VISCERALIAS

46&2 EDICIONES J. IGOR I. GONZÁLEZ AGUIRRE

VISCERALIAS

46&2 EDICIONES © 2012. J. IGOR I. GONZÁLEZ AGUIRRE (TEXTO E IMÁGENES)
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A IAGO Y NAILA

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...1 APERTURAS A LO IMAGINARIO La vida no es sino una sucesión de puertas.

las perdidas maletas. Movimiento en el que lo íntimo se hace un espectáculo y viceversa. O la variante -continúa el entrañable Julio -estar mirando mi ciudad desde la borda del navío sin mástiles que atraviesa el canal. ya. un campo de disputas en el que se erige. 4 . para quién. y un suspendido deslizarse hacia ese rumbo que no alcanzaremos porque en algún momento ya no hay barco. ¿Por qué? Porque la ciudad está. La ciudad es. sin duda. siempre hay un antes y un después. -dice Cortázar -Yo bajo a mi ciudad donde me esperan o me duelen. un silencio de arañas. en construcción. la nuestra y la de Julio: una bestia de luz que bulle.…. una escisión. que se agita y crece. y cómo. pues. Cada vez que uno piensa en la ciudad. todo es andén y equivocados trenes.LA CIUDAD Entro de noche a mi ciudad. que se reconfigura con el flujo de lo cotidiano. siempre es necesario mirar atrás para atreverse a imaginar el futuro. ¿Por qué? Porque a diario estamos obligados a interrogarnos acerca de qué ciudad queremos. la arquitectura de lo público. siempre.. las inúmeras vías… Así es la ciudad.

LA BÚSQUEDA Buscaba en todo aquello que (nos) ocurría una instancia. que detrás de la inmediatez de lo concreto. tanto1s cuerpos. de cada gesto mío. tantas bocas. de frente. a la brutal aceptación de que en efecto. las cosas eran así. tal como las habíamos pensado una y otra vez. reconociéndonos. que habían sido tantos rostros. o el color púrpura. estarían una flor amarilla. cada vez más cerca. más que una apariencia. Eterna búsqueda. Intentaba encontrar un signo en cada acto tuyo. era algo más que un vacío oscuro. pero siempre habíamos sido nosotros. un tobillo desnudo. y tu y yo de pie. allá en el fondo. una clave que me indicara que la intuición de saberte desde antes. aceptando tácitamente que el camino recorrido conducía inevitablemente a este momento decisivo. de reconocerte sin haberte visto previamente. una vía que me permitiera el acceso a ése algo que es en mí más que yo mismo (y que quizá puedas ser definido como “tú”). intenso encuentro… 5 . de la distancia abismal que se abría entre nosotros.

Yo con mi insistencia a flor de piel. que sólo es reconocida por aquellos que caminan juntos. aprovechando la amable melancolía de saberte tan cerca y tan lejos. cuando la noche cubra con su ausencia de colores nuestros días. aún esta6 . y que más tarde. caminando con las manos entrelazadas. ya cansados. y el otro anudado en torno a la cintura. una vez más. oliéndose y tocándose. más que algo irreconocible al principio. la certeza que produce reconocerse a sí mismo en otra persona. quizá sólo por compartir los desamparos. un brazo echado sobre el hombro. por este humilde juego de espejos. con el tiempo y la distancia. en ese lenguaje de ausencias y absurdos. magnética e irresistible. tatuada de manera crónica en la voz y en los labios. trataba de convencerte. se transformará en un recuerdo de lo que pudo haber sido. intentando desgranar palabra por palabra. irreconciliable después. casi como una desazón. y que al final. impregnada de una esencia vaporosa que atrae. querer estar siempre alrededor. apretados el uno contra la otra y sintiendo el dulce calor de la cercanía. de hacerte saber. tomados de la mano.REALIDAD INMUTABLE Creo que esa noche lo dijimos todo. aún cuando fuesen nuestros pocos silencios los que hablaran. como una lágrima inquieta que pugna por salir. saboreando el color rojizo de un ocaso reflejado en el adoquín de una calle poco transitada. Y que por este simple hecho. o escuchando el murmullo del lento atardecer de una plaza dominical. sin nada detrás de los ojos.

remos ahí, siempre alargando el brazo, ofreciendo la mano, abriéndonos, dispuestos en cuerpo, pero sobre todo en ánimo y espíritu, a estrecharse contra sí, recordando los toques de carne y sudor que quedan ardiendo en la memoria, en cada uno de los poros, y se transpiran a diario, recontando la calidez del aliento, del boca a boca, del piel a piel. Como aquella vez en que soñé que eras tú la que estaba ahí, de pie, bajo el quicio de mi portal, dejándome refugiar mi soledad en tu abrazo, haciéndome sentir que aún cuando eras tú quien había tocado a mi puerta, era yo, ahí, temblando, asilado entre tus brazos, quien realmente había llegado a casa. Y tú. Tú preciosa como siempre: desde tu cabello ensortijado y la perfección de tus ojos vastos, la piel blanca y tersa, hasta el color azul de tu blusa y el delicioso tono plateado que adornaba las uñas de tus pies. Estabas ahí, eras tan sutil como la misma tristeza que revoloteaba a mi alrededor, nublándome los ojos con cada reiterada y paradójica afirmación de la consabida negativa: quizá otro día; quizá en otra vida. Tan segura de ti y de tus respuestas, que salían de tus labios como afiladas dagas, afiladas sí, pero tenues, lentas, que penetraban el oído casi sin hacer daño; pero que una vez dentro del subconsciente estallaban en oleadas de desesperanza y soledad, que me hacían difícil disimular el temblor de las manos, e impedían que de mi boca salieran las palabras exactas, sin quebrárseme la voz, que te hiciesen entender que yo, que tú, que nosotros, que la vida, que esto no ocurre dos veces, que no era ninguna coincidencia encontrarse ahí, sentados frente a frente, creyendo que la casualidad no existe. Yo con todas mis ganas

de tocar la blancura de tus dedos y hacerte sentir, saber, a través del ligero temblor que me producía el contacto: que sí, que eres tú, que siempre has sido tú, que han sido mil rostros y mil formas, mil manos y cuerpos y bocas, pero siempre has sido tú. Que te he buscado por siglos, con un eterno esquema mental, con el recuerdo de lo no sabido, que más que imagen, es una sensación en el vientre y en el alma; una llama, quizá visceral e instintiva, quizá, pero totalmente cierta, casi con la certeza del que ha perdido la visión pero ha desarrollado otras docenas de sentidos con los cuales percibe, y siente la impotencia de no poder hacer nada, de observar cómo se le escapa lentamente de las manos aquello que siempre ha buscado y, que ha encontrado en ti, por fin, en lo que eres y en lo que representas y, de saber lo inútil de sus esfuerzos. Porque la sabiduría popular, siempre tan acertada, reza que "a la fuerza ni los zapatos entran". Un desfile de fotografías, aderezado con anécdotas de comidas familiares, y de nuestros padres y de la tía Lulis, iba y venía de uno a otro lado de la pequeña mesita en la que los espárragos eran un manjar y los calamares estaban bastante aceptables. Y del vino puedo decir que era noble, un tanto seco para mi gusto, pero noble al fin, ya que aún derramado, mancillando los pequeños manteles de papel, me hizo un poco menos difícil enterarme de nombres y situaciones que hubiera sido preferible desconocer. Porque me gustaría estar en tu vida como esos nombres y esas situaciones, capaces de hacerte negar lo que se desvela frente a tus ojos, con la inocencia de quien sabe que aquello, que en esos nombres, encuentras lo concreto, lo tangible, lo seguro y cotidiano,
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y lo otro, aquél quien de este lado de la mesa memorizaba cada uno de los contornos e intersticios de tu rostro, representa un giro extraño, que no quieres o no estás dispuesta a dar, quizá porque es peligroso, porque hay muchos vacíos y dudas; porque dar ese paso y dejar atrás aquello, sería como saltar a un abismo y deshacerse del fardo de la costumbre, de la dura pesadez de lo cotidiano, a la que estamos tan habituados, porque se ha anquilosado en nuestras vidas, y ya es como una referencia de nosotros mismos, como un ancla que está ahí y nos mantiene cerca del rumbo, pero que pesa tanto. Créeme, yo lo sé, es horriblemente cruel dar el paso, tirar el lastre y lanzarse al vacío, quizá con los ojos cerrados, quizá a ciegas debido al temor, y sentir el viento azotando el rostro, y el vértigo en el estómago que hace dudar de haber hecho lo correcto. Sobre todo por la certidumbre que da el no poder regresar, el saber que se inicia un camino sin retorno. Sin embargo, cuando se abren los ojos, se alcanza a ver la imagen de alguien más que comparte el salto, quizá un poco distorsionada o fuera de foco, pero que no obstante está ahí, alargando el brazo, tratando de alcanzarte, ofreciéndote su mano, a la que te acercas y tocas apenas, con la punta de los dedos. Y en ese mismo instante te das cuenta, ambos se dan cuenta, que lo que creían un abismo no es otra cosa que la vida, la real e inconmensurable vida, y lo que creían una caída no es sino un exquisito vuelo libre, sin ataduras, desnudos de temores y de dudas, en el que es posible tocar las estrellas y reírse del pasado, contemplar el futuro, con la seguridad de que todo es nuevo, de que siempre habrá una mano a donde aferrarse, o un hombro en donde llorar cuando las cosas se pongan di-

fíciles y no exista otra salida mas que el llanto. Porque es ahí y no en los momentos de felicidad, en donde se reconoce al amigo, al amante, al que siempre tendrá una mano dispuesta a enjugar el pasado y las dificultades, y unos labios prestos a besar las enrojecidas mejillas donde las lágrimas hayan dejado sus pequeños rastros de agua, y una voz para decir que todo va a estar mejor; que juntos todo va a estar mejor. Y luego, con el estómago y los dedos llenos, dejar los platos a un lado, con la intención de hacer espacio en la mesa para acomodar las copas vacías, y pedir más vino, levantarse y saludar a los amigos recién llegados, contestar el teléfono y saber que la hora de irse está cerca cuando a manera de presagio se derrama el tinto. Y reconocer que esa era la última ocasión en que podía decir todas las cosas que debería decir y que no me atreví porque temía asustarte, ahuyentarte con mi ya inocua insistencia; y entonces preferir actuar como si todo estuviera bien, como si no hubiera problema alguno, y, sin embargo, intuir que algo de mí se había resquebrajado y muerto mientras conversábamos y disfrazabas un no de un tal vez, y luego salir de ahí, huyendo casi, olvidando recuerdos, heridas, estuches, que al final de cuentas son sólo eso, estuches vacíos, cascarones huecos que ya han cumplido su cometido. E instantes después de haber partido, regresar a por ellos, como una breve metáfora en la que recogía lentamente los restos de mi alma, esparcida por todo el lugar, espetándome en el rostro que una y otra vez perdía batallas esa noche. Y más tarde, mientras caminando nos dirigíamos hacia tu auto, riendo como si tal cosa, descubrir un pequeño rayo de
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esperanza, ya que pude ver en tus ojos algo fugaz, como un haz de la luna que te iluminaba sólo a ti, oscureciendo todo alrededor, como para señalar lo que ya sé. Y vi algo como un sí, como una aceptación tácita y mínima de que realmente era yo quien tú buscabas; fue un instante, quizá no lo notaste, quizá lo imagine, estábamos de pie, viéndonos a los ojos, y algo brilló dentro de los tuyos, rápido, imperceptible, pero lo suficiente como para que yo sintiera que no todo estaba perdido. Sin embargo, el súbito arrepentimiento, la destemplada vuelta a la realidad, a la negación, a la nada. Lo demás fue demasiado rápido y quisiera poder no recordarlo. Pero transitar por calles oscuras, empapadas de silencio, suciedad y abandono, que no eran sino el reflejo de mi estado de ánimo, me hizo olvidar ese pequeño fulgor en tu mirada, que por momentos me condujo a recobrar la esperanza, que ahora, mientras me dirigía a casa, daba paso a un terrible dejo de ambigüedad en el alma, con la espantosa inconsciencia de no saber decir si la noche había sido un total fracaso, un mediano acierto o simplemente una última cena. Y pasar, después, días y días con unas ganas tremendas e inútiles de verte a los ojos y hablarte, de saberte, de intentarlo una vez más, de tratar de convencerte de lo feliz que puedes llegar a ser aquí, de no darme por vencido y cambiar esa realidad inmutable en la que te has convertido. O de dejarte en paz de una vez y para siempre, alejarme, cerrar los ojos, apretar puños y dientes, abrazarme fuerte, aferrarme al recuerdo, al olvido y, decir, con los ojos hechos un lago: esto nunca pasó.

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Gota a gota se me escapan los recuerdos. Nah. 10 . No mames.. escurriendo por mis dedos. Para absolutamente nada. el que escribe deja pedazos de su ser en cada letra ¿Y para qué? Para nada. letra a letra. mientras lo invade un cansancio vetusto e inenarrable. se me sale el alma. La memoria resbala roja. De la misma manera en que la vida fluye y nos destila: lenta y humillante. Mi cuerpo se adormece. y me ahogo en las profunidades de un mar repleto de desolación y de tristeza. Escribe poesía y te llenarás de becas y viejas y culpas y ronchas y pulgas y libros. los olvidos.MÁS CLICHÉS CONTRA MÍ MISMO (PARA ENGROSAR LA LISTA) Cría cuervos y te sacarán los ojos —le decía mi abuela a mamá—. En el borde de la vida frágil intuyo mil finales para una misma historia. Mejor dicho: escribe cuentos y se te secarán lo sesos. Maldito cerdo queriendo cagar perlas para que los demás cerdos se las traguen como si fueran trufas.. Un dulce sopor entra por los cortes en diagonal mientras poco a poco. casi púrpura. siente frío. El dolor y la sangre que escurren por mis muñecas se estrellan contra el piso.

justo antes de la asfixia. Quisiera pensar que yo soy más grande que todo esto. agrandados como Atlantes. se reifican. piel afuera? ¿Todo el mundo puede ver el monstruo horroroso en el que me he convertido? A veces me das asco. he quedado atrapado dentro de este espacio tan reducido. No es así. La introspección perversa es como contemplar un cuadro cubista. transformarme en viento. Las fronteras entre el exterior y esto que soy yo se anquilosan. en éter. Es que soy como una rama que se ha roto. en la vorágine de esto que es mi cuerpo. pero que aún pende del árbol. reducidos como cabezas de jíbaro. 11 . No cabe duda: estoy encerrado en mí mismo. y al final. hacerme sutil: desaparecer. son cada vez más marcadas: se reducen y me aprisionan como paredes que caen sobre mí. Que puedo salir de todo esto. Pero no. Necesito escapar de mí.INTROSPECCIÓN Mirar(se) [hacia dentro] es como estar inmerso en un juego de espejos. o dormir para siempre. Los rostros [que en última instancia son el mismo] aparecen retorcidos. Me seco y muero a cada segundo. me doy cuenta que esto en lo que estoy inmerso soy yo mismo. Siento que me hundo en algo que es como una masa oscura. blanda. ¿Cómo se proyecta esto hacia el exterior. equivale a encontrar(se con) un ser fragmentado. descentrado. A veces me das vergüenza. evanescente. Quisiera ser invisible.

Estoy metido hasta el hartazgo en este viernes. ni Get Happy que palie las melancolías. con mayúscula. Nah. Nina Simone. como haciéndome compañía. No cabe duda: en ocasiones como ésta no hay más salida que encender un cigarrillo. la página en blanco persiste y hoy 12 . abrir una botella más y escanciar un poco. rodeado de libros y papeles. Pero hace tanto que dejé de fumar. James Infirmary para terminar de una vez por todas. Adentro todo está seco. hacer figuras de humo en el aire y beberse los restos de la noche. Intento escribir pero la página en blanco no cede ni un ápice. lluvia oblicua]. mejor no: dicen que tres ya es multitud y yo hoy elijo Soledad. ¿El vino? [le contesto a una de las voces en mi cabeza]. la ingenuidad de Benny Goodman me rescata un poco de este infeliz trashumar imaginario. Pero no. El eco de sus voces se entreteje con el leve golpeteo que resbala por la suciedad de las ventanas.BLUESY Es tarde y llueve otra vez [hora absurda. Además. de apuntes fragmentarios como rompecabezas incompletos. a ratos. Quizá sería buena idea levantarse. Además. bonita palabra. Del vino sólo quedan pistas de la blanca redondez que ha dejado el vaso en la madera del escritorio. metáfora inútil. Ella Fitzgerald y Billie Holliday suenan quedito. Mejor que venga Louis Armstrong y su St. Incompletud. Las gotas dejan rastros de agua como lágrimas que brillan un poco a trasluz. cubierto de una inenarrable vetustez. desértico. Así. Epítome idiota. Afuera la humedad diluviana. lleno del polvo del tiempo perdido. Incluido yo. Pero de cualquier modo sé que es un afán inútil: no hay Mad House que mitigue las soledades. ir hasta la cavita. allá en el fondo.

Cómo quisiera poder escribir los versos más tristes esta noche.toda inspiración es una falacia. Impensables poetas malditos. Nunca seré Nada. No puedo querer ser nada. Pero no soy nada. Maldito Neruda. Maldito Pessoa. 13 . una ficción de funestas filias y fatales fobias.

Usualmente 14 . yace en las fotografías que se esconden en las entrañas de cualquier cajón de escritorio y que detonan el recuerdo o cuando menos una sonrisa. y casi siempre por azar. la vida. como al mole de espinazo con verdolagas que hacía mamá. como decía Kundera (uno más de los autores que resulta políticamente incorrecto decir que está sobrevaloradísimo). Para mí. En este sentido. una lesión de consideración en mi rodilla. saltando en rampas que cada vez eran más altas. (de) la vida. paradójicamente.NEAR LIFE EXPERIENCE Soy adicto a sentir la vida pegadita al hueso. el asunto es distinto: además de mis gigantescas güeva y panza. que a duras penas mantiene los ojos abiertos. logro agarrarla por el pescuezo y retorcerla. la verdadera vida. se escurre entre las líneas de la nota que hallamos por casualidad en el fondo del bolsillo y que nos salvan. De tal suerte. Puag. al admitir mi adicción no me refiero al cliché aventurero del adorador de los deportes extremos. exprimirla e irla escupiendo letrita por letrita. en estos días me encontré de cerca con la vida en una posada. es probable que arrojarse al fondo de un desfiladero. Por supuesto. y habla consigo y con su sombra. A sorberle la médula. está en otra parte. Despacito. etc. Hasta que una caída terriblemente fuerte. Muy de vez en cuando. por lo menos hoy. Se la encuentra uno al ladito del tipo que usualmente se sienta en el fondo de cualquier cantina. estoy cierto que. re- presente para algunos el acceso directo y sin escalas a la verdadera vida. Puag. atado sólo a una cuerda. Es cierto que durante mi juventud anduve en bicicleta haciendo figurines. Retorcida.

sí. my friend. Debí haber sabido que la falta de quórum era un signo positivo. La Santanera. unos amplificadores viejísimos. El último fumaba. Buenas noches. por lo que dispuse el ánimo para “sufrir” un poco. Pero bueno. dos. Me sorprendió ver en una especie de improvisado escenario. me concentré en los tipos que estaban arreglando el sonido. Se perdonan las rencillas. La Matancera. porque me resultan un poco chocantes. Sobre todo porque la mayoría de la gente se instala en un la buena ondez. Irme de ahí no era una opción [así como no haber ido tampoco lo era]. había apenas unas cinco personas. Si las posadas me dan flojera. El lugar donde se celebraría la posada estaba semi vacío. bueno. Comencé a sospechar. Y luego. que ocupaban sólo una de las muchas mesas. arrugando en entrecejo. nadie entendía porque yo tenía una sonrisa gigantesca plantada en el rostro. ¿Acaso esta especie de hipersensibilidad no nos hace quedar mal a aquellos que somos hipócritas durante los 365 días? Como sea. Acapulco Tropical.no asisto a esas celebraciones navideñosas. 15 . Luego de un rato de small talk. Uno. Uno de ellos se peleaba con la afinación de una guitarra monstruosa de ocho cuerdas que no sonaba tan mal. Chale. aquellas en las que hay un grupo musical de por medio me resultan. la verdadera vida. aparentemente todo lo malo se va dejando de lado. de plano. En fin. y anda repartiendo abrazos. Mike Laure. Bastante entrados. micrófonos y algunos cables. a flor de piel. todo como olvidado en una esquina. Salvo Laclau. casi como en ninguna otra época del año. saludos y presentaciones corteses. junto con el año que se acaba. todavía no soy capaz de ver en el futuro. Después me di cuenta que más al fondo estaban dos guitarras. y los sentimientos están. —Sí. —¿Una cerveza? —¡Por favor! ¡Por favor! [dije en tono suplicante]. intolerables —pensé—. y una tarola bastante traqueteada. felicitaciones y regalitos por todas partes. Era la vida. tres. sonó la música. Somos el grupo Mandalay. Probando. Otro probaba los micrófonos. Eran tres y ya estaban entrados en edad. mientras colocaba la tarola en medio de los amplificadores.

Debería darte vergüenza. pero que no es otra cosa que un remedo de diálogo frente al espejo. a una conservar esa especie de cerrazón que dices valorar tanto. Nunca has podido acercarte y entablar conversación con un extraño. Piensas que eres adicto al sudor de las manos. Te transformas. Hay veces en que piensas que dices cosas. Luego retornas destempladamente a este tipo que en verdad eres. invariablemente. pero no tienes dificultad alguna para decir pendejadas frente a cientos de personas. ¿Acaso no sabes que te ves un tanto idiota? Tus ademanes no refuerzan nada. a la carga de adrenalina que te invade cuando saludas. Pende- jo. al vértigo en el estómago. creyendo ser articulado. promedio. Gesticulas como si ello le diera mayor profundidad a tus argumentos. coherente. Hablas frente al público porque hacerlo así equivale a mantener tu tan preciado anonimato. con un “qué tal”. Regresas al silencio. gris. 16 . Te dejas llevar por ése que te posee cuando tienes enfrente a un espectador. Hablas sin parar. un ruego. una necesidad de atención. Te dices narrador del presente y no eres más que un comentarista futbolero con pretensiones de sublimación. “Amigos los tonfiates. Más bien muestran tu nerviosismo disfrazado de seguridad. cara a cara. [Crees imbécilmente que] disfrutas hablar en público.YO (ME) ACUSO Eres un merolico. y no se hablan”. brillantes. incluso. para saber si el balance de agudos y graves es el correcto. Exhibicionista de clóset. opaco. Al enclaustramiento snob de pretensiones intelectualoides. Tienes una incapacidad crónica para establecer relaciones afectivas en corto. dices. para calibrar la distancia adecuada entre tu voz y el micrófono.

Solo el viento y nada más. Chafa y corriente. Shame on you. Y todavía te jactas. 17 .Merolico y mimo. ¿Qué hay detrás de la apariencia? Nada.

Mi verdadero hogar. Centro prístino. Ya lo iremos descubriendo juntos. nos reconoceremos allá tal como aquí. Desdoblando el futuro. Te presentas como un tornado fascinante. para contarnos nuestros secretos. delimitando un territorio. como un caos funda- mental oculto bajo un ropaje dulcemente frágil. con tus llantos y tus sonrisas. Sabremos de antemano que casi todo lo que hagamos tendrá un aire de iniciación. ahora todo esto que soy gira en torno tuyo. completo. al observarte. todo esquema. inmensas e inabarcables. Sabremos que tú eres en mí eso indefinible que es más que yo mismo. Y sabré entonces que era cierto. Pase lo que pase. en esta especie de umbral. guiándonos juntos. articulando un antes y un después en mí. circular. y precisamente por ello. íntimo. lo construiremos al nombrarlo. 18 . Mi reencuentro. Mi promesa. que yo había estado aquí por ti y para ti. Pequeña revolución condensada en llanto. Día a día. de búsqueda y encuentro. que me atraviesa por completo y me devuelve mi propia e imposible mirada. dejándonos huellas indelebles. toda estructura. Y es en este estallido. pequeñitas las tuyas. Mi causa. Inventaremos un lenguaje propio. bonita. Poco a poco lo recorreremos. Éste es el mundo. me descubro en ti. Y que estaré siempre. y tus dedos y los míos. lo iremos iluminando con los colores de tu mirada.NAILA Bienvenida. Que no te quepa duda. Te multiplicas por todas partes. aprendiendo a conocernos. llegas a mi vida en el momento justo. Total. Llave universal. mi infinito retorno. trastocas toda noción de orden. en el que. eres mi particular vuelta al origen. de misterioso ritual personalísimo. como una sonrisa de cuerpo entero.

Reptar. No cualquiera lo logra. y se transforme en una piedra terriblemente fría en un lugar indeterminado. Desaparecer hasta quedar reducido a nada. fuerza de voluntad. facilona. No soy nada. Nada más equivocado. a la ínfima parcela personal. disfrutando la suciedad y la podredumbre. Desvanecerse. invocando toda nostalgia del futuro. roerse uno mismo ignorando el dolor y la incertidumbre. es preciso revolcarse en el borde. Pero antes. de plano no me interesa. 1.INSTRUCCIONES PARA SER FELIZ mir hasta el hueso. Ir dejando jirones de uno mismo en cada letra. Dejarse consu- 2. volverse uno con la nada. Permitir que el vértigo tome el control. ¿Por qué? Sencillo. ánimo y destreza. Hace mucho que desterré de aquí (índice señalando sien) el deseo de protagonismo. como un acto voluntario de purificación inextricable. pero casi siempre cerca del estómago. descomunal. Dejo la luz pública para otros. Sé que más de alguno dirá que la medianía es una práctica acomodaticia. Hay que ser un genio para 19 . Pienso que replegarse a la esfera privada. apreciar toda imprecación. A mí. Lo sé y lo acepto. Ser del montón requiere disciplina. es una tarea titánica. nunca seré nada. como un reencuentro con el vacío abismal que llama y enaltece todo aquello que decae.

dejemos atrás lo bonito. no su fortaleza. que ya de por sí está choteado. Recordemos que bastan un par de triunfos más o menos significativos (el área o campo en el que se obtengan no es de importancia) para considerarse un ganador nato. Desafortunadamente hemos sido educados con los valores equivocados (por lo menos yo y mi círculo más cercano). Nos han inculcado la grandeza como aspiración. no es fácil. 20 . ser un fracasado requiere de tenacidad y constancia: dejar de hacer. dejar pasar. soportando todas las embestidas. porque ya está donde desea. En cambio. la falla estructural. una y otra vez. Ello no tiene detrás mérito alguno. haciéndonos olvidar que lo divertido está en el fango. El conformista tiene todas las batallas ganadas. Exorcicemos la belleza y el triunfo. Ponerse de pie (o su variante piadosa: poner la otra mejilla) no hace sino revelar que la idiotez es la marca conspicua de los triunfadores. Y no en las alturas. en la decadencia. quiere y/o puede. Aquellos que luchan por llegar más alto han perdido la guerra desde un principio. Adoptemos (y aceptemos) el fracaso. Venga.intentar ser nadie. la terrible escisión que nos hace ser esto que somos. sin hacerle frente a nada. Quien se cae y se levanta una y otra vez no hace sino mostrar su enorme estupidez. Eso es lo verdaderamente destacable. Permanecer en el suelo.

Es precisamente este vacío. en cada uno de los intentos fallidos. de una apertura imposible de suturar que anule toda posibilidad de universalización. las cuales no radican. el elemento constitutivo alrededor del cual se arquitectura cualquier noción de absoluto. en convertir cada serie de fracasos en un triunfo. Eah. O mejor aún. para ser tal. esta brecha inherente. en consecuencia. En este sentido.MEGAFORISMO Toda universalización requiere. de una excepción estructural. la verdadera consecución de un objetivo se encuentra. precisamente. sino en los círculos estúpidamente interminables que dicho animal da para ello. no hay mejor ejemplo que las minúsculas victorias del perro sobre su cola. en lograr alcanzársela alguna vez. en los esfuerzos por conseguirlo. Así. 21 .

cuando el primer hombre (o con seguridad. furia.MUSICOSAS En el principio fue la música. estupidez. o un madero hueco. sonidos y silencios. Largo. Banda sonora del adn. ingenuidad. caótico y reticular camino el que se ha recorrido desde aquel primer tam tam hasta hoy. De hecho. nobleza. Acto de creación fundamental. y postular que el origen de la vida misma es musical. tristeza. Y descubrió el ritmo. Sin duda. también. intentando imitar aquello que sonaba dentro de su ronco pecho. Habría que llevar el argumento hasta sus últimas consecuencias. Construye y al mismo tiempo es construida por quien la escucha. al sugerir que la vida sin música sería un error. una ar- queología genealógica impensable encontraría que cualquier horizonte aural encuentra su punto de partida justo en el primer par de latidos. por quien la ejecuta. y dotar de sentido aquello que en el futuro sería capaz de condensar y contener en sí todas las cualidades: alegría. Tam tam primigenio que evoca un punto de fuga antiquísimo. donde hay tantas músicas como sujetos. Nietzsche fue quizá el primero que entendió el acto musical en su justa dimensión. musical. toda arquitectura sonora se transmuta en verbo.  22 . le otorgó a esta actividad un estatus cuasi divino al colocarlo entre aquellas prácticas que distinguen al ser humano del resto de los animales. amor y muerte. letanía vital de ausencias. el final tendrá que ser. Quizá después vendrían las primeras notas. por aquel que la padece o la goza. juego de espejos.  No cabe duda: si en el principio fue la música. la primer mujer) golpeó dos rocas. emanadas de los intentos de aquella imaginaria mujer por imitar el entorno. guturales. Reflexividad esencial que ilumina y ensombrece.

