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INTRODUCCION

La Mecánica de Suelos es la ciencia que estudia e investiga las interre-
laciones en el efecto de fuerzas en la forma y equilibrio entre una masa de
suelo o tierra y las estructuras erigidas o que tienen relación con el propio
suelo, ya sea que constituya la cimentación de una estructura o que sea
usado como material de construcción, por ejemplo, en terracerías, presas,
diques o cortes.
Toda estructura, ya sea edificio, puente, pavimento, presa, etc., necesi-
ta apoyarse en un lugar estable sobre el suelo o subsuelo. Desde la prehis-
toria, escoger un lugar satisfactorio para la cimentación, ha sido uno de los
principales problemas en la construcción.
Desde que en las primeras civilizaciones existieron grandes construc-
ciones, algunas de ellas presentaron problemas tan graves de cimentación
como los que ahora se encuentran en ciudades modernas. Las grandes ha-
zañas de construcción están representadas por las pirámides de Egipto, los
templos de Babilonia, la gran Muralla China, los acueductos y vías de co-
municación del Imperio Romano, y muchas otras de menor importancia
histórica, que también presentaron serios problemas de cimentación.
Debido a la naturaleza variable y complic¡¡.da del suelo, ningún otro
problema ha requerido de especial atención y original tratamiento como
los que se presentan en cuestiones asociadas con el suelo.
En el siglo XVI empezó a estudiarse en Francia el empuje de tierras
para aplicarlo a fortificaciones. En 1773 el sabio francés Coulomb
(1736-1806), publicó un estudio sobre el empuje de tierras; Rankine
(1820-1872), desarrolló en Inglaterra la teoría sobre capacidad de carga en
suelos aplicable a las cimentaciones. Estas t e o r í ~ se consideran teorías
clásicas de la mecánica de suelos.
En 1913 se crearon dos comisiones para la investigación de suelos; una
. en Suecia y la otra en Estados Unidos, pero la época de verdadero desa-
rrollo comenzó entre 1925 y 1929 con el doctor Karl Terzaghi, quien publi-
có un libro seguido de una serie de trabajos y artículos que culminaron en
la conferencia de 1936 en la Universidad de Harvard, sobre mecánica de
suelos.
La Segunda Conferencia Internacional, se celebró en Rotterdam,
Holanda, en 1948, y se creó una Sociedad Internacional de Mecánica de
Suelos.
Antes de la Segunda Guerra Mundial, se dio un gran impulso a esta
ciencia, en estudios aplicados a presas de tierra, a caminos en general, a
puertos y a construcciones navales. Las actividades en la postguerra se
orientaron especialmente hacia pistas de aterrizajes; pero se nota un reno-
vado interés en caminos, presas y cimentaciones.
Es en Estados Unidos, Rusia, Inglaterra, Francia, Holanda, Bélgica,
Suiza, Suecia, Japón y Hungría, en donde se realizan la mayoría de los tra-
bajos y publicaciones de esta ciencia, colaborando ingenieros y geólogos
en diversos aspectos.
,
La mecánica de suelos tiene estrecha relación con otras ciencias consi-
deradas auxiliares, tales como mecánica analítica, resistencia de mate-
riales, hidráulica, geología, mineralogía, edafología, física y química de
suelos, etc.
La mecánica de suelos ha sido muy discutida, tanto porque el suelo es
un material tan complejo para ser sometido a un examen científico, como
porque los métodos empíricos han sido usados por cientos de años; el mé-
rito de Terzaghi consistió en darle a esta ciencia una fundamentación em-
pírica, que hiciera concordantes los conocimientos adquiridos . con la
realidad de las obras.
Como ejemplo típico se pueden citar los inumerables problemas que
ha ofrecido el subsuelo de la ciudad de México, pues gran parte de las ci-
mentaciones, no se hubieran podido llevar a cabo sin la experiencia reuni-
da por muchos años.
l. GENERALIDADES SOBRE EL ORIGEN DE
LOS SUELOS Y SU FORMACION
En este capítulo se presentan brevemente algunos de los aspectos
geológicos más importantes relacionados con la formación de los suelos en
el entendido de que un tratamiento ni'ás amplio del tema se ve en las
materias de Edafología y Geología, que anteceden al curso de Mecánica
de Suelos.
Definiciones de suelos
El término suelo ha sido defmido por legistas, agrónomos y geólogos.
Entre las que más interesan están las siguientes:
En Agronomía, suelo es la capa superficial de la corteza terrestre que
contiene minerales, materia orgánica, aire, agua y los nutrientes necesarios
para dar sostén y desarrollo a las plantas superiores.
En Geología, suelo es un término ambiguo que significa material
relativamente suelto, así como material que da vida.
En Ingeniería se ha definido al suelo como cualquier material no
consolidado compuesto de partículas sólidas, incluyendo líquidos y ~ a s e s ,
abarcando todos los depósitos sueltos o moderadamente cohesivos
(gravas, arenas, limos y arcillas) hasta areniscas parcialmente cementadas
y lutitas suaves.
Origen de los suelos
La fuente original de los constituyentes inorgánicos de los suelos son
las rocas superficiales, ya sean ígneas, sedimentarias o metamórficas,
desintegradas y descompuestas por una serie de factores naturales.
Propiedades generales de las rocas
Las rocas son mezclas de varios minerales o compuestos que varían en
composición. Los geólogos clasifican a las rocas en tres grupos básicos: íg-
neas, sedimentarias y metamórficas.
Rocas ígneas. Son aquellas que se formaron por el enfriamiento del
magma; se clasifican de acuerdo a su textura, composición, color y origen.
Las rocas ígneas. ácidas generalmente son de colores claros, como el
granito, son menos susceptil;>les a la descomposición química que las rocas
básicas -de color obscuro- como el basalto y el gabro. Sin embargo, la or-
toclasa del granito puede ser atacada químicamente, dejando en libertad
los granos de cuarzo (Sl02) que no son susceptibles de carbonatación.
Las rocas ígneas básicas son aquellas cuyo contenido de sílice es menor
del 50%. Se estima que constituyen más del 80% de todas las lavas; por
ejemplo, el gabro y el basalto. La abundancia de rocas básicas y su unifor-
midad a través de los tiempos geológicos conducen a la conclusión de que ·
se derivan de un magma básico primario, constituido por la fusión de una
costra de la tierra, probablemente la parte interior de la corteza.
Rocas sedimentarias. Las rocas expuestas a los agentes del intemperis-
. mo son reducidas a partículas fragmentadas que pueden ser transportadas
por el viento, agua y hielo; cuando dichos agentes dejan de actuar, estas
. partículas se denominan sedimentos. Los sedimentos se depositan en
estratos que al ser consolidados y cementados forman las rocas sedi-
mentarias.
Rocas metamórficas. Son el producto del metamorfismo a través de al -
tas temperaturas y presiones actuando sobre las rocas sedimentarias y con
menos frecuencia en las rocas ígneas que se encuentran a grandes profun-
didades. Durante el proceso de metamorfismo la roca original sufre altera-
ciones físicas y químicas que cambian su textura, así como también la
composición química y mineral.
Algunas de las rocas más comunes que dan origen a los suelos son:
Igneas
Sedimentarias
Metamórficas
Granito Arenisca Gneis
Riolita Conglomerados &quistos
Obsidiana Dolomita Cuarcita
Sienita Lut itas Mármol
Diorita Caliza Pizarra
Gabro Halita
Basalto Yeso . ....... - - _ .. _-- - -
Intemperismo de las rocas
El intemperismo es uno de los procesos geológicos más importantes,
suministra el material que forma las rocas sedimentarias y los suelos.
Puede dar lugar a una desintegración física (mecánica) o a una
descomposición química. Los fragmentos de roca producto del
intemperismo son removidos por la erosión.
A. Intemperismo físico. Su característica fundamental es que no
modifica la constitución química de la roca desintegrada; está
constituido por los siguientes factores principales que actúan por
períodos significativos de tiempo.
Clima. (incluyendo la temperatura y el agua de lluvia). Estos son
probablemente los principales factores involucrados en la
desintegración de las rocas. Los ciclos de congelamiento y
deshielo causan efectos de fatiga en las rocas aun en climas
moderados, se ha calculado que la congelación del agua
depositada en las paredes de las rocas, al pasar de líquida a
sólida, aumenta de volumen,y ejerce altas presiones, llegando a
ser del orden de 150 kglcm
2
, cuyo efecto tiende a producir
fragmentos de rocas.
Exfoliación. Las rocas son malas conductoras del calor, de
modo que las expansiones y contracciones debidas a los cambios
y temperatura no son uniformes, produciéndose fracturas en su
interior que toman la forma de hojas concéntricas, ya que hay
diferencias de respuesta a los esfuerzos en los componentes de
las rocas; a este fenómeno se le llama exfoliación.
Erosión por agua. El agua actúa mecánicamente sobre las rocas
por el golpeteo de las gotas de lluvia, las cascadas y el oleaje
produciendo así fragmentos de rocas. El ppder de arrastre del
agua llega a formar hondonadas, valles, terrazas de ríos, conos
aluviales, etc., los cuales son evidencias claras del efecto erosivo
y de transporte. También el agua puede provocar un efecto
abrasivo sobre la roca, por medio de las partículas en
suspensión.
Los glaciares arrastran enormes cantidades de material,
actuando como enorme esmeril. Luis Agassiz (1807-1873)
encontró en Suiza y en gran parte de Europa, que muchos
suelos tienen origen glaciar.
Erosión por viento. Tiene una acción abrasiva de menor
importancia, pero eón una gran capacidad de arrastre,llegando
a formar los suelos eólicos. La abrasión se produce cuando el
viento con granos de arena en suspensión, al chocar contra las
superficies de las rocas y el suelo las raya y las pule.
Además el viento levanta y acarrea la tierra suelta y pequeñas
partículas de roca, proceso conocido con el nombre de
deflación. Esto ocurre en materiales no consolidados o poco
cementados como las playas, fondos de lagos secos, planicies de
inundación y cauces fluviales secos, dunas, aremscas en
disgregación y depósitos de cenizas volcánicas.
B. Intemperismo químico. Este altera los minerales que forman las
rocas produciendo nuevos componentes y puede incluir los
siguientes procesos:
Hidratación. Es el proceso que hace que el agua se
encuentre químicamente combinada. Se mezcla.molecularmente
llamándose agua de cristalización. Tiene la propiedad de
ablandar los diferentes materiales, aumentando su volumen,
alterando sus propiedades físicas y químicas. La siguiente
reacción es ilustrativa de este fenómeno. -
Fe203 + 3H20 ~ Fe 2 03 • 3H2 O
Hematita (roja) Limonita (amarilla)
Carbonatación. La descomposición de la materia mineral es
acelerada por la acción de ácidos. De éstos, el más importante
es el ácido carbónico, formado por el anhídrido carbónico del
aire (C02) y el agua. Afecta principalmente a las rocas que
tienen calcio, fierro, magnesio, sodio o potasio.
Como ejemplo interesante puede citarse la formación de la kaolinita a
partir de la ortoclasa:
K20 • Alz03 • 6Si02 + 2H2 O + C02 -+
Ortoclasa
Alz03 • 2Si02 • 2H20 + K2 C03 + 4Si02
Kaolinita
Los procesos de hidratación y carbonatación combinados, producen
las arcillas más comunes. Algunas de ellas son;
Nombre
Kaolinita
Anauxita
Haloisita
Beidelita
Nontronita
MontmoriUonita
Composición Química
AIz03 • 2Si02 • 2H20
AIz03 • 3Si02 • 2H20
AIz03 • 2Si02 • H20
AIz03 • 3Si02 • H20
Fe203 • 3Si02 • H20
Al20 3 • 4Si02 • H20
Oxidación. El oxígeno del aire, en presencia del agua, ataca
principalmente a las rocas que tienen fierro; la oxidación del fie-
rro se nota por el cambio de color de la roca afectada, ge-
neralmente adopta tonos amarillos y rojos.
3Mg Fe Si04 + 2H20 -+ H4 Mg3Si2 09+ Si2+ 3FeO
Olivino Serpentina
Hidrólisis. Es posiblemente el proceso inicial y en él, el agua ac-
túa como una sustancia reaccionante, descomponiéndose iónica-
mente. Tomando como ejemplo la microclina, se tiene
Ka¡ Si30S + H-OH -+ HA¡Sh 04+KOH
Microclina Acido Silíco
En este caso el ion H + del agua obliga al ion K + a salir de la microcli-
na; entonces el H + se combina con el aluminosilicato para formar el ácido
silícico.
Suelos producidos por el intemperismo
Los agentes del intemperismo actúan con frecuencia simultáneamente
y el producto de la desintegración puede quedar acumulado sobre la pro-
pia roca madre, o también puede ser transportado por cualquiera de los
agentes de transporte. De acuerdo con el modo de formación de los sue-
los, estos pueden ser clasificados como residuales o transportados.
1. Suelos residuales. Reciben también los nombres de suelos sedenta-
rios, primarios o in situ. Son suelos que fueron formados en su sitio actual
a través del intemperismo de la roca madre.
2. Suelos transportados. Se les conoce además como secundarios o de
acarreo, y se clasifican a su vez, según el agente de transporte, ya sea la
gravedad, el agua (agente principal de transporte), el viento y los glaciares,
y pueden ser:
a) Coluvia!es. También llamados talus, cuando el cambio de lugar se
efectúa por gravedad.
b) Suelos transportados por el agua
i) Aluviales. Se dice que un suelo es aluvial cuando es el
resultado del depósito que hacen las corrientes fluviales;
terrazas de ríos y deltas, son ejemplos de estos suelos.
ii) Marinos. Depósitos formados por el · agua de mar,
desembocaduras, marismas, bahías, etc.
c) Suelos transportados por el viento o suelos eólicos. Entre éstos están
las dunas del desierto y los loess.
d) Glaciares. Estos suelos los constituyen las morrenas, que son depó-
sitos glaciares no estratificados, de arcilla, limo, arena y canto roda-
do. Las morrenas constituyen excelentes suelos de construcción
cuando se requiere permeabilidad. Las canteras de arena y grava
son muy explotadas para terraplenes, subrasantes de caminos y para
concreto.
Además de los términos enunciados hay otros de uso común que defi-
nen aproximadamente la clase de suelo a la que se refieren. A continua-
ción se exponen los más usados:
Ceniza volcánica. Son agregados de finos materiales y
fragmentos de roca muy pequeños arrojados por los volcanes
durante las erupciones y que han sido transportados por el
viento, por el agua o por ambos.
Tierra diatomácea. Son depósitos de polvo silícico fino,
generalmente blanco, compuesto total o parcialmente de los
residuos de las diatomáceas.
Marga. Es un término utilizado en forma vaga para designar
varios tipos de arcillas marinas, calcáreas, compactas o muy
compactas y de color verdoso.
Caliche. Término que se aplica en algunos países a ciertas capas
de suelo, cuyos granos están cementados por carbonatos
calcáreos. Estas capas se encuentran generalmente a poca
profundidad y su espesor puede variar de pocos centÍlÍletros a
varios metros. Para su formación parece necesario un clima
semiárido.
Greda. Es un término popular con el cual se designa una gran
variedad de suelos, pero normalmente están constituidos por
arcillas blandas, muy plásticas, más o menos compactas; a veces
se incluyen dentro de esta denominación a areniscas arcillosas.
Tosca. Es el nombre dado a suelos del tipo de loess con una
fuerte impregnación calcárea.
Los términos antes señalados incluyen en su mayoría, una variedad de
suelos, y la elección del término depende del criterio de la persona que
examina el material, por ello, la clasificación de los suelos desde el punto
de vista de la mecánica de suelos, sólo puede obtenerse por medio de en-
sayos físicos.
v. CLASIFICACION DE SUELOS
Clasificación de las partículas
En el Capítulo III se vió cómo se separa un suelo por medio de distin-
tos tamices. Interesa saber la clasificación en tamaño de las distintas frac-
ciones de un suelo, para poder clasihcarlas en grava, arena, limo o arcilla.
Sobre este punto no hay un criterio aceptado universalmente, aunque
las diferencias entre los distintos criterios no son muy grandes, si son
apreciables.
Se producen a continuación algunas de las clasificaciones más
comunes:
Tipo
Gravilla
Arena gruesa
Arena fina
Limo
Arcilla
Tipo
Grava fina
Arena gruesa
Arena media
Arena fina
Arena'muy fina
Limo
Arcilla
Sociedad Internacional de la Ciencia del Suelo
Partículas entre:
20y2mm
2y0.2 mm
0.2 Y 0.02 mm
0.02 y 0.002 mm
partículas menores de 0.002 mm
Washington Bureau o f Soils
Partículas entre:
2yl mm
lyO.5 mm
0.5 y 0.25 mm
O.25yO.l mm
0.1 Y 0.05 mm
0.05 y 0.005 mm
partículas menores de 0.005 mm
Tipo
Arena gruesa
Arena media
Arena fina
Limo grueso
Limo medio
Limo fino
Arcilla gruesa
Arcilla media
Arcilla fina
Clasificación del MIT
Partículas entre:
2yO.6mm
0.6y0.2 mm
0.2yO.06mm
0.06 y 0.02 mm
0.02 y 0.006 mm
0.006 y 0.002 mm
0.002 y 0.0006 mm
0.0006 y 0.0002 mm
partículas menores de 0.0002 mm
La clasificación hecha por la Sociedad Internacional de la Ciencia del
Suelo, fue establecida por A. Atterberg q1:lien la publicó en 1927. En 1930,
el Washington Bureau of Soils adoptó la clasificación de Whitney. La del
MIT (Massachussets Institute of Technology), que es una simplificación
de la de Kopesky, apareció en 193L
Como se ve, las diversas clasificaciones tienén diferencias que, aunque
pequeñas, hacen que todas ellas tengan algo de arbitrario. La separación
entre las arenas no corresponde a una propiedad fija, ni siquiera la
separación de las gravas. La sepración entre limo y arcilla sí corresponde a
propiedades físicas y químicas determinadas, precisamente por esta razón,
si sólo se toman en cuenta los tamaños no se pueden distinguir de una
manera exacta distintas fracciones del suelo.
En una arcilla es posible encontrar partículas de igual tamaño a las de
un limo, sin que por eso pierdan las propiedades de las arcillas. También
es posible moler cuarzo hasta que todas sus partículas tengan un diámetro
menor de 2 micras, pero no tendrá las propiedades de una arcilla. la razón
primordial es que las arcillas son de formas laminares y tienen reacciones
de tipo fisicoquímico muy particulares.
A continuación se exponen, en orden cronológico, algunas de las
clasificaciones de suelos más importantes en ingeniería.
Clasificación agrológica
Esta clasificación es una de las primeras y fue ideada por Glinka en
Rusia. Está fundada, principalmente, en un principio de Edafología: si un
mismo material se intemperiza en condiciones climáticas diversas, los
suelos resultantes son generalmente diversos y, recíprocamente, suelos de
origen diferente en condiciones similares, suelen ser semejantes.
Basándose en este principio se estableció la siguiente clasificación de
suelos, según su clase de intemperización y el grado de la misma. Como se
ve, en esta clasificación tiene importancia fundamental el clima.
Clasificación
Ji 1. Pedalfers
2. Pedocales
J a) Lateritas
1 b) Podzoles
1. Pedalrers. Son suelos que se forman en climas húmedos y con
suficiente precipitación. Se caracterizan por la percolación y/o
acumulación de los sesquióxidos en el perfil, con un porcentaje de
carbonato de calcio más bajo en cualquier punto del perfil que en el
material madre.
Laterización. Este proceso es típico de los climas cálidos y se
caracteriza por la acumulación de óxidos de fierro y aluminio en
el horizonte A, lo cual da, generalmente, un color rojo o
amarillento a la capa superior. Esto es también debido a que la
materia orgánica superficia1 se descompone fácilmente por el
calor y el agua que al infiltrarse arrastra consigo la sílice soluble
y otras sales que se lixivian, depositándose en el horizonte B.
El resultado es la concentración de sales de fierro y aluminio
que se quedan en el horizonte A, provocando los colores antes
mencionados.
Podzolización. Son suelos típicos de las regiones templadas o
frías. En estas regiones, la descomposición de la materia orgáni-
ca es muy lenta y siempre hay buena concentración de ácidos or-
gánicos húmicos, los cuales al disolverse en el agua hacen
solubles los óxidos de fierro y aluminio que se depositan en el
horizonte B, dejando arriba el sílice y ocasionando un color gris
característico de estos suelos.
2. Pedocales. Este proceso es frecuente en regiones áridas de climas
con escasa precipitación pluvial, generalmente menores de 600 mm
anuales. La cantidad de agua es insuficiente para provocar el arras-
tre de sales, por el contrario, la evaporación y el flujo capilar depo-
sitan las sales en la superficie, principalmente las cálcicas. Esto
ocasiona que su reacción esté cerca a la neutra, o frecuentemente
alcalina.
Debido a la enorme influencia que tiene el clima .en la
formación de un suelo, se puede dar el caso de suelos del mismo
origen, es decir, con los horizontes B y C semejantes, y diferente
zona superficial (horizonte A) o viceversa. Debido a esto se
hacen las siguientes agrupaciones:
Serie. Los suelos que tengan los horizontes B y C smejantes,
pertenecen a una misma serie aunque la textura del horizonte A
sea diferente. La serie se identifica con el nombre de una región .
geográfica. Ejemplo: Serie Cuautla.
Tipo. Según la clase de textura del horizonte A de un suelo, las
series se dividen en tipos. A cada tipo se le da el nombre del
lugar específico de la serie, precedido del término que describe
la textura de! horizonte superficial. Ejemplo: tipo franco
Cuautla.
Las series se pueden agrupar en familias de suelos si los hori-
zontes B y C son similares. Si las familias de los suelos tienen al-
gunas características en común, se asocian en grupos.
Esta clasificación es de importancia en la ingeniería de la
construcción, pues da idea de cómo tomar las muestras más
representativas y poder reducirlas en número, de tal modo que
cada serie quede representada con un mínimo de muestras.
Sistemas de clasificación basados en la granulometría
En este sistema de clasificación, basta determinar los porcentajes en
peso de arena, limo y arcilla. Con estos datos se entra a un nomograma
triangular, se determina e! punto correspondiente y se obtiene el término
que clasifica al material.
La Figura 16, muestrá cómo se obtiene el término que clasifica un
suelo, en la forma agrológica con el nomogtama usado por el Public Roads
Administration. Supóngase un suelo con los siguientes componentes:
arena, 20%, limo, 35% arcilla, 45%, el punto A indica que se trata de una
arcilla.
La Figura 17, presenta el mismo nómograma con la modificación hecha
por el MIT para evitar la abigüedad en el uso del término migajón, ya que
no es muy acorde con los fines de la construcción. En este nomograma, el
punto A clasifica e! suelo del ejemplo anterior como una arcilla limosa.
60
20
\
\
o 100
\
\
\
\
ARCILLA
,
A
;.:: ----
/
!
60
"J. Arcillo
.
.. MIGAJON
RCILLO-UMOSO
__ ____
MtGAJON LI MOSO
/
______ a
10 O·
O 60 80
. Figura 16. Nomograma triangular del Public Roads AdmiilÍslration .
..
,
20
. (')?o
\
\
\
40

