Historia Del Mole

HISTORIA DEL MOLE: Cuentan las antiguas crónicas del descubrimiento que los aztecas combinaban distintos chiles

, jitomate, cacao, vainilla y especias, las cuales comían con guajolote. A este guiso lo llamaban molli, palabra náhuatl que significa salsa. De este modo, sumado a que la gran mayoría de sus ingredientes son de origen mexicano y a que el metate de piedra donde se muelen es un utensilio prehispánico, podemos discernir que el mole es previo a la conquista. Aunque fue el mole del estado de Puebla el primero que se documentó, no hay certeza alguna de que ese sea su origen. Pero la leyenda es muy conocida, y cuenta que Sor Andrea de la Asunción, del Convento de Santa Rosa en Puebla, presentó el primer mole, gracias a que un viento divino arrojó muchas de las especias en la olla donde ella preparaba el guiso para agradar al Virrey Tomás Antonio de la Cerda y Aragón, marqués de La Laguna

El mole es uno de los platillos más representativos de la mexicanidad, especial para las grandes celebraciones. El origen del mole se pierde en la leyenda o se ubica en las grandes cocinas de los conventos poblanos de la Colonia. En dichos conventos se fortaleció y perfeccionó el arte culinario mexicano, pues se agasajaba frecuentemente a las grandes personalidades civiles y religiosas del Virreinato. Allí se disfrutaron por primera vez muchos de los platillos que a la postre dieron fama mundial a la Cocina Mexicana. Cuenta la leyenda, que en una ocasión Juan de Palafox, virrey de la Nueva España y arzobispo de Puebla, visitó su diócesis, un convento poblano le ofreció un banquete, para el cual los cocineros de la comunidad religiosa se esmeraron especialmente. El cocinero principal era fray Pascual, que ese día corría por toda la cocina dando ordenes ante la inminencia de la importante visita. Se dice que fray Pascual estaba particularmente nervioso y que comenzó a reprender a sus ayudantes, en vista del desorden que imperaba en la cocina. El mismo fray Pascual comenzó a amontonar en una charola todos los ingredientes para guardarlos en la despensa y era tal su prisa que fue a tropezar exactamente frente a la cazuela donde unos suculentos guajolotes estaban ya casi en su punto. Allí fueron a parar los chiles, trozos de chocolate y las más variadas especias echando a perder la comida que debía ofrecerse al Virrey. Fue tanta la angustia de fray Pascual que éste comenzó a orar con toda su fe, justamente cuando le avisaban que los comensales estaban sentados a la mesa. Un rato más tarde, él mismo no pudo creer cuando todo el mundo elogió el accidentado platillo. Esta leyenda tuvo tanta acogida popular que incluso hoy, en los pequeños pueblos, las amas de casa apuradas invocan la ayuda del fraile con el siguiente verso: "San Pascual Bailón, atiza mi fogón". No obstante, lo seguro es que el mole no es producto de una casualidad, sino el resultado de un lento proceso culinario iniciado desde la época prehispánica y perfeccionado, sí, en la Colonia, cuando la Cocinaw Mexicana se enriqueció con elementos asiáticos y europeos. Cada región imprimió en el mole su sello propio y así fueron surgiendo el mole poblano, el mole negro de Oaxaca, el mole amarillito del sureste, el mole coloradito del Valle de México, el ranchero de la Altiplanicie y otros muchos que nos asombran tanto por su complejidad como por su sencillez.

que cuentan que estaba muy nervioso y comenzó a reprender a sus ayudantes por el desorden de la cocina. pero más tarde se llevo una grata sorpresa ya que todos elogiaron el rico platillo. que bien mole!. Pero hay otra versión de la historia de este platillo. se dice que los aztecas preparaban este platillo para los grandes señores. viendo que era de su cocina. la madre superiora rompiendo el voto de silencio dijo ¡ Hermana. . Cuenta la historia que en una ocasión Juan de Palafox. virrey de la Nueva España y arzobispo de Puebla visito su diócesis y el convento poblano le ofreció un banquete. se cuenta que las monjas vivían la mayor parte del día con voto de silencio y de repente comenzaron a percibir el aroma que salía de la cocina y es que una monja estaba moliendo diferentes chiles y otros condimentos en el petate. lo que provoco las risas de las otras monjas que la corrigieron diciendo Se dice ¡qué bien muele! y se cuenta que por eso se le llamo Mole a este platillo. Fray Pascual pensó que la comida se había echado a perder y comenzó a rezar pero tuvo que servir así el platillo porque ya estaban los comensales sentados en la mesa.En esta ocasión en Sabor a México te vamos a platicar un poco sobre la Historia del Mole que se remota a la época precolombina. para el cual los cocineros de la comunidad religiosa se esmeraron. No sabemos exactamente quien creó este platillo pero algo seguro es que fue creado en México y que tuvo influencia de la cultura española. este platillo era llamado “Mulli” que su significado es potaje o mezcla. El cocinero principal fue Fray Pascual. Hay más de una versión sobre el Mole comenzaremos con la del Convento de Santa Clara en la ciudad de Puebla. se cuenta que fue creado en Puebla de los Angeles en el siglo XVII por la madre Andrea de la Asunción que era monja del convento de Santa Rosa. así es que todas las monjas dejaron sus actividades para ir a ver de dónde provenía ese aroma tan delicioso. él mismo comenzó amontonar en una charola los ingredientes para guardarlos en la despensa y era tal su prisa que tropezó y todos los ingredientes cayeron justo en la cazuela donde estaban los guajolotes ya casi listos.

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