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ESTUDIOS VASCOS

Pío Baroja y Rusia
ANDREU NAVARRA ORDOÑO*
RESUMEN LABURPENA ABSTRACT
El trabajo estudia la relación de Pío Baroja con la literatura y la política rusas, resaltando las opiniones que merecieron al escritor las revoluciones de 1905 y 1917 y las notables influencias que escritores como Gorki, Tolstoy o Dostoyevski pudieron ejercer sobre su narrativa. Desde sus primeros textos conocidos, una serie de artículos de 1890 publicados en La unión liberal, Baroja se interesó por la cultura rusa no sólo por su capacidad de renovar la literatura de creación, sino también para inspirar una revolución hispánica espontánea que abanderara sus ideales, siendo el proceso revolucionario de 1905 el modelo a seguir para el autor. Baroja, en cambio, no escatimaría críticas a la revolución dirigida de los bolcheviques y sus consecuencias culturales. Pio Barojak Errusiako literaturarekin eta politikarekin izan zuen erlazioa aztertzen du lan honek. Ildo horretan, idazleak 1905eko eta 1917ko iraultzei buruz zituen iritziak eta Errusiako zenbait idazlek (hala nola Gorkik, Tolstoyk eta Dostoyevskik) Barojaren narratiban izan zuten eragina azpimarratzen dira. Ezagutzen diren lehen testuetatik (hots, 1890ean La unión liberal-en argitaratutako artikuluetatik) erakutsi zuen Barojak Errusiako kulturarekiko interesa, sorkuntzako literatura berritzeko gaitasunagatik ez ezik, haren idealekin bat etorriko zen iraultza hispaniko baterako inspirazio izan zitekeelako ere bai. Barojarentzat, 1905eko iraultza-prozesua zen jarraitu beharreko eredua. Hala ere, Barojak gogor kritikatu zituen boltxebikeek zuzendutako iraultza eta haren kultura-ondorioak. The work studies Pío Baroja's relationship with Russian literature and politics, highlighting the writer's opinions on the 1905 and 1917 revolutions and the considerable influence that writers such as Gorki, Tolstoy or Dostoyevski might have had on his narrative. From his first known texts, a series of articles from 1890 published in La unión liberal, we can ascertain that Baroja was interested in Russian culture not only for its ability to renew creation literature but also to inspire a spontaneous Hispanic revolution that would lead his ideals, with the 1905 revolutionary process as the model for the author to follow. Baroja, on the other hand, was not sparing with his criticism of the revolution aimed at the Bolsheviks and their cultural consequences.

PALABRAS CLAVE GAKO-HITZAK KEY WORDS

. Baroja, Gorki, Tolstoy, Dostoyevski, Hertzen, Chernichevski, Turgueniev, 1905, Unión Soviética. Baroja, Gorki, Tolstoy, Dostoyevski, Hertzen, Chernichevski, Turgueniev, 1905, Sobietar Batasuna. Baroja, Gorki, Tolstoy, Dostoyevski, Hertzen, Chernichevski, Turgueniev, 1905, Soviet Union.

* Universitat Autònoma de Barcelona

Fecha de recepción/Harrera data: 01-02-2011 Fecha de aceptación/Onartze data: 24-02-2011

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Sancho el Sabio, 34, 2011, 11-22

