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MINISTERIO DE AGRICULTURA = _
SECCION DE PUBL.ICACIONES, PRBNSA Y PROPAGANDA = uunuumunnmunununmmimmninuuummmmmmmuwwuuuwwwwwuunmmuiuuwunwwwmuumu uunwwniwuu -

_ HOJAS DIVULGADORAS=
= AiVO XXXIV M A Y O, 1 9 4 2 2.° SERIE. N.° 18 = =^IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIiw. ^1111111111111111111111IIIIIIIIIIIIIIII IIIIIIIII IIIIIIIIIIIIIIII Illlllllplllllllllll III Illlllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllli"=

SELVICULTURA ELEMENTALISIMA
POr ,JOAQUÍN XIMI:NE"L DE EMBÚN. Ingeniero de Montes. DI ^ FINICIONES.

I.

La Selvicultura es la cieucia y el arte que enseña a recoger }- aprovecbar los productos cle los montes, de modo que éstos, al propio tiempa, se conserven y reproduzcan, estableciendo además las reglas necesarias para su creación donde no existan y convu^ga su implantación. . Se cmplea aquí la palabra monte, no para designar una parte del suelo notablemente elevada sobre las que le rodean, o sea para expresar el contraste cle una parte del sue;o, escabror,a y cle notable altura sobre las que la rodean, sino para expresar la clase de^ vegetación de que el suelo (sea llano o escabroso) está cubierto. Con ]a palabra monte se designa, según esto, en Selvicultura, el conjunto del suelo y de la vegetación, o mejor dicho, asociación vegetal, que lo cubre, cuando esa asociación está formada de vegetación espontánea, cualquiera que sean las especies que la camgonen, o también cuancío, no sienda espontánea, .ha sido imp'.antada por ei hombre con el fiu de obteuer madera o leña y los productos que de ellos se derivan, o para conseguir los efecto^ que el monte produce respecto a la m^,dificación del régimen cle las aguas superficiales y subterráneas, o para evitar la formación de torrentes, impedir el mavimiento de las arenas.voladoras, fijanIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII^ Estas Hoans se remiten gratis a quien las pida a la Sección de Publicaciones, Prensa y Propaganda, del Ministerio de Agricultura.

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do y utilizando las dunas, y, en cierta medida, para sanear la atmósfera o modificar el clima y atenuar, en beneficio del hombre y de los cultivor, los factores y fenómenos atmosféricos que les son perniciosas. Áunque con todo rigor las palabras selva, foresta, bosque y monte tienen significación distinta, se usan como sinónimos en el lenguaje vulgar, y hoy día, sin duda para evitar la confusión a que puede dar lugar el uso de la palabra monte, por su doble signifi^cado geográfico y selvícola, se ha extendido considerablemente la palabra bosque para designar lo que en las anteriores definiciones hemos llamado monte. Amoldándonos al uso co,rriente, usareme5 aquí la palabra monte donde sea greciso, para conservar la designación corriente hasta hoy en Selvicultura, en relación con la exposición de sus métodos, y gn todo lo demás usaremos la palabra bosque. La Selvicultura plantea dos problemas distintos ; el primero es : en presencia de un monte ya existente, aprovecharlo de modo conveniente, obteniendo de él la máxima utilidad; compatible con su conservación, y como todo ser vivo tiene una vida limitada, se han de disponer las cosas de tal mado que las vegetales que lo camponen sean a su muerte sustituídos por otros que de los desaparecidos procedan, realizándose lo que se llama la repoblación natural. Y el segunda problema que se propone es : en presencia de un terreno raso, es decir, un terreno en el que sólo existe una vegetación espontánea escasa y de poca utilidad, transformarlo, por repoblación artificial, en un monte capaz de producir madera o leña, o de realizar los otros fines que hemos apuntado al definir la palabra monte.
La Selvicultura se divide en dos partes, dedicando cada una de ellar al estudio de cada uno de los das problemas a los que .acabamos de referirnos.

Veamos cuál es el contenido de su primera parte, y de una vez para sieinpre, rogamos al lector que tenga presente que no estamos escribiendo un tratado de iniciación selvícala para niños, r,ino para hombres, y, especialmente, hombres de campo, y escribimos con una finalicl,^d práctica y no teórica, por la que alvidamor, algún tanto el rigor científico en aras de la claridad. Supongamas qué estamos en presencia de un

es decir. si los hay. y pur la aplicación que del terreno se hace. pero de sólo algunos centímctros dc altura. la primera parte de ]a Silvicultura nos va a decir cómo hemos de aprovech^ir aquellos diversos montes. vamuti a rrferi^rnos solamentc a los dos primeros tipos de monte. las reglas para su mejor utilización corresponden a la pa^cicultura. que si en él liay algún árbol o alguna mata de ]as que acabamos de describir. por al^ora. tratándose aquí. por fin. debiendo pa ^ ar a ser un monte procluctor clc macíera y leña. estarnos ante lo ^luc llaruamos uu par. lás rel. cada una de las cuales la distinguimos claramen'te de las demás. es decir. pero pequetias (no por su esta^lo <lc clcsarrallo. por lo menos. Por lo que respccta al tnonte de aquel tercer tipo. o. sin ningún orden respecto a su distribución sobre el suelo.ef^^a. prcdominando por su nún^ero la. bien sea en presencia de un bosque. e] moutc ante e] que nos encontramos es tal. sino porque su especie así lo establece). e^ decir. o en presencia de un monte cle los que vulgarmente sc llaman nuatas o soto^. por las especies que allí crecen. si bubicse de continuar en su futuro destino como pastizal. ni en ellas se distingue un tronco o fuste cle bastante altura y grueso ^ustentando la. ^ . laero en las que ni su corpuleucia es tanta como la de ]us que llamamos árboles. estamos ante lo que llamamos tin ^^^n^torral. herbáceas.tizal. que nacieron de la raíz o por cncima de la raíz de lo que se llama la c. de modo que. y lo quc imponc su fieonomía espccial a la asc^iacicín vegetal que allí exi^te son las matas. o. sino que esta. que viene a ser eomo el trunco clc un árbol. Tales matas están tiompuestas de varius tallos o brotes. ramas o cof^as. o tal vez. y si su destino ha ^de camhiar. están muy cíistanciados unos de otros. Pues bicn .-3monte.=las para rcalizar su conversión corresponden a la segtmda parte de la Selvirultura (repoblación artificial) . no es su existencia lo importante en la ^isociación vegetal. matas son tales como si fuesen las raittas dc un <írbol ^cuyo tronco cstuviese euterrado. en presencía de un suelo en el que no hay árboles. dc la materia propia de la primera parte de la Silvicultura. sino que ésta se halla cotistituída cast caclusivamente por matas leñosas. y por diversas plantas herbáceas. matas y árboles confttsamente mezclados. de un terreno ocupado por ltierlkts.

