A la comunidad universitaria: La Confederación de Estudiantes de Chile (CONFECh) convocó para hoy a una marcha que cuenta con la adhesión

de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica y cuyo objeto es reivindicar su petitorio. Ante esta coyuntura, como Movimiento Gremial de la Universidad Católica vemos la necesidad de informar a quienes componen la comunidad UC por qué no adherimos a esta marcha. Nuestro objetivo no es repetir las críticas a las formas de movilización sino que cuestionar el fondo del petitorio y contraponer las visiones de sociedad que están en pugna. Hace tiempo que las principales voces del movimiento “estudiantil” aclararon que su objetivo no es mejorar la educación, sino que en base a este noble propósito instalar un cuestionamiento a los principios que sustentan el desarrollo del país en los últimos años. Como han dicho muy honestamente algunos personeros, su idea es cambiar el Estado Subsidiario por el “Estado Garante”. Sólo teniendo claro lo antes dicho, puede entenderse por qué intentan impulsar con tanta intransigencia medidas regresivas y derechamente injustas como la gratuidad. En los últimos años han insistido en que puede financiarse con una reforma tributaria, pero la pregunta es: ¿Para qué? Nosotros creemos que el Estado tiene la obligación impostergable de brindar herramientas a aquellos que no pueden financiar sus estudios por cuenta propia, pero consideramos que obligar a todos los chilenos a financiar la educación de quienes sí pueden pagar, es sólo un gusto ideológico que evidentemente no soluciona los serios problemas de equidad que aquejan a nuestro país. Esta demanda por gratuidad se ha complementado con consignas como la Asamblea Constituyente, el fin al lucro en todos los niveles de la educación, el cogobierno en las universidades, el privilegio a lo estatal por sobre lo privado, la destitución de Harald Beyer y un largo etcétera de slogans que nada tienen que ver con mejorar sustantivamente el sistema educacional en pos de una sociedad de oportunidades, y esto no es sólo una cuestión que se desprende de los hechos, sino que los mismos dirigentes lo admiten sin ningún pudor. Hoy podemos afirmar, sin miedo a equivocarnos, que este movimiento es un partido político más, con líderes y hasta candidatos parlamentarios. Nosotros, como defensores de una sociedad libre y responsable, estamos convencidos de que ese camino es profundamente erróneo. Nuestra apuesta no es a poner al Estado en todos los ámbitos del sistema, sino que sólo en aquellos donde verdaderamente se le necesita. Muchos han querido tildarnos de defensores del status quo y no hay nada más falso, pues creemos que hay grandes desafíos que no pueden esperar. No podemos conformarnos mientras la educación chilena se caracterice por su baja calidad. Nos indigna ver cómo los niños de los sectores más desposeídos nacen sin oportunidades para forjar su destino. Consideramos nefasta la existencia de un estatuto docente cuya principal función es blindar a los malos profesores. Y estamos convencidos de que la Libertad de Enseñanza no se acaba en la generación de proyectos educativos, sino que en la existencia de condiciones que permitan a las personas escoger de acuerdo a su conciencia cuál es la educación que quiere entregar sus hijos. Mientras no existan las condiciones materiales y espirituales que permitan el pleno desarrollo de las personas, no estaremos satisfechos. Hoy el petitorio Confech se ha instalado como un paradigma del altruismo y consideramos necesario denunciar el “chantaje moral” que busca dividir entre buenos y malos o consientes e indolentes. Un debate honesto está por sobre las categorías simplistas. Los invitamos a superar estos encasillamientos y abrir posturas para consolidar un proyecto basado en un diálogo participativo y responsable. Finalmente, queremos hacer un llamado a la comunidad a participar de las actividades que el Movimiento Gremial realizará en los próximos días para construir en conjunto con la comunidad una propuesta genuinamente estudiantil. Porque mientras unos dicen “educación pública, gratuita y de calidad”, nosotros respondemos “Educación Libre, Equitativa y de Excelencia”.