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Tema: “La huella y el posa cucharas”_ (Derrida y Agamben

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Por: Ana Gabriela Falagián

Frente a los signos trabajados como lo fueron “la huella y el posa cucharas”, es posible que llegue a percatarme de cómo podemos hacer distintos usos de los mismos, y, además cómo se puede jugar con todo ello hasta lograr acercarnos a la realidad del significante a través de lo que representa cada signo, haciendo con que nos desnudemos y mostremos la realidad que vivimos y lo que el otro muestra. De acuerdo con las afecciones que cada sujeto vuelque al ver dichos signos podrá decodificar el mensaje que otros sujetos traten de mostrarle; o que el mismo desee pasar a otro, dejando en claro que el lenguaje va más allá de lo que tratamos de expresar con un único signo o con un par de ellos, que lo que determinará decodificación del signo será la relación establecida entre significado y significante. Ahora bien, que deseo decir con esto que dependerá de la relación que se tenga del significado (concepto referido a algo) con respecto al significante (imagen o huella psíquica referido a algo) para formular la decodificación del signo que se me presenta frente a mí. Lo que sucede cuando se ve un signo de este tipo nos muestra es que el significante se excede y borra a sí mismo en su propia producción. Dejando en claro que serán a través de nuestras afecciones que decodificaremos esos signos, porque reaccionamos como ya lo dijo Aristóteles, “los sonidos emitidos por la voz son los símbolos de los estados del alma, y las palabras escritas los símbolos de las palabras emitidas por la voz”, marcando que existe una estrecha relación entre la voz (productora de los primeros símbolos) y el alma (productora del primer significante). Entendiendo de esta forma que la escritura es como el “pasaje de unos a otros”, que “nunca estuvo ligada a una producción fonética.” Como podremos encontrar en el Fedro la escritura es letra muerta, es portadora de la muerte. Por otra parte, la escritura en un sentido metafórico, la escritura natural, divina y viviente, es venerada; es igual en dignidad al origen del valor, a la voz de la conciencia como ley divina, al corazón, al sentimiento. De ello podemos deducir que tenemos una escritura buena y otra mala, la primera, es también vista como natural, inscripción divina en el corazón y alma; la otra, perversa y artificiosa, exiliada de la exterioridad del cuerpo. Aclarando aquí en cierta forma que “la escritura no es la misma para todos los hombres, las palabras habladas tampoco son las mismas, mientras que los estados del alma de los que esas expresiones son inmediatamente, los signos son idénticos en todos, así como son idénticas las cosas de las cuales dichos estados son imágenes”. Por eso de tan cercanos los comentarios que fueron hechos al toparnos con tan asombrosos signos (en aquellos momentos) porque tenemos siempre por detrás de todo discurso aparente las afecciones del alma que hacen con que expresemos con naturalidad los distintos signos que hemos de encontrar día a día constituyendo de esta forma un lenguaje universal. Si los miramos a estos signos como “La obra”, como nos dice Agamben, “se transforma así en las obras escritas como prolegomena o paralipomena de un texto inexistente o, en general, como parerga que encuentra su sentido verdadero solo al lado de un ergon ilegible.” Podemos decir que estos signos pueden ser considerados como un estilo de “Prólogo” de una obra jamás escrita y que permanece así tal cual es, lo cual marca que las siguientes obras serán vistas como obras incompletas, que no contienen toda su “esencia” en ellas. ¿Será posible que frente a esta situación como seres humanos, como seres componentes de una masa seamos poseedores de un mismo lenguaje? Porque el lenguaje, ese lenguaje expresa su invencible poder de presuposición, o sea debe presuponer para poder significar. Frente a tal afirmación se logra interpretar que “solo el hombre entre las especies vivientes tiene el lenguaje. La voz, en cambio, es signo del dolor y del placer y, por ende, pertenece también a las otras