que se propone ob^ener principalmente leñas. sino que alucle a las dimensiones de los productos que se aprovechan y al modo de lograr la ^repoblación (semillas por diseminación natural. nosotros nos proponemos sodamente obtener leña. dejándolas crecer. un pinar. esperamos obtenerla también de un modo natural. nuestro propósito es más modesto.se'nt. o sea la repoblación clel monte. sólo tenga pinos pequeños.i+r^^. monte bajo y monte medio na correspanden. brote cte cepa y de raíz. ar. o sea sin intervenir en el terreno baciendo siembras y plantaciones. un ma- . pero al propio tiempo criar algunos árboles. y una y otra cosa. en el mante meclio) .iilla caída de atras árboles preexistentes o seleccionando entre las matas los mejores tallos y dejándolo^ crecer. a]as dimensiones ^de las plant<1s que viven y se aprovecban en el monte. y este es el método de beneficio en monte medío. aunque en él abunden los árbales . l. eticlusivamente. un ^cau^rascal puede ser un monte medio. F^stamos entonces en el caso de lo que en Silvicultura se lla^na método cíe beneficio en monte bajo. obtenidos bien sea de la set^. La sustitucián de los árboles que aprovecbamos por otros. y nos encontramos en'oncrs en el caso que la Silvicultura llama método de heneficio de monte alta. 1 ntre esos dos métodos de beneficio bay otro. es siempre un monte al'. por ]o clue hemas cle cortar las tnatas en cuanto aclquicran las dimensiones que nos convengan para ello. ^ in intervención nuestra con labores importantes. por ser joven. y aunque la^ especie de las matas que lo constituyen pennitiese. o sea la repoblaeieín. y fiándolo sólo a]c^ brotes de cepa y^de raíz que producen las niatas después de las cortas. en el monte bajo. aunque. ^ Frente al seguncío cíe los tipos de monte referidos.ás denominaciones de monte alto. por lo tanto.-4- Frente al primero de les tipos tle moute formamos el propós:to de aprovechar y criar árbales para obtener maderas de coustrucción. guarciaos cle llamar monte bajo a un uiante de árboles pequeCios por ser todavía jóvenes. por ejemplo. en el monte alto. que se llegasen a formar árboles. esperamos oUtenerla por meclio cle la semilla que proclucen los árboles en pie y que ellos ^di.í. del que aprovechemos. y en cuanto a la sustitucióu par nuevo ramaje.o.n sabre el suelo. pues.

en efecto. olvidando que si. de lo que falsamente se deduce que. cle la Naturaleza. por repo^blación natural. vamos a pasar en seguida a octtparnas de las prescripciones prácticas de la Silvicultura respecto a^uc^ntes bajos y montes altos. en efecto. es así. cuando de ningún modo interviene en ella el hoinbre . la Naturaleza asegura el que la repoblaciún natural se verifique en una selva virgen. cle moclo que. época y cuantía tales. pero se verifica. se conservan también sin su intervención. sin que el hombre haga por su mano siembras ni plantaciones.atural exige. o sea su repoblarión natural. para cantar las excelencias de la pro^ducción fo^restal. es cíecir. el hombre no tiene que hacer sino recoger sus productor.na:ural no se consigue sino aplicando las reglas d^ la Selvicultura.e absrenga de hacer ningíui aprovechamiento ^de los productos del monte o que el aprovechamicnto se haga en la fo^rma. al propio tiempo. En esta primera parte de la Selvi^cultura se va a estudiar ^ la manera ^omo pueclen aprovecharse los montes. o ^sea aquellas en las que ninguna a^çción ejercita el hombre. se recuerda que las sebas vírgener. pero en . ^es decir. en efecto. ya que. muchas veces. por lo tanto. con arreglo a determinadas leyes. que no perturbe ni las leyes ni los medios que la Naturaleza emplea para realizar la repoblación natural. o que el hombre r. se obtcnga su renovación sobre el mismo suelo. queda dicho implí^citamente que la repobla ^ ión. La destrucción de los montes ha sido muchas veces una medida deliberada del hombre para dedi^car el suelo a otras producciones . y con el mero hecho cle decir que vamos a estudiar el inodo cle c<xiUegttir ese resultado. PRIMERA PARTr. Porque.-5- torral no será un monte bajo si no se beneficia de modo que su repo^lación natur<tl se obtenga sólo por brotes de cepa y de raíz. como todo en la Naturaleza. respecto a montes. Establecicío esto. ello ha de ser haciéndolo cíe manera que al recogerlas no impida qtte se realice^ su repoblación natural. La repobla^ción n. y es claro que si el hombrc inter^^iene y su acción perturba aquellas le_ye. I1. el monte no se reproduce de un modo natural.