en donde las ideas toman una encarnación tan potente. 1972 : 173]. Un aldeano imbécil. 1972 : 175]. las de Pushkin y Lermontof. 2011. En el primero de ellos. Existe además un impulso común detrás de los artículos. y revolución literaria porque el movimiento naturalista ruso es la expresión más completa del movimiento naturalista” [Baroja. cierta orientación igualitaria que luego se desarrollará en la rebeldía antiimperialista encabezada por los nihilistas: “En las narraciones rusas las hay de tendencias democráticas. especialmente valiosa a la hora de conocer a los escritores menos conocidos que examina. alejada de la insulsa orientación historicista que lastra otros romanticismos europeos. A cambio. la de los trabajos incluidos en Tablado del arlequín (1904) o Juventud. BAROJA Y LA TRADICIÓN LITERARIA RUSA Sancho el Sabio. como Hertzen o Chernichevski. cada hombre parece que lleva dentro un salvaje" Pío Baroja (1904) 12 os primeros textos periodísticos barojianos de que se tiene noticia se refieren de manera directa a la cultura rusa. Revolución política porque está haciendo grandes brechas en la tiranía. Destaca el autor del romanticismo ruso su vocación “verista”. las trece piezas de la serie “Literatura rusa” proporcionan información muy variada y ordenada. la convicción de que el ejemplo ruso puede ser muy beneficioso para la regeneración de la cultura y la política españolas. La insurrección literaria de los rusos se L 1. En el año 1890. 34. acaecidos en el siglo XVI. desde sus balbuceantes despertares a la escritura. egolatría (1917). titulado “Los cuentos populares”. Domina en ellos una intención divulgativa a la que no nos tiene muy acostumbrado el autor. al que todos han despreciado. plasmado ya en sus cuentos tradicionales. Aunque ya se esbozan sus simpatías literarias de siempre y su pensamiento antidogmático habitual. necio. 11-22 .SANCHO EL SABIO "En esta Rusia extraña y misteriosa. Baroja va desgranando características de los textos más importantes de la tradición rusa de un modo casi telegráfico. no encontramos en estos escritos tempranos la acre arbitrariedad que sería el tono dominante en su prosa ensayística de las décadas siguientes. hasta la última generación de escritores revolucionarios del siglo XIX. pasando como de puntillas por los siglos XVII y XVIII hasta llegar a la generaciones románticas. Baroja detecta en el ser genuino de los rusos. leemos toda una declaración de principios: “Hoy la literatura rusa está llamada a producir una revolución política y una revolución literaria. que son las primeras que le interesan vivamente. hace prodigios de valor y de sabiduría y concluye por casarse con una princesa y gobernar un vasto reino” [Baroja. y en las que se nota su afán a la igualdad. Pío Baroja escribió para el periódico La unión liberal un total de trece artículos que se convirtieron en un pequeño manual sobre literatura rusa. Los trabajos fueron viendo la luz entre el 10 de febrero de 1890 hasta el 22 de abril.

como a alguien que ha abandonado su 13 Sancho el Sabio. que este novelista fundador del realismo no caiga en las exageraciones cometidas por los escritores franceses. el “Balzac ruso”. puesto que no le da al autor de Crimen y castigo la importancia capital que sí le otorgará durante toda la primera mitad del siglo XX. pues el análisis de las sensaciones y pasiones de los personajes es más perfecto” (p. por quien sentía una admiración intensa. a quien Turgeniev hizo prometer que jamás abandonaría el camino de la literatura. Gogol es mordaz y lógico. 203). según el crítico.ESTUDIOS VASCOS ha debido a un auténtico afán de libertad: “Por eso el romanticismo ruso no ha sido autoritario y despótico como el romanticismo francés. es característica del naturalismo zolesco. se nota que el interés del crítico a la altura de 1890 es más político que estético. valora lo mismo: su capacidad por retratar a personajes bajos sin aplicarles una moral finalista que proponga una redención. y la lentitud en el desenvolvimiento de la intriga. 1972: 199]. Baroja destaca. 11-22 . Para Gogol. de entrada. La piedad. Tourgueneff no tiene más defectos que esa minuciosidad de detalles. un escritor que Baroja siempre admiró profundamente. El 17 de marzo llega el turno de Dostoyevski. Por esta razón. Baroja lo califica. como Poe y Baudelaire. en el itinerario ideológico de Baroja. pero no siente ese maligno placer de algunos críticos que buscan y escudriñan hasta sorprender horrores y debilidades del hombre que a veces ni se sospechan” [Baroja. afirma que su obra. De momento. Representa los vicios. es aun más terrible. heredada de Gogol. Este tuvo un jefe tiránico. El principal reparo barojiano a la obra de Zola consiste en denunciar las “calumnias” que lanza contra los oprimidos y los delincuentes. aquél daba emociones literarias desconocidas y le apartaba la vista de aquellas enormes tragedias escritas en alejandrinos en las que todo consistía en cantar las hazañas de un rey antiguo o de un célebre guerrero” [Baroja. es el único valor que no desaparece diluido en el disolvente escepticismo del autor. Víctor Hugo. Como no podía ser de otro modo. que aplastaba con obras maestras a sus contrarios. no necesita de la exageración ni de la manipulación doctrinal. las extravagancias. Sin embargo. El autor considera las extrañas narraciones de Gogol “más disolventes” que sus homólogas francesas porque suple con realidad a la acumulación de detalles sucios que. en su artículo del 6 de marzo. 1972 : 181]. De Turgueniev. “comparada con la de los autores de genio más inquieto. las ridiculeces de una época. todo son elogios. 34. 2011. como a un traidor. Le pasa lo que a Zola: ama a los miserables y a los abandonados. el siguiente escritor a tener en cuenta es Tolstoy. y destaca su capacidad de sentir piedad y arrodillarse ante el desdichado. aunque éste a veces los calumnia y aquél les realza.

