TORR

ante la
eleccián presidencial

l

Edecio ~orrebla*ca
Ex-Profesor de Economía Política, Hacienda Pública y Educación Cívica en el Instituto Superior de Comercio. Ex-Ministro de Estado. Ex-Contralor General de la República,

I

SANTIAGO DE CHILE
1938

SUMARIO
Págs. I. Antecedentes mía

. . . . . . ...-.... . . . . . .
y Econo-

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II. Problemas pa!piianies. Política

........................ 7
. . . 13

Ill. Los hombres del momcnio económico . . . I 1
IV. Los problemas económicos se imponen
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V . Nuesíro.hombye prouidencial . . . . . .
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..

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L carácter nacional y la opinión perioVI. E dísiica 4.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
V . Entreoisias con el señor Ross

. .. . . . . . .

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Este opúscwlo va dirigido:
A los hombres d e bien y sin prejuicios partirlisias, seciarios, o de clase; A los que sólo les interesa la oerdad.

No lo recomiendo:
A los que especuIari con el desorderi; A los que por ceguera mental, egoísmo, pcreza,
amargura ingénita o falta d e imaginacio'n, co!ocan en segundo término, o les es indiferente e/ pervertir d e su país.

ANTECEDENTES
Cuando se*produjeron los aconfecimienios revolucionarios de Setiembre de 1924, acababa yo de cumplir 17 años de servicios en el Ministerio de Educación, donde había recorrido grado a grado todas las jerarquías administrativas. i i I Conocía. pues, por d e n t ~ o ,el régímen que se derrumbaba sin estrépito, como algo esperado, en medio 'de la indiferencia de muchos y la complacencia de los mRs. -1. E l gran Almirante Blake, de la época de Cromwell, había dicho: "Las fuerzas armadas deben combatir por la Patria, sin prcocliparse d e ' quienes gobiernan". En nuestro oficio . no hay más méritos que la obediencia y la victoria". La juventud mililar ilusionada lo olvidó, y muchos de sus ntiembros han tenido después que lamentarlo. Excepción hecha de unos pocos, enE* tre los cuales se contó don Juan Luis Sanfiientes, la mayoría no se percataba de que la conmoción que se iniciaba removería la República hasta en
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sus cimientos, produciendo muchos beneficios - que se habrían podido obterier por la euolución; - pero quedel brantarido las bases fur~damen~ales orden, d e 10 disciplina y d e las jcrarquías; atenuando muchos prejuicios de carácter social; pero conduciendo. a /a v e z al país por senderos desconocidos y peligrosos, cuyo término era bien difícil precisar. E n efecto, desde 1924, a pesar de la R e f o r m a Constitucional que salvó en el texto los defectos del Régimen Parlamentario; a pesar de las refor-. mas a los Reglamentos de las Cámaras; a pesar d e que los ciudadanos han experimentado hasta físicamente los remedios rudos a que las circunstancias obligaban a los nueuos Gobiernos, para poder sosfenerse y mantener cierto mínimo de tranquilidad que hiciera posible el desarrollo regular de los negocios públicos y priuados; e n razón y como consecuencia precisa del descarrilamiento constitucional, el espíritu d e fronda no se debilitaba del todo aún en 1933, al aduenimiento del actual Gobierno, como no ha desaparecido en 1938, en que aún los más interesados en mantener la disciplina d e los' Partidos Políticos, base indispensable del régimen democrático, no ~ a c i l a n en

descotiocer :1 principio de gobierno por las mayoríar. propiciando la formación de monlonciras 9ue preparan la descomposición de sus hogares politicos. sin cuya oi,ganización sería imposible dirigir e! p,~ís.s a k ~ oen régimen folalitario que iolo unos pocos ilusos prohijnn. . Y es 9u(i en el fondo, aquellos espíriius indi~lidualistasno aceptan que otro pueda mandar. TaIleyrand decía de l o s prusianos : A m a n apwionadamente la d(1ctrina imperialista de B o naparíe, soll? aborrecen .los -triunfos de éste".
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Resignadas mis funciones públicas solo el 9 de Julio de 1931. he seguido hasia hoy, zon el más vivo interés el desarrollo d ? la política nacional y extranjera, lo 7ue me permite juzgar con. alguna apthud el momento en que vi-, vimos. ya que los hechos pasados tienen su oaloi* trascendenlal como experiencia para mejorar el presente y preparar el fufiiro. Y el último cuarto de insiglo del m~mndoestá especialmei~fe dicado. por su agiiación. por sus novedades, para aprovecharlo al determinar lo que debe hacerse; especialmente. para ahorrarnos los dolores que otros países sufren.

PROBLEMAS
POLIT'IC'A
Y

PALPITANTES
ECONOMIA

~or.~rand que c sea la importancia que atribuyamos a l o s probbema$ y necesidades del espíritii, cuya actualidad será eterna, nd'podemos dejar de reconocer que las horas qii.+cruzanios dan una ubicación de príiiier plano 'a'las ciiestiones~económicas,pues nos enfreiitaii con uii, aiilielo paipit-nte de las ,masas por lograr un niayor bienestar, iin beneficio niis efectivo coino con~peniaciónd t sil tiabajo, iin tipo de vida superior al que el desoriieii ecoiióniico y sii propio falla de ciiltlirn les vienen asignaiido.'Y, para lograr iiníi paz socia] duradera, iiiás indispeiisable iiiieiitras menor sea la educación popular, liay que resolver el probleiiia de modo ecuáiiime e intelixente. basado en la realidad.

para que los sacrificios del capital, no iiiaten el espiriti1 de empresa. Aquí no caben soluciones políticas sino sol~icioiies técnicas. La interdependencia de los países es cada día niás estrecha, y nosotros que constituínios solo el dos por mil de la población del globo, no podemos dejar de considerar esta circunstancia y las que los acontecimientos del exterior vayan ofreciendo, para adaptarnos a la política económica que mejores resultados pueda ofrecernos en cada momento, cosa que requiere en los gobernantes un conocimiento próxin~oy exacto de ]os negocios internacionales, una aptitud escepcionalmente avizora, y uiia práctica que garantice el golpe de vista inmediato para prever, o provocar, y aproI vechar las oportunidades. El mundo está embarcado en una guerra de t:irifas y barreras aduaneras de la cual sólo pueden escapar indemnes los países que saben poner al frente de sus Comandos a hombres de uiia gran experiencia comercial y económica en general. . No basta la preparación corriente. Porque liay dos culturas: la teórica, extraída de los libras, y, 13 práctica, adquirida en la vida de relación y la percepción objetiva de las cosas. , La primera puede ser muy profunda, pero es vacilante, al enfrentarse con lo imprevisto. Laiseguntis fornia en el ,individuo uiia especie de intuición segura. y rápida en sus actos y certera en sus resultados. La administración, d e iin país, especialniente de un país pobre de hecho, de-escaso poder consurhidor interno, alejado de los grandes centros conipradores y con una industria, incipiente, es hoy una cuestión téc-

