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Alianza Universidad Textos

José Miguel Oviedo

Historia de la literatura hispanoamericana
2. Del romanticismo al modernismo

Alianza
Editorial

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© José Miguel Ovíedo © Alianza Edítori31. S. A.; Madrid. 1997

Calle Juan Ignacio Luca de Tena. 1); 2H027 ~adrid; teléf. 393 HH HH ISBN: ~4-206-8200-4 ( O.C. > ISBN: !H-206~~163-6 cr. ll) Depósilo legal: M. 12..713-1997 lmpre~o en Lcrko Prinl. S. A. Pa~eo de la Ca~tcllana, 121. 2~(}1¡(, Madrid Printcd in Spain

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INDICE

CAPfTULO

8. EL ROMANTIOSMO Y LA GAUCHESCA RIOPLAITNSE
13 20 24 24 31 40 44 46 47 51 55

8.1. 8.2. 8.3.

8.4.

La larga hora romántica ...................................................... La resistencia neoclásica: poetas, costumbristas y comediógrafos ........ ........ ..... ........... ... .. ....... .. ..... ................. ..... ..... Los «proscritos» argentinos ............................................... 8.3 .l. Echeverría, el iniciador ......................................... 8.3.2. La obra y la acción de Sarmiento......................... 8.3 .3. Mármol y la novela romántica ........ ................ ...... 8.3.4. Las polémicas de Alberdi ..................................... 8.3.5. Los otros «proscritos»: Gutiérrez, López y Mitre. El desarrollo de la gauchesca ............................................. 8.4.1. Los forjadores de la tradición gauchesca: Ascasubi, Del Campo, Lussich ........................................ 8.4.2. La consumación de la gauchesca: el «Martín Fierro».................................................................... 9. LA L'CPANSIÓN ROI\.1ÁNTICA EN EL CONTINENIT

CAPfTIJLO

9.1.

.Atnérica romántica ..............................................................

67

8

Índice

El romanticismo cubano: poesía, teatro y cuento .......... .. 9.2.1. Gertrudis Gómez de Avellaneda, la apasionada. 9.2.2. El largo proceso de «Cecilia Valdés)) ................ .. 9.3. El historidsmo de Galván ................................................ .. 9.4. El romanticismo mexicano ................................................ . 9.5. La poesía de Pérez Bonalde, Caro y Pombo .................. .. 9.5.1. Una novela paradigmática del romanticismo: «Marí~) .................................................................. . 9.6. Encuentros y desencuentros de dos románticos ecuatorianos: Montalvo y Mera ................................................... .. 9.7. Palma y el arte de' la tradición .......................................... .. 9.8. El romanticismo chileno ................................................... .. 9.9. Los cuentos de la Gorriti .................................................. .. 9.10. Las postrimerías de la poesía romántica: Othón, Díaz Mirón y Zorrilla de San Martín ............................................. .
CAPf11JLO

9.2.

69 72 80 85 88 97 102 107 117

127
130 132

10. LA TRANSICIÓN HACIA EL REALISMO
Y EL NATIJRALISMO

10.1. El positivismo y el descubrimiento de la realidad objetiva .. 10.2. Comienzos del realismo en Chile: Blest Gana .................. 10.2.1. Otros novelistas chilenos: Barros Grez y Orrego Luco ....................................................................... 10.2.2. Dos cuentistas: Lillo y Gana ................................. 10.3. La «Generación del80)) en Argentina: el Estado y los intelectuales ................................ ............................................. 10.3.1. Eduardo Wilde: el escritor comojldneur ............ 10.3 .2. Recuerdo y testimonio en Cané y Mansilla ......... 10.3.3. El sórdido naturalismo de Cambaceres ............... 10.3.4. Dos trasplantados: Groussac y Hudson .............. 10.4. El realismo-naturalismo uruguayo: Eduardo Acevedo Díaz y Javier de Viana .... ... ... .... ..... .. .. .... ... ... ....... .... ............. 10.5. Federico Gamboa y otros narradores mexicanos ............. 10.6. La huella naturalista en dos escritoras peruanas .............. 10.7. Otros realistas en el resto del continente .......................... 10.8. Narradores populistas y costumbristas ............................. 10.9. Teatro rioplatense: del sainete a Florencio Sánchez ......... 10.10. La vuelta al pasado: Carrasquilla ....................................... 10.11. Dos ensayistas: Hostos y Justo Sierra ................................

13 7 146 153 154 159 162 166 168 175 177 185 191 197 201 205 211 212

fndice

9

CAJ>íTULO

1l.

ALBORES DEL MODERNISMO

11.1. 11.2. 11.3. 11.4. 11.5. 11.6.

Una cuestión de fondo........................................................ Martí: el artista como antena sensible ............................... El mundo encantado de Gutiérrez Nájera ........................ Julián del Casal o la salvación por el Arte ......................... El oscuro dolor de]osé Asunción Silva ............................ González Prada, artista y anarquista .................................

217 232 253

259 265
270

CAJ>f11JLO 12. RuB(~ DARfo, RoDó Y sus Drscfr>uws

12.1. Arte y magisterio de Darío ................................................. 12.2. La ola modernista y el reflujo postmodernista ................. 12.2.1. El vasto y cpmplejo Lugones ................................ 12.2.2. Fama y olvido de Larreta ...................................... 12.2.3. La América de Rodó ............................................. 12.2.4. Los paraísos artificiales de Herrera y Reissig ...... 12.2.5. El caso de Reyles ................................................... 12.2.6. Ritmo y exotismo en Ricardo Jaimes Freyre ....... 12.2.7. Dos protagonistas de la bohemia modernista: Blanco Fombona y Gómez Carrillo ..................... 12.2.8. El camino artístico de Díaz Rodríguez ................ 12.2.9. Chocano, el gesticulador ...................................... 12.2.10. Valencia: la traducción como creación ................ 12.2.11. Los modernistas mexicanos ................................. 12.2.11.1. La tristeza de Urbina .......................... 12.2.11.2. La leyenda de Nervo .......................... 12.2.11.3. Exotismo y erotismo de Rebolledo .... 12.2.12. Otros modernistas .................................................
BIBLicx:;RAriA GENERAL DEL SEGUNIX) VOLUMEN . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
ÍNDICE ONOMÁSTICO . ... . .. . ... . .. .. ...... ... .. . . . .. .. . .. ... . .. . .. . .. . .

283 311 312 322 325 333 343 344 346 352 354 358 361 362 364 366 367 3 71 381

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intensidad y persistencia poco comlUles. hasta las formas ya fosilizadas y académicas del post romanticismo con las que languidece históricamente. el romanticismo llega de Europa y se propaga por toda América con lUla rapidez. sino que desata lUla renovación de las artes y de la sensibilidad general. por dos y hasta tres generaciones de escritores. a destiempo llllOS de otros. algllllas ya totalmente alejadas de la idea original. que los americanos recogen y adaptan a circunstancias culturales diferentes de las que les dieron nacimiento en Europa. que lo convierten en el fenómeno literario más abarcador del siglo y en el de más larga duración. Esa prolongada trayectoria complica su perfil porque lo hace pasar por fases muy distintas. Por eso quizá sea necesario establecer cuál es el romanticismo que nos llega y distinguirlo del que luego se asimila y se transforma en América. l. el romanticismo no es sólo un fenómeno literario. 13 . Sus márgenes cronológicos pueden establecerse entre 1830 y 1875. Más que lll1 movimiento nuclear es lUla sucesión de capas o ciclos literarios protagonizados.Capítulo 8 EL ROMAN1'ICISMO Y LA GAUCHESCA RIOPLATENSE 8. Por cierto. casi medio siglo en el que pasa de la eclosión y la novedad del impacto inicial. La larga hora romántica En el primer tercio del siglo XIX.

2 El racionalismo del pensamiento ilustrado y los ideales de serenidad y apacible belleza del neoclasicismo literario (Caps. al romanticismo europeo refleja la insuficiencia de ese orden estético. son actitudes constantes del espíritu humano. Es una reacción contra una ·concepción normativa e inmutable del arte. llegando tan lejos como a Rusia. La majestuosidad de la naturaleza. a la vez. respectivamente. que frecuentemente se asocia con lo místico y sobrenatural. se apoyaban en un criterio de autoridad cuyo valor era objetivo y cierto: estaban depositados en uria tradición situada más allá de los fueros del poeta y el artista. De Alemania e Inglaterra. lo irracional y lo imagi· nativo. Para Hispanoamérica. donde es desencadenado por el brillante movimiento Sturm und Drang como una exaltada defensa de las licencias poéticas y la fusión de las artes. según los hermanos Schlegel (o «Apolíneo» y «Dionisíaco». se· gún Nietzsche). marcados por la urgente necesidad de la máxima libertad creadora. y de allí emigrará al resto de Europa. los enigmas de la muerte y las contradicciones que agitan el alma humana son indicios de que nuestro destino se juega en una esfera superior a nuestras propias fuerzas y ante la cual no podemos sino abismarnos. es su más definitivo aporte. su paso y establecimiento en .14 Historia de la literatura hispanoamericana. principio esencial para entender el romanticismo donde aparezca.de la posición del hombre en el cosmos. La crisis que se desata en las fechas señaladas revela un violento desplazamiento y un cambio en esa vieja pugna. 6 y 7). la chispa romántica se propaga rápidamente a España y Francia. que a su vez están asociadas a la herencia pagana y la cristiana. un fenómeno histórico que define la transición del siglo XVIII al XIX y una polaridad que siempre había estado presente -implícita o explícitamente. donde se manifiesta como una fascinación por lo misterioso. que forma parte indisoluble de nuestra tradición presente. y una exaltación de las potencias de la fantasía individual y de las formas autóctonas con las que cada pueblo se expresa artísticamente. Desde sus remotos inicios en Alemania. y comienza como una revuelta --que se transformará luego en una revolución-lanzada en nombre de lo subjetivo. pintoresco y legendario. en el último tercio del XVIII. y en Inglaterra. La crisis que da origen. La oposición clasicismo/romanticismo es. el romanticismo se afirma como una visión «sublime» -esa palabra es clave en su vocabulario-. La conquista de este principio.en la evolución del arte occidental: los principios «Clásico» y <<Románú· co». con Pushkin y otros grandes poetas. donde se convertirá en un verdadero programa literario con sus propagandistas y líderes.

el movimiento se mantuvo fiel a sí mismo y. también había en este continente una real necesidad de un cambio profundo tras el predominio de la Dustración. demandas y expectativas totalmente diferentes. el romanticismo debía fragmentarse y reflejar las peculiaridades de las naciones que lo adoptasen. pero que sigue una dinámica de signo propio y direcciones inicialmente no previstas.) Esta diáspora de la idea romántica es un proceso inevitable de la misma. pues. sobre todo. a la vez. En su largo viaje desde Europa el espíritu romántico confirma u olvida ciertas notas que le dieron el impulso inicial: el trasplante no es una mera importación. se implanta en una realidad histórica y cultural que. (El hecho de que la fecha inicial de este romanticismo anteceda por tres años la del estreno del drama Don Á/varo o la fuerza del sino [1835]. era ajena a la europea. porque el romanticismo hispano. se transfiguró en una pluralidad de formas y propuestas que inevitablemente fueron alejándose de la idea original y fusionándose con otras. El romanticismo tuvo. serán las dos fuentes más poderosas de influjos y modelos. Ese es el fenómeno que llamamos «romanticismo hispanoamericano»: un desprendimiento del primero. Aunque la imitación mecánica sea parte del proceso (y uno de sus más persistentes males). lo que es inexacto: esa obra no es el comienzo del movimiento en España. De esté modo. Eso es seguramente lo que explica la fuerza con la que se arraiga entre nosotros. en efecto. aunque el segundo sea más visible en los momentos inaugurales del romanticismo americano. sino el emblema de un proceso que se inicia bastante más temprano. La principal circunstancia nueva era el mismo proceso de emancipación por el que la mayoría de los países hispanoamericanos acababa de pasar. que adaptarse a un conjunt~ de circunstancias.El romanticismo y la gauchesca rioplatense 15 España es decisivo. junto con el francés. El sistema colonial había desaparecido casi enteramente y los antiguos virreinatos eran ahora naciones que trataban de afirmar su identidad y definir su cultura para saber quiénes eran o para seguir siéndolo: las mentes americanas percibieron la idea romántica como un instrumento providencial para sus grandes proyectos -un estilo nuevo para una situación nueva. que sostenía una estrecha relación entre la literatura y las variantes propias del espíritu de la época (Zeitgeist) y del de cada pueblo (Volksgeist): roto el dique de la unidad clásica e intemporal. del Duque deRivas. ha hecho pensar a los críticos que el romanticismo en América se adelantó al peninsular. Cuando pasa a América ya es muy distinto de lo que fue a fines del XVIII y. enfrentándolos a la tarea de establecer las bases sobre las cuales iban a emprender su vida .

que tenía una clara motivación estética. todavía aceptada hoy en términos generales. Nuestro primer nacionalismo literario es romántico y de él arranca la concepción.16 Historia de la literatura hispanoamericana. había un movimiento irresistible hacia la libertad en las comunidades hispanoamericanas. Las jóvenes generaciones hispanoamericanas. misteriosos o heroicos.. nacidas a partir del siglo XIX. El romanticismo parecía hecho a la medida de un tiempo y una actitud espiritual tentados por lo nuevo. Esa ola de entusiasmo y optimismo en el orden social se conjugó con el programa literario romántico. Lo más interesante aquí es que la libertad romántica europea. descripción. Tras varios siglos de sometimiento colonial ante España. El historicismo romántico europeo había despertado el interés por el pasado como una fuente de motivos tradicionales. escamoteada por el yugo colonial. que fueron principios inseparables durante un buen tiempo. (Más tarde. El propósito era recuperar nuestra tradición.!__~--··--·---- independiente. donde difícilmente podía seguir imperando el rígido modelo neoclásico. evocación. y descubrir que éramos comunidades e individuos con características propias: los gauchos de la pampa. lo audaz y lo original-un nuevo comienzo en todos los aspectos creadores. por otro. Por un lado. las canciones de los negros . en la introducción de esta obra [Vol. pues allí podíamos encontrar imágenes de nosotros mismos. que se extendía al terreno de la cultura y las artes. Su identificación con el absolutismo español llevó a otra forma de homologación: la del romanticismo y el liberalismo. la historiografía positivista aprovechará esas bases para trazar los grandes cuadros nacionales del proceso literario. se encontraron con países que eran aún más jóvenes que ellas y que podían modelar según sus sueños y aspiraciones. Una certeza general los unificaba: la de que sólo podían existir y prosperar como naciones poniéndose bajo el amparo de las garantías y derechos proclamados por el liberalismo. que nos permite hablar de «literatura mexicana» o <<literatura argentina» como entidades discernibles y diferenciables por sus rasgos específicos. en América sirvió además para dar a las nuevas sociedades una noción de continuidad y pertenencia a un pasado. 1] señalamos los límites de ese modelo de organización. que venía a liberar las potencias dormidas de los pueblos y a inspirar una búsqueda de lo propio. legendarios.) Este concepto se apoyó en dos actitudes básicas: la curiosidad por la historia y la exaltación de la naturaleza americana. aún hoy no hemos perdido del todo esos hábitos. se consolidará en América con la necesidad política y muchas veces se subordinaría a ella.

etc. Si a esto se agregan la renovación del lenguaje poético (polimetrismo. por último. por su parte. La fascinación por la naturaleza americana complementaba este objetivo. la popularidad que aseguró al género novelístico y la amplitud de sus registros (novela sentimental. política.un conjunto de realidades y voces típicas que ayudaban a distinguimos. montañas y selvas satisfacía una imaginación hambrienta de paisajes grandiosos y que podían ser exóticos sin dejar de ser propios. que así se ponían por primera vez al alcance de los sectores menos ilustrados. lo que no sólo sirvió al género dramático. la descripción de la belleza salvaje de los grandes ríos. el crecimiento del público teatral (ávido consumidor de obras locales o de traducciones de dramaturgos europeos) hizo necesaria la construcción o habilitación de teatros y espacios escénicos en la mayoría de las capitales americanas. etc. el de poner en circulación -siguiendo a Bello (7. armonización de la forma con la emoción que expresa. ). es fácil darse cuenta de todo lo que esta escuela ayudó a cambiar en nuestras costumbres literarias. pero también cumplía otros fines: primero. eran indicios de una bullente realidad «criolla» que era a la vez el tema y el destinatario de la literatura. Historia y Naturaleza. sino también a la ópera. libertad para mezclar tonos y motivos de cualquier rango. 7. menudo el bagaje de propuestas que acarrea el romanticismo en su extensa trayectoria por tierras americanas. histórica .). Sociológicamente. Carpentier. drama humano y telurismo.El romanticismo y la gauchesca rioplatense 17 en los ingenios cubanos. El desarrollo de ciertos aspectos culturales estrechamente asociados a la vida intelectual fue también consecuencia del fetvor romántico: por ejemplo. eran además los polos de dos visiones del dilema americano que presidirían los grandes debates que continuarían hasta el presente.. Neruda y otros.. que es una de las más altas formas del romanticismo europeo. el auge que otorgó al teatro como una de las supremas formas de entretenimiento social y su marcada secularización tras el predominio del teatro doctrinal y religioso de la época colonial. No es. las formas de expresión y de vida en los incipientes medios urbanos.). el de rivalizar ventajosamente con las grandezas europeas y probar con orgullo que nada teníamos que envidiarles. todo esto dejó una huella decisiva en la dirección que los gustos literarios . volcanes. costumbrista. la aparición de numerosas revistas y de secciones especiales en los periódicos que difundían folletines y otras formas de materiales literarios. legendaria. luego. como se ve en las obras· de Asturias.. pues.

18 Historia de la literatura hispanoamericana. 2

seguirían en el siglo XIX, aún después de que el romanticismo había periclitado. Pero al mismo tiempo hay que reconocer que la distancia entre la promesa despertada por el movimiento y su realidad concreta fue muy notoria y a veces francamente decepcionante. Al heredar sus virtudes, heredamos también sus defectos y los llevamos a extremos grotescos. Hay un romanticismo imitativo y espurio que hizo estragos en nuestra vida literaria. La primera gran carencia -sólo hay escasas excepciones- que se advierte en su adaptación americana es la dimensión trascendental y sobrenatural que el vuelo imaginativo alcanzó en Alemania e Inglaterra. Al levantar las compuertas de la fantasía y el ensueño, los primeros románticos habían querido probar que la emoción intensa y profunda era un impulso que ligaba al individuo con el cosmos y le permitía --como se decía entonces- «tocar las estrellas». Ya en la escuela española esa aspiración se ha limitado a una mera exacerbación sentimental, que bien puede considerarse su rasgo más persistente. Salvo contados casos, lo que domina en América será también un sentimentalismo adocenado y ramplón, una retórica enfática pero que no alcanza a brindar una visión. La repetición de actitudes y poses difundidas por el romanticismo europeo, popularizaron formas todavía más postizas y degradadas en nuestro continente. Nada lo prueba mejor que esa floración de leyendas «medievalistas» y poesías «orientalistas» que fue práctica común entonces: copia vacía y sin mérito estético de un gesto que Europa había difundido y prestigiado. Curiosamente, la búsqueda de elementos legendarios pocas veces llevó a los hispanoamericanos a recobrar las sugestivas imágenes del mundo prehispánico (seguramente porque no las conocían bien, pero a su vez porque no tenían la pátina literaria sancionada por el romanticismo europeo), y cuando tocaron el tema del indígena lo hicieron sin entenderlo bien, convirtiéndolo en asunto decorativo o filantrópico. En realidad, lo más significativo de nuestro romanticismo no está en sus expresiones paradigmáticas, sino en los desprendimientos y reelaboraciones que se hicieron a partir de él; el gran ejemplo es la poesía gauchesca (8.4.), que no se origina con él ni es una de sus expresiones canónicas, pero que no habría alcanzado su notable desarrollo sin el estimulo del clima romántico. La exageración sentimental y lacrimosa fue la regla general, de la que sólo un puñado se salvó. Pocos poemas y novelas de esta tendencia son legibles hoy sin concesiones al valor histórico que tuvieron en su momento; más grave es la situación con el teatro, del que todavía menos es rescatable. La libertad romántica de-

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generó en América (como ocurriría en otras partes) en mera retórica, anarquía formal e hipertrofia del yo; convertidas en hábitos dominantes de la etapa ·crepuscular de esta tendencia produjeron la saturación contra la cual reaccionarían los primeros modernistas en la última parte del siglo. (Hay una interesante correspondencia entre lo que pasó en el plano literario y el político: la utopía liberal fue interrumpida -y en gran parte negada- por la aparición del fenómeno de las endémicas guerras civiles o fronterizas, las dictaduras y el caudillismo militar; Argentina, Paraguay y Ecuador son tres casos eminentes. Más tarde, estas manifestaciones de un desajuste no resuelto entre la teoría y la realidad, se convertirían en un tema de gran vigencia literaria.) Pese a la hegemonía de la sensibilidad romántica en todas partes, hubo algunos escritores que se mantuvieron fieles al modelo neoclásico. Antes de hablar de los románticos, dediquemos unos párrafos a estos pocos que resistieron la nueva moda en una época de grandes cambios.

Crítica:

ABRAMs, M. H. NaturalSupernaturalism. Tradition and Revolution in Romantic Literature. New York: W. W. Norton, 1973. BARBER, Frederick, ed. Romantic Irony. Budapest: Akademiai Kiado, 1988. (A Comparative History o/Literatures in European Languages, vol. 8.) BÉGUL'I, Albert. El alma romántica y el sueño. México: Fondo de Cultura Económica, 1954. CARILLA, Emilio. El romanticismo en la América hispánica. 2." ed. Madrid: Gredos, 1967. DE MAN, Paul. «Intencional Structure of the Romantic Image». En The Rhetorico/Romanticism. New York: Columbia UniversityPress, 1984. DE PAZ, Alfredo. La revolución romántica. Madrid: Ternos, 1992. PRAz, Mario. The Romantic Agony. New York: Oxford University Press, 1970. RODRÍGUEZ, Orlando. «Teatro del XIX». En Luis Iñigo Madrigal*\ vol. 2, pp. 361-85. Rcx:;crANO, Alfredo. «La poesía decimonónica», ibid., pp. 277-95. SuAREz MuRIAS, Marguerita C. La novela romántica ... *.

I El asterisco indica que las obras señaladas se citan más de una vez en esta Historia; sus datos completos pueden hallarse en la bibliografía general al final del volumen.

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Historia de la literatura hispanoamericana. 2

VARELA]AcoME, Benito. «Evolución de la novela hispanoamericana en el siglo XIX». En Luis Íñigo Madrigal*, vol. 2, pp. 91-133. WELLEK, René. A History ofModem Criticism: 1750-1950. (The Romantic Age, vol. 8). New Haven: Yale University Press, 1955.

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8.2. La resistencia neoclásica: poetas, costumbristas y comediógrafos En la primera mitad del siglo hay un grupo de escritores que merecen mención en una historia, no porque sean muy grandes sus méritos, sino porque representan diversos grados de resistencia neoclásica al molde romántico imperante por esos años, o una asimilación muy moderada. En el área mexicana, José Joaquín Pesado (1801-1861) es uno de los espíritus más fieles a la norma neoclásica ya introducido el romanticismo. No era, por cierto, un poeta inspirado, sino culto, diestro y fríamente disciplinado. De todo su registro -poesía amorosa, sacra, descriptiva, filosófica, etc.-, lo mejor quizá sean los poemas tardíamente recogidos en Las aztecas (México, 1854), pulcra recreación o paráfrasis de Nezahualcóyotl (1.2.3.) y de otras «poesías tomadas de los antiguos cantares mexicanos» (de allí el título), que refleja su interés por los temas de raíz indígena. Dos venezolanos: Rafael María Baralt (1810-1860) es, en el momento en que abundaban los liberales románticos, un caso curioso de poeta con ideología liberal y formas neoclásicas, que nos dejó, aparte de su modesta obra poética, una contribución entonces valiosa para el conocimiento de la historia de su país; y Fermín Toro (1807?-1865), autor de una «Oda a la zona tórrida» -que en poco se parece a la silva de Bello (7. 7.)- y del inconcluso poema <<Hecatonfonía», inspirado en los misterios de las ruinas mayas. También hay que recordarlo por Los mártires (Caracas, 1842), quizá nuestra primera novela en tratar el tema de la explotación obrera, aunque no en América, sino en la Inglaterra industrializada. El costumbrismo y la sátira se renovaron en el siglo XIX con formas y actitudes que estaban asociadas con la tradición neoclásica y a veces con el gusto romántico por lo típico y pintoresco. En el Perú, Felipe Pardo y Aliaga (1806-1868) y Manuel Ascensio Segura (1805-1871) representan respectivamente esos extremos en sus versos festivos y en su teatro. El primero era un ultraconservador, un enemigo visceral de la república. Su risa amarga y resentida refleja el desencanto de ciertas clases ante la anarquía y el crudo caudillismo de los años que siguieron a la independencia. Nacido en el seno de una familia aristocrática,

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criado en la España despótica de Fernando VII y discípulo de Lista, detestó siempre la prédica liberal de los republicanos, que hacía más notorias las tristes realidades de la política criolla y provocaba su nostalgia retrógrada por la vida colonial. Con fría agudeza (y con ciertas notas racistas), comentó los acontecimientos sociales de su patria en cuidadas <Jetrillas», en bien observados cuadros costumbristas y en comedias de intención didáctica y fuerte sabor neoclásico. Pero al hacerlo se empapó de realidades criollas, de tipos, ambientes y ritos populares que retratan bien una época y conservan cierto valor todavía hoy. En su poema «Constitución Política» (1859) dejó muy claro su pensamiento antidemocrático, pero también su innegable humor. Fue un buen costumbrista, como lo prueban «Un viaje», «El paseo de Amancaes» y «El espejo de mi tierra». Como autor teatral dejó cuadros sociales animados por un humor cáustico, pero con tramas demasiado edificantes, como Frutos de la educación (1829) y Una huérfana en Chorrillos (1833). En la primera reitera la idea lizardiana (7.2.) de que los mayores vicios sociales son el fruto de una mala formación. Segura fue sin duda el comediógrafo más popular en Lima durante el siglo XIX, aparte de poeta satírico («La Pelimuertada», 1851). De hecho, puede decirse que su sostenido éxito en la escena limeña señala la incapacidad del teatro romántico para calar muy hondo en los gustos de ese público; más aún: sirvió para contener su difusión. Él era consciente de que su criollismo lo llevaba por un camino literario equidistante de las escuelas entonces en pugna; precisamente en <<La Pelimuertada» lo señala con claridad: Yo que ni al clásico sigo ni al romántico tampoco, unas veces me desboco y otras pienso lo que digo. Social e intelectualmente, Segura representa el polo opuesto de Pardo: era un mestizo de clase media pobre, con vocación democrática y una profunda afinidad con lo popular y con los valores del «medio pelo», ese creciente grupo plebeyo que buscaba ubicación en el cuadro social. Se le considera, con razón, el padre del teatro republicano en el Perú. Lo hizo gracias a una visión comprensiva de lo bueno y lo malo, lo ridículo y lo tierno, lo pintoresco y lo permanente de la vida peruana inmediata. Su mirada no es muy penetrante, pero capta lo necesario para retratarnos, entretenemos y hacemos reír. Su fórmu-

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Historia de la literatura hispanoamericana. 2

la de comediógrafo era simple pero eficaz: un enredo amoroso, prejuicios sociales e intrigas políticas como contexto y las gotas de color local que brindaban las corridas de toros o las festividades religiosas. Repitió la fórmula con variantes en unas quince coqledias, de las cuales se deben mencionar El Sargento Canuto (1839), Na Catita (1856), Un juguete (1858) y lAs tres viutks (1862). La mejor de todas es Ña Catita, que crea una versión limeña del modelo clásico español establecido en LA Celestina: la tercera que teje y desteje amoríos. Segura no sabía crear personajes individuales: creába tipos, pero en este caso logra uno convincente y cabal. El sabor criollo de sus versos festivos y su facilidad para usarlos en la escena fueron estimulantes para muchos otros autores, entre los cuales el más notable es Ricardo Palma (9. 7.) En el teatro de molde neoclásico la figura del mexicano Manuel Eduardo Gorostiza (1789-1851) tuvo bastante importancia en su época; algunos lo consideran el mejor comediógrafo de esta tendencia y este período; en su país es visto como un fundador del teatro moderno. Quizá haya que aclarar de antemano que prácticamente toda la actividad teatral de este veracruzano se realizó en Madrid; su caso es semejante al de Ruiz de Alarcón (4.5.1.): un autor cuya obra bien puede contemplarse desde las dos orillas. Cuando era todavía un niño, su madre se trasladó con él a Madrid y allí siguió la carrera militar; luchó contra los invasores franceses y llegó a ser coronel. En 1821, convertido ya en un hombre de teatro, se vio obligado a exilarse nuevamente debido a sus ideas liberales, peregrinó por Europa y se dedicó al periodismo en Londres. Sólo en 1833 regresó a México, donde desempeñó importantes cargos públicos, como el de Ministro Plenipotenciario ante Estados Unidos por la cuestión de Texas, en cuyo aspecto bélico también estuvo envuelto. El influjo de Femández de Moratín y Bretón de los Herreros sobre él fue decisivo en su formación y visión dramática. Desde 1818 escribió una treintena de comedias, varias de ellas muy exitosas, pero la más famosa de todas es la última, Contigo pan y cebolla (1833), publicada en Londres y estrenada ese mismo año en España y México. El autor sigue en general la fórmula moratiana -notas costumbristas, enredo sentimental e intención didáctica-, aunque el último elemento está a veces algo atenuado en favor del puro ridículo. Eso se nota bien en su celebrada pieza, que satiriza, en la figura de Matilde, a una joven que se cree una heroína romántica y sólo se casa con su pretendiente cuando éste finge ser pobre y desheredado. Aunque la caricatura puede resultar hoy exagerada y el conflicto demasiado cándído para

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ser convincente -salvo que se considere la pieza como una farsa-, representa sin duda uno de los primeros ataques contra la «pose» romántica que pronto iba a propagarse por todas partes de América. Se ha señalado que la figura de Matilde recuerda en mucho a Lydia Languish, la protagonista de la comedia The Rivals (1775) del inglés Richard Sheridan, que enfrenta similar dilema entre dos pretendientes que resultan ser uno; es muy probable que durante sus años en Londres el autor conociese esta pieza. En Guatemala, un poeta satírico que también tiene cierta relación con Palma: José de Batres Montúfar (1809-1844), peculiar caso de narrador en verso, como queda ilustrado en sus Tradídones de Guatemala, publicadas junto con sus Poesías (Guatemala, 1845). Allí pueden leerse narraciones como «Don Pablo» o «El reloj», que son felices versiones del arte de contar en verso que aprendió de Byron, José Joaquín de Mora y las Novel/e Galimti del italiano Juan Bautista de Casti. Su don festivo nos comunica notas de animación, color, observación y fantasía. Lo que hace es menor, pero sabe contar y crear en verso los efectos que generalmente se asocian con la prosa.
Textos y critica: BATRE.'i MoNTúFAR, José de. Poesías. Ed. Adrián Recinos. Guatemala: Centro Editorial José de Pineda Ibarra-Ministerio de Educación Pública, 1962. Fermín Toro. Ed. Virgilio Tosta. Caracas: Tip. Americana, 1954. GARCÍA CALDERÓN, Ventura, ed. Costumbristas y satíricos. París: Desclée de Brouwer-Biblioteca de Cultura Peruana, 1938. GoROSTIZA, Manud Eduardo. Teatro selecto. México: Porrúa, 1957. - - - Contigo pan y cebolla. Ed.John Dowling. Valencia: Albatros Ediciones-Hispanófila, 1992. SEGURA, Manud Ascensio. Artículos, poesías y comedias de ... Pról. Ricardo Palma. Lima: Carlos Prince, 1885. - - - Ña Catita. El Sargento Canuto. Lima: Librería Studium, 1987. Tradiciones bispanoamen'canas. Ed. Estuardo Núñez. Caracas: Biblioteca Ayacucho, 1979. MARIA Y CAMI'OS, Armando de. Manuel Eduardo Gorosti1Jl y su tiempo (Su oída. Su obra). México: Talleres Gráficos de la Nación, 1959. SANCHEZ, Luis Alberto. El señor Segura, bombre de teatro. Lima: P. T. C. M., 1947. WATSON E'iPENER, Maida Isabd. El cuadro de costumbres en el Perú decimonónico. Lima: Pontificia Universidad Católica dd Perú, 1980.

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Historia de la literatura hispanoamericana. 2

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8.3. Los «proscritos» argentinos
La más brillante generación romántica del continente es, sin duda, la argentina. No sólo por su producción estrictamente literaria, sino por su actividad intelectual en los más diversos campos y por su participación directa en la definición y la dirección política de su nación. El alto rango del grupo es reconocible ante la simple mención de sus principales nombres: Esteban Echeverría, Domingo Faustino Sarmiento,Juan Bautista Alberdi, Juan María Gutiérrez, José Mármol; el heroico y muy romántico membrete de «proscritos» -pues fueron perseguidos por el dictador Rosas- ayudó a hacerlos célebres por todo el continente. Además, el fundador del romanticismo hispanoamericano es precisamente uno de ellos: Echeverría.

8.3 .1. Echeve"ía, el iniciador
Los anuncios prerrománticos rastreados en varios autores de comienzos de siglo (Cap. 7) son síntomas de un cambio inminente que cobran su verdadero sentido anticipatorio sólo cuando éste se produce; el agente de ese gran cambio, que da su perfil a buena parte de la literatura del XIX, es Esteban Echeverría (1805-1851). Su encuentro con el romanticismo no es un influjo libresco a distancia, sino personal e inmediato: lo descubre -lo vive- en París (donde estuvo entre 1825 y 1830) y lo destila de las lecturas que hizo -en la lengua original- de Musset, Vigny y los historiadores y pensadores románticos franceses (Saint-Simon, Lcroux, Cousin). Como conoció también (por mediación francesa) a los alemanes e ingleses (Goethe, Herder, Scott, Byron), tuvo una visión bastante clara de lo que era la nueva escuda y no resulta extraño que, al volver a su patria, se convirtiese en el líder de la generación que enfrentaba la vasta tarea de construir las bases de una nación recién emancipada. Su proyecto era político, ideológico y literario; sus instrumentos eran el liberalismo, el socialismo utópico y el romanticismo. Como ese proyecto no podía ser una obra individual, agrupó a los jóvenes argentinos alrededor de sus ideas y creó con ellos una serie de cenáculos y organizaciones patriótico-culturales: primero es el «Salón Literario», que se inaugura en 1837 y donde se lee un canto de su poema «La cautiva>>; luego, en 1838, funda y encabeza la «Asociación de la Joven Generación Argentina» (más tarde «Asociación de Mayo»).

o la novia del Plata. Literariamente. lo que ocurrirá tras el combate de Caseros en 1852.. por otra parte. El país vivía la honda división provocada por el período de guerras civiles entre los unitarios (el sector liberal. pesadillescos y fantásticos del romanticismo europeo (siguiendo como modelos a Goethe y a Hugo. convirtió a la Confederación en un sistema despótico e intolerante.. la prin1era manifestación definidamente romántica del continente y el comienzo mismo de la literatura argentina moderna-.) y Gutiérrez (8. Rosas. En 1839. tras una fracasada intentona contra la dictadura rosista. el poema es de gran importancia histórica -era.3. donde él estaba exilado. Se trata de un texto fundamental para conocer las ideas de Echeverría y de toda una generación sobre el rumbo que debía seguir la nación argentina.5. de un hombre joven que intentaba abrir horizontes nuevos en su patria. a la vez. la afirmación de la moral cristiana y la «emancipación del espíritu americano». El propósito del Dogma .reafirmando la supremacía de la capital sobre el resto del país. Escrito durante el viaje de retorno a Buenos Aires. Alberdi (8.. Ésas son las bases del liberalismo político que defenderán también los sectores más ilustrados o europeizados de las clases dirigentes en el resto de América. los caudillos de provincia y la masa empobrecida e inculta). Echeverría se refugia en el interior y luego se exila en Montevideo. documento redactado por Echeverría. Echeverría trabaja los motivos macabros. sobre todo) para narrar una inverosúnil historia de amor ambientada en un escenario ------ El romanticismo y la gauchesca rioplatense 25 . que publicó anónimamente en 1832 y que pasó bastante desapercibido. de donde no volverá y donde morirá sin ver su patria liberada. propia. pero es de una insufrible ingenuidad. y decisivo para el desarrollo de las nuevas fórmulas políticas que aparecerán en el continente. es un ideario que contiene los grandes principios con los que Echeverría y sus compañeros quisieron combatirlo: el respeto a los derechos democráticos individuales.4.). El Dogma . el primer aporte romántico de Echeverría es su poema Elvira. que se conoce como Dogma soáalista y que se publicaría en 1846 en Montevideo.. era mantener vivo el espíritu libertario que animó la campaña emancipadora y que la larga dictadura de Rosas (1835-1852) había pisoteado. pero -extraña paradoja.-~--~---------------------------------------En este cenáculo se proclamó ese mismo año el «Código o declaración de principios que constituyen la creencia social de la República Argentina». la fe en el progreso.3. culto y urbano) y los federales (el sector formado por la oligarquía estanciera. que primero había establecido su poder político como gobernador de Buenos Aires (1829-1832).

esa posición parece hoy menos distinguida. pero algo más logrado en su apasionada presentación de elementos históricos. donde siguió combatiendo a Rosas. el amor sublime es una fuerza que desafía la fatalidad ciega del ambiente bárbaro y desolado. . bajo una invocación byroniana («Female bears such a genial soz1 /or kinder /eelings. Su romanticismo tiende a expresarse en fórmulas infladas. debido a las grandes penurias sufridas. El motivo de la cautividad era uno de los favoritos del romanticismo. 2 que es sólo americano por el nombre. ámbito que da resonancia americana al gran drama que allí se juega. el mal no es sólo de Echeverría: es común a mucha poesía romántica. Esas figuras y situaciones. Como quedó señalado más arriba. dirige la fuga en vista de que Brian está enfermo. Echeverría también desarrolló una labor como ensayista y crítico literario. whatsoever their natiom~). víctima de los indios. eran una novedad en el lenguaje poético de ese tiempo. Hay una constante exageración que en su época pasaba por sublimidad. literariamente. es encontrada por unos soldados pero muere de todos modos. convencionales. Echeverría agudiza el conflicto haciendo que su personaje sea una mujer. vaga por «el desierto». los indios y el destino. el lector no siente lo que el poeta siente y sólo puede inferirlo si deja de lado la retórica que lo obstruye. no muy convincentes. que incluyen la ya citada «La cautiva». como poeta. En 1837 aparecen las Rimas. lo más salvable está en «La cautiva» o por lo menos en pasajes de ella. la pura y abnegada amada de Brian. algunas composiciones m~s («La guitarra>>. «El ángel caído». «Avellaneda>>). Sin desconocer su contribución histórica. que pierde a su hijo. El drama de la pareja se centra en ella y en su lucha heroica contra las fuerzas de la naturaleza. la primera heroína romántica de nuestra literatura: María. Por cierto. composición en nueve cantos y un epílogo que es el mayor aporte del autor a la lírica argentina. A estas obras poéticas agregó desde su exilio. Este poema presenta. costumbres típicas y paisajes locales. tan nuevo que el autor llama «el desierto» (quizá por una analogía orientalista) a la zona árida de la pampa. El elemento del mal está dado por el indio. La pampa es un espacio salvaje y grandioso. otro poema narrativo como el anterior. pero la porción anterior es la que realmente establece el lugar que ocupa en la poesía hispanoamericana. Dos años después es adamado al publicar Los consuelos. estereotipado por su crueldad sanguinaria.26 Historia de la literatura hispanoamericana. que hoy parecen clichés. que aísla a las figuras y las enfrenta a situaciones trágicas y heroicas. Echeverría era. poco inspirado y bastante insípido. hay que admitir que.

fue encontrado. Con todas sus limitaciones. en un rasgo típicamente romántico una variedad de metros y estrofas: octosílabos. de ese mismo . más de treinta años después y en una circunstancia significativa para la vida urbana de Buenos Aires: la epidemia de fiebre amarilla. Pero al menos está bien organizado: cada canto está marcado por un particular desarrollo temático de la acción. Sembró la fecunda mano De Dios allí! ¡Cuánto arcano Que no es dado al vulgo ver! Eso. Y ese descubrimiento se basaba en el hallazgo de un paisaje que brindaba el elemento de lo inmenso y desconocido buscado por la imaginación romántica en la naturaleza: la pampa casi infinita. eneasílabos. décimas. es decir.). Sublimes y a par sencillas. justo cuando marchaba al exilio. decasílabos. en cambio. nuestro primer cuento romántico y sin duda el primero cuyos temas. romances. ambiente y lenguaje son del todo americanos. si se descuentan los presuntos relatos de Heredia (7. siendo un retrato fiel de su tiempo. entre los papeles personales que dejó al morir y fue publicado por Gutiérrez en la Revista del Río de LA Plata en 1871. nos dejó una verdadera obra maestra que. Aunque el cuento debió ser escrito en 1839. eso está empeorado por el verso. que recuerdan los de un libreto operático. que tiende a ser monótono y algo torpe: ¡Cuántas. inédito. Como prosista. Echeverría encama algo fundamental: el comienzo de la poesía nacional. Y como síntesis de alta creación estética y alegato político es un ejemplo impecable.8. Es una pieza única. está perfectamente viva hoy: el relato «El matadero». cuántas maravillas. pese a que «La cautiva>> usa. Es además. aunque el autor escribió otros ejercicios en prosa (como el apunte costumbrista «Apología del matambre». en el doble sentido de excepcional y de que. E implícitamente plantea el dilema entre la poesía de lo primitivo y los ideales de la civilización.El romanticismo y la gauchesca rioplatense 27 La hinchazón retórica subraya los aspectos melodramáticos del asunto. sextinas. sólo éste penenece cabalmente al género. dilema que corre a lo largo de gran parte de la literatura argentina. El mayor mérito del poema es haber sido el primero en descubrir la «poesía>> de la pampa argentina y encontrar en ella un poderoso símbolo del país: un mundo físico y humano que había que rescatar de su propio atraso e incorporar a la vida moderna. de 1836).

sin embargo. y es dífícil encontrar otros relatos de su época o la siguiente. de haberse conocido el cuento oportunamente. una pieza fundamental en nuestro proceso literario. entonces ya declinante o en crisis que conserva... el destino del género en América habría sido por completo distinto. _______ año. No es nada exagerado decir que. En muchos relatos del período. Aunque es cierto que publicarlo en la Argentina de Rosas era imposible o sumamente riesgoso. una o dos generaciones literarias aparecen y producen sus obras sin el beneficio de conocer este texto ejemplar. . ~---·-_. que puedan comparársele. Pero. «El matadero» es.28 Historia de la literatura hispanoamericana. 2 . la narración ejemplarizante. que daba al texto una inesperada actualidad. esos elementos tendían a estorbar y asfixiar la cualidad propiamente ficticia que todo cuento necesita para aparecer. que sin duda habría sido intensamente imitado. incluso por haber estado ausente tanto tiempo. este desfase destaca su excepcional carácter estético: es un documento del romanticismo. La larga demora en aparecer. Craso error de juicio: nada de lo que escribió tiene hoy mayor actualidad y trascendencia que «El matadero». 10). el testimonio social. mientras las letras argentinas y las de otros países trataban de defmir su identidad apoyadas en la estética romántica. una vigencia inesperada porque se adelantaba a las propuestas del realismo y el naturalismo que dominarían en las décadas siguientes (Cap. donde muy bien pudo aparecer como otras piezas suyas. la literatura hispanoamericana ya es otra y el relato sólo pudo ser contemplado retrospectivamente (pese a la mencionada circunstancia extraliteraria en que vio la luz). el folletín romántico. representa un claro vacío en el proceso literario de la época. El texto ofrece una síntesis feliz de los ingredientes que contribuirían a formar el relato de la época: el artículo de costumbres. Esto plantea dos interesantes cuestiones: la de por qué no lo publicó Echeverría en su tiempo. Aparecen todavía adheridos como una especie de andamiaje que soporta la estructura central del cuento mismo. Echeverría creía firmemente que su fama iba a reposar en su obra poética y no en esta incursión suya en un género que apenas si había explorado antes y que no cultivaría después. la crónica histórica. Lo más probable es que nunca llegase a estar convencido de sus méritos literarios. etc. Cuando aparece. esta razón dejaba de ser válida cuando el autor se encontraba ya refugiado en Montevideo. Esto nos lleva a la segunda cuestión: su impacto en nuestra literatura. y la de lo que habría ocurrido en nuestra historia literaria si lo hubiese hecho. de modo paradójico.

. como el carácter inverosímil e intolerable de lo que narra («cosas que parecen soñadas»). La lección es clara: en ese lugar no sólo se matan animales.. con tintes de daguerrotipo. un reflejo fiel de su tiempo. Esa virtud es la consecuencia de una notable composición artística cuya alternancia de tonos y" ritmos narrativos va concentrando el foco. El carácter vívido. pero a la vez lo desborda: sólo unos cuarenta años después de haber sido escrito volveremos a encontrar las notas realistas y naturalistas que lo distinguen. squalid and dirty [workers] constantly rwming to and /ro» (Cap. «El matadero» es. [sic]»). aún hoy. nearankle-deep. se ponen a su servicio y operan como un encuadre narrativo que subraya tanto la dramática actualidad histórica de la ficción (<Jos sucesos de mi narración pasaban por los años de Cristo de 183 .. the unwashed. aunque discernibles del cuento mismo. etc.. la decapitación del niño o la danza macabra de las achuradoras) va más allá de los límites del romanticismo y del realismo: nos propone símbolos e imágenes cuya ferocidad visionaria es homóloga a la que encontramos en la obra de Goya. por una ironía . Y no hay que olvidar las sorprendentes coincidencias entre la descripción del inmundo matadero con la de las sucias carnicerías del centro de Londres que por la misma época hizo Dickens en Oliver Twist (1838): «The ground was covered. su hwnillante tortura (con sus sugerencias de subyugación sexual) y su digna muerte. y contribuye a la imagen general que el texto produce: la de ser una alegoría sobre la libertad individual y el poder político. Todo esto funciona porque el texto está recorrido. La descripción del pintoresco a la vez que sombrío escenario. sino también hombres. Cada cuadro brinda una impresión imborrable.El romanticismo y la gauchesca rioplatense 29 aquí. conducen a los tres momentos centrales del cuento: la casual aparición del unitario. distanciamientos y premoniciones. pues la ley está en manos de los carniceros. admirablemente. con un juego de acercamientos. o Beckmann. un texto subversivo: basta cambiar los nombres «Federación» o «unitario» para aplicarlo a la Argentina de hace muy pocas décadas o a la situación latinoamericana en general. Ensor. el episodio del diluvio y la entrada de los novillos. XXI). grotesco y violento de ciertas escenas (por ejemplo. cuya validez es universal. y elevando gradualmente la tensión. Temática y formalmente el relato es. pues. sin contradecir esencialmente su impulso romántico. with filth and mire. unshaven. los brutales incidentes que tienen lugar en el matadero y la presentación de sus siniestros personajes..

como dios. Buenos Aires: CEAL. 1951. con un sarcasmo que demuestra que estaba intentando algo nuevo. hay que entender casi cada palabra por su contrario: en d idioma ardiente de Echeverría. 1977. No se trata de una ironía ocasional o complementaria: es la clave misma de su lenguaje y de su diseño estructural. Tulio. 1968. El Salón literario de 1837. el poeta. Y la federación rosista es «rocina>>. Noé. 1991. «El matadero» de Echeverria y el costumbrismo. Ed. Más addante. Así. e. se refiere a las consecuencias de la abstinencia de carne y al forzado cambio de dieta como una «guerra intestina entre las conciencias y los estómagos». .}uan Carlos. Buenos Aires: Sudamericana. si la dictadura es un mundo al revés. Caracas: Biblioteca Ayacucho.30 Historia de la literatura hispanoamericana. 1958. contra Rosas. que «no la empezaré por d Arca de Noé» como los cronistas de Indias. a la vez que usa deliberadamente un tono apocalíptico y tiradas bíblicas. Buenos Aires: Peuser. }ITRIK. 1968. Félix. El lector advierte eso desde d comienzo: en la introducción a su historia d autor señala. por su parte. donde los asesinos son los moralistas y los carniceros los jueces. 2 que apunta. pp. Buenos Aires: Hachette. Nydia. SosNOWSKI. El pensamiento de Echeverria. El matadero.. En Luis Iñigo Madrigal*. Esteban. Textos y crítica: EcHEVERRfA. el lector de hoy podrá. Esteban Echeverría. GlllANO. Obras escogidas. . Hasta d hecho casual de que la esposa dd dictador se llame Encamación Ezcurra no deja de ser aprovechado.La cautiva. 315-21. Ed. <<Esteban Echeverría». 1951. WEINBERG. Buenos Aires: n. Saúl. ver en esa figura venerada como una santa tras su muerte una imagen premonitoria de Eva Perón. Buenos Aires: CEAL. d verdadero orden no puede ser sino d de la rebelión en nombre de los principios de la humanidad. Ángd Batistessa.. 2. Echeverría. La ironía es d vehículo maestro de su condenación moral de un sistema político que (apoyado por la autoridad de la Iglesia) había traído precisamente una horrible inversión de los valores en los que se fundaba la nueva nación argentina. como un dardo envenenado. homologando así los dos sentidos de la palabra carne. LAMARQUE. «buenos católicos» significa precisamente <<fariseos» y «salvajes unitarios» significa <<individuos civilizados y amantes de la libertad». Beatriz Sarlo y Carlos Altamirano. vol.. HALPERIN DoNGHI.

las ideas y la literatura. En tierra chilena perfeccionó sus cualidades de lector omnívoro e incansable. i óbitos . apenas haremos referencia a la obra del autor como legislador.3. La naturaleza jánica de su reflexión -recuerdo y profecía. que llevó al campo de la política. el espíritu romántico en un grado de pasión heroica cuyas contradicciones y facetas resultan difíciles de abarcar en un marco coherente: obra compleja producida por una personalidad todavía más compleja y cuya proyección en todo lo que escribió. pues su juicio nos alejaría de nuestro principal tema: Sarmiento escritor. donde pasará varios años (con algún interregno en su patria) y definirá su perfil de escritor e ideólogo. Pero su gran causa es política: condenar a la dictadura rosista como un régimen retrógrado y un ejemplo de la barbarie americana. Creó su obra y también creó un país a su imagen y semejanza. como pocos. su propia formación autodidacta estimuló en él la convicción de que la educación era una forma de liberación espiritual que garantizaba las demás. La primera etapa de su vida y formación están dominadas por la experiencia en diversas provincias del interior argentino (había nacido en el remoto y humilde San Juan) y por la actividad pedagógica. costumbres. crecimiento y madurez de Sarmiento y la evolución de Argentina como nación es algo de lo cual él estuvo siempre consciente y dispuesto a subrayar.es un rasgo obsesivo en los textos sarmentinos.7. aunque los tres campos están ligados.El romanticismo y la gauchesca rioplatense 31 8. polémica y avasalladora que la de Domingo Faustino Sarmiento (1811-1888).2. tanto en español como en francés e inglés. Tenía un espíritu combativo y fogoso. El curioso paralelismo que existe entre el nacimiento. pensó e hizo quizá sea su mayor logro creador.) le sirve para cobrar importancia continental (pues no había publicado un libro hasta entonces) y contribuye decisivamente a la causa romántica. la primera persona y sus resonancias nacionales lo dominan todo. Esta obra está marcada por una identificación esencial: la del hombre y su patria. La célebre polémica de 1842 con Bello (7. Su oposición. Encarna. al punto que la memoria personal y el discurso autobiográfico son su modo de retratar y reconocer el país. Aspecto físico. lanzándolo audazmente al futuro. a la dictadura de Rosas lo obligó a exilarse en Chile en 1831. LA obra y la acción de Sarmiento Difícil es ertcontrar una figura más intensa. sin duda. Ese empeño tiene su más alta y famosa manifestación en un libro capital del siglo: CiviliZtJcíón i barba- rie. desde las filas unitarias. Vida de Juan Facundo Quiroga. hombre público y presidente de su país.

el libro de 1845 fue parte de un proyecto más vasto. El título original indicaba las tres modalidades que se fundían en el texto: la sociopolítica.. serie de biografías de personajes negativos de la historia política argentina. Arjírópolis (1850) y Recuerdos de provincia (1850). la trilogía «Civilización y barbarie>>. a su vez. es el pensamiento social y filosófico francés -que impregnó a toda la generación de «proscritos»-. De las muchas y apresuradas lecturas que hizo Sarmiento. para bien o para mal.. restituye ese plan publicando las tres obras como un conjunto orgánico. como veremos más adelante. se notaba la impronta de Hegel. También creía en el influjo decisivo del ambiente geográfico sobre la formación de los pueblos y en el «genio» de sus gentes: los hombres eran «emanaciones» de su suelo natal.que sufrirá alteraciones en ediciones sucesivas y que se condensa comúnmente como Facundo. sin duda. aliados del rosismo. la encarnación de la anarquía generada por los caudillos del interior. 1868). Herder y otros filósofos germanos. en cuyas ideas sobre educación y sociedad. En la tercera edición del Facundo (New York. largo título -escrito con la peculiar ortografía sarmentina.. particularmente el de Víctor Cousin (a quien cita admirativamente). sus títulos más importantes. Sarmiento creía además que ciertos hombres encarnaban. Guizot.. la biográfica y la descriptiva. A/rica i América (1849). para él._.--~------_. pues aparte del Facundo publicará -en apenas cinco años y desde su exilio chileno._·*''-- [sic] de la República Argentina (Santiago. Por eso hay una significativa relación dialéctica entre los términos que el Facundo ponía en juego: Sarmiento/ Facundo/ Rosas/ Argentina. Vida de Fray Félix Aldao y El Chacho. Las huellas de otros pensadores franceses como Montesquieu.Viajes por Europa. Michelet y Tocqueville son también visibles. que el autor había conocido en sus años mozos y que eran. proviene de Cousin y está en el centro de su propia concepción social. El libro fue escrito con prisa y con un sentido de urgencia casi periodístico: la lucha contra Rosas no permitía demoras y su propia situación personal se había complicado con una amenaza de extradi- . 32 Historia de la literatura hispanoamericana.. 1845). Con él comienza el período más productivo de su obra. Pero la primera era. 2 ___________. compuesta por el Facundo. La idea de que en toda nación hay una pugna constante entre sectores civilizados y otros carentes de organización... el destino de su sociedad y que el estudio psicológico de sus vidas podía ofrecer reveladoras visiones históricas. En algún momento.alcanzar.el que se transparenta más en el Facundo. la piedra fundamental del edificio. el último era el modelo de la objetividad que Sarmiento pretendía -sin fortuna.___.

cambiase en las sucesivas ediciones. en otra más que las envolvía a todas: Europa frente a América. Esto. pero no la única. la segunda (Caps. Ese programa sólo era viable si el estilo de vida de los gauchos y el atraso de la pampa desaparecían ante el empuje de la educación y la cultura de raíz europea. las ediciones modernas del Facundo han seguido por lo general ese modelo y a él haremos referencia. (De las cuatro ediciones hechas en vida del autor. I-IV) es una descripción panorámica de la sociedad y la cultura argentinas. Esta otra antinomia -la Ciudad frente a la Pampa-lo ponía .------·'. que no eran otros que los de Europa y la América anglosajona. La antinomia declarada en la primera parte del tirulo ~vilización y barbarie. según su grandiosa visión. por eso. aunque en verdad ocurriría siete años después.había aparecido como folletín en las páginas de El Progreso.) Las tres grandes partes del libro corresponden -aunque en otro orden. consecuentemente. Rosas (y su antecedente y «espejo» telúrico. el texto -bajo el simple título de Facundo. con agregados y supresiones de capítulos. Caudillismo frente a Orden. esta última no estaba prevista en la concepción inicial del libro. De hecho. pues en la «Introducción». Es una respuesta a la concreta situación política de su país. educarla en los más elevados principios de la moral social de su tiempo. Quiroga) frente al mismo Sarmiento. diario fundado por Sarmiento en Santiago.-·----· El romanticismo y la gauchesca rioplatense 33 ción. por cierto.a las tres modalidades que señalamos en el título: tras una apasionada y memorable «Introducción». el autor señala que había dividido «este precipitado trabajo en dos partes». también evidentes: Individuo frente a Sociedad. Sarmiento anuncia el fin de la dictadura como algo inminente. Aunque parezca extraño. Pasado frente a Futuro y. en su apuro. El alto valor polémico del libro está precisamente allí: para el autor el progreso aparecía necesariamente ligado a un esfuerzo consciente y programático para transformar la misma composición étnica de su población y. y la tercera (Caps. entre mayo y junio del mismo año de su publicación en volumen. la principal. desde que esa división reapareció en el volumen 7° en las primeras Obras completas del autor. en sí misma no muy coherente.es. V-Xlll) contiene la biografía de Facundo y es la más extensa. Estas antinomias debían resolverse. por cierto. sólo la primera impresión como libro presenta el texto dividido en tres partes. la primera parte (Caps. hay otras. más el propio temperamento impulsivo del autor y la presión de las circunstancias. XIV-XV) es su alegato político contra Rosas. compiladas por su nieto Augusto Belín Sarmiento. explica que la estructura de la obra. como sombras barridas por un potente foco de luz.

La imagen inicial. Físicamente. indiferenciada. De allí el interés en la descripción física de la realidad argentina. tarea que cumple en la primera parte del libro. el desierto la rodea por todas partes. es magnífica: «¡Sombra terrible de Facundo. que era el resultado del peso negativo de esas fuerzas. no toda la pampa era «el desierto» que vio Echeverría (supra). es bien sabido que la de Sarmiento predominó: no sólo tuvo un impacto decisivo en la vida social de su país y del resto de América. casi abstracta. 2 en la trinchera opuesta a Bello. en este punto. «El mal que aqueja a la República Argentina es la extensión. ..34 Historia de la literatura hispanoamericana. pero sí lo era metafóricamente: una tierra baldía. De estos dos modelos para orientar la acción cívica de pueblos que se hallaban en las etapas iniciales de su formación. La pasión argumentativa. la conclusión era muy clara: nuestro atraso estaba en no haber transformado la tierra. se comparaba con el adelanto de los países europeos y especialmente Estados Unidos. al otro lado de esa frontera interna rondaban los indios. Y si el estado de cosas. monótona. pqlémica y constructiva de Sarmiento hizo el resto y explica su larga descendencia en nuestra literatura social. voy a evocarte. y establecen la temperatura arrebatada de su pensamiento. de no convertirse en Pampa>> (Cap. con la que convoca de entre los muertos a la figura maligna de su tesis. Hay que reconocer. Sarmiento crea un monstruo como enemigo tangible de su cruzada civilizadora.de que esa realidad era también la fuente de la riqueza ganadera que sustentaba al país. declara Sarmiento al describir la topografía de Argentina como una infinita llanura. . sino que se convirtió en una de las cuestiones más permanentes de nuestro debate intelectual. desconocida y desconectada del resto del cuerpo social. Emparejando los hábitos anárquicos del caudillismo en las provincias con los de los gauchos en los campos. se le insinúa en las entrañas». Las páginas introductorias del Facundo están entre las mejores del libro. soslayando el hecho -tal vez porque el poder de Rosas se basaba en el de los estancieros. dejar que ésta rigiese el destino de las ciudades era retrógrado. Con la educación nos unimos al mundo civilizado y la ciudad «trata de salvarse.] te levantes a explicamos la vida secreta y las convulsiones internas que desgarran las entrañas de un noble pueblo!». las fieras salvajes y la ignorancia. para que [. que la realidad de ese tiempo parecía darle la razón: Buenos Aires era apenas una isla de ilustración y cultura en un vasto territorio desolado y al margen de todo. defensor de una horaciana vuelta a la tranquila vida rural como vía para escapar a los males sociales de la urbe. XIV).

II).El romanticismo y la gauchesca rioplatense 35 Esta descripción no brilla por su organización o exactitud. pero sí por la fuerza 9e sus imágenes y la sugerencia de sus retratos.. ayudan a convertirlo en un personaje que ejerce una extraña fascinación sobre el lector: quien no era sino un olvidable cacique de provincia. se eleva a categoría de mito. esta sección tiene el mérito de adelantar un retrato bastante minucioso de uno de los grandes prototipos de la vida política hispanoamericana: el caudillo. el baqueano. y faces dignas de la plwna dd romancista (Cap.) muestra la íntima comprensión de ese mundo (aunque vea en los gauchos «amor a la ociosidad e incapacidad industrial>>) por parte de Sarmiento. las tintas negras con las que el autor lo presenta. el caballo. nos deja sentir que ha sido traspasado por esa «poesÍa>> que los románticos solían encontrar en los ambientes rústicos. a siniestro genio que representa una época oscura. primitivos. va olvidando las líneas de su argumentación y mostrando una comprensión y aun una simpatía cada vez mayores por los hombres y el mundo de la pampa: Si de las condiciones de la vida pastoril tal como la ha constituido la colonización y la incuria.). Comparar estos pasajes con la somera descripción de los gauderios en el Lazarillo de ciegos caminantes (6. desolados. la pulpería.]. ganado por su propio entusiasmo ante la realidad. inculto y primario. el gaucho malo y el cantor-. que ha sido una presencia constante en su historia y su literatura. donde se enfrenta la aventura o la muerte. Lo mismo ocurre cuando se solaza describiendo la vida gaucha y su encamación en ciertos símbolos o ambientes: el cuchillo. los elementos que Hemández (8. cuando intenta hacer una tipología psicológica del gaucho y se concentra en cuatro tipos --el rastreador. En efecto.1. Pero la verdadera intención del re- .2. Borges y tantos otros reelaborarán en las letras argentinas. en ella deja establecidos. La segunda parte del libro es más difusa.). . Lugones (12.9.4. Güiraldes. que bien podrían pasar a la tercera. que es precisamente lo que ocurre. Pese a ello. porque la biografía de Facundo está continuamente entrecruzada por comentarios y digresiones de carácter político. Un hombre odioso. por primera vez. nacen graves dificultades para una organización política cualquiera.2. y mucho más parad triurúo de la civilización europea [.1. Curiosamente. Lo más interesante es observar cómo el autor.no puede por otra parte negarse que esta situación tiene su costado poético. pero al mismo tiempo capaz de asombramos y fijarse en nuestra memoria.

y la República doblará su población con vecinos activos. amante del progreso y las normas civilizadas de la vida política -las antípodas del rosismo. con lo que se ponían precisamente en peligro la identidad y cohesión nacional que Sarmiento quería alcanzar. Ése es el mensaje que recorre todo el libro (planteado en la «Introducción». declarado como principio constitucional pero difícilmente realizado. Entrañaba. XV).36 Historia de la literatura hispanoamericana. lo desarrollará en el Capítulo XV) y que es importante discutir. Hoy podemos ver mejor los límites y carencias de ese ideal (para no hablar de esa política. pero sí su transformación en un programa orgánico. La solución era «civilizarlos» mediante un masivo esfuerzo educativo y un cambio en la composición étnica del país. Así creó la Argentina moderna tal como la conocemos: un país de inmigrantes. que nos llevaría lejos de nuestro tema). morales e industriosos» (Cap.quedarán todas las márgenes de los ríos cubiertas de ciudades. con felices comunidades extranjeras transformando los pueblos y villas del interior: «En diez años -promete Sarmiento. pudo convertir esas ideas en realidades con la notable energía que ponía en todo lo suyo. el Facundo lo presenta como una utopía nacional.es una manifestación del liberalismo que compartía Sarmiento con los de su generación y muchos otros hombres en América tras las guerras de independencia. sí llegó a la práctica en Argentina. con su apego a formas tradicionales. con una población «blanca» y una cultura volcada hacia Europa. «europeizándolo» con una igualmente masiva política inmigratoria. Pero lo que en otras partes no pasó de ser un vago ideal. europea. Era el ideal propio de una burguesía nacional todavía en las primeras etapas de formación. El proceso no comenzó con Sanniento (era ya una tendencia que él mismo registra en las primeras décadas del siglo). en verdad. impedían el progreso en Argentina. Atribuir los males . en sus campañas en favor de la educación desde sus cargos de senador. Sus viajes por Europa y sobre todo por Estados Unidos (1845-1847) lo pusieron al día sobre nuevos sistemas educativos y lo convencieron de que ésa era la clave hacia el progreso. 2 trato era otra: hacer patente que eran los gauchos y los hombres como Facundo quienes. En ese sentido puede decirse que pocos libros tuvieron más trascendencia que el Facundo en el XIX: ayudó a configurar una nación. el desarraigo de ciertas capas de la realidad social argentina y una incomprensión de sus modelos propios de cultura. la Gobernación de San Juan y la Presidencia de la República (1868-1874). La propuesta de una Argentina culta.

un estadista y un montonero. costumbrismo. llevándose consigo. como un lenguaje sobrecargado. como una imperfecta pero imponente obra literaria. La educación era indispensable.. Se trata --qué duda cabe. En vez de tratar de borrar la subcultura periférica sumergiéndola en el centro. periodismo. un provinciano que hablaba por experiencia propia. desigual. hasta conatos de novela . es una fórmula insostenible. alentar -sin quererlo. cargada con el dolor del destierro y el odio incurable contra Rosas. siendo una mentalidad liberal.una forma de etnocidio que arrasaba consigo las raíces mismas del país. como en una sinfonía. pero no a costa de desfigurar el sector más deprimido imponiéndole moldes y valores que poco tenían que ver con él. en la que todo está teñido por el temperamento y el absorbente ego del autor. Síntesis romántica.) Facundo es una leyenda viva que lo seduce a él mismo.de un libro personalísimo. avasallando con sus argumentos al lector: buscaba su asentimiento aún antes de persuadido. geografía. antropológicamente. (No hay que olvidar que él también era un hombre del interior. Era una mentalidad idealista y también pragmática. El suyo es un pensar apasionado: no sólo nos . no impide apreciar los méritos del Facundo como obra de arte. Pero ése es el nivel racipnal e ideológico del pensamiento del autor.. pero para hacerlo más nítido cargaba las tintas y exageraba o simplificaba. testimonio. Todo esto. quizá una autobiografía espiritual escrita al sesgo.El romanticismo y la gauchesca rioplatense 31 de Argentina a las formas primitivas de la vida del gaucho era. que limita la exactitud de su análisis. debió intentarse la fórmula inversa: recuperar la periferia colocándola en el centro. Es un libro-síntesis de muchas cosas heterogéneas que-nunca antes se habían mezclado así: sociología. Otra contradicción es que. pero hermano al fm. su Facundo puede leerse así pero también de otro modo: en su nivel emocional. Quería ofrecer un cuadro objetivo de la situación argentina. Buena parte de la literatura y el pensamiento social argentino tras los años de Sarmiento serán por eso un lamento por la vida gaucha que marchaba hacia su desaparición. valores que valía la pena rescatar. en principio. un maestro y un panfletario. siendo su némesis. historia. La mayor contradicción consiste en que Facundo. a veces discordante y desconcertante. es también su doble -su hermano renegado. Sarmiento escribía y pensaba con un aire autoritario. En ella oímos. junto con sus males. pero de manera inevitable. la voz rotunda de Sarmiento. pero también ecos y actitudes que lo contradicen de modo bastante notorio. biografía.

pues está hecho de razones y emociones. sino lo que siente cuando lo piensa.38 Historia de la literatura hispanoamericana.3. con todos sus excesos. En cambio. De allí las contradicciones (algunas insalvables) que alberga. Si el mundo de la pampa. También citado. un lugar de excepción en la prosa . 1883) --<:ttyo título bien podría abarcar toda su obra. Mi defensa (Santiago. perb que nos interesan sobre todo como documentos de las distintas fases por las que pasa la experiencia sarmentina. su respuesta a los ataques que había recibido por sus artículos periodísticos contra Rosas. Su libro de Viajes . de endebles bases científicas positivistas.intenta. . El conjunto explica bien por qué Sarmiento ocupa. gracias a una prosa dramática cuyas imágenes parecen desgarrarse entre sí.2. de modo bastante confuso. no añade nada sustancial y muestra más bien un crudo detemúnismo racial..) planteará más tarde en Anel.r razas en América (Buenos Aires. Recuerdos de provincia es. donde ve un modelo civilizador (que confirma sus intuiciones en el Facundo). digno de ser seguido por Argentina y otras naciones hispanoamericanas. era para él la imagen misma del atraso. Sarmiento define su época y ayuda a configurar la nuestra. un libro autobiográfico que se proyecta en el marco de una reflexión filosófica y una visión esperanzada de las fuerzas civilizadoras.. errores y contradicciones. 2 deja saber lo que piensa. muestra su ardor polémico. es la estética de lo espontáneo. otra vez. En el resto de su . 1843). antes citado. con su aspereza salvaje y sus oscuras raíces étnicas y culturales. Como tardía secuela al Facundo. muerto a los veinte años en la guerra del Paraguay. un tipo humano que encama algo profundo del alma colectiva americana: Facundo anticipa al monstruoso Calibán que será uno de los polos de la antinomia que Rodó (12. Y hay que reconocer que la pintura que hace es la más vigorosa y perdurable que podamos encontrar entre los autores de su generación. también era el mundo de lo pintoresco. lo aventurero y lo exótico. Hay una enorme inmediatez en el libro. Así. Fijó para siempre. 1886). Conflictos y armonías de la. sintetizar sus ideas en una teoría sociológica general. que entreteje una interpretación simbólica de una vida ejemplar a través de la cual se traslucen los valores y las aspiraciones más profundas del padre. vale sobre todo por su buena prosa y sus entusiastas páginas sobre Estados Unidos. Su último libro es una pieza admirable y corunovedora: La vida de Domingutio (Buenos Aires.obra hay libros de considerable importancia literaria o histórica. Si hay una estética en él. tanto personal como pública. biografía de su hijo natural.

Ezequiel. el genio.Facundo. pp.. tuvo largas repercusiones.. BUNKLEY.. A.Recuerdos de provincia.). . María Caballero Wangemert. .. HALPERIN DoNGHI. Londres: Támesis. Allison Williams. 1993. The Lije of Sarmiento.. 1952. Sarmiento: la vida. author o/ a nation. 1992.1.4. Alberto Palcos. MARTíNEZ EsTRADA. Textos y crítica: SARMIENTo. Pero la más trascendental de las respuestas a la posición sannentina no será teórica sino lírico-narrativa: la poesía gauchesca. Sarmiento. Buenos Aires: Ediciones Culturales Argentinas. un ejemplo de ello es la polémica que sostuvo con Alberdi (in/ra)..Facundo. Pról. EARLE. William H. 1993. BARRENECHEA. crít.. . Buenos Aires: El Ateneo. Ed. pp. el ensayo ideológico y el debate político en América.. Buenos Aires: Emecé. sin embargo. 159-167. En Cedomil Goic*.. de Juan Carlos Ghiano. «Domingo Faustino Sarmiento». New York: Peter Lang. Sarmiento de /rente y de perfil. Buenos Aires: Luz del Día.El romanticismo y la gauchesca rioplatense 39 autobiográfica. 187-90. CARILLA. sin ser apasionadamente discutido por sus contemporáneos. Alberto. Muerte y resurrección de Facundo. SlUllado a su acción de estadista. Nanterre: Archivos. No pasó.Obras completas. 1968. vol.Viajes por Europa. Noé Jitrik. ]ri'RIK. Ed. N. A/rica y América 1845-1847. . Ana María. . 1948-1956. Buenos Aires: Sudamericana. 1962.. Solé*. Su vasto esfuerzo de interpretación de la realidad argentina y continental. la zdeas. 1969. Noé. Ed. 53 vols. Peter G. La Plata: Universidad Nacional de La Plata. 1962. 1. 1974. 1974. Caracas: Biblioteca Ayacucho. precedido de Mi defensa. Tulio. Málaga: Anaya & Mario Muchnik. Buenos Aires: Sur. 2. Buenos Aires: CEAL. Nora Dottori y Silvia Zanetti. 2. Javier Fernández. . la obra. KATRA. Jersey: Princeton University Press.. Donúngo Faustino. PALCOS. Facundo. En Carlos A. Princeton. Berkeley: University of California Press. Facundo. amigos o enemigos. Sarmiento. Ed. como veremos más adelante (8. Emilio. . 1994. 1977. vol. Lengua y estilo en Sarmiento. ]ONE5 C. anotada y comentada por Jorge Luis Borges. 1964.• ed. Ed. «La configuración del Facundo de Sarmiento». 1961.Recuerdos de provincia..

Amsterdam: Rodopi. (Un adelanto del poema.) Ha habido cierta confusión sobre la integridad de este poema porque las dos entregas de esta edición contienen nada más que los cuatro primeros cantos de un plan original que tenía doce y cuyo más antiguo manuscrito data de 1844. está a punto de naufragar y retoma unos tres meses después al punto de partida.o 143 (1988). gran motivo de la literatura romántica. En 1840 huye a Montevideo como Echeverría y tantos otros liberales. F. Domingo Faustino Sarmiento. bajo el título de «El Peregrino. 2 PRIETo.40 Historia de la literatura hispanoamericana.3. VERDEVOYE. Noel. Austin: University of Texas Press. 1988. ni participó en sus polémicas y escaramuzas. Revista Iberoamericana. Mármol y la novela romántica Entre los «proscritos» argentinos. más otros fragmentos. Realidad. 1982. hacia 1844. educar y escribir opinando. SALOMON. la obra de José Mármol (18171871) estuvo tan profundamente marcada por el odio a Rosas. Paul. El texto completo.3. Canto duodécimo». no está. rdeología y literatura en el «Facundo» de D. por recomendación de Alberdi (in/ra). SORENSEN GoooRICII. Tenía diecinueve años cuando sufrió unos pocos días de cárcel por antirrosista y eso le otorgó el elemento místico que le faltaba para convertirse en un poeta de la libertad y la patria encadenada. N. también en Montevideo. Sarmiento. Sarmiento and the Construction of Argentine Culture. incluyendo las . Diana. El fruto de esa travesía frustrada es Cantos del peregrino (cuya publicación comenzó en Montevideo en 1847). sin embargo. compuestos en una época posterior. una tormenta sorprende a la nave en el Cabo de Hornos. la persecución y el exilio. · 8. Buenos Aires: Plus Ultra. 1996. decide exilarse en Chile. 1984. del todo asimilada a los lineamientos esbozados por Echeverría (supra): Mármol nunca perteneció a la «Asociación de Mayo». Durante muchos años se consideró el poema inconcluso. N{unero especial dedicado a Sarmiento. Con ese propósito se embarca en Brasil. Adolfo. pues sólo llegaron a conocerse los seis primeros y los dos finales. que una vez desaparecida su tiranía el impulso creador del autor pareció apagarse en él casi por completo. Siendo característica del período político y literario de su época. había aparecido un año antes. Buenos Aires: CEAL. La literatura autobiográfica argentina. Así. la de un peregrinaje acosado por una naturaleza hostil. Mármol agregó a la experiencia de la cárcel. que es la mayor contribución del autor a la poesía argentina.

ni está el alma con la vida.que lo supere y puede decirse que el resto de América El romanticismo y la gauchesca rioplatense 41 . lleno de fórmulas convencionales y divagaciones innecesarias. Lo que antes pasaba por ser libertades expresivas e imaginativas. las meditaciones líricas y sus confesiones de enamorado. al que cita.) Hoy el poema significa. Como puede verse. y del hálito caliente de la perezosa brisa. el poema tiene escasa unidad: es un conjunto de fragmentos poéticos de diversa naturaleza recorridos por un delgado hilo autobiográfico. por cierto. ahora se percibe como descuidos e imperfecciones formales. el «trovador del Plata»). A esos motivos se añaden los del paisaje tropical o pampeano. fruto quizá de una redacción azarosa. enfrentado a un destino trágico de perseguido sin patria y en lucha desigual con los elementos. pero es algo.---------------------------~~------~-----partes VII a X. (Canto lll) No es mucho. como en general hizo con toda la poesía romántica española. refleja bastante bien el espíritu abrumado por la experiencia del paisaje tropical: bajo las manos de fuego que el horizonte iluminan. pero la verdad es que se sienten más los ecos de la poesía narrativa de Espronceda y Zorrilla. Argentina no tuvo un poema de su tipo -es decir. apareció por primera vez en la edición crítica de 1965 preparada por Elvira Burlando de Meyer.rechazaban buena parte de esa tradición. a los que Mármol quería dar un acento original adaptándolos a la causa antirrosista y al escenario americano. (Ésa es otra diferencia con sus compañeros de generación. sólo es legible en muy breves trechos. por ejemplo. que -por antihispanismo-. la vida no está en el alma. En realidad. Mármol confiesa que lo escribió bajo la influencia del Childe Harold's Pilgrimage de Byron. de tradición culta y moderna. En el poema. algo distinto que en su tiempo y es más fácil ver sus errores que sus virtudes. aquéllos donde el autor confía más en la sugerencia que en el énfasis. Mármol transforma su interrumpido viaje en la arquetípica aventura del peregrino y poeta romántico (el protagonista es Carlos. que el autor había leído con admiración. casi con arrobo. El texto es sobreabundante y sin embargo monótono. éstos son los lugares comunes del romanticismo. El hecho es que durante varios años. La siguiente imagen.

completa en Buenos Aires en 1855. El nombre de Mármol pertenece también a la historia de la narrativa gracias a Amalza.42 Historia de la literatura hispanoamericana. pues en la edición definitiva de 1855 (que él consideraba la primera) tiene cinco partes. lo que aparece como pretérito es el presente. primo de Amalia. Amalia empieza a subtitularse «novela histórica americana». la figura de Daniel Bello. el político y el sentimental. «por lUla ficción calculada». La trama entreteje elementos autobiográficos con la doble aventura del joven Eduardo Belgrano (su persecución por la temida «mazorca». entre la tendencia a la fantasía y el obligado análisis social. y su trágico idilio con Amalia). todo combinado con lUla atmósfera y lUla composición de corte folletinesco. Existen tres niveles o aspectos en el libro: el histórico. según el gusto predominante en su tiempo. lo que agrega lUla dimensión testimonial que Mármol no pierde de vista. el autor se vio obligado a modificar el final de la vasta obra para reflejar la nueva situación política. Como en tantas otras novelas románticas hay lUla constante contradicción entre la flagrante idealización y la declarada fidelidad a los hechos. es decir. tiene más importancia para los fines de la novela: es sobre todo a través de él que conocemos los oscuros y sanguinarios métodos de Rosas y el coraje con el que los Wlitarios los enfrentaban. Políticamente. presenta Wl caso entonces poco frecuente: la época que se reconstruye (Wlos pocos meses en los años finales de la dictadura) es muy próxima al presente desde el que se narra. El autor mueve la acción recurriendo a situaciones y peripecias conven- . En la «Explicación» que precede a la novela señala que. si se le considera como tal. No la abrevió. el abnegado y hábil patriota. Eso explica por qué la crítica lo ha destacado. y la versión. Como a partir de su edición francesa de 1901. describe «en forma retrospectiva personajes que existen en la actualidad». El resto de su producción poética puede leerse en Armonías (Montevideo. 2 tampoco. y los desarrolla en medio de copiosas complicaciones laterales y comentarios sobre la situación general de esos años. sin embargo. Las tres primeras partes de esta obra aparecieron en Montevideo en 1851. 77 capítulos y ocupa ocho volúmenes. la policía política del rosismo. hay que aclarar que. Como en 1852la victoria de Caseros había puesto fin a la dictadura de Rosas. la novela romántica más representativa del área rioplatense. 1851). Es lUla narración abrumadora. pero hay que darse el trabajo de analizarla: es la novela romántica de tema político más famosa del siglo.

Pero el tono general de la obra es el panfletarío y su tesis es de un determinismo que coincide con la visión sarmentina: el caudillismo es un producto directo de la vida bárbara de la pampa. 1850). Todo tiende a ser planteado en oposiciones maniqueas: lo grandioso. Se dirá que Echeverría (supra) hizo lo mismo en «El matadero». Pero el vigor con el que están retratados el escenario y la situación misma en el cuento. ambas estrenadas en Montevideo en 1842. que es trillado y hueco. los detalles sobre la lucha contra ella. el que mejor sobrevive es el político. llanos como la superficie de un mar en calma». Las impresiones del paisaje americano son recargadas y difusas -ecos de lecturas más que de la observación. la lucha entre buenos y malos carece de elementos que podrían hacerla literariamente convincente. le otorga una convicción que no tiene Atnalia. Amalt'a es -pese a lo que dijimos más arriba. No bastaría hacer una edición moderna de Amalz'a: habría que reescribirla. las largas digresiones y apartes que quieren dar fuerza a la historia. reducir sus 800 páginas y podarle sus excrecencias para hacerla legible.un documento cabal de los ideales que orientaron a los «proscritos» y de lapasión con la que los defendieron. En ese sentido. la chusma que rodea a Rosas y todo individuo ajeno a la cultura europeizante y sus tradiciones políticas. titulada Manuela Rosas. que hizo frecuentes estragos en el género dramático. y ambas son muestras del romanticismo más ingenuo. Para Mármol esos bárbaros son los gauchos. El énfasis. mantienen cierto interés y por momentos alcanzan alguna vivacidad narrativa. la atmósfera de terror y total sometimiento a la dictadura.El romanticismo y la gauchesca rioplatense 43 cionales dentro del repertorio romántico. por ejemplo. Rasgos biográficos (Montevideo. La segunda es un ejemplo del aberrante «medievalismo» que el romanticismo popularizó en América. al presentar al noble unitario entre los viles federales. La principal falla está en el lenguaje. en ésta. Ésta es. . De los tres niveles arriba señalados. no hacen sino adelgazada. los negros. una descripción del atardecer en la pampa: <<El refulgente Rey del universo descendía con su manto de nácares y oro allá sobre el confín del horizonte que bordaba las planicies esmaltadas de los campos. lo bajo y lo primitivo. Fue activo periodista y escribió dos piezas teatrales en verso. El poeta y El cruzado. Mármol escribió también una curiosa biografía de la hija del dictador. heroico y sublime frente a lo rum. los indios. en)a que trata de exculparla de las maldades de su padre y presentarla más bien como una víctima. pues el cuadro que ofrece de la época resista.

1852) son una pieza fundamental de pensamiento político y jurídico. teatro y novela. 8. pues sus ideas se incorporaron a la Constitución del año siguiente. José. (Buenos Aires. de Elvira Burlando de Meyer.Cantos del peregrino. Juan Carlos. Ed. José Mármol's Amalia».Poesías completas. 1965. crít. y al gobierno del general Urquiza en Campaña en el Ejército Grande (1852). las ciencias sociales y la política. su aporte más interesante a la literatura y al movimiento de las ideas de la época está en los panfletos que escribió. Historia y crítica . 2. en sus polémicas con Sarmiento (supra) primero y con Mitre (in/ra) después. Amalia. Buenos Aires: Pleamar. Contribución a la bibliografía de fosé Mármol. Buenos Aires: EUDEBA. 1972. BLASI. En John S. hechos con la virulencia que caracterizaba a su autor. 2 Textos y crítica: MÁRMOL. 39-62. vol. MEGWINOI-1'. Academia Argentina de Letras. <<Amalia de José Mármol».. Pról. en las páginas que se recogieron tardíamente en Las . o Cartas quillotanas (1853) -así llamadas por la región chilena de Quillota-. José Mármol y la sombra de Rosas. Madrid: Editora Nacional. de Teodosio Femández.. John S. El choque con Sarmiento se produjo ante los ataques que éste había hecho a las Bases.. Aunque escribió varios trabajos sobre economía y problemas sociales de su país y América. GIANNANGELI. sus principales intereses estuvieron en la historia. de Rafael Alberto Arriera. En Cedomil Goic. Alberdi (que había compartido exilio en Chile con Sarmiento) responde a esos ataques. con mayor ardor todavia. . 290-95. Buenos Aires. 1984.. pp.. 79-80 (1973). en las Cartas sobre la prensa y la política militante . BRUSJIWOOD. Grace Elaine. testimonio sarmentino de la acción militar que derrotó a Rosas... Genteel Barbarism''. aunque también escribió poesía. pp.. GI!IANO. «¿Es Amalz'a una novela realista?». a la que Sarmiento replicó. 186-97. Alberto.44 Historia de la literatura hispanoamericana ... La Torre. Ed. Para los argentinos... La Plata: Universidad Nacional de la Plata. «The Focus of Action.. pp. *. .. sus Bases y puntos de partida para la organización política .. Liliana.4. 1946-1947. Las polémicas de Alberdi Juan Bautista Alberdi (1810-1884) es otro de los «proscritos» cuya obra intelectual excede los marcos de la literatura propiamente dicha. 1970. 2 vols.3.

<<Juan Bautista Alberdi». En su exilio uruguayo escribió dos piezas teatrales de tema político: la «crónica dramática>> La Revolución de Mayo (Montevideo. en ·1851. l'J1JRRIETA. Delfín Leocadio. GARASA. es su Peregrinaciones de Luz del Día. El contraste de estilos -el apasionado de Sarmiento. 1839) y El gigante Amapolas (Valparaíso. han sido recogidos en un volumen que lleva el nombre de aquella gaceta mensual (Buenos Aires. 1984. Ed. eds. Buenos Aires: Academia Argentina de Letras. 1986. Una rara y poco legible mezcla de novela alegórica y panfleto político. vol. Harold Eugene. También en Valparaíso. de José A. Sus crónicas y artículos de crítica literaria que publicó en La Moda bajo el seudónimo de <<Figarillo» (en homenaje a Larra). asociada a esta última polémica. Oria.. Buenos Ai· res: Losada. Juan Bautista Alberdi: una voz en la tormenta.El romanticismo y la gauchesca rioplatense 45 ciento y una (Buenos Aires. 1989. a raíz de la acción militar en Paraguay realizada cuando éste era presidente. Escritos satíricos y de crítica literaria. Madrid: Cultura Hispánica. 1987. el más equilibrado y documentado de Alberdies muy claro y aleccionante sobre sus respectivas personalidades. Gainesville: School of Inter-American Studies. Aníbal y Eva García Román. 1994. En Carlos A.ontra Rosas. . . Gleizer. 1988. zdeólogo del siglo XXI.. 1866). Ed. Juan Bautista Alberdi. 1871). La polémica de Alberdi con Sarmiento y otras páginas. 153-58. Buenos Aires: M. ZucCHERINO. o Viaje y aventuras de la Verdad en el Nuevo Mundo. Juan Bautista Alberdi (1810-1884). 1842). Buenos Aires: Ediciones Nereo. ALBERDI. cuyo título deja clara su intención satírica c:.Peregrinaciones de Luz del Día. Buenos Aires: Ediciones Depalma. de Jorge M.. DA VIS. Buenos Aires: Secretaria de Cultura-Ediciones Theoria. Juan Bautista Alberdi. de Arturo Ponsati. 1958. 1939). esta vez con Bartolomé Mitre. Beatriz Celina. DoALLO.. pp. Textos y critica: Juan Bautista. que refleja su decepción ante el olvido de los ideales liberales que dieron origen a la nación argentina. . 1938). Ricardo Miguel. SAENZ RAYES. Ed. Alberdi la condenó en El crimen de la gue"a (Buenos Aires. El autor se vio envuelto en otra polémica. Mayer. 1926.El pensamiento vivo de Alberdi. apareció <<El Edén». o Viaje y aventuras de la Verdad en el Nuevo Mundo (Buenos Aires. 1. University of Florida. al que él mismo llama «especie de poema escrito en el mar». Solé*. Ricardo.

46 Historia de la literatura hispanoamericana. pues descubrió el tema colonial y el interés romántico del motivo inquisitorial. en la cual pueden hallarse composiciones de tema gauchesco. misterioso y vinculado a la experiencia americana. sino Vicente Fidel López (1815-1903). 1846-1847). el periodismo. lo que en un período de liberalismo anticlerical era oportuno recordar. brindaba una ocasión para condenar los excesos y creencias de una época oscurantista dominada por la religión y el poder eclesiástico. Su contribución al conocimiento de la literatura argentina de su tiempo fue decisiva: fue él quien publicó por primera vez en 1871 <<El matadero» de Echeverría (8. razón por la cual ella es perseguida como hereje. Su vida fue larga y su obra fecunda. y en 1847 fue el prologuista de los cuatro primeros Cantos del peregrino de Mármol (supra). la publicó como folletín en 1846 y como libro en 1854. y en generar la discusión literaria.1.5.3.). 1849) de Oña (3. titulado El capitán de patricios. que . ofrecía un ambiente pintoresco. 1870-1874) de Echeverría. como el chileno Manuel Bilbao (9.).) y los cinco volúmenes de Obras completas (Buenos Aires.3. entre ellos. 2 8. Buenos Aires.2. Pese al carácter funesto (subrayado por efectos tremebundos y aparatosos) que parece tomar el idilio. Empezada hacia 1840. 1869). en la que mostró ser bastante ecuánime pese a sus claras predilecciones románticas.) y el mexicano Riva Palacio (9. Tuvo el mérito de estar entre los primeros en descubrir y estudiar a los poetas coloniales. pero ésta es una obra pionera. por otro.4. aunque de la porción literaria de ella sólo puede recordarse hoy la novela La novia del hereje o La Inquisición de Lima. el teatro y otras actividades culturales. encontró en la era colonial un tema doblemente rico: por un lado. y escribió un novelín de costumbres. La reconstrucción histórica es un mero pretexto para desarrollar una intriga folletinesca (el influjo de Eugenio Sue es visible) que combina los aspectos siniestros del Santo Oficio con el romance entre María y Henderson (ella católica. Un sector de los abundantes novelistas históricos de la época.).5. Se ocupó de editar las Obras poéticas (Valparaíso. la situación se resuelve con un final feliz.4). (Sor Juana (5. Fue rector de la Universidad de Buenos Aires (1861-1873) y trabajó activamente en la reforma de la educación superior. 1848) de Olmedo (7.3. La novia del hereje ocurre en la Lima de fines del siglo XVI. Los otros «proscritos»: Gutiérrez.4. primera antología de los poetas del continente que permite apreciar la expansión general del romanticismo. El Arauco domado (Valparaíso. en tiempos del virrey Toledo (que aparece en la narración junto con otros personajes reales). Desde su exilio chileno publicó la importante América poética (Valparaíso. Hoy podemos ver que sus méritos literarios son muy escasos. él protestante). la vida literaria y científica.8.3.1. López y Mitre ] uan María Gutiérrez (1809-1878) fue el crítico literario más activo y prestigioso entre los «proscritos». Cultivó también la lírica (Poesías. El primero en escribir novelas históricas en Argentina no fue Mármol (supra).) y Caviedes (5. que publicó en la Revista del Rio de la Plata (1874).

--~---------------------~~~----~------otros. entre ellos Rubén Darío. Ed. La literatura de Mayo y otras páginas críticas. 4.) que su iniciador fue Bartolomé Hidalgo y un pequeño grupo de cantores populares que adaptaron sus voces espontáneas a la lucha por la emancipación. la literatura. pero de distinta naturaleza: el desarrollo y el auge de la poesía gauchesca. 1879-82). Buenos Aires: CEAL. da es su traducción de la Divina Comedta. 7. 1967. Adolfo. esfuerzo al que dedicó prácticamente toda su vida.1. Muchos conocieron a Dante gracias a él.1. Buenos Aires. PRIETO.as. y fue una figura visible en el campo de la política. el fenómeno más interesante en la región rioplatense durante este siglo es otro. 1983. El romanticismo y la gauchesca rioplatense 47 Igual que Sarmiento. Juan María Gutiérrez y Ricardo Ro. Textos y crítica: Gt. Escribió además poesía y novela. 1856. PAGÉS LARRA YA. El ensayo romántico. El desarrollo de la gauchesca A pesar de la importancia y novedad que la escuela romántica y la acción de los «proscritos» tuvieron para el resto de la literatura de su tiempo. Vicente Fidel. Antonio. Historza de San Martín. Juan María.ri1ÉRREZ. LóPEZ. su nombre está también vinculado al nacimiento de La Revista de Buenos Aires (1863-71) y La Revista Argentina (1868-72. 8. ed. pero posiblemente la obra por la que más se le recuer. estudio sobre el drama quechua (1881) fue una contribución importante en su época sobre los orígenes de esa pieza teatral (6.). paralelo y asociado a él. Bartolomé Mitre (1821-1906) estuvo exilado en Chile. que lo recuerda con gratitud en E/ canto errante (12. famoso órgano de difusión de las ideas y las letras argentinas. Su trabajo crítico 0/lantay. 9-56. La novza del hereje o La Inquisición de Lima. como Ricardo Palma (9. Buenos Aires: Rosso. López fue sobre todo un historiador: su Histona de la República Argentina (Buenos Aires. de Beatriz Sarlo. 1989. la historia y el periodismo. fue fundador del diario La Nación (1869). 1887-1890).). Como publicista.8. esos primitivos gauchescos crearon formas cargadas de acentos patrióticos y de raíces criollas que las hicieron fácilmente . 1939.) desarrollarían con más habilidad que él. Ya hemos visto (1. Es el autor de dos trabajos históricos sobre próceres argentinos (Histona de Be/grano. llegó a ser (de 1861 a 1869) presidente de su país.9. pp. Buenos Aires: Universidad de Buenos Aires-Instituto de Literatura Argentina «Ricardo Rojas». Iniciación de • la crítica argentina. 1883-1903) fue una obra capital en su tiempo.

con una especie de paréntesis al comienzo de la década del 30: uno en el que aparece en las campañas militares del Río de La Plata. tan predicado por el romanticismo. Aunque se presenta como una mímesis ---con todos sus giros y distorsiones pintorescas-. Lo esencial de ese estatuto está dado por la estética romántica. como una suerte de literatura propagandística de una gran causa política. No menos trascendente es el asunto de la lengua «gauchesca» que esta poesía usa y cuya entonación es decididamente oral y popular. . ni ha aparecido -por cierto-. JO). Al crear un amplio auditorio para la poesía y al dar dignidad artística a las formas dialectales criollas. plantean una importante cuestión de sociología literaria: es un género que apela a un público nuevo y más vasto -marginado por el circuito de la literatura culta. sobre todo en su fase madura.y por un estatuto literario de origen culto y europeo pero ya bien establecido y asentado como parte de la cultura nacional. Eso explica las afinidades y diferencias de la gauchesca con el romanticismo. no su copia o reflejo servil: una verdadera creación literaria que emanaba del «espíritu del pueblo». otro en el que rebrota en un contexto sociocultural configurado por los intensos vaivenes de la política partidaria republicana --que tienen profundo impacto en la población rural. es en verdad una reelaboración artística hecha a partir de ella.fuera de esta región. pero todavía literariamente humildes y en estado embrionario. lo que es muy significativo. la gauchesca no es «poesía de los gauchos».del habla de los gauchos. Borges ha señalado oportunamente que la gauchesca es la conjunción <<de dos estilos vitales: el urbano y el pastoril». teniendo bases tradicionales. y la forma singular como se articula con éste la expresión máxima del género: el Martín Fierro (in/ra). Aunque tiene acentos orales y aprovecha los motivos de las «payadas» (cantos de competencia e improvisación) no es directamente un producto folklórico ni campesino: su vehículo es la letra escrita (difundida mediante hojas periódicas. Hay dos momentos en su evolución. No hay que olvidar tampoco que la presencia de la gauchesca y el éxito indiscutible que alcanzó en su tiempo. Quizá no sea del todo ocioso aclarar que. 2 aceptables. al que no pertenecían sus autores mismos. La terminación de la palabra gauchesca nos da la clave: poesía a 14 manera de los gauchos.48 Historia de la literatura hispanoamericana. una estilización. folletos o libros) y su ambiente de origen es el urbano. la gauchesca cambia sustancialmente las reglas de juego de la comunicación literaria y rescata fuentes prístinas para la expresión lírico-narrativa de la experiencia del mundo rural. romántica o no--. cuando ha absorbido las demandas de las circunstancias criollas y empieza a marchar al encuentro del realismo (Cap. Ese fenómeno no se ha repetido después en nuestras letras.

en su Facundo que abunda en testimonios sobre la barbarie de los gauchos. que hasta entonces se había identificado con la norma culta. aunque resultase imposible de imitar fuera de aquélla. Genéticamente. pues su cauce incorpora distintas formas de la vertiente popular. e incluía algunos elementos de crítica o protesta contra los moldes de la vida urbana.2.).2. autor de otra composición Santos Vega (Buenos Aires. 1906). como su Santos Vega (Milán-Buenos Aires. Introduce. Algo más: esta literatura es también un testamento antropológico valiosísimo sobre el hombre de la pampa. puede decirse que es probable que sin el impulso romántico la gauchesca no hubiese florecido como lo hizo después de Hidalgo.) o las novelas folletinescas de tema gauchesco de Eduardo Gutiérrez (1851-1889). La importancia de este aporte no fue. No hay duda de que la tradición gauchesca constituye un aporte sustancial de la región rioplatense a las letras del resto de América. es un corpus textual de otro orden. tenía una intención autobiográfica. y aun penetra en obras como las de Acevedo Díaz (10. sobre el legendario héroe criollo. sin embargo. presentándola como expresión viva de la nación argentina y de su cultura autóctona.3. bien juzgada por la crítica sino hasta comienzos del siglo XX. Y dentro de su ámbito original su impacto se deja sentir en autores cultos como Bartolomé Mitre (supra). literariamente.1. estimula géneros como el sainete criollo (10. por lo general. dedicada al mismo personaje que para entonces ya había hecho famoso el poeta gauchesco Hilario Ascasubi (in/ra). Lugones. una saludable extensión o ampliación heterodoxa de la lengua poética de la época.). versión completa. Este legado. s. que surge justo cuando su cultura y sus valores sufrían el embate desatado primero por las ideas sarmentinas y luego por el pensamiento positivista (1 0. Güiraldes y Borges. ideológicamente.1.4. y estaban ya condenados a desaparecer. [1880-1881]). sin duda a partir de la apasionada defensa de ella que. es la contradicción más viva de las teorías liberales sobre el gaucho y la barbarie expuestas por Sarmiento y otros «proscritos».).El romanticismo y la gauchesca rioplatense 49 El propio Sarmiento (8. f. Ésa era la base «primitiva» sobre la cual la gauchesca va a desarrollar una visión muy coherente de la realidad gaucha y a incorporarla a la gran corriente de la literatura rioplatense.9. hablaba de las penas y alegrías de la vida gaucha. pues. inconfundible. 1877. hizo Lugones (12. autor de <<A Santos Vega» (1838). y Rafael Obligado (1851-1920). reconoce entre ellos la existencia del «payador» errante y recoge ejemplos de formas poéticas que pertenecían a una tradición propia. en 1913.). El drama del gaucho es parte del drama que vive Argentina para constí- .

La gauchesca es el nostálgico «Canto del cisne» que rescata la leyenda y el drama de ese mundo. Caracas: Biblioteca Ayacucho.J. RoMANo. 1974. Textos y crítica: BoRGES. siempre empujado a una tierra de nadie. Eduardo. Buenos Aires: Calicanto. pues en las primeras décadas republicanas la utilidad del gaucho será olvidada en medio de las luchas por el poder. Así.1. Poetas gauchescos. R. La poesía gauchesca: un tratado sobre la patria. «La poesía gauchesca». Trsc:oRJ-. RAMA. como un ser bárbaro. Buenos Aires: Helga S. . 1988. asocial y proclive a la vagancia o delincuencia. Buenos Aires: Sudamericana. más allá de la civilización y la legalidad.50 Historia de la literatura hispanoamericana.nA. 1977. Esa fase «civilizada» resultará pasajera. se convirtió a la vez en un tema político y literario. balada. como un elemento renuente al progreso. 1955. Con el estigma de anárquico. Becco. de Ángel Rama. Sólo para los poetas gauchescos tiene un valor y un significado que brotan precisamente de la marginalidad de su mundo tradicional. 1977. Los gauchipolíticos n'oplatenses. volverá a ser visto como socialmente irrecuperable. Prieto. Santos Vega. En Discusión. Buenos Aires: Biblos. ed. LEHMAI'IN-NITSCJIE. Buenos Aires: Losada. pról. 1976. Ángel. 1991. Folklore argentino. 1962. 1957. Ed. 2 vols. en las que aparece como aliado de la dictadura y el caudillismo retrógrado. el gaucho había sido «redimido» al incorporarse a las guerras de la independencia como soldado y celebrado por su patriotismo en los «cielitos» de Hidalgo. Rivera. pp. Trayectoria de la poesía gauchesca. de su habilidad para convertir su vida en romance. J:'. 2 tuirse como nación: considerado. desde los tiempos del Lazarillo de ciegos caminantes (6. «desertor>> o «matrero».9. México: Fondo de Cultura Económica. La poesía gauchesca. con un apego recalcitrante a sus propias tradiciones. Buenos Aires: Plus Ultra. BoRELLO.Josefina. El nativismo como rdeología en «Santos Vega» de Rafael Obligado. canción. de Jorge B. Lehmann-Nitsche de Mengel.). de su romántico sentido de libertad y su individualismo. eds. H. Roberto. Buenos Aires: Emecé. 11-38. Jorge Luis y Adolfo Bioy Casares. Eleuterio.Jorge Luis. se transforma en otra clase de proscrito argentino. Weinberg y A. LliDMER. Poesía gauchesca. y lo fija como mito perdurable. BoRGES. con los «instintos de destrucción y carnicería» que ve en él Sarmiento.

debido a la inmediatez de la respuesta poética frente a los acontecimientos que trata. para pintar en sesenta y cinco cantos o «cuadros» y más de trece mil versos una imagen total de la vida gaucha.1. pero hay un hilo que lo mantiene: la reconocible voz del narrador. Del Campo. que se convirtió en un prototipo de enorme popularidad a través del periódico que fundó con ese mismo nombre. La forma es todavía un poco rústica y a veces desprolija. un comentario crítico y burlón de la vida política criolla. hay una vaga intención épico-alegórica pues los mellizos del título. Los forjadores de la tradición gauchesca: Ascasubi.) El texto retrocede hasta los últimos años de la colonia (aunque con observaciones anacronísticas). a la dictadura rosista y una influyente arma de combate en esa lucha ideológica. tampoco se ahorra las críticas a los unitarios por su desdén hacia los gauchos y sus formas de vida. Lussich Hilaría Ascasubi (1807-1875) es el heredero directo de Hidalgo y el primero en reelaborar esa tradición.4 . nacidos en la estancia La Flor. Sus versos son también un testimonio de la firme oposición de Ascasubi. Los hacía circul9 bajo el seudónimo de <<Aniceto el Gallo.El romanticismo y la gauchesca rioplatense 51 8. sus coplas son una forma personal de periodismo en verso. el viejo payador Santos Vega. donde el autor cumplía entonces una misión política encargada por el presidente Mitre. El primero se titula Santos Vega o Los Mellizos de La Flor (empezado a redactar en 1850. violenta o cómica.el hecho de que la redacción final del poema fue hecha muy lejos de su país: en París.i-poeta argentino». durante la guerra franco-prusiana. Su obra es vastísima y circuló copiosamente en efímeros periódicos y gacetas de la época que él mismo fundó. Un extenso poema narrativo y una recopilación de sus sátiras políticas se destacan en su obra. persa- . gacetero prosista y gaucl}. En verdad. Hay que señalar algo ideológicamente interesante: aunque su antirrosismo es visceral. La organización del poema es débil. (A su tono nostálgico puede haber contribuido -como sugiere en su advertencia <<Al lector» que precede al texto. el autor no temía ser a veces rudo en su básica estrategia de ataque y defensa. encarnan las fuerzas del bien y del mal. impreso como folletín desde esa época y publicado en París en 1872) y es una síntesis de la vida campesina con un toque nostálgico que subraya las virtudes familiares y las costumbres del gaucho. un unitario. en la que el gaucho aparece como una figura heroica. pero siempre como encarnación del pueblo y la cultura profunda del país.

Por su parte. Es a través de este cantor --<<el [gaucho] más concertador/ que en este tiempo privaba! de escrebidor y de letoD>.y mediante diálogos o larguísimos relatos. comenta la participación de los gauchos en la lucha por la democracia.1. en general. episodios y escenas. en el que toma la voz «un mazorquero y degolladoD> de Rosas para describir sus prácticas de tortura. como ya hemos apuntado (supra). El tono burlesco no impide que la denuncia sea tan vívida como en «El matadero» de Echeverría (8. naje mítico que tendrá larga descendencia en la literatura argentina.de pW1Zantes sátiras políticas sobre la dictadura de Rosas. Aunque el texto es eficaz al crear un héroe literario a partir de otro legendario -haciéndolo sin duda más memorable-. tanto en Argentina como en Uruguay. y sobre los vaivenes políticos del gobierno del general Justo José de Urquiza.): abajito de la oreja. demasiado anecdótico y adolece también de cierta rudeza expresiva propia del autor. de quien el autor fue simpatizante y luego opositor. en el caso del de Ascasubi. . 1846 y 1855. como en el famoso pasaje «La refalosa>>. que se llama el quitapenas le atravesamos las venas del pescuezo. esto fue agravado por el hecho de que la edición francesa se conoció en Argentina sólo un año después. el mellizo «malevo». la perspectiva actual y más honda de Hemández. Usando diferentes voces. París. 1872) es una recopilación -que algunos han considerado un poema a pesar de no constituir realmente un conjunto orgánico-. no deja de ser. El inmediato éxito del poema de Hernández opacó a los otros dos. Esa intención satírica podía alcanzar niveles de fuerza demoledora. Los textos y el título ofrecen variantes en las distintas ediciones. Así. confluyeron editorialmente dos poemas que habían sido elaborados en muy distintas circunstancias y que reflejaban dos visiones muy diferentes del gaucho: la idealizada y retrospectiva de Ascasubi.--. como conocemos fragmentos de su vida.3.52 Historia de la literatura hispanoamericana. lo que indica que el género había alcanzado entonces su apogeo. con un puñal bien templao y afilao. aspectos del pintoresco ambiente pastoril y las fechorías de Luis. Hay que señalar una singular coincidencia cronológica: 1872 es el año de publicación de este poema pero también del Martín Fitmo de Hemández (in/ra) y de Los tres gauchos orientales de Lussich. la gran mayoría de origen periodístico. Paulina Lucero o Los gauchos del Río de La Plata (Buenos Aires. 2 --------~------~-·~~--.

El romanticismo y la gauchesca rioplatense 53 En conjunto. <<Anastasia el Pollo». no es ésta la única ocasión en que los destinos de «El Gallo» y «El Pollo» se entrecruzaron. era parte de su historia y un elemento constitutivo de la vida nacional. como individuo y comunidad social.) La intención del poema era nítida: subrayar las diferencias de sensibilidad entre el hombre de campo y el de la ciudad. Su obra. que -como aclara el subtítulo.es la versión o interpretación criolla que un gaucho hace a otro al contarle sus impresiones como espectador de la ópera de Gounod del mismo nombre. donde se estrenó en agosto de 1866. cuya estructura en seis partes sigue en su poema. Pero no era la primera vez que el autor mostraba su interés por el mundo de la ópera: en 1857 había escrito unos versos inspirados por La Traviata de Verdi y había trabajado en la traducción castellana del libreto del Fausto. 1866). Allí la vio Del Campo. tras su éxito en Londres en 1863. había sido estrenada originalmente en París en 1859 y. Paulina Lucero durante la dictadura rosista) para probar que. Las intervenciones diabólicas. muestra más sutileza que su maestro en el tono satírico y más cuidado en el estilo. El gesto entrañaba bastante audacia porque era la primera apropiación que la gauchesca hacía de un prestigioso producto europeo para darle un cariz burlesco. cuya construcción fue financiada e impulsada por un grupo de promotores que Ascasubi encabezaba. Estanislao del Campo (1834-1880) se presenta como un discípulo directo de Ascasubi. en un continuo diálogo poético que tuvo matices de cordialidad y rivalidad. La ópera. Desde el seudónimo que adopta. se hizo popular en todas partes y fue representada (con un libreto en italiano) varias veces en Buenos Aires. quien decidió convertir la leyenda fáustica y su aparatosa representación escénica en materia cómica de un poema gauchesco. entre lo europeo y lo criollo. los lances amorosos y el general clima fantasmagórico de la ópera reciben un tra- . Su fama literaria reside en el poema burlesco Fausto (Buenos Aires. Del Campo trae algo sustancialmente nuevo a la gauchesca: el hwnor paródico que brota del irónico contraste entre lo popular y lo culto. (Un dato curioso: la ópera se presentó en el famoso Teatro Colón. ambos textos docwnentan la importante participación del gaucho en la vida política de la región (el Santos Vega durante la independencia. y hacer graciosas alusiones a las distancias que median entre la «alta» cultura y la popular. sin embargo. que era a su vez una versión musical del Faust de Goethe.

Aunque el diálogo destaca el desconcierto y el simplismo de la visión del gaucho frente a una obra que plantea trascendentes cuestiones filosóficas (la relación del hombre con las fuerzas demoníacas. y un clavel al reventar era su boca. si aquello era mirar a la Irunaculada. Es digna de destacarse la animación rítmica y métrica del poema. pero el hecho mismo de ser casi un recuento puntual de ella intensifica la distorsión que introduce el tono cómico. Del Campo estaba haciendo. a su modo y con mucho más talento. sus dientes. Era cada ojo un lucero. la gauchesca se libera claramente. En eso y en la reelaboración de un tema culto. décimas y versos romanceados. es . escrito en una variedad de estrofas: décimas. don Laguna. lo que los poetas románticos proponían e intentaban por esa época. 1872). Su poema más conocido es Los tres gauchos orientales (Buenos Aires. a pesar de su proximidad temporal a la representación parodiada: quiere ser fiel al argumento de la obra musical. comparativamente. Los anacronismos. La parodia no es repentinista. cuartetas.54 Historia de la literatura hispanoamericana. menor al de éstos. El aporte del uruguayo Antonio Lussich ( 1848-1928) es. aparcero. redondillas. nada menos). 2 --------------~----·------ tamiento bufo en la interpretación que les da el diálogo entre Anastasia (el espectador-narrador) y Laguna (el ingenuo oyente e interlocutor). está descrita con una sugestiva mezcla de lugares comunes del romanticismo e imágenes populares que le otorgan un peculiar encanto: Blanca como una cuajada y celeste la pollera. la belleza femenina. de más de dos mil versos y escrito en cuartetas. absurdidades y caricaturas lingüísticas son rasgos de un lenguaje cómico que no ha perdido ni su frescura ni su eficacia. el resumen burlesco revela que Del Campo lo hace con un guiño de profunda comprensión: el del que sabe de qué se está burlando. del lastre periodístico y ocasional que todavía arrastraba. Pero no sólo es hábil el autor en el trazo humorístico. Con este poema. por primera vez. Como en Ascasubi. perlas del mar. sino también en la captación de lo lírico y lo tierno. por ejemplo.

