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INTERCIENCIA 22(3): 123-130 Forma correcta de citar este articulo: SILVIA DIANA MATTEUCCI y AÍDA COLMA 1997. AGRICULTURA SOSTENIBLE Y ECOSISTEMAS ÁRIDOS Y SEMIÁRIDOS DE VENEZUELA. INTERCIENCIA 22(3): 123-130. URL: http://www.interciencia.org.ve

AGRICULTURA SOSTENIBLE Y ECOSISTEMAS ÁRIDOS Y SEMIÁRIDOS DE VENEZUELA
SILVIA DIANA MATTEUCCI y AÍDA COLMA
Silvia Diana Matteucci. Licenciada en Ciencias Biológicas, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad de Buenos Aires, Argentina (1967); PhD, de Duke University (1970). Coordinadora del Equipo de Ecología Regional de Falcón, Venezuela (1975-1982). Es docente Investigador del Centro de Estudios Avanzados de la Universidad de Buenos Aires, Argentina. Dirección: Silvia Diana Matteucci, Washington 1821, 1430 Buenos Aires, Argentina. Aída Colma. Licenciada en Ciencias Biológicas, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad de Buenos Aires, Argentina (1968); Miembro del Equipo de Ecología Regional de Falcón, Venezuela (19751982), Es docente investigador en el Departamento de Ambiente y Tecnología Agrícola de la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda, Venezuela, Actualmente en el Año Sabático.

RESUMEN
Las estrategias de manejo de los recursos dependen de la concepción subyacente sobre la dinámica de los ecosistemas. El enfoque será antagónico según se haga hincapié en la estabilidad o en la resiliencia. En este último caso, el manejo respeta la heterogeneidad temporal y espacial del ecosistema. Los ecosistemas áridos y semiáridos tienen un funcionamiento de pulso-reserva; esto es, la heterogeneidad temporal es muy marcada. El agua es el factor de control, la reposición es errática y discreta. Durante el período seco el sistema se encuentra en un equilibrio inactivo, hasta que la lluvia desencadena el crecimiento de la biomasa y se producen estructuras reservantes. El tamaño del pulso depende de la intensidad del estímulo. La persistencia del sistema depende de la cantidad de reservas almacenadas y de la cantidad de biomasa viva capaz de producir reservas. Todo factor que interfiera con los mecanismos de acumulación o que acelere la pérdida de las reservas disminuirá la resiliencia. La alta resiliencia de los ecosistemas áridos y semiáridos determina que cuando se advierte el avance del deterioro, en general ya es demasiado tarde para frenar el proceso. El manejo de estos ecosistemas es una empresa delicada ya que pequeñas perturbaciones van disminuyendo su resiliencia hasta un valor umbral en que un evento casual e impredecible puede destruir el ecosistema. Los ecosistemas áridos y semiáridos de Venezuela ocupan el 4,6% del territorio nacional. Se encuentran pauperizados, tanto ecológica como socioeconómicamente, por años de uso desgastante basado sobre la cría de caprinos, sin manejo de rebaños y sin control sanitario, al libre pastoreo de la vegetación seminatural. Las características de fragilidad y resiliencia de los ecosistemas de zonas secas y su escasa importancia en

Se promueve la diversificación de usos y funciones y no se requiere la incorporación de capitales. Esta estrategia surge de la concepción que los ecosistemas poseen una única región de equilibrio o dominio de atracción dentro de cuyo límite pueden fluctuar sin modificar su estructura y que cuanto más estrechas son las fluctuaciones más estable es el sistema. En esta acepción. son sinónimos aparentes de un enfoque que en los últimos 30 años se difunde como agricultura sostenible o desarrollo sostenible en términos más amplios. Para ello es imprescindible comprender los aspectos fundamentales de la dinámica de los ecosistemas.extensión parecen justificativos suficientes para desalentar todo intento de manejo. La búsqueda de la intersección entre la comprensión científica del sistema y la acción concreta en el medio social real es un camino para superar los planteos clásicos. Esto es. Se describen los usos y potencialidades de las especies forrajeras nativas e introducidas y su manejo. la intención es lograr un manejo que compatibilice el mejoramiento de la calidad de vida de los pobladores con la protección del ambiente. Se busca optimizar el uso de los recursos locales. la agroecología. Sobre bases experimentales sólidas y modernas. basando sus acciones sobre la falta de agua. la función amortiguadora de la vegetación y la existencia de una población pauperizada marginal son dos razones importantes para promover la investigación y el desarrollo basados sobre una política de 'menor riesgo'. puestas en práctica y evaluadas tanto por extensionistas como por productores. es el conjunto de interacciones biosocioculturales el que influye en el mecanismo pulso-reserva modificando la resiliencia. Sin embargo. PALABRAS CLAVE / Manejo de agrosistemas / Espacio pastoril / Trópico seco / Especies promisorias / Resiliencia / El ecodesarrollo. Los organismos gubernamentales han enfocado el problema unidimensionalmente. Sin embargo. Se analizan tecnologías de bajo costo tendientes a incrementar la disponibilidad de agua y disminuir la erosión. la productividad sostenida. un sistema puede tener varios dominios de atracción entre los cuales fluctúa sin alterar dramáticamente su estructura (Holling. Cualquiera sea la expresión usada. se crea un cuerpo de tácticas que puedan ser fácilmente absorbidas. el mantenimiento armónico de la producción con el capital natural. Un análisis histórico de la trayectoria general del manejo de los recursos naturales deja como balance la necesidad de un cambio radical del enfoque. Sin embargo. podemos considerar a cada porción de la naturaleza como un sistema cuya heterogeneidad temporal y espacial constituye el factor esencial de su estabilidad a largo plazo. . estabilidad es sinónimo de inercia. para disminuir la presión sobre la vegetación natural. disminuyendo la dependencia extrarregional. Se propone un nuevo enfoque basado sobre las experiencias recogidas en la región y con la participación de la comunidad desde la etapa de planificación. Tradicionalmente la manipulación del ecosistema ha sido dirigida a la consecución de un rendimiento máximo sostenido.

