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J.

Bowlby Bowbly refuta la noción fundamental de la teoría freudiana del establecimiento de la relación con el objeto libidinal, basada en la satisfacción de la necesidad oral y reconsidera la noción de vinculación del bebé con la madre. La vinculación del bebe con la madre es el resultado de sistemas de conducta característicos de la especie y que se organizan alrededor de la madre. Estos sistemas serían: succionar-agarrarse-seguir-llorar-sonreír. Esta conducta de vinculación es primaria y tiene como objetivo mantener al niño próximo a la madre. Bowlby ha descrito las reacciones de los bebes ante la separación materna. En niños de 13 a 32 meses hay tres fases: 1. Fase de protesta 2. Fase de desespero 3. Fase de desvinculación Esta respuesta antes la separación constituye el fundamento de las reacciones de miedo y de ansiedad en el hombre. Psicología del niño y ciencias de la cognición Desarrollo cognitivo según Piaget Piaget ha descrito la evolución del funcionamiento cognitivo del niño. Según Piaget esto tiene como finalidad la adaptación del individuo a su ambiente. Intervienen dos factores además de la maduración neurológica, por un lado el papel del ejercicio y de la experiencia adquirida a través de la acción efectuada sobre los objetos y por otro lado las interacciones y transmisiones sociales. Estos factores tienen como objetivo alcanza un estado de equilibrio, el cual se va a llevar a cabo gracias a la asimilación y a la acomodación. Piaget define varios periodos en la evolución genética del niño: 1. Período de la inteligencia sensomotriz (0-2 años) 2. Período Preoperatorio (2-6 años) 3. Período de las operaciones concretas (7-11/12 años) 4. Período de las operaciones formales (a partir de 11-12 años) Teorías Psicoanalíticas El niño se encuentra en el centro del psicoanálisis, pero en un principio se trataba de un niño peculiar, un niño construido, un niño-modelo (S.Freud). La observación directa del niño aparece bajo los estudios de A. Freud y más tarde de spitz, Kris y cols, Bowlby, etc. S. Freud Estadios libidinales a) Estadio oral (0 a 12 meses): la fuente de pulsión es la boca y el objeto de pulsión es el seno materno. K. Abraham distingue dos sub-estadios: el estadio oral primitivo (0 a 6 meses), donde prevalece la succión, sin diferenciación del propio cuerpo y del exterior; y el estadio sádico-oral (6 a 12 meses) que se distingue por el deseo de morder. Se desarrolla la ambivalencia frente al objeto: deseo de succionar pero también de morder y destruir. En este estadio se da el paso del narcisismo primario (no diferenciación madre-hijo) al reconocimiento de la madre y del exterior. b) Estadio anal (2 y 3 años): empieza con el inicio del control de esfínteres. Abraham distingue también dos sub-fases: el estadio sádico-anal, en el que el placer se centra en la expulsión y destrucción de las materias anales, y el

Introduce el concepto de líneas de desarrollo mostrando que el desarrollo del niño tiene un potencial de distorsión. en el cual se busca placer a través de la retención. Klein la denomina “posición esquizoparanoide”. y de ahí la prevalencia de los conflictos internos en relación con los conflictos ambientales o de adaptación.  El desarrollo del niño no se realiza según un programa inevitable de curso regular. Dos mecanismos mentales operan desde el principio: la introyección y la proyección. de la madre buena y la madre mala. las cuales van unidas a la pulsión de vida y de muerte respectivamente. Aportación de Anna Freud Dos ideas principales:  La importancia de la observación directa del niño para establecer una psicología psicoanalítica del niño. en la niña: el padre). Frente a esto el niño experimenta angustia depresiva y culpabilidad. debido al amor y al odio que siente hacia un mismo objeto. c) Estadio Fálico (3 y 4 años): la fuente de placer se desplaza hacia los órganos genitales. Es ta fase se sitúa en los primeros meses de la vida del niño. interior-exterior. sino el miembro privilegiado de la pareja paterna (en el niño: la madre. Surgen las teorías infantiles sobre la fecundación. a la cual le sigue le “posición depresiva” hacia los 12-18 meses. La entrada en este estadio viene acompañada por el reconocimiento de la angustia de castración. caracterizada por el acceso pleno y total a la genitalidad.  La precocidad de dicho dualismo pulsional. Él bebe está expuesto a buenas experiencias que lo gratifican y a malas experiencias que lo frustran que le generan displacer. e) Periodo de latencia y adolescencia: el periodo de latencia ha sido considerado el declive del conflicto edipiano. Frente a la reiteración permanente de la pulsión de muerte. Es en esta etapa que se empieza a diferenciar yo-no yo. Para que esta diferenciación pueda producirse es necesario que el lactante sea capaz de tolerar las frustraciones que la realidad le impone. El fin del complejo de Edipo viene señalado por la renuncia progresiva a poseer el objeto libidinal. d) Estadio edípico (5/6 años): el objeto de pulsión no es ya únicamente el pene. Aportación de Melanie Klein Dos puntos fundamentales:  La importancia del dualismo pulsional: pulsión de vida-pulsión e muerte. la reviviscencia de dicho conflicto. Evidencia el papel del medio en el desarrollo e introduce una dimensión nueva en la patología: la de los conflictos de adaptación y de reacción. En esta etapa aparece la curiosidad sexual infantil con respecto a los dos sexos y a la sexualidad paterna. y la adolescencia. La satisfacción proviene del erotismo uretral y de la masturbación. el bebé va a reforzar su sistema defensivo. Así es como el niño se encuentra frente un fragmento bueno de objeto (interior) y a un fragmento malo de objeto (objeto). La posición depresiva proviene de la nueva posibilidad para el niño de reconocer la unicidad del objeto bueno y el malo. que existe desde el nacimiento y organiza los primeros estadios del psiquismo infantil: el yo y el superyó arcaicos explican la conflictividad de la vida interna del bebe. iniciándose el periodo de oposición a los deseos paternos.estadio retentivo. proyectando hacia el exterior todas las experiencias malas e introyectando las buenas. La . A esta fase M.

