Recursos y Conflicto.docx

Mary Lesmes L.

Ing Forestal Universidad Distrital Francisco José de Caldas Colombia - 2011 RECURSOS NATURALES, CONFLICTO Y COMUNIDAD Colombia es un país que por su ubicación en el globo terráqueo (zona intertropical) cuenta con una gran variedad de ecosistemas que son definidos por las variaciones en la franja altitudinal que van desde el nivel del mar hasta picos nevados, donde se encuentra gran diversidad de climas, suelos, régimen de precipitaciones, características geográficas y topográficas, entre otras que llevan a que sea considerado como uno de los países con mayor biodiversidad, sin embargo esta complejidad dificulta conocer muchos de los recursos con los que se cuenta (1) y el potencial de algunas regiones que han sido subutilizadas y otras tantas que por el contrario, son sobreexplotadas. Sin embargo hablar de los recursos naturales en el país y la situación actual de los mismos es una tarea imposible si dentro del análisis no se toman como base los conflictos generados alrededor de estos, es un error desvincular los unos de los otros puesto que un juicio basado solo en una parte da una visión poco objetiva del real problema y como consecuencia, la toma de medidas poco útiles a la hora de buscar soluciones como ha ocurrido desde tiempo atrás. A través de la historia de nuestro país vemos como en torno a los recursos naturales fluctúan intereses sobrepuestos desde lo político, lo económico y una incesante lucha armada que deja en el centro del problema a las comunidades y demás grupos que dependen de los recursos para su supervivencia, esto sumado a que en las últimas décadas, con el deterioro del medio ambiente se ha incrementado la preocupación acerca de la explotación y uso de los bosques, entra también a hacer parte de este mosaico de intereses el punto de vista ecológico (porque si bien los recursos naturales desde siempre han tenido un papel destacado en el desarrollo de la humanidad, con la evidente disminución de los mismos y el deterioro al que se encuentran expuestos, ha sido en las últimas décadas que su cuidado y preservación ha tomado un papel relevante a nivel mundial) teniendo en cuenta que la explotación del recurso forestal y la presión ejercida en los ecosistemas por los cambios de usos del suelo para la obtención de mayores utilidades (cultivos tanto legales como ilícitos) ha llevado a una

1. TOBASURA, A. I. 2006. Visión Integral de la Biodiversidad en Colombia. Revista Universidad de Caldas. Manizales, Colombia.

preocupante reducción de la masa boscosa en el país dejando en un punto vulnerable tanto al campesinado y otras comunidades dependientes del bosque como a los recursos mismos que allí se encuentran. El conflicto Vale la pena destacar que los conflictos generados alrededor de los recursos naturales son numerosos y estrechamente relacionados entre sí, siendo su mayor puente el aspecto económico y el poder suscitado por este. Conflicto armado (y cultivos ilícitos) La historia de Colombia exhibe un marco de sangre que ha tocado directamente el área rural y zonas ricas en recursos. A cargo del conflicto armado presente en ellas y la lucha de bandos se han cobrado víctimas humanas y territorios ricos en recursos además de la presión ejercida por dichos grupos alzados en armas (sea cual sea su bando) no solo desde la perspectiva social donde grupos étnicos, campesinos e indígenas se han visto violentados, agredidos y expulsados de sus propios territorios y condenados a seguir rumbos inciertos que en su mayoría los llevaron hacia las grandes ciudades donde sus derechos y garantías han sido vulnerados y el desempleo ha sido el pan de cada día, sino también desde el punto de vista de los recursos donde la marcada reducción de áreas boscosas para la implementación de cultivos ilícitos* con sus fumigaciones aéreas con glifosato tan controversiales y dañinas tanto para las comunidades (causando delicados problemas de salud tanto a humanos como a habitantes) y los devastadores efectos sobre el medio ambiente, sumada a la contaminación de fuentes hídricas por los químicos empleados en el procesamiento de la hoja de coca representan un gran hueco en el sostenimiento de los recursos. Claro está que no solo el desplazamiento forzado y los cultivos ilícitos han representado un renglón rojo en la problemática de los bosques y sus recursos, también las acciones tomadas por dichos grupos que han representado pérdidas económicas, sociales y ambientales descomunales, más precisamente la voladura de oleoductos, si bien los daños a la infraestructura son millonarios el daño ambiental ocasionado es irreparable, en muchos casos no solo a nivel local puesto que la contaminación de acuíferos trasciende estas fronteras.