lo cual es propio de los hombres con relación a las demás especies. “El espacio existente entre estos es vacío. sólo porque se arriesga en el experimentum linguae sin una ‘gramática’.especies. remitido a su propia finitud en el preciso momento en que sus límites parecen borrarse. contenido y delimitado por el significado infinito que parecía excederlo. un límite en el sentido kantiano. construyen sentido común. los van a beneficiar.” Como ya se lo había mencionado anteriormente todo ello derivará de acuerdo a lo manifestado por el sujeto que debe darle una interpretación a lo que percibe de ese signo que se presentó frente a él. en la que sentimos necesidades de encontrar y tener un lugar donde deba reposar la cuchara con la que cocinamos todos los días. desarrolla dudas sobre sus posibles desacuerdos con las políticas actuales y a lo que se refiere con su vida personal. Como lo explica Agamben. así como también lo justo y lo injusto. Para empezar. la voz. ideas y símbolos sobre el resto. algo como un ethos y una comunidad se vuelven posibles para él. en el momento en que deja de estar afirmado sobre sí mismo. que “el lenguaje se halla amenazado en su propia vida. Y esa es la más poderosa táctica para reforzar y mantener el neoliberalismo. la primera y más necesaria tarea del neoliberalismo es construir el consentimiento de los ciudadanos para poder mantener las injusticias y desigualdades. el lenguaje en cambio existe para manifestar lo conveniente y lo inconveniente. Por todos los canales posibles se nos ha conseguido imponer una forma de ser y de pensar particular como única y si alguien no sigue ese mismo camino es excluido del grupo. O sea. y la comunidad de estas cosas forma la casa y la ciudad. en este vacío y en esta fonía. sino que sirven para hacer algo en el que las escucha. desamparado. Vemos con ello como la infiltración de los valores neoliberales en los individuos que interiorizan estas normas sociales y pensamientos. sus políticas ya no serán cuestionadas. Además los hace sentirse culpables de su situación individual: si no consumen y no logran comprar los servicios que estos ofrecen son bombardeados con mensajes de la importancia que es necesario consumir. de lo justo y lo injusto y de otras cosas del mismo género. Pero si lo vemos con Derrida. El tema del control ha . los escritos de Foucault nos animan a analizar minuciosamente los discursos de los grupos de poder. desamorado por no tener ya límites. pero para ver y de esta manera comprender los abusos e injusticias perpetuas por el poder. sino que los ciudadanos tienen que llegar a estar totalmente convencidos de que las ideas como estas. así. Haciéndose cada vez más perceptible la visión de que nos estamos tornando un hegemonía de discursos. a la que sin embrago se convence de que lo que se está llevando a cabo es bueno y necesario. Dicho y hecho: mediante el tan de moda “pensamiento positivo” se está produciendo la incorporación de las ideas y del lenguaje de los ricos y los privilegiados en las mentes de las clases subalternas. como lo marcaba Bourdieu. esto es hacer experiencia con el lenguaje mismo. les impiden ver la realidad del neoliberalismo. El lenguaje es la mejor arma del capitalismo para aplanar el camino e imponer políticas que favorecerán la reorganización de los bienes y servicios y de este modo se enriquece una minoría mientras se desatiende a la mayoría. Eso lo sabe muy bien el capitalismo. sería como una “violencia simbólica” en la que un grupo impone significados.” Lo que se ve es que las palabras no son neutras.” Pero Aristóteles al logos le adiciona la phoné. y para ello no solo los grupos dominantes tienen que imponerse. pudiendo de esta forma ver con claridad lo cómo funcionan y saber identificar sus trampas. solo el hecho de tener sensación del bien y del mal. Sólo porque el hombre se encuentra arrojado en el lenguaje sin haber sido llevado por una voz. Demostrando con la creación de propagandas como estas del “posa cuchara” que cada vez más estamos siendo “ingenuos” frente a los abusos hechos por la minoría pudiente. Cuando la población está totalmente convencida de que la privatización de los servicios es lo más eficaz y positivo.

a quienes acompañan desde su primer café de la mañana los mensajes y las órdenes de ver las injusticias como oportunidades desde la taza del desayuno con el mensaje “Tu día es lo que tú decides”. .venido infiltrándose a nuestra vida desde externo a lo más interno.