Roberto. Buenos Aires: Peuser.. LEHMAN-NITSCHE. 1966. titulada El matrero Luciano Santos (Buenos Aires. CAMPO. 1981. en cuyas campañas militares participó el autor. WEINBERG. Buenos Aires: CEAL. el uso del diálogo debe considerarse el rasgo más interesante de Lussich. Buenos Aires: EUDEBA. La consumación de la gaucbesca: el «Martín Fierro» Las anteriores contribuciones a la gauchesca tienen. 1972.-·-~---~---~----. 1969. 1974. 1960. Paulino Lucero. Los tres gauchm orientales. Análúú del «rau:.y que su lectura quizá estimuló el trabajo en el que estaba empeñado._. Ed. Genio y figura de Hi!arioAscasubi.. de Emilio Ravignani y Amado Alonso.. 8. Buenos Aires: Editorial Universitaria de Buenos Aires. y notas de Juan Carlos Guamieri. existen como . 1943.. Antonio.. 1873 ). El romanticismo y la gauchesca rioplatense . En cierta medida._ ___ ___ 55 característico de este texto la preocupación política. ANDER. 1883 ). Estanislao del. LUSSICII.. Textos y crítica: AscASUBI..ersión del «Santos Vega» de AJcasubi. Debe mencionarse el hecho de que José Hemández leyó Los tres gauchos .. La primera z. 1917. Félix. Montevideo: Marcha. Lily. en distintas proporciones. Históricamente. y luego complementó el primer poema con Cantalicio Quirós y Miterio Santos (Montevideo..to». ed..2. pues se trata de un comentario sobre un asunto de actualidad nacional: la llamada «Revolución de las Lanzas» en el Uruguay 0870). Santos Vega. Buenos Aires: CEAL. estos dos poemas son también dialogados.. de Jorge Luís Borges. Ed. Pról.. como el primero. valor propio pero seguramente cobran sentido sobre todo como anticipaciones de la obra maestra del género (y una de las cumbres de la expresión literaria hispanoamericana del siglo XIX): el Martín Fierro de José Hemández 0834-1886). Impmiones del gaucho Anastasia el Pollo en lJ representación de esta ópera. Buenos Aires: Contí..4. como ya dijimos. Fausto.. Buenos Aires: Fabril.ON lMBERT.. de Ángel Rama. lntrod. pero en su tiempo. Hilario. Manuel. Santos Vega. cuando escribía su Martín Fierro (in/ra) -la obra del uruguayo apareció apenas meses antes. SosA DE NEwrON.<. Posteriormente publicó su continuación... la fama del poema de Hemández limitó considerablemente su difusión. Vzdas de-{ Gallo y el Pollo. MU]lCA LAINEZ. Aniceto el Gallo. Enrique.

Tras el agitado período de guerras civiles (1853-1886) que siguió a la caída de Rosas. el autor declara que se ha esforzado en imitar ese estilo abundante en metáforas. Hernández estuvo en contacto directo con el mundo campesino de la provincia de Buenos Aires: era una realidad que llevaba en la memoria y en las venas. De su información y cultura literaria no cabe. las pugnas partidarias y la función pública (llegó a ser diputado y senador). sin desmayos ni vacíos. y con la cual le resultó fácil identificarse. La política lo reclamó desde temprano. En 1863 publica un libro titulado Vida del Chacha. igual que de la poesía culta.3. Esa delegación oral es quizá la más entrañable cualidad del poema. pues. Rasgos del general Angel Vicente Peñaloza. la vida militar. Aunque una de sus grandes virtudes poéticas es el tono espontáneo y de cautivante naturalidad. En la «Carta aclaratoria» que lo precede. la menor duda. los derechos de los estancieros y campesinos de provincia contra los intereses ganaderos de la capital. su verdadera hazaña es haber introducido en el género un claro designio artístico y una pertinaz voluntad para mantener éste a todo lo largo de su obra. en las filas confederadas.). y por lo menos hasta 1852. tanto la clásica como la romántica.56 Historia de la literatura hispanoamericana. en copiar todas sus reflexiones con el sello de originalidad que las distingue y el tinte sombrío de que jamás carecen. que el gaucho usa sin conocer y sin valorar. a quien contradice. Son igualmente importantes los artículos de corte reformista que escribe en 1869 sobre temas sociales y políticos en el periódico El Río de la Plata: contienen varias ideas que veremos florecer en el Martín Fierro. lo vemos defender. cuya originalidad estética y fuerza mitopoética son excepcionales en ese estadio del desarrollo de la literatura argentina. que debe leerse a la luz de El Chacha de Sarmiento (8. Y señala las diferencias entre este poema gauchesco y los anteriores a él: . Todo esto contribuye a su formación intelectual y quizá al impulso de escribir su famoso poema. pero lo más importante es que Hernández tenía ya conocimiento y plena conciencia del valor de la tradición gauchesca anterior o contemporánea a él. 2 antecedentes y son recordados como las etapas de un camino que lleva a este poema. así como el periodismo. El mecanismo fundamental en ese designio es el de cederle la palabra al gaucho y dejar oír su voz hasta lograr una mimesis perfecta. y su empleo constante de comparaciones tan extrañas como frecuentes. de su timbre y entonación. Desde su niñez.2.

. el progreso y los valores europeos que debían ser los de la Argentina moderna. vago. mejor. mientras la tradición gauchesca se entretenía aún con lo anecdótico y lo pintoresco. había llegado a ser el símbolo de los males que el país arrastraba y la víctima de una serie de abusos e injusticias. son de mucho mérito. él apuntaba al retrato de lo que había de esencial y universal en el hombre y el mundo pampeanos. el poema hernandino era la mejor y más resonante respuesta que el gran «proscrito» tuvo. a escribir una continuación con el retorno de su celebrado personaje. El poema es una nítida y declarada protesta contra esa visión del camino que debía seguir la nación para combatir la barbarie y el atraso: no eran los gauchos el problema.. . como el Fausto y varias otras. El primer poema. Hernández era testigo de que los «proscritos» (sobre todo Sarmiento) y los politicos liberales en posiciones de poder. fue publicado en febrero de 1879. los azares de su vida de gaucho . hay un programa politico detrás de su creación: escribe en defensa de los gauchos. Hernández y su poema venían a poner orden en esta confusión generada por el dilema civilización/barbarie.. el gaucho había pasado a la categoría de asocial y marginal: delincuente. desertor. al mismo tiempo. el segundo. como le ocurrió a Cervantes con el Quijote. es un poema que se prolonga en un segundo. habían convertido al gaucho en el gran obstáculo o rémora en la lucha por la civilización. titulado El gaucho Martín Fierro y conocido como La IeúJ. pues es la popularidad que alcanza la primera parte la que mueve al autor. ocupaba la presidencia. alguien prescindible. Hernández salia a desafiar esta visión justo cuando Sarmiento. Después de haber participado en el bando patriota en las luchas por la emancipación. ciertamente. así. su archienemigo.------·------·------------·---------------------------Martín Fierro no va de la ciudad a referir a sus compañeros lo que ha visto y admirado en un 25 de mayo u otra función semejante. de su derecho a ser como son. asunto más difícil de lo que muchos se lo imaginarán. sino la total ignorancia de que ellos eran la porción de Argentina que el país todavía no había identificado como propia. El romanticismo y la gauchesca rioplatense 57 Es decir. apareció a fines de noviembre de 1872. titulado La Vuelta de Martín Fierro. sino que cuenta sus trabajos. El Martín Fierro tiene dos partes o. Pero. sus desgracias. referencias algunas de las cuales. Sin polemizar directamente con Sarmiento. Había contribuido a la existencia de la nación argentina y ahora ésta lo veía como la encarnación de sus males republicanos. de sus valores humanos y sociales.

El poema es la autobiografía de Fierro: su canto es su cuento. que se cierra otra vez con la voz del héroe subrayando la identidad del canto/cuento: que he relatao a mi modo males que conocen todos pero que naides contó. matando a dos hombres en ocasiones distintas (VII y VID). el poema cesa y la voz calla. La autobiografía es una sucesión de males y desventuras que sobrevienen tras una evocación (canto II) de su idílica vida de antes. en cuya compañía llega al final de su primera salida.--------------------------------------------------ambos se imprimieron en Buenos Aires. desertando y volviendo al pago (VI). La Ida se divide en trece cantos y contiene 2. en el canto XIII. es memorable en su inigualable sencillez: Aquí me pongo a cantar al compás de la vigüela. el hombre de cultura urbana que ha hecho de un hombre de trabajo un prófugo de la justicia: lo vemos sufriendo contra su voluntad la vida de soldado (cantos ID-V). Esta vida. como la ave solitaria con el cantar se consuela. Por eso. Examinemos primero La Ida. cuando al final lo vemos romper su guitarra. convertido en gaucho matrero y encontrándose con Cruz (IX). La estrofa inicial. En La Ida ese relato se interrumpe sólo dos veces: en los cantos X a XII. que el hombre que lo desvela una pena estrordinaria. tiene ciertos paralelos 58 Historia de la literatura hispanoamericana. cuando el cantor cede la voz a Cruz para que éste cuente su vida y. a su vez.316 versos. los motivos clásicos de la edad dorada y el lamento por los bienes perdidos parecen ser aquí el modelo estructural básico de su historia. La Vuelta es mucho más extensa: casi la triplica en número de cantos (33) y la duplica en el de versos (4. A partir del canto Ili todo concurre para creamos la poderosa imagen de un hermoso mundo destruido por la incomprensión del «pueblero».894). muy brevemente Oos diecisiete versos en los que un narrador omnisciente contempla a Fierro y Cruz juntos). Hay que tener presentes también las marcadas diferencias estructurales y de composición entre ambas partes. que ~aba las virtudes de ese canto y presenta al héroe. 2 .

Cuando acabamos de leer el poema. por dentro y por fuera. El tono de protesta y reivindicación social es visible a todo lo largo del poema. que concluye con un supremo gesto de rechazo por parte del héroe: renuncia a toda expectativa de asimilación a la sociedad establecida y se marcha a vivir con los indios. en su mundo interior de sentimientos. la pampa es cualquier punto de ella y el presente del poema se refiere al difuso tiempo pasado que comparten el héroe y los lectores (más o menos la primera mitad del siglo). que quizá no habían pensado bien en el desgarramiento humano y social que el progreso a marchas forzadas estaba imponiendo en Argenúna. Es un individuo pero también un prototipo que bien puede encarnar a todos los que sufren injusticia y persecución como él: su rostro es el todos ellos. conúnuamente desplazado y sometido a penurias soportadas con resignación. y en el de la acción objetiva. su desdén por los negros y su ánimo pendenciero. el tiempo indefinido. La tesis del poema es francamente subversiva y la más dura condena de la discriminación que los gauchos sufrían entonces. su racismo se extiende también al indio y al «gringo». con la del propio autor. la culpa con la que tiene que cargar por el resto de sus días). Lo que sí es extraordinariamente preciso es la caracterización del personaje. tenemos la impresión (pese a la ausencia de toda descripción física) de que conocemos al héroe perfectamente bien. la máscara patética del desdichado de todas las épocas y circunstancias.el tratamiento deliberadamente vago del tiempo y el espacio: no hay ni fechas ni casi ningún lugar concreto. Está asociado a ese designio -plantear el problema en toda su vasta dimensión. elige. En su enfoque alegórico. no de detalle. que prueba su violencia física. intuiciones y reflexiones. es decir.El romanticismo y la gauchesca rioplatense 59 de calidad. la policía) convierten en un verdadero paria. quizá porque el hombre de la ciudad desprecia a ambos. Pero esta víctima no se nos presenta como un ser inocente y sin aspectos condenables: es un héroe caído y contradictorio. el ejército. el destino del salvaje. y su código viril considera a la mujer sólo como algo . capaz de actos reprobables como la muerte del negro en el canto VII (su «crimen imperdonable» lo ha llamado Martínez Estrada. La historia que presenta el relato es trágica: la de un hombre básicamente bueno y honrado al que la mala fortuna y las instituciones sociales (la ley. en un gesto de desesperación. que son sus enemigos y a quienes considera gente primitiva. (Como en el resto de la tradición gauchesca. Los espacios son abiertos. Lo que Hernández dice en este texto tuvo que sonar como un timbre de alarma en la conciencia de los lectores de la época.

Esa correspondencia entre el canto y la vida es perfecta y constituye el rasgo inconfundible del héroe. amante de sus hijos. No hay que olvidar que ese nombre -Fierro. le van saliendo «como agua del manantial». los dos/somos astilla de un mcsmo palo». Cruz accede al conocimiento de sí mismo: el perseguidor es también un perseguido. El poema le deja a Cruz relatar sus propias penas y peripecias. que inspiró el cuento «Biografía de Tadeo Isidoro Cruz (1829-1874)» de Borges... cegado por el alcohol. 1624-26) . contempla el coraje con el que éste se defiende y descubre súbitamente que el uniforme es un disfraz y que él es como el otro. en general. pese a llevar el uniforme de la autoridad que persigue a Martín Fierro.]¡Cruz no consiente que se cometa el delito de matar ansía un valiente! (w.al cantor.es una alusión al cuchillo. así empieza a compartir su desventurada vida. dice el héroe al comenzar el canto XIII). Al pasarse al lado de Fierro. estoico y tesonero.) Pero. lleno de coraje (el episodio de la cautiva lo prueba). en la totalidad del poema sólo Cruz alcanza la categoría de un doble del protagorústa: en el destino de éste juega un papel definitorio. podemos considerarlo un hombre íntegro. Pero su primera virtud es creadora: la de ser cantor. asistimos a una verdadera transfiguración o revelación no muy distinta de las que nos cuenta la Biblia: Cruz. Pero. la caída se presenta como parte de la fatalidad general que parece empeñada en perderlo: el negro lo provoca y Fierro responde brutalmente. sin exculparlo. En una escena magistral. según dice él mismo. Su impulso es definitivo e irresistible: [. de este modo le brinda compañía -literalmente. pues lo que la suene le depara es un amigo que consuela su soledad de fiera acorralada. 2 accesorio: presa disponible o guardiana atada al hogar. pero tiene una gran virtud: sabe lo que es la amistad y sabe reconocer el valor del otro.. la señal para espantar al demonio. culpa y redención). un acompañamiento. Su nombre es altamente simbólico: encruaj'ada y unión («. Si bien varios personajes secundarios desillan por La Ida y todavía más por La Vuelta. Pero también nos recuerda el súnbolo cristiano (con sus notas de agonía.60 Historia de la literatura hispanoamericana. actúa sin mayores escrúpulos sobre la consecuencia de sus actos. etc. un gaucho reclutado a la fuerza. leal y honrado. Cruz es un hombre lleno de ambigüedades morales: es cínico respecto de su infidelidad marital.. la de poder expresar su vida en versos que. a la huella sangrienta que deja su vida.. una de las caras de la moneda que decide las cosas por azar.

En el vacío penitencial de la cárcel. El valor de la educación y el sentido ejemplar que una vida tiene para la de otros. En general. conocidos simplemente como el Hijo Mayor y el Hijo Segundo. consejos de Fierro (XXXII) y reflexiones que acompañan la separación definitiva de Fierro y sus hijos al final del poema (XXXIII). personajes y cambios de atmósfera son más nutridos y complejos: escuchamos las penurias de Fierro y Cruz en tierra de indios y sabemos de la muerte de este último (cantos IVll). el anonimato parece aludir también a la errancia y la dispersión que ha destruido la familia: representan. puede decirse que las diferencias entre una y otra parte obedecen a un cambio en el grado de la protesta social que el autor quiere presentar. Esta ausencia de nombres verdaderos ha sido advertida como un elemento que intensifica el carácter alegórico y ejemplar del poema: en vez de individuos. La Vuelta fue escrita bajo otras circunstancias personales e lústóricas (entre aquéllas. que la hacen menos radical en su rechazo de los valores de la civilización europeizante. vemos a Fierro volviendo a la civilización (X). su infierno no cesa: lo lleva siempre consigo. cobran ahora especial relieve y dan a esta parte su característico sesgo constructivo y edificante.El romanticismo y la gauchesca rioplatense 61 En La Vuelta los episodios. El Fierro de La Vuelta es un gaucho reflexivo. como en Pedro Páramo de Rulfo. hay un esfuerzo de adaptación a la realidad social dada y una aceptación resignada de las normas que la rigen. En el resto de los personajes secundarios de La Vuelta abundan los que se conocen sólo por nombres genéricos o apodos caracterizadores. que en La Ida. En el caso de los hijos de Martín Fierro. que ha aprendido de sus duras experiencias y que quiere compartir esas lecciones con otros: un ser que puede y quiere vivir en sociedad. a todos los desposeídos sin nombre que buscan al padre perdido. se cuenta la historia de la Cautiva (VIII-IX). modelos de las eternas actitudes y tribulaciones humanas. Por eso vemos al héroe volviendo de su ostracismo en tierra de indios y tratando de poner orden en la vida de sus hijos y en la suya propia. la misma que ronda como amenaza al padre. hay payadas (XXX:). En el Hijo Mayor la experiencia que más pesa es la de la cárcel. Aunque está libre ahora. lo dicen estos versos admirables: . como una víctima eterna de la injusticia terrenal. su alma se abisma en una contemplación mística que altera su percepción del mundo. la perspectiva que ha cobrado frente a su propio poema de 1872 y su campaña electoral de la que saldrá elegido diputado en marzo de 1879). reencontrándose con sus hijos y oyendo las relaciones de ambos (XI-XIX).

resentida y solitaria. cuya astucia le permite sobrevivir en un mundo de gente villana y ruin. las cosas (no importa si remotas o cercanas en el tiempo) ocurren siempre frente a nosotros. etc. El cauce expresivo del poema es oral. la emisión y la recepción coinciden sin fisuras. Así. lo que implica la presencia o . como Picardía (otro nombre revelador). Los pasos del Hijo Segundo se entrecruzan con los del viejo Vizcacha. quien se convierte en su tutor. es casi siempre a través de otra que sabemos de una vida o un acontecimiento. integrándonos en un círculo de acontecimientos y emociones que podemos sentir como nuestros. hijo de Cruz. 2095-06). 2311-12). el tiempo de la evocación. y en su desafío al héroe (cantos XXIX-XXX) muestra que está a su altura como payador. No es que leamos lo que el gaucho contó de su vida: lo escuchamos ahora. Las transiciones entre pasajes líricos. Todo se actualiza en un movimiento envolvente porque no hay espacios vacíos entre el acontecimiento. dramáticos o humorísticos no perturban la inconfundible cualidad que la voz mantiene durante la mayor parte del poema. y cuando no es la voz de Fierro. sus consejos tienen una sabiduría profunda y un encanto humorístico: «] amás llegués a parar/ adonde veas perros flacos» (w. su narración y su lectura. Un elemento fundamental que explica el funcionamiento del poema es la perspectiva que mantiene con el lector: el foco es siempre el mismo. es el rival de mayor envergadura moral que encuentra Fierro en sus andanzas. 239192). en el presente desde el que recuerda y canta. 2 Metido en esa prisión de tanto no mirar nada le nace y queda grabada la idea de perfeción. «Si buscás vivir tranquilo/ dedicáte a solteriar» (vv. narrativos.62 Historia de la literatura hispanoamericana. El Moreno se distingue del resto (incluyendo a Fierro) por haberse criado con sus padres. componen una pareja que parece salida de la novela picaresca: son destinos modelados por las circunstancias. (w. evocativos. 1901-04) Tanto el Hijo Segundo. descriptivos. «obligados a sufrir/ una máquina de daños» (w. de los que parece haber heredado las virtudes de la dignidad y la cortesía. Y la comunicación poética se logra mediante la creación de un círculo íntimo en el que todos participamos por igual. un ser que vaga por la vida sin dirección ni propósito. Pese a que éste es una persona desconfiada.

el tono predominante es el elegíaco: su vida es precisamente eso que oímos. cada una de las cuales es un pequeño poema. Puede decirse que el texto es una larga serie de estrofas. los dos siguientes los desarrollan o complementan. como ha señalado Borges. Recuérdese su afirmación inicial de que «con el cantar se consuela». concentrándola.) Como esa voz principal es la de un hombre que lo perdió todo y lo recuerda con resignada emoción desde el presente devastado de un sobreviviente. Su lenguaje es. motivos e imágenes de la memoria. La estrofa. otro motivo para medir el excepcional alcance social que obtuvo en su tiempo. se difundió entre los gauchos y campesinos analfabetos mediante recitados del texto.El romanticismo y la gauchesca rioplatense 63 cercanía del oyente. Ese tono básico se alterna. La clave de esa gran conquista artística está en la concepción y elaboración de su núcleo base: la estrofa. (Cuando el libro apareció y se hizo famoso. pero únicas por lo que cada una dice y agrega al conjunto. y de lo vago y postizo que predominaba en la lírica romántica. la adecuación de su flexibilidad métrica y su sistema estrófico a las intenciones del narrador es otra de las virtudes excepcionales del poema. en esencia autónomo y completo en sus seis versos: un collar de cuentas perfectamente iguales unas a otras por su estructura. o se solaza con escenas festivas que demuestran su sentido del humor y su ingenio. una décima a la que se le han podado los primeros cuatro versos. Martínez Estrada las comparó con los fotogramas de un filme: unidades independientes que se funden en una visión total. con pasajes en los que qarra hechos inmediatos y de gran dinamismo (batallas. El tono está fijado. que no cabe sino llamar <<hernandina». La dicción de Hernández es un triunfo de la sencillez y la claridad como vehículos para trasladar la poesía del habla popular. por las cadencias y sonoridades del verso. peleas. su elaboración en ritmos. sigue siendo básicamente exacto y poco hay que agregarle. como dice el citado critico. el menos dialectal de la gauchesca: está distante a la vez de lo pintoresco y chabacano. La estructura de las sextinas es cabalmente tripartita: los dos primeros versos plantean un tema o cuestión. que todavía empañaba el género antes de llegar él. fugas). El minucioso análisis que Martínez Estrada hizo tiempo atrás sobre el régimen del verso en el poema. ciertamente. . es una invención suya: una sextina que por su esquema básico de rimas (abbccb) parece provenir de la décima tradicional. los dos últimos dan al pensamiento un remate que se condensa en una agudeza o un proverbio. se detiene en largas instancias reflexivas y retrospectivas. en un vaivén que reanima la atención del lector.

Del poema mana una enorme sabiduría sobre los grandes temas inagotables: la vida. ni los raros accidentes o torpezas en el metro y rima de algunas pocas sextinas. XI. obstaculizan la unidad del tono y la convicción de la voz. Hay un indudable don de observación en el autor. el amor. mas no quieren opinar y se divierten cantando. el destino. 2 La estrofa es una especie de silogismo poético: proposición. la muerte. VII).. VII). XVII-XVIII). XXXI) y una décima anómala (Ida. que nos habla siempre como entre iguales. mantenía una relación distante con las modas literarias de la época y con el ambiente intelectual porteño. De hecho. que le permite hablar del mundo gauchesco con veracidad. se sabe que escribió el poema entre 1871 y 1872. Y naide se muestre altivo aunque en el estribo esté. aislado en la habitación de un cén- . que solía encarar estos temas (sobre todo en verso) con una actitud sentimental y artificiosa que los diluía en fórmulas sin mayor solidez. Su autoridad deriva de ser la de un hombre que ha sufrido y sabe que habla de algo que todos entendemos. las restantes estrofas usan otras formas de origen también tradicional y de arte menor: cuartetas (Ida. Ninguno me hable de penas porque yo penando vivo. se conoce bien y nos reconocemos en él. el hogar. romances (Vuelta. pero hay sobre todo una capacidad para pensarlo como un trozo de una realidad superior..64 Historia de la literatura hispanoamericana. Cualquiera de ellas repite el modelo invariable. el dolor. vv. 116-120) Yo he conocido cantores que era un gusto el escuchar. Y el modo como los trata es a la vez simple y hondo. XX. (Ida. cuartetas con redondillas (Vuelta. (Vuelta. la libertad. 61-66) Hay más de mil sextinas en el poema total. conclusión sentenciosa. la justicia . pero yo canto opinando que es mi modo de cantar. Ni esa diversidad. Hernández no pudo aprender su arte en la literatura romántica de su tiempo. que suele quedarse á pie el gaucho más alvertido. examen. transparente y complejo. XXIX. vv.

el libro más polémico e influyente de su tiempo: el Facundo de Sarmiento que. el Martín Fierro se constituye. José. Del primero aprendió la importancia de someter la conducta a un código interno. la literatura argentina produjo dos grandes obras indiscutibles y totalmente distintas: «El matadero» de Echeverría y el Martín Fierro de Hemández. Buenos Aires: Peuser. es contradicha por la segunda y dialoga históricamente con ambas. Ed.. Textos y crítica: Martín Fierro: El gaucho Martín Fierro. De fuentes bíblicas parecen proceder la sentenciosidad del tono. de J. HERNANDEZ. teniendo algo de las otras dos.. sus ecos del refranero castellano. Aunque sus incidentes y peculiaridades sean distintos. Así pues. Cortázar y D. En la formación literaria del autor tienen más trascendencia sus lecturas de la Biblia. Caracas: Biblioteca Ayacucho. 1972. . . Ed. Ed.Martín Fierro. la constante ejemplaridad de las parábolas. 1958. . el constante motivo de la edad dorada. del segundo. Rivera.. de Emilio Carilla. No cabe duda de que es la última y más grande expresión del verso épicolírico popular en América. su estoicismo y la confianza invariable en la providencia divina ~n medio del infortunio. los clásicos castellanos (en sus vertientes popular y culta) y los filósofos antiguos.El romanticismo y la gauchesca rioplatense 65 trico hotel de Buenos Aires. Inspirado en esas y otras obras maestras. A. al comienzo y hacia el final de su período romántico. como Confucio y Epicteto. Barcelona: Labor. de Ángel J. como una obra maestra que hace de la pampa y del gaucho perdurables arquetipos de la humanidad. R.. Buenos Aires: Ediciones Culturales Argentinas. Batistessa. .Martín Fierro. Su frecuentación de los clásicos españoles se nota en el diestro uso de las estrofas tradicionales que maneja. de despreciar los bienes materiales y del conocimiento directo de la naturaleza.. la contextura cervantina de la pareja Martín Fierro-Cruz y las notas picarescas del poema. Y en medio de ellas. Ed. el lenguaje alegórico. él mismo. crít. del romancero y de la épica. y los envuelve en el aura del mito. excede a la primera. 1977. Y el sabor filosófico de sus imágenes debió aprenderlas de pensadores de la Antigüedad que conocía bien..Martín Fierro. Santillán. se parece a toda obra antigua o contemporánea cuyo tema sea la condición humana. de A. 1961. La vuelta de Martín Fierro.

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puede decirse que hacia la mitad del siglo era la fuerza dominante en todos los países del continente. naturaleza y significación del romanticismo varía mucho de país en país. incluyendo Brasil. Su labor y acción se dejaron sentir a través de polémicas. E::iPi~+l\ISIO!~ I~OJVf~TICA Ei~ EL CO:l~TINENTE 9. el romanticismo se desplazó rápida e intensamente por toda América. Perú. divergencias y entronques. Uno de los que contribuyeron a esa difusión fue un español. a veces por razones políticas y periféricas a la cultura (lo cual demuestra cómo el fenómeno literario es sólo un aspecto del desarrollo de nuestras sociedades). traducciones (como la de Ivanhoe de Scott). Esos curiosos desfases. pese a ser sensible a los nuevos vientos literarios. América romántica De su cuna original en el Río de la Plata. periódicos y sobre todo la popular revista-almanaque Nomeolvides. crítico liberal que peregrinó por Londres y luego por varios países de América: Argentina.LA. Lo paradójico es que este mensajero del romanticismo era un hombre con fuertes raíces neoclásicas. Chile. La cronología.1. que nunca lo abandonaron del todo. nacido en Cádiz: José Joaquín de Mora (17 831864). tienden a hacer difusa su imagen y a con- .

1. (En el próximo capítulo.68 Historia de la literatura hispanoamericana.para evolucionar. no para una historia literaria. articulan y confluyen éstas y otras tendencias [10. aun sí se usa un criterio generoso. tuvo tiempo . No tiene sentido referirse a las expresiones trasnochadas que pasaban entonces por verdadera literatura. y haremos su- . haremos una selección de lo que realmente merece conocerse o recordarse hoy. y aunque tal vez sería interesante indagar por la función social que esas modestas expresiones cumplieron. en algunos países. nos ayudaremos con un diagrama para mostrar cómo se suceden. destacaremos las figuras que superan el nivel de la medianía general. El adocenamiento de la literatura que produjo el romanticismo y su oficialización como parte de un proceso de afirmación nacionalista es tema para un ensayo. un poeta o un novelista de genio. sí consideramos su esclerosis académica: el postromanticismo) sólo hacen más complejo el panorama. Pero también demuestran la capacidad de adaptación que es característica del movimiento. En vez de ofrecer un catálogo interminable. integrarse en otras tradiciones (como la costumbrista) que se mantenían paralelamente. el fervor patriótico ---<:omprensible en países jóvenes. 2 fundir al historiador. dejando de lado consideraciones que no sean principalmente literarias. El resultado es una heterogeneidad de formas románticas que se despliegan y crean cuadros histórico-literarios con aspectos paradójicos o no del todo asimilables a un patrón siempre reconocible. el romanticismo es un largo ciclo que se sobrevive a sí mismo gracias a retrasos y reflujos. Del crecido número de voces que articularon los ideales románticos muy poco queda ahora. podemos ignorarlos sin perder gran cosa.) A este problema se suma la superabundancia de autores y obras que aparecieron en un período que cubre (y. La sucesión de distintas generaciones románticas (en algunos lugares dos o hasta tres. desborda) el segundo tercio del siglo XIX.contribuyó poderosamente a la ficción romántica de que cada nación producía un gran vate y cada vate presidía un parnaso de discípulos y epígonos dignos de su grandeza. En su largo periplo por América. la cuestión excede los límites que nos hemos impuesto. que veía en todo espíritu sensible aficionado a escribir versos o historias sentimentales. En vez de abrumar al lector con la relación de los respectivos procesos nacionales y la larga nómina de sus representantes. metamorfosearse e. y con corrientes de signo distinto (como el realismo) que empezaban a emerger. El romanticismo fue una estética del entusiasmo y el exceso.]. De allí esas copiosas antologías locales y esos incontables volúmenes de literatura parasitaria y trillada.

El contexto es distinto del resto de América.). teatro y cuento Podemos comenzar por Cuba porque.). Y aun así los nombres por salvar no serán escasos.8. además. el cuento. los dos últimos géneros fueron los más cultivados y los que más contribuyeron a la difusión y po· polaridad de esa estética. el romanticismo cubano co· menzó temprano. que imprime un folleto suyo en 1724-. se organizaban y desarrollaban. que. Hay que reconocer. Para dar una idea del grado de ese desajuste histórico y cultural baste señalar que la imprenta sólo llega a Cuba a fines del siglo xvn y comienza a operar al iniciarse el XVIII -gracias al francés Carlos Habré. También caló hondo en un medio animado por ricas tradiciones criollas. En ambos países. era en la isla una fuente de estúnulos inmediatos. la novela moderna hispanoamerica· na -para no hablar del ensayo. la tradición. En general. El romanticismo cubano: poesía. que se fija en la conciencia de la gran mayoría de sus escritores como una alta tarea por cumplir. El ro· manticismo cubano es. la primera colección de poemas cubanos.establece definitivamente su impor· tancia social como género gracias a esa estética. singular por otro motivo: igual que Puerto Rico. ya liberados. la isla seguía bajo la dominación española y seguiría es· tándolo hasta la guerra que Estados Unidos y la metrópoli libraron por ella em 1898. la presencia de la música y el lujurioso paisaje del trópico: lo que en otros ámbitos era exótico y pintoresco. con todas sus debilidades románticas. los Ocios poéticos .8. Ese desfa· se tendrá grandes consecuencias en su vida política y en la definición de su identidad nacional. y el fenómeno literario no escapa a sus condicionamientos.2.La expansión romántica en el continente 69 marísimas referencias al contexto en el que surgen. el ensayo) que en la poesía y el teatro. pero también en su proceso literario: el ro· manticismo es percibido como un instrumento clave en esa lucha y se carga con un urgente reclamo de patria. por ejemplo. se encuentra con más frecuencia en las dis· tintas formas de la prosa Oa novela. 9. Tal vez pueda de· ducirse con ~ayor claridad la totalidad del proceso dibujándolo a grandes trazos que detallándolo en todos sus agudos altibajos. habiendo sido introducida siglos antes en el continente (2. puede decirse que lo mejor que nos ha dejado esta porción del romanticismo. la herencia africana. guiado seguramente por las efusiones sentimentales de Heredia (7. irónicamente. la lucha anticolonial continuaba cuando otros.

que sólo culminó en las últimas décadas del XIX. Si se considera que no gozó de educación formal. política. que muestra más disciplina que originalidad. sino una especie de destino singular dentro de la comunidad de países hispanoamericanos. más que de un verdadero creador. religiosa . situación que sus escritores y artistas han tratado de combatir. una figura poética menor. pero sus mejores composiciones -un puñado en el que pueden figurar los sonetos «La fatalidad>> y «A una ingrata>>-. Era de raza mulata y. De su obra poco es salvable.es José Jacinto Milanés . fue encarcelado por su aparente asociación con la revuelta de negros de 1843 y murió ejecutado.no dejan de tener interés. han contribuido a darle un aire legendario. Su insularidad es un hecho no sólo geográfico que comparte con Puerto Rico. Contó felizmente con el estimulo y el apoyo de Domingo del Monte. más conocido como «Plácido» (1809-1844). histórico-legendaria. Es la poesía de un buen imitador.. naturalística. Recogida principalmente en dos volúmenes durante la vida del poeta (Poesías. apareció en La Habana en 1819. Quintana. los méritos de su obra poética parecen mayores. Su ardorosa defensa de la libertad. Amenazada por la censura y la represión. es lo que domina. satírica. de Meléndez Valdés. 1842) y luego aumentada en varias ediciones póstumas. Al lado de Heredia cabría agregar. que también apoyó a Heredia -y de éste mismo-. Poesías escogidtJS. 2 del versificador Ignacio Valdés Machuca (1792-1851). Estamos a fines del siglo xxy esta condición aún se mantiene.70 Historia de la literatura hispanoamericana. por su formación neoclásica y sus fervores románticos. Su obra es una indecisa mezcla de clasicismo y romanticismo (y de algunas otras fórmulas) que lo hacían lucir un poco envarado y formal. El influjo de sus lecturas de Jovellanos. Cadalso. Otro hombre influido por Del Monte -presencia decisiva en este período inicial del romanticismo cubano. Matanzas. nombre que al parecer sacó del titulo en español de una novela de Mme. pero que cumple un papel en su proceso literario nacional: la de Diego Gabriel de la Concepción Valdés. su lírica cubre muy diversos temas y maneras: poesía amorosa. de Genlis. premonitorio de su propio destino). a veces tierno y sensible. ciertos pasajes oscuros de su dolorosa vida y su muerte heroica. 1838. como escribió poemas políticos de oposición al régimen colonial (<<El juramento» es uno. la formación de la conciencia nacional cubana fue un proceso lento y tortuoso. Lista y otros españoles. Matanzas. a quien «Plácido» dedicó el poema <<El eco de la gruta». refrenando impulsos más puramente románticos..

Su producción dramática es bastante extensa. «Un pensamiento». Más tardíos son otros dos. Su obra literaria fue interrumpida.La expansión romántica en el continente 71 (1814-1863). cuadros de costumbres y artículos literarios bajo el título Obras (La Habana. sólo me- . la ausencia de lascosas y el paisaje de su patria.). el segundo un drama caballeresco en verso. 1846). en cierto momento.2. Milanés está entre los primeros en definirse como un poeta cubano. de 1838. Más interés tiene un escritor casi desconocido y cuya obra literaria es brevísima: Pedro José Morillas (1803-1881). hacia 1843. 1860) cuyos acentos patrióticos contribuyeron a forjar la conciencia nacional cubana. con quien mantuvo un largo epistolario. leyendas. Juan Clemente Zenea (1832-1871). Pero es su vena más puramente lírica la que muestra las verdaderas virtudes del autor y su temblor romántico ante el misterio del amor. trata un tema del romancero que ya habían aprovechado Lope y Mira de Amescua. porque fue el maestro del joven Martí (11. poeta y dramaturgo nacido en Matanzas. sólo se siente». Considerada su pieza más importante. lo que se advierte en su producción inicial. Recogió sus poemas. Estos poetas representan los albores del romanticismo cubano. no porque sean buenos poetas. 1838). es autor de Un poeta en la corte y El conde Alarcos (Matanzas. Era un buen conocedor de los clásicos y neoclásicos. brinda un buen ejemplo. escribió algunos versos (Poesías. que mencionamos. causa por la que murió fusilado. 1855. De lo poco que cabe en ese campo. lo último puede verse en el logrado soneto «El mar>> que contiene estos versos: «El delicioso azul que le hermosea/ no se puede pintar. Aparecen allí «El negro alzado» y otras composiciones que tratan el motivo de la esclavitud. Aparte de numerosas piezas breves de corte costumbrista. con el neoclasicismo y adherirse a las preocupaciones estéticas y sociales del romanticismo. y el otro. sino porque uno. lo que para él supone romper. Cantos de la tarde. También escribió en vena patriótica poemas que declaran su esperanza de libertad y su adhesión a la lucha contra la colonia española. Rafael María de Mendive (18211886). que cultivó la literatura como un diletante. en la que abundan las composiciones satírico-costumbristas o de tono popular. Era un periodista y un hombre interesado en temas económicos y técnicos. por una depresión anúnica (se dice que provocada por la trágica muerte de <<Plácido» y la grave situación política) que lo condujo a la locura.

Se trata de una narraci<)n notable en más de un sentido: aparte de que su prosa no es recargada ni difusa como en la mayoría de los escritores románticos. Pedro José. escrito probablemente hacia 1839 pero publicado sólo en una revista de Matanzas en 1856.2. 2 rece salvarse un texto: el relato <<El ranchador».JoséJacinto. Antología crítíCil del cuento hirpanoamencano. <<El ranchador». Merecen atención especial. En 1836 viajó con su familia a Europa. La Habana: Letras Cubanas. de Salvador Arias. (1989)*. tradiciones. a través de él. 1981. 9. especialmente en el ámbito hispánico. En José Miguel Oviedo. crít.ANF.72 Historia de la literatura hispanoamericana.1. 1976. Valencia: Estudios de Hispanófila. Robles. Textos y crítica: Mn. ed. los dos brindan los ejemplos más conocidos en un género destinado a tener gran repercusión social hasta comienzos del siglo xx: la novela antiesdavista. Pero las dos figuras mayores del romanúcismo cubano son Gertrudis Gómez de Avellaneda y Cirilo Villaverde. 58-78. Ed. memorias. Pero sobre todo importa porque crea un gran personaje. Poesía y teatro. Las letras fueron para ella un escape natural de un espíritu conflictivo y apasionado que chocaba con las limitaciones que el mundo doméstico imponían entonces a una mujer. ensayo. que degrada a amos y siervos por igual. Sólo como dramaturga produjo dieciocho piezas en una época en que la actividad femenina en ese género era rarísima. la apasionada La obra de esta cubana (1814-1873) es muy abundante y variada: poesía. cartas. hace una descripción del campo cubano que revela don de observación y emoción auténtica. Gertrudis Gómez de Avellaneda. etc. pp. el autor hace una convincente denuncia del esclavismo. que conocía en su lengua original. el «ranchadoD>. VALDÉS. MoRILLAS. Aparte de que la primera dejó una amplia producción poéúca y teatral. estimulada por abundantes lecturas de autores españoles y franceses. novela. el hombre dedicado al siniestro oficio de cazar negros cimarrones y cortarles las orejas. Gabriel de la Concepción. Los poemas más representativos de «PÚícido». Stimson y Humberto E. Empezó a escribir de niña y siguió haciéndolo toda su vida. de Frederick S. donde visitó Francia y . teatro. Ed.s.

. el soneto <<Al partir>>. o <<la Avellaneda>> como era conocida por el gran público. estremecido.. Su casa en Sevilla se convirtió muy pronto en una activa tertulia literaria. ahora. Esta historia pasional se trasluce en la obra literaria que escribió desde entonces. es\:rito al abandonar Cuba. clama en una de sus cartas. el ancla se alza . Su Autobiografía (Huelva.. a la que seguirá otra en 1850. 1907).. es una muestra de su intenso romanticismo: ¡Adiós! . Cartas apasionadas en las que vemos cómo esta mujer transformó al amado en un súnbolo de su destino. de espíritu fogoso y fuerte voluntad. que solía provocar polémicas y comentarios escandalizados por su estilo de vida personal y sus ideas sobre el matrimonio y la independencia para las mujeres. por quien ella tenía declarada simpatía. La gran pasión de su vida la encontró hacia 1839 en esa ciudad: su tempestuosa. «Tula>>. como la llamaban sus amigos. la frustró y finalmente la abandonó. que la amó. aparecen simultáneamente en Madrid su novela Sab y su primera colección de Poesías. Celebrada y adulada por las grandes figuras de la hora en España -Lista. el buque. que contiene las cartas que ella le escribió entre 1839 y 1854. Sólo en 1859 regresó a su patria (su esposo había sido nombrado gobernador de Cienfuegos). que ha empali- ..La expansión romántica en el continente 73 luego pasó a vivir a España. ¡Solamentc te veré una vez por semana!.. fue recibida en triunfo y «coronada» en 1860.. y que fueron publicadas precisamente por la viuda de Cepeda. su primer poema importante. .». a cuyos vaivenes se somete con alegría y también con desesperación: «¡Una vez por semana! . 1907) complementa esa información y permite registrar la temperatura de su espíritu creador. Espronceda. pero no injusto. volvió a España en 1865 y allí pasó sus últimos años en relativa oscuridad. que ella presidía y desde la que estableció su reputación como escritora. más interesante que su obra. Ya cruje la turgente vela .. Algunos la compararon por eso con George Sand. las olas corta y silencioso vuela! En 1841. exaltada y a la vez depresiva relación amorosa con Ignacio de Cepeda y Alcalde. era una persona rebelde. adine'rado estudiante universitario.. decir que la personalidad de esta mujer resulta. se convirtió en la poeta hispanoamericana más famosa de su época y en otro caso de escritora de las dos orillas. Quizá sea ingrato. Zorrilla-. pero está detallada en uno de los más cautivantes epistolarios amorosos en nuestra lengua: Cartas de amor (Madrid.

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decido con el tiempo: tiene los rasgos de una época literaria que hoy parece muy distante, en la que eran aceptables fórmulas trilladas o hiperbólicas como expresiones de sinceridad expresiva. La exacerbación del yo es una nota romántica clave, pero también su gran pecado; «Tula» cayó numerosas veces en esa trampa, como cayeron muchos (si no todos) de sus contemporáneos en América y España. Además, se prodigó demasiado y, siendo auténtico su impulso, incurrió en la exageración y en imágenes de gusto dudoso. De toda su obra lo de más valor está en su poesía, que, siguiendo un criterio cronológico, ordenó ella misma a partir del citado volumen de 1841 y continuó haciéndolo en sucesivas ediciones a lo largo de su vida. La misma abundancia de sus versos conspira contra ella, porque hay que espigar mucho para encontrar el grano que era capaz de ofrecer. Su mayor virtud como poeta es rítmica: sus versos pueden alcanzar una fluidez, un encanto musical, un sugestivo timbre que siguen intactos para el lector actual. Habría que agregar algo más que generalmente ha sido olvidado o negado: de todos los poetas románticos, hombres o mujeres, que surgieron en su tiempo, su voz puede considerarse --en sus mejores momentos- entre las más artísticas y refinadas. (Es también una de las pocas poetas hispanoamericanas del XIX conocidas en otras lenguas, con traducciones al inglés, francés e italiano.) La libertad y destreza que demostró como versificadora quizá la llevaron más lejos en su tiempo que a cualquier otro, tan lejos como para explorar muy variadas formas del polimetrismo romántico, retomar metros olvidados y asomarse a las puertas del versolibrismo; en ese aspecto anticipa las novedades del modernismo (Cap. 11). Usó, por ejemplo, el dodecasílabo -antes que Rubén Darío (12.1.) lo renovase con tanta maestría- en un poema de 1849 titulado «Los reales sitíos»:

Es grato, si el Cáncer la atmósfera enciende, si pliega sus alas el viento dormido, gozar los asilos que un muro defiende, con ricos tapices de Flandes vestido.
Inventó también una estrofa de nueve versos (<<A la Virgen») y reformó la de once («AJulia»), que se había usado en el teatro clásico español. De su habilidad en el manejo del polimetrismo pueden dar testimonio «La pesca en el mar», que alterna versos de arte mayor y arte menor, creando un ritmo creciente y decreciente que armoniza hábil-

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mente con las cambiantes impresiones que d mar le provoca; y sobre todo d muy citado «La noche de insomnio y d alba» que lleva al extremo esa fluidez dd ritmo, pues comienza con versos bisílabos («Noche/ triste/ viste/ya ... ») y va aumentando progresivamente el metro hasta llegar al de dieciséis sílabas: Y encendida mi mente inspirada, con férvido acento -al compás de la lira sonora- tus dignos loores lanzará, fatigando las alas dd rápido viento, a do quiera que lleguen triunfantes tus sacros fulgores! No sólo era versátil en metros, sino también en temas, tonos y aun en filiaciones estéticas. Así, resulta que esta voz tan característica del romanticismo no es ajena a ciertas trazas de un neoclasicismo tardío. A veces su intensa sensibilidad romántica se expresa en moldes que resultan sorprendentemente rigurosos y disciplinados. Pero no cabe duda que d núcleo central de esa poesía es romántico y quizá lo es de un modo que puede resultar más depurado que muchos de sus contemporáneos españoles; por eso, su lirismo ha sido comparado más de una vez con d de Bécquer (1836-1870), con cuyas Rimas (1871) tiene algunas coincidencias. En efecto, hay algunas anticipaciones dd arte becqueriana en ciertos poemas de la cubana: «El genio de la mdancolía» se parece a la Rima V de Bécquer por d uso anafórico del «Yo soy... » y la fusión yo-cosmos; y hay algunas notas comunes en composiciones como <<A la poesÍa>> y otras que ocupan un lugar importante en la obra de «Tula>>, pues son meditaciones sobre la naturaleza de la poesía misma. Aun en la prosa de ambos se encuentran coincidencias; por ejemplo, la tradición «La ondina dd lago azul» de la cubana tiene la misma base legendaria que «Los ojos verdes» dd español. De todos los numerosos temas que trató la autora, d principal es d amor, no sólo como sentimiento sino como pasión física y dilema moral; y no sólo en su poesía, sino en su obra entera, bajo formas y perspectivas diversas. Y en ese conjunto de composiciones amorosas, los inspirados por su relación con Cepeda están entre los más logrados. El nombre de su amante no aparece, pero las alusiones son transparentes y permiten una fácil identificación. Hay dos poemas titulados simplemente «A él», que ofrecen visiones muy íntimas de lo que esa relación significó para ella: un torbellino de sensaciones confusas, de exaltación y gozo, pero también de angustia y opresión. En uno de esos poemas, «Tula>> usa algunas imágenes estereotípicas (la mariposa

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que revolotea alrededor de la luz, la serpiente que atrae a su presa, las hojas del árbol desgarradas por el huracán) para sugerir el aspecto irresistible y fatal de esa pasión, pero en ciertos pasajes es capaz de insuflar el lenguaje convencional con un acento de indudable franqueza; por ejemplo, en el primero de esos dos poemas, el que comienza «Era la edad lisonjera ... », encontramos esta estrofa: Que tú eres, no hay duqa, mi sueño adorado, el ser que vagando mi mente buscó; mas ¡ay! que mil veces el hombre arrastrado por fuerza enemiga, su mal anheló. Las delicadas variaciones del metro y la rima ayudan a registrar el paso de la inocencia primordial a esta revelación de que el mal y el dolor están asociados indisolublemente a su experiencia del amor: quimera o serpiente, ángel o demonio, ese hombre es el que la vida le ha otorgado y no tiene más remedio que amarlo, siguiendo ciegamente la ley de las fuerzas naturales: «¡Pobres nubes! ¡pobres hojas/ que no saben dónde van! ... ». Si en este poema hay una nota de aceptación -y aun de vaga esperanza- al sentirse arrastrada por la fuerza de la pasión, en el segundo <<A él>>, que corresponde a la ruptura definitiva con Cepeda, hay una sensación de pérdida y abandono totales: el amante ha dejado de ser el terrible «Ángel de las venganzas» y se ha convertido en un simple hombre ante sus ojos; liberada de él, la presencia de Dios compensa la angustia de la pérdida: «No existen lazos ya: todo está roto». En otro poema «El porqué de la inconstancia>>, rechaza esa acusación del titulo, con tanta frecuencia hecha a las mujeres, diciendo: «Contra mi sexo te ensañas/ y de inconstancia lo acusas», versos que tienen un lejano eco de Sor Juana (5.2.). En su tiempo, Gómez de Avellaneda fue comparada con, y hasta considerada superior a, la monja, lo que es una evidente exageración. Decir esto no significa negar que en el gesto de independencia intelectual y en el tratamiento de lo erótico hay algunas semejanzas. En el conjunto total de nuestra literatura, su puesto como poeta no es hoy muy alto, pero nadie que se interese por las letras del siglo XIX puede ignorar su contribución a la lengua lirica del orbe hispánico. Su actividad teatral comenzó en 1840, con Leoncza y continuó por casi dos décadas, con varios grandes éxitos. Su teatro (comedias, dramas y tragedias, la mayoría en verso) abunda en temas sacados del re-

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pertorio histórico o legendario de España, con motivos típicamente románticos como el medievalismo, pero ciertas piezas, como Saúl (1849), de tema bíblico, tratan de imitar notas del teatro griego. Su mayor triunfo lo obtuvo con Baltazar (1858), su último drama, inspirado en Sardanapalus (1821) de Byron. Aunque hay críticos que le encuentran más méritos como dramaturga que como poeta, no mucho de su producción teatral sobrevive hoy en la lectura o representación, pero hay que advertir que no desmerece en nada al lado del teatro romántico español y que es un aporte considerable al desarrollo del género en la península. Los interesados en conocer sus tribulaciones y ansiedades disimuladas en las de personajes que en nada reflejan su experiencia inmediata, y algunas de sus ideas sobre la mujer y sus derechos, pueden encontrar material valioso en estas piezas. En las once novelas y narraciones que publicó primero en Madrid y luego en La Habana y Matanzas, el tema dominante es --como en su poesía- la pasión amorosa, generalmente asociada a la fatalidad del destino. De todas, la más conocida es la primera, Sab, que tal vez concibió en Cuba pero que escribió en Francia y España; los dos volúmenes de la novela aparecieron sucesivamente en Madrid, en 1841 y 1842. Su fama, sin embargo, fue tardía porque poco después de salir fue retirada de la circulación en Cuba y la misma autora no la incluyó en sus Obras literanas (5 vols., Madrid, 1869-1871), para impedir que la edición corriese el mismo destino. Ésta es, como Cecilza Valdés (inIra), una novela con tesis abolicionista, la única de tema cubano de la autora, y se la recuerda principalmente por eso; y aunque la versión inicial de la de Villaverde apareció en 1839 y existen otros antecedentes novelísticos, se considera a Sab la primera novela antiesdavista auténticamente romántica de América. Su carácter romántico y sentimental se nota en todo: en el diseño de la trama, el tratamiento de los personajes y la descripción del paisaje cubano, que tienden al estereotipo. Más que a la realidad misma, la autora seguía de cerca modelos literarios que conocía bien, como Atala (1801) de Chateaubriand -que Fray Servando Teresa de Mier (6.9.4.) tradujo ese mismo año- y Paul et Virginie (1787), de Bernardin de Saint-Pierre, con sus idílicos paisajes y personajes americanos. La autora debió conocer además otros novelines franceses que muestran fascinación por el romanticismo del ambiente tropical y el tema del hombre negro. El mulato Sab (su verdadero nombre es Bernabé), cuya madre de noble origen vino del Congo, es ahora esclavo en un ingenio de Puer-

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to Príncipe (actual Camagüey); enamorado con una intensidad febril de Carlota, hija de su amo, muere por conservar su secreto y por fidelidad a ella. Esta situación corre paralela a la de Teresa, confidente del mulato y enamorada en silencio de Enrique, de origen inglés, con quien Carlota finalmente se casa. Así, hay un doble triángulo de amores imposibles y secretos. Es este elemento romántico el que predomina en el relato y al que se subordina el motivo de la esclavitud. En verdad el concepto de esclavo cobraaquí un doble valor: el social y el amoroso. Significativamente, por amor a Carlota, a quien se somete de modo voluntario y absoluto, Sab renuncia a la posibilidad de ser liberado de su condición de esclavo, pues esta condición le permite estar cerca de ella. El mulato encama, pues, el drama de la esclavitud en un grado trágico e intenso: es el arquetipo del héroe romántico americano; y Carlota -bella, enamorada, soñadora, habitante de un mundo inmaterial- es su contrapartida femenina. Como en Cecilia Valdés, hay una sugerencia de incesto en el amor de Sab, velada por el hecho de que nunca se conoce la identidad de su verdadero padre, pero se insinúa que puede ser su protector Don Luis, tío de Carlota, quien sería así su prima; de este modo se alude a un secreto a voces: el de los oscuros lazos sexuales entre amos y esclavos, otra forma de servidumbre. Que la boda de Carlota se celebre al mismo tiempo en que Sab muere, hace más notorio el clima melodramático de folletín que domina en la novela, incluso cuando expresa su antiesclavismo. Mostrar que un negro podía abrigar delicados sentimientos y sacrificarse por un ideal amoroso, era una forma de contradecir la teoría corriente de que la sexualidad de esa raza era primitiva y brutal, incapaz de toda elevación espiritual. Pero el alegato antiesclavista de la novela no va muy lejos; es una prédica hecha en términos generales y más bien moderados: clama por una igualdad entre los seres humanos como hijos todos de Dios, no por la rebelión y la justa violencia de un clase oprimida. Sab sigue fielmente los moldes conceptuales y expresivos de la novela romántica, y hay que juzgarla teniendo en cuenta esas características. Debe señalarse que el relato tiene al menos dos virtudes: es relativamente conciso -sus doscientas páginas son modestas comparadas con las caudalosas novelas de Mármol (8.3.3.), Villaverde o Galván (in/ra)-; y tiene un desarrollo estructual ceñido y respetuoso de una lógica interna: los sucesos se presentan, se encadenan y se resuelven con una especie de ineluctabilidad que contribuye a crear el sentido fatal de la historia. Pero, claro, los personajes excesivamente idealiza-

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dos y abnegados no resultan hoy plausibles; las escenas son artificiosas y psicológicamente endebles; el lenguaje demasiado plano y sin novedad, casi impersonal. Como hay una constante hipérbole romántica, la narración se vuelve monótona. Más animación y variedad encontramos en Cecilia Valdés, sobre todo en los diálogos, que presentan las inflexiones del habla popular, aquí del todo ausentes. «Tula» escribió también una extensa novela histórica de ambiente americano: Guatimozín, último emperador de Méjico (Madrid, 1846; reeditada en Valparaíso y México), que es una temprana muestra del indianismo iniciado por el curioso ]icoténcal (7.11.) y que el romanticismo ayudó a popularizar. La novela trata los trágicos episodios de la conquista de México y los decisivos encuentros entre Cortés, Moctezuma y el joven Guatimozín (Cuauhtémoc), a quien el primero tortura para obtener el oro que los aztecas presuntamente habían escondido. Es un relato documentado en varias crónicas de Indias, sobre todo la de Berna! Díaz del Castillo (3.2.3.), a quien cita con frecuencia y a veces corrige. Hay que recordar que Guatimozín fue un motivo indianista adelantado, en dramas y poemas, como un símbolo nacionalista por la literatura de la emancipación. La cubana recoge esta tradición seguramente como una reafirmación de su americanismo. Sin embargo, en la edición de sus Obras literarias al cuidado suyo, sólo aparece un fragmento de esta narración bajo el título Una anécdota de la vit:M de Cortés, que era -como señala una nota editorial- lo único que ella quería conservar de la versión original; en cambio incluye su otra novela indianista, El cacique de Turmequé, mucho menos conocida y menos importante para la historia del género, que Guatimozín.
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9.2.2. El largo proceso de «Cecilia Valdés»
Cirilo Villaverde (1812-1894) era un hombre de provincia y modestos recursos, que hizo su carrera literaria luchando contra diversos obstáculos. Uno de los que lo estimuló en sus primeros años fue el influyente Domingo del Monte, cuya relación con otros románticos cubanos hemos apuntado (9.2. ); las ideas políticas y literarias de éste ayudaron a modelar el período formativo del novelista. Las actividades de Villaverde como conspirador político lo llevaron a la cárcel, de la que escapó para exilarse en 1849 en Estados Unidos; permaneció allí el resto de su vida, residiendo en New Orleans, Filadelfia y New York (donde murió), con breves interregnos en su patria. Hasta su salida había sido un defensor de la anexión de Cuba a los Estados Unidos, como la mejor forma de acabar con el dominio español sobre la isla; sus años de exilio, en los que estuvo intensamente envuelto en el periodismo de propaganda y la lucha anticoloníal, fueron alejándolo progresivamente de esa posición, al observar el desinterés norteamericano por ayudar a los patriotas cubanos. Aunque escribió otras novelas y relatos, Villaverde se hizo famoso por una: Cecilia Valdés o La Loma del Ángel, cuya historia editorial es larga y complicada. Apareció primero, en 1839, en forma de cuento en dos entregas de una revista habanera; el mismo año se imprimió como novela, pero incompleta (además de autocensurada); y. muchos años

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después, en la edición que él consideraba definitiva, aparecida en New York en 1882. La preparación de esa versión completa será la labor literaria más importante de sus agitados años de exilio. Comparando las tres versiones, especialmente las dos últimas, se aprecian cambios sustanciales en el enfoque, en la intención de retratar la sociedad colonial cubana y sobre todo en la candente cuestión racial que la narración encara; en cierto modo, son dos novelas distintas con los mismos lineamientos argumentales y bajo el mismo título. El texto definitivo muestra cabalmente cuál era el plan del autor: contar una historia sentimental Oos amores contrariados de Cecilia y Leonardo) y, con ese pretexto, presentar un amplio cuadro de la vida cubana del primer tercio de ese siglo (1812-1831), agregando, además, abundantes toques de costumbrismo pintoresco para crear la atmósfera de la época. En este equilibrio de dos perspectivas narrativas -la romántica y la realista- reside el interés de la novela, que, junto con María de Jorge Isaacs (9..5.1.), es uno de los mejores ejemplos del género en el que pueda registrarse semejante alianza. En su prólogo a la edición de 1882, el autor declara que sus modelos son Walter Scott y Manzoni, al mismo tiempo que se precia de ser «escritor realista, tomando esta palabra en el sentido que se le da modernamente». Mármol (8.3.3.) había intentado también algo parecido (hacer novela histórica al mismo tiempo que novela sentimental), pero el resultado es literariamente mucho menos logrado que el de Villaverde. Y aunque, conforme avance el siglo, se producirán con mayor frecuencia estas narraciones de signo estético mixto ( 10.2.), el caso de Villaverde es singular por el proceso de más de cuarenta años que lo lleva a esa conjunción y por el hecho de haber sido culminada en el extranjero, sin contactos directos con los cambios que se producían en la vida literaria hispanoamericana. Cecilia Valdés es una novela concebida en el período romántico, pero que se reescribe en una época ya dominada por el realismo y el naturalismo; si la incluimos en este capítulo es atendiendo al momento inicial de su génesis, aunque su versión final está teñida por rasgos propios de otro período. Hay que tener en cuenta esto para entender mejor su fisonomía artística. La novela tiene un claro afán reformista de las costumbres y valores morales de la sociedad cubana: se escribe para cambiarlos, no sólo para entretenimiento del lector. Se trata de una denuncia del sistema esclavista y de un alegato en favor de la libertad para los negros. Es bien sabido que Villaverde no era el primero en tratar el tema; existían ya algunos antecedentes literarios sobre la servidumbre del negro en

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Cuba, que él tenía que conocer: el esclavo liberto Juan Manzano había publicado una Autobiografía entre 1835 y 1839; este último año (que es también el de la primera edición de Cecilia Valdés) Anselmo Suárez y Romero publica la novela Francisco; y es muy probable que Villaverde conociese en originales el Diario de un ranchador de Francisco Estévez, que no aparecerá hasta 1890 y que incorporaba el mismo prototipo humano tratado por el dramático cuento de Pedro José Morillas (9.2.). Y pese a que Sab (supra) es posterior a la concepción de su propio relato, es bastante probable que el autor la hubiese leído o al menos tuviese noticias, aunque para entonces él ya se encontrase fuera de Cuba. El asunto había atraído también a escritores en otras partes del mundo: Víctor Hugo se interesó por el tema de una revuelta de esclavos en Haití y lo trató en su novela Nug-Jargal (1826), que fue traducida al español en 1835; Richard Hildreth escribió The Slave (1826), novela francamente abolicionista; pero la más famosa de todas es, por cierto, La cabaña del Tío 1om (1852), de Harriet Beecher Stowe, que Villaverde conoció en sus años de exilio en Estados Unidos. No es de extrañar, pues, que el asunto se convirtiese en una tradición literaria cubana del XIX, que continuaron, en este siglo, Carpentier y Miguel Barnet, entre otros. Pero, al mismo tiempo, la esclavitud era sólo un símbolo de la situación general por la que pasaba Cuba, encadenada ella misma por el yugo colonial. El pensamiento social de Villaverde, tal como lo presenta la novela, tiene algunas ambigüedades, consecuencia quizá de las sucesivas capas y versiones de su redacción. Sus ideas humanitaristas todavía se basaban en las de la llustración, que concebía una sociedad siempre perlectible porque estaba compuesta por individuos esencialmente buenos. Aun en un medio injusto como el cubano, esos individuos existían; un ejemplo de ello en la novela es la negra María de Regla, esclava y nodriza de Cecilia: un alma inocente y libre de rencor pese a los abusos de que había sido objeto durante toda su vida. Esta concepción se refleja en el plano específicamente literario, sumada a las notas propias de su filiación romántica. Pese a lo que declara el autor, hay cierta tendencia a la idealización exagerada, especialmente en la caracterización de ciertos personajes, que responden a recetas y moldes románticos; ésta es, por ejemplo, la presentación de Cecilia, quien es -recuérdese- una mulata:
Era su tipo de las vírgenes de los más célebres pintores. Porque a una frente alta, coronada de cabellos negros y copiosos, naturalmente ondeados.

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unía facciones muy regulares, nariz recta que arrancaba desde cl entrecejo, y por quedarse algo corta alzaba, un sí es no es, el labio superior como para dejar ver dos sartas de dientes menudos y blancos. (Primera Parte, Cap. II.)

Aparte de este insólito uso del criterio de perfección renacentista para medir la de un modelo femenino cubano, también es visible cierto determinismo racial que el autor ha absorbido del ambiente: los negros deben ser redimidos, pero son gente <<distinta», cuya plena asimilación a la sociedad cubana no estaba exenta de problemas y era tal vez riesgosa. Puede decirse que, en general, la versión de 1839 representa su posición reformista de la época, con más atención dedicada a los amores de Cecilia y Leonardo y a los aspectos costumbristas (por ejemplo, las populares «Fiestas del Ángel>> en 1831), mientras que la denuncia antiesclavista y la crítica al régimen colonial cobran más importancia en la edición de 1882, que debe leerse como la fiel expresión de su pensamiento y su arte novelísticos. En el citado prólogo insiste en que habría podido escribir un simple «romance pastoril», pero que prefirió hacer algo distinto:
Lejos de inventar escenas fantasiosas e inverosímiles, he llevado el realismo, según lo entiendo, hasta el punto de presentar los principales personajes de la novela con todos sus pelos y señales, como vulgarmente se dice, vestidos con el traje que llevaron en vida, la mayor parte bajo su nombre y apellidos verdaderos, hablando cl mismo lenguaje que usaron en las escenas en las que fi!,YtJraron, copiando, en lo que cabía, «d'apres nature>>, su fisonomía física y moral ...

No sólo el contexto histórico y social tienen amplio desarrollo en la novela de 1882, sino que se introduce un elemento capital en la historia amorosa: la pasión entre Cecilia, bella mulata y Leonardo, joven hijo de la poderosa familia Gamboa, no sólo implica desafiar un tabú racial, sino el más grave del incesto, pues resulta que ella es hija natural del patriarca Cándido Gamboa. La función que el elemento amoroso cumple en la novela es la de mostrar cómo dos mundos sociales viven separados en un mismo país Oa rica sociedad blanca y los miserables negros; los amos y los esclavos) y cómo se ha creado así un inhumano sistema de castas cuyo más vergonzante contradicción es la consabida explotación sexual. La novela se apoya en el mito de la «mulata sensual», objeto de placer camal pero indigno del matrimonio; por eso, los amores de Leonardo y Cecilia son tolerados como algo inevitable dentro del código moral masculino,

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que le permite a Cándido gozar de sus aventuras extramatrimoniales con mujeres negras, y a su hijo mantener simultáneamente un casto noviazgo con Isabel. En un gesto que parece algo más que venganza personal y que puede ser entendido como una revancha histórica contra un sistema corrupto e hipócrita, Pimienta, el platónico amante mulato de Cecilia, mata a Leonardo, quien la ha embarazado y planea casarse con Isabel. Si el tema antiesclavista y el. elemento sentimental son los que guían la marcha de la novela, hay otro motivo que la recorre y cobra a veces un gran relieve: el de la maternidad (que, por cierto, está asociado al de la procreación, natural o legítima, y el abandono que puede seguirla). En este sentido, la presencia de María de Regla cumple un importante papel simbólico: no es la madre biológica de Cecilia, pero sí su madre «real», pues la crió. Tampoco debe desdeñarse el de Doña Rosa, la madre de Leonardo, y el juego de simetrías y contrastes que existe entre estas dos progenitoras. De su devoción por su hijo no cabe la menor duda, pero los sentimientos maternales de María parecen superiores porque cruzan la barrera de las razas: como nodriza de hijos ajenos, blancos o negros, es la verdadera «madre» de estirpes divididas, una figura que crea lazos profundos allí donde la sociedad los niega. Sexo, raza y sangre se mezclan y tejen una trágica maraña en la novela. Para conocer la vida colonial cubana (de la bullente Habana al sombrío ambiente del ingenio azucarero), el colorido lenguaje popular y sus abundantes voces y giros de origen negro, sus tensiones raciales, sociales y psicológicas, esta novela es de lectura indispensable, pese a sus visibles defectos: excesivo detallismo descriptivo, caracterización superficial de los personajes y cierta monotonía de sus episodios. Después de la edición de 1882, la obra alcanzó una enorme popularidad y una nueva actualidad, especialmente tras haberse declarado en 1887la abolición de la esclavitud en Cuba. De esa popularidad es también testimonio la exitosa opereta del mismo nombre que Gonzalo Roig compuso en 1932 y la reciente reescritura o parodia que de ella hizo Reinaldo Arenas en La Loma del Ángel (1987). Con todas sus limitaciones, Sab, Cecilia Valdés y las otras novelas menores que hemos mencionado (sin olvidar los antecedentes europeos) cumplen un papel muy importante en la literatura cubana y de la región: incorporan el tema del hombre negro y la cultura de la négritude, que tendrá en las letras de esta región una trascendencia comparable a la del gaucho en la rioplatense (8.4.).

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Textos y crítica: VILLAVERI)E, Cirilo, Cecilia Valdés. Ed. de lván A. Schulman. Caracas: Biblioteca Ayacucho, 1981. - - - Cecilia Valdéso La Loma de/Ángel. Ed. deJean Lamore. Madrid: Cátedra, 1992. BARREDA, Pedro. The Black Protagonist ... ,* pp. 61-71. CASTELLANOS, José F. «Del Monte y Villaverde en Cecilia ValdéS>>. Revista de La Habana, 10 (1947), 307-321. Homenaje a Cirilo Villaverde. La Habana: Comisión Nacional Cubana de la UNESCO, 1964. JACKSON, Richard L. The Black Image ... ,* pp. 27-30. Lurs, William. «Cirilo Villaverde». En Carlos A. Solé*, vol. 1, pp. 169-174. SAENZ DE MEDRANO, Luis. «Cirilo Villaverde». En Luis Iñigo Madrigal*, vol. 2, pp. 145-153. SANCHEZ, Julio C. La obra novelística de Cirilo Villaverde. Madrid: De Orbe Novo, 1973. WILLIAMS, Loma Valerie. «Martín Morúa Delgado's Sofía: Reum'ting Cecilia ValdéS>>. En The Representa/ion o/ 5/avery ... *, pp. 159-200. You;-.¡G, Robert James. La novela costumbrista de Cirilo Villaverde. México: UNAM, 1949.

9.3. El historicismo de Galván

En la región de las Antillas y Centroamérica hay una pléyade de poetas y prosistas que, habiendo sido célebres en sus respectivos ámbitos, poco o nada representan literariamente hoy. De todos ellos sólo merecen salvarse los nombres de dos, muy distintos entre sí: el puertorriqueño Eugenio María de Hostos (1839-1903) y el dominicano Manuel de Jesús Galván (1834-1910). Cronológicamente, Hostos pertenece a la segunda generación romántica hispanoamericana, pero su aporte a la literatura de ese período (su novela La peregn'nación deBayoán) no tiene ninguna significación actual; en cambio, su obra de ensayista, que sí interesa, lo muestra bajo la influencia de corrientes muy ajenas al romanticismo. Por eso lo estudiaremos en el capítulo que cubre el período al que realmente pertenece ( 10.11.). Esto nos deja aquí sólo con Galván, que ofrece mayor interés por varios motivos. Enriquillo, leyenda histórica dominicana (Santo Domingo, 1882)1 es la primera novela de ese país, si se descuentan torpes intentos ante1

La primera parte de la novela apareció en 1879.

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riores. Obsérvese que, por su fecha de publicación, aparece cuando ya el romanticismo prácticamente ha dejado de ser la fuerza vigente, bajo el creciente desafío de las ideas positivistas y las primicias modernistas (Cap. 11). Es éste otro indicio de los desfases del movimiento romántíco hispanoamericano, de la persistencia de sus modelos aun cuando el fin de siglo se acercaba y su proceso de disolución ya había comenzado; aparte de eso, como Pedro Henríquez Ureña observa, el fenómeno refleja el lento desarrollo literario dominicano. Enriquillo -único libro de su autor, que empleÓ en él unos diez años de su vida- es un indudable producto romántico: trata un tema histórico de los tiempos coloniales y presenta el característico motivo del indianismo. Los acontecimientos que narra ocurren entre 1503 y 1533, es decir, en medio de las guerras de conquista española. El héroe que le da título es el cacique indígena de Bahoruco, personaje histórico que inició un movimiento de rebelión en defensa de los suyos. Basada en hechos reales, embellecidos y modificados por algunos elementos de ficción pura, la novela presenta también a otros personajes históricos de la época, como Diego Colón, Las Casas (3.2.1.), el conquistador de Cuba Diego Velázquez, etc. El cuadro histórico es bastante ambicioso, pues ofrece los aspectos bélicos, morales y religiosos de la lucha entre españoles e indios como un gran drama de la humanidad y como anuncio de otro: el de la emancipación americana, que para un antillano era todavía un proceso incompleto. Algo más: la idealización de Galván es moderada o, mejor dicho, equilibrada, porque no se ahorra referencias a la crueldad de los indios, ni deja de reconocer que entre los codiciosos españoles había gente de bien. En realidad, lo que el autor está mostrando es el doloroso inicio del mestizaje de las dos razas, en el que el amor y el odio están entremezclados. De hecho, el huérfano Enríquillo (su nombre original era Guaracuya) es adoptado por los virreyes, Diego Colón y su esposa María de Toledo, criado en la corte y educado en el convento de San Francisco, donde encontrará a Las Casas. Y la que será su esposa, Lucía de Menda, es hija de un español y nieta de la famosa Anacaona, reina indígena de la isla. La rebelión de Enriquillo, que durará trece años y que sólo cesa gradas a la intervención pacificadora de Las Casas, es vista como una justa reacción contra los abusos de los españoles, no como una manifestación de odio racial. Estos singulares rasgos de la obra son propios de la personalidad del autor, que era hombre razonable y apegado a un pensamiento tra-

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dicional. Su formación también lo era: provenía del neoclasicismo del XVIII con aperturas hacia los modelos tempranos del romanticismo europeo: Scott, Chateaubriand, Quintana; el romanticismo desmelenado e intransigente que vino después, le era indiferente. Lo mismo pasa con sus ideas políticas, pues compartía con los liberales los ideales republicanos, pero esto no le impidió alinearse del lado de España y defender la anexión de su país a la península, como una estrategia ante las pretensiones intervencionistas de Haiú. Pero más interesante que eso es juzgar su aporte como novelista histórico. Aunque subtitulase su obra como «leyenda», casi no hay nada legendario en ella. Su fidelidad histórica es verdaderamente ejemplar (o incómoda, si se juzga con un criterio moderno), pues incluso donde interviene su imaginación, creando situaciones y enredos románticos, no se altera la veracidad esencial del relato; más bien, la completa. Hoy apreciamos una novela histórica por razones distintas y más bien lamentamos el minucioso detallismo que hace demasiado denso el libro. Pero en ese tiempo su trabajo de reconstrucción histórica no dejaba de ser considerable. Galván hace un nutrido acopio de fuentes históricas, principalmente las crónicas de Indias, al punto de convertir a su Enriquzllo en una reescritura del material cronístico, usando sobre todo el de Las Casas v Fernández de Oviedo (2.3.2.), a través de cuyas versiones el asunto· era bien conocido. Pero el autor aprovecha también otras fuentes y documentos, tan diversos como las Elegías de varones rlustres de Indias de Castellanos (3.3.4.2.) y la Vida de Colón de Washington Irving. No sólo parece Galván haber recogido de estas obras la información y el clima de época, sino también el lenguaje, que es desusadamente clásico para esa etapa, aunque con pocas virtudes expresivas originales; esto último se agrava por la desmesurada extensión del relato. El romanticismo sólo está en la atmósfera misma de la historia y en el diseño heroico de Enriquillo y otros personajes. Por todo esto, Enriquillo resulta hoy más legible en la forma abreviada en que algunas modernas ediciones lo presentan. Elogiada por Martí {11.2.) y otros importantes escritores de la época, la obra se hizo famosa, no sólo en su país, donde por cierto es un clásico devotamente canonizado, sino en el resto de América (por lo menos hasta comienzos del siglo xx) y aun fuera del ámbito hispánico: ha sido traducida al francés y al inglés (en esta lengua, por el poeta Robert Graves). Y su compatriota, el poeta Gastón Fernando Deligne (1861-1913) escribió un libreto de ópera sobre un episodio de la novela.

1'. MELÉNDEZ. Pedro. Santo Domingo: Colección Pensamiento Dominicano. gracias a sus iniciadores: Fernando Calderón (18091845). En general. SuAREZ-MURIAS. pp. Concha. y la larga nómina reducirse a un puñado. La novela indianista . Guillermo Prieto (1818-1897)..4.*.. no por sus obras enteras. el periodismo y la literatura. fue un instrumento que afirmó la introducción de la nueva escuela. En México el romanticismo se detuvo mucho tiempo y afectó todos los géneros. Poquísimos entre ellos pueden considerarse hoy grandes figuras. Leyenda histórica dominicana. pp. 111-130. donde sus ecos llegaron temprano y fue una corriente popularísima. pp. Manuel de Jesús. Marguerite C. en cuyos inflamados versos patrióticos y su teatro medievalista (que apuntaba.. dramaturgo y sobre todo poeta (con fama de «poeta maldito». El romanticismo mexicano Revisado el romanticismo en la región caribeña. además). lo que parece una constante para . 1970. HENR1QUEZ UREÑA. 670-673. la novela. Sólo una pequeña porción puede salvarse de esa vasta producción. e Ignacio Rodríguez Galván (1816-1842). en clave. sino por lo que su presencia significó para el desarrollo de la literatura en su país y por los aislados aciertos o méritos que pueden encontrarse en algunas páginas que nos dejaron. Obra crítica*.88 Historia de la literatura hispanoamericana. Su vida estuvo intensamente entregada a tres principales actividades: la política. fue una presencia decisiva en el romanticismo mexicano. algunos neoclásicos.. Enriquillo. pero en conjunto significan algo digno de señalarse: la afirmación de una literatura de acentos nacionales. La novela romántica . el cuento. al que puede recordarse por su «Profecía de Guatimoc». sobre el recurrente héroe indígena Guatimozín. la leyenda y otras formas de prosa narrativa son los modos de expresión que más trascendencia tienen para este proceso. 54-59. se notan todavía algunas hebras de formación neoclásica. 9. fundada en 1836 por Guillermo Prieto y otros escritores. al odiado general Santa Anna). aunque poco leído hoy fuera de su patria. autor de una de las primeras novelas cortas mexicanas (La hija del Oidor. ocupémonos ahora del de México. 2 Texto y crítica: GALVÁN. 1836). El grupo de escritores reunidos en la Academia de Letrán.

con apoyo oficial. Prieto sería así un precursor o adelantado de los caminos que la lírica recorrería mucho después.. en ese nacionalismo sólo lo antecede Lizardi (7. Hoy me punzan los dolores con terquedá tan indina. Tenía más de sesenta años cuando empezó a recoger su poesía en volúmenes: Poesías escogidas (México. crónicas costumbristas. conoció bien el mundo del suburbio pobre. 1895-1897). 1879). en el sentido que hoy tiene esa expresión.2. pero no desde una perspectiva satírica o burlona. Buena parte del resto de su producción es de carácter periodístico.La expansión romántica en el continente 89 los hombres de este período. páginas de historia política.. escribió rápido y de todo: poesía. es algo más que una curiosidad: es un intento de poesía popularista. Pero. En conjunto. próxima al lirismo de suburbio y al «prosaísmo» que surgieron en las primeras décadas del siglo XX. Prieto tenía como programa el desarrollo de una literatura auténticamente mexicana. que también creó.). memorias . a medio camino entre la leyenda romántica y el . México. Con poco tiempo para hacer muchas cosas. como poeta. 1883) y. Huérfano. su testimonio es valioso. la obra es sorprendentemente dispersa. al que. supo dar voz. sino comprensiva e íntima. Romancero nacional (México. júzguese por esta estrofa de <<Décimas glosadas»: El pensil tiene sus flores y el manantial sus frescuras. En algunas de esas páginas de carácter efímero hay ocasionales conatos de narración breve. relatos. como los artículos que escribió durante cincuenta y tres años para El Siglo XIX o las crónicas de viaje aparecidas entre 1843 y 1844 en la importante revista El Museo Mexicano. 1885) y Colección de poesías escogidas (2 vols. su obra demuestra que era principalmente un gran comentarista de la actualidad. empeñado en otras actividades. Para conocer el México de esos tiempos. Musa callejera (México. mar y cielo. tierra. aunque casi todo tenga un tono menor y sin mayores pretensiones literarias. teatro. y yo todas mis venturas en sus alegres amores.. Aigre. que no puedo estar ansina. ¿quién quiere darme un consuelo para curarme una espina? En verdad. Esta alternativa a la poesía romántica culta.

y Rosario guardaba luto por la memoria de su novio. incluso al joven Martí. salvar algunos contados versos de Ignacio Ramírez (1818-1879) y de Manuel M. que ya no sé ni por dónde se alzaba el porvenir. que cubren veinticinco años de su vida (1828-1853). a quien le inspiraría al menos un par de poemas en 1875 y una apasionadísima carta amorosa del mismo año (11. que están mis noches negras. están escritas con amenidad y a veces con gracia. Acuña es un romántico bastante tardío (que. y es eso en lo que Acuña se ha convertido dentro de las letras mexicanas. inmortal como la . 1906). pues Acuña mantenía relaciones con otra mujer. Laura Méndez. y dedicar unas líneas al legendario Manuel Acuña (1849-1873). tenía ya la tradición romántica ante sus ojos y podía corregirla) y de brevísima vida: contaba sólo con veinticuatro años cuando se suicidó ingiriendo cianuro. Y el extraño poema en tercetos «Ante un cadáver» es una reflexión sobre la muerte hecha por alguien que terna una visión cíclica de la existencia y preocupaciones cientificistas: «la materia. Todos los que lo recuerdan. lo recuerdan por el famoso «Nocturno» dedicado a Rosario de la Peña. dan un fundamento a ese mito.). por esto ha sido comparado con el tradicionista Ricardo Palma (9. En estos trágicos amores había más de dos personas. Como puede verse por sus fechas de nacimiento y muerte. 2 cuento. que por su depuración e intensidad evoca en algo al de Bécquer. Sus copiosas Memon(u de mis tiempos (París-México. la musa que cautivó a tantos poetas románticos.aunque carece de la ironía juguetona de éste. tan negras y sombrías. casi una carta de amor escrita en graves alejandrinos: Yo quiero que tú sepas que ya hace muchos días estoy enfermo y pálido de tanto no dormir. 7. Pero los ochenta y tantos poemas que nos dejó (aparte del «ensayo dramático» El pasado). Aquí hay material de sobra para elaborar un mito.2. que tiene un desconcertante tono de abierta franqueza y sencillez. su muerte y su obra están indisolublemente ligadas a su amor por la famosa Rosario de la Peña. Su vida. pues muestran su raro don poético. Flores (18401885). por lo tanto. De los numerosos poetas mexicanos tocados por el romanticismo bien podemos olvidar a casi todos ellos. generalmente de tema colonial. que ya se han muerto todas las esperanzas mías.) .90 Historia de la literatura hispanoamericana.

pero la publicación se interrumpió y se conoció en forma completa sólo en 1859. Más que romántica. Pero la descripción y la riqueza del cuadro social llegan a predominar sobre el artificio de esta base. pues aparecen algunos episodios de la guerra entre México y Estados Unidos ( 1845-1848). creía su deber de escritor señalarlos y tratar de cambiarlos. Acumulaba materiales sin rigor ni lógica interna. por su interés en el retrato de la sociedad mexicana en su conjunto. pero especialmente en el de las clases bajas y los barrios pobres. Las que él mismo recopiló -no son todas. Lo que tiene de romántico la obra está sobre todo en la forma en que se plantea el comienzo de la historia: en una nueva versión del mito fáustico. en cultivar el género de la novela corta y en hacerlo con persistencia casi profesional. con la ocupación de Texas y la posterior anexión de los estados de Nuevo México y California a su te· rritorio. El enamorado Acuña testimonia así la. junto con Rodríguez Galván (supra). Hombre activo en la política. Como escritor fue siempre un poco descuidado.) Al pasar de mano en mano. pero nunca muere». y aun entronca con la historia política de actualidad. sin matices. un joven de la alta sociedad pacta con el diablo (que aquí es un caballero llamado Ruggiero) para dar rienda suelta a su donjuanismo. transformación que sufría el romanticismo y los rumbos por los que se dirigiría la literatura en el último tercio del XIX. siguiendo los hábitos amorfos del folletín. pero . su narrativa puede considerarse como una especie de costumbrismo animado por un espíritu reformista. como novelista. pues la voz también significa «hombre ladino» y proviene del italiano fistolo. «diablo».La expansión romántica en el continente 91 gloria/ cambia de forma. En sus novelas extensas eso es también evidente. El fistol del diablo apareció en México por entregas entre 1845 y 1846. La mezcla de esos niveles está realizada con una técnica (si puede hablarse de ella) muy primaria y convencional. (Hay un juego de conceptos con <<fistol». y co· noció de cerca los males de su patria. Fue de los primeros mexicanos. a cambio de su alma. Manuel Payno (1810-1894) parece. Nacido antes que Prieto. el diablo le da un fistol o prendedor como talismán. situaciones y personajes. sin sentido de la estructura y con un lenguaje narrativo bastante primario. la alhaja va generando un sinfín de aventuras. y que desempeñó importantes cargos en América. un heredero directo de Lizardí. 1871) muestran más defectos que virtudes. Estados Unidos y Europa.en el volumen Tardes nubladas (México.

18891891) es.-. y.. _. aunque quedó incompleta.. la crítica mexicana lo considera el fundador de su novela verdaderamente moderna. Algo mejor.. 2 ·-----~--·--. José María Roa Bárcena (1827-1908) conserva un lugar destacado en la historia del cuento hispanoamericano.._-- ésas eran las costumbres literarias de la época.--"'-~""'"- .9. cumple un papel de cierta importancia para el futuro del género en el país: trae el sabor de lo popular y del mundo bárbaro que bullía al fondo de la sociedad civil mexicana. que en 1839 murió fusilado por sus correrías. es tan dispar y abarcadora como allí se señala. el caudillo <<Relumbrón». aunque no deja de presentar pasajes entretenidos.. se inspira en un personaje real. en su pueblo natal era un simple comerciante que aprovechaba sus ratos libres para escribir.92 Historia de la literatura hispanoamericana... 1861).4.. es El hombre de la situación (México. ~~ . su tema tiene connotaciones políticas: tras la caída del gobierno de Santa Anna durante el conflicto con Estados Unidos.. La vida y la obra de este autor veracruzano fueron largas y fecundas.. Y aun con su tosquedad narrativa. Inspirada en algunos hechos y personajes reales. Altamirano (in/ra) también tratará este tema. que solía concebir la novela como una suma heterogénea de episodios precariamente hilvanados para entretenimiento de un público poco exigente. de costumbres. pero Payno es el primero.. que ya había arreba- ..._ ... tanto que apoyó al emperador Maximiliano (tal vez por una reacción contra Estados Unidos....... se desbandaron y dieron origen al fenómeno del bandolerismo.... los soldados reclutados a la fuerza por diversos caudillos y jefes militares para la llamada «guerra de castas» de Yucatán (1849). la obra resulta vastísima (unas dos mil páginas) y se hunde bajo su propio peso.. novela histórica que usa un esquema característico: abuelo. la independencia y la república. por eso y por haber defendido y practicado una novelística de carácter nacional. oficio que aprendió por su cuenta.. de crímenes y de horrores». respectivamente. También hay que recordarlo por haber publicado por primera vez las Memorias de Fray Servando Teresa de Mier (6.. la últim~ y muy tardía novela de Payno es por completo distinta: Los bandzdos de Río Frío (Barcelona-México.. sin tener una clara idea de la estructura final. en efecto... Como la escribía capítulo por capítulo y los publicaba por entregas. humorística.) en 1856. como su largo subtitulo indica. ~---. .... .. una «novela naturalista. padre e hijo representan tres actitudes de la sociedad mexicana durante la colonia. Escrita en Europa. En su biografía hay algo curioso: era un conservador visceral.. El protagonista de la novela..

T. de donde sólo salió gracias a la presión de sus amigos. Cultivó la poesía. El . Recopiló relatos de su cosecha y sus versiones de textos ajenos en Novelas ong. fue algo bohemio. Lo que sí es cierto es que fue un buen cuentista. y haber escrito los primeros relatos de «suspenso» que existen en nuestra literatura.es un extraño suceso: el agonizante al que el cura va a dar los últimos auxilios tal vez no esté ya vivo y sea una proyección de otro pecador muerto tiempo atrás. de joven. al último de los cuales además tradujo. jugador y lector de literatura de ficción. se convierte en un hombre apacible. la biografía. situación que el cura relaciona con LA devoción de la cruz de Calderón. A. que debemos evitar bajo cualquier forma en que se presente. que delata sutilmente su actitud conservadora y conformista: el afán de saber es un acto de soberbia y es mejor aceptar los límites de la razón del hombre. Pero su mejor cuento. la novela corta. lo que es una exageración y sobre todo una inexactitud: Roa Bárcena no alcanza el estridente y sangriento horror del norteamericano. Por eso ha sido llamado «el Poe mexicano». Su historia parece ser una reelaboración de esos motivos de origen impreciso que en cada época reaparecen con variantes: el del inesperado contacto con lo extraño. y el del castigo que puede acarreamos nuestra curiosidad si somos demasiado atrevidos o descreídos. sino demasiado liberal. El origen de ese drástico cambio -el que va del arrogante Lanzas al piadoso «Lanchitas». 1878) y se convirtió desde entonces en un clásico de la cuenústica mexicana.inales y traducidas (México. el ensayo. a la caída del régimen. Conoció bien a Dickens y a E. Es un relato romántico en cuanto se coloca justo en la frontera de lo legendario y lo puramente fantástico. Hoffmann. ya maduro.La expansión romántica en el continente 93 tado una buena porción del territorio mexicano) y si luego lo abandonó no fue porque pensase que su gobierno era autoritario. como se suponía-los territorios de lo fantástico y lo sobrenatural. la crónica histórica y otros géneros. el famoso «Lanchitas». El cuento comienza engañosamente como un relato costumbrista y de color local sobre un cura que. Uno de sus grandes méritos es ser uno de los pocos en explorar a fondo -pues la estética romántica no estimuló suficientemente esa vena. Naturalmente. un cuentista «moderno». Roa Bárcena fue a parar a la cárcel. pero que. devoto y candoroso. apodo con el que todo el mundo lo conoce. pero es su obra cuentística lo que merece recordarse. apareció después (México. Hay algo aleccionante en el sesgo que le da el autor a esta historia. 1870). con cierta idea de estructura y tensión narrativas.

desde el periodismo hasta la reflexión ensayística. que instaló aJuárez en el poder en 1858. Igual que Roa Bárcena. en distintas proporciones. 2 ------------·-------~·~·----· protagonista penetra así en el mundo del más allá. Altamirano tenía auténticas raíces indígenas: había nacido en el estado de Guerrero y su lengua fue. participó en la guerra por la reforma liberal -importante proceso que define el perfil político de México a lo largo del sigl~. el segundo preferentemente por los de la época colonial. y en la resistencia contra la intervención francesa (1862-1867). Como la mayoría de los intelectuales de esta época. que había entronizado a Maximiliano de Austria como emperador de México. debido a los embates del intervencionismo norteamericano y europeo.94 Historia de la literatura hispanoamericana. como una manifestación de locura que es «el deplorable efecto de las lecturas». Nos enteramos de esto muchos años después de que ocurriese. etc. Ambos muestran un definido interés por los temas históricos nacionales. el náhuacl.hace más ambiguo y misterioso el relato y asegura lo que en verdad le interesa al autor: provocamos un efecto perturbador. por la versión que un testigo de la época confía al anónimo narrador. por algunos elementos realistas y aun naturalistas. esa doble mediación -temporal y testimonial. y . del que trae una prueba irrefutable: el simbólico pañuelo que es la seña de que efectivamente estuvo en esa otra dimensión. sus padres adoptaron el apellido de su benefactor español. Participa intensamente en el periodismo: funda El Correo de Méxíco (1867) y El Renacimíento (1869). Aunque el estilo de Roa Bárcena sea un poco desabrido y anticuado para nuestro gusto. El lector puede interpretar el suceso de muchos modos: como un viaje en el tiempo. como un encuentro escalofriante con el mundo de los muertos. el cuento transmite esa sensación de extrañeza con una notable convicción. (La segunda mitad del siglo fue un período especialmente dramático en este país y el resto de América. que pocos alcanzaron en ese período. la cultura mexicana fue afectada por estos acontecimientos en un grado muy visible. hasta los quince años. crear una atmósfera que resulta inexplicable.) Las exigencias de la vida política y sus actividades como militar no le permitieron a Altamirano concentrarse en la tarea literaria sino después de la retirada de los franceses. Ignacio Manuel Altamirano (1834-1893) y Vicente Riva Palacio (1832-1896) pertenecen a la segunda generación romántica mexicana y sus obras están penetradas. una veta favorita de los románticos. como una horrible pesadilla o alucinación.

creía que el género cumplía un alto papel artístico y social porque «aunque revestida con las galas y atractivos de la fantasía». alegorías de los valores que representan. ] el hecho histórico. la predicación de un partido o de una secta religiosa en fin [tiene] una intención profundamente filosófica y trascendental en las sociedades modernas. el estudio moral. repitiendo. de profesión militar (llegó a ser general). novelas de este corte. poesía.. las que le dieron fama. se ocupa de otras cosas: [. que ya había tocado Prieto.. crónicas de arte y literatura. El ambiente de Yautepec está bien dibujado. la novela se desprende claramente del lastre legendario que todavía tenía en las manos de muchos. pero los personajes son rígidos y consabidos: más que personajes. que indica bien su intención. 1880). Riva Palacio. escritos desde 1867 y recogidos en el volumen Cuentos de invierno (México. Y su lenguaje narrativo señala una evolución respecto del más borroso estilo de Payno. en la novela El cerro de las campanas (México 1868). mezclándolo con una historia sentimental: los amores de una bella muchacha con el Zarco. El contraste entre las candorosas ilusiones de Manuela -que imagina que así comienza una vida llena de aventuras y ambientes románticos. La navidad en las montañas (México. el grueso de esta producción periodística fue publicado bajo el título de La literatura nacional (México. tiene un marcado tono moralista. escrita entre 1885 y 1888. además de teatro y poesía. 1870) y la póstuma El Zarco (México. por otro el Zarco y Manuela. La pieza de más intéres es la última. diarios. La obra del autor es diversa y extensa: costumbrismo. Altamirano creía que el arte de la novela se justificaba -más allá del simple entretenimiento que brindaba. y sus novelas Clemencia (México. Los años bajo Maximiliano aparecen. en el que el bien y el mal están claramente diferenciados: por un lado. 1949). abstracciones. de modo algo tremebundo y descuidado. 1901). pero lo más característico del autor son sus tradiciones . el estudio social.La expansión romántica en el continente 95 colabora en El Siglo XIX y otros órganos. jefe de los bandoleros llamados <<los plateados». Pero son sus cuentos. la fórmula popular de tejer una intriga sentimental sobre un trasfondo histórico.por su función documental y utilitaria: mostrar a las masas su historia y su realidad. Con él. libros de educación y derecho . la doctrina politi ca.y la brutal realidad de los bandoleros. historia. . 1869). también escribió. por ejemplo. Nicolás y Pilar.. transcurre en la época de la guerra de la Reforma (Benito Juárez aparece hacia el final) y trata el tema del bandolerismo.

1986. Ed. ed. 8). marzo-abril1994.José Emilio. ALTAMIRANO. Musa callejera. cuyos documentos utilizó copiosamente.tJ. RrvA PALACIO. México. Los bandtdos de Río Frío. Martín Garatuza (ambas impresas en México. . de María del Carmen Millán. 1979. ARGUEDAS.96 Historia de la literatura hispanoamericana. La nm•ela corta en el primer romanticismo mexicano. 1868). En Luis Iñigo Madrigal*. ed.. Obras. Ledda. PRIETO. 7. Vicente. virgen y mártir.. 1985. 1995. 2. Celia. Estudios sobre la novela mexicana*. de Antonio Castro Leal.. Robert. México: Porrúa. 1896). México: lnstitut F ranr. Guillermo. Ed. de Julio Jiménez Rueda.Crónicas de viajes. GLANTZ. Toluca. Huérfanos y bandidos. Ed. de José Luis Manínez. 1983. vol. que muestran ciertas cualidades para el relato humorístico o fantasioso. Textos y crítica: AcuÑA. Ed. ed. Margo. Ignacio Manuel. México: UNAM. pp. 1989. Relatos. 0 20. especialmente de los años de la Inquisición. 15-61. Antología de. Número de homenaje en el centenario de la muerte de Manuel Pay- no. y en la segunda parte de ésta. Quizá por eso fue admirado por Palma (9. 251-255. 193-201. Ed. RoA BARCENA. México: Conaculta. 1976. 2 históricas y sus novelas que recogen temas y ambientes de la época colonial. pp. «Guillermo Prieto». Quizá lo mejor que nos haya dejado esté en los relatos breves recogidos póstumamente bajo el título Los cuentos del general (Madrid.. Guadalupe. pp. México: UNAM. Les bandils de Río Frío. 2.«Renacimiento de la literatura mexicana: la novela». México: Instituto Mexiquense de Cultura.ais d 'Amerique Latine..). México: Porrúa. PACHECO. En Emmanuel Carballo. 1955. vol. FERNANDEZ ARIZA. Ed. MIRANDA CARABES. México: UNAM. . n. de Oementina Díaz y de Ovando. PAYNO. Bibliote~. y mayor cuidado en la prosa. 1970.. «Ignacio Manuel Altamirano». México: Porrúa. . México: UNAM. DueLAS. En Luis Iñigo Madrigal*. como en Monja y casada. Manuel. Los bandidos de Río Frío. Politique et littérature au Mexique d trat•ers de/'oeuvre de Manuel Pay no. José María.. de Borís Rosen Jélomer. 1994 (Obras completas. El Zarco y La navidad en las monlatias. quien rebuscó los mismos documentos para echar a volar su fantasía. vol. Poesía mexicana*. Manuel.

habían compartido un solo territorio llamado la Gran Colombia. Horas de martirio. Pero es más exacto verlo como un romántico ya depurado de todos los excesos comunes en la época de su nacimiento. 1960. La poesía de Pérez Bonalde. ''. Uno es José Antonio Maitín (1814-1874). uno de los «raros» que descubriría más tarde Da- . M.La expansión romántica en el continente 97 Goic. 1946. Como en otras partes. En Historia y critica . New York: Twayne. NACCI. Chris N. De toda la poesía romántica venezolana cabe rescatar un par de nombres. Sus libros de poesía -Estro/as (New York. el romanticismo contribuyó naturalmente a la afirmación nacionalista en la que se empeñaron cada uno de los nuevos países. «Las novelas de Manuel Jesús Altamirano». inevitablemente cantor de Bolívar (1.) y autor de versos lacrimosos (Tristezas del alma. México: Tehutle.3. evocaciones legendarias.. En El cuento fantástico . de la que algunos lo consideran un olvidado precursor. 2. I-L\HN. Los bandidos en la literatura mexicana. hasta 1830. «}osé María Roa Bárcena». Letras mexicanas en el siglo XIX*. lo que queda parece mucho. nostálgico y enrarecido que ha sido comparado por algunos con las sugerencias «nórdicas» en la poesía de Bécquer.. *.. pp. tremebundos dramas y novelas. Salvador. 9. Se escribió tanto entonces que. 1845. D. 303-309. Cedomil. entre los que tal vez sólo pueda paladearse su «Canto fúnebre» dedicado a la muerte de su esposa. del inglés. aun separando el grano de la paja. que aparecen cuando el romanticismo estaba ya disolviéndose en varios países. The Raven de Poe. que ya parece asomarse a la fase siguiente. ÜRTIZ VIDALES. Leyó y tradujo directamente del alemán todo Das Buch der Lieder de Heine y. tienen un tono desvaído. que. vol. Vida y obra de Guillermo Prieto. Tan avanzada. Julio. 62- JIMÉNEZ RuEDA. 67. pp. 1880) son sus llanos títulos-. en verdad. Me LEAN. 1970. El otro es un poeta de ciertos perfiles propios que representa la fase avanzada del romanticismo venezolano: Juan Antonio Pérez Bonalde 0846-1892). la modernista. México: El Colegio de México. 1877) y Ritmos (New York. que hoy están bien sepultados: expresaron la época y murieron con ella. 5. Ignacio Manuel Altamirano. Caro y Pombo En Venezuela y Colombia. Osear.. poeta de la naturaleza. hubo intenso aleteo lírico. que no ha perdido del todo su intensidad y sinceridad. 1846).

Lo más interesante de su quehacer poético es que permite vislumbrar. que se abre paso siguiendo las huellas del romanticismo: la representan sobre todo Rufino J. y entonces aquel bien lloramos que se nos fue para no volver. y Miguel Antonio Caro [ 1843-1909]. 1882).) y que fue celebrada por Martí en un prólogo fundamental para los inicios del modernismo (11. bien aprendidas en sus lecturas de los clásicos y los mejores románticos. Colombia nunca ha estado carente de poetas y la época romántica no fue la excepción. Fue también un cantor de la patria ausente. En su breve vida hiw periodismo e intervino activamente en la política (lo que en 1850 le valió el destierro en Estados Unidos donde pasó sus últimos años). que descubrió y aprendió a amar gracias a sus tempranas lecturas de Byron.) y Rubén Darío: Mientras tenemos despreciamos.98 Historia de la literatura hispanoamericana. que bien puede compararse con la famosa oda de Heredia (7.). Quedémonos sólo con dos. La evolución intelectual de Caro parece un resumen de las .). como lo demuestran las páginas de su revelador Diario y su bpistolario.1. del hogar lejano y del paisaje. sino el de sus ideas y su perfil intelectual: era un auténtico pensador en verso. hijo del poeta. en el que hallamos unas gotas de González Prada (11. publicado éste el año de su muerte. no sólo el mundo de sus emociones. sentimos después de perder. («Estar contigo») Y.) Para el autor. pensaba también en prosa. por cierto. Un ejemplo de 1839. que se considera su mejor pieza.8. que conocía a fondo los aspectos técnicos y lingüísticos de su arte. especialmente los ingleses y franceses. que alcanza una talla considerable en el romanticismo colombiano. la poesía era una disciplina que encaraba con la mayor seriedad y disciplina. y de lo último el «Poema del Niágara» (New York.6. ejemplo de lo primero es su «Vuelta a la patria». sobre todo porque tuvo un sentido riguroso de la forma en una época que tendía a lo contrarío. lenguaje y literatura clásica. preocupado por cuestiones de gramática. 2 río (12. (Hay una importante veta de erudición filológica y lingüística en Colombia. pero su verdadera pasión fue la poesía. acu· cioso filólogo y hombre que se carteaba con Ménendez Pidal. Cuervo [1844·1911]. Era un poeta de sólida formación. El primero es José Eusebio Caro (1817 -1853).2.

desde el intimismo hasta el verso didáctico. el hexámetro) abren un temprano puente entre el romanticismo y las preocupaciones estéticas que el modernismo inauguraría un tiempo después. El otro poeta es Rafael Pombo (1833-1912). filial. no suena como la mayoría de los poetas de esa escuela: en vez de gestos aparatosos y desbordes lacrimosos. etc. ¿puede existir? ¿Puede ser fecundada? Bien podemos nosotros preguntamos: ¿romanticismo? Al menos. Sus temas son los de siempre: la patria. Los vaivenes y zigzaguees de su orientación señalan que esa búsqueda fue agitada.. positivismo . Esa soledad no se disuelve en simple llanto del corazón.La expansión romántica en el continente 99 ideas corrientes entre fines del xvm y mediados del XIX: enciclopedismo. laicismo.). el amor. También en eso Caro es un solitario dentro de su tiempo histórico. y hay que destacarlo en medio del adocenamiento general. quizá desgarrada. el paisaje. sino en grave reflexión de una mente inquisitiva y perpleja: el mundo de los sentimientos humanos es un enigma que la poesía trata de despejar. huérfano o abandonado. pues? ¿hay cosa así llamada? La Nada es el no-ser. una creencia que pudiese defender sin sentirse incómodo. Y por eso los tonos también varían. racionalismo. catolicismo. Lo mejor está en las composiciones amorosas.. que pertenece ala segunda generación romántica colombiana y que es sin duda el mejor de . Pero su mundo interior y las formas métricas que escoge para revelarlo (el eneasílabo. En el extraño poema «La bendición del feto». escrito al hijo todavía por nacer. desde la indagación filosófica hasta la diatriba política. recogimiento y sobriedad. En esas doctrinas buscaba sobre todo una pauta moral. la libertad. Su lírica nos permite ingresar a ese intenso mundo interior suyo. La primera edición de sus Poesías es póstuma: apareció en Bogotá en 1857. pero siempre con un marcado acento elegíaco de quien se siente solo. pregunta: ¿De dónde vienes? ¿sales de la nada? ¿Hay nada. Las notas peculiares de su obra salían del foco romántico original. la soledad. el alejandrino. pero no cabían dentro de las fórmulas que la mayoría practicaba por entonces en América. Sus defectos fueron la tendencia al verso discursivo y cierta morosidad retórica. que recorren todas las gamas (conyugal. paternal. liberalismo.

cabe destacar el poema «Edda» (el nombre evoca los primitivos poemas islándicos).100 Historia de la literatura hispanoamericana. 1855). filosófica. y la dejó dispersa en revistas y antologías. mientras vivió fue más conocido por sus fábulas.2. en «Leyendo a Edda>> (escrito ya en New York. la politica y la diplomacia. Posteriormente el poeta desentrañó su propia superchería. la última le permitió vivir por casi veinte años. En su etapa norteamericana conoce. Fue activo en el mundo del periodismo. 2 su grupo. 1855). alemana y latina. religiosa. que reunió en 1893. En este punto su caso no sólo se parece al de Caro. fábulas. En su larga vida tuvo tiempo de escribir mucho. Las exaltaciones y urgencias sensuales de la apócrifa autora causaron gran escándalo en la púdica capital cuando apareció en una colección de poesía y costumbrismo colombianos. y como una de las más importantes contribuciones en su siglo al conocimiento de la poesía anglosajona. italiana. De su primera etapa de producción. también antólogo de José Eusebio Caro. portuguesa. asuntos y formas: poesía patriótica.. que en verdad no existen. pues el destinatario es un hombre. Sólo fue suficientemente conocida y leída gracias a ediciones póstumas.. 1916-1917). antes de volver definitivamente a su patria en 1873. amorosa. y en varios géneros además de la lírica: de hecho. La Guirnald<J (Bogotá. Pombo no se preocupó por publicar su lírica en un libro. anterior a su experiencia norteamericana.). política. Estas últimas merecerían leerse como un complemento o correspondencia con su producción personal.10. descriptiva. lee y traduce a Emerson. En esa línea lo seguiría más tarde otro colombiano: Guillermo Valencia (12. pero es importante destacar la evolución que ese tema sufre entre el primer y segundo período de su producción. En el vasto corpus poético del autor caben casi todos los modos. quienes ejercerán un poderoso influjo sobre él. satírica. en Estados Unidos. que es una ardiente y rapsódica confesión erótica que atribuyó a «una joven bogotana». que lo lleva de una expresión más bien convencional . «verdades» y cuentos infantiles en prosa y verso. Bogotá. Se vieron en el poema rastros sáficos. El amor es un tema constante en él. a partir de 1855. demasiado. donde alcanzó su plenitud de escritor.. la primera de las cuales se titula simplemente Poesías (2 vols. éste toma la palabra y llama al amor nada menos que «¡Telégrafo de fuego entre las almas!». preparada por José Joaquín Ortiz. didáctica . Longfellow y Bryant. francesa. cuentos y traducciones. que es parte de una edición oficial de sus obras poéticas. sino al del propio Marti: los tres encontrarán en Estados Unidos estúnulos intelectuales que los llevarán a la madurez.