en sus novelas transcurridas en ciudades no españolas (La ciudad de la niebla y El mundo es ansí). observador perspicaz. por la que presenta a Ana Karenina como su última novela. presentándolos como a verdaderos mártires de una causa que siempre consideró justa. Para nuestro autor. 208). Es algo que no pudo darse ni con el marxismo ni con el leninismo. Baroja insiste en describir los tormentos padecidos por estos escritores en presidios y brutales exilios. La inclusión. En cambio. incluso una abierta simpatía por él. patrimonio de todos los grandes escritores rusos” (p. La relación Sancho el Sabio. en este manual en miniatura. es Hertzen (a quien conoce muy bien) el que más simpatías le despierta. Bakunin le parece un autor demasiado dogmático. aunque conserva su interés fundamental por el nihilismo. de tres ideólogos del nihilismo (Hertzen. Y ese abanico es el origen de cualquier tipo de libertad y de espontaneidad. Las obras rusas impactan de una forma tan intensa las conciencias europeas porque siempre late en ellas un abanico de instintos y emociones apenas filtrados por una razón ilustrada. pero la teorización previa característica del socialismo llamado científico. afirma que “se encuentra en él esa nota lúgubre y desesperada. ineludible modelo para cualquier escritor de la época influido por el socialismo finisecular. con una mentalidad poco noble. gran pintor de costumbres. Tolstoi es. De los tres. Aún faltaban nueve años para que se publicase Resurrección. los nihilistas rusos exiliados que pululan arriba y abajo por los barrios bajos de Ginebra y Londres. gran conocedor del corazón humano. Nuestro crítico concluye: “es un escritor brillante. el tercero de los tres grandes monumentos narrativos del autor. 34. adolescencia y juventud). cuando no con piedad.205). Otro valor hace de Tolstoy un escritor valioso: la claridad. A propósito de su primera obra memorialística (Infancia. su afán por desentrañar con honradez y sin morbosidad lo que hay en el espíritu humano. Queda referirnos a Máximo Gorki. la erupción anarquista es legítima por espontánea y justa. si Dostoyevsky es el más trágico. siempre son contemplados con simpatía. Hay que tener en cuenta la fecha de escritura del artículo: 1890. su apreciación es muy positiva. 11-22 . Los artículos dedicados a estas tres figuras capitales del socialismo ruso denotan un evidente interés por el nihilismo. Es por esta razón. en cambio. y acusa a Chernichevski de proponer “utopías irrealizables” (p. La enorme capacidad de observación de los realistas rusos. hace que nuestro autor los juzgue muy superiores a los franceses.217).SANCHO EL SABIO 14 importante misión. 2011. no deja de ser una novedad importante. el más majestuoso de los escritores rusos” (p. Sin embargo. En cambio. y sobre todo su falta de pedantería intelectual. por su amplia cultura filosófica y por su honestidad intelectual. también. Si Tourgueneff es el más poético. no puede ser más que un abuso de economistas dogmáticos que planean matanzas en frío. Bakunin y Chernichevski) junto a los grandes creadores de la cultura rusa. como más adelante veremos.