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nica que debe abordarse por gente de mucha familiaridad con los grandes negocios y con un modo de ver tan amplio, que abarque todas las consecuencias de cualquier medida que se adopte. Todos deseamos, p. ej., que se eleve ~1 máximo el desarrollo industrial; pero siempre que se trate d e industrias cuyos productos puedan lograr correlativo mercado en el país o en extranjero, y que los precios a que nosotros podamos producir no impongan un sacrificio excesivo al consumidor nacional. Producir caro y malo en el país algo que p o d e i ~ ~ o comprar s muy barato afuera, dedicando nuestros esfuerzos a trabajos para los que somos más aptos, cuando precisamente esa .forzada cierra mercados a los productos para generar los cuales tenemos condiciones singulares, sin necesidad de sacrificar a la masa pobre de los habitantes, es un error que solo beneficia a unos pocos, con graves inconvenientes para nuestro comercio exterior y la mayoría de los habitantes. La Aduana es un arma delicada y peligrosa cuan-d o se la usa sin discernimiento o con xenofobia, porque puede causar daños difíciles de reparar, por las represalias que suscita. Hay que utilizarla entonces en beneficio d e la producción nacional que lo nierece, únicamente. Es tan inmediata la vinculación comercial ae ios diversos países, que se puede asegurar, sin temor a eq,uivocarse; que vamos encaminándonos hacia la especialización de cada país en aquello paia lo cual cada uno es más apto para competir ventajosamente. Hay que atenerse a la realidad y no imaginarse que nosotros vamos a cambiar el ritmo del mundo, que se encuentra en una lucha despiadada por 'los merca-

dos, en medio de la cual nosotros debemos acomodar nuestra balanza de pagos internacionales, sacando el mejor provecho de la baja moneda, de nuestras riquezas en potencia y de nuestro clima y colocación excepcional en el hemisferio sur, que nos permite la casi exclusividad de ciertos productos en determinadas épocas del año, sorteando, por la vinculacióii de inteaeses y compensaciones con los demás países, y una organización interna apropiada, los inconvenientes de la conipetencia, del dumping, de la falta de capitales y de nuestra escasa experiencia industrial.

L O S HOMBRES DEL M-OMENTO ECONOMICO

Extraña ver que, niieiitras todos los piieblos buscan en estos instantes de incertidumbre, a los hombres coi1 inayor personalidad, con rasgos más definidos y mejores condiciones de preparación y aptitudes, para que puedan dar desde el Gobierno las niayores seguridades de éxito, en iiuestro pequeño'país, tal vez porque la Providencia tia sido benigna y no nos lia'azotado con la intensidad que a otros, quizás también por falta d.e imaginación, f a l h que un político español califica de la "ruina del mundo", hay qiiienes siguen entreteiiidos en biiscar para nuestro principal cargo púbiico, salvo escasas excepciones, a honibres anódinos. 2 1nconsci.encia ? Ingenuidad?

En todo caso, algo muy peligroso. Y es ique en general, entre nosotros se teme a todo lo definido, a los .hombres que dicen la verdad y hacen lo que deben hacer, aunque se disgusten unos cuantos, siempre que lellos estén convencidos de que tienen razón y que la medida beneficia al país.

Para halagar a la opinión, es corriente eii Chile que los candidatos r,epitan ideas q u e 8 n o sienten, pero que atraen, aunque a veces signifiquen sueños irrealizables. Mientras tanto, triunfen o nó, dejan flotando ideas absurdas, o simpleni.ente impr,acticables que, en nuestro ambiente de ignorancia, .hacen mal,. porque sirven de bandera a los demagogos o xgitadores sociales de mala fe. Y .es que la iniprevisión es nuestra ley de raza.

Desde que el rkginien parlamentario, impropio pa, ra nii.estra cultura, nos hizo su p;esa, hemos vivido siguiendo los v.aivenes de la opinión .de cada lino de los parlamentarios y de cada una de las hojas impresas, inspiradas no siempre en los verdaderos int.ereses del país, sino que niis a menudo, en .el interés político de siis diieños o directores. Este vaivén se ha reflejado en una administración del Estado heclia a retazos, sin plan ni concierto, porque desde entonces no ha existido política econ6micaJ financiera, ni d e ningún gknere,

Se ha vivido halagando a uhos -ii40tros, Según la iiisiftencia y tono de ~ u clamores: s a 18s masas, a los agricultores, a los conierciantes, x los industriales, etc. Estc halago, conlo hábito, trae conio corolario cl ataque a todo hombre que no se presta a- adoptarlo conio s;stenia, adulando a las.masa:,'-a los partidos o a 103 gremios. Desgraciadamente, el prestigio del papel in1pr.cso, dada nuestra escasa cultura que impide a la mayoria la formación de u11 juicio propio, permi'e !a difusión y crédito de los mayores errores. N o sucede así en los Est>.dos Unidbs, p. ej., dónde Roozevelt salió reelegido últimamente, por la casi unanimidad de los Estados, a peiar del ataque más constante, enconado y ardiente de la prensa amarilla, porque la sensatez xnglo-sajona coniprende que si el Brain's Trust'.no logra adaptar ,el ,Capital a las iiuevas foriiias que liace in~iSpensableel mundo contciiiporáneo, es dificíl, que lo logren los nienos aptos.

LOS PROBLEMA:;

CONOM MICOS S E

IMPONEN

Así lo ha entendido Iiiglaterra al colocar al freiite de sus destinos, no a un po1ít:co profedonal, sino a Neville Chaniberlain, qu'e ha sido Iincendí.do, manutacturero, banquero, tecnico en transportes, comerciante, financisla y que era, a la snz6n, Ministro de Hacienda. La Alemania Nazi, - exclusivista e intransigente 31 política, - ha sostenido casi a la fuerza en su Miiisterio!de Econoiiiía, por años, a Hjalm2.r Schacht, no iazi, - que ni siquiera quiso vestir el uniforme en la {¡sita de Mussolini, - solo poiiqiie es ttiiido como el :er.ebro m i s inforniado y práctico en su raino. Solo se e lia dejado i r en Diciembre Últiiiio, 'eligiéndole que ;iga como Consejeroldel Gobierno y Presidente del Reichsbank, para seguir contando con sus luces. Y es