En el fondo. dice: No ya mi corazón desasosiegan las mágicas visiones de otros dias. mientras la forma se hace más concisa y rigurosa. En el interesante soneto «De noche». por ejemplo. no divina. Es curioso ver cómo este hombre vuelve. otras me niegan./ Aquí por fin respira/la desesperación». en su final fase colombiana. como fuente de in- . ¡Silencio! Unas no son. y lo que mantiene su interés actual. en «El Niágara» de 1860 (no el titulado «Al Niágara» escrito en hexámetros dactílicos y con raras metáforas).. le confirma algo distinto: la idea depresiva de que este «Dios del suicidio» es obra infernal. que le inspiran versos de gran unción religiosa (fue un defensor poético del dogma de la Inmaculada Concepción).La expansión romántica en el continente 101 («Edda» es la excepción) del sentimiento amoroso. desengaño. al redil de la fe y la esperanza católicas.Oh casa! ¡Oh sacras musas mías! . fechado en 1890. la religiosidad es una de las constantes de Pombo. refleja la profunda inquietud de un hombre que se pregunta por su lugar dentro del orden del cosmos y no halla respuesta. Desasosiego y franca rebeldía ante el destino humano y su imperfección. algunos versos de esta composición parecen directos anuncios del modernismo dariano: ¿Por qué estoy en donde estoy con esta vida que tengo sin saber de dónde vengo. la soledad y la angustia que ese sentimiento provoca en el alma. son las notas más significativas de Pombo como poeta.. sin saber a dónde voy? (VII) Incluso sus poemas inspirados en la naturaleza le ofrecen motivo para confirmar la pequeñez humana y la imposibilidad de alcanzar nada duradero. algunos criticas ven en esta etapa la huella de los poetas parnasianos que tradujo. Un nuevo tema surge entonces: el de la vejez. El extenso poema <<La hora de tinieblas». aunque se manifesta de forma distinta: primero. el grandioso espectáculo que celebró Heredia entre admirado y delirante. lo que explica su preferencia por el soneto. pues «Aquí la dicha palidece y tiembla. a una honda meditación sobre el. ¡Oh Patria! . con su progresivo abandono del mundo y la serenidad de integrarse a los ritmos de un orden superior.

que estudiamos a continuación. 1988. Antología poética.102 Historia de la literatura hispanoamericana. Bogotá: Instituto Caro y Cuervo. Contribución eJtilútica al estudio del romanticismo bispanoamericano. la esencial afinidad romántica y las tensiones espirituales que provocarán la crisis de esa estética hacia fines del XIX. PoMBO. 1986. Ese autor es Jorge Isaacs y el libro es la famosa María. y desde entonces esa cantidad no ha .5. para todos y para la posteridad. cinematográficas y televisivas. ÜRJUELA. 1867). Contradictoriamente. En Pombo se nota con igual claridad la formación clásica. J. Bogotá: Ediciones La Candelaria.1. 2 vols. Orjuela. que fue confirmada por la crítica y celebrada por los lectores de varias generaciones a través de incontables traducciones y versiones dramáticas. Él creó ese libro y el libro terminó creándolo a él como una leyenda literaria. MARTIN. luego como consuelo y remedio ascético. y sigue siéndolo hasta ahora. Héctor H. teatro y algunos otros trabajos literarios menores. PtREZ HUGGINS. Caracas: Academia Venezolana de la Lengua. 1975. Jorge lsaacs ( 183 7 -1895) es. Bogotá: Círculo de Lectores. Ya existían más de cincuenta ediciones de la novela antes de morir el autor. gracias a un libro. Poesías. Pero mientras este autor empezó a ser conocido fuera de su patria recién a comienzos de este siglo. Caracas: Italgráfíca. lo que hace de él una de las figuras más notables del período. La obra poética de Rafael Pombo. José Luis. Pérez Bonalde. poeta romántico. Argenis. 2 quietud y negación. el autor de una obra: la novela Maria (Bogotá. 9. otro colombiano se convirtió de inmediato. en la encamación misma de la expresión romántica. prdim. A. en un verdadero mito continental. PF. Juan Antonio. Pról.REz BoNALDE. de Pedro Pablo Paredes. 1975. de Héctor H. La poesía de José Eusebio Caro en Colombia. 1966. José Eusebio. Bogotá: Instituto Caro y Cuervo. 1964. Una novela paradigmática del romanticismo: «María» Aunque escribió poesía. Juan Antonio Pérez Bonaldc. Est. de Germán Arciniegas. Textos y crítica: CARo. Rafael. Ed.se conjuga con las ideas positivistas que defendía como hombre público. ese trascendentalismo del poeta -que seguramente recibió de sus lecturas de Emerson.

trata de poner cierta distancia entre él y su relato. largo y complejo. usando un recurso narrativo típico: pretende que estas páginas . Los amores de la pareja protagonista. que le granjeó enemigos por sus ideas radicales (aunque de joven fue conservador) y por el estilo tempestuoso eón el que las defendía. El fracaso económico lo persiguió constantemente e hizo de él un hombre amargado y frustrado. emigrado de Jamaica. Isaacs había nacido en Cali.igualase esa hazaña. cuando se encontraba trabajando como inspector de obras en un campamento llamado «La Víbora». trabajos y tareas burocráticas. situaciones y lugares son trozos sacados de la vida de Isaacs y recreados literariamente. sobre todo si se recuerda que comenzó a redactarla en 1864. es frecuentemente interrumpida -según el gusto de la época. y hoy sabemos.2. en el seno de una próspera familia de hacendados formada por un padre judío de origen inglés. Comenzó su actividad literaria como poeta.2. La historia básica es un ensamblado de fuentes literarias. generan la acción que. no sigue el texto con las correcciones finales de mano del autor.): son novelas que fueron trabajadas durante prolongados años. Su vida personal y pública fue bastante agitada y conflictiva. experiencias personales y celebraciones del pintoresco paisaje de la región del Cauca. que esta última edición. El proceso creador de María es. asociado al grupo llamado «El Mosaico» de Bogotá. estando bien diseñada. gracias al esfuerzo de Donald McGrady.La expans1ón romántica en el contmente 103 hecho sino multiplicarse. pues. desempeñando una serie de empresas.por digresiones naturalísticas o filosóficas y narraciones laterales. Isaacs la reelaboró tres veces para las ediciones publicadas en Bogotá en 1869 y 1878. Tendría que pasar exactamente un siglo para que otro libro colombiano -Cien años de soledad de García Márquez. y una colombiana hija de español. Ciertos personajes secundarios. antes considerada «definitiva». sin embargo. Su caso se parece un poco al de Cecilia Valdés (9. Mientras la idilica figura de María proviene de la galería de heroínas creada por la literatura romántica. El autor. Hay una importante cuestión textual que debe tenerse en cuenta al estudiar María: desde que apareció su novela. Efraín y María. el autor tuvo que luchar todo el tiempo por mantenerse a flote. su padre en la ficción es judío y hacendado) y en los pasajes descriptivos. hay más referencias reales y autobiográficas en Efraín (por ejemplo. Pese a la buena posición económica de la familia. la que preparaba en 1891 no llegó a imprimirse sino en 1922. Pasó lo mismo con su actividad política como parlamentario.

agobiado por la muerte de María. ]leía yo el episodio de AtaJa. María no es muy rica en acción externa: lo que ocurre es lo que pasa dentro del alma de Efraín. María tiene específicamente uno: el de Paul et Vr'rginie 0787) de Saint-Pierre. él mismo. y cuyo marco grandioso es una naturaleza exuberante que parece corresponder fielmente a la belleza sublime del sentimiento de los amantes.con las lágrimas y la sangre de los dos. descubrió la faz.. la historia de la adolescencia de aquél a quien tanto amasteis y que ya no existe. Efraín --que es. que choca contra las convenciones insensibles de la vida social. mientras nos cuenta su trágico destino.. dejando de oír mi voz. sino un amigo que recibió el manuscrito de las manos de Efraín...» El texto cobra así el carácter inapelable de un testamento amoroso escrito casi. sueños y esperanzas despertados por el amor. una novela modelo. La narración nos invita a contemplar su intimidad y a meditar con él (y a llorar con él. ese llanto me probará que la he cumplido fielmente.). XII y XIII) varias obras. ] [.. con sus dulces diálogos amorosos y sus vistosos escenarios. gran consumidor de literatura y poeta. literalmente. pues. en argumento. como propone la nota del arnigo/edítor).104 Historia de la literatura hispanoamericana. entre ellas pasajes de Le génie du Christianisme (1802) y Ata/a 0801) de Chateaubriand: [. Amor puro (pese a la reiterada podofilia de Efraín) y fatal.2. La novela sigue. caros amigos míos.. estructura y forma. Es. antes de morir éste. oían brotar de mis labios toda aquella melancolía aglomerada por el poeta para «hacer llorar al mundo» [. admirables en su inmovilidad y abandono. y las dos [María y la hennana de Efraín]. Aunque varios antecedentes novelísticos podrían invocarse. en el mundo de sus emociones. y concluye: «¡Dulce y triste misión! Leedlas. 2 autobiográficas no las publica él. La literatura es parte importante del relato y eso contribuye a crear la ilusión de que los protagonistas viven en un mundo encantado y superior. ] Maria. Mucho tiempo os he hecho esperar por estas páginas».1. El lector piensa en otras grandes parejas enamoradas y trágicas de la literatura universal: en Tristán e Isolda o en Romeo y ]ulieta. los lineamentos generales de la novela romántica sentimental francesa. y si suspendéis la lectura para llorar.contribuye a la educación sentimental de María leyéndole (Caps. que también citarnos para Sab (9. y por ella rodaban . el amigo escribe una breve nota dirigida «A los hermanos de Efraín» para decirles: «He aquí. Ambos relatos son mundos ficticios idealizados cuya principal (o única) fuerza dinámica es el amor. que arrastra en un pacto sublime a dos seres unidos desde los años de la infancia hasta la tumba.

bailes. María acwnula. la naturaleza misma le presenta constantes ocasiones para dilatarse en pasajes descriptivos que. entierros. La novela nos demuestra que la estructura de la sociedad campesina es injusta y feudal. que hay más lirismo en esos pasajes que en las propias poesías descriptivas de Isaacs. (Se ha dicho.. Y en diversas partes del relato hay trazas textuales de las novelas Graziella y Raphael (ambas de 1849) de Lamartine.3. su destino está prefigurado en la literatura: la ficción recuerda a la ficción. a nuestro gusto.) son descritas con gran gusto y detalle. dividida entre poderosos hacendados y pobres peones que nada tienen. así como de voces regionales..1. un producto contaminado por otras tendencias y estilos estéticos que flotaban en el ambiente y se entremezclaban con él.) o la citada Cecilia Valdés. modos de hablar. Un hombre como Isaacs. Y mientras la historia amorosa discurre en el ámbito exaltado de los grandes sentimientos que desafían todas las barreras. adapta y recrea en un ambiente americano los tópicos y fórmulas de la novela sentimental-exotista francesa. sin embargo. Es decir. sus formas de vida y cultura (música. el mundo social concreto está representado con un grado de objetividad que no repudiaría un auténtico realista: sus males. obstruyen el flujo de la narración. sintetiza.claras coincidencias con Ata/a. injusticias y conflictos aparecen con bastante nitidez. XL-XLill). y yo la amaba con el amor que él imaginó . Como ciertas obras del romanticismo hispanoamericano --«El matadero» (8. y de otros autores románticos menores. El relato exótico de Nay y Sinar. tiene -aunque su ambiente es africano-. creencias religiosas. La intensidad de su paisajismo bien puede compararse con otra novela clave colombiana: La vorágine de Eustasio Rivera.tura: estaban abrumadas por el presentimiento. ¡Ay! mi alma y la de María no sólo estaban conmovídas por aquella lec. por otro. En una palabra. intercalado en la trama principal (Caps.La expansión romántica en el continente 105 gruesas lágrimas. que había sufrido constantes reveses en su actividad fmanciera. etc.) María contiene un amplio repertorio de referencias a la fauna y flora locales. Que la acción se desarrolle en el pintoresco valle del Cauca le brinda al autor dos distintas vías para hacer costwnbrismo: por un lado. se distinguen claramente notas de color costwnbrista y de temple realista. . pero cuyo lirismo contribuye a defmir la atmósfera de la novela. Era tan bella como la creación del poeta. con razón. las ricas tradiciones de la región. Aunque no puede dudarse de la naturaleza esencialmente romántica del relato. bodas.María es.

Es un «hombre sensible» que reacciona ante la maldad y la injusticia con gestos caritativos y comprensivos. algo novedoso entonces: la urgencia erótica enmascarada tras los ritos y gestos púdicos del lenguaje amoroso sentimental. El arma con la que Efraín se defiende de los embates de esas fuerzas no es ideológica. La novela nos transmite esta idea mediante una atmósfera de tristeza y melancolía. con un claro mensaje abolicionista. subrayada por los oscuros presagios y premoniciones que adelantan el curso fatal que tomarán los hechos. pero que debe vivir en el espacio concreto de la sociedad rural típica del siglo XIX. XXXIV. Las emociones del corazón son elevadas. y aciaga de una historia de amor que desafía el orden real y sucumbe a él. antes de someterse a las normas del decoro. María también da cuenta del motivo de la esclavitud y del trato discriminatorio contra el negro. desnudeces parciales. El hecho de que este ser piadoso pertenezca a la clase aristocrática de los hacendados. Esta sugestión melancólica. provee el demento de rebeldía y contradicción que el autor quería destacar en el héroe para que su idealizado autorretrato le hiciese justicía. Uno de esos anuncios es la reiterada aparición del «ave negra» (Caps. este último polo es esencial para que el primero funcione narrativamente. pero las sensaciones del cuerpo no dejan de ser febriles: hay todo un código bien sobreentendido de roces. El modo artístico con el que Isaacs la cuenta está finamente calibrado para hacemos sentir. la presencia o la ausencia de la persona amada. XV. que quisiera no salir del círculo mágico del amor de María. regido por duras e inhumanas leyes. Nadie encama mejor ese dilema que Efraín. . en medio de tantos reflejos librescos y sometimientos a los gustos de la época. el gran asunto literario que la novela trata es el de las ilusiones perdidas. Pero ni el bien ni el amor son posibles en el mundo social. el choque inevitable entre el mundo ideal y el mundo real. sino sentimental: es un alma buena y un corazón abnegado en medio de un mundo sin sentimientos. En verdad. que nos recuerda un poco el simbolismo de Tbe Raven de Poe. 2 podía dar buen testimonio de cuán sórdidos e inhumanos podían ser los manejos en la vida económica de su región. XXXVIII y LXV). Sus abundantes lágrimas son una reacción natural a diversos estímulos: la lectura de obras literarias. Para completar el cuadro. es la suprema virtud literaria del libro y seguramente la razón de su atractivo para distintas generaciones de lectores.106 Historia de la literatura hispanoamericana. que lsaacs conocía. el sufrimiento de los pobres. placenteras descripciones corporales y fetichismos (ya señalamos la adoración de Efraín por los pies femeninos) que parecen estar siempre a punto de desbordarse.

sin la estridencia y la artificiosidad habituales de la novela romántica. BRUSI!WOOD.María.Jorge Isaacs. mostrándose como algo desligable y tan humano como el impulso espiritual: María es un ser angelical. de Donald McGrady. McGRADY. El esfuerzo por contener ese fervor sobrecarga la historia amorosa y da tm inesperado toque de autenticidad a su tratamiento idealizador. New York: Twayne. Buenos Aires: EUDEBA. pero que admiten infinitas variantes que le han permitido seguir viva en nuestra época. esta versión puede ser reinterpretada por otros en diversos géneros y épocas.A VALLEJO. MEJI. 1951. de Enrique Andcrson Imbert. la música lírica y la pintura. Texto y crítica: lsAACS. 1986. Cali: Alonso Quijada Editores. María supera a las demás novelas americanas de su siglo. ese gusto llegó a su apogeo y se refleja en la literatura. ARcrNIEGAS.) hasta Cecilia Valdés: es uno de los libros clásicos del romanticismo amen cano. a su vez. la naturaleza. hombres exactamente coetáneos cuyas vidas sumaron casi los mismos . natural y transparente. María reinventa la fórmula poniendo hábilmente en juego tres grandes elementos: el amor. 1957.3. Ed. Por todo esto. En Genteel &rbarism*. desde Amalia (8. pp. ' 9.. como indicamos al comienzo. Madrid: Cátedra. <<Codes of Charactcr: Jorge Isaacs's María». La prosa apacible. En el XIX. . la muerte. Pról.La expansión romántica en el continente 107 Atmque se disimulen. pero no deja de ser deseable. 1972. Jorge. Genio y figura de Jorge Isaacs. María más allá del paraíso. 82-106. están allí.6. Germán.3. María. pone tma nota de mesura en ella. México: Fondo de Cultura Económica. John S. 1984. Manuel et al. Encuentros y desencuentros de dos románticos ecuatorianos: Montalvo y Mera Las dos indiscutibles grandes figuras del romanticismo ecuatoriano son Juan Montalvo (1832-1889) y Juan León Mera (1832-1894). La permanente popularidad del melodrama lacrimoso quizá se explique porque es tma fórmula cuyos ingredientes son perfectamente reconocibles. Donald. Y. donde aparece el tema sentimental.

Rodó y aun por Menéndez Pelayo. que modela sus personalidades y aumenta las tensiones entre ellos: el dictador Gabriel García Moreno. en 1869 impuso lUla constitución que fue llamada la «carta negra de la esclavitud al Vaticano» y que era lUla prueba de las vivas pugnas que entonces se producían por la cuestión del poder de la Iglesia dentro del Estado. de gran austeridad moral y lUl creyente cuya obediencia al Papado era absoluta. sino lUl hombre ilustrado (había sido rector de la Universidad). que él atribuye a Mera y al que replica con el panfleto judas. déspota ultraconservador y ultracatólico que rigió el país con mano de hierro entre 1860 y 1875. Montalvo publica en Bogotá un libelo contra su enemigo (a quien llamaba «el búho» y dirigía otros insultos con alusiones racistas).108 Historia de la literatura hispanoamericana. Montalvo es lUlO de los prosistas más artísticos del XIX y uno de los mejores ensayistas de su tiempo: fue celebrado por Valera. Allilque realiza sus primeros estudios en Ecuador y pronllilcia allí su primer discurso cuando sólo tenía veinte años. Sus respectivas personalidades intelectuales y obras literarias ilustran bien la amplitud y las contradicciones del espectro romántico en América: Montalvo era lUl hombre de pensamiento liberal pero hispanizan te como prosista. que detestaba su feroz anticlericalismo. titulado La verdad Refutación a las calumnias de Juan Montalvo. sin embargo. Los dos escritores y el dictador son tres singulares figuras que --en cuanto se oponen. con sólo lUl breve interregno. nacidos ambos en Ambato y. le contestan en Lima con otro. lUlO de los más visibles partidarios de la dictadura casi teocrática de García Moreno. Los dos escritores polemizaron y lo hicieron con una virulencia que llegó a la agresión física. mientras Mera era lUl católico reaccionario que defendía lUl americanismo literario y se identificaba con el mlUldo del indio. que lo recompensó con varios cargos públicos mientras mandaba al exilio a Montalvo. Mera fue. ). Pero la agresión verbal no se quedaba atrás: en 1872. completamente diferentes lUlO del otro. García Moreno no era un caudillo bárbaro. Pero la continua oposición entre estos dos hombres no se entiende bien sin mencionar a lUl tercero. se excluyen y se complementan.no distinguió la actividad literaria de la política. titulado El Antropófago. Como tantos hombres de su siglo -los «proscritos argentinos» entre ellos (8.3. por cierto. pues hubo entre ellos un duelo a bastonazos de ribetes algo cómicos.definen lUla época agitada en la vida pública del Ecuador. 2 años. su formación es fundamental- .

El autor marcha otra vez a París en 1870. De inmediato.La expansión romántica en el continente 109 mente europea y cosmopolita. sin mayores tradiciones civiles ni culturales. en . estimulada por lecturas hechas en francés. llegó incluso a escribir relatos en francés. y no vulgaD>. usted y cualquier otro cuya conducta política fuera hostil a las libertades y derechos de los pueblos. Regresa a su patria en 1860. como a esa situación se sumaban el caos político interno y los conflictos fronterizos. un pueblito colombiano cerca de la frontera ecuatoriana. su destino errante lo lleva de nuevo a Panamá y. inglés e italiano. su espléndida prosa y su santo ardor liberal: «Si alguna vez me resigno a tomar parte en nuestras pobres cosas. Era un espíritu melancólico. Montalvo tuvo que inventarlas para sí mismo. pero el mismo año está de vuelta. y pasa un tiempo en Lima. agobiado por el tedio. En un país pobre y atrasado. que circulará hasta 1869. Aquí tiene un momento de gran fecundidad creadora: escribe los Siete Tratados. Montalvo formula con orgullo una hipérbole famosa: «i Mi pluma lo mató!». Tras un paréntesis. Panamá e Ipiales. Tras un breve retomo a su tierra. que dura hasta 1878. justo cuando García Moreno se instala en el poder. quien tras un golpe de estado inicia una nueva dictadura (1875-1882). El Regenerador. En 1857 llega a Roma como representante diplomático y luego pasa a París como secretario de la Legación de su país. y luego. Montalvo le escribe una carta que demuestra su insolencia magnífica. en 1881. y que obliga a Montalvo a un nuevo destierro. Se propuso entonces convertir eso en una nación. Geometría moral y varias de la piezas dramáticas que recogerá en el Libro de las pasiones. Entre 1880 y 1882 publica en Panamá las 12 Catilinarias contra Veintemilla. no era extraño que encontrase en el romanticismo y en la amistad de Lamartine y otros escritores románticos un consuelo y una orientación estética. Cuando el tirano es asesinado en 1875. vuelve al poder como Jefe Supremo y Montalvo se refugia en Ipiales. En 1866 publica los primeros números de su revista El Cosmopolita. Al año siguiente se instala en Quito y publica su segunda revista. En sus páginas combate con Ignacio de Veintemilla. tendrán en mí a un enemigo. además de otros ensayos y opúsculos políticos. a París. El dictador contesta a sus ataques publicando en un periódico dos sonetos burlescos. Pasa unos seis años en Ambato envuelto en ciertos enredos amorosos y lugareños. a la que Mera esta vez se opuso ---como puede verse en sus Cartas a Gennánico--. podía sentir que vivía a la vez en un desierto y en un pantano. forzado por la guerra franco-prusiana. los Capítulos que se le olvidaron a Cervantes (obras que publicaría varios años después).

. de gestos olímpicos y odios tempestuosos. su propia vida y aun sus dolores más íntimos. Era un polemista y un panfletario feroz. bajo el influjo de una larga calentura.. Si la intención moralista no fuese tan notoria. los sesenta capítulos que inventa y le agrega constituyen «un ensayo. que encarna <<la verdad y la virtud en forma de caricatura». En cambio. y que prueban la arrogancia intelectual del autor: los subtituló «Imitación de un libro inimitable». La política es el gran asunto de Montalvo como ensayista y periodista.. Al lado de su obra de ensayista. y su Geometría moral. autor del Quijote» de Borges. 1902).:::~ Besanr. es decir. .. sus aportes narrativos son considerables._. .... que son un híbrido de ficción derivativa y ensayo personal.» La breve serie iba a llamarse «Cuentos fantásticos». Como para él la novela cervantina era «un curso de moral». y los Capítulos . en París. con toda la escenografía diabólica y espectral propia del género.. Entre sus escasos relatos breves... uno más en su galería de hombres ilustres. no un prosista criollo. la cultura. «Gaspar Blondin» tiene valores muy singulares que el tiempo quizá ha acrecentado: es un crispado cuento de horror. podría considerársele un ejemplo insólito de meta-ficción y un antecedente remoto de la Vida de Don Quzjote y Sancho de Unamuna y de «Pierre Menard.. cultivó la poesía y el drama.. pero Montalvo añade la fecha exacta en que fue escrito: agosto 6 de 1858. lo que es lamentable porque ese relato muestra que el autor era capaz de acceder a ese lado negro y exasperado que el romanticismo hispanoamericano apenas exploró. pero nunca la continuó. O curiosos.. una nota al pie nos brinda algunos datos interesantes: «He vuelto al castellano este primer cuento de una serie en francés. bien así en la substancia como en la forma»: son la ficción a la que recurre un ensayista para exponer sus ideas.. Cosas compuestas en la cama por un delirante.. . Lo distinguía una lengua nítida y vigorosa... Asumió la ímproba tarea con una convicción: la de que Don Quijote es sobre todo una personalidad ética. pero estos géneros ocupan un lugar muy menor. que deben antes tenerse por sueños.. (1895). que aparecerá póstumamente (Madrid. 2 -~~-_. como los Capítulos . 1886-1888). El Espectador (París.110 Historia de la literatura hispanoamericana. impregnada por los ritmos y fórmulas que provenían de la oratoria latina y de los clásicos españoles.on.. Los redactó tratando de ser un escritor castellano del Siglo de Oro. saldrán los Siete Tratados (1882-1883). Sus últimos esfuerzos los dedica a la publicación de su tercera revista. Pero es el Montalvo ensayista el que verdaderamente nos importa . pero también la moral. Fue publicado en el cuarto número de El Cosmopolita (1867).

honestidad. alrededor de los temas de siempre: justicia. La verdad es que. moralizaba.3). respeto a la voluntad popular. se convirtió en una verdadera obsesión. como pensador político e histórico.. más bien.) y así contribuyó a la tradición del pensamiento liberal. pero también refuta a «un sofista seudocatólico» e incluye como séptimo tratado «El busca pié». Sabía cómo fustigar con frases lapidarias y usaba el lenguaje con una alta responsabilidad moral. muy fecunda en ese siglo. tal como lo demuestran sus ardientes Catilinarias y los miscelánicos Siete Tratados. sin embargo. entre otras figuras providenciales. bienestar. Montalvo no parece muy original.2. trata de la nobleza. Washington y Bolívar (7. su mente estaba aferrada a firmes principios que se delatan todo el tiempo: el odio contra García Moreno.La expansión romántica en el continente 111 y el que conserva una potente imagen. sólo comparable a los grandes del siglo. Pero si su pluma vagaba libre entre varios asuntos. 1885). Napoleón. La Geometría . y los santos de su panteón eran.. no es el libro de un tratadista. como hizo Echeverría en «El matadero» (8. desde Alejandro hasta Goethe. A propósito de algo. hay que considerar como obras suyas no sólo sus libros ya mencionados. como ocurre también con los de Geometría moral y el Libro de las pasiones.3. Una aclaración: el título de esta obra es desorientador. es una especie de discurso amoroso ilustrado con grandes figuras de la Antigüedad y la época moderna. creía profundamente en la heroicidad individual como motor providencial de la historia. . no un libro de doctrina riguroso y orgánico. que hay que agregar a su larga lista de diatribas.. pues eran esfuerzos casi enteramente unipersonales: en ellas pueden encontrarse numerosas piezas ensayísticas breves y de ocasión que prueban... es lo más semejante al ensayo inglés moderno -particularmente .). Cuando un obispo censuró el primer libro. hablaba de todo.) y Martí (11. Su modo de encarar sus temas y de enhebrados con otras digresiones y confesiones. Para comprenderlo.1. educación. Bajo el estímulo de Plutarco y sus Vidas paralelas.. que sirve de prólogo a sus Capítulos . Montalvo disparó contra él un flamígero Mercunal eclesiástico (París.3.2. la maestría de su estilo y la persistencia de sus preocupaciones. por ejemplo. como Sarmiento (8. El primero de éstos es un conjunto de reflexiones y propuestas sobre los más diversos temas. mezclando además la exposición ensayística con el testimonio personal y pasajes narrativos. sino de un ensayista que discurre libremente sobre esto y aquello. sino también sus tres revistas. la belleza y el genio. Consideraba que la dictadura y la religión católica eran categorías o realidades indiscernibles y repudiables.

11). dejó claras muestras de su afinidad con ese mundo. Lo conocía bien desde su infan- . incluso cuando insultaba -hay frases suyas que podrían figurar en el «Arte de injuriaD> de Borges-. Tampoco era sensible a los giros populares e inflexiones locales que otros (como Mera) aportaban entonces a la lengua escrita: era un castizo convencido y un purista inflexible. lo que no resultaba una idea demasiado novedosa. y en ese sentido encierra en sí mismo las actitudes antitéticas que caben en el romanticismo: el individualismo y el humanitarismo social. su cuidado por las formas expresivas. en cambio. Era un hombre retraído y a la vez reclamado por la acción pública. que le parecía una jerga monstruosa. había ignorado casi completamente: las raíces nativas del Ecuador. y tiene también alguna semejanza con la manera informal de pensar de Montaigne. hacen de él un precursor del ensayo tal como iba a practicarlo el modernismo (Cap. «compuesta de castellano. la derrota de Atahualpa). Aunque tendía a la dispersión y a perder el foco de lo que trataba por falta de una estructura definida. con su doble pasión política e hispanizante. el mundo del indio y sus tradiciones vivas pese a siglos de abandono y explotación. el burilado brillo visual y la tenacidad rítmica de sus imágenes. 1868]).112 Historia de la literatura hispanoamericana. recogida con otros poemas en Melodías indígenas (Barcelona. La urgencia de su tarea no le impidió ser siempre. 2 ·--------. ésta era sólo un repertorio de héroes ilustres por imitar. Pero tenía la virtud esencial del ensayista: la capacidad de reaccionar casi espontáneamente ante los retos o coyunturas que le planteaban los constantes entrecruzamientos de su experiencia personal con la vida política. 1887) y en sus estudios sobre la poesía quechua de su región (Ojeada histórico-crítica sobre la poesía ecuatoriana desde su época más remota hasta nuestros días [Quito.~------· los de Bacon y Carlyle. Se resistió a usar el español americano. Mera. mostró que le interesaba algo que Montalvo. Le faltaba sin embargo la viva conciencia de la historia: para él. uno de los prosistas de mayor virtuosismo y elegancia que haya dado América. No veía la dinámica de la historia y sus ciclos en movimiento: ia veía como un museo de estatuas de mármol. En su leyenda en verso La Virgen del Sol (que tiene que ver con. su modelo era la lengua castiza de los clásicos. lo que explica el sabor arcaizante y severo de sus períodos.que aparece en América después de Bello. un artista refinado y pulcro. francés y quichua».

es decir poco después de haber aparecido Aves sin nido (1889) de la peruana Clorinda Matto de Turner (10. quizá más dra- . se evitaría «el fastidio que puede causar la reproducción de unas mismas líneas y colores en nuestros cuadros [literarios]». la obra por la que se le recuerda es la novela indianista Cumandá o un drama entre salvajes.).La expansión romántica en el continente 113 cía (aprendió temprano a hablar quechua) y por su cargo de gobernador en Tungurahua. (La debilidad del romanticismo ecuatoriano -especialmente en la poesíaayuda a entender esa actitud. según Mera. cuya situación social.). sus ideas y obras recibieron fuertes reparos por parte de Juan Valera y del erudito catalán Rubió i Lluch. de practicar un «sobrado americanismo». junto con el Enriquillo de Galván (9. para expresar el carácter propio de nuestros asuntos. Mera era un escritor ecléctico.3. por lo tanto.6. realidades y formas de lenguaje. es el jíbaro y el de otras tribus asentadas en la zona selvática oriental del país. en la que el escritor americano podía crear una obra «original». pero mejor conocida a partir de su segunda edición (Madrid. una de las expresiones finales del ciclo.. En realidad. Nada ejemplifica mejor ese esfuerzo que Cumandá..) Su interés no estaba en la imitación de ningún modelo específico (aunque en sus primeros años de poeta siguió de cerca a Zorrilla) y quería ser más bien fiel a los temas y ambientes de origen nativo. afirmaba. Sólo así. el autor desarrolla las ideas esenciales de lo que llamará su «americanismo literario». Aunque publicó otras novelas y diversos libros. En la Ojeada . 1891). El primero elogió Cumandá en sus Cartas americanas (1889). pues. un autodidacta que quería mantenerse al margen de la batalla entre clásicos y románticos. todavía bajo el imperio de los moldes románticos. que cierra el ciclo indianista y anuncia el giro que llevará hacia la llamada novela indigenista. en verdad. al concepto -muy romántico. liberando su inspiración de los «moldes europeos». posición que defenderá toda su vida. Aunque su posición tenía semejanzas con la que había defendido décadas atrás el propio Echeverría y era bastante moderada («No decimos que la literatura sudamericana deba nunca dejar de ser española por la forma y la lengua»). poco comprensivamente.de <Jiteratura nacional». Hay que aclarar que el indio del que nos habla Mera. publicada en Quito en 1879. Consistía en una afirmación de las diferencias que surgían espontáneamente por la diversidad del contexto americano frente al peninsular y asociadas. La de Mera representa. Era la única manera. no el indio andino propiamente dicho. pero acusó a su autor.

1805). con una fuerte carga ideológica. sino también René.114 Historia de la literatura hispanoamericana. El ambiente amazónico. a la vez. es Richard Spruce. no es raro que algunas de sus fuentes específicas sean las mismas que las citadas para Sab (9.2. que se reflejan en las emocionadas y líricas descripciones paisajísticas del libro. una novela histórica. leyenda y aventura. probablemente.Wish (1829) de Fenimore Cooper.Ton.) y María (supra): Chateaubriand (en este caso no sólo Ata/a. . su impresionante paisaje y el carácter muy poco conocido de la realidad del jíbaro se prestaban mejor al intento de conjugar exotismo. sentimental e indianista. y las propias experiencias del autor en Tungurahua y Baños. la propia María. cercana en eso a Jicoténcal (7. hendida al terrible golpe. sería retratada. Walter Scott y aun. le ha dado ancho asiento en el fondo de sus entrañas. de hermosa figura cónica y de cumbre siempre blanca. por el indigenismo ecuatoriano en la primera parte del siglo XX. hay otras más específicas.1. pero también a otras novelas americanas menos conocidas. Paul et Virginie y. quien viajó por la región con el encargo de su gobierno para recoger semillas del árbol de la quina.) y a Ennquillo. como la del capítulo inicial: El monte Tungurahua. y ciertos elementos de la historia --como el de que la heroína Cumandá resulta ser en verdad una joven blanca criada como una indiaprovienen de The Wept o/ Wish. Pueden identificarse por algunas referencias del propio Mera en la carta dirigida a la Academia Española al presentarle la novela: el «ilustrado viajero inglés» que le contó la leyenda indígena que constituye la base argumental de la obra. 2 mática.lnscrita dentro del cauce general de esa tradición.1. aunque Mera trata de disminuir en su carta cualquier posible semejanza entre sus personajes jíbaros y los natchez del norteamericano. de manera algo más vaga. Pero además de estas fuentes que formaban parte del consabido repertorio romántico de la época. como Caramurú (1853) del uruguayo Alejandro Magariños Cervantes (18251893 ). y Anaida (1860) del venezolano José Ramón Yepes (1822-1881). El ingrediente exótico está dado tanto por la constante presencia de ese paisaje y por la remotez y barbarie de las gentes que lo pueblan. sobre el choque entre los nativos charrúas y los españoles. la cual. A todo esto hay que agregar las fuentes históricas que relatan el levantamiento indígena de Guamote y Columbe en la época colonial. Cumandá es. parece haber sido arrojado por la mano de Dios sobre la cadena oriental de los Andes.

1. completamente distinto del nuestro. El choque cultural entre gentes civilizadas y bárbaras podría encajar además dentro del esquema de Sarmiento (8.) y un motivo frecuente en otros poemas y relatos románticos. y como paisajista de la selva es un antecedente digno de ser tenido en cuenta al leer La vorágine de Rivera. coincidencias y sorpresivas revelaciones -por ejemplo. el ideal de la belleza femenina es el reflejo mismo de la bondad interior y tiene una velada connotación de diferencia racial (anunciada en el nombre de Cumandá. ill).]) sino también con la tradición colonial de relatos de cautivos. Igual que en la novela de Villaverde. La presentación de un mundo natural primitivo y remoto. Ésta.La expansión romántica en el continente 115 los jíbaros reducidores de cabezas. Pese al patetismo y los efectismos de la historia. Puede decirse que. náufragos y transculturados que arranca de los Naufragios de Cabeza de Vaca (2. por el acento poético de la obra.) en la primera parte del siglo XVI. Así mismo la heroína. el tono predominante en la novela es el elegíaco y lírico. que significa «patilla blanco»). el elemento histórico surge del relato de la rebelión indígena a la que hicimos referencia.3. Su singularidad moral armoniza con la singularidad física.3. encuentros.. desencuentros.2. es un modelo que aparece en «La cautiva» (8. en . un hombre blanco. que ponen a sus protagonistas en situaciones excepcionales. de lo cual se salva huyendo y buscando refugio entre cristianos. y el legendario-sentimental. es además abnegada. la de que su bienhechor es su verdadero padre y por tanto es hermana de su amado Carlos. que se afirma en los extensos pasajes descriptivos.:. incongruente con su contexto étnico.2. Con sus complicaciones. Mera puede compararse con Isaacs (supra). en las aventuras y tribulaciones de Cumandá. pues se nos dice que «predominaba en su limpia tez [de Cumandá] la pálida blancura del marfil» (Cap. debe someterse al rito de ser sacrificada y enterrada junto al viejo curaca con el que fue obligada a desposarse. y en las meditaciones sentimentales a las que da pie el asunto amoroso. duplicaciones.está en el drama de la bella Cumandá. es esencial para el relato. por ejemplo [9.).2. Cumandá no teme inmolarse por su amado y cumplir con su trágico destino: no sólo es hermosa.__¿ más importante. en contraste con la indecisión e inseguridad del personaje masculino.5. frente a las cuales alcanzan dimensiones épicas. enamorada de Carlos.3. pero haciendo la salvedad de que. sobre todo las de tipo amoroso como ésta.tiene visibles semejanzas no sólo con varias novelas románticas estudiadas en este capítulo (Cecilia Valdés. mujer fuerte y valiente (lo que demuestra en las fugas que emprende).

. Para leerla hoy. de Trinidad Barrera. MoNTALVO. Ed. México: Porrúa.. Hubo para ellos un tiempo ideal y feliz que es el horizonte lejano de la historia: la época de las misiones jesuíticas. y por ofrecer. etc.. casi abstracciones de la conducta humana. . de Gonzalo Zaldumbide. a fines del siglo XVIII. Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. . Es decir. Pról.. Por último. para acercarla al presente narrativo.. Éstos eran los recursos con los que la estética de la época quería justamente «poetizar>> el lenguaje narrativo.). la versión virgiliana o romántica de la realidad física que el regionalismo iba a desarrollar en el primer tercio del siglo XX. que el autor atrasa unos cuantos años. hay que pasar por alto esos aspectos y atravesarlos como zonas áridas de un relato que tiene otras cuyo verdor todavía se mantiene. Juan. El indio «bueno» de Mera es el indio cristianizado. Cumandá no puede ignorarse en el panorama literario del XIX. aunque empezaron a escribir alrededor del medio siglo. este punto. respecto a estos dos autores que... sus obras maduras aparecen cuando el ciclo romántico está ya en crisis o francamente clausurado en muchas partes de América.. los conflictos entre las dos razas o culturas se agudizaron y explotaron en la época de la ya mencionada sublevación indígena. como retrospecciones de una fase literaria que ya empezaba a parecer distante. pero la presenta como consecuencia de un proceso inconcluso de cristianización. es bueno tener en cuenta. el ferviente catolicismo del autor se integra con su eclecticismo intelectual: muestra la ferocidad de los indios y su situación de explotados. sin la propagación de la fe no hay civilización posible. en su tiempo.116 Historia de la literatura hispanoamericana._ . Los más visibles defectos de la novela son típicamente románticos: la idealización que convierte a los personajes en figuras psicológicamente poco viables. redimido por la religión. Son productos tardíos que surgen en un ambiente agitado por corrientes nuevas y que fueron leídos. crít. Textos y crítica: MERA.. por incorporar a la ficción elementos legendarios... 1976. míticos y antropológicos entonces poco conocidos aun en el Ecuador. 1989. la esquematización maniquea que los enfrenta en grupos de <<malos» y «buenos».. Tras la expulsión de la orden (6... que la Iglesia debe completar.... Sevilla: Alfar. es decir. Juan León. que gira alrededor del año 1808.. como María. por lectores sensibilizados por otras propuestas. la general tendencia a la digresión y a sustituir los diálogos por tiradas discursivas. 2 ··---~--~~~- _______ .3... Cumandá....

de José L. 1977. y Pedro Paz-Soldán y Unánue (1839-1895). sino que llegó a ser una gran figura de la prosa castellana reconocida tanto en América como en España. 1948. Abellán. Ed. que usó como escritor el seudónimo de «Juan de Arona».7. 1977. *. Sólo cabría agregar. Narciso Aréstegui (1805-1869). 1976. 1961.. es un oscuro antecedente del alegato contra los abusos sexuales del clero que hará célebre a Clorinda Matto de Turner hacia finales del siglo (10. entre los que escribieron novela en esa época. Actas del Colegio de Besan(Oll. . Sólo cabría hacer mención a dos o tres de esos románticos que se levantan. por diversas razones. el drama y la novela bien puede permanecer olvidado sin que perdamos mayor cosa. Benjamín. CARRION. Ed. La gran excepción es Palma (1833-1919).. tremebunda y narrativamente cruda. EJ Cosmopolita. o Escenas de la vida del Cuzco (1848).Siete tratados. 1871). pp. de Benjamín Carríón..). un poco por encima de la chatura general: de la poesía de Carlos Augusto Salaverry (1830-1891). Juan Montalvo en Francia. quien no sólo superó a todos sus contemporáneos -los jóvenes y aparatosos autores que conformaron lo que él mismo bautizó como «la bohemia de mi tiempo>>--. París. tal vez sea el menos conocido porque no fue en verdad un «bohemio». pueden sobrevivir un puñado de composiciones o quizá algunos versos de ellas.. 1938. pero El Padre Horán. Caracas: Biblioteca Aya cucho. como una figura anterior y marginal al romanticismo peruano. tarea a la que Palma también contribuyó. Palma y el arte de la tradición El romanticismo peruano fue tardío y endeble: casi todo lo que produjo..6. en el campo de la poesía. New York: Instituto de las Españas en los Estados Unidos. Enrique. El arte de la prosa en Juan Montalvo. contenida en Diamantes y perlas (1869) y Albores y destellos (París.Las Catilinarias. Concha. Gonzalo. MELÉNDEZ. El Regenerador. la figura solitaria y célebre de Flora Tristán (1803- . El pensamiento vivo de Montalvo. Montalvo y Rodó. México: El Colegio de México. ANDERSON IMBERT. es autor del primer Dicdonan'o de peruanismos (Lima 1883-1884) e iniciador de los estudios lexicográficos en el Perú. a partir del medio siglo. Buenos Aires: Losada. 9. ZALDUMBIDE. La novela indianista . Madrid: Editora Nacional. 156-169..La expansión romántica en el continente 117 .

del que puede considerársele un maestro. encuentros con grandes personajes y un destino aciago. El mérito resulta mayor si se tiene en cuenta que era uno entre una pléyade de costumbristas. satíricos y escritores festivos que floreció en América durante el siglo pasado.118 Historia de la literatura hispanoamericana. de los movimientos obreros. Es. Puede decirse. teatro. esta mujer tuvo una agitada vida que cualquier romántico envidiaría. el libro de una mujer que pensaba con independencia y que sabía hacerlo con un auténtico soplo romántico. sin duda. viajes. fue larga y fecunda. una «tradición de la tradición» bien establecida antes que Palma empezase a escribirlas. exhumaron teso- . Existía. que se consideraba una curiosidad dentro de nuestras letras (fue estudiada. 1833-1834). que escribió en francés una cautivante autobiografía: Peregrinaciones de una paria (París. El romanticismo había fecundado esta forma de literatura. que Palma es la expresión más artística e ingeniosa de la prosa romántico-costumbrista del siglo XIX. La literatura historicista era una gran veta que esta tendencia exaltaba corno un modo de robustecer las raíces nacionales. La vida de este limeño de humilde origen y verdadero talento. marcada por malaventuras. Hija de un aristocrático peruano y una dama francesa. en prosa o en verso. 2 1844). sin exageración. literarios y lexicográficos-. y cuyos estímulos podían remontarse tan lejos corno a las obras de Walter Scott. quien pasó un tiempo en la tierra de su antecesora. su historia y su estilo propio de fabulación. que justificaba el autoapelativo de «paria». como leyendas de un largo pasado común que podía extenderse hasta la época precolombina. pues. etc. nada de lo que escribió aparte de sus tradiciones -poesía lírica y festiva. que explotaba tanto los asuntos y aspectos pintorescos de la vida local. El folletín francés y el costumbrismo peninsular fueron aclimatados por tempranos tradicionistas hispanoamericanos que. ha dejado de serlo y se ha convertido en un libro precursor del feminismo. Tradición significa precisamente eso: el legado que un pueblo ha conservado principalmente por vía oral y que está asociado con sus creencias. aun por otra razón es famosa: fue la abuela de Paul Gauguin. trabajos históricos. de la defensa del «amor libre». supera lo que logró en este campo. Su obra. destacar lo típico y estimular la imaginación popular mediante historias tradicionales que combinaban la fantasía con anécdotas y memorias de episodios compartidos por la colectividad. rescatada y novelizada por Luis Alberto Sánchez).

aunque mucho más espontáneas que la citada. ni él las llamaba así ni en efecto lo eran: son más bien «leyendas» románticas.).2. las tradiciones primerizas casi no lo parecen. 1863) es . ha elaborado una tradición modelo. Será en 1864 cuando puede decirse que. enrarecidas evocaciones del pasado o fantasías sentimentales de estilo afectado y convencional que no se distinguen de numerosos ejemplos de la época.La expansión romántica en el continente 119 ros histórico-legendarios que habían sobrevivido al margen de la letra escrita. cuyas tradiciones. pues aunque hacía 1851 comenzó a escribir ingenuas piezas tradicionales. El estilo de «Consolación» (1851). la colaboración en diversas revistas de América. Aunque comenzó a escribirlo hacia 1860. son de diseño algo digresivo y errático. Palma no había aprendido todavía la virtud de la concisión. al fin. Comparadas con sus textos maduros. es revelador de la artificiosa idealización que entonces cultivaba: «Andrés contaba diecinueve años. Uno de ellos fue el guatemalteco José Batres Montúfar (8. Nunca he contemplado una mirada más dulcemente lánguida que la suya en unos ojos azules como un cielo sin nubes. El camino que Palma tuvo que recorrer para afirmarse en este campo fue relativamente largo. que diluyen la propia imagen histórica que quieren crear. de tramar una fábula divertida y fantasiosa sobre la mala fama de los escribanos. la oportunidad de satisfacer su curiosidad histórica en bibliotecas privadas de sus amigos chilenos. usando un lenguaje de gran plasticidad y riqueza cuyas fórmulas expresan un saber popular y una experiencia muy añeja de la vida social. presentar una situación y dejar una agradable moraleja en pocos pero definitorios trazos. que se considera su primer trabajo romántico en prosa. aseguran varias cosas: un proceso de maduración intelectual. la expansión de su prestigio intelectual. El trasfondo histórico sigue presente. demoraría más de una década en hallar su estilo personal. en realidad. aunque escritas en verso. que trata de cómo un escribano le ganó un pleito al diablo». esa cualidad de crear personajes. pero se ha hecho más leve (casi un mero pretexto) y hasta intrascendente para disfrutar la tradición: lo que importa es el arte de narrar. como la titulada «Don Dímas de la Tijereta» que él llama «cuento de viejas. la versión revisada del estudio histórico Anales de la Inquisición de Lima (Lima.» Aun tradiciones bastante posteriores como «El virrey de la adivinanza» (1860) o «Justos y pecadores» (1862). Los años que pasó desterrado en Valparaíso (1861-1862) tras una fracasada conspiración política. etc. «romances» históricos (ésos son algunos de los nombres que les daba). tienen cierta afinidad con las del peruano.

Más tarde aparece la primera recopilación (de la primera a la sexta serie) por el impresor Carlos Prince (6 vols. pero no la esencia del género cultivado por Palma. la tercera es del año siguiente. en las manos del autor.. pero rompiendo siempre esa promesa. los Anales . sus maneras son muchas y caprichosas. en las restantes. 1883). Tradiciones. No hay un tipo único de tradición. romance) indican su filiación. el perfil propio de las tradiciones empieza a disiparse un poco por la reiteración y el empleo de efectos consabidos. Otras ediciones. hecho de muchos elementos cuya combinación puede alterar considerablemente el resultado. 2 el principal fruto de sus años chilenos y muestra su habilidad para indagar en la historia y hallar en ella temas amenos y de actualidad. repiúendo más de una vez la indicación «úlúma serie>>.. pero decisiva para su efecto artístico. como si las adaptase al humor del momento. Evidentemente exageraba: lo que inventó fue la forma que la haría florecer artísticamente como género.. que ninguna de las anteriores formas explica del todo. La tradición de Palma es un género fragmentario.120 Historia de la literatura hispanoamericana. 1891). recopilaciones y antologías aparecidas en Lima. sólo les pondrá efectivamente fin con el Apéndice a mis tí/timas tradiciones peruanas (Barcelona. La segunda data de 1874. son la cantera de la que saldrán muchas tradiciones. A partir de entonces seguirá publicándolas en series bajo el título genérico de Perú. Lima. otra cosa. la. novela histórica. cuarta de 1877. costumbrismo. 1889) o Ropa apolillada (Lima. termina siendo. Los antecedentes señalados más arriba (leyenda. que es la octava serie. 1910). Pero puede decirse que lo mejor de su obra de tradicionista se encuentra en el conjunto de las primeras ocho series. La proporción en la que los ingredientes de la tradición cambian es sutil e impredecible. aunque la suya es inconfundible. un crítico este- . Buenos Aires y Barcelona -prueba de su popularidad en el ámbito de la lengua. ligada a la fecunda vena satírica criolla. Tras haber difundido éstas a través de periódicos y revistas. Desprendida del tronco historicista romántico. Éste es el margen que le permitió afirmar que él había «inventado» la tradición.agregan más textos y muchas variantes a una compleja bibliografía. robustecida por la inclinación de esa escuela hacia la fantasía y lo pintoresco. Continuarán apareciendo hasta ya entrado el siglo XX. pero bajo títulos diversos. decide publicarlas en forma de libro en 1872: ésa es la «Primera Serie» de Tradiciones impresa en Lima. De allí la dificultad para definirla apropiadamente. híbrido y variable. algunos de ellos autoirónicos como Ropa vieja (Lima.

W1a muestra del /ait divers inclasificable que se va acumulando (y desapareciendo) en los márgenes de la historia. Riva-Agüero hizo una propuesta que tiene resabios positivistas: la tradición es un «producto del cruce de la leyenda romántica breve y el artículo de costumbres». que los prosistas de la época idealizaban como algo vago y misterioso. Palma le quita toda gravedad a la historia y así la hace realmente nuestra: W1 acontecer que genera imágenes con las cuales nos es fácil identificamos. ha intentado diversas definiciones o. A comienzos del siglo x:x. lo definitorio del género -y el gran aporte literario de su autor. pero que conserva su interés humano. tal como lo practicaban los otros románticos: la reducción de los grandes pasajes históricos. Sin negar que esos elementos están en la tradición y son importantes. Palma es indudablemente un maestro.no está en los ingredientes o materiales que usa. la explicación que faltaba. mejor. el personaje olvidado o confundido. Tienen que ver más con su génesis que con el resultado final: el texto que el lector lee y disfruta. los contiene. La crítica. que subrayan el carácter mixto del género. W1a curiosidad que incita o satisface la nuestra. pero a veces no. elementos que sin duda Palma hereda de fuente hispánica y de su feliz adaptación al espíritu criollo. En el arte de hacer de esto W1a materia narrativa válida. El problema con esas explicaciones basadas en los componentes de la tradición es que ésta. en general. Descubrió que era posible contar otra vez la historia nacional o americana. cuyo tercer término es el que agrega un rasgo distintivo a su forma. no cabe en el casillero de una définición» (Del romanticismo al modernismo). el francés Roben Bazin agregó a esta fórmula otro término y propuso W1a especie de ecuación: leyenda romántica + artículo de costumbres + casticismo = tradición. precisión. Esta reducción de escala supone W1 desplazamiento del foco histórico. que ignora lo central (aW1que se aprovecha de sus figuras y escenas) y se desvía hacia lo marginal: el dato incompleto o singular. sin dejar por eso de ser reconocible como tal. porque se ha vuelto un retazo que podemos abarcar sin dificultad. de todos modos. sino en el tono y el modo casual con que los trabaja. Más tarde. y hacerlo de otra manera: con W1a amenidad que llevaba W1 . inmediatez y doméstica familiaridad. a pequeños fragmentos anecdóticos que él podia contemplar con ironía.La expansión romántica en el continente 121 ticista y refinado como Ventura García Calderón reconocía eso al afirmar que «como todas las cosas ingeniosas y volátiles. Esa actitud implica W1a diferencia sustantiva en el tratamiento de la historia y su reconstrucción literaria. fórmulas de ella.

Con frecuencia.122 Historia de la literatura hispanoamericana. un escritor castizo inclinado a usar una norma lingüística de muy añeja procedencia. una agudeza crítica para juzgar el mundo de la realidad social. que era el pueblo.recogía su rumor y lo fijaba. desde Caviedes (5. Sencillamente. En la abundante vertiente satírica y costumbrista criolla -poesía. periodismo. 2 sello personal y original. arcaizante. hasta Pardo y Segura (8. otro ideal que el romanticismo sólo muy ocasionalmente pudo alcanzar en América. Así como era un celoso defensor del «buen decir>> corno garantía contra . siendo consabidas y familiares. de las crónicas coloniales. El sesgo peculiar de su evocaciÓn está dado por ese despojamiento de la retórica atildada propia de la leyenda romántica y por el hallazgo de un decir de apariencia coloquial y espontánea. Con él sentirnos el raro encanto del pasado.). de mirar hacia atrás y reencontrarnos con imágenes que. oír a través de ellas el tráfago mundano y el diverso modo de hablar de las gentes. sin olvidar el mar de rimadores y burladores anónimos.1.un espíritu comprensivo (capaz de hacer un guiño ante las flaquezas y picardías humanas) que un censor de los errores cometidos en nuestro pasado. sentencias y dicharachos. Palma decía. Gran parte del placer que ellas brindan consiste en que podemos escucharlas mientras las leemos. parecen cobrar un brillo e interés nuevos. Así. en efecto.5. la tradición devolvía a ésta a la senda de la literatura popular.). No buscaba en la historia cuadros épicos grandiosos ni la usaba para moralizar. y que al mismo tiempo tenía un valor coropartible y general.2. como señaló Bazin. y no él. veía la historia corno un repertorio de pequeños motivos o fábulas que podía recontar como una especie de historia de la vida cotidiana para entretenimiento e instrucción de un pueblo. teatro. los coloridos acentos de lengua oral que aprovechaba el autor lo eran únicamente en apariencia: los había tomado del romancero tradicional.7. no a la versión despersonalizada de la historia escrita.) y Terralla (6. del viejo costumbrismo español. de los autores del Siglo de Oro. un vehículo para incorporar al lenguaje literario el de la calle. prestigiada por la pátina de un uso secular. Era.que Palma tenía delante de sí. un razonable escepticismo ante las condensaciones institucionalizadas de la historia o la actualidad. seguramente porque era más . el verdadero autor de las tradiciones: él sólo -afirmaba. cargado de sabrosos proverbios. encontró actitudes y modelos esenciales para sus tradiciones: una visión festiva de la vida nacional. semejantes a las percepciones populares del tiempo pretérito. exagerando otra vez. aunque en verdad era muy calculado.

La expansión romántica en el continente 123 los peligros de la anarquía lingüística. una graciosa «hermana menor>> que le agregaba a la otra la dimensión de la fantasía. de la corrección y el inventivo decir del vulgo. sólo se colocaba detrás del riguroso Montalvo (supra) entre los escritores americanos. Esa paradoja es muy reveladora. tendían al repentinismo y al descuido estilístico. orgullosamente. salvo muy contados casos. es un avance cualitativo en la tarea de incorporar la historia a la literatura. es casi siempre un autor sospechoso y no muy confiable. Sabemos por lo menos dos cosas: que Palma tenía veleidades o pretensiones de verdadero historiador (que resultaron seriamente cuestionadas más de una vez cuando pisó esos terrenos sin la máscara de tradicionista). la pobreza expresiva y el afran· cesamiento (la «gali-parla» que siempre desdeñó). el ideal de lengua literaria que sostenía era decididamente ecléctico: una armónica conjunción de la pauta peninsular y los usos americanos (especialmente peruanos). la superstición y la voluntad mitificadora y legendaria del espíritu popular. no tiene parangón entre los tradicionistas de su tiempo. . es decir. la gracia del arte y aun del artificio: la elaboró con la minucia y el paciente cuidado de un orfebre. Si la tradición proviene de la historia pero no es historia. El logro de una expresión propia e inconfundible sobre todo ---como dijimos. es obvio que la primera era la que él cultivaba bajo la fórmula de la tradición. un sucedáneo para ilustrar a un pueblo poco letrado sobre su propio pasado. Alguna vez llegó a escribir que había dos historias: la alegre y la seca. Contar la historia a su manera suponía una estrategia narrativa capaz de transformar la materia objetiva en un relato ameno y ligero. el grado de veracidad y de fantasía que el género permite o necesita para existir literariamente. Como fuente histórica. la bonita y la fea. Palma. y que. ¿qué es entonces? ¿Qué vínculos guarda con ésta? Palma dictaminó que la tradición era un género ancílar de la historia. no tenía mayores escrúpulos en alterar o comprometer la historicidad de sus asuntos. La sáúra y el costumbrismo.:_ por el tono. como escritor. En cuanto a su voluntad de estilo y originalidad de forma. un tanto amorfa hasta entonces. Esto nos lleva a otra cuestión también importante: la de las relaciones entre la tradición y la historia misma. Palma otorgó a la tradición. En cuanto a cuidar <Ja pureza de la lengua». si así lo creía conveniente.

que ofrece. para darles la impresión de que estaban escuchando. aunque en ocasiones este muy cerca de serlo. Pero a veces el hilo histórico de la tradición es muy delgado: algunas no tienen otro objeto que contar el origen de un apodo divertido o hacer lexicografía amable. flexible y aparentemente improvisada sigue los caprichos de su memoria y de su información. En ese momento. finalmente. Con frecuencia. Primero. Mejor si la información es incompleta o insegura. él la adereza tejiendo alrededor de ella las «telarañas» de su imaginación. que cumplía --en la opinión del escritor.124 Historia de la literatura hispanoamericana. en tono más serio y objetivo. este primer tramo adelanta una buena porción de la anécdota y la desarrolla hasta un punto crucial. Y. que no cree en la autonomía del relato. otras celebran los placeres del cigarro o exhiben conocimientos . La primera presenta la historia que se va a contar y ofrece un cuadro general del ambiente y época en que ocurrirán los hechos. trazaba un breve relato desde una perspectiva que le permitía intervenir en la narración cuando se le antojaba y estar cerca de sus lectores. etc. memorias de virreyes. interponiendo la segunda parte: lo que él llamaba «el consabido parrafillo histórico». un estigma de la naturaleza híbrida del género. no la secuencia de los hechos tal como ocurrieron. 2 Palma recogía esos materiales de cualquier fuente: crónicas coloniales. manuscritos conventuales. permitirse paréntesis explicativos. el autor juega con la expectativa que ha creado y demora su resolución. Sobre esta instancia hay que hacer algunas observaciones. que cautiva la atención del lector. curiosa o moral. más que leyendo. documentos históricos o literarios. ese lastre impide en definitiva que la tradición sea un verdadero cuento. Es un narrador indiscreto (en el doble sentido de fisgón y de interferir con su historia). que el «parrafillo» es una marca. actas de cabildo.de tauromaquia. hacer acotaciones. archivos judiciales. explicando el porqué de un refrán o del nombre de una vieja calle. Tras este intermedio venía la tercera parte (que podía ir complementada con un .una importante función didáctica asociada con el valor ilustrativo que la tradición tenía para el lector. el cañamazo documental del asunto. saltar del pasado al presente para disparar alguna agudeza. viejos autores españoles. Si es lícito hablar de un prototipo o modelo de tradición. que es una herencia del romanticismo y de su gusto por la digresión y la parrafada erudita. le gusta interrumpir. Segundo. que a veces coinciden con la división externa del texto. éste suele tener tres partes o instancias. La forma abierta. A partir de datos documentados que exhumaba rebuscando «papeles viejos». soltar comentarios intencionados al oído.

su Arcadia personal cuando la realidad presente lo hiere con su prosaísmo y crudo pragmatismo. una fuerte vivencia histórica gracias a la intervención de muchos elementos imaginarios. versos y graciosas sentencias contribuye a dar a la escena una notable vivacidad. Palma no inventó el mito colonial: lo aprovechó y lo fijó en un canon literario que tuvo fortuna. la mitificación popular y el mismo desengaño republicano. El pasado puede tener sus defectos. Aunque la variedad de asuntos y enfoques es grande. por consagrar la <Jeyenda dorada» de esa época. pero también la víctima de sus bromas y sarcasmos. Palma siempre es ambiguo en sus afectos y sus gustos. Palma escribió centenares de tradiciones. Hay que aclarar que no la exalta irrestrictamente: la idealiza y la retrata con cierta nostalgia. el espíritu del autor es concesivo y tolerante. sin duda.). Pero hay que reconocer que el suyo es. se trata de virtudes que no son precisamente indicios de una gran literatura. Su alta conciencia artística lo pone muy por encima de los satíricos y costumbristas americanos de antes y después. pero también se burla de ella e ironiza sobre sus creencias. La colonia es el objeto de sus remilgos y añoranzas.La expansión romántica en el continente 125 breve epílogo). El abundante uso del diálogo. paradójicamente. reforzada por los testimonios de los viajeros. el toque pintoresco y el sabor irónico o picante. son fábulas que resultan más verosímiles que la propia verdad. El final sorpresivo o cómico y la apicarada moraleja del asunto completan el efecto.que explica fácilmente por qué puede condonar sus aspectos criticables y por qué sabe reírse de ellos. refranes. pero es su refugio espiritual. La frescura de su lenguaje y los primores . usos y costumbres. un arte menor. En verdad. La historia de ayer le brinda una forma de evasión -auténtica. lo censurase por su mentalidad «colonial». Palma hizo de su agraciada forma una fórmula: se repite y autoimita constantemente. su insistencia en los temas de origen colonial (especialmente los del refinado y borbónico siglo XVIII) hizo que un sector de la crítica. en la que el autor redondeaba la anécdota. Los males de ese período no le producen el repudio que las miserias de la vida nacional de su época sí le provocan.6. las tradiciones producen. comenzando por González Prada (11. De este modo. Las virtudes máximas de su mundo imaginario son la amenidad. más que colonialista. agregando ingredientes y detalles que hacían más jugosa la aventura y más divertidos los personajes. no postiza. Su visión de la colonia es complaciente y cortesana: corresponde a una imagen tradicional y generalizada en las capas ilustradas de la burguesía peruana.

Peregrinaciones de una paria. año en el que renunció a consecuencia de una denuncia de su archienemigo González Prada sobre sus manejos como director. ambos aportes fueron recibidos por la Real Acadenúa de la Lengua con una frialdad que desencantó al autor. Tradiciones peruanas completas. Textos y crítica: PALMA.126 Histona de la literatura hispanoamericana. Campodónico. la colección de clichés y fáciles estereotipos (comunes -hay que decirlo. de Emilia Romero. su contribución a nuestra historia literaria es considerable. Caracas: Biblioteca Ayacucho. 1897) y sus Papeletas lexicográficas (Lima. cargo que aceptó en 1883. 1993. 1964. 11). . Madrid: AguiJar. . devastada durante la guerra con Chile. Ed.Cien tradiciones peruanas. Pese a ellos. su ideal de forma y su arte para reanimar los temas históricos en vivaces y pequeñas estampas. y cuya misión era la total reconstrucción de la entidad. crít. Ocuparla el cargo hasta 1912. en 1894. que incluye unas salaces Tradiciones en salsa verde (Lima. de Julio Ortega. Palma realizó esfuerzos como lexicógrafo. según dejan testimonio sus Neologismos y amerícanismos (Buenos Aires. Ed. Trad. 1973). 1971. TRisTAN. el precio de eso es la trivialidad y el simplismo. En las tradiciones podemos hallar amenidad y finura.. de Edith Palma. con ocasión del IV centenario del descubrimiento. Lima: Mondoa. Una etapa particularmente meritoria de su vida fue la de director de la Biblioteca Nacional.. configuran un modelo de prosa americana cuyo influjo y autoridad fueron muy amplios en el continente.. Al margen de su obra de tradicionista.Tradiciones peruanas. . Madrid: Colección Archivos. Ricardo. 1903). 1971. Hasta que no lleguen los modernistas (Cap. esa Biblioteca es también obra suya. 2 verbales no ocultan. Ed. a una mirada atenta. pero no importa cuál sea el conflicto que traten o el tipo de personajes que lo protagonicen. de José Miguel Oviedo..al género) en los que se apoya. Flora. están lejos de alcanzar un nivel de verdadera trascendencia humana. De los aspectos problemáticos de la realidad humana sólo capta lo más superficial: aquello que le permite seducir al lector sin realmente ofrecerle mucho de sustantivo.

SANCIIEZ. la memoria y la narrativa: una promoción de prosistas más que de poetas. Ángel. 49-82. 1985. en un gesto de eclecticismo literario. derecho. Sanfuentes y Francisco Bello. El romanticismo chileno Estimulado por la presencia de los «proscritos» argentinos (8. «Lectura moderna de Ricardo Palma». CoMPTON. hijo de Andrés Bello.2. porque ese año señala un apogeo de la vida intelectual chilena: se inaugura la Sociedad Literaria. ed. el grupo romántico formado por Salvador Sanfuentes. Actas del Primer Coloquio Internacional Flora Tristán.7. se crea la primera escuela normal de Hispanoamérica y los acúvos «proscritos» contribuyen de muchos modos a renovar el ambiente cultural. educación. FLORES. además. Caracas: Biblioteca Ayacucho. 1982. Lima: Francisco Campoclónico. «Les trois crises de la vie de Ricardo Palma». entre otros. Bulletin Hirpanique. Caracas: Academia Nacional de la Historia-Monte Ávila..) y Sarmiento (8. Flora Tristán: Una mujer sola contra el mundo. reflexión política. Aproximaciones a Ricardo Palma. GEORGESCU. pp. Paul Alexandru. Ricardo Palma. Flora Trútán. algunos de estos románticos no se alejaron del todo de los clásicos. 1989.. Buenos Aires: EUDEBA. Boston: Twayne.) y por la polémica literaria entre Bello (7. aunque varios cultivasen ese género. lo que los hizo buscar más el . José Joaquín Vallejo <<Jotabeche>>. Merlin D. Otro rasgo peculiar es que. 56. De hecho. En Nuet'a visión sistémica de la narratit1a hispanoamericana. Dijon: Editions Universítaires de Dijon.pp. lo más salvable de su producción está en la crónica. fue conocido como la «generación del42».La expansión romántica en el continente 127 BAZIN.8. Literariamente. periodismo de agitación . 23-45. Luis Alberto. Genio y figura de Ricardo Palma. 1954. 1973. Roben. 1965.3. 9. un decidido compromiso con los temas y ambientes nacionales. ÜVIEOO. porque una buena parte de su actividad intelectual cae en campos distintos del literario: investigación histórica. el romanúcismo chileno despertó temprano y tuvo algunas figuras de relativo interés.3. Lastarria funda la revista El Crepúsculo y aparece El Semanario Literario.Victorino Lastarria y otros. Tuvieron. cuyos redactores eran. La /abuleux destin. Una historia literaria no puede juzgar bien el aporte de este grupo de hombres.) de 1842. seguramente debido al magisterio de Bello. 1992.josé Miguel.

1885). En la vida pública defendió siempre los ideales del liberalismo y.se considera el primer ejemplo del género en Chile. también impresa en el citado libro de 1885. Uno de los que plantó esas semillas es José Victorino Lastarria (1817-1888).2. que recopila piezas publicadas en periódicos entre 1841 y 1847. En sus satíricos Artículos y estudios de costumbres (Santiago. es el retrato de todo un pasaje de la agitada vida política y social del país. que ofrece con sobria prosa un cuadro detallado de la vida intelectual y política chilena de su tiempo. Fue sobre todo un historiador interesado en el derecho constitucional y la educación. y Racine.. recogidos bajo el título Antaño y ogaño (Santiago. que conserva cierta frescura y don de observación. «El provinciano». como gran trasfondo de sus viñetas del mundo provinciano con el que se identificó en vida y obra. era un costumbrista que a veces parecía un cuentista. José Joaquín Vallejo (1811-1858). salvo que cultivó el tema indianista en Cara o la virgen del sol (1841). Alli figura el cuento «El mendigo» de 1842. Una porción de su obra no se conoce porque la destruyó él mismo. de las que se recuerdan sobre todo <<El campanario» de 1842 y «El bandido» de 1855. como puede verse en la panfletaria novela Don Guillermo.). 2 encanto de la realidad inmediata que el de la ensoñación romántica. 1885). Su coetáneo Salvador Sanfuentes (1817 -1860) intervino en la polémica de 1842 y se distinguió como autor de leyendas en verso. Su costumbrismo quiere ser más que mera literatura pintoresca y amena: un poco a lo . 1878-1879). que podía trabajar asuntos tremebundos en el teatro a la manera romántica. 1885). Es un grupo que deja semillas que germinarán más tarde. Era un heredero de Andrés Bello. que firmaba <<]otabeche» (por las iniciales de un escritor argentino que admiraba). de 1860. hay por lo menos uno. pero que no se olvidaba del todo de sus clásicos. que-aun con su ingenua historia y su primaria forma narrativa. Tasso. Lo que importa en este escritor. pese a las limitaciones del género que cultivó. con el realismo de Blest Gana (10. como muchos de sus compañeros.128 Historia de la literatura hispanoamericana. Lo prueban sus traducciones de Virgilio. para lo que aprovechó su experiencia de historiador y escritor político. Como narrador le interesaba la vida social y el mundo popular. Hizo costumbrismo. pero lo mejor de él está en las páginas de sus Recuerdos literarios (Santiago. Fue también activo autor teatral. a la vez. adelantó su entronque con el positivismo. publicadas póstumamente como Leyendas nadonales (Santiago-Leipzig. pero de eso poco o nada meritorio puede decirse. sin serlo del todo. y en sus novelas y cuentos.

que gozó de gran popularidad en su tiempo. fue excomulgado y marchó al exilio. Se trata de una miscelánea o antología personal que recoge páginas de libros tan diversos como Diario de un viaje a California (1848-1849) y Diccionano de «El Entrometido». El cruce del tono memorialista con el costumbrista. sobre todo después de su desencanto con el modelo individualista norteamericano. Caracas: Biblioteca Ayacucho. la edición definitiva de la obra es de 1886. Su hermano mayor Francisco Bilbao (1823-1865) fue un escritor y ensayista político. 1871). Textos y crítica: BILBAO. Es autor de una novela que reconstruye.4. que hizo una apasionada defensa de su pensamiento anticlerical.. es una obra que merece leerse de nuevo y revaluarse. 1868). de sus obras mencionemos sólo El evangelio americano (Buenos Aires. Educado en Argentina y París. La sección más interesante es la que da titulo al libro y que es una especie de memoria de su aventurera vida entre 1814 y 1860. Recuerdos . El evangelio americano. 1964). como los Anales. de Palma (supra) o los relatos deRiva Palacio (9. Sueños que parecen verdades y verdades que parecen sueños. Vicente Pérez Rosales (1807-1886) quizá sea el más curioso de todos los escritores chilenos marcados por el romanticismo. basta recordar uno: el que tiene el redundante titulo de Recuerdos del pasado (Santiago. Francisco. insistía en el aspecto reformador y educativo de sus cuadros. en la que el zigzagueo de los géneros es frecuente..La expansión romántica en el continente 129 Larra. La crítica chilena lo ha discutido y ha oscilado entre el elogio y el reproche por su carácter rapsódico. 1988. la época del Santo Oficio: El inquz~ sidor mayor (Buenos Aires.). De todos sus libros. 1882). si se lo contempla desde una época literaria como la nuestra. que aparece prologado por el notable historiador y erudito chileno Benjamín Vicuña Mackenna (1831-1886). y luego en el Perú y Argentina. Buenos Aires. que es el ideario de un gran rebelde. que conoció de modo directo. primero en París (donde luchó en una barricada en la insurrección de la Comuna de 1848). .. Ésta puede ser su virtud. donde residió desde 1857 hasta su muerte. hace difícil clasificar el texto. de lo personal y lo histórico. Nacido antes que éstos. con quien frecuentemente se le compara. Otros nombres: el liberal Manuel Bilbao (1827 -1895) es un histo· riador que vivió un buen tiempo en Argentina y escribió sobre temas chilenos y rioplatenses (Historia de Rosas. representa una posición moderada del liberalismo..

r artículos de costumbres.L.A MARTll. Javier.8. 8-18. A.Ju:. <<]osé Victorino Lastarria: publicista y literato liberal».. vol. Leyend4. pues su padre. 417-426. SANFtJENTES. Santiago: Editorial Universitaria. 2 ]OTABEOU: O osé Joaqtún Vallejo]. A los quince. <<}oséJoaqtún Vallejo». 2. E/ provinciano en Santiago y otro. primer relato novelesco chileno».r nacionales. «El mendigo. había sido derrotado por Facundo Quiroga. Ed. . vol. pp. 1968. Salvador.). 1966. A los trece años se ve obligada a emigrar a Bolivia. LASTARRIA. Recuerdos literarios. 1943.zstarria. quien la apreciaba como escritora. pp.3. Ávu. Vicente. En Luis Íñigo Madrigal*. CAS'l1LLO. Pt. donde se dedica a actividades educativas y a escribir folletines para ganarse la vida. 2. MOREI':O TURNER. aunque también sufrió el exilio y era de la misma edad que varios de sus integrantes. es una figura relativamente menor del romanticismo argentino. Pról. Buenos Aires: Américalee.z RosALES. con el tiempo ese hombre. Fernando. Comparada con ellos.z generación chilena de 1842. et al. En Luis Íñigo Madrigal*. pues ocupa una posición marginal frente al grupo de los «proscritos» (8. PtNILLA. Alamiro de.). de Raúl Silva Castro. de Alfonso Calderón. 2. Ibid. En El crio1/ismo en !u novela chilena. 1986. 1843. 447-453. 1885. 245-250. pues cultivó la veta fantástica. Publica narraciones y leyendas en La Revista de Lima. Manuel Isidoro Belzú. Santiago-Leipzig: Imp..2. Su vida agitada y aventurera tiene un tono novelesco superior en general al de su obra. Esas colaboraciones se re- . el bárbaro caudillo inmortalizado por Sarmiento (8. se convertiría en un sanguinario dictador de Bolivia. «Vicente Pérez Rosales». militar. Norberto. La polémica del romanticismo en 1842. Santiago: Manuel Barros Borgoño. se casa con un oficial del ejército boliviano. Estudios sobre José Victorino L. Brockhaus. pp. de F. Santiago: Ediciones de la Universidad de Chile. quien luego la abandonaría.3.)TRO.José Victorino. la mayor parte de su producción literaria es peruana. un órgano de difusión del romanticismo que por un tiempo dirigió Palma (supra). *.· .130 Historia de la literatura hispanoamericana. que dio tan pocos buenos frutos en la América romántica. de Pedro Lastra. Bernardo. vol. SUBERCASEAUX. Santiago: Zig-Zag. Santiago: Editora Santiago.. Luego va a vivir a Lima. Homero. Páginas escogid4s. 1988. Ed. pero su aporte en el campo del cuento no es nada desdeñable y puede considerárscle literalmente excepcional. 9 . PINEDA CA. pp. Los cuentos de la Gorriti Es fácil pasar de largo ante la argentina Juana Manuela Gorriti (1818-1892).

. amoríos prolúbidos que llevan a una monja a la tumba. leyendas y relatos que publicó en Buenos Aires (Sueños y realidades. su adhesión a la causa indígena. La lústoria es extraña y morbosa. el gusto por la leyenda y la historia. La importante función que cumple aquí el erotismo es poco frecuente en la época. Pero entre las novelas cortas. caracterizan su obra... ·JI-. no siempre tenía un estilo reconocible y que sus relatos suelen estar agobiados por el sentimentalismo y la grandilocuencia más convencionales.._. Luego regresa una vez más a Buenos Aires. como un sistema de «cajas chinas» o de narración-dentro-de-lanarración. En 1874 retorna a-Argentina. etc. Su fervor americanista. puede arrojar resultados sugestivos.... donde abre un salón literario al que concurrían dos escritoras peruanas finiseculares: Mercedes Cabello de Carbonera y Clorinda Marro de Turner (10. Rewtos._.. Bioy Casares. Cortázar y hasta con el filme Metrópolis (1926) de Fritz Lang. la Gorriti ha sido vista como una precursora de ciertas tendencias «feministas>> de hoy.. como escritora... sugerencias sacrílegas. diabólicas ceremonias de lúpnosis y ocultismo. Compararlo con otros cuentos de H. que brinda una sorpresa tras otra. Chile. Leer a la Gorríti depara una apertura a lo extraño percibido con una rara sensibilidad femenina. de Antonio Pagés Larraya. 1865. que demuestran una in1aginación sorprendente y que permiten considerarla una lejana antecesora de esa literatura en Hispanoamérica. sino por el papel de dominación física y psíquica que la extraña mujer cumple con auxilio de la ciencia.. Colombia y Ecuador.6. Wells. y tiene varios elementos del relato gótico: pasajes secretos.). y así la Gorriti fue estableciendo su prestigio literario... Textos y crítica: GoRRm. Panoramas de la vida. 1962.. El cuento está estructurado como un juego de múltiples encuadres narrativos. Edgar Allan Poe. . Un ejemplo de ello es el que brinda «Quien escucha su mal oye». Por sus temas literarios y ciertos gestos audaces de su vida. " ._. 1876).. hay una veta de mayor interés: las historias de tema fantástico o sobrenatural. no sólo por el flagrante voyeurismo del personaje masculino.. con las que comparte algunas preocupaciones intelectuales.._ _ _ _ _ La expansión romántica en el continente 131 producían en otros periódicos y revistas de Argentina. .. el romántico tono confesional. Ed. pecaminosa curiosidad.__. Buenos Aires: EUDEBA. pero pronto está de vuelta en Lima.. escrito hacia 1864 e incluido en el primero de esos volúmenes.Juana Manuela. donde morirá. G. El problema es que.

En El cuento fantástico . perfeccionista: detestaba el desorden y la expresión hirsuta de los «vates histéricos» de la generación romántica anterior. resistió los embates del modernismo en México (12.10. históricas y culturales que alteran su signo y complican su clasificación. 9.). pp.. fue abogado y juez provincial. «Juana Manuela Gorriti y la gravitación de las creencias».) pero publicó su poesía en las mismas revistas de éstos. y a los clásicos españoles). desde donde su fama irradió hasta la capital.. y del uruguayo Juan Zorrilla de San Martín (1855-1931) son los más visibles y. disciplinado. como la Revista Azul y la Revista Moderna. autor de relatos y obras teatrales. pp.a los moldes de la expresión romántica. pero los casos de los mexicanos Manuel José Othón (1858-1906) y Salvador Díaz Mirón (1853-1928). era un espíritu conservador.José Miguel. murió y publicó parte de sus obras en su natal San Luis Potosí. como poeta. Osear. En la vida diaria. Hay varios ejemplos de eso. Es imposible que esas manifestaciones finales fuesen del todo puras: están contaminadas por experiencias personales.*.3. próximos o a veces hostiles a los nuevos vientos que soplaban. ÜVIEDO. conservan alguna parte de su interés literario. Aunque podemos encontrar en su poesía un inconfundible temblor romántico. Othón nació. en realidad. 2 --~-------------~· HAHN. Aunque sentía . Las postrimerías de la poesía romántica: Othón. Es sabido que escribió el extenso poema «El himno de los bosques» para contradecir a y rivalizar con «Tristissima Vox» de Gutiérrez Nájera (11. Su poesía muestra bien sus cualidades: era riguroso. en una nueva paradoja. aparte de poeta. Díaz Mirón y Zorrilla de San Martín Todavía en las dos décadas finales del XIX un buen número de poetas permanecía básicamente fiel -indiferentes. como escritor fue. la joven figura del primer modernismo mexicano y fundador justamente de la Revista Azul. a la muerte de éste le dedicó una sentida <<Elegía». 84-103. A11tología critica del cuento .. no es fácil encasillarlo en ese campo. ed.2. 30-37.. cuya lengua aprendió en sus años de seminarista.132 Historia de la literatura hispanoamericana. que sin embargo tenía una moderada conciencia de vivir en una época dominada por el positivismo y la razón práctica. (l989)*.11. teñido por la fe católica. Othón es un nudo de contradicciones: su verso tiene un pulcro corte neoclásico (amaba la lírica latina. por lo menos los dos primeros.

). entre ellos «En el desierto. Poemas rústicos y el «Idilio salvaje» confirman que Othón es un poeta de la naturaleza para quien la contemplación ten. etc. La virulencia de sus artículos periodísticos lo obligaron a exilarse dos veces en Estados Unidos. José Emilio Pacheco lo considera «el mejor poema de nuestro siglo XIX>>.1. Idilio salvaje» (1904). indirectamente. Puede decirse que el «Idilio salvaje» es la obra de un romántico en quien se presiente una sensibilidad ya próxima a la modernista. Pero este refinado creador. aunque en el prólogo anunciaba que éste era el primero de cuatro volúmenes. Era antiporfirista pero cuando llegó la Revolución se enemistó con sus líderes y escribió en favor del reaccionario Victoriano Huerta. Desafió a varios de ellos en duelos que tuvieron variados resultados: perdió el uso de un brazo. fue encarcelado. considerado la pieza clave de su obra. sino porque su sensibilidad amaba lo exquisito y elegante. Tan estricto consigo mismo era que rechazó todo lo que escribió entre 1875 y 1890. Andaba armado. Su obra bien puede tenerse como la última y más artística expresión de la poesía romántica en el siglo XIX.como un romántico escribía con el lenguaje astringente del neoclasicismo. Reunía allí lo producido en los últimos doce años. Tenía muchos enemigos y parecía esmerarse en aumentar su número. inmensamente triste» se parece a su alma: «¡A fuerza de pensar en tales cosas/ me duele el pensamiento cuando pienso!». era un hombre violento y hasta intratable. aunque guardando sus distancias. es decir los cuatro primeros libros impresos en su ciudad natal. un lenguaje que podemos llamar frío pero no imperfecto. inaccesible al vulgo». El paisaje del desierto mexicano «árido y triste.ía un doble significado: el acto de ver y el de meditar sobre lo que se ve. incluso en la Escuela Preparatoria de Veracruz que dirigía y a la que tuvo que renunciar después de golpear a un . Por esa vía se acerca al parnasianismo e. aunque no por tener raíces clásicas como Othón. lo que suena semejante al famoso dictum de Darío (12. y reafirmaba su convicción de que «el Arte ha sido y debe ser impopular. -----~------------~----------------------~ La expansión romántica en el continente 133 El veracruzano Díaz Mirón no era menos cuidadoso de la forma. Dejó disperso un buen número de poemas. al modernismo. nada sentido o pensado a través de ajenos temperamentos». 1902). que adoraba a Víctor Hugo y Lord Byron. En el citado prólogo decía: «No debemos expresar nada que no hayamos visto. Sólo alcanzó a publicar uno más en vida: Poemas rústicos (México. mató a dos rivales.

lo feo y monstruoso. y cerca de los tobillos argollas de finas piedras. 1901). En «La giganta» encontramos esta atrevida exaltación de lo anómalo como forma peregrina de la belleza: ¡Cuáles piernas! Dos columnas de capricho. de raíz huguiana: el gusto morboso por lo grotesco. indignos de él. a veces erótica./ y los labios turgentes y rojos») que contempla el acoplamiento de las bestias. cada vez más acendrada y exigente. que puede compararse sin desmedro con el «Idilio salvaje» de Othón. La depuración verbal tiene visos modernistas.). Su repertorio de imágenes es un abanico que cubre lo alto y lo bajo.2. impecables. ejem- . De los tres libros poéticos que publicó. De allí brotaba su intensidad. Los odios que se ganó durante su vida contrastan vivamente con la admiración que su trayectoria poética. El extremado control rítmico y la plasticidad de las imágenes podrían traer ecos de los de Valéry: un poeta para poetas. joyas y estiércoL Su dicción es precisa y nítida: un dibujo verbal de líneas firmes.9. por estar desnuda a trechos ante lúbricas miradas. Y en su «Idilio». él sólo se reconocía en Lascas (Xalapa. los anteriores le parecían fraudulentos. Por esos gestos desorbitados de su personalidad contradictoria y belicosa se parece bastante a Chocano (12. como en este notable pasaje de un poema también notable. bien labradas. provocó. ella misma «alocada en la fiebre del celo». en un pórfido que finge la vergüenza de las rosas.134 Historia de la literatura hispanoamericana. encontramos otra figura femenina bárbara y sin embargo tentadora («Blonda y grifo e inculto el cabello. pero la visión central es romántica. Zorrilla de San Martín escribió quizá el poema narrativo más celebrado de esas dos décadas finales: Tabaré (Montevideo. que de púas amarillas resplandecen espinosas. lo sublime y lo repulsivo. 2 estudiante. «Cleopatra»: Tenía un pie sobre el otro y los dos como azucenas. y en el vientre un denso triángulo de rizada y rubia seda. 1888).

etc. también lo es leerlo en su integridad. por encargo y con ocasión de un proyecto de monumento al fundador de la nación uruguaya.2. voces aborígenes para subrayar el exotismo americanista. pero tal vez no un poema. indispensable para fortalecer la conciencia nacional de su país. El impulso patriótico es más elevado que el verso de Zorrilla: creó seguramente un mito.). gloriosas descripciones paisajísticas. híbrido de estudio histórico.).). pero tampoco puede ignorársele del todo: es una postrera manifestación del desfalleciente género épico. pues su mismo tamaño aplasta los pocos momentos de verdadero lirismo que contiene. el autor trató de continuar su propio designio nacionalista y escribió. Su primer esfuerzo. heroico ataque de los charrúas a un fortín. víctima por error de los españoles. el indio boroa de ojos claros. La leyenda patria. Cumandá (9. Exilado en Buenos Aires por sus actividades contra la dictadura de Máximo Santos (1882-1886). las raíces de su actitud conservadora son profundas y se reflejan en su producción. Tiempo después. una cautiva.3. bastó para que se le considerase «poeta nacional». escribe Tabaré. y Blanca. Los méritos poéticos de este texto son mucho más limitados que los histórico-literarios: es la primera (y última) epopeya de las luchas de los indios charrúas contra los españoles. Hoy esa opinión es casi imposible de sostener. 1910). La trama es convencional y úpica del romanticismo: amores puros y trágicos entre Tabaré. un indio bueno. . sensible y por cierto cristianizado. solitario. piedad de Blanca ante el cadáver de Tabaré. De familia patricia y formado en un colegio jesuita en Argentina. La visión del proceso de colonización que presenta el poema es conciliadora: la violencia y la sangre derramada son los inevitables accidentes de la «genial locura>~ que originó el mestizaje.La expansión romántica en el continente 135 plo del romanticismo tardío y ya esclerosado por el academicismo que los modernistas verúan a combatir. una obra titulada La epopeya de Artzgas (Montevideo. composición de corte neoclásico leída en Uruguay en 1879.1. novela y épica que no tuvo la misma acogida que Tabaré.6. es también la mayor contribución rioplatense a la literatura indianista. Enriquillo (9. no puede comparársele con la versión depuradá de los dos poetas anteriores. Tabaré es la encarnación psicológica de ese mito. de la que hemos visto varios ejemplos en este capítulo: Guatimozín (9. la pieza clave de su producción. Quizá por eso Unamuno y Valera celebraron el poema y lo consideraron la coronación del romanticismo hispanoamericano. disputas sangrientas entre los naturales. Sus lecturas de obras históricas estimularon en él el sentimiento patriótico y el deseo de expresarlo poéticamente.

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es tan lenta. hacia fines del XIX. Aun en autores que vacilarían en llamarse verdaderos representantes de esta tendencia. El positivismo y el descubrimiento de la realidad objetiva La larga hegemonía --o.con la estética modernista (Cap. al menos. Esto también explica por qué la transición del romanticismo hacia el módulo realista.10. sutil o casi imperceptible en ciertos momentos del proceso: son tendencias antagónicas que aparecen como si fuesen complementarias o fases salidas de un mismo molde. En cierto sentido. lenguaje) siguen ejerciendo su seducción de modo tan obstinado que. . 11). entroncan -en algunos niveles. que venía a contradecirlo. y la omnipresente idealización de todo (personajes.1. la seducción por el pasado y su reconstrucción histórica. atmósfera. el modernismo rescata y revitaliza el espíritu aquella escuela y lo proyecta en una dimensión nueva: la del más elevado refinamiento estético. presencia. que era justamente una reacción contra las más desmayadas y amorfas expresiones del romanticismo.que tiene el romanticismo en América tendrá consecuencias decisivas en el proceso literario que se registra en el último tercio del siglo: la lentitud con la que se resigna a abandonar la escena le permitió metamorfosearse y adaptarse a situaciones histórico-culturales que ya reclamaban otros moldes literarios. las costwnbres del sentimentalismo. paisaje.

y que culmina con las propuestas de Zola (1840-1902) en favor de una <<novela experimental>>. que se resuelve así: «No son términos antitéticos».3.). en las dos últimas décadas del XIX. es decir. no puede decirse que entre nosotros el naturalismo sea una tendencia que desplace de la escena al realismo o que constituya una tendencia altemativa. convivió con el romanticismo y a veces se asimiló a él. como veremos más adelante. asociada a los métodos de investigación científica. de alguna manera. con su observación festiva o crítica del contorno.3. El problema se complica cuando.5. hay que entender que. En segundo lugar. se asimila a otras tendencias como el criollismo o el regionalismo. cuadros históricos.5. mejor dicho: una variante o radicalización del mismo. Los parientes pobres (1901-1902). surgen en el continente novelas y relatos de tono e intención naturalista. En primer lugar.7. descripción y crítica social. Quizá esto se deba a que la veta costumbrista (que todos éstos.América. alguien plantea la cuestión «¿Romántica y realista?». Finalmente. Mera (9. conceptualmente.3. lo que hace difícil establecer la cronología de nuestro realismo. no su negación.). el fenómeno no es exclusivo de América: también en Europa el romanticismo va cediendo gradualmente ante el realismo y creando estados intermedios: hay un «romanticismo realista» (Stendhal. Isaacs (9. 2 De hecho.).unericanos del naturalismo no constituyen una generación aparte.2.) o Cambaceres (10.) y otros.2. En una tardía novela romántica. del mexicano Rafael Delgado (10.4.). ). Siendo muy visible el influjo de estas ideas:en.138 Historia de la literatura hispanoamericana. encontramos tanto novelas realistas como naturalistas y a veces libros que tienen rasgos de ambos moldes. aprovechan). Balzac) y asimismo un «realismo romántico» (Dickens). Las huellas de esta confluencia estética se notan incluso en las generaciones activas hacia finales del siglo. sino un grupo disperso y entremezclado con realistas y aun románticos rezagados.1. no son términos contradictorios: el naturalismo es también un realismo.). modelo del roman documentaire preconizado por los hermanos Goncourt.6. En el capítulo anterior hemos visto cómo en varios autores románticos pueden encontrarse distintas gradaciones hacia el realismo: Villaverde (9. como Acevedo Díaz (10. los disápulos hispanO'. Palma (9. Galván (9. que se libera de esos lastres sólo de una manera discontinua y a veces abiertamente extemporánea. por ejemplo. elaborados bajo el dominante influjo de esta escuela francesa que se anuncia con Germinie Lacerteux (1864). . como la presencia del naturalismo se prolonga hasta comienzos del siglo xx. En varios de ellos. En la novela. ambas tendencias usan básicamente las mismas fórmulas: intriga sentimental.

.. Y tampoco hay que olvidar que antes había ocurrido un fenómeno parecido: en un relato paradigmático del primer romanticismo.1. . como puede verse en el cuento <<El fardo» del propio Darío (12. ... • 1 1 ' • • '. . pues. La relación que existe entre todas estas formas estéticas no es.--<f'-~·-•"'' 139 ' M lo que hace más difícil idenúficarlo históricamente._··--- La transición hacia el realismo y el naturalismo "<>. Se trata de una fecha clave porque.. pero que luego.. .1. más la crepuscular del romanticismo y la inicial del modernismo. y el realismo y el naturalismo tienen que compartirla con él. En el siguiente cuadro las líneas sólidas se extienden entre las fechas aproximadas de su respectivo predominio y las líneas de puntos señalan su declinar o disolución en otras tendencias: 1830 1840 1850 1860 1870 1880 1890 ) 1900 1910 1920 -+.e 1 1 1 1 1 1 Hacia la década del 80 todas esas fórmulas están operando simulránean1ente. Pero su importancia consiste en haber extinguido la idealización romántica en el retrato del contorno social e histórico (aunque no siempre en el de los personajes) y en reclamar la atención de los autores y lectores hacia la experiencia concreta de la vida social.. como suele creerse.:.3.. Podemos. . afirmar que la secuencia realismonaturalismo que suelen presentar nuestras historias literarias. . • • • 1 +• • 1 1 1 ' 1 : . en su fase madura. . :.. con diversos grados de autonomía. sucesiva.. :' 1 1 ~ 1 ' 1 1 1 1 1 ~EAUs. Así se produce una intensa interpenetración entre todas estas tendencias.DERNISMO 1 1 1 j . ... el espíritu modernista ya empieza a ocupar el primer plano de la escena literaria.. sino de confluencia y llena de desfases e .o ~ 1 1 • :... no en las fantasías desorbitadas del yo. . por lo tanto.RO~IAJ\-rl(I>MO 1 1 '' . 1 1 1 ~ 1 1 1 1 . justo en ese momento histórico. . _ _ ?'dt.. como allí se señaló.. se produce una superposición o confluencia de ambas formas. _ ('JATIJRAUSMO 1 1 ' 1 1 . sólo opera al comienzo del proceso.... ~ • • :. a veces en un mismo autor.). adelantos del realismo y el naturalismo.__. hay..). como <<El matadero» de Echeverría (8.

El realismo es un esfuerzo por colocar el mundo objetivo. 2 ·-------·--------·-.. a la vez. Pero por más que sea discontinua y cronológicamente borrosa. gusto por reproducir formas orales y peculiares del lenguaje «de la calle» o «del pueblo». en el mismo plano o. crítica de los males de la sociedad moderna y. pero era. La creación ya no nace de la cualidad excepcional e irrepetible de la percepción artística. más bien. sobre todo viniendo después del romanticismo. lo ordinario y lo reconocible son los nuevos valores de la literatura. la transición que lleva del romanticismo al realismo es un trascendental cambio de dirección y sus consecuencias serán decisivas.140 Historia de la literatura hispanoamericana. Esto último --el acen- . interés por mostrar que la sociedad no es homogénea sino contradictoria. Hubo un momento en el que el afán por reconocer ese mundo exterior fue más urgente que las efusiones y fantasmagorías con las que la imaginación romántica podía soslayar la realidad concreta. más bien. que tenía una aversión por la reproducción de lo inmediato sin interponerle los velos de la fantasía y la nostalgia. en un plano continuo.. Estéticamente. formulaciones para resolverlos. como la experiencia diaria lo comprueba. Escribir «del natural» o «tal como ocurrieron las cosas» no era menuda pretensión.. sino de la constatación de que lo que el creador aprecia es análogo a la experiencia de cualquier hombre.. Eso se consigue mediante ciertos procedimientos y ángulos de enfoque: personajes y ambientes «promedio». pero conviven y se influyen mutuamente la mayor parte del tiempo. que hay una correspondencia casi absoluta entre el mundo literario y el real. el realismo propone que lo que el autor contempla es lo mismo que da a contemplar en su texto. es decir. con frecuencia. en la capacidad mimética que el texto tiene. por una convicción casi ilimitada en el poder de la representación literaria de la realidad circundante. Ese cambio está dado. Lo común. parecerse todo lo posible al modelo real del que emana. no sólo de sugerirla. en esencia. sino de confundirse con ella y dar una sensáción total de verosimilitud. desigual y cambiante._. sin cortes ni diferencias._ imbricaciones: comienzan y terminan en momentos distintos. limitada introspección y abundante descripción para dar al lector una vívida sensación de lugar y época. La mímesis opera como un pacto mediante el cual el arte trata casi de no parecerlo para. la forma que lo representa y la experiencia del lector. Hay un desplazamiento del reino hipertrofiado del observador al ámbito observado y aprehendido como un conjunto de datos objetivos. inevitable: el ilusionismo romántico había llegado a ser una forma de diluir o desfigurar la experiencia humana tal como se producía en el mundo real. es decir.

Su influjo. México tenía 7. querellas entre el Estado y la Iglesia. En todo el mundo occidental-y por cierto en América. no en lo individual o privado. y una ola de intervenciones extranjeras. que seguramente estimuló o contribuyó el cambio: en medio de contradicciones y retrocesos. . querían superarla con nuevos modelos constitucionales y políticas financieras. luchas internas. Esa estética trajo una profunda transformación de la novela y el cuento.6 millones de habitantes y el Perú un millón 800 mil. 1856-1857). estimuló el auge del realismo en el continente y reafirmó la importancia que había alcanzado el género narrativo como vehículo de análisis y crítica social. que ahora es reemplazada por otra. Los ideales liberales del pasado estaban siendo puestos a dura prueba y mostraban que no siempre funcionaban en realidades que se habían diversificado y cambiado de fisonomía. visibles o subterráneos.es el rasgo que sella la diferencia entre romanticismo y realismo. agregado al de Stendhal.to puesto en lo colectivo. con la marca anónima. Pereda y otros. pero a costa de sacrificios de ciertos sectores y clases sociales. Balzac. y extendió su significación como un modo ideal para retratar los movimientos. oscura y humilde de los ámbitos de los que surge. no tuvo más alta expresión en Europa queMadame Bovary (París. ----------.-- La transición hacia el realismo y el naturalismo 141 Algo importante estaba ocurriendo en las sociedades hispanoamericanas de esa época. Esa minuciosa atención a los mecanismos del mundo social (cuya complejidad parece rivalizar con los del corazón humano).fue leída.-. Las demandas del desarrollo interno se hacían más urgentes y complejas. la célebre novela de Gustave Aaubert (1821-1880). pues supone una crítica de la heroicidad marginal y «sublime» de los románticos. la voluntad de ser fiel a la realidad objetiva y la concepción de la forma novelística trabajada como una «realidad» paralela a la otra pero con sus propias normas y exigencias. iban creando riqueza y oportunidades. que ya habían tratado de aplicar la fórmula liberal.. que agitaban a las comunidades hispanoamericanas. aunque estuvieron lejos de su refinado simbolismo y su rigor formal. admirada y tuvo una legión de imitadores y discípulos.. las naciones del continente. la realidad social era también más rica y problemática porque la inserción de gentes de origen europeo o asiático. las numerosas inversiones extranjeras y el proceso de urbanización e industrialización que todo eso suponía.-. El crecimiento demográfico era indudable: a mediados de siglo. Pérez Galdós. inmigratorias y educativas.

que afecta todo -desde la política hasta la educación y las artes.142 Historia de la literatura hispanoamericana. así como el desplazamiento interno de gentes del campo a las ciudades con la promesa de un futuro mejor. Las dos palabras claves de esta utopía son. Se trata de un esfuerzo por someter la actividad humana dentro de la sociedad a un «orden» de prosperidad verificable y cuantificable -una nueva realidad objetiva por examinar-. luego fundador de la Escuela Nacional Preparatoria. era natural que naciones que habían padecido . 2 Los nuevos grupos humanos que se incorporaban a la vida nacional. en la que hizo una entusiasta defensa de las ideas de Comte que él le había escuchado exponer en París entre 1847 y 1851. racional y sujeto a leyes universales. pronuncia su famosa «Oración cívica». que se agudizarán a comienzos de nuestro siglo. pero también a crear problemas en el contexto internacional. que se convierte en un repertorio práctico de fórmulas de gobierno y organización socíoeconómica desprendidas de las ideas filosóficas de Comte. por eso.y una fórmula práctica de validez universal para asegurar la posición hegemónica de la burguesía como agente modernizador y transformador de los países hispanoamericanos. Barreda aplica al proceso mexicano el esquema histórico comtiano que distingue tres «estadios».y que propone el ideal optimista de un progreso ilimitado. Es un rechazo al optimismo ingenuo de la etapa anterior --el «jacobinismo» de los liberales reformistas. el evolucionismo de Spencer y Darwin. y otros. desde el tratado Bulwer-Clay de 1850). iban transformando sociedades rurales con raíces semifeudales en incipientes modelos capitalistas que se tecnificaban y expandían. siendo este último el que quiere implantar. En Argentina. orden y progreso. En el fondo. A fines de la década del 60 una nueva filosofía política comienza a influir en este cuadro de cambios. el teológico. en 1867. empezaba a dar sus frutos. aunque dependientes de los nuevos centros de poder económico y político (Inglaterra y Estados Unidos sobre todo. Pronto se propagan por el continente distintas versiones del cientificismo positivista. las mismas palabras que figuran en el emblema nacional de Brasil y en los textos legales de otros países que crecieron alentados por esa esperanza. las teorías de Stuart Mili sobre el bienestar humano. retos y conflictos: el positivismo. el metafísico y el positivo. los orígenes de la filosofía positivista pueden remontarse a la Filogenia (1884) del ilustre naturalista Florentino Ameghino (1853-1911). Quizá el primer brote de estas ideas se da en México cuando. La explotación de las riquezas naturales entregadas a co~pañías exqanjeras. el médico y educador Gabino Barreda (1818-1881 ).

dándole así al producto literario un rigor y objetividad verificables. que se sirve de un grupo intelectual de «científicos» encabezados por Justo Sierra (10.el caos de la dictadura. Por otro. Benito Juárez.La transición hacia el realismo y el naturalismo 143 -y. Hay.). tenemos liberales que acogen con entusiasmo las ideas positivistas. Es decir. como se in- . como las de Carlos Octavio Bunge (1875-1918) y José Ingenieros (1877-1925). que resultaba ahora gaseoso y anárquico. una relación paradójica entre ambas líneas de pensamiento: por un lado. sin embargo. e incluso en el opulento estilo arquitectónico y urbanístico de las grandes capitales.2.7. a propuestas y teorías. En Argentina. enamorado de la ciencia empírica y la planificación previsora.). como es el caso del gran promotor de la reforma liberal mexicana.el respaldo del método experimental de la ciencia. seudocientíficas pero muy populares en su tiempo. eso explica el apoyo de los positivistas a las dictaduras finiseculares.4. ya en el siglo xx. las tendencias deterministas y mecanicistas del positivismo dieron origen. Es un gran cambio: el trasfondo «espiritualista» del liberalismo es reemplazado por el «materialismo» del positivismo. Sarmiento (8. sobre todo en el campo de la educación y el desarrollo del laicismo como reacción a la autoridad de la Iglesia.3. seguían padeciendo. Ésta es la pretensión que trae el naturalismo que. Dejó una huella profunda en muchos aspectos de nuestra realidad.).y que puede percibirse en la obra de la primera generación romántica: Echeverría (8. Alberdi (8. creyesen ahora en las virtudes de la disciplina y la organización «científicas» del manejo público como garantía de bienestar y bonanza económica. la crítica incluso habla de un «positivismo autóctono» -anterior al que estamos estudiando. con daros signos racistas y reaccionarios.). Hay un momento en el que la observación y la documentación realista dan paso a la pretensión de haber encontrado -igual que la política y la economía.1.3. hay dos positivismos: el liberal y el autoritario.11. el positivismo constituye una crítica radical al liberalismo y un cuestionamiento de su concepto de libertad individual.). no funcional en una organización social moderna.3. quien encargó a Gabino Barreda la realización de un nuevo plan educativo basado en el sistema de clasificación científica. en buena parte. esta filosofía es la gran fuerza detrás de los movimientos políticos latinoamericanos en las úlúmas décadas del siglo XIX. Lastarria (9. el caudillismo y la anarquía política. En todo caso. cuyo mayor ejemplo es la de Porfirio Díaz en México.

una especie de . el otro el ascenso social. estimulada por la filosofía positiva de Comte y las teorías de Taine sobre la raza. la novela era un estudio. trata de demostrar que el novelísta (o el dramaturgo) no es otra cosa que un científico que <<indaga>> y «experimenta» (de allí el título de su ensayo) con la realidad en que se inspira. Su serie novelística Les Rougon-Macquart (1871-1893) tenía un significativo subtítulo: Histoire naturelle et soczale d'une /amille sous le Second Empire. la herencia biológica y los condicionamientos del medio. Los naturalistas creyeron que el mundo social en el que vivían había perdido sus auténticos valores en una ciega persecución del poder y los bienes materiales. Lo cierto era que el naturalismo negaba toda forma de «espiritualismo» a la creación literaria y concentraba su atención en la experiencia cotidiana de la vida social: sólo esta realidad desmitificada podía ser clasificada y explicada objetivamente. y que se había degradado trágicamente. por los «Casos clínicos». arranca con los Goncourt pero se define y alcanza verdadero influjo internacional con las novelas y teorías de Émile Zola. esta posición siguió siendo percibida como una confirmación del rígido evolucionismo darwiniano y el determinismo científico que predominaban en esa época y que hoy nos resultan insostenibles. no un género de mero entretenimiento. uno de los autores más populares en Hispanoamérica a fines de siglo. Zola utiliza esas ideas y las de Claude Bemard sobre la medicina.144 Historia de la literatura hispanoamericana. Un rasgo reconocible del naturalismo es su tendencia determinista. La bete humaine (1890) es un título zoliano que sugiere bien el peso de los atavismos de la psiquis enferma y obsesionada que resiste su propia salvación y los cambios introducidos por la técnica y el progreso. un análisis de comportamientos individuales dentro del marco social e histórico. que introducen el elemento del azar y el riesgo en ambientes donde gravita el lastre de los atavismos. 2 --~~------·- dicó más arriba. por lo patológico y anormal: eran demostraciones de las aberraciones humanas que el medio social producía. en su influyente ensayo La novela experimental (1880) en el que responde a las acusaciones de crudeza e inmoralidad que sus ficciones habían recibido. Y de allí surgen los bien conocidos submotivos de la narrativa de la época: el juego y la bolsa. De allí el interés por lo abyecto. Dos de los más característicos lezimotz/s del naturalismo hispanoamericano son el peso fatal de la herencia biológica y el compulsivo afán del lucro que domina tanto a pobres como a ricos. Y aunque luego Zola trató de matizarla. Doble determinismo «materialista>>: uno afecta la vida individual. El naturalismo es un realismo agriado y morboso.

Blasco Ibáñez) y por el peso de las tradiciones del propio medio social. se debió a que se sentían portavoces de personas y sectores largamente silenciados: para ellos el mundo. nuestros naturalistas tenían mejores argumentos para juzgar los males sociales tras la ilusión del progreso liberal y los conflictos no resueltos entre el creciente poder de una alta burguesía y una masa empobrecida. una estética reformista y redentora. Probablemente el carácter reivindicador y utilitario que la literatura adquirió en manos de estos escritores. Otra diferencia está en el trasfondo socioeconómico: el naturalismo. se convirtió en un género cuya pretensión era la de ser un agente del cambio social: así como la ciencia había contribuido a eliminar ciertas plagas y a mejorar la salubridad pública. mientras el más temprano y duradero fue el chileno. que en Europa aparece ligado a la expansión industrial de ese continente. que colocaba al nuevo continente en la esfera de influencia europea. tal vez en una medida mayor que en otras partes. o mejor: era un arte que iba más allá de la ciencia. la novela podía combatir y quizá eliminar los <<Vicios» de la sociedad. Así. más que un cambio de dirección. era perfectible y la creación era un directo agente del avance social. Pero. Introduce así una variante de grado y alcance. en cambio. La novela. La ficción dejó de ser meramente un hecho artístico y se convirtió en «científica>>. Quizá no era difícil ver que ambos sistemas no estaban sincronizados y que lo que significaba crecimiento de la riqueza y bienestar en un lado podía traer explotación y atraso en el otro. frecuentemente sometida a regímenes dictatoriales. principalmente como proveedor de materias primas. Pereda. en el modelo realista. «Clarín». que se convertirá en una verdadera tradición literaria nacional. seleccionaremos aquí sólo a los que . aunque deprimente y oscuro.La transición hacia el realismo y el naturalismo 145 «feísmo» o «miserabilismo» que retrata los aspectos más penosos y sombríos de la sociedad. el naturalismo en este continente fue. Los focos más activos del realismo se producen en México y en Argentina. corresponde en América a un fenómeno distinto pero subordinado a aquél: la explotación colonial. pero es una variante de cierta importancia. que quería ser un instrumento para hacer la vida más justa y humana. Pardo Bazán. sobre todo. Los autores que en esta época cultivaron la novela y el cuento bajo el general influjo realista son una legión. En América los excesos deterministas de Zola y su escuela fueron algo menos agudos que en Francia. quizá por el influjo paralelo de los españoles (Galdós.

Guillermo. y Hemando García Molina. Caracas: Biblioteca Ayacucho. VARELAJACOME. 2. La novela naturalista hispanoamericana. New York: Las Américas. 1979. ZEA. el chileno Alberto Blest Gana. 1992. desde la perspectiva de nuestro tiempo. New Critica! Perspectives.desde muy temprano y no ha habido mayor cambio en esa apreciación. La novela hispanoamericana. En Iñigo Madrigal*. 2 vols. Anthony. ed. si existe. pues se le ve como el antecesor . de Laureano Bonet. de hecho. 1988. México: UNAM. Pensamiento positivista latinoamericano. GOIC. Crítica: ARA. 1967. Buenos Aires: EUDEBA. 1980. CASTAGNARO. Carlos A. En verdad. Ed. Pierre. La importancia del autor ha sido sostenida por la crítica chilena -y luego por la extranjera. SOLER. lo que en cierta manera es característico de la segunda parte del siglo. El naturalismo. contribuyendo así al dilema de su real filiación. El positivismo en la política argentina. 1972. puede considerarse superfluo en este caso: Blest Gana es el paradigma del novelista en cuya obra se opera la transición de uno a otro estilo. sin duda. 1971. Leopoldo. ZoLA.146 Historia de la literatura hispanoamericana. su figura parece haberse renovado. 2 verdaderamente cuentan por razones histórico-literarias. Buenos Aires: CEAL. Beníto. 10. R.2. Cedomil. vol. 1979. 1880-1906. 1980. 91-133. pp. Oxford: Berg. Ricaurte." ed. Ccx~NY. «Evolución de la novela hispanoamericana en el XIX». 2. El primero de ellos es. Barcelona: Península. El naturalismo. Valparaíso: Ediciones Universitarias de V al paraíso. The Early S'panisb American Novel. Comienzos del realismo en Chile: Blest Gana Alberto Blest Gana (1830-1920) fue un hombre formado en la escuela romántica a quien se considera el fundador del realismo chileno. MAYO. Émile. NELSON. esa situación paradójica es la razón por la cual algunas historias literarias lo colocan en el período romántico y otras en el realista. el dilema. Naturalism in the European Novel. es un romántico que sabe describir el mundo social que tiene al frente y un realista que sabe usar intrigas o nudos de sabor romántico. Brian. El positivismo argentino. México: Diana. ed.

crítica. teatro. pues abarca diversos géneros: costumbrismo. aparte de él mismo. Londres (1868) y de nuevo a París (1869). Pero no puede ignorarse la impronta romántica que mantuvo en casi toda su obra narrativa.) Aparte de presenciar allí acontecimientos históricos como la revolución de 1848. los críticos también han discutido si hay dos o tres etapas en la producción del autor. junto con las de Scott y Dickens. pero después de La /lor de la higuera (Santiago. su obra literaria es fecunda y variada. el estudio detallado de clases sociales e individuos. la nación. así como su reacción ante los sucesos históricos que vivió. incluso después de retirarse de la actividad pública en 1887. el mejor retratista de su época y posiblemente el más vivo de todos ellos. Pero nada de esto supera el aporte de su obra novelística. el futuro escritor hizo estudios de ingeniería militar en París. ocupados con sus tareas diplomáticas. donde permaneció entre 1847 y 1851. Es el padre del realismo nacional. a la vez. Después de abandonar la carrera militar. El repaso de su obra novelística. Blest Gana ingresa en la administración pública y luego en la diplomacia. el análisis de cómo se transforma la burguesía chilena y. desde entonces permanecerá en esta ciudad (ejerciendo hasta 1882 su doble cargo de representante en Londres) y no regresará más a Chile. Ante ese hiato de treinta y tres años. Es imposible pensar que el novelísta que se inicia en Chile apenas traspuesto el medio siglo sea el mismo que vuelve a escribir en Francia en . Aun sin considerar las copiosas páginas que escribió como diplomático. fue su hermano mayor Guillermo [1829-1904]. Hugo y Balzac que. 1897). o si. se mantuvo fiel a ciertos elementos básicos en su ficción: el irreconciliable dilema entre el mundo ideal y el mundo material. a través de ella. pero que. poeta y dramaturgo romántico. Hijo de un médico irlandés y de una aristocrática dama chilena.La transición hacia el realismo y el naturalismo 147 de actitudes profundamente enraizadas en la literatura chilena y vigentes todavía hoy. el interés por los procesos históricos. 1864) hay un largo silencio novelístico hasta la aparición de Durante la Reconquista (París. muestran que el arte y el pensamiento social de Blest Gana evolucionaron. hay una unidad de visión que no se altera. serán sus grandes modelos. pese al largo paréntesis. (Varios miembros de su familia fueron escritores: el más destacable. lee apasionadamente las novelas de Stendhal. crónicas de viaje. que lo lleva a Washington (1867). Comenzó publicando relatos y novelas breves en revistas chilenas a partir de 1853 y siguió haciéndolo por una década (en total publicaría dieciocho novelas extensas y breves).

1912). como Los trasplantados (París. cuando ya se vive el clima incierto que conducirá a la Primera Guerra Mundial. y pocos después. quien parece perder interés en los acontecimientos que siguen a ese momento. es evidente que la intención del autor marcha en otra dirección: la de obsetvar. la revolución liberal chilena de 1851 contra el Presidente Montt. la de mostrar cómo los acontecimientos históricos atraviesan los destinos individuales. por ejemplo.148 Historia de la literatura hispanoamericana. el contexto histórico y la actitud de un realista social. El autor era un testigo ideal de ese fenómeno: de joven lo vio surgir y de viejo asistió a su ocaso. ----------------~-------------------------- El principal de los procesos sociales e ideológicos que aparece en su obra es el ascenso. Esa obsetvación no es estática ni pintoresca: lo que la mirada registra es un vasto cuadro de acciones. El período que va de ese año a 1859 marca un ciclo d~ revoluciones y componendas entre liberales y consetvadores que provoca el escepticismo o distanciamiento político del autor. que arranca con Martín Rivas (Santiago. a un dpo de novela que conjuga --con un sello muy personal-la intriga amorosa. Pero aunque en sus últimas novelas. la de «copiar los accidentes de la vida en cuanto el arte lo permite». Presenció. En realidad. El loco Estero (París. no hay dos ni tres etapas. sino una gradual progresión que lo lleva de un modelo casi puro de novela sentimental romántica --cuyo último ejemplo quizá sea El ideal de un calavera (Santiago. intereses y tensiones a través de los cuales puede analizar el proceso colectivo del país. El análisis que hace en Martín Rivas se detiene precisamente en aquellas fechas: su acción va de julio de 1850 a octubre de 1851. 2 las postrimerías del XIX y que seguirá haciéndolo hasta la segunda década del XX. 1904). 1909) y Gladys Fair/ield (París. que terminó sin lograr apartarlo del poder que ocuparía por un decenio. siguen notándose vestigios románticos. Es la magnitud y la variedad de ese panorama humano -una especie de versión chilena de la Comédie de Balzac-lo que más impresiona en su proyecto creador. se afirma en Durante la Reconquista y sigue hasta el final de su producción. desarrollo y decadencia del liberalismo chileno. El propio Blest Gana se daba cuenta de eso: el antiguo original (circa 1864) de Durante la Reconquista. Nadie entre los novelistas de ese siglo. Las novelas que escribirá después tienen un . 1862). ha tenido una visión tan abarcadora como Blest Gana. fue desechado y escrito de nuevo. 1863 )-. que llevó consigo al abandonar su país y que guardó hasta 1887.

