a mi hermano y le preguntaré». al preguntar a Dios por el significado de ciertas palabras contenidas en la sagrada Escritura.

los hemos cerrado a Dios. en nombre de Dios. Tal actitud hace de la vida una especie de prisión donde. Aprender a abrir el corazón nos exige abrir primero nuestra vida. Una familia de blancos que nunca ha invitado a una persona de color a cenar es una familia que ha perdido una oportunidad de crecer. Hace de nosotros nuestros propios dioses.Aislarnos. Las consecuencias de esta clase de cerrazón a las múltiples revelaciones de la mente de Dios son considerables: una vez que cerramos nuestros corazones a los demás. El pecado de la religión es declarar a todas las demás religiones vacías. ignorantes. en nombre de la santidad. a la Palabra de Dios en los demás. Es un pobre pretexto para la espiritualidad. es parte de la esencia misma de la contemplación. la sabiduría y la visión espiritual de los demás. se encadena el pensamiento y se condena la visión. Es éste un asunto de gran importancia espiritual. La apertura a la presencia de Dios. deficientes y miserables. Es ignorar la llamada que Dios nos hace a través de la vida. La persona de color que nunca ha confia- . de la sabiduría del mundo que nos rodea es una clase de arrogancia espiritual rara vez superada en la historia de los errores humanos.

No consiste en ser «político». una nueva idea con la que no estamos familiarizados. El hombre que nunca ha trabajado con una mujer en plano de igualdad. La apertura es la puerta por la que entra la sabiduría y comienza la contemplación. La voz de Dios que resuena en nuestro interior no es la única voz de Dios. «Cuando alguien llame a la puerta». En otras palabras. en cada recuerdo. vive aislado en una burbuja. . la Realidad última. o que no ha almorzado en la cocina con el cocinero. enseña la Regla de san Benito. No consiste en escuchar educadamente a las personas con las que estamos esencialmente en desacuerdo. El contemplativo que nunca ha servido la comida en un comedor de beneficencia. Cerrarse a cualquiera de estas cosas es cerrarse a la posibilidad de renovarse una vez más. o que no ha colaborado en programas de asistencia social. Es el abandono generoso de la mente a nuevas ideas. Entonces Dios. a nuevas posibilidades. detrás de cada rostro. y mejor aún a sus órdenes. la Vida allende la vida. Sin una actitud básica de apertura no es posible la contemplación. La apertura no es gentileza ni sociabilidad. Es muy posible que el mundo que conoce no pueda darle las respuestas que busca. en el fondo de cada esfuerzo. Ni siquiera es simple hospitalidad. a mostrarnos otra manera de pensar. una nueva persona. Es la cumbre desde la que percibimos que el mundo es mucho más grande que nosotros. pues ha venido alguien a acrecentar nuestra conciencia del mundo. aceptar cada día una nueva experiencia. ha perdido la oportunidad de conocer realmente a la otra mitad de la humanidad. y que ahí fuera hay una verdad que es distinta de la nuestra. «hay que responder: "Benedicite"». «civilizado» o «amable». El adulto que nunca ha preguntado a un niño acerca de la vida y no ha escuchado su respuesta está condenado a pasar por la vida desconectado de la misma y como un auténtico analfabeto. de ser y de vivir más allá de nuestra pequeña parcela del universo. y preguntarle qué nos dice acerca de nosotros. hay que responder: «Gracias sean dadas a Dios». o que no ha trabajado como dependiente por un salario de miseria. podrá venir a nosotros de nuevas y misteriosas maneras. Dios llega en cada voz. Para ser contemplativo es preciso abrir de par en par los brazos de nuestra vida.106 LA VIDA ILUMINADA APERTURA 107 do en un blanco ha perdido una oportunidad de constatar la humanidad de la especie humana.

De la misma manera.El abad Pemenio decía: «El agua es blanda por naturaleza. terminará haciendo un agujero en la piedra. Y cuando la gente escucha la Palabra de Dios con frecuencia. No obstante. si suspendes una botella llena de agua sobre una piedra. de modo que el agua caiga gota a gota. la Palabra de Dios es tierna. mientras que la piedra es dura. sus corazones se abren al temor de Dios». y nuestro corazón duro. .

a través de un pasaje . individual y colectivamente. personal. cuando estar silenciosamente en presencia de Dios es una pérdida de tiempo. «orar es elevar el corazón y la mente a Dios». unas veces en forma de partículas. Dios es la Energía misma que nos anima. Pero la ciencia -con su nueva percepción de que materia y espíritu son una misma cosa. Como si Dios fuera un juez regio y distante y ajeno a nosotros. Cuando las ideas nos resultan ajenas. Según dicha definición. Es a ese Dios cósmico. La oración es un largo y lento proceso. Dios es el Espíritu que nos conduce y nos guía. entonces no hemos empezado aún a orar. y es que desvirtúa la imagen de Dios. Dios es la voz interior que nos llama a la Vida.La definición tradicional de la oración sólo tiene un fallo. cuando el proceso es aburrido o falto de sentido. otras en forma de energíasugiere que Dios no es un ser despótico y desconfiado que habite en una nube. Dios es la Realidad que trata de alcanzar la plenitud en nosotros. En primer lugar. interior y vivificante al que oramos. Pero poco a poco. nos indica lo lejos que nos encontramos en realidad de la mente de Dios.

entrar en la presencia de Dios. El contemplativo ora para estar abierto a lo que es. ha llegado. y la presencia resulta más palpable que las palabras y llena más que las ideas. al mirar al mundo. poco a poco. Pero. del Silencio que es Todo. que hace de cada uno de nosotros un pequeño reino. llegamos a conocernos a nosotros mismos y las barreras que alzamos entre nosotros y el Dios que trata de consumirnos. El contemplativo ora para. que la mente se haga receptiva a la iluminación. a extinguir las ilusiones de autonomía y la entronización del yo. El contemplativo no ora para obtener satisfacción del universo. El contemplativo es el buscador que puede descender a su yo más profundo. lo llama Todo. todas sus ilusiones y la Vida misma. El contemplativo trasciende su propio yo. El contemplativo no ora para aplacar la ira divina ni para halagar a un ego divino. ¿Cómo es posible? Porque para ser contemplativo la oración es la clave del diálogo y. Dios es la vida. para aprender a vivir en la presencia de Dios. . la venida de la vida. en última instancia. la esencia de la vida. no una máquina expendedora de chucherías para satisfacer los caprichos de la especie humana. sobre todo. Dios es el fin de la vida. y. para absorber la presencia de Dios en su interior. El contemplativo ora hasta que se impone el silencio. al túnel del vacío. no ve sino la presencia y la actividad de Dios en todas partes y en todas las personas. la reflexión profunda sobre la presencia y la actividad de Dios en él y en el mundo. no para remodelar el mundo de acuerdo con sus propios planes. El contemplativo es aquel de nosotros en quien la oración. a la postre. Una oración en cada momento hace que el corazón endurecido se ablande.112 LA VIDA ILUMINADA ORACIÓN 113 evangélico. Una oración en cada momento permite al corazón de Dios latir al unísono con el del contemplativo. el contemplativo es el que. al no encontrar más que a Dios en el centro de la vida. que el corazón saciado cobre nueva vida. la culminación de la vida. una palabra y un momento de silencio.

uacfue&a El abad Pemenio le pidió al abad José: «Dime cómo puedo ser monje». Y el abad José le contestó: «Si quieres encontrar reposo aquí. pregúntate en cada ocasión: "¿Quién soy yo?"». y a partir de ahora. .