Te crees un intelectual indispensable para el fluir de nuestro tiempo. Das asco. qué pena. Te sientes un pilar central en la civilización occidental (sí. Un pie de página. Carroñero de la cultura. Recuerda que no eres diferente del narrador de un partido de futbol: le describes a la gente qué es lo que está mirando en sus pantallas. Me das una flojera infinita. No te has dado cuenta que la civilización murió hace décadas. Piensas que tu voz resuena con fuerza. emocionadas. 23 . la occidentalidad aquí tiene una doble lectura). Verdaderamente. Apestas.ESPEJO Iluso. y resultas ser un terrible periférico. Eres un accesorio. Y verguenza. un subtitulador de imágenes. Mírate al espejo. que tus palabras hacen eco en las masas que te leen y que te escuchan. Qué pena. Enfrenta tu realidad. No eres sino uno más de los gusanos que pululan y se arrastran por el cadáver pestilente. A lo mucho. Pendejo. Te asumes como central.

Enfrentar lo otro implica hacerse a un lado. que no tiene sentido. Se escribe así.LO OTRO Abrirse a lo otro. Ión. Deshacer los pasos. Y no es sino hasta ese enfrentamiento con lo otro que el uno se vuelve problemático. 24 . lo otro se erige frente a uno. en alguna medida. estrategia oblicua. principio y fin de todo. también. Erosión. captar su fluir. de todo lo que es uno cuando se mira en lo otro. Lo otro es uno mismo. de todo aquello que es uno. con minúscula porque reconoce su pequeñez. Se resuelve. Abrir una puerta es siempre abrir una puerta y siempre es. alfa y omega. todo y la misma cosa. Volver hacia atrás. Una vez más. Eros. se da cuenta de los terribles cuestionamientos que pesan sobre toda intención de mayúscula. Y punto. otra cosa. Pero el regreso es siempre. videoráfaga. andar el mundo desde un escritorio. también una fuga. Se revuelve. convertirse en Otro. Rodeado de rostros que se devoran y revuelven en sí mismos como un Ouroboros decadente. una huída que no tiene destino. evasión de lo otro porque es muchas veces el reflejo horripilante de lo uno.

libertad. rigor. del lenguaje del jazz. juegan un papel crucial en la construcción de la obra. Para los primeros intérpretes del género. coloridas y variadas que existen. sucede cuando cada músico. alegría. un susurro. protesta. por encima de cualquier fama y fortuna. sino un estilo de vida. un grito que se atreve a confrontar. sufrimiento. No cabe duda que éste es un arte democrático al que dotan de visibilidad y cuerpo aquellos que tocan juntos: el jazz no es. el camino hacia la perfección o hacia el infierno. Desde aquella semilla plantada por el baile de los esclavos africanos en Congo Square. Ésta era la única forma de libertad que tenían al alcance: la vida errante del mundo del espectáculo cuyo objetivo era buscar. la historia de este género musical ha recorrido un buen trecho. desde la ludicidad. 25 . Tal es el espíritu originario del jazz: un desacato que rompe con las estructuras. Improvisación. tocar su música nunca fue realmente un trabajo. cada nota y cada silencio. hasta la multiplicidad de estilos jazzísticos que pueblan el orbe. New Orleans. a la realidad misma. cada instrumento.JAZZEANDO El jazz es una de las formas de expresión artística más vibrantes. todos estos sentires son parte de la arquitectura fundamental del jazz. perseguir a toda costa la posibilidad de expresarse.

arrojados irremediablemente hacia la muerte . abyectos.2 ENTRADAS EN LO REAL Somos nada más que seres finitos.

clasemediero. candidato al Premio Nobel. Michel Houellebecq logra resumir de manera eficaz y sin aspavientos. en Las partículas elementales el autor nos confronta con la arriesgada y dura tentativa de la obsolescencia humana. un esfuerzo condenado al fracaso. Los medios hermanos. A quienes no creemos en malabares espirituosos. irremisiblemente ligada a una tristeza infinita. Así. y las transformaciones estructurales/mutaciones metafísicas de amplia envergadura. son las muchas caras de una cinta de Moebio. Nada sencillo. sus hallazgos. como dicen algunos pseudoñoños).0. Pareciera que como raza tenemos fecha de caducidad. luego de un apretado y crí(p)tico recorrido por buena parte de las tendencias . nos vale un soberano grano de mostaza. Houellebecq hunde sus narices en las llagas más supurantes y pestilentes de la sociedad. A lo sumo somos larvas. con lujo de detalles y latinismos. casi llano. Jekyll y Mr. y el surgimiento de Lo Nuevo. la historia de la decadencia de Occidente (Oxidente. incapaz de sentir algo. Aquél es un profesor de literatura. lo anterior nos sitúa como testigos del patetismo radical que guía las vidas de Bruno y Michel. nos confrontan con una severa crítica a prácticamente todos los valores sancionados positivamente por la cultura judeocristiana. preciso. Hyde escindido. sus padres. con un lenguaje directo. que constituirá el punto de quiebre y norte de la evolución humana. gusanos fracasados que servirán de mascota para lo que está por venir. obsesionado de manera casi mórbida con la dimensión sexual de la vida. éste es un afamado biólogo. Más aún. canónica y dieciochesca. no obstante lo anterior.HUSMEAR LA LLAGA: UNA LECTURA MÍNIMA(LISTA) DE LAS PARTÍCULAS ELEMENTALES. Las omnipresentes prácticas onanistas de uno. sería el profeta que. En este sentido. lo cotidiano y pueril. La certera dispersión y el desencanto (à la Camus meets Bret Easton Ellis) en los que se enfrasca el texto tienden a deconstruir la linealidad temporal de la novela tradicional. y el brutal desapego que raya en lo sociópata del otro. para quienes creen en lo divino. todos personajes principales de la novela de este escritor francés. quizá. sus hijos. anuncia el fin de la (hip[st]er)modernidad. En última instancia. Constituimos la versión beta de la Humanidad 2. más cercano al ensayo científico que a la retórica literaria. y regresa para escupirnos en el rostro. sus novias. Composta. o algo parecido. hacer prospectiva equivale a colocar una sonrisa irónica y burlona en el rostro de dios. papá”. en consecuencia. alejado del mundo. Houellebecq. a una perspectiva que asume la vida como una losa insopor27 Se rumora que pensar el futuro es un ejercicio inútil. DE MICHEL HOUELLEBECQ cuasiculturales de las últimas décadas. a estas alturas todavía hay personajes que se aventuran por el camino de la futurología. De la mano de Bruno y Michel. Pura mente y puro cuerpo. medios hermanos y “héroes de esta novela. De todos modos. a través de una narrativa fragmentada y fragmentaria. lo cual permite establecer vasos comunicantes entre lo aparentemente banal. Su historia. quienes constituyen una especie de Dr.

cruda y descarnada. sino a una visión desgarradora. Más que un relato de la desesperanza. Sorprendentemente. una historia de amor. 28 . la lectura de Las partículas elementales exige un involucramiento intenso. Y es precisamente ahí donde radica la principal virtud de Houellebecq: en lograr colocar al lector en el centro de este proceso. no alude a la noción “rosa” e idiota del amor. Una explosión colectiva de risa Atrae la mirada del reflector La gradería está repleta De payasos tancia. con la intensidad fundamental de los que aman verdaderamente. más que reflejar pesimismo. en este punto. cuando menos un desatino ingenuo (común en quienes se dedican a hacer crítica literaria. “experto en nihilismo”. un verso de Luis Chaves resume a la perfección el conjunto de sensaciones que produce la lectura de Las partículas: …el primer acto es un hombre desnudo. no voy a contar de qué va la historia. el patetismo de lo divino. la atracción abismal de la tristeza. es también la historia de la humanidad completa. Provoca un acercamiento obsceno con lo real. Evidentemente. Basta leer los epítetos con los que se describe a Houellebecq en la contraportada (de la edición de Anagrama): “atleta del desconcierto”. A cada paso que da cada uno de estos sujetos. Considero que pensar lo anterior es un yerro garrafal. sin lugar a dudas. La que le toca vivir todos los días a los amorosos. entre otros igual o más vistosos. Lo que realmente me interesa señalar es que pareciera que existe un consenso general en torno al tono de Las partículas elementales: se asume que constituye una especie de himno al pesimismo o algo peor. el oficio más aborrecible del mundo). el autor debe estar de acuerdo con Žižek cuando éste afirma que el amor es la expresión más pura del mal. se percibe una estela de frío desencanto. Desde luego. Cuenta. En última ins- Sin duda.table. Esa es la impronta que seguramente busca plasmar Houellebecq en nosotros: la monstruosidad de lo bello. “virtuoso del no-future”. la mirada de Houellebecq es paternal y provoca ternura. En fin. Por supuesto. Houellebecq nos habla/escribe acerca de su amor por la humanidad. tampoco ofreceré detalles que arruinen el final.

Siga así. Recuerde que en la lectura es necesario atender a ciertas reglas [pero no se preocupe. anteojos. etc. pero ya se irá acostumbrando. Vincúlela con la siguiente. Si requiere de algún adminículo que le facilite la lectura [lentillas. La propiedad asociativa de estos enunciados resulta sorprendente al principio. remítase al artículo Instrucciones para colocarse los lentes]. Centre su atención en el primer símbolo o figurilla. tales reglas pasarán a formar parte de su conciencia práctica y se 29 . Si es usted occidental. sucesivamente hasta que forme un constructo mayor [conocido también como palabra].INSTRUCCIONES PARA LEER ESTAS INSTRUCCIONES PARA LEER Abra los ojos y concéntrese [sólo un poco]. casi sin que se de cuenta. Verá como poco a poco se van formando diversos constructos a los que una vocecilla en su cabeza [no se preocupe por esta voz tan parecida a la suya: es bastante normal] irá uniendo para formar frases o enunciados. comience por la parte superior izquierda de la hoja [con relación a su punto de vista]. Debe hacer esto con rigurosa meticulosidad.]colóquelo en la posición adecuada y en el sitio correcto [si requiere ayuda acerca de cómo hacer lo anterior.

una vez. a estas alturas ya debió haber parpadeado. Que termine. justo así: le salió perfecto. siempre que se encuentre con un signo como este . y ahora lo acaba de hacer otra vez. Sí. Por eso. Va usted muy bien. y este también . Por ejemplo. este puede ser un buen momento para llevar a cabo un ejercicio de pose: lleve su mano izquierda a la altura del mentón. busque la próxima aparición del manual Instrucciones para parpadear]. y emita un sonido de duda o escepticismo. Ya. Por ello. un proceso reflexivo y apantallador. cuando menos. … Huelga decir que la lectura también es un proceso físico muy delicado. justo como lo hizo hace un momento. retome la lectura justo en este punto. por otra parte. Después de haber humedecido un poco sus ojos. apresúrese porque corre peligro [si requiere indicaciones para ello. Si no lo ha hecho.someterá a ellas sin rechistar]. Tome un sorbo de café [o cualquier cosa que esté bebiendo] y termine la lectura justo en este punto. detenga brevemente la lectura. felicidades. 30 . Esto se acabó… Fin. la lectura es. Recuerde que. además. Otro de los signos que indican una pausa es este ·. Hey… no siga.

o en diagonal. Acomódelas sobre un paño azul cielo [ese color da el mejor contraste]. de arriba abajo. Recuerde que Cortázar es contagioso. cada letra. y no siempre termina uno bien. le recomendamos un ejercicio delicado pero estimulante: recorte minuciosamente cada una de las letras aquí escritas. etc. letra por letra. Lea lo que ha escrito y aléjese un poco. lentamente. Repita lo siguiente: «concubia nocte». y extraiga con cuidado. piense en un globo rojo que se eleva sobre un fondo verde. Introdúzcalas en una pequeña bolsa de terciopelo dorado. Cierre una vez más los ojos. Ya ve. O con el texto en posición normal. una letra a la vez. El formato es libre y puede ser mixto: de izquierda a derecha. 31 .* * * Está bien… Si usted siguió leyendo entonces intenta transigir. todas las letras. Siempre y cuando sepa que hay ocasiones en que hasta la transgresión aparentemente más subversiva puede estar legitimando un orden. no vaya a acabar escribiendo usted una barrabasada como la que acaba de leer. etcétera. le tenemos algunas sugerencias: voltee la hoja de cabeza y léalo de la forma en que acostumbra [de izquierda a derecha]. En ese caso. lea de derecha a izquierda. Por último. lector. en diagonal. Verá que el sentido de las frases toma dimensiones insospechadas.

De este lado todo es libros viejos. todo aquello que constituía nuestro primer refugio. tu estar allá y mi ser aquí) se disuelva en ese tibio y húmedo reconocimiento que trasciende nuestros cuerpos y nos funde en el encuentro de aquello que en nosotros es más que nosotros mismos y que sigue ahí a pesar de las tristezas y las ausencias que me agobian y la abuela y el hospital y la evocación de mamá a cada rato. y nuestra cama. impregnado ya con nuestro olor. como un sopor que humedece el alma y se coagula en algo como la nostalgia de épocas ancestrales en que la lluvia era más que esto que ahora vemos. de algo incomprensible que nos arrinconaba en nuestras madrigueras.LLUVIEDADES Apenas es mediodía. De aquél lado del vidrio llueve. al cual ahora añoramos de vez en cuando. silencio. en la que decir afuera no tenía sentido porque dentro — igualito que hoy aquí dentro— estaba nublado 32 . ganas de café y tal vez un poco de frío. de este lado del cristal se respira melancolía y soledad y todo es casi como una dulce tristeza que lentamente entra por los poros. para que aquello que somos tú y yo (oficinas y libros. y quizá aquella habitación atestada de pinturas y botellas de tinto. inciensos y libros apilados y ropa sucia esparcida por el piso. sentado frente a un ventanal enorme. Estoy metido en una biblioteca. en torno a una pequeña hoguera en la que el fuego era parte de nosotros. Aquí. Aquí faltan tú y Gardel. Sólo resta eso para que el universo se alinee y todo sea como debe ser.

pero vinculados en una extraña manera. hoy la lluvia cae casi de manera caótica. Casi patético. Otra se desprende. etcétera. Afuera. Adentro —adentro— sigue lloviendo. lavando el lomo de cantera de aquellas escaleras enromes como tortugas. que delimita y me (nos) circunscribe a un orden en el que salir y voltear el rostro hacia el cielo. casi refulgente pero triste. desde distintos lugares. Una hoja cae de aquél árbol. miren al loco. Afuera la lluvia cesa poco a poco. sobre todo cuando llueve. Afuera queda algo como una especie de renacer en la que todo es limpio y nuevo. con ese orden particular con que las gotas qua pequeñas bestias kamikaze van formando sendos lagos sobre el césped. El blues de la poesía o la poesía hecha blues. Se mece lentamente. un espacio en el que. vemos la misma lluvia resbalar como lágrimas por el frío rostro del cristal. 33 . por seguir con esa inútil distinción. haciendo salir a las lombrices de sus agujeros sólo para cumplir su papel en la cadena alimenticia (terminar devorado por pajaritos. desaparece y se cierra el telón de este mediodía gris. por la transparencia de este ventanal que es frontera. Afuera solo quedan rastros de la lluvia. las nostalgias que de pronto irrumpen por aquí. en un movimiento paralelo.y llovía y todo era lo mismo. en donde salir equivale también a entrar — para decirlo junto con Luis Chaves— en una habitación en la que una niña que acaba de llo- rar está bañada y lista para asistir a un funeral. me transportan a una especie de sustrato inaprehensible. suerte perra). de memoria colectiva en la que de vez en cuando compartimos ausencias. realmente ver la lluvia de frente y eliminar minuciosamente la insulsa distancia entre el afuera y el adentro estaría mal visto: qué desfachatez de tipo. estrellándose contra la palidez de los muros. Ahora viene la calma. ver llover. Al mismo tiempo.

la más reciente creación de Lars Von Trier. y toda demarcación que parcela lo cotidiano: mientras que para los actores dichos elementos tiene existencia real. y guarda sus ropas." Apocalipsis 16:15 "Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles. omnisapientes y ubicuos (casi encerrados en una pirámide. y vean su vergüenza. entonces pagará a cada uno conforme a sus obras. De este modo. En este desafío intersubjetivo que obliga al espectador a ser partícipe en la 34 . las puertas. Más allá de unas actuaciones más o menos aceptables (habría que destacar quizá a Zeljko Ivanek por su interpretación de Ben). es el espectador quien crea [en el imaginario] los muros. yo vengo como ladrón. por lo menos para la audiencia. El guión perpetrado por este genial director se fundamenta en una estética minimalista y oscura que invita a participar al espectador de manera profunda en la creación misma del filme. nosotros somos transformados en ojos omnipresentes. la intención intersubjetiva de Von Trier se pone de relieve al mostrarnos un mundo en el que las fronteras entre lo público y lo privado son inexistentes. Bienaventurado el que vela. las calles. como en los billetitos verdes del gabacho). para que no ande desnudo." Mateo 16:27 ¿Qué se obtiene si pasamos por el crisol de la posmodernidad del séptimo arte a una profecía anunciada hace poco más de dos mil años? Una posible respuesta se encuentra en Dogville.LARS VON TRIERS EL PROFETA "He aquí.

allá por la década de los treinta. Grace se dedica a hacer labores que en el pueblo «nadie necesitaba». Sin embargo. Recordemos que Grace llega al pueblo investida en un manto lúgubre pero elegante. Con el desarrollo del filme. recordemos que el prólogo nos muestra a una comunidad (convertida en Gran Sanedrín) que es obligada a enfrentarse con una serie de dilemas morales. No es gratuito que el personaje interpretado por Nicole Kidman se llame Grace. Tom se va convirtiendo poco a poco en una especie de Juan Bautista. ante la insistencia de Tom. la comunidad de Dogville en pleno acepta poner a prueba la presencia de Grace. Debido a la recomendación de Tom. feliz y radiante. un pueblito perdido en las montañas de Colorado. La referencia hecha por Von Trier tiene un giro interesante: la profecía anuncia la segunda veni- Así. un pseudoescritor y autonombrado líder espiritual de Dogville. En primera instancia. lo cual requiere una buena dosis de talento para no caer en una exposición vulgar de la miseria humana.manufactura fílmica se ponen de relieve. condensados en la figura de Tom Edison Jr (Paul Bettany). Hasta que llega el comisario y coloca. Debido a la posición privilegiada que tenemos como espectadores. ella aparece como un ladrón. a la comunidad de Dogville sólo le falta aceptación. pero nunca señala que aquél va a regresar encarnado en una mujer. y la vida comunitaria deviene armónica. ya. nos damos cuenta de las transformaciones de la intimidad que experimentan los habitantes de Dogville: sus lazos se estrechan. da del hijo del hombre. Es una suerte que el tratamiento que el filme hace del tema sea extremadamente ácido y no moralino. los cortes «espiritualistas» y las evocaciones de «lo divino» que subyacen a buena parte de la propuesta de Von Trier. Esto hace referencia al famoso lavatorio de pies que Cristo hace a sus apóstoles para demostrar la virtud de la humildad. Ello con el objeto de apelar al lado humano tanto de la comunidad como de Grace. que la diferencia del resto de los habitantes. en qué podemos fundamentar una posible respuesta a la pregunta con que inicia este texto. el perro. y tal como reza la vistosa profecía del epígrafe. en la iglesia. y que su primera entrada en Dogville sea para robarle un hueso a Moisés. Cabe mencionar que esto tiene resonancias con concepciones filosóficas acerca de un dios hembra que trascienden los límites de este texto (pero que abren otras vetas de exploración). Este evento si- 35 . Veamos pues. algo de humanidad piadosa. en el siglo XX (época de tribulaciones y depresiones terribles). y Tom sólo necesita un buen ejemplo para demostrarlo. en un anunciador del regalo de la Gracia Divina. Precisamente. Vemos entonces que la Gracia Divina es colocada en una posición de subordinación con respecto a lo que ella supone sus inferiores. ella asume gozosa hasta las tareas más innobles (como limpiar la suciedad de la hija de la sirvienta del pueblo). Grace llega como caída del cielo. un cartel donde se anuncia la desaparición de Grace (¿simbolizando el propio extravío de la humanidad que busca sin cesar la gracia divina? Ello tendría un aspecto aún más trágico). Para recibirla.

Grace se come una manzana y se queda profundamente dormida. Durante el trayecto. Lars Von Trier es un genio profeta y visionario posmoderno que nos narra. la segunda y desesperanzadora venida de Cristo. en última instancia. la cual simboliza. en un principio. Definitivamente. con la miseria de su propio fracaso. La segunda venida del comisario. 36 . quienes están prestos a crucificarla. Los injustos habitantes de Dogville no olvidarán nunca esa tarde. el perro de Chuck. al cual no le veremos el rostro sino hasta el final de la cinta. Tom decide que es hora de que Grace escape. Para ello le pide a Ben que se la lleve del pueblo en un camión repleto de manzanas. tienen una resonancia demasiado evidente como para abundar en ella. quien la inviste con todo el poder (tal como lo relata la otra biblia. Hasta que es despertada por un terrible ladrido de Moisés. la han condenado a llevar una pesada cadena al cuello. por diez dólares (¿Judas y los treinta denarios de oro?). durante buena parte del filme. la estaba buscando: ese hombre todopoderoso. Ante la incapacidad de soportarlo. la de su propio y particular día del Juicio: su Armagedón). agudiza los ya de por sí filosos bordes del problema (y no es gratuito que sea hasta la segunda venida en la que se desatan los eventos de mayor tensión del filme). la que narra las crónicas de Urantia). la llegada de la comitiva gangsteril a Dogville se torna en todo un suceso: el pueblo en pleno sale de sus casas a ser testigos de la entrega de Grace. Ésta ingresa al auto y dialoga con su Padre. La presencia de las manzanas. Luego de secuencias en las que Grace es convertida involuntariamente en adúltera. o entregarla a sus enemigos. Después de una relativa calma. el Gran Otro Lacaniano que encarna al Nombre-del-Padre. en buena medida. Grace se da cuenta que aquellos a quienes creía sus amigos la han traicionado. éste decide entregar a Grace al gangster que. ahora ofreciendo una jugosa recompensa por Grace. El desarrollo posterior de la trama enfrenta de manera terrible a Tom consigo mismo.túa a la comunidad de Dogville frente a un dilema que los va atravesar hasta el fin de la película: seguir con la reconfortante presencia de Grace en el pueblo. y se va hundiendo en una vorágine de humillaciones por parte de Chuck (una magistral interpretación de Stellan Skarsgard). los propios pecados de los habitantes de Dogville.

colguemosijes. en uno de esos extraños días en que todo parece confabular para que las cosas salgan bien. valía la pena la visita sólo para cotorrear con las dependientas. Honestamente. una T-Shirt que tenía un pequeño letrerito que decía: “I can’t sleep. En la Hot Topic había infinidad de artículos para que el pseudo-roquer [como yo] fuera quitándose un poco lo pseudo y quedándose nada más con lo roquer: anillos. horror comics. en la capital jalisciense]. boxers… En fin. qué buenos recuerdos de ese lu- garcito donde gastaba mis tardes preparatorianas. —siempre que me lo permitía la pesada vida monástica del becario mexicano— intoxicaba la nostalgia y el recuerdo recorriendo las librerías de viejo y las tiendas de discos usados en Hillcrest. de los museos. La atmósfera de la tienda era oscura. Pues bien. yo traía treinta dólares en la bolsa [lateral de mi pantalón cargo. tatuajes falsos. oculta en el fondo de un estante. g-strings. me consta]. of course] y por casualidad “descubrí”. botas militares. Invariablemente iba armado de un gigantesco capuchino del Starbucks.NACO Hace algunos años. muy parecida a la del Quinto Poder [ah. a finales del siglo pasado. clowns 37 . Pero será en otra ocasión. toda una imaginería para el wannabe. invariablemente llenas de piercings y tatuajes por todas partes [literalmente. doc marteens. Habría mucho qué decir acerca de los restaurantes. En uno de tantos recorridos descubrí una little store llamada Hot Topic. de los parques de diversiones. El caso es que de cuando en cuando también me sentía atraído por los relucientes malls sandieguiños.

las formas que adquiere aquello que es ser joven. de medio metro de altura]. Lo que al principio me pare- cía una buena idea resultó no serlo tanto.Tiempo después. los de Molotov hicieron su aparición vistiendo unas camisetas que decían: “Frijolero”. yo preferiré. parece que todo el mundo tiene una camiseta de esas. me regocijaba con la bilis de los otros. Era todo un contento. ácidos éstos (i. Por ejemplo. La primera condensaba el horror que desde siempre les he tenido a los payasos. en una institución de excelencia académica. pantalones cargo. siempre. que no entendían cómo un tipo con mis fachas (vans. “Ojalá y pronto se popularicen esas ideas” —pensé—. Con el tiempo me hice de una colección de T-Shirts con mensajitos en la parte frontal. Ja. Compré ambas playeras [junto con una preciosa figura demoníaca hecha por McFarland toys. etcétera. e. También es innegable que la cultura popular mexicana ofrece un vastísimo campo para resemantizar y constituir referentes identitarios de. Mi pequeña colección de camisetas redundaría. hace no mucho. Me cae que sí. en una divertidísima fiesta de cumpleaños. Llámenme malinchista o conservador. en una entrega de premios MTV. por ejemplo. la simbiosis que se hace de la imagen del Che con el rostro de Cepillín es un ejercicio deconstructivo que a mi parecer raya en lo genial. Pero si se trata de camisetas con mensajitos. un lustro después. camisetas negras. me enteré que alguien en Tijuana era el artífice de lo anterior. ideas frescas y originales. por mi parte. Yo. Está ocurriendo lo que le pasó a la imagen del Che: al ingresar en el mainstream de la mano de Furor. Luego. lo que en principio parecían formas significativas de reivindicación de lo mexicano [el hecho de que Molotov apareciese en un foro gringo-agringado con camisetas que decían “Frijolero”. Tal vez sea que estoy entrando en la vejez. Hay un proverbio que advierte: “cuidado con lo que deseas. Luego encontré otra que rezaba “I feel much better now that I’ve lost all hope”. el contenido ideológico de la figura de Guevara se ha ido diluyendo. Sin embargo. Hoy baste con decir que mucha gente se sentía agredida por mi vestimenta. “Na/Co” y cosas por el estilo. nada fuera de lo normal). Hoy. Y esto no lo digo sólo yo. La primera impresión que tuve fue bastante grata. Pensé en las posibilidades de resemantización de aquello que constituye la cultura popular mexicana. me cae”.will eat me”. Pero esa historia la contaré otro día. 38 . La segunda describía perfectamente el estado de ánimo que me atravesaba en esa época. Es innegable que la línea NaCo tiene diseños excelentes. Con la proliferación de este tipo de T-Shirts se ha ido “desafilando” el sentido “incendiario” que alguna vez pudieran haber tenido. “Why do people with closed minds always opens their mouths?”). aquella dice “I’m not good enough to have self esteem” sobre la que reza “Qué guapo amanecí hoy. resulta bastante ilustrativo. negras aquéllas. ¿Esta falta de originalidad se relacionará con el hecho de que los mexicanos leamos menos de un libro al año? ¿O de plano las mencionadas camisetas son un destello de genialidad que no alcanzo a comprender? No sé. porque puede hacerse realidad”. Entre ellos mis profesores. está apoyado en el giro reivindicativo que se deriva de la Queer theory y los estudios post-feministas de Buttler] se ha vulgarizado y pervertido con mensajes del tipo: “Mi vieja me pega”.

estas confron- taciones tendrían lugar de forma velada y discreta. los actores sociales intentan salvaguardar su capacidad de acción y se «retraen» al ámbito de lo local. En ocasiones. que todo lo sólido se desvanece en el aire» —Marx dixit—. Sin embargo. en otras. o el hundimiento de las clases beligerantes. Los antiguos sujetos monolíticos (i. entre señores y siervos. clase obrera) se han venido dilu39 . podían entenderse como una constante confrontación entre opresores y oprimidos. Hoy más bien pareciera que «todo lo sagrado se profana. pero el resultado sería siempre el mismo: la transformación revolucionaria de toda la sociedad. e. Marx y Engels planteaban que la historia de todas las sociedades aludía de una u otra forma a la lucha de clases. sindicalismo) se han particularizado y localizado (aún cuando sus demandas tienden a ser de corte universal. e. se llevarían a cabo de manera abierta y franca. Ante un proceso globalizador que homogeneiza y fragmenta. esta perspectiva radicalmente transformadora muestra un discurso que en nuestros días resulta muy lejano. Las antiguas oposiciones entre hombres libres y esclavos. Las grandes movilizaciones revolucionarias (i. movimiento obrero. entre patricios y plebeyos.LA ACCIÓN SOCIAL: ¿ENTRE EL FUTURISMO DE THE MATRIX Y LA GUERRA DE GUERRILLAS DE FIGHT CLUB? Hace más de un siglo. como es el caso del pacifismo o el ambientalismo).

