INFORME ESPECIAL/ LA DETENCION DEL EX PRESIDENTE: DE LOS PLANES DE LUNA DE MIEL EN PARIS AL ENCIERRO EN DON TORCUATO

Las horas oscuras de Menem detenido

El papel de Cecilia Bolocco. Los días previos a la detención. El temor a los Yoma. Televisión y visitas en la quinta. La estrategia judicial, después de que le dijeron que tiene para seis meses preso. La venganza política.
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"Qué destino el de esa chica...", exclama el ex ministro menemista sobre la suerte de Cecilia Bolocco. "A los trece días de casada tener que verlo todo el día a Gostanián en su jogging violeta cortando el pasto".
El ex ministro acaba de salir de Don Torcuato y esa imagen es la cruda realidad del día después. Del viernes 8 de junio de 2001, cierre de la semana que Carlos Menem jamás imaginó, desastroza para él. Arrancó el lunes pensando en las inmensidades de París y acabó encerrado en una quinta del conurbano, con la noticia de su prisión en francés, inglés, portugués, chino, alrededor del planeta. El camino de la desesperanza fue abrupto, como todo en su vida. Aunque desde su casamiento, hace apenas dos semanas, venía palpando la idea de ser detenido, ahora, entre libros, tele por cable y visitas, no puede disimular su tristeza. Es que Menem, ex presidente durante más de una década, acaba de ser advertido: le esperan entre cuatro a seis meses de encierro. Por lo menos. Semejante pronóstico le trazaron Oscar Roger y Mariano Cúneo Libarona, dos de sus abogados. El primero se lo advirtió desde antes, ya el miércoles, y el otro se lo dijo horas después de la indagatoria. "Hasta que lleguemos a la Corte", le aclararon, por separado y en igual conclusión. Algo parecido razonaron en su cara algunos de sus operadores políticos el jueves por la noche en Don Torcuato. Y algo debe intuir él mismo: la salida no será rápida. Menem todavía no se quejó en público por su situación, pero los que lo visitaron el viernes y el sábado ya notaron en su ánimo el sufrimiento por la desaparición de una agenda que lo tenía acostumbrado a estar en tres o cuatro lugares por día. Menem recibió los primeros avisos de su detención el lunes. Primero fue Mariano Cavagna Martínez, otro de sus abogados, que lo llamó al departamento sobre la avenida Libertador, en La Lucila, donde acababa de mudarse junto a su esposa. Allí le contó que el juez federal Jorge Urso había rechazado su pedido para salir del país y que había adelantado la indagatoria para el jueves. Era una mala señal, pero acordaron pedir una prórroga de la fecha con el argumento de que no tenían tiempo para preparar la defensa. Esa misma noche, en una cena en casa del petrolero Antonio Cassia, Cúneo Libarona llegó de imprevisto sobre los postres con un dato irreversible: "Lo van a detener", le dijo. Menem siguió meta brindar con sus amigos, como si nada, y al rato se dejó ver los ojos hinchados. Faltaban dos días para el miércoles, cuando asumió su desgracia en discurso público. El martes le llegaron noticias importantes de Comodoro Py. Uno de sus viejos operadores en Tribunales le contó de un almuerzo que compartieron ese día Urso y otros dos jueces federales, Claudio Bonadío y Rodolfo Canicoba Corral. "A Menem me lo cargo, porque no pienso ser el próximo Liporaci", le contaron que dijo Urso, recordando al juez que investigaba las coimas del Senado y acabó renunciando para evitar ser destituido por enriquecimiento ilícito. El almuerzo ese existió. Lo reconoció a Clarín uno de los jueces presentes, aunque negó el contenido de la charla. "Urso no dijo eso y en la mesa había otras dos personas, un abogado cordobés y un funcionario judicial", defendió, luego de dar una advertencia: "Si eso se publica, el lunes recusan a Urso por

GERARDO

YOUNG

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GUAGNINI.

De

la

Redacción

de

Clarín

prejuzgamiento".