ea
\
\
"l • .4rcillo
80
20
Lt MO
o
o .20,-,Y.0 60 80 100
.\'
Figura 17. Nomograma triangular modificación del M.I.T
_ ....... . ........ _. __ .. _----
Sistema de clasificación usado por la American Association
of State Higway Omcial (AASHO)
Este sistema fue inventado por el Public Roads Administration y modi-
ficado más adelante, por la AASHO. Clasifica a los suelos según su estabi-
lidad, al usarlos como superficie de rodamiento.
Los suelos se dividen, según esta clsificación en ocho grupos que se de-
signan con los símbolos A-1, A-2, A-4, ... A-8.
Para clasificar un suelo y obtener su correspondiente grupo y subgru-
po, son precisos los siguientes datos: LL, Ip Y el porcentaje de partículas
que pasan las mallas números 10, 40 Y 200.
Con estos datos se calcula el índice de grupo, que es un número empí-
rico con el cual se ha correlacionado el conjutno del suelo con el compor-
tamiento del mismo, como material para caminos.
Ig = 0.2a + 0.005ac + O.01bd
En donde:
a: Porcentaje de partículas que pasan 'por la malla número 200,
disminuido en 35. Pero si este porcentaje es menor de 35, se to-
ma para a el valor de O. Si es mayor de 75, se toma para a el va-
lor de 40; por lo tanto, a varía de O a4O.
b: Porcentaje que pasa la malla número 200, menos 15. Si el
porcentaje es menor de 15, se toma para b el valor de O, y si es
mayor de 55, se toma para b el valor de 40. Por lo tanto, su
variación es de O a 40.
e: Número que expresa el LL, menos 40. si el LL es menor de
40, se toma para e el valor O, y si es mayor de 60, se toma para e
el valor de 20; e puede variar, por lo tanto, entre O y 20.
d: Es el número que expresa el índice de plasticidad, menos 10.
Si es menor de 10, se toma O, y si es mayor de 30, se toma 20; d
puede variar de O a 20.
En cálculo de lE se redondean los valores suprimiendo las decimales.
Ejemplo. Supóngase un suelo con un 65.2% de partículas que pasan la
malla número 200, un LL de 31.8 y un Ip de 13.1. Se tendrá:
a = 65 - 35 = 30
b = 65 - 15 = 50; b = 40
c = 31 - 40 = -9; c = O
d = 13-10 = 3
Ig = 0.2x30 + O.01x4Ox3 = 7.2
Si se redondea resulta un Ig de 7
Para determinar el I
g
, se usan gráficas (Figura 18), por medio de las
cuales se evitan los cálculos. Resolviendo el problema anterior con el
empleo de las gráficas, el Ig coincide.
Con estos datos se puede definir el grupo a que pertenece un suelo
(A-1, A-2, A-3, ... A-8). Los ocho grupos están distribuidos de la siguiente
manera: los tres primeros corresponden a arenas y gravas, y los demás a
limos y a arcillas; además las propiedades y conveniencias del suelo están
indicadas como material subrasante.
11
10
9
8
7
4
3
2
0'---'---'_.1...--"--'---''---"--'
7 5 70 65 60 55 50 45 40 35
"lo QUE PASA LA MALLA N" 200
i I ~ ~ ~ ~ : 3 ~ ~ ~ ~ 5 ~
GRAFICA N" 2
2
3
4
7
8
INDICE DE GRUPOS: SUMA DE LEG-
TURAS SOBRE LAS ESCALAS VER-
TICALES DE LAS GRAFICAS I y 2
% QUE PASA LA MALLA N° 200
GRAF ICA N" I
Figura 18. Gráfica para detenninar el Ig.
Sistema unificado de clasificación de suelos (SU es)
Este sistema, original introducido por el doctor A. Casagrande como
Sistema de Clasificación de Suelos para Aeropuertos durante los años de
la pasada guerra mundial, fue modificado ligeramente por el U.S; Army
Corps of Engineers y el U.S. Bureau of Reclamation para adaptarlo a usos
en caminos, presas de tierra y cimentaciones; actualmente se le conoce co-
mo Sistema Unificado. Ofrece la doble ventaja de ser fácilmente adaptable
al campo y al laboratorio, requiriendo poca experiencia y unas pruebas
sencillas para determinar el grupo al cual pertenecen un suelo dado
(Figura 19a) .
Por tomar en cuenta la granulometría, la graduación y las característi-
cas de plasticidad, describe a los suelos de tal manera que es fácil asociar
con un poco de criterio, a cada grupo de suelo el orden de magnitud de las
características mecánicas más importantes y, por consiguiente, su adapta-
bilidad a divesos usos en la construcción.
Generalidades. En la naturaleza los suelos se encuentran en for ma de
mezclas de grava, arena, limo, arcilla y materia orgánica en proporciones
variables. Entiéndase por gruesos, finos y materia orgánica los siguientes
conceptos:
Gruesos. Se agrupan con el nombre genérico de gruesos a las gravas y
las arenas son gruesos las partículas que no pasan la malla número 200, su
clasificción es la siguiente:
J Gruesa
Grava
1 Fina
Arena
J
Gruesa
Media
1 Fina
Diámetros comprendidos
entre 3" y 3/4"
Diámetros comprendidos
entre 3/4" y la malla No. 4
Diámetros comprendidos
entre la malla No. 4 y la
No. 10
Diámetros comprendidos
entre las malla No. 10 y la
No. 40
Diámetros comprendidos
entre la malla No. 40 y la
No. 200
La distinción entre grava y arena se hace de manera arbitraria, por no
corresponder a un cambio de propiedades y, por medio de la malla núme-
ro 4. La fracción que pasa por dicha malla es arena.
Finos. Son finos los materiales que pasan la malla No. 200. Se designa
con este nombre genérico a los limos y arcillas. La distinción entre arena
fina y limo no es arbitraria; corresponde a un cambio de propiedades físi-
cas determinadas. El limo tiene cohesión y la arena no.
La división entre limo y arcilla corresponde a un cambio de las propie-
dades físicas y químicas:
a) Limos. son los componentes no plásticos del suelo.
b) Arcillas. Son los finos plásticos, muy impermeables y con partículas
de forma laminar.
Materia Orgánica. Es el resultado, generalmente, de la
descomposición de la vegetación. Altera fácilmente las propiedades de los
suelos por reacciones de tipo físico-químico.
Símbolos utilizados en el SUCS
1. Fracciones de suelo.
Grava Símbolo G
Símbolo S Arena
Limo
Arcilla
Símbolo M (del sueco mo y mjala)
Símbolo C (inicial de clay)
2. Materia orgánica: Símbolo O (inicial de organic)
3. Compresibilidad:
Compresible:
Poco compresible:
4. Graduación:
Bien graduado:
Mal graduado:
Carta de plasticidad
Símbolo H (inicial de high compressibility)
Símbolo L (inicial de low compressibility)
Símbolo W (inicial de well graded)
Símbolo P (inicial de poorly graded)
Con sólo los datos de los límites de A. Atterberg, es posible formar un
juicio sobre el tipo a que pertenece el suelo.
A. Casagrande, correlacionó el Ip con el LL de un gran número de sue-
los finos y estableció la carta de plasticidad (Figura 19b). Las abscisas re- .
presentan el LL; y las ordenadas, el Ip.
La gráfica se encuentra cruzada por una líneas inclinada, que separa
los limos de las arcillas; recibe el nombre de Línea A, y tiene por ecuación:
Ip = 0.73 (LL - 20) (14) (14)
A todos los puntos situados debajo de la línea A, les corresponde un Ip
muy bajo, por lo tanto, estos puntos representan los limos inorgánicos. Los
puntos que caen arriba de la línea A, son arcillas.
La determinación de la materia orgánica se hace a simple vista por el
olor, color, etcétera; en caso de duda se determina el LL en una muestra
en estado natural y, en otra, desecada previamente en la estufa a 110°C. Si
los LL son aproximadamente iguales, el suelo es inorgánico; si la diferen-
cia entre el LL en estado natural y el LL después de secado es de más del
25% del LL en estado natural, es un suelo claramente orgánico.
Los casos intermedios son suelos ligeramente orgánicos.
80
70
/"
.
,/
0
60
1/
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V
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20
10
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v
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eL, Ml/
I
Ol
,
O
O 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 110 120
LIMITE LI QUIDO
Figura 19b. Carta de plasticidad
Identificación de gruesos
Para clasificar a un suelo corno grueso, debe ser retenido en más de un
50% en la malla No. 200.
Gravas y Arenas. Se tratará de una grava (G), cuando más del 50% de
su parte gruesa ~ l a retenida sobre la malla 200- queda sobre la malla
número 4. En caso contrario, se tratará de una arena.
Gravas. Se subdivide en:
Gravas bien graduadas (GW). Para caer en este grupo no deben tener
más del 5% en total de finos; un coeficiente de uniformidad (Cu) mayor de
4, y el coeficiente de curvatura (Cc) entre 1 y 3.
Gravas mal graduadas (GP). Cuando tienen menos del 5% en total de
fmos, pero tienen un Cu menor de 4 ó bien, que el Cc no esté
comprendido entre 1 y 3.
Gravas limosas y arcillosas (GM y GC). Caen dentro de este grupo
cuando tienen un porcentaje de finos mayor de 12. Si el punto
correspondiente cae -en el gráfico de plasticidades- bajo la línea A, se
tratará de una GM, en caso contrario será Gc.
Arenas. Se subdivide en:
Arenas bien graduadas (SW). Al igual, que las gravas, cuando tienen
menos de un 5% de fmos, un Cu mayor'de 6 y un Cc entre 1 y 3.
Arenas mal graduadas (SP). Menos del 5% de finos, pero no cumplen
con las condiciones anteriores de uniformidad o curvatura.
Arenas limosas y arcillas (SM y SC). El porcentaje de finos es mayor
de 12%. Será SM si el punto del gráfico de plasticidades cae bajo la línea
A; y será SC, en caso contrario.
Casos intermedios. Los suelos que tienen un porcentaje de fmos com-
prendido entre el 5 Y el 12%, se designan con símbolos dobles, por ejem-
plo: GM-GW (grava limosa bien graduada) o SC-SP (arena arcillosa mal
graduada).
Otro caso intermedio de consideración es el de aquellos suelos que
tengan un porcentaje de finos menor de 5, pero que por ser muy plásticos
e impermeables no es posible clasificar el conjunto como gruesos, ya que
son preponderantes las propiedades de los finos.
Identificación de suelos finos
Se entiende por suelos finos o simplemente finos, aquellos en que más
de un 50% de sus partículas pasan la malla 200.
La distinción entre arcillas y limos se hace por medio del gráfico de .
plasticidades.
Finos poco compresibles. Cuando su LL es menor del 50%.
Pertenecen a este grupo los limos poco compresibles (ML), las arcillas
poco plásticas (CL) y los suelos orgánicos poco plásticos (OL).
Finos altamente compresibles. Cuando su LL es mayor deI50%.
Son de este grupo los materiales como limos compresibles (MH),
arcillas compresibles (CH) y suelos orgánicos compresibles (OH). Será
MH si el punto cae bajo la línea A y CH en caso contrario.
Como se vió anteriormente, la identificación de los suelos orgánicos se
puede hacer a simple vista o por la medición del abatimiento del LL,
después de secado al horno.
Identificación en el campo
Una de las características importantes del SUCS, es la de tener un
medio fácil y práctico de identificar los suelos en el campo. La
clasificación está basada en ciertas características particulares y
propiedades organolépticas.
Color. En general los colores oscuros, el gris, 41 castaño y el negro, in-
dican suelos orgánicos, aunque haya excepciones. Los colores brillantes,
rojo, amarillo, etc., indican, con absoluta seguridad, suelos inorgánicos.
Olor. Los suelos orgánicos muchas veces se pueden oler, en especial si
se trata de fangos, huelen a metano. Este reconocimiento debe hacerse
sobre muestra fresca.
Tacto. Los suelos arenosos son ásperos y se pueden distinguir al tacto,
Las arcillas son grasientas, se pegan mucho a los dedos y se secan
lentamente sobre ellos, el limo seca rápidamente y se desprende sin dejar
manchas.
Otras pruebas muy útiles para diferenciar limos de arcillas en el
campo, con los materiales que pasan la malla No. 40, son las siguientes:
Reacción al agitado. La base de esta prueba es la diferencia en movili-
dad del agua en un limo y en una arcilla. El limo por tener menos cohesión
deja fluir el agua con facilidad.
Se hace una pasta añadiendo agua hasta que se vuelva una masa suave.
Tómese una cantidad de material suficiente para llenar el hueco de la ma-
no y se agita en sentido horizontal, golpeando con cierta energía una mano
con otra.
Si la superficie de la masa aparece lustrosa por expulsión de agua,
dando la apariencia de hígado crudo, se tratará de un limo o de una arena
fina y se dice que la reacción es positiva. En las arcillas la reacción es
negativa. Para diferenciar el limo de la arena fina se usa el tacto.
Resistencia del suelo seco. Se humedece el suelo hsta hacer una masa,
se deja secar completamente. Pruébese la resistencia al esfuerw cortante
rompiéndola y desmoronándola con los dedos. Cuanto más plástico es un
suelo, tiene mayor resistencia al rompimiento.
Una alta resistencia que no permite la ruptura con la mano, indica que
se trata de una arcilla. Las arenas finas y limos, sí se pueden romper con la
mano.
Tenacidad o consistencia en el LP. Al determinar el LP y llegar a la
humedad tal, en que se agrieta o se rompe el bastoncillo, resulta que si se
agrieta profusamente, es un limo; si se parte y no presenta una tendencia a
formar grietas, se tratará de una arcilla.
Prueba de cohesión. Si se amasa con tres dedos, pulgar, índice y medio,
un suelo con suficiente humedad (cerca del LL), se tratará de una arcilla,
sobr.e todo cuando hay que hacer fuerza para separar los dedos. En caso
contrario se tratará de un limo.
Prueba de secado. Es una prueba muy representativa; se toma lodo, se
unta en la mano y se deja secar, si se quita fácilmente y no deja mancha,. es
un limo; en caso contrario, es una arcilla.
Apariencia del material en seco. Cuando una pastilla de suelo seco se
. rompe, la superficie de rotura puede presentar varios aspectos; si es
brillante y con apariencia de cera, se trata de una arcilla; si es opaca, es un
limo.
Algunas características de los grupos principales
Para tener un concepto claro de las propiedades que puede tener una
mezcla de diferentes proporciones de gruesos y finos, es muy instructivo
conocer, por separado, las características de cada fracción de suelo.
Gravas y arenas. Las gravas y arenas bien graduadas son materiales
muy estables y cuando carecen dé finos son permeables.
Las gravas son más estables y permeables que las arenas gruesas, y és-
tas más que las arenas finas. Las arenas fmas muy uniformes son más per-
meables y menos estables que las bien graduadas. Estas propiedades de las
fracciones gruesas, dependen mucho de la graduación, forma y tamaño de
las partículas.
Limo y Arcilla. El limo y la arcilla constituyen la fracción fina de un
suelo, y pequeñas proporciones de ellos pueden modificar
considerablemente las propiedades de la fracción gruesa, especialmente la
permeabilidad y capilaridad, pues en los suelos gruesos bien graduados,
basta un 10% de finos para volverlos impermeables.
Limo. Los limos son los finos no plásticos de un suelo; son sumamente
inestables cuando están saturados, comportándose como una arena
movediza al aplicarse un esfuerzo cortante; son impermeables y difíciles
de compactar y en lugares con invierno riguroso existe el peligro de que se
hinchen por efecto del hielo.
La compresibilidad de un limo depende, en gran parte, de la forma y
tamaño de las partículas, cuando éstas son grandes y redondas es poco
compresible y el LL tiene valores alrededor del 30%; si son partículas muy
fmas como las de la tierra diatomácea, o laminares como en los limos
micáceos, es muy compresible y el LL varía de 50 a 100% o más. El poder
retentivo de la humedad del limo es menor que el de la arcilla y para igual
valor del LL, el Ip es menor que el de ésta.
Arcilla. Las arcillas son los finos plásticos dél suelo; sus características .
se ven seriamente afectadas por el contenido de humedad, cuando éste es
alto, poseen una baja resistencia al esfuerzo cortante, mientras que en
estado seco la resistencia puede ser muy considerable, lo cual se
comprueba fácilmente al tratar de desmoronar un trozo de arcilla seca
entre los dedos. Por otra parte, al permitir el secado de la arcilla húmeda,
se observa que se contrae y se expande cuando vuelve a aumentar la
humedad. La compresibilidad también se incrementa con la humedad y
varía con el tipo de arcilla de que se trate.
La resistencia de una arcilla al esfuerzo cortante, no solamente varía
con el contenido de humedad. si se toma un trozo de arcilla en su estado
natural y se la amasa con la mano, sin cambiar el contenido de humedad,
se observa que la resistencia varía en mayor o menor grado, según la
arcilla de que se trate, su historia geológica y su formación. Así las arcillas
volcánicas de origen lacustre del Valle de México son más sensibles al
remoldeo que las arcillas marinas de Guaymas; en Sonora (véase el
Capítulo IV.
El método del triángulo, propuesto por Jack McMinn en Papers on
Soils, Meetings, de la AS7M (1959), para clasificación de suelos según el
Sistema Unificado, puede emplearse ventajosamente si se siguen las ins-
trucciones que se dan en la Figura 19b.
VII. FENOMENOS CAPILARE
PERMEABILIDAD DE LOS SUELOS
Una de las consideraciones más importantes en mecánica de suelos es
el efecto que tiene el agua en las ingenieriles de los suelos. La
acción de la helada en el suelo es un problema de flujo en que uno de los
factores es la capilaridad.
En lo que sigue se presentan los conceptos generales y la teoría
referentes al flujo de agua en el suelo y sus efectos sobre el mismo.
Fenómenos capilares
El agua en el suelo. Según el estado en que se encuentra el agua en el
suelo, recibe los nombres de: '
Composición. Es la que forma parte de los compuestos químicos, por
ejemplo en el yeso hidratado (CaS04. 2HzO).
Higroscópica. Es la que se encuentra adherida eléctricamente a las
partículas del suelo.
Capilar. Es la que se encuentra llenando lbs poros del suelo.
De gravedad. Es la que escurre hacia abajo por la acción de la grave-
dad. Tiene la propiedad de fluir dentro del suelo; las propiedades de este
flujo serán estudiadas más adelante.
Tensión superficial y capilaridad. Es muy conocido el hecho de que la
superficie libre de los líquidos está en estado de tensión permanente por la
atracción eléctrica de las moléculas superficiales; a este fenómeno se le
llama tensión superficial. También se conoce la existencia de fuerzas de
atracción molecular de dos cuerpos de distinta naturaleza, llamadas de
adherencia, corno es el caso del líquido que moja al sólido. Estas fuerzas
moleculares junto con las de có-hesión producen la capilaridad, fenómeno
que consiste en el ascenso del agua por tubos de pequeño diámetro sobre
la superficie libre del líquido. Las intercomunicaciones entre los vacíos del
suelo forman tubos irregulares definidos en donde se presenta dicha
capilaridad.
Tensión superficial y sus relaciones con la granulometría
Estas dos propiedades ocasionan que al introducirse un tubo delgado
en el agua, ésta suba hasta cierta altura (hc) llamada altura capilar, for -
mando un menisco en la superficie.
Altura capilar (he). La superficie de un líquido encuentra la de un sóli-
do en un ángulo definido, llamado ángulo de contacto.
En la Figura 37, T
s
es la tensión superficial por unidad de longitud. En
estado de equilibrio el peso de la columna de agua tendrá que ser soporta-
da por la fuerza T
s
; llamando Yw al peso específico del agua, se tendrá
2
2x RT
s
cos rp = ;¡¡; R he y w
de donde
T
s
hc = 2 --cos rp (23)
YwR
En la ecuacion 23, para un líquido determinad,o, son constantes los
valores T s, Yw y cosrp, y se puede representar así:
hc = Constante
R
A la temperatura ambiente, T s alcanza el valor aproximado de
0.075 gr/cm yYw es igual a 1 gr/cm
3
, por lo tanto,
h
0.15
c = R (cm) cosrp
Por medio de experimentos en el laboratorio, A. Hazen ha podido
correlacionar el diámetro efectivo (DlO), la relación de vacíos y la altura
capilar, obteniendo la siguiente fórmula:
siendo
e = Relación de vacíos
C
h" eDlO
DIO = Diámetro efectivo en cm
(24)
C = Constante empírica (cm
2
); varía de 0.1 a 0.5, dependiendo de la
forma de los granos y de las impurezas.
T
he I
¡
2 R
,.-
Figura 37. Altura capilar.
Presión capilar. En un tubo capilar aislado (Figura 38), el nivel A
representa el nivel freático de las aguas; ahora bien, para que el agua haya
ascendido una altura hc, las fuerzas capilares tuvieron que haber vencido a
la gravedad apoyándose en las paredes del tubo capilar, es decir, el agua
se encuentra colgada de las paredes del tubo.
Cualquier plano X se encuentra soportando una columna de agua de
altura he . h
x
; por lo tanto, el puntoR estará sometido a una presión:
Si por alguna razón, el nivel de agua pasa de A a B, el agua ya no estará
colgada de las paredes del tubo, el efecto de la presión capilar
desaparecerá y la masa de suelo podrá desintegrarse con cierta facilidad
por la sola acción del remojado.
B
__ =:1 ~ ~ = = _ " " ' ___ "" __ ~ =
-
T
I
he !
1.
. R
A - - - - ¡- -
Figura 38. Presión capilar.
Este efecto puede observarse en las playas. Si se camina en la arena
seca, los pies se hunden lo mismo que si se hace en la arena sumergida; sin
embargo, existe una zona en que los pies no se hunden debido a que el
suelo está comprimido por la presión capilar (Figura 39).
,,', ., ' . : ; I
.' .. :-1' . ... . ' ...
AR ENA'I ... _ .' ..• • .
SECA I • ... :: .. : .. : .. ::: .•.. : ..... : ....
I . " . ' :. : , ', •. , • . ' • . '
I ARENA COMPRIMIDA I , .• ... : .. •.. • :: > ..
POR CAPILARIDAD '.' '. ,: '.:' .
.'
..
.. , ..
ARENA SUMERGIDA'
Figura 39. Efecto de la presión capilar.
Las magníficas condiciones de las pistas de carreras de automóviles de
la playa Daytona, en la Florida, son el resultado de este fenómeno. Para
darse cuenta del efecto que puede tener esta fuerza, considérese una
altura capilar hc de 3.60 m; la carga producida será
?
P = 3.6 x 1000=3600 kg/m-
Movimiento capilar. En el laboratorio la ascensión capilar se observa
en tubos de algún material transparente, llenos de suelo en forma de polvo
seco. El movimiento capilar se hace visible por el obscurecimiento gradual
de la muestra de suelo. Si se designa con X a la altura del movimiento
capilar, t al tiempo transcurrido y se grafican los valores obtenidos (Figura
40), se forma una curva que se aproxima a una parábola con ecuación
(25)
Cuando el movimiento capilar se produce horizontalmente, el valor de
n es igual a 2, en los demás casos es mayor de 2.
x
¡
• t
Figura 40. Gráfica del movimiento capilar.
Flujo de agua en el suelo
Principios fundamentales.
En una masa de suelo las partículas dejan entre sí una compleja red de
caI:lales irregulares de diferentes magnitudes, por las cuales circula el
agua; en consecuencia, la velocidad del agua a través d ~ los poros es
extremadamente variable. Sin embargo, la velocidad media obedece las
mismas leyes que rigen el escurrimiento del agua en tubos capilares rectos
de sección transversal constante.
En los cursos de hidráulica elemental se enseña que existen dos tipos
de flujo completamente diferentes, al laminar y el turbulento. En el
laminar cada partícular se mueve en forma suave y ordenada sobre uria
trayectoria defll".ida en la dirección del flujo, la cual nunca se cruza con el
, . .
camino de otra partícula. El flUJO turbulento se caractenza por un
movimiento caótico e irregular dé las partículas del fluido.
Concepto de Gradiente. Las trayectorias de las partículas del agua a
través de un suelo, se llaman líneas de filtración.
Suponiendo que una línea de filtración parte con una carga h1 (Figura
41), atraviesa una longitud L de suelo y llega al término de la muestra con
una carga h2, la pérdida de carga será llh
En estas condiciones, se llama gradiente hidráulico (i) a la razón que
expresa la pérdida de carga por unidad de longitud recorrida:
. :,' . . , :.:.
' , '; .
> . : . ~ :. I . . -, r ' : . .
. !: 1,"'
Figura 41. Grandiente hidráulico.
Ley de Poiseuille. La relación que gobierna el flujo en tubos capilares
es la conocida ley de Poiseuille
9
Poiseuille encontró que la distribución de velocidad sobre la sección de
un tubo sigue una ley parabólica (Figura 42). En un flujo laminar las varia-
ciones de velocidad entre dos puntos, están siempre acompañadas de pér-
didas de energía debidas a la fricción.
Para pasar de una velocidad v, a otra inmediatamente próxima v + dv,
actúan ciertos esfuerzos cortantes T. Si el cambio se efectuó en una
variación de radio dr, existe una proporcionalidad entre el cambio de
velocidad dv/dr y el cortante T. La constante de porcionalidad se llama
viscosidad, y tiene por unidades gr-seg-cm
2
.
r =fl( -dv/dr) (26)
9 Médico francés (1799-1869) que estudió la circulación sanguínea.
i v
d'}
V + dv
v mo;:.:,
(A) (s)
,
I
- - - - - ~ " 7 ' \
I \
I
'
,
l' I
" I
\ I
, \
_____ ,.u
L
(e)
Figura 42. Distribución de la velocidad sobre la sección de un tubo.
Para dar una apreciación mejor del flujo de agua a través de una masa
de suelo, en primer lugar se desarrollará la ecuación general del flujo
laminar de un tubo capilar. Para ello se estudiará el flujo de un cilindro
concéntrico que tenga entre sus extremos una diferencia de carga h; la
diferencia de fuerzas entre uno y otro extremo debido a esta carga será
:rr?y..,J1.
Ahora bien, si el flujo es uniforme, es decir, que no tenga aceleración,
la fuerza tendrá que ser anulada por la suma de todas las fuerzas cortantes
de la superficie, que son 2:rr rI..,u( - dv/dr)lO. De este modo se tendrá
2 -dv
:rrr Ywh- h:rrrL,uCcir)=O
Separando variable e integrando, se obtiene
La constante de integración e, se determina si se observa que en el ex-
terior r = R Y v = O. Por lo tanto, e = (Yw /4,u) (hIL)R
2
, introduciendo es-
te valor en la ecuación anterior resulta
(27)
10 El signo negativo indica que al aumentar el radio disminuye la velocidad
Esta expresión da la velocidad en cualquier punto del flujo. Para
obtener la velocidad promedio basta dividir el gasto total Q entre el área
de la sección A
sustituyendo en la ecuación 27, e integrando
de donde:
R
4. 2
Q =:Ir Y W 1 = Y wR i A
811- 811-
2
ywR .
vprom. = 811- 1
(28)
Número de Reynolds. Osborne Reynolds
11
r;lacionó la velocidad de
un flujo de agua, a través de un tubo, con el gradiente hidráulico. La figura
43 muestra las variaciones encontradas. Si se parte del reposo, en las zonas
1 y II, el gradiente es proporcional a la velocidad:
v = ki (29)
Si un colorante se aplica en el líquido sé notará que las trayectorias son
definidas, no necesariamente paralelas, por lo tanto se trata de un flujo
laminar.
Al aumentar la velocidad, se llega a la Zona III, donde la ley cambia a:
k
·
n
v = 1 (30)
Recientes experiencias indican que n tiene un valor menor de 1 y muy
cercano a 0.65.
11 Ingeniero inglés, nacido en Irlanda (1842), conocido por sus investigaciones en
lubricación y flujo de fluidos.
o
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el
a:
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I
x
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...
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el
a:
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VELOCIDAD
Figura 43. Relación entre la velocidad y el gradiente de un flujo a través de un tubo.
Reynolds encontró una relación que separa el flujo laminar del
turbulento y que es aplicable a todos los fluidos en cualquier sistema de
unidades.
El número es cuestión es:
donde
D = diámetro del tubo
N = vDyw
J.lg
g = acelaraCÍón de la gravedad
y w = peso volumétrico del líquido
J.l = viscosidad dinámica del líquido
(31)
Mientras el númro de Reynolds no pase: de 2000, las fuerzas viscosas
dominan a las de inercia y el flujo es laminar.
Permeabilidad de los suelos
Se entiende por permeabilidad la propiedad que tiene un suelo de
permitr pasar el agua por sus poros, lo cual es importante por varias
razones:
a) Para calcular el gasto de filtración a través o por debajo de una
presa o dique y el agua que fluye hacia un pozo.
b) Para determinar las fuerzas de filtración y subpresión bajo las
estructuras hidráulicas y aplicarlas, por ejemplo en análisis de
estabilidad de taludes.
c) Para proporcionar el control de las velocidades de filtración de
modo que las partículas finas no sean erosionadas de la masa del
suelo, para evitar el problema de tubificación.
d) Para estudiar la velocidad de asentamiento del suelo, ocasionado
por una sobrecarga.
El paso del agua a través de un suelo, está regido por la Ley de D a r c y ~
Ley de Darcy. Según Darcy12 la velocidad del agua en el suelo es tal,
que está siempre en la zona de proporcionalidad, de modo que el flujo se-
rá siempre laminar; propuso que dicha velocidad podía ser expresada co-
mo v= ki.
La constante K es conocida en ingeniería como coeficiente de permea-
bilidad o simplemente permeabilidad. Puesto que i es un número abstrac-
to, el coeficiente k tiene las unidades de la velocidad. El gasto (cm
3
/seg)
que pasa por una sección de área A está expresaélo por:
q = Ak i (32) ·
La Ley de Darcy ha sido estudiada por varios investigadores y han
encontrado que es exacta cuando el gradiente i es igual o menor que la
unidad.
Velocidad real y velocidad aparente. La velocidad v de la ecuación 29
es menor que la velocidad real Vr del agua, a través de los poros del suelo.
En la Figura 44, se supone que el agua atraviesa un área total A, com-
puesta de dos parte: Ag, suma de las secciones transversales de los granos
o partículas de suelos, y Ap, suma de las secciones transversales de los po-
ros.
En el suelo ( estadísticamente hablando), la relación de vacíos de una
sección plana, es igual a la relación de vacíos volumétricos. Si Ag es igual a
1, entonces ap es igual a e y A igual 1 + e. Los productos Av y Apvr deben
12 Ingeniero francés (1808·1858) que propuso las Bes. 29 y 32.
ser iguales, ya que representan la descarga total a través del área A; por lo
tanto:
Ap
l +e
Vr =--v = v/n
e
~ _ - A g
Figura 44. Sección transversal de un suelo.
Obtención del coeficiente de permeabilidad
(33)
La permeabilidad de un suelo se puede determinar por varios métodos:
a) en el laboratorio, usando muestras representativas, b) directamente en
el terreno y c) con los datos de la prueba de consolidación.
Los aparatos usados en el laboratorio para determinar la permeabili-
dad en forma aproximada, reciben el nombre de permeámetros. Para com-
prender los principios fundamentales de su diseño, se requiere sólo una
breve descripción de los tipos fundamentales.
Permeámetro de carga constante. Se crea una corriente a través de una
muestra de suelo de espesor L y con una sección transversal A (Figura 45).
Se mide el gasto de descarga q y por la fórmula de Darcy, resulta:
.. kHA
q = vA = kl A == --
L
despejando k, única incógnita
k = ~
HA
(34)
NIVEL CONSTANTE
H
FIL T RO
Figura 45. Permeámetro de carga constante.
Permeámetro de carga variable. El principio es igual al anterior. En es-
te caso se observa el tiempo necesario para que el agua, en un tubo gra-
duado, descienda desde Hl hasta H2 (Figura 46).
e
Figura 46. Permeámetro de carga variable.
Debido a la continuidad del flujo, el gasto ~ u e pasa por el tubo tam-
bién atravesará la muestra del suelo. Si -dhJdt
1
es la velocidad con que
baja el nivel del agua, el gasto en el tubo es:
dh
Q1 =a-
dt
13 El signo negativo indica que cuando el tiempo aumenta h disminuye.
El gasto a través y fuera de la muestra de suelo es
kh
02=A-
L
De la continuidad se puede igualar 01 y 02, para obtener
dh h
-a - =Ak -
dt L
Ordenando las variables, integrando y poniendo límites
H2dh kA I
-aJ - = ~ J dt
H¡ h L o
la cual da
aL H1
k= - Ln -
At H2
o bien
aL H1
k = 2.3 - log -
At H2
(35)
(36)
En la tabla de la Figura 46a se muestran las características de permea-
bilidad y drenaje de los suelos.
Factores que afectan la permeabilidad y precauciones que
deben tomarse
El permeámetro de carga constante se utiliza para suelos relativamente
permeables, tales como gravas y mezclas de arena y grava. Los coeficientes
para esta clase de suelos varían de 10
2
a 10.
3
cm/seg.
Una de las fuentes más importantes de error, de esta clase de permeá-
metros, es la formación de una capa de material fino en la parte inferior o
superior de la muestra que actúa como filtro; se forma en la parte inferior
debido al arrastre de partículas y en la parte superior en el momento de
saturar la muestra a contraflujo; esto puede evitarse midiendo la pérdida
de carga entre dos puntos situados en el interior de la muestra (Figura 47).
El permeámetro de carga variable se utiliza para determinar el coefi-
ciente de permeabilidad en suelos relativamente impermeables, ya que es-
1I
I
Figura 47. Medición de la carga hidráuli ca en el interior del suelo.
tá diseñado para poder medir con exactitud pequeños gastos. Hay que ob-
servar que la Ley de Darcy está deducida en condiciones de flujo de carga
constante; que si la relación de H2 a H¡ nunca st>brepasa a 1/3 puede des-
preciarse al error producido.
Entre los factores que afectan la permeabilidad, en permeámetros de
uno y otro tipo, es importante evitar la inclusión de aire en los poros del
suelo pues las burbujas quedan por fenómenos capilares e impiden el paso
del agua como si se tratara de partículas sólidas.
Para ello hace falta eliminar el aire que el agua lleva en la solución, lo
cual puede hacerse por ebullición o bien por la acción del vacío. Si se de-
sea gran precisión se debe evitar que el agua desaire ada vuelva a disolver
el aire en el curso del ensayo; además de usar agua destilada para evitar
posibles reacciones del suelo con las sales disueltas en el agua.
En la Ley de Pouseuille se puede observar que la velocidad está en fun-
ción inversa· de la viscosidad del fluido y en función directa del cuadro del
diámetro.
La viscosidad varía con la temperatura y por convención, la permeabili-
dad se refiere a la temperatura de 20°C. Para hacer esta reducción se usa
la fórmula:
siendo
- ~
k 20" - k t ¡,t200
k20 = Permeabilidad reducida a 20°C
(37)
kt ~ Permeabilidad obtenida a tOC
¡.t20 = Viscosidad del agua a 20°C
¡.tI = Viscosidad del agua a tOC
Allen Hazen, encontró que para el caso de arenas sueltas muy
uniformes se cumple una relación lineal entre el área de paso y el diámetro
efectivo (DIO) de las partículas. La fórmula aproximada para arenas muy
uniformes como las usadas en filtros graduados es:
en la que:
2
k = Cl D
10
DIO = Diámetro efectivo en cm
Cl = Coeficiente (cm/seg) que varía entre 100 y 150
(38)
La permeabilidad en arenas es proporcional a la relación de vacíos. Sin
embargo, esta relación no es cierta en arcillas. En algunas de éstas se ob-
serva que el coeficiente de permeabilidad decrece cuando el espesor de la
capa de arcilla disminuye. Se ha tratado de dar una explicación a este fe-
nómeno suponiendo una pérdida de carga a la entrada o a la salida.
14
Prueba de permeabilidad horizontal. Esta prueba fue ideada por A.
Casagrande y se hace en tubo horizontal lleno de suelo seco, tiene un ta-
miz en un extremo y un respiradero en el otro para eliminar el aire. Recor-
dando que en la ecuación 25, n es igual a 2, si el movimiento es horizontal,
se tiene:
(39)
El valor de m se obtiene representando gráficamente los cuadrados de
las distancias de avance x en función del tiempo t y trazando una recta de
compensación por los puntos así obtenidos.
De numerosos experimentos se ha podido correlacionar m
2
con la per-
meabilidad k obteniéndose k ='-m2¡Cl donde Cl es una constante que tie-
ne por unidades cm
3
/seg y que, según A. Casagrande el valor de 40
14 Buisson, M.Carteristiques el mecaniques des sois. Págs. 258.
cm
3
/seg es un valor promedio bastante aceptable, especialmente para are-
nas finas y cuando no hay mucha carga.
Se puede evitar la constante el, haciendo las siguientes
consideraciones:
El avance de agua x se obtiene observando el escurrimiento gradual en
la muestra, es decir V r de la ecuación 33, en tal caso la fórmula de Darcy
quedaría:
n Vr = k i
Ahora bien, el agua se mueve por la acción de dos cargas (Figura 48.
La carga capilar hc y la carga de posición H, la cual se puede crear al arbi-
trio. De esta manera, se tiene
:---':--l
L __ .-..J
l.
. H+hc
1=
x
Figura 48. Movimiento del agua por acción capilar y carga H.
La velocidad de avance se puede situar en su expresión más general
dx!dt. Sustituyendo estos valores queda:
ndxldt = k H+hc
x
Despejando variables e integrando dentro de los límites, resulta:
2 2
x -x
2 1
t2- t 1
2k (hc+ H)
n
(40)
Para operar con esta fórmula es necesario conocer n, H, observar los
tiempos transcurridos, los avances del agua x en el tubo y, como en el caso
anterior, se hace una gráfica .¿ - t. De esta manera existe una ecuación
donde se desconoce k y hc. La otra ecuación se obtiene variando la carga
H (punteado en la Figura 48). Repitiendo todos los pasos anteriores se
obtiene una gráfica (Figura 49).
~ 500
N
E
u
~
400
N
X
<f
~
300
oc
:::>
1-
<f
200
V1
o
:::>
f-
100
<3
z
o
..J
O
O 5 10 15 20 25
TIEMPO ( min )
Figura 49. Gráfica para la determinación de la permeabilidad horizontal
Ejemplo. En una prueba de capilaridad horizontal se obtuvo la gráfica
de la Figura 49 con las etapas A y B. La etapa A, con una carga H = 2 cm
y la B con H = 160 cm.
Para cada etapa se forma una ecuación
91 - 9 2k :
(10-5 )60 = 0.45 (he +2) y,
480 - 157 . 2k (1 60)
(2.15-13.5) 60 = 0.45 le +1 ,
de donde
hc = 104.67 cm y
k = 5.67 x 10-4 cm/seg
Presión efectiva y presión neutra. Si sobre la muestra de suelo. Tal y
como se representa en la Figura 50, se ponen municiones de plomo, la pre-
sión total p en un plano tal como el x, llamando Ys al peso volumétrico del
suelo, yp al peso volumétrico del plomo, será:
p = Ys Z+Hl Yp
Ahora bien, si en vez de plomo se vierte agua en el recipiente, el suelo
no soportará el peso del agua, sino que ésta se infiltrará a través del suelo
hasta llegar al fondo de dicho recipiente. De aquí que se llame presión
neutra; en contraposición se llama presión efectiva a la delsuelo.
15
~ - ; - ~ : " " " .
..
·"A ' .. '
. .' . .
.x __
:.', . " . ~ ... ', : : : ~ .
x
Figura 50. Ilustración de la presión efectiva y la presión neutra.
En un plano tal como el x, la presión total p será la suma de la presión
neutra u y la presión efectiva p
p=p+u (41)
La presión del agua exclusivamente será:
U=(Hl+Z)Yw
y la presión total soportada es igual a:
p = H1 Yw + z ysat (42)
H1 Yw = Presión debida al agua, sobre el suelo.
15 Otros nombres son: presión neutra o de poro y presión efectiva o intergranular.
Z)'sat = Presión debida al suelo en estado de saturación.
Conociendo p y u, se sabe p, de la ecuación 41 se tiene:
P= P- U=Hl Yw + ZYsat - H 1 Yw - zy w
de la que
p = Z (y sat - Y w)
p=Zy'
(43)
En la ecuación 43 la presión efectiva está disminuida en el peso volu-
métrico del agua, y se llama peso volumétrico sumergido (y') a la expre-
sión: (Ysat - Yw)
En la ecuación 43 la presión efectiva está disminuida en el peso volu-
métrico del agua, y se llama peso volumétrico sumergido (y') a la expre-
sión: (Ysat - Yw)
Esto tiene una explicación lógica tómando en cuenta que un suelo satu-
rado no admite agua en su interior, y que por el principio de Arquímedes,
al ser sumergido en agua perderá un peso igual al volumen de agua desalo-
jado. Entonces la presión efectiva estará disminuida por el empuje de Ar-
químedes producido.
Los conceptos anteriores son importantes en la Mecánica de Suelos y
tienen multitud de aplicaciones.
Gradiente hidráulico crítico
Cuando se obtuvo la ecuación 43 se admitió que el agua estaba en re-
poso. Si el agua se encuentra en movimiento, al circular producirá ciertas
fricciones y la medida de éstas se hace por medio de aparato de la Figura
51.
En este aparato los dos niveles de los recipientes se mantienen cons-
tantes, de tal modo que la presión total p, a una profundidad z, será siem-
pre constante, tal que
p = p- u
En esta fórmula, ya que p es constante, si u aumenta, p disminuye en la
misma cantidad; e inversamente, si u disminuye, p sufre un incremento
igual, es decir
h
h
Figura 51. Aparato para producir un gradiente hidráulico en un suelo.
(44)
Si el recipiente B desciende una altura h, la pérdida de presión neutra
u a la profundidad H, será igual a h Yw, lo cuarse puede transformar a
YHhlH=iH Yw, y a la profundidad z dicha pérdida será proporcional y
valdrá izyw. Por lb tanto, la presión efectiva aumentará en la misma
cantidad.
Ahora bien, si en vez de bajar el recpiente B, se eleva a una altura h, la
presión neutra u aumentará en iz Yw y por lo tanto, la presión efectiva p
tendrá que disminuir en la misma cantidad, y será
p = zy'-izyw (45)
Al producirse el flujo hacia arriba con una carga h, ésta se disipa por
fricción a través de la muestra del suelo, produciéndose una fuerza de
arrastre en dirección del movimiento. Esta fuerza se llama fuerza de
filtración y puede ser tan potente que haga que las partículas apenas se
toquen entre sí, haciendo que p valga cero (Figura 52).
Cuando p tiene el valor de cero, el gradiente i de la ecuación 45
adquiere el valor
ic = y'ly w (46)
y se llama gradiente hidráulico crítico.
Arenas movedizas. Las fuerzas de filtración son las causas de las arenas
movedizas. La condición de movedizas se presentará cuando la fuerza de
filtración hacia arriba, sea igual al peso del material que se encuentra
encima (figura 51 y 52). Esta condición queda representada
aproximadamente por ic = 1.
Cuando el gradiente empieza a aumentar (i e > 1), de tal modo que so-
brepase el crítico, se provoca una agitación violenta y visible de las partícu-
las, por esta razón se llama ebullición de la arena.
Existen arenas que tienen una falta de estabilidad inherente y que
empiezan la ebullición antes de llegar al valor ic = 1, por lo cual se llaman
arenas fluidas.
Fuerza de filtración
Teniendo presente la Figura 52 para conceptuar mejor las ideas, se
dice que la fuerza de filtración representada por F, es igual a
F = hYwA = (hlz)yw Az = izYwA (47)
El estado de equilibrio se presentará cuando la fuerza F sea igual al
peso de la tierra de encima. Este será otro procedimiento para obtener ic y
los resultados deberán ser idénticos. El peso de la tierra será zAy', ya que
está sumergida, y en la condición de equilibrio se tiene:
ic z Yw A = z Ay' (48)
de donde
ic = y'/Yw (49)
Si en la ecuación 47 aparece A = 1 Y z = 1, se puede decir que la fuerza
de filtración de un suelo isotrópico, actúa en la dirección del flujo y tiene
una magnitud i Yw por unidad de volumen atravesado.
.... .
·::' ....
.... : , . '
: :-::- :. : . '.
... , .. : ",: .
, ,
, ..
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' h
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H,
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1 hY 1/ I
, (H,+, +h) '6" "Y'-h'L,
:-----'---.-.. --- - --r-- * • .
1I I H¡ r .
Figura 52, Esquema que ilustra el significado de las presiones efectivas)' neutras, ._ .. _---------
VIII. FLUJO DE AGUA EN SUELOS
Este capítulo se refiere al uso del coeficiente de permeabilidad para
calcular el gasto de filtración a través de una masa de suelo.
Red de flujo
Se entiende por red de flujo la representación gráfica de un flujo de
agua, a través de un suelo.
La ruta que sigue una partícula de agua en su recorrido a través de una
masa de suelo saturado, se llama línea de corriente o flujo.
Se supone que todas las líneas de corriente o flujo parten con una
carga hidráulica H + Z (carga de presión y de posición) con respecto al
plano x-x (Figura 53), carga que se va disipando por fricción entre las
partículas, hasta llegar al otro extremo con un valor de z. Por lo tanto,
todas las líneas de flujo tendrán puntos de igual carga hidráulica o
potencia!. La .línea que une estos puntos se llama línea equipotencia!.
Se llama convencionalmente tubo de corriente, al conjunto de líneas de
flujo comprendidas entre dos líneas arbitrarias tales como Bo y Bl.
Es evidente que existe un infinito número de líneas de corrientes y
equipotenciales, pero para fines prácticos se simplifica el problema, consi-
derando sólo algunas de ellas.
Las líneas de flujo o de corriente y las equipotenciales se cruzan per-
pendicularmente y forman figuras que semejan rectángulos. La demostra-
ción de esto es muy sencilla, si se piensa que en condiciones normales, el
agua corre en sentido de la línea del mayor gradiente hidráulico.
H
z
Figura 53. Red de flujo.
Si en una red de flujo (Figura 54), se tienen dos equipotenciales cuales-
quiera, tales como El y E2, la línea de flujo que pase por el punto Bl segui-
rá la línea A, ya que por ser perpendicular a El y E2 en los puntos Bl y B2,
respectivamente, tendrá menor longitud de recorrido que cualquier otra lí-
nea Al o A2; por tanto, mayor gradiente hidráulico.
Figura 54. EquipOlenciales de una red de flujo.
Ecuación general del flujo bidimensional
Para examinar el flujo de agua a través de un paralelepípedo elemental
del suelo, de dimensiones dx, dy, 1 Y puesto que se supone que el agua es
incompresible, se dice que el gasto que entra es igual al que sale. Supo-
niendo un flujo que entre con una velocidad v, tal como se muestra en la fi-
gura 55, se tiene
oVx ~
v x dy + v y dx = v x dy + --dx dy + v y dx +.> dy dx
ox vy
reduciendo y ordenando queda:
y
-
él v,
TY
d Y +
v,
dy
v,
d x t v,
1
dx
~
,
ox
v,
Figura 55. Flujo en un paralelepípedo infinitesimal.
Expresando Vx = Vx por la Ley de Darcy,
oh
Vx = kx ox
y
oh
vy=ky-;-
vy
x
Entonces
(50)
Suponiendo que se trata de un suelo isotrópico y homogéneo, es decir
kx = ky = k
z
, y que la dimensión perpendicular al plano xy es dz, la expre-
sión anterior quedará
(50a)
o bien
(51)
La ecuación 51 es un laplaciano y es la que rige el movimiento del agua
en el suelo. La ecuación de Laplace, rige otros muchos fenómenos natura-
les; experimentando con el que sea más fácil de estudiar se pueden llegar a
conocer las leyes que rigen los demás. Uno de estos fenómenos es la pro-
pagación de la corriente eléctrica en un cuerpo conductor.
La Figura 56, representa la forma de realizar esta analogía. Con este
dispositivo se determinan las líneas equipotenciales; consiste en un audífo-
no con una terminal conectada a un potenciómetro y la otra introducida en
el material conductor, moviéndose hasta que desaparezca el zumbido
(cuando el potencial de las terminales se iguala), determinándose de esta
forma puntos de igual potencial.
Ge nerador ti "
alterno
Figura 56. Analogía eléctrica de la filtración.
Otra manera de estudiar la red de flujo es por medio de modelos a es-
cala de las obras y hacer pasar sustancias colorantes que se observan a tra-
vés de un cristal.
Cálculo de gasto de filtración de un flujo establecido
Suponiendo un tubo de corriente de espesor unitario -perpendicular a
la figura- (Figura 53), y que el decremento de potencial entre las equipo-
tenciales se mantengan constante.
Por la Ley de Darcy, ya que ~ h = etc., el gasto q por cada tubo de co-
rriente es:
q = kid = k ( ~ h / L ) d
Si ~ h es constante, se puede escribir
por consiguiente
H
h = carga total _
No. de equipol. N
e
Hkd
q = NeL
Si el número de tubos es N
t
el gasto total Q, será:
Q = Nt xq = Hk (N t/N
e
) xd/L (52)
Ahora bien, si en lugar de tener rectángulos se tiene un caso particular
del rectángulo como es el cuadrado; L/d, es igual a la unidad, y la ecuación
52 se convierte a
Q = kH Nt/Ne = kH FF (53)
Esta es la razón por la cual en lugar de tener rectángulos conviene te-
ner cuadrados, ya que simplifica la ecuación 52. Esto origina, en la prácti-
ca, que la red de flujo se traza formando cuadrados, la que recibe el
nombre de red de cuadrados.
Solución gráfica de la red de flujo
Es posible hallar ecuaciones de las dos familias de curvas de una red,
pero es frecuente que se tropiece con dificultades en el cálculo, cuando las
condiciones de frontera se conpliquen demasiado. En la mayoría de los
casos que se presentan en la práctica, es suficientemente aproximado
trazar la red de flujo en forma gráfica.
Este método es por lo general el más rápido y usado de todos, por
haber sido Forcheimer el primero en usarlo, se llama también Solución de
Forcheimer.
Para llevarlo a cabo, se escoge una serie de líneas de corriente de tal
manera que el gasto de todos los tubos sea aproximadamente el mismo. Se
representa una serie determinada de líneas equipotenciales que co-
rresponden a intervalos i ~ a l e s de pérdida de carga. Las curvas orto-
gonales así dibujadas, definen una serie de figuras que deben asimilarse a
cuadrados.
En el trazado de las redes de flujo es necesario tener experiencia y una
cierta facilidad natural del dibujante, además de conocer las condiciones
de frontera en la red de flujo. En la Figura 53 la línea inmediata a la
tablestaca se considera como de corriente, así como el lecho de roca; la
línea del terreno, aguas arriba, es una equipotencial de valor H + Z y la
línea del terreno, aguas abajo, es una equipotencial de valor z, tomando
como plano de referencia ax-x. Estas consideraéiones forman lo que se
llama las condiciones de frontera de la red de flujo.
En el caso de bordos y presas de tierra, se considera la línea de
saturación como una línea de corriente cuya presión es igual a la at-
mosférica.
En el siguiente inciso se dan las reglas de A. Casagrande para construir
este tipo de redes.
Red de flujo en bordos y presas
Las observaciones realizadas en distintos modelos de laboratorio, han
mostrado que la línea superior de flujo o de saturación, es bastante
cercana a una parábola, por esta razón es importante conocer las
propiedades de esta curva aplicadas a este caso particular.
La aproximación de la línea de saturación a una parábola depen-
de en gran parte del ángulo a del talud de descarga (Figura 57). Para el
caso en que a = 180° caso del filtro graduado-Kozeny demostró matemá-
ticamente que las líneas de corriente siguen la ley de parábolas cofocales,
lo cual permite hacer simplificaciones de importancia práctica.
La parábola es una curva en la cual todos los puntos son equidistantes
a una línea llamada directriz y de un punto llamado foco (Figura 58). Se
obtendrá la ley de la parábola de acuerdo con la Figura 59, siendo S la
distancia focal. Como FA es igual a AB, sustituyéndolos por sus valores se
tiene:
de donde:

