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"LAS VIRTUDES DEL EDUCADOR" (Por Paulo Freire) En junio de 1985, el ya fallecido pedagogo brasilero Paulo Freire dio

una conferencia en Buenos Aires, Argentina. En aquella conferencia, Freire hizo una reflexión crítica sobre las virtudes del educador; virtudes entendidas como cualidades en cuanto a la forma de comprender y comportarse que uno crea a través de la práctica política, en búsqueda de la transformación de la sociedad. Según Freire, estas virtudes deben pertenecer a educadores y educadoras que estén comprometidos con un sueño político por la transformación de la sociedad, con el fin de que esta sea más justa. Freire indica que la primera virtud que debe tener un educador es la conferencia, de la coherencia que existe entre lo que se propugna y la práctica que confirma lo que se propugna. Cuando Freire habla de la coherencia en el ámbito político, dice que se debe disminuir la distancia entre el discurso del candidato y la práctica del elegido, de tal manera que en un momento la práctica sea también discurso y el discurso sea práctica. Freire señala que en esta búsqueda de la coherencia, sería imposible alcanzar la coherencia absoluta. Hay que imaginar que una persona viviera de tal forma una coherencia que no tuviera posibilidad de comprender y saber lo que es coherente. Porque sólo es coherente. Pero sí una persona necesita ser incoherente para tornarse coherente. Hay, sin embargo, también un límite para la incoherencia. Por ejemplo, no es posible hacer un discurso sobre la liberación y al mismo tiempo revelar en emi comportamiento, una profunda falta de creencia en las masas populares. Otra virtud que emerge de la experiencia responsable es la virtud de aprender a luchar con la tensión entre la palabra y el silencio. Cómo contractar con esta tensión permanecer que se crea en la práctica educativa entre la palabra del profesor y el silencio de los educandos, la palabra de los educandos y el silencio de los educandos, la palabra de los educandos y el silencio del profesor. Freire señala que si uno no trabaja bien, en forma coherente, esta tensión, puede que su palabra termine por sugerir el silencio permanente de los educandos o con una apariencia de "inquietud" en los mismos. Freire dice que si uno no vive bien esta tensión, si una persona no sabe escuchar, si incluso uno no testimonia a los educandos qué es la palabra verdadera, si uno no es capaz de exponerse a la palabra de ellos, que penetre mi silencio necesario, uno termina discurseando "para" y hablar o discursear "para" casi siempre se transforma en "hablar sobre" que significa "contra". Otro aspecto que un buen profesor debe tener en cuenta es que el educador testimonie a los educandos el gusto de la pregunta y el respeto a la pregunta. en la educación libertadora, uno de los temas importantes en el inicio de los cursos, es una "reflexión sobre la pregunta". La pregunta fundamental enraizada en la práctica. Freire señala que a veces el educador se da cuenta en una clase que los alumnos no quieren correr el riesgo de preguntar por qué temen a sus propios compañeros en muchos de estos casos, hasta el propio profesor esboza una sonrisa descalificando la pregunta del alumno y sugiriendo que todo el que haga una pregunta como esa es un ignorante. El profesor incluso, suele añadir a esta sonrisa una advertencia como "estudie un poco más y pregunte después". Según Freire, esta es una forma de cortar con la curiosidad, sin la cual no hay creatividad. Otra virtud que señala el pedagogo brasilero, es que un educador debe saber cómo vivir la tensión entre "el aquí y el ahora del educador y el aquí y el ahora de los educandos", que no hay allá sin aquí, es obvio. En la medida en que un profesor comprenda esta relación entre "su aquí y el aquí de los educandos" es que un profesor va a descubrir que "su aquí es el allá de los educandos. Con respecto a lo mencionado en el párrafo anterior, Freire recomienda que hay que respetar la comprensión del mundo, la comprensión de la sociedad, la sabiduría popular. Hay que respetar el sentido común, en nombre de la exactitud científica que los educadores juzgan poseer, en nombre de esta sabiduría hecha de caminos rigurosos, en nombre de que las masas populares necesitan de esta sabiduría que nosotros ya tenemos. Por otro lado, la percepción que los grupos populares están teniendo de su concretud, de su cotidianeidad, de su mundo; la visión que tiene de la sociedad. La virtud que debe tener todo buen educador es comprender profundamente la práctica y la teoría, valorando lo que posee cada una. Freire dice que la práctica no puede prescindir de la teoría. No se debe negar el papel importante de la