que previamente podría haber sido absorbido por el sistema. ha reducido la resiliencia de los ecosistemas a un nivel tal que un evento casual y raro. la comprensión de la diferencia entre estabilidad y resiliencia es importante porque determina el tipo de acción a aplicar y los resultados pueden ser divergentes. 1986) . le otorga la capacidad de absorber las perturbaciones externas manteniendo las mismas relaciones entre poblaciones y variables de estado. y tiene posibilidades de retomar a su dominio inicial. Una larga historia de manejo basado en la prueba y error. El enfoque centrado en la resiliencia hace énfasis en el análisis del comportamiento del sistema por fuera de los dominios de atracción. El manejo hará hincapié en la necesidad de mantener opciones. Creen que conociendo todas las variables del sistema y sus interrelaciones pueden elaborar modelos predictivos de su comportamiento y con esto recomendar estrategias de manejo racional. aquellos que aceptan el concepto de resiliencia dan importancia a los eventos casuales y admiten la estocasticidad del sistema. En general. Los defensores de la estabilidad como propiedad fundamental de] sistema. suponen que su funcionamiento está regido únicamente por fuerzas determinísticas y por lo tanto es predecible. En cambio. Desde el punto de vista del manejo de los ecosistemas. de ver los eventos en un contexto regional más que local y de reconocer la heterogeneidad del ambiente. en tanto la amplitud de fluctuación y la probabilidad de extinción (o la persistencia) son sus respuestas. Estas propiedades tienden a ser contrapuestas porque un sistema que fluctúa poco tiene mayor probabilidad de extinción ante una perturbación que lo aleja de su dominio de atracción más allá del umbral de tolerancia.1973). la obtención de un rendimiento estable sostenido involucra la introducción de subsidios energéticos que deterioran los controles biológicos internos y aumentan la probabilidad de extinción del sistema ante una perturbación inesperada. Estabilidad y resiliencia son propiedades del sistema. desencadena un cambio repentino y drástico con la pérdida de su integridad estructural (Holling. Esta propiedad llamada resiliencia del sistema. Esta misma perturbación produce un cambio menor en un sistema con alta resiliencia y éste persiste. y se preocupa por las condiciones de persistencia. en la suposición de que un efecto dañino podía detectarse con la antelación suficiente como para detener el deterioro.

Las zonas secas no están geográficamente aisladas. el flujo energético opera a través de los niveles de energía lumínica o calórica disponible para las plantas. muy variables con un componente aleatorio importante. En los sistemas controlados por la radiación solar o por la temperatura. Las zonas secas tropicales tienen una realidad que comparten: un uso tradicional desgastante. de manera que es posible intentar una ación coordinada para dar respuesta a la urgente necesidad de preservar transformando. Funcionamiento de ecosistemas áridos y semiáridos Los ecosistemas de zonas secas están caracterizados por precipitaciones relativamente bajas. acumulado información y ejercitado la planificación. tanto por pérdida de la función de barrera que ejerce la vegetación como por la presión de la población que migra con su tecnología en busca de sitios menos hostiles. con escasa tecnología y rendimientos de subsistencia. .Figura 1. es ésta la que determina el influjo de energía al sistema y el flujo energético a lo largo de todos los niveles tróficos está acoplado al flujo hídrico (Noy-Meier. basado sobre la cría extensiva de ganado caprino y unos pocos cultivos. Hasta el presente se ha experimentado. La devastación de la vegetación de la zona seca acelera el avance gradual de la desertificación sobre las áreas vecinas. Cuando el agua es el factor limitante. 1973). sino que se encuentran en los bordes de paisajes subhúmedos.