_ 1-s
2
.
x - 2S
En el punto C, y es igual a H, y x es igual a d, por lo que se puede saber
el valor de S:
(54)
m I
y
róbolo
,--r
\ Yo
...---"------'--------'---4-
x 1-- --- d 1°
0
'1
5
/
2
Figura 57. Comparación de la línea de saturación con la parábola.
En la Figura 59 se observa que la línea de saturación sigue exactamente
la parábola teórica (también llamada parábola base o parábola de
Kozeny); en la parte superior se separan y la parábola base parte de un
punto situado a una distancia aproximada de 0.3 m.
Para obtener una expresión simplificada del gasto, se recurre a la
suposición de Dupuit, la cual establece que en todo punto de una línea de
corriente, el gradiente hidráulico coincide con la pendiente dy/dx. Ahora
bien, es una propiedad de la parábola que la tangente, en el punto E, pase
por el punto L, y la pendiente de dicha tangente sea igual a la unidad, es
decir, dy/dx es igual a la unidad.
y
F
Figura 58. Parábola.
H
m
--
x
Figura 59. Parábola de Kozeny.
N
f
u

-
¿
x
Aplicando la fórmula del gasto a la sección EF, con una sección trans-
versal A = Sx1: de una altura S y 1 m de profundidad queda:
q = k A i = k A dy/dx = k S x 1 = k S
q= kS (55)
que es una simplificación sólo aplicable a presas con filtros y con un grado
de aproximación suficiente en la práctica.
y
I 0.3 tl"I I
! ~ /"""--""",
-
ParóbOla bose
x m
¡----]
0,
d
Figura 60. Parábola base y línea de corriente superior.
En el caso de que las presas o bordQs no tengan filtros, o bien sean ine-
ficientes, las líneas de corriente afloran aguas abajo (Figura 60) a determi-
nada distancia a, que varía con el ángulo a del talud de descarga. Esta
distancia a, se separa de la parábola base una distancia l'ia, que como es
natural también variará con el ángulo a.
A. Casagrande encontró una relación semiempírica entre a y I'i a I(a +
I'i a) (Figura 61) .
0.4 r-- ------------- -----,
0.3
° l ~
o 02
0.1
oC. = PENDIENTE DE DESCARGA
Figura 6l. Relación semiempírica entre a y Ó3 I (a + Ó3)
/
Con esta gráfica se obtiene la distancia a y por tanto e! punto C de la
red de flujo.
Asimismo se han podido obtener fórmulas y métodos gráficos a base
de pruebas para lograr suficiente aproximación al punto C en la mayoría
de los casos prácticos.
16
A continuación se exponen estos métodos en su forma analítica y
gráfica.
1. Solución aproximada para O<a<30°. En este rango de talud de des-
carga es aceptable h suposición de Dupuit. Se ha observado que en este
rango, la línea de saturación es tangente al talud de descarga en e! punto
C, (Figura 62).
La ecuación del gasto q = ley dy/dx se puede particularizar para e!
punto C, en e! cual; y = a sen a; dy/dx = tg a, y queda:
q = ka sen a tg a (56)
ecuación de! gasto aproximado para las condiciones representadas en
la Figura 62.
Substituyendo el valor de q = ky dy/d
x
en la ecuación 56, integrando y
despejando se obtiene:
a = _. _d __ j'-d- 2---H-2-
cos a cos 2 a sen 2 a
(57)
La ecuación 57 ha sido resuelta gráficamente por Leo Casagrande y e!
procedimiento (simplificado de! original) es e! siguiente:
a) Localizar e! punto B como se indica en la Figura 62 y levantar una
vertical hasta que se corte la prolongación del talud aguas abajo; se
obtiene e! punto 1. Trazar el círculo con Al como diámetro.
b) Con centro en A, trazar un círculo que pase por el punto 2 (prolon-
gación de la línea del nivel del agua) y que cruce al primer círculo en e!
punto 3.
c) Tómese a 1 como centro, trácese un círculo con radio TI, y donde
cruce con el talud aguas abajo se obtiene a.
2. Solución aproximada para a > 30°. En e! rango de 30° < a < 90
0
;e!
error producido por la suposición de Dupuit es excesivo, por lo cual Leo
16 Véase la referencia I y 21.
Casagrande determinÓ' suponer el gradiente hidráulico igual a dy/ds, lo
cual produce en la práctica errores menores al 10%. Con esta suposicion,
y con referencia a la Figura 63, se tiene:
q = k Y dy/ds (58)
y que en el caso particular del punto C, y = a sena; dy/ds = sena, y se
tiene:
q = k a sen
2
a (59)
La distancia a se obtiene igualando a las ecuaciones 58 y 59, ya que el
gasto debe ser el mismo en cualquier sección:
y dy/ds = a sen
2
a
ordenando y tomando los límites, se obtiene:
h So
f y dy = a sen 2 a f ds
a sena a
y la solución de esta ecuación es:
2
a=S ..;s- H
2
/sen
2
a
o o
(60)
Para a cercano a 90° y aún 90°, y con un error del 25%, se puede hacer
la suposición de:
So = v'H
2
+ d
7
sustituyendo en la ecuación 60, queda:
(6Oa)
Leo Casagrande resolvió la ecuación 60 por el siguiente método gráfico
. d 17
Y aprOluma o.
Haciendo centro en A, trácese el círculo que pasando por B corte al
talud de descarga en el punto 1. Trácese un círculo conAI como diámetro.
Los pasos 2° y 3°, son idénticos a la solución de O < a < 30°.
En el rango de 90° <a< 180° , se recomienda usar la gráfica de la figura
61, hasta llegar a a = 180° en que la solución es la de Kozeny.
17 Se presenta la simplificación propuesta por Taylor. Ref. 21.
H
m
m
....
Suposición: q: k y dy / dx
d _d
2
_-tL
2
Ob tención: a: -- -
.In\(
e
/ re. y
/
.,.------ • ,-----/--1

/
/'
3
Figura 62. Solución gráfica para O· < a < 30"
-
---
d
Suposicio'n: q= ky dy/ds
,------
/2 H
2
Obrencion: o:: 50- VSo---.
,." oc:
./
-"
Figura 63. Solución gráfica para 30" < a < 90"
Casos de suelos no isotrópicos. Escala transformada
En los depósitos sedimentarios se tiene generalmente una permeabili-
dad mucho mayor en dirección horizontal que en la vertical. Este caso
quedaría representado por la ecuación 50:
a
2
h a
2
h
kx-+ky - =O
al- al
en la que kx "" ky
Como esta ecuación no es laplaciana, no se pueden hacer las mismas
consideraciones que para el suelo isótropo. Para poder tratar la red de
flujo, como en los otros casos, es necesario transformar esta expresión de
la siguiente manera:
Si se hace x t = x Vk
y
/k
x
, quedaría:
a
2
h - a
2
h
- + -- =0
aXt ay2
(61)
(62)
De aquí se concluye que al multiplicarla distancia horizontal x por una
constante ky /k
x
, se obtiene una laplaciana, por tanto, son válidos los
razonamientos anteriores.
Cuando el suelo posee estratificación, la sección deberá transformarse
antes de trazar la red de flujo. Supóngase, por ejemplo, una presa de
material impermeable con una base de 50 m de ancho que descansa sobre
una arena de 10 m de profundidad. Las permeabilidades horizontal y
vertical son, respectivamente, 90 x 10-4 Y 10 x 10-4. El ancho de la base
deberá transformarse a:
50 x v'10/90 = 16.66 m
Trazada la sección con esta nueva medida, se podrá dibujar la red de
flujo por los procedimientos corrientes.
Cambio de dirección del flujo en secciones no homogéneas.
Suponiendo que AB es la línea de separación entre dos materiales de
permeabilidad kl y kz, (Figura 64), las líneas continuas son de flujo y las
discontinuas equipotenciales.
Si se le llama h a la caída de potencial entre dos equipotenciales cua-
lesquiera, como el gasto q será constante, se tiene:
/
/ a
h h
q=kl a -=K2C-
a b
/
/
/
A
I
/
/
/
I e
b /
I
/
/
I
Figura 64. Cambio de dirección de flujo en secciones no homogéneas.
de donde
kl c
- - -
k2 b
(63a)
También es evidente que
a c
sen a = senfJ
(63b)
a b
- - --
-
cosf3 cosa
(63c)
Combinando (63b) Y 63c) se obtiene
~ - ~ (63d)
tan a -b
Igualando los pnmeros miembros de las ecuacIOnes (63a) y (63d),
resulta:
~ _ tanf3
k2 - tan a
(63e)
que es la relación que rige la red de flujo al pasar de un material de una
permeabilidad kl a otro de una permeabilidad k2.
18
Filtros para presas
Cuando el agua pasa a través del suelo se abre camino formando due-
tos y arrastrando partículas. Muchos son los bordos que han fallado por la
formación de un túnel o sifón de agua debajo de su base. La erosión causa-
da por el torrente de agua puede dar lugar a la ebullición en el lugar en
que aflora el agua. La forma de falla que se produce queda representada
en la Figura 65 y recibe varios nonibres: rotura por sifonaje, erosión subte-
rránea, etc.; pero el más común es el de tubificación, debido a la forma
que adopta el dueto abierto por el flujo de agua.
H
Presa
~ - - - - - - -
Figura 65. Rotura por sifonaje.
Socavación
progresiva
Esto sucede cuando en la última parte de la red de flujo, se presenta un
gradiente mayor que el crítico. Para evitar que esto ocurra se colocan
capas de materiales gruesos para que actúen como filtro.
18 Véase las Refs. Nos. 1 y 21.
Un filtro es eficiente cuando cumple con ciertos requisitos: primero, no
dejar pasar las partículas del terraplén, y segundo, no ser arrastrado por la
filtración.
El 'investigador G.E. Bertram, comparó el tamaño medio de las
partículas de un filtro con las del terraplén, basándose en la hipótesis
teórica de que tres esferas perfectas (Figura 66) necesitan, por lo menos,
tener un diámetro 6.5 veces mayor que el de la esfera pequeña para que
ésta no pase por su orificio central.
En el caso de filtros, se puede usar una relación de 10 si el material es
uniforme.
K. Terzaghi, da una regla práctica, resultado de numerosos
experimentos:
D15 (filtro) DlS (filtro)
-D-8S- (-"- b-or -d-'- 0) < (
4
a 5) < D15 (bordo)
D15 Y D85, respectivamente, son los diámetros sorrespondientes al 15%
y al 85%, en la curva granulométrica (Figura 6).
Cuando los filtros graduados se construyen de varias capas, cada una
debe cumplir la relación con respecto a la capa precedente. La formación
de estos filtros en varias capas les ha valido el nombre de filtros
graduados; son muy usados para drenar los campos agrícolas, como se
verá más adelante.
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- - ;;¡
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I
\ I
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+
Figura 66. Requisito de un fil tro en cuanto al tamaño de las partículas.
Drenaje
El drenaje se utiliza mucho en Agronomía e Ingeniería para evitar
anegamientos y la acción nociva del congelamiento del agua intersticial, así
como para abatir el nivel freático.
Para drenar una zona se pueden seguir varios caminos: dejando actuar
la gravedad, por medio de cambios de temperatura o termoósmosis y por
electricidad o electroósmosis.
Drenaje por gravedad. Este sistema es muy usado con fines agrícolas,
para abatir el nivel freático por debajo de la zona radicular, para In cual es
necesario poner perforaciones, galerías o zanjas con paredes protegidas
por medio de filtros de grava y arena, o con mallas metálicas con abertura
aproximada al D60 del suelo con el que se encuentra en contacto.
Cuando se requiere rapidez, se puede- provocar el vacío, bombeando
en pozos con ademe perforado, o bien, en el caso de arenas, inyectando
aire a presión en la parte por drenar.
Cuando el ademe de los pozos se encuentra bajo el nivel freático y
están sólo ranurados en su parte inferiQr, se les distingue con el nombre
inglés del well point.
Drenaje por cambios de temperatura o termoósmosis. Los suelos de
granos finos, no responden eficientemente al drenaje por gravedad y es
necesario activar la circulación del agua.
Se ha observado que cuando se somete la parte superior de un suelo
fino a temperaturas bajo O°C, el material absorbe agua de las capas
inferiores, se atribuye a la formación de capas de hielo, que al incharse
pueden ocasionar succión. Este tipo de drenaje es muy caro y deficiente
por lo que en la práctica es poco usado.
Drenaje por electroósmosis. Los fundamentos de la electroósmosis se
conocen desde 1807 con los experimentos del científico ruso Reuss:
Tiempo después, Quincke y Helmholtz (1879), encontraron la fórmula
matemática que rige el fenómeno.
La hipótesis actual del flujo electroosmótico dentro de un tubo capital
rígido, está basada en la suposición de que los iones positivos disueltos en
el líquido, están distribuidos de tal manera que las mayores
concentraciones se encuentran a lo largo de las paredes del tubo capilar, el
cual tiene cargas negativas, y disminuye gradualmente la concentración de
iones positivos al aumentarse la distancia a la pared del tubo capilar. Estas ·
condiciones dividen el agua capilar en varias zonas: la exterior,
denominada doble capa, y la interior o cilindro central (Figura 67).
DOBLE
CAPA
CILINDRO (
CENTRAL \L
AGUA)
IBRE
DOBLE
CAPA
I
--
VELOCIDAD
.s
DOBLE CAPA
RESISTENTES

I
VElOCIDAd\
FUERZA
FUERZAS
MOTORES·
MOTRIZ
L
FLUJO ELECTROOSMOTlCO
FLUJO HIDRAULlCO
Figura 67. Hipótesis del flujo electroosmótico.

