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Educar sin gritos

Siempre se ha dicho que la tarea de educar es muy difícil, y no le falta razón al dicho. No solo difícil, sino cansadora, pero las recompensas que puede otorgar no tienen precio. Por desgracia no siempre educamos como nos gustaría, como planificamos o como pesamos que debemos hacerlo. En ocasiones, por el cansancio, la falta de tiempo, el carácter del hijo o por las situaciones… Pero lo que nos debe quedar claro, es que gritar no es un recurso educativo adecuado, ni para el hijo ni para los padres.

¿Por qué gritamos?
Los gritos o los “levantamientos” de voz, constituyen un recurso del que muchas veces echamos mano para educar a nuestros hijos. Varias son sus supuestas ventajas y por las cuales recurrimos a ello:       Es sencillo de utilizar Es rápido No requiere de un desgaste intelectual para su uso Consigue su objetivo a corto plazo, que es conseguir la atención del hijo Infunde un carácter de autoridad al que lo utiliza Le confiere mayor importancia a la situación que ha causado el grito…

La cuestión es que no sopesamos los supuestos “beneficios” de gritarles con los reales perjuicios que pueden ocasionar.

¿Qué perjuicios ocasiona educar con gritos?
Nunca deberían utilizarse como un recurso educativo. Solamente son excusables, cuando de forma instintiva les utilizamos ante una amenaza o peligro en el que nos vemos envueltos o bien puede afectarles a nuestros hijos. El ejemplo más común: el niño va corriendo por la acera en dirección al paso de cebra y no se para; es normal que peguemos un grito para alarmarle y conseguir que se pare antes de exponerse al peligro de atropello. Los perjuicios que produce cuando se utiliza como recurso educativo habitual son múltiples e importantes, y debemos tenerlos bien presentes en aquellos momentos en los que la paciencia o el agotamiento nos vencen:  En niños pequeños, que todavía se están desarrollando, las investigaciones han demostrado que perjudica y altera el sistema nervioso, pudiendo producir afecciones importantes a larga distancia en la maduración del mismo.

que es un recurso útil. eficaz y válido ante conflictos y situaciones que requieren intervención.  Utilizar los gritos de forma repetida lo único que consigue es mantener al niño en un estado de estrés y de nerviosismo. con lo que el ejemplo que le damos.  Puede llegar a considerarse una forma de maltrato infantil. pero en ocasiones los usamos a menudo y acabamos por convertirlos en un hábito. completamente perjudicial para su desarrollo. no es nada bueno. gritaremos. y que son las que van conformándole como persona y generando su carácter y su personalidad. no suele ser un buen síntoma. Al cabo de un tiempo esta espiral arrastra a los padres. ¿Os parece adecuado el sistema? La labor de los padres es agotadora en ocasiones para conseguir que obedezcan.  El uso de los gritos también hace que nos estresemos y nos pongamos nerviosos nosotros. puede desencadenar en el futuro del niño problemas de salud mental como la depresión y la adicción a sustancias y alcohol. pero dependen de laconstancia. Nadie dijo que educar fuera sencillo. y en la 31ª.  Según estudios.  Habla muy poco en nuestro favor y en nuestra capacidad de control de impulsos. y dependen exclusivamente de nosotros. por lo que es altamente probable que comiencen a utilizarlo. y en vez de gritar a la 31 gritan (o gritamos) a la 2ª ó 3ª. Este . Es curioso ver en el juego de los pequeños. como se reflejan las actitudes y comportamientos que aprenden de los que les rodean. pero las satisfacciones que nos dan nuestros pequeños lo compensan todo. antes les repetiremos inútilmente las cosas 30 veces. para ello. Cuando un hijo/a juega castigando o gritando a sus muñecos. y esto sí tiene repercusiones en la personalidad del niño. el que lo consigamos de forma correcta. para ahorrarse el resto de las inútiles repeticiones. y se convierte paulatinamente en alguien que los usa y no sabe hablar en un tono normal. Pero lo que también está claro es que aquellas que sí podemos controlar son precisamente nuestras influencias. Los niños aprenden de esta forma de actuar de sus padres. con lo que a veces se puede convertir en una espiral difícil de contener o de escapar de ella. ya que el niño se habitúa.  Los gritos pierden su efecto de posible modificador de conducta en el momento que se utilizan de forma repetida. un método educativo que utiliza de forma continua los gritos. y no de los gritos. Consejos alternativos al uso de los gritos Es muy difícil detener un grito cuando surge de forma instintivamente como se ha comentado anteriormente. los padres.  Los niños se acostumbran a obedecer solo cuando se les grita. Está claro que no vamos a poder controlar todas las influencias que reciben nuestros hijos a lo largo de su vida y de su desarrollo.

