JOHANN BAPTIST METZ, S. I.

TEOLOGÍA POLÍTICA
Politische Theologie, en Sacramentum Mundi III, Freiburg (1969)1232-1240 DELIMITACIÓN DEL CON CEPTO El concepto de "teología política" se usa en la discusión actual en un contexto muy determinado de problemática y significación. Este contexto ha de tenerse en cuenta, puesto que el concepto de teología política tiene de suyo muchas significaciones y se presta a malentendidos. Además pesa sobre él un notable lastre histórico. Terminológicamente se deriva de la triple división que hace la Estoa, de teología mítica, natural y política. En Roma la teología política obtuvo la primacía frente a la teología natural, sancionando teológicamente el primado de la política y legitimando la pretensión absolutista del estado establecido. El renacimiento volvió a ocuparse de la teología política romana y encontró sus defensores, por ejemplo en Machiavelo y Hobbes.

Dimensión social y escatológica de la fe Este significado del concepto de teología política -que llega hasta el romanticismo político (Baader, Schelling, Pilgram y otros) y que bajo las condiciones de la sociedad actual ha de tomar necesariamente un cariz restaurador- integrista (C. Schmitt) o decididamente decisionista- hay que distinguirlo enérgicamente del uso que hoy hace de la teología política la hermenéutica fundamental de la teología sistemática. La teología política adquiere importancia aquí en dos sentidos: a) Por un lado la teología política aparece como un correctivo crítico frente a una cierta tendencia privatizadora de la teología actual (en sus formas trascendental, existencial y personalista). Esta comprensión de la teología política se adhiere críticamente a la actual problemática intrateológica y busca superar críticamente la tendencia a privatizar el núcleo del mensaje cristiano y evitar la reducción de la praxis de la fe a la amundanal decisión del individuo, a la que ha conducido la separación de religión y sociedad. Se trata, pues, de una superación; pero no en el sentido de volver a la identificación ingenua y pre-crítica de religión y sociedad, sino en el de una "segunda reflexión" sobre una mutua relación. Como correctivo crítico la teología política está guiada por la pretensión de desprivatizar el mundo conceptual teológico, el lenguaje de la predicación y la espiritualidad. Busca superar el cariz excesivamente privado que se suele dar al hablar acerca de Dios; superar la obstinada contraposición entre existencia espiritual y libertad crítico-social, que agranda cada vez más el abismo que se abre entre lo que la teología y la predicación enseñan como decisivo y aquello de lo que el cristiano prácticamente vive. b) Por otro lado la teología política aparece aquí como un intento de formular el mensaje escatológico del cristianismo bajo las condiciones de nuestra sociedad teniendo en cuenta el cambio estructural de la vida pública (intento de superar una hermenéutica puramente pasiva del cristianismo en el contexto de la sociedad contemporánea). Lo público no es entendido como un objeto secundario de una "labor cristiana pública" o de una adicional "pretensión cristiana pública" (más o menos coloreada de ambiciones

A este respecto tampoco se la puede identificar con lo que en teología se llama "ética política". La teología política reclama ser. Moltmann y W. según la cual toda teología ha de ser una teología orientada a la acción práctica. quiere precisamente evitar que pese sobre la teología y la Iglesia la carga de cualquier ideología política. En realidad la teología política. por así decir. En la teología política se repite. son colocadas en los fundamentos de toda reflexión teológica. no fue lo suficientemente elucidado y valorado a lo largo de una tradición teológica puramente idealista y después personalista y existencialista. El futuro de este reino es visto como un momento interno y permanente en las afirmaciones teológicas sobre la divinidad de Dios. Si a la divinidad de Dios le corresponde la prometida "nueva tierra". más bien. lo cual. políticas de poder). el carácter de referencia a la sociedad de la reflexión crítica. pues el . desde la mitad del siglo XIX. S. Pannenberg) la teología política acentúa el carácter básico de la escatología y coloca en el centro de la conciencia teológica el mensaje escatológico del reino de Dios. No es simplemente "teología aplicada" o. lo cual viene determinado por una nueva relación entre teoría y praxis. pero a través del nuevo punto de partida creado por la razón crítica tal como fue preparado e inaugurado por la Ilustración y tal como fue articulada. La relación teoría-praxis considerada teológicamente En el mismo contexto de los nuevos puntos de partida post-bultmannianos dentro de la teología evangélica (sobre todo J. una teología referida a la vida pública y a la política. entre dogma e historia. por Hegel y Marx. SIGNIFICADO DE LA TEOLOGÍA POLÍTICA Esta teología política lo refiere todo al mensaje escatológico de Jesús. Y en este horizonte el problema hermenéutico fundamental de la teología no se presenta en primer lugar como el de la relación entre la teología sistemática y la teología histórica. sino como medio esencial de búsqueda teológica de verdad y predicación cristiana en general.JOHANN BAPTIST METZ. I. a otro nivel el problema clásico de la relación entre fe y razón. referentes a la sociedad. Carácter "fundamental" de la teología política En este sentido la teología política no es en primer término una nueva disciplina teológica junto a otras. sino como el de la relación entre la comprensión de la fe y su praxis aplicada a nivel social. pues. un momento fundamental dentro de la elaboración de una conciencia crítica. ni con lo que se pretendió en las meritorias corrientes de una teología social o de un evangelio social. sin embargo. mediante su reflexión referida a la sociedad. entonces la verdad de la divinidad de Dios no puede pensarse suficientemente bajo los condicionamientos del presente. con un determinado lugar regional en el quehacer teológico. la categoría "futuro" y la categoría "reino". Lo peculiar de este enfoque radica en la relación fundamental entre razón y sociedad. Sólo quien prescinde de esta pretensión teológica fundamental entenderá la teología política como una teología politizante. la urgencia de la razón crítica por reflejarse socialmente y la imposibilidad de mantener de modo " puramente teórico" la pretensión crítica de la razón.