ese criterio tkcnico en finanzas y econoniía el que permite la estable moneda alenlana, sin respaldo de oro, porque no pueden considerarse tal los 75 niilloties en oro y divisas que tieiie desde 1936, para iiii circulante de 7,104 niilones en billetes.' Portugal #entrega en Agosto de 1928 al profesor de finanzas d e la Universidad de Coimbra, don Antonio D'Oliveira Salazar, primero la Hacienda Pública y despiiCs el Gobierno, y Cste devuelve a su país un orden y un lequilibrio económico desconocido en muchas dkcadas. Y allí continúa .en su tarea. El Reino de Yugoeslavia, país de 15 niillones de habitantes, ha designado recientemente Jefe del Gobierno a Stoyadinovicht, que ya en 1922 había sido Ministro de Hacienda, antes de ser parlamentario, d.emostrando condiciones excepcionales de financista, resolviendo en la fornia en que le era pos:ble al país el pago de la Deuda de Guerra con Estados Unidos, equilibrando el Presupuesto, estabilizando la moneda y arreglando muchos Tratados Comercialles. Es un estudioso y iin práctico en economía y finanzas. H a sido Banquero, Corredor y Vice-Presidente de la Bolsa de Comercio d e Belgrado . Con mayor proxiinidad, A r ~ e n t i n aelige al Ministro de Hacienda, señor Ortiz, para suceder a Justo. Y paraquC seguir multiplicando los ejemplos re veladores d e la importancia que se está dando .en el mundo entero a las cuesiiones económicas y financieras como vitales. - !, Pero esto no e s nuevo. Ha sucedido en todas las grandes crisis de la humanidad Marx, llegó a ser cogido en tal forma por la preocupación econbmica que formuló sii doctrina dzl Ma.
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terialisiiio Histórico. Una exageración; pero iiii;i niueetra del ambiente de la época. Por lo demás, en 179 1, en pleno idilio -con 1 q postulado; románticos de Libertad, igualdad y .Fraternidad; decía Barnave ( 1 ) en la ~ & r n b ! e a Nacioiial ds Francia:""A la masa no i e la arrast. sliio por realidades. No se conmileve sino 'por ventajas p;ilpabies". Y es qiie solire el hambre no se puede edificar nnda duradero. Mientras iin país no logra dar un bienestar más o menos estable a la mayoría de los habitantes, .estar;) siempre expuesto a conmociones, muchas veces hasta contraprodiicentes, pero que nacen de la irvquietud social y se alimentan de la ignorancia general. Porque hay .en el gran número de los seres sin cultiira la ide:, simplista de que el Poder es riq;eza y felicidad. Solo nos darh ese bienestar estable un régimen que comprenda nuestra situación real externa e interna; que sea capaz de afrontar con sabiduría. y experiencia la ,solución de nuestros problemas materiales; que obtenga dentro-y fuera del país los medios de poner en actividad y producción nuestra riqueza dormida; qué logre la colocación en los mercados extranjeros de los productos que no podamos consiimir, con e l fin de compensar nuestras compras al exterior; que haga aumentar nuestra población, conservando el material hÚmano autóctono y trayendo iiimigración conveniente, para incrementar nuestro poder conipfador y la irnportancia del país, a la vez qqe niodificar por 1.1 rnezcl3, en cuanto sea posible el carácter pasivo de la yobi7ción, despertándola a las iiiiciativas y posibili(1)

Tomo 1 de

SUS

Ol~ra~.

o

dadcs del mundo eiilero. Debemos desear un Gobierno con independencia y energía suficien!es para Iidcer comprender su deber a los de arriba y a los de abajo, a fin de que aquel:os se convenzan de qiie el kxilo tiene obligaciones generosas para los derrotados, y, estos últimos, que cada derecho envuelve una obligación coirelat:va, y que esa igualdad tan cantada solo puede ser igualdad de posibilidades para adquirir por el trabajo y las condiciones personales los bienes a que todo- aspiran. Y esto solo puede hacerlo el G6bernant.e que no tiene interés en halagar, para conquistar el apiauso banal de las masas ignorantes o la aquiescencia de los adinerados o de los que discierne11 los prestigios socia!es, porque no sea politico profe'ional, y tenya situación económica iiid,epeiidiente y situación social superior. Uii hombre fuerte que se'conforme con la satisf3cc'ón personal de haber real'zado una obra grande; que haya experimentado ya la relatividad de todos los éxitos; que solo aspire al reconocimiento de la Historia, cuando se le pueda hacer justicia potlque ya n o haga sombra sus hijos hereden y lleven con orguIlo sil nombre. U n hombre cuyo talento innegab!e y cuyd prepa' ración y aptitudes sobresal'eiitei, drinostradas eii la acción, sean garantía cierta d e éxito y labor concreta y oportuna en el futuro. '+' Uii honibre a cuya vida de triunfos piied:~el país viiiculaise y seguro . ~ e b e confiado mos evitar tos hombres-iycógiiitas o ensayos otros dias'de quietud en que lo$ fiesidentes podían i < ' i la Moneda a disfrutar de los donores e n niedio d e la placidez de una vida casi colonial,
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. ~c

L;is il:sputis de los Iioinbres sc Iiaii hecho agrias e int:rnilnab eb. Se requiere eii el Gobierno acción cons-anie y ' previsora, para producir Lina. tranquilidad natu:ül, qiie no nazca de un orden yo:ic''aco sino de la satisracci8n. de cierto mínimo d ~ ~ . l a s ' i i c c e s i d a d e hus marias ): de Ia'esperanza de mejores dias para los que estCn d's~i:estosa trabajar y seguir ¡o. caminos norinales que conducen al. triunfo. Se requiere cierto equ:librio ,eiitri !a autoridad y la libe lad que solo puede produclrl:i 'b acción de un espíriiu inuy moderno, que sep:l ir?terpr,t:r la época sin ;i..iiei-~. c a ningún sistenia ;ci~cliiiio~ado. Y se anqui osar: Ics sictenias, no so!o por rii a;iti$üedad, sino cuandc :c :es trasplanta de donde eiari u!) cuerpo vivo a donii: r.2.;: 3 ser solo una som-ra o i.i.ii!edo exterior, sin raice; rti la tradición y el am11ici:tz de su nueva Patria. Del tcrnperamento individua1i:ta de; español, y el :;.ii;:c ón de los natura1,rs 11:: 3al:do una m e z falta cla diircil de. gobernar, porque no s'c~nteciertas ideas tales coiiin la cooperación y el respctn a 1:is leyes que liini an 1:: acción anirqitica del sujeto eii beneficio de la c lec!ividad, y solo percibe y aprecia !os bienes objetivos iiiniediatos. Citando al ind:vid:io se 1- proliibe algo. (re2 qite es por ino1eztarlo; ci:ni:do se Ic dice que debe concordar su acción con los vecinos, teme que de esto ;e rpsi!:te desmedro en favor de los deniás, Cuando se d:c'ó p. ej., la Ley del Seguro Obrero, la resistencia populnr a ciiiiiplirla fué iiianifiesta. 'En estas leyes de benefic-O particular de un sector social,, se enciieiitra tan!a resistenc'a en los intereses creados qiie se ;irnitan, conio en los propios beneficiados a quien.:s les ciiesta divisar el beneficio.
.?

El Goberiia~ilechileno tiene .que ser, por esto, 110 solo un hombre de muiid8 ;.di talento. muy informad, y comprensivo, sino,. además, con ideas definidas:: d e carhcter recio, con gran vi~jorpara asumir respon-. sabilidades, con situación personal independieiite que le permita mirar sin inqiiie!:id el porvenir, para cuaii-a do-baje-lleno de enegigos, ioino sa'en los gobernantes que actúan en forma recta y sin timideces.

MUESTRO

HOMBRE

PROVIDENCIAL

U n análisis-sereno de Í a situación y conveiiiencias del país lleva 3 1 coiivenciniiento de que el único lioinbre con posibilidades presideiciales que reune en grado 'eminente las Cualidades y demás condiciones externas q'ue henios diseñado, aparte de muchas otras que inejoran su aptitud, es don Gustavo Ross Santa' María.