Morpheus demarca el contexto en el que Neo ha de desempeñar su papel de «elegido». de una ventana. como en las movilizaciones tendientes a la nivelación de dicho conflicto. un deux ex machina que explota a los seres humanos como si éstos fuesen meros insumos industriales. se podría extrapolar el siguiente argumento de Marx. hay un sistema. No es la conciencia de los hombres lo que determina su ser. En este sentido. o de las omnipresentes gafas oscuras de los personajes (¿podríamos hablar de la falsa conciencia. estas relaciones de producción corresponden a un grado determinado de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. su ser social es lo que determina su conciencia. De algún modo. Así. política e intelectual en general. la cual actúa «desde abajo». independientes de su voluntad. En una fase determinada de su desarrollo. o continuar con la ilusión de una vida satisfactoria a medias. muestra dos sendas cápsulas. De hecho. Como ejemplo puede recurrirse una escena del filme The Matrix. ya sea que se observe a través de un monitor. Como podrán darse cuenta quienes hayan visto The Matrix. como una materia prima más dentro del proceso de producción. En esta inesperada línea de coincidencia entre el cine de ficción de los Wachowski. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de vida social. las fuerzas productivas de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes. y el análisis social riguroso de Marx. dos de las películas más exitosas de la década pasada en este género (The Matrix y Fight Club) fijan su argumento tanto en la existencia de un conflicto central en el seno de la sociedad. justo en el momento en que éste le explica a Neo que con dichas cápsulas se plantea el escabroso dilema de tener acceso a la realidad. sin mucho esfuerzo. los hermanos Wachowski nos presentan una visión [postcapitalista] apocalíptica del mundo. Morpheus le expone a Neo lo que a mi modo de ver es uno de los ejes argumentativos de la mencionada película: que la realidad a la que accedemos está siempre mediada. de que estaba siendo brutalmente explotado. El conjunto de estas relaciones de producción constituye la estructura económica de la sociedad. El cine de ciencia ficción es una buena muestra de ello. la base real sobre la cual se eleva una superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. los hombres entran en relaciones determinadas. Por una parte.yendo en una red compleja de interacciones más o menos desterritorializada. El objetivo de este deux ex machina [equiparable a la idea del capital en el seno del capitalismo] no es destruir al ser humano. Pero lo que realmente 40 . si es que se decide por la cápsula roja. pues. lo anterior se ha filtrado en la cultura popular actual. se observa una sociedad polarizada en dos grandes segmentos. por el contrario. sino utilizarlo como fuente de energía para su supervivencia. atado de por vida a The Source [umbral semántico que remite al capital/la globalización neoliberal ] y actuar en consecuencia. sentado en un confortable sillón. o seguir en la evanescente virtualidad: darse cuenta. el cual parece estar suspendido en un universo inmaculadamente blanco y sin perfiles o relieves discernibles. Me refiero aquella en la que Morpheus. De este modo. aludiendo a Marx?). a Morpheus. A cambio de la venta de su fuerza de trabajo —única mercancía capaz de producir valor— los humanos obtienen como recompensa una serie de ilusiones (generadas virtualmente) que les hacen creer que viven una vida más o menos llevadera. Pensemos en Morpheus citando a Marx: …en la producción social de su existencia. necesarias.

es decir. If we could put these men in training camps and finish raising them[…]You have a class of young strong men and women. just so they can buy what they don’t really need. We don’t have a great war in our generation. y que están siendo explotados. El único vínculo que los une es el Club de la Pelea. las nuevas formas de movilización social experimentan formas inéditas de articulación. The Matrix [el capitalismo] les otorga a los humanos la fantasía de una henchida libertad. y se transforman en redes diversas. reducidos a su función. Tyler comienza a reflexionar: I see the strongest and the smartest men who have ever lived […] and these men are pumping gas and waiting tables. entre otras cosas. busca el fin de la civilización a través de la creación de un pequeño ejército llamado Project Mayhem. los hermanos Wachowski abren una posible vía para la actualización del marxismo: los sujetos dejan de ser bloques gigantescos y homogéneos. por cierto antagonismo. conectados al cerebro de The Matrix veinticuatro horas al día). Tyler Durden (la otra personalidad de Jack) es un pseudo–terrorista que. quiero destacar una escena en la que Tyler habla frente a un grupo de hombres de orígenes diversos: algunos van vestidos de traje y corbata. but we do. el grupo rebelde conformado por Neo y compañía decide enfrentarse al sistema. Generations have been working in jobs they hate. muchas veces. el ejemplo es un reflejo de la realidad actual: en un contexto de globalización. Aunque ello no implica abandonar la idea de Sujeto. tales como producir el oxígeno o el agua que la sociedad consume (en una especie de comunismo futurista). sino en «el elegido». Jack (el narrador) es un yuppie hastiado de la vida. es decir. and they want to give their lives to something. más bien. En él se amalgama lo que en términos de Lucien Goldmann sería la noción de sujeto transindividual. valiéndose para ello de los medios que proporciona aquello que «combaten». es un experto en computadoras. así como el uso de los recursos generados por el propio sistema. Esta idea puede encontrarse también en la cinta titulada Fight Club. Específicamente. Trinity es una hábil luchadora y estratega. Pero este grupo no es equiparable con el proletariado de Marx. lo que se quiere decir es que la subjetividad se politiza: Neo. Neo se transforma en uno de ellos. En ello radica el carácter inédito de los nuevos modos de acción: en la capacidad de vincular sectores de la población marcados por la diversidad y. Llevado al extremo. Pero no en cualquiera. Morpheus es un diestro capitán y excelente piloto. De este modo. caminando entre ellos. Así. we 41 . or a great depression. pero sin dirigirse a nadie en específico. está mediada por una creación virtual. mirándolos a los ojos. Entre divertido y furioso. Por la otra parte. Advertising has these people chasing cars and clothes they don’t need. Al haber optado por la píldora roja. se tiene a un pequeño grupo del sector oprimido que ha logrado trascender la conciencia–en sí (se ha dado cuenta de que la realidad a la que accede es una ilusión.están haciendo es trabajar para la máquina: produciendo valor. En aquélla. a la gran computadora omnipotente. Sin pretenderlo. dirigida por David Fincher. que por alguna irónica razón se vuelve adicto a los grupos de autoayuda. además de ser el elegido. reproduciendo el capital. y ha alcanzado la conciencia–para sí. El resto de la población de Zion está dedicada a otros menesteres. otros con overol o en mangas de camisa. explotados. mientras lo que sucede es que son alienados.

). and show them courage by frightening them […] Imagine. la transformación de un club en el que se «sacaban» las frustraciones y culpas a golpes. Estado Global. Sin 42 . el argumento de Marx citado unos párrafos más arriba. el colectivo cultural. culturales y medioambientales a las que se ven frecuentemente sometidos. en un pequeño ejército subversivo llamado Project Mayhem.have a great war of the spirit. The great depression is our lives. en una palabra. el escenario que surge es en extremo diverso. virtual?). las formas ideológicas bajo las cuales los hombres adquieren conciencia de este conflicto y lo resuelven. al acercarse al análisis concreto de los movimientos sociales actuales. Sólo habría que poner de relieve que al eliminar la «fantasia neoliberal» también se corre el riesgo de sustituirla por una «fantasía totalitaria» (i. habilitando con ello la construcción de formas distintas de ciudadanía (¿global. Pero este desafío se hace a partir de los recursos proporcionados por el mismo proceso de globalización (i. En este sentido. existe un factor común en buena parte de ellos: desafían los procesos actuales de globalización en nombre de las identidades que han ido construyendo (esto se observa tanto para el análisis social como para el cine de ficción). independiente de la sociedad. religiosas. es fácil imaginar a Tyler finalizando su monólogo con una cita —relatada de memoria— tomada de la Contribución a la economía política de Marx: …se abre una época de revolución social. económicas. mediante el empleo de la arquitectura de redes informáticas…”. Éstos territorios operan como un «círculo de protección» ante la incertidumbre generada por el vertiginoso «fluir del mundo». puede situarse dentro del proceso de adquisición de conciencia–para sí. En última instancia. El cambio que se ha producido en la base económica trastorna más o menos lenta o rápidamente toda la colosal superestructura. artísticas o filosóficas. el barrio. We have a great revolution against the culture. el cual supera la capacidad del actor para producir respuestas. We have to show these men and women freedom by enslaving them.). Recordemos el terrible despotismo burocrático en el que estaba sumergida la Unión Soviética. No obstante. Al considerar tales revoluciones importa siempre distinguir entre la revolución material de las condiciones económicas de producción —que se debe comprobar fielmente con ayuda de las ciencias físicas y naturales— y las formas jurídicas. se oponen a las consecuencias sociales. los nuevos lugares de «condensación» de los significados políticos. Internet). when you call a strike and everyone refuses to work until we redistribute the wealth of the world. En la actualidad se observan con mayor claridad los procesos de «re–localización» que se oponen a la desterritorialización económica y a la mundialización de la cultura [globalización]. bien podría ser el prólogo a la reflexión de Tyler. En última instancia. Como se observa. etc. políticas. e. etc. Gobierno Mundial. We have a spiritual depression. pues. e. Ello implica que los actores sociales responden a los «flujos globales» dotando de sentido a «nuevos territorios» [comunidades de sentido] (i. el grupo. esta esquemática y apretada exposición permite vislumbrar que. Así. El contexto esbozado en los párrafos anteriores permite poner de relieve que la relación entre globalización y democracia ha desbordado los límites tradicionales del campo político. Castells señala —esperanzado— que estos movimientos “…que salpican todo el mundo están poniendo fin a la fantasía neoliberal de crear una nueva economía global. e. Es necesario destacar la importancia de captar.

Ello pone de relieve los «grandes temas» que sirven de ejes para las nuevas formas de movilización social. la persistencia de formas autoritarias de gobierno y. 43 . por ende. los espacios donde las nuevas ciudadanías condensan sus significados políticos. en ocasiones las cosas cambian sólo para permanecer iguales: las tendencias a la democratización se ven opacadas por la persistencia de un fuerte autoritarismo. la incipiente construcción de una democracia con profundos déficit.embargo.

Para ello recurres a la sabiduría popular. el non plus ultra [no hay más allá]. Vaya promiscuidad —recuerdas las palabras de Mafalda—. Así de tajante es la muerte. el amor es de segundo orden. algo más cercano a las vísceras que a la inteligencia. Se puede vivir con o sin amor. hay que decirlo— que desde el mismo instante en que nacemos. Prefieres dejar que lo razonen y lo escriban los poetas [muero de amor. Si uno se muere. otros de manera más acelerada. Pero estás convencido de que el amor es un accesorio. Pero no es posible elegir entre morirse o no. ya no vive más. todos. la esquizofrenia o la psicosis. Quizá la muerte sea 44 . su esencia. Así de tajante es la vida. literalmente. En cambio crees con firmeza que la muerte es el límite constitutivo de la vida. argumentas —un tanto facilonamente. cuando mucho un desequilibrio en la química cerebral. morimos. que casi nunca se equivoca. pero todos. todos nos estamos muriendo de a poquito. y que acertadamente reza: “para todo hay remedio. unos más lento. todos. Ni el amor rescata del pozo negro de la muerte. menos para la muerte”.[DICHO A CADA MAÑANA] FRENTE AL ESPEJO En alguna parte leíste que sólo había dos temas acerca de los cuales valía la pena escribir: el amor y la muerte [¿eran esos los temas? Se nota que no eres un Funes]. Estás seguro que frente a lo anterior. Además. Tú aseguras que el amor es para vivir- se o sentirse. muero de ti… ¡ugh!]. Pensar el amor te provoca una flojera infinita. Eso lo coloca al mismo nivel que la distimia.

Ja. tendrán una vida. el día nublado y casi a punto de llover. idiota. feliz en la medianía. mitad reproche—. Tú te mueres. mitad ciencia. la sensación de paz. No eres de arcilla. Iluso. tendrán sueño. setenta por ciento de agua. ¿Neta? Pero si son puros cuentos que te han contado para mantenerte tranquilo. o puedes hacer evidente eso que siempre has intuido: que tras la muerte solo está la nada. aunque sea por un momento. familiares. recuérdalo— seguirá saliendo el sol. Acaso ¿de verdad creías que había un plan divino en el que tenías una función designada y que te aguardaban cosas maravillosas del “otro lado”? ¿En serio pensaste. No. Sólo simple materia orgánica. Es posible —como tú mismo lo has hecho— fantasear con las caras tristes en el (tu) funeral. Todo eso. En fin. de que tras la muerte pasarás a mejor vida. no. cuando menos. Quien se atreve a hacerlo. que el Paraíso. irán al baño. Te borras. un vacío gigantesco. No sabía que tú… Chale. Me estoy riendo contigo. Eres. Consideras que enfrentarse al espejo de la (propia) mortalidad es. Amigos. con el tiempo. Las omnipresentes flores — que odias tanto. Luego la cremación o el entierro. el reencuentro con los seres queridos que ya se han ido. una ausencia terrible.el único tema [del que valga la pena pensar y escribir. De verdad. De verdad. en relación con la muerte]. Au Revoir. por favor… Me vas a hacer llorar a mí. Auf Wieddersen. tú eliges: puedes aferrarte al suave confort de las nubes y el Paraíso. una sonrisa arrancada a la memoria. les dará hambre. Después. la seguridad de que del “otro lado” hay algo. ni eso. Pero de cualquier modo. Y sobre todo. puede aceptar la idea de que el mundo cambiará significativamente tras su muerte. etc… Ups. Te diluyes fácilmente. más bien. tampoco estoy siendo irónico. conocidos. Entre más rápido lo aceptes. El último en salir que apague la luz. Sin pucheros. una lágrima quizá. únicas e irrepetibles. desafiante. Bye. Bye. Esto es así porque asumes que reconocer la finitud del ser humano —y sobre todo la tuya— interpela a las creencias más profundas y obliga a adoptar una postura [con respecto a la vida. el luto. no de ti. Kaput. No. a imaginar la vida sin estar ya en ella —no lo dudas—. La luz al final del túnel. no me burlo. Sólo te digo lo que pienso. No te pongas así. el Cielo y todo eso? Nah. todo será más fluido: cuando mueras todo seguirá igual: aún para la gente que más te amó —el amor es secundario. el Paraíso. el bonito recuerdo ocasional. el ritual burocrático que gira alrededor de la muerte. confortable. Eres composta. Nada es estático. Tu vida se termina segundo 45 . Te lo aseguro: te sentirás mejor el día en que te deshagas de toda esa falsa esperanza y abraces plenamente el desencanto. la vida sigue. Pero habría que reconocer que una idea así estaría marcada por el riesgo de creer que [luego del deceso y para los que quedan vivos] habrá algo faltante. Todo lo sólido se desvanece en el aire. Yo sugeriría que te dieras cuenta: no eres como los figuras que se ven a través de un calidoscopio. antes que experimentar] —concluyes. salvo por las margaritas y los girasoles— y las coronas con los ridículos letreritos. No hay soplo divino en ti. Es más. Lo siento. todos inconsolables. el vacío último. desesperanzadora.

en el punto más alto. Ahí va un segundo. que no queda de otra: hay que ganarse el cielo ¿no? 46 . ¿Es tan difícil reconocer que la única certeza que tienes es que te vas a morir? Lo demás es lo de menos. ¿Ves? Mientras lees esto estás muriendo. Otro. ¿Te das cuenta? De prisa hacia el abismo. Acéptalo. estás en el tope. a trabajar y ser bueno y honrado. Ahora. llegaste al non plus ultra. Tarde o temprano te vas a morir. De aquí en adelante todo es de bajada… Suavecito. Esto es lo que eres: según la esperanza de vida de tipos como tú.a segundo. Uno más.

Desdivinizar la Literatura implicaría hacer estallar el Olimpo literario al que sólo los Escritores pueden entrar por derecho propio [¿por derecho propio?]. que agarrar a martillazos a esa gran “L” hasta resquebrajarle los cimientos. Yo al único Cervantes que conozco es al que religiosamente vendía tacos de birria todas las mañanas en la plaza de mi barrio [hasta que le destazaron el voluminoso vientre por un misterioso lío de faldas]. he ahí el dilema. ¿Por qué no convertirse. 47 . Autor imprescindibilísimo. Cuántos prejuicios pueden ocultarse detrás de una simple mayúscula ¿no? Habría. con minúscula. pues. Dicen que tenía el hígado del tamaño de su inseparable botella de mezcal. adelgazarla hasta que quede en el anoréxico y precario equilibrio de una “l” que a duras penas se sostiene. adoptando una pose de autosuficiencia erudita mientras citan —de memoria— algún pasaje oscuro de “La llegada a Barcelona” o de “La Cabeza encantada”. [patos] terroristas que le tiran a las grandes letras [escopetas] sostenidas por una sociedad mafiosa de Escritores que no se han enterado de su propia muerte? Ese día la Literatura habrá dejado de ser tal. Literatura o literatura.DIÁLOGO A UNA SOLA VOZ Hay quienes creen que leer a Cervantes [ponga usted aquí el nombre de su Escritor favorito] es una condición necesaria e ineludible para tener acceso a la Literatura. en escritores así. le dicen. Ese día vivirá la literatura. Su vida sí que era literatura de la buena. pues.

Quién sabe. habría que dar muerte al Escritor. surge la bendita duda: ¿acaso todo lo anterior no es más que el reverso de una patética súplica en la que quien esto escribe implora ser reconocido como un Escritor? ¿Acaso el rechazo de todo aquello que representa la Literatura no es sino la más pura literalidad de la metáfora que involucra al ardor que mató al quemado? Quizá. Aparte de eso. Un nomadismo tal que implica proceder a saltos. Pero como el buen desencantado y apático que soy. pero también a la (auto)crítica [intertextual]. olvidándola por un rato para luego retomarla si nos apetece. Ante ello. 48 . De este modo. abiertos. no resultaría difícil encontrar en algún verso de raíz poética las claves para pensar el papel del escritor y al mismo tiempo impensar la Literatura: “el poeta [el escritor] hurga en su corazón/como quien busca pan en la basura —dice Luis Chaves—/ la poesía [la literatura] moja el colchón/ y en las páginas del diccionario/ de la real academia/ escribe el teléfono de la esposa/ de su mejor amigo”. rompiéndose los dientes si es preciso. es decir.Es muy probable que nunca publique nada de esto en ningún lado [salvo en mi blog] y sólo pueda dialogar a una sola voz… conmigo. No puedo querer ser nada. no quiero ser nada. revolcándola. más que puntos de llegada [más que textos encerrados en sí mismos]. Más que al autor —como sugería Barthes—. el tiro de gracia habrá de dispararlo el escritor. al mito de la Razón [en este caso literaria]. cuando escribo. desarrollando una idea por aquí y otra por allá. que inviten a la ludicidad. como siempre. No importa. La Literatura agoniza. adoptar una especie de “nomadismo de la reflexión”. ¿Por qué no hacer un cuento a modo de disertación filosófica o presentar una disertación filosófica escrita en tono de novela light? Quizá habría que hacer de toda literatura un ensayo [literario]. ¿Captas? Así. estoy casi seguro que hasta la acción más subversiva tiende a reificar los órdenes establecidos. sólo quiero escribir. habría que establecer «campamentos provisionales». Lo que es cierto es que [solo] sólo escribo para contradecirme y. Yo no quiero ser Escritor. sí. atravesando las fronteras de cualquier género. tanteándola. como llama Lapierre a esa necesidad de enfrentarse siempre al bloque macizo de lo conocido. me crece la nariz. Es más.

A veces me da un poco de pena admitirlo porque la paciencia es vista. Casi siempre. Asumo que no hay escapatoria de la impaciencia. casi siempre. San Agustín ha dicho que la paciencia es la compañera inseparable de la sabiduría. aunque sea de manera errática. Pero como ocurre con toda virtud. nada hay tan vil como sentarse a esperar a que las cosas pasen. La paciencia adormece. soy un impaciente crónico. Como buen impaciente. Pero ¿qué garantiza lo anterior? ¿Quién asegura que la paciencia conducirá a la sapiencia pura? Debe ser patético llegar al final de la vida cargando el lastre de la paciencia en la espalda y descubrir que como sabio se es un buen futbolista. ¿Será por eso que vivo todo lo que me ocurre a destiempo. a patadas y echando espuma por la boca. En este sentido. Lo acepto. como si hubiera sucedido mañana o como sabiendo que sucederá ayer? 49 . la (no tan mala) costumbre de arrebatarle la palabra al prójimo. Todo me delata: el tamborileo de los dedos en la mesa. como una virtud. cuando menos. Además. la incapacidad de poner atención en una sola cosa a la vez. la figura monacal y ascética del que espera tranquilamente a que se cumpla su Destino resulta. exasperante. un principio de agitación o de desasosiego permanente a lo largo de la vida.IMPACIENCIA Sin duda. una lectura más atenta pondría de relieve que hay algo perverso que se oculta detrás de ella. prefiero ir a buscarlas. La impaciencia interpela. Foucault ha dicho que la inquietud de sí mismo es una especie de aguijón que debe clavarse en la carne de los hombres. Peor aún: ¿acaso la paciencia no constituye un eufemismo de la más pasmosa pasividad? El que espera desespera. desde lejos. los amaneceres que me sorprenden en la sala rumiando las (malditas) palabras.

un poco de Jelly Roll Morton. No sé por qué estos días me hacen sentir confortable. Adiós cordura. Más allá de cualquier estúpido cliché bohemio. ¿Acaso soy feliz sintiéndome triste? No lo entiendo. Por fin. es evidente que la falta de sol. pero con una taza con café siempre a la mano. la humedad.ESTOS DÍAS Lluvioso (pero ¿acaso hablo del clima. es como si hubiera una relación transparente y aproblemática entre todo aquello que me rodea y esto que soy yo mismo. de mi estado de ánimo o de ambos?). No cabe duda. el mundo se va acomodando de a poquito. estos días lluviosos vienen a ser como espacios de refugio que permiten sustraerse y tomar distancia incluso de uno mismo. todo encaja. va cayendo (¿cayendo?) en su lugar. Frío afuera y frío adentro. Sé que es una ficción. el color gris que reina en la atmósfera. Nina Simone o Bessie Smith. 50 . tienen algo que ver con esta especie de inquietud que se me cuela por los ojos (¿o que quizá se me escapa por los ojos?).

Desde su primer ingreso en Internet. Sobra decir que los rumores resultaron ser ciertos.(IM) PENSAR LA (POST) LITERATURA La primera vez que supe de la existencia de las bitácoras personales (weblogs/blogs) fue en un episodio de Los Simpson. como siempre. Así. o que el Sr. Cuando se le agotan las ideas y su página deja de recibir visitas. En sus post. Homero adopta el nombre de Mr. el querido Kwyjibo queda atrapado en la red. La duda lo inmoviliza kieerkegardianamente. Homero decide inventarse las historias. Por casualidad. de paso. por lo que la bi- 51 . Lisa entra al rescate y le instala la PC. se dedica principalmente a ventilar las intimidades de los habitantes de Springfield (a la Chapoy). esparce el rumor de que el Alcalde Diamante se ha gastado el presupuesto público en construir una piscina en el patio de su casa. Homero acude a trabajar. por ejemplo. toda demanda legal]. Las posibilidades le parecen infinitas. Para darle mayor dramatismo al asunto [y evitar. En éste. Para explorarlas decide elaborar un weblog en el que sube el material que se piratea de otros sitios. X. pero se encuentra con que la planta nuclear no ha abierto sus puertas. Frente a la ya característica incapacidad ho- meresca. Burns trafica con uranio y lo vende los terroristas islámicos. Jenny y Carl pasean por el lugar y al ver a Homero le hacen saber que a todo el personal le fue informado del cierre por medio de un memorando difundido por correo electrónico. Homero nunca se enteró. Mr X. Al sentirse marginado decide comprar una computadora. Como resulta obvio.

en la medida en que la retroalimentación ocurre en tiempo real. Permite arrojarse absurdamente a la literatura con la (des)esperanza de caer abiertos. La postliteratura es y existe sólo en el momento que se lee. exhibe al escritor y lo coloca bajo una mirada inquisidora. Si la postliteratura es un género literario en gestación. se hacen visibles para poder ser atravesadas (a patadas y echando espuma por la boca). Desde hace poco más o menos un año yo he entrado. la postliteratura es indigesta: exige la participación activa de los ácidos de este nuevo lectoescriturista. Sospecho. a final de cuentas. Por ello. Ello obliga a la toma de posturas por parte de quien lee: exige cierta complicidad del lectoescritor. Éste no es un híbrido estéril. un acomodamiento o una desazón. Al bajar del pedestal a quien escribe [o al subir al pedestal a quien lee]. En los blogs no puede dejarse para mañana lo que se pueda leer hoy. En la postliteratura se reconoce que la creación literaria implica tanto al texto como al que lee [así como el hecho de abrir la puerta vincula tanto al que abre la puerta como a la puerta]. En la postliteratura lo escrito condiciona muy poco lo que se está escribiendo: se abre la posibilidad de de(con)struir la literatura desde la literatura misma. perteneciente al dominio de unos pocos. La producción de posts es tal que el tiempo simplemente no alcanza. vulnerables en la postliteratura. Y esto no es una desventaja. No hablo de una idiotez como la literatura postmoderna. como en un circo en el que el primer acto es un hombre desnudo y la gradería está repleta de payasos. la postliteratura es degradante en la medida en que desdiviniza al yo literario (a la figura del escritor). Puro presente. A diferencia de lo que ocurre con los textos impresos. Todo ello ocurre cuando se escribe en un blog. también. o se aprovecha o queda hecho otra cosa (en alguna asquerosa secreción. El texto no existe salvo en la medida en que el lector-escritor lo (re)construye y se transforma en su artífice. Escribir sin ser capaz de detenerse. Las fronteras entre los géneros se difuminan. convirtiéndose así en algo más que testigos de la obra. requiere de un nuevo tipo de lector. O mejor aún. La postliteratura es efímera. radicar en la inmediatez del hipertexto. pero siempre un movimiento. sino que produce y (se) reproduce en el (hiper)texto. que al postear se crea un nuevo y efímero género: la postliteratura. Todo 52 . incluso. en el mundo de los blogs.tácora de Mr. requiere ser convertida en una especie de bolo en el que lo literario. una especie de lectoescriturista. Ello me ha hecho ver que la escritura es una de mis compulsiones más queridas. nunca antes ni nunca después. Con la postliteratura el Uno irrumpe en los Otros [y viceversa] haciendo estallar la dicotomía escritor/lector. X se convirtió en un éxito rotundo. en el blog es posible que los lectores dejen —por escrito— sus comentarios virtualmente en tiempo real. fugaz. uno que quizá rompa con el mito cortazariano del lector-hembra. al grado de que le fue otorgado un Pulitzer. como ocurre con mucha literatura). dejan de tener sentido. sin contaminación del pasado o del futuro. las bitácoras personales rompen con la idea de que la literatura es un campo autónomo. sino de una literatura del post. narrar las sutilezas de la vida cotidiana. Por ello. Al contrario.