No importa en qué época estén situadas.a la naciente burguesía nacional. con Martín Rivas es todavía más preciso: la describe como «novela de cos_tumbres político-sociales». Precisamente. desde los más pobres hasta los más encumbrados. las novelas van hacia atrás en el tiempo: Elzdeal de un calavera transcurre en la época del asesinato del Presidente Diego Portales (1837). en todas ellas se trasluce una visión moderada y civil de la vida histórica que corresponde --en valores éticos. aunque después ese subtítulo desapareció. y Durante la Reconquista en la fase inmediata a la emancipación (1814-1817). Así subtitula a La aritmética en el amor (Valparaíso. Por su parte.La transición hacia el realismo y el naturalismo 149 marcado aire retrospectivo: su imaginación retrocede cada vez más en la historia. Con la excepción de Los trasplantados y Gladys Fair/ield. crecientes complicaciones y revelaciones sorpresivas. casi siempre con una lógica interna y un arte para mantener el interés mediante el juego de intrigas. desde el «roto» chileno hasta el aristocrático heredero de las «buenas familias». pueden hoy importar menos que el retrato de la variedad de ambientes y capas sociales que el autor sabe mostrar. Dificultando más la determinación de su filiación estética. por diversa que sea su tipología. ideológicos y estéticos-. Dos observaciones al respecto: por un lado. que presentan personajes chilenos en ambientes europeos. Durante la Reconquista apareció como «novela histórica». histórica y social se usaban de modo muy impreciso. como si tratase de desandar el camino que llevó al país hasta esos años cruciales. un rasgo muy característico del novelista es la naturaleza abigarrada y llena de incidentes y giros inesperados que sus historias presentan: pasan muchas cosas y se desenvuelven muchos hilos en la madeja narrativa. desde el conventillo y el mundo del «medio pelo» hasta la mansión solariega. aunque el elemento histórico figura con frecuencia en sus narraciones y podrían ser también caracterizadas así. . entremezcladas con diferencias económicas y aspiraciones de figuración social. 1860) y Elzdeal de un calavera. Blest Gana prefería pensar que sus obras eran novelas de costumbres. por otro. Pero hay que reconocer que esas aventuras amorosas. Igualmente puede decirse que el enredo sentimental (y hasta folletinesco) es predominante en sus relatos y el ingrediente alrededor del cual se organizan las tramas. El loco Estero en el año final de la Confederación peruano-boliviana (1839). todas esas notas están en las ficciones del autor en proporciones varias. en los tiempos de Blest Gana los conceptos de novela costumbrista.

no se rebela contra él. y aumentaba su prestigio con la solidez del crédito de don Dámaso. Apenas ingresa en la casa de la adinerada familia de Dámaso Encina observa que el lugar se distinguía por el gusto hacia el lujo. el entrecruzamiento de ambos planos es constante y revelador de la verdadera intención del autor: los amoríos son el pretexto para mostrar la conducta de individuos ubicados en distintos estratos de la sociedad chilena en uri momento clave de su transición. Si bien el cuadro histórico no ocupa realmente el primer plano de la acción (aunque sí de sus frecuentes digresiones). que tenía por principal negocio el de la usura. Cualquiera que hubiese visto aquella niña de diecinueve años en una pobre habitación habría acusado de caprichosa a la suerte por no haber dado a tanta hermosura un marco correspondiente (Cap. es tímido pero caballeroso y sobre todo leal con sus amigos. Martín Rivas. aunque los que ve no lo sean. Como en casi todas sus obras. y de la fluidez con la que sus estructu- . Martín actúa en un medio doblemente ajeno a él (el mundo de la próspera burguesía.. pero aunque percibe las diferencias con el suyo y le chocan sus defectos. mostrar sus reales méritos. Rafael-Matilde . Como puede verse por estos párrafos. joven de «veintidós a veintitrés años». eso justifica el citado subtítulo «Novela de costumbres político-sociales».150 Historia de la literatura hispanoamericana. Y de inmediato describe así a Leonor. más bien trata de insertarse en ese mundo e incorporarle sus valores y virtudes. que por entonces principiaba a apoderarse de nuestra sociedad. Sin ser precisamente un crudo arribista. el ambiente capitalino). JI). ser alguien respetable: un burgués honesto. Rafael-Leonor. 2 Esto se advierte claramente en Martín Rivas. la muchacha de la cual Martín se enamorará: Magnífico cuadro formaba aquel lujo a la belleza de Leonor. Blest Gana no es un estilista. ésta abunda en triángulos y parejas que se van componiendo y deshaciendo de acuerdo a un complejo juego de intereses: Martín-Edelmira. dominada por las tribulaciones amorosas del protagonista y sus amigos. es un típico héroe «positivo»: de origen provinciano y relativamente humilde. la hija predilecta de don Dámaso y de doña Engracia.. quiere ascender en la escala social. considerada generalmente como su mejor novela. pero sí un observador penetrante y hábil del contorno social en el que actúan sus personajes. Martín-Leonor.

lúdico. El dinero. pero. Más interés literario tiene El loco Estero que el autor subtitula <<Recuerdos de niñez» porque en ella evoca imágenes que parecen provenir de su infancia. que es lo que quiere dejarnos ver a través de la maraña de relaciones amorosas. Durante la Reconquista. El héroe. por un lado. ni tampoco la habitual trama estructurada alrededor de triángulos amorosos y complicadas peripecias. a los que representaban el status quo y los que tenían un vago impulso renovador. para que éste. encarna el ingenio y la astucia de un muchacho de pueblo . y a la clase alta y al «medio pelo». la posición social. casi picaresco que toda la aventura cobra. como dice Rafael a su compañero Martín respecto a Leonor: «Lo peor que puede sucederle a un joven pobre como usted es enamorarse de una niña rica». la novedad es el tono ligero. La intentona fracasa y provoca la muerte de Rafael. por otro. es decir. La sociedad es un campo de ambiciones. La prolijidad de su cuadro histórico tal vez sólo pueda ser bien apreciada hoy por los lectores chilenos y conocedores de los detalles de esa etapa. Las últimas líneas de la novela reflejan un ácido sarcasmo: Martín pasa a pertenecer a una familia en la cual <da falta de convicción se condecora con el título acatado de moderación». tras una serie de inesperados incidentes. como señalamos-. a su vez. la novela más historicista de Blest Gana. que enfrentaban entonces -precisamente entre los años 1850 y 1851. Martín gana el favor de Leonor. pactos y concesiones. la educación condicionan los sentimientos y les imponen sus leyes. Hay un momento clave en el que el tema amoroso cede su puesto en la trama al de la política: Rafael se ha comprometido con los planes revolucionarios de la Sociedad de la Igualdad y logra convencer al renuente Martín para que se una a ella. ha envejecido menos bien que la anterior: dos de sus problemas son su excesiva extensión (más de mil páginas) y el carácter edificante que tiene la evocación de las luchas independentistas chilenas.a los sectores aristocráticos y a los nuevos ricos.La transición hacia el realismo y el naturalismo 151 ras permiten el ascenso. La novela muestra cabalmente las tensiones de la sociedad chilena. pueda realizar su ambición de dedicarse a la política. el <<ñato» Carlos Díaz. su rápido aprendizaje de las normas sociales que rigen el mundo burgués obtiene el doble premio de casarse con la mujer que ama y de ocuparse de los asuntos económicos de don Dámaso. Aunque el trasfondo histórico no esté ausente -la guerra de Chile contra la Confederación peruano-boliviana.

Es un personaje simpático. entre otras cosas. siendo además huérfano. En Carlos A. PoBLETE V ARAS. quien piensa apoderarse así de sus bienes. 1995.. BL~T SILVA CASTRO. El realismo en la novelística de Bkst Gana. Cedomil. Don Alberto Blest Gana. Robinson Crusoe. Santiago: Zig-Zag. crear ambientes y desarrollar situaciones. travieso y con una grada natural que se refleja en sus acciones y palabras. ARA YA.152 Historia de la literatura hispanoamericana. 166-181. Hernán. St-IADE. doña Manuela. Guillermo. 1974. su hija. 1843-1879.Durante la Reconquista.. . el desenfado con el que enfrenta a la vida puede recordar un poco al Tom Sawycr de Mark Twain. En Luis Íñigo Madrigal*. pp. Ed." ed. Hemán. 2 que. 163-191. Buenos Aires: EUDEBA. pp. Textos y crítica: GANA. «Martfu Rivas». 63-81. BRUSHWOOD. John S. 1968. Goteborg. El loco Estero es una novela que muestra la gran habilidad del autor para tejer tramas. Solé*. Martín Rivas. Santiago: Red Internacional del Libro. El juego de esos niveles de ficción y realidad se intensifica cuando el protagonista decide llevar a cabo la liberación del falso loco para vengarse de doña Manuela. 205213. LoFQUIST. Hay además en esta novela un elemento fantasioso que falta en las otras del autor: el loco Estero es un ex-militar que ha permanecido varios años encerrado en un cuarto de la casa de su hermana. 2. Guillermo. biografía y crítica. «Narrative Illusion of Paradox Resolved: Alberto Blest Gana's Martín RivaS>>. ha aprendido a valérselas por sí mismo. de Jaime Concha. Raúl. Santiago: Zig-Zag. que se opone a sus amores con Deidamia. . Goic. 1977. Caracas: Biblioteca Ayacucho. La novela chilena*. 2. GoTSCHLICII. vol. pp. Santiago: Ercilla. «Alberto Blest Gana». pp. 1. Santiago: Ercilla. pp. Eva. DIAZ ARRIETA («Alonc»). vol. un hombre neurastérúco que sueña con islas desiertas. Suecia: Acta Universitatis Gotheburguensis. mientras el esposo de aquélla.. George D. 1955. lee. Alberto Blest-Gana (1830-1920). . En Genteel Barbartsm*. Alberto. 1940. «Alberto Blest Gana». 1942. 1992. La novela histórica chilena dentro del marco de la novelística chilena. Genio y figura de Alberto Blest Gana. 33-49 y 184-187. Más divertida que trascendente.El loco Estero.

•o.-. 1892) y De la vida que pasa..~-------------------- La transición hacia el realismo y el naturalismo 153 10. la lucha política entre liberales y conservadores. que es convencional. Otros novelistas cbzlenos: Barros Grez y Orrego Luco Ya dijimos que el realismo chileno es abundante y robusto. Playa negra (Santiago. Y lo valioso es que el nacionalismo literario que defiende no resulta estrecho o localista. 1918).... su boato. pero si hemos dedicado atención preferente a Blest Gana (supra) es porque nadie lo supera como novelista y nadie lo adelanta cronológicamente: él abre el camino para el resto. como trasfondo de una historia folletinesca. que culmina en crimen. fortificando y estrechando los vínculos de unión que han de ligar a nuestras repúblicas». 1912). 1881). fue escrita entre 1898 y 1900. 1929). Escenas de la vida en Chile>>. La suya debe ser una de las primeras y más entusiastas defensas de la identidad de las letras hispanoamericanas como una realidad autónoma y diferente: <<Para que la literatura cumpla su misión regenemdor-a entre nosotros.. Pero ni esas obr-as ni su teatro costumbrista (Como ''n Santiago. que se regodea en lo más negativo y contradinorio: riqueza material y mezquindad de espíritu. un panorama de la realidad colectiva de su país. Tronco herrdo (Santiago.-. Orrego publicó sus novelas bajo el rubro general de <<Recuerdos del tiempo viejo. Como Blest Gana. 1908). Es.2._.. De los otros sólo cabe referirse a un par por muy distintas r-azones. con marcadas tintas naturalistas.. que nos introduce en el mundo de una oligarqtúa chilena dominada por los oscuros impulsos del erotismo y el lucro. ____ """"" ___ . Hay que aclarar que algunas de sus obras son menos tardías de lo que parecen por sus fechas de publicación: Un rdilio nuez. 1909). que da un indicio de su intención: presentar. la más importante es Casa grande (Santiago. interesa más por la habilidad de la observación que por la del lenguaje narrativo.. a la vez.. según se reflejan en un matrimonio desavenido. Daniel Barros Grez (1834-1904) pertenece a la generación del maestro Blest Gana e incluso trabaja como novelista sobre sus mismos temas: en Pipiolos y pelucones (Santiago. visión amarga. 1876) -que siendo muy extensa es sólo parte de otra dilatada novela suya. (Santiago. Lo interesante es su contribución como ensayista al esfuerzo de crear una literatura americana de corte realista.usa. De sus novelas -Un idilio nuevo (Santiago. Novelas (Madrid. debe ser fraternal. Cada oveja con su pareja) importan mucho. Muy posterior es Luis Orrego Luco (1866-1948).. En familia (Santiago. de quien puede considerarse discípulo y complementario de su registro social. por ejemplo.. que es mejor novelista que Barros Grez. sino que afinna un ideal «internacional» para las letras del continente. el estudio social de las contradicciones de una clase y el examen psicológico de unas almas morbosas. .. Sus relatos breves fueron reunidos en Páginas amen'canas. si es que éstas quieren librarse de la dependencia cultural extranjera. casi apocalíptica. pero concentrándose en la alta clase chilena.. 1947)-..1. su indiferencia humana y su decadencia moral como grupo. distinta de la europea. El huérfano (Santiago.

«Luis Orrego Luco».1. de lo que puede encontrarse algunas trazas en las obras de ambos autores.. Daniel. URB!STONOO. 1885).154 Historia de la literatura hispanoamericana. Dos cuentistas: Lillo y Gana Nacidos el mismo año. 2. pp. 10. Cedomil. trabaja muy joven en el oficio . Vicente. 1876... 1968. Pipiolos y pelucones. Es significativo el retraso con el que surge el cuento en este país. 1966. nacido en la zona minera de Lota.. 684-688. ÜRREGO Luco. . 2 Obras y crítica: BARROS GREz. aunque no único. de su obra y con el cual se le ha identificado fuera y dentro de Chile. En Historia y crítica··. pp. absorbe desde la cuna el ambiente que será el escenario central. vol.2. «Casa grande: Axiología naturalista e historización de la oligarquía chilena». Impedido de seguir estudios universitarios por razones económicas. Pero aunque contextualmente impura y tardía. autor de Bajo la tienda (Santiago. Santiago: Zig-Zag. «Barros Grez». Walter.. Víctor M. Cuatro escritores chilenos . Casa grande.) y el llamado «criollismo» -muy abundante en Chile-.8.) y de Daniel Riquelme (1857 -1912). Baldomero Lillo (1867-1923) y Federico Gana (1867-1926) son figuras de mayor importancia que las dos anteriores: son los verdaderos maestros del cuento realista-naturalista chileno. ya a comienzos del siglo XX. VALENZUELA. igual que Orrego Luco (supra). En La novela sorial en Chile (1900-1925). Hijo de mineros. Santiago: Imp. Lillo es un indiscutido maestro del cuento. 1990. El naturalismo en la novela chilena. a la llamada «generación del 900» que introduce en Chile los temas sociales en la narrativa. El desfase hace que estos narradores realistas aparezcan en un contexto literario que ya ha entrado en las órbitas plenas del modernismo (11. Santiago: Andrés Bello. libro de relatos sobre la guerra del Pacífico (1879-1883). 23-44. Pertenecen. su creación no debe confundirse con esas otras estéticas: son dos expresiones básicas de la escuela realista-naturalista. Go!C. si se dejan de lado los modestos antecedentes de Lastarria (9. de sabor todavía decimonónico. Chilena. 127-160. FUENITS. Minneapolis: lnstitute for the Study of Ideologies and Literature. pp.2. Luis.

que trataba un conocido caso histórico de represión contra los mineros de !quique. La mayor parte de los cuentos que publicó en periódicos y revistas se reunieron en dos libros. 1904) y Sub sale (Santiago. Sus lecturas estimularon en él el deseo de ser escritor y escribir sobre su experiencia: leyó a Dostoievsky (La casa de los muertos). En Santiago. propagando su mensaje. su hermano. fue interrumpida por su muerte. «lrredención» y «El oro». el ambiente literario -recuérdese que Darío ( 12. La novela La huelga. le consigue un puesto en la sección de archivos de la Universidad. De eso son testimonio algunos textos de Sub sale. que son los que justamente le han dado fama.) ya había pasado por este país. pues. escritos con una prosa limpia y algo melancólica. enfermo de tisis. sobre las condiciones reales en las que vivía el anónimo trabajador chileno. pero su naturaleza enfermiza lo salva de seguir en las galerías y pasa a servir como bodeguero en un campamento. Lo que incorpora es algo esencial: un lenguaje vigoroso. Cuando estos cuentos aparecieron en Chile. el segundo. Pero el hecho es que el género cuentístico apenas si había aprovechado esa tradición. El estilo realista-naturalista de su obra madura debió parecer entonces una vuelta a la tradición y a los modelos decimonónicos que varios habían ya abandonado. Así vivió y conoció de cerca el duro drama cotidiano del minero. como «El rapto del sol». profesor y hombre de letras. y que faltaba quien escribiese. el total no pasa de unos cuarenta y cinco cuentos. oscila entre parábolas fantasiosas y relatos realistas de ambiente campesino o marino.La transición hacia el realismo y el naturalismo 155 del padre. Lillo viene. menos orgánico.1. el propio Lillo había escrito algunos relatos de corte modernista. a Zola (Germinal) y otros. condenado a un sórdido trabajo que le permite sobrevivir mientras lentamente lo mata. sin el tono angustioso de sus cuentos mineros. desgarrado y pasional que daba al tema minero -tratado por el costumbrismo anterior como algo superfi- . a llenar un vacío: funda la forma moderna del género y establece una galería de personajes humildes y memorables. con la convicción y profundo conocimiento de este autor. Mientras el primero trata del trabajo infrahumano y subterráneo de los mineros. Algunos otros relatos se han agregado póstumamente a ese breve corpus.estaba dominado por el modernismo. que constituyen lo sustancial de su obra: Sub terra (Santiago. a Bret Harte (Bocetos calz/ornianos). se jubilará allí a los cincuenta años. 1907).

el lugar donde va a empezar a trabajar extrayendo carbón como un esclavo.156 Historia de la literatura hispanoamericana. es notable. La terrible condena de Sísifo y Prometeo. no importa cuál sea su costo humano. No sólo eso: su realismo tenía un filo crítico y social difícil de encontrar entonces en la literatura nacional. pocos pueden superar el impacto que produce «La compuerta número 12». el bárbaro sacrificio de Abraham. pues el peso de su argumentación no reside en las ocasionales digresiones y prédicas que pueden encontrarse en sus textos. Hábilmente. Contemplamos lo que pasa con una sensación de horror ante algo que se desencadena inexorablemente: un viejo minero enfermo baja a las galerías para enseñarle a su hijo -un niño en verdad. Lillo nos dice una simple verdad no dicha antes: el mundo de las minas es un infierno intolerable. el poema «Los mineros . agotado tras años en las minas. . el niño es sepultado en vida para que la familia pueda comer. Más que a las imágenes estereotipadas de la llamada <<novela minera» de la región andina. Sus cuentos son un documento. 2 cial o pintoresco. que se sigue de generación en generación y que ha sido consagrado «por el crimen y la iniquidad de los hombres». el control verbal se hace más estricto. rabiosa y maquinalmente. un escándalo moral que todos aceptamos. su gesto de condenado bajo la tierra y golpea la roca. sino en la intensidad imborrable del cuadro y el drama.una dignidad y fuerza indudables. un patente ejemplo de la injusticia enquistada en el corazón de un sistema de explotación que atiende sólo a la producción eficiente.una acusación y una obra de arte. en la que el padre repite. seguramente hasta que tenga la edad del padre y ya no sea útil. mientras. El destino dGI viejo caballo del relato «Los inválidos». Es la situación dramática la que crece. pero a la vez sobria: la enorme indignación que inspira el texto está como contenida justo al borde que lo separa del melodrama. no es para nada diferente. el autor proyecta esta concreta situación sobre un marco más vasto: éste es sólo un caso de la perenne tragedia humana que hemos presenciado a través de alegorías y mitos. curiosamente. y la imagen goyesca de Saturno devorando a sus hijos vienen a la mente del lector. difícilmente pueden ser contradichos. cumpliendo un ciclo fatal. La escena final. el laberinto del Minotauro y su sangriento rito. La mina es un monstruo en cuyas entrañas se realiza una oscura ceremonia en la que los padres sacrifican a sus hijos. este texto nos recuerda ciertos pasajes del Canto general de Neruda. Aquí la pintura del ambiente es tremenda y aun tremendista. De los trece cuentos de Sub terra.

Empezó a publicar sus relatos y prosas impresionistas en las últimas décadas del XIX (el primero es «¡Pobre vieja!». Curioso destino literario de un hombre adinerado que había nacido en el seno de una de las «grandes familias» chilenas (emparentada. Tras la muerte de su padre en 1906. Aunque en 1890 se graduó de abogado. y también las que Sebastiao Salgado hizo de los mineros de oro en el Brasil. con la de Blest Gana. descubrió en ese peregrinaje a Balzac y a Flaubert. Fue diplomático en Londres y vagabundeó por Francia. I. desmienten la realidad del abuso y la explotación. por cierto. en 1890) y seguirá haciéndolo. Y si el gran tema de éste es el de la mina. Gana es un escritor cuyos libros son todavía más tardíos que los de Lillo. por casi dos décadas más. de manera discontinua y dispersa. lo que se reflejará en su obra. Su visión del campo chileno bien puede compararse con la que de la pampa y el mundo gauchesco presentará más tarde Ricardo Güiraldes: una visión nostálgica.Iay un clima de serenidad y resignación frente a ese mundo regido por viejas tradiciones que ligan al amo y al siervo con lazos casi familiares que. el anárquico y bohemio Gana cae en la ruina económica y morirá abandonado en un hospital. desde . pues sus Cuentos completos aparecieron en 1926. Su contacto con el mundo campesino se produjo gracias a los largos períodos de convalescencia o vacaciones que pasaba en «El Rosario». nunca ejerció la profesión. no las del medio rural y la simple vida provinciana. lírica y algo paternal. en total la obra cuentística del autor no pasa de veinticuatro textos.La transición hacia el realismo v el naturalismo 157 salieron de la mina» de Vallejo. Bélgica y Holanda. el suyo es principalmente el mundo campesino y el de las humildes gentes que lo trabajan. Pese a tener la misma edad. el año de su muerte. supra) y cuya experiencia principal era la del confortable medio urbano de Santiago y las capitales de Europa. los grabados de Frasconi. la vasta hacienda familiar en Linares. en vida sólo publicó el libro Días de campo (Santiago. Es también interesante comparar a Gana con Lillo porque ambos son narradores que. la venta de esa propiedad y la pérdida de otra. pero sobre todo a Turgueniev. de alguien que desde la perspectiva del patrón contempla el dolor y la miseria ajenos y honestamente los interpreta como propios. 1916). en la superficie. más tarde «Estaba de más». las fotografías de Dorothea Lange de los desplazados en la época de la Depresión norteamericana.

el autor sugiere el tremendo dilema que encara un sistema de justicia que sólo puede condenarlo. LILLO. el de Lillo tiene una aspereza casi mineral y su distorsión y horror provocan revulsión y rebeldía. afines al realismo y al naturalismo. El tono lírico. y aun en el caso de textos como «Un carácter». El tono de Gana es apacible y lento. Antes de ser incluido en Días de campo. En el simple gesto del juez que examina el caso («se cubre la frente con las manos y parece reflexionar profundamente»).158 Historia de la literatura hispanoamericana. . La sencillez del relato es engañosa: mucho se dice y mucho se calla entrelíneas. Santiago: Nascimento. pero sobrio y sin demasiadas complicaciones. aunque el texto se detiene justo antes de llegar a esa conclusión. incorporan dos zonas precisas del Chile profundo y olvidado: la mina y el campo. era el único lazo real que tenía en un mundo regido por reglas burguesas y realidades feudales. como puede verse en el celebrado «La señora». y eso produce una emoción indudable. Baldomero. se mira a sí mismo. Obras completas. aunque discretamente lejana. al mirarlos. Textos y crítica: Federico. produce en los relatos de Gana un leve efecto idealizador. 1960. Ed. El primero se apiada de los peones del campo y sus penurias. 1960. El relato es brevísimo. La de Gana es piadosa y comprensiva. de Alfonso M. cuyo tema es más polémico: el crimen como algo quizá justificable. Gana había confesado alguna vez ser «un espíritu enfermo de un ideal supremo que nunca alcanzará» y esa íntima frustración ante el mundo social tal como es parece filtrarse en sus narraciones. el segundo se identifica totalmente con los mineros: en verdad es uno más de ellos y. 2 distintas perspectivas. y se concentra en una sola escena: el juicio que se sigue a un pobre campesino por haber matado a un hombre rico. desde adentro. Ed. Escudero. apenas tres páginas. El texto nos hace comprender algo incomprensible: el campesino no tenía otro amigo o compañía que ese animal. este relato apareció con el título «Por un perro» en marzo de 1894 en El Año Ilustrado. e invita a la contemplación. de Raúl Silva Castro. que es un buen ejemplo de su afectuoso compromiso con la realidad campesina. efímera revista que él fundó con unos amigos. Obras completas. simplemente para vengar la muerte de su perro. GANA. Santiago: Nascimento. la de Lillo es pasional e inmediata.

la utopía sarmentina había dado sus frutos: el crecimiento demográfico se había acderado con la presencia de la inmigración europea y la expansión urbana (Buenos Aires empezaba a convertirse en la urbe que sería luego). Luis. el estímulo y la expresión de una situación de especial bonanza y estabilidad política. políticos y científicos que surgió en un momento de vigoroso proceso de cambio en la historia argentina --que afectaba especialmente a Buenos Aires-. Homero. Por otro.. Pero mientras los primeros actuaron en una circunstancia crítica -la dictadura de Rosas-. Víctor M. LEAL. En El criollismo en la novelística chilena''. VALENZUELA.La transición hacia el realismo y el naturalismo 159 CAS11LLO. 10. separada del resto de la misma provincia. Baldomero Lillo.) no había aparecido en el país un conjunto de hombres tan distinguidos como éstos. Precisamente ese año de 1880. pp. New Ha ven: Y ale University Press. la «federalización» de Buenos Aires culminó con la proclamación de la ciudad como capital nacional.3. 19-29. los del 80 eran. Esa posición central de Buenos Aires se complementa con la agresiva campaña por conquistar las lejanas tierras de la Patagonia. . que se venía arrastrando por más de medio siglo. Historia del cuento hispanoamericano*. Algunas manifestaciones materiales concretas (como el tendido de una red ferrocarrilera. Poco . «Baldomero Lillo» y «Federico Gana». «Un maestro del cuento chileno» [Federico Gana].3.. lo que a su vez creaba condiciones ideales para d desarrollo industrial y la apertura de la economía nacional al mercado extranjero. la vieja disputa entre Buenos Aires y las provincias. 40-41. pp. La «Generación del80» en Argentina: el Estado y los intelectuales Se conoce con este nombre a un grupo de escritores. El proceso se integra con el llamado «Plan de Alsina» que establece la zonificación de tierras de pastoreo y vivienda. con quien los hombres de esta generación colaborarían estrechamente. había llegado a su fin. y asume el poder el Presidente Julio A. proceso que se logra con la expulsión y colonización de las poblaciones indígenas de la zona. Por un lado. éstas las comprarían al Estado. y que compartieron un proyecto muy claro de acción intdectual integrada a la vida nacional: Desde la generación de los «proscritos» (8. el auge de la producción agrícola y la actividad comercial) contribuyen a fortalecer d espíritu de optimismo que se respiraba en esos años.* pp. 69-109. a la vez. más tarde. Roca. Ruth. Cuatro escritores chilenos . SEDGWICK. 1956.

1867-1896). distinguió al grupo cierto aire mundano. biógrafos de sí mismos (sobre todo del idílico mundo de la infancia). Los viajes dentro y fuera del país --otra costumbre del grupo. Los representantes más ilustrados de la burguesía argentina desarrollaron múltiples tareas paralelas a las estrictamente literarias: cargos ministeriales y parlamentarios. La colaboración entre el Estado positivista y la burguesía intelectual no fue casual: era parte de un programa cultural que debía servir como una reafirmación de los grandes planes nacionales. autores de libros testimoniales. in/ra) que estos grandes conversadores cultivaban en sus tertulias. la redacción de los grandes periódicos eran sus centros habituales de reunión y desde allí ejercieron un papel decisivo en las corrientes de gusto y opinión. que era una especie de versión escrita de las causeries («Causeries del jueves» se subtitula una obra de Mansilla. Horas de fiebre de Segundo Villafañe (1860-1937) y La bolsa de Julián Marte! (seudónimo de José María Miró. el Presidente Manuel Juárez Celman es forzado a dimitir y asume el poder Carlos Pellegrini. el salón. la crisis política provoca una ruinosa caída financiera y el cierre del mercado bursátil. el mismo Mansilla se preguntaba: «¿Escribir no es un . conducción de la educación pública y de la campaña en favor de la separación de la Iglesia y el Estado. dirección de planes de salubridad y previsión social.160 Historia de la literatura hispanoamericana.reforzaron simultáneamente las notas de nacionalismo y cosmopolitismo que los distingue y que se reflejan en la abundante literatura viajera que produjeron. magisterio universitario. snob y elegante en el modo como ejercían la vida literaria: el café. El resultado de esta doble esfera de acción es paradójico: el sentido de estar cumpliendo una «misión» hizo de ellos sobre todo periodistas. que conducen a una era de grave malestar económico en el país. que se inicia con tres novelas publicadas en 1891: Quilito de Carlos María Ocantos (1860-1949). 2 duraría esta ilusión: justo una década después. finos humoristas y cultores de una prosa ligera (así se llama precisamente un libro de Cané. Desarrollaron un arte de la charla brillante y refinada como una forma de entretenimiento intelectual. Paralelamente a esa actividad. diplomacia. de ritmo rápido y breve. etc. que destacan la acción y el afán de descubrimiento y asimilación de ámbitos desconocidos. in/ra). Pocas veces antes la política estatal fomentó e instrumentó tan conscientemente la actividad intelectual como servicio público. Pero también eran memorialistas. el club. La novela argentina de esos años registrará este fenómeno en el llamado «ciclo de La Bolsa». una forma placentera de matar el tiempo y el ·aburrimiento. cronistas.

3. 1894-1902) de Francisco Sicardi (1856-1927). sin embargo.). Los del80 crearon formas literarias de «alta cultura» que eran una manifestación del proceso de «modernización» en el que se había embarcado el Estado. Podestá (18531918) y El lzbro extraño (5 vols.fue el más adinerado de todos y el más virulento en su crítica social. optaron por algo distinto: la narración naturalista. es el rasgo más interesante y moderno de la promoción. la elegancia del gesto) al de las públicas (la educación. De los varios novelistas asociados al grupo. el descubrimiento de los márgenes territoriales del país) que les demandaba su mencionado compromiso con los planes estatales: hablar de sí mismos y hablar de la identidad de la nación argentina eran dos fases del mismo proceso. el elitismo intelectual. predominan en ella las peripecias sentimentales y el enfoque costumbrista. 1884) una novela con preocupaciones características del período (incorpora experiencias autobiográficas en un ambicioso cuadro de las transformaciones sociales e históricas de Buenos Aires a lo largo de tres décadas). Ya mencionamos a tres novelistas de «la Bolsa».5. I"esponsable (1889) de Manuel T. Otro novelista.La transición hacia el realismo y el naturalismo 161 arte y un juego?». También es novedoso el modo natural como los ochentistas sabían ligar el plano de las preocupaciones subjetivas (la infancia. Hay incluso dos marginales al grupo que no deberían ser olvida- . de los otros naturalistas argentinos bastará aquí citar sus nombres y las obras que les dieron un modesto lugar en la historia de la novela argentina: Inocentes o culpables (1884) de Juan Antonio Argerich (1855-1940). El gusto por la improvisación y el fragmentarismo como altas formas estéticas. quienes perteneciendo cronológicamente a esta generación. presenta un caso especial: siendo La gran aldea (Buenos Aires.. el «porteñismo». Lucio V López (1848-1894). y sólo alcanza a ser el testimonio de un escritor ante los cambios que iban transformando la pequeña ciudad de antes en la urbe de ahora. Más crónica que novela. La gran aldea es un anacronismo estético en medio de la invasión de novelas naturalistas que se registraba en ese preciso momento. el más destacado es Eugenio Cambaceres (in/ra) que -en una nueva paradoja. hijo del historiador Vicente Fidel López (8. que presenta más tipos que individualidades. que subrayaba lo negativo y lo ilusorio del auge socioeconómico argentino y criticaba acerbamente al establishment. Hubo. la organización funcional de la ciudad.

10. ed. Coloquio en 'i"ale. Aunque deba considerarse a Cambaceres una figura importante en el panorama de la novel!} finisecular. Buenos Aires: Cuadernos Simón Rodríguez-Biblos.RA DE BIE'l11. 1981. CA. Luis M. tampoco un romántico ni un cabal modernista. E/80 y su mundo. Los conversadores. J!TIUK. RosJrio. 1994. Textos y crítica: BAUDIZZONE. Lucio López. 1990.PANELLA. Buenos Aires: Ediciones Culturales Argentinas. Humoristas del Ochenta: Eduardo \Vilde. es dificil-si no imposible. Buenos Aires: Tekné.M.l. Hebe Noemí. Alberto O. Eduardo Wilde. Buenos Aires: Emecé. La generación del 80. Noemí. FosTER. Bartolomé Mitre y José S. Eugenio Cambaceres. Marte/. todos estos autores pueden significar. No es. aunque este último -nacido mucho antes que el resto. por lo general. aunque puedan encontrársele vestigios de lo último. Pozz1.sólo lo es por la porción final de su obra. Alvarez (Fray Mocho). La verdad es que. lRAZlJSTA.). Eduardo Wilde y comenzamos con él. Josefina. el creador de mayor estatura es. VERGA. Cané y Mansilla. 1976. por cierto. David William. Pero los escritores verdaderamente representativos del espíritu ochentista son: Wilde.4. Gracida.3 .3. Su influencia en la vida cultural argentina. 2 dos: el franco-argentino Paul Groussac y el anglo-argentino William Henry Hudson (10. BLASI. 1962.162 Historia de la literatura hispanoamericana. leyéndolo o releyéndolo. The Argentine Genera/ion o/ 1880: ldeology and Cultural Texls. Aislados. sin duda. Buenos Aires: Plus Ultra. se confirma que Wil- . Columbia: Universíty of Missouri Press. menos que en conjunto y no son hoy muy leídos fuera de su país. 1968. 1983. 1982. Pro/edas y realizaciones. ed. un realista ni un naturalista. La generación del 80. Julio. Buenos Aires: Jorge Álvarez. Noé. ed. Lucio V Mansilla. Eduardo Wilde: el escritor como flaneur Eduardo Wilde (1844-1913) es un escritor singularísimo cuya verdadera filiación literaria. Las culturas de /in de siglo en América Latina. más allá de su clara pertenencia a la generación del 80. Los fundadores: Cambaceres. Buenos Aires: Docencia. Sicardi. Miguel Cané. Bartolomé Mitre y Vedia. Argentina: Beatriz Viterbo. 1942. LUDMER. La generaaón del 80 (1880-1914).de resolver satisfactoriamente.

De hecho. su única novela. que se casó con él a los quince años. un precursor de las que vendrán. escritor impresionista. en 1883. (Tras su estrecha relación con aquél. Culto e Instrucción Pública (1882) en el gobierno de Roca defendió ardorosamente. Asia Menor y Estados Unidos.7. Wilde era médico de profesión (su tesis se tituló El hipo) y un importante hombre público: como parlamentario y Ministro de Justicia. tal vez. la educación laica. hoy nos damos cuenta de que adelantó ciertas preocupaciones filosóficas y formas anómalas de imaginación que sólo pueden hallarse en nuestra literatura mucho después. Esta dispersión de quehaceres (entre los que la literatura a veces parece ocupar una posición lateral) quizá explique su predilección por las formas breves: el cuento. aparte de escritor y periodista. porque a veces las imágenes aforísticas del argentino se parecen a las «greguerías» del español. ha originado una errónea percepción de su obra: el humor de Wilde -tan distinto del gracejo costumbrista que segtúan cultivando por esos años autores como Palma (9. pp. la institución del matrimonio civil. Debemos recordar que.La transición hacia el realismo y el naturalismo 163 de es Wilde: un inventor de formas nuevas. como en Felisberto Hernández. la segunda esposa de Wilde. Agradezco la información sobre este libro a Jorge Salessi. Esa brevedad no debe desorientarnos: tras el fragmentarismo y la rapidez de impresiones que distingue su obra narrativa hay una visión 1 Véase al respet1o Félix Luna. Soy Roca (Buenos Aires: Sudamericana. 1989). Podria llamársele. el ensayo. si es que de inmediato se agrega que el suyo no es un impresionismo decorativo o plástico. a la vez secreta y bien conocida en la época: Guillermina Oliveira César. .no es sino un aspecto de una visión que tiene una profundidad y originalidad no muy comunes en su época.). fue tiempo después amante de Roca) 1• Viajó por Europa. 1914). Otro problema es que el sesgo ingenioso y humorístico con el que generalmente lo ha identificado la crítica argentina (Wilde sigue siendo muy poco conocido fuera de su país). donde fue representante diplomático. Este hombre cuya vida y obra están tan profundamente ligadas a Buenos Aires. Aguas abajo (Buenos Aires. 196-. nació en el pueblo boliviano de Tupiza y murió en Bélgica. la crónica. como Ministro del Interior (1886) durante el gobierno deJuárez Celman. quedó inconclusa. Macedonio Fernández y aun en Borges: Precisamente éste lo llamó «un gran imaginador de realidades experienciales y hasta fantásticas» y -siguiendo a Ricardo Rojas-lo asoció a Gómez de la Serna. hubo otra. y. sino un modo de percibir y pensar el mundo.300.

la vida y la temprana muerte de un niño están vistas a través de escenas discontinuas que ofrecen distintas perspectivas: el recuerdo. Hay un discreto escepticismo en él. como si mirase la realidad a través de un microscopio..3. cultivando el ocio y la observación casual (una de sus colecciones de prosa varia se titula Tiempo perdido. una nostalgia y una ternura impalpables que a veces conjura con una salida irónica o un refinado erotismo: nada sabemos de los misterios del espíritu y el cuerpo humanos salvo a través de instantáneas iluminaciones que nos visitan en situaciones triviales o absurdas. 1878) como una forma superior del arte y la vida. constituyen para él una incenidwnbre.164 Historia de la literatura ht5panoamerícana. cuyos factores flotan en una atmósfera brumosa como penwnbras en el horizonte a la hora del crepúsculo. la meditación retrospectiva.por donde lo cómico. En «Tini».. sino sólo como una retícula en la cual podía atrapar y observar fenómenos sutiles o extraños. las escenas. 2 hondamente personal. Pero tampoco procede como un científico. sino como un poeta o un filósofo que divaga melancólicamente sobre el nústerio esencial que es estar vivo. A Wtlde no le interesa la descripción del mundo objetivo (en el que muchos de sus compañeros estaban empeñados). Escribió: «Soy dos individuos: uno cuando piensa y otro cuando siente». novela en la que el autor cuenta su vida atribuyéndosela a un personaje llamado Boris. Observaba sutilmente el mundo sin dejar de verse a sí mismo observándolo. alguien que vagabundea. Mundo de vagas y fugaces sensaciones el suyo. era una especie de /ldneur. casi del todo contemporánea. Estas dos realidades están indisolublemente unidas: . Wilde ausculta el mundo con una sensibilidad aguda y atenta a esos estados intermedios del acontecer cotidiano -Cortázar los llamaría <<intersticios>>. eso parece coincidir con (o anticipar) el etéreo mundo interior de los modernistas. situación que recuerda un poco «La novela del tranvía» de Gutiérrez Nájera (11. que nos recuerda las teorías de Bergson. la contemplación. lo extraño o lo sobrenatural pueden manifestarse. pues en Wilde la conciencia humana parece disolverse en estados discontinuos y visiones erráticas. las situaciones. el narrador trata literalmente de llenar el vado de ese lapso observando e imaginando mientras viaja en un tren. en el relato «Nada en quince minutos». ni los datos del entorno social por sí mismos. Buenos Aires. pese a serlo.). tenemos este retrato psíquico del personaje: Las entidades concretas. sin tener formas definidas en su conciencia . Literariamente. En Aguas abajo.

esa forma de discurso poético-narrativo que hoy practican muchos escritores para someter a prueba los límites del género.1899)..•4'--.._'lv.. «un libro con tapas de pergamino se aburre de sí mismo entre las manos de un padre también de pergamino»._____ La transición hacia el realismo ""'_~- v el naturalismo 165 vivir es experimentar y el arte consiste en transfigurar esa experiencia.1fi. suelen producir imágenes de fulgurante intensidad: «Me despertaba oyendo llover como si el agua hubiera trasnochado para estar lista en esa hora».. etc. Escrito en 1880.. la divagación filosófica y el ensayo informal. Pero no puede llamársele «Cuento» sin hacer una salvedad: como otros en su obra. la súbita concreción de lo abstracto y viceversa. no siempre es fácil delimitar los géneros en este autor: sus textos atravies~n una tierra de nadie entre el relato. . 1886) y Prometeo & Cía.. lo mejor de él está en los dos volúmenes narrativos que publicó en vida: La lluvia y Tiní (Buenos Aires._.>O. que se desplaza caprichosamente con sus cambios de hun10r y así dibuja el perftl cambiante del flaneur._. 1899).39) suman diecinueve volúmenes (no muy bien organizados)....-. parece no haber núcleo en el excéntrico mundo de ficción de este escritor fragmentario y asistemático. todo eso coronado por un soplo poético. pero no hay que intimidarse: aparte de los libros de viaje (Por mares... : aunque este libro aparece identificado como una colección de «artículos literarios» se trata de un libro de cuentos. La desconcertante sensación de ser otro. (Buenos Aires. Sus Obras completas (Buenos Aires..-....... por tierras.. Sus cuentos adoptan los más diversos patrones.. En verdad. en el que reaparecen los dos relatos del primer título. se trata de un relato no-argumental.. educador y estadista. El motivo de la lluvia se convierte en un elemento de cósmica fusión del presente y el pasado.. por eso no es raro pensar en Borges cuando lo leemos. de ensayos y artículos (Tiempo perdido) y los que escribió como científico. Una advertencia respecto a Prometeo . «La lluvia» es un relato modernísimo y fundamental en la historia del género.. El texto es una lírica meditación sobre un fenómeno natural que pone la imaginación en libertad y la despliega en varias escenas cuyos tiempos y espacios no son secuenciales. <<La lluvia» es un cuento ejemplar y figura justificadamente en numerosas antologías.'"''"''' _ _ .. la aldea apacible y la hormigueante ciudad. tonos y temas narrativos. Si hay un centro es un centro móvil. Buenos Aires. .. Como antes sugerimos.. póstumamente se han agregado algunas páginas más a ese corpus básico... 1914-19..-...-·"•-.. la melancolía del alma y las urgencias del cuerpo. la percepción distorsionada del tiempo...

La juventud es. Eduardo Wllde. Argentina: Fondo Editorial de la Municipalidad. Frugoni de Fritzsche. Ed. así. 2 Textos y critica: WILDE.3.2. triunfaron gracias a su adaptación al sistema. . como él. remota y ahora inalcanzable. Eduardo. Buenos Aires: Librería del Colegio. pero ninguno fue tan famoso e influyente en su época uvenilia (Viena. Buenos Aires: Peuser. Eduardo Wilde. de José Maria Monner Sans.. 1928. Buenos Ai- res: Plus Ultra. y a los que fracasaron: sin educación no hay destino. 1967.Tiempo perdzdo. tanto que sirvió para definir a como su novela J la generación del80 (supra). GoRI. El zdioma de los argentinos. el autor evoca ese tiempo mediante retratos y anécdotas que . Eduardo Wilde en la encrucijada del ochenta.Cuentos y otras páginas. 1962. recuerdos. PRIETO. relatos. 2. etc.Páginas escogidas. Gastón. de Susana Zanetti. escribió varios libros (de viajes. crítica. 1966. 172-175.. Ed. pp. Ed. BoRGES. Hoy su significación es relativamente menor. Adolfo.166 Historia de la literatura hispanoamericana.lenno Ara. La literatura autobiográfica argentina. Recuerdo y testimonio en Cané y Manszlla Miguel Cané (1851-1905). de T. Jorge Luis. 10. pero no puede desconocerse que fue un libro clave. 1984.. EscAJUX\ Florendo. pero el narrador distingue bien a los que. Buenos Aires: Santiago Rueda. Buenos Aires: Tekné." ed. de GuiJ. vista como una edad dorada. por la distancia de la edad madura y «el alejamiento de la patria». ensayos. Graciela. .). Buenos Aires: Facultad de Filosofía y Letras-Universidad de Buenos Aires.. la memoria y la novela. 1959. Gleizer. 1965.. 1939. . En el título mismo hay una doble o quizá triple referencia: la más obvia es a los años juveniles del autor (de los doce a los diecisiete años. cuando estudiaba en el Colegio Nacional). 1884). pero también alude a los excesos propios de esa edad y al mundo de las ilusiones perdidas. hijo del escritor romántico del mismo nombre.La lluvia y otros relatos. Buenos Aires: CEAL. 155-178. Buenos Aires: Estrada. Santa Fe. pp. Mezclando los modos propios de la autobiografía. . Buenos Aires: M. Prometeo & Cia. MATURO. 1967. Ed.

ingresó a la carrera militar en la que alcanzaría el grado de coronel. integrado a ese drculo íntimo. La actitud de Mansilla también lo es. aunque su formación literaria correspondiese a otra época.La transición hacia el realismo y el naturalismo 167 no han perdido del todo su encanto y que muestran sus cualidades de prosista. 1870). porque si en algunas cartas aparece como un defensor de una conquista pacífica. Un rasgo característico es el tono oral.2. debido a las ambigüedades de la posición oficial ante el asunto: por un lado se hablaba de paz y respeto a la comunidad indígena. Por eso se compara con el famoso personaje de . en otras. En algunas páginas de Prosa ligera (Madrid. pero también un dulce soplo poético. Este escritor reflexivo y fino. Lucio V. Como otros hombres del 80. burlonamente. desempeñó también cargos importantes en los gobiernos de Roca y Juárez Cehnan. como sus jóvenes compañeros. reaccionó mal frente a la masiva inmigración que experimentaba Argentina: le producía una sensación de amenaza e incertidumbre por los impredecibles cambios que traía para la confortable estructura de las tradiciones burguesas y patricias con las cuales él se identificaba. de «charla» hecha entre amigos y· sobre amigos. por otro se planeaba la guerra de exterminio.).3. Después de una temprana iniciación en la vida política y periodística. Pero no cabe duda que esa experiencia transformó profundamente la visión que tenía del país y que había aprendido más viajando que leyendo. lo que agudiza sus roces con el gobierno de Sarmiento (8.3) tuvo una larga vida. 1892) se nota que esa alarma se ha convertido en xenofobia. la política (sirvió como parlamentario y ministro) y la diplomacia en países de Europa y América. Intimidad y sencillez comunicativa. Mansilla (1831-191. Mansilla desobedece órdenes y firma un pacto de paz con los indios ranqueles de la región. Su experiencia de pocos días entre esos nativos constituye la base de su libro más célebre: Una examión a los indtos ranqueles (Buenos Aires. Enviado como comandante de fronteras al sur de Córdoba. de gustos cosmopolitas. fina ironía y prosa cálida y ensoñadora. se presenta como emperador de los ranqueles (carta XXXI) o aprovecha para defenderse de sus enemigos políticos. Su testimonio adopta forma epistolar (está compuesto por sesenta y ocho cartas) sobre un tema por entonces de candente actualidad. el lector puede acompañar al melancólico narrador que escribe para <<matar largas horas de tristeza y soledad». lo que le permitió alcanzar a los escritores del 80 y sumarse a ellos. Cané fue activo en el periodismo.

__. yo he visto el mWldo tal cual es en mi viaje al país de los ranqueles» (LV).ilrillo de ciegos caminantes (6. 1901) escribió sobre su infancia y adolescencia.). Por su libro desftlan figuras y motivos bien establecidos en la tradición literaria nacional: el gaucho.. Hay Wla línea que Wle esta obra tan personal con el La1. Y lo que descubre es algo sorprendente. RooRíGUEZ-AlCALA. vol. En Cedmil Goic.3. Más salvajismo exhiben algWlos cristianos.4.1. Miguel Cané. de Saúl Sosnowski. Historia y crítica.. 199. Mansilla fue también memorialista: bajo el título Mis memorias (París. Miguel. Ed. Lucio V._ Swift: «Como Gulliver en su viaje al país de Lilliput. LIDA. 1981. Raimundo.. . 1981.2. 2. en los últimos tramos del siglo XIX.3. pero su obra señala el momento en que ese paso adopta Wla firmeza y definición estéticas in- . Essays on Lucio Victoria Mansilw. los caciques . GONZÁLEZ.168 Historia de la literatura hispanoamencana.. 1984.. como los montoneros. Caracas: Biblioteca Ayacucho. CASTAGNINO.. Buenos Aires: Losada. ) y el Martín Fierro (8. pp.. cronista del ochenta porte1lo. Miguel Cané. MANSILLA.Juvenilia y otras páginas argentinas. 2 ---------~--------~~--. Hugo y Alberto BLASI. ]ut>enilia. obras sobre la otra Argentina. puede tener antecedentes.. el hombre de fronteras. Riverside: Latin American Studies Program of California... 1968.. Ed.. que las gentes de la capital ignoran: los indios han entrado en Wl rápido proceso de mestizaje racial y cultural.. Buenos Aires: Oeste. 1952.. el Facundo (8. los bandoleros. lOJJ. las cautivas. que tratan de imponer la «civilización» a sangre y fuego.).9.2. Santiago. Textos y crítica: CmÉ.. El sórdido naturalismo de Cambaceres Eugenio Cambaceres (1843-1889) significa el primer y más nítido desvío que. Buenos Aires: CEAL. de Josefina Ludmer.. Ed. de Enrique Anderson Imbert y Elena Braceras. lleva a la novela del realismo al naturalismo. la de los espacios abiertos e indomables. Buenos Aires: Colección Austral-Espasa Calpe. no son los indios salvajes que entrañan peligro para la Wlidad territorial argentina. Raúl H. *... «Lucio Mansilla». Una excursión a los indios ranqueles. 190-194. eds.

su cultura y sus viajes. a la vida mundana y al placer de los viajes. que «la exhibición sencilla de las lacras que corrompen el organismo social es el reactivo más enérgico que contra ella pueda emplearse» y que ha copiado «del natural». Rebajando su obra y su figura como autor. sucia. se formó en el mismo Colegio Nacional por el que pasó Cané (supra). La política no le impidió dedicarse a la vez a la administración de sus grandes propiedades. en la lengua original. silbidos de un vago (Buenos Aires. prepara a los lectores para algo que no se entendía como «novela"> por entonces (y. con la que inicia un breve y muy exitoso ciclo novelístico que comprende otras tres obras que caracterizan bien la década del 80: Música sentimental (París. cuya notoriedad era por entonces enorme. Se encontraba precisamente en París cuando publicó su primera novela. como se ha creído). uno piensa en Zola y también en Baudelaire. se presenta como un vagabundo de alto vuelo que pasea «como bola sin manija por la calle Florida» y que un buen día se le ocurre «una barbaridad como cualquier otra: contribuir con mi parte a enriquecer la literatura nacional>>. La ciudad es el verdadero villano de la novela: fea. en 1871 presentó un proyecto de separación del Estado y la Iglesia. 1885) y En la sangre (Buenos Aires. 1884). se hizo abogado pero abandonó la profesión. interrumpió esa producción y contribuyó a su leyenda. 1887). tampoco ahora): un caótico festín de sucesos . En efecto muestra. lo que quizá explique algunas imprecisiones alrededor de sus fechas y lugares de publicación. En el prólogo que agregó posteriormente a Potpourri para defenderse de ciertos ataques.La transición hacía el realismo y el naturalismo 169 dudables. se toma el pelo a sí mismo. desagradable. las miserias. declara. Por su origen. sin dejar de mostrar cierto desdén por «los sectarios de la escuela realista». numerosas e inmediatas reediciones lo hicieron extremadamente popular. y tuvo una corta e intensa actividad política como diputado. la obra de sus novelistas. especialmente a Zola. Este hijo de un acaudalado estanciero francés. y no es raro que conociese. Pero la intención del libro va más allá y lo señala en el prólogo con un tono entre burlón e insolente que suena insólito para la época: asumiendo el cinismo de sus personajes. 1882). Su prematura muerte (que no ocurrió en 1888 ni en París. al mismo tiempo que provocaba gran escándalo entre ciertos círculos e incluso las reservas críticas de Cané en 1885. por lo general. Las dos primeras aparecieron con el mismo subtitulo y en forma anónima. al modo naturalista. Cambaceres estaba muy al tanto de la literatura francesa de la hora. deformidades y horrores de la vida moderna en Buenos Aires. Sin rumbo (Buenos Aires. titulada Potpourri.

que arrastra a Pablo a un nivel de abyección y degradación cuyo estigma fatal es la sífilis. un rico joven argentino que pasa sus días en París.170 Historia de la literatura hispanoamericana. agresivo y desordenado (que parece señalado en el útulo). y el que hace que ambos personajes se conozcan. a los poderosos corrompidos. una de ellas con una condesa. El carácter disoluto de Pablo lo arrastra a otras aventuras. Echo los ojos por matar el tiempo y escribo». en el 7 hay otra parodia del lenguaje periodístico. en cambio. entregado a la búsqueda compulsiva de toda clase de placeres mundanos (sexo. único en su tipo. De nuevo hay una intención de mezclar la ficción con elementos autobiográficos: el protagonista es Pablo. juego). En las primeras lineas de la novela el narrador declara sin vergüenza: «Vivo de mis rentas y nada tengo que hacer. El humor negro y de resonancias macabras de esta novela difícilmente tienen predecesores en América. una nota común a la literatura ochentista: el fuerte ingrediente autobiográfico. muy claras notas de la estética naturalista. en tratar desfachatadamente cosas graves. Por eso. Música sentimemal tiene. los giros de la aldea con los de una metrópoli multicultural. sin embargo. así como en su captación de los lenguajes de la ciudad. Presenta. pero éste tiene un malicíoso propósito: irritar. La crítica ha lamentado el desorden estructural. Es interesante que sea el narrador -no Pablo-. una prostituta. en quien Cambaceres verdaderamente se retrata. en el capítulo 6 intercala una parodia teatral en cuatro actos que <<condensa el ideal de nuestra republicana existencia». como Wilde (supra). aunque el libro tiene un carácter grotesco. 2 -------~~h-----·-- unidos por la indiferencia moral de la perspectiva desde la que se narran. En su desenfado y su ritmo deshih·anado. no puede decírse que ésta sea cabalmente una novela naturalista. Nadie había sido tan atrevido entre los prosistas hispanoamericanos. los caóticos recuerdos e imágenes que parecen configurarse como el borrador de un argumento que no llega a plasmarse. y más adelante: «No quiero ni puedo hacer nada serio». la irregularidad del trazo. y el final es una chanza más para quien espera una conclusión: <<La suite au prochain numéro». El otro personaje es Loulou. En el prólogo reconoce que su «solo delito consiste en haber escrito una farsa». recuerdan el fragmentarismo y los relatos no-argumentales de Wilde. Se diría que estamos ante otro /ldneur. alcohol. pero son precisamente ésas las insólitas virtudes que hoy podemos ver en el libro. cuyo ma- . que mezcla. Potpoum parece más bien un lejano anuncio del brutal expresionismo de Arlt. De hecho. con feroces ataques a los inmigrantes.

pocos en su tiempo se atrevieron a llegar más lejos que Cambaceres. en un sentido fisiológico: la sangre es la sangre envenenad.La transición hacia el realismo y el naturalismo 171 rido lo desafía a duelo y muere en el lance. Cambaceres quiso crear un personaje repulsivo y lo logró plenamente: es un modelo perfecto del arribismo y el prejuicio social.lo ve morir y pierde al hijo que ambos esperaban. En este caso lo que tenemos es el ascenso social de un hombre. más valor conserva el análisis que. a través de Genaro. parece hoy difícil de aceptar o entender.heridas sanen.está modelado por las de un medio que la arrastra y esclaviza a un oficio despreciable. Loulou -ahora enamorada de él. es Sin rnmbo. La sordidez y el tremendismo de la novela casi no tienen atenuantes: la imagen constante que nos propone es la imposibilidad de redención en un mundo física y moralmente repulsivo.a de la herencia. No era sólo una actitud personal. Las descripciones minuciosamente clínicas de los efectos de la enfermedad y del ciego impulso sexual de Pablo son un ejemplo extremo del naturalismo hispanoamericano. Todavía más programático y rígido es el naturalismo de su última novela: En la sangre. que aquí juega un papel omnipotente. Así como el destino de Pablo está dominado por las leyes implacables de la herencia. pues anula por completo la voluntad de los personajes. desde sus días de miseria callejera hasta su matrimonio con la hija de un millonario. se hace de los aspectos inherentes a la inserción del inmigrante italiano en la vida argentina. según consenso crítico general. Si ese enfoque determinista. Lo humano se aproxima así al nivel primario del reino animal. Lo que anuncia el título es algo que debe tomarse casi literalmente. Pero la obra de mayor importancia. cuyas cualidades narrativas le otorgan Wl puesto de . esencial en la concepción del autor. el de Loulou -pese a la bondad de sus sentimientos. que bien explican el escándalo que produjeron. lo que brinda una constante fuente de analogías y referencias. crudos intereses y tortuosos planes que muestran un alma realmente depravada y carente de todo escrúpulo. a través del cual el autor estaba dejando notar su propio resentimiento contra la masa de italianos recién venidos al país. pero se trata de un ascenso lleno de inmoralidades. Pablo queda herido y a partir de allí todo toma un sesgo melodrainatico de turbios matices: la sífilis impide que sus. sino el reflejo de un espíritu xenofóbico que compartían los miembros de la burguesía patricia a la que pertenecían los hombres del 80.

Tedio. (Hay también una simetría. en el Buenos Aires de la high li/e. si la vida es tanto más feliz cuanto menos se la siente. luego. Aunque el diseño general del argumento resulta ya consabido (amoríos de un hombre guiado por sus instintos. lo vemos leyendo un libro de Schopenhauer. La lección consiste en comprobar que vivimos en un mundo sin sentido.172 Historia de la literatura hispanoamericana. Cambaceres. muy al gusto del naturalismo. Andrés debe ser el primer héroe «inconformista». su hija natural. lo mejor sería verse uno libre de ella». sexualidad morbosa: los motivos con los que el autor trabaja esta novela serán los del existencialismo del siglo XX. cuya repentina muerte provoca su espeluznante suicidio (se abre el vientre al estilo hara-kirz). para subrayar las bases objetivas y «científicas>> a las que el relato aspira: la tarea del novelista es observar y experimentar antes de dar su diagnóstico imparcial. algo mecánica. «sin rumbo» cierto. agobiados por la pesadumbre del tiempo y la sensación de vacío que inevitablemente sigue a nuestras acciones. y que el desarrollo narrativo está rigurosamente ceñido a un patrón que evita las digresiones y el material de relleno. la distracción la quita. «su maestro predilecto». somete a su personaje Andrés a tres distintas experiencias con otras tantas mujeres: en el campo. otra vez en el campo. después de que Andrés decide de mala gana ir a visitar a Donata. el primer personaje «absurdo» de nuestra literatura. Al final del capítulo 3. absurdo. determinismo y visión negra de la vida social). y deteniéndose en un revelador pasaje que la novela transcribe: «el fastidio de la noción del tiempo. soledad. que el autor conocía bien desde el ángulo del estanciero. con Donata. que sólo aparece para ser negada e intensificar así la atmósfera sombría del libro. Y la idea de que existimos abandonados a fuerzas que no controlamos. con Andrea. a la que conoce en el famoso Teatro Colón. El equilibrado esquema interno del relato contrasta vivamente con la caótica narración que tenemos en Potpourri. la hija de un peón. reelaboración ficticia de elementos autobiográficos. la subtitula «Estudio» (esa designación desaparece en sucesivas ediciones). el impulso de superación que muestra Andrés en la segunda parte de la novela crea una falsa expectativa de redención humana. parece adelantar la noción de que los hombres hemos sido «arrojados» en medio del . Así. entre los nombres de las mujeres y las funciones que cumplen en la vida de Andrés.) Como ocurre con la Loulou de Música sentimental. lo novedoso aquí es que un tercio de la narración transcurre en el ambiente campesino. 2 importancia en la historia de nuestra novela. a la que embaraza y abandona sin remordimientos. con una soprano italiana llamada Amorini. los grandes males de toda la novela del XIX.

propuesta por Heidegger. no hay concesiones piadosas. el narrador transmite las divagaciones y angustias de Andrés con la misma tensión narrativa que otorga al mundo que lo rodea. pero los capítulos son sumamente breves. Colocado a cierta distancia. que queda así bien dibujado y libre de excrecencias narrativas. cuya felicidad él cree está paradójicamente asegurada porque sus rígidas leyes las dejan «libres de la carga de su propia libertad. con la que se abre el relato. Conocemos la psiquis del héroe y de sus mujeres casi sin darnos cuenta de que hemos abandonado la realidad objetiva. la escena de la brutal esquila de las ovejas. el narrador deja que la historia se cuente prácticamente por sí misma. al que cita junto con Voltaire. es un rasgo general suyo: ninguna de sus obras pasa de esa extensión. Incluso. es un testigo imperturbable y un juez imparcial.) Lo que ocurre es que esos incidentes casi nunca la desvían del asunto central. su concisión es notable: no excede las 150 páginas para contar una historia compleja. pero no las perdona por eso. a veces una o dos páginas. registra lo que ve con la objetividad de una cámara y es a través de ese registro que ingresamos en el mundo interior de los personajes: selttímos sólo después de haber visto conductas y situaciones concretas. porque el ritmo es veloz. los animales hacían una calle a una mesa llena de lana que varios hombres se ocupaban en atar». Puede considerarse a Cambaceres como el primer novelista hispanoamericano en usar con destreza las posibilidades del estilo indirecto libre. El narrador trata su materia de manera directa y sin rodeos. La acción es intensa. en ambos aspectos esta novela es completamente distinta de las otras de la época. técnica que . (En verdad. también se apoyan en Schopenhauer. este enfoque ronda los bordes del monólogo interior. sometidas al hombre ciegamente». en algunos pasajes. que quizá aprendió de Flaubert. El narrador en tercera persona es implacable con sus creaturas: las conoce íntimamente (aunque a veces las dibuja como tipos). Esta fría objetividad se mantiene también cuando describe la conducta y la psiquis de los personajes: no hay sentimentalismos. en el mismo pasaje hace una referencia a la condición de las mujeres en el Oriente. Las reflexiones sobre la mujer del muy citado capítulo 34. En primer lugar. Pero es en el nivel del lenguaje y la composición narrativa donde la novedad de Sin rumbo es más e\~dente. Rousseau y Büchner.La transictón hacia el realismo y el naturalismo 173 mundo. La frase suena sorprendentemente similar a la bien conocida afirmación sartriana de que estamos «condenados a nuestra libertad». rica en incidentes. comienza así: «En dos hileras.

en el que Andrés considera el suicidio: Nada en el mundo le halagaba ya. nada poseía. decididamente nada lo vinculaba a la tierra. Madrid: Anaya. en efecto. Incluso lo onírico y lo subconsciente tienen una función importante en la novela. La versatilidad de esta técnica le permite hacer un «estudio» bastante profundo de una psicología morbosa. que bien podría caracterizarse como la de un maníaco-depresivo: Andrés. Argentina: Castellvi.. de María Luisa Bastos.. 1971. en Europa. por completo ocupado por el relato de un ominoso sueño de Andrés con el hijo por nacer.... sabe que tengo un flaco por mostrar las cosas en pelota y por hurgar lo que hiede . 2 aún no existía. la obra parece anunciar la visión y el lenguaje narrativos que aparecerán más tarde en el Río de la Plata. un ejemplo de ello puede hallarse en el capítulo 28. No cabe. Ed. por lapsos de frenesí e inercia. otra vez. ». Léase este pasaje del capítulo 19. tanto en sus círculos exclusivos como en sus bajos fondos. .174 Historia de la literatura hispanoamericana. el de Céline y Genet. Ni ambición. En todos esos aspectos. por impulsos de elevación estética y de sexualidad agresiva y perversa.Sin rumbo. 14-26) lo muestran como un maestro del grotesco..). capaz de transmitir una viva sensación del dinamismo y urgencia vital del ámbito urbano. nada sentía. ni le sonreía. ni gloria. áspero y crudo. el de Arlt. S. de Noemí Susana García y Jorge Panesi. Santa Fe. . Onetti. 1980. pues no se niega a aceptar las formas del argot porteño y los giros orales plebeyos. el naturalismo de Cambaceres se topa ya con la sensibilidad hipertrofiada del modernismo (11.Sin rumbo. Ed. gráfico y violento. en una carta a Cané escribió: «Ud. Textos y crítica: CAMBACERES. Sus dispares y distorsionadas imágenes de la ciudad (Caps. En esto. . nada quería. Ed. M. Pero el lenguaje del narrador no se confunde para nada con el de aquél: es un lenguaje de dureza casi física. duda de que Sin rumbo es una novela clave en el desarrollo del género. 1968. . 1993.. ni poder. Cortázar y. nada le importaba. Bilbao: Universidad del País Vasco. pues.En la sangre. ni amor. Danero. Eugenio. preciso y a la vez impuro.1. de E. Obras completas. ni hogar. de Rita Gnutzmann. pasa por ciclos de exaltación y depresión.. Buenos Aires: Colihue-Hachette. Pról.

Creía que sólo debía aspirar. Claude. Groussac presenta un caso curioso de trasplantado que adopta la lengua castellana y la cultura argentina. donde inicia sus actividades intelectuales. <<Cambaceres: adentro y afuera». }ITRIK.3. Paul Groussac (1848-1929) nació en Toulouse y llegó a la Argentina en 1866. <<Cuatro problemas fundamentales en la obra de Eugenio Cambaceres».). George D. En Cedomil Goic. Dos trasplantados: Groussac y Hudson El mundo natural y los espacios abiertos atraen. brillante y perpetuamente descontento consigo mismo. pp. 1971. <<Eugenio Cambaceres». *. pp. En Carlos Solé*. pp. pero que no se resigna a ser del todo un desarraigado: conserva lazos espirituales profundos con su país de origen. que otro escritorbibliotecario que los antecedió. N.. sin saber palabra de español. como quería Cyrill Connolly. Pero lo que impor- . Philologica Pragensia. e incluso retoma a Francia. 122-138. polémico. 269-276. su experiencia fundamental está vinculada a los largos años que pasa en la provincia argentina (Tucumán. CYMERMAN. No es ésa la única contradicción de este hombre difícil. a la obra maestra. allí lo conoció Borges. y vivió en la pampa «entre vascos y paisanos». en cuya lengua también dejó obra literaria. Buenos Aires: Instituto de Literatura Argentina. SetfADE. Aunque luego marcha a Buenos Aires. MEYER-MINNEMANN. Escribió una novela. 315-322. Fruto vedado (Buenos Aires. vol. New York: Peter Lang. 6. Kamil. Noé. aunque actúan con los ochentistas. 1963:225-245. 1884). Eugenio Cambaceres por él mismo. Trabajó como educador..3 . a dos escritores marginales. Ironías del destino: no sólo compartieron ese puesto sino también el mal de la ceguera. «Eugenio Cambaceres.1994. Sin rumbo». de intención autobiográfica y ambientada en el mundo provinciano que conocía tan bien. vol. Historia y crítica . La novela hispanoamericana de /in de siglo*. también sufrió: Mármol (8. Eugenio Cambaceres. 2. significativamente. difíciles de clasificar.4. a instancias del entonces ministro Wilde (supra) y fue director de la Biblioteca Nacional de 1885 hasta su muerte. Santiago del Estero y otros lugares). Patricia. pero que ésta le era esquiva por ser un escritor de dos mundos. por los que siente el profundo afecto que se refleja en sus obras.3. Klaus. y por cuyas venas corre sangre extranjera.La transición hacia el realismo y el naturalismo 175 BAZAN-FlGUERAS. 0 10. U1 !LIR. a cuya devoción se debe en buena parte la difusión de su nombre. 1. Precursor de la novela argentina contemporánea.

en algo imperecedero. escribió su obra en inglés tras abandonar para siempre su país natal. William Henry Hudson (1841-1922). 1904. pues sintió y expresó como pocos el paisaje de esa región y la rara magia de la pampa. hay que tener presente también el considerable influjo que tuvo en varios escritores argentinos. de hecho.) afirmó. Rubén Darío ( 12. 2 ta en su obra es el conjunto de testimonios. Entendía que el mundo natural era una via hacia lo maravilloso. Es una especie de trasplantado al revés: escribe en inglés sobre la tierra americana que deja por Inglaterra. lo menudo y humilde. Si parece excesivo incluir su nombre en una historia literaria hispanoamericana. un escritor rioplatense con la peculiaridad de que escribe en otra lengua. en su autobiografía. Crítica literaria (Buenos Aires. algo de esa literatura nacional desaparecería o sería inexplicable. pero esos primeros treinta años de su vida en la pampa y la Patagonia no lo abandonaron jamás y constituyen la materia de su obra de novelista y memorialista. Aunque nació en una estancia de la provincia de Buenos Aires. Era un enamorado de la naturaleza virgen y odiaba {con una pizca de humor) el mundo industrial y el orgulloso espíritu victoriano que le tocó vivir. 1924) y otras páginas de reflexión histórica y biográfica. manifestaba en todo un hondo sentido pastoral al mismo tiempo que un detallismo cientificista.176 Historia de la literatura hispanoamericana. Antes que ellos. ensayos y páginas de crítica y reflexión que escribió sobre muy diversos asuntos: el libro de viajes Del Plata al Niágara (Buenos Aires. como Montaigne. como Güiraldes y el joven Borges.1. (Numerosas novelas y relatos suyos fueron va- . ampliado en 1920) sobre temas literarios argentinos y franceses. el sentimiento de lo criollo está inscrito en él como si fuese propio aunque la lengua sea ajena. sintió profundamente el encanto de la tierra argentina y lo expresó con una prosa vigorosa y sobria. en 1874. pero en ésta revive sus lazos afectivos con aquélla. Su vida literaria es inglesa (cultivó la amistad de Conrad y Galsworthy. Es. 1897). El viaje intelectual (Madrid. que era uno de sus «maestros de prosa» y un «verdadero conductor intelectual». Escritor lúcido. si lo excluyésemos. entre otros). Borges nos recuerda que «la tarea fundamental de Groussac fue la renovación de la prosa» y que Alfonso Reyes decía que le había enseñado a escribir. sorprendentemente castiza: prosa de artista que transforma. la armonía y la libertad. fue hijo de norteamericanos y nieto de ingleses e irlandeses. la suprema experiencia sensorial. pues murió en Londres sin retornar jamás.

Textos y crítica: GROUSSAC. de Jorge Luis Borges. Ezequiel Martínez Estrada y Fernando Pozzo. 1904). Guillermo E. Caracas: Biblioteca Ayacucho. 1989. Buenos Aires: Fraterna. ensayos y varias obras de observación científica. no argentina. HUDSON. Martin Alberto. 1951.. difundidos en periódicos y publicados en Buenos Aires.. A ese grupo y ese clima espiritual hay que sumar su autobiografía Far Away and Long Ago (Londres-New York. el paisa. Escribió también poesía. Lo mejor de . Buenos Aires: Universidad de Buenos Aires-Instituto de Literatura Argentina <<Ricardo Rojas».. Eduardo Acevedo Díaz y Javier de Viana. 1954. Paul. acreditados como los fundadores de la novela nacional y verdaderos maestros del cuento. 10. cuyo título original agregaba la frase «that England lost». Buenos Aires: Losada. Páginas escogidas..La tierra purpúrea. 1980. de Idea Vilariño. Buenos Aires: Ediciones Culturales Argentinas. 1981. vuelve imaginariamente al mundo perdido de sus primeros años.) Los libros dave de su abundante obra son las novelas en las que. Guillermo Enrique. Pról. 1918). Una pequeña observación: la primera novela. por las que era ya conocido antes de dejar Argentina. El mundo maravilloso de Guillermo Enrique Hud:mn. sus mismos títulos contienen una sugerencia nostálgica e idealizante: The Purple Land (Londres. y cronol. especialmente ornitológica. Allá lejos y hace ttempo. Buenos Aires-México: Fondo de Cultura Económica. Ed. Paul Grounac. NoEL. con una prosa de períodos amplios y pausados. de Jean Franco. ed. transcurre en la pampa uruguaya. . uno de los pájaros que descubrió lleva su nombre: Cranioleuca Hudsoni. Ezequiel. El realismo-naturalismo uruguayo: Eduardo Acevedo Díaz y Javier de Viana En las dos últimas décadas del siglo XIX la narrativa hispanoamericana recibe el aporte de dos notables narradores uruguayos. 1885) y Creen Mansions (Londres. antes de ellos . ARA.fe pampeano y su expresión. Presentación de Jorge Luis Borges.4. Hudmn. 1980. MARTINEZ EsTRADA.La transición hacia el realismo y el naturalismo 177 rías veces traducidos. introd. Guillermo.

Cinco años más tarde es desterrado a la Argentina.) lo reconoció así tempranamente. la experiencia personal e intelectual de los dos está vinculada con la literatura de la otra orilla y son. cuyas imágenes y visiones difícilmente se borran de la mente.1. Lo_ último era quizá inevitable: ambos vivieron una época agitada por las luchas entre el Partido Blanco y el Colorado. pero siempre vigoroso y de aliento avasallador.). realismo. y muy tardíamente volverá a hacerlo en Minés (Buenos Aires. En la producción de Acevedo Díaz (1851-1921) uno puede apreciar todo el proceso por el que atraviesa la ficción uruguaya en el último tercio del siglo: romanticismo. afirmación que puede considerarse más que discutible. en la llamada <<Revolución de las Lanzas». lo que ha inducido a algunos a verlo como un representante de esa escuela. en cierta medida. la política. que definen la vida pública del Uruguay. pero regresa a su país al año siguiente para hacerse cargo de . la modesta novela histórica de ambiente rural escrita por Alejandro Magariños Cervantes a la que hicimos referencia antes en relación con Enriquillo (9. Lo que interesa en él son sus relatos de corte realista. su vida alternará la actividad política con la fundación. Aunque su vida y su obra madura están marcadas por la experiencia políúca y por su devoción al mundo de los gauchos. El propio Rubén Darío (12. cualquier lector de Acevedo Díaz puede descubrir algo más sustancial y permanente: sus calidades de escritor apasionado y apasionante. Y. la historia. Aunque profundamente uruguayos por sus temas y ambientes. naturalismo -un naturalismo carente del determinismo zoliano. capaz de envolvemos en una ola de violencia casi física. en cuyos desgarrados acentos épicos hay a veces un claro temple naturalista. En 1870 funda LA República. comienza escribiendo una novela como Brenda (Buenos Aires. a raíz de unos artículos suyos contra el gobierno. 1907).6. 1886). ejemplo bastante convencional de narración romántica. Desde entonces. Es un narrador a veces imperfecto. las obras de ambos están relacionadas entre sí por preocupaciones comunes: el gaucho. indesligables de ella. asunto histórico e inspiración gauchesca.178 Historia de la literatura hispanoamericana. dirección y colaboración en varios periódicos. 2 sólo merece citarse Caramurú (1853). Antes de haber cumplido los veinte años ya andaba mezclado con los insurgentes que se alzaron contra el Presidente Lorenzo Batlle. a la vez. Aunque la críúca uruguaya ha destacado su reconstrucción del pasado nacional a través de novelas históricas y su contribución a la formación de la identidad nacional.

Este ciclo coincide parcialmente con su nuevo exilio en Argentina 0887-1893) y corresponde al período más fecundo de su vida como narrador. 1894). apartado de la vida pública. atendiendo a los períodos históricos que cubre. como un toque romántico. En 1897 toma parte en un nuevo levantamiento contra el gobierno y asume la dirección de El Nacional. Cuba y otros países hispanoamericanos y europeos. iniciando así la tetralogía de novelas épicas formada por Nativa (Montevideo. Fue el primero en convertir esto en materia novelística. En 1888 publica su novela Ismael en Buenos Aires.son considerables en su tiempo y dentro de ese particular tipo de narración: aprovechan acontecimientos nacionales del primer cuarto del siglo. para asegurarse el interés de su público lector. Grito de gloria (La Plata. Emir Rodríguez Monegal. «tradición de pago» (Montevideo. Abandona su cargo periodístico y es enviado por Batlle y Ordóñez como ministro plenipotenciario a Estados Unidos. México. junto con Soledad. en el que el país nace en medio de batallas y heroicas jornadas independentistas. Pero es evidente que nada de esto le otorga al autor el puesto que ocupó gracias a «El combate de la tapera». Publicado como folletín en Buenos Aires en 1892. Los méritos de sus novelas históricas -género en el que depositó toda su fe como creador. En este mismo período su actividad como líder del Partido Blanco (nacionalista) se intensifica. Aunque desigual en calidad literaria. prefiere hablar de un «tríptico». <<El matadero» de . y lo hace con la clara intención política de darle nueva significación para el momento y la sociedad en que él vivía. Vuelve a Buenos Aires en 1919 y vive allí. que es una pieza magistral. En 1899 es elegido senador. La novela breve Soledad es la excepción a esa norma. el conjunto de sus novelas revela que su habilidad artística estaba sobre todo en la descripción de los episodios bélicos y en la composición épica de sus novelas. que le vale una nueva persecución política. pues el tema amoroso está mejor integrado a una visión lírica del mundo rural y los gauchos. pese a su lejanía física. más que en las tramas o en las psicologías que casi siempre agregaba. pues a esa época pertenecen también dos de sus relatos más famosos: <<El combate de la tapera» (1892) y Soledad. lo que repite el destino editorial de otro cuento fundamental.La transición hacia el realismo y el naturalismo 179 la dirección de La Democracia. primero contra los españoles y luego contra los portugueses. sólo apareció en forma de libro. pero en 1903 es expulsado del Partido Blan~o por su apoyo a la victoriosa campaña electoral de José Batlle y Ordóñez. 1890). del partido opositor. 1893) y Lanza y sable (Montevideo. 1914). hasta su muerte. en Montevideo en 1931.

La intensa visualidad del texto (colores vibrantes. de su pasión política. La prosa tiene una cualidad maciza y exaltada. la composición es ceñida y precisa en el registro de lo íntimo y lo épico. herida. como los otros. Por cierto. Pero no conocer todos estos datos no impide (y ni siquiera disminuye) la abrumadora impresión que el relato produce: en muy pocas páginas crea un mundo completo. multiplicidad de focos narrativos y contrapunto de planos generales y close-ups. El cuento se inspira en hechos históricos de la vida política uruguaya: el «combate del Catalán». la secuencia 3 (Cata. con el que tiene --como veremos. Manuel Oribe. su clara conciencia de la historia nacional y de su identificación con el mundo del gaucho. No fue el combate más importante de la campaña.).4. por ejemplo. al que alude el texto en su primera línea. autónomo y convincente en su irresistible horror. suprimiendo las ocurrencias meramente conectivas y concentrándose en lo esencial. cuya fuerza tempestuosa ofrece una alta muestra del arte narrativo de Acevedo Díaz. un encuentro desigual y cruel entre tropas portuguesas Oos «portugos» del texto). que despertaba sus simpatías nacionalistas. arrastrándose para matar al capitán Heitor) se continúa en la 5. con bandas mal armadas de gauchos y resistentes improvisados. El combate del Catalán ocurrió exactamente el4 de enero de 1817 y fue.1.más de una analogía.3. Es una obra que sintetiza genialmente la exaltación romántica. Lo que ocurrió «hace más de setenta años» parece otra vez vivo e irunedíato ante el lector. pero el autor lo eligió como modelo probablemente por razones políticas: aunque sin nombrarlo. La estructura resulta muy moderna porque recuerda las técnicas cinematográficas de discontinuidad. bien equipadas y superiores en número. pero tal vez sean los que nos parecen más reales: también lo son el escenario desolado. la atmósfera ritual. idéntica en todo al asunto. pero sin prédica y aun con fugaces brochazos de tipicidad y humor grotesco. que traen ecos del ingenio filosófico del Martín Fierro (8. juegos de . quería destacar la figura del capitán artiguista y líder del Partido Blanco. porque la violencia humilla y degrada a ambos bandos. el tono alcanza el de una elevada revulsión moral. es un episodio de la invasión portuguesa a la Banda Oriental. adara o modifica el enfoque narrativo de las otras.180 Historia de la literatura hispanoamericana. Guerra sin vencedores ni vencidos. La narración se divide en seis secuencias cuya articulación no es precisamente lineal: cada una amplía. los detalles y situaciones son imaginarios. que comenzó en 1816 y duró más de tres años.2.). Es un relato brutal. 2 Echeverría (8. la precisión realista y la crudeza naturalista. la visión asqueada por una guerra feroz.

donde lo consiguió plenamente es en este cuento. Diecisiete años más joven que aquél. Algo más: si Acevedo Díaz fue un escritor relativamente exitoso en su tiempo. que quizá es el único relato del XIX que puede compararse con éste. Eso evoca en el lector la atmósfera del citado «El matadero». Acevedo Díaz quería que sus novelas fuesen una «historia de los instintos». que se hacen explícitas en la secuencia 4. ¿Lo habría leído Acevedo Díaz? Difícil saberlo de seguro. con resonancias homéricas y shakespeareanas. En él. este mundo espeluznante guarda proximidad con el de Los Caprichos de Goya. <<El combate de la tapera» es un rito sangriento a la vez que una sinfonía bárbara. gritos de odio). disonancias y movimientos bien calibrados. Viana representa el caso. la palabra carne tiene un constante doble sentido: carnicería y carnalidad. el texto destaca otra fuerza ciega e irresistible: la sexualidad torpe de esos cuerpos moribundos que. en su caso. La heroicidad absurda y la tronchada grandeza del cuadro están subrayadas hábilmente por la constante homologación entre seres humanos y animales.La transición hacia el realismo y el naturalismo 181 claroscuro) se integra a otros efectos sensoriales. Y si los paisajes descritos en sus novelas recuerdan (sobre todo en Soledad) las telas del pintor uruguayo Juan Manuel de Blanes. proviene de una temprana y directa experiencia de la vida del campo. con melodías. Es también notable cómo esa degradación moral que describe el relato comunica una nota de altísima tragedia. maldiciones. conservan la fiebre del deseo. sino una actitud más bien ambigua: su enfoque del gaucho es crítico -frecuentemente amargo y pesimista-. aullidos. con el Guernica de Picasso. raro por entonces. lanzar una . del escritor que tuvo que vivir de su pluma y. por cierto. las sombrías imágenes antibélicas de Otto Dix y. comparte sus preocupaciones políticas y su temática gauchesca que. también lo son las diferencias de visión e intención. pero eso no le impide expresar la exaltación que despierta en él el coraje y el carácter aventurero del hombre de la pampa. Esa familiaridad no supone necesariamente una plena identificación. sobre todo sonoros (explosiones. urgido por la necesidad económica y la presión del tiempo. pero la simple semejanza plantea un asunto cautivante. las grandiosas escenas bélicas de David y Delacroix. Al lado de la ferocidad animal. las posturas de la muerte se parecen a las del abrazo amoroso. sin embargo. Las simetrías y semejanzas entre la vida y la obra de Javier de Víana ( 1868-1926) con las de Acevedo Díaz son notorias.

perdidas). 1901) e interviene en una revolución contra el gobierno de Batlle y Ordóñez. Quizá sea el primer escritor en sufrir las consecuencias del incipiente mercado literario hispanoamericano. sus libros se multiplican en número y decaen en calidad: sólo entre 1918 y 1922 publica nueve títulos. En ese lapso varios libros suyos aparecen en Montevideo: Macachines (1910). En 1886 participa en la Revolución del Quebracho -sobre la que escribirá unas Crónicas (Montevideo.con el apoyo de Acevedo Díaz. Allí prosigue su obra narrativa.) y Reyles (12. aparte de varias obras teatrales (todas éstas. como los de Acevedo Díaz. aunque alguien llegue a considerarlo modernista a él mismo. varias colecciones de sus relatos y crónicas se sumaron a su ya vasta producción. es encarcelado. pero con una diferencia: los de éste eran .polémicos comentarios críticos sobre obras de Rodó (12. su única novela extensa. como dice en una carta familiar. 1891 )-e inicia así su activa vida política. los gauchos. 1896). publicó -en 1897 y 1900. regresa luego a su país y se dedica a la ganadería. sin embargo. 2 veintena de libros.2.2. En una época en la que el modernismo invadía el Río de la Plata. al que sigue Gaucha (Montevideo. Vive un tiempo en Buenos Aires. en la capital uruguaya y allí publica. Yuyos (1912). periodística y ahora teatral. Leña seca (1911). su fe en la ciencia y su estética realista. respectivamente.182 Historia de la literatura hispanoamericana. esos trabajos fijan bien su posición ante esa escuela. En 1896 publica su primer libro de cuentos: Campo (Montevideo. sin duda la más valiosa. Se forma. Los personajes principales de sus narraciones son. 1899). y que corresponde a la primera etapa de su obra.3. siendo un joven universitario. pero logra escapar y marcha otra vez a Buenos Aires. Viana descendía de familia estanciera y fue estanciero él mismo.). Publica Gurí y otras novelas (Montevideo. pero debió resignarse a publicar para «ganar el puchero del mes». Lo mejor de Viana está en Gurí. Eso explica sus desiguales méritos y el evidente declinar de su producción a partir de la segunda década del siglo XX. las primeras muestras de la que sería una copiosa producción cuentística. dos de sus representantes en el Uruguay. Regresa a Uruguay en 1918 y escribe constantemente en periódicos y revistas. Buscaba el éxito.5. Póstumamemente. que contaba -como vimos. Este último año fue elegido representante a la Legislatura. volumen que reúne la nouvelle del título y seis cuentos. la última con escasa fortuna. y alguna vez lo alcanzó. menos una.

no idealizadora ni nostálgica. Pronto notamos que su salvación es imposible: desorientado en una pampa que se le convierte en laberinto. que nos recuerda a las de Güiraldes: sobre el caballo las piernas del caudillo iban «blanqueando y saltando como maletas de vendedor ambulante». crítica descarnada. Ése es el mundo que le interesaba retratar como autor: el de la decadencia de la cultura rural. publicado originalmente en 1896 e incluido luego en Gurí. con su sangriento final y el macabro epílogo que rebaja el tono épico del sacrificio del héroe. casos clínicos. Y lo hace con una intención verista. los de Viana son esencialmente contemporáneos y testimonian las tensÍones políticas y las transformaciones socioeconómicas que estas gentes sufrían a fines de siglo. ensangrentada por las guerras civiles. La crueldad sanguinaria y primitiva de esas luchas está examinada con morosa precisión por el autor. Es un mundo afín al de «El combate de la tapera». El relato ofrece una característica escena de las luchas civiles que fragmentaron a los gauchos uruguayos en bandos vengativos que libraban a veces batallas ya sin sentido.~~~---~. el caudillo le entregue a su compadre Laguna su . etc. una sola escena que ocupa la mayor parte del relato. abundante documentación. luego. Elleitmoti/ de la fuga de un hombre solitario brinda el principal elemento dramático a la trama. con escasas variantes. Las rivalidades entre los partidarios «blancos» y «colorados» se extendían al campo y dividían las lealtades de los caudillos populares. Y lo hace presentándola en dos momentos claramente distintos: primero. sin poder alejarse de sus enemigos dirigidos por el indio viejo. la angustiosa huida del viejo caudillo «blanco» que constituye. como el de que tras la encarnizada pelea final. Era un realista que adoptaba métodos naturalistas: observación atenta. Eso puede notarse mejor en Gaucha y en Gurí.. La transición hacia el realismo vel naturalismo 183 los hombres que habían participado en las luchas por la independencia nacional. gira en redondo y topa varias veces con el mismo lugar. Pero sus virtudes narrativas se aprecian mejor en el cuento «En las cuchillas». cuando en esta última el paisano llamado Gurí decide romper su relación con la prostituta del pueblo. aunque en el relato de Acevedo Díaz la época histórica es remota y el enemigo es el invasor extranjero.-~~. Las imágenes con las que describe la situación tienen a veces un sabor impresionista. El relato está cargado de ironías y sarcasmos. que es mínima: sólo vemos cabalgar a ese hombre que trata desesperadamente de salvar la vida tras haber sido derrotado. el narrador cita nada menos que <Ja teoría de las pasiones curativas del doctor Bremond». . el corto duelo.

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escribió en múltiples géneros. Su visión del fenómeno revolucionario parece anticipar un poco la de Azuela en Los de abajo. de quien se consideraba discípulo. aparte de relatos breves recogidos en Cuentos y notas (México. menos lo son sus oscuros antecesores que.. narraciones sentimentales en las que hay notas realistas. entre 1880 y 1910 fue la realista-naturalista.. que se inicia en 1876. Los críticos suelen considerarla la primera novela realista mexicana.. Sólo cabe referirse a LA bola. todas en México y bajo seudónimo. pues escribió la novela Tomóchic (México. José López Portillo y Rojas (1850-1923 ).5. Pero la corriente que dominó en la novela. pero es mejor recordado como autor de la novela LA parcela (México. El veracruzano Rafael Delgado (1853-1914) escribió cuatro novelas. Heriberto Frías (1870-1935) tiene cierta semejanza con Rabasa. era un liberal influido por el pensamiento positivista (1 0. Nacido en Chiapas. ejemplo de naturalismo moderado. la crítica social se apoya en una elemental intriga amorosa como ingrediente de amenidad. que es una sátira del caudillismo revolucionario. toques modernistas . El cuarto poder (1888). indiferente a los daños que causa y las ambiciones incontroladas que despierta. a partir de los años sesenta y sin conocimiento de las ideas de Zola. Algunos de sus representantes más populares en la época no son muy legibles hoy. 1893) sobre otro fenó- .1. 1898). que resultó así la expresión característica del período de Porfirio Díaz. quizá por el influjo de la escuela realista española: Galdós. Pese a ello. romanticismo. Como en el caso de LA parcela. 1902).).La transición hacia el realismo y el naturalismo 185 10. En el corto período de cuatro años publicó cinco novelas: LA bola (1887). Federico Gamboa y otros narradores mexicanos En México apareció por estos mismos años un nutrido grupo de escritores que cultivó intensamente la novela y el cuento en muy distintos tonos y registros: costumbrismo. Subtitulada <<novela de costumbres mexicanas». periodista y político vinculado al régimen de Porfirio Díaz. LA gran ciencia (1887). El mayor del grupo. realismo. además de escritor. LA parcela presenta una combinación de elementos siempre favoritos: la crítica social (la lucha entre dos codiciosos terratenientes) y la abundante descripción paisajística como marco de una historia de amor entre los hijos de los rivales. Moneda falsa (1888) y LA guerra de los tres años (1891). escribieron novelas con burdas notas que pueden llamarse pre-naturalistas. cuyos rasgos satíricos traen ecos de la picaresca . las más conocidas de las cuales son LA calandria (México. aunque en verdad es un ejemplo de realismo romántico. Emilio Rabasa (1856-1930) vivió en la provincia hasta los treinta años y fue. naturalismo. 1890) y Los parientes pobres (1901-1902). Valera y sobre todo Pereda. A continuación nos referimos brevemente a un grupo de los verdaderos realistas-naturalistas y estudiaremos sólo a uno: Federico Gamboa. profesor.

se mantuvo fiel a su porfirismo y no renunció a él hasta su muerte. se trata del alzamiento popular de 1889 que se produjo en el pueblo de ese nombre en la Sierra Madre. Fue el más «internacional» de este grupo de escritores. que defendía una forma primitiva de cristianismo y se proclamaba «Papa Máximo». Alemania y otros países europeos. Su líder.)-. al iniciarse la revolución ese mismo año. coinciden en presentar los pequeños conflictos. o sea en las postrimerías del régimen de Porfirio Díaz. el breve ensayo LA novela mexicana (México. diversas misiones en Centroamérica.186 Historia de la literatura hispanoamericana. señala. entonces en directa colisión con los intereses mexicanos. Mi diario (Guadalajara-México. el estudiante que participa en la campaña y que funciona como alter ego del autor. 1908-1939). como el México del porfirismo. que recuerdan bastante un modelo zoliano: la novela La Debacle (1892). en Guatemala tuvo un serio incidente con el legendario dictador Estrada Cabrera que se prolongó por varios años. recuerda otra figura y otra explosión de fanatismo religioso: la de Antonio Conselheiro y la rebelión de Canudos de 1897. 1888). España. Argentina -donde conoció a Darío (12. lo era también de la herencia indígena. Contiene cinco cuentos que. su afinidad con la escuela de Zola y la introducción de esa tendencia en México. cuentos. El más importante de todos. Como escritor dejó novelas. Francia. merece atención especial. Federico Gamboa (1864-1939). Su primer volumen. traducía profesionalmente del inglés y era un crítico acerbo de los peligros de la política imperial norteamericana. sobre ellos escribiria Euclides da Cunha un libro capital de la literatura brasileña: Os sertoes (1902). agregándole toques de efectismo folletinesco y el consabido elemento romántico: los amores de Julia y Miguel. cuenta la historia con convincentes acentos trágicos.1. En medio de las luchas entre las facciones revolucionarias. 2 meno revolucionario en cuya campaña participó como militar en defensa del orden. su líder Francisco Madero lo retuvo en su puesto. frustraciones y dramas de la vida en una ciudad que. que ochenta años después inspiraria a Vargas Llosa para escribir La guerra del/in del mundo. Lo curioso es que. tratando historias muy diversas. obras teatrales. . fue nombrado Ministro de Relaciones Exteriores. inspirado por un movimiento de carácter mesiánico. Esos ingredientes se mezclan con algunos rasgos naturalistas. y luego el reaccionario Victoriano Huerta le otorgó el mismo cargo. Internamente. que consideraba empobrecedora. la colección de relatos Del natural (México. 1914) y un valioso libro de memorias. como diplomático desde 1889. Frias. Gamboa fue un entusiasta porfirista que cumplió. desde el título. En 1910.

pasión cuya fuerza pone a prueba los conceptos de clase. concibe el arte del novelista como algo serio y elevado. en 1940. 1991). Santa es nuestra Naná. No importa cuán contradictoria nos resulte la ideología de Gamboa (en lo que se parece a otros escritores mexicanos del porfirismo: europeizantes. por sus analogías con la famosa novela que Zola publicó en 1880. con sus personajes aplastados por el peso de la herencia biológica y la estrechez del medio. piadosa y edificante (quizá influida por sus fuertes raíces católicas). particularmente en «Vendía cerillos» y «El primer caso» se nota la impronta del naturalismo. sino con la simpatía natural que provoca su personaje.3. y hasta por una canción de Agustín Lata.basado en la novela para una película cuyo papel principal iba a desempeñar la actriz Dolores del Río2 . «La excursionista». Ha sido leída a través de incontables reediciones y conocida incluso por quienes no la han leído. con una importante labor supletoria: es «el historiador de los que no tienen historia». Santa es un verdadero mito literario -sólo comparable al de María (9.de las diferencias entre norteamericanos y mexicanos. Al revés de lo que cree el Cambaceres de Potpoum·uo. Su tesis es simple. perfecto ejemplo de la mujer buena pero pecadora. indiferentes al problema indígena). televisivas y cinematográficas. escribió un guión --que nunca se filmó.1. La Santa de Orson Welles (México: UNAM-Cineteca Nacio na!.5. sobre todo entre sus numerosos lectores de la clase media que constituían básicamente su público. o sea un año antes del estreno de Citizen Kane. ninguna ha alcanzado la repercusión y el status legendario de Santa (Barcelona. posición. lo que explica su popularidad: el individuo es siempre una víctima de la sociedad. ofrece un interesante estudio --quizá el primero en la literatura nacional.3.que la imaginación popular no deja morir y que no tiene relación directa con sus reales méritos. moral. gracias a varias versiones teatrales. incluso religión. . El propio Orson Welles.) en el XIX. decencia.). con un sorpresivo demento de travestismo.La transición hacia el realismo y el naturalismo 187 pujaba por ser «moderna» y «europea». por su parte. 1903). Y el catalizador de ese conflicto es usualmente el amor. antinorteamericanos. no cabe duda de que sus novelas revelan una decidida preocupación por las cuestiones sociales del momento y el propósito de escribir para crear conciencia de ellos. Gamboa escribió seis novelas entre 1892 y 1922. Al elaborar el personaje como el caso de una muchacha pobre 2 Véase David Ramón.

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cuya inocencia se destruye en un mundo cruel y corrompido que la arrastra de la desilusión amorosa a la prostitución y a la muerte, Gamboa tenía en mente el modelo zoliano. (No sería la única vez que el autor buscaría inspiración en Zola, a quien había conocido personalmente en 1893: en Reconquista [México-Barcelona, 1908] se inspira en I.:oeuvre del mismo autor.) Pero también se nota el influjo de La fille Élise (1877) de Edmond de Goncourt, que cita en el prólogo. La lucha de Santa contra la lascivia está .predeterminada -no muy convincentemente- por factores biológicos o psíquicos, lo que hace inevitable su caída y algo confornústa la moraleja: ella no tenía realmente salvación y en el fondo se negaba a ser redimida, lo que quizá pueda tranquilizar la conciencia social. En este nivel, la intriga de Santa es simplista, típica del melodrama. Pero se trata de un buen melodrama, complementado con ingredientes que hacen aceptables sus clichés y sus estereotipos. El más significativo de esos ingredientes quizá sea la forma como está presentado el siempre polémico tema de la prostitución y el erotismo. Por un lado, tenemos la primera incursión objetiva, no idealizada. de la novela hispanoamericana en el submundo de la prostitución en el continente, como negocio del placer y como verdadera industria urbana. Es una actividad más que la ciudad requiere con mayor urgencia ahora que está creciendo: es una cuestión de oferta y demanda, asociada por lo tanto a la del poder económico y al afán de lucro, tanto como a la sexualidad. Si hay una clientela latente hay que brindar los objetos que la satisfagan, que en este caso son seres humanos; a esa raza de víctimas necesarias pertenece Santa. No parece una casualidad que sean militares el galán que la seduce (un alférez) y su primer cliente en el burdel (un general). Lo que ocurre en ese sórdido ambiente no es muy distinto de lo que pasa en otras actividades de la ciudad: la industria prostituye también a los obreros, la técnica corrompe y destruye la armonía de la naturaleza; todos pagamos el precio de vivir en sociedad; la sociedad es el mal, la herida incurable que está aludida en otra novela del autor: La llaga (México, 1913). El comercio camal es sólo un aspecto de un fenómeno general: el del mercado. Gamboa ve (o presiente) ese asunto antes que nadie. Azuela, que condenó duramente el moralismo de Gamboa (aunque él también fuese un moralista) le debe mucho, sobre todo por su capacidad para entender y criticar el mundo social que se abría ante él. Habrá que esperar hasta Los de abajo para encontrar a otro novelista capaz de rivalizar con él, precisamente en esa cualidad.

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El otro aspecto está asociado con éste: el estudio del erotismo en la sociedad modem~, de cómo funciona y cómo se satisface. El comercio del sexo es, como se sabe, único en su tipo porque en él la mujer es, a la vez, la vendedora, el producto y el precio; y los tres elementos son siempre renovables. como el impulso erótico: la satisfacción renueva la demanda y revalúa la mercancía. Al mismo tiempo, Gamboa parece sugerir que hay algo «artístico» en esa actividad: la mujer se muestra, se exhibe en el prostíbulo-teatro en el que opera como una actriz, con nombre supuesto, ropas llamativas, ficciones o comedias con las que entretiene a sus clientes. El elemento clandestino, ilegal o al borde de lo legal, completa la semejanza de su actividad con otras marginales: la delincuencia, la mendicidad, el arte, que también tienen sus patrones, sus clientes, sus organizaciones paralelas a las oficiales. No hay mejor observatorio que la prostitución para estudiar la odiosa realidad -incluyendo la del bien conocidó machismo mexicano- que subyace a los ideales que rigen a nuestra sociedad civilizada; ambas se niegan y se necesitan. se rechazan y se consienten. Por las puertas del burdel desfilan grandes y poderosos que buscan el placer usando como instrumento a las mismas gentes anónimas a las que explotan y desprecian en el mundo del trabajo, reproduciendo en otro nivel las diferencias y categorías de la sociedad externa. El escalón más bajo lo ocupan, por cierto, las prostitutas como Santa; el más ambiguo es el reservado a Hipólito, el pianista ciego, el «artista» degradado que conserva, pese a todo, un corazón humano y ve en Santa -incluso cuando ella ha caído en un burdel ínfuno- una figura ideal. A través de él y de su relación con Santa, la ficción de Gamboa nos pelll'Úte ingresar al oscuro mundo del erotismo, antes que las ideas de Freud penetrasen la novela moderna. Esto último plantea una cuestión interesante. Frente al mundo del amor licencioso, el autor adopta una clara actitud estética, quizá empapada ya de alientos modernistas: la de hablar de cosas bajas sin caer en la crudeza o la vulgaridad. Su mirada es objetiva y directa, pero su lenguaje es circular y sugestivo. Se enrosca en volutas y circunloquios que tratan de dar una versión elegante y artística de lo sucio y ruin. Vueltas artificiosas y voluptuosidad seductora que funcionan casi como una tentadora veladura erótica: entrevemos, escuchamos (como el 'ciego Hipólito) cuerpos, escenas y palabras que encienden nuestra imaginación sin nunca coLnarla del todo, porque cada imagen, cada frase promete algo que sabemos está allí detrás, pero que no aparece en primer plano: «Cuando la bata se le deslizó y para recobrarla movióse violentamente. una de sus axilas

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puso al descubierto, por un segundo, una mancha de vello negro, negro ... » Arte indirecto, no exento de sutileza, el que creó Gamboa para esta novela sobre el turbio ambiente del amor que se compra y se vende. No escribió Santa para esandalizarnos, sino (como dice palabras de Goncourt) para proponernos «une méditation triste».

En 1892, a los veintiocho años (lo que no deja de ser sorprendente), Gamboa empieza a escribir lo que será el ya citado Mi diario (cuya primera edición completa apareció en México, 1995), proyecto que se extendería hasta el mismo año de su muerte y sumaría cinco volúmenes. La mayor parte de su redacción corresponde a los amargos años finales del autor, cuando está alejado de toda otra actividad literaria, sufriendo ostracismo político por su conocido porfirismo en plena ola revolucionaria, y viviendo en la pobreza. Aunque se trata de un diario y pese a su subtitulo («Mucho de mi vida y algo de la de otros»), hay menos confesiones personales que un cuadro muy completo de personajes literarios y políticos, conversaciones y sucesos correspondientes a la época porfiriana y los dramáticos años de la Revolución Mexicana, hasta la época de Lázaro Cárdenas. Es decir, la etapa crucial que lleva del México moderno al contemporáneo, proceso del que él fue un testigo excepcional. Su valor documental es, pues, muy grande, sobre todo por lo que nos informa sobre el propio Porfirio Díaz en un animado cuadro histórico que contrasta --<:omo anota José Emilio Pacheco en su adnúrable edición de la obra- con el escaso brillo literario de su prosa memorialista.
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10.6. La huella naturalista en dos escritoras peruanas

En el Perú se produce un fenómeno interesante: el realismo y el naturalismo sólo se asientan en ese país con la acción y la obra de dos mujeres, Mercedes Cabello de Carbonera (1845-1909) y Clorínda Matto de Turner (1852-1909). La fórmula novelística de ambas presenta elementos folletinescos y románticos junto con los naturalistas, y la segunda agrega el del sentimiento indianista, prolongando así una línea que se arrastra desde por lo menos el anónimo ]ícotbzcal (7.11.). De hecho, su indianismo es considerado la expresión última de ese espíritu, pues por la misma época se alza la voz de González Prada (11.6.), quien, adelantándose a los movimientos revolucionarios e ideológicos producidos al comenzar el siglo XX -notoriamente, la Revolución Mexicana-, dejará atrás el sentimentalismo indianista y lo reemplazará por el combativo y comprometido indigenismo.

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En la novelística de Cabello de Carbonera (Sacrificio y recompensa, Lima, 1888; Bklnca Sol, Lima, 1889; El conrpirador, Lima,1892), poco o nada puede hoy salvarse literariamente. Son ingenuos, a veces tremebundos alegatos sobre los males que percibía en la sociedad peruana: la corrupción, la amoralidad de las relaciones conyugales, el amor al dinero, el abuso de los pobres. La importancia de la autora no está allí, sino en su activa presencia en la cuestión de definir los nuevos rumbos de la novda peruana. Como puede verse por su breve ensayo La novef.¡ modema (Lima, 1892), ganador de un certamen continental convocado por la Academia Literaria de Buenos Aires, conocía bien el credo y la obra de Zola. Este opúsculo es varias cosas a la vez: un manifiesto literario sobre la problemática y las perspectivas del género en ese tiempo; un documento que prueba el enorme influjo de la escuela zoliana en Hispanoamérica; un interesante juicio sobre la herencia de la novela romántica y las posibilidades que abre el naturalismo. Pero. aunque la autora reconoce en la última estética un esfuerzo por criticar y mejorar la realidad social, su propia posición intelectual y su práctica novelística fueron mucho más tímidas o eclécticas, equidistantes de ambos extremos, debido sobre todo a sus reservas moralistas sobre el «naturalismo lujurioso, obsceno y repugnante>>. Su presencia fue, sin duda, un estímulo decisivo para que Clorinda Matto crease una obra que tuvo mucha mayor reper<..usión en el proceso literario del continente. También conocía a Tolstoi, sobre quien se animó a escribir un opúsculo (El conde León To!Jtoi, Lima, 1896).
Nacida en el Cuzco, la vida temprana en la hacienda de su familia no acostumbró a Clorinda Matto a los hábitos muelles de los terratenientes locales, sino a sentir afecto y admiración por los indios siervos, cuya lengua aprendió y cuyas tradiciones absorbió. Después de casarse con un médico inglés y retirarse a vivir con él en el pueblo cuzqueño de Tinta, comienza a interesarse por la literatura y a escribir. Se dedica también al periodismo y traba amistad con Cabello de Carbonera y con la argentina Juana Manuela Gorriti (9.9.), que vivía en el Perú y en cuya tertulia limeña fue tempranamente «coronada>> (1877). La muerte de su esposo y los duros años inmediatos a la derrota peruana en la guerra con Chile (1879-1883 ), la enfrentan a un período crítico, en lo privado y en lo público, que se reflejará en su visión literaria. En 1884 publica sus Tradicioner cuzqueíiar, que muestran su afinidad con ese género romántico y su emulación del ejemplo establecido por Pal-

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ma (9. 7.), quien firma el entusiasta prólogo del libro. Ya en Lima (1887), donde prosigue sus actividades periodísticas y organiza su propia tertulia literaria, publica sus tres novelas: Aves szn nido (1889), indo/e (1891) y Herenáa (1895), todas impresas en esa ciudad. En 1891, la primera fue puesta en ellndex por la Iglesia peruana, que antes había excomulgado a la autora. Eso y el clima político en el país, la forzaron en 1895 a exilarse en Buenos Aires, donde siguió literariamente activa. Murió allí sin volver a su país. Nada de lo que escribió luego supera el éxito y la repercusión de Aves sin nido. Cabe advertir, sin embargo, que esta novela comparte con las otras dos ciertos intereses, preocupaciones y visiones sobre la realidad peruana, especialmente sobre el mundo indígena, por el que la autora revela --dentro de los términos de su perspecúva piadosa y filantrópica- una básica comprensión y una fiel adhesión intelectual. En esto hay que reconocer la profunda huella que ejercieron sobre ella el pensamiento y el activismo radicales de González Prada, el primero en llamar la atención en el Perú sobre la condición de olvido y explotación infrahumanas en que vivía la población indígena del país. En su famoso «Discurso del Teatro Politeama>> (1888), González Prada hizo la más apasionada defensa de los indios, cuyo impacto sobre la conciencia intelectual de su generación y las siguientes fue muy grande. Mucho menos conocidos son dos antecedentes que Clorinda Matto seguramente tuvo presentes: El padre Horán (1848) de Narciso Aréstegui, que citamos en otra parte (9.7.); y La trimdad del indio o Costumbres de/Interior (1883) de José T. Itolarrares, anagrama de José T. Torres y Lara. Aréstegui, oscuro representante del romanticismo peruano, había sido el primero en escribir una novela sobre un asunto candente: el del abuso sexual de los sacerdotes católicos en los pueblos de la sierra; en 1890 la autora publicó un artículo a propósito de esta obra. En el libro de Torres y Lara se nota también el efecto de la prédica de González Prada, quien había hablado de la «trinidad embrutecedora del indio» (el cura, el juez, el gobernador), que encontraremos en la Matto. Éstos son los temas de escándalo que trata, con un poco más de habilidad narrativa que sus antecesores, en Aves sin nido. Ignorancia, servidumbre y abuso (incluyendo, en este caso, el sexual) son los males que mantienen al indio al margen de la vida civilizada, que aquí está representada por el matrimonio Marín, «forasteros» provenientes de Lima. Los Andes encierran un infierno perpetuado por el silencio oficial, el interés de los poderosos y la autoridad moral de la Iglesia. Eso

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es lo que la autora venía a denunciar; en el sombrío clima que se vivía tras el desastre infligido por las tropas chilenas, en medio de los penosos esfuerzos por reconstruir la dignidad y la economía del país; viniendo de la pluma de una mujer (un sector tradicionalmente obediente a la doctrina de la Iglesia), su proyecto no podía ser más riesgoso y atrevido. Centrada en Kíllac, una imaginaria localidad andina Oa base real es el pueblo de Tinta), Aves sin nido d_esarrolla una historia cuyo verdadero nudo son los ocultos tratos sexuales entre miembros del clero y las mujeres indígenas. (El caso que registra aquí es sólo parte de un alegato más vasto: en fndole, por ejemplo, denuncia el de los sacerdotes con mujeres casadas de la alta clase capitalina, para señalar -nada menos-los peligros implícitos en el sacramento de la confesión para el sexo femenino. El abusivo cura Pascual es llamado «cuervo de los cementerios vivos, dueño y señor de nuestros hogares, dominador de las esposas».) Es evidente que la autora no usa la narración como vehículo de simple entretenimiento o para confesar experiencias íntimas. En su «Proemio», glosando a Stendhal, señala que «si la historia es el espejo donde las generaciones por venir han de contemplar la imagen de las generaciones que fueron; la novela tiene que ser la fotografía que estereotipe los vicios y las virtudes de un pueblo», y de inmediato plantea la cuestión básica del libro: «¿Quién sabe si se reconocerá la necesidad del matrimonio de los curas como una exigencia social?». Aves sin nido debe considerarse -igual que las otras dos- «novela de tesis», aunque ella la llama «novela de costumbres», usando una denominación genérica que en la época se aplicaba a obras de muy diversa naturaleza. Es una construcción narrativa de ambiente indígena y, a la vez, una denuncia de nefandos casos de injusticia y atropello (hoy lo llamaríamos casos de «derechos humanos») que no pueden seguir siendo acallados. Clorinda Matto practica la novela como un vehículo de exposición de algo que era, en verdad, un secreto a voces y que esperaba un expreso tratamiento literario. Así, su ficción tiene dos argumentos: la fábula que sirve para ilustrar el caso; y la presentación de las conclusiones y propuestas morales --el importante factor «correctivo»-- que debemos sacar de aquélla. En este nivel, el libro funciona de un modo no muy distinto del de un ensayo sociológico, un discurso de protesta o una lección edificante; ése es su rasgo definitorio y su principal limitación literaria: el andamiaje expositivo ados31do a la estructura narrativa, no asimilado a ella, es un pesado lastre. Esas eran, por otra parte, las costumbres de la novela, aún a fines de siglo;

El lazo que puede ligar a esta «raza» con el resto de la sociedad peruana es la educación. pero la retórica de la autora no puede evitar envolverlas en un aura idealizada y convencionalmente «poética» que las deslíe casi hasta la abstracción.1. como el injusto castigo a gentes inocentes. oímos decir a los explotados.). aquí sirve sobre todo para justificar dramáticamente el alegato de la autora contra el celibato sacerdotal. la autora insiste en la calidad realista de su proyecto: su novela es «copia» directa de lo observado. Sus destinos personales están dibujados dentro de la fórmula abarcadora de «raza». animada por un «amor de ternura a la raza indígena». La fábula misma subraya las enormes diferencias que separan a los poderosos Oa trilogía del gobernador Pancorbo. capaz de «modernizar>> las formas arcaicas de la cultura indígena. difundidas desde años coloniales. Para reforzar tanto su argumento como su argumentación. Y mientras eso no llegue. una joven indígena adoptada por los Marín.). La vía de redención no es. porque resulta estigmatizada por el incesto: ambos son. Las costumbres y la situación históricas de esa «raza» se describen con bastante detalle y objetividad. un conjunto de «cuadros del natural». de etnia que ha permanecido históricamente relegada aunque forma parte esencial de la sociedad peruana. Pero si como retratista de ambientes y costumbres es básicamente una realista. la rebeldía. hijos del mismo padre. la minería o el comercio. la fe en Dios o el alivio de la muerte como última alternativa: «La muerte es nuestra dulce esperanza>>. cuyo último escalón lo ocupan los indios dedicados a la agricultura. que es.2. sin saberlo. La miseria que sufren los indios está vista. el libro predica la resignación. Ya sabemos que el motivo incestuoso era frecuente en la novela romántica: aparece. y en cuanto defensora de una tesis reivindicatoria opera como una naturalista. el obispo Miranda y Claros. ellos constituyen la idílica pareja que la novela llama «aves sin nido».2. presa fácil de los poderes establecidos.6. actividades que cumplen sometidos a los intereses económicos de aquéllos.2. pues. Cecilia Valdés (9.La transición hacia el realismo y el naturalismo 195 la autora no hace sino seguirlas. que está del todo ausente en la novela. sino la asimilación a un patrón de cultura superior. el juez Verdejos y el cura Vargas) del resto del pueblo.) y Cumandá (9. como creadora de personajes y situaciones humanas no puede desprenderse de las conven- . El foco de la intriga es la relación amorosa entre Manuel y Margarita. repitiendo así viejas concepciones sobre la bondad natural del indígena. según el citado «Proemio». en Sab (9. precisamente por ello. plañideramente. entre otras.