. dinero. Ni ellos mismos saben quiénes son como consecuencia de la búsqueda. aparte de buscadores empedernidos. se hunden en la decepción. una carrera. Otras buscan hazañas talladas en piedra y. la seguridad. perseguidores de «griales». Todos andamos buscando algo. Buscamos constantemente laureles y trofeos fundidos en el cristal del tiempo o en el polvo de estrellas de la eternidad. el éxito. Pero aún son más los que van de un lugar a otro buscando frenéticamente.¿Hay alguien. en algún lugar del mundo. probando esto y descartando aquello. la felicidad. hasta que el frenesí de la caza agota sus corazones y reseca sus almas. expertos en lo superficial y lo fingido. que no busque algo: la aprobación de los demás. Y dos son las preguntas básicas: ¿qué busco? y ¿quién soy yo como consecuencia de la búsqueda? Algunas personas buscan sombras en una pared y acaban desilusionadas. exigiendo esto otro y rechazando lo de más allá. un hogar. Son «dilettantes» de la vida.? Somos buscadores espirituales por naturaleza. . cuando los monumentos que se erigen a sí mismas se desmoronan y dejan de satisfacerlas..

o nos proporciona seguridad. Soy el que atraviesa cada sistema hasta llegar a la fuente. La religión y la espiritualidad se convierten en trivialidades pensadas para aliviar un dolor o llenar un vacío. simplemente.. El contemplativo no necesita ir a ningún lugar para descubrir que Dios espera encontrarlo en su camino hacia el yo. Pero tales personas no son las contemplativas del mundo. y por qué lo buscamos. que es ajena a mi espíritu inquieto y extraña a mi corazón disperso. tratando de hallar fuera de él una fórmula que le permita colmar su vacío interior. a descubrir la fuente. El contemplativo no ve la vida como un obstáculo para la introspección. yo soy el que persigue el centro de la vida. de gurú en gurú. y no digamos ya el fin. de sistema en sistema. Pero hablar de Dios no es lo mismo que buscarlo. El «grial» que andamos buscando no es otro que Dios. hay muchas personas que utilizan la religión como un modo de conseguir el poder que buscan. no para llevarnos. o no nos exige demasiado. como lo demuestran desde los santos más humildes hasta los más soberbios jerarcas. pero que nunca aprecian realmente el proceso. Buscan. de buscadores que van de maestro en maestro. Incluso el bien puede llegar a perturbar nuestro espíritu cuando lo hacemos. pero nunca encuentran siquiera un hogar para el corazón que sobrevive a la búsqueda. está en su lugar y. o nos hace sentirnos bien. sino por lo que nos procura a continuación: porque nos da prestigio.. Para ser contemplativos hemos de buscar a Dios en el lugar apropiado: en el centro mismo del santuario del yo. de consolación piadosa en consolación piadosa. no por ser bueno. En otras palabras. por ejemplo. de ese modo. Soy el que busca la Luz que dista de mi alma en tinieblas. Ciertamente. . El contem- plativo. la comodidad que necesitan (y la mayoría de nosotros nos contamos entre ellas en uno u otro momento). responde a la pregunta «¿quién soy yo?» con la respuesta «yo soy el que espera al Dios que lleva dentro». del «viaje». Llevar una vida contemplativa nos obliga a saber qué es lo que buscamos. como algo que subyace a la urgencia de la búsqueda.118 LA VIDA ILUMINADA BUSQUEDA 119 La religión y la espiritualidad tienen su propia clase de «dilettantes». buscadores que adoptan toda clase de «poses» espirituales y ensayan todo tipo de huidas. Dios es más arrollador y satisface mucho más que todas esas cosas.. Hacemos de la religión una excusa para no encontrar a Dios. Soy el que comprende que la distancia entre Dios y yo soy yo. ni se dedica a probarlo todo hasta que las papilas gustativas del alma se secan. la atención que ansian. El contemplativo no va de iglesia en iglesia..

si comes por amor. pero. les saludó alegremente y les dijo: «El ayuno tiene su propia recompensa. cuando vio a los hermanos. . Éste no tenía la costumbre de comer todos los días. por otra. observas el mandamiento de amar al otro». pero.e-creacion Dos hermanos fueron en cierta ocasión a visitar a un anciano monje. por una parte. cumples dos mandamientos. abdicas de tu voluntad y. pues.

tiene sus propias recompensas. Nos limitamos a seguir haciendo las mismas . en otros tipos de experiencia. a las responsabilidades. Por muy difícil que el trabajo en sí pueda parecer a quienes nos ven realizarlo. la verdad es que el «ayuno». sacar a pasear al perro. la vehemencia con que lo hacemos encierra un algo enormemente gratificante. La sola idea de renunciar a una rutina espartana para ir visitar a un familiar anciano. Así pues.Aunque a la mayoría de nosotros nos cueste admitirlo. jugar con los hijos. al deber. nos desconcierta y nos asusta. como cualquier actitud de disciplina o de austeridad ante la vida -la dedicación fiel al trabajo. nos pasamos la vida hablando sin parar. ¡Somos personas serias! ¡Nuestras obligaciones son demasiado importantes como para pensar en semejantes cosas! Estamos demasiado «ocupados» para ser humanos. escribir una carta personal. y disfrutar otros momentos de belleza. embotando nuestra sensibilidad. Día tras día. a la productividad-. a los negocios. en lugar de permitirle aventurarse libremente en otros campos del pensamiento. ir a pescar o salir de excursión. ahogamos nuestro espíritu a base de ratina.