En los ecosistemas de las zonas secas muchos procesos físicos y biológicos ocurren en pulsos y muchas respuestas son de tipo 'gatillo' (desencadenadoras de procesos). Durante el período de sequía el sistema está en un equilibrio caracterizado por flujos lentos y poca biomasa. esto es. así como mecanismos de ajuste de las interrelaciones entre especies. acumulando en sus semillas el material de reserva. Los organismos vegetales y animales han debido desarrollar mecanismos adaptativos que les permitan hacer frente a las condiciones favorables intermitentes y erráticas. El agua es un recurso que se agota periódicamente y que se repone únicamente gracias a una entrada nueva. . sino que fluye a través del mismo. en respuesta al ingreso de agua. Germinan en respuesta a una lluvia efectiva y completan su ciclo vital antes del período adverso. tanto por el costo del procesamiento de la información como por la pérdida que significa el hecho de desaprovechar la oportunidad de responder a un estímulo en prevención de un fracaso. El tamaño del pulso depende del tamaño del evento desencadenante y de la cantidad de reservas. Con una lluvia efectiva se activan los procesos biológicos y se incrementa la biomasa. El compartimiento de reserva sufre pérdidas durante el período adverso. Un estímulo de tipo 'gatillo' (la lluvia) desencadena un pulso de producción. Las adaptaciones incluyen respuestas fisiológicas rápidas a la entrada de agua. La mayor parte del agua se pierde hacia sistemas vecinos por convección y es precipitada en regiones distantes. Las reservas que permiten la reestructuración de los ecosistemas están representadas por las semillas almacenadas en el suelo y por los órganos de regeneración y de reserva (tallos y raíces) de las especies perennes. Gran parte de la producción se pierde por consumo y muerte. Las especies vegetales anuales son un ejemplo de evasión de la penuria hídrica. El pulso está representado por el crecimiento de plantulas nuevas y de brotes. aunque éstas ocurran lentamente. Un sistema pulsante pasa por etapas de actividad y etapas de reposo. Cuando las precipitaciones son inciertas tanto en la época como en la magnitud. los organismos deben procesar una cantidad mayor de información ambiental para poder regular sus respuestas. Estos procesos agotan la ración de agua provista por la lluvia. el agua se toma limitante y los procesos biológicos y la biomasa decrecen nuevamente a un estado de equilibrio que puede ser igual o no al estado inicial. las entradas que ponen en marcha el sistema son pulsos de corta duración. todo ello en detrimento de la producción de biomasa. Esto implica un costo energético mayor para los organismos y para el sistema. En un medio impredecible. Pero la lluvia entra al sistema en cantidades discretas y por lo tanto. el agua no es reciclada en el sistema. la respuesta de un organismo a una señal simple puede ser prematura y conducir a un fracaso total. el resto se convierte en reserva. cada una de las cuales puede constituir un dominio de atracción diferente. de baja correlación entre las diversas señales y sus resultados.Tal como ocurre con la energía radiante. tolerancia a déficit hídricos o mecanismos de evasión de las penurias hídricas. La cantidad de agua reciclada desde plantas y animales hacia el suelo es ínfima.

Sin embargo. Las variables de estado del sistema fluctuarán ciclo tras ciclo. La vegetación va desde tipos contraídos en las zonas litorales hasta bosques y matorrales densos en las vegas de los ríos. .La persistencia de este sistema depende de la acumulación suficiente de reservas para recuperar la biomasa original en el período favorable. De aquí. pedregosos y líticos (litosoles) o con escaso desarrollo (entisoles). si el consumo excesivo se prolonga. adquiere importancia operativa en los sistemas degradados. 1977). El sistema saltó de su dominio de atracción y pasó a otro caracterizado por un nivel inferior de abundancia de la especie en cuestión. además de acelerarse la escorrentía. el papel de la vegetación como protectora. 1982b. pero que es el factor que determina la pérdida de resiliencia (Matteucci et al. en la altiplanicie de Barquisimeto. La observación de los hechos puede dar la falsa imagen de que una sequía prolongada. El sistema de producción predominante es la cría extensiva de caprinos. o cualquier otro evento casual ha sido la causa del repentino deterioro del ecosistema.. La vegetación amortigua la fuerza del viento y previene la erosión eólica e hídrica. El viento. Todo factor que altere el tamaño del pulso (manejo del suelo que reduzca la entrada de agua al sistema) o la cantidad de reservas (sobrepastoreo o cosecha excesiva de la biomasa verde 0 de las reservas) causará la disminución de la producción en el siguiente período favorable. La prolongada presión sobre el sistema fue disminuyendo su resiliencia: su capacidad de respuesta frente a la perturbación fue disminuyendo gradualmente. lenta y gradual que no es percibida. Matteucci. Los ecosistemas áridos y semiáridos de Venezuela Los ecosistemas de las zonas secas de Venezuela(41023 km 2) se ubican en cuatro regiones geográficas: a lo largo de la costa. dependiendo de la intensidad de dichos factores. pobres en materia orgánica y en fósforo (Comerma. ya que potencia la acción destructiva de otros factores.. en las mesas áridas de Los Andes y en las islas caribeñas. 1985. el sistema persistirá. porque existe una fase de deterioro críptico. Predominan los arbustales y matorrales espinosos (Matteucci et al. complementada con agricultura de subsistencia y artesanía. incrementa la evaporación local por aumentar la transferencia de calor hacia el suelo y la de áreas vecinas por un aumento de la advección. El deterioro de la cubierta vegetal altera el balance energético e hídrico. una entrada energética continua. aun eliminada la presión su Abundancia no se recupera. pero mientras permanezcan dentro del dominio de atracción. fuente principal de proteínas y de ingreso económico. El clima es tropical estacional. 1986. como fuentes adicionales de ingreso familiar. 1987). 1974). puede producirse una disminución brusca de la especie cosechada de manera tal que. desde la Goajira hasta el Golfo de Cariaco. con una o dos estaciones secas (Figura 1). Con el suelo descubierto. Los suelos son de poca profundidad.