su realismo pujante. La moral ha de quedar definitivamente fuera de las novelas. El interés de Baroja por la cultura rusa no decayó nunca. como explorador de la sociedad. sin duda. se aburrió en el banquete todo lo que pudo y al homenajeado – que no podía interesarle menos – no le prestó la menor atención: se trataba de Leo Chestov [Benet. y dota de entidad humana al personaje tabernario: “Hay escritores que no tienen otro timbre de gloria que el haber encontrado una zona inexplorada de la vida. como escritor. incluido en el libro Tablado del arlequín (1904). El acto fue para él una completa decepción. es posible lanzar la hipótesis de que la narrativa de Gorki influyera sobre la de Baroja en el aspecto de la elección de personajes capaces de convertirse en héroes de una novela: “Máximo Gorki. recomiendan moral y moderación. aún creyó que Chéjov (muerto en 1904) podía estar vivo en Madrid. 15 Sancho el Sabio. es. Le habían dicho que se trataba nada menos que de Chéjov y aunque él lo tenía por muerto. He aquí palabras de Juan Benet: Recuerdo que él mismo contaba. nos refiere una anécdota muy ilustrativa de su entusiasmo de siempre. Ese instinto anárquico que todos vagamente sentimos. dudando de la exactitud de sus propios conocimientos. a juzgar por la importancia que le concede. le da una oportunidad al delincuente.una de las pocas veces en que se sintió entusiasmado y atraído por conocer a una persona fue con ocasión a un banquete que el PEN Club organizó en homenaje a un escritor ruso muy conocido. 2003 : 23]. junto a Cela. el encuentro con el autor de Días de infancia es poco menos que providencial. 2011. Para un escritor como Baroja. Gorki es el primero que.ESTUDIOS VASCOS barojiana con este escritor revolucionario a caballo entre dos siglos se reduce al artículo “Gorki”. “Gorki arroja la deformidad moral sobre la sociedad y la defiende como buena”. el reflejo fiel de la brutalidad del mundo real. de la taberna. cómo – creo que en su estancia en París durante la Guerra Civil Española. Sin embargo. ha descubierto la vida del garito. 34. a los que dan su nombre [Baroja. son como los viajeros que descubren un lago o una montaña. 1999ª : 152-153]. 1999a : 152]”. ha puesto de manifiesto las condiciones sólidas de su temperamento inquieto. sus ideas valientes que nacen de un concepto del mundo original y atrevido [Baroja. más le admiró. Uno de los autores de Postguerra que. al chulo callejero. que cifra todos sus esfuerzos estéticos en huir de los tópicos y evitar los argumentos manidos o previsibles. 11-22 . el que hace que lo leamos con gusto y saboreemos sus páginas con la alegría perversa con que se goza de todo lo prohibido”. sin pizca de sonrojo. fue allí esperando al menos verle de lejos. Cuarenta años después de haber escrito estos trece artículos inaugurales. que no puede ser otro que el de la calle: “El éxito de Gorki se explica por su amoralidad. de la vida criminal y maleante en Rusia. de una forma consciente y decidida. Mientras Zola o Dostoyevsky proponen soluciones piadosas e higiénicas.

década crucial para entender los rumbos posteriores de la narrativa hispánica. Baroja publica su segundo artículo sobre Dostoyevsky. que pretende unir conocimientos médicos con literarios. de Tolstoi. se zambulle de lleno en la tarea de dilucidar por fin qué es lo que convierte la obra del autor de Crimen y castigo en un escritor tan irrepetible: “El valor literario de Dostoyevski se basa en gran parte en su esquizofrenia. y fue incluido en el libro Pequeños ensayos (Buenos Aires. en un capítulo que viene a ser una lista de microcríticas telegráficas de escritores destacados.SANCHO EL SABIO 16 En el libro misceláneo Juventud. sino vívida. disertando sobre el género de la novela histórica. 2011. La guerra y la paz. En la fauna espiritual europea. será algo como el Diplodocus. 34.” Sus personajes carecen de una voluntad claramente moldeada. nuestro autor traza una nota en la que destaca el valor de la literatura de Dostoyevsky. En la misma conferencia leída en La Sorbona en 1927. Editorial Sudamericana. y al mismo tiempo en que toda la vida que refleja es por primera vez en la literatura íntegramente patológica [Baroja. se sentía enfermo. Volvamos a los años veinte. La prosa vívida.” Sin duda Baroja no iba muy desencaminado. Baroja. 1943 : 212]. Se trata de “El desdoblamiento psicológico de Dostoyevski”. de humildad y de sadismo. 11-22 2. El trabajo. 1943). son impredecibles y contradictorios como la vida misma. PERSONAJES RUSOS EN LA NARRATIVA BAROJIANA . no son más que enfermos observados por alguien que. sin tener que recurrir a versiones amaneradas y manoseadas. despreciando las interpretaciones morales previas. Pero la experiencia de Tólstoy no era libresca. que ha iniciado su conferencia afirmando que cree en un arte que es fiel reflejo de la Vida (con lo cual no se aparta ni un ápice de Galdós) valora en Dostoyevski su capacidad por erigirse en sujeto y objeto de estudio a la vez. En 1943. porque su objeto de escritura era un tiempo cercano y fácilmente comprensible: “Tampoco es un error. la huida del estereotipo y de la historia oficial. por el contrario. he aquí virtudes que aprecia Baroja en las novelas de Tólstoy. y por lo tanto carecen de significado trascendente o metafísico: no se trata ni de tipos ni de símbolos. Sancho el Sabio. porque Tolstoi pudo comprender a los rusos de la campaña de Napoleón casi por impresión directa. sino. ni salen de sí mismos. egolatría (1917). un gran acierto. nuestro autor opone La Cartuja de Parma y Guerra y Paz a las novelas románticas que se retrotraen hasta edades que únicamente pueden ser conocidas a través de los libros. el estilo personal. Toda ruptura con el realismo adscrito a la variedad de la vida se pierde en especulaciones y brumas. Esto lo había publicado Baroja en 1943. convertidas en lugares comunes por largos años de retórica de los más perfilados pendolistas literarios… [Baroja. en su mezcla de sensibilidad. a su vez. Afirma: “Dentro de cien años se hablará de la aparición de Dostoyewski en la literatura como uno de los acontecimientos más extraordinarios del siglo XIX”. 1927 : 38-39]”. de barbarie.