la recreación del espíritu creativo. El trabajo es inútil y hasta destructivo si yerra en sus objetivos. ataca las raíces mismas de la contemplación. más útil para la humanidad que el ocio y el tiempo libre. La virtud se convierte en las anteojeras de nuestro espíritu. de pasar por la vida con los ojos y el corazón bien abiertos. Negarse a descansar. es el principal pilar del alma contemplativa. sólo la re-creación. las frutas silvestres que crecen en la colina. Al igual que Dios. la cultura de la ciudad. tenemos que preguntarnos si aquello en lo que empleamos nuestra vida es realmente «bueno» para alguien. si hacemos que lo sea. la reunión de familia. La re-creación. Sólo el Sabbath. ¿Qué podrá hacer que el trabajo sea fiel a su carácter original si no es el ojo contemplativo para la verdad y la brújula contemplativa para todas las cosas que Dios llamó buenas? La re-creación es el acto de ensanchar el alma. La vida es algo más que trabajo. Debemos preguntarnos si lo que estamos haciendo con nuestras vidas y la manera en que lo hacemos justifican el dedicarle toda una vida. La finalidad de la re-creación es crear un Sabbath del espíritu.. Cuando detenemos la carrera a ninguna parte. Debemos valorar el impacto que nuestro trabajo diario produce en las vidas de quienes nos rodean. el derecho a ser más grandes que lo que hacemos. estamos reclamando una parte de nuestra propia humanidad.. el bazar de la parroquia. Si es bueno para mí. con esta única línea de la Sagrada Escritura. Y lo peor es que nos creemos espiritualmente nobles por hacerlas. La vida es vida. ¿Cómo tener la certeza de que la vida está hecha para ser un viaje al fondo de la alegría? Sencillamente. y la teología del Sabbath es su piedra angular. La vida no tiene por qué ser sombría. Necesitamos tiempo para evaluar lo que hemos hecho en el pasado. Por otra parte. porque nunca miramos más que donde ya habíamos mirado antes. más digno de Dios. de expandir los aspectos más humanos de mi experiencia. porque hay demasiadas cosas de las que disfrutar: un día de pesca en una tranquila ensenada. Nunca vemos al Dios que está en todas partes. a hacer ejercicio. un buen libro. cuando nos salimos del tiovivo de la productividad durante el tiempo necesario para ver que se trata de un círculo cerrado. . pretendiendo que el trabajo es más santo. para los que vendrán después de mí y para el mundo en el que ahora vivo. «Dios descansó». me da la oportunidad de retroceder y pensar. el santo esparcimiento. a jugar.. dice la Escritura. un baile callejero en el barrio. la trascendencia. el panorama desde lo alto de una montaña. ya sea la nuestra o la vida de aquellos con quienes nos relacionamos. la vida no es una prueba de resistencia. se santifican la reflexión. Con esta sola imagen..124 LA VIDA ILUMINADA RE-CREACIÓN 125 cosas una y otra vez. de volver a empezar y renovarme. «El séptimo día».

Pero la religión que rechaza la vida no es religión. . para que todo en la vida pueda llevarnos a Dios. porque no logra conectar lo sagrado de aquí con lo sagrado de allá. Para ser contemplativos tenemos que meternos de lleno en la vida. ¡(encía Uno de los ancianos dijo: «Del mismo modo que no te es posible ver reflejada tu cara en el agua turbia.126 LA VIDA ILUMINADA Las tradiciones religiosas que se niegan a disfrutar de la vida rechazan la vida. contemplar a Dios en la oración». si no está libre de pensamientos extraños. así tampoco puede el alma.

disfrazados de música. La música ambiental nos sigue desde la sala de estar hasta la cocina e incluso hasta el cuarto de baño. y la sociedad moderna parece haber olvidado. después de funcionar todo el día. Estamos rodeados e inmersos en el bullicio. Hacemos ejercicio con los «cascos» puestos y la grabadora sujeta al cinturón. en las oficinas y en las salas de espera. La radio nos despierta por la mañana. Oímos música en los coches. de noticias y de series de televisión. Nos tendemos en la playa con los auriculares conectados a un reproductor de CD. se han convertido en las barreras sonoras del espíritu en esta sociedad.El silencio es un arte que se ha perdido en nuestra ruidosa sociedad. Todos los edificios de oficinas poseen sistemas de megafonía para informar al público. y en las esquinas de las calles se han instalado estridentes sistemas de altavoces. que está escaleras arriba. es que la verdadera esencia del desarrollo espiritual no está en . Los ruidos de todo tipo. impidiéndonos escucharnos a nosotros mismos. en los ascensores. se apaga ella sola cuando ya hace un buen rato que nos hemos ido a dormir. y la televisión. Lo que el contemplativo sabe.

en los mensajes que constantemente nos transmitimos a nosotros mismos. Es un día en el que somos zarandeados por el mundo que nos rodea y dejados a merced del estruendo y la chachara de nuestros propios corazones. porque nos pone frente a nosotros mismos. El silencio es un aspecto muy peligroso de la vida. Para ser contemplativos tenemos que sofocar la cacofonía del mundo que nos rodea y entrar en nosotros mismos a esperar al Dios que se muestra como un susurro. La presión y el esfuerzo de un día ruidoso nos niegan el consuelo de Dios. de títulos o de poder. El silencio nos horroriza. eliminando a su paso la disonancia de la vida. mientras no guardemos silencio y escuchemos. Está en la «subiecta materia» del yo. sino que además -lo cual es igualmente importante. jamás podremos saber qué es lo que realmente ocurre ni siquiera en nosotros mismos. en la guerra civil del alma humana que libramos a diario. para que pueda llenarnos el Dios que allí espera que lo percibamos. Está en las cosas en las que pensamos. El silencio nos deja a solas con nosotros mismos. el silencio es justamente eso que precede a la voz de Dios. Nos recuerda qué es lo que no hemos resuelto aún en nuestro interior. soy lo que se echa en falta». Pero. Como el contemplativo sabe muy bien. no como una tormenta. Nos muestra la otra cara de nosotros mismos. O especialmente en nosotros mismos. En otras palabras. Nos muestra lo que tenemos que ser y lo mucho que aún nos falta para serlo. que no podemos camuflar con cosméticos ni modificar a base de dinero. . «Dondequiera que esté -escribe el poeta Mark Strand-. Es el vacío en el que Dios y yo nos encontramos en el centro mismo de mi alma. de la que no podemos escapar. Un día sin silencio es un día sin la presencia del yo. Es la caverna que nuestro espíritu tiene que atravesar. el silencio es el mayor maestro de la vida.130 LA VIDA ILUMINADA SILENCIO 131 los libros.nos enseña lo que hemos de decir. El silencio no sólo nos da al Dios que es Sosiego. Nos dice qué es lo que nos obsesiona.