2. BERG. New York: Las Américas. 1975. ed.. Las dos ideas principales de su tesis -la importancia de la educación para rescatar a los indios de su estado y la más atrevida contra el celibato sacerdotal. Pese a ello.says of dorinda Matto de Tur· ner>>.R. Caracas: Biblioteca Ayacucho. Clorinda. pp. pp.tienen una raíz cientificista «moderna» y están asociadas con el laicismo generado por la filosofía positivista: el buen orden social no se rige con los criterios de la fe. Pról.Aues sin nido.] Pról. incluso de las más ingenuas. su lenguaje narrativo es recargado y grandilocuente: ambos. 1994. en su tiempo. En Luis Íñigo Madrigal*. Reinterpreting .. BRUSIIWOOD. Santiago: Nascimento. 1967. no cabe duda de que Aves sin nido fue. En Genteel Barbarúm". Seguramente por eso fue una obra muy popular en esos años.. 1968. de Antonio Cornejo Polar. «The Popular-Ethnic Scnsitivity: Clorinda Matto de Turner's Aues sin mdo». más osada de lo que ahora podemos creer y cuyo valor testimonial no se ha borrado del todo. pp. The E<. la pauta de González Prada. Ll novela moderna [Precedida por Émile Zola. CARRILLO. aparece como una sociedad modelo. Y así como su planteamiento es elemental.196 Historia de la literatura hispanoamericana. vol.. Ed. ClorinM Matto de Turner y su indigenismo literarzo. Es. CABALLERO. Mercedes. «Wríting for Her Life. 219-225. En esto no sigue. Mary G. defectuosos. de Efraín Kristal y Carlos García Bcdoya. 80-89. *. Maria Milagros. MArro DE TtJRNE. que es su signo personal más reconocible como novelista y su mayor limitación artística e ideológica. 139-157. de José Promis Ojeda. Aves sin nido. en esta novela. por razones distintas. en absoluto. En Doris Meyer.]ohn S. «Clorínda Matto de Turner»..y abominaba la Lima que. Textos y crítica: CABELLO DE CARBONERA. Francisco. una clara expresión del sentimiento anticlerical en la novela del XIX. cd. . Llnovela experimental. de Luis Mario Schncider. · . pero la autora le impone a todo ese discurso regenerador un claro acento moralizante. sino con los de la razón aplicada al mejoramiento de la colectividad. En eso sí se parece a González Prada. Lima: Biblioteca Universitaria. que detestaba el romanticismo -especialmente el practicado por Palma. 2 dones románticas. completamente distinta del Perú andino. con reedíciones en Buenos Aires (1889) y Valenda (1905) y una traducción al inglés en 1904. además.

en 1911. Nataniel Aguirre (1843-1888) es una figura clave de la novela boliviana: es. Y cerraremos el capítulo ocupándonos de las formas populistas y neocostumbristas que dominaron en la narración y el teatro.. Escribió obras históricas. novclúta. Aída.0NI.. Clorinda Matto de Turner. y cada país puede reclamar una gran figura -a veces más. porque los que faltan son decididamente de menor calibre y no tiene mayor sentido obstruir la visión del lector con nombres que bien puede olvidar sin que el cuadro general sufra merma. Solé*. sin embargo. teatro y una biografía de Bolívar (1883 ). *. bajo el título Vanas obras. Veremos aquí sólo a tres de ellos: el boliviano Nataniel Aguirre. 17-55. TAURO. Alberto. El indio en la novela de Aménca*. Antonio. segundo. de narrádores realistas y naturalistas no acaba con los autores estudiados. . poesía. Julio. porque los escritores arriba examinados ofrecen prácticamente todas las variedades que presenta el género en ese momento histórico-literario. Memorzas del último soldado de la Independencza (Cochabamba. No caeremos en la tentación de ese registro por dos razones: primero. CoRNI:. nacido en Cochabamba. Efraín.de la literatura nacional que representa esas tendencias. en camino para cumplir una alta misión diplomática en Brasil. desde fines del XIX hasta bien entrado el siglo XX.La transición hacía el realismo y el naturalismo 197 COME"ITA MAN7. tuvo una activa participación en la vida política de su país: intervino en la guerra con Chile de 1879. pp. Otros realistas en el resto del continente La lista. especialmente en el Río de la Plata. La novela indianúta . KRisTAL. 1980. Clon'nda Matto de Turner y la novela r'ndigenista. Hoy. vol. apareció en París una colección de sus textos inéditos. es un autor apenas conocido fuera de Bolivia. «Clorinda Mano». 1992. <<Clorinda Matto de Tumer». fue ministro y murió en Montevideo. Concha. ya larga. el puertorriqueño Manuel Zeno Gandía y el cubano Miguel de Carrión. La novela indigenúta de Clorinda Matto a José María Arguedas.JO POLAR. 1. En Carlos A. el mejor novelista del XIX en ese país y para Menéndez Pelayo el mejor del siglo XIX hispanoamericano. Pero lo más significativo es su novela Juan de la Rosa. Lima: Universidad Nacional Mayor de San Marcos. 305-309. pp. 1976. En Hermenéutica y praxir del indigenismo. Aguirre. sin duda. RoDRfGUEZ LUIS.. Lima: Lluvia Editores. México: Fondo de Cultura Económica. 10. MELÉNDEZ.7. 1885).

se doctoró y adquirió una cultura considerable: podía leer en francés. que marcó a Hostos (10. Manuel Zeno Gandía (1855-1930) no es el primer novelista que apareció en Puerto Rico -antes que él está el romántico Alejandro Tapia y Rivera (1826-1882)-. Como científico alcanzó a ser reconocido como miembro de la Sociedad Imperial de Pediatría. es visible también en su formación cultural y se refle- . remontarse a una época lejana en el tiempo para convertirla en materia novelable es un gesto que. crítica. que ofrecen un valioso análisis de la sociedad puertorriqueña de su tiempo. que evoca sus tempranos años ya desengañado por los acontecimientos contemporáneos que han desgarrado a Bolivia. Bolivia había perdido su litoral y quedó enclaustrada en sus alturas andinas. Esto explica la intención edificante que la obra quiere cumplir para las jóvenes generaciones. donde conoció al entonces exilado Martí (11. El contraste entre el pasado y el presente es muy vivo.). el relato tiene cierta amenidad.198 Historia de la literatura hispanoamericana. médico de profesión. inglés y hebreo. El influjo del pensamiento krausista. Esos rasgos aparecen en el personaje del título.).) y las novelas y cuentos de Acevedo Díaz (10. etc. cultivó muchos géneros (poesía. y el viejo Juan. en 1880. hizo sus estudios en Madrid. encierro del que aún hoy no ha salido. que proviene principalmente de la forma pintoresca como están construidas algunas escenas y del tono irónico con el que el autor juzga la conducta de los personajes y sus destinos históricos. que cumple una doble función narradora: la de Juanito.2. en el tratamiento de Aguirre. como consecuencia de la guerra con Chile. en el caso de Bolivia.): la de estimular la conciencia nacional de pueblos todavía jóvenes. el niño testigo de esos grandes acontecimientos y cuya sensible personalidad está acuciada por el enigma de su origen. Pese a su extensión. 2 La obra quiere cumplir una función semejante a la de Durante la Reconquista de Blest Gana (10. periodismo. ensayo. pero sí el verdadero fundador de su versión moderna bajo el influjo moderado del realismo naturalista.2.) y a otros intelectuales puertorriqueños de la época.11. de Moscú. italiano. Recuérdese que. pero lo que nos sigue interesando está en sus novelas. tiene rasgos tanto románticos como realistas. Cochabamba había cumplido un importante papel. con el recuento de su gesta emancipadora. Este hombre. Los hechos históricos que narra en Juan de la Rosa van de 1809 a 1811.4. Zeno Gandía estuvo expuesto desde temprano a la experiencia cosmopolita.

y la madre de Silvina en la muerte accidental de Dcblás a manos de los conjurados. Juan del Salto y Silvina encaman. nada hace por cambiar o remediar la situación. Todas estas historias ocurren con el trasfondo de la vida diaria en una hacienda cafetalera en la zona montañosa de la isla.está atravesada por rezagos de la narración romántica y del primer realismo. su mujer Silvina y el convicto Deblás para robar a Andújar. cte. y están presentadas como un contrapunto de dos mundos a la vez conectados y aparte: el de los ricos hacendados y el de los pobres campesinos que trabajan para ellos. las complicaciones de Marcelo. desplegó además una intensa actividad como político en defensa de la soberanía de la isla. novclines y cuentos. una quinta novela quedó inconclusa y parece haberse perdido. Garduña (Poncc. la relación amorosa entre Silvina y Ciro. Y aunque el hacendado expresa sentimientos de piedad por seres desdichados como Silvina. inició una serie de novelas agrupadas bajo el rubro general de «Crónicas de un mundo enfermo» con marcados rasgos naturalistas. 1896). El título funciona como la metáfora de un país estancado. otro campesino. con sus tribulaciones y sus sueños. (Eso quizá esté reforzado por las sugerencias que despiertan los nombres de algu- . La charca.La transición hacia el realismo y el naturalismo 199 ja en su obra literaria. pero --como tantas otras obras hispanoamericanas de esa tendencia. Puerto Rico. Al lado de Hostos. esos destinos divergentes y funcionan como los focos de la estructura narrativa. Cada una ataca un mal. 1922) y Redentores (San Juan. Después de publicar. que vino a «redimir>> la isla del poder de los españoles sólo para someterla a su esfera. que en realidad fue escrita después de Garduña. a partir de 1889. El negocio (Ncw York. 1925). paralizado por el atraso. se considera la mejor narración del autor y una obra indispensable dentro de la cultura caribeña. la ignorancia y la injusticia. 1894). el abusivo comerciante del pueblo. El negocio traslada algunos personajes de La charca al ambiente urbano de Poncc. y Los redentores es una ácida visión de la política colonialista de Estados Unidos. la confesión de Marcelo al hacendado Juan del Salto y las cavilaciones de éste sobre la conducta moral de los campesinos. el trazo tiende a hacer de ellos meras alegorías o prototipos. un aspecto o un tipo humano de la realidad sociopolítica de la isla: Garduña presenta los enredos e intrigas de un abogado de pueblo. La serie comprende cuatro obras: La charca (Poncc. Pese a que ciertos personajes están dibujados con convicción. En la trama de la novela se mezclan intrigas de diversa naturaleza: la conjura del cruel campesino Gaspar. Ese conjunto cabe en general dentro de una orientación naturalista.

médico de profesión. 2 nos: Juan del Salto. entre las cuales las más destacadas son Lls honradas (La Habana.. es demasiado florido y la acción está interrumpida con bastante frecuencia por reflexiones moralizantes. señalando con bastante claridad la condición colonial y patriarcal de su sociedad. que contribuyó a las letras cubanas con cuentos y varias novelas. Es un narrador interesado en la observación del medio social y el análisis de cómo influye en la psicología individual. Pintado. alrededor de una mesa bien servida. Ha sido visto. pero si se revisa Lls honradas (en cuyo prólogo el autor asume la identidad de la mujer que narra la historia). etc. como se ha señalado. 1917) y Lls impuras (La Habana.) El lenguaje. sobre el hambre crónica de los pobres guajiros. se observarán . que el análisis no presenta soluciones fáciles ni inmediatas. se apoya en bases científicas (el narrador se refiere al destino de sus personajes como «átomos» de una compleja suma de fuerzas) y. sobre todo en los pasajes descriptivos. Autor clásico para los puertorriqueños. dediquemos unas líneas a Miguel de Carrión 08751929). Lo meritorio del esfuerzo de Zeno Gandía es que ofreció una imagen amplia y comprensiva de la miseria y del callado sufrimiento en que vivía el pueblo puertorriqueño. Zeno Gandía es un novelista que merece ser conocido más ampliamente por el resto de los hispanoamericanos. Haciendo vivo contraste con esa pintura de la pobreza campesina y enmarcándola.200 Historia de la literatura hispanoamerican¡. Pero estos defectos que. por eso. no impiden reconocer el valor intrínseco de la obra como un esfuerzo artístico por presentar un cuadro completo de cómo era el medio rural puertorriqueño hacia 1860. ese cuadro sugiere que. Y lo hace con auténtica emoción dramática y a veces con ironía. el padre Esteban y el doctor Pintado discuten. pedagogo y periodista. Finalmente. como un representante de la novela psicológica.¡ . por otro. por un lado. Sin compartir el determinismo naturalista -pese al epígrafe de Zola. que explora a fondo con la intención de mostrar la lucha de la mujer para superar los prejuicios del ambiente y realizarse como ser humano. más cerca de la Pardo Bazán-. Su visión cubre tanto lo social como el mundo privado de las relaciones hombre-mujer. Tiene cierto interés como retratista del alma femenina --especialmente en la primera obra mencionada-. son comunes a la novela de la época. como en esa escena en la que Juan del Salto. su versión naturalista está. presentándola como «un ser viviente con un pasado escondido en las entrañas». la descripción de la naturaleza subraya su belleza y su fuerza elemental. 1919). Galante. en verdad.

Arubal. ya muy transitadas. En Ideología y novela en Puerto Rico.___ La transición hacia el realismo y el naturalismo 201 . «Homenaje a Miguel de Carrión>>. Éste era el público marginado por el avance del espíritu decadente y moderno que pcrmcaba en los sectores que producían la «alta cultura». a comienzos de siglo. La Habana: Instituto Cubano del Libro. Aprovechando sus experiencias de médico.. ÁLVAREZ. La Habana.---------------------- rasgos de un naturalismo bastante atrevido para su época.. de Carrión describe con minucioso y frío detalle. Cuba en la UNE5CO. R. En Carlos A.. Rio Piedras.. CARRióN. Memorias del último soldado de la Independencia. pp.efa y el cuento psicológicos de Miguel de Canión. GóNZALEZ. 10. Ed..: Universidad de Puerto Rico. 1987. se acomodan a las disúniles demandas de sus respectivos lectores. . «Redentores. 1978. Miguel de. septiembre de 1961.. Pró!. UMPII'. Madrid: Ediciones de Cultura Hispánica. Manuel. l.RRE. Nataniel. Mirza L. Caracas: Biblioteca Ayacucho.. El comienzo de un compromiso». lejos de excluirse. «Manuel Zcno Gandía». 1979. 1973. Solé''. de Carlos Castañón Barrientos. La nm. y un intento populista por ganar el favor del «gran público» que el notable crecimiento urbano de Buenos Aires y otras capitales había hecho aparecer. La Gharca. Ernesto. en el que concurren modos diversos que. 321-326. Madrid: Playor. Las honradas. una histercctomía para remover órganos carconúdos por la sífilis y un aborto realizado por una comadrona.8. Juan de la Rosa. vol. de Enrique Laguerre. 19-26._. 1991. ZENO G-\NDIA. Manuel Zeno Gandía: estética v sociedad. pp.REZ. El doble fenómeno subraya la pluralidad de alternativas estéticas que caracteriza el período finisecular. de literatura con sabor y color pintorescos. Narradores populistas y costumbristas Remontando la corriente que. 1983. 2 O). P. GoNZALEZ Pf.llevaba del naturalismo al modernismo y a formas aún más novedosas.. Miami: Ediciones Universal. aparecen algunos escritores que cultivan una especie de costumbrismo que representa una exitosa vuelta a fórmulas. Textos y crítica: AGUIRRE.~. Luz María.

Su obra está íntimamente ligada al periodismo de la época. comentarios a un álbum de fotografías) titulados Vidas de los ladrones célebres de Buenos Aires y sus maneras de robar (Bue¡ En realidad.) pero tan popular como el de éste en su patria. vivió desde los veintiún años en W1a Buenos Aires donde los criollos y los inmigrantes europeos convivían y rivalizaban ante los nuevos retos que le planteaba la ciudad moderna. Álvarez (1858-1903 ). Así se explican el tono liviano. Pero es imposible ignorarlo por completo. Gracias a su oficio de comisario policial conoció directamente el submundo del hampa porteña y lo incorporó a su obra. en buena parte. Nacido en la provincia de Entre Ríos. de una conducta colectiva y sobre todo el lenguaje que distingue a ciertas clases e individuos.202 Historia de la literatura hispanoamericana. que se ofrece como un producto ensayado a través de páginas de periódicos y revistas. especialmente el que cultivaba en las páginas del célebre semanario Caras y Caretas (que dirigió desde su fundación bonaerense en 1898 hasta el año de su muerte)' y que. con humor. la atmósfera del suburbio y su habla. ligera y complaciente. de espíritu provinciano. Es una realidad cultural que dice mucho sobre lo que estaba pasando entonces en la vida social de estos países. en Buenos Aires circuló entre 1898 y 1937 (su fase más exitosa) y se convirtió en un importante instrumento difusor de la literatura. más conocido por el seudónimo de <<fray Mocho». es el costumbrismo de José S. es indiscernible de él. el/un/ardo o el cocolz~ che. del conventillo y el bullicioso vecindario. No sólo era W1 observador. el ángulo cronístico y las concesiones a la actualidad o las novedades que muchas veces la trivializan. Hay que reconocerle haber recogido. La visión de Fray Mocho no es proftmda. donde cubre géneros tan diversos como el cuento y el teatro. 7. el semanario se fundó en Montevideo en 1890. las artes gráficas y la cultura popular del período. con su mezcla de giros criollos y voces italianas. 2 Es W1a reacción populista. alillque su aporte literario sea decididamente menor. espurio y anárquico pero vivo. . Sus apuntes de tipos y costumbres de esos ambientes darán origen a sus bocetos (en realidad. sino que tenía W1 oído fino para hacer suyas las distintas inflexiones del lenguaje popular. Menos arústico que el de Palma (9. El fenómeno es muy visible en (alll1que no exclusivo de) el área rioplatense. interesado en el acontecer inmediato «como W1 fotógrafo que saca vistas instantáne-as» (dice en Salero criollo). pero sí hábil para captar el perfil caracterizador de W1a situación.

Payró representa un desfase. una involución dentro de un tiempo dominado por el naturalismo y el modernismo. a cuyo lado se pasa el policía Cruz. Payró fue tm espíritu rebelde e inquieto. en realidad. en los que abundan los dialectismos y los brochazos de color local para asegurarse tm reconocimiento inmediato del lector. cuadros someramente trazados. menores a los que ha establecido la crítica argentina: a una distancia de noventa años los defectos y limitaciones de su obra son hoy más visibles que sus cualidades. Fray Mocho desconocía (o desdeñaba) las reglas del género.y también con las andanzas rurales de otro hijo sin padre. Sus textos son ---como los de Fray Moch~ sólo muestras curiosas de un momento de la narrativa argentina. pueden encontrarse realmente cuentos. Sus cuentos suelen no ser más que estampas. 1897). el gauchito de Don Segundo Sombra. Su Viaje al país de los matreros (cinematógrafo criollo) (Buenos Aires. género que también cultivó: prototipos populares. el sketch rápido y simple con chispazos ingeniosos y parodias lingüísticas que tienen tma gran semejanza con los que el sainete criollo explotaba por la misma época (in/ra}.4. la caricatura verbal (a veces complemento de tma ilustración satírica). Payró (1867-1928) son. muchacho apicarado y vagabtmdo que termina comú militar y así se reconcilia con la sociedad.) ---con un desertor como héroe. pese al título de la penúltima. 1920). lo suyo era algo más modesto: la viñeta. la anécdota. 1887) atribuidos a su alter ego Fabio Carrizo. críticas a los males del vecindario o la vida pueblerina. aparte de desplegar una gran actividad periodística y política: fundó dos diarios y fue . 1906) y Salero cn'ollo (Buenos Aires. Los méritos literarios de Roberto J. que comenzó desde temprano a escribir poesía y luego relatos y tma novela. a veces como un realista de tono periodístico y estéticamente afín al grueso pincel del sainete. alusiones a la política doméstica y las pretensiones de los poderosos.2. 1897) es tma vuelta nostálgica al mundo rural en que nació. Póstumamente aparecieron Cuentos de Fray Mocho (Buenos Aires. situaciones pintorescas. En ningtma de estas obras. y luego a sus Memorias de un vigilante (Buenos Aires. Una revisión de Payró prueba que poco se salva de esos textos tan celebrados en su época.La transición hacia el realismo y el naturalismo 203 nos Aires. es interesante contrastar esta historia con la que cuenta Hernández en el Martín Fie"o (8. Escribe como un costumbrista. Quizá lo más significativo sea su creación del protagonista Fabio Carrizo. de Güiraldes.

Como corresponsal de La Nación viajó. esto se reflejará en algunos de sus libros. modernista. Todas las facetas que adoptó su actividad creadora (romántica. en la que explota esa fácil vertiente de comedia provinciana surgida alrededor del Juan Moreira creado por Eduardo Gutiérrez (in/ra). entre la provincia y la capital -la gran cuestión social argentina de esos años. que presentan diversas visiones del mismo mundo aldeano. Desde 1887 vivió en Bahía Blanca..9. realista. . Era lector de Galdós. de tema gauchesco. Pero su fama proviene principalmente de El casamiento de Laucha (Buenos Aires. donde encontró el ambiente característico de sus relatos: el reiterado Pago Chico. Los «capítulos» son en verdad cuentos. a fines del siglo XIX. De paso: Pago Chico plantea una interesante cuestión de género. En verdad. quien lo ayudó y estimuló en su carrera literaria. que se considera su mejor novela. el prototipo del inmigrante español que aparece en tantas otras obras satíricas. por varias regiones del país y llegó hasta la Patagonia. pero el influjo más directo lo recibió de Fray Mocho. lleno de personajes coloridos y menudas ocurrencias de barrio. encabezado en Argentina por el uruguayo Florencia Sánchez (10. 1928). pues se presenta como una novela (y así la han tomado algunos críticos argentinos). En el primer conjunto pocas piezas se salvan de la simplicidad general del trazo o permiten apreciar que el autor podía alcanzar mayor profundidad en la observación y a veces cierta gracia natural para contar.). "2 uno de los organizadores del Partido Socialista.204 Historia de la literatura hispanoamericana.. Zola y Darío (12. 1908) y Divertidas aventuras del nieto de Juan Moreira (Buenos Aires. Payró es un continuador de esa misma vena satírica y picaresca. 1911). Con sus obras teatrales. Implícitamente. Dickens.). naturalista) no borran el perfil literario que mejor lo define: el costumbrismo apicarado de Pago Chico y sobre todo de las Divertidas aventuras . Un ejemplo podría ser «Metamorfosis» que es un estudio bastante agudo del individuo presumido y del «gallego». que le dieron una gran notoriedad. . el título de su secuela apunta a la real naturaleza del libro anterior: Nuevos cuentos de Pago Chico (Buenos Aires. pero en realidad no es más que un conjunto seriado de veintidós relatos unificados por el ambiente y un reparto de personajes que desfilan por sus páginas como protagonistas o como comparsas. Pago Chico (Barcelona-Buenos Aires. 1906). bajo las cuales se notan las tensiones entre inmigrantes y crioll9s. anécdotas autónomas que van componiendo un cuadro general. Payró se sumó al movimiento teatral criollo.1. con la familiaridad de vecinos de barrio.

Ed. Obras. pp. Caracas: Biblioteca Ayacucho. 413-417. vol. PayrÓ>>. «Roberto]. la zarzuela y el llamado «género chico» español.). 10. cuyos orígenes son muy singulares.A. GARGM'IGO. a quien ya hemos mencionado (8. A. 1963. Tres novelas de Payró. PAYRÓ. el payaso José J. En Carlos A. Ed. José. creador del popular personaje <<Pepino». Genio y figura de Roberto]. Solé*. Eduardo. 1979. presentó bajo una carpa circense una pantomima del Juan Moreira.4. 1974. Cuentos. Buenos Aires: EUDEBA.La transición hacia el realismo y el naturalismo -----~--·· 205 Textos y crítica: ÁLvAREZ (Fray Mocho). El sainete se desprende de otra forma igualmente humilde: el llamado «teatro gauchesco». Buenos Aires: Ediciones del Mar de Solís. con temas locales y populares_) Su gran difusión supone el ingreso de un nueva masa de público al mundo teatral.9. Roberto]. publicada como folletín en Buenos Aires entre 1879 y 1880. ANDERSON IMBERT. 1984. que confluye con el de los narradores costumbristas y populares que acabamos de estudiar. cuyo enorme éxito dio origen a expresiones de «zarzuela criolla>>. Buenos Aires: Librería El Ateneo. Fray Mocho. de Juan Carlos Giano. 1965. Buenos Aires: Universidad Nacional de Tucumán. GoNzALEZ LANUZA. 1942. con pícaros en tres miras. Buenos Aires: Ediciones Culturales Argentinas. Podestá. desconocrdo. el gaucho protagonista de la novela homónima de Eduardo Gutiérrez. Gutiérrez introdujo así el subgénero . que antes había permanecido fiel al teatro culto europeo o europeizante. Enrique. El sainete es una forma teatral que bien puede compararse. por sus acentos plebeyos y la simpática marginalidad de sus personajes. de Pedro Luis Barcia. 1. (En 1889 se estrenó en Buenos Aires La Gran Vía y en 1898 La Verbena de la Paloma. y un notorio cambio en los gustos de la creciente audiencia. En 1884. Payró. al teatro boulevardier francés. Ed. Guillermo. AY. de Beatriz Sarlo. Fray Mocho. Teatro rioplatense: del sainete a Florencio Sánchez Un fenómeno específicamente rioplatense que no puede dejar de mencionarse por sus amplias repercusiones en la cultura y el arte popular argentinos es el surgimiento y auge del sainete porteño (así llamado pese a que la contribución uruguaya es decisiva).John F.

victimado por la policía en 1874. En este género. Juan Moreira fue la figura más repetida de la dramaturgia rioplatense de esos años y se convirtió en mucho más que un personaje: un arquetipo nacional. que alimentará poderosamente la imaginación argentina con gauchos matreros.206 Historia de la literatura hispanoamericana. bastaría recordar que fijó un mito plebeyo. El teatro gauchesco y el sainete -uno de ambiente rural. desde que llega a las salas bonaerenses en la última década del siglo XIX y hasta comienzos del siguiente. Era un exitoso reciclaje y modernización populista --que marchaba a contracorriente del sesgo elegante y cosmopolita de los hombres del80 (10. el «Compadrito». Dos años más tarde. bajo la capa del tono burlesco. el hombre honesto es antipático o ridículo. en el sainete puede notarse.del mito creado por el Martín Fierro (8.) se había convertido. los ingredientes básicos que configurarían el sainete. el violento y legendario «compadrito» orillero. el mismo Podestá hizo una versión dialogada entresacando parlamentos de la novela y agregándole. en otra. más específica: ley y delincuencia.1. 2 de la novela policíaco-gauchesca: su héroe era Moreira. las lineas entre el bien y el mal son borrosas: el que tiene cuentas con la justicia provoca nuestra simpatía.). de suburbio. el otro urbano o. A la vez. introduciendo así como valor un elemento anárqwco que contradecía las aspiraciones del establishment. El sainete glorifica a este pintoresco malhechor criollo.2.3.3. un sentimiento xenofóbico cuyos blancos favoritos son el italiano y el gallego (el yoyega. un matón a sueldo que se basaba en un personaje real de la política. pero también en Borges. personajes del suburbio: el pulpero. la forma dominante del teatro argentino. durante los años del orden positivista (10. un gaucho malevo. es decir. que aparece en formas de cultura popular como en las milongas. pero sus proyecciones y variantes tienen considerable alcance.). en una carpa en Chivilcoy. o los recién venidos que se les parecieran. El ambiente del sainete está animado por un galería variopinta por su as- .4. generalmente un delincuente.son fórmulas decididamente menores. que se alía o entra en pugna con el inmigrante europeo (principalmente el italiano) en su esfuerzo por sobrevivir e incorporarse al orden social que los explota y desdeña. mejor. Hay una cuestión sociológica muy reveladora detrás de la creación de ese personaje: es por esencia un marginal. el policía. en la jerga local).2. que hizo del «culto al coraje» parte de su mitología personal.). malevos del arrabal y héroes de conventillo. El arrabal es un mundillo donde la gente trabajadora y de mal vivir se mezcla y sus destinos se entrecruzan. la dicotomía sarmentina de civilización y barbarie (8.

con alusiones a las condiciones sociales de esas capas de la población o a los dilemas psicológicos que enfrentaban en su vida diaria. gestos y lenguajes: el guapo criollo. el turco . y fundó en Buenos Aires el semanario El Sol. tratados con intención farsesca. el pretendiente <<1Tlalandra» y el galán bueno.difícilmente encontraba cabida en el sistema político de su país y de su tiempo.. En Montevideo se asoció al Centro Internacional de Estudios Sociales. que es un auténtico creador. Como vivió y escribió alternativamente en su país y en Argentina. Sánchez . Es. autor de la comedia Las de Barranco (1908): y en cambio hay que considerar con mayor detenimiento la obra del más importante de todos los dramaturgos hispanoamericanos del período: el uruguayo Florencio Sánchez 0875-1910). La lista de saineteros y comediógrafos populares es larga y miscelánica.). en una fórmula muy personal. Alberto Vacarezza (1886-1959). que escribió más de doscientos sainetes. era un espíritu bohemio y anarquista. que -pese a haber participado de muy joven en las luchas entre «blancos» y «colorados»-. su carrera teatral comienza realmente en 1902 con un escándalo: la prohibición del estreno de La gente honesta. en realidad. de la misma tendencia. el judío. contribuyó al desarrollo dramático en ambas orillas del Río de la Plata: considerarlo argentino o uruguayo es imponerle una limitación geográfica que él no reconoció. Los enredos suelen ser meros incidentes de vecindario pobre. Sánchez dio al sainete una dignidad teatral que no tenía e integró. A veces hay un contrapunto entre lo cómico y lo dramático (en los desenlaces predomina lo segundo). el !ano (italiano). Desde temprano se dedicó al periodismo -firmaba sus artículos saúricos en La Voz del Pueblo con el seudónimo «}ack (sin destripador)»-.La transición hacia el realismo y el naturalismo 207 pecto. pero el nudo suele ser el amoroso: el triángulo sentimental entre la «percanta». y Gregorio de Laferrere (1867-1913).. el primer dramaturgo hispanoamericano capaz de dar verdadera proyección universal a situaciones y personajes locales. a las que cargó con una visión trágica de los conflictos individuales y sociales. pero basta recordar los nombres de dos. Aunque desde fmes de siglo había escrito algunas breves piezas satíricas.y a la política. las expresiones del teatro gauchesco con las propuestas del naturalismo (10. Pese al obstáculo.1. cuyo lema anarquista era <<El individuo libre en una sociedad libre». cuyo título era una irónica alusión a los poderosos de Rosario.

En 1905. Sólo por esa gran conquista lingüística --el de hacer hablar al teatro una lengua criolla que superaba la barrera del costumbrismo. figura capital del teatro y bien conocido en América por obras como Casa de muñecas (1879). Varios autores dramáticos franceses e italianos. El pato salvaje (1884) y Hedda . y del noruego Henrik Ibsen (1828-1906).mela criolla. Sánchez alcanzó a escribir una veintena de obras. lejos de sonar cómico. Llegó a vender a un actor italiano los derechos para traducir Los muertos y se dedicó a la vida bohemia en Milán. En 1903 tiene su primer estreno bonaerense con M'bijo el dotar. drama . su innato sentido teatral. A partir de entonces y por seis años. emprende en 1909 el ritual viaje a Europa. pero con el secreto sueño de triunfar como autor también en otros escenarios. se dedica por completo a la creación escénica. En tan corta vida. una visión agudamente crítica del mundo social. ~n familia y Los muertos. comedía costumbrista. han sido invocados como influjos sobre Sánchez.su obra sería ya excepcional. estrenando a veces varias obras en un año. Su estilo está modelado según la pauta del teatro naturalista europeo. presenta Barranca abajo. en la que se advierten las convicciones anarquistas que nunca abandonó. de muy variados asuntos y géneros: zar. donde su nombre había alcanzado cierta repercusión. el cocolicbe de los italianos) de un modo que.208 Historia de la literatura hispanoamericana_ 2 --"---~~~---- la publica bajo seudónimo en el diario La Época el mismo día del fallido estreno. un instinto para alcanzar la nota trágica por vías inesperadas. Ya afectado por una dolencia pulmonar.. pero quizá los más significativos provengan del autor naturalista prusiano Hermann Sudermann (1857 -1928). Todos sus ambiciosos planes se verían frustrados muy poco después: atacado por la tisis mu· rió en un hospital milanés a los treinta y cinco años. la mayoría de ellos olvidados hoy. que lo convierte en una figura célebre del ambiente teatral. específicamente El deseo (1886) en relación con Los derechos de la salud (1907). resultaba altamente dramático. sainete. Mano santa. y sobre todo un arte par-a usar el lenguaje coloquial y burdo (el lunfardo de los paisanos. Meses después se produce su debut teatral en Rosario con Canilltia. En toda esa producción algunos rasgos destacan: la habilidad para proyectar lo local en un marco de preocupaciones comunes a todos.. Un enemigo del pueblo (1882). Espectros (1881). musical en un acto que era arreglo de una pieza anterior. que le permida crear situaciones y personajes convincentes. por ejemplo. encargado por el gobierno uruguayo con una misión artística en Roma.

Argentina había dejado de ser una sociedad patriarcal y rural para convertirse en una ciudad industrial. En todo. el recelo ante el extranjero) para mostrar la auténtica realidad que existía detrás de esos tipos. Aparece en M'bijo el dotar. etc. mediante la integración de los viejos y nuevos valores). señala los derechos y los deberes de ambos lados y propone que el nuevo país tiene que fundarse en un compronúso. La pugna se resuelve de diversos modos (en La grlizga. es decir. tensiones laborales. Cuando los muertos despertemos (1899) en el momento de escribir Los muertos. En un país o región que recibía entonces una gran ola inmigratoria el asunto no podía ser más crucial. Su obra se desliga claramente de ciertos mitos o actitudes nacionales (la exaltación del gaucho criminal difundida por el sainete. choques culturales. el autor ve el lado humano y el dolor concreto que las situaciones sociales inevitablemente generan. pero también lo tratan En familia y Nuestros bijas (1907). viviren comunidad. sino incluso de clase media. cuyos nuevos valores parecían negar los modos habituales de formar una familia. análisis despiadados de los males sociales. esta última. pero luego de Barranca abajo (la última de ambiente campesino) se concentra en tipos de la ciudad. por ejemplo. El mencionado conflicto está en varias de sus obras. hacer negocios. La gringa (1904) y Barranca abajo se consideran sus mejores piezas. con la que tiene algunas semejanzas? En el conjunto de su producción puede apreciarse el modo como aplicó las técnicas del naturalismo al teatro: observación de casos clínicos. De todo su teatro. y no sólo proletarios como al inicio. Es importante reconocer en el teatro de Sánchez el planteamiento de una cuestión a la vez universal y específica de la Argentina en esos momentos: el dilema entre las formas de vida tradicional o autóctona y las necesidades del progreso y el cambio social. ¿Conocería Sánchez también una pieza de Ibsen menos famosa. pues estaba asociado a muchos otros fenómenos: creciente urbanización. en La gnizga. donde logró crear un personaje real- . Comenzó usando indistintamente personajes de origen rural o urbano. pero en ninguna el problema tiene más trágicas consecuencias que en Barranca abajo. conflictos entre la vieja concepción de la libertad individual y la función reguladora de la autoridad.La transición hacia el realismo y el naturalismo 209 Gabler (1890). preferencia por los ambientes miserables y cultivo del «feísmo» con sus efectos patéticos y violentos. El teatro de Sánchez llama la atención sobre todo esto y toma una posición comprensiva y equilibrada. en Barranca abajo (su trilogía de piezas rurales). como en Los muertos. no en una exclusión o rechazo. con diferencias de registro y alcance.

1979. GALLO. 1964.Teatro completo. Tulio. Griselda. SANCIIEZ. Buenos Aires: Schapire. 1968. 1982. 1975. ÜRDAZ. de Virgilio Piñera. Florencia Sánchez. Su mujer. CASTRO. Buenos Aires: CEAL.Teatro completo. Historia del sainete nacional. Sainetes: análisis de obras de Florencia Sánchez y Armando Discépolo. 1961.Obras completas. 2 mente memorable: el sombrío y angustiado don Zoilo. 1988. 1967. La Habana: Ediciones R. lMBERT.. apegado a la tierra y temeroso de los cambios sociales que alteran su vida. pp. Graciela. su propia familia lo acusa de la pobreza que enfrentan. su trascendencia. 1967.. que no entiende el porqué: es la víctima de un mal que no ha cometido y que no merece.Jorge. Luis. . Bias Raúl.. ed. de Dardo Cúneo. Montevideo: Técnica. por otro. noble pero irremediablemente condenado a desaparecer. 5-36. Montevideo: Salamandra. Buenos Aires: CEAL. Textos y crítica: CARELLA. 1972. No es exagerado decir que don Zoilo es el primer gran personaje que crea el teatro hispanoamericano moderno. Florencia Sánchez. CRUZ. Sin poder resistir el embate de tantas fuerzas en su contra. Buenos Aires: EUDEBA. Montevideo: Ulises. Florencia Sánchez. . Nora de Marval de. Representa. Teatro completo. 1966. de Fernando García Esteban. PIGNATARO.. RELA. Genio y figura de Florencio Sánchez . Jorge. paradigma del viejo gaucho. Walter. Florencia.. sus tres hijas y hasta una vecina conspiran contra él. como Cantalicio en La gringa. Ed. El sainete criollo. Buenos Aires: Scha· pire. 1970.. McNAIR. el héroe finalmente se suicida. FlorencioSánchez. Los sainetes de Florencia Sánchez Su originalidad. Ed. Por un lado. 1964. Buenos Aires: Claridad.210 Historia de la literatura hispanoamericana. Montevideo: Arca. de Jorge Lafforgue. 3 vols. New York: Abra. ciertas maniobras legales lo han conducido a la ruina económica. Ed. el mundo tradicional. Ese mundo se viene «barranca abajo» y cae sobre los hombros de don Zoilo. 1975. Ed. Florencio Sánchez. vzda y creación.. Montevideo: Técnica. Julio. Buenos Aires: Leyendo. LOEDEL MANTARAS. . . La atmósfera de fatalismo que se respira en la obra y la grandeza del drama interior que vive el protagonista están presentados con una eficaz economía de medios y un hábil manejo de la técnica teatral.

7. 1928). En efecto. Florencia Sánchez and the Argentine Theatre.. Podría ubicársele al lado del grupo de costumbristas y populistas argentinos que estudiamos en este mismo capítulo. pueblo minero desde tiempos coloniales. 211 Ruth..) habían empezado a cultivar más de medio siglo antes. Veneraba esa región. Alrededor de ella. Es un autor de la edad de los realistas y naturalistas que hemos examinado antes. Carrasquilla dice que lo que ha escrito es «una novela o cosa así». ejemplo de relato histórico de tema colonial escrito en ese estilo de costumbrismo romántico que hombres como Palma (9. publica una novela como La marquesa de Yolombó (Medellin. es de 1896---. es un completo extemporáneo a la época que vivió y al momento en que apareció su novela. el escritor teje un cuadro de la vida colonial. Nada de eso impide a los colombianos sentir que Carrasquilla es el mayor novelista que tienen después de Jorge lsaacs (9.5. pero no es intelectual ni espiritualmente su contemporáneo. la historia y el folklore de la región donde nació: el valle de Antioquia.10. El relato cubre acontecimientos entre 1750 y 1830 y se centra en el personaje femenino del título. El anacronismo de su obra está determinado por la fidelidad a la realidad. New York: Gordon. tal vez un conjunto de «cronicones». 1975. la matriarca voluntariosa y fanática que encama una época y la devoción a España. por el acentuado localismo de su relato y la pátina antigua que tiene su lenguaje narrativo. Yolombó. sino por la naturaleza intrínsecamente retrospectiva que tiene ésta.) y de José Eustasio Rivera.La transición hacia el realismo y el naturalismo RIC!IARDSON. Frutos de mi tierra. 10. pero nadie discute que La marquesa de Yolombó es lo más representativo de él.1. que cubre desde las supers- . pero aunque es afín a ellos no deja de ser distinto. personajes y ambiente lo estimularon a tejer una narración que demoró décadas en tomar forma definitiva. no sólo por el amplio arco cronológico que cubren su vida y su obra. tanto que algunas de sus narraciones fueron escritas por encargo para celebrar fiestas o las bellezas naturales de esa zona. nouve!les y novelas (en vida publicó más de una docena de libros). No sólo se inicia algo tardíamente en la literatura -su primer cuento data de 1890 y su primer libro. era un lugar que él conoció de niño y cuya historia. estando ya en pleno auge la vanguardia hispanoamericana. que adelanta innecesariamente lo esencial de esa historia. Fue un prolífico autor de cuentos. cuya La vorágine apareció cuatro años antes que La marquesa . La vuelta al pasado: Carrasquilla Es difícil ubicar satisfactoriamente en el cuadro histórico al novelista colombiano Tomás Carrasquilla (1858-1940). sino que su visión y su estilo están defmidos desde ese momento y no cambian prácticamente en los cuarenta años que siguen. En su desmesurado prólogo.

1984. los críticos e historiadores suelen colocarlo en este grupo atendiendo a su primera obra: La peregrinación de Bayoán (Madrid. Siempre se preció de ser «rancio. Hostos presenta un caso interesante de escritor que plantea la necesidad de renunciar a la literatura. La marquesa de Yolombó. 10.11. Ambos. de Jaime Mejía Duque. Pról. de tema histórico e intención didáctica.1.3. están marcados por el impacto de las ideas positivistas (10. pero dentro de ella es fundamental.212 Historia de la literatura hispanoamericana. todo con la intención dominante de entretener a nn público local mediante nnlenguaje arcaizante y preciosista.). Texto y crítica: CARRASQUILLA. para ser fiel a su deber intelectual de hombre comprometido con una causa nacional. Por su fecha de nacimiento pertenece claramente a la segunda generación romántica hispanoamericana. mientras su amada Marién encar- . Dos ensayistas: Hostos y Justo Sierra La obra y la acción políúco-cultural del puertorriqueño Eugenio María de Hostos ( 1839-1903) no es particularmente conocida o apreciada fuera de la región caribeña. Lo mismo puede decirse de Justo Sierra (1848-1912) para la historia y política mexicanas desde las últimas décadas del siglo. Ed. además. Pese a lo que diga la cronología. Tomás Carrasquilla. Caracas: Biblioteca Ayacucho. 1863). LEVY. entendida como ejercicio de la imaginación. El protagonista Bayoán es «el primer indígena del Borinquen que dudó de la inmortalidad de los españoles» y representa a Puerto Rico. y lo consiguió. como indica el subtítulo-.) y reflejan las principales preocupaciones sociales de la época. maicero y montuno». La marquesa de Yolombó no es una mala novela: simplemente es una narración que se escribe a destiempo. esta obra pertenece a la época del Enriquillo de Galván (9. con nn concepto de la literatura que ya había dejado de ser vigente. Boston: Twayne. provinciano. Se trata de una mezcla imposible de narración romántica escrita en forma de diario -<<recogido y publicado» por el autor. 1980. Kurt L. 2 ticiones populares (un motivo favorito del autor) hasta las grandezas del paisaje. Tomás. Levy. de Kurt L.

Hostos tuvo que ser muchas cosas a la vez: ensayista. pues la primera consecuencia es que sólo parte de ella corresponde a una historia literaria. 187. Peor: pensaba (como los escolásticos) que el ejercicio de la imaginación era pernicioso. orador.3 y 34 de su Moral social (Santo Domingo. Aunque el personaje -según declara su creador. Este grave malentendido inesperadamente se parece al que.está inspirado por los modelos del Werther de Goethe y del ]acopo Ortis de Foscolo. Hostos convierte a Bayoán en el súnbolo de la lucha contra el coloniaje y. En esa proteica y abnegada tarea (ya que no en su desdén por el ejercicio estético de la .. Estas peregrinas nociones serán ampliadas y reforzadas en los capítulos . no es razonable hablar de esta obra como una novela: su lenguaje es tan idealizado y candoroso. tiene tantos lugares comunes y grandilocuentes divagaciones.que prefiere «el combate de la inteligencia al triunfo del corazón» y exalta al <<hombre lógico» sobre el hombre sensible: sólo aquél es el <<hombre completo». moralista y sobre todo un luchador. formuló Sartre durante el período de descolonización africano. sociólogo. Tiene un concepto rígidamente utilitario de la literatura: el fin de una obra es contribuir a «SU objeto político y social». Vio un dilema entre la belleza y el bien social y eligió lo último. el tiempo que se emplea en escribirla o leerla debería dedicarse a aumentar «la potencia industrial de las naciones latinas». (Santiago. pertenece a la oratoria patriótica del romanticismo. no debe ignorarse esa decisión de usar la literatura como un simple vehículo ideológico y servir así a una causa. de otro modo. periodista. 1888). un siglo después. que no conserva otro valor que el de ser una especie de visión alegórica del peregrinaje del mismo Hostos: más que a la narrativa. Hostos declara -a modo de autocrítica por haber recurrido a una ficción para exponer sus ideas. crítico. que deben ser uno de los más duros e inexplicables ataques contra la creación literaria desde tiempos coloniales: llega a decir que los poetas han sido «los más grandes corruptores de·su tiempo» y que «la novela es necesariamente malsana» porque «vicia operaciones fundamentales del funcionamiento intelectual». en su alter ego empeñado en la misma lucha que él. escribir libros «es seguir perdiendo el tiempo». pues nos alejaba de la realidad.La transición hac1a el realismo y el naturalismo 213 na a Cuba y el cacique Guarionex a Santo Domingo.3.3).. pedagogo. No se pueden revisar estas líneas sin sentir asombro: son un lamentable caso de pensamiento extraviado. Al juzgar su obra. en ese sentido. que suma unos veinte volúmenes. En el difuso y confuso prólogo a la segunda edición de La peregrinación .

2 literatura) aparece como un hermano espiritual de Martí (11. de sus períodos y fórmulas retóricas de ensayista. Buenos Aires. que absorbió en la península. Algo importante: no sólo luchaba por la independencia de su patria.6. la justicia. Las ideas krausistas. sino por la de Cuba y la de todas las Antillas. se integraron luego a la ftlosofía positivista.214 Historia de la literatura hispanoamericana. Venezuela. El hecho de que esa lucha no haya concluido aún hoy contribuye a mantener vivo su nombre: hay un promesa en su palabra que otras generaciones deben realizar. En 1900 arriesgó una predicción que resultó exacta: «Hayamos entrado en ellos [los Estados Unidos] desde hace once meses y veinticuatro días. que es densa y machacona). el bien común. en el fondo tan generales y tradicionales como las de Montalvo (9. Sus ensayos ofrecen una extraña mezcla de virtudes y limitaciones (sobre todo en la forma. los cien años de 1900 a 2000 van a formar un grave siglo».): la patria. Estados Unidos. Tuvo el mérito de haberse preocupado desde temprano por la educación de la mujer y por la lu- . un guía moral de su pueblo y de todo el continente. Eso se nota sobre todo en sus propuestas reformistas de la educación y su fe en el progreso del continente. una clara huella del krausismo español.): es uno de nuestros grandes y primeros americanistas. Su pensamiento lleva. Santo Domingo. o estemos próximos a entrar en ellos. Chile. exiladas en Estados Unidos. donde estuvo entre 1851 y 1868 y donde fue discípulo de Sanz del Río. sobre todo en su etapa inicial. Ilustrar y aleccionar era un impulso irresistible en él y sometía muchas de sus páginas a las exigencias de un discurso orientado a la divulgación de ideas. a veces tan parecida a la de Gracián.2. que exaltaban --con un acento ético. incluso las que vivían bajo el dominio francés. tratan de no perder su identidad cultural. y de la cual se convertirá en un activo difusor en América. Fue precisamente su afán de educar lo que caracteriza su obra ensayística. escribió y trabajó en España. la otra gran influencia en Hostos en su etapa madura. Fue un maestro. pero no cabe negar la importancia histórica que tuvieron y su capacidad para adelantarse al futuro. El rechazo de Hostos al lenguaje de la imaginación sin duda explica la aridez lógica. Perú. No todas estas fases nos interesan aquí.el pensamiento libre y la renovación de los modelos educativos. pero hay que tenerlas en cuenta para formarse una idea de la amplitud de su acción intelectual. (Su figura incluso sirve ahora para aglutinar a las comunidades puertorriqueñas que.) Su pasión educativa fue intensa y lo llevó a un peregrinaje más vasto que el de su personaje Bayoán: vivió.

. La posición del autor era.. que rechazaba...3. junto con Gabino Barreda (10.·..La transícion hacia el realismo y el naturalismo . un poco ambigua: estuvo cerca de los colaboradores ilustrados del dictador. Contribuyó. y temía también que los «Científicos» se convirtiesen en una nueva oligarquía. Como crítico literario. tanto sexual como racial. pero tenía sus diferencias filosóficas y estratégicas con ellos y con Díaz. 215 cha contra la discriminación. historiográfica.. que cultivó la novela histórica y folletinesca. ese prólogo es una pieza clave de la crítica literaria mexicana. y el dictador. Justo Sierra fue otro espíritu romántico traspasado por el credo positivista. periodística. llamados los «científicos» por su estrictez positivista.1. señalase los límites de la libertad y defendiese la idea del orden frente a los peligros de la anarquía.). El hecho de que un artículo de Sierra.. que trata de conciliar las exigencias del progreso. « "'"' . la renovación social.. El Renacimiento.. Esa ambigüedad queda subrayada cuando.2. Su actividad como periodista fue intensa: colaboró en la Revista Azul. puestos ambos al servicio de su país: su actividad literaria.. fue nombrado ministro del régimen y . peor que la otra. Debe verse su pensamiento como una versión moderada del positivismo. El Mundo Ilustrado. La Libertad. a la reforma del sistema educativo mexicano. La Revista Moderna. etc._ -. fue interpretado como una sutil justificación intelectual del sistema porfirista. 1896) y novela.. el desarrollo de la ciencia y el orden jurídico. sobre el poeta cubano (9.. educativa y política llena el último cuarto del siglo XlX y aún más allá.. En su Moral social y en su Tratado de sociología (Madrid. publicado en el primer número de La Libertad en 1878 (o sea dos años después de haber comenzado la dictadura de Porfirio Díaz). París. 1904) se echan las bases de la sociología hiSpanoamericana.) al año siguiente de la muerte de éste. que toleraba. cuento (Cuentos románticos.).. Publicó poesía. la intervención francesa. deben mencionarse su Biografía crítica de Plácido (1872). Era hijo de Justo Sierra O 'Reilly. y su Ensayo crítico sobre Hamlet (1873) que tenía fama en su tiempo de ser lo mejor escrito en español sobre el tema.. obras en las que hay algunos adelantos del modernismo. el imperio de Maximiliano. en verdad. Fue él quien recogió y prologó la dispersa obra en verso de Gutiérrez Nájera (11. ideológica. en 1905.---·~ .. Sierra hacía una distinción sutil (quizá demasiado sutil) entre la dictadura. De joven vivió dramáticos acontecimientos que lo marcaron proftmdamente: la guerra de la Reforma entre liberales y conservadores.

1992. ARCEO DE KoNRAD. 459-465.Y la filosofía positiviJta en Méxiro.rtos y el pemamicnto social iberoamericano.*. En Luis Íñigo Madrigal. fue designado por Madero ministro plenipotenciario en España. México: Fondo de Cultura Económica. . «Eugenio María de Hostos». hay que mencionar que fue el fundador de la Universidad Nacional en 1910.216 Historia de la literatura hispanoamericana. Ed. Daisy e Ileana Rojas Requena. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales de La Habana. tras el triunfo de la Revolución. ed. SIERRA. 467471. Candelaria. 1985. Hizo muchas cosas Sierra. Eugenio María de Ho. pp. QurRIARTE. vol. Solomon. México: Fondo de Cultura Económica. México: UNAM. vol. Sus <<Cuentos románticos» y la influenáa francesa.*. Su equilibrada visión del proceso nacional y su buena prosa brillan en sus grandes obras históricas. Martín. 2 en 1912.tAs. ÜU/I. Pról. LIPP. 1848-1912. México: UNAM. Luis O. pp. de Alfonso Reyes. Dentro de su i111portante labor política y cultural. Caracas: Biblioteca Ayacucho. Gabino Barreda. justo Sierra y el México de su tiempo. Textos y crítica: HosTOs. Evoluczón política del pueblo mexicano. En Luis Íñigo Madrigal. Eugenio María de. donde murió.. 1987. su obra y su tiempo (1905) y Evolución política del pueblo mexicano (1908). Justo. ZAYAS MICI!ELI. 1940. Manuel. MALIX)NADO-DENIS. «Justo Sierra». 2. entre ellas: J uárez. que cubre desde los orígenes hasta los años del autor. 1995. Justo Sierra . 2. Claude. ed. México: Instituto de Investigaciones FilosóficasUNAM. 1986. 1988. Obra literaria selecta. justo Sierra Méndez. RIVERO ALVISA. de Julio César López. Justo Sierra y el Ateneo de la Juventud. pero si los mexicanos lo recuerdan es sobre todo como historiador y educador.

1. el proceso más rico. El modernismo ha cumplido ya más de un siglo.). enfoques y .con las manifestaciones postreras del romanticismo y las propuestas del realismo y el natu· ralismo (10. gracias a nuevos estudios. A eso aludía Max Henríquez Ureña cuando tituló El retorno de los galeones a una serie de ensayos dedicados a estudiar los intercambios literarios entre España y América a partir de 1875. complejo y decisivo de nuestras letras.11. Una cuestión de fondo Entremezcladas -pero a contracorriente-. sin duda. empiezan a surgir las primicias de una estética destinada a alcanzar una trascendencia y difusión verdaderamente excepcionales: el modernismo.1. para integrarse luego -haciendo por primera vez el viaje inverso. Mejor aún: lo ha acrecentado.con el impulso innovador en la península. pero no ha perdido en un ápice ese papel central en nuestra historia literaria. es el pivote alrededor del cual giran dos épocas: la decimonónica y la contemporánea. que se prolongan hasta comienzos del siglo xx. este fenómeno florece como una profunda revolución de la conducta espiritual de los americanos. donde adoptará una fisonomía distinta. Es éste. Aunque sus raíces son europeas.

Eso mismo explica por qué se sigue discutiendo sobre la naturaleza. que los románticos propusieron lo mismo al comenzar el siglo. tras los oropeles modernistas. siendo muchas veces dispares. 5) o .1. aunque no todos lo veamos bajo la misma perspectiva. diciendo que dentro de la noción de modernismo se encierra una multiplicidad de manifestaciones que. Se dirá. pese a esa vertiginosa variedad. Comencemos. Esta pluralidad no sólo se da de autor a autor y de región en región. como historiador. espinoso y lleno de riesgos para quien. pues. No debe considerarse una casualidad que este concepto sea esquivo. con razón. tiene que dar una visión orgánica y comprehensiva del fenómeno.218 Historia de la literatura hispanoamericana. aunque sabemos mucho de él. había una cuestión de fondo: un cambio radical en la concepción del arte y su función en las modernas sociedades americanas y la española. Tarea difíciL pero que hay que intentar de todos modos: el modernismo es una de las piedras angulares en las cuales se apoya el edificio de nuestra literatura. El terreno es. como ocurre con el barroco (Cap. mientras que el modernismo la entendía como una alta responsabilidad frente a las formas del arte: ser verdaderamente libre era tratar de alcanzar los . 8). no una opinión tendenciosa o unilateral. todos los entrecruzamientos. La gran hazaña de su pluralismo estético es precisamente haber establecido como principio esencial del arte la libertad para crear y alcanzar ese «reino interior>> del que hablaba Daría. 2 teorías que nos han hecho ver que. ya sea que los observemos sincrónica o diacrónicamente. y por qué. quizá entender las razones de esa dificultad sea un modo de empezar a entender el movimiento mismo. siempre podemos reconocerlo: todos sabemos lo que es. las discrepancias y las polémicas sobre algunos de sus aspectos básicos no se han despejado del todo. de alguna manera lo configuran: no hay un modernismo. superposiciones y contradicciones son posibles dentro del modernismo. sino también dentro de un mismo individuo -el caso de Daría (12. difuso o simplemente descuidado. La diferencia reside en que éstos solían confundirla con la licencia para ser amorfo. hay aspectos que todavía permanecen oscuros o abiertos a las más dispares interpretaciones.) es paradigmátic~. Es decir.con el romanticismo (Cap. pues. de amplias vías abiertas dentro de un cauce común. hay una pluralidad de modernismos. difícil de precisar y abarcar en toda su amplitud. la historia y el significado estético de este movimiento. Lo notable es que.

que apenas si podemos tocar aquí. que sólo ve de él lo que relumbra a la vista y seduce el oído. La situación en la que se encontraba la vida intelectual en esas décadas era paradójica. lo había incorporado entre sus hábitos y lo consumía sin sobresaltos. Un arte así concebido era una provocación para la sociedad de ese tiempo. las más afines a los intereses y gustos europeos. principalmente. De hecho. un silencioso damor por lo nuevo. Pero sería un error reducir el modernismo a una mera corriente literaria o artística marcada por su esteticismo. Ese tema está vinculado con otro. no expresaban las nuevas apetencias y ansiedades de la hora. El modernismo fue mucho más que eso: un vasto cambio espiritual que tocó todos los aspectos de la vida hispanoamericana -e hispánica. una indudable prosperidad material y aun boato ---como podía verse en México o Buenos Aires. varias de ellas. por su anacronismo y reseco espíritu tradicional. si se llamó «modernismo» es precisamente porque era un esfuerzo por poner al día la cultura con los . el academicismo y la expresión literaria conformista y opaca. el modernismo es una reacción -no contra el auténtico espíritu romántico.) Aquí encontramos uno de los aspectos más fascinantes del problema: el modernismo como expresión de una profunda crisis --quizá la más profunda y abarcadora de todas. los que lo han hecho han creado una caricatura banal. Por otro. moviéndose desde sus propuestas plásticas hasta el campo de la vivienda. afectando desde la poesía hasta las artes decorativas. el mobiliario y el vestuario. a la larga-. Lo cierto es que todas esas relaciones son alteradas con el advenimiento del modernismo y no volverán a ser ya las mismas.para ciertas capas de su población. (El futurismo italiano y el constructivismo ruso harían lo mismo años más tarde.sino contra los modelos ya fatigados del postromanticismo. que lo había domesticado quitándole toda su carga contradictoria. entendámoslo bien. al menos. desde el mundo de lo oculto hasta ciertos hábitos de la vida diaria. todavía más general-el de arte y sociedad. y ese cambio vino. Había entre esas elites un deseo por el cambio. Por un lado.Albores del modernismo 219 más arduos y sutiles ideales del acto creador. y se quedan así con la imagen de un arte superficial. asociada con una situación particular del desarrollo de las sociedades americanas al acercarse el nuevo siglo.habían logrado una notable expansión. era perceptible el vacío o insatisfacción que producían en determinados sectores las formas de cultura mayoritaria que. sus sociedades --o. desde la filosofía hasta la arquitectura.de nuestra cultura.

representa un vasto esfuerzo por alcanzar un aggiornamento que permitiese recuperar la armonía perdida entre la realidad social y sus formas artísticas. Es decir. esas elites modernizadas compártían. Trabajar con la cronología generalmente aceptada. por primera vez en conjunto. una general visión domesticada o conformista de la función social del arte.1. otras posiciones han introducido matices y nuevas perspectivas histórico-literarias a las que sólo podemos aludir aquí. pero que realmente nace con Darío. alta· mente refinada.). Determinar cuándo comienza el modernismo (y también cuándo llega a su fin) es uno de los temas más debatidos por la crítica. Pero al mismo tiempo. la sensibilidad y la vida espiritual de los hispanoamericanos que vivían esas décadas finales con una creciente inquietud. por actualizar el arte que había quedado arrumbado mientras el resto de la sociedad hispanoamericana evolucionaba rápidamente. El rechazo del espíritu pro\~ncia­ no y la exaltación cosmopolita de los modernistas no son. No sólo se trata de establecer la cronología externa del movimiento. y la más innovadora. El modernismo nace de una aguda conciencia crítica de esas carencias no resueltas y del impulso por modernizar también el pensamiento. Schulman. sino el momento en el que realmente podemos comenzar a hablar de él como una estética diferenciada frente al resto. un gesto puramente «literarío»: era el reconocimiento de que las grandes urbes criolla~ podían y debían ser focos de una nueva cultura. que sostiene que el modernismo tiene un conjunto de precursores. defendida entre otros por !van A. estimulándolas a vivir. Con el auge del cientificismo. Hispanoamérica había ingresado decididamente en la órbita del capitalismo industrial. lo extiende hasta 1940). que tales «precursores» son verdaderamente los primeros modernistas y.220 Histona de la literatura hispanoamericana. el racionalismo y el utilitarismo de la era positivista (10. la riesgosa aventura de la modernidad. Entre ambos extremos. o sea negándonos a adelantarla hasta la fecha . que afim1a. por un lado. que el modernismo ha sobrevivido al impacto de la vanguardia y se prolonga hasta años relativamente recientes (Ricardo Gullón. por ejemplo. 2 tiempos nuevos que corrían. contradictoriamente. por otro. asegurando así riqueza y progreso material para ciertos estratos sociales. pues. Al respecto hay por lo menos dos posiciones: la más tradicional. aunque a cambio del afianzamiento de regímenes dictatoriales y una subordinación económica a esas potencias. que sigue sufriendo variaciones y reajustes.

cuyos alcances eran todavía minoritarios pero sin duda influyentes entre las capas ilustradas (autores. menos uno. Los escritores que inician esa fase son nuestros primeros modernistas y llamarlos «precursores» es disminuir un poco (como bien sugiere Schulman) su importancia: no están exactamente antes del modernismo. aunque sí innovando y abriendo distintos caminos para rechazar la tradición.Albores del modern1smo 221 inicial de 1875 propuesta por Schulman. un programa y una mística cuyos alcances son los de la lengua y la cultura hispánicas. y sin el proceso de unificación y prédica que inicia Rubén no seria posible hablar de este fenómeno como un ideal coherente y reconocible. no importa quién lo cultivase. hay «modernistas» que operan en relativo aislamiento y sin tener clara conciencia de estar creando «modernismo». él lo convirtió en un verdadero estilo. como hacen él y Gullón -lo que es una notoria exageración-.los de la primera hora no se llamaban «modernistas» a si mismos: sólo querían ser «modernos». El problema es que el nombre que designa este estilo no puede ser más confuso. La cronología que adoptamos es la que abarca los años que van de 1880 a 1910. el modernismo es el elemento aglutinante de numerosos autores qu~ reconocen el liderazgo indiscutible de Darío. Estas voces señalan fenómenos culturales y categorías epistemológicas que no correspon- . no sería lo que fue. que es obra casi exclusiva del autor de Azul.. Eso nos permite distinguir mejor las profundas diferencias entre ambas fases: en la primera. al punto de significar muy distintas cosas. editores). y no parece razonable abandonarla por ahora. están dentro de él: son parte de su período formativo. quien logra la proeza de reunir en un haz todas las ideas que flotaban en el aire y transformarlas en un ideario. demasiado corriente. Hacia la década del80 se siente un impulso renovador en diversos países hispanoamericanos. en la segunda. los de la época madura del proceso usan ya ese término que les sirve para definir campos literarios y no ser confundidos con los que se mantenían apegados a lo <<Viejo». o la de hacer durar el modernismo hasta casi el presente. Esto quiere decir que no participan de la/ase expansiva del movimiento. quizá nos ayude a esclarecer el asunto. lectores enterados. En verdad. La integración de ambas fases es lo que da robustez al movimiento: sin la presencia de los primeros modernistas. sobre todo ahora que las expresiones «modernidad» y «postmodernismo» o «postmodernidad» se han vuelto moneda corriente -a veces. Todas estas figuras clave son un poco mayores que Darío y todos. mueren antes que él (de hecho. antes de que comience el siglo xx)..en el vocabulario crítico y teórico.

el término «modernismo» o «modernista». convivía con otros equivalentes o muy próximos: «moderno». Más importante que reconocer eso es aclarar que la palabra castellana «modernismo» no es. vulnerabilidad y expectativa. épocas y estilos totalmente diferentes que reciben nombres cuya raíz es la misma en distintas lenguas. En su tiempo. el modernismo hispanoamericano es una estética característicamente finisecular. de ninguna manera. propios del período. «tmiseculaD>. pero todos giran en la órbita de la expresión «modernismo». en la que participaron escritores. que comienza en los años inmediatamente previos a la Primera Guerra Mundial. la traducción de la expresión inglesa modemi'sm. 2 den al que estamos considerando --es anterior a ellos por unos ochenta años-. Mientras el modernism anglosajón -y el modernismo brasileño. (Cabe mencionar otra acepción de modernismo ajena a la literatura: la que se refiere a una tendencia innovadora dentro del catolicismo. hay que incorporar a la discusión otro importante «modernismo» latinoamericano: el brasileño. aunque usado con amplitud. salvo en un sentido indirecto: es como la antesala que lleva a aquéllos. Como si eso fuese poco. como Peter Nichols. Es evidente que tampoco hay equivalencia entre nuestro modernismo y o modernismo de lengua portuguesa. que es la raíz de las ambigüedades conceptuales que estos términos provocan hoy. etc. pero cuyos respectivos significados culturales no podemos confundir. «cosmopolita». artistas y músicos. que es más abarcadora. (Algunos críticos.222 Historia de la literatura hispanoamericana. ven que entre ambas épocas hay una continuidad y una transición: una lleva a la otra y ésta transforma a aquélla. que se inicia en 1922 durante la famosa «Semana de Arte Moderno» en Sao Paulo. No todos. condenada por Pío X en 1907 como herética.pueden asimilarse (con algunas variantes) a lo que nosotros llamamos <<Vanguardia». Los matices que separan unos de otros son muy sutiles.) Todo esto nos hace ver que estamos hablando de dos fenómenos. estaban de acuerdo al usar esos membretes para autodefinirse y menos cuando otros se los aplicaban a ellos.) Estos sentimientos eran comunes en las socieda- . hasta imperceptibles. Así. sin embargo. cuando hoy hablamos del postmodernismo tenemos que aclarar si nos referimos al que sigue inmediatamente al modernismo rubeniano o al que se supone estamos ahora mismo viviendo después de la segunda postguerra. y lo mismo puede decirse de <<postmodernismo»lpostmodemism. dominado por los sentimientos de desazón. que expresa un complejo estado de ánimo. «decadente». lo que explica las imprecisiones y confusiones terminológicas.

ondulantes y sutiles crean una simetría entre los motivos florales y la forma femenina: los trajes parecen flores. cuyo gran símbolo fue la grandiosa Exposición Internacional de 1900 en París. Modernismo en Cataluña. ya que no siempre estilística) de sus formas. donde floreció sobre todo como una admirable escuela arqui- . resultado de la Revolución Industrial y la aplicación de la filosofía positivista. la nueva tendencia subrayaba la artificialidad del arte: sus figuras planas y frontales. En Europa y América había una sensación de vacío y zozobra en medio de esa prosperidad: las maravillas de la técnica no hacían sino mostrar la desnudez y el desamparo espiritual del individuo. sinuosas. que caracterizó también a la llamada Belle Époque. Las líneas opulentas. las narraciones imaginísticas de Gutiérrez Nájera (in/ra) o los ornados y sensuales versos de Darío. adoptó diversos nombres en el resto de países europeos donde su influjo se dejó sentir: Jugendstzl o Secessionismus (por el grupo de artistas vieneses disidentes cuya primera exhibición data de 1898 y uno de cuyos fundadores fue Klimt) en Austria y Alemania. quien descubría un abismo entre él y una sociedad satisfecha que se contentaba con los productos adocenados del arte académico. un vaso de Lalique o una ilustración de Beardsley. los del artista sobre todo. elaboradas con delicadeza. se produce en diversas metrópolis europeas un movimiento estético. Este movimiento se llamó Art Nouveau.. sensualidad y un alto grado de refinamiento. principalmente en las artes gráficas y decorativas. A partir de la década del80. Nieuwe Kunst en Holanda. Agudamente estilizado y ornamental (tal vez por influjo «orientalista>>). fluidas. donde también se llamó «Modero Style>> o «Liberty Style>> (cuando se refería a un específico estilo de decoración). Ese estilo. y se originó casi simultáneamente en Francia e Inglaterra.Albores del modem1smo 223 des que habían alcanzado un considerable progreso material. los capullos parecen senos. y plantea una vuelta a las formas naturales. para subrayar la «modernidad>> (conceptual. El Art Nouveau es la analogía o metáfora plástica que mejor puede caracterizar a nuestro modernismo: hay una correspondencia directa entre los diseños florales de Mucha. que reacciona contra el arte imitativo y la utopía maquinista. el esmaltado y los arabescos para crear ambientes suntuosos y encantados. el uso de marcos pintados por el mismo artista para incluirlos en el campo de lo representado. etc. cumplen ese propósito. y la honda percepción del mundo natural en Marti (in/ra).

Mallarmé y Moréas (cuyo «Manifiesto del Simbolismo» data de 1886). y presentaba imágenes evanescentes y etéreas en una atmósfera mórbida.) Y hay todavía otro «Secesionismo» en Estados Unidos. los orígenes y fuentes de inspiración del Art Nouveau pueden ser más remotos: las ideas estéticas de John Ruskín (1819-1900). etc. que fue redescubierto en una exposición de grabados en París en 1862 y cuyo impacto en artistas como Van Gogh. tiene su propia dinámica y problemática. deslindar ambos y encarar. la escuela inglesa de los Pre-Rafaelistas (1848). narcisismo. todas estas fuerzas concurrieron para producir el auge del simbolismo (también conocido como «decadentismo» o «idealismo») que. sino el efecto que producen en quien los percibe. Aunque poseído por la inql. En el arte y las letras de la época. Aunque esta reseña parezca habemos llevado un poco lejos del foco de nuestro interés.224 Historia de la literatura hispanoamericana. Odilon Redon. Baudelaire. al sueño (Freud publicaría su Interpretación de los sueños en 1900) y al erotismo. que afecta el arte fotográfico con el estilo llamado Pictorialism que. a la que pertenecieron Dante Gabriel Rossetti y John Everett Millais. estos efectos bien pueden evocar los de nuestro lenguaje modernista. introdujo en Europa (principalmente en Bélgica. Artistas como Jean Delville. apelaban a la fantasía. melancólica e introspectiva. 2 tectónica cuya gran figura es Gaudí. buscaba refinados efectos evocativos y transfiguradores al retratar la naturaleza y el cuerpo humano. dentro de ese contexto. entre 1880 y 1920. abominable».Úetud de lo moderno y novedoso -el /risson nouveau que encontró Hugo en Baudelaire-. es decir. las formas góticas. que experimentaban inseguros de si la mujer era un ángel o un vampiro devorador. reverie e interés por lo sobrenatural son notas comunes al simbolismo plástico y al modernismo literario. Edvard Munch y James Ensor. Languidez. entre otros. es importante tenerla en cuenta: demuestra . Baudelaire había dicho que «la mujer es natural [o sea. aunque influido hacia 1900 por el hispanoamericano. Gauguin y Matisse fue decisivo. el modernismo peninsular. El suyo era un mundo de solitarios a la vez temerosos y deseosos de la muerte. (Como dijimos al comienzo. iniciado hacia 1890 por Alfred Stieglitz y otros. pertenece al orden real]. su único escape de una realidad odiosa por su materialismo. etc. celtas y rococó. también la idea de que no importan los objetos representados o descritos. el arte japonés. Francia y Noruega) un arte con fuertes acentos «literarios»: se fundaba en las ideas de. el tema de la «generación del 98» es un asunto interesante pero nos aleja de nuestro campo. querían algo imposible: dar una forma sensible a la Idea.

la tendencia rectora pero seguida de cerca (acosada. se mantuvo ---como antes hemos apuntado ( 10. archienemigos del romanticismo tal como lo encontraron hacia 1880. sí.1. Pero también es cieno que.en una lucha constante con los seguidores de las otras tendencias del momento -particularmente el realismo y el naturalismo. que ellos veían más como un gesto de novelería que como un rasgo de «modernidad». No existen tales <. De hecho. No importa cómo se le estudie hay que tener en cuenta que es una estética porosa y sincrética. algunos críticos. en el fondo. etc. Eso. como Octavio Paz. Es una desfiguración histórica presentar la época modernista como un reinado monolítico. . La ridiculización de la idea modernista (mediante sátiras y burlas periodísticas). fue bueno para el movimiento porque mantuvo su espíritu de batalla y le dio un perfil siempre renovado. Lo que queremos decir es que no hay tampoco. como una idea. al no perder del todo su vigencia. son nuestros verdaderos románticos. El modernismo puede enfocarse de varios modos: como una época. indiscutido y carente de rivales. como una generación (o dos). ). casi en ningún momento. las polémicas y el continuo esfuerzo de interpretación y reajuste conceptual en el que sus representantes se empeñaron son un importante elemento que acompaña su presencia literaria. Tampoco hay que creer que en Hispanoamérica el modernismo es una estética aislada y de indiscutida hegemonía. en ningún momento este fenómeno existió solo en el mundo literario hispanoamericano: era. como un estilo.que compeúan con él tratando de no perder su audiencia. Hubo también un sector de detractores sin otra bandera que la defensa del establishment y el rechazo a la adoración irrestricta de lo «nuevo». afirman que los modernistas. un modernismo en estado de pureza. más bien) por varias otras. pero su inflexión hispanoamericana no es menor por darse en un contexto de movimientos homólogos y coetáneos.Usas en literatura y menos ocurre eso con la estética que estamos examinando. aunque invadió todas las esferas de la cultura y la sociedad en el continente.Albores del modernismo 225 que nuestro modernismo es una variante hispánica que se corresponde con otros movimientos estéticos europeos. esos otros estilos y fuerzas lograron penetrar el molde moderrústa y adherirle ideas que le eran ajenas. Por ejemplo. cerrado como un castillo inexpugnable.

Ese hori- .. el gnosticismo y el orfismo. ligándola a una concepción suprema del arte. Tras la elegancia y las brillantes imágenes de su superficie retórica. más humano y auténtico. Los modernistas retoman esa aspiración porque ven que entre el lenguaje del artista y la realidad social se ha abierto un abismo que hace imposible la comunicación. paradójicamente. fue ocasionalmente asimilado por más de un modernista. No menos complejo es el aspecto ideológico del modernismo. donde cada uno era distinto del otro aunque compartían una visión común: un terreno del todo aislado de la realidad cotidiana y colectiva. sino en el de la sensibilidad y la imaginación. su condición de outsider.obsesio~ nado por el progreso material y el bienestar concreto como valores dominantes. como algo siempre reconocible en medio de circunstancias cambiantes. la que se producía en el nivel racional o consciente de la experiencia. Así. El centro de esta revolución está en los cambios que introduce en la sensibilidad del creador.. Es una fuga hacia un mundo ilimitado. sin restricciones ni parcializaciones. por supuesto. comenzando por el propio Darío. el anarquismo y el socialismo. siendo un estilo de signo divergente. Lo que hace el modernismo es colocar el origen de esa separación. hay que buscar las profundas razones espirituales que explican esas apariencias y por qué se producen en ese momento histórico. El romanticismo había hipertrofiado la figura del yo creador y lo había declarado rebelde o un incomprendido: la condición esencial del poeta era su marginalidad. no en su relación externa con los otros. La deseada comunicación no era. a la que el romanticismo.226 Historia de la literatura hispanoamericana. Algo semejante ocurrió con el naturalismo que. 2 y no le falta cierta razón. Aquí haremos un esfuerzo por definirlo en el cruce de sus coordenadas: como una estructura orgánica pero que se transforma con el tiempo. influido simultáneamente por el voluntarismo de Nietzsche. en un contexto histórico -la sociedad burguesa hispanoamericana. radicalizó la idea y la llevó a su culminación. sino en el plano interno: como una lucha consigo mismo y con su oficio. donde los más altos sueños y fantasías pueden cumplirse o al menos acariciarse. precisamente como reacción a la insenszbilidad general que atribuye a la sociedad en la que vive. Nadie olvida el famoso verso de Darío en «La canción de los pinos» (de El canto errante): «Románticos somos . ¿Quién que es no es romántico?». la teosofía y el espiritismo. El modernismo es una nueva búsqueda de lo absoluto. ya había renunciado. Nos parece que para entender bien el modernismo debemos comenzar por allí.

cambiarla y aun alcanzar su reconocimiento. Es aceptable verlo como un nuevo formalismo (comparable al barroco en la época colonial). cobra matices nuevos: el Artista. por otro. rigor y sugerencia. la forma sólo era válida para ellos como expresión de la Idea. «modernos» en un sentido que ponía en cuestión todas las reglas establecidas para su producción y consumo. como dijimos. que es auténtica porque es desinteresada. La idea era realmente provocadora y refleja la ambigua relación del artista con su sociedad: por un lado. el hombre hipersensible que quisiera borrar las diferencias entre arte y vida. el arte --el tradicional «complemento» de la vida social. sino una figura que. es decir. apartamiento y desdén. proyectos y mundos inéditos. social o religioso. supremo árbitro de gustos. que les confirmó el trágico destino que debían vivir. la noción de decadencia. haciendo de aquél un vehículo de la perdida armonía universal. Como la condición para alcanzarlo era el paciente cuidado y la perfecta ejecución de la forma.se convertía ahora en su primer valor. la posibilidad de vivir en un estado de gracia poética y de salvación por vía estética. pero no como un arte de formas vacías. era porque la Idea . El artepurismo era la nueva fe que venía a llenar el vacío creado por el academicismo: formas supremamente bellas. este vaivén entre el rechazo y la adulación produjo un constante desgarramiento vital. extrema elevación espiritual. y la estética. siendo antigua. Al entenderlo así. Hay dos <<modernidades»: la burguesa. aunque nace de su propio costa-do si se atiende al origen social de la mayoría de sus iniciadores. La sacralización del arte era la manifestación más visible de un esfuerzo por reactivar el espíritu y despertar una general curiosidad intelectual por todo lo que a él atañe. tan suprema ésta como aquélla. los modernistas liberaron el arte de todo condicionamiento moral. contra el hombre práctico. El modernismo fue. en realidad. pero no produce un héroe social o reformista. Si la forma era exigente y refinada. y de la vida una pura experiencia estética. su adorno prestigioso e inocuo. Contra el progreso ilimitado. deseo de insertarse en ella. se ha difundido una imagen corriente de él como una estética de orfebres refinados pero pobres de conceptos. en función del cual los demás debían ordenarse. una auténtica revolución: planteó.Albores del modernismo 227 zonte siempre abierto aparece como una contradicción frontal del conformismo y la convencional mentalidad burguesa. por primera vez en América. En esa diferencia se asienta el bien conocido esteticismo modernista y su defensa del principio «el arte por el arte». que es falsa porque se basa en el beneficio material. En casi todos los modernistas.

todo lo que es útil es feo . Baste decir que el repertorio fue tan vasto y sus efectos tan decisivos._... irremplazable. de sus antecesores inmediatos y de sus seguidores. Tan temprano como 1835. indicaremos los más importantes al estudiar a los distintos autores. por otra parte. en el prefacio de su novela Mademoiselle Maupin. las del parnasianismo. por otro. el arte cumplía así una función única. Catulle Mendes y Leconte de Lisie. líneas exactas. Mallarmé y otros) era evanescente. son los primeros en formular la teoría de «el arte por el arte» y en postular que el estilo decadente es el estilo moderno por antonomasia: la apatía y el ennui eran las actitudes propias del arte en Wla época corrupta. La cuestión de los influjos y fuentes del movimiento es una prueba paradójica de su originalidad y el modo sincrético como asimila y reinterpreta las más dispares propuestas. Es imposible hacer ahora el catálogo de todas esas innovaciones y los modelos que los inspiraron. Rimbaud. incorpora las preocupaciones del simbolismo.. La impresión que producen sus versos es de esculturas hechas con palabras. ________ así lo demandaba: vino nuevo en odres nuevos. además. volúmenes casi tangibles.. Gautier escribió: «Nada es realmente bello a menos que sea inútil. líquida. como hemos visto. La forma que les interesaba a los modernistas surgía para un mWldo de experiencias y visiones inalcanzables de otro modo. Por un lado. entre otros) tenía un agudo sentido de la forma. ».. que había llegado a su límite. En esa búsqueda tuvieron modelos fácilmente reconocibles que nos ayudan a establecer la filiación estética del modernismo. y marca Wla línea divisoria: el fin del influjo dominante del verso español (aWlque recogiese los aportes de Bécquer y Resalía de Castro) y el comienzo de la renovación técnica bajo el ejemplo de la lengua francesa. aérea. la poesía simbolista (Verlaine. El modernismo enriqueció y . Los parnasianos.. lo que se refuerza por las frecuentes alusiones helénicas y la solemnidad marmórea de sus meditaciones. Esa conjWlción es Wl aporte fundamental al lenguaje literario hispanoamericano. 2 228 Historia de la literatura hispanoamericana. La poesía parnasiana (Théophile Gautier. que dejó nuestra sensibilidad (no sólo nuestro oído) cambiada para siempre. Mientras el parnasianismo era estático y monumental. La intensa renovación métrica de Darío. se inspira en ese esfuerzo por adelgazar los sonidos y los timbres del verso en el que se empeñaron los simbolistas. que ellos pulían y refinaban buscando perfiles nítidos. llena de sutiles sugerencias: se parecía a la música.

_ . empeñada enlatarea trascendente de registrar. la Francia rococó.. al bibelot. El alma modernista es un campo de batalla.. por ejemplo). [sentir] el perfume de un astro. experimentó también con versos irregulares y amétrícos. Eran síntomas de ese afán de vivir rodeados de objetos coleccionados al azar dentro de un repertorio valioso sólo para espíritus sensibles.----·--. pero que se complementan en cierto nivel.. Herencia simbolista puede considerarse otro rasgo típico del modernismo: el uso de la sinestesia.. por eso sus claves pueden ser presentadas como parejas de impulsos opuestos y en pugna. «pintar el color de un sonido. estrofas y rimas. al mismo tiempo que un sentimiento americanista. los vastos escenarios naturales.. El gesto elitista de considerarse parte de una aristocracia intelectual.... y se asomó al versolibrismo. el París moderno y decadente).... no sólo las mejores ocasiones para la burla de sus detractores. no los menudos hechos de la historia humana. su desasosiego existencial y su persecución de lo eterno en lo instantáneo.. el misterioso mundo de sus mitologías. A propósito de esto se ha hablado de un «impresionismo» modernista que refleja los íntimos repliegues de su mundo interior. a veces restaurando olvidadas formas arcaicas· (los tercetos monorrimos. Así.--------------Albores del modernismo 229 dio flexibilidad a la estructura de la versificación castellana. de mirar al ámbito propio con los ojos de lectores de literatura europea. se alterna con la abierta adoración de lo frívolo y la cursilería extravagante. del dandismo y el esnobismo de correr tras los espejismos de lo banal y efímero sabiendo que lo son. Esto último encierra una significativa ambigüedad que no ha dejado de ser señalada: la actitud negativa de los modernistas frente a la riqueza material tenía sus límites... tenemos el cosmopolitismo. el medioevo... incorporándole nuevos metros... -. Esto generó..__. pero como bien ilustra ... como dijo Darío. esa adoración por los símbolos refinados y prestigiosos de la cultura universal (el mundo grecolatino. reclamado por pulsiones diversas y tan contradictorias como el doble influjo parnasiano y simbolista. esa sutil conjunción de fenómenos dísímiles del mundo sensible que permitía.. Sin dinero no hay posibilidad de coleccionar esos preciados objetos.. sino un cambio radical en los gustos estéticos de la época: el amor a lo fastuoso. . a las «chinerías» y «japonerías» -las «japonecedades» ridiculizadas por Borges. enamorado de las grandezas precolombinas.~ ."' ___ . algo así como aprisionar el alma de las cosas».que caracterizaban sus escenografías favoritas. Es cierto: la mayor porción de ese americanismo era una forma de cultivar el exotismo. .. sino su constante anhelo de algo superior.

nacido del desgarramiento de querer gozar sin sufrir.1 0. sentirse parte del presente y evadirse de él. Comencemos con el mayor de todos: Martí. y el peruano Manuel González Prada. 2 la conocida parábola «El rey burgués» de Darío. Aunque hubo contactos entre ellos -Martí y Gutiérrez Nájera. estar dentro y fuera de la historia. faunos. Díaz Mirón. que antes hemos estudiado como un interesante renovador dentro del romanticismo final [9. tendríamos que aceptar que el discutido membrete de «modernistas» era bastante preciso. durar y perseguir las quimeras del instante. Pero sí representan una actitud nueva. De allí el sabor melancólico del arte modernista. Ledas y cisnes) y una búsqueda del placer (desde el más intenso panerotismo hasta el inconsecuente flirt). (Uno de ellos. . Martí y Casal. cada uno siguió su propio destino y se definió estéticamente con independencia respecto del otro: aunque sus fechas de nacimiento puedan indicarlo. el mexicano Manuel Gutiérrez Nájera. el rico nada entiende de las maravillas que acumula.]. que todavía hoy compartimos. Y si hav una desenfadada celebración de hedonismo con símbolos paganiz~tes (ninfas.) Formemos aquí el nuestro: los cubanos José Martí yJulián del Casal. ni menos una escuela: son los modernistas de una época en que no existía un movimiento que se llamase así. forma parte del primer elenco modernista para Max Henriquez Ureña. Si podemos asociar esas actitudes con la conciencia -a la vez opresiva y exaltada. no forman estrictamente una generación. cinco vidas intensas y (salvo el último) trágicamente breves.230 Historia de la literatura hispanoamericana. también encontramos -quizá precisamente por los desengaños que lo primero traía. Es un grupo que tiene nombres que nunca faltan en ninguna historia y otros que están sometidos a las oscilaciones de gusto y perspectiva crítica. sáúros. Casal y Gutiérrez Nájera-. que abre puertas y ventanas a los vientos que formarán muy pronto la gran tormenta que se avecinaba. el colombiano José Asunción Silva. Cinco grandes figuras de la poesía y la prosa. cinco estrellas errantes en el cosmos modernista en plena formación.una aguda visión de la morbosidad y la angustia que nos agobia sin remedio. Puede decirse que el modernismo le arrebató al burgués la noción de lujo y la puso en manos de los creadores de la belleza. Fijemos ahora nuestra atención en esos escritores que señalan los albores del movimiento antes de que llegue Rubén y lo fije en un credo. sino la capacidad del artista para gozar la estatua de un Apolo aun si es «de tierra cocida~>. el verdadero lujo no lo da el dinero.de ser moderno.

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prosa (de ficción y de ideas). 2 LITVAK. diario. pues han popularizado una visión hagiográfica y heroica de Martí que olvida las complejidades y contradicciones del hombre concreto y nos ofrece. NICIIOLS. Los hijos del limo. por la que es venerado como mártir. 1975. A Literary Guide.1.2. tendremos que dejar sólo apuntado mucho que merecería estudiarse más a fondo.. Daría y el modernismo . VELA. 1972.*. El Modernismo. Bogotá: Instituto Caro y Cuervo. que dieron origen a obras también diversas: poesía.) -aunque su poesía tal vez podría dar buena cuenta de él-. 1995. 1888. Lo singular es que siendo su producción enorme -veintisiete volúmenes. Casi no se puede hablar de él sin generar una polémica o una queja beata: todos ven en Martí el símbolo máxi- .232 Historia de la literatura hispanoamericana. de este libro: su persona y su obra desbordan esos límites por su complejidad y amplitud. buena parte de los años más productivos del autor fueron absorbidos por su lucha en favor de la independencia cubana del dominio español. pp. aun extenso. Ivan A. 1974. un inmenso epistolario y una miscelánea de textos imposibles de clasificar. hecha de miles de retazos en medio de los cuales emergen muy pocos libros orgánicos. crítica literaria y estética. . periodismo. Igual que en el caso de Darío (12. más uno de índices. Octavio. Barcelona: Seix Barral. ZULETA. proclamas y escritos políticos..ed. . Esos epítetos no han ayudado a hacer más objetivo el juicio sobre su obra. La polémica del modernismo. ed. en la edición más reciente de sus Obras completas (iniciada en La Habana en 1963 )-. su estética y su técnica. Martí es uno de los más grandes escritores fragmentarios de nuestra lengua. a cambio. Arqueles. Martí: el artista como antena sensible Hay que renunciar de antemano a la idea de cubrir todas las facetas de la creación plural de José Martí (1853-1895) en un apartado.. Su filosofía.. SCJIULMAN. 11. Como si eso fuese poco. Ignacio. Nuevos asedios al Modernismo*. Madrid: Taurus. Modernisms. una estatua de mármol maciza e intocable. teatro. Berkeley-Los Angeles: University of California Press. Génesis del modernismo*. Peter.. PAZ. 23-59. El modernismo de mar a mar (1898-1907). El modernismo.y Manud Pedro González. rasgo típico de un hombre que debió repartirse en tareas de lo más diversas. Martí. apóstol y fundador de la nación. es al mismo tiempo rapsódica y dispersa. Lily.. México: Porrúa.

sus versos y el drama Abdala (1869) son ingenuas expresiones de su fervor romántico y patriótico. a los cuarenta y tres años. Sus actividades revolucionarias le cuestan un juicio y una condena de seis años de presidio. a México. y con Gutiérrez Nájera (in/ra). La estancia mexicana es muy activa y provechosa en muchos sentidos. . publica poesía y artículos sobre literatura.-. arte. Su vida puede dividirse en cuatro etapas: la cubana.). en Dos Ríos. y marca el comienzo de su maduración intelectual: estrena al año siguiente de su llegada Amor con amor se paga. Hay que sortear. Cuba. Desde adolescente. vía París y New York. todos estos peligros para ofrecer una imagen de la obra martiana que tenga bases firmes en la verdad de sus textos y no en los mitos que generaron. y prepara dos versiones de otro drama. la etapa en New York y otras ciudades dentro y fuera de Estados Unidos. «proverbio» en un acto y en verso. donde se reencuentra con su familia. y así lo seguiría haciendo por el resto de sus días. Pasa un año realizando trabajos forzados en una cantera. Aparte de hacer allí copiosas lecturas y de seguir en Zaragoza estudios de derecho y letras. Esta última es la decisiva y la que produce los más intensos frutos. hay el Martí precursor de Marx y del leninismo. en diversos periódicos y revistas.Albores del modernismo 233 mo de Cuba pero la interpretación cambia -hay el Martí libertario y democrático. pues. Adúltera (inédito hasta 1936). establece relaciones con importantes personajes de la vida mexicana de entonces. Tenía entonces apenas veinte años. se dice que del grillete que ataba su pie fue hecho el anillo que le llevó su madre a New York. los años en México y Guatemala seguidos de su segundo destierro español (1875-1879). que comienza en 1880 y termina con su muerte. con una inscripción que rezaba «Cuba». En 1875 abandona la península y llega. entre ellos la Revista Universal y El Socialista. con quien mantendrá un voluminoso epistolario hasta su muerte. publicó dos folletos: El presidio político en Cuba (1871) y La República Española ante la Revolución Cubana (1873). como el político Manuel Mercado. cultura y política. Luego la pena le fue conmutada por el destierro a España. sobre todo desde que la comunidad cubana fue escindida y dispersada por la revolución castrista de 1959. periodísticas y políticas. Martí aprendió a dividir su tiempo en actividades literarias. etc. que dura hasta 1870.2. la española (1871-1874). En su etapa formativa cubana hay quemencionar el influyente magisterio que recibe del poeta Rafael María de Mendive (9.

2 participa en polémicas. por volverlo a ver.]) y Concha Padilla. La atracción. a la muerte. actos y campañas que son los primeros síntomas de sus ideas americanistas. ya comprometido para casarse con Carmen Zayas Bazán (lo que ocurrirá en diciembre de ese año en México). Difícil olvidarlo por su sinceridad y delicadeza: Ella dio al desmemoriado Una almohadilla de olor: El volvió. todas inmortalizadas en sus versos. Meses después viaja a Guatemala. Martí se entera de que María languidece con lUla enfennedad que la llevará. Rosario de la Peña (musa también de Manuel Acuña [9. que le escribe tiempo después. De su larga lista de «amoríos» de soltero se conocen algunos nombres: Blanca de Montalvo. ya casado. abandona México y a comienzos de 1876llega a La Habana.234 Historia de la literatura hispanoamericana. Allí. muy poco después. conoce a María García Granados. Como de bronce candente Al beso de despedida Era su frente ¡la frente Que más he amado en mi vida! (Versos sencillos. en mayo de 1877. mutua e instantánea. Pero este caso será distinto porque. otra obra de teatro: Patria y libertad. en México. por encargo gubernamental. donde pasará dos años y donde escribe. contiene. era lU1 nuevo episodio erótico -alUlque Schulman disminuye su importancia. IX) . íntegra.del enamoradizo Martí. la voz acongojada del autor revelando su íntimo secreto. que ya tenía fama de poeta amoroso y galante caballero. La pasión (cargada con la sombra de su posible culpa en ese desenlace) se convertirá luego en literatura y la literatura en una leyenda romántica -la mujer que muere de amor. volvió-casado: Ella se murió de amor. Bajo la presión de acontecimientos internos Oa lucha entre el gobierno de Lerdo de Tejada y las fuerzas militares del general Porfirio Díaz).4.que lo acompañará (o perseguirá) toda su vida: el hennoso poema conocido como «La niña de Guatemala>>. Salió a verlo al mirador: Él volvió con su mujer: Ella se murió de amor. «drama indio». en Zaragoza. Ella.

su sueño de una patria cubana se robusteció durante sus años de exilado. Si se recuerda que Martí se refiere en el prólogo de Versos sencillos a sus Versos libres llamándolos <<ITlis endecasílabos hirsutos» y que en estos originales hay una nota escrita a lápiz en la que dice: «A los 25 años de mi vida escribí estos versos. Libros breves y. o sea el año de Ismaeli1/o. Gran ironía. publicó sus poemas inéditos titulados Versos libres. pero fundamentales en la historia de la poesía continental. Gonzalo de Quesada y Aróstegui. incorporó en el volumen 16 de las Obras completas (La Habana. Pasa unos meses allí. Gonzalo de Quesada y Miranda. Centroamérica y las Antillas. en efecto. Por su parte. amigo y albacea del autor. El exilio neoyorkino es la etapa más rica. el hijo del recopilador. lo que supone plantear una cuestión prevía: la textual. hoy tengo cuarenta». Martí publicó sólo dos libros líricos: Ismaelillo (New York. Esa ciudad será su lugar básico de residencia. En su edición de las Obras del Maestro (Leipzig. fecunda y dramática de su vida y obra: el Martí que recordamos y el que más importa es el que surge de su experiencia norteamericana. pero logra escapar a Francia y se dirige a New York. sino de su lengua. con los interregnos de varios viajes por el país y otros que lo llevan a Venezuela.Albores del modernismo 235 En 1879 ya está en Cuba. 1900-1913). Flores del destierro ha sido recientemente rechazado como libro «inexistente» por los responsables de la edición crítica de su Poesía completa (La Habana. en realidad. 1882) y Versos sencillos (New York. 1985). La producción lírica que quedó inédita a su muer· te supera largamente en cantidad lo que contienen los dos títulos indicados. aduciendo que Martí no se refirió a él en la carta-testamento a su albacea. Examinemos primero al poeta. Esto puede resultar dis- . donde llega el 3 de enero de 1880. pero el clima político agitado por la llamada «Guerra Chiquita» de ese mismo año y sus actividades revolucionarias le acarrean un nuevo destierro a España. de los que Martí alcanzó a preparar un texto liminar y un índice. posteriormente. que son parte de su peregrinaje en favor de la causa cubana. 1891). 1936-1953) otro conjunto bajo el título de Flores del destierro. Estados Unidos contribuyó a forjar a este apasionado defensor de la identidad hispanoamericana amenazada por ese país. este libro inédito sería. sencillos. En vida. no sólo de su tierra. el segundo del autor: los pocos poemas fechados que dejó demuestran que su redacción corresponde a la etapa neoyorkina y que varios de ellos son de 1882.

intención y temática: hay una cierta unidad o secuencia entre las dos colecciones que Martí publicó. francamente tormentosos en lo privado y lo público. en los que también hay poemas en diverso estado de elaboración. De uno u otro modo. Versos senczllos. Por ahora es prudente referirse sólo a tres libros poéúcos (lsmaelillo. quedó en periódicos. agitados. los mencionamos en ese orden porque preferimos usar. en ambos aspectos. que circuló en 1889). exhala las quejas y confesiones tremendas de un hombre ya fatigado por su lucha solitaria contra el . una creada y escrita enteramente por él para <Jos niños de América»: La Edad de Oro.236 Historia de la literatura híspanoamencana. Leer los dos libros de Martí que colocamos primero produce una viva impresión debido a la extraordinaria intensidad de su voz y a la cristalina calidad de su lirismo. Así presentada. 2 -----~····---~---~ cutible porque lo cierto es que existe una página en la que Martí habla de «este libro de versos» y en la que usa la frase exclamativa «¡Flores del destierro!>>. Del período neoyorkino no hay más libros publicados por el autor. Los responsables de la edición críúca prefieren agrupar su contenido bajo el rubro genérico «Versos varios>>. no el criterio cronológico. salvo el folleto Cuba y los Estados Unidos (New York. sino el dictado por su tono. Versos libres). mientras los Versos libres parecen formar con el resto otro conjunto por completo disúnto. En los vehementes Versos libres veremos que esa aspiración adopta un carácter angustioso y sombrío: el poeta se sumerge en su propia crisis y. hay una alta esfera -la fusión cósmica del arte. convencido de que. 1889). cuadernos de apuntes y papeles sueltos. incluyendo su única novela. Amistad funesta. la vida y el orden natural. más allá del tráfago. revistas (entre ellas. desde allí. pero sin una consulta general de los manuscritos conservados ~n La Habana es imposible concluir nada. el poeta no tiene quien se le adelante en América. y quiere responder a ellos con un verso de gran depuración lírica.a la que todavía debemos aspirar. algo incierto en este caso. 1885). Polvo de alas de mariposa. la argumentación de los compiladores parece un poco tenue. pero agregan en cambio una nueva serie. lo que resulta claro es que constituyen los auténticos núcleos que nos orientan en la vasta dispersión textual martiana a la que antes hemos aludido. que apareció por entregas y bajo un seudónimo femenino en El Latino Americano (New York. todo lo demás. Es la expresión de un hombre que se siente vivir en tiempos nuevos. sobre la base de un índice manuscrito del poeta.

No hay obra permanente. el cubano había trabado amistad con el autor cuando estuvo en Caracas en 1881. como en la cuba el mosto... mas dentro de la mente y antes de sacar el verso al labio. espejo de las luces eternas.. la Inseguridad. Lo que otro nos lega es como manjar recalentado. la reconstruye. Hay una conciencia agónica en la poesía martiana. El verso hierve en la mente. en esencia.y que se abría ahora una etapa de gran energía espiritual. un lúcido presentimiento de lo que es la vida moderna y de las pruebas a las que somete a nuestro espíritu. El texto puede considerarse el primer manifiesto modernista y supera largamente en valor al poema que lo provoca.. en su rincón más callado están airadas y hambrientas la Intranquilidad. No menos notable es la forma como el texto comunica a la vez la excitación espiritual que eso inspira y los riesgos inherentes a una búsqueda sin caminos ciertos. En el tono exaltado que caracteriza su prosa y que dilata sus períodos en series de paralelismos y vibrantes imágenes.... Toca a cada hombre reconstruir su vida: a poco que se mire en sí. que los viejos moldes del gastado idealismo romántico y del materialismo positivista se habían roto -aunque siguiesen siendo usados por algunos. sino vocero de lo desconocido. la Visión Secreta . un panorama de posibilidades creadoras más adecuada a la presente situación existencial y social.. orgullo de escultor y de pintor. Concretamente. Aunque se despedacen las entrañas. luego de escribir. la Vaga Esperanza. haciéndonos sentir claramente. adelanta lo que suscribirá Darío catorce años después en sus <<Palabras liminares» a Prosas profanas: «La música es sólo de la idea.. La perfección de la forma se consigue siempre a costa de la perfección de la idea. El arte ha sido devuelto a los hombres-artistas con . Siente uno. Martí formula esas ideas en su extenso prólogo al «Poema del Niágara>> del venezolano Juan Antonio Pérez Bonalde (9. copia más o menos acabada del mundo en que vive? .. en forma y contenido. El mismo año de Ismaelillo. muchas veces».Albores del modernismo 237 mal. aquí.). porque las obras de los tiempos de reenquicia· miento y remolde son por esencia mudables e inquietas. con otra sensibilidad y otras exigencias poéticas: En todos está hirviendo la sangre nueva. no hay caminos constantes .. Pulir es bueno. que aparece en New York..5. la idea de que la forma es primero mental. Todo el ideario modernista está. el prólogo nos hace sentir que hemos entrado en una nueva época. ¿Qué es el hombre arrogante. eco de lo sobrenatural.

es una voluntariosa creación para compensar y reparar un lazo roto y mantenerlo vivo.» Se daba cuenta de que con ellos estaba comenzando algo nuevo. ·---- . hay que subrayar que su valor moral y literario está en otra parte.. Al fondo del texto hay un sacrificio y una alegoría: es un acto de amor. Varios títulos se refieren a él: <<Príncipe enano». una ofrenda. «Mi reyecillo». al fin. en Caracas. no sólo una retórica de devoción paterna.. .---. lejos de su mujer y de su hijo. etc. ya son unos y sinceros.-. tal te han vísto mis ojos. lo que no vemos en él. y lo continúa en 1881. Ismaeli!lo es un libro breve (apenas quince composiciones. a partir del cual quería ser juzgado. Sin negar que ésa es la impresión inmediata que la obra puede brindar. pero las razones por las que ha sido apreciado no siempre han contribuido a esclarecer su significado. Tal como <tquí te pinto. Martí comienza a escribir Ismaelil!o en 1880. que hay en él una atmósfera de encanto y fantasía. no publique ninguno antes de Ismae!il!o: ninguno vale un ápice. expresamente dedicado a su hijo. «Mi despensero». que a la sazón tenía apenas cuatro años. diles que te amo demasiado para profanarte así. 2 . que la virtUosa transparencia de sus imágenes es el reflejo de una elevada visión de la vida familiar. No sólo eso: el niño (<<Pepito»). El comienzo de la hermosa dedicatoria nos da una clave: <J-lijo: Espantado de todo. todas de arte menor. que está dictado por el más delicado amor de padre. Los de después.. Los cimientos de IsmaeM!o. que precisamente hunde sus raíces en el profundo drama que vivía Martí en esos momentos y en la alternativa que le planteaba como poeta: el libro es el fruto de una crisis y de la negativa del autor a aceptarla como insuperable. --·---. no por lo más innovador. En su carta testamentaria a Quesada y Aróstegui le dice: «Versos míos. Es un libro fundamental y célebre.238 Historia de la literatura hispanoamericana. Con esos arreos de gala te me has aparecido. es el personaje central de la obra.. por ejemplo. lo que se añade a la sensación de ligereza que produce).. Para Martí marcaba el comienzo de su poesía madura.. Se ha dicho. recién llegado a New York. me refugio en ti». se lo ha elogiado por lo más tradicional. propios del mundo infantil. Eso es lo que subyace a la prístina superficie de los poemas martianos. «Mi caballero»..__~ una visión y con temple moral para realizarla. y unas pocas líneas después: Si alguien te dice que estas páginas se parecen a otras páginas. aunque sin saber que pronto se llamaría <<modernismo».---·---. <J-lijo del alma». son tan importantes como las aéreas imágenes que relucen en su superficie.

nacida en noviembre de 1880. Más tarde. aliado del padre ayudándolo a vivir. Las fantasías. la vivacidad y los juegos de Ismaelillo son todo menos manifestaciones de un afecto paternal en condiciones normales. y que cumple una función supletoria: decirle al hijo lejano que sigue allí. que. parezca un presente simbólico. Cuando vuelve a New York. su situación conyugal-se ha deteriorado gravemente: Carmen Zayas y <<Pepito» ya han abandonado el precario hogar neoyorkino y retornado a Cuba. (Los datos sobre este episodio han sido constantemente escamoteados de las biografías edificantes del héroe. siendo un libro dirigido a un niño que aún no puede leer. 1882 y 1891). un padre cuyo hijo ya no será suyo. La fiesta está en la representación de escenas ocurridas o en otras creadas por la imaginación. entre su matrimonio real y el simbólico con Cuba. con lo que se desfiguran su persona e importantes aspectos de su obra. El matrimonio se reunió tres veces en New York (en 1880. perdido. así. diez años después eso fue lo que ocurrió.) Éste es el doloroso trasfondo privado sobre el que hay que leer Ismaelillo: es el libro para un hijo ausente. Pero lo más importante es observar la dramática inversión de las funciones tradicio- . Así el lector empieza a entender varias cosas: que el título no alude a otro nombre familiar dado a «Pepito». mientras escribe el libro. convertido en una especie de viudo cuya esposa ha muerto en espíritu. no puede comprender bien las razones de esa circunstancia: un teatro de emociones reales y presencias imposibles. elegidos por el poeta. estimulada por la crisis doméstica. sino a una figuración alegórica. por su edad. María Mantilla. El drama tenía otra cara: su relación amorosa con Carmita Miyares de Mantilla. imposible ya de tocar. dos amigos venezolanos. sus diferencias de criterio al respecto se harán insalvables y en agosto de 1891 su esposa retornará definitivamente a La Habana con su hijo: Marti no los volverá a ver más. Martí lo concibe como una mise en scene cuyo intérprete más importante está ausente y que. cuyo fruto será una hija natural. como en las viejas <<lecciones de cosas» infantiles. iniciada el mismo año de su llegada a New York. Pérez Bonalde y Gutiérrez Colllo estimularon a publicarlo. tratando de arreglar el conflicto permanente que suponía el exilio y sus deberes políticos frente a los domésticos. lo que se refuerza porque los textos están ilustrados con viejos grabados. El libro se abre con estos significativos versos: <<Para un príncipe enano/ se hace esta fiesta».Albores del modernismo 239 precisamente. El hombre que tenía un alto concepto del amor conyugal y de la unidad familiar se ve. ante la perspectiva de ser abandonado.

. Por eso el poeta usa la figura bíblica de Ismael como alegoría de su situación. un nuevo Ismael que también ha sido expulsado del hogar y vaga lejos de él. Y del león pujante. Mi mano. donde el muchacho se convierte en «tirador de arco» y Dios promete hacerlo conductor de «una gran nación» (21:1-21). Según el Génesis (16:1-16). o • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • ¡Éntrese mi tirano Por esta cueva! ¡Déjeme que la vida A él. Éste le predice que dará a luz un hijo que se llamará Ismael y que «será hombre fiero. Montado alegremente Sobre el sumiso cuello. Por eso el padre sólo puede salvarse a través del niño. quien manda. estando casado Abraham con la estéril Sara. su mano será contra todos. más fuerte que él. La alegoría es bastante clara: su hijo es <<lsmaelillo». donde se encuentra con un ángel. Va. el padre es el hijo de su propio hijo: y Él para mí es corona. En verdad. Tiempo después.240 Historia de la literatura hispanoamericana. Almohada. por rivalidades con Sara. espuela. que vuelven al desierto. • • •• • • • • o-~ ••••• o o •• o. por eso las imágenes (algunas de sabor «orientalista». y la mano de todos contra él» (16:12). aunque -según el Antiguo Testamento.es el poderoso símbolo de una nueva nación. Sara da a luz a Isaac pide a Abraham que eche de la casa a Agar y a Ismael. que así embrida Potros y hienas. mansa y obediente. a él ofrezca! (<<Príncipe enano») Y por entre las crespas Arenas del desierto. ésta dispone que su marido engendre un hijo con su esclava egipcia Agar. 2 nales de la paternidad: aquí el hijo protege como un escudo al padre y lo salva. Agar es obligada a errar por el desierto. Donde él la lleva . o . Monarca de mi pecho. subrayadas a veces por las ilustraciones) insisten en ofrecer otra versión de los clásicos juegos infantiles: quien dirige. el más fuerte de los dos es el niño.