Sus pasajeras preocupaciones por mecanizar su hacienda. Al fin y al cabo. hubiera traicionado su primer axioma de teoría estética: no reflejar nunca falsas vivencias librescas. sencillamente. No encontramos retratos de Rusia. un hombre sin voluntad pero lleno de sentimientos alegres. es lo que ve Baroja en los proyectos políticos de Sacha. zarista. Baroja las considera con desdén. ingenuidad sin límites. reaccionario. Teoría sin previo examen. Pero Savarof no es tan inteligente como Levin y. el regeneracionista a lo ruso que acababa amoldando la producción al modo de ser de los campesinos. morbosidad libresca. lo que aún es más importante. y ofrece cuadros de gran belleza de Florencia. sino siempre impresiones directas de la experiencia personal. incongruente. El general Savarof. y no trata de cambiar sus tradiciones. porque el escritor no ha estado allí y no es capaz de reconstruir aquello con suficiente fuerza. sencillamente. El mundo es ansí (1912) debe entenderse como el campo de operaciones experimentales donde el autor enfrenta dos modos de ser. Pero no se trata de un personaje vilipendiado ni ridiculizado por el autor. Sacha Savarofna. Baroja había llevado a la práctica todas estas ideas en torno a la novela rusa quince años antes. los lugares en que Sacha va viviendo sus desgraciados amores. al final. 34. sin que su novela pierda el hilo argumental. y merece. Pero quien busque cuadros vivos de Rusia en esta novela pronto se verá defraudado. La piedad por llevar una vida tan mediocre y desgraciada lo acaba presidiendo todo. y sólo una mente mesiánica y femenina puede albergar pensamientos de redención para una comunidad tan primitiva. el judío Klein y el sportsman español Velasco. ¿Cómo no ver en la sufrida protagonista. el eslavo y el hispánico. 11-22 .ESTUDIOS VASCOS Como autor poco cerebral o inclinado a la reflexión estética. los problemas que rodean a los señores en relación a los mujiks. el cariño de Leskof y Vera. como la encarnación de la mujer angelical y caprichosa de las novelas de Dostoyevsky? Sacha se entrega a hombres mediocres. despreciando a los hombres que realmente la aprecian y podrían encauzar su vida: el médico Leskof (descrito como ejemplar “fuerte” de la raza rusa) y el galdosiano periodista Arcelu. como un producto típicamente cerebral que no se corresponde con la terca realidad de la sociedad rusa. En cuanto a las posturas revolucionarias de Sacha. y una buena madre. nos recuerdan al Levin de Ana Karenina. Sacha es un juguete de su ceguera y de su destino. 2011. Los campesinos arrojan piedras sobre los reformadores. Sevilla y El Puerto de Santa María. los lugares en que viven los emigrados socialistas y nihilistas rusos. y por consiguiente la vende barata y se entrega a una vida ociosa. no ama a su tierra. es un tipo extraído totalmente del mundo de Tólstoy y Dostoyevski. Baroja retrata con mano maestra Ginebra y sus alrededores. 17 Sancho el Sabio. el clásico militarote semisalvaje con hija que no es más que un estorbo para los que con él conviven. ¿Por qué no podía escribir Baroja algo consistente sobre Moscú o la hacienda de Savarof? Porque.