Ese día se lo vio a un Menem "como ido", exhibiendo una tranquilidad exterior que sorprendía a su entorno. A muchos les dijo: "Fuerza, fuerza". Por la mañana estuvo con Cecilia en su nuevo departamento —alquilado— y por la tarde se reunió con sus operadores en la FEPAC, la fundación política que le armó Alberto Kohan. Más tarde, se dio una vuelta por el Hotel Presidente, de su amigo Aldo Elías, y escuchó las opiniones de los "Cinco Fantásticos", sus defensores. No faltaron Adolfo Bagnasco y Gustavo Literas, los dos ex jueces federales que contrató Cavagna Martínez para diseñar su estrategia. ........................................................................ Fue esa noche cuando Menem brindó por última vez. Era el cumpleaños del diputado Javier Mouriño, uno de sus incondicionales rabiosos, y Menem se apareció con Cecilia, ella siempre tan producida. Se lo vio alegre, tomando champán, habano en mano y déle contar anécdotas, entre un sanguchito y un saladito. Aún tenía esperanzas de que le prorrogaran la fecha de la declaración indagatoria. Menem había llegado a la reunión para el segundo tiempo del partido que River perdía contra Huracán, mientras San Lorenzo le ganaba a Argentinos Juniors. El empate provisorio de su equipo le dio esperanza. Pero al final River perdió. No había pasado un minuto cuando sonó su teléfono celular. Oscar Roger, su abogado y amigo, fana de San Lorenzo, lo llamó pa ra cargarlo. Uno de los testigos relató a Clarín la respuesta de Menem:

"¿Cómo puede ser que me llames para hablarme de fútbol? Acá la gente está azorada por mi situación y creí que me llamabas para darme una buena noticia de la causa. Típico de abogado: el cliente se queda adentro y vos lo mirás de afuera como si nada", le dijo.

El tono de Menem era jocoso y todavía aceptaba los brindis de los presentes: su sobrino Adrián, Daniel Scioli y novia, los senadores Alberto Tell y Ricardo Branda, mezclados entre los familiares de Mouriño, que posaban felices para la foto con la pareja del momento. De todas maneras el tema excluyente de conversación fue la situación judicial. Todas las liviandades desaparecieron el miércoles. Menem viajó a media mañana al Hotel Presidente para reunirse con los suyos, que empezaban a decirle que la cosa se había complicado. Apenas llegó, alguien se le acercó y le dijo que Urso había decidido adelantar la indagatoria. Roger no lo desmintió y prometió averiguar. Menem hizo llamar a Cecilia y le pidió que fuera urgente al hotel. Ese fue el día donde todo era posible. Menem esperó espectante un cambio en la fecha de declaración que le diera un poco de aire o que llegara la Policía para detenerlo de un momento a otro, como a Emir Yoma. Eso anunciaba en la vereda del hotel el abogado denunciante en la causa, Ricardo Monner Sans, mientras Menem y su séquito lo miraban por los ventanales del entrepiso y lo insultaban. A las cuatro de la tarde Roger le confirmó desde el juzgado que la indagatoria sería al día siguiente. Recién entonces hizo su discurso, una idea que se había gestado apenas un rato antes, cuando Menem y Bolocco