y depende de nuestra capacidad para educar de otras formas. Esto debe tenerse en cuenta para valorar sus actos. pero sí desde la suya. Por ello.hábito sí es controlable y extinguible. la alianza y la unión entre los dos miembros de la pareja es fundamental. Es una enorme ventaja. póngase en su punto de vista y buscar los motivos de su actuación. reforzar con elogios todo aquello que hace bien.  No tenemos por qué tener siempre la verdad absoluta de todo solo por ser padres. El mejor es el estilo parental democrático. susurrarles o hablar en voz baja les puede desconcertar. aunque haya roto algo de la casa. acercar su punto de vista al nuestro y viceversa. Le enseñamos a reconocer errores.  Para conseguir que tu hijo te obedezca. corregir con el diálogo todo lo que hace mal y enseñarle siempre cuál es la forma . Necesitan saber cuáles son los límites y las normas que propongan en la casa. e intentar. Que actúe el que está más tranquilo y que éste sea el que saca de la situación al otro hasta que se calme. y hay que tener en cuenta que los niños viven el “aquí y ahora” sin contemplar las consecuencias.  En la mayoría de los casos estaran dos. Utilicen esto a su favor.  Nuestros hijos son personas y como tales. el padre y la madre. el que lo erradiquemos de nuestro repertorio como padres. pare un segundo y reflexionar. merecen ser escuchados con atención antes de reprocharles nada. es bueno reconocerlo delante de él y que nos preste atención. siempre de forma relajada. o haya pegado al hermano o lo que sea que haya hecho. lo más adecuado es motivar.  Planifiquen y hablen bien las cosas entre ustedes. Yo mismo lo he probado con un grupo de 9 niños desaforados en unas cuantas ocasiones y es completamente eficaz. aunque nuestro hijo tenga 3 años. un método válido es el diálogo. Algunos consejos que pueden ayudar a evitar su uso son los siguientes:  Antes de dar el grito.  Por mucho que parezca increíble. La permisividad y la pasividad tan poco son buenos ayudantes. autoritario. Esto además les enseña. y ayudará a que se motiven a prestar atención. cuando nos equivocamos.  Lo anterior no quiere decir que haya que ser permisivo. ya que hay días que uno los tiene peor y a lo mejor el otro está más relajado. A lo mejor desde nuestra posición no es justificable su acto. que para la solución de conflictos. que sería lo contrario a aquel que utiliza constantemente los gritos.

Haz deporte. en ocasiones. Gritar a nuestros hijos es algo completamente habitual. . ¿Quién no ha visto la típica rabieta del niño y la madre o el padre al lado pegándole un grito? El que lo veamos como normal y habitual.  Aunque suene a tópico.correcta de hacerlo. es una actividad que te beneficiará a ti y a ellos. cuando no lo es. no es porque realmente lo sea. Está claro que esto. es mucho más cansado que alzarle la voz en un momento determinado. pero las consecuencias son mucho peores. repito. eso ha hecho precisamente que lo consideremos como normal. ira o tu rabia en otra actividad que sea más útil que gritarles. canaliza tu frustración. o bien busca otras actividades que te sirvan.