Psicoanálisis Genético: R. D. Se da un primer desplazamiento parcial de la catexis libidinal entre los 10 y los 18 meses. estable y segura que le proporciona sostén al niño. Margaret Malher Estudia al niño en interacción con la madre y observa los progresos de su individuación.  Proceso de separación-individuación: comienza a partir de los 8-10 meses y llega hasta los 2 ½-3 años. al estadio preobjetal. Y un segundo desplazamiento más masivo de la catexis. llamada “preocupación maternal primaria”. Spitz Según Spitz la evolución normal del niño esta dirigida por lo que llama “organizadores del psiquismo”. Esta preocupación le da a la madre la capacidad de ponerse en el lugar de . Se da un primer periodo de “autismo primario normal” y un segundo periodo “simbiótico propiamente dicho” (del 3er al 10º mes) cuando el bebé empieza a percibir el origen externo de sus fuentes de gratificación. Segundo organizador: aparición de la reacción de angustia frente al extraño (“angustia del 8º mes”) muestra la capacidad del yo para distinguir un yo de un no -yo. Aparece la relación con el primer objeto libidinal: la madre.aceptación de la angustia depresiva conduce a sentimientos de tristeza. Winnicott Winnicott afirma que un bebe no existe sin su madre y que ésta en los primeros meses de vida del bebe pasa por una enfermedad normal. A partir de estos estudio sobre el desarrollo norma. El rostro extraño. Tercer organizador: aparición del “no” (gesto y palabra). Se da a partir del segundo y tercer mes. e indica el paso del estadio anobjetal dominado únicamente por el deseo de satisfacer las necesidades instintivas internas. se ha adquirido una correcta imagen del objeto interna. La permanencia del objeto libidinal significa que la imagen materna esta intrapsiquicamente disponible para el niño. El establecimiento de in organizador psíquico viene señalado por la aparición de nuevos esquemas específicos del comportamiento. al deseo de reparación y finalmente a la aceptación de la realidad. a los que llama “indicadores”. y la amenaza a perder dicha relación. Spitz observa distorsiones patológicas propias de ciertas situaciones traumáticas. A. Según Spitz. evoca el sentimiento de ausencia del rostro materno y suscita la angustia. el niño retira una gran parte de su catexis de la esfera simbiótica para fijarlas en los aparatos autónomos de si mismo y de las funciones del yo: locomoción. Primer organizador: aparición de la sonrisa antes el rostro humano. Malher R. Spitz y M. el acceso al “no” constituye para el niño la primera adquisición conceptual puramente abstracta. percepción y aprendizaje. Estos marcan ciertos niveles esenciales de la integración de la personalidad. Surge durante el transcurso del segundo año. Esto caracteriza el acceso al mundo simbólico y la nueva capacidad para manejar símbolos. W. caracterizado por la primacía de la percepción externa. la división entre madre y no-madre. A. en una época en que los progreso de la motricidad conducen al niño más allá de la esfera simbiótica. Descubre varias fases:  Fase simbiótica: el niño depende de forma absoluta de la madre y tiene la ilusión de poder absoluto y de omnipotencia.