(«Mi reyecillo») Él vuela en torno mío. pero hay un paciente trabajo interior para que todo -lo simple.suene exquisito.. escudos fuertes De los cansados padres! («Tábanos fieros») La sencillez es._..-·-'11'··-- ~·--~ . Ni desperdicio ni exigüidad: la voz poética mantiene un riguroso equilibrio para que su sinceridad no suene trivial y para que lo fantasioso parezca verosímiL El verso es ágil y nervioso. quiebra. aparente.. esparce. entrecortado por muchas pausas y exclamaciones: expresa cabalmente la vida intensa -gozosa o dolorida.. él para. por lo tanto.de un hombre capaz de extraer de experiencias comunes visiones excepcionales. incluso. A diestra y siniestra Mandobla. su lenguaje no es opulento ni preciosista. mariposa. De pueblos idos -¡Cuando te vayas. («Sueño despierto») De beso en beso escala Mi mesa frágil. Allí su clava blande. Albores del modernismo 241 -----~------------- Un niño que me llama Flotando siempre veo. _. Llévame. La base métrica de estos poemas pertenece a la vieja tradi- . ¡Oh. ¡Hijos. Por cierto. él gira. Jacob. hijo!Toca en mi frente Tu cetro omnímodo. él bate. Recibe en su escudillo Lluvia de dardos hábiles. Ismaelillo árabe! Hijo soy de mi hijo! Él me rehace! («Musa traviesa») ¡Oh! cual los áureos Reyes divinos De tierras muertas.

escribe estos poemas. de la patria que la reclama» le provocó una honda crisis física y espiritual. y por el uso discreto de rimas internas. ayudar al plan insensato de apartar a Cuba.. Pero está sutilmente animada por caprichosos quiebres rítmicos. escrita como jugando». etc. años después. donde pasó el verano de 1890 acompañado de Carmita Miyares.242 Historia de la literatura hispanoamericana 2 ción castellana (versos de cinco. son las montañas boscosas del Catskill. no se siente obligado a explicar «por qué repito un consonante de propósito. y se cerraban las nubes: escribí versos». cultas u orales. retruécanos («Ebrio él de gozo/ De gozo yo ebrio»). se reunieron en Washington. No es menor la de Versos sencillos. La reunión a la que se refiere fue la Primera Conferencia Internacional Americana. por lo que «me echó el médico al monte: corrían arroyos.. y al publicar «esta sencillez. tras la guerra de España con Estados Unidos por Cuba y Puerto Rico. al norte del estado de New York. El «monte». seis y siete sílabas. este lenguaje estaba ya a gran distancia del verso romántico.1. o los gradúo o agrupo de modo que vayan por la vida y el oído al sentimiento». «el horror y vergüenza. la búsqueda de la difícil unidad hispanoamericana (en la que la cuestión cubana juega un papel crucial) y el benéfico reencuentro con el mundo natural que le demanda su alma agobiada. aliteraciones («Allá el alba del alma»). de que pudiéramos los cubanos. bajo el águila temible. por lo menos el anterior a Bécquer: hacía muy difícil seguir escribiendo «artísticamente» dentro de los viejos moldes. realizada en el invierno de 1889-1890. a veces en combinación). expresaría esencialmente las mismas .. alli. su poética es la de siempre: «Creo en la necesidad de poner el sentimiento en formas llanas y sinceras». Darío (12. Nos dice alli algunas cosas importantes que nos orientan sobre el trasfondo y naturaleza del libro: «estos versos del corazón» salieron «de aquel invierno de angustia. No hay que perder de vista esas dos motivaciones: la política y la personal. donde van «los que tienen sed de lo natural y quieren agua de cascada y techo de hojas». en la que se manifestaron de modo muy claro las intenciones imperialistas de Estados Unidos sobre los países hispanoamericanos. El prólogo es útil para entender las circunstancias y las intenciones del libro. como dice en una carta. los pueblos hispano-americanos». para bien único de un nuevo amo disimulado. por la presencia de voces arcaicas o novedosas. ecos.). por su parte. con manos parricidas. Y en eso reside la trascendencia de Ismaelillo. Sin parecer una ruptura radical.. en que .

sino. la mejor analogía la ofrecerían los versos del Martín Fierro (8. (XXXLX) Pero. por eso. Para el amigo sincero Que me da su mano franca. pero el tono es de balada popular y su repertorio de temas no puede ser más clásico: el amor. como el propio poeta señalaba.). de la lírica hispanoamericana. el paisaje . Presentan muy delicadas innovaciones en las rimas y algunos ensayos de versos blancos. si uno quisiera buscar una comparación. XXVII) o pintorescas estampas españolas (VII y X). (I) Cultivo una rosa blanca. un par de meses después de haberse producido la ruptura final de su matrimonio.. el prólogo está fechado ese mismo año. una armónica alianza de precioso valor para el alma desgarrada del hombre y el artista de esos años.. ensayistas y poetas que Maní había descubierto en Estados Unidos y en quienes reconocía aspectos de su propia búsqueda.con la de los llamados «trascendentalistas» norteamericanos. la patria. expresiones de fervor patriótico (XXV. Todo eso está como sumergido bajo el texto. hay un tono sentencioso -de sabiduría resumida a veces en cuatro líneas. En julio como en enero. sobre todo la de Emerson (1803-1882). la muerte. Y tampoco debe olvidarse que ellíbro aparece en octubre de 1891. una concentrada unidad de sonido.2. Basta consultar los rendidos homenajes que escribió a la muerte de Emerson y Whitman. la amistad. No extraña. XVIII). que la tradición oral y el folklore hayan heredado algunos de estos poemas y los hayan hecho famosos en versiones musicalizadas: Yo soy un hombre sincero De donde nace la palma.Albores del modernismo 243 preocupaciones. . a través de ella. cuyas apariencias pueden inducimos a leerlos de otro modo: los octosílabos -no se usa otro metro en todo el libro. Y aquí hay que señalar el entronque de su poesía -y.que nos da la pista: estos poemas no son mera música agradable al oído ni sólo refinadas escenas de erotismo modernista (véanse XVI. Thoreau (1817-1862) y su epígono Walt Whitman (1819-1892).4. visualidad y pensamiento.se deslizan con una naturalidad de agua corriente y pura. Y antes de morirme quiero Echar mis versos del alma. como puede notarse.

la cuarteta bá- . hay que reconocer que Martí introdujo en nuestra lengua a Whitman..conduce a un fin moral: «Yo quiero». que <<hay un alma en el centro de la naturaleza. XLIV). . la idea de que éste era el <<hombre completo» porque usaba «el lenguaje simbólico». el poeta la usa con una gran flexibilidad: le sirve como vehículo de relatos o fábulas poéticas (IV. Algo notable es que. y en «Spiritual Laws». los Versos sencillos están compuestos como estructuras simbólicas altamente concentradas. en las que cada palabra y cada relación entre ellas están cargadas con un sentido recóndito. etc. en todos los casos. . de tan grande influencia sobre la poesía que va de Darío a Neruda. _. en su ensayo «The Poet». que compartía con los trascendentalistas la convicción de que la poesía era parte de un continuo proceso de renovación natural y el motivo de la pugna entre los designios divinos de la Naturaleza y los de la sociedad industrial. debía ser un incon· formista y un rebelde. cadenas de variaciones alrededor de un tema (1. anotemos simplemente que los trascendentalistas postulaban una forma de naturalismo místico.. como un pensamiento oriental.. que defendía el principio de la Civil Disobedience (1849). XVI. Thoreau. Hay una intensa búsqueda filosófica a través de estos diáfanos versos. «Yo he visto>>-.~~- . dispuestos como cuartetas o redondillas. Para alcanzar esos lenguajes el hombre debía luchar contra las restricciones de la sociedad. esta integración de la esfera poética y política resultaba particularmente significativa. Tampoco puede dejar de mencionarse el influjo de la obra de Walt Whitman. Traicionando la naturalidad y transparencia de poemas escritos «como jugando». superior a la voluntad del hombre».. sagazmente. 2 '"W._. Emerson sostenía. . siendo la unidad estrófica casi exclusivamente (salvo XLIII y XLV) la de cuatro versos. No puede tratarse aquí el asunto con la extensión debida.más famoso por su singular experiencia con una utópica comunidad libre y natural que expone en Walden (1854). casi cifrado.L--~·-----~-_. en los textos de sólo dos estrofas que Ángel Rama ha llamado <dos dísticos seriados» (XII. . xrv. De hecho.244 Historia de la literatura hispanoamericana.). Pero hay que notar que. V) o para alcanzar la máxima síntesis de su pensamiento poético. justamente cuando su país acababa de lanzar una guerra de despojo contra México. Fina García Marruz ha señalado la relación que guardan con las reflexiones de sus «Cuadernos de apuntes» y que la «tríada» que guia su conocimiento a tra· vés de la poesía --<<Yo soy>>. meditaciones sobre el orden humano y el natural (XXIV... l.X). basado en la unidad del hombre y la naturaleza. es un pensador social y un poeta filosófico. En las circunstancias en las que Martí e Hispanoamérica se hallaban. «Yo sé».

.. En medio de otros sutilisimos juegos de rimas (abbalacac).a los ritmos de la continua transformación. Pero en la segunda se hace evidente que esa nube cumple una función simbólica distinta o. sometido --como todo-. en efecto. en la que también se traslucen las diferencias culturales que había percibido Martí. durante su exilio.. y se lleva Mi amor que gime y que llora. es decir.... pues. sobre la ansiedad y la quietud..."---... los dísticos no hacen sino ofrecer un orden «cerrado» de la reflexión. que concluye con un . El genérico nombre «Eva» refuerza el carácter subrepticiamente alegórico del texto: alude al principio femenino.. como puede verse en: «Yo sé los nombres extraños/ De las yerbas y las flores/Y de mortales engaños/ Y de sublimes dolores» (!). falsa es Eva: Viene una nube. aunque siempre indirectamente. que a veces aflora.. ""'. la vida de la pareja moderna y las relaciones entre la sociedad civil y el mundo natural.. La vida íntima del poeta es otro dato sumergido en el libro. hay un verso que sugiere fonéticamente la fusión nube!Eva: «Esa nube que (e)s-E va».. cuyo tema es el amor: Mi amor del aire se azora.. que el autor homologa a un elemento de la naturaleza: la pasajera nube. éste. emblema de lo efímero y cambiante en la poesía amorosa tradicional. ____ Albores del modernismo 245 ~~~~----------- sicamente funciona como un mecanismo para ofrecer un revelador contraste entre dos órdenes de la experiencia.. «se lleva el amor que llora» y trae la promesa (o certeza) de una alternativa balsámica: «Eva me consolará».. como en el ya citado recuerdo a «la niña de Guatemala» o en el XXXI. sino una honda meditación moral sobre el cambio y la permanencia. Eva es rubia.. una simple copla amorosa. al movimiento cíclico que se repite eternamente en el orden cósmico y según el cual deberíamos juzgar el de los sentimientos humanos. Se lleva mi amor que llora Esa nube que se va: Eva me ha sido traidora: Eva me consolará. en cuanto al erotismo.. El poema no es. mejor dicho.. . contradictoria. Bien podemos dar una ilustración del lenguaje simbólico del libro a través de uno de esos dísticos.. ritmos y timbres. (XX) La primera estrofa trata la frecuentada imagen de la mujer traidora e inconstante.

la sangre de los héroes crea la patria. mi pérdida es tu ganancia. 2 estallido de pasión paternal dirigido al hijo alejado de él y. qué hiciste De la perla que tuviste? La majaste. rugosos. nosotros los hombres sufrimos y pecamos cuando alteramos las sagradas leyes que rigen al mundo y. por lo tanto. pero es también la voz personal del padre que responde al reclamo de la madre «venenosa». hijo viril: Vamos los dos: si yo muero. de un modo discreto y elíptico pero a la vez convincente.ws libres no sólo porque no tienen rima. con «mi propia sangre» y con una sinceridad que . el supremo principio natural (el mar) que guarda para siempre el tesoro despreciado por Agar. por otro. Ver. «llorosa». es que. que en el gran designio del cosmos nada se desperdicia y todo se transfigura: el dolor se hace poesía. si tú . Me besas. o la ve parpadear.246 Historia de la literatura hispanoamericana. La voz del mar se deja entonces oír: «¿Qué hiciste. Aunque Martí no renuncia al ideal de forma («Amo las sonoridades difíciles. Agar.» El poema plantea una sutil ambigüedad: ese «Yo» es. torrenciales. un nuevo reflujo de la historia de Agar y su hijo Ismael. el verso escultórico. aquí transfigurado en la perla que ella arroja al mar y que luego. sino desde el desgarramiento tormentoso y sombrío de quien no ve la luz. ¡prefiero Verte muerto a verte vil! Confirmando los lazos entre este libro e lsmaelillo. en versos monorrimos. por cierto. vibrante como la porcelana».. por un lado. le reclama. Lo que los Versos sencillos nos dicen. dice en la página que sirve de prólogo). en el poema XLII.. pues. encontramos. En Versos libres tenemos la contracara de esta concepción: es un libro escrito no con la visión o premonición de la armonía. me la diste: Yo guardo la perla triste. sino porque son ásperos. como piedras preciosas en bruto. ha tenido que escribir éstos con «mis propias entrañas». de su lucha por una patria libre: Vamos.

tentador y distante para un hombre nacido en el trópico. se inspira en el caso real de un padre que mató . En «El padre suizo».. __ . las relaciones entre el mundo real y el ideal.. como se recordará.. Todo se ha degradado y los viejos principios han rodado por el suelo. la mcca del capitalismo y el individualismo práctico._. que las he hecho surgir de mí como las copio». la moral poética. --:-. el Deseo va «del brazo de la Fiebre». con las urgencias de la vida urbana) y el otro. En la apremiante ciudad... Incluso en lo más privado -la percepción de lo erótico y el ámbito doméstico. Pero hay una que parece envolver a todas y que genera los mejores versos del libro: el gran motivo de la ciudad moderna.. . El notable «Amor de ciudad grande»... .. singularidad. acosado como todos por el vértigo de las emociones. con su convulsa belleza. su confusión y su soledad.. reflexiona sobre esas dos clases de amor: el amorío pasajero (que asocia. El poema no puede leerse sin tener en cuenta su relación amorosa con Carmita Miyarcs y la crisis matrimonial por la que el autor estaba pasando. Los cuerpos no son «sino desechos» y las almas <<Oo son como en el árbol fruta rica>>. fechado en abril de 1882.-. cte. amontonamiento. _ .. que se había visto obligado a refugiarse en él para seguir sirviendo a su causa.. complejas y fragmentarias divagaciones sobre viejas obsesiones que retoman a él todavía más encarnizadas y apremiantes: el amor conyugal y paternal. nos dice.... la urbe que crecía desmesurada y pujante... La imagen de la ciudad que tenía Martí en mente era Ncw York. arrebato de mis visiones. el deber patriótico.. El poeta ve tambalear sus propias convicciones. Se ama de pie. su promesa...·-·"'-----------··---·· puede «parecer brutal».había un abismo. confiesa: «Yo soy honrado y tengo miedo!»._ . Los poemas tienden a ser extensas. prisa.. desde el título.. Un mundo sin duda fascinante y extraño. yo mismo tuve la culpa.~'!->-· .. que él hermosamente asocia con el mirar «irse tiñendo de color las rosas».Albores del modernismo 247 .... entre el polvo De los salones y las plazas: muere La flor el día en que nace . ...._. por ejemplo. es.. tras él. de la nueva poesía francesa. el constante tópico de Baudelaire y.. El resultado es extraño y lo asume íntegramente: «De la extrañeza. en las calles. .·~. al tiempo que nos asegura que él no será uno más de los «bebedores ruines» del amor degradado. entre las tradiciones latinas y anglosajonas.. la amistad. que constantemente tenía que sortear. de lo que hay aquí abundantes referencias. más apacible y duradero....

Está vacío Mi pecho. bajo formas cristalinas o empañadas por un vidrio oscuro. todo parece estar al borde de la c. de la carga dura 1De la vida sin fe. pasa . se parece a la respiración agitada de quien vive bajo el peso de tremendas presiones y contradicciones. en jirones «revueltos y encendidos/ Como mi corazón». En el libro predomina una atmósfera trágica y fatal. viuda. sino porque su consistencia retórica difícilmente tiene antecedentes: ese lenguaje despedazado. no hay en Versos libres los versos amétricos que hace esperar el título.. La noche es buena Para decir adiós. Esa nota funeral está subrayada en el impresionante verso final. con su dicción entrecortada por forzados encabalgamientos y pausas abruptas.por salvar los delicados hombros 1 De sus hijuelos. sin patria. Paradójicamente. o diluida como el flujo del pensamiento que el poeta busca sin encontrar. Marú -privado del suyo. espíritu supremo / ... pero su camino está rodeado de obstáculos y amenazas que lo hacen flaquear. Ya es hora De empezar a morir.. El amor.. 2 a sus hijos.. dentro de la cual se vive una situación agónica: el espíritu aspira a realizar las grandes tareas y empresas a las que se siente destinado... ») Ya sea en la exaltación del amor o en plena zozobra. la patria y la poesía son sus únicos refugios y a ellos se aferra desesperadamente. con su grave golpeteo rítmico: «Cuba. Acá un torrente: Aquí una piedra seca.. El universo Habla mejor que el hombre . a punto de naufragar. Por eso escribió: Contra el verso retórico y omado El verso natural. En el famoso <<Dos patrias» asocia la nostalgia por la tierra lejana con la muerte y el silencio: . ». Allá un dorado Pájaro que en las ramas verdes brilla. destrozado está y vacío En donde estaba el corazón.se proyecta en él y lo ve como un héroe que obró por amor: <<¡Padre sublime. La luz estorba Y la palabra humana. »...lerrota. («Contra el verso .. pero sus endecasílabos blancos son algo insólito para la época. no por la falta de rima.248 Histona de la literatura hispanoamericana. Martí perseguía la poe- . como sugieren las frecuentes imágenes de navíos sacudidos por feroces tormentas.

Eso mismo hace excepcional las calidades artísticas de su lenguaje. Martí usa el régimen de la lengua española de un modo muy creativo y moderno: basta observar cómo se ahorra palabras conectivas o cambia velozmente de niveles discursivos. nadie lo hizo tan dolorosamente como él. frase ünidal A frase colosal» («Pollice verso»). que transmite plenamente tanto el calor de su intimidad como la lucidez de su pensamiento. más que su resultado. que es inmensa y plural.).) y anteriores a la Moral social de Hostos (1 0. esa afirmación sigue siendo exacta más de sesenta años después. entrecruzados de incisos y subordinadas. Y cuando no luce simple. pero parecen muchísimo más modernos: textos de nuestro tiempo que podemos leer casi sin sentir su distancia histórica. sin embargo.6. Leyendo su prosa. sobre todo a partir de 1887. Federico de Onís dijo que su poesía «apuntaba más lejos que la de los modernistas y hoy es más válida y patente que entonces». En gran medida. siendo razonable como aporte a la sintaxis de nuestra lengua. de su propia intimidad herida y desasosegada por el horror de la ciudad ajena e indiferente. En su famosa Antología de 1934. Es nuestro contemporáneo. todo ese material es prosa de ocasión. de Vallejo.11. Tenemos que ocuparnos todavía de su obra en prosa. su epistolario y su Diario de campaña. sin dejar de ser simple. plástica. El fuerte acento ético que encontramos en la poesía de Martí se --------------·--·--------------~---------------- . Llegó a proponer algo que. Convencido de que «la vida es grave/ Porción del Universo.Albores del modernismo 249 sía sincera. uno se convence de la decisiva revolución que se estaba operando en la lengua literaria que entonces se escribía en América: suyo es el descubrimiento de una prosa sensible. a la que llegó Darío después de tanta pasión por el festín verbal y sonoro. tuvo que escribir. elegante. Es un antecesor directo de Machado. para darse cuenta de ello. En ese pensamiento se distingue una honda pasión humanista por la belleza y un orden social digno de hombres libres. provocada (y a veces exigida) por circunstancias derivadas de su actividad política. de Neruda. por amontonamiento de períodos envolventes. Pero podemos reducirnos a los campos donde está lo mejor del Martí prosista: sus ensayos políticos. apasionada. Sus ensayos son contemporáneos de las Catilinarias de Montalvo (9. refleja sus lecturas de la prosa inglesa: el uso de la coma menor y el guión menor. es porque la frase trata de reproducir el movimiento del pensar mismo: su acto. hilando series de frases sólo con dos puntos. Es el primer gran poeta hispanoamericano que tiene conciencia de la modernidad.

Éste es un ardoroso manifiesto político en favor de la unión de América Latina en defensa de su integridad y dignidad. Las ambiciones hegemónicas de Estados Unidos son un serio e inminente peligro.~·~4'<-"· "'"<*-«. un espíritu afinado como una antena sensible a los registros de su propia experiencia humana.. sus páginas sobre Darwin). El foco de su preocupación es. lo estético y lo político. Los márgenes de la ensayística martiana son difusos.. cartas públicas.~.. lo erótico.250 Historia de la literatura hispanoamericana... su frecuentación de la Biblia._. y publicando lo que las circunstancias le arrancaban: documentos políticos. pero también a las novedades de la ciencia y la técnica (ejemplo. discursos .. como «un ala rota>>.... ni éstas podrán sentirse seguras si aquélla no se logra...'""~•r"-"~*""' traslada a su concepción de la política. pero esas contradicciones enriquecían su pensamiento. no siempre discernibles de su producción periodística._. Pero los que quieran encontrar el verdadero perfil del Martí americanista. oratoria y epistolar.... preocupado por las grandes cuestiones de la identidad de nuestra pluralidad cultural. lo encontrarán en las páginas recogidas bajo el título de Nuestra América (La Habana.. dejando muchas notas y fragmentos. un «ave roja de alas heridas» o un hombre que empieza «en fuego y pára en ala». "'='~~. el fuerte impacto de los trascendentalistas arriba citados. respuestas. .·-- .. fue un ecléctico.. por el famoso artículo homónimo aparecido en un periódico mexicano en 1891. que es también una búsqueda de la armonía entre los hombres y los pueblos. los reclamos de la historia y el ejercicio concreto de la política. La agonía de esa búsqueda está constantemente presente en su poesía a través de imágenes características.. su prosa trabajará innumerables variantes de estas visiones que funden en un solo movimiento lo ético. 2 :__._.. Quizá fue así porque Martí nunca renunció a ser un artista. Las raíces de su pensamiento no pueden ser más heterogéneas: muestra huellas de la tradición cristiana. semillas existencialistas sembradas en él por Schopenhauer (1788-1860) y tal vez por Nietzsche (1844-1900). 1909-1910). Filosóficamente... La reflexión martiana convierte sus variadas preoc~paciones en un haz de radiante claridad y de alta tensión emocional. nociones krausistas y teosóficas. Cuba. la militante fraternidad latinoamericana y la indeclinable lucha por la independencia cubana. un pensador asistemático y muchas veces contradictorio.... pero el marco es claramente continental: no habrá independencia cubana sin la solidaridad de las naciones hermanas.. etcétera. por cierto. ~·. sobre el que Martí es de los primeros en llamar la .. las propuestas del arte y la religión. Se pasó la vida escribiendo trabajos en prosa sobre los más diversos temas y en los más diversos tonos...

de plátano. hacen más que convencer al lector: lo seducen y lo mueven a la defensa de los mismos ideales.a las naciones hispanoamericanas deben cesar: «Los países que no se conocen han de darse prisa para conocerse. sino entre la falsa erudición y la naturaleza. y si sale agrio. pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas». En vez de inventar y recrear. que incluye a los indios y a los negros.) era reexaminada y criticada sagazmente: la falla estaba en la aplicación mecánica de las formulaciones europeas y ahora norteamericanas. Las rencillas y recelos que dividen.. Y hay que crear. reiterando el mismo juego de analogía y contraste. Nuestros modelos políticos han fracasado: «Con un decreto de Hamilton no se le para la pechada al potro de un llanero». muchas veces. la carga psíquica que recorre el esfuerzo reflexivo. dice Martí. agrega: <dnjértese en nuestras repúblicas el mundo. obtener resultados dudosos. hemos importado e imitado sin discriminar.2. ni el libro yanqui [dan] la clave del enigma hispanoamericano». afín a nuestros modos de ser y pensar.del ser colectivo americano. pues <<IlÍ el libro europeo. El mestizo autóctono ha vencido al criollo exótico.. sino con imágenes cuya dinámica intelectual y emocional es irresistible.Albores del modernismo 251 atención.» Casi cincuenta años después. el libro importado ha sido vencido en América por el hombre natural .3.. «Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra>>. intentar muchas veces. Estamos en guerra. La historia nos demuestra que América no es un molde hueco que Europa deba llenar: civilización hubo desde antes del tiempo de los Incas y el único modelo no es Grecia. Echando a pensar a la sensi- . dice Martí con sutileza rítmica y conceptual y. El vino. la frescura del pensamiento y los felices hallazgos de la prosa. en el vacío. Frente a las naciones americanas hay una inmensa tarea creadora de conciliación social.. Los fracasos y dificultades no deben intimidarnos. y hay que levantar «trincheras de ideas [que] valen más que trincheras de piedras». hasta entonces sujetos pasivos de la historia. y añade otra bella imagen que contiene una propuesta tan extremada como poderosa: «Crear es la palabra de pase de esta generación. Martí es el paradigma del supremo arte del ensayista: el de pensar no sólo con ideas. tendremos que improvisar. Bien valdrá la pena. Igual pasa con nuestra cultura: « . La civilización misma puede ser tan abusiva o antihumana como la barbarie. La política y la cultura tienen que ser una creación propia. La educación y la cultura deben adaptarse a las formas «naturales» -y aun «bárbaras»-. como quienes van a pelear juntos». la disyuntiva de Sarmiento (8. dice. ¡es nuestro vino!» El tono exaltado. No hay batalla entre la civilización y la barbarie.

1991.. 1987.. en los que serían los últimos cuatro meses de su vida. 2 bilidad. y así introdujo una profunda renovación en el género. medallones y estampas memorables.. . ni mimos nuestros. No sólo es un espléndido trozo modernista: es también modernísimo.Poesía completa.. se nos apegó desde la arrancada de Montecrisú. 2 vols. Joseph Conrad. el lenguaje del ensayo al de la poesía. del Centro de Estudios Martianos. 1994. Biblioteca Ayacucho. La Habana: Editora Nacional. La Habana: Centro de Estudios Martianos-Casa de las Américas. escrito entre República Dominicana. con sus calzones en tiras.252 Historia de la literatura hispanoamericana. Alvaro Mutis y otros narradores que han sentido el romántico llamado del mar. como pocos.juan.. él iba creciéndosenos con la fuga de los demás. De ellos hace retratos.. crít. Madrid: Alianza Editorial. el yarey con las alas al cielo. «a caballo o en la mar». el cubano acercó. que algunos de los mejores momentos de su prosa personal están en su bellísimo epistolario (especialmente en las cartas que escribió a su hija María Mantilla y a otros miembros de la familia Mantilla) y en las admirables páginas de su Diano de campaña. .. de Ivan A. el levitón que le colgaba por sobre las carnes. Textos y crítica: MARINELLO. Ed. . Con su afinado equilibrio rítmico. A medias palabras dijo que nos entendía. difícil encontrar ejemplos de prosa modernista más perfectos que el famoso retrato que comienza: David. y sin espera de paga mayor. Obras completas. de los humildes hombres que lo rodean y de su heroísmo anónimo.. 19631967. el de las Islas T ureas. La Habana: Letras Cubanas. el retrato. el prosista refinado predomina sobre el guerrero y nos ofrece visiones líricas del paisaje. Ed. Madrid: Cátedra. de Carlos Javier Morales. Schulman. sin embargo. . 1978. los pies roídos. y era la goleta él solo. 1985. de Cinúo Viúer. funde la descripción. crít. Obras martianas. los detalles pintorescos y el soplo de la aventura marinera en un pasaje que envidiarían Melville. MAR11. Habría que reconocer. Aun en medio de las azarosas circunstancias de la campaña militar. Ed. Caraca::.Nuestra América. . 28 vols. Caracas: Biblioteca Ayacucho.. 1995. ni tratos de ella.Obra literaria Ed.Poesía completa..lsmaelzllo. . de Cintio Vitier. Haití y Cuba. Versos sencillos. José. Ed.. Versos libres.

1969. Madrid: Anaya-Mario Muchnik. núrns. Martí. Granada. España: Cornares.José Miguel. Símbolo y color en la obra de José Martí. Río Piedras. Ángel. Pese a su cortísima vida. 1993. 1971. Mar tí y su concepción del mundo. Casa de las Américas. periodismo en sus muchas formas.~-----.. Gautier.. San Juan: Editorial Universitaria. Ottrnar y Titus Heydenreich. Roberto. RAMA.. 1992. !van A. La Habana: Biblioteca Nacional José Martí. que leyó. El mundo encantado de Gutiérrez Nájera El nombre del mexicano Manuel Guúérrez Nájera (1859-1895) evoca siempre la imagen de un espíritu refinado. . dejó además fragmentos de tres novelas. Ángel. crónica. 353-400. «Indagación de la ideología en la poesía (Los dísticos seriados de Versos sencillos)». Aunque es un rasgo personal. ErrE. el héroe y su acción revolucionaria. Martí.. Madrid: Gredos. Aproximaciones críticas a la obra literaria de José Martí. Valencia: Pre~Textos. 2. pp. 1983.y Manuel Pedro GoNZÁLEZ. idealista y fantasioso. MARTíNEZ EsTRADA. de José Olivio Jiménez. pp. Atlas histórico biográfico. julio-diciembre de 1980.). 253 "'"-·-·-----------Albores del modernismo ... . entre otros) y de Leopardi.'AÉNEZ. el alma alerta. En su alta conciencia artística se nota la fuerte influencia de los escritores franceses (Musset. AGRAMONTE. cuento. absorbió y adaptó al castellano poco antes que Darío (12. México: Siglo XXI. su obra es amplia y variada: poesía. Frankfurt: Iberoamericana. julio-septiembre 1995. 1966. Ezequiel. San Juan: El Mirador.jorge. N.«Los Versos sencillos». Revista Iberoamericana. que introdujo un caudal de novedades literarias y así abrió las puertas al modernismo en su país. 1994.y Cintio Vitier.3. 60-205. . ese afrancesamiento era común a la elite intelectual mexicana de su úempo. J!. México: Fondo de Cultura Económica. Martí. pp. 83-96. 0 11.Ensayos y crónicas. 200. 112-113. ÜVIEDO.. Flaubert. MAÑAGI. Se ha dicho que su actividad literaria y periodísúca lo absorbió . Ed.1. Una revisión de la vida erótica de fosé Martí. José Olivio.. José Martf La Habana: Instituto Cubano de Geodesia y Cartografía-Centro de Estudios Martianos. sólo por eso su contribución sería considerable.. el apóstol. SCIIULMAN. José Martí.." ed. 1963. Temas martianos. 1995. La raíz y el ala. 1995. José Martí 189511995. La niña de New York. EsTEBAN. Baudelaire. Darío y el modernismo*. 1970.

254 Historia de la literatura hispanoamericana. en notorio conflicto con el ambiente de entonces. como si éste fuese casi un alter ego. La Lzbertad. sí dejó en él un gusto por el misterio de lo trascendente. Podría resumirse en tres palabras: leyó. <<Recamier».. que se formó leyendo todo lo que podía. Poco más hay que contar de su vida. adaptando en ocasiones el texto al seudónimo. pero su más importante contribución en este campo fue la fundación. no salió nunca de México y muy pocas veces de la capital. Las exigencias del medio periodístico (al que alguna vez se refirió irónicamente como una «enfermedad») y la necesidad de publicar sin descanso. fue elegido diputado y se casó con una joven de ascendencia francesa. En realidad. escribió.. Totalmente volcada hacia adentro. de la Revista Azul (1894-1896). fuera de lo que escribió. corregidos más de una vez. «Ümega». «Nemo». Colaboró con muchos periódicos locales: El Federalista. de paisajes exóticos y de fantasías peregrinas. El Universal y la Revista Nacional de Artes y Ciencias. A los veintinueve años. Este amante de la vida parisiense. como Joseph Comell. que visitó sólo los paisajes que inventaba. en efecto. su existencia da la irllpresión de haberse esfumado en un horizonte borroso: sus mayores aventuras son las de la imaginación. casi triviales. el creador de cajas y collages oníricos llenos de alusiones europeas. «Mr. 1883). Aunque no logró lo que ella quería (sólo pasó algunos años de seminarista). quizá expliquen los numerosos seudónimos que usó: <<El Duque Job». le hizo leer los escritores religiosos y místicos españoles: Fray Luis de León. «Pudo>. Los usó como una estrategia para publicar los mismos textos. casi toda su producción tiene origen periodístico y permaneció en ese estado hasta después de su muerte. A los dieciséis años comenzó a hacer periodismo. entre otras publicaciones. especialmente en francés. 2 de tal modo que casi no tuvo tiempo para vivir. lo que durante dos décadas fue su principal actividad y su mayor fuente de ingresos. El único libro que publicó en vida fue Cuentos /rágzles (México. Santa Teresa. su madre.). «Junius». junto con su amigo cl escritor Carlos Díaz Dufoo. Extraña vida la de este escritor que compuso su obra quizá como una vía para escapar del opaco prosaísmo de lo cotidiano. Habiendo nacido en el seno de una familia de clase media. dominado por el positivismo (10. . Can-Can». Uegó a decir: «Escribir sin seudónimos es como salir a la calle sin camisa». San Juan de la Cruz. los datos externos de su vida son insignificantes. culta y católica. queriendo dirigirlo hacia el sacerdocio.1. El Cronista Mexicano. soñó. que se convirtió en un influyente vehículo de irradiación para los modernistas mexicanos. fue W1 viajero sedentario. Gutiérrez Nájcra fue un autodidacta.

la que me adora. Aquí y allá pueden encontrarse composiciones en las que ya aparecen todos los efectos sonoros. la estrofa escarlata que sea toda sangre. que presenta este ideal femenino: Mi duquesita. Gutiérrez Nájera es un espíritu romántico que elige ocasionalmente las formas estilizadas del modernismo. los rasgos de su personalidad madura. a contrapelo.. es menos interesante y renovadora que su prosa. delicadeza y tierna ironía que en la fantasía «La duquesa Job». los valores estéticos y símbolos prestigiosos que ya empezaban a ser codiciados por las capas ilustradas de la sociedad mexicana. la estrofa oriental . El texto muestra. si se atiende a eso.. Desde entonces se notan. inspirado en la «Symphonie en blanc majeur» de Théophile Gautier. El sabor básicamente romántico en la fonna y el fondo de su lirica no empieza a desaparecer sino a partir de 1880. exóticos y ornamentales que distinguirán al modernismo maduro: Hay versos de oro y hay notas de plata. No baila Boston. de su refinado mundo interior y su inclinación esteticista.11. y desconoce de las carreras el alto goce y los placeres delftve o'dock. señora. mas busco. podría decirse que. tenemos un ejemplo de eso en el poema «De blanco» (1888).) y más tarde en los dos volúmenes de Poesías completas (México. los aportes más sustantivos . recopilada al año siguiente de su muerte por Justo Sierra (10. pues amaba la plasticidad y la elegancia de sus imágenes. de un alma agobiada por dudas. Quizá nunca expresó esa última actitud con mayor gracia. Por temperamento lirico se inclinaba a las innovaciones de la primera. 1953). Predomina en él un tono elegíaco de amante triste.Albores del modernismo 255 En general. especialmente la parnasiana y la simbolista. puede decirse que la obra poética del autor. En general. todavía tímidamente (como en «Del libro azul» o «Invitación al amor»). vacilante entre el amor a la vida y la fascinación de la muerte. como poeta. no tiene hwnos de gran señora: es la griseta de Paul de Kock. Se le considera uno de los difusores e introductores de la poesía francesa en nuestra lengua.

tintes modernistas por antonomasia. quizá baste decir que se siente su huella sobre la prosa reunida por Darío en Azul..256 Historia de la literatura hispanoamericana. enamorado de los colores sugestivos de ciertos estados del alma.. su gran virtud es precisamente haber convertido lo que estaba destinado sólo a cumplir con las efímeras exigencias de la actualidad periodística.. ·-.. el blanco o el dorado.. Pocas cosas ocurren en ellos.. como objetos aéreos creados por el flujo caprichoso de una divagación.) seguían escribiendo años después que él.. para tener una idea de la distancia estética que había entre ellos y de cómo se iba configurando el cuento moderno en el continente.._~--- .. salvo como añoranza o ensueño del viajero imaginario. elegancia... .... su aporte más personal... .. al punto de que casi no hay historia y los personajes apenas están dibujados.. Sus Cuentos color de humo (México..): vuelos de la fantasía y la ironía que se desprenden de los datos reales que les sirven de pretexto. elaborada con un cuidado formal que desmiente la prisa con la que a veces fue escrita. 1942).. Por su lirismo.2.... 2 _ _.) o Gana (10. por ejemplo. su delgada línea argumental.3..- de Gutiérrez Nájera como poeta no están tanto en el nivel métrico. Leyendo composiciones como «El hada verde» o <<Para el corpiño» (ambas de 1887).....7.. Pero su encanto emana de la atmósfera que crean. constituyen un cambio radical en las costumbres narrativas que predominaban entonces en Hispanoamérica: hay que compararlos con los que hombres como Palma (9........ erotismo sutil..3. popularizado por Darío.. abandono sen- . lo que trataba materias en principio triviales y corrientes... se parecen más bien a los de Eduardo Wilde (10. eran algunos colores favoritos de su paleta verbal. de las imágenes que evocan y del aire fantasioso que envuelve todo. el azul. La diferencia es que los del mexicano no siempre ocurren precisamente en París. en algo valioso y exquisito.. las restricciones del periodismo no le impidieron escribir pequeñas obras de arte. Es decir. son los mismos: irrealidad. sino en su imaginería lírica. Para confirmar que es precisamente en el campo de la prosa donde puede hallarse lo mejor de Gutiérrez Nájera. sin embargo. Ese ingrediente aparece también en su prosa. ""'~-~ .___. su elegante ironía.·-. son delicados e impalpables como pompas de jabón. la atmósfera y el espíritu.1... se confirma que era un poeta cromático. En sus Cuentos frágiles hay algunos adelantos de esa forma peculiar llamada «cuento parisién» -juego de fantasía cosmopolita y erótica que es más una escena o un conjunto de impresiones que un relato--.

. crónicas y ensayos (México. Lo último es más singular si se tiene en mente el sesgo cronístico que originaba estos relatos y que alude siempre a un espacio o suceso . El mismo criterio cromático rige sus series cronísticas: <<Crónicas color de rosa». como ejercicio de imaginación o fantasía. «Crónicas color de lluvia»... Los cuentos del autor fueron publicados en periódicos y revistas. con varias instancias en las que vacila ante una u otra opción a seguir. «Cuentos color de humo».y desprendiendo el texto ficticio de su atadura a la misma realidad que lo inspiraba. Con relatos como éstos. el origen periodistico de sus cuentos no los hacen siempre discernibles de las crónicas. Véase.. Un buen ejemplo de su prosa es el que brinda «La novela del tranvía» publicado por primera vez en 1882 bajo el rubro «Crónicas color de lluvia» y con el seudónimo de «El Duque Job». «S tora y las medias parisienses» o «Elisa la écuyere». cada género invade terrenos del otro. mejor que éste. sino la habilidad para crear realidades virtuales como transfiguraciones del mundo objetivo. Prosa (México. el relato da la impresión de «hacerse» ante nuestros ojos. En realidad. Esta forma de contar aproxima el proceso creador a la improvisación e incorpora al texto las nociones de azar y la percepción impresionista.. Lo de «novela» debe entenderse en su sentido más general. como sigue un curso casual a partir de lo que el narrador va observando. Albores del modernismo 257 ~·--·------«--. 1940). las notas de arre. Cuentos.. «Cuentos vistos». las adaptaciones de leyendas extranjeras. 1943) y Cuentos completos y otras na"aáones (México. Lo interesante es que. Crónicas de Puck (New York... formando distintas series: «Cuentos del domingo». brillo verbal. 1898 y 1903 ). títulos que han orientado a sus recopiladores para ordenar lo que quedó disperso. Gutiérrez Nájera no distingue (ni quiere que distingamos) entre esos géneros: muchos cuentos comienzan como crónicas o viceversa. «Crónicas color de oro». No los rigen las leyes de la acción y el desarrollo narrativo. Gutiérrez Nájera puede colocarse a la cabeza de los numerosos modernistas que cultivaron este género e hicieron de él una alta forma estética. los modernistas estaban introduciendo una forma larval de narración autorreferencial -tan difundida ahora. Su intención era subrayar el aspecto artístico de ambos y convertirlos en campos por los cuales la imaginación podia vagar libremente... 1958). Perseguía las parpadeantes sensaciones y las fugaces presencias en las que veía señales de un mundo espiritual. Su producción en prosa puede leerse en varias recopilaciones: Obras. En el arre de convertir una ocasional crónica periodística en un objeto de perdurable belleza. etc...-----------~-------- sual. Obras inéditas de. por ejemplo.

«Manuel Gutiérrez Nájera». vol. en la que se inventan vidas -usando a los pasajeros que suben o bajany con ellas se tejen precarias hipótesis hasta que otra más cautivante atrapa la atención del autor. Del modo más sutil el autor nos hace ver cómo el proceso de modernización afecta la vida privada y cómo se crean nuevas expectativas para la colectividad que había emergido del período positivista. cuna y purgatorio del espíritu moderno. la función del narrador es todavía más activa porque su punto de vista se desplaza constantemente: su observatorio móvil es precisamente el tranvía.. a la caza de «cuadros vivos». Número dedicado a Manuel Gutiérrez Nájera: México. 1996.. GALVEZ. et al.Cuentos completos y otras narraciones.. . de Francisco Monterde. México: Instituto de Investigaciones Filológicas. pp. Ed.RRI::Z NAJERA. México: De Andrea. de E. 2 exteriores al texto. abierta a distintas formas de contemplación." ed. Michigan: Michígan State University. K Mapes. Textos y crítica: Gunt. La crónica modernisttl hispanoamen'cana. de detalles que antes pasaban desapercibidos. bullente. CARTER....Z.258 Historia de la literatura hispanoamericana. Manuel Gutiérrez Nájera.Cuentos y cuare:. LJieratura Mexicana.Vioso y sus dramas anónimos. Manuel. con su ritmo neJ. Coloquio Internacional Manuel Gutiérrez Nájera y 14 cultura de su tiempo. 6:1 (1995). 2. montando en éL la misma ciudad parece otra. GONZAL!:'. la recién llegada novedad técnica que confirmaba el crecimiento urbano de México. 1956. Muestra además ciertas notas que la imaginación modernista incorporará al género: una visión frívola. no mimética. 1994. 1964. 1963. ». . México: Porrúa. de situaciones hwnorísticas o fugaces que excitan su imaginación. En Luís Íñigo Madrigal. eds. BACHE CoRIT~'i. Aníbal. btudio y escritos inéditos. México: De Andrea-East Lansing. México: Fondo de Cultura Económica. Memoria.*. ed. . Manuel Gutiérrez Nájera. Es un ejercicio de ficción dentro de la ficción. Marina.. Madrid: Porrúa Turanzas. Desde el tranvía. 2. el cuentista es más bien un cronista curioso. 1983. Boyd G. y la fascinación de la ciudad.mas del Duque Job. México: Porrúa. 583-590. Poesías completas. 1958. En el caso de «La novela . Carlos. G()MEZ DEL PRADO. Ed_ de Francisco González Guerrero. e intensamente trabajada por la sensibilidad a partir de una chispa de experiencia real. Ed. Vida y obra.

Hacia 1885 se gana la vida colaborando en el periodismo local. y dos figuras del decadentismo francés. Huysmans y Gustave Moreau. le hizo perder el puesto. agotó sus escasos recursos y se vio obligado a volver a Cuba a comienzos del año siguiente.. (Más tarde diría que fue preferible no haber llegado al París real porque eso le permitía seguir pensando en «el París que busca sensaciones extrañas en el éter. _ _. Gutiérrez Nájera (supra). pp.4.~. el periodismo. 1. de lcaza entre ellos). aliado de escritores y artistas (Salvador Rueda y Francisco A. _.1. En Carlos A. Julián del Casal o la salvación por el Arte El cubano Julián del Casal (1863 -1893) sufrió a los cinco años una experiencia de la que tal vez no se recuperó del todo: la muene de su madre. que abandona casi de inmediato. con entusiasmo decreciente.). ed.-~ -"t---·~- Albores del modernismo 259 . escribió: «tan sólo llega a percibir mi oído/ algo extraño y confuso y misterioso/ que me arranca muy lejos de este mundo» («Pax Animae>>).11. Una sensación de pérdida. tratando de olvidar el incidente.. -. lvan A. Solé. Nunca realizará ese propósito: la vida disipada y bohemia que llevó en Madrid.1. para los que usaba a veces el seudónimo de «Conde de Camors». Cultivó la amistad de unos pocos escogidos. adornado sin embargo conjaponeries y bt~ belots que había traído de Europa.. se buscó un trabajo más oscuro y se aisló casi de todos en su pobre cuano de artista.) Volvió a ejercer.) -que lo visitó cuando pasó por La Habana en 1892 y sobre quien escribió un artículo al año siguiente-. Darío (12. entre ellos el mexicano Luis G._. ______________ _ Sc!IUUMN.*.. En 1881 publica en la prensa su primer poema...2. 11. «Manuel Gutiérrez Nájera».. ese mismo año viaja a Europa con la intención de conocer París.. A la pesadwnbre moral desencadenada por ese hecho se swnaron las dificultades económicas de la familia y la rígida formación jesuítica que recibió..___ . la morfina y el haschisch». .. Urbina (12._. comienza a trabajar en un modesto puesto como funcionario en las oficinas de Hacienda e inicia sus estudios de derecho. Un comentario crítico sobre el gobierno español de la isla. vol. lo abandonó. dolor y abatimiento se apoderó de él y comunicó a sus versos el tono melancólico y elegíaco que los distinguiría siempre: el de un hombre marcado por un destino sombrío y por el constante apremio de la muerte.... 351-357. con artículos y poemas en La Habana Elegante y El Fígaro. publicado en 1888 en la primera revista. en peores condiciones que antes.

A pesar de que. Era un nihilista. a veces con una ilusa expectativa que sólo anunciaba mayores frustraciones. Del Casal se cuidó muy bien de revelar lo que. frecuentes en un poeta erótico como él. la rotura de un aneurisma le causó la muerte. cuyas raíces creía enterradas en los profundos abismos de su alma. de lo que alguna vez dio testimonio en su obra. de su propia enfermedad espiritual. En <<Autobiografía». bajo el seudónimo de César Guanabacca. En La Habana colonial de esos años éste era un tema del que no solía hablarse o se hablaba en voz baja y tono condenatorio. en el que adopta una actitud de digna modestia: «Yo sé que nunca llegaré a la cima/ donde abraza el artista a la Quimera». 2 (Verlaine hizo un elogio del cubano en una carta dirigida a un amigo de éste.) El interesante epistolario que sostuvo con Moreau muestra que a través de él. 1893 ).260 Historia de la literatura hispanoamericana. materiales e información sobre la vida artística parisina que fueron esenciales en su cultura literaria. hay alusiones que. debió de ser algo conocido. si se leen entrelíneas.4. Casal obtuvo libros. pueden significar algo muy distinto de lo que parecen: ¿cómo hay que entender su recuerdo a «mis amantes compañeros»? ¿Y qué nos dice realmente esa imagen de la opresión que siente «cual si en mi pecho la rodilla hincara/ joven Titán de miembros acerados»? Y si en <<A la castidad» . A todo esto hay que sumar un hecho que ha sido velado por la critica y sólo muy recientemente sometido a examen: el de la homosexualidad del poeta. Desde alli se asomaba al mundo exterior. Emocional y estéticamente cultivó sus propios pesares y descontentos con el mismo malsano primor de los poetes maudits franceses.)-. para sus amigos inmediatos. es uno de nuestros primeros y auténticos decadentes. o Un falsario de la rima (La Habana. tengan a veces un carácter extremadamente ambiguo y oblicuo. junto con Silva (in/ra). Ese rechazo a la realidad circundante también reflejaba el estado de ánimo de un cubano independentista tras el fracaso de las guerras contra el poder colonial. de su primer libro. Esto hace que sus referencias a lo sexual. su relación con el ambiente literario local resultó problemática: el crítico Ciriaco Sos lo atacó y publicó.2. una violenta diatriba que proclamaba desde su título ]ulián del Casal. para entonces. Tras corregir pruebas de un libro suyo y mientras cenaba en casa de amigos. ya había publicado dos libros de poesía. un artífice ---<:omo Herrera y Reissig (12. el vacío y la muerte. quizá el poeta esté aludiendo a él (o a gentes como él) en el soneto «A un crítico». atraído por la turbia fuerza del mal. generalmente con hastío. Ésta es la única razón por la que hoy recordamos a Sos.

Cuando no participaba en tertulias con un pequeño círculo literarío. pero es evidente que al menos literariamente lo fue. dice en «Invernal»). título que no podía sino desconcertar a sus lectores locales.Albores del modernismo 261 proclama esa virtud. el arte y la vaga religiosidad que rodeaba a su desesperanza. Nada tenía valor para él sí no pasaba antes por el exigente filtro de la elaboración estética: era el ejemplo cabal del hombre-artista que exaltó el modernismo. porque en su seno/ dura el amor lo que en la rama el fruto»? No menos ambivalente es su crónica de 1889 sobre «El Centro de Dependientes». prefirió los idilios imposibles y a la distancia -quizá para guardar el secreto de la «cripta negra en que duerme el deseo>>- . Es difícil saber si en efecto era un neurótico. En un hermoso poema escribe: Suspiro por las regiones donde vuelan los alciones sobre el mar. Y lo fue con un estricto sentido de la disciplina interior que era indispensable para obtener auténticas obras de arte a partir de sus experiencias. ajenos al cambio de estaciones) y más próximo a los parajes exóticos que nunca había visto. en el que estos poemas aparecen: Nieve (La Habana. Este poeta nacido en el trópico se sentía abrumado por el exuberante paisaje que lo rodeaba (tal vez porque sus colores y perfiles le resultaban monótonos. la lectura. donde defiende la institución pero sin señalar que había sido denunciada por ciertas prácticas sexuales que se realizaban allí. 1892). desde los desiertos de Arabia hasta los paisajes barridos por tempestades de nieve y frío glacial. Igual que con el paisaje pasó con las mujeres: antes que con amantes reales. y el soplo helado del viento parece en su movimiento sollozar. Un gesto característico fue rechazar las posibilidades que la naturaleza le ofrecía como a tantos poetas cubanos en el pasado. explica el título de uno de sus libros. sus únicos refugios eran la ensoñación. («Nostalgias») Eso y el hecho de que sintiese en su espíritu el frío de la muerte («¡Yo también en el alma tengo frío!». ¿queda por ello absorbido todo el alcance de los primeros versos: «Yo no amo la Mujer. como él gustaba llamarse. El discreto silencio que guardó del Casal crea un inquietante vado en su obra y es una señal en negativo de la múltiple marginación que tuvo que sufrir en su vida.

el cristal. de 1886: Amo el bronce. Nada de esto es casual: el propósito específico del autor era el de componer una serie de «retratos verbales» que no brotaban de la naturaleza o la realidad misma. Baudelaire. pero muestra un gran avance respecto al primer libro. muy poco conocida entonces en Cuba. Hojas al viento (La Habana. preocupaciones y gustos que lo colocaban al margen de los caminos trillados y lo encauzaban en la dirección de los modernos. Lo lograba incluso en las varias composiciones que eran paráfrasis. de modo muy personal. aliado de huellas. su poema «Ante un retrato de Juana Samary». es lo que resulta más significativo en un libro que. Así lo vemos en el <<Soneto Pompadour» titulado «Mis amores». las vidrieras de múltiples colores. El tono parnasiano del volumen está subrayado por las motivaciones plásticas de las composiciones y el predominante carácter visual del conjunto de cincuenta y cuatro poemas. actriz admirada también por Proust. Era un solitario que prefería el silencio y la oscuridad propicios a la meditación y los sueños. parnasianos y simbolistas. el libro incluye desde ejercicios de puro decorativismo decadente (<<Japonería». «La canción de la morfina». Es evidente que el autor era capaz de manifestar. sobre todo en cuanto al virtuosismo de la forma y la cuidadosa organización interna de su contenido. revelaba considerable maestría formal y hondura de visión. Nieve muestra . véase. más marcadas. Mendes. Se notan en su primer libro poético. que expresa sus sentimientos independentistas). 1890). siendo la obra inicial de un poeta de veintisiete años. Coppée. El antes mencionado Nieve aparece apenas dos años después.262 H1storia de la literatura hispanoamericana. en especial el de Zorrilla y Bécquer. de románticos franceses. Sus poemas juveniles muestran el influjo del romanticismo español. 2 con actrices o cantantes europeas. las porcelanas. por ejemplo. «Kakemono>>) hasta algún logrado poema patriótico («La perla». los tapices pintados de oro y flores y las brillantes lunas venecianas. el Heredia francés. imitaciones o traducciones libres de Hugo. sino del arte o de las grandes imágenes míticas. Ese trasvasamiento de las formas y el espíritu de la poesía francesa. El registro temático y formal es muy amplio: aunque centrado en meditaciones amorosas y filosóficas. Gautier.

Albores del modernismo 263 que. es posible darse cuenta de que siguió un criterio semejante al de un catálogo que nos permitía visitar su museo personal e imaginario lleno de cosas para él preciosas y entrañables. Casal ocupa un puesto excepcional. Era un rasgo típico del autor prescindir de prólogos o textos en prosa como presentación de sus libros de poesía: ésta sólo podía explicarse en verso. imágenes exóticas (3). «Al carbón» y otros que la reiteran. si se recuerda «Autobiografía». El libro está dividido en cinco secciones: «Bocetos antiguos». «Cromos españoles». Al repasarlas. Se trata de un conjunto de poemas (once sonetos más «Sueño de gloria». Cada sección es como una sala o etapa del recorrido. qÚe sólo puede ser superado por Darío (12. difundida por el modernismo.2.4. motivos y temas: el panteón de los grandes héroes y leyendas de la Antigüedad (sección 1). que lo coloca entre los mejores de su tiempo.. medallones decorativos. pero tal vez logremos dar idea de su originalidad concentrándonos en la sección «Mi museo ideal. No podemos cubrir toda esa rica variedad que ofrece el libro. como retratista y como intérprete de la fusión entre la poesía y las artes plásticas. El soneto era una forma favorita del poeta (en más . como Herrera y Reissig lo será en el suyo (12. la colección privada del poeta (2). y aun en el último. La sugerencia plástica es notoria en los títulos de casi todos ellos. con diversos matices. un largo poema en endecasílabos) inspirados en obras plásticas de Moreau.1.). La sección está organizada con el mismo rigor que el resto del libro: el primer soneto (no numerado) se titula «Vestíbulo>' y es un retrato imaginario de Moreau (el poeta lo escribió sin haber visto el autorretrato del pintor).. «Mí museo ideal». igual su vida. Antes de la primera sección aparece un poema curiosamente titulado «Introducción». confesiones de un alma a la vez enamorada y temerosa de la muerte (4).). encontramos títulos como «Camafeo». «Blanco y negro». que el poeta conocía a través de reproducciones fotográficas que había obtenido del propio artista. que no parece tenerla. es una exaltación de su genio. que cumple función prologal y nos adelanta el clima general del libro con sus tristes acentos: «estas frías estrofas descendieron/ de mi lóbrega mente visionaria>>. «Marfiles viejos» y «La gruta del ensueño». descripciones paisajísticas y torturadas introspecciones (5). que es notable por muchos motivos. en efecto. siguen los restantes diez sonetos directamente inspirados en «Diez cuadros de Gustavo Moreau». La serie confirma algo que no ha sido suficientemente subrayado por la crítica: la excepcional maestría de Casal como sonetista. y se cierra con el «Sueño de gloria» que subtitula «Apoteosis de Gustavo Moreau» y que.

Galatea. salpicando de espumas diamantinas el piso negro de la roca bruta. verdes algas y ramas coralinas. Léase esta admirable trasposición del refinado erotismo del dibujo «Galatea>>: En el seno radioso de su gruta alfombrada de anémonas marinas. morbosas. incendia la lujuria su ojo verde. Polifemo. mirando aquella piel color de rosa. (Las dos ediciones críticas de su poesía completa omiten aquellas prosas. y que el volumen se desdoble en prosas (Bustos) y versos (Rimas). («Galatea>>) Bustos y rimas (La Habana. . lo que era insólito en labreve historia de sus libros. la de Glickman llama al volumen sencillamente Rimas. estas composiciones son verdaderas «traducciones» verbales de las obras del pintor simbolista francés y de las impresiones que le suscitaban al poeta. del sueño el bien disfruta. extasiado ante el desnudo cuerpo gentil de la dormida diosa.) En las cuarenta y una composiciones en verso se aprecia que las notas parnasianas han dado paso a una visión más afín al decadentismo. Esta poesía refleja los agónicos y torturados años fmales de Casal en los que su inestabilidad emocional. revulsivas. 1893). La comparación entre cada soneto y sus respectivos modelos pictóricos (recogidos en la minuciosa edición crítica de Robert Glickman) revela el alto grado de fidelidad que buscó y alcanzó. el último libro de Casal. Un aire de prematuro crepúsculo. 2 de un tercio de su centenar y medio de composiciones usa esta estrofa) y un vehículo ideal para un «retratista>> como él. su debilidad física y su aislamiento del mundo real fueron más agudos. apareció poco después de su muerte y fue impreso al cuidado de manos ajenas. olvida su fiereza. eso quizá explique que sea el único con un texto preliminar en prosa («Al público») a guisa de presentación. Desde la orilla de dorada ruta donde baten las ondas cristalinas.264 Historia de la literatura hispanoamericana. el vigor pierde y mientras permanece absorto y mudo. llena de imágenes macabras.

1979. Julián del Casal: estudio comparativo de su prosa y poesía. de Esperanza Fígueroa. Míamí: Ediciones Universal. un verda- . Míami: Ediciones Universal. Pero siempre. 1993. José María. AmsterdamAtlanta: Rodopí.. Esperanza. confesiones y recuerdos autobiográficos («La sotana». El oscuro dolor de José Asunción Silva La singular personalidad del colombiano José Asunción Silva (1865-1896). 1945. HENRiQUEZ UREÑA.Poesías completas y pequeños poemas en prosa en orden cronológico. Los asuntos y estilos son. 1974. The Poetry of. 1952.. los extraños aspectos de su obra literaria apenas conocida en su época y los todavía más extraños episodios de su vida culminada en suicidio. Julián del Casal. «. Emilio de. sin embargo. Ed. En general. Julián del Casal y el modernismo hispanoameneano. pp. ed. En Breve historia. de Robert)ay Glíckman. éste es un libro con menos innovaciones formales y rítmicas que el anterior.. «Obstinación»).. Luís Felipe.*. CLAY Ml:NDEZ. Estudios críticos sobre su obra. etc. La Habana: Letras Cubanas. Lo mismo puede decirse de su menos conocida prosa. indeclinablemente. A Critica! Edition. «Nocturno»). . FIGUEROA.Albores del modernismo 265 de abatimiento y derrota permea estos versos. Erotismo y representación en Julián del Casal. La Habana: Molina. Míamí: Ediciones Universal. Casal. Textos y crítica: CASAL.5. ocasionalmente (en «Rondeles») lo vemos experimentar con las mismas formas del triolet francés que explorará González Prada UnIra).)ulián del. composicíones de intención descriptiva o decorativa («Crepuscular>>. MoNTERO. Ed. han contribuido a hacer de él una leyenda. DUPLF5SJS. variados. entre ellos predominan reflexiones sobre la belleza y el arte («A la belleza». Max. Julián del Casal. 1993. la búsqueda de Casal es la de un poeta que se consagró con total devoción a esa nueva religión de la época: el Arte. expresión sublime que nos redimía de las limitaciones humanas. 1976. México: El Colegio de México. «Páginas de vida»). estampas decadentes («Nihilismo».J ulián del Casal». 115-134. de la que la porción recogida en Bustos y nmas es sólo una pequeña muestra. 11. 1981. ARMAS. 3 vols.. Gustavo. «Neurosis»). MoNNER SANz. crít. Óscar. . Gainesville: The Universíty Presses ofFlorida.

. etc._. D'Annunzio.). la encontró más vulgar.. en Kant.. lee copiosamente y de todo: Baudelaire. Al volver a su tierra. Pierre Loti.266 Historia de la literatura. en su tiempo no todos sabían que era un poeta y pocos lo estimaban o tomaban en serio. Introvertido y solitario. . especialmente.2. En su prólogo a la edición de Poesías (Barcelona. en que las palabras se adelgazan y ahílan y esfuman hasta convertirse e~ nube que la brisa del sentimiento arre· molina y hace rodar . libros de arte y de medicina. y aún después. su obra se fue conociendo y apreciando lentamente. 2 . dero mito del lado más oscuro del decadentismo modernista. Esa forma de instrospección poéúca reveló que el paisaje interior de un alma podía ser más fascinante que cualquier panorama del mundo objetivo. ). __ . aparte de dedicarse a una rumbosa vida de dandy.. demostró tempranamente su interés por la literatura. en Hegel». y señaló así una dirección fundamental dentro del modernismo. 1908) de Sil· va.. Poe. los positivistas. los hermanos Grimm. salvo por los ocho poemas incluidos en la antología colectiva La lira nueva (Bogotá. hombre de gustos refinados y propietario de una próspera úenda. Ese proceso alcanza una dirección precisa durante su breve viaje a Europa (1885-1886). realizada por José María Rivas Groot (12. _. posiblemente el poema más inquietante y perturbador de esa época. En el poema <<Psicopatía» aparece un joven filósofo que va «pensando en Fichte. Pero nada supera en aspectos legendarios a su máxima obra. En su etapa formativa..? Su capacidad técnica para sugerir mediante un delicado juego de timbres.""'. que le permite conocer París.. por ejemplo. considerada hoy uno de los cabales ejemplos de novela decadentista del período. acentos y sonidos los más sutiles estados del alma sólo pudo ser superada por Darío (12. una voz reconocible por la sutileza musical y el tono obsesivo y elegíaco de sus meditaciones. se va definiendo rápidamente.. Sólo en 1926.... En París.. -- ______ .11. 1886). se publicó su novela De sobremesa. un tanto nublada por las leyendas que estimuló su trágica vida. el influjo de Bécquer es notorio. el «Nocturno»...1. Unamuno se preguntaba desconcertado: ¿Cómo reducir a ideas una poesía pura.. Marie Bashkirtsev. hispanoamericana. en lo que fue apoyado por su padre. Contemplado .. Nietzsche. Silva nació en Bogotá y perteneció a una familia adinerada y distinguida.. provinciana e hipócrita. Pero su voz. Dispersa a la hora de su muerte. en Vogt._"""_. Londres y Suiza._. su desadaptación creció día a día e hizo más difícil su vida.

cinco años menor que él y con la que se ha rumoreado Wla relación incestuosa (lo que parece ser sólo Wla leyenda) a la que dieron pie algllilas referencias en su poesía. publicadas o no. lleno de ansiedades e inseguridades que lo torturaban. sintiéndose víctima de un destino aciago. por cierto. el poeta se suicida disparándose Wl tiro al corazón. Lo que nos queda de la obra poética no es mucho: sin contar las que se le atribuyen. Wl acomplejado sexual. El toque esteticista está por todas partes: . crítica y sobre todo poemas que ya había ordenado para una posible publicación. según la Obra completa de 1977: el primero.lo hWlde en Wla crisis que lo deja «moribWldo de dolor». En 1894. suma Wl centenar de composiciones. el último. recibe Wl cargo en la Legación en Caracas. El conjWlto. novelas. el aire nocturnal de su inspiración. Acosado por las deudas. Wla larga serie de acciones judiciales lo reduce finalmente a la miseria. fue publicado por amigos del poeta pese a su deseo de mantenerlo inédito. que es todo lo que queda de lo que escribió en ese género. en la revista Lecturas para todos de Cartagena aparece el famoso «Nocturno» --escrito en 1892-. un loco. Otra muerte -la de su hermana Elvira. La edición crítica de su Obra completa (1990) sigue esta última ordenación. recoge sus composiciones sueltas. y se distingue por sus veleidades científicistas y el tono irónico. que refleja bien el complejo mundo interior del poeta: su insuperable tristeza. Wl afectado. Al volver a su país al año siguiente. Poemas varios. «Intimidades». artículos. el panorama financiero empeora. que causa una gran conmoción. en el sitio preciso que le había pedido marcar a su médico. del que no se conservan todos los originales. La muerte de su padre en 1887 lo deja al frente de las responsabilidades económicas de la familia y así descubre que atravesaban por Wla situación crítica. Al mismo tiempo. Silva no llegó a publicar en vida un solo libro. ha sido ordenado en tres grupos. su sensibilidad exquisita y mórbida. el segllildo. En Bogotá logra reconstruir Wla de las novelas perdidas: De sobremesa. lo que no le impide seguir llevando Wla vida ostentosa y de despilfarro. el barco en el que viaja naufraga y gran parte de su obra desaparece: cuentos. sencillamente titulado El libro de versos. Gotas amargas. este decadente era visto alternativamente como un tipo raro. en El !thro dt' versos. Como dijimos. es el único organizado por el autor y está dividido en cuatro secciones.Albores del modernismo 267 desde fuera. ese mismo año. su obsesión con la muerte. La edición de su Poesía y prosa (1979) antepone Wla sección de textos juveniles. Lo más importante está.

. con variantes relativamente ligeras: la primera versión publicada en la citada revista de Cartagena y posteriormente en otras. acordes y armonías. entre los cuales hay ecos y semejanzas. duplicaciones. ésta es la lección que usamos aquí. una obra maestra. visionario. un pensamiento puro. Esa flexibilidad versal se apoya en un sistema rítmico regido por pies acentuales (a la manera de la poesía anglosajona. 2 El verso es un vaso santo. las luciérnagas [fantásticas . La unidad básica es el pie tetrasílabo que se despliega y repite tantas veces como sea necesario para crear la andadura adecuada al clima y motivos que se desarrollan. Es una composición de altísimo rigor musical. Una noche En que ardían en la sombra nupcial y húmeda. Este régimen de unidades que aumentan o disminuyen en número se mantiene a lo largo de los cincuenta y cuatro versos de una manera absolutamente impecable. Por ejemplo: Una noche. con la que Silva estaba bien familiarizado). de murmullos y de músicas [de alas. Debe tenerse presente que existen dos versiones del mismo «Nocturno». «Luz de luna» y otro «Nocturno» que comienza «¡Oh dulce niña pálida .. que se basa en un manuscrito corregido por el propio Silva.268 Historia de la literatura hispanoamericana. trágico. y la segunda titulada «Una noche» y también «Nocturno ill». !»... pues no admite el menor desliz so pena de quebrar la magia que generan sus notas. Es bueno leer el poema a la luz de otros textos del autor: «Poeta. En varios de ellos destaca la misma habilidad técnica que brilla en el gran «Nocturno»: la polimetría usada elásticamente para crear variantes imaginísticas y sensoriales dentro de un clima envolvente. Una noche toda llena de perfwnes. en cuyo fondo bullan hirvientes las imágenes!. ¡poned en él tan sólo. vibraciones. Hay un juego de suspensiones. di paso» (de 1889). reiteraciones y variantes que no es distinto del que podemos encontrar en un nocturno de Chopin o Schubert. silencios. «Un poema>>. ¡como burbujas de oro de un viejo vino oscuro! («Ars») Pero nada de lo que escribió Silva supera al célebre «Nocturno»: es. La estructura del poema lo divide en dos partes . incuestionablemente. más que en los patrones silábicos del metro castellano regular.

Hay un contraste entre ellas. así le comunicó a la poesía un temblor. y culmina con la sombría y premonitoria reiteración de un mismo verso: ¡Y eran un sola sombra larga! ¡Y eran una sola sombra larga! ¡Y eran una sola sombra larga! La segunda parte es ima reflexión post-mortem. ya separado para siempre de ella «por el infinito negro/ donde nuestra voz no alcanza». 24-54. y por las más graves y oscuras en la segunda. senda. en el que las palabras de todos los días (noche. los límites de la imaginación y la hondura psíquica que se podían explorar con el lenguaje poético. la vigilia y el sueño. elegante pero sobrio. perfumes. «Esta noche». en la primera versión esta división es explícita. El poema comienza con la evocación de la amada en el pasado. cielos azulosos. in/z'nitos y profundos) adquieren un fulgor nuevo. La segunda es que pocos textos en el siglo XIX comunican de un modo tan pleno el sentido profundo de lo trágico. El mundo real se ha convertido en algo espectral: los perros ladran. la vida y la muerte.Albores del modernismo 269 casi iguales: vv. 1-23 y vv. fibras. aún viva pero ya tocada por la proximidad de la muerte. y él confiesa: Sentí frío. un escalofrío que aún nos sigue estremeciendo. con la diferencia de que la primera parte sólo tiene veintidós versos. reforzado por la cualidad aérea de las imágenes y sensaciones en la primera. El «Nocturno» es un poema capital: amplió. Dos observaciones importantes: la primera es que ese efecto está logrado con un vocabulario restringido a lo esencial. que consiste en sugerir que el dolor humano es irremediable y nuestra condición inconsolable. ¡era el frío que tenían en la alcoba tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas. la luna es pálida. las ranas croan. dominada por imágenes funerales y glaciales del amante solitario. para los modernistas y los que siguieron. entre las blancuras níveas de las mortuorias sábanas! El efecto es sobrecogedor: nos movemos entre los bordes imprecisos que separan el recuerdo y la fantasía. cada una marcada por su respectivo motivo inicial: «Una noche». .

pues algunos críticos lo consideran marginal a la nueva estética. Bogotá: Instituto Caro y Cuel\lo. a todos. pp. Son. La llegada de la novela del "fm du siede~ a la literatura hispanoamericana>>.270 Historia de la literatura hispanoamericana. de Santiago Mutis Durán yJ. Nuevos asedios . En Carlos A.vA. México: De Andrea.). incluyendo a Darío (12. Notas marginales a las poesías líricas de fosé Asunción Silva.Obra completa. 1968. «De sobremesa: José Asunción Silva. Cobo Borda. En Génesis del modemismo*. *. . y en sus años finales siguió un rumbo propio. «Tiempo e imagen en la poesía de José Asunción Silva>>. G. los sobrevivió. Guido. Orjuela. 11. una mda en clave de sombra. Solé. CANO GAVJRJA. Osn:K.) y a su propio archienemigo Ricardo Palma (9. Ricardo. Caracas: Biblioteca Ayacucho. 1992.6. Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura.Poesía y prOJa [Con 44 textos sobre el autor]. .. Schulman. de Héctor H. pp. 40·73. MANciNJ.JLMAN. 1968. de Eduardo Camacho Guizado y Gustavo Mejía. 262-280. «José Asunción Silva». CAMACJIO GuiZAIXJ. lván A. LITVAK... 1979. Evclyn... pp. 2 Textos y crítica: Sn. 1977. vol.. Ed. de José Asunción Silva. Lily. En Breve historia . y una feroz . «José Asunción Silva». González Prada. tanto como el sesgo de sus preocupaciones sociopolíticas. pp. Es cierto que era cronológicamente mayor que todos los examinados más arriba (incluso cuando se creía que su fecha de nacimiento era 1848. crít. La poesía de fosé Asunción Silva. MEYER-MINNEMANN. como él afirmaba). Pero Max Henríquez Ureña lo llama «modernista avant lctlettre>> porque tanto como poeta y como prosista muestra un gesto radical de innovador inspirado en fuentes francesas. 1961. PicóN GARF1ELD. además.. Klaus. ed. 133-155. HENRfQUEZ UREÑA. artista y anarquista El nombre del peruano Manuel González Prada (1844-1918) no siempre aparece entre los primeros modernistas americanos. fosé Asunción Silva. ed. 377-385. «De sobremesa. Caracas: Monte Avila. El diario íntimo y la mujer prerrafaelita». 7.. Ed. *. José Asunción. 1990. 1. Madrid: Archivos. En lván A.1. José Amnción Szlva. no parecen características del inicial grupo modernista. Obra completa. 188-215. Eduardo. La novela hi!>panoamericana .'". Ed. Bogotá: Universidad de los Andes.. y que el peso de las ideas positivistas en su pensamiento y en el estilo de su prosa. pp. Max.. ''. Betty Tyree.

disfrutó del contacto bucólico con la naturaleza. que ya empezaba a hacerlo conocido.que denunciarla más adelante. indolente. Ornar Khayam . se fuga y se matricula en ur colegio laico. Poco después empieza a publicar poemas y artículos periodísti· cos. falso. Más tarde. aunque le dejó una vaga inquietuc religiosa que se reflejará. atraso. 1871). donde se dedicó a actividades agrícolas. generalmente bajo seudónimo: tenía la pretensión de considerarse un escritor secreto. en la que se notaba la influencia de sus buenas lecturas y sobre todo la huella de poetas franceses que muy pocos conocían entonces en el Perú. La experiencia rural aumentó las razones que tenía para sentir desdén por Lima: le parecía un ambiente conservador. Percibir en la polític peruana algunos tibios brotes de liberalismo le bastó a su padre pan exilarse voluntariamente con la familia en Chile. explotación infrahumana. estudios de derecho. tradicional y católica. Queriendo conocer de cerca la situación de los cam· pesinos e indígenas del interior del Perú. El crítico chileno José Domingo Cortés recogió algunas muestras de ella en su antología El Parnaso pemano (Valparaíso. lo que limitó su influencia y el alcance de su mensaj< renovador fuera del ámbito peruano. era un espíri tu angustiado por la muerte. que aunque escrita desde 1: última porción del siglo XIX. ingresa a la universidad para seguir sin mayor convicción. El pequeño Gonzále. el sentimiento antilimeño será una constante de su prosa de combate. Al cabo de tres años como seminarista. en una de las haciendas familiares al sur de Lima. por decisión propia.. su poesía fue recogida en libros sólo a co mienzos del XX. También comenzaba a producir su primera poesía madura. en lo más íntimo. lo hizo ingresar a Seminario de Santo Toribio. y los abandona al año si· guiente. Prada se educó en un colegio inglés de Valparaíso. en el seno d< una familia aristocrática. La situación nacional se agrava dramáticamente cuando Chile de- . queriendo estimular en él la vocación religiosa. en 1862. Hay que advertir.Albores del modernismo 21· actitud crítica ante la vaguedad y el adocenamiento románúcos: se sen tía un hombre cabalmente moderno y. donde aprendió es~ lengua además de francés y alemán. Este espíritu anticlerical e iconoclasta nació en Lima. pero sobre todo leyó intensamente a los autores que mejor acompañaban su soledad: Hugo. a contraluz. Schiller. Gracián.la fugacidad de todo y las altas exigencia del arte. Al volver en 1857 a Lima. en su obra poéúca. sin embargo. lo que logró fue despertarle una mayo1 rebeldía ante el poder eclesiástico. Goethe.. Heine. Quevedo. recorrió la sierra central a caballo y descubrió los males -ignorancia. suma dre. Luego pasó varios años (18711879) aislado.

la tradición de Palma: [. prefería hacer leer a otros lo que escribía.. pero ¿dónde brotan las ideas? Se oye ruido de muchas alas. Su prosa madura corresponde a esta época. Cuando emerge en 1884. el clero. las clases dirigentes. (González Prada cultivaba el género oratorio sin tener él mismo dotes de orador: de voz débil y temperamento nervioso en la tribuna. Como las palabras expresan ideas.) En el «Discurso del Teatro Olimpo». 2 -----~- clara la guerra al Perú e inicia la llamada Guerra del Pacífico (18791883 ). como el famoso «Discurso del Politeama» (1888). Despliega un infatigable activismo a través de periódicos. Verdad en estilo i lenguaje vale tanto como verdad en el fondo. critica de modo encarnizado la situación literaria peruana y específicamente a su modelo más reconocible. significa mentir. que se convirtió en el lema de su generación y de su tiempo. González Prada comienza un segundo retiro: durante los tres años de ocupación chilena se encierra en casa a leer y escribir. Este lenguaje y estas protestas prueban varías cosas importantes. del mismo año. los jóvenes a la obra!». actos públicos y discursos flanúgeros. Después de abandonar el campo y participar en la fracasada defensa de Lima. en el que lanzó el grito inclemente «. falsíficar el idioma. ínjerir [sic] en rm escrito moderno rma frase anticuada. . tienen su medio propio en que nacen y viven. de tendencia radical. con un grupo de jóvenes seguidores. Funda. que lo convertirá en el más corrosivo agitador de la conciencia nacional. Se queja de su «imitación seudo purista o del romanticismo trasnochado» y ridiculiza su estilo: Hai gala de arcaísmos. el Círculo Literario. lo hace con un claro programa de acción literaria y política. que en 1891 se convertiría en el Partido Unión Nacional. lujo de refranes i hasta choque de palabras grandilocuentes. los intelectuales conformistas. Hablar hoi con idiotismos i vocablos de otros siglos.]en la prosa reína siempre la mala tradición. ese monstruo enjendrado por las falsificaciones agridulcetes de la historia i la caricatura microscópica de la novela. es como íncrustar en la frente de un vivo el ojo cristalizado de rma momia. . mas no se mira volar el águila.Los viejos a la twnba. del sentimiento antichileno (lo que se ·ha llamado su «revanchismo») y del ataque frontal a todo el establishment peruano: el ejército.272 Historia de la literatura hispanoamericana. en la que este país sufre una hwnillante derrota que destruye su ilusa aspiración de ser una potencia en la región.

En 1891. era la base científica indispensable para <<modernizar» el pensamiento y los programas políticos que debían sacar al país de la peor crisis de su historia. profundiza su conocimiento de la poesía parnasiana y descubre el socialismo humanista y el anarquismo en las obras de Proudhon. realmente con González Prada. Pájinas libres (1894). En España. que. según él. y otros. el autor está en Europa. además tenía interés -tal como también dejan ver las citas que acabamos de hacer. hacia 1896. la filiación positivista del autor. aún más radicalizado. que eran también una gran novedad en nuestra cultura política. punzante y cáustico como un arma forjada en el molde cientificista y anticlerical de la época. Bakunin y Kropotkin. que hace la primera crítica seria del romanticismo y su ingenuo idealismo. se empeña en apoyar el naciente movimiento obrero y funda . la surgida tras el desastre de la guerra. El escándalo que esta obra provocó en círculos eclesiásticos y oficiales le valió a su autor ser censurado y quemado en efigie. con su esposa francesa. En París aparece su más conocido libro de ensayos y discursos. la mayor parte de los siete años que duró su experiencia europea la vive en París. Renan. Aparte de asistir a cursos dictados por Renan y el positivista Louis Ménard. reemplazar lag por laj en palabras como «jenio» o <<lijero». prueba que su estilo es acerado. La lengua era un campo de batalla para el autor: no sólo quería escribir en una prosa ágil y prístina. que él había aprendido de sus lecturas de Zola. que hablaba en nombre de una nueva generación.) Segundo. llena de neologismos y sin los sobrepesos retóricos al uso. Al volver a Lima. concurrente con lo que estaba sucediendo en otras partes de América. antiacadérrúca. hace amistad con Unamuno y entra en contacto con los anarquistas catalanes. Por último. y la y por la i en <<hai» o «buenos i malos».Albores del modernismo 273 Primero.en reformar la gramática y la ortografía españolas como un gesto de independencia frente a la península: propugnaba acercar la expresión oral a la escrita y recomendaba el uso del apóstrofo en frases como <<!'Avellaneda>>. que veía en ella un instrumento de «renovación». se explica por el proceso de la historia de las ideas en el Perú: esa escuela de pensamiento llegó al país tarde. En ningún aspecto dejaba de ser claro que con González Prada se inauguraba un capítulo por completo distinto en la literarura peruana. (Que un autor que presentamos aquí como <<modernista>> tenga una faceta decididamente positivista. la polémica Palma-González Prada (que volverá a encenderse por otros motivos en 1912) simboliza la belicosa transición de los viejos cauces a otros más atentos al presente y más comprometidos con las causas sociales.

el autor fue separándose de la estrategia política del Partido Unión Radical que había fundado y del que finalmente se apartó en 1902. Algooos de sus artículos y ensayos tuvieron que aparecer bajo seudónimo. Los años finales del autor lo muestran intensamente envuelto en la lucha política nacional y defendiendo sus ideas ante un medio cada vez más hostil. Dos años más tarde moría el hombre al que los jóvenes radicales y renovadores literarios de entonces. los sectores conservadores y la oligarquía terrateniente. en su santo ardor de profeta.6. en Clorinda Matto de Turner (10. En los planteamientos pioneros de González Prada están las semillas del movimiento indigenista cuyas manifestaciones en el pensamiento. el último volumen de ensayos que publicó en vida. consideraban su indiscutible guía intelectual. 1933). etc. En 1912 se hizo cargo de la dirección de la Biblioteca Nacional y renW1CÍÓ en 1916. 1945). como Mariátegui y Vallejo. un centenar de artículos. 1933 ). Éste y todos los demás libros de prosa aparecieron póstumamente: Bajo el oprobio (París. Estaba poseído por W1a idea fija. este texto y otros a favor de la misma causa son piezas claves en el. Progresivamente. Allí difundió. discutido y discutible. y en Anarquía (Santiago. No ve al indio como W1 individuo doliente. varios salieron en las páginas de Los Panas. El tonel de Diógenes (México. cabe considerar a este autor una anomalía literaria e intelectual: un caso extraño y extremo que. a veces con un irritante sarcasmo de quien combate con enemigos tímidos o cobardes.274 Historia de la literatura hispanoamericana. desarrollo del pensamiento político hispanoamericano: representan las primeras muestras indiscutibles de un indigenismo que ha superado ya el tono sentimental y ftlantrópico que tenía. un periódico ácrata y defensor de los obreros. que suele dominar precisamente a los espíritus empeñados en tareas superiores: la de que su cau- . juez y fiscal. de corta vida.). entre 1902 y 1904. por ejemplo. Su campaña en favor del indígena se acrecienta por estos años. como el elegante crítico novecentista Ventura García Calderón. Personaje difícil. Propaganda y ataque (Buenos Aires. fue también juzgado duramente por otros. 1908). 2 en 1898 el diario Germinal y El Independiente. en los que escribe el famoso ensayo «Nuestros indios» (1904). desde donde lanza constantes ataques contra la Iglesia. se atrevió a defender hasta lo indefendible. En verdad. la política. en medio de W1 escándalo político. quien -para descalificarlo-lo llamó en 1908 «el menos peruano» de los escritores nacionales. 1939). sino como W1a clase oprimida en busca de su papel histórico. la literatura y las artes serán trascendentales en el siglo XX. algW1os figuran en Horas de lucha (Lima.

Leídos hoy. Cuantos más opositores o escándalos se levantaban en su camíno. el sindicalismo obrero. pero ninguno tiene hoy más trágica actualidad que el de la violencia revolucionaria. más convencido estaba él de la rectitud de su destíno. la lucha de clases. desde la Rusia zarista hasta la España monárquica y en varias partes de nuestro contínente. cl pensamiento y la acción de González Prada. el ejército. Podemos comprobarlo releyendo uno de sus discursos mejor conocidos: «El intelectual y el obrero». pronunciado el 1 de mayo de 1905 en la Federación de Obreros Panaderos del Perú. Él defíne esa utopía con la lapidaria concisión que lo distínguía: «El ideal anárquico se pudiera resumir en dos líneas: la libertad ilimitada y el mayor bienestar posible del individuo. Fue el paradigma dcl voluntarismo revolucionario. un sentimiento dcl «fín de los tiempos» que lo impulsaba a creer que era justo el momento para forjar una nueva realidad humana y social sobre las cenizas de las ideas y organizaciones del presente. que por entonces era una cuestión candente. inconmovible en su fe de que la acción directa. y ofrecen un motivo de reflexión sobre cuestiones que seguimos discutiendo en la nuestra. pues en cl fondo era un pensamiento «opresor y reglamentario» («Socialismo y anarquía»). algo distinto de lo que significaron en su época. el poder político y el concepto mismo de patria. Menos conocidos son los ensayos. esos textos significan. etc. El anarquismo estaba empeñado en esos momentos en una cam- . el colonialismo. y recogido en sus Horas de lucha. Hay un sentido apocalíptico en el arte.). artículos y crónicas de actualidad publicados en el periódico Los Parias y reunidos en Anarquía. con la abolición del Estado y la propiedad individual» («La anarquía»). la autoridad política y religiosa. era el motor de los grandes cambios históricos. ínspirada por cl pensamiento libre y científico. sín vacilar. González Prada trata varios de esos grandes temas (la libertad.Albores del modernismo 275 sa era justa y de que no debía perder un mínuto en tratar de realizarla o al menos en difundirla. enemigo de Dios. un extremista. Difícil hallar en ese tiempo un intelectual hispanoamericano que haya hecho una defensa más fervorosa e irrestricta de la utopía anarquista. Se convirtió en un libertario absoluto. por cierto. Ser un opositor radical a la autoridad burguesa no le bastaba. sacrificó todo en el altar de sus ideas porque creía que eran capaces de cambiar el mundo en el que le había tocado en suerte vivir. el militarismo. Hoy lo llamaríamos. ni siquiera el socialismo le parecía suficientemente eficaz como instrumento para acabar con el viejo régimen de cosas. la Iglesia.

los gobiernos liberales y los regúnenes autoritarios de todo el mundo trataban de inspirar. hacer la apología de la violencia. el gobierno de Quintana no podía ser más repudiable: «es la más odiosa encamación de un régimen nefando. Madrid.. Tal vez haya que recordar que eran tiempos de gran agitación social en ese país: en 1905 hubo nada menos que 111 huelgas. pues. porque lleva espada virgen y corazón podrido)). convertido en defensor del fanatismo. de ese militarote que amalgama en sí la doncellez y la prostitución. y era necesario. Por otro lado. no en el hombre que trata de vengarla.. Algo llamativo (y francamente censurable) es que estas argumentaciones con frecuencia están hechas en un tono sarcástico o burlón que revela cierta insensibilidad. escrito a propósito de un frustrado atentado en 1905 contra el Presidente argentino Manuel Quintana. 2 paña de agitación general como un modo de desestabilizar la confortable sensación de seguridad que las monarquías. La más frecuente de sus justificaciones era que el crimen· de unos pocos podía traer la felicidad del resto. bajo presión. la edición corregida y aumentada de Juárez Celman. La defensa que hace González Prada del atentado se apoya en varios niveles de argumentación: primero. El autor comenta los atentados anarquistas en Barcelona. que la sangre derramada en un acto de heroica agresión haría germinar un mundo nuevo. el presunto «extranjero anarquista» al que se le atribuye el fallido atentado.276 Historia de la literatura hispanoamericana. . Era ahora o nunca. Quizá en ningún caso la argumentación que usa sea más especiosa y alarmante que en el artículo «Cosechando el fruto». . segundo. El autor veía en esos gestos y movimientos de violencia terrorista el inicio de algo fundamental: el comienzo del fin de los sistemas politicos que sólo habían traído injusticia. etc. París o Moscú y los defiende con una argumentación parecida: el verdadero crimen está en la enorme desigualdad social. . quien gobernaba el país desde el año anterior. Como la violencia no sólo es inevitable. se promulgó la ley del descanso dominical. Así vemos a un riguroso racionalista como él. se produjo la rebelión de los radicales (que se habían abstenido de participar en los comicios del año anterior) contra el gobierno. sin explotadores ni explotados. todo o nada. sino his- . porque no terrúan ser víctimas de sus propios atentados o pagarlos con la cárcel. tercero. seguramente no era anarquista: «los anarquistas usan armas seguras y repiten el golpe cuando falla una vez».. corrupción e indiferencia por el dolor de los desheredados.la digna hechura de Roca. los terroristas anarquistas <<no nacen por generación espontánea: vienen de semillas arrojadas por los injustos y malvados)>. estos violentos eran verdaderos mártires.

Ricardo Jaimes Freire (12. que revela su profundo interés teórico en el campo de la métrica y el ritmo del verso castellano.. con la triste gravedad de quien anhela mucho pero no espera demasiado. Aunque las cualidades del prosista son notables -desde Montalvo (9. que despliega la variedad de innovaciones métricas y formales en las que estaba empeñado por esa época. ]. La porción válida de la producción poética del autor corresponde al último tercio del siglo XIX y se extiende. Entre 'sus obras póstumas en verso cabe mencionar al menos dos: Trozos de viCÚJ (París. aunque con signo distinto. también sabía usar el verso como un . le claven un puñal o le arrojen una bomba». Por lo tanto. Y si su tono dominante es el filosófico. La gran virtud del poeta es su impecable pulcritud formal: pueden hallársele versos fríos.6. 1933) y BalaCÚJs peruanas (Santiago.6.) no hubo un estilista capaz de esculpir frases tan perfectas y que a la vez fuese un maestro en el-arte de la diatriba y la fórmula demoledora-. Quizá más que soberbia.. simple ceguera. 1935). discretamente. Al lado de su creación lírica hay que colocar su Ortometría (Lima.1.2.). al verso. del que veremos más tarde en Lugones (12. no esperemos que él hubiese tenido que <Jagrimear si una bala hubiera perforado la substancia gris o bituminosa del Presidente argentino». baste aquí señalar que en su arrogante justificación de la violencia hay el mismo gesto de soberbia intelectual.).2. 1977). con la misma energía. Cuando su oído y su sensibilidad coinciden. Mucho se podría decir de estos juicios. Ortometría se adelanta en varios años a un libro similar de otro modernista.2. en una edición doméstica de apenas cien ejemplares. pero no versos descuidados. sólo publicó tres libros de poesía: Minúsculas (Lima. Presbiteria· nas (Lima. que muestra justamente lo que su prosa parece velar o dejar al margen: un espíritu torturado por profundas cuestiones espirituales para las cuales ni la razón ni la acción pública tienen respuestas. 1909).).9. el resultado puede ser realmente notable. hasta el final de sus días. debemos subrayar su contribución al campo de la poesía modernista. versos furibundamente anticlericales que debieron aparecer bajo seudónimo para proteger a sus editores. y que demuestra que sus ideas reformistas en el ámbito de la prosa se extendían. En vida. cuando proclama entusiasta <Ja hora de la espada>> o en las bochornosas campañas de Chocano en favor del autoritarismo militar y de los tiranos «buenos» (12.___________________ ______________________________ __ Albores del modernismo 277 " tóricamente predecible. el que «manda lanzar el plomo contra huelguistas [. se expone a que tarde o temprano. que no es ajena a las grandes mentes. 1911). le peguen un tiro. experimentos rítmicos que se agotan en su efecto sonoro. y Exóticas (Lima. 1901).

un triolet con un seductor sistema circular de versos y rimas recurrentes: . pero también una convergencia: la búsqueda obsesiva de la imagen plástica y rotunda. 2 vehículo para criticar los males sociales. En «Por la rosa». Descontento con la fisonomía del verso castellano tal como se practicaba entonces -véanse sus duros ataques a la poesía española en el «Discurso del Ateneo»--. combatamos Por la azucena y por la rosa. como coplas. perfiles exactos y emociones refinadas. redondillas. Leconte de Lisie. pese a su brevedad. de sabor gálico. ni en la que predominaba en la península al momento de empezar a escribir su obra. las «espenserinas» de origen inglés. Su conocido biógrafo y crítico Luis Alberto Sánchez atribuye a estos «pantums» (que tienen cierta semejanza con las coplas españolas) procedencia italiana. romances. el logro de la frase perfectamente esculpida señalan el punto de encuentro. Citemos dos ejemplos. la «balada» (que el autor llama «balata»). más otras pertenecientes a la tradición española. sonetos. Sus ron deles y triolets están entre lo más característico de Minúsculas y. su poesía casi no tiene antecedentes en la tradición nacional (lo que tal vez explique la citada frase de Ventura García Calderón). Por eso. Por su mera amplitud. incluso hay cuatro ejemplos de «ritmos sin rima» y un par de «pantums». Mas en verso. en realidad. de toda su poesía. totalmente alejada del academicismo y del purismo estrecho. un amplio surtido de las formas de verso extranjero que quería adaptar al castellano: los «estornellos» y «rispettos» italianos. nos dice algo irónicamente revelador sobre su actitud como prosista y como poeta: Resignémonos en prosa. Este libro ofrece. Hay una relación antinómica entre la prédica y las férreas convicciones del ensayista y la congoja y las vacilaciones del poeta. quería una lengua poética viva y moderna. Laforgue y Banville.278 Historia de la literatura hispanoamericana. de donde evidentemente González Prada las tomó. los «rondeles» y «triolets» de origen francés. poema escrito «amanera de prólogo» para Minúsculas. el catálogo es digno de consideración: revela una voluntad de innovación métrica poco común. pero son en verdad estrofas de origen malayo adaptadas a la poesía francesa por Hugo. pintar paisajes del mundo real o simplemente satirizar. primero un ronde! en el que hay una vaga resonancia datwiniana y cuyo estricto ajuste de forma y pensamiento le da la alta condensación de una sentencia oriental. luego.

Y sólo despertamos. Y sólo despertamos. al acaso. si morimos. Que somos ¡ay! eternos caminantes. oh pechos infelices.. Desde el instante del nacer. soñamos. Ritmos sedosos que afloren la idea. Y hambrientos de vivir. la dicha y el contento. entre sombras. soñamos. Impulsos misteriosos y pujantes Nos llevan.. Libres del rudo carcán de la rima. Cual plumas de un cisne Rozan el agua tranquila de un lago . Son el amor. por el mal dejamos./ El ritmo de las formas -la Belleza» («Balata»). soñamos. Aves de paso. ¿Qué son las mil y mil generaciones Que brillan y descienden al ocaso. Inútil es. si morimos. El bien seguro.Albores del modernismo 279 Aves de paso que en flotante hilera Recorren el azuJ del firmamento. Al mundo encadenarse con raíces. Que nacen y sucumben a millones? Aves de paso. EXhalan a los aires un lamento Y se disipan en veloz carrera. jamás vivimos: Desde el instante del nacer. («Ritmo soñado») . En uno de sus «ritmos sin rima» lo dice aún con mayor intensidad: Sueño con ritmos domados al yugo De rígido acento. («Ronde!») Desde el instante del nacer. («Triolct>>) Esta lin1pidez de lenguaje era su modo de alcanzar un ideal supre· mo: «Todo a mis ojos aparece vano:/ Yo sólo admiro. oh gran Naturaleza. Entre visiones y fantasmas vamos.

recrea una antigua fábula que más tarde será reelaborada por Borges: «¿Soy yo el Kouang-Tseo que soñaba ser la mariposa o soy tal vez la mariposa que estará soñando ser Kouang-Tseo?».dicos. lanza un nuevo ataque contra el modelo de poesía que la suya quería desterrar: Atronadora y rimbombante Poesía castellana. Por todas partes se aprecia el afán que. asordas los oídos. Tambor mayor en la orquesta de Píndaro y Homero.280 Historia de la literatura hispanoamericana. En otro polirritmo. a favor de la renovación y contra la corriente. «polirritmos sin rimas». Heridos de muerte. los Salmos y otras imágenes del Antiguo Testamento. El hermoso y enigmático polirritmo «Los caballos blancos» es una alegoría de ese destino. que tiene un curioso tono programático a la vez que burlón. nos asegura por un lado. los viejos poemas germánicos y nór. «villanelas» y hasta cinco ejercicios de prosa en «ritmos continuos y proporcionales». Si poco arrullas a las almas. «cuartetos persas» (con rimas en el primero. salvo que vamos a morir y en eso consiste nuestro drama. dejando el tercero blanco). El libro está lleno de referencias al mundo helénico y oriental: figuras mitológicas. 2 Exóticas comienza con una «Prelusión» que rinde doble tributo al paganismo: como actitud estética y como negación de la moral cristiana: «En el jardín poético de Grecia/ Es todo grande. es «La augusta libertad de la conciencia. todo perfumado». por otro. por todo aquello que contribuyese a que el verso sonase distinto: encontramos «nonasilabos polimorfos». Pero sobre todo nos abre su mundo interior «donde oye con los ojos/ donde se ve con palpa~>>(<<El país extraño») y se siente lejos de «el inicuo drama de la vida» (<<Lo que yo maldigo»). uno de ellos. «La incertidumbre de Kouang-Tseo». El tono que predomina es el de un filosófico escepticismo ante la posibilidad de descifrar los secretos de la vida y alcanzar la verdad: no sabemos nada de seguro. («Musa helénica») Estas tomas de posición. y exclama: ¡Ay de los pobres Caballos Blancos! Todos van heridos. segundo y cuarto versos. !El infalible método del sabio». el poeta los ve galopar por la llanura dejando como rastro una sangrienta «cinta roja». con el amor y la belleza como únicos consuelos. seguía animando al poeta. más las notas sobre cuestiones métricas que agrega al final del libro y la expresa indicación del patrón rítmico .

recoge la leyenda de «La piedra cansada>>. casi didáctico. al lado de la dominante francesa: entre ellas.Albores del modernismo 281 que emplea en numerosas composiciones. quien sólo las llamó Baladas. por Sabat Ercasty y el joven Neruda. a sus últimos seis días. generalmente vitriólico y a veces más bien pintoresco. que el conjunto pertenece a su primera etapa de producción -alrededor de 1870-.1. la anglosajona y la alemana que la corriente modernista aprovechó menos que los que los siguieron. que el título no es de González Prada. en cambio. . pues éstas eran parte de versiones y traducciones del alemán y otras lenguas. su hijo y recopilador. y que su espíritu se adelante medio siglo al «nativismo» estimulado por la vanguardia. que demuestran su identificación con el hombre y el paisaje andinos. de Luis Alberto Sánchez. aunque escribiesen sobre los mismos temas. pues es fruto de su primer retiro buscando la paz del ambiente campesino. Trozos de vida. Exóticas refleja además su asimilación de otras tradiciones poéticas. Presbiterianas puede considerarse como una curiosidad: es un raro ejemplo de poesía anticlerical. según Alfredo González Prada. González Prada contribuyó al modernismo redefmiendo el lenguaje literario en un grado que no ha sido del todo bien valorado. que albergaba en sí a un implacable fiscal de los asuntos públicos y a un tierno y depurado intérprete de las más profundas emociones. Hombre complejo y difícil. Hay que advertir un par de cosas: primero. Ed. Horas de lucha. dan al libro un peculiar carácter demostrativo. Por ejemplo. Baladas peruanas es un interesante intento de poesía vernacular. inspirada en leyendas y tradiciones indígenas o en escenas de la conquista. entre otras. Lo sorprendente es que su retórica no se parece casi en nada a la que por entonces los románticos usaban en el Perú. Los libros póstumos recogen material que el autor no alcanzó a revisar o quedó en estado incompleto. de cómo escribir la nueva poesía: en él la teoría y la práctica poética eran partes del mismo esfuerzo reformista. corresponde a su último año de vida -en realidad.) y que reaparecerá en el teatro de Vallejo.y está recorrido por un constante y sereno presentimiento de la muerte. Textos y crítica: GoNZÁLEZ PRADA. con un tono satírico (su modelo aquí es Quevedo). sus experimentos con los polirritmos serán recogidos. segundo. 1976. ManueL Páginas libres. entre otros. Caracas: Biblioteca Ayacucho.3. que seguramente encontró en el Inca Garcilaso (4.

. vol. Luis Alberto. 2. ]. 5 vols. s. Lima: Arica. Ed. Lima: Copé. L. . Villanueva. 198. a.TÁ. PODE. GARdA-SALVATECO. de Luis Alberto Sánchez. 2 . GARRO. Mito y realidad de Gonzáh·z Prada. Lima: Fondo de Cultura Popular.3:3-4 (1942). El pensamténto de GonzáÚ'Z Prada. 1976. C!JANG-RODR1GUEZ.3. Revista Hispánica Moderna. 2. Eugenio. Hugo.282 Historia de la literatura hispanoamericana." ed. En Luis Íñigo Madrigal*.<. Crítica d~. El pensamiento polítko de Gonzd/ez Prada. Rufino..3-486. Eugenio. BLA. la obra de Gmzzález Prada.Obras. pp. 1985-1988. «Manuel González Prada (Ideas para un libro sobre los creadores de la peruanidad)». 1-22. 47. ed. «Manuel González Prada». Lima: Universidad del Pacífico. pp. Bruno.'\CO FoMBONA.. Lima: P. SANCIU:::Z. 1966.

pues tiene un impacto en otras esferas de la vida espiritual y cotidiana: nuestra concepción de la moral. Neruda. pensar y crear. y aún más allá de las letras mismas. de la política. del amor.1.12. Una personalidad de esas dimensiones es una pieza clave de la historia literaria y. se escapa por sus márgenes. la excede. Arte y magisterio de Darío Rubén Da río (1867-1916) es una de esas figuras esenciales en nuestro proceso literario: utiliza. pone a prueba varios de nuestro consabidos lineamientos historiográficos_ Lo que queremos decir es que no resulta fácil encajar un estudio . Borges). Decir que es el mayor poeta modernista no es suficiente. de la función del arte y de su consumo. con una profunda conciencia de su tíempo y del arte que le correspondía. hay que agregar que es nuestro primer poeta plenamente moderno. Protagonizó una auténtica revolución de nuestros usos de sentir. renueva y critica el legado de la poesía del siglo XIX y abre las caminos estéticos que dan inicio al siguiente. Su presencia e influjo no sólo afectan la literatura hispanoamericana. a la vez. sino las letras de todo el orbe hispánico. como otros grandes escritores posteriores a él (Vallejo. de la actividad intelectual.

París . memorias y crónicas de la época agregan copioso material.. esa ansiedad es un rasgo que bien podemos identificar con la modernidad. Así. gestos. Madrid. y que naciese en la remota Metapa. Él también se ocupó de si mismo en un breve libro titulado La vida de Rubén Daría escrita por él mismo (Barcelona. excesivo y contradictorio. libros de recuerdos. Por dos razones distintas creemos lícito abstenernos aquí de trazar un reswnen de su vida: la primera es que es demasiado conocida y que ha dado origen a varias biografías -algunas tan curiosas como el pintoresco retrato Rubén Daría (1922) de Vargas Vila ( 12. desde el principio. Santiago de Chile. De modo muy semejante al de Vallejo. cada vez más alejados del cerrado mundo natal -aunque lo evocase nostálgicamente desde la periferia. dichos. )-que están al alcance de todos. Pero no hay más remedio que intentar esta síntesis. apoteosis y crisis. la Histona de mis ltbros). La segunda es que su vida es demasiado vasta y abundante en hechos. Para evitarlos o reducirlos hay que tratar de establecer. que otros presintieron antes que él pero que nadie vivió con la intensidad que en él alcanzó. Tenemos que intentar otra cosa: limitarnos a los rasgos y acontecimientos que marcaron su existencia y trascendieron de modo directo su obra.284 Historia de la literatura hispanoamericana. lo veremos moverse de ciudad en ciudad. como para caber cómodamente en unos párrafos. la persona literaria y el corpus textual que produjo. que no está entre sus mejores páginas (tal vez porque fue redactada a pedido. 2 de Darío dentro de los límites de un libro como éste: se presta más para el ensayo que para la mera reseña histórica.. otro poeta moderno y universal que nació en un remoto pueblo andino. igual que su complemento. y también cabe verlo como un pere- .12. un equilibrio entre el contexto cultural. Pedro Salinas habló por eso de un «nomadismo» dariano. su visión profética y hasta en su estilo vital. aswniendo los riesgos de la operación. una oscura provincia que él colocó en el mapa literario. como tratando de hallar una más abierta que la anterior y a la medida de sus necesidades estéticas: Valparaíso. Buenos Aires. La obra de Darío no sólo está en sus libros: está también en su acción. los pasos de Darío lo llevarán constantemente en búsqueda de ambientes cada vez más cosmopolitas. Una característica profunda de ambas es su espíritu ansioso por vencer el provincianismo que todavía imperaba en las costwnbres literarias de América. Es sintomático que este auténtico espíritu moderno apareciese en un pequeño país como Nicaragua. entonces sin mayor tradición literaria.2. 1915). sólo así podremos entenderlos adecuadamente.

siendo de su tiempo. la sensualidad pagana y el misticismo cristiano.. los colores y los sonidos. el donjuanismo y el quijotismo .Rubén Daría. absorbe todas las formas nuevas que están en el ambiente y las devuelve transfiguradas en algo distinto: su propia creación. Hay que entender por eso sus sinestesias y los espasmos de su lúpersensibilidad no como meros juegos retóricos. No sólo fue un poeta fecundo y proteico: fue un poeta precoz. interpreta. el alma y el cuerpo. los oscuros signos del sueño y el febril latido del acontecer inmediato: era un sonámbulo y un testigo. el prerrafaelismo y el helenismo. Vivió la agonía sin solución del artista insatisfecho y del intelectual que presiente con lucidez la crisis de la cultura a la que pertenece. sino como modos de agotar la complejidad del mundo moderno. la música.. su creación como un proceso y un constante progreso para responder a los movimientos interiores que experimentaba. con el que adapta. lo conocían como el «poeta niño». como tal fue festejado y mi- . por su sincretismo. Otra nota dariana fundamental tiene que ver con una suerte de alquimia espiritual que impulsa todo su esfuerzo artístico. Darío está en el centro mismo de todas estas candentes cuestiones que. admirable. Y esos desplazamientos de su persona corresponden a los continuos reajustes de su obra (y de su historia editorial) para expresar razones y preocupaciones que excedian los marcos que él mismo había establecído: en cada instancia. Darío se reinventa a sí mismo y se metamorfosea. creía que sólo podia reflejarlo si se mantenía constantemente abierto y permeable a todo lo que ocurría a su alrededor -y en su interior. son también del nuestro. pues. Rodó y sus discípulos 285 grino. Era un maestro en conciliar los extremos y disol verlos en la unidad de una visión nueva. Esto nos lleva a una tercera nota que completa el temple dariano: su alta conciencia crítica de la vida moderna y de la función que el arte cwnplía (o debía cwnplir) en ella. la pintura y la decoración más refinadas. Cuando era aún pequeño y no era Darío sino Félix Rubén García Sarmiento. entre otras cosas. Entendamos. desparramando por todas partes el evangelio de su nuevo arte. pamasianos y simbolistas. un fantasista solitario y un cronista seducido por la multitud. Así lo confirma su interés por el medioevo y el orientalismo. Darío salva lo mejor de la tradición recibida. traduce y dispersa en el ámbito de la cultura las semillas sembradas por sus lecturas de los clásicos antiguos y españoles. Percibía con intensidad la urgencia de lo que él llamaba su «reino interior>> a la vez que las demandas de la realidad sociopolítica. románticos.

entre 1883 y 1884 aparecieron otros tres cuadernos suyos. para recibir una beca de estudios que no alcanzó a usar. prefería la compañía y protección de políticos. podremos tener una idea suficiente del primer Darío. Tenía sólo catorce años cuando publica su primer poema firmado como «Rubén Darío» y un cuaderno manuscrito titulado Poesías y artículos en prosa. En 1885. Son sólo trece composiciones (cinco «epístolas». una idea (el porvenir. el arte) o una historia («La nube de verano». con una sorprendente facilidad. para declarar. ya sea una persona (Montalvo. el tema predomina sobre la forma que le sirve de cauce. 1888). y quiero expresar lo que medito: Númenes soberanos. como puede . Rebelde y anárquico. para la edición general de su obra poética. alérgico a los estudios formales. adolescente) que la crítica ha exhumado. exaltar y discurrir sobre algo. De todo ese período centroamericano (1867-1886). pienso.. <<El ala del cuervo»). Esta nota. el autor lo había dejado listo para su impresión al partir de Managua rumbo a Chile. Verbo infinito. sobre todo en el dominio de la mecánica sonora del lenguaje: todo parece fluir con naturalidad. Darío sólo reconoció y autorizó la inclusión de un libro. incluyendo Managua. Musa de la verdad. que no es frecuente en su producción madura. Si nos limitamos a este libro y dejamos de lado la abundante producción juvenil (realmente. en cambio. apreciemos al menos el virtuosismo con el que maneja distintos versos y estrofas. donde llegó en 1881. nos revela algo interesante: usaba entonces la poesía con una intención expositiva de tipo instrumental. por su innato don para el arte de versificar. Los rasgos que más destacan provienen de sus lecturas románticas que le inspiran una poesía en la que el yo expande su sensibilidad ante escenarios grandiosos. pero sólo apareció tardíamente y con título distinto: Primeras notas (Managua. Si Darío no es aquí ni conciso ni demasiado prolijo. autoridades y periodistas que ya habían reconocido su talento. Véase.. pero llenan más de cien páginas. Epístolas y poemas. y no al revés.286 Historia de la literatura hispanoamericana. Víctor Hugo). por ejemplo. el poema «El Porvenir»: Con la frente apoyada entre mis manos. 2 mado en su pueblo natal y en varias ciudades nicaragüenses. Y si esta retórica nos suena consabida. sí impresiona. modelos ejemplares y signos de espiritualismo cristiano. ocho «poemas»). dad vuestro apoyo al que os demanda aliento . pues cada una es bastante extensa.

Más interesante es observar que en varias Rimas tenemos los primeros verdaderos adelantos de la opulenta retórica que distinguirá luego al poeta: En el libro lujoso se advierten las rimas triunfales: bizantinos mosaicos.Rubén Da río. escritos cuando residía en Valparaíso (luego viviría unos meses en la capital). publicado en la Revista de Artes y Letras de Santiago. Pero la intención y el tono son muy distintos de la producción anterior: aparece un Darío epigramático. sino amargo desahogo. En el «abrojo» III nos dice: No predico. escritas en 1884 y 1885 respectivamente. menos digresivo y más confesional. De ese mismo año data el artículo «La literatura en CentroAmérica>>. más precisamente. pulidos y raros esmaltes. no interrogo. Sus dos siguientes libros. Bécquer y Espronceda. su vida periodística. 1888) y con él comienza también a levantarse la gran ola modernista por todo el continente. sus aventuras literarias y sus correrías bohemias. . leve y sugerente. (l) Pero todo esto no es sino la prehistoria poética de Rubén. en el que usa por primera vez la palabra modernismo. entre amargo y risueño. sus amoríos. siguen mostrando la dominante huella romántica o. (Valparaíso. la de Heine. ideas brillantes . Rodó y sus discípulos 281 verse en su flexible manejo de las silvas en «A Emilio Ferrari» y «Ecce Horno». como cuando comentó la Fedra interpretada en 1886 por Sarah Bemhardt. Hasta entonces sólo había hablado de «poetas modernos». Estos versos nos ofrecen el primer testimonio de su experiencia chilena. Abrojos y Rimas (ambos en Santiago. el propio Darío señala que con él se inicia «un movimiento mental que habría de tener después tantas triunfantes consecuencias» (Histona de mis libros). 1887)... su historia misma comienza con Azul. ligero. en una de las diez crónicas teatrales escritas para el diario santiaguino La Época al llegar a Chile la .. De un-sermón ¡qué se diría! Esto no es una homilía. fino estuche de artísticas joyas.