Anatole France es presentado como un producto decadente. con Quo Vadis? a la cabeza. aunque reúne prendas de inteligencia y distinción de que Sacha estaba exenta. la Revolución Rusa ha llenado la Sancho el Sabio. Es más. Ana y Luis Murguía. el feminismo se traduce. feminista y anarquista. matan la expresión literaria y la convierten en algo frío y sin interés. además. mujer que. mujer hombruna de cabeza equina y grandes pies. Ana Lomonosof. a la vez que se muestra también capaz de sentir odios sangrientos. el protagonista. sobre todo. La novela rusa (y especialmente la de Dostoyevski) presenta un mundo de patología mucho más interesante que los productos avejentados propios de la literatura europea. Sirvan de ejemplo. consuma la unión con el hombre deseado. y los juicios expresados por el antihéroe barojiano reaparecerán en el artículo de 1943 antes analizado. latina y occidental. se comenta a Turgueniev y se discuten los más variopintos temas de sociología. Aún es posible que el modelo humano real en que se basó el novelista le sirviera de base para sus posteriores juicios. y no se trata precisamente de personajes secundarios o poco significativos. Harina de otro costal es otra rusa menos importante que encontramos entre las brillantes páginas de La ciudad de la niebla: Julia Garchin. Natalia. De igual manera. En 1927. en una ausencia absoluta de acicalamiento femenino. Para Baroja. no es más que un producto intelectualoide sin referentes reales. siguiendo el camino de la pasión que su amiga María Aracil no sabe emprender. de humores cambiantes y de pasiones fuertes. viene a ser el trasunto autobiográfico de un amor real vivido por el escritor en París el año 1913. Natalia Leskof viene a ser como una excepción en esta lista de mujeres eslavas incapaces de amar fielmente a un solo hombre sin atormentarlo con frecuentes cambios de veleta. En su círculo de amigos se recita al poeta revolucionario Nekrasof. que se viste como un hombre y cree en la destrucción total de la sociedad. la Ana Lomonosof de La sensualidad pervertida (1920). o la Natalia Leskof de La ciudad de la niebla (1909). 11-22 . siente una ternura vehemente hacia su amiga y su hija. charlan sobre novela. 34. La novela histórica. encantadora compañera rusa de la heroína María Aracil. Se acaba enamorando del británico Roche y. 2011. la razón o el afán teorizador previo a la escritura misma. aunque nos es presentada como una muchacha de afectos arbitrarios. sigue correspondiendo al modelo femenino dostoyevskiano de mujer ángel incapaz de localizar al hombre que le conviene y mantener una relación amorosa franca y directa. En la séptima parte de la novela. Para Julia Garchin. Esta clase de nihilistas visionarios y exaltados son frecuentes en las novelas del autor. la cerebralidad.SANCHO EL SABIO 18 No es la única vez que nuestro autor incluye personajes rusos en sus acostumbradas galerías de caracteres variopintos. En cambio. aparecen rusos con bastante frecuencia en la prosa barojiana. nuestro autor vuelve a referirse a Dostoyevski como el único autor del Siglo XIX que logra conservar íntegra toda su vigencia.

