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APRENDIENDO A LIDERAR

Los grandes logros siempre tienen lugar en el marco de las grandes expectativas
Las condiciones en las que un grupo cualquiera desarrollará sus actividades dependerán en gran medida de las actitudes, intenciones y competencia de sus líderes. Hay diversos aspectos que deben ser tenidos en cuenta para analizar este tema, aunque todos son convergentes o concurrentes, de alguna manera. El liderazgo es tanto una ciencia como un arte, pues depende tanto de factores claramente definidos y ponderables, pero también de las características personales de cada líder en particular. No es posible liderar de manera competente a un grupo basándose únicamente en el carisma o personalidad del líder, de lo contrario, muchos países del tercer mundo hubieran tenido éxito con algunos dictadores, y tampoco puede liderarse un grupo, por más simple o complejo que sea en base a preceptos y sin tener en cuenta a las personas como seres individuales, de lo contrario, el comunismo no hubiera fracasado. Dentro de un grupo, un líder debe ser capaz de combinar sus características personales, y también sus propias ambiciones, con las del grupo. Debe poseer una mente abierta, y ser capaz de comunicar claramente sus ideas, pero también debe de entender a los demás y sobre todo, mantener su mente abierta frente a nuevas ideas. A continuación, tenemos algunos de los aspectos que debemos desarrollar para convertirnos en buenos líderes, haciendo la salvedad correspondiente, cualquiera sea nuestra actividad. No constituyen la única ni la mejor receta, pero podemos decir que estos conceptos han sido probados en la práctica y han permitido la culminación de proyectos bastante complejos:  Desarrollar un pensamiento pragmático.  Demostrar buenos modales y verdadero respeto por los demás.  Conocer de las normas imperantes.  Atender a los detalles.  Desarrollar una clara idea sobre la autoridad y la responsabilidad.  Alcanzar un buen nivel de educación y cultura.  Enseñar con el ejemplo.  Adoptar una postura crítica con nosotros mismos.  Mantener orden y disciplina.  Desarrollar una visión hacia el futuro y las consecuencias de nuestros actos.  Acostumbrarnos a la persistencia y tenacidad.  Pensar en términos no convencionales.  Aprovechar el entorno y las oportunidades.  Alcanzar un alto sentido del honor y credibilidad.  Desarrollar la capacidad para organizar grupos.  Desarrollar la capacidad para crear y ensalzar tradiciones y símbolos grupales.  Ser capaces de escuchar a los demás.  Desarrollar la capacidad de colocar cada problema en su dimensión apropiada.  Demostrar habilidad para negociar.  Obtener el entendimiento y conocimiento sobre las organizaciones en general.  Desarrollar iniciativa personal.  Escuchar consejos de otros.  Crear o proponernos un objetivo.  Evitar los rumores.  No asumir que la culpa es de otros.  Generar un proyecto o estrategia a largo plazo para nuestra organización.  No subestimar ni a nuestra gente ni a nosotros mismos.  Apelar a la autodisciplina más que a la disciplina por imposición. Un líder debe prepararse para guiar a los demás en cualquier circunstancia, encarar proyectos novedosos, prestar atención al conocimiento en todas sus formas y ser capaz de hacer más de lo que exige a los demás.