Es también evidente que Darlo trataba las formas en prosa y en verso con un impulso hacia su fusión o. aparte de incluir la célebre «Carta-prólogo» de Juan Valera y treinta y cuatro notas del poeta a sus textos. Pero es cierto -y quizá algo sorprendente... silvas.. el perfume de un astro. los que tuvo muchos discípulos. 1905). 1890).. en realidad. Precisamente. todo bajo el principio básico de hacer de ellas supremas experiencias estéticas.l Y la última observación: la segunda edición del libro (Guatemala. aparte de relatos propiamente dichos. al hacer en 1888la defensa de éstos. tal como él lo era de Mendes y otros parnasianos. considerándola ajena a su «poesÍa>>. sonetos). : la primera es que. tenida como la definitiva. Tres observaciones previas sobre Azul. aumenta -y mejoralas secciones en prosa (tres textos más.. mostrando la rápida evolución poética que experimentaba el autor.que las innovaciones más audaces. hay viñetas y «cuentecillos». Estas palabras resuenan nítidamente cuando se lee Azul. Comencemos con los versos. entre ellos el delicioso «La muerte de la emperatriz de la China») y en verso (diez poemas). los nexos con Abrojos y Rímas todavía se notan porque son obras contemporáneas. toma por primera vez una clara posición en medio del debate estético de la hora. Pamasianos y decadentes»). hacia su indiferenciación: deseaba que la prosa tuviese las vibraciones imaginísticas de la poesía y ésta albergase fantasías narrativas o historias con refinadas moralejas. (Esto no ha impedido que muchas ediciones modernas del libro hayan prescindido de la porción en prosa. señalando la existencia en América y España de un grupo minoritario de artistas que quieren -siguiendo a los franceses. al menos. El ciclo creador de Azul. hizo ligeras reducciones del nuevo material. 2 compañía de la gran actriz. Van mis rimas/ en ronda a la vasta selva . » («Primaveral»). de 1888 a 1890. subgéneros en los que alcanzó gran maestría y en. los primeros versos del libro lo delatan: «Mes de rosas.. pese a lo dicho.. que es además la sección más abundante del volumen. Si los metros y formas no son novedosos en sí mismos (romances. no hay duda de que ha habido una intensa decantación verbal: la pesadez discursiva del . estén en el campo de la prosa. en la tercera edición del libro (Buenos Aires. frutos de una misma circunstancia creadora. va. más <<modernistas»..romper con la academia a partir de un programa bien definido: quieren «pintar el color de un sonido. algo como aprisionar el alma de las cosas» («Catulle Mendes. La segunda es que el libro contiene un puñado de versos y dos series en prosa (<<Cuentos en prosa» y «En Chile») en las que.288 Historia de la literatura hispanoamericana.

alguien se atrevía a plantear esa utopía de un espacio erotizado. El amor es. Amor y placer. «eriza de placer su piel hirsuta» y. la aurora. vida». profunda/ inmensa: luz. Los grandes temas del libro son. arte de la voluptuosidad. pasión e imaginación desatados. aroma. donde vemos a la majestuosa «tigra de Bengala» que. Le pide entonces al hada alcanzar el don de «tener la inspiración honda. tonos y ritmos: impresionismo verbal. el impulso erótico. fuera de cuyo reino poco hay que valga la pena. por su parte. lo que llevan las brisas. presenta una temprana concreción del ideal modernista. mejor dicho. es el del que ama más allá del objeto amado y del que siente que las urgentes pulsiones de su espíritu y su carne nunca se satisfacen del todo. el Amor y el Arte -y también el amor al arte. Por primera vez en nuestra lengua y en nuestra América. y ella le muestra espectáculos sublimes: las estrellas. lo que vaga en las nieblas. pues. No sólo porque se titula «Pensamiento de otoño» este poema se parece a . cuyo principio es el amor o. las flores. «Autumnal>>. calor. adornado con todos sus arreos característicos. por eso. al macho que sueña con «pechos de mujer>> mientras devora «docenas/ de niños tiernos. El cuarteto de poemas titulado «El año lírico» es un conjunto de alegorías de artista o fantasías de enamorado: un cuadro por cada estación del año. en «el mes del ardor». placentero y estetizante para las almas descontentas con la mezquina realidad. un ciclo de escenarios cambiantes que sugieren el inestable humor del poeta. al final. lo que sueñan las niñas. rubios y sabrosos». se eleva en un movimiento de libertad y gracia. La realidad se ha disuelto en una lluvia de imágenes encantadas y fantásticas. si hay dolor en ese mundo. Rodó y sus discípulos 289 verso ha desaparecido y éste ahora flota. hasta que el hada rasga el velo de la inspiración y descubre tras él «un bello rostro de mujer>>. El poeta encuentra a un «hada amiga» que le explica Lo que cantan los pájaros. Y en la parte más alta de ese vuelo hay una radiante visión qtie nos propone un mundo de formas puras y perfectas.Rubén Daría. El poeta siempre pide «¡Más!». De los cuatro textos el más intenso es «Estival». la otra cara de la poesía: voluptuosidad del arte. Lo que Darío intenta es crear climas y atmósferas mediante un juego de imágenes.

basta recordar que los poemas «Autumnal» y «Anangké» contienen una fábula del mismo temple que el «cuentecillo» alegórico «El rey burgués». Aunque presentan una general pulcritud y energía verbal. en las manos de modernistas como Gutiérrcz Nájera (JJ. Sus semejanzas de composición con el conocido grabado La Paresse (ver tlustración) del suizo Félix Valloton (1865-1925). que ofrece una temprana muestra de sus modelos y afinidades (Leconte de Lisie. no lejos de las jarras de porcelana china que medio oculta un biombo de seda del Japón. Para verificar que prosa y verso.J. contradictoriamente. son notables pese a que éste no recurre al desnudo femenino aunque sí a la lujosa decoración. envuelta en su abrigo de marta cibelina y no lejos del fuego que brilla en el salón. completo con sus «chinerías». en «A un poeta» declara que «Nada es más triste que un titán que llora» por ser «esclavo de unos ojos bellos». el poeta no debe gemir ni implorar con gestos «femeniles». posterior a 1888 y no figura en la primera edición. «japonerías» y voluptuosas sugerencias. su virilidad de soldado que embiste «como embiste el toro». primavera inmortal! Pero. eterno estío. sino mostrar su vigor. mirad a Carolina. Igual que este poema. ¡mujer. salvo uno («Caupolicán»). hay que destacar en el conjunto la serie de «Medallones». descansa en el sillón. la doble serie de sonetos (ocho en total) es. junto a ella se inclina. los goces del verano y el melancólico otoño del espíritu poético que la celebra: Un cántico de amores a tu sacra beldad. y el bellísimo «De invierno» que es una perfecta estampa del boudoir parisién tal como lo imaginaban los modernistas. rozando con su hocico la falda de Alen~on. . Mendcs y Whitman entre ellos).290 Historia de la literatura hispanoamedcana 2 «Autumnal»: la mujer es una espléndida conjunción de las promesas primaverales. habían convergido. Toda apelotonada. para crear la misma imagen de lasitud y abandono: En invernales horas. El fino angora blanco. posterior en siete años al poema de Darío.) y Darío.

Darío no dejaba de ser poeta (a veces. El «cuento parisién». La pesadez discursiva ha desaparecido por completo y casi lo mismo ocurre con la carga narrativa del relato. es <<El fardo>>.que aparece en América. el relato lírico y el cuento de hadas eran formas que el modernismo había hecho suyas para someter a la prosa castellana a un régimen distinto. un alto poeta) y a la vez hacía que el cuento participase de las cualidades de la crónica de arte. sombrío aguafuerte de la vida en los muelles de Val paraíso. LI Parcsse. que se ha vuelto mínima o virtual. ensayado por el mismo Gutiérrez Nájera. Rodó y sus discípulos 291 Félix Valloton. .). Y. El cuento modernista es el primer modelo autorreferencial-una ficción que se presenta como ficción un objeto de arte con amplia autonomía frente a la realidad. Nueva prueba de la fluidez con la que se comW1Ícaban los moldes estéticos en ese congestio- . 1896 Cuando usaba la prosa para narrar. uno de los mejores ejemplos de prosa en Azul. el ensayo breve y el esmalte descriptivo. de estructuras gráciles y aéreas.1.Rubén Darío.. fmos músculos y nervios sensibles.. sin embargo. posiblemente el cuento más reconocible como tal. al mismo tiempo que en la novela imperaba su polo opuesto: el naturalismo (10.

. Y el infeliz. «El rey burgués» asocia este último motivo al de la dureza moral y mental de los adinerados obtusos que prostituyen el arte. También de 1890 es su primigenia definición razonada del modernismo. es en su tramado -no en la impalpable trama. podía caber dentro de él. cromatismos.donde ocurre todo. pero no lo son: debajo de esas delicadas superficies hay un planteamiento moral sobre el arte y el artista. afinados cambios de ritmo. nos dice. reinterpretado por el arte de Darío.. Y llegó el invierno. la ensoñación. galicismos. Raimundo Lida ha observado que en estos cuentos no hay secuencias ni siquiera párrafos propiamente dichos. etc.. Guatemala. «la libertad y el vuelo. Si esos usos de la prosa son novedosos. Y cuando cayó la nieve se olvidaron de él. y el pobre sintió frío . en la prosa. y el triunfo de lo bello sobre lo preceptivo. expresión que ya había adelantado. mendigo que entrega sus tesoros a los hombres.. primera de una serie de trágicas o desafortunadas relaciones que duran poco. «El palacio del sol» es una apasionada propuesta para liberar la vida erótica. cubierto de nieve . «La canción del oro» exalta el supremo sacrificio del poeta. 2 nado fin de siglo. paralelismos. como señalamos. Así. programas para difundir una causa literaria y una fe intelectual. » («El rey burgués»). Costa Rica. (1889-1892) transcurren en Centroamérica: pasa unas temporadas en Nicaragua. sino «estrofas» subrayadas por fórmulas anafóricas y fraseos melódicos: «Y desde aquel día pudo verse. La escritura es primorosa. cultismos). En primera instancia..292 Historia de la literatura hispanoamericana.. parecen un material demasiado gaseoso como para no resultar gratuito. Pero el resto del material en prosa está decididamente en otra dimensión: la de la fantasía pura. Y una noche en que caía de lo alto la lluvia. y cuán ampliamente podía abrirse el abanico modernista: Zola.. libertad léxica (arcaísmos. Los años siguientes a Azul. políticas (defiende la unificación de la zona) y amatorias.. ironías. con su constante espejeo de imágenes.. como tempestades. contrastes. periodísticas. El Salvador. la de su matrimonio en 1890 con la hondureña Rafaela Contreras. Nuevo arte de composición: la fábula narrativa (sí la hay) existe sólo a través de todos estos delicados juegos formales. en 1888: es. al compás de sus aventuras literarias.. con recursos prestados del verso. más lo es el lenguaje que la distingue. Prosa soberanamente poética. neologismos. y la novedad en la poesía: dar . entre éstas. Son defensas de ciertos ideales estéticos... la leyenda exótica. el «cuentecillo» con personajes y sucesos fabulosos.

el pitagorismo. El mundo de lo sobrenatural.. de los sueños. Algo sustancial ocurre en este período de acelerada maduración y que contribuye a definir el perfil propio del poeta: su interés por el ocultismo. El modernismo es una respuesta a la carencia de sentido trascendente en el ejercicio estético.se intensifica y expande. de lo anormal e inexplicable lo encuentra en libros de médicos y criminólogos. sólo en las tres últimas décadas la crítica ha examinado el asunto con atención y ha demostrado su decisiva importancia. de magos como Sár Peladan y en la literatura de horror que devoraba entre asombrado y estremecido.Rubén Daría. agravadas por el hábito del alcohol-. ) .. la teosofía. P Blavatsky. 1917).1. Kandinsky y Mondrian. Rodó y sus discípulos 293 color y vida y aire y flexibilidad al antiguo verso que sufría anquilosis» (<<fotograbado»). la teosofía. Y es aqLÚ donde las formas ocultistas del pensamiento moderno juegan un papel sustantivo. Es más: puede decirse que la tradición esotérica recogida por el modernismo es el rasgo que da pleno sentido a lo que es más evidente para todo lector --el gusto por la ensoñación extravagante y el refugio en mundos ideales. En este capítulo no podemos tratar el asunto con la necesaria extensión. hombre supersticioso y dado al fantaseo morboso -y a sufrir frecuentes pesadillas. como el movimiento de los Rosacmces o las ideas sobre la «conciencia cósmica>> de Madame H. Ésta era una inclinación natural de Darío. Apenas si señalaremos un par de ejemplos en la poesía dariana para probar el papel que jugaba en su . . Un buen conjunto de arúculos sobre temas oníricos escritos para La Nación aparecieron póstumamente: El mundo de los sueños (Madrid. las respuestas que las doctrinas ortodoxas no brindaban. por ejempo.y el que contribuye a darle una inconfundible marca de <<modernidad» que lo conecta con movimientos de nuestro presente siglo. pero era también un signo de la época: hacia fines de siglo hubo un renovado espiritualismo que tendía a buscar en el ocultismo y en otras formas exóticas de religiosidad. la cábala. Apelando a estas manifestaciones.el vacío que la crisis del positivismo había dejado. que es visto por él como el instnunento superior para recuperar la perdida noción de «totalidad>> entre el hombre y el mundo. el espíritu moderno trataba de subsanar --como indicamos en el capítulo anterior ( 11. El tema del esoterismo fue visto durante mucho tiempo como un aspecto curioso o lateral del movimiento. el espiritismo y otras formas del pensamiento esotérico --en germen desde sus años mozos y visible en textos como «El velo de la reina Mab» de Azul. tuvo entusiastas adeptos no sólo entre nuestros modernistas. sino en personalidades tan diversas como Yeats.

El modernismo planteaba un «renacimiento». A mediados de 1892 el gobierno nicaragüense lo designa representante oficial a los actos de celebración del N Centenario del Descubrimiento de América. y ahora soy un alma que canta. después fui de los bosques verde y colgante hiedra. lirio de la campiña. En «Reencarnaciones» leemos: Yo fui coral primero. Antes de llegar a esta ciudad da un rodeo por New York (donde conoce a su admirado Martí [11. una alondra cantando en la mañana. Pero observa también que el academicismo español es más resistente que el americano. a quien reconoce como uno de los suyos y para quien invoca a Hugo. labio de niña. . De esos aprietos lo saca un providencial encargo diplomático: el gobierno colombiano lo nombra Cónsul General en Buenos Aires. lo que le permite pasar unos meses en España. «una comunión de comuniones» y al final oye una voz dentro de él que exclama: «Yo estoy contigo/ y estoy en ti y por ti: yo soy el todo». En 1893 enviuda y a los pocos meses se casa con Rosario Murillo en un episodio verdaderamente grotesco -lo hace borracho y con una pistola en el pecho-. 2 visión.1. Su primer viaje europeo le confirmará lo que ya presentía: su fama ha trascendido las fronteras del continente y el número de los que lo siguen ha crecido en ambos lados del Atlántico. después yo fui manzana.]) y París (donde encuentra a uno de los grandes dioses de su panteón: Verlaine). un nuevo ciclo vital tras la presente crisis del espíritu. la batalla por la causa modernista en la península será larga y su primera escaramuza es el «Pórtico» que escribe como prólogo en verso para el libro En tropel (1892) del poeta Salvador Rueda.294 Historia de la literatura hispanoamericana. sobre una roca frente al mar. después hermosa piedra. «emperador de la barba florida». entre los hombres de diversos tiempos. había una red de secretas comunicaciones entre este mundo y el otro. que apuntaban a la fusión en la totalidad cósmica. Y en <<Revelación» siente.

dispuestos a escuchar al maestro. del mismo año. con bien establecidos hábitos culturales.4. Y. el libro nos da un buen indicio de las virtudes de zahorí que. En segundo término. un libro sistemático. Los raros reúne un conjunto de artículos y ensayos que habían aparecido primero en periódicos locales. por último. o sea unas tres cuartas partes. de esos discípulos naturales el mayor es. por cierto. De ésos. tertulias y sobre todo un grupo de jóvenes afrancesados y decadentes. tenía Rubén para pescar en sus redes lo mejor del cardumen literario que estaba ante su vista. en su gran mayoría «simbolistas» y «decadentes>> europeos. Aunque por su origen algWlas de esas páginas tenían el tono ligero de piezas escritas a vuela pluma. ambos de 1896: Los raros y Prosas profanas. el núcleo de su poética está expuesto aquí. Aparte de la creación de la Revista de Aménca en 1893 (que sólo duró tres números) y de los abundantes cuentos de corte fantástico -que tanto debieron influir en el joven Lugones y en el surgimiento de una abundante veta de literatura fantástica en el Río de la Plata-. Daría colocó en el centro de la vida literaria americana nombres que se conocían mal o eran del todo marginales. Muchas fuentes y estímulos directos de Prosas profanas están en Los raros: son libros interrelacionados. Ambos. revistas. Leopoldo Lugones ( 12. sin duda. reunidas forman un conjunto significativo por varias razones. al hacerlo así. componen . sólo unos cuatro o cinco se refieren a autores olvidados u olvidables. Rodó y sus discípulos 295 Los años bonaerenses (1893-1898) señalan un momento cenital de la producción dariana. «Los colores del estandarte». La primera es que constituye un catálogo o repertorio de los modelos que el autor había hecho suyos y que ahora proponía a sus lectores y seguidores.1.2. Sin ser. que es su respuesta a ciertas objeciones que Groussac (10.) le había hecho precisamente a propósito de Los raros. el resto. el libro permitía ver con claridad la correspondencia que existía entre lo que pensaba como jefe espiritual de la marea modernista y lo que estaba escribiendo como poeta. entre su teoría y su práctica. En esa capital (Daría la llamará con exaltación «Cosmópolis») encontrará el ambiente ideal para desarrollar sus ideas: una ciudad próspera. El volumen contiene veintiún textos (a los diecinueve de la edición original se agregaron dos en sucesivas rccdiciones) sobre otros tantos autores. como crítico. lo más importante que sale de las manos de Rubén son dos libros. a su vez. diarios.).3. que Daría usó sistemática y estratégicamente para difundir sus ideas. deben relacionarse con una página de defensa y autodefinición estética. con teatros.Rubén Darío. del auge modemista y la renovación de la lengua literaria hispanoamericana.

de formas. campanas de plata. si Los raros produce admiración. La intención detrás del título era la de señalar una doble y escandalosa negación del establishment literario: supone usar la palabra «prosas» en su acepción arcaica -así la emplea Berceo-. aparte de la coincidencia fonética y cronológica. Darío había leído copiosamente. y las rosas de las bocas sangran delicias únicas. esta vez poético.. mis profanas prosas. Que en esas fechas un poeta nacido en un oscuro rincón nicaragüense supiese reconocer nombres como los de Poe y Lautréamont (el exaltado epígrafe de «Los colores .. prosa con ritmos y estribillo propios del verso)? De esas fechas es el poema titulado «Rosas profanas» (no recogido en libro.de composición de carácter religioso para ser cantada en la misa. hacer mis mayúsculas dignas de cada página del breviario . el sustantivo equivaldría a «liturgia» o «ceremonia». Si se leen las «Palabras liminares» del libro (una pieza fundamental del constante proceso de definición del modernismo en el que Darío estaba empeñado) se lo verá más claro: Yo he dicho. decorados y sugerencias que difícilmente se habían ar-ticulado antes en lengua española. . 2 un aporte sustantivo a nuestra tradición literaria.. tocad todos los días. pero sobre todo había leído bien. temprano reconocimiento de que su talla era de primer orden.es aplastante. ideas. mis antífonas. salvo en la Antología de la obra dispersa de Darío). No menos notable es que en ese repertorio dominado por europeos figurase también Martí. Prosas profanas es un libro de indudable madurez: otro catálogo. pero. arrimada al costado de lo extraño. Prosas profanas produce asombro: la suma de virtudes poéticas que allí se exhibe -y el modo frecuentemente magistral en que las administra. Así. timbres. discriminando con gusto y buen criterio. Tocad. llamándome a la fiesta en la que brillan los ojos de fuego.296 Historia de la literatura hispanoamericana. heterodoxo y nuevo. Comencemos con una breve digresión sobre el título: ¿por qué llamar Prosas profanas a un libro donde no hay un solo poema en prosa (salvo «El país del sol». no deja de ser insólito. en la rosa de mi juventud. Por su parte. Tiempo y menos fatigas de alma y corazón han hecho falta para. ritmos. » es de éste). y el adjetivo apuntaría al aspecto sensual. imágenes. pero contradicha por «profanas». erótico y carnal que domina en la obra: un nuevo ritual de los sentidos. campanas de oro. mis secuencias. mejor: crean buena parte de nuestra tradición moderna. colores.. como un buen monje artífice. no parece haber otra relación.

de pausados giros. estatuas de mármol. Basta escuchar los versos que abren el libro para percibir la profunda novedad que traía este lenguaje a nuestra poesía finisecular: Era un aire suave. Rodó y sus discípulos 297 Es decir. la forma impecable como fluye cada sílaba de cada verso sugiriendo lo que las imágenes proponen a nuestra fantasía. su propósito es la divinización del impulso erótico. sin embargo.al mundo fabuloso desde el que nos habla el poeta: sentimos lo que no existe sino como ansiedad o ensueño y percibimos su irresistible fascinación. En Prosas profanas se oficia una misa carnal. las mujeres son diosas. cada cuerpo inalcanzado le reaviva la punzada del deseo y le propone un nuevo objeto por poseer. un misterio revelado por los sentidos exaltados o arrobados en una vibración casi mística. el tacto y aun para el gusto. El ardor sensual tiene que complacerse a veces con imágenes. y especialmente la impresión de total naturalidad que produce el refinado trabajo artístico de la composición. no con abrazos cálidos. que abre perspectivas inéditas para la experiencia poética en nuestra lengua. el hada Armonía ritmaba sus vuelos. el olfato. La cualidad cristalina que alcanza la dicción. figuras mitológicas o literarias. que la sensación de estar ante algo absolutamente nuevo. y eso espolea la fiebre erótica y la prolonga en una búsqueda que nunca termina: cada rostro. El placer era una forma suprema del arte y el arte una forma de exquisitez que ni quiere ni puede ser juzgada con el burdo rasero de lo cotidiano: estamos en un más allá creado por el ensueño y la fantasía liberadores de la pesadumbre del vivir concreto. en ficticias representaciones de lo humano. pues abundan las alusiones al vino y los manjares de magníficos banquetes. Darío no coqueteó . el estíinulo y el horizonte fmal de este libro es el placer. nos transportan --como por encanto-. Hay roces y carnes presentidas. Es interesante anotar. no se apoya en una ruptura radical con las formas. Había que disfrutarlo todo y de todos los modos posibles: la vida tenía que ser una fiesta y el verso de Darío despliega un calidoscopio de estímulos para la vista. siempre un poco más lejanas de lo deseable. aunque sabía de esas innovaciones. El desfile y el festín abundan en figuras y máscaras.Rubén Daría. la gozosa profanación de la carne como vía hacia una nueva experiencia ascética que contradice la de la doctrina cristiana. el oído. Se ha dicho que. e iban frases vagas y tenues suspiros entre los sollozos de los violoncelos. una nueva quimera.

clásicos y modernos. pero nunca llegó a cruzar decididamente esa frontera. Para entenderlo volvamos otra vez a las «Palabras liminares»: «¿Y la cuestión métrica? ¿Y el ritmo? Como cada palabra tiene un alma. (La notable omisión de los nombres de Baudelaire y Nerval en esta lista sólo puede disculparse recordando que el recuento no era taxonómico. una melodía ideal. lo que permite medir la notable originalidad de Darío.» Debemos distinguir lo que Darío distingue: la armonía verbal (ese . que desempolvó estructuras olvidadas o arcaicas del repertorio tradicional del verso. Gracián. Góngora. La música es sólo de la idea. Pero si es posible hablar de un «Casticismo» y de un uso equilibrado de la tradición poética anterior a él. sino un genial reformador.que es capaz de absorber. algo que iba más allá de la experiencia acústica propia de toda composición poética o de su consabida analogía con el arte musical. «el más fuerte de todos»). La lista no puede ser más ecléctica y revela que Darío también había sabido elegir lo mejor de la tradición recibida en vez de negarla por completo como algunos «modernos» estaban haciendo para escándalo suyo. 2 con el versolibrismo aprendido en fuentes francesas. como para Verlaine y los simbolistas. además de la armonía verbal. Santa Teresa. Quevedo. muchas veces. Ahora bien. En cuanto a versificación Darío no fue un iconoclasta. grandes y olvidados. las adaptó a sus propósitos. abundan los clásicos castellanos (Cervantes. figuran dos clásicos extranjeros (Shakespeare. Esto puede decirse de otro modo: es precisamente la cantidad de influjos -hispánicos y extranjeros. Entre los grandes padres que como creador reconoce en las «Palabras limi· nares».) Es su capacidad para trabajar con ese legado y transformarlo en otra cosa -algo nuevo-lo que hay que destacar en la propuesta dariana. las combinó con las que conocía provenientes del francés y otras lenguas.298 Historia de la literatura hispanoamericana. cuando la elasticidad de sus versos o versículos los hizo menos dependientes de sus estructuras métricas. Escuchó atentamente los sonidos de todo lo que leía. Garcilaso. la música era para él. Lope. y obtuvo un producto que era auténticamente suyo. no es menos cierto que era un afrancesado y un hombre al día con las innovaciones que estaba sufriendo ese legado fuera del ámbito español. se acercó a ellas en la fase final de su producción. hay en cada verso. los orquestó a su manera y nos los hizo escuchar como una sinfonía en la que podemos rastrear el origen de cada sonido pero no las nuevas líneas melódicas que crean: son del todo suyas. Dante) y dos poetas franceses modernos (Hugo y Verlaine). inigualable.

número. Esa melodía ideal es una forma de elevación espiritual. declara: toda forma es un gesto. Su arte ---<:osmopolita. aristocráticc fantasioso. el vate. la civil. Esta concepción se apoyaba et un sistema pitagórico de correspondencias y analogías entre los distin tos órdenes del cosmos cuya base era el número: <<Al mandato de un: lógica imperiosa -escribió Darí~. Armonía. que e la sugerencia que las palabras así dispuestas crean en la imaginació del lector. epicúreo y paganizan te. son cosas relacionadas pero distintas. el del ciclo de 1 vida y la muerte. hacia una dimensión a la vez reveladora y misteriosa: la qu siempre nos ha prometido la poesía. todo se mueve obedeciendo a número». a tra vés de Quirón en «Coloquio de los centauros>>. Rodó y sus discípulos 29 resultado de una particular estructura fonética. Si recordamos esto entenderemo: mejor por qué nos dijo que «el hada Armonía ritmaba sus vuelos».se presentaba como la vía supre ma hacia el reencuentro con el sentido profundo de la Naturaleza : con la Armonía universal que w1e a todos los seres y en la que cad: uno juega un papel preciso. idea: esas nociones eran esenciale: en la poesía (igual que en la música) y era fácil creer que en ella estab: el secreto del misterio del mundo. pero hay otros lenguaje el de las flores. Hugo había dich que el mundo era un gran jeroglífico que debíamos leer. la de unción religiosa. un enigma.. una cifra. Hay un lenguaje vet bal que podemos disponer a nuestro gusto. En verdad. 1. cada hoja de cada árbol canta un propio cantar y hay un alma en cada una de las gotas del mar. o lo de «pitagoriza en tu: constelaciones». de «Ama tu ritmo y ritma tus acciones». Darío rompía así con muchos há hitos de la lírica hispanoamericana: la poesía patriótica. . el de las estrellas. un trans porte o metáfora que nos lanza más allá de las palabras (pero gracias ellas). suele oír el acento desconocido . el de las estaciones.Rubén Daría.es un lenguaje cifrado que nos habla si somos suficientement atentos y sutiles para descifrarlo. ritmo. la des criptiva. El universo es un libro lleno de sen tido y uno de sus grandes intérpretes es el Poeta. el sacerdote. etc. un arreglo de sílabru secuencias rítmicas y distribuciones rímeas) y la melodía ideal. el cosmos entero -y cada parte d él.. como colores en un vasto diseño o instru mentas en una composición musical. en cada átomo existe un incógnito estigma. Darío.

El primero es un soneto que se inicia con una escena de tentadora seducción: Un día oí una risa bajo la fronda espesa.un antiguo argonauta. alma que el sol sonrosa y la mar zafira. el Fauno. y por siete mancebos semejantes «a los siete satanes verlenianos de Ecbatana». en nuestra raíz pasional y en los mecanismos de la inteligencia: somos lo uno y lo otro. número/idea. el Centauro. En «El reino interior». Apolo. erectos senos eran las lozanas manzanas del busto que bruñía de solla Satiresa. su versión de «el eterno femenino» y. Los dos grupos se «lanzan vivas miradas de amor» mientras «sus melifluas liras arrancan vagos sones». Inquietado por esta escena. como Apolo en la lira. el poeta interroga a su alma y ésta responde con una ambigua invocación que no hace sino subrayar el dilema: . es dionisíaca: nuestra naturaleza está tanto en las manifestaciones de la mente como del cuerpo. vi brotar de lo verde dos manzanas lozanas. nos ofrece una alegoría protagonizada por «siete blancas doncellas». sabe que está el secreto de todo ritmo y pauta en unir carne y alma a la esfera que gira.300 Historia de fa literatura hispanoamericana. Su visión de esta dualidad que aspira a la unidad. el Sátiro. armonía/naturaleza. específicamente. ser en la flauta Pan.cabe otra que es crucial dentro de su sistema poético: cuerpo/alma. en medio de escenarios góticos y alusiones cristianas. «Palabras de la Satiresa» y «El reino interior» son dos de los poemas en los que Darío se plantea la ardua cuestión de conciliar las demandas del cuerpo y las del espíritu. que encarnan los Siete Pecados Capitales. En el juego de correspondencias dariano -poesía/música.le brinda figuras con las cuales se identifica como poeta y como hombre: Pan. Luego la sensual deidad le habla y le revela un secreto: Tú que fuiste -me dijo. La mitología -recurso frecuentísimo en este libro y en toda su obra. que representan <das siete Virtudes». y no podemos renunciar a ninguno de esos aspectos. y amando a Pan y Apolo en la lira y la flauta. 2 Pero todavía más importante es entender cómo cabe en este esquema la encendida sensualidad de Darío. su exaltación del cuerpo de la mujer.

En su ideario. La frivolidad añade un delicioso estremecimiento al amor: lo convierte en puro flirt. mas he aquí que veréis en mis versos princesas.. ¿Fue acaso en el Norte o en el Mediodía? Yo el tiempo y el día y el país ignoro. ríe. apreciados. cosas imperiales. visiones de países lejanos o imposibles.. que en la brisa errante la orquesta deslíe. Rodó y sus discípulos 301 «¡Princesas. ¿qué queréis? yo detesto la vida y el tiempo en que me tocó nacer.) En todo. pero sé que Eulalia ríe todavía. en las que habla de la Lujuria de «las vírgenes locas» y la llama «madre de la Melancolía». exhibidos sin tapujos. también hay que reconocer que abundan en él los pasajes francamente frívolos. que exaltan lo cursi y lo banal como formas elevadas de la vida espiritual. dignos de ser buscados.. más aún: apresentarlos como verdaderos tesoros. esa rara ocasión en la que se refiere al paisaje pampeano. el Darío de Prosas profanas era fiel a su declaración inicial: « . estas actitudes se convierten en manifestaciones hipercultas y en tal sentido son parte de su revolución estética: por primera vez la poesía hispanoamericana se atrevía a hacer de ellos un valor. reyes. junto a los rivales la divina Eulalia. ríe. su revoloteo semántico y rítmico-. el poeta nos dice --en un verso que es un milagro de virtuosismo sonoro con sus sílabas etéreas. Así como hay que entender la exquisitez y el decorativismo del libro como el camino para alcanzar las azules y rosadas regiones del «reino interior».» Incluso en «Del campo».. envolvedme con vuestros brazos rojos! (También son ambiguas las líneas finales del soneto <<La hoja de oro».Rubén Darío. . Basta volver a «Era un aire suave.que ella. envolvedme con vuestros blancos velos!/ ¡Príncipes.» para comprobarlo: Al compás de un canto de artista de Italia.. la divina Eulalia ríe. un símbolo como lo será Don Segundo Sombrapasa y dice: «Yo soy la Poesía que un tiempo aquí reinó».. no lo ve: lo sueña como una fantasmagoría en la que un gaucho --etéreo como un espíritu. ¡y es cruel y eterna su risa de oro! Y cuando el hasúo borra la sonrisa de la princesa de «Sonatina». coqueteo de un minuto que la imaginación eterniza. y no como una mera voluntad-ornamental y caprichosa (lo que sería tomar lo accesorio por lo principal). pues.

papemores/ cuyo canto extasiara de amor a los bulbules») y. sugerencias y resonancias.. en esa lucha inacabable por la forma perfecta que siempre se nos escapa de las manos... palacios. artificiosas figuras de la commedia d-el!'arte y los cuentos de hadas. _.. más refinado y dramático a la vez que en el célebre soneto final «Yo persigo una forma>>. Darío elaboró todo un vocabulario del placer. las leyendas y las alegorías... y el bien está en satisfacer con ello los múltiples apetitos de la sensualidad. . «la visión de la Diosa».~--_.. Era tan diestro que alguna vez quiso revelamos cómo realizaba esos juegos ilusionistas.. bu/hules: ruiseñores.}. Dado a la mitología. «el ave de la luna sobre un lago tranquilo». el poeta percibe que hay un mensaje por descifrar en «el cuello del gran cisne blanco que me interroga». de inmediato y no sin ironía. El centro de la vida se ha trasladado de lo cotidiano a lo imposible. Entre los más reconocibles animales que pueblan su retórica encontramos arquetipos y emblemas de él mismo o de la condición aristocrática del artista: el cisne. para crear un ars combinatoria de aliteraciones. la melodía de la flauta. al jugueteo de la mente con sus propias fantasías. lujosos salones donde fluyen el vino y los manjares exquisitos. Darío tenía un toque mágico para producir timbres de sonido y matices de color.302 Historia de la literatura hispanoamericana.)». rimas internas. el pavo real.. etc. En todo el libro quizá Darío no fue más explícito y sugestivo. sólo persigue «la libélula vaga de una vaga ilusión». el faisán... el «blanco peristilo» del templo griego.. sus ambientes opulentos. terrazas. su zoología emblemática. igual que un mago que revela los secretos de su oficio. la retórica dariana se presenta como una suprema forma de los juegos sutiles que elevan el alma al reino de las más complejas sensaciones. se da el lujo de damos información lexicológica en verso: «(Papemores: ave rara. Consciente de que su vocabulario era hiperculto y de que eso podía irritar a los menos ilustrados.. 2 ----------------~--~ .. ausente de todo. -_. sus objetos y sensaciones preciosos.. . para subrayar o insinuar movimientos de fuga o danza en su dicción. Perfecta objetivación de la gran cuestión del Arte. el ruiseñor.. para romper el esquema de los metros que usaba. Todo el dilema y el dolor del arte están allí. jardines. etc. En sí misma. verdadera poética de la obra. presidido por imágenes de eterna seducción (la Venus de Milo. En un ámbito encantado. Apenas podemos aquí dar una idea de la variedad de maneras que empleó para lograr esos efectos. con su propia naturaleza. duplicaciones y sinestesias. «la barca del sueño». en el citado «El reino interior>> nos presenta un paisaje de fantástica perfección («y entre las ramas encantadas. Selvas.

Así se explica.Rubén Darío. En 1899 Darío llega a España. Rodó y sus discípulos 303 Hay en todo esto una nota que sonaba a escándalo o desafío a la moral de la época: el amor al lujo y al adorno era un amor gratuito al exceso. un rudo despertar a las nuevas reglas del juego geopolítico. Este es un asunto que él contempla con grave preocupación (varios artículos dan cuenta de ello) y que tendrá profundas repercusiones en las nuevas direcciones que seguirán su estilo vital. de paso. exóticos y decadentes en los que encontraba armas para resistir el aislacionismo provinciano. <:uyos alcances en el plano cultural señalará con precisión dentro y fuera de su . su crítica de la sociedad moderna. enviado por La Nacíón para echar un vistazo a la realidad peninsular. Es también un momento crítico para toda la cultura hispanoamericana que experimenta. del detestado tiempo en que le tocó nacer. para ir a refugiarse en mundos inventados. fuente de donde provenían --desde Hugo y Baudelaire-las críticas más severas de las carencias profundas del sistema burgués mercantilista e industrial. no tenía más remedio que reconocer su condición «moderna». Ser vano es una respuesta a sociedades ricas pero espiritualmente pobres. tan empobrecedor para las almas. ese sibaritismo de los gustos y anhelos. decorados prerrafaelistas. sus creencias y su arte. del modo más directo e innegable. dice Rubén. Para liberar a América del yugo de la dependencia cultural. a los bienes mundanos que la doctrina cristiana asociaba a la vanidad y otros pecados. «por nuestro inmediato comercio material y espiritual con la distintas naciones del mundo» («El modernismo». leyendas y mitologías grecolatinas. Para ser realmente moderno tuvo que volver atrás y ofrecer las olvidadas primicias del pasado --con una sensibilidad nueva. su afrancesamiento cultural. pues. El innato aristocratismo y el irrenunciable esteticismo darianos no le impiden expresar un estado de zozobra ante estos acontecimientos. Había una buena razón para ello: la derrota hispana en su guerra del año anterior con Estados Unidos y la consiguic. abierta a los nuevos influjos europeos. Su estética es.nte pérdida de Cuba y de Puerto Rico y su anexión norteamericana. era también un signo de rebeldía frente al reseco utilitarismo positivista: esa languidez de sus figuras humanas. El modernismo apareció en América. fantasías medievales. Espaiia contemporánea). exaltan el ocio y el ansioso correr tras los placeres fugaces como puerta de escape del prosaísmo de la vida cotidiana. esa lasitud y sensual abandono de los cuerpos. por eso. que sí era de su tiempo. una forma de universalismo. Socialmente.

el odiado sufrimiento que anida en el fondo de cada placer. Antes de viajar por París. realiza una magnifica autocrítica del poeta que fue y que ahora contempla desde una agridulce perspectiva otoñal: ya no es ese poeta. Valle lndán. Precisamente porque sabe que es otro. 1905). Varios libros de crónicas dan testimonio de su experiencia europea: Peregn'naciones (París. 2 -------------~---·---------- poesía.porque el hombre que lo escribe es asimismo distinto: ha cumplido ya los treinta y ocho años. que aparece ahora.304 Historia de la literatura hispanoamericana. Darío no sólo no quiere ocultarlo: decide escribir desde ese sentimiento agónico. en parte. disfruta de su propia gloria pero también sufre sus fatigas. se esfuerza por religarse a ese pasado. tertulias.. de su paseo triunfal por salones literarios. pero las memorias de su propio pasado todavía sangran y arden como heridas abiertas.. Ahora la novedad es el dolor. crónica de sus años españoles (que duran hasta 1906). 190 1). 1901). Italia y otros países. pero al mismo tiempo tratando de echar ramas nuevas. Pero el gran libro poético de estos años -más: el gran libro de Darío y del modernismo entero-. ya había conocido a FranCisca Sánchez. el drama de existir. la insatisfacción profunda y la inestabilidad emocional que le hace buscar lo que ya sabe que no lo calmará. más cerca a veces de la muerte que de la vida. aunque las raíces de Prosas profanas no han sido cortadas. quedan expuestas y el viejo tronco vencido. Por eso. la humilde y analfabeta muchacha de pueblo que será su compañera a lo largo de quince años. Es muy significativo que este poema que da útu- .. También es. Tierras solares (Madrid. círculos de amigos ilustres: Antonio y Manuel Machado.será Cantos de viCÚJ y esperanza (Madrid.» Y los primeros versos del libro subrayan tanto la continuidad como el cambio: «Yo soy aquel que ayer no más decía/ el verso azul y la canción profana». sus desengaños. Azorín. el hastío de la fama. en el «Prefacio» de Cantos . Mi respeto por la aristocracia del pensamiento.. impulsarlos a la renovación o estimularlos a seguir en ella. La caravana pasa (París. El conjunto es distinto de los otros -sin traicionar sus raíces estéticas. Y al hacerlo así. Juan Ramón . Unamuno. Su misión entre ellos y otros menos conocidos o más jóvenes: propagar el evangelio modernista. literalmente. 1902). por la nobleza del Arte siempre es el mismo. mostrando el peso de los años vividos y malgastados en una bohemia insensata. como su edad de oro: <~odría repetir aqui más de un concepto de las palabras prelinúnares de Prosas profanas. 1904). de abrirse a otros aires que lo reanimen. Un libro en prosa donde pueden hallarse muchas de sus reflexiones al respecto es España contemporánea (París.

Darío había logrado convertirse en un poeta personal.2.3. sin animosidad. que debe estar entre las mayores que logró: «Por eso ser sincero es ser potente) de desnuda que está brilla la estrella». no libresco. por primera vez. como admisión de que la carne es débil e irredimible. quería mostrarle al uruguayo que también podía serlo. Quizá más importante que todo esto es el hecho de que. Y lo era. a pesar de ciertas imágenes y símbolos.. no el peso de la doctrina sobre su alma. Con estos versos. del Casal (11. sobre todo. a veces.y hace una osada reflexión sobre la sexualidad: Pues la rosa sexual al entreabrirse conmueve todo lo que existe.3. Rodó y sus discípulos lo al libro esté dedicado a Rodó (12. evoca la figura de Salomé -gran motivo del erotismo finisecular que Osear Wilde. Su reacción es. quien en 1900 le había hecho una crítica famosa: «No es el poeta de América>>. que había alcanzado su vieja melancolía de artista y de hombre. En el poema «Cantos . en referencia a su esteticismo y europeísmo. En el breve y bellísimo poema XXIII del libro.-~---·-· *--·----------------305 Rubén Darío. su melancolía mana ahora con un goteo de sangre: «¿No oyes caer las gotas de mi melancolía?» («Melancolía»). más bien. Darío quiere saber más de lo que Dios le permite saber. otras. uno de los más intensos de su época. la elevación del alma en el rapto místico. Un creyente angustiado por todo lo que el cristiano acepta resignadamente como misterio.. sin dejar de aspirar a lo elevado: «Hipsipila sutil liba en la rosa/ y la boca del fauno el pezón muerde».tras él. deseo de tener los consuelos del creyente. Y la sinceridad lo obliga a reconocer que la búsqueda de la belleza no lleva necesaria· mente al encuentro con el bien o la verdad. >> lo declara primero con orgullo y luego con una metáfora magnífica.). la caída en el festín turbio de los sentidos. La sinceridad es una virtud moral y la nostalgia es como una sombra del arrepentimiento cristiano.) y Mallarmé habían tratado antes que él. rebelde. El poeta profano sigue amando el placer y corre -aunque cansado-. ¿Sentimiento cristiano? No exactamente. sin perder por eso su elegancia ni «una sed de ilusiones infinita». por dos notas centrales en el texto: la sinceridad de su confesión y el sonido auténtico. con su efluvio camal y con su enigma espiritual. pero el mal sabor que le deja se parece a la conciencia del pecado. Darío se siente frente a su propia literatura y a la de su tiem- .

Esto puede parecer una novedad absoluta. una angustia) por el destino americano en la compleja coyuntura del nuevo siglo: el fin del imperio español y el creciente peligro que encamaba el imperialismo norteamericano plantea graves cuestiones que pueden reconfigurar el destino del continente de una manera imprevisible diez años antes.es que la existencia misma y aun la pertenencia a un tiempo histórico podían demandarle tan ardientes dilemas. En el prefacio del libro declara: «Yo no soy un poeta para las muchedumbres. 1). de mensaje a pueblos enteros. Empecemos por la última. Pero sé que indefectiblemente tengo que ir a ellas. y reconoce -él. desgraciadamente. y de la fe absoluta en los supremos logros del arte. pero lo que nos interesa destacar aquí es que.. pero sabe que ha tenido que pagar un alto precio por ello.. El arte siempre había sido una alta cuestión moral para él. Hay.el hecho terrible de sus límites. una preocupación (a veces. 2 po. Su intención fue -nos dice. entre la fascinación monarquista y la defensa de los ideales democráticos. Darío siente ahora otras responsabilidades y nos habla desde la doble perspectiva que se abre ante él: la personal y la social.» Deberes y misiones. Pero. en cambio. una fuente sonora/ con el horror de la literatura /y loco de crepúsculos y de auroras» («Cantos .306 Historia de la literatura hispanoamericana. éste adquiere una clara tonalidad profética. cuando incorpora esas inquietudes a su verso. antes que placeres e ilusiones.. >>. cultivaba también asuntos sociales y políticos a lamanera tradicional de entonces. La visión política del Darío maduro no es coherente: oscila inciertamente entre el liberalismo y la aceptación de ciertos dictadores.hacer de su alma «una estrella. precisamente porque quería sacrificarle todo al ideal estético. a lo Hugo o a lo Whitman. La triste verdad es que alimentamos aquélla con ésta hasta quedamos vacíos. su gloria pero también su miseria: la literatura (el arte. toda creación) no es.. pues. sobre todo si se lo compara con Prosas profanas. no a un grupo de elegidos. un penitente de sus propios excesos. El gozador de hs fiestas sensuales de la juventud se presenta aquí como un verdadero mártir. pero lo es sólo relativamente: el Darío anterior a Azul. No renuncia a su esteticismo. devorados por nuestras mismas criaturas. sin duda. la vida. que es una de las líneas más visibles del volumen. sus posiciones son firmes y claras en cuanto a la defensa de la actitud <<americanista» --otra vez. lo que no sabía -y este libro lo muestra. como posible eco de . El aspecto geopolítico del asunto provoca en él una serie de pronunciamientos y advertencias dispersas en sus crónicas y artículos periodísticos. que había creído en ella como en un dogma.

el erotismo. pero esta vez para exclamar: «Soy W1 hijo de América. Las mismas preocupaciones se distinguen en el poema «A Roosevelt» (a quien llama «primitivo y moderno»). Es así como el tema de la hispanidad surge en el libro y lo inunda con la fuerza de W1a convicción profunda. Buscamos la luz y la verdad en medio de las sombras y las falsas ilusiones. Más profunda y reveladora es la línea de confesión personal que recorre el libro y que tiene W1 sabor de inquietud existencial que bien puede asociarse. la armonía natural. culturales y lingüísticas: somos W1 mundo que. I» vuelve a su símbolo favorito. soy W1 nieto de España» y para preguntarse: «¿Tantos millones de hombres hablaremos inglés?». se esfuerza por elevar cantos de esperanza y optimismo. la sangre vino y fuego»( «Cyrano en España»). ahora se pregW1ta: «¿No es en España. En Cantos..Rubén Oarfo. Hay W1a dolorosa introspección sobre el propio vivir y sobre la condición humana en general. reflexivo y agobiado --como Cristo por su cruz. Darío se ha convertido en W1 poeta filosófico.. o sea la visión de una comunidad cultural heredera de la civilización latina.. Destino injusto: los sueños que los hombres soñamos son inalcanzables. Ambos destacan la W1idad de nuestras raíces históricas. Rodó y sus discipulos 307 las prédicas de Rodó-. el modernismo alcanza la fase «mW1donovista>) que había exaltado el pensador uruguayo justo al iniciarse el nuevo siglo. acaso. Don Juan. ¿Renuncia al afrancesamiento? No del todo: más bien W1a integración de España a la gran órbita de la latinidad. hija de España y acosada por Estados Unidos. en su misma dispersión.y los muestra como apenas sobreviviendo a las turbias aguas del naufra- . La América indígena se hizo mestiza y lleva a España en sus venas. Lope.por la carga del huidizo Ideal. cuyo dinamismo rítmico comW1ica plenamente la doble sensación de grandeza y de temor que le inspira el creciente poder de Estados Unidos. En «Los cisnes. se nos va la vida en un constante juego de apariencias y quimeras tras lo cual no hay nada. Desfile de grandes personajes y símbolos: Don Quijote. el poeta repasa otra vez sus creencias de siempre --el arte. Así como en medio de malos acontecimientos y presagios para el destino del continente. En el tenso marco de la actualidad. refleja constantemente su origen común. sino la muerte.. del venerable espíritu hidalgo que América y la península encaman. no sólo con el·modemismo evolucionado. pero ésos son los únicos dignos de ser alentados. sino con el espíritu moderno: nos coloca en el pórtico de nuestro tiempo. Velázquez. a través de ella. Antes había adorado «la Grecia de la Francia>). la poesía cobra W1a alta función: defensa y expresión de la lengua y.

Sin respuestas seguras. el hombre va de Wllado a otro. abandonado a su suerte. si cabe. solamente por eso: ¡roce. mordisco o beso en ese pan divino · para el cual nuestra sangre es nuestro vino! El abrazo carnal sabe a «fruto del Árbol de la Ciencia» y alude a un sentido último de todo. El ideal es ya no sentir dolor. pero ese sentido se nos escapa: todo es precario «ante la eternidad de lo probable». mayor que el de Prosas profanas. a su fervor ocultista y a la tradición filosófica oriental es otro modo de enriquecer la lectura de W1 texto clave. salvo uno pasivo: «Ser. Quizá los ejemplos más notorios de los nuevos sonidos heroicos que Darío es capaz de instrumentar en su fase de poeta-profeta. la plegaria. Digamos solamente que en él se cierra el ciclo de la sensibilidad modernista: de la hiperestesia y el inquieto revoloteo tras la «vaga ilusión». Asociar esa visión a la presentada en «La fuente» de Prosas profanas. el golpeteo del «y>> anafórico que las liga. lo que nos exime de intentarlo de nuevo. desolado. y no saber nada». aWl si tampoco sentimos placer. Ha sido analizado muchas veces por los críticos y examinado en detalle. La riqueza de metros. comunican toda la intensidad de la visión dariana. las del árbol «que es apenas sensitivo/ y más la piedra dura porque ésa ya no siente>>./ ni de dónde venimos!») con el que al final se fragmentan los alejandrinos. El libro se cierra con el impresionante soneto «Lo fatal» que es el más grave resumen de todo el drama que vivió Darío y. quizá. porque abre del todo el abanico de sus formas para adaptarse a nuevos registros: la oda. 2 --------------------------~·----------~----~ gio vital: ha cobrado conciencia de su terrible precariedad. celeste carne de la mujer!» nos dice que sólo por esa promesa la vida se soporta. el mayor monumento de nuestra poesía modernista. el himno. tan doliente y tan corta. hemos llegado al deseo de la anestesia o la ataraxia de todo signo vital.308 Historia de la literatura hispanoamericana. y el súbito pie quebrado («¡y no saber a dónde vamos. El virtuosismo del verso dariano es. La cascada de frases meramente yuxtapuestas a partir del segWldo cuarteto. sean los que brindan «Salutación del optimista» y «Marcha . estrofas y variaciones rítmicas es difícil de encontrar en otro poeta de su tiempo. En el notable «¡Carne.

dedicado significativamente «A los poetas de las Españas». ¡salve! En sus últimos años de vida. Rubén. por muchas páginas. Poema del otoño y otros poemas (Madrid. transformándolos de manera radical y proyectándolos en una dirección impensable sin la contribución de su genio. Nicaragua) en ocasiones conmemorativas. Ed. el largo prólogo al primero de estos libros. de Ennilo . Hay algunas hermosas composiciones en este grupo («La canción de los pinos» y «La cartuja». aun en medio de su declinar y el desgaste de sus fuerzas vitales y creadoras. .. Temas americanos. de Ernesto Mejía Sánchez. Abreu Gómez. Canto a la Argentína y otros poemas (Madrid. 1951. Washington D. 1914). C.Rubén Darío. Argentina. 1910). crítico literario. 1950. donde experimenta con el hexámetro grecolatino. Rodó y sus discípulos 309 triunfal». Textos y crítica: DARfo. salvo el motivo de la vejez que cruza. Cabe mencionar que «Dilucidaciones». Puede concluirse que. es una de las más importantes exposiciones teóricas de Darío. Una ilustración: Ínclitas razas ubérrimas. son dos de ellas). que consta de seis pies espondeos o dactílicos. Ninguno de ellos supera lo mejor de la cosecha anterior.Rubén Darío. Pero muestran toda la variedad de la paleta dariana. «A Colón» y «Campoamor» (en El canto errante) o «El clavicordio de la abuela» (en Poema del otoño). . adaptando las cláusulas dactílicas a versos que varían entre trece y dieciocho sílabas. sangre de Hispania fecunda. pero nada esencialmente nuevo. llena de unción mística. espíritus fraternos. la mayoría divididos en hemistiquios hepta o decasilábicos. hay signos de la grandeza indiscutible de un poeta que cambió para siempre los moldes que regían su arte.: Unión Panamericana. como «Metempsicosis». luminosas almas. su exuberancia y sus cambiantes paisajes vistos o soñados. En estas obras recoge además composiciones de otras épocas que se le habían quedado dispersas.. México: Fondo de Cultura Econónúca. No son tampoco muy orgánicos: aparecen para rendir tributo a figuras o lugares (Mitre. 1907). casi del todo ajeno a la tradición del verso castellano (al revés de lo que pasa en el verso inglés). Darío publicó varios libros poéticos: El canto errante (Madrid. Cuentos completos. Ed. En el primer poema usa este metro. como una ráfaga.

Jaime.Poesía.J romántica de la unidad. .. Madrid: Alianza Editorial. Los e. 1975.Poesía. Zavala.IN ]RADE. Raimundo. Ed. . Barcelona: Seíx Barral. El re· cuno modernista a la tradición esotérica. La edad del ensuetio: Sobre la imaginación poética de Rubén Dario. Rubén Daría y la btísqued. Emilio. 1975.. Ed. de Ángel Rama. 33-34. 1989. José María. Homenaje a Rubén Daría. Rubén Darío: A Selective c:ta. Una etapa decúiva de Daría (Rubén Daría en la Argentúta).ul.La vida de Rubén Darío eserita por él mismo.A:I.. México: Fondo de Cultura Económica. pp. A"JDERSON Imbert. Madrid: Cátedra.IAs. de Ignacio M. 1965. ÜLIVER BELt-. de Alfonso Méndez Plancarte y Antonio Olíver Behn<ís. Octavio.. MARTINEZ DoMINGO. México: Joaquín Mortiz.. Gainesville: The University of florida. Rubén Darío.ui/ied and Annotated Bibliography. SALINAS. Cathy. . Zuleta. Buenos Aires: Losada. La originalidad de Rubén Daría. Ed. Barcelona: Aedos. Hensley c...310 Historia de la literatura hispanoamericana. Ed. Caraca_s: Biblioteca Ayacucho. 1967. Ernesto.. GHIRAUX). Ed. New York: Peter Lang. 1993.. 1984.1pacios poéticos de Rubén Daría. N. Metuchen. ModemÍJmo. 2 . 1943. ed. Estudios sobre Rubén Darío. CantoJ de vida y esperanza. SKYRME.Rubén Darfo y el modernismo. RAMA. 1986. Madrid: Gredos. 1983."' 212-213. WOODBRJDGE.. 1971. Enrique. La poesía de Rubén Darío. Número especial sobre Darío.Poesúzs completas... Madrid: Castalia. Buenos Aires: EUDEBA. 9-65. Ed.. 1987. de Angel Rama. Pedro. 1968. 1972.Prosas profanas y otros poemaJ. 0 ' . GIORDA. Jersey: Scarecrow Press. N. . 1995..."lü. Caracas: Ediciones de la Biblioteca-Universidad Central de Caracas. 1970. Madrid: Historia 16-Quorum. Antonio. «El caracol y la sirena». Rubén Darío and the Pythagorean Tradition. . LIDA. Caracas: Monte Ávila. Teodosio. Raymond.. N. Alberto. 1967. Santiago: Editorial Universitaria. Barcelona: Editorial Universitaria· Universidad de Puerto Rico. Madrid: Aguílar. 1995. 1968. PAZ. de José María MartÚlez. 1991. 1975. Ese otro Rubén Daría. Libros poéticos completos. .El mundo de los sueñoJ. Caracas: Biblioteca Aya· cucho. de Iris M. En Cuadnúio. de Enrique Anderson Imbert. México: Fondo de Cultura Económica. . 1%7. 1960. Rubén Darío y el modernismo.. CARILLA. Ct1<1demos Hispanoameneanos. México: Fondo de Cultura EconÓ· mica. 1977. ~JíA SÁNCHEZ. Rubén Darío. LfX. Ángel. El archivo de Rubén Darío. Revista Iberoamericana. FER.\íANDEZ. Ed. 1967..

No es ni prudente ni factible intentar otro esquema. Tampoco hay que olvidar que el estilo modernista es asimilado por escritores que pertenecen claramente a otras tendencias: naturalistas. pero cuya obra de mayor significación escapa al ámbito modernista. pero hay otro factor que la complica: las líneas que llevan del modernismo al postmodernismo no son siempre ni conceptualmente muy claras ni uniformes en su proceso histórico. advirtiendo que en ellos hallaremos también matices postmodernístas. se diversifica. se expande por vertientes nuevas hasta encontrarse con las primicias vanguardistas. nacido justo en 1879. Así nuestra intención en la serie de autores que veremos a continuación es apreciar cómo el modernismo se reafirma. criollistas. y a veces desembocar en una final fase vanguardista. Hay una constante fusión y entrecruzamiento de formas y modelos. Sólo por razones prácticas nos vemos obligados a cortar la secuencia modernismo-postmodernismo. los dos módulos pueden existir o coexistir en la evolución de un mismo autor. aquí sólo cabe apuntar que no será nada sencilla y que sus resultados no podrán dejar contentos a todos. El criterio será cronológico y. Los escritores que a continuación presentamos son llamados por unos «modernistas» (de la primera y segunda generación) mientras para otros son «postmodernistas». Algunos casos especiales obligan a hacer muy contadas excepciones a esta regla.Rubén Darío. se transforma.·----·~·--·~··----------- 12. regionalistas. Rodó y sus discípulos 311 ··-'-""···~·~ ~ ->'--·~--··~. Pero de todos modos haremos un intento por dividirlos en dos grupos para verlos con más claridad. los que pueden llamarse cabalmente postmodernistas. La tarea no es fácil. y postmodernistas a los que nacen después y enfrentan un panorama literario y cultural marcadamente distinto. epígonos y descendientes: el mapa de la América modernista es vasto y populoso. La ola modernista y el reflujo postmodemista El magisterio personal y estético de Daría tuvo muchos aliados. discípulos. En realidad. pero lo hacemos seguros de que lo contrario ofrecería un panorama demasiado abigarrado o difuso que no serviría a nuestros propósitos. compañeros. . En este capítulo estudiaremos a los del primer grupo.2. En el siguiente volumen trataremos de hacer el deslinde entre ambos. algo convencional: llamaremos modernistas a los nacidos antes de 1880. el mismo número nubla el panorama dentro del cual hay que discernir y separar la paja del trigo. la más notable es la de Quiroga. en el volumen 3 de esta obra. por lo tanto. Como de costumbre.

era. y en cada uno. Aparte de sus específicas actividades literarias. ciencia.. en un artículo publicado ese mismo año. fundó un centro de actividades socialistas y colaboró en publicaciones de su provincia con versos encendidos. secretario y fotógrafo que lo acompañaba era nada menos que Horado Quiroga). que lo llevaron a ocupar altos cargos. además. Perci- . Lugones había nacido en un pequeño pueblo de Córdoba.312 Historía de la literatura hispanoamericana.al modernismo: Las montañas del oro. Lugones estuvo constantemente comprometido con tareas de carácter educativo y de difusión cultural.2. día/noche. sobre todo en su faceta de ideólogo y político . al fin y al cabo. ensayo. prácticamente en todos los géneros: poesía. se elevó a la categoría de mito nacional. importante ensayo histórico que fue el fruto de una comisión oficial para estudiar in situ la zona de influencia de la orden jesuita en Argentina (el guía. El vasto y complejo Lugones Leopoldo Lugones (1874-1938) es. el más recordado es el de director de la Biblioteca Nacional. y despertó muy temprano a la agitación intelectual que llegaba hasta la provincia: lector apasionado de Nietzsche. amor/odio. Escribió decenas de libros. y de 1906 un libro de cuentos fundamental: Las fuerzas extrañas. De 1905 son los poemas de Los crepúsculos del jardín y los relatos de La guerra gaucha.1. tanto en prosa como en verso: de 1904 es El impeno jesuítico. Pese a sus debilidades. el volumen inicial introducía el tema de la naturaleza. sus tonalidades son muy diferentes. sin discusión una gran figura. A partir de entonces los unió una profunda y larga amistad que tuvo consecuencias directas para la literatura hispanoamericana. el maestro reconoce de inmediato la grandeza del joven y lo celebra como poeta y revolucionario. Llega a Buenos Aires por primera vez en 1896. lo más significativo suyo está en aquella porción.. Era hombre de fascinante imaginación. Tenemos que concentramos en los tres primeros y dejar de lado el resto. Bakunin y Tolstoi. que desempeñó desde 1929. el mayor aporte argentino al modernismo y uno de sus más significativos renovadores. periodismo. Prestemos atención primero al poeta. una personalidad conflictiva. De 1897 es su primera contribución poética -todavía algo densa y libresca. narrativa. Argentina. que será uno de los mayores de toda su poesía. cuando ya Darío estaba alli. Para él. gracias a su obra. un espectáculo de violencia y pasión desatadas entre principios contrarios: macho/hembra. el mundo natural era un vasto teatro de fuerzas en pugna. poderoso intelecto y saber enciclopédico que. Su proceso de maduración es muy rápido. 2 12. . filosofía..

se nota cuáles son las grandes vinudes de Lugones: su desconcenante capacidad metafórica. de paisajes rurales cuya sencillez está envuelta en un clima litúrgico.. una figura literaria argentina muy activa y venerada entonces pero hoy desvanecida. que abunda en retratos y escenas dibujados con trazos de magistral finura. su notable plasticidad. 1865-1927). la visión grandiosa y monumental dominante en Las montañas. todo vibrante de agua pura. («New Mown Hay») Aliado de esa unción aparece una constante línea de fervor erótico (a veces macabro o satánico: «glaciales témpanos tus labios»). Los crepúsculos. Eulalia.algún prístino Nombre con muchas eles. Borges adviene en él los influjos dominantes de Hugo y de Almafuene (seud.. Clotilde. Rodó y sus discípulos 313 bía a la vez la grandeza de ese espectáculo y su grotesca distorsión.. como un fino Cristal. un asesino Carmín.. un temblor místico y una sutil musicalidad aprendida en Verlaine y Samain: El tiple carillón del presbiterio Congrega a los rurales feligreses.. comienza así: Cómo se llama el corazón lo augura: -Clelia. amarillean mieses. dándoles una apariencia de prosa semejante a los textos de la última sección. Su alma filial cuenta al destino Románticas novelas de amargura. Hay un seguro manejo de formas elegantes.Rubén Daría. Un poco más allá del cementerio Recién blanqueado. la sugestión melancólica que impregna sus versos. de sabor tan parnasiano. Se enciende en el claror de su blancura Con diminuta llama. de visiones exóticas. cede aquí el paso a los motivos favoritos del modernismo: . (<<Camelia») En general. El libro era ambicioso y quería llamar la atención usando caprichosos rasgos formales: los poemas de los dos primeros «ciclos» (el volumen está dividido en tres «ciclos» y dos «reposoríos») presentan sus endecasílabos separados por guiones. de Pedro Bonifacio Palacios. En otro de sus notables sonetos encontramos este delicado modelo de composición a panir de sensaciones sonoras y visuales. En su segundo libro. como en la serie de espléndidos sonetos <<los doce gozos».

incluso dirigidos sarcásticamente contra él mismo: en su introducción habla de su poesía como un «pasatiempo singular o «intento baladí».. 2 los paisajes interiores. particularmente del creacionismo huidobriano y del ultraísmo.. Esta es una pieza fundamental de nuestra poesía en el período por varias razones: porque presenta una estampa agridulce. Pero el Lugones de 1905 nunca estuvo más cerca de esa nueva ret?rica -y más inspirado. piadosamente risueña. No es exagerado decir que en versos como éstos hay una temprana versión del lenguaje imaginístico y sensorial de la vanguardia. Véase esta estrofa de «Hortvs deliClarvm»: El crespúsculo sufre en los follajes. Pero si estas manifestaciones son perfectamente reconocibles como de la época. con su dulzura de escena provinciana y sus incongruentes y autoirónicas rupturas de léxico. Tus manos afeminan las discretas Caricias de las noches incompletas.314 Historia de la literatura hispanoamericana. hay otras formas retóricas que alteran ese código con una distinta clase de elegancia: la que brota de la extrañeza intrínseca de la dicción y el vocabulario. Bajo una fina languidez de encajes Y un indulgente olor a violetas. En ambos casos admira la capacidad de dos jóvenes poetas para entender con tanta intensidad el oscuro drama del anciano solterón. la extática contemplación de objetos artísticos. insólita en la lírica hispanoamericana. que suenan con una rareza que Darío nunca alcanzó.que en el admirable poema «El solterón»./ I . cuya huella en el joven Borges no puede ignorarse. S. el protagonista se autodescribe «with a bald spot in the middle o/ my ha ir» y se lamenta: «l grow old. Ciertos toques de humor y hasta de parodia se filtran en el libro. I grow old. del erotismo otoñal. En el poema de Eliot. las miniaturas eróticas.. parecen tempranos avances de «La prima Águeda» de López Velarde y aun de «Es olvido» de Nicanor Parra. Eliot. . porque es un catálogo de imágenes y sonidos extraños que producen un efecto de irónico distanciamiento. La hermosa «Emoción aldeana». de T. y sobre todo porque crea un imborrable personaje cuya patética figura y cuya historia de soledad y vana ilusión amorosa tiene varías semejanzas con el de «The Love Song of Alfred Prufrock» (publicado en 1914 pero escrito en 1911).

Rubén Daría. su ritmo y su sordidez.>"<.. Junto a su estufa precaria. Tendido en postura inerte Masca su pipa de boj. la tercera nos instala en un plano de fantasía: el solterón.. Sobre un raído sofá De cretona centenaria.) infundados cargos de ser un plagio de algunos poemas incluidos en Los peregn'nos de piedra (1909) del uruguayo Herrera y Reissig (lin/ra).. esterilidad y vacío existencial: En la alcoba solitaria... crea un parecido clima de decadencia.. y particularmente en este poema......~ <-"'o/'>. lo que le permite ampliar su conocimiento de la poesía francesa. Y en aquella calma advierte ¡Qué cercana está la muerte Del silencio del reloj! En su garganta reseca Gruñe una biliosa hez..2. movido por esos recuerdos.... con sus precisos detalles visuales y las peculiaridades sonoras de las quintillas. como símbolos de una nueva realidad dominada por la técnica-._. Paradójicamente: este libro tan adelantado a su época recibió de Rufino Blanco Fombona (12..... .....~~ ~"i~:0"-'>0•v< 315 <>"««--"<-'>'«: '>'>~'> ~·~'H ~ ~'W->•::>..... En 1906 viaja a Francia en misión oficial (en 1911 y 1924 hará otros viajes europeos). Y bajo su frente hueca La verdinegra jaqueca Maniobra un largo ajedrez. el mismo Quiroga intervino en la polémica en favor de Lugones.~~ shall wear the bottoms o/ my troussers rolled. Rodó y sus discípulos ~'<'X<._.O el arte de la composición.. la segunda retrocede al tiempo -ahora irrecuperable.. aparece también el motivo de la ciudad -sus luces.de sus dulces memorias. Cabe agregar que en esta obra. Meditando un hombre está.» En el de Lugones pue- de apreciarse CÓfl?..7. pero descubre que esa ilusión es imposible: «¡Qué mohosa está la pluma!/ ¡La pluma no escribe ya!»..:'".. Las treinta y tres estrofas están divididas en tres partes: la primera ocurre en el presente. que será un asunto mayor de la poesía contemporánea. Eso se advierte en Lunario sentimental (Buenos Aires. intenta escribir una carta de amor a una mujer que es ahora una anciana como él..

El libro señala. caprichosa e ingrávida. Ambos aspectos. Fulano. sea en él dominante. ni siquiera encontramos poemas sino formas de «teatro quimérico» y un relato. y sobre todo el tratamiento del verso libre. Poesía funambulesca. Esa visión farsesca y ligera a veces se hace sarcástica y burlona (la dedicatoria reza «A mis cretinos»). 2 . o al menos el más popular. Desde un rincón punzado por crujidos de barca. de mundos vacíos y amores ridículos. fragmentación y contradicción que configuran el mundo poético lugoniano. en versátil aerostación de ideas. fatal pharel Des vols migrateurs des plati/s Icares!» («Clair de lune»). Es interesante recordar que Laforgue influyó en poetas tan dispares como T. El motivo ya había aparecido en su primer volumen -en «Metempsicosis» hablaba de la «amarilla cara de esqueleto» de la <duna ruinosa>>--. que se considera el mejor de Lugones. además. una encrucijada en la evolución poética de Lugones: la crisis de su propia retórica modernista y la apertura hacia vías entonces desconocidas. no deja de ser una ironía adicional. con ritmos y trazos aéreos. Güiraldes. Alivia su consuetudinario Itinerario. más atrevidas dislocaciones y modulaciones del verso libre. su siguiente libro poético.1909). esto es la luna para él: «Astre atteint de cécité. otras destila cierta amargura y frustración. tal como se vio en <<El solterón». que el motivo lunar. S. La estructura del volumen es anómala: al final. Pound y. sino como emblema del vacío y la esterilidad del erotismo. tan frecuentado por los modernistas. que ·refleja una visión desolada. confirma que su modelo es el Jules Laforgue de L'imitation de Notre Dame la Lune (1886). La mayor diferencia con el código modernista está en que los paisajes exóticos y el alejamiento del mundo concreto han cedido el paso al contorno urbano y los objetos cotidianos de la existencia real: Mientras cruza el tranvía una pobre comarca De suburbio y de vagas chimeneas. Eliot --que hemos mencionado a propósito de «El solterón>>--. Hay en él una inesperada y fresca vena lúdica que le permite más acrobacias verbales. por cierto. a quien se considera el verdadero introductor de esa forma en el verso francés. pero también con un sesgo grotesco y tristón. en este volumen añade a esa función la de sugerir las notas de extrañeza. pero no como un símbolo sentimental. con versos extravagantes que parecen caminar por una cuerda floja. («Luna ciudadana») ----------------~-------------------------- 316 Historia de la literatura hispanoamericana.

un amor sereno. por ejemplo. Suiza-sutzliza-postiza. 1912) sigue usando la oda. Sabía usar la rima con una intención disonante. defiende su uso programático del verso libre remontándose a la poesía de la Antigüedad. Lo último ocurre. presintió) la poesía que la vanguardia traería luego. en algunas de las cuales hay lejanos ecos de Bello (7. 1910). a veces volviendo sobre sus huellas o introduciendo variantes en moldes tradicionales. Podemos hablar de Lugones como un autor modernista. Porque fuiste capaz de querer tanto Y de seguir queriendo todavía. perfecta ilustración del hilo que corre entre el impulso erótico y el tanático: «Cuando . populares y neológicas. En la hermosa «Üda al amor>> nos dice: Alza conmigo tu sincero canto. Echan sus anzuelos de seda negra a tus rayos Convertidos en radiantes sardinas. con poéticos desmayos. con las Odas seculares (Buenos Aires.) y del Darío de Canto a la Argentina. inspiradas por el sentimiento patriótico. telúrico o épico (la ocasión era el centenario de la independencia argentina). suelde-rebelde. En sus libros posteriores. inicuo-oblicuo. Su práctica hace el recurso muy visible. éstas son algun-as de las insólitas rimas que encontramos en <<Divagación lunar>>: flacucha-trucha.Rubén Daría. a quien él seguía llamando «mi maestro» en 1922. siguió explorando otras vías.7. visto con más hondura y sencillez que antes. Esa atmósfera de placidez envuelve todo. como puede verse en el notable «Historia de mi muerte». que subrayaba las distorsiones de un vocabulario que entremezclaba voces cultas. reclamo-Yoteamo. Y él te arrobe en perpetua melodía. pero aquí su intención es cantar al amor. y subraya la importancia de la rima como elemento esencial del ritmo en el verso moderno. también lleno de sarcasmos. conyugal. Rodó y sus discípulos 317 El brío imaginístico y un hwnor que no cabe sino llamar «lunático» hacen muy singular al conocido «Himno a la luna»: En las piscinas Los sauces. Aun en El libro fiel (París. más bien. pero eso significa reducir su verdadera significación: es un poeta que avizoró (o. En el prólogo del libro. incluso la muerte.

2 de pronto te pusiste fría. . se nota un afán por hacer del paisaje un motivo de reflexión inspirada -como la paleta de los pintores impresionistas. 1917). en afinidad con el nacionalismo fascista y xenófobo. Urbina (12.. 1 Y solté el cabo. Más tarde. que en verdad se avecinaba./ Y ya no me besaste . La placidez de visión que exhalan esos y otros libros de sus últimos años no revela -más bien: enmascara-la honda crisis que lo impulsaría.2.egos (Buenos Aires. y se me fue la vida.por los diversos tintes. a quitarse la vida usando un veneno. titulada «El poema del lago».1. Este hombre que hacía de su odio a la política un constante tema político recibió. en la serie «Horas campestres» que puede compararse con la del mexicano Luis G. las estaciones) recuerda un poco la de Neruda. quizá sólo cabe decir que los errores de un hombre inteligente pueden ser tan grandes como sus mejores logros. que sólo aumentarían su retraimiento y su frustración. comprensiblementc. así ocurre. 11. Galtier. Parece increíble -aparte de resultar patético. marcan su tránsito hacia el tranquilo ideal eglógico y de afirmación nacionalista que buscaba tras el alboroto del Lunan'o sentimental. una existencia contradictoria y desconcertante terminó planteando un enigma que ha generado diversas hipótesis en Argentina. como puede verse especialmente en El libro de los paisajes (Buenos Aires. hacia 1923. Esto es curioso porque corresponden a un período crítico y difícil de su vida: ya había abandonado sus creencias socialistas y ahora defendía la democracia. En el primer libro mencionado.). temples y sugerencias que cobran en diversos momentos del día o del año. los pájaros.que alguien con la lucidez de Lugones fuese capaz de tanta ceguera. El amplio predominio del cuarteto como estrofa base y el progresivo retomo imaginario al ámbito provincial y familiar. 1922) y los Poemas solan. lo que él llamaría «la hora de la espada». D. hace un nuevo y violento giro político: el que da inicio a un furor antidemocrático. por ejemplo..» En general puede decirse que en estos libros hay una evolución hacia la sencillez y la depuración de la metáfora demasiado rebuscada. 1927). lo que se nota en su apoyo a las fuerzas aliadas al comenzar la Primera Guerra Mundial. una lluvia de ataques. Así. Las horas doradas (Buenos Aires.318 Historia de la literatura hispanoamericana. cuya emoción cósmica por el mundo físico (el mar. un día de 1938.. y a una exaltada fe en el autoritarismo militar. sobre todo. Él había escrito alguna vez: «El suicidio estoico es un supremo derecho». entre ellas la de Lysandro Z. Lo cierto es que sus reconocidas virtudes descriptivas continúan acompañándolo y brillando en la poesía de esta etapa crítica.

.. Durante buena parte de su vida. las historias bíblicas.. ~ -_. termina siendo una honda reflexión sobre el lenguaje o.. _ _ _ _ _ • _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ Rubén Daría... _.N. lo que significa que toda su evolución intelectual y creadora como cuenústa está encerrada en esos libros..) Es así como se explica que en esos relatos encontremos rasgos del cienúficismo posiúvista. en general.as . ... Otras veces el soporte «ideológico» es precisamente el contrario: la mitología.. fue un devoto de la teosofía y colaboró en la rara revista Philadelphia. a lo H. contiene al final un «Ensayo de una cosmogonía en diez lecciones» y un epílogo. ejercicio de prosa barroca con el que rinde homenaje a los guerrilleros gauchos de Güemes en las luchas de la independencia.__. la filosofía oriental. pues. 1906) y Cuentos /a tales (Buenos Aires. ya mencionado.. _ _ -. las preocupaciones por el subconsciente adelantadas por la escuela freudiana y la vanguardia.-~ . Wells.... el oculúsmo modernista. El ángel de la sombra.. .. Como subrayando la conexión ciencia-fantasía._. la metempsicosis. a éstos puede sumarse el volumen de relatos La guerra gaucha.... que difundía en Buenos Aires ese pensamiento. 1924 ).----~··""' ....••«'t'. etcétera. desde las ciencias naturales hasta la cultura árabe-.. algunas de ellas bastante peregrinas en sí mismas.. Esta inclinación por poner lo científico al servicio de la imaginación se integraba con un alto sentido artístico de la prosa narraúva._ .as extrañas (Buenos Aires.as ..... En el notable «Yzur». porque el primer cuento de Las /uen. las manifestaciones o fenómenos inexplicables. la tradición legendaria o el simple milagro. Como narrador... dos piezas claves del género entre esas fechas. la parapsicología. cuyo tema es el suicidio y que cabe considerar una obra fallida. que es lo que le otorga validez a sus especulaciones. __.. desde las matemáticas hasta la helenística.. (En 1926 publicaría una novela. Rodó y sus discípulos 319 Su obra de ficción no es menos impresionante que la poéúca. los experimentos científicos y. La curiosidad intelectual omnívora e insaciable de Lugones -que lo llevó a interesarse por todo. del mismo libro. más bien. bastaría citar sus dos libros de relatos: Las fuen. donde desarrolla algunas ideas que consútuyen la base de sus cuentos.. un cuarto de siglo entre ambos.se refleja también en sus narraciones. Hay que señalar que el período de dieciocho años que va de uno a otro libro es en realidad mayor... una idea de origen darwiniano.. G. data de 1898.. Las fuen. sobre los lenguajes. todo aquello que la ciencia deja sin respuesta. No resulta sorprendente que en sus cuentos los moúvos frecuentes fuesen el espiritismo.. el orientalismo. y que bien podría compararse con Eureka: An Essay on the Matenal and Spiniual Universe (1847) de Edgar Allan Poe... el ocultismo... el humanismo clásico. hay..

sus Cuentos fantásticos sólo se recogieron muy tardíamente en 1957. la reiteración. que es nada menos que <<un desencarnado de Gomorra». pero no daña la eficacia funcional del relato mismo. en realidad. etc. no dudamos de lo que vemos. lo que agrega un elemento metempsíquico al relato. Quiroga. A eso contribuye el narrador en primera persona. puede dar una idea de su importancia como narrador. y el uso de recursos como el suspenso. pero no entendemos bien lo que ocurre. Se ha dicho que el orientalismo que es frecuente en sus cuentos sigue el modelo de Théophile Gautier. El primero es una pieza ejemplar que difícilmente podemos olvidar o confundir. al contrario: la hace más visible. Bioy Casares y otros.).8. una hipótesis y una conclusión sorpresiva. y sin olvidar a la Gorriti (9. pues lo que ocurre es real. Eduardo Holmberg (1852-1937) difundió en el país el relato fantástico. Su retórica es brillante. tal vez del «realismo mágico>> y un ejemplo notable de la literatura fantástica practicada en Argentina. la administración progresiva de datos. en verdad: antes que él.320 Historia de la literatura hispanoamericana. sus relatos suelen alcanzar una intensidad radiante y mágica gracias a la robustez y precisión de las formas -en las que se nota la impronta parnasiana. que Borges considera entre los mejores del autor. Pero la época y el ambiente bíblicos no están reconstruidos como algo distante o arqueológico: la perspectiva es inmediata y coloca al lector al/rente (y aun dentro) del momento en que el milagroso fenómeno ocurre. El epígrafe bíblico (que el autor añadió al texto en la segunda edición de Las fuerzas extrañas. aunque racionalmente inexplicable. Güiraldes. Lugones es un adelantado de la moderna ciencia-ficción. 2 Pese a la frialdad de la especulación cientificista. Lugones está más próximo a las reconstrucciones «orientales» de Flaubert. 26:19).que la expresan. Leer cuentos como «La lluvia de fuego». publicados en revistas en el último tercio del siglo. «Los caballos de Abdera» o «La estatua de sal». la intensificación. que se confirma por la huella que deja en narradores como el mismo Borges. Anatole France y quizá de Pierre Loti. un espíritu que de alguna manera ha sobrevivido a la destrucción de su cuerpo. personajes y situaciones manejados con gran economía de medios. con presencia de fantasmas y elementos sobrenaturales. no precisamente fantástico. es decir. Lugones conoce y domina las técnicas del relato moderno: la estructura organizada en función de un tema bien definido. No era el primero. . que fácilmente podemos asociar a la plaga ígnea que destruyó a las pecadoras ciudades de Sodoma y Gomorra. 1926) alude a un castigo que volverá «el cielo de hierro y la tierra de cobre» (Levítico. Se trata de un relato sobrenatural.

Interesantes por otros motivos son también El tamaño del espacio (Buenos Aires.4. 1921). Si el arte de la composición es riguroso. 1924). pero que lo hace mediante breves relatos de tema mitológico y fantasías orientalistas. antes que el protagonista. 1944). educación.. el clima alucinante que nos envuelve. y contempla las vanas reflexiones de éste como parte de una tragedia que no puede evitar. de la gravedad irreversible de la situación. la rica materialidad del escenario y los implacables sucesos con una precisión fulgurante. que exhibe una omada prosa barroquizante. sin duda el ya mencionado El imperio fesuítico. que destaca los perfiles. Estudios helénicos <Buenos Aires. pese a cierta incoherencia de su redacción y al tono inflamado del elogio. del que sólo alcanzó a publicar el primer tomo de los tres previstos. helenismo . los colores. libro singular e inclasificable que se presenta como un conjunto de reflexiones y divagaciones de alguien que «está filosofando su duda». y Fzloso/ícula (Buenos Aires.) y de la poesía gauchesca en general. el principal fruto de su creciente pasión por el mundo antiguo que también lo llevó a traducir a Homero. es un impecable modelo de prosa expositiva y un texto clave para la recuperación del Martín Fierro (8. El lector se da cuenta. y su Historia de Sarmiento (Buenos Aires. su Diccionario etimológico del castellano (Buenos Aires. arcaísmos y tecnicismos. y el ritmo creciente del suceso (apenas interrumpido por breves pausas que marcan los tres días que dura). en la investigación lingüística. filosofía. otro proyecto descomunal que no pasa de la letra A en más de seiscientas páginas. sobre la teoría de la relatividad de Einstein. Rodó y sus discípulos 321 La actitud del narrador. lo que el lenguaje lugoniano sugiere con sus cultismos. literatura. Su obra ensayística es tan amplia y variada que tiene un sesgo casi enciclopédico: ciencia. 1911). guarda una inquietante simetría con la que tomaría el autor más de treinta años después. 1924 ). Sentimos que estamos asístiendo a un apocalipsis. El payador (Buenos Aires. crean un efecto contrastante que define la textura del cuento. en el campo literario.Rubén Darío. La tranquila decisión del sibarita de envenenarse antes de que el fuego lo alcance. historia.2. política. un hedonista cínico e indolente. que se niega a aceptar las consecuencias fatales de la lluvia de fuego. el de la prosa es fastuoso y de una perturbadora nitidez visual: percibimos los objetos.. a los que al final añade un . al fin de los tiempos. 1916). que quizá ayude a entender mejor su obra narrativa. De ese caudal tenemos que elegir lo más significativo: en el campo histórico. aparte de la honda nobleza en el tono y el ritmo.

l. el enigmático. . Leopoldo Lugones. Buenos Aires: La Mandrágora. vol. Leopoldo Lugone. El payador. Btbliogra/ía en su centenario (18741974). México: TriHas. Leopoldo Lugones. The Dissonant Legaq . Cuentos fatales. Merlín H. Obras poéticas completas. 50-169. Ed. D. CoML PAz. 1991. 1949. Revista Iberoamericana 30: 57 !1964).. Jorge Luis. En Carlos A. ROLAND. Noé. ARA. Buenos Aires: Emecé. de Clara Rey de Guido. Leopoldo Lugones. 1948. Lysandro Z. Guilletmo. la obra de Lugones tiene una grandiosidad desorbitada.322 Historia de la literatura hispanoamericana. Buenos Aires: Ediciones Culturales Argentinas. GALTIER. 1965. Alberto A. . Leopoldo Lugones. Alfredo E. Ed.Antología de la prosa. cuyo verdadero nombre era . Leopoldo Lugones. en conjunto.. . 493-502.. México: Aguilar. JrrRlK. de Pedro Miguel Obligado. Leopoldo. ed. mito nacional. BEcco. Horado Jorge. Caracas: Biblioteca Ayacucho.2. 2 puñado de versos. Fama y olvido de Larreta En el grupo de jóvenes escritores argentinos que rodeó a Darío (12. 1993.*. Buenos Aires: Pleamar.Los cien mefores poemas de . Buenos Aires: Palestra. de Noé Jitrik. FORSTER.L Buenos Aires: Huemul..as fuerzas extrañas. 12. de Leopoldo Lugones (hijo).. pp. !. 1981.. Pról.) durante sus años bonaerenses. Puede concluirse que.1. Ed. Madrid: Aguilar.. 1987. 2. 1968. 1992. Leopoldo Lugones. Leopoldo Lugones. de Pedro Luis Barcia. Pról. «Leopoldo Lugones».2. poeta nacional. de Antonio Castro Leal. Buenos Aires: Ediciones Culturales Argentinas. Solé. KIRKPATRJCK.. ''. Gwen. retrato sin retocar. Ed. Buenos Aires: Ediciones Centurión. 1960. MARTiNEZ EsTRADA. 1985. Ezequiel. BoRGES.<Js fuerzas extrañas. Buenos Aires: Fraterna. cl novelista que alcanzó más fama fue Enrique Larreta (1875-1961). pp.. llomenafe a Leopoldo Lugones (1874-1938).. Buenos Aires: Ediciones del 80. Textos y crítica: LuGONES. 1958. 1978.. 1971. tanto en sus aciertos como en sus errores.

y siempre admirando las grandezas de esa cultura y la pátina que los siglos habían dejado sobre ella. pero alcanzaron verdadera celebridad con novelas de corte exotista y. pues ambos cultivaron la novela de ambiente rural (el mejor ejemplo de Larreta es Zogoibi. aunque siguió siendo reeditada.5. Larreta vuelve los ojos al mundo de España en la época de Felipe ll. de 1926). todavía trae el eco del preciosismo modernista muy celebrado en esa época pero que a pocos interesa hoy. sacudida por las tensiones entre moros. como ocurre también con Reyles. 1908). la primera vez empeñado en su proyectada novela. El título de esa novela. Su caso guarda algunas semejanzas con el de Carlos Reyles (12. que ofrecía una visión totalmente distinta de la pampa y proponía una fórmula estética innovadora. al fin. Quizá sea injusto el destino que el libro ha corrido. ese desfase se confirma con Zogoihi: el año en que apareció esta obra escrita en el estilo convencional de la «novela de la tierra». es. Había una profunda afmidad entre el autor y su tema: su familia tenía viejas raíces españolas y él estuvo varias veces en la península. concebida con criterios rigurosos y un refinamiento consumado.Rubén Darío. No sólo eso: llegó a influir en obras de Ana tole France y Henry de Montherlant que tratan el mismo asunto.2. historicista.). Fue elogiada como una novela de alto virtuosismo técnico y formal y como una prueba de que la novela hispanoamericana había. Rodó y sus discípulos 323 Enrique Rodríguez Larreta. pues es un impecable ejemplo de estilización literaria que no era nada frecuente. Pero en escasos años la máxima creación de Larreta. judíos y cristianos. en el caso de Larreta. Su concepto de lengua literaria era tan castizo que no permitió que una gota de «cnollismo» . Si se observa bien. quizá por eso eligió como centros físicos de su novela dos ciudades cargadas de historia: Ávila y Toledo.como algo vivo y propío. envejeció como si hubiesen pasado por ella décadas. Ú1 glona de do11 Ramiro (Madrid. El exotismo de Larreta no tenía nada de casual y tal vez no había tal exotismo para él: sentía la vieja España -su encanto romántico. No cabe duda -y ésta es la gran diferencia con Reyles. la obsesión con la magia y la brujería. una muestra de cierta fascinación hispanizante que floreció por entonces. que Larreta había aprendido de Flaubert. el oscurantismo religioso exacerbado por la Inquisición. tampoco el cuidado de la documentación y la ambientación. alcanzado una calidad de nivel internacional. precisamente. En busca de colorido y romanticismo. numerosas traducciones Oa primera versión francesa se debe a Remy de Gourmont) confirmaron su éxito mundial.de que es un paradigma de «novela artística». era el mismo de Don Segundo Sombra de Güiraldes.

. Buenos Aires: lnstin1to de Filología de la Universidad de }ENSEN.. así como su parco uso del diálogo. don Ramiro. Enn'que Larreta.. Rainmndo. Ensayo sobre la novela hútórica: el modernismo de «La gloria de don Ramiro>>. Pero también es cierto que la obra es víctima de su propio esteticismo y que no siempre sobrevive al peso de su artificiosidad. Madrid: Instituto de Cultura Hispánica. salvo en las tres páginas del epílogo que transcurre en el Perú de comienzos del siglo XVII. Texto y critica: LARRETA... el epítome del hombre español de ese período. Que su ambiente fuese la España del Siglo de Oro hizo pensar a los europeos que era un signo de <<Ull. LIDA. 1942.Íversalismo» en la novela hispanoamericana.. sensualidad. El autor abusa de sus virtudes descriptivas y sacrifica la acción de su novela.. La técnica del relato en «La gloria de don Ramiro>>. que el de un creador.. aunque le falta la hondura de visión de éste. André. Tampoco puede negarse que el protagonista... 2 interfiriese con la señorial atmósfera de su asunto. fanatismo. su obsesión por lo monumental y prestigiado por el arte (ciertas escenas son «imitaciones» de imágenes del Greco o Velázquez). 1935.324 Historia de la literatura hispanoamericana. . es una figura cuya personalidad conflictiva encarna bien los rasgos contradictorios con los que podemos describir la psicología castellana: idealismo. Madrid: Espasa-Calpe.. Raimundo Lida afirmó que don Ramiro es. por eso. 1970. No basta decir que La gloria de don Ramiro es una novela pasatista: hay que agregar que es más el fruto de la paciencia y el esfuerzo demasiado autoconsciente de un anticuario. presentar personajes o crear nuevos focos de interés. ascetismo.. Enrique.. de referencias cultas y de fórmulas grandiosas. En Cursos y conferencias. El argentino era un coleccionista de efectos visuales y sonoros.. Buenos Aires. 9. y a veces el gusto artístico se deslizaba hacia lo meramente extravagante y el trazo decorativo de dudosos resultados: «su fervor religioso y sus anhelos de gloria se acostaron entonces como lebreles a los pies de su nueva pasión>>. amor a la aventura. Buenos Aires: Universidad de Buenos Aires-Facultad de Filosofía y Letras. Novelista hispano-argentino. sabía alternar lo épico y lo íntimo. vol. Amado. ~·---·-- La gloria de don Ramiro. recuerdan un poco el arte de Carpentier. - -·-----·-----·-- . 1967. Larreta conocía además las técnicas narrativas. hoy vemos con más claridad los límites de su hiperformalismo. que es entrecortada y asmática. 1873-1961. ALoNSO.

2. fundó la importante Revista Nacional de Literatura y Ciencias Naturales. formar y estimular a otros a reflexionar. duda alguna. Tenía un concepto magisterial de la literatura: escribía para educar. Hoy. Antes de establecer cuál es el valor actual de este libro. en 1908 y 1911. dedicados a Juan María Gutiérrez (8. Con él nace. sino su propia vida que. año en el que Rodó sufre una crisis nerviosa. nadie alcanzó la enorme repercusión de José Enrique Rodó (1871-1917) en el proceso intelectual y social de América Latina. el breve pero influyente An'el (Montevideo. pero eso no le ha hecho perder cierto encanto intelectual: el de ser una pieza fundamental de nuestro «americanismo». que fue un importante vehículo para la difusión de sus ideas.Rubén Darío. y hacerle justicia. En 1902 es elegido Diputado. que se entregó a tres actividades -la literatura.3. nuestro ensayo contemporáneo. Hacia 1900 la ola modernista está en su apogeo en toda América y se exúen- . por otra parte. En 1895.Ariel sigue leyéndose con interés y su significado sigue debatiéndose a veces con ardor. Esa seriedad (casi sequedad) se apreció casi desde su infancia y desde sus precoces inicios intelectuales. cargo al que renuncia más tarde. en esa fecha clave. donde publicó sus primeros ensayos maduros. la políúca.a América de Rodó En el Uruguay apareció un brillante grupo de poetas. Leopoldo Alas. género al que hace una contribución indispensable. úmido. como un profesor. ni en él ni en sus lectores: era un ensayista nato. La Revista durará hasta 1897. Rodó y sus discípulos 325 12.3.). La fama de Ariel no sólo ha hecho pasar más o menos desapercibido el resto de su obra. parece escasa de detalles o circunstancias que le den relieve. junto con otros. Sobre su vocación para el cultivo de este género no había. Las circunstancias en las que Ariel aparece son cruciales. Buena parte de su prédica está francamente superada. poco más cabe agregar a eso. desilusionado por las mezquinas luchas políticas. la enseñanza. Y lo consiguió esencialmente con un solo libro de los varios que escribió. solitario. narradores y pensadores que tuvieron un impacto decisivo en el desarrollo del modernismo en el área rioplatense. Núñez de Arce y a figuras asociadas al modernismo argentino como Guido Spano y Leopoldo Díaz. 1900).. casi un siglo después.con un rigor casi ascético. I. Su existencia fue breve y también lo son las biografías de este hombre reservado. pues. lo que no le impide ser reelegido dos veces más. Participó activamente en el periodismo.5. hay que ubicarlo en su contexto histórico preciso.

fue leído como un evangelio para la acción de la juventud. En realidad.por haberse mostrado ajeno a las cuestiones profundas de la hora. tal como antes lo habían planteado Sarmiento (8.2. el poeta viese en él a uno de los espíritus «nuevos» que el modernismo había despertado y reunido a su alrededor.). entre otros.2. Pero es innegable que es el uruguayo quien expresa con mayor nitidez el cambio en el ambiente y lo examina con intención orgánica. pese a ello.11. Es revelador que. sensibilizados ambos por las propuestas que había diseminado el modernismo. marcado por la honda preocupación ante lo ocurrido en 1898 con Cuba y Puerto Rico. su personalidad literaria. en las dos décadas que siguieron.1.). Es.326 Historia de la literatura hispanoamericana. su última obra»). como hemos visto (12.) y Maní (11. Rodó prolonga y reanima el debate sobre la cuestión americana. No es un tratado ni un ensayo de la complejidad o extensión de los de Sarmiento u Hostos. en quien reconoció un alto sentido artístico. fue la expresión del clima de la época: en él sintonizaron perfectamente el autor y los lectores. para hacer su crítica más legítima. Eran rasgos que distinguían al propio Rubén. fruto tanto de un desarrollo interno del movimiento como de ciertos acontecimientos históricos. que adelanta una figura clave de los argumentos de Rodó. entre ellos hay uno de Rubén titulado «El triunfo de Calibán». esa crítica de 1899 se refiere a las recientes Prosas profanas e incluye una frase famosa: «No es el poeta de América» («Rubén Darío. Ariel cumplió el papel de un manifiesto modernista y americano y. El mismo Rodó había declarado en ese trabajo: «Yo soy modernista también». La prueba es que tanto Darío como Rodó fueron de los primeros en iniciar el giro con artículos escritos en 1898. sorpren- .). Más que un simple libro. aparte de ser uno de los posibles estímulos de los nuevos acentos poéticos que surgirán en Cantos de vida y esperanza. 2 de además a España. Hostos (10. pero a quien censuró -nada menos. Si se considera su lenguaje preciosista y florido y su helenismo afrancesado. el libro es a la vez reflejo y exaltación de ese clima espiritual. lo que se plantea es un asunto que tiene que ver con dos momentos (o caras) del modernismo: el del exotismo decadente y el del «mundonovismo» o americanismo afirmativo de una nueva conciencia continental. El momento estaba maduro para su libro y eso explica su enorme difusión e influencia.3. Y en A riel usará la dariana fórmula del «reino interior» como el mundo espiritual que debemos conquistar para llamarnos «hombres libres». Pero lo curioso es que Rodó fue uno de los primeros críticos severos del modernismo y del propio Darío.

todo lo que es elevado y bello. Renan planteaba la victoria de Calibán. bajo el título general de La vida nueva. El texto forma parte de un esfuerzo esclarecedor más amplio en el terreno de las ideas políticas y sociales. bajo la sombra protectora de la estatua de Ariel. al que también cita Rodó. publicado en el mismo año 1878. no separa el texto en secciones (salvo la inicial).Rubén Daría. Por cierto. encamación de los impulsos egoístas y materialistas del hombre. En verdad. realidad y destino de nuestra cultura frente a la herencia europea y la hegemonía norteamericana. En la primera aparecen reunidos «La novela nueva» (donde critica las opiniones literarias de Carlos Reyles [12. al que se opone Calibán. Próspero. el trasfondo intelectual de este simbolismo es aún más complejo. es un discurso o lección profesora! sobre americanismo: su foco es el origen. aunque sin duda prestigioso. .. Ariel parece más bien una respuesta (o una variante) del drama de Emest Renan (18231892) Caliban. las siguientes presentan el ensayo dividido en ocho partes numeradas.5. vigilada por el autor. de corte didáctico. en la segunda serie (1899) publica su crítica sobre (contra) Darío. Rodó corrige a su maestro y propone el triunfo de Ariel. la primera con función iritroducto- . Ariel. que contiene Ariel. Calibán) aparecen en The Tempest de Shakespeare. Hay que recordar su génesis: en 1897 Rodó comenzó a recopilar sus trabajos breves de crítica y ensayo en forma de series. porque otro pensador francés. recurrió a una estrategia alegórica muy usada por la oratoria: un viejo y respetado profesor. un opúsculo que no llega a las cien páginas. las figuras centrales del juego simbólico de Rodó (Próspero. Rodó y sus discípulos 327 dentemente. Éste es el espíritu alado que simboliza lo ideal. Alfred Fouillée (1838-1912). doctoral y polémico. Aunque la primera edición... Las series demuestran el propósito orientador que animaba a Rodó y su sensación de que había un vacío por llenar.:idée moderne du droit. que es una prefiguración de Ariel: señala la necesidad urgente de un maestro que pueda ser el guía espiritual de los jóvenes de entonces. Suite de La Tempete (París. En esencia. había criticado aRenan en I. pero la alusión shakespeareana es un eco remoto. para alejarlos de los peligros del decadentismo modernista. se despide de sus discípulos reunidos en su apacible estudio.2. y en 1900 la tercera.]) y «El que vendrá» -publicados un año antes en la Revista Nacional. desarrollo. Como su público virtual era la juventud del continente. más optimista. Todo esto prueba que estas cuestiones dominaban en el debate de la época y que Rodó no hacía sino sumarse a él. 1878) que declara desde el título ser una adaptación de otro texto. claro y apasionado.

destaca la función moral de la belleza y condena la concepción utilitaria de la vida (V). les admiro»). no al gaucho del sur. Tras la breve introducción. la diferencia era que Facundo-Calibán parecía haber sido extrapolado y vinculado al vecino anglosajón del norte.328 Historia de la literatura hispanoamericana. era la imagen simplista. pero seductora. 2 ria y la última de epílogo. lo que quizá justifique la leyenda que aún sigue rodeándolo. que es la más conocida y clara. a Europa. donde la más terrible forma de barbarie -la antropofagia. Pero es la parte VI la verdaderamente importante y la menos comprendida: allí aparece la célebre caracterización de los Estados Unidos como gran sociedad democrática. por lo tanto. Como además el autor agregó la famosa frase sobre los Estados Unidos («aunque no les amo. Recuérdese además que el nombre «Calibán» es el anagrama de «caníbal» o que tal vez provenga de «caribal». llena de energía y devota del trabajo. aparte de algunas otras variantes significativas. en último término». que empezó a extraerse del libro. todos los lectores de entonces (y la mayoría de los que les siguieron) hicieron la inferencia que Rodó no hizo: si el símbolo de América Latina es Ariel. pues para Rodó los ideales de libertad y belleza que América debía representar. Rodó recomienda la defensa del espíritu libre a la juventud (II). entonces Estados Unidos es Calibán. Ésta es precisamente la cultura que. fascinada por el espejismo norteamericano. pero devorada por el estrecho espíritu utilitario y un ejercicio homogeneizador de la libertad. o sea propio de la cultura caribe. en realidad. Este dualismo de sociedades cuyo linaje espiritual es el de Caín o el de Abel. que niega quizá lo mejor de cada individuo. estaban asociados a la cultura helénica y. un replanteamiento del binomio civilización-barbarie del Facundo de Sarmiento.era practicada para espanto del colonizador europeo. seguimos esta presentación. La pareja antagónica Ariel-Calibán es. confiando a nuestro honor su continuación en lo futuro». Ariel ofrece una forma de respuesta a esta imagen de horror ante la América salvaje implícita en Shakespeare y Renan. heredera de la gracia helénica y el generoso cultivo del arte. Rodó opone este modelo social a la América latina. Puede decirse que los lectores y la circunstancia histórica llevaron el mensaje histórico de A riel más lejos de lo que su autor intentaba. condena la tendencia moderna a la especialización (III). (Otras vendrían años más . Y esto a pesar de que Rodó se animó a lanzar un voto esperanzador: «La obra del positivismo norteamericano servirá a la causa de Ariel. las consecuencias que de ello se derivaron no son menos singulares. corre el riesgo de olvidar «un vínculo sagrado que nos une a las inmortales páginas de la historia.

que ponía todo el acento en la regulación de las fuerzas económicas y el crecimiento de la riqueza material.Rubén Daría. De cualquier modo. que Rodó revistió el positivismo con un ropaje <<humanista». y sobre todo la necesidad de presentar una . con resultados harto discutibles. Rodó y sus discípulos 329 tarde. uha América pulcra y racionalmente expurgada de sus contradicciones internas como colectividad: no tanto una realidad. en forma de parodias de la vanguardia brasileña. «adaptación» y sus derivados. bárbaro y «sem nenhum caráter». aunque dándoles un sesgo «espiritualista». Estas conexiones no hacen sino subrayar la trascendencia de Rodó. reescritura de la obra shakespeareana por el poeta martiniqués Aimé Césaire. como lo hizo Zum Felde. se adviertan en el vocabulario de la obra. cuyo héroe burlesco. o la broma que Oswald de Andrade publicó en 1929 en la Revista de Antropofagia. como una idea moral y estética de ella. que convertía el célebre dilema hamletiano en una cómica referencia a los indios tupís que practicaban esa costumbre: «Tupí o no tupí. una hermosa abstracción. sobre todo en el área caribeña: reaparece. entre ellas la novela Macunaíma [1928] de Mário de Andrade. la fe de un optimista que creía en un futuro dominado por los principios rectores del bien. «evolución». Ariel hace la crítica más influyente de la ciega adhesión a la ciencia y al crudo pragmatismo del modelo positivista. Ese idealismo no era inmotivado: representaba una viva reacción contra la filosofía positivista. pero además una fe. 1969).había emergido. no los más fuertes. la armonía y la justicia. y es el síntoma de que un nuevo credo --el modernista. el arte. Eso no impide que las lecturas que Rodó había hecho de The Origino/ theSpecies (1859) y The Deseen! o/Man (1871) de Charles Darwin -obras muy influyentes en la difusión de la ciencia positiva de la época-. El idealismo de Ariel es inconmovible: expresa una percepción intelectual. renuncia a la civilización. el libro señalaba la crisis del positivismo. Aunque no creemos que el léxico arielista autorice a afirmar. tras su fracaso en algunos países hispanoamericanos. en los planteamientos de Roberto Fernández Retamar y en el drama Une tempete(París. Es evidente que la imagen que el ensayista tenía de América era decididamente europea. por ejemplo. he alú la cuestión». lo cierto es que sus seguidores sí quisieron hacer la síntesis de ambas tendencias. que abunda en expresiones como «selección». ajeno a la teoría darwiniana: los individuos que sobreviven en la especie humana son los que tienen una superior aspiración por la belleza.) El motivo de Calibán seguirá apareciendo en quienes se preocuparían luego por la cuestión del colonialismo.

por ejemplo. la hora de criticar pero también la de alentar y exaltar las fuerzas creadoras de la nueva generación. económica y política. la causa del espíritu estaría perdida. Eso le impide ver un problema quizá esencial de los Estados Unidos: su falta de sentido histórico. en su crítica de Norteamérica y en su visión del dilema que presentaba para el resto del continente. tanto del proceso formativo norteamericano como del de América Latina. cuyas repercusiones en el ámbito cultural y político son cruciales. el claro peligro del sistema democrático norteamericano. pues. pues lo mejor del espíritu democrático y el culto de la belleza de la anúgua Grecia estaba depositado en la conciencia colectiva de los hispanoamericanos. pero no exactamente por las razones que el autor presenta. que omite casi toda referencia a la concreta realidad sociológica. que es mencionado frecuentemente.por los Estados Unidos. para Rodó ésta era inseparable de la existencia de una elite o aristocracia intelectual formada por individuos cultivados.de desinterés». podía salvar a nuestras sociedades y aun a la humanidad. Era precisamente esta aristocracia de almas superiores lo que impedía que la democracia fuese sólo el gobierno indiferenciado y mediocre de las masas que asfixiaba al individuo y que era. Había cierta urgencia para ello porque el reacomodo de las fuerzas políticas al comenzar el nuevo siglo colocaba a América Latina ante un nuevo gran reto: los Estados Unidos. ajenos a las bajas pasiones de Calibán -una casta de filósofos. 2 altemaúva. No es cierto.330 Historia de la literatura hispanoamericana. Era. En realidad. igual que para los griegos. Salvándose a sí misma. Ambas culturas son realidades distintas (y el libro hizo bien en señalarlo). Rodó se excede al mismo úempo que se queda corto. sea menos fuerte o extendido en el norte que en el sur: la ambición de poder es común a todos los seres humanos y no hay cultura que pueda declararse libre de ella. mejor dicho: de un concepto casi artístico de la democracia. El destino del continente dependía del respeto a la democracia y al arte.]) es un principio algo mecánico y empobrecedor. Buena parte de su prédica ami-utilitaria tiene un tono de advertencia profesora!: si nuestra juventud cayese víctima de la imitación o fascinación -que ya se advertía. que el «principio. pues. Hoy podemos ver que. poetas y gobernantes. para el autor. No hay mención alguna a urgentes . puede decirse que el principal defecto del libro es su tendencia divagadora y su gusto por la abstracción. El concepto «heroico» que tenía de la historia (y que recuerda un poco al de Juan Montalvo [9 6.

retórico. como consecuencia del declinar del positivismo y el advenimiento del modernismo. Pero Rodó amaba estos recursos alegóricos de la filosofía clásica. una especie de deber ser kantiano de su espíritu colectivo. No quiere ser leída: quiere ser escuchada y acatada. pues es fundamentalmente un discurso. que ya habían reclamado la atención de González Prada (11. verdadero heraldo del futuro y campeón de la democracia.Rubén Darío.6. surgió un movimiento de ideas llamado «arielismo». El liberalismo de Rodó parece realizarse en el de Batlle (aunque luego ambos se distanciaron). y que no compartía los mismos problemas de otras latitudes de América. que le permitían subrayar y demostrar su tesis. El ensayo es un ejemplo exquisito del idealismo filosófico que adoptó el pensamiento hispanoamericano a fines de siglo. encamaba la actitud dominante de una generación uruguaya que presenciaría. Rodó no vio esos problemas porque no eran parte de su realidad. Extraña pensar que era un hombre de apenas veintinueve años quien decidió usar el tono y la actitud de un viejo y sabio profesor para hablar a los de su propia edad. Para leer hoy A riel hay que sortear de algún modo dos obstáculos: el tono didáctico y la afectación de su prosa. como la situación del indígena y del campesino. Por su formación intelectual y su vocación espiritualista. bien puede asociarse a la forma en que se configuró Uruguay y toda la región rioplatense: una realidad mayoritariamente de raza blanca. europeizada e ilustrada que miraba al otro lado del Atlántico. Rodó sobrevuela por un vasto panorama que observa a la distancia. lo que tenemos es un arquetipo moral de ella. Rodó y sus discípulos 331 cuestiones. Tras su huella. una oración cívica. es oratoria. Un David capaz de derrotar al Goliat del norte. Más que el ser real de América. en 1903.). El mensaje de A riel. dotado de una fuerza moral superior al poder económico de los Estados Unidos. que prolongó su mensaje con . Encarnó un modelo de reflexión americanista que siguieron o debatieron los pensadores urgidos por la gran cuestión del camino que debían tomar la cultura y la sociedad del continente. con su ideal de sociedad civilizada y armónica y su visión homogeneizadora de la cultura. Pomposo. digresivo. que construye un auténtico estado benefactor y providente que haría de Uruguay el paraíso de la seguridad social. Nos dio una imagen exaltada y promisoria del continente. es lo que más ha envejecido del libro. el ascenso al poder del líder «colorado» José Batlle y Ordóñez. su lenguaje tiene W1 sabor trasnochado: más que prosa escrita. En las alas de Ariel. sin precisar detalles.

concentrada en cuestiones de la personalidad. el elevado discurso filosófico con las ilustrativas parábolas o fábulas. que también había usado en Ariel· por ejemplo. rítmica. Motivos de Proteo (Montevideo. Entre las parábolas de Motivos .) El mirador de Próspero (Montevideo. como una obra en constante proceso. algunas contradictorias de la premisa original. que no pueden faltar en una antología de la prosa modernista. tienen un tono muy personal. aunque claramente basadas en el idealismo bergsoniano. Pese a ello. el texto pasó bastante desapercibido y tal vez no fue entendido del todo por los que antes habían leído. se ha liberado del timbre oratorio del primer libro (aunque no siempre del tono admonitorio) y es más serena. Este encargo motivó su único m . Aunque de intención y alcances distintos.. Esto lo aproxima a ciertas formas asistemáticas que el moderno pensamiento filosófico ha adoptado. Este. Póstumamente apareció El camino de Paros (Barcelona. .. la de ese enhistoria del rey oriental que introduce al final de la parte sayo. (Es cierto que el libro conspira consigo mismo por su volumen y su invitación a leerlo rapsódicamente. 1918). Su empeño aquí es desarrollar una serie de reflexiones de carácter ético-psicológico que.332 Historia de la literatura hispanoamericana. pues alterna los pasajes líricos con los reflexivos. Lo interesante del texto es que está presentado como una larga serie de fragmentos ( 158 exactamente) porque el autor se negó a darle una «arquitectura» cerrada: quería que fuese «desenvolviéndose» libremente. emocionados. que reúne los artículos que Rodó escribió como corresponsal de las revistas argentinas Ultra y Caras y Caretas. Anel: los intereses de las capas ilustradas de América ya parecían estar moviéndose en otras direcciones. la que debe haber preservado el interés del libro más allá de su época. y no Ariel. de consistencia casi mineral-. Es esa fuerza afirmativa y juvenilmente confiada en la bondad de una causa. es el que demuestra la faz puramente filosófica del autor. según dice en la advertencia. La prosa. menos rebuscada y más variada. los libros que siguieron a Ariel prolongan en general esa visión. además. 2 un gran despliegue de matices y fórmulas. 1909) confirma el profundo espiritualismo helénico de Rodó y su certeza algo ingenua de que la trañsforn:ación social es la consecuencia directa de la voluntad del hombre. «un libro abierto sobre una perspectiva indefinida». hay páginas como «La pampa de granito» (CLI) -escrita con una prosa hipertensa. 1913) es una amplia recopilación de artículos y trabajos dispersos que declara desde su título la persistencia de la figura magisterial que guía las reflexiones del autor.

8-32.__ __ .. publicación y examen del resto fue descubriendo poco a poco aspectos ignorados de Herrera. Ed.. Madrid: Aguilar. 1985. vol. José Enrique.. Estudio crítzco y antología. parece sellar esos aspectos oscuros.2.. Rubén Daría. de Gordon Brotherston.por la tangente del ciclo modernista y anlUlciando formas propias de la poesía . Peter G. Algo más: como la mayor parte de su producción había quedado. . basada en hipótesis que mezclan la verdad con fantasías que no son fáciles de despejar. Obras completas. Rodó y sus discípulos . *. «José Enrique Rodó». Ed... un paraíso tan artificial y privado que dio pie a que se sospechase el estímulo de las drogas. Buenos Aires: Losada.. pp. de Emir Rodriguez Monegal. se le ha inventado lUla biografía (él mismo contribuyó a eso con algllllas supercherías. pról. En Carlos A. como la de firmar a veces con Wl nombre alterado).Anél.. Motivos de Proteo. Caracas: Biblioteca Ayacucho. ÜVIEOO. 45-54. Breve histona del ensayo ..al año siguiente en Palermo. Roberto. de Carlos Real de Azúa. Emilio. EARLE.. 1967._. Mario. GoNzALEz ECHEVARR. Genio y figura de José Enrique Rodó.~------~--. ed.. Buenos Aires: EUDEBA.4.·~-~----. al morir.. Y su obra.Ariel. BENEDErn. pues registra sólo de modo oblicuo algunos avatares personales o pasa de largo (salvo en algllllos poemas como «La vida>>) ante otros: el suyo es tUl mlUldo tan hermético. que en décadas recientes ha empezado a ser estudiada con verdadera atención.*. «The Case of the Speaking Statue: Arte! and the Magisterial Rhetoric of the Latin American Essay».José Miguel. Rodó. 1976. Los paraísos artificiales de He"era y Reissig El destino literario que ha corrido el uruguayo Julio Herrera y Reissig (1875-1910) no es menos extraño que su corta vida: parte de lo que se sabe de ella está rodeada de enigmas. 1966. ..IA. que lo muestran moviéndose -como Lugones (supra). del que no regresaría: murió -se dice que mostrando tma depresiva indiferencia ame su propia enfermedad... páginas 446-455. 12. ÜRIBE. 2. pp. Textos y critica: Rooó. el ordenamiento.. de Ángel Rama. 1967. En The Vozce of the Masters*. 1971. Italia. Solé. Cambridge: Cambridge University Press... dispersa en periódicos y revistas. __ ___ 333 y tardío viaje europeo de 1916. Ed.