los fragmentos de vegetación natural constituyen fuentes de reposición de especies para la recuperación de sitios vecinos degradados. de bajo índice de productividad y escasa rentabilidad (García. Esta actividad. Sin embargo. que se traducen en el avance de la desertización (Matteucci et al. aplicando criterios particulares para la toma de decisiones y estimulando la formulación de nuevos conceptos y prácticas agrícolas que. provoca una pérdida constante de la cobertura vegetal. existen dos razones de peso para intensificar la investigación y la implantación de proyectos de desarrollo basados sobre una política de 'menor riesgo': el servicio ecológico de la franja semiárida hacia el entorno y la existencia de una población pauperizada marginal que no puede ser ignorada. Se requiere una política ambiental que estimule el aprovechamiento óptimo de los recursos existentes con un mínimo de disturbio ecológico. al libre pastoreo de la vegetación seminatural. González. 1966. Las propiedades descriptas de los ecosistemas secos.La cría de caprinos se realiza sin manejo de rebaños y sin control sanitario. aprovechen la oferta del ecosistema. 1981). La vegetación de la franja costera semiárida brinda un importante servicio ecológico como barrera protectora contra la gran tensión climática originada en la alta radiación solar y los vientos alisios cálidos y secos. junto con la tala indiscriminada para la obtención de leña y postes. Es necesario adoptar un nuevo marco de referencia para el manejo de las zonas secas. 1980). Por otra parte. La participación activa de los actores sociales involucrados garantiza el compromiso de los pobladores y facilita ..6% de la superficie de Venezuela) parecen justificativos suficientes para desalentar todo intento de manejo. causando problemas de erosión eólica e hídrica. así como su escasa importancia en extensión (4. Los rebaños son pobres. Las propuestas de manejo productivo de los organismos gubernamentales han estado basadas sobre la importación de agua para crear "microambientes aptos para las prácticas agrícola tradicionales de zonas templadas. Un suelo desnudo potencia el impacto de estos factores climáticos. 1986). Se ha ocasionado así un aumento de la salinización de los suelos y se han acelerado los procesos de desertificación. Ante el actual grado de deterioro. Existen áreas hortícolas en los alrededores de Coro (capital de Falcón) y en el valle de Quibor (Estado Lara). de escorrentía y de erosión). con un enfoque sistémico. el proceso podría tomarse irreversible sin un manejo adecuado. Pla. donde se ha producido la sobrexplotación de los acuíferos y se ha perdido la capacidad productiva por la salinización y alcalinización de los suelos (Matteucci. 1982a. alterando el balance hidrológico local y en las zonas vecinas (incremento de las tasas de evapotranspiración. Esto se puede lograr con proyectos de desarrollo a pequeña escala. con el consiguiente riesgo para su explotación. que sean fácilmente aprehendidos por los pobladores y cuyos efectos puedan ser absorbidos por el ecosistema.

El PIDZAR (1) investigó el comportamiento de especies forrajeras y el establecimiento de especies resistentes y adaptadas a las condiciones ambientales imperantes. que dio un rendimiento de 3 ton/ha en la zona piloto del PIDZAR. La práctica de la henificación. 1977. En el primer caso.) de Wit). Guichard. quinchoncho forrajero (Cajanus cajan (L. tanto para el consumo humano como animal con la consiguiente intensificación de la presión sobre la vegetación seminatural. Algunas especies forrajeras promisorias. Las observaciones realizadas . Con 2 ha de pasto buffel se suplementa la alimentación de 100 cabras en el período crítico (Durand. o puede ser cortada 2 o 3 veces en la época de lluvia a intervalo de 35 días y altura de corte 20 cm. Esta especie puede ser pastoreada o usada como forraje de corte y heno. 1987).. El compromiso de los beneficiarios del proyecto constituye la garantía de la conservación de los ecosistemas (Matteucci y Colma. parcelas de 1 a 2 ha de maíz o sorgo forrajero a secano. los estudios de uso y manejo de las pasturas han sido escasos. soporta una carga animal de 10 a 15 caprinos/ha/año en las zonas áridas. González (1981) aseveraba que mediante el uso complementario de follaje. aunque ha despertado interés en criadores con rebaños de más de 150 cabezas. En el marco del mismo proyecto se evaluó la adaptabilidad del pasto buffel a las condiciones de sequía. En las zonas áridas y semiáridas de Venezuela. Si bien no se ha cuantificado la productividad primaria neta de los ecosistemas de las zonas secas de Venezuela.tanto la búsqueda de información como la transferencia de los resultados y propuestas.) Taub. 1987).). flores y frutos de la vegetación leñosa se han mantenido durante años cargas de una cabeza/ha. 1985). haciendo peligrar la estructura del sistema (Matteucci et al. 1983).).). estimulados por los resultados de la introducción de C.C. flor de sangre (Macroptilium lathyroides (D. millo perla (Pennisetum typhoides Hitch. tales como alfalfita maracaibera (Stylosanthes hamata (L. Manejo de los ecosistemas de zonas secas en Venezuela La escasez de recursos hídricos y de cultivos adaptados a las condiciones agroclimáticas de estas zonas ha traído como consecuencia la escasez de alimentos. La complementación de la alimentación de los caprinos con residuos de cultivos está generalizada entre los criadores propietarios de conucos.) Urb. leucaena (Leucaena leucocephala (Lamp.) con alfalfita maracaibera fueron evaluadas cuantitativamente (Zamora et al. Si se destina una pequeña parcela a la producción de semillas. evitando el sobrepastoreo de la vegetación seminatural. es muy limitada. ciliaris.. La sobrexplotación de la biomasa vegetal provoca un déficit estacional creciente de la oferta forrajera y el deterioro del suelo. cada productor puede garantizar su propio germoplasma.) y asociaciones de pasto buffel (Cenchrus ciliaris L.) Mills P. Otro uso importante de esta especie deriva de la facilidad con que constituye bandas antierosivas.