La doble capa está formada por una parte negativa, fuertemente unida
al y denominada parte fija, y por otra positiva llamada parte
móvil 9, ya que al aplicar una diferencia de potencial exterior, se mueve
hacia el polo negativo arrastrando consigo al cilindro central. En caso de
que no se aplique un potencial externo, la doble capa queda adherida a los
tubos del capilar y es prácticamente inmóvil. •
Según Parks y Terzaghi, e! espesor de la doble capa en materiales muy
finos es del orden de O.lji . Estos investigadores encontraron que el
diámetro de los poros es aproximadamente de! mismo orden, razón por la
cual las arcillas son casi impermeables. En cambio en las arenas los poros
tienen un diámetro de lOO,u a 2OO,u o mayores, y el espesor de la doble
capa no es obstáculo para e! paso del agua.
Helmholtz, encontró que e! gasto electroosmótico de agua en un tubo
capilar, sometido a una diferencia de potencial, vale:
en donde:
E d r
2
;
qe = 4 L,u
E = Potencial exterior aplicado
D = Constante dieléctrica del líquido
(64)
19 Ver Freudlich, H. ColJoid and capilar chemestry, N.Y. 1926, para una teoría completa
sobre la formación de la doble capa.
r = Radio del tubo capilar (cm)
~ = Potencial electrocinético en el interior de la doble capa, varía con
el espesor de ésta (volts)
. Ji. = Viscosidad del líquido (poises)
L = Longitud del tubo capilar entre los electrodos (cm)
Si en la ecuación 64, se le llama a EIL, Íe (gradiente del potencial
eléctrico);
se tiene:
qe=Clle
a
la velocidad electroosmótica será:
Ve=ClÍe
,
(65)
(66)
que como se ve no depende del área del tubo capilar y sí del espesor de la
doble capa, lo que explica el porqué las arcillas y materiales coloidales
. l ·d di' . I 20
tIenen mayor ve OCI a e ectroosmotIca que as arenas.
Determinación de la permeabilidad en el campo
Las determinaciones de la permeabilidad hechas en el campo, sólo se
justifican cuando es necesario obtener un dato verdaderamente
representativo, ya que su costo resulta generalmente prohibitivo.
La fórmula para obtener la permeabilidad es debida a Thiem y
Forcheimer y por esta razón se conoce con el nombre del primero.
En las condiciones representadas en la Figura 68, adoptando el criterio
de Dupuit, el gradiente i será dy/dr; y el gasto:
por lo que:
q = k Qy2Jfry·
dr '
dr = 2 kJf ydy
r q
20 Para mayor amplitud, véase la Ref. 10.
integrando dentro de los límites, se tiene:
de donde:
r2 2k.n- Y2
J dr/r = - J y dy ;
r1 q y1
k= q loge(r2/r¡)
2 2
.n- (y -y )
2 1
(67)
En este método, es visible la inversión de tiempo y dinero, ya que hay
que hacer varios pozos y esperar a que el flujo de agua se establezca, cosa
que no siempre permite la economía de una obra.

,. -
I
11
11
11
Y, :: Y2
1I
¡I
11
r2 __
CD POZO EXT RACTOR
~ P O Z O S DE OBSERVACION
Figura 68. Detenninación de la penneabilidad en el campo.
También se puede estimar la permeabilidad observando el tiempo que ·
tarda el agua (usada como trazadora por medio de colorante, sales y aún
radioisótopos) en llegar de un pozo a otro, separados una distancia
conocida.
-1
!
I
i
I
l
IX.
Definición
Se entiende por compactación todo proceso de acción dinámica · que
aumenta la densidad en un suelo, a! mismo tiempo que disminuye su
compresibilidad. Desde la antigüedad se acostumbra compactar los diques
de tierra y malecones. Aunque se hacía de una manera empírica y poco
eficiente, demuestra la importancia que se le ha dado a la compactación
en la construcción de obras de tierra. Sin embargo, fue hasta el siglo XX
cuando se hizo necesario estudiar la compactación de los caminos, ya que
las carpetas rígidas sobre suelos no compactados se rompen ' con cierta
facilidad y las flexibles tienen tendencia a desnivelarse y destruirse.
La necesidad de evitar estas fallas dio por resultado la creación de
métodos cada vez más eficientes de compactación. Es del conocimiento de
todos que las presas de tierra, los caminos y los terraplenes en general,
deben tener suficiente densidad y consistencia para poder resistir las
cargas o empujes impuestos, erosión, y además, para no permitir
asentamientos excesivos.
Métodos de Compactación
Para lograr las características anteriormente expuestas se emplea la
compactación y yara que un suelo se compacte se pueden seguir varios
métodos, según sea su naturaleza; así, en las arenas es más eficiente la
compactación por medio de vibraciones o inundaciones, en cambio, en las
arcillas se obtienen mejores resultados por medio del equipo compactador
adecuado como son los rodillos pata de cabra.
?
¡
1\1étodos corrientes de compactación de terraplenes
1. Métodos adecuados para suelos no cohesivos.
2. Métodos adecuados para suelos con cohesión.
3. Métodos para compactar terraplenes existentes.
Compactación de suelos no cohesivos
El procedimiento más apropiado para carpetas de este tipo de suelos
es la vibración, por lo que es necesario conocer las propiedades de las
vibraciones de los suelos.,
Vibración de los suelos. Para el estudio de esto, se han diseñado
vibradores (Figura 23), que consisten en un soporte de dos ejes con masas
descentradas que giran en sentido opuesto, de modo que se neutralicen las
componentes horizontales de la fuerza centrífuga y se sumen las verticales.
El apoyo del aparato tiene una superficie de contacto de
aproximadamente 1m
2
, y su peso es de 2.7 toneladas.
Este aparato comunica pulsaciones al suelo y lo hace vibrar. El número
de impulsos ejercidos sobre ei suelo en la unidad de tiempo se llama
frecuencia y está expresada en ciclos por seguiIdo; el máximo de una
oscilación producida por el aparato se denomina amplitud (Figura 69) .
POSICION DE LAS MASAS EXCENTRICAS
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Figura 69. Variación de la cdmponente vertical en un vibrador de doble masa.
Si se somete un suelo a vibrar con cierta frecuencia se producirá una
amplitud determinada. Ahora bien, si las vibraciones tienen una gama de
140
./
frecuencias, habrá una que produzca la amplitud máxima. Esta frecuencia
se denomina frecuencia natura! del suelo, y el hecho de que el aparato
haga vibrar al terreno en su frecuencia natural se llama resonancia (Figura
23).
El asentamiento de los suelos varía como se indica en la Figura 23,
aumentando rápidamente al acercarse a la resonancia. Las frecuencias
dentro de las cuales se producen los mayores asentamientos se ·llaman c'
frecuencias críticas y parecen extenderse entre media y una y media veces
la frecuencia natural del suelo.
Es importante observar que la frecuencia natural depende del peso del
vibrador y se incrementa al aumentar el peso volumétrico del suelo; es
decir, la frecuencia natural varía con el tiempo que lleve realizándose la
vibración. Estas propiedades son de importancia para cimentar máquinas
que producen vibraciones, ya que si dichas vibraciones están dentro de las
frecuencias críticas del terreno, pueden ocasionar serios problemas de
asentamientos.
La eficiencia de los procedimientos de vibración depende de la
cercanía de las vibraciones a la resonañcia. :¡'mando se vibra en una zona
.....
cercana a la resonancia, el asentamiento es de 20 a 40 veces mayor que el
que produce una fuerza estática equivalente a la fuerza pulsátil.
Los implementos para vibrar son: a) Vibradores de mano (bailarinas),
b) Vibradores mecánicos, c) Vibradores estáticos de frecuencia variable,
anteriormente descritos, d) dejando caer un peso desde cierta altura.
Los vibradores de mano o bailarinas se usan para compactar el suelo
que está en contacto con las obras de arte de las presas, y en general,
do.nde no pueden introducirse las máquinas de gran tamaño (Figura 70a).
Los vibradores mecánicos son móviles y los hay de varios tamaños; en
general no son más que rodillos (lisos o neumáticos) con un lastre vibrátil,
que por medio de excéntricos puede dar hasta 4 500 vibraciones por
minuto. Su eficiencia de compactación puede ser aproximada al 100%,
además tienen la opción de usarse como equipos estáticos (Figura 70b).
Compactación de suelos cohesivos
A medida que; aumenta la cohesión, disminuye la eficiencia de las
vibraciones como medio de compactación, pues la cohesión interfiere la
tendencia de las partículas de desplazarse a posiciones más estables.
En estos suelos, la compactación por capas no mayores de 30 cm ha
dado buenos resultados.
141
(O) Vibrador de mono .
. i
(b¡ Vibrador mecánico
Figura 70. Vibradores.
142 ·
. .1. •
Dependiendo de la plasticidad de los suelos, los diversos ti pos de rodi-
llos que pueden emplearse son: a) rodillos neumáticos; b) para cabra; y e)
rodillos lisos.
Los rodillos neumáticos son usados en suelos poco plásticos y están
constituidos por llantas de hule que transmiten al terreno presiones varia-
bles, según sea lo pesado del equipo (Figura 71).
Los rodillos pata de cabra, tienen la superficie cubierta de salientes
prismáticas de unos 20 cm de longitud y semejan patas de cabra, de aquí
su nombre (Figura 72), se recomienda su uso en suelos cohesivos de alta
plasticidad.
Figura 71. Rodillos neumáticos.
Figura 72. Rodillos patas de cabra.
143
Los rodillos lisos (Figura 73) se emplean en la construcción de caminos
para el acabado de la subrasante y las bases, así como en la compactación
de los mismos terraplenes. El defecto principal para este último propósito
es el hecho de que no establecen una liga adecuada entre capa y capa, por
dejar una superficie lisa. Este inconveniente es particularmente
importante en la construcción de terraplenes que retienen agua, debido a
la posibilidad de fuertes filtraciones a través de las superficies de contacto
de las capas de suelo, que pueden provocar arrastres de material por
er.osiÓn y la falla total o parcial del terraplén. En terraplenes de caminos,
aeropistas y ferrocarriles, este inconveniente no es tan importante; sin
embargo, para satisfacer mejor los requisitos de uniformidad que imponen
los análisis de estabilidad, es aconsejable escarificar las superficies lisas
del material compacto antes de colocar la siguiente capa.
Figura 73. Rodillos lisos.
Prueba Próctor.
La importancia que tiene la humedad en la compactación fue
observada por R. Próctop, y en un artículo publicado en 1933, dio a
conocer el resultado de sus investigaciones.
El acomodo de las partículas de un suelo depende de la fricción
inte.rgranular que se opone al deslizamiento de dichas partículas. Si éstas
se encuentran lubricadas por una película de agua, su acomodamiento será
144
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más fácil y efectivo, aumentando, por tanto, el peso volumétrico; por el
contrario, si la masa tiene humedad elevada, el agua cubrirá vados que
podrían ser llenados por partículas de suelo de mayor peso.
Como se ve, esta variación tiene un máximo que representa las
condiciones óptimas de compactación. Próctor ideó la manera de obtener
(aunque en forma aproximada) las condiciones óptimas de compactación
en la construcción de un terraplén.
La prueba original fue modificada por él mismo y posteriormente por
otros investigadores e mstitucÍones y aún hay ciertas variables de lino a
otfO laboratorio.
La prueba consiste en apisonar tres capas iguales de suelo húmedo en
un cilindro especialmente diseñado. Cada una de las capas es comprimida
por un pisón que se maneja con la mano y con una guía metálica para que
el golpe sea uniforme.
El cilindro tiene un collarín desmontable (Figura 74) para poder
enrasar a un mismo nivel y siempre obtener igual volumen. El peso del
pisón, el número de golpes y la altura dt? caída están dados en función del
equipo usado en el campo; por eso, en el laboratorio se trata de
reproducir la energía específica dada en el campo, valiéndose de la
fórmula:
~ WHN
t=---
V
en la que:
E = Energía específica de compactación kg-crn/cm
3
H = Altura de caída cm
W = Peso del pisón kg
N = Número total de golpes del pisón
V = Volumen total del suelo compactado cm
3
(68)
En general, al incrementarse la energía de compactación, aumenta el
peso volumétrico óptimo y disminuye la humedad óptima (Figura 75). Por
esta razón es necesario adoptar una energía específica, de acuerdo con las
condiciones de cónstrucción en el campo. Algunas de las usadas actual-
mente son:
E = 6.2 BUfeau ofRedamatÍon
E = 7.5SARH
E = 6.7SAHOP
145
Figura 74. Molde Pr6ctor, collarin, pisón y guía.
t
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DI AGUA 'ti %
Figura 75. Variación del punto óptimo de compactación, al cambiar la energía específica.
146
En la ecuación 68 se observa que se puede variar dentro de límites muy
amplios el peso del pisón, la altura de caída, el número de golpes y ei nú-
mero de capas, obteniendo combinaciones que proporcionan la misma
energía específica; sin embargo, para que los resultados de la Próctor es-
tén bajo un mismo patrón, es necesario mantener constantes las siguientes
relaciones:
)
Diamétro (del ) pisón = O 5
a Diámetro (del) cilindro .
(69)
b) Diámetro (del) pisón = 1 2
Espesor de la capa compactada .
(70)
La primera relación obliga a que el suelo sea compactado totalmente al
repartir los golpes en cruz, abarcando así toda la superficie. La segunda
relación es la más representativa de las condiciones de campo, yes necesa-
rio mantenerla constante para obtener datos reales.
La prueba se hace tomando el material con una humedad cercana al
10%, se forma la primera capa apisonándola, lo cual se hace también con
la segunda y la tercera; se quita el collarín, se enrasa y se pesa el cilindro
con la tierra húmeda; se calcula la humedad. Con esto, se tienen datos su-
ficientes para formar el primer punto de la curva peso volumétrico-seco-
humedad.
Esta operación se repite aproximadamente seis veces con humedades
diferentes para obtener seis puntos, tres en la rama ascendente o lado seco
y tres en la rama descendente o lado húmedo de la curva (Figura 76) .
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lo!
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.,
U
~
t.LI

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.J
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fA ¡
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~ ________________________ 9
CONTENIDO DE AGUA
Figura 76. Prueba próctor típica.
147
Se aplica el agua con atomizador para que su distribución sea unifor-
me, y además, con objeto de tener los puntos convenientemente situados
en la curva Próctor: se procura que el primer punto tenga una humedad
tal, que al apretarlo con la mano el puñado de tierra resultante no se des-
morone; el segundo, cuando el puñado tiene cierta resistencia al desmoro-
namiento; el tercero, que se supone cerca del óptimo, cuando el material
apretado entre los dedos se lamina con cierta facilidad; el cuarto, cuando
el material se adhiere a las manos; el quinto y el sexto se forman agregan-
do agua en una cantidad aproximadamente igual a la necesaria para pasar
de uno a otfO punto de los anteriores.
Factores que afectan la prueba Próctor.
a) Estado de distribución de la humedad. Se ha observado que el peso
volumétrico seco óptimo de un suelo, es menor cuando se deja reposar du-
rante varias semanas en un recipiente cerrado, que cuando se compacta
inmediatamente después de agregarle el agua. Esto se debe a que, en el
primer caso, el agua es absorbida por los grumos y en el segundo caso, el
agua se encuentra en el exterior de los grumos, teniendo entonces un efec-
to lubricante mucho mayor y facilitando el acomodo de las partículas de
suelo al ser compactado (Figura 77).
"
I) Humedad l argo t iempo
TI 1 Humildad

CONTENIDO D IE AGUA
w 3/
0
Figura 77. Efecto de la distribución de humedad.
b) Tamaño del molde. si se mantiene constante la relación del diámetro
del pisón al espesor de ta capa (Ecuación 70), el tamaño del cilindro no
tiene importancia práctica. Si no se mantiene constante, la influencia es
notoria y los resultados tienen desviaciones.
c) Recompactación. Cuando el suelo ha sido compactado y se vuelve a
usar para formar otro punto de la Próctor, los pesos volumétricos
148
resultantes son mayores que los que se obtendrían si se hubieran utilizado
materiaies vírgenes (Figura 78).

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nI Moliriol comp'OClodo
DE AGUA VI "j"
Figura 78. Efecto de fa recompactación.
Es necesano evitar la recompactación, ya que en el campo los
materiales que se colocan en los terraplenes no están sujetos,
generalmente, a recompactación. Para lograr esto se han diseñado
cilindros pequeños que permiten, con una pequeña cantidad de muestra,
usar material virgen.para cada punto de la curva.
Terraplenes de Prueba. Es un ensayo de compactación de campo he-
cho con el equipo disponible y empleando los materiales a usar en el terra-
plén defInitivo. Tiene como [maliciad determinar (para ese equipo en
especial) el número de pasadas más económico para obtener cierto grado
de compactación.
Se llama grado de compactación (e) a la relación del peso volumétrico
seco del terraplén al peso volumétrico seco óptimo expresado en por cien-
to:
Donde:
e = Ys 100
Yo
Ys = Peso volumétrico seco del terraplén.
Yo = Peso volumétrico seco óptimo.
149
(71)
hn México, los terraplenes de prueba se efectúan generalmente de
acuerdo con la siguiente práctica:
Se hacen terraplenes de 30 por 5 metros aproximadamente, donde se
va a probar el número conveniente de pasadas del equipo. El terraplén
está dividido en zonas, de tal manera que cada una reciba un número
distinto de pasadas (Figura 79). El terraplén debe estar formado por 6 u 8
capas de material colocado de 20 en 20 cm.
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5m
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5m
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5m
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12 10 8 6
RAMPA DE
Ni DE PASADAS
SEGURI.DAO
. ~ LONGiTh'O DE EQUIPO.,..
ZONA POR COMPACTAR
.. l
Figura 79. Esquema de terraplén de prueba.
Con el grado de compactación y con el número de pasadas de cada zo-
na del terraplén se hace una gráfica (Figura80).
Para obtener el 100% de compactación es necesario dar un gran núme-
ro de pasadas del equipo. Por esta razón los terraplenes se llevan a un gra-
do de compactación de 95%, lo cual tiene por resultado terraplenes
económicos en la mayoría de los casos.
Control de la compactación en el campo
Estos trabajos tienen como finalidad vigilar que durante la
construcción del terraplén, se garantice el cumplimiento de las
especificaciones de compactaci0n, referente a los. materiales escogidos
como bancos de préstamo, para lo cual se requiere hacer determinaciones
del contenido de agua y del peso volumétrico seco. En esta forma es
posible mantener bajo control las propiedades mecánicas in situ y conocer
su relación con el diseño.
150
100 ----- - - - ~ - - - - - -
60
o 5 10 15 20 25
..
NUMERO DE PASADAS
Figura 80. Efecto del número de pasadas en el grado de compactación.
Para localización de muestreos y manejo., de resultados se recomienda:
a) Muestrear cada zona en donde el grado de compactación sea
dudoso, con un número de calas suficiente· según la extensión de dicha
zona.
b) Muestrear cada 3 ó 4 capas en zonas de trabajo intenso fuera de lo
normal, o bien cada vez que cambien las condiciones de trabajo en cuanto
a suelo, equipo o procedimiento; evitando muestrear la última capa debido
a diversos factores que la alteran, ya sea por lluvias recientes,
agrietamientos por sequedad, etc.
c) Muestrear cada 1,000 a 1,500 m
3
de terraplén compactado, cuando
no se presentan las condiciones de los incisos a) y b).
Para cada serie de calas, y para el conjunto de todas las realizadas en
un terraplén dado, deben obtenerse las curvas de distribución de
frecuencias de:
- Diferencias entre la humedad óptuna y la humedad de campo.
- Grado de compactación obtenido.
Así también la desviación estándard de los parámetros anteriores y el
porcentaje de muestreos que caen fuera de los límites especificados.
Determinación del contenido de agua. Consiste simplemente en tomar
una muestra representativa y obtener su humedad en un horno a
temperatura constante.
151
¡.

I
Determinación del grado de compactación. Es obtener el pe-
so volumétrico seco en el terraplén para relacionarlo con el peso volumé-
trico seco óptimo correspondiente. tI primero de éstos se puede
determinar directamente conociendo un peso y volumen determinado, o
bien indirectamente por medio de una prueba con penetrómetro.
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1700
CONTENIDO DE AGUA w ./.
Figura 81. Correlación entre la curva Próctor y la resistencia a la penetración.
La determinación de un cierto volumen en una cala se puede hacer ya
sea utilizando arena previamente calibrada o bien por medio de un
medidor hidráulico, cuyos procedimientos detallados se describen .en los
manuales de mecánica de suelos.
Con el volumen obtenido en la forma anteriormente mencionada y el
peso seco del suelo de la cala, se calcula el peso volumétrico seco Ys, y
aplicando la ecuación 71 se conoce el grado de compactación (e).
La determinación indirecta del peso volumétrico seco por medio de un
penetrómetro, consiste en medir la penetración mediante un aparato
formado con una aguja de penetración con resorte. Esta aguja fue ideada
por Próctor y se calibra de tal manera, que midiendo la resistencia que
opone el terreno a la penetración de la aguja, se puede relacionar con el
peso volumétrico seco del terraplén.
En el momento de hacer la Próctor, se obtienen medidas de
penetración en cada punto de la prueba. Correlacionando la resistencia a
la penetración, el peso volumétrico seco y la humedad, se forma una
152
gráfica, que al medir la penetración en el campo, permite obtener el peso
volumétrico seco del terraplén (Figura 81).
Criterios de control. Se pueden aplicar diversos criterios a partir de los
resultados anteriores, los cuales pueden ser:
a) Recompactar toda zona en que el grado de compactación sea
inferior al mínimo
b) Mantener o ajustar de inmediato, según sea el caso, las condiciones
para garantizar que el contenido de agua se mantendrá en el intervalo
especificado.
c) Mantener o ajustar de inmediato, según el caso, las condiciones para
aproximarse lo más posible al grado de compactación especificado como
deseable.
Compactación de terraplenes existentes
Los procedimientos descritos anteriormente, se usan cuando se trata
de compactar superficialmente, o bien en un terraplén en construcción.
Pero cuando la compactación se hace terraplenes ya existentes o masas
de suelos naturales y en estratos profundos, se recurre a otros
procedimientos.
Si el suelo no tiene cohesión, las vibraciones siguen siendo las más
eficientes, pudiéndose producir por vibradores estáticos, explosiones,
hinca de pilotes por golpe o por vibra flotación.
Las explosiones se hacen generalmente con dinamita (2 kg por
plo), en muchos puntos del interior del suelo. Se obtienen resulta-
dos eu arena gravosa suelta ..
La hinca de pilotes en arena ocasiona un asentamiento de la superficie
(a pesar del volumen ocupado por el pilote en el iI?terior de la masa) que
puede llegar fácilmente a los 10 cm. El. procedimiento es empleado en
arena suelta, y bajo el nivel freático.
La vibro flotación tiene un funcionamiento muy semejante a la hinca de
pilotes. La Figura 82 da unaidea de las partes que constituyen un vibroflo-
tador.
Colocado el Vibroflotador en el sitio de compactación, se introduce
hasta la profundidad deseada con la ayuda de una inyección de agua, en
este momento empieza ' la acción del vibro flotador. La vibración se
produce por medio de un peso y un excéntrico sobre la flecha. Cuando se
ha obtenido el máximo de compactación deseado, se levanta el
vibroflotador 30 cm y se repite la operación las veces necesarIas hasta
llegar a la superficie.
Una vez obtenida la compactación en un lugar determinado, se
desplaza el equipo a otro punto cercado. La compactación se logra en un
círculo de 3 m de diámetro, aproximadamente. La vibroflotación da muy
buenos resultados en arenas, y bajo algunas condiciones compite
ventajosamente con la hinca de pilotes por ser más económica.
Figura 82. Esquema de compactación por vibroflotación.
154
x. TEORIA DE LA CONSOLIDACION
D ti
o o, d 1 IOd o, 21
e lnICIOn e a conso 1 aClon
Se entiende por consolidación, el proceso de compresión gradual por
medio del cual un suelo pier<;le lentamente el exceso de presión
hidrostática (inducida por una carga), convirtiéndose en presión
intergranular.
Los suelos, como todos los materiales usados en construcción, sufren
deformaciones bajo el efecto de un esfuerzo aplicado, pero a diferencia de
estos últimos, cuya mayoría se consideran elásticos, en los primeros, la
relación que existe entre esfuerzos y deformaciones es más complicado.
La deformación que sufre un suelo parcialmente saturado bajo el
efecto de una fuerza, se debe a tres causas:
a. Deformación de las partículas
b. Deformación del agua y los gases
c. Reacomodamiento de las partículas por deslizamiento de unas sobre
otras
La deformación de las partículas y la del agua es mínima en compara-
ción con la de los gases y el acomodo de las partículas.
La deformación de un suelo no ocurre inmediatamente después de la
aplicación del esfuerzo, como sucede con los materiales elásticos, debido a
que el re acomodamiento (parte principal de la deformación) provoca una
disminución del volumen de vacíos y expulsa parte de los fluidos del suelo.
21 Es necesario no confundir los términos Consolidación y Compactación. La Compactación
se lleva a cabo por un método artificial mecánico.
La Consolidación se realiza generalmente a través del tiempo y por un proceso natural.
Cuando el agua constituye la mayor parte de los fluidos del suelo y éste es
poco permeable, su expulsión requiere tiempo, dependiendo de la masa
del suelo y su permeabilidad.
Cuando un suelo saturado sufre un incremento de carga, el agua lo so-
porta, ya que se considera incomprensible, y el aumento de presión neutra
debido a la carga, recibe el nombre de exceso de presión hidrostática.
Para comprender mejor el proceso de consolidación, se usará la analo-
gía del resorte mostrada en la Figura 83. La estructura del suelo queda
representada por el resorte, el agua, representa el agua de los poros. Si se
aplica un peso P sobre el pistón y se mantiene cerrada la válvula V, el peso
está teóricamente soportado por el agua (Figura 83a) puesto que ésta no
sufre deformación y el resorte sí. Abriendo la válvula V y dejando escapar
el agua, llegará un momento en que el peso P gravitará totalmente sobre el
resorte (Figura 83c). El tiempo necesario para transferir el incremento de
carga P del agua al muelle, depende de la rapidez con la que el agua salga
a través de la válvula V, a similitud de lo que en la realidad se debe a la
permeabilidad de la masa del suelo.
Con esta base se puede dar una mejor definición de consolidación: es
el proceso gradual mediante el cual el exceso de presión hidrostática, de-
bido a un incremento de carga, se·va convirtiendo en esfuerzos intergra-
nulares, a consecuencia del escape de fluidos de los poros del suelo.
p
p
v
p
v
=
1 o )
[ b ) 1 e )
Figura 83. Analogía del proceso de consolidación. . .... . ... " .•.. ~ . - .. ...•. _---- _ ... _. __ ._ .. _---- ------
Enseguida se tratarán estos aspectos en forma sencilla, bajo el punto
de vista práctico y en sus dos problemas típicos:
1. Estimación de los asentamientos en un estrato compresible.
2. Determinación del desarrollo con el tiempo de dicho asentamiento.
Para resolver estos problemas se recurre a la extrapolación, es decir, se
prueba en una pequeña muestra y por el análisis se deduce lo que sucede
en grandes masas. A pesar de que este procedimiento envuelve errores, su
aproximación es suficiente para los casos prácticos.
En este capítulo se estudiarán los elementos y procedimientos con que
se cuenta normalmente para resolver este tipo de problemas.
Curvas esfuerzo-deformación
El suelo, como todo material, sufre deformaciones al ser sometido a
esfuerzos. Y a se vió que de las tres causas de deformación, la de las
partículas es mínima comparada con el reacomodo de partículas y con la
expulsión de fluidos.
Las curvas que representan los procesos de carga de un suelo, se llevan
a cabo en el laboratorio por medio de aparatos llamados consolidómetros
(Figura 84).
Con estos consolidómetros se prueba el suelo a diferentes esfuerzos y
se hace una curva esfuerzo-deformación (Figura 85). La curva se puede
representar en papel natural o semilogarítmico, formándose con los datos
reportados de la aplicación de una carga y la deformación causada,
después de un tiempo suficiente para que el suelo se comprima. Se aplica
una carga doble a la anterior, se deja comprimir y así sucesivamente. El
conjunto consecutivo graficado de cargas y descargas, forma lo que se
llama histéresis.
Deformación de un suelo bajo carga
La compresibilidad de un suelo se mide por el coeficiente de compresi-
bilidad (av)22. Dicho coeficiente se obtiene de las curvas esfuerzo-defor-
mación y se defme por la siguiente fórmula.
óe
a
v
= - -
óp
(72)
22 Se puede observar que ay, es la pendiente de la curva de la Figura 85a (aritmética).
· ' 1.00
'"
O
Ü
..
>
'"
o
0 . 9 ~
z
Q
o
..
J
'"
"
0.90
Figura 84. Esquema de un consolidómetro.
1.000