^ ^ A. Pero la facultad de producir brotes después de la corta na la poseen • todas las especies frondosas en el mismo grado. el rebollo (Q. hay cspecies particularmente apropiadas para cste método de beneficio. todas las cspecies frpndosas los producen. los montes han desaparecido y siguen desapareciendo sólo por ser aprovecllados con desconocinliento de las exigencias de su repoblac^ón. en conse^cuencia. Conforme a su definición. es pre^ciso que esté constituícío por especies de las qtte poseen la propiedad de producir brotes de cepa y de raíz der. En cuanto a los brotes de ^cepa. el fresno y el avellano brotan >bien. y estos robles. Co1110 consecuencia de su estudia. ni la conservan hasta la anisma edad. t. dan brotes atm a edades muy avanzadas . Así. el quejigo (Q. en mayor o menor escala. el aliso. pero conservan durante menos tiempo lá propiedad de producirlos . lusite^nica) y el roble de fruto sentado (Q. el chopo. ]a acacia y el olmo dan también numerosor. definida. estará constituídó por especies frondosas. aun a las más avanzadas edades. pero sólo en algunas son bastante vigorosos para llegar a constituir buenos montes bajos. s'essilifla. que puede considerarse en España como la cspecie de monte bajo por excelencia . que ya dejamos . y. sino que. la encina da abundantes brotes de. sino solamente exponer las reglar^ prácticas de conducta qué. así. Trata^vta^ie^nto id^el rr^^o^nte bajo.-6- otros muchos car. así como tambie°rt el carpe y el castat'lo.ra) forman muy buenos nlontes bajos. fornlttla la Selvicu'tura.oza b'osa) cía tan abundantes y vigorosos Urotes cle raíz. bien entendido que ertas exigencias no se reducen a que se ponga coto a la intensidad de las cortas. de entre las roble+s. ^ No es nuestra intento analizar todas estas cuestiones. Comencemos por el es^udio más fácil: el monte bajo. además de esto. hacen preciso que se obre de modo que el suelo conserve su fertilidad y para ^ue las nueuas plantas logi•adas por repoblacióñ natural no se destruyan y encuentren el atnl?iente que necesitan para su líuen desárrollo.os.pués de la corta. y como las resinasas carecen de esta prapiedad. cepa y de raíz y conserva esta facultad casi indefitlidamente. y vigorosos brotes de raíz.

de las di(t) "Catecismos de] Agricultor y del Ganadero": El nabnte bnjn. como hemos dicbo. ^según hemos dicho. se beneficia en montc l^ajo algunas veces. La épc^a para la cual pierden los árboles la facitltad de dar buenos brotes no sóla varía cle una especie a otra. lo primero ^erá elegir el turno..>ajo. que verifican la repoblación del monte. y volviendo a cortar a ras del suelo las matas. intervalo dc tiempo que se Ilama turno. no ol^tante lo cual. y a ellas nos vamos a referir en lo sucesivo. y otro tanto puede decirse del sauce y del tilo. pero el caso general es que sean de una sola especie. que se benefician por cortas a intervalo. sino que clentro de una misma especie es distinta. El método de beneficio de mante bajo canrsiste. Calpe. pero su cultivo viene a cnnstituir ya un paso intermedio entre el cultivo forestal y cl agrícola. el haya produce pocos brotes. y respecto al sauce. parece ballarse limitada ba^cia la edad en la que cet. aunque. en cortar a ras del suelo las matas. ^ en ningún caso es prudente esperar buenos brotes de árboles que tengan edad superior a cuarenta aitos (i). especie realmente adecuada para este método de beneficio.a de ser rápicto el crecimiento en altura. co^rresponden a sus especies lc^s mimbreraler. y en Lspaiia la especie en los montes bajos suele ser principalmente la encina.-7- bastante vigorosos. según las cóndiciones de clima y suelo en que vive. y que en el monte bajo son: leiias gruesas y menudas o carhán vegetal .pués el número suficiente de años para que los brotes adquieran dimensiones apropiadas para la obten^ción de los prQductos que se desean conseguir. . dejancía clespués que se produzcan brotes de cepa y de raíz. En general. el rebollo y él qttejigo. porque cl haya. a• intervalos iguales al primero. y la cepa muere al cabo de pc^cas cortas sucesivas. Para esplotar racionalmente un monte bajo. y lo procedente respecto a tales montes es com^ertirles en montes altos . elección que cíepende de las condiciones de la especie. continuando de la misma manera siempre. no e. Los montcs bajos pueden estar constituídos por ttna sola especie o por varias en mezcla . de sólo cuatro o cinco aiios. también se beneficia en monte l. esperando de.