La suya debió ser una candidatura i~acional,porq u e es una oportunidad que no debe perderse, la muy prqvidencial de poder 'confiar a sus manos hábiles el timón de la República, en momentos tan azarosos COL rno los que atoviesa el mundo y en que, con ;1 cerlidii~iibre de una próxima Gran Guerra .se necesitarán

en el ~ 6 b i . e r n o condicioiies excepcionales coirio las suyas, para guiar al Estado en medio de la tormenta. Pero c'ega tanto ¡a pasión política y es tal la influencia que ejercen sobre las gentes de poco carácter y sin opinión propia, los coiiceptos destemp!ados de algunos diarios de oposición, qu: saben que a fuerza de repetir han de convencer, que ya hay elementos que le temen unrlciie "es muy aticado", 'in detenerse a analizar la base de esos ataques. Otros vft- peran en el señor Ross la importancia que éste atribuve al biexestar material. Sé que el señor Ross atribuye todo el valor que se merecen a los bienes espirituales. Está niuy lejos de ser el materialista cerrado q u e algunos crecii. Pero ni 61, ni nadie que c(onozca de cerca la lucha por el paii a {quese encuentran enfrentadas las clases nienesterosar, tio de hoy, s:no de siempre. zólo agravada ahora por el reajuste de los precios y la crisis mundial, I c c l i ~explotada tenazniente por la oposición, en forma que, para alguien que no nos conociera, podría sipificnr que solo en estos últimos años habían existido pcbrrs en Chile; nadie, digo, puede coiicebir que la p-imera preocupación de los Gobiernos no sea el procurar el bienestar popular, mejorando el t:po de la vida mate. rial de las niasas prolefarías, sin perjuicio de que, a la vez, se !es vaya preparando iiioralmente para apreciar y adquirir los bienes espirituales que el hombre necesita tan pronto como ha satisfecho sus necesidades primarias. Proceder de ,otro modo podría conducir a que el espíritu no tuviera cuerpo en qué encainarse. No pocos l e critican el no ser político. Quizás si del no ser político profesional arranque su sencillez y sinceridad, que repudia el adulo y lo f.also

e i ~ ~ t o d sus a s manifesiaciones y le hace amar la verdad y la franqueza a vecii.s ruda, de donde nace la leyenda de su carácter seco, que no le conocen,' ni sus íiitiiiios, ni nadie de los que 1 J freiicuen'a, sin perjuicio de q u e muchos le hayan oído aserciones que, en el fondo, sean de tina claridad poco coniíin. Por lo deinAs, r unca se niega a oir razones valederas, sobretodo r:i:ir do se le da11 de fondo, y ,es en este íilt'rno caso, espec'alrleiite, cuando se puede apreciar su iiifinita modestia Fa:,i ceder a lo rnzonab!e, s'n que lo embargue el amor propio tan común. No es po'ítico profesional, pero posee todas las condiciones que requiere el verdadero estadista, si11 miserias, ni dobleces y con talento sufic'ente e intuición para desentraña- riipidamente lo esencial -en c a t a asuiito, por comp!eia que sea sil apariencia. Y si a Csto re agrega su "esplti dida fis'ología y la necesidad de actividad que es lo niAs característ'co en todo gran hombre polit;col', cclino dice J. Ortega y Gascet, no hay duda que disporie de los mejores rasgos del político-edqdistn. Se ha puesto en duda su sensibilidad s o c i a l Esta es una afiriiiación gratuita que co respoiide a la estampa moral fal:iíicada que han d'fundido sus enemigos políticos con buena o mala fe, porque ambas cosas entran eii las Iiichas de este carácter. Los que lo han tratado con frecuencia saben que si hay algo caracteri.;tico en el señor Rors, es !a delicadeza de sus sentim entos. Pocos hombres ~ e d e n octentar mayores virtudes privadas y mejores d'sposiciones para contribii r a suavicar el dolor ajeiio. ,Pero tina especie de pudor vir 1 y su costumbre de no alardeir jamás de virtud alguiia,-biien giisto poco corriente-

le han Iiecho, por ejemplo, mantener en reserva, p:ir~i cuando llegue el momento de ponerlo eii piáctica, el plan completo que tiene formado para el mejoramiento de la vida poplilar, en ique se contempla desde el a$ mento racional, hasta la hab:tnción apropiada, el vertido y la facilidad para, instiúirse, pero no coi, fines electorafes o de halago a las masac, sino conio un deber del estadista de verdad, para s ; ~conciu-ladacos desheredados de la fortuna que estén dispuestos ,I tra, bajar o que se lialle,i iniposibilitndos para gsnar el sustento. \Porque el sefíor Ross compiende qiie el pucl~ldpor sí iiiisino no es capaz de niejornr su vida y que es necesario, que desde el Gobieriio, y por todos los niedios aceptables, se vaya difupdiendo en las niasas la sobriedad, el espírity_d_e econoniín, In coliv'cción dt: que sus dirigentes se prkociipun de! honibre de traliajo' y de sus necesidades, y esto h ~ que y 1iacér:elo sentir en forma objetiva, haciendo 11eear los beneficios del Estado hasta los hogares más Iiunii'des. Esta afirmación en boca de elemeiitos de c u l t u r ~ . es una demostración de Id ligereza con que re acogen eii Ch'le los mayores absurdos, siempre que,se coiisignen ,ea el papel ,iinpre$o..Porque todo esto tiei~eSU orígen'en la canipaña desproporcioiiadb: y falta de visión que se lla Iieclio ,en. contra suya y que él no se ha cuidado de ~ontrnrres~tar, porque ~ a b e su falta de base y tien. demasiada f e t e n que al fin se iiiipoiie la verdad. Y digo falta de vi~i6nporque con una desapreiisibn 'inusitada e n hoiiibres que conservan sus bienes al amparo del régimen y ,tn intelectuales que seria11 las 'primeras víctimas de,i.dshordeii, se fomenta y se pre'dica la disolución, y.se +s?restigia a los poccs valo-

res hliiiianos capaces de coiijuiar el peligro por inedios inteligentes, justos, y riicionales. A pesar de Zer un trabajador infatigable, y eii rnedio de los ataques más eiicainizados, Ic queda voluntad y tiempo para ponerse personalmente al día en la política extranjera, leyenda diarios, revistas y libros de temas contemporáiieos, cofiientándolos con criterio realista, aplaudiendo lo que le parece exacto, puntualizando lo discutible, buscando siénipre lo que puede aplicarse al país con ventaja. Y aquí, con la certidumbre d e l convencido, voy a hacer una profecía : el Gobierno del señor ROS; vá a creir en Chik un cdio ¿e1 t a l e ~ t oy de la acción intel.'ger,te, rn ñmbiente propicio a ! a fonna~:ón de esas él¡!es sóiidas espritu-1 e fr\tiligentemente que conducen a los pueb!oc a la cvlq'n2ción de su grar.d?za, parque su Administración vá a dar 21 país cn impulso no soñado, fomen:a.n¿o e! trab?jo, el estu&o y la rjquezl y multip!icando y ofrec!endo en la iorrni demcrát:ca que él conzideiia que dfbe hacerse, pcsi'ci?da¿es para la javentcd sara y acsvs y para el hombre .con ambic:ones legítimas y desees de luchar, honrldamerrte, por ellas.

Nunca van a demostrar las Derechas chilenas mayor acierto y previsión y niejor sentido de la realidad nacional y de los intereses supe;iores de! p i s , quz cuando proclameii su cand:dato a un técnico en cuestiones econóinicas como el Sr. Ross, revelado ya mienIras tuvo a sil cargo la gestión financiera y que se v5

a ratificar cuando puecia dirigir tambiCn la gestión económica, en forma integral.