). en cierta manera. sumado a su pobre salud. 7. o un pantano que se pudre en la más vergonzosa estagnación». una de las burlonas advertencias del lugar rezaba: «Prohibida la entrada a los uruguayos».4.334 Historia de la literatura hispanoamericana. 2 contemporánea. sencillo hablar de este célebre creador que sigue siendo. De aquel mismo año datan sus contactos con la obra deJulián del Casal (1 1. hasta hoy no tenemos en verdad tal recopilación. en la que hizo una defensa del amor libre. Dario (12. En 1903 fundará la «Torre de los Panoramas». ejemplo de eso es la conferencia que de las Carreras pronunció en el famoso café Polo Bamba. con provocador alarde de poses aristocráticas y actitudes anárquicas. Contribuyó también a ese ambiente de proclividades modernistas con la creación del semanario La Revista (que alcanzó veintidós números entre 1899 y 1900). Allí escribirá que la literatura «es entre nosotros o bien un feto que está por nacer. pues abandona del todo los rezagos del postromanticismo que arrastraba e inicia su etapa «decadente». Así. como ya vimos.) para acusar al argentino de plagio. cinco ediciones que declaran recoger su «poesía completa>>. Hijo de una acomodada familia patricia. por lo menos hasta la grave crisis que sufrió la fortuna familiar en 1905. la mejor y más moderna es la intentada por la poeta Idea Vtlariño en 1978. lo que se reflejará en Los éxtasis . y eso coincide con un cambio en su visión de las cosas y el estilo de su poesía. que él ayuda a propagar con fotos trucadas). Quiroga y Lugones. por lo menos. No es. coetáneo suyo que acababa de regresar de París. un desconocido. pues. hacia fines de siglo. un puñado de versos en la prensa de Montevideo para ser reconocido como un auténtico talento y pudo vanagloriarse de ser una celebridad en el mundillo literario local. El año de 1900 es clave para él: se salva de una seria crisis cardíaca gracias a la morfina (lo que dará origen a la leyenda de su toxicomanía. explica que trabajase en puestos burocráticos sólo por cortos períodos. algunas inventadas.). pudo dedicarse a su trabajo poético casi sin interferencias. Le bastó publicar. el futuro poeta gozó de una buena educación y estuvo a salvo de preocupaciones económicas. Un viaje en 1904 a la región uruguaya de Minas lo deslumbra con la experiencia directa del paisaje. es decisivo el influjo de su amistad con el pintoresco poeta uruguayo Roberto de las Carreras. En esto. durante un buen tiempo. Esta amistad terminará más tarde con una violenta polémica. las semejanzas de su poesía con la de este último fue el pretexto que halló Blanco Fombona ( 12.1. al convertir un modesto altillo en un famoso centro de actividades y tertulias sobre el que corren muchas historias y anécdotas.2. Ambos se convertirán en los dandys más notorios de Montevideo. Aunque hay. Eso.

pues en pocas páginas ofrecía.. . . y las morbosas décimas de <<Desolación absurda» y «Tertulia lunática».. .•_ _ . Herrera los designaba con raras palabras de su invención: egloánímas.~ de la montaña (México... 1917). los sonetos eróticos o sentimentales de Los parques.. Estos cuatro grupos bien podrían reducirse a tres.. que había iniciado poco antes. el último que escribió y que no alcanzó a revisar.. debido a las notorias semejanzas entre los sonetos del segundo y tercer conjuntos... Los parques abandonados (1900-1907) y Las campanas solariegas ( 1907).. _ Rubén Daría.. que circuló realmente al año siguiente de su fecha de impresión.y . La torre de LlS esfinges (1909). . . más otras series como Las cfepsídras (1909) o poemas como <<Ber~euse blanca» 0909-1910). con una concentración en los tres o cuatro años finales. Todo lo demás ha sido ordenado póstumamente por compiladores que han seguido muy diversos criterios. obras de teatro (los originales se han perdido) y una serie de comentarios y pronunciamientos sobre literatura v temas sociales de actualidad. los tonos y perfiles de los respectivos conjuntos pueden ser tan distintos entre sí que crean una imagen algo confusa de las búsquedas del poeta.. Aparte de su poesía. aparte del extenso poema <<El laurel rosa» (1908) dedicado a Sully Prudhomme.. Pese a ello. muestras de los otros conjuntos que seguramente preparaba para su publicación: Los éxtasis de Ll montaña (1904-1907). Las fechas indicadas muestran que su producción válida corresponde a la última década de su vida.. los sonetos parnasianos de Las clepsídras. estrolúmtitas y noctemtmias.. escribió algunos cuentos.. eu/ocordias. --·-w . Lo primero que hay que decir es que Herrera es el sonetista hispanoamericano más abundante y virtuoso de su época.. Las posteriores ediciones han ido restituyendo el considerable material que el autor no incluyó en esos libros. y a la vez ampliarse para cubrir composiciones o series que escapan a ese esquema. algunos discutibles o poco confiables.__.. .. dejando de lado la producción anterior a 1900: los sonetos campesinos de Los éxtasis. 1909). Rodó y sus discípulos 335 _.. Vilariño ha señalado en ella cuatro principales direcciones. respectivmnente...--. que Bula Píriz califica de <<herméúcas». Primero Roberto Bula Píriz y luego Idea Vilariño han intentado poner un poco de orden al compilar esa poesía. Este enamorado de París no lo visitará nunca: en 1908 hace su único viaje al extranjero Cunos meses en Buenos Aires) y muere apenas comenzado 1910... El autor lo configuró como una especie de antología o catálogo de su registro poético. Su temprana muerte impidió que el poeta viese (salvo en pruebas) el único libro que pudo organizar personalmente: Los peregrinos de piedra (Montevideo. .. después de del Casal: sólo su- .. ••-v•~··- .

Almizclan una abuela paz de las Escrituras los vahos que trascienden a vacunos y cerdos .. en pausados alejandrinos. y 16 en Las clepsidras.. 77 en Los parques.. . Casi cada soneto pinta un cuadro o retrata una situación o personaje: en la aldea asistimos a la hora del amanecer. Véanse en estos versos de «Claroscuro» (hay dos sonetos con ese mismo nombre) la virtud para la invención metafórica y la creación de una atmósfera litúrgica mediante juegos cromáticos: El humo de las chozas sube en el aire lila. vemos al cura y al guardabosque. tenemos endecasílabos (los hay también en otros metros) y el paisaje rural ha retrocedido hasta ser sólo un decorado porque el primer plano lo ocupan ahora diversos lances de amor y erotismo.. al hombro sus alforjas. Herrera experimentó sistemáticamente con esa forma y usó un amplio registro métrico.tenemos 69 sonetos en Los peregrinos. tornan su gesto opaco a la tarde tranquila. leñadores austeros.. lo que hace pensar que el autor se sometía voluntariamente al rigor de esa forma para poner a prueba su flexibilidad y su ·propia destreza. El matiz crepuscular de la poesía herreriana tuvo una poderosa influencia en su tiempo -alcanzó al propio Vallejo. concurrimos al entierro o la vendimia.. desde el octosílabo hasta el de dieciséis sílabas (como en «El rubí de Margarita»)..y contribuyó a definir la fase decadente del primer modernismo. Y en cada conjunto el soneto tiene temples y propósitos muy distintos. En los sonetos de Los parques. Y palomas violetas salen como recuerdos de las viejas paredes arrugadas y oscuras. el almuerzo o la siesta. Los sonetos de Los éxtasis ... el crepúsculo ha puesto largos toques naranjas.. escenas o paisajes rurales. etc. tienen una clara intención bucólica: describen. Cerca del Cementerio -más allá de las granjas. lo que hace un total de 162 sonetos. las vacas maternales ganan por los senderos. 2 --------------------------··----·--------=-~-----·~~~~ mando los que encontramos en los repertorios completos -no en las selecciones en la edición de 1909. Ecos bíblicos y pastoriles dan a estas composiciones una elegancia retrospectiva y exótica.336 Historia de la literatura hispanoamericana. El juego metafórico es más audaz que an- . la iglesia y la escuela. cuyos suntuosos colores y rumorosa quietud están frecuentemente asociados al crepúsculo.

y bajo el raso de tu pie verdugo. («Enero») .Rubén Oarío. hasta alcanzar ese punto crítico donde la extrañeza de la imagen expresa una visión cada vez más anómala y obsesiva: la de alguien alienado de la realidad y sumergido en un oclusivo mundo privado: En una ascética ilusión de Brahama.. Es interesante observar que la imagen de la mujer oscila constantemente entre dos polos o prototipos: la inocente y la pecadora.. Otros muestran más agudamente que el autor estaba tratando de llevar a sus extremos la retórica y la decoración modernistas.. «La Neurastenia gris de la montaña». Sin embargo. con satánica inclemencia. la huella de Darío es muy visible. Mi dulce amor. puse mi esclavo corazón de alfombra. a veces tan directa que el eco se acerca a la glosa. buscó el suplicio de tu regio yugo. decoro del marfil más puro. En general. ». sobre el confín de vago anacronismo. que presenta esa marcada morbosidad que lo erótico suele tener en Herrera: Tu pie. las pobres almas. Las imágenes de esclavitud masculina son frecuentes. «una loca ne!Vazón divina». la casta que ilusiona y la hetaira que seduce. Rodó y sus discípulos 337 tes porque el poeta incorpora voces de origen científico y neologismos que crean un efecto de incongruencia o rareza: «procaces sulfatos». hería. igual que un triste corderito ciego. la huella perfumada de tu sombra. un Tritón significó su dardo/ concupiscente. varios de estos sonetos son de gran perfección y originalidad. encontramos: «Eres toda la Esfinge y eres toda la Lira».. llenas de paciencia. como en «Decoración heráldica». que aún se brindaban a tu amor perjuro. hacia tu liga cruda . etc. <da sabia epilepsia de tu mano». como el fetichista «La liga». por ejemplo. cuyos juegos metonímicos culminan con una verdadera descarga del acumulado deseo físico: « . imagina el equívoco espejismo la inverosímil inquietud de un drama. que sigue sin sosiego. en «Eres todo».

El cuerpo femenino es una presa que el poeta despedaza febrilmente ante nuestra vista. como sugiere el final dé «Supervivencia»: la hoguera. Samain. La necesidad de expresar esos impulsos y retratar situaciones que produjesen la misma excitación en el lector. En «Emblema afrodisíaco» el asalto sexual es presentado alegóricamente como un feroz ataque contra una fortaleza.338 Historia de la literatura hispanoamericana. D' Annunzio y Valéry. aunque quizá con una intención provocadora y frívola. nórticas [sic] o cachondas». tus ojos sobrevivieron como dos estrellas. angustiosamente bellas . esta forma de decadentismo que asciende a alturas angélicas o cae en abismos demoníacos.. selváticas. era un desafío para Herrera. del Casal. que en su época y en el entonces todavía provinciano Montevideo debieron producir gran escándalo. Y al inmolarte. y en el portal de tu Ciudad Rosada clavé mi sádico pendón de muerte. El tema sexual le interesaba a Herrera y lo trató explícitamente en ciertos escritos. hipnotizada de prodigio.. miembros o atributos son destacados como fragmentos sacrificados en una cruel operación ritual: laposesión sexual se parece al acto de devorar y destruir -tal vez con el oscuro propósito de generar algo nuevo. como puede verse en su calenturiento ensayo «La cachondez».. 2 Esa tendencia se define y agudiza en la serie de dieciséis sonetos de La clepstdra. es quizá insuficiente: la mayoría reflejan una sexualidad perversa y agresiva. lamió. comentados y discutibles del autor. luz a luz. Llamarlos «eróticos». entre los que están los poemas más desconcertantes. se inspira en poetas tan diversos como Baudelaire. . como a los anteriores. en el que hace una cínica clasificación de las uruguayas: «pampas. que él resolvió recurriendo a un vocabulario cifrado pero con inconfundibles sugerencias del carácter violento o sadístico del amor físico. frigoríficas o polares . león de trágicos antojos. tus manos. que concluye así: Sobre el escudo de tu seno fuerte golpeó tres veces mi pujante armada..

Herrera es literalmente un poeta extravagante y excéntrico frente a su propia tradición. y en «Fecundidad». El cuarto grupo configurado por sus noctemtmias «Desolación absurda» (1903) y «Tertulia lunática>> (1909). que a veces hace pensar en alegorías como <<La muerte y la mujer>> (1518) de Hans Baldung o las fantasías goyescas. que da a sus textos un dinamismo turbulento. decir que es un modernista es sólo aludir a la principal herencia que recibe y procesa. Pero el carácter perturbador de esta poesía no sólo está en el nivel estilístico. «el absurdo nervioso de la vida» (el acto sexual) entre Adán y Eva culmina en una grotesca erotización del cosmos: «Entonces comenzó a latir el mundo. (La fuerte visualidad de su poesía permite esas asociaciones con las artes plásticas. pero tampoco hay que olvidar que sus disonancias guardan una analogía con las innovaciones musicales de la época. Su contribución está en los márgenes de esa estética: en la acumulación. discordantes y tragicómicos. 1899). lo hace con una fruición tanática. el uso frecuente de los esdrújulos. pero en estas décimas la intención es crear verdaderas fantasmagorías nocturnas con acentos grotescos. o mejor dicho: en el constante cambio de focos. en «Génesis» vemos que Proserpina «arroja/ su menstruo al mar>>. Cuando el motivo amoroso aparece. todo es tétrico. triunfante/ como un ígneo testículo fecundo». Por eso./ y el sol colgaba del cenit. y en la violencia estructural que esa energía liberadora ejerce sobre la conocida armonía de su modelo estético y la forma cerrada del soneto. las palabras y las rimas insólitas (en el primer y cuarto versos hace rimar la misma palabra. especialmente en la segunda. Rodó y sus discípulos 339 En «Epitalamio ancestral» -éste y «Misa bárbara» son títulos que aluden al «Epitalamio bárbaro» de Prosas profanas-. este proceso podría compararse al que ocurría casi simultáneamente en la pintura postimpresionista: el que va de Cézanne a Picasso y Braque. enfermizo. Bemar· .) En estas composiciones. Esta angustiosa pugna sin solución ni salida bien puede asociarse con los desgarramientos de la experiencia interior de Herrera. dijo él en «Conceptos de crítica». sino en el foco mismo de la visión. lo que le fue sugerido por la lectura de un olvidado poeta brasileño finisecular. desarreglo y descomposición de ese molde. espectral. en la que contradictoriamente se notan preocupaciones espiritualistas y tecnológicas.Ruben Oarío. prolonga la experimentación metafórica y la morbosa imaginación desplegadas en sus sonetos. «un lúbrico rito de panteras» produce «una erección de símbolos varones». abrupto y vertiginoso («como una serpentina en medio de la sombra>>.

2 . <<Virus madrastros».--w-< -- dino Lopes).. pero lo hace de manera algo mecánica.. aquí Herrera se mueve en una zona alucinada que colinda con la vanguardia y con el experimentalismo fonético de un Oliverio Girondo: Canta la noche salvaje sus ventriloquias de Congo.-. era un cazador de metáforas desconcertantes y es ésta la fase de su obra que más interesa a la crítica actual. audaz y casi sin antecedentes en nuestro lenguaje poético. IV) La cuestión que plantea la obra de Herrera. como quien colecciona piezas únicas: su poesía . peculiar). No hay duda de que su vocabulario en esta fase es muy personal (más bien.. (tbtd..---. ». hay que señalar que es precisamente en esos textos donde más se advierte su gran defecto como poeta: la irredimible artificiosidad.!) Más que en el ámbito retórico del modernismo. adverbios como «Supranamundanamente» o verbos como «tragedizaste»? Sin duda.340 Historia de la literatura hispanoamericana. es múltiple y decisiva para valorar su contribución a la poesía de comienzos de siglo.-.. Sin desconocer lo que eso puede significar como aporte a nuestra historia literaria. pero Herrera es todavía más sombrío y guiñolesco: Un pitagorizador horoscopa de ultra-noche mientras en auto-reproche de contriciones estáticas.. La luna muda su viaje de astrólogo girasol. sobre todo en sus sonetos eróticos y en estas décimas.. («Tertulia . recuerdan un poco la atmósfera nocturna e incongruente del Lugones del Lunario sentimental. Herrera inventa por amor a la rareza de sonidos y sentido.. la casi absoluta frialdad que pueden alcanzar sus versos.. y olímpico caracol proverbial de los oráculos . «Kremlin de nácar». en un gangoso diptongo de guturación salvaje ... rondan las momias hieráticas del Escorial de la Noche.~----.. «el miserere de los cocodrilos».. ¿En qué otro autor de su tiempo podemos encontrar frases e imágenes como «página atómica>>.

pero más de una vez resultaba simplemente trasnochado: «en una/ macábrica ficción. la palabra se reitera tanto y en contextos tan forzados e irreales. Ése es el Herrera que. «con aire acrobatil». siendo el más audaz y singular. aunque sonase estrambótico. sorprendente anuncio de algo similar que dirá Vallejo en Trilce. Era un poeta que caminaba al filo de lo estrambóúco./ el sabroso misterio de arcilla>>. la ansiedad. y corazones de panteras nubias. 1 y 2. y a veces se deslizaba en el simple dislate. Señalemos algunas de esas composiciones: «El Hada Manzana» (1900). que se toma ciertas libertades métricas y que elabora una sugestiva teoría amorosa que se abre con estos versos: «Yo he sido/ la sexual unidad. «la efigie de mis besos eruditos». que el lector tiende a desconfiar y a tomarla como simple signo de una pose literaria.agobiaron su espíritu y su cuerpo. la de un poeta que sabe crear mundos encantados. y pitonisa de epilepsias libias.. Su satanismo y su aire perverso vienen envueltos en una decoración de papier maché. la emotividad. («Oblación abracadabra») En cambio. meditar y mantener su expresión y sus ritmos bajo un discreto control. rodó la luna . es también el que más ha envejecido. el complejo y escenográfico <<Las pascuas del tiempo» .. por enfáúca y autoconsciente. de rimas inéditas y divagaciones peregrinas. Rodó y sus discípulos 341 suena (al margen de lo que pretendía) como un catálogo de curiosidades léxicas. evitando la estridencia. del mero capricho verbal sin sustancia. su impulso de crear un nuevo idioma lírico? ¿Se agotaba su esfuerzo en un mero afán de épater le bourgeoís? ¿Cayó en la trampa de la cursilería o forjó un singular estilo kitsch. ofrendaste a Gonk-Gonk. vísceras tibias. su invención verbal úene. una resonancia a hueco: Lóbrega rosa que tu alma efluvias. etcétera. ».Rubén Darío. Aunque no puede discutirse que algunos de los rasgos de este síndrome emocional-la tristeza. hay ciertos poemas o series de poemas que merecen relectura: ofrecen otra imagen de Herrera. como creador quería ser un ángel nocturno. ¿Quería darle la vuelta al lenguaje poéúco y hacer su parodia o caricatura? ¿Significa Herrera la más abierta subversión del código modernista? ¿Era auténúco. El problema de determinar qué es lo que realmente se propuso al escribir esta poesía no es fácil. con todo el bnc-a-brac modernista y cientificista? ¿Trató de burlarse de todos nosotros y confundirnos? Una palabra se repite constantemente en su poesía: neurastenia. «Ante un póstumo rictus de tu mano».

rig. 2. . Bertani. BLENGJü BRITü. Bibliografía y antología. «El coll¡u de Salambó» (1906). 5 vols. AoniGAR. Raúl. Montevideo: Universidad de la República. 1978.rías. 1978.Pot·. desrealización.r. «solo verde-amarillo para flauta». que en realidad suenan como dobles octosílabos. 1952. Ed. YVRKIEVICII. PP519-5. Solé. pero termina sometiéndola al contacto de ingredientes de lo más heterogéneos (orientalismo. Ángel. Estos textos muestran que Herrera comienza tomando la posta de Rubén. ciencia. Bernardo. <. New York: Hispanic lnstitute in the United States. «The Frenzy of Modernismo: Herrera y Reissig». de Mario f. absurdidad. Álvarez. Montevideo: Ediciones de La Banda Oriental. Ed. HERRERA Y REISSIG.342 Historia de la literatura hispanoamericana. 1984. *. prosaísmo. marzo de 197. Roberto. Montevideo: Ministerio de Educación y Cultura.). gongorismo.. San fuan. n. Gwen.. 1913. una hermosa égloga escrita en versos de dieciséis sílabas (un metro que Herrera usó con alguna frecuencia). GICUVATE. . Berkeley-Los Ángeles: University of California Press. Textos y crítica: Poesías completa. Puerto Rico.30. bucolismo. «Giles alucinada» (1902). Montevideo: O. Julio Herrera y Reissig and the Symboli. etc.3. Caracas: Biblioteca Ayacucho. y reelabora todo con un frenesí imaginativo del que no podemos dudar porque todavía nos asombra. 1875-1910_ Vida y obra. pp. 1975. 2 (1900).rmo a la vanguardia. y el delicado y a la vez exaltado tributo amoroso a su esposa Julieta.r. 170-202. ensoñación..Julio Herrera y Reissig: El áurico en sí mismo». Hugo. en hondos cuartetos alej'andrinos que contienen una insistente premonición de su casi inmediata muerte. helenismo. M. Saúl. ed.rsonant Legacy. SELUJA.Julio. Río Piedra.. «La estética de Julio Herrera y Reissig: el travestido de la muerte>>. <~Tulio Herrera y Reissi!. de Idea Vílariño. serie de cinco sonetos. cada uno dedicado a un distinto color de ojos femeninos. En Carlos A. 1957 _ KlRKPATRICK.*. en el que hay referencias al mito órfico y a decenas de deidades griegas.o 2. sadomasoquismo. titulado <<Ber~euse blanca» (191 O). vol. En Celebración del modernismo*.'». Poesía completa y prosa selecta. Antonio. Julio Herrera y Reissig: vida y obra. Herrera y Reis. distorsión. BuLA Ptruz.rts. de Alicia Migdal y pról. RAMA. En The Di. que quizá sea su poema más ambicíoso. pp 75-98. Herrera y Reúsig: del moderni.

hay muchos modernistas. un cantaory un señorito torero. En realidad. Reyles es un narrador cuya búsqueda de color local y de tramas que podían conquistar fácilmente al gran público no retrocedía ante lugares comunes y estereotipos: su famosa novela ocurre durante la Semana Santa en Sevilla. El caso de Reyles Entre los escritores uruguayos que conformaron el notable grupo llamado la «Generación del 900». Aquí hay que mencionar brevemente al narrador Carlos Reyles (1868-1938). hay que recordar que las imágenes sevillanas de Merimée y Gautíer no son menos superficiales. y sus copiosas descripciones no pasan de ofrecer -aunque tenía buen conocimiento de la realidad española. Rodó y sus discípulos 343 12. Viana (10.) y Florencio Sánchez (10. los hemos estudiado en otro capítulo: Acevedo Díaz.).5.una visión turística. en el resto hay algunos que no son modernistas (aunque tengan algunas vetas de ello) y.2. a quien se parece por esa doble orientación artística. En ambas vertientes. en parte. que trata el tema de la modernización del campo. Ya hemos visto a dos: Rodó y Herrera y Reissig (supra). . 1894). pero que lo supera por su refinamiento estético. Reyles es una nota al pie en nuestra historia literaria y en esa calidad aparece en esta página.) Si lo mencionamos como autor es.Rubén Darío. por eso. (Para no ser injustos con él. 1900) y El terruño (Montevideo. Continuará cultivando la veta naturalista con LA raz¡¡ de Caín (Montevideo. como Beba (Montevideo. pero sobre todo en una obra decididamente exótica que hizo furor en su tiempo: El embn¡jo de Sevilla (Madrid y Buenos Aires..2. Es un ejemplo del aspecto más frívolo del modernismo.4.9. . el valor literario de su obra es más limitado que el de Larreta (12. porque ayudó a popularizar y moldear el perfil literario de la época.). 1922). sus protagonistas son una bailaora. en sólo una década alcanzó cinco ediciones. Reyles alternó desde temprano el naturalismo con la novela amorosa de clima decadente. 1916). pero además porque muestra cómo el ideal modernista se había convertido ya en un manierismo. Su fama y popularidad en el primer cuarto de siglo se basa en novelas de ambiente rural (con el que estaba familiarizado por su larga experiencia de estanciero). hasta alcanzar tardíamente su mayor éxito -tenía entonces cincuenta y cuatro años-con El embrujo . en una fórmula fácil.2. proceso en el que el autor estaba interesado.. que ensamblaba las notas de la novela exotista-sentimental de sabor modernista con pintorescos apuntes del natural. como prueban las novelas cortas que reunió a partir de 1896 bajo el raro título general de Acaden'lias.

344 Historia de la literatura hispanoamericana. «Prólogo». Carlos. Pero Jaimes Freyre era boliviano y había nacido en Arica. Walter. 1918). Montevideo: Síntesis. al sur del Perú.6. lo encontramos en 1893 en Buenos Aires como Secretario de la Legación de Bolivia. 12. de Walter Rela. Refiriéndose a él y a Lugones (12. Carl~s Reyles. que lo convirtirán en el gran historiador de la zona.) A partir de 1921. finalmente adquirió esa ciudadanía. de padre boliviano y de madre peruana. 1992. en el que éste le hacía quizá más reseJVas que elogios.). 1899) y Los sueños son vida (Buenos Aires. su vida fue absorbida por la agitada política boliviana. Cronol. universitarias y periodísticas participará intensamente durante sus veinte años de residencia. tan combatido hoy por las invasoras fuerzas utilitarias». Beba. a la que hicimos referencia al hablar de González Prada (11. tuvo legendarios choques verbales con el ensayista boliviano Franz Tamayo sobre cuestiones limítrofes entre Bolivia y Chile.1. Montevideo: Ediciones de la Plaza. como diputado. 1957. Pero su fama se debe al primero.) y pasó largos años en Buenos Aires y Tucumán. ambos escritores. Al año siguiente funda con Rubén la Revista de América.2. Ritmo y exotismo en Ricardo ]aimes Freyre Bien podríamos habernos referido a Ricardo Jaimes Freyre (1868193 3) como uno más del círculo de los modernistas argentinos: formó parte del grupo de inmediatos acólitos de Darío (12. que se proponía <<luchar porque prevalezca el amor a la divina belleza. La obra poética deJaimes Freyre es muy breve: en un lapso de casi veinte años publicó apenas dos libros: Castalia bárbara (Buenos Aires. como lo prueban varias obras de investigación en ese campo. que apareció con un prólogo de Lugones. estrechamente identificado con el ambiente intelectual argentino. Más importancia literaria tiene su libro Leyes de la versificación (Buenos Aires. 6. Carlos Revlcs. La parte más significativa del vo- . 1965. En Luis Alberto. y bibliog. 1912). Darlo escribió que ambos eran <<los dos talentos más fuertes que siguen los pabellones nuevos en el Continente». En 1901 se instala en Tucumán. Después de haber hecho estudios en el Perú y Bolivia y participar en el periodismo de su país. El embrujo de Sevilla.1. RELA. Como legislador. en cuyas actividades culturales. Montevideo: Ministerio de Instrucción Pública y Previsión SociaVBiblioteca Artigas. MENAFRA. ministro y diplomático en Estados Unidos y Brasil. 2 Textos y cótica: REYLES.2.

sus hadas y sus elfos. "":'>-~-- . de las florestas ocultas de una extraña flora.. en un poema dado estas unidades pueden ser iguales. <<Castalia bárbara» es un titulo apropiado porque presenta una exaltada visión poética de los mitos de la cosmogonía y la épica escandinava. para él. Véase.. : la base del verso no es. con su Walhalla. los recogieron al paso. .u. Tienen ritmo y músicas armoniosas. este uso del verso monorrimo: Envuelta en sangre y polvo la jabalina.._ Rubén Darío..._ _ . (En su segundo libro. en el tronco clavada de añosa encina. figura un poema que alude a otro mundo «bárbaro». . es una diestra aplicación de esas reglas: Tienen perfumes de Oriente las auroras. . una de cuyas sílabas está acentuada. fue escrito como comentario a la fracasada revolución de 1905 y culmina con un profético anuncio: «iY tíñese entre tanto la sociedad caduca/ con el sangriento rojo de todos los ponientes!») Leyendo Castalia bárbara uno confirma la gran cualidad del poeta: la de su virtuosismo musical. tal vez la mejor composición del principal poema del libro. la silábica. . . sino el «período prosódico». que se basa tanto en un fino oído como en un conocimiento de las bases fonéticas de las estructuras rítmicas que rigen al verso. Rodó y sus discípulos 345 lumen -las otras dos secciones se llaman «País de sueño» y <<País de sombra»-.. «El alba>>.. análogas o diferentes. a los vientos que pasan cede y se inclina envuelta en polvo y sangre la jabalina. Experimentó sobre todo con metros de arte mayor (de trece a diecisiete sílabas)._. cuyo exotismo tiene un sabor más helénico que nórdico.. pues a veces usa como pie el hexámetro que también empleaba Darío. por ejemplo. Eso coincide con la idea central que expone en sus Leyes de la versificación. pero con una intención social: se titula <<Rusia». . porque oyeron los gorjeos y los trinos de las aves exóticas.es la que da titulo al libro: un poema configurado por trece composiciones que describen un mundo por completo ajeno a toda experiencia vital concreta y aun a casi todos los motivos exóticos del modernismo. con raros esquemas de rima y con ciertas formas de verso libre. _.. («Los elfos») En <<Aetemum Vale» hay una variante del verso libre.

que gozaron de una gloriosa popularidad.3 -1927). La crónica es. un género maleable y viajero. una auténtica emoción. 2 Pero si no cabe duda de la notable habilidad versificadora de Jaímes Freyre y si hay que concederle un alto puesto por ello. Buenos Aires: Ediciones Culturales Argentinas. un auténtico escritor internacional. 1962. Textos y críúca: }AIMES FREYRE. para transmitir el pulso de vidas aventureras. Poemas. 12. Emilio. elegimos dos: el venezolano Rufino Blanco Fombona (1874-1944) y el guatemalteco Enrique Gómez Carrillo (187.3. en verdad. ). pero son sonidos en un decorado vacío. Jaimes Freyre ayudó a cambiar la fisonomía del verso modernista. de Antonio Castro Leal.346 Historia de la literatura hispanoamericana. Al lector contemporáneo puede parecerle tan hierático y lejano como las fuentes en las que fue á buscar inspiración. Ricardo. Leyes de la vem/icadón castellana. que va desde el comentario sobre la última ópera o exposición hasta el descubrimiento de mundos exóticos. con muchas patrias intelectuales o tal vez con ninguna.2. por naturaleza. que hicieron de ella una forma artística y un vehículo de funciones múltiples: para diseminar las novedades de la escuela. Dos protagonistas de la bohemia modernista: Blanco Fombona y Gómez Camilo La crónica fue un género cultivado con brillo e intensidad por los modernistas. sus borrosas fronteras con el cuento y la alegoría estética. pero no su esencia. exquisito pero demasiado artificial o peregrino para producir. a propósito de Gutiérrez Nájera (11. la polémica y el ensayo breve. salvo ocasionalmente.) y Darío (12.7. México: AguiJar. De los numerosos cultores de esta forma. pasando por la reflexión histórica. induso cuando lo más alto de la ola modernista había pasado. Ricardo ]aimes Freyre. para dar noticia de la vida intelectual en Europa y América. 197 4. su visión poética misma no parece ofrecer hoy algo sustancial que la haga realmente válida: los sonidos son hermosos.1. Blanco Fombona es un personaje novelesco y polémico que fue. ya hemos visto. más de una vez los escritores de Es- . Ed. CARILLA. errantes o rumbosas en el gran escenario de un mundo cosmopolita que parecía abierto y sin límites.

Desde luego. un naturalista y un dan.12. Rodó y sus discípulos 347 paña. que lo enfrentó. hay diatribas o censuras. contrabandistas y explotadores del caucho. Pero la gran aventura de su vida no es europea sino muy americana: su breve cargo de gobernador (1905) en la Amazonía venezolana. alguien. allí escribió su primera novela: El bombre de . Ciena vez reconoció: <<Mi pluma es responsable de algunas injusticias . 1923). su fama literaria vino envuelta en escándalos. publicó una novela burlona contra él: Fombombo (Londres. estuvo en la cárcel varias veces y participó en no pocas revueltas y conspiraciones. 1900). Se inició en la vida política antes que en la literaria. 1912) y en su diario lo apoda <vuan Bisonte». entre otros escritores hispanoamericanos fascinados por el mundillo literario.. y ésas permanecerán intocadas . desde donde hacía frecuentes visitas a París.. de las que no me arrepiento. y en una ocasión de un hecho de sangre del que fue absuelto por considerarse que actuó en defensa propia. ataques y contraataques. En su obra hay muchos rastros de esa virulencia: escribió un panfleto contra un enemigo político bajo el título El negro Benjamín Ruiz (Amsterdam. para vivir. para encontrarse con Darío y Gómez Carrillo. Su concepto de lo heroico se basaba en el del superhombre nietzschiano.2. a la vez. Esa afinidad no le impedía ser. todo lo que cuenta es nuestra fuerza de voluntad y nuestra inteligencia. Apasionado e impulsivo. injustas o no.). que se apoyaba en una especie de amoralismo filosófico: la motivación de nuestros actos nada tiene que ver con el mal o el bien que producen. y que fuese él mismo víctima de diatribas. a los caciques.Rubén Daría. a veces ridículas. Llegó a Europa en 1900 como Cónsul de su país en Amsterdam. en el título de otro llama al dictador]uan Vicente Gómez judas capitolino (París. artístico y social de la ciudad. quizá un megalómano que practicó un verdadero culto de la personalidad: usaba la literatura para dar rienda suelta a un ego dominado por quimeras y pretensiones grandiosas. » También era un pesimista y escéptico radical.. No era extraño que este hombre despenase simpatías apasionadas y odios tempestuosos. Era un individualista consumado. con riesgo de su propia vida. bajo seudónimo.. los influjos de Nietzsche y Schopenhauer son también visibles en él. por lo que muy temprano experimentó los vaivenes del favor y la persecución de los poderosos.vinista. Comenzó escribiendo en dos de las grandes revistas modernistas de Venezuela: El Cojo Ilustrado y Cosmópolis (12. Francia y Uruguay lo propusieron para el Premio Nobel. Su temperamento violento lo hizo protagonista de duelos y desafíos.

o daba rienda suelta a su febril orgullo. la pugna Gómez-Blanco Fombona llena un animado capítulo de la política y la literatura venezolanas. 1904.). Volvió a ser víctima de la azarosa vida política venezolana cuando su campaña contra la dictadura de Cipriano Castro lo cegó tanto que creyó que Gómez podía ser una mejor opción. Murió cuando se encontraba de viaje en Buenos Aires. 1907). su obra como publicista desde Madrid y otras ciudades fue también abundante y no debería olvidarse. la sífilis y el aguardiente me hubieran liquidado. pero sí sabía ser interesante. Sus Cuentos americanos (Madrid. Dejó París por Madrid poco después de estallar la Primera Guerra Mundial. la política.» Posiblemente el exilio lo llevó a identificarse con la personalidad y la causa de Bolívar (7. crítica. y su extenso. Al final del segundo volumen de su diario escribió: «De haber permanecido en mi país de origen.3. lo cierto fue que éste gobernaría el país con mano de hierro por veintisiete años y lo mantendría exilado en París y Madrid por casi el mismo tiempo (1910-1936). Lo más valioso es justamente lo más rniscelánico y privado: sus páginas cronísticas. en esta ciudad fundó la exitosa editorial «América» y desempeñó algunos cargos políticos al establecerse la República en España. etc. París. Este bolivarismo es una de las formas que adopta su filosofía «americanista» en política y su adhesión al «criollismo~~ en literatura: todo era parte de un programa para afirmar la identidad y la autonomía cultural del continente ante la amenaza imperialista. biógrafo. diario. crónica. Casi no hubo género que dejase de intentar pues se creía dotado para ello: poesía. publicista y propagandista.348 Historia de la literatura hispanoamericana. a quien dedicaría un sostenido esfuerzo como historiador. historia. Blanco Fombona no era. un escritor prolijo y ecuánime (tal vez por la prisa periodística con la que trabajaba). entre . ensayo. 2 hierro (Caracas. sarcástico e indiscreto.. 1913) y sus ensayos reunidos en Grandes escritores de América (Madrid. sobre todo cuando contaba encendidos detalles de sus correrías eróticas. de reflexión personal y de testimonio sobre el acontecer inmediato. intérprete. 1917) están inspirados por el mismo ideal. disperso e interrumpido diario. En este sentido agradezco mi expulsión. especiahnente en prosa. cuento. Fue un verdadero en/ant temhle de la época y un polemista feroz que se ensañaba a veces con los personajes e instituciones más respetables. novela. Los honores con que lo cubrieron al retornar a su patria no alcanzaron a evitarle una creciente amargura y depresión.

192.37). es el autor de infundadas y maliciosas acusaciones contra Lugones (12. pudiesen acabarse para él <Jas realizaciones fulminantes. Camino de imperfección. Por su amplitud. a modo de conclusión.3) (Madrid.5. sino por decisión propia: llegó a lamentar que.3 .) o el de Gómez Carrillo. Grandes eseniores de Aménca (ya mencionado). 19. 1926). algunas de sus crónicas pueden suplir la información sobre sus pasos en ese período.1. La nove/4 de dos años (1904-1905) (Madrid.J del samuray (Madrid. que hoy pueden gustamos o no. Rodó y sus discípulos 349 otras.Y no hay que olvidar tampoco su trabajo sobre El modernismo y los poetas modernistas (Madrid. con la edad. 1929). El segundo ·libro incluye en realidad anotaciones correspondientes al año 1914. sino en el enorme influjo que tuvo en su tiempo y en el estímulo que ejerció sobre escritores de España y América por igual.es consecuencia del robo de los respectivos originales por espías y agentes del dictador Gómez.3) y Por los caminos del mundo (Madrid. 1942). En él señala las diferencias entre «rubendarísmo y modernismo» (siendo lo primero la criticable imitación del preciosismo de Prosas profanas). se recogen en libros como Más allá de los honzontes (Madrid. tiene el valor de ser un balance crítico de la escuela hecho por uno de sus protagonistas y testigos.Rubén Darío.) y de ataques al propio Darlo. Algunas de sus páginas cronísticas con visiones de paisajes exóticos. 19. que la obra de este autor no sólo está en sus libros. pero lo recordamos sobre todo porque alli acusa a Lugones como plagiario de Herrera y Reissig. 1904). quien amablemente había prologado su libro de versos Pequeña Ópera Lírica (Madrid. el juzgar después de obrar». el diario de Blanco Fombona sólo puede compararse en ese tiempo con el del mexicano Gamboa (10. de injuriosas alusiones raciales contra Palma (9.2.7. Su vasta obra autobiográfica aparece fragmentada en varios útulos: Diario de mi vid. que -según arguye el autor. 1915).3) y El espejo de tres faces (Santiago. mientras el último cubre los años 192819.~ (1906-191. 190. igual que ciertas páginas de sus ensayos. sin que pueda comprobarse la veracidad de la acusación.3) y Dos años y medio de inquietud (Caracas. semblanzas de personajes y retazos de la vida bohemia europea. Diario de mi vid. . Los que quieran conocerlo como ensayista pueden encontrarlo en La lámpara de Aladíno (Madrid-Buenos Aires. La espad. esto deja un amplio paréntesis entre los cruciales años 1915-1927. No era arbitrario o belicoso por accidente.30. Habría que añadir.). 1929): aunque tardío.~. ataque que se origina tanto en una profunda antipatía (lo llama <Jeón de alfombra») como en un simple error cronológico.

Amante de la buena mesa y de las fiestas elegantes. Durante varias décadas mantuvo una frenética actividad periodística y fundó. Madrid. que lo adoptó y aduló como uno de los suyos. la revista El Nuevo Mercun'o (1907) para difundir en París la literatura hispanoamericana. memorialista y corresponsal de guerra-las que ofrecen el mayor interés. sino que se convierten casi en formas del arte. su obra gira alrededor de un ego hipertrofiado que gustosamente se exhibe y confiesa todos sus deliciosos pecados. Pérez Galdós o Valera. 1919). sin embargo. 2 Enrique Gómez Carrillo manifestó desde temprano su pasión por la cultura y el estilo de vida cuyo centro era el París de la belle époque: de niño aprendió francés de su madre y a los dieciocho años ya se había instalado en esa ciudad. 1923 )-. sobre la que también escribió) y de las frivolidades más irritantes. Son estas últimas categorías -las de cronista viajero. entre otras. entre 1919 y 1922). la ostentación. más de una docena de libros de viaje y varios testimonios sobre la Primera Guerra Mundial. Daudet. o con Osear Wilde. Vivió la bohc. más de veinte ensayos sobre los más variados asuntos -de El modernúmo (Madrid.con el mundillo literario y artístico parisiense. cinco libros de crónicas (publicados con ese título en Madrid. donde residió por el resto de sus días y desde donde exploró el resto del mundo. de las damas más celebradas de la época (entre ellas. novedades y aventuras posibles con una voracidad omnívora: era un auténtico cosmopolita. buscando todas las sensaciones. En esa obra encontramos novelas eróticas (TreJ novelaJ inmorales. Como viajero cultivó un vagabundeo y una búsqueda de lugares exóticos que sólo puede compararse con la de Rudyard Kipling en esa época: visitó Japón. 1905) a En el reino de la frivolidad (Madrid. a donde viajaba continuamente y se reunía con figuras como Leopoldo Alas. Como la de Blanco Fombona. tres volúmenes de memorias (Treinta años de mi vida. De toda esa frenética y fabulosa vida nos queda una obra que cubre veintisiete volúmenes. pero que. Este guatemalteco se entremezcló --quizá mejor que nadie-. y por cierto. nada menos que Mata Hari. la imaginativa audacia y el sensacionalismo no sólo no están ausentes. con los expatriados hispanoamericanos.350 Historia de la literatura hispanoamericana. entre otros. 1918-1921). fue aún más vasta. Verlaine.mia del modo más intenso y cabal. Madrid. en cuyas páginas han quedado olvidados qwzá cientos de artículos y crónicas sin recopilar. La celebridad de Gómez Carrillo se deriva de su larga y constante producción periodística. Tampoco le costó hacerse conocido en Madrid. . Gómez Carrillo amó la literatura y escribió una copiosa obra en la que la intriga. Rusia. Podía jactarse de tener amistad con Zola.

Caracas: Biblioteca Ayacucho. cuando la literatura era otra cosa. Su curiosidad de cronista era insaciable: escribió sobre la bohemia. de lo que ofreció vívidos documentos que fueron ampliamente leídos entonces.. en 1914.. como cronista. India. La vida errante (Madrid. GóMEZ CARRll. Egipto. más cuidada que la de Blanco Fombona. los posters de Cheret. Sus tareas como corresponsal de guerra lo llevaron por otros lugares y varios frentes de batalla. El título de uno de sus libros.Ensayos históricos. Túnez . Rufi'no Blanco Fombona íntimo. Rodó y sus discípulos 351 ----------------~-- Grecia. Gómez Carrillo usó técnicas muy modernas que hoy son habituales en el reportaje periodístico. China. desde la entrevista a la encuesta. de Rafael Ramón Castellanos.tción Pública. Era. Las cualidades de su prosa. Textos y critica: BLANCO FOMBONA.Rubén Darío. 1981. Ed. Lo mejor que puede decirse de él es que cumplió un importante papel de difusor. Guatemala: Ministerio de Educ-.. . Ed. sacrificando conscientemente todo a la actualidad. Páginas escogidas. el cubismo (que consideró.LO. de Edelbeno Torres. la moda femenina. a las impresiones del momento y al veloz flujo de los acontecimientos.La uida pansiense. en ambas direcciones: diseminó la cultura europea. lo más fascinante y llamativo en una época que vivió las mayores transformaciones en el arte y las letras. el music hall. 1975. Rufino.. Jerusalén. una moda «que pasará cual una larga mascarada») y sobre mil asuntos más. Caracas: Monte Ávila. Ed. Y lo hizo buscando siempre lo nuevo. y la de ésta en Europa. Hay que subrayar que. 1993. 1954. su obra tiene un inocultable tinte de época que no siempre sobrevive la nuestra: lo leemos con la nostalgia de un tiempo ya desaparecido. los deportes. . sobre todo francesa. 1919). de Osear Rodriguez ÜI1Íz. Caracas: Biblioteca Ayacucho. de Ángel Rama.. en América Latina. un protagonista y un testigo. Ed. Enrique.. desde México hasta Argentina. le permitió cumplir cabalmente ese propósito. . pero era leído simultáneamente en los periódicos de América Latina. Y como diarista supo hablar con brillo y encanto de sí mismo y de los incontables contemporáneos ilustres que conoció en el vértigo de su vida. Pero. bien podría sintetizar el nomadismo de su existencia. Madrid y París eran los centros de su actividad y los focos de su interés. un observador que también sabía hacer confidencias. a la vez.

352 Historia de la literatura hispanoamericana. que es una fina alegoría impresionista de los dilemas morales del artista..2. Inició estudios de medicina en su país y los continuó en Francia y Austria. el fracasado protagonista inscribe la sentencia «Finis Patriae».• ed. la importante revista caraqueña (12. Peregrina o El pozo encantado (Madrid. . 465-469. Guatemala: Ministerio de Educación. En Luís Íñigo Madrigal. fue un asiduo colaborador de E/ Cojo Ilustrado. María Ltúsa. Enrique Gómez Carrillo.8. 2 Alfonso E. el autor mostró su interés por crear héroes refinados cuyos altos ideales entran en pugna con una sociedad indiferente a sus sueños. En Carlos A. su tercera y tardía novela. pp. en Barcelona y París respectivamente. Entre 1895 y 1898. 2. 2. 1902).). como en «Rojo pálido». Ltús Alberto. son arquetípicos ejemplos de la <<novela de artista» que el modernismo popularizó. gozó de una buena educación. pp. . Sangre patricia (Caracas.*. 112-126.3. que bien pueden considerarse entre lo mejor que en esos géneros produjo el modernismo en Venezuela. KRONIK. Madrid: Gredos. Con esta y su siguiente novela. SANOlEZ.3-511. pp.12. BASTOS. treinta años después. Gtúllenno Servando. del volumen de cuentos citado. 12. 1. ed. ante la ola de barbarie que entonces ve venir «del Norte». 1976. que a veces podía mostrar cualidades muy personales. Solé*. Sur. El camino artístico de Díaz Rodríguez El interés estético y la aftnidad modernista de ciertas obras de otro venezolano. «Enrique Gómez Carrillo». En cambio.. «La crónica modernista de Enrique Gómez Carrillo o la función de la trivialidad». 2. Precisamente en esas fechas. pp.. Quizá la contribución más recordada y citada del autor sea su vo- . coincide con los esfuerzos de Blanco Fombona (supra) por hacer literatura «criollista» y es considerada como el verdadero inicio de la novela rural del siglo XX en el país. Díaz Rodríguez era un aprovechado discípulo del movimiento. que los pone al borde de la neurosis y la alienación. PÉREZ.350-. De familia acomodada. John W. pero los abandonó cuando descubrió que su verdadera vocación era la literaria. Se estableció en París entre 1899 y 1901. 197. BARRIENTOS. vol. En Escn"tores representativos de América ." Serie. aparecieron su colección Cuentos de color y la novela ido/os rotos.2. . Su tono general es pesimista: al final de ido/os.3. Manuel Díaz Rodríguez (1871-1927) bastan para darle un lugar entre los buenos prosistas del período. <<Rufino Blanco Fombona». <<Rufino Blanco Fombona».351 (1982). 50. 65-88. vol. 1921).

Vida y obra. de Osear Rodríguez Ortiz y Mirla Alcibíades R. el libro de Díaz Rodríguez es una respuesta a otro de un olvidado autor venezolano. . México: Ediciones De Andrea.tituló uno de sus diarios Camino de imperfección. Ed. Carlos Brandt (1875-1965). un duro ataque contra esa escuela. Tanto el título como la textura misma del libro son un poco desconcertantes. Díaz Rodríguez escribe su defensa en 1908. una entrega absoluta al ideal artístico según lo entendía el modernismo.Camino de per/eca6n. que no había desaparecido del todo. No menos interesante es la invención de ese apócrifo Don Perfecto. 1910). Apuntaciones para una biografía espintua! de Don Perfecto (París. de Orlando Araujo. 1994. 1959. Rodó y sus discípulos 353 lumen de ensayos Camino de perfección. [Incluye El modernismo de Carlos Brandt. burlesco elemento ficticio que introduce en su meditación literaria para atacar al prototipo del escritor académico. Pról. (Es probable que el mismo Blanco Fombona lo tuviese en mente cuando --con voluntad contradictoria. El momento en que ésta aparece es importante: el modernismo-había alcanzado ya su plenitud y se aproximaba a su ocaso.] DuRHAM. . quien había publicado E! modernismo (1906). La obra se divide en tres partes designadas con variantes del subtítulo que se refiere a Don Perfecto. que es la sección más conocida de la obra y tenida como una de las mejores defuúciones del movimiento. Camino de perfección es una importante expresión del ensayo moderno: una rara conjunción de pensamiento original y prosa de sobria elegancia. Manuel Díaz Rodríguez. Narrativa y ensayo. 1982. era la hora de intentar un examen de conjunto y de hacer el balance de toda una época.. Díaz Rodríguez señala las que considera sus dos notas esenciales: «la tendencia a volver a la naturaleza» y «la tendencia al misticismo».) A su vez.Rubén Darío. En ella. interrumpidas por un <<Paréntesis modernista o ligero ensayo sobre el modernismo». Manuel. Textos y crítica: DfAz RoDRíGUEZ. La alusión a la obra homónima de Santa Teresa (ya que no a la novela de Pío Baroja de 1902) es irónica: en vez de un misticismo religioso propone uno estético. Lowell. insensible a lo nuevo y rígidamente apegado al ideal positivista. ése es el «camino de perfección» que el creador debe recorrer si quiere ser fiel a las exigencias de su oficio. Caracas: Biblioteca Ayacucho. Caracas: Biblioteca Ayacucho.

Quien quiera conocer los detalles. 1992. pero yo tengo el Sur». Miguel. ed.2. pero él se mantiene fiel a los gestos (más que al espíritu) de Hugo.9. Caracas: Monte Avila-Centro de Estudios Literarios Rómulo Gallegos. En Luis Íñigo Madrigal. SALAS DE LECUNA. que lo consideraba un gran poeta. Vanidosamente declaró en el poema <<El Dorado»: «Walt Whitman tiene el Norte. uno está impreso en tinta roja. La actividad periodística.) y Whitman juntos. pese a que él quiso elaborarla a la medida de sus grandiosas ambiciones.1. Rhode Island: Ediciones Inti.354 Historia de la literatura hispanoamericana. más grande que Darío (12. y específicamente con Darío. Manuel Díaz Rodríguez. a veces inverosímiles de su vida. Eran los años cruciales del modernismo. Las mil y una aventuras (Santiago. 2 GoMES. afirmó que era <<mortalmente un hombre inferior>> (La sensibilidad americana). 17-49. Yolanda. debe espigar unos cuantos poemas de una obra cuyos altos timbres y vistosos oropeles no hacen sino subrayar su superficialidad. pp. 1996. Maryland: Scripta Humanística. En Ideología y lenguaje en la narrativa de la modernidad. vol. 633-639. 1940) o a la amplia biografía de Luis Alberto Sánchez. quien quiera comprobar lo poco que está a la altura de su febril periplo. <<Conflicto entre tradición y modernidad de Manud Díaz Rodríguez». 79-114. En el primero hará amargos recuerdos de su encarcelamiento por sus actividades antigobiernistas. Potomac. Tenía apenas veinte cuando publicó sus dos primeros libros poéticos: Iras santas y En la aldea (Lima. vivió esa ilusión. Poéticas del ensayo venezolano del siglo XX: La forma de lo diverso.9. 12. el gesticulador El caso del peruano José Santos Chocano (1875-1934) se parece un poco al de Pablo de Olavide en el siglo XVIII (6. doblemente nimbado con el aura de poeta y mártir cívico. 2. el otro en tinta azul. una relación más bien ambigua: igual que .): su vida aventurera y desorbitada supera en interés a la obra. <<Manuel Díaz RodrígueZ>>. El ensayista uruguayo Emilio F rugoni. MERRrrr MATrESON. su mejor crítico. el nuevo Presidente Nicolás de Piérola le ofrece un puesto como secretario suyo. Quiso ser «el poeta de América>>. 1993. Domingo. puede recurrir a sus Memorias. pero no llegó a escribir lo que podría justificarla. Providence. Evolution and Dynamics o/ the Stylist. pp. encierro antes del cual había sufrido un simulacro de fusilamiento. Marianne. pp. idiosincráticamente. 1895). y tiene con el modernismo. MrLIANI. política y literaria distinguió sus años juveniles.*. Chocano. Cuando sale libre.2. se inician así las tormentosas y a veces bochornosas relaciones de Chocano con el poder político y económico.

En ese mismo año sale en misión oficial a Centroamérica.3. Rodó y sus discípulos 355 Rodó (12. tomando de aquí y de allá según le convenía.2.Rubén Daría. donde es recibido triunfalmente y donde aparece uno de sus libros más conocidos. que también se le celebra. Chocano huye de España. lo critica por no ser «americano». y sobre todo del proyecto que pensaba lo llevaría a ser el más grande texto americano. En 1914. titulado Fiat Lux. donde hace amistad con el poeta Lloréns Torres (12.2. escribe y publica Selva virgen (Lima. 1908). Tras el levantamiento de Victoriano Huerta y el asesinato de Madero. con gesto olímpico.). Sólo cuenta veintiséis años cuando aparecen sus prematuras Poesías completas (Barcelona. primer líder de la Revolución Mexicana.12. ilustrado por Juan Gris. Tras su experiencia en la selva peruana. cultor de un americanismo pictórico y decorativo. En Guatemala funda La Prensa y desde esa ciudad entra en relación con Francisco Madero. Chocano tenía una fuerte conciencia del status que ya había alcanzado como escritor. Pero envuelto en un escándalo financiero y acusado de estafador. 1898). Chocano es expulsado de México con rumbo a Alemania. 1901). Pasa allí unos tres años y luego ocupa cargos diplomáticos en Bogotá (1904) y Madrid (1905-1909). el título de un texto que publica en 1901 indica cuál es su programa: El canto del siglo. Alma Améná1 (1906). 1899). como en un rayo de sol todos los colores». O encuentro mi camino o me lo abro. el motivo selvático reaparecerá en El derrumbe (Lima. Con este «poema finisecular>> quería cerrar una época e ingresar triunfalmente en otra como la voz más potente de su tiempo. Inicia una campaña de agitación antiirnperialista que lo enfrenta al Presidente norteamericano Woodrow Wilson y lo pone al lado de Venustiano Carranza contra Huerta en la lucha por el poder revolucionario.' (Madrid. de quien aspira a ser secretario cuando llega al país.). En el fondo era un ecléctico que s·eguía sus propios impulsos.» A ese libro sigue otro. también con numerosas reediciones. que muestra su característica faceta de poeta descriptivo. se hace aliado de Pancho Villa (a quien llamaría en un poema «bandolero divino») y lo apoya en su lucha de resistencia contra la invasión nor- . cuando se halla en el norte de México. En 1906 escribió que «en el arte caben todas las escuelas. que será más tarde el gran teatro de sus aventuras político-financiero-literarias. varias veces reeditado. ataca Los raros y contradictoriamente aprueba Prosas profanas. pero se fuga a Cuba y luego a Puerto Rico. el poeta advierte: «Ténganse por no escritos cuantos libros aparecieron antes con mi nombre.

es juzgado por un tribunal revolucionario y sentenciado a muerte. cuya intervención provoca la ira y nuevas injurias del poeta. Juan Vicente Gómez. Una campaña de opinión en su favor. lo salvan por milagro de esa suerte. redacta para él el «Sumario del Programa de la Revolución Mexicana» (1915). No contento con eso. Entre los intelectuales peruanos que tercian en el debate. iryvitado por el feroz dictador Manuel Estrada Cabrera. en el que ataca duramente a Chocano por sus posiciones políticas.Cae preso. 1922). El gobierno paga ese favor organizando el solemne acto de coronación del poeta en ese mismo año. a la sazón Secretario de Educación Pública del gobierno revolucionario. en visible defensor de los regímenes fuertes. saquea su casa y destruye sus papeles y libros . a fines de ese mismo año decide exilarse en Chile. siendo de bulto. publica un artículo titulado «Poetas y bufones».. el odiado enemigo de Blanco Fombona (12. cuando en 1925 José Vasconcelos. convertido en su secretario. La reacción de éste es visceral: cuando los estudiantes peruanos se solidarizan con Vasconcelos. 2 teamericana de Veracruz. recibirá en Venezuela el homenaje de otro dictador. Chocano los insulta y los denuncia como simpatizantes comunistas. Elmore se encuentra casualmente con él en la redacción de El Comercio. Nueva campaña internacional de intelectuales en su defensa. Éste comienza en México. . Apuntes sobre las dictaduras organizadoras y la gran farsa democrática (Lima. 7.). una bofetada de Elmore y un disparo de Chocano que le quita la vida. En 1919. que lo convierte. está otra vez en Guatemala. el pueblo alzado descarga su ira contra Chocano. acabado su turbulento peregrinaje mexicano. desde la cárcel donde esperaba juicio por homicidio. están Mariátegui y Edwin Elmore. A fines de 1921 está de vuelta en su patria.) Todas estas torpezas.2. finalmente el Congreso lo favorece con una amnistía y el poeta sale libre en 1928. donde es recibido apoteósicamente. publica un pasquín para denigrar a su víctima y también un vasto testimonio del caso: El libro de mi proceso (Lima.3. en la que participan el Papa y el Rey de España. que Miguel Angel Asturias convertiría en siniestro personaje novelesco. 1927-1928). Allí escribe un panfleto que desata un escándalo en círculos políticos e intelectuales: Idearium tropical. petulancias y arbitrariedades. llamándolo «Vas-con-celos». no son nada aliado del negro episodio final de su vida.1. En 1926 es hallado culpable y sentenciado a tres años de cárcel.356 Historia de la literatura hispanoamericana. poco antes que Lugones (12. considerado uno de sus favoritos. lo que se interpreta como un gesto en favor del autoritario Presidente Leguía. insulta también al pensador mexicano. Hay un cambio de palabras. Al caer su gobierno en 1920. Más tarde.

un desequilibrado mental que viaja en el mismo tranvía que él. Rodó y sus discípulos 357 En Santiago vive dedicado a los negocios. la especulación bursátil y la búsqueda _de tesoros. Esos gestos a veces eran préstamos directos. 1934) -adelanto de Oro de Indias. más riqueza (al menos en cuanto caso psicopatológico) que su obra. Evocando el fin del conquistador Francisco Pizarra. de arrogantes fórmulas lapidarias pero huecas en su arrogancia. máxima deidad de su panteón de héroes y actos sobrehumanos.5. Final de hierro para quien vivió bajo la ley del hierro. escribió algo que parece premonitorio: «que quien tomó la vida por asalto/ sólo pudo morir de una estocada» («La muerte de Francisco Pizarra»). que recopila de su poesía en cuatro tomos que sólo aparecerán en esa ciudad entre 1940 y 1941. que malograba sus escasas virtudes y aumentaba sus numerosas debilidades. como dijimos. la producción literaria chocanesca se empequeñece. flagrantes imitaciones de otros poetas: su conocida «La elegía del órgano» remeda la música sutil y la base tetrasilábica del «Nocturno» de Silva (11. Este amigo de tiranos era. buscando con ello una poesía que llamaba «objetiva». Pero su peor pecado lírico fue su mal gusto. Su elogio lírico de los déspotas suena como un puro disparate: «Cuanto más crüel eres. un dictador. . Poesía de ademanes.. moralmente. Y. Esta vida tragicómica y con ribetes de megalomanía tiene.es el último libro que publicará en vida: pocos meses después. la naturaleza americana. Y hablando de sí mismo dijo: «Que de no ser poeta quizás yo hubiera sido/ un Blanco aventurero o un Indio emperador» («Blasón»). tras sus imágenes hay menos visiones que gesticulaciones ampulosas. Primicias de Oro de Indias (Santiago. » («El buen tirano»). tirano.). y por eso le hemos concedido tanto espacio: la historia literaria no puede ignorarla y quizá deba juzgarla. como la deliberada creación de un superego que no reconocía límites.Rubén Da río. no sugería: decretaba y dictaminaba frases fulminantes cuyo sonido aparatoso apabullaba al lector y cuya grandilocuencia hacía más visible la pequeñez de sus ideas. que fue estrangulado y disminuido constantemente por él mismo.. quizá debido a sus mismas pretensiones de grandeza. eres mejor. no cabe duda de que había en él cierto don poético. su fabulosa historia. Sus versos suelen ser declaraciones de orador (Chocano fue un celebrado recitador público de su propia poesía). Cantó al indio. lo mata a puñaladas. sin embargo. A su lado. pero que siempre refluía sobre él. persiguiendo como siempre el sueño de ser rico. como poeta.

en París conoció a Darío (12. tan temprana que tuvo que demostrar su habilidad oratoria para asumir su cargo parlamentario dos años antes de lo requerido por la ley. 2 De las poquísimas veces que lo dejó fluir sin interferencias. fue introducido por Silva en los círculos literarios de la capital. En 1925 apareció su interesante obra titulada Polémica sobre la pena de muerte.7. ningún ejemplo supera el del admirable y delicado soneto «La magnolia>>. La política fue su otra pasión. Valencia tuvo el ambiente ideal para dedicarse a las tareas literarias como quien se entrega a un verdadero culto. de hecho. México: Libro Mex. de Luis Alberto Sánchez. como diputado y luego como senador pasó largos años de su vida. Textos y crítica: CHOCANO. La historia literaria tampoco ·debe dejar de reconocer que era capaz de esos aciertos. Criado en el seno de una fanúlia culta y aristocrática.). pero ninguno más notable que Guillermo Valencia (1873-1943). Luis Alberto. Gómez Carrillo (12. Aladino o vida y obra de José Santos Chocan o.1. Valencia: la traducción como creación Brillantemente introducido en Colombia por José Asunción Silva (11. Entre 1899 y 1903 desempeñó cargos diplomáticos en Francia. cuando Valencia llegó a Bogotá en 1895 (había nacido en Popayán). SÁNCHEZ. Lima: Occidental Petroleum Corporation del Perú.5. Alemania y Suiza. 1988. Osear Wilde. Ed. Jean Moréas y otros. cuestión constitucional en la que participó activamente.10. 12.2. 1960. el modenúsmo en ese país tendrá después muchos cultores. José Santos. como un rayo de Luna que se cuaja en la nieve o como una paloma que se queda dormida. que culmina así: porque es pura y es blanca y es graciosa y es leve. gozó de gran fama como orador político y publicó varios volúmenes de sus discursos y oraciones. Obras escogidas. y dos veces fue derrotado como candidato presidencial. que puede considerarse el mejor heredero del autor del «Nocturno».2.).).358 Historia de la literatura hispanoamericana. Fue un influyente líder del Partido Conservador. .

pues. al que el poeta respondió. titulado Ritos (Bogotá. es el más importante y define lo esencial de su búsqueda estética. de Franz Toussaint (pues confiesa «ignora[r] apaciblemente la lengua china»). lo que es un dato revelador. Antes había publicado su lograda versión en eneasílabos de The Ballad o/ Reading Gaol (1898) de Osear Wilde. la asimilan y la recrean. escribió. fue objeto de un duro ataque por parte de otro traductor del mismo poema.Rubén Darío. 1936). francesa. una unidad binaria. Octavio Paz y de otras nociones corrientes hoy en . un lugar muy singular. hay que considerar que Ritos es la suma de esas dos vertientes.) seguramente fue el primero en pasar al castellano. sino que en Catay (Bogotá. 1932). más cinco composiciones poéticas árabes. que el panameño Darío Herrera (12. italiana y portuguesa. No sólo tradujo poetas de lengua latina. principal fruto de su viaje a Oriente. Confirmando eso. inglesa. 1920). En segundo lugar. que apareció sólo con sus iniciales (Popayán. la versión de Valencia.12. 1899). 1952) contienen más traducciones que textos originales. Valencia ocupa. aumenta su contenido de treinta y uno a cuarenta y cuatro poemas. no hay que olvidar al mexicano José Juan Tablada y su Li Po y otros poemas (Caracas. adelantando ciertas ideas de Jakobson. 1929) tradujo también un centenar de antiguos poemas chinos a partir de las versiones francesas. sus Obras poéticas completas (Madrid. específicamente con un libro de éste que tenía el mismo útulo: Cathay (Londres. en el folleto El vengador de Wilde (Popayán. Abelardo Arias Trujillo. alemana. Como divulgador de la poesía extranjera. por cierto. con sarcasmo y erudición. 1914). pero Valencia y Tablada dan un paso más allá del papel decorativo que generalmente se le atribuía: exploran su literatura. Y. en cierta manera. el primer9.2. El orientalismo es un motivo modernista. con prólogo de Baldomero Sanín Cano. lo que indica la importancia que el autor daba a sus traducciones como parte integrante de su obra personal. Uno bien puede comparar este esfuerzo por divulgar y actualizar la poesía oriental con el de Ezra Pound. que el libro incluye versiones suyas de poetas extranjeros y que esa sección crece en una proporción todavía mayor: de dieciocho a cuarenta y siete. 1915) y que presenta sus versiones de Rihaku (Li T'ai Po) tomadas de las notas de Ernest Fenollosa. Rodó y sus discípulos 359 De la decena de libros y recopilaciones poéticas que publicó en vida. Respecto a este libro. en prosa. hay que tener en cuenta dos cosas: una es que su segunda edición (Londres. Lo importante aquí es subrayar el concepto moderno que Valencia tenía de la traducción y de su función literaria: «Traducir equivale casi a producir».

Hay que reconocer que sus temas y motivos no son partkularmente originales. pero son este úlúmo modelo y el parnasianismo los que predominan en su concepción y práctica poéticas. el Amor. la Calma. una realidad celestial y una terrena. Su virtud es el riguroso ctúdado de las formas. la continua pugna entre realidad e ilusión. desde el romanticismo (y ocasionalmente el clasicismo) hasta el simbolismo.. la brillante combinación de imágenes y sensaciones. Muchas versiones de Valencia son más que eso: son verdaderas recreaciones. alcanzó una trascendencia histórica que su lírica personal no siempre tiene. Rilke y Walter Pater. sino los prototípicos del modernismo: la incesante búsqueda del ideal. se mueven bajo el ritmo sonoro de las ajorcas rubias y los cintillos de oro . la sensualidad de Valencia estaba morigerada por un discreto pero profundo sentido religioso que se fU- . pese a la veneración de que goza en su patria. Por todo ello. y arriba el Nwnen. la irresistible fuerza del amor. la musicalidad. redondos y desnudos.. Pese a esta intensa visión erótica. que muestran una profunda identificación con el autor y una sabia adaptación de sus imágenes a nuestra lengua. Hay un mundo inferior y un mundo superior. «sombra>>l«luz».. 2 ----~---·--?---------#-~---~-- la teoría de la traducción poética. de los textos originales. En realidad. puede decirse que al prestarles su voz a poet¡ts tan disimiles y poco conocidos entonces como Stefan George. etc. Un ejemplo de ello es el admirable «Judith y Holofemes». el trágico destino del poeta. Su propia obra es un reflejo o síntesis de las más variadas corrientes literarias de su tiempo. y que comienza así: Blancos senos. Esto úlúmo es digno de destacar por tratarse de textos tan distintos de su visión poética personal. en «Los crucificados>> leemos: y abajo los zarzales por alfombra.360 Historia de la literatura hispanoamericana. cabe considerar a Valencia uno de los más importantes traductores de poesía a comienzos de siglo. en medio . los mártires. que al paso de la hebrea. etc.. que combina la forma pamasiana con el tono decadente. entre vida y muerte. primer poema de la serie de sonetos titulada «Las dos cabezas». Cún esos elementos configura un cosmos poético que posee una sorprendente unidad y que gira alrededor de ciertas palabras organizadas en simbólicas parejas de opuestos: «tierra»l«cielo».

. leído hoy parece. Benigno. Rubén Darío.-. Entre esos autores hay figuras tan interesantes como José Juan Tablada. Ed. al sur. Estudios. 1941). New York: Hispanic lnstitute in the United States. ed.3. un discurso con ráfagas líricas. Pról. Bogotá: Biblioteca de Autores Colombianos. Cali. que ofrece un interesante contraste con d «Coloquio de los centauros» dariano. Colombia: Carvajal y Cía.. 197 3. corresponder más cabal- ." ed.." ed. ToRRES.. -. 1873-1973. 2. 1976. Guillenno. KAR.-~ . escrito en hexámetros. 3. 1959. más que un poema social... Barranquilla... Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura. pp. Intentaba ser un alegato por los desheredados y los agitadores anarquistas. Rafad.. Los mexicanos aprovecharon el fermento diseminado por el temprano magisterio de Gutiérrez Nájera y su Revista Azul (11. Rodó y sus discípulos 361 ~ traen muchos versos suyos. pese a su edad y su afinidad con esa estética. 1906).. En Estampas de ayer y retratos de hoy.) y luego por los escritores agrupados alrededor de la Revista Moderna (1898-1903 ).11. Guillermo Valenáa. ACOSTA PoLO. de Baldomero Sanín Cano. Hay aun otras facetas en Valencia: la del exaltado cantor cívico de «A Popayán» (Popayán. quíen nos parece. Max Henríquez Ureña sostiene que este poema es el grito más hondo por la justicia que salió del espíritu más bien sereno y reflexivo de Valencia. Colombian Poet (1873-1934). Los modernútas mexicanos En los últimos años del siglo XIX. un desahogo de piedad humanitaria. 1951. al norte. importante órgano del movimiento fundado por Eduardo Dublán. pero que ocupa un primer plano en poemas como «San Antonio y el Centauro». Ediáón en homenaje a Gurllermo Valenáa. 1965.." ed. que pese a su fecha de publicación es también de 1906. "" . Textos y crítica: VALENCL<\. 12. Madrid: Aguilar. . 1955. Sonja P. 3. Hemán. que tiene una segunda época (1903-1911) bajo el nombre de Revista Moderna de México. 207-231. de Josefina Valencia de Hubach. los focos más activos del modernismo se encontraban en el Río de la Plata (sobre todo en Buenos Aires). Departamental dd Atlántico. «Guillenno Valencia~~.2. ~. La poesia de Guzllermo Valencia.<.... Colombia: Imp.EN. MATA.. y Méxíco. Obras poéticas completas.Poemas. o el poeta social de Anarkos (Bogotá..

Como cronista teatral de periódicos y revistas demostró que tenía verdaderas cualidades críticas. Urbina cometió un acto censurable que le causó muchos sinsabores: desde las páginas de El Imparcial ofreció apoyo al golpe de estado (1913) tramado por el usurpador Victoriano Huerta. . 191 O) o sus ensayos sobre La vida literaria de México (Madrid. En este capítulo.3. en los que se dedicó al periodismo y después a la vida diplomática. Simplicidad y tristeza son las notas claves de su poesía elaborada a partir de una filosófica reflexión sobre el propio dolor. 1915). La tristeza de Urbina Luis G. respetado y respetable. casi sin variantes pese a que su ciclo de producción se extiende por más de treinta años. . José Emilio.362 Historia de la literatura hispanoamericana. Parte de su obra en prosa puede leerse en Cuentos vividos y crónicas soñadas (México. cultivó una forma muy discreta.1. donde aprendió temprano al lado de Gutiérrez N ájera (11. 12. simple y equilibrada del modernismo que mantenía muy claros lazos con el espíritu romántico. como la de alguien que se contempla. que confirmó en trabajos como su «Introducción» a la Antología del Centenario (México. en un lago apacible. este autodidacta tuvo quizá su única escuela en el periodismo. Urbina (1864-1934) es una voz singular dentro de la poesía finisecular mexicana: quizá por ser el mayor en el grupo de poetas activos entonces en el medio.11. Hombre modesto.1917).2. bien podemos reducirnos a tres figuras: el semiolvidado Luis G. Poesía tranquila. pocos realizaron esa fusión mejor que él. Textos y crítica: PACI !ECO. 2 mente al siguiente período postmodernista por el giro que adopta su evolución creadora.) el arte de la crónica. Marcado por la orfandad y la pobreza. casi sin sobresaltos de pasión. Urbina. Antología del modernismo-''. lloroso. el legendario Amado Nervo y el parnasiano Efrén Rebolledo. Fue discípulo y secretario de Justo Sierra (10. Colaboró con él en la Revista Azul. poesía algo monocorde también. ed.) cuando éste era Ministro de Instrucción Pública. moriría en esa misma ciudad.11. Federico de Onís lo llamó por eso «modernista pasivo». El poeta tuvo que exilarse a Cuba en 1915 y luego en Madrid. Puede decirse que es un innovador del romanticismo al imponerle el sello modernizador del lenguaje de la nueva época. donde pasó varios años.

tuve una antorcha y la apagó el destino. Urbina era un creador de tono menor. las notas modernistas son más visibles. también es notoria la indudable maestría formal de Urbina. 1964. algunas preparadas por él mismo como la Antología romántica (Barcelona. («Así fue . ») Esta composición pertenece a Ingenuas (París-México. pero siempre sobrio y contenido por un toque de pudor que no tuvieron los románticos: Amé.. 1902). Poemas de sol (París-México.. tu pena es camarada de mi melancolía. con un tono de sobria confesión. reflexiones y sentimientos que le inspira el paisaje de Chapala a lo largo de diferentes horas del día: impresionismo descriptivo que pasa de «El rosicler ardiente de la mañana. 1946. 1919). conmovedor sobre todo por la dulzura de su música y la serenidad de su visión. pero dentro de ese limitado registro podía ser penetrante e intenso. . sufrí. 2 vals. (XVIII) Con un vocabulario restringido. Rodó y sus discípulos 363 Más de una decena de libros y recopilaciones.Rubén Daría. forman su obra poética. la poesía de Urbina parece filtrar el espíritu modernista con un cuentagotas y quedarse sólo con sus esencias. 1910). Textos y crítica: URBINA. fue amigo de mi empeño hoy que es fronda de otoño nuestro brote abrileño. gocé. Luis G. sentí el divino soplo de la ilusión y la locura. en el siguiente. Ed. mucha poesía circunstancial que repite sus motivos. Luis G. Urbina (1864-1934). y me senté a llorar mi desventura a la sombra de un árbol del camino. noble y alto. aunque casi nunca deslumbran. México: El Colegio Nacional. CASTRO LEAL. su segundo libro. Hay mucho deleznable en ella. Su lamento es romántico. de Antonio Castro Leal. tu empeño. en la que describe las variadas sensaciones. Poesías completas. Antonio. Ejemplo: la serie de dieciocho logrados sonetos titulada «El poema del lago» (1906). México: Porrúa. pinta! el lago de una pálida sangre de rosas» (XVI) a un melancólico desencanto que recuerda mucho al de Darío: Tu juventud ilusa fue hermana de la mía.

Es entonces cuando conoce al amor de su vida: Ana Cecilia Luisa Daillez. Como corresponsal de El Imparcial a la Exposición Internacional. SAENZ. a la que inmortalizaría como «la amada inmóvil» y que moriría en 1912. Estuvo asociado al grupo de la Revista kul.11. el mexicano Amado Nervo (18701919) fue llorado como el mayor poeta de la lengua después de Darío (12. pp.) y codirigió con Jesús E. Austin: lnstítute of Latin American Studies-Universíty ofTexas. Esa mezcla. se desempeñó en Madrid. pese a que ciertos aspectos de su persona y su obra (orientalismo. Argentina y Uruguay. a tal punto que cabe preguntarse qué vio en él su época que nosotros ya no somos capaces de ver. le ganaron una enorme audiencia. Luis G. es la clave de su obra y de su popularidad. fundada en 1894 por Gutiérrez Nájera (11. Dedicado a la carrera diplomática. Pedro. Los veintinueve volúmenes de sus Obras completas (Madrid. Nervo es esencialmente un romántico que escribe bajo el influjo del modernismo: el amor sin reservas por la mujer y su habilidad para confesarse en público.2.364 Historia de la literatura hispanoamericana.1.y recibió apoteósicos homenajes continentales que duraron medio año: no había poeta o aficionado a las letras que no lo hubiese leído o al menos sabido de su legendaria vida. en Montmartre compartirá habitación con Darío. erotismo y luego ciencia. La leyenda de Nervo Cuando murió en su patria. ". con interrupciones. con un lenguaje de acentos dulces y melancólicos suspiros. Vida y obra.. Urbina. 1961.) -<JUien le dedicó el hermosísimo soneto titulado <<A Amado Nervo»-.2. 12 2. 1920-1928) fueron compilados y presentadas por un hombre de gustos tan finos como Alfonso Reyes. Valenzuela la Revista Moderna de México. rebeldía. Pero hoy. sumiéndolo en el hondo dolor que inspiraría tantos versos. Breve historia. Gerardo.). entre mística y morbosa. . espiritualismo) podrían darle actualidad.11.3. unos catorce años. 470-473. 2 HEMúQUEZ UREÑA. de religiosidad. En total estuvo en Europa. llega en 1900 por primera vez a París y hace allí una vida bohemia. sobre todo femenina. que mencionamos más arriba (12. gran parte de esa leyenda se ha desvanecido y despierta un interés muy limitado. Esa leyenda comenzó cuando tenía veinte años: mientras hacía estudios como seminarista en Michoacán -<JUe luego abandonaríaconoce el amor y cae en un trance pasional que lo impulsa a escribir poemas sentimentales.

Todo ello con W1 tono morboso. Rodó y sus discípulos 365 que veía en su obra un perpetuo homenaje de adoración. pero a la vez un aire algo trasnochado: «Era llena de gracia. el más allá. como el Avemaría.Rubén Oarío. la premonición de la muerte. esas fórmulas tenían con frecuencia W1 timbre agradable. lo que puede comprobarse leyendo volúmenes como El domador de almas (México.) todavía conserva parte de su validez y revela lo bien que conocía la obra de la monja. Wells o. 1920). La amada inmóvil (Buenos Aires. ensayo) es más extenso que su obra lírica. quería hacemos sentir que <Jos espíritus que pueblan el aire rondan la tierra deseando encarnar>>. como él designó un poema. Buena parte de las ficciones de Nervo no eran sino pretextos que le permitían divagar y filosofar estéticamente alrededor de ciertas preocupaciones: el amor. el conjW1to de su producción en prosa (ficción. como en «La última guerra>>. 1920). 1899) o Almas que pasan (Madrid. periodismo. o quizá «ultravioleta». a la manera de Khalil Gibrán. Su pecado fue prodigarlas en exceso hasta trivializarlas y componer con ellas W1a vasta «literatura rosa» para adolescentes enamorados. G. sobre Sor Juana Inés de la Cruz (5. Como tenia buen oído./ ¡quien la vio. Su ensayo Juana de Asbaje (Madrid.2. Hasta los títulos de ciertos libros lo delatan: El arquero divino (Buenos Aires. hoy podemos ver que esa seducción operaba en W1 nivel bastante superficial: buscando la comW1icación. más bien. no la pudo ya jamás olvidar!» («Gratia plena»). puede decirse que la producción de Nervo ha sido víctima del mismo proceso que seguiría la literatura hispanoamericana a comienzos de siglo: él representaba W1 molde destinado a languidecer en medio de las innovaciones que ya surgían por todos lados. de hecho. En algW1os momentos. 1918) presenta cuestiones filosóficas en forma aforística. W10 de sus mejores relatos. de seducir a toda clase de lectores. que no busca tanto convencer como estremecernos con su extrañeza. Nervo parece acercarse al modelo de la ciencia-ficción a lo H. En conclusión. -----------~-------------------------------------- . Más interés tiene su obra como narrador. el ensueño. cosmopolita y deliberadamente artificioso. al relato de anticipación fantástica. pero no más recordado. El estanque de los lotos (Buenos Aires. 19151918). 1910). En Plenitud (México. Su poesía era capaz de provocar emociones y sensaciones inmediatas. tanto que llegó a escribir W1a entrevista imaginaria con ella. 1906). Nervo usó las fórmulas expresivas más consabidas y de eficacia más segura. como dice en «El diamante de la inquietud» (1917). la metempsicosis y la cartomancia.

Santiago: Ercilla. que recoge sus siete previos libros de versos. Genio y figura de Amado Neroo. Ed. Su obra abarca poesía y prosa. 1. Exotismo y erotismo de Rebolledo Efrén Rebolledo (1877 -1929) es una figura relativamente menor. Rebolledo escribió buena parte de su obra completamente al margen de la vida literaria mexicana y aun hispanoamericana.. Ed. imperturbable en medio de grandes cambios. casi del todo olvidada fuera de su país y apenas estudiada en cualquier parte. Holanda y Japón). algunos de sus libros fueron publicados en esos y otros países. La vida diplomática lo llevó por lejanos países (Noruega. no para experimentar con formas nuevas. 1969. Buenos Aires: Eudeba. DURAN. la revista Pegaso (1917). 1937. Poesía y prosa. Solé*.. Frank. Manuel.2. Sin embargo. 425-429. no influjos meramente literarios corno fueron para tantos modernistas.Juana de Asbaje. Es posiblemente el modernista mexicano más tardío. Antología de . junto con López Velarde y González Martínez. DAUSTER. de Alfonso Reyes. 1968. que dejaron variadas huellas en su visión.11.. En Carlos A. 12. Pero con la diferencia de que el influjo oriental es para Rebolledo otro pretexto para cultivar su consabido decorativismo y su gusto por lo exótico y decadente. Joyelero. 1994. «Amado Nervo)). México: Consejo Nacional para la Cul· tura y las Artes.366 Historia de la literatura hispanoamericana.3. que cultiva.<>. Amado. de Manuel Durán. Cuentos y crónicas. encerrándolo en un círculo de creación casi hermético y de espaldas a la actualidad. de Antonio Alatorre. Aunque estuvo asociado al grupo de la Revista Moderna y dirigió. Tránsito de Amado Nervo. REYF. . 2 Textos y critica: NERVO. 1907) aparecen más de diez años antes que el primer libro con visos orientalistas de éste. hay que reconocer que fue el primero en introducir el japonisme en la poesía mexicana y que sus imágenes del mundo oriental y nórdico tenían la característica de ser fruto de experiencias directas. apareció en Oslo en . vol. lo que ayuda a explicar su desfase. lo que no contribuyó a su difusión. Contribución al Centenario de la Independencia de México. Ed. pp. formas cuyas raíces parnasianas lo vinculan a la fase inicial de ese movimiento. México: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. México: UNAM. 1971. Se adelanta incluso al orientalismo de Tablada: sus Rimas japonesas (Tokio.. Alfonso.

Breve historúz del modernismo*. de Luis Mario Schneider.. Kipling y Osear Wilde (incluyendo la Salomé de éste). el cuento y (en menor grado) la poesía. HENRIQUEZ UREÑA. .. la dominante presencia de Blanco Fombona (12. 1916) eran «los más intensos y hasta ahora mejores poemas de amor sexual de la poesía mexicana». de ambiente refinado y decadente. Pedro. Ed. pero hay que reconocer que la corriente modernista nacional fue vigorosa y produjo frutos de cierto interés en la novela. 1939). los pezones que se embisten. (<<El beso de Safo») De su obra en prosa puede mencionarse el relato Salamandra (México 1919).) y Díaz Rodríguez (12. en el que cita a Sade y a Lugones (12. Algunos aparecen aqui sólo porque fueron figuras clave para introducir el movimiento en su país o en una región. 1968. Textos y crítica: REBoLLEOO. otros porque fueron figuras muy influyentes en su época o populares en un nivel inimaginable hoy.7. Como traductor nos dejó valiosas versiones de Maeterlinck. 2. 476-477. Obras completas. México: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. cabe agregar una lista complementaría de nombres que sólo puede interesar al lector más acucioso. En Venezuela.).2. México: Fondo de Cultura Económica.12. 1990.Rubén Daría.Poemas escogidos. Al recopilar sus Poesías escogzdas (México. y en medio de los muslos enlazados." ed. Rodó y sus discípulos 367 1922. pero también extrañar al resto si los omitúnos. de Xavíer Villaurrutia.8.2. júzguese su calidad de sonetista parnasiano por este fragmento: En el vivo combate. parecen pitones trabados en eróticas pendencias. Quizá algunos sigan siéndolo. pp. Xavier Villaurrutia dijo que los doce sonetos de Caro Victrix (México.2. Efrén. Otros modernistas A la ya larga relación de escritores modernistas que antecede. Los autores que impuls<>ron esa es- .1. 12.2. Ed. dos rosas de capullos inviolados destilan y confunden sus esencias.) oscurece al resto.

en Chile.). 1912). Pezoa Véliz es W10 de los pocos poetas que en esta época incorpora elementos de origen folklórico y del habla coloquial chilena.2. como Lillo ( 10. su gusto por los lugares . aparte de la consabida elegancia modernista. Coll (1872-1947) y Luis M. donde fue un miembro más del árculo dariano. bohemia y desordenada. Fue un autodidacta y un vagabW1do que murió de tuberculosis antes de cumplir los treinta años y sin haber publicado un libro. tuvo W1a vida modesta. Su obra se conoce por el volumen póstumo Alma chilena (Santiago. como su novela breve Resurrección (Bogotá. por lo que puede considerársele W1 lejano antecesor de la «antipoesía» de Nicanor Parra. y podemos coincidir con él. Domínici (1872-1954). que refleja ese mismo entronque. Citemos W1 solo nombre: el de Carlos Pezoa Véliz (1879-1908). 1901). Era W1 escritor conocido por sus vitriólicas diatribas. El colombiano José María Vargas Vila (1860-1933) escribió casi W1 centenar de libros --desde trasnochadas novelas de W1 erotismo pre-adolescente hasta ensayos políticos.368 Historia de la literatura hispanoamericana.). y por sus cuentos y novelas que son típicos ejemplos del decadentismo hispanoamericano. Es un libro que muestra. quien merece mención como compilador de la antología colectiva LA lira nueva (Bogotá. Otro colombiano: José María Rivas Groot (1863-1923).5.publica su úrúco libro de cuentos: Horas lejanas (1903). De muy humilde origen.2.que le dieron la fama propia de W1 best-seller contemporáneo y un aura de autor escandaloso y anticlerical. Borges afirmó que su injuria contra Chocano («Los dioses no permitieron que Santos Chocano deshonrase el paubulo muriendo en él») es «el único roce de su autor con la literatura». aW1que hay que aclarar que esta corriente tiñe a varios escritores que cultivan el realismo y el naturalismo por la misma época. 2 tética se reunieron alrededor de las valiosas revistas Cosmópolis (doce números entre 1894 y 1S95) y Ji! Cojo Ilustrado (1892-1915). En esa ciudad --en la que permanece hasta 1904. cuya lectura puede mostrar facetas inesperadas. abandonó su tierra y viajó por Ecuador y Chile antes de establecerse en Buenos Aires. La primera fue fundada por Pedro C. temas sociales que expresan W1 sentimiento proletario. en la que figuraba Silva (11. En 1898. pues era un devoto de Darío pero también de Zola y Daudet. donde estuvo Rubén (12. 1886). todo o casi todo eso es ilegible por su estilo pomposo y cursi. no hubo grande~ figuras que después destacasen por su cuenta. entonces W1a provincia de Colombia. y un tono de coplero popular. El panameño Darío Herrera (1870-1914) representa W1 aporte decisivo para el advenimiento del modernismo y la aparición del cuento en su país. la segunda fue una publicación verdaderamente continental cuya larga vida cubre más de una época literaria. los tres activos narradores y cronistas finiseculares que siguieron produciendo hasta el primer tercio del siglo x:x. una singular mezcla de poesía caprichosamente decorativa. Extrañamente.1. Sólo tangencialmente cabe clasificarlo como W1 modernista. Urbaneja Achelpohl (IS74-1937). Pedro E. ya conocido como poeta y narrador.) y alumbró temprano el modernismo.

y una de· cena de libros de poesía esencialmente amorosa y de finos acentos becquerianas. 1908) -repitiendo el título que usó Gutiérrez Nájera (12. aparte de la de sus nombres: ambos visitaron las mismas ciudades. Hojas de otoño (1905). 1992. Renglones (1899). cuyas for· mas y asuntos lo perfilan como un tardío romántico que también sabía seguir el cauce modernista. el talento de F1aubert. pero sí su exquisito cuidado por los matices y sutilezas de las palabras. tardío introductor del modernismo en Puerto Rico a través de la Revista de las Anttllas (1913). incluyendo una fantasía o «cuento parisién» («La sorpresa»).Rubén Darío. que ocurre en Chile.). lo tradicional y criollo (como en sus décimas de fresco sabor popular) igual que lo moderno. A Herrera se debe la primera versión o par-áfrasis castellana (1898) de la famosa «Canción de otoño» de Verlaine y una traducción de la Balada de la cárcel de Reading de Osear Wilde. buena parte de los cuales fueron recopilados en el volumen La aJncíón de una vida (Madrid. Santo Domingo: Ediciones de la Fundación Corripío. aun· que no la levedad de su toque para los temas exóticos y fantasiosos.3. sino porque están ligados (en di· versos grados) a la renovación literaria en sus respecóvos países y a la causa de la autononúa político·cultural de una región que había gozado poco de todo ello: el dominicano Fabio Fiallo (1866-1942). Fabio. cuyo ambiente es también el de Valparaíso. Sandino) y por una serie de libros que combinaban la prosa y el verso -Mariposas (1897). de la que Guillenno Valencia hará otra versión (12. por cierto. . la mayoría de los cuentos tiene como escenario los ambientes americanos que el autor conoció en su vagabundeo por el continente. más Herrera. al mismo tiempo que una viñeta sacada «del natural». que muestran un gusto por lo extraño y fantasmagórico. autor activo en la política y el periodismo (fundó en 190Ila Revista Moderna. Como narrador.10. lacónica y eficaz. quien sufrió una honda neurosis que acabó en locura. Por último.l926). órgano modernista). que se distinguió por su ardor antiimperialista (muchos lo recuerdan por sus campañas aliado de Augusto C. Tierra maternal (1911). 1929). no terúa. tres nombres más en la región caribeña y centroamericana. que escribió unos Cuentos frágiles (New York.2. (Hay ciertas coincidencias en la vida de ambos. Prosas nuevas (1914)-. Mucho más tarde publicó sus Cuentos del amor y de la muerte (París. Textos y crítica: FlALLO. ambos fueron nómadas e inestables. y finalmente el hondureño Froylán T urcios ( 1874 ·194 3). Pero el mejor relato del volumen («La zamacueca>}). es un buen ejemplo de cómo la estética modernista y la naturalista podían conjugarse en un solo texto. Cuentos /rágrles y Las manz¡¡nas de Me/isto.). que recogemos no porque sean grandes creadores. Rodó y sus discípulos 369 exóticos. el poeta y prosista Luis Uoréns Torres (1876-1944). y cuya obra lírica es desigual tal vez porque intentó expresar con ella muchas cosas diversas: su nacionalismo independentista y su vocación latinoameri· cana. sin embargo. por lo que recuerda <<El fardo» de Da río.) Es un relato escrito con una vibración nerviosa.

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228. 112 Bakunin.José de. Aubrey. 40.184 Acuña. Ignacio Manuel. 31. 145. 49. Narciso. 252. 174 Ascasubi. Robert. 193 Argerich. 188 381 Bacon. 147. 34. 197-198 Alas. 325. 224. 170.. 247. 223 Bécqucr.338 Arenas. 24. Mijaíl. Charles. 153 Bashkirtsev. Roberto.54. Reinaldo. 49. Oswald de. 169. 75. 97. 262. 128. Augusto. Mário de. 312 Baldung. Manuel. 82 BeJín Sarmiento. Pío. Miguel Ángel. 339 Balzac. 122 Asturias. 51-52. 142. 359 Arlt. 127 . 142 Andrade. 273. 262. 21-22. 353 Barreda. 304 Azuela.182. 122 Beardsley. 138.183. Juan Bautista.55 Ascensio Segura. Andrés. 119 Baudelaire. 266. 185. 329 Annunzio. 242. Gustavo A. 33 Bello. 23.*. 141. 25. 39. Théodore de. Leopoldo (Clarín). 20. 138. 266 Batres Montúfar. Florentino. 350 Alberdi. (Fray Mocho}. 287 Beccher Stowe. 161 Arias Trujillo. Manuel. Francis. 278 Baralt. 316 Bello. 148. Miguel. 90. 127. Honoré de. 329 Andrade.338 Bazin. 143 Altamirano.53.266. 121. Mariano. 177· 181. 202-203.Juan Antonio. 17 Azorín (José Manínez Ruiz). 157 Banville. 90-91. Abclardo. 215 Barros Grez. Rafael M. Eduardo. 117. Daniel. 84 Aréstegui. Gabriel d'. 17. Francisco.Íl'1DICI~ ONOMÁSTICO Acevedo Díaz. Marie. 20. 92. 44· 45. Hans. 82 Baroja. 20 Barnet. Hilarío. 204 Ameghino.234 Aguirre Nataniel.303. Harriet. 266. José S. Gabino. 94-95 Álvarez.

132.314. 168174.. 162. 180 Eliot. 131. Alejo. 178. Miguel de. 133 Cabello de Carbonera. 230. 186 Dante.220. 46. 131. Fenimore. 173 Bula Píriz. Charles. 79 Díaz Duffoo. Juan de. 348 Borgc. Salvador.344.'in. 70. 142. 139. 160. 23 Castro. 166-167. 63. 104.229. 352-353. 47. 143 Byron. José Domingo. 138. 361 Echeverría. 93 Cambaceres. 77. 143.259. Leopoldo. 176. 298 Darío. 133. René. 198 Bolívar. Henrí.232. Mme. 162.283309. 329 Daudct. 89 Calderón de la Barca. 144 Connolly. 332 Bernard. 161.349. Lord. Thomas. 186. 82 .Julio. Edv. 2 Berceo.237. Pedro. 48. . Pedro E. 133-134. 138. 110. 134.174 Cortés. 24.281 Estévez. Eugenio.'i.280. 334 Carrión. 277. 329 Cezánne. 368 Comte.354. Louis Ferdinand.353. 29. 60. 100 Caro. T.368. Estanislao del. Esteban. Rufino I.352.. 230 Díaz Rodríguez. 98-99. Manuel. 228 Céline. Francisco. 87 Casti.. Claude. 26. Tomás.. Fran~:ois. 226. 77.218. J. Fernando.228. 100 Büchner. Manuel. 271 Cousin. 114 Coppt:-e. 128. 112 Caro. 175 Cooper. Eduardo. 153.317. 139. 265. 32 Cuervo. Francisco.334. Sarah.382 Historia de la literatura htspanoamericana.43. Paul. 144 Bernhardt. 326.200-201 Casal. 35. 97.347.312. 324 Carrasquilla.367 Blasco Ibáñez. 224 Espronceda.338 Castellanos.Jean. 52. Roberto.242. 254 Díaz Mirón.320 Brandt. Jorge L.316 Elmore.350. James. 368 Coll. Rubén. 23. 174 Cervantes. Simón. 305. P.369 Darwin.356. 73.263. 111. 176. 100.256. 17. 346348. 325 Díaz del Castillo. Auguste.270.34. José Eusebio. Charles.335.342. 254 Cortázar. 46. Gonzalo de. 93. 287 Bilbao.351. 147.221.223. 74. 211-212 Carreras.266. Aimé.368 Dublán. Berna!. Rafael. . Julián del. 70 Calderón.José de. 157. 175. 187 Campo. 337.230. 163. 155. 98 Carpentier. 320 Blanco Fombona. Mercedes. 249. 146-152. Georges. 296 Bcrgson. Carlos. José. 67.244.335 Bunge. Vicente. S.. 114 Chocano. 47. . 314. 41. 165. 98. Víctor. 87. 259-264. 24-30. Roberto de las.314. 353 Braque.322. 138. 250. 334. Euclides da. Miguel Antonio. Ralph. 111. 334.243.367 Dickens.253.364. 49. 111. llJ. 339 Chateaubriand. Alberto.244 Ensor. 315. 339 Bretón de los Herreros. 129 Bilbao. Carlos. 185 Deligne.346. F. Carlos Octavio.204. 98. 283. Rosalía de.206. 293 Blest Gana.204 Domínici. 191. 131. Domingo. Gastón Fernando. José Santos. 262 Cornell.229. 80 Delgado. 298 Césaíre. 129 Bioy Casares. Adolfo. 82. 354-358.358. 24. 197. 51.53-54 Cané Miguel. Joseph. Pedro. 169. H. Manuel. 22 Bryant. Louís. 164.Juan Bautista de. 29. 192 Cadalso. Cyrill. 145 Blavatsky. 87 Delville. 98 Cunha. Miguel de. Alphonse. William.40. 350. 356 Emerson. Rufino.327. 224 Díaz. 41. 174 Carlyle. 368 Del Monte. 363.

. 325 Gutiérrez Nájera. 249.José María de. Francisco de. Paul. 244 García Moreno. 52. 35. 369 Habré.. T. 69. 198. 138. 85.299. 266 Heine. 29. 24.. Manuel. 265. 102-107. 303. 90 Poscolo. 277. 174 George. 320 Goya. Jesús. 126. 324 Grimm. 224. 255. 205 Gutiérrez. 323 Flores.__~~. Fran~ois. 49. 346.271. Enrique. 291. Vicente. 315. 349 Gorostíza. 82 Hoffmann. Ricardo. 143 lrving. 87 Isaacs. 175-176 Guatimozín. 260. 193. Julio.. 224 Gautíer. 362. 108. 93 Holmberg.. 132. Robert. 217. 212-215.Juan María. 188 Gonc0urt. 85-87. 313. Federico. Ventura. Ramón. Anatole. 157-158 García Calderón. 359 . 163 Hemández.José. Lysandro. 266 Groussac. Henrik. 228..32 Heredía. Carlos. William 1-lenry. 125. A. Manuel. 349 Gana.. Théophile. 212 Gamboa..287 Hemíquez Ureña. 138. 97.Jean. 369 Pichte. 22-23 Gorrití. 49. 361. 162. 339 Gracián. 329 Piallo. 199. . 270. Felisberto. 262. 176. Índice onomástico 383 Pemández. 320. Z.213. 55-65. Pabio. Francisco A. 173. 230. 21. 87 Greco. 364. 266 Flaubert. Gabriel. 32 Gutiérrez. G.__ . 87 Pemández Retamar.3 Fouillée.344-346 Jakobson. 333-342. 361 Herder. José Joaquín. 208 lcaza. Eduardo. Wilhelm. 115.. 121. 340 Goethe. 27. Gabriel. 164. 185-186 Galtíer. 347. Gonzalo. D. 25.__. 224 Gauguín. 47. 192. 46.298 Graves. 130-131. Hermanos. 176 Hugo.298. 224 Frías.. Manuel M.271. 22 Pemández de ()vjedo. 25. ~_.278 García Márquez. E.Johan G. 25.203. 35. 98. 223.Johann Wolfgang.27. 230 Henríquez Ureña. 326 Hudson. Max. 320. 183. Hermanos. 154. Roberto. 230. 144 Góngora. 86.346. 349 Hidalgo. 359. 320 Genet. 314 Huysmans. 72-79 Gómez de la Serna. Juana Manuela. Enrique. 103 García Marruz. Hcínrich.271 Gómez Carrillo. 189. 24.------. 113. Antonio. 320 Hostos. !$9. 157. Khalil. Washington. 259 lngenieros. 111 Gaudí. 49. 360 Gíbrán. 349. 24. 350-351.243 Herrera.306. 191. Alfredo. 1:!8 Güíraldes. Edmond de. 78. 318 Galván. 330. 32. Sigmund. 259 Ibscn. 51 Hildreth. 233. Richard.. 186-190.. 50. 70. Bartolomé. 133. Heriberto. Ricardo. Luis de. Macedonio. Leandro. 109. 259. de. Manuel Eduardo. 253-258. Baltasar. Alfred. 320. 281 González Prada. 157. Stefan. Ug<'l. 162. 99. 204. 214. Da río.Joris. 141.294. 82. Oliverio. 278. 138. Gemudis.271. 91 Femández de Moratín. 298 González Martínez. 331. Paul. Sl.José. de. 262. 163 Pemández de Lizardi. 365 Girondo. 323 Freud.274. 101 Hemández. 252. 196. 327 France.Jorge. El. 366 González Prada. Pedro. Roman. Pina. Johann. 69 Hegel. . 263. 273-281.358 Gómez de Avellaneda.368-369 Herrera y Reissig.. Eduardo. Víctor. Federico.-----·------------ . 185.316.323 Guizot. 118. 215. 163 Goncourt. 203. Gustave. Eugenio María.211 Jaimes Freyrc.295.354 Huidobro.

82 Manzoni. 367 Klimt. 254 Juana Inés de la Cruz. 367 Magariños Cervantes. 250.131. Rudyard. Gaston. 273 Laferrere. Henri. 167-168 Manzano. 35. 81. 178 Maitín. 138 Michelet. 214. 128.294. 115 Núñez de Arce. Peter. 162.305 Mansilla. Ramón. San. 156. 105. Leopoldo. Marcelino. 51. 283. 123. 154-157.José. 100 Lopes. Fray. 207 Laforgue. Bartolomé. 368 Lista. 71 Mitre. Antonio. 116.347 Núñez Cabeza de Vaca. Charles. Edvard. Antonio. 24. 226.263 Morillas. 67 Moréas. 71. 266. 314.356. 107. 224 MattodeTumer. 312. José. Jules. 222 Nietzsche. 54-55 Machado.José Antonio. 109 Lange. Gustave. 214. Juan León.295. 161 López Portillo y Rojas. 369-370 Longfellow. Bemardino. Alberto. 87. 249. 45. 325 . 228. Karl.78. 274. 2 Jiménez. 281. 277.274 Meléndez Valdés. 82 Munch. 356 Mármol.330 Montesquieu. 249.Juan Ramón. 143. 46-47. 259.232-252. 273 Mendes. 49. 175 Martel. 233 Menéndez Pelayo. 24. 262. 99 Mera. 14. Maurice. 71. 127. 70 Juan de la Cruz. Gregario de. Gustav. 17. 52. 224 Mira de Amescua. Alphonse de.334. 109..JoséJoaquín de. 224. 266.304 Maeterlinck. 233 Matisse.José Carlos. 244. Alfred de. 107-112.333.223. Emmanuel. 252 Neruda.230. 108. 191. Enrique. 70-71 Mili. 293 Kant. 254 Lussich. 47. Vicente Fidel. Amado. 223 Krause. 108. Sor. Charles-Louis de. 358 Moreau. Juan. 98. 271 Kipling.250 Kropotk. 32 Mier. 350. 198. 44. 278. Hertnan. 340 López. 59. Pierre.. 21. 161 López. 197 Menéndez Pida!. 312322.349. 45. 304 Jovellanos. 32 Montherlandt. John Stuart. 81 Mariátegui. 176 Montalvo. 70 Melville. 86 Lastarria.l13. 111.296. Rafael María de. 252 Ménard. 323 Mora. Luis. V. Ornar. 366 Loti. Piet. Mariano José de. Karl. 90. 292 Lillo. Henry. 112.. Baldomero.228. Pedro José. Dorothea. Friedrich. 296 Leconte de Lisie. 160 Martí. 129 Larreta.Jean.367 Luis de León. J u!es. 112-113. 142 Millais. Wasily. 290 Mendive. 278.344. 266 Khayam. Alejandro. Pablo. Gaspar. Fray Servando Teresa de.23.Clorinda. 322-324. Peter. 73 Lloréns Torres. 185 López Velarde. Michel de. 355. Lucio. 77.51 Mondrian.277. Bartolomé de. 249. 49. Antonio. 76.92 Milanés.Juan. Louis. 228. 160.224.Manuel. Henry de. 320 Lugones. 293 Montaigne. 290 Leroux. 97 Mallartné. 70. 364-366 Nezahualcóyotl. Catulle. Alessandro. 158.260. 154 Lautréamont.Jo9éJacinto. Raimundo. 214. Ramón. Gaspar de. 288. 40-43. Alvar. 114. 46. 365 Kandinsky. Lucio V. 326 Martínez Estrada.192-196. 63 Marx. 157 Larra. 24 Lida. 316 Lamartine. 100.Stéphane. 117.46.José V. 304 Machado. 224 Musset.in. 20 Nichols. 343 Las Casas.John Everett. Juan.318 Nervo. 71. Conde de. Ezequiel.384 Historia de la literatura hispanoamericana. José.Julián (José María Miró).

Ezra.338 Sánchez. 14 Quesada y Aróstegui. George. Emilia. Rafael. 196.]osé Joaquín. 94.José M.fndice onomástico 385 Obligado. 127.Julián. 133 Palacios. José Eustasio. 115.205. 239 Pérez Galdós. Maree!. José Joaquín de. Ernest. 153-154 Ortiz. 204. Gonzalo. 185 Pérez Bonalde.José María. Pablo. Dante Gabriel. 46.Jean. 141. 105. 259. 316-359 Prieto.].273. 100 Othón. 117 Pereda. 92-94 Rodó.349 Pardo Bazán. P. Octavio. 129 Pesado. 56.. 313. 128 Rama. 97. (Almafuerte). Horado. Efrén.115. Daniel. Benito. Agüero. 95 Prince. Carlos. 185 Racine.205. Ignacio. 20-21. Luis Alberto. 313 Palma.326. 182. 44. 20 Pezoa Véliz. Ricardo. Angel. Bernardin de.334 Rabasa. Domingo Faustino. 173 Rubió i Lluch.. 90. 160 Olavide. 176. 84 Rojas. 294 Ruiz de Alarcón. 99-102 Pound. 244 Ramírez. Carlos. Ignacio. Roberto].200 Pardo y Aliaga. Alfonso.256. Guillermo. Luis. 211. 251. 366-367 Redon. 96. 213 . 368 Picasso. 273.Jean-Jacques.315.266. 130. 24. Felipe. Louis de Rouvroy. 235. 113 Rueda. 249. Pedro B.. 154 Riva. Florencio. 360 Payno. Manuel José. Pablo de. 90 Rebolledo. 311. 138. Carl9s María. Carlos Augusto. Rainer María. 202. 307.270. José María. Salvador. 182. 88.296. Gonzalo. 91 Roig.312. Carlos.272.Juan. 120 Proudhon. 23. 214 Sarmiento. 122 Parra. Ricardo. 111 Podestá. 192. 185. 225. 117126. 106.325-333. José de la. 31-39. 327. 15 Rivas. 22 Rulfo. Carlos. 88-90. 262 Puschkin. Pedro (Juan de Arana). 305. 350 Pérez Rosales.Odilon. Edgar Allan. 73 San fuentes. 134 Pacheco. 38. 266. 163.238 Quesada y Miranda. Pedro de. 368 Rivera.298 Quintana.237. 121 Riva Palacio. 281 Saint-Pierre. 49 Ocantos. 145. 161. 284 Samain. 118.167. 47. José Joaquín.224 Renan. 224 Sabat Ercasry. 354 Sand.320. 360 Rimbaud. 61 Ruskin. 281. Alexander. 235 Quevedo.328 Sartre.Jean-Paul. José Enrique.Juan. 327. 131. 24 Salaverry. Albert. 339 Plutarco. 104 Saint-Simon. 77. Groot. 323. Pedro. 228 Riquelrne. 128 Sanz del Río. 207-210 Sánchez. Duque de.45. 129. 174 Onís. Vicente. Manuel. 70. Francisco. 46 Orrego Luco. 108.Juan Antonio. Manuel. 22. Vicente.206.Juan Carlos.211 Roa Bárcena. Rafael.José].355 Rodríguez Galván. 97-98. 141. 354 Olmedo. Walter. 91-92.206 Poe. 145. 145.368 Pater. 163 Rossetti.'. Federico de. 46 Onetti.343-344 Rilke.328 Reyes. 319 Pombo.57. John. 111. 362 Oña. 95 Payró. 359 Paz-Soldán y Unanue. 95-96 Rivas. 314. Emilio. Gonzalo de. Nicanor. 273 Proust. Arthur. 132-133.204. 87 Quiroga. 117 Salinas. Salvador. 224 Rousseau. 203-204 Paz.José Emilio. Antonio.143. 364 Reyles.

122 138 Thoreau. Manuel. Anselmo.288. Swift. 14 Valencia. 273. Vallejo.23 Valle y Caviedes. 131. 161 Vallejo. Benjamín. 114. 293 Unamuno. Miguel de. 135. Francisco.Jonathan. Eduardo. 243. Walt. 361.215-216.. . Mario. 147. 284. 250. Alberto. Arthur.367. 175. 100. 77. 109 Suárez y Romero. Franz. 298. 80-84.386 Historia de la literatura hispanoamericana. 87.Hennann..34-1.336.113.368 Stendhal.319. Félix.35 Zum Felde.365 Whitman. 113.234 Scott. Paul. 143. 298 Veintemilla. 329 Valdés Machuca. 369. Henry. 367 Teresa de Jesús. Alejandro. 313.266..204. 220-221. 110. 46 Verlaine. Lope de. 14 369 Schopenhauer. 157 Yeats. José Juan.358.341 Silva. 243. 300. 82 Sudermann. César. Luis M. Vacarezza. Schlegel. 115. Ignacio. 259. 72. 329 Valle-Inclán.71 Zonilla de San Martín. 117 Wilde. 283. Torcuato.Idea.335 Tapia y Ftivera. Ciriaco (César Guanabacca). Alberto.290. Ivan. Alfred de.244 Virgilio. Ignacio. 1. 138. 357. 135. 260.334. 198-200 Zola. 142 Vargas Llosa. 144. 157. Juan Oemente. 128 Villaurruúa. 197. 144 Tamayo.Ftichard.Jesús.350 Schulrnan. 347 Valenzuda. Walter. 118.G. 114 Vargas Vila.298. 122 Sicardi. 2 Schlegel.292 Valdés.José María.. 173 Tolstoi. 224 Vega. 192. Vincent. 168 298.Javier. Émile. Friedrich.José. . 32 Voltaire. Leon. 173. 129 Vigny. 187. 294.José (ltolarrares). 70 . Flora. 162-164.~car. 78.306. G. 147 Valéry. lván. 324 Sue. 46. T erralla. 298 Súeglitz. William. Santa.361. 350 Viana.192.305. 127. 108. 198 Villafañe. 186 Spruce. 265-269. 20 Wells. 260 Valloton. 170. 67. 185. José Joaqtún (Jotabeche). 249. 281. Cirilo. . Juan. Segundo.244. 181-184 Tablada. Guillermo. Luís. 260. Alfred.256 Wilde. 344 Vilariño. Eugene. Ftichard. 304 Sheridan. 290 Spano. 364 Valera. 169.212. 138. 128 Tocqueville. Diego. 328.Javier de.369 Turgueniev. 132.366 Vicuña Maclcenna.200. 73. Yepes. . 71 Urbina.360. 275. E. 362 284. Wílhelm.208 Velázquez.273.H. 114 304 Urbaneja Achelpohl.362-36. Esteban de. Herbert. 70. 81. Justo.353 Villaverde. Hipólito.Juan. Guido. 141. 230.262 (Plácido). 228. 145.Juan del. 359. José Asunción. 281..41.369 Turcios.JoséRamón. 224 Spencer.255.358. 134. 327. 71. Fran~ois Marie de. 325 Van Gogh. 24 Taine. Diego Gabriel de la Concepción Zorrilla. Fermín. William B.368 128 Sos. 193 Tristán.354 Torres y Lara.3 Zeno Gandía. Ramón del. 254.358-. 207 188. 160 Tasso.350. Inca Garcilaso de la. 312 Toro. 194 Vega. 318. 368 Zenea. 186.338 Shakespeare. Sierra. Alexis de. Paul. Froylán.