otro procedimiento. que hemos se^ialado en el primer procedi^niento. entre otros. pero tiene. Uno. el inconveniente dc que en cada corta queda rasa toda la superficie del monte. pero. consiste en dividir el monte en tantas partes iguale^ como años ha de tener el turno. pero . Por fin. porque para conservar su fertilicíad conviene disminuir en lo posible los efectos de su desecación. el turno debe estar cornprendido entre los quince y las treinta años. y esperando el níuucro de años que comprende el turno para repetir la corta. y esto perjudica mucho a la^fertilidad del suelo.os) y de modo que en conjunto la cantidad aprovechada cada año venga a ser igual al cociente de dividir la cantitlad correspondiente a uiia corta periódica a mata rasa por el número de años del períado. Con este procedimiento. subsisten.los años. podemos apravechar el monte de distintos modos :. y en los rebolleros y los montes de quejigo. como una primera indicación. Otro praceditniento consiste en recorrer el monte en su totalidad todos. y es el quc generalmente se emplea en las montcs bajos de baya . suelo y fertilidad en que se encuentre el monte.-8- mensiones de los praductas que se desean obtener y de las condiciones de clima. La buena elección del turno es un problema delicado y de carácter experimental. de raíz y además requiere más inteligencia para hacer el aprovechamiento. Elegido el turno. además. el inconveuiente de que fatiga mucho la^ cepas.te método cle ^ orta (por entresaca) es bueno. puede decir^e que en los montes de encina el turno no clebía ser nunca menor de veinte años ni mayor de treinta.s a la desecación del suelo. no se producen más que brotes cle cepa }' nQ. cortándolo a ras de tierra (a ^u^a#u ^rasa) en toda su exten^ión. Este procedimiento tiene el inconveniente de que sólo se obtiene renta un año en cacla período de duración igual al turno. Tiene. las inconvenientes relativr. Er. continuando luega de la misma manera. pero no cortando en cada mata más que alguno o algunos de sus tallos (los má^ gruer. que es el más sencilla y el generalmente seguido en montes bajos de encina y de reballo (llamado método de tratamienta en forma cíe masa regular). cortando a mata rasa cada aiio una de cstas partes del monte (Ilamadas tranzones).

por lo menos. pcro dispuestos en esta brevísinta Selvicultura a transigir con to ^ lo lo que no se tracíuzca inclefectib'e^uente en la destrucción del monte.jor sería que el ganaclo no entrase nunca en el monte. Después de esto. y aunque insistimos en que la corta debe hacerse baja.nxó^n id^e^ siete ^h. de modo que . cn cl períoclo que media entre dos cortas a mata rasa en el mismo tranzón. cortando a ras de tierra. con lo que la parte cortada quecla algo protegicía por los tranzones que Ia rodean. eluc el ganacío lanar no deberá entrar en los tranzones que haga menos cle siete años que se cortaron (tir^. para obtener una buena repoblación. dcscubriendo el cuello ^de la raí^. y no formando pozos eu los que ésta sc detenga. por el que fácilmente resbale el. quecle en forma cle tejadillu. en vez de ser de la misma extensión (cabidaj. hay que cvitar siempre e] pastoreo con cabras . y sin vacilación se puede afirmar que la disminucióu agarente de reuta al prescindir dcl cjercicio del pa^toreo resulta compensacla con creces por el auntenta de productos obtenidos en la corta . en los tranzones cortados. o ntejor. dicen los campesinos). se ha de probibir en absoluto el arranque de las cepas y raíces. cíespués de la corta.aj^as).c^o^rta erat^re ^rios ti^c^rras. ^ Conviene advertir también que en algunos montes tratados de esta ntanera.^ tranzones san cle la misma calidací. lus tranzoties sean mayores los de peor calidad. se intercala un aprovechamiento por entresaca. o sea la parte de separación enu•e ]a raíz y lo^s tallo^s (. ni el ganaclo vacuno y mayor en tranzones de menos de ^doc^e hojas. Respecto a la igualclad'rle la rcnta anual. sólo se conseguirá si todo:s I^.ntuy atenuaclos. tle cualquier espacie que sea. cliremos que. hay que impedir la cntracla del ganado. porque nttnca quecía cíescttbierta sino la superficie de un iranzón y no la total del monte. pudiendo producir la pudrición de la cepa.urar la repabla^ción y buena conservación del monte es preciso que las cortas se hagan con cuidado.agua de 1luvia.'ha-^ ciendo la corta con hacba bien afil^lda y no con azada. Para asef. Lo mc. pero las irregulariclacle^ se pue^lcn corregir haciendo que. de modo que quede una superficie bien lisa y sin desgarraduras en las cortas y procuran^lo que la superficie cle la cepa.

il se agrava el mal. en conse^cuencia. puntales y pértigas para aperos de labratlza. pero con turnos alg^o largos sc puecíen obtener también man^^c^ cle hcrramientas. pero sin ^dcst^rzti. Con frecuenci^^. ya queda dicho que es perjudicial. ) ^ sta prá^ctica carece de interés desde el punto de vista de la cantidad total de produc*. a no ser que el turno. en vez de fiarlo todo a l^a Naturaleza. e^ claro que fundamenfalmentc son leiias más o menos gruesas. representada por la corta total a mata rasa. pero ^i eso sucedió. les parecerán muy largos aquellos turnos.os r. estamos seguros de que a esa casta de bombres.eberá entrar nunca en él monte ninguna clase de ganada Con lo dicbo queda expresado lo esencial respecto a la ^I:ane r. también por repoblación artificial.ss consideraciones sobre el asunto. y lo que hace es mejorar el suelo y.ms del campo.IO - esta corta viene a ser un anticipo de parte de la renta.^'. prepararse para mejorar la producción.btenidos.t de aprovechar. segím ellos. y vamos a afiacii^ ai^ur. alguna especie re sinosa (pino). han obser^-ado i^icn. y mej^r si la carbo- . el verdadero objeto que con la entresaca se persigue no es obtener mayor cantidad y mejor calidad de los productos leñosos.do que el monte. el turno a que nos bemos refericl^^.sea superior a veinte años. con ]o cu. sino por entresacas anuales. y en este casó° podríá hacerse la entresaca a la edad de doce años.. al contrario. introducir.r el monte bajo de frondosas. es que observaban un monte en frauco estado de decatlencia. ayudarla. desde los doce año^. y el rendimiento cn metálico puede aumentarse carboneanlv l^. aunque no ha^a n^rLla.'completando por repoblación artificiaP su esl^esura. resignarse con tenerlo en pie. conservándolo. sino. según la edad. un monte bajo. r. }entonces el remedia no es resignarse a cortar a turnos cortos. que se dicen ellos mismos muy prá ^ ticos en co.taac^e n^a^c^a. y por desgracia. Ya'se comprende también que cuando el método de ^ ratamiento no es por corta a mata raea.'. porque sí que hace. la especie y la c^. ya no . sino favorecer el ejercicie del pastoreo. Respecto a los productos que pueden obtenerse de un monte bajc^. o cuando esto no sea l^osible. piquetes. y en tal supuesto. La primera que se nos ocurre es que. porque ellos ltan observa. Aca ^ o.s productos en el monte. si es que no se prefiere.idad clcl monte .