La postliteratura se tensa en la ambigüedad de lo post [pero sobre todo del post]: fluctúa entre ese ámbito dinámico que está más allá de la literatura [que ni siquiera es literatura] y el momento de fijar en letras las ideas. pues. ésta atenta contra las ortodoxias literarias. Los textos postliterarios no se agotan en sí mismos. la postliteratura es verborrea jeroglífica. contra los cánones que se acomodan en los consabidos estancos: esto es una novela. son abiertos y se reconstruyen a partir de las intersubjetividades. martillar de palabras. el post se (re)vuelve literatura y todo deviene en ¿ ? Ahora caigo en la cuenta: Barthes estaba equivocado y Homero Simpson se lo ha escupido en el rostro: no es el autor quien ha muerto. la postliteratura. Por ello. agolpamiento de ideas. aquello es un cuento. ¡Do’h! 53 . un hegelianismo baratísimo en el que la negación de la negación sólo afirma de manera más radical el punto de partida: hoy la literatura se postea.aquél que tenga dos dedos de frente (y diez pesos para una hora en cualquier cybercafé) es capaz de hacer postliteratura. Viva. sino la literatura. etc. En última instancia. este es un ensayo. Esto es así porque escribir no es otra cosa que un juego de espejos.

dar una llave. hacerla objeto de nuestra reflexión. pero que cuenta con una resonancia simbólica fundamental. Recorrer un pasillo repleto de puertas. y pensamos en que no hay nada más propiciatorio que una llave.[2] [1] No hay que confundirse. La llave siempre ha estado ahí. etc. usualmente metal de bolsillo. etc.LLAVE Nada más propiciatorio que una llave. [2] ¿Ves cómo una vez más el círculo. puerta.). Es entonces cuando se suscita toda clase de problemas (al intentar definir/entender aquello que se abre) y preferimos[1] retornar a la llave. Hasta que insertamos el pequeño adminículo en la cerradura y damos vuelta. de lo verdaderamente importante. El papel y la importancia de toda llave quedan claros. apertura (¿pero a qué o para qué?). llave. Solicitar una llave. Cruzar el umbral de la mano de una llave (o con la llave en la mano). Hablo en plural pero no me refiero al género humano. La conexión es más que lógica: pasillo.? 54 . Lo que esto nos deja en claro es que la mejor estrategia para ocultar algo radica en hacerlo evidente. Lejos del psicologismo facilista. en mostrarlo a todas luces y a los cinco vientos. recibir una llave. sino a mí y a estos otros que también soy yo. sólo es preciso atreverse a usarla. En este sentido. Varias llaves: la definición misma de la divinidad (San Pedro. Una llave: medio de acceso. la llave como objeto cotidiano. desentenderlos de lo otro. los ecos de una llave resue- nan en planos inaudibles. ostentación del poder y del control.

un intento de llenar el vacío de tanta ausencia y tanto silencio con esto que no sé si nombrar como un recuerdo. la locura que le dicen). y que es más bien como conversar. 55 . como si. como si pudieras verme desde esa habitación en donde estás como recién salida de la ducha y frunciendo el ceño. con el cabello húmedo y los ojos matutinos. en última instancia. con esos ojos bellísimos que traspasan y tienden un puente (imaginario. otro eufemismo para la nostalgia) y descubrirte ahí. conmigo. toda imagen y semejanza. como la oquedad constitutiva. Y caigo en la cuenta de que todo esto que te digo (y que me digo) es como si. la que no es sino la fantasía de alguien que abre un cajón con la esperanza de. pero que es algo más que el deseo puro. con la esperanza de. con tu flor. con la esperanza de ¿qué? Ni hablar (esperanza = flatus vocis). y con tu imagen y tu vestido negro y tu silueta que se dibuja tan bien. con la esperanza (a secas). ergo ¿existes? Sí. pero sin mirarme. pero todo esto es tal vez una especie de sustitución. a hablarle a tu imagen que es más bien como establecer un diálogo con el recuerdo. es decir. te hablo de esto que bien pudiera llamarse deseo. una vez más) entre esto que soy yo y que te piensa y te escribe. porque soy yo el que al verte imagina tu mirada (una vez mas comienzo a hablarte. destilando algo como luz o miel. desplazándote por la memoria con la inmovilidad del instante atrapado entre simulacros de plata y gelatina. y que es menos que el puro deseo. que me mira desde el fondo del cajón. algo como un histérico monólogo a dos voces. como el mecanismo que detona un recuerdo.MEMORIA (ME-MORÍA) Abrir un cajón (pero abrir un cajón no es sino otro nombre. aniquilando el olvido (pero magnificando al mismo tiempo tus silencios). como si ¿qué? Abro un cajón.

una aceptación tácita de lo que le acontece a quien es atravesado por dicha nostalgia. una decisión que en lugar de señalar: “así fue”. a la hora imprecisa. Pareciera que hay un destino fatal. Juego de espejos. que a diferencia de lo que canta el poeta. que por ende. huecos. deshacen el camino al andar. qué impudor). uno mismo. hay más bien una elección. En vivir a destiempo. Reconocimiento del vacío constitutivo alrededor del cual se forja el ser y. aduce: “así lo quise”. con la palabrita) de esa perspectiva panóptica que permita ver el instante en que uno va cayendo en el pozo infinito que es. 56 . pero nunca se sitúa en presente. Pero no. oblicua. mirada paralática. la adopción de una postura. también. que alude a un ligero desplazamiento. una búsqueda infructuosa (zas.NOSTALGIA La nostalgia como fundamento ontológico alude a una sospecha ineludible de estar siempre en el lugar incorrecto. Detrás de todo ello se extiende una sed de excentramiento. produce sujetos escindidos. Evoca un pasado distante o un futuro lejano. y postula al mismo tiempo la búsqueda (de algo que no se sabe bien qué es) como una marca identitaria (qué lenguaje.

Exacto. La victoria consiste en salir derrotado una y otra vez. Nada. nada. Ahora sé que estuve en lo correcto. Qué estupidez.NADA Nada. Que caigan como lluvia. nada. Nada. Alejarse. Letras. Hacer de la suma de derrotas una victoria. Deshacerse de todo aquello que aparentaba ser importante. Encontrar un sitio seguro donde sea posible recoger los pedazos y rearmarse de la mejor manera. Reiteración de una palabra. Inútil. al lado mío? Explorar otros cauces ¿valdrá la pena? Hace mucho que dejé de permitir que todo ideal me fuera significativo. Lluvia. Mejor aún: abandonarse. y meter en una maleta todo este conocimiento que no sirve para nada. Pero ¿cómo distanciarse de la propia e insistente sombra que persiste en permanecer justito aquí. Tomar distancia. 57 . Y otra vez. Desesperantemente inútil. A relamerse las heridas como un maldito perro. Habrá que irse de aquí. Una. dejarlo atrás a que el rencor lo pudra lentamente. Recorrer este camino como si fuera la primera vez. Abandonarlo todo. Dejar que las letras fluyan. Justo ahora que aposté equivocadamente y perdí.

que conducen a ningún lugar. Cuando mucho. Didácticas que no enseñan más que los límites de la ignorancia. somos trayectorias vagas de lo impreciso. Lentos rastros de caracol que se inscriben en el orden establecido.RUTINAL Somos animales de costumbres. Nada más que las irrupciones de una metáfora en un texto terriblemente limpio. Obras de arte dibujadas en el aire. Puntos suspensivos abismales. Tú. Metástasis del uno en uno mismo. Precipitaciones abruptas hacia un interior que descubrimos vacío. Del no querer ser nada. de tu lado del abismo. Endurecidos. Un camión lleno de marranos. Y al mismo tiempo. Ojos cerrados. Inacabados. Alegrías de bolsillo desechables. Aperturas hacia lo infinito. Yo. Es cierto: digo Tú o Yo. Retruécanos apesadumbrados todos. Pisadas húmedas en la arena. Del no ser nada. nosotros. 58 . ustedes. en medio de este imperio insulso de la nada. Seres ablandados por la baba de tantos siglos que pesan sobre nuestros hombros. Rodajas de humo acomodaticias. Escrituras automáticas plasmadas en un baño público. rodeados de más y más marranos. Paréntesis. de esas que rasgas fácilmente con un dedo. Y quizá por ello es que nos queremos tanto. Sillones elegantísimos en medio del desierto. Hacia lo otro. pe- ro ¿quién es este tú y quién es este yo del que hablo? No son/somos Nadie. Pañales sucios.

el sol se le resbala por el lomo [pero ¿y si es la panza? ¿Y si está tirada de espaldas?]. No es una escalera. Y por ello mismo es mucho menos. un camino puesto en suspenso. Pero ésta es diferente. Hay algo en ella que es más que ella misma. La veo y entiendo que es cierto: una escalera es la marca conspicua de la paradoja. No lo sé.ESCALERA Es una escalera. Calla. Y entonces ella se transforma en algo más. Sus trazos regulares me lo indican. No estoy seguro si sube o baja. A mi escalera. Sabe que la escribo. Escalera = paradoja. Cambia. Ahora late con la quietud irreverente de un gato. Sin embargo es diferente cada vez que la observo. Casi solemnes. A ésta. Como otras muchas. Con ese estar ahí despliega su inmovilidad de una manera terrible. Sus grietas y escollos permanecen. Es la escalera. ¿Calla? Tonterías. La miro interrogante. es el tiempo el que se le pasea entre los pliegues a esta escalera. Es ese residuo fascinante y horrendo lo que la hace diferente. Puedes darte cuenta de ello en las sombras que proyecta. la simultánea continuación y el final abrupto de una ruta. Invita a atravesarla. Es única. Digo sol pero en realidad solo lo hago para nombrar de otra manera al tiempo. Como si al otro lado hubiera al59 . Sí. Despacito. Precisas. roto por un instante. También la bella tranquilidad con la que permanecen todas las cosas muertas. casi innombrable. Una escalera es todo eso al mismo tiempo. O se hace estrecha y se cierra sobre sí misma. y parece que me regresa la mirada. De cantera. Crece y se bifurca. como el eco de un viejo ritual. una iniciación. Y es más que eso.

Pero es tan difícil. 60 . caminar un paso. Quiero subirbajarla. sólo es pertinente callar. Indagar si ella es la causa o el efecto del desplazamiento. de este infame quebrarse en ángulos rectos que le otorga a todo paisaje.go más que el horizonte. Ante tanta majestuosidad. Averiguar si uno se va o regresa una vez que la ha caminado. No hay una llave certera que permita abrir los misterios de la escalera. Panrrecorrerla de un lado a otro. Otro. Dejarla detrás sólo para volverla a andar. Hay que levantarse de esta silla. otro.

Un gran sector de la esfera académica actual [antes izquierdoso y radicaloide] desdeña en su jerga cualquier argumento que tenga que ver con la imposición de hegemonías intelectuales qua instrumentos de reproducción social. en el citado filme. Ya vi Un Mundo Maravilloso. La inconmensurable brecha entre la esfera política y la ciudadanía es puesta de relieve con un tino certero por Estrada. Tanto. En última instancia. Los aparatos ideológicos del 61 . ¿Por qué? Parafraseando a Clinton. Las actuaciones de casi todo el elenco son poco menos que impecables. Preferí no leer ninguna crítica o reseña acerca del filme. Esperaba una denuncia y así fue. stupid!”. quería entrar a la sala cinematográfica “sin prejuicios” [as if it is possible]. concisa. no queda más que decir que: “It’s the Ideology.UN MUNDO MARAVILLOSO O LA IDEOLOGÍA HOY Sí. Las atrocidades del sistema político mexicano quedan expuestas de manera clara. que casi la totalidad de quienes estábamos distribuidos en las butacas soltamos una carcajada de vez en cuando. me guió el morbo. porque no confío en las frecuentes sandeces de los encargados locales de realizar esa tarea. ¿Acaso no se ha convertido en un lugar común afirmar que en estos tiempos postmodernos la ideología es un término rancio y vacío? Tras el derrumbe del socialismo realmente existente. resulta indignante recono- cerse en más de uno de los personajes. Además. sugerir que cualquier grupo dominante tienen una estrategia que pretende privilegiar una forma de ver el mundo [weltanschauung] resulta una postura obsoleta y fuera de lugar. dirigida por Luis Estrada. Tristísimo. Desde luego. más que otra cosa.

mi estimado).Estado ya no son tales. la (in)acción social se ejemplificaba con el precepto piadoso de: “Porque no saben lo que hacen”. estaba más que claro. Pareciera. 62 . Alguien debería prohibir películas como Un mundo maravilloso. que la ideología ha muerto. casi sin sentir comezón. que cualquier movimiento revolucionario está. Convertirse en los hacedores de su propia historia. ¿Acaso el gesto más autoritario del régimen no consiste en permitir que pasen películas como esa? Recordemos que aún incluso la acción más subversiva tiende a legitimar un orden establecido. Pero filmes como el de Estrada prueban lo contrario. No representan sino la cara más autoritaria del régimen y. en consecuencia. como dijera el good old Zizek. la ideología? Sin duda. hoy. ¿Cuáles son las consecuencias que tendrán Estrada y los demás participantes de Un mundo maravilloso? Más allá del probable beneficio económico que ello les traiga. El papel que juega Un mundo maravilloso es estrictamente homólogo al que desempeñan los pseudocumentales de Michael Moore. prácticamente no tendrán ninguna en términos políticos. La clase social subsumida tenía que ser “iluminada” (i. Pero hoy. Con más precisión: es la más aterradora forma de ideología: porque lo sé y aún así lo hago. Cada quien es libre de decir y hacer lo que quiera. estúpido. Es probable que de haberse transmitido hace unos cuarenta o cincuenta años. hacer estallar toda relación de dominación y convertirse en dueños de su propio destino. que vivimos en un régimen de apertura democrática. Si no. Nadie impone sus ideas. Si la ideología era la falsa conciencia. transitar de la conciencia en sí hacia la conciencia para sí) para. radica precisamente en el “Porque lo saben. Si antes el precepto que definía la ideología consistía en el “Porque no saben lo que hacen”. liberarse de la prisión ideológica. dicho filme habría terminado en la desaparición o el exilio de todos los involucrados en él. ¿Qué quiero decir con esto? Que la dimensión verdaderamente aterradora del funcionamiento de la ideología consiste en la ilusión de una libertad democrática. Pudiera decirse. Ahora son instancias burocráticas eficientes. la libertad de expresión permite que tengamos acceso a ese tipo de información. La película manufacturada por Estrada funciona precisamente en esta dimensión. ¿cómo explicar que al salir de las salas cinematográficas. contribuyen a legitimarlo disfrazándose de denuncia. en nuestros días. y aún así lo hacen”. tras un proceso revolucionario. resulta incuestionable que la ideología ha muerto. no nos levantemos en armas? ¿Cómo es posible que digamos con una sonrisa irónica dibujada en el rostro que el gobierno apesta? ¿En dónde queda nuestra indignación cuando le pagamos al viene-viene que medio nos lavó el auto mientras nosotros nos tomábamos un frapuccino venti con crema batida en el Starbucks? La respuesta a estas interrogantes es clara: es la ideología. en última instancia. Si es así. después de observar detenidamente un filme como el de Estrada. e. muy lejano (no te ilusiones con lo que está pasando en París. Los mecanismos del poder hubiesen actuado para castigar al culpable y para hacerle saber al pópulo que aquello no estaba bien. Qué asco. para colmo. ¿Que viva. La imposición de un modo de pensar.

la vida misma. también padece porque escribe. el ejercicio del oficio poético constituye. Sin duda. La poesía lo atraviesa en la misma medida en que él atraviesa por la poesía. Porque se escribe.HETERONOMÍAS Caeiro y Pessoa sólo pueden estar unidos mediante un cortocircuito: no son dos entes separados. luego. todo aquello que Pessoa no era. porque se disecciona a sí mismo en cada palabra. Ésta es. Pareciera que en principio. como punto de contacto. de sus más de setenta heterónimos (y de entre sus tres más conocidos) éste último es el más enigmático y espinoso. una especie de vía dolorosa. la raíz poética de Caeiro evidencia la tremenda pesadez de la levedad de lo cotidiano. sino el anverso y el reverso de la misma moneda. Y quizá esta apertura tenga como límite. Pessoa no se explica sin Caeiro al igual que Hitler no se explicaría sin Cristo. una posible clave de lectura para entender la raíz poética de este querido heteróni63 «Ha aparecido en mí mi maestro». Hay en ello una especie de visión paralática. las voces de Ricardo Reis y de Álvaro de Campos. palabras menos— al referirse a Alberto Caeiro. decía Pessoa —palabras más. ineludible. Él no hace poesía. una actualización de la dialéctica en la que . la poesía le ocurre a él: si Caeiro escribe porque padece. para Caeiro. tal vez. un peregrinar errante. Sin duda. debido a que se abre en diagonal en cada verso. y quizá el núcleo desde donde se originarían.

sino a existir. una reconciliación. nacen muertas unas. Escribo mis versos sin querer. La poesía como un infierno histérico. Desesperado. a veces a patadas y echando espuma por la boca. es decir. pero. De modo que lo sitúa como un padecimiento. la libertad no radica en reconocer precisamente una brecha irreducible y constitutiva de uno mismo? Pero en otras. pues. una vía de acceso a algo intangible. y sus palabras son certeras y dan en el clavo. de ese contacto con la vida que lo obliga a no pensar. Por eso a Caeiro no le es difícil decir: con tino o sin tino. por el yugo de la poesía como una parte más de su identidad. como si la poesía no fuese una mentira. lo lleva bordeando el desfiladero de la locura. pone de relieve una especie de incompletud. que por momentos lo aleja de la Razón. Y conexión de Caeiro con la vida no significa.mo: tal como decía Octavio Paz: Caeiro no cree en nada: simplemente existe de esta manera o de la otra. Como si escribir no fuese algo hecho de gestos. es en ocasiones horrenda? ¿Acaso más que librarse de las ataduras. desmitificando al mismo tiempo el oficio del poeta/escritor. siempre. con lo Real de la vida. cuando la distancia entre Caeiro y la vida se reduce. y como si vivir fuese la obsesión más pura. lo hace escribir Otras a medias y con impurezas. 64 . El heterónimo se deja habitar. Escribir. Como si escribir no fuese algo que me acontece. Más bien al contrario: es un proceso tortuoso. la razón. que lo obliga a reconocer que sus ideas nacen en ocasiones limpias y transparentes. con un terrible dolor en el vientre. ¿Será entonces que la verdadera cercanía con la vida. La vida como una puerta. A ello se suma una especie de impulso incontrolable. inevitablemente también las ideas se abortan. el contacto con eso que imbécilmente creemos que es la voluntad. Aunque esto no siempre es así. diciendo a veces lo que pienso. al núcleo duro. una obsesión que le obliga a reconocer la pesadez que le provoca la escritura. para Caeiro. le parece que ha logrado traducirse aceptando la liviana cotidianidad del lenguaje. como algo que (le) ocurre sin desearlo.

y como un buen loco verdaderamente cuerdo. Sin usar el corredor. Para demostrarlo. por eso nos dice: Borrar la tinta con que me pintarrajearon los sentidos Procuro encastrar las palabras en la idea. prefiere y procura olvidarlo. vestido de la razón. algo que forma parte de su existir. Del pensamiento a las palabras ¿Acaso no es ésta una metáfora bellísima. para Caeiro. atravesando el río de los convencionalismos: la idea de un perro tiene que hacer referencia a un perro. Procuro decir lo que siento. más allá de toda Razón? De forma que el entrañable heterónimo nos aclara: El pensamiento nada. se deshace del vínculo entre Razón [pensamiento] y Mundo [palabra]. Es esta pesada vestidura la que nos hace pesado el nado.Tan natural [¿pero acaso hay algo verdaderamente natural?] tras mucho divagar mi pensamiento cruza a nado el río le pesan los vestidos impuestos por los hombres Como tomar el sol si salgo. en la que el sujeto es entintado por el color de la buena costumbre? Caeiro decide deshacerse de eso. lo más sensato es Olvidar el modo de recordar que me enseñaron. una especie de instinto. ¿Acaso lo anterior no implica un posicionamiento radical que deja entrever que la poesía vive a Caeiro y no a la inversa. que ésta le emerge de manera visceral. 65 . De modo que junto con el nos invita a desencajonar mis emociones verdaderas Así. Sin pensar en lo que siento. fluye. El río está ahí. como si ésta fuera su ropa. las buenas costumbres nos dicen que es incorrecto decir perro y pensar en una mariposa. Escribir sería entonces. Por ello.

sus verdaderas emociones. es decir. Sino un animal humano. y nada más. Caeiro. Caeiro se concentra en lo visceral. implica una reconciliación con la vida. Saca sus verdaderos sentimientos de dónde se los habían encajonado los mismos que le tachonearon los sentidos. ¿Quiénes son estos graffiteros de la mente? cribe a sí mismo a través de la poesía. a la destemplada vuelta a la realidad. en lo opuesto a la razón. Sabiendo claramente y sin que lo vea Pero Caeiro llega a su fin. una mentira idiota. Y ya. Pero y quizá más importante. quizá el más querible de los histéricos y el más histérico de los queribles. ¡solo! Poesía. que el deseo de convertirse en animal humano era una quimera. sólo. Pueden verse ya las puntas de los dedos del sol. un producto natural. Caeiro es. Amanece. desencajonar sus sentidos. poeta que se es66 . entonces. Nada más.Luego de despojarse de todo lo sabido. Ser un animal y dejar de ser Alberto Caeiro es. el medio para encontrarse con aquello que es verdadero en uno mismo. en ese animal humano que es en Alberto Caeiro más que Alberto Caeiro mismo. Desembrollarme y ser yo –no Alberto Caeiro. al retorno del viaje. Aquí puede aducirse que adoptar la locura es. es decir. hay una terrible vuelta al camino iluminado de la razón. al reconocimiento de que la locura sólo le era temporal. Pareciera que abrirse. Pessoa no es nada sin Caeiro. El argonauta de las verdaderas sensaciones.

flácido. la desazón que produce no saberse pero intuirse. me alejo cada vez más de mí mismo. para guardar las apariencias. Deshacerse de todo esto. es decir. cortarlos de tajo.SAUDADE Añorarse. un atisbo de nostalgia. no más nada. una falla conspicua. casi como casualmente. Es paradójico: conforme me acerco a esto que ahora soy yo. de cada uno de los finos hilillos. Todo intento de capturarse prueba ser la más ineficaz vía para el autoreconocimiento. El sinsentido más radical. un abismo de nada pura. de no reconocerse en el espejo aún a sabiendas de que ese perro viejo no es sino una de las versiones de uno mismo. esperarse a uno mismo con el anhelo no tan secreto de re-encontrarse. de descubrirse en alguna parte de estos despojos. Hay en ello una brecha. la copia de una copia de una copia de una copia ad nauseaum. 67 . no más bufón. Nada. No más nada. el olvido. no más títere. y dejar que el cuerpo languidezca. postular la desaparición última. Habría que implementar una estrategia.

ZOE281107 ENTRE EL AMBULANTAJE MAINSTREAM Y LAS PRETENSIONES DE DOCUMENTAL MUSICALOIDE Leí este texto luego de la presentación del supuesto documental citado. Fue terriblemente divertido porque el foro estaba lleno de fans de Zoé (y tengo entendido que uno de los tipos que estaba a un lado mío es el baterista. Quién sabe). Si a ello se le suma que el festejo conlleva la manufactura de un documental que pone de relieve el trayecto que se h a r e c o r r i d o . 68 . y buenas expectativas para el futuro. importa más que saber ejecutar un instrumento con la mínima solvencia. c o m o l o h ace  Zoé  con  Zoé281107.   Celebrar una década de existencia en una escena musical tan complicada —y muchas veces tan sosa y mediocre— como la mexicana. Bandas a las que la creatividad les ajustó apenas para componer una o dos canciones antes del olvido radiofónico. Aprieta-botones que consideran que presio- nar la pantalla táctil de su  iPhone  y producir un “ruidito” escasamente inteligible. Sobre todo cuando se trata de géneros como el rock comercial. por sus características. y 3. Bandas que piensan que ponerse mascaritas de conejo rábido. Supongo que sí porque el pobre se puso de todos colores conforme avanzaba en la lectura. un reconocimiento internacional aceptable. en donde proliferan: 1. resulta aún más difícil pensar en llegar a los diez años de existencia como agrupación con un éxito comercial más o menos sólido. En este contexto. equivale a hacer música de avanzada. en el marco del FICG. 2.  estamos ante un evento que. y recitar borucas en falsete.    vestirse con overoles de color pastel. es prácticamente inédito en el contexto del rock nacional contemporáneo. en su más reciente edición. no debe ser fácil.

tiene detrás de sí una relación estrecha con una especie de necesidad casi patológica y obscena de narrar la verdad. se explorasen por lo menos algunos de estos aspectos. santopatrocinada una vez más por el dúo dinámico nada  rudo  y demasiado  cursi  que todos conocemos. este estilo de hacer cine puede verse como un profundo despliegue de exhibi- cionismo que no existe sino sólo frente a la contemplación vouyeurista y morbosa de la audiencia.   Desde luego. Se hace. es decir. Sobre todo en un país donde la industria del cine es bastante escuálida y privilegia sin el menor pudor la racionalidad económica    y las tasas de retorno por encima de la calidad. de la intimidad un espectáculo: aún cuando estas formas de manufacturar un filme están “hechas del mismo barro”. Llevado al extremo. Esto le otorga al filme un alcance y una exposición que muy pocos documentales llegan a tener y que. Así.De la mano de la ya famosa gira  Ambulante  en su edición 2009. como buena parte de los trabajos de este tipo. cuando menos en dos planos distintos: uno es de naturaleza ética. el otro es de orden estético. por decirlo desde el certero lenguaje de la cultura popular. en tanto que constituye un acercamiento privilegiado a  lo real. al mismo tiempo. De modo que la arquitectura de productos como el que ofrecen Gabriel Cruz y Rodrigo Guardiola transcurren. Para el (o la) cineasta en general. no es lo mismo fabricar “bacinicas que jarros”. nos importa aquí la discursividad cinematográfica que le da cuerpo al filme. filmes de este tipo pueden ser un arma de dos filos: por una parte. a interrogarse acerca de la construcción misma del objeto que se contempla: por un lado. Se esperaría que en un producto que se presume de documental. Zoé281107 intenta vincular el primero y el séptimo arte: la música y el cine. la cinta titulada  Zoé281107  logrará ser exhibida de manera masiva frente a diversos tipos de audiencias nacionales e internacionales. Más allá de lo musical. pues. envidiarían. debido a las expectativas que produce. un documental. Nada mal para un producto adscrito a uno de los géneros cinematográficos menos redituables en materia financiera. de contar las cosas tal y como éstas son. con las cosas. tal como lo dicta el canon: sexo. de los detalles íntimos de sus ídolos: ¿cuáles son sus perversiones? ¿Qué sustancias psicoactivas prefieren? ¿Con quién y cómo duermen? Sobre todo cuando los protagonistas sonrockstars    con un destino [estereotipado] que los orilla a vivir rápido y a morir jóvenes. seguramente. drogas y rocanrol en exceso. el arte y el compromiso ideológico. como a las audiencias que participamos de él. con los hechos. Desde ambas aristas se exponen las “entrañas”    del mundo en su devenir. por ejemplo. La esencia de este género radica precisamente en su vinculación con el mundo. estamos tentados a preguntar si en Zoé281107¿la verdad de lo que se narra en 69 . Esto obliga tanto a los realizadores de este tipo de cine. que busca enterarse. pero también como una versión condensada de un  reality show  que erosiona en lugar de erigir. como muchos de los  rockstars  en todo el orbe. así como gracias a su trasmisión por el canal que antes era de malos videos y hoy es de peores series (MTV). tanto algunos de los hacedores de este tipo de cine. es posible verlos como una obra de arte en toda la extensión de la palabra.

para algunos. Las sanciones positivas que marcan la reacción de las audiencias que participan del filme así lo demuestran. la edición a cargo de Gabriel Cruz y de Rodrigo Guardiola. estaríamos obligados a pensar en si lo que ocurre en el filme es la  verdad-siempre-ya-Zoé. Resalta el excepcional trabajo de fotografía que hacen Kenji Katori y Guillermo Garza. una manipulación conspicua de imágenes que presenta apenas una visión idealizada de lo que constituye y significa  Zoé in the making. debería importarnos más el contenido que la forma en que se presenta el discurso cinematográfico. convendría reflexionar acerca de lo que la inclusión del filme en el contexto de  Ambulante  nos dice acerca de la legitimidad que pudiera (o no) tener esta gira.  La exploración visual cumple con creces y muestra desde un conjunto de primeros planos más o menos íntimos que colocan al espectador en el centro de la familia  Zoé. o estamos frente a la filmación de un concierto aderezado —interrumpido— por algunas opiniones de los integrantes de la banda. O es. y de sus seguidores? ¿En verdad debería ocupar el mismo espacio que    Mi vida dentro. y no en el fondo? Se consigna los hechos y también se es protagonista. Sería pertinente hacer la pregunta a los citados cineastas. Es evidente que cuenta con una producción y un despliegue de recursos impresionante. lo narrado es visto desde dentro. e. la verdad del rock de factura mexicana.   En este sentido. o que  Cocalero. 70 . por el contrario. La distinción entre documental y ficción resulta evanescente. Y hasta las de los que no lo son tanto.  en tanto banda. de Lucía Gajá. de Alejandro Landes. ¿énfasis puesto en la forma. quien además de contribuir a darle cuerpo al filme. el comité encargado de seleccionar la cartelera que conforma la gira de documentales Ambulante). Es indudable que el adecuado despliegue ornamental del filme contribuirá a que éste pueda hacerse acreedor de varios premios y reconocimientos. toca la batería en la agrupación.    Pero la inquietante duda persiste: ¿Zoé281107  es realmente un documental. Por lo tanto. resulta aceptable. Sobre todo si se piensa que el producto está expuesto en el contexto de la giraAmbulante. Salvo algunos detalles. por mencionar sólo algunos? Quién sabe. en el plano estético. El producto como tal. hasta la vorágine de la relación afectiva que mantiene la banda con sus  fans  a través de la música. A pesar de ser una especie de  opera prima  de los directores. independientemente de cualquier consideración estética?  En otras palabras ¿será que el estatus ontológico de la mencionada cinta  es el mismo que el de cualquier otro documental? Si es así. pura y prístina y. no cabe duda que la cinta cubre con solvencia los aspectos técnicos asociados con la arquitectura de un filme. Y quizá. en medio de un concierto por demás significativo. Doble papel en el que la relación objeto/sujeto se diluye. brilla con luz propia y consigna un dominio del lenguaje cinematográfico que es redituable. irrelevante (i. Esto se hace más patente cuando consideramos que en este caso.la pantalla permanece inmutable.    En todo caso. en tanto objeto en sí. también directores de la cinta. por ende. Con seguridad satisfará las exigencias más profundas de los fans de “hueso colorado”. está mediado por el ojo de Guardiola.    muestra una labor sobria y dota de ritmo. Tal vez no. organización y estructura    al conjunto de escenas que se nos proyectan.

regida por la armonía y la convivencia hermanada con la “buena vibra”. Esta exploración visual abre una vía prácticamente desconocida por las agrupaciones mexicanas que tienen como bandera al rock en todas sus vertientes. Quien haya tenido algún acercamiento a la escena del rock nacional sabrá que lo anterior es. y de exponer la propuesta musical a otros públicos que no son estrictamente los suyos. En fin. Nada 71 . independientemente de la dimensión del filme. La importancia de  Zoé281107  no sólo se reduce a su carácter individual de objeto que vincula a la música con el cine. puesto que su función es otra. en última instancia. el gusto personal ocupa aquí un papel secundario. ello alude por completo al otro de los planos en los que transcurre todo documental. lo que resulta destacable es la función que desempeña el documental con el que  Zoé  festeja su primera década de existencia. que hay en nuestro país. nos invita a plantearlas. abre algunas preguntas sobre las que vale la pena reflexionar: ¿quienes hemos sido testigos del documental. cuestione (desde luego. más allá del producto que se proyecta en las pantallas. una falacia ingenua que se cuela por todos lados en la sinópsis de la cinta. la obliga a participar en la propia construcción de la significación y el sentido del filme. Habría que situar la verdadera importancia de la obra de Gabriel Cruz y Rodrigo Guardiola precisamente en este plano. el filme no ofrece respuestas a estas preguntas. a la dimensión ética. Ello independientemente del género y del presupuesto invertido. y lo postula como una esfera casi autónoma. es decir. Esto es crucial porque interpela directamente a la audiencia. y que con ello se den a conocer otras agrupaciones que. Punto. Cumplir este objetivo parece una tarea titánica que trasciende por mucho los límites de un documental. Más bien. cada quien hace con su dinero lo que le venga en gana.    No obstante. sin pretenderlo. y con una calidad insuperable. En la medida en que la cinta logre un éxito comercial significativo. independientes. Ni tiene por qué hacerlo. Además. por lo menos. yo entre ellos) si vale la pena hacer una cinta en torno a esta banda. ¿Por qué? Porque asume de entrada que el rock de manufactura nacional es homogéneo y desjerarquizado. habrá quien al hacer un recuento de la cantidad de bandas verdaderamente alternativas.  Zoé281107  también se arriesga a ofrecer elementos que contribuyan a entender “el panorama de la música y la cultura rock en México”. realmente estamos en condiciones de entender con mayor precisión la “cultura rock” (sic) nacional? En caso de que tal cultura exista ¿la realidad que experimenta  Zoé  es la excepción o la regla que prevalece en el mundo del rock de nuestro país? Por supuesto. además de mostrar los vínculos estrechos que la banda tiene con sus seguidores. lo importante es que. sin buscarlo. a emitir algunos cuestionamientos acerca tanto de la industria fílmica en México. Desde luego. ya que. Seguro la apuesta comercial de los productores traerá consigo buenos dividendos. Más aún. permitirá que el ejercicio se replique.Por otro lado. No cabe duda que habrá quien se pregunte si un grupo como  Zoé  tiene la densidad musical suficiente como para merecerse un documental de esta magnitud. como de la escena musical roquera de la nación. posibilitarán la diversificación de la muchas veces aburrida constelación del rock  made in  México.

mal para una cinta que como documental tiene todo para ser un concierto delicioso (tongue in cheek). He ahí donde deberíamos buscar su verdadera grandeza y su significado real. si es que la cinta los tiene. 72 .