40 43. Cruda % 21.39 Cenizas % 10.29 22.05 Extr.30 43.24 61.70 16.80 33.51 21.40 17. Libre N% 31.10 2.80 8.34 39.09 57.70 18.91 2.05 50.10 0.96 7.84 2.23 13.60 3.28 18.19 3.87 57.30 6.03 5.93 4.80 6.97 5.53 11.40 0.27 55.50 0.20 80.00 4.00 84.00 13.64 3.25 43.90 10.75 20.40 13.71 51.40 17.35 47.H T.18 0.74 37.66 3.46 29.48 2.88 19.46 Ca % 1. aun con métodos de pastoreo extensivo poco adecuados El análisis bromatológico de las especies nativas más consumidas por los caprinos indica que la mayoría posee un alto valor energético y proteínico.18 0.40 23.C.02 44.10 4.70 8.) Willd.50 4.82 10.l-l Tj.05 22.70 1.94 53.37 18.30 14.80 3.40 18.25 0.83 10.63 51.95 16.) y el follaje de úveda (Acacia tortuosa (L. Tabla I COMPOSICIÓN QUÍMICA DE ESPECIES PRESENTES EN LAS ZONAS SECAS Nombre científico Nombre común uveda cují negro cocui tostón bullabulla abrojo bobo tarero amaranto bejuco de corral gateado chivatera guatacaro cuajuaro birote vera vera vera buche dividive guatapán guatapán dividive dividive bubita amarilla gatillo Parte analizad a Ht H Hs AT.90 19.20 0.79 10.24 Fribra Cruda % 31.16 5.88 10.24 2.83 4.18 0.69 16.12 12.66 5.41 2.44 3.87 3.12 0.27 68.28 14.40 46.30 58.132 1.90 24.07 3.57 16.30 24.20 8.20 9.10 0.09 47.) (Tabla I).52 52.60 15.13 0.11 25. Estas especies no sólo proveen un forraje de alta calidad sino que también ofrecen opciones para reforestar áreas desertificadas.17 0.80 14.71 22.60 14.50 45.74 0.70 15.86 4.57 14.16 0.48 10.08 55.85 7.75 44.22 10.80 3.06 9.20 16.11 Fuente 1 1 2 3 4 4 4 5 6 7 8 9 10 10 11 11 11 12 13 13 13 13 13 14 15 Acacia flexuosa Acacia flexuosa Agave cocui Allionia incarnara Alternanthera halimifolia Alternanthera halimifolia Alternanthera halimifolia Amaranthus crassipes Arrabidea coralina Astronium graveolens Bastardia viscosa Bourreria cumanensis Brasilettia mollis Brasilettia mollis Bulnesia arborea Bulnesia arborea Bulnesia arborea Cactus caesius Caesalpinia coriaria Caesalpinia coriaria Caesalpinia coriaria Caesalpinia coriaria Caesalpinia coriaria Calea berteroana Capparis linearis I I III I II III I I IV IV I I I I III IV III I IV I II IV I III I .02 36.18 1.90 4.90 1.20 17.86 Extr. Seca % 49.14 P % 0.03 3.en el área del PIDZAR coinciden con este dato.48 0.) Willd.54 35.00 0.34 50. entre las que destacan los frutos de cují (Prosopis juliflora (Swartz) D.) y de dividive (Caesalpinia coriaria (Jacq.36 0.30 20.44 38.00 4.84 65.15 23.15 0.69 48.91 2.60 22. % 5.60 10. Eter.88 54.21 0.14 13.21 40.85 3.80 15.00 3. H H H H H H F F H H Planta H F H F H H Mat.90 4.88 14.71 15.00 86.10 12.73 15.80 40.16 0.42 Prot.12 12.00 34.13 4.87 0.H H Tj.18 53.70 49.

Fl H Corteza AT.09 20.40 9.40 12.70 5.93 18.23 48.20 7.05 13.52 12.H.39 8.40 4.65 82.86 70.40 28.30 3.10 5.30 1.50 17.30 10.98 - H * Fl Fl 44.12 10.07 60.50 53.F H Rb.16 45.30 13.29 19.Fl.80 25.15 0.68 45.29 1.31 54.51 10.50 27.50 29.90 18.66 11.60 30.Fl H H H H H H T AT.71 0.00 2.20 14.80 31.06 22.02 16.01 8.73 - 12.F AT.60 0.93 45.27 34.21 0.10 11.11 16.15 16 16 16 17 17 18 19 20 20 21 21 22 23 23 23 24 25 26 27 28 29 30 30 31l 32 32 33 33 34 34 34 35 Capparis linearis Capparis odoratissima Capparis odoratissima Capparis odoratissima Cassia fruticosa Cassia fruticosa Cassia saeri Cassia sp.40 4.20 11.06 47.54 13.02 23.00 14.H.80 11.80 9.57 42.38 12.97 90.60 34.76 35.12 65.08 47.20 0.80 15.61 5.46 2.23 1.37 5.90 17.50 7.26 2.30 6.94 3.46 5.70 9.98 6.72 28.20 43.92 - Corteza T.00 1.09 3.90 18.22 46.20 23.10 5.83 7.00 20.H H H 14.50 5.80 9.50 6.90 52.41 0.78 10.34 49.00 45.15 0.85 10.40 14.90 16.20 55.47 51.00 7.20 23.90 3.85 15.FI.15 21.41 44.20 45.00 16.40 11.39 7. Lagascea mollis Lagascea mollis Lantana sp.69 5.60 74.80 48.60 9.92 48.77 15.90 .89 10.40 2.61 17.78 9.23 1.91 2.70 3.80 21.91 23.28 10.14 5.30 0.90 6.69 2.95 2.71 6.70 11.50 46.00 27.10 38.15 0.08 1.20 20.15 52.25 0.00 31.20 22.80 17.20 - IV III I IV IV III I III IV III III IV IV I II I IV III IV I III I I I I IV III I II I I I IV H H F 53.30 1.87 43.40 27.30 16.90 39.83 1.60 6.20 7.23 9.60 14.90 2.00 14.84 41.50 19.81 2.T.00 11.80 24.06 1.20 - 0.08 0.H H.73 1.90 26. Lemaireocereus griseus Lemaireocereus griseus Lippia alba Lippia alba Lippia origanoides Lippia origanoides Lippia origanoides Lonchocarpus atropurpureus lengua de vaca olivo olivo olivo platanico platanico flor amarilla chiquichique yabo yabo cardón lefaria cardón lefaria pata de gallina basura prieta majao negro bubita negra caujaro taque campanilla trompillo cariaquito cardón dato cardón dato orégano orégano orégano de burro orégano de burro orégano de burro jebe H 52.50 38.90 51.17 14.70 8.17 51.97 34. Cercidium praecox Cercidium praecox Cereus deficiens Cereus deficiens Chloris polidactila Cordia cylindrostachya Cordia cylindrostachya Cordia cylindrostachya Cordia dentata Croton argyrophilloides Geoffrea spinosa Ipomoea carnea Jacquinia aciculata Jacquinia sp.50 11.19 26.06 5.10 11.35 8.45 46.50 40.53 21.30 1.53 76.43 18.89 3.90 8.78 91.70 65.H F H.41 8.80 31.87 12.19 20.22 56.56 2.20 57.40 15.

