Los tacos llevan diferentes rellenos que puedes aderezar y enriquecer con salsas frías o calientes.

Si los pruebas directamente en México te resultarán tremendamente picantes debido al chile que le agregan, y esto es lo tradicional. Muchos tipos de chiles se encuentran en las recetas de salsas para tacos, pero s i no eres mexicano difícilmente podrás soportar el picor extremo. Es así que puedes realizar salsas para tacos más suaves y acordes a tus gustos perso nales. Aquí te traemos 3 salsas frías picantes y 3 salsas frías suaves para tus tacos: Coloca en un jarro de licuadora o bol de procesadora: 3 tomates frescos, 1/2 pocillo de aceite de oliva, una pizca de orégano seco, 50g de queso rallado, 1 ch ile jalapeño o rocoto picado y con sus semilla Muele 1 palta o guacamole con 1 cucharada de mayonesa, sal y pimienta, aceit e neutro, jugo de limón, 1 cebolla cruda picada muy finamente hasta que casi quede como pasta y 1 pimiento morrón dulce y un chile habanero que es más frutal Fríe en aceite 2 cebollas blancas picadas, 2 cebollas moradas picadas y un chi le poblano, procesa y añade 1 o 2 cucharadas de crema de leche para unir formando una crema untable. Procesa granos de choclo o maíz hervidos previamente con sal, pimienta molida, crema de leche y salsa golf Procesa 250g de zanahorias hervidas con 1 cucharada de mayonesa, 1 cucharada de mostaza, 1 cucharada de crema de leche o queso untable, salpimenta y añade ceb ollines picados Procesa 2 cucharadas de salsa de tomates con 1 patata grande hervida previam ente, 1 c de orégano seco, 1 C de queso crema y 200g de queso rallado

Seca la albahaca antes de que florezca. La albahaca va a florecer luego de que t odas las hojas del tallo estén en su esplendor de crecimiento. Las flores aparecerán en el medio del ramo con unas hojas en forma triangular. Seca y prepara la alba haca una vez que las hojas hayan brotado pero antes de que veas flores en los ta llos, de esta manera retendrán su sabor de manera más eficaz.

2 Corta las hojas de la albahaca desde el tallo. Separa montones de hojas y corta individualmente las hojas desde el tallo más grande. Al separarlas esto te ayudará a limpiarlas mejor. Deja un poco del tallo no más de un centímetro al final de cada h oja para ayudarte a apiñarlas y atarlas alrededor. 3 Enjuaga bien las hojas con agua fría antes de secarlas. Esto sacará la mugre y los q uímicos u otros derivados que puedan haber caído entre las hojas mientras estas crecía n o mientras se transportaban hacia el supermercado. 4 Seca las hojas enjuagadas. Reposa las hojas sobre una toalla de papel y suavemen te golpéalas para luego secarlas con una segunda toalla de papel. Al sacar la hume dad antes de secar la albahaca podrás prevenir que esta se moldeé durante el proceso

Escoge un cuarto con una ventana que pueda abrirse donde preferiblemente no ingresen bichos que se prendan a tus hierbas. No debes co lgarlas en tu cocina pero asegúrate de colgarlas en un lugar donde haya brisa y un poco de sol para ayudar al proceso de secado. déjalas colgando otra semana más. Para ese entonces. la albahaca ya est ará lista o cuando sus hojas se tornen de un color verde oscuro y estén secas al tac to. Guárdalas en un tarro o para usarla en el futuro.de secado. 5 Junta hojas en forma de ramo. . Agrúpalas y átalas en la parte del tallo con una banda elástica. Quita l a banda elástica. Si las hojas o tallos continúan blandas. separa la albahaca seca y revuélvela con tus dedos. 6 Cuelga las hojas para que se sequen en un gancho o contra una pared. 7 Deja colgando la albahaca por dos semanas.