Ll bosque natul-al será de este último tipo. y además. que en cada tranzón. muchas veces. debe producir. más de 4o toneladas de leña. Ln el método de beneficio de nlonte alto nos proponemos producir árboles de grandes dimensiones y aprovecharlos de modo que al propio tiempo dejemos asegurada la repoblación natural del monte por la seinilla que espontáneamente diseminan los árboles en pie. o sea aplicando . al llegar a la edad de la corta. a turno de veinte años en el caso de la encina y de dieciséis años en el de rebollo. cortando cada aiio solamente los árboles que habían alcanzado detenninadas dimensiones.I I - nización se hace en hornos de destilación. cen con las de las otras. las e. sino que el rendimiento es muy peqtieiio. compuesto de varias e^species. heterogéneo. Cuando no sólo no ocurre esto.species de árboles pueden ser de las llamadas frondosas o de las llamadas resinosas . Mo^ntes altos. desde los recién nacidos (brinzaler de semilla) hasta los que tienen la edad neces<u-ia (cortabilidad) para haber adquirido las dimensiones exigidas para ser aprovechados. rc^cogiendo los productos de ésta.iciendo por entresaca. I?stamos. las ramas de una mata se entrecru-. Por fin. 13. los aprovechamientos se han veuido h. Si. en su totalidad. o puede ser que estén mezcladas los de diversas edades. ^cubriendo el suelo. es preciso intervcnir por repoblación artificial. por corta a mata rasa de una hectárea.. según esto. diremos c^ue un monte bajo de encina o de rebollo. peru esto corresponde ya a la segtmda parte de la Silvicultura. como índice para juzgar del estado del mante. en presencia de lo que suele llamarse un bosque. Por lo demás. puede ser que en el monte todos los árboles sean de la misina edad. y éste puede estar formado por árboles de una sola especie (monte homogénco) o por árboles de diversas especies (Inonte heterogéneo) .. el estado ideal del monte debe ser tal. particndo del bosque natural. es decir. es de^cir.

e conservanclo aquella constitu^ción de árboles de edades mezcladas y tendrá el asPecto que^ corresponde a lo que se ll^ma f^o^rlati^ id^e n^^asa de ^nante e^n^. como consecuencia de la semilla que diseminan los árboles de las bosques colindantes y que el viento transporta basta el cortado. el monte 5eguirá siempr. Si en lugar de icartar todas los árboles. natural o artificialmente. a que los pracedentes de la repoblación alcancen la edad (cortabilidad) necesaria para qu^e tengan las dimensiones deseadas (cortar. y el método de tratalniento por corrtas con^ti^7au^as. bien sea de un modo natural. ^. y . cle modo que cada tranzón se com. para hacer una nueva corta. y la edad de cada tranzón diferirá de la edad del siguiente en un alio.eguZ^z^r ^de monte entresacado. y el conjunto del bosqué pre^entará el aspecto que se Ilama forrvua ^de w^as^a rcgtida^r. o bien porque a continuación de la corta se proceda a su repoblación artificial.resezc^do. que da la forma de masa cle monte regular. ^-crtando despxés eada año una de aquellas partes de la superficie del bosque y cuidando de que. esperando después. tencíremos un método de tratamiento análogo al que se ha explicado .r. y tencíremos una masa de pies coetáneos. a los que corresponderá formas de masa intermedia^ entre los dos expresados. pero los montes bajos y el bosque se canstituirán de modo que estarán formados por tantas superficies iguales (tranzones) como •comprende el turno (número de años que han de transcurrir entre dos cor:as consecutivas en un mismo tranzón). existen métodos de tratamiento intermedios. como se ba dicbo para los morrtes bajos. p_ribdi ^ as). Si el bosque se cortó a mata rasa.e repueble cada superficie cortada.erán aproximadauieute de la misma edad..I2 - lo que se llama el método de tratamiento por entresaca.pondrá sólo de pies coetáneos. todos los árboles del bosque procedentes de este método de tratamiento r. y se bizo lc^ ne^cesario para conseguir su repoblación después de la corta. hubiésemos camenzacío por dividir el bosque en tantas partes iguales como níunero de aiios comprende la edad cíe cortabilidacl. Ya se comprende que entre los métados de tratamientos por entresaca. que dan la fo^rma de masa ti^r.