El señor AIessandri tom6 el país en el acm6, en el plinto de niayor depres'ón: crisis política que rayaba en lo revnlucion~rio;crisis económica no igualada, coino que era, en su punto inhxinio, el reflejo de la inhs extensa crisis de esta especie qiie ha sufrido el miindo; y, con-o conseciiencia nalural, una cri-is financiera proporc'oiiada a las aiiteriores. ' En esos instantes, la desconfianza y la desorientnción tiniversal eran la ley. La buena eslrella del señor Alessandri hizo que concibiera la idea genial de completar-~e con el señor Ross. Y así se vió luego que, mientras aquel luchabn por devolver al país el orden y la normalidad legal, entregaba 7, éste la tarea ciclópea de restaurar las fiiianzns, ínjice oue en el extranjero señala Siempre (el grado de confianza ique puede merecer uli país. Mientras el señor Alessandri lograba el "record" de terminar su periodo, único caso decpués de la Constitución de 1925, el señor Ross realizaba el milagr'o de financiar el Presiipuesto, creando entradas nuevas permanentes o transitorias. Afrontaba, además, entretanto, el señor Ross, tadcs !os denás asuntos d~ su Departamento y las consultas de los otros Ministerios que rec'bían así el beneficio de sil talento o su acción, donde qiiizra que su espíritu público era reclamado.

Los enemigos del señor Ross .han atacado al stñor Alessandri cuando ha reconocido públicamente la eficacia y genio financiero de aquel. Ha sido, sin ~embargo, uno de los rasgos que revelar1 mayore!evación moral en el Presidente,'pues, por un anhelo vulgar de coniodidad propia, pudo no recalcar el riiérito,de la obra del señor ROss que, al fin de cuentas, la historia habrá de recoger como una de las nlás atinadas y pa. . trióticas. No embargaron al señor Alessaiidri esas considerac'ones egoístas, para hacer cunlplida justicia a su Gran Ministro, con lo cua! se deiiiostrí, un Mandatario justo y honrado.

Muclios lo coinbateii solo por aparecer apoyado por la Derecha y ser él tainbien Derechista. Sé por experiencias reiteradas el .alcance qii: deIie darse a las etiquetas políticas. Lo importante es la calidad y las apfitudes del hombre. Cabe tanto patriotismo y espírltu público eii 1111 ConservaIor conio en iin Socialista, siempre que anibos sean hombres de buena fe. Y cuántas veces, contemplando actuar a hombres de los partidos avanzados no he tenido que recordar In frase de Disraeli: "No hay nada que se parezca tanto a un Tory, copio un Whig en el Poder", y los Tories eran los Derechistas y los IYhigs los Izquierdistas, en esa época.

E s frecuente Eacer!e el cargo de que lado en la Bolsa. .

hi especu-

Especu!ar es coniprar, desde luego lo que y so?.. pecha q u e vá a,subir de precio, para venderlo después ' y ganars: la diferencia; o ?ice-versa, vender desde luego lo que Se ~a1ct;laque V A a bajar de' precio, para en. .bregar!o cuando ya haya !ajado, porqlift entonces se , pued&' adquirir por ritia runia infei'ior y se cumple el compromiso'~on,metios dinero que e l que se vá a recibir p& la venta. Naturaliiiente que, en aiiibos casos, se corre el riesgo de equivocarse en las informaciones recibidas o en los aconteciqientos posteriores, perdiendo en véz de ganar. Pero el señor Ross tuvo 1,1 desgracia de iio liacer cálciilos antojadizos: sino bien fundadcs; ganó, generalnienle, y esto pon; frenéticos a los que con iiienos visión y acierto yeidieroii. Y y o le pregunto al comerciante, al iiidustiiai y al hon1b.e de iiegocios, en general: iQiié es lo que hacen todos en cn-os cemejantes? ;Hay a!gu'eii que no sea un suicida, que hnga lo confraiio? Y el sefíor Ross rizgociaba en la Bo!sn, doiidz no ' van los pobres sino los cfiie tieí~eiique perder y con el más de lo !que tienen.' f:n de El cargo sería ridículo sino pudiera inipresionar a los que no conocen el funcionamiento de la5 Bolsas de Comercio.

Vá el S'eñor ROS; en calidad de simple, ciudadaiio a Europa y no solo se le invita a ,visitar diversas nacio, nts sino que en Francia es anasaiado esuectaciilar-

i~ientzpor niienibros del G o b erno que eran antiguos amigos zuyos y se le hace Comendador de la Legión de Honor. Y &te .era el h o m l ~ r eque, a juicio de sus enemigos, Iiabía creado mala atmósfera en Europa para el país, por sil ,Ley de la Ileuda Externa. No Iiay duda de que tientn mala suerte los eneni:gos del seííor Ross. IVo los acompaña Dios.

Enfretanto, Universidades alenlatias conio la de Kiel, y otras de Europa, c o n s w a n en sus Gabinetes de 'Estudios Económicos detallts de su labor en el Ministerio de Hacieiida y, especialmente, las fórmulas de arreglo del Pago de la Deuda Exteriia, del Convenio Ross-Calder, del Consorcio Salitrero, etc., y en todas partes le ibreii las puertas, cor lo cual le facilitan los medios que 61 busca, a fin de clue la Pampa Salitrera, ayer iio i n á ~paralizada y rnu rrta, s'ga trabajando y en camiiio del mayor resurginiiento, para sosteiier a las provincias del Norte y dar n ercados a nuestros productos del Sur. Y poco antes de su viaje a Europa, al vis'tar la zona salitrera, se encontróacon proyectos antiquísimos para dar agua subterránea a 11 región, y tan pronto conio volvió puso en estudio inmediatp esos projzctos y hoy se trabaja activamente para dar nuevas fuentes d e vida a esas regiones que, por obra suya, en el futuro serán no solo regiones niinl$ras, sino tainbiéii agrícolas.

EL

CARACTER

NACIONAL

Y

LA

OPINION

PERIODISTICA

Por coniodidad y ahorro d? estudio, es corriente adoptar los juicios ajenos sin beneficio de i n v e ~ t a r i o . Y como las opiniones'manifestad:is en 1s prznsa politica son casi sienipre apasionadas, es ficil ditulidir por los diarios y 'revistas' en 'nueStro público .jiiicios antojadiz0; o, por lo menos, absolu!os, sobre cualquiera de iiuestros políticos. Se cuenta de anteninilo, para ello, con la siiperficialidad de In niayoría de las gentes que, por no confesar que iio coIiocen, ni han pensadd, ni estudiado las cuest:oiies del día, han de adoptar la opinión que se haga' oir coi1 iiiayor resonancia y frecuencia.

SLI

Y- como la prerisa política no r.e caracteriza por huiiianidad en los juiciot, se vá prodiiciendo en la$ inaras una perturbación de criterip qiie no coiidrtce :r trastornos mater:a!es solo porque nuestra violriicia sc conforma con ser verbal, especialmente cuando es postiza; pero mantiene siempre en latencia uii estado dt: exacerbación y odiosidad contra deterniiiiadas yersonas o instituciones a quienes una hoja periodística cualquiera,, niás o menos difundida, se pr.eociipe de dcsprestigiar con alguna perseverancia. ¡Por suerte, tan pronto conio la caiiipaña cesa n toma otra víctima, el desprestigio de la anterior conii'enza a palidecer o .a transformarse, hasta producir. en ,ocasiones, una rev.ersióii total, que puede llevar de la execración a la apoteósis, en años y, aún, en irleces. porque anibas actitudes carecen de razones positivas: ninguna estaba fundada en el análisis sereno que otorga firnreza y permanencia a los juicios. Esta versatilidad y falta de consistencia de la opinión iiiotiva, .a menudo, que. los, valores más puros, cyando no vaii hernianados con una energía extraordinaria o cierto desdkn hacia esa opinión se retraigan de la política militante, que resulta así fatigosa, ingráti y deprimente, pues no liay nada que en iiuestro país exponga a rnayores'vejámeiies que el aspirar a servirlo con hechos. Cada cosa que se realiza es iin- ,iruevo P1anc.o que se prcsenta al enenijgo, el cual coiisideia 1ícita.toda~ las arnias que puedan dañar la repiitación del adversario. Y nada :e obtiene con explicar cada actitud o c. d a heclio, porque el que ley6 el ataque ya la conieri(0 en su grupo, lo di6 por exacto y lo calificó, y no le es