Pues bien. El anciano le dijo: «No has encontrado un barco ni has embarcado tus cosas. . haz primero tu trabajo. ni siquiera has zarpado.Un hermano fue a ver al abad Teodoro y se puso a hablar y a preguntar sobre cosas que aún no había experimentado. y ya llegarás al punto del que hablas ahora». y ya pareces haber llegado a la ciudad.

cursillos universitarios de fin de semana y noticiarios en treinta segundos o menos. que reducen en milisegundos la velocidad operativa de las versiones precedentes y cuestan cientos de dólares. todo tiene hoy que ir más rápido. A diario se mejoran las prestaciones de los programas informáticos. Para que tenga valor. Los aviones superan la velocidad del sonido. arrancar más deprisa y trabajar a velocidades inimaginables para la mente humana. La vida espiritual -la contemplación.es un . aunque a nadie parece preocuparle. Pero. Ya no creemos en los procesos. por más que nos guste hablar de ellos. la vida espiritual no funciona a gran velocidad ni a un número elevado de revoluciones. Queremos sopas instantáneas. Todo cuanto producimos es para ir más deprisa que quienes nos precedieron.Una de las obsesiones de la sociedad contemporánea es la velocidad. como muy bien sabían los monjes del desierto. etiquetado electrónico. programas de formación acelerada. como si alguien tuviera maldita necesidad. Somos personas activas y deseamos resultados. Los coches se venden por su capacidad para pasar de cero a cien kilómetros por hora en segundos.

pero luego nunca tenemos tiempo de contemplar las fotos. todo es sustancia de Dios. sea cual sea la fase en que nos encontremos. a fin de llegar a ver lo que nunca habíamos visto con anterioridad: Dios en todas las cosas y. Tampoco podemos precipitar los efectos de una herida o la llegada del amor. Que nada que simbolice a Dios es Dios ni puede ser absolutizado. Debemos dejar de buscar a Dios en las cosas. con tantas prisas. Ya no nos paramos a contemplar una puesta de sol. La velocidad no nos ha permitido ahorrar de tiempo. Y debemos crecer. Todas estas cosas tienen sus etapas. ha perdido el sentido del valor del tiempo. . sino únicamente llenar el tiempo con el doble de trabajo del que hacíamos antes. Tenemos que aprender que el Dios al que ninguna institución puede contener y que es el aire mismo que respiramos está en nosotros esperando que lo comprendamos. sobre todo. Ocurra lo que ocurra. sino como un sacramento que nos revela a Dios aquí y ahora. sino para nuestro crecimiento. finalmente. Tenemos que aprender que ninguna institución es Dios. tanto más atrás nos quedamos. El contemplativo sabe que el tiempo se nos da no en aras de la perfección sino en aras del descubrimiento. acelerar el proceso del dolor o el del crecimiento. nuestra generación. No podemos. No debemos apresurarnos en la búsqueda de Dios y luego. Cuanto más deprisa vamos. En lugar de ello. al fracasar en una empresa que requiere toda una vida. Por más irónico que pueda parecer. no la muerte de todos nuestros sueños. El mundo no fue hecho para nuestro entretenimiento. Tenemos que aprender que nosotros no somos Dios. decir que ha sido infructuosa. con el fin de acortarlos. Para ser contemplativos tenemos que empezar a ver el tiempo no como una mercancía. El contemplativo es el que consigue comprender que lo que aprendemos a lo largo de la vida transforma nuestra existencia. Hay muchas cosas que descubrir en la vida antes de que. que no es posible apresurar. finalmente.136 LA VIDA ILUMINADA TIEMPO 137 lento descubrimiento de la mecánica del alma y un proceso aún más lento de recomposición de todas sus partes. fotografiamos los atardeceres. podamos abrirnos al Dios que mora en nuestro interior y en torno nuestro y del que brota toda vida. tanto más tendremos de Dios en el presente. Y cuanto más tengamos de ella. Todas ellas demandan un proceso anímico. Hay cosas. por doloroso que sea. en nosotros. sin embargo. que el tiempo es el don de la comprensión. por ejemplo. Tenemos que aprender. Dios está en nosotros. Siempre.

pondría su cabeza sobre mis rodillas y le dejaría descansar».omprensión Unos discípulos acudieron a ver al abad Pemenio y le preguntaron: «Cuando vemos que algunos hermanos se quedan dormidos durante el oficio religioso. . ¿debemos darles un pellizco para que despierten?». si yo viera que un hermano se quedaba dormido. Y el anciano les contestó: «De hecho.

La comprensión -la compasión- es el fundamento de la vida monástica. Sin comprensión no hay la menor esperanza de hacer una comunidad con personas que son extrañas unas para otras. La Regla de san Benito dice con toda claridad que los monjes no deben molestar al «mayordomo» del monasterio a horas intempestivas. Las personas no están simplemente para atender a nuestras demandas. El portero debe recibir amablemente a quienes llamen a la puerta a la hora que sea, de día o de noche. Cuando las personas tienen necesidades, tenemos que hacer lo posible por satisfacerlas. A los monjes que necesitan más de lo que la regla establece, se les debe dar sin más. La persona es siempre más importante que la regla. Los que sirven la mesa deben comer antes que los demás, para que su trabajo no resulte más duro de lo necesario. Ninguna persona existe para nuestra satisfacción. A los monjes que no viven la vida tal como prometieron que harían, es preciso aconsejarlos y corregirlos. Todas las faltas se pueden perdonar; toda vida es una sucesión de etapas. En otras palabras, se trata de una Regla que conoce las limitaciones de la condición humana... y las respeta.

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LA VIDA ILUMINADA

COMPRENSIÓN

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La vida no es perfecta, ni las personas son perfectibles. Sólo la comprensión, sólo la compasión -la capacidad de soportar la vida con el resto de la humanidad, cualesquiera que sean las cargas que ello ocasione- nos perfecciona. Cuando este concepto se esfuma en nombre de la religión o se olvida en nombre de la bondad, la religión fracasa y la virtud pierde su sentido. Dios es compasivo y nos da lo que necesitamos. Tal vez nadie puede ser verdaderamente contemplativo, establecer verdadero contacto con la vida divina, recibir de veras la efusión del espíritu de Dios, si no hace lo mismo por los demás. La contemplación es el espejo a través del cual entramos en contacto con la grandeza de Dios, sí, pero es también el filtro por el que discernimos el alcance de nuestra pequenez y, al mismo tiempo, el potencial de nuestra grandeza. El contemplativo no busca la perfección en otra parte que no sea en Dios. El contemplativo comprende la imperfección. Y, sobre todo, el contemplativo comprende que es precisamente en el momento de la necesidad personal cuando acude Dios a llenar el vacío que hay en nosotros. El contemplativo sabe que lo que pedimos a Dios, que es plenitud, es lo que nos falta. No saber lo que nos falta es tanto como erigirnos en nuestros propios dioses, una forma bastante enfermiza de suplir lo verdaderamente importante. Cuando la contemplación, esa absorción en Dios que llena a una persona con la conciencia de la presencia de Dios en todo y en todos, es real, nos

consume el amor. No hay nadie de quien no nos preocupemos, nadie inferior a nosotros. Sabemos que Dios está donde menos lo pensamos, y que allí espera que lo descubramos. Y cuando lo descubrimos, todo queda absolutamente claro: no hay regla que signifique más que la persona que tenemos ante nosotros. No hay pecado tan grande que no se pueda perdonar. No hay necesidad que no deba tenerse en cuenta. No hay sufrimiento que yo tenga derecho a ignorar. No hay lucha que yo pueda condenar. No hay dolor que yo no esté obligado a soportar. Dios comprende. Y el verdadero contemplativo, por tanto, también comprende.