*En la década de los 70´s el cultivo de mariguana tomo gran fuerza siendo disminuida al final de la misma por las campañas de erradicación y fumigación, entre los 80´s y los 90´s la coca se instalo en el primer lugar de los cultivos

ilícitos y en los 90´s el cultivo de amapola para la fabricación de heroína entro en los renglones de la economía de los grupos armados y el narcotráfico. (Díaz, A., y Sánchez, F.)

Tenencia de la tierra La tenencia de la tierra en el país se ve concentrada en manos de unos pocos, los territorios con un alto potencial y con gran disponibilidad de riquezas suelen pertenecer a grandes hacendados, industriales o personajes influyentes a nivel nacional (cuando no están bajo el mando de los grupos armados). Muchas de las comunidades que por tradición han cultivado la tierra se han visto relegadas y despojadas de las mismas por intereses externos, tal es el caso de las zonas con algún tipo de riqueza mineral o que para congoja de sus habitantes, pertenecen a áreas de reserva. El desconocimiento por parte de la ley del habitante rural como actor principal deja desamparado a muchos de ellos obligándolos a buscar nuevas actividades y generando así el desarraigo. La inestabilidad en la explotación del bosque hace que quienes de ellos obtienen beneficios no hagan una proyección a futuro de la disponibilidad del recurso (ya que las leyes e interese pueden variar en cualquier momento dejando estas personas sin posibilidad de obtener más beneficios de dicho bosque), por el contrario, el hecho de que no existan garantías ni regulaciones sobre esta explotación hace que el recursos sea llevado al límite obteniendo de el, el mayor beneficio posible aunque esto implique un elevado costo ambiental. El colono ha sido uno de los principales deforestadores, generando impactos ambientales de amplia afectación. La falta de claridad en algunas áreas respecto a quién pertenecen y la falta de títulos sobre tierras ancestrales y tierras que han pasado de generación en generación en comunidades y familias campesinas suma un agravante mas a la distribución y tenencia de la tierra ya que si no hay claridad respecto a este tema, difícilmente se podrán proponer acciones que faciliten acuerdos entre los unos y los otros. Aparte de lo anterior los cambios en el uso del suelo, la expansión de la frontera agrícola hacia zonas más vulnerables, la sobreexplotación de algunas áreas en actividades de pastoreo (ganadería) y el escaso y deficiente aprovechamiento en otras tierras que son altamente productivas ya que sólo el 30% de las tierras dedicadas a cultivo explotan totalmente su potencial (2), esto genera desbalances marcados que dan como consecuencia el agotamiento de áreas que bien podrían generar mayores rendimientos sin que esto represente un fuerte impacto en los recursos naturales allí disponibles. El gobierno, dentro de sus actuales políticas contempla la protección del medio ambiente, condiciones para la producción agrícola y condiciones de vida digna

2. La tenencia de la tierra: un problema en Colombia. 2007. VARGAS, R. V.

para los campesinos, enmarcado en el derecho a la igualdad que se menciona en la constitución política de Colombia, sin embargo ¿Cuáles son las garantías de su cumplimiento si a través de décadas hemos visto como las leyes pocas veces se logran despegar del papel para pasar a una realidad tangible? Extracción ilegal La extracción ilegal de productos del bosque ha generado desbalances y grandes daños ecológicos en las áreas donde dicha actividad se ha desarrollado. Para el caso de la madera, la falta de una normatividad clara que favorezca a los interesados en el aprovechamiento que cumplen con los procedimientos exigidos por la ley, la ausencia de veeduría constante con sanciones efectivas, procesos serios y un apersonamiento real por parte de los entes gubernamentales y sobre todo de los funcionarios encargados de dichos controles hace que la ilegalidad siga teniendo cabida en nuestra economía pues sigue siendo mucho más fácil y menos tedioso que los procesos que implica desarrollar dicha actividad desde la orilla de lo legal. Las políticas A pesar de que en la actualidad el auge de la preservación de los recursos y el uso sostenible de ellos ha llevado al gobierno a replantearse leyes que constituyan una garantía de uso sostenible de los mismos y un uso de la tierra adecuado que incluya al campesinado y su desarrollo dentro de estas, la falta de claridad en las políticas y la ambigüedad presente en muchas de ellas sumado al desconocimiento por parte de las comunidades y en algunos casos a los funcionarios encargados de velar por su cumplimiento, hacen de esto un desdichado coctel que deja al amparo de la suerte a aquellos que obtienen su sustento del bosque y a quienes dependen netamente de la actividad agrícola a pequeña escala para su manutención. Adicional a lo anterior, la falta de continuidad en las leyes y programas de gobierno hacen que la situación de los recursos sea una veleta movida por los intereses de turno.