ya que ese mismo día el ex jefe del Ejército detenido Martín Balza lo había involucrado en su declaración y Emir Yoma no pierde oportunidad para quejarse de que Kohan no esté involucrado en la causa. Cúneo Libarona llevó un escrito de 60 carillas alternativo al que finalmente se presentó: allí Menem se defendía y criticaba la imputación que se le hace como jefe de una supuesta asociación ilícita. Carlitos. el hermano Eduardo. Menem la utiliza desde antes de conocer Punta del Este. Cecilia rezaba. pero que conservaron luego de mudarse al departamento de La Lucila. Un amigo de Emir Yoma contó a Clarín algo que alienta aún más esta idea. pero también el riesgo de que Emir deje de ser leal al ex presidente. y le pidió que fuera de inmediato a la quinta. dicen. ya que Emir hasta ahora los protegió y de tanto en tanto amenaza con cambiar de estrategia. Y los pasillos también. aseguró un ex ministro de Menem que suele visitar a Emir en prisión. nadie sabrá si para bien o para mal. Era su lugar de veraneo. y escala en su paso a Mar del Plata. le provoca que ella aún no lo haya llamado. No es un problema menor para el menemismo. que es cuidar de su marido cuando tiene problemas". mi verdad verdadera". Cuando uno de ellos se lo propuso a Menem. De a ratos. Durante estas horas críticas. repetía. Y una vez que eso ha sido destruido. como cuando dijo: "Esta es mi verdad real. Emir le dijo a uno de sus visitantes cotidianos: "Si no lo empujan a la cárcel. En la intimidad del departamento de los recién casados. Lo tomó de la mano y no se la soltó por el resto del día. El jueves decidió dar una oportunidad a la reconciliación y por la mañana visitó la tumba de su hermano muerto. excepto en los veinte minutos que duró la declaración indagatoria. Silencio que sus íntimos explican sólo en el dolor que. la relación ya está en el terreno de lo tirante. En el Hotel Presidente. El viaje a Tribunales fue agitado. el miércoles por la noche. se da cuenta de su error y lo empieza a amar nuevamente". Cecilia lo esperó en la sala de la secretaria del juez Urso. Hubo quien intentó comunicarse con ella para que le hable. decirle tu verdad". Donde se definieron estrategias fue en el departamento de La Lucila. en las décadas del 70 y del 80. "De los que estaban ahí. agregó uno de los presentes. Uno de los datos que alientan los temores del menemismo: en los últimos veinte días. aunque se pasó horas y horas frente al televisor viendo los informes periodísticos sobre la detención de Menem. Menem eligió la misma ala bajo la cual cobijarse.30 en el edificio junto a Mouriño. Menem no fue. además de su propio futuro. Natalio Botana. Después miró a Alarcia y no perdió la oportunidad: "A pesar de que seas mujer. Desde Chile. tuvo que ocuparse de despejar a los fieles del pasillo. Una vez en el helicóptero de la Policía Federal. la Bolocco trajo la calma: "Va a estar todo bien".descansaban en la suite del piso 19. lo empujo yo mismo". Eduardo Menem y Carlos Corach y el ex secretario general de la Presidencia Alberto Kohan se juntaron con los abogados para decidir qué debía hacer Menem frente al juez Jorge Urso. hubo un momento de tensión a media noche que pudo cambiar las cosas. Cecilia lo alentó: "Sí. sobre todo cuando se enteró que los trabajadores de Aerolíneas podrían marchar hacia allí. pero utilizando varios conceptos aportados por Cecilia. Pero lo que vino fue lo peor. Adrián Menem. sabía qué hacer en cada momento". para una de sus hijas. La crisis familiar se había desatado con el casamiento. Menem estaba preocupado de que no hubiese enfrentamientos en la puerta de Tribunales cuando él declarara. mientras se evaluaba qué salida de Tribunales utilizar para llegar antes al helipuerto. durante la dictadura. que estaba desde las 7. Ninguna habló. ahora te voy a jugar al truco". Aunque el escrito. "La verdad es que demostró que es una chica bárbara". El día del casamiento de Menem. la estrategia judicial volverá sobre sus pasos y se centrará en echar por tierra la "asociación ilícita". Aunque finalmente ganó la idea de que Menem debía negarse a declarar y decir que la venta de armas fue una decisión de Estado no judiciable por tratarse de política exterior. Esto le interesaba particularmente a Kohan. Luego de la gloria de la presidencia. Emir está un poco más tranquilo" ."¿Dónde estuviste?". junto a la diputada Marta Alarcia y a la mujer del abogado Roger. "Ni siquiera dieron una respuesta definitiva al pedido de salida del país". de primera y segunda línea. Su grupo de incondicionales. Menem abrió su teléfono celular y empezó a hacer llamados. los diputados Daniel Scioli y Javier Mouriño. Zulema Yoma fue dos veces a visitar a Emir a Campo de Mayo. Menem no hizo ni una sola mención a su hija Zulemita. en adelante. "Ahora que Menem está un poco más cerca. Como el entonces gobernador destituido todavía no había obtenido su pensión. Así llegó al jueves. desechando el borrador que le habían escrito. . fueron algunas de las frases de los que compartieron esas horas de locos y luego fueron consultados por Clarín. De todas maneras. Aunque se dice que Emir y Menem se comunicaron por teléfono el viernes. No sólo por el estado de ánimo del ex presidente. Este distanciamiento preocupa al entorno de Menem. Por eso mandó a los suyos a hablar con los gremios pidiendo que no movilizaran gente a protestar. mientras el ex presidente se vestía y decenas de periodistas esperaban en la vereda. contaba con el apoyo de Roger y de Cecilia Bolocco. donde vivieron la semana posterior al casamiento. tenés que comunicarte con tu pueblo. Pero nada. triunfó el grupo que opinaba que Menem debía argumentar que no estaba en condiciones de defenderse. quien confesó a los presentes su temor a ser el próximo detenido. leído en voz alta por Bauzá. ella era la que más ''manjaba'' de medios". le preguntó a Cúneo Libarona. Los senadores Eduardo Bauzá. Gostanián costeó los estudios de sus hijos y le llevó regalos y comida a Menem preso. Menem decidió improvisar. Para la salida. "Pensar que recién nos está conociendo y ya le tocó vivir ésta". Pero ella tuvo un gesto que pasó inadvertido para la mayoría. donde está detenido. Pero hay más: una buena parte de su relación con el anfitrión se forjó durante el presidio anterior de Menem. mientras algunos pateaban las paredes del despacho de Urso casi. "En el caos del miércoles ella tenía la cabeza fría. Nadie sabe qué pensó el jueves. pensaron en que diera un discurso y hasta escribieron un borrador. bajaron al subsuelo a almorzar. Cecilia se le acercó y le citó de memoria una frase que había elegido de un libro: "Muchas veces la naturaleza del ser humano es la tendencia a destruir aquello que más quiere y que más le ha dado. aborrecido por Zulemita. Esto habla de una reconciliación final entre la ex de Menem y su hermano. sino porque implica también un éxito de parte de los sectores de la familia Yoma que están enfrentados con su causa. su madre también le dedicó unas palabras: "Supongo que Cecilia estará haciendo lo que le corresponde a toda esposa. Una vez más. le dijo y la abrazó. Cuentan los testigos que Menem miró a Bolocco: "Pasó lo que te dije que iba a pasar". El desembarco también. rumbo a la quinta de Don Torcuato. La quinta de Gostanián fue construida por el director y dueño del diarioCrítica. El rol de Cecilia es elogiado por hombres y mujeres cercanos al ex presidente. las dos cordobesas. en el día y el horario que su padre suele hacerlo. La puerta se abrió y aparecieron Menem y Roger.