El abad Zacarías tuvo una visión y habló de ella con el asceta Carión, su padre espiritual. Exasperado, Carión le golpeó y le dijo que la visión venía de los demonios. Zacarías fue entonces a contárselo al abad Pemenio, el cual, al ver la sinceridad de Zacarías, lo remitió a un monje que era místico. Antes incluso de que Zacarías se lo dijera, el monje ya conocía todos los detalles de la visión y le dijo que con toda seguridad provenía de Dios. Tras de lo cual, le ordenó: «Ahora vuelve y sométete a tu padre espiritual».

Se aprestan a amarlo como Dios lo ama. las visiones. otra muy distinta. dones espirituales.Los monjes del desierto son categóricos: la visión es una cosa. por ejemplo. Al igual que el láser. pero muchas de ellas son producto de un sistema emocional sobredimensionado. Las visiones son fenómenos psicológicos que. pero jamás pretendieron haber tenido una sola prueba física de la misma. Enamoradas de un Dios amoroso. nunca tuvieron una «visiones». Ven a Dios en todas partes y en . se ven impulsadas a amar el mundo de Dios como Dios lo ama. Algunas visiones son. La visión no es física. En lugar de visiones. ciertamente. Algunas de las figuras más contemplativas de la historia. pueden no tener absolutamente nada que ver con la manera en que vive o evoluciona una persona. al final. Ven el santo. Ni Hildegarda de Bingen ni el Maestro Eckhart ni Teresa de Jesús las tuvieron. Es una cualidad del alma. sangrante. las personas con visión centran su atención en la presencia de Dios en la vida. doliente y conflictivo mundo tal como lo ve Dios: como uno y sagrado. Sí conocieron la presencia de Dios. lo que tuvieron fue visión.

Para ser contemplativo hay que alimentar el sueño de hacer cada día lo que hay que hacer para que Dios se haga presente aquí y ahora. telépatas o magos. la jerarquía o el lugar de nacimiento. Es.148 LA VIDA ILUMINADA VISIÓN 149 todas las cosas. de dicha presencia. el Dios presente en ellos y a su alrededor. . sin esperar de ella ningún tipo de facilidades y sin buscar signos místicos que marquen su crecimiento espiritual. La contemplación no es una visión espectacular ni un ungüento mágico espiritual. encontrar a Dios en todas partes y reaccionar ante cualquier realidad de la vida como ante un mensaje de parte de Dios. nacionalistas. Tampoco es un estado de exaltación. la voluntad de Dios para todo el mundo. Para los contemplativos Dios no es un truco de magia. Los contemplativos no buscan «visiones». simplemente. No se dejan atrapar por los mezquinos planteamientos inspirados en el color de la piel. sectarias e incluso doctrinales. cueste lo que cueste. en todo y en todos. Simplemente. sino que tiene que ver con cosas muy básicas y muy reales: ver a Dios en todos. conciencia de Dios en lo inmediato. La auténtica espiritualidad no es una huida a un estado mental de despreocupación o a una realidad ultramundana. el género. Dios es el aire mismo que respiran. y más que signo. en el amor y la paz universal. No caen en la complacencia o el elitismo espiritual. Tan sólo buscan conocer a Dios. sino que trabajan su vida interior. Viven poseídas por la voluntad de Dios para el mundo y se consumen por hacerla realidad. más allá de las exigencias personales. hacen lo que deben hacer: se sumergen en la presencia de Dios hasta que todo se convierte para ellas en signo. Buscan. La contemplación no es asunto de charlatanes. en el Bien y en la Verdad. chauvinistas.

. porque tengo la seguridad de que lo que es útil para los demás es bueno también para mí». Y el abad Teodoro de Fermo dijo: «En estos tiempos. pero no para los demás.Uno de los ancianos dijo: «Nunca he querido trabajar en algo que fuera provechoso para mí. son muchos los que se toman el descanso por su cuenta antes de que Dios se lo conceda».

en una sociedad centrada en el trabajo. es. la azada y la tierra. Si hay algo que sirva para calibrar la profundidad espiritual. . Lo que sabemos determina lo que hacemos. a la inversa.En nuestra sociedad. a fin de poder hacer lo que de verdad preferiríamos hacer si no tuviéramos necesidad de trabajar. sin lugar a dudas.«como si fueran vasos sagrados». Tal vez ninguna otra forma de ver la vida explica con tanta claridad lo que ha ocurrido realmente con la calidad del mundo que nos rodea. Si floto en un «mar de Dios». De hecho. el trabajo que no queremos realizar y por qué no queremos realizarlo. el trabajo que realizamos y por qué lo realizamos o. recomienda la Regla de san Benito. no hay nada que no sea sagrado. El trabajo es la respuesta del contemplativo a la percepción contemplativa. Se trata de un consejo profundamente contemplativo. es la respuesta de cualquiera a la profundidad -o a la superficialidad. «Trata todas las cosas» -la maceta y la planta. Ser consciente de la presencia de Dios en todas las cosas tiene importantes consecuencias para el modo en que una persona vive el resto de la vida. el trabajo se ha convertido en la manera de ganar dinero.de sus ideas acerca de la creación.