Adentro hay llamas .3 SALIDAS A LO SIMBÓLICO Afuera llueve.

Jaqueline Dupret y Debbusy). Apenas abro los ojos y presiono la tecla de random en el control remoto del estéreo. El cerebro mecanizado del aparato escoge entre los cinco discos que se encuentran insertos en su útero y decide enmarcar mi depresión con la melancólica y profunda voz de Layne Staley 74 . En la pantalla aparecen escenas de una mujer gorda. En ocasiones.IV. una batalla perdida contra mí mismo y contra las voces que me habitan. Últimamente me he descubierto hablando con las cosas. Cojo el control de la video casetera y presiono el botón de play. A veces hasta contestan. Límite. ORIOR de AIC. como si estuvieran en otra parte o en otro tiempo. Sus ojos se ven ausentes. (Las otras opciones eran TOOL. Pero el resto de su cuerpo se deleita con ligeros estremecimientos mientras toca y relame con ahínco los testículos de un enorme cerdo que gruñe ruidosamente. –Una melodía ad hoc para el mood en que nos encontramos. En alguna parte leí que los orgasmos de los cerdos pueden durar hasta me- Despertar es siempre una tortura. casi una anciana. creo que realmente me escuchan. buena elección Artudito –le hablo al estéreo. que parece estar drogada. subo el volumen al máximo. las terribles jaquecas y las cicatrices en mis muñecas son un símbolo irrefutable de ello. Enciendo el televisor.

gritando todas las obscenidades que le permitía su limitado vocabulario. I give this part of me for you –es la frase que resuena en el ambiente. en mi rostro se dibuja una mueca que pretende ser una sonrisa. e intentando participar en la melodía que sale de las entrañas de los altavoces. De pronto recuerdo el vino que derramé sobre Clarissa la noche anterior mientras ella exploraba con avidez –y con sus dedos índice y medio– su interior. Down in a hole. En ese momento. No puede evitar vislumbrar que enterraba mis dedos en sus ojos. No debe ser mayor de dieciséis años. sin embargo. felling so small –Sigo cantando. Me llaman la atención sus apenas pronunciados pechos. Sin ningún preámbulo. Con violencia arrojo las sábanas al piso. holding rare flowers in a tomb –contesto cantando al unísono con Staley. un ligero temblor. –Sand rains down and here I sit. –Bury me softly in this womb. Siento. La película es de mala calidad y la cinta parece estar sucia. tras un par de escarceos lésbicos. pero a mí me parece que Artudito intenta entablar una conversación. Fue increíble el placer que sentí cuando imaginé que de la botella emanaba un líquido viscoso y caliente: la estaba bañando con su propia sangre y ella disfrutaba sus últimos momentos de vida. la misma mujer. losing my soul. Aunque ésta última. esto no me parece una mala idea. sentadas una frente a la otra. El difícil camino entre la cama y el baño es interminable a estas horas del día. Sé bien que es la voz de Staley la que fluye desgarradora al frente de todo ese muro de guitarras construido por Jerry Cantrell. Casi pude ver el líquido blancuzco y pegajoso que resbalaba por mis pulgares. ya que los gemidos y jadeos de aparente placer son falsos. colocada ahora en cuclillas. De pronto. A partir de ese momento mi mente ac75 . en la secuencia siguiente. La alfombra está algo húmeda. hasta que lograba botar los globos oculares de sus cuencas. y es todavía peor en el estado en el que me encuentro. como si alguien las estuviera obligando a hacer todo aquello. aún con los ojos perdidos en el infinito. Es como si de sus manos escurriese aquella salsa de chocolate que se sirve sobre los helados. una serie de pensamientos sombríos se alojaron en mí mente. pero de cualquier manera me divierte. Resulta demasiado obvio que sobreactúan. más que una mujer parece apenas una adolescente rubia y extremadamente delgada. a pesar del dolor de cabeza. En el televisor se observa cómo ambas mujeres. se embadurnan el cuerpo con algo que parece excremento.dia hora. Algo similar a un interruptor se activa dentro de mí. Un close up al rostro la mujer rolliza muestra cómo ésta se lleva los dedos a la boca y los relame con glotonería. defeca sobre el rostro de otra que se halla recostada en el suelo. Parecen disfrutar lo que están haciendo. en los ojos de ambas hay algo extraño: expresan algo similar al miedo. La música atronadora que suena en la habitación es perfecta para las escenas que circulan por el televisor. Por fin decido levantarme. –Down in a hole. Al tiempo que el animal eyacula sobre el rostro atónito de la mujer. en mi ojo izquierdo. Sacudo ligeramente la cabeza como intentando alejar esos pensamientos de mi mente.

hasta una noche en que yo regresaba a casa después del trabajo y aquella joven tuvo la mala fortuna de cruzarse en mi camino… Finalmente logro llegar al lavabo. en el espejo sólo veo en el reflejo la imagen misma de la derrota. Ni siquiera el agua fría logra sacarme del trance en el que me encuentro (tremendo estado de éxtasis). Abro la llave y me mojo la cara y el cuello un par de veces. Ahora que puedo observarlo en perspectiva. con Clarissa.túa con voluntad propia. Me da la impresión que tratan de burlarse de mí. Todo iba bien. Salvo que en esa ocasión era sangre y no vino el líquido que se derramaba por aquel cuerpo. entiendo que la cacería era sólo el principio de un complejo ritual. recorre mi espina dorsal y llega hasta mi cerebro como un chispazo. placer erótico. casi oculto en la memoria. porque ahora. Pero ahora debo enterrar todo eso en el pasado. Era una situación similar a la que había vivido la noche anterior. En esa época. una sonrisa irónica se dibuja en mi rostro. como un autómata al que no soy capaz de controlar. en este preciso momento. Parece un hecho tan lejano ya. hasta que algo reventaba en su interior emitiendo un sonido parecido al chasquido que hacen las olas cuando se estrellan contra los riscos en la playa. Me transporto hacia mis primeros recuerdos de la infancia –cuando aún no conocía palabras como hedonismo. pero creo que Staley y Artudito se han unido en una conspiración en contra mía. con diminutos hilillos de sangre escurriendo de sus maltrechos hocicos. Por quinta vez en lo que va del día. La visión de hasta treinta o cuarenta reptiles retorciéndose. mis rodillas. me siento tan bien). Parecía que el medicamento que me habían recetado para balancear mis niveles de seratonina funcionaba. La humedad que se eleva desde la alfombra y sube por las plantas de mis pies. Quizá sea paranoia. Staley se desgarra las cuerdas vocales mientras canta Sickman. mis ingles. ¿no es acaso un maldito estéreo con a five disc changer? ¿Por qué no pudo escoger otra canción u otro disco? ¿Acaso no presioné la tecla de random? –What the hell Am I? Thousand eyes a fly–. Me hace recordar la primera vez que perdí el control y asesiné a un ser humano (fue delicioso). pero todavía lograba controlarme. observo cómo en el espejo algo (alguien) dibu76 . El placer mayúsculo lo obtenía cuando empalaba a los reptiles con sendas varillas y los colocaba en montículos de arena que había preparado con minuciosa antelación. O cuando obligaba a los felinos a tragar burbujeantes pastillas de antiácido y les prendía fuego para que corrieran. escupiendo en mi rostro lo que ya sé: no soy más que el recuerdo de mí mismo. Más bien. Al afeitarme. mis ataques de furia eran cada vez más frecuentes. Por lo menos eso decía aquél psiquiatra. que es el lugar donde pertenece. como si yo fuera el protagonista en una mala y burda versión de un capítulo de Dimensión Desconocida. Fue hace cuatro años. auto–complacencia o sadismo– en los que mi principal afición era cazar pequeñas lagartijas o arrebatarles a las gatas recién paridas sus críos. separada de mi ser. o de los pequeños felinos aullando como poseídos me producía explosiones de placer en el vientre. una sombra sin rostro que se mueve y sobrevive por instinto (maldita sea.

77 . Tengo menos de una hora despierto y ya puedo decir que el día apesta. Inside wall of peace. Dirty and deceased –insiste Staley en recordármelo. –What the hell Am I? Leper from inside.ja una sonrisa irónica en mi rostro. rómpelo y córtate las venas con los pedazos). Sonrío. Pero a pesar de ello me siento tan triste. –Sickman –grito mientras imagino que rompo de un puñetazo el espejo (hazlo trizas. sí.

en tu espalda. besar tus párpados. pero había entre nosotros como un aura de inocencia o de locura. Mis manos se posaban sobre tus hombros.LA INSOPORTABLE SOLEDAD DE(L) SER Te descubrí escondida detrás de una sonrisa nerviosa. Intuí apenas cómo caminábamos torpemente los últimos tres pasos. respirándonos. con los labios. que hasta entonces ignoraban las texturas de tu cuerpo. Luego. deteniéndome en cada lunar. tocarnos: recorrerte la piel pausadamente con los dedos. esa noche todo se reducía a mirarte. Acariciar tu rostro. con nuestras piernas enredadas. deteniéndose en tus nalgas. sin despegar los labios. Tú sobre tu espalda y yo sobre ti. besando tu cuello. trayéndote hacia mi. Tu mirada exploraba la habitación. vibrar por dentro. como buscando algo en que posarse. Sentía cómo tu cuerpo se iba convirtiendo todo en una tibia y húmeda caricia entre mis manos. a saberte cerca. reducir la distancia y aumentar el deseo. es cierto. Tocarte. olerte. tu nariz. explorando cada pliegue: descubriéndote. por si el olvido. acercarse. el punto de no retorno. o por si el recuerdo. un punto al cual aferrarse para deshacerse de aquella fingida timidez. tu boca. Ya no éramos unos niños. Yo intentaba memorizar tus besos cada vez más largos y profundos. hasta alcanzar la cama que era como la última frontera. Para mí. observándonos: tu desnudez hacía juego con mis ganas de saberte. Mis manos inexpertas de ti. no eran capaces de decidir entre la caricia suave y la tosquedad de un roce. Ambos de pie. sin78 . frente a frente. resbalando pausadamente. deslizándome hasta rozar tus pezones ahora duros.

tratando de vencer la resistencia. recostada en mi cama. Escuchar tu voz casi suplicante mientras yo besaba aquella boca tibia y vertical. recordar la estrechez del tiempo. se olvidaba de nosotros como nosotros de él. La música -ese maldito jazz. sabiendo que no. tu voz gritando mi nombre. Ja. Me acerqué hasta mi escritorio. ja. recogí del suelo un libro. Y todo aquél deseo se convertía en placer. la trompeta de Dizzy Gillespie parecía salir y entrar a voluntad de aquella tibia realidad de incienso y vino tinto. en algo diferente a ti o a mí. volver a ser humanos. y hacerte el amor. orinar. a regresar a tu vientre. desnudo todavía.tiendo tus manos enredadas en mi cabello. Tomaste los cincuenta dólares que había dejado en el buró. a compartir sus soledades y sus desatinos. a tu boca. en algo que era casi como furia que salía por nuestros poros y nos separaba. Luego. Algo como un recuerdo quiso salírseme por los ojos. a tu cuerpo o a mi cuerpo. dejando tras de ti una estela de frío desencanto. Yo hubiera querido que te quedaras un poco más para observarte ahí. Luego. «Te lo prometo» dijiste sonriendo. moviéndose lentos. era como si nuestros cuerpos comenzaran a reconocerse. de Samuel Ronzón. Y ya cerca del final todo se mezclaba como en un coágulo metafísico: tus manos clavándose en mi espalda. te dirigiste hasta donde estaba yo. sobre nuestros cuerpos exhaustos. instándome a seguir. desde un disco viejo. mis labios en tu boca. y besarte de nuevo. empapados. a encontrarte en aquél beso profundísimo y cálido y envolvente. Nos transformábamos en voluptuosidad. como si tu cuerpo fuese el molde que terminaba con mis ausencias de una vez y para siempre. en gemidos.transportaba nuestra desnudez a otras dimensiones. pensar de nuevo en el artículo que tengo que escribir porque de algo hay que comer. de aquella cama dura y de aquel cuarto repleto de libros y botellas vacías y soledades. en una especie de movimiento dialéctico: yo-tú-nosotros-ustedes-ellos. Presentí cómo tus piernas se abrían un poco más y todo era tan natural: entrar en ti era como si finalmente hubiese descubierto una parte de mí que siempre había estado esperándome. tirarse un pedo. Tus manos intentaban detenerme. devolviéndonos de golpe a la destemplada realidad de aquél estar ahí. poco a poco el silencio. después de una eternidad. me diste un beso indiferente y saliste de la habitación. yo muriendo un poco dentro de ti. oliendo a sexo y a sudor. gemir un poco con cada beso. pregunté. con cada pequeño mordisco. El mundo desaparecía. me obligaste a desandar mis besos. en sudor. levantarse al baño. en todo aquello que éramos ahora. escuchándote jadear. Mis manos acariciaban tu pecho y mis labios insistían en tu ombligo. 79 . dijiste. La desesperanza me invadió cuando te levantaste y comenzaste a vestirte lento. Y como siempre. «¿Te volveré a ver?». Besarte. y lo patético de la escena casi me hizo reír: el libro era: Concierto para un hombre solo. Pero no. y luego acercarme y recorrerte la piel con las yemas de mis dedos. «hoy no me es posible». montada en aquellas notas que se desgajaban y caían sobre nosotros. Sentir tu espalda arqueándose mientras mis manos apretaban tu cintura. Poco a poco. En el fondo. a familiarizarse. recorrerte. pero me guiaban a la vez. tocarte. a tus pechos. a tu cuello. casi autónomos. entrelazándonos al mismo tiempo. Por la ventana se alcanzaban a ver las luces de los autos que transitaban por la carretera.

Y HE AQUÍ UN CABALLO AMARILLO. pero aquello no tiene piedad. me transformo en algo más grande y más fuerte de lo que solía ser. CON MORTANDAD Y CON LAS FIERAS DE LA TIERRA. Me contemplo desde fuera. pienso. Percibo la realidad con cientos de nuevos sentidos. APOCALIPSIS 6:8 la sombra que se arrastra a mis pies y se funde conmigo y con mi alma: pienso. Y EL HADES LE SEGUÍA. Una vez más caigo en las fauces de este profundo abismo de inconsciencia. Frente a mí se desplie- 80 . El fétido olor que despide su boca me recibe recordándome lo frágil que soy. no en aquél que descansa. el vértigo se apodera de mí. una baba obscura y pestilente como el tiempo. inquieta. en el fondo yace la voz que se esfuerza por salir a la superficie. . Mis movimientos son espasmos vertiginosos que describen ángulos agudos. . pienso. en el que se agita y se retuerce. luego vosotros. Camino alrededor de mi patético cuerpo que se encuentra envuelto en sábanas. pienso.I. Intento despertar. luego él no existe. Y LE FUE DADA POTESTAD SOBRE LA CUARTA PARTE DE LA TIERRA. Gira alrededor de la triste ironía en la que me he convertido. sino en mí y en El miedo se arrastra frente a mí como una serpiente. luego existo. Sé que muero y renazco cientos de veces en un instante. Una vez más. Me detengo y observo alrededor. de lo que soy y lo que he sido. Me sé. Se acerca cada vez más y sonríe con cuatro hileras de filosos dientes. con garras alargadas y ojos enormes. de trayectorias cortas y accidentadas. rojos y brillantes. Y EL QUE LO MONTABA TENÍA POR NOMBRE MUERTE. SOMNUS MIRÉ. luego nosotros sí existimos. PARA MATAR CON ESPADA. CON HAMBRE.

Más atrás. Mi cuerpo se eleva súbitamente. en el fondo del tiempo. como en una película fuera de foco. En el horizonte veo un paisaje desolado. para después volver a su sitio. donde todos los lugares y todas las cosas se reducen a uno. pienso. Éste es el borde y el único punto fijo en este lugar es un hueco semejante a una puerta. Estar aquí es como estar dentro y fuera de la vida. y es situarse en los intersticios de la frontera que existe entre la piel y el mundo exterior. A lo lejos. donde lo indivisible y lo fragmentado se convierten en una masa que permite observar el devenir del tiempo y el espacio. Doy un paso hacia delante y me descubro. casi árido. luego él no existe. Grandes piras crujen y se argamasan en una danza macabra. no en aquél que descansa. una y otra vez. Regreso. luego nosotros sí existimos. donde no hay significados ni sentidos a los cuales aferrarse. Algunos cuerpos todavía se mueven y se entrelazan como reptiles de los que escurre una baba rojiza y amarillenta. del cual emerge un sonido que penetra por todo mi ser. 81 . Una torre obscura se recorta entre las ambarinas sombras. sino en mí y en la sombra que se arrastra a mis pies y se funde conmigo y con mi alma: pienso. luego existo. Muertes al azar. donde todo puede ser aprehendido desde todos los ángulos y perspectivas en un mismo instante. todos ellos víctimas del mismo verdugo: la muerte. sé. Sé que muero y renazco cientos de veces en un instante. se observa un hombre que cuelga de un patíbulo. donde YO SOY YO realmente. descompuestos y mutilados. inequívocamente. El fuego ha traído consigo una interminable área desértica en la cual pululan instrumentos de tortura y muerte. que es un llamado al que tarde o temprano tendré que responder. Me contemplo desde fuera. como una prisión que encierra una furia largamente acariciada. pero también largamente contenida. donde la realidad se desplaza por instantes. cardenales. . repleto de violencia. En la distancia un esqueleto azota a un hombre que se encuentra de rodillas. niños. Un ejercito de muerte y desolación se encarga de corromper todas las cosas vivientes de este mundo. . Los cadáveres se apilan unos sobre otros. luego vosotros.ga una estela de imágenes translúcidas. Me sé. me transformo en algo más grande y más fuerte de lo que solía ser. luego. pienso. hay un ataúd. Observo una serie de columnas de humo rojizo que se alzan hasta casi tocar el cielo. Tarde o temprano. Todo es un caos. las imágenes danzan arriba y abajo precipitadamente y de nuevo toman forma. Camino alrededor de mi patético cuerpo que se encuentra envuelto en sábanas. situado detrás de mí. dándole un matiz sanguinolento. amantes. pienso. En el fondo del paisaje observo cientos de emperadores. convirtiéndose en un enorme caleidoscopio que gira lentamente en todas direcciones. difusas. Un loco hace sonar una campana que cuelga de un inmenso árbol y sonríe con una mueca macabra.

o por mis zapatos despintados?. Hoy no me im- portó ir a sacar agua del tambo. y va a haber muchos juegos. va y los compra a San Juan de Dios. Mamá Chata no tuvo que ir dos veces a hablarme. Mi mamá me despertó con una feliz noticia: ya tenía juntos los once pesos para comprarme mis tenis. en la tarde. porque no me gusta el agua fría. Después de tanto diez en mi boleta de calificaciones. este fin de semana es día de la virgen. Siento tan bonito en la panza cuando me imagino caminado en la plaza. el domingo. Yo estaba que brincaba de gusto. Chance y ahora sí hasta me vea Marcela. ni el viento helado que me hace tiritar cuando atravieso el patio para llegar a mi cuarto. papá Rogelio dice que me los merezco. ni los jicarazos.MEMORIAS Hoy me siento contento. El olorcito de los frijoles fritos que hace mamá Chata atraviesa todo el patio y llega hasta mi cuarto. me traerían mis vans de cuadritos. Hoy. «Al rato viene tu prima la "Chícharo" por el dinero. Hoy no. Pero hoy no. ¿Cómo me iba a molestar por el pantalón que ya me queda rabón. Y luego. Hoy tampoco me dio coraje que todos mis calzones y mis calcetines estuvieran rotos o sin resorte. y en la tardecita nos los trae». Ojalá y 82 . Hasta desperté a mi hermanito con el alboroto. Casi siempre reniego para meterme a bañar. Ya me los estoy saboreando. junto con el café con leche y el birote calientito. ni a llamarme la atención porque se me estaba haciendo tarde.

el dinero haya ajustado para comprar queso. Mi hermano se levanta para ir a bañarse, y regresa en un santiamén. Para mí que nomás se mojó la cabeza. Termino de vestirme y me veo en el pedazo de espejo que cuelga de la pared. Hoy estoy tan feliz que casi no tomo en cuenta las rodillas gastadas del pantalón azul de mi uniforme, ni los codos rotos de mi suéter, ni mis zapatos chuecos, ni el limón que me va a poner mamá Chata para que se me apacigüen los pelos. La Lucy, una gata que parece vaca vieja (por lo gordo y por sus colores) está echada en mi cama. Me da mucha envidia verla calientita y amodorrada, tan a gusto. Mi hermanito está apurado porque ya casi nos habla mamá Chata para desayunar y él aún no está vestido. En lo que se pone el pantalón, yo me echo un clavado en la caja de cartón donde guardamos la ropa interior, pero no encuentro nada que no esté roto. «Hijos, ya vénganse a almorzar» grita mamá Chata desde la cocina. Patricio, (mi hermano) se pone un calcetín y el dedo gordo le queda todo de fuera. Los dos nos reímos mucho. Le ayudo a abrocharse sus zapatos, y salimos corriendo hacia la cocina. Después de los sabrosos frijoles, mamá Chata, desde la puerta, nos da la bendición a mi hermano y a mí. Yo sigo feliz. En la escuela, a la maestra Coco le ha dado por sentarme hasta adelante, en las butacas de la izquierda. Todo porque un día dije que algo que ella nos estaba platicando era «vox populi» (una frase que le escuché a papá Rogelio, y que no estoy seguro del todo qué quiere decir). Además, estoy en el cuadro de honor y todo eso. Junto a mí se sienta Clotilde, una niña morena y de ojos verdes. Muy bonita. De lo emocionado que ando, casi no puedo poner

atención a las clases. Ni siquiera disfruto el olor a madera que queda después de que le saco punta a mi lápiz. Y eso que me gusta tanto ese olor. En la parte de atrás del salón, el Gato y Paco molestan a Juana: le dicen "vieja apestosa" porque trajo un lonche de frijoles con huevo. La familia de Juana está más fregada que la mía, y eso ya es mucho decir. Pero hoy no voy a levantarme a defenderla. Hoy me traen mis vans de cuadritos, y eso es lo único que me importa. Las primeras dos horas nos toca clase de español. En el libro de texto estamos estudiando un cuento de un señor que se apellida Cortázar. Es mi turno para leer en voz alta. No entiendo bien todas las palabras de ese cuento, pero siento algo como cosquillas dulces en la boca (y en la boca del estómago) cuando lo leo. Después de estas dos horas sigue una de Historia y luego el recreo. Pero yo ya no me puedo concentrar. Me la paso viéndome los zapatos, e imaginando cómo se me van a ver mis tenis nuevos. Muevo los pies en todas las direcciones en que me es posible para tratar de averiguar cómo pisar mejor. No quiero que se me maltraten los tenis nuevos que me va a comprar mamá. Suena el timbre que anuncia el recreo y a mi me sucede como cuando me despierto sobresaltado en la noche. De pronto los cuadros negros de mis tenis desaparecen y en mis pies sólo quedan mis zapatos chuecos y sin cintas. En realidad estaba soñando. Salgo corriendo del salón y voy al portón de la escuela. A la hora del recreo, muchas de las mamás les llevan el lonche a sus hijos. A pesar de mis apuros, ya hay muchos niños arrebujados ahí. Cuando llego hasta la reja del portón veo que en la iglesia que queda enfrente
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de la escuela hay flores y mucha gente. Casi todos están vestidos de negro y están llorando. En especial un señor y dos muchachos, que están abrazados. Los veo y de tan tristes por poco me dan ganas de llorar a mí también. En eso, mamá Chata llega corriendo con una bolsita de galletas de animalito y un vaso con leche para mí, y otro para mi hermano. «¿Ya llegó la Chícharo, mamá?», le pregunto. «Ya se fue. La fui a echar al camión, por eso se me andaba haciendo tarde», me contestó. Luego me regaló una sonrisa y dijo: «se van derecho a la casa, hijo, no quiero que se me entretengan por ahí, ehh». En eso, Patricio llega hasta el portón, todo agitado y sudoroso, con los cachetes chapeteados, y el cuello chueco. Andaba jugando escapatoria o algo así, porque atrás de él venía un montón de chiquillos. Me arrebató la bolsa de galletas y siguió corriendo. Hoy yo estaba tan contento, que ni siquiera eso me hizo enojar. Para antes de que terminará el recreo ya todos mis amigos sabían que en la tarde iba a estrenar tenis. Y no cualquier par de tenis, sino unos vans. Después de clases, Javier (mi mejor amigo) y yo vamos a las tortillas. Hoy no me molestó la enorme fila, ni que Marcela, la hija de la señora que despacha, me ignorara. El domingo después de misa de cinco, estoy seguro, se fijará en mí. En un rato más me van a traer mis tenis nuevos y ahora sí, verán para lo que soy bueno. Cuando llego a la casa, me doy cuenta que Mamá Chata hizo de comer sopa de fideos (que me choca), y caldo de pollo. Ni modo, hoy me voy a comer todo sin renegar. Hasta pido más caldo. Se dan las tres y ya estoy ansioso porque llegue la Chícharo. En cuanto termino la comida me voy a mi cuarto para hacer mi

tarea: unas multiplicaciones más o menos fáciles, y la biografía de Zapata, que viene detrás de una cartita. Trato, pero de plano no me puedo concentrar en nada. Intento dibujar algo, pero no me sale lo que quiero. A cada rato me asomo a la puerta de la calle, por si llega la Chícharo. Mamá Chata me dice que me tranquilice, que ya llegará. Me asomo una vez más. Y otra. Desierto. Son las cinco y no ha llegado la Chícharo. Yo creo que ya no tarda. Para matar el tiempo mejor voy a casa de Javier, para ver si quiere jugar penales en el baldío. Resulta que ahí estaban Edgar, el Gato, Armando Memelas y el Chumpi. En el baldío están jugando los de la Basilio Badillo, así es que ya se armó la reta. Después de varios partidos en los que los marcadores estuvieron parejos (30-36; 28-32; y 16-15 ¡ganamos!), regreso a la casa y mamá no está. Todavía sigo agitado por la carrera que pegué, y Papá Rogelio me dice que tía Lola (mamá de la Chícharo) le habló por teléfono con la vecina, y ésta le avisó que era urgente que fuera. Emocionado, le platico a mi papá lo de mis tenis nuevos. Él me sacude el cabello con sus enormes manos, y me dice que de seguro mamá Chata había ido a recogerlos. Estoy tan contento. Mientras tanto, me siento en el suelo, y me entretengo viendo a papá Rogelio leer el periódico. Él, como siempre, me pasa las caricaturas y me dice que haga el crucigrama. Sin darnos cuenta, se hace de noche. Ya me tengo que ir a acostar, y la Chícharo no ha llegado. Mamá regresa apuradísma, enojada y gritando, porque parece que mi prima se fue con su novio. «Ojalá y hayan ido al cine o al parque» —pienso. A lo mejor él la acompañó

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a comprar mis vans. Porque no creo que a la Chícharo se le haya olvidado el encargo. Por lo pronto, sigo aquí, en el baño, viendo mis zapatos retorcidos, pensando qué les voy a decir a mis amigos mañana. Trato de no llorar y mejor imagino cómo se me van a ver los vans de cuadritos, cuando la Chícharo me los traiga...