Lo ideal es unir la impaciente paciencia. en la precipitación. es que se empieza a descubrir que „el aquí propio es el allá de los educandos‟. debemos respetar la visión que tiene esta ultima acerca de la sociedad. por lo tanto no hay que trasformar el mundo . estas virtudes son: La virtud de la coherencia: Es la coherencia entre el discurso que habla de la opción. con la compresión de los límites históricos. Esta virtud se refiere a partir de los niveles de los educandos (sabiduría popular).teoría. lo que permitiría aseverar a los educandos tanto en lo sistemático como en los grupos de educación popular.Todo esto está relacionado con la lectura del texto y la lectura del contexto.sin las conciencias de las personas y este es el mito que han caído algunos ingenuos de pretender transformar los corazones de las personas y después la realidad material La virtud de vivir la tensión entre el aquí y el ahora del educador y el aquí y el ahora de los educandos: En la medida que se comprenda la relación entre „el aquí propio y el aquí de los educandos‟. RESUMEN Las virtudes del educador es un documento escrito por Paulo freire (un excelente educador) en el cual señala las virtudes del educador no como virtudes con las cuales uno nace sino como una cierta forma de ser con el fin de buscar la transformación de la sociedad. que anuncia a la misma y la práctica que debería estar al servicio del discurso. entre ser social y conciencia. lo que significa alcanzar el aquí. es absolutamente falso. es trabajar entre conciencia y mundo. para que. que sin embargo deja de tener cualquier repercusión si no hay una práctica seria. Si no se trabaja coherentemente esta tensión puede ser que la palabra del educador termine por sugerir únicamente el silencio de los educandos o con una apariencia de „inquietud‟ en los mis mos. Es el hecho de actuar en contra de la tensión permanente que se crea en la práctica educativa entre la palabra del profesor y el silencio de los educandos. Es por esto que la virtud y capacidad de coherencia es la virtud norteadora. Es la virtud con la que se disminuye la distancia entre el discurso y la práctica . que Freire estaba convencido que la formación de buenos educadoras es una de las mayores preocupaciones que se deben tener en la actualidad. si se está a favor de la impaciencia se cae en el activismo. La virtud de aprender a experimentar la relación entre la paciencia e impaciencia: Esta relación jamás debe de romperse. Por tanto.La virtud de aprender a luchar contra la tensión entre la palabra y el silencio: Esta virtud emerge de la experiencia responsable.. pues ésta tiene que ver con la comprensión de lo real. sino como unidad contradictoria pues la práctica no puede prescindir de la teoría. esta no tendría ninguna repercusión si no hay práctica seria. La virtud de vivir intensamente la comprensión profunda de la práctica y la teoría: No como aproximamientos ni como superposiciones. que es el aquí de los grupos populares. Freire dice que estas virtudes no es de cualquier educador sino de aquellos que estén comprometidos con un sueño político por la transformación de la sociedad para que así esta sea mas justa. si no hubiera un allá no se comprendería dónde se está. que olvida la historia que existe. entre práctica y teoría. Es por esta y otras razones. así. no es nada más que: “leer la realidad sin leer las palabras. . la cuestión de pensar que todo lo que es teórico y académico es malo. confirmándolo.Freire señala que se debe respetar la comprensión del mundo. Los educandos tienen que asumirse como sujetos del discurso y no ser meros receptores del discurso o de la palabra del profesor. No se puede negar el papel fundamental que cumple la teoría. se puedan leer bien las palabras”.pero la búsqueda de la coherencia absoluta sería imposible y muy fastidiosa . la comprensión de la sociedad. La virtud de trabajar en forma crítica la tensión entre subjetividad y objetividad: Es una virtud complicada por ser un poco técnica desde el punto de vista filosófico. la sabiduría popular. sin embargo. es una virtud generadora de otras virtudes que se desdobla y responde a las demandas que la práctica va poniendo. pasar el allá. puesto que si se está a favor de la paciencia se cae en el quietismo y por el contrario. la palabra de los educandos y el silencio del profesor.