De hecho. calidad y creatividad. nos relaciona con el resto del mundo y nos permite cumplir con nuestra responsabilidad para con el futuro. el trabajo no es un castigo por el pecado. El trabajo no nos separa de Dios. cuando Dios puso fin a su obra creadora. El trabajo constituye nuestra aportación a la creación. es simplemente blasfemo. Dios nos dejó un mundo intacto. sino que es lo propio de lo conscientemente humano. Vivimos para trabajar bien. para trabajar con una finalidad. con el pretexto de una mejora de la productividad. que trabajen mucho antes de pecar. la limpieza y la solicitud por el medio ambiente insuflan la Gloria de Dios en la realidad material y determinan el carácter de la pequeña parcela del planeta de la que somos responsables. La pregunta que en ahora mismo se hace el contemplativo es: «¿Qué mundo vamos a dejar a quienes nos sucedan?». pues. lo primero que se exige a Adán y Eva es que labren y cuiden el jardín.. Las máquinas que un contemplativo diseña y construye no están destinadas a destruir la vida. «defensa». en nombre de algo que no sea digno del Dios que lo creó -beneficio. industria. la creación no estaba en realidad concluida. para trabajar con honradez. El trabajo no nos aparta de Dios. Se les ordena. . sino que nos acerca su Reino más de lo que lo estaba antes de nuestra llegada. y frecuentemente ignoradas. Lo que los seres humanos hacemos en esta tierra sirve para proseguir la creación o para obstaculizarla. avidez. El contemplativo se esfuerza en configurar el mundo a imagen de Dios.-. El orden. Una de las dimensiones más exigentes. Dios nos encomendó a nosotros el resto del proceso.. progreso. El trabajo es el sacerdocio de la especie humana. El contemplativo se somete al principio de «labrar y cuidar el jardín». El contemplativo sabe que el ideal no es rehuir el trabajo. Convierte lo ordinario en grandeza de Dios. Todo depende de cómo veamos la vida y nuestro papel en la incesante creación del mundo. Para ser un verdadero contemplativo tengo que trabajar como si la preservación del mundo dependiera de lo que yo hago en este pequeño e insignificante espacio que llamo «mi vida». No vivimos para ser superados por el trabajo. ocio. Los suelos que friegan los contemplativos nunca han estado más limpios.154 LA VIDA ILUMINADA TRABAJO 155 En la santidad del universo ve el contemplativo el rostro de Dios. del relato de la creación es que. sino a hacerla más posible para todos. Hacer algo que desfigure ese rostro. Las personas a las que sirve el contemplativo reciben tantos cuidados como los que Dios nos ha dispensado a nosotros. En la tradición judeo-cristiana. Las patatas que el contemplativo cultiva no dañan la tierra en la que crecen. sino que prosigue su obra a través de nosotros. Según el Génesis. un mundo en el que había suficiente para todos.

enofílía T-A amor a ios extranjeros Decía la abadesa Sara: «Si yo pidiera a Dios que todos pudieran inspirarse en mí. . Prefiero pedir que mi corazón sea puro para con ellos. más que ser capaz de cambiar algo en los suyos». luego tendría que llamar pidiendo perdón a todas las puertas.

aun así. todos sabemos quién manda. son muy claros. el desconocido. Por supuesto que los mensajes únicamente se insinúan. Sabemos que estamos en el vértice de la pirámide. enseguida aprendemos que el mundo está a nuestra disposición. el extranjero. dejando de preocuparnos enfermizamente de nuestro propio yo para ser conscientes de cómo la bondad de Dios se halla presente en los demás. ni siquiera influir en ellos. y mucho menos impresionarlos. El chauvinismo nos asfixia. Nuestra meta en la vida es convertirnos a nosotros mismos. Otras culturas no . aprendemos que nosotros somos la norma. sino lo que nosotros pensamos de los demás.Lo que nos distingue a los contemplativos no es lo que los demás piensan de nosotros. pero. A fin de cuentas. y no podemos permitir que nadie de fuera ponga en peligro un sistema construido sobre los absolutos que hemos ideado para nosotros mismos. Y orar por ello no es perder el tiempo. Y. Nuestra misión no es convertir a los demás. La belleza de un alma sin tapujos no es fácil de percibir en un mundo en el que el otro -el extraño.amenaza mi sentido de la seguridad y las pirámides de control social. por encima de todo. En nuestra cultura.

por la tierra y. EL AMOR A LOS EXTRANJEROS 161 son. ni mucho menos. que nos llama a una vida que ni conocemos ni podemos predecir. el extranjero es el ángel de Tobías. tenemos por naturaleza derecho a todo cuanto necesitamos para vivir con dignidad y seguridad. Hay una jerarquía de los logros humanos y -como lo muestra la historia. pero es un mundo complejamente entrelazado y dolorosamente estratificado. sin embargo. En medio de todo ello. tan «modernas».. en cambio. La realidad es que esos conflictos y esas guerras no se producen «en otra parte». el visitante de la tienda de Abraham y Sara. sino en el corazón mismo del ser humano. El «nosotros» y el «ellos» son los distintivos de una época marcada por la presencia abrumadora de refugiados e inmigrantes y. y pocas cosas más reveladoras para el contemplativo. Es el extranjero quien convierte lo sobrenatural en natural. el mundo acaba teniendo que soportar verdaderas batallas por el empleo. Es el extranjero quien desactiva todas nuestras ideas preconcebidas acerca de la vida y todos nuestros estereotipos acerca del mundo. y el problema espiritual otra muy distinta. que pugna por hacerse con nuestros corazones. Hemos dividido el mundo entre «los de dentro» y «los de fuera». obviamente. el mundo entero. lo que es más triste. por razón de la limpieza étnica. tan inteligentes y refinados. Nosotros. que el extranjero. En nuestras salas de estar vive la ciudad entera.nosotros presidimos dicha jerarquía. Para ser contemplativos tenemos que abrir nuestros corazones y nuestras puertas al extran- . ni mucho menos. el sonido del «Ave. Sólo el contemplativo vive bien en un mundo cuya seguridad depende del corazón receptivo. lo dicta la economía y lo corrobora el poder. civilizadascorno la nuestra. un vecindario. e incluso a veces les obligamos a ver cómo nosotros consumimos hasta agotarlo aquello de lo que ellos carecen en absoluto. en los que «ellos» son muchos más que «nosotros». Otros grupos étnicos no son. durísimos conflictos por la distribución de los alimentos. Vivimos en un mundo. en un mundo en el que ya no hay fronteras naturales.160 LA VIDA ILUMINADA XENOFILIA. A ellos. María» en el jardín.. Es el extranjero quien pone a prueba todas nuestras buenas intenciones. cuando en realidad ya no nadie que sea «de fuera». Es en el extranjero donde la nueva palabra de Dios se muestra más claramente a quienes descubren detrás de las apariencias la refracción del misterio divino en la realidad mundana. verdaderas guerras por el agua. El contemplativo ve en el otro lo que a él le falta. y para defender a algunos de «nosotros» frente a todos «ellos». Hay pocas cosas en la vida más amenazadoras para la persona cuya religión es el provincianismo. les pedimos que tengan paciencia y que trabajen más para obtener tal derecho. una ciudad. Pero el problema social es una cosa. inseparablemente interrelacionada. Para el contemplativo. Es verdad que ahora tenemos un solo mundo. «progresistas» o «desarrolladas» -es decir.