que ]levan los títlilos siguientes : Cómo se cons^r2^a I^ri hosque. pero existen algunas exigcncias quc son comunes a todas las especies respecto al aprovechamiento de los montes. 1>ino negral. al hacer las entresaca^. que las plantitas júvenes necesitan de la .cu^to de luz. pero basta por ahora con lo dicho (i). y de ellos en I^^^paña están furmados los pinares (ya sean de pino silvestre. y en el de rntresa^a se ha de (I) Pueden consultarse con fruto los "Catecismos dcl Agricultor". colnune^ a todas las especies. y en consecttencia. los pinabetares ( forutado cíe pinabetes) y los pinsapares (forIuados dc pinsapor). pino laricio. inslalarse en terrenos <lewcubiertos. y cada especie tiene sus cxigencias propias y lc convieue un determinacío tra*aluiento . Lc^ 1>inos. son las que únicamente han de ocuparnos aquí. lo que quiere clecir que las plantitas recién nacicías de semilla resisten bien la plena exposición a l^i luz. y en su consecuencia. y los piuabctares y pinsapares son u•. La encina. y estas exigencias. y en general las especies de luz. ^de ^lue queden espacios dcl suelo suficicntemente iluminados para que en ellos se desarrollen los brinzales (plantitas recién nacidas de sernilla).olnhra y el abrigo de lus árholes padres hasta una edad de varios ailos.pecies de sombra. pueden. no les cunviene el método dc tratamiento de u^onte regular. J  ntre las especies que forman los montes altos distinguiinos. Ls claro que son muy diversas las especies de árl^oles que pueden llegar a conr^tituir un Inonte alto. que tienen las hojas aciculares (en forlua de a^glljas) y el fruto en pilias ( couos o estróbiles). en prinler lugar. Las especies de sombra necesitan la protección del arbolaclo cíurante varios aiws después de nacidar^. pino ^carrasco y pino de Canarias). cuidando. es derir. a los Iuontes de estas especies se ]es puede aplicar el método de tratalniento cie ^cortas contiuttas y talnhién el de monte eutresacado. las resinosas o coníferas. de la Casa Calpe. como los pinos. piuo hitionero. El pmo carrasro. '^ Y^ .más adelante hemos de referirnos a alguno de esos métodos de tratamiento intermedios. El Tzaya. si se ha de lograr su conservación. por lo tanto. Los pin^s poseen lo qiie se ]]ama tt^^^Lp^erani.

según lo que vamos diciendo. todos los cuales. atmque se prestan mejor a ello. los que. correspondiente. a la forlna cle masa regular. Para establecer con verdadero acicrto las condiciones de la explota- ción es preciso tm anális3s cletenido y nacla fácil del monte. no deben ser explotadas por el método cíe masas regulares. o sea igual al número de años que separan dos cortas sucesivas ^del IniGmo tranzón. que aunque clasificados también como e^pecies de luz. Sabido esto. aunquc con cliversas etigencia^^ respecto a la luz. Gt1pOI1gaI110S que en presencia de un bosque dcseamos aprovecharlo por el método de tratamiento de ^cortas continuas. que los tranzones deberán ser iguales. juntamente con las •condicioneG natttrales del monte. de que las cortas se hagan de modo que vaya dislninuyendo la espcsura sólo poca a poco y del modo que vaya aconsejándolo la repoblación obtenida. .^ ^ encinares.. se clasifican como de temperamento de luz. segíui la rilidad dcl montc y según las dimensiones que se desean obtener 'en ]os productos aprovechados. Estos últimos (los hayadales). los alcornocales. al dividir el monte. los castañares. z En cuántos tranzones hemos de divicíir cl monte? En un número igual al turno de explotar^ión. aunque en menor grado que los pinares. •como hemos dicho. concurren para decidir la buena reglamentación de los aprovcchamientos. y los hayedos o hayacíales. es preferible tratarles por cortas discontinuas. sopórtan bien la cubierta incluGO para la fructificación. o inversamente proporcionales a las calidades. y por fin. haciendo después entrar en consideración íos factores de carácter económico respe^cto a valor de los productos obtenidos a distintas edades. al contrario que ^en el caso anterior. de los que los principales son : los robledales. . . teniendo phesente. cuando éstas varíen de unas a otraG partes del monte. pucíiéndose aplicar todos los métodos de tratamiento a los alcornocale. los encinares. si la calidad del monte es la misma en toda su extensión. Y z cuál debe ser el turno' Ya se comprende que es variable según la especie. y los castaliares y robledales. que corresponden a temperamento de especie de sombra. Se distinguen después loG montes formados por especies frondosas.14 cuidar.

correshondientes al primer crecimiento clel árbol. no ser<í el mejor. pero de ningíul modo se dehe confiar demasiad^ en él. a pesar de aprovecharlo. y nas quedarán ^. 1>ero creemos que. a pesar de todo. podrá ser suficientemente bueno para impedir que inconscientemente se clestruya el monte. el turno. es decir.ticas. encaminadas nada más a asegurar la conservación del monte. por lo que el plau que establezcamos. después de esto. así suele orurrir con las especies de luz. hasta alcanzar la altura del tocón. correshonclcu catla uno a uu atlo de crecitniento. por las semillas clue clescle los árboles próximos al tranzcín lleve el viento. ^erá bastante con que a la vista de los árboles del monte se elijan las dimensiones z^ae^^^ins que se ^lesca que tengan los árboles que se han de cortar .ól^^ los núlneros corresponclientes a los árboles que presenten poca ^clifcrc^ncia respecto a sus condiciones de crecimiento. se prescindirá entonces de los tocones en los que se haya encontrado un número de anillos nnty pequctio y de los que tenaan wi ntímero mtry grande. por lo menos. y para estar seguro> de conservar el monte. ru este método cle tratamiento se espera que el tranzón cortaclo se repoblará naturalmente.-t5Pero estamos escribiendo sólo con el ánimo de propor ^ ionar al propictario del mo^nte unas cuantas reglas hrác. y se puede cotnenzar la corta del primer tranzón. y al níunero a^í. y si transcurrido^s cuatro 0 . como lo prueba la repobla^ción de los rasos que en los moutes se producen por los incendios . 20 ó 30 ^de árboles cíe los que ya hayan adquirido esas dimensiones. Aun para árboles del tnistuo cliámetro y que hayan crecido cerca unos de otros. por diseminación lateral. y para ese fin prescindima. obteniclo se aitaclirán cuatro o^cinco años. s^e obtendrán nútneros cliferentcs del conteo de anillos. es preciso observar atenta y asiduamente el tranzón cortaclo.^ de todo aquello que necesita en quien lo planea una especial prepara^ción. y así. como es sabi^do. se tomará el promecíio del número cle anillos contaclos en cada uno de esos árboles. y el número así obtenido rcprescntará aproximad^amente el turno elegido. prescincliendo dc tantec^ estudius. al propio tiempo que se aprwecll^a. Hecho esto. y en el tocó^ia correspondiente a ^cada uno de ellos se contarán los an^llos que clibuja la maclera. que. ^e apcitrán. para la fijación del turno. se dividirá el montc en tantos tranzones cotno aiios tenga. y en efecto.