:g
~
~
~ 0 .9:!0
u
..
J
'"
"
0.900
EXPANSION
o ~ . O 10.0 0.1 0,2 0 .4 1.0 2,0 4 ,0
(o) PREfilON P ( Kt;I/cm
Z
) Ibl PRESION plEsc. 10g.1
Figura 85. CUlVa esfuerzo-<ieformación.
10.00
La deformación o asentamiento de un suelo se debe a la disminución
del volumen de vacíos; entonces con este concepto y refiriéndose a la Figu-
ra 86, la fórmula para esta deformación (S) será:
S - - h _ h _ h vI - h v2 H _ h vI Ihs - hv2 Ihs
- v - vI v2 - bs + h vI 1 - 1 + h
v
l lbs H 1
S
q-e2 H H
1=-- 1
l+el l+el
(73) .
introduciendo av, queda:
a
v
S=--Hl = mvHl (73a)
l+e¡
en la cual mv (cm
2
/kg), es igual a av/el + el) y se denomina coeficiente de
compresibilidad volumétrica.
Figura 86. Cálculo del asentamiento S.
En la gráfica semilogarítmica, se observa que después de una determi-
nada carga progresiva (cerca de 3 kglcm
2
en este caso), la curva tiende a
una recta con notable grado de aproximación. La recta en cuestión res-
ponde a la ecuación:
po
e = eo - Ce loglO
po
(74)
En la cual Ce es un sin dimensión que !epresenta la pen-
diente de la recta, Ce = d (IO;P ) Y recibe el nombre de índice de compre-
sión (Figura 85b). La ecuación 74 se transforma haciendo uso de la
ecuación 72 y queda
Po+i\p
e-eo=i\e= -Ce loglO -"--'-
Po
Po+i\p
i\p ay =Ce logIO Po
my
Ce po +i\P
ay = -logIO -'--"'---
i\p Po
Ce l Po+i\p
ogIO
i\p (1 +eo) Po
Introduciendo la ecuación 74b en la ecuación 73a, se tiene:
Ce Po +i\P
S = H 1 -l-logIO P (75)
+eo o
(74a)
(74b)
en donde Hl es el espesor de la capa o estrato de suelo; eo, la relación de
vacíos original; Po, la carga que soporta el suew en la naturaleza, y flp, el
incremento de carga impuesto de una manera artificial.
Ejemplo 1. Admitiendo que las curvas de la Figura 85, se obtuvieron
mediante un ensayo de consolidación en el laboratorio con una muestra
inalterada de arcilla dura. Calcúlese el coeficiente de compresibilidad vo-
lumétrica m
y
, sabiendo que el suelo está soportando una presión po igual a
1.152 kgfcm
2
y va a soportar un incremento de presión flp igual a 0.7
kgfcm
2
.
De las curvas se obtienen las relaciones de vacíos correspondientes:
ea = 1.005
el = 0.997
-i\e = 0.008
De la ecuación 72, se tiene:
m
y
= ay _ 0.0114 = 00057 2/
k
1 +eo 2.005 . cm g.
Cálculo aproximado del tiempo de asentamiento .
La solución de este problema está basada en la teoría expuesta por
Terzaghi en 1923. Esta teoría está fundada en las hipótesis que se
mencionan a contiriuación:
a) El suelo permanece saturado.
b) El agua y las partículas del suelo son incompresibles.
c) Hay una relación lineal entre la presión aplicada yel cambio de vo-
lumen.
d) El coeficiente de permeabilidad es constante.
e) La ley Darcy es válida.
f) La temperatura permanece constante.
g) La consolidación es unidimensional.
h) Las muestras son inalteradas.
Considera una capa de arcilla de espesor 2H (Figura 87) entre dos
capas de arena permeable, sometida a la acción de una carga p; la
compresión ocasionará expulsión de agua hacia la arena: la mitad, a la
parte superior, y la otra mitad a la parté inferior.
La ecuación p = p + u, es válida en todo instante y en todos los
puntos de la capa de la arcilla, como se ve en dicha figura. En el instante
en que se aplica la carga, el agua de los poros soporta toda la carga p, de
manera que u = p. En la figura está representado por la línea to, sin
embargo, al poco tiempo el agua comenzará a escapar hacia la arena, de
forma que la presión u en la zona de contacto con la arena será igual a
cero. En los siguientes instantes, la ley representativa de la presión neutra
u serán las curvas t], t2 Y t3. Aceptando el criterio de Dupuit, el gradiente
hidráulico queda representado por la pendiente de cada una de éstas
representado por la pendiente de cada una de estas curvas. Después de un
cierto periodo de tiempo, la consolidación será total y la presión neutra
será nula (u = O; P = p); esto queda respresentado por la recta too .
En este proceso se representan las condiciones y variaciones de un
prisma elemental con las dimensiones y la situación tal como se muestra en
la Figura 88. Suponiendo dos tubos piezométricos imaginarios; como el
agua fluye hacia arriba y hay una pérdida de carga en dirección de la co-
rriente, el agua del tubo inferior alcanza mayor altura. La pérdida del tubo
inferior alcanza mayor altura. La pérdida de carga dI¡ en la altura del pris-
ma, está ligada con la presión de poro du por la siguiente relación:
H dz 1. CA PA DE f
0+ _ -+- _ -.Mlc.;ILLA _;-- ____
H 1 ,
Figura 87. Consolidación unidimencional en una copa de arcilla.
/In
(O'dO) , (v+dv)
I I
}-f-
dI ,'1
, I
I ' ;:<
..L I<.'",,' .-"',Z"-L._p
t
o 'v
t, d t
Uz.
"z ,-
• 'w
Figura 88. Condiciones hidrodinámicas de la consolidación unidimensional en un prisma ele-
mental.
El gradiente hidráulico será:
dh =: du
/,w
ah - 1 a u
I =:
--=: ----
az /' w aZ
Entonces la velocidad valdrá
k au
v =:-- - --
/' w az
(76)
Es necesario destacar que en la consolidación no hay continuidad de
flujo, es decir, que en el ejemplo diferencial considerado, el flujo que entra
no es igual al que sale. Si se llama dO a la diferencia que hay entre la
cantidad de agua que entra y la que sale, por ser el área transversal igual a
la unidad, en el intervalo de tiempo dt, se verifica
dO = dv
Ahora bien, también se verifican las igualdades
av
dv =- dz
az
y por otra parte la reducción de volumen va acompañada de una reducción
de la porosidad, de tal manera que:
por tanto:
- an
dO = -dz
at
an av
- - = -
at az
Si se tiene en cuenta la Ecuación 72, se puede escribir:
-ay
= -- =
1 +e 1 +e
(77)
Como la reducción completa del volumen de poros n, se realiza cuando
la presión total p es igual a p, se puede escribir:
p
Esta ecuación puede modificarse y expresarse como
an
at
- a p
at mv
(78)
Considerando la ecuación u =p - p; en que si p es constante, a un
aumento de u corresponde un decremento de p, es decir, que si se verifica
que u= - p, se presenta:
(78a)
Al sustituir 78a en 78, se tiene
an au
- - m -
at - v at
Sustituyendo la ecuación 79 en la 77
au av
- m - - -
v at - az
Si se deriva la ecuación 76 con respecto a z, queda
av k a
2
u
Sustituyendo en la ecuación 80:
au
at
Terzaghi llamó coeficiente de consolidación (C
v
) a la expresión
de donde
C
v
= k = (He )k
my Yw ay Yw
au _ C a
2
u
at - . v a2z
(79)
(80)
(81)
(82)
(82a)
(83)
La ecuación 83, rige la consolidación y fue encontrada por Terzaghi. Su
solución es la: siguiente serie de Fourier:
N=O
1 [ (2N + 1) .nz ]
2N +1 sen 2H
(84)
T es un número sin dimensiones, llamado factor tiempo, cuyo valor es:
(85)
En donde t es el tiempo transcurrido y H el semiespesor de la capa de
sucio considerada.
La ecuación 84 permite trazar las curvas de variación de la preslOn
neutra u en función de la altura z, para valores tI, t2, Y t3, del tiempo (Figu-
ra 87).
En las aplicaciones prácticas de esta teoría, el grado de consolidación
en un punto dado de la masa del suelo es de poca importancia. En cambio,
es conveniente conocer el valor medio del grado de consolidación a través
de toda la profundidad de la capa, por estar directamente relacionada con
el porcentaje de asentamiento con respecto al total. El grado de consolida-
ción queda representado por la ecuación
~
U
z
(%) = 100
P
Y el grado de consolidación medio de todo el estrato estaría dado por
2H
f (p- u)dz
o
U (%) = ---' p- . -2-H-
Substituyendo el valor de u de la ecuación 84 y desarrollando se llega a
la siguiente expresión: '
N= 00
u(%) = 100[1-2:
N=O
(86)
Al observar esta ecuación, se nota que U(%) depende de la variable
única T. Esta relación se representa gráficamente en la Figura 89.
o
10
;t.
20
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'"
30
2
u
...:
40
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__ L_ 1 _ _ _ : _ _ + __ L- _:- __ :- __ , __ __
I I I I 1 I I
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I I I I - I I
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1 I I I i ,1
- - + _. -- -L - - -; - - - ¡ - - 1- - - + --~ =-:-:-::--"t, -""-'F-::"::J
100
.1 I I
01 0.2 03 o .• 0.5 05 0 ·7 0.8 o .• LO
FACTOR TIE MP O T.
Figura 89. Relación entre el grado de consolidación y el factor tiempo T.
Ejemplo 2. Para las condiciones del ejemplo uno, calcúlese:
10. El asentamiento, si la capa de arcilla se encuentra comprendida en-
tre dos capas de arena y tiene 6 m de espesor.
20. Los días necesarios para que se produzca la mitad del asentamiento
total, si la permeabilidad del terreno es k = 3xlO-
9
cm/seg.
1. Haciendo uso de la ecuación 73a, se tiene:
s = m v H 1 L'lp = 0.0057 x 600 x 0.7 = 2.4cm
2. Calculando C
v
por la ecuación 82 a.
C
v
k
-9 000
3 x 10 xl -4 2
0.0057 = 5.3 x 10 cm /seg.
mv Yw
En la Figura 89 se observa que el factor titompo T tiene un valor de
0.196, utilizando la ecuación 85:
C -4
T = _v = 0.196 = 5.3x 10 xt
H
2
300
2
4
t = 0.196 x x 10 33'923,076 seg
o bien:
t = 393 días
Pruebas de consolidación en
Las pruebas de consolidación se realizan en aparatos llamados consoli -
dómetros (Figura 90); de los que existen dos tipos: el de anillo fijo y el de
anillo móvil.
Algunos investigadores observan las ventajas de uno sobre otro, ha-
ciendo el siguiente rawnamiento:
Parte de la carga aplicada a un especimen es trasmitida al anillo por
fricción en los dos tipos de consolidómetfos (Figura 91) . En' el de anillo
fijo, el movimiento relativo del suelo al anillo es hacia abajo; por tanto, la
fuerza friccionan te total F actuará hacia arriba. Si se aplica una carga F en
la superficie del especimen, de 2H de espesor, la carga en la base será
P-2HF y el promedio de carga aplicada será P-HF.
En el consolidó metro de anillo móvil, el movimiento relativo del suelo
al anillo es hacia abajo en la superficie y hacia arriba en la base, el
promedio de carga aplicada es P·HF/2. Se nota que los efectos de fricción,
que reducen la carga aplicada, son menores en el de anillo móvil que en el
de anillo fijo. En la práctica las diferencias entre uno y otro aparato no
. . . 23
tiene ImportancIa.
( o )
SALIOA D::
PIlU;'
Figura 90. lo móvil.
Figura 90. Esquema de consolidómetros. (a) De anillo fijo, (b) De anillo mó,il.
P
P ¡
.16-
P .16-/2
¡p
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T r--------.
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HF
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Pprom: P-T
rj
P'2HF
1
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I
P
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1
I
P'2 HF
I
6-/2
P
~
D
.. \
\. D
.\
f* friccion
,
F: 1. 1T D = fri ceion por por or eo altura
ANILLO l' IJO ANILLO MDV IL
Figura 91. Efecto de fricción en los diferentes consolidómetros.
Cualquiera que sea el tipo de aparato empleado, la carga se va aplican-
do en incrementos, elegidos de tal manera, que cada uno duplique la pre-
sión anterior; por ejemplo, 0.5, 1, 2, 4, Y 8 kglcm
2
. Para incremento de
presión se lleva un registro de deformación-tiempo.
Una vez cargado el especimen, es necesario dejar pasar un determina-
do tiempo para que tenga efecto la consolidación. La determinación del
tiempo se hace con dos tipos de gráficas: 10. La formada con lectura mi-
crómetro-logaritmo del tiempo, y 20. El método que emplea la gráfica lec-
tura micrómetro-raíz cuadrada del tiempo. Estas dos gráficas constituyen
los dos métodos que se conocen para determinar el tiempo de consolida-
ción.
Método del logaritmo del tiempo
La Figura 92 representa en escala semilogarítmica la marcha de conso-
lidación durante una fase de carga. A. Casagrande, después de numerosas
experiencias, sugirió el siguiente método para determinar el punto de
100% de consolidación.
240
250
0
260
o;
1-
~ 270
o
3
i 280
..
a:
" 2110
...
u
"' .J 300
3 10
o
r-
.1
1 41
~ z
t
z
...........
.......,
r- d
50
- -
1. 0 10
- ~
""-
.......
~
- . d
lOO
1,
100 1000 10000
TIEMPO (MINUTOS)
Figura 92. Curva de consolidación en escala semilogaritmica.
Se obtiene la intersección de las tangentes a la asíntota y la
prolongación de la parte recta de la curva de consolidación. El punto de
intersección de estas dos rectas define la ordenada correspondiente al
100% de consolidación primaria.
La primera parte de la curva es aproximada a una parábola.
Aprovechando las propiedades de esta curva, se obtiene el punto
correspondiente al 0% de consolidación. Este punto se supone situado en
la intersección del eje de ordenadas con el vértice de la parábola, que por
ser un papel sernilogarítmico no aparece en la gráfica. Para obtenerlo se
continúa el siguiente sistema:
Se escoge un punto de la curva, próximo al eje de las deformaciones, se
observa el tiempo que como abscisas le corresponde y se busca sobre la
curva, el punto cuya abscisa sea cuatro veces la del punto originalmente
seleccionado. La diferencia de ordenadas entre ambos puntos se lleva a
partir del primer punto elegido. De este modo se obtiene un tercer punto,
por el cual se hará pasar una paralela al eje de los tiempos que es la que
define el 0% corregido de consolidación (ds).
En este caso, el coeficiente de consolidación C
v
se obtiene por la si-
guiente fórmula.
T 50 H 2 0.197 H 2
C
v
= -==-=---- -
t 50 t 50
(87)
El tiempo correspondiente al 50% (tso), queda determinado por la
abscisa del punto de intersección entre la curva y la paralela al eje de los
tiempos, trazada por el punto medio del segmento de 0% al 100% de
consolidación.
Método de la raíz cuadrada del tiempo
La curva representada en la Figura 93a, es una curva teórica promedio
de muchas pruebas de laboratorio. En ella se observa que la primera parte
sigue una ley recta 'y se va separando hasta llegar al 90% de consolidación
donde la relación de abscisas es de 1.15.
Suponiendo que en el laboratorio se obtiene una curva como la de la
Figura 93b, se puede aproximar la primera parte a una recta, y si se traza
otra recta que tenga 1.15 veces las abscisas de la anterior, el punto común
de esta última recta y la curva será el que defina al 90% de consolidación,
donde las rectas corten al eje de coordenadas; se tendrá una lectura (ds)
que se considera el cero corregido.
o
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~ 0 2
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e O.4
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1. 0
0
0.23 0.5 0.75 1.0 1.25
RAl Z CUAMADA DEL FACTOR
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( b )
lCd .Q.
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8.300
e
"
I
e 8.00
rE
...
~ 7.50
o
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i 7.00
'"
o 15.50
"
'"
::J
... 6.00
ü
'"
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5.30
O
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O
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O -d;
O
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t\.
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-"-
~ t'.....
~
~ - - - f---
r\.
\.
I 2 3 "
VI EN MINUTOS
Figura 93. Método de Taylor para ajustar el tiempo de consolidación.
Para hallar el 100% de consolidación, se divide la diferencia de
ordenadas ds-d90 en nueve partes, una se lleva a partir del d90 y dará la
lectura correspondiente al 100% de consolidación primaria.
Tipos de consolidación
Al comprimir una masa de suelo, se distinguen cambios de volumen
por tres razones diferentes que dividen la compresión en tres clases
definidas.
1. Consolidación inicial. Se piensa que es debida a la disminución de
volumen de las pequeñas cantidades de gas de los poros que se encuentra
en suspensión en el agua. En la curva deformación-raíz cuadrada de
tiempo (Figura 93b) queda representada por el segmento do-ds.
2. Consolidación primaria. Compresión de la disminución de volumen
debido a la expulsión de agua de los poros. Queda representada por el
segmento ds-dlOO en las Figura 92 y 93 b.
3. Consolidación secundaria. Se supone debida a una deformación
plástica de las partículas y todavía no se ha estudiado suficiente. Se repre-
senta por los segmentos dlOO-df en las Figuras 92 y 93b.
En cualquiera de los procedimientos descritos, la parte correspondien-
te a la consolidación primaria es la que llena los requisitos de la teoría de
Terzaghi. Por tanto, la relación (r) entre la consolidación primaria y la
consolidación total, es una indicación del rango que abarca la teoría, es
decir, cuanto mayor sea r más aproximación se tendrá al valuar los proble-
mas de consolidación.
El cálculo de la relación r se hace por las siguientes fórmulas:
Método de la raíz cuadrada:
r = 10/9 (d s -d 90)
do -df
Método semilogarítmico:
d s -d 100
r=
do-df
(88)
(88a)
Con esta relación se prueba la exactitud de la teoría de Terzaghi, la
cual, en algunos casos, no es más que una burda aproximación.
Preconsolidación
Si se toma una muestra inalterada de arcilla y se somete a un proceso
de consolidación, en términos generales, sucederá lo siguiente:
Por ejemplo, esta muestra viene soportando en la naturaleza una
presión Pl, y tiene una relación de vacíos el (punto A de la Figura 94). Al
representar la curva de consolidación én escala semilogarítmica, un valor
de la presión cercano a Pl, empieza a descender rápidamente hasta seguir
una recta que va a dar al punto F. La curva Kn no pasa por el punto A
debido a que al tomar la muestra de arcilla, sufre ciertas alteraciones
inevitables que hacen disminuir su resistencia. Además, no se producen las
mismas condiciones al aplicar la carga por escalones y en lapsos más o
menos cortos que en el proceso gradual y lento de la naturaleza.
Ahora bien, suponiendo que se observa en la naturaleza que la carga a
la que está sometida la muestra, no fue Pl, sino P2, considerablemente
menor que pl. Si la curva de consolidación es Kn, indicará que en la
historia de este suelo, alguna vez, por lo menos, soportó una carga tal
como Pl y que ésta desapareció por erosión, porque existieron glaciares,
sufrió el efecto del agua capilar secada en sus poros o cualquier otra razón
geológica.
Si la carga que soporta hubiera sido P3, la curva indicaría que este
suelo aún no está consolidado por lo que se dice que está en proceso de
consolidación (punto C).
'"
(1) . I - - - - ~ - i l f -
o I
u
. ~
.-;'"
cu
'"
z
O
u
<{
-'
w
'"
I
I
Pz
\
PRESION P ( Ele. log. )
\
\
\
\
Figura 94. CUNa de compresibilidad.
\
F
El caso definido por el punto B, indica que el suelo está
preconsolidado y la carga pI sería la carga de preconsolidación. Si las
historias de cargas del suelo están definidas por el punto A, el suelo está
normalmente consolidado.

A. Casagrande ha dado una regla empírica para obtener el punto A, a
partir de la prueba corriente de laboratorio. Esta regla está representada
en la Figura 95 y es la siguiente:
1) Prolongar la recta Kn.
2) Trazar por el punto de mayor curvatura (M), una horizontal y la
tangente.
3) El cruce de la bisectriz del ángulo con la prolongación de K
n
, define
el punto A.
La recta Kn fue llamada por A. Casagrande línea de consolidación
virgen, por pasar por el punto A que es el que determina las condiciones
geológicas iniciales de consolidación.
Compresibilidad en estratos de arcilla normalmente
consolidados.
En la Figura 96 se representan curvas de consolidación de una misma
arcilla en diferentes condiciones. La curva KI es la representación de una
prueba de consolidación hecha con una muestra inalterada y en escala
semilogarítmica. Los incrementos de presión se llevaron hasta 20 kg/cm
2
,
con el fin de obtener con precisión la parte recta.
El punto A indica el estado actual de la arcilla in situ, obsérvese que es
una arcilla normalmente consolidada, por tanto la curva Kp que represente
el proceso geológico y, seguramente milenario pasará por el punto A,
siguiendo una curva que se supone parecida y que también va a dar al
punto F. La curva Ka, nota un proceso de consolidación hecho en el
laboratorio con una arcilla amasada en el LL.