Así te verás libre de confusión y te mostrarás agradecido en tu oración». Para ser contemplativos tenemos que vivir en paz y proclamar la paz a todos y en todas partes. si no más. sabemos que están tan llenos de Dios como nosotros. Tenemos que hablar bien de todos aquellos a quienes no conocemos y que. sino como quiere Dios que sean.162 LA VIDA ILUMINADA jero. sin embargo. nstu El abad Nilo dijo: «No quieras que las cosas sean como a ti te parece que es mejor para ti. . en quien vive la Palabra que llama a nuestros excluyentes corazones a romper las fronteras en que puede encerrarnos nuestro sectarismo.

Ansiamos lo que no podemos ver. Y de ese modo la echamos a perder: al concluir la vida. nos ponga en contacto con la Vida que está por doquier. Quienes no ansian a Dios no lo conocen. Querríamos hacer algo diferente. en todos los seres y en todos los tiempos. Lo único que sabemos es que ansiamos lo que no tenemos. Vamos por la vida irritados y quejándonos de todo. La contemplación es también ansia. tenemos que ir-. si la llamada es clara. Pero el contemplativo sabe que. en el fondo. resulta que no la hemos vivido. Nos falta ese agradecimiento a la vida de que hablan los monjes del desierto. Pero el ansia de Dios nos exige dejar que la Vida que hay en nosotros. y suspiramos por tiempos mejores en cualquier otro lugar. Estamos confusos. pero. al final seguiremos ansiando lo que no se puede ver. no sabemos realmente qué. . vayamos adonde vayamos -y. el ansia es un signo de la vida espiritual. De hecho. en uno u otro momento. no ha deseado que su vida fuera diferente de cómo es? ¿Quién de nosotros no lo ha querido? Nos cansamos de lo que hacemos o del lugar donde estamos.¿Quién. siempre. que es la energía del universo.

El contemplativo se pasa la vida alimentando la presencia del Último y anhelando siempre su ausencia. La única pregunta para el alma inquieta es: ¿qué ansiamos? Si sólo ansiamos más de nosotros mismos. y por eso todas las cosas y yo somos uno. de una vida en la oscuridad a la Vida en la luz. Nos hace salir de nosotros mismos y. nos hace entrar en lo más hondo de nosotros mismos. dada nuestra pequenez. El contemplativo disfruta. La contemplación es la entrega del yo a la unidad con Aquel que es la vida del universo entero. no es más que un vislumbre del Misterio total en el que estamos inmersos. sin embargo. Aleluya». La muerte es tan sólo nacer a la nueva vida. no somos suficiente para nosotros mismos. Es alegría y dolor en las disyuntivas decisivas. tampoco nos sentiremos satisfechos. El contemplativo ansia siempre la Luz que inunda toda la vida. La vida hay que vivirla en plenitud. Las implicaciones de todo ello nos sobrecogen: ser contemplativo significa vivir al mismo tiempo en la presencia y en la ausencia de Dios. La vida lo es todo.166 LA VIDA ILUMINADA ANSIA 167 La contemplación es el imán del alma. pero que. Para ser contemplativo es preciso decir cada día lo que los sabios de todas las tradiciones nos han venido diciendo una y otra vez a lo largo de los tiempos: «Dios está en mí. Lo que tenemos es todo cuanto hay. nunca estaremos satisfechos. .. Para el contemplativo. Aquel de quien todo es parte y nada es todo. y yo soy de Dios. pero al menos sabremos que tenemos lo que estamos deseando descubrir: la Gloria de Dios en nosotros. Siempre inquietos y siempre en paz. y el contemplativo ansia. al mismo tiempo. y la vida está vacía. porque. y nunca es suficiente. Si ansiamos a Dios. el proceso por el que somos expulsados del seno del mundo para entrar en el seno de Dios.. la Vida no es más que el comienzo de la consciencia. Es Dios en todas partes y en ninguna.

en la medida de lo posible. alzó las manos hacia el cielo. guardo silencio y. practico algo de oración y meditación. en lo que puedo. hago pequeños ayunos.El abad Lot fue a ver al abad José y le dijo: «Padre. ¿Qué más debería hacer?». Entonces dijo: «¿Por qué no te transformas en fuego?». . observo una regla sencilla. procuro mantener limpio mi pensamiento. El viejo monje se puso en pie. y sus dedos se convirtieron en diez antorchas llameantes.

ni poseen la paciencia . posiblemente el criterio se encierre en la siguiente pregunta: ¿quién puede ver a Dios y seguir viviendo la vida opaca. Dios es el huracán. y el contemplativo lo sabe. Y es verdad. errática y autosuficiente que vivía antes de que Dios pasara a ser la presencia en la vida que relativiza todas las demás presencias? Dios no está en el huracán. preguntaban los antiguos. ni son capaces de percibir la belleza. dice el profeta. ni se comprometen decididamente con la comunidad humana. Mientras buscamos señales de nuestro progreso espiritual.. que no tratan incansablemente de comprender a los demás. el Espíritu que nos habita y nos transporta. Aquellos cuyo corazón no siente pasión por la justicia. más allá de todo fracaso. la antorcha que nos guía. Dios es la energía que nos mueve.. ni son conscientes de su responsabilidad para con el reino de Dios. a pesar de todas las dificultades. ni sienten una punzante e insistente llamada a trascenderse a sí mismos. Y a esa Energía no hay más respuesta aceptable y posible que la energía. Más bien. más allá de toda duda. la vida que nos llama.«¿Quién puede ver a Dios y seguir vivo?». Es una pregunta importante.