agradable desdecirse, porque reconocería su ligereza de juicio o su ignorancia, así es que lo ntiis qiie puede esperarse es que se calle. , Esta incomprensión de los que nada realizan, para con los que actúan, adquiere contornos de tragedia cuando se trata de la solución ,de problenlas técnicos complicados, conio son los financieros, y, en general, los económicos, cuyo alcance varia con la oportunidad y las circunstancias, y para juzgar los cuates se necesitan tantos elementos de juicio. Don Gustavo Ross es hombre de ideas definidas sobre cada una de estas materias, y como no se conforma con imaginar sino que es iiii realizador decidir do, está, condenado a ser el para-rayos del Gobierno de qiie fornie parte. En un país como el iiiiestro, de energías verbales, en que normalmente los problemas se arrastran por décadas, y en que, por fin, si llegan a merecer una. solución, ésta es siempre algo tímida, transaccional o arn: bigua, este hombre definido, con ideas precisas, tenia que prodiicu a su alrededor un ambiente de expectación para sus amigos natuzales y de revuelo en la oposición ique veía en 61 al mejor proveedor de ocasiones para atacar al Gobierno. Y es que el señor Ross es un revolucionario radical, cuaiido,se debe destruir, un ~onservadora todo trance, cuando hay, que conservar, porque ante t,+ do es honrado. Sabe vivir en la. realidad y actúa de acuerdo con lo que conviene,,hacer en cada momento. Tien5 sensibilidad suficiepte para afinarse al ritmo de la hora que vive. Sabe que las circun'stancias varían de un día a otro, y que hay que adaptarse a'ellas o reaolverse,a quedar rezagado., Y 61, que ha !og,rado así

;

stis exitos persoiialcs en los negocios, aplica la niisma politica realista y oportuiia en el iiiaiiejo de los iiiteieses qiie se le coiifiaii. A esto se agrega su visióii ailticipada y certera del futuro que muchas veces me ha hecho recordar al gran Ministro alemán Rathenau, que, después de una vida consagrada a su país, mereció 10s honores del bronce, pero que vivió incomprendido e impopular, ponque su mente estaba a un nivel demosiado alto Dara la generalidad. Mezcla de realidad y romanticismd, como Rathenau, no es fácilmente menzurable para la mayorfa el valor y alcance de cada una de sus genialidades y de sus actos: Se requiere en muchos casos competencia tkcnica y, siempre, desinterés político. .Estima las altas funciones públicas sólo como oportunidades de llevar a cabo lo que el país necesita para triunfar en el concierto de las naciones. S i l gran fortuna y su situación social lo limitan en el deseo de otra retribución que la gloria que los pueblos reservan a sus grandes servidores. Como diría Belisario Roldán, "descoiioc'do de 13 derrota y siempre camarada de las victorias", su éxito ha debido despertar fatalmente reacciones negativas en los que no han logrado triunfar. V ' - - "No-Iray ruido mas Cispero que7el del aplaiiso al rival", h a dicho Tamayo y Baus'! ''Es dificil qiie :e t perdone qiie, habiendo tenido ya todos los halagos de la vida, logre también el m i s elevado de sérvir a la colectividad nacional con eficacia resonante. como 16 consiguió 'en' el ~inisteiio'de Hacienda. Aprovechándose de la c'onfusión corriente que se

hace entre "ecoiiomía" y "finanzas", aunque esta es solo la parte de la primera que se refiere a 1as'ent.adas y gastos del Estado. sus enemigos han tratado d.e responsabilizarlo de todo lo que pudiera merecer críticas en otros Departamentos de Estado. El ha desdeñado los ataques, bastándole que lo entiendan los #que, por sus conocimieritos o su desinterés político, son capaces de juzgarlo con aptitud y :;in pasión. Desgraciadan~ente,porque lleva a~ellidos'atisfocráticos y tiene fortuna, 'no'siempre es capaz de coniprenderlo esa masa popular escéptica, sufrida y mal informada que debiera, sin embargo, ser CI más firme'sostért de este hombre apto. independiente, pieparado y de espíritu público, uno de los pocos capaces de aliviar su miseria y levantar su nivel nioral, Se suman a sus eiieniigos los que, acoslumbrad3s a reí objeto.de halago por parte de los candidatos, encuentran en 61 a una persona de exlerioridades tranquilas, que no abraza, ni p a l m ~ t ~ e aa nadie; de formls corteses,. pero frías; que habla lo indispensable; qiie escucha solo lo que vale la pena escuchar; que 1ia1:e preguntas concretas que no pueden ser eludidas sin d :mostrar ignofancia; que sabe decir: "No", sin euf:misiiios, ni pérdida de 'tiempo;,qiie no parece preoc 1parle la simpatía o antipatía que pueda despertar, !ino el buen resultado de la actión que cree necesariat. En resumen: para los entendidos, un estadista, un Graii Gerente, pero ni un caudillo, ni un político al uso ccrriente ,

Un G r i ~ ~ i e r c n f c como , estan buscmdo hoy tc. dos los países para' su.Alto Comando, por-que la fui.

ción política Iia dejado d,e ser pasiva, para entrar en la mayar actividad. Regínienes políticos casi íntegros están basados principalniente en la cuestión económica: Stalinisnio, Fascisn~o,Nacismo, Salazarismo, etc. .Los pueblos ha11 renunciado allí hasta a la Democracia' y a la libertad, para afirmar una.organización que les garantice u11 orden econónlico beneficioso. No han realizado, si11 duda, estos sistemas el ideal; pero demuestran las necesidades de la epoca. Y es que, después de la Gran Guerra, los problemas de esta clase se han hecho tan complejos,qiie no permiten las improvisaciones, como antes que, en muchas partes, aún entre nosotros, se podía "Dejar hacer, dejar pasar".

ROS%, nuevo en la política, pero con visión exacta de los negocios, tomó la gerencia financiera del país en un concepto también 'nuevo para nuestros criollos, 'a quienes asustó, como los asustó en la Colonia CI sabio patriota, don José Antonio Rojas, precursor de nuestra Emancipación, y a qiiien se llegó a llamar vulgarmente "El ~ r u j o " ; porque trajo a Chile muchos libros avanzados y Gabinetes de Física y Química en los cuales trabajaba y realizaba experiencias que para la mayoría eran misteriosas. ¡Cuánta relación no se encuentra en #elcriterio de entonces y el d e hoy! ¡Entre el "Brujo" que trabajaba por nuestra Eniancipación Política y el "Mago'' capaz de lorrrar &.esira, , . Emancipación' Econ6micaj

Yo no digo que en el país no pueda haber hombres cuya preparación, experiencia o talento los haga aptos para la Priniera Magistratura. Pero es indiscutible que el señor Ross posee en grado máximo niás condicioiies que los demás candidatos posibles. Y cuando se trata de la suerte del país, ni los afectos personales, ni los vínculos d e Partido, ni consideración alguna pueden embargarnos para poner nuestros íntimos deseos, nuestros mejores esfuerzos al servicio del hombre a quien en conciencia tendríanios que ir acompañando, aunque nos atara cualquimer otro vínculo adverso afectivo o ideológiso, ;porque.las ideas tienen valor de eficacia s o l o po; los hechos que repr-csentan o generan, y'a candidqtlira Ross es un "hecho providencial" para este país.