'" 2
u
'"
>
'"
o
z
o
Ü
'"
.J
'"
'"
P,
PRE$ION P I ElC. 1009. )
\
\
\
Figura 95. Detenninación de la carga de preconsolidación .
.,
'"
G
e1
t--..... .-4l
~
'"
o
z
o
iJ
'"
.J
W
'"
P,
PRESIQN P (Ese . log. )
F
Figura 96. Comparación de la compresibilidad del terreno natural con la de muestras
amasadas e inalteradas en el consolidómetro.
Se observa que todas las curvas son bastante semejantes, y tienen en
común el punto F. Esto permite inducir, a partir de una curva de consoli-
dación de una arcilla amasada en el LL, las propiedades que tendría inal-
terada,
Skempton y otros autores han encontrado una correlación entre el LL
yel índice de compresión Ce para arcillas amasadas, expresada por la fór-
mula:
Ce = 0.007 (LL-lO) (89)
Para arcillas normalmente consolidadas con sensitividad baja o media,
el valor de Ce aumenta en un 30%, quedando:
Ce = 0.009 (LL-IO) (89a)
Estas fórmulas y otras del mismo género, deben emplearse como una
aproximación para conocer el orden de la magnitud de los posibks asenta-
mientos.
En arcillas ultrasensitivas normalmente cónsolidadas, la compresibili-
dad real es varias veces superior a la calculada por la ecuación 89a, por lo
que es aconsejable determinar su compresibilidad por medio de ensayos
de consolidación sobre muestras inalteradas.
Métodos usados para acelerar la consolidación
2
En la fórmula t = H Cv T, se observa que el tiempo de consolidación
está en razón directa del cuadrado de la distancia máxima que una
molécula de agua debe recorrer hasta llegar a la zona permeable. Por
tanto, al disminuir la distancia entre drenes, se reduce también el tiempo
de consolidación.
Los primeros en utilizar los drenes de arena con este propósito, y con
resultados positivos, fueron O.J. Porter y RA. Barron, en California. La
Figura 97 ilustra los drenes verticales que usaron. En sus análisis teóricos
encontraron que el factor T estaba en razón directa con de/dw, siendo de,
el radio de influencia del pozo, y dw, el diámetro del pozo.
Otra manera de disminuir el tiempo de consolidación, es aumentando
Cv, que a su vez está en razón directa con la permeabilidad. De aquí se
piensa que cualquier procedimiento que aumente la permeabilidad, dismi-
nuye el tiempo de consolidación.
r
0 .87.
ti-
1'("0
v.:.;
PL ANTA
o
v
O
·
::
Pi ¡ ¡ ¡ ¡ I ¡ ¡ I I ¡ ¡ i i
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,
t:-

B
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. . ' : \:.:
"" 1/=>1"""""'"
CORTE A - A
ARCILL A
lO"""""
Figura 97, Drenes verticales.
',' :
. ," ,
'.: .
"o"
....•
ROCA
Uno de los métodos más eficientes es la electroósmosis, que tiene
múltiples aplicaciones en este aspecto.
Consolidación en suelos no saturados.
Al aplicar a un suelo parcialmente saturado, se presenta una
deformación volumétrica inicial debida a los gases. Esta deformación hace
que las partículas del suelo soporten una parte de la carga impuesta y en
consecuencia el valor incial de u será menor que en el caso de un suelo
saturado, entonces el esfuerzo efectivo inicial es:
Pi = p - Ui
(90)
Si se permite que los fluidos escapen, la presión de poro se disipa hasta
que la totalidad de la carga sea soportada por las partículas.
Aquí la presión de poro inicial puede obtenerse por la fórmula de
Hamilton-Brahatz:

V
g
+ hV
a
-/)'V
Siendo Pa = Presión atmosférica, en kg/cm
2
" d . "al kg! 2
u¡ = PreslOn e poro lIDCl , en O' cm
/),V = Deformación volumétrica, en % del volumen inicial.
V g = Volumen de gases, en % del volumen total del suelo.
Va = Volumen de agua, en % del volumen total del suelo.
h = Constante de Henry (0.02 para el aire al 20°C).
(91)
La ecuación 91 es una combinación de la Ley de Boyle Mariotte y la de
Henry, para las siguientes condiciones: la reducción de volumen se debe
exclusivamente a los gases y se supone que los fluidos no pueden escapar.
Por estas suposiciones arbitrarias, la ecuación 91 no es muy exacta, y en
general, da valores conservadores.
XI. RESISTENCIA AL ESFUER2.
CORTANTE DE LOS SUELOs
La resistencia al esfuerzo cortante de un suelo puede definirse como la
oposición máxima que presentan sus partículas a un desplazamiento
relativo, bajo ciertas condiciones dadas principalmente de drenaje.
Un suelo invariablemente pierde constancia bajo una combinación de
esfuerzos normales y cortantes en el plano de falla, los esfuerzos normales
proporcionan una parte de la resistencia al esfuerzo cortante debida a la
fricción.
La evaluación de dicha resistencia, es importante en la mayoría de los
problemas de estabilidad de masas de suelo y diseño de estructuras, como
son:
a) Proporcionar taludes adecuados para terraplenes o excavaciones, ya
sea de cortes en caminos, canales o en cimentaciones.
b) Determinar la carga que un suelo es capaz de soportar dentro de la
seguridad, incluyendo las cargas de terrapl,enes y diques.
c) Determinar la capacidad de carga de un suelo que soporta zapatas
corridas o losas de cimentación.
d) Determinar la resistencia al esfuerzo cortante desarrollado entre el
suelo y los pilotes o cajones de cimentación.
Supóngase un bloque de material sólido sometido a dos fuerzas (Figura
98). Si N es la fuerza normal aplicada sobre una superficie, la fuerza
tangencial máxima sobre la misma vale:

o bien, introduciendo el concepto de esfuerzo cortante, s = TmáxlA y
el de esfuerzo normal o = N/A, siendo A el área de contacto.
s=otan0
(93) .
N
T
T
Figura 98. Angulo de rawnamiento.
La ecuación 93 representa una recta que pasa por el origen en un siste-
ma de coordenadas o y s. Ahora bien, si en las dos caras de contacto entre
los dos sólidos existiera una sustancia aglutinante, el esfuerzo cortante s
aume.ntaría en una cantidad constante c llamada cohesión. Entonces, la
ecuación 93 se transforma en
s=c+otan0 (94)
La ecuación 94, llamada ley de Mohr-Coulomb, implica la inde-
pendencia entre la cohesiónc y el esfuerzo normal o, lo cual es arbitrario,
pero en la práctica esta hipótesis simplificatoria es de uso corriente.
La fricción depende de algunos factores, tales como el acomodamiento
entre las partículas y la forma de las mismas, cuando no se le permite dre-
naje a un suelo saturado bajo un incremento de carga, el agua impide o
disminuye dicha fricción. En general a una mayor presión normal corres-
ponderá una mayor resistencia al corte.
La estimación de la resistencia al esfuerzo cortante se hace por medio
de distintos aparatos y pruebas que se usan en Mecánica de Suelos.
Uno de estos aparatos es la veleta, de la cual se habló al ver los mues-
treos in situ de los suelos.
Corte directo
En la Figura 99 se representan diagramáticamente los aparatos usados
en el laboratorio para realizar las pruebas de esfuerzo cortante de corte
directo.
= ~ -
~
~
4
~ ~
(b)
(o)
-
• ( & ~
-
;'
-
-- - -
..
( e )
(d )
Figura 99. Diversos tipos de aparatos de corte.
El aparato esquematizado en las Figuras 99(a) y 100 es típico de corte
directo. Posteriormente se mejoró, añadiendo uno u otro dispositivo, pero
siempre bajo el mismo principio. Los hay de probeta cilíndrica. Figura
99(b), que facilita el labrado de la muestra; los de corte doble, Figura
99(c) , que distribuyen los esfuerzos de una manera más simétrica. Los
aparatos ideados poi Hvorslev y Tiedemann Figura 99( d), tienen notables
ventajas teóricas y prácticas, como la distribución más uniforme del
esfuerzo cortante y la posibilidad de estudiar la resistencia del suelo
después de fallar y prolongar el ensayo todo lo que se quiera. Esto tiene
interés para el estudio de cierto tipo de problemas en los que se requiere
conocer la resistencia al corte de las arcillas después de remoldeadas.
Los resultados de los ensayos de corte directo, se muestran
gráficamente en la Figura 101 tomando, por lo menos, tres probetas para
obtener tres puntos.
Figura 100. Esquema del aparato de corte directo y las fuerzas que hacen fallar el suelo.
p
S = --.!.
A
T
e
~
, 3
o
Figura 101. Resultados de los ensayos de corte directo.
Compresión triaxial
Otro tipo de prueba que permite conocer la resistencia al esfuerzo cor-
tante, es la de compresión triaxial.
En el inciso anterior se trató la prueba de corte directo, la cual no per-
mite mantener la humedad de un suelo en un valor constante durante la
misma, este problema se agudiza en las arenas que se drenan con gran fa-
cilidad y sólo se pueden obtener a humedad constante en arcillas de gran
impermeabilidad.
Por este motivo se ideó la prueba de compresión triaxial, que en térmi-
nos generales, se realiza de la siguiente manera.
En la Figura 102, se ilustra esquemáticamente este tipo de prueba. La
muestra de forma cilíndrica se cubre con una funda de hule y se coloca
dentro de una cámara que se llena con un líquido a una presión C3, ade-
más se somete a otra presión vertical marcada en esa figura como C1. A
través de las piedras porosas (a), el agua escurrida tiene la libertad de salir
o no, si se mantiene abierta o cerrada la llave (2).
LLAVE!!)
CAMARA DE-l7t-
COMPRESIOH
MEMBRA"" __ _ - f 3
DE HULE
BURETA VIORk)
LLAVE
(2)
Figura 102. Esquema del aparato de compresión triaxial.
La presión al se incrementa en una forma constante hasta la ruptura
de la muestra, y las deformaciones se registran por medio de un
micrómetro.
Estado de esfuerzos en una prueba de compresión triaxial
Se estudia el equilibrio de un prisma diferencial de suelo de anchura db
como se indica en la Figura 103. Para' esto es necesario obtener el plano de
falla, es decir, el ángulo e crítico en el cual la resistencia al corte es
mínima.
La fuerza normal sobre el plano que forma el ángulo e con la
horizontal es N = Pb sen e + P
v
cose; o bien, empleando esfuerzos
normales.
" ' ~ " 1

.. ~ , J
I (A)
(B)
(e )
o

."
q<
( 0 1.
Figura 103. Estado de esfuerzos en una prueba triaxial.
db '
a - = a3 db tane sene+ al db cose
cos
Al simplificar se obtiene,
a = a3 + (al - a3) cos
2
e
P" :
Dí dI)
(95)
En forma análoga se obtiene el esfuerzo cortante, considerando prime-
ro la fuerza que lo produce,
T = P
v
sen e - Ph cos e
substituyendo los valores de T, P
v
y Ph, se tiene
de donde:
db
r --n = al db sen e - a3 db tan e cos e
cosO'
T = (sigmal-a3) sen e cos e (96)
Recordando la ley de Mohr-Coulomb, (ecuación 94, e introduciendo
los valores obtenidos paraa y T, se obtiene
(al-a3) sene cose = c + a3 tan 0 + al cos
l
e tan0 - a3cos
2
etan0
de la cual:
a3 sena cose + c + G3 tan0 - a3 cos
2
etan 0
~ = . ~
sene cose - cos
2
e tan0
Esta expresión, que se dedujo en condiciones de falla, representa el al
que produce la falla. Así pues, el plano de falla será el que tenga la mínima
resistencia al esfuerzo cortante, en otras palabras, le corresponderá al mí-
nimo al posible bajo condiciones determinadas.
Si se observa la ecuación 97, se ve que al se vuelve mínimo cuando su
denominador se hace máximo, esto es, cuando:
d 2 0
- (sene cose - cos etan ) = o
de
De esta ecuación resulta
cos2e
cr
+ sen2e
cr
tan 0 = O
1 +tan2e
cr
tan0 = O
tan2e
cr
tan 0 = -1
1
tan2ecr = - 0 = -cot0
tan
La identidad trigonométrica, cot0=tan(90 + 0)
conduce a:
e
cr
= 45 + 0/2
Substituyendo el valor e
cr
en la ecuación 97 se obtiene:
al = a3 tan
2
(45 + 012) + 2c tan(45°+ 012) (98)
Círculo de Mohr
Se puede demostrar que las ecuaciones 95 y 96, que proporcionan una
descripción completa del estado de esfuerzos, corresponden a la ecuación
183
paramétrica de una circunferencia. Esta representación gráfica del estado
de esfuerzos se debe a Mohr y se conoce como círculo de Mohr.
En la Figura 104 se muestran los esfuerzos de una prueba de
laboratorio mediante el círculo de Mohr. Para construirlo se tomó la
distancia DI igual a 03 y la DI' igual al 01 de ruptura y se trazó una
circunferencia con la magnitud 01 -03 como diámetro.
---

----
1------ (f ------...;
"-
"-
/ "-
'\
\
i
s ; 1: cr
\
"tomOl
Lo
~ ~ ~ ~ l L ~ ~ - - - - - - - t , ~ , __ L - L - ____ ~ ~ ~ ~
1-------- Oí
Figura 104. Círculo de Mohr.
La ordenada de cualquier punto del círculo, como el A, representa el
esfuerzo cortante r sobre un plano cuya normal forma un ángulo e con la
dirección del esfuerzo principal mayor, en este caso 01. Admitiendo que se
tienen los datos de otros dos ensayos triaxiales con valores de 03, ta-
les como m y 01; si se trazan los círculos de Mohr respectivos, la eavol-
vente corresponde a la ecuación de Coulomb y se conoce como envolvente
de ralla.
La prueba triaxial presenta grandes ventajas con respecto a la prueba
de corte directo; en la actualidad se le considera la más representativa.
Expone al suelo a un esfuerzo uniforme en toda su masa, de tal forma que
la falla es como la de un papel al cual se le aplica tensión en sus extremos,
sin agudizarla en ningún punto en especial. Esto no es estrictamente cierto
en los extremos, donde la fricción con las piedras porosas y la envoltura de
hule hacen que el suelo tenga más resistencia.
Para reducir al mínimo el efecto de estas fuerzas tangenciales en el
extremo, sobre las condiciones de ruptura, la altura H debe ser de 1.5 a 3
veces el diámetro D de la probeta.
Tipos de pruebas triaxiales
La prueba triaxial se puede realizar de diversas maneras, según las
condiciones representativas de los esfuerzos a los que se va a someter el
suelo; así, se clasifica en:
Prueba de compresión simple o directa.
Prueba triaxial rápida o no consolidada-no drenada (UU).
Prueba triaxial consolidada-rápida o consolidada-no drenada (CU).
Prueba triaxial consolidada-lenta o consolidada-drenada (CD).
Prueba de compresión simple o directa. Es el ensayo tri axial, sin
presión lateral (03=0).
Prueba Triaxial Rápida. (UU). En este tipo, se mantienen cerradas las
válvulas de drenaje (2) (Figura f02), durante todo el proceso de aplicación
de cargas, tantolaterales (03) como axiales de falla (01).
En esta prueba la Flresión de poro u es considerable, ya que no permite
salir el agua en ningün momento, la presión efectiva quedará disminuida
en esa cantidad, y la ecuación de Coulomb quedará:
s = c + (sigma - u) tan 0 (99)
Sin embargo, es un criterio muy aceptado en México, el de no
considerar la medición de la presión de poro, ya que interviene también en
el momento de fallar el suelo en estado natural.
Prueba Triaxial Consolidada-Rápida (CU). En esta prueba se deja
abierta la válvula (2), hasta lograr una consolidación primaria bajo la
presión 03. Después, se cierra la válvula (2) y se aplica una presión 01,
hasta producir la falla de la probeta. En este tipo de prueba, la presión de
poro puede ser nula, ligera o volverse negativa en suelos que al fallar se
expanden por crearse un vacío parcial, como es el caso de las arenas que
se verán más adelante. En todo caso la presión de poro es inferior a la que
se obtiene sin drenar.
Prueba Triaxial Consolidada-Lenta (CD). Aquí se procede a
consolidar la probeta de suelo bajo la carga lateral 03, y además se
185
mantienen abiertas las válvulas de drenaje durante la aplicación de la
carga al.
La carga al se aplica en pequeños incrementos, dejando que el
material se consolide en cada aplicación, se sigue así hasta producir la
falla.
El tiempo necesario para realizar esta prueba es mucho mayor que en
los anteriores y depende de la rapidez con que se consolide el material.
Ensayo de esfuerzo cortante en las arenas
Una vez descritas las prubas principales, se estudiarán ciertas peculia-
ridades que se presentan.
Según la clase de suelo que se somete a las pruebas cortantes en el la-
boratorio, se apreciarán diferentes comportamientos, de los que se dedu-
cen propiedades interesantes. En el caso particular de las arenas se
describirán algunas de las más conocidas.
Relación de vacíos crítica y el fenómeno de licuación
Las arenas compactas sufren una expansión' al fallarlas al corte. Si el
corte se produce según el plano SS (Figura 105 (1», todo grano en 01 si-
tuado por encima de este plano rueda sobre los granos inmediatos, y pasa
a una posición como la 02, ocasionando un vacío, y por lo tanto, una expan-
sión. La expansión en arenas densas se demustra en el laboratorio median-
te un simple experimento (Figura 106): un cilindro de goma se llena de
arena compacta y se satura de agua hasta que ésta alcance un nivel a en el
tubo capilar.
(11 AREN'" COMPACTA (2) ARENA SUELTA
Figura 105. Variación de volumen una arena sometida a esfuerzo cortante.
186
r
¡
Figura 106. Dispositivo para demostrar el aumento de volumen de una arena compacta.
Si se oprime el cilindro con los dedos, tal como lo indican las /lechas,
se provoca una expansión, con lo que aumenta el volumen de vacíos, lo
que se confirma por un descenso de la columna de agua.
Las arenas sueltas se contraen con el corte. Si el corte se produce a lo
largo del plano SS de la Figura 105 (2), cualquier movimiento lateral de
todo grano situado por encima de él, trae consigo el reajuste de granos
inmediatos, lo que se traduce en una reducción general de volumen y del
volumen de hoquedades. .
Si las arenas compactas se dilatan y las sueltas se contraen, debe haber
una relación de vacíos intermedia para la cual la deformación tangencial
no produce· aumento ni disminución de volumen. Esta relación ha sido
.llamada por A. Casagrande relación de vacíos crítica (eer).
La reproducción de esta eer es difícil de conseguir en el laboratorio y
sólo se conoce por medio de aproximaciones sucesivas.
187
En la Figura 107 se representan varias pruebas en diferentes condicio-
nes, para tener resultados aceptables es necesario hacer por lo menos, tres
pruebas con arena suelta y compacta. La intersección con la ordenada co-
rrespondiente a la variación de volumen nula, da la relación de vacíos críti-
ca (ecr). En esta Figura se observa que a cada 03 le corresponde una ecr
determinada para cada arena. Cuando una arena tiene una relación de va-
cíos cercana a la crítica, se dice que es una arena casi líquida.
casi líquida.

_ 0.84 \---'t-l.---',I--"r---'-----'---j
V>
o
~ 0.801---1-\--\-+--\--4--+-- -1
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O 64f-- +
REDUCelON
DE VOLuMEN
0.60 _ - - ' - - _ - ' ~ _ . . . L . _ - - : : - _ - - - : '
2 O 2 3
% VARtACtON DE VOLUMEN
Figura 107. Determinación de la relación de vacíos crítica.
Estas consideraciones son de importancia práctica cuando se trata de
determinar los deslizamientos de las arenas casi líquidas. El efecto de este
tipo de arenas se demuestra llenando un recipiente con arena muy suelta y
saturada y colocando un peso sobre la superficie de la misma; si se
introduce rápidamente en la arena una varilla de vidrio, o dando un golpe
suave, el peso se hunde como si la arena fuera un fluido.
Aunque este fenómeno ha .sido poco estudiado, debido a la dificultad
que hay en reproducir la licuación en el laboratorio, se puede decir que si
188
la relación de vacíos de una arena en su estado natural es menor que ecr,
no es de esperar el peligro de licuación. Si la relación de vacíos es mayor
que la ecr, un brusco desplazamiento tangencial origina una contracción y
ésta a su vez, origina un exceso hidrostático u, durante unos momentos,
porque el agua no puede salir instantáneamente de los poros. Ahora bien,
este exceso reduce la resistencia al esfuerzo cortante, y se puede producir
la licuación.
Cohesión aparente
El agua que se retiene en una arena humedecida se denomina hume-
dad de contacto, porque cada gota de agua rodea un punto de contacto
como se indica en la Figura 108. La tensión superficial del líquido compri-
me los granos con una fuerza P, y produce una fuerza de atracción que re-
cibe el nombre de cohesión aparente, que puede desaparecer por
secamiento o saturación del material, o por inmersión del mismo.
Figura 108. Humedad de contacto que ocasiona la cohesión aparente.
El nombre de cohesión aparente se da en oposición a la cohesión
verdadera, que es el nombre que recibe la cohesión que es debida a las
ligaduras de naturaleza fisicoquímica que se forman en la cara de contacto
entre las partículas de los suelos cohesivos.
En numerosas pruebas se ha observado que el ángulo de fricción
interna 0 es en esencia el mismo en una área totalmente seca que en una
sumergida.
189
El ángulo de fricción interna 0 de una arena tiene una estrecha
relación con su densidad, es decir, con su relación de vacíos, y en forma
directamente proporcional.
Por ser muy difícil obtener muestras inalteradas de arenas para hacer
pruebas de laboratorio, es común estimar su resistencia al esfuerzo
cortante, por medio de diversas reglas de orden práctico. A este respecto,
son valores seguros y recomendables los proporcionados por el cuerpo de
ingenieros de los Estados U nidos.
Por 10 anterior se recomienda estimar un ángulo de fricción interna de
30
0
para arenas sueltas, y de 3Y para arenas densas de grano grueso.
24
Si
se emplean valores mayores deben justificarse con una amplia investiga-
ción.
Resistencia al esfuerzo Cortante en Arcillas.
Así como en las arenas tiene un efecto ¡imitado el drenaje en el
esfuerzo cortante, en las arcillas es de principal importancia.
Esto se debe a que el restablecimiento del equilibrio entre la presión
exterior y la del agua intersticial es rápida en las arenas a causa de su gran
permeabilidad. Resulta difícil hacer el ensayo con tal velocidad, sin que se
produzca al llegar el momento de la falla, una gran parte de la
consolidación, esta es la razón por la cual en arenas puras sólo se efectúan
pruebas al corte directo. Por el contrario, en las arcillas cada tipo de
prueba triaxial reviste características diferentes, y de éstas, algunas de las
más importantes son las que se exponen a continuación.
Ensayos de compresión y triaxial en las arcillas.
Si se representa un suelo puramente cohesivo, en el cual 03=0, el dia-
grama de Mohr es una circunferencia tangente en el origen al eje de orde-
nadas, circunferencia 1 de la Figura 109.
Puesto que 03=0 y se trata de un suelo cohesivo en el cual 0, de
acuerdo a la ecuación 98 se tendrá:
01 = qu = 2tan (45
0
+ 012) (100)
c =qu /2
En la q.ue qu es la resistencia máxima a la compresión de la arcilla en
una prueba de compresión simple.
24 Mecánica de Suelos. Lambe y Whitman, 1972. Cap. 11. &1. Limusa. Wiley, S.A.
190
'1 =0
0 ~ ____ - + __ + ~ ~ ____ - + ____ - 4 ~ ____ ~ _
I
f.-- v, = q u---1
( "3= O)
á
Figura 109. Círculos de falla en un suelo puramente cohesivo.
Esta fórmula puede obtenerse a simple vista de la Figura 109 e indica
que la resistencia al corte de la arcilla es independiente de la presión 03.
Por esta razón la resistencia al esfuerzo cortante de una arcilla se ex-
presa en términos de cohesión.
Efectos del contenido de agua en la resistencia al esfuerzo
cortante en arcillas
En las arcillas, la resistencia al corte depende mucho de su contenido
de humedad; para demostrarlo basta reproducir las gráficas de ruptura de
arcillas con diferentes contenidos de humedad, Figura 110.
Cambio de la resistencia al esfuerzo cortante debido a consolidación.
Cuando una arcilla ha sido consolidada previamente, esta consolidación
cambia apreciablemente su resistencia al corte. Para fijar ideas, supóngase
una arcilla consolidada bajo una carga P3 y después se hace fallar bajo dis-
tintas presiones normales, dará una gráfica como la mostrada en la Figura
111(b). .
Si se consolidan tres probetas de una arcilla bajo distintas presiones,
pI, p2 Y p3, Y se hacen fallar bajo la misma presión normal de consolida-
ción, dará una gráfica como la de la Figura 111(a).
o
N

.i!
_C


. - O
U u
!



a:: .0 ,
ARCLLA EN E LC L
ARC ILLA EN EL LP
ARCILLA EN EL LL
o) OioCJrclmo Idealizado d. arcillo. r .moIdea-
do. en lapruebo d. eort. dlr.cto rdpido
SArURACION SArURACION
PARCIAL
_\
rOrAL

o LP LL
Contenido de Gouo 'Ir
b}Transport. d. doros obtenidos en (o)
mostrando lo r.loción ·w-rnist.nCiO 01-
"tuerzo cortont •.
Figura 110. Variación de la cohesión con la humedad.
w
1-
z

i!5
u
o
N
c::
W

"-
ID
PRUEBA N2 3
--
PRUEBA N9 2

• .....?
,

....
PI P2
ESFUERZO NORMAL
·0) Probeto. de arcillo r.moldaooos,conSlOli-
dados con los presiones DI,PZ,P3,respec-
,¡ ... am ente, falladas a fa misma presión J
sin cambio de humedad).n pru.bo d.
c orr . direcTo consolidada rápidO.
ESPECIMENES CONSOLIDADOS
ESPECIMENES CDI'lSOLlDADOS A
ESPECI f.1ENES A

....

