Investigaciones sobre la interacción: Enfoque microanalítico Un ejercicio de kinésica y de lingüística: La escena del cigarrillo Ray L.

Birdwhistell La comunicación entre humanos es más compleja de lo que creemos; va más allá del lenguaje y de la actividad fónica. En una conversación se activan comportamientos corporales que giran alrededor del habla. La distracción que generan las palabras no nos permite codificar todos los movimientos que aparecen en una charla normal, pero si elimináramos el sonido podríamos ver una serie de movimientos desconcertantes que pasan deprisa y que se conectan con lo que se piensa, se siente y se dice. Todos somos capaces de descifrar hasta un punto lo que nos quiere comunicar el otro con su cuerpo: Reaccionamos a cierto movimiento o ante un tono de voz y lo leemos como parte del mensaje total. Con una llamada telefónica no se puede estar seguro de lo que realmente quiere decir una persona o lo que siente, es por eso que la parte visible de un mensaje es tan importante como la audible. A partir del planteamiento de Birdwhistell “El hombre es un ser multisensorial. Algunas veces verbaliza” podemos hablar de la kinesia, que se ocupa del estudio del lenguaje corporal en relación con el lenguaje verbal. Uno de los principios básicos de la kinesia es que la comunicación no puede ser estudiada por unidades separadas, pues es un sistema integrado que se debe analizar en conjunto y que debe estudiar la forma en que cada elemento se relaciona con los otros. Investigadores de Estados Unidos y Canadá descubrieron que no solo pequeños movimientos estaban relacionados entre sí morfológicamente, sino que también hay segmentos más largos y complejos que se crean en los procesos de comunicación llamados Unidores kinésicos, que reemplazan los fonemas por kinemas (unidades de movimiento corporal) y las frases y oraciones por kinemorfemas. También existen los kinemas de acentuación que se caracterizan porque requieren un mayor trabajo o esfuerzo de altura de la voz y de la acentuación. Estos se emplean cuando se quiere hacer insistencia consciente o inconscientemente en algo. Birdwisthell descubrió que en algunos casos el comportamiento no verbal puede contradecir al lenguaje verbal de manera inconsciente, por ejemplo, un hombre puede hablar con un tono de voz fuerte que exprese autoridad y tener una postura corporal caída que resulta poco convincente. En el comienzo de sus estudios, Birdwhistell afirmó que las emociones básicas del ser humano como la alegría, el miedo o la atracción sexual se expresan de igual manera en todo el mundo y por lo tanto hay gestos y expresiones comunes en

todos los seres humanos. Rápidamente se dio cuenta de que estaba equivocado y llegó a la conclusión de que “No hay gestos universales. Que sepamos, no existe una expresión facial, una actitud o una postura corporal que transmita el mismo significado en todas las sociedades”. Por ejemplo, el significado de una sonrisa cambia en las diferentes culturas y el movimiento corporal de un árabe y un inglés o de un negro norteamericano y un blanco de la misma nacionalidad no es el mismo. “Los rostros que adquirimos y la manera de llevar nuestros cuerpos no solamente tienen el sello de nuestra cultura, sino que al mismo tiempo poseen nuestro propio sello. Es una de las formas que tenemos para indicar a la sociedad si merecemos o no su aprobación” (Davis, 1976). La comunicación no verbal es un tema que ha fascinado a científicos y a no científicos. Para escultores, pintores y actores es muy importante saber todo lo que se puede transmitir con un gesto o una postura, pues sus obras parten de estos. Todos los movimientos que hacemos además de ser mensajes, son demostraciones de verdaderos sentimientos. Aunque sean poco perceptibles, pasen inadvertidos o no llamen nuestra atención, los movimientos producen un impacto subliminal en el hombre. Aquel que tenga ojos para ver y oídos para escuchar podrá convencerse de que ningún mortal puede guardar un secreto. Si sus labios mantienen silencio, parloteará con las puntas de sus dedos, la traición brota de todos sus poros. Sigmund Freud
Bibliografía:  Birdwhistell, Ray. “Investigaciones sobre la interacción: Enfoque microanalítico ”. En La nueva comunicación. Yves Winkin, compilador (1981). Barcelona, España: Editorial Kairos, 1984. Birdwhistell, Ray. Antropología de la gestualidad. Extraído el 7 de marzo de 2013 desde: http://www.cseiio.edu.mx/biblioteca/libros/expresionydesarfisico/antropología_de_la_gestua lidad.pdf Davis, Flora. La comunicación no verbal (1976). Madrid, España: Alianza editorial, 2005.