ENTREVISTAS

CON

EL

S E ~ ~ Q RR ' OSS

Tales han sido los motivos quc me lian hecho plegarme a los que, con acierto indiscutible y visión clara de la situación propiciaron la candidatura del señor R o s que, antes que Liberal es Chileno y .Patriota, y a quien, seguramente, los Partidos que ,en Chile decimos que constituyen la "Derecha", habrán de levantar como bandera. Y digo lo que en Chile llamamos "Derecha", porque en medio del confusionismo político de este país, los tkrmlnos no siempre guardan relación exacta coi1 el significado universal de las palabras. Y bastará para confirmarlo analizar la obra de esos Partidos o de muchos de sus componentes, para

coiivencepe de que, eii realidad, no sieiiipre significan propianiente "reacción", ni están cerrados a toda idea de progr.eso, y por eso es que han podido ir aliados en mil ocasiones con Partidos y hombres que hoy figuran en las avanzadas de la Izquierda. Me procuré numerosas entrevistas con el sefior Ross, para conocer sus opiniones sobre los 'diversos problemas nacionales y de esas entre-vistas pude deducir lo que cr.eo inaispensable divulgar, como pálida compensación del ataque injusto y apasionado de que ha sido objeto este hombre excepcional que no tiene más delito que haber hecho de su vida una cadena ininterrumpida de éxitos debidos a su genio financiero, a su esfuerzo y perseverancia, a la corrección y probidad de sus métodos de lucha y ,a las vincuiaciones que lo han ligado desde niño a los hombres de acción y d e negocios. Porque hay muchos que nó pueden compreiider que se tenga talento, dinero, situación social elevada y que, sobre todo esto, se aspire todavía a tener situación política, como si este coiijunto de bienes fuera un insulto para los que no los han logrado. No se detienen a pensar que en la raíz d8e toda triunfo hay, por mucho, que ayude el,oDestino,un alto porcentaje de esfuerzo personal, de sobriedad; de sacrificios y de respetp a las leyes morales. , . Prejuicios vulkares les impiden ver que si hay una actividad en iqüe no se pueda tener éxito constante por treinta y mas años, sin una sólida contextura moral, es e1 alto coinercio, donde la promesa verbal .adquiere tanta seriedad como una escritura pública, donde la competencia tiene que ser leal, para que se la tolere y respete, y donde son desconocidas esas 'pequeíías' a~

mas y miserias tan frecuentes, p. ej., en la política. corriente.

He ido a verlo a su Oficina. Todo el niundo puede hablar con él, 'y salvo'los' que han sido citados a una hora determinada, los demás son recibidos por estricto orden de llegada. Para economizar tiempo, CI mismo sale a preguntar a quién' le corresponde.el turno. Algunos personajes consagrados'se sienten mal con este sistema; se lo manifiestan, él sonríe y les replica que es curioso'que, contra lo que muchos creen, sea él m,ls democríltico en sus procedimientos que otros que; por 'sus doctrinas muy cantadas, debieran serlo. Sus preguntas y sus respuesta's'son breves, precisas Lo deiespera la vaciedad. Sin embargo, es prudente y tolera lo insustancial hasta donde es compatible con el 'apremio de tiempo que le imponen los negocios públicos, ' La primera impresibn que produce es de actividad, percepción .inmediata yJvivezz de imaginación. Las soluciones brotan rApidas; pero siempre que sea posible y que se trate de iin a#nto nuevo, prefierk darse algunas horas o días, para resolver en defi-t nitiva. Y resuelta una. cuestión, 'sea por propio análisis, sea auxiliado por argumentos extrafios, que nunca deja de aceptar cuando estima bien fundados, la lleva ade. !ante sin vacilaciones, ni timideces.

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A su juicio, "lo más indispensable en este país, lo más fiindamental, lo'primero ,era establecer sólidamenle, 'mediante una reorganización de la Hacienda Pública, *presupuestos financiados, cuentas pagadas lo' que podria Ila. 'puntualmente, tntradas'seguras, marse la capacidad económica futura, condición previa para intentar la solución de los demás problemas. Un país sin orden financiero es incapaz d q nada. Tienasapor delante un porvenir más que, obscuro, anárquico". "Se ha realizado esto, pero $queda aún,lmucho -por Iiacer. Está preparado .el organismo:, hay que po~ierloen actividad". '!Falta goblación, qltura,. soR~ie#ad". . Hay qiie,fiifundir el ,sentido económico, el espiritu de trabajo", "Hay una variedad inmensa de riquezas en Po.'a tencia" . . - a,. .f. . "Hay' que explotar nuevas fuentesr de-riqueza y anipliar la producción de las actu'alps, auln?entando el consumo interno y buscando .coloc.ació~para ,los saldos ,en el exterior". "Debe invertir~e*~'mucho dinero' en 'mejoramiento de la. raza, por una asistencia social oportuna,' samamiento de i a vida ,popular, 'educación sanitaria y eco"óyica, inFigración.'seleccionada y envío .de iiaciónales a instruirse ,ei e! conocimiento 'dir.ccto de \a vida en otros países'más adelantados. Considero !do (11timo *conlo la eiiseñanza mas práctica e intnediata". "Hay qiie orientar la producción .hacia aqiiellas niaterias que,nos. conviene más producir, por nuestra mejor aptitud y n~ás'fáciles. mercados9>. . "Hay que hacer una revisión 'del sistema de irn-

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puestos para simplificarlo^ y liacer lo mds cómodo posible su pago, a la vez que limitar las contribuciones al mínimo compatible con las necesidades del Estado". . "'Cada peso que arrancamos al contribuyente es d:nero que sustraemos a l a indiistria, donde sequramente habría sido mejor aprovechado, por lo menos en manera mi; fructlfera". "El Estado debe entrar a actuar en la industria solo cuando la iniciativa privada es incapaz. tlrnida o jnsuficiente. Debe dejarse e1 mavor c a q p o posible a 'las labores particulares eficaces". ' ' "Por lo demas. la industria privhda siempre es mejor vigilada y controlada que la fiscal, así es que hay (que dejar al interts particular las actividades económicas que le correspondan en Cpoca. normal,^, que el Estado ha tomado en épocas críticas o para iniciarlas en el país. Naturalmente que esto no se r ~ f j e r ea esis industrias de guerra 11 otras Que por su viiiculación a la defensa. del. país deben permanecer depcndientes del Gobierno". "El orden financiero 'se ha alcanzado, pero liav que vigilarlo permanentemente, para evitar cualquier confrat~empo". . . "Hay que cambiar un poco la mentalidad de niiestra gente, pero fomentando el canibio por medidas prCvias. P. ej., ofrecer oportunidades seductoras a todo aauel que realmente esté dispuesto a tiabniar con coiisfancin, sea simple obrero o elemento con niavor preparación, para que. por sil propio interés. aciida a la indusfria o al comercio. con el incenti;~ de liacer fortuna o garantizarse un buen porvenir. abandonando los qiie hoy es casi íinica aspiración de los jóvenes: conseguir un eiiipleo público, cosa qiie no revela iina infe,