40 44.48 10.50 16.13 0.14 46.80 14.70 15.79 0.T.90 3.96 0.40 36.40 27.59 2.15 0.96 40.78 48.40 14.50 2.73 55.30 47.47 28.10 14.68 26.10 28.50 14.30 4. Pithecelobium unguis-cati Pithecelobium unguis-cati Portulaca oleracea Prosopis juliflora Prosopis juliflora Rochefortia spinosa Setaria macrostachya Sporobolus pyramidatus Sporobolus pyramidatus Tabebuia bilbergii Tabebuia bilbergii Tabebuia bilbergii Tabebuia bilbergii Talisia olivaeformis Talisia olivaeformis Talisia olivaeformis Tribulus cistoides Trichachne californica Wedelia caracasana Wedelia caracasana jebe semeruco semeruco semeruco mamón ñaraulí caudero caudero tiña coronilla paují paují yacure yacure verdolaga cují cují caimito paja de sabana paja coneja paja coneja curarí curarí curarí curarí cotoperiz cotoperiz cotoperiz abrojo rabo de zorro buba-bubita buba-bubita Fl H H H.37 39.40 10.40 16.18 27.80 2.77 37.H H F H H.Fl H.58 0.00 16.77 34.70 57.20 3.80 8.30 0.30 17.86 2.40 21.30 0.70 25.10 14.84 10.86 8.60 32.62 1.60 9.90 23.87 8.90 34.98 3.50 14.50 32.10 15.10 5.F H F H Tj.70 41.17 16.50 27.63 54.24 21.81 9.84 1.00 5.01 49.50 11.71 11.25 22.29 29.11 0.25 0.60 2.10 5.T.30 0.35 26.36 0.80 15.40 2.90 28.16 19.66 16.44 57.30 35.40 1.50 3.64 4.83 11.77 2.69 17.70 20.56 2.H.29 55.H H H H H Tj.20 27.30 40.23 8.40 35.85 24.80 15.20 2.20 12.80 22.79 63.72 42.81 4.89 19.30 0.27 15.70 16.45 20.73 6.83 58.45 1.15 46.60 4.Fl H.78 15.Fl Raíz H Hs Fl H AT.77 36.43 8.64 51.60 34.41 14.30 15.26 7.98 21.20 14.40 56.80 23.10 13.40 15.00 37.25 IV IV I II III I IV III IV I III IV I III IV I I IV IV II I I III IV III III IV III III I II II I .20 0.65 6.60 11.90 47.89 9.70 18.97 48.05 8.96 52.20 14.57 10.20 39.35 6.10 86.24 57.50 12.66 45.59 50.84 1.60 15.40 6.20 0.01 42.20 51.30 53.86 2.50 14.87 2.50 3.39 42.80 7.Fl.28 52.24 30.01 22.53 56.50 44.60 2.77 55.40 24.53 53.50 8.15 0.29 5.20 17.T.20 13.12 51.20 15.95 1.10 20.90 11.94 11.00 3.27 3.00 24.80 0.50 1.10 18.77 3.25 83.60 15.80 17.H T.70 4.50 15.00 17.60 61.Fl H 21.15 25.58 44.66 21.40 18.88 18.40 5.60 37.20 0.41 5.35 36 36 36 37 38 38 39 40 41 42 42 43 44 44 45 46 46 47 48 49 49 50 50 50 50 51 51 51 52 53 54 54 Lonchocarpus atropurpureus Malpighia glabra Malpighia glabra Malpighia glabra Melicoca bijuga Mimosa arenosa Mimosa arenosa Mimosa tenuiflora Phthirusa elongata Phyla nodiflora Pithecelobium himeneaefolium Pithecelobium himeneaefolium Pithecelobium sp.