PI P
2
ESFUERZO NORMAL
b) ProbeTas remoldeodos, consolidados o uno
presión dado y des pues J ,in cambio da hu-
rnedad falladas o diferentes presionas In
pruebo de cort. dir leto rdpl do.
Figura 11 1. Cambio de la resistencia de una arcilla, debido a la preconsolidación.
La evidencia anterior indica que la resistencia al esfuerzo cortante en
las arcillas aumenta con la consolidación y que cuanto más compresible
sea una arcilla mayor será el incremento ocasiollado.
También se ha observado que la resistencia al corte es inversamente
proporcional al tamaño de las partículas en las arcillas, siempre que se
mantenga const ante la humedad. Por ejemplo, las montmorillonitas son
más resistentes que las illitas y éstas más que las kaolinitas.
Sensitividad (St)
Se define como sensitividad al cociente entre la resistencia a la
compresión simple de un suelo inalterado y la resistencia a la compresión
simple del mismo suelo después de haberlo remoldeado.
SI
qu inalterado
qu remo Ideado
(101)
El término sensitividad se refiere al efecto que el amasado produce
sobre la consistencia de las arcillas. Sus valores están comprendidos entre
2 y 4 en la mayoría de las arcillas, para las arcillas sensitivas el rango es de
4 a 8 y en las ultrasensitivas los valores son mayores de 8.
Los altos valores que presentan las arcillas sensitivas se deben a dos
causas, ya sea por su estructura apanalada o bien . por su alto grado de
tixotropía.
Xill. ESTABILIDAD DE TALUDES Y
PRESAS DE TIERRA
Bosquejo histórico
La construcción de presas de tierra con fines de almacenamiento ha si-
do practicada desde hace dos mil años, por lo menos. Según parece, hasta
el año 1500 la altura de estas presas no era mayor de 21 m. En esa época se
construyó la presa Mudduk Masur, con una altura de 33 m, en la provincia
de Madras, India, misma que no fue rebasada durante varios siglos. Poste-
riomente, en el siglo XVIII se construyó en España una presa de tierra,
con una altura sin precedente de 46 m, pero falló al llenarse por primera
vez, en 1802. Así, los experimentadores se desanimaron y hubo un estanca-
miento durante casi medio siglo.
El aspecto más importante de la construcción de un bordo o presa es la
compactación del material. En la India y China donde la mano de obra era
barata, la compactación se lograba haciendo acarrear el material por peo-
nes; en Inglaterra se obtenía haciendo pasar rebaños de cabras o ganado
mayor, y en el continente europeo se usaban rodillos lisos.
La práctica europea fue llevada a California en 1860 y de ahí surgió el
rodillo pata de cabra. A pesar de esto, la compactación se consideraba
conveniente pero no indispensable, hasta que Proctor publicó los resulta-
dos de sus investigaciones.
La suposición de las condiciones de estabilidad de un talud de tierra
corresponde a Coulomb (1773), así como a Francais (1820), que
supusieron el deslizamiento en una superficie recta. Fue hasta 1846
cuando Collin, por medio de laboriosas investigaciones descubrió que la
falla era curva. Más adelante estas teorías· fueron comprobadas y
desarrolladas por K.E. Petterson (1926). El procedimiento desarrollado
por estos últimos en Suecia, se conoce con el nombre de Método Sueco y
forma la base de los procedimientos de cálculo de nuestros días.
Consideraciones generales en la estabilidad de taludes
Los taludes se pueden clasificar en naturales como las laderas de mon-
tañas y sauces, o artificiales en los cuales interviene el hombre, como en :
a) Cortes y rellenos para carreteras y vías férreas.
b) Presas de tierra.
c) Márgenes de canales y otras estructuras para la conducción de agua.
d) Diques fluviales.
e) Bordos para retener el agua, incluyendo el almacenamiento de aguas
negras.
f) Excavaciones para cimentaciones.
g) Trabajos de obras de tierra con fines de desarrollo industrial u otros.
En cualquiera de los casos anteriores, al tener el suelo una inclinación,
existen fuerzas gravitacionales que tienden a producir la inestabilidad de
los taludes.
Un factor que contribuye a la falla de taludes en suelos saturados
sujetos a un gradiente, es la fuerza de filtración ocasionada por el flujo.
Algunas veces las fuerzas sísmicas pueden llegar a ser importantes en
el análisis de estabilidad.
Estas fuerzas producen esfuerzos cortantes a través de la masa del
suelo ocasionando un desplazamiento, a menos que la resistencia al
esfuerzo cortante en toda la superficie de falla sea capaz de. contrarrestar
el efecto de las fuerzas motrices que generan el deslizamiento.
El valor total de la resistencia al esfuerzo cortante de una masa de
suelo, toma en cuenta la resistencia al esfuerzo cortante del suelo y otros
factores naturales, tales como la presencia en un instante dado de
infiltración interna y de lluvia, así como raíces, lentes de hielo,
congelamiento del suelo y planos de falla de las rocas é¡;"1asuperficie de
deslizamiento. Los huecos que dejan las raíces o bien los producidos por
algunos roedores y otros animales, pueden producir mecamsmos por
medio de los cuales se inicia la falla de un talud.
El principal factor es la resistencia al esfuerzo cortante del suelo que se
puede calcular:
a) En suelos no drenados para algunas condiciones de carga.
b) Para esfuerzos efectivos en ciertas condiciones de carga.
c) Considerando que aumenta con el tiempo (consolidación) o con la
profundidad.
d) Considerando que disminuye con el tiempo debido a saturación pos-
terior, desarrollándose excesos de presión de poro.
En un análisis de estabilidad se debe partir de la forma de la superficie
de falla y estimar la resistencia al esfuerzo cortante.
Es importante definir las condiciones de trabajo de la masa del suelo,
para determinar su resistencia al esfuerzo cortante, puesto que valores de-
masiado conservadores en un problema dado, conducirían a soluciones
antieconómicas.
La brevedad de estos apuntes no permite abordar el tema en toda su
amplitud, sino solamente en su parte práctica y elemental; para profundi-
zar, será necesario consultar la bibliografía posterior.
Análisis de la estabilidad de un talud vertical libre
Se tratarán las condiciones de estabilidad de un talud, haciendo la su-
posición teórica de que su falla sea en un plano, tal como se muestra en la
Figura 128.
,
/
/
..
; ,f
~ ,
#/
,
,
/
/
,
/
/
Figura 128. Análisis de estabilidad de un talud vertical.
El peso de la cuña deslizante es:
yh
Z
p = -:-'--'=--::--
2tanE>
(111)
La componente de P que tiende a producir el deslizamiento es P senE>
y será resistida por las fuerzas de cohesión y fricción a lo largo de la
superficie 1-3. De modo que para que exista equilibrio se debe verificar
que:
h cr
P senE> = - E> c + P cosE> tan 0
sen
introduciendo el valor de P dado que la ecuación 111, resulta:
yh
Z
cr h cr y h
Z
cr
2 E>
sen E> = - E> e + 2 E> cosE> tan 0
tan sen tan
agrupando términos semejantes y simplificando
y h
2
cr Z
2 (senE> cosE> - cos E> tan.0) = ch cr
de donde:
he - 2c . (112)
r - (senE> cosE> _ cos Z E> tan 0)
la altura crítica her, corresponde a la altura de ruptura. Substituyendo en la
ecuación 112 el valor obtenido para E>cr=4SO-+4>/z (que es cuando el deno-
minador adquiere el valor mínimo) queda:
her = ~ c tan (45° + 0/2)
Ahora bien, en caso de que el suelo sea 'una arcilla
c = q u 12 Y 0 =0,
quedará
her =2q u Iy
(113)
(114)
El estudio anterior se hizo con la hipótesis de la falla de un plano, pero
la observación de numerosas fallas muestra que los deslizamientos se
producen siguiendo superficies curvas como la 2-3. El análisis de esta
superficie llevó a Fellenius a la siguiente expresión:
her = 3.86c Iy (115)
Mas aún, cuando existe la posibilidad de la formación de grietas es
común seguir el criterior conservador de Terzaghi, de llevar los taludes
verticales hasta una altura h'cr de tal manera que
h' cr = 2/3 her
expresión que llevada a la ecuación 115 y teniendo en cuenta que c = qu 12
se tiene:
h
' _ 1.29 qu
cr -
y
(114a)
h
' _ 2.58 c
cr -
y
(115a)
En el estudio de la estabilidad de taludes los mas conocidos son los
bordos y presas de tierra. Por esta razón se estudia su estabilidad,
incluyendo la formación de la red de flujo, que es el caso que se presenta
con más frecuencia.
Presentación de la falla. Método sueco
Anteriormente se dijo que la superfice de deslizamiento presenta la
forma de una superficie curva, la cual tiene variantes y puede pasar por el
pie de talud (Figura 129 b), o por arriba causando una falla local, o bien
por debajo del pie (Figura 129 c) ocasionando una falla de fondo.
La velocidad a la que se producen los movimientos de falla es variable.
Los hay tan lentos que duran varios meses, mientras que otros son casi ins-
tantáneos.
27
La superficie de· deslizamiento ha sido observada y estudiada por va-
rios investigadores. En el caso de suelos puramente cohesivos, se ha de-
mostrado que la superficie de falla es una cicloide que se complica al
manifestarse fricciones internas, hasta dar curvas del tipo diferencial, cur-
vas compuestas y espirales logarítmicas.
En 1920 W. Fellenius comprobó a través de numerosas observaciones,
que suponiendo una superficie de falla cilíndrica se obtiene una
aproximación más que suficiente, simplificándose así los cálculos.
27 Véase Ref. No. 6, Apéndice 9; y Housel. Pressure on Tunnels, pp. 1037-1058.
El procedimiento que se deduce de esta comprobación es conocido
comúnmente con el nombre de Método Sueco. Los tanteos a que obliga
este método son numerosos, por lo cual las oficinas dedicadas a calcular
rutinariamente gran cantidad de bordos, han ideado procedimientos para
hacerlo de una forma sencilla y práctica. En este trbajo, se expondrán
algunos de los más usados.
'o'/L
~
'd
lb'
_ . -
, ,
, ,
. //
/
, /
,
¿---
lo) DESPRENOJMJENTO
(bl FALLA O! PIE
/ ~ - - - -r---Cc) FALLA. DE FONDO
// / (d 1 CORRI .... lfNT'O
/ ,
,
,
,
/
Figura 129. Presentación de fallas.
Procedimientos para suelos puramente cohesivos
En este caso, se escribe la ecuación de momento con respecto al centro
del círculo (Figura 130). El momento que ocasiona la falla es simplemente
el peso P de la masa deslizante, multiplicado por su brazo de palanca o. El
máximo momento resistente será cLR.
El factor de seguridad se define como el coeficiente del momento
resistente máximo y el momento motor de falla.
FS = cLR
Pa
Procedimiento de las dovelas.
Consiste en dividir el círculo en elementos verticales llamados dovelas,
independientes unos de otros y calcular, para cada uno, sus momentos
motores y resistentes máximos.
El sistema habitual de cálculo consiste en elegir la superficie de
deslizamiento y descomponer la masa deslizante en dovelas; se calcula el
peso P de cada una y el momento motor con respecto al centro de rotación
O. En el caso de la Figura 131 se tiene:
9 3
Mo = L Pa - L Pa
4 1
___ -.0
-- 1 \
I \
r \
I \
I \
C.G.
r
I
r
I
t-----\ o
p
L
I
I
\
\
-\
\ R
\
\
\
\
\
\
\
Figura 130. Método Sueco en suelos puramente cohesivos.
El momento resistente M
r
, se obtiene sumando los momentos de las
fuerzas de cohesión y fricción que actúan sobre la superficie de rotura de
cada dovela. Así, en la dovela 3, el M
r
por cohesión es RcL3, siendo L3 el
arco a"b"; el debido a la fricción es RP3 cos fh tan <1>, siendo !h el ángul o
que forma con la vertical la normal a a"b" y P3 cos f33 la del
peso en esta normal. Tal que:
9 9
M
r
= R L cL + R L P cos f3 tan <1>
1 1
El factor de seguridad contra deslizamiento en este caso es:
FS = M
r
Mo
Procedimiento del círculo de fricción
De una manera general puede decirse que el procedimiento se basa 01
determinar el equilibrio de tres fuerzas que se deben cortar en un puntl':
éstas son: las resultantes del peso de la masa deslizante P, de la cohesión c
y de la fricción F.
o
-
-
NOTA:
/
DIAGRAMA DE FUERZAS
/
\
\
1
FUERA DE ESCALA
/ \
/
\
\
6
P3 eo. ~ 3 1 . n .,
Figura 131. Método de las dovelas.
-
8
P7
-

P .COI4,
7 e03
La desventaja principal de e ~ t e procedimiento consiste en que no se
pueden usar los valores de c y <1> al mismo tiempo. Teniendo el valor de <1>,
se determina la cohesión necesaria c' para el equilibrio. Como la cohesión
c' es hipotética, se puede comparar con la cohesión real c y esto indica la
seguridad existente. Otra variante del procedimiento es usar el valor de c y
se termina el valor <1>' necesario para el equilibrio. En ambos casos el fac-
tor de seguridad es:
FS = .E. FS = tan<l>
c' y tan<l> '
Discusión del procedimiento. La sencillez de este procedimiento sólo
se logra a costa de exactitud.
mc
se
<1>,
ón
la
cy
IC-
)10
". ¡
¡
Suponiendo la cuña de deslizamiento de la Figura 132 en estado de
equilibrio crítico y aduciendo que se encuentra actuando íntegramente la
resistencia a! esfuerzo cortante, en una longitud diferencia! dL, la cua! se
puede descomponer en dos partes: una correspondiente a la cohesión cdL
y otra a la fricción Ntan <1> dL.
La fuerza NdL es la componente norma! a! elemento dL del peso que
actúa sobre dL. Si se combina la componente Ntan <1> dL con NdL, se ob-
tiene la resultante de la fricción dF, que será tangente a! círculo de radio
r=Rsen <1>.
CIRCULO DE
FRICCION
Figura 132. Método del círculo de fricción en un elemento infinitesimal.
Antes de pasar del análisis infinitesimal al integral, se harán las siguien-
tes consideraciones.
La cuña de tierra está en equilibrio bajo las siguientes fuerzas:
1. Su propio peso, del cual se conoce la magnitud y línea de acción.
2. La resultante de las fuerzas elementales cdL a lo largo de todo el ar-
co de circunferencia.
3. La resultante de todas las fuerzas dF alo largo del mismo arco.
La resultante de las fuerzas cdL, por simetría, tendrían la magnitud AB
x c y su punto de acción estará situado a una distancia a del centro del cír-
culo (Figura 133).
223
Figura 133. Método del círculo de fricción considerando la cuña
La distancia a se determina haciendo uso del principio de momentos,
ya mencionado.
de aquí resulta
a x c x A'I3 = RcL
RL
a---
- AS
Ahora bien, ya se vio que la componente de la fricción es tangente al
círculo de fricción, y para que haya condición de equilibrio es necesario
que pase por el punto de cruce X, de las otras dos fuerzas.
28
Con estas tres .
fuerzas se puede construir un polígono dinámico de fuerzas que, si cierra
perfectamente, dará un factor de seguridad igual a 1. En el caso de la Fi-
gura 133 el factor de seguridad es:
Fs = cxAB = > 1
c' xAB c' "
28 Esta suposición no es rigurosamente cierta e induce un error que se desprecia en la prác-
tica.
Otra manera de obtener el factor de seguridad cs con respecto a la
tan<l>, variando la inclinación de F, hasta obtener F'. En este caso, el factor
de seguridad es:
tan<l>
FS
tan<l> '
Procedimiento del Planímetro
29
Si se trata de estudiar el bordo representado en la Figura 134, se dibuja
como posible circulo de falla, un arco de circunferencia elegido
arbitrariamente. Así queda definida una cierta cuña de tierra cuya
estabilidad se analizará.
o
~ ~ -
LINEA OE
SATURAcr ON
/r \ ..... _-_
JI I \. -
',1 "-
/, 1 r - - - - - - - - ; r - , - ~ . . ,
(o J / / I
/ I
/ ,
(, 1
OIA.GRAMA DE NORMALES
, "1 . : 0 : 1 :'
DrAG A""' ... OE T ANG(NTES
'"
. ! ,
SUBPREsrON
l i
"
;1
i l
Figura 134. Procedimiento del planímetro.
29 Para mayor detalle, consulte las referencias 6 (pags. 205 y siguIentes) y la 26.
Sobre esta cuña actúan su propio peso y los esfuerzos cortantes
existentes en la supuesta curva de deslizamiento. Una de las hipótesis del
método, es que la cuña está compuesta de dovelas independientes unas de
otras.
La presión sobre el punto 1 es igual a p=yo. La presión p puede
descomponerse, tal como se hace en la Figura 134, en una componente NI,
normal de la curva de deslizamiento, y otra TI tangente a la misma.
Teniendo en cuenta la ecuación de Coulomb, la componente N 1 ayuda a la
estabilidad, aumentando la fricción entre los granos; la componente TI
ocasiona el deslizamiento.
~ n el punto situado bajo el control del círculo, no existe componente
tangencial, y a partir de este punto hacia la izquierda, la componente
tangencial se dirige en sentido contrario; es decir, que tiende a impedir el
deslizamiento.
Si se repite la operación de descomponer la presión en cada una de las
dovelas, se puede formar un diagrama de esfuerzos normales N y otro que
representa los esfuerzos tangenciales T, tal como se muestra en la Figura
134.
El área limitada por la Figura 134 (b) representa la integral de los
componentes normales; ahora bien, si se supone la red de flujo, el valor de
la presión neutra representada por el área de la Figura 134 (d) Y por la
expresión
L'lp = -L'lu (116)
habrá que restarle este valor a la integral de las presiones normales, ya que
se contraponen a la presión efectiva.
En estas condiciones, la resistencia al esfuerzo cortante será
S= cL+ [fN dz - fu dz] tan<P
A lo largo de la curva de deslizamiento, existen fuerzas tangenciales
que tienden a producir el deslizamiento, cuyo valor total es fT+ dz, y otras
que se oponen al deslizamiento, de valor JT- dz.
Si se entiende por factor de seguridad al cociente existente entre las
fuerzas que tienden a mantener la estabilidad y las fuerzas que producen
el deslizamiento, se tendrá.
3O
cL+[ fN dz - fu dz) tan<P + fT- dz
FS = f +
T dz
Es de uso corriente aceptar un factor de seguridad igualo mayor a 1.5.
Ahora bien, como el círculo de falla ha sido elegido arbitrariamente, es
necesario encontrar por tanteos el círculo de falla que tenga el menor
factor de seguridad, para estar seguros de la estabilidad del talud. Para
esto, la prácticaede los análisis de bordos ha permitido obtener métodos
semiempíricos, uno de los cuales es el que se expone en seguida.
Obtención aproximada del centro del círculo de falla
Al empezar el análisis de la estabilidad de un talud, conviene probar
muchos círculos hasta obtener el de falla más probable, es decir, el que
. tiene menor factor de seguridad. Para esto es neceserio suponer el centro
del círculo de falla; varios autores ' han dado reglas semiempíricas para
obtenerlo. A juicio del autor, uno de los más completos y prácticos es el
calculado por Fellenius y modificado por Taylor, que se presenta en la
Figura 135. Esta gráfica da una referencia bastante aproximada para
centrar el primer círculo de tanteo, pero de ninguna manera para tomarse
como centro del círculo de falla definitivo.
Causas de falla en presas de tierra
Desde que la Mecánica de Suelos hizo su aparición, se ha tratado de
dar explicación a las ' fallas ocurridas en distintos lugares del mundo.
Algunas han sido de gran valor por permitir la prevención de casos
subsecuentes; sus causas son muchas y variadas, a continuación se
reproduce la clasificación de A. Casagrande para la falla de presas:
1. Insuficiencia del Vertedor
2. Fallas Estructurales
a) Tubificación:
En la cortina
30 Obsérvese que en el Método Sueco, se toma el peso.del suelo saturado y la supresión o
. presión neutra, en lugar del. peso sumergido (y') y. la componente de filtración. Para
mayor detalle véase la Ref. 21, seco (9:18).
En la cimentación
Alrededor de las obras de arte
b) Agrietamiento
c) Deslizamiento
d) Licuación

- a:
1*---+-----1 - -- U)
«
15·

a:
o· 15·
.....
.....
o.
w
.0·
60· 15· 90·
Figura 135. Nomograma paTa la determinación del centro del círculo de falla según Taylor.
1. Insuficiencia del vertedor
Esta parte del diseño de las presas de tierra no concierne en sí a la
Mecánica de Suelos, sino más bien, a estudios hidrológicos hechos para las
diferentes cuencas.
Como no se pretende hacer un estudio a este respecto, sólo se dirá que
la práctica del diseño de este tipo de obras recomienda un determinado
periodo de años de observación para poder predecir la avenida máxima
probable, que de acuerdo con cálculos de tipo estadístico, se obtiene de
curvas de probabilidades construidas con los datos de las avenidas
máximas observadas.
Como práctica recomendable, es conveniente que el vertedor de
demasías no quede alojado en el cuerpo de una presa de tierra, sino, de
una forma adyacente, lateral o aprovechando un puerto apropiado.
2. Fallas estructurales
a) Tubificación.
Muchas fallas de presas de tierra han sido debidas a tubificación, es
decir, a erosión interna originada por la filtración del agua, ya sea en la
cimentación o en la cortina de la presa, siendo menos frecuente este
último caso; en todos estos, sin embargo,
¡salida> ¡crítico
A prinCipIOs del siglo XIX, se estudiaron varios casos de presas
falladas por la tubificación y se formó el criterio de la longitud de
filtración ideado por Bligh quien se basó en la hipótesis de que la
tubificación se producía a lo largo de la superficie de contacto entre la
cimentación y la estructura. Si la longitud L de la línea de filtración
(Figura 136) resultaba mayor que un cierto valor crítico, se creía que el
bordo era seguro:
L ~ Ch
donde
C = Coeficiente que depende del tipo de suelo
L = HI + VI + Hz + V2 + H3
L = LH + LV
Treinta años después, se dieron cuenta que en los materiales
sedimentarios kh > kv; entonces surgió la modificación debida a Lane, que
establece
C w = 1/3 L H + L V
h
Siendo C
w
un coeficiente que varía de 2.5 a 8.5 según el material de
que se trate. Esta fórmula permite diseñar una sección que tenga una lon-
gitud de recorrido suficiente para no producir la tubificación. La fórmula,
por lo general, resulta sobrada, en todo caso se recomienda el criterio del
d
· , . . d 31
gra lente cntIco ya mencIOna o.
Actualmente estos criterios se consideran obsoletos y se emplea la red
de flujo para valuar el gradiente i de salida y en esta forma encontrar la
susceptibilidad real del material a la tubificación.
Las precauciones tomadas normalmente para evitar la tubificación son
múltiples, algunas de las más frecuentes son los delantales, las pantallas de
arcilla, los dentellones y los fIltros graduados (Figura 136). Cada una
reviste formas especiales. De dichas precauciones, una de las más
modernas y originales es la mostrada en la Figura 137.
o DELANTAL
@ CORAZON DE ARClL LA
@ DENTELLDN
@ F ILTRO
Hz
Figura 136. Componentes de una presa de tierra.
b) Agrietamiento.
Una de las principales causas de la tubificación a través de las cortinas,
son los agrietamientos. Aparecen debido a la incapacidad de los
materiales para seguir las deformaciones que se presentan.
31 Véase Ref. No. 23 p. 614 Y siguientes.
o· .
.. .
o. PRESA.' .
Figura 137. Esquema que muestra el método francés para hacer un dentellón con materiales
impermeables.
La deformación puede aparecer por los asentamientos diferenciales,
que se presentan como resultado de un asentamiento desigual de una faja
cen la inmediata, o bien, por tener un tablestacado muy rígido que no
sigue las deformaciones del terreno.
Un tablestacado muy rígido produce grietas longitudinales, pero una
boquilla como la de la Figura 138, puede producir agrietamientos
transversales que son mucho más peligrosos. En arcillas de tipo expansivo
pueden presentarse agrietamientos debido a la sobrecompactación de la
arcilla, la cual, al no tener una sobrecarga suficiente que evite que se
expanda, ocasiona agrietamientos en el interior de la cortina.
Es importante observar que en seis presas, estudiadas en los E. U. por
J.L. Sherard, tenían en común las siguientes características:
a) Bajo contenido de humedad durante la construcción.
b) Materiales de construcción poco plásticos, del tipo de los limos y aro
cillas limosas.
c) Laderas con fuerte inclinación.
CURVAS \
DE \

\
L-____
'!---- --- .. :-- -.::.: ..:-:::::: -- -- . - - ----- . =-===4
. . .. .... - -- . . -- .. .. ---.-----1-.
... _---
.. - -- ---'- -'._-+---1
l--/'
------;""="------ .----1-----.]
I
Figura 138. Forma de boquilla que ayuda a ocasionar asentamientos diferentes.
c) Deslizamiento de taludes.
Los deslizamientos de taludes de presas de tierra se encuentran en una
categoría diferente de la de fallas debidas a agrietamientos y tubificaciÓn.
Los deslizamientos son debidos a mal diseño, mala evaluación de c y !l> Y
dimensiones de una presa, y las otras son debidas a las propiedades de los
materiales de construcción.
En general, se presentan cuando hay una disminución en la resistencia
al esfuerzo cortante debido a la aparición de grietas por las que se infiltra
el agua, flujo plástico o humedecimiento del material. Generalmente se
debe a la arcilla blanda de la cimentación, presentando fallas de fondo. A
este respecto se hicieron observaciones en catorce presas falladas por
deslizamiento de taludes en Estados Unidos; de tocas, sólo una presentó
falla superficial, las demás fueron fallas de fondo.
d) Licuación de arenas.
Aunque este tipo de falla es muy difícil de estudiar, desde que A.
Casagrande analizó la posibilidad de fallas debidas a licuación, se han
redoblado los esfuerzos y actualmente este tipo de fallas está en una etapa
de investigación.
Las pocas fallas que se han podido estudiar han causado catástrofes de
gran magnitud, lo cual justifica el redoblado esfuerzo de conocerlas a
fondo. La licuación se presenta en materiales de tipo de limo o arena
uniformes y en estado suelto.
A continuación se expone un cuadro muy significativo de las causas de
fallas estudiadas en cien presas de los E.U. por T.A. Middlebrooks:
Causas de la ralla parcial o Porciento total
completa
1 Insuficiencia del vertedor 30
2 Filtraciones 25
3 Deslizamientos 15
4 Filtración por conductos de toma 13
5 Recubrimiento de los taludes 5
6 Causas varias 7
7 Causas desconocidas 5
XVI. EMPUJE DE T I E R R A ~
Este capítulo trata de la magnitud y distribución del empuje lateral en-
tre una masa de suelo y la estructura de retención. La presión ejercida por
el suelo contra estas estructuras se llama empuje de tierras.
El empuje de tierras no es una propiedad que depende únicamente del
suelo o de la roca, sino que es una función del material de la estructura de
retención, de las cargas aplicadas al suelo situado detrás de la estructura,
de las condiciones del agua subterránea y de la magnitud de la deforma-
ción que inevitablemente se produce en la estructura.
Las dos teorías clásicas de empuje de tierras son las debidas a Cou-
lomb (1776) y Rankine (1857), que se describen en detalle en párrafos
posteriores.
Estados de esfuerzos en una masa de suelo
La mejor manera de representar el estado de esfuerzos de un punto, es
la del círculo de Mohr. Si el círculo está comprendido entre las zonas de
falla, como se indica en la Figura 139 (a), se dice que el suelo está en
equilibrio elástico .. Haciendo notar que el término elástico en Mecánica
de Suelos, reviste ciertas características diferentes que en resistencia de
materiales. Para aclarar este concepto se cita a Terzaghi que se expresa: el
ténnino elástico no implica una relación definida entre esfuerzo y
defonnación. Sólo significa que un incremento infinitesimal del esfuerzo
produce un incremento infinitesimal de defonnación.
La condición representada en la Figura 139 (c), indica que el suelo está
al máximo de esfuerzo que puede resistir, es decir; que los esfuerzos
cortantes que soportan los planos determinados por los puntos M y N
están al límite de resistencia. En estas condiciones, un pequeño
incremento en el esfuerzo produce una deformación progresiva, este
fenómeno recibe el nombre de flujo plástico, y el estado de esfuerzos,
equilibrio plástico.
e
cr--++----i-
(al Equilibrio
eldstieo
e
e
e
cr----i-+ ----cl-
"-::---\:---+- s - -+r
(bl Imposible (el Equilibrio plóstieo
Figura B9. Estado de esfuerzo en un punto de una masa de suelo.
Tipos de empujes de tierra
La presión lateral que un suelo transmite a un muro, está·en estrecha
relación con la deformación sufrida por el suelo. Así, según sea la defor-
mación, la presión lateral de una masa de tierra puede dividirse en tres
clases: empuje en reposo, empuje activo y empuje pasivo.
Empuje en reposo
Para que exista es necesario que el suelo no sufra deformación alguna.
Supóngase que el plano teórico AB de rigidez infinita, de la Figura 140,
ha penetrado sin modificar la estructura del suelo, si se quita todo el terre.-
no que está del lado izquierdo del plano, el empuje será el de reposo.
Este tipo de empuje es más bien teórico, pero se presenta con cierta
aproximación en muros muy rígidos. La magnitud del empuje depende de
cómo el sudo haya sido depositado y de las propiedades físicas o químicas
del mismo. Obtener su valor experimental en laboratorio, envuelve varias
dificultades e incertidumbres.
A
B
Figura 140. Plano teórico AB,de rigidez infinita.
Empuje activo
Se presenta en un suelo que se ha expandido lateralmente; esto implica
que el muro de contención se haya corrido lateralmente o bien que haya
sufrido un pequeño giro, suficiente para que entre en juego la resistencia
al esfuerzo cortante del suelo. La magnitud de la deformación de
extensión necesaria para que se presente el empuje activo, depende de la
clase del suelo, de la manera en que haya sido depositado y de las
características de la deformación.
En general, se puede decir que dicha deformación debe ser mayor en
arcillas blandas y arenas sueltas que en arcillas compactas y arenas densas.
Sin embargo, cuando se ha producido una deformación suficiente para
inducir en el suelo la resistencia total al corte, una deformación mayor no
produce efectos apreciables en el empuje del suelo.
Empuje pasivo
Ocurre cuando una masa de suelo se comprime lateralmente, ya sea
por el movimiento lateral de una estructura o por un giro.
La magnitud de la presión lateral ocasionada por este tipo de empuje
es bastante mayor que las anteriores, como se verá más adelante. Al igual
que los casos anteriores, la magnitud del empuje depende de las
propiedades físicas del suelo, y cuando se ha producido una deformación
que ha ocasionado la resistencia total al corte, una deformación mayor no
tiene gran influencia en la magnitud del empuje.
En lo que sigue de este capítulo se obtendrá la fuerza P que trasmite el
terreno al muro, en sus diferentes formas. Para este efecto se dispone de
varios procedimientos y de fórmulas empíricas obtenidas en ensayos de
laboratorio.
Los métodos se pueden reducir a tres, el de Coulomb, el de Rankine
(ambos con sus distintas modificaciones) y el método de la espiral
logarítmica, ideado por Terzaghi.
Esfuerzos en el empuje activo
Si en la ecuación 98, c = O entonces:
y si 0=0,
Si de la ecuación 98, se despeja 03, se obtiene:
o bien, ya que
al - 2c tan (45 H'Y2)
03 =
tan
2
(45°HY2)

1
tan(4SO-012)
(117 a)
(117b)
(118)
La presión lateral 03, se denomina presión activa, ya que se puede
comparar a la presión que soporta un muro a un prisma de tierra que falla.
La Figura 141 representa una probeta en una cámara de compresión
triaxial, usada como similitud de un muro.
La relación de la presión lateral a la vertical, se llama coeficiente de
empuje activo (Ka), cuyo valor límite es:
03 20 2c °
al = Ka = tan (45 - 012) - al tan (45 -012) (119)
(45°+!Í12)
Figura 141. Esfuerzos en un suelo en estado activo.
Se puede suponer, con cierta aproximación, que al =yh; sustituyendo
en la ecuación anterior, queda:
Ka = tan
2
(4SO-W2)- ~ ~ tan (4SO- W 2)
En un suelo granular sin cohesión (c = O), se tiene:
(119a)
(120)
Alternativamente esta ecuación puede ser escrita de las siguientes for-
mas:
Ka = l - sen 0
1+sen0
Ka j1 +tan
2
0 - tan 0
-';1 +tan
2
0 +tan 0
(121)
(122)
Esta es la fórmula que obtuvo Rankine corno coeficiente de empuje ac-
tivo para un suelo con cohesión nula. Las tres fórmulas son equivalentes y
se transforman unas a otras por identidades trigonométricas.
, ,
1.
1 \
. I •