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o tocar por accidente el lomo de una araña que está a punto de resbalar del borde hacia el interior de un vaso lleno con leche tibia. casi rotas o extraviadas en vaya a saber qué rincón de la memoria. era. Pero también se lo debía a él y a su orgullo. mientras se preguntaba y le preguntaba si tenía miedo. Después de todo. Quería responder con algo a la pregunta de ella. quedarse sin palabras y no poder explicar con claridad sus ideas. le preguntaba acerca de sus miedos más profundos. Le preguntaba acerca de sus verdaderos miedos y no de los lugares comunes. Si tan sólo ella pudiera entrar en su cabeza y palpar los pensamien86 . estaba allí. pero se había quedado sin palabras. Sin embargo. ella quería saber sobre el miedo. recostada junto a él. como el de dejar olvidado el bolso en el asiento del cine. Se lo debía. Y ella insistía. casi con lo que fuera. En definitiva. Ella. Esa tarde. estaba dispuesta en carne y alma acompañándolo en ese último viaje. Se divertía enredando sus manos en el vello que poblaba el pecho de él. en aquellas circunstancias. Lo ametrallaba con su interrogatorio. El verdadero y absoluto miedo.PERSEGUIR LA ETERNIDAD Recién habían deshecho la cama y hecho el amor. ni de esos miedetes democráticos que nos aquejan a todos tarde o temprano. arremolinadas. él no sabía cómo explicarlo a ciencia cierta. Y justo ahora. Para él. él se encontraba con las ideas todas revueltas. que aunque de poco le servía ya. sonreía al recorrerle las piernas con su tacto cálido de pies blancos y esmalte rojo. un escándalo. lo que se dice.

exhaustos pero fuertes. aunque nadie los invite.tos. ella se refería a aquellos miedos que nos atormentan en el desayuno y viajan con nosotros en el autobús. al formular la pregunta. perdidos uno dentro de la otra. pero todos íbamos derechito al Hades. Aunque no se lo dijo. estar ahí. él lo hubiera agradecido minuciosamente. Por tus labios. estaban demasiado desnudos. que no había encontrado en ningún otro hombre. una cama dura y con las entrañas de fuera les indicaron el camino. Quizá al rato… Brindaron con un sorbo más de aquél nebiolo oscuro y casi amargo. A pesar de la bebida. un brillante filosofo que había renunciado a una meteórica trayectoria académica para convertirse en payaso de fiestas infantiles. en sus cansancios de cama y vino. Había en la atmósfera una especie de acuerdo mutuo y perenne. si es que realmente había algo que entender. convertida en prostituta amateur por necesidad. al parecer de ambos. pero todos íbamos descendiendo por esa vía tan transitada. tendidos. Ambos entornaron los ojos. acercando los vasos a sus labios. que era como los pocos muebles o los muchos libros de la habitación. en el que se había prometido no hablar de ese gran miedo al que no sabían por qué causa era el más común de los miedos. Y eso. aunque se quiera dejarlos atrás. porque se hubieran sentido patéticamente arcaicos— todos. Ella una mala actriz de teatro venida a menos. eso era la vida. —aunque no lo dijeron. dispuso él. Pero no podía. si era. mientras lo observaba llevarse la mano derecha hacia el mentón. a lo único a lo que no se le podía o debía temer. tan a ciegas. Ella lo miraba interrogante y seguía sonriendo. dijo ella. Él quería hablar del miedo a la vida. «Tiene un gusto raro» dijo ella con una sonrisa dibujada en su rostro. Ella quería hablar de la vida. pocos clientes y muchos fracasos. pero también por diversión. Él. saboreando con antelación el líquido un tanto espeso. «Hablábamos del miedo». tocándose apenas. pensó él. ambos se encontraron sin buscarse. de cómo no era tan diferente 87 . nada más ni nada menos. encontrados mutuamente en la savia de sus cuerpos. de ropas ambos. Una habitación sucia. en su boca aún conservaba ese sabor tan de él. Por ello. reconociendo que al encontrarse por fin habían llegado a buen puerto. como para desperdiciar tanta desnudez hablando de la muerte y otras piorreas. sabiéndose juntos. Los dos eran uno y lo mismo: la historia de una constante caída. Por habernos encontrado. no encontraba las palabras. otros más lento. que más bien era una pose que adoptaba casi de manera natural. de una eterna búsqueda que no llevaba a ninguna parte. Al final de cuentas. tan acto de fe. en clara actitud reflexiva. pero suficiente y válido como cualquier otro método que hubiera por ahí para iluminar el entendimiento. o más bien. Una noche de lluvia. rumbo al trabajo. dando paso a una tranquila penumbra. Y eso era la vida. entenderlos de ese modo tan íntimo pero tan dogmático. hasta el fondo de las cajas en las que guardamos todas nuestras perversiones y nuestras manías. él habló del futbol. Ambos se bebían los restos de la tarde que se escapaba lenta por la ventana. y de palabras él. Además. en la oscuridad del ropero. contemplándose desnudos. Unos más rápido. para impresionar a sus interlocutores. dijo. entre la cálida humedad de sus alientos y los vapores tibios de sus cuerpos. Se pertenecían.

pero que no eran molestos de ninguna manera. y de pared a pared en toda la casa. de que ambos eran. El cerró los ojos para intuirla deslizándose desnuda. Después de otro largo silencio. Tal vez dormitaron un poco. traslape. Casi como en una conversación en el que él era el único interlocutor. o por el contrario. apiñadas en los dos amplios escritorios sin ningún orden aparente. aceptando las miserias del maldito destino. la noche de aquel viernes se había instalado ya entre ellos. Ella se tendió sobre su costado derecho. y bastante grande. él sentenció que lo sobrepasaba un innombrable miedo de estar viviendo algo que no le correspondía. luego. y su silencio era la prueba fehaciente de que no lo iba a dejar en paz hasta que le contestara algo. lanzó una pregunta. Ello siempre había generado en él una profunda angustia en su corazón. su mirada dio un salto abrupto hasta ajustarse lo suficiente para notar el perfil apenas dibujado de las torres de libros. Se reconocía tanto en aquella mujer: terca. aunque no quisiera reconocerlo a veces. Sin sentirlo casi. Sentado sobre la cama. fantasmas desparramados por el piso. no sin cierto de- jo de desesperanza: «¿Eterna búsqueda de lo otro? ¿Fórmula cabalística que da sentido a todo y permite cruzar el puente hacia otras realidades? ¿Una metaecuación reveladora de lo absoluto?». los silencios eran como signos de que sí. no necesitaban luces para saberse. a manera de respuesta. Se preguntaba. 88 . Aún no se encontraba en nada ni en nadie: lo único que sabía de cierto era que había tocado un nuevo fondo cuando se dio cuenta que ya no era feliz estando triste.ser un payasito que un profesor de filosofía. de no vivir lo que realmente le estaba destinado. De cualquier modo. Todo para evadir hablar de la vida —del miedo a la vida—. que más bien era una especie de primitiva e infantil reflexión: «¿Tenía miedo a pasar de largo por la vida o que la vida le pasara de largo?» Ella se movió un poco. Tal vez el sueño era un nombre más para aquellos pesados silencios que se abrían entre ambos. Ella caminó hacia uno de los escritorios de la habitación. pero el le dijo que no lo hiciera. imaginando sus movimientos infantiles que. Y ese. en el montón de ropa sucia que parecían cuerpos lánguidos. de cómo ese estar allí enredados era como una cinta de Moebius en la que todo era yuxtaposición. Sus dedos se enredaron en el cabello enmarañado de ella. resultaban tan sensuales. rebelde. y aún no encontraba nada en ese peregrinar insulso e inútil. era el miedo más absoluto y real en aquella habitación. instantes después —o siglos. dándole la espalda a él. Sintió que ella se recostaba a su lado. que él también tenía corazón. en aquella noche. Más bien. su campo de visión se posaba primero. Él estaba seguro que la duda seguía rondando la cabeza de ella. tierna. sintiendo el calor de la mujer a su lado. «El santo horror de lo real» diría Hegel —pensó él. flanqueadas por sendas botellas vacías de vino. sin quererlo ella. resignada a su suerte. Ella se levanto pesadamente para encender la luz. en verdad. Aquella espalda blanquísima le parecía deliciosa. La escuchaba descalza. todo era tan relativo— . Sacó una vara de incienso y la encendió. de que entre ellos había. Esas preguntas habían regido su vida. que se estaba mejor así. reconociendo el ritmo de sus pies. carajo.

En un rincón de la habitación. Él era como una ontología cuyo centro estaba ausente. formando una fragancia un tanto rancia. «Es que somos la cuadratura del círculo». se repetía mientras intentaba organizar las palabras para responderle a ella. Y siempre. Él seguía en silencio. Es cierto. antítesis y síntesis girando siempre en espiral. practicaba por mera diversión. mientras recorría el rostro de ella con los dedos. a ellos mismos. y el rigor mortis les iba poco a poco entumeciendo los labios. que antes estuviesen hablando de la vida —del feliz miedo a la vida—. el mismo instante de la creación. callada. pero resistiendo. desde hacía un tiempo. Sus ojos se abrieron un poco más. estaba ella. las palabras ya no le eran suficientes para llenar ese gran vacío. entre fondo y forma. decirle que por fin. mezclándose con el olor sucio de humedad y de viejo. Porque ahora todo encajaba de manera perfecta. Mientras tanto. la punta del incienso encendido rasgaba la negrura prevaleciente. que ella en aquella habitación. mientras la cicuta surtía efecto en sus cuerpos. Pensó que a final de cuentas. a los libros. entre texto e imagen. un poco crispados lo buscaron hasta encontrarlo. terminaba por sucumbir ante los embates de la inevitable risa que le provocaba esa postura esnobista e intelectualoide que. como si la acción de tocar fuera un génesis táctil. pensaba él. Seguía sin poder articular sus ideas. Y hasta en alguna ocasión le pagaban por ello. creando su propia e irreducible realidad. en todas partes. Valía la pena seguir. frente a ella. que ella en aquel pequeño y cerrado mundo. ella sonrió. casi divertido. ella. asemejándose al ojo vigilante de un inútil cancerbero. sin quererlo. una especie de catarsis que le permitía atisbar un poco las puertas entreabiertas de esa otra realidad que buscaba con ansia. Todo era claro ahora. al final o detrás de todo. Sin embargo. que se había adherido ya.Abrió los ojos. esa ausencia de sí mismo que lo agobiaba desde siempre y que lo orillaba a buscar de manera constante. de ella hacia él. Y era irónico. Él sonrió al pensar aquello. Los lazos que los unían en ese instante vibraban fuera del tiempo y del espacio. Sin siquiera imaginarlo. Se sentía un escritor. tendiendo puentes de él hacia ella. acusando quizá el dolor. 89 . tal como habían acordado. Pensaba en que antes. sin saber a ciencia cierta qué era lo que pretendía encontrar. debatiéndose entre ser y hacer. pero como siempre. Así. Quería hablar. tesis. somos la cuadratura del círculo. Ahora lo sabía e intentaba poner una expresión seria en el rostro. la palabra escrita había sido un refugio. Por fin había descubierto que ella en aquella cama. entrelazándose después. como una seña de identidad. etcétera. Un hilillo breve de humo aromático ascendía hasta el cielo raso de cinco por cinco. a las paredes. Sus dedos. la respuesta a la pregunta que ella le hiciera ya hacía un rato —y todas las posibles respuestas a esa misma pregunta— eran un movimiento dialéctico de ida y vuelta.

ya que ambas. el No obstante que él había atravesado a diario por aquel portal los últimos seis años de su vida. . Incluso él se sentía otra persona.IN MEDIAS RES cielo se cerraba cada vez más oscuro e imponente. No había luna ni estrellas. es más. «Siento que no siento. medio en broma. deteniéndose frente a la enigmática y ennegrecida puerta de roble. tímidas –asustadas sería quizá el término correcto– se hallaban ocultas detrás de un descomunal y grisáceo conjunto de nubarrones. 90 . como si supieran de antemano lo que sucedería minutos después. envolviéndolo en un místico e inmenso manto de lobreguez.. lejano y ajeno. Eran poco antes de las doce de la noche cuando Emiliano se apeó del coche de alquiler. Abrió la barandilla del cancel que amurallaba simbólicamente aquella casa y anduvo tres pasos. se sintió como si ésta fuera la primera vez que ponía los pies ahí. era como estar ausente de sí mismo se decía medio en serio. creo que he muerto» comenzó a tararear una canción que había compuesto un amigo suyo hacía ya algunos años.. Todo le parecía extraño.ya sólo faltaba ocuparse de Lidia. A sus espaldas.

De pronto. pero no la introdujo en la cerradura inmediatamente. un lejano relámpago le recordó que la lluvia y el frío se cernían sobre él. Esto le daba un aspecto aún más tétrico al conjunto: un cuerpo huesudo y desgarbado. hundidos en la profundidad de unas cuencas casi vacías. ya que su cuerpo experimentó un movimiento fugaz. Una vocecilla se agitaba en su conciencia susurrando insistentemente: «¿De verdad eres capaz de hacerlo Emiliano?» La oscuridad que reinaba en el entorno acentuaba las ojeras del –ya de por sí– anguloso y demacrado rostro de Emiliano. inmisericordes. y lo devolvió a la realidad. estáticos. mientras se quitaba la chaqueta y sacudía las pesadas botas en el tapete que flanqueaba la entrada. en donde suponía que se encontraba su pareja. asemejándose en ocasiones a la silueta de un ser toscamente encorvado. en ese mundo gris que le daba sentido a su maldita vida las que sentían que no eran capaces de terminar la obra? Con un movimiento pausado de su brazo. y para colmo. con el agua de la lluvia calándole hasta el alma. Definitivamente su faz era el marco adecuado para aquellos ojos marrones. una cara larga. ¿No sería acaso que en realidad era su conciencia la que tenía temor y se escondía farfullando entre dientes? ¿Eran acaso todas aquellas otras voces que habitaban en su cabeza. escurriendo en plena huida hacia el suelo e incluso más allá: hacia el infierno. mientras que en otras hacía pensar en las alas rotas de un ángel sombrío y renegado que se arrastraba por el piso. alta. cuya blanca piel acentuaba sus suaves y estilizadas facciones. que- Por fin Emiliano se había decidido a abrir la puerta lentamente. Sacudió un poco la cabeza intentando alejar las voces que escuchaba. Lidia era una joven delgada. el cabello largo. sumamente pálida e irregular debido al mentón enorme y partido en dos que coronaba la parte inferior de su rostro. como un ligero estremecimiento que le recorrió varias veces la espina dorsal. El impulso involuntario hizo que su sombra –dibujada vagamente en el piso debido a la trémula luz que emitía el farol colgado en el dintel de la puerta– cambiara de forma varias veces en cuestión de segundos. como si de pronto hubiese entrado en una especie de trance o de animación suspendida. «Hola Lidia» gritó desde el quicio dirigiendo la voz hacia la estancia. Por alguna razón se detuvo a escasos milímetros del pequeño y enmohecido hueco. La humedad que lo envolvía daba la impresión de que toda la ligera lluvia que había estado cayendo sobre la ciudad se condensaba en su cabello y en su ropa. El pelo negro. terso y ensortijado – el cual siempre trataba de mantener atado a 91 . sacó la llave del bolsillo derecho del pantalón. Un rastro de agua resbaló lento por su rostro. intentando no hacer ningún ruido. largo. dando inmóvil. hirsuto y desordenado no parecía obedecerlo nunca. Algunas de los cientos de gotas que temblando estilaban por la húmeda chaqueta negra parecían ser ínfimos animales capaces de oler el miedo.

sin mediar palabra. Desde hace cinco días. con su voz aflautada pero sin el menor dejo de enojo. he decidido rematar la historia de mi caída final. «Vaya. quien ya había llegado hasta la cocina. «Nada» musitó entre dientes Emiliano mientras rozaba apenas la nuca y el oído izquierdo de ella con sus labios. pero la cual. «Sécate la cabeza mientras te preparo un bocadillo». cuyo colofón es un cursor intermitente e indeciso. se acercó hacia su mujer y la tomó por la cintura. Doblo la computadora portátil y de súbito las sombras parecen devorar la de por sí escasa luz de la estancia. aprisionándole el cuello con una fuerza brutal. «Nada… Simplemente te olvido». después de haber limpiado los restos de una solitaria cena. Con esta última frase. Emiliano lentamente subió su mano izquierda recorriendo el vientre de Lidia. comenzó a presionarlos con dureza. Él sintió cómo Lidia se deshacía en sus brazos. No importa. «¿Cómo te fue?». mis ojos se nublan y me cuestiono acerca de la de92 . como si lentamente se fuese desvaneciendo quedándose dormida. Con la mano derecha. él había cogido el enorme cuchillo que reposaba en el pretil cerca de algunos trastos. Emiliano observó cómo el brillo del afilado utensilio desaparecía al hundirse con un movimiento limpio y certero en la parte posterior del cuello de Lidia. hasta que te apareces» reclamó Lidia desde la cocina dulcemente irónica. mientras le arrojaba uno de los trapos con los que había estado secando la vajilla. ella sonrió al sentir como detrás suyo. ya falta poco para que amanezca. al dibujarse en su rostro.una coleta que caía sobre su espalda– remataba su cabeza. Con la espalda pegada al vientre de él. «¿Qué haces amor?» Regurgitó ella sorprendida. Un chorro de sangre tibia saltó hacia su cara. hasta alcanzar los pequeños y firmes pechos. Ella dejó escapar un quedo gemido mientras cerraba los ojos y se mordía los labios. se inflamaba un bulto duro y palpitante. intentando desesperadamente zafarse del poderoso puño que se apretaba en torno a su garganta «!Me lastimas¡». Emiliano. El dulce y tibio olor de Lidia le inundaba los pulmones. Ante la imagen él no pudo evitar esbozar una sonrisa que le pareció cursi. pero la poderosa mano de él se lo impidió. «Vienes estilando» dijo entornando los enigmáticos ojos grisáceos. tenía más la apariencia de una mueca macabra: los destellos ambarinos que a contraluz emitía la hoja de metal le recordaron a un sol agonizante. atrayéndola hacia su cuerpo. Sin embargo. el monitor de la máquina es la única luz que ilumina la habitación en la que me encuentro. Abrió el refrigerador y sacó un trasto que contenía los vestigios de una tarta de atún y patata. a la altura de sus caderas. justo en el preciso momento en el que muere detrás del horizonte. Quiso voltear la cara para besar la boca de Emiliano.

Me dejo caer pesadamente en el suelo. Yo no considero que los aspectos que los humanos tendemos a reprimir sean anormales o patológicos. Poco a poco mi respiración se normaliza y me invade el sueño. por alguna razón todo esto me hace pensar que me encuentro dentro de un ataúd que ha sido cerrado para siempre. pero sé que sigue siendo un caos total. Una florescencia azul señala las 04:53 a. pareciera como si una serenidad un tanto familiar me invadiera. Claro. Por el contrario.cisión de haber roto todas las lámparas de la casa. Maldito afán de buscar en los lugares equivocados. No me resta mas que esperar. en esas puertas. Mis manos entrelazadas a la altura de mis tobillos intentan contener el temblor de mis piernas. hecho está. mientras mi boca se llena de una saliva espesa y amarga. No puedo evitar sonreír. si es que logro llegar a la maldita cocina entre tantas tinieblas. Nah. Creo que tengo tiempo suficiente para preparar un café. Quisiera pensar que afuera el mundo está tan tranquilo como ahora se encuentra mi mente. reacciona inquieto. A lo lejos escucho el rumor del motor de un automóvil. o algo así. De pronto me doy cuenta que no tengo miedo. como un animal de rapiña. Al contrario. en esas patologías y disfuncionalidades he encontrado la calma que tanto había buscado en todos estos años. El vello rojizo que cubre mis brazos y la parte posterior de mi cuello se alza como si tuviera vida propia. He oído decir que dios actúa de maneras extrañas. Por fin. he logrado salir 93 .: la hora perfecta para quitarse las máscaras y terminar con esto. déjenme las maneras extrañas a mí. creo que son los puentes inevitables que nos conectan con dimensiones de la existencia en donde podemos establecer un contacto total con el mundo material e inmaterial. así es que el auto se va a tardar en llegar hasta aquí. En fin. Un par de minutos después.m. De algún modo. No cabe duda que mi padre se esmeró por encontrar un lugar como este. Insólitas puertas del inconsciente que se abren a realidades auténticas y que hasta entonces permanecían ocultas. Ah. a mi espalda recargada en un rincón helado de este maloliente cuartucho. lo hecho. Aunque sé que estoy en la casa de verano de mis padres. Trato de atribuírselo al frío. observo por la ventana cómo aparecen los primeros rayos del sol detrás de la muralla de cerros que protege este recinto. a la incesante lluvia de estos últimos días. La constante lluvia de los días anteriores ha convertido la brecha que conduce a la casa en un lodazal. pero es inútil. El silencio y la oscuridad que inundan la habitación son tan espesos que parecen ser totalmente sólidos. Ni modo. Presiono un botón del reloj en mi muñeca derecha. Tal vez no haya sido una buena idea. C'est la vie y qué se le va a hacer. mientras disfruto a pequeños sorbos el líquido amargo de la humeante taza. Siento como la sangre se agolpa en mis sienes. cuánta paz. Se siente una gran paz. De hecho es tanta calma la que me hace temblar.

y nada más existe. mucho tiempo. Ah. Soy falso. Si tan sólo pudiera tener los pies de Itzel recorriendo la geografía de mi espalda. Intento perderlos en la bruma de una trama inconexa y sucia. en cierto modo.de ese laberinto confuso. James Infirmary. Ni modo. El método es lo que menos me importa. quisiera extender este instante por siglos. Lo que trato de lograr con esto es encontrar algo que me permita justificar un deseo innoble de traicionar el recuerdo. el sufrimiento ajeno nos permite poner en perspectiva nuestras propias miserias. ¿Porqué hago esto? Podría decir que un crimen perfecto no es de ningún modo perfecto si no hay un público que lo disfrute. Nada fácil. 94 . Prefiero pensar que. Pero tampoco quiero facilitarles las cosas. descorrer lentamente la cortina del inconsciente para hacer público lo privado: catarsis propia y ajena que permite desanudar la garganta frente a un mar de cuerpos sin rostro. Si tan sólo se escuchara en el background la trompeta de Luois Armstrong mientras sus labios se desgarran tocando St. Tampoco tengo un leitmotiv que guíe mis letras. esta sangre seca en mis manos y mi ropa. No estoy tratando de exorcizar mis demonios. En fin. La única tarea que tienen ustedes es distinguir entre lo real y lo ficticio. Tampoco quiero que sientan lástima. me indican que ha llegado el momento de contarlo todo. De no hacerlo. Pero afirmar eso me parecería un despliegue vulgar de exhibicionismo. Me. No pido perdón ni me arrepiento de nada. Las tinieblas desaparecieron y mi visión se ha aclarado. diablos. y ese fétido olor que repta del sótano en donde guardo mis útiles de pintura y fotografía. Es como si de pronto. son ellos! Cuando hice esa llamada sabía que tardarían lo suficiente en encontrarme como para permitir relatar lo que he hecho. lema. Ustedes no me importan. Mi interés es engañarlos. Todo lo que he hecho hasta ahora. Las pistas están en el texto. Myself and I es mi Escucho pasos que bordean la entrada de la casa. me hubiese gustado recibir a las visitas como se lo merecen. Pero. no me di cuenta cuando arribó el automóvil a las puertas de la cabaña. hubiera encontrado mis anteojos perdidos hace mucho. por alguna razón incomprensible. intolerable e intolerante. Ahora todo está consignado en los doscientos folios que almacena un archivo de la fría y eficiente memoria del ordenador portátil que yace en el escritorio del piso superior. No pretendo guiarlos a través de este relato. el que tenga ojos que vea. welcome to my world –pienso– take it and read it. Por ello no pretendo que a través de estas líneas confíen en mí. Son ellos… ¡Sí. mi felicidad sería completa. créanme que nunca se sabría lo que ocurrió con ellas.

Un golpe en seco se lo impide. Me acerco hasta la cama tratando de hacer el menor ruido posible. pero ahora ataco sus senos. sorprendida. Su rostro se ha convertido en una máscara de sangre. Un sonido hueco me avisa que una de sus clavículas se ha fracturado. Le doy un par de bofetadas cariñosas pero ella no responde. Parece que quiere preguntar algo. Comienzo a tener una erección. Acerco mis labios a los suyos. De su boca sale un apagado quejido. La tibia y viscosa humedad de la sangre me excita. De su cráneo. Entrecierra los ojos. Enciendo la luz. Parece que su esfínter no resistió. abierto como una sandía.AVISO DE OCASIÓN Ella está desnuda sobre la cama. y protege su vista formando una pequeña visera con su mano. Ella se despierta lentamente. Introduzco un dedo en una de sus cuencas y siento la inminencia de un orgasmo. Enciendo la cámara de video con un cuidado inusitado y la enfoco para que capte bien la escena. Toco su rostro ensangrentado y ella gime. Yo si- go golpeando. sale un líquido lechoso y espeso que al mezclarse con la sangre adquiere un oscuro tono rosado. El sedante debe estar a punto de perder su efecto. Saco el mazo del armario. Sigo golpeando. Trata de despabilarse. que debido a la inflama95 . tratando de hacer blanco en sus ojos. Las sábanas están empapadas. Con la respiración agitada y el cuerpo salpicado por una miríada de pequeñas gotas de sangre dejo el mazo en el suelo y me acerco a ella aún más.

recordándote lo frágil que eres. Somos el novio de tu hija. No hay desafío intelectual ni estimulación de ningún tipo en ninguna parte. casi como una mancha ocre que me obliga a… Me caracteriza una aceptación tácita. con ese Gran Otro del que habla Lacan (ese enorme perverso que sólo quería ver cuántas excentricidades le aguantaban los franchutes). Somos tu vecina que llega del trabajo a las cinco y treinta de la tarde y te saluda amablemente. llenos de sangre y gusanos. Comienzo a besarle el rostro de nuevo. De un tirón lo arranco para introducirlo con violencia en el hueco palpitante.ción parecen una orquídea oscura. Comienzo a besarla. expulsando un chorro de semen casi al instante. anómico (y esto no es una barrabasada dieciochesca. Sin querer. Escupo. alienado. Soy un hombre solitario (pero no en el sentido de Hesse. apenas tocándola. El escapismo y la fantasía fácil son las puertas que se abren ante mí de manera constante. Sus labios se rasgan y sangra de nuevo. Esto me provoca mucha gracia y suelto una carcajada. Aún cuando convivo con tanta gente a diario no estoy relacionado con nadie ni con nada. Te estoy hablando a ti a través de esta cámara. mis contactos reales con el mundo exterior son distantes y esporádicos. De hecho. hostilidades. Me dejo caer de nuevo encima de ella. Muy cerca. sino con ese algo abstracto y distante que veo siempre en mis sueños. Sé que soy alguien que no tiene una relación significativa o coherentemente moral con los otros. El sabor salino de la sangre me hace temblar de placer. cotidiana. querido Marx: yo soy yo. al que invitas a pasar a la sala de tu casa y le ofreces de cenar. Pero ojo. Ahora levanto sus piernas. El dolor la hace recuperar la conciencia por unos instantes. Siento que algo va a estallar dentro de mí en cualquier momento. sólo hasta que recibe un nuevo mazazo en el rostro. Me tumbo encima de ella por completo y comienzo a retorcerme como un gusano. quedan en mi boca algunas pequeñas astillas de hueso. me myself and I). Muerdo los dedos de sus pies. Una pesadez terrible me invade. Me alimento de ansiedades. ¿Quién soy? Mejor dicho: ¿qué soy? No lo sé bien. Aunque en realidad tampoco importa. El foco rojo aún está encendido. Quiero que sepas que la muerte se acerca cada vez más y te sonríe con dos hileras de filosos dientes. Somos la persona junto a la que te 96 . Retiro el mazo de su interior e introduzco mi miembro. casi narcótica de la alegría y la tragedia. Esto no es gratuito. Deslizo el mango del mazo por su pubis. miedos. violácea. Somos muchos y estamos cerca. de la estabilidad y el cambio. Miro hacia la cámara. ¿Sabes qué es lo peor? Que no soy el único. La rugosa madera se atora unos instantes en un mechón de vello. el fétido olor que sale de su boca te saluda. Estoy harto. de la incertidumbre. Dejo el privilegio de juzgar y arbitrar a otros. Alcanzo el mazo y comienzo a golpearla de nuevo. Me doy cuenta que ella todavía respira. Sus piernas están sobre mis hombros. Me he vuelto un individuo aislado. sino en uno más profundo). sin fuerza. Me inclino para besarle los amoratados pechos y muerdo un pezón hasta que logro arrancarlo. La golpeo de nuevo en la frente y luego en la boca.

dejando un rastro rojizo.sientas en el autobús y te regala una sonrisa. No somos gregarios. Saco la pistola del buró. Inhalo fuerte. justo ahora. Ahora resbalo por las paredes. Contengo la respiración. somos una enfermedad para la cual no existe cura. La pongo en mi boca. Somos la señora que enseña religión a tus hijos mientras tu atiendes los servicios dominicales. lento. Bam. marcando tu número. ¿Lo ves? 97 . Somos el joven al que saludas por la mañana mientras trotas por el parque. Está fría. Somos la persona que está del otro lado del teléfono. Somos asesinos. Somos asesinos que saben fingir muy bien. Quiero aclararte que esto no es un club ni nada parecido.

todo el atavismo y la ortodoxia juntos. a las cinco sesenta y seis de la mañana. Pero había algo raro que me hacía pensar que. pisándome las barbas una que otra vez. Esta duda hizo que el corto trayecto de la cama al baño se convirtiera en un pasillo minuciosa y excesivamente largo. Heráclito: en qué divertidísimos vericuetos me encasquetan).SORPRESA Hoy me levanté como de costumbre. Todo parecía ser lo de siempre: escapar de las sábanas. El otro había desaparecido. Distraído como soy. vestir el frac azul turquesa y los zapatos rojos. Era una vaga sensación de extrañeza. 98 . despeinarme un rato. al mismo tiempo. en fin. sentía como si en el sueño hubiese dejado algo olvidado (cosa que me ocurre con frecuencia: el otro día desperté sin las llaves que abren las sábanas. o una mano apretando el estómago por dentro. el cual recorrí cabizmundo y meditabajo. ay. hurgarme la nariz frente a la pared y elegir una profesión. Parménides. ya sólo tenía dos ojos. Al llegar allá. así que tuve que quedarme acostado hasta la noche). encendí la luz y caí en la cuenta: al observar mi reflejo en el espejo. casi como tener una piedra fría dentro del zapato izquierdo. todo era distinto (ay.

la de siempre. Buscó con la mirada la mesa del fondo. Más bien. qué estupidez. de golpe. de la piel.VUELTA EN U do. a Damián. venas esclerotizadas por el asfalto y el plomo. Pero decir «lo supo o entender» es decir demasiado. se había dirigido al café de costumbre. A esas 99 . y se le extendía por todo el cuerpo como un viento tibio. esta tarde[1] había sido como casi todas: luego de impartir su cátedra de pensamiento social contemporáneo en la Universidad. La Duda sistemática y la Contradicción inherente eran de uso corriente en el vocabulario de Damián. como siempre. A pie. Pero no. en una masa espesa que se adhería al cuerpo como mugre rancia: edificios vomitando rostros como muros. Entonces lo supo. Quizá por ello eso que sentía como un entendimiento tibio (siempre la insuficiencia de las malditas palabras) fuese algo más parecido a un hielo clavado en el estómago. entendió lo que verdaderamente estaba ocurriendo. Entró en el lugar. Fría tibieza. No podía dejar de cuestionar to- Para Damián. equivale a darle la razón a la Razón o a domesticar el instinto. es asumir demasiado. estridencias de humo negro. Hacía frío y estaba a punto de llover. Le gustaba la ciudad. Caminar por la Ciudad[2] era ingresar en un caos. casi un estilo de vida. Fue como un sutil vértigo lo que hizo que Damián apartara la vista del libro. Damián intuyó. Así. por llamar de algún modo a aquello que le ocurría a nivel de las vísceras.