Comentario aparte merecen la fraseología nietzscheana y antisemita utilizada por Baroja en sus durísmas invectivas contra el bolchevismo. Tanto Rusia como España eran antiguas potencias imperiales en franco declive. y que. todo aquello que no tiene una utilidad práctica inmediata. aunque sus opiniones no pasen de ser suposiciones teóricas aún sin contrastar. José María Salaverría. en vez de dejar en la Historia un drama sangriento y humano. en el campo de la ideología. 34. Según Guezurtegui. es decir. Por ejemplo. Éste había surgido como un movimiento espontáneo. No había ocurrido así ante el proceso revolucionario de 1905. El “chino” se funde con el “hebreo” y el “pedante”: “El mundo parece un campo de ceniza mientras arde esa llama siniestra de la Revolución Rusa. los bolcheviques nivelarán la vida de todos los elementos sociales. dadaístas y cubistas”. en medio 19 Sancho el Sabio. La falsa Revolución de 1917 es. y de un modo. mezclando la crítica al irracionalismo literario con el asalto comunista y la bolchevización de Occidente. arte. como el de la Revolución Francesa. por cierto. el simpatizante de Hertzen y Chernichevski. El hombre oriental se funde con la masa iluminada por una idea redentora. bastante más informado y lúcido que el de la mayoría de críticos conservadores de la época. La preocupación por el mundo naciente después de la Revolución de Octubre de 1917 es temprana en Baroja. en el ensayo novelado que tituló La caverna del humorismo (1919). convirtiendo al pueblo en un ente incapaz de producir elegancia u objetos frívolos. BAROJA Y LA UNIÓN SOVIÉTICA El antiguo nihilista. La agonía de los artistas que se quedaron en la URSS.ESTUDIOS VASCOS política progresista de una triste frialdad que se confunde con la razón científica. 2011. no puede menos que deplorar el desarrollo de la Unión Soviética. como el mismo Salaverría. lujo. publicado en ABC el día 22 de julio de 1920. en un contexto muy similar al de la España de la Restauración. con una sociedad en la que una clase media dinámica reclamaba reformas urgentes a una cúpula de poder desenraizada de las necesidades del país y empeñadas en reprimirlo. el contertulio a través del cual se expresa el autor. La ecuación barojiana equipara el cerebralismo con la mediocridad y el mesianismo semita. las nuevas direcciones realistas impuestas desde la dirección del partido único y la represión de los constructivistas le darían la razón durante la década siguiente. 3. Baroja ya dedica un capítulo a estudiar qué ocurrirá con el lujo y la distinción en la nueva Rusia. lo que las Vanguardias son en el campo de la Estética: cavilaciones catastróficas incapaces de producir resultados seductores. legitimado por el pueblo. Otro crítico vasco de la época. empeñadas en mantener campañas militares colonialistas que acababan de mermar sus recursos económicos y humanos. nos deja al descubierto. 11-22 . se había expresado de forma idéntica en el artículo “Comunistas. llama que no calienta.

todo aquel que antepone la validez de sus dogmas a la utilidad real de su gestión es un falsificador: “el liberal querrá siempre mejorar las condiciones de vida del momento. 1983 : 50]. en Alemania hitleriana. más que disputas doctrinarias de pedantes del marxismo. 1983 : 88]”. sino que también destruyen por completo la cultura: “En Rusia. volumen publicado en 1948. 1983 : 52]. una crueldad fría de aire chino. La principal preocupación de nuestro autor es la disolución de la individualidad en el océano del anonimato forzoso. 2011. En la Italia fascista. En el tomo V de sus monumentales (y variadas) memorias. Estas promesas de redención no únicamente multiplican las masacres. 11-22 . igualmente. Encontramos disquisiciones sobre las consecuencias del comunismo ruso y el fascismo hasta en el último libro del autor. La intuición y el estilo. por ejemplo. la recopilación de artículos titulada La decadencia de la cortesía y otros ensayos Sancho el Sabio. 20 Los reparos barojianos deben relacionarse con el liberalismo clásico tal y como se entendía en el siglo XIX. Para él no existen diferencias entre los que dicen detentar posturas de extrema derecha y los que dicen proteger al pueblo y al proletariado. Rusia está oficiando de tarasca y haciendo el juego a todos los reaccionarios del mundo que pueden justificar el despotismo y la arbitrariedad en sus respectivos países. no sacrificar los individuos de la especie humana a utopías como las de Lenin. La cantidad de metafísica discursiva observada en la literatura comunista permite a Baroja colocar a Lenin al lado de los dictadores fascistas. como en Stepachinkovo [Baroja. que producen ríos de sangre” [Baroja. nada. 1927 : 16]”. que hacen de gusanos de las naciones muertas [Baroja. encontramos frecuentes comentarios aislados sobre Rusia y el comunismo. y la avidez rencorosa de los judíos. la reducción de todos los hombres de genio bajo el gobierno de los menos capacitados.SANCHO EL SABIO de sus inauditos horrores. el señor Molotof no es ningún Maquiavelo. 34. Sin duda un mayor conocimiento de los crímenes de Stalin permite a Baroja articular un discurso menos arbitrario y más centrado en el devenir real de la Unión Soviética: No se comprende que la Rusia de hoy tenga simpatías en ningún país de Europa amigo de la libertad. En definitiva. Más bien parece uno de esos administradores torpes que Dostoyewski pinta tan admirablemente en algunas de sus novelas. Mucho más lúcidas son sus críticas posteriores al fin de la Segunda Guerra Mundial. ¡qué floración extraordinaria de escritores hubo en cincuenta años del siglo XIX! Desde que se ha implantado el comunismo. Son ya treinta años. en un libro que destila preocupación y descontento por la naciente cultura de masas y los efectos a largo plazo de los totalitarismos que han asolado por segunda vez Europa. de Hitler o de Mussolini. nada [Baroja. Evidentemente.