con el idealismo alemán y con los fenómenos consecuentes del personalismo y de la filosofía existencial. en la era constantiniana. Precisamente la teología que toma en serio el carácter escatológico de su "objeto" está "necesariamente referida de modo trascendental a la articulación de una autocomprensión orientada a la acción" (J. al sujeto religioso como a la sociedad todavía no consciente de sí misma. ni como una degeneración de esta escatología hacia proyectos históricos puramente intramundanos y utopías sociales. la teología política acentúa que las promesas centrales del mensaje del NT sobre el reino de Dios . paz. sino como un signo de que aquí "la conciencia de la crisis escatológica deviene conciencia histórica de sí misma" (J. no pueden interiorizarse y espiritualizarse totalmente como meras correlaciones a las aspiraciones individuales de libertad. como una mala popularización de la escatología cristiana. Habermas). y que Jesús mantiene en pie aun ante su muerte. mundo presente no ofrece una base suficiente para entender esta verdad.JOHANN BAPTIST METZ.que interiorizó. propia de la tradición hegeliana de izquierda que pretende comprender la religión como función derivada de determinadas prácticas sociales y situaciones de poder y descifrar. opinión pública. paz. Mientras que la reciente teología sistemática se confrontó con la filosofía trascendental de Kant.filosóficos. por tanto. espiritualizó e individualizó unilateralmente el contenido de estas promesas escatológicas. Esta tradición tuvo serias consecuencias al provocar un movimiento crítico -sobre todo a partir de Agustín. S. En este sentido la teología política no considera la nueva relación teoría-praxis. justicia. convirtiéndose así.no se pueden privatizar radicalmente y que. La teología política recoge la confrontación con la crítica ideológica de la religión. bajo el influjo de la metafísica político-estatal de Roma (tomando el nombre de "cristología política" o "monoteísmo político") en la que de una manera peligrosa se politizó directamente el mensaje escatológico del reino de Dios. Habermas). habida cuenta del cambio histórico de estructura. Esta forma de politización del mensaje cristiano se ha mostrado negativa hasta el presente. reconciliación. tal como lo hemos esbozado. Con lo cual la teología política asume la confrontación crítica con una tradición filosófica que había encontrado poca consideración en la nueva teología. por la forma de la teología política que se desarrolló en la primera tradición cristiana. está bloqueado en un doble aspecto. teológicamente considerado La teología política plantea de nuevo la relación que tiene el mensaje neotestamentario de salvación con la vida pública. El acceso al carácter "público" de estas promesas. etc. Reclama ser la conciencia de este proceso "mortal" que acaece entre el mensaje escatológico del reino de Dios y la realidad socio-política de la vida pública.libertad. dejó al margen la tradición hegeliana de izquierda con sus proyectos histórico. y además entorpece el acceso a una comprensión profunda de la relación que guarda el mensaje neotestamentario con la vida pública. Sin querer negar una legítima individualización de la relación para con Dios. "Lo público". bajo el lema de "falsa conciencia". en sucesora directa de las ideologías estatales religiosas de la antigua Roma. por lo cual sólo una "superación" del presente y de sus condiciones de comprensión puede abrir un acceso hacía la verdad venidera de la divinidad de Dios. sino que colocan al individuo en una libertad crítica frente al mundo social que le envuelve. I. En primer lugar. .