la edad de cortabilidad. sino que aumentará el volumen de árboles que ahora existe. será preciso intervenir con repoblación artificial. no encontraremor ya árbales tan gruesos como en el primer turno. ^con forma de masa irregular. como aquí se ha dicho. del mismo modo que en el caso anterior. cómo se puecíen conducir los aprovechamientos por ei método de entresaca. o sea a partir del año ciento uno.2o metros. como más semejante a]a quc: la Naturaleza dispone en ]as selvas vírgene^. ya se establez•ca en volumen o ya se establezca. es lo clue se llama la rosibili. probablemente no excederemos tampoco del crecimiento anual . Una explotación iundacla en un procedimiento tan sencillo como eI que acabamos de indicar es tal. de mocla que no sólo conservaremos el Ifionte. La cantidad cle productos que al^ualmente se pueden aprovechar. es c.como .. corremos el riesga de cortar algo más de lo que anualmente crece el monte . la que. 200 boles más gruesos. par nítmero de árboles. pero coma no hemos contado las árboles de menos de o. y tma vez hecho esta. o se juzgasen poco numerosos ]os rnnseguidos. que para fijar las ideas vamos a suponer que es de cien años. lo que ocurrirá es que en las cortas del seg-tmdo turno.ISi seguro que cortareI00 mos menos de lo que anualrnente crece el monte . es preEerible para el buen desarrollo y conservación del monte. Veamos ahora. que no. en tocío caso. pero podremos seguir cortando N + N sin que por ello destrtryamos el Ioo 200 ntonte. procederemos a contar todos los árboles que existen en el monte que tengan ya un diámetra de más de o.d del ri^onte. cortando cada año un núnlero de árboles N. cumplirá bien la arpiración de que la renta del monte sea la máxima compatible con su conservación y .zo metros de diámetro. o sea I00 N en ]as cortas de entresacas iremos recogiendo los ár.I ^1 - cinco afioU desde la corta no se viesen apare^cer espontáneamente brinzale^ de semilla. Comenzaremos por cíeterminar. es clecir.rl^z. Si Ilamamos N al níunero total cíe árbolej contados. Si en lugar de N _Ioo N árboles cortaulos I00 N+ l^z N.

y puesto que teníamos determinada la cdad de cortabi- lidad. y la superficie realmente n rl f^ . y si así expresada la medida en hectáreas la llamamos s.]lantemos S' a esta ex5 tensión. En seguida. que el níimero cíe árboles que se podrán cortar en todo el nlonte. pero cuidaremos de expresarla en hectáreas. expresada en . según antes hemos dicho. para lo cual nos dirigirentos a varios de ellos. nílmero de árboles. suponieudo gue esa proponción sea aplicable para todo el nlonte. n' En efccto: si en lugar de un monte irregular fuese un monte regular de igual cabida y producción. la extensión realmente cubierta por el arbolaclo será `^ S hectárea^ . per0. que es calcular la superficie del suelo que queda cubierto por la co^t de tm árbol de los que ]l. procediencío <lel moclo siguiente: Supongamos que la superficie total ^oblcnda del montc sea S hectáreas. medirelnos estas sttperficies y tomareluos el promedio d^e las nledi^das. todos los árboles que hubiesen llegaclo a la cortabilidad estarían en el tranzón correspondiente a aquel año. ri0 pO11C en riesgo de destrucción al 1110I1te. examinando el mo^lte en diversas partes del mismo. Esta segunda superficie ^erá menor que la total d^e la parcela. Esta supcrficie será sólo de algunos metros cuadrados. como expresión ^de la superficie de suelo cubierta por la copa de un árbo] de ]a^ dilnensioncs nlcdias de las que se han de aprovechar. si S bectáreas es su extensión total. por fin. cuya superficie. en seguida. por ejenll>lo: _^ <le la total.I^ - t11Cj01'a. dibujando en el suelo la proyección de la copa. procuraremos determinar qué relación existe entre la superficie cle la parcela que examinemos y]a superficie que realmente queda cubierta por las copas de los árboles. sería s. será S s. 5 Pues bien . de modo que será una fracción de l^a total de ]a parcela. haremos otra determinación.alnamas cortables. se puede tijar aproximacíamente su posiUiliclad en número dc árboles. por ]O 111enOS. que es a lo único que aquí se aspira. o sea su posibilidad.. que la llamaremos Ie. y el diámetro medio de los árboles cortables. tenclremas. Sin nacesidad de contar todos los árboles del monte.