es un bosque ralo de dividive con un sotobosque de gramíneas. condiciona sus movimientos en busca de comida provocando una pérdida de peso importante (30 a 40 %) y reduce drásticamente el índice de natalidad. El comportamiento de los animales evoluciona paralelamente a las modificaciones de los circuitos de pastoreo. desplazamiento. En la época seca la distribución de las aguadas tiene un papel esencial en el desplazamiento de las cabras. sin riego y con sólo 400 mm anuales de precipitación. Se ubica en suelos planos. I: Trujillo. entre áreas de pastoreo. II: García. Hs: hojas secas. desde invasora de parcelas deforestadas hasta componente de bosques seminaturales y dominante en las comunidades protectoras de cuencas en las vegas de los ríos. T: tallos. aunque el control de las especies no palatables favorece su permanencia. en la localidad de 'Sabana de Piedra'. El método de pastoreo así como los posibles sistemas de pastoreo están muy condicionados por la estructura social y la tenencia de la tierra. 1983. rumia. desde 32% en la época húmeda hasta 64% en la seca (Guichard y Dollé. es decir. Durante la estación de lluvia las aguadas se multiplican y además las áreas de reposo pueden transformarse en comederos. Se desconoce el origen de estos sistemas. Se observó que el desplazamiento es la actividad que consume más tiempo. AT: ápice de tallos. Su potencial no es aprovechado mediante un manejo planificado. 1966. Ht: hojas tiernas. Tj: tallos jóvenes. Bracho (1985) y Peralta (1985) en Mide definen la tipología del comportamiento diario de los animales. amarantáceas y algunas otras herbáceas y subarbustivas forrajeras. El cují. conocido localmente como 'materas'. especie leñosa de amplia distribución en las zonas áridas y subhúmedas de Venezuela. para la obtención de postes y leña. III: García y Bravo. conocer los desplazamientos o circuitos de pastoreo. los sitios de reposo (quedaderos). IV: García et al. El uso combinado de árboles leguminosos y un estrato de herbáceas como sitio de pastoreo para caprinos es tradicional en zonas cercanas a Maracaibo y en Carora. según la estación. Las observaciones de Guichard (1985). reposo y toma de agua. arcillosos o arcillo-arenosos. Fl: Flor. El uso del cují y de otras especies arbóreas de la selva veranera decidua ha convertido a los centros poblados en núcleos de áreas desérticas que se expanden radialmente y al unirse entre si forman amplias zonas . En Falcón está presente en las inmediaciones de Santa Ana de Paraguaná. Para mejorar la gestión colectiva del espacio pastoril es necesaria la comprensión de las modalidades de uso. topónimo que alude a la presencia de afloramientos rocosos en la comunidad herbácea con árboles dispersos. 1979.H: hojas. El conocimiento de los modos de utilización y las relaciones con las superficies cultivadas permite planificar los recursos alimentarios complementarios que no sólo redundarán en beneficio del rebaño sino también del ambiente (Guichard. sino que la especie es expoliada.. los de abrevamiento y los comederos. Rb: rebrotes. 1966. F: fruto. 1985). Este sistema silvopastoril. ocupa diversos nichos. 1985).

1991). permite la formación de terrazas y de suelos antropogénicos (Martínez.desertificadas. que sirve para encauzar las aguas hacia las parcelas cultivadas o hacia las lagunas. Los niveles de escorrentía en las zonas secas son altos: 60 a 330 millones de metros cúbicos anuales (Matteucci y Colma. Este potencial no es aprovechado. captación de agua in situ mejorando la infiltración con diferentes modos de arar. 1983).2 y 2. juliflora en los bosques secos del Estado Falcón sentó las bases para una explotación combinada del estrato arbóreo de leguminosas nativas como un refuerzo de biomasa de alto valor nutritivo para la época de máxima sequía.1 ton/ha/año en el matorral ralo y en el bosque denso. Si a esto se agrega el manejo adecuado del agua promoviendo la concentración de escorrentía. La incorporación de tracción animal ha cuadruplicado la capacidad de laboreo (Durand. aumentan las probabilidades de éxito y se genera una base de . 1991). aunque las técnicas de manejo y conservación de agua y suelos son conocidas: captación de agua de lluvia en reservorios impermeabilizados de bajo costo. Un porcentaje muy bajo (1-10 %) de los criadores percibe la potrerización como un método de resolver problemas. 1987). lo cuál no permite el aprovechamiento óptimo de la tierra ni del agua. en la mayoría de los casos hecha con escardilla. son desconocidas en las zonas secas de Falcón. Excepto los potes de arcilla que están en etapa de experimentación. riego con potes de barro y cápsulas de arcilla subterráneos. constituye un problema socioeconómico aún más grave que la carencia de agua (Matteucci et al. riego por surcos parcialmente cerrados. cosecha de agua en microcuencas. 1987).. respectivamente (Matteucci et al. arado siguiendo las curvas de nivel en zonas de concentración natural de humedad (depresiones. En la estación experimental de FONAIAP-Lara se han probado sistemas de almacenamiento para heno y modelos de corrales con comederos simples que pueden construirse con materiales accesibles a productores pequeños y medianos (Castillo. En las zonas secas la falta de madera para uso humano y la desaparición del bosque como protector del suelo. márgenes de ríos y quebradas). La preparación del suelo.. colocado perpendicularmente a la dirección de escorrentía. La toroba es un recurso de los pobladores para lograr una mejor distribución del agua y disminuir la velocidad de escorrentía aumentando la infiltración. especialmente en la mejora de la oferta de forraje durante los períodos de máxima sequía. La producción de frutos de cují oscila entre 1. El mejoramiento de la explotación extensiva con dominio del agua por medio de técnicas sencillas requiere la construcción de cercas y corrales. significa una capacidad de laboreo de 800 m 2/día. represas subterráneas. En el área piloto del PIDZAR se evaluó un dispositivo antierosivo (toroba) construido con estacas de madera y restos de vegetales. 1985). 1988). todas estas técnicas aplicadas a escala de producción en el Noroeste Brasileño (UNESCO. La caracterización del potencia] productivo del P.