aparecen nuevas posibilidades. sólo puede formular la absolutez y universalidad de su mensaje.de la . entonces esta palabra no puede hacerse sospechosa de una mala mediación frente a la realidad pública de la vida socio-política. tal como se expresó en el mensaje de la cruz de Jesús. como punto de partida de la teología y la predicación. "teología dialéctica": no en el sentido de la teología dialéctica del joven Karl Barth.negativo que no hay ningún presunto sujeto intramundano de la historia que pueda hacer de la totalidad de la historia un contenido de su acción política. no por eso puede ser eliminado y debe ser respondido dialécticamente. que surge críticamente en relaciones bien determinadas y.permanece orientada hacia fines discutibles. Es decir: que el proceso de racionalización de la misma acción política permanece determinado por un horizonte utópico de intereses que. a problemas de planificación puramente tecnológico-racionales. al recalcar este elemento público se teme que un neointegralismo cristiano o eclesiástico se filtre restauradoramente en una sociedad secularizada y religiosamente emancipada. haciendo valer en esta sociedad sus categorías. Con esto se pone de manifiesto que.JOHANN BAPTIST METZ. la comprensión de este carácter público del mensaje escatológico es oscurecido por el hecho de que normalmente se pasa por alto el momento críticonegativo (liberador a su vez de esa negatividad) de la pretensión pública del mensaje y. tan sólo de un modo crítico-negativo: el cristianismo. la decisión política misma -a través de su legítima racionalización tecnológica. Igualmente no se debe minusvalorar la "conciencia negativa". puede tomar como postura crítico-social la figura de la protesta revolucionaria. bajo determinados presupuestos. y sólo en ella. si es que la formula como negación crítica -en y de determinadas situaciones. a saber: la totalidad de la historia bajo la reserva escatológica de Dios. I. en la que dialéctica significa la paradoja inmediatizable -y precisamente por eso también actuante a-históricamente. Por una parte el cristianismo y su mensaje no pueden ser simplemente identificados con una determinada institución política en sentido estricto: ningún partido político puede proponerse sólo tal crítica y ningún partido político puede hacer contenido de su acción política (si no quiere obrar al final romántica o totalitariamente) aquello que constituye el horizonte de la pretensión crítica del cristianismo. es una "negación determinada". "per definitionem" universales. al dar relieve a la estructura pública del mensaje cristiano. Por otra parte hay que tener en cuenta que los problemas políticos de dominio nunca pueden reducirse adecuadamente. Si este es el lugar teórico de decisión para la palabra crítico-social del cristianismo. si bien es negado por un ciego pragmatismo. libre de toda ideología. Se articula en ella la figura formal de la esperanza cristiana cuyo cumplimiento (prometido en la resurrección de Jesucristo) sólo puede ser alcanzado mediante la negación "mortal" del mundo vigente. por eso. la teología política no incide en una falsa mediación respecto a lo público de la realidad socio-política. en un sentido vacío e indeterminado. Por otra parte. La impugnación crítica de las relaciones socio-políticas que yace en él. La teología política así descrita podría llamarse también. pues encierra una gran fuerza positiva: a través de esta negación crítica. de modo unidimensional. Esta "mediación negativa" del evangelio n o es. algo "puramente negativo". Esta pretensión expresa justamente de un modo crítico. la actitud crítico-social en la que se mediatiza la pretensión pública del evangelio. en consideración a su manera de proceder y a su contexto histórico. como magnitud social particular. En realidad la teología política busca tomar radicalmente en serio este mundo "secularizado". S. y que por tanto.

derecho y libertad en la Iglesia no sólo como problemas constitucionales sino como elementos en el proceso de conocimiento de una teología eclesial. ya que en la anticipación de la esperanza es afirmada la totalidad de la historia sometida a la reserva escatológica de Dios. 2) La Iglesia como lugar e institución de la libertad -crítico-social: he ahí un intento de definir la Iglesia. Veámoslo: 1) La fe. opinión pública crítica en la Iglesia. en las que por tanto se trae a la memoria la proclamación de las promesas hechas y de las esperanzas experimentadas. Esta determinación de la Iglesia en categorías crítico-sociales contiene una nueva hermenéutica de la Iglesia en la sociedad: institución eclesiástica no como represión sino como posibilitación de la libertad crítica. I.lugar teológico inmediato para la discusión del problema de la revolución. relación hombre-Dios. para así romper y atravesar críticamente el hechizo de la conciencia dominante. S. la esperanza y e l amor. sino en el sentido de una mediatización histórica del mensaje bíblico en la que dicha relación testimonie su trascendencia "sobrepasando" en liberadora crítica las relacio nes establecidas. figura formal de la Iglesia que sirve. pero sin que pretenda ser ninguna determinación dogmática adecuada de su esencia. la esperanza como protección crítico liberadora del individuo en la negación concreta de cualquier totalitarismo histórico-social. A su luz la fe cristiana aparece como la forma de la libertad crítico-social y la Iglesia como lugar de esta libertad. tal como se halla articulada en ella. Tradujo y condensó: JAVIER MEDINA-DÁVILA . como formas de la libertad crítico-social: la fe dogmática como adhesión a fórmulas doctrinales en las que se rememora y hace presente un pasado peligroso. a la cual el cristiano se sabe llamado cuando tiene presente el mensaje escatológico. el amor es visto como la decisión incondicionada y desinteresada por la libertad y justicia para los otros . Para una hermenéutica de la Iglesia La teología política puede y debe integrar también las verdades centrales de la teología teniendo en cuenta la relación que existe entre la fe y la razón referida a la sociedad. etc.JOHANN BAPTIST METZ.