Con treinta y un años y dos hijos. Su cuerpo era ahora el de una mujer fuerte y hermosa. desaparecer antes de que ____«¿Damián? ¿De verdad eres tú. mezcla de inocencia infantil y sensualidad perversa. como detrás o lejano. un mordisco. Un olor a lluvia se fue colando por entre las mesas e inundó el lugar. Hoy estaba aquel vértigo. siempre alegre. Ya no era la delgada y frágil jovencita con cara de niña. en el estereotipo esnob e intelectualoide del profesor universitario que antes tanto había criticado: pantalón de mezclilla. lo de siempre. ignorar el latigazo del recuerdo. Ximena aún conservaba esa insólita aura. camisas sin marca. había algo más. una especie de tufillo que él no supo identificar. Lo distrajo un poco la llegada de la mesera con el latte y el muffin de zarzamora. Sus ojos de avellana mostraban una sorpresa auténtica [pero ¿verdaderamente era sorpresa. Dejó su saco en el respaldo de la silla y tomó asiento. Ximena]. como si nada. 100 . se ajustó las gafas y se concentró en la lectura. botas para escalar. estaba ella. pero ahora iba toda de negro. Sus piernas seguían siendo bellísimas [aún usas esos zapatos tan extraños. como si esa fragancia le perteneciera por derecho. Extrajo de su bolso militar un libro de aquel filósofo esloveno que lo tenía fascinado. Éste. Involuntariamente [¿involuntariamente?]. y Damián no pudo evitar notarlo. casi diez años. una página. Pero ahora había una escisión. a sus recién estrenados treinta se había convertido en el típico cliché. Que buscaba. mal iluminados y tolerablemente sucios para rumiar a gusto sus soledades y huir un poco de sí mismos. dijo ella al tiempo que se acercaba. que sacudía inquieta la humedad de aquel paraguas que se resistía a replegarse. como si él fuera esclavo de aquel perfume y ahora le estuviera reclamando su potestad. sacos de pana. una ruptura que estaba resquebrajando el orden-ladrillo en el que se había convertido su vida. Dejó su pequeño bolso sobre la mesa. Damián?]. y ahora ahí.horas el lugar estaba semivacío. Él la recordaba envuelta en vestidos de colores brillantes. Damián?]. «No lo creo. o más bien. percibió el tenue aroma a violetas que se desprendía del cabello de Ximena [pero no sólo eran violetas. mezclándose con los aromas del café y el pan recién horneado. Pidió. que entrecerraba los ojos para ajustar la vista a la penumbra. Todo tenía la suave textura de la rutina: un sorbo. Damián?» sonó desde el centro del local la voz de Ximena. ¿verdad. un sorbo. Se movía con gracia. todo en colores parduscos y negros. un poco sorprendido. Lo mejor era volver a la lectura. Definitivamente no era posible. ____Hacía tanto tiempo. No era posible. Te veo y no lo creo». Sintió como si cayera en una especie de sopor. pero siguió leyendo. la fugaz sensación de malestar que lo hizo apartar la vista del libro y fijarla en aquella [extrañamente familiar] silueta que se perfilaba en la puerta del local. Pero había también otro olor. Sonrió ampliamente: aquellos labios no habían perdido el encanto con el paso de los años. salvo por aquellos pocos parroquianos —como él— que buscaban lugares pequeños. Se inclinó para besar en la mejilla a Damián.[3] y quizá por ello se veía un poco pálida y demasiado seria. para variar.

la terrible y deliciosa lentitud de los años en los que todo era búsqueda interminable. «¿Todavía te acuerdas?». rompiendo.[4] en aquella pequeña mesa. la de afuera. El Vértigo. dijo Damián. dijo Ximena. igual que tú. minuciosamente en olvidarte]. Se hizo una pausa tensa. «No alcancé a llegar al estacionamiento. La nostalgia comenzó a tomar forma y se tendió un puente entre ellos. Recorría con la mirada el suave perfil de los labios de ella. dijo mientras se llevaba el índice a la sien. Damián quería desaparecer. sonriendo enternecida [pero era lástima. dijo Damián. la delicada blancura de sus dedos. por qué te fuiste?]. también. En ese momento era lo que menos le importaba. no me molesta. en los que sólo ellos importaban y querían estar juntos. escapo un poco». así. diferentes manos y bocas y cuerpos pero siempre tú. e Isidora y Paquito están en casa de mamá». Ximena. tanto tiempo pensándote. oliéndose [ah. Hace muchos años había fantaseado con ese encuentro. mi marido. casi de la misma manera en la que lo estaba viviendo. Estoy seguro que era lástima]. memorizado una 101 . o. por fin. En aquel entonces se había formulado toda una batería de preguntas [¿por qué Ximena. siempre tú Ximena. Se sentía turbado. mejor dicho. Pensar que me he empeñado idiota. «Aunque a mí la lluvia no me molesta tanto. dijo ella. «¿Te pido un té de menta?». el espeso silencio. La Caída. A casi diario vengo aquí para librarme un poco de esta otra lluvia». te encuentro aquí. «Pues yo. en el súbito atropellamiento que le producía el tropel Ximena. «Este es el último lugar en el que hubiera imaginado encontrarte». en aquel café cualquiera [tanto tiempo Ximena. tocándose. en sus propias incertidumbres]. preguntó Damián. Damián la miró con interés. A Damián le pareció que el énfasis que Ximena había puesto al referirse a su esposo había sido intencional. Paco. al tiempo que la invitaba a sentarse con un ademán. ésa. Ambos se miraron fijamente. disolverse. leyendo. hacerse agua. Recordaba la curva del vientre desnu- do de Ximena y cómo éste encajaba perfectamente en su mano. Damián. o a qué se dedicaba. oculto detrás de una sonrisa a medias. Damián desvió la mirada. nunca nadie sino tú. el leve escote que dejaba entrever la redondez de sus pechos. El Silencio. Ximena. extrañándote]. está fuera de la ciudad. El Vértigo. siempre tú. No sabía si estaba respondiendo qué hacía allí. No has cambiado nada. el abrazo de aquellas piernas. fortuito e inesperado. «Entré a este lugar escapando de la lluvia y mira. Pero ¿cómo interpretarlo? ¿Ximena marcaba una distancia al referirse a su marido? ¿Nombrar a los niños era un no rotundo? ¿Acaso era una invitación? Bah. la perfección de su cuello. Estaba perdido en lo profundo de aquellos ojos [perdido. ¡Deja ya los libros! ¿Qué haces aquí? ¿A qué te dedicas? ¿Cómo te va la vida? ¿Hace cuánto que? ¡Cuéntame!». Una sonrisa irónica se dibujó en los labios de él.La Caída. En los ojos de ella se instaló una sombra que era algo casi como lástima.

Adentro la conversación iba dejando atrás cualquier cantidad de lugares comunes. Un año de guitarra clásica. Como ves. lejana. una lágrima tal vez. Pero su sonrisa también era una mueca de horror. dijo Damián entrecomillando con sus dedos sus palabras. preguntó Ximena. Damián pensaba en ella como una cicatriz que se ha cerrado. compra de casa lujosa con jardín enorme y perro incluido. Un rizo le resbaló por el rostro. Tengo una buena vida». Las cicatrices no terminan de cerrar nunca. quizá algún recuerdo ocasional. sin palabras. después Paco en su propio bufete. Finalmente entré a la universidad para estudiar una carrera en administración. del modo en que el tiempo podría haber transformado su imagen y su espíritu. que al año nació Isidora y. éxito grande. tan natural. tan cercana. «Además. Ximena?]. Ella había fijado la vista en la pequeña tasa que aprisionaba entre sus manos. que Ximena se había casado. los recuerdos amenazaban con inundarle los ojos. difusa. Anduve vagando un rato. cerca del lóbulo de Ximena. economía o macramé. sigo viviendo del presupuesto». por una amiga en común. Entonces se volvió borrosa. Nada más. haciendo de todo. apretadísimo. ¿Lloraba? «A mí no me va tan mal». del departamentito de cuarto piso rentado por el sur de la ciudad. todos bien. después de tanta soledad y tanta desesperanza. el año que entra. se había quedado absorto. no recuerdo bien. Y ahora que la tenía enfrente. Ella había inclinado un poco el cuello. y se encaminaba a derroteros cada vez más íntimos. «No me puedo quejar. pero cuya marca permanece. la niña ya en la primaria. Después supo de un par de hijos. ¿y el resto de tu vida?». Con un movimiento de su mano lo colocó detrás de su oído. becado. después de esa vorágine oscura en la que me hundí como un loco cuando rompiste tu promesa] estuve estudiando música. más intensos. dijo Damián. Sí. tres años después. Me gradué y después me fui al norte. y Jr. Damián. algo como un escorpión furioso retorciéndose tan arácnidamente que. por supuesto.serie de temas [prometiste estar siempre conmigo]. «Pero. como nunca antes. eso sí de primera mano. Paco siempre estuvo ahí cuando lo necesité». Había pensado en ella obsesivamente hasta que se enteró. hoy que había vuelto a respirar su olor [¿a qué hueles. Asqueroso. justo para cuando llegara ese momento. gracias. de lo que pensaría y de la forma en que actuaría al verlo. Luego. finalmente. Damián notó una especie de mancha roja. ya ves. Paquito. Damián fingió que no estaba enterado de la boda con Paco. Había repetido tantas veces en su cabeza aquella escena. dijo Ximena con un le- ve dejo de tristeza o resignación en la voz. a estudiar una maestría. «¿Qué es del resto de tu vida?». Recién terminé un doctorado y ahora soy un feliz y solitario profesor universitario. «Luego de que nos perdimos el rastro [después de que te fuiste. Ximena. Tenía varias hipótesis acerca de cómo ella podría haber cambiado. Sonreía. Y esa pequeña mancha era co102 . Se enteró. Ximena]. Afuera la lluvia y el frío arreciaban. me gusta dejar las cosas a medias. me salí del conservatorio porque me ofrecieron una beca para estudiar en Alemania y yo no quería irme [todavía tenía esperanzas. Así.

por fin estás aquí]. «Sí. Tampoco le pareció extraño que ella dijera que ahí hablaban de los dos. Al tocarla. Yo creo que por eso estoy tan panzón». sólo trataba. y que ellos mismos se habían esforzado por hacer patente. soy patético. a un montón de libros viejos. Sonreía. y luego desvió la mirada hacia la puerta. En el ambiente flotaba una especie de aura ambarina que emanaba de las pocas lámparas que aún funcionaban. recuperando el ánimo. Les había servido tantas veces como contraseña. a secas. de su estar ahí. se coaguló en sus memorias. No le pareció extraño que ella se agachara a recogerla. una clave de lo que verdaderamente ocurría [maldita sea Ximena. Salieron de aquel café sin hablar y caminaron un par de calles hasta donde estaba el auto. La observó un instante. La ciudad parecía nueva. mi vida se reduce a una buhardilla en el centro de la ciudad. Se derrumbaron así los pequeños mundos prefabricados. El autoreconocimiento fue instantáneo. a pesar de que ella insistía en hacerlo.[5] Y nada de eso era extraño. Sucedió en plena conversación. No la dejó pagar. La lluvia diluía la tarde. como un pasaporte personalísimo. estás aquí. Ambos buscaban una servilleta justo en el mismo momento y nada más. el lugar se estaba abarrotando y parecía sensato irse. pero él lo rechazó con una mueca de asco. Ya estaba oscuro. tan odiosamente. Él conocía aquella frase. Él vio pasar una hoja de periódico. con resultados bastante malos. lo sé. Damián la miró extrañado.mo un ancla. Había dejado de llover hacía ya un rato. Durante el tiempo que él estuvo con ella siempre sucedían ese tipo de cosas. el tiempo que habían estado separados se hizo trizas. sin pensarlo. Bastó un roce para fueran conscientes de sus propios cuerpos. nerlas frente al otro. Pero su sonrisa también era. Todo era tan igual que antes. como sugiriendo. dijo él. llave y cerradura al mismo tiempo. El tono jactancioso era como un eufemismo que intentaba hacerse pasar por ironía. Eso sí. lo que habían vivido juntos. Ella no paraba de hablar. de interrogarlo. ¿por qué me haces esto? ¿Por qué me miras de ese modo? Yo ya te había olvidado. Le extendió el pedazo de papel húmedo. húmeda y refulgente [y tú Ximena. y a unas cuántas botellas de vino. casi eléctrico: el pasado. Sólo un poco. Por el canalete de la avenida corría un pequeño riachuelo que llevaba algunas ramas secas. aceptando tácitamente. también soy un terrible adicto a los muffins que hacen aquí. ¿Es sangre eso que hay en tu cuello?]. de muy buen vino». Ella asintió. No supo si fue el tacto de aquella piel antes tan suya —o lo extrañamente helada que estaba la mano de Ximena— lo que le había producido el ligero estremecimiento que le recorrió la espalda. de esa vergonzosa barrera que la cotidianidad había erigido entre ellos. para que lo comprobara. las burbujas de cristal que se respectivamente se habían construido para expo- 103 . «Ah. Por un instante el rostro de Damián se ensombreció un poco. como si ellos no se conociesen tan profunda. Ya había entendido. «Tengo frío» dijo Ximena casi como una súplica. Caminar junto a ella re- El roce de sus manos fue fortuito. Él trataba de… bah.

Se abrió la puerta. siempre. el latte vespertino. señaló Suárez. un día rutinario. Ahí era posible leer lo siguiente: Guadalajara. eran un par de adultos que se encontraban después de tanto tiempo. fuerte. antes. quien hasta el momento no ha sido identificado.sultaba tan agradablemente familiar y ajeno al mismo tiempo. en el que las palabras no eran necesarias ya que hubieran empañado todo aquello en lo que no había nada qué decir. Adentro olía un poco extraño. que poco a poco nos van salvando la vida. como si al latte siguiera un sorbo. hoy. Ximena Calvillo de Urritia le sobreviven su esposo y dos hijos. A Damián le dolían las piernas. a una mezcla de gasolina y aceite. volvería a saber nada de Damián. le iba bien a Ximena. Mucha sangre. En la mesa de la cocina. leer el periódico. los hierros retorcidos. No cabe duda que hay cosas. a esas horas. El escorpión se transformó en una sonrisa [¿el escorpión se hizo sonrisa?]. el fémur le había atravesado la piel y se le habían roto las costillas. ducharse para deshilachar el insomnio. la lectura. arrancándonos constantemente del suicidio o de la desesperanza. «Al parecer. desayunar un muffin. ¿Quién asegura que a la imagen de un hombre que jala una silla le sigue otra en la que un hombre aparece sentado y bebiendo café? ¿Acaso quien jala la silla es el mismo que bebe? ¿No eres tú quien le otorga la cualidad lógica y secuencial a 104 . elegante. hasta unas horas antes. En un extraño accidente automovilístico fallece la esposa del connotado abogado. Justo en el instante en que intentó poner el seguro de la puerta tuvieron sentido los cristales hechos pedazos. Nadie. porque no se tienen otros automovilistas involucrados en el incidente». por lógica. El asunto era dejarse llevar. comandante en jefe de la policía municipal señala que aún no han sido aclaradas las causas del accidente. la posición retorcidamente incómoda en la que él estaba. que los ligaba una promesa. Casi no podía respirar. Al fin y al cabo. como si verdaderamente hubiese un orden. pero ya se llevan a cabo investigaciones para deslindar responsabilidades. en el departamento de Damián. sabedores de que se pertenecían. nunca. En el accidente también perdió la vida el acompañante de la distinguida señora. todo se debe a una falla mecánica del vehículo. Se entretuvo repasando lo sucedido durante lo que había sido. el letrero de vuelta en U. un café antes que nada. la sangre. En el piso había sangre. Pero el choque le había destrozado la quijada y le era imposible hacerlo. como la rutina. Él la esperó afuera. el humo. el horizonte invertido [qué bueno que regresaste. Agustín Suárez. Francisco Urrutia Juárez. Jal. las clases. Con el golpe. el diario estaba abierto en la sección policíaca. Levantarse casi de madrugada. ahora sí estaremos juntos siempre]. un sentido establecido. Había como un acuerdo silencioso entre ellos. Ximena. fiscal de la Zona Metropolitana de Guadalajara. Damián subió y ella lo recibió con un gesto que pretendía ser una sonrisa. Ximena subió al estacionamiento para recoger el auto. el tiempo —el verdadero protagonista de este relato—se va colando por todo el texto. 13 de agosto (AP). El auto era rojo. el recorrido a pie hasta la universidad. como si a la acción de abrir un libro siguiera. Su cuerpo será inhumado mañana al mediodía en… ___________________ [1] Esta tarde. A la Sra. el volante clavado en el pecho de Ximena.

para darle otro nombre a su ¿a su qué? [5] Pero ¿qué es precisamente lo que había intuido/entendido Damián? La paradoja traumática de la situación que se entreteje en el texto. de Ximena. sino que es retroactivamente postulado por éstos. un estado mental que los atraviesa dolorosamente. Al hacerlo de ese modo. La ciudad es. El desenlace del relato entraña una especie de bucle temporal.algo que es contingente y azaroso? El tiempo y su (i)lógica es la clave. y todo era una especie de eufemismo que él se inventaba para disfrazar su. [3] Es curioso: es seguro que el vestido de Ximena era perfecto para caminar por el centro histórico de la ciudad. nos quedaríamos atrapados dentro de la lógica tradicional del ejercicio literario. Constituye una objetivación de algo que está dentro de Damián y. en algo horrendo. para ir de compras o visitar a los amigos. algo que se vive y no algo en lo que simplemente se está. se convertía en una especie de tumor. [2] ¿Pero qué es la Ciudad? La ciudad es una metáfora de algo más que calles y trayectos. en última instancia. adentro de ese lugar. detrás de cada pequeña palabra que salía de su boca. sin tener en cuenta sus efectos posteriores. lo que en otras circunstancias sería bello. 105 . Ello implica. en la cercanía terrible con lo Real. Pero ahí. para enmascarar su. inmersos en el más puro factum brutum sin sentido. por qué no. casi pueril] era pensado por Damián mientras veía a Ximena. un posicionamiento ético con respecto a esta narración: todo enfoque directo falla necesariamente si se trata de aprehenderlo de modo directo. Podría decirse que es a través de sus ecos dentro de la estructura significante que el final se convierte en lo que siempre-ya era. que no preexiste a sus efectos. [4] Pero el puente que se tendía entre ellos [metáfora fácil.

su presencia se hizo más frecuente. Fuimos creciendo. y yo le debo tanto]. siempre juntos. e insisten en tenerme aquí. Sí. mi mano está libre. pero no tienen idea. Terminó por matarla a golpes. Aunque hubo un tiempo —cuando ingresé en la secundaria— en el que casi no lo veía. y Damián se distanció un poco. Nadie me cree que fue él. porque ahí viene la lindísima enfermera con esas chistosas pastillitas azules.BIOGRAFÍA(S) Damián es mi mejor amigo. encerrado. Mamá opina igual. jugábamos por las tardes. En aquél entonces me hice de otros amigos. Le sonreímos. Los médicos dicen que Damián vive sólo en mi mente. Pero cuando Damián llegó ya nunca más estuve solo. Sólo que ahora Damián era alguien más violento: ya no le bastaba reventar mininos a base de alka seltzer. Ahora agredía personas. ya en la preparatoria. atado. Tampoco entendía el porque de tanta furia contra el mundo. A mí eso no me gustaba de él. Qué bueno. Se parece tanto a mamá. conversábamos tirados de panza en el césped. Piensan que me tomo la medicina que me dan. Hacíamos todo juntos: íbamos a la escuela. Hasta que se le pasó la mano con aquella señora [creo que se llamaba Esther y era cajera del minimarket de la esquina]. Tontos. y siempre se había salido con la suya. Ups. Lo conozco desde que éramos pequeños. Es muy inteligente. Luego. creo que logré zafarme un poco. Pero Damián es mi amigo y lo acepto así [él siempre ha estado ahí. Entonces yo llenaba mis soledades infantiles de hijo único prendiéndole fuego a los juguetes que me regalaba mamá [era fascinante cómo las hormigas huían para evitar el plástico derretido sobre sus lomos]. 106 .

de negro siempre [de luto por la vida. esperando siempre que aquel dopleganger te desobedezca para saber que ya. Mirar al espejo y ver a Damián. Damián oscuro. figura enigmática. repetido en el espejo. Sólo Damián. 107 . hasta que te enteraste que García Ponce. de este otro lado. guiñar un ojo y ver cómo aquél doble repite la operación. Penetrar en aquel mundo repetido. Despeinado. que todo era correcto. que sí. haciendo parecer que todo está bien. Tu voz inunda la habitación. Y tú Damián. Damián solo. Robusto. Damián y su miopía fingida detrás de esos lentes de armazón de titanio. estar allá pero también aquí. Contemplarse. casi como un títere sin hilos (¿pero realmente él será el títere?). «Damián Olache». R. que H. encajando calculadamente en el molde. Damián y Olache. Damián y sus libros. Hoy aquel otro que eres tú mismo.DAMIÁN «Damián». como una sospecha de la escisión. que ¿no? estabas loco (¿que no estabas loco?). sigue[s] tus movimientos como una sombra patética. Damián. Alto. etcétera]. Damián. [Te] escuchas [decir] tu nombre [o crees que escuchas tu nombre]. obediente. Damián y sus botas de minero. Nombrar[se] frente al espejo en el que el mundo es una repetición diestra. Damián mirando al abismo. Hermanarse con aquel que (te) observa desde el otro lado. Sólo Damián solo. Giger. Damián y sus pulseras de cuero. mirar(se) en aquel mundo. que entonces sí. Damián es Damián. Descubrirse un poco detrás de aquella figura. Pero hoy toda esperanza es una ficción. fiel marioneta que habita en un mundo invertido.

había que agregarle una nueva: la altura.[2] Por supuesto. lleno de esperanzas. porque era políticamente incorrecto). el mundo de la literatura sería. el primero en confirmar de manera científica lo que todos sospechaban: había una tercera dimensión. era que la tercera dimensión existía. de cuando en cuando aparecía un documental en televisión. Ahora la materia tendría un vo- lumen. Se comentaba en sus sobremesas.[1] el rumor fue adquiriendo consistencia. con el tiempo. el conocimiento acerca de todo ello estaba en pañales. Y entre ellos se acordó mantener. habría que irlo ajustando. había orillado a los dirigentes de las altas esferas gubernamentales a pensar en la Conquista de esa tercera dimensión. la Operación Conq u i s t a . Fue el profesor Alberto Gaarder. El horizonte se presentaba. Pero lo importante. un espacio tridimensional.3D Primero era un rumor entre los personajes de todas las literaturas. lo verdaderamente trascendental. desde ya. entonces.
 ____Y se organizó.
 Todo marchaba acorde al plan. Las consecuencias del descubrimiento fueron poco destacables al principio. en la medida de lo posible. se discutía en coloquios. pero nada más. pues. La inminente crisis derivada de la escasez de recursos (debida sobre todo a la sobrepoblación producida por un incremento desmedido de personajes malísimos… pero de eso casi nadie hablaba. accesibles solo para el reducido círculo científico: a las conocidas y familiares dimensiones de largo y ancho. se utilizaba para obligar a los pequeños a irse a la cama. Luego. el descub r i m i e n t o e n s e c r e t o . hacer más investigación. Los científicos 108 .

109 . No les era extraño. por su obsesión con la tercera dimensión. prácticamente dilapidó su fortuna por continuar sus investigaciones. a la manera en q u e s e e x p e r i m e n t a b a e l t i e m p o . cualquiera que ésta fuera. centenario de la independencia de una pequeña comunidad plutoniana. el tiempo. se condensaba. La religión. adquiría corporeidad. más bien. era pura ficción. tampoco era infinito. rectangular. o permanecer del otro lado para siempre. Se intuía. vino la catástrofe. Ello le planteó un gran dilema: regre- sar y contar lo que sabía y arruinarle la vida a los personajes de todas las literaturas.
 [4] A él no le gusta admitirlo.
 [2] Aunque habría que agregar que la tercera dimensión sólo existía de manera virtual. cuando este conocimiento se hizo público.
 ________________________ [1] Pero el tiempo es relativo (duh): los personajes de todas las literaturas sabían que su día duraba exactamente lo que dura una página. De lo que no tenían idea era de que una página podía extenderse. les otorgó un poder inusitado. p e r o n a d i e n u n c a l o s u p o . se canceló la Operación Conquista (los jerarcas gubernamentales eran ambiciosos. De inmediato. S í . Para ellos. sin hacer estallar el estatuto de realidad de la literatura). había tantos dioses como autores). Ahora. Pero lo más sorprendente fue confirmar la existencia de un creador. ¿Volvería? ¿Escribiría un post para fijar la memoria. donde hubo incontables muertes. tampoco. fue el único que logró atravesar las fronteras de su mundo bidimensional.237. luego de algunas décadas. Se desató una “cacería de brujas”. para no olvid a r ?
 N o . tal como la conocían sus coterráneos. los días se iban acumulando en una masa tangible: en la medida en que el tiempo ocupaba un espacio. H a s t a h o y . la existencia de esta tercera dimensión era como una confirmación de la divinidad. el mundo era cuadrado.
 [3] Nadie supo nunca desde dónde se había filtrado la información. Y como era inevitable.[4] De hecho. que los destinos de todos y cada uno de los personajes tenían su origen y destino en aquél. en la tercera dimensión. murieron dos de sus hijos (de hambre al quedar en la miseria total). se le acabó la vida. y se podía llegar a ella sólo mediante una serie de complejas ecuaciones. gracias a sus más recientes descubrimientos. Gaarder desconfiaba. Sólo el Dr. Lo que se encontró allá fue terrible: no había tal creador (o en todo caso. que enana página conviviesen diferentes temporalidades y especialidades (el siglo XVI español podía coexistir —sin ocupar el mismo espacio al mismo tiempo— con el año 90. lo dejó su esposa. Esto cambiaba de tajo todos los postulados de la física conocidos entonces. desde su dogma. se sentía su devenir. el acceso por la vía científica al dios que de antemano adoraban. c a s i . S í ( a d n a u s e a u m ) . fueron los ministros de todas las religiones. Arruinado. dueño de un conocimiento inútil.habían llegado a conclusiones sorprendentes: contrario a lo que se pensaba. En fin. N o .[3] Los primeros en utilizarlo en su beneficio. la vida. u n a e t e r n i d a d . pero por ello. pero ir en contra de la divinidad era impensable). Confirmaron que efectivamente había un creador. se convirtió en el centro alrededor del cual giraba la vida en aquellas sociedades.