I

I
I
¡
i I ¡
1\ 1
,
..
I
1:
¡
,
'.
I
:\
<!
¡
·1
:1
i.
! I
11
I
En un suelo cohesivo con </>=0, se tiene:
Ka = 1
2c
Yh
Y teniendo en cuenta la ecuación qu = 2c, se tiene:
K a = l - ~
y h
Esfuerzos en el empuje pasivo
(123)
(124)
En el empuje pasivo la falla ocasiona una deformación vertical,
originada por el empuje horizontal de una estructura sobre el suelo, el
peso del cual ayuda a resistir dicho empuje. Esto se puede representar por
la misma probeta de compresión triaxial, tal como se muestra en la Figura
142, y se tiene:
03 = 01tan
2
(45"H'Y2) + 2c tan (4SOH'Y2) (125)
,
Como en el caso anterior se llama coeficiente de empuje pasivo a la
relación de la presión lateral a la vertical.
Kp = ~ ~ = tan
2
(45°+QV2) + ~ ~ tan(4SO+W2)
En un suelo granular sin cohesión (c = O), se tiene:
o bien:
K _ 1 1
p - tan
2
(4SO- W2) Ka
En un suelo cohesivo, en el que '1'=0, se tiene:
K = 1+ 2c = 1 + qu
p yh yh
(126)
(127)
(128)
(129)
Los valores de Ka Kp, dados por las expresiones anteriores, son los
valores en el estado de rotura y representan el mínimo valor de Ka, que se
alcanza con la expansión lateral del suelo antes de la rotura y el máximo
valor de K
p
, que se alcanza con la compresión lateral total del suelo en el
momento d ~ la rotura que es cuando está actuando el esfuerzo cortante.
240
~
"'-
145'+;/2 )
Figura 142. Esfuerzos en un suelo en estado pasivo.
La presión lateral en el interior de la masa de un suelo en condiciones
naturales, es decir, que no haya sufrido deformación (expansiva o compre-
siva), debe tener un valor intermedio entre los valores del estado activo y
pasivo del mismo. Este valor de la presión lateral en el suelo en estado na-
tural, no deformado, se llama empuje en reposo y su coeficiente se repre-
senta por Ko.
Algunos valores de Ka, medidos en el laboratorio son: Ko = 0.4 para
una arena con 1 =rj; 35"; Ka = 0.5 para una arena con rj; = 45" y Ko = 0.8
para una arena bien compacta.
La explicación de estos tipos de empuje se puede representar por me-
dio de círculos de Mohr. En la Figura 143 (a), la recta I-n, es la envolvente
de falla de un material. Si partiendo del empuje en reposo (aho), se dismi-
nuye la presión horizontal (ah) corriendo el muro hacia la izquierda una
cantidad O' (Figura 143 (c», ah, disminuirá hasta que el círculo toque la
envolvente de falla y en este momento quedará representado el valor del
empuje activo Oña.
Si en vez de correr el muro a la izquierda se corre a la derecha, la pre-
sión horizontal variable aumentará hast3 que el círculo roce a la envolven-
te de falla y en ese momento se tendrá definido el empuje pasivo (Oñp),
como se muestra en la Figura 143 (b).
n
( a )
1
'he fi,o cy
1 - CASO ACTIVO Cuando c=O
.;, • h } (11- _ K • I-sen •
(h so Ka (. {""y - a I +nn •
( b )
1
11 - CASO PASIVO
cuando c=O
1
I
1
1
z' I
1 I u
1 l<f
y
·"
1
lh I
I
I
I
I I
n I I
I
I
I
}
~ _ h _ = K = _1 +_._0_n_4_
(y P ! - sen ~
(' ..
(e )
Figura 143. Representación de los empujes activo y pasivo por medio del círculo de Mohr.
Empuje activo
Teoría de Coulomb.
Coulomb
32
consideró el suelo como un cuerpo indeformable, pero
rompible; por consiguiente, en su discusión _no se utiliza para nada el
concepto deformación.
La resultante obtenida por medio de su fórmula, se supone aplicada en
el tercio inferior y la distribución de presiones es triangular, es decir, en
forma hidrostática. Coulomb fue el primero que logró desarrollar una
32 Carlos Agustín Coulomb, (1736-1806) físico e ingeniero francés que hizo numerosos
trabajos de estabilidad, electricidad y sobre máquinas si mples.
teoría del empuje de tierras partiendo de hipótesis teóricas. Generalmente
suele creerse que Coulomb estudió sólo los suelos granulares
friccionantes, pero su investigación es mucho más amplia. Supuso un plano
de falla por simplicidad de análisis, pues sus diagramas demuestran que
conocía muy bien las fallas de tipo curvo. Sus análisis lo llevaron a obtener
la altura crítica (her) que soporta un talud vertical sin fallar.
El error producido por la hipótesis de la falla plana es generalmente
muy pequeño. Una diferencia con la teoría de Rankine se refiere al
supuesto de la existencia de la fricción entre el suelo y el muro de
retención.
Teoría de Coulomb sobre el empuje activo en suelos frie-
donantes
El análisis se desarrolla de la siguiente forma. Suponiendo localizado
un plano de falla como el AC de la Figura 144, en estas condiciones el
prisma de tierra ABC, está en equilibrio con su propio peso (W) que actúa
en el centro de gravedad, el empuje del muro Pa, supuesto con un cierto
ángulo de fricción O, positivo o según el muro tenga la posibilidad
de moverse hacia arriba o hacia abajo con respecto al suelo. Además de
las fuerzas anteriores existe la reacción F del plano de deslizamiento,
inclinada un ángulo 'P con respecto a la normal a dicho plano (Figura 144).
( a l Fu.rza. que Inllrvi.n.n
r-___ PLANO DE
RUPTURA
lb) Diagrama de fu.rza.
Figura 144. Análisis de fuerzas en suelos friccionan tes según Coulomb.
De estas fuerzas se conocen las siguientes condiciones. De W se cono-
cen su magnitud, su punto de aplicación y su dirección; de las otras dos
fuerzas se conoce su dirección. Con estos datos se puede determinar la
magnitud de las otras dos fuerzas, F y el empuje buscado P a.
Ahora bien, como el plano AC puede no ser el plano de falla, es
necesario repetir una serie de tanteos hasta obtener el plano que ocasione
el máximo Pa, que actúa en el tercio inferior del muro. Una vez obtenidos
estos datos, se procede a calcular la estabilidad del muro, según sea la
forma de sección de éste.
En el caso particular de que la superficie del terreno sea plana y que la
cuña de esfuerzos sea triangular, tal como se presenta en la Figura 145, el
empuje activo es:
pa=lYH
2
[ ese a sen (a::::-02 ]2
2 J' '- sen (0 + o) sen (0-i)
sen(a +u)+ · (')
sen a-¡
K=
1 2
Pa=-yH K
2
Donde
__
(

sen a + u + . -
sen (a - i)
(130)
Solución de Poncelet. En 184D, V. Poncelet dio una solución
geométrica para evitar los tanteos de la localización del plano de falla; más
T
H
1
Figura 145. Signi ficado de las variables en la ecuación 130 de Coulomb.
adelante G. Rebhann simplificó su método, razón por la que algunos
autores lo conocen con este nombre.
Cuando la cuña de falla es triangular, como la representada por el área
ABC (Figura 146), el procedimiento gráfico es el siguiente:
1. Dibújese la línea AS con una inclinación 0 respecto a la horizontal, así
como la línea AK con una inclinación e con respecto a AS, tal como se
indica en la Figura 146.
2. Por el punto C, trácese la línea CF paralela a AK .
3. Localícese el punto D, sobre la base de que AD = AF x AS. Las
distancias AF y AS pueden medirse con una escala y AD calcularse o,
bien obtenerse gráficamente como se indica en la Figura 146 (b).
4. Dibújese la línea DB con un ángulo e de inclinación con respecto a AS.
El punto B determina el plano de falla AB.
5. En ~ I caso de que la cuña de falla no sea triangular, por ejemplo,
AC'C"C"'B, se reemplaza por un área triangular equivalente como la
ACC'''B, que ya es triangular y se puede seguir el método descrito.
( o )
/
/
B
/ El
/
/
F
K
( b)
Figura 146. Solución de Poncelet para el caso de empuje activo.
s
s
Solución de Culmann. Con las hipótesis de Coulomb, Culmann ideó un
procedimiento expedito para encontrar la superficie que ocasiona el
empuje máximo. El procedimiento, refiriéndose a la Figura 147 (e), es
como sigue:
Se traza la recta bS por e! pie del paramento interno del muro, que
forme un ángulo 0 con la horizontal. Esta recta se conoce como línea
pendiente, ya que representa la pendiente natural del suelo. Se traza luego
la línea de los empujes bL, colocada por debajo de la línea pendiente y
formando con la misma un ángulo e igual al que forma la vertical con la
línea de acción de! empuje Pa. El ángulo depende del ángulo de fricción
entre muro y suelo y de la inclinación del paramento interno del primero.
Para determinar e! primer empuje, que se llamará PI, ejercido por el
suelo situado dentro de la zona delimitada por un plano de deslizamiento
arbitrario be¡, es necesario obtener primero, el peso W¡ de la cuña del
suelo, y se reprsenta a la escala conveniente sobre la línea bS. Se obtiene
así el punto d 1, por el cual se traza la recta dI el paralela a bL. Como e!
triángulo e¡d1b es semejante al polígono de fuerzas de la Figura 147 (b), la
distancia dlel es igual al empuje correspondiente a la superficie de falla
be¡ . Para determinar e! empuje activo Pa, se repite la construcción para
diferentes planos bC2, bC3, etc., y los puntos el, e2, e3, etc., se unen por
medio de una curva C conocida con el nombre de curva de Culmann. Se
P,
F,
( o)
( b)
"
e
. ,
• : . o."
r- -
H
w,
Figura 147. Método gráfico de Coulomb.
traza la tangente a la curva C paralela a bS y la distancia ed representa el
empuje Pa. La superficie real de deslizamiento pasa por el punto e y queda
respresentada por la línea bc.
e'
q'
z
. ","": ,: :'.:;
9
Figura 148. Método de Coulomb para la determinación del empuje activo con una sobrecar-
ga.
Caso del empuje activo con una sobrecarga lineal. La Figura 148
representa la sección transversal de un muro que sostiene una masa de
arena con una sobrecarga lineal q'.
El procedimiento para determinar Pa es, en esencia, el mismo que el
del caso anterior, pero al hacer pasar el plano de falla por el punto c', la
curva de Culmann sufre un cambio debido a la acción de la sobrecarga
que empieza a actuar a partir de ese punto. La distancia a tomar sobre la
línea bS debe ser igual al peso de la cuña de deslizamiento más la carga
lineal q'.
Como en el caso anterior, el empuje Pa está dado por la distancia e"d"
que da la tangente paralela a bS.
El procedimiento de Culmann se utiliza principalmente en los casos en
que el muro es de paramento interno quebrado o cuando existe
sobrecarga.
En caso de ser una arena con superficie límite horizontal, es más senci-
llo obtener el valor de Pa por medio de gráficas, como la mostrada en la
Figura 149.
Aplicación de la teoría de Coulomb a suelos cohesivos
Cuando el suelo es cohesivo, hay que tener en cuenta dos fuerzas más:
la resistencia al esfuerw cortante producido en la superficie de
deslizamiento por la cohesión c del terreno, y la producida por la
adherencia Cm entre muro y terreno (Figura 150).
1.0
t
x
......
0.8
=.;:t'
\
'\t·,·: o"

. .
0.6
+ ¡ /.-
'-...

r-
0.4
NA
-
t-----
1-
_25
0
-
300
35
0
0.2
400=.
,
-6 20
o
-
,.
10 O
o
+ 10 +200 +300 +40
0
+ 6
Figura 149. Gráfica para calcular Pd
( o)
//
Po
,
1.1': Cm
, ' e

(b)
(e)
Figura 150. Método de Coulomb en suelos con cohesión.
El procedimiento empleado no difiere en esencia del utilizado para
suelos incoherentes, pero los resultados son menos exactos, ademas de la
laboriosidad que representan los procedimientos gráficos. Otra razón de
inexactitud es la mayor curvatura de la superficie de falla; a pesar de todo
esto, las suposiciones de Coulomb siguen siendo aplicables en la práctica.
No obstante, el principio de Coulomb aplicado a suelos incoherentes,
ha sido mucho más empleado que en tierras coherentes, debido
principalmente al mayor número de variables que hay que considerar en el
segundo caso, lo que dificulta la tabulación y representación en gráficas,
aparte de la dificultad en la apreciación de Cm.
En la Figura 150, se puede notar que es fácil conocer el peso (W) de la
cuña; supuesto un ángulo f3 determinado. Con estos valores y las
direcciones de las resultantes Cm, C, P a y F se puede construir un
dinámico (Figura 150 (b».
Repitiendo la construcción del polígono de fuerzas para distintos
valores de f3, se puede formar una curva como la mostrada en la Figura 150
(c), en la cual se puede obtener el Pa máximo.
Los suelos cohesivos tienen un ángulo de fricción interna menor que
los friccionantes; eS es a su vez una función de 0, y, en muchos caso podrá
ser despreciado sin error considerable.
Suponiendo eS =0, se ve en el polígono de fuerzas que (Figura 151 (b»:
1 2 . ~ 0
Pa = -2 yH tan (f3 - 0) cotf3- cm H tan (f3-0)-cH f3
sen
• _----'1=------,-
cos (f3-0)
(131)
Para determinar cuál es el valor de f3 que hace máximo el empuje Pa,
basta derivar la ecuación 131 e igualar a cero.
dPa yH Cm 2
df3 = T c cos (2/3-0) sen 0 - ~ sen f3 + cos 0 cos (2f3-0) = O
ObserVándose que f3 depende a su vez de 0, cm/c, y yHl2c y que el
problema no tiene una solución sencilla.
Haciendo Cm una fracción de c, Packshaw transformó la ecuación 131
en:
1 2
Pa = 2yH Kar-cHKac (132)
donde Kar y Kac son dos coeficientes que dependen de ep, {J y Cm/c. Efec-
tuando tanteos para distintos valores de ep, {J, cm/c y y H/2c, construyó grá-
ficas que permiten obtener el Pa máximo con suficiente exactitud en la
mayoría de los casos prácticos y sin tener que recurrir al sistema gráfico
(Figura 152)?3
H
I
I
,
p
L'---_-'--
( a )
o
Figura 151. Empuje de un suelo cohesivo suponiendo nulo el razonamiento entre el muro y
el suelo, pero con adherencia.
,o
!I:: L ~
~
W
"
Z
w
~ L O
"
" o
u
03
2._83
'"
Figura 152. Valores aproximados de los coeficientes Kar y Kac para obtener,Pd máximo (em-
puje act ivo) de la Ec. 132,
33 Véase Jiménes Salas (1954)
Teoría de Rankine
Rankine estudió el estado de esfuerzos en un suelo granular, sm
cohesión. Para comprender mejor sus hipótesis fundamentales, es
necesario entender bien los distintos estados de esfuerzos de una masa de
suelo, expuestos al principio de este capítulo.
La hipótesis básica de Rankine es que la más ligera deformación del
suelo, es suficiente para que entre en acción su resistencia total al esfuerzo
cortante e inmediatamente se produzca el equilibrio plástico en toda la
masa del suelo.
Este supuesto ha sido severamente atacado por varios investigadores.
Terzaghi señalo que: el supuesto fundamental de la teoría de Rankine es
incompatible con la conocida relación entre esfuerzos y deformaciones de los
suelos, incluida la arena, por lo que no debe proseguirse la aplicación de esta
teoría. A. W. Skempton, declaró: la larga supervivencia de los métodos de
Rankine pudo deberse a su gran adaptabilidad como materíal para preguntas
de exámenes.
.
Résal en 1910, generalizó el análisis de Rankine a suelos con 0 y c
acentuando todavía los orígenes del error.
Para que tenga efecto la hipótesis de Rankine, es necesario que el
suelo no tenga rozamiento con el muro, y que se produzca el estado de
equilibrio plástico en toda la masa del suelo tal como se representa en la
Figura 153 (a). K. Terzaghi demostró que el estado de equilibrio plástico
sólo se produce en la cuña deslizante abf (Figura 153(a) y (b» y el resto de
la masa del suelo permanece en equilibrio elástico, lo cual no concuerda
con las hipótesis de Rankine que suponen toda la masa del suelo en
equilibrio plástico.
Hipótesis del fluido equivalente. Las eC].laciones 120 y 127 que dan los
valores de Ka y Kp, derivados de la teoría de Rankine, permiten aplicar
métodos fáciles y rápidos en el cálculo. El efecto del suelo sobre un muro,
según esta teoría, resulta igual al de un fluido equivalente de densidad yKa,
o yK
p
, según sea el caso.
A pesar de los errores que envuelve esta teoría, las fórmulas de
Rankine pueden emplearse perfectamente para el cálculo de empujes
activos sobre paredes verticales, siendo la superficie del terreno
horizontal. Aunque los resultados son erróneos, caen dentro de la
seguridad y con suficiente aproximación práctica.
Las fórmulas de Rankine, en cambio, no deben emplearse, para el cál-
culo de empujes pasivos, ya que los errores son importantes y conducen a
muros antieconómicos.
(e )
v
1
/
/' '
,
"' .....
P,
-

, )<13
(b)
Figura 153. Estados de Rankine; a) Activo b) Pasivo.
Empuje pasivo
Suelos Friccionantes.
La teoría de Coulomb, que no incluyó el empuje pasivo, puede llevarse
a cabo por medio de la construcción de Poncelet (Figura 154), cuya
diferencia con el caso activo es el cambio de signo de los ángulos, 0 yo.
La construcción de Culmann es idéntica a la descrita para el caso
activo, con la diferencia de que la inclinación de la recta bS debe tomarse
de modo que forme con la horizontal un ángulo 'P hacia abajo (Figura
155).
La teoría de Coulomb se va haciendo inexacta al aumentar o hasta
ocasioanr un error del 30%. Esto es debido a que la superficie de ruptura
se curva cada vez más.
La teoría de Rankine da resultados exactos en pocos casos; uno es el
caso de una placa de anclaje dispuesta de modo que siga fácilmente el
movimiento ascendente de la cuña sin desarrollar rozamiento (Figura
156).
Figura 154. Solución de Poncele! para el caso de empuje
__ L Horilonra l
Figura 155. Solución de Coulmann para el caso de empuje pasivo.
,
Figura 156. Empuje pasivo sobre una placa de encaje.
Suelos Cohesivos.
El estudio teórico y estricto del problema del empuje pasivo en estos
suelos es muy complicado y no ha llegado a soluciones prácticas. Los
resultados más exactos son obtenidos por el procedimiento de Terzaghi.
Antes de entrar de lleno a esta teoría se verán algunos aspectos de las
hipótesis de Rankine, necesarios para aplicar el método de Terzaghi.
Algunas consideraciones de la teoría de Rankine. Si sobre la superficie
del terreno incide una sobrecarga uniformemente repartida igual a q
(Figura 157), la presión horizontal que produce esta carga será
q tan
2
(4SO-012) ó q tan
2
(4SO+012), según sea el caso. En el caso pasivo
con un suelo cohesivo, que es lo que se está estudiando, haciendo uso de la
ecuación 125, se tiene que la presión horizontal Ph a una profundidad z
será:
Ph = zy tan
2
(4SO+012)+2c tan (4SO + 012) + q tan
2
(4SO+0/Z) (133)
Esta presión ocasionará un empuje:
1 '
P
p
= "2yH 2 tan
2
(4SO+012) + H [2C tan (4SO + 012) + q tan
2
(4SO+012) ]
(134)
Este empuje se puede descomponer en dos partes, una es
PP' = ~ Y H 2lan2 (45°+012) (135)
que ocasiona un diagrama triangular de tipo hidrostático, y la otra
Pp" = H [2ctan(4SO+012)+qtan\45°+ 012)] (136)
que ocasiona un diagrama rectangular, como se representa en la Figura
157. Como es claramente, el empuje Pp' tiene su punto de aplicación a H/3
y el Pp" a H/2. El empuje pasivo Pp, resultante de estos diagramas, tendrá
su punto de aplicación entre H/2 y H/3; luego, para conocer el punto de
aplicación y la magnitud de Pp se pueden hacer dos operaciones inde-
pendientes: se calcula primero Pp', suponiendo c = O Y q = O, la resultante
actuará en el tercio inferior de H. Se determina luego Pp" suponiendo el
peso unitario del suelo (y) igual a cero, y su punto de aplicación en H/2.
-
0"
'p
p.
t
-
p.
H/2
!
I
H/3
1. .L
Figura 157. Descomposición del empuje pasivo según la teOIía de Rankine.
Esta práctica sólo es aproximada; sil! embargo, es suficiente para obte-
ner el punto de aplicación de Pp en suelos cohesivos.
Método de la espiral logarítmica. En la Figura 158, está represent ada
una superficie de deslizamiento en estado pasivo; se nota que está formada
por una recta y por una curva cuyas caractererísticas son intermedias entre
una espiral logarítmica y un círculo.

Figura 158. Superficie de deslizamiento en el caso de empuje pasivo.
La cuña de falla, cuya sección corresponde al triángulo ade, se encuen-
tra en el estado pasivo de Rankine. La zona correspondiente al triángulo
curvilíneo se halla en un estado denominado de corte radial. La superficie
del suelo es horizontal, el ángulo de fricción entre suelo y paramento inter-
no del muro es <5, y Cm es la fuerza total de adherencia entre muro y suelo.
La suposición de que el triángulo ade está en el estado de equilibrio
pasivo de Rankine, permite suponer en la sección vertical df, que el
empuje pasivo Pd es horizontal y se puede obtener por la ecuación 134.
Pd = Pd' + Pd " = ~ y H 2 tan
2
(45°+012)+
H [2c tan (45
0
+ 012) + q tan
2
(4SO + 012)]
La masa de suelo abdf, se encuentra sometida a las siguientes fuerzas
(Figura 159 a): su propio peso W, el empuje Pd, la resultante C de la
cohesión a lo largo de bd, la adherencia Cm en la cara ab, la resultante F
de los esfuerzos normales y de la fr!cción en la superficie bd y la resultante
Pp de las componentes normal y tangencial del empuje pasivo.
Como el punto de aplicación de Pp no es conocido, se utilizará el pro-
cedimiento aproximado, estudiado anteriormente, reemplazando Pp por
dos fuerzas P' p y P"p que forman un ángulo <5 con la normal a la superficie
de contacto y con su punto de aplicación en el tercio y la mitad de H, res-
pectivamente.
Terzaghi supuso que la superficie curva del plano de falla, tiene la
forma de una espiral logarítmica de ecuación:
r = ro e
8
tan 0 (137)34
Como la espiral es tangente a la recta en el punto d, su centro debe es-
tar situado sobre la recta ad, ya que de la ecuación 137 y de la Figura
159(a), surge, que todos los radios vectores de la espiral forman un ángulo
o con la normal a la curva en el punto de intersección. Como 0 es el án-
gulo de fricción interna del material, la resultante dF del esfuerzo, normal
y de la fricción, correspondiente a cualquier elemento diferencial de la su-
perficie de deslizamiento, forma también un ángulo 0 con la normal al ele-
mento, y por consiguiente, su dirección coincide con la del radio vector al
centro de la espiral. Por tanto, todas las fuerzas elementales dF, pasan por
el punto O, así que la resultante F de todos los elementos diferenciales, pa-
sa también por O.
34 la espiral.lograrítmica tiene la característica de que todo ángulo formado por la tangente
y un radio vector es constante a través de toda la CUlVa, por lo que Descartes la llamó
"equi angular". El círculo es un caso particular de la espiral logarítmica.
Para calcular P'p (valor de Pp cuando c = O), se elige arbitrariamente
una superficie de deslizamiento bdlel (Figura 159 (b». Se supone que al
fallar esta superficie produce un empuje pasivo que se llamara P'l, actuan-
do enH/3.
Para calcular P'l se procede como sigue:
Se calcula la fuerza P' dI del empuje de la cuña dlf¡el, con punto de
aplicación en el tercio inferior de f¡ dI, utilizando la ecuación:
2
P , = ~ Y H tan
2
(45°+0/2)
dI dI
Finalmente se toman momentos de las fuerzas P'l, P'dl, WI, y F'l con
respecto a 01. Como el momento de Fl es igual a cero se tiene
de donde
P'll =Wl1z+P'dl13
1
P , = 1. [w 1 12 + P 'dI 13J
1 11
(138)
Se dibuja a escala el valor de P' 1, a partir del punto h, y se obtiene el
punto C'l. Se efectúan cálculos similares para otras superficies de desliza-
miento, elegidas en forma arbitraria y, por los puntos C' obtenidos, se tra-
za una curva P' .
Si el suelo tiene cohesión, se debe calcular la segunda componente P"p
(valor de P
p
cuando y=O). Para calcular p"!, correspondiente a la superfi-
cie de deslizamiento arbitraria bd!el, se deben considerar las fuerzas que
intervienen en el cálculo, mostradas en la Figura 159 (c) .
El valor de P"dl, se obtiene haciendo H = Hd!, q = O Y usando la
ecuación:
P "dl = 2CHdl tan (4SO+0/ 2) (139)
El punto de aplicación de esta fuerza está en el centro de dlf!.
La influencia de la cohesión sobre la superficie bdl, puede calcularse
considerando un elemento de longitud ds (Figura 159 (d». Esta figura
permite calcular el momento debido a la cohesión; la resultante de la
cohesión en ds es cds, y el momento con respecto a 01 será:
a e
a
¡w. _1 ___ ' I
I IT I 2 "
I , [. 1,"3 Hd, 1
J" 11 :./d,· ¡ /"
1 --<-"'\ -.........r-
I
,," Hd,
\ ; í ¡
..... ___ _--r di·"
F' 1 o
, I
W,
T
(b)
f, e,
T;.
H
1
(c)
(d)
Figura 159. Método de la espiral logarítmica para determinar el empuje pasivo.
rde 2
dM
e
= rc ds cos 0 = rc 0 cos 0 = cr d e
cos
El momento de la cohesión total sobre bdl, será:
81 2 2
M el = f dM e = 2 c 0 (r - r )
O tan 1 O
Tomando momentos con respecto a 01, lo cual evita el momento
de F", se obtiene
1
P" 11 = M el + P" 13 - cm 1m
1 dI
P" = -.l [Mel + P" 13 - Cm 1m]
1 l¡ dI
(140)
El valor de P" se dibuja a escala partiendo del punto e" (Figura 159
1 1
(b». Como P' y P" representan el empuje P
p
I total de la masa, la orde-
1 1
nada de C1 representa precisamente P
p
I.
En forma similar se van obteniendo otros puntos de la curva P
p
, para
distintas superficies que ocasionan empujes P
p
2, P
p
3, etc .. El empuje pasi-
vo Pp, queda representado por la ordenada mínima de dicha curva y la su-
perficie de deslizamiento pasará por el punto de aD que se encuentra en la
proyección vertical del punto C.
La resultante total en la superficie de contacto, queda representada
por sus componentes Pp y la fuerza de adherencia Cm.
El procedimiento que se acaba de describir, es más recomendable que
cualquiera otro para el caso del empuje pasivo. Los estudios realizados de-
mostraron que su aproximación es más que suficiente para los problemas
encontrados en la práctica.
Empleo de los empujes de tierra al cálculo de los muros de
retención
Se llama muro de retención a toda pared diseñada para mantener una
diferencia de nivel entre dos superficies de tierra.
Tipos de muros
De gravedad. Son aquellos que mantienen su estabilidad sólo por fuer-
zas gravitacionales y no se calculan para soportar tensiones. -_ .. -_._--- --_._------ -
De semigravedad_ Son los que por medio de una pequeña cantidad de
refuerzo, soportan tensiones mayores que las que soportaría la mamposte-
ría sola.
En cantiliver. Son muros esbeltos, hechos de concreto armado y que
están diseñados para resistir la flexión. Un caso especial de este tipo son
las tablestacas.
Muros con contrafuertes o machones. Son iguales a los de cantiliver,
pero por razones de economía se refuerzan con contrafuertes. Entre ellos
se podrían mencionar los estribos de puente y otros tipos especiales, pero
considerar todos ellos saldría de la finalidad de este trabajo, puesto que
revisten formas especiales de diseño y de necesidades de drenaje.
Fuerzas actuantes en un muro de retención
En la estabilidad de un muro de retención intervienen las siguientes
fuerzas:
Peso de la pared. Esta fuerza se encuentra actuando en el centro de
gravedad de la pared considerada. Cuando la sección es irregular se divide
en porciones regulares para determinar fácilm.ente las componentes.
Empuje de tierra. Es la presión contra la pared que produce la tierra_
Queda determinado por las condiciones de esfuerzos que se presenten.
Reacción vertical del suelo. En su diagrama se considera generalmente
una distribución lineal y vertical.
Reacción horizontal del suelo. En los suelos friccionantes es debida a
la fricción entre el suelo y el muro, en los puramente cohesivos puede ser
debido a la colocación de un dentellón.
Subpresión. Se presenta cuando el muro está por debajo del nivel
freático.
Aparte de las condiciones antes descritas, en estribos de puentes es
necesario considerar la sobrecarga, vibración, impacto, sismo, la acción
del hielo y la expansión sufrida por cierto tipo de suelos a causa de la
humedad, lo cual hace disminuir la resistencia al esfuerzo cortante.