de quema de brujas. No sólo nos pone frente a frente ante Dios. pero no una Realidad. «Hay un celo bueno que lleva a la vida -enseña la Regla de san Benito. La advertencia es clara: podemos ponernos en el lugar de Dios. de guerra nuclear. Dejarse guiar por algo menor que el Dios del Amor y. porque nos sentiremos consumidos de amor.y un celo amargo y malo que lleva a la muerte». en los talibanes. el saqueo de la tierra. Si queremos ser contemplativos hemos de ser celosamente entusiastas del Dios del Amor.172 LA VIDA ILUMINADA CELO 173 que todo ello exige en la vida diaria. La presencia de Dios es una realidad exigente. Vivir sin creer en algo por lo que merezca la pena vivir es una triste y sombría existencia. El celo -«punto de ignición». Un celo no basado en Dios es una peste del espíritu. en las excomuniones. las cargas de los enemigos. Una vez que hemos encontrado a Dios dentro de nosotros. en las exclusiones y en los silenciamientos canónicos. nada sigue siendo lo mismo.. también vemos de una manera nueva todo cuanto nos rodean. Quedamos conectados con todo y con todos. sabremos percibir cuándo sucede esto. Y. en el mejor de los casos. Nos convertimos en personas nuevas y. en quien todas las cosas tienen su principio y su fin. en consecuencia. Un celo basado en un Dios pequeño y mezquino se convierte en la Inquisición... de homofobia. de pena capital. el sufrimiento de los amigos. en lugar de arrojarnos en los brazos de Dios. nuestro celo podrá derramarse sobre el mundo. en griegotiene que ver con sentir por algo tal solicitud que haga que merezca la pena haber nacido. todo lo valiosa que se quiera. la vida es. amar menos generosamente todo y a todos en el mundo. La contemplación es una actividad muy peligrosa. es posible que busquen a Dios. y sólo entonces. no sólo por Dios. el tiempo entre un comienzo inútil y un final sin sentido. Hemos de convertirnos del todo en fuego. pero -no nos equivoquemos. La conciencia ilumina nuestros corazones. el hambre de los pobres. Afortunadamente. hay que hacer algo. Llevamos el mundo en nuestros corazones: la opresión de los pueblos. . Se manifiesta en forma de antisemitismo. No hay señal más evidente de la contemplación. Entonces. es exponerse a caer en manos del celo malo y amargo en nombre del Dios de la venganza. naturalmente. de sexismo. El celo nos consume. sino por todo cuanto Dios ha creado. los sueños de los niños.Dios sigue siendo para ellos tan sólo una idea. al hacerlo. sino que nos pone también frente a frente ante el mundo y ante nosotros mismos. Por supuesto que el celo puede fracasar. Sin celo..

lo atacarán diciendo: "Estás loco.(o largo &e los siglos El abad Antonio dijo: «Se acerca el día en que las personas se volverán locas y. cuando vean a alguien que no lo está. . porque no eres como nosotros "».

La verdad es que la contemplación. decimos. puede que seamos nosotros los locos. en el mejor de los casos. es la cordura fundamental. . y reconozcamos la existencia del mal y del sufrimiento. La contemplación mantiene los ojos del alma fijos en la Bondad. Pero. y tan desbordante de bondad que el mal nunca sale del todo victorioso. No es ni un beneficio añadido de un ascetismo radical ni un subproducto automático de un rito hipnotizador. la capacidad de ver el alma de la vida por detrás de lo obvio. decimos. Hay que ser sensatos.A menudo pensamos que quienes se resisten en cualesquiera circunstancias a negar la bondad esencial de la vida están locos. a pesar de tanto conflicto y de tanto dolor: impregnada de Dios. Seamos realistas. Muchas veces nos sentimos inclinados a pensar que quienes siguen viendo la vida allí donde la vida parece vacía y estéril. rebosante de energía. radiante de eternidad. El contemplativo ve la vida tal como realmente es. Pero la contemplación es tan importante por lo que no es como por lo que es. en tal caso. La contemplación no es una manía espiritual ni una especie de engaño religioso. unos estúpidos. son.

No es el contemplativo el que está loco. Tampoco se trata del agradecimiento del necio: el contemplativo reconoce la diferencia entre el grano y la paja. una vez que han logrado ver a Dios en el mundo en el que están inmersos. ¿Qué mejor modo de hacer que la luz del diamante brille en las tinieblas? . el contemplativo sigue adelante lleno de alegría. La paz inunda a quienes saben que todo cuanto existe es de Dios. Los creyentes sólo creen en Dios. el fruto de la contemplación es la alegría. la alabanza y el agradecimiento habitan los corazones de quienes viven en Dios. En última instancia. subyace a las grandes aventuras espirituales. ven lo que otros ni siquiera pueden imaginar: la presencia de Dios en las realidades de cada día. y sabe que el grano es para hacer pan. a pesar de las cautelas religiosas o de las prescripciones sacerdotales en contra. La contemplación es la corona del espíritu. Pero no se trata de la alegría del botarate: el contemplativo sabe percibir cuándo el mal ronda su mente. es el resto del mundo el que carece de lo necesario para estar cuerdo en un mundo con frecuencia enloquecido. Cuando caminamos con Dios. La conciencia de la presencia de Dios en el espesor de lo cotidiano. Y. Ni se trata de la alabanza del adulador: el contemplativo conoce la lucha cuando llegan las dificultades.178 LA VIDA ILUMINADA A LO LARGO DE LOS SIGLOS 179 Tampoco es un desequilibrio mental con visos de religión. con la alabanza siempre en su boca y el agradecimiento en su corazón. sobre todo. en todas partes. y la paja para hacer fuego. Los buscadores ven a Dios en todas partes. Por eso. la puerta del corazón por la que entra todo lo bueno y se recibe todo como don de Dios. La contemplación perdura a lo largo del tiempo y de las tradiciones. los contemplativos no dejan nunca de ver de nuevo. orad constantemente y no dejéis nunca de dar gracias». más allá de las culturas y de los credos. La diferencia básica entre quienes son piadosos y quienes son contemplativos es que. La seguridad la alcanzan quienes ven a Dios en todas las cosas. en todas las ocasiones y en todas las personas. ¿qué podemos temer? La serenidad se apodera de quienes caminan con Dios. El contemplativo cae en la cuenta de que todo en la vida tiene como finalidad encender el fuego de la vida de Dios en nosotros. por muy increíbles que puedan ser las circunstancias. el abad Benjamín dio su última lección a sus discípulos: «Haced esto y os salvaréis: estad siempre alegres. con tal de que queramos que lo sea. Los monjes del desierto lo expresaban del siguiente modo: Cuando estaba agonizando. la alegría.

de Retana. Cistercian Publications. Desert Wisdom: Sayings from the Desert Fathers. . Los apotegmas de los Padres (Recensión de Pelagio y Juan). NOMURA. Bilbao 1988. Kalamazoo (Mich) 1975. traducción directa del latín por José F. An Interrupted Life. Un itinerario espiritual. San Pablo.: Sabiduría del desierto. Otras fuentes: HILLESUM. Dichos de los Padres del Desierto.iblíogrufíu Las citas de los monjes del desierto pertenecen a las siguientes obras: Yushi. Santander 2000). Amsterdam 1941 . Etty. Sal Terrae. Pantheon Books. Nueva York 1983 (véase: Paul LEBEAU. Las Sentencias de los Padres del desierto. Madrid 19943). Image Books. Etty Hillesum. The Sayings of the Desert Fathers: The Alphabetical Collection. cast.Auschwitz 1943. Garden City (NY) 1984 (trad. DDB.

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