ario. al caer. encuentre tierra sobre la que germinar y arraigar. y puesto que un árbol n •cubre s. el nímiero de árboles cortables sería S = s: S. de modo que las plantitas del repoblado vayan quedando cacla vez menos cubierta^ por el arbolado viejo para que reciban la luz necesaria para su desarrollo. acudiendo entonces a hacer en el suelo una labor ligera para que la semilla. pero. hay que cuidar. en las cortas sucesivas. para conseguir la repoblación natural del monte. observando después si. de que las cortas se liagan de ta] modo que preparen primero a las árboles en pie para producir una abundante disemináción de semilla. porque es preciso cuidar. desn ns braciadamente. de hacer las cortas de aprovechamiento.cubierta por las copas de los árbolcs sería S. Es necer. cle m^do que se consiga la repoblación . y por fin. después. Yor fin. según esto. Ya se ve. corrigiendo aquellas deficiencias que se vayan observando. para lo cual es preciso que no esté apelmazado o encespedado . que cl suelo debajo de los árboles padres esté bien dispuesto para recibir la semilla. pero sin entrelazarse. nacer^ bien los brinzales o si éstos no nacen como consecuencia de quedar la semilla diseminada sobre el matorral o sobre e] círpecí. para lo cual es preciso que por medio de cortas bien hechas vayan quedando los árboles padres con su copa bien iluminada . por ]o tanto. luego hay que vigilar la aparición de los Urinzales de semilla o plantitas recién riacidas. no barta con que no eortemos más de lo que crece. además. dando a las cortas el carácter de ^dise^-ziin•atorias cuando todavía na hay repoblado. vigilar constantemente la marcha de la repoblación. liabiendo sido buena la fructificación. será muy conveniente tener uu pequeño vivero para ayudar con repoblación artificial allí donde no se logre de modo satisfactorio la repoblación natural. dejando lo ^ árboles padres de modo que sus copas queden muy próximzs unas de otras. que no es tan fácil camo por lo general cree la gente conducir bien las cortas. al pasar en años sucesivor^ por el mismo sitio. y^cuidando después. además de no ^cortar más de la posibilidad. de ir aclarando la cubierta para que el repoblado se desarrolle bien. es preciso. y]o que precisa es preparar una buena fi•uctificación.

El inétodo consiste en lo siguiente : elegido el turno. el que se destina al segundo período de veinte años. y^como se ha dicho para los montes bajos.I^ - natural. se supone que para lograr la repoblación natural. hacen falta veinte años ^período de repoblación). como su nombre indi^ca tam- ^^ 1 I . Hemos dicho más arriba que explicaríamos otro método de tratamiento. llamadas limpias. que hacer nada para que en realidad se consiga la repoblación natural. Después de asto. pero por lo menos. y por lo que se refiere a los montes regulares. se va a repoblar en un período de veinte años. sabemos que las• ^ ortas llamadas de reprodu^cción durante los veinte primeros años se han de hacer en el tramo I. intermedio entre la forma de masa regular y la forma de monte entresacado. lí^^zpíar el monte de árboles secos o de escas. que el hombre no tenga.. Ni que decir tiene que en los montes tratados por entresaca no puede entrar ninguna clase de ganado sin comprometer su repoblación. y las llamadas claras. y en todos los demás sólo se harán cortas por entresaca para ir aprovechando las árboles demasiado viejos para seguir creciendó. y es el llamado mante tratado por cortás a clareos sucesivos. Pues bien. zo Cada una de estas partes. es necesario prohibir el ganado cabrío en todo el monte. es decir. al cuarto y al quinto períodos. en ]os tranzanes de menos de doce años desde su corta. el vacuno y el mayor.e harán también las cortas llamadas ^d^e vrueja^^a. en los tranzones de menos de veinte años. tomo su nombre indica. por ejemplo. que es. en este supuesto. también es preferible que no entre nunca el ganado. el correspondiente al tercero. se divide el monte nn tantas partes iguales como expresa el cociente de dividir el tunno por el perío. y el lanar. ó sea 5 partes iguales. en el ejemplo que hemos elegido.d^o ^de y^epoblacióaa. que. llamadas tramos. y que este nombre no indica. desde la disemina^ción hasta que las plantas jóvenes puedan pasarse sin la cubierta protectora de los árboles padres. por su parte. y r. camo hemos advertido al principio. cuando tienen por objeto. de modo que se comience por detenninar el tramo que se ha de repoblar en los primeros veinte años. de cien aiios.o porvenir.5. será en un número de partes 1OO .

que. no siendo en el tramo en repoblación. Terminado el primer período. análogamente a como hemos dicho en los montes entresacados. Pero la razón principal de su aplicación.20 - bién. debe quedar repoblado el tramo I. y todavía habrá lugar más adelante para una tercera parte. para lo cual.. no olvidando nunca que. Y con lo expuesto queda ^consignado lo que nos habíamos propuesto decir en rela^ción cón la primera parte de la Selvicultura. si fuese necesario. pero siendo corto el período fijado para obtenerla. teniendo presente que todo el arbolado en él existente ^ha. ya que la excesiva espesura perjudicaría al buen desarrollo de la masa. 7. tienen por objeto extraer los árboles riecesarios para que se mantenga una espesura norsy^cal. no se logra en este aspecto de modo tan seguro como con el monte entresacado. el trarno ha de quedar repoblado. Quédese para otra ocasión la segunda parte. y al verificar las cortas es preciso vigilar la marcha de la repoblación en el tramo. aunque no nos cansaremos de repetir que é ^ ta es una práctica por todos conceptos lamentable. y que por clesgracia lo hace muchas veces insustituíble en España.MADRIP . que es incompatible con el pastoreo. por ser la que menos se ha divulgado. Este método de tratamiento. en cambio. puede seguirse practicando con este método en el resto del monte. a nuestro juicio. relativa a cuidados culturales y palicía de los rnontes. . "Repoblación artificial". sin caer en el sistema de entresaca. hasta liaber recorrido todo el monte. A1 principio de cada período se ^calcula la intensidad cíe las cortas anuales en el tramo en repoblación correspondiente al período. al terminar el período. como intermedio entre los dos a que nos hemos referido antes. era lo más urgente. de desaparecer én . se ^completarán con repqblación artificial los resultados de la repoblación natural. es el deseo de huir de lo ^ inconvenientes de las formas de masa de regularidad absoluta. de repraducció^n en el tramo II. tiene respecto al método de monte 'regular la ventaja de ser más segura la repoblación natural. GRÁFICAS UCUINA • MELÉNDEZ VALDÉS.el número de años del período (veinte en nuestro ejemplo). que. . y entonces se pasa a hacer cortar. y así sucesivamente.