Competencia: es la capacidad activa del bebe para utilizar sus aptitudes sensoriales y motrices a fin de influir o intentar influir sobre su entorno. como si hubiera creado mágicamente un objeto. todos los estudios y observaciones acerca del nene muestran que no podemos seguir considerando a este último como un organismo pasivo e inerte. En cambio. Cuando esta preocupación maternal infantil no aparece. En este caso el niño corre el riesgo de someterse pasivamente a su entorno. de los utensilios y secuencias de acontecimientos de organización espaciotemporal (visión. la maduración del niño. la madre corre el riesgo de no poder satisfacer las necesidades de su bebe. de modo que el niño adquiera un sentimiento de poder. es uno de los miembros de la relación diádica. La interacción Después de varios años. si bien es vulnerable. Object-presenting: capacidad de la madre de poner a disposición de su bebe. handing y objectpresenting. la ausencia o el exceso de respuestas por parte de la madre aumenta los periodos de aislamientos. El bebé. audición. Cuando la madre es suficientemente buena el niño posee la ilusión activa de crear el mundo a su alrededor. La presentación precoz del objeto priva al niño de la posibilidad de experimentar su necesidad y. mas tarde. sentido del gusto. sino que. Si la interacción del bebe con su entorno.su hijo y responder a sus necesidades. Todos los autores reconocen la importancia de los intercambios afectivos y sociales que rodean y condicionan el desarrollo de las distintas competencias. Si el objeto se presente tarde conduce al bebe a suprimir su deseo para no sentirse aniquilado por la necesidad y el cólera. el bebé no experimenta ninguna amenaza de aniquilación. el objeto en el momento preciso que él lo necesita. son por si mismos fuentes de conflictos que pueden suscitar la aparición de síntomas. de vestido pero también caricias e intercambios cutáneos múltiples. es una irrupción en el espacio del niño de la cual debe protegerse. de desear. llegando incluso a desorganizar las conductas del bebe. olfato. Lo normal y lo patológico En el estudio de las conductas y del equilibrio psicoafectivo del niño. En cuanto a la madre. por el contrario. El desarrollo. es decir acepta el hecho de ya no ser incondicionalmente gratificante para su hijo. motricidad). Handing: cuidados higiénicos. esta preocupación maternal primaria se puede comparar a un estado esquizoide del que se recupera progresivamente y para a ocupar el lugar de una madre “suficientemente buena”. en principio con la madre. es armónica (la madre capta los comportamientos mas relevantes del bebe para otorgarles sentido con anticipación). Gracias a esto. Winnicott distingue tres roles en la función materna: holding. exponiéndolo a frustraciones difíciles de soportar. también esta dotado de una cierta competencia. Es por esto . creando un falso sí mismo. b) Formas implicadas en el dominio de os objetos. la estimulación excesiva provoca retraimiento. lo normal y lo patológico no deben separarse. La no respuesta materna provoca en el bebé un desconcierto y un aislamiento aun mayores. Bruner clasifica esta competencia en: a) Formas reguladoras de las interacciones con los demás miembros de la especie. Holding: sostén (físico y psíquico) y crianza del niño. capaz de orientarla y de influirla. se provee al bebe de la información necesaria para proseguir su desarrollo.

Modelo analítico 5. Los criterios de evaluación aplicados al niño deben tener presente el contexto: una misma conducta puede tener un sentido muy diferente. . sin madre. o en un niño que este viviendo en medio de una desorganización general. En unas condiciones ambientales patológicas. Estos modelos se pueden agrupar en cinco tipos: 1. Modelo lesional 3. como es el caso de las familias-problema. religioso.: hipermadurez de niños. no existe: madre e hijo constituyen un todo sobre el cual debe volcarse la evaluación y esfuerzo terapéutico. paterno. fraternal. o como testimonio de la patología del medio. Esto nos muestra que deberán tenerse en cuenta varios ejes y modelos conceptuales a la hora de evaluar el potencial patógeno en la organización psicopatológica actual de un niño. Esto también es así en cuanto al niño mayor y el adolescente. Innumerables conductas juzgadas patológicas por el entorno aparecen en realidad ya sea como signos de una sana protesta.: fobias. hijos de padres psicóticos) como puede ser normalmente patológico (ej. Modelo ontogenético 4. escolar. conductas de ruptura del adolescente. hay que valorar además el grado de interiorización de dicha conducta y su poder patógeno en la organización psíquica actual del niño. etc.). Modelo ambiental Normalidad y contexto ambiental Winnicott ha dicho que un niño pequeño. según se de en un niño inserto en una familiar con una organización positiva. amistoso. La evaluación de lo normal y lo patológico en el funcionamiento de un niño no debería separarse del contexto ambiental.que frente a un niño hay que preguntarse si cierta conducta manifiesta ¿tiene en el niño un poder patógeno o asume un papel organizador? Las áreas de lo normal y lo patológico se entrelazan: un niño puede ser patológicamente normal (ej. se dan conductas como el robo y la mentira. Modelo semiológico descriptivo 2. Tampoco debe pensarse que un síntoma puede corresponder totalmente a un simple condicionamiento o a una reacción lineal del tipo estimulo-respuesta.