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rioiidad iiatuial de I;t juvenlud, sino que se acoge a la iinico, 'para que está habilitada la rndyoiia, por la escasez de oportunidades y por la educación recibida"'. "Debe polarizarse a la poblacióii en actividades .. directaniente productivas". di traída la juve,ntud bc"$acioner agrí&las, mineras, manufactureras, conierciales e industriales,. en general, será indispensable ampliar la ensFñanza especial correspondiente a aiq,uellas actividades, proporcionándole campos 'de exyeíimentación prsctica, talleres mecánicos, laboratorios 'y todos los .elementos que faciliten el paso sin transición de las aulas ,. . a la vida real del trabajo". "Con tantas oportunidades próximas de éxito econón~icorápidoiy desarrollando una propaganda activa para concluir con el prejuicio, existente en contra'-del trabajo material directo, solo se dedicaran a los-estudios .liumanistas puros y a las carreras liberales, aylie110s jóven,es que tengan verdadera vocación por ell:~s, y medios de hacer sus estudios en buena 'forna". . "Por eso tambi6.n me he empeñado en que los fu.. turos dirigentes de la industria salitrera se formen en el trahajo mismo, y he obtenido que la ~ o r ~ o r a c i ó n de Ventas envíe a Europa, a Estados ~ , n i d & y a 1 ; propios establecimientos de la iparnpa, jóvenes. a los cuales se les proporcionan reciirsos en la cantidad indispensable para sostenerse mientras se entrenan'prácticamente en el estudio y labores de esta industria". ('Con una poiitica 'así. se impedir4 la formación . . del proletariado intelectual, a la vez que se podrán aprovechar mejor los recursos destinados a la ,educación secundaria y superior, paGique contribuyan con éxito'a la forniación de esa élite culta y apta e.p que -

debeii seleccioiiarse piincipaliiiei-ite los diiigentes del país". "Pero mientras 110 se ofrezcan a la juventud caiiipos atrayentes y productivos hacia los cuales pueda dirigir sus pasos, tendrá que seguir modelándose para el enipleo parásit'o, con lo cual no sólo se matan en flor sus iniciativas, no s610 se estagna el país, no 3610 se aumentan año a aiio 1os'~asfoS fiscales y las cargas tributarias de los pocos que se consagran Li los trabajos directamente productores, sino que las liniitaciones fiscales obligan a manfener sueldos'bajos, par'a cubrir el costo total de la máquina burocrática, porque tanibikn resulta inhumano la eliminación de eiiipleados, cuaiido las demas actividad& no tienen capacidad para absorber tal cesantía". "Nuestro país puede pasa;' a tener una: sitiiación preponderante en el concierto de las naciones, por la seriedad en el 'ciimplimiento de sus comprohisos, por la estabilidad de'sus instituciones; por la ciiítura, bienestar y labariosidad de sus h'abitantes". "La obra por realizhr es inmensa, pero en el país hay elementos útiles para empr2nderlt Debe, sí, organiiarse-una corriente 'pefrnanente de chilencis a los paises mejor biganizados, sobre todo profesóres, para aprovecharlos en la difusión al niáximo de la instrucción que adquieran en el estudio y el trabajo en el exterior, a fin de que vuelvan a'setttir al país con iiiayor experiencia, conocimientos y eficacia. Eri esto, como en la colonizakión, todo gasto es reprodiictivo a corto plazoJJ.. "Al reves de lo que piensan muchos de nuestro3 conciudadanos, "no es necesario quitarles a lo$ 'de arri-. ba, para darles a los de abajo".

"El en~pobrecin~iento de los de arriba no enriqiiece a los de'abajo". "Lo qiie debe hacerse es cre;ir opoi tiiiiidades, para yiie cada ciudadaiio eiicueiitre su ocasión, de acuerdo con sus aptitudes, su 'vucac óii y sus medios; que no pueda caer en la niiseria quien tenga voluntad y coiidiciones para trabajar". "Naturalmente que siein])re existirán superioridades sobresalientes originadas por la mayor inteligencia, aptitud, actividad,'fortuna, etc.; pero con una política económica planeada, encamirada a la formación de nuevas fuentes de riqueza y a la consolidación y mejoramiento d e las actuales, se pieden ofrecer tantas ocasioiies de trabajo y bienestar, cue el ciudadano corriente podrá aprovechar con eficzcia todas sus cualidades íitiles, y convertirse fácilmenti: en un elemento social de tipo de vida elevado, porqui: estará rodeado de condiciones hábiles, para Surgir hasta donde pueda lleva110 si1 capacidad mental, física y iiloral". "Niiestro país tiene gran~iesposibilidades sin de. sarrollar. Para ponerlas en actividad se necesitan iniciativas, pero también tranquilidad y orden público, a fin de realizar un plan de acciiln ~ c o i i ó m i c aintegral". "No son leyes las qiie faltan, sino, principalmente, aumento de la riqueza y dt la cultura, orden y organización; salarios suficientes, pero trabajo correlativo. Que el obrero y el empleado sientan que su Cxito y bienestar solo dependen de .:LIS condiciones personales y del cumpliniien,to leal de .;us obligaciones, porque los derechos que les'otorgan la:; leyes, nacen de los deberes que ellos han de cumplir".

"Hay qiie asegurar la libertad d:iitro del oiden". "Las conciencias son sagiadas, yero no es posible perniitii que se predique o se pra:tique la Violencia ceiiio base de ningún sisteiiia" . Otro día ine dice: "hay q u i empeííarse en fornidr eii Cliile tina clase inedia sólid inieiile basada eii bienes suficientes para asegurar la llaz del conglome. rado social, por el propio interés directo de sus ,individuos". Consigno aquí solo las líneas fundamentales de sus opiniones, según mis recuerdos y anotaciones.

Le ruego que me aclare los pintos más sobresalientes que se han atacado en sus aclos de Ministro. Lo hace con una claridad y sencillez qiie revelan la seren'dad, convencimiento y patriotisincl con -que pí.opició . cada una de las leyes respectivas. Cuánta tentación se siente de divulgar los innumerables rasgos de eneigía y de genio que puso end,cada uno de ellos.' - Pero los asuntos de Estido no pueden enfregarse a la publicidad en todos sus aspectcls, motivos y'detalles sino cuando ya han termiriado totalmente sil desarrollo y consecuencias. Y esta circuristancia, unida a la ignorancia técnica general, son los mejores aliados de las oposiciones, y hacen más fructífero el resultado de sus campañas.
r

Y de cada entrevist;. con este hombre r.ealista y romántico, que despuis d e presidir la Corporación del Salitre, iba a contemp ar su Barrio Cívico recio y amable, sencillo y geni:ll, salía con la impresión de que le quedaba un poco {irande al país. Casi siempre resulta una sorpresa, porque no lo entienden bien. Su ironía gala, sil "humour" han dado margen a las interpretacimes más absurdas de nuestros criollos. Critica para mejorar y no por simple verbalismo; mucho nienos por desdén. Es de un fondo niás denlocratico que la mayoría de iiuertros políticos. Querría ver al pueblo, culto, sano, bien iiutrido, sobrio y limpio. Vá a intentar hacerlo. Es niuy capaz de conseguirlo, porque tiene carácter y tenacidad insuperables y u n sentido humano de la vid:\ y de la justicia social. Es un "profesor de energía" y, aunque parezca ilusión, va a hacer escuela en Chile.

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EDEI2IO TORREBLANCA.
18 de Febrero de 19:88.

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