te agradezco". canciller en los tiempos de Menem presidente. Es innegable que no hubo. Andrés Pastrana. se sumó a la primera comitiva llegada al lugar de reclusión: Corach. El gobernador de La Pampa. el hermano Eduardo. Guido Di Tella. entre otros. Le acercaron al teléfono al actual presidente de Colombia. empanadas y sopa con gaseosas y vino. donde Alberto Kohan había conversado la semana anterior con el presidente Fernando Henrique Cardozo. En cambio.Después de consultarle a su abogado si no lo afectaba en la causa. El presidente De la Rúa le envió saludos. El sindicalista Jorge Triaca y los diputados Mouriño y Scioli así lo contaron. Alberto Lacalle. Le prometió que el martes llevaría a once gobernadores peronistas a visitarlo. y al ex de Uruguay. Pero no tuvo llamados de Estados Unidos ni de Brasil. La noche terminó con Menem fumando un habano y Cecilia arrodillada en el piso con la cabeza sobre su falda. Rubén Marín. http://edant. fue hasta ahora el que le dio la mayor alegría.clarin. en todo este tiempo. Di Tella contaba anécdotas de viaje y se reía sin parar. él llamó a cada uno de los que salió por televisión a defenderlo. alentando: "Estuviste muy bien. evaluando qué hacer de ahora en más. Cenaron pizza.htm . La orden que impartió el juez Urso prohibiendo reuniones políticas tal vez le ahorre a Marín una tarea que parece difícil. Bauzá. Menem vio entero Cruz Azul de México contra Rosario Central y se levantó antes de terminar de cenar para ver Boca contra Palmeiras de Brasil. una sola escena pública que apoye las hipótesis de un matrimonio por conveniencia. La vida de Menem es desde entonces de una rutina ociosa.com/diario/2001/06/10/p-00815.

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