... En general las herbáceas nativas son de baja calidad nutritiva. ya que el aumento de la eficiencia en el manejo de los espacios pastoriles y los beneficios que se alcanzan al usar germoplasma adaptado a las condiciones agroecológicas del árido están ampliamente comprobados (Matteucci et al. deben probarse y combinarse.confianza para la introducción de pasturas que incrementan la disponibilidad de forraje para parte del cielo de cría.) Marechal)(Colma et al. La introducción de herbáceas leguminosas exóticas es una alternativa que merece investigación. utilización de herramientas y técnicas de bajo costo energético para el laboreo de la tierra. y diversificación de las fuentes de alimentación (cosecha de frutos. asociación de especies en sistemas agrosilvopastoriles. Esta especie ha demostrado buena adaptabilidad para las zonas secas de suelos medios a livianos. Mora et al. aprovechamiento de especies xerofíticas nativas con metabolismos fotosintéticos de alta eficiencia hídrica (CAM y C4). ensilaje.. pasturas arbustivas introducidas). 1986). Lo importante es poder acoplar a este dominio la identificación y caracterización de fuerzas operativas a nivel de los componentes socioculturales que permitan la transferencia. Es decir. solar) para el manejo de agua y la conservación de biomasa. 1981). uso de fuentes de energía no convencionales (cólica. adecuadamente según las características locales Comentarios finales La metodología basada en la comprensión sabia. posibilita la presentación de un paquete tecnológico con incertidumbre acotada. 1990). económica o ecológicamente. La flora nativa de la zona seca de Venezuela no incluye leguminosas herbáceas o subarbustivas que puedan desempeñar la función de complemento alimenticio y de mejorador del suelo (Colma y Matteucci. y garantiza su puesta a prueba con la aceptación activa y constructiva (le los ejecutores y beneficiarios. aprovechamiento de estrategias biológicas que aumenten la fertilidad del suelo (fijadores de nitrógeno y micorrizas vesículo-arbusculares endotróficas). 1990. obteniéndose rendimientos en materia seca de 2-3 ton/ha de biomasa aérea en menos de 3 meses con 240 mm de agua consumida (Medina y Salas. Otras alternativas de uso poco exploradas y potencialmente valiosas para mejorar la productividad vegetal de zonas áridas como: riego con agua salina y utilización de especies halofíticas forrajeras. Por esto se encaró la evaluación ecofisiológica y agroecológica del frijol makusta (Vigna aconitifolia (Jacq. tanto desde el punto de vista sociocultural como ecológico. henificación. Las interacciones biológicas básicas de un ecosistema particular son relativamente sencillas de interpretar. inteligente e intuitiva de la manera en que funciona el ecosistema permite eliminar muchas opciones tecnológicas por no ser apropiadas bien sea social. facilita la selección y puesta a prueba de mecanismos de manejo sobre la base de la aceptación por parte del agroecosistema. 1982c).

(1985): Ganadería caprina.La búsqueda de la intersección entre la comprensión científica del sistema y la acción concreta en el medio social real es un camino para superar los planteos clásicos de investigación para el desarrollo. con la cooperación técnica francesa (GERDAT: Groupement d'Etudes et de Recherches pour le Développement de l'Agronomie Tropicale) y con la colaboración de la UNEFM (Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda) entre otros. sino que busca optimizar los recursos locales. con una red de experimentación in situ. Si bien el agua es el elemento de control del sistema natural. Ahora es el momento de adaptar y adoptar estas tecnologías de bajo costo biosocioeconómico Notas (1) PIDZAR = Proyecto de Investigación-Desarrollo de Zonas áridas y Semiáridas. 70º 15' LO). La agricultura sostenible es muy participativa. Venezuela. No cuestiona la racionalidad de los campesinos. 94 pp. En síntesis. sino que construye sobre ella. El proyecto se realizó en un área piloto ubicada en Mide (11º LN. La aplicación de un enfoque multidimensional debe orientar una planificación flexible que responda a la heterogeneidad espaciotemporal de los factores operativos. uso y conservación de recursos naturales renovables: un caso de estudio. Falcón. algunas de las técnicas ya desarrolladas. Tesis de Grado. Estado Falcón. compatible culturalmente. se crea un cuerpo de tácticas que puedan ser fácilmente absorbidas. se oscurecen los problemas fundamentales que subyacen en la crisis ambiental y en la pobreza rural de las regiones secas del mundo. liderado por FUDECO (Fundación para el Desarrollo de la Región Centro Occidental) y por FONAIAP (Fondo Nacional de Investigaciones Agropecuarias). REFERENCIAS Bracho. es recomendable combinar adecuadamente según las características locales. aunque se promuevan tecnologías de bajo costo. El manejo de los ecosistemas secos con un enfoque unidimensional es erróneo. sabia ecológicamente y viable económicamente. Sobre bases experimentales sólidas y modernas. No aumenta la dependencia extrarregional. puestas en práctica y evaluadas tanto por extensionistas como por productores. No promueve grandes cambios que requieren de la incorporación de capitales sino que promueve la diversificación de usos y funciones. . Mide. La investígación-acción en el marco del desarrollo armónico de los agrosistemas de las zonas áridas y semiáridas debe establecer estrategias epigenéticas controladas. Mérida. D. Universidad de los Andes. es el conjunto de interacciones biosocioculturales el que influye en el mecanismo pulsoreserva modificando la resiliencia. Si sólo se enfocan los aspectos tecnológicos. Distrito Democracia.

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