el autor nos pinta a una Europa encarcelada entre dos mesianismos. en Pequeños ensayos. que constantemente unidos a un supuesto destino patrio. Madrid. “El mundo es ansí”. 1982. Caro Raggio. Al fin y al cabo. – “El desdoblamiento psicológico de Dostoyevski”. – Divagaciones apasionadas. 4. nuestro autor siempre defendió su derecho a ser un hombre paradójico… AZORÍN. Caro Raggio. ¿Cómo armonizar un rechazo tan temprano. El escritor y su crítica. Madrid. Taurus. Javier. Fernando BAEZA. (dir. p. el ruso y el germánico. La ciudad de la niebla. En el trabajo “Los discípulos de Hegel”. 11-22 .211227. amenazan el desarrollo normal de las demás naciones: “La dureza de los procedimientos se explica en rusos y en alemanes. Rusia ha sido un país de siervos. – Las horas solitarias. y lo convierte en una máquina al servicio de instintos seculares disfrazados de ideología. 1983. Obras completas XV. – Ensayos III. 1999b. pp. Obras completas XIII. Barcelona. la Asociación de Amigos de la Unión Soviética. 1983. Cuadernos para el diálogo. Editorial Sudamericana. continuado y frontal del Comunismo con esta adhesión al proyecto soviético? Sin duda. una cuestión estratégica en un contexto cada vez más polarizado) explicaría este acto de simpatía barojiana. el 11 de febrero de 1933.). Círculo de lectores. 2011. Barcelona. en último término. publicación que tuvo como objetivo apoyar su candidatura al premio Nobel. 34. 1999a. en MARTÍNEZ PALACIO. un odio mayor a las campañas de difamación emprendidas desde los medios controlados por los sectores más conservadores (o. Madrid. – Escritos de juventud. 1943. Apéndices a Baroja y su mundo. Pío BAROJA. – La intuición y el estilo. Buenos Aires. BIBLIOGRAFÍA 21 Sancho el Sabio.ESTUDIOS VASCOS (1956). Se dice en Rusia que el material de humanidad no les interesa. Pío Baroja. 1961. 1999b : 833]” La ausencia de una clase media aburguesada que temple las tradiciones arcaicas y diluya un poco el carácter de los pueblos determina en gran medida el aspecto tenebroso de cualquier régimen político instaurado en Rusia. Madrid. 1972 (Prólogo y Selección de Manuel Longares).128. Caro Raggio. Pero entonces… uno comprueba con estupor que el nombre de Pío Baroja se encontrara al pie del manifiesto que inauguraba. 1974. Madrid. Círculo de lectores. Bruguera. Madrid. – Ensayos I. Les queda el espíritu del humilde y el tirano. [Baroja. 1927. Barcelona. entre el de numerosos escritores e intelectuales del país. Arión.

“Comunistas.367-389. Barcelona.SANCHO EL SABIO – “Momentum Catastrophicum” (1919). 1948. Caro Raggio. en Obras Completas (vol. – El mundo es ansí. pp. Caro Raggio. 2003. Juan BENET. ABC. Círculo de lectores. Alianza. Otoño en Madrid hacia 1950. 34. 1993. 22 Sancho el Sabio. José María SALAVERRÍA. 1999c. 2011. 11-22 . Madrid. – La sensualidad pervertida. 1975. Biblioteca Nueva. Madrid. Madrid. V). Madrid. – Obra dispersa y epistolario. 22 de julio de 1920. dadaístas y cubistas”.