Visión Superlativa. Pendejo. Justo ahora percibo cómo una gota de sudor me resbala por la sien. Qué estupidez. y sigue su viaje hasta el mentón. amplificada. Otra gota va naciendo para repetir el trayecto. estertores. ¿No se te [me] ocurren otras palabras? No. a flor de epi-dermis. Baja por la mejilla y se atora en la comisura del labio. no. las sensaciones son más intensas. Qué asco. Yo [¿él?] no puedo moverme. de mi respiración. Transluce. Intuyo el sabor salino. Humedad superficial. Allá al fondo el sol comienza a ocultarse [todo es tan raro. Casi puedo ver los poros de mi rostro. la estuviese observando desde fuera de mí.EN EL BORDE Dentro de unos minutos estaré muerto. Siento la camisa empapada. de mis latidos. más bien parecen espasmos. Luego cae. Los colores se ven más vivos. Es como si al mismo tiempo de sentirla.[2] La gota se condensa con otras que había ahí. Pendejo tú.[1] De cerca. saliendo de la parte posterior del cuello. Tiembla. Ahora resbala una desde de la frente. La realidad me llega toda de golpe. y luego…es como si to110 . Ahí va otra. Parece como si el paisaje entero diese pequeños saltos. Tengo una profunda conciencia de mi cuerpo. Muy de cerca.

cada vez más cerca del borde. ropa. ¿Cuánto tiempo hace que estoy aquí? Aprieto los puños. Con mugre. El viento se vuelve cada vez más frío y me revuelve el cabello. A pesar de ello sigo sudando. ¿Cool. Gruesome. grita. Luego escucho murmullos. qué impudor]. de haber sabido me las hubiera cortado. Ante mí los edificios se extienden como una alfombra de concreto hasta perderse en el horizonte. Es curioso: el paisaje no es monótono y gris. Narración en tiempo real. Si pudiera ver la expresión de mi rostro. Sonríe… ambos sonríen.do regresara a la normalidad. Las nubes van adquiriendo un tranquilizador tono violáceo [¿recuerdas el cuerpo horriblemente amoratado de? Sumamente tranquilizador]. pendejo!». in case you didn’d cacht it before) . Disgusting. Pinches garras. Humillado. Muy. Un tapete muy duro. como pudiera pensarse. Dentro de unos minutos [menos que hace un rato] estaré muerto. Pendejo y asqueroso. está demasiado resbalosa. Diablos. Escucho su voz muy cerca. Copiosamente. eso sí. Agacho la cabeza. con una chingada!». Estoy en el borde. No puedo controlar el temblor de mi cuerpo. Veo cómo mis pies descalzos se mueven un poco. Carajo. seguro que me doblaría de la risa. Pendejo. En los techos hay cosas inimaginables [cacharros. grita otra vez. creo que voy a llorar. como detrás de un muro.[3] 111 . Ja. La cornisa. «¡Que saltes. cubierta de moho. Parpadeo un par de veces. La pegajosa sensación me produce náuseas. Pendejo tú. Tengo miedo de voltear hacia donde proviene su voz. ¿Será que…?]. Respiro profundo. Voces apagadas. gente] que le dan al entorno un caótico aire de tapete persa [qué lenguaje. Siento como si en mi estómago se agitase una roca fría. indecisos. «¡Salta de una vez. Esto no comienza aquí: ¡REW! (it’s an order. Me atrevo y lo miro fijamente a los ojos. ¿Normalidad? No puedo explicarme mejor. tengo las uñas largas. Fuck. antenas. tengo la ciudad a mis pies. Pendejo y asqueroso. no? Pero esperen. Qué estupideces se me ocurren en momentos como éste.

te la pelan?] ¡Cállate! Usted (dis)cúlpenos. (no) era nuestra intención. 112 . Ahora puede pasar al capítulo siguiente. va muy bien. por favor. Luego PLAY. Una vez en la superficie se mezcla con el sebo o grasa procedente de las glándulas sebáceas. gracias. pendejo? ¿No que a ti las reglas. Ese es el efecto que se buscaba. una clave de lectura: la disociación entre el Uno y el Otro marca el entramado que se irá tejiendo a lo largo de estos textos [con el objeto de arruinar(me). Genial._________________ [1] Va. mientras corre la película. [3] Incierto lector o lectora: piense. ¿Logró visualizar las imágenes en retroceso y a alta velocidad? Bien. y el respeto. y se genera en las glándulas ecrinas. Ahora presione STOP. situadas en la piel de todo el cuerpo. En su cara hay una expresión de desasosiego. lo cual dal lugar al manto hidrolipídico. Su producción está regulada por el sistema nervioso. Es fácil observar el REM [Rapid Eye Movement. [2] Los principales componentes del sudor son sales minerales y agua. también desde ya. toda posibilidad de linealidad interna del relato]. en lo que ocurre cuando presiona el botón de REW en el control remoto de su videocasetera. desde ya. Así. por sus siglas en inglés] en sus parpados. Vea a un tipo recostado en su cama. [¿Por qué le hablas de usted al lector. como usted prefiera. Gracias. o al capítulo cero. Duerme. también conocida como emulsión epicutánea. las buenas costumbres.

La arena cubría la base de tu copa —llena a medias— con un inmejorable tinto. con el pretexto del leve golpecito que te habías dado en el tobillo. queriendo explicarlo todo. aunque era evidente por todas partes: en las dos botellas frente a nosotros. en tu decisión de conservar tales figuras como una especie de recordatorio de lo que pudo haber sido aquella noche. En el fondo. la otra con una vela blanca. Yo con mis desplantes intelectualoides. que el verdadero cono- cimiento estaba en otro lado. 113 . Ya comenzábamos a amarnos.DÍAS DE SEPTIEMBRE Hacía frío. Mientras tú con los pies desnudos. que nos iluminaba a ratos. aunque ninguno de los dos lo admitiera. decía que el fósforo. Tú preguntabas por qué la fina línea blanquiazul en la cresta de las olas. en la pegajosa arena que me molestaba tanto. que la vida. o en los dibujitos que trazabas sobre la arena. y no donde yo pretendía buscarlo. la espuma. escuchándonos decir nada. el violento sonido del mar nos acompañaba. sin quererlo. en la cera derramada que había ido formando unas figurillas increíblemente humanoides. como casi siempre en aquella playa. con una especie de nostalgia o de evocación innombrable. la verdadera vida no estaba en los libros. sino en la oscuridad que desdibujaba al horizonte. encendida. en la coincidencia del gusto por el delicioso sabor a barrica del nebbiolo. sentados. Mis manos que se acercaban peligrosas a ti. enterrados. me hacías saber. en nuestro estar ahí. las algas. juguetones. una con vino. etc.

o el cansancio. Yo aprovechaba. pero que sé de cierto que está ahí. yo mirándote y tu sonriendo. tan necesaria. acurrucada. para intuir. tan indispensable. o el frío. y que sigue siendo un misterio que me atrapa. el frío nos replegaba de a poquito. cerquita.en la tanta gente que paseaba por la playa a pesar de tan altas horas. tan… 114 . para sospecharme detrás de aquello que aún no sé definir. y fingimos dormir un rato. así. Y a reírme contigo por la risa que te provocaban mis estúpidos peomas. o lo que sea. los ocasionales silencios. desde luego. casi. a seguir conversando. a desearte desnuda. a verte emocionada por mi música. la verdaderamente hecha por mí. tan pequeñita y tan grande a la vez. y me hacía añorarte aún cuando todavía estabas ahí. Luego. a imaginarte dormida. las dos llamitas reflejadas en tus enormes ojos. un núcleo en el que en ti soy yo y que me hace estar completo a pesar de tanta incompletud. Esa gigantesca risa que llenaba mi habitación y la madrugada. hasta la inaplazable vuelta a casa. para memorizar tu rostro iluminado por la frágil luz. Hasta que nos venció el sueño.

Hará frío. intuiré el sabor de tu boca mientras prolongo el placer de esta pequeña distancia. que es imposible de localizar y que sin embargo está ahí. retrocederé. presente como nunca. lo acariciaré rozándolo apenas con la punta de los dedos. y tu me dirás hazlo ya. Lloverá ligero y la lluvia nos humedecerá la cara y las manos y la espalda. y trataremos de fingir que es el frío. donde nos miraremos de cerca. pero también tantas discrepancias. Y yo querré saber todo de ti. la lluvia. Hurtaré el aroma que se desprende de tu cuello.PRELUDIO EN A MENOR Me pedirás un abrazo y yo te recorreré el rostro con la vista. y será tal vez en un estacionamiento. ese sutil calor. La cercanía de nuestros labios me hará dudar un poco. pero eso sí. en tu interminable y blanca sonrisa. y discutiremos sobre la inmensa apertura hacia lo otro. tontito. mitad orden y mitad reclamo. muy de cerca. y haré preguntas idiotas acerca de temas inevitables como la música y los libros. en una habitación. recreándolo nuevo con cada mirada. hasta que nuestros labios se busquen ansiosos. o en cualquier parte. como dibujándolo. quién sabe. en un parque. Temblaremos un poco. tantas coincidencias. tal vez en el vientre o más abajo. el abismo metafísico de 115 . cada vez más cerca. Pero terminaremos por aceptar que es el ineludible deseo que nos atraviesa. o en los dedos o en los oídos. hasta que se encuentren y se reconozcan y se deseen cada vez más. Desde luego que lloverá. tópico ineludible. y yo me perderé en lo profundo de tus ojos de avellana. hasta que el abrazo nos funda en algo que es más que tú y yo juntos. o lo que sea.

regalándome el abrazo de tus piernas. y me dirás que siga hasta que ya no puedas más y necesites sentirme cerca. Caminaremos. y quedaremos a merced de esto que no sabremos cómo llamar después. y yo querré no salir nunca de ti. y quizá te besaré ahí. y te acariciaré el vientre y mis manos buscarán tus manos para que me sirvan de guía. las ilusiones de la identidad. y querrás verme. y la carne. y mis dedos dibujarán la figura de tus pezones. hasta encontrar el sitio preciso. cuerpo a cuerpo. paseándose por tu cintura. cada pequeño pliegue. Tal vez me aleje un poco para contemplarte así.la subjetividad. Recorreré tu espalda con mis manos. y te besaré en los labios sólo para escaparme una vez más. porque tú también lo deseas. se está bien. y me detendrás cerca de tu ombligo. Que aquí metido entre tus brazos se está tan bien. y nombraré cien veces cada lunar. Veré cómo se te arruga la nariz cada vez que sonríes. porque también a veces es necesario mentir. y te besaré en aquella otra boca despacio. Te acariciaré el cabello. Te quitaré la blusa despacio porque querré repetir este momento cientos de veces en mi memoria. te desabotonarán el pantalón y casi sin darte cuenta estarás terriblemente desnuda. tendrás un poco de pena y me pedirás que me acerque para abrazarnos. aunque finalmente cederás porque sí. buscaremos la intimidad que el cuerpo nos reclama. Te llevaré hasta la cama y te recostaré. y te besaré de nuevo en el cuello y en los labios. tú me dirás que duermes desnuda y que te gusta estar descalza. la soledad. y tus manos se enredarán en mi cabello. Te besaré los ojos y los labios. nos sorprenderemos diciendo cosas que sabíamos obvias y que tal vez por ello creíamos imposibles de decir. y buscaré saciarla en tu pecho. y me deslizará oliéndote toda. Te besaré en el cuello y en los hombros. tal vez buscaremos una habitación y entraremos tratando de domesticar los nervios. y me recorrerás la espalda con tus pies. y querrás que regrese a tu boca. Mientras tú fingirás que intentas impedir que siga el viaje hacia el sur. y te acariciaré los pies y apretaré tu cintura para acercarme más a ti. y reirás. Luego mis manos explorarán tu cintura. y los pechos. y ten- dré sed de ti. saboreándote. juntos. de las delicias como el café. Quizá estacionaremos el auto y nos quedaremos ahí. y te besaré en el vientre. y no querrás verme. Averiguaré que prefieres la cerveza obscura y tú entenderás que odio bailar. y me dirás que pare. y tú me esperarás y querrás sentirme dentro de ti. las caricaturas como un método adecuado para interpretar el mundo. te diré que prefiero la noche y el frío. y yo dejaré que el instinto me guíe por cada palmo de tu geografía. Y quizá nos mentiremos un poco. y tratarás de impedírmelo de nuevo. rodeada de esa especie de aura que hace parecer por momentos que brillas. y sentirás mis manos quemándote los muslos. y sentiré cómo tu espalda se arquea involuntaria. tan libre. a la hora de la razón. y tú querrás tocarme. Afuera Adentro y te enredarás entre mis manos 116 . y será como un fuego blando que se desliza. y mientras la lluvia nos inunda pensaremos que aquí. pero no nos importará porque realmente no nos importará. y yo me aprenderé de memoria tu sabor hasta que me obligues a subir lento.

En fin. y Adentro Afuera Adentro ADENTRO Y al final sabremos que todo esto es mentira. digno de la más dulce (y gastadísima) de las despedidas. sonará a un preludio en La menor. Que tanta palabrería no es sino una anticipación. ¿Adiós? 117 . a una evocación descendente de algo que nunca fue. a un Bye Bye. un preámbulo de algo que posteriormente sonará como a un Ciao.Afuera Adentro y pensaré que no quiero perderte Afuera Adentro y que tampoco quiero perderme de ti Afuera Adentro y que quiero perderme en ti Afuera Adentro y que quiero quedar colgado de tu cintura Afuera Adentro y que deseo saber cómo te ves por las mañanas. a un Au Revoir. despeinada Afuera Adentro y que deseo verte caminar desnuda Afuera Adentro y que deseo estar dentro de ti de todas las maneras posibles Afuera Afuera y algo estará a punto de estallar Adentro Afuera.

así que decidimos echarlo a andar. Te118 . eso sí. en el modo de caminar. Nos gustaba pensarnos (a los pocos que quedamos aún nos gusta. o en el brillo que adquirían sus ojos cuando una paloma se posaba sobre su cabeza o los jueves en que todos teníamos que vestir el uniforme gris. porque nos interesaba que al final estuviera completito. sólo si lo mirabas desde un cierto ángulo era posible percibir algo extraño. Sabíamos que una vez puesto en marcha sería imposible desactivarlo. ahora sí. entre algunos de los más viejos se notaba algo como una sospecha. Pero luego el asunto dejó de tener sentido. aunque innombrable. de hecho. una totalidad. fuera de lo común. hasta hacerse uno más del grupo. Por ello pudimos constatar que. una duda o quizá algo parecido al temor.IDENTIDAD Cuando terminamos de armarlo nos dimos cuenta que habíamos extraviado una pieza. a pesar de lo mal que salió todo) como una “encarnación de lo absoluto”. Además. Juntos parecíamos. puesto que la pieza era diminuta y el hueco que había dejado era perceptible sólo si lo abrías. designábamos comisiones secretas para supervisarlo. Durante mucho tiempo todo pareció ir de maravilla. Así. De cuando en cuando. La buscamos por todas partes durante meses. procurando que él no se diera cuenta de lo que hacíamos. Nada que nos pareciera grave. Pero siempre. poco a poco se fue integrando al resto de nosotros. las pruebas (caseras) que hicimos demostraron que nuestro error casi no afectaba su desempeño.

níamos la esperanza de que estas “asperezas” de su carácter se fueran eliminando conforme se involucrara con nuestras actividades cotidianas. Pero ocurrió a la inversa, puesto que fuimos nosotros los que casi sin admitirlo terminamos por acostumbrarnos a sus pequeñas excentricidades. Hasta que fue demasiado tarde. Hasta que esa noche perdió el control. Y… ocurrió aquello. Hoy todos han desaparecido o muerto. Aquí dentro sólo estoy yo. Y él. Que repta lento. Que me busca. Que me encontrará tarde o temprano. ¿Quién puede culparlo?

119

MINIFIX

Intentaba librarse violentamente de las ataduras que la mantenían sujeta a la camilla. Se agitaba y gritaba como nunca habían oído gritar a nadie: "¡Kill me! ¡Kill me! ¡This thing inside of me will eat you all!", escupía. Pero en ese hospital tercermundista nadie hablaba inglés. Pobres. Quedaron horrorizados cuando una niebla horripilante salió de la boca de aquella mujer y comenzó a rodearlos a todos.

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VERDE Y ROSA
No le bastaba con habitar el mundo, le gustaba dejarse habitar por él. Tenía por costumbre encontrar la grandeza en las cosas que la mayoría da por sentado, aquellas a las que simplemente no se les presta atención. Así, por ejemplo, había ocasiones en que el sutil movimiento de una sombra proyectada en la pared lograba arrancarle una lágrima, porque le parecía brutalmente poético; en otras, la ponía feliz el rayo de luz que se colaba por su ventana y le calentaba los pies, mientras sus manos se aferraban a la vespertina taza de té que la hermanaba con la vida. Todo ello la situaba como por encima de sí misma, en una especie de distanciamiento que le permitía contemplarse detenidamente, extrañada, pe-

ro reconociéndose a veces en aquella mujer de rostro pálido y ojos inmensos, que miraba la lluvia maravillada, como si fuera la primera vez. Quieta. Inquieta. Siempre tenía algo qué hacer; algo qué decir. El sosiego, igual que el silencio —aseveraba— equivalía a la muerte. Por ende, le gustaba pensarse como un trayecto, y no como un destino. Nada tengo. Pero tampoco soy de nadie, decía. Esa mañana, los colores no la dejaban en paz. Se le colaban por todas partes. Esto le ocurría casi siempre. Pero hoy el desasosiego la apresaba y la apresuraba algo como una intuición de verde y rosa. Era necesario hacer algo al respecto. ¿Qué? En la mesita de la sala había varias monedas que la inquietaban. Las miraba fijamente. Las contaba. En total, sumaban poco más de trescientos pesos. En aquel entonces –y como siempre– el dinero escaseaba. Pero los víveres estaban completos y no había
121

Luego de algunas horas. aquella tarde había tenido como resultado la producción de un conjunto de figuras móviles que podían ser utilizados como lámparas. y varios ajustes al proceso de “colgamiento”. compró una caja de clips con la intención de explorar sus diversas variantes arquitectónicas. Resolver el asunto del color verde fue (para estar a tono con las circunstancias) pan comido. Sólo era cuestión de llegar allá. Intensos. pero se deshizo de estas ideas casi de inmediato. 122 . Maldita/bendita memoria asociativa. Muchos. artificial]. que parecía insistir en descarapelarse. inaplazable. Esponjosos. El contraste entre verde y rosa era hermoso. Versa y rode. Las siguientes horas las invirtió en el arduo proceso de transformar el empaque de los panecillos en un artilugio listo para ser colgado. * ** Trepar a los árboles no es un asunto fácil. o como tarjeteros. llegar allá. rosados. por imprácticas. Y esperar. casi químico. Era necesario. Verde y rosa. montó su bicicleta.nada más en qué gastarlo. Tenía en mente un sitio específico. Recogió las monedas de la mesita y se dirigió al tendejón. como pisapapeles. Pero sobre todo. ¿Dónde? Era necesario salir a explorar la ciudad. Aparte de dos pinchazos en los dedos. Distribuirlos de manera equitativa entre las ramas hace aún más compleja la tarea. la labor quedó eficientemente terminada. y se enfiló rumbo al centro. Árbo- les. Y en ocasiones reparaba en el rosa sobre el verde. y carretes de hilo. Como si le importara que las cosas fueran útiles. y la adquisición de un galón de pintura para remozar un poco el techo de la cocina. Quizá permitir que rodara una lágrima ante lo sobrecogedor de la obra. La última vez que estuvo en el tendejón que está en la acera de enfrente. Sady ed Radver. Ella colocó cuidadosamente los panecillos en una mochila gigantesca. Hay que dedicar cierto esmero. sin un rosa bastante rosa. quienes tironeaban a sus padres para que se acercaran a ver… Lo único que uno podía hacer era sentarse al pie de uno de los árboles y esperar. La cara de la dependienta era una mezcla de asombro e indignación ante la muchachita que desperdiciaba su dinero en guzgueras. Rosa… ¡Rosa! [Y no cualquier rosa. La gente pasaba por el lugar. Más si a cuestas se lleva una mochila cargada de panecillos rosa. El rosa estaba listo. El caso es que aquello le había servido para recordar que en uno de los estantes se apilaban decenas y decenas de panecillos empaquetados de color rosa. Ponderó la compra de una botella de un tinto sudamericano que le había hecho ojitos. Nada más verde que la vegetación. Sobre todo los pequeños. Arves y edor.

. .4 FRASES SUELTAS Hay días en que es menos complicado hermanarse con la vida..

que me insta a levantarme. Piel afuera está el despertador. el café negrísimo. el camino hasta el baño. 124 . el espejo empañado desde el cual un rostro familiar me saluda mientras me rasuro. la puerta que da a la calle. que tiene una voz muy similar a la mía. Ahora entiendo lo que sucede: deberían de colgarme un letrero en el cuello que dijera: "¡Cuidado! Dead Man Walking". En el momento en que mi mano toca la perilla.CERTEZA Hay ocasiones en que despertar es como estar medio muerto: piel adentro hay como un fardo que dice llamarse como yo. la cama. me convierto en un zombie. a seguir con esto de la vida.

La soledad me envuelve y devora el eco de mis palabras. Ambos se disuelven en una unidad múltiple que se desprende de sí como las dimensiones infinitas de un juego de espejos 125 . Habito en los rincones de mi memoria. el tiempo y el espacio no tienen significado. Inmerso en los ahora lejanos pasillos de mi mente.DÍAS AQUELLOS Ya no soy más que el recuerdo de mí mismo: una sombra sin rostro que se mueve y sobrevive por instinto. Son un mero flujo que se desdobla y transcurre sin sentido alguno. El hastío hace presa de mis actos. a la frontera frágil de lo que es real y lo imaginario. El golpe diario de lo cotidiano me ha llevado al extremo.

* * * Mi pasatiempo favorito: convertir los orines en vino (y viceversa). 126 .. las cosas ocurren precisamente como uno lo desea.. * * * ¿Desde cuándo estoy enfermo de desencanto? * * * Cada noche es una afirmación de la vida y una confirmación de la muerte. * * * Mucho cuidado: a veces.

127 . casi los nombres que me habitan la memoria. te escribo. Lo cierto es que escribir es una mentira que se desangra en episodios y gota a gota nos arranca el alma en un juego de espejos y recuento —uno a uno— como un ritual sin llorar. transparente se abren heridas nuevas sobre las cicatrices de voces que recuerdan y que te escriben intentando decidir entre tristeza y olvido Mientras que desde la melancolía te invento.Y casi sin querer y de sombras en el que la vida se escapa arrastrando los pies como para no hacer ruido MAR DE NOMBRES Es de noche la soledad entra sin avisar por debajo de la puerta como para acompañarme en aquellas horas en que sin querer llega el recuerdo y se te imagina por aquí caminando descalza.

¿Será que esto no es olvido sino ausencia? de su cuerpo como quien decide [—Y Heiddegger enarca una ceja. etcétera. sonriente—] que la soledad es menos que un pretexto 128 .y muere poco a poco ¿OLVIDOS? Camino en rectángulos como buscando a l e j a r m e (de mí mismo) —asqueado de clichés— pero me encuentro [¿me encuentro?] casi como siempre con la cruel duda de estar sin ser me encuentro —decía— con el abandono a ritmo de frases insípidas que a pesar de todo hieren como un lastre y rasgan el aire en busca de sus ojos queriendo (no) desear el más leve rastro sin darse cuenta de que las palabras.

para encontrarse con eso que a pesar de la diferencia sabe que es él mismo. 129 . Éstas hablan de la música que olvidada espera la hora en que los gatos Aquéllas buscan algo que permita entender la nostalgia de llorar hacia dentro en el centro de la ausencia regresen de la ausencia y hagan suya la noche.Al otro lado del espejo en donde falta espacio para que el alma aprenda a entrar por la puerta trasera de las palabras DIÁLOGO A UNA SOLA VOZ donde la vida se imagina las imágenes conversan y hablan de la noche de los significados y de los sentidos de la palabra solo Alguien sentado frente a un espejo en el que aún es jueves se pierde entre carbón y papel e intenta habitar una silla.

...TRICÁLOGO Las tres grandes máximas para convertirse en un buen escritor son dos: leer.. [desaforada e indiscriminadamente hasta convertirse en una «máquina devoradora de libros» —as Marx once dixit—] PD Ah. 130 ... también resulta útil escribir de vez en cuando.

Sólo para excentrarlo de la manera más deconstructiva posible. Hacer patente (en cada párrafo. de la vida cotidiana]. 2. Calzar en el espacio producido por la propia ausencia de sí.. A Bosch-like world: monstruos coexistiendo con seres «normales». en cada línea) la molesta presencia de quien escribe..SE BUSCAN..elementos para una (post)literatura: 1.. .. Encajar en en el desencanto 5. 5.. ¿El interés por el otro?: pensar al ser humano como centro. El escritor como un espía [del poder. 131 . 6. ¿pero cuál es cuál? 4. 3. Despotricar con ton y son.

.INNEGABLE Un pino —pasa navidad— Un cadáver. 132 ..

133 ..¿MINIFIX? .luego tomó el dinero del buró y abandonó la habitación. dejando tras de sí una estela de frío desencanto (¿acaso eso que resbalaba por su rostro eran lágrimas?)..

con un carajo! -Que no mame y que deje dormir.* * * A veces. The Writer. sólo a veces. * * * -¡Despierta de una vez! ¿Qué le exiges tú a la vida? ¡Habla. sólo hay dos tipos de personas: las muertas y las que se están muriendo. that print-oriented bastard 134 . mirarse al espejo constituye un terrible peligro: se corre el riesgo de toparse con uno mismo. y tú estás dormidote? -Díganle que estoy trabajando. * * * La vida es una enfermedad terminal. -¿Y si llega la felicidad. En este sentido. Que venga otro día a buscarme.

Por una parte. Después de tanto huir. es preciso tratar de ser Uno siempre y en todo lugar. * * * Cada día que pasa me convenzo más de que la vida exige. una doble apertura. Por otro lado.. Amalgama del testigo y el protagonista. por fin iba a permitir que me alcanzaran mis demonios. * * * ¿El lenguaje constituye las coordenadas donde nos desplegamos? ¿Alude a las reglas del juego? ¿Es el juego mismo? ¿Explorar los límites del lenguaje desde el lenguaje mismo no hará estallar toda certeza? ¿Centrarse en la enorme magnitud de las cosas diminutas y en la idea de que los efectos preceden a las causas (qua motores del ejercicio de mi escritura)? * * * Karma is so fucking fun.* * * Entonces decidí dejar de correr. desde la Otredad.. cuando menos. 135 . también se requiere presenciar. aquello que Uno hace.

enelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásallápo rquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepued eirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabía quenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayen elfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporq uenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeir másalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaqu enosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelf ondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporque nolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirm ásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquen osepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfon dosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporqueno lohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmás alláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenos epuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfond osabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenol ohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmása lláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenose puedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondos abíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenoloh ayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásallá porquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepu edeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosab íaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohay enelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásallápo rquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepued eirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabía quenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayen elfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporq uenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeir másalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaqu enosepuedeirmásallápenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaque nosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfo ndosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquen olohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmá salláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaqueno sepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfond osabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenol ohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmása lláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenose puedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondos abíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenoloh ayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásallá porquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepu edeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosab íaquenosepuedeirmásalláporquenolohayenelfondosabíaquenosepuedeirmásalláporquenolohay 136 .

¿FIN? 137 .

.. para que luego no empiecen con cosas. R. toditos. MMXII El autor amenaza con seguir escribiendo. 138 . en los talleres de 46&2 EDICIONES.Este libro se terminó de escribir (a patadas y echando espuma por la boca) el 04 de noviembre de 2012. en Zapopan Jalisco No se imprimió ningún ejemplar porque ya no se usa (y porque difícilmente alguna casa editorial se interesaría por publicar las borucas del autor) Todos los derechos reservados (Las imágenes y los textos. eh) D. son propiedad del autor.

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