¿Cómo hacer frente? Frente a esta problemática se debería realizar un planteamiento que no excluya al campesinado como ha sido costumbre de las políticas tradicionales (no solo a nivel nacional, recordemos los movimientos campesinos latinoamericanos y las

duras batallas que tuvieron que dar para reclamar lo que por derecho propio les pertenecía) ya que mientras no se generen oportunidades para el campesinado, garantías sobre sus actividades e inclusión de este sector como uno de los actores principales de la economía interna del país, lo único que se conseguirá será trasladar el foco del problema del campo a la ciudad generando desempleo, condiciones de vida lamentables y una asfixia desgastante exigiendo la devolución de sus territorios y sus recursos a aquellos que se quedaron sin más oportunidades que las de invadir áreas que no son suyas. La tierra para aquel que por tradición ha vivido de ella y en ella, está vinculada mas allá de una visión netamente económica a una dignidad, a una cultura, a la garantía de tener, si bien no una vida de lujos, sí un espacio decoroso donde vivir (3), sin embargo, la falta de garantías por parte de quienes deberían ofrecerlas hace que esto cada vez sea mucho mas utópico, la restitución de la tierra es un buen comienzo, sin embargo se debe garantizar que este sea el primer paso no solo de una restitución de un terreno si no la devolución de una historia, la reintegración de unas condiciones de vida dignas, el retorno de una tranquilidad y la garantía de que esta permanezca, porque a pesar del invaluable valor que representan los recursos naturales y su importancia en el desarrollo a nivel local y nacional, su importancia económica y su valor ecológico y ambiental, mientras no se clarifiquen y propongan soluciones a los conflictos sociales que los agobian difícilmente estos se verán liberados de las presiones externas ejercidas y su uso indiscriminado y escaso manejo seguirá siendo la condena de nuestros bosques y los recursos. Es necesario analizar la situación actual de nuestros recursos desde un punto de vista objetivo, libre de tendencias en extremo extractivistas o por el contrario demasiado conservacionistas, si se logra tal punto medio es posible encontrar soluciones viables que garanticen un futuro a los recursos y a su vez la garantía social de quienes encuentran en ellos su sustento.

3 GARCÍA, G. E. 2009. Soñando despierto: Tierra y política agraria. Columna Diario El Tiempo. Colombia.

BIBLIOGRAFIA TOBASURA, A. I. 2006. Visión Integral de la Biodiversidad en Colombia. Universidad de Caldas. Colombia. VARGAS, R. V. 2007. La tenencia de la tierra: Un Problema en Colombia. http://prensarural.org/spip/spip.php?article1288 DIAZ, A. M. & SANCHEZ, F. 2004. Geografía de los Cultivos Ilícitos y Conflicto Armado en Colombia. Universidad de los Andes. Bogotá, Colombia. Manuel Rodríguez Becerra, La paz y el medio ambiente, publicada en El Tiempo. 4 de septiembre de 1999 De PAULA, G. Los Recursos Naturales como Factor de Conflicto. Programa de Estudios: Recursos Naturales y Desarrollo. Centro Argentino de Estudios Internacionales (CAEI). Argentina. Organización De Las Naciones Unidas Para La Agricultura Y La Alimentación. 2007. SITUACIÓN DE LOS BOSQUES DEL MUNDO. Roma. Organización de las Naciones Unidas Para la Agricultura y la Alimentación. 2005. Evaluación de los Recursos Forestales mundiales, Informe Nacional Colombia. Roma. GARCÍA, G. E. 2009. Soñando despierto: Tierra y política agraria. Columna Diario El Tiempo. Colombia. Colombia. Decreto 2811 DE 1974 de diciembre 18, Código Nacional de Recursos Naturales Renovables y de Protección al Medio Ambiente. Informe anual sobre el estado del medio ambiente y los recursos naturales renovables en Colombia: Bosques – 2009. IDEAM FAO. 2001. Conflictos